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1

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ENERO - JUNIO DE 1977

�ARMAS Y LETRAS/Enero• Junio/77

��■ l ■ LIOTECA

11__ _ _ _

CENTRAL

\

,.::U::,.•,::A.:,_;N~-: ..:L.=---~-•- -

~ylfflAS
Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretarlo General
UC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Jete
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Sub .Jefe
HECrOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Núm ero oorrespondieinte de Enero a Junio de 1971

T&lt;&gt;da corrMpond~la debe dlrt&amp;1rae a "ABHA8 Y LETRAS"(Der,to. ele
Olfualdn/Unlvenlda4 Autoooma ele N'Ul!'VO Le6n/TOJTe de .. lleetorfa,
Noveno Í'1110/MOJ1tene1, Nuno Le6n. M6mlo.
.

�PUBLICACION TRIMFSI'RAL DE LA
UNIVERSIDAD Atrl'ONOMA DE NUEVO LEON

ENERO A JUNIO DE 1977

SUMARIO
Presentaci611 ....... . .. .. . ... .. . • ... • . • ..

5

Mi Vocacidft Fik&gt;86fica, Dr. Jur. Dr. Phll Agustln Ba-

save Fernánde-% del Valle . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

9

Trazos Poéticos de Alfouo Reyu, Juanlta IdaHa

Garza Cavazos . . . . • . • . . . . . . • • • . . . . • . . . . . • • • • • 21

Poesia, Jorge de la Montafia . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . 41
m&amp; el mal como n el biew'.,
Franz Bouchaplea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . • 49

Dml Jwn, " Hay Héroea

Autógrafo. de la B ~ Nacfortal . . . . . . . . . . • . . .

- - - - .. __ _

-- -

-

-

69

�PRESENTACION

5

�Se empiezan a vivir loa albores del afto de 1977 y 101
gobiernos del mundo ven una mejor penpecUva en la vida
eco~~lca _de IUS pa11es. La fnflactón se defiende, pero va en
retirada.
En Muico, el nuevo 1oblerno combina nuevaa dlrectricea
con las de su antecesor pero secutmoa aumidol tambl6n en
algo que puede llamarse un "bache cultural".
Ea en este aemeatre donde ae nota el retorno a la

auerra fria

entre las potencias mundiales y la bomba de neutrón viene a

aer el peor atentado el derecho de vida en la humanidad.
Bajo este ambiente aurge "Arma, y Letras" en III ecllct6n
extraordinaria correspondiente a 101 meaea de Enero a Junio
de 1977.

Impulsar la cultura y las ideas de nuealrol mejores pensadorea Hi como de quienes ee inJclan en ese escabrNo como
Incomprendido camino, ea un reto que obtiene pronta
respuesta en la Universidad Autónoma de Nuevo León.

1

'

7

�Es el doctor Agu,t1n Basa ve Fernéndez del Valle, uno de loa
filósofoa contemporáneo, de mayor reconocimiento, quien
abre la edición con una confesión: "Mi Vocación Filosófica".
Se ha e1erito tanto del Doctor en Jurisprudencia y Doctor
en Fllosolfa que sólo noa permitimoa remitir al lector a su

interesante aúllail.

MI VOCACION FILOSOFIC~
u

rus

EL QE8~tt9 QE LA EJ69§9FIA

Dr. 1ur. Dr. Phll A1u1tbt Ba1ave Ferndndes del Valle

Loe ~ - Poiticoa de Alfomo

89•

ºel mnieano

unlvenal" aon realiza&amp;. maptralmente por Juanfta Gana
Cavaioe, reccmUndono1 que tambl• como poeta, don
Alfonso fUe ¡rude.
Dice la Joven autora Gana Cavazoa que "en III poesfa &lt; de
Reyes) noe mue1tra IU car6cter Jovial, alpicado siempre de
bumorlamo. En ella encontramos a u.n tiempo loa motivos
popularea y cultoe, clúicoe y modernoe, penoaaJel y
unlvenai., dram,ticoa y bumonaticoa. Estas y otru
razones dan a 1\11 obras un gran valor literario y bumanfltico,
paralelamente."

Jorp de la Montana ea un joven universitario eetudlante de
Trabajo Social. SU poeafa en •tilo comenador, camplrua y
mfatica, Impacta en Ju fibras senalblea de qwen la lee.
De aú larp collcci4a, publicada en aran parte por el diario
"Unlnnldad", 6qano lnformaUYo de la Ualnnldad
Autónoma de Nuevo Lecln, aelecelMI,... "lncruelfbdón".

Fra111 Bouc.,._ • un viejo colaborador de Armu y
Letru. ~ l que IUlta de Uepr a lu PN&gt;fundidadel de
loa c1'alcOI D01 trae IU euayo IObre Ne peraonaJt de Doa
J111n, bailado • numen,a, obru.
8-:~lK-OI lleva por muchoa terrenoe plaadoa por Don

Juan. Aclallate.

.

Hfftor Goaúlea y o..ú1t1

8

9

�MI YOCACION FILOSOACA
Por el Derecho de la FilOIOfia

Voces discipulares y amigas, que no puedo desoir, me piden
que apunte, con los trazoe indispensables, el camino de mi
vocación filosófica.
Entiendo por vocación el modo integral de existencia que se
proyecta hacia la plenitud. Trétase de un sistema radical y
singulartaimo de preferencias y desdenea que emerae del
fondo insobornable. Descubrimos la vocación por un imperativo de autenticidad.
¿Cuándo descubri mi vocación? No lo 16. No podria fijar
una fecha. Sólo recuerdo que ml nlftez H vló surcada por
graves problemas que me hicieron perder, en buena parte,
esa infantil lnconsclencla de p,jaro y felicidad de nor. Mi
profesora de relilión me dijo, muy pronto, que mta padrea
tendrtan que morir y que yo tamb16n me morlria. El
panorama me horripilaba. ¿Quf sentido tenia la vida?. ¿Qu•
sentido tenla la muerte! Acudi a mi madre para formularle
pregunta,. Me tranqulllzaba , en parte, pensar que la muerte,
ml propia muerte, se encontraba aún muy distante. Mientras
tanto sentia una sed enorme de vida. un •"n de realizar
grandes e inconcretas hnaftaa. Ese intenso amor por la vida,
en todas sus dimensiones, aunado a un apetito de fundamentación, de claridad sobre el universo, me han acom1

t

11

�pallado siempre.
Mi primer maestro - y acaso el mis decisivo- fue mi padre.
Humanista, esteta y hombre de bien. Su profesión de
arquitecto, de profesor y de escritos, apenas si puede dar una
pálida idea de su vocación: "un esptritu enamorado de la
belleza, en comtante desvelo de apresarla dondequiera-que
pudiera intuirla o producirla" (A. Gómez Robledo). El me
imbuyó, desde nifto, el IUlto y el lnteria por las cosas del
espiritu. De ab1 arrancari, pur ulterior expeciflcación, mi
tarea vocacional. Se ocupó en tomarme lecciones, corregir mi
estilo, abrirme nuevos borlzontea, despertarme nobles
emociones... A veces me abrumaban sus exigencias Pero
siempre terminaba por comprender que deseaba para mf un
destino singular. De él aprencU a tener un gran respeto por la
fiJosofta 6cipllna suprema entre laa que especulan bajo la
sola luz de la razón natural- y por la Jurisprudencia, que tan
indispensable y alto papel repreatnta en la vida de convivencia. Una y otra vez me imtaba a tomar conciencia de
una iluatre tradición familiar de letrados.
En el bachillerato -caraado de materias filosóficas y
humanlaticaa- se despertó -mero balbuceo-, una incipiente
vocación fU0161lca qu, no lOll'6 adn perfilane y aclarane
por falta de verdaderos maestros. Jlecuerdo que lela, con
particular fnddón, el texto de "Introducción a la FUoaoffa"
de Aloya ldller y el texto de "Teorfa del Conocimiento" de
Johannee a.... Cuando hubo que decidir carrera, ln¡reaé,
sin vacilaciones, a la Facultad de Derecho y Cienclu
Sociales. Si hubiese existido, en aquel entoncea, la Facultad
de Filosofla y Letras, seguramente me habrfa matriculado
también en ella. De los cunos se,uldoe en la Facultad de
Derecho y Ciencias Sociales, me interesaron, aobre todo,
aquellos que tenfan mayor base fllosóflca : Introducción al
Estudio,del Derecho~Teoria General del Eatado, SoclolOlia,
Derecho Penal, Fllosofla del Derecho. La obra de Lula
Recados Siches, "Vida Humana, Sociedad y Derecho", me
hizo comprender que en el estudio (\el Hombre, de lo social y
de lo Jurtdico radicaba mi mayor entual11mo teor6tJco.
Mi camino a la filoaoffa pasa por el derecho. El ser Jurfdico

12
--.. -

. .......

_ ___ _

m~estra ubicado en el fino y autil mundo del e■pfrltu.
Nunca encontraremos el ser del derecho e~tre loa determinismos ciegos de la materia, porque su entidad pertenece
al mundo cultural-espiritual-histórico bajo el modo de ser de
una forma de vida social. Llegar a la filoso~la ~r el derecho,
presenta sus ventajas. No tan sólo por la d1Spos1ción lógica Y
la precisión mental que forjan las categorfas jurtdicaa, sino
también -y acaso més- por el "esprit finesae" que supone el
ejercicio del derecho. Otras profesiones podrin ejercene con
puro "espfritu de geometrla", pero no la de jurista. El
espfritu de finura, del que noe habla Blaa Paacal, prende,
-¡qué duda cabe! -en la trama autil de laa coaaa 1ingularea que
nos trae la experiencia cotidiana. Visión enteramente
necesaria para la filosoffa, pues el cultivador de ~na ciencia
particular que sólo se babit6a a los principios umversa!es al
modo de loa mateméticos, no advertid los hilos finos Y
enredados de la realidad. Filosoffa y derecho, en provechoea
simbiosis vital, se insertan en mi concreta vocación. Jacques
Maritain apunta la conveniencia de paaar por la disciplina de
una ciencia antes de llegar al campo de la fUOIOfla, para fr
subiendo de lo imperfecto a lo més perfecto. "Nótese b~en -nos
dice- que es més provechoso par~ la formación del filósofo
poseer a la perfección una sola ciencia, que conocer varia~
superficialmente y a través de obras de aegunda mano
(''Introducción a la Fllosoffa", Pig. 100, Ed. Club de Lectorea. Buenoa Airea) . Permftaaeme recordar que lllpel Mon- •
taigne y Francisco Bacon fueron abogadOI. Deacartea fue
Licenciado en Jurisprudencia, Leibniz fue Doctor en Derecho
y entre nosotros -para no ir méa lejos- José Vasconcelos Y
Antonio Caso pasaron por la carrera Jurfdlca antes de ~egar
a la ruosofia. Cuando Ingresé a la Academia Mexicana
correspondiente de la E1paftola, el Dr. Antonio Gómez
Robledo en su Dlacuno de Bienvenida, aeftalaba mi caso
-muy ge~erosamente, por cierto- como "una corroboración
más de lo bueno que es el haber llegado a la fUoaofla deapuél
de haber cunado las disciplinas Jurfdicas , que dejan hibitos
indelebles de claridad, precisión y orden, Y aunque no vuelva
uno a acordarse de ellas, preservan siempre de perdene en
metafisiqueos nebulosos o de naufra_gar _en el piélago del
coníusionismo. Pero no sólo por la bienhechora
~rmeabilidad de su filoaoffa por el esplritu jurfdico, sino
1e nos

13

�~irectamente y con rendimiento muy apreciable, ha contmuado Basave cultivando el derecho al par de la filosofía
e? entera c~nformidad con la tradición clásica y con ~
htSpanoamencana, segW1 la cual el filósofo no está en las
nubes, sino en la tierra, en la suya propia, ni deja de ser
ciudadano, antes por el contrario hace de la Repóblica uno de
los objetos preferentes de au especulación" ("La imagen del
hombre en Alfonso Reyes", Págs. 64-65, Universidad de
Nuevo León, 1964).
Antes de explicitar la decisiva influencia que en mi formación filosófica han representado los aftos de permanencia
,q ~•~d, qui~ referirme a mia maestros mexicanos. Ante ,
todo a José Vasconcelos. Conoci a Vaaconceios en mi época de
bachiller. Era un gran amigo de mi padre y muy pronto
empezó a interesarse en mi problema vocacional. No fue fácil
el trato co~ el Lic. Josl Vasconcelos. Sobre todo al principio
cuando le conocfa iJl1uficlentemente. Diaparaba audac~
afirmaciones, tajantemente, casi sin derecho a réplica . Poco
a poco me acostumbré a su tono pollmico, a sus monólogos de ,
solitario Y a su particular pedagogia. Le vi innumerables
veces en Monterrey, en México y en Madrid. Asistf a sus
conferencias Y cursillos. La correspondencia epistolar
también tendió sus hilos entre nosotros. Y la verdad es que
llegué a admirarle y a quererle entraftablemente. Reconozco
en él una paternidad espiritual m'8 genética que doctrinaria .
Me enseftó a pensar por cuenta propia, a encararme en carne
viva con la problemAtica filosófica.
Se dice que Vaaconcelos es el "maestro imposible", el
maestro que no ha podldo ser nuestro maestro porque no le
gust6 ser maestro. ¡Entend,monos! Vasconcelos no fue un
profesor de tipo académico porque le aburrla a muerte la
docencia profesional. Prefirió siempre ser filósofo en el
sentido platónico y por eao su magisterio se ejerció, sobre
todo, a traMa de su obra luminosa que aclara en ocasiones
-con sin igual luz- muchos pu·ntos obscuros. Maestro también
por la magnUica y valiente defensa de su raza ; por su
manera personal -fuertemente personal- de encararse con los
problemas fl1osóflcos; por las Inestimables sugerencias que
brinda Y por las violentas reacciones que suscita. Nunca
14 '

· olvidari que de Vasconcelos recibf el generoao eapaldaNIIG
para mi vocación filosófica. El fue quien me prologó, en 1950,
mi primer libro de rilosofia. En testimonio de viva gratitud
publiqué, ocho aftos después, una ext~nsa obra intitulada:
"José Vasconcelos" -el hombre y su s11tema-.
En diversas ocasiones asistf a cursillos y conferencias
impartidos por Samuel Ramos, Oswaldo Robles, Juan David
Garcia Bacca, Luis Recaséns Siches, José Gaos y Eduardo
Nicol. No puedo considerarme, sin embargo, como d11clpulo
de estos maestros. Con casi todos ellos me ha tocado participar en congresos internacionales de Filosofia y mantengo
relaciones cordiales de amistad y compafterismo. Les debo
importantes esUmulos y guardo un gran respeto por su
magisterio y por su obra escrita. Pero eso es todo.
Cuando crucé la frontera de Espafta, por Hendaya, llevaba
en mis manos las obra·s completas de Renato Descartes.En el
vagabundear de viajero solitario por diversos paises
europeos, habla asistido cuando sentia ganas, a cátedras de
distinguidos humanistas. Sabia que las cosas cambiarían
cuando llegara a Espai'la: Horarios, clases, problemas,
métodos ... En suma, iba a someterme a una disciplina
universitaria. En el fondo anhelaba esa nueva experiencia.
Presenta que el impacto de esa d.iacipllna iba
'a ser decisiva en mi vida. Fue preciso un continuo
dlAiogo con maeilroa y compafteros, para que mi vocación
filosófica se prefilase claramente. Asiatia dlriamente a la
Facultad de Derecho &lt;curaos del Doctorado) y a la• clue1
seleccionadas en ta Facultad de Filosofta y Letra, de la
Universidad Central de Madrid. Resulta
interesante
subrayar que en la misma Facultad de Derecho preíena laa
materias que pr esentaban una mayor textura íllosóflca :
Filosofla del Derecho, Derecho PoUtlco, PoUUca Social Y
Derecho del Trabajo, Curao Superior de Derecho Internacional... Loa seminarios • y los cursos de ambá1
Facultades me obligaron a manejar un riguroso instrumental
metodológico. Ante todo palpé ta necesidad de acudir a la•
fuentes y de manejar algunos idiomas Los maestros, que
hablan ganado sus cátedras por rigurosa oposición, no se
limitaban a tomar clases. sino que tmparttan conferencia• Y
15

�encauzaban Investigaciones. Para todos ellos guardo una
viva gratitud. No puedo ni quiero pasar por alto algunos
nombres: Alfonso García Valdecasas, José María Castiella,
Wenceslao González Oliveros, Juan Zaragiieta y Xavier
Zubiri. Me limitaré a apuntar la influencia de estos '&lt;los
últimos maestros -especfficamente filosófica- en mi formación. Quienes no conocen a don Juan Zaragiieta le admiran.
por su vasta información filosófica y por su · rigor
neoescolástico, pero se quejan de su esquematismo rígido y
de la sequedad en el discurso. Es preciso tratar al hombre
para constatar hasta qué punto están unidas, en su persona
filosofía y vida. No en balde su última y magna obra se
titula, precisamente ''Filosofía y Vida". De él adquirí
rumbos de escuela y hábitos de disciplina. No hay que confundir el tomismo amurallado de algunos otros profesores
mediocres con el necescolasticismo amplio y abierto del Dr.
Juan Zaragiieta Bengoechea. El caso de Xavier Zubiri está
más allá de la "socialización" de sus cursos y de sus escritos.
Habrfa que volver los ojos a Grecia para evocar su grandiosa
figura de filósofo vanguardista. Su magisterio ha enmendado
el rumbo de minorfas selectas que han marcado au Impronta
en círculos de creciente amplitud. Su interés vocacional por la
totalidad del universo le convierte en un "eapecialiata" de lo
universal en cuanto universalizable. Si 1e interesa por las
razones particulares -próximas-de cada sector de la realidad,
es porque anhelaba dar cuenta de los fundamentois, d&amp; las
últimas razones. Los conos privados de Zubiri -es~ fuera de
la Universidad desde 1948- no se limitan a expresiones
puramente dida\cticas; se trata de instrumentos de rigurosa
creación. De esa gigantesca labor zubtr1ana queda ahora -¡y
sólo Dios sabe cuándo se publicarán!. 20,000 folios inéditos. Se
dice que el maestro está consagrado, desde hace diez aftos, a
redactar, definitivamente, sus cunos, para ofrecérnoslos en
la letra impresa de los libros. No dudo, ni por un momento,
que la aparición de esta magna obra conatitufr1a un múimo
suceso en la historia de la fiJosoffa contemporánea. Pero
mucho me temo que la autocrftica, Ja hlpercr1tica que el autor
acostumbra ejercer sobre sus trabajos, retarde demasiado,
cuando no frustre, la publicación de los crusos. Loe que
dejamos Madrid, desde 1948, sólo podemos recurir a los
comentarios que salen de esa "especie de academia no ina-

1n:

16
._

____ __ -

. ._

titucionalizada" q!,le, al decir de Gómez A~boleya, cona,tituyen todos sus ávidos discfpulos. Cua~do v1v,f, en Madrid,
Xavier Zubiri sólo babia escrito un hbro: Naturaleza,
. toria,
· Di·os" • un libro que cuando se lee atentamente
H1s
a
-hablo por experiencia propia~ pued~ prov?Car un
"metanoia" . Está escrito en estilo nervioso, ~gil, limado,
conciso casi telegráfico. Es una prosa diamantma~fu~
de artificios, ejemplarmente rectlllnea: El eslabo
e~
lógico es impecable. El lenguaje llega, en la pluma de Zubiri,
a sus ultimidades expresivas. Su personalidad rectora noe
obliga, "ab initio", a entrar en el "ethos" filosófico. Se?timoe
el imperativo de restaurar la vida intelectual subordinando
jerárquicamente el saber de las ciencias _particular~s, más
allá de supositivación. Advertimos Ja luminosa inteligencia
que reviste la forma de las cosas. Y al vivir la ve~da~ damos a
luz la libertad. La teorfa de Zubiri sobre la religación o fun•
da mentalidad de la existencia -que no vo~ a exponer. ahoraes, a no dudarlo, una de las más preciadas Joyas de la fllos?ffa
de nuestro tiempo. Zubiri nos ofrece una nue~a noción ~ad~c~I
de la realidad con sus nuevas y distintas "rabones reahtatis ,
una metaffsica que abarca toda la trayectoria histórica del
hombre y sus múltiples conquistas y saberes. En 1963, el
correo me trajo un paquete que contenta el último libro de
Xa vier Zubiri, "Sobre la Esencia", con una cordial dedica torta
que mucho me honra. Este simple hecho, Po~ venir de quien
viene me produjo más alegria que el haber ingresado a tres
ilustr~s Academias. En Xavier Zubiri hem~ des~ubierto,
muchos de mis generación, una nueva luz filosófica Y un
nuevo estilo de filosofar. El nos ha lanzado, cob~ando conciencia de la realidad en la apasionante aventura mtelectual
del filosofar . El mag~o espectáculo del riguroso filoeofa~ en
cuanto tal, que es Zubiri, nos ha desvelado iJn m~o de ex~stir
v un tipo de quehacer vocacional. De ~f sé d~_1r que s1 no
imbiera ocurrido mi encuentro con Xav1er Zubm, tendrla un
esplritu completamente distinto del que tengo. Acaso .les haya
sucedido, eso mismo. a muchos otros . cultiv~d~res
hispanolocuentes de la íilosoíla . Y t~~ ese ámbito prodigioso
de la temática y problemática zub!flana, toda esa h!rencla
emocionada que no podemos ni queremos negar, nos lleva
-me lleva a m(. por lo menos- a hablar de nuestra deuda
con Zubiri.
17

�El 31 de julio de 1948 obtuve, en la Universidad Central de
Madrid, con la máxima calificación de sobresaliente, el grado
de "Doctor en Derecho". En la Facultad de Filosoffa y Letras
no tuve tiempo de adquirir la formación filosófica convencional. Me habfa casado y tenfa que volver a México para
fundar mi hogar. Pero Espafta me había dado ya una
disciplina y una formación filosófica básica. El resto era
cuestión de estudio y de meditación personal. El 2 de abril de
1963, una universidad mexicana -la Universidad de Yucatán"academizarfa ", "sit venia verbo", mi probada y definida
vocación filosófica, otorgándome el titulo de "Doctor en
Filosoffa, honoris causa". En la Universidad de Madrid, en Ja
Universidad Internacional Menéndez y Pelayo de Santander y
en la Universidad Hispanoamericana de Santa Marfa de Ja
Rábida habfa escuchado estimulantes cursos y conferencias,
en materia de Humanidades. Pero el pueblo espaftol me habfa
dado una viviente y más valiosa lección de dignidad humana,
de hidalgufa, de honor.... Prt&gt;nto aprendf a amar, entra na blemente, los valores del "homo hispanicus":
sobriedad, idealidad, personalismo. Me di cuenta que un
filósofo cabal no sólo concibe una filosoffa, sino que la encarna, la vive. Nunca más podrfa olvidarme de esa actitud
vital hispánica, de ese senequismo del que nos habla Angel
Ganivet en su "ldearium Espaftol": .. No te dejes vencer por
nada extrafto a tu espfrltu: piensa, en medio de loa accidentes
de la vida, que tienes dentro de ti una fuerza madre, al10
fuerte e indestructible, como un eje diamantino, alrededor del
cual giran los hechos mezquinos que forman la trama del
diario vivir: y sean cual fueren los sucesos que sobre ti
caigan, sean de los que llamamos prósperos, o de los que
llamamos adversos, o de los que parecen envilecernos con su
contacto, mantente de tal modo firme y erguido, que al menos
se pueda decir siempre de ti que eres un hombre",
, "ldearium Espaftol". Pág. 6, Librerfa General de Victoriano
Suárez &gt;.

circunstancia primoridal para filosofar ha sido Monterr~y.
Una circunstancia bien dificil, por cierto, para .una vocac!ó?,
filosófica . Pero no basta decir ''yo soy yo y mi c1rcunstanc1a
como lo dice Ortega. Habrfa que agregar: yo soy, debo s~r,
sef\or de mi circunstancia. Eso •Y no el naufragio en la ~Ircunstancia- es lo que específicamente humano, lo imperativamente ético.

ro

Cuando se Juzgue mi obra,·quiero que no se pierda de vista
mi circunstancia, mi hogar cristiano y tapatto, mi bella
ciudad natal, mi radicación definitiva en Monterrey. Porque
la obra escrita de un autor -y - la obra filosófica no es una
excepción- está entretejida con su trayectoria vital. Mi
lH

19

�TRAZOS POETICOS DE ALFONSO REYES
Juanita Idalia Garza Cavaio,

21

�Para expresar la definición penonal de un autor, •
necesario tranaportane antel hasta el fondo de sus obra,. Sin
embargo, la1 de Alfonso Reyea aon tan extenau que diffcilmente se podna llegar a una conclusión sobre su autor y
mucho menoa datacar de ellas un solo tema, sin sentir la
infiuencta de sus otras creaclonea.
La vida de don Alfonso fue prolifera como bumaniata,
literato, poeta, escritor teatral, etc., y ea un paradlama de lo
que un hombre puede y debe hacer por la cultura universal.

Aunque don Alfonso es" -gracias a su extensa labor- en un
pedestal, no ser, necesario que le bajemoa de abf para
comprender en ~l al hombre sincero, al amigo amable, al
gran erudito, al excelente embajador y a toc:101 esos personajes de la literatura que en •1 se encierran.
Su obra como literato es muy conocida y evaluada, pero
debemoa destacar que nunca deaiatió de la poeafa y por el
contrario, desde su m,a tierna edad se inclinó hacia este arte,
que desarrolló hasta su muerte.

23

�Un gr~n amigo suyo, don Antonio Alatorre, que fungfa como
secre~no en El Colegio de México cuando don Alfonso Reyes
era Director, comenta ~ue en cierta ocasión hizo éste un viaje
a Monterrey con el obJeto de recibir un Doctorado Honoris
Causa. Al l~egar a su ciudad natal, Reyes Je envió una larga
carta escrita e~ verso, con el fin de enterarse de los
problemas pendientes que hubiera en el Colegio.
Dice don Antonio: "Si algún dJa publico eate poema ~
acompaftarlo de un gran aparato de notas de pie de 'P'1ina,
para aclarar las alusiones que don AUonso , por cierto, no
hacia de muy buena leche".

Siempre Poseyó don Alfonso un liberalismo aglutinador, con
el q~e obtenía una extensa cultura abierta tanto a la tradición
clás1~a, como~ las manifestaciones modernistas que atrafan
a la Juventud intelectual del pafs.
Revivió a la poesía barroca, dando a la luz el libro
"Cuestiones Gongorinas" &lt;1927). En su poesfa noa muestra
su carácter jovial, salpicado siempre de humorismo. En elJa
enc~ntramos a un tiempo los motivos populares y cultos,
clás~cos y modernos. personales y univenales, dramáticos y
cómicos. Esta y otras razones dan a sus obras un gran valor
literario y humanlstico paralelamente.
Aunque se han hecho variados estudios sobre sus obras de
las ~ue se le han derivado ciertas tendencias, no hay' en
realidad una que verdaderamente lo defina, ya que ~I se intcres~ ba en muchos tópicos, frecuentemente de carácter
t•stáhco o filosófico. Tan destacada actuación ante estos
tem~~ se debla a su erudición y al extenso conocimiento que
dt•I 1d1oma poseía.
f:J Mexicano Universal -como se llama a don .AJfonso-, loaró
demostrar que hay fraternidad en todos los ,mbitos del
mundo ~ que nos hermanan la creatividad, laa Ideas, los
conoc1m1entos y. en gran parte. la comunicación.

Su posición-en pro del humanismo que debe existir entre
todas las razas es un gran ejemplo para el estudiantado actual que, imitándole, contribuir, a la paz y bienestar de la
comunidad mexicana en cualquier campo que se practique:
medicina, educación, alimentacióh, vivienda, etc.
Tratando de definir a Alfonso Reyes, don Antonio Alatorre
no lo describe como un "'sabio" en el sentido literal de la
palabra : "Fue un amateur: un hombre siempre ganoso de
saber; aficionado a la sabidurfa; no un shopól, sino un
philosophos, para decirlo en griego".
Un estudio ligero de sus obras teatrales "Ifiaenia Cruel" y
"Landrú", nos permite conocer una pequefta parte de la
personalidad y psicología de Reyes. Consigue manejar el
lenguaje de una manera sencilla y clara, dando a cada
palabra el significado preciso que necesita para definir cada
una de las ideas que expresa. Para dar la tesla psicol68lca de
estas obras se amerita un profundo y detallado análisis que
llevará a la verdadera intención que don Alfonso da a estas
publicaciones; como un incansable observador de la
naturaleza humana, encuentra confiictoa reales para revestir
con ellos a sus personajes ficticios, logrando darles una
dualidad de per1onalidade1.
Por una parte, encontramos a Ifi¡enia que padece de
disociación mental y que está en constante lucha con su
consciente y su subconsciente. En esta obra, Reyes impacta
por su suave y flexible manejo de las palabras al convertirlas
en poesía clásica y proyecta al mismo tiempo un toque personal y cultural. De esta manera, logra introducir al lector
dentro de la obra de tal forma que ya no lee, sino que vive y
siente los tormentos, los sufrimientos y las luchas de Ifigenia
con sus dos personalidades : la dulce buena hija y hermana Y
la cruel sacerdotisa, que al fin logrará triunfar, consiguiendo
la liberación de la esclavitud en que la tenlan los dioses.
"Landr~" también posee un personaje ambivalente, m,a
notable que en la obra anterior a causa de su condlcllffl tfmida
y apocada, que hace cambiar su comportamiento en la noche
al que observa durante el día . Al igual que lfigenla, tiene su

25

�consciente y su subcoDBCiente, pero a diferencia de ésta, no
hay lucha interna; en el dJa es llevado Por su consciente •
introvertido- y por las noches usa drogas que liberan a su
inconsciente ~onvirtiendo sus fantasfas en realidades- y se
deja guiar por éste con más frecuencia, provocándose un
problema a nivel patológico que le lleva a considerar el
asesinato como un placer corporal.
Estas dos obras son poseedoras de un profundo estudio
psicológico y como epilogo el triunfo completo conseguido Por aquellos personajes, pasando por alto los medios
que utilizó cada cual para alcanzar la liberación, porque para
obtener la libertad hay que luchar: "Se toma ora la pluma ora
la espada" afirma Garcilaso. Los dos buscaron y consiguieron su libertad, lo que no cualquiera puede afirmar
plenamente de sf mismo.
Nunca será mentira el afirmar que, como el general Bernardo Reyes nació para soldado, don Alfonso nació para
literato. Desde su niftez, dió verdaderas muestra, de talento y
capacidad para la poesfa, ya que desde loa once aftos empezó
a escribir, animado profusamente por su padre, el general
Reyes, quien fuera para el hijo poeta el "Cristo militar" y el
"mayor romántico mexicano", cuya muerte nunca dejó de
llorar.
La gran cantidad de libros de los más variados géneros que
legó a la humanidad son la mejor muestra de un genio que
pocas veces se ha visto en México. Su traducción -prosa
poética- es tan extensa que, salvo raras excepciones, es tarea
ardua estudiarla y analizarla fntegramente.

Sus armas siempre fueron las letras: fue uno de los fundadores más jóvenes del Ateneo de la Juventud en México.
"Yo comencé escribiendo versos, he seguido escribiendo
versos y me propongo continuar escribiéndolos hasta el fin;
sl'gún v.a la vida al paso del alma y sin volver loa ojos. Voy de
prisa. La noche me aguarda inquieta", escribió don Alfonso
en su libro "Huellas" demostrando aaf la urgencia que tenla
por cultivarse y escribir -siempre escribir-, no importando la
26

hora o el dia.

su conatante inve1tl¡ación literaria le hizo abarcar mucb01
géneros: como pensador, humanista, ensayista, literato,
erudito, psicólogo, historiador, critico, dlplométlco, pero
siempre y ante todo fue poeta, un poeta al que hombres éte la
talla de Luis G. Urblna y Amado Nervo han alabado y
reconocido su genio, no importando el estilo ya que, fuera
prosa o ensayo, todo .era poeaia pura. Tiene su poeafa una
descripción y narrativa que tranaporta a 101 hllaree por '1
explicados.
La cultura totalmente universal de Reyes lo convierte en un
poeta que canta a todas las bellezas del mundo, aunque tiene
cierta tendencia a las griegas. Las combinacionea J&gt;O'tlcaa
que utiliza aon manejadas acertadamente, de1de un breve
poema, basta los cantos bomérlcoe. Un buen ejemplo e1
"lfigenla Cruel".
Su completo conocimiento de la lengua espaftola le permitió
otorgar a la poeafa una forma totalmente subjetiva, d,ndole
brillo y forma humana e tnsun,nctole vida a las palabras; la
encaminó también hacia un nuevo u¡ulo, una nueva forma
de expresión, en la infinita bQaqueda de le»~ r~~
valorea de la naturaleza por medio de la ~bn ·

poesfa.
Se habla de cierta iníluencla sobre él de la poeala de
Góngora o de Mallarm~. pero la realidad es que todOI loe
poetas que estudió, influyeron en au obra ~tlca
Aunque se dedicó ·al servicio diplom,tlco, representando a
México en varios pafses de Europa y Am~rtca del Sur, la
literatura le siguió a donde iba. A Reyea le agrada deetacar
grandemente su amor hacia la naturaleza vegetal, a la
animal, a la humana. Su poeafa .. A un campealno" e1t6
realizada con pureza, sin artificios, cr,ada por un sentimiento
amoroso muy profundo, que habla dentro de Reye1.

�La esencia de la poesía era completamente conocida Por él
que se p~rmitió utilizarla en todas las formas de expresión deÍ
pensam1en!o Y del sentimiento que, aunados, dieron origen a
un _nuevo tapo de Poesía que aparece hermosa en todos los
estilos, ya sean contemPoráneos, antiguos ó modernos.
La naturaleza palpita en la poesía de Reyes, goza y es feliz
cuando el poeta ríe, y se apena y entristece si él llora. La
poesía alfonsina está saturada de los íntimos sentimientos
que vibran en el alma del poeta, vivencias que logra introducir hasta el alma del lector.
El vasto saber del lenguaje, las extenas culturas de los
pa(ses del mundo que estudió -especialmente Grecia-, y las
ex~riencias personales que tuvo don Alfonso , le permitieron
aphcar una nueva técnica a su poea(a sencilla y esPontánea.
Escribia el doctor Agust(n Basave: "Todaa las obras de
Alfonso Reyes dan la impr~sión de estar atadas indisolublemente a su alma".

De sus variados conocimientos, tuvo un margen especial el
estudio que hizo sobre los antiguos griegos a quienes det1icó
numerosas poesías. El minucioso análisis que hizo de los
poemas homéricos lo llevó a realizar un completo aprendizaje de ía llfada. Llega a ser tan erudito en esta materia,
que dice Eduardo Mufluzuri: "De pie, tocado con gorra vasca
y envuelto en su gabardina, asemeja ser un obilpo griego, de
esa su Grecia tan amada, de cuyo clasililmo religioso,
literario y pedagógico no hay en México otra autoridad que la
suya...
Importantes muestras de amistad tuvo con Amado Nervo,
cuyas obras editó y comentó. Muestra de ello ea una poeafa
enviada por Nervo a Reyes en respuesta a un ingenioso
romance que éste le babia enviado. Dice un fragmento:
Dios te guarde, Alfonso Reyes
a quien quitando el "es" 10l0,
puede sin mengua deelne:
¡Dios te guarde, Rey Alfonso!

Decfa Reyes que el hombre quiere innovar todo, desde si
mismo hasta el ambiente y aprovecha la poes(a como medio
para cambiar a la naturaleza del estado primitivo al
moderno, adornándolo de hermosos colores y bellas formas.

y Luis G. Urbina, al que distinguió con la publlcacl6n de

Aclara que el ser humano es un medio y no un r1n· y que este
medio -el hombre-, tiene la gran ventaja del ~er de la
elección, algo que ni siquera los ángeles tienen, demostrándolo plenamente en sus obras "Ifigenia Cruel" y "Landrú".

El soneto alfonsino destaca por una pureza y senc:illel del .
lenguaje, que no puede menos que llamar la atención. En
estos versos consigue dar un limpio consuelo y expresar su
hermandad a quien está inconsolable:

Una estrecha relación amistosa habfa también entre Reyes
"Recordación de Urbina".

A Enrique Gonz,lez Manfne1

Gracias al lenguaje el hombre se hizo, se configuró y se
co~stituyó, consiguiendo engrandecerse por sobre las demás
criaturas. A este respecto escribió don Alfonso: "Sólo a
través de la lengua tomamos posesión de nuestra parte del
mundo. En último análisis, el pueblo se vuelca y ae resume en
su lengua, donde hay la mención de todo su haber material y
la sus_tentación de todo su haber moral, en cosas, en ideas, en
c~oc1ones, en su respuesta ante la problemática de la
~x1stencla Y tu apreciación sobre todos los incidentes de la
Jornada humana. en su concepción de la vida y de la muerte" .
28

En esta soledad que ya comienza, .
la ruta desconozco toclavta:
todavfa me pierdo en tan lamenta
desolación y en la quietud tan frta.

Amanezco a cantar y i. aaspensa
canelón ae aboga como en a1°"48:
yo no tabla que el dolor dispensa
de llorar y cantar: no lo aabla.

�\

SI ayer me bacfan las palabras fiesta,
y el ruido de la gente compañia,
hoy pregunto slit voz, y no hay respuesta.
Enrique, pon tu mano con la mfa.
Tli dijiste: ..callar, la ley es ista.
¡ cu,nt• razón tu corazón tenfa 1

Igualmente, la respuesta que Gonz'1ez Martínez dio a
Reyes es un soneto lleno de dolor y llanto, de sonidos sordos,
de agonfa y muerte; todo ello expresado en un finfsimo verso
que teje las palabras a pesar de su dolor, con expresividad y

sencillez.

Aurque todas las obras de Alfonso Reyes encantan, es su
PoeSfa lo que máa nos llama la atención. Puede anteponerae el
Reyes poeta a todos los demás, y más at\n, puede decirse de él
que es un poeta-ensayista, poeta-prosista, poeta-crlüco, etc.,
~rque en todas sus obras predomina la pc,esfa. Reyes
siempre fue poeta.
Como confirmación a Jo anterior, dice Francisco Giaer de
los Rfoa: "Su poesta -lo aprecien asJ o no quienes antepanen a
ella dete~lnada o determinadas regiones de su escritura
total-• al¡o a,f como el centro f la ~sencla 11ltima de su obra.
Ea mu, al Alfonso Reyes no fµera, antes que cualquier otra cosa, poeta Yprecisamente el poeta Alfonso Reyes-, su obra no
tendrfa la calidad que tiene ni ofrecerla al lector que se
adentra por ella ese equilibrio, ese tono medido, esa gracia
Precha y fina que la caracterizan".
La emoción subjetiva de Alfonso Reyes es inagotable; el

Poeta es siempre innovador y atento a las cosas nuevas ; su
erudición y claridad de peniamiento le traen de vuelta cuando
vamos. Su poesfa espon~nea y sincera tiene dos causas de
estatura lntelectual: la poesfa popular y la tradicional.
El sello particular que contienen sus versos, las ricas expresiones e implicaciones que poseen, muestran en forma
abierta la personalidad de don Alfonso.

30

Su estudio sobre otros poetas fue profundo, como el que hizo
a Juan Ruiz de Alarcón y del que con mucha animación
escribió: "Es el primer mexicano universal, el primero que
sale de las fronteras, el primero que rompe las aduanas ...
Aparte de la natural poesfa clásica que le caracteriza, hace
un directo estudio de la mexicana. Inicia con la poesfa indfgena y llega basta la de fines del siglo XVIII, publicadas en
su libro "Letras de la Nueva Espafta". Este es un mapJfico y
bien logrado ensayo, adem,a de ser diferente a loe que otroe
realizaron por el uso que hizo en el de su gracia y humorismo
tan usuales.
Su póesfa ba sido estudiada y analizada profusamente, pero
no se ha llegado a un acuerdo final al respecto, ya que se le
trata de identificar con la de otros poetas y es aW donde
comienza el error. La poesfa alfonsina tiene una personalidad
propia, particularmente &amp;ulada por su autor y no permite la
intromisión de otras ideas que no sean lu penonales. De esta
manera, consigue dar el efecto deseado: exponer su pensamiento, realizar sus suefioa y sacar desde lo más profundo
de su ser los sentimientos más varladoa que lo pueblan.
Su estilo logra que el lector le aprecie m,s, ya que lo dirige
directamente hacia cierto punto, sin tratar de llenarlo en
detalles. La manera tan certera que utiliza para comentar loe
diversos temas que aborda, hace apreciar en 61 una arraigada
tendencia a universalizar la poesfa.
Lo primero que Reyes escribió fue poesia, d,ndole la expresión idiomática de cada pueblo; utilizó en sus venoa gran
parte de sus ideas psicológicas. Su profunda observación de
los fenómenos naturales en la conducta individual dieron
forma a otro tipo de poesfa que, sin aallne de las reglaa
establecidas, viene a ser un nuevo modo de humanismo.

Desde la publicación del primer libro. expuso su madurez,
extraordinaria cultura y profundoe conocimlentoa, aunadoe a
un excepcional estilo sencillo que contrasta con su erudición;
31

�provocó una ferviente admiración en las personas que lo
conocieron en Europa y Sudamérica por su gran calidad
humanfstica, destacando en aquellas culturas el nombre de
México.
Sin fijar una pauta, llena a su poesfa con diversos temas
logrando fundir lo popular y lo culto, Jo clásico y lo moderno,
lo personal y lo universal, los variados sentimientos de su
alma sencilla y compleja, lo dramático y lo cómico, etc.
Demuestra su amor a los clásicos por el mlmero tan grande
de poesías que a ellos dedicó. ~~te ea un fra&amp;mento de "A.G."
Asf, hermosa y ·a ltiva en tu liertno1ara
brotas ¡Oh nueva Ven.u Afrodl&amp;a !
Blanca, divina, vlr1inal y para,
de las aguas d~l mar que en aú •e agita.

Su canto a la vida resulta variado y en ocasiones diffcil de
entender, debido a la unidad que hace de los sueftos con las
realidades, corno en es~ fragmento de "Cathemertnon'':
Toda la vida se r~uelve en canto,
¿qu~ del dolor ni del placer cantoree,
parad el curso del eterno rfo
con 111 canciones,

'
Igualmente, da un velo miaterioao y aobrenatural
lleno de
leyendas a la poesfa dedicada a su patria, como puede observarse en estos fragmentos de "Ciudad Remota":
Entre espada, de crlltal
que tajan t• lua radloaa
¡de dónde tanto misterio,
M~xko, ciudad remota?

Vuelo de 11n 6gulla un dfa
qut t-n

!IUII

garras deaabrocba,

32

sobre el pei6n de la f6bula
las semillas de tu historia.

•

Se solaza en dar un si Y un no a su poesía, una c?,ns~nte
contradicción, como lo demuestra este fragmento de Vaivén
de Santa Teresa'' .
-Voladora y quieta luna,
garza de sl misma presa,
entre arabescos de hojas
va y no va, rueda y no rueda.

.
también su poesla una alegria Y luminosidad que
T•~~:n a la risa Y en ocasiones la convierte en llanto, como
conv1
lo hace en su poes'1a "Angeles" Yque dedicó a Jean Cocteau;
En tiempo de mis abuelos

los ángeles con Joroba
soUan contar an cuento,
sablan labrar, nblan
cocinar para el convento.
Se han olvidado de todo
ahora, con tanto Invento.

Aborda una muy variada cantidad de temas, ~ro : v riablemente utiliza un equilibrio clásico y jove~. a a v .
E:te es un fragmento de "El Poema de los Vientos .
Cuando en la tarde Febo se aprodma
al borde del abismo dt los cielos,
yo os he o(do: campeonts de la rima,
en un verso, cantar vuestros anhelos.

.
ue le embargan. suben desde lo mas
Las pasiones q
. do hasta sus manos e impulsándole
profundo de su ser. corrien
"
ct· ,, .
a escribir. Este es un fragmento de La Trage ia .
Nos miramos a loa ojos como dos luminarias
·Vana "luz en la sombra de la fatalidad!
~a,; almas ;oh tormentaa ! nacieron . solltarlaa

~• nos tstamos viendo detde la

■oledad .

�. E~ ~u ~fa , Reyes concede una parte muy importante y
s1gmf!cahva al amor porque, sin él, no toma la pluma. Tenla
experiencias p_ropias sobre las necesidades del ser humano y
tal como las v1vfa, las expresaba. Asf, dice en un fragmento
de "Esta Necesidad":
Esta necesidad de sacrUido
que me hace vivir como mlUiendo
me sableva de modo q■e 80 e■&amp;le_.o
C4Smo me tJeae. Amor a •• ■en-Ido.

Su PoeSfa también comprende innumerables metáforas y
f~rmas retóricas e incluso su erotiamo va adornado con
picardía y buen humor.
Aband~na la_~ante actitud que toma una falaa sabidurta y
~e permite utilizar la suya auténtica, provocando asf una
inesperada invención idiomática CGD UD lenguaje popular:

realidad; de la mentira a la verdad, del ayer al malana o al
presente, como en este fragmento de "Evocaciones en el
Crepúsculo" :
Yo me voy por mi eamlno,
cllltlvaado mil evoeacloaet,
y solando realldadet,
y alentando entre vlllonea.

Su gusto por la poesfa breve es UD modo penonal que llama
la atención. Claro ejemplo de ello es la poeafa que eacribió con
respecto a la "Divina Comedia" que inmortalil6 a Dante y de
la cual hizo Reyes UD pequefto poema titulado "Símbolo":
"Soy Beatrh y te apardo; Uep prnt.-"
y Dante el lamortal. boaeo y 1Ueate
a travú
lllfleno, 1■ fuesto
camino e.aapreaden. Ma1 el vldeate
no een , ..... de terror luaae:
Que lo llna Vlrllllo •e
y la vos 41e llea~ .. llace ~•ter

•l

la•••••

¡T1a&amp;e •e lla 411cllo la lente
que me voy a UTepentfr!
Y yo, tan alfosecuen&amp;e
¡ me lo he dejado decir!

Su identificación con Garcilaio, Gón,ora, Lope y baita
Bécquer, es completa. Sin olvidar su calidad de mexicano ■e
une a estos poetas de la edad de oro, confundiéndose con eilos
en su espiritualidad, temperamento, tiempo y lugar para
obtener una unidad indivisible en la poesfa . A pesar de esta
comunión espiritual, lamenta no haber vivido 8118 épocas
como lo expresa en "Lamentación Bucólica". Dice asf u~
framento :

La sencilla prosa P"tica que nació de Alfonao Reyes ea una
verdadera lección de humanismo, dedicada a este mundo
moderno, casi insensibilizado por loe problemu que padece.
Nos ha dejado una inestimable herencia en sus obras al
despertar -por medio de ellu-, a UD mundo muerto, cui
olvidado y del que podemOI obtener muchas experieaclu.

1

Taimado Intento volver
a las Edades de Oro.
y si no lo llego a hacer
sólo es porque el medio Ignoro
que para ello he menester.

~taneja con maei.trfa la temporalidad de tal forma que noe
tanto de la realidad al suefto como del suefto a la

envla .

3-l

Insufló con sus palabras nueva vida a loa fildlofoa anti¡u01
y lea proporcionó calor y

aentimientoe proploe en

1111

llbl'OI,

utilizándolos como modelos de enseftanza moral. Con mucha
razón expresaba don Miguel de Unamuno: "La inteligencia
de Alfonso Reyes es una parte de 1u bondad".
Como pocos escrltoree, don Alfonao Reyes tuvo siempre la
conciencia de poseer en su mano un Instrumento de aran
valor y responsabilidad para el hombre. Siempre fue duefto de
una completa •&amp;Wdad mental, finura eat6tica y protundidad
espiritual, que le llevaron por loa aenderoa. mu tortuOIOI
pero también por loa m,s roménUcOI que a pocoa poetas
concede la poesla.
35

�Su gra n huma nismo le hizo amante de todas las
generaciones. por que en él habfa intemporalidad. Esto se
refleja constantemente en sus obras pero se destaca más en
las poéticas.
La personalidad que expresa en sus poemas viene a ser
muy explícita, ya que don Alfonso siempre tuvo una actitud
abierta a todos ; en cada verso se leen los más variados
sentimientos que vivfa e incluso y sin que se cometa algún
error, se puede seguir su vida espiritual por medio de la
poesfa .
La exuberante naturaleza que le caracterizaba era una
gula constante hacia los temas universales y en especial los
clásicos. Romántico poeta descriptivo, don Alfonso repara en
que la poesfa es siempre más libre que la ciencia o la
erudición porque su obra -siempre universal , no se ajusta a
determinada época , consiguiendo desarrollar tanto los
sentimientos actuales como los anteriores y asimismo, sus
recuerdos o vaticinios.
Tanto t'n su poesfa como en su prosa, Reyes toma como
base una estricta disciplina de método y orden. lo cual puede
decirse también de todas sus actividades. como fueron: los
cargos diplomáticos. trabajos administrativos, históricos,
etc.
Una distinción muy especial en la obra de Alfonso Reyes
&lt;'sta e n s u lécnica -siempre culta-. que le permite expresarse
l'on un absoluto dominio propio, además de dar a conocer al
m ismo tiempo. la gran intel igencia de que era poseedor;
. huen ej&lt;'mplo de ello son las poesías epicúreas.
Pn•l'isamente es su poesta épica una clara muestra de los
t''&lt; ll'llsos conocimientos hom~ricos que tenla . Su traducción
dt&gt; L a Jlfada en vers o variado. es una rara pero hermosa
nu•zda d e la fluidez del castellano y la pureza del espai"\ol ;
tarnhi&lt;'n da una d ara idea de s u s apiencia p&lt;&gt;t\tica y del
maranlloso manejo que hact' i:lt•I lenguaje. ade mas df' q ut•
11111u·d1a t.1m cnl&lt;' se capta el profundo conocím irnto que tiene
dt• I t.- nia &lt;¡ut• ri t':..urrolla . con t•stos, l'rsos lo~ra nnf1t'ar t•se
mundo dt&gt;sapart•cic1o pa ra las nueva:.. ~en&lt;'rut·wnc:..

Todos los elementos extraftoa a nuestra cultura actual caen
bajo la pluma de Alfonso Reyes quien, con su sencillez y
erudición ya naturales en B, consigue darnoa la correcta
interpretación de esos fondos esenciales de lo humano,
motivo que da vida a los clásicos.
Otro poeta que tradujo en verso la Ilfada, aunque no
completa, fue Leopoldo Lugones y a peear de que III verso
pasó del endecasílabo al alejandrino -porque ~l mismo decfa :
"Nuestro alejandrino es el exámetro romanceado"-, dando
asl un toque personal a su poesla, la convierte a un tiempo en
homérica y lugoniana, no asf la de don Alfonso.
La universalidad de que siempre dio muestras don Alfonso,
era una pequefta parte de su extensa cultura. Sabia de la
necesidad que tenla México de escuchar y de que se
escuchara su voz en el mundo; es por esto que dijo en varias
ocasiones que "la única manera de ser provechosamente
nacional consiste en ser generosamente universal, pues
nunca la parte se entendió sin el todo". Esto hace real que la
poesfa alfonsina sea tan universal como la pintura de Diego
Rivera.
Siempre la palabra escrita es el reflejo de la palabra
hablada, pero en poeafa no siempre puede expresarse con
· pa\abra1 el sentimiento que se desea comunicar; esto •
precisamente el punto principal que hace diferente la poesla
de Alfonso Reyes a las demás, porque consigue encontrar las
palabras exactas para definir los sentimientos que quiere
expresar, lo poéticamente creado por sus sensaciones.
El encanto de su poesfa no está contenido en una métrica
popular, ni en consonancias _profundas qu~ relacionen al .poeta
con sus conocimientos propios y sus sentimientos peculiares.
Pasando esto por alto, la verdadera fascinación se encuentra
en sus evocaciones poéticas que tienen a un tiempo un dejo de
realidad y rantasta , de sueftos y verdades, de ideas y
palabras, de un extraordinario humorismo lleno de alegria
viva y musical, aunque no se puede afirmar que su ver1iflc1¡ción es fécil, porque esta dem01trado al minucioeo
examen que hace a cada una de sus palabras. Por esta razón

37

�se expresaba de Reyes el inmortal poeta español Federico
García Lorca: "Lo que más me impresiona de su poesía es el
señorfo sobre las palabras, el proceder como un señor o amo
de las palabras".
Puede afirmarse que es el amo de la Poesía porque en la
totalidad de sus obras los sentimientos expresados son de
poeta, tanto en sus ensayos, criticas, narraciones, cuestiones
filosóficas, históricas, etc. Las poesías alfonsinas se deslizan
suavemente por un tono clásico y a 1n vez romántico, pero no
permiten que el sentimiento provoque imperfecciones o
errores en su versificación.
La principal preocupación de Alfonso Reyes son el fondo y
la forma de la poesía, factores importantes para su integración. Aunque de forma clúica, esta poesfa es auténticamente mexicana y la prueba de fuego está en su
patriotismo incansable, a pesar de que vivió fuera del país
por prolongado tiemPo, profundizó aún m'8 su nacionalidad,
de lo cual dio innumerables demostraciones. Como dijera
Gabriel Méndez Plancarte de la poesía alfonsina: "Limpia y
decorosa, auténticamente helénica y genuinamente
mexicana".
En el oficio de escritor, no hay senderos que él no haya
recorrido, utilizando su amenidad, vastos recursos
humorísticos y extenso~ conocimientos, ayudado
sobremanera por la extensibilidad del idioma.
En cada inflexión de su !frica se perciben invariablemente
la vo1. del siglo de oro y la de la época moderna; elegancia y
agudeza, donaire e ironía, ternura y pasión. Aunque su poesfa
~ontiene rnuc~as ~strofas que recuerdan a Góngora, no
tienen la comphcac1ón que éste acostumbraba dar a su verso,
pero hay una marcada concentración en cada uno de ellos;
,·on esto y todo, cada poesfa alfonsina es como una muestra
d&lt;'I radiante y bello sol que nace en cada maf\ana.

Aunque lt&gt; tocó vivir entre tormentos y tormentas, Alfonso
Ht•ycs tuvo siempre el ideal de la serenidad. Da su poe1fa un
continuo eompás ) asl como hace prosa poética, también

escribe poeaia en prosa, como ejemplo de ello eai. "El
Descastado". Ast.mismo, hace una rara unión de locura y
prudencia en "El Peregrino".
Utilizaba con frecuencia la retórica en 1U1 poesfa1 y se
guiaba Por una lógica tradicional que no permitfa la influencia de ninguno de los filósofos de moda en la época;
Reyes fue un poeta clásico de formación, pero el gusto que
tenia por Grecia era, mú que de ella misma, por au idea de
que era la estructura del universo. Segón Max Aub "la poeafa
es nudo secreto que ata las palabras, si no misteriosamente,
por lo menos de tal manera que los demás dif1cilmente
alcancen el Por qué".
Reyes se permitfa leer lo culto y lo dificil en Ruiz de ~
y en Góngor:i, no para infiltrarlo concretamente en su

obra

poética, sino para crear independientemente una poesla pura,
y se proveyó a un tiempo de la literatura mexicana y la
barroca. Resulta verdaderamente incomprensible saw
cómo fue que Alfonso Reyes, coa todos 11.11 conocimieatoa,
logró expresarse eón una claridad y sencillez extraordinarias
dentro de la cultura mundial.
E~ sus poesf&amp;1 helénicas coloca audacia y junto a ellas una

suavidad y gracia atenleDNI su estilo ea una macla de
tersura y elegancia que hacen evocar una profunda madurez
de reflexión y estudio; hace conjugar lo humano y lo divino
sabiendo que "la literatura no conoce limites, tanto en aua
temas como en 1u expresión".
Hizo algunos retntOI pÑtico:; de sf mismo, como eJ de
"Conflicto", "Madre" , "El Peregrino", y a)¡unoa ver1a1 de
"Jornada en Sonetos". Sabia Reyes que el cadcter de una
obra de arte no e3lriba en el tema que dewarrolla el autor, sino
en la sensibilidad con que lo hace. Aaf. Max Aub lo definió:
"Alfon!o Reyes, poeta de todas las horas, al que qulú sólo le
faltaron las voces de la ignorancia".
Se contenta en Alfonso Reyes un humanlamo mialonal, en
un lñtento por reaolver la problem6tica del hombre y la crlala
ae ~ cultura, la tem,uca del humania!Do en el renacimiento,
39

�en el que se daba preferencia al sentir y obrar antes que al
saber. Rechaza la preocupación por el hombre tratando de
darle una internacionalidad y sobre todo, apreciaba
profundamente la fe y el amor a la patria; daba gran estfmulo
a sus compatriotas
para que buscaran un mejor
conocimiento de América, porque sabe que sólo habrá
responsabilidad donde haya un pleno conocimiento.
La armoniosa bifrontalidad culta y popular, a un tiempo
que su americanismo, son el más noble sentimiento carac•
terfstico de él. Un continuo movimiento dialéctico destaca en
sus softadoras poesfas y en ellas se hacen hallazgos sentimentales desconcertantes.
En el prólogo de sus "Memorias" dice: "El arte de la ex·preslón no me apai;ció como un oficio retórico, independiente
de la conducta, sino como un medio para realizar plenamente
el sentido humano".
La fina ísutileza del idioma destaca inmediatamente, lo
mismo que la inteligente perspicacia de que hace uso. Entrelaza con maestrfa lo objetivo con lo subjetivo, lo real y lo
imaginario. Cada poema se unifica por una multiplicidad de
tiempo, lugar, temperamento. modo, logrando asf una labor
pletórica de encuentros extraordinarios, lnlcidencias
amorosas, etc.
Conociendo lo más profundo de los secretos de la retórica,
usa en ocasiones los versos mutilados o evita el uso de la
sinalefa en todo un poema. El mismo Reyes conoce que "las
influencias de que la ciencia y la historia recibe la literatura
significa un ensanche, no una Jimitaclón de su tem,uca ... '"
Como un pequefto resumen de todo esto, es dable decir que
la poesta alfonsina logró la conquista de la libertad.

PQES1&amp;
Jorge de la montaña

�INCRUCIRXION
Probablemente
tendrfan que venir
uno, .cinco,
seis o m4s;
mU, dos mil:
no sé cu,ntos
cerdos m,s
se necesltarfan
para matar
mi poesfa.
Tendrfan
que venir
ejércitos
de ladronn y asnlnOI
con bombaa,
hachas,
garrotes
y tablones:
y con todo y eso
jam,a lo lo1rarfan.

Quisieron
crucificar tus manos,
tu cara y tu poderfo,
en el viejo balll
de los desvalidos,
pero t4:
Hermosa,.....,
Ola, amada mta,
43

�te escabullute
por los montea
y por los frfos :
brincaste cercas
y paredes
tan -'lo por jantar.
tu, manos a las mfas.
Te metiste
urgentemente
por las grieta, d6e0es
de mi lnsplractn.
Luchaste valientemente

contra la debilidad
de mi h11:
deja1te atr61
claveles y marfUes
y empalaado
tu lateU,eacla
aobrela■ma■a

venlste a Uberarme
de mi etclavltad;
recoaoclste
la virtud del dempe
ea1bala•. .•
y esc■rrlfÑe&amp;e
Por entre el
campameato m6gtco
del pabla
de mi pluma sordomuda
dejaste ll■tr
versos a craaaet.
Sallate libre
de los tropluos
y mordldae
de 101 mll aeclee
que te qulaleron deteaer.

mil veces neclot
y estlipldos adem,,.

cu,ndo pueden detener
el vuelo flrreo
de la poetfa .•.!
SJ todo lo que poc1,1a ver
y bHta lo que no pod41a ex,Ucar
con la, truncas palabrae
de loa mil leapajft de Nbel:
es poesfa:
111 flores y
los ,rbole1:
Jot llomlelda■ y
'los CID6algOI:
IOI polltlcOI y
la basara;
los arrleroe,
los leladores,
los estafadores, y
los eltlbadores:
el activista y
el ap,tlco:
el cobarde y
el revolwcleaarlo.
todas las Marfa1,
los FrancllcN,
los Gon1"ea, y
IOI Monterde;
todas 111 caacad11
loduale■

y

loa rfos.

Necios,
necios,
mil vece■ neclot.
Nunca se puede detener
el tiempo ni la bla&amp;orla:
ni tampoco el principio

Ned..,
Declol,

44

45

�tendré fin,
ni el fin se reabal6 Jam,s
en un principio.
Y el arte es ~sto:
Aire
y agua.
Vida
e Inspiración.
Dolor
y triufo.

Deseo,
pasión
y amor:

Aaf como lo laace

la cl¡arra,

preiando siempre
a la aoclae
con 111 canto
y ID lealtad.
Y pariendo

coao Jacl4na1a.
Haciendo
de la oscuridad
una eterna

Es vivir.
Y por sobre todas
las cosas
es refiexlón,
es crftlca, ea:
Libertad.

Oh, poea(a .
Mujer Libre,
valiente
y 1ln prejuicios.

l111.

Aaf la peeaia
taar, de las laces

de la nclae
■■

telar comnkarlo

y . . 1a••~ ..........
■n

eterno aol.

Para matar
la poesta

no bastan
bembas al garro&amp;el,
aancoe al exploaloaea:
hambres al mlaerla1:
sacerdotes, ■l damas

Tui Hgacea dntlcoe
lr(an tejiendo
e,telas
en la lierra,
en el cielo
y en la mar.

de la carita•.
Tendrlaa que matar
mil mundos.
Tenddaa qae evaporar
la existencia
de las pledr11
y de la1 aves.

Llorando
con el pueblo.
Rrlndando
sus alegr(ai.
Y tejltndo,
tejiendo,
tejiendo siempre:

46

sa libertad.

Tendrlan qae demoler
la eaperaau de lol llombret,

47

�en los hombres mfamos.
Tendrfan que acabar
con los terrones,
con los Ideales,
con los mercados, y
las peluquerfas.

OON JUAN

ª Hay Héroes en el u
Franz Boucbapies

Tendrfan que hacer
otros mil mundOI
Y con todo y eso:
hacerlo
jamés lo podrfan.
Por eso
reventando
trancas y bandera.,
candados y cordeles,
que quisieron tener
a mi boca gigantesca
y popular
entre las muletas
t&gt;ndebles
de silencio y senectud;
A ustedes,
muertos y soñadores ;
pasajeros de la explotación ;
a ustedes
os digo sinceramente
que sois

unos
mil vect's
y estúpidos ademb .

necio■•

necio■ ,

necios

CIIIO

en el bien 11

CLa Rochefoucauld &gt;

�Si busdis en la Literatura, un personaje m'8 univenal que
Don Juan, de seguro no lo descubriréis. No hay una figura
más atrayentes a los ojos de los poetas de todos loe tiempos,
clásicos. románticos y contemporáneos, que ese réprobo
audaz. surgiendo de las sombras de la leyenda y ocultándose
siempre. escalando los muros claustrales para gozar a una
bella religiosa y sorprendiendo a las vírgenes incautas en su
lecho señoria-1.
La trágica figura de Don Juan recuerda mucho a la de
Sat'11. Descubrtmoe en él, mucho de la &amp;nadeu, audacia ,
astucia del tentador infernal y esa rebeldta byroniana hacia
las leyes Humau• y Dlvlnu.
El pueblo. los poetas, los pensadot'ea y los mdslcoa, ae
apoderaron de ese semi-dios, seml-demoato por cuyu venas
C'orre sangre de lobo y de serpiente, lo dlvtnluron y Jé con•
ct•di&lt;•rnn un sitio entre los tnmortalH.
1.t--s deslumbraba porque simbolizaba para elloa•. Ja f\lerz9
avasalladora de la Naturaleza, incontenible, destructora de
las barreras que la moral impone. i¡noraote acaso de los
lf m ht&gt;s que e,dst~n entre t"I Bten y el Mal.

51

·

�• En "El Lobo Estepario" de Hermann Hesse, Harry Haller
se refugia en la soledad para acallar el imperioso llamado de
la carne.

Lucha por silenciar su rebledJa y sin emhsrgo, pugna por
romper todas las cadenas que lo sujetan.
Don Juan se ha liberado. Es el grito de la sensualidad y de
la embriaguez carnal. Es el lobo merodeador y voraz que no
trata de retener su demonfaco apetito.
Es pues Don Juan, el héroe para el que no existen murallas
infranqueablel lll doaceU.1 altivas y ea devoción aecreta que
nos mueve hacia~•. es sin dÜda al1una. que existe algo de ese
ser dionisiaco en nosotros mismos.
Con m,s razón que "Hamlet". Don Juan podría exclamar
triunfante:
.. ¡Fragilidad. tienes nombre de mujer! ".
En el grito de la carne victoriosa que en interminable orgia.
vuela de los brazos de una de sus victimas a los de otra.

R.bloeo af'8 del deleüe puajero, de la Ntisfacctón de loa
sentidOI que apenu da calor a las mujeres a quienes pierde.
Se burla de lomaaa¡rado, nada le detiene. NI el crimen, ni
el horror a los castigos Eternos o a la Muerte .
El es la Bestia que llevamos dentro. 6vida de carnales
deleites. que ruge en nuestro interior sus mal reprimidos
deseos.
Don Juan es un solitario. Es el lobo merodeador que a veces
toma la piel de oveja de la hipocrei;la para asegurar el golpe.
St&gt; sirnte superior a los drmás hombres porque ha roto todos
los vtm:ulos con la sociedad y con Dios a la que están sujetos
los d,m,s
Su victoria sobre el

SE'XO

opue~lo conflrmale esa

superioridad, es pues un ególatra. Otro Narciso ,·11) o solo
placer es saberse adorado y temido al mismo tiempo.
Mientras otros persiguen nobles ideales o esperan alcanzar la
Felicidad, él diría como Wilde:
"¡Nada de Felicidad! ¡Nada de Felicidad! ... ¡El Placer!. ..
¡Es preciso desear lo más tr,gico!.
Don Juan, sujeto a mil interpretaciones y comentarios, será
siempre un motivo Eterno, no moriré como han asegurado
algunos pobres escritorzuelos.
Fray Gabriel Téllez (Tirso de Molina&gt; de la Orden de la
Merced que lo creó, tenfa una a¡uda visión palcoldlica no sólo
cie su época sino de la Humanidad.
Pero sin embargo fue olvidado casi durante dos siglos y
llegó a convertirse en personaje de guiftol, no obstante haber
sido utlllzado por Moliere, por Goldoni y por Sbadwell en 1111
dramas , para resucitar más tarde triunfalmente bajo el genio
muaical de Mozart. Byron, Puacbkin, Dumas, Zorrilla, Baluc,
Bernard Shaw. Richard Stfauss y otros, imprimieron su sello
y su personalidad en él, posteriormente
El poeta prusiano Ernst Hoffmann, fue el primero que
analizó la figura de Don Juan convirtiéndolo en un esplrltu
insaciable, en po11iempre de un lrleal quim«ico, deaengaftado
no obstante de la rea lidad, y ast nos lo presenta :
"Don Juan se encontró al fin destruido por los placerH de la
,·lda real: y despreciando sobre lodo a los hombrH, debió
irritarse contra aquellos rantaamu de la voluptuotidad que
por tanto tiempo babia coa1lderado como el ble■ 1upremo y
qut lo habian engalado tan amargamente. Cada mujer que
violentaba, ya no era para un placer de I011tntldo1, sino un
insulto audaz a la aaturaleu humana y a su cr~ador••.

,1

Otros poetas alemanes lo eompararon con Fausto erró53

�neantente. Nikolau, Len~u y Christian Dietrieb Grabbe lo
ponen a la altura del sabio tudesco. En nuestros dJas Hans
Falla~a (Rudolf Ditzen) nos lo presenta en su novel~ "Der
Unge~1ebte Mano" (el hombre que no fue amado) como el
l!bert:~o fracasado Erich Mutzbach, pero Thomas Mann en su
hbro Las Con_fesiones de un Impostor", hace de Félix Krull
un Don Juan trmnfante, un pillo redomado que guarda mucha
~.emejanza con el "Gil _Bias de Santillana" de Lesage, el
Guzmán de Alfaracbe" de Mateo Alemán o ·e1""Jteinécte
Fuchs" &lt;El zorro Reinecke) de Goethe.
De todas ma~eras, a partir de Mozart, los alemanes ya no
podrán concebir a Don Juan sino en el drama musical como
podemos ver en la obra de Strauss. Aun, el escritor berlinés
Walter Benjamfn, nos dice del legendario seductor:

"En Don Juan. ese hijo predilecto del amor, se ha encarnado
f'Se _secreto que le· permite compaginar, de manera
fulr~una_nte, en todas sus aventuras, la decisión y su
asp1rac1ón mb dulce. Recobrar la esperanza en el éxtasis y
hact-r preceder la decisión a la solicitación. Esta forma
definitiva del placer, sólo puede expresarse por medio de la
músi&lt;"a. Don Juan necesita la mlislca como Incentivo del
am~r". Verdaderamente, podrfamos asegurar sin temor ·a
equivocarnos que el "Tannhauser" de Wagner, no es sino un
Don Juan germano que tiene mucho parentezco con el espaftol
hasta en el apellido. Pero Tannhauser es el libertino
arr(&gt;pentido y Don Juan no se arrepiente jamás.
E_nl~e los que _han to~ado el motivo de Don Juan de aquf
~a ra sus creac iones literarias. debemos de mencionar al
ins igne bardo hispano-germánico, Don Juan Eugenio Hart;,enhusch que descolló en las letras ibéricas al lado de
Bt&gt;l'quer. de Espronceda. d&lt;.' Zorrilla y de Nunez de Arce. El
dr:.i ma d~ Harlzenbusch. se llama. "Vida por Honra " y el
~•:otagoms ta c~ntral de la obra. es el famoso poeta, libertino y
1
, _1_ ma-pe1~denc1as, Don Juan de Tassis o de Tarsis, Conde de
1
\ 11.imediana, que osó poner sus ojos hasta en la Reina de
F,spaila , Y se atrevió a difamar su honra lndl1cutible. El Dr.
1 ( ; rcg91io Ma ranon ha ve~gado a sus victimas porque en su
iihro s ohr.., Don Juan. ha enlodado con verdadera sai'\a la
f1¡:ura histórica del Conde de Villamedíana prest&gt;ntándolo

como un in.feliz de lo más despreciable 'cuya virilidad estaba
en duda.
Algunos creen que este caballero, fue el auténtico modelo
en el que los escritores del siglo XVII se inspiraron para crear
la figura de Don Juan. Otros suponen que lo fue el libertino
conde Don Miguel de Mafiara, que también era sevillano.
Este, llevó una vida disoluta y repentinamente se volvió
piadoso y se entregó a la oración y a la penitencia. Murió
como un santo, venerado y admirado por todos.
Tenemos también al más audaz y temerario de todos los
conquistadores Donjuanezcos. Giacomo Casanova, Caballero
de Seingalt, aventurero veneciano de sorprendente destreza
en el arte del amor y de las relaciones humanas, pues se hizo
recibir y admirar por reyes y Emperadores y adorar por
millares de juveniles corazones femeninos. Vivió en la corte
de Federico 11 de Prusia y de Luis XV de Francia y ·tal va,
sirvió a ambol como espta y confidente. Sin embarp m~
corno un miserable y servil lacayo de un Prfncipe caprichoso,
a una edad muy avanzada en la que su única distracción fue la
de escribir sus voluminosas "Memorias" que jam4s se han
publicado Íntegras.
·
Don Ramón de Carnpoamor, poeta espaftol autor de
"Doloras y Humoradas" muy renombrado a finea del siglo
XIX, tomó el ''Don Juan" de Byron pintándolo viejo y
decadente e inicuo en un poema, en el que a lmltaclc)a del.
drama de Dumas "Li caida de un énaelº, una de 1ua anU,UU
amantes, ocupa su lugar en el infierno para asegurarle la
salvación eterna. Don Juan acepta cínicamente el sacrificio.
Hasta en la pintura ha infiuldo el penonaje de Don Juan.
Es notable el cuadro "La canción de la Champafta o el actor
De Andrade en el papel de Don Juan" del pintor alemán Max
Slevogt. En esta famosa pintura, Don Juan aparece con la
mano en alto en actitud desafiante.
Y esa es verdaderamente la disposición de Don Juan hacia

55

�las leyes Divinas y Humanas. Simboliza el desafío de la
audacia hacia el mundo que le rodea.
Nada resiste al vigoroso empuje del demoniaco burlador
todo cede a su paso.
_
'
. Desgraciadamente, en la realidad vemos parodiada la
figura del seductor de una manera tan pobre y tan
repugnante que no podemos menos que volver el rostro
asqueados.
Hemos idealizado a dicho personaje y nos suponemos un
tipo elegante, un hombre de mundo al que los demás hombres
admiran y las mujeres adoran como el Don Juan de Byron o el
Jobn Tanner de Bernard Shaw en su drama "Man and
Superman". En lugar de esto, nos encontramos con seres
malolientes que viven aólo para el. coito como los gatos en sus
correrfas nocturnas por loa tejados.
Don Juanetes de barrio que viven como bestias sin importarles alguna otra cou que hacer de las mujeres un instrumento de placer.
~I mito se ha hecho realidad, o si se quiere, es la realidad
misma la que ha formado el mito. No es ya el John Tanner de
Shaw. polemista y revolucionario, apóstol del impulso vital y
del _a mor Ubr~ Y ~nemigo del matrimonio y de loa escnipaloe .
sociales. preJuic10s y convencionalismos.
. Ya no es el dandy Dorian Gray, pervertido, creación del
irlandés Osear Wilde sino un obrero suelo y andrajoso que
apen_a s gana para comer y todo beneficio que obtiene, Jo
deis1.J1lfa~rs ~n akohol, en las drogas heróicas y en los centros

dt• proshtue16n.

Todo su pensamiento, sua_conversar iones, su proceder
c~tñn t&gt;ncauzados hacia la sexualidad desenfrenada .
l'&lt;:ro. ¡,por qué vamos a escandHlizarnos de ello? Todo esto
no viene más que a confirrnar·que
hay nada má1 poderoso

no

sobre la tierra que el impulso sexual y que no hay barrera
posible para detenerlo.
Don Juan, es después de Don Quijote, la máxima creación
literaria del Pensamiento espaftol, y ha alcanzado una
universalidad se~ejante a _ la del ilustre manchego
dispu~ndole 1u sitio )'111 categorfa como representante del
espíritu bisp4nico, -en las Letras dei mundo entero. ¿Por qué
ocultarlo? Don Juan es un revolucionario que arranca su
máscara a la bipocresfa mientras Don Quijote sostiene
ideales de los que todos han hecho mofa y sostienen solo por
apariencia.
Don Juan ha transitado por el mundo como el auda1
seductor de doncellas y matronas e invencible espadachfn,
terror de maridos y_ de amantes. Moli6f!._ Lord Byron,
Mozart, Dumas, P-u,cbklii y 1.orrtna, han utwzado la pntal
creación de Tirso de Molina &lt;Fray Gabriel Téllez), en sus
obras y le han dado su propia interpretación. Ahora
nuevamente ha sido refundido por un autor espaftol, Gonzalo
Torrente Balleater, en su notable novela "Don Juan", quien
intenta darnos una nueva visión del personaje Inmortal. En
ella, Don Juan no es el eterno burlador ni el buscador de la
mujer 1-1 como -AOI lo han JNtMDtado otrOI deltac:acltl
escrlt. . .. ?fo tam~ ef inlatllfeeho ,vtdo de NDIUlles
aventura, para mlti¡ar· sus carnales apetitos. Don Juan e&amp;
acicateado continuamente por un diab6llco compaftero hacia
el Mal, no obatante el empelane en acerc:1ne a la virtud .

ea

Don Juan, Intenta borrar su funelta leyenda, pero nta, •
m4s fuerte que él y se afirma má1 antes que extln,uirse. Don
Juan ea un hijo de las circun1tanclas, de la época y· del medio
que lo rodea y Uene que seguir su inevitable destino. marchando finalmente hacia au eterna condenación.
Don Juan es una fl1ura en las Letras Espaftolas. Bullestt'r
ha Intentado en vano redimir su figura, pero la leyenclu de
Don Juan es Indestructible. Don Juan es &lt;'l«'rno y trn H:dtó

57

J

�como el Judío Errante, por todas las épocas. Así se disfrace
de dandy británico como Bernard Shaw y se esc~nda tras el
nombre de John Tanner, o aparezca como el viajero incansable en Lord Byron o el impfo cfnico en Moliére Don
Juan será siempre Don Juan.
'
En el libro del ilustre novelista español. Torrente Ballester
Don. Jua~ aspira inclusive al amor puro, pero es empujado ~
la VIolac1ón y a la depravación. Del amor, Balleater nos da
una bellfsima interpretación con un poema en prosa con
escenario en el Parafso, digno de Milton.
La esencia se aparta de Don Juan clásico, del Don Juan que
ha sido considerado como el espfritu de rebelión ante las

normas establecidas. El rebelde que rompe las cadenas de la
hipocresfa, la imposición y los intereses creados. Don Juan es
el hombre superior que se enfrenta al mundo desafi6ndolo
con su audacia y su altivez . De todas maneras, es elogiable la
labor de Torrente Ballester, que lia querido alzarse hasta la
altura de Tirso y competir además en el pugilato de las Letras
con el insigne Don Miguel de Unamuno el reivindicador de
Don Quijote...
Me disgusta sin embargo que trate de alterarse la fiaura y
personalidad que tantos autores ya han fijado, para que
ahora, Ballester con su novela y Guillermo Figuereido con su
comedla traten de cambiarlo y darle otra interpretación.
Nos parece que Don Juan ha cafdo en la mediocridad. Aaf
como Don Quijote es el adalid de la Caballerfa Andante y del
Idealismo Universal, Don Juan es el Espfritu Dionisiaco del
impulso sexual. Por eso mismo, rompe las cadenas y las
barreras que la hipocres(a de una aoceidad corrompida pone
a su paso. Es como laa fuenaa de la Naturaleza, Incontenible.
Para Don Juan no hay elevadas murallas ni Doncellas
altivas. El. logra conquistarlas.
Dietrlch Grabbe, reunta en su drama "Don Juan y Fau.to",
las personalidades antagónic11 de ambol 1lmbol011,
pretendiendo superar a 1u1 compatriota• Mozart y Goethe en
un esfueno ln1enuto. Grabbe no poaela el Genio de au. an•

·,

58

tecesores. El autor que más ~ ha acercado al Don Juan
concebido por Tirso, ha sido Alejandro Dumas (padre) en su
formidable drama: "Don Juan de Maranna o la cafda de un
\ngel", en el cual, el úgel guardün del libertino seductor,
toma la forma femenina para salvarle y a cambio de su
salvación cede al Infierno, mil aftos de su Eternidad. Se ha
acusado a Dumas de plagiario por imitar a Schiller, a Balz.ac,
a Merimeé, pero al fecundo creador de "Los tres
mosqueteros" y de ºEl conde de Montecriatoº, no ea poeible
llamarlo asf, por hacer Üso de inocentes préstamos:

El - Don Juan de Duma,, • " admirablemente1
trazado. Es el vil seductor sin conciencia y sin escrúpulo y
aún despojado de sus elementos f anUaticos, el drama no
pierde nada.
Otro autor francél que inmortalizó el tema de Don Juan, flM
Guy de Maupasaant con su novela "Bel-Ami.. (El buen mozo).
Su protagonista es un Don Juan moderno. Bernard Shaw en
"Hombre y Super-Hombre" de tendencias Nietucbeanas,
hace de John Tanner &lt;Don Juan Tenorio), un nem6üco Don
Juan británico, un liberal de ideas avanzadas que se opone a
lo caduco y arcaico, ~ro tratando de eludir el matrimonio, se
ve preú • 1111 ndel:t.aa cloetrinu de Man y de Nlétucbe
npuatái • eata ••• hacen cJel Dali luü cJe Shaw, 1111
personaje aoberanamente aburrido.

Moiart con su ópera "Don GlovaMl", y Byron con 1u
poema "Don Juan", son loa verdadero. impulsores de l1
penonalldad del famoeo seductor, loa reeucitadores del mito
fijado por Tirso. Ea de lamentarse que el poema del lngl•
Byron, caiga durante su desarrollo, en el fastidio y el
aburrimiento, al bien el hermoso Idilio de Don Juan con la
bella grle1a Haydef, salva la obra.
Vfctor Sald-Armesto, en su Interesante libro "La leyenda de
Don Juan", busca las fuentes del mito y se remonta h11ta loe
tiempos del pa1ani1mo. Uno de ellos ea el mllmo Zeu1, quien
como ha dicho ya Prdlpero Mertmfe, ea el Don Juan de la
anu11tedad. Sald•Armeato pretende que el nombre de Tenorio
viene de los Tanolr01 portu1ueaea o de los primitivos dloaea
celto-aerm•nicos Thunaer-Thor-Donnert y yo me atrevo •
!'&gt;9

�suge_rir que también puede tener su origen en el poema
mt&gt;rl1e\'al alemán de Tannhauser cTanjóiser).

novio que aparece a la amante infiel yll nOi' lo presenta una
balada de Greaory Lewls en au novela famoaa "El Monje"

Lo~ &lt;'lrmento~ fantásticos del entierro a media noche y el
convidado de piedra que son incluidos en la leyenda son
aportados a ésta, ~ diversos mitos europeos como ver~mos
más adelante, Sa1d-Armesto nos dice que la invitación
~uerto como lo estipula "El burlador de Sevilla y el ~:~
v1dado de piedra" se encuentra ya en prlmltlvu leymdu
espa~olas como la del mozo que convida
cenar a una
calavera ~ue encue~tr• a su paso en el cementerio. El convite
1acrfie10 y auda1 ea cutipdo conlac:oncJenácWñ etérñi ---un frail&lt;' le salva.
- - -·
pera,

Lord Byron. en su lt•yenda po~tica "Osear de Alba", ullliza
una consl'ja similar Dos ht&gt;rmanos. Oacar y Alin, aman a la
misma mujer. Alán a~csina d traidón y en secreto al cor
pulento héroe britano y se casa con la prometida de éste.
Durantl' el banquete de bodé\s, aparece el espectro de Osear y
acusa póblkamt&gt;nte a su matádor Balzac nos presenta t•n su
cuento "El elixir de la larga vida". un Don Juan parricida e
implo . que roba a su padre agonizante. el secreto de la vidé\
eterna. su Don Juan Belvldero ha influido enormemente en
Dumas .

En el misterio medioeval y monacal de "Von Leontius" se
encuentra este episodio mencionado por el mismo a~tor
e~paftol. En el ''Macbeth" de Sbatespeare, Banquo es convidado al banquete con el que Macbeth celebra su coronación
&lt;'omo Rey de E~ia.

Esthrr Van Loo. en su libro " El vt•rdadcro Don Juan" (Don
Miguel dl- Maf\ara l, hace notoria la iníluencia que han tenido
la vida y las visiones aterradoras de Don Miguel, en los poetas
y novelistas que han tratado la leyenda d(' non Juan . El
francés Próspero Meri mée, fue uno de los primeros estritores
que mezcló la historia de Don :\ligue! y la leyenda de Don
Juan en su cuento "Las almas dd Purgatorio", en la cual Don
Juan asiste a sus propias exequias, motivo fundameñtal de .
su conversión y su Salvación. Dumas y Zorrilla lo han imitado
en sus respectivos dramas. Zorrilla ba utilizado el motivo del
héroe que asiste a su propio funeral en su leyenda poética,
''El capitán Montoya" . En su obra de teatro mil veces
aplaudida, "Don Juan Tenorio", nos pinta en la llltima y .
macabra escena, el diálogo entre la estatua del Comendador
y el infatigable libertino :

a

~in embar~o. Ba~~uo es asesinado por ord&lt;'n del Rey
nusmo. al salir de entrevistarse con fl. No obstante. esa
noche. el espectro ensangrentado de Banquo se pruenta en la
~·abe&lt;'t'ra de la mesa y preside la fúnebre cena augurando a
Macbcth, su calda y su muerte.
Thl•odor Fontante el noveltsta alem6n ami10 de Bismarct
narra una leyenda an6loga en su libro "Ef(I Briest" Do '
Pt&gt;dro el Cruel, Rey de Eaplfta. celebra una neata ~1.J
nO&lt;'ht' en honor del Marqu• deCalatrava. amante de la reina.
nurantt" t&gt;l mismo dfa, el Rey, arrebatado de celol, babia
hl'1·ho t•jrcutar al Marqués ~cretamente. Esa noche, en
lll\'lho de la alegria gent&gt;ral, aparece el fiel peno danés del
:\1arquk. llevando por los cabellos. la cabeza 1an1rienta de
, 11 a n111 y 0&lt;·11pa el sitial que le &lt;'Orretpondta al noblt'
ejecutado. mirandoacuaadoramente al Rey. cunde el ptnlco
entre los cirnautantea, que buyea aterrortaadol. Tambiá
Jleine. ha&lt;'t' asistir a su h~rOt" despu,s de muerto, a 111 bodu
de su amante y bailar con ~lla, que lt" habta invitado. en ,u
lúi,?ubN" romanct' "Don Ramiro". El motlYo del eapectro del
ti()

ESTATUA:.- Aprovéchale con tiento, (tocan a muerto)
porque el plazo va a expirar ...
y las campanas doblando
por tf están, y estén cavando.
la fosa en que te han de echar ...
(se oye a lo lejos el Oficio de Difuntos).
DON JUAN : - ¿Conque por mi doblan ?
ESTATUA:- Sf
DO~ JUAN: .- ¿ Y esos cantos Funerales~.

LA ESTATUA :.- Los Salmos l'l'nilenciaJe~
l il

�que están rezando por U.
&lt;se ve pasar por la izquierda, luz de hachones y rezan
dentro).
DON JUAN: - ¿Y aquel entierro que pasa?
ESTATUA:- Es el tuyo ...
DON JUAN:- ¡Muerto yo!
ESTATUA:.-Elcapitú te mató
a la puerta_de tu casa .
Este lúgubre diálogo me recuerda las palabras
preliminares que Heminway pone al principio de su novela
"¡,Por quién doblan las campanas?'':
" ... no preguntes por quién doblan,
están doblando por U... "
Existe una curiosa anécdota en la vida del compositor
alemán Johann Wolfgang Amadeus Mozart. autor de ''Don
· Giovanni", tan casual e increfble, que podria atribuirse a su
propio héroe.
Mozarl. que perten&lt;&gt;cía a la francmasonerla. creta en todas
las supersticiones difundidas en su época como los augurios y
presagios. Agobiado por la penuria en que vivfa, a pesar de su
gloria y su reconocido mérito. se encontraba enfermo y
agotado a consecuencia de su trabajo excesivo, y se vió
oblii;lado a marchar a -Praga con la misión de componer una
ó¡il•ra qu~ Sl' &lt;'~trenara durante la coronación del Emperador
de Austria y Alemania. Leopoldo 11 .
Al subir al &lt;'arrua,it' qut&gt; lo hab1a de conducir a su destino,
un desconocido de traje gris oscuro y de aire sombrlo le pidló
1•n.ratc.•cidaml'nt&lt;' una Misa ele Réqu.if'm para determinada
lt•l·ha Le adelantó una suma de dinero suplicándole qu• la
t.-rminara l·uanto ant&lt;'s.
i\lu, art st• t·~tn·111t•r11\ llon¡ut• &lt;-rc.·1a 1•n las tt'orlas de
Swt&gt;denborg sob¡e loe tsplritua que asediaban a los mortales
parn anurwiurh•:-. su próximo fin

li:l

Pensó que aquel acontecimiento le auguraba su propia
muerte y ya nunca más le abandonó esta idea. Creyó que era
una revelación de ultratumba y que la Misa aquella seria
cantada en sus propios funerales.
Se apresuró a terminar la Misa encargada pero su propia
enfermedad le impidió seguir trabajando y mu.rió finalmente
el 5 de diciembre de 1791. Su discfpulo Siissmayer tuvo que
terminarla para la fecha indicada, quien averiguó, que el
misterioso desconocida nada tenla de ultraterreno. Era un tal
Leitgeb, ayuda de cámara del Conde Walsegg quien deseaba
conmemorar el fallecimiento de su esposa muy querida con la
Misa aquella.
Osear Wilde ha utilizado también el motivo de Don Juan,
pero lo ha llamdo en su novela, Dorian Grey. En ella, también
lo sobrenatural acosa al depravado aristócrata . Dorian ha
pedido al arcano que sea ·su propio retrato el que enveiezca y
sufra todas las lacras y cambios que tenga su existencia. Su
petición ha sido escuchada en lo Desconocido, y mientras él
permanece perpetuamente joven, el cuadro se convierte en
una personificación del horror. Un reflejo de aquella alma
perversa. Cuando Dorian Grey , creyendo que el retrato influye sobre él, trata de destruirlo y se destruye a si mismo. No
podemos matar nuestro propio yo, sin quitarnos la vida.

El tema de Don Juan, pues, ha sido sujeto a todas las Interpretaciones, y siaue awi vi¡ente. Hasta ha sido parodidado
por el novelista y humorista espaftol Enrique Jardiel Poncela
en su libro "¿Pero hubo alguna vez, once mil virsenes?",
desacreditado por Guillermo Flguereido en su mediocre
comedia y mal interpretado por Torrente Ballesler en su
novela . Estos dos autores han dado demasiada importanda a
Lcporello. personaje muy secundario en el mito. TorrenteBallester ha pretendido convertirlo en otro Meftstófeles,
t-rróncaml'nte. Azorfn ha rrcn&lt;io un "Don Juan·• monacal y
los hermanos Machado un "Juan de Maflara" contrito y
c1rrepentido. Eduardo Marquina ha tomado también el terna
rlt• llon Juan en ''La monja 'J'.eodora " . La siniestra Teodor11,
esplrltu de venpn11, destruye al Nductor quien por la dulce
Malvlna. obtienl' su salvación. Esproneeda compu110 su

I

�''Estudiante de Salamanca'', cuyo Uon Félix de Montemar es
otro Don Juan. Finalmente el &amp;ulzo Max Frisch eacribi6 su
comedia "Don Juan o el Amor a la geometrla", durante la
cual, las mujeres no dejan a Don Juan, dedicarse a su ver-

dadera pasión.
Rem ln1acencia1 del acto de pre11nciar 111 pro_plo entierro, la1
encontram01 no hace mucho en wa cúénto de Cbejov, llamado
"Noche de pavor" , en la que el prota¡onista que también se
llama Juan Ctvan&gt;, después de aailtir a una sesión eapiriliata
en que le ban anunciado la proximidad de tu muerte, se encuenta en jnedto de su babltaci6n con un 1ta6d. El eapanto no
es para menos, pero el desenlace es cómico.

cómica y sacrílega. Su compafiero le reprocha su ,actitud pero
él no le dá importancia. En el lugar consabido, se presenta a
la hora de la cita un desconocido. Este resulta ser el conde,
quien esa tarde se ha quitado la vida abogándose en el canal.
El argentino Enrique Larreta nos ha dado su propia versión
de Don Juan, en su novela: "La Gloria de Don Ramiro".
He encontrado además un dato histórico en la vida de Don
Miguel de Mañara uno de los más renombrados Don Juanes
sevillanos de la Historia, mencionado por Esther \'e Loo. El
Incesto.

En dos cuentos de Dickens de tema navldefto, el héroe tiene
la visión de su propia muerte. En "El fabricante de ataúdes" 1

Don Miguel tentado por el demonio, a sabiendas de au acción, intentó seducir a una media hermana que iporaba su
cercano parentezco, ·pero al deeeubrirlo, lo nc-Nl6
horrorizada.
·

protagonista ha bebido demasiado en una fiesta de sus
vecinos . Cuando todos se burlan de él jura que a los únicos que
va a invitar en su fiesta de cumpleaftos es a los muertos que
han sido sus clientes por muchos ai\01. Los muertos, asisten a
la fiesta y en el máximo momento de terror, el fabricante de
ataúdes despierta en su lecho.

Nadie ianora tampoco, que Lord Bynn, el dolljullaeaco
poeta británico, y el atormentado fildao(o prusiano Friedricll
Nietzsche. mantuvieron relaciones sexuales con IUI propias
bf-rma1'8S.
~o son .pocos I• •rilares que han ir.tade el i,r.oblema del
incesto, ya para glcll'ificarlo, ya para coadeurlo.

Pulckin ha renovado el tema del convite del muerto. El

Enrique Heine, en uno de aus libros de leyendas, menciona
un cuento popular cuyas fuentes se remontan a una Par,oola
de Cristo, la del hombre rico que ha convidado a sus aml&amp;os a
un banquete y todos se niegan asistir con un pretexto pueril.
En el Evangello, el duefto de la casa encolerizado hace que su
criado convide a la cena a todos loa mendigos y pordioseros
de los caminos, pero en Reine, invita a todos loa demonios del
Infierno, los _cuales asisten al consabido banquete.
Leslie P. Hartley ha renovado esta leyenda en
au cuento "Tres o cüatro a ·cenar''. "En él, dol turistas
·británicos son invitados a cenar en Venecia i&gt;9r un misterioso
conde ttáliano al que desconocen. Cuando- vla)an por los
canales de Ve,iecia con destino al elegante restaurant donde
se van a reunir, ven flotando sobre las aguas del Adriático a
un cadáver. Desde la góngola, uno de los ingleses que ha
bebido demasiado convida a la cena al muerto de una manera
64

Richard W11ner hace al Mroe del "Anillo del Nibelwaao",
Siegfried, (ruto del amor lnc•tuoao de Siegmund y Sielltnde,
dos hermanos gemelos. Y Thom11 Mann el excelso novelista
alemán, tan wagneriano en muchas de sus manifestaciones
Jilerari11. imita al compositor germano en 1u1 novela• "El
elegido'' y ''Sangre de los Welaas". Tambi~n e~ la novela de
Giinlher Birkeníeld "Un cuarto en Berlin" el tema es el amor
.de Paul Schwaner par ■u fMrmaalta Lolehen.
En "La novia de Meulana", de Scblller, el motivo • el incestuoso amor de Don Manuel y Don César por 1u hermana
Beatriz que loa arrastra a la muerte.
E1te drama influyo mucho en el Don Juan de Dumas.
Hasta t&gt;l Vizconde de r.hatteaubriand. en S\1 novt&gt;la "Renr.
nos hahla del platónico amor del h6roe por su propia hermana
quien se refu,ia en un monasterio, mientras que ~l. eml11ra a
65

�América . En la novela "Confidencia Africana" de Roger
'.\lartin Du Gard el amor incestuoso de dos hermanos es el
motivo del libro.
En "Lucrezia Borgia ·• de Víctor Hugo, descubre que uno de
su~ amantes. es su mismo hijo. educado en secreto y lejos de
ella .
En el espíritu del hombre yacen, como ha dicho Freud, _e n
l':,lado latente, el santo. el criminal , el homosexual, el m l'estuoso. etc. Todos lo vicios y todas las virtudes de que es
capaz el complejo ser humano.
t ·na educación torcida o una infancia desdichada pueden
dl'snar el destino de un gran talento y conducirlo al fracaso y
al hundimiento moral.
S111 embargo. no puedo darle la razón al Dr. Marañon.
cuando en su libro sobre "Don Juan". asegura que el carácter
&lt;11• rlirho prrsonaje acusa homosexualidad y debilidad de
l·,1 ral'tc r por su inc:onstantia erótica que le impedla dedicarse
a una sola mujer y formar una familia corno cualquier hijo de
, l'l'ino.
Su n'lll'lion anti-burguesa. h• molesta a . dicho 111t' dit·o
p,1q11i;11ra -literato
.
l ' n•o c¡ut• Don .Juan pose1a una pujanza avasalladora digna
de mejor empresa.
.
.
.

Tampoco creo c·on lloffmann que Don Juan s1mbohza al
Hombre t-n constante busqueda de la mujer idt&gt;al.
· Donjuan.ilmo e1 un alarde de virilidad, la •~ualldad
mi!i:ma. la satisfacción de la carne y la atracción des&lt;'nfrenada por los amort'S 1h&lt;'it~ y lo prohibido.
Don Juan 1tmboliu el de1enfreno 11xual, 1in meta al¡una,
sin oposición ni ~istencia posible que ha minado la moral de
la:- grandes !I0ciedades de los puchlos cultos y los ha
arrastrado a la de&lt;-adencia.
HIHI.IO&lt;., HAFlA

· 1. :\ 1.r.)
l 'olt•c&lt;·1011

t-:~l&gt;A IJto: 1&gt;11\ .1(· :\N " \ ll'TllH SAll}-AHMl-:STO
At:STIUI., t-:d1torial ESPASA-C'ALPE, Barcelona.

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1,Ut-:l;lll(lll :'llAHA~t&gt;i\
l 'oh•ntón At ·sTHAI., t-..:ditorial t:Sl'ASA-CALPE.
' ·1-:1.11'\ \
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HAR-

"EL ESTUDIANTE DE SALAMANCA Y OTROS
POEMAS" ESPRONCEDA
Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona
"CUENTOS" " LAS ALMAS DEL
PURGATORIO", PROSPERO MERIMEE
Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona
''CUENTOS" "DON !UAN", Ernesto T~oro Guillermo A.
Hoffmann
Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona
''DON JUAN" GONZALO TORRENTE BALLESTER
EDICIONES "DESTINO", Barcelona
"EL VERDADERO DON JUAN'' &lt;Don Miguel de Maftara"
ESTHER VAN LOO
Editorial AZTECA, S.A., México, D.F.
''DON JUAN EN EL DRAMA", Obras de Tirso de Molina ,
Goldoni, Dumas, PuschJdn, Zorrilla y Rostand, con Ud
estudio preliminar de Don Jacinto Grau. Editorial FUTURO,
Buenos Aires.
"DON JUAN Y FAUSTO"
CHRISTIAN DIETRICH
GRABBE
Tt-atro de !\iempre. Teatro de LA JOVEN ALEMANIA .
EDITORIAL AGUILAR, Madrid.
"HOMBRE Y SUPERHOMBRE" BERNARD SHAW

Editorial Sudamericana,
Buenos Airea.
,
"DON Jl'AN" LORD BYRON
OBRAS ESCOGIDAS con un Prólogo de Hipólito Taine
Librerfa y Editorial "EL ATE NEO", Colección, CLASICOS
INOLVIDABLES,, Bueaoe Aires.
"AMOR PLATONICO" WALTER BENJAMIN
Rt'v1sla "Hl 1MBOLD'T"', Editorial "ULTRAMAR". Hamburgo 36, Alemania

�''EL BUEN MOZO (Bel Ami)" GUYDE MAUPASSANT
Editorial Sopena Argentina , S.R .L., ESMERALDA 116.
Buenos Aires.
··EL RETRATO DE DORIAN GREY" OSCAR WILDE
Liberería Hachette, S.A. "CLASICOS i~ODERNos•·, Buenos
Aires.
··EL ELIXIR DE LA LARGA VIDA " (5 CUENTOS
fILOSOFICOSl. Honorato de Balzac
Liberería HACHETTE. S.A "CLASICOS Y MODERNOS".
Buenos Aires.
··LA MO!\JA TEODORA .. lCANTIGA SERRANA J. Eduardo
Marquina.
Bihlioteca Hispania . San Lorenzo. JO. Madrid .

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Critico del .tete fran.:~s
VrUrq,,r: ( U&gt;O , )

E11,;,,, Ct,r,,ir,

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1
llisto,rr J,: l'o1rl: /'i,rf J&gt;t/ ;,¡i,,. l 1909 )
Pn.l G11u,.;,, ( 15&gt; I;)
Ciu11~t ( 1913)
Ce&gt;ttslru.·lrur, (1'114)
LA rot111 ( ljl9)
N•po/io,r ( 19Z 1)
T~ 11rl of rn1t¡,/t11li. s t 19 } ; ¡
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C.,rol ( 19 H)
Ombrrs 1ol1J(s p 9 H)

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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1976

�ARMAS Y LETRAS/J·ulio - Diciernbre/76

�Portada de

RENE MAGRITTE

�r
Rector

DR. LUIS E. TODD

Secretarlo General
LIC.

~us

LOZANO DIAZ

Departamento de Düusión
Jefe
UC. JORGE PIDRAZA SALINAS

. Sub-Jefe
HECI'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

eo..-pa■d.._ delle dlrtairw • MAIUIU Y LSTMlr/......, ..
IM,..._/Vnl"t!f'llldad .\utllnom. de Nur,·o LeN,'Torre ele la ...,...._
N••- 1'1ao/Mon~. Nu,,yo I.N'on, Mf'--.

Tada

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

JULIO A DICIEMBRE DE 1976

SUMARIO

Presetttación ..... . .. . . .... ... . .. . ... . . ..

5

Madre", Bertolt Bret:ht , Leticia M. Hernández
M. del C. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

9

"ÚJ

R,epallO a la Historia, Mil Qlltoli&lt;!'Nl.os Ab 1woe &lt;l1Ae
oa,6 el Imperio R.omano, Juanita Idalia Gal7.a

~v...

O

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•

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H

O

•

~

•-

•

27

'' La. ~ del Teatro Bpt00 • loe ""'- di
la •atJn! Oarrar", Patricia Ben.unen ele los Santol

41

BI Amor e,a la Obra ,Ir L1'il C6"!'1Mda, EUabeth Gó~ Ramírez . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . •

53

AWógraf08 de la Biblioü·&lt;X1 NOC'tOfltll . . . . . . . . . . . . . .

67

�PRESENTACION

�El tiempo. viejo amigo de 101 perlodl1ta1, ha Impactado
nuevamente en la edición trlme■tral de e■ta revista "Armas y
Letras", rar.ón por la cual 1e Integran 101 nómeros de loa dot
6ltlmos trimestres de 1911 para que surja e■ta edlcl6a extraordinaria que e-emprende los meses de JuUo a Diciembre
del citado año.
La calidad del material que se Incluye. empero, se ha Incrementado y los colaboradores en este n6mero son
unlver1ltarlo1 Inquietos -lógica actitad en la Javentucl
estudiosa de M~xlco-. amantes de la llteratura o de la
historia.
Se abre la edición con un trabajo bien documentado de
Letlcla M. Hern4ndez M. del C. sobre la obra "La Madre" de
Bertolt Brecht. El an,11111 est6 realizado en la segunda etapa
de la creación literaria de Brecht, precisamente en 111 obra1
conocidas como de tesla o dtd,ctlcaa.

i

�Por IU parte, Juanlta Idalia Garza CaVHOI nos trae una
remembranaa del nacimiento y lo que 1lpfflc6 el Imperio
Romano tle cuya calda se cumplen mil qulnlen&amp;ol alos en este

1911.

" LA MADRE

u

----------------------BERTOLT BREC.t:T.

Un trabaje Interesante, elaborado durante muchas bor••
tle lnve1tlgacl6n de la joven perlodlata qae 1e ha convertido ea
colaboradora asidua del m6:llmo órgano caltaral de la
Universidad Aut6noma de Nuevo León. ·
Otro an6Uall de Brecllt, nte de la unlvenltarla Patricia
Berumen de loe San&amp;ol, 1e lnclaye en esta edicl6n. N■estra
colaboradora describe la fuacloDaUdad del teatre fpleo ••
"LOI FaaUea de la Madre Carrar" y da 1u opln16n, dejando el
Interrogante sobre 11 el eapectador tendr6 la misma reaccNa.
Del amor ea la obra del e1palol Lula Cernada not habla
Ellzabetb a,me1 Ramlrea. "Cernada desprecia lo m61
caracteriatleG del mando bargui1: el matrimonio, la familia,
la 1ocle4ad; pero no te siente escluklo, 1610 1e acepta, a 1f
mismo, diferente. 8■ ponla est6 lle■a de seaauUdad
poitlca", dice en tu es ten.. arUc■Jo.
Flaalmeate, cerra•• esta e4Jcl6n extraonllaarla coa ••
repa. pan celeccloDlata1: IN a■t6tnf01 de la Biblioteca
Nacleaal, ,■e llem• estado p■IIUcando en IN n6mer• a ■terloret.
'
Aquf, en este n6mero extraordinario, •e 1lntetlaa parte de la
Inquietud ,-ltln de loa ■■IYenltarloa y j6veae1 de Pí■e.o
León, Mi1:lco.
H6dor Goadle1 y Gona61e1

8

Leticia M. Hernández M. del C.

�SUMARIO

Introducción
"La Madre"

Análisis
Conclusiones
Citas Bibliográficas
Bibliograffa .

�INTRODUCCION

Se distinguen tres periodos en la vida de creación literaria
de Bertolt Brecht: el primero comprenderla los primeros diez
años de su producción juvenil ; el segundo, las llamadas obras
de tesis o didácticas y el tercero. su periodo de rlenitud y
madurez .
La obra que interesa a nuestro estudio: "La Madre",
estarla comprendida dentro del segundo periodo,. y si bien no
está escrita como pieza didáctica, tiene todas las caracterlsticas de serlo; por lo tanto la tomaremos como tal.
Seria conveni&lt;'nte antes, hablar un poco sobre estas obras
que son importantes desde el momento en que Brecht nos
expone directamente sus ideas polfticas y sociales; no con el
deseo de convencernos. Lo que Brecht se propone es
mostrarnos la realidad a base de situaciones concretas que
nos llevan intencionadamente a situaciones generales .
Estas obras son abiertamente criticas revolucionarias; el
problema aqul no es de verosimilitúd sino de comunicación.
La escena se transforma en una das&lt;' de sodologla .
Brccht ha asimilado varias ideas a las que ria vuelta y trata
de &lt;'m·ontrarles la máxima expresión. tina de ellas la inserta
en la pil'7.n didál·tica de Radl'n Radcn ".F,I VU&lt;'lo d&lt;' f.indt :1

�~cr:h'' : " De modificar no sólo una ley de la tierra sino la ley
un ~m~ntal. De a~uerdo en que todo será modificado: el
~-un o ) la humanidad.· pero sobre todo el desorden de las
e ases. humanas : porque haJ dos clases de hombres ·
plota&lt;;1ón Y desconocimiento".
. ex.. Otra, die~~ ~~r boca de Pelagueia Vlasova, protagonista de
h La Ma~.~e : Nosotros decimos: el destino del hombre es el
ombre , con Jo que trata de decirnos que el hombre tendrá
qúc luchar por cambiarlo; pues el mundo está hecho P;ra él
Y luego. s~rá él el único capaz de transformarlo. No un sol~
hombre, smo muchos unidos bajo un mismo estandarte.
En euanto al contenido de estas piezas, también cabria
establecer una distinción entre las que tienen como finalidad
el_a~re~dizaje Y_ejercicio de los principios del pensall!i~
&lt;lial~ct1co-marx1sta : las que ilustran ese aprendizaje por
medio de parábolas de colorido exótico o histórico; y las que
&lt;'la~?rando un material histórico . tornan partido E'n Ja Jucha
pohl1('a .
A la primera pertenecen sobre todo . "L
.
.
.
Baden-Baden" , . " El
d'
.
·
a pieza didáctica de
.
que ice st y el que dice no -

Ambas ilus tran la ley fundamental del pensamiento que
Alcxan~er_l_lC'rwn. basándose en Hegel, Uamó "Algebra de Ja
n•voluc1ón . La palabra ''conformidad" s·g 'f'
¡ 1
&lt;' t d d 1• d' .
1 m 1ca aqu a
~ ra . a . e . •.n 1viduo en~ doctrina , por medio de un coro que,
, ya ha asimilado y entendido el sentido de la historia .

1

El estar conforme con su dia léctica no quiere decir sólo
comprencierla. s ino dejar volunta ria y activamente que el
pro&lt;'&lt;•s o !-&lt;' apoden• d&lt;' uno . renunciando a la voluntad propia y
~-º ni&lt;'! •~ndosc a la voluntad objetiva · de la historia :
:\lod1f1cando e l Mundo, modificaos a \'Osotros mismos
; .\handonao~'.. .
·

1

1

¡

.I'

l &gt;_'.· l.s&lt;·~ 11 1Hto ~r11po _so~. " La &lt;'XC&lt;.'p&lt;'ión y la regla " y "Los
11 01.iuos) lo~ ( un.i r 10:; . La prim era pretende conv&lt;'ncer al

&lt;'~P•'l'lndor d&lt;· la fata lidad d1• la luC'ha d&lt;' clasE&gt;/i, dt' tal manera

que el caso excepcioñal que se aparta de la Unea de conducta·
de todos, al final, cruelmente es interpretado y juzgado en el
sentido de una regla. Un rico expedicionista mata a uno de sus
gulas instintivamente, sin ninguna razón ; sólo porque crefa
que pretendía matarlo. A la hora de juzgarle, es absuelto,
como si Jo hubiera hecho en defensa propia porque habla que
tomar en. cueqta q~e .~OJPº ..~ . si.rvie~te, ten.J~ m?tivos para
querer midarfo, éab1a la posibilidad de que lo intentara.
En "Los Horacios y los Curiacios " , Brecht nos ensefta cómo
puede ganarse una guerra casi perdida con Ja astuta
estratagema de atraer a las fuerzas enemigas y desmem_- ·
brarlas . Lo más importante aquf es entender que un plan bien
razonado, es más eficaz que sólo la disposición de mucha
fuerza . Ante todo la razón.
· Otras dos obras de los primeros años treinta, que tratan de
las actividades ilegales del partido comunista, en su lucha
contra la clase dominante son " Toma de Medidas" y "La
Madre". No cabe duda de que Brecht en "Toma de medidas"
ha tomado partido, aun cuando se le critica -de falta de
realismo por su poca experiencia revolucionaria ; esta obra
contribuirá gra!'demente a agudizar la lucha de clases en
vtsperas del Nazismo.
Brecht presenta en esta obra la realidad de 1930. La dictadura del proletariado acentúa Ja lucha de clases apelando
ambos bandos a los métodos violentos. Plantea un problema:
el de la pena de muerte por motivos polfticos, que los mismos
comunistas han tratado de eludir con frecuencia .
Un joven agitador llevado por la ira y la compasión comete
una serie dt' errores que perjudican la causa de la revolución.
Sus tres acompañantes someten a juicio de un coro de control
que t-ncArnaria al partido su actividad ilegal. Y después de
s &lt;'r disC'utido se llega a la decisión de darle muerte por
razones ineludibles . Su ejecución escandaliza a la moral
·tradicional, porque el joven era considerado como el más
humano de e sos revolucionarios. Pero Brecht nos trata de
decir que no es suficiente la bondad subjetiva . es necesario
15

�que la bondad s~a eficaz. Sobre esta idea , hablará más tarde
B_recht. en var1~s de sus más importantes obras. En esta
pieza, el autor disculpa la medida adoptada con el lema . " El
que lucha por _e l comunismo. sólo co11serva una virtud · l~cha
por el comunismo".
'
En " La
. Ma d re " • a daptación de la famosa novela de Gorki
Brecht introduce un tema nuevo.
,
Hasta ahora habla habido una ruptura de los lazos
parc-ntesc?. De hoy en adelante el amor marcará 'con
de
1
ª, a~·ch~rornas brechtianas, desde Madre Carrar a la C::u:;~;
e e 1 1rculo de Tiza· •.

1

LA MADRE •

e

on estos antecedentes pas arc-mos al estudio de esta pieza
&lt;¡ul' es la Que nos interesa .
'

Como dijimos anteriormente, esta obra es una adaptación
de la novela homónima de Gorki. Se estrenó en Berlin en 1932,
poco antes de la toma del poder por los nazis.
t:s conveniente relatar a grosso modo primeramente el
contenido de esta pieza.
Pelagueia Vlasova, madre de un joven obrero
revolucionario, se encuentra en una miseria irremediable.
Con el miserable sueldo de su hijo no les alcanza ni para mal
comer. Sus e&lt;.'onomfas y su solicitud maternal no les presta
ninguna ayuda.
Al principio se siente inquieta por las compañlas y actividades revolucionarias de Pavel Vlasov. su hijo; pero
después. al darse cuenta de que la causa por la que luchaba
era la misma por la que ella sufrla a diario : la comida y el
dine ro. empieza a cambiar de actitud . Y si bien su primer
acto revolucionario : repartir volantes a los obreros de la
fábrica. no lo hizo convencida. sino por salvar a su hijo;
después se alienará al partido. transformándose completam('ntC'.
Los obreros comunis tas por medio de volantes incitan a una

lfi

17

�huelga a todos los trabajadores de las Fábricas Sujlinov, por
haberles dfsmin9ido los salarios arbitrariamente:.

Habria que desgarrarles el vientre. ¡Ojalá se les seque Y

S:

vuelvan estériles allf donde están! ¿Para qué van a regresa
Por medio de una dialéctica, los amigos de Pavel Vlasov
explican clara y objetivamente a Pelagueia Vlasova la
situación y relación entre el dueño de una fábrica y sus
trabajadores. Es entonces cuando la madre queda completamente convencida y se decide a participar activamente
a favor del partido.

~~~n. ~;e~ª ~f~~e~ªi!:

sus hijos? ¿A sem'ejantes madr:~?
v serán muertos por una m 1
J
habrán
asesinado son usted es., .. · 1

i

La obra termina cuando ' '.La Mate", ~:n~~~d~ii:s e~:~=
mote, lleva la bandera roJa enea ezan
trabajadores en huel~a en 1917.

En la manif,estación pacffica de los huelguistas el lo. c;te
Mayo, Pavel Vlasev es encarcelado, y s11 madre se ve en la
necesidad de escorlderse. lván Veso1chikov, compaiiero de
Pavel la lleva a casa de su hermano Nicolai , el maestro.
Ella ahl empieza una labor de instrucción con los vecinos .
El maestro que es apolltico se opone; pero sin darse cuenta su
ideologla va cambiando, y después con algunas reservas,
prácticamente está del otro lado. Les enseria a leer, pues
todos son analfabetos y necesitan para sus fines , instruirse.
F.n una ocasión en que el maestro les dice: "Saber no sirve
para nada . Lo único que sirve es la bondad". Pelagueia le
contesta : "Pues danos tu saber, si no lo necesitas". Y es que
ella sabe que la ignorancia es una de las trabas más grandes
"con las que se topan los oprimidos.
Después siguen una serie de disturbios campesinos y
huelgas de trabajadores agrlcolas. Su hijo es deportado a
Siberia y después de varios años regresa; pero al intentar
pasar la frontera es asesinado. La madre toma la noticia con
'tranquilidad . Estaba segura de que su hijo se habla conducido
bien y esto le dejaba una satisfacción. Ahora todo debe ser
razonado.
Más adelante en una discusión con unas mujeres contr¡1rias
responde un poco a lo anterior. "SI, soy una bolchevique.
¡Pero ustedes :,on unas asesinas , allj donde están! Ninglln
animal l'ntregarla sus cachorros como ustedes entregan a sus
hijos : sin S&lt;'nlido ni discernimiento para una mala causa.
18

11

�,,

'

Brecht se vale de esta obra para darnos a conocer varios
planteamientos. El primero y más importante es el de apoyar
al partido comunista, considerándolo el más adecuado a ~us
fines . Está precisamente dirigida a los obreros y para ellos
resulta tan familiar, porque sus problemas están reflejados
abiertamente. Lo que pretende primeramente el autor es
criticar la posición de muchos trabajadores oprimidos qu~
lamentan su situación pero nada hacen por remediarla.
Brecht es enemigo del conformismo.
La protagonista, Pelagueia Vlasova sufre una importante
transformación. Se encuentra al principio, en un estado de
conformismo. Su situación es lamentable, pero ni siquiera
piensa en la posibilidad de un cambio. Se reduce a condolerse
y a decir frases como: ¿Por qué tengo que comer yo también?.
Cuando decide repartir los volantes a los obreros lo hace sin
saber ni siquiera lo que dicen. pues no sabe leer, sólo por
proteger a su hijo. Hasta aquf sólo él le importa. Al enterarse
de que la propaganda incitaba a la huelga, se opone porque
considera que al no trabajar no habrá sueldo.
La dialéctica de Pavel Andrei. Antón. lván y Masha es la
que puede convencerla . Se podrla r&lt;'ducir - a esto: Los
21

�patronos utilizan su propiedad para explotar ; pues saben que
s on dut.•itos de las herramientas de los obreros. Si no utilizaran
&lt;-'sa propiedad para explotarla no tendría absolutamente
ningún valor para ellos. Sólo tendría valor en la medida en
que fuera la herramienta para los trabajadores. pero de todas
maneras los patro.nes d~penden de los obreros, porque
aunque sea su propiedad, sm ellos, todo se convertiría en un
montón de hierro. Y para terminar Andrei le expone: "Vea, si
t•I. Pan•! \.'lasov, va a ver al señor Sujlinov y le dice: Señor
Sujlinov. sin mí su fábrica es un montón de hierro viejo y por
1? ta.n to usted ~o puede rebajarme el salario a su antojo, el Sr.
SuJlmo,· se reirá y echará a Vlasov. Pero si todos los Vlasov
el&lt;' Tver. ochocientos Vlasov, van a verlo y le dicen lo mismo,
el señor Sujilinov no se reirá". 2
Al quedar convencida, sólo hay algo que la detiene. la
riolenc1a : "Si. lo creo, siempre que no cometan violencias.
Porqur, en ese caso, nunca nos pondríamos de acuerdo,
Pa,·rl. Tú sabes que yo creo que hay un Dios en el cielo. Tengo
horror a la violencia . La he conocido durante cuarenta años y
nada h&lt;' podido hacer contra ella . Pero cuando muera,
quisi&lt;'ra al menos no haber cometido jamás un acto violento". 3
\ eomo le habla sido prometido. la manifestación fue hecha
pae1f1camC'nte; sólo que la policía fue la que inició
pro&lt;.·t•dimientos violentos Y es aquí donde Brecht trata de
t•xpltt·ar que iniciada una vez. no se pueden amedrentar : pues
st•rta retroc&lt;'der. se debe contraatacar, s1 es que verrlad&lt;.•ramente se busca el cambio. Las transformaciones
soe1ales no pueden concebirst• &lt;'ll la práctica sin
dl'rramamiento de sangre. La lucha dt• clast•s en la historia
"-lt'lllprt• ha cngt•ndrado una r&lt;',:olurión .
'
Y ta111b1én de esto S&lt;.' comenn• Pt•lagu&lt;'ia \'lasova . al grado
d1• ;1n•ptar la muerte de su hijo, t·on una mt•spcrada
n ·s1gnano11 . p&lt;'ro que demuestra t•I c·ambio. Porqu&lt;' ahora ya
1111

lt• mh' r&lt;'sa su hijo. como t.il. sino como mit•mbro de una

11 1as ,1 oprimida. y si rl dt•sapétr~c·t•. qtlt'da t•I gran resto.
&lt;·uando Pan•I rt&gt;gresa de S1b1·ria . st• topa l'OII otr.i madre.

atenciones de su madre. Pero ella ya no pertenece a él; sino
al partido: "¡Las hojas las saca la madre del revolucionario
Pavel Vlasov, la revolúcionaria Pelagueia Vlasova ! ¿Se
preocupa ella por él? ¡ De ninguna manera! ¿Le sirve el
té? ¿Le prepara un baño? ¿Sacrifica un ternero? ¡De ninguna
manera! Huyendo de Siberia hacia Finlandia bajo los
helados embates del viento norte, las salvas de los gendarmes resonando aún en sus oidos, no encuentra sitio donde
reposar su cabeza, salvo una imprenta clandestina. ¡Y su
madre, en lugar de acariciarle el pelo, saca las hojas!". 4
Si se plantea esta situación a manera de disyuntiva, seria:
· Debe una madre renunciar a su hijo para luchar por una
~asa anónima? Brecht lo afirma tajantemente. Pelagueia
Vlasova no va a perder tiempo en consentir a su hijo, mientras el partido solicita su colaboración. Su convencimiento es
tan firme, que está dispuesta a todo. Además d~be
sacrificarse la vida de un individuo en interés de un bten
colectivo. El viraje religioso también es interesante en este
pt&gt;rsonaje.
Al principio Dios es para Pelagueia el único salvador, al que
hay que dirigirse con mucha fe para implorarle el pan de cada
dla. Dios juega aqul el papel de titiritero, todo está en sus
manos. Más tarde no. Cuando le preguntan qué queda de su
te. la Vlasova contesta que nada. Porque Dios representará
los sentimientos, y éstos no pueden caber ya ahora, será la
razón. la bandera . Nada podrá hacerse en la razón. Y es
cuando el destino del hombre ya no es Dios, sino el hombre
mismo.
La pieza &lt;'stá dividida en catorce capflulos, cada uno trae
un pequeño antecedente. que explica el contenido. Implican,
además, diferentes escenarios. Algunos como el 5, 8, 9, 13 y 14
l'Slán marcados con fechas . Otros como el 6 y el 8 están
rtivididos en varias escenas. pero que están muy conectadas
1.·nt re si.

\hora qut• llt•~a t•nft•rmo . &lt;'an-..ado clt• sufrir. nt•t·t•sita las
F.n cnsi todos ellos. encontramos la participación del coro.
23

�que tiene diferentes voces; pero .que podríamos unificar en
una sola: la voz de la revolución, del cambio.
Es muy importante su participación; porque es el punto de
apoyo de la dialéctica comunista. Los cantos nos dan explicaciones, razonamientos e incluso algunas soluciones.

CITAS BIBLIOGRAFICAS
1.-

Brecht, Bertolt.
Teatro Completo, tomo VIII ("La
Madre" y "Cabezas redondas y ca..
bezas puntiagudas"), Nueva visión. Buenos Aires, 1966, P. 75.

CONCLUSIONES

Cuando se presentó por primera vez "La Madre", los
espectadores se aburrieron a media representación, y la
critica trató duramente al autor. Criticaron la pieza de pueril,
y de chocante la honradez de los personajes.
Respetando la opinión de los crfticos de su tiempo, creemos,
por el contrario, que la obra es interesante y cumple perf el'larnente su papel como pieza didáctica Es más, no está
prt'sentada de manera fria y distante, como en "La pieza
didácti-;a de Baden Baden" o "Los Horacios y los Curiacios",
en las que llega a veces al extremo.
Es importante también, añadir que "La Madre" nos
presenta una situación } un personaje, que pueden muy bien
adaptarse a nuestros dlas. Y es que se plantean problemas
soda les que siempre han existido y existirán: la lucha de
clases, la explotación, la ignorancia .
Si lo que Bertolt Brecht se proponía a través de su teatro
didáctico y militante era provocar la acción, esta obra cumple
su cometido, porque al obrero se le presenta su realidad, y se
le dan armas. Si ellos no se atre\'en a actuar. su disculpa no
será ya la ignorancia , una de las cuestiones que Brecht más
se t&gt;nsañó en combatir.

24

2.- lbid, P. 30
3.- Ibid, P . 31
4.- Ibid, P. 60
BIBLIOGRAFIA
Arendt, Hanna.
Walter Benjamfn, Bertolt Brecbt,
Hermann Broch; Rosa Luxemburgo Ed.
Anagrama. Barceloná, 1971.
Brecht, Bertolt.
Teatro Completo, Tomo VIII &lt;"La Ma~re" y " Cabezas redondas y cabez.aa
puntiagudas"), Nueva Visión. Buenoe
-Air~,..1911.

Holthusen, Hans Egon. Ba:echt, Seix Barral. Barcelona, 1966.
Weideli, Walter.
Bertolt Brecht &lt;Col. Breviarios No.
209), Fondo de Cultura Económica,
México, 1973.

zs

�REPASO A LA HISTORIA
Mil Quinientos años hace que cayó el Imperio Romano
Juanita Idalia Garza Cavazos

�SUMARIO

Poderfo Guerrero
El Derecho su Principal Legado
Progresan Pueblos Conquistados
Arquitectura Bizantina

Florecen

La■

Artel

La Italia Actuar

�. En 1976 se cumplen mil quinientos aftos de la cafda del
Imperio Romano. A pesar de ese tiempo, los historiadores no
se han puesto de acuerdo respecto a la fecha exacta de lo que
Edward Gibbon, historiador inglés del siglo XVIII describió
como "la más grande y quizás la más terrible escena en la
historia de la humanidad".
Antiguamente, hacia el afto dos mil antes de la era crtatiana,
un pueblo de raza indoeuropea llamado Latinos que se
dedicaba al pastoreo y al cultivo de la tierra, se instalaron en
un valle situado al sur del Tiber, entre los Apeninos y el
Tirreno. llamado el Lacio. Sus disputas por tener las mejores
tierras los llevó a rivalizar entre si, formándose entonces dos
ligas : la Albana, situada sobre los montes Albanos y la de las
Siete Colinas. situada en la margen izquierda del rio Tiber.
·Después de una cruenta lucha, la liga de las Siete Colinas
logró vencer, unificándose nuevamente los Latinos.
Su gobierno era monárquico y sus últimos reyes fueron
31

�etruscos, debido a la invasión que éstos hicieron en el
territorio de los latinos desde la Galia Cisalpina hasta la
Campania. Aunque los reyes etruscos hicieron poderosa la
ciudad creando un gran ejército, su crueldad y abuso no
agradó a los romanos, quienes se les rebelaron y los arrojaron
de Roma, en el afio 509 antes de Cristo.
Tomada esta medida, fue establecida la república
aristocrática que era ejercida por dos asambleas: el Senado y
los Comicios Curiados, además de los magistrados llamados
cónsules, pretores, ediles curules, cuestores, censores, etc.
Para los casos de guerra se nombraba un dictador para
dirigir el ejército, quien duraba en el cargo seis meses.

los Penates. que preservaban despensas y alacenas. Los
romanos adoptaron a los dioses griegos, cambiándoles
solamente el nombre.
Su lengua era el latín. Cultivaban especialmente la
oratoria. factor importante para los debates en el Senado.
Entre los más notables oradores del Ir:nperio Rom_ano se
cuentan: Catón, Escipión el Africano, Julio César Y Cicerón.
Las mejNes muestras de originalidad romana son la
arquitectura y el urbanismo: Los teatros, anfiteatros, circos
para carreras de caballos, templos y -muy caracterfstic~s de
Roma- los arcos triunfales y las columnas conmemorativas.

Poderft Guerrero
La república se distinguió de entre los demás pueblos por su
poderfo guerrero, lo que les permitió expander sus Umites
para al fin apoderarse de todo el territorio; su interés Por
destacar en algo más que el arte de la guerra, los impulsó a
estudiar las artes de los pueblos conquistados. Con 101
etruscos se enseftaron a construir templos, mientras que, con
los griegos, desarrollaron las artes arquitectónicas, creando
la cultura greco-latina. El amplio avance logrado por los
romanos, condujo al fin de la república aristocrática y
cambiando todos los sistemas establecidos, nació lo que se
conoce en la historia como el Imperio Romano.
La familia romana estaba integrada por el esposo ~ue
ejercfa la patria potestad-, la esposa , los hijos, los clientes •
antiguos esclavos que, recobrando su libertad, buscaban
protección con un patricio- y los esclavos.

La religión constituyó un poderoso factor en la unidad
espiritual del Imperio. La diosa Vesta protegfa el hogar y
cada uno de ellos estaba vigilado por un Lar, unido a 101
Manes o espfritus benévolos de los antepasados, además de
32

El Derecho su Principal Legado
Pero el legado más importante que Roma hizo a los
europeos fue el del Derecho. En un principio se gobernaron
por la Ley de las Doce Tablas, a la que se agre~ar~n ley':5 y
edictos que fueron aumentados con las conshtuc1ones imperiales Ourante el Imperio de Adriano ( 117-138 A_. d~ C.l,
éste promulgó el Edicto Perpetuo, basado en las prmr.1pales
normas de derecho que los reglan .
Los personajes que más destacaron por b~scar el
..a
•
to lh;
....... , tn1p&lt;-rio Romano fueron
: . Julio César.
engranuel'llllll'O
•
I
qul' crt'ó &lt;&gt;I ··Primer Triunvirato··, repartió tierras a os
soldados. promulgó ley&lt;'s contra el lujo. ref~rmó el c,alendario y realizó una inmensa obra en el gobierno :_ los he~·o ). '"'·1,·o
Graco · quienes fueron asesmados
manos. ·T.b
I eri
'.
·
h.11
tratar rl&lt;' imponl'r una Ley Agraria: Marco Antonio se a
rnn,·l·rtido &lt;'fl t·asi una l&lt;&gt;yenda por su_s '.,morC's co~ C'lC'opatraó
la rPina t•~i¡w1a por t·uyo ('arii\o se su1t·1dó: _Uctav10. c!ue t~~1!
PI titulo dt• Augusto. llevó la pa7. al lmprrio -después d&lt;&gt; llln
:J3

�I

años de guerra civil y se dedicó a embellecer Roma con
magníficos edificios de mármol y bellas obras de arte
~demás de impulsar las artes y la literatura, por lo que s~
cpoc~ e~ llamada la "Era de Augusto" y marca la
culmmac1ón del esplendor del Imperio Romano.
L~ guerra no tuvo ya secretos para los romanos y se
d~~icaron a co~quist~r todos los pueblos conocidos, los que
disfrutar?~ ca~1 dos siglos de paz debido al carácter pacifico
de la pohtica imperial.

Pronto sin embargo, se cambió el sistema en el ejército
creándose u~o to~almente nuevo al modificar la tradición d~
la . ~eva (obligación de los campesinos a prestar servicio
militar) y enrolar voluntarios.
En esa_ época, 1.ª ciudad de Roma habfa sido invadida oor
gentes ~in trabaJo que aprovecharon la oportunidad para
c·onvertirse en soldados de oficio. A pesar de los constantes
ataques de los pueblos bárbaros. el Imperio nunca estuvo
Vl•rdadcramente en peligro, exceptuando una ocasión
d.urante la Ua~ª?ª Segunda Guerra Púnica, en la que ei
General cartagmes Anlbal. casi logra derrotar las huestes
romanas.

Gracias a ese poderlo militar. el Imperio Romano pudo
expanderse. hasta sus confines. el Atlántico al oeste. el
d(•sierto al Sur. el Rin y el Danubio al norte y el Eufrates al
este.
Además. hubo conquistas posteriores: La Colonización
de la zona meridional de Britania &lt;Gran Bretafta) la
Dacia ( hoy Rumania l y las nuevas provincias situadas e'n la
otra orilla del Eufrates : Armenia. Mesopotamia y Asiria.

Progresan Pueblos Conquistados
Lns romanos creai-on una de mocraria muy similar a la de

los griegos, aunque desde luego más adelantada, lo que
redundó en beneficio para los pueblos conquistados ya que
pudieron Jlevar una vida mejor gracias a las buenas leyes,
excelentes caminos, hermosas construcciones y sobre todo un
activo sistema monetario; el gran poder romano les protegfa
de sus enemigos.
Esta larga dominación romana proveyó a las tribus no
civilizadas de formas de organización y gobierno, logrando
unificar al mundo occidental europeo, que cambiaron sus
lenguas nativas por el latln, dando origen a las Jlamadas
"lenguas romances".
Al aparecer el cristianismo. religión que no aceptaba más
que un solo Dios, revolucionó en todas partes, ya que las
religiones "paganas". permitían que los hombres adorasen a
su dios preferido. Al aparecer la religión cristiana, los
romanos permitieron a los judfos practicar su religión
preferente, no obligándoles a participar · en sus
festividades o ritos públicos. 'Cuando se inicia la llegada de los
cristianos a Roma. los emperadores no prestaron mucha
atención, pero al propagarse rápidamente esta religión, la
creyeron una fuerte amenaza polltica, por lo que comenzaron
las terribles persecuciones que no distingufan edad ni sexo.
Muchas muertes hubo en estos tiempos düfciles, pero la fe en
Dios no decreció entre los perseguidos, por lo que la iglesia
cristiana aumentaba sus seguidores con su predicación de
amor. bondad. dulzura y caridad, que acabó venciendo todos
los cultos paganos que hasta entonces se habfan conocido ..
Cuando el emperador romano Constantino se hizo cristiano,
promulgó el Edicto de Milán. en el que ordenaba el fin de las
persecuciones cristianas por su fé, y decidió cambiar la
capital del Imperio de Roma a la ciudad de Bizancio, a la que
dió el nombre de Constantinopla, trasladando alll a una de las
dos i~lcsias cristianas que para entonces exisllan en Roma.
La Iglesia occidental o romana se constituyó independiente
del poder civil y nombró a un solo jefe de toda la cristiandad
al que llamó papa -de la palabra latina papa. que quiere decir
"padre"-, que tenla a su cargo conservar el orden. En
35

�diferentes ocasiones. los 'lapas llegaron a ser más poderosos
que los reyes o emperadores.
En Constantinopla la Iglesia quedó bajo la fiscalización del
emperador. Usaba fundamentalmente el idioma griego
mientras que la Iglesia romana empleaba el latfn. Se le dió
&lt;'l nombre de Ortodoxa Griega, y la diferencia con la romana
era el hecho de no aceptar al papa como jefe de la cristiandad ,
ya que el jefe de la Iglesia oriental siempre ha sido el
Patria rca cie Constantinopla. El impulso que después
tu\'ieron va rias naciones del este de Europa , dio origen a las
igles ias nacionales que son gobernadas por si mismas ,
aunque su rito sea igual.

Arquitectura Bizantina
Sin embargo, al propagarse el cristianismo en Europa, se ·
abrieron nuevos caminos a las ideas y conductas de los
hornhr(•s : también influyó en sus formas de construcción.
E!-1.is bellai- construcciones primit i\'as cristianas que se
dt•sarrollaron en Oriente, son las que han marcado el
nacimi&lt;'nto dt• la arquitectura Bizantina .
Cuando los pueblos bárbaros atacaron el Imperio Romano y
loi,; r\rnlws &lt;X'uparon Al&lt;'jancirla en Egipto, lugar de la cultura
griPga , sol.imt•ntt• la Iglesia pudo salvarla y posteriormente
transmitirla a los n11C'\'os pueblos .
.1 1111 11 4 a nt es de r r isto, los pue hlos germánicos ·
:i nda los . alemanC's. ~ajones. borgoñones . sua\'os.
tr;111l'o~ ~ lombardos entre los más importantes, invadieron
ll ;ilra . 1111nando e l 111ov1mi&lt;'nto ha cia el OC!.te . qut&gt; habrla de
.,b.i rcar todo t•I norlt&gt; dt• J-:uropa y llef(ar hasta Inglaterra .
l &gt;t•:--pu('s dt• mt-clio siglo. se ,·it•ron.obliga dos a retroceder a sus
pa1~1·:-- nordtl'n, por la anwna;,a dr Julio Cl'sar de in\'adir la
c;.11,a
E n c-1
g odo:-- ,

:lli

Para el año 402 después de nuestra era los godos invadieron
nuevamente a Italia, logrando apoderarse de Roma en el afto
410 y los vándalos la saquearon en el 455.
Los continuos ataques y saqueos de los pueblos germanOI
debilitaron el poderío romano hasta que en el afto 476, el
emperador de Roma llamado Rómulo Augusto, fue derrocado
por el jefe bárbaro Odoacro, de elevada estatura y caudillo de
una tribu germánica asentada sobre el Danubio. Aunque de
manera nominal, el Imperio Romano continuó exiltiendo, ya
que Odoacro tomó el titulo de "patricio romano" intentando
salvar las apariencias pero fracasó en su deseo de hacer dt
Italia un reino fuerte y unido, muriendo en el afto 493 por la
espada de Teodorico, rey de los godos del este, que_ invadió a
Italia desde el norte. Tuvieron que pasar catorce siglos pan
que se unificase Italia.
A pesar de que en el año 476 el Imperio Romano comenzó su
decadencia, su cultura siguió predominando tiempo después e
incluso la gente llamó "Edad Oscura " a los cinco o seis 1igl01
posteriores a la caida del Imperio, pues nadie crefa que un dfa
volviera la gloria de Grecia y el poderío de Roma.
Todos los trastornos surgidos por la caida del
Imperio dieron origen al feudalismo durante la Edad
Media . La arquitectura bizantina ae tranaformó dando puo al
renacimiento que durante muchos siglos influyó en la
arquitectura, resucitando el estilo de la Roma anti¡ua e infundiéndole nuevo espiritu.

florecen Las Artes
La pintura italiana progresó mucho tn dibujo y eomposición durante el renacimiento gracias a Glotto, atento
observador de la naturaleza , que infundió expreal6n y
movilidad a sus figuras, liberando la pintura de la rt,Jdea

37

�bizantina.
eligió a Roma como su capital y como consecuencia los
territorios papales dejaron de existir.
Del mismo modo. las demás artes florecieron rápidamente:
la escultura, la arquitectura, la música, etc., dejando al
mundo moderno una invaluable herencia cultural, que a
través de los siglos nos ha llegado casi intacta.
A pesar del desarrollo conseguido por las artes, la vida
política siguió dificil para Italia que no estaba unificada y sólo
hasta la caída del Emperador Napoleón y bajo la difusión de
ideas democráticas y nacionalistas, pudo al fin conseguir su
unidad e independencia y. gobernándose por la Casa de
Saboya comenzó una política de expansión y colonial.
Después de la Primera Guerra Mundial, los problemas
económicos dejados por ésta ayudaron al régimen fascista en
sus planes de· apoderarse de la Italia unificada y dejarla bajo
las órdenes de Benito Musi:;olini. Al llegar la Segunda Guerra
1\lundial el pueblo italiano. que se sentía azotado por el
fascismo, comenzó a entregar sus armas a los ejércitos
americanos e ingleses y se unió a ellos en su lucha contra el
H&lt;•ich. Mussolini trató de escapar pero fue detenido y muerto
c•n Turln el 28 de abril de 1945.
Tras acabar con el fascismo, Italia estableció un régimen
n.'publicano parlamentario.
Italia , desde su nacimiento como nación puede considerar su
historia en cuatro partes: la primera. el glorioso Imperio
Homano que• otorgó Ll•y y orden al mundo antiguo ; la
'-l'¡.(unda. l'n la tumultuosa F,dad l\kdia. la tercera . el
dc•~1wrtar dt•I pul'blo italiano a las artes y cuarta. la que
mar('a &lt;&gt;I rnmH·nzode la ,·ida nacional y unidad polftica .
La s n•lac101w!&gt; t•ntre el gobic•rno y el Papa pocas veces
l)ur.int1• vario~ siglos. los papas gobernaron
algunas prm·1m·1a~ italianas llamadas Estados Pontificios.
hasta qU&lt;' c·n UliO . Italia Sl' 111116. formando una monarqufa y
luNon cordiall•~

A partir de entonces, el Papa y el gobierno tuvieron
desavenencias que fueron solucionadas por fin el 11 de febrero
de 1929 por el Tratado y Concordato de Letrán, en el que el
gobierno cedía al papa la ciudad del Vaticano c~~o Es~~o
independiente y aceptaba el catolicismo como rehg1ón of1c1al
nacional.
La ciudad del Vaticano, cuya extensión es de 44 kilómetros
cuadrados y con un mil habitantes, posee servicio de correos,
estación de ferrocarril, biblioteca, museos y además la
emisora de radio más potente de Europa. Sus cuerpos armados son famosos y pintorescos en todo el mundo,
destacándose de ellos la guardia suiza.

La Italia Actual
En la actualidad. Italia tiene una extensión de 301,273
kilómetros cuadrados e incluye la Península Itálica, las Islas
de Sicilia, Cerdeña y las Islas Menores. Su clima . es
generalmente subtropical, lo que ayuda a _la .exp~otac1ón
agrícola y el desarrollo de importantes mdustr1as. Su
producción comprende: ·trigo, maíz, ar_roz. avena, ce~ada,
centeno, además de los cultivos industriales como la ~ad, el
olivo. la remolacha azucarera. etc ., además del cultivo de
frutas y forraje.
La ganaderfa tiene una relativa importancia Y se ha
drsarrollado muy poco la minerla por la pobreza del subsue~o.
aurH¡Ul' tienen grandes reservas de gas_ de petról~o. L~s. industrias más desarrolladas son: las texhles, las ahmenllctas,
la siderúrgica. la metalúrgica, la electrónica, los a-stilleros,
l'll' -

39

�Su población es de casi 53 millones de habitantes. Su
gobierno actual es repu~licano, de régimen parlamentario;
está en vigencia la constitución del primero de enero de 1948.
Hay tres poderes: el Legislativo, integrado por la Cámara de
Senadores y la Cámara de Diputados; el Ejecutivo que lo
constituye el Presidente de la República elegido cada siete
aftos y el gabinete, cuya presidencia ejerce el Primer
Ministro, designado por el Presidente y confimado por la
Cámara de Diputados; el Poder Judicial, constituido por la
Corte de Casación, Cortes de Apelaciones, Tritiunales de
Distrito, etc.
En el afto de 1955, la nación italiana se incorporó a la OTAN
y al Consejo Europeo, fue admitida en la ONU y en 1990
· ingresó al Mercado Común Europeo. En Roma est4 la sede de
la Or11ni.zación de las Naciones Unidas para la Agricultura y
la Alimentación (FAO), cuyo principal objetivo es elevar los niveles de nutrición y mejorar las condiciones de vida en
el mundo, combatiendo el hambre y estimulando a lu
naciones a aumentar la producción y calidad de los alimentos. ·
Desde la decadencia y fin del Imperio Romano, el pueblo
italiano no ha dejado de luchar por volver a conseguir la
gloria alcanzada por sus antepasados. Hoy observamos que el
esfuerzo del pueblo se traduce en la creación de grandes
ciudades, suntuosos edificios, elevada cultura y una considerable industria que harán resurgir su pasado esplendoroso.

40

"LA FUNCIONALIDAD DEL TEATRO EPICO
EN LOS FUSILES DE LA MADRE CARRAR''
Patricia Berumen de loa SaatGI

�SUMARIO

1'

Introducción
Escena
Citas Bibliográficas
Bibliograffa

\

�Es sumamente dificil que al leer esta brevísima obra se
cumpla con el objetivo que pretende lograr el autor en sus
espectadores. Las técnicas brechtianas van encaminadas a
uñ puro y único fin social, y el único capaz de c~mpr!'nd~rto ~
el espectador, al trasladarse al plano de la actuación. De •hf
que el efecto en la lectura·sea demasiado leve. Se requiere te
la presentación i actuación de la obra para lograr el
resultado pefecto. tste com,tído perteñéce exclusivamente.
al act~~ y a lo que éste logre expr.e sar:•
En el análisis que prtendemos reali?ar sobre "Los Fusiles
de la Madre Carrar", tratarem6s d_e estableéer la cone,xtón
exi_stente entre las características del Teatro Epico vi!tas ~n.
clase y el funcionamiento de éstas en las partes más importantes de la obra .
"Los F.usiles de la Madre Carrar" presenta un solo acto o
·cuadro'. según la term inologla b,echtiana. La división de ese
cuadro único en dieciocho escenas corresponde a la entrada o
salida de personajes, y nos es dada por medio de las
acotaciones. No se pierde en ningún momento la continuidad
de la acción, ni hay espacios en blanco que lo indiquen.
45

�La intervención de los diferentes personajes en cada una de
laa escenas. nos ayuda a establecer una jerarquización en
cuanto a la importancia de cada personaje, ya sea por el
número de veces que aparece en escena. o bien, por el peso de
su intervención.

.

-

PARRAFO DE LA FUNCIONALIDAD DEL
. TEATRO .
ESCENA 1."Teresa Carrar l una m~jer de cincuenta aft~,
está amasando el pan. Su hijo José, de quince
años. trabaja una talla al lado de la ventana
abierta" &lt;ll . Diálogo entre ambos.
ESCENA 11... Golpean a la puerta . Entra el obrero Pedro
Jaqueras. hermano de Teresa " C2l. Teresa,
José y Pedro.
ESCENA 111 ."La madre deja la red con manos temblorosas
y sale" 13) Quedan en escena Pedro y José.
ESC'E~A IV .· ·vuelve la madre. mira cómo va el pan y se
sienta junto a la red" 14). Mismos.
ESC'E~A \ ' ·
"El obrero toma su vaso ... &lt;Diálogol. . Sale"
' &lt;5). Quedan Teresa y José.
ESCENA Vl."EI· obrero vuelve con una palangana y una
toalla" (6). Mismos. Por la ventana asoman
tres niños .
ESCENA Vll."En el umbral ha aparecido un hombre con
uniforme de miliciano ... " (7) . La madre sale y
regresa en seguida . Mismos.
ESCENA VIII... El herido se levanta . Sale" (8 &gt;. Mismos.
ESCENA IX ._
"En la puerta aparece una j~ven" ( 9). Misq¡os
y Manuela .
t-:SCENA X "Manuela sale" &lt;10) . Mismos.

46

ESCENA XI.- "Sale Teresa" Cll). José y
Pedro.
ESCENA XII."La madre entra con el cura del pueblo." (12)
Mismos y cura .
ESCENA XIII... EI cura sale, la madre lo acompaña" (13) .
José y Pedro.
ESCENA XIV.··La madre entra" 04). Mismos.
ESCENA XV ."Entra la señora Pérez" 05l. Mismos y
señora Pérez.
ESC'ENA XVI.. "Sale la señora Pérez" &lt; 16) . Mismos.
ESCENA XVIl."Entran tres mujeres y dos pescadores con el
cadáver de Juan" 117l. Mismos y cortejo.
ESCENA XVJJI ."La gente sale. Teresa toma el pan, reparte
los fusiles. y los tres caminan hacia la puerta"
, 18).

En Brecht el .elemento escénico es realista y sobre 'todo
alusivo. con un gran poder simbólico. La escenografla nos es
dada por las acotaciones, en su mayor parte, y el resto por
medio del diálogo &lt; y hasta por la imaginación de los leclore!-&gt; 1 Especifica mente se trata de una escenografla interior : "U na casa de pescadores .. una habitación con las
paredes blanqueadas. En un rincón, un gran crucifijo
negro .. 1191 Sabemos además que la casa tiene una ventana
que da hacia la playa; una mesa, probablemente al centro; ·
algunas sillas . Un horno encendido al momento de la acción y
un banco largo al lado del horno . Bajo el cajón 1banco), hay
una trampa en el piso .
l'or alguna razón especial Hertolt Brecht ha querido que
lodos v cada uno de los elementos que figuraron en escena Y en
gener.al en toda la acción, ehablo de elementos materiales
l'omo ullleria , sonidos , etc &gt; ~ añadiendo a éstos algunas
pulabras , sentimientos o ideas que expresan los personajes.

47

�llevan en sf un funcionamiento simbólico y motivador. A
continuación hablo de los más notorios, especificando cuándo
funcion~n como s~mples m~_voa.x cuándo su funcionamiento
es ~l de un sfmbolo: Los fusiles determinan- engran parte la
a~c•ó~. Teresa 1~ esconde desde que muriera su esposo, y
aun siendo requendos por su hermano, su hijo y por el pueblo
entero que no tiene con qué defenderse, se niega a entregarlos por temor a que causen más muertos. El simbolismo de los fusiles es el siguiente: por una parte
represe·ntan la muerte segura, en lo que respecta a Teresa
ya que por ellos murió su esposo. Pero por otra parte son eÍ
poder; lo único que puede dar fuerzas al pueblo para pelear.
F.inalmente representan el instrumento de lucha; por tanto,
de libertad.
. Los fus11es son un m~tivo constante en toda la obra y
directos causantes del aleJamiento entre el pueblo y la familia
Carrar.
·
La ventana es ei-'lemento que "comuni.efat la acción interior.
con la exterior". Por la ventana se sabe qué hace Juan y por
,ella se sabe cuándo muere. También a través de ella se
esuchan le radio con la _voa del @n~al, }as burlu de los
Pérez, etc. Cuando la comunicación se quiere romper, la
ventana se cierra. Es motivo por su aparición constante
durante la obra como nellO de unión entre lo externo y lo int~o. En cuanto a la lámpara, su aparicíón se liga directamente al motivo anterior, pero como simbolo tiene un
funcionamiento distinto y clarfsimo. Encendida simboliza la
vida, la esperanza. Por esto la Madre Carrar no descuida un
fuomento el que se ·mantenga encendida. Cuando se apaga,
todo esU perdido, 1 entonctt es Uempo de adoptar otra
j&gt;osición.
Tocándolo en su papel más original, la radio es desde luego
comunicación, pero no es esa la función que está realizando.
La ra~io en "Los fusiles .. " es un productor de contrastes y·
reacc1o~es. Representa a la_ alta sociedad, puesto que
t~ansmite la voz del general. Es el enemigo, la demagogia, la
h1pocresfa Yla polltica sucia, oponiéndose siempre a la clase
obrera.
48

La pobreza o diferencia de clases, es otro de los motivos que,
en gran parte, determinan la actuación de Teresa. La boina es
el símbolo de la pobreza y motiva la muerte de Juan. Esta
clase de símbolos y motivos permanecen constantes en la
obra de Brecht, que ante todo desea hacer resaltar la
diferencia de clases sociales. La bandera y la vela ensangrentadas son símbolo que representa la muerte de padre
e hijo, pero ambas a la vez son motivos, y motivos
divergentes. La primera, que fuera la muerte del padre,
motivó en Teresa toda una conducta: la neutralidad y el
temor a que sus hijos corrieran la misma suerte. La segunda,
la muerte de Juan, motiva el cambio de conducta determinante al final de la obra: la toma de conciencia o la toma de
partido. Y asi como estos dos motivos simbolizan la muerte,
ésta e la muerte), es el motivo escondido que produce en la
madre el miedo a la guerra. El pan y la guerra, aun tan_
distintos entre si, significan para Brecht la subsistencia y no
en vano aparecen constantemente, de manera repetitiva, a lo
largo de toda la obra. El uno es la subsistencia física, el otro,
la social. La cruz y el vino son exclusivamente elementos
simbólicos de la vida española y su religión. En cuanto a las
barajas, son un motivo en cierta forma lúdico.
El tiempo que supuestamente dura la acción es de tres
horas. El espacio se divide en dos: El de la acción central
(acción que se desarrolla en el escenario en presencia del
espectador), es decir, el interior de la casa de Teresa Carrar;
y el de la acción externa, en el puerto, mar y alrededores, que
en ningún momento se aleja de la acción interna.
En la obra encontramos solamente dos retrocesos al
pasado: el recuerdo de la muerte de Carlos Cárrar y el de
Inés Pérez. En ambos casos se trata de retrospecciones, pues1
son dados por los personajes.
1

1~

_,

La funcionalidad épica en el argumento es clara. Estamos
frente a una lucha politica-social en la que la clase obrera Y
de pescadores se encuentra en rebelión contra el poder. El
elemento social. económico y polftico de "Los fusiles .. ",
coincide ei&lt;actamentc con la constante brechtiana. No se
puede hacer nada para salvar la situación caótica de un
49

�pueblo, sino recurrir a las armas y, de ser preciso. terminar
con esa sociedad. Tomándola en su generalidad, en la obra
entran en función todas las demás constantes: la narración de
un hecho. puesto que no es la actuación de ese hecho lo que
vale. El espectador que, sin participar. observa el devenir de
los acontecimientos y se siente obligado a tomar decisiones y
formular juidos con respecto a lo que está presenciando.
El problema que se plantea y al que se nos enfrenta en "Los
Fusilt•s de la J\ladre Carrar", es el que está viviendo un
pueblo de pescadores en España. Ha estallado la guerra civil
~ &lt;·s t•I momento de independizarse . Sin embargo, el pueblo no
&lt;·ut•nta con los medios para luchar y aquf entramos al verdadero ct&gt;ntro de la obra. La viuda C~rrar tiene en su poder
unos fusiles. ésos que necesita el pueblo. y se niega a entregarlos. lo mismo a que sus hijos se unan al ejército
rt•,·olucionario. Ciertame.nte el Teatro Epico no se propone
mostrar S&lt;'nlimientos. pero si actitudes. y por esto Brecht nos
&lt;·olo&lt;·a ,rnlt• una disnmti,·a: f'I sentimiento amoroso de una
111adn• l·on res~ct~ a sus hijos y la necesidad de todo un
pu&lt;·hlo dt• t·ambiar las normas existentes. rebelarse y lograr
l.1 libt•rtad . Tras de la muerte del hijo mayor, la madre decide
. l&gt;iirtir a la_lucha ;.pero, ;, está realmente convencida de que
es lo mejor'! Aqui termina la intención dialéctica del Teatro
de Rrecht. La respuesta a la pregunta planteada no depende
sino del hombre, del espectador. Supuestamente el problema
queda resuelto en favor de la sociedad. pero. ¿acaso
!-,tJl•&lt;•ch•ria lo mismo en un pa1s que no ha pasado por los
c•stragos de la guerra o cuya escala de valores es totalmente
&lt;ltsl 111ta '! \' o no puedo dar solución al problema. porqut&gt; serla
algo subjctirn . En mi h.1 despertado una reacción ) me ha
ht•rho formular un juicw : pero en cada persona que lea o
pn•,1•11,·tt• la ohra. t•sta reacción y este juicio serán distintos.
:' h, put•s. t') propósito d&lt;'I Teatro Epieo qu&lt;'da cumplido.

José S De Sófocles a Brecht.Editorial Planeta . Barcelona, 1971.
Weideli. Walter. Bertlot Brecht. &lt;Col. Breviarios Nº ZOt),

Fondo
de Cultura Económica. México 1969.
l2 l lbid. 1 P . 119
l3l

lbid, P. 121.

( 4 ) lbid,

P.

122

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Ibidem .

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1·:1rrar t.

1-:dit·ton&lt;'s '.'\ue,·a \ ' 1sión Nº 111, Buenos Aires, 1972. Laso de la

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50

51

�EL AMOR EN LA OBRA DE LUIS CERNUDA
Elizabeth Gómez Ramfrez

�SUMARIO

Introducción
El Amor en Los Poemas
El Amor en la Prosa Poética
Citas Bibliográficas
Bibliograffa

�INTRODUCCION

Es mi propósito, en las Uneas que siguen, analizar con una
visión personal, uña de l_aa mliltiplea facetas que i. obra·del
poeta español, Luis Cernuda, presenta. E11a es el amor. De
ninguna manera trataré de abarcar o agotar por completo el
tema, pues en Cernuda el amor está concebido en forma muy
particular, y, como veremos mú adelante, es una afirmación
de su verdad. Por lo tanto, sólo aquél que comparta la verdad
del poeta, podrá comprender este tema total, o por lo men~
cercanamente. Para poder identificarnos con la obra- de
Cernuda. debemos ·"ahondar ea esa verdad düer~te y
enfrentarla a la nuestra. Sólo asf su verdad, Justamente~
ser distir)ta e i~conciÍiable, ~~e ~~~rn~s _1!_ nuesira
propib verdad, m mejor ni peor que la suya, sólo nuestra". El
mismo Cernuda difo: "Yo sólo )le tratado, como todo hombre,
de hallar mi verdad, la mfa, que no serla mejor ni peor que la
.de:orros sino sólo diferente".
Para lograr el objetivo que me propo~go_he to!'lado como
base algunos poemas de "La Realida«I y el Deseo", y
varios fragmentos de ''Oc nos" .
Los poemas de Cernuda donde mejor se aprecia el tema del
57

�amor son los que corresponden al periodo de juventud; este es
el momento dQnde la pasión se manifiesta en toda su fuerza y
,el poeta se déscubrea ·mismo.-Á esta época corresponden
" l 'n río. un amor", "Los Pfiice.r es Probi6irfós'', "Donde
habite el olvido•···, "Invocaciones". Es -esta parfe ia q~e en•
cierra los mejores poemas de amor que el poeta hace al amor.
Quien quiera encontrar en los poemas de amor de Cernuda
una imagen del amor que la generalidad bQmana tiene,
quedará desilusionado. ~s verdad ~~rl!_uq~-~ ~~
del amor. y que de este tema brotan mudíos otros, pero es
menester dejar asentada su coD1ficllmae"liomoseiiial. Sus
poemas amorosos están llenos de confidencias; expresa lo
que siente, lo que vive, peroen forma muy poética; nunca cae '
&lt;&gt;n vulgaridades y en ningún momento pretende, por medio de
su poesta amorosa, defender a los homoaexuales . Es un poeta ,
de la soledad que se vuelca sobre sf mismo; lo que expresa en
su poes1a amorosa es, sencillamente, su vivencia, su verdad.
;cernuda desprecia lo más caracterfstico del mundo burgués:
el matrimonio. la familia, la sociedad; pero no se siente excluido. sólo se acepta: sí mismo, _diferente. Sü ¡&gt;oesfa ·está
llena de sensualidad poética.

sí

a

quiere alcanzar, pero que-por Do aer el deseo natural, •
transforma en prohibido. "Entre deseo y realidad hay un
punto de intersección: el amor. El deseo ea más vasto que el
amor pero el deseo de amor es e_!. más poderoso de los deseos..
El amor revela la realidad a1 deseo; esa imagen deseada ea
algo más que _un cuerpo que se désvanece: ei1u, alma, una
conciencia. Tránsito del objeto erótiC4t·a la pertona amada.
, P-or el .amor .. el de,se9...toc, Al !iJt Ul.JNlidad :.el otJ:.Q..ex.ilte."
En los poemas de Cemuda el deeeo es real, lo deseado casi
.siempre es prohibido; 1a· realidad de lo deseado p,sa en•
¡ tonces al terreno de la irrealidad, pues el deseo es ~omo UD
dios mítico que puede metamorfosear en reahdad lo
imaginario, y en irreal la realidad. Existe un conflicto entre el
deseo y el amor: "el deseo aspir! a ~onsumaiw. meiljal!_~ la
·destrucción del o6jefo Oeaeaoo; el amor )liieuDre qa.: el
objeto es indestructible e insustituible:• .4 Lo ideal se~
suprimir este conflicto pero sin abolir ni al deseo nj al amor;
no caer en el deseo sin caer, ni en el amor sin deseo, sino lograr
una perfecta y diff~ci.!_a~onfa entre ~~b~~- "No sin ly_~~• ni
vacilaciones Cernuda .aapiró a esta unión. la mu alta; y eu
aspiración señala el sentido de la evolución de au poesfa: la
violencia del deseo, sin dejar nunca de ser deseo, tiende a
transformarse en contemplación de la persona am.ada".

EL AMOR EN LOS POEMAS

t-:1 poC'ma que podría servir como epígrafe a la obra ~tica
clt• Cernuda, y, principalmente, a la poesía amorosa, seria el

titulado "Música Cautiva", perteneciente al
··Desolación de la Quimer.P"

libro

·'Tus ojos soñ los-ojos de un hombre enarnoraao¡
tus labios son los labios de un hombre que no cree
l'O el amor". ''Entoñces dime. el remedio, arñlgo"
~, l'~l,tn en desacuerdo realidad y deseo."
La obra de Cernuda será sle~pre una confrontacióD entre
la n •al1&lt;lc.1d y el d~o. La realidad representada por el mundo.

or~anitacto. hipócrita, hostil, desagradable, en que vive '
, t 't•rnuda . y el des.-o representado por su mundQ, por lo que él
58

El placer ocupará siempre un lugar central en la obra de
Cernuda. El amor lo ve Cernuda como UD placer prohibido,
como un placer que amarga. Ea "J,os Placeres Prohibidos"
,encontramos los placeres del autor. El tema del libro • el
amor planteado como pasión por excelencia.
Para mi. el poema más representativo de tite libro es: "Si
•el hombre pudiera decir"
Si el hombre pudiera decir lo que ama,
- Si el hombre pudiera ievañtar 11} amor por el cielo.
Como una nube en la luz;
Si como muros que se derrumban,
Para saludar la verdad erguida en medio,
Pudiera derrumbar su cuerpo, dejan!iO sólo la verdad
de su amor,
59

�La verdad de si mismo,
Que no se llama gloria, fortuna o ambición,
Sino amor o deseo,
Yó serta aquel que imaginaba; _
Aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos.
Proclama ante los hombres la verdad ignorada,
La verdad de su amor verdadero.
En este fragmento se concentran la realidad y el deseo.
Cernuda quisiera poder proclamar libremente lo que ama, es
decir, su placer prohibido. El hombre y el yo que aprecen en
el poema no sou otros que el mismo poeta. Con belleza e
imágenes poéticas el poeta expone su deseo; e_!l ~ing~
momento lo esconde pues es "La verdad de su amor ,
su verdad reiterada doblemente; no la llama J!i glor~,
ni fortuna, ni siquiera ambición, sino ~mor . 0 1
deseo. Amor prohibido. Deseo que para el poeta ~ su verdad ignorada ( por los hombres&gt;. La única verdad que
conoce pues es "la verdad de su amor verdadero". "Nos
ofrece su "verdad verdadera", ese amor que es la única
libertad que lo exalta, la única libertad por la que muere"&amp;.
Otro poema. también perteneciente a "Los Placeres
Prohibidos". donde Cernuda se acepta a si mismo diferente
en su condición de homosexual y sin esconder el placer al
amor que engendra esta condición, es "Los marineros son las
aias dei amor".
Si un marinero es mar,
Hubio mar amoroso cuya presencia es cántico,
No qu.iero la ciudªd h~cha de s1;1eños gr!ses;
Quiero sólo ir al mar donde me anegue,.
Barra sin norte,
Cuerpo sin norte hundirme en su luz rubia .
El fragmento final de este poema muestra una confesión del
dt&gt;seo d&lt;•I autor de una relación amorosa prohibida . Utiliza
ronipar.iriones y recursos poéticos muy bellos para describir
la naturaleza amorosa del marinero; compara a éste con el
mar. y a la relación amorosa con un hundimiento efe él en
mar .
60

En "Los Placeres Prohibidos" Cernuda vive plenamente la
experiencia amorosa. En el siguie~~e libro, "Donde_ habite el
olvido", se ve algo diferente. El mismo Cernuda lo mtroduce
diciendo: "¿ Qué queda de las alegrías y penas del amor
cuando éste desaparece? Nada, o peor que nada; q?eda el
recuerdo de un olvido." En este libro el poeta ya viene de
regreso de experimentar los placer_es ~rohibidos. Aqu~ hay
reflexiones en cuanto a estas experiencias y SO!} r~flex1~nes
'ámargas, doloro_sas; donde el poeta se siente solo. Del poema
XII he aqui unos fragmentos:
No es el amor quien muere.
-Somos nosotros mismos.

-- -o --Por allá van y gimen,
Muertos en pie, vidas tras de la piedra,
Golpeando impotencia,
Arañando la sombra
Con inútil ternura.
No, no es el amor quien muere.
Aquí el poeta afirma la primacla del amor sobre lo _amado_,
El deseo que no se sacia y no desaparece. Desesperación ante
la importancia del amor.
La misma idea, pero más angustiosa, se aprecia en e~
poema XVI, -del cu·a1 es el · siguiente fragmento: .
Pero tronco y hac-hazo,
Placer. amor, mentira.
8&lt;.'so. puñal. naufragio,
A la luz del recuerdo son heridas
De labios siempre ávidos;
Un deseo que no cesa,
lln grito que se pierde
y clama al mundo sordo su verdad implacable.
El deseo siempre insatisfecho, expresado en un grito
angustioso que el mundo no oye. Una vez más la verdad del
lit

�poeta queda incomprendida, y lo que antes fueron placeres
ahora se han convertido en heridas.
1
'
En "Jnvocacio_nes", e,1, si~uiente libro, hay un poema
bastante largo. titulado El Joven marino", en él Cernuda
retrata toda la belleza de_l cuerpo del jov·en marino, al qlle ·él
ama. pero p_resent~ t~mb1én a otra figura superior, al ma,r. El
poema comienza d1c1endo: El mar, y nada más. Estos versos
encierran toda la esencia del poema. Hay un t~iáp._gu_l!'.).
Jam_o roso en el poema. formado por el poeta, el marino y el
mar:
·
Y_o te adoraba como cifra de todo cuerpo bello,
Sm velos que mudaran la recóndita imagen del amor·

Más que al mismo amor, más,¿ me oyes?,
'
Insaciable como tú mismo,
Inagotable como tú-mismo;
.
Aun sabiendo que mar era el único ser de la creación
digno de ti
Y llÍ cuerpo el único digno de su inhumana soberbia.
Ccrnuda siente celos del mar. pues éste no puede darle al
marino lo que C'ernuda podrla darle, pues el mar es inexpresable. sin deseo ni pena. Por otro lado, Cernuda ama a\
marino, pero reconoce que el mar es el único digno de él. En el
marino ve Cernuda una doble naturaleza; por un lado, es el
prototipo del cuerpo bello. y por otro, desde que es marino
pcrtcrwce sólo al mar. El marino despierta en el poeta el
amor Y el dt-s_eo . C'ernuda lo ama más que al amor mismo, y
as1 t'omo la vida del marino despierta en el poeta el deseo de
la vida . su muerte también despierta en él el deseo de la
lllll(•rlc .
_En el libro ·-ron las horas contadas". donde l'l poeta ya se
"H'ntl' muy próximo a la mut•rte. hay un núcleo de poemas
apartl', titulados : ··Poemas para un cuerpo·· . A esta altura de
s u 'ida el pot•ta ve en el amor una l'Xpcriencia del pasado,
¡wro t•stos poemas son como una revitalización, producto
¡qt11z:\ . ele&gt; una nueva experiencia amorosa. Por otro lado, puede
,tratarse de experiencias pasadas que el poeta está renovando·
1•11 1'I pn•st&gt;nte. Como el mismo titulo lo indica. el poeta hace

,_

••,
f

aquí much~ referencia al cuerpo. parte del cuerpo fisico para
llegar a la pasión amorosa. Un claro ejemplo de ello es· el
poema XVI. "Un_hombre coñ su amor".
Si todo fuera dicho
Y entre tú y yo la cuenta
Se saldara, aún tendrfa
Con tu cuerpo una deuda.
Pues ¿quién pondrfa precio
A esta paz, olvidado ·
En ti, que al fin conocen
Mis labios por tus labios?
En tregua con la vida,.
No saber, querer nada,
Ni esperar: tu presencia
Y mi amor, Eso basta.
Tú y mi amor, mientras miro
Dormir tu cuerpo cuando
Amanece. Asf mira
Un dios lo que ha creado.
Mas mi amor nada puede
Sin que tu cuerpo acceda:
El sólo informa un mito
En tu hermosa materia.
''Cernuda emplea p_ocas veces las palabras alma o conciencia para hablar de sus amores; tampoco alude siquiera a
sus señas particulares. En su mundo no reina el rostro,
espejo c1J alma, sino el cuerpo. No se entenderá lo que
significa esta palabra para el poeta espai\ol si no se advierte
que ve en el cuerpo humano la cifra del universo. Un cuerpo
joven es un sistema solar, un núcleo de irradiaciones ftsicas y
psfquicas.'¡ El deseo en Cernuda es realizar, darle forma al
amor. pero la realidad es que sin el consentimiento del "otro
cuerpo" esto no puede ser posible; entonces el amor de
Cernuda se vuelve contemplativo.

63

�1&lt;:L AMOR EN LA PROSA POETICA

En "Ocnos" el poeta relata experiencias que le hicieron
reflexionar sobre el amor. Algunas de ellas, escrita$. en
primera persona , muestran la confesión de los a11hel01 del
poeta; a veces parece como si aquí, por tratarse de prosa, las
ideas del autor fueran más claras, entendibles delde el
momento mismo de leer por primera vez aíguno de estos
escritos cortos, que no son otra cosa que prosa poética, •plf:llos
rie la misma belleza de los poemas de "La Realidad y er
Deseo".
En el escrito titulado "La Música y la Noche" Cernuda
haee participe al lector de su deseo y la realidad': ''Era la
nda . n:iisma lo que yo quería apresar contra mi pecho: la
amb1c1ón, los sueños, el amor de mi juventud. y lo que hacia
más agudo mi deseo era el contraste entre la fiebre encerrada
1·11 mis V&lt;'nas y la calma y el silencio nocturnos : como si la
\ ida no ofreciera otra cosa que su forma entrevista, la fuga
tentadora del placer y de la dicha. "9 Aquí se desarrollan las
mismas ideas que en los poemas. El poeta habla de un deseo
ckfin1do que él siente, pero la realidad le muestra que no hay
&lt;'&lt;'O !&gt;ara c-ste de~eo; el placer, para él, se vuelve prohibido y
la ncla puc-de deJárselo entrever Más adelante , hablando de
t•s tp f~rvor. encuen_tra. una solución : "Sólo los labios de la
muerte tienen poder para extinguido con su btso, y quién
sahC' s1 no es en ese beso donde un dJa encuentra el deseo
humano la única saciedad posible de la vida ."
Otro d&lt;' los escritos, "El Enamorado' ', escrito en segunda
JH·rst&gt;na. pero que quizá muestra la experiencia personal del
,111tor. re,ela la concepción que éste tiene del amor, o más
c&lt;'rleramente, del enamorarse de alguien. Lo define como
1:~a atracción ineludible. gozosa y dolorosa . por la cual
1
·1 . hombrl'. . id&lt;:nt1ficado · más qut• nunca eonsigo
1111 1
s ~o.
deJa
también · dl'
pt•rlt•nt•cf'rse
a
sí m1smo· · 11
·
Hr,·&lt;•lac·1ón ambigua que quiere pos&lt;'cr a la persona amada.

¡&gt;&lt;•ro para ello habrfa que privarla de su libertad, y al mismo
lit•mpo hacerse esclavo de la libertad de ella. ¿Puede el poeta
evitar &lt;'sto despojándose de sf mismo del amor, y quedarse
sólo con el deseo hacia la persona amada para no pe-rcter su '
lih&lt;-rtad? 40 serla preferible expresarle sólo el amor y
destruir el deseo. negándose el poeta su propia libertad y
sometiéndose asf al amado? No, para Cernuda tanto el amor
como el deseo forman una unidad y no puede amarse aquello
que no se desea.
Cernuda exaltó siempre como máxima, la experiencia del
amor . "Una pasión que asume esta o aquella forma.
siempre diferente y , no obstante. siempre la misma
Amor
único
a
una
J?ersona
unica
-aunque
está sujeta al cambio. la enfermedad. la traición y la
muerte-. Esta fue la única eternidad que deseó y la única
verdad que consideró cierta. No la verdad del hombre: la
verdad del amor."
CITAS BIBLIOGRAFICAS.
1.- Paz. Octavio. Cuadrivio. Ed. Joaqufn Mortiz. S. A . México

1972. p. l•i9.

2.- lbid. p.168
3.· Ibid . p.191.
4.· Ibidem .

5.· Ibid. p.192.
6.· Ibid. p .189.
7.· Cernuda , Luis. La Realidad y &lt;'I Dl•seo. Ed . Fondo &lt;k
Cultura Económica . Tezontle. Méxirn 1970 p.86.
f! .• Paz. Octavio. Op. cit. p p. 193, 194.

9.- Cernuda. Luis
Ocnos. 3a .
\"eracruzana.Xalapa , 1963. p p. 89. 90

¡¡.¡

ed .. · Universidad
/

65

�11 .-

AUTOGRAFQS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

Ibid . p. 79.

I:? - Paz. Octavio. Op. cit. p. í95.

BIBLIOGAFIA
Paz. Octavio. Cuadrivio. Ed. Joaquín Mortiz, S.A., México,
l!li'2.

Cernuda, Luis. La Realidad y eJ Deseo. Ed. Fondo de Cultura
I::conómica. Tezontle. México, 1970.
C'ernuda, Luis . Ocnos. 3a. Ed. Universidad Veracruzana,
X,!lapa, 1963.

67

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' C - t ~ 6~~ ~~~, ~ d i , . ~ t.STEDAN SALAZ.U. Y CHAPELA

(1902-1966)

Periodista, profesor y novelista español
l'rro si11 hijos
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CA1t..Los Dí.u Duroo (1861-1941)

Etooomisu, du1naturgo y
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ENRIQUE

Din-CANEDO {1879-UH)

La 1,isi/11 Jl'l sol ( 1?07).
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l11.!1a lnMiu,vJíirn Jr Cosl• R..ic, (1927).
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PCJr rl amor Jr Dios (1921) .
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�G1,oJ1.GEs DuHAMEL
P0c:1J,

(1884-1966)

crítico y novdina francés

Dilm l'ombrt drs s/11/urs (1920).
I.e 111ir11cl1•, suit:i dt LII ch.mbu dt J'borwit ( 192l).
l.11 pirrrr J'Horrb (1926).
Di,.-011r1 /IUl. n1111grs (193-t),
Crt,ni.¡ur Jrs P,sq,u"•
Vir ti .. ,,tnhutS d,· S.l6i•n,,
L1u11i(rc·!, sur •

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PAUL DVMAS (1865-19H)

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Compo)itor fr.¡ncés

Vdl.:.la.
Lr R.oi L&lt;'" r.
Gol'!: 1·011 Bt·rl1,·h111,i;1'H.
P11/yr11clr.
S}111phouir m 11/ 111•¡t11r.
Sm,alr ,·11 mi br,110/ minrur.
L'•PPre11fl sorc,rr.
Aria11r rl 811rbe-Blr11,•.
V1llart"!e, Varialions.
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Lec °'11lTAIN ( 1881 • ?)

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Escritor francés

Dou:c cc11t mil/e (1922).

La sourcc ro11gr (192-4).
Mo 11imbcll (1'2S).
Q•11m1lie,11e ilage ( 1.927).
Dlcoui·t:r/c de LoRgricw ( 1.927).
Crit11c ,¡ St,nt-Fronci:sco ( 1.927).
Le don11r11r tic S.ng (1928).
Ba/Jic¡uc (1.92 S).

~~f

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Hollyu•ood Jépmé (1928).
Dir11x b/1111cs, bomnus i•rmes ( 19.l0).
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Captai11 O. K. ro111a11 (19ll).
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Número especial del Taller de Literatura " Caligrama"

���Irector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECI'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

Número correspondiente de Enero a Junio de 1976

Toda conespondencla debe dirigirse a "AR1'lAS Y LETRAS"/Depto. de
Difuslón/Unl"""141ad Aut6norna de Nuevo LeónjTorre de la Bedorfa,
Noveno Pleo/Jlonterrey, Nuevo León, Mé:doo.

'

�PUBLICACION TRIMFSI'RAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ENERO - JUNIO DE 1976

SUMARIO

Presentación .. .. ..................... .
Mario Anteo H. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

El Tirso de NietzscM . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

1

3

SULive Alambique . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15

Arturo Ortega . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

21

Un tal. José Salomé . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23
\

Javier Trejo S. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

.29

Diálogo con Oparín, .......... .. .......... 31

El Lamento del Verdugo . . . . . . . . . . . . . . . . . . 35

Roberto Maldonado Espej() . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

R.esoroc-s Secretos .................. . ... . . 41
Desorden de Sl'iwl.es Luminosas . . . . . . . . . . 47

39

�Infarmación personal después de cual,quter
momePlto ................................ 51

Héctor M. Castillo A. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

A-ue Bin

v;ento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

PRESENTACION
55

57

Maria G. Behnontie Vega ..................... .

65

.Ahogándoee ............................. 67
¡Ji'lotan, Vtolentos, . ...................... 69

Los trabajos literarios que forman este número especial de Armas y Letras, son hasta ahora, producto de
un proceso de formación literaria dada en el contexto
del grupo que integra el taller de literatura "Caligrama".

Be ronfutrUlen. las oancione8 ............... 72
Caritas CochamlJroBas .................... 74

Rogelio Flores de la Luz ..................... .

77

Prapiedad Gen.eral . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79

Ainanda Colllllga ............................ .

81

Vientos ................................. 83
Xavler Roclriguetz Araiza ..................... .
Hacia

1111,

PalabraB

85

1rotro para la liberación . . . . . . . . 87

en el ES'p1.CW Humano ........... 101

Adolfo H. Torres Peña
úi Ideologia Burguesa en la novela "CeMnte''
de L&lt;Yrenoo de Ainda ............. . ....... 109

107

Este número, es producto de concepciones estéticas y
experimentos formales contradictorios entre sí; cada autor
plasma su particular manera de entender el acto de la
producción literaria y su consecuente visión de la realidad.
No existe un lineamiento estético )' literario común. El
grupo del taller "Cal,igrama" está integrado en la
heterogeneidad; no obstante, se revela desde ahora una
preocupación por buscar mlPt:as formas expresivas,
atendiendo a la experimentación con materiales literarios, y a Ú1 clarificación consciente de una base estética
materialista, que permita trazar los lineamientos literarios ~- crítiros q111'. en algún momento del proceso expnimental y cognoscitivo de las formas literarias, habrán
dP cristalizar en 1,oesia. novela, cuento, teatro y ensayo.

Xa \'ier Rodríguez Araiza

�Mario Anceo H.

�EL TIRSO DE NIETZSCHE

Tenía Nietzc;ohe veintiséis años cuando editó "FJ nacimlent.o de la tragedia", primer trabajo de mi joven llngliista
preocupado por desenrerrar a Grecia de las biblioh!cas e interpretarla desde el mismo meollo del fenómeno trágico. El
texto, int:ernpestivo como todos los posteriores del escritor, habría de permanacer un tiempo en el silencio, antes de provocar
una initada polémica en los círculos 1intelectua.les de Alemania.
Post.eriormente, después del famoso rompimient.o con Wag-

ner, cuya música babia defendido, el autor se queja de ciertas
ideas de su libro que relacionaban el sentimient.o dionisíaco
con et músico alemán. Asimismo, en su obra principal, "Así
hablaba Zaratustra", al criticar a los trasmundistes y a los
"detractores del cuerpo", contradice su análisis de la antigiiedad, si bien su objetivo iba dirigido a la patología del cristianismo. Aquí la contradicción, en &lt;;ierta manera y por un lado,
no es insuperable. La Biblia, fin del pensamiento griego, sofocó
la llíada y ,l a Odisea, definiendo romo preverso por naturaleza
al cuerpo humano; mientras un dionisíaco aniquila su potente
cuerpo para abonar la tierra, el lívido cristiano sueña con
abandonar su carroña, que alucina por doquier, y escapar de
la naturaJeLa. Y es qUe por más dioses que el espíritu griego
aumentase a su catálogo mitológico, la preocupación de este
pueblo era el hombre y la naturaleza.

�4
Por otro lado, el monoteísmo cristiano, simbolizado por la
figura típica del padre autoritario, del cual dependen sus timoratos hijos, produce el ahistorisismo escapista.
Si bien Dionisias, pilar temático del libro, es una importación •tardía de Egipto, Grecia lo adapta a su vida y lo declara
hijo de Zeus. ~te, disfrazado de un hombre común, fecunda
a Sernele, la cual, aconsejada por fiera, Je pide su identificación. Zeus se enoja y arroja un rayo que acaba con la curiosa.
Hermes extrae al niño y lo enquista en el muslo de su padre,
donde ternúna su gestación. De ahí el significado de su nombre: el que sale por dob1e puerta. A partir de su adolescencia,
al mando de un séquito de sátiros y ménades, empuñando un
tirso que evocaba al falo, se dedica a conquistar el mundo conocido, awnentando posterionnente a su grupo las eufóricas
bacant.es. Resulta sintomático que su primer viaje f.uera hacia
F.gipto, de donde babia sido extraído el mito. Inventor del vino,
mago y llder, de gran belleza bisexual, enloquecía a la gente
a su paso por los pueblos, despertando la euforia de la embriaguez. De los dioses mayores es la divinidad más humanizada;
su carácter lo define como un conquistador social, un rebelde
guerrero, cuyo ejército estaba a.nnado de tirsos. En "Las Bacant.es" de Euripides se percibe con niüde-z su cualidad de revolucionario. A su regreso de Asia, Pentoo, rey de Tebas, se
muestra renuente a la adopción de su culto, tachándolo de
bárbaro y corruptor y afirmando, sin declararlo, su temor al
cambio de valores. Tiresias, el ciego visionario, le aconseja lo
oontrario en vano. "Grande en Grecia va a ser el dios que hoy
11ega"1, declara, antes de partir a rendirle la bienvenida. La
ven.gama del dios es cruel, exclamando al final de la obra:
"¡Ojalá que en su tiempo fuerais discretos: no lo quisisteis ser!
¡Cómo os hubiera yo favorecido"!2.
Dionisias es tal vez el último dios que los griegos adoptaron de la cultura egipcia, según la infonnación qUe arroja
Herodcto. En Egipto esta divinidad es de las más primitivas,
llegando a Grecia en un periodo en que el pueblo heleno guardaba una especial simpatía hacia el hermoso y sereno Apolo.
Aqui arranca Nietzsche ...
Desatendiéndose parcialmente de la evolución de la lírica
coral, que define a los ditirambos dialogados de Baquilides como el paso sensible hacia la tragedia, el autor de "El crepúsculo

5
de los dioses" detecta la causa de ésta en la
conmoción provocada J)Ol' el choque de los sentimientos dionisiaco y apolineo. En este enfrentamiento productor de una honda crisis,
ambas divinidades ganan y pierden algo en su
interacción. El relumbrante Apolo, dios "del
bello sueño" que sumerge a las individualidades en la apariencia de las imágenes oníricas,
salva a Dionisias mediante el arte tragicómico,
de la náusea qu~ llega inexorable después del
éxtasis de la embriaguez. Aqui el hombre es
de'Vuelto al tiempo artificial del "super yo" de
los relojes, tratando en vano de readaptarse al
mecanismo social; la certeza de que la verdad
se encuentra en la matriz-ataúd de la naturaleza, o sea, en el otro kuk&gt;, lo obligará a acercarse al arte apolineo: a lo sublime, representación de la naturale'za, y a ló cómico, "descarga artística de la náusea de lo absurdo".
Asimismo, Apolo recupera y trasciende la esencia dionisíaca -la música- traduciéndola en
imagen mítica. Sin embargo, la auténtica recepción posterior de ésta, la capacidad para
asimilar el mito y perpetuarlo, sólo es posible
cuando se resiente la música -esencia carente de apariencias- y que logra percibir lo que
Paz llama ritmo histórico. La imagen simbólica, creada por la visión apolínea en referencia
a la verdad de Dionisio, se sofoca cuando la
atemporalidad del tiempo mítico se transforma
en transcurso lineal y el mito es archivado en
una academia dogmática, basándose exclusivamente para su definición en su situación dentro del momento social en que se cree se originó. Esta atemporalidad del tiem¡;o mítico que
perm.tte la percepción de la ubicuidad rítmica
del mito, a diferencia del discurso cornológico
producido artificialmente por la razón, actualiza
instantáneamente la imagen mítica, repercutiendo su significado en el presente, en el cual
se ambienta.

'

�7

6
Por el otro lado, Dionisios, dios de la embriaguez, de lo universal, conocedor de "El tenibJe instinto de existir y a la ve-z la incesante
muerte de todo lo que comienza a existir''3, logra, a causa de su intima empatia con la natw-alem, la madre Démeter, que aquellas imágenes
apolíneas, enclaustradas en el mundo onírico de
las individualidades, se transformen en símbolos
de la verdad, dejando su primitiva calidad de
apariencias privadas.
Lo trágico nace de la paradoja que encierra en el fondo las ~ pe.rejas de contrarios, tales como necesidad y libertad -sin duda la que más preocupaba a los griegos, a tal
grado que la Moira, el destino, es la única divinidad que no se atrevieron a corporeizarvida y muerte, instante y eternidad, emoción y
ramn, sintetizadas por la contradicción que sufre la misma ley que las rige: unidad y lucha
de oontrarios. El discípulo de Dionisios desea
templarse en el ritmo vital, desparramar su
individualidad en el universo; o sea, necesita
morir para nacer, sufrir para alegrarse. En su
rostro se .prende la sonrisa trágica, agriament.e
dulce, del sacrilego que debe clavar su tirso,
copular con su madre la naturaleza y trascender en el regreso. FJ hombre, eufórico en el viaje de Dionisios, retorna a la gran matriz de Démeter para reincorporarse en el impulso vital
del que nos habla Bergson, deviniendo sin la
"conciencia de si" y sin la individualidad. Mientras la posterior trasC€ndenc-ia de Platón, embrión de la filosofía cristiana, era sobrenatural,
Dionisios retcrna a la esencia de la naturaleza
bailando y aniquilando su cuerpo. Este desmembramiento íJSico que alimenta a la tieITa, es el
símbolo mítico de la desaparición de la individualidad y de la empatia con la universalidad.
En el éxtasis provocado por la música primitiva, el sistema nervioso se aletarga, el individuo es desintegrado, así como su cuerpo cerra-

do, y el ser, ubicuo, se empapa en todo.

He aqul el reaUsmo paradójico en el que
pensaba .Aristóteles al exponer su teorfa estética sobre la imitación de la naturaleza. El
griego ooncebla a ésta de manera espontánea; 1a tierra, inmersa en el ciclo de las estaci~
y la resonancia telúrica, evocaba_la melodía Y
SU8 oóntrasteS -NOOl'demOS al sequito de Ba•
co que a su paso mugfa como toro, animal que
en Creta, debido a los periódiOOJ t.erremotos,
sobresalla en el mito-. La Tierra era un-organismo en cuyo proceso, él, el hombre, estaba 'abocado; Anteo se separó ele su madre la Tierra
y murió. Imltar la natw'aleza era recrear el
impulso de la Moira, traducir el sentimiento del
ritmo primario con su si.metria a veces contrastada con las sorpresas del destino; justificar la existencia coroo fenómeno estético antes
que nada. A tono con este último, Píndaro afirma en su olímpica primera: "Por lo menos, el
hombre debe prestar a los dioses la certidwn·
bre de la belleza .•. " 4•
Nietzsche señala a Eurlpides y Sócrate3
como responsables de la decadencia de la tragedia, al cuestionar intelectualmente al pueblo.
El dramaturgo imita al f"llósofo y lleva a la
gente ele los pórticos al escenario, en detrimen·
to de la zaga heroica, que anteriormente había
sido la fuente del teatro. El filósofo alemán
exagera al afirmar que tal decisión se debió a
la desesperación que le provocó la incomprensión de la tragedia anterior. Por el contrario,
la sensibilidad y conocimientns de Euripides le
permitieron contemporanizar en cierta manera
el legado mitico, en una época en que el pensamiento de Sócrates comen7.aba a sublevar las
mentes. Sin abandonar nunca la cosmogonía,
inmiscuye en sus tragedias leyendas populares
que el pueblo reconoce de inmediato, pero que,
por originales dentro del teatro, tarda en acep-

�8
tar. El "pecado" de Eurípides, que le ha acarreado el juicio que
lo define como asesino del mito -y por ende, de Dionioslos-Y destructor del "milagro griego", fue el haberse desarrollado
desde el interior de su momento histórico, lo cual lo llevó inevitablemente a criticar 1a mitologia, que estaba por convertirse
en un ~st.ema ético, estático y morir. Consciente de que él diálogo teatral era el vehiculo óptimo para la dialéctica, lo utilizó,
preocupado no tanto por la agobiante decisión de Prometeo o
Antigona, sino por probJemas más mundanos y .burgueses que,
sin caer en ningún momento en la anécdota o la total privaci&lt;iad, trascendieron por medio del símbolo al plano univenal
Nietzsche parece no recordar que Aristóteles, primer e Importante trorioo de la tragedia ática, definió a Euripides como
el poeta más trágico de la triada, y que es et único de quien
le conserva una obra dedicada en su totalidad a Dionisios. Volvamos a "Las Bacantes", su última obra, donde el escritor regresa -eomo presintiendo al igual que Shakespeare con "La
Tempestad" su último texto- al viejo mito de Dionisios y su
eufórica comitiva, esforzándose por ca1ar en el mismo orig811
de la divinidad, de la cual se derivó la tra~a. A no ser por
su fonna evolucionada, pareciera como si la obra, último texto de los trágicos áticos que nos ha llegado y, en nuestra opinión, la más singular, fuera más vieja. Su t.ema mismo es "El
nacimiento de la tragedia", que Nietzsche analiza llegando a
la conclusión de que Eurípides mató la tragedia ~ desterrar
de ella a Dionisios.
Junto a Euripides está Sócrates como principal responsa-

ble~ la decadencia:~ emparentar la sabiduría. con lo bello y,

~ Nietzsche, or1gmar el pensamiento cientifico. La característica principal del análisis que el autor de "Así hablaba
Zaratustra" hace de Grecia y que continuamente hace mella

en_ el, por lo demás, lúcido e importante estudio, válido hoy
mas que nunca, es el total menosprecio que hac.e de la historia
social. El proceso científioo que culmina en los experimentos
y la creación de sólidas teorias que se realizaron en el Liceo
de Alejandría,_ ya se desarrollaba antes de Sócrates, en el siglo
VI a. c., en M1le~. Se podría seguir rastreando los orígenes y
llegar, muchos siglos antes, a los estudios de Anatomía Humana Y Astronomía de Egipto y Babilonia. Sin embargo el pensador alemán pone íntegro el fardo de la culpa sobre Íos hombros del vagabundo ateniense, señalándolo ·como eJ hombre

que separó a la htunanldad de la naturale'M.; con el cuestionamiento intelectual, el creador de la "mayéutica" desquicia la
armonía de la música, "fuerza creadora de mitos". En lugar
de arremeter contra el conocimiento aplicado e interesado, que
Platón sofocó elevando a primer pla.r.&gt; las matemáticas puras,
y el cual, en todo caso, debioo a su inmediatez utilitaria, enajena el impulso vital, Nietzsche se cifró a maldecir al desinteresado Sócrates, llegando a tacharlo de reprimido: Cuandio está
por morir envenenado se lamenta éste de no haber a1endido
a la Musa que Jo incitaba en vida a desarrollar la música, ·perpetuar a Dionisios.
En este punto, el defensor del superhombre parece no
comprender la tragedia que encierra el inevitable, fom&gt;SO
proceso científico. Y en lugar de apoyar a éstle, para que se
realice y se disipe cuanto anres de manera "trágica", como
Bergson prevé, dejando aflorar el legado mítico en un plano
oolectioo, no ya en el nivel del inconsciente individual o de
conciencia exclusiva de los artistas, a los cuales se han replegado los símbolos primarios de manera sensible a partir del
"naturalismo", Niewche parece preferir el subdesarrollo, en:
golfándose únicamente en la historia sin pasado, presente ru
futuro, que es la eternidad del núto. Fromm acierta cuando
afirma que el camino de regreso a casa, a la naturale'l8., a aquel
paisaje simbólico que Adán y Eva perdieron al hacer u.so de
la razón, no está atrás, en una irracionalidad negadora, sino
precisamente en la desembocadura de una auténtica realización
racional, donde el hombre vuelve a ser iD:&gt;centB y a estar desnudo. No está lejos esta teoría de la de Nietzsche, referente
a las tres etapas por las que debe procesarse el espíritu, que
más tarde expuso en su obra principal: espíritu camello, león
y niño.

Por fin el autor deja a Sócrates, al cual, en el fondo, guarda cierta simpatía, no así a Euripides, su reflejo ,en el arte,

y se aboca en una teora sobre historia cíclica, terror de 1~
marxistas, que en forma semejante habría de ·desarrollar el
recientemente desaparecido historiador Arnold Toynbee. En
ella afirma que lo único hacia donde tiende la ciencia es la
misma demostración de su ineficacia; o sea, que se avecina
una era trágica. Resulta que nuestros antipodas, nuestra con-

�ll

10
traparte en la historia cfrcuJar, es Grecia. Y si en aquella cultura Ja tragedia nace del significativo choque entre el sentimiento dionisiaco -lo universal- y el apollneo -lo ind1vfo1
dual-, ahora, en nuestros dias enredados, empieza a entre-verse su renacimiento ante el inminente enfrentamiento de la
ciencia y su mismo producto. Problemas filosóficoa que arroja
la categoria del tiempo, elevado recientemente a ooordenada
fisica, o la mecánica quántica en la investigación at.ómica. La
crisis de la Medicina que empieza a dudar de si su fin • la
longevidad, ante problemas como la eutanasia, que piden la
adopción de valores nietzscheanos. El derecho interplanetario,
ridlculo atoyadero que depara el absurdo de la propiedad, etc.,
es la prueba fehaciente. Se presiente una era como la que entrevió un guardia del último emperador romano, en una obra
de teatro, ante la apertura medfoeval: muy tenebrosa.
A la par que en la actualidad el hombre se dedica a la
ingeniería, buscando la comodidad absurda que critica Bradbury, existe una sintomática compulsión por establecerse una
conciencia histórica y analizarse las diferentes culturas que
han existido. La patria mítica se nos ha vuelto una utopfa, a la
cual tiende sin advertirlo incluso el materialista empedernido.
Y es que se necesita volver a romper la jaula del silencio de
nuestro ser, para ensamblar a éste en la colectividad; el conocimiento nunca ha logrado soldar las individualidades, interrelacionándolas en la empatía. Aunque un Schiller luchó en
contra, las palabras se han enfriado y vaciado en el diccionario. La interjección, nacida del reflejo emotivo que poseia la
onomatopeya primitiv~ ap:mas si comunica algo. Los labios
de un poeta han dich-o. "La palabra fue un ella, calor: un labio
5
humano." Nadie nos entiende, nadie se aoerca hasta ''acá'',
todas las piE:&lt;les humanas, como muros, continúan ~::parándose
en la "torre de papel". Todos exp)ican todo en base a su profesión y la terminología de ésta; la misma especialidad se especializa, lanzando los innumerables "sabios ignorantes" que
sólo conocen una se:cción del prcct:so total, el cual resulta indispensable para la interpretación de la síntesis. Ni el rápido
avance de los m€dios de comunicación ha logrado evitar el R.~
quebrajamiento de la naturaleza hwnana, antes al contrario,
ha sido cómplice de la abstracción social que reduce al hombre
a un número perdido en la mar de archivos de la aritmética
burocrática. Ahora se necesita una credencial para asir nues-

tro ser Y disipar la angustia de volvemos invisibJes ante los demás.
:
Fromm ha dado en la llaga al detectar la
causa del "Mal del Siglo", la soledad del hombre ante una naturaleza extraña, en la carencia de un sentimiento oolectlvo i~lenable, el
cual disminuya la actitud indivldual~sta ~rovocada por el excesivo uso dé la intehgenc1a. El
hombre se ha separado de la naturaleza para
pemar en su situación de extranjero. A las palabras de Nieb.,che: " • • · mientras no. rengamos una respuesta a la pregunta: ¿que es lo
dionisíaco., los griegos continúan siendo comp1etamen~• desconocidos e inimaglnables"5,
agregamos: Comprender a Dlonisios es calar la
esencia del probJema de la soledad a ~ . Es
comunicar entre sí a los hombres del wuverso
de Kafka.

La tradición conservadora, enajenada por
la iglesia y el culto al trabajo, concibe a Dionisios como un deshauciado, un vicioso empedernioo, del cual hay que compadecemos y tomar ejemplo. La verdad es que la sauld ~ estas calaveras empolvadas, basada en un cumulo
de viejas represiones que han llegado a ~
ralizarse a tal extremo que sus consecuencias
son justificadas teóricamente por la sociedad,
es todo lo contrario. La Ilusión de la salud en
la fuerza de la voluntad con la cual dif~re~ci~i-nos de los animales promiscuos, en la dlsc1phna
y el d€coro, etc., nace de lo antinatural vuelto
~tumbre social. La "confesión" de estos moribundos cuando sus fisicos se pudren, es la
contemplación del enorme absurdo que fue su
historia. Enseguida: el infarto cardíaco. Pa1:
ce como si en el umbral de la muerte la 1iealldad se aclarase, el sentido de la existt.1•cia se
revelara. Todo fue un eroor para Ql':Pn se N &gt;n•
dujo en la profundidad aparente y ~ue ah~~•
en el límite, resiente c;()n nitidez la irrevers1b1-

�13

12
lidad del tiempo. Y resulta que aquellas personas a las que tacharon de mórbidas, aquella
juventud dionisíaca eufórica en el desinterés
de la música, que negaron avergonzados como
su progenie, tenia la razón en su embriaguez:
la tierra late y el hombre baila entre cunas fú.
nebres y ataúdes infantiJes. "Mas, cuan&lt;b Jo
toca la magia dionisiaca, ¡cómo cambia de
pronto ef!le desierto, que acabamos de describir
tan sombriamente, de nuestra fatigada cul-

tura?"7.
A diferencia de los miles de estudios académicos sobre la Grecia antigua, que vienen
suoediéndose sin interrupción y que Se desencuadernan en los rincones, Nietzsche actualiza
de manera intima y esencial la antigiiedad helena a tal grado que parecemos una horda de
bárbaros, vecinos de la democracia ateniense
dirigida por Pericles o Solón. Nos pide comprendamos nuestro presente curvo y estemos
prevenidos ante la explosión del absurdo llevado a su extremo intolerable.
Parece que por fin ha llegado el momento
histórico, después de tantos siglos, capaz de
calar las . entrañas del espíritu griego, que en
un solo siglo -V a. c.-y en un espacio reducido, desarrolló innumerabres genios. Roma y
de modo especial el neoclacisimo francés, erraron al emular del paradigma exclusivamente
los cánones y preceptos -que los griegos hablan p~u~i~ de manera espontánea-, adoptando artif1c1al y académicam.€tlte la mitología,
sin advertir que la misma sistematización en
vfa de transfonnarse en lo más ajeno ~ la HéJade, en dogma, era quien sofocaba el natural
transcurso del mito. Hoy más que nunca cuando la juventud está par desprenderse d~ viejo
lastre represivo que trataba de enfilarla al yermo de nuestra cultura, para asir el tirso e irse

detrás de la música dionisia.ca que por fin aflora de la subrerránea ubicuidad del mito, se necesita la. euforia para inculcar
a la adolescencia la auténtica Grecia.

Zaratustra había creido que todos lo comprenderían y resultó lo contrario. Decepcionado, afinna que sus palabras no
son para los oídos a los que se había dirigido y se resigna a
vagar con la espeiranza de toparse con un "cómplice'', con alguno de ~ que Hesse dice llevan la señal de Caín en la frente.
Y es que para llegar a Niewche no basta el pensaminto, por
más que el filósofo se preocupara por la investigación lingiiista
y en una más exacta traducción de ideas en palabras. El lenguaje es una creación social imperfecta que se produce cuando
la sensibilidad para comulgar ¡por medio de la música natural
se pierde. En algunas de sus obras el mismo lingiiísta afirma
que cuando se empieza por nombrar las cosas o fenómenos, se
empieza por ensuciarlos y denigrarlos.
Y si bien Freud vio en él a uno de los más grandes psicólogo; -la persona que ha llegado más a conocerse a sí mismaY otros un gran filósofo o lingiiista, la ~ d es que Nietzsche
es anb! todo un poeta, para llegar al cual se necesita pasión,
intuición y hasta hwnorismo. A los oidos de quienes posean
estas cualidale; habla el poeta a1emán, y su ven, en su primera
obra, dice: " .. . Todo lo que nosotros llamamos ahora cultura,
formación, civilización tendrá que comparecer alguna vez ante
el infalible juez Dionisias".

=:=:o===

1 Eurlpides, La clieeinune tragecliaa, (Col. Sepan cuantos .. . , 24) México, Ed:
Porrúa, l 973, p . 480.
,
2 lbid. p . •~3 Nietzsche, Friedrich, !l nacimiento de la tragedia, (El libro de bolaillo, 456). Madrid, Alianza Editorial, 193, p. 239.

4 Plndaro, Olliapica. Pitica. tcemeaa ... • (C'ol. Sepan cuantos . .. , 248) . Mbico, Ed:
Porr&lt;ia, 1 973, p . S.
5 Aleixandre, Vicente, Poemas Jl.moroaoa, (Biblioteca clósica y contemporánea, 283) .
Argentina, Ed. Losada, 1 970, p. 67. 1
6 Nietzsche, Friederich, El IICldmieato de la trcgedla Op. cit., p. 29.

7 !bid.. p. 164.
8 lbid.. p. 159.

�SUAVE ALAMBIQUE

"El o:rle de la fiesta
aguarda su resurrección".

OCI'AVIO PAZ

�17
Cerré los ojos e imaginé al circunspecto búho, que, al
cruzar la casa por los aires en persecución de la luna que se
hundía al otro lado del rio, negaba con la cal:)e,za ante nuestra
caja de explosivos, enredada en el bosque, empecinada en morir en la apoteosis del fogonazo: La fiesta giraba, cautiva en
su torbellino, encuerdada hacia el éter.
Toda de seda, toda panorama, te enroscabas, víbora oriental de
dulce, al torso de tu esposo, con el vaso en alto
y el cerebro empapado en alcohol. El estruendo de risas, tambores atrapados en discos y pasos, levantó tu sonrisa y balbuceaste al~ en un acceso eufórioo y te devanaste del carrete
de tu compañero exhausto, tañendo el arpa de tu guedeja triste. Y bailaste y bailaste y bailas~, alrededor de la vía láctea,
ingrávida, empuñando el tirso de bacante. Y yo bebía y bebía
y bebía, inmerso en el engranage del grupo, que recoma la
tangente de tus hombros satinados, dejando intacta la danza
de tus pies de felpa y tu halo.

veneno

Luego se disipó todo y se abrieron las compuertas de mis
poros y te inW1dé en mis raudales y me sorprendí en el silencio
y la oscuridad, sentad9 en el sucio, seduciendo tu ritmo con
mis palmas, apoyando tu cuerpo tambaleante que aún blandía
vino, mientras todos dormían desperdigados por la casa. E;n
mi cerebro embotado resonó el sello de la muerte -declinaba
el péndulo del paroxismo, dejando capa por capa, la hojaldre
oxidada en nuestras pieles agrietadas.-.
Entonces caíste herida de muerte jW1to al ventanal, con
los ojo.s atascados en la náusea, y la noche, sinuosa entre los
árboles, a tu espalda. Silencio, pegajoso, embarrando el aire ...
Todo.s habían caído en sus norias, dejando en la superficie
el coro de las respiraciones. A cuatro pies me acerqué a ti,
difusa en tu mortaja, arrollando vasos y ceniceros escandalosos;
tu frente, adosada al cristal de la penumbra, giraba enloquecida' en mi horizonte. Cuando llegué, con retazo.s de palabras
alcanzaste a murmurar que querías vomitar, y quemando mi
último cartucho te arrastré al patio. JW1to al molino, oprimiendo tu vientre, te extirpé el tumor, que reaccionó en el
polvo. El martillo en mi cráneo comenzaba a descerrajar mis
pensamientos a golpes compulsivos. Pagábamos el auténtico
precio del vino, deshilachados, hastiados, presagiando la ardua

�\

/

Roberto Maldonado Espejo

�41

RESORTES
SECRETOS

Fue sacando muñequito tras muñequito, uno de adentro
del otro, hasta que el décimo se atorara entre sus ·uñas; poniéndolo en la mesa, con cierta dificultad, junto a los demás. Tenía las manos temblorosas ... los brazos y las piernas ..• parecía que unos grandes hilos colgados de su miedo jugaran a
temblada toda. Pensó un poco en la destreza del artesano
que babia convertido aquel trozo de madera en nueve partos
sin vida . . . pero ya no pudo mantener la mente quieta y
echó a reír histérica. Las carcajadas le apretaron el estómago y no pudo parar de reír y llorar, aunque el último disco
estuviera repitiendo un sonido ronco, de estorbo, a intervalos
regulares de tiempo. "La aguja le está haciendo cosquillas",
pensó mientras se tocaba el vientre ... y observó que su redondez era un chicle pegajoso que empezaba a írse1e abajo ...
"pobrecita", se dijo dándose masaje en el ombligo ...

�43

42

Se paró con dificultad y a tropezones se posó junto a la
ventana. Túnidamente fue separando las oortinas, no queriendo despertarlas del dulce letargo invernal en el que parecían
dormidas, mecidas, sólo de vez en cuando, por el vientecillo
que se formaba cuando se abria la puerta del bafto.
I

dicho su madre cuando tuvo aquella
edad en que asusta el primer sangrado.
Se le atravesó en los ojos su memoria de
trece años: era Navidad, también, por
aquel entonces. Cuando estaban todos
reunidos en la sala ella no despegó los
ojos de la nieve artificial del arbolito;
"Estás em.permndo a ser mujer", había
dicho su madre; el miedo de la sangre
babia sido un total y puro desperdicio.
Su padre sacó el. reloj del bolsillo derecho y llamó la atención: "Ya mero •.. ",
chic . . . chic . . . a la media noche exacta le e n ~ n una caja grande. La
abrió y babia otra dentro .. . y otra ...
y otra: como si fueran una continuación
las cajas siemp~ decrecientes, iba habiendo otras más , pequeiías, hasta que
llegó a la última; entonces empezaron
aquellos brincos de palomas asustadas
dentro de su pecho, las lágrimas empañaron sus ojos y no pudo ver el número
impreso en el billete. "Santa Claus no
existe . . . no existe". Decidió ser más
cuidadosa con la mueñca del año anterior.

Allá en la calle, abajo, había foquitos de colores colgados

de los postes, pero ella no podia ver las luces ni et bullicio en
las esquinas.

C-erró las oortinas y puso una pila

de discos en "automático". Con un talloncito leve, de sus índices, consoló sus

Effilba ahí, sola con su dolor de estómago paseándose por
el recuerdo de otras tardes; cuando su compañera de vivienda
estaba en la universidad. Una piedra de si.Lencio le expandía
el pecho y la dejaba sin alienro .. . el corazón Je daba de brincos hasta taparle la garganta en un suspiro ahogado. Oyó el
reloj de la mesita: chic .. . chic .. .
Había creído QUe esa Navidad sería diferente: "Casi como
cuando era niña ... ", había pensado tratando de apresar un
poco del futuro cercano. Chic ... chic, decía el reloj de la mesita y se entregó al recuerdo para despistar el cóloo en aquel
zigzagueo suave ... ''Estás empermndo a ser mujer'', Je había

ojos que luchaban por cerrarse .. . A un

golpecito en el bajo vientre le siguió
una cosquilla sabrosa, como si 1e fuera
colgando un hilito baboso hasta la vagina, dejándola quieta un momento,
mientras corría por sus piernas una podredumbre de asco que la acompañará,
siempre, cada mes. Effil ve-i: no fue inmediatamente al bafk&gt;: quedó sentada
repasando momentos anteriores . . . El
sonido de violines eléctricos le penetró
en los intestinos como un par de agu-

�44
jas delgadas; las piernas estaban resba-

losas entre una sustancia gelatinosa que,
a eiJa, Je parecia maligna. Trató de es-

cuchar el bajo pero, este, no era más
que tma serle de golpecitos en su pe-

cho, como siempre. Al acomodarse de
nuevo en el sillón resbaló un poco y no
quiso moverse más, parecfa que el plástico del asiento estuviera embarrado de
mantequilla tibia. Revisó de nuevo, en
mente, la receta: "Un vaso y dos pastillas cada media hora hasta terminarse
el litro". Extendió la mano hasta el buró y tomó una toalla que apretó contra
su pelvis sanguino)enta.
Untó la remembranza como si con
la distancia hubiera diferencia, la fue
paseando muy lejos, hasta el pueblo,
urdiendo que "allá no lo hubiera conocido". Pero al cerrar sus ojos; otros se
le abrieron en la memoria, aquellos que
la miraran, alguna vez;, con cierta melancolía. Y así fue de tarde en tarde,
tembló en su evocación, a propósito de
aquellos ojos; estremecia su carne ~
piel joven: cuando su compañera de
apartamento no estaba; ermtedio de su
vergiienza de pueblerina, no aceptaba
dejarse ver desnuda y lo esperaba, a que
saliera del baño, metida entre las sábanas. El la besaba, dulcemente, primero la cara, luego, poco a poco, los brazos se le iban convirtiendo en crines
largas de caballo mítico; suaves, cálidos . . . la envolvian entera como una
sola caricia, para aplastarla entre la cama y la carne vienoo mechones de cabellos rozándole los ojos . . . Chic ... ,
chic ... , decía el reloj de la mesita .. .
"Ya mero ... ", le paretja que él lo dijera cada vez, porque ella apretaba los

45
ojos insistiéndose: "Estás empezando a ser muje!"' . . . Sus
cordones sangrant.es la hicieron regresar: hacía tiempo que él
no habla vuelto, desde que ella lo enteró: esa ocasiótl no se
cumplió el ciclo; frutn y tronco de huida, lazo de embarazo.
Al haber decidido no ir a su casa esa Navidad, aunque le
insistieran, se habla hecho cómplice de aquel silencio de espera.
Avisó que tenia mucho trabajo en la universidad y con eso
imaginó a su padre diciendo: "Hay que estudiar mucho, es lo
importante". Para ella era mucho muy distinto: esperaba otra
persona. Creta que esa Navidad sería diferente: "Casi como
cuando era niña .•. ", se había pensado tratando de definir un
pooo de futuro cercano. Llegó al apartamento, ese día, con la
complicidad de la mañana. Dejó dos bolsas en el suelo, abrió
la puerta, metió las bolsas, cerró la puerta y las cortinas. Armó el arbolito, que esta vez era plateado y colocó esferitas
aqui y allá. O&gt;n mano firme extendió la nieve artificial hasta
los muros. Armó, con toda paciencia, un adorno de cuatro
noches buenas y dos velas retorcidas y lo fue a colocar en el
buró, junto a la cama . . . y ahí estaba eso . . . Le temblaron
las manos, dejó el adorno navideño sobre la cama y tomó primero el muñeco: era como un huevo del tamaño de su puño.
Estaba hecho de madera. También había un pequete más
grande ... •lo abrió como si desgarrara la angustia de todas
aquellas tardes solitarias. Había un frasco lleno de un liquido
verdinegro, una caja de pastillas y un papel escrito: "Un vaso
y dos pastillas hasta terminarse el litro". Chic ... , chic ... el
reloj de la mesita. Hasta entonces se dio cuenta de aquel cierto
abandono, de aquel secreto chantaje que mantenía con la distancia: no babia querido darse cuenta que estaba embarazada
y sola. Ahí estaba el duro tapón de miedo ... "Santa Claus no
existe ... ". Chic . .. , chic . . . Tomó el primer vaso de té envolvi•endo con la lengua encogida un amargor de diablos, reprimiendo el vómito tomó las dos pastillas . . . Y así transcurrió la tarde: cuidando el chic . .. , chic . . . del reloj . . . ahora
ya era igual, al fin y al cabo, su indiferencia por la vida, cimentada en miedos heredad~. se había desfigurado en una indiferencia de la muerte de qu.ien fuera ... era igual. Tomó el
muñeco para no aburrirse en la espera de los cólicos y descubrió una fisura, en el muñeco, apenas perceptib1e en la parte
media, como un ecuador en un huevo grande: lo abrió y había
otro muñequito semejante ahi dentro del primero, encajado

�47

46
exactamente. Volvió a abrir y habla otro .. . , Y otro .. . , así
se repetía el proceso nueve veces; otro ... , y otro .. . El último se 1e atoró entre las uñas y lloró como cuando tenia trece
afios, lloró como si con eso ceITara las cajitas que guardaba
dentro de su cabe-La.
Sus carcajadas se hablan vuelto lamentos dolorosos y lentos, enmedlo de cólicos y efervescencias de sangre. ''Estás empemndo a ser mujer", dictó su vengam.a estúpida. Chic ... ,
chic ... , seguia sonando el reloj de la mesita. Luego, queriendo escupirlo todo, dijo muchas vrees: "Ya mero .. . ", sin poder interrumpir ningún proceso, aunque el último disco estuviera repitiendo un sonido ronco, de estorbo, a intervalos regulares de tiempo.

DESORDEN DE SEÑALES
·

LUMINOSAS

Y 8e1' el ocaao 'apla.udidb de la noc1re
cuando 'la tarde ha tenido mioo.o.
pa8(J:r enmedio del, ha8tío, pájaro sideral
sintiendo el brillo de la oalma sin wek&gt;.'
Ser txxk&gt; y ser oobo en un mapa viejo.
Entonre8 te invento 1XJ1' el dolor de la8 nueces:
Trato de indagar aobre la cásoora de tu aliento
lo que 1Uly atrás del biombo de tus ojos •••
Y me de8cubro muerto y 'llano:
Lisura de caliza,
herida de nogal,
ceniza que abona el tr(!bajo de tu arado.

Trabajo en mi desván abierto p&lt;Jr la8 rwches.
Te invento para Ueru:zr un cajón vacío
Y la necesidad de tener 1m nudo hacia el pasado ·

algo que me permita pensar que no seré sólo ,
un eclipse reoogado en equirwccio.
Trabajo en mi desván roto y desordenadn
.•. muy daordetwoo.
Aprisionamos la palabra de continuo tarturando tiempos rotos:
Minutero at&lt;YralJo.
Hurgamos melindrosamente entre ventana y. equipaje, volando

(en verde

�49

48
. .. kM árboles e8táfi caminando estrelu:18 y 'lo8 cometaa
paaan de tus m.mws a ia8 mtC.18
eomo miedo8 inconclU808.

F1'08e8 rotM en barrancos e8'p(lC1lik!8

romo ramas cóamicas rascanoo '1a8 galaxias.

Me de8cubro abierto:

·

La fragilidad de la mañana
cuando deja&amp; en mi surco

Est,aré en el &lt;X)Tnipuato que has hec1w de T.o8 vientos
8a1ado8 que merodean 'lo8 rinoones
en el e8paCio mezc1mkJ de tu pec1w cónrooo,
buscandc tu regaoo para fundir el ombligo
y sembrarle fntegro en mis ojos.
Descubro tu roJitro:

Mtedo y muerte.

Tu angustia es compañera de 1a piedra.

una aemilla de encuentro.
Achatadura de tierra, construcción entre dos po'lo8
para e,nglobar un rontenido donde ae pasea
una aurom borool;
·
Espmgando 'lo obscuro
cuando se acaba
el medio-afto.
Carta8 de 11avegante 80litario:
Lo sé, sábelo que 'lo sé;
Sé que me rompo en cristale8 y '1a8 aristas
hieren tu carteza de árbol.
Tu ba'lam se ha welto sok&gt; cuandc ve el camino de 1.a luna,
pompa de ;abón BObre un lamento.

,v6nde

está el lazo que anuda todos 'los retazoat
.•. Me miran sin tocarme, enmedio de mis harapos y mis
(mugre8:
Cargando mi costal hecho
oon hebras de saliva y sangre.
Lo han dicho todo8 "los oompos
y los o o n ~ ebrios de luz.
Y yo estcy mudo como la piedra que rueda
en el espacio escondido. Abaklnzmuro poloo oontra viento.
. .. ¿Dónde está el albatros,
Sigo la ruta de l.os pájaros.

¡Dónde has dejado a robertot
Te preguntarán algún dio.
Y tú guardarás de la alquimia la piedra
para ser red que una oaooJJma y rrresa finalmente.
Hechicera atrapada en el caldero,
ol'Vid.an,(w,
de tu magia
la mar.

¡En q1d pien8a8 tút

,En q1d pien8a81
Trato de adivinarlo par 'lo8 crecientes BUCedidos en corriente
y vue1,o de cometas ondulantes:
Elipsoide-8 sin eje8 que
no ooen a t:ele8CXYJ}t08.
tA dónde va el aguat
(Me k&gt; enseñó un nuevo poeta)
Los ríos juegan al, volumlfm y al volumen juegan
los aros arbitales con el aire.
El agua se l1eoo nuestros hueoos y nuestros desafío-,;¡;
Nooesito palparte en mi historieta
pol,pandc una portuberancia de pa8ado.
Un asir irreversible del viento
que 'haga de mi Mbeza

""palomar
para menaaje8

secretos.

,cómo

entender lo que 861.o se
entiende en el misterio.,o ·1enguaje
de los húmedos sóta1110St

Me monto en el gnomo deZ vino q143 veo dob'/e
y me lleoo aZ aparejo de tu encanto.
..1
Me trepo BUa'l&gt;e par el ecuador, relf[)eúmoo pdlos
para las auroraa.
Llevar mi barca mojada por 1.a herida
de tus cañadas y tus plieg11R,8 de hierba.
Be aZi8an las aristas rootas
y 'los vidríoo de mi rampedas
80n itWfen8ivas

travesuras

�51

50
en tus pwyas
¡A dónde fue a parar robertot
Y tú pensarás en UL alq_uimta del alooh&lt;il,
tu caldero,
y tus posiciones mágicas.
y montarás

w escoba del
todo

cigarro parque yo seré

ceniza,

todo cáscara,
todo pieidra.

INFORMACION
PERSONAL DESPUES
DE CUALQUIER
MOMENTO

Porque:

¡A d6nde -in el, agwt
Sigo hurgando en mi desván roro y de,sor&lt;ÍR,fn,(JN) • • •

"Los árbol&amp; son meros extravíos
al paso d.e la tarde''
... Alondras en verano vagabundas de nido.
Trémulos, arcaicos, los encinos como cadenitas
de sombra y mito de arco en las horquetas. Leña
de indios •.. Más allá, después de una línea densa,
a lo lejos, el mar . . . la mar: fantaseo de olas y
tatuaje5 ~ por los pechos de las ondas,
transfiguraciones óseas de almejas y cangrejos,
las manchas son inexistencia fantasmagóricas tras
los moluscos ...
Hay una pequeña ola que se queda a1 retirarse la resaca . . . pequeña ola en tus caderas para
ahogarme. Y es en ese ahogo de carne húmeda y
salina desde donde escribo ahora dejando caer palabras por la pegazón de los acantilados lejanos.
Así los días, no más no menos que meras longitudes de arcos en los elipses, completos, donde se
tejen las historias y las tumbas sudorosas de las
madrugadas ingenuas. Desde las islas llegaron las
olas a punto muerto, mansitas, acariciadoras como atardecer marino.

�53

52
Alguna Ve'l las manos irán derritiendo so1es por la miel
de las colmenas y desbarataremos la arena raspando las espaldas. Esto, anterior, te lo predije una veL. Nos apretujamos al
rn.ist.erio, soldando los estambres y pistilos más allá del abismo y cumbre; diletando olvido de amapola en el ritual sin
traMferencias adornadas oon jacintos ... , simplemente magia
rodando en círculos excéntricos, ruta de delfines inmigrantes.
Magiagamiagene desluglande oonjusemen orgasmitico.

mí lengua en tus oídos y en tu ombligo. Infierno, gloria ... con
los ojos amasé tu pan de músculos. Gloria-infierno.

Tú hiciste lo mismo ... o lo mismo casi:
Tomaste todos mis excesos y los usaste como mochila inversa donde cargar, para un siempre total, tu victoria-derrota.
Fuiste la más de lo excesivo; con tus senos volviste a la carga
de futuros momentos y fueron tus redondas rodillas tu derro-

ta victoria.

¿Pero el ritual?. Me lo he platicado en los blues aceitosos
llenos del gnomo del vino. Me he empalagado de ignorancia . ..
misterio, misterio ... ¿quién puede saberlo? ... ¿quién puede
explicarlo?

Es p0r eso que te hablaba de cireulos excéntricos y esfera:
mínima superficie con todo este relleno.

No hay conclusión. Será cuestión del calor o del retorno
al núcleo común que lo explicara todo. Que lo diluyera en el
momento exacto del exacto encuentro. Aleteo inmóvil de pelícanos.

Caminamos por riberas sinuosas y quebradizas como el
aletear de los pichones. Sabes rozar poros ... ¿Sabes del musgo? Siempre f.ue ascenso tu presencia sobre el mapa: norte de
los vientos y los hielos . . . y yo sur, siempre el deseado sur
más despoblado. Lugar de albatros.

Creo que es por tu envoltura de semilla inacabable, guardadora de cosechas, por lo que te ato a la piedra de molino, de
viento, de agua, de fuego ... harina de placer. Te decía: te ato
a la piedra; pero no precisamente por el cuello, sino por tus
dientes bañados en la salobre saliva de volcanes nuevos. (Tu
nariz sólo es audacia y eso no puede atarse a nada) . • . Más
que tus pliegues es tu boca mordisqueando mis adioses con el
sutil don de saberlo todo traducido a bocanadas de hwno . ..
el mar está lejos.
Mis manos son tus profundidades de coral rasposo.
Te dije de transfiguraciones óseas, de almejas, de cangrejos; pero me duele el reproche de haberme equivocado: la sal
no es tu elemento. ¿Será más bien la esfera?
'lü me decías:
Eres pez pájaro en la mano: resbaloso, inasible, saltón como grasnido de gaviota.
Yo no te dije nada:
Te tomé tenue de la mano y te fui llevando levemente entre mis muslos dejándome morder el cuello y los labios. Metí

Los álamos reían soltando la espuma de semillas. 1ü hablaste: parecen grajeas ... (te lo advertí: vuelves a la redondez
apresando limites) ... dijiste: parecen grajeas que maduran
de cabellos al aire, danzas macabras por las brujas voladoras.
Caminamos mucho, a ca~a instante y a cada sigilo vibrante.
Desde an1a del margen hasta más allá de cualquier barda a
través del cuenco ... ¿CU€'11co?. Cuenco. Entonces recuento la
antesesión y lo cotidiaoo: la burla de los pájaros y el salitre
de jaibas encalladas. Pies y camino de cuerpo a cuerpo. FBto
es por aquello del ritual sin transferencias. Abismo y cumbre.
Te imagino, ahora, la proyección inversa de un prisma en alucinaciones pintorescas. Pero no hay caídas de lunas ni cambio
de estaciones para plegarias de cama ni lastimosas caídas de
la brisa. Creo con esto redondear lo de atarte los dientes oon
la lengua ••. ¿o los mios? es la misma piedra.

Te quiero así como

se oyen las palabras:

Magialíbertagomía misteriosexible ivaginativalingulus bibraclitórica en cualquier momento.
No importan campánulas ni obeliscos, descomposición de

�54
pétalos: simplemente sin cambio de señales. (Aunque muy en
secreto: no te lo he dicho exacto porque me da pena).
Descubro en ti resaca de cangrejos, espuma de moluscos,
caracolas viejas . . . y sobre todo tus veleros muriéndose de
sed ...
Oye: tu fragilidad será la piedra ...

Héccor M. Castillo A.

�57

AVE SIN VIENTO

Las rosas se convirtieron en arbustos y los árboles en
pinos por aquel camino de piedra y siglos. En un coche, ascendiendo por la cuneta sin fin, vamos seis apretados cuerpos
de miradas perdidas y mentes confusas; entre maletas, cobijas
y comEStibles. Varios días en una playa, lugar incierto; era
ccmo ir a la nada o a Wl8. ilusión anticipada.
Oliendo a limpio hicimos un descanso a mitad de la montaña. La vista se perdía en la lejanía de los cettos llenos de
verdor; en un cielo azul, las nubes competian por llegar pri-

mero, eI suave aroma se ijdheria a los pulmones. Despacio. Tan
suave como el viento que movía mis cabellos. Conversando de

�58

59

cosas sin importancia con la montaña, recogí una piña y jugando con ella regresé al coche; al entrar a él lo primero que
vi fue su rostro medio cubierto por su cabellera despeinada,
senti ganas de perdenne, de correr cuesta abajo y convertirme
en wi pino más. No estar ahí.
Noventa dias desde aquella noche cuando tuve fe en el
amor y en esos momentos mi lugar a su lado me parecía absurdo. Ella y yo, tratando de convertimos en nosotros sin lograrlo. Me roolestaba su silencio y su cuerpo rlgido, duro como
pasa seca; sus cabellos lacios de lana bruta que acariciaba extrañado; sentía como si no fuera ella y mis manos no existieran.

Daniel conducía en silencio, absorto en las curvas interminables de la montaña infinita, mientras Teresa y Minerva
dormían. Alonso contemplaba el paisaje con la mirada anclada
allá, muy lejos, con sus ojos tan llenos de vacío verdor, la nariz
enonne llenaba los pulmones de oxígeno casi hasta reventar y
en sus labios había una sonrisa boba, plena de goro. Amelía
parecía dormir, su piel color cirios viejos de iglsia olvidada,
la respiración imperceptibLe y sus labios sin expresión parecían W1 llanto de siglos que llenaban mi mente de nada.
Atrapado en mi mutismo buscaba en la inutilidad verbos
nuevos, desesperado sacaba la cabeza por la ventanilla, mis
ojos escudrifiaban la lejanía tratando encontrar algo, wi resquicio de mi. Mi eterna búsqueda.
Llegamos de noche bajo una tormenta inolvidable, la cabafia apenas Se distinguía entre tanta o~uridad, los reámpagos la iluminaban por segundos -por lo poco que se alcanzaba a ver parecía estar en buenas condiciones. Era un solo cuarto con varias mesas y sillas metálicas. Nos recibió un anciano
de edad indescifrable cuyas cuencas de los ojos nunca me atrevía ver.
--Sólo se pueden quedar poco tiempo; antes que el mar
llegue a dos pasos de la puerta deben irse. No abran a nadie
que llegue de noche y si ven algo no hablen; aquí a veces es

mejor no ver -decía el viejo mientras se ponia su gastado sombrero, disponiéndose a salir sin e;cucharnos.

Ilwnlnados por

W1

quinqué ahwnado comimos fiambres

P?1'8 d!SPo~~ a oormir. Las puertas se cerraron y sentí su

piel fría, aun húmeda por la lluvia; acaricié sus senos desnudos que no temblaron a pesar del mal tiempo; mujer extrafia.
Me molestó una risita contenida en el momento en que nuestros ruidos de amor llenaron la habitación. En pocos m.inuros
todo eran suspiros y jadeos. Una mano femenina. que había teni?o por la de Amelía me acariciaba insist.entement.e. Sus geIrudos estaban vacíos de silencio. La noche cerrada escondía
sombras que se debatían -en la estrechez de la cabaña. Si alguien llamó a la puerta no escuchamos; el viejo tenía razón, en
estos lugares a veces era mejor la mudez y la ceguera.

Amaneció temprano, el ruido de los trastos me movió a la
~cción; Amelia aún dorm.ia dejando ver su espalda desnuda. Sah de la cabaña y fruncí el entrecejo a la luz de sol. Alonso, arriba ~ un pino, admi~ba algo en el horizonte. Teresa y Minerva
cuchicheaban entre s1, alguna me sonrió maliciosa. Daniel en
lo alto de una peña, agitaba los brazos llamándome; corrí.' En
su rostro distinguia un ligero desconcierto.

�60

61

Tras las rocas se ve.fa lo que babia sido una playa; el mar
no exfstfa, las aguas se hablan retirado quedando peque6as
charcas repletas de pulpos, caracoles, eri7.os; peces e~ormes
perecian con respiración olvidada y ojos opacos, calcinados
por el sol; no muy cerca un tiburón se convulsionaba de dolor.
Las sardinas lloraban, las aguas malas pululaban por doquier,
la pus salina quemaba la piel, erizándose mis poros.

En sUencio bajamos de las rocas. A medida que nuestros
pies se hundian en la, arena las charcas crecían, el dolor se
hacla más hondo. Alguien apestaba ahí y no estaba muy seguro que fuel'an ellos.
SUgeri caminar por entre las charcas en busca del mar,
Da.nkt me siguió indeciso; los oidas eran 80l'dos a los gritos de
dolor, los ojos no veían llagas y mi boca negaba. el sabor a
muerte. Sólo mi piel se ensomb:recia.

El sol se movió y k&gt;s pies protestaron. Regresamos cansados, hastiados de tanto hedor, de una caminata sin ohar1a, empática. Al llegar ya era entrada la tarde y Alonso contiooaba
arriba dei pino. Comentamos lo. que habíamos descubierto Y
decidimos hacer tma exploración en grupo. Amella prettrió
quedarse a descanSar, Je gustaba permanecer horas recostada
con los ojos cerrados.

Cuando dormía parecía morir. Regresamos noche: el fosforo nos hacía alucinar que los peces iluminados, por la luna
se paraban sobre sus aletas buscando en procesión el retorno
al

mar.

Durante la cena el ·duelo fue inminente, cada uno pensaba
y se11tía algo diferente, incomunicable. Dentro de la cabaña
se colocaron las aldabas en su sitio y las mismas sombras corrieron a tropezo~ susurros y gemidos llenaban e ambiente,
risas entrecortadas se escuchaban en penumbra. Amella per-

manecía inerme bajo mi cuerpo, de su boca corría un pequeño
hilo de espuma que apestaba, sus ojos opacos me velan fijamente, su piel helada no respondía a mi calor y tenía las manos abiertas en cruz, gran crucifixión. Calvario orgásmico. Me
estaba acostumbrando a su pasividad, a su mirada opaca, a su
rigidez. Su silencio eterno. Al copular pensaba en tantas cosas,
me venían a la mente ímágenes perdidas de nosotros, de otras
noches. Ahora sus labios apretados aceptaban los mios pasivamente. Alguien acarició mi espalda, sentí el aliento jadeante de
pasión en la nuca. Acepté; olvidé a Amella y sentí a plenitud Al
fin mis músculos se re1ajaron y _caí extenuado sobre mis espaldas. Miré a mi alrededor: no ímportaba quien fuera estaba con
Amella; otra pareja se agitaba en un rincón y una sombra
cruzaba despacio la habitación. Tenté el cuerpo aún vibrante
de mi compañera y conté de nuevo a las personas que habia
en la cabaña. Alguien cerró mis párpados, el sopor balanceaba
mi cabeza pesadamente; empe-zaba a olvidanne de mis piernas.
Desperté temprano en un rincón de la cabaña con un desagradable sabor a fierro, Amelia había amanecido a unos metros de distancia, desde ahí me pareció una extraña, una perfecta desconocida; apoyé mis brazos en las piernas y la observé atentamente: el rostro vuelto a un lado, la piel amarilla;
pálida, los ojos abiertos sin brillo ni mirar nada. Varias moscas volaban a su derredor, en ocasiones una se atrevía a entrar
por su boca abierta que manaba un hilo casi imperreptibJe de
algo blanco. Su cuerpo bajo las sábanas simulaba una posición
ridícula, un brazo por acá, una pierna por allá; imaginaba un
titere fulminado en escena.
Como el ruido de una hoja al caer, alguien díjo que hedía
dentro de la cabaña. Yo no escuché, la muerte se encontraba
a unos pasos y ese era su anuncio. Una VO'Z muy dulee me susurró al oido:
.

-Es necesario que te despidas-. Asentí; me dirigí hacia
Amella y la cargué sobre mi espalda.
Caminamos despacio hacia las rocas, era difícil el andar
y el aire se volvía más pesado, parecía que el sol ensombrecía
el mal olor. Tenía una sed terrible. Tras de mi venia Alonso y
Daniel con palas al hombro, este último asintiendo apático

�62
cuando Alonso señalaba algo o recogía maravillado un caracol.
Teresa ·y Minerva dejaban que la vista se posara aquí o allá;
nada en especial. Guardaban silencio, arrastrando los pies al
caminar.
Cruzamos charcas putrefactas, vigilando los pasos; en todas partes estaba la muerte. Se pudría el ambiente. El heoor
me irritaba los ojos y gruesas lágrimas rodaban por las mejillas. Sed; maldita sed, el salitre que evaporaba, el sol se colaba
por mis poros, una picazón tremenda arremetía por oleajes,
la resequedad llegaba hasta mis adentros, mi garganta seca
luchaba por humedecerse y mi l€'11gua enorme apenas cabía en
su cavidad, raspando al moverse. Por todas partes se veía agua
putrefacta, cenegosa, hirviendo de muerte.
Llegamos a un claro, recosté a Amelía en la arena y la vi
sin verla. Me desesperaba tanta soledad, tanto llanto resignado.
A lo lejos, como un canto de sirenas, se oían las paladas huecas
de Daniel y Alonso que cavaban sin prisa.
Era una fosa no muy profunda, sin cruz, ni nombre, ni
palabras de último adiós. Con el pie la empujé despacio, rodó
torpemente, sus ojos abiertos no pestañaron al caerles arena y
su mirada fija en el vacío veía directo al sol; me despedí de sus
mams tiesas tan faltas de --cariño. Le arrojé una estrella de
mar moribunda que se adhirió a su rostro como si se aferrara
a su última esperanza de vida. La arena cubría lentamente su
cuerpo. El silencio era ensordecedor.
HECrOR M. CASTILLO A.

�María G. Belmonce Vega

�AHOGANDOSE
Protestas que se aJ,,ogan

/

( desgarradas
'f)&lt;Yl'W8oolle8
AhogándDse en pa1abro8
de si1.encios

sin pauibras
Ahogándose en caminoo
sembradx&gt;8 en mil gritos
Impotentes

Ahogándose en kJ sangre
de los viento.,
de los cuerpos
Angustiados
Inconscientes

�¿FLOTAN VIOLENTOS?
Flotan vi.olent08
úos cabellos de la niña
que pide un silencio
De los ojos
que piden un "llanto
Flotan violentos
Los s-uspfros
Los gemúros
De los huesos
Los met:ales sin camino
Flotan vwlenws
Pedazos de fuego
Se anidan
Se esconden
En cuerpos
¿Flotan violen ... 1

�Agonizan 'las pared&amp;
De madero ron 'ladrillo

R,ep"legaiJas en cristmes

Grifan '[JO,Ted&amp;

Que se rompen

untadas 'P!»' 'las rolles
Mmuoo a las a?tgWjtias

Con 'la lfflvta
Con 'la 8angre

Revistiendo

811.8

Réquiem

figuras

Bon ciento., de muert,os

Can 'la nieb"la de 'la ausencia

En.tre el humo se "levantan figuras

Y 1.o8 h ~ de la muerte

La8 armas

Desgarraruro un silencio

Y cuerpos kntoo se arrostran

Libertad bajo escaleras

GusaMB

Escondida

Miradns impZoran la muert:e

Bajo puertas

Mujer

Bajo cumpo8

que a los muerto8 alrra:aa

Rincones qtu3 cubren del fuego
Tan

cerca

Tan lejos
V estigios de ciudad

Ciudad asesint.UJ.a
Cubierta de uñas huesos y de carnes
Llnra y se enjuaga

,

La sangre

�72
(]angrer/iJlf/lÍi)

Las O()tlCiemcia8 de "los 1wmbres
Habitantes q'U/3 enloquecen en. banquetes

Miem"llro8

qtJ'3 tiemblan

Doluro8os
E'n.tmpolvo
Entre

fuego

Ent&lt;Ynando l o e ~
Q~ a0 escurren P&lt;Yf los oampos

Se ocmfu.nden,
Can gemidJJs ~ prooomn

Lc.8pi8ada8
Esq:l.(iilet.c8 sin 008tülas
Can las boros atascadas
Mis ~ se lamentan
De roñar esfmJ figuras

Be ob8cureoon y se pintan.

SE CONFUNDEN
LAS CANCIONES

Can sudnres

Bailotoondo re8ignada8

Sobre muertos
Se desgarran mis canciones
En los muertos
En ki tierra

Sollozando .-las miradas

Que no miran
Que sí acusan
Mutilando

�CARITAS
COCHAMBROSAS
Caritas oocha:mbro8a8
de hamure 'JI tierra

Temgos de 1'6PICQ1'e8
awrtado8 pqr "las penas
Tomando mi ma,zo

Pregumas

mocente

¡POR QUE LOS MATANt

Inundando de tristeaa
Ú/,8

oalle8

Ú/,8

ciudades

Ú/,8

oonci&lt;meias

Caritas cochmnbro«uJ

Noticias ambtdante8 de
Par la lucha

Periódicos impresos

I¾:n-d. viento
Periódicos humooos

que nacen iJe la gente
Y mueren. pqr la tierra

800e808

�Rogelio Flores de la Luz

�79

PROPIEDAD
GENERAL
1
Huérfano de e8'[JtJcio
Habite la segum.da oondtción
( del equilibrio
Acróbata del h.am'bre
En el hilo del horir«mte

2
Mírame oompaiíera
Abandono el féretro del sueño
(para stempre
Cami,w T.o8 terrenos bcildio8
Con Za pregunta en 1as manos
Sanriéndose como un incendio

3
La historia avanza sin prisa
Hay un hednr a tumbas f1·escas
Patrullando las ool1es
En 1a boca del tiempo
Flota un sabar am11rgo

4
Súbitamente h,CYy mañana

El oohete del silencio estmla
En mil pedn208
Los ojos se descorchan
Y caen edificio8 de impc,rtancia

(ca7J1tal

�Amando Colunga

�83

VIENTOS

"El funeral de la fiesta ha oomenzado;
despojos osamentas y alimentos sangrantes en la estancia".
La noche 1uJ. palpitado e-n un momento
Se 1w, rrwst:ratro detmuda y fugaz
Ante un recoikJ de esquelet08 dmizarlte8
y 8eTl8'UCU
Aguarda el enc'IJl?mtro de7, silencie agonizame
Calci1wdo p&lt;Yr la de8o&lt;:rrga oficial de un militar
Mientras 1.as ca1J&amp; -oomitan multitudes
Una poJ,abra oocfa se incorpora IY reoorre
El_cementerio alucinante de la pwza convertida e-n ?Zredón
La rnad:rugada enardecida en &lt;X1h1Í,08 de d/:&gt;lo1'
La sinfonia etérea de un recuerdo

El rito saqrvuk&gt; en la pre8idencia comienza
Mientras las calles

Vomitan
Multitudes

UM voz estalla entre el l:ndlicio
El alJorto inconfesable de un hombre suelto
Planeando los oú:ros emotivos de un rebelde
De una rwche
Con las armas e-n la mano
Entre el silencio noctámbulo dJ3 un despertar de canto de fusiles
lrrumpiendn en una huelga
En una marclul
En u,n motín.

�Xavier Rodríguez Araiza

�HACIA UN TEATRO
PARA LA LIBERACION
(Bertolt Brecht y la te.orla del d18taneiamienro)

_,

El problema más importante oon el que se enfrenta el teatro contemporáneo, -Y con él todas
las formas de expresión artística- nace de la búsqueda de la fundamentación teórica que sitúa al teatro -dada su cualidad de arte para un público presente y en vivo- en el meollo del debate estético
orientado a la clarificación del arte en tanto que es
un fenómeno humano y social, y las cualidades que
lo constituyen como objetio, es decir, como creación
artística susceptible al enjuiciamiento critico desde
su estructura formal y de contenido.
El teatro como expresión artística se constituye
de una serie de elementios pertenecientes al lenguaje
de las demás artes que configuran su estructura, pe-

ro es indiscutible que la base de dicha estructura
parte del texto teatral o literatura dramática y de
la esoenificación de dicho texto, en donde intervienen factores técnicos: la dirección, la actuación, la
escenografía, la iluminación, etc.
No se discutirá aquí la importancia o la nula
importancia -oomo algunos teóricos afirman- del
texto dramático, pero sí creemos que en la dramaturgia de Bertolt Brecht, juntamente con la técnica
de escenificación y actuación, y la forma que en el
acto de la creación literaria configura, obedece a

�89

88
una particular y científica manera de ver la realidad.
Bertolt Brecht como autior y director teatral, reflexiona
críticamente el proceso dialéctico de la historia y las contradicciones sociales e individuales que se dan en su contexto,
para llevar al teatro como una forma estética de conocimiento,
hacia un teatro para la liberación.
Bertolt Brecht, desde su primera obra teatral asume una
actitud crítica ante la forma de expresión en boga que teorizan
y crean sus compañeros de posguerra; los expresionistas, que
ven en el teatro un rehícul,o para cuestionar los valores del
mundo burgués que recientemente les ha dejado la experiencia
de la guerra, pero haciendo abstracción del hombre como individuo, predicando su "bondad" intrínseca. Para Brecht la
mitificación del hombre llevado hasta el aislamiento individualista, conlleva la idea de la soledad donde el homb~ es presa
de sus propios instintos irracionales. El hombre individualizado hasta la mitificación, se detecta en la primera obra de
teatro escrita por Brecht; "Baal", en donde el personaje principal entregado a sus instintos naturales llega hasta la aútodestrucción. Hay en esta obra reminiscencias del expresionismo llevadas al paroxismo, no en forma evasiva y mitificada a
la manera de los expresionistas, sino tratando de resaltar la
utopía de esa visión del mundo alienada. "Baal" tiene incluso
rasgos del rito Dionisíaco, sólo que lo retoma después de un
proceso milenario de transformación de la realidad socioeconómica e histórica y del desarrollo clarificador de la conciencia.
Brecht en su creación teatral sigue un proceso dialéctico.
A la puesta en evidencia de los fundamentos de los expresionistas que buscan la utopía paradisíaca humana, a través de su
primera obra, seguirá la desmitificación del individualismo
abstracto, planteando en su segunda obra, "Tambores en la
noche", la individualidad no aislada sino inmersa en un contexto 9:&gt;Cial que la condiciona; los valores burgueses son puestos a la luz de la conciencia, son desacralizados.
El problema fundamental en el teatro de Bertolt Brecht,
está planteado en el momento en que él toma conciencia de la
realidad histórica, del proceso dialéctiop que desde las formas
más simples de la economía ha desembocado en el más exasperante y alienador de los modos de producción y de las for-

mas de control ideológico que lo p.re9ervan;
el capitalismo; es en esa toma de conciencia
en donde Brecht desemboca, llevándolo neoesarlamente al conocimiento de la teoría
que explica el mundo desde una perspectiva
científica, es decir, a la oonoepción del mun•
do que ve al hombre, no en abstracto, con
valores en abstracto, como individuo aislado,
como lo concebían los expresionistas, sino al
hombre en relación con otros hombres mu»
dores de la historia; individuos en relación
dialéctica con la sociedad, hombres concretos, víctimas de la guerra causada por una
sociedad concreta, planeada concretamente
en términos de explotación; aqtú es donde
Brecht capta la realidad históri~y el significado social de la lucha de clases. La teoria
que explica esa nueva manera de ver al hombre enmarcado en la historia y no fuera de
ella, se la da el marxismo.
Después de un período francamente experimental -Brecht si.empre eJqJel'Ü.mfflt.
con ID!Vas formas que se adecuaran al fiUe'VO
contenido humano que quería expresar- en
donde da un vuelco al polo opuesto de la individualidad abstracta plantea.da en el teatro, ya bien adentrado en el estudio del marxismo, Brecht escribe obras de abierto dogmatismo, en donde se detectan claramente las
ideas comunistas llevadas como consignas al
teatro. En este período dogmático, Brecht no
logra situar al individuo de manera dialéctica
con sus contr.adicciones dadas en la realidad
histórico-social, sino que hace abstracción
del hombre como ser social fragmentándolo

I .

�90
en clases, en lucha. lo que obviamente tipificará en su tea~
por un lado la ldeologla burgUeSa y por otro lado la ldeologia
revowcionarla. Ejemplo de este periodo son sus obras: Un hombre es un homllre, Apogeo y oofda de la ciudad d6 Jlah,.agon,y
y su obra oorta, Luz en nmeblas.

En el periodo dldActlco Brecht plan~ en sus obras las
t.esis que explican la explotación de que son objeto los obreros
por el sistema económico capitalista, pnsentando de manera
ejempllflcada y escolástica, la causa de la rebelión de los obreros en las fábricas, luchando por una nueva estructura eéonómlca en donde la propiedad privada deberi. ~ pasando a manos del proletariado y del F.stado, y como consecuencia, la eliminación de la eetratificación social en clases. En "1A
Madre", obra de teatro adaptada de la novela del eecrltor rusO
Máximo Gorki, Brecht plantea el proceso de conclentlmclón
en el personaje principal; la madre del joven revolucionario, al
enfrentarse a la realidad brutal a la que son sometidos por el
capitalista duefio de la fibrica, y el Estado, su aliado en el poder a través de la fuerza policíaca.
La Madre, Pelagueia Vlasova que en una parte de la obra,
"recibe su primera leoción de economía", "se oonvierte al comunismo" gracias al inmejorable método dldActloo que los jóvenes revolucionarlos emplean con ella, lnclUBO, el que Brecht

MUTI[R
COURA6I
UNO IHRE

�93
nos muestra a través de su obra y en el que se enseña lamanera en que deben aprender a leer los obreros analfabetos revolucionarios.

"Santa JWJ,M de 'lo8 Mata~ros", otra obra del período
didáctico, plantea el mismo problema económico, sólo que ahora utilizando como marco la gran depresión capitalista de los
años treinta. Aqui Brecht utiliza las estadísticas. Juana, creyente en los preceptos de los miembros de los sonibreros negros de paja, quiere redimir de su desgracia a los desocupados, partiendo de su ideología cristiana; pero la verdad es que
la realidad económica está ahí, con cientos de miles de desocupados, desamparados y hambrientos a causa del capitalismo.
Brecht comprende a fondo la dialéctica de la his1nria; su
capacidad crítica Je impide estancarse en actitudes esquemáticas y abstractas, reflexionando constantemente en su teoría
y praxis artística, y clarificando su compromiso de llevar mediante el teatro, la verdad de los fenómenos que se dan en la
realidad, a un esp€Ctador que habrá de convertirse a su veI.
en crítico y transformador del orden social opresor y alienante.
Brecht, desde el instante en que toma conciencia de la
realidad vista en sus contradicciones, asume, como artista vet·dadero, la responsabilidad de encontrar nuevas formas de ~xpresión teatral que le pennitan expresar su contenido. De esa
manera, Brecht comienza haciendo revisión del teatro, estudiando los mejores momentos de su historia, retomando las
formas y técnicas que le permitan llevar al público lo que él
considera una nueva concepción del teatro; el teatro de la era
científica, el teatro donde el pensamiento, la conciencia, habrán
de tomar el papel deterrninant€ en la clarificación de las contradicciones que se dan en la realidad, aportando al hombre
los conocimientos necesarios para su transformación.
1

La teoría del distanciamiento (Verfremdungseffekt) es el
hallazgo más importante en la nueva dramaturgia inaugurada
por Brecht. Aquí, se plantea por vez primera la supresión de
la teoría aristotélica que apela ·a la "emoción", a la "catarsis"
a través del "terror y temblor", en donde el individuo, espectador teatral, se "sensibiliza" mas no se "ooncientiza" de los
sucesos teatrales vistos a través de la fábula y del actor. El

�95
94

es elemento teatral para la comprensión de la realidad humana
vista desde una perspectiva científica y crltica; sólo el hombre
en relación con los demás hombres que viven una vida real.
concreta, en una socledad con una determinada ideologia, que
creen en el amor, en la mujer, en la moral, de una IIl8lle!l'8. que
les ha sido condicionada por la cultura, puede ser elementO
de 11eatrallzaclón.

En el efecto de distanciación teatral, inta'vienen elementos fundamentales; la actuación ya no es a la manera stanislavsJciana, en donde el actor se pierde, se "ideuifica" con el
penooaje; con e1 método Stanislavskl, tm mismo actor puede
ser, en J."el)ft9entaciones teatrales diferent.es los personajes de
HaroW, Tartufo o Ubu Rey.

teatro aristot.élico es unidimensional, conduce la trama en forma progresiva, sumergiendo al espectador en la gama de emociones "dramáticas", llevándolo "inconscientemente" a tomar
partido de lo que sucede en el escenario de manera intuitiva,
irracional.
Brecht, con la teoria de su teatro dialéctico y con la t.écnica del efecto distanciador, destruye la empatia aristotélica
y da las bases para el desarrollo de la capacidad critica, objetivadora en el espectador. En el teatro dialéctico las escenas
no se suceden la una a la otra llegando a un clímax dramático,
sino QUe tienen autonomía propia y dan al espectador una visión de las cosas que suceden en la realidad, dejando su capacidad de comprensión abierta a la dilucidación y a la critica.
El individuo en el teatro de Brecht no tiene un valor aislado, no es un hombre en abstracto sino que se Je ve en situación concreta frente ~ otros hombres; el hombre aislado no

Brecht emplea su técnica del extrañamientn buscando que
el actor siempre sea consciente del personaje represent.ado, lo
repregentará a dist.anda, pero para lograr tal técnica, el actor
ya no será el "inspirado", el "intuitivo" que capta la "psicología" del personaje, sino que habrá de conooer la realidad
profundamente desde una perspectiva dialéctica, cambiante y
no tot.alimdora y estática. El actor tiEne que ser un cooooedor
de la realidad social y hwnana a través de la t.eorfa que explica esa realidad de manera real, es decir, debe conocer la
historia, la economia., la filosofía, la sociologfa Y, por supuesto,
la historia de las fonnas artisticas para entmder la manera
en que el hombre ha actuado en los distintos momentos dei su
devenir y cuál ha sido la respuesta ideológica, cientfflca y artistica que ha dado a ese munento.

Por otra parte, el extrañamientn de los objetos y de la
realidad puestas en el escenario, producen un efecto sorprendente y de asombro ante lo habitual y lo cotidiano, permitiendo un enjuiciamk.1lto critico; el espectador no se deja llevar
por la hipnosis y la magia del lenguaje comunicaoor del drama de las "situaciones humanas" que apelan al irracionalismo, saturando al espectador de droga emotiva produciéndole
una tensión inmediata, que después de la representación se
disipa, sin dejar el menor rasgo de cuestionamiento intelectual
de b que sucedió en el escenario, y si aquello que fue una pieza
"de teatro" tiene algo que ver con su realidad cotidiana.

�97

96
Brecht crea los elementos teatrales que por su cualidad
estética, fonnal y de contenido, son móvilies artísticos para la
llberaclón, ya que su teatro cumple una función critica y comprometida ante los fenómenos sociales que se dan en la realidad. Su teatro es un teatro abierto a la interpretación dialécttca de la núsma realidad, busca encontrar las contradicciones que Se dan entre el individuo y la colectividad social,
eludiendo las formas esquematizantes e idealizadas, producto
de una visión bW'gUe68 de1 mundo, donde ee mitifica al individuo y se resaltan sus motivacio11.€1S "interiores" y "psicológicas", como lo hace Thsen. Brecht elude también las formas
dogmáticas y panf]etarlas que bajo el imperativo de un teatro
político o teatro de "vanguardia revolucionaria" para las masas, no hacen más que dogmatizar y crear un teatro de baja
calidad artística como sin duda lo ha sido en su período de Ja
consigna comunista y del didactismo.
Es indudable que su plena realización como escritor y
director teatral, en donde encuentra una verdadera calidad

estética, se encuentra en las obras escritas en su madurez:
"Galileo Galilei", "El alma buena de &amp; Chuo:n", "Madre coraje" y "El círculo de Tiza Caucasian,o''_; estas obras representan la concreti1.ación del teatro dialéctico y de su teoria
del distanciamiento, en donde las contradicciones que el individuo en situación histórica asume, pasando por alto la simplificación, por un lado, del individuo con valores abstractos
y estáticos y, por otro lado, la moral de una acción condicionada por los lineamientos políticos de un partido, haciendo
abstracción de las situaciones ooncretas con que se enfrenta
el hombre como individuo, concibiéndolo solamente como masa social.
El teatro brechtiano, riepresenta en arte el esfu€'rzo más
!~ciclo
p ~ creativo mismo lo dem~ra- por "t.eonzar y practicar' de manera consciente el teatro, escribiendo literatura dramática y creando para la representación de
sus propias obras la compañía teatral Berliner Ensemble.

-;:ru

El teatro nace en la mente del dramaturgo ahí se gesta
el lenguaje, las ideas, los personajes, la esoe~ía y la fá.
bula, como llamarla Aristóteles al tema y' que Brecht retoma
El teatro vive, se realiza en cada representación dada en

ei

espacio escénico cada vez que un público acude a la sala para
encontrar algún elemento de la realidad presentado de manera artistlca y divertida.

El teatro dialéctico apunta hacia la liberación. El movimiento histórico debe ser analizado y criticado partiendo de
las bases cientlficas que expliquen la situación del hombre en
la historia, y de los yugos que Je atan en su realidad, impidiéndole la libre creación en la traRifonnación de la naturaleza y
de la estructura. social para la satisfacción de sus necesidades
biológicas e intelectuales.
Brecht ha dejado los cimientos de tma nueva estética del
teatro, ha clarificado la nebulosa interpretación ·y práctica
teatral, que a través del drama aristotélico se tema de la realidad humana y del movimiento social. Breoht ha puesto entre
paréntesis mediante la crítica, la cualidad que oonstltuye al
hon:ibre en su vida "espiritual", al exigir la conciencia y la
c?tica del dramaturgo como creador, y la reflexión y la crítica del espectador como oonsumidor diE!l1 t.eatro y transformador de la realidad concientimda a través de los elementos
estéticos proporcionados por el mismo ooatro.
Se hace necesario poner entre paréntesis los postulados
teóricos del mismo Bertolt Brecht, porque hoy más que nunca
se exige la clarificación y la Clitica de las rendencias del teatro contemporáneo, cuestionando toda. aceptación dogmática,
que oo hace más que distocsionar -incluso al mismo Brechtla literatura dramática y las técnicas de escenificación con fines politicos de visión corta, de estrecha compnnslón dialéctica, consolidando la ideología opresora -sea de 17.qulerda o
de derecha- y coartando el proceso hacia un teatro para la
liberación.

�99

98
La reacción estética que plantea la intuición y la emoción
irracional como los únicos lineamientos lfüeralizantes del hombre en su oontexto social o del hombre -ese abstracto desconocido que pregonan los epígonos de la propiedad privada y los
desahuciados de tendencias místico-religiosas disfrazados de

profetas-, ha distorsionado el teatro dé Brecht emp1eando
conceptos apriorísticos, sin tomarse el trabajo de constatar
sus escritos con la misma realidad, pensando ingenuamente
que la realidad histórica, concreta, es una abstracción ~
por lo demás absurda e irracional- y el individuo abstracto,
fuera de la historia, wia concreción.

Para estos estetas o artistas, la :realidad la plantea el SU•
rrealista-místioo. Antonin Artaud en su teatro de la crueldad o teatro rotal -eomo todo místico, apela a la totalidad,
al absoluto, a la inmovilidad mágica, a la irracionalidad- y
no Brecht, que presenta en su teatro dialéctico, la :movilidad,
la contradicción siempre relativa a la circunstancia históricosooial. Dejemos quie Breclht, haga la crítica a esta estética
teatral: " ... yo les aconsejo sin embargo ser .p articularmente
desconfiados frente a los que de alguna manera querrían desterrar la razón del seno del trabajo artístico. Por lo común la
denuncian corno cosa "fría", "inhwnana", "enem.iga de la vida"
y como irreooooiliable opositora del sentimiento que es del solo
dominio del artista. Todo lo extraen de la "intuición" y defienden con arrogancia sus "impresiones" y "visiones" en
contra de todas las objeciones de la razón, la cual adquiere en
boca de ellos algo de trivial y adocenado".
"Pero la oposición entre razón y sentimiento sólo existe
en sus irracionales carezas y sólo como consecuencia de su
vida sentimental sumamente dudosa. Mezclan los bellos y poderosos sentimientos que reflejan los literatos de las grandes
épocas, con los suyos propios, sentimientos imitadoo emporcados, espasmódicos, que ciertamente están obligados a espantarse ante la luz de la razón. Y razón denominan ellos a algo
que no es verdadera razón, ya que lo oponen a los grandes
sentimientos. Ambos razón y sentimiento, cuando la era del
capitalismo se precipitaba a su fin, degeneraron y cayeron en
una perniciosa e improductiva contradicción. La nueva clase
ascendente, por el contrario, y aquellos que luchan juntamente
con ella, se entienden con la razón y el sentimiento en su gran.

de y fecunda oposición. A nosotros nos impulsan los sentimientos hacia la más extrema tensión de la razón, y la razón purifica nuestros sentimientos". (Bertolt Brecht, La politica en
el teatro. F.d. Alfa Argentina).
·
Brecht cree en el lenguaje, en la oomunicación de la realidad a través de la desmitificación del lenguaje mismo, lleván•
dolo a la toma de conciencia, a la critica, al movimiento, a la
ciencia.
Artaud cree en el silencio, en el grito, en la incomunicación del lenguaje, cree en el inconsciente, en la aceptación pasiva, en lo perdido, en el pasado y en la magia.
Lo cierto es que tanto Brecht como Artaud, plantean

cuestiones teatrales de importancia vital para la configuración
de una nueva estética teatral que parta de la realidad concientizada en su contexto social e histórico y de esa irrealidad real,
subjetiva, proyectada en una visión que el hombre se hace -de
las cosas, moviénoolo a actuar emocionalmente nutriéndose de
la ideología imperante en la época, de la parte sensible que a
menudo entra en franca contradicción con la conciencia social.
La puesta entre parén~is al planteamiento de Brecht en

su teatro dialéctico seria ésta: si Brecht, dramaturgo y marxista fue consecuente con su práctica, es decir, que no existió
dicotomia entre su conciencia y su emoción, entre ser hombre
y ser escritor, creemos que en el hombre con la conciencia
marxista dialéctica, liberalizante, y la emoción reaccionaria
y esclavizante si la hay; dicho de otra ~ra; en qué momento la conciencia de la historia "se vuelve, -contra sí misma" "y
se olvida", y aparece la emoción que hace esa "conciencia"
reaccionaria, al ser impulsada por una emoción que la conciencia marxista no puoo liberar de la emoción reaccionaria,
esclavizante, de la ideología burguesa.
La "conciencia" antididáctica totalizante y absoluta, determina directamente su emoción, o mejor, ahí no hay conciencia de la realidad y si hay emoción defonnante de la realidad, como diría Engels "mala conciencia" o ideología de la
clase en el poder; y esa clase utili7.a de manera defonnante y
tenebrosa a los "pensadores" que aportan alguna "idea" a su

�100

PALABRAS EN EL
ESPACIO HUMANO
I
las pallbra8 muerden el meMaje hipnótioo
88 rebelan

vuelan 80bre la noche

cw

la abstracci6n.

8"mbolo hecho pe,dtJ.zo3 poco a rpoco
acrec'9nta la ooz de bt objetos .
tm 09lflJgo8a ool1Mndoae a la fiada
a 1a ~ 8ffl rora
a Jos rootros d8 Jos hi;os
afén bestial de orden y de poder. F.l fll'dlrno utiliza )a ·~
ftllca 1rradonal de Nlett.M,ile y degenera a Hegel tomúloole
prestadas citas dif"iciles y obscuras como lo hacen los proverlut.M de cuaJquler ft!ligión o tendencia, pretendiendo explicar
cm cuatro o dnco fnua, el complejo conoc1mlento de Ju
contradicciones que se dan en la realidad. Los Ideólogos son
capaoes de mostrar como modelo de lo que debe ser el artista
al poeta Ezra Pound, por el solo hecho de aer simpatizante
del rfgimen fascista. F.ato de la ideología y de las trues hechas d1fundldas como "slogans" es válido también para los
reglmenes totalltari01 deJ soclallamo.
·

No olJ8tante "Ja puesta entre paréntesis". Bertolt Bndlt
ha dejado su t.eorta y su llwatura •traJ. con la que
podem01 iniciar una nueva búsqueda que explique eatétlcamente y deede el atro 1Dl camino sólido hacta la liberación.
JlOI

del hijo

del ff/8{/0
'!I de la piedra
objetc8 innombrados pm- la ooz emblanqu«ida

�102
II
la paJnbm se esounde del espejo

navega mar adentro
halila y nombra nada
UJ8 o10JJ han mojado W8
y el tiempo quieto ronda «i ga1a:ria

espacws

m
palauro abridora de brechas entre ceros infinitos
-¡n]nbra'lll1l'n1m:rdor
del fuego
del viento

de la pie,d:ra
y de la bestia
sonido y objeto acuchillando la cabeza

�104

105
V
múltiples 1wmbre8 alumbran el e,8p(1Cio
y 'la línea vtaji del cero 1,&amp;t,a la N

y aprenden a dmnar 'la piedm
y
cada mirada los vorobl08 rondan

a

el rere1no

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IV

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la tela del orden animal se ha roto
y a1wra no hay secreto
ha salido 1a voz apenns simulada

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y hn.y un ritmo rondando por el viento
el hombre tiene imagen de su 1'08tro
y es wa hombre
la tierra no es instinto ni mi8terio
cordón umbilical eternamente asido
a la madre relatioo por el cambio de piel
a cxrda tiempo

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(

�106

Adolfo H. Torres Peña
VI
la pa1,abra vuela cxmtellmt,e
quema la noche t.otal y agazapada
hooe figura y taladra
el canto del pájaro hechicero

�109.

LA IDEOLOGIA
BURGUESA EN
LA NOVELA
"CESANTE"
DE L. DE A.

El argumento de cualquier narración deberá ser sólo un
pretexto del autor para delinear. origien y consecuencia, de
factores psíquicos o sociales a través de la trama. Podrá un
escritor dest.acar uno u otro factor. mas el social condiciona
al psíquico. El tena de las obras ha sido enfocado. por sietnpre, al sentimentalismo. hacia la descripción de angustias o
felicidades del hombre en sociedad. El deseo, el sentlmiEoto
a las cosas o a Jas personas ha variado poco a lo largo de la
historia. aun cuando las con!liciones ambientales y sociales
han evolucionado, el hombre continúa hablando de amor y
propiedad privada.

El Sr. de Anda se propuso delinear el "Problema, drama
y consecuencias individuales y sociales del desempleo" en su
novela "Cesanre''; intentar elaborar la trama señaJaooo ias causas de este problema social, significa tomar ya conciencia de
los factores que lo producen y, por ende. encaminarlo a una
solución. MáS esta última idea que provocó en mí el Sr. de An•
da, se viene abajo cuando en la contraportada leo: ¿"Qué huellas deja el desempleo en el alma y la mente de quien lo sufre?".

�110
Es obvio que esta pregunta sólo puede ser f onnulada por un
individuo que juzga importantes el alma y la mente, ya que
proyectó describir: cómo son afectadas éstas por el desempleo. Observemos las definiciones que la Real Academia Española da de estos conceptos: "Alma: (De lat. anima) f. Substancia E!6p1ritual e inmortal, capaz de entender, querer y sentir, que informa al cuerpo humano y con él constituye la esencia del hombre", "Mente: (De lat. mens, mentís) f. Potencia
intelectual del alma", entonces: la mente es la potencia de la
substancia espiritual llamada alma ... y ¿el desemploo? Los
cristianos juzgan al trabajo como un castigo divino, por ende,
el desempleo será para ellos la gloria. Pero en realidad todas
estas boberías metafísicas las dejamos a un lado a la luz del
conocimiento científico; es de todos conocido que el desempleo
es producto de las relaciones de producción existentes, sostenidas por una ideología propalada en la educación y todo medio de comunicación.

SINOPSIS

El Sr. YtulTiaga, burócrata puntual y honrado, es cesado
"injustamente" (diría el Sr. de Anda) a los 27 años, 7 meses
y 7 días de haber trabajado en una oficina gubernamental.
Enfrenta la realidad (sic) y se cuestiona: " ... he pasado del
campo de los que respiran, de los empleados, de quienes tienen
algo seguro, a la pesadilla de los cesantes, con muchas, muchas necesidadé;, sin ahorros, ni perspectivas. Pero, son veintisiete años • • . por qué yo, y no Loperti, que siempre falta
( ..• ) No me importan descuenoos injustos, colaboraciones
forzadas; todo lo olvido y estaría dispuesto a sufrir más con
tal de estar de nuevo en esa nómina . . . maldita nómina"; la
situación del Sr. Yturriaga se ve agravada con otro factor:
oo recibirá ninguna compensación. Era lógico que pidiera se
implantara la justicia legal, pero toma otra decisión: pedir
justicia al Sr. Ministro. Decide escribirle y contarle que el
director que ha ordenado su cese es un injusto y que altera
las estadic;ticas, ocultando así la realidad nacional, sólo que . . .
occu~rda que el director fue colocado por el Sr. Ministro y el
lenguaje de su carta se torna servil. Y así, buscando la justicia,
el Sr. Yturriaga es aITojado a patadas del despacho del Sr Ministro y exclama: "No debo perder mi escala de valores hoy".
A continuación, empieza a criticar el servilismo que impera

111
en las oficinas gubernamentales, viene a su memoria Cárdel1es, el ejecutor de las "nefastas'' órdenes del dl.recú&gt;r;
Cá.rde!las que no es "ni eficiente ni puntual ni probo", "jamás lo fue y alli está devengando un sueldo que le roba, sf,
le roba., le qui.ta de la boca • • • a mis hijos y a los hijos de
otros que quieren y no pueden trabajar, que se confonnan
con la mitad, Cárdenas no tuvo empacho y hoy, por su cu)pa,
son incontabJes los que están como yo, sin trabajo; son muchoa los analistas que parten de falsas premisas, de esta.disticas falseadas, para sacar por desgracia, espurias y nocivas
conclusiones, e&lt;m10 Cárdenas, traidor a la Patria. si lo tuvkn
aqul, frente a mi, lo golpee.ria sin misericordia".
Las necesidades económicas del hogar, le obligan a buscar empleo y, 1Hl buen dia, mientras deambula por la calle,
"la monotonía" de sus "sesiones de remembran7.a y deseos de
venganza" se rompen: Primero, al toparse con unos saltimbanquis piensa: "Angustia ganarse asila vida, pero más no tener
dónde ganársela y, sobre todo, carecer de la humildad y el
valor para tomar el pico abrir una zanja, comer fuego y aeo&amp;tarse en lecho de vidrio y clavos"; continuando su camino, se
topa con wi ex-alumno canceroso que pronto morirá, pero que,
afortunadamente, ya tiene list.a su contabilidad (sic); el muchacho hace recordar al Sr. Yturriaga "la ambición desmedida" que skmpre mostró en clases y qúe ahora, ei que disfrutará la herencia será el padre; el último suceso que rompe
la monotonia en el Sr. Ytuniaga, es el atropellamiento de una
pequefia; estos tres incidentes 1e llevan a concluir: "Si todo
vuelve como antes, si t.engo trabajo y emoo.unento seguro, no
volveré jamás a despreciar lo que pasa a mi alrededor, y sentiré como en carne propia lo que otros sufren ••• Sí ... lo haré,
lo juro por Dios".
·

Días después. flaquea su razón y se dice: "Valgo más
muerto que viw. El seguro aún está vigente ( • .. ') valgo más
muerto que vivo. No soy cobarde, me reafirmo, y al mismo
tiempo oomienzo a preguntanne si la cobardía se encuentra
realmente en hacerlo o no hacerlo?", desiste en su propósito,
mas tres capítulos adelante, el Sr. Yturriaga se sorprende al
encontrarse con "los pies pegados a un abismo". Reconoce en
él Wl quiebre psicótico y continúa g&lt;YAlldo del abismo, mientras los "recuerdos envueltos en romántica sepia" vienen a su

�113

112

arrepentido de haber recurrido al alcohol, llega a suponer una
solución (metafísica) para el desempleo. Escucha wi discurso
político en la radio, "recuerdos terribles, vooes de desesperación, asociaciones ingratas" vienen a su memoria y se pregunta: "¿dónde están los hombres valientes? ¿dónde los hombres realistas?, ¿dónde los qUe acaben con la falsedad de la
demagogia?". El discurso continúa en la radio y el Sr. Yturriaga dice:

Basta, no soporto más --Pre&amp;iono mis ll18Jl08 contra .los
oídos-, taladras mi cerebro . . . fatuo, malvado .••

i ¡¡ OLICK ! / /
Y con EStas últimas palabras, el Sr. de Anda finaliza su
novela (ale).

OOMJ#NTARIOS
A través de la trama, el Sr. de Anda nos informa la causa real del despido del Sr. Yturriaga: se ha ordenado una disminución en Wl 20% del personal burocrático, y ya que el
Sr. Yturrlaga se opuso a las órdenes "corruptas y nefastas"
del director, era lógiro que a él lo despidieran, aWlque fue!'a
puntual, honrado y prooo. El Sr. de Anda nas muestra a un
hombre que basó toda su exisrencia en las relaciones económicas y nunca las comprendió.
imaginación: " ... si no fuera por ellos -dice el Sr. Yturriaga- me volverla loco . . . o por las esquelas que afirman la
fugacidad de la vida"; y sumergido en añoranzas infiere: "mucho le debo a la vida. He sido yo el que ha desviado y furjado
su destino: mentira que seamos piezas de ajedrez; no puedo
culpar a nadie, aun cuando ello quita un ápice de reclamo por
no haber actuado cuando debía hacerlo y haberlo hecho cuando debía abstenerme. Por ello busco un santuario en el pasado,
en las esquelas, en los árboles deshojados que impregnan estéticamente mi corazón ( ... ) lleno de esperanzas del mañana".
Y entre esperanzas, la situación económica se agrava, así
que el hombre de 57 años, sin solución, desesperado y sucio,

Poco a poco, el autor va cortando todas las posibilidades
de solución en el Sr. Ytuniaga. (La pregunta al Sr. de Anda
es ¿por qué si anteriormente había desempeñado el cargo de
maestro el Sr. Yturriaga, no d€SalTOlló esta idea en la trama?)
La situación eoonómica en su hogar es desesperante, la esposa
decide trabajar y la "virilidad" del Sr. Yturriaga le hace exclamar: "¡que caiga del cielo un trabajo antes de que esto suceda". Constantemente, el Sr. de Anda coloca frases de este
tipo en el personaje central; por ejemplo, cuando el Sr. Yturriaga desiste del suicidio dice: "Pero, sabio milagro de Dios,
que compensa sueños frustrados con otras metas, con otros
ideales, con inesperadas satisfacciones, algunas veces mayores
que los perseguidos". Aquí podria pensarse que un razona'..

�-114
miento así, cabe en un cristiano; que esta es la intención del
autor: reflejar la mentalidad cristiana. Sólo que, si la postura
del autor es crítica, destruirá en un momento dado de la trama las creencias del Sr. Yturriaga, para colocarlo frente a la
sociedad., de consumo en la cual habita, entregando, de este
modo, la realidad social en la cual vivimos. Pero jamás hace
esto el Sr. de Anda, al contrario, fomenta las ideas metafísicas en el lector, o al menos es el objetivo inicial que percibo.
Casi al finalizar el libro, el personaje sale de primera persona
y omnisciente-mente se dirige al lector y lo involucra en la trama: "Si yo fuera tu ---escribe el Sr. de Anda- querido amigo
( o desconocido enemigo), no haría lo que probablemente haces
todos los días: atacar a otros con la intriga, la calumnia, la
mentira, para que pierdan su empleo; si yo fuera tu, lucharia
para conservar lo que tienes, para que el mundo florezca, para
que haya en qué trabajar'; regún el Sr. de Anda, la falta de
empleos no se debe a la mala planeación de los recursos, ni al
aumento en la población, ni al acaparamiento &lt;re la plusvalía:
oo, nada de eso ... el desempleo (según el Sr. de Anda) se debe
a la "mala fe" del individuo. Si el Sr. de Anda supone que la
solución está en acabar con las intrigas, calumnias y mentiras, debería quemar su libro.
Para el cristiano, la ciencia es útil en la medida que satisfaoe sus cotidianas necesidades; más cuando la ciencia entrega Ei conocimiento, los fundamentos naturales y sociales
que demuestran la falsedad de las religiones, el aci€ntífic3,
tranquilamente, decide alimentar los sueños que su deseo origina, olvidándose de la ciencia. El comportamiento cristiano
Está regido por el sentimentalismo; cuando dice tomar conciencia de la realidad social, cuando otorga una solución a los
problemas reales que afronta el individuo y la sociedad, la
entrega preñada de concE•~tos mEtafísicos. Marcuse señala que
la repetición frecuente de un concepto, llega a tomarse como
verdad, aun cuando la falsedad de dicho concepto sea demostrado por la ciencia. Por otro lado, la investigación didáctica,
ha llegado a la conclusión de que es conveniente remarcar, en
loo libros de texto, la id€a central, con el fin de que el alumno
preste mayor atención a esas palabras remarcadas ya sea en
nzgritas, cursivas, etc ... Observemos algunos trozos de la no\"ela (sic) del Sr. de Anda: "Todas las mañanas veo este rostro
y tengo la sensación de envejecer, pero nunca me había im-

115
portado como hoy, al reparar en la hiriente relación entre
t'&lt;iad y posibilidad de encontrar ,emple:&gt;''. De acuerdo, esta situación se da en nuestra sociedad, pero ¿por qué remarcar
encontrar er.ipleo? Asi encontramos diversas frases que tuvieran razón de ser, si el Sr. de Anda buscara obtener un ritmo
e3pecial, una innovación literaria . . . esta posibilidad es falsa,
y lo demostraremos transcribiendo un trozo de su narrativa:
"Escucha amigo, esto qU€.' hoy tienes y qu€ consideras te sobra, tu trabajo ~·xtraiy1endo ladrilles de un horno ardiente o
atendiendo ,el mostracbr de un hotel de tercera, es gloria que
envidio, que tú no debes perder. Ahorra, que no todos los años
seran de vacas gordas . . . Y ¡ cuidado !, desconfía de quienes
com~ a mi llevan a creer que todo será eterno, que siempre
~abra ,pan y ~arne sobre tu mesa, que tendrás dinero y ropa
sm r e~~dar . En rz-sumen: narrativa confusa que destruye
la posibilidad de encontrar innovación literaria en donde no
hay r.edacción clara.

.

Buscar r€.flejar la mentalidad de un hombre que basa su
j~icio en Dio~, es ·i::er:nisible¡; paro fumentar este tipo de creencias Y, ademas, apcyandcs2 en conccimkntos didácticos es un
insulto a la ciencia, tm acto v~rgonzoso de un hombre q~ posee
la información científica y trastoca. Ocultar la información
encubrir la realidad no es de hombres doctos.
'
¿Qué se propon.e el Sr. de Anda al evitar narrar otro tipo
de f3:ctores, bastante cotidianos, igualmente causados por las
relacion-ES cbrero-patronale-s?. Menciona una huelga y lo hace
,::,n los siguienta; términos: "Y son sólo dos secretarias las que
han causado el lío", más adelante le llama: "problema laboral"; ¿por qué no utiliza la palabra huelga? Por otro lado, ¿qué
acaso entre las largas filas de desempk~ados no pJClría encontrarse Sr. Yturriag~ a un obrero que hubiese sido despedido
por agitador o comumsta?; con estos dos personajes el Sr. de
Anda hubiera confrcntado las doo ideas que mantienen lucha
~•: rpetua en esta s·.:x:idad. "No deseo que alguien -el Sr. Yturriaga E-e dirige al lt::ctor- por pérfido que sea, 11€Cesite empleo y ~o consiga ( ... ~ Adiverto, eso sí, a aquellos que saben
lo que tienen, qUe lo cwden con prudencia; empleo, demostrar
~u~ somos c~paces; dar a los hijos alimentos, esperanza y fehcidad" ¿Que acaso con esta última cita no fomenta el servilismo el Sr. de Anda?.

:1

�116
¡Ah!, hay otro punto inten!sante: el Sr. de Anda t.ambién
incursiona en la filosofía, veamos como llega a ella. Cierta noche que el joven Ytuniaga Jeia tranquilamente, los vecinos
celebran una ruidosa fiesta. Decide hablar a la policía y mandar a los vecinos a la, cároel. Al otro dia, él cae en la misma
ce1da y Se pregunta: "¿Por qué esta coincidencia? La respuesta material la encontré después, la filosófica la sentí en ese
momento ( ... ) Dios castigó mi soberbia ( ... ) me bastaron
décimas de segundo l)8:l'8. interpretar en tx&gt;da su fehaciente intensidad la razón, Bémesele castigo, sanción divina, efecto metafisico, el 'la vas. a pagar' cumplido ( •.. ) Y no puedo con
toda la fuerza de la int.ell~, con todas las·armas de la lógica, encontrar explicación a la luz simple de la materia y la
ciencia material ... ". Para el Sr. de Anda, la razón filosófica
se siente; no sé de dónde habrá sacado esa idea, a no ser de la
teología.

En conclusión, este libro se reimprimió tres meses después
a su primera publicación, y según informes de una librería
k&gt;cal, el libro se vende "bien": cien por mes; esto indica que
el terna interesa.
La publicación de semejantes ideas es nociva y es inaudita
la apatía que se muestra por combatir este tipo de publicaciones. Lamentablemente, el cambio social no se dará sin la colaboración de obrem., campesinos y estudiantes Y, millares de
ellos esperan la justicia de Dios en un Reioo que jamás llegará
a ser. El mundo está invadido de propaganda religiosa, es necesario contraatacar este tipo de ideas, crear grandes centros
de información científica. Hacerle ver al hombre que busca
solamente satisfacer sus deseos olvidándose del resto de la
población; darle a conocer que ni él, ni sus descendientes lograrán satisfacer sus neoesidades en esta sociedad; y que, con .
el advenimiento de otro tipo de gobierno, no se solucionará
ningún problema social, mientras el hombre sea individualista.

��ARMAS Y LETRAS, Revista Trimestral
ele la Universidad Autónoma de Nuevo
León, s-e imprimió en el Departamento de
Difusión, Sección Editorial; se empastó en
la Imprenta Universitaria de la U.A.N.L.
Tiraje 1,500 Ejemplares.-

�Los trr:bajos literarios que forman este número especi.al de Armas y Letras, son hasta ahora, producto de
un proceso de formación literaria dada en el contexto
del grupo que integra el taller de literatura "Caligrama".
Este número, es producto de concepciones estéticas y
experimentos formales contradictorios entre sí; cada a_utor
plasma su particular manera de entender el acto de la
producción literari.a y su consecuente visión de lá realidad.
No existe un lineamiento estético y literarió común. El
grupo del taller "Caligrama" está integrado én la
heterogeneidad; no obstante, se revela desde ahora una
preocupación por buscar nuevas formas expresivas,
atendiendo a' la experimentación con m&lt;;1teri.ales literarios, y a la clarificación consciente de una base estética
materialista, que permita trazar los lineamientos literarios y críticos que, en algún momento del proceso experimental y cognoscitivo de las formas literari.as, habrán
de cristalizar en poesía, novela, cuento, teatro y ensayo.

DEPARTAMENTO DE DIFUSION

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1975

�ARl'&lt;lAS Y LETRAS/Julio - Dicíenibre/7.5

��1 :

1: f.l L I O T E C A C E N T R A L
U. A. N. L.

Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión
Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECfOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Nftmn'O corres¡xmdient~ de Julio a Diciembre de 1915

Toda ourrespondt&gt;nc-la dPbf- dlrl~r!le a "ARMAS Y LETRAS"jDepto. de

Difu'llón/Unlvt&gt;r'!ldad Aut-0nu111a de Nuevo lA'ón/Torre de la Beetoria,
Noveno PhlO/Mont.f'rrtoy, Nu.·vo León, Mfxlco.

1

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
- - - - - - - - - - - - --

--

-

-

JULIO-DICIEMBRE DE 1975
- - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - SUMARIO

Pr e s e nta c ión ....
L a rnujPr .1/ su influencia

7
f'7l

la Historia, Juanita I.

Garza Cavazos

11

Resolución d'3 las N aci cn°s Unidas para el Año Intenwcioool de la Mujer . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

25

lia Emancipación de la mujer f avcr~oe al progres:; y
la paz . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

31

Secrttario General de las
Nacione.s Unidas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

35

Po es i a . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

49

Autógrafos de kI Bibliotec&lt;i Nacional . . . . . . . . . . . . . .

53

Mensaje de Kurt Waldheim,

�---·
PRESENT ACION

�EL

presente número de "Armas y Letras" oonsponde
e. kls meses oo Julio-D:iclemlme de 1975 y es un vohme
dedicado a destacar que ~ es el Año Ilm'naclonal de la
Mujer.

En el análisis profundo de las cosas podemos encontrar
que mucho se logró en varios países donde las mujeres no
formaban parte activa en el desarrollo del país.

Nuestra t.esis es que la educación es el factor principal
para que la mujer se lib&amp;e de las cadenas que la sujetan
como instrumento de placer y de la explotación de una sociedad de consumo.
Es Juanita Idalia Garza, del equipo de la Sección Editorial, quien nos ha entregado una colaboración interesante
y que es el artículo central de este número sobre las mujeres y su influencia en la Historia. Es el debut de Juanita
en estos menesreres y su calificación es alta. Su artículo es
el resultado de muchas horas de investigación.
También encontraremos en est.e número 1a Resolución
de las Naciones Unidas para el Año Internacional de la Mujer y el mensaje del Presidente de la ONU, Kurt Waldheim.

7

,

�Un documentD valioso es el d1scur8o sobre la Emancipación de la llu¡jer que prommcl6 la primera y Qnica. COBmonauta femenina del mundo, Valentina Tel"eskova en la
Conferencia Mundial del Afio Intemaclooa,l de la Mujer que
hace meses se celebró en la ciudad de México.
Juan Manuel colabora. con su poema Canta y Camina,
inspirado en sus personales musas.
Reanudamos en este número, asimismo, la publicación
de los Autógrafos de la Bibliot.eca Nacional que tan buen
impacto dieron entre nuestros Iecoores.
Bienvenidos a est.e nuevo volumen de Armas y Letras.

HECI'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

8

LA MUJER Y SU INFLUENCIA EN LA HISTORIA
Juanita l. Garza Cavazos

�/.-ANTECEDENTES HISTORICOS

EsTE

año de 1975, proclamado por las Naciones Unida!,
como el Año Internacional de la Mujer, podemos darno.s
cuenta claramente, sobre tcdo en este ti ~mpo en que predomina todo tipo de discriminación, del pobre papel que I:-\
mujer ha desempeñado y deE•cmpeña aún en el mundo. La
mujer, victima tradicional de las oostumbres que rigen, desde las épocas más remotas de la humanidad, ha tomado el
papel de una posesión del hombre, de un instrumento de
placer o como un animal doméstico, sólo necesario para la
perpetuación de la especie. Fue en Roma, la cuna de la
civilización y la cultura, donde se dieron los primeros pasos
para aceptar a la mujer como un elemento indispensable
en la 9'&gt;Ciedad. Los romanos pusieron a las matronas en un
lugar especial: su influencia era importante, lo mismo que
sus consejo.5, que determinaban la marcha de los negocios.
Pero su situación legal la ponía en las manos del hombre,
sujeta a su arbitrio inapelable. A partir de Octavio Augusto
César, Roma reconoció poco a poco la igualdad de la mujer,
quien comenzó a participar activa e independientemente
en la sociedad e incluso pudo liberarse de la tutela masculina.
Con la aparición del cristianismo, los avances fueron
grandes en materia de igualdad entre el hombre y la mujer
11

�a pesar de ciertas críticas duras de teóricos doctrinarios
Sin embargo, la Edad Mro.ia proViOCó la desaparición de todas formas de igualdad entre el hombre y la mujer, quien
pasó a ser nuevamente un objeto productor de placer, perpetuador de la especie y la causa fundamental de los pecados del hombre. La única manera de redimir su influencia
perniciosa era la maternidad.
Incluso la veneración que se le profesaba a la mujer
por parte de la caballería andante era otro peso sobre su
igualdad, pues se idealizaba a una mujer, inhumana, cuyos
valores se reducían a los del romanticismo y cuya presencia
no se toleraba en los asuntos de gobierno pues "eran cosas
de hombres". En estas condiciones pasó mucho tiempo la
mujer, e incluso.se le disfrazó bajo una capa de sobreprotección, tratándola como un ser débil, cuyas virtudes cien
por ciento cáseras le prohibían brillar en los campos de la
creación y la administración pública.
En las últimas décadas del siglo XIX comenzó a aparecer un sentimiento de justicia e igualdad en la mujer,
quien empezó a luchar por el voto e igualdad. en la sociedad
-.en México, la mujer obtuvo el derecho a voto durante la
presidencia de Adolfo Ruiz Cortines-. Sin embargo, a pesar de reconocerse en muchos países la igualdad de derechos, hay algunas nacioilJcS poco desarrolladas en las que
aún. perdura el machismo· -incluso en México-, y donde
la igualdad jurídica no tiene importancia ante la fuerza
de la costumbre. Una insigne mujer que ha pasado con glorias a la historia -Sor Juana Inés de la Cruz- definió
claramente la situación de la mujer de su tiempo en sus
famosas "Redondillas", su verso más conocido, que dioe:
"Hambres necios que acusáis/a "la mujer sin raz&lt;m/sin ver
que 8ói8 ki ocatti(m/&lt;k k&gt; mismo que juzgáis/".

naI de la Mujer significa un progreso para el mundo. Se
deben dar a la mujer todos los derechos, facultades y criterios de que goza el hombre para su adelanto moral y para
que ocupe la debida posición en su país.

La mujer de hoy ha elevado sus niveles moral, espiritual e intelectuales para el servicio a un mundo mejor y
más estable. Ha aprendido a manejar sus problemas y responsabilidades. Poco a poco y conforme a la época, la mujer se eleva hasta llegar a altos niveles, en los que puede y
debe hacerse cargo die las responsabilidades que éstos impliquen, buscando para sí y sus semejantes un mejoramiento en su vida social, económica, cultural, etc.
El hecho de que haya quienes se oponen a esta igualdad no impide que la mujer busque lograr sus metas aunque
encuentre obstáculos difíciles en su camino. En algunos paíi::,es ~erdura aún la indiferencia o la frialdad hacia los derechos de la mujer, lo que ha sido calificado como "violación de la dignidad hwnana" en la Declaración de la ONU
sobre la Eliminación de la Discriminación de las Mujeres.
En esos países la mujer queda marginada y se le educa sólo
pa1·a los deberes domésticos, no tienen oportunidad de adquirir una educación superior y pErsonalidad propia. En el
trabajo los salarios son menores por trabajo igual que los
varones.

II.-HACEN JUSTICIA A LA MUJER

Hoy qua se ha proclamado 1975 como el Año Internacional de la Mujer, podemos darnos cuenta. de los avances
que ésta ha tenido en el mundo y lo que cada cual ha hecho
para el engrandecimiento de su país. A pesar del menguado
desenvolvimiento de la mujer en épocas pasadas debido a
las tradicio~, costumbres, i&lt;leas, etc., no se puede afirmar
que su actuación er_:a nula, pues a pesar de la poca inteligencia oon que se le distinguía, siempre sabremos de mujeres
heroicas e inteligentes que han pasado a ocupar un lugar
en la historia de la humanidad.

Podemos damos cuenta de que la resolución tomada
por las Naciones Unidas de proclamar un Año Internacio-

La educación es una de las principales condiciones de
la igualdad &amp;xial de la mujer, ya que su prestigio y su nivel

12

13

�social dependen de la educación que reciba y de la Importancia social de la profe.ión que practique en bien del desarrollo de su país. Anteriormente, la mujer se dedicaba a
profes{ones tradicionalmente femeninas, pero ahora, con la
aparición de nuevas especializaciones, se percibe una proporción casi igualitaria a la de los hombres, especialmente
en las ramas de salud pública y educación.

La emancipación de la mujer está estrechamente Ligada
al progreso social y económico de las naciones, lo mismo
que al refuerro de la paz. Todos los esfuerzos positivos
tendrán que estar encaminados al mejoramiento en la vida
de la mujer, para lograr conseguir tan deseados propósitos.

111.-EL EJEMPLO DE LEONA VICARIO
El Año Int.ernacional, además de ofrecer la posibilidad
de afianzar en la conciencia de la comunidad la importancia
de la actuación de la mujer en la sociedad, significa un paso
importante para el absoluto cumplimiento de la Declaración
sobre la Eliminación de la Discriminación de la Mujer, que
fue adoptada en 1967 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La resolución tomada por la Asamblea General de la
O. N.U. parte de los principios y objetivos de la declaración
sobre la Eliminación de la Discriminación de la Mujer. Fanny Edelman, Secretaria General de la Federación Democrática Internacional de la Mujer, declaró que la discriminación de la mujer, "es incompatible con la dignidad humana y con el bienestar de la familia y de la sociedad, impide
su participación en la vida política, social, económica y cultural de sus países en condiciones de igualdad con el hombre . y constituye un obstáculo para el pleno desarrollo de
las posibilidades que tienen las mujeres de servir a sus
países y a la humanidad".

En este Año lntemacional de la Mujer, los mexicanos
no debemos inadvertir una figura casi leg;endaria que toma
una parte principal en la historia de México como mujer,
heroína y periodista: Leona Vicario. Existen por lo menos
seis biografías de Leona Vicario quien además de ser la
heroína insurgente, es la primera periodista mexicana, que
no sólo enviaba noticias verbales a los patriotas sino que las
redactaba e inventó claves que pusieran a salvo a ella y
a sus corresponsales. Al consumarse la independencia hizo
del periodismo una profesión, una manera de combatir con
sus ideas políticas y de propagar sus conceptos acerca de
la vida social y pública de México. Quería para las demás
mujeres lo que ella consiguió por virtud de su origen:
educación, instrucción que no podían alcanzarse sin una
buena posición. Gustaba de la lectura, aprendió idiomas,
se aficionó a la pintura, pero sobre todo a las ideas de
libertad.

Muchas madres necesitan trabajar para ayudar a la
crianza y manutención de sus hijos, por lo que se ven obligadas a buscar personas o instituciones que puedan hacerse
cargo de ellos, en tanto que ellas trabajan, por lo que es
necesario que se preste la mayor atención a este problema
y se busque la solución más satisfactoria.

En cierta ocasión Lucas Alemán acusó a Leona Vicario
de haberse afiliado a la Revolución más por amor a Andrés
Quintana Roo que por afecto a la Independencia. Ante esto,
LE:ona Vicario le envió una carta, clara mUEstra de su
estilo literario, de periodista, de alguien que sabe defender
la verdad, que dicie as.í: "En el Registro Oficial del 14
(marzo de 1831) de éste, contestando usted a los federalistas, me lleva de encuentro sin saber por qué, tachando mis
servicios a la Patria de heroísmo romancesco y dando entender muy claramente que mi decisión p;)r ella sólo fue
efecto del amor. Esta impostura la he desmentido ya otra
vez y la persona que la inventó se desdijo públicamente
de ella, y usted es regular que no lo haya ignorado; mas

14

15

Es muy importante para la mujer que se le brinde
toda clase de ayuda desde el momento de convertirse en
madre, pues el tener igualdad con el hombre no significa
olvidar la maternidad, que es una función noble.

�IV.-LAS MUJERES DE NUESTRA EPOCA

si lo hubiera olvidado, remito a usted una ejemplar de mi
vindicación que en aquel tiempo se imprimió, en donde
se hayan reunidos varios documentos que son intachables y
desmienten dicha impostura.
Mi objeto de querer desmentir la impostura de que mi
patriotismo tuvo por origen el amor, no es otro que el
muy justo deseo de que mi mémoria no pase a mis nietos
con 1a fea nota de haber sido yo una atronada que abandoné mi casa por seguir a un amante. Me parece inútil
detenerse a probar a usted lo contrario, pues, además de
mi vindicación hay suficientes pruebas, todo México supo
que mi fuga fue de una prisión, y que ésta no la originó
el amor, sino el haber apresado a un correo que mandaba
yo a los antiguos patriotas. En la correspondencia interceptada no apareció ninguna carta amatoria. Confiese usted, señor Alemán, que no sólo el amor es el móvil de las
acciones de las mujeres; que ellas son capaces de todos los
entusiasmos y que los deseos de la g1oria y de la libertad
de la patria no les son unos sentimientos extraños; antes
bien, suele obrar en ellas con más vigor, oomo que siempre
los sacrificios de las mujeres, sea el que fuere el objeto
o causa por quien lo hacen, son más desinteresados y parece que no buscan más recompensa de ellos que de la que
seaI?, aceptadas. Aceptad su sacrificio y la mujer se sentirá
recompensada. Aseguro a usted señor Alamán, que me es
sumamente sensible que un paisano como lo es usted, se
empeñe en que aparezca manchada la reputación de una
compatriota suya, que fue la única mexicana acomodada
que tomó una parte activa en la emancipación de la
patria ... "
Maria Leona Vicario fue e n realidad una mujer extraordinaria; en todos sus actos llevó adelante el lema de que
a la patria hay que sacrificarlo todo. Ha sido calificada
por Fortino !barra de Anda como modelo y espejo de mujeres y como periodista nadie entonces ni ahora defendió
con tanto valor la libertad de imprenta.

16

~ n decían San Pablo y Santo Tomás, la mujer es
un anunal enformo y un varón mutilado una definición
que ~~s mujeires pod:rilamos tomr.r por ~fensiva si aún
estuv1esemos
no s e le
. al en aquella época en que a la muiDr
J~
reconoc1a ma y a la que se atribuían1· durante el embarazo, la posesión de espíritus malignos que malograban las
coSéchas Y hacían mal de ojo a las bestias amén de otras
tantas perversidades.
'

La ~u~er de hoy ha superado en mucho estos estigmas
que envllecian a la de ayer, procurando liberarse de estos
trawnas Y trata de hacer su vida como desea. En este año,
en que se habla mucho sobre la emancipación de la mujer
n? p~emos P:'15_ar desapercibida una figura grnnde en ,;
h•s~~na de Mex100, que tomó parte importante en la liberac1on de la mujer de los yugos que imponen las costumbres, tradiciones, ideas, etc. Conocida como la Décima Musa, Sor Juana Inés de la Cruz, sin perder su condición de
mujer pudo seguir, como deseaba, el camino clcJ saber.
Escribía _de si misma: "Desde que me rayó la primera

IL_,: de la razon, fue tan vehemente y poderosa mi inclinaa las letras, que ni ajenas reprensiones (que he tenido
muchas), ni propias reflejas, que he h€Cho muy pocas han
bastado a que deje de seguir ese natural impulso". '

(•1011

. Su fama se extendió por toda la América española
siendo la admiración de los más grandes ,escritores barro~
c-~s de su tie_mpo. S~ts ve1:sos, conocidos de todos, poseen un
gran contcrndo ele ingenio, romance, pasión y sobre todo
un profundo amor hacia Jo divino.
'
'
Uno de los mejores escritos que nos legó fue la "Respuesta a Sor Filotea de la Cruz", una larga ,epístola en la
qu~ ~º!' Juana vierte todo su saber, desenvolviéndose con
obJe~1v1dad, cortesía, discreción 1 humildad. En uno de sus
pas~Jes,_ ~ace una elocuente defensa al derecho de la mujer
al_ eJe~'?1c10 de la cultura, en réplica pQr criticársele su inclmac1011 a l as letras como adversa a su condición de mujer.

17

�Ilustre mexicana fue también Rosario Castellanos,
quien hizo uso de la pluma para dar rienda suelta a s':tS
inquietudes y hacer partícipes a los demás de la problema~
tica existente en el mundo.

Desde pequeña tuvo inquietudes literarias, aunque ella
misma confiesa que no sabía cómo se llamaba a eso. En un
libro escrito por ella y publicado por la Secreta1ia de Educación Pública en 1973 con el título: "Mujer que sabe latín ... ", aludiendo al refrán: "muje'r que sabe latín ni tiene
marido ni tiene buen fin", muestra claramente la condición
de la mujer en el mundo y la inseguridad creada en torno
a ella, según el punto de vista de la escritora. Menciona el
tiempo en que los maestros de Medicina Legal de la Facultad de Derecho no aceptaban dar su clase en presencia de
mujeres, pues temían que sus castos oídos se lastimaran al
escuchar los nombres de algunas partes del cuerpo humano.
Cuando Zoraida Pineda Campuzano fue la primera y única
mujer que tomaba las clases de filosofía, era la burla de
sus condiscípulos como si cometiera un pecado imperdonable al abandonar sus deberes en la casa para buscar un empleo, ya fuera obligada por la necesidad o por deseos tle
superación.
Apunta directamente al problema que af1·011tan las solteras, de quienes aclara que no lo son por vot·ación, sino p~r
que ningún hombre las consideró dignas de "llevar su nombre ni de remendar sus calcetines". por lo que uc-eptan 1msivamente el destino que los demás les imponen. Pern, la
soltera no ¡;odrá jamás disfrutar de las posibles ventajas
que la soledad tenga; debe quedar dentro de algún núcleo
familiar, buscar alguien que le proporcione el respaldo que
le falta y al mismo tiempo, es e l inevitable personaje que
cuida aÍ enfermo o se hace cargo de los niños de sus parientes, en tanto que éstos salen a divertirse.
Nombra a Virginia Woolf, novelista inglesa de gran
penetración psicológica, quien se indigna ante el trato discriminatorio a la mujer, pero que logra por sí misma alcanzar su . independencia económica, es~iritual, intelectual Y

18

respeto a su oficio da escritora, pagando a cambio de esto
con su esterilidad física, dando pie al dicho de que "lo que
la vida da al arte se lo merma a la especie".
Pero, ante todos sus problemas, para Virginia Woolf
la verdad era eso: verdad. Porque, para ello no significaba
el premio al renunciamiento o a la pérdida de la diversión,
la amistad, etc. Con justa t'a.Zón expresa que "la verdad ha
de perseguirse con todas nuestras facultad€s. ¿Hemos de renunciar a las diversiones, a las ternuras, a las frivolidades
de la amistad porque amamos Jio verdadero?, ¿Encontraremos la verdad más pronto porque cerramos nuestros oídos
a la música y no bebemos vino, y dotimimos en vez de dialogar en las largas veladas de invierno"?. Ciertamente, para
Virginia, la verdad fue la corona de la abundancia, derramada poi· sobre todas las cosas.
Mujer 1'€Con.:&gt;cida por Ja fama y a quien Rosario Castellanos distingue en su publicación es Agatha Christie, de
quien se expresa uno d,a sus comentaTistas como la mujer
que, después de Lucrecia Bol'gia, más beneficios ha sacado
del crimen. Para sus n:&gt;velas creó a dos pintorescos PN'SOnajes: Hércules Poirot, pequeño personaje de nacionalidad
belga, que hare rdr con sus ex0entricidades y que nunca
::;e acostumbra al clima de Inglaterra, y .Mjss Maple, una
nctorahlc an('iana que, a pesar ele su avanzada e rlad, no pierd.e .s11 observadoi-a vis ta.

Tn1s estos per sonajes, Agatha Christie supo sacar d úsd.e lo más recóndito los crímenes más cxJt'f1ños o inct"t. íhles
1

que pudiéramos imaginar; clt&gt;scubrir el engañ•;), -el t'goismo
o la codkia, tras un semblante apacible y modesto, aris1 o-

('l'á1ico y orgu1loso._
Ahora, a más de ochenta años de edad, esta notable
es&lt;.:ritora no deja la pluma. En una novela recién publicada,
da muerte al héroe detectivesco Poirot y ha dispuesto en su
testamento que la obra gue contiene la muerte de Miss Mnple sea publicarta después de su fallecimiento.
19

�De gran espiritualidad es María Luisa Bomba!, escl'itora latinoamericana, quien dota a la literatura de un sentido difuso, misteriooo, fascinador. Con respecto a la conducta del hombre, María Luisa sólo percibe lo absurda que
es. "Si.empre en movimiento, siempre dispuestos a interesarse por todo. Cuando se acuestan dejan dicho que los despierten al rayar el alba. Si se acercan a la chimenea permaneoen de pie, listos para huir al otro extremo del cuarto,
listos para huir siempre hacia cosas fútiles. Y tosen, fuman,
hablan fuerte, temerosos del silencio como de un enemigo
que al menor descuido pudiere echarse sobre ellos, adherirse a ellos e invadirlos sin remedio".

Es indudable que además de estas mujeres, se agregan
muchas más a la gran lista de quienes se han distinguido
tanto en el arte como en la ciencia. Como un resumen de
todo esto, comprohamos el hecho de que la mujer tiene y
sirm¡we ha tenido oc.rebro, alma y corazón, por lo que no
&lt;'S nec'i'sario decidir si se le deba colocar ·al nivel de las
plantas o los animales. eomo anteriormente se discutía en
los c-ondlios teológicos.

Pero, para la mujer no hay otra alternativa que seguirle, ser constante. Esto explica María Luisa Bombal de
su marido: "lo sigo para llevar a cabo una infinidad de pequeños mel1€Steres; para cumplir con una intimidad de frivolidades amenas; para llorar por costumbre y sonreir por
deber. Lo sigo para vivir correctamente, para morir correctamente, algún día". Desde luego no basta vivir y morir
correctamente, pero no hay otra alternativa.
Inteligente escritora, María Luisa Mendoza con su primer novela ha logrado entrar al círculo de la narrativa contemporánea. Dueña de un estilo, hace lo que sabe como lo
desea para, además de mostrar su poderío, transmitir sus
sentimientos y, llegando al nivel de la novela, para dar a
conocer su concepción del mundo.
Hablando sobre el estilo de María Luisa Mendoza, así
se expresa Rosario Castellanos: "Tan peculiar, tan propio

de ella, que aunque apareciera sin firma se le reconocería.
Por el uso novedoso de los vocablos, por el alzamiento de
hombros ante las reglas, inexorables todas y obsoletas muchas, de la Academia; por el aura de intimidad qu,e baña

cada párrafo; porque no hay una sola frase que produzca
en el lector la idea de haber sido 1'€&lt;1actada ni para salir del
paso ni para hacer gala del dominio de la retórica, sino que
es el producto de una gran experiencia entrañablemente vivida y que ahora que llega al umbral del len~aje y lo traspasa adquiere sentido y significado".
20

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. .. J•:di -

La 1·•p 1H'a lit Prm·ia d1• S11r J11, 111;1
Ini•s dt• la Cruz. 1-'.diei,,rn•s 1&gt;c•pto. dt• ,\t'dó11 Sol'ial
Universitaria, Monkn'l'Y, N. L., 1~)51.

h'l•'\'/t,'8 RUI½, ,Jf,J;{l S

l~c l' tMa M11 ndo frJKf 1t1/i11 ni 1/, puhl it·acla por la Uniú11 !ni et'nal'ionn l fü, Estudiu11lt•s. Vo l. :J!J, Núm . l. Chf'l't1slovaquia, 1975.

21

�RESOLUCION DE LAS NACIONES UNIDAS
PARA EL AÑO INTERNACIONAL DE LA MUJER

�EL

día 18 de-diciembre de 1972, la Asamblea General
de la O. N. U., tomó una resolución, la número 3010. Este
es el texto íniegro:

LA ASAMBLEA GENERAL
Teniendo en cuenta que desde la primera sesión de la
Comisión de la Condición de la Mujer, celebrada en Lake
Success, Nueva York, del 10· al 24 de febrero de 1947, han
transcurrido veinticinco años, período que permite hacer
wi balance de los resultados positivos;
Teniendo en cuenta los objetivos y principios de la
declaración sob~ la Eliminación de la Discriminación éontra la Mujer, a.dr4&gt;tada por la Asamblea General mediante
su resolución 2263 (XXIl) del 7 de noviembre de 1967;
Reeonociendo la eficacia de los trabajos de la Comisión
de la Condición de la Mujer en el curso de los 25 años t;nms.
curridos desde su fundación, asi como la importante con-tribución que las mujeres han aportado a la vida social,
politica, económica y cultural de sus respectivos países;

25

�Considerando que es necesario reforzar el reconocimiento universal del principio de igualdad de hombres y mujeres, en hecho y derecho y que los Estados que todavía no
lo han hecho deben tomar medidas jurídicas y sociales para
garantizar la aplicación de los derechos de la mujer;

Observando que su Resolución 2626 {XXV) del 24 de
octubre de 1970 sobre la Estrategia Internacional de Desarrollo para el Segundo Decenio de las Naciones Unidas
del Desarrollo comporta entre sus objetivos y metas para
el Decenio el estimular la plena integración de las mujeres
en el esfuerzo rotal de desarrollo;
Requiriendo la atención sobre los objetivos generales
y mínimos a alcanzar en el curso del Segundo Decenio_ d_e
las Naciones Unidas ¡para el Desarrollo, como fueron defm1dos por la Comisión de la Condición de la Mujer y adoptados por la A.samb1ea General mediante su resolución 2716
(XXV) del 15 de diciembre de 1970;
Considerando que a este fin la proclamación de un Año
Internacional de la Mujer conducirá. a intensificar la acción
neoesaria a la promoción de la condición de la mujer;
1)

Proclama 1975 como Año Internacional de la Mujer;

2) Decide dedicar dicho año a una acción más intensa
destinada a:

a) Promover la igualdad entre el hombre y la mujer,
b) Asegurar la

incorporación completa de ésta al es-

fuerzo total de desarrollo, singularmente subrayan-

do la responsabilidad y el papel importante de la
mujer en el desarrollo económico, social y cultural
a ,escala nacional, regional e internacional, especialmente durante el Segundo Deoe:nio de las Naciones Unidas para el Desarrollo;

c) Reconocer la importancia de la contribución creciente de la mujer al desarrollo de las relaciones

26

amistosas y la cooperación entre ~ Estados y al
fortalecimiento de la paz en el mundo;
3) Invita a todos los Estados Miembros y a todas las
organizaciones interesadas a adoptar medidas encaminadas
a asegurar la plena realización de los derechos de la mujer
y su promoción sobre la base de la Declaración sobre la
Eliminación de la Discriminación contra la Mujer;

4) Invita a los gobiernos que no lo hayan hecho aún
a ratificar lo antes posible el Convenio número 100 de 1951
de la Organización Internacional del Trabajo sobre la igualdad de remuneracióIJ¡;
5) Ruega al Secretario General que tras consultar a loE
Estados Miembros, las instituciones especializadas y las organizaciones no gubernamentales interesadas, elabore en el
límite de los recursos existentes, un proyecto de programa
para el Año Internacional de la Mujer y presentarlo a la
vigésima &lt;J.Uinta Sesión de la Comisión de la Condición de
la Mujer en 1974.

�LA EMANCIPACION DE LA MUJER
FAVORECE AL PROGRESO Y LA PAZ

�E

s ~ t e que todos presremos atención

al desaITOllo del Año Internaciooal de la Mujer-1975 y que pensemos en cómo mejorar sustancialmente el papel que juega
la mujer en el seno de la sociedad en todas partes del mundo.
Se trata aquí nada menos que de ~ a de la mitad de la
población del globo y debemos pensar en ténninos positivos
en cómo mejorar la posición de la mujer en sus respectivas
sociedades y en el terreno intemacional, y, lo que es más,
en ia forma de aprovechar mejor su enorme contribución
potencial para el bien de todos.

El Año coincide con el reconocimiento crectente en el
mundo entero de la enorme importancia que tiene el conseguir la igualdad entre ,el hombre y la mujer, no solamente amo un principio fWldamental de los derechos humanos, sino tambié11 COOIO Wl prerrequisito ímispensab]e para
el desarrollo social y económico y como estimulo para la
paz mundial. La puesta en marcha del programa de actividades para ese Año recibirá la máxima prioridad y mi
completo a.poyo.

31

�La traseendenCia del Año Internacional de la Mujer
dependerá del esfuerzo que nosotros le dediquemos. Con
la ayuda de todos ustedes podríamos harer de ' él un Año
que deje su indeleble huella en la Historia, no únicamente
en la o.el progreso de la mujer, sioo en la de los pueblos
de todo el mundo.

32

MENSAJE DE KURT WALDHEIM,
SECRETARIO GENERAL
DE LAS NACIONES UNIDAS

�Estimado señor presidente,
señoras y señores:

P

ERMITANME, antes que nada, felicitar, en nombre
de Ja delegación de la Unión Soviética, a las distinguidas
pers::&gt;nas electas como presidente, vicepresidentes y conferenciante a puestos tan honorables, y desearles éxitos. De
su labor conjunta y concordada dependerá en gran medida
el resultado de nuestro trabajo común. La delegación soviética, por su parte, hará todo lo que de ella dependa para
poder cumplir con las tareas importantes planteadas ante
la presente conferencia. Estamos dispuestas a brindar toda
ntreStra colaboración.
Queremos manifestar nuestra satisfacción por el hecho
de que esta conferencia de trascendencia se realiza en la
capital de México, país amistoso. Agradecemos a su pueblo
y al gobierno la hospitalidad brindada.
Sin duda alguna, el problema de la plena emancipación
de las mujeres, el ejercido jwidico y real de su igualdad
con el hombre en la sociedad, su participación más activa
en el desarrollo económico, social y cultural de la humanidad, son importantes problemas sociales y, a la vez, una
necesidad en nuestra época. Por eso, preeisamente, la URSS
saludó con gran satisfacción la decisión que tomó la XXVII

35

�sesión de la Asamblea General de la ONU respecto a pr°':lamar el año de 1975 como Año Internacional de la ~u~r.
Consideramos esta decisión como una importante accion internacional, en la cual se reconoce ampliamente el papel Y
la responsabilidad que desempeña la mujer.~n.el mtuldo actual quien lucha por la paz y la colaboracion entre las nacio~, por la libertad y la independencia nacional.
· Consideramos positivo que el mencionado Año se celebre bajo el lema en que el problema de l~ igualdad de la
mujer en la sociedad está directamente vinculado con los
problemas de la paz y el desarrollo.
En la Unión Soviética, siempre partimos de que la
mujer está ligada en su esencia con el progreso en ~as relaciones socia.les en la economía, con tal coyuntura mt.ernacional que fa~orezca este proceso, como el afianzamiento
de la paz.
La conferencia se lleva a cabo en una situación internacional nueva más favorable a los pueblos. La humanidad
progresista del mundo acaba de festejar el 30 aniversari_o
de la victoria sobre el fascismo. Con motivo de esta efe~erides el Comíté Central del PCUS, el Presídium del Soviet
Sup~mo de la URSS y el gobierno soviético, han exhortado
a los ,pueblos, a los parlamentos y a los gobiernos co_n un
llamamiento en el cual dicen que el mundo en su conJunto
se ha acercarlo realmente al cumplimiento del sublime objetivo a que aspiran los pueblos de la coal:1ción antihitlerian~;
que en el mundo se han operado cambios en el plano pahtico y social; que estos cambios so~ de ~norme trascen~encia y, que, por primera vez, en la h1sto~1a de la humarudad
se dan posibilidades objetivas de exclwr una ~rra mundial en la vida de la humanidad; que en las relaciones entre
Estados se afianzan cada vez más los principios de la igualdad, la soberanía y la renuncia al empleo de la fuerza.

Todo el mundo, incluidas las mujeres, se han hecho
eco al mencionado llamamiento.
36

El hecho de que la humanidad haya vivido sin guerra
mundial durante treinta años, constituye un bien enorme
e inapreciable. Sin embargo, debemos tener siempre presente y no debemos olvidarlo, de que en este periodo mencionado las llamas de la guerra estallaron más de una Vf!l.
en Asia, Africa y en el Oriente Medio. En esas guerras -que
surgieron porque ciertos círculos no podían conformarse con
la liberación de los pueb1&lt;&gt;&amp;- perecieron millones de personas, entre las cuales se hallaban mujeres y niños. En nuestra época las pretensiones p,or ahogar el movimiento libertador de los pueblos están condenadas al fracaso. La mejor
prueba de ello es el glorioso triunfo que logró el pueblo vietnamita luchando por la independencia nacional, apoyado
por la solidaridad de los países socialistas y por las fuerzas
progresistas de todo el mundo. La liquidación del foco militar en Indochina ha creado condiciones para el saneamiento sucesivo de la atmósfera int.ernacional.
Estos últimos años, debido ,a la política de paz que
practica la Unión Soviética y los demás países socialistas,
y a todos los esfuerzos de los hombres de buena.voluntad,
la situación que se caracterizaba por la "guen-a fría" se
sustituyó por la distensión en la vida int.ernacional.

La extensión y el ahondamiento del proceso de esa distensión coadyuvarán a crear tal coyuntura en que todos
los países, no importa su sistema económic~social y el nivel de su desarrollo, podrán utilizar, de manera más plena
y sólida, los provechos que resultan de la colaboración recíprocamente ventajosa y de- la división internacional del trabajo. Se trata de dar solución a los problemas económicos
y sociales, incluyendo los problemas relacionados con eJ
mejoramiento de la situación de las mujeres. Por eso, los
esfuerzos que emprenden los gobiernos y los pueblos deben
estar encaminados a que el iniciado proceso de distensión
se extienda a todas las regiones del mundo y adquiera carácter estable e irreversible.

Estimados señoros y señares:
Desde que terminó la segunda Guerra Mundial, muchos
pueblos en el mundo alcanzaron grandes éxitos. Pero estos

37

�éxitos pudieron haber sioo más notables todavía, si los enormes recursos que ahora se destinan a la carrera armament ista, se empleasen con fines pacíficos, o sea, para mejorar
las condiciones de vida, para acabar con el hambre, la miseria y las epidemias. ¿Acaso no merece reprobación el hecho de que, según datos de la ONU, en el mundo se gaste
tres veces más para fines militares que en la salud pública,
y dos veces más que en la instrucción? De manera que se
trata no sólo de gastar, sin razón alguna, los enormes recursos que podrían ser utilizados para cubrir necesidades
del desarrollo social y económico, sino también de que se
acumulan monstruosas reservas de armas mortales que
echan una siniestra sombra sobre el desa.ITollo de las relaciones internacionales.
El desarme es una condición necesaria para asegurar
la paz, la estabilidad y el irreversible p r ~ de la distensión internacional.

Tanto mayor importancia adquiere la contienda que
las fuerzas amanres de la paz despliegan por lograr el desarme, por reducir los gastos militares y encauzar estos recursos para resolver los importantes problemas sociales en
que están hondamente interesadas las amplias masas populares de cada país.
En nuestra opinión, sería racional que las organii.aciones femeninas de rango nacional e internacional, que los
foros internacionales, sobre todo los que son tan representativos y autorizados corno el presente, elaboren recomendaciones con vistas a materializar la resolución tomada por
la Asamblea General de la ONU, respecto al cese de la carrera armamentista y la reducción de sus presupuestos mi-

litares.
Los participantes en la presente Conferencia Mundial
de la ONU, que se celrora en el marco del Año Internacional
de la Mujer, también podrían manifestarse por que empiece
a realizarSe y progrese el trabajo relaciona.do ron los preparativos y la convocatoria de la Conferencia Internacional

38

del Desanne. Al apoyar estas importantes iniciativas nuestra conferencia haría un aporte a la lucha que reali~ los
pueblos por tener una vida pacífica, por el luminoso porvenir de sus hijos.
Con este motivo yo quería atraer su atención sobre
una nueva iniciativa de la Unión Soviética, que fue expresada en la reciente intervención del secretario general del
Comité Central del Partido Comunista de la URSS camarada Brézhnev, en el sentido de que los gobiernos ;, antes
que nada, los grandes poderes concluyeran un convenio ser
bre la prohibición de la creación de nuevos tipos de armas
de destrucción masiva y de nuevos sistemas de tales annas
teniendo en cuenta que el nivel de la ciencia y t.ecnologi~
contemporánea es tal, que surge la severa ameJ'l8.2'.a de creación de armas más terribles que las annas nucleares.

La razón y conciencia de la humanidad dictan la necesidad de poner obstáculos insuperables en el camino hacia
la. aparición de tales armas. El F.stado soviétioo siempre y
reiteradamente se ha pronuncia.do y sigue pronunciándose
por el desarme.
Estimado señor presidente:

Debemos te~r presente que el objetivo principal de la
ONU~ la salvación de las generaciones venideras de las
~.anuda.des de la guerra. Las mujeres, que constituyen la
mitad de la hum.anidad, pueden hacer un enorme aporte para alca.mar este noble y sublime fin.

Yo quisiera destacar sobre todo, la enonne importancia que tiene el afianza.miento de la paz y la seguridad, de
la in?~ndencia nacional, el desarme, la liquidación del
colomahsmo, neoco1onialismo, racismo para el progreso sc:r
cial_ y para la sol~ón de los problemas de la igualdad de las
muJeres en la sociedad y su más amplia participación en el
desarrollo de sus países.
De la ~ h a interligazón de estos problemas habló
claro y convmcentemente el presidente de México señor
Echeverria, al inaugurar esta confe~ncia.
'
39

�E.,timados señoras y señores:
Actualmente en el mundo, la tercera parte de tod~
los valores materiales se crean con las manos de las muieres. Millones de mujeres trabajan en las fábricas Y empresas, en la agricultura, hacen su gran aporte en la ~?nstrucción de la economía,, en la cultura y en la educac10n de la
generación joven. Pero en muclK&gt;s países las muje:es sufren
discriminación. Se les niega el derecho al trabaJO Y a su
justa remuneración, la protección al trabajo y la observancia de las normas más elementales en cuanto_ a ~a ~ro~;ción de la marernídad. Sigue existiendo la discrurunac1on
de las mujeres, tanto en la fanúlia como en la vida política.
Tenemos que constatar que los principios fijados en la
.Declaración de la ONU respecto a la supresión de la discriminación de las mujeres, en muchos países todavía no se
lleva a la práctica.

En otros países se observan notables éxitos alcanza~os
en la solución de los problemas femeninos. E_n este sentid'.°
quiero ahora referirme a nuestro país. Las ~deas humanitarias respecto a la plena igualdad de las muieres en la sociedad a su más activa participación en la vida politica, económi~ social y cultural, son entrañables a los hombres
soviéti~. El triunfo de la Revolución de Octubre de 1917,
el derrocamiento del zarismo y de la explotación del hombre por el hombre, el aesarrollo de la sociedad a base de _1~
principios socialistas, liberaron del ~mpleo, ~ _la cns1s
y de la inflación, así como de todo tipo de •~pres1on, a las
masas trabajadoras y, desde luego, a las mUJeres.

hazaña militar de nuestros soldados y, en otro, la hazaña
laboral de las mujeres soviéticas, ambos platillos se encontrarían en el mismo nivel, igual que, sin vacilar, frente a la
guerra, formaron una misma fila las mujeres soviéticas y
sus maridos e hijos. Así lo expresó el camarada Brézhnev,
~ecretario general del CC del PCUS.
En nustro país la igualdad de derechos de la mujer con
respecto al hombre está fijada por la Constitución y existen garantías eficaces para ejercer estos .derechos en la
práctica.
Lenin, fundador de nuestro Estado, señaló.al
... respecto:
"Para lograr la total emancipación de la mujer y su igualdad real y efectiva con el hombre, es necesario que la economía nacional sea socializada y que la mujer participe en
el trabajo general de la producción. Entonces sí la mujer
ocupará el mismo lugar que el hombre".
No se trata tampoco simplemente, de la inoorporación
de las mujel\.~ al trabajo social, sino de su incorporación
óptima; lo que quiere decir que su trabajo debe realizarse
en las más favorables condiciones, tomando en consideración las particularidades específicas de la mujer y suponiendo el trabajo altamente calificado. Las mujeres soviéticas
están ocupadas prácticamente en todas las esferas de la vida productiva, social y cultural. En el personal que trabaja
en la industria y en la agricultura, las mujeres representan
la mitad. En la sanidad y en la instrucción pública, la proporción de las mujeres equivale a dos terceras partes. De
todos los especialistas oon enseñanza superior y media especializada, las mujeres constituyen el 59%. Entre los médicos hay 71 % . Uno de cada tres ingenieros es mujer. Entre los trabajadores de la industria que ocupan cargos de
dirección y ele especialistas, las mujeres constituyen el 41 %.
En la ciencia, las mujeres son el 40 % del número total de
científicos.

El sistema socialista ha hecho cambiar radicalmente la
situación de las multitudinarias masas femeninas_ de tod~s
las naciona1idacles y grupos étnicos de nuestro paIS, las hicieron activas constructoras de la vida nueva. Tod? ello
llegó a constituir la fuerza y fuente de nuestra sociedad.
Los duros años de guenra mostraron el gran p~l ~ue es
capaz de desempeñar la mujer emancipada en el dest_mo de
su patria. Si se pusiera en una balanza, en un platillo, la

Es significativo el papel que desempeñan las mujeres
en la solución de los problemas de la politica exterior e in•

4.0

41

�terior del país. La proporción de mujeres elegidas en los
órganos supremos del poder público viene creciendo de año
en año. Ahora, en nuestro parlamento, las mujeres constituyo una tercera parte del número total de los diputados,
y en los órganos locales del poder, el número de mujeres
alcanzó casi la mitad del número total de elegidos a estos
órganos.
La Unión Soviética ha ratificado la Convención de la
ONU (1952) respecto a los derechos políticos de la mujer,
así como otras convenciones de la ONU y de la Organización Mundial del Trabajo en lo que respecta a distintos aspectos del problema femenino e insoslayablemente lleva a
la práctica los principios democráticos formulados en dichos
documentos.

dana. Desde los primeros dias del IJO&lt;l:er soviético, la protección a la salud de la madre y de sus hijos se convirtió
en inalienable función del Estado. "La maternidad en la
URSS es protegida y estimulada por el &amp;ta.do", dice la
legislación soviética al referirse a la salud pública. Tenemos
un sistema de medidas para proteger el trabajo de las mujeres en general, y, en caso de embarazo y parto, en particular. Prácticamente cada mujer trabajadora puede colocar a su hijo en un jardín de infancia o en una casa-cuna.
Los gastos relacionados con el mantenimiento del niño en
estas instalaciones infantiles, los cubre el Estado en un 80%.
Dichas instituciones infantiles son muy importantes para
el desarrollo armónico de los niños y para su fonnación. El
niño crece en ellas sano y fuerte y se presta con ello Wla
inapreciable ayuda a la familia.
Los documentos programáticos del partido comunista
y del gobierno soviético así como los planes estatales de
desaITollo económico €Stipulan siempre las medidas enea•
minadas a mejorar la situación de la mujer soviética.

Cabe destacar que lo expresado aquí se refiere a todo
nuestro país, incluyendo las repúblicas federadas del Oriente soviético, donde antes de la revolución, la mujer era el
ser más oprimido de todoS los oprimidos, la más sojuzgada
de todos los sojuzgados. Ahora, al incorporarse a la nueva
vida, ella se convirtió en igual entre los iguales, en el más
alto sentido de la palabra. El nivel educacional de las mujeres de estas regiones, no se diferencia del nivel de otras
repúblicas, mientras que en los tiempo€, prerrevolucionarios
casi todas las mujeres eran analfabetas. En Kazajstán, por
ejemplo, la proporción de mujeres entre los médicos, equivale actualmente al 70 %. Del papel que desempeña la mujer en Uzbekistán (la República centroasiática más grande),
dan fe las cifras siguientes: en la industria, el personal femenino constituye el 46 %; el 53% en la instrucción pública;
el 73% en la sanidad, etc. En los soviets supremos de las
repúblicas federadas y autónomas, las mujeres constituyen
el 36% del total de los diputados. 28 mujereS ocupan cargos de ministroS.

Con este mismo motivo, en la Urúón Soviética también
se celebrarán algunos foros de carácter internacional. Entre ellos cabe mencionar los siguientes:

La amplia participación de las mujeres en la economía
nacional plantea ante el Estado y ante toda la sociedad la
tarea de crear condiciones que permitan a la mujer compaginar sus funciones de trabajadora, de madre y de ciuda-

-el Seminario de las representantes de las organizaciones femeninas de Asia, sobre el tema: "La participación
de las mujeres en el desarrollo económico de sus respectivos

42

43

La meta que ofrece el gobierno a la mujer soviética
consiste en dar nuevas posibilidades para que pueda educar
a sus hijos y partici!)élr más en la vida social, estudiar e iniciarse aún cada vez más en los valores culturales. También
le ofrere descanso.

En nuestro pais se ha constituido una comisión para
celebrar el Año Internacional de la Mujer. En su incumbencia está un amplio círculo de cuestiones re-lacionadas con
seguir elevando el papel de las mujeres soviéticas en la vida
social.

�países y la educación de la joven generación" , el cual se
llevará a cabo en la ciudad de Alma-At á ;
-el Encuentro Internacional de Mujeres, que t endrá
lugar en Minsk y en el cual se discutirán k&gt;s temas de la
lucha contra la guerra y contra el fascismq;

-el Encuentro Mundial de la Juventud Femenina, en
Moscú, que abordará las cuestiones relacionadas con la lucha por la paz, el progreso social y la igualdad de derechos
de la mujer.
En el Año Internacional de la Mujer, vemos como tarea consolidar la solidaridad de las mujeres de todo el mundo y desarrollar las relaciones amistosas entre ellas.
En el transcurso de muchos años, hem06 ,prestado todo
tipo de ayuda y apoyo al heroico pueblo de Vietnam. Actualmente consideramos como tarea nuest ra de primera
importancia prestarle multifacética ayuda para restablecer
la economía nacional destruida por la guerra. Cae por su
peso, que sobre todo esta ayuda la necesitan las mujeres y
los niños.
Lazos de amístad y de invariable solidaridad nos unen
con las mujeres de los países árabes. Las apoyamos enérgicamente en su lucha contra la agresión israelí y en sus esfuerws por defender los derechos nacionales del pueblo árabe de Palestina.

Nos solidarizamos con las mujeres cuyos pueblos siguen luchando por la liberación nacional, contra el colonialismo, el racismo y el apartheid. Los regímeneS racistas que

todavía persisten en el Sur de Africa son el oprobio en nuestra época.
Apoyamos invariablemente a los luchadores contra el
fascismo en todas sus manüestaciones.

la junta militnr, ch1s¡n1fs ele hahl'I' d 0 nxx·ado el gohií'l'llO
l'o11~1itu1·ional y 1ll' al'ai&gt;ar de manC'1·a 1·n11~l &lt;·on el pn1 ~i&lt;le11te
i\ lll'n&lt;le.

La conckneia rte la humanidad no ¡mc-dc conformarse
&lt;11 he&lt;'ho ele que millarC's de p,ersonas. i ncl uso mujen's,
h;1ya11 sido objrito df' un trato brutal r inhumano y ele que
millares clt&gt; niños l1Hya11 percl,ido a sus padres.

1·011

Fortalt•ct'mos la soliclnriclml &lt;·011 las mujcn.&gt;s que están
llll'hanclo C'Olll ra las ftw1·zas 1,1 accionarias que pretenden im¡u lir t.'l"closannllo dt•mnr1•;\tieo rlC' sus países. Las transfor111;11"i01ws r~niltwiomu·ias ,en Portugal y los cambios demnt·rúl kos 1·11 Creda l'l'\'i:,;len una impor1 uncia trascenclc11tal
para garantizar kJs dt't11.1 1•hos a las amplias masas femeninas
y fncilital'l,:-s mejol' situarión matedaL Por eso, las mujeres
apqynn il&lt;'tivamcn t I' las t 1·a11sformaci01lt'S (JUC SC prodtt!'( 1 11
1•11 ,•sos pais1•s.

Nos agradan sinc'Ptmm•nte los éxitos que han log1wlo
11ut•stras amigas &lt;-' 11 los paist•~ en desarrollo. En esos pa1scs
la n1ujL 1· t·o11stituy,l' un s&lt;'&lt;'tor social que sufre sobremanera
las insufid&lt;'1wias et·onómic·as y la falta ele clC'rec-hos clehi&lt;J.n
al pasado colonial, al sul.Jrjesarrollo y a la explotación 1·101·
¡,arlL' &lt;le los monopolios fol'áncos c¡nt.• e'dsten en clidrns
p.1í,.;t-s.
1

Nu&lt;1st ras hl•rnuu1as q11t' actúan en los países de Asia,
Alrit.'a y .i\m{•l'ica Latina, siguen prnpugna11do, ron Ct'{:cicn1¡, 1111•1-ri. su Pnwnt'ipad,111 y hnt·t•n 1111 ~r;in aporte a l.1 j11s1n lttdia &lt;¡111' IIP\'illl sus p11ehlos nmt1·a t•I 1•1)lonialism,'&gt; y el
11 1 t&lt;"olo11ialis1110, poi' ('I progreso l'( 111,·1111in, y soda!, prn· las
r1• dl'iones C'('OIH'imicas t•c¡11ilalivas en la pah1s tra inl1•ma-

t·io11al. Les ast&gt;gurnmos qrn• ~t•gui1'l'll1'0~ apoyando plt•nnn1&lt;•11lt' 4 sa lueha.
1

Nos solidarizamos con los patriotas chilenos y los apcr
yamos en su lucha contra las arbitrariedades que perpetra

No.;. solidarizamos t·on las n1uj(•1,cs q11t• pn los pélÍS&lt;'S
t·.ipitalí~tas pugnan por ohtl'IIPI' los cL•rPdios denl0('1·,i1ii'os
) sodah•s, y SP n1n11ific-sta11 contra la dbC'dminación y la
t'X¡,lotación .

44

15

�En la lucha que desarrollan las mujereS en todos los
oontinenres, las organizaciones femeninas internacionales y
regionales desempeñan importantísimo papel. Durante 30
años, la Federación Democrática Internacional de Mujeres,
que lanzó la iniciativa de proclamar el Año lnternacional
de la Mujer, agrupa a las mujeres en su lucha por la paz,
la independencia ,nacional, por otorgar derechos a la mujer
y por la felicidad de los niños. Las mujeres soviéticas son
activas participantes de esta organización y apoyan todas
sus actividades.
Con motivo del Año Internacional de la Mujer, saludamos desde 1a tribuna de esta Conferencia Mundial de la
Mujer a los deStacados líderes progresistas de esferas socio-políticas, así como a las mujeres que encabezan sus gobiernos y Estados y que efectúan en la arena mundial tma política de paz y de amistad entre los pueblos.
Todos nosotros hemos tenido el placer de saludar aquí
a la señora Ba,ndaranaike, Presidenta de la República SriLanka.

Nos dirigimos con palabras de amistad y de profundo
respeto a la señora Indira Ghandi, Primer Ministra de la
India, paíS amigo nuestro, quien como se sabe tenía planes
de asistir a nuestra conferencia. Sentimos la ausencia de
esta desta.Cada luchadora por la paz, la democracia y los
derechos de la mujer.

EstimtJJk&gt;a señaras y señoreS:
Para terminar quisiera volver a subrayar que los problemas tocantes a la situación de la mujer son problemas
de toda la socbedacl en su conjunto. Por eso, los gobiernos
y las organizaciones intergubernamentales no pueden por sí
solos lograr el cumplimiento de los objetivos que planteó el
Año Int.ernacional de la Mujer y llevar a efecto el Plan Internacional de Acciones que aprobará la conferencia.
Lo mismo que en cualquier empresa que afecta los interses de toda la sociedad, hace falta oontar con el apoyo y

46

la actividad de las más amplias fuerzas sociales. Todas ellas
pueden ayudar a plasmar en la práctica las decisiones de las
organizaciones intergubernamentales y hacer que las masas
populares, y entre ellas las mujeres, participen más activamente en la labor desplegada para materializar los altos
cometidos que fueron planteados con motivo del Año Internacional de la Mujer.
Sin duda, el Año Internacional de la Mujer fawrece a
que las organizaciones femeninas desarrollen su actividad
más plenamente. Ya se han celebrado varios foros, simposios y encuentros que han sido muy importantes. Uno de
los act0S concluyentes del Año Internacional de la Mujer
será el Congreso Mundial, el cual se reunirá en octubre de
1975, en Berlín. El tema del congreso corresponde totalmente a los tv..&lt;&gt;s objetivos del Año lntel"tlacional de la Mujer:
igualdad, desarrollo y paz. El congreso hará el balance de
la labor realizada por los movimientos sociales de las más
diversas orientaciones, en aras de mejorar la situación de la
mujer; trazará nuevos derroteros para llevar a cabo los objetivos planteados con motivo del Año Internacional de la
Mujer; definirá acciones manoomunadas para lograr esos
objetivos.
Más de cien organizacio~s internacionales, regionales
y nacionales, apoyaron la iniciativa de celebrar el congreso
en la más amplia plataforma, con la participación no sólo
de las.organizaciones
femeninas, sino también de sindicatos,
.
orgaruzaciones juveniles, cooperativistas y religiosas. Entre
los promotores de dicha iniciativa figuran destacados estadistas y hombres públicos, parlamentarios.

Estamos convencidas de que~ Año Internacional de la
Mujer ofn!oe amplias posibilidades para consolidar todas las
fuerzas progresistas que están luchando por la paz la democracia y el progreso social.
'
La delegación soviética cree que la Conrerencia de Ja
ONU en México no ~ coron_arse solamente con la adopción del Plan Mundial de Acciones. Tiene que exponer al

47

�CANTA Y CAMINA
mundo su cn"lo respecto a lo que ocun~ ahora en la Tierm; tiene c¡llP mu:-trar la estrecha ligazón que existe entrP
la solución dP los problemas rle igualdad, de participación
de la mujer &lt;'ll el desarrollo de sus respectivos países, de
un lado; y lo-'&gt; problemas de garantizar la paz, la distensión
internacional y el desarme, liquidar el colonialismo, el racismo, el apartheid y otras formas de presión de los pueblos,
por otro la(t). La conferencia tiene que pronunciarse, según
nuestra opinión. ac:en'a del papel que desempeña la mujer
en la vida politica, económica y cultural de su pais y mostrar qué obstáculos existen que le impiden participar act ivamPnte en todos los dominios de la vida social. Tamp()('O
puede pasar:--e por alto la responsabilidad de los gobiernos
por crear para la&lt;.i mujeres las condicioocs propicias que en
la sociedad contemporánea les ¡X'rmitan cwnplir su complejo
papel de manr&lt;.'s, de trabajadoras y de ciudadanas.
El pn.'!&gt;tigio de la Co11fcrenda Mundial de la ONU y sus
decisiones rcspedo a los mencionados probl&lt;'mas ayud,m'in
a plasmar en realidad los noblc&gt;s objetivos que planteó &lt;'I
Año Internacional de la Mujer.
Gracfos ¡,or

SIL

of&lt; 11ció11.

18

�Canta y Camina con kt gente
y tu voz se oonftmda con la fuente.
Canta y Camina entre las risas
que acompañan kt vida del •payaso.
Canta y Camina en ese valle
en que el eco se pierde
al, misnw tiempo que caminas.
Canta y Camina en toda b'techa
que conduzca tu paso a kt vereda

que saá camino si te esfuerzas.
Canta 'Y' Camina entre los libros
la letra de tu canto
y orientación de tu destioo.

'f)Ue8 · son

Canta y Camina ouanoo quieras:
en el silencio, en el ruido,
en los gestos, en las risas,
en las montañas y valles,

en el estwl:iio y en las artes ...
Y en t&lt;XÚJS los holocaustos . . . ¡Canta y Camina!

JUAN MANUEL

51

�AUTOGRAFOS DE LA
BIBLIOTECA NACIONAL

�INTRODCCCióN

F.sros autógrafos de los grandes escritores &lt;le! mun&lt;lo. palpitantes hoy
-y mañana- de belleza, de verdad y de pensamiento. son en su exégesis, señal y temperatura. Señal: ademán comunicante &lt;le la idea. T emperatura: grados específicos de la pasión, que conforma y tonaliza la obra
del espíritu.
Vinieron a la Biblioteca Nacional de México pedidos por ella misma,
a través de tres años de insistencia, de perseverancia. &lt;le esfuerzos. Algunos necesitaron hasta cinco demandas para vencer el disimulo. la reserva
o el olvido de sus autores.
Nada, en suma, importó el retardo. La Biblioteca volvía a pedir, "con
derecho humano", con "derecho intelectual". Pedía la reliquia. un poco
testamentaria, según Valéry Larbaud ( escritura, firma. retrato) y pedía
la idea hecha fórmula de arte y &lt;le ciencia. Pedía también, porque era
interesante auscultar el pensamiento del mundo. un jmc10 sobre este país.
Así, con tenaz empeño, quizá con audacia. motó al esrntor de otras
latitudes a que se detuviera unos minutos a meditar sobre México. De
tales meditaciones -algunas dilatadas. otras fuiaces- está nutrida
una buena parte de los mensajes recibidos.
Esta es la primera vez que en América se ha formado una colección
de autógrafos contemporáneos, dedicados a una mstitución y a un país.
Tócale a México este honor y esta singularidad.
Entre los valiosísimos pliegos de la colección, se mentan los autúgrafos de tres grandes músicos modernos: Dukas. Juli,ín Carrillo y
Honegger.
Tenía razón Larbaud: el autógrafo es testamentano. Entre los esrntores cuyos manuscritos figuran aquí, hay algunos que ya han abandonado la vida. . . Sus reliquias intelectuales cobran, de esta manera. un
redoblado valor que se acrecentará a medida que corran los años.

�La Biblioteca Nacional ha tenido la fortuna de procurar
una reserva preciosa con los autógrafos que ha adquirido; reserva
enorme valor espiritual -y aun rntizable- qtie custodiad.
que veodní a sumarse a los tesoros bibliográficos que posee.
México, D. f., 25 de enero de 1934.
FNRIQUE FERt,;ÁNDEZ LEDES

Don Eoriqu, Femándtz Lt-desma, director de la Bibliot•ca Nacional,
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cimbd de México el 9 de noviembre de 1939.

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Co11fue11&lt;i11 1obre el porr1enir de la 1111,¡tr (1928).

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JUI.1O ACOSTA (1872-1955).

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��NICETO ALCALA ZAMORA (1877-1949).
Español. Ensayista y palítico.

Un e1pañol mal comprendido (1931).
E.Jtudio1 de derecho procesal ( 1934).
Re/lexiones 1obre las le,es de llldias ( 1935).
Los defecto1 de la Con1Ji1ución de 31 (1936)
Régimen político de con11i11enc-ia en España; lo que 110 debe
ier y lo que debe ter (1945).
Pe111amíento1 )' reflexio11e1. El paraÍ!o fí11al ( 1950) .

��ALEJANDRO ALVARADO QUlROZ (1876).
Costarricense. Político y literato

Pivd,as precio1t1s.
Bríc t1-D1t1r.
Boceto,.
N11eJlra tiem1 pro1111!1ida.
Eros de la vida parlamentaria.
ProJ{t romá11fica ( 1933).

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1944).
Españolc:s. Dramaturgos.

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c;1:11i11 alegre (1906).
Lt1., ,l., C"fo (1908)
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P11ehl,1 ,/., /111 11111je1e., (1912).
Ltt.r /md,11 de Q11i11ila F/nrer (1925).

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Mtxicano. No,t:lista.

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NN•·1·a hm'f!.Ne5Ía ( 194 l).
Obrar ,0111pltt&lt;1J ( 19~8-1960).

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Cuhano. l'oc.&gt;ta.

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A11111/r,,ei,1 de !t1 po,•,fltl ne.~Ja .
St1h'" d.,,.11,, ( 1939) -

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f'1,e111,1., tÍel r,11upl/ ( 193:i)

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��Jilextco has a1,,ays b en consptcuous as a gMat
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Uon ror rattonaltztng the world 's supply or

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acarctty or gold.
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Fu.ndó S,11·Ít1 Mr,Jem,1 ( 1906)

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Historiador, jesuita mexicano.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Dedicatorias a Alfonso Reyes</name>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ABRIL - JUNIO DE 1975

��Portada de: BONlES

�BIBLIOTECA
U. A. N. ~ -

Rector
DR. LUIS E . TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

..
Departamento de Difusión
Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECT'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

•
Número correspandiente de Abril a Junio de 19'15

Toda cor~pondencla debe dlrlctne a "ABMAS Y LETRAS" /Depto. de
Dllus16nfUniversldad Autónoma de Nuevo León/Torre de la Beetoria,
Noveno PhofMonterrey, Nuevo Le6n, Méxleo.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ABRIL - JUNIO DE 1975

SUMARIO

Pr e s e ntac i ón ........... . ..................

5

Origen de la Novela en Hispanoamérica, Miguel Covarrubias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

9

Precursores del mundo moderno, Campio Carpio . . . . 17
Trinchera. El Nuevole&lt;més Errante (Padre Mier) ,
Dr. Leonardo Contreras López . . . . . . . . . . . . . . . . 29
Los insectos y las antiguas culturas mexicanas.
Un ensayo etnoenromológico, Raúl Mac Gregor

Loaeza ............ . ...... .. ...... . .. ... .. .. .

57

�PRESENTACJON

�El licenciado Miguel Covarrubias, prosista de los mejores que tiene la Universidad Autónoma de Nuevo León,
abre el camino de este nuevo número de Armas y Letras.
Sencillo pero· profundo es este artículo que nos habla del
origen de la novela en Hispanoamérica.
En este número cumplimos con los correspondientes al
primer semestre de 1975 y es Campio Carpio, de los primeros colaboradores que tuvo esta revista en sus inicios, quien
nos envió desde su hoy castigada Argentina dos interesantes artículos, de los cuales en esta ocasión publicamos su
punto de vista sobre los Precursores del Mundo Moderno.
Caqipio Carpio debe saber que estamos satisfechos de
que personajes como él encuentren en esta revista, el más
importante órgano cultural de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, una de las instituciones de vanguardia en
México.
Nuestro respeto y agradecimiento a tan distinguido
colaborador que debe saber que aquí seguimos pensando
7

�..

que las letras son las mejores armas para defender la libertad de instituciones como las universidades.
También, en este número debuta un rnmántico escri tor.
admiradnr de Gonzalitos y del Padre Mier y es sobre ~te
último personaje que nos Escribe. Se tt·ata del doctor
Leonardo Contreras López, actuaJ director de la Preparatoria de Cerralvo, Nuevo León. "El Nuevoleonés Errante"
es un documento de importancia para qqienes gustan volver
la vista atrás, hacia la historia de los pueblos.
"Los insectos y las antiguas culturas mexicanas", es
como su nombre lo dice, un estudio etnoentomológico. Pl'ovi.ene de la Universidad Nacional Autónoma de México y
gustará a nuestros universitarios, amigos y suscriptores.
Aquí está "Armas y Letras", firme en su camino como
lo ha hecho durante más de ::n años.
HECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ
Jefe de la Sección Editorial del Depto. de Difusión
de la Universidad Autónoma de Nuevo León

8

ORIGEN DE LA NOVELA EN HISPANOAMERICA
Miguel Covarrubias

�l. Para referirse al origen o a la génesis de la novela
en Hispanoamérica, será necesario partir del término epos
(narración), ya que el teatro indígena ( v . gr. El Varón de
Rabi11al, tragedia maya-quiché del siglo ¿XV1?) involucra
tanto lo dramático como lo narrativo, según el modo occirlental de considerar las funciones literarias.

2. Este epos contiene los ingredientes que tensionan
la futura novela -y antes la crónica al estilo de Berna!
Díaz del Castillo (¿1492-1581 ?)-, o sea, la objetividad derivada de la realidad, y su distorsión producida por el deseo
de explicar ventajosa y armoniosamente esa misma realidad.
3. Ejemplos de ficciones manieristas, tempranas o
adocenadas, la pastoril Los sirgue1·os de la Virgen sin origi1wl pecado (1620) de Francisco Bramón y La portentosa
vida de la Muerte (1792) . obra moral de Joaquín Bolaños,
intentan cubrir --o cubren- en la Nueva España el sitio
que ya la novela empieza a ocupar en la Metrópoli.
4. Carlos de Siglienza y Góngora (1645-1700) , mexicano, científico y humanista, escribe la ambigua obra titu11

�lada In/ort ,mios de Alonso Ramircz (1690). Su indefinición rndil'a en que se la incluye cm PI grupo de Ol&gt;ras llisfóf'Í('(/s, aunque por su trazo y traza aparéccse como una
novel;, dl' avcntums con rib:·tes propk&gt;s de la picaresca.

:&gt;. El 11. !Jdúsico español es una modalidad del Siglo de
las l.1wc •s, , s PI cambio c'e la imagen de Voltaire por el retrnto de• Luzf111. Sus valores: la objetividad, la razón, la ciencin, la n•glamentación. Seguir el modelo de k:is clásicos es la
su pruna vi1·t ud m·tíst ica. Snb: r, antes que crear, es la divisa.
6. La Poéfi('(, ( 1737 y 1789) de Ignacio de Luzán, que
parte de Muratori y de Boileau, 1) subordina la poesía a la
moral y a la polit iea, 2) le impone que nos enseñe "discreción,
elocuencia y elegancia", 3) la divide en dramática, épica y
lírica, 4) encuentra sic-mprt"' en la epor,eya acciones nobles
y grandiosas. héroes y reyes, ejcmpbs dignos de imitar.
7. Voltaire domina el siglo XVIII, Francia, Europa. Y
con él Montesquieu, Rousscau, Didc•:ot. Gigantes del pensamiento, iconoclastas, trazr1n las dos rutas rlel impetu
rEnovador de su tiemp::&gt; y de su genio: la de la hetel'odoxia
deísta y monárquica, y la del materialismo filosófico que
alienta a la clemocn-1da al c·iuctadano y a la República de
los hombres libres.
8. Con el hallazgo &lt;le las spis 11.n ·&lt;'las lm V t'S (lllt' tstuardo Núñez 1·cúne bajo el título de Ol&gt;n11, 1w1·rnfirns tll'.~conocidos, publicadas originalml'nt e en los E. E:. U.U. l'll
1828, Pablo de Olavide pasa a se1· el µrinwr 11oi;c lisf&lt;1 h isJX1noar11eriran o en el tic-111¡.o, y Frrnándcz &lt;le Líza1·di quedará, de ahora en adelante, como el Jll'i111( r 11o relisfa hispanoamericano por la problemática y t r t1ta111ú nto literario de
los t enias que man(:;ja. Olavide, podemos decirlo, .se de::;arraiyó. De allí que su obra nos parezca peninsular y no
americana. Obviamente, tod::&gt; lo contrario pasa con "El
Pensador Mexicano".

9. La novela para Olavide es un vehículo, un medio.
Su obra está al servicio de una causa o un compkjo de cau-

12

sas: la religión católica, la moral y la sociedad imperantes.
Moralizador por excelencia, pues, su arte se resiente de falta de malicia -literaria, sobre todo--. Acepta las normas
cit•I neoclasicismo y sólo las burla para ampliarlas en lo que
respecta a las unidades de tiempo y espacio (como sucede
en Sabina), así romo en la aparición central de algunos personajE.s plebeyos ( como en El incógnito) .
10. La preocupación de Olavide siempre es la misma.
Sus novelas cortas, veriladeras novelas ejemplares, son variaciones sobre el mismo t ema de siempre. Basta con que
leamos con atención la segunda parte de !•os títulos: 1) El
incógnito o el frlltO de /,a ambición, 2) Paulina o el amor
,Je :•;int: 1·e.~ado, 3) Marcclo o Tos peliyrus de /.(.l cortP, 4)
Sauina o /.os grandes sin disfraz, 5) Lucía o Ta aldeana
virtuosa, 6) Laura o el Sol de Sev illa. Sólo en el caso de

: ~ta última narración encontramos necesario tener que aclarar que E:'n ella "se ex~one la desgracia que acarrea la jactancia en los hombr€s que se precian de seductores y ( . .. )
de le:; excesos a que puec',r.•n llevar les celos infundados".
(Estuardo Núñez, "Estudio preliminar", en Obras narratii,as desconocidas de Pabb de Olavide, Biblioteca Nacional
dd Perú, Lima. l 971, p. XI).
11. Fernández de Lizardi, ambicioso culturalmente
hablando, idrnlista en lo político y lo social, edita su primer
periódico: El Pensador Me:ricano (]812-1814), el mejor de
lus siete que animó a lo largo de su vida, quizá por más
valiente. Escribe cuatro novelas: El Periquillo Sarniento
(1816), Noch es tristes (1818), La Quijotita y su prima
(1819) , D on Gatrín de la Fachenda (1819). De nuevo su
primera obra parece ser, al menos ese es el consenso generalizado, la más lograda.
12. Obra heredera de El Lazari llo de Tormes ( 1554) ,
del Guzmán de Alfarache (1599 1604) de Mateo Alemán y
de la Vida del Buscón Don Pablos (1626) de QuevEdo, este
Periquillo, ni qué decirlo, es una novela neo-picaresca, costumbrista, social. Uno de sus mejores aciertos radica ya no
en la verosimilitud sino rn la fidelidad al maro::&gt; nacional :
13

�sus pel'sonajcs (rotos o pelados), los lugares, el lenguaje, los
problemas acuciantes. Es notable el contraste de esta obra
respecto a la de Olavidc. Propugna este autor (X)r el "buen
gusto" y él mismo lo ejemplifica. Lizardi prefiere llamar al
pan, pan y al vino, vino.
13. Toda génesis st•rá mode~ta en logros cabales. Tal
ac:onkcc con el origen de In novela hispanoamcricar.a.

Campio Carpio - Casilla 2598
Buenos Ai1·es, junio de 1975
Distinguidos directores de
"ARMAS Y LETRAS"
Monterrey, N. L.
Acabo de recibir el ejemplar corl'cspondiente al 30
Aniversario de la revista "Armas y Letras", nuestra revista también, pues soy colaborador desde los primeros tiempos de su publicación. Es una alegría volver a verla tan
!•:n ana y libre como siempre, aun con 30 años más.
En el recuento de cuantos de una u otra manera prestaron su colaboración, observo algunos soldados caídos, pero
cuya cbra revitaliza la revista. Méx:co y el mundo entero
necesitan que su Universidad salte y defienda su patrimonio
desde la calle con t•odas las letras ¡:;or armas. Contándome
entre los que tenemos la suerte de proseguir siendo los
mismos, años más o menos no cuentan para este alumbramiento del mundo moderno, que con nuestra labor hemos
prnvocado y al que asistimos. Es así como quiero expresarles mi alegría por este ejemplar, que trae más de un año
de atraso, quedándole agradecido por la cortesía que me
dispensan con el envio.
Les incluyo dos colaboraciones, de fondo universal que
les ruego quieran darle cabida en los respectivos números y
quieran también aceptar la expresión cordial de:
CAMPIO CARPIO
N. de R. -Bien•enido a esta revi1la de pensamiento universal. Aqul publicamos
u.na de au1 colaboraciones.

14

�PRECURSORES DEL MUNDO MODERNO
Campio Carpio

----

(Para la Universidad Autónoma de Nuevo León)

�1.- ETERNIDAD DEL ESPIRITU

e

UMPLIERONSE en 1965 diecinueve siglos de la
muerte de Séneca, el escritor y filósofo de la decadencia
romana que había sido preceptor y ministro de Nerón. Naciera en lo que hoy conocemos geográficamente como la
Córdoba de España. S1¿s trabajos morales, la exposición de
sus principios espirituales de escuela, posteriormente Marco
Aurelio fue el más alto exponente, ejercieron gran influencia e n los ámbitos de la Edad Media y el Renacimiento. Aun
ya próximo el siglo XX:( la fuerza del senequismo continúa propagándose, apagando la sed del hombre, sin que se
agote el inte1·és por profundizar en su pensamiento.
Como filósofo en el amplio s€ntido del término, Séneca
fue tan poco creador como cualquier otro romano de su
tiempo, antes y después de él. Pero, con un virtuosismo casi
increíble, supo cubrir las ideas éon un barniz de asimilación,
comenta Norden. Ni especulativo, ni metafísico, rehuyendo
abstracciones y proyeccioo.es de orden político-social, tomó
de la filosofía su parte práctica y moral, exponiéndola con
razonamientos ejemplares, arrancados de la vida en que se
iba desenvolvi,e ndo aquel mundo de violencias y desastres
calamitosos. Casi nadie ant,Es y después de Séneca logró
1!)

�prestar palabras deslumbrantes a los conceptos del estoicismo, agrega Norden. Su palabra sonora sigue hablándose a
través de los siglos, saturada de religiosa piedad, de autocrítica y afán purificador en el que recién transcurridos
veinte tank&gt;s encontramos en el cris~ianismo.
El suyo es un estilo de moda en la primera épxa imperial, pe~feccionado a la manera de Platón. La historia que ·
inmortalizó la ete•rnidad con ese calificativo era consciente
de que los tiempos necesitaban valores nuevos, remozantes.
Y por ello fue Séneca el portaestandarte "de quienes condenaban el arcaísmo". La posteridad, más allá del amor y. del
odio contemporáneos, ha respetado, conservando la obra de
Este literato. Con sus disonancias contradicforias, hay en
Séneca hambre de juventud, de virtud y de justicia. Aunque
vacilante todo él es nervio y calor de verdades en pos de Jo
eterno.
Igual que a Cicerón, otro de los fenómenos intelectuales que conmovieron el escenario tembloroso de la voluptuosa y soberbia sociedad romana, una .enorme fatalidad lo
ha hundido, cercenando aquel genio q1.1c durante muchos
años mantuvo viva la llama del saber en el mundo.
Condenado por supuesta participación en una conjura,
por orden de Nerón, determinó suicidarse. Queda, sin embargo, para la humanidad oomo uno de los grandes valores
clásicos de la antigiiedad que supo rebelarse contra el destino, a la manera de las monumentales figuras, lo mismo
que Sócrates. La muerte de esto filósofo estoico -que para
el espíritu contemporáneo pareciera una renunciación al
combate- ha supuest&lt;&gt; una gran pérdida en edad temprana
para el suministro postrero de habla latina de conquistas
de la filosofía griega, de la que había surgido como un ejemplo personal, por su integridad y personalidad. desafiando
el perjurio de tantos cataclismos morales.

civilización romana. Grecia ya no aparecía oomo una entidad intelectual en el mundo de la violencia organizada, donde el poder incontrolable imponía su ley. No obstante, el
pensamiento valedero llevaba etiqueta extranjera, a cuya
merced e influencia pudo sobr€'Vivir como tal. El imperio
romano ha demorado cinco siglos en madurar para el progreso al decaer eJ vigor de las conquistas de sus césares.
Le tocó a Séneca cultivarse en aquella marejada del
totalitarismo bárbaro. Todo el antecedente histórico está
cubierto de luchas y de envidias que sirvieron de levadura
para e l desarrollo de sus ideas filosóficas, entre carros de
guerra y desplazamient::&gt; de ejércitos, influencias de poder
y puntas de espadas. Desamparado en aquel arsenal de luchas despiadadas que constituían el basamento de la República, las guerras abiertas contra los patricios, contra los
cartagineses, el acercamiento hacia los Balcanes y la destrucción de Corinto, iban a idealizar el universo espiritual
de una mentalidad tan rica como vigorosa en emociones sometidas a la disciplina del pensamiento. Bien que ese oceáno
de ambiciones provocara una de las más graves crisis politico-sociales conocidas hasta entonces en el orden gube1·nativo romano, como lo constituyó la introducción de mecanismos capitalistas en la agricultura y en el comercio,
superados siglos después, en la gigantanasia de los poderes,
que arriunó a los pequeños propietarios, al extremo de verse
obligados a abandonar el campo y a ,e ngnosar las legiones
del proletariado urbano, cinturón de acero de una economía política que iba a caracterizarse veinte siglos más tarde
en el déspotismo.

Séneca había aparecido en la esfera intelectual de la
vida romana por canales de la infl_u encia aristotélica, en
aquel período en que la filosofía griega se entregaba a la

Como espíritu individual, cultivado para grandes empresas que envolvían la atmósfera del mundo, Séneca no
podía mezclarse ni alternar con las turbas que aportaban
materia prima, como soldados para los conquistadores, como víctimas en las revueltas que el imperio provocaba como
neresidad superviviente para mantener el equilibrio estático
de fuei.MS y de miserables condenados para alimento del
circo. Aquella situación que saltaba a pedazos por un lado
y se iba soldando con nuevas anexiones territoriales y pro-

20

21

�..

dueto de la rapiña, por el otro, iban dibujando al barbarismo romano y contribuían a la formación de una conc'.encia
que los años posteriores afianzarian..
Los Gracos y las g~erras civil~s entre Mario y Sila,
César y Pompeyo, la or,osición de la aristocracia republicana, dirigida por Bruto y Catón de Utica, Octavio, Augusto, el principado, las corrientes expansivas a lo largo del
Danubio y del EufratES, el restablecimiento de principios
religiosos y morales que ,e staban En plena discusión, fueron
las fuentes en cuyas aguas Séneca bebió y formaron su estamento cultural e histórioo.- En lo social, sin duda que le
cupo singular posición e importancia tanto y más cuanto
ha tenido lugar bajo L.a dinastía de dos Claudios, con Augusto, Tiberio, Calígula y Claudio qL:,e, como un frente de
liberación, terminaron con el matricida Nerón.
2.-ALIENTO CIVILIZADOR

Sin embargo y no obstante estas convicciones tan sólidas, este seguidor de Zenón y Crisipo no duda "en aceptar
como discípulo al joven Nerón ni se sustrae más tarde a la
responsabilidad de un cargo que .1e convierte en el verdadero mentor del Imperio. Porque, si bi'€,n es cierto que las
normas que la rigen son de hecho un concierto de iniquidad,
la naturaleza no obliga necesariamente al hombre a que la
haga tal; y, aunque le haya impreso una inclinación a la
injusticia, que cristaliza en leyes e instituciones perversas,
siempre existe la posibilidad de enderezar la conducta humana y con ella la estructura misma de la sociedad", dice
Cappelletti.
Con mente de filósofo y oportunidad de político "se esfuerza en mejorar la condición de los esclavos. Reconoce la
fundamental iniquidad de una institución que convierte a
los siervos en -cosas, y que establece entre los hombres, cuyo origen es común, abismales diferencias. Y aunque no se
atreve a proponer la supresión ck, la -esclavit.ud, no sin motivo se ve atacado por ricos propietarios de almas q1.:e creen
disminuido su "ius utiendi et abutandi".

Una de las obras fundamentales de Sém:ca pera el desenvolvimiento de sus ideas fue tema acerca c!e la brevedad
de la vida. De la vida mate,r ial del cuerpo físico. Del texto
latino, hizo una versión cabal el profesor A. J. Cappelletti
r,ara la Universidad Nacional del Litoral oon destino a su
Instituto de Lenguas Clásicas. En edición bilingiic, le antepuso una introducción IJ1UY conceptuosa y, entre otros conceptos, dice Cappelletti que en ningún n~orr.ento "se mostró
Séneca muy optimista c::&gt;n 1iesr,ecto a la natt:raleza humana.
El hombre es up ser desdichado, sujeto a mil dolorosas contingencias, ¡:ero es, sobre todo, un p :rverso que encuentra
el c2.stigo en su pr;:;;iia perv~rsidad. Ce ahí que la sociedad
y las normas que la rig&lt;En aparezca ante los ojos d2l filósofo,
no sólo como fuente de desdicha, sino también- como product.o de maldad. He aquí a un romano qt.:,z se atreve a considerar al imperio como un "consorcio de malhechores",
malhechores que ante la misma causa y fenómeno históricos determinaron la autoeliminación de un Kinkeman y un
Zweig, entre tantos genios predestinados que en la época
atómica no hemos terminado de llorar.

Sin embargo, desde el asesinato de Británico, la benemérita tutoría de Séneca declina paulatinamente, consigna
Cappelletti. Nerón se va superando en la carrera del crimen

22

23

Bajo ·1a sabia tutela de Séneca, Nerón 1rnc1a una política basada en las más severas normas de honestidad, dice
Cappelletti. Se fortalece el Senado como garantía de respeto
al derecho- consuetudinario y moderador de la autocracia
imperial. Se pone un límite al lujo; les banquetes públicos
vuelven a ser parquedad primitiva; se arbitran medios para
impedir los fraudes testamentarios. La política económica
se orienta en un sentido francamente popular; se hacen distribuciones monetarias entre las clases más pobres, se defiende al pequeño contribuyente, se suprimen todos los impuestos indirectos. Un espíritu de clemencia y humanidad
alienta los actos del príncipe": en un combate gladiatorio en
el Campo de Marte -hecho inusitado-- impide que se derrame una sola gota de sangre.

�y el que. había prometido ser una encarnación del ideal estoico del "rex justus", no se detiene y ni en el matricidio
ni en el asesinato en masa, ni en la más desenfrenada crápula. La corte ofrece el espectáculo de todos los vicios del
poder; una refinada corrupción reina en la vida de los patricios y la plebe, tras el ejemplo de quienes la gobiernan,
se entrega a sus b~.jas pasiones.
Cuando t•odo ,el imperio se macera en ese caldo, es natural que un hombre de la talla de Séneca comience a pensar
en la inutilidad de todo esfuerzo pedagógico y político.
En el año 62, añade Cappelletti, el filósofo se dirige a
Paulina, importante funcionario im¡::erial, exhortándolo a
dejar para siempre los negocios del Estado y recogerse en
la íntima meditación de los grandes problemas de la vida,
de cuyas cavilaciones resultó el breviario que, menos romano y estoico, se aoerca al epicureísmo. No es rígido en sus
especulaciones ni se sujeta a ningún determinismo. Esas
páginas re.mevan el ideal de Virgilio y hasta el de Horado
en la dimensión de la libertad, cuyo reino es el de la vida
específicamente humana. "No interesa que a algunos animales la natural€'Za les conceda un tiempo mucho más intenso que al hombre. A ninguno de ellos les ha cont'€dido,
sin embargo, la maravillosa potestad de vivir un tiempo
absolutamente personal, de configurar, mensurar y crear
propia existencia", consigna Cappelletti.

I

Séneca no pretende deleitar él oído de los jueces ni
resucitar la admiración de los smadores. Tampoco convertir el breviario de la vida en un tratado de filosofía teorética
con severas exigencias lógicas. Es sencillamente la medida
de la sinceridad, la más inmediata y la menos literaria de
las obras del filósofo cordobés, aunque una_de las más frescas y rep11esentativas de un momento en la conciencia individual de aquel mundo antiguo, lleno de contrastes renunciamientos y contradicciones, que tan cerca está de ~osotros
por su misma estructura inclement,e, su bajo nivel creador,
de abanotamientos en masa y de soluciones precarias que
tr~stornan y dislocan masivamente los vastos alcances del
rorvenir humano.
Tan simple como tan compleja es la vida en la época de
Séneca como en la nuestra. Pero, para una mentalidad intelectualmente adiEstrada como la de este literato y filósofo,
resulta problemátio;J reéluirse en el limbo de los justos,
abandonando a su suerte los errores y desatinos de sus propios sistemas aplicables a los demás. Pese al pesimismo que
traspira su obra, evidentemente había €'l1 él un rebelde en
potencia ~ue se sobreponía al destino de la providencia. Si
ciertamente culpaba a sus semejantes de sus propias equivocaciones y les arrostraba sus iniquidades, en un afán de
lograr un mejoramiento en el comportamiento de su conducta, más O;Jnvincente a la razón, que las disquisiciones
teoréticas que tan bien presentaron lbs griegos, sin retórica, fue el deseo de aventurarse a la unión de sus contemporáneos con ánimos de abatir un descalabro pol'ítico-social
que salpicaba de sangre al mundo mmano de uno a otro
sector del imperio.

No podemos decir que la vida sea breve, dice Séneca;
debemos afirmar, empero qUe nosotros nos hacemos una
vida breve. Uenamos nuestros días de ocupaciones inútil~s,
de superfluos deseos, de ridículos ne:gccios, acota Cappelletti.
-Arrojamos nuestras horas al blando vacío de la banalidad.
Y este vacío precipita vertiginosamente nuestra existencia
hacia su fin, que es el vacío absoluto de la muerte. La condición de una larga vida es su plenitud. Para ello es necesario aislarse, dejar para siempre- la compañía de los hombres y renunciar a los hábitos del "animal político": Discutiendo con Sócrates, dudando con Caméades, descansando
con Epicuro, venciendo la propia condición humana con los
estoicos, se mantedrá el idrnl, la intimidad del alma.

Es su ejemplo un mensaje permanente de responsabilidad ciudadana, de hondo an-aigo moral de convicciones reservadas a tan pocos espíritus de cada época. Su actitud,
aparentemente contrastante con su doctrina, se complementa en lo monumental de una figura, cuya imagen domina
los siglos posteriores y se asocia, por contacto, con todas
las capas de la sociedad, destinada, en sus ángulos a preservar la vida para perp€'tuarla en acciones benéficas en
su anchura y dimensión de humanidad.
'

21

25

�.l.- Y DIJO EL MAESTRU:

¡Para cuántos resulta pesada la riqueza!, ¡Cuánta sangre humana derraman la elccuencia y el deseo de demostrar cada día &lt;'11 ingenio!, ¡Cuántos palidecen por los continuos placeres!, ¡A cuántos les priva de tocia libe rtad la
derramarta multitud de sus clientes!.
Vemos que has an-ibado al límite último de la vida
humana; ya pesan sobre ti cien o más años. Vamos, pues;
haz un monumento de tu existencia. Calcula cuánto de este
tiempo te arrebató el acreedor, cuánto la amiga, cuánto d
rey, cuánto el cliente, cuánto la disputa conyugal, cuánto el
castig,o de los esclavos, cuánto el co11és vagabundo de una
parte a otra dr, la ciudad; añade las enfermedades que
nosotros mismos · solemos provocarnos; añade también el
tiempo que quedó sin emplear: ve1·ás que tienes menos años
de los que curntas.
Oirás que muchos dicen: "A parti1· de los cincuenta
años me retiraré a la vida privada, a los sesenta me libraré
de los negocios". Pero, en rpalidad, ¿qué garantía tit•nes de
que has de vivir tanto?. ¿Quién ha de tclerar que rso marche según tú dispones?. ¿No te avergiirnzas de reservar
para ti los rrstos de la \·;da y destinar a los buenos p~nsamiPntos solament e aquel tiempo que no puedes empl~ar en
ninguna otra cosa?.
¡Qué tardío resulta comenzar a v1v1r precisamentt'
cuando es necesario acabar!, ¡Qué olvido tan estúpido de la
condición mortal de diferir les s?.i1os propósitos hasta los
cincuenta o sesrnta años y pretrndr1· dar comien210 n la vida
en ese punto al cual pocos han arribado! Nadie estima el
tiempo; lo usan con negligencia, c01::o sí se diera gratis.

Y ésta la pierden los hombres ocupados, pues no tienen
tiemp:&gt; libre para contemplar el pasado y aun cuando lo
tuvieran les resultaría desagradable el recuerdo de una cosa
de la cual deben arrepentirse.
Las almas de los hombres ocupados, como si estuvieran
bajo un yugo, no pueden darse vuelta y contemplarse a sí
mismas. Su vida va camino del abismo y así como de nada
servirá que viertas cuanto quieras si abajo no hay algo que
pueda recibirlo y guardarlo tampoco nada cuanto tiempo
se nos conceda si oo tenemos donde recogerlo y se cuela a
través de espíritus hendidos y aguje1-eados.
Fue debilidad propia de los griegos averiguar qué cantidad de remos tuvo Ulíses, si antes fue escrita la Ilíada y la
Odisea, si ambas pertenecían a un mismo autor y así sucesivamente otras cosas por el estilo que si las tienes calladas
en nada han de ayudar a tu &lt;xmciencia y si las manifiestas
no por eso parecerás más sabio, sino más fastidioso.
Un jefe de Estado, dotado rntre los antiguos jefes de
la más alta bondad, según dice la tradición, consideró que
una buena manera de destruir hombres oonstituíría una
clase de espectáculo digna de ser recordada. ¿Luchan?. Es
poco decir. ¿Se les desgarra?. Es poco decir: son triturados por la enorme mole de las bestias. Mejor hubiera sido
que tales hazañas pasaran al olvido, para que luego ningún
poderoso las aprendiera y mirara con envidia.

En tres edad€s se divide la vida: la que fue, la que es
y la que será. Entre éstas, la que vivimos es breve; la que
viviremos, dudcsa; la que hemos vivido, ::;:::gura: esta es
precisamente aquella sobre la cual perdió su jurisdicción
la fortur.a , la que no puede S€r sometida ni a rbitrio de nadie.

Dígase lo que se quiera, los que a diario intentan conseguir la mayor familiaridad posible con Zenón, con Pítágoras, con Demócríto y con los demás maestros de las buenas artes, con Aristóteles y con Teofastro. ninguno de éstoo
estará corto de tie~po; ninguno dejará partir a quien se le
haya acercado, sino más feliz y más amistoso,; ninguno consentirá que alguien se aleje con las manos vacías; todos los
mortales pueden hallarlos noche y día. De éstos ninguno
te obligará a morir, pero todos te enseñarán; ninguno malgastará tus años, sino que te añadirán los suyos; ninguna
conversación que con ellos tengas será peligrosa; ninguna

26

27

�atención, excesivamente cara. Tomarás de ellos lo que quieras; no serán ellos quienes te impidan sacar todo cuanto
desees.
¡Qu&lt;' f.clicidad, qué hermosa vejez está reservada al que
se ha a0:.&gt;gido a su protección! Tendrá con quien discutir las
cosas más pequeñas y las más grandes; a quienes consultar
todos los días sobre su propia vida; de quien escucha1· la
verdad sin injuria y la alabanza sin adulación, a quienes
tomar como modelos. Ellos te indicarán el camino a la eternidad y te elevarán en aquel lugar del cual nadie es arrojado.
El más arrogante de los reyes persas mientras a través
de un €'xtensísimo campo desplegaba su ejército, del cuaJ
no conocía el número de soldados, sino las dimensi9nes del
conjunto, derramaba lágrimas al ¡;ensar que en cien años
ninguno de tantos jóvenes había de sobrevivir. Pero el mismo que lloraba había de priecipitar para ellos el hado, había
de perder a unos en el mar, a otros en tierra; a unos en la
batalla, a otros en la huida Y, en breve tiemp:.&gt; había de aniquilar a aquellos por cuyo año centésimo se estaba preocupando.

28

EL NUEVOLEONES ERRANTE
\

---·------

(Padre Mier)

DR. LEONARDO CONTRERAS LOPEZ
(Director de la Escuela Preparatoria No. 11
Universidad Autónoma de Nuevo León
Cerralvo, N. L., México).

�DEDICATORIA

A todos mis hermanos en la Patria:
los mexicanos
A la memoria de mi padre
A mis hij~: Leonardo y Perla

�SUMARÍO

Proemio
El Hombre
E l Religioso

E l Patriota
Epí l ogo

Bibliografía

�PROEMIO

.1..~ HONDAR en la intrascendente y trivial existencia de
un ser humano cualquiera, para cumplimentar con el ejercicio de una tarea lab:&gt;ral que demande el oficio, o bien por
el prurito imperdonable de la indiscreción, conduce siempre,
y más temprano que tarde, a la tediosa práctica del círculo
vicioso con límite infinito, que torna indiferente e insensible
todo cuanto a la psiquis (X)dría excitar, exaltándose ante la
singularidad impr~ionante de los distintos ejemplares revisados, pero que sólo pueden representarse geográficamente con una línea recta, de principio a fin, sin anfractuosidades ni salientes.

Mas, penetrar en la insondable esfera del recuerdo para
escudriñar con avidez, cada una de las multifacéticas exposiciones que nos ofrece la gloriosa trayectoria de un
hombre, cuya vida logró apartarse de aquella línea recta
sin alteraciones perceptibles, y que en el plano esquemático
delJ calendario de la Humanidad, se presenta con variaciones
firmes y bien marcadas, tanto por encima como por debajo
del eje medio, indicador del orto y el ocaso de nuestros días,
es como ser llevados -en alas de un hada bienhechora que
nos transporta a un edén paradisíaco atraída por la ninfa
33

�.•

:º

del amor la belleza y la sabiduría; es como sentirse atraído
por la v¿rágine de un vórtice piadoso y dulce, _de~ que
habi'emos de escapar jamás, porque lo hemos asu~ulado _P radójícamente para nuestro E-::r, como amal~ama, m~csh uctible de propias vivencias; tal es el_ caso de mterna1se en el
conocimiento de los hcch::&gt;s que forJara FRAY SERVANDO
TERESA DE MIER NORIEGA Y GUERRA durante su
azaroso peregrinar por este valle de lágrimas, de cuyo paso
se conserva indeleble la huella.
Varón egregio, honra y prez de Nuevo León Y de la
Patria, que lejos de mantenerse e.;tancado en_ la nefasta
inercia dél dogmatism::&gt; egoísta y funfst,o de su tiempo ~ur,o
luchar con entereza y denuedo inusitados hasta conquistar
el complemento de la liberación física y política d_e ~us compatriotas sopC11'tando con estoicismo ejempl~r la m1~ua p~rsecución, la anticristiana crueldad y el abommable v1tupe110,
de quienes en abierta y franca oposición a todo pre~p_to
evangélico, con insolente escarnio hac!~nse venerar M_1mstros d€'1 Altísimo, cegados por la embriaguez de la cm rupción, la riqueza y el poder.
Paradigma de amor y de b::&gt;nor: a Dios, a la Patria, a
sus semejantes.
La vida cte este grnn patriota merece ser conocid~ ampliamente, tanto ¡:or las actuales como futuras ger.erac1ones,
y sirve de norma insustituible que se o;,on~a a la amen~za
co:1stante de idEologías extrañas, que constituyen la antl!esis de la idiosincrasia y nacionalidad mexicana. Mas solo
podrá apreciarse la .obra del ilustre Padre Mier, desp~jáncbse virilmente del prejuicio que engaña, Y el fanatismo
que obceca ensanchando plrnamente d criterio y dejando
libre acceso al pensamie nto fil~ófico más puro.
Tiempo atrás, el maestl'::&gt; Armando Arteaga Santoyo
nos lo decía: "Para juzgar su vida plena de un profundo humanismo, y su obra multiforme, luminosa, soberbia, excelsa
en su intención y su conjunto, ES necesario posee~ el ;uelo
y el ojo aquilinos. que aseguren la clara perspectiva. Por-

34

que no los tienen', no pueden juzgarlo ni los eunucos, ni
los monaguillos, ni los vendepatrias, quienes congénitamente
incapaces de evaluar sus dualidades mayúsculas y eminentes,
tratan de restarle gloria tildándolo de 'ladino y tunante'. "
EL HOMBRE
Tórnase oon visos de credulidad la inverosímil conseja
que enmarca el fausto adv,enimiento de Fray Servando, al
relatar que desde los primeros minutos del día, no obstante
encontrarse a mEdiados del otoño, el clima del Nuevo Reino
de León aumentaba su temperatura o::m una presión atmosférica sofocante, similar al fuelle que alimenta la combustión de una fragua, para decr~er en el instante mismo del
alumbramiento, como si la Naturaleza forjase un tem¡:le
de acero para el cuerpo y el alma de aquel santo varón,
inmune a la vileza, temor, cansancio y a la derrota, quien
vio J.:,. 1-.:z primera d lo. de octubr 2 e~ 1763 en la muy noble
y leal ciüdad de Monterrey, capital de la provincia nuevok\:&gt;nesa, siendo sus padr,es Don Joaquín Mier y Noriega y
Doña Antonia Guerra, ambos españoles con ascendientes de
linaje 1'€al.
Fue bautizado en el templo de San Francisco con el
nombre de "JOSE SERVANDO DE SANTA TERESA",
siendo su padrino Don Salvador Lozano, acaudalado comerciante amigo de la familia. Es curioso resaltar, que durante
el trayecto de la casa al templo, lo hiciera en br~::&gt;s de una
sirvienta indígena de su hogar, quien amorosamente lo arrullab:i, como parodiando al maternal regazo de su tierra
indiana, que aún clama con doli,2nte angustia, cobijar de
nuevo en su seno, sus qu,zridos restos.
Tuvo una infancia y juventud rebosantes de' salud, vivacidad y alegría soliendo ser líder de los muchachos de su
época tanto en el ,estudio como en los juegos, principalmente
el trompo, bale!'O y carreras de resistencia.
Sus primeras letras aprendiólas gracias a la dedicación
dulce y cariñosa de la más sublime de todas las maestras:
35

�la madre. Posteriormente cursó sucesivamente las escuelas
de instrucción pública primaria y el Instituto de Latinidad.
Acatando la voluntad de su padre, cumple su tercer
lustro de vida, ingresando en la ciudad de México al Convento de Santo Doming&lt;&gt;, donde pronto viste el hábito blanco de novicio.
Su fervor cultural contrastaba con el religioso, lo cual
detuvo un tanto su ordenamiento, pues• él aoeptaba enclaustrar su cuerpo más no su alma, en ese lugar donde, decía:
"Los votos son impracticables, las tentaciones ·muchas, y el
mal ejemplo acaba por arrastrar al mejor". A pesar de lo
anterior, fue incorruptible la totalidad de su vivir. Su capacidad intelectual, su dedicación, lo llevaron pronto a ser
fraile profeso a los veintisiete años 'de edad y poco después
alcanzaba el grado más alto que la instrucción eclesiástica
concede: Doctor en T,eología. Logró desenvolverse con singular destreza en el delicado aite de la predicación, aunando
a la fluidez y elegancia de su verbo la erudita educación y
la exquisitez de una vasta imaginación que dominaba, extasiando al auditorio. Su fama de orador, única ; presto
'traspuso las fronteras conventuales para llegar a las altai;
esferas del gobierno colonial.
Ello dio lugar a que el Ayuntamiento de la capital del
Virreinato lo eligiese para exponer un sermón laudatorio a
la memoria de Hernán Cortés en la ceremonia de traslado
de sus restos de un templo a otro, el 8 de noviembre de
1794. Su manera elegante de hablar no tenía comparac~ón,
por l&lt;&gt; que el éxito no s-e hizo esperar, recibiendo elogios
hasta del mismo Virrey Revillagigedo.

tras ser loado por propios y extraños, incluyendo al Virrey,
tornáronse en su oontra merced a la explosión de ira que
•en el ánimo del Arzobispo Primado Don Alonso Núñez de
Haro y Peralta, encarnizado enemigo de los criollos, produjo el éxito de uno de ellos, que calificó de vituperable y
sacrílega dicha perorata. por oponerse ofensivamente a la
dogmática y santa tradición de la aparición de la Virgen
Morena.
Tan malhadada ocasión tuvo como resultado que el Primado de la Nueva España, expidiera un terrible edicto condenando al Padre Mier, a sufrir destierr•o prisionero en la
Madre Patria, por diez años.
No obstante haberse retractado Fray Servando, por
indicaciones de sus compañeros y superiores del Convento,
la seña del anti-criollos no decreció jamás, refinándose aún,
con €1 despojo del título de Doctor en Teología y todos los
derechos canónicos adquiridos a ley por el desgraciado
fraile.

s~ í;:ició a~í una odisea interminable de pns10nes y
fugas, vejaciones y sufrimientos de toda índole, que lo mantuvieron alejado de su país, por espacio de veintidós años,
lapso tenebroso durante el cual sólo escasos y fugaces moment,:Js de calma exp.erimentó, viviendo errabundo por España, Francia, Italia, Portugal, Inglaterra y Estados Unidos.
Solamente la indestructible fortaleza de su alma realizó el
incre íble milagro de la supervivencia.
A los 54 años de edad, de regreso a la amada Patria,
Fray Servando conservaba su integridad normal de hombre cabal, 11&lt;&gt; habier.do claudicado jamás ante la insidia, el
dolor, la angustia, d hambrie y la lascivia; conservando inmaculado su amor a Dios y a México, celosamente custodiados por el esbelto físioo de 1.75 mts. de estatura. piel blanca,
pelo rubio salpicado de canas y ojos pardos.

Victoria tan contundente indujo al ánimo de autoridades ecle:,iásticas y civiles a confiarle la predicación de mayor importancia en su can-era religiosa, en honor de la
Virgen de Guadalupe que pronunció el 12 de diciembre de
aquel año en la Colegiata del Tepeyac, en el cual paradójicamente, tras elevarse a la cima de la fama convirtióse al
mismo tiempo en el ocaso de su sagrado Ministerio. Ya que

El retorno lo efectuó con la mente preñada de razonamientos y deducciones sobre el estudio, percepciones y vi-

36

37

�vencías captadas en su prolongada estancia en Europa, observando de cerca los regímenes políticos de los diferentes
países, incluso Estados Unidos de Norteamérica, para evaluar lo más conveniente a México, que para entonces se encontraba en plena lucha por la Independencia, la cual siempre vislumbró Mier con los ojos de su alma patriótica y a
la cual estuvo ligado como promotor desde la lejanía con
sus escritos y fErvorosas arengas a todas las personas que
simpatizaban con la noble causa.

leyendo con emocionada incredulidad el Acta de Independencia, dispuso presto el retorno haciéndolo confiado e ignorante que San Juan de Ulúa en Veracruz, permanecía
como último reducto español, siendo aprehendido al desemba~car, por el comandante hispano JoSé Dávila y alojado
en la más tenebrosa de las mazmorras subterráneas, maloliente, húmeda, donde no se sabía el fin del día y principio
de la noche.
Al saberlo, el ();)ngreso Constituyente mexicano, reclamó enérgicamente su libertad, obteniéndola sin mayor
esfuerzo.

En esa forma consiguió, amén de la ayuda moral y financiera de la Argentina, la de innumerables personalidades
partidarias de la libertad humana, entre ellos el valiente
revolucionario español y hoy héroe de nuestro país, Don
Francisco Javier Mina que inflamado entusiastamente, \'ino
a México luchando y murienclo al lado de los Insurgentes.

El 15 de julio de 1822 tomó posesión de su curul como
Diputado elo::to por la provincia de Nuevo León, 1o cual
constituyó un acontecimiento de extraordinario sensacionalismo, pues auroleado por su legendaria popularidad, logró
.::barrot~r el recinto congresional ya que todo el mundo
deseaba con~rb y escucharlo, consiguiendo fácilmente dejar satisfecho y entusiesn:ado al auditorio con su verbo vibrante y convincente al expresar su discurso autobiográfico.

En la Patria. el ilusti~ nuevoleonés apai1e de avivar el
espíritu de lucha con sus fervorines orales y Escritos, también supo empuñar las armas cuando se requería, P(?r lo que
nuestro benemérito Gonzalitos escribió al resr.ecto: "Ma1wjaba tan bien la espada como la pluma".
Aunque la simiente sfmbrac'ia germinó con multiplicidad infinita, el infcrtunado signo rlL' su parte fisicn. no lo
abandonó por mucho tiempo cayendo en manos de los Realistas e iniciándos~ su segundo calvari~ en Soto la Marina
en 1817. Se le envió a la Ciudad de México, a lomo de un
macl:o pardo, encadenado de pies y manos.

No obstante su oposición. después del cuartelazo de
Pío Marchá, cedió con tristeza a la mayoría, encabe-zada
por el Diputado Valentin Gómez Farías, que proclamaron ·a
Iturbidc, Emperador de México.
Esto r:o lo amilanó, y como heraldo del S€!1timiento popular, sigL!ió sistemáticamente atacando desde la tribuna
cameral, y donde y en cuanta parte podía, al "Varón de
Dios", como llamaban por adularlo a Iturbíde. Asimismo
d;mostaba contra la nobleza imperial creada por aquél, y
~ la que Mier señalaba despectivamente: "Nacida del mineral y del pulque".

Tres años permaneció en la cárcel de la Inquisición y
ante el temor de su rescate por los Insurgentes, se ordenó
su traslado a España el lo. de julio de 1820. Mas al hace1·
escala €'11 La Habana su buque costodio, logró evadirs2 yendo de nuevo a los Estados Unidos donde permaneció hasta
1822, combinando arduos trabajos para sobrevivir con el
detenido estudio del sistema republicano de esa nación, pensando siempre en el futuro de un México libre.
Un poco tarde recibió la feliz nueva de la entrada del
Ejército Trigarante a la Capital rr.exicana, y leyendo y re38

r,

Sus ideas se propagaban y eran aceptadas fervorosamente por todos los lugares, forjándose un clima de tensión
y violencia antiimperialista, que obligó a Iturbide a disolver
el Congreso, mandando a Mier y 17 Diputados más, a prisión
en octubre d€l mismo año.

39

�I

Nuevamente Fray S(•rvando ocupó la prisión ~el Convento de los Dominicos, fugándose para ser de~unc1ad~ por
unas beatas (¿piadosas?), por lo que se le llevo a la _carcd
de Corte, al calabozo llamado "El Olvido", po~que ~ok&gt; salían muertos los huéspedes de tan hediondo cubil. Mas tarde
transferido a la antigua Inquisición, donde fue liberad~ ~?r
los Republicanos al rebela rse una part e de la guarmc1on
de la plaza.
Como Iturbide creyó apaciguar el descontento general.
reinstalando al Congr€so, Mier volvió a ocupar su puesto
legislativo. Sin embargo, tal medida impe rial no tuvo_ d
éxito esperado, ya que los Diputados, con mayorrs bnos,
avivados por el fra ile nuevoleonés, c•~)mbatieron denodadamente el sistema gubernamental que culminó con la abdicación de Iturbide el 19 de marzo de 1823.
La situación nacional fue afrontada por un triunvirato
formado por los general€S Pedro CelLstino Negrete, Nicolás Bravo y Guadalupe Victoria, convocando a un nuevo
Congreso Constituyente en noviembre del mismo año, el
cual dividió en dos partidos internos: uno pugnaba por la
república centralista, encabezado por e! Padre Mier; el ?tro,
dirigido por el Dr. Miguel Ramos Al'lz¡::c, que detcncha el
Federalismo.
Triunfante el Federalismo, ~e µrc,mu lgó €1 4. de octubre
de 1824 la Constitución de los Estados Unidos Mexican&lt;&gt;s.
Ello r,-crmitió la elección de Guadalupe Victoria como primer Presidente de la República.
Fray Servando, enfermo y cansarto, un tanto alejado
de las lides políticas aún tuvo arn·stos para rebatir una
Enciclica del Papa León XII que trataba de reavivar el
af€ct.o hacia Fernando VII.
Recibiendo albergue en Palacio Nacional por el Primer
Mandatario y una pensión del Congreso de tres mil pes_os
anuales, por sus excelentes servicios prestados a la Patria,
recibia cotidianamente la visita del Presidente, quien inva-

40

riablemente le preguntaba: "¿Cómo van esos males, señor
Don Servando?"; a lo que el aludido sin inmutarse, respondía : "Cómo han de ir . . . oomo los de la República, de maJ
en peor".
El 3 de diciembre de 1827 al atardecer falleció, no sin
antes recibir la Extremaunción, quince días antes, de manos
del Ministro de Justicia y Negocios Eclesiásticos, su alternante en la Cámara, Don Miguel Ramos Arizpe.
Su full€·r al presidido por el Vioepresidente Don Nicolás
Bravo, congregó a tocio el pueblo de la Capital. Siendo sepultado con imponmtes honras tanto oficiales como religiosas, atrás del Altar Mayor, en la Capilla de los Sepulcros,
del Convento de Santo Domingo, donde había profesado su
Minist€rio. Añc3 después. al triunfo de la Refonna, las
vandálicas turbas enfebrecidas de un liberalismo mal entendido y anti-clerical, profanaron las tumbas del Convento,
entre ellas la de Mier, cuyos cuerpos momificados estuvieron expuestos en un lugar público, y los cuales compró un
comerciante argentino para llevarlos a un museo de su
pais, donde ~t.:izá se encll€ntren.

EL RELIGIOSO
Indudable es que el ambiente de austeridad en el cual
se desarrolló la niñez y juventud de José Servando de Santa
Teresa mantenido y avivado r;or la voluntad paterna para
que éste abrazara eJ sagrado ministerio de la Religión Católica, le fraguaron de manera por demás consistente y sólida, la voluntad finne de integridad, sacrificio, amor al
prójimo y valor a toda prueba, condiciones "sine que non"
para el ejercicio efectivo y sublime de tan augusta profesión, aunque alguna vez diría que tan sólo por complacer
a sus padres se iniciaba en tan delicada y difícil ~ a ,
Jo cierto es que fueron explosiones inconscientes propias
de la juventud en la edad de las indecisiones y la volubilidad,
porque si es cierto que afirmaba: "que estaba dispuesto a
enclaustrar su cuerpo mas no su alma", la extraordinaria

41

�trayectoria realizada durante su existencia, confirmaron
todo lo contrario, y para honra de él y de su Patria, desde
el principio de sus estudios basta su muerte, jamás abjuró
del Catolicismo ni desobsdeció los preceptos Cristianos,
manteniendo incorruptible su integridad moral, aun en los
momentos aciagos de pesar y dolor físico, causados por las
enfermedades, la inanición, el insomnio, las heridas, las ratas, los piojos, las pulgas, las chinches; o bien las tentaciones carnales en el Convento de las Huelgas; en el Convento de la Pasión, cuando se le permitió vivir con un fraile
americano que tenia "dares y tomares con damas en las
sosegadas horas nocturnas, eso sí, muy "santos" dares y
tomares"; durante su estancia en Bayona con los judíos,
que hasta le ofrecieron a Raquel por esposa; más tarde en
París, cuando en compañía de Lucas Alamán, asistía a las
rec€pciones suntuosas de Madame REx:amier y Madame
Stael; en fin, en el resto del mundo que andu\l\'.).
Solamente la estulticia de los curas superiores "odiacriollos" y los monaguillos "vendepatiias" buscaron, y buscan restarle méritos a tan egregio nuevoleonés y ante imposibilidad tal, descargaron la ponzoña de su vileza por
medio de la infamia, la calumnia y la ira.
Durante medio siglo, comenzando a los quince años de
edad, conservó su dignidad sacerdotal iniciada al tomar los
hábitos de novicio en el Convento de Santo Domingo en la
ciudad dC' México en 1775, y a pesar de lo que se comentó
líneas arriba, sus esporádicas manifestaciones de inconformidad con ese destino, su brillante inteligencia, excelente
memoria, pero &amp;::&gt;bre todo su infatigable empeño en estudiar
constantemente, Je permitieron trazar un meteórico recorrido en los diferentes grados de su carrera, Ue~ando al
pináculo en un lapso excepcional para la generalidad, que
según los entendidos católicos virreinales, no €ra del todo
halagiieño superar fácilmente a sus predooesores hispanos,
es decir en su mayoría.
A los dieciséis años hombre, tras valerse de suave
fuerza el Padre Maestro Le5n, convenciólo ordenarse, pro-

42

metiéndole cambios fundamentales en las Constituciones de
la Orden, ya que Mier comentaba con disgusto y desengaño
respecto a Santo Domingo, su Convento: "Los votos son
impracticabks, las tentaciol1€s muchas, y el mal ejemplo
acaba por arrastrar al mejor". ¿Estaría equivocado?.
De todas maneras se ordenó, tranquilizándose un poco
al tomar más en serio su futuro, y ni tardo ni perezoso se
entregó ron singular entusiasmo a la instrucción en el Colegio de Porta Coelli, recibiendo pronto órdenes menoreSi;
luego regente de estudios, convirtiéndose a la edad de veintisiete años fraile profeso.
Con aprovechamient::&gt; asoendente siguió como lector en
Filosofía, convirtiéndose por último en Doctor de Teología, ·
grado éste que muchos no conquistan en su vida.
Su vasto conocimiento y su facilidad oratoria hubieron
de proyectarlo en corto tiem¡::o como el mejor predicador
de la capital del Virreinato, por lo que se le asignaban los
sermones más solemnes de las ocasiones más importantes a
las que asistían tanto los dignatorios eclesiásticos, como el
Ayuntamiento y ,el pP:&gt;pio Virrey Revillagigedo, quien no
t ~nía (mpacho en externar su satisfacción en cuanta oportumctad se ¡::t'esemaba, todo lo contrario del Arzobispo Primado, quien a duras penas disimulaba el mayúsculo aborrecimie:-ito que gratuitamente profesaba a todos los criollos.
¡Qué cristiana beatitud de este santo Apóstol del Señor! Méritos tan l'elevantes no podían pasar inadvertidos, y el
Ayuntamiento por unanimidad lo escogió para decir el lau1at::&gt;rio panegírico ante la reinhumación de los restos de
Hernán 0::&gt;rtés en el Templo de Jesús Nazareno llevados de
1a Iglesia de San Francisco. El apoteótico éxito de Mier no
se hizo esperar.
Sin embargo, Núñez de Haro, el Arzobispo, en vano
buscaba la fórmula de minimizar al fraile nuevoleonés, y
como no hay plazo que no se cumpla, pd'cos días habían
de sucederse a la última predicación exitosa de Mier, para
presentarse la solución al ~hement.e deseo del Primado, que

�lo haría gozarse con creces, marcando el principio del fin,
según él, del maldito criollo que lo superaba.
Efe&lt;;!tivamente, el inescrutable destino fijaría el 12 de
diciembre de 1794, y el recinto de la Colegiata del Tepeyac,
como punto clave para desprender la roca que iniciaría un
gigantesco despeñadero del tamaño y la forma del Cerro
de la Silla, que a manera de sarcófago, habría de sepultar
por larguísimo tiempo la figura gloriosa del erudito teólogo.
Nombrado para honrar desde el púlpito, la fecha referida, a la Virgen de Guadalupe, nuestro coterráneo inspirado por la imparcialidad y t&lt;l ferviente deseo de jerarquizar
lo divino aun destrozando' el dogmatismo obcecante producto
de lo humano, se dio a la ímproba tarea de escudriñar hasta
en los lugares más insólitos, la respuesta a las propias intuiciones relacionadas con la tradicional interpretación de la
aparición de la Virgen Morena. Su insistente investigación
lo llevó, por indicaciones del Dominico de apellido Mateos,
al licenciado Don Ignacio Borunda, ilustre nahuatlato, quien
lo convenció apoyado por numerosos manuscritos, mapas,
códices, y su tratado Clave General de Jeroglíficos de América, a admitir que "la Virgen no se apareció en la tosca
tilma de Juan Diego, sino en la fina capa de Quetzalcóatl,
que fue Santo Tomás, el cual vino mucho antes que Colón
a predicar el Evangelio Cristiano". siendo así como lo expuso en su conmovedora alocución.

para exaltar como ya dije, la Patria y la imagen, y suprimí
algunas circunstancias, tampoco admitidas por la Congregación de Ritos, no esencial a la tradición ... para salvar
la tradición de dificultades insuperables".
Todo mundo se le entregó entusiasmado y deliran~
junto con el Virrey y sus compañeros dominicos. No escandafü;ándose nadie, considerando más adecuada la nueva
versión.
Pero he aquí, que Núñez de Raro había encontrado la
clave maravmosa que saciaría su nefasta ambición de liquidar a un criollo destacado, y por encima del dictamen del
Cabildo de la Cclegiata favorahle al Padre Mier, su Ilustrísima pirnteando el Concilio de Trento y las Constituciones
d&lt;? Santo Domingo, y las Bulas Pontificias, coludido con el
Superior de la Orden Dominica, Doming,o de Gandarrias,
otro enemigo mortal de los criollos, por medio de un terrible edicto, le instruyeron proceso condenándolo a destierro
en España por diez años, acusándolo de sacrílego.
Se le envió bien custodiado al Convento de las Caldas
en Santander a bordo del buqúe que por coincidencia irónica se llamaba "La Nueva Empresa", llegando a Cádiz el
segundo semestre de 1975.
De allí en adelante, Francisco Antonio León, miembro
del Consejo de Indias y títere del Arzobispo Núñez, sería
la tenebrosa sombra que lo colmaría de desdichas por el
lar30 espacio de veinte años.

Mas no era una deliberada negación en sí, de la conservadora historia del acontecimiento, que por demás tenía
muchos puntos obscuros difíciles de explicar y de probar,
sino una modificación más gloriosa, lógica y sublirr.e del
mismo, que en consecuencia debía de oonducir a la exaltación mayor de la imagen, el Santuario y b Patria. Como
lo afirma en sus Memorias: "Juro in verbo sacerdotis, que
desde el principio del sermón hice esta protesta; advierto
que no niego las apariciones de María Santísima a Juan
Diego y Juan Be rnardino; anres que negarlas, me parece
reprensible ... antes he de probarlas de manera plausible".
Más adelant,c: "Es verdad quE:1 añadí ena u otra especie

Reaprehendido se le lleva al Convento de Burgos. Allí
se entera que el cronista real, Juan Bautista de Mufüyz redactó un Tratado que casualmente coincidía con la tesis
aparicionista de la Guadalupana sustentada por Fray Servando, y entusiasmado, solicita por medio de las monjas de

44

45

De esa prisión infestada de ratas que le comieron buena parí€ de su hábito y a las cuales mataba día y noche
con un palo, se fugó hábilmente.

�las Huelgas que lo atiendan piadosamente, que el Consejo
de Indias de Madrid, revise su caso. Ingeniosamente hace
una defensa sensacional y desbarata los cargos, mas mientras dclilx•ra el Jurado es llevado al Convento de la Pasión,
donde s1• le permitió vivir con un fraile americano quie'll
solía agasajarse con mujeres, y aunque Antonio León quería complicarlo en scm!'jante infamia, pudo comprobar lo
contrnrir&gt;.
El Tribunal ahsolvió al nuevoleonés errante, declarando
nulo lo que: "sin razón llevó a cabo su Ilustrísima". (El
Arzobispo Núñez que para entonces ya había fallecido).
Mas ele nuevo, la presencia de León se interpuso, acusándolo de conspirar para la Independencia de América, lo
que valió para confiarlo debidamente en Salamanca; luego
a Burgos; después a Las Caldas donde se fuga espectacularmente descolgándose varios rret:ros de altura con una
cuerda, dejando en la pared gironf s de ropa. de carne y de
sangre de su cuerpo.
Se refugia en Bayona, Francia, donde mientras conseguía un oficio remunerativo, penetró en una sinagoga donde
predicaba un rabino sobr,e la Pascua de los Azimos y el
Cordero. En c :ortuno momento el doctor Mier toma la palabra, 1&gt;ebatiendo plenamente la tesis del hebreo, con tan
convincente claridad que los judíos lo acogi,eron como su
Consejero apodándolo: "Jajá" (el sabio), y viviendo con
ellos hasta que le ofrecieron la mano de la dama Raquel en
desposorios, lo que rehusó y propició d alejamiento de ellos.
Pasa a Burdeos (1801) donde asociado con Simón Ro-dríguez (maestro de Bolívar), cuyo seudónimo era Samuel
Robinson, imparte clases de Español para vivir, traduciendo
Mier la Atala de Chateaubriand para servirse como texto,
haciéndolo tan bien . que el primer ejemplar lo compró el
mismo autor original sin embargo el mérito se adjudicó a
nombre de Robinson por ser quien pagó la impresión.

drid, donde escribe una sátira del México Colonial, oonsiguiendo con ello, que León logre confinarlo a Sevilla, soportando grilletes, cadenas, y muchedumbre de piojos, chinches, y hasta pulgas que laCETan su físíoo.
Trece meses después, escapa por Cádiz a Portugal, permaneciendo allí tres años. Convierte al Catolicismo a dos
rabinos y sus familias siendo premiado en Lisboa por el

~~-

.

Al ,ocurrir la invasión napoleónica de España, se alista
o:&gt;mo capellán militar de los Voluntarios de Valencia, y
siendo prisionero por los franceses se fuga, yéndose a Londres en 1811.
Desde este momento hasta su regreso a México en 1817
su actividad r eligiosa está latmte prácticamente, conservando sólo su integridad moral.
En la Patria de nuevo, sirve como Capellán castrense
a un grupo Insurgente formado por él.
.Tras nuevas prisiones y exilio a Estados Unidos regresa al triunfo de la Independencia, en 1822.
Posteriormente recibe el Viático, al cual invitó a todos
sus amigos, personalmente, el 17 de noviembre de 1827 falleciendo en su alojamiento de Palacio Nacional, síend¿ sepultado después, o:m todos los hono!'es correspondientes a
su alto rango eclesiástico.
EL PATRIOTA

Va a Roma en 1802 obteniendo del Papa Pío VII la
secularización pirpett!a con la cual vuelve confiado a Ma-

El cariño al terruño donde se nace; donde se crece;
donde se tiene uso de razón; a la familia, a los seres con los
que se convive, y en los · cuales se atan los primeros cabos
de los lazos de fraternidad humanos compartirndo las penas
y las alegrías por igual, en mutua vinculación del presente
con el pasado, forja paulatinamente con solidez indestructible: el amor a la Patria.

46

47

�El Patriotismo: sentimiento insuperable a todos los
placeres y desdichas; pobreza y fortuna; razón y sinrazón,
que acompaña inalterable a todos los individuos, de todas
las naciones; hasta el fin de sus días; inmutable a través de
los tiempos y las latitudes.
·
No obstante que Mier contaba con ascendencia noble
del lado paterno, con los Duques de Granada y Altamira y
por la madre, con los primeros pobladores de la pr,ovincia
nuevoleonesa; siendo joven aún y animado por los firmes
conocimient,os adquiridos en la instrucción literaria, escribió largo, pretendiendo demostrar que su estirpe le llegaba
del gran Emperador Moctezuma, cuya nobleza le venia por
la sangre mexicana, prueba inequívoca, de su amor a la
Patria.
Esta intuitiva vivencia la lleva consigo al exponer su
sermón en la Colegiata, confirmándolo categóricamente en
sus Memorias al decir: "que alternaba la versión del suceso
para conducir a una mayor glorificación de la Patria".
Ese amor a México fue la lámpara votiva que lo iluminó en las prisiones y el destierro; que lo alentó a fugarse,;
a no morir.
A escribir; a mantenerse incorrupto, a no perder la fe
en la Independencia de su país.

Mier. Pero el ángel negro de su infortunio no lo abandonaba del todo, y un buen día, al no tener dinero para pagar
la impt·esión de sus patrióticas e innumerables ediciones. fue
reducido una vez más a prisión, donde en premio a la verdad, no pudo fugarse, hasta que llegó una misión argentina
QU&lt;' propagaba la emancipación de América. la cual compróle toda su pl'oducción literaria y pagó además todas sus
deudas, librándolo, to;&gt;n tan mala suerte, que al embarcar
su obra para el Nuevo Continente, la nave zozobró perdiéndose todo.
En agradecimiento al noble gesto de sus bienhechores,
dedicó su "Hisk:iria de la Revolución de Méjico" al invicto
pu:,blo Argentino en su Asamblea Soberana de Buenos Aires". Cuéntase que la lectura de muchos escritos suyos,
hicieron cambiar a Iturbide, de Realista a Insurgente.
El espíritu indomable de Mie1·, no se vio jamás quebrantado por todas los anteriores y "pequeños fracasos"
mencionados lineas arl'iba, pues siguió infatigable ganando
correligionarios y seguidores, al grado de convencer al pundonoroso militar Don Francisco Javier Mina que lo acompañase a México. Así lo hicieron ambos, y muchos más, emba1·cándose y lleganda a Baltimore, en los Estados Unidos
de No1teamérica, en junio de 1816.
Los obstáculos son casi insalvables al esfuerzo ímprobo,
mas la tenacidad y el ingenio logran superarlos: quién sabe
cómo, pffo por arte de magia "oon su labia que ablandaba
a hcmbres duros, como a la cera" (Valle Arizpe), logró
conseguir de un se ñor Don Daniel Smith, un préstamo
personal.

Tras el desdichado período de dieciséis años. de 1795 a
1811, una vez en Londres, inicia, SU PROPIA LÚCHA POR
LA LIBERTAD MEXICANA Y DE AMERICA LATINA,
hadendo tanto verbal como escrita, publicando numerosos
folletos, entre ellos: "Dos Cartas de un americano al español sobre asuntos americanos" e "Historia de la Revolución
de Nueva España", ambas con el seudónimo de José Guerra.
Todo esto con resultados halagador.e s para su causa, consiguiendo multiplicar infinitamente los adeptos y simpatizadores entre los latinos, europeos e hispanos contrarios a
Fernando VII, como don José María Blanco que editaba un
periódico "El Español" donde escribía también el Doctor

Efectivamente, como resultado de singular encantamiento, puede co11Siderarse el hecho descrito, ya que el
éxito obtenido de tal operación crediticia, antójase de carácter insólito por lo crecido de la suma que aun en nuestra
época conceptúase como respetable.

48

49

Dicho préstamo fue de ciento veinte mil pesos, con el
cual armó una expedición guerrera, oan abundancia de

�armas, parque, vituallas y hasta uniformes, así como
hombres de diferentes nacionalidades entre los que se
encontraban oficiales franceses, alemanes y americanos,
partiendo para su país, con tan mala suerte que el barco
naufragó, regresando a New Orleans y Galveston.
P.xo tiempo después se rehacen y parten a Soto la
Marina, donde desembarcan el 15 de abril de 1817. Traía
Mier consigo, una imprenta, su ' arma favorita, con la cual
de inmediato empezó a lanzar fogosas proclamas dirigidas
en particular a su numerosa parentela de Nuevo León:
Guerras, Garzas y Treviños, haciendo hincapié en ellas principalmente, que la guerra de Independencia en nada st&gt;
oponía a la religión Católica.
Separándose Mina que se dirigió rumbo al sur del país,
Mier levantó un fuerte en Soto la Marina donde sostuvo
algunos combates con éxito y en los cuales el dominico
salía al frente de su contingente, con la cara al cielo y vestido de Obispo, arrastrando fríamente los peligros y las
balas, curand::i a los heridos, confesando a los moribundos,
alrntando heroicamente a los soldados, y también usando
El fusil y la espada cuando era necesario. Entre las proclamas escritas en el campo de batalla,
es dign&lt;1 c:le mención una carta dirigida a Fray Pascual de
Santa María, en la que dice entre otras cosas: "Acepté el
partido de la Independencia, porque la emancipación ya no
tiene remedio ... veinte millones de hombres que quieren
~Er libres, lo serán a pesar de todo. Obstinarse contra la
emancipación es querer forzar a la Naturaleza".
"El orden natural de las cosas es que toda colonia se
emancipe, llegando a bastarse a sí misma; aun los hijos
l!egando a la virilidad quedan emancip~dos de la sagrada
dependencia de sus padres naturales".
Sin embargo, presentóse de nuevo el geniecillo de su
infortunio; los Realistas pusieron sitio al fuerte, logrando
dominar a los defensores, quienes cayeron prisioneros junto
con su jefe, Fray Servando.

50

El Obispo de Linares, Don José León Lobo, h_a ciendo
honor a sus apelativos, levantó una sumarísima acusación
contra el fraile nuevoleonés: "Por andar vestido de Obispo
de color morado; por hacerse llamar Obispo de BaJtimore
(aunque había sido propuesto, no fue preconizado en Roma,
él así se firmaba); por decir misa1; confesar moribundos;
luchar por la Independencia; ... y decir que el Rey era hechura de mortales y no de Dios; pero lo más terrible, decir
que Fernando VII, era un tirano".
¡ ¡ i Qué Sacrilegio ! ! !

Se le envió a México para juzgársele con los demás
prisi,or.-ero~. mas como Mier era el más "peligroso de todos",
~e le fijó con grilktes y cadenas a lomo de una bestia, recibiendo las inclemencias del tiempo, azotes y befas inutilizado para defenderse, lo cual sucedía preferentemente en
los lugares del trayecto de maycr población, como ejemplo
para escarmiento de los mexicanos con ansias libertarias.

•

Trayecto aciago durante. el que murieron muchos de
sus compañeros y que él soportó estoicamente como Cuauhtémoc, sin exhalar una queja, a pEsar de haber sufrido la
fractura y luxación del brazo derecho, al ser derribado por
"su transporte".

Nada impidió que llegara a los calabozos de la "Santa
Inquisición", en la "casa de la esquina chata" en la capital.
Afortunadamente ese "piadoso" Tribunal había menguado
su sadismo, quizá por la cercana victoria de los Insurgentes, por lo que Mier no tuvo intención de huir, ya que le
pErmitían escribir sin censura, iniciando la redacción de sus
Memorias, con una elocuente caricatura de esa tenebrosa
institución":
¿Qué oosa es la Inquisición1:
-un Cristo, dos candeleros;
y tres grandes majaderos-,
¡Esta es su definición!.

51

�Tres años permaneció allí, enviándolo luego a la cárcel
de Coite, donde decidieron transferirlo a España nuevamente, para juzgar su causa, saliendo r l 18 de julio de 1820
para recorrer la vía Veffruz-La Habana -Cádiz.
En estas circunstancias, r,ensó que yn era mucho (')
placer que les había permitido a sus emmigos y compañeros
de oficio, a la vez, resolviendo dcmost rarlcs que aún persistía en su alma el amor avasallador por su Patria y que
nada impediría r egresar a ella. P-01· algo se convertiría en
el inmortal Padre Mier.
La escHla t n Cuba, SL' prolongó sólo el ti empo indispensablL', pero por la celel'iclad cte su ingenio, pudo realiza r una
estupenda fuga a los Estados Unidcs.
Desde Filadelfia, e n '·Memoria P-:&gt;lít ico Instructiva a
los Jefes Indepe ndientes de Aná ht:ac, llnmada por los españoles: la Nueva España" (1821 ), decía: ''El gobierno debe
instalarse provisionalmente para asE~urar nuestra religión
sagrada, y establecer la Indcpenctcncía ctel Im¡::erio Mexicano que se llama1·á Junta Guhernativ¡:i de la América Sept entrional, propu€sta por el C::ironel Don Agustín de Iturbic1e,
al excelentísimo Virrey d e hi Nueva Espaiia, Conde del Venadito. Que se reconoce el t 1·0110 a Fernando VII o a cualquier des~endic nt € de esa easa r eina nte según lo diete el
Congreso".
Sin embargo, ItmbidE. rnmpió ese l;izo con la Metrópoli
declarando la Indepe ndencia.
A principios d.: 1822, regr esa Micr a México y aJ llegar
a Veracruz, la guarnición del Castillc de San Juan de Ulúa
lo aprehende, y lo encierra en una mazmorra subterránea.

co se deriva de dos vocablos hebreos que quieren decir:
"donde está" o "donde es adorado Crist•o", según el verso
II del Salmo II hebreo.
Escribe también "Carta de despedida a los Mexicanos
desde el Castillo de San Juan de Ulúa".
El Primer Congreso Constituyente r eclama enérgicamente su persona romo Diputado electo por Nuevo León,
y es liberado, tomando posesión de su alto encargo {:l l;,í de
julio de 1822. Su amor por la Patria, al prójimo, y a la
masa oprimida, lo tornan incansable en sus ataques al Emperador Iturbíde y su nobleza, por lo que es encar celado
por éste último en la cárcel de la Antigua Inquisición; luego
e n la Corte; para salir rescatado por sus correligionarios y
volver al Congreso, que el Emperador r einsta ló, como medida de consolación para el pueblo. Con todo y esto, Fray
Serva.ndo no claudica hasta conseguir la abdicación de
Iturbide.
A la caída del Imperio, el triunvir a to que gobierna al
país nombra un nuevo Congreso Constituyente, el cual se
divide en dos partidos, encabezados ambos, p0r Mier y f~amos Arizpe. Se sucitan acalorac~(&gt;s y largos debates, plenos
de sabiduría y de fervor nacional; con argl'ment: s tomad0s
de Rousseau ; Montesquíeu; de la República Francesa ; de los
Estados Unidos de Norteamérica.

Mier pugnaba por el Centralismo; mientras que Ramos
Arizpe luchaba por el Federalismo.
Al final, triunfa el grupo Federalista, protestando la
Constitución el 4 de octubre de 1824, la cual establecía: "El
sistema de gobierno será republicano, repre:sentativo, popular y federal".
En esa ocasión Fray Servando dijo su célebre discurso
que se llamó "Profesía del Doctor Mier sobre la Federación
Mexicana".

En ese lugar ten2brm:&lt;:&gt; se escucha sólo el rasgar de la
pluma del fraile, y el chisporroteo de una vela de sebo, al
escribir sus conclusion€s sobre la aparición de la Virgen de
Guadalupe, reafirmando su tesis de Santo Tomás (Quetzalcóatl). Asimismo, escribe que el origen de la palabra Méxi-

y pronostica que su implantación traería la guerra y el des-

52

53

En ese discurso impugna el sistema federativo absoluto

�mE:mbramiento del territorio nacional, sosteniendo la necesidad de un gobierno Republicano Central, o Federación,
pero una Federación razonable y moderada; una Federación
conveniente a nuestra poca ilustración y a las circunstancias
de una guerra inminente que debía hallarnos muy unidos".
"Yo siempre he opinado por un medio entre la Federación laxa de los Estados Unidos de Norteamérica, cuyos
defectos han patentizado muchos ,e scritores ... pues el pueblo Está dividido entre Federalistas y Demócratas; un medio digno, entre ,la Federación laxa de los Estados Unidos
y la concentración peligrosa en Colombia y el Perú; un medio, en que dejando a las provincias las facultades muy precisas para proveer a las nEcesidades de su interior y promover su prosperidad, no se destruya la unidad ahora más
que nunca, para hacernos respetables y temibles a la Santa
Alianza; ni se enerve la acción del gobierno que ahora más
que nunca debe ser enérgica para hacer obrar simultánea
y prontamente todas las fuerzas y recursos de la Nación".
"Este es mi voto y mi testamento político".

EPILOGO
Hemos concluido lo que con todo respeto y veneración,
la conciencia nos ha permitido considernr como lo más importante de la vida de un gran hombre, un gran religioso, un
gran patriota, un gran nuevolEonés, en sumá ... un mexicano inmortal, cuyo espíritu vive, y seguirá viviendo en el
colcquio cotidiano de sus compatriotas.

mo deber. A la Sociedad Mexicana de Historia, Geografía
y Estadística; y en especial a la Sociedad Nuevioleonesa del
mismo ramo, a la cual atáñele el Derecho, (cuyo actual
Presidente es el pundonoroso, diligente y gran mexicano,
el C. Boney Collins Espinosa, a quien saludamos cordialmente), para establecer una vigilancia efectiva e impedir que
los homenajes al patricio se pierdan con la estéril vacuidad
del verbo intrascendente, y convertirlos en positiva objetividad, en un aspecto principal:
Erigiéndole en Monterrey un monumento majestuoso
en un lugar preeminente de la ciudad, digno y a la v,ez acorde, con su gigantesca estatura moral, que substituya al insignificante y desapercibido del presente, situado en las
Avenidas Padre Mier y Cuauhtémoc.
Ojalá que los desvelos, el sacrificio de las horas de diversión, placer y tranquilidad empleados al redactar el presente, sirvan como la ofrenda más sublime de nuestras humildes almas y sencillos corazones henchidos de gratitud,
y lleguen hasta la misteriosa esfera del recuerdo donde moran los inmortales, para honrar a uno de kls más ilustres
forjador~s de esta bendita PATRIA que se llama ¡MEXICO!
¡ ¡ ¡ Honor a su nombre ! ! ! ¡ ¡ ¡Honor a su existencia ! ! ! ¡ ¡ ¡ Gloria a su recuerdo ! ! !
BIBLIOGRAFIA

Invoquemos a la gracia dEl gobierno de la Republica:
y con particular empeño al gobierno del Estado de Nuevo
León, al cual en primera instancia correspóndele un legíti-

1.-Alamán Lucas. (Historia de Méxiob).
2 -Arteaga Santoyo Armando. (Armas y Letras. Universidad de Nuevo León).
3.-Cárabes, Torres, Flores. (Historia Activa de México).
4.-Barrón Mórán G. (Historia de México).
5.-Cossío David Alberto. (Historia de Nuevo León).
6.-Gonzál,ez José Eleuterio Dr. (Obras. Tomo V).
7.-Castro Leal Antonio. (Memorias de Mier).
8.-"México a través de los siglos".
9.-Roel Santiago. (Historia de Nuevo León).
10.-Valle Arizpe Artemio. (Fray Servando).

54

55

Cuya esencia psioosomática, al igual que el águila de
nuestro Escudo Nacional se posó inmutable sobre las agudas y lacerantes espinas del nopal, para dEstrozar con su
pico y con sus garras la serpiente de la insidia y del odio.

�-

LOS INSECTOS Y LAS
ANTIGUAS CULTURAS MEXICANAS.
UN ENSAYO ETNOENTOMOLOCICO

--

--

-

Raúl Mac Gregor-loaeza

,

�L

A ¡nformación que originan los estudios etnozoológicos puede ser de tal manera valiosa como para abrir nuevos
caminos y directrices en el campo de la investigación científica. El hecho de r ecopilar todos aquellos datos que ya
fueron plasmados en numerosísimas publicaciones, la práctica de 11egistrar los comentarios, pláticas, leyendas, rumores, e:x¡:eriencias de la gente de edad en los más apartados
rincones de México, nos pm:de ilustrar del múltiple uso que
~e le puede dar a los animales, y en base a ese uso, para no
perder su apl':&gt;vechamiento, tratar de investigar cuáles pueden ser los principios activos de todos y cada uno de los
casos reunidos y analizar la posibilidad de su uso en la vida
moderna. Ya de antemano podríam:&gt;s señalar que muchos
de ellos caerían dentr0 dEl dominio de la medicina, otros
para su aprovechamiento en la industria, alguno más dentro
del campo de la agricultura o bien sobre métodos de conservación de nuestros r€cw·sos naturales. Mucho aprenderíamos de todo ese mundo maravilloso que a veces cae dentro del terreno de lo mágico, de k&gt; inexplicable, pero ·a la
ve:: presente y de esperanza.
59

�· ¿Cuántos e innumerables casos conocemos sobre este
t,ema? Algunos muy frecuentEs, otros aislados, y la mayoría de ellos no registrados. De aquí €1 pnpE.l d:.- !3 etnozoología. No sólo debemos registrar cuentos y leyendas, sino
utilizar otros Elementos, tal,es como pintura, ce-r á mica, nombres de pobladcs, etc., puesto que e n un momento dado se
pueden correlacionar y obtener gran significado al realizar
su int,erpretación.
1

Muc hos de ellos tir nen- un prin&lt;.:1p10 r eligioso, casi el
hablar de milagrns, y es ahí donde el rigor dentífíco realiza
una batalla entre lo mítico y !,o real; ES ahí donde ch ocan ·ta
f.e y los hechos, que en muchísimo:, cnsos p,w sí solos hablan;
es ahí donde la labor ciel biólogo, d€1 antropók&gt;go. del médico, del sociólogo, por sólo menciona1· algunas disc ipiinas,
debzn participar €.n la búsqm:da Ge eses valores antes que
la vida moderna, tan a~&lt;Elr:Tada y a veces sin n:.mbo fijo.
absorba toda esa riquísima fuente de do&lt;'umentación.
Dentro de la ex¡:;cl'icncia QUE durante var :cs años nos
ha pumitido reunir una buena dosis de i;1:'crmación, pod,:,mos señalar qt:e no i:tlo hemos incursicm:~lc.; en situaciones
recientrs, sino que nuestro í rabajo sp ha adentrado en as1~ccto3 históricos, que fundarr: Entan mucha:,; de nuestrns
invesügacio1~€.S.
Les datos que hasta é l momento hE.mos re 5 is:rado
no hablan muy bien de la Etnozoología, si la comparamos
con la etnob::itánica. Quizás alguna probable Explicación €S
la facilidad del cultivo de una planta, comparándo:a con d
de un animal; por otra ¡::arte, la mayor atención dada a la
etnozoología se r,efü:rE. .:: los animaks domésticos y en -el
mundo pre-cclo:·.·.l.,ino sólo existían ur:•:&gt;S cuantcs animJles
domésticos. 1
Con gran frecuencia se publican nuevas interpretaciones
referrntes a anima!es en la mitología y en la religién. Algunos aspectos muy interesantes y tratados o:m poca frecuen1 MaJdonodo Ko€:.r&lt;•ell, M 1940. Estudios
E■tudio■ An:ropológicos 4 (3) · 195-202

60

etn obiológico~

R.?viata Mex·cana &lt;l•

cía son los casos de los animales supernaturales, como ocurre en el campo del totemismo, tonalismo y nagualismo.
Aun cuando algunos autores aceptan un primer período
de totemismo, casi no existe en la actualidad, y tan sólo se
refiere a conservar algunos nombres animales como nombres d€' familia, o bien, pensarse en casos del tonalismo. El
tonalismo deriva, por supuesto, de la relación entre el día
del nacimiento y la entidad calendárica para ese día. Cuando
ocurre que sea un animal, este animal es el espíritu guardián. Algunos autores piensan que el tonalismo esta íntimamente r elacionado con el nagualismo, el cual se define IX)r
habilidad de tomar la lorma de un animal.2
Los cúentos de animales son raros en Mesoamérica, y
los que existen tienen una gran influencia del Viejo Mundo.
Otr,os aspectos pueden citarse, como lo son a las danzas
animal,es, agiieros de animales y lugares con nombres de
animales.
La etnoentomología es el objeto de la observación y
utilización de los insectos por el hombre: es la ciencia que
establee.e las interrelaciones funcionales -entre las sociedades
humanas y el mundo de los insectos. Las investigaciones
han permitido analizar estas interrelaciones, conociéndose
la .ecología, ~a protección de plantas, la lucha biológica, aun
aquella en que el insecto es enemigo, auxiliar y rival del
hombr,e. Todos estos elementos son partes integrantes de la
etnoentomología. Pero para nosotros el problema es de
aprender, y sobre todo fijar, antes de su desaparición de la
memoria de los hombres, las relaciones tradicionales todavía existentes.3
Numerosos y muy variados trabajos y artículos se han
escrito sobre los antiguos pobladores mexicanos, describiendo su habilidad como artífioes, su gran sentido de la observación de los fenómenos meteorológicos y astronómicos, su
2 Brand. D. D. 1964. The status of ethnozoologic studies in Mesoamerica.
Aéta1 y Memoria XXXV (3) CongrHo Internacional de Americanlatcu: 121-140.
3 Gabnin . C . 1973. L'Ethnoentomologic. O.P.I.E., Cahiero de Liaiaon, No: 7: 15-17.

61

�notable conocimiento de las plantas y de su utilización en
muy diversas formas así como de los elementos con que
contaban, realizaban operaciones, curaban heridas, sacaban
muelas y dientes picados e inclusive realizaban trepanaciones. Dentro de la fauna que rodeaba el medio en que Se establecieron las diversas culturas antiguas mesoamericanas,
no cabe duda de que los insectos fueron siempre tomados
en cuenta, y como ya lo hemos indicado, el objeto de este
trabajo es el de tratar de reunir e-1 mayor número de datos
en que los insectos, de una o de otra manera, fueron utilizados, represt:ntados o conocidos por los antiguos pobladores
de México.
En la mayoría d&lt;:' los casos se ha logrado averiguar la
especie que fue molivo de tal representación o utilización,
ya sea por la abundancia de esa especie o por la utilidad que
se le daba, y conocer si en la actualidad todavía esas especies existen y cuál es su situación. Para un mejor cubtfimiento del tema, se han considerado los aspectos siguientes: a) Representación de insectos en esculturas, murales,
códices y cerámica, incluyendo sellos,; b) Leyendas sobre
insectos; e) Lugares o localidades con nomb1-.es de insectos;
d) Insectos de uso "industrial"; e) Insectos comestibles.
a) Rl'pre:-;entadón de i11srctos en e-'iCllltura,-,, códices JI rerámica, incluyendo seUos

XOCHIQUETZAL o Papllio da unus (Lepldoptera: Paplllonldaf'). Santa
Cnu Acalpb:can, D. F.

62

Es en este capítdo donde los insectos fueron representados con mayor profusión. Aun cuando pueden encontrarse
representaciones realistas, la gran mayoría son formas oonvencionales, y muchísimas de ellas difíciles de interpretar.
Es sin duda alguna la figura de la mariposa la que se
muestra más repetidamente, pues juega un papel importantísimo en la mitología de los mexicanos. En este caso es
intEl'esante reconocer el paralelismo que hay entre el pensamiento indígena y el de la civilización occidental, al reconocer en la mariposa a la imagen del alma, como fue reconocida pcr el "psique" freudiano.
Bast e citar a Laurette Séjourné que dice: "La flor, el
pájaro y la mariposa son, al decir de los cronistas, imágenes
del alma. Además, signo de la llama o del fuego, la mariposa
nos habla de esa luz que emerge victoriosa del cuerpo sometido a lenta transformación de la materia en energía espiritual". Es por ello que su representación abarca aspectos
muy distintos.4
Es sobre todo la especie Papilio dmmus o XOCHIQUETZAL la más utilizada, oomo lo mu€-stra la bella escultura en bajo relieve del poblado de Santa Cruz Acapizcan,
D. F., cerca de Xochimilco, o el bellísimo vaso teotihuacano
donde está estilizada, pero en que indudablemente se identifica esa especie. En el extraordinario mural teotihuacano
conocido como el TLALOCAN o PARAISO TEOTIHUACANO. esta mariposa está rept:•tida varias veces, y en este caso
también significa el alma de los muertos pero de aquellos
que sucumbieron en el agua o en el fuego _(rayo); otra :~·
presentación existe en braseros de barro pintado que ut1hzaban para quemar el copal en los entierros, y donde XOCHIQUETZAL repre~entaba el alma del difunto; este mismo significado se columbra en un dibujo del Códiee Florentino basado en los comentarios de Fray _Bernardino de
Sahagún hacia 1569.
4 S6¡ourn6, L. 1957. Peaaamiento r reli9i6n •n el M•xico Anti9vo. Breviario 128
fondo Cuhu,a Econ6mlca. México

63

�Indudablemente esta especie también sirvió de modelo
para la fabricación de sellos. Enciso comenta los dos usos
diferentes a que estaban destinados: €Stampar· con color o
imprimir en relieve. Se estampaban sobre la piel, como
adorno, como distintivo o para identificación; sobre la tela
de los trajes, papel, etc., como ornamento según los ritos y
oostumbres. Se imprimían en relieve para aplicar ornato~
en la cerámica o directamente en su alfarería para embe-llecerla; también se imprimían en algunos alimentos y en
objetos de cierta plasticidad. 5
Otra mariposa de alto significado religioso en la antigua ciudad chichimeca ·de Cuauhtitlán lo era ITZAPAPALOTL o CUATRO ESPEJOS, que corresponde a la e.pecie
Rothschildia orfaaba, denominada también "mariposa de cuchillos de pedernal" y significaba para ellos el demonio.
Rep1-.esentada como un ser fantasmal, era el espíritu de las
mujeres muertas en parto y que bajaban del cielo nocturno.
Otro ins-E:c to de importancia lo fue el chapulín o langosta. Una de las representaciones más realistas es una
escultura azteca en carneolita, de unos 40 cms. de largo que
existe en el Museo Nacional de Antropología y que sin duda
oorrespondía a un ortóptero acridoideo. Es interesante observar que algunos antropólogos critican severamente el
hecho de representar a los chapulines con sólo dos pares
de patas (cosa que también en las figuras de los códices se
repite); sin embargo, quizás había que estar de acuerdo con
Martín del Campoi6 en que estas representaciones tenían un
sentido religioso o místico, es decir, para ellos tenía cierto
significado el sólo dibujar o esculpir determinados elementos de, en este caso, los insectos. Ello todavía cae en el
terreno de la discusión y la especulación.
El códice Florentino7 es una magnífica fuente de información pictórica de la existencia de determinados insectos; la correspondencia de las figuras con el texto de la obra
5 Enciso, J. 1947. S.lloa d•I Mbko A,,.ti9uo. México.
6 Marttn del Campo. R. Comunicación personal.
7 C6dice . floreñtino 1565-1569. Edición comp leta en facolmile colorida C¡ue ae
con serva en la l!iblioteca Laurenzio Medicea de Florencia, Ita lia. México, 1926
V . 5, ed. por Francisco del Paso y Troncoao.

65

�de Sahagún, 8 permite reoonooer a escarabajos peloteros,
hormigas asociadas a víboras ( tzicanantli), abejas, mosquitos picadores (moyotl), culebras acompañadas por moscas,
etc., tanto por los oombres nahuas que menciona, como por
las actitudes y situaciones particulares observadas y descritas por él.
Un caso notabilísimo lo presenta una libélula o caballito del diablo que está divinamente delineado en el Tlalocan
o Paraíso Teotihuacano, en el barrio de TepantitJa, en la
zona arqueológica de Teotihuacan -y en verdad no hay
nada más exacto que haya sido pintado--, justamente en
€'I mural que representa una serie de hechos relacionados
con el agua,; no creemos necesario recordar lo frecuente quees encontrar estas libélulas volando cerra de los estanques.
arroyos y lagunas.
b)

Leyendas oobre ins&lt;&gt;rt0-'1

1,lh&lt;;lula &lt;Odonnta). Tlalfwan o
Tf"11:mtltla) .

1lltralso wotlhua.-ano

&lt;Tt'Otlhunc-an

g · Códice Chlmalpopoca. 1945 Leyenda d• loa ool... UNAM lraducci6n P. f~hc,ano Vázquez Publicado por el lnstltulo de Historia, la. Serie, No 1

Tlallamanqui, Huictlalluiqui, Quetzalcoatl y Titlacahuan.
Luego fue Quetzalcoatl al infierno (MICTLAN =- entre los
muertos) se llegó a Mictlantecutli y a Mictlancihuatl y dijo:
'He venido por los huesos preciosos que tu guardas.' Y dijo
aquel: '¿Qué harás tú, Quetzalcoatl?' Otra vez dijo éste:
'Tratan los dioses de hacer de eUos quien habite sobre la
Tierra.' De nuevo dijo Mictlantecutli: Sea en buena hora,
toma mi c:iracol y tócale cuatro veces alrededor de mi asient:&gt; de piedras preciosas.' Pero su caracol no tiene agujeros.
Quetzalcoatl llamó a los gusanos, que le hicieron agujel'Os,
e inmediatamente entraron ahí abejas grandes que lo tocaron. y lo oyó Mictlantecutli y dijo: 'Está bien, tómaloS. Juntos de un lado estaban k&gt;s huesos de varón y también juntos
los huesos de mujer. Así que Quetzalcoatl los tomó, hizo
con ellos un lío; que se los trajo.'' Más adelante, el mismo
Códice Chimalpcrpoca dice: "Otra vez los diose; dijeron:
'¿Qué comerán, oh dioses? Ya todos buscan el alimento.'
Quetzalcoatl encontró a la hormiga roja que venia a recoger
maíz desgranado y le dijo: 'Dime dónde fuiste a cogerlo.'
Muchas veces le pregunta, pero no quiere decirlo. Luego le
dice que allá (señalando el lugar) y lo acompañó. Quetzalooatl mismo se volvió hormiga negra, la acompañó y entra-

66

67

De los diversos grupos que existieron en el área mesoamericana, solamente de dos culturas obtuvimos datos en
los cuales los insectos tienen un papel importante en el desarrollo de leyendas particularmente interesantes, ya que al
darles un papel destacado los relaciona con los dioses y en
situaciones de enorme significado. Estas leyendas relatan
hechos, tanto en la cultura azteca como en la cultura maya,
que muestran el conocimiento que los antiguos pobladores de
Mesoamérica tenían del comportamiento de los insectos.
Entre las leyendas más sobresalientes en que intervienen insectos, ya sea como dioses o cómplices de los dioses
en la mitología mexicana, se tiene en la cultura azteca la
llamada leyenda del 5o. Sol. El Códic&lt;' Chimalpopoca 9 la
reproduce ron gran originalidad:. . . "En aquella época se
consultaron los dioses, y dijeron: ¿Quién habitará (la Tierra)? ¿Quién la habitará, oh dioses? Se ocuparon del negocio Cithahuicue, Cithallatónac, Apantecutli, Tepanquizqui,
8 Sahagún. rray Be rna rd,no de. 1569 Hiatoria C•n•ral de lao Cooao de la Nuna
Espala. Libros II y 111, Ed Porrúa. M6xico. 1956

�ron y acarrearon ambos; esto es, Quetzalcoatl aCOJnpañó
a Ja hormiga colorada hasta el depósito, arr egló el maíz y
en seguida se lo llevó a los dioses. Estos k&gt; masticaron y lo
pusieron e'l1 nuestras bocas para robustecernos ... "
Dentro de la civilización maya son numerosisimos los
casos en que los insectos intervienen en los asuntos de las
deidades, lo mismo eran hormigas que mosquitos, piojos,
abejas o abejorros. De las diversas escenas descl'itas, el
Popol V11h dstaca una escena deliciosa rn la cual un piojo
actúa como mensajero.
"Llegaron a casa de la abuela unos mensajeros pidiéndole que llamara a sus ni etos, pues dentro de 7 días los señores querían jugar con ellos a la pelota. La abuela entró
sola y afligida a la casa, sin saber cómo avisar a sus nietos.
En seguida le cayó un piojo en la falda. w cogió y se lo
puso rn la palma de la mano, y el piojo se meneó y echó a
andar.
- Hijo mío, ¿Te gustaría que te mandara a que fueses
a llamar a mis nietos? le dijo al piojo. Les dirás: Han llegado
mensajeros ante vuestra abuela, que vengan dentro de 7
días para jugar a la pelota con los señores,

Al punto se fue el piojo ·contoneándose .. . " 1º
c) Lugares o localidades oon nomb1-e de in~ectos

En la búsqueda de poblados cuyo nombre tiene un significado considei-ando sus raíces indígenas, hemos enoontrado alrededor de unos 90 nombres y no tenemos la menor
duda que la utilización de nomb1·es de insectos para designar a los poblados tuvo su origen en la presencia y abundancia de insectos. A veces los filólogos discr.epan un poco
sobre el origen o significado de las dos o más raíces que
forman un nombre, lo que hace caer con facilidad en el
error. Creo aquí que la intervención de los zoólogos ayuda10 Popo) Vuh. Lcu cmti!J'ln l•Y•ndaa d•I Q11icb6 . Traduccif-n A
fondo do Cullura Ccon6mlca. Méxic o

69

Recanos

1947.

�ría a definir algunos de estos significados, a~ consta~r la
posible existencia de un ins: cto, la abundancia del :"'usmo,
y quizá, el uso que se le daba en la región. Unos eJemplos
son los siguientes:

JUMILTEPEC • Significa en nahuatl: en el cerro de los
jumiles. Confirma €Sta interpretación el hecho de qtte
de ese pueblo se llevan los "jumiles" o chinches comestibles a k&gt;s mercados circunvecinos.

AZCAPOTZALCO • Voz nahuatl que significa: en el terreno de las hormigas, esto es, en los hormigueros. Pueblo y Delegac ión del Distrito Federal en México. En la
ant igLH'clad era la capital del reino Tecpaneca.

MOYOCALCO • Voz nahuatl que debe traducirse como
"pabellón para defenderse de los mosquitos", o bien "en
donde hay o hacen pabellones contra las moscas y
m ::::quitos".
NOCHI~"TLAN • Término nahuatl que señala el lugar
donde abunda la grana o cochinilla del nopal. Colorante ··
muy solicitado en época de les aztecas y todavía en uso
en la actualidad.
P APALOAPAN • Esta voz nahuati designa una k&gt;calidad'
conocida como "rio de las mariposas". en el Estado de
Veracruz.
·
TURICATO • Voz tarasca qu€· se utiliza para designar a
las garrapatas en el Estado de Michoacán, siendo el
nombre de la cabecera del Municipio de ese nombre.

MEO(; U11.1i-- 0 i:-usano hhut&lt;·o ,1,,1 nuli:-m•~·. A!'t- nt1·0,'neme hespe1·iari~
( l,p¡1i,lh¡Jt&lt;-ra: M••~athy·ml&lt;l,11•}.

CHAPULTEPEC • Voz nahuatl que significa: en el cerro
de la langosta o chapulín ( "Chapolin" es una voz
nahuatl que significa grillo o langosta; ahora de u~o
muy c0rrientf. entre los mexicanos). El Padre Sah:1g_un
( 0µ11:-. cit.) hablando de los ríos y las fuentes de M~x1co
hacia ] 569, decia: "A la fuente con que se prove1a la
ciudad de agua, la llaman Chapoltepec. que quie1'e clecir: m onte como cigarra o langosta, porque ella nace
al pie de un mont;'Cillo que p~rece langos~a:" Actual
parque de Chapultepec en la c1u~ad de Mex1c? y numerosos poblados en diversas entidades de•! pa1s.

d) /mwctofi de i,so "industrial"

Ahora señalaremos el caso de lo que se podria llamar
"-insect,os industriales". Aquí podríamos mencionar a los gusanos productores de seda, como lo e:s Eucheira socialis
(Lepidóptera); a las abejas productoras de miel, etc., sin
embargo, citaremos tan sólo dos casos: un insecto productor d€' una grasa utilizable para fines muy distintos, llamado AJE, y otro insecto productor de un cobrante, la cochinilla o grana del nopal.
En el primer caso, diremos que el AJE o AXE, cuyo
nombre _científico es Llaveia axin De la Llave (Hom. Margarodidae), fue y sigue siendo utilizado como ungiiento, como cosmético y o:&gt;mo laca.

JICOTLAN • Voz nahuatl que quiere decir: lugar de
"jicotes" o abejorros. Es nombre común de varios poblados de Oaxaca y Puebla.

Sahagún (opus cit.) al hablar de las mujerc-s públicas,
dice "es tan curiosa que parece una rosa después de bien

70

71

�compuesta y para aderezarse muy bien, primero se mira
en el espejo, báñase, lávase muy bien y refréscase para mM
agrada!'; suele también untár un ungiiento amarillo de la
ti u r a que llaman AXIN, para tener bUEm rostro y luciente,
y a las veces se pone colores o afeites en el rostro, por ser
perdida y mundana ... "
Landa, e n su R€lación de las Cosas de Yucatán, 11 menc.:iona al AJE, diciendo " . .. Hay un gusanito del cual se
hace un ung iiento muy bueno, amarillo, para hincha:rones
y llagas, con nomás batido y amasarlo; sirve ~ óleo pru•a,
pintar y hacer fuerte la pinturn. Esta 'grasa' mezclada con
neeit.e de linaza o chía se utiliza e n el laqueado de bateas y
jí&lt;'aras, como lo s:&gt;n las famosas jícaras michoacanas."
Suele encontrársele para su venta en los mercadx;:s o
e n las farmacias de San Luis Potosí, Oaxaca, Michoacámi y
Chiapas.
El insecto conocido como "cochinilla o grana del n0paJ,.,.
fue un artic:ulo de amplia explotación durante la época. dela Colonia. pues c ientos de miles de arrobas fueron enviadas
a España. Pero antes d e e llo, era un a rtículo muy apr;eciado
por los antiguos m€'Xicanos y se inc luía eomo uno- ~ los
tributos que los pueblos sojuzgados del SE de Méxi&lt;ro entt"egaban a los azt ecas.
Este colorante se utilizó muchísimo para ilumtJfla r los
eódices y pal'a teñir sus t elas, principalmente. En La adualídad se utiliza en coloración de pro~uctos farmaeéutt.e0s y
Pn 1-e¡x:&gt;steria.
e) /11.'wrt q:,

,·&lt;m,rstiblcs

Un capítulo más dentro de la et nozoología es el d(, la
zoofagia, es decir, el alimentarse de a nimales. Claro que
gran parie de la dieta en humanos, como seres omnívoros
que son, es a base de animales, pero de animales domésticos
tales como vacas, cerdos, borregos, gallinas, peces, algunas
veces caballos. ranas, caracoles, iguanas, pero raramente
sffpicntes, ratas, ardillas e insectos.
11

l.undo , Ftoy
1.11-.ico 1%'1

J\11 •00

dt.•

l bh4 ReladN CM i..

73

c..._

4. Y'6C•tft.. t:.;f

J'o1nM

�• Chapulines: ins::ctos pertenecientes principalmente al
género Sphenarium (Orthoptera: Acrididac ). Oaxaca.
• Ahuautle: huev,ocillos y adultos de chinches de agua
(Hemiptera: Corixidae). Lago de Texcoco.
• Jumiles o xumiles: chinches fitófagas (Hemiptera: Pentat,:&gt;midae}. Cuautla y Cuernavaca, Morelos y Taxco,
Guerrero.

ITZPAPALOTL o
mariposa de
cuchillos de pedernal
o cuatro espejos,
Rothschiltlia orizaba
(Lepidoptera:
Saturniidae). Códice
Tellerian&lt;rReinensis.

Ultimamente, y cada vez con mayor preocupación, día
con día los distintos medios de difusión en distintos países
señalan el gran problema de alimentos a una p::&gt;blación humana cada vez más n~1merosa; Este hecho nos h:i.oe pensar
en la posibilidad de utilizar a ks insectos como alimento.
Esta preocupación la ha sabid) valorar la Dra. Jufü,ta Ramos Elorduy de Conconi del Instituto d.e Biología de l:&gt;.
U. N.A. M. y es uno d€· los programas de investigación que
tiene programados.
·
Dentro del conocimiento inicial, básico, que -t:s necesario obtener, se rncuentran aquellos casos de insectos que
actualmente se comen o que en épocas pasadas 1:Js peeblos
mesoamericanos comieron.

• Meocuilin o gusanos blancos de maguey: orugas de la
maripo~:i. Acentrocneme hcsperiaris (Lepidoptera: Megathymidae). México, Hidalgo y Jalisco.
• Chilocuil o gusan:&gt;S colorados de maguey: orugas de la
mariposa Hypopta agavis (Lepidoptera: Hypoptidae).
Oaxé!ca e Hidalgo.
• Poxi: larvas acuáticas de la m:&gt;Sca Gymnopa tibia lis
Díptern: Ephydridae). Lago de Texcoco.
• N :cuazcatl u horrr.iga de miel: hormigas de la especie
llyrmecocyst es rnelligér (Hymenoptera: Formicidae).
Val1:c de Santiago, Guanajuato.
• Chicatanas o nucú: hormigas pertenecientes al género
Atta (Hymenoptera: Formicidae). Oaxaca, Chiapr..s.

El estudio de la 011tcmofagia ocuparía numerosísimas
cuartillas como para integrar un tratado, donde no solamente se citaran las especies comestibk:s, sino su distribución
geográfica, abundancia en lé:s distintas regiones y en las
diversas épocas del año, la manera como se · preparan los
insectos para consumirlos (vivos, fritos, asados, molidos,
revueltos con huevo, en E1nsalada, salados, en forma de tamal, en tacos, con guacamole u otra salsa, etc.), así como
sus propiedad€S alimenticias (contenido en proteínas, grasas, carbohidratos, vitaminas, etc.) Por el momento nos
ttmitaremOSt;a citar 105 casos más fr«:uentes-que hemos registrado para México:

de la numerosísima documentación que se ha podido reunir,
la cual será el elemento princi¡:al para un tratado de entomología indígena mexicana que el autor tiene en procese
de elaboración.

74

75

• Escamoles : hormigas de la especie Liometopum apiculatus (Hymenoptffa: Formicidae) . Mezquital, Hidalgo.

La información aquí presentada es tan sólo una parte

��"ARMAS Y LETRAS", Revista Trimestral de la Universidad Aut6noma de
Nuevo Le6n se terminó de imprimir
el 31 de agosto de 1975, en los Talleres de la Impren ta Universitaria del
Depto. de Difusión de la U. A. N. L.
Se editaron 1,500 ejemplares

�DEPARTAMENTO DE DIFU810N

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ENERO - MARZO DE 1975

��PORTADA:

DON MIGUEL DE UNAMUNO

�R~ctor
DH. LUIS E. TODO

Secret ario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Director
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

J efe de la Sección Editorial
1 IE:C I'OR GONZALEZ Y GONZALEZ

Núm er o oorr r'i;¡J(n11li&lt;'nf p. de Enc,·o n Marzo de 1975

ll "Akl\lAS \ ' l , Kl'llAS" /Ot•p1o. tlt,
Diíusión/Unin•r,&lt;i&lt;lad Autónon,11 11t• Nul'vo 1,,,(n1/1'orr., d e 111 llt·r1orfo,
N'o,·cno l'lso/!\lontf'rrt•;-•, N1wvo L t'Ón, l\tí•ici&lt;'o.

Toda &lt;'Orrl'S(&gt;IIIHlc•ncla 11,•h&lt;l dirl,clrs c•

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ENERO - MARZO DE 1975

SUMAR I -O

Presentación.. .... ...... . .................

7

La región noreste ccmw enfoque de investigación
histórica, Gerardo de León . . . . . . . . . . . . . . . . . .

11

Poesía de Alfonso Reyes Martínez; Viñetas de Armando López . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

31

Llanto par Pablo Neruda, Eligio Coronado ..... '. ..

49

Poesfn de Ismael Vidales; Viñetas de Alberto Cavazos

57

¿Qué es el sistema de educación 'J)ersonalizadaf, Su-

plemento de "DIAE" . . . . . . . . . ... . . . . . . . . . . . . .
Autógrafos de

ro

B iblioteca Nacimuil . . . . . . . . . . . . .

81
95

�ARMAS Y LETRAS aparece por primera vez en este
1975, el año declarado por las Naciones Unidas como el
"Año Internacional de la Mujer".

Con el propósito de que siga la regularización de la edición del más im¡x&gt;rtante órgano de difusión de la Universidad Autónoma de Nuevo León, continuamos adelante
gracias a los colaooradores que marcan nuevos rumbos en
fa manera de pensar, fuera de los tradicionales ensayistas
cuyos nombres, a fuerza de insistencia, parecían ser los únioos pensadores que tiene nuestra Universidad.

En este número, sin embargo, se demuestra lo contrario, y pese a los prob1emas que ha creado la Secretaría de
Comunicaciones y Transportes al derogar la franquicia postal que permitía la libre circulación de este órgano informativo en canje con los de otras universidades e institutos
de educación superior en tJda la República, hoy tiene usted
en sus manos el ejemplar correspondiente al primer trimestre de 1975.
Encontrará en él un interesante articulo del historiador
y arquitecto, Gerardo de León. Se trata de un estudio sobre
7

�la historia de la región noreste del país, en relación a la investigación urbanística del noreste del país que es realizada
por el Centro de Investigaciones Urbanísticas.
Alfonso Reyes Martinez presenta varios de los poemas
publicados en
último libro titulado "Litoral de Sombra",
y del mismo volumen se publican algunas de las viñetas ahí
contenidas, realizadas por el pintor Armando. López.

tiene usted' lector
.
to deAquí
un ampl"
. ' e~ est:.e nume110,
el pensamiento sector universitario.
Creemos que se está
r
histórica de la Uníversid cdump iendo con la responsabilidad
a en este renglón.

su

"Llanto por Pablo Neruda", es el título del articulo del
joven estudiante de periodismo Eligio Coronado, también
poeta. con · dos libros en su haber. Ahora, hace su debut en
Armas y Letras y nos pone a meditar en Neruda muerto de
tristeza porque en su país "los militares mandan a los

Provecho.

HECTOR GONZALEZ y GONZALEZ
Jefe de la Sección Editori.al del Depto. de Difusión

jueces".
"Testimonio" es un libro de poemas de Ismael Vidales,
maestro, periodista, escritor, poeta y experto en los sistemas de comunicación con una gran virtud: la módestia.
Hemos tomado de su libro algunos poemas que fueron
pnmiados en un reciente certamen nacional y los hacemos
acompañar de las magníficas viñetas de Alberto Cavazos.
Un suplemento está incluido en este número y es el que
responde a la pregunta de ¿ Qué es el sistema de Educación
Personalizada?. Un documento de importancia principalmente para los maestros.
Finalmente, para los coleccionistas incluimos la segunda pa1ie de los Autógrafos de la Biblioteca Nacional, de
donde hemos tomado uno para la portada de este número.
Se trata de don Miguel de Unamuno, a quien consideramos
el más grande escritor de habla española, después de Miguel de Cervantes.
8

9

�LA REGION NORESTE COMO ENFOQUE
DE INVESTIGACION HISTORICA
Gerardo de León
del Centro de Investigaciones Urbanísticas
de la Universidad Autónoma de, Nuevo León

�A

últimas fochas, las instituciones de cultura superior,
y muy especialmente las univ€'rsitarias, han prestado mayor atención, concediéndoles un énfasis muy importante,
a las labores de investigación. Tanto en el campo de la técnica, como en ,el cie.ntífico o el humanístioo.
Lógicamente, para lograr el mejor éxito en estos propósitos, se acude cada v,ez con mejores resultados, a las más
modernas técnicas en los diversos campos respectivos y se
han enfocado con especial atención. las metodologías más
idóneas y conducentes. Dentro de este re-entusiasmo por la
investigación, que día a día, como lo decíamos. va tomando
característ icas más modernas y acordes con la época en que
vivimos, ha ido quedando relegado ya, el trabaj::&gt; individual
y con él, el. investigador con pretensiones enciclopédicas,
hasta el extremo de concederle la mayor significación interdisciplinaria en todos y cada uno de los campos d~ la investigación en general.
En este tipo de investigaciones o::&gt;n equipos interdisciplinarios, va adquiriendo tam'. .l ién una importancia capital,
b inv:::;tigación histórica.

13

�Hasta hace muy poco t iempo, el concepto g~neral que
se tenía en esta materia, adolecía aún de un senti~o moderno, pues el investigador, y muy especialmente ~men se dedicaba a hurgar en el pasado de su pueblo de ongen o ~ su
Estado, razonaba más en términos uti.Jizados por los anti~os
cronistas, por los revividores de anécdotas Y _de. hazanas
pintorescas, más con criterios ~ li~e.ratos roman~icos, que
de analistas de los fenómenos históricos de una epoca determinada aplicables a la fenomenología del presente, c~mo
experiencias mediatas o inmediatas, _d~ utilización pr_ácti~a;
no solamente de interés para los aficionados a la his!o11~,
sino como antecroentes para uso y utilidad en las mas diversas disciplinas del espíritu o del intelecto.
Sin que queden excluidos quienes con los mismos. criterios se han dedicado a escudriñar y escribir sobre la ~1storia patria, o macrohistoria --eomo han dado en_ den~mmarla últimamente--, han sido los narradores de h1stor_ia
la
provincia, los que ofrecen más marcada preferencia, 1~cui-riendo en estos, para nuestros ojos actuales, despropos1tos.

?e

Uno de nuestros historiadores locales más conspicuos,
el licenciado Santiago Roel, en el prólogo de su obra N1te'VO
León Apuntes Históricos, ya considerada por nosotros como ~lásica escribía en 1938: "Agradable afición es descorrer el v.~lo que cubre pretéritas edades unas veces sutil,
otras espeso; ambular por todos los rincones del pas~d?,
escudriñándolos con inquisidora curiosidad .. . volver a v1vu·
l&lt;&gt;s tiempos para siempre idos ... ".

cuentan sus piedras venerables, para luego -indiscretosª tcxlos referir aquellos sucedidos ... ".
Otro estimable adalid de los estudios históricos particulares de nuestra vida y nuestras cosas provincianas, don
José P. Saldaña, el Cronista de la Ciudad, en la introducción
de su libro Estampas Antiguas de Mcmterre&gt;y, explica sus
personales convicciones al mismo .respecto ( que lo han conducido a una notable producción bibliográfica), cuando dice:
"Ahondar en el pozo pr.ofundo del tiempo, descubriendo las cosas que fueron, tiene mucho de romanticismo y
mucho también de apego a lo que nos liga en épocas pasadas.
"Las piedras mohosas de los monumentos, las paredes
agrietadas de los viejos edificios, las 1-ey.e-ndas que corren
de boca· en boca, todo ello forma en conjunto la malla en
que nuestros abuelos b::&gt;rdaron sus vidas . ..
"Cada vía, cada Gasa antigua, cada monumento, es estuche que guarda las costumbres, los anhelos, las aspiraciones
de gentes de la época, en espera de la mano acuciosa que
lo describa . . .
"Al conjuro de la evocación robran vida los relatos, olvidándonos del momento que vivimos, para sentirnos dentro
del ambiente conventual del virreinato, y ya envueltos por
el manto sutil d€' las leyendas, nos hundiremos en el remanso infinito del tiempo".

No nos cabrá duda que, en el espíritu del historiador
campeaba un hálito de romanticismo, sin perjuicio, por supuesto, de que en el estudio que desarrolla más ~delante, hac_e
aportaciones de singular importancia para qmenes, con metodos y técnicas de mayor actualidad, quieran y de ban utilizadas. TGdavía líneas más abajo. justifica los objetivos de
sus inclinaciones, expresando:

Pero así como la metodología de la investigación histórica a nivel universal, ya cuenta con una tradición temporal bastante respetable, estos métodos van siendo utilizados
cada vez con mayor frf.cuencia, y sobre todo con mejores
resultados, en la investigación de los hechos y los fenómenos de las historias particulares.

"Asomarse -fisgones- a nuestras quietas casas solariegas, y oír las bellas historias y leyendas que al oído nos

En el Congreso de Historia .del Noreste de México, que
tuvo lugar en esta ciudad de Monterrey el año de 1971, el

14

15

�licenciado Rafael Montejano y Aguiñaga reflexionaba a este respecto en su ponencia presentada entonces:
"El progreso positivo de la Historia como ciencia en el
siglo pasado consistió: orimero, en la perfección y refinamiento del método; segundo. en el enriquecimiento de su
material; y, tercero, en la ampliación de su campo; lo mismo puede decirse de nuestra Historia Regional en las últimas décadas". Aunque, queremos entrever que, para aclaraciones posteriores, el padre Montejano se refe'lia en el
fondo, a la historia de la provincia.
NECESIDAD DE NUEVOS ENFOQUES
DE INVESTIGACION
Pero en los tiempos que estamos viviendo -para usar
la expresión de don Pepe Saldaña-, cuando las tendencias
y los métodos de investigación han logrado abrir nuevos
horizontes, la historia va asumiendo un papel mucho más
decoroso en este campo del intelecto: Inclusive, los métodos
de enseñanza de esta disciplina, no digamos a nivel especializado, sino aun los de secundaria y preparatoria, están
contribuyendo a esta evolución del proceso de este tipo de
investigación; porque vamos dejando rezagados al fin, los
puntos de vista meramente anecdóticos y patrioteriles, o los
ejercicios de memorización, y al educando se le orienta en
la actualidad a razonar sobre los fenómeoos históricos, con
un indudable rejuvenecimiento rn los enfoques y contribuyendo además, a formar individuos con una mejor inteligencia de su mundo y obligándolo a ubicarse €'11 él.
Benedetto Croe.e ha dicho, en una cita suya que hace
Luis González y González: "Toda historia, es historia contemporánea. porque la búsqueda de las acciones humanas
del pasado nace de requerimientos de la vida práctica
actual ... ".

téritas aplicados a los de las actuales, capacitándolas para
proyectarse hacia el futuro; oon más razón será la investigación histprica con técnicas modernas, un indiscutible
aliado en el campo de la investigación de cualquier otra
disciplina.
El mismo licenciado Montejano, en su ponencia que
citábamos arriba, opinaba, refiriéndose también a la historia
de provincia:
"Sin embargo, cret&gt; que es tarea de quienes, así sea
por afición, nos ocupamos de la Historiografía Regional el
reivindicarla, elevando e integrando el método de nuesb'as
i~vestigaciones por medio de la rigurosa aplicación, lo más
rigurosa posible, de las exigencias científicas de la Historia
tal como ésta se concibe ahora".
Y más adelante, bordando sobre el mismo tema el
padre Montejaoo asentaba: "Nuestra Historiografía R~ional, como la Historia misma, ha ido evolucionando de tal
manera que, de una simple narración más o menos ordenada, va pasando lenta, laboriosa pero efectivamente a una
ordenación sistemática basada en criterios científicos y
universales".
. Tradicionalmente se ha entendido, sin embargo, y es
obvio, que para poder llegar al descubrimiento de la verdad
histórica --el desideratum de esta disciplina-, el camino
más lógic_~ y conducente ha sido, es y será, el análisis y la
comprens1on de los documentos coetáneos de los hechos por
investigar, convirtiéndose éstos así, en eJ fin último como
fuente de investigación. A este respecto se refería también
don Antonio Pompa y Pompa en aquel memorable Congreso
de Historia del Noreste del año 71 que mencionábamos,
cuando d€da:

Así, si el análisis de los fenómenos históricos en general debe considerar los problemas de las generaciones pre-

"Los documentos no son la historia¡; por eso el técnico
debe estar preparado para analizar el documento criticarlo
sujetarlo a laboratorio, cruel si se quiere, para s~ber si die;
la verdad ... " Con lo qU€' queda corroborada la idea recién

16

17

�expresada de que, si el recurso para la investigación sigue
siendo el mismo utilizado por los historiadores de la era
romántica, ahora, son los sistemas, la metodología, los que
deben presentar características más modernas y válidas.
LA HISTORIA COMO DISCIPLINA DINAMICA

Comprendidos así los conceptos, habremos de convenir
en que hemos superado ya la etapa en que leíamos las crónicas y los cronicones, las biografías y los anecdotarios, con
un simple espíritu de satisfacción literaria o esparcimiento
espiritual. Ahora, el análisis de los hechos históricos; de los
medios geográficos y los factores climatológicoo; de los ambientes sociales y ec()nómicos; de los desarrollos culturales
y psicológicos en determinadas €tapas, 1ejanas o cercanas
-ya que desde ayer todo es historia- nos deben conducir
a resultados eminentemente prácticos, a finalidades concretas, convirtiendo así a la historia, de un estudio estático que
fue, en una disciplina práctica, dinámica por excelencia.
Angel Bassols Batalla ha ooncretado estas ideas, en una
definición clara y precisa de este dinamismo:
"Ningún fenómeno puede llegar a comprenderse en for~
ma cabal sin hacer alusión a las causas que lo han motivado,
a las fuerzas que estructuran su génesis" ./1
Por lo que concluiremos provisionalmente que, de los
factores por analizar, sobre todo los hechos eco:1ómicos y
social.es, como fenómenos históricos, €'11Contraremos 1:1 organización de los hombres para enfrentarse a su medio y a
su tiempo. No obstante, estos factores depenjen unos de
otros, por lo que el propósito de la investig: ción histórica
. definiría, en todo caso, cuál será el elemento decisivo en ese
complejo por analizar.
LA MACRO Y LA MICROHISTORIAS

Desde hace algunos años, mucho más marcadamente
desde el Congreso de Historia dd año setenta
y uno multi1
1

BASSOLS BATALLA . Angel - "' As pec1os Teóricos Je la Geogratla Económica"' .

18

citado, el maestro Luis González y González trajo al tapete
de las discusiones la defensa de la importancia de la historia
que abarca un marco geográfico de reducidas proporciones,
o microhistoria, en contraposición a la mayúscula importancia que se le ha dado desde siempre a la macrohistoria;
y estas exposiciones han conducido a una serie infinita de
comentarios y controversias, debidas quizá,, en gran parte,
a la incomprensión de los términos expresados. Esto, sin
tomarlo como un apoyo o una defensa a cualquiera de los
criterios, dado que nosotros también diferimos en algunos
de aquellos conceptos, que trataremos de aclarar más adelante. Pero, para el punto que estamos tratando, don Luis
deja asentadas algunas conclusiones que, por el momento,
nos parecen interesantes, cuando elijo:
"El espacio geográfico de la historia universal es obra
de la naturaleza, es la bola de billar denominada mundo. E1
espacio de la historia continental no es menos físioo. El
espacio de la historia nacional lo determinan convenios y
guerras conforme a vagas razones de Estado. El espacio de
la historia local tiene límites ()090 precisos y muy cambiantes, oriundos del sentimiento y de la acción" .f2
Y deslinda responsabilidades de ambas expresiones historiográficas, al expresar:
"El campo de• estudio de la microhistoria es muy distinto al campo de estudio de la histori,a a se&lt;¡as. Los métodos de. las dos historias son también muy diferentes. En la
macrohistoria el camino €stá perfectamente trazado. Los
macrohistoriadores van a su objeto y a su públic-::&gt; por supercarretera. En la historia menuda no existe el camino:
d microhistoriador caminando hace el camino" .f3
También en su libro Invitación a "la Microhistoria, re•
fuerza sus tesis, arguyendo que: "Aunque a veces derrama
su atencién en menudmcias, la microhistoria, por lo general, sólo se ocupa de acciones humanas importantes por influyentes, por trascendentes y sobre todo por típicas; separa los episodios significativos de los insignificantes; se2.

~~F

Y GONZALEZ, Luls.-"'Linaje, Miseria y Porvenir de la Historia

3. !bid

19

�Iécciona los acontecimientos que levantan ámpula en su
época, o los que siendo lodos, acabaro? en polvos o
los representativos de la vida diaria, los botones de muestra. Lo normal, sin embargo, es que la historia de ind~
monumental recoja los sucesos influyentes; la de índole critica, los sucesos trascendentes, y la anticuaria los sucesos
típioos. La primera persigue al Grito de Dolores, la batalla
de Waterloo, la derrota de la Armada Invencible; la segunda
anda detrás de lo que retorna: crisis agrícolas, curvas de
precios, formas artísticas que se hacen, se deshacen y vuelven a hacerse· lo más o menos repetitivo &lt;&gt; no del todo
irrepetible. A ia microhistoria le interesa, más lo que influye o ~enace, lo que ·es en cada momento, la tradición o
hábito de la familia, lo que resiste al deterioro temporal, lo
modesto y pueblerino".
Sin embargo, para reforzar las ideas que nos hemos
propuesto expresar aquí, diferimos de la localización que el
maestro González y González ha querido delimitar para los
estudios históricos en espacios geográficos de proporciones
más o menos reducidas, como cuando aseguraba en su ponencia del Congreso de Historia del Noreste que ya mencionamos:
"El lectorio y el auditorio de los historiadores localistas
sigue siendo reducido, pobre y espontáneo. En ct círculo
académico las microhistorias gozan de poca estima. Los críticos rara vez les conceden un rato de atención. El gran
público no sabe de su existencia. Circulan entre amigos. Muy
pocas veces trasciende las fronteras de su terruño, y ni siquiera en éste llegan muy allá. No cumplen la función para
la que fueron c_,.:,critas. No despiertan la conciencia históricr.
de los lugareños -ni les permiten resolver los problemas prácticos locales. No alcanzan a los activos y no se puede pretender que generen acción".

misma, no rebasaran el objetivo de la historia vista desde
el aspecto romántico localista. Pero cuando una serie
de fenómen~ microhistóricos --comunes en las historias
sumamente circunscritas a tln ámbito de interés-aolamente
para quienes conviven en aquel medio, o lo conocen en todas
y cada una de sus menudencias--, nos ofrecen un común
denomim,tdor, ya podemos ir generalizando los fenómenos
objeto de un estudio particularizado, y defini.riamos así, una
región histórica, en el mismo sentido que han ido regionalizando ya sus investigaciones, obteniendo óptimos resultados, otras disciplinas sujetas a programas y metodologías
determinados y bien definidos, como la geografía, la economía, la sociología, y aun la cultura general, por qué no.
Bassols Batalla nos comenta, en su Geografía Económica de Méxioo que ya habíamos comentado, que " . .. hasta
el siglo XIX, los estudios de regiones tuvieron ante todo un
carácter d-e conocimient,o, de lento progreso en el difícil
camino de entender qué oosa y era y cómo estaba hecho el
mundo.
"Pero, a mediados del siglo pasado, cuando la sociedad
europea había evolucionado inte·r namente hasta desarrollar
el sistema capitalista, y cuando éste dominaba al mundo
merced a sus conquistas coloniales, creó las bases para un
fuerte crecimk-nto de su población. Más tarde sucedió lo
mismo en los Estados Unidos y el Japón, aunqu.e posteriormente se ha extendido el proceso a otras naciones que forman el sector desarrollado. En consecuencia, a últimas fechas se hizo indispensable conocer las regiones naturales y
_económicas con un fin netamente utilitario: poderlas explotar mejor, para satisfacer las necesidades cada v,ez mayores
Y más complejas de las soci.edades capitalista y s.xialista".

Todas estas argumentaciones las encontrariamos aplicables si la investigación histórica, y las publicaciones de la

Con respecto a las regiones económicas, el mismo autor
nos dice que "se forman mediante una interacción incluyendo la influencia de los elementos naturales en el c¿njunto
fisico, la importancia de la naturaleza en la vida del hombre y sus actividades productivas, y, además, la acción de
los factores económioos que son producto del trabajo huma-

20

21

LA REGIONALIZACION

�ello nos da, como antecedentes, que la división territorial
de la Nueva España fue el resultado de influencias históricas (como las "Provincias Internas" del Norte), sin menosprecio de las influencias naturales o económicas, que fueron
delimitando distintas regiones, y asegura que " muchas de
las deficiencias de esa división territorial se conservan incluso en la actualidad y las regiones ~lmente existentes
van estorbando su desarrollo por el absurdo trazo de los
límites político-administrativos"./6

no y su influencia transformadora sobre la naturaleza • · ·
·
las regiones económicas
son ~~h
el resultado
-para conc1mr-,
.
io1
de la historia material de la sociedad, son un ~ o soc
4
económioo sobre una base de carácter natural"-/

y aconseja, para lograr un mejor análisis, una ob5:rvación del cambio gradual del uso de los recursos Y sus influencias, dentro de las diferentes etapas del desarrollo
histórico.
Para la definición de regiones, desde el ~unto de vista
sociológico Claude Bataillón sugiere "estudiar los gr~pos
humanos
distinta dimensión que utilicen algunas ventajas de la región en que viven y que luchen c~cre~ente
· rtos obsta·culos. (Y así) , según la d1mens1on
cont ra c1e
.
, del
grupo humano y las técnicas de que dispone Y ~ n l~ epoca de que se trate, el territorio prese~ta part1cular1dades
que pueden ser ventajas u obstáculos"./;,

de

Desd el punto de vista de las expresiones culturales,
también
factible un estudio de regionali~ción~ pero P~~a
éste como en los casos anteriores, con el melud1ble aux1ho
de l~ investigación histórica.

:S

y a lo decía Guillermo Bonfil Batalla en su estudio "La
Regionalización Cultural de México":

"Las regiones culturales deben ser consideradas en su
dimensión temporal como la expr€Sión espacial de ~. proceso histórico cuyo criterio fundamental debe consistir en
ue la región' cultural es la expresión espacial en un moqmento dado, en un proceso h.1st'arico
. ".
Todo esto comentado, lo vesume el maestro Bassols Batalla, en su obra últimamente citada, ~veran~o que l?s
regiones de un país pueden ~r de m~y diverso t11&gt;9, segun
se las clasifique para determmados fmes.
·
y en otra publicación suya, el mismo Bassols se refiere
ya en concreto a la regionalización de nuestro pais, Y para
4.

5.

BASSOLS BATAIJ.A, A.-"Ge 011rafla Econ6mica de Mblco" .
.
.
.
BATA!LLON. Claude.-"Poblamle nto y Población en la Reg1onahzac16n
Mhico" .

22 ,

de

El licenciado Rafael Montejano y Aguiñaga, por su
parte, en la ponencia de que ya hacíamos mención, establece que "El estudio de la o de las historias regkmales de México, por diversas circunstancias: geografía irregular, d iferentes grados de desarrollo de las entidades, heterogeneidad
étnica, limitación o carencia de todas clases de medios y,
muy principalmente, la centralización de las más importantes actividades humanas ,en el Distrito Federal, ha sido hasta ahor.a empresa de aficionados más o menos autodidactas
e e :npíriccs nativos de la misma región. Ellos, al margen
de los centros de inv,estigación de la capital, de las grandes
col€cciones documentales y bibHográficas, muchas veces
completa11:-Ente a islados, sin más que su gran afición a la
historia y a la ti-erra, han hecho y hacen su obra".
LA REGION NORESTE DE MEXICO
Desde hace un pxo más de un año, la Universidad Autónoma de Nuevo León dio vida a un Centro de I nvestigaciones Urbanísticas, y éste, entre sus proyectos que ha venido desarrollando en ,est e lapso, trabaja actualment,e, en uno
específico que ahora po~lría inter2sarnos: "Análisis y E xpectativas de la Estructura Urbanística de,! Nor,este de México", a o:irg&lt;:&gt; de un equipo int erdisciplinario, integrado por
urbanistas propiamente dictas, arquitectos responsables del
departam:nto de cart og1•afia, ingenieros civib;, agrónomos,
economi$tas, sociólogos geógrafos e historiadores; y nos ha
tocado la suert-e de colaborar en este equipo en el enfoque
de la inve:stigrdón histórica.
6

BASSOLS BATALLA A.- ' Geogral!a y Desarrollo Histórico de México·

23

�&gt;

Específicamente, hemos adquirido la º?li?a~ión de analizar los diversos fenómenos de carácter historico que puedan ayudar a la clarificación del marco geográf~co que_delimitará el Noreste de México desde el punto de vista emmentemente urbanístico, pare el que habrán de tomarse en
cuenta además, el estado actual de esta estruct~ra, nat~a~mente, y así, conciliando los criterios de la~ diversas ~isc~plinas, llegar a proponer una seri~. de posibles soluciún..,s
para un desarrollo más sano y eqmhbrado en el futuro.
Presumimos que éste es el primer intento que_ s~ hac-~
en nusstro país, considerando los problemas urbamst1cc~ .ª
nivel regional. Pero, p,or otra parte, contamos y lo a~m 1t 1mos, con algunas experiencias en otros camp~ de l_a mvestigación regional con sus premisas y conclusiones mherentes. Sergio de la Peña nos justifica, en su estudio "Intapretación e Incógnitas del Desarrollo Regi,onal":
"Al preguntarse la razón del desarrollo desigual de l~s
regiones de México, surgen numerosas respuestas que atnbuys n tal fenómeno a muy diversos factores . ..
"Una adecuada apreciación de los determinantes del
cr.e~imiento r egional exige la proposición de un marco de
interpretación global, aun cuando s2a esquemático. _Este
debe oonsistir en una explicación del desarrollo del pais en
sus diversas etapas, incluy,zndo el szñalamiento de los factorEs principales que han determinado dicha evo,lución''.
Tras estas consideraciones, para la determinación e!~
lo que podríamos Uegar a llamar la Región Nor€ste de México desde el punto de vista de la Historia, aplicatle a una
investigación de carácter urbanístico-regional, hemos partido desde las rarones de poblamiento de los núcleos urbanos
que en la actualidad enmarcan bisicamente los límites gecpolíticos de los Estados de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas, su desenvolvimiento a través del tiempo, sus relaci.ones
entre si y entre éstos y el agro, sin dejar de tomar en cuenta, por supu2sto. algunos hechos de carácter histórico que
aún no han rebasado el ámbito de las conjeturas, como, por
24

ejemplo, las posibilidades de conocimientos previos del área
geográfica que tentativamente hemos tomad:&gt; en consideración en un principio, y que lógicamente despertaron el interés de conquistadores y colonizadores para dirigir sus miras, un poco más tarde, hacia aquellas "tierras incógnitas".
Y no obstante que, la índole de este estudio de carácter
urbanístico de pretensiones un tanto más cuanto generales,
y la posibilidad de ahondar en determinados enfoques un
poco más tarde, no nos han exigido, en la mayoría de sus
postulados, una investigación tan exahustiva como para
recurrir en gran medida a la consulta de las fuentes más
primitivas en forma sistemática y profunda como archivos
históricos, ya no digamos nacionales y extranjeros, sino,
aun en muchos casos ni a los que t enemos más a mano.
Pero, merced a una extensa e importante bibliografía que
sí podemos considerar de carácter regional, hemos encon~
trado b2stante luz para los problemas por dilucidar.
EH:&gt; nos ha sido suficiente, por el momento, para dejar
establecidos los c;liversos tipos de fundaciones y poblamientos de nuestra región; las razones qu::: obraron sobre estas
génesis; la procedencia geográfica de sus primeros pobladores y colonizadones; sus actividades cívicas; los medios
econónicos y S;)Ciales -:m las ' r:E:giones d2 su procedencia inmediata y -muy importante para el estudio que tenemos
entre manos- ~:&gt;s antecedentes genealógicos e ideológicos
de aquéllos, que puedan ayudarr:,:)s a id:::ntificar también,
las características atávicas y tradicionales de los pobladores de la actualidad, en la :región por definir.
Las características geográficas o climatológicas históricas también nos serán de indudable utilidad, si tomamos
en consiC:2ración que algunas zonas o subregiol1€s han su1rid:&gt;, rn ,:::-1 transcurs:::&gt; del tiempo, cambios substanciales.
Lo que hemos llámado "vias de comunicación históricas", nos han prestado también inestimable ayuda para dilt:cídar una serie de fenómen-:s de poblamiento y su desarrollo histórico y, por otra parte, nos pI'opician razona-

25

�. tos de carácter urbanístico que _se ría ' para el estudio
;:nr&lt;'alizamos, un fin último Y pai1.1cular.
. rtuales nos señalan las vías de
Dos magnac; sa~as ~1
quistadorcs apenas pasada
pcrwtradón d~ los pn~er os~~ Una con' procedencia inla primera mitad del _siglo
~ a través del centro
mediata de la zona mmera z~~~fla.' la otra, desde las
del país Y pe~etrando por alela a 1~ costa Y a la Sierra
Huastecas, mas o ~enos P~umbo al norte también. Ambis
Madre, por Tamauhpas, cxml I Nuevo León actual. Pero, una
confluirían en el centro de
d n cuenta los antecedentes
,. r' ,, de consideraciones, toman o e
. . deJ·ando paten. .
.
ncionábamos nos iran
metodológicos que me .
d~limitarán, a la larga, la
te interesantes conclus1o~est ~esuea· factores de carácter so.
1·
ión que nos m e1
.
d
reg10na izac
.
. .
e aún a la fecha, po r2ciológico, económico e ideol_og1co qud, los tres Estados que
.
una ampha zona e
mos ad vertir en
t de partida. pero que en
. . 1
t tomamos como pun o
'
1
cngma men e .
. b
este territorio, invadiendo a ocasiones, ademas, le ~san
del sureste de los Estados
gunas ot:as_ zonas me~_1ca~:: ~ nuestros problemas en el
Unidos, mtlmamente ~ga
transcurso de la historia.

t

b . o de gran parte de aquellos aventuEl afá~ gam usm . ronto defraudado por la realidad
reros, por eJemplo, se vio p habrían de canalizarlos hacia
patente; ~-ro sus esfue~: 1,:&gt;auctivas, especialmente la
otras actividades no ~e
p
. comerciados en las zopara
se1
cacería de .m d"lOS sa1Vª"""'
J~u,
.
1 s Anti"llas Fenónas mineras del centro d e1 pa 1s. , y aun e-n a. 1 • b ld'a· y un
.
m corolar10 una natu1 a re e i
meno que tr~Jo_ co o
aoo1'.í ,,nes de la tierra, que deslógico resentimiento de_ los .
g _ 1 C 1 :,in "la "'~ierr a
1
llamo en tiempos de a o o. '
º
p~r~.ron o q~~~dieron la asimilación de é~tos a la cultura
v1v~rl' ~aiueobli;ando cc1racterísticas diferenciales entre la
0&lt;·c1 e n '
. . con muchas otras del resto
colonización de nuestra reg10n
. re asó con mudel país. O:mflagración ~ rrnane~te que sob .p su fin hasta
h a la época de la Independencia y que no vio
.
~a ~xtinción definitiva de los descontentos, hace aproximadamente un siglo.

26

Sin embargo, no quedó excluida del todo la explotación
minera; y el análisis de sus características nos va ofreciendo. poco a pooo, una delimitación regional para las tres
entidades actuales.
El exiguo desarroUo de la agricultura en la primera
etapa histórica que hemos venido considerando, salvo en
islotes u oasis, como el suroeste de Coahuila -Parras y La
Laguna- y florecimientos en etapas posteriores, como las
zonas citríco)a y cañera, en Nuevo León y Tamaulipas respectivamente, son proposiciones evidentes también para la
delimitación que necesitamos.
Las características de la "industria" ganadera, tan
particular en nuestra región, sobre todo a partir del siglo
xvn, con el fenómeno de la ganaderia trashumante, ta11
bien estudiada ya por historiadores de reconocida capacidad,
no.:; conoeden también posibilidades insospechadas.

El comercio, en épocas más recientes, que ofrece un
interesantísimo fenómeno, sobre todo en la etapa correspondiente a la Guerra de Secesión en los Estados Unidos,
y que nos conduce a observar una importante interrelación
entre algunos puntos fronterizos -Matamoros y Piedras
Negras, especificamente-- con Monterrey, que entonces
comienza a perfilarse como célula centralizadora por excelencia; auge que, paradójicamente, decae estrepitosamente
con la modernización de los medios ·de comunicación de la
época, como el establecimiento de las vías férreas a través
de la región .
Y la inminente industrialización propiamente dicha,
ahora principal característica regional, que propicia la ca1.alización de los grandes capitales robustecidos cuando el
auge comercial, cuyo desarrollo incipiente fue hábilmente
propiciado a su ve-z por sabias leyes y políticas guberna1.x-ntales, también, en gran medida, producto de la época
y de las circunstancias.

Otros estudios especifico::;, como el panorama de las
genealogias más comúnes, nos facilf tarán el estudio de de-

27

�terminados factores sociológicos; y las tareas de evangeli..
de diversas órdenes religiosas con c.entros
zac1on, a cargo
• ·
también
de difusión de la fe en otros lugares de Mex1co,
• •
•
• 1bl&gt;. ayudando estos enfoques
ofrecen zomf1cac1ones
especia"'°""•
.
también a una mejor interpretación de los fenomenos regionales de la actualidad.
El mismo Claude Bataillón advierte que "~i _las cara:. . t· s de las poblaciones norteñas (de Mex1co) estan
teris 1ca
• f rtes dife
bien marcadas con respecto al resto de1 pa1s, ue
rencias internas se hacen notar" ./7
Esto para nuestro estudio particular, es de primarl~
importan~ia también. Pues nos obli_garía a. pr~tarnos;
. Las diferencias internas serán motivo de d1soc1ac1ón . ...
~
s obligarán a considerar los factores diferencial~s, ~ue
¿ o no
. .
. dos por las tecmcas
pudieran ser transitorios, Y aconseJa
. . . . .,
·
1
amos
prospectos
para
su
as1m1lac1on.
modernas, propondr
Por lo tanto, la menc1on inmodesta de nu~tra participación en un estudio de tónica actual, con mir~s. a una
utilización práctica por demás, no lleva otro p~opo~~to q~e
el de ejemplificar la importancia de la invest1~ac1on histórica en un marco regional marginándose en c1~rta form~
de los objetivos de aquella que González Y GonzáJez ha difundido como macrohistoria, Y rebasando con ~ucho l~s
objetivos de la propuesta microhistoria que, segun el mismo maestro, tiene lectorios y auditorios perfectamente _definidos; para que la nuestra penetre con ~ste enfoq~e di_f~rente, y con el pie derecho, en un equipo de inve_stigac10n
interdisciplinaria, sin perjuicio del enfoque particular de
la investigación general, estableciendo a la vez Y por ahor~,
una auténtica regionalización histórica en el rincón de Mexico en el -que nos ha tocado nacer y vivir.
7

BATAILLO N. C la urle -Op. Cit

28

BIBLIOGRAFIA:

BASSOLS BATALLA, Angel..-Geografia Económica de
México (Edit. Trillas, México, 1972).
GONZALEZ Y GONZAJ ,EZ, Luis.-lnvitación a la Microhistoria ( Col. Sep. Setentas, pub. por la Sría. de Educación Pública, Méxioo, 1973).
ROEL, Santiago (Lic.).-Nueoo León, Apuntes Históricos
(8a. Edición, Impresora Bachiller, S . A., Monterrey,
1958).
SALDA¡q-A, José P.-Grandeza de Monterrey y Estarn¡x,s
Antiguas de ur. Cituwd (Empresas Editoriales, S. A.,
México, 1973) .
PUBLICACIONES en Estudies de Historia del Noreste
(Memoria del Congreso de la Historia del Noreste, organizado por la Sociedad Nuevoleonesa de Historia,
Geografía y Estadística, Editorial "Alfonso Reyes",
Monterrey, 1972).
GONZALEZ Y GONZALEZ, Luis. -"Linaje, Miseria y Porvenir de la Historia Local".
MONTEJANO Y AGUI~AGA, Rafael (Lic.).-"Métodos de
Investigación de la Historia Regional".
POMPA Y POMPA, Antonio.- " Los Bodegas Docum2ntales
de la Provincia y la 'Histo ria Regional' ".
PUBLICACIONES en Seminario sobre Regiones y Desar rolLo de Méxi co del Instituto de Investigaciones Sociales de la U. N.A. M., Imprenta Universitaria, México, 1973).
BASSOLS BATALLA, Angel.-"Geografía y Desarrollo
Económico de México".
BATAILLON, Claude.-"Poblamiento y Población en la
Regionalizaclón de México".
BONFIL BATALLA, Guillenno.-"La Regionalizaclón Cultural de México".
P~A, Sergio de la.-"lnterpretación e Incógnita del Desarrollo Regional".
•
29

�POESIA
Alfonso Reyes Martínez

VlltETAS / ARMAN DO LOPEZ

�LUZ

Sobre la tierra
1a luz finca su reino
insiste en 8'U8 imágenes
en 8'U8 ciudades
Así llega a los ojos
a las recámara.s
llenas de viento
de nocturno mar amu,raUqdo
Y nos despierta

para internarnos en el día
en su sueño en su equilibrio
en su grito
que se ahoga en el silencio

33

�MAR
a Dámaso Murrúa
I

En medio de 1,a luz
en su universo nace
Nado. detiene su crecer de alas
su transparente -piel
su extenso territario
En el silencio de una noche
hunde su eterno ritmo
su augur y sus aoentos
y a veces en paz con la criatura
construye 1,a cmnpleja
estructura del poema

35 .

.-

�11
Alguna vez pensanws
llenos de sueño y de stl imagen
puestos frente a él

que lo tenernos todo
su presencia nos sitia
no.~ recorre y sin embargo
l entamente nos lknamos de olv ido

37

�III

Extiende 8U8 orazos
en 1.a luz incierta
en 1.a sed intensa
de muchos recuerdos
orate silencioso creciente
de algún verano
encendido par 1.a sangre
Todo él inaomne

.eternamente insomne
y 1.a vida e&lt;mstruyewk)
su más alto himno
su libertad más plena
Irosgan 1.as manos
1.as cortinas del aire
y dioses desconocidos

nos enfrentan al origen
'

39

�HUELLA

Camir,n,ré solitario par 1,as horas
hasta el último templo
---amante náufrago
que escribe en el viento
1,as palabras del amor
Caminaré a mi descendencia
y terminarán wdos los sueños.
El dia seguirá extendiendo
sus playas par el mundo,
nada pasará oon sus mareas,
nada en sus altas torres mágicas
ni en sus signos inextinguibles,
nada en sus calzadas luminosas
ni en sus laberintos oceánicos.
Será ur,n, tarde del verano tibio
cuando el -último gozo
se apague para siempre.

41

I

�--------

�PRIMERA AMANTE

Caes interminable oon l,a tarde
wn rfo de imágenes te cubre
y ki lluvia apaga tus cenizas
Nada, 68

,ya tu voz

que alguna vez desperezó a mi almul.ra
Contigo sucumben si"lenciosas noches
espejos de misterio y sueño
que pobl,aban un aire deso'lado
Pero no existe el muro de tristeza
que a l,a oonciencia ahoga
ni la seña final, de l,a existencia
sino el olvido que persiste
y el nuevo germen que me puebla
en esta orfandad de los seres

45

�DE PEDRO GARFIAS

Qué t,e podria decir Pedrot

cama.

si esta voz mfa aq,enas
A ti, que buscabas en "fa rU&gt;CM
1,os tranquiws remansos del alba,
la hoguera de un sol claro y amarill,o
como wn grito de justicia.
A ti que buscabas la palabra y te pesaba
y todos t,e debfan · algo
porque con todos la oampartías.
Pedro, Pe4ro Garfias sentado
frente a la: barra de wn bar,
hablanoo en silencio
con su dol,or traído desde lejoo,
de no sé dónde;
conforme con un rincón y un trago
y horas felYriles, interminables
de poesía y de poesfa.
Pedro, re recueroo mejo,
pel,o largo y barba abwndante,
oomo un Whitman deambulando
par las aceras nocturnas de Manhattan;
cmbo8caoo cazados de metáforas
entre los árbo'/es del suefio,
de un alto sueño
poeta.

de

47

�LLANTO POR PABLO NERUDA
Eligio Coronado

�¡Pablo! ¡Pablo! ¡El mundo está peor que antes,
cuando con tu varita mágica pretendiste darle vida a las
cosas, iluminar la Historia, rescatar las oonciencias .. .
pero ya ves, la obscuridad ha vuelto ... !
¿Recuerdas (1936) cómo los bombardeos estremecían
a tu gran amor: España?, Lorca sacado de su casa con engaños y fusilado .ante el awro mundial; el destierro de
Antonio; las angustias de Rafael; el sufrimiento de un
pueblo; tu casa en Castina, "llamada la casa de las flores,
porque por todas partes estallaban geranios"; aquel ambiente donde

"todo

eran

grandes

vooos, sal de mercaderm,

aglomeraciones de pan palpitante"
desapareció también .. .
" y una mañana todo estaba ardiendo,
y una mañana las hog~
·
salian de 'la tierra
devorando seres'

51

�Ahom como entonces, profeta de profetas, el. mundo
sigue en llamas; ante la expectación de !odos transita tambaleante cerca del precipicio que cada día Se agranda • • • ~
entonces tus palabras a.parecen de nuevo, se recrean en mil
bocas, desnudan mil tragedias: Los pasajeros de este vehículo cósmico tenemos miedo:

" pero si ya pagamos nuestros pasajes

en este mundo,)

par qui, por qiié.ino nos dejan sentar.nos y
Queremos mirar las nubes,
querenws tomar el ool y oler la sal,

francamente

1W

camer,
.

se trata de molestar a nadie,

es tan sencilw: sornos pasajero..'!".

¿Lo i~ginabas al prot.eger los intereses de túB paisa~ en Bi:-rnania, (',eylán, Buenos Aires, Barcelona, Paris,
México ....
¿Pensaste en eUo al ser elegido (1945) senador por Antofagasta y Tarapacá?
. ¿ Y ~l in~ar al Partido Comunista de Chile, en ese
mismo ano ....
~ que de t ~ modos no te hubieras detenido, ¡Tenías
demasiada confianza en la vida!
.

"Yo 801/ el testigo que "llega
a

visitar

vuestra m(YT'(UM.

0/T?,Cedme la paz y el vino

-

"Entcmces qué les pasa,
por qué andan tan furiosos1
a quién andan buscando con revólver,".

¡Gran Pablo! ¡Eres tremendo! ¡Nadie como tú para
clenu,ncil;tr la realidad! Pero ya ves, ni tú pudiste detenerlos . . . ¡ Y eso que ibas por el mundo cual versión latinoamericana del Quijote!

"mas acá voy, desventuradt:&gt;,
sin tierra, sin cielo, remoto,
entre 'los labios colosales
de ·la solR,dad superiór

y

w indiferencia

terrestré''.

manana temprano me voy.

,

Me está esperandc en todas partes
la primavera".

Y aunque a ·veces, como a todos nos pasa alguna vez
te desalentabas:
'
"Suc~ que me canso &lt;k mis pies y mis uñas
y mi pelo y mi somlYra.
·
·'

Sucede que m.e oonso de ser h-Ombr-e".

Tu hum.'.)r de antología te rescataba :

Ni hablar, hoy como ayer la guillotina de la guerra
am enaza con degollar las esperanzas de paz.

"Sin embargo 8eria delicio8o
asustar a un notario con un lirio ooruuro
o dar muerte a una monja con wn golpe de oreja".

Ni tú te has salvado; ya ves tus casas rodeadas por
so~dados; algunas saqueadas y quemadas, otrá que es cárcel de tu _Matilde; tú mismo, chileno universal, victimado
en tu propio país .. .

Y así vivís~ Pablo, cronista de tu tiempo plenamen~
llevando tu mensaje de paz y amistad, desde 1~ frios sovié:
tlo::,s
"""M~..:10 d
· a Zapat dehasta- los aJegres cubanos·• .,...xuau
e Lerun
a;
Bohvar a Lincoln; de Fidel Castro a Manuel Rodrl-

52

53

�guez, eJ guerrillero; de París a Macch~ Picchu; de_ Rangoon
a Winsconsin • del hígado a los calcetines (Suavecitos como
liebres); de l~ estación Mapocho al niño que vendía en
carretera; de los muros de México a la sangre que corria
por las calles de España; del corazón de Quevedo a la Casa
de la Moneda ...

!ª

noche más larga del siglo -Cuerpo obscuro con millones
de poros por los que brota la violencia como líquido
rojo ... - noche en que la humanidad escribe los versos
más tristes de su existencia ...

Y finalmente ... 1sla Negra.

Tú mis~o lo pediste en diversas ocasiones:
"Compañeros, enterradme en Isla Negra,
frente al mar que omwzco, a cado área rugosa
de pie,dras y de olas qÚe mil! ojo!! perdidos
no volverán a ver''.

" Quwro estar en la r,we rte con los pobre,':i
que no tnvieron tiempo de estudiarla,
mientras los apaleaban los que tienen
el cielo dividid.o y arreg1,ado".

y te fuiste, pero nos legaste tu obra, "Rocinante" sobre
el cual cabalgaste por todos los ámbitos del universo externo e interno del hombr,e":
,
" Dejo mis viejos libros, r ecogidos
en rincones d,el mundo, venerados
en su tipografia maje.'lltW&amp;i".

Con una dedicatoria muy especial (responsabilidad dis•
frazada):

"A los nu~o; poeta.&lt;; de América,
a "los que un dia
hilarán en · el ronco telar interrmnpido
Las significacianes del mañana".

BIBLIOGRAFIA:
JIMENEZ, José Olivio.-"Antología de la poesía hispanoamericana contemporánea, 1914-1970". Madrid, Editorial Alianza, 1971. Págs. 298, 299, 319 y 320.

LOYOLA, Hernán.-"Pablo Neruda: Antología esencial".
Buenos Aires, Editorial Losada, 1971.
Págs. 7 a 37, 72, 79, 80, 81, 129, 130, 131, 143 y 196.

Y te fuiste Pablo Quij:&gt;te, Pablo Profeta, Pablo Cronista, Pablo Poeta .. : y nos dejaste en las sombras, en la

54

55

�POESIA
Ismael V idales

VIIIETAS / ALBERTO C A V AZOS

��DONDE ESTA UN POEMA

Dón&lt;Je está wn poema,
he buscado los mejores tema.8
y he encontrado realidades
He buscado las mejores pakwras
y las encuentro agotadas
De ah{ pues que haya pensairo
que el poema, quizá es

un cuerpo perforado por las balas
y un pecho cargado de medn1las rojas;
es wl vez wn brazo 8eñalando al horiwnte
y un /11.8il apuntándote a T,a espalda.
El poema me parece unos labios de plomo
y 1a justicia anw:fuuJ.a,
me parece un 8&lt;il de sangre en 1a penumbro,
me parece una celda pestilente
y un golpe de macana.
El poema sie encuentra en una eterna espera.
Mientras tú y yo regresamos de un secuestro,
mientras se asalta un Banco,
mientras se cobra una groo deuda a los deua•Jres.
Una espera en que se vuelve con los brazos rot08,
con el pecho sangrante y kt boca abierta.
U na espera en que nadie llega.
Una l),ú.&lt;jqueda del poema entre bal.as
que silvan y no dejan kt risa del mañana,
ni b historia t:SCTita ...
sólo babs.

61

��MAESTRO

Y se vistió con el traje siemprevisto
y se cargó de romplejo8 y de culpas
y recorrió el camino polvoriento
y '~corretió" diez camiones siempre humeantes

y quemó "los suelas ya quemadas
y firmó los diario8 de asisrencia

y supo de retaroo, rayas rojas, reportes . . .
y descuentos)

y pidió de comer; un plato más
y lo llamaron "comunista"
y lo afiliaron a grupos y más grupos
y votaron por él
y alguna vez habló ( tan q1,edo)
y su voz quedó en el aire sus-pendida
y fue el huésped no invitado
y fue la omisión de kls miradas
y el eterno ausente
y el siempre inoportuno
y hundió la pierna en los cami11-0S

y q1iiso semorar
y lo llamaron ¡apóstol!
( ya no existen)
¡Hmnbre grande!
(inmfa)
¡Héroe!
( y ni él mismo lo creyó)
¡Ah! y huoo quien le hiciera un monumento
y colocaron unos libros en la diestra
~/ una gra.n placa
,1 lo lkrmaron MAESTRO.

65

�A LOS QUE HACEN LA GUERRA

¡Destruyan!
Destruyan sus conciencia8
Y hagan resurgir de sus cenizas;

Flores
EsperanZt18
Quimeras tal vez.
Quimeras y sueños, los míos;

locura, esperanza
nuevamente.)

No podrán construir, edificar, ni nada
Quien arra~ una vida a punta de balloneta
El que interrumpe el sueño de una cuna
Los que tienen pistolas por almohadn.
Sus huertos son cementerios que cada dfa
reciben. nuevas flores).
Destrwyan
Pero al menos
Dejen que el hombre cante en la mañana
Que se fume un cigarrillo en su descanso
Que 83 ponga 7,o, chamarra ambicionada
Que piense en el mañana

Suena.n las metralletas
Lanzallamas y chozas se hacen uno
Las nupcias de la muerte 8Qn a diario
Los talleres son de fósforo
La Universidild se im¡rregna de nafta y gasolina
La hora no sonríe
Se inundan las calles y las salns
Las tribunas y el Congreso·

Y k&gt;s f irmones siguen dandn su esqueleto

hueso a hueso).
67

�Se han vuelw tan {lexib1.es
Son ahora un gran molusco.
Destruyan.
El &lt;k&gt;gma sigue implacable
sigue fabricárurose el gran sueño

La voz es un murmullo
La cuna no se mueve
El joven desespera
La pareja
pasea
La familia se ha fugado

no

Las raíces están secas
Destruyan
Pero dejen por 1,o menos la esperanza
de arnar entre loB hombres)
¡Ah! y si no es mucho pedir
R,espeten mi sepulcro.

69

�LA NOTICIA DE TODOS LOS DIAS

Hoy de nuevo he visto los diarios
(manchnoos de sangre
Como de costumbre sus tráqueas fueron degollo.das
Miento, no fue 1¿n diario w que tuve
( entre mis manos
Era un trozo de acero owroso a reses sae1ificadas
Vi c&amp;nw de caiJa uno de sus agujeros
(salen aún barbotones de sangre.
Casi escuché sus gemidos

Palpitan todavia
Tiemblan W&lt;WS
Cada día me levanto pensando en noticias más
(bonitas
No quiero ya más guerras ni degiiellos
( de herman~s
Vietnam es 1m '{&gt;Obre ternero cuya abert1tra
( m&gt; deja de sangrar.

Sus ojos ernpiezan a C1lbrirse de una tel,a
(bl,anquecina
¡Señal de muerte!
Parece que los carniceros no han saciado su sed
Han partido en dos, tres, cien pedazos,
( a un pue blo débil
¡A un hermano!

1...-0s porciones no alcanzan para to(os
Nuevamente 7,as navajas se hund,cn en el cudla
Nuevos trozos ... más inmundicia en las manos
( de par siempre rojas
Hoy los diarios trajeron sangre nuevamente
Los oarniooms siguen negociand,o

, Troceando
Mientras nosotros, civilizada.m ente ...
( mansamente.

71

�Damos vuelta a. las páginas y es·pemrnos
( el diario de mnñana
Mañana, mañana
Apaga ese cigarriUo
Que allí viene "la aviación
Apaga "la son1·isa de ese niño
Que am viene "la aviación
Apaga ese radio
Que allí viene ki aviación
Bom, bom, rin, 1·in, ta, t.a, ta, ta, ta, ta
Es la línea ocupada de mi puebio oc-upado
Ocupado en quitars~ esta hambre de encinw
Puebw ocupado quier-o estar contigo
Gu!lndo llegue la aviación
Con su bom, bom, rin, rin , ta, ta, to, ta, ta,
A la hora del mañana
A la hora del después
Gúando marque "la línea y ya no estés
( ocupado con tus bombas
Gen t1ls noticias de sangre y de odio
Cu.ando t,engas tus man,os llenas de t11 trabajo
Cuando .de. tu sudor brote trigo
Cu~ndo de tu sudior brote pan
Quizá mañana., cwando broten las r osas
Cuando en "las 'J)áginas de tus diarios
( crezcan enredaderas
Quizás mañana, no p1,eda estar contigo
Quizás mañana, quizás mañana
No voo la sonrisa de algún niño
No pu,eda tenderte la mano, baña.rme en tu sudor
Quizás mañana
·
No pueda estar oontigo
No pueda estar oontigo
No rmeda est,ar oontigo

73

��HUBO UNA VEZ
(en un tiempo que no quiero recordar)

✓

Hubo una vez ...
En algtín tiempo ...
En oo sé qué parte ...
Un lrombre
Voces al oflw 'le dijeron de mt Dios, de la
Mujer y de otros hombres
Por algún tiempo
Dios l1eru5 su vida y su esperanza
Y amó a la mujer
Y confió en los hombres
Mas los hombres daminaron a los Dioses
Y n(:Jgaron su existencia
Y sangraron su costad()
Y una crn.z dieron por penitencia
Indulgencias, curatos y obispados:
Fueron objeto de venta
Y el hombre de que hablo ... ll'lmó a Dios
Gritó tan fuerte y tan frecuente
.. . y n.o fiw escucluuio
. . . y fue uno más entre los hombres
Y pensó en la mujer
Caricias y promesas
Ilusiones y espera?J.Z,O,s nuevamente
Y nu.~vamente alzó su voz
... su voz fue una explosión
la espal,da, la respuesta
desesperanza nuevamente
¡Los lwmbres! ¡mis hermanos!
Ellos me entienden
Tengo fe
¡Dijo huecamente!
Atmzof Scmrisat
¡NQ!
Puñaladas, traición, intriga . .. miedo
Hombres, m.ujer, Dios .. . nada

77

�Alma .sin alma
Cuerpo sin alrna
Esperanza sin esperanza
Cuerpo sin lrrazos
¿Homlrre1
¡No!

Piltra/a humana
Hijo legítinw de "la sociedad actiial

Sin Dios, sin amor, sin esperanza
Yo mismo
Yo.

79

�SUPLEMENTO DE "DIAE"

I

�1

1
1

Departamento
de Investigación y
Actualización
Educacional.

universidad autónoma de nuevo león ·

�CARACTERISTICAS
delSEI

EISEI
es:

a) Educ ación Personalizada

"ón Programada

ento p
ógico-didáctico realiza o e
y 3 de· la U. A. N. L. con la asesoría té
de Investigación y Actualización Educ
Los contenidos de los cursos se dividen en ·apartados llamados
unidades.

S.E.I. = UNIDAD + UNIDAD

Con el SEi , se personaliza más la educación el
alumno se hace responsable de su aprendizaje,
se reduce el área física de trabajo, disminuyen las horas clase en el aula y se aumenta
el trabajo personal y de biblioteca.

LOS CURSOS
CON EL
S. E. l. SON :

UNIDAD = APRENDIZAJE

Taller de Redacción
T. Lecturas Literarias
Prob lemas Filosóficos
Teoría de la Histo r ia
Inglés

En el S. E. l. el estudiante se conduce a su propio paso. Su
habilidad, capacidad y esfuerzo individuales programan el ritmo
de su aprendizaje y la velocidad de su avance en el curso. El
grupo no lo frena ni le Impone un paso que no le sea natural.

El S. E. l. proporciona conferencias, demostraciones y clases comunes para motivar, aclarar,
completar, actualizar y sintetizar cada unidad.

85

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.

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1

~ ~ 1 - ~ - .p ermanente comunicación e~crita

( ) "1 \

se enriquece con el diálogo P.n las rel aciones

_-------: ~"1//Y", J profeso~-alumno.
·- ' ..

-- ::

. · :t

•. !- :. .

~j \.'\\ .

\ ;' ~ ~ .

.l... -

Se demanda un nivel de "excelencia" en el aprendizaje de cada
unidad como requisito indispensable para continuar con la siguiente. La cantidad del material se dosifica. de tal suerte que
el estudiante logra más calidad y consistencia en lo que ·aprende.

Lél evaluac ión es constante. No hay exámen es finales. El
Director de apre;idizaie controla individualfne,~te cada ur1dad
est11di3da po r el ;:ilumno.

EVALUACION

¡:M'

;\
I

PROPOSITOS
del SEi

=

Eficiencia de la
1a. UNIDAD

Eficiencia de la
2a . UNIDAD, E.TC

En el SEi el
estudiante debe
administrar su
tiempo y su talento.

Ln e! SEi. se n on-,bran asistentes del director de oprendizaje.

~l ;\:oí 01 director d e aprendizaje dedica mayor atención indi virl ual

a

(~~y

c.1d¡1 esturli an te. atiende sus é xi tos y sus prob le111as. con po-

¡ s1t,lliliad

de corr,f:der exámenes fr ec11ent es y cali fi ca rlos de
'. i11n 1ediat0.

.

'"

4

~~~Ji~!~-#;&lt;tP ''-f,j8;''~r±Wj
-,1:\tJW,~}fü··f::(tM~:~¡;:;;¡:;,«« }h:~
-

En el SEi se
pretende que el
e~tudiante aprenda
4:omo aprendf:r por
cuenta propia

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Ir

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1

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En el SEi el estud iante puede solicitar tantas entrevistas y consultas con el maestro del curso como le sec1n necesarias.

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;})J)

fi{¡)
L------'-------=----:::...-: :;.,--

Se propicia lo que los maestros llaman "retro
alimentación" (la respuesta efectiva del alumno
abandono de la actitud pasiva).
•

ll

~

d

líD

�Para acre~itar un curso deben terminarse todas las untdades programadas, o el mínimo que
el maestro sel'\ale.
'

Individualizar la educación equivalen a: responsabilidad. desarrollo de posibilidades del aprendizaje y personalización de toda
a'ctividad.

Todo estudiante del S. E. l. debe:
•

La calificaci_ón final no será la suma de los exámenes parc1~les, ya que se evaluarán actividades y entrevistas permanentemente. El traba¡·o
es constante.

CALIFICACION FINAL
+ ENTREVISTAS

=

+

ACTIVIDADES
EXAMENES

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Íf]~"

P /,.

·

()

-

J-/½

CJj:!Jo/

Establecer y seguir un ritmo personal de trabajo.
(Se le pide un ritmo de trabajo. no un ritmo de
pereza.)

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,,....___---"'-

{);

-lf2ir=- ;,- Dominar los objetivos de cada unidad antes de

f' }'9,-,

pasar a la siguiente. Este dominio como requisito de avance es el "aprendizaje a excelencia".

~~~

Presentar el examen de una unidad cuando se
haya arcanzado el nivel de excelencia en la
misma.

1

Cad~ _curso exiQe capacidad de lectura, percept•~•?ad, trabaJo de reflexión y necesidad de
creat1v1dad.

�Formular ·horarios para entrega y recepción de materiales . clases
comunes. exámenes parciales y entrevistas.

Re sl!orsabili .
ite
Director de
Aprendizaje
.
.
Ed ación Individualizada. se exige . más
En el S1s_tema de
Duc t
d aprendizaje y en el estudiante.
responsab1l1dr1d en el ,,ec or e

g~ ~I\~~
Controlar
el avance
de los estudiantes.

El Oi,ecto r de Aprendizaje debe:
I

Seleccionar el material
que utilizará en el curso.

- - - - ---,
Elaborar
los o bjet ivos
y unidades.

Evaluar los resultados
de las fi chas, materiales

Y entrev;sta~

-~~
=

~~

EXA MENES
FICHAS

¡~ ~~S

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9

7 9
7 8

9 8 9
9 8 9

9

10 9

9

9

9
9

�S,srEMA DE
EDucAc10N
INDIVIDUALIZADA

El SEi nacio como experiencia pedaqoqica rlentro de la Un1vers1déld en la Preparator1;1 Num

J. en un intento de mejorar la cal idad de los estudw s y resolver en parte . problemas de administración escolar. A manera de ensayo se inicio en el 1er Semestre de Febrero de 1974
con cinco materias: Teoría de la Histor ia. Taller de Redacc,on Taller de Lecturas Literarias .
Problemas Filosóficos e Ingl és . LéJ experiencia inc luyo 4 qrupos piloto y 5 grupos testigo
Tanto la elaboración de los materiales, r.omo la d1recc1on de los alumnos estuvo a carqo de
los responsables del SEi. Por los re sultados obtenido:; · de la evaluacion del SEi. éste tué reconocido y recomendado por el H Consejo Universitario para extrapolar la experiencia del
Sistema, que desde su origen y en su desarrollo h;i rP-cihido el impulso y orientaciones del
Dr . Máximo de Leó n Director de · ta Preparatoria No. 3 Los maestros responsables tueron :
Profr. luis Raúl Cantú Cañamar . la L1c Ma .. del Carmen Hinojosa . el Lic. Antonio S. Ríos M ..
la Lic. María Elena Chapa de Santos y la Lic . Aida O 'W ard de Garz avall e

tD
~

Actualmente la experiencia se aplica en la Preparatori a No 3. en el 1er Semestre con 24 grupos y en el 2o. Semestre con 2 grupos . en los m ismos cu rso~ inic iales con los maestros
contralores que originaron la experiencia salvo Taller ele Lectu ras Literarias que quedo bajo
la responsabilidad del Lic César Triana ya que el L1r. Antonio S Ríos M .. funge como
Jefe del Departamento de lnvestiqac1on y Actualización Educac ion al El total de estudiantes
que se atienden es de 1.456 con :l 1 directores d1· c1prendiza1e v S Maestrns Contraloms que
dl.-.1gen ~ -•

or~•o

Ademas el SEi se aplica en la Preparatoria No. 1 , donde se imparte el curso de Taller de Redacción I a 2,530 estudiantes agrupados en 46 secciones, cuya responsabilidad pedagógica
está a cargo de la Profra . Evangelina Almaguer. Este curso quedó bajo la supervisión del Lic .
Raúl S. Montoya Retta , Director de la Preparatoria . tarea que ahora continúa el Dr . Ramiro
Diaz Alanís con el mismo entusiasmo.

En la Preparatoria No . 7, se inició en .e l SEi el curso de Taller de Lecturas Literarias 1, con
550 estudiantes distribuidos en 10 secciones , es responsable del curso el Lic. Hugo M . Garza y el. director de la Preparatoria Profr. Rolando Solís , Supervisor del mismo .

•
~

Ef equipo de Maestros contralores, responsables de cada curso en esta experiencia, deberá
entregar los resultados de las evaluaciones del SEi al H . Consejo Universitario para su
análisis y extrapolación al resto de las e'scuelas preparatorias.

"ALERE FLAMMAM VERITATIS "

ANTONIO S RIOS
Jefe del Departamento de Investigación
y Actualización Educaci onal de fa UANL

�AUTÓGRAFOS DE LA
BIBLIOTECA NACIONAL

��J~~~~~~. J ~4
~ J- x J ~ l l ~ l+h t: 4

~. 0~ l'-~

GEORGE BERNARD SHAW (1856-1950)

Escritor nacido en Dublln
La casa de los viudos ( 18 8 5)
El pisaverde ( 18 86)
La profesión de Mrs. Warren ( 1894)
Cándida ( 1894)
Las armas y el hombre ( 1894)
El hombre del destino (1896)
N ,inca puede saberse ( 18 97)
Fascinación ( 18 9 8)
Perfecto wagneriano ( 1898)
Piezas agradables y desagradables ( 1898)
La quinta esencia del ibsenismo ( 1901)
La otra isla del doctor B"ll ( 1904)
La comandante Bárbara ( 190 5)
El dilema del doctor (1906)
Pnmalion (1912)
César y Cleopatra (1912)
Androcles y el León ( 191 3)
La casa de las penas ( 1917)
Volviendo a Matusalén (1920)
Santa Jttana ( 1924)
G11ía del socialismo para la mujer inteligente ( 1928)
Inmadurez (1931)
Avent1;ras de la nefl,rita en busca de Dios (1932)

•

��XAvlER SoRONDO (1883-1957)

Escritor y poeta mexicano

Estampas de torerías ( 1942)
Purmas 111exicanos
Viifrlas (1949)

Hacia la cwnbre (1954)
Redactor y subdirector del ~criódico Excelsior

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JuLES 5UPERVIELLE

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{1?84-1960)

Poeta uruguayo

Puemrs de l'himwur triste ( 191 9)
Debarcadrrcs ( 1922)
El hombre de la pa//lpa (1925)
Di:&lt;-huit poe11ies ( 1946)
A la n11it ( 194 7)
La créatiun des ani111aux ( 1951)
L( ¡mnc holllme. tfu dimanchr ( 19 52)
Bolíi·ar (1955)
Lr cur/Js tragique (195 9)

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-

��RAlllNDRANATH TAGOR E

(186 1-1941)

Escritor hindú. Premio Nobel de literatura 1913

Gitanjali
Jibansmrli (1912)
Realizació,i del fi,i supremo ( 1913)
El jardinero ( 1914)
Cosecha de fmtos ( 191 5)
El nhio (1915)
Mis rec11erdos (1917)

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Luis

OE TAPIA

' (1871-

Litcraco español
Bombones y caramelos ( 1911)

Coplas (1914)
Coplas del a,io (1915 y 55)
Mall'rnos al lobo (1922)

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~...oJ.__.
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ALFONSO TEJA ZABRE (1888-1962)

Escritor mexicano

Al,s abiertas ( s. a.)
La esperanza y Hati-ki (s. a.)
El Nuevo Quetzalcóatl ( 1927)
p,J mas y fantasías ( s. a.)

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��ALFONSO ,TORO ( 1873- 19 52)

Historiador mexicano

Un crimen de Hernán C0rtés (1922)
Dus constituyentes del a1io de 1824 (1925)
Compendio de .Historia de México (192:6)
Historia de 14 Suprema Corte de Justicia de la Nació,i (1934).
La cántiga de las piedras (1943)
La familia Carba¡al ( 1944)

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JAIME TORRES BooET ( 1902-

Escritor, poeta y polí cico mexicano

Fer-vor (1918)
El carazón delirante ( 1922)
Canciones ( 1922)
Poemas (1924)
Birnnbo ( 192 5 )
Margarita de Niebla ( 1927)
Destierro (1930)
Cripta ( 1937)
El nacimiento de Venus y olrqs relatos (1941)
El escritor sin libertad ( 19 53)
Fronteras ( 19 54)
Tiempo de arena (1955)
Tres in~entores de la rralidad (1955)
Sin tre,~úa (.1957)
Maestros -venecianos ( 1961)
León Toltsloí (1965)
Dimirsos (1945-1964) (1965)

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Escritor fnncés

Vingl-rinq-rl-ttn poemrs ( 1946)
Lr rnrréalisnu et /'apris-la g11rrrr ( 1947)
Morceam: choisis ( 1947)
Le /11ilc ( 1~47)

Phom (1949)
l.'Í:.gyplr facr

,i f a,·r ( 19 54)
Parlrr sc11l ( 19H)
¡.,. frnil pm11is · (19S6)

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TimTÁN TzAP.A ( 1896-

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UNAMUNO

( 1864-1936 )

Escritor español

Paz en la g11,erra ( 1897)
Amor y pedag;ogía
Vida de don Qiiijolr )' Sancho ( 1905)
Poesías ( 1907)
Mi relig;ión y otros e11sayos (1910 )
Soliloqttios )' cu11versaciu11rs ( 1911 )
Contra esto )' aquello (1912)
Del sentimiento tráxko dr la .-ida r11 lo., hnmbn-s y ,.,, los /111r,blo&lt; ( ! 9 13)
Niebla (1914)
En torno al casticirnu, ( 1916 )
Ensayos ( 1916-1918 )
Abel Sánchez. (1917)
Cristo de Velázque:; ( 1920 )
Yedra (1921)
Tres non•la, ej,•111 plarrs y ,,., ¡,r,ilfl~o I 192 1 1
La tía Tu/a ( 1921 )
Agonía del crislia11ismo ( 1930 )
San Manurl Bueno, mártir ( 19 3 1 )

Epistolario 1948 y 5 5
Cancianero ( 190 )

��Luis

G01&lt;2AGA URBIN A

(

1864- I 9 H)

Escritor y poeta mexicano

lngmuas ( 1902)
Antolosía del Centenario ( I 91 O)
Lámparas rn agonía (1914 )
El cancionero de la 11ocbr srrt'11a ( 1914)
C1tfflt0s vividos y cró11icas soiíadas (1915)
Ba¡o rl sol y frmfe al mar ( 1916)
El glosario dr la vida 1'1tlgar (1916 )
La 1•ida literaria r11 Méxirn ( 191 7)
Estampas de l'ia jr ( 1919 )
El cora::ó11 juglar ( 19 20)
Psiquis enferma ( 1922 )
flo111bres y /ibros ( 192 3)
l.os ,ílti mo., pájaros (1924 )

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URETA (1887-

Escritor peruano
A1111Jr ,ft, almas ( T911 )
1:/ dolor /&gt;rnsatinJ ( 1917 )

Carlos A11,~11.&lt;lo Sala, ·1·r1·y ( 1918 )

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PAUL VALÉRY (1871-1945)

Escritor francés

Elévation de la /une ( 1889)
Introducción al método de Leonardo da Vinci ( 1895)
La je111te Parq11e ( 1917) ·
Allnw• de ,,ers anciens (1920)
Cdrnirtres (1922)
L'ame et la danse ( 1923)
Variedad (1924-1944)
Analecta ( 1926)
Rh11111bs ( 1926)
Suites ( 1930)
Chosrs t11es ( 1930)
Amphion ( 1931)
Sémiramis (1934)
Nota sobre el arte (1934)
Drgas, Dause, Dessin ( 193 8)
lntro,focci6n a la poética ( 193 8)
Cantate d11 Narcisse ( 1938)

��.RAFAEi.

H EUODORO

Escritor h

El

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18 9

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1-1959)

on urcño muerto en M, .·

CXICO

rosal ,¡,,¡ brrmit f./ prrf11111c dr la/"º (1911)
Á11fora se/·
,erra natal (1917)
'1r11/a ( 1922
El C0/1 l 't'IIIO d,' TcJ,ot-otl
) ·11
La a11exió ,le&gt; C I - ª ( 1924)
11
C
e11 ro A, , ·
onligo (1943)
11a1ca a México (6
Iturbillc,·a , d
vols. 1924,1949)
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ron e Dios (
magt11ació11 de
, .
1944)
IBol'
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Me.neo ( 1945)
nar
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CXICO ( 1946)

ant,ago
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r11 A me,rica
. ( 1946)
, , Espa,íola ( 1950)
,ugrafía C ,·rr-a11/i11a ,,n la A1,ierica

��•.\Rn.~110 DE \'.\t.1.E

A RIWE (·1888-1961)

Jiscritor, novcli,t:1 ff1cx1c:1.no,
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Cronista de la Ci,idad de \1éxico.

f.jc-,npln (1919)
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Lt'onor de Cácen·,. ) A """')
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1./ Palac111 Nacion"I / · ' ·I' .·
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fl ca11illitas ( 1941 )
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ow,i,t11s ( J 939)

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\' irn•yt·s ) ' Virrri11as

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Coro d,· sm11/,ras ( 19 5 1 )
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. . . _) crÍ1111•111•., (1~12)
(,rc.~m·io l.&lt;Í/w~. biio d,· ¡:,./;¡.,. 11 ( 1•117 l

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VASCONCl:1.0S

(1882-19!9)

Escritor y filósofo ~xicano

Piltigoras, Una fonio del ritmo (1916}
F../ monismo estético ( 1918)
J,11 caída de Camut=a. De la diclad11ra a la liba/ad ( 1920)
Estudios indostánicos (192 3}
T,•oría dr los cinco eslado., ( 1924)
lndolugía ( 1926}
Tr•lado de melafiska ( 1929)

Pe,i11úsmo degrr ( 19 31 )
Étira ( 193 l)
Ulises criollo ( 1935 )
fa/ética (1935)
1-alMlllt'nla (1936)
Breve bisloria .de México ( 1937)

Historia ,ft.l /1ema111irnlo filo.«ífim ( 1937)
U desasir.- ( 19 3 8)
U ¡,mconsulado ( 1939 )
Rl'alismo cimtifico (1942)

T.ti11.irn or.~1í11ira ( 1 94 j }

��HEUEllT

G.011.ca: WHLS (1866-19-+6)

Escritor inglés

u

mtiq11i1111 dd licm/HJ (189l)

FJ bomlm i,uis,ble (1897)
u g11err11 Jr los 1111111dos ( 1898)

El •mor y rl miur uwis/»111 ( 1900)
El prima bombrt rn l• l11n• (1901)
Un bombrr moderno ( 190 l)
M1111dos 1111r1 os r11 /11gor de lm l'irjm ( 1908)
A11n Vrro11ic11 ( 1909 )

Tono

B11n/(t1)'

(1909)

u I&lt;"'"" que po,,drti fi11 • /11 .~11rrra
u b1ísq11rd11 m11g11ífic11 ( 191 s)

( 1914)

Mr. Britbi11g no u mg111io ( 1916 )
f:/ 11/11111 dr 1111 ,,b,ip,, ( 1917)
ft&gt;411 11111/ /&gt;elrr ( 1918}
I,m r111gm Jr bisfor,11 (1920)
F.I s11fr11111r11/o Jr 111 citili:acíá11 (1921)
u forma dr las cosai f11t11ras (19H}
U11 i11lrnlo dt 011/obiogrll/ía ( 1934)
Ni,ios rn ,•I lwsq111· o.,rnro ( 19}9)
l,11 mmfr al t,,,r.lr d.-111/11""" (19➔1)

��"ARMAS Y LETRAS", Revista Trimestral de la Universidad Autónoma de
Nuevo León se terminó de imprimir
el 30 de junio de 1975, en los Talleres
de la Imprenta Universitaria del
Depto. de Dilusi6n de la U. A. N. L.
Se editaron 1,500 ejem¡:lcres

�DEPARTAMENTO DE DIFUSION

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1975, Enero-Marzo </text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
JULIO - DICIEMBRE DE 1974

�ARMAS Y LETRAS/ Julio - Diciembre/'14

��___e_1_e_L_1_o~T:-:E:-::c:-A-:--::c~E;.;N~TttRt.AAl'-:-7\
U. A. N. L.

A8M,\5ylEfflAS
Rector
DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión
Jefe
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Número correspondiente de Julio a Diciembre de 1974

Toda correspondencia debe dlrlglne a "ARMAS Y LETB.AS"/Depto. de
Difusión/Universidad Autónoma de Nuevo León/Torre de la Red.orla,
Noveno Plso¡Monterrey, Nuevo León, México.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

JULIO-DICIEMBRE DE 1974

SUMARIO
El Harioonte Físico del H umanismo en Alf&lt;&gt;n80 Reyes,

Cannelo Gariano . . . . . , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Henr y Kissinger, Lic. Eduardo L. Suárez . . . . . . . . . .

17

Un lwmbre tlammw Franz Kafka, Armando Garza

Clark .. . .-·. .. . ... . . ..... . . .. . ... ... .. . ......

25

La primera Universidad de Nuevo León, Geranio de
León . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

37

¿Orisis de la Bocial-Denuxrática? Rodolfo Caltofen
Segura.. .... . ... . . .. ..... . . . .. . .. . . . .. . .. ..

65

Ubros Recientes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

69

Autógrafos de la Biblioteca Nacional

75

�EL HOH IZONTE FISICO DEL HUMANISMO
EN · ALFONSO REYES
Carrnelo Garwno
(California State University)

�LA

segunda mitad del siglo XV ofrece un espectáculo
nuevo en la sensibilidad del hombre europeo. La herencia
clásica latina se robustece con el aporte helénico y vi€'11e a
formar una nueva Welta.nschauung, determinando un movimiento espiritual que se ha designado con fr€(;uencia como 'Humanismo, no sólo por haber fomentado el estudio de
las humanidades, sino por haber concentrado su interés en
cil hombre. 1 Su obra de renovación es espiritual, realiza~a
en lo filológico, lo literario, lo especulativo. Alfonso Reyes
reconoce esa valiosa contribución de los humanistas prerrenacentistas. De todos modos, huelga destacar que su contribución más original consiste en relacionar su obra teorética oon los resultados prácticos conseguidos por los exploradores de la misma generación.
De buenas a primeras, parece que no hay nada en común entre los dos grupos. Y en realidad, se trata de dos especies difer€'11tes. Los humanistas escudriñan manuscritos
y palimpsestos. Los exploradores manejan botes y astrola1 C I Alfonso Reyes. " Po labros sobre el humanismo". Boletln Capilla Alloru,ina.
XIX (1971). 13.

7

�bios. Son los dos }X)los opuestos de la sociedad en que re;i.lízan su quehacer. Y sin embargo, los dos tienen un fondo
común. Son lnnovadore;; y pertenecen a la inquieta estirpe
do hombres que no quieren dejar el mundo tal como lo han
recibido. La tesis de R-eyes sobre este punto es uno de sus
atisbos más originales. Acaso hay que hallar la raíz de tal
relación en la propia estructura de su humanismo americanista, en que lo telúrico aflora con harta fre&lt;!uencia en el
compromiso entre la vida y el pensamiento, entre el espacio interior y la realidad circundante. Es 10¡ que señala, ·con
sutileza de acierto, un buen conocedor de la forma mentis
alfonsina: "Su moderno humanismo no es ninguna compostura convencional. Busca un entronque de la cultura occidental con la realidad operante del Nuevo Mundo, con las
relaciones que de un modo singular vinculan aquí el hombre a la tierra, a la sociedad y a la historia de nuestro contlnente" .2 Al dirigir el interés al hombre, va de cajón que Jo
vea aso~iado con su medio físico y social.
En efecto, el mundo físico es una extensión del hombre. No hay forma de vida que n&lt;&gt; esté asociada con un medio orgánico, así como tampoco hay medio orgánico que no
esté asociado ecológicamente con un medio físico. En la
antigüedad, el genio griego, por su vivaz curiosidad había
favor€cido el trato y las relaciones con pueblos y paises lejanos. El genio romano, por su impulso colonizador, expande su gravitación sobre cuantos pueblos están expuestos a
su poder. Su influencia sobre el movimiento humanista prerrenacentista despierta un anhelo ilimitado de espacio, un
deseo de conocer la ·forma, distribución y condiciones del
m~ndo. Se trata de mirar y ver este planeta con ojos despeJados: dffipejados de la recarga simbólica medieval, por
la cual los signos físicos de la realidad externa se relacionaban en tácita alegoría con un transmundo metafisico, y
el Involucro cosmogónico del sistema. ptolomeico estaba poblado por la demonologiai del espiritualismo judaico-cristiano. El humanista se niega a calar el objeto flslco para cap~
tar el sfmbolo de otra esencia. Al ajustar su enfoque a la
2 Lula µnillo Soto, "Alfon10 l\eyH y la e:rperlencla literaria", P6gb,a ao!ire
AlieNo ller•• (Monterrey, 1955)'. 1, (78.

8

visión de los autores clásicos, capta en la fenomenología circundante o lo estético de la apariencia o lo funcional de una
rdación. Lucrecio había incorporado la ciencia en la poesía
lo mismo que Aristóteles había tratado el arte con criterios
científicos. Ahora los humanistas dirigen su mira a la realidad al paso que el explorador navega hasta el último punto indicado. Pensamiento y acción marchan de concierto.
Los explorad9res emprenden sus viajes a tierras lejanas bajo eil mismo estimulo que traslada a los humanistas hacia
epocas y culturas remotas. La curiosidad merital se ha despertado de nuevo en la conciencia occidental. .
Atm cuando lo fan(ást!:!o asoma en los relatos, el interés científico adquiere un cariz antidogmático: "Se habla
continuamente de viajes a países lejanos, de las ti€rrras del
Preste Juan, de contrastes entre las costumbres, lo que ayuda a cksterrar poco a poco los viejos criterios dogmáticos".3
El Oriente conserva su antig•~o atractivo. Reyes nos brinda
detalles muy instructivos. Odorico de Pordenone renueva y
completa los viajes de Marco Polo. Toroello propone destruir
la hegemonía comercial de Egipto €'Stabloeciendo una ruta en
Armenia. Pegolotti ofrece un cuadro de los viajes de aventureros y mercantes en su Practica della Mercatura. Un
nuevo atractivo ejerce ahora el lado occidental. L:&gt;s dos venecianos Zeno se adelantan por la vertiente nórdica del
Atlántico y su compatriota, Querini, acaba en un naufragio
en la costa noruega. De todos modos, no es de creer que sólo
los navegadores italianos se sientan impulsados por el afán
de explorar. Desde el siglo XII, los vascos habían tocado los
banoos de Terranova. También los bretones y los normandos --estos, en particular, no. ponian coto a sus tendencias
migratorias- se hablan aventurado a expediciones de las
cuales debían de correr noticias orales, hasta cuando se establece una verdadera literatura de viajes a fines del siglo
XV.
3 A. Reyee, Ultima Tule, en Obra completcra (M4xko: fondo de C11lt11ra Eco•
n6111lca, 1960) , Vol. XI, 26. la• citas q11e se sacan de la coleccl6n completa
de las obra• de Allon•o Reye1 1e Indicarán a contlnuacl6n con la abrevlat11ra
OC. ••guida del tomo en n6mero1 romano, y de la pógina en g11arlam01
ar6blgoa.

�Después de la cafda de Constantinopla y la Intransigencia de los turoos contra las rutas levantinas, las fabulosas 1-eglones del Oriente se desvanecen en los nombres de
Oflr Y Catay, abstractas referencias poéticas que, según
Reyes, no dejaron de ~ r su lnf.luencla en las sucesivas
exploraciones hacia la dirección opuesta. En la práctica los
. humanistas viajaban con moderación: por Italia, usual~ente, Y pocas partes de Europa. "Pero a tierras de sus amo~", anota Reyes, "se asomaban en los libros. Así Flavio
B1ondo Y asi Eneas Silvio Piccolominl (Pío 11)."◄ Es así como los humanistas se convierten en los verdaderos impulsores de los movimientos exploradores. El estudio de los
clásicos los polariza hacía el Occidente. Dos vertientes atraen
su Interés. Una, de origen griego, es la Atlántida platónicü.
La otr~ es una remota región ya señalada por Virgilio
(G-eórgicas, I, 30) y más tarde aludida con ~tisbos proféticos en la Medea de Sé~a, aunque simpre con vaguedad de
lejanías espaciales:

V enient annis
SaecuJ,a se ri.~ quibus Oceanus
Vincula rerum ktxet et ingens
Pat,eat tellus, Tethysque novos

Detegat orbes, nec sit terris
Ultirna Thule. (11, 379 ss.)
La prof~a de Séneca parece especifica, pues anuncia
la en:ierge nc1a de una vasta extensión territorial de entre
los vmculos oceánicos (ingens tellttS) y alude a que en un
lejano futuro (annis seris) "la na vegación había de superar un día aquella comarca, descubriendo entonces nuevos
mundos, Y don ~ernando Colón se jactaría más tarde de que
su padre cumphó la antigua prof-ecía." 5 Los estudiosos modernoo podrán proponer varias hipótesi~ sobre esta remotfsima Tule, consignada a la leyenda como nombre vívido
de una 1ocalidad indefinida: Islandia para algunos; las islas
Shetland para otros; o las islas Lafoten para otros más. De
todos modos, el anuncio de nuevas tierras allende al oceáno
◄

Loe. dt.• p 29

5 A. R•r••· 0e61Jl'al• chl auo.do aaUvuo. OC. XVlll , 9~.

(el Oceáno era, a la sazón, solamente el Atlántico) es prometedor y comprometedor. Y con la fe que los humanistas
les tienen a los clásicos, la Atlántida y el Tule gaJvanizan
su curiosidad, de suerte que en ellos se forma una conciencia territorial antes que ese territorio se descubriera. Su
conciencia se hace contagiosa, algo así como los centros
plasmadores de ia opinión pública en nuestros tiempos. Reyes define esa situación con claridad: "Lo importante es
que los viajeros no humanistas por profesión parecían moverse bajo las instrucciones expresas de los humanistas; ejecutaban, en efecto, lo que escribian los otros, y ventan asl
a constituir un verdadero humanismo mmtante ... La acción se había puesto al servicio de la inteUg.encia en el más
profundo y armonioso sentido." 6 Esa int'erpretación alfonsina del cuadro histórico de la época es novedosa. Es fascinadora y, acaso, parcialme nte impugnable.

De todos modos, hay mucha vt1rdad en la correlación
de imaginación y pensamiento de un lado, y actividad y ejecución del otro: a tal punto que el conoepto de "humanismo
militante" forjado por Reyes, se non é 11('1\() é l&gt;en trovato.
Las acción de los exploradores confirma su 'concepción.
En breve, e:I florentino Buonde lmonte viaja por el Mar Egeo;
Nicoló de'Conti va a China e Indochina, y sus viajes aparecen en el IV libro de las Hisf!oriae de Vartetate F&lt;ntum.aRdel humanista Poggio Braccio lini ; Ciriaco Pizzicolli de Ancona deja de ser mercader y asocia en sí las actividades de
humanista y explorador, viajando y colectando ma nuscritos
por Grecia y Asia Menor. En la opinión del Sabio mexicano, sus viajes representan el primer inte'Tlto de "romper el
ciclo de la geografía clásica, al cual la gente humanísti-ca
se venia manteniendo fiel" ([bid.).
La cartografia, por supuesto, refleja el ensanchamiento del orbe físico a raíz de los viajes que tienen lugar. El
mapa de Becaria (1435) incluye las islas de Brasil y Antilla (ante insulam, o isla anterior), localizadas a1 suroeste
de Il'landa__; Los dibujos de Paolo Toscanelli, auténticos o
6 A. R•yea, Ultima Tule. OC. XI. 29.

11

10
■

,

-

�apúcdfos, dan unn idea más definida del mumk&gt;. El globo
de Martín Behaim haee 1-cferencia a la existencia de tierras
oc~ánicas. En un coloquio imaginario, que Rcyes supone
ocurri&lt;lo en el primer viaje hacia el Nuevo Mundo, el Almi1·ante escucha con enojosa condescendencia a Alfonso Pinzón, oh~ionado con el sueño de alcanzar la isla de Cipango, de la cual, insiste él, había tenido noticias por parte de
11n sabio de fa Biblioteca Vaticana. sin contar las indicaciones ('Ontenidas en las cartas náuticas de Pizzignano (1367),
clel mencionado Becaria (1435), de Bianco (]436), de Par(&gt;to (1455) y de Benincasa (1482).
Los relatos escritos y orales tienen su influencia. El
Cardenal Aliaco esct·ibe la /mago Mundi. Una copia de ese
libro c-&lt;1e en manos de Cristóba3 Colón y lleva las anotaciones gC'og1·áficas h('(:has por el Descubridor en las márgcm~
,fr,1 lt•x to &lt;'11 1'182. 8(, aht·&lt;• asi un pE&gt;l'iorlo incuhador ele vislumbre:- que el drseo de la empresa hace casi tangibles. Noticias y testimonios de viajeros y aventureros.trazan el contorno de lo vcnidern. Alfonso Sánchez de Huelva, según el
testimonio de Oviedo y d Inca Gracilaso, muen• en casa
&lt;I&lt;' Colón, ('nlrC'gándol~ documentos concernientes R un lejano viaje. El piloto Pedro Velaso~ indica a Colón la ruta
de la Isla d&lt;' Flores, a ciento cincuenta leguas de Fayal. Dos
marinos españoles hablan de las naves caídas en Terranova
o Ba&lt;'alaos. Vázquez de la Frontera había divisado lejanos
territol'Íos. Lo mismo aseguraba otro marino de Madera. Y
más deja Reyes a la conjetura, pues aquellos navegántes no
eran exploradores, sino gente de oficio, dispuestos a lanzarse a la acción a trompa y talega por ganancia, y por eso
mismo, decididos a ocultar sus secretos.
De esos testimonios se coli~ que el descubrimiento de
Amédca llama a la puerta. Colón, el único que sabe jugar
el lance, se levanta sobre la legión de aventureros anodinos
como hombre dotado de un sentido de misión. Bajo la influencia de la a~tividad lit.eraria del humanismo, él trata de
armonizar ese aspecto liberal ,con lo pragmático. "Colón
llega a ellos animado por el espíritu humanlstico del Mediterrá noo, por el ansia de descubrir y propagar lo que des-

,·ubl'e; de fundai· &lt;&gt;n C'I d&lt;&gt;s&lt;·ubrimic-nto g&lt;'ográfico. no $Ólo

un posible medro privado, sino un ensanche d&lt;&gt; las posihh•s
,·ondiciones humanas."7
¡Qué noble este retrato interior del Descubridor trazado por Reyes sobre el fondo del movimiento humanista!
Es la manera de retratar de un verdadero humanista, que
se esfuerza por fundir su honda imagen mental con la estel'eotípica imagen grabada en su ''retina S€'11timental", E'$lo
es, la de Colón ahincado ant.e la Reina Isabel en el acto de
recibir las joyas reales, prendas de la inquietud soñadora
del alma diplomática cast.ellana, sostenida tras bastidores
por el tino administrativo y pragmátioo del genio catalán.
El cuadro dibujado por Reyes tiene la hondura de un juego
óptico de doble ()("rspectiva, puesto que .Ja expresión del Descubridor enlaza I&lt;¼ generatriz de su nnh&lt;&gt;lo int.crior con la
coordcnad¡:¡ del saber humanístico y la dobl&lt;:' fac&lt;,ta del alma
ibérica. La grandeza irradia del trazactQ verbal: "Colón posee aquel acometimiento cN&gt;ador de las fuerzas cósmicas."
Su relieve se hace tridimensional por la intc&gt;rac·dón d&lt;' dos
planos ópticos. En la superficie, la borrosa imagen hedrn de
broclrnzos imp1'('!':ionistas: "A primera vista. uno el&lt;'' los italhrnos cos1riopolitas y empnmdcd~rPs. ac-aso un tanto quiméricos y Rrbitristas, sin más riqu.cza que la inspiración,
díscolos y osados, des&lt;'ontentadizos, disimulndores, tenaces,
visionarios, llenos de groserías eficaoes, a la vez mezquinos
y sublimes." En el fondo, e l firme tra:b::&gt; ,e xpresivo: "A última vista, y considerado por el saldo, el Héroe, romántico
animal del destino."8 El retrato es completo y novedoso,
acaso l):)rque lleva los rasgos estilísticos de una técnica atávica, de un arte nativo amalgamado con su oblicuo mestizaje perceptivo, que un critico moderno ve aflorar en el
conjunto universal de la ment.e alfonsina: "Hay hasta en sus
travesuras de humanista ... un primor casi indigena como
el de los decoradores de lacas y cerámicas en su artesanísimo pueblo mexicano."9
·¡ Loe. cit .. p

41

8 Loe. cit.. p . 46.
9 Manono Picón S0l01. " Varón loumant11mo .. , ,m Libro lubilar de Jlllonao R•Y••
(M6xico Dnecc1ón G uneral du Dltu11ón Cuhural . 19~6) . P 340.

13

�La. historia fue pródiga con el Héroe que realizó los
suefios de los humanistas. La historia fue madrastra con los
discretos que secundaron su obra, a saber, los Pinzones,
Juan de la Cosa, Américo Vespucio. Bienvenida, pues, la
palabra aclaradora de Alfonso Reyes, quien, confiando en
el poder de la pluma a la manera de los antiguos humanistas, pone en tela de juicio la tradición y viene a deshacer
tuertos históricos. No hay razón ni necesidad de mantener
la Injusticia con que se intensifica el halo del Héroe eclipsando el nombre de los Discretos. Levantaos de vuestro olvido, sombras de Mattin Akmso, Vloent.e Yáfie,z y Francisco Martin: "Vuestras disputas privadas con CristtSbal Colón no perturban la gratitud de Arnérica." 1º La orden real
de que la ciudad de Palos entregue dos carabellas en pago
de faltas anteriores acaba por suplir nada mAs que maderos
vados. El apoyo de Medinaceli y Marchena tiene algo del
t.estamento de la ZQrra: su palabra no es prenda de oro ni
produc:? tripulaciones o provisiones. Pero los humildes Discretos paren a medias con el Héroe: contribuyen diner~;
aúnan tripulaciones; arman barros; proveen los abastos;
desencadenan la actividad in~able.
Los Pinzones, varones de pdo en pecho, se juegan por
entero en la empresa. Esperaban compartir la gloria, y ni
consiguieron siquiera un reconocimiento de mala muerte.
Alonso Marin navega a toda vela para cobrar las albricias
de la expedición. Murió desacreditado por deslealtad. Más
tarde, Vicente Yáñez explora hasta el delta del Amazonas.
Su antecedente de asociado con el Almirante le viene como
magnificat a · maitines, y tiene que ceder el sitio a Cabra!.
Sólo Juan de la Cosa, armador y capitán de la carabela en
que viajaba Colón, logra atar su iniciativa de descubridor a
Venezuela, y de su descubrimiento "levanta un mapa, publicado en 1500, que es el primero del Nuevo Mundo." 11 ¡Qué
triste e ingrato epilogo el de los Discretos! Nemo prapheta
acoepttV:&gt; est (n patria stta. Es humano, pero no humanista. Y Reyes los reivindica en lllOmbre de una función histórica, la lnlciatlva. privada, la fuena secreta que sostiene a
10 A. l&lt;eyeo. Ultima Tute. OC. Xl. 47.
11 A. Reyea, SunpeU.. J' c111.._ . , OC. IV, 149.

-

14

España en los momentos cruciales. Brota de una sentada
entre el pueblo y se realiza contra corriente ante la autoridad. La iniciativa privada guía al Cid desterrado hacia los
senderos de la Reconquista. La iniciativa privada ~nima a
los Pinzones por las rutas del Descubrimiento. Y más tarde,
añade Reyes, durante la guerra napoleónica, "la iniciativa
privada se echa a la calle para salvar la nacionalidad, aun a
despecho de los monarcas sumisos." 12
También sobre Américo Vespucio se proyecta la sombra de la "jettatura" de Colón. Vespucio no es jefe de expedición ni organizador de empresas. Tiene sus grandes méritos-méritos de discreto: es excelente narrador y buen cartógrafo; descubre el carácter continental de las nuevas tierras, y las reconoee como un continente distinto de Asia.
Como muchos valientes naufragan en el puerto, Colón muere sin darse cuenta de lo que ha descubierto, lo mismo qut&gt;
Vespucio fallece sin saber que Martín Waldseemüller, del
grupo humanista de.Saint-Dié, iba a bautizar el nuevo continente en su honor. 13 Ironías de la historia.
Con el descubrimiento de América, surge la octava maravilla de la identificación de la corriente ideal con la corriente prágmática del humanismo prerrenacentista. El milagro de América trasciende la búsqueda de la piedra filosofal del Medievo reconduciendo la magia a la historia. El
descubrimiento parece un conjuro que ll€'Va a la realidad
una imagen columbrada en la poesía y la profecía: "América", afirma Reyes a luz de paja, "antes de ser encontrada
por los navegantes, ha sido inventada por los humanistas y
los poetas. La imaginación, la loca de la casa, había andado
haciendo una de las suyas." 14 Da ganas de creerle a puño
cerrado.
Las rutas de los navegantes tienen etapas que arrancan de un puerto y llegan a otro. Las rutas del pensamiento
12 A Reyes, Ultún• Tule. OC, XI. 50.
13 Loe. cit.. 57 En un almll apropiado a Schhemann, q uien buscaba el teaoro
de Prlamo, aal dlca Reyeo en El tr14nguJo ageo, OC. XVlll. 273: "'Como Col6n;
nunca aupo que habla encontrado a lgo mejor da lo que b uacaba"'
14 A · Reyoa, Ultima Tule. OC. XI, 75.

�HENHY KlSSJNGEH
t lenen etapas, pero carecen de llegadas definitivas. La ruta

espacial del Humanismo se concluye con el Descubrimiento.
Pero la ruta Ideal toma otro derrotero. Sus linderos se mantienen dentro de los horizontes geográficos establecidos por
los exploradores y renuevan el antiguo espejismo humanista bajo otra ilusión. El ciclo se hace reversible. El espacio
Interior de la imaginación se realiza en la inmensidad del
espado físico a raiz del descubrimiento. Ahora el territorio
descubierto activa la imaginación hacia un itinerario utópico. El continente columbrado por la fantasía de los humanistas es punto de llegada para los exploradores. El orbe
descubierto por los exploradores es punto de arranque para
k&gt;s humanistas que alientan la ilusión de la regeneración
social. América se inserta en el juego entre ensueño y realidad, entre esperanza e intereses. No s,e le escapa a Alfonso
Reyes lo poético de semejante interacción. Por eso, acaso,
el reflejo poemático del hombre occi~ntal proyectado hacia
el Oriente y el Occidente se traduce en imagen lírica individual. Cuando los grandes exploradores llegan a su última
puerta, Alfonso Reyes poeta Se embarca hacia su nueva
aventura:
Cierto tendré la vela:
me siento descubridor
alumno de Marco PoZo
y de Cristóbal Colón.15

Y a la antigua, le deseamos: "Bonam viam, víator."

California State Univer~ty

15 A R•yu , .. Moreno ... en Conalancia po•Uca. OC. X; 393

Lic. F:duardo /,. Suárez

-

�(Notcr de Redacci6n:-Mucho •• ha discutido la
personalidad de Henry Kissinger. Sin apasionamientos ideoJ6gicos.. el e conomista Eduardo L.
Suárez señala su punto de vista sobre el
diplomático norteamericano de origen a 1emó:n).

-

N.

ACIO en Fuerth, Alemania, el 27 de mayo de 1923

Se graduó con honores en la Universidad de Harvard en
1950. Obtuvo su maestría en 1952 y su doctorado en 1954.
Llegó a los Estados Unidos en 1938; se naturalizó norteamericano .en 1943. Fue profesor en Harvard (Asuntos Internacionales) en 1951 a 1959, y asesor del Presidente Nixon desde 1969 en asuntos de seguridad nacional. Fue también asesor de la familia Rockefeller. Consejero del Departamento de Estado, de 1965 a 1969. En 1958 obtuvo el pre.mio Wilson por haber escrito el mejor libro de política y
asuntos internacionales. Es miembro de la Asociación N orteamericana de Ciencia Política, del Consejo de Relaciones
Exte1iores, de la Academia Norteáinericana de Artes y
Ciencias. Es autor de 5 ó 6 libros sobre política exterior,
de los cuales se han traducido al español la Crisis de la Seguridad Europea, y Un Mundo Restaurado. Esta última
obra, que escribió inicialmente como tesis para obtener el
grado de doctor en asuntos internacionales en la Universidad de Harvard, nos revela mucho de la mente de Kissinger
en lo que toca a las relaciones de su país con el resto del
mundo y al equilibrio de poder mundial, de mock&gt; que vamos

�a utilizarla como una especie de "autobiografía" psicológica de nuestro hombre.
Se ha observado que el caso de Kissinger es singular
en la historia de la humanidad, porque es uno de los pooos
intelectuales académicos, quizá el único, que ha llegado_ a
ocupar una posición importante de poder y la desem~n_a
con espíritu académico y con evidentes r~ultados pract1cos a la verz. En efecto, es el primer Secretario de Estad? ~n .
la historia de los Estados Unidos, y quizá el primer Mm1stro de Relaciones Exteriores eri la historia de cualquier país
del mundo, que antes de salir a la vida p~blica, ha sido exclusivamente profesor e investigador de tiempo completo de
tina universidad. O sea que nunca fue político práctico, a
pesar de dedicarse profesionalmente al estudio Y _l~ enseñanza de la ciencia política. Por eso resulta espec1annente
interesante observar su desempeño como principal responsable de la política exterior del país má~ poderoso ~e la ti~rra. Hasta ahora, tal desempeño podna haber sido mas
brillante: concluyó las negociaciones que terminaron la participación de su país en la Guerra de V~etnam, logró que s~
celebrara un armisticio entre árabes e israelíes, reanudo
las relaciones diplomáticas de su país con China Continental Jo que permitió el acceso de esta gran potencia a las
N¡ciones Unidas y continuó el aparente aflojamiento de las
tensiones existe~tes entre Estados Unidos Y Rusia. Todo
eJlo logrado con excel€'nte tacto diplomático, sin dejar sentimientos de hostilidad en ninguna parte. Es cierto que en
esta cadena aparente de éxitos casi increíble; oo debe de haber influido solamente la preparación académica de Kissinger, sino también su talento natural de diplomático nato.
Un Munik&gt; R,estaurado (México, D. F.: Fondo de Cultura Económica, 1973) relata la historia de las hazañas di-

plomáticas del Príncipe Matternich, Ministro de Relacion~s
Exteriores de Austria en la época de las guerras napoleonicas, que culminan c~n el Tratado. de Viena q~e dio a ~ropa una estabilidad politica esencial, en _una epoca p~t1cularmente revolucionaria, hasta el estalhdo de la Primer
Guerra Mundial, casi un siglo más tarde. Por eso se dio a

Metternich el título de ''Doctor de las Revoluciones", rx&gt;rque sabía encontrar el remedio para aplastarlas donde
quiera que brotasen: a veces por la vía violenta, a veces
mediante la intriga o el convencimiento. Así, destacan en
Metternich dos características fundamentales: su habilidad
diplomática casi increíble y su espíritu conservador.
En el momento en que Metternich se hace cargo de las
relaciones exteriores de su país, el Imperio Austrohúngaro
era un extraño conglomerado de países, razas e idiomas,
unidos sólo por el mito de la majestad imperial. El Emperador era un individuo débil, ignorante, timorato y acomplejado. La maquinaria administrativa del estado funcionaba
muy mal y estaba llena de corrupción. Las élites sociales,
económicas y políticas estaban imbuidas de un espíritu aristocrático y feudal que ya no iban de acuerdo con los tiempos, puesto que ya había estallado la Revolución Francesa.
La economía del paí~ era débil, y su posición en el centro
de Europa convertía este imperio en presa fácil de conquistadores ambiciosos: Rusia por el este, Francia por el oeste,
Alemania pol1 el norte. A pesar de todas est as desv~mtajas,
Metternich supo maniobrar tan hábilmente que rn la lucha
por el poder de todos los países antes mencionados supo
colocar a su país como el fiel de la balanza, como el J)€{1ueño
peso que hacía la diferencia entr,e un platillo y el otro. Así,
paradójicamente, Austria dictó la politica europea de 1810
a 1830, y siguió influyendo en ella poderosamente hasta la
muerte de Metternich en 1865 ( curiosamente, Metternich
aconsejó a Maximiliano, poco antes de su muerte, que "no
se metiera en la avientura de México").
Ahora, Kissinger ocupa una posición muy similar a la
de Metternich. Su país no es tan débil como lo era Austria,
pero sin duda está atravesando por crisis internas muy graves; en todo caso, ya no ocupa una posición de preeminencia única en el mundo, sino que tiene que consultar y negociar con Rusia, China y Europa Occidental, por lo menos,
sin contar con la rebelión de los países del Tercer Mundo.
Su jefe, el señor Nixon, ha sido derrocado y hundido en la

�ignominia. Su persona es objeto de la inquisición constante
de muchas gent:es interesadas en hundirlo, aunque sólo sea
por lograr un éxito periodístico. Sín embargo, por lo menos
hasta ahora Kissinger ha conservado su prestigio entre los
jefes de es~do de los países más poderosos de la tierra Y
continúa adelante sus gesti-ones conciliatorias.
El logro de la paz mundial constituye sin duda un objetivo de primera magnitud para todos los habitantes del
planeta, pero adquiere importancia particular en el caso de
un país tan poderoso como los Estados Unidos, de quien depende en buena parte el resultado final. Por eso podemos
considerar que este es uno de los problemas más graves que
afrontan los norteamericanos y del cual es responsable en
primera instancia el señor Kissinger.
Las Naciones Unidas, organismo internacional creado
precisamente para salvaguardar la paz en el mundo, han
resultado inoperantes en ese sentido. La Asamblea General,
donde están representados prácticamrnte todos los paises
del mundo, asi k&gt;s grandes como los pequeños, se ha convertido en un foro importante para la ventilación de muchos problemas internacionales, pero no opera como mecamismo de toma de decisiones. La paz mundial es una cuestión demasiado importante com::&gt; para dejarla en manos de
un enorme número de países, la mayoría de ellos irresponsables e ignorantes, interesados en las cuestiones más diversas. Por ello, la propia Carta de las Naciones Unidas reserva este asunto a la consideración y decisión del Consejo
de Seguridad, d::mde están representados en forma permanente las cinco "grandes potencias" (Estados Unidos, Rusia,
China, Inglaterra y Francia) y las demás lo están en forma
temporal y por rotación. Pero los grand~ son sin duda quienes deciden, y además Inglaterra ha quedado fuera de
combate por sus tremendas crisis internas y Francia se
siente aislada una vez más ·(como en tiempos de Napoleón),
por su paqueñez relativa y por su orgullo de viejo líder intelectual y cultural ahora relegado a segundo término. De
modo que en el Consejo de Seguridad sólo quedan los "tres
grandes": Estados Unidos, Rusia y ~hina, como correspon-

de a la realidad mundial de nuestros días. Conscientes de
esta realidad, los países de Europa Occidental (encabe-zados por Alemania) están tratando de formar un bloque
económico y político que se constituya en una cuarta potencia.
En este marco general, d~ tres o cuatro grandes potencias que se disputan fl predominio mundial, es que tiene que desenvolverse Kissinger, &lt;X&gt;mo lo hizo su antecesor,
Metternich, en el siglo pasado. Es como un enorme tablero
de ajedre-z jugado por tres o cuatro participantes, donde los
peones son todos los países del Teroer Mundo y los países
desarrollados pequeños. Se trata ahora. como siglo y medio antes, de lograr algún equilibrio entre esas ambiciones
de dominio, así sea precario e inestable, que impida el estallido de una conflagración mundial. Tal conflagración sería
ahora mucho más terrible que antes, ya que resultaría virtualmente imposible que no se recurriese de inmediato a la
guerra atómica. Es por esto que debemos alegrarnos de que
al frente de la diplomacia norteamericana se encuentre un
hombre como Kissinger, que une a su talent-::&gt; natural unn
int,eligencia poo::, común, un espíritu científico y una preparación académica sin igual. Si él no puede hacer la tarea,
parece difícil encontral' quién lo haga.
Quizá podamos también llegar a otra conclusión: los
problemas internacionales, como los problemas nacionales,
o regionales, o aun locales, o individuales, o de cualquier
otra índole, se abordan mejor cuando se tiene una preparación académica sólida y un espíritu científico. No es cierto
que pueda resolverlos quien sólo cuente a su favor con alguna "experiencia" o un arsenal de mañas. Las soluciones
que encuentra este tipo de personas son siempre falsas, engañ~as: no resuelven el problema, sólo parece qll€ lo hacen
y dejan las cosas en igual o peor estado que antes. Por eso
resulta especialmente lamentable que la gran mayoria de
los políticos mexicanos, casi la totalidad de los mismos, estén tan maJ preparados para el ejercicio de sus funciol1€s.
Es de desearse que algún día lleguen al poder gentes de la
talla intelectual de un Kissinger.

�UN HOMBRE LLAMADO FRANZ KAFKA
Armando Garza Clark
1

•

�(Nota de B•dacci6n:.-Eat.amoa en el anive raario
d• la muerte de Fraru: Kafka y e) periodista
Armando Garza Clarlc: nos ha enviado un intoreaante escrito a.obre el inmortal alemán. Leamos. p\lea. algunos detalle• aobresoliéntea de
aquella peraonalidad).

DE

Shakespear~ se ha dicho que fue un hombre de
carne y hueso, más la paternidad de sus obras ha sido puesta en tela de duda. Respecto a Kafka, por el contrario, es
indudablemente autor de las suyas, pero ¿él existió? Esta
es la cuestión, para expresarlo en frase shakespearana. La
duda planteada por la existencia terrenal de un hombre llamado Franz Kafka, escritor, proviene de lo que en términos
policíacos se calificaría de un exceso de pruebas y esto, ya
de suyo, suscita conjeturas. Nada hay en nuestra época que
no haya sido tildado de kafkiano, lo mismo las siniestras
hazañas de la epopeya nazi, como el tejemaneje burocrático
y judicial, la política de disuasión termonuclear, la descolonización, la crisis de valores humanos, en fin, el término se
ha desparramado insidiosamente para hacerlo extensivo a
to&lt;la la Creación. Cuanto reviste tintes sombríos, lo que es
sulfuroso, desesperado, insoluble, se califica sin · más de
kafkiano. Y también se cuelga el mismo sambenito a lo
malsano, intrincado o nada más inquietant:e.

�EN EL CEFIRO

El adjetivo kafkiano ha llegado al punto de la singularidad de desbancar al propio nombre: Kafka no pervive
más que en lo kafkiaoo. Pero ¿si algo es kafkiano, dónde
diantre está entonces Kafka? En el céfiro, como lcaro, como Prometeo u Odin, responde un eco. Cuando se muestra
su sepulcro en el cementerio de Praga, es casi como si se
mostrara la que fue prisión de Sócrates -o tenida por ta·len Atenas. Una V&lt;:ll. sin rostro, salida de una tumba vacía.
Y, sin embargo, en este año, cuando cúmplese el cincuentenario de su muerte, la sombra de Kafka resalta, se
difunde y alcanza mayor vigencia que nunca. Pero ya es
hora de conferirle un pequeño deirecho, bien merecido por
lo demás: el de elaborarle una biografía rigurosamente fechada, corporeizarlo en una biografía bien definida ubicada en un marco espacio-temporal preciso, sin pasiones nf
sentimientos. En swna, Franz Kafka (Praga 1883-Kierling
1924). Un día Kafka miróse al espejo y comprobó que tenía
mejor talante del que suponía. "Un rostro pulcro, armoniosamente modelado, de perfiles casi hermosos. La negrura
de los cabellos y de las cejas, las cuencas orbitarias salientes como una cosa viva del conjunto de la cara, que está a
la expectativa. La mirada en modo alguno es apagada, ni
vestigios hay de ello, pues ya no es, no más, infantil. Seria,
más que todo, increíblemente enérgica si no hubiese sido un
,;imple observador, puesto que estaba precisamente en plan
de observarme y quería meterme miedo".
HOMBRE EQUILIBRADO

¿Atemorizarse? Actitud infantil extemporánea, por
cuanto a la sazón ha dejado atrás la infancia. Pero su devaneo ante el espejo no es en aras de amedrentarse sino
con miras a lo que desea ser: un hombre bien equilibrado
entre dos polaridades, la fisica y la Intelectual. En esta virtud se afana por remar, nadar, montar a caballo. Tiene el
anhelo de ser un atleta Agil "porque con un cuerpo esmi-

rr iado no puede obtenerse ningún resultado". Un propósito
por lo demás muy natural de millares de adolescentes a
quienes sugestionan los anuncios publicitarios: "Sea un
Hércules ... Hágase respetar en cinco lecciones". Pero lo
singular en Kafka son los móviles que le han inducido a
esta actitud, el nudo qUe quiere desenlazar con el concurso
de la gimnasia en primer término, luego de la literatura, de
la enfern:iedad y la gloriosa floración del amor.
Aquí debe entrar en escena el padre, Hermann Kafka.
Comerciante mayorista en Praga, alto, corpulento, taciturno, pero cuando su voz resuena, es tonante. Franz se siente
sobrecogido. Un día el hombrón clama: "Te haré trizas cerno a un p€scado". El muchacho, endeble pescado, sardina,
a lo más, se aviene a todo con tal de que la voz cese de atronar. Más tarde el hijo escribirá al padre: "Desde tu mostrador gobernarás al mundo", ccn una mezcla de admiración y rencor. Pero la misiva jamás será remitida, como
testimonio de la intangibilidad paternal.
HUELLA PATERNA

El temor al padre, a decir verdad más. pelafustán ql,le
C!llcl, dejó huella en todos los actos del Franz adolescente y

juvenil, al punto d€• hacerlo casi incapaz de sostener un trato normal con sus semejantes. Fuese cuanto él hiciera o
desease realizar, no obstante haber traspuesto los umbrales de 1a juventud, Franz sentía pesar sobre él la miraóa
del padre sarcástico, menospreciant.e, amenazador. "Te haré trizas como a un pescado". De tal suerte fue que tras
de concluir el liceo y planteársele la decisión de dar rumpo
a su vida, deliberadamente se encauzó hacia los estudios de
Derecho por quienes tenia la certidumbre de no sentir ninguna vocación. Incapaz de reb~larse contra la autoridad
paterna, se resignaba a llevar las cadenas de su sometimie.n to hasta el fin, acatando la divisa que más tarde expresara:
"En la lucha entre el mundo y tú, toma el partido del mundo". Por cuanto su padre no veia en él sino a un fruto vano, pues bien, ¡sería ese fruto vano! De tal guisa ratificaba
simultáneamente su Rumisión y su indiferencia.

29

�Empero, concluido su doctorado en Derecho y tras de
obtener un sostén en una compañía de seguros obreros en
Praga, percatóse con sobresalto que nunca podría conciliar
el trabajo de oficina con su verdadera vocación que era la
literatura. Había comenzado a emborronar cuartillas, a realizar sus pininos en el azaroso campo de las letras, cual una
tierra de nadie, como el mundo que le rodeaba. Un mundo
sibilino en donde no acertaba a poner pie firme. Ahí estaba
el padre para darlo todo al traste. Y también Dios, o, por
mejor decir, su ausencia, su silencio. Ello sin dejar de mencionar su condición de judío cheoo en el marco del imperio
autro-húngaro, vale decir, de hombre objetado lo mismo
por los checos que por los alemanes. Aun cuando se expresaba en lengua germana, Kafka decía que solamente se consideraba "un invitado de la lengua germana". La nostalgia
1o acuciaba entonces a buscar una comunidad más segura,
una fraternidad más vasta que iba a buscar en los poetas,
en los anarquistas, en los sionistas.
ENVIADO DE LO ALTO
Singular impresión causaba Franz donde quiera que iba.
No por cuanto fuese célebre -muy poca cosa había publicado a la sazón- sino que impactaba por su sola presencia.
Doquiera fuese este pequeño burócrata de cuello almidonado y sombrero color melón, de voz suave y llena de viveza
-pues "tenia el corazón triste pero el espíritu alegre"cautivaba sin querer a todos aquellos que lo trataban.
"Franz es un enviado de lo Alto, un gran elegido", expresó
alguien con palabras que hoy corresponderían a "un hombre fuera de serie".
Milena Jesenska, el primer amor en la vida de Franz,
refiere de este modo la impresión QUe causaba él: "Todos
nosotros, en apariencia, somos capaces de vivir porque en
un momento cualquiera nos refugiamos en la mentira, en la
ceguera, en el entusiasmo, en el optimismo, en la convicción, en el pesimismo o no importa qué expediente. Pero él
-Franz- no tiene asilo protector. Es absolutamente inca-

paz de mentir, como es incapaz de emborracharse. No tiene
el menor refugio, el menor abrigo. Es por ello que está expuesto a t odo aquello de que nos salvaguardamos. Es como
un hombre desnudo e-ntre l-os vestidos".
El hastío de la oficina no le doblegaba. Sus sueños incidían en "ese mundo prodigioso" que tenía en la cabeza, aun
cuando malograra su vida "en aras de una deplorable papelería". Empero, los lectores de "El Proceso" o de "El
Castillo" tiene sin embargo otros motivos para sentir gratitud hacia la malhadada oficina, pues, sin ella, sin duda la
visión kafkiana de la vida moderna no habría surgido. Precisa haber laborado en una oficina para describirla en to&lt;la
su descarnada r.ealidad.
TESTIGO DE INJUSTICIA

Ef.ectivamente, Kafka ha t€'nido ocasión, dentro de su
trabajo en la compañía aseguradora, de ser test igo de la
injusticia. El, un pequeño burgués de Praga, ha visto en su
situación de mayor desamparo, de mayor sufrimiento, a
obreros accidentados, a viudas y madres ancianas, solicitando un socorro. "Cuán humildes son -&lt;liria más tarde a
· su amig,o Max Brod- ¡vienen a suplicarnos! En lugar de
tomar la casa por asalta y de entrar a saco, Uegan a imploramos". Su asombrosa facultad de identificarse con todo y hacia todos -mimetismo lo calificaría luego Marthe
Robert- iba a desarrollarse hasta convertirse €TI una doctrina auténtica: "Todos los sufrimientos que nos rodean,
nos hacen también sufrir. De igual modo el niño se desarrolla atravesando por todos los estadios de la vida hasta
la vejez y la muerte, asimismo nos desarrollamos - no menos profundamente ligados a la humanidad que a n osotros
mismos- a través de todos los sufrimientos de este mundo". Esto es lo que se llama la fe.
KAFKA Y LA MUJER

La influencia del padre iba también a ensombrecer
otra faceta de su existencia envuelta por mucho tiempo en

31

�el misterio: sus relaciones con las mujeres. Fue oovio dos
veces de la misma joven, una berlinesa muy sosegada que
se llamaba Felicia. Estas relaciones duraron cinco años y
puede descartarse que Franz la haya amado. El sólo veía
en ese matrimonio evrntual un medio de escapar al dominio
paterno, de vivir la vida normal que esperaba. Pero, al regresar de Berlín en 1914, escribió: "Estaba maniatado como un delincuente. Como si hubiera sido arrojado a un rincón sujeto con v~rdaderas cadenas y gendarmes apostados
delante de mí. ¡Y eran mis esponsales! Rompió las relaciones dos meses después, pero reanudólas en 1917 para terminarlas definitivamente a fines de ese año, considerándose
incapaz de hacer vida común o~m una muchacha tan poco
poética como Felicia. Ella evidentemente quedó , en trance
de sufrir. "Por fortuna ---eomentó al .respecto Kafka con
clarividencia maliciosa y un poco cruel, incluso- ella era
una mujer inquebrantable, una combinación prusiano-}udaica, una personalidad robusta y triunfante".
Esto sucedía en 1917, cuand:-&gt; la primera matanza a nivel univ.ersaJ se encontraba en pleno apog,eo. Sin embargo,
Franz no fue movilizado. Para él su guerra se desarrollaba
en otro plano. Mas, como muchos en tal,es circunstancias,
sabía que éstas terminarían por abatirlo. En ef.ecto, de
aquella ép,xa data en todo caso el inicio del mal quien, a la
postre, lo llevaría a la tumba: la tuberculosis. Una noche
expectoró sangre. Levantóse aterrado, encaminándose hacia la ventana. Miró hacia afuera, dio un centenar de pasos
y se sentó en su lecho. La hemorragia se detuvo y Franz
pudo reanudar ·su sueño sobresaltado. A la mañana siguiente
la sirvienta advirtió la sangre y con esa rotundidad ingenua
de los espíritus simples, Le espetó: "Señor, no tiene usted
para mucho tiempo".
DOLOR, AMOR
Sus malandanzas sentimentales tuvieron relación directa con su padecimiento. Al menos así lo afirma el propio
Franz con tranquila convicción: "He dejado •arruinar mi
cuerpo . . . Me he destruido sistemáticamente a lo largo de

32

estos años ... Mi cabeza y mis pulmones han conspirado
contra mí, a mis espaldas". Ahora, el atleta ágil de otro
tiempo no quiere ser más que un cuerpo doliente por cuanto
ha naufragado en la prosecución de una vida normal. Todavía, como en el momento de elegir una profesión, Franz
continúa hasta la consumación de su derrota. En 1919 hará
una nueva tentativa con otra muchacha - J u l i a - pero sin mayor convicción que con Fellcia. ¿Es incapaz de
amar o no ha incurrido más que en vulgares errores? Durante algún tiempo Franz se inclinó hacia la primera posibilidad, hasta que nuevas relaciones le demostraron no ser
distinto de los demás hombres.
El primer hálito de felicidad lo recibió de Milena Jesenska, joven checa de la alta burguesía praguense. Escritora de talento, se le había metido entre ceja y ceja traducir
del alemán a su nativo checo, los poemas del mismo bardo
obscuro a quien todavía no conocía pero admiraba. Se escribieron, se vieron y cortejaron. "Hoy por hoy, Milena,
Milena ... No puedo escribir otra cosa . .. Era yo un ani. mal del bosque, que no vivía casi nunca en la floresta. Me
derrumbaba, nQ importa dónde, en una sucia fosa (sucia en
virtud de mi sola presencia, naturalmente) hasta que vi al
sol la cosa más maravillosa que jamás haya visto. Me he
aproximado a pesar de mi tenor y he llegado hasta ti. ¡Que
si eres grata! He puesto mi rostro en tus manos. Me he sentido dichoso, confiaoo, libre, potente en mi mismo, por completo dentro de mí! "Pero si Kafka rompió con Julia, tampoco desposó a Milena. Ella estaba casada Y, además, comenzó a sopesar la dificultad de vivir en las mismas nubes
que Franz. El fuego se extinguió y él procuró recibir atención en un sanatorio. Entre tanto continuó carteándose con
Milena, pero el romance estaba ya condenado a la vaciedad.
Escribir no es convivir y esto lo sabia mejor que nadie el
propio Franz, cuando asentó: "Escribir cartas es plantarse
desnudo ante fantasmas. Avidamente ellos aguardan esta
acción. Los besos escritos no llegan a su destino. Los liban
en el camino".

�..

RETORNO A LAS FUENTES
Fue en 1922 cuando Kafka escribió "El Castillo". Cada vez está más enfermo --0e laringitis tuberculosa- En
julio, pasa sus vacaciones en el Báiltico y sueña con partir
en octubre rumbo a Palestina . . . "Era una fantasía como
puede tenerla un hombre enfermo, oonvencido de que ya
nunca más abandonará su lecho. Entonces ¿por qué no ir
a Palestina al menos?" Este estado de ánimo disimula con
d_elicade-za que acaba de iniciar con Dora Dymant un nuevo
idilio. Ella es una joven judía de Polonia quien será su último amor. Cabría decir el único, pues por ella hará lo que
jamás había hecho por las otras: alejarse de Praga y del
padre para ir a radicarse en Berlín con Dora. Es el Berlín
de la postguerra con su inmisericorde cortejo de inflación,
pobreza, frío. Kafka está enfermo, muy enfermo, pero se
siente rebosante de dicha. En fin, realiza un "retorno a las
fuentes", pues se aplica al estudio del hebreo. El y Dora
han trazado planes. Partirán a la Tierra Prometida para
trabajar, Franz, de camarero en un café; ella, de cocinera.
Lo que se llama una vida nueva. Y a efecto de subrayar la
decisión de terminar una etapa de su vida e iniciar otra distinta, Franz Kafka le manda a Dora quemar, ante sus ojos,
la mayor parte de sus manuscritos.

EL FIN
Aún quedan algunas semanas de felicidad. Pero al llegar ja primavera de 1924, Franz está en trance de muerte.
La familia acude en su socorro, vuelve a hacerse cargo de
él y lo traslada a Praga. Le internan en un sanatorio. Hacia
abril, casi ya no puede pronunciar palabra. Se comunica
con Dora, que permanece a su cabecera, a través de misivas. El tres de junio de 1924 pide a todos salir de su habitación, pero retiene al joven médico que lo atiende, su amigo, además, y le pide morfina. El médico rehúsa. Entonces
Franz, ya agonizante, le espeta estas palabras terribles y
singulares que traducen un sufrimiento en el limite de lo
soportable: "Si no me matas, serás un asesino". Fue lnhu-

mado en el cementerio de Praga, donde, algún tiempo después, iba a reunírsele aquél de quien, por asi decirlo, jamás
se había separado, el despedazador de pescado, el grande, el
fuerte, el poderoso, Hermann Kafka. Un padre inolvidable.
Antes de sucumbir, el escritor había exigido a su mejor amigo, el también escritor Max Brod, quemara todos sus
manuscritos. Empero, contrariamente a lo realizado por
Dora, Max no cumplió la postrera voluntad de Kafka. Cual
si hubiese presentido que otros a no tardar se encargarían
de ello. Estos otros, por supuestio, fueron los nazis, quienes
no se contentaron con quemar las obras de Franz Kafka,
sino también, como inquisidores modernos, hicieron arder
a las tres hermanas del escritor, a la mayor parte ele quienes fuel'On sus amigos y también a Milena, quien murió en
el campo de concentración de Revensbruck en mayo d€
1944. "Por qué hablarme, Milena, de un porvenir común
que no será jamás ... Pocas cosas son seguras1 mas una de
entre ellas serán que nunca viviremos juntos en la misma
casa_, lado a lado, en la misma mesa. Jamás. Ni aun en la
misma ciudad".
·
Como corolario de esta sumaria semblanza un último
pensamiento de Franz Kafka: "Verdaderamente estamos
abandonados como niños en el bosque. ¿ Qué sabes tú de los
sufrimientos que me aquejan y que sé yo de los tuyos? No
sería que por ello debiéramos los hombres ser los unos con
los otros tan respetuosos, tan pensativos, tan afectuosos como si estuviéramos ante la puerta del infierno?".

1

�LA PRIMEl{A UNIVEHSJOAD DE NUEVO LEON
Gerardo de León
Ja Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística)
(de

■

�(Nota d• Redacci6n:- La primera parte de éate
estudio apareci6 en •l n.úm•ro corre■pondie·nte
cd Primer TrimHtre de 1974). '

Apuntes Histórioos
111.- P ASOS EN FIRME

..

TAN

luego coro,; se fueron dando los primeros pasos
en firme para llevar a la realidad la fundación de la Universidad en Monterrey, presentado el ocurso de los estudiantes ante el Congreso del Estado y animados por las
declaraciones del Gobernador don Francisco A. Cárdenas,
distintos sectores de la ciudadanía se dieron a la tarea de
animar a los iniciadores, con opiniones, con comentarios, o
interviniendo en algunas formas más efectivas. Así, comenzaron a aparecer en los periódicos locales de la época, "El
Porvenir" y "El Sol", artículos al respecto de personas interesada~ en colaborar con el grano de arena de sus razonamientos, o debidos a la pluma de algunas autoridades
en materia educativa o cultural.
En el diario "El Porvenir" se estuvieron publicando
algunos articulos alµsivos a través de la sección "Tribuna
Pública", por la cual salieron a luz diversos comentarios,
principalmente en lo relativo al asiento definitivo de esta
nueva Universidad en la ciudad de Monteney, y si acudimos
a ellos, no es por descuido en el abuso de las transcripciones,
sino con el propósito de revivir íntegramente el pensamien-

�to de aquellos ciudadanos a quienes inquietaba, en lo más
vivo, el problema de la cración de esta Casa de Estudios.
El Ing. Gustavo W. Fernández, por ejemplo, publicó en
este periódico, el 22 de octubre de 1932, un artlículo que intituló "Nuestra Universidad", y en él hace públi'fls algunas
sugerencias muy interesantes, de entre las cuales sacamos
varias:
"En el número del 21 de este mes, menciona 'El Porvenir' en el artículo referente a la ciudad universitaria, la
factibilidad de hacer que el edificio 'Alvaro Obregón' sirva
a la vez de escuela industrial y de facultad de ingeniería.
La idea n&lt;&gt; podría ser más atinada. De este modo (y aquí
empiezan mis sugestiones) tendríamos el Colegio de Ingeniería en el extremo oriente de la Avenida Madero, e'l'l la
proximidad de las principales industrias, mientras que en
el extremo ponientz de la misma Avenida, al torcer al sur
podríamos tener la Escuela de Medicina junto al Hospital
que está por construirse en ese lugar.
"El problema monetario debe atacarse mediante una ·
campaña parecida a la qUe n evó a cabo Ja Cámara de Comercio hace algunos meses para adquirir la ambulancia.
Sólo que este movimiento deberá ser más extenso y abarcar a todos los habitantes del Estado que puedan dar de un
peso para arriba. Comisiones de donantes deben formarse
que recaben fondos y otorguen a los donantes un prendedor
que diga: 'Yo construí la Universidad' o algo parecido ...
" ... Muchos de los estudiantes carecerán probablemente de suficientes recursos par.a sostener su educación profesional. A ellos se procurará darles empleo en la misma
Universidad o dependencias de ella. Los honorarios serán
muy flexibles (habiendo bastantes grupos para la misma
clase para que cada estudiante disponga el suyo como mejor
convenga a sus inter€ses).
''Más que todo urge que una persona se eche a cuestas
el cargo de iniciar los trabajos formales para la erección

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de nuestra Universidad. A dicha per9ona debe dirigirse toda
la correspondencia relacionada con la Universidad, como si
ésta ya fuera una entidad real. Por lo pronto, a dicha persona debemos enviar sugestiones como las que he ' venido
haciendo, o oorrecciones a éstas, o muchas más que indudablemente se suscitarán. Pero ¿quién quiere ser el iniciador? El que esto escribe propone para dicho puesto al Lic.
Santiago Roel o al Ing. Spencer Holguín. Ni siquiera se ha
pedido a los interesados su consentimí,ento. Se hace esta
proposición sólo porque empiece a 'rodar la bola'. Es el único modo de que terminen las discusiones y los ofrecimientos
de ayudas morales y materiales y empiecen a reaJizarse hechos ooncret:os.
"Respecto al nombre que deberá llevar la Universidad,
no e\S más lógico que sea el de UNIVERSIDAD DE NUEVO
LEON? A medida que el tiempo avance, los demás Estados,
o los más importantes, querrán tener su Universidad cada
uno, y entonces 'Universidad del Norte' no significará nada.
¿No ,es el Gobierno de Nuev•o León, no son los hombres de
empresa de Nu€'Vo León, no son sus estudiantes, los que
van a construir la Universidad? ¿Novar a ser ésta nuestra
Universidad? Universidad de Nuevo León, pues".
El hecho de la aridez en materia de educación superior
que sufrían vastas zonas mexicanas en aquellas épocas, había inclinado a los precursores de nuestra Universidad a
pensar en ella con miras a amparar áreas estatales en esta
región de nuestro país, desde que se empezó a acariciar el
proyecto de fundación. Y desde luego no era de criticárseles. Al contrario, las condiciones imperantes los obligaban.
Pero, tampoco el ingeniero Fernández fue un desatinado en
sus ideas, y el tiempo se ha encargado de darle la razón.
El problema estaba en ese entonces muy latente, y calentaba, como brasa, los cerebros de todos los interesados.
No faltó quien, desde luego, pensara también en una Universidad fraccionada, para asentar parte de ella en el Estado de Coahuila.

�Firmado por el señor Guillermo A. Benavides, publicó
"El P.orvenir" del lo. de noviembre siguiente, un artículo
que se llamó "El C. Gobernador de Coahuila y la Universidad del Norte", en el cual hace elucubraciones tan temera1·ias como ésta:
"Perfectamente confirmado está, por diversos conductos, que una Institución Universitaria será establecida en
Coahuila. No queremos saber si será la del Norte o la de
Coahuila, pero si sabemos que será una Universidad, y esto
porque conocimos el entusiasmo de D. Nazario para estos
trabajos (se refma a don Nazario Ortiz Garza, Gobernador
entonces del Estado vecino), por lo tanto, llevará adelante
su pI'::&gt;grama sobre todos los obstáculos; hacer de Coahuila
('} Estado más progresista y luchar por el prestigio de Coahuila.
" El éxito de la Universidad del Norte depende de diversos factores y muy principalmente de lo que pase en Nuevo
León, dado que se instale allá y no aquí, en virtud de que
Nuevo León ha sido siempre y lo seguirá siendo: el Estado
pesadilla de Mdos aquellos que no han podido alcanzar su
civilización ni su adelanto. Naturalmente que de esto, que
es casi una regla, Coahuila es una excepción y si tal Estado pudiera garantizarse en lo sucesivo de contar con elementos en el poder público, del valor, integridad y esfuerzo
del señor Ortiz Garza, Gobernador actual, podríamos en
Nuevo León temer que este vecino nuestro Se nos adelantara . .. "

la lejanía en el tiempo, después de más de cuarenta años·
sobre todo cuando son tan diferentes las pasiones y los in~
tereses que hoy privan, por lo general, en los medios universitarios. Entonces, nuestros primeros fundadores, y el
ámbito que los rodeaba, acudían a la tribuna, y a la polémica, con la tranquilidad que da una conciencia tranquila,
sin odios, sin partidarismos, sin politiquerías. Lástima que
tan luego fue tomando forma la Universidad de Nuevo
León, fue también cambiando el panorama de la misma a
este respecto.

Para ant:s de qUe terminara el año de 1932, ya la
prensa local mformaba de la inminencia de la realidad de
los proyectos de que hemos venido hablando anunciando
también que la Secretaria de Educación otre'cía cooperar
con algunos catedráticos para la flamante Universidad.
En los primeros días del año siguiente el Gobernador
Cárdenas se prepara:ba para trasladarse a Ía capital de 1a
República, para tratar allá lo relativo a la cooperación del
gobierno federal para la creación de la Universidad de Nuevo León, Y se especulaba que para el regreso del Mandatario ya se podría fijar la fecha en que se daría principio a la
organización de ésta.
·
Pero antes del anunciado viaje a México del Gobernador, éste recibió una carta del propio Secretario de Educación Pública donde le participaba que, como primera cooperación de las autoridades federales, ya había sido comisionado ei culto educador, doctor Pedro de Alba, para que
auxiliara, con su eficacia característica, las labores de organización de la Universidad· en proyecto.

Con el título de "El Asunto Palpitante de la Universidad del Norte", firmado por J . Femández Rojas y publicado e'l el mismo diario, el día 9 del mismo me~ de noviembre,
se rcluta el del señor Benavides que menck&gt;namos anteriormente. Con a;to, tenemos una idea del interés de la colectividad por los acontecimientos tan importantes que Se avisoraban al fundarse la nueva Universidad, y el color tan
especial con que se matizaban los distintos criteirios, significándose t:&gt;dos estos, por las tendencias constructivas y la
bondad de las intenciones, pudiendo advertirlo mejor desde

De inmediato, los Directores de las Escuelas Superiores
del Estado y el Comisionado se dedicaron a realizar reunio-

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El miércoles 22 de febrero de 1933 por ferrocarril llegó a Monterrey el doctor De Alba, ~pertando verdadero
entusiasmo en todos los sectores interesados, pues éstos esperaban mucho de las luces y la experiencia universitaria
de este Maestro.
'

�nes preparatorias, con el propósito de estudiar lo concerniente a la nueva Ley Universitaria.
Una vez: instalado en Monterrey, el doctor De Alba fue
entrevistado por periodistas regiomontanos, y de sus declaraciones transcribiremos algunos conceptos, que indudablemente han subido de interés al quedar consagrados por
la historia:
"Mi concepto de Monterrey --declaró el Maestro-, es
de que ha servido de guía y de modelo a una infinidad de
aspectos de la vida social y económica de la ciudad de México. Por lo tanto, el establecimiento aquí de un centro revelador de alta cultura como lo es la Universidad, le dará
a esta ciudad la significación elevadísima no solamente en
la parte material, sino que vendrá a ser también un faro,
una antorcha para el mantenimiento de los impulsos espiri,
tuales".
Cuando se le interrogó con respecto a su opinión sobre
cómo debería organizarse la nueva Universidad, declaró
textualmente:
"Creo en principio que Monterrey cuenta con elementos bien preparados y capaces en el orden intelectual, para
integrar el personal idóneo que fuera el fundador del gran
cuerpo de profesores universitari~.
"Por lo tanto -agregó-, la obra principal será de los
mismos regiomontanos; es decir, el pie veterano de antiguos
profesores del prestigiado Colegio Civil, de la Escuela de
Derecho, y de la Facultad de Medicina, quienes al fundarSe la Universidad, contarán con más elementos materiales
y con un mejor ambiente para sus estudios".

Y finalmente expresó, que ya Se estaba citando a una
junta general, en el despacho del Gobernador, a representantes de las distintas escuelas superiores, así como a elementos locales de la industria, la agricultura, etc., para
que cada quien aportara su contingente, y anunció también
que ya las ideas principales habían sido completadas por el
Gobierno Y la Legislatura locales, faltando únicamente pequeños pormenores para dar comienzo a los trabajos definitivos.
Y efectivamente, el 23 de febrero de 1933 se realizó
la reunión en el Salón de Recepciones del Pal~cio de Ger
biemo en Monterrey, acordándose entonces la integración
de un Comité PrerUniversidad, que habría de funcionar en
forma autónoma, y que se encargaría de dar cuerpo a la
nueva Universidad.
IV.-EL COMITE ORGANIZADOR

Con la celeridad y eficacia requerida en est-os casos,
cuando quienes quedan comisionados para una organización
son personas indicadas y responsables, éstas se dieron a la
tarea de laborar constantemente, desde los inicios para irl0
imprimiendo un carácter definitivo a las labores de estructu:ación de esa tan soñada Universidad de Nuev,o León, y
as1, tres días después del arribo a la ciudad del Dr. Pedro
de Alba, y tras reuniones y deliberaciones constantes entre
él y los elementos necesarios, el 25 de fe'brero de 1933
se int€'iró definitivamente el Comité que habría de encargarse de regular los trabajos de creación de la Institución,
según noticia dadá por el vespertino local "El Sol" de esa
fecha.

Habló del interés y la simpatía con que la Federación
había visto los planes de fundación de que tratarnos, y las
posibllidades de cooperación de aquélla. Clffi más de una
vez, los laudables propósitos del Gobernador Cárdenas y de
la significación que tend.ria en el panorama nacional la
creación de esta entidad educativa.

La r-eunión tuvo lugar en la antigua Escuela de Jurisprudencia, y la dirección de los trabajos estuvo a cargo,
desde luego, por el propio Dr. De Alba, habiendo integrado
esta Junta, representantes del Gobierno del Estado, del
Ayuntamiento de Monterrey, los Directores de cada una de
las Escuelas Superiores de la Ciudad y un alumno representante por cada una de ellas también.

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�Registra el acta respectiva a los integrantes de esa
Primera Junta definitiva: al poeta Eusebio de la Cueva,
representante personal del señor Gobernador del Estado;
al doct&lt;&gt;r Nicandro L. Tamez, representante del H. Ayuntamiento de Monterrey; Lic. Héctor González, Director de la
Escuela de Leyes; Dr. Procopio González Garza, Director
de Medicina; Lic. Pedro Benítez Leal, Director d€'1 Colegio
Civil; Prof. Plinio D. Ordóñez, Director de la Escuela Normal para Maestros; Ing. Spencer Holguín, Director de la
Escuela Industrial Alvaro Obregón; Profra. Belem Garza,
Directora de la Escuela Industrial P.emenil Pablo Livas;
Prof. Juan Escamilla, Director General de Educación Pública en el Estad0r; Prof. Juventino Torres, Director General de Educación Federal en el Estado; se-ñor don Federico
Gómez, Director de "El Porvenir", en representación de la
prensa local; señor Eduardo Livas Villarreal, representant-e de los estudiantes de la Escuela de Leyes; señor César
R. Ramír-ez, representante de los estudiantes de la Escuela
de Medicina; señorita Ma. de la Luz González, representante de las alumnas de la Escuela Normal; Sr. Guadalupe R.
de los Santos, representante de los alumnos de la Escuela
Normal; Sr. Rubén Castillo, representante de k)s &lt;l:lumnos
del Colegio Civil; señorita Ana Ma. Delgado, representante
de las alumnas de la Escuela Pablo Livas; Sr. Rob€rto Cantú, representante estudiantil de la Escuela Alvaro Obregón;
Prof. Macario Pérez, Presidente de la Sociedad Mutualista
de Maestros Mexicanos, en representación de la misma Sociedad y el Dr. Pedro de Alba, en su carácter de consultQr
técnico, invitado especial del Superior Gobierno del Estado
y Delegado de la Secretaría de Educación Pública.
El primero en hacer uso de la palabra fue el poeta Eusebio de la Cueva, quien manifestó, a nombre del Gobernador Cárdenas, cuál era el objeto de la convocatoria a aquella reunión: la constitución del comité ejecutivo que se encargara de realizar, tras estudiar y proponer, todos los
trámites legales, y dejar establecida en el Estado la educación universitaria.
Mencionó ademAs, también a nombre del Gobernante,
que éste deseaba delegar en el Comité por constituirse to•

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das sus facultades inherentes al ramo educativo y lo autorizaba para que presentara el proyecto de reforma correspondiente a la legislación escolar en vigor. Finalmentt' se
hizo manifiesto que el señor Cárdenas, en su carácter d&lt;'
Gobernador del Estado, se permitía declarar constituido
dicho comité con todos los presentes en el acto, y que para
que desde luego se iniciaran los trabajos del mismo, él sf'
permitia designar al doctor Pedro de Alba como Presidente
de Debates, a efecto de que se procediera a la elección de la
Mesa Directiva y a la organización de las labores respectivas.
Tras aceptar su designación, el doctor De Alba propuso que se nombrara un Secre1.al'io Provisional, y la eleceión
re&lt;:'ayó en el estudiante Eduardo Livas Villarreal.
Consecuentemente, dicha Directiva quedó designada :
por el propio Gobernador del Estado, señor don Francisco
A. Cárdenas, como Presidente Honorario; Presidente Efe('t.ivo, Lic. Pedro Benítez Leal, Director del Colegio Civil y
ex-Gobernador del Estado; Primer vice-Presidente, Li&lt;:.
Héctor González; Segundo vic,e-Presidente, Dr. PPcwopio
González Garza; Secretario General, Dr. Pedro de Alba; Secretario de Actas, Prof. Plinio D. Ordóñe'I.t; Primer pro-SeCl'etario, señorita Ma. de la Luz González y Segundo pr-oSecretario, Sr. César R. Ramírez; Tesorero, Prof. Joel Rocha; pro-Tesorero, Sr. David Albeirto Cossio y Vo('ales, Sr.
Eusebio de la Cueva, Dr. Nicandro L. Tamez, Srita. Belem
Garza, Ing. Spencer Holguín, Prof. Juventino Torres, Prof.
Juan F. Escamilla, Sr. Federico Gómez, Srita. Ana Ma.
Delgado, Sr. Rubén Castillo, Sr. Guadalupe R. de los Santos, Sr. Roberto Cantú, Sr. Eduardo Livas Villarreal y el
representante que designe el H. Congreso del Estado.
De los demás integrantes del Comité, los delegados de
las diversas sociedades obreras y profesionales e instituciones industriales y comerciales, se acordó que se inoorporen
al mismo con el carácter de Miembros Cooperadores.
Tanto por la costumbre inveterada de halagar con nombramientos honorarios a ciertas autoridades, en casos co47

�mo el presente, como pór el int€~'és en vincular a la mayor
parte de los designados a 1-os planes de estructuración, se
nombró una larga lista de Miembros Honorarios rlel Comité
Organizador, quedando integrados así, el Lic. Aarón Sáenz,
a la sazón Jefe del Departamento Central del D. F., ex-Gobernador del Estado y persona, en aquel entonces, de importante ascendiente ante las altas autoridades federales
por su posición política; al Ing. Plutarco Elías Calles Jr.,
Alcalde de la ciudad de Monterrey y primogénito del omnipote nte caudillo de quien también heredara €1 nombr,e ; el
Lic. J osé Benítez, ex-Gobernador del Estado también, Secretario General del Gobie nx&gt; del Distrito Federal y persona de las confianzas del Lic. Sáen'.lj; Lic. Narciso Bassols,
Secretario de Educación Pública en el Gabinete del Presidente , Gral. Abelardo L. Rodríguez; Lic. Alfonso Reyes,
nuestro Alfonso Reyes, máximo exponente de las letras hispanas, regiomontano por derecho y de corazón; señor Nazario Ortiz Garza, Gobernador del Estado de Coahuila ; Dr.
Rafael· Villarreal, Gobernador de Tamaulipas; Gral. Rodrigo Queverlo, Gobernador ·de Chihuahua; Gral. Carlos Real,
Gobernador de San Luis Potosí; así como el Dr. Pedro de
Alba.
En la misma sesión fueron designados con el carácter
de miembros colaboradores y patrocinadores, los señores
Prof. Joel Rocha, eminente hombre de letras nuevole-onés Y
capitán de la industria local y don David Alberto Cossio,
potosino arraigado en nuestro suelo, poeta, periodista de
polendas y notable historiador de los sucesos de nuestro pasado.
Una vez que los conútentes tomaron posesión de sus
respectivos cargos, ya bajo la presidencia del Lic. Benítez
Leal, se acordó un plan orgánico de labores, que se condensó en los siguientes puntos:

suJtivo a la otra, integrado por los direc1ores y a lumnos de
las escu(:'las superiores del Estado, por los dirE'Ctores de
Educación esta1al y federaJ, así &lt;'Orno por los rrpresentantes de las autoridades estataJes y municipales, del Congreso del Estado y por el Dr. De Alba.
II.-De este Comité Técnico Consultivo se formoron
dos Comisiones, una que se encargaría de formular el prnyecto de Ley Orgánica Universitaria y el otro que se a\'ocaría a estudiar las reformas necesarias a la Ley General
de Educación vigente entonces en Nuevo L€ón.
III.-Par a formular el Proyecto de Ley Orgánica quE'daron designados el Lic. Héctor G-onzález, como P res idente
del Comité y los señores Lic. Pedro Benítez Leal, Dr. Procopio González Garza, Ing. Spencer Holguín, Profa. BPlcm
Garza y Guadalupe R. de los Santos como sus colabo radores.
IV. -El Prof. Plínio D. Ordóñez quedó comisionado como Presidente de la Comisión que estudia ría las reformas
a la Ley de Educación, auxiliado por el Prof. Jua n F . Escamilla, el Prof. Macario Pérez, la Srita. Ma. de la Luz
González, el Sr. Eduard-o Livas Vi1larreal y el representante
del H. Congreso del Estado.
V.-El Dr. Pedro de Alba quedó definitivamente designado como ConsuJtor General del Comité y de las comisiones que en el futuro se designaren.

VI.-Y se acordó, finalmente, que el Oomité verificara
sus sesiones generales los sábados, de die-z a doce de la mañana.

!.-Que el Comité funcionaria en dos secciones denominadas Comité General, a la que quedar~ integrada por
los miembros designados por el Gobernador y por los representantes de las instituciones Invitadas, y Comité Con-

Todos los comisionados Se hicieron cargo desde luego
de la responsabilidad que habían contraído, y con un entusiasmo digno del mayor elogio, y tal y cual se planeó, las
reuniones tuvieron lugar con la frecuencia calculada, rindiendo óptimos frutos cada una de ellas, gracias al celo y a
la buena disposición de todas las-comisiones designadas.

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�En la sesión del 4 de marzo s1gu1ent.e, llevada a cabo
bajo la presidencia del Lic. Pedro Bení1ez Leal, fueron
acreditados como nuevos miembros del Comité, el Dr. Mateo A. Sáenz, representante del Partido Nacional Revolucionario (el abuelo de nuestro PRI actual), el Profr. Oziel
Hinojosa, de la Unión de Maestros Nuevolroneses, y por la
Asociación Médica Mexicana· s.e presentó al Dr. Angel Martínez Villarreal.
Las comisiones encargadas de formular los proyectos
de leyes, la que modificaría la General de Educación y la
Orgánica de la Universidad, rindieron concienzuck&gt;s informes de las actividades realizadas.
En la misma, el Dr. De Alba sugirió que se estudiase
a fondo el problema hacendario de la Universidad que
- dijo- ''debe ser considerado de tanta importancia como
el técnico", y después de algunas discusiones, se acordó
que el Tesorero y d pro-Tes:m ~ro se constituyeran en Comisión de Hacienda, para que se encargase de presentar al
Comité un Plan de Arbitrios y Fondos Propios para el sostenimiento de la Universidad, y quedaron autorizados para
proporcionar la designación de miembros benefactores que
pudieran participar en la organización y constitución del
Patrimonio Universitario.
Se acordó también, agregar a la lista de Miembros Honorarios, y cerrarla con su nombre, al Lic. Virgilio Garza
Sr. Finalmente quedó integrada una Comisión que habría
de encargarse de la publicidad y de dar la información pertinente en lo relativo a las labores del Comité.
Una semana más tarde, y también bajo la presidencia
del titular, se realizó la tercera de las reuniones ordinarias
del Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León,
y en ella se rindieron informes más substanciales de parte
de las diversas Comisiones, habiéndose destacado el del
Prof. Joel Rocha, Presidente de la de Hacienda, al solicitar
de la Mesa Directiva que se extendiesen nombrami€'11tos como Miembros Cooperadores a las personas QUe habian

aceptado ya intervenir con sus concursos econom1cos en
favor de la nueva Universidad, y la lista de l•os mismos queció integrada hasta ese día por las siguientes personas; Sr.
Jorge S. Rivero, lng. Bernardo Elosúa, Ing. Santiago C€'fna, lng. Luis G. Sada, lng. Roberto G. Sada, Sr. Ricardo
Chapa, Sr. Isaac Garza Sada, Sr. Carlos Garza Cantú y Sr.
Ignacio Albo, quienes ya habían ofrecido firmemente su colaboración, y romo posibles miembros de la misma sección
del Comité a los señores Dr. Eusebio Guajardo, José Muguerza Jr., L::&gt;renzo Zambrano, Prisciliano Elizondo, Anto
nio L. Rodríguez, Roberto Reyes, Alejandro Guajardo, Lic.
Jesús de la Garza y José Mier del Bosque.
V.-PROYECTOS DE ESTRUCTURACION
Aquel memorable grupo de trabajo que constituía el
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León, no
solamente se reunía ·para intercambiar ideas y fructíferas
discusiones en los días que se tenían señalados, sino que, al
llevarse al terreno de los debates la Ley Orgánica de la
Universidad que deberían prop::&gt;ner, en la sesión ordinar ia
del 18 de marzo de 1933 se acordó declararse; para la semana siguirnte, en sesión permanente, con el propósito de que
los alegatos sobre esa Ley se concluyeran en el menor tiempo posible, y dichas reuniones se llevaran a cabo en las noches de los días 20, 22, 23 y 24 del mismo mes de marzo.
Para la ordinaria del lo. de abril, la Secretaría informó que
ya se había hecho entrega al Gobernador de ese Proyecto
de Ley, y se nombró la Comisión que habría de representar
al Comité ante el Congreso del Estado, para cuando en el
seno de éste fuera llevado al terreno de las discusiones, así
como también el Proyecto de Ley de Educación General,
quedando integrada la Comisión por los señores profesores
Plinio D. Ordóñez, Juan F. Escamilla y Macario P érez, así
como los estudiantes Eduardo Livas y Maria de la Luz González.
También en ese entonces fue llevada la idea sobre la
conveniencia de que se formulara el Plan de Estudios de la

51

�Educación Secundaria en el Estado, para conectarla con la
Primaria y con la Preparatoria, iniciándose así la desvinculación de los planes existentes en el antiguo Colegio Civil.
Además se designó a los señores ingenieros Francisco
Beltrán y Spencer Holguín para que se dedicasen a los estudios concernientes a la creación de la Facultad de Ingeniería, comisión que, en la sesión de la semana siguiente, presentó una lista de las diversas ramas que podrían componer
dicha Facultad, que serían las carreras de topógrafo e hidromensor, agrónomo, ingeniero químico, ingeniero químioo industrial, ingeniero constructor, ingeniero arquitecto,
ingeniero civil, ingeniero de minas y ensayador, ingeniero
mecánico, ingeniero electricista e ing,e niero mecánico-electricista.
En la sesión del 22 de abril del mismo año, se propuso
también la creación de la Facultad de Filosofía y L€'tras,
quedando comisionados para los estudios conducentes los
señores Directores de las Facultades y Escuelas Universitarias; así como, se dispuso que los mismos se avocaran a
estudiar los planes necesarios para la creación de la Escuela de Bachilleres --con lo que, en definitiva, quedó separada la €ducación inmediata posterior a la primaria que, desde 1859 en el Estado de Nuevo León, había estado representada por el glorioso Colegio Civil de Monterrey-, proyecto
que se presentó a la sesión del Comité a la semana y cuyas
discusiones acapararon la atención del mismo p~r varias
subsecuentes.

11

Estas comisiones se denominaron de Organización Escolar, de Publicidad, de Hacienda y de Archivo, y quedaron
bap el control de los señores Presidente y Secretano del
mismo Comité.
La Comisión de Organización Escolar quedó con el encargo de cooperar con el Gobernador del Estado en la organización previa, material, técnica y económica de todas
las Escuelas e Instituciones prescritas, tanto por la Ley General de Instrucción Pública como por la Orgánica de la
Universidad; así como para sugerir las reglamentaciones
provisionales urgentes que pudieran ser expedidas por el
propio Ejecutivo, para que surtieran efectos en tanto se
constituían el Consejo Universitario, o el Consejo de Educación Primaria y Secundaria, o cualquier otro cuerpo al
que, por la ley, le correspondiese expedir esas reglamenta·
ciones.

La Comisión de Publicidad tendría la obligación de
publicar un boletín de las labores que había venido desarrollando el Comité y sobre los antecedentes y notas periodís- ·
ticas sobre el mismo asunto.
Ese b:)letín basaría su publicación sobre cinco puntos
esenciales:
!.- Publicación de las legislaciones y proyectos relativos a la Educación en el Estado.

Fechado el 29 de junio de 1933 y firmado por lru. se•
ñ:)res Lic. Pedro Benítez Leal y Prof. Plinío D. Ordóñez,
con el carácter de Presidente aquél y de Secretario éste, el
Comité Organizador de la Universidad de Nuevo León presentó al señor Francisco A. Cárdenas, Gobernador del Estado, un largo e.scrito que principiaba con la notificación
de que, con fecha 15 del mismo mes de junio, esa Corporación babia dado por concluidas sus labores escenciales para
las que fue convocada, y que declaraba en receso sus sesiones generales, dejando únicamente cuatro comisiones para
que continuaran fungiendo, en tanto se constituía definitivamente la Universidad.

IV.-La organización y ejecución de un Concurso Pú~lico para el que se convocaría a maestros, estudiantes, artistas y pers:)nas que deseasen participar, sobre la selección
del Lema y Emblema que habría de sustentar la Universidad de Nuevo León. (Para aquel efecto se ofreció un pre-

52

53

II.-Relación de los trabajos formales del Comité Organizador.
fll.- Antecedentes de la creación de la Universidad en
proyecto.

�mio de cien pesos y un diploma, para los dos concursantes
que resultaran vencedores).
V.-Finalmente, el boletín contendría la información Y
datos pertinentes sobre la organización y funcionamiento de
la Universidad.

El Proyecto de Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León, por la grandiosa novedad que representaba
entonces en nuestro medio y por la importancia histórica
que la misma reclamaba, si nos merece una atención más
cuidadosa:

La misión de la Comisión de Hacienda se definió para

El artículo primero se refería concretamente, a los fines de la institución:

que oolaborara con el Gobernador del Estado dir~tament~,
y así determinar y organizar previamente la Hacienda Uruversitaria.

!.-Patrocinar los estudios filosóficos y fomentar las
manifestaciones artísticas en todas sus modalidades.

La Comisión de Archivo que quedó a cargo de la Secretaría del Comité, llenarí¡ sus funciones coleccionando
toda la documentación acerca de las diversas labores desarrolladas.

II.-Promover y organizar la investigación científica
en todos los campos de la cultura.
III.-Impartir la educación superior, la profesional y
toda enseñanza posterior a la secundaria.

Los Proyectos de Leyes presentados, para su discusión
y aprobación, ante el H. Congreso del Estado de Nuevo
León, p3demos si ntetizarlos con los siguientes extractos:

IV.-Formar técnicos y expertos en varias actividades
cuya preparación se inicie después de la educación primaria o de la secundaria.

De la Ley de Educación Pública, según el artículo lo.,
una nueva división de los ramas educativos en Nuevo León:
a).-Primaria (incluyendo jardines de niños), b).-Secundaria y c) .-Universitaria.

V.-Interesarse por todos los problemas sociales y ayudar especialmente al estudio y solución de los peculiares de
México.

El articulo 2o., declaraba el carácter de la Enseñanza
en el Estado, oomo libre y laica.

VI.-Difundir elementos de cultura, por medio de campañas de extensión universitaria fuera de los programas
regulares.
VII.-Acreditar con títulos, diplomas u otras recompensas, todo esfuerzo relevante del hombre en pro de la
ciencia, del arte o de la cultura.

El tercero designaba como corporaciones educativas
oficiales, a la Dirección General de Educación Primaria y
Secundaria, a un Consejo de Educación Primaria y Secundaria a las Dir~iones y Juntas Directivas de las Escuelas
Sec~darias, a las Direcciones y Juntas Dir€Ctivas de las
Facultades, Escuelas e Institutos Universitarios, a la Rectoría de la Universidad, al Consejo Universitario y a un
Departamento de Higiene, Educación Física y Recreación.
Los demás artículos se refieren a las atribuciones de los organismos creados por la Ley y a disposiciones generales.

El articulo 4o., enumeraba las dependencias que deberían funcionar, dependientes de la Universidad, al quedar
definitivamente establecida.

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55

!.-Facultad de Filosofía, Ciencias y Artes
Il.-Facultad de Medicina

�IlI.-Facultad de Derecho y Ciencias Sociales
IV.- Facultad de Ingeniería
V.-Facultad de Química y Fannac-ia
VL-Escuela Normal
VIL-Colegio Civil (Escuela de Bachilleres)
VIll.- Escuela Industrial y Preparatoria Técnica "Alvaro Obregón".

111

IX.-Escuelas anexas a la Universidad:
a) Escuela de Enfermeras
b) Escuela de Obstetricia
c) Escuela Industrial de Labores Femeniles
"Pablo Livas"
X.- Los Institutos de investigación que se funden
de acuerdo con la presente Ley.

Ja Dir&lt;-&gt;eción de Educación Primaria y Secundaria, el que
llevaría la representación del Gobierno del Estado. Estos
Consejeros Ex-Oficio serían el Rector, el Secretario General -que ~o sería también del Consejo- y los Directores
de las Facultades, Escuelas e Institutos.
Por Consejeros Electos se considerarían, un profesor
titular por cada Escuela o Facultad, un alumno regular t ambién por cada una de éstas, un representante de la Federación de Sociedades de Alumnos de las Escuelas o Facultades
pertenecientes a la misma Universidad y 1-os representantes
que designen las Sociedades de Profesionistas Universitarios, siempre que esas asociaciones lo soliciten y la representación fuera admitida por el Consejo Universitario.
Las atribuciones del mismo Consejo Universitario, del
Rector de la Universidad, de las demás autoridades y del
pmfesorado están pr9puestas en el articulado con que continúa el Proyecto, para concluir éste con los derechos de
expedición de grados académicos, que consistlrian en Bachiller, Maestro y Doctor, y los demás de expedición documental inherente al organismo por crearse.

XL-Las Bibliotecas Públicas del Estado y las salas
populares de lectura que se funden.
VI.-ORTO Y OCASO
XII.-Las escuelas populares que se funden, dependientes def Departament-o de Extensión Universitaria.

XIII.-Las demás Facultades y Escuelas que se sigan
creando en Nuevo León, de acuerdo con la presente Ley; y las similares que se organicen en
plan de identidad o equivalencia con las que
formen esta Universidad y se adhieran a ella,
dentro de las bases que se establezcan luego.

Al rendir su segund~ informe ante la XL Legislatura
local, el día 16 de septiembre de 1933, don Francisco A.
Cárdenas hace hincapié en los trabajos realizados para la
creación de aquella Universidad de Nuevo León y entre
otros conceptos vertidos, destacan:

El Consejo UniversitariQ debería quedar integrado por
Consejeros Ex-Oficio y Electos, además de un delegado de

"Hay que hacer honor al hecho de que en el recinto de
la Legislatura de Nuevo León, se haya hablado repetidas
veces, del elevado propósito de fundar nuestra Universidad
Y es por ello que me complace informaros que las ideas primordiales expresadas por el señor licenciado Aarón Sáenz,
recogidas por mí en momentos solemnes como éste, van en
camino de convertirse en plausibles realidades, la ~álida y
entusiasta aoogida que mereció la iniciativa universitaria

56

57

XIV.-Salas de exposiciones, conciertos y conferencias.

�por parte de todas las clases sociales, ha facilitado los trabajos preliminares, pues he contado con una fran?a ~ resuelta cooperación de los intelectuales, los profes1omstas,
los estudiantes, la prensa local y en general de todas las
fuerzas propulsores de nuestro mejoramiento y adelanto.
Así es que pronto abriremos nuestro primer año de estudios
universitarios y un poco después, tendrá lugar la solemne
inauguración de la Universidad de Nuevo León ...
" ... Debo informar que nuestra Universidad será una
Asociación de estudiantes y profesores y un exponente de
los ideales efectivos de la región en materia de cultura; por
lo tanto no no.s ha detenido el escrúpulo de no contar desde
luego con grandes edificios o con flamantes dotaciones materiales, por más que se irán construyendo poco a poco. Por
lo pronto, lo que más interesaba era no defraudar las aspiraciones manifiestas en ese sentido y por eso concedí el más
decidido apoyo a la iniciativa.
"Las clases intel€Ctuales de Nuevo León, contarán en lo
sucesivo con el fuerte vínculo de la Universidad; los profesores y funcionarios de Escuelas y Facultades, tendrán garantías y estabilidad de acuerdo con sus merecimientos Y
capacidad; los estudiantes se regirán por leyes amplias Y
reglamentos generosos; pero debo decir, que tanto el Ejecutivo como la Legislatura de Nuevo León recogemos los
compromisos y sellamos los pacto.s que figuran en la Ley
Orgánica de la Universidad, principalmente en lo que hace
a los ofrecimientos de estar siempre atentos a extender, cada vez más, los beneficios de la cultura universitaria a las
clases laborales y a las gentes necesitadas ... "
Efectivamente, la Ley Orgánica de la Universidad de
Nuevo León (la ·primera) fue promulgada por ese Congreso local ante el que estaba rindiendo su informe el Gobernador Cárdenas, el día 31 de mayo de ese mismo año de
1933.
Con una ceremonia que tuvo lugar en el antiguo Teatro Independencia, que esturo situado en el local que hoy

ocupa el flamante Cine Olympia, el día 24 de septiembre,
una semana después de que fue rendido el informe de gobierno citado, se declararon abiertos los cursos universitarios, dando oportunidad ~í a que se iniciaran las clases al
día siguiente.
No todas las dependencias universitarias iniciaron sus
trabajos en esta fecha, pues, como lo hemos venido apuntando, muchas de ellas estaban apenas constituyéndose, y
requerían de cierta minuciosidad en su organización, como
las Facultades de Ingeniería y de Ciencias Químicas. Otras
no llegaron a funcionar siquiera por aquel entonces, como
la Facultad de Filosofía.
El Comité Organizador, declarado en sesión permanente desde el 15 de junio anterior, se disolvió el 3 de octubre
siguiente, quedando entonces como .0elegado del Gobierno
del Estado, el Dr. Ped.r9 de Alba, con carácter de Secretario General de la Universidad en funciones de Rector y con
el encargo de instalar el Consejo Universitario, según nombramiento expedido por el Gobernador Francisco A. Cárdenas del día lo. de octubre de 1933.
En una ceremonia llevada a cabo en el Salón de Actos
de la vieja Escuela de Jurisprudencia, de las calles de Abasolo Y Di.ego de Montemayor, tomó posesión el Primer Consejo Universitario de nuestra Máxima Casa de Estudios en
la noche del día 4 del mismo mes. Este se integró de ac~erdo con la Ley Orgánica que ya regia a la misma, y entró
en funciones inmediatamente. Y el día 17 de diciembre siguiente fue designado oficialmente como primer Rector de
~a ~niversidad el licenciado Héctor González, distinguido
Jurisconsulto, hombre de letras de vasta cultura y acucioso
historiador quien, como ya lo hemos visto formó activísima Parte en los trabajos creativos de esta Institución como
Director que era de la Escuela de Leyes.
0

El dia 20 de diciembre de ese mismo año de 1933 se
ina~ró oficialmente la Universidad ron un acto, en el que
se mauguraba también el Aula Magna, construida en la an-

58

59

�ligua sede del Colegio Civil. La inauguración oficial estuvo
a cargo del licenciado Narciso Bassols, quien en su carácter
de Secretario de Educación Pública trajo la representación
de-1 Presidente de la República. Al día siguiente tomó posesión el licenciado González de la Rectoría.
Una serie de tiranteces políticas que no viene al caso
sacar a colación, habían venido ejerciendo una perniciosa
influencia en el ánimo del Gobernador Cárdenas, pero éste,
hombre de limpia trayectoria y nobles ideales, logró soportar aquellas tempestades hasta en tanto no pudo ver cristalizado el viejo anhelo de fundar nuestra Universidad. Así
pues, ap€'llas constituida legal y oficialmente ésta, el 27 de
diciembre de 1933, renunció a su puesto irrevocablemente.
Se hizo cargo, como Gobernador Constitucional Substituto, el licenciado Pablo Quiroga Treviño, para completar
el períod,::, inconcluso.
Aquellos actos trascendentales, como es natural, no dejaron de influir en el funcionamiento normal de la Universidad, y apenas iniciado el año de 1934, empezaron a hacerse sentir cambios de consideración entre los principales
integrantes de la misma. El 31 de enero renunciaron el Director y el Se&lt;!retari,o de la Escuela de BachHleres. El 2 de
febrero dejaron también sus puestos el Director y el Seer.etario d.e la Facultad de Medicina, y el 15 de agosto siguiente fue reemplazado el Rector Héctor González por el
Dr. Angel MartínE'Z Villarreal.

Blx:&gt;ta por esos días una agitación general con motivo
de las pretensiones oficiales de socializar la educación. En

tanto que se iniciaban los cursos del nuevo año escolar el
día 3 de septiembre, el Consejo Universitario prepa~aba la
inauguración de los mismos y la inquietud minaba al elemento estudiantil que, en una importante mayoría, preveía
e intentaba rechazar algunos de los actos de sus autoridades.
Y efectivamente, al realizarse el acto oficial de inauguración de los nuevos cursos, sancionados con la presencia del Gobernador Quiroga, y al hacer uso de la palabra
el Secretario de la Facultad de Medicina, quien, a decir del
historiador Tomás Mendirichaga (Humanitas No. 8, 1967) ,
"entró de lleoo a hacer la apología de la educación socialista", cuando se desató la gritería estudiantil desde las galerías dando lugar a que uno de los jóvenes fuera agredido
y golpeado por la policía. Esa misma noche, el Consejo
Universitario acordó- la expulsión de doce estudiantes.
Al día siguiente, la 'Escuela de Bachilleres inició el movimiento que se presentía, ya en forma, esgrimiendo como
lema: "Contra la Escuda Socialista y en Defensa de la Cátedra Libre".
Al tercer j.ía, 15 de septiembre, el estudiantado realizó
un grandioso mitin en el local del Cine Imperio, que estuvo
situado en la esquina noreste del cruzamiento de las calles
Juárez y 5 de Mayo, aledaño a la Plaza del ,Colegio Civil,
durante el cual se decretó la huelga general universitaria,
que debía de estallar el 17.

Durante el ciclo escolar 1932-1933, las Escuelas que
posteriormente formaron parte de la Universidad (Oolegio
Civil, Medicina, Jurisprudencia, Farmacia, de Enfermeras
y Parteras, Normal para Maestros, la Femenil Pablo Lívas
y la Industrial Alvaro Obregón") , registraron una población
escolar de l,~)78 alumnos, según consta en la Memoria de
Gobierno de don Francisco A. Cárdenas, y al año siguiente,
el primero de funcionamiento de aquella, el alumnado bajó
a 1,864, no obstante la creación de nuevas instituciones, de
acuerdo con lo informado por el Lic. Quiroga en septiembre
de 1934.
·

Concretamente, los organizadores de la huelga estudiantil dÍrigieron al Gobierno del Estado un pliego de peti-

60

61

1

En esa misma fecha en que se planeó iniciar el movimiento, se adhirió la Facultad de Medicina y los demás universitarios fueron dejando de asistir a sus clases subsecuentemente, a excepción de las Facultades de Qu1mica e Ingeniería que, oficia4mente se mantuvieron al margen, pero sin
ocultar sus simpatias por el mismo.

.

�dones oondensadas en los siguientes puntos: a) .-Que se
reconsideraran sus derechos a los estudiantes expulsados;
b) .-La renuncia del Rector Mart1nez Villarreal y de algunos de sus colaboradores; c) .-Que se reinstalaran a los catedráticos a quienes se habia forzado a renunciar; d) .-La
independencia económica de la Universidad con un subsidio
manejado por un Consejo de Administración; e) .--Garan- ,
tias a la libertad de cátedra; f) .-Respeto a la sober~nía e
independencia de la Universidad en su régimen interior;
g) .-Una nueva estructura al monto de _las cuotas en las
Facultades y Escuelas, que se consideraban onerosas y h} . La cre&amp;ción de la Facultad de Filosofía y Letras, que de
acuerdo~n la Ley de la propia Universidad ya debería estar .funcionando.
El día 19 se verüicó una grandiosa manifestación estudiantil, tanto para apuntalar el movimiento que se iniciaba, .
como para protestar por el asesinato de un estudiante.
El 21, la Escuela Secundaria No. 1, la única existente
en aquel entonces dependiente de la Dirección de Educación,
se unió al movimiento, apoyándolo.
Asi, a medida que pasaban los días, el movimiento se
agudizaba y se extendía, a tal grado que, en la noche del 27,
fue tomado el edificio del antiguo Colegio Civil, ya consíderado como Central de la Urnversidad, y en él se hicieron
fuertes los inconforme., iniciando una tradición ya tan común y corriente para nuestros ojos actuales.

Por iniciativa de las altas esferas oficiales se formó
entonces ún "Comité Organizador de la Universidad Socialista'', que se hizo cargo del funcionamiento de las dependencias que fueron universitarias, pero cuya trayectoria no
legó nada trascendente a la historia.

EPILOGO
El mandato constitucional del Gobernador Pablo Quiroga terminaría el día 4 de octubre de 1935, pero un ostensible desequilibrio político que había venido imperando en
el Estado, obligó que las elecciones estatales verificadas ese
mismo año fueran nulificadas, y el Superior Tribunal de
Justicia, a falta de otras autoridades competentes, nombró
al profesor y general Gregorio Morales Sánchez, Gobernador Interino de Nuevo León, el 27 de septiembre.
El día 4 anterior, por Decreto del Lic. Pablo Quiroga,
en su carácter de Jefe del Ejecutivo, fue creado un nuevo
organismo para que supliera a la desaparecida Universidad,
Y se le denominó "Consejo de Cultura Superior", extendiend_o nom~ramiento para qu~ lo presidiera el Dr. AngeJ Martmez V1llarreal, el día 10 de septiembre.
El doctor Martíne-z Villarreal renunció a su cargo el 4
de octubre siguiente, el mismo día en que tomó•posesión el
general Gregorio Morales Sánchez de la gubernatura. Un
mes exacto después, €'l propio Gobernador se autonombró
Presidente del Consejo de Cultura Superior, sembrando una
vez más el ~oncierto y la inquietud en todos los medios
estudiantiles.

Al siguiente día, el Gobernador Quiroga se trasladó a
la H!ilcienda Soledad de la Mota, del municipio de General
Terán, N. L., donde a la sazón se encontraban los generales
Plutarco Elias Calles y Lázaro Cárdenas, éste, candidato
presidenci¡µ en aquel entonces, aquél considerado todavía
&lt;;orno "El Hombre Fuerte de México", y otro dia más tarde
envió al Congreso local la iniciativa para que fuera derogada la Ley Universitaria en vigor, Decreto que promulgó la
misma Legislatura que habla creado la Universidad, un dia
antes de que esta cumpliera sus primeros dieciséis meses de
vida, el 29 de septiembre de 1934.

Una v~ realizadas nuevas elecciones en Nuevo León y
habiendo resultado electo para gobernar al Estado el General Anacleto Guerrero, recibe del interino el Poder el día
lo. de mayo de 1936, cesando también automáticamente en
s~s funciones de Presidente del Oonsejo de Cultura Superior, el general Morales Sánchez.

62

63

�Tras una breve actuación provisional del profesor Abelardo González, que había venido funcionando como Secretario, se hace cargo de la Presidencia del mismo Consejo
· el doctor Enrique C. Livas, quien permaneció en el mismo
hasta la promulgación de la nueva Ley Orgánica de la Universidad de Nuevo León, según Decreto número 79, de fecha 29 de septiembre de 1943, expedido por el Gobernador,
general Bonifacio Salinas Leal. El mismo doctor Livas fue
designado primer Rector de esta segunda Universidad de
Nuevo León.
¡Su historia está por escribirse ... _!

i. CRISIS DE LA SOCIAL-DEMOCRATICA?
Rodolfo Caltofen Segura

�Eso

se preguntaba últimamente un gran diario suizo
comentando k&gt;s resultados de las eiecciones en los países
nórdicos, así como también las discusiones perpetuas en el
partido social-demócrata alemán, en el que -a pesar de toda unidad exterior- son· cada v~ más agudos los contrastes en el ala derecha conservativa y en los de una izquierda
creciente, especialmente los Jusos.
La cxmducta de Wehner, este viejo jefe del partido, en
Moscú, la cual fue tomada naturalmente por Brandt y su
grupo como una exageración de la prensa, fue últimamente
señal de que Wehner, que persigue muy exactamente las
opiniones en la base del partida, rehúsa la conducta tibia
de Brandt. Wehner no quiere favorecer al comunismo, ciertamente, pero no quiere tampoco perder de ninguna manera a la juventud que relevará en algunos años a la generación ahora dominante.
También la salida de Kühn como jefe del mayor grupo
social-demócrata en Rheinland-Westfalen, que no encontraba ninguna palabra de agradecimiento por sus compañe67

�ros, fue una muestra de la aversión de la joven generación
contra la conducta de los viejos jefes. No se acepta este
continuo barloventear. Desea un curso que se oriente hacia
las necesidades de las masas trabajadoras, para que los ricos· no se hagan cada vez más ricos y los trabajadores, más
'pobres.
Son señales de tempestad, precisamente en este tiempo de crisis ~nómica, que no causa solamente números
crecientes de horas de trabajo reducidas,· sino que también
hace aumentar perpetuamente el número de parados.
Bajo estas condiciones, tiene que esperar el SPD en las
elecciones que tendrán lugar en este año en algunos Estados
de la Federación Alemana, grandes pérdidas, si no logra la
dirección del partido tomar fuertemente el timón en su
mano. Pequeñas ayudas económicas no salvan, porque no
compensan de ninguna manera la pérdida de ingresos de la
clase obrera.
Y el monumento de Brandt mismo, con el que ganaba
la SPD muchos votos en las úítimas elecciones, se desconcha lentamente.
La simpatía de la clase media, simpatizantes en gran
número del SPD, se inclina hacia los liberales, cuyo jefe
Schrel gana con su amabilidad y sus sonrisas.
Si tuviera el CDU (los cristiano-demócratas) en esta
época, una personalidad eminente seria, aseguraría su victoria en las próximas elecciones. Su desmembramiento interior forma la mayor ayuda para las agrupaciones gobernantes y hace esperar que la coalición social-liberal continuará, con la diferencia de que los liberales darán aún más
el tono que hasta ahora, lo que aumentará ciertamente
gravemente las discusiones en el partido social-demócrata.

68

•

LIBROS RECIENTES

�Comentarios
TELEVISION, por Robert L. Hilliard, comp.
1974. Editores Asociados, S. de R. L. Angel
Urraza, 1322, México 12, D. F.

EL DESARROLLO DE LA TV
La televisión es uno de los medios de difusión que mayor influencia ejerce sobre las masas po~ulares de todos
los países, conformand::&gt; y unificando los gustos, los hábitos
de comportamiento y hasta las ideas de la gente. Considerando la importancia que la misma ha adquirido en el mundo actual, apenas puede concebirse que ese invento fuera
. todavía un sueño lejano hace 35 años.

La primera transmisión en los Estados Unidos fue hecha por la estación experimental de la NBC, al difundir el
discurso del Presidente Roosevelt con motivo de la inauguración de la Feria Mundial de Nueva York, el 30 de abril
de 1939. El negocio no parecía entonces prometedor. No se
habían establecido todavía las caracteristicas técnicas del
sistema y, por consiguiente, los fabricantes de aparatos receptores no podían lanzarlos al mercado, pues estaban expuestos a que no sirvieran para captar las estaciones que
71

---

�se autorizaran. El problema se resolvió cuando, en julio de
1941, se adoptó el marco de 525 líneas, o sea 30 cuadros
completos por segundo, y los fabricantes pudieron iniciar
la producción de aparatos en gran escala.
La estación de TV de la NBC comenzó a transmitir
programas comerciales en cuanto se aprobó el marco mencionado. La tarifa era de 120 dólares la hora, pero el anunciante tenía que cubrir, además, los gastos de estudio, producción, actore., etc. Dicha tarifa, que parece tan baja en
comparación oon las que se aplican actualmente (20 años
más tarde, la misma emisora cobraría a razón de 10.000
dólares la hora) no lo eran en realidad, porque el anuncio
sólo llegaba a unos 5000 aparatos receptores, que eran todos los que había.

En la actualidad las emisores se cuentan por centenare3 y el número de receptores en ese país excede de los 100
millones, que en promedio funcionan de 5 a 6 horas, aunque un 20'fr de esos aparatos permanecen prendidos 10 horai; diarias.
El libro Televisión, compilado por Robert L. Hilliard
t Editores Asociados, Méxi&lt;X&gt;) recoge los aspectos más importantes del desarrollo y ne la realidad actual de esta revolucionaria innovación técnica de nuestro siglo, expuestos
por seis de los más destacados expertos de la TV norteame-ricana. Constituye un interesante conjunt,o de información
útil para los profanos y para los estudiantes y profesionales
de cualquier especialidad relacionada con esta moderna actividad.

..

SYLVANUS G. MORLEY Y EL MUNDO DE
LOS ANTIGUOS MAYAS, por Robert L.
Brunhouse, 1973. Editores Asociados. S. de
R. L. Angel Urraza·, 1322, México 12, D. F.
EL LEGADO CULTURAL DE LOS MAYAS

Sylvanus G. Morley fue un entusiasta investigador de
la cultura de los mayas. A él deb€mos importantes descu72

brimientos que constituyen una valiosa aportación a nuestro conocimiento de la espléndida civilización qu~ floreció
en el sureste de México y en Belice, Guatemala y Honduras,
en una extensión de más de 300.000 kilómetros cuadrados.
La primera aventura arqueológic~ de MorÍey en busca
de ruinas mayas se efectuó en 1907, cuando contaba 24
años, bajo los auspicios de ia Institución Carnegie. Se enam'oró entonces de México y de su gente, y las expediciones
se repitieron sin cesar, a pesar de la Revolución Mexicana
y de la entrada de Estados Unidos en la Primera Guerra
Mundial. Como fruto de sus trabajos publicó media docena
de libms sobre México, así como numerosos artículos en
periódicos y revistas y pronunció centenares de conferencias. Sus aportado~ son muy valiosas para el mejor conocimiento de la que se considera la cultura más refinada que
floreció en este hemisferio. Murió en 1948.
Robert L. Brunhouse, después de una larga tarea de
varios años de recopilar material sobre la obra de Morley
y de estudiar el diario de:! distinguido arqueólogo, ha escrito una excelente biografía de éste. Se titula Sylvanus G.
Morley y el Mundo de "los Antiguos Mayas (Editores Asociados, México), y está ilustrada con una treintena de fotK&gt;grafías y cuatro mapas.
Es un relato ameno como una novela de aventuras. Los
paisajes, las personas y las situaciones están descritos con
vívidos colores, así como los peligros de la selva hostil, llena de asechanzas, de reptiles \ 1enenosos y de insectos que
sólo brindaba incomodidades de todas clases. El lector ve
desfilar ante sus ojos la amargura producida por los penosos trabajos emprendidos con grandes ilusiones y que a menudo terminaban en fracasos, k&gt;s momentos de desencanto
Y frustración, la indefensión ante las enfermedades (Morley
adquirió allí el paludismo) y la alegría desbordante cuando
el éxito coronaba los esfuerzos y se encontraban pie-zas clave. Así transcurrieron cuarenta años.

�Es un libro que revela la grandeza del pueblo maya, así

como la obra de uno de los más i1ustres investigadores del
legado cultural Qllc el mismo dejó al mundo.

AUTOGRAFOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

�Es un libro que revela la grandeza del pueblo maya, así

como la obra de uno de los más i1ustres investigadores del
legado cultural Qllc el mismo dejó al mundo.

AUTOGRAFOS DE LA BIBLIOTECA NACIONAL

��Jo1u,1c MAÑA&lt;.. H pg9g ..- ¡

Escritor y político cubano
Glusario

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1887 .. 1960)

Médico y ensayista español

Nue11as orientaciones sobre patogenia y tratamirnlo ,t,. la diabl'I,, i11sí pida
( 1920 )
A1no;, con;eniencia y eugenesia ( 19 3 O)
Ensayo biológico sobre Enrique IV de Casti/111 y SIi tiempo (1930 )
La e11olt,ción de la sexualidad )' los estados intcrxesuales (2' ed. 1930)
A.miel, un estudio sobre la timidez ( 1932 )
Raíz y decoro de Espa,ia ( 1933)
Las ideas biológicas del Padre Feijoo ( 1934 )
España )' la h!storia de América ( 1935 )
Vocación y ética ( 1935)
El comfe..duq11e de Olivares ( J 9 3 6)
Vida e bistoria ( 1937)
Psicología del gmto (1937)
Liberalismo y comunismo ( 19 3 8)
Esi1ldios de endocrinologí a ( 1938)
Crónica y gesto de la libertad ( 193 8)
Tiberio, histaria de un resentimiento ( 1939)
Tie111po viejo y t iempo nuevo ( 1940)
Don Juan; ensayos sobre el origen de s11 leyerrda ( 1940)
Elogio y nostalgia de Toledo ( 1941 )

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GREGORIO MARAÑÓN Y PosADILLO (

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vÁ&lt;~~-

AUGUSTO

MARTÍNEZ

ÜLMEUIJ.LA

(

1880- )

Novelista español

Resnrgimiento (1919)
Teatro de marionetas ( 1920)
El mal menor ( 1921)
Lady Ham ilton ( 1922 )
El coche de plata (1923)
El derecho de ser feliz ( 1923 )
Pa¡arita de las nieves ( 1926)
La mano de Alicia ( 1926 )
Una mujer de s11 casa ( 1927)
La poesía del recuerdo ( 1926)
Don José de Salamanca ( 1929)
Cómo mu.rió Napoleón ( 1930)
La ley de Malthus ( 1933 )
Cómo vivió la Emperatriz Eugenia (19 34)
La cuarta esposa de Fernando VII ( 1935)

.'

· 1

1

��,
ZuvJRIA
GUSTAVO ADOLFO MARTINEZ

(Seud.: Huco W,-s·1 ( 1883-)

Escritor argentino

Alegre ( 1917)
La casa de los cuervos ( 1917)
Chtdad turfntlenta, ciudad alegre ( 1919)
Pata de zorra (192?)
La corbata celeste ( 1922)
Novia de vacaciones (192~)
El vengador ( 1922)
Val/e negro ( 1922)
Flor de d11ra-zno ( 1924)
El desierto de piedra (1925)
El jinete de f11ego ( 192 6 )
Sangre en el 111nbral ( 1926)
Fuente sellada ( 192 8)
El camino de las llamas ( 1930)
Confidencias de un novelista (1931)
Buenos Aires, futura Babilonia (19 35)

1

1
1

1

: 1

1

��AN'DRÉ MAUROIS (Seud. de ÉMILE HERZOG) (1885- )

Escritor francés
Les bourgeois de Witzheim ( 1920)
General Bramble ( 1921)
Ariel (1923)
Voyage att pays des Articoles (1928)
Clomats' (1928)
Les mondes hnagi12aires ( 1929)
Relativisme (1930)
Byro,i ( 1930)
Morcea11x chois:s ( 1931 )
Lr pesrm d'ámes ( 19 31)
Le cercle de famillc ( 1932)
En Améríque ( 1933)
Edouard VII et so,i te11ips ( 1933)
Chantíers américaim ( 1933)
L'instincl du bonheur ( 1934)
Les anglais ( 19 35)
Dick.ens ( 1935)
Premiers contes (1935)
Voltaire (1935)
Histoire d' Angleterre ( 1937)
La je1messe devant notre km ps ( 1937)
La machine a lire les pensées ( 1937)
La 111011archie anglaise de Victoria a Georgc VI ( 19 37 )
Chateaitbriand (1938)
Un Art de vivre ( 1939)
i'.tats-U,iis 39 ( 1939)
Les origines de la guerre de 1939 (1939)
Études litteraires ( 1941)
Cinq visages de l'amour ( 1942)
Memoirr., ( 1948)

1

1.

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��(Seud.: de Luc1LA Gooov ALCAYAGA 1889-19S7)
Poetisa chilena. Premio Nóbel de literatura en 194 S.

GABR.lELA M1sTRAL

Desolaci6n ( 1922)
Lecturas para mit¡eres (1923)
Nubes blancas y La oraci6n de la maestra ( 19 30)
Poesías (1936)
Tala, poemas (1938)
Ternitra
Canciones de cuna
Rondas para niños

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PAUL MORAND ( 1889Escritor francés

Poemes ( 1914- 1924) ( 1924)
Lewis et frene, roman ( 1924)
Boudd ha vivant ( 192 7)
Magie noir ( 1928)
L'Europe galante (1928)
Black magic ( 1929)
Ouvert la nttit (1930)
Le voyage (1930)
New York (1930)
Champions du monde (1930)
Fleche d'0rient (1932)
Air lndien (1932)
L'art de mourir; mivi de Le suicide en littérature (1932)
Le voyageur et l'amour ( 1932)
Londres (1933)
France la douce ( 1934)
Bucarest; avec deux cartes ( 1935)
Les extravagants ( 1936)
Bug 0'Shea ( 1936)
Apprendre J se reposer ( 1937)
L'heure qn'il est (1938)
Mediterranée, mer de surprises ( 1938)

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JosÉ MoR.ENO VILLA (1887-1955)
Escritor, poeta y pintor español, vivió y murió en México.
Garba ( 1913)
El pasajero (1914)
Evol11ciones ( 1918)
Colecci6n ( 1924)
Tacinta, la pelirro¡a ( 1929)
Puentes q11e no acaban (1933)
Salón sin 1111,ros ( 19 36)
Doce manos nuxicanas (1941 )
Puerta severa ( 1941)
La escultura colonial mexicana ( 1942)
La noche del verbo ( 1942)
Vida en claro ( A11tobiografía) ( 1944)
Cornucopia de México ( 1940)
La 1111/sica que llevaba (19 13-1947) (1950)
V nz e11 1•11eln a m c11114 ( 1961)

��MARÍA. LUISA ÜCA M PO ( 190 5'EscrÍtora mexicana

Cosas de la t'ida (1923)
La hoguera ( 1924)
La jauría (1925)
Sin alas ( 19,.2 5)
Sed ,,,, el desierto ( 1927)
Castillos e11 el aire ( 19 3 1)
El corrido de Juan Saa11edra ( 19 34)
Una vida de mujer (1938)
La virgen fuer/e (1942)
Bajo el fuego ( 1947)
La maestrita ( 1 949)
Ha 11111erlo el doctor Bena,,ides ( 19 S4)
Atitlayapan ( 195 5)
Sombras en la arma ( 19 S7)
Una larde de ar,01/0 ( 1966)

��fRANClSCO ÜROZCO MUÑOZ (

1884-1950)

Escritor y diplomático mexicano
1n vasión y wnq11ista de la Bélgica mártir ( 1915)
Bélgica en la paz (1919)
¡Oh, IIÍ, que comienzas a tener un pasado! { 1932)
Renglones de Sevilla { 1947)

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FERNANDO ÜCARANZA CARMONA (

1876-1965)

Médico e historiador mexicano
Fisiología general (1927)
ÚíCciones de biología general (2' ed. 1931)
Los franciscanos Cll las prol'incias inlrruas Je Sonor&lt;1 ) Osti11111ri ( 1933)
El lmper!al Colegio de Indios de Sta. Cruz de Santiago Tlatelolco (1934)
Capítulos de la historia franciscana (1933-1934)
J11árez y ms amígos 1860 ( 1930-1939)
Cróni&lt;'as y relaciones del Occi,Ícnte de México (1937-1939)
Crónicas de fas /1rovincias internas de la Nuev a Es/&gt;aña ( 1939)
La not·ela de 1111 médico ( 1940 )
Fisiología humana (1940)

La tragedia de

1111

rector (1943)

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fRANCESCO ÜREST ANO

(187 3-1945)

Filósofo italiano
Enrico Glicenstcin e la sua arfe ( 1926)
Pensieri, ttn libro per tutti ( 1936 )
Roma nel/'opera di G. B. Vico (1937)
Eroine, inspiratrici e donne di ccce=ione ( 1940)

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BERNARUO ÜRTIZ UE MoNTELLANO

(1899-1949)

Escritor y poeta mexicano

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f.l I c,: mJJQ d,· .&lt;il'I,· t·olorrs ( 192 l )
R,·d ( 1928)
Pr.11tu111i111a . ( 1930)
193 1)
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l ~11!11)0

Prit,;rru .,111•1io ( 19 33)
M11rrfr de ci&lt;'lo a=ul ( 1937)
El 5,,m/,rrró11 ( 1946 )
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L,taalura
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· • '"ª )· cul,mial 1111·x1ca11a ( 1946 )
El cas11 dr mi ami_~a alfa-:;r/a ( 1946)
s/l{'lifl ) por.&lt;Ía (J 9l 2 )

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Publicación trimestral del la Universidad Autónoma de Nuevo León, 1974, Julio-Diciembre</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>01/07/1974</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alfonso Reyes</name>
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        <name>Crisis Social Democrática</name>
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        <name>Franz Kafka</name>
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        <name>Henry Kissinger</name>
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        <name>Libros Recientes</name>
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        <name>Primera Universidad de Nuevo León</name>
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                    <text>é
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NUEVO L~ON
74

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���e1eLtOTECA caMTllA'-

u. A. N. l..

~ylEfflAS
Rector

.,

DR. LUIS E. TODD

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión
Jefe
LIC. JORGE PEDRAZA .SALINAS

J efe de la Sección Editorial
RECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

N úmero correspondiente '01, Segun&lt;k&gt; Trimestre de 1974

Toda corresponden cia debe dirigirse a "ARMAS Y LETRAS" / Depto. de
Difusión /Univel'sidad Autónoma d e Nuevo León/Torre de la Reetoría,
Noveno Piso/Monterrey, Nuevo León , México.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ABRIL-JUNIO DE 1974

SUMARIO
Un ejemplo decoroso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Celina Leal Moreno, !AS Moradas de Santa Teresa
de Jesús. .. .. . .. . . . .. .. . ................. .. . .

7

Enrique Puente S., Cervantes y las Navelas Ejemplares 15
Alma Patricia Madraza, El Mejor Alcalde, El Rey . . . .

27

Carlos Hernández García, La Vida es Sueño de Pedro
Calderón de 7,a Barca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

35

Irasema Otzuca Maldonado, Duque de Rioos, Vida
y Obra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

45

Patricia I . Barranco Ortega, Juan Val.era . . . . . . . . . .

57

Felipa Guadalupe Leal Garza, Miguel de Urramuno y
Amor y Pedagogía .. . . . . . . . ..... . . . .........

79

Osear Rodríguez Arredondo, El Poeta Dámaso Alonso 91

�UN EJEMPLO DECOROSO

f

(BREVE DIALOGO CON EL LIC. MIGUEL COVARRUBIAS, PROFESOR DE LITERATURA ESP~OLA EN
LA FACULTAD DE FILOSOFIA Y LETRAS DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON) .

-¿Qué valor les asigna usted, como profesor de Letras,
a los trabajos de los alumnos que publican ahora en esta
revista?
-Mi respuesta~ lo demás implícita- estuvo dada
en el mornento de la entrega de los ocho trabajos académicos de otros tantos alum,ws de los grados superiores. Croo
que la Facultad y un servidor nos responsabilizamos hasta
el punto en que nos oarresponde hacerlo.

-De acuerdo. Pero, más allá de lo esoolar, ¿qué aportaciones nos brindan estos trabajos?
- Las aportaciones o los hdllo.zgos están o son en reui,..
ción directa al desarrollo de la Facultad. Hablo del nivel
general de los trabajos, desde luego.
5

�-Podría decirnos: ¿qué efecto cree usted que cause
entre el resto del alumnado de la Facultad de Filosofía y
Letras, y aun entre el estudiantado de otras escuelas de la
UANL, este número de ARMAS Y LErRAS?

LAS MORADAS
DE SANTA TERESA DE JESUS

•

-Ellos podrían decirlo rnejor que yo. Sin ernbargo, quiero eupaner que el conocimi.enfJo de lo que otros estudiantes
logran, habrá de imponerles un estímulo benéfioo a to&lt;k&gt;s.

-Y la Universidad, ¿en qué medida se beneficia con
estas tareas?
-Grandemente. La Universidn.d, C&lt;YmO un. centro rico
y oonado de cultura, tiene que deml:&gt;strar a tirios y troyanoB ,&lt;JIU3 también en las lides huma:nlstica8 sus edtuX11ndos
puede11. ofrecer -.JJJ o f ~ wi decoro8o ejemplo d.e e.sf&lt;YrW.do qtJd,,ace,- intelectuill. La8 'letra8 g no la8 arrruJ8 tienen esta vez la palabra.

Celina Leal Moreno

INTRODUCCION

EN

•

•

los siglos XVI y XVII en España, la teología católica alcanza un momento de máximo esplendor con la Gran
Escuela Ascético-mística. A ello contribuye en lugar preferente la Orden Carmelitana.
En el tiempo de la Reforma, contra la que España luchaba levantando una nueva vida espiritual. La orden de
los Carmelitas contribuye purificando y haciendo más austeras las costumbres de sus conventos con dos grandes fundadores de Descalzos. De una parte, Santa Teresa de Jesús,
la Doctora mística, como se le ha llamado, que representa
la tendencia de una vida espiritual, popular y sensorial en
su religiosidad. De otro lado, San Juan de la Cruz que encarna la creación artístico-religioso-intelectual.

�VIDA Y OBRA DE
SANTA TERESA DE JESUS

TERESA de Cepeda y Ahumada, nació en Gotarrendura
de Avila en 1515 y muere en 1582. De familia noble, aunque humilde, siendo aún muy niña las lecturas de vida de
santos y libros de caballería le despertaron un gran entusiasmo. Ingresa al Convento de La Encarnación de Avila, funda un convento de Carmelitas descalzas, restableciendo la
autoridad que anteriormente tenía la Orden. Est,o le ocasionó grandes contrariedades, y en constantes luchas recorrió los caminos de España multiplicando los conventos,
que aún hoy en dia siguen su espíritu y su regla. Tenia la
Santa imaginación viva, inteligencia clara, y un habla graciosa que conquistaba a los que trataba.

Todas las poesías de Santa Teresa de Jesús están escritas en los versos cortos de la poesía tradicional, común a la
Edad Media¡; sólo una de las citadas, cuya atribución a la
Santa no es del todo segura "Dichoso el corazón enamorado" sigue la métrica italiana del Renacimiento. Escribe
Santa Teresa "Las Moradas" cuando tenía 62 años y se debatía en sus mayores luchas, sin que se vea en ello cansancio o amargura; antes al contrario, se advierte la sana alegría, lozanía y pureza de estilo que tiene toda su obra.
9

�Los temas de las poesías de Santa Teresa son todos
religiosos, de estilo popular, y en su mayoría fueron compuestos para solaz de sus monjas y para ser cantados en
las fiestas de Navidad o de los Santos, etc. No hay en el
mundo prosa ni verso que basten a igualar, ni aun de lejos
se acerquen a cualquiera de los capítulos de la Vida; autobiografía a ninguna semejante, en que con la más peregrina
modestia se narran las singulares merecidas que Dios le hizo y se habla y discurre de las más altas revelaciones místicas con una sencillez y un sublime descuido de frases que
deleitan y enamoran.
Santa Teresa de Jesús en sus escritos nos ha dejado
reflejada el habla popular del siglo XVI en Castilla, lleno
de gracejo espontáneo, con extrema naturalidad y sencillez.
Pero de esa sencillez de la Santa en sus escritos habría
mucho que hablar. Santa Teresa había leído mucho las traducciones de místicos medievales que la Reforma española
del Cardenal Cisneros había dado a la lengua vulgar. Pero
el Gran Inquisidor Valdés en 1559 pu):&gt;licó su Indice en el
que prohibía los libros de religión de lengua vulgar, animado de un riguroso sentido de Contrarreforma. Esta decisión privó a Santa Teresa de muchos libros "que le daba
recreación leerlos", pero el mismo Cristo la consuela diciéndole: "no tengas pena, que yo te daré libro vivo".
El maestro Menéndez Pida!, nos aclara algunos puntos
interesantes de "El estilo de Santa Teresa", y su manera
de escribir, en el siguiente comentario:
"La priora de., un convento --escribe la Santa- debe
'mirar en la manera del hablar que vaya con simplicidad y
llaneza y religión; que lleve más estilo de ermitaños y gente
retirada, que no ir tomando vocablos de novedades y melindres, creo los llaman, que se usan en el mundo ... ; préciense más de groseras que de curiosas en estos casos'. Groseras más que curiosas. Aquí tenemos igualmente la explicación de la prosodia popularizante que Santa Teresa adopta
en sus autógrados, desviándose de la grafía corriente en los
libros por ella leídos: han por aún; aunque, cuantimás,

cuanto más; muestro, nuestro; etc., etc.,1. ·: Se su:len tomar estas formas, Y yo mismo las he explicado asi, co~~
propias del habla hidalga de Avila, en la qu_e Teresa se cr10,
ro aunque varias lo son, las más, demasiado bastas, perienecen sin duda al habla rústica que la Santa adopta?ª
por preciarse de estilo grosero y ermitaño ... Involuntariamente la Santa con su renuncia a lo libresco, hace de su
estilo de ermitaños un estilo de arte muy personal.
Las Mara,da,s, obra mística de Santa Teres~ de Je~ús
terminada en 1577 en el Monasterio de San Jose ~~ Av~la,
fue publicada un año más tarde con el tít~lo
Castillo
Interior". Este castillo es el alma. en cuyo m~rior florece
el árbol de la vida espiritual (plantado en las mismas agu~s
vivas de la vida, que es Dios). Para alcanzar su prop~o
centro, el alma debe entrar en sí mis~~• pasando a traves
de sí y siguiendo un camino de perfecc1on que progresa. por
grados. Estos grados, que corresponden a las progresivas
renuncias a que el alma debe someterse para que su amor
hacia Dios sea infinitamente puro, son las siete ~oradas
castillo, en la última de las cuales encuentra.ª Dios, que mfunde valor al alma en camino, con sus gracias, y la renueva, transforma y prepara para las delicias de la "unión".

d:

?el

Puerta del castillo, es la oración acompañada de la
meditación. Con los ojos fijos en Cristo, de~ cual aprende
la verdadera humildad, el alma entra en la primera_ morada.
En la segunda conforma su voluntad con la de Dios Y, en
la tercera conquista para sí la rectitud del querer en armonía cod. el cuerpo. Las tres primeras moradas co~e~ponden a la vía purgativa. Empieza entonces el recog1m1ento
pasivo (oración de quietud) de la cu~a morada, _donde
llueven los favores de Dios (gustos de D10s) que encienden
en e1 a 1ma el fuego de la verdadera caridad y la llevan
d' · a
paladear su dulzura· ( agua de vida que produce gran isima
paz y quietud, y s~avidad de lo muy i~terior de _nosotros
mismos). Las gracias místicas de la uruon se consiguen en
la quinta morada, cuando el alma se esfuerza por renunciar totalmente a sí misma para ponerse en las manos de
Dios. La unión se hace siempre más intensa y, a menudo,

10
11

�estática, en la morada siguiente. Las tres siguientes pertenecen a la vía iluminativa. En la última morada, se convierte en santidad: unión que transforma y que sella definitivamente, entre los esplendores de la eterna sabiduría la
amistad entre el alma y las Personas Divinas, especialO-:ente Cristo.
En su tratado, Santa Teresa de Jesús, describe con
abandono lírico y efusivo las gracias misticas de que gozó
durante sus largos años de ascetismo y de actividad contemplativa. No teoriza con su propia experiencia fundada
especialmente en el amor y en las gracias que le da Dios y
que colman todo deseo, y nos da a comprender su sentido.
Con un estilo afectivo, que en las formas sintácticas del
lenguaje hablado se ciñen a una realidad íntimamente vivida, Santa Teresa de Jesús traduce su experiencia en imágenes ingenuas y populares que son la floración espontánea
de un alma enamorada de Dios y sostenida místicamente
(por vía extraordinaria) de su gracia.

ta solicitud del alma enamorada: "Es como unas fontecicas
que yo he visto manar que nunca cesa de hacer mov~iento el arena hacia arriba. Al natural me parece este eJemplo y oomparación de las almas . .. siempre está bullen?º el
amor y pensando qué hará; no cabe en sí como en la tierra
parece no cabe aquel agua ... el alma no sosiega ni cabe en
sí con el amor que tiene ... ¡Oh qué de veces me acuerdo
del agua viva que dijo el Señor a la Samaritana!" (Vida,
XXX). La imagen del manantial, aunque sin ornato ninguno, realza en sus pocas palabras la idea de inquietud y
ese hinche de simbolismo ... No queda inferior Santa Teresa a Lope de Vega, el gran maestro en hallar novedad y
sentido simbólico en los similes tomados de las menudas
ocurrencias de lo cotidiano".
La vida de Santa Teresa de Jesús escrita por ella misma, es el libro más hondo, más denso, más penetrante que
existe en ninguna Literatura.

De 1~ gran construcción de "Las Moradas", cima y
compei:id10 de toda la tradición mística cristiana, y por sus
excepcionales cualidades de análisis interno y de exposición
exacta y positiva, su obra representa el mejor inventario
Y estudio de todos los estados y matices de las almas en este gran camino y lucha de su unión con Dios. Toda la mística universal no ha mostrado un fenómeno de esta índole
que no esté estudiado, observado y encasillado en la gran
obra teresiana. En cierto modo la doctrina mística de Santa Teresa es algo semejante en el misticismo a lo que fue la
gran obra de organización y observación del mecanismo
del entendimiento humano realizado por Aristóteles en su
lógica. "Las Moradas" vienen a ser el órgano del misticismo cristiano.

En torno a la obra de Santa Teresa de Jesús hay un
hondo encanto de intimidad que nos descubre sus aficiones,
se vale para los estados místicos de imágenes señoriales delicadas, analiza el alma hasta en sus más secretos rinconcillos. Toda la obra de Santa Teresa viene a ser una autobiografía del reino interior, o de la anécdota de su vida fundadora. Aun en el intento de sistematización de "Las Moradas",
no le importa crear un edificio objetivo teológico, aunque
siga la técnica de los primeros mistioos del siglo XVI, que
había leído con afecto.

"Y aunque quiere evitar toda gala en el escribir, es una
singular escritora de imágenes . . . Aquella monja andariega, al apagar la sed en sus fatigosos viajes, había meditado
ante la varia manera de brotar los fontanares. El borbollear
del agua en los manantiales arenosos representa la inquie-

Santa Teresa nos presenta en "Las Moradas" un tratado completo sobre el alma y sus relaciones con Dios. La
obra tiene trozos de gran belleza. Es impresionante el equilibrio que en casi toda ella se mantiene entre el más alto
sentir religioso y la noción de las realidades de la vida, que

12

13

CONCLUSIONES

�se manifiesta en las constantes admoniciones a sus monjas,
a quienes se destina el libro, para que el éxtasis y la oración no les hagan olvidarse de los deberes de cada hora; y
en la desconfianza, en fin, ante la imaginación que, desviándonos de la realidad, puede oonducirnos por el camino de la
falsa vida espiritual. Se ve aquí, quizá más que en la Vida,
el sentido inmediato del mundo exterior, por el que Santa
Teresa, siendo el más espiritual de los místicos, es, al mismo tiempo el más humano.

CERVANTES Y LAS NOVELAS
EJEMPLARES

Por: Enrique Puente S.

I
BIBLIOGRAFIA

N.

Alborg,, J. L., Historia de 7.a Literatura Español.a, ed.,
Gredos, S. A., Madrid, 1966. Tomo I.

- - - - - - , Cuatro Mi,sticos EspañolJ3s, selección y prólogo de María Josefa Canellado, Colección Literaria
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Rinehart and Winston, New York~ 1963. Tomo I.
Teresa de Jesús, Santa, Su vida, ed., Espasa Calpe,
Madrid, 1934. Tomo I-II.

s.

A.,

Teresa de Jesús, Santa, Las Moradas, 7a. ed., (Colección
Austral, 86), Espasa-Calpe, Madrid, 1971.
14

ADIE ignora el lugar preponderante que ocupa Cervantes en las letras españolas ni desconoce la gran cantidad
de libros que, acerca de sus obras, se han escrito en todo
el mundo. Esto puede tornar fácil el hablar o escribir, teniendo como tema "El Quijote", "Los Entremeses" o "Las
Novelas Ejemplares". Sin embargo, parece que no debe ser
tan sencillo, cuando el comentarista ha de encontrarse ante
un cúmulo de muy diferentes opiniones,; si se juzga fácil el
comentario por el hecho de que durante más de tres siglos,
se escribió más que suficiente acerca de Cervantes, el juicio es erróneo. Repetir lo que otros dijeron carece de verdadero objetivo y, por lo tanto, es necesario dirigir la mirada hacia algo nuevo.
En eso no hay facilidad. El autor ha sido tan estudiado, que apenas quedará rendija por donde atisbar algo nuevo o no visto. Y traer a colación algo nuevo, es lanzar su
cuarto a espadas en un campo de numerosos contendientes.
No digo que esto se deba temer, sino que lo señalo para
refutar una pretendida facilidad en comentar a Cervantes.

15

�Todo eso no atañe tanto a este corto trabajo, pues yo
apenas soy un estudiante de cuarto año de Letras y confieso paladinamente que de Cervantes, sólo he leíd~ "El Quijote" y tres de sus "Novelas Ejemplares"; éstas últimas
encomendadas para realizar este trabajo. Comentarios
acerca de sus obras, absolutamente nada, a excepción del
estudio preliminar que trae la edición de las "Novelas
Ejemplares" que me he procurado, y que es de "Editorial
Bruguera". Quiero entonces decir que, no habiendo leído
nada acerca de él y de sus novelas sólo lo dicho, todo lo que
digo enseguida es comentario mío, por pobre y poco que

trabajos de Persiles y Segismunda", una larga novela bizantina y sus famosas "Novelas Ejemplares", de las que
no digo más, porque de ellas me voy a ocupar en particular.

AUTOR Y EPOCA

La época de Cervantes es época de reyes, condes y
marqueses, en la que la voluntad del todopoderoso monarca, se impone sobre toda una nación y sus dominios de
ultramar. Cunde el servilismo y la intriga palaciega para
alcanzar las mejores prebendas. En el aspecto de las creencias, la Iglesia domina todo el panorama y su influencia
se extiende a las artes, a la literatura y a la política; ya
ha pasado la grave escisión protestante de 1516.

sea.

Nuestro autor no precisa de noticias para ser presentado, pues es el príncipe de las letras españolas. Nació en
Alcalá de Henares el año de 1547 y murió en Madrid el año
de 1616. En un tiempo, en que para la gente humilde no
había más camim&gt;s que la carrera eclesiástica o la militar
( un tercero era la esclavitud del trabajo para los ricos burgueses) , Cervantes escogió la militar y así, estuvo en la famosa batalla de Lepanto. En el ejercicio de esta carrera
sufrió prisión por cinco años y además, quedó manco de la
mano izquierda.
Sus dotes literarias le ayudaron a sobreponerse a su
defecto y así, escribió la obra que lo ha hecho famoso en
todo el mundo, "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la
Mancha", maravillosa novela cuya prosa límpida y pura
a~ira. aún a las generaciones modernas; su argumento
sigue siendo fuente de inspiración para muchos escritores
Y_ fil?sofos de nuestro tiempo, y no dudamos que lo seguira siendo. Para teatro escribió sus famosos "Entremeses"
que hasta ahora siguen representándose y son un fiel exponente de las costumbres de su época; cuenta en su haber
también ocho comedias y algunas obras de teatro perdidas. No dejó de tomar la lira de poeta, pero su poesía queda muy por, debajo de la altura de su prosa. En el género
novelístico escribió "La Galatea", novela pastoril; "Los
16

Sus coetáneos literarios fueron también otros magníficos exponentes de las letras españolas,, entre ellos Lope
de Vega y Luis de Góngora; el primero llamado "Fénix de
los ingenios" por su vasta producción, teatral sobre todo;
el segundo, famoso por la revolución lingüística y literaria de que fue primer paladín, como creador del célebre
culteranismo.

Las costumbres de la época están dominadas por los
conceptos del amor y del honor. El amor en todas sus formas, pero principalmente la caballeresca: el varón que por
devoción a su dama se bate a muerte, si es preciso. El honor, cuyo concepto se juzga artificiosamente valiosísimo,
pues son escasos los que en realidad lo tienen; pero si los
injurian a ese respecto, retan a duelo al injuriante para
lavar la mácula, a pesar de la gravísima prohibición de la
"Santa Iglesia, nuestra Madre".
En forma breve, he dado una idea general del autor y
de su época, esto nos facilitará más la comprensión de sus
novelas, pues aunque éstas tocan temas de carácter universal en el espacio y en el tiempo, están también saturadas
de detalles y matices muy propios de la época.
17

�II
. .~s "Novelas Ejemplares" fueron escritas, según la
opiruon de la mayoría, en los años posteriores al 1600, que
al~os .~argan poco probablemente hasta 1612, año de su
pub1Icac10n. Son doce narraciones en que Cervantes hace
gala de un profundo conocimiento del corazón humano y
de las costumbr~ de su época antes anotadas. El orden'en
que fueron escritas se desconoce.
Creo conveniente atender al título, pues el autor tla a
sus_ novelas el calificativo
de "eJ·emp11ares" • ¿•E·;¡emp1ares de
_
~ue o para que? Debe suponerse, según el espíritu de la
epoca~ que el ejempl~ qu~ trata de dar Cervantes, eS el de
un~ vida honorable, 1Imp1a y aun cristiana. El mismo en el
prologo pondera este propósito:

"He:Tes_ dad-O el_ nombre de "ejemplares",
Y ~i bien lo miras., ,no hay ninguna de
quien no se pueda sacar algún ejemplo
prooechoso ... Mi intento ha sido p&lt;mer
en la plaza de nuestra ,república una mesa
de truoos., donde cada uno pueda llegar a
ent_:etenerse sin daño de barra; digo sin
dano del alma ni de"/í cuerpo ... Una cosa
me atreveré a decirte: que si 'JXY!' algún
rrwdo alcanzara que la lección de estas
nove~ -pudiera inducir p ,quien· las leyera
a algun mal deseo o pensamiento, antes
me cortara la mano con que 7xls escribí
que sacarlas en público". 1
Allí está expresado el propósito de Cervantes, pero creo
q~e con sus palabras se curaba en salud, pues el Santo Oficio Y el Index ~taban al acecho. No se ve en sus novelas
que ~aya cumplido su propósito y, ateniéndonos de nuevo
a la epoca, sus :1'10vel~ contienen ejemplos reprobables que,
con toda.,segur1dad, s1 "dañaron almas" e indujeron a algunos a mal deseo o pensamiento", para utilizar las mis1 Cervantes, Novelas Ejemplares, Prólogo

18

mas palabras del autor. Creo que sí lo hubieran tomado en
serio, lo hubieran obligado a cortarse la mano.
TEMAS GENERALES.-No hay que escardar mucho
para encontrar los temas preferidos de Cervantes en estas
novelitas. El principal es el amor, que aparece casi en todas ellas y en algunas, como tema de la narración. Cervantes lo maneja en todas sus facetas, con todas sus ilusiones
y desilusiones, con la eterna compañía de los celos y el adulterio, el doble compromiso de un soltero con dos doncellas
núbiles, etc. Otros temas muy de su gusto son las aventuras de índole realista, algunas y de fantástica, otras. Entre
éstas últimas se pueden citar "La Gitanilla", "El Licenciado Vidriera" y "La Fuerza de la Sangre". Entre las primeras "El Celoso Extremeño", "El Amante Liberal" y "Las
dos Doncellas".
FUENTES.-Es interesante hurgar en las fuentes que
tuvo Cervantes para sus novelas, pero yo no me refiero
únicamente a los temas manejados, sino también a la forma. Se cree que ha influido fuertemente en Cervantes "El
Decamerón" de Boccaccio, del que ya había traducciones en
su tiempo y la verdad es que novelas como "El celoso extremeño", "El amante liberal", "La señora Cornelia" y "Las
dos doncellas" tienen mucho de los cuentos del italiano. Algunos remontan sus fuentes hasta obras antiguas, sobre
todo de italianos y latinos. Esto último no es improbable.
Mi juicio es que hay que agregar una fuente más: la realidad de la vida misma, de la vida española de su época y
aun de su misma vida particular.
En lo que se refiere a la forma, es decir la narración
en forma de novela, entiendo que en ese tiempo apenas se
empezaba a utilizar. Los italianos habían precedido y los
españoles trataban de imitar. En España lo que existía con
más profusión era el cuento; si hemos de hablar de novelas,
citaremos las que se llamaron "de caballería", que tan duramente atacó Cervantes en "El Quijote". Las "Novelas
Ejemplares" son novelitas en comparación con las novelas
modernas. También se podría decir que son cuentos gran-

19

�des, si consideramos lo que era el cuento en ese tiempo.
Como que han quedado a la manera de un género intermedio, engrandecido por la pluma de Cervantes.

m
RINCONErE Y CORTADILLO.-Esta es una obra
maestra de Cervantes, considerada como exponente del
modo de vida, de la gente de la más baja estofa. En todas
las épocas hay de esto, pero las cualidades (?) de los delincuentes de aquel entonces, nos las da a conocer Cervantes
en vívidas descripciones y en ágiles diálogos.
Considerando el conjunto de la novela, tendremos que
admitir que la finalidad del autor no fue precisamente narrar las aventuras de los dos ladronzuelos, Rinconete y
Cortadillo. No se presenta un problema para dar una solución. En grandes partes de la novela los dos personajes son
olvidados y al fir1al, sencillamente se alejan de aquellas
gentes, que eran peores que ellos.
Esto nos hace reconocer lo que he dicho al principio:
el autor trata de exponer a nuestra vista, la miseria y la
degradación de hombres y mujeres confabulados en el delito organizado. Y en esto obtiene un éxito completo. Una
larga lista con que se identifica esa clase de gente, nota
peculiar del mundo de la delincuencia, nos es proporcionada por Cervantes y nos da ya una idea de qué ambiente se
nos quiere presentar: Ganchuelo, Chiquiznaque, Maniferro,
Silbatillo, Escalanta, Pipota, Repolido, Monipodio y algunos más.
Una situación muy significativa que trae Cervantes en
esta novela, es la de cómo esa gente parece no tener conciencia de lo que hace, pues practica su religión, mediocremente por cierto, y aun encomienda a Dios y a los santos
sus actividades. La práctica de una religión es buena, pero
llevada al fanatismo y puesta como mampara o sustentadora de nuestros delitos, es la peor aberración. Esta conducta que nos pinta admirablemente Cervantes, me recuer-

20

da la actitud de las modernas prostitutas: viven de la degradación y siempre encienden veladoras al santo de su devoción.
Fijándonos ahora en los personajes, Rinconete y Cortadillo quedan tales cuales Cervantes quiso dibujarlos: simples ladroncillos que por andar en el delito, cayeron en manos de individuos de la peor calaña. Y esto es tan verdadero,
que el final de la obra, es su huida de aquella gente.
Un personaj~ literariamente magistral es el jefe _de
toda aquella canalla, Monipodio. Cervantes nos lo presenta
inculto y analfabeta, pero al mismo tiempo audaz y buen
sicólogo. El sabe aplacar los ánimos cuando se exaltan,
alienta al delito reconociendo los méritos de sus compinches, es hábil para vencer resistencias tanto de sus compañeros como de los alguaciles.
El lenguaje que utiliza el autor, conservando su castellanidad, su pureza y su estilo peculiar, es al mismo tiempo
fiel imagen de los personajes creados. Sirvan de -ejemplo los
siguientes textos: " ... porque Zos dú:is 'fXJ,SadioS dieron tres
ansias a un cuatrero que había murciado dos roznos .. .2,
" . . ..porque no somos tan ignorantes que no se nos alcance
que lo qud(li,ice 7.a lengua @aYU/3 la gorja . .. ,, "¿Casada yo,
malioof - respondió la Cariharta-. ¡mira en qué t ecla

toca!" 4
No hablemos de figuras que no hay mucho lugar a
esto, pero sí repitamos que el estilo es netamente cervantino, con sus períodos largos pero siempre absolutamente
claros. El diálogo es manejado con agilidad y aun los parlamentos largos no fastidian, por la gracia del lenguaje
utilizado. Las descripciones de facciones y caracteres, apropiados al tema, si bien retardan el desarrollo de la acción,
avivan la personalidad de los descritos y nos hacen comprender mejor su modo de ser ante la vida.
2 ldem, Rinconete y Cortadillo, Pg. 206, Edil. Burguera, Barcelona; 1973.
3 Ibídem, Póg. 21:¾.
4 Ibídem, Póg . 224.

21

�IV

EL LICENCIADO VIDRIERA.-Nos encontramos ante una obra semejante a la anterior, no por la clase de
aventuras, ni por la calidad de los personajes, sino porque
también en ésta se acumulan gran cantidad de detalles para lograr el único intento del autor, que hemos de descubrir. He dicho aventuras, pero en realidad hay pocas, y he
dicho personajes, pero en realidad se podría afirmar que
hay sólo uno. La novela nos presenta el triste destino de un
estudiante de leyes, Tomás Rodaja, que se hace milifar para conocer mundo y probar suerte. Regresa a Salamanca,
lugar de sus estudios, donde una dama enamorada de él le
hace tomar un brebaje, que no da los resultados apetecidos,
pero sí le trastorna la razón.
Esta locura, que le hace creerse de vídrio, le lleva a un
vagabundeo por la ciudad, cuyas gentes le siguen primero,
por la novedad de su demencia y después, por los juicios tan
acertados con que contesta a todas las preguntas. El autor
se alarga demasiado al exponer innumerables juicios emitidos por el ahora Licenciado Vidriera, a tal grado que pudiera fastidiar; si esto no sucede es por la curiosidad del
lector, ya supuesta por Cervantes, de conocer tales juicios.
Pero aquí es precisamente donde podemos descubrir
el objetivo del autor, ¿por qué nos presenta a un demente,
dando respuestas tan acertadas y diciendo verdades con tan
buen tino? Si esas respuestas se limitaran a dos o tres hubiera parecido algo accidental de la narración, pero lo 'cierto es que son muchas y ellas forman el cuerpo de la obra.
La intención, a mi parecer, es patente; el autor ha querido
decir que los verdaderos dementes, somos quienes no nos
atrevemos a decir la verdad y a luchar por la verdad. Pero
el mundo juzga locos a quienes con decisión y valor, se ponen de parte de ella y la defienden. Así, por ejémplo, Cristo
que defendía la verdad y que llamó "zorra" a Herodes, fue
tratado de loco por éste. Aún en la actualidad, nosotros damos ese despectivo calificativo a quien se adentra en las luchas sociales y trata de salvar a los irredentos: ¡está loco!

22

decimos, porque gasta su tiempo y arriesga su seguridad,
mientras nosotros no levantamos un dedo ni perdemos un
cabello, lejos de una lucha que es nuestra lucha.
Me ha parecido que tal es el objetivo de Cervantes, aun
cuando los problemas sociales de su tiempo no fueran tan
acuciantes como los de ahora. Por lo menos quiso decir que
a cada quien se le dijera su verdad.
No se puede hablar mucho de personajes en esta obra,
porque el Licenciado Vidriera domina toda la acción. Es de
hacerse notar que cuando tornó a la cordura, siguió diciendo lo mismo que cuando estaba demente. Y si muchos le seguían en su anterior estado, muchos más le siguieron en el
nuevo, lo que constituye una nueva enseñanza: el valor, el
arrojo, la verdad, la autenticidad, siempre cuentan con el
apoyo de las gentes.
Del lenguaje no hay mucho qué decir, es el clásico de
Cervantes, limpio, puro, liso y llano como conviene a estas
narraciones. Sin figuras, sin metáforas, ni siquiera comparaciones, tan sólo sentencioso en las respuestas de Vidriera.
Todo esto redunda en ventaja de la novela, que no precisa
de más ni estaría en concordancia con el tema.
V

EL CELOSO EXTREME:fil"O.-Estamos ahora frente a
una novela de la otra clase, de las de tema de amor; una de
las que dijo Cervantes, más seguramente, hechas para sacar
"algún ejemplo provechoso". El tema del amor, muy propio de la época, fue también uno de los preferidos por el
gran escritor y ni "El Quijote" se escapó de esta preferencia, si recordamos al curioso impertinente y a la pastora
Marcela.
Creo que el mismo carácter de la época obliga a los
autores, a ser más alambicados para referir todos los enredos y situaciones. Vuelvo aqui a recordar la vigilancia del
Santo Oficio y el temor al Index. En esta novela se nos da

�el caso de una modificación de Cervantes, para evitar la
descripción de un adulterio consumado.5

ciona de tal modo que parece aquí olvidado el concepto del
honor de todas las épocas, pero particularmente el de la
suya.

El caso de "El celoso extremeño" es el eterno problema
del anciano casado oon una mujer joven. En la novela se
agregan dos detalles que agravan la situación. Ella, Leonora, es apenas una adolescente de trece o catorce años; el
anciano, Felipe dC' Carrizales, no sólo es anciano, sino que
siempre ha sido celoso; en esta situación, por lo tanto, sus
celos tendrían que provocar una situación verdaderamente
irritante.
-

El hombre se enferma de lo que ha visto, manda llamar a sus suegros y, consciente de su futura muerte, da testamento en que dobla la dote de Leonora; deja dinero para
sostenimiento de sus suegros y de sus criadas y, lo más
increíble, pide a su esposa que cuando él muera, se case con
Loaysa.

Pero esto es una novela y, aunque la realidad es a veces más fuerte que la fantasía, estimo que nuestro autor ha
tenido que exagerar en el presente caso. Carrizales se casa
con Leonora y casi virtualmente la empareda; sólo a misa
la saca y eso antes que amanezca. Aparte de él, un solo varón hay en la casa y es un criado negro, igualmente emparedado día y noche. Ni un solo animal macho fue permitido
en la casa. En cambio, criadas y esclavas con una dueña,
su "jefa", hubo al por mayor, peligro más serio, ciertamente.
Ya en esto hay exageración. Esto va a provocar que
también se exagere el camino, por donde llega Loaysa, el
tercero del triángulo, hasta Leonora. Son tantos los medios
que usa y las peripecias que sufre, que parecen inverosímiles tanto el hecho, como el personaje. En "La Celestina"
de Rojas, tenemos un hecho parecido, que resulta tan natural y verosímil que nadie lo critica.
Si todo esto ha resultado increíble, el final lo es más.
Loaysa logra finalmente su objetivo, pero no toca a Leonora, sólo duerme en su compañía. Felipe de Carrizales, el
injuriado, contempla el cuadro para su mala suerte y el celoso, que no soportaba ni una mirada hacia Leonora, reac5

J. A . F ., en la Presen tación de "El celoso extremeño" de la Edición d e la
"Novelas Ejemplares" ante cita da , d ice: " No parece v6lida la interpretación
tradicional de que Cervantes pretendió d ar ma yor honestida d a su rela to.
Américo Castro ha insistido en la convenie ncia d el cambio por razones relig iosas". (Pág. 365).

24

---._

Cervantes estuvo consciente de que sus lectores no
aceptarían esto con facilidad, las siguientes palabras que
pone en los labios de Carrizales lo dejan entender: "Mas
porque todo el mundo vea el valor de los quilates de la voluntad y fe con que te quise, en este último trance de mi
vida quiero mostrarlo de modo, que quede en el mundo como ejemplo, si no de bondad, al menos, de simplicidad jamás vista ni oída'' .6
Si la trama ha resultado inverosímil, por consecuencia los tres personajes del triángulo, resultan igual. Pero
curioso es que los personajes secundarios sean ahora los
mejor dibujados. Por ejemplo la dueña Marialonso, en ella
se esmeró Cervantes. Su proceder, cauteloso y taimado, es
dirigido certeramente hacia el objetivo. Finge hipócritamente hablando con sesudez, que su mayor preocupación es
el honor de las criadas y el propio, cuando no le interesa
ni el de su señora. ¡Con qué habilidad manipula la situación para quedarse a solas con el mancebo!
La criada negra Guiomar, como personaje bien delineado no se queda a la zaga. Lo mismo se puede decir de
Luis, el criado emparedado, aunque tiene algo de las exageraciones de Cervantes en el desarrollo de la trama.
Finalmente, hay que decir que el asunto se parece mucho a los cuentos de "El Decamerón" de Boccaccio; y que
el mismo Cervantes lo utilizó también en uno de sus "Entremeses" : "El viejo celoso".
6 Cervantes, Novelas Ejemplares, El celoso extremeño, Pg. 407, Edil. Bruguera ,
Barce lona, 1973.

25

�BIBLIOGRAFIA

EL MEJOR ALCALDE, EL REY
Por: Alma Patricia Madrazo

Bleiberg, Germán y Marias, Julián, DiccionariO de Literatura Española, Tercera Edición, Ediciones Castilla,
S. A., Madrid, 1964.
Cervantes, Miguel de, NCYOOUlS Ejemplares, Edición especial
de Editorial Bruguera. S. A., 1973.

26

�SUMARIO

I

Introdiwci{m/ I

Introducción

II Situación de la obra

m

E

L teatro español del siglo XVII al que perteneció

Lope de Vega parece que quiere centrarse en tres concep·

Síntesis de la obra

IV Comentarios sobre la obra

tos, o más bien podríamos decir sistemas de mitos que representaban el sentir del pueblo español: honor, monarquía
y fe católica.
Fuera de estos tres conceptos el autor podía inventar
cuanto le fuera posible con entera libertad, pero dentro de
ellos no podía hacer variaciones posibles. En primer lugar,
no se lo permitía la estrechez uniforme del pensamiento
español y por otra parte el público lo rechazaba inmediatamente.

V Indice
VI Bibliografía

Es por esta razón que este tipo de teatro no puede
aportar nada, o casi nada, ya que no es posible admitir un
drama que no permite al hombre libertad de pensamiento
fuera de normas establecidas.

28

29

�Situacián de la obra/11

La obra se desarrolla en León en un pueblo de Galicia
y sus cercanías.

La obra de Lope de Vega, El mejor aJ,calde, el 'Rey,
está tomada de un relato histórico de la época de Alfonso
VIl; Lope nos dice al final de la obra que este hecho aparece en la Crónica General, de Alfonso X, según el texto de
Ocampo.
Alfonso VIl fue rey de Castilla y de León, hijo de
Doña Urraca y del conde Raimundo de Borgoña, asumió el
título de "Emperador de las Españas" y conquistó Jaén y
Almería.
Ya desde el poema del Cid, podemos ver en el relato el
tipo de luchas que existían entre feudales y monarcas y
esto se acentuó más durante el reinado de Alfonso X. Además nos damos cuenta de cómo era importante para el pueblo español de la época de Alfonso VI y posteriormente
Alfonso vn, su rey, él constituía después de Dios el poder
máximo y sus órdenes. debían ser obedecidas y cumplidas
sin réplica si se era buen vasallo, lo que implicaba ser un
buen español.
Aquél que no reconocía en su Rey la autoridad máxima terrena debía ser castigado con la pena máxima que en
aquel entonces era la muerte o el destierro.
El reinado de Alfonso VIl está considerado dentro de
la historia española como sobresaliente, gracias a la sabia
y justa forma con que gobernó y guió a su pueblo este
monarca.
Síntesis de la obra/111

Personajes:
Sancho
Don Tello
Celio
Julio
Nuño

Elvira
Feliciana
Juana
Leonor
El rey León
30

El conde Don Pedro
Enrique
Brito
Pelayo
Fileno

Empie-za donde Sancho enamorado de Elvira, le pide
la mano con el consentimiento de ésta a su padre Don Nuño, él accede con la condición de que se lo haga saber a su
patrón el señor feudal Don Tel10, puesto que era lo correcto, según costumbres de la época y con la seguridad de que
le haria obsequios. A Sancho lo único que le interesa es
casarse e inmediatamente va a ver a Don Tello que le promete ganado y apadrinar su boda junto con su hermana
Feliciana. La boda va a celebrarse el mismo día, llega el
cura y todo está dispuesto, pero Don Tello se enamora de
la novia al conocerla y suspende todo. Por la noche la rapta y se la lleva con él. Sancho desesperado decide ir a ver
al Rey para que le devuelvan a Elvira. Pelay,o lo acompaña
en el viaje. El Rey manda a Tello una carta donde le pide
que regrese a la novia de Sancho, Don Tello no obedece el
mandato y vuelve Sancho con el Rey a comunicárselo. Entonces el Rey decide ir personalmente disfrazado a resolver
el problema. Llega ante Don Tel10, se encuentra con la deshonra de Elvira, lo hace que la repare casándolo y después
le manda que le corten la cabeza por desobedecerlo a él, su
Rey.

Comentarios sobre la obra/ IV
En esta comedia de tipo histórico de inspiración nacional y sentido popular, Lope se vale del relato histórico
únicamente como referencia, pues el verdadero tema en la
Crónica General es la narración de un despojo de una herencia, que es cambiado a gusto del autor para presentarnos un tema de mayor interés al público y con más sentido
artístico, por el de un rapto y violación de una doncella.
En esta comedia participa también gente del pueblo
como en Fuente Ovejuna aunque de distinta fotma, pues
aquí el pueblo y el Rey censuran el feudalismo y en Fuente
Ovejuna es únicamente el pueblo el que participa contra el
poder feudal tratando de ser censurado por el real.

31

�En El mejor aloaMe, el Rey, son los representantes de
la clase social más baja, el vasallaje, los que juzgan (interc€diendo ante el Rey), al poderoso señor feudal que como
es sabido, si podemos observar las costumbres de la época,
éste se sentía dueño de haciendas y todo cuanto en ellas hubiese, incluso de los trabajadores que le servían y vafiéndose de su poder y dinero cometían toda clase de desmanes y
atropellos en ~u contra y en la de sus doncellas.
En la obra de Lope podemos ver una de tantas reacciones del pueblo contra estos atropellos y al mismo tiempo
nos damos cuenta del alto sentido del honor que el español
de entonces tenía a pesar de no poseer una condición económica a la misma altura del señor feudal. Sí se ponía este
vasallo a la altura del feudal si de cuestiones de honor se
trataba.
Otro tratamiento de la obra aparte del de cuestiones
de honor, es el de la lealtad y obediencia debida al Rey.
Esta sin ser el tema principal de la obra es a lo que
más importancia se le da dentro de ella. Pues quien no obedecía a su Rey no merecía más que el destierro o la muerte
y es así como podemos ver aquí en la solución que da el Rey
a la afrenta hecha por Don Tello la importancia de esto,
pues a la pérdida del honor de Elvira la soluciona casándola
con Don Tello pero a la desobediencia de éste a su, mandato
lo soluciona cortándole la cabeza.

"Da Telw, a Elvira la mano
'{Jara que pagues la ofensa
con ser su esposo; y después
que te corten la cabeza".

Podemos ver también el grado exagerado en que abundan los prejuicios en esta época española (y persistían aun
cuando fue escrita) debido a la educación estrecha y a la
vanídad y orgullo que siempre han caracterizado al español.

32

Don Nuño, padre de Elvira, cuya figura nos representa
al sometido que teme y se humilla ante el tirano, prefiere
y desea ver muerta a su hija antes que deshonrada. Por
otra parte, Don Tello, deseoso de obtener a Elvira, no puede
hacerlo, siendo que muy bien podría haberlo realizado sin
el rapto de ésta, pero a causa de sus prejuicios por su linaje se considera muy por encima de una vasalla y aun maldiciendo en ocasiones estas diferencias, pues hasta llega a
desear casarse con ella, obedece más a su vanidad que lo lleva a cometer el delito que le causa la muerte.
Por otra parte, la justicia y equidad del Rey es indiscutible en la obra y el reconocimiento que éste hace de cada uno de los personajes dándoles a cada quien lo que merecen, lo podemos observar desde el momento en que
Sancho va al palacio, la forma en que es recibido, la manera cómo el Rey lo escucha al contarle su problema y cómo
éste encuentra la mejor solución para resolver el caso de su
vasallo autonombrándose el mejor alcalde.
Sancho.-"Enviad, que es justa ley,
para que haga justicia,
algún alcalde a Galicia".
El Rey.-"El mejor alcalde, ez Re]/'.
Todo lo contrario al personaje del Rey que demuestra
con sus actos nobleza y preocupación para con su pueblo,
vemos en Don Tello, al tirano, al prototipo del feudal déspota.
Sancho en cambio, es el personaje necesario e indicado para poder solucionar una injusticia en el caso que se
presente. Sancho es el vasallo cuyas acciones admiran a
quienes conviven (aun al mismo Rey) con él, a causa de nobleza de sentimientos, valentía y arrojo (sin serle necesario linaje para esto) .
Elvira es la doncella española que a pesar de su condición en desventaja con el señor feudal trata de conservar
su honor a toda costa y por dignidad suplica para que sea
reparado el daño cometido con ella.

33

�Pelayo es el personaje que da más ligereza a la comedia, gracias a ese juego del autor entre la acción y el ingenio, no puede faltar. En los momentos de más seriedad interviene el gracioso con sus bromas, todo esto debido a la
técnica barroca, usada por Lope en sus obras, del contraste
y la expresión, llevados a su grado más extremo.
La comedia se divide en tres partes. De ella se dice que
es una de las mejores obras de Lope de Vega. Se imprimió
por primera vez en La veinte y wna parte verdadera de
las comedias de Lope. Se publicó en 1635 después de la
muerte del escritor que había dejado preparado el tomo para imprimirse. Según Morley se escribió entre 1620-1623 o
sea en plena madurez del autor.
Las obras de teatro de Lope no siguen las unidades de
tiempo y lugar y es por esto que son muy cortas, no dejando de ser completas, El mejor alcaMe, el Rey, es una obra
que consta solamente de tres actos.

Bibliografía/VI

De Vega, Lope, El mejor alo&lt;ilde, el Rey, 8 ed. Porrúa, S.
A., Ool. "Sepan Cuantos"; México, 1973.

34

LA VIDA ES SUEÑO DE
PEDRO CALDERON DE LA BARCA
Carlos H ernández García

�1.-S í n t e s i s

I Síntesis

1.- Personajes:

Basilio, rey de Polonia.

m

Segismundo, príncipe.
Astolfo, duque de Moscovia.
Clotaldo, viejo.
Olarín, gracioso.
EstreTla, infanta.

Las tres unidades

IV Estructura de la obra

Rosaura, dama.
V Aspectos de algunos personajes

2.- Síntesis:

Segismundo se encuentra encerrado y encadenado en
una torre, separado de todo lo que le rodea como un peligroso criminal, se lamenta y se queja de su prisión; no sabe por qué está prisionero. No sabe quién es, no sabe su
origen, no sabe qué delito cometió para merecer ese castigo. Se siente humillado a causa de su carencia de libertad
al compararse con los demás y se llega a preguntar si no
será su delito el haber nacido y su culpa el vivir.
36

37

�Por medio del rey, Basilio, nos damos cuenta del porqué de la prisión de Segismundo. Segismundo es el príncipe heredero del trono, fue privado de su libertad cuando
nació y parece, por este hecho, que no es culpable de ningún delito.
El rey Basilio cuenta que su esposa, antes de dar a luz
a Segismundo, tuvo un sueño:

... qire rompf,a
sus entrañas atrevido,
un monstruo de hombre,
y entre su sangre teñido,
le dtiba muerte •..1

Su sueño se cumplió: Segismundo, al nacer, provocó la
muerte de su madre. Por su afición a la astrología, Basilio,
supo el destino de su hijo. El Rey, "acudiendo a sus estudios", supo que Segismundo sería un príncipe tirano, que
esto dividiría el reino, y Segismundo llegaría hasta destronar a Basilio; Basilio, creyendo evitar los males anunciados, decide encerrar al hijo.
La creencia de Basilio, en el destino y la libertad, lo
lleva a una duda: ¿Dio demasiada fe a sus estudios astrológicos? Esta duda provoca un conflicto en su conciencia:
como Rey amante de su pueblo, no puede darle un príncipe
tirano; evitando la tiranía, encerrando a su hijo, se convierte en tirano de su propio hijo (Segismundo); piensa que
tal vez la conducta de Segismundo puede vencer su destino.
Basilio somete a Segismundo a una prueba, se trataba
de que si triunfaba habría vencido a su destíno; si fracasaba, sería vencido por su destino y volvería a su encierro.
Segismundo, narcotizado, es conducido al palacio, cuando
despierta se comporta de una forma negativa, o sea como
había sido previsto.
1 Pedro Ca ld erón d e la Barca, ·LCI vidCl •• sueño. (Madrid: Espasa-Calpe, S . A.,
1955), p. 25.

38

Segismundo vencido por el destino, es conducido a su
prisión. Basilio en lugar de desviar el destino ya previsto
(educando a Segismundo, con la educación que como príncipe requiere y salvar su destino trágico) lo ayuda a cumplirse. Al despertar Segismundo, en su prisión, no sabe si
ha soñado o vivido las escenas del palacio.
Segismundo al no poder precisar si lo que vive es real
o soñado, decide actuar como si la vida fuera sueño; esto lo
convierte en un hombre prudente y sabio, que actúa de
acuerdo a la razón, elige obrar bien. Cuando el pueblo, que
se había levantado en armas, lo libera (proclamándolo
príncipe legitimo); actúa como un ser sereno, racional, libre¡; perdona a su padre.
Con su liberación, Segismundo, rompe la fatalidad de
su destino, vence al destino y vence al Segismundo que se
dejaba llevar por los instintos.

Il.-"La vida es sueño" y el barroco
Calderón se halla dentro de las características de la
literatura y arte barroco. En el barroco de Calderón se encuentra un poderoso dinamismo, un retorcimiento concep•
tual; una movilidad en la misma acción y en los personajes, •
una violencia; un contraste, entre los personajes, entre las
acciones opuestas y las actitudes de éstas; una derivación
hacia la ternura, al sentimiento, a la nostalgia; éstas son
tendencias del estilo barroco.

1.-Dinamismo: El dinamismo esencial del drama, se
halla en su misma acción, en su protagonista, en su reacción ante la vida, en su violenta contención.
En esta obra desde el principio, aparecen los motivos
del caballo de Rosaura:

Hipogrifo violento
qire oorriste parejas oon el viento,
¿dónde, -rayo sin llama,
pájaro sin matiz, pez sin escama,
y bruto sin instinto
39

�natural, al confuso laberinto
destas desnudas peñas
2
te desbocas, arrastras y despeñas1

Que corre como el viento, se despeña y arrastra; esto
ofrece nueV10s motivos de movimiento, de violencia, de retorsión.
2.-Equilibrio inestable: El cambio constante de la
indumentaria de Rosaura; Clarín es criado de Rosaura Y
después de Segismundo. La solución violenta del drama en
los casamientos finales: Segismundo enamorado de Rosaura debería casarse con ella, y Estrella oon Astolfo; pero el
concepto del honor es el pretexto para que se dé un cambio
y no se vea un cambio forzado; Segismundo dará la mano
a Estrella y Astolfo se casará con Rosaura.
3.-Contraste: La acción comienza al atardecer; la

oscuridad nace del fondo de la torre de Segismundo. El
hombre que habita la prisión en sombra está acompañad_o
de una lumbre. También son contrastes: la torre, la prisión, las cadenas; el palacio, las galas y honores de Segismundo, el sueño y la realidad.

4.-Ternura: El recuerdo, en la prisión, del amor de
Rosaura:
... sólo a wna mujer amaba
que fue verdad creo yo,
en que t&lt;&gt;&lt;W se acabó,
y esto solo no se aooba.

Toque de sentimentalismo: la escena entre Rosaura Y
Segismundo:
. . . tú, sólo tú, has suspendido
la pasión a mis enojos,
la suspensi6n a mis ojos,3
la admiración a mi aí.do.

5.-Lo hiperbólico, la ley de subordinación: Lo hiperbólico, lo desmesurado, se ve claramente:
• . . soy un lwmbre de las fieras
y una fiera de los hombres,~
Sólo '[&gt;Orque más has oúw,
entre mis membrudcs brazos
te tengo de hacer pedazos.s

La ley de subordinación del drama consiste en componerse a base de un eje, un personaje central, en torno al
cual _aparecen sometidos, y más o menos por bajo en importancia teatral, los demás personajes.
Rosaura Y Clarín desde el principio están enlazados a
la ~uerte ~e Segismundo. La intriga de Rosaura y Astolfo
es!a supeditada a la acción principal y carece de interés. La
mas aguda y penetrante acción de la comedia está en el momento que Segismundo en la prisión sigue soñando con
aquella realidad del palacio, que después creerá que es sueño, sin que en ningún momento advierta dónde acaba un
mundo y empieza otro. En este detalle está la más fina intuición del hondo problema del sueño y de la vigilia.
¿Otra vez queréis que vea
entre sombras y bosquejos
la majestad y la pom'[Ja
desvanecida del viento16

111.- Las tres unidades

En "La vida es sueño" no rigen las tres unidades· se
ro~~en las tres unidades aristotélicas de lugar tiemp~ y
acc1on:
'
l.-La unidad de lugar: Las escenas ocurren junto a
la torre de Segismundo, en un salón del palacio real y en
el campo.
4 !bid. p. 10.
S Ibid. p. 9.
6 Ibid. p . 79.

2 Ibid. p . 3.
3 Ibid. p. 10.

40

41

�2.-La unidad de acción: Las peripecias de Segismundo se van entrelazando con las de Rosaura ( aunque
sean de menor importancia).
3.-La unidad de tiem:po: Se sobrepasa la arbitraria

división o limitación de "día solar"; y los hechos se desarrollan en varios días.
IV.-Estructura de la obra

Calderón sigue la estructuración del teatro del Siglo
de Oro; la estructura externa de la obra: división en tres
actos y en varias escenas. Se ve también una estratificación
de los personajes, una división de éstos en: nobles y criados o vasallos.
Aunque en esta estratificación se ve que se le d,r más
significación al gracioso (se le dignüica, al permitírsele que
a su señor o amo le dé consejos).
Esta obra de Calderón, como las demás del Siglo de
Oro, no escapa a presentar en escena: a la sociedad madrileña (aunque no está ambientada en Madrid), ociosa, que
casi siempre es presentada por el teatro de esa época. 'Aquí
no se ve, exagerada, la temática o motivación de las demás
obras de la época: intrigas amorosas, amor, celos, concepto
del honor.
Esta obra también está al margen de los grandes problemas de finales del siglo XVI y la primera del XVII: la
decadencia económica, la despoblación, las pestes, las condiciones de la clase trabajadora, la holgazanería y la miseria.
Sin duda la motivación más real para el desarrollo de
la obra es: el libre albedrío y el dominio de la razón sobre
los instin4)s.
42

V.-Aspectos de a][¡unos personajes

Segismundo es el personaje principal, el personaje eje,
en torno a él aparecen sometidos todos los demás personajes.

Rosaura viene de Moscovia para vengar un agravio;
es hija de amores no sacramentales. Viste de hombre, pero
oo por esto aparece como exagerada, puesto que el disfraz
varonil era ya usado y agradaba mucho al público. Miente
sobre su sexo, calla el motivo de su viaje, esconde tras un
sentimiento de venganza, el amor que siente por Astolfo.
Clarin es el gracioso, pero tiene una oposición de lo
serio y lo festivo; esta oposición busca el equílibrio, la armonia. La breve trayeétoria de Clarín está saturada de
mutaciones.
Primero es criado de Rosaura, después de Segismundo; cómico al principio, cuando se ve amenazado de muerte
se convierte en un personaje sereno, luctuoso, aleccionador.
Basilio, el rey, también cambia: primero aparece como majestad, después de rodilla5¡; engañado, desengañado,
no tiene mucha importancia; no se le da más relieve que el
que le oorresponde como un personaje secundario.
Clotaldo, no se puede confesar padre de Rosaura ni a
ella ni a Basilio, hasta que se resuelve la intriga de la comedia.
Cuando al fin, triunfa el albedrío, las pasiones vuelven
a su cauce: Segismundo no se venga. Estrella renuncia a
Astolfo, Segismundo renuncia a Rosaura, los sobrinos del
Rey ya no pretenden la corona. Los personajes van cambiando hasta que encuentran o alcanzan una forma permanente: la fiebre encadenada dominada por los instintos culmina en hombre libre; el rey equivocado se torna en padre
venturoso; la virilidad vengativa de Rosaura se transforma en amor; el criado bufón se convierte en filósofo estoico.

43

�Este equilibrio inestable que rige la trasmutación de
los personajes y el cambio espectacular de las circunstancias es característico del barroco. Los hombres, los elementos, el mundo, aparecen excesivos, desorbitados. Esta movilidad de los personajes, este anhelo de cambio, este cambio de los personajes es característico del barroco.

BIBLIOGRAFIA

Calderón de la Barca, Pedro. "La vida es sueño". EspasaCalpe, S. A., Madrid, 1955.
Menéndez Pelayo, Marcelino. Calderón y su teatro. Emecé Editores, S. A., Buenos Aires, 1946.
Sáinz de Robles, F. C. Los movimientos literarios. Ed.
Aguilar, Madrid, 1957.
Valbuena Prat, Angel. Historia de la literatura española.
T. TI. Ed. Gustavo Gili, S. A., Barcelona, 1950.
Varela Jacome, Benito. Juan Ruiz de Alarcón, Obras Escogidas, Ed. Bruguera, Barcelona, 1969.
44

DUQUE DE RIVAS, VIDA Y OBRA
Por lrasema Otzuca Maldonado

�SUMARIO

I

-

Introducción

lI Duque de Rivas. Vi

E

STE trabajo académico ha*tenido como objetivo, el
presentar en una forma ·más detallada algunos aspectos sobre la vida y la obra del Duque de Rivas.

Resulta interesante observar la forma en que combina
sus- actividades políticas y cómo a través de toda su vida,
hay una gran lucha entre las dos, tratando de predominar
una sobre la otra.
A través del desarrollo del trabajo trato de exponer, en
forma cronológica, hechos importantes de su vida, también
comentar ios de las que se consideran sus dos obras más importantes: Los Romances históricos y su obra de teatro,
Don Alvaro o La fuerza del sino.
Es importantísimo el lugar que ocupa el Duque de Rivas dentP::i de la Literatura española, ya que marca el fin del
neoclasicismo y el principio del nuevo movimiento litera-

47

�rio, o sea el romanticismo, y junto con él una serie de innovaciones.
En su elaboración he contado con fuentes secundarias,
basadas en una investigación literaria.

11.-DUQUE DE RIVAS. VIDA Y OBRA

Su verdadero nombre es Don Angel de Saavedra y Ramirez de Baquedano. Nació en Córdoba el 10 de marzo de
1791. Pertenece a una familia de nobles, sus padres fueron
don Juan Martín de Saavedra y Ramírez, marqués de Rivas de Saavedra (el ducado se le otorgó pocos años después)
y doña Dominga Ramírez de Baquedano y Quiñones, marquesa de Audía y de Villasinda. Tenía un hermano mayor
llamado Juan Remigi,o, en el que recayeron todos los títulos
y honores. A manera de compensación, le pusieron a Angel
a los seis meses de edad la Cruz de Caballero de ·1a Orden
de Malta. Su infancia debió de transcurrir entre casera y
campera, según lo atestiguan muchos de sus textos. Desde
muy niño debió de haber aprendido equitación, como lo podemos observar a través de sus versos:
En una yegua tordilla
que atrás deja el pensamiento

entre en Córdoba, gaUardo,
Atarte, el noble guerrero.

Tal vez por su aplicación a este arte recibió a los siete
años, el despacho de Capitán de Caballería, agregado al regimiento del Infante. A Ios ocho años tomó el hábito de
Santiago y fue autorizado para ostentar las veneras de esta
Orden y de la de San Juan.

Saavedra tuvo por maestros a los emigrados franceses To-

tins y Bordes; además de un sacerdote que le enseñó latín;
todos ellos seguidores del antiguo régimen literario y que
lo conducirían a la lectura de Horado, Virgilio, Racine,
Corneille y La Fontaine. Tiene además otro maestro: un
antiguo may,ordomo de la casa que también se ejercita en
la rima, pero de un modo espo11,táneo y festivo, a él debe
Saavedra ese sabor popular de algunas de sus composiciones.
Ingresó más tarde en el Real Seminario de Nobles de
Madrid, donde los maestros siguieron la misma escuela humanística y tradicionalista. Allí empezó a adiestrarse en el
ejercici,o poético, tanto en traducciones de clásicos latinos
como en composiciones originales; en esta época Herrera
le servía de modelo.
A los dieciséis años con el grado de Alférez de la Guardia de Corps, termina sus estudios en el Seminario. Es testigo de la abdicación de Carlos IV y figuró más tarde en la
escolta del nuev,o soberano (Fernando VII). No se hallaba
en Madrid al acaecer los sucesos del 2 de mayo de 1808. Al
amanecer de tan memorable día, salió para Guadalajara
con un escuadrón que enviaba allí la Junta de Gobierno. Al
dia siguiente el escuadrón se disuelve y Rivas se une a su
hermano mayor.
Enterados del alzamiento de Zaragoza, deciden unirse
a Palafox; participa en las batallas de Tudela, Uclés, Talavera y Ocaña, donde fue mal herido; llega a Córdoba casi
moribund,o y cuando se restablece de sus heridas marcha a
Cádiz. Allí conoce a Martinez de la Rosa, a Quintana, a
Nicaso Gallego y dirige el periódico del Estado Mayor Militar que se publica semanalmente.

Heredó de su padre su afición por las letras. Existe
además una circunstancia que favorece su formación educativa. Su infancia coincidió con la Revolución francesa,
motivo por el cual, muchos emigraron a otros países entre
ellos abates y profesores especializados en la enseñanza.

Estimulado por sus nuevos amigos escribió el poema
titulado El '[)(1,80 honroso y más tarde en 1813 se decide a
publicar un tomo de poesías. En 1814 publica su drama
Ataúlfo, inmediatamente prohibido por la censura. A esta
obra siguen: Aliatar, El duque de Aquitania y MalekAdhel; en estas obras apenas percibimos el futuro román-

48

49

�ticismo, que tenuemente se podía admirar a través del riguroso clasicismo. En 1822 es elegido diputado por Córdoba,
de lo que se vale para representar su tragedia Lanuza, obra
abiertamente liberal, en la que permanece su antiguo tono
liberal aunque ya amenazado por un fondo de romanticismo.

Se incorpora nuevamente a la vida política y marcha a
Nápoles como ministro plenipotenciario. En la plenitud de
su fama transcurren sus años en Italia¡; escribe algunas de
sus leyendas románticas al estilo de Zorrilla, pero con menor soltura, como La azucena milagrosa y el estudio histórico Sublevación de Nápoles capitaneada por Masaniello.

Secundó los planes de Alcalá Galiano y Javier Istúriz
y con ellos votó la suspensión del Rey. Triunfa Fernando
VII en el absolutismo y el duque de Rivas es condenado a
muerte por lo que tiene que huir a Inglaterra. En Inglaterra contrae matrimonio con doña María de la Encarnación
de Cueto. Realiza una serie de viajes que lo ponen en contacto con el renacimient::&gt; inglés (Byron, Scott), en esta
época produce: El sueño de un proscrito, Florinda, La
maledicencia, El faro de Malta. También escribe las tragedias: Arias Gonzal,o y Tanto vales, cuanto tienes. En este mismo período empieza El nwro expósito. Cuando la situación ya es más calmada marcha a Francia donde escribe
Don Alvaro o la fuerza del sino. Muere Fernando VII y
la Reina decreta una amnistía con la que Rivas puede volver a España. Ingresa a la Real Academia de la Lengua.
En 1835 muere su hermano mayor y automáticamente toma posesión de t,odos los títulos de su casa.

Vuelve a Madrid ert 1850 a causa de patrióticas desavene~cias con el Rey de Nápoles. En 1863 ocupó la presidencia del Consejo y dos años más tarde muere en Madrid
el ~2 de j;1Ui•o, rodeado de gran prestigio y de la admiración
Y s1mpatia que despertaba su personalidad.

El estreno de Don Alvaro sólo es semejante con el éxito que obtuvo en Francia, Víctor Hugo con Hernani. Con
Don Alvaro triunfa el teatro romántico.
El pronunciamiento de 1840 que expulsa a María Cristina lo induce a retirarse de la política y dedicarse en Sevilla a sus actividades literarias. En este retiro produce:
Solaces de un priswnero, El crisol de la Zealta4, El desengaño de un sueño, El parador de Bailén y Las nwriscas de
Andújar. En 1841 publica sus Romances históricos, de ambiente medieval como: Don Alvaro de Luná, Una antigua11a en Sevilla. Además las situadas en la época de los
Austrias: Un castellano leal, Una noche en Madrid, Re-

. Don Ang:l de Saavedra representa la España de los dos
prime~os tercios del _siglo XIX. El camino literario que va
a segmr es el del nacionalismo romántico o el romanticismo
nacionalis~. _Es un gran cultivador del género épico desde
su etapa clas1ca, en el momento preciso de su transición al
r??1anticismo dejó dos formas características de su evoluc10n: La leyenda y el romance.
. Los Romances históricos tienen un lugar importantísimo_ dentr~ de la obra del duque de Rivas y dentro de la
poes1a espanola del siglo XIX. La primera edición completa
de ellas es de 1841, sin embargo, siete años antes en 1834
ya los primeros junto con Florinda habían sido incluidos e~
los apéndices de El moro expósito. Escritos en la época de
plena ~adu;.ez de Rivas. De ellos ha dicho Enrique Gili en
su articulo El Pensamiento" que: "Argumentos hábilmen~ conducidos, caracteres marcados, vivas y ricas descrip- ·
c10nes, afectos verdaderos y vehementes, rasgos atrevidos
Y gra~des, entonación poética, locución castiza y exquisitos
conocimientos históricos, adornan y enriquecen esos romances".

. -~º

cuerdos de un gran hombre, El mayor desengaoo y El
Conde de Villamediana.

se debe tomar estrictamente la denominación de
h1storicos que les dio Saavedra, ya que aun cuando es cierto que se basan en hechos históricos o en tradiciones que
se _amparan en la Historia, el poeta va muchas veces más
alla de ella, de la tradición y aun de la leyenda dándoles una

50

51

�interpretación novelesca. Reanudan y renuevan un ~énero
entre lírico y dramático que va a alcanzar en poco bem~o
un alto puesto dentro de la literatura. Los Ramances histórioos son el precedente inmediato de las Leyer14a.s, de
Zorrilla.
El mismo Saavedra en el prólogo de la primera edición
de sus romances, explica el origen de estos y escribe: "La
misma popularidad de que gozó el romance desde su origen
por 1os asuntos que le fueron peculiares; la facilidad que
adquirió su composición con la introducción del asonante;
la vulgaridad que le dio el diálogo cómico, y la soltura Y
ensanches que debió, como dejamos dicho, al gigantesco ingenio de Quevedo, lo fuel'On entregando al brazo secular de
los meros versificadores y de los copleros vergonzantes. Y
convertido, al fin, en su patrimonio exclusivo, murió a sus
manos, ya hinchado y ridículamente culto, ya lánguido, trivial y chabacano. Desacreditándose hasta tal punto que fue
últimamente mirado como el verso escrito sólo para el vulgo, y como el que podía permitírsele al vulgo en sus groseras composiciones, y los hombres literatos comenzaron a
asquearlo y a desdeñarlo".
El duque de Rivas viene a restaurar a este género su
antiguo valor, su genuino valor popular, no populachero ni
plebeyo.

composiciones. En El conde de Villamediana relata el episodio que costó la vida a Don Juan de Tasis; Bailén que es
una narración de la famosa jornada en la que empieza a
decaer el poder de Napoleón; la victoria de Pavía; todos estos temas son profundamente españoles, trasmitidos de generación en generación y ya incorporados en la literatura
nacional.
Entre todos hay uno que no se refiere a un hecho histórico determinado ni a una tradición genuinamente popular, se trata de El cuento de un veterano, no se conocen
sus fuentes, es un cuento terrorífico, quizá lo oyó como lo
dice el mismo romance, a un veterano de la guerra de Italia.
Algunos de ellos pueden considerarse como pequeñas
obras maestras, con una acción interesante, caracteres perfectamente dibujados y con un movimiento casi escénico.
Por ejemplo en Recuer&lt;k&gt;s de un gran hombre con sus escenas de la Rábida, sus animadísimas descripciones y el encuentro de Cristóbal Colón con doña Beatriz Enríquez y en
el cual podemos observar cómo Rivas renueva el octosílabo
asonantado sin quitarle nada de su espontaneidad popular:
que no han qi,erido ayuilarle
ni su patria ni Venecia,
que 'la corte de Lisboa
se bur'la de sus promesas;
que los sahws no le entienden,
que los ricos le desprecian,
que ws nobles no le escuchan,
qoo el 'VUlgo le vilipendia .•.

Hay dos romances que no tienen de histórico más que
el fondo, el ambient:e o sea las circunstancias de tiempo Y
espacio que se identifican fácilmente con las circunstancias
personales del poeta y son: La 'IJUl3lta deseada que según
Rivas Cherif se escribió en Malta y según Boussagol, Rivas
compuso este romance en Tours, en 1833, inspirándose en
las cartas de su mujer, en las que le describía los profundos cambios de 'España. El otro romance es El sombrero Y
que de acuerdo con este mismo crítico francés, es otra variación del mismo tema del destierro, con recuerdos de la
fuga de Saavedra en 1823, cuando fue condenado a muerte.
Pero ninguno de estos hace alusión a hechos verdaderamente históricos o legeñdarios, como se observa en las demás

Pero lo que más atrae y fascina en estos cuadros es el
color. Son verdaderos cuadros, no ya poéticos sino casi pictóricos. Se observa un gusto por lo decorativo y descriptivo, por las sensaciones casi pictóricas en las que se reconoce
su afición por este arte. Por ejemplo la descripción que
hace del castillo de Montiel en una noche de marzo:

52

53

de un

marzo invernal y crudo,

en que con negras tinieb'las,
se viste el orbe de luto,

�También es notable la descripción que hizo inspirándose en el retrato que Tiziano hizo de Carlos V y que podemos ver en Un cast;ellano 1eal. Presenta además Rivas
una gran facilidad en la relación poética de actos m~ltitudinarios: fiestas populares o cortesanas, torneos, Justas,
batallas. Por ejemplo la descripción de la corrida de toros
en El cande de Villa:mediana.

La obra de Mérimée comienza en España. El protagonista, Don Juan, es sorprendido por el padre de Teresa, su
amada, en la cámara de ésta. Don Juan mata al viejo caballero y huye a Flandes, donde hace la guerra. Vuelto a
España, asiste a sus propios funerales, se arrepiente y se
recluye en un convento. Hasta allí lo persigue un hermano
de Teresa, que lo abofetea y obliga a batirse. Don Juan mata a su rival.

Pero en realidad su obra cumbre, su obra representativa es la escrita para el teatro, llamada Don Alvaro o La
fuerza del sino; Don Alvaro es una obra clara, específica
y absolutamente romántica, es el ejemplo más hondo del
teatro romántico español que rompe los moldes comunes
del teatro clásico y alcanza un desarrollo tan vasto como
el que tiene el drama en manos de Shakespeare o de Schiller.

Pero si en lo anecdótico se asemejan, en lo esencial difieren y se separan. El héroe de Mérimée es un libertino sin
conciencia que luego se convierte; el de Rivas, un noble
caballero, víctima de la fatalidad; Rivas hace hincapié en
la fuerza del sino, mientras que Mérimée muestra la eficacia del arrepentimiento.

Se ha dicho que Don Alvaro viene a ser en España, lo
que Hernani en Francia; se estrenó en Madrid, el domingo
22 de mamo de 1835 en el teatro del Príncipe, éste no llegó
a convertirse en un campo de batalla como sucedió en el
estreno de Hernani. Pero sí hubo división de opiniones, comentarios apasionados en pro y en contra del drama. La
fecha de su estreno señala el punto de partida de la era romántica, en la cual los años se cuentan antes de D&lt;Yn Alvaro y después de Don Alvaro.

Ahora, ¿cómo surgió en la mente del poeta la idea inicial de la obra? Fue durante su estancia en Francia, donde
en conversaciones que sostiene con Alcalá Galiano sobre
romanticismo y en especial romanticismo teatral, éste último le sugiere a Rivas que escriba un drama que vaya de
acuerdo con el nuevo movimiento literario. Entre los dos
proponen temas para la elaboración de la obra, hasta que
por asociación de ideas Rivas recuerda "la historia del indiano; un indiano de sangre noble, de sangre de príncipe,
sobre el que pesaba una terrible maldición".

La llegada de duque de Rivas a Francia coincide con
el movimiento en el ambiente literario y artístico que provocó el estreno de la obra de Víctor Hugo, todo esto influyó
en el ánimo de Rivas y contribuyó a motivarlo para la elaboración de su obra dramática.
Existen grandes analogías entre la obra de Rivas Y
Les ames du purgatoire de Próspero Mérimée. Se dice que
esta última sirvió de "punto de arranque" a Rivas para escribir su obra. Sólo que Rivas terminó su drama en 1833 Y
la novela de Mérimée apareció en la Revue des Deux Mon&lt;res en agosto de 1834. Por lo que es evidente la prioridad de
la obra española.
54

Con Don Alvaro el duque de Rivas hace a un lado en
forma definitiva "el viejo trípode de las unidades". La única regla vigente es la libre, soberana inspiración, fuera de
todos los preceptos. La tragedia clásica sólo admitía en la
escena personajes de alta estirpe. El drama romántico daba
en ella libre entrada a cualquiera, por humilde y aun plebeya que fuese. No sólo acababa con esta discriminación
sino que se complacía en admitir a todos los rechazados por
el drama clásico.
Los cuadros populares de Don Alvaro, con sus mesoneros, sus gitanas, sus estudiantes, sus arrieros y demás
gente, demuestran las nuevas formas escénicas.
55

�A pesar de todo esto, Rivas hace una última concesión:
respeta los cinco actos establecidos por Horacio.

JUAN VALERA
Por Patricia l. Barranco Ortega

También en la versificación de la obra rompe con los
moldes y vuelve a la tradición española utilizando el octosílabo que se adapta tanto al género trágico como al cómico, sin embargo, cuando es necesario utiliza versos de mayor extensión.
El segundo título del drama, La fuerza del sirw, indica claramente la intención del autor; el verdadero protagonista de Don Alvaro no es Don Alvaro, es el sino, la fatalidad, esa fuerza misteriosa que domina al hombre y que
tanto puede llevarlo a la cumbre como al abismo. Pero este
concepto es anticristiano, ya que Dios le dio al hombre libre albedrío para luchar contra el mal. De acuerdo con esto
Don Alvaro, de haber querido, habría podiqo vencer las
tentaciones. Sin embargo, se presenta ante nosotros como
un personaje noble, valeroso, pero débil en su condición
humana, quizá por esto nos identificamos con él. Don Alvaro termina por suicidarse, siendo ésta una de las principales características del romanticismo.

56

�SUMARIO

I

1.-INTRODUCCION

Introducción

EL

II El Romanticismo

m

presente trabajo trata de presentar una panorámica
general acerca de Juan Valera y su obra.

Juan Valera

IV La Novela, en la Epoca Romántica
V Cronología de algunas de las novelas
más conocidas de Juan Valera
VI "Pepita Jiménez"

-

He creído necesario incluir antes el tema del Romanticismo, para ubicar al autor en su época y con la corriente
literaria más próxima a él; no se puede decir la corriente
literaria a la que pertenece, porque una de las principales
características de este escritor es su eclecticismo, su negativa a incluirse en ningún movimiento, su rechazo a las escuelas. Es un autor que podemos llamar de espíritu universal, pues se interesa por todas las manifestaciones del arte
Y trata de perfeccionar su obra tomando los mejores elementos de cada tendencia.

He dividido la exposición sobre Valera en cuatro partes: en la primera, titulada Juan Valera, incluyo datos biográficos, notas sóbre su producción literaria, crítica y filosófica; estilo y principios estéticos; la segunda es sobre la
59

�situación de la novela en el período romántico, pues es importante para precisar la importancia de la narración novelística de Valera; después se encuentra una relación cronológica de sus principales novelas y por último un comentario sobre "Pepita Jiménez", la creación cumbre de este
escritor que es clásico porque su genio, su prosa fina y
magnüica ha traspasado la barrera del tiempo y aún en
nuestros dias, sus relatos son amenos y agradables para la
lectura y dignos de estudio.

11.-EL ROMANTICISMO

dual desde los últimos decenios del siglo XVIII y primeros
del XIX, en lo que se considera el Prerromanticismo; pero
triunfa, de una manera clara, hasta el segundo tercio del
siglo XIX (1835).
La primera etapa romántica es de carácter conservador, tradicionalmente cristiano. Contra el centralismo político y cultural del Clasicismo francés se alza el sentimiento nacionalista, con espíritu medieval y caballeresco, luego
evoluciona hasta convertirse en bandera de oposición al régimen absolutista de Fernando VII.
Las características literarias de este movimiento son:

El Romanticismo es un vasto movimiento surgido por
causas político-sociales que origina una gran transformación en todos los órdenes de la vida y es muy fructífero en
la historia de las letras.
Ideológicamente se inicia a finales del siglo XVIII y en
lo literario impera durante la primera mitad del siglo XIX;
su origen se localiza en tres factores distintos:
1.-El individualismo de tipo racionalista que principia con Descartes y que informa la filosofía dieciochoesca.
2.-La libertad preconizada por la Enciclopedia.
3.-El sentimentalismo y defensa de la pasión que t~ene en Rousseau su máximo exponente.
El Romanticismo ocasiona un cambio ideológico en la
totalidad de las manifestaciones culturales.
El siglo XVIII, en lo que tiene de representativo, termina para Francia con la Revolución de 1789. En España,
por el contrario, se prolonga hasta la muerte de Fernando
VII en 1833. Antes de esta fecha los escritores españoles
continúan la tradición del siglo anterior. El Romanticismo
empieza a producirse en España de un modo lento y gra-

60

a) El predominio del yo romántico, del idealismo y la
melancolía. En oposición al Clasicismo que debe mantenerse fiel a normas objetivas, el Romanticismo es profundamente subjetivo. La fantasía romántica idealiza la realidad.
b) El espiritualismo acentuado cuando contribuye a
marcar el despego de las cosas materiales. En la moda: siluetas alargadas, palidez en el rostro. El artista vive apasionadamente y se exalta a los héroes que sacrifican su vida
en aras de un sentimiento (Werther).
c)-El culto al sentimiento. El amor arrebatado o nostálgico es el objeto capital de los poetas.
d) La valoración del paisaje. El Romanticismo se
identifica con el paisaje grandioso y melancólico: lo nocturno, los bosques sombríos y misteriosos, el mar infinito, los
parajes accidentados y agrestes. Las ruinas como símbolo
melancólico del paso del tiempo; los sepulcros como ejemplo de lo que se ha ido para siempre.
e) La atracción por lo medieval y exótico, buscando
los escenarios adecuados a su fantasía, fuera de la realidad
que los rodeaba. La Edad Media religiosa y caballeresca y
el Oriente misterioso y fantástico se pusieron de moda.
61

�El sentimiento nacional, contrario al Neoclasicismo de gusto generalmente europeo, despierta interés por lo
popular-folklore-típico y pintores()() de cada país y la exaltación por los movimientos de liberación nacional.
f)

Todo lo anterior se refiere al fondo.
En cuanto a la forma:
a) La libertad. El Neoclasicismo con su rigor preceptista ocasionó un arte sin personalidad. El Romanticismo proclama en primer lugar la libertad del artista para
crear su obra como la sienta, afirmando que el arte no es
instrumento de educación, sino vehículo de los sentimientos de su creador.
En la política el poder absoluto de los reyes es substituido por lo que se llama voluntad nacional o liberalismo.
"Libertad en la literatura, como en las artes, como en
la industria, como en el comercio, como en la conciencia.
He aquí la divisa de la época", afirma Larra.
b) La expresión. Para el Romanticismo las obras no
son bellas o feas según se ajusten o no a los modelos clásicos. Siguiendo las doctrinas de Lessing, la literatura debe
ser sobre todo expresiva. El gusto por los contrastes, el uso
mezclado de verso y prosa; en teatro la supresión de las tres
unidades, la mezcla de lo cómico y lo trágico, polimetría un
poco anárquica; las exclamaciones violentas o patéticas, las
evocaciones pintorescas o brillantes, la sátira despiadada y
el elogio vehemente se utilizan para llevar al lector la emoción que experimenta el artista, para impresionarlo, más
que convencerlo.
c) El lenguaje. El Romanticismo utiliza un vocabulario enérgico y pintoresco; crea frases típicas inconfundibles (casi siempre de sustantivo y adjetivo, colocando el adjetivo antes del sustantivo para dar mayor fuerza a la expresión) como lúgubre viento, súbito temor, lóbrega nube,
vana ilusión, vago fantasma, sombría noche, melancólica

62

luna, etc. En prosa el Romanticismo es casi siempre partidario del período largo y oratorio.
El ambiente que existe en torno al escritor es favorable para que su influencia social sea más importante, pues
cada vez es mayor el número de lectores; esto permite al
escritor una gran independencia liberándolo de la protección oficial y del mecenazgo de la aristocracia. El Romanticismo se aproxima a las masas populares en lo político y
en lo estético. Había grupos literarios en vez de "salones
literarios" aristocráticos o profesionales. El Romanticismo
actúa a través de los Ateneos, tertulias y la prensa. Por medio de los periódicos y las revistas los escritores alcanzan
popularidad. En política apoyan las actitudes liberales, gratas al público. El uso de temas sentimentales, accesibles a
todos, contribuyó a su difusión.
La situación política en España durante el siglo XIX
fue de violentas luchas entre absolutis,t as y liberales, moderados y progresistas y esto ocasionó que muchos escritores
emigraran a Francia o a Inglaterra cuando el grupo antagónico ocupaba el poder, así hubo escritores que conocieron
y se afiliaron a las nuevas tendencias literarias y sistemas
políticos, siendo elementos de constante renovación.
En España el Romanticismo se dividió en dos direcciones opuestas.
El Romanticismo arcaizante y conservador, basado en
las novelas de Walter Scott y en las exaltaciones cristianas
de Chateaubriand. Este le rendía culto a la Edad Media y
respetaba a la sociedad tradicional y el Romanticismo renovador y revolucionario, consecuencia del enciclopedismo
francés que mina los fundamentos de la sociedad -religión,
patria, jerarquía-, y de la filosofía de Rousseau que pretende que la libertad humana es sagrada y sólo conduce al
bien. Creían en el concepto de Víctor Rugo sobre el Romanticismo: "El Romanticismo no es otra cosa que el liberalismo en literatura".
Los escritores de espíritu liberal se adhieren al Romanticismo renovador y revolucionario que proclama la liber-

-

63

�tad política y pre:tende europeizar a España, considerando
que las ideas tradicionales son las causantes de la decadencia nacional; quiere transformar al país y vota la constitución de 1812, terminada la contienda y liberada la península sobreviene su completa separación de los partidarios
del tradicionalismo (durante la reo~nquista se habían unido transitoriamente) (Larra, Espronceda, Castelar) a ellos
se debe el advenimiento de la República en 1931. Los tradicionalistas postulan el otro Romanticismo que defiende la
civilización cristiana y busca modelos e inspiración en la
tradición española (Donoso Cortés, Jaime Balmes, Meléndez y Pelayo) en ellos se origina el espíritu tradicionalista
de la actualidad; al sobrevenir la escisión violenta el tradicionalismo da alientos y desata las fuerzas más reaccionarias con el rey Fernando VII a la cabeza; el liberalismo intenta continuar el proceso revolucionario y transformar el
país. En la gestación del movimiento romántico hay un estrecho vínculo eñtre lo histórico, lo político y lo literario; y
sus fundamentos serán el tradicionalismo y el liberalismo.
Por todas sus implicaciones el Romanticismo no debe
interpretarse únicamente como movimiento literario, sino
como una concepción íntegra de la vida. Algunos lo definen
como el despertar de la conciencia religiosa frente al ateísmo y utilitarismo del siglo XVIlI; otros como el resurgir de
la conciencia patriótica frente a la opresión extranjera y
algunos más, sus enemigos, oomo la tuberculosis de la literatura o el arsénico de la vida
No se puede limitar la extensión del Romanticismo
cronológicamente, pues las corrientes literarias se entrecruzan y alcanzan unas a otras. Antes de 1835, considerada como fecha inicial de este movimiento, existe una etapa de
preparación, de polémicas e intentos con mayor o menor
fortuna. El Romanticismo en sí, se dice que es un movimiento efímero, pues pronto evoluciona a un gusto por la
observación de lo cotidiano, de la realidad circundante. El
Realismo, tendencia iniciada hacia 1850, logra eliminarlo.
Alrededor de ese año don Juan Valera lo da por liquidado
al afirmar: "El Romanticismo no ha de considerarse hoy
64

día como secta militante, sino como cosa pasada y perteneciente a la Historia. El Romanticismo ha sido una revolución y sólo los efectos de ella podían ser estables. Entre nosotros vino a libertar a los poetas del yugo ridículo de los
preceptistas franceses y a separarlos de la imitación superficial y malentendida de los clásicos y lo consiguió. Las demás ideas y principios del Romanticismo fueron exageraciones revolucionarias que pasaron con la revolución y de
las cuales aun durante la revolución misma se salvaron los
hombres de buen gusto".

111.-JUAN VALERA
Juan Valera nace en Cabra, provincia de Córdoba el 18
de octubre de 1824. Sus padres fueron el general de Marina
don José Valera y Viaña y doña Dolores Alcalá Galiano y
Pareja, marquesa de la Paniega.
Valera recibió una educación esmeradísima, primero en
su casa y después en el Instituto de Málaga y en el Sacro
Monte de Granada. Obtuvo el título de licenciado en Derecho y se trasladó a Madrid. Llevó una vida muy activa,
perteneciendo a la mejor sociedad; relacionándose con los
principales personajes de su época: políticos, escritores,
aristócratas.
Valera escribe poesías y cuentos, traduce en verso a
algunos poetas ingleses y va adquiriendo una enorme cultura. Después se inicia en la carrera diplomática, respaldado por su tío el Duque de Riva5t; viaja por Italia, Portugal,
Rusia, Bélgica, Estados Unidos.

En sus cartas se observan erudición y conocimientos filosóficos completísimos. Sus epístolas son verdaderas tésis
de preceptiva literaria y conocimiento profundísimo de la
Historia.
Valera lee incansablemente, está al tanto del movimiento intelectual de toda Europa y juzga y critica los li-

65

-

�bros actuales o inactuales que le interesan y sirven de lectura; opina sobre política y todo lo que capta su atención.
En 1858 publica su primer libro: un volumen de poesías; en 1861 la Real Academia Española lo integra a ella y
lo premia por artículos y trabajos que había publicado en
varias revistas.
Fue Subsecretario de Estado y Director de Instrucción
Publica, Diputado y Senador vitalicio.
Muere el 18 de abril de 1905, cuando estaba preparando el discurso con que iba a solemnizar la Academia Española el tercer centenario- de la publicación del Quijote. Valera siempre vivió en sociedad y hasta sus últimos días se
rodeó de poetas y escritores.
La producción de Valera es muy extensa y variada:
poesías, cuentos, novelas, teatro, crítica literaria, estudios
críticos sobre filosofía y religión; cartas, ensayos y estudios
críticos sobre historia y política, discursos académicos, etc.
Muchas poesías de Valera son románticas si no por el
fondo, sí por la forma, por ejemplo: "En la tumba de Laureta" o "La Fábula de Euforión". Si no es recordado como
poeta es porque su obra principal está integrada por sus
novelas y sus ensayos críticos, pero su poesía es de excelente calidad, no menor que la de muchos otros escritores
famosos como poetas.
En sus estudios filosóficos demuestra un conocimiento
perfecto de los temas que trata, un excelente juicio para sus
análisis y relaciones y para formarse conceptos seguros y
sólidos.
En sus estudios de crítica literaria se refleja su buen
gusto y erudición asombrosa, no los escribió Valera tratando de formar un cuerpo de doctrina, (en una obra completa, dividida en libros y los libros en capítWos), sus ensayos
los escribe como artículos de periódico y de revista, siendo
66

por esta forma amenos y sencillos para la lectura. Su crítica correcta, aguda e inteligente se revela en sus discursos:
"Sobre el Quijote" o "Sobre el Fausto de Goethe".

En sus cuentos, diálogos y fantasías se recogen diversos géneros de producciones entre los que sobresalen la narración infantil, musical y estilizada de "El pájaro verde",
la malicia e ironía del "Diálogo de Asclepigenia" y más bajo el intento dramático de "La venganza de Atahualpa".
"Garuda" o "La cigüeña blanca" es un cuento que junto con "El pájaro verde" revela ingenio e ironía a la vez.
Como traductor utiliza una prosa ágil y cuidada, animando el relato con una vivificación. En prosa también se
recuerda "Dafnis y Cloe".
En sus relatos se observa sensibilidad despierta del autor, fina insistencia en los temas eróticos, atracción por la
mezcla de malicia e ingenuidad.
Sus cartas revelan las mismas características de sus
otros escritos y además ciertas percepciones críticas, como
la intuición de la posibilidad poética de Rubén Darío con
motivo de su libro "Azul" (Cartas Americanas).
En resumen se puede afirmar que Valera acierta en
todo lo que escribe y ,es natural por su refinamiento y el
cuidado extremo que ponía en todo lo que emprendió.
Sin embargo Valera alcanza la magnitud extraordinaria que lo convierte en clásico, en la novela, género que intenta estando ya en su plena madurez como escritor (a los
47 años publica su primera novela que a la vez es su obra
maestra: "Pepita Jiménez").
La novela según Valera es la narración; debe huir de
las fantasías románticas, pero no puede limitarse a ser un
s~mple relato de costumbres. Ha de apoyarse en la realidad,
pero procurando dotarla de interés, evitando lo feo y desagradable.
67

�La base de la narración es -para Valera- el análisis
de los sentimientos de los personajes; por lo que se le considera como el creador de la novela psicológica.

eclecticismo e individualidad. Valera no queda adscrito a
ningún movimiento (Romanticismo, Realismo, Naturalismo, Modernismo), aprovecha lo mejor de cada uno.

En su producción novelística se pueden observar tres
aspectos:

Su novela es la que refleja mejor la vida de su región
nativa, por la verdad con la que retrata los tipos, el fondo
de las costumbres; la psicología de sus personajes se presenta sin sentimentalismo exagerado, sin convertirse en melodramático.

1.-Su concept,o de novela, adverso al Realismo y a los
propósitos sociales o ideológicos del arte, con más convencimiento al naturalismo en nombre de una actitud estética.
Decía que la función del arte es la creación de belleza
y entretenimiento para el lector. Sus opiniones sobre este
terr1a se encuentran en sus ensayos críticos "De la naturaleza y el carácter de la novela" y "El nuevo arte de escribir
novelas".
2.-Importancia del tema amoroso y de la mujer en sus
novelas. Es el que más se acerca al erotismo francés entre
los escritores de su tiempo; sensualidad siempre envuelta en
casos de conciencia o prejuicios sociales que respondían a la
realidad española.
3.-Su modo particular de tratar el tema religioso,
piedra de toque de la novelística de la época. A Valera no
le interesa su signüicación social, política, ni la moral en
términos abstractos; sólo le importa la psicología y la moral dependiendo de ella en cuanto atañe al individuo en casos de oonciencia.
En todas las novelas lo que importa son los sentimientos individuales, el hombre y la conducta ante situaciones
determinadas. Su actitud estética e ideológica se relaciona
con los moralistas franceses, pero crea una serie de tipos
menores reales y vivos retratando vivamente el ambiente
andaluz.

Valera con un espíritu español y universal, conservador en arte, tolerante, irónico, racionalista y un poco escéptico, desdeña las escuelas y reglas, es clásico y moderno a
la vez.
En su ensayo sobre "La libertad en el arte" recoge lo
más personal de su teoría estética, cuyos principios son:
a) El arte es imitación; pero imitación sui generis de
lo verosímil más que de lo real; coincide con Aristóteles y
Santo Tomás. Poesía es sinónimo de creación artística en
general.
b) El arte no tiene una finalidad fuera de sí mismo.
Sólo tiene la misión de producir belleza. Puede oomportar
otra finalidad ética o docente, pero no le es esencial, sus
atributos son: "la manifestación sensible de la belleza y el
puro y sano deleite que al percibirla se goza".
c) El arte se manifiesta por la forma, ésta lo define
y califica.
d) En arte hay ciertos principios inmutables, válidos
para todos los tiempos y para todas las latitudes. Las modas o estilos no deben afectar sino a lo más accidental, el
arte es uno y el mismo en esencia.

En su obra hay divergencias con el estilo de su época;
Valera es un escritor inmune al espíritu romántico, personal; se le podría considerar una anomalía literaria por su

e) Desecha 1a historicidad, pero admite el progreso o
adaptación a los distintos pueblos o épocas.

68

69

�El artista debe conocer los productos extranjeros
y ver si puede sacar algún provecho, para perfeccionar su
obra.
f)

España se equivocó al ver sólo a Francia, habiendo
tantos otros dignos de estudio e imitación. Valera aconseja
(y se adelanta dando el ejemplo) el estudio de las literaturas: inglesa, italiana, polaca, alemana, rusa, etc.

Se le acusa, algunas veces, de excesivo atildamiento,
pero por su situación frente al estilo grosero, sin delicadeza
del naturalismo, este posible defecto es en realidad una virtud. Su estilo es cuidado, escogido, moderno y arcaico a la
vez, nunca arcaizante, sencillo pero clásico y elegante.
También se le reprocha una intromisión en sus escritos, pero todos los grandes escritores dejan parte de su ideologia y su experiencia individual en los personajes de sus
obras. Valera es escéptico, pero con un escepticismo amable, expone su opinión sin tratar de imponerse y ésta es
fruto de una larga experiencia.
Su técnica es sencilla: busca un escenario para la acción, que suele ser la región andaluza, en la ciudad o en el
campo (casi nunca utiliza un ambiente cortesano) ; después
sitúa allí a sus personajes, tomados de la vida real, pero
muy idealizados (la novela como recreación del mundo y
seres circundantes) y concede capital importancia al análisis psicológico; en esto último está muy por encima de la
producción de la época. Valera busca el alma de sus personajes, atento a sus más ligeras reacciones y convencido de
que el hombre es suficientemente libre para reaccionar en
un sentido u otro, para inclinarse al bien o al mal. Técnica
opuesta al naturalismo en el que la conducta es determinada fatalmente por el medio y las circunstancias.
"Valera escribió la mejor prosa del siglo XIX y la que
mejor se ha salvado para nuestro gusto": Julián Marías.
70

IV.-LA NOVELA EN LA EPOCA ROMANTICA
Durante el período romántico y el primer período ecléctico la novela -que no existía al principio, pero sí luego,
aunque casi carecía en absoluto de valor- fue desarrollándose muy lentamente. Hasta 1870 no dio comienzo aquella
época de inmensa fecundidad que terminó sólo después de
60 años. La transformación experimentada por la novela
hacia 1874 casi pareció milagrosa, de 1861 a 1870 únicamente hubo tres novelas extensas y unas cuantas novelas
cortas.

Los españoles de aquel tiempo estaban hartos de levantamientos políticos, de guerras civiles, de agitación social y de agotamiento económico. Se encontraban en una
disposición de ánimo adecuada para salir de sí mismos y
adentrarse en un paraíso terrenal creado por cualquier artista competente; esta consideración explica en gran parte
el éxito instantáneo que en 1874 logró Juan Valera con su
novela "Pepita Jiménez". Valera publicó sus mejores novelas, menos una, en el decenio de 1871 a 1880, años en que el
Romanticismo alcanzó probablemente sus más altas cumbres en la novela.

El realismo en Valera se observa en las descripciones
de los rasgos físicos de sus personajes o de los lugares en
los que se desarrolla la acción. Por ejemplo la descripción
de Luis de Vargas en "Pepita Jiménez" y de un escenario
campestre de la misma novela:
"Poco hemos dicho, hasta ahora de la figura de Don
Luis. Sépase pues, que era un buen mow en toda la extensión de la palabra: alto, ligero, bien formado, cabello negro,
ojos negros también y llenos de fuego y de dulzura. La color, trigueña; la dentadura, blanca; los labios, finos, aunque relevados, lo cual le daba un aspect,o desdeñoso y algo
atrevido y varonil en tóao el ademán, a pesar del recogimiento y de la mansedumbre clericales. Había, por último,
en el porte y continente de Don Luis aquel indescriptible
sello de distinción y de hidalguía que parece, aunque no lo
71

�sea siempre, privativa calidad y exclusivo privilegio de las
familias aristocráticas" .1
"L;:&gt; que ahora comprendo y estimo mejor es el campo
de por aquí. Las huertas, sobre todo, son deliciosas. ¡Qué
sendas tan lindas hay entre ellas! A un lado, y tal vez a
ambos, corre el agua cristalina con grato murmullo. Las
orillas de las acequias están cubiertas de hierbas olorosas y
de flores de mil clases. En un instante puede uno coger un
gran ramo de violetas. Dan sombra a estas sendas pomposos y gigantescos nogales, higueras y otros árboles, y forman los vallados la zarzamora, el rosal, el granado y la madreselva".2
Como se puede apreciar, Valera gusta de las descripciones minuciosas.
Sus novelas, su anterior poesía y gran parte de su crítica literaria presentan caracteres románticos· en el fondo
el carácter se impone por completo a la acció~.
V.-ORONOLOGIA DE ALGUNAS DE LAS NOVELAS
MAS CONOCIDAS DE JUAN V ALERA
"Pepita: Jiménez''. 1874.
"Las ilusiones del doctor Faustino". 1875.
"El comendador Mendoza". 1877.
"Pasarse de listo". 1878.
"Doña Luz". 1879.
"Juanita la Larga.,'. 1896.
"Genio y figura ... " 1896.
"Morsa.mor". 1899.
"Mariquita y Antonio". 1861.
Vl.-"PEPITA JIMENEZ"
"Pepita Jiménez" se publica en 1874, pero es una novela que mira hacia el futuro. Aparece en ella la preocu1 Juan Vale ra, Obrera comple tas, (Madrid: Ed. Aguilar, 1957) "Pepita Jiménez",
p . 168.
2 !bid., p . 118.

72

pación sobre motivos religiosos y de conciencia, pero lo más
importante son sus detallados análisis psicológicos que se
nos presentan a lo largo de toda la obra:
"Por otra parte, ¿cómo penetrar en lo íntimo del corazón, en el secreto escondido de la mente juvenil de una doncella, criada tal vez con recogimiento exquisito e ignorante
de todo, y saber qué idea podía ella formarse del matrimonio? Tal vez entendió que casarse con aquel viejo era consagrar su vida a cuidarle, a ser su enfermera, a dulcificar
los últimos años de su vida, a no dejarle en soledad y abandono, cercado sólo de achaques y asistido por manos mercenarias, y a iluminar y dorar, por último sus postrimerías
con el rayo esplendente y suave de su hermosura y de su
juventud, como ángel que toma forma humana. Si algo de
esto o todo esto pensó la muchacha, y su inocencia no penetró en otros misterios, salva queda la bondad de lo que
hizo" .3
El tema de la novela es la derivación del amor místico
de Luis de Vargas, el seminarista, al amor humano, a lapasión por Pepita Jiméne-z, en él se descubre el triunfo de Eros
sobre la ascética.
La novela está estructurada en tres partes principales: la primera consta de una introducción pequeña, con la
cual el autor nos coloca en el umbral de la trama explicando también la presentación del relato,; y de una serie de
cartas a través de las cuales se observa la evolución del conflicto planteado. Esta parte se titula: "Cartas de mi sobrino" y concluye al llegar al punto culminante de la narración, a la aceptación y descubrimiento total, por parte del
seminarista, de su amor por Pepita Jiménez. La segunda
parte, llamada Paralipómenos, está escrita en forma de
narración objetiva, mezclada con algunos diálogos y nos
conduce al desenlace del hecho relatado: el abandono de las
ideas místicas por parte de Luis y su matrimonio con Pepita. La última parte es un epHogo corto, que redondea la narración en sus detalles.
3 !bid., p. 120.

73

�En "Pepita Jiménez" domina un tono de amable costumbrismo de la vida cotidiana, pero no desprendido del
halo ideal; como en la escena siguiente:
"El lugar estaba animadísimo. Las mozas solteras venían a la fuente del ejido a lavarse la cara, para que fuese
fiel el novio a la que lo tenía y para que a la que no lo tenía
le saltase novio. Mujeres y chiquillos, por acá y por allá,
volvían de coger verbena, ramos de romero u otras plantas, para hacer sahumerios mágicos. Las guitarras sonaban
por varias partes. Los coloquios de amor y las parejas dichosas y apasionadas se oían y se veían a cada momento".4
Es una novela ágil, amena y elegantemente elaborada.
Desarrolla un tema sencillo, como el mismo Valera señala
al principio de la obra:
"Todo ello está escrito de una misma letra, que se puede inferir fuese la del señor deán. Y c&lt;Ymo el canjunto farma rilgo a modo de ,icrvela, si bien con poco o rningún enredo,

yo imaginé en un principio que tal vez el señor deán quizo
ejercitar su ingenio componiéndola en algunos ratos de
ocio ... " 5
En el ambiente de una aldea andaluza, paisaje predilecto de Valera en la mayoría de sus ficciones, se desarrolla el motivo de la novela.
La evolución del personaje sucede de manera gradual,
previos antecedentes d~ su personalidad y aquí se observa
la agudeza psicológica del autor. Valera opone a los propósitos ascéticos de Luis de Vargas lá naturaleza, el amor
humano.
El cambio espiritual lo desarrolla Valera, a tono con
la naturaleza, la fusión entre misticismo y erotismo transcurre entre los meses de abril y junio. La acción sustituye
gradualmente a la actitud de estudio, de contemplación y
de duda.

En las dudas que presenta Luis para decidirse a abandonar sus propósitos religiosos por el amor de Pepita, se
aprecia un complejo de rivalidad con el padre que también
ama a Pepita y pretende casarse con ella:
"Y si lo hubiera, si yo agradace a Pepita de otro modo
que como amigo; si la mujer a quien mi padre pretende se
prendase de mí, ¿no sería espantosa mi situación?"6
El cambio interior de Luis se marca con distintos recursos como su siguiente monólogo:
"Aunque me paso todo el día en el campo a caballo, en
el casino y en la tertulia, robo algunos horas al sueño, ya
voluntariamente, ya porque me desvelo, y medito en mi
posición y hago examen de conciencia. La imagen de Pepita está siempre presente en mi alma. "¿Será esto amor?",
me pregunto".7
El carácter de los demás personajes se nos presenta
también de manera clara: Pepita Jiménez, inteligente, despierta; el padre de Luis, bondadoso y comprensivo; el deán
representa la experiencia, la suspicacia; Antoñona la fiel
nana cariñosa, de carácter firme y decidido, con un lenguaje mucho más llano y directo que los demás personajes; el
anciano vicario, cura de pueblo, que pide consejo al "sabio"
y joven "santo" seminarista.
En esta obra demuestra Valera su conocimiento de los
prín~ipios de la mística y la ascética en varias partes como
la siguiente:
"Cuando recordaba que a veces había creído recibir
favores y regalos sobrenaturales, y había oído susurros místicos, y había estado en conversación interior, y casi había
empezado a caminar por la vía unitiva, llegando a la oración de quietud, penetrando en el abismo del alma y subiendo al ápice de la mente, don Luis se sonreía y sospechaba
que no había estado por completo en su juicio".ª
6 !bid., p. 146.

4 lbid .. p. 170.
5 !bid., p. 117.

7 lbid., p. 143.
8 !bid., p . 181.

74

75

�Al leer la novela encontramos varias escenas de amor
claramente románticas:
"Prefiero morirme. Merezco la muerte; la deseo. Tal
vez al morir, desatando o rompiendo mi alma estas infames cadenas que la detienen, se haga hábil para ese amor
con que usted desea que nos amemos. Máteme usted antes
para que nos amemos así; máteme usted antes y, ya libre
mi espíritu, le seguirá por todas las regiones y peregrinará
invisible al lado de usted, velando su sueño, contemplándolo con arrobo, penetrando sus pensamientos más ocultos,
viendo en realidad su alma, sin el intermedio de los sentidos".9

una advertencia o ejemplificación; pero Juan Valera como
dijimos anteriormente, defiende el principio estético del
arte por el arte y no trata de hacer ninguna de sus obras
con otros fines.
"Pepita Jiménez" es, en la actualidad, una novela
agradable, entretenida y ágil, realizada en magnífica prosa
y un testimonio del genio que fue Juan Valera en su mejor
momento.

Valera es un gran conocedor del alma femenina, como
1o demuestra en esta novela con el personaje de Pepita Jiménez, y también en otras muchas de sus obras como en
"Doña Luz", "Juanita la Larga", Genio y figura ..."
Además de las cualidades mencionadas anteriormente,
hay que agregar al mérito de Valera el humor y delicadeza
para desarrollar la trama; en forma progresiva y con un
lenguaje refinado y elegante, pero adecuado a los personajes y a las circunstancias.
Valera llegó al acierto en la novela por el camino de
las cartas, su género predilecto y en el cual estaba perfectamente formado; en ellas y en las disquisiciones místicas
y descriptivas, encuentra el medio favorable para su desarrollo, como novelista. "Pepita Jiménez" es la obra maestra de Valera, siendo su primera novela completa en el tiempo; es la novela perfecta, dentro de sus límites, tiene el tono exacto y que expresamente escoge Valera con una gran
habilidad narrativa.
Cuando surgió "Pepita Jiménez", en España dominaba la novela de tesis y muchos críticos se dedicaron a tratar
de encontrarla en la obra de Valera, estableciéndola como
un estudio irónico del falso misticismo, tomándolo como

BIBLIOGRAFIA
Díaz Plaja, Guillermo y Monterde, Francisco. Historia de
la literatura española e historia de la literatura mexicana. México. Porrúa, 1960.

Diez Echarry, Emiliano y Roca Franquesa, José María.
Hiswria ide la literatura ~pañola ff hispanoamericana.
Madrid: Aguilar, 1960.
Río, Angel del. Historia de la litemtura española U. S. A.:
Ed. Holt, Rinehart and Winston, 1963. II.
Valbuena Prat, Angel. Historia de "la literatura española.
Barcelona: Ed. Gustavo Gilí, 1960. 6a. ed. III.
Valera, Juan. Obras compl,etas. Madrid: Aguilar, 1958. 4a.
ed. I.

9 lbid., p. 178.

76

77

�MIGUEL DE UNAMUNO Y AMOR
Y PEDAGOGIA
Por Felipa Guadalupe Leal Garza

�SUMARIO

I

l.-INTRODUCCION

Introducción

II Biografía

m

E

N 1898 España ha perdido sus colonias y el desarrollo
español se torna en pesimismo, la crítica a los valores nacionales se vuelve negativa Estos son los signos más visibles de ese año en donde a las expresiones de queja y de
tristeza surge un movimiento que da la alarma, está formado por un grupo de hombres de letras cuya preocupación
más honda es Thpaña. Es la llamada Generación del 98 que
torna la vista a los clásicos españoles con el objetivo de
seguir la antigua tradición; viajan por todo el país dándose
cuenta de su miseria, descubriendo a la vez la belleza de las
aldeas olvidadas; se desentienden de la política conformista
de la Restauración; cultivan el lenguaje confiriéndole fuerza y viveza al idioma; el más destacado del grupo es don
Miguel de Unamuno, cuya biografía presento en las páginas siguientes, así como un estudio de su obra "Anwr y
PedJJ,gogfn", para dar cumplimiento a la tarea de Literatura
Española.

Amor y Pedagogía

IV Comentarios
V Conclusiones

80

81

�11.-BIOGRAFIA
Don Miguel de Unamuno, nació en Bilbao, el 29 de
septiembre de 1864. Eran tiempos de crisis, a los nueve
años, tres años después de haber perdido a su padre, en
1873 presencia el sitio a su ciudad natal por los carlistas.
En 1874 una explosión producida en los tejabanes de su
casa, el olor a pólvora, las voces airadas, los odios feroces
los grabaría siempre en su memoria y los describiría más
tarde en su novela Paz en la Guerra.
Sus estudios primarios, las primeras impresiones de su
niñez, fueron descritas en sus ·R ecuerdos de niñez y de la
mocedad. En 1875, terminada la primera enseñanza, ingresa al Instituto Vizcaíno de Bilbao; poco se sabe de estos
años transcurridos en el silencio de desordenadas lecturas
de autores diversos; .lee a Balmes, Donoso Cortés y escribe
sus primeras poesías.
En 1880 se traslada a Madrid donde cursa hasta 1884
los estudios universitarios y se sumerge en una ola de du•
das religiosas. Madrid no le agradó, su cosmopolitismo de
entonces se oponía a lo que Unamuno -hombre de campo-sustentaba: la universalidad. Poca parte toma en las actividades universitarias, su afán insaciable de lecturas lo enfrenta a las obras y figuras dominantes : escriben novelas,
Pereda, Valera, Palacios Valdés; la poesía se centra en
España en Núñez de Arce y Campoamor1; en Francia, Ver•
laine; en Inglaterra, Tennyson y Browning; en Norteamé•
rica, Longfellow y Walt Withman; en Italia, Carducci. En
cuanto al pensamiento están Spencer, Renan y Taine, Kier•
kegaard del cual se encuentra influjo directo en Unamuno,
Eduardo Von Hartman explorador de lo inconsciente y sobre
todo Nietzche. Este es el mundo de Unamuno el primer
español que va conociendo desde dentro el pensamiento eu•
ropeo
Al doctorarse en Filosofía y Letras vuelve a Bilbao.
Durant e su permanencia en la ciudad natal, de 1884 a 1891,

82

contrae ·matrimonio. Ahí entre lecciones particulares, diálogos en la Sociedad Bilbaína colabora anónimamente con
un diario .socialista.
Gana por oposición en 1891 la cátedra del Griego en
la Universidad de Salamanca, ciudad en la que vivió la
mayor parte de su vida y que le proporciionó la tranquilidad espiritual y económica que necesitaba para realizar su
labor literaria En el mismo año, durante las oposiciones en
Madrid, conoció a Angel Gavinet en el que descubre inquietudes iguales a las suyas; la preocupación de un pensamiento español fuera de toda europeización y tradicionalización, ambos consideraban que la filosofía propia de
una nación era más importante que la imitación inferior
de filosofías extrañas.
Salamanca le abrió las puertas del conocimiento de sí
mismo. Ahí comenzó una época de experiencias profundas
Y decisivas. Hay un período culminante, el que media de
1895 -la feeha de aparición en torno al Casticismo- y
1905 la de la publicación de La vida de Doo Quijote y
Sancho, 1897, podría ser la fecha. Antes de ella busca la
afirmación de su personalidad contra la carencia de ella,
libra la batalla entre el tradicionalismo y el casticismo contra lo convencional, concibe la necesidad de abrirse a los
de afuera para surgir del atasco en que se hallan, la tradición local debe ser rechazada en favor de la universaJidad. Después de 1897 se concentra en un esfuerzo de adentramiento de la búsqueda de la personalidad íntima que
deja huella en sus Tres Ensayos de 1900; la universalidad
que pide no es un cosmopolitismo exánime, sino una tradición eterna, concentrarse ya significaba para él acumular
vivencias con el fin de irradiar. A la luz de ese proceso
de madurez pasa de la objetividad realista a la subjetividad crítica.
Durante esos años interviene en la política sin formar
ningún partido ya que es un heterodoxo, quizá únicamente por su gusto por la polémica o por su lealtad al ideal
que soñaba: ser un incitador en toda Europa. Debido a la in83

�dependencia de su carácter es destituido de su cargo de
Rector, que venía ejerciendo desde 1901 en la Universidad,
en 1914, un año después de la publicación de su novela más
conocida: Del sentimiento Trágico de la Vida.
La prosecución de sus viajes, de sus clases y sus campañas políticas contra la monarquia y al derrocamiento de
ésta contra la dictadura de Primo de Rivera, lo llevan al
destierro a Fuerteventura en 1924. De ahí sale el 25 de junio a Francia en donde continúa su oposición incesante.
Se establece en París colaborando con la prensa europea
y americana en su afán combativo contra la dictadura española. Pero sólo con su traslado a Hendaya a la vista física de su patria, es donde puede continuar con su labor
poética y literaria más allá de manifiestos y violencias. En
La Agonía del Cristianismo (1925) y en Cómo se hace una
Novela (1927) da claras muestras de su desesperación,
Hendaya es su resurrección que se manifiesta en San Manuel Bueno, Mártir (1933) y El hermano Juan o el mundo
es teatro (1934).
A la caída de la dictadura regresa a Salamanca el 11
de febrero de 1930. En 1934 se le declara Rector Perpetuo
de la Universidad de Salamanca y en 1935 se le proclama
Ciudadano de Honor de la República (proclamada en 1931),
marcando el fin de una época en Unamuno, la de los discursos incitadores y turbulentos como diputado en las Cortes Constituyentes Al despedirse de su cátedra el discurso
que pronuncia está lleno de templam.a, sabe que se avecina
una nueva lucha en la que al contrario de su Paz en la
Guerra, no existe en el corazón de sus contendientes ninguna paz.

Abel Sánchez (1917), La Tia, Tu"/a (1921), Nad,a meoos
que todo un hombre (1925). Las novelas o nivolas como él

las llamaba son sus producciones más acertadas, fruto de
su conocimiento y observación de las personas, sus personajes no son totalmente transparentes, él mismo sabía que
la persona humana siempre envuelve un impenetrable arcano. El teatro de Unamuno es bastante parecido a su novela ya que éstas son esencialmente dramas y no es muy
amplio ocupando un puesto secundario dentro de su obra,
Fedre (1924) y El Otro (1932) pertenecen a su teatro. Los
ensayos fueron su obra más extensa, forman siete volúmenes, son principalmente personales con propósitos de belleza, pero objetivamente concretos. Su poesía manifiesta su
pretensión personal, los versos revelan su ideal de eternidad.

III.-AMOR Y PEDAGOGIA

Argumento
Don Avito Carrascal, seguidor de la Pedagogía Sociológica, fiel a sus ideas, considera su deber contribuir a la
fama de esta ciencia realizando la creación de un genio
siendo él mismo, el padre, para lo cual necesita del matrimonio. Porque hay dos claS€'S de matrimonio: el inductivo
y el deductivo; el primero es el que el hombre realiza como
único remedio de poseer a la mujer que se le mete por los
ojos y el corazón; el segundo es el que contrae cuando el
hombre sintiendo un vacío busca una mujer para llenarlo;
el matrimonio del futuro genio debe ser deductivo.

Unamuno murió en 1936 entre comunicados de guerra,
hasta el día último del año no habló más de la cuenta, pero
nunca menos de lo que él deseaba. Es el pensador que más
ha influido en la juventud actual española. En él luchan la
ciencia y la duda, la razón y la fe, muy vasco es a la vez
muy castellano y español, de amplísima cultura, además de
las obras mencionadas escribió: novelas oomo Niebla (1914),

Aunque creyente de la Pedagogía Sociológica no deja
en olvido las leyes de la herencia y después de meditar largamente piensa en los caracteres antropológicos, fisiológicos, psíquicos y sociológicos que la futura madre del genio
debe tener. Analizando estos caracteres encuentra que encarnan en Leoncia Carbajal, rubia muchacha de amplias
caderas, seno turgente, buen apetito, instrucción variada,
pensamiento libre de nieblas místicas y regular dote. Durante seis noches consecutivas, Don Avito, escribe eso que

84

85

�llaman declaración de amor y que andando el tiempo, piensa, constituirá la Carta Magna de la Pedagogía. Escribe
pues, un cuidadoso estudio de las necesidades orgánicas de
la psicología del amor sexual, de la ley de Malthus, d~ la
tendencia a la monogamia y el problema de la prole.
Después de aprendida de memoria se dirige a la casa
de Leoncia donde conoce a Marina del Valle, muchacha
morena; a Don Avito le da un vuelco el corazón todas sus
deducciones se resquebrajan y después de una 'y mil luchas entre la ciencia teórica y el instinto amoroso Don
Avito (La Forma), termina casándose con la inducti~a Marina (La Materia). En su segunda batalla para transigir
oon el mundo, se casa por la iglesia después que la Sociología se lo ha aconsejado.
Un~ noche. Marina le anuncia la llegada da un hijo.
Don Avito prosigue a poner en práctica sus teorías para la
c:eación del genio. Durante el embarazo de la madre, la
dieta oon aquellos alimentos de que un genio deba nutrirse:
por ~ontener demasiados fósforos; alubias, alubias y máS
alubias que indigestan a Marina; la lleva a la Opera para
que los sonidos armonicen a las células embrionarias cuando Marinª- se fastidia utiliza discos.
'
Al nacimiento del hijo, se presenta el problema del nombre, escoge Apolodoro, porque sin creer en la superstición
pagana ese nombre servirá, según él, para que sus iniciales
sean las mismas en los cubiertos. Le da este nombre después
de lu~ar de n'?evo con su "demonio" que le dice que ha
transigido:. de~n_a poner de nombre alguna letra, algo que
n_o t~~ga sigmf!cado, para que él fuera el que le diera el
significado. Avito_ no oye y transigíendo pasa el tiempo,
perd?na a su_ ~u:ier, le enseña al niño oraciones, le canta
canciones religiosas que harán de él un fetichista no importa, piens.a, con tal ~~ que no se le hable de brujas; y la
tal vez eqwvoca eleccion, con las ideas de Don Fulgencio
Entram~osmares, hombre lleno de filosofía, incomprendido
en su sigl.? q~e escri~e para la posteridad un libro que
aso~brara e ilustrara a las generaciones futuras, que ha
elegido para maestro de su hijo.

86

El niño crece llamado Apolodoro por el padre, Luis, su
nombre de bautizo, del cual el padre no sabe nada, por la
madre, que a escondidas del padre le demuestra su cariño,
y "Apolo", "Polodoro", "Boliche" para los amigos de la infancia a quienes el niño quiere pegar pero Don Avito lo
impide porque die€ es anticientífico.
Tiene también el niño una hermana, Rosa, de cuya educación el padre encarga enteramente a la madre, quien
vierte en ella libremente su cariño maternal; vistas de lejos
por Apolodoro quien siente tristeza por este cariño que ·
no se le entrega.
Al crecer Apolodoro conoce a un poeta que le invita a
colocar el amor por encima de todo, idea que irrita a Don
Avito, pues considera que el Amor y la Pedagogía no se llevan. El amor toma forma en la hija de un maestro pintor
de Apolodoro, Don Epifanio. La hija, Clarita, acepta a
Apolodoro, pero éste encuentra un rival en otro enamorado
de la chica, Federico, quien se hace novio de ella. Apolodoro no sabe qué hacer, el poeta le convida a retar1o a muerte, lo reta débilmente y Federico no le hace caso. En una
entrevista que tiene con Don Fulgencio, éste le convida a
tener hijos para inmortalizarse. Este le hace caso y se
aprovecha de una criada, Petra. Después sintiéndose culpable e inútil, se suicida.
Solos, Don Avito y Marina, terminan rezando juntos,
pues ésta ha hecho que el esposo ore. Rosa había muerto
antes que Apolodoro de una enfermedad, que en el momento fatal, Don Avito hace de ella una explicación científica.
Finaliza la novela en que Don Avito se entera de que
va a ser abuel,o,, deseando que su nieto sea un genio, pero
practicando verdaderamente la Pedagogía, sin ayudas de
Don Fulgencio y a escondidas de su mujer, le recomienda
a Petra que coma alubias, muchas alubias . .. Unamuno le
pregunta a Don Fulgencio qué impresión le ha causado la
muerte de Apolodoro, pero este no quiere hablar de eso y
le presenta a Don Miguel dos manuscritos "El Calamar" y
un Tratado de cocología.
87

�IV.-COMENTARIOS

La novela publicada en 1902 satiriza el optimismo del
positivismo europeo de fines del siglo XIX y es un testimo- nio valeroso para proteger al hombre de la ciencia.
En esta obra no existen las descripciones, todo va directo al relato, así apenas se deja entrever donde sucede la
historia, un pueblo, cerca de ahí, una ciudad.
Los personajes no están del todo desnudados, son "casos" individuales, pero no del todo personalizados.
Así los principales.

Don Avito Carrascal, tiene una conducta acartonada y
negativa; todo lo quiere hacer, según la ciencia de una manera extrema y sin tener en cuenta las circunstancias.
Apolodoro: es el resultado de lai educación estrecha:
indeciso, corto de alcances e influenciable. Se mata por la
presión que ejerce la sociedad en él y a la que no sabe ni le
enseñaron a hacer frente.
Doña Marina. Débil e influenciable no interviene en la
educación del hijo por temor a Don Avito.
Don Fulgencio, es más razonable, presenta algunas veces la problemática de Unamuno:

En el lenguaje se utilizan diálogos, monólogos o soliloquios. Se escribe principalment.e, en tercera persona del
indicativo. Existen expresiones interrogativas, admirativas
y expresiones en latín. Hay alusiones a Homero y a diversas filosofías, poemas y canciones de cuna.
En el tema en que el padre trata de imponer la educación al hijo, luchan constantemente el sentimiento y la razón, terminando por triunfar la ciencia.
Hay mucha influencia de Calderón en la obra al considerar al mundo como escenario y a los hombres sus actores:

"Esto es una tragicomedia, amigo Avito.
Representamos cada uno nuestro papel;
nos tiran de Zos hilos cuando creemos
obrar, no siendio este obrar má.s que
un accionar; recitamos el papel aprendido a l l á , en las tinieblas de la
inconsciencia; en nuestra tenebrosa rpreexistencia; el Apuntador nos gufa; el gran
tramoyista maquina todo ... 2
Y en fin presenta muchas de las ideas de Unamuno en
su ansia de inmortalidad.

"meditando en la eternidad dfa y rwche
en la inasequible eternidad ... " " ... ¡Ser
dioses!, ¡ser dioses!, ¡ser inmmtaks!.
¡La muerte!" 3

" ... scmamos en dejar un nambre en que
de nosotros se hable, en vivir en las
memori,as ajenns .. . "

" ... Y o tengo voluntad y no resignación
de morir, porque quiero vivir; no, no me
resigno a morir, no me resigno ...
¡ Y moriré! ".1
l Unamuno, Miguel d e, Amor y Pedagogla (Madrid, Espasa-Calpe Colee. Aus•
tral, 1964) pp. 109.

88

V.-CONCLUSIONES
1.-Al considerar a don Miguel de Unamuno como
miembro de la Generación del 98, es necesario aclarar que
fue y no lo fue.
2 !bid, pp. 51.
3 !bid, pp. 110.

�Lo fue por la fecha de su nacimiento y por la unión
mental a sus más prominentes escritores.
No l,o fue por el tiempo de su actuación y porque a los
temas que la caracterizaron, adoptó actitudes que unas veces concordaron y otras discreparon de las asumidas por
su generación.
2.-La personalidad de Unamuno es única. Su negativa a dejarse encasillar dentro de un partido político o de
una con'iente literaria lo convirtieron en una personalidad
contradictoria.

3.-Amor y Pedagogía es una tragicomedia.
Lo trágico está en la frustración de Apolodoro, su imposibilidad de vivir en sociedad, hecho que termina destruyendo su vida.
Lo cómico en la forma como es educado el "genio".

VI.-BIBLIOGRAFIA

•

•

Ferrater Mora, José, Unamuoo: Bosquejo de una Filosofía, Buenos Aires, Ed. Sudamericana, 1957.
Marías, Julián, Miguel de Unamuno, Madrid, Ed. EspasaCalpe, S. A., Col. Austral, 1960.
Unamuno, Miguel, Amor y Pedagogía Madrid, Ed. EspasaCalpe, Col. Austral, 1964.
Unamuno, Miguel de, Obras se7Ectas Madrid, Ed. Pléyade,
1946.
Diccionario Enciclopédico, Tomo X U.T.E.H.A. Méxi-

co, 1913.
90

EL POETA DAMASO ALONSO
Por Osear Rodríguez Arredondo

�SUMARIO
INTRODUOOION

I

Introducción

II Noticia breve de Dámaso Alonso

m La obra poética de Dámaso Alonso
IV Comentarios de algunos poemas de "Hijos de la ira"
V "Insomnio"
VI "Monstruos''
VII "Vida del hombre"
VIII Libros consultados

92

E

L presente trabajo es simple y modesto. Su cuerpo
comparte las mismas características: damos primero una
serie sucinta de datos biográficos del autor; enseguida situamos su obra, es decir, hablamos de las diferencias que
separan a "Poemas puros" de la restante producción poética de Dámaso Alonso -especialmente, de Hijos de la
ira"-, no sin mencionar las causas externas que condicionaron tal estilo disparejo; por último pasamos a comentar
tres poemas de "Hijos de la ira", procurando evitar caer
-lo que no siempre se logra- en una apreciación impresionista y, por ende, arbitraria. Nos ha parecido conveniente transcribir los poemas a medida que los hemos ido
comentando, ya por versículos, ya por estrofas o grupos de
versos, oon el fin de no perder el contacto con la obra literaria misma. Por último, si prescindimos aquí de una conclusión es porque consideramos que de la humilde interpretación que hacemos de tres poemas no pueden extraerse
consideraciones válidas para toda la obra "Hijos de la ira",
mucho menos para toda la obra poética de Dámaso Alonso.

93

�1.-NOTIGIA BREVE DE DAMASO ALONSO

Dámaso Alonso nació en Madrid en 1898. Es licenciado en Derecho y doctor en Letras. Ha dado cursos de Literatura y Lengua Española en Berlín, Cambridge, Oxford,
Leipzig y varias universidades de los Estados Unidos. Colaborador de la "Revista de Filología española". Catedrático de Literatura en la Universidad de Valencia y actualmente de Filología románica en la de Madrid. Obtuvo en
1927 el Premio Nacional de Literatura; en 1943 el Premio
F~tenrath de la Academia Española, y dos años después
fue elegido académico de la misma. Dámaso Alonso ha simultaneado su obra poética con sus trabajos filológicos y de
historia literaria. Le de6emos importantísimos estudios sobre Góngora, San Juan de la Cruz, Medrano y otros diversos poetas. Son también varios los libros de versos que tiene en su haber: "Poemas puros. Poemillas de la ciudad"
(1921), "Oscura noticia" (1944), •"Hijos de la ira" (1944) ,
"Hombre y Dios" (1955). Los dos últimos revelan una madura asimilación de las corrientes europeas y de la poesía
clásica española.

Il.-LA OBRA POETIGA DE DAMASO ALONSO

mensión que se dan entre la fecha de publicación de "Poemas puros" y la de "Oscura noticia" e "Hijos de la ira": la
Guerra civil española (1936-1939) y la Segunda guerra
mundial !1939-1945), conflictos amargos, cuya cauda de
desgracias y miserias no deja indiferente a Dámaso Alonso.
Si, como dijimos hace un momento, las tintas sombrías
también están presentes en "Poemas puros", aunque de
manera desdibujada, es en "Hijos de la ira" donde se desbordan. El poeta requiere entonces de cauces mayores, por
lo que de un verso contenido, de doce sílabas cuando mucho, pasa a un verso o versículo que a veces se aproxima
a la prosa. Esto responde, repetimos, a la situación conflictiva que vive el mundo. España se·duele por partida doble:
su guerra civil ha servido de prólogo a la Segunda guerra
mundial.
Ante este estado de cosas, se le presenta al literato
español en general una disyuntiva en cuanto a la actitud
que ha de asumir: la evasión o la rebeldía. Dámaso Alonso
opta por lo último. Y es en "Hijos de la ira" donde su rebeldía se desata. Y aunque en su poesía no alude directamente a los dos oonflictos mencionados, requerimos de éstos como contexto imprescindible cuando se desea hacer un
comentario de algunos o todos los poemas de "Hijos de la
ira". En los comentarios que enseguida vienen no hemos
olvidado esto último.

No hablaremos aquí en términos generales de la poesía de Dámaso Alonso, labor que nos parece demasiado fácil e infructífera. Sin embargo, nos interesa señalar que
entre "Poemas puros. Poemillas de la ciudad" y la restante
obra poética de Dámaso Alonso, y muy especialmente "fijos de la ira", hay una notable diferencia que se manifiesta
en el tono, que de suave y tímido pasa a enérgíoo y colérico; en los sentimientos dominantes: cabe decir aquí que
aunque de "Poemas puros" no están ausentes ni la angustia
ni la inquietud, es en "Hijos de la ira" donde estos elementos adquieren proporciones gígantescas, y en la métrica,
del verso cuasi-corto pasa Alonso al versículo, al verso desbordado, producto de la angustia de su espíritu. Este cambio de estilo obedece a dos hechos bélicos de diferente di-

Como bien loo advierte Elsie Alvarado de Ricord en su
libro "La obra poética de Dámaso Alonso", este último no
es deliberadamente un poeta social, comprometido, sino que
su obra reacciona co1éricamente ante un momento histórico. De ahí que Dámaso Alonso no se esfuerce en emplear
en su poesía un lenguaje sencillo, claro, que llegue a las
masas --es decir, el lenguaje preferido por los poetas comprometidos-, sino que utilice un lenguaje "poético", elaborado, susceptible de ser disfrutado sólo por personas con
cultura literaria, burguesas en su inmensa mayoría. Más
escuetamente: la obra poética de Dámaso Alonso no puede
"llegarle" al pueblo, ni tal ha sido la intención del poeta.
P asemos ya a comentar algunos poemas de "Hijos de la ira'.'

94

95

�1/I.-OOMENTARIOS DE ALGUNOS POEMAS DE
"HIJOS DE LA IRA"

!.-"Insomnio".

se 45 años. Sin embargo, el poeta aún no acaba de pudrirse porque este pudrirse es la vida misma y el poeta aún no
ha fallecido.
y paso largas horas &lt;YYendo gemir {iJ, huracán,

El primer poema de "Hijos de la ira" se denomina
"Insomnio". De él, como nos lo sugiere el titulo, está ausente la tranquilidad. El poema se abre con un versículo
que, salvo por uno de sus elementos, es frecuente escuchar.
Madrid es una ciudad
de más de un millón de cadáveres
(según las última.s estadísticas).

La palabra "habitantes" está sustituida en este contexto por el término "cadáveres", pero no se pierde, pues
la adivinamos tras este último (y a esta adivinación nos
fuerza el contexto). "Cadáveres", entonces, posee aquí una
doble significación: la suya propia (en el sentioo de "muertos") y la que le añade el contexto (en el sentido de "habitantes de Madrid"). "Madrid es una ciudad de más de un
millón de cadáveres . . . " Todos los habitantes de Madrid
son cadáveres, y los habitantes de Madrid son más de un
millón. Más de un millón de muertos pueblan Madrid.
A veces en la noche yo me revuelvo
y me incorporo en este nicho
en que hace 45 años que me pudro,

" ... yo me revuelvo y me incorporo ... ". Estas palabras evidencian la inquietud del poeta, que no puede dormir Y se revuelve e incorpora en el lecho, al que llama
"nicho". Según el diccionario, este último término significa "Cualquier concavidad para colocar una cosa, especialmente un cadáver". El poeta, indirectamente, se denomina a si mismo cadáver; y por si quedase alguna duda de
esto, nos dice que en el nicho suyo " .. . hace 45 años que
me pudro". Bien sabemos que el pudr!rse es una característica de los cadáveres. Pero el cadáver no tarda en pudrir96

o ladrar 'los tperros, o fluir blandame,nte
la luz de la luna.

"y paso largas horas .. . " El poeta se desvela, y las
noches le parecen largas. Este versículo, que nos describe
las noches en vela del poeta, está directamente conectado
con el siguiente:
Y pa.so largas horas gimiendo como el huracán,
ladrando como un perro enfurecido, fluyendo
como la leche de la ubre caliente ae una gran

vaca amarilla.
Aparecen aquí el dolor ("gimiendo"), la ira ("ladrando como un perro enfurecido'') y, aunque parezca poradójico la vida ("fluyendo", "ubre ca:U.ente''). El poeta sufre,
pero no se resigna a su dolor y ladra, es decir, se enfurece.
Tanto el dolor como la ira del poeta son prolongados, largos. El dolor es la vida misma.
Y ,paso larga.s horas '[Yre!}untándo1,e a Dios,
preguntándole por qué se pudre lentamente
mi alma,

La inquietud del poeta es, por supuesto, también prolongada. El poeta interroga a Dios porque no encuentra él
mismo el porqué de su pudrirse lento. Este pudrirse lento
es la muerte en vida. Esta muerte no es física, sino del alma, la que se pudre es el alma del poeta.
Pero la suerte del poeta no es excepcional, sino que la
comparten todos los madrileños; el poeta, entonces, ensancha los limites de su interrogación.
qué se pudren más de un millón
de cadáveres en esta ciudad de Madrid,

'/XYf

97

�Pero no sólo los madrileños se pudren, sino que a todo
el mundo le pasa lo mismo. El poeta da una magnitud universal a su interrogante.
qué mil millones de cadáveres se 1fU(l,ren
lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres ah&lt;:mar con n,uestra
podredumbre'!
'[XYr

La dialéctica le enseña al poeta que todos los períodos
de la humanidad son indispensables, ya que configuran su
natural desarrollo. Por ello pregunta a Dios que si este período amargo que viven tanto él como todos los habitantes
del mundo es una etapa necesaria que debe darse para que
florezca un período más amable, representado aquí por la
palabra "huerto".
¿Temes que se
del día,

te

De nuevo el poeta no se explica la amarga realidad que
le circunda ("estos espantos que me rodean") y se dirige a
Dios para pedirle que le diga su significado. La petición del
poeta, cual oración matinal, es diaria, cotidiana. El no obtener respuesta atormenta al poeta; por eso pide a Dios
que no le atormente más y que conteste a lo que él pregunta.
Cercado esto,y de monstruos
que mudamente me pregunt:an,
igual, igual que Yo Tes int;errogo a ell-Os.
Que tal vez te pregwntan,

Las interrogaciones se multiplican y las respuestas no
aparecen.

sequen los grandes rosales

las tristes azucenas letales

de tus noches'!

El poeta pregunta a Dios que si teme que sin ese abono mundial la vida se acabe. Esa vida de alegrías ("gran. des rosales del día") y tristezas ("tristes azucenas letales
de tus noches"). Las tristezas, por lo demás, son letales.
Vemos aquí que para el poeta, la vida, la vida posterior
a la Guerra civil española (vida madrileña y española en
general) y la vida conmocionada por la Segunda guerra
mundial (Vida europea y mundial en general), carece de
sentido. Y el poeta interroga, entonces, a Dios por el sentido de esa vida amarga.
2.-"Monstruos".
Acudiremos de nuevo a ese bélico y amargo contexto
para comentar el poema "Monstruos".
Todos 1-0s días rezo esta oración al levantarme:
Oh Dios,
n,o me atormentes más.
Dime qué significan
estos es'J)(l,ntos que me rodean.

98

Lo mismo que _y o en vano perturbo
el silencio de tu invariable noche
con mi desgarradora interrogación.

El poeta pregunta a Dios en vano por qué no obtiene
de El respuesta. Dios aparece aquí oscuro y silencioso. La
oscuridad quei posee la realidad circundante, como veremos
enseguida, la comparte Dios. La interrogación del poeta es
desgarradora, es trágica.
Bajo la '[)énumbra de las estrellas
y bajo la terrible tiniebla de la luz solar,
me aoecha;n, ojos enemigos,
formas grotesoas me vigilan,
colnres hirientes 7,azos me están tendiendo:
¡sow monstruos,
est&lt;YY cercado de monstruos!

El día y la noche son igualmente oscuros,; de ambos
están ausentes la esperanza y la razón, al igual que de Dios.
La realidad circundante es una enemiga que acecha, es grotesca y vigilante y le tiende trampas al poeta. El poeta exclama que está cercado de monstruos. La realidad circundante es monstruosa.

99

�No me devoran.
Devoran mi reposo µrilwlado,
me hacen ser una angustia
que se oosarrolla a sí misma,
me hacen hombre,
monstruo entre monstruos.
La realidad circundante no acaba con la vida del poeta,
sino que le devora a éste su reposo deseado. El poeta anhela reposar, pero la realidad se lo impide. La realidad circundante lo angustia, lo hace hombre. Hombre-monstruo en
el sentido que veremos enseguida.
No, ninguno tan horrible
c&lt;YmO este Dámaso frenétioo,
c&lt;YmO est,e amarillo ciempiés que hacia ti clama
con todos sus tentáculos enloquecidos,
como esta '"bestia inmediata
transfundida en una angustia fluyente,
no, ninguno tan monstruoso
&lt;XYmO esta alimaña que brama hacia ti,
como esta desgarrada incógnita
que ahora te increpa con gemidos articulados,
que ahora te 'dice:
"Oh Dios,
n,o me atormentes más,
dime 'qué significan
estos monstruos que me fl'odean
y este espanto íntimo que hacia ti
gime en la noche''.
El poeta se califica de frenético. Su clamor encaminado
a Dios es múltiple y loco. El poeta es una angustia fluyente.
El poeta brama hacia Dios, le dirige un grito de ira. Y el
poeta no sólo pregunta, sino que él mismo es una desgarrada incógnita. Y a este hombre angustiado por la existencia (no una existencia abstracta, sino histórica: la posterior .a la Guerra civil española y contemporánea de la
Segunda guerra mundial) el poeta lo califica de hombre, de
monstruo.

100

Es decir, para el poeta el hombre angustiado es un ser
monstruoso. Y por último el poeta increpa a Dios con un
dolor que se hace palabra. Repárese en el verbo."increpar".
El poeta, rebelde, no se dirige a Dios con timidez y mansedumbre, .sino que le grita. El poeta, pues, no sólO' cuestiona para sí el sentido de la vida, sino que trata de hacer
llegar esta inquietud existencial a Dios mismo, no.mediante
oraciones tranquilas y respetuosas, sino a través de palabras inquietantes y coléricas. Pero .Dios, en la poesía de
Dámaso Alonso, y más concretamente, en "Hijos de la
ira", permanece impasible ante el dolor de los .hombres.

3.-"Vida del hombre".
En este poema el poeta.no va a hablar -o cantar- de
la vida de un hombre, sino de la vida del hombre. Lo que
diga --o cante- atañerá, .pues, al género humano. Es decir, si en "Insomnio" y "Monstruos" el poeta es, a través
de la expresión de su dolor propio, ,el portavoz de la sensibilidad colectiva, en "Vida del hombre" el poeta nos habla
intencionadamente de una manera general, , mas no abstracta, de la suerte del género humano, situado, claro está,
históricamente.
Oh niño mw, niño mío

¡c6mo se abrían tus ojos
contra la gran rosa del mu'Ylik&gt;!
El poeta se dirige al hombre niño. Quizá el adjetivo
posesivo "mío" reiterado sirva para sugerir y subrayar
que el niño tiene compañía, contrariamente a lo que .le ocurre al hombre maduro, que se queda solo, como veremos
después. El "cómo" .nos sugiere que el niño abría mucho los
ojos, es decir, miraba asombrado.
La rosa del mundo simboliza, a nuestro juicio, la felicidad. .El niño abre mucho sus ojos -mira asombrado"contra la gran rosa del mundo". La preposición "contra"
nos indica que el niño, asombrado, está frente a la rosa del
mundo, .frente a la felicidad, que gracias a esta cercanía se

101

�ve grande, ( de ahí el adjetivo "gran" que antecede a
"rosa").

Sí,
tú eras ya una voluntad.
Y alargabas la manecita
pm· un cristal transparente
que no ofrecfa resistencia:
el aire,
ese dulce cristal
transfundido '[)01' el sol.

El niño ya posee voluntad, ya puede tomar decisiones
y quiere coger la rosa, la felicidad (esto último se dice en
la siguiente estrofa). El niño alarga su manecita por el aire, que no ofrece resistencia. Es decir, al niño no se le presentan obstáculos cuando quiere coger la felicidad. El aire
simboliza,
a nuestro parecer, el medio ambiente, la realidad
.
circundante, que I es luminosa --el_aire es cristal transparente que transfunde el sol- y dulce, el aire es un dulce
cristal.

Querías coger la rosa.
Tú no sabfas
que ese cristal encendido
no es cristal, que es un agua verde,
agux:t saZol:lre de lágrimas,
mar alta y h&lt;Ynda.
Pero el niño, inocente, que quería coger la felicidad,
no sabía que la realidad circundante no es luminosa, no es
un cristal, sino que es un mar, cuyas aguas son saladas
porque son lágrimas. Mar alta y honda; de grandes dimensiones. A fin de cuentas, el niño no coge la felicidad, pese
a que la tenía frente a sí.
Y muy pronto,
ya alargabas tras la mano
de niño, tu lwmbro ligero,
tus alas de adolescente.

102

Al igual que el niño, el adolescente, casi niño, trata de
coger la felicidad. Al niño no se le presentaban, según vimos, obstáculos en su empresa; el adolescente es soñador
(" ... hombro ligero, tus alas de adolescente").
¡Y allá se fue el oorazón
viril!

En pos de la felicidad va el adolescente, al que se califica de valiente mediante el adjetivo "viril".
Y ah&lt;Yra,
ay, oo mires,
no mires porque verás
que estás so"lo,
entre el viento y la: marea.
(Pero, ¡la rosa, la rosa!).

El hombre maduro se ha quedado solo en medio del
ambiente hostil. Y, pese a esta soledad entre el viento y la
marea, la felicidad no es olvidada.
Y una tarde
(¡olas inmensas del mar,
olas que ruedan los vientos!)
se te han de cerrar los ojos
contra la rosa lejana,
¡fas mismos ojos de niño!

El hombre ya es viejo -esto nos lo sugiere el término "tarde"-; está a punto de morir; el medio ambiente es
bastante hostil. La muerte llega, pero el hombre no ha
apartado los ojos de la felicidad, que ahora se halla lejana.
Es decir, el hombre no ha dejado de aspirar a la felicidad,
sólo que ésta se ha ido alejando cada vez más con el transcurso de la vida. Y aún a la hora de la muerte el hombre,
con el mismo asombro infantil, no aparta sus ojos de la
inalcanzable felicidad.
103

�LIBROS CONSULTADOS

Alonso, Dámaso. Hijos de k1 ira. (Colección "Austral",
595). Buenos Aires: Espasa-Calpe, 1946.
Alvarado de Ricord, Elsie. La obra poética de Dárnaso
Alonso. Prólogo de Ricardo J. Alfaro. Madrid: Editorial Grados, S. A., 1968.
Montes de Oca, Francisco. Ocho siglos de poesia en lengua e-8pañok1. ( Colección "Sepan cuantos ... ", 8) . 3a.
Edición. México: Editorial Porrúa, S. A ., c 1967.

��DEPARTAM:WNTO DE DIFUSION

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>PUBLICACION TRIMESTRAL
;r

.

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON
ENERO-MARZO DE 1974

���Rector
DR. LUIS E. TO

Secretario General
LIC. JESUS LOZANO DIAZ

Departamento de Difusión

Jefe
LIC. JORGE PEDRAZA SALINAS

Sub-Jefe
HECTOR GONZALEZ Y GONZALEZ

Número correspondiente aJ, Primer Trimestre de 19"14

Toda correspondencia debe dirigirse a "ARMAS Y LETRAS"/Dept.o. de
Difusión/Universidad Autónoma de Nuevo León/Torre de la Bect.oría,
Noveno Piso¡Monterrey, Nuevo León, México.

�PUBLICACION TRIMESTRAL DE LA
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

ENERO-MARZO DE 1974

SUMARIO
Del Famoso Discurso Sobre 1.as Armas y 1.as Letras que
hizo Don Quijote . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

De Rangel Frías a Armas y Letras . . . . . . . . . . . . . . . .

1

Presentación ................. ..... ......

9

Raúl Rangel Frías, La, Jornada Universitaria . . . . . . .

13

Pablo N eructa, Que Despierte el Leñador . . . . . . . . . . . .

39

Salvador Contreras Balderas, El Hombre, el Desierto
y la Conservación de los Recursos Naturales . . . . . 43
Miguel Covarrubias, El Otro Borges . . . . . . . . . . . . . . . .

51

José Pisanty, El probwma de la Drogadicción . . . . . . 65
Gerardo de León, Apuntes Históricos, La Primera
Universidad de Nuevo León . . . . . . . . . . . . . . . . . . 69
Rodolfo Caltofen Segura, El "!tiundo de Habl,a. Hispana 81

�DEL FAMOSO DISCURSO SOBRE LAS ARMAS
Y LAS LETRAS QUE HIZO DON QUIJOTE

" ..... .Siendo, pues, ansí que "las armas requieren espíritu, como "/as letras, . ..... "
" ...... Habl-0 de las letras humanas; que es su fin
poner en su punto "la justicia distributiva, wdar a cada unb
lo que es suyo, entender y hacer que "/as buenas leyes se
guarden. Fin, por cierto, generoso y alto y digno de grande
alabanza; pero no de tanta ocmw merece aquel a que las
armas atienden, "/as cuales tienen por objeto y fin la 'P(lZ,
que es el mayor bien que 1-0s hmnbre's pueden desear en esta
vida ...... "
" ...... Esta paz que es el verdadero fin de la guerra;
que 1-0 mesrno es decir armas que guerra . . .. .. "
" .. . ... Y entre w.s que he dicho, dicen "/as letras que
sin ellas no se podrian sustentar "las armas, porque "la guerra también tiene sus leyes y está sujeta a ellas y que 'las
leyes caen de"bajo de 'lo que oon letras y letrados".
"A esto responden la~ armas, que las leyes no se podrian sustentar sin ellas, porque con "las armas se defienden
las repúblicas, se conservan 1-0s reinos, se guardan "las ciudades, se aseguran los caminos, se despojan los mares de
5

�corsarios; y finalmente, si por ellas no fuese, uis repúblicas,
los reinos, uis monarquías, uis ciudades, los cami,ws de
mar y tierra estarían sujetos al rigor y a la con/usión que
trae consigo la guerra el tiempo que dura y tiene licencia
de usar de sus privilegios y de sus fuerzas; y es razón averigun.dt:l, que aquello que más cuesta se estima y debe estimar en más".

CERVANTES

DE RANGEL FRIAS
A ARMAS Y LETRAS

PIENSO ahora lo mismo que el dia aquel para "Armas y
Letras" de su primera salida al mundo. La Universidadnuestra, la de aquí o la "nacional" o de cualquier otro sitio,
es la implantación sobre la vida social o histórica de una
esencial y rigurosa condición humana. Por la raíz, acción,
impulso, verbo-Armas. De fondo a superficie la penetración vascular y comunicante de la inteligencia-Letras. Una
estructura oolmada de tiempo y de las exigencias de lo que
existe informulado, virtual o deficiente del campo histórico- lo de alrededor urbano y rural hacia lo meramente potencial de la inteligencia, que está por ser invención en palabras, ciencia y técnicas nuevas de la vida, o imperativo
ético. Y ese afán perseverante, inexhausto del espíritu por
la verdad.
Todo lo que incluye la denominación de Armas y Letras extraída del sabio discurso del caballero andante, que
es la fórmula renacentista de una opción superficial y alternativa, mientras la realidad misma del Quijote afronta superado caudal narrativo del pueblo vivo, de hazañas que
mezclan locuras de amor que no lo son y rarones mentidas,

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�disparates que enderezan errores humanos. Lo dicen menos
1as pa1abras, tejidas en 1a retórica del estilo, que la propia
humanidad del héroe y lo que descubre con el arrojo de su
brazo y el amor, el ooraje que le nacen de las entrañas.
Me conmueve que universitarios de hoy recuerden el
trigésimo aniversario de Armas y Letras. Y con la misma
esperanza, me uno a1 renovado fulgor de sus páginas por su
nuevo amanecer en nuestro campo histórico.
" ... Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la
faz de la ancha y espaciosa Tierra ... "
1

PRESENTACION

I

EN

enero de 1944 apareció por primera vez "Armas y

Letras".
Han pasado treinta años desde entonces y en estos
treinta años, por sus páginas vemos desfilar a1 poeta, a1
filósofo, a1 historiador y a1 escritor.
Raúl Rangel Frías, ese gran regiomontano, fue su Director Fundador y bajo su mandato recibió el más grande
impulso.

Rodeado de colaboradores de la talla del profesor Francisco M. Zertuche, de Pedro Garfias y del Lic. Héctor González, entre otros, Rangel Frías en su carácter de Jefe del
Departamento de Acción Socia] Universitaria, primero, como Rector después y aún como Gobernador de Nuevo León,
supo imprimir a "Armas y Letras" el carácter de un verdadero órgano informativo y cultural que hacía falta a la
Universidad.
"Armas y Letras" difundió hacia el mundo el nacimiento de la Universidad de Nuevo León en una más de
sus épocas. Fue portavoz de las enseñanzas de quienes co8

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�mo José Gaos, Raúl Roa, Ermilo Abreu Gómez y tantos
más, participaron en la Escuela de Verano que dio fama
universal a nuestra institución bajo el cerebro organizador
del llorado maestro Zertuche.
Ha sido la primera trinchera del pensamiento cultural
universitario.
Desde aquel primer número, en el que Rangel Frías
recordaba la nota epistolar de don Alfonso Reyes: "¿Por qué
no, siquiera, Letras y Armas?".
Decía RRF: "Armas y Letras en cuya molienda de siglos se traza un mismo destino a la vida y el pensamiento
humanos . . . ¿ Qué no se entenderá a golpe de vista que las
armas son 1os menesteres forzosos e inevitables de la vida
humana y sin las cuales no se conservan: ' .. . las repúblicas, los reinos, las monarquías, las ciudades, los caminos de
mar y tierra ... ', y aun las mismas letras?".
Aquel histórico primer número en el que el Lic. Roberto Hinojosa analiza la doctrina jurídica de Hans Kelsen; en
el que Eduardo Aguirre Pequeño daba a conocer el programa de trabajo del Instituto de Investigaciones Científicas.
De ahí en adelante se sucedió la bibliografía del Padre
Mier, de Armando Arteaga y Santoyo, la Historia del Colegio Civil, del Lic. Héctor González; el anuncio de la realización de La Hora Universitaria, por la XEFB, dedicada
a Ramón López Velarde.

1

Enrique C. Livas, entonces Rector, ya hablaba en un
artículo de la Autonomía Universitaria; Carlos Villegas,
era fiel colaborador con sus Fichas de Literatura Mexicana;
José Gaos habla de La Mano y el Tiempo que después lo
hizo libro; G€naro Salinas Quiroga inició comentando la
Etica de García Máynez.
Un año después, el número del primer aniversario es
dedicado a la muerte del doctor Angel Martínez Villarreal,

nunca olvidado ni por los universitarios ni por el pueblo.
Por ese entonces se unieron Pedro Garfias y Francisco M.
7.ertuche; el doctor Gabriel Capó Valle también lo hizo;
Ermilo Abren Gómez participó también en Armas y Letras,
como León Felipe, el poeta español de quien Garfias dijo "a
León Felipe le han crecido las barbas, la angustia y la voz.
(Creo que el bastón es el mismo) ".
Transcurría el tiempo y se sucedían otros nombres como el de Octavio Paz, Manuel José Othón, Alfonso Reyes,
Federico Uribe, Leopoldo Zea, Emilio Uranga, Agustín Yáñez, Rodolfo Usigli, Christian Brunet, Jaime Torres Bodet, Pablo González Casanova, Alfonso Reyes Aurrecoechea
José Alvarado, Héctor Montfort, Alfonso Cavazos, Salvado;
Toscano, Enrique Martínez Torres, Plinio D. Ordóñez, Israel Cavazos, Jacobo Ayala Villarreal, Agustín Basave, Alfonso Rangel Guerra, dirigidos después por el Lic. Fidencio de la Fuente.
Rosaura Zapata y Jaime Torres Bodet concentraron su
pensamiento también en Armas y Letras; Efraín Huerta,
Jorge Rangel Guerra, Manuel Morales, Hugo Padilla, Arturo Cantú, Homero A. Garza, Gerardo Cuéllar, Salvador
Azuela y otros que supieron dejar constancia de sus ideas
Y colaboraron al desarrollo de la más importante publicación cultural de la Universidad de Nuevo León.
Armas y Letras ha vivido otras épocas. Su edición que
era mensual, se transformó en trimestral.
Ultimamente,
ha sido irregular su publicación, craso
.
error s1 sabemos que a la Universidad no le faltan buenos
pensadores y que los universitarios todavía se interesan en
la cultura y la ciencia.
Vuelve a aparecer ahora, en su treinta aniversario,
bajo los auspicios del Departamento de Difusión y en el
rectorado del doctor Luis E . Todd.
En este número de aniversario encontramos todavía la
pluma del maestro Rangel Frías; las ideas de un investiga-

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�dor universitario como José Pisanty, la colaboración de Gerardo de León con detalles históricos de nuestra Universidad que vive su cuarenta aniversario, los comentarios sobre
libros de un residente en Alemania, admirador de esta publicación, así como el homenaje al poeta chileno Pablo Neruda, Premio Nóbel de Literatura, recién fallecido.

LA JORNADA UNIVERSITARIA

La Universidad tiene sangre nueva. Por eso es que
creemos que Armas y Letras será por muchos años más la
trinchera de los pensadores universitarios.
(H. G. y G.)

Por: Raúl Rangel Frías
Orígenes

EL

estatuto de la Universidad de Nuevo León, en vigor,
data de 1943*. Hace apenas unos cuantos meses -el 20 de
noviembre de 1968- cumplió 25 años de que se instaló su
primer Conseijo, sin recuerdos ni celebraciones por cierto.
Vino a la existencia en medio de tensiones y esperanzas,
algunas no menos ciertas que otras inadvertidas. Aunque
también de certidumbres derivadas de un remoto pasado
que sólo los iniciados guardan en su memoria. Desde las
primeras lecciones de Gramática y Filosofía del Padre López Prieto en 1702, hasta las aulas del Seminario al que
concurrieron Teresa de Mier, Ramos Arizpe y Bernardino
Cantú. Luego el tridentino Colegio Seminario de Monterrey, al que sustituye el esquema ático del Colegio Civil
del Estado en 1857

1 1

El intento de reanudar la idea universitaria fue patrocinado por el Gobernador Cárdenas y llevado a término por
don Pedro de Alba en 1933, en compañía de jóvenes, de al* Ha sido derogada esta Ley (1971).

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�gunos distinguidos maestros, periodistas, empresario3 Y
profesionales. Caminó un buen trecho animada por la figura de Héc-:or González y José Alvarado senior. No obstante el impulso juvenil y el aire renovador de Angel Martínez Villarrcal esta primera experiencia del Siglo XX se
frustró en el estallido de un conflicto nacional que dio al
traste con el proyecto de educación socialista en los acontecimientos hu~guísticos de 1934.
Enrique C. Livas fue el guión que mantuvo la continuidad y alentó la renovación de la idea como Secretario del
Consejo de Cultura Superior y luego como primer Rector
en la siguiente etapa universitaria.
La fórmula de 33 correspondió en parte al proyecto
nacional de la Universidad del Norte, de la cual se habló
mucho por la gente que rodeó al maestro José Vasconcelos
y en el Congreso Estudiantil celebrado en Monterrey en
1930. También Alfonso Reyes dictó poético y razonado voto
:i favor de la Universidad en un diálogo entre el Corcovado
y el Cerro de la Silla.
El inmenso sacudimiento de la Guerra Española y el
inicio de la Segunda Guerra Mundial trajo un nuevo estado
de conciencia, Manuel Avila Camacho promovió en 1940
la reforma del Artículo Tercero, tratando de reanudar el
diálogo de bs mexicanos y superar los antagonismos con
nueva fórmula de conciliación.
Universidad del Norte

El Secretario de Educación Octavio Véjar Vázque-z fue
comisionado por la Presidencia de la República para ensayar, en esta ocasión por segunda ve-z el establecimiento de
una grande y eficaz Universidad del Norte de México, de
cuyo pensamiento y esfuerzo no eran ajenos el ya reconciliado Vasconcelos y el Capitán de la Generación del 29
Alejandro Gómez Arias. La idea fue de nuevo un crucero
de influencias, interrogantes y tentativas.

México destacó un puñado de intelectuales que viajaron con el Ministro, entre los cuales figuraban el citado
Alejandro, el maestm García Máynez y algún regiomontano distinguido como Raúl Valdez Villarreal. La iniciativa
privada integró su comisión en la que participó de manera
prominente el Lic. Virgilio Garza Jr. En junta de Palacio
se propuso la autonomía de la Universidad, la integración
de un Consejo que administrase los recursos y la participación tripartita en cuota de millón de pesos de la Federación, el Estado y los hombres de empresa.
El gobierno de Nuevo León, cuyo mandatario ejecuti.vo era el Gral. Bonifacio Salinas Leal rechazó el proyecto sin que se hubiese dado una explicación oficial de los
motivos.
Cierto tiempo bastante corto después resultó electo y
tomó posesión del gobierno el Lic. Arturo B. de la Garza,
para los años 43 a 49 de este Siglo. Bajo su mandato público y con la solicitada colaboración del Dr. Enrique C.
Livas, Secretario del Consejo de Cultura Superior, de Armando Arteaga Santoyo y de Raúl Rangel Frías, se prepa
ró y fue aprobada por la nueva Legislatura la Ley que dio
actual forma jurídica a la Universidad de Nuevo León.
Inauguró sus actividades el nuevo Gobernador del Estado
al día 20 de noviembre de 1943.
l. T. E. S.M.

Los hombres de empresa de Monterrey, ante la rechazada proposición del proyecto que contenía la idea autonomista con régimen de economía mixta, optaron por la
creación de un instituto de educación técnica y superior
que es el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de
Monterrey.
La Universidad recién inaugurada bajo el rectorado de
Enrique C. Livas emprendió su jornada de crecimiento,
presiones demográficas, deficiencias económicas y permanentes esperanzas.

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�El agrupamiento de Pedro de Alba concentró las tradicionales escuelas de Medicina, Derecho y Pr~aratoria o
Bachillerato Universitario, amalgamándolas con las de reciente creación que fueron Ingeniería Civil, e Ingeniería
Química. Se trajeron también al grupo la Escuela Industrial Obregón y la Pablo Livas.
Del año de 1943 en adelante surgieron Nocturna de
Bachilleres, Odontología, Arquitectura, el Instituto de Investigaciones Científicas y Escuela de Verano.
A los años de crecimiento correspondieron problemas
de expansión, de falta de recursos suficientes y de aislamiento en la comunidad. Los apremios fueron cada vez más
notorios y en ocasiones angustiosos.

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La población escolar, tanto como la restante del área
demográfica al empuje de la Guerra Mundial II, empezó a
tomar caracteres de avalancha en 1945. De los mil 200
alumnos iniciales se pasó rápidamente a tres mil, sin preparación ni elemrntos de satisfacción adecuados. Escuelas
oomo la de Medicina iban en ascenso vertiginoso de 50 ó
100 colegiales a 300 y 500. Otras instituciones universitarias aparecidas en el escenario reclamaban también recursos para ampliar la visión universitaria, pero agotaban los
destinados a los servicios profesionales.

que la problemática no se ciñó estrictamente a los problemas educativos, sino que abrazó diversos temas en una gama que fue de controversia entre la voz pública y las privadas, desde la adquisición de los bienes de la antigua
Compañía de Agua de la Ciudad, hasta la ocupación de la
Industria del Vidrio, que tuvo momentos de crisis política
en la sucesión municipal de Monterrey y cuya más delicada
expresión fue el movimiento universitario del año de 1948.
Una huelga estudiantil escalonada en dos fases dio
trance a dos hechos finales: el retiro o renuncia del Rector
Livas y el impulse a la construcción del nuevo edificio de
la Escuela de Medicina.
La penuria de la Hacienda estatal era tan manifiesta
que para prmcipiar la edificación de la Casa de los Médicos fue necesaria la enajenación del antiguo inmueble ocupado por el benemérito Hospital José Eleuterio González.
Antes de concluir su mandato y después de un breve
interregno de Octavio Treviño, el Gobernador De la Garza
nombró Rector de la Universidad de Nuevo León a Raúl
Rangel Frías que había organizado Acción Social y sus
dependencia de Escuela de Verano, Artes Plásticas, Teatro
y Biblioteca Universitaria.

El régimen gubernamental quedó sujeto a estos apremios y se movió cauteloso entre las tensiones de un tiempo
nuevo y las esperanzas de los recién llegados. Varios conflictos se sucedieron a lo largo de los años de 49 a 55, en

La presión estudiantil y la miseria económica enseñoreadas del conjunto a pesar de todo, fueron las notas dominantes en el panorama inmediato. El gobierno federal otorgó un auxilio inicial de 100 mil pesos anuales cuando Avila
Camacho y Roosevelt se reunieron en Monterrey, montaba
a 50 mil para ese entonces, en tanto que el Gobierno del
Estado cubría nóminas puntual y detalladamente especificadas por sueldos de profesores y gastos mezquinos, en
cantidad de un millón 200 mil pesos anuales. Apenas se
completó un gasto de 400 pesos anuales por alumno conforme a la! estadística de aquellos años (1). Las tensiones fueron en creciente aumento, no obstante las no derrotadas
esperanzas.

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El cuadro es bien conocido. Edificios reducidos si no es
que ruinosos, muros carcomidos, aulas oscuras y estrechas
y equipo fuera de uso. En contraste, incesante flujo de jóvenes demandando en todas partes lo suyo, su derecho y su
poder cuando no se tratase realmente de su justicia.

Tensiones

y

esperanza.s

�Nuevos Rumbos

El Gobernador Ignacio Morones Prieto llegó en 1949,
ratificó el nombramiento de Rangel Frías, confirmó su
simpatía universitaria derivada de su posición de antiguo
Rector de San Luis y dio causa para suponer que las fuerzas de presión habrían de ceder un poco antes de alcanzarse
una crisis definitiva o el punto culminante de un derrumbe inminente.

¡,

'

En cierta medida parecía confirmarse la impresión de
que el nuevo mandatario había venido a conciliar las diferencias existentes entre los sectores público y privado, dando una nueva intención al ejercicio de la administración
pública. A tal efecto designó un cuerpo de Consejeros tomados de los círculos comerciales, profesionales, industriales y de clase media. Conocedores de los negocios en la esfera económica, amigos de una apertura al entendimiento
y auxiliares del titular ejecutivo. El Consejo Consultivo, como se le llamó, hizo los esfuerzos adecuados para los nuevos entendimientos.
No se dio de golpe con una fórmula simple y afortunada en todos los casos. Como es natural hubo ensayos y
tentativas de variada índole. Los hombres de negocios se
encontraron en algunas zonas con realidades, de raíz no
propiamente lucrativa. Una administración directa de las
instituciones públicas, bajo fórmulas privadas no podría
dar resultados en todos los casos. En el Hospital Civil, lo
mismo que en los demás establecimientos de asistencia pública, por ejemplo, donde primero se introdujo este modelo, resultó inoperante al final de cuentas.
La Universidad tenía sus antecedentes propios, un pasado humano y una tradición. Por otra parte hubo de reconocerse la necesidad de establecer una comunicación más
abierta y fecunda con los trayectos sociales y económicos
de la ciudad.
De la conciliación de ambos pareceres, que fueron y
vinieron en conversaciones del Rector con algunos miem-

bros distinguidos del Consejo C.Onsultivo -en particular
con Manuel L. Barragán, Federico Gómez, Joel Rocha, Rogelio Cantú y Manuel Santos- se produjo una tesis.
La In~urgencia de la Provincia

Antes de hablar de esa promoción que realizó de manera primordial "El Porvenir", seguido por "El Tiempo",
vamos a referirnos a ciertos hechos significativos en cuyo
marco adquiere relieve y alcanza su trascendencia.
El Presidente Miguel Alemán (1946-52) llegó en plan
de visita a Monterrey el 16 de julio de 1950. La ciudad lo
recibió con grandes muestras de regocijo público y tuvo
particular relieve el banquete oficial que se sirvió en los
patios del Colegio Civil, lo mismo que la ceremonia del
Consejo Universitario en el Aula Magna de la Universidad.
El día de su arribo, Federico Gómez Director de "El
Tiempo" y editorialista de "El Porvenir" publicó de un
modo muy destacado un valiente editorial que conmovió
a la opinión pública y dejó un tanto desconcertados a los
acompañantes oficiales del Primer Mandatario. Una voz
desprendida del conjunto de las alabanzas destacó con energía la deplorable situación de abandono en que los poderes
federales subyugaban de miseria la vida universitaria de
provincia.
Fueron suyas las siguientes palabras: "Señor Presidente: Nuestra Universidad ... ! Es ya premiosa la obra revolucionaria de la Universidad ~n el None de México. Lo piden los reclamos de 7,os que sin dinero para 'adquirir técn!ica Y cultura en 1as instituciones privadas, tienen la ardiente esperanw. de obtenerla al amparo de los gobierno8 institucionales de México, como un tributo a lí:Js ideaJ.es re·i vindicadmes de la inteligencia, el saber y 7.a culturo; y &lt;XYTrW
un medio de servir más eficientemente los grandes destinos
de México.
Le pedimos a Ust.ed que vuelva los ojos a nuestra Universidad". (2)

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�t 1

El Ministro de Educación Gual Vidal respondió de mala gana a la entrevista de los periodistas, haciendo saber la
ninguna simpatía que le mereció la ardiente reclamación.
Desde "El Porvenir'' nuevamente se dio respuesta por el
propio Federico Gómez a las sinrazones del Secretario de
Educación, con nuevos y vigorosos argumentos del mismo
acento apasionado y justiciero.

jurídica de la Universidad, su libertad académica ... y las
normas adecuadas de una actividad de índole privada ...
con garantías para la recolección y aplicación de los recursos obtenidos. Podría haberse pensado erróneamente . . . y
poner un Consejo de Patrones (trustees a la manera norteamericana) o bien un órgano financiero derivado del propio Consejo Universitario.

La Idea de la Ciudad Universitaria

Tales fórmulas fueron desechadas afortunadamente.
La primera porque repugna al principio de autonomía y
libertad universitaria ... y la otra porque resulta ineficaz
un cuerpo originado en el propio Consejo Universitario, que
no conjuga ningún interés privado y es una redundancia.

Por separado de la intervención pública que hizo "El
Porvenir", se le había hecho llegar al Presidente Alemán,
conforme a instancias del Rector, quien tuvo el aviso de
una posible enajenación en aras de intereses privados, la
conveniencia de ceder el terreno del Campo Militar Número
Uno creado por Almazán, como un sitio a propósito para
edificar la Ciudad Universitaria de Nuevo León.
Dos hechos paralelos que habían de concentrarse en un
esfuerzo común de integración y colaboración básicas -la
reclamación del Diario y la solicitud-, cuyo fruto fue la
creación del Patronato Universitario.

El Patronato
Manuel L. Barragán, Federico Gómez, Manuel Santos
y Rogelio Cantú llevaban una amistad íntima y tenían conversaciones diarias sobre los temas públicos y también para dar las trayectorias a sus respectivas publicaciones informativas. Figuraron todos ellos en el Consejo Consultivo
del Gobernador Morones y por razón de la índole profesional de sus actividades mantuvieron contacto con Rangel
Frías al frente de la Casa de Estudios de Nuevo León.

Campaña y Organización

Pero no fue sólo idea que dio el buen resultado. "El
Porvenir", que dirigió Rogelio Cantú en ese movimiento,
combinado con "El Tiempo" que tenía como Director a
Federico Gómez, abrieron una previa inquisición o encuesta de simpatía y apoyo para la formación de un organismo
encargado de llamar a la colaboración económica y a la
solidaridad social en favor de nuestra Universidad. Se produjeron amplias y significativas opiniones coincidentes en
todo al reclamar una toma de conciencia del problema universitario, la organización de una campaña o movimiento
de apelación a los recursos económicos y morales de la población y del gobierno federal, para acudir al rescate de lo
que podría ser la realización de aquellas esperanzas y sacrificios que significa la Universidad de Nuevo León.

El problema más difícil ... consiste en la fórmula adecuada a la conjugación de dos extremos ... la personalidad

Se integró el Patronato Universitario en dos cuerpos,
Consejo General con 22 personas de número y una Comisión Ejecutiva, en las que se procuró representar la combinada significación de Monterrey en sus múltiples aspectos: empresarios industriales, comerciantes, profesores normalistas, periodistas, universitarios, empleados y trabajadores.

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21

Probablemente resuma el sentido general de los resultados a que llegaron lo que éste último dice en un artículo
publicado al respecto: (3)

�Quedaron al frente del nuevo organismo hombres de
una nueva imagen mexicana de los negocios y de la cultura como Joel Rocha en función de Presidente, y a su lado
gente de mucha fibra y capacidad para las iniciativas como
Manuel L. Barragán; se reunieron con Federico Góm€'2: que
prestó su sensibilidad de periodista y oJn Manuel Santos
que pretendió revolucionar las prácticas de la economía administrativa del Estado. Con ellos y con Rogelio Cantú, Vela González que vino al concurso de las voces liberales, Luis
Elizondo que posteriormente acudió en abierta ofrenda de
caudales y Ramón Cárdenas Coronado con su sentido de la
partida doble y el análisis financiero, dieron a la acción
promocional una garantía de equilibrio, generosidad y respeto para la institución, conjugadas con la 9-')lvencia de las
operaciones y gestiones económicas de su patrimonio. Los
diarios "El Porvenir" y "El Tiempo", sobrepasando la concepción antigua de medios informativos, postularon una
tesis dinámica de su participación en los destinos sociales,
agregando su esfuerzo y manteniendo el pendón de la causa universitaria como esencia popular y conciencia colectiva.

ñas de recursos económicos. Tarea ingrata, colmada de recelos y dudas entre las cuales no era la de menos que faltase una perspectiva de ronjunto respecto de los quehaceres y necesidades de la Universidad. Se le pidió a ésta un
programa y la respuesta la dio el Rector en el informe que
plasmó el folleto Requerimientos Actual,es de la Universidad

(5).
Todo hace falta en este momento. La construcción de
edificios universitarios; con preferencia una Ciudad Universitaria; y por lo menos, el correspondiente a Medicina,
otra Preparatorb y Humanidades, Ciencias Quimica.s y Físico Matemáticas, Arquitectura, Filosofía y Letras, Música
y Enferm€.lría. Son indispensables la ejecución de mejoras
en la Escuela Industrial, aulas en Odontología, nuevo edificio de Der.echo, mejoras en Bachilleres y en el Aula Magna. Los Departamentos de Química, los de Biología y los de
Física están requeridos de todos los elementos de trabajo
necesarios. Igual en los laboratorios y los talleres. Falta
mobiliario, Biblioteca Central, nue'Vos departamentos y toda clase de renglones operativos de fomento de estudios y
demás. Nada ni nadie puede consignar una cifra exacta
que reclama el futuro de una instrucción que recibe crecientes cuotas de jóvenes, ambiciosa de forjar la esperanza
de las generaciones y capaz de llenar muchos huecos en los
anhelos colectivos.

Había que iniciar actividades de índole práctic¡i y áunque ya se había hecho una primera y muy amplia encuesta
con excitación de la opinión pública, los medios de lograr
resultados tangibles dependieron en lo absoluto de la iniciativa, la actividad y el empeño de los integrantes del Patronato. El Rector de la Universidad estaba asociado al proyecto y el Consejo Universitario también se movió de consuno para llevar la iniciativa ante el Gobernador Morones
Prieto. Acogió éste con todo beneplácito la promoción, se
redactó el proyecto de ordenamiento jurídico entre el Rector y los miembros de la Comisión Ejecutiva del Patronato,
hasta concluir en el Decreto respectivo de la Legislatura
del Estado del 6 de diciembre de 1950. (4)

De todo el conjunto se desprende un aliento, esfuerzo
Y esperanza en torno a la suma y síntesis que vendría a
quedar representada con el tiempo nuevo y las generaciones venideras, en la realización de una Ciudad Universitaria que como se dijo posterionnente por el propio Rector,
"sólo representa una proyección que se adelanta a los riesgos del futuro inmediato y pretende favorecer el desarrollo
de la cultura y el trabajo intelectual".

Programas Universitarios

La Cosecha

Al puro establecimiento jurídico fonnal se sucedieron
tareas de organización, reuniones, convocatorias y campa-

22

La cosecha de bienes económicos no fue ingrata, aunque el tiempo tendría que demostrar su insuficiencia y la

23

�reclamación de otras medidas. Los donativos de las empresas industriales contaron en lugar muy importante, mas no
fueron todas. Días más tarde habría de llegar un hombre
providencial que se llamó Luis Elizondo y que abrió puertas generosas a sus caudales particulares, pero el ejemplo
no fue contagioso. Muchos profesionales universitarios realizaron esfuerzos dignos y meritorios, pero su capacidad
era inversa a la generosidad de sus propósitos.

Los Limosneros
Nada retrata mejor el estado espiritual de esta campaña, enmarcada por una comparación de bulto, la riqueza
privada dio al ITESM tres millones de presupuesto para
400 alumnos iniciales mientras la Uníversidad eroga un
millón y medio de pesos en cuatro mil alumnos, que aquellas expresiones de Nemesio García Naranjo en un discurso
que tituló Los Mendigos de Mooterrey.
" ... nunca nos fatiguemos de pedir; yo, por lo que a
mí toca, extiendo mi mano implorante y me enorgullezco
de ser uno de los mendigos que desean levantar la cultura
de Nuevo León". (6)
De los resultados de aquella campaña inícial del Patronato destacan dos gestos, un primer donativo de 500
pesos, procedente de un regiomontano con residencia en la
ciudad de México, Abelardo R. Garza, ferrocarrilero retirado; y la mayor aportación industrial, que realizó Fumlidora de Monterrey con su contribución inicial de 500 mil
pesos. La meta trazada provisionalmente se había cifrado
en la suma de 5 millones de pesos, de los cuales cerca de la
mitad quedaron suscritos el primer año.

Efectos Socia'les
Más que los resultados económicos fueron de considerable magnitud los efectos sociales. Un movimiento de solidaridad se produjo en todos los medios sociales de Mon-

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terrey y se proyectó al ámbito nacional, como algo inesperado en torno de un programa de cultura popular. Surgieron
delegaciones de las cuales fue la principal la que se instaló
en la capital de la República, con hombres de prominencia
en letras, riquezas, escalafones políticos y caracteres sociales. Otras en las también muy interesadas ciudades de la
frontera, como Piedras Negras, Laredo, Matamoros o Tampico.
A una reunión que se celebró en México acudieron
hombres muy distinguidos, Alfonso Reyes, Nemesio García
Naranjo, Cados Prieto, Alfonso Junco, Evaristo Araiza,
Aarón Sáenz, Bonüacio Salinas Leal, Rodrigo Gómez. También la representación del Centro Neoloonés, el Gobernador Morones Prieto, el Rector y el Patronato Uníversitario,
Joel Rocha hizo uso de la palabra y luego Rangel Frías
dijo: " ... tenemos una ciudad grande, debemos hacerla
una maestra de la historia". García Naranjo pidió una campaña y dijo que pedía una vez más por la elevación de la
cultura en el norte de México.
En aquella reunión se tomó el acuerdo de solicitar una
entrevista con el Presidente de la República, la que se logró
por noviembre de 1951 en Los Pinos, misma en que Miguel
Alemán mostró su buena disposición para destinar terrenos
del Campo Militar Número 1 de Monterrey a la Universidad de Nuevo León.
Al regreso de esta visita los hombres que fueron a la
misma y particularmente en los niveles universitarios y del
gobierno, como los del Patronato mismo, propusieron sellar
o cerrar el compromiso presidencial con una excursión universitaria de estudiantes y maestros que fuese a dar por
recibida, con reconocimiento, la entrega de terrenos a Ciudad Universitaria.
Caravana

Universitaria

El 23 de enero de 1952 partió el tren. Un convoy compuesto de 20 coches para pasajeros y dos o tres dormitorios
25

�que recibieron a los profesores, dh·cctorES, Rector, Gobernador y Patronato Universitario. Novecientos estudiantes
entre muchachas y muchachos, con más de cien profesores,
su Rector al frente y regiomontanos que acompañaron al
Primer Mandatario del Estado.
Bulliciosa y jovial la tropa juvenil pasó la noche con
derroche de alegría, acompañamiento de guitarras, exci~ción de porras y canciones románticas. Saltillo, San Lms
Potosí y Querétaro, mandaron comitivas al paso del tre~,
para dar el saludo y hacer votos de éxito a la columna umversitaria. Nadie de los que fueron podrá olvidar todas estas escenas, incluso las temerarias ejecuciones de los jóvenes montados en la delantera de la máquina o que asomados
a las ventanillas exaltaban el paisaje y la juventud de México.
Una ofrenda de flores se depositó al día siguiente en la
Columna de los Héroes de la Independencia; y luego partió
el grupo por la Avenida del Paseo de la Reforma hacia la
residencia presidencial. Echaron pie a tierra de los ómnibus
viajeros cerca de aquélla. La columna puso a la cabeza la
Banda de Guerra del Colegio Civil que marcaba paso redoblado. Los clarines dieron al aire sus alegres notas mañaneras. Autoridades, Rector y Consejo enseguida; al fondo
el ancho grupo de los universitarios.
Cuando apareció el Presidente Alemán, se hizo un silencio de expectativa a las puertas de Los Pinos, que fueron abiertas de par en par. El Gobernador Morones a su
lado, el Rector, otros regiomontanos y los miembros del
Patronato. Una muchacha trepó la breve escalinata Y entregó flores al Primer Mandatario. El estudiante Roque
González Salazar, que había concurrido en la dirección estudiantil, junto con Noé Elizondo y Angel Martínez M~donado Gerardo Martínez, Rolando Hoyt, Héctor Cantú Y
otro;, produjo el discurso de los estudiantes.

registrarán ws fastos de las Universidades Mexicanas, una
de ellas, nuestra Universidad de Nuevo León, echó a andar
por "los caminos de, 7,a independencia y del 1wnm' 'IUlCionales
para Z-legar hasta el templo de 7,a Patria oon banderas desplegadas, las de 7,a ~da4, la ciencia y 'la cultura. Nuestra
juventud, que tiene fe en el porvenir de México y en sus
hombres se ha puesto de pie y ha marchado para venir a
agradecer un acuerdo que beneficiará no sólo a "los universitarios de Nuevo León, sino tambiérv a "los de todo México.
Trae con sus tradiciones enmedio del 'f1U1Jy&lt;Yr entusiasrrw
y cari11o la vieja bandera del Colegio Civil, alroda por el
pensamiento liberal, abatida por el Imperio y vuelta a po,ner en alto pon muestro héroe mayor el Gral. Escobedo. La
trae ante usted para depositarla en el corazón mismo de
México. Tomadla en vuestras manos 'JI llevadla al ara sagrada de los héroes y de los sabios. Nuevo León la manda como
lo mejor que tiene; la '{)Qne en vuestras ma:nos y la deposita
en el templo de la Patria". (7 ).

A los aplausos y las porras sucedió la reclamación de
oir las palabras del Presidente de la República que se produjo en los siguientes términos. "Vamos en camino de lograr la aspiración de este grupo de hombres entusiastas de
Nuevo León y hemos accedido a sus peticiones, darles parte
de los medios. Los terrenos donde nuestro Ejército ha hecho esfuerzos por dignificar a nuestra patria y dmu1.e mañana van a surgir magníficos edificws para que .puedan canvivir los jóvenes de México y salir por tO&lt;WS partes de
nuestro país a .difundir la cultura . .. Estamos seguros de
que se van a realizar sus aspiraciones. La,s primeras bases
que hoy ponemos con esta manifestación de cultura, mañana .las vamos a ver realizadas, tan importantes como los
que aquí en México parecen elevarse ha3ta los cie"los a donde queremos elevar esas alturas".

Enseguida, el Rector improvisa con acentos de verdad
y pasión, estas palabras vehementes. "En esta jornada que

Aclamaciones y gritos volcaron la emoción juvenil que
rubricaron miles de rostros espejeantes de exaltación, de
fuerza y de alegria. A la juventud de los cuerpos se agregó
la belleza de las sonrisas que trajeron las muchachas y todo
el efecto fue de fiebre y alucinación. Será verdad la Ciudad

26

27

�Universitaria. La lucha tenia sentido con su lección de desprendido afán por construir la Casa de los Estudios. El entusiasmo y cierto inocente fervor prestaron su cuerpo a la
imaginación y al ideal.
Los prados en pendiente de las colinas de Chapultepec
proporcionaron el marco en que se perfiló el antiguo pabellón del Colegio Civil y su lema renovado "Alere Flammam
Veritatis".
Cuando aquella escena concluyó, un inevitable declive
emocional arrastró consigo todo el acumulado material de
palabras, esfuerzos, gestos, preocupaciones y proyedos. Nos
quedamos sin habla, desplomados hasta lo hondo, más hondo de la fatiga.
Al tercer día regresó la excursión universitaria, más
apacible por consumida en el propósito que por fatiga de
las energías juveniles, tras de haber recibido en la capital
los afectos concentrados de nuevoleoneses y las atenciones
universitarias en la muy nueva Ciudad Universitaria de la
capital de la República. ¿Se había logrado el propósito? Tal
vez sí, tal vez no.

1

l

~1

El Primer Decreto

Antes de entregar su mandato nacional, el Presidente
Alemán cumplió la palabra empeñada, sólo que los términos del decr~to que produjo en octubre de 1952, reconociendo la eventual destinación de los terrenos del Campo Militar
sometió esa disposición al cumplimiento de extremos difíciles o embarazosos. El gobierno y el Patronato deberían
condicionar el logro propuesto llevando por su parte a realización una nueva Ciudad Militar en sustitución de la actual.

cedieron varios años de incertidumbre. Y de esfuerzos, no
obstante la discreta aunque no despreciable resistencia al
proyecto. Se avanza en varias dimensiones, sin embargo.
Para entone~ el Patronato había creado a iniciativa de
Manuel
. L. Barragán el semanario Vida Universitaria, informat1vo de comunicación, solidaridad y promoción. Mejor
que otros términos los resume su propio autor en un texto
del discurso que pronunció ante el Club Rotario de Monterrey.
"Diez mil ejemp"/ares de Vida Universitaria, el periódioo que auspicia el Patrcmato, ll.evan semana a. semana en
cada una de sus páginas a todos los ámbitos de "/a República
el mensaje de ¿0ptimismo, de trabajo y disciplina que haurá
de propiciar "/a ayuda económica y moral que requiere el
sostenimiento, el perfeccionamiento y el aumento constante
de "/a enseñanza superior en el norte de Méxioo ... La Universidad es la verdadera escue"/a del pueblo". (8)

De igual iniciativa que lo anterior, se produjo el primer sorteo de la Siembra Cultural el 10 de mayo de 1954.
Esta fuente de recursos sustituyó y mejoró la precaria procedencia de los donativos particulares.
Al recibo de estos estímulos morales y otros auxilios
económicos complementarios, la Universidad de Nuevo
León reemprendió el camino que conjuga las esperanzas y
los deseos con las realizaciones de nuevas obras, mejoramiento de las existentes y proyección de nuevas unidades
para obtener su coincidencia fisica y espiritual con el Méxioo futuro.
Crecimiento Universitario

A partir del decreto de octubre de 1952 hasta la consumación del verdadero objetivo de aquellos afanes, se su-

Así fue que se terminó la primera parte del nuevo edificio para la Escuela de Medicina. Luego se tomó de la
aportación de Fundidora lo indispensable para la adquisición del rico Fondo Bibliográfico de Valverde y Téllez. De
ese Fondo, ~on los más antiguos de la Universidad y de la
Pública del Estado, así como los mucho más recientes de

28

29

Semanario y Sorteo

�la Familia Toscano se constituyó la Biblioteca Universitaria Alfonso Reyes.
En la Loma del Obispado se concluyó la obra de aulas
que posteriormente se tradujo en la Escuela de Bachilleres
Número Dos y privisionalmente recibió a la Biblioteca y al
Instituto de Ciencias.
Se hicieron nuevos laboratorios y aulas, a la vez que
una grande !'econstrucción y adaptación a nuevos fines del
Aula Magna dedicada al Padre Mier. Vinieron nuevas instituciones universitarias y crecieron o se multiplicaron otras.
Las obns de restauración del Obispado, realizadas con
donativo independiente de Fundidora, concluyeron con el
establecimiento del Museo Regional de Historia coordinado a la Universidad.
La Escuela de Verano fue llevada a más complejas y
múltiples funciones, derivando luego como era su proyecto
original en la fundación de la Facultad de Filosofía y Letras. Se creó la Escuela de Matemáticas, la de Agronomía
y la de Ciencias Biológicas, la de Trabajo Social y la de
Artes Plásticas. Se fundó, también, la Escuela de Comercio
y Administración, con la intervención de Ramón Cárdenas.

Promesas Presidencwl.es
A fines de 1952, Adolfo Ruiz Cortines tomó posesión
de la Presidencia de la República Mexicana. En su discurso
de respuesta a Monterrey cuando llegó de candidato presidencial había dicho: "Ofrezoo desde ahora nuestro apoyo
moral y financiero a U1. prestigia,da, Universidad de Nuevo
León y a la uibor iniciada por impartantes sectwes oficiales y privados para edificar la Ciudad Universitaria de

de Gobernador, Patronato y Rector, sin resultados palpables inmediatos. A la Secretaría de la Defensa se le ofreció
una considerable extensión de terrenos en el Ejido de Mederos, obtenidos lateral y graciosamente en una permuta
con los ejidatarios; o bien cierta área en las inmediaciones
de Apodaca que se podría negociar en canje de aquellos citados antes.
Se gestionó que la empresa de los Ferrocarriles reconociese un adeudo de seis millones por el área que ocupó del
Campo Militar para instalaciones ferroviarias.
En 1954 volvió Ruiz Cortines a Monterrey y se insistió de nuevo en el proyecto por las mismas partes que venían agenciando su realización. En reunión general de Consejo, Rector, Patronato y Gobernador -ya para entonces
José S. Vivanco y en el despacho oficial- los universitarios
entregaron al Presidente el cuaderno elaborado por el Rector que se titula: C.U.N.L., Ola.ve de un Programa Nacwno,l
Universitario. Ruiz Cortines reiteró sus propósitos y se llevó una grata impresión de entusiasmo, disciplina y solidaridad. Para entonces se había logrado interesar en la idea
universitaria al Arq. Carlos Lazo, constructor de Ciudad
Universitaria de México que tenía destacado en Monterrey
al Arq. Pedro Ramírez Vázquez para esbozar las preliminares de la obra.
Hacia mediados de ese año de 54, el Rector viaja a Salamanca para asistir al séptimo centenario de esta casa
universal y cuando regresa encuentra problemas y seria
inquietud estudiantil.

Entre tanto que estas palabras produjeran efecto alguno, las tentativas por dar cumplimiento al decreto de Miguel Alemán, continuaron su curso en agencias múltiples

Resueltos los conflictos se emprende una nueva excursión que encabeza el propio Rector con un grupo reducido
de universitarios, intentando forzar el paso del ambicionado proyecto de Ciudad Universitaria. La comisión estudiantil recoge expresiones de afecto y reiteradas promesas por
part.e del Presidente, además de un valioso donativo de un
millón de pesos para seguir adelante con la construcción de
la Escuela de Medicina.

30

31

Monterrey". (9).

�El Rector Gobernante

En el año de 1955 fue postulado y alcanzó la gubernatura del Estado de Nuevo León el que hasta entonces había
sido Rector de la Universidad. En su discurso inaugural,
del 4 de octubre, de ese año, Raúl Rangel Frías se comprometió en los siguientes términos: "Hay una entre todas las
instituciones educativas a las que van dirigidas por igual
estas palab·ras cordia'les, que tiene para mí 'la má.s hcmda
significación personal de gratitud, respet;o y cariño. Es la
Universidad de Nuevo León. Ahí me forjé conw alumno Y
maestro, corno estudiante y Rector ... Está pendiente de
realización un caro anhelo de los universitarios, de construir una nueva casa coniún para todas sus escuelas, institutos y campos de educación física ... Esta obra debe ser el
primer paso para la constitución del propio patrimonic universitario y yo envpefw.ré mis esfuerzos hasta obtener su.
realización". (10).

Pasaron dos años todavía, que fueron de angustiosos
problemas de orden ciudadano. El agotamiento de las fuentes de abasto de agua potable para la ciudad de Monterrey
tuvieron en vilo a sus autoridades, al propio Presidente de
la República y a los sectores industriales, amenazados de
una verdadera catástrofe. El Patronato y el Gobernador insistían una y otra vez, tropezando siempre con la reserva
de preferencia o primacía para los elementos de supervivencia y de trabajo. No es despreciable del todo que cierto grupo de elementos pertenecientes a la propia esfera oficial en
México, tuviesen concebidas miras diversas respecto de los
terrenos del Campo Militar.
Por fin, el momento

Llegó el momento, sin embargo, en que el Presidente
Ruiz Cortines tomó la resolución de imponer un criterio
decisivo sobre los pareceres antagónicos; y con auxilio o
intervención de dos regiomontanos consejeros en la colaboración más cercana a su mandato, produjo al fin el decreto
de 18 de febrero de 1957 que suprimió la obligación refe-

32

rmte a la construcción de una nueva Ciudad Militar otorgando una cesión incondicional por el área reducida a 100
hectáreas pertenecientes al antiguo Campo del Ejército
Nacional.

Trabajos y Obras
Obtenido definitivamente el predio y verificado el deslinde por la Secretaria de la Defensa y la del Patrimonio
Nacional, se tomó posesión y se procedió a los primeros
trabajos sobre el terreno, pozos para abasto de agua y proyectos urbanísticos. Antes de concluir el período de su gestión, durante la última visita que hizo el Presidente Ruiz
Cortines a Monterrey, en dicho año del 57, izó la bandera
nacional y recibió el agradecimiento de los universitarios
de Nuevo Le5n, en el sitio mismo donde hoy se levanta su
Ciudad Universitaria ...
En el mes de noviembre de 1958 se habían concluido
los primeros edificios, el de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales; el de la Facultad de Ingeniería Mecánica, con
gran aportación de Luis Elizondo; el de la Alberca Olímpica y Vestidores y los servicios generales. El día de su inauguración produjo el antiguo Rector, entonces Gobernador
de Nuevo León, palabras significativas como éstas: "Esta
Unii-ersidad, hecha menos con el dinero o la iniciativa de
u1w. 'persona que por Ta ccmtribución co'lectiva de una tradición universitaria ... Aquí se reúnen en pooderada mntesis el edificio destinado a las Humanidades y aquel otro al
cultivo de 7,as Ciencias y las Técnicas ... Se ha daik&gt; arwplio
campo al desarrolZo de la salud ff.sica y del ejercicio corporal ... Amparado y custodiado por un mcmument;o que lleva
consigo el símbolo de la Universidad; "Alentando la Llama
de la Verdad" ... Los universitarios la dejamos aquí, a esta
Universidad, en el muro inviolable que ha de 'fYT'Oteger 7,a juventud pensaMC que a ella quedan oonfiados nuestro 1wnm, nuestra fuerza y nuestro. arg'Ulk&gt;''. (11)
La obra Universitaria no concluyó allí, ni concluye todavía. Hicieron falta, pero se obtuvieron, recursos extra-

33

�ordinarios, los de herencias y legados, contribuciones complementarias de la industria y del comercio a través del gobierno; resultados de los sorteos. En un esfuerzo final se
obtuvieron los remanentes de los terrenos rescatados al río
Santa Catarina conforme a un decreto de generosa consideración que hizo el Presidente López Mateos, sucesor de
Ruiz Oortines, en el año de 1960.

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I•

Cuando la jornada universitaria celebró capítulo de
logros, que habían de servir a su vez tan sólo para las proyecciones del futuro, al año de 1961 se habían invertido 50
millones de pesos en sus construcciones y servicios. Aproximadamente la mitad de esta suma procedía de la administración pública; y una muy importante contribución del
Patronato Universitario que llegó a esa fecha a la cifra de
nueve millones de pesos. Además de las escuelas ya mencionadas y de los servicios urbanísticos quedaron concluidas la Facultad de Ingeniería Civil, la de Comercio y Administración, el edificio y torre para la Rectoría, la plaza monumental, monumento central, campo de atletismo. La Facultad de Filosofía y Letras se inició el 9 de agosto con fondos proporcionados por la Fundación Ricardo R. Guajardo.

frontispicios de Filosofía y de Ingeniería fueron obra del
maestro regiomontano Federico Cantú.
El) vez anterior había dicho Alfonso Reyes:
"¿Quién dijo que yo he vivido lejost Un invisible cordón ataba mis pwntas en todos mis pasos errabundos.
Donde quiera y siernpre que he cerrado "los ojos, he vuelto
a ver a Monterrey. He seguido ·sus vicisitudes, me he asociado a sus victorias. La promesa de kL Universidad del
Norte no me encontró mwi.o, y desde kLs f ~ de(Corcovado, en el Brasil, envié mi mensaje de esperanza hasta kLs
faldas del Cerro de kL Silkl. A cad,a rato el nombre de mi
Monterrey saltó a mi pluma. Lo he asociado a mis cam'P(Lñas de escritor; lo he difundido, en mi Correo Literario por
los centros literarios de todo el mundo. Me he esforzado
porque mi Monterrey oo sea un punto muerto en kL mente
de algunos distantes trabajadores del espíritu. En mis lwras
de soledad y de dwl,a, pedí consejo a kLs direcciones de mi
infancia que en Monterrey se criaron y se nutrieron. Puedo decir, en suma, que nuestras "montañas épicas'', son el
fondo físico y el p'lano de arranque de toda mi geografú:l
del mundo.

Posterior a esta fecha, el Patronato Universitario
concluyó el Estadio Universitario que representó una inversión de 14 millones; y ha seguido derramando sus beneficios en construcciones, laboratorios, promodón de estudios y mantenimiento de la información cultural a través
de "Vida Universitaria". Del último informe de dicho organismo, en marzo de 1968, se desprende el resultado de
más de 40 millones de pesos, en obras, subsidios, complementos al patrimonio unive'I'sitario y servicios a la comunidad estudiantil.

"Álwra que kL Universidad de Nueoo León es ya un
heclw, cada vez de mayor significación y vulto, me llena
de orgullo ofrecerle mis mejores votos y kL expresión de mi
confianza en su porvenir, a través de Vida Universitaria.
Ese centro de estudios está llarruido a ser, pqr kL calidad de
7.a gente que se 1ul congregado 'P(Lra mantener su acción y
hasta 'fJ(Yr su destino geográfico, uno de los faros más luminosos de México". (Vid,a Universitaria. Año II Núm. 53.
Marzo, 26 de 1952 ).

Alfonso Reyes

Reflexión Final

El 27 de diciembre de 1959 ocurrió la muerte de Alfonso Reyes, espíritu tutelar de la Universidad, a cuya memoria se erigió una estela que lleva impresa la figura de Atenea Doliente. Este bajorrelieve, como los inscritos en los
34

Los años transcurridos han hecho su trabajo en la doble dirección de las realizaciones y las ausencias. Habrán
de anotarse pérdidas al lado de las ganancias; y de las más
irreparables de todas, las que se res~en y expresan en la

35

�vida humana, los afanes y los ímpetus de quienes fabrican
con alto anhelo esperanzado la morada de los hombres que
está más allá de las casas y las ciudades. Han desaparecido
Joel Rocha, Federico Gómez, Alfonso Reyes, García Naranjo, Manuel Santos, Joaquín A. Mora. Subsiste del fragor
que envuelve la contienda de los dias, un hilo conductor, un
penacho cimero, una idea sobre la cumbre por cuyo rastro
caminan las nuevas generaciones.

'1

La jornada universitaria no ha concluido ni será término a sus denuedos aquello en que se levanta su presencia
contemporánea. Empuja y acelera el destino, el peso de los
legados y la herencia de los ejemplos. Parece decirnos el
recuerdo de esta lucha en la que todos hemos participado,
que la fuerza de la victoria empuja en el corazón de los
hombres la certidumbre en el bien y la belleza.

(6) García Naranjo, Nemesio. "Los Limosneros de
Monterrey". El Colegio Civil. Tomo 11 Segundo de Memorias. Vida Universitaria. Año 1, Núm. 15, Julio 4 de 1951.
(7) Vida Universitaria. Año II. Núm. 45. Enero 30
de 1952.

(8) Vida Universitaria. Año 1, Núm. 5. Abril 25 de
1951.
(9) C. U. N. L. Clave de un Programa Nacional Universitario. Monterrey, N. L., 1954.
(10) Rangel Frías, Raúl. Pa'/abras y Hechos de un Régimen de Gobierno. Monterrey, N. L., 1961.
(11) Rangel Frías.

Monterrey, enero de 1969.

"Discurso de Inauguración de Ciu-

dad Universitaria''. Testimonios. Monterrey, 1961.

NOTAS
(1) Rangel Frías, Raúl, La Situación Económica de
las Universidades Mexicanas, Monterrey, N. L.
-U. N. L., 1954.

(2) Gómez, Federico, El Porvenir. Julio 16 y 18 de
1951. Monterrey, N. L.

(3) Rangel Frías, Raúl. "El Patronato Universitario
de Nuevo León". Revista de Derecho y Ciencias Social,es.
Núm. 1, Año l. Monterrey, N. L., Octubre de 1952.
(4) Periódico Oficial del Estado, Decreto Núm. 66

de 1950.
(5) "Requerimientos Act'Uliles de 7,a Universidad de
Nuevo León". Vida Universitaria. Año 1, Núm. 3, Abril 11

de 1951.

36

37

�QUE DESPIERTE EL LEÑADOR

PABLO NERUDA
(VI Poema)

Paz '[&gt;(lra los cre'J)ÚSculos que vienen,
paz para tl puente, 'fKlZ para el vino,
paz '[&gt;(lra 1.as letras que me buscan
y que en mi sangre suben enreilll:ruw
el viejo canto con .t ierra y amores,
paz para la ciudad en la mañana
cuandio despierta el '[&gt;(ln, paz para el rw
Mississip,i) río de las raíces:
paz para la camisa de mi hermano,
paz en el libro como un sello de aire,
paz para el gran Koljós de Kiev,
paz para las cenizas de estos muertos
y de estos otros muertos, paz para el hierro
negro de Brooklyn, paz .Para el cartero
de casa en oasa camo el dúi:,
paz para el coreógrafo que grita
con un embudo a 1.as enredaderas,
paz para mi mano derecha,
que so'lo quiere escribir &amp;&gt;sario:

39

�paz para el boliviano secreto
conw una 'J)iedra de estaño, paz
para que tú te cases, paz pam tooos
"los aserraderos de Bío-Bío,
paz para el corazón desgarrado
de España guerrillera:
paz para el pequeño Museo de WyO'Tning
en d&lt;mde Zo más dulce
es una ol:mohacla con un corazón bordailo,
paz para el panadero y sus amores
y paz '{Xlra la harina: paz
para todo el trigo que debe nacer,
para todo el amor que buscará follaje,
paz para todos los que viven: paz
para todas las tierras y las aguas.

la música: quiero que venga
conmigo el minero, la niña,
el aoogado, el marinero,
el fabricante de muñecas,
que entremos al cine y salgamos
a beber el vino más rojo.
Yo no vengo a 1·esolver nada.
Y o vine aqUÍ para cantar

Y para que oontes conmigo.
De canto general

Yo aquí me despido, vuelvo
a mi casa, en mis sueños
vuelvo a la Patagonia en donde
el viento golpea los establos
y salpica hiew el Océano.
Soy. nada más que un rpoet;a~ ~s amo a tO&lt;kJ8,
ando errante por el mundo que anw:
en mi patria encarcelan mineros
y los soldailos mandan a los jueces.
Pero yo amo kasta las rafees
de mi pequeño país frw.
Si tuviera que morir mil veces
allí quiero morir:
si tuviera que nacer mil veces
allí quiero nacer,
cerca de la araucaria salvaje,
del vendaval, del viento sur,
de 1.a.8 campanas recién romprada8.
Que nadie piense en mi.
Pensemos en toda kl tierra,
gol-peando con amm en kl mesa.
No quiero que vuelva la sangre
a empapar el pan, los frijoles,

40

41

�,..

EL HOMBRE, EL DESIERTO YLA CONSERVACION
DE LOS RECURSOS NATURALES*
PROCESO NATURAL: sistema cerrado
CAJlNIVOJlOS

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MUERTI:

DESCOMPOSICION

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RESULTADO: los nutrientes se recirculan sin polucl6n

PROCESO HUMANO NO PLANIFICADO: ciclo roto
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ALIMENTOS
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Biól. M.Sc. Salvador Co-ntreras Balderas

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AGUAS KEGllAS t: I.NDUSIBIALES

NIJIBIENTES
RESULTADO:

A. - Agotamiento

Local

C. - Transformnci6n

B. - Transporte
+

+

Pl,rdida de

Masiva sin

Recuperación

O. - Poluci6n
Aire y
Agua

Nutrientes
Nota; el proceso se intensifica de A n O, para contrarrestar el ngotam1ento ae
aplica fertilizante, con lo que aumenta la polución y se agota el Aren
de donde se extrae el fertilizante.

·----------------------------- ------------ -------- --- ------ --- ----- ---PROCESO PLANIFICADO. restauracion

RESULTADO: los nutrientes se recirculan sin polución.
FIG. 1

--

Los

peces del desierto, corno el agua donde viven, son
escasos, usualmente muy peculiares, casi siempre conocidos
solamente de uno o unos pocos manantiales y pequeñas
corrientes. Se pueden conocer sus afinidades con peces de
regiones más favorecidas mediante estudios apropiados,
llamados taxonómicos (clasificación) y zoogeográficos (variación geográfica de los animales). Aunque los no profesionales de la biología los consideran cuando mucho corno
curiosidades de la naturaleza, en realidad constituyen excelentes pruebas de la evolución, pues sus características
están en relación directa con la historia hidrográfica de las
cuencas que habitan.
Cuando una cuenca se fragmenta, corno cuando una
región se convierte en desierto (ej.: el río Bravo y sus exafluentes Nazas, Aguanaval, Casas Grandes, Santa María,
Santa Clara, Alto Yaqui y Alto Mezquital), con el tiempo
sus peces acumulan diferencias de sus parientes más cerca•

El Agua, la Vida Silvestre, el Equilibrio Ambiental y la Evolución del Hom•
bre y sus Recursos Renovables.

43

�nos, que son proporcionales al tiempo que tien:~ que estar
separados, es decir, a mayor tiempo de separac1on mayores
diferencias. Por otra parte, son inversamente proporcionales al tamaño de la cuenca, a menor tamaño mayor velocidad de diferenciación, según leyes de herencia biológica Y
evolución largas de explicar.

cialidades, de los procesos fundamentales de la evolución y
la ecología de los recursos naturales, especialmente los vivientes, en un ecosistema (comunidad de especies interrelacionadas entre sí y con los nutrientes y condiciones del suelo) organizado, que ha adquirido su equilibrio por evolución
conjunta.

Otra característica es la falta de especies competidoras;
así en ríos oon faunas saturadas se pueden encontrar de 20
a ~ás de 100 especies juntas; en los desiertos lo usual es
1 a 2 en manantiales, hasta 10 en ríos. Esto ocasiona que las
especies del desierto no tengan capacidad de resistir a otras.

Cuando el hombre altera las condiciones del medio o de
la comunidad, cambia los puntos de equilibrio, las consecuencias pu~en ser muy diferentes según conozca los puntos inicial y final de dicho equilibrio, o no.

En la actualidad es sumamente frecuente que se introduzcan peces de regiones saturadas en ambientes no saturados, por piscicultores oficiales y aficionados; esta actividad ha extinguido numerosas especies en Norte América,
desde México a Canadá, y junto con otras causas amenaza
a más de 100 de completa desaparición, de las cuales alrededor de 50 corresponden a México solamente.
También es factor de extinción el hecho conocido de
que las aguas del desierto son peculiares, sea por su temperatura, contenido de sales, etc., además de la fauna. Cuando
sufre alteraciones dicha agua, las primeras víctimas son sus
habitantes. Las causas más frecuentes son canalización, entubamiento, azolve o desazolve, polución industrial, citadina, agrícola por insecticidas o por fertilizantes mal aplicados; los diferentes tipos de polución son mal grave y crónico
en México.
Cuando se registran extinciones de peces del desierto,
sin causas evolutivas, se debe a errores de planificación del
uso y explotación de la tierra. Se puede considerar a la
extinción mencionada como indicadora de la existencia de
un desequilibrio ecológico (las relaciones complejas de los
organismos y su medio ambiente) causado por el hombre.

Si los oonoce y el final es biológicamente adecuado,
puede enriquecer el medio; si el final es inadecuado o desconocido, o ambos puntos ignorados, el resultado es desastroso
Y determina el deterioro ambiental, con 1-o que acelera los
procesos evolutivos normales como la desertización, erosión
epidemias, (agudizadas por el desequilibrio) , o inicia pr~
cesos de que el hombre es el principal, si no el único, responsable. Estos son: las explosiones de población, mortalidad
excesiva, plagas, destrucción de localidades, agotamiento
de suelos agrícolas y forestales, así como el peor de todos:
la polución ambiental (aire, agua y suelo) de consecuencias
funestas ya en la actualidad.
En la Fig. 1 aparecen diagramas simplificados de las
relaciones ecológicas del hombre. En el proceso natural, un
número ind~inido de ecosistemas oomo el figurado, enlazados entre sí, integran el sistema cerrado llamado BIOSFERA (ámbito de los seres vivos en el planeta); cada eco•
sistema puede estar formado por varios cientos de especies
de plantas y animales.

ignorancia de los técnicos, agropecuarios y de otras espe-

La biosfera contiene más de un millón de especies distintas. El proceso humano actual, no planificado, utiliza
menos de 12,000 de ellas en todo el mundo. Por otra parte,
rompe los ciclos y acumula desperdicios en cantidades tales
que no pued":m ser absorbidos inocuamente por los microbios
Y_ ?rocesos degradadores de la biosfera y resultan en poluc10n.

44

45

Los errores de planificación señalados provienen de la

�Las cantidades de nutrientes de la biosfera son fijas,
dadas por la composición química del planeta, por lo que la
fertilización restaura una localidad agotada a expensas de
otra, de donde se extrajo el fertilizante.
El uso del fertilizante y el aumento de consumo humano acumula mayores desperdicios y polución, al tiempo que
se retiran de la circulación grandes cantidades de nutrientes que se almacenan en las áreas polucionadas.
Además de romper el ciclo ecológico, el hombre introduce insecticidas (el DDT y otros productos dorados son
los más perjudiciales), que contribuyen a matar los microbios que normalmente utilizan los desperdicios, por lo que
no queda quien los transforme a inocuos, condición indispensable para que retornen a su cualidad de nutrientes.
Dichos insecticidas tardan hasta 11 años en descomponerse,
se acumulan en el medio y se agrava la situación.
El proceso planificado requiere: la utilización de mayor
número de especies, la regulación biológica de dicha utilización, la restauración de ciclos sanos, la sustitución de los
pesticidas por el control biológioo, el control ecológico de la
polución y fertilización, para que se retorne a las tierras
explotadas la misma cantidad y tipo de nutrientes eliminados de la tierra por la cosecha, para lo cual hay que transformar las aguas negras e industriales.
Estas situaciones ejemplifican la continuidad que existe entre las Ciencias Básicas, particularmente la Biología,
y la tecnoliogía humana, en una cadena de evolución del
conocimiento: por un extremo tenemos actividades de Ciencias Básicas, como la búsqueda de la identidad de una especie (Taxonomía), cuyo nombre científico solo no significa
gran cosa, pero que significa una entidad biológica, el resultado de una acción del medio ambiente en ella, y su
respuesta como una adaptación al medio; si el estudio de
sus relaciones a otras especies (Evolución) y al medio ambiente (Ecología), descubre una extinción incipiente que no

46

se debe a causas naturales, entonces señala un deterioro
ambiental, inesperado, indeseable e inoonveniente.
Dicho deterioro descubre un error de uso o un abuso
del ecosistema, que a su vez muestra una actividad humana
mal planificada por desconocimiento de la ecología, especialmente notoria cuando se trata de un desierto; la mala
planificación e ignorancia tienen su base en la falta de conocimientos básicos biológicos por parte de los técnicos
agropecuarios y similares, así como la escasez de biólogos
conservacionistas.
Una de las raíces del problema estriba en que a los técnicos sólo les preocupa el obtener producto de la tierra y el
costo monetario; otro es el considerar al hombre como un
espectador del ecosistema, el cual está sólo para ser utilizado por él mismo. La actitud científica moderna es opuesta; considera al hombre como un producto de la evolución
misma, un elemento más del ecosistema, sujeto a las mismas leyes y necesidades; bajo este concepto, un daño al
ecosistema es un daño a la especie humana, sea en el presente o en el futuro, mediato o inmediato, independientemente de que lo conozca o lo ignore, y de que lo pueda o no
cuantificar; el daño tiene un precio no monetario: la amenaza de destrucción de la biosfera (todas las especies biológícas, incluso el hombre, y su medio ambiente). Los primeros síntomas de esta amenaza son la extinción de especies
y la polución ambiental (aire, agua y suelo como una forma
de suicidio colectivo por imprudencia).
Cabe mencionar, para evidenciar la preocupación de
los biólogos pesqueros, sobre el problema, que la American
Fisheries Society (Sociedad Americana de Pesquerías),
emitió en su reciente reunión de Nueva York (Sept. 15,
1970) , las siguiente resoluciones entre otras:

No. 1.-Que los programas de fomento de aguas deben dar
igualdad de consideración a ellas y sus peces y
otros animales y plantas, dado que los programas
que están en desarrollo no han otorgado la debida

47

�protección a ambas partes, debido a programas
inadecuadamente coordinados, a que no hay oportunidad a decisiones adecuadas por biólogos, y a
intereses divergentes.
Debe por tanto recomendarse al gobierno federal y
estatal que revisen y evalúen sus programas, política y procedimientos, de modo que se asegure máxima efectividad en preservar y fomentar la fauna
acuática, para bien de un ambiente sano.
No. 4.-Dado que un número de peces que ahora ocurren
en partes restringidas de Norte América podrían
dañar las pesquerías en partes donde no ocurren
ahora, que el transporte de peces vivos aumenta y
tiende a acelerarse, que no hay manera de controlar adecuadamente tales actividades, debe estudiarse a fondo el problema y recomendarse soluciones
apropiadas a las agencias gubernamentales.
No. 7.-Dado que el DDT y otros hidrocarbonos dorados
han reducido la abundancia de peces y algunas
aves de caza y alimenticias, interfiriendo en la reproducción y causado mortalidad, cuando se usan
indiscriminadamente, que reducen la actividad clorofilica (fotosintética) en algas marinas en concentraciones bajas, y dado que una gran parte del
oxígeno libre atmosférico necesario para sostener
la vida es generado por las algas, y que no se entienden bien los efectos de dichos insecticidas que
se tienen evidencias de ser carcinógenos (pro~ocadores de cáncer), pueden significar una amenaza
genética al hombre y pueden reaccionar de modo
perjudicial con productos farmacéuticos, son acumulativos, se usan en todo el mundo y su uso continuado puede eventualmente amenazar la supervivencia del hombre, se recomienda que el gobierno
debe prohibir su uso, sostener investigaciones para
obtener pesticidas más seguros, mejores métodos
de aplicación, prácticas agrícolas mejoradas y control biológico en sustitución de los pesticidas.
48

En la Fig. 2 se muestran los diferentes caminos que
siguen los residuos de insecticidas en la naturaleza, y si se
agrega la consideración de que se ha comprobado la presencia de DDT en lugares situados a 900 kilómetros de la
contaminación agrícola más cercana, se demuestra la efectividad y rapidez con que funcionan los ciclos naturales, es•
pecialmente el del agua, aunque el aire no se queda atrás,
recientemente se ha comprobado que un contaminante atmosférico puede, en condiciones óptimas, dar la vuelta al
mundo en 3 años.
Queda claro, entonces, que la pureza del agua es factor
indispensable para la supervivencia de la flora y fauna
acuáticas. Las industrias y la agricultura, con su constante
incremento por la necesidad de empleos y alimentos para
una población en constante aumento alternan la pureza del
medio, que repercute en el agua, cuyos habitantes son un
excelente barómetro ambiental que señala cuando está presente un abuso que debe corregirse. Incluso ya existen suficientes evidencias indicadoras que cuando se presenta la
polución ambiental general, es en el medio acuático donde
primero alcanza niveles notorios, e incluso letales.
Afortunadamente, cuando el deterioro ambiental no ha
procedido demasiado lejos, es un proceso reversible, cuyo
equilibrio sano puede restaurarse y estabilizarse en un óptimo de máximo aprovechamiento y protección, mediante la
tecnificación biológica del uso de los recursos naturales
renovables.
ES NECESARIO SAL V AR LOS ECOSISTEMAS,
DONDE LA FAUNA Y LA FLORA SILVESTRE SON
FUNDAMENTALES, COMO UN IMPERATIVO PARA LA
SUPERVIVENCIA DE LA ESPECIE HUMANA.

49

�EL OTRO BORGES

Miguel Oavarrubias

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el mismísimo Borges habla del "otro Borges" y a él
le dedica el texto que habla de él y de él mismo, es decir,
de "Borges y yo", 1 ¿qué nos queda a algunos de nosotros?
Rastrear el laberinto, claro está. Pero empezando bajo dificultades dignas de ese laberinto, habrá que seguir dos "senderos que se bifurcan", que, como el anticuario Joseph
Cartaphilus,2 nos llevarán a explanadas o a sótanos plenos
también de senderos que estarán bifurcándose siempre a
través del tiempo y el espacio que no pueden ser refutados.
El primer sendero nos conduce al Borges que escribe y
se bifurca en el prosista por un lado y por el otro en el
poeta. Sabemos que es el autor de "inquisiciones", cuentos
y ensayos el que le ha dado al Borges que logra "tramar su
literatura" la gloria y el reconocimiento que la gente de su
patria y sus lectores que se reparten por el mundo le han
1 Jorge Luis Borges, Antologla personal, Sur, S. A. Buenos Aires, 1961; p. 194.
2 Relator del encuentro con la Ciudad de los Inmortales y afortunado compañero
de Homero en el cuento titulado "El inmortal". J. L. Borges, Nueva antologl a
personal, la. ed., Siglo xxi Editores, S. A., México; 1968; pp. 116-131.

51

�deparado.3 Fama y gloria que por lo demás no son discutibles. Sus merecimientos en la prosa no conviene detallarlos
aquí (nos hemos propuesto hablar en este ensayo del otro
Borges, del poeta Borges). Ya otros lo han hecho y han
destacado: o el valor de su palabra,4 o el valor de su pensamiento;5 cosas ambas que siendo de su prosa no son sin
embargo exclusivas. También la poesía de Borges se alimenta de los dones de la precisión y la complejidad. Como
también es verdad que se tiñe de los colores que marcan las
lentas etapas del Borges pensador, convencido de que todo
es para el tiempo cíclico y "para que se repita una escena".6
Empecemos pues con la poesía de Borges. Los libros
que de este género ha reunido en Obra poética7 son: Ferwr
de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925), Cuader3 "1944. Recibe el Gran Premio de Honor de la S.A.D.E.... 1955. Es nombrado
duector de la Biblioteca Nacional... Se le nombra miembro de la Academia
Argentina de Letras ... 1956. Es nombrado profesor de literatura inglesa en la
facultad de Filosol!a y Letras de la Universidad de Buenos Aires . . . Recibe
el Premio Nacional de Literatura .. . 1961. . . Recibe el Premio del Congreso
Internacional de Editores que comparte con Samuel Becltett... invitado a dictar
cursos en la Universidad de Texas. . . 1963. Viaja a Europa, invitado para dar
conferencias". Alicia Jurado, Genio y li&lt;¡ura de Jorge Luia Borgea, Editorial
Universitaria de Buenos Aires, Buenos Aires, 1964, pp. 8-10.
.( "Nadie entre nosotros ha creado como él un estilo tan 'estilo'... Una prosa
de extremada condensación. . . Esta prosa de primer orden no tiene nada de
la mera maestrla académica y es bien correcta; no tiene nada del pintoresquismo arrabalero o campesino y es bien argentina; no sale jamós de las
leyes del juego propio de nuestro idioma y es bien personal; no tiene nada
de preciosista ni de regodeo verbal y, sin embargo, estó elaborada en sus
minimos porm~nores con prurito de perfección". Amado Alonso, "Desagravio
a Borges", en Materia y forma en poe■la, 3a. ed., (Biblioteca Romónica Hispónica). Editorial Gredos, S. A., Madrid, 1965; pp. 381-382:

5 "Desligado de la idea de un Dios que se haga depositario del ser en sl mismo,
otorgóndole la permanencia dentro del Suyo, haciéndolo participar del absoluto, nuestro tiempo remite al hombre a esa soledad irremediable, dentro de la
que sólo puede tener conciencia de su finitud. Jorge Luis Borges ha reconocido
y recogido este sentimiento incorporóndolo a su literatura con particular intensidad. Pero al mismo tiempo, este sometimiento es el que determina en gran
medida la forma de esa literatura, porque el reconocerse que la realidad en
si misma es incapaz de adquirir sentido, la literatura se convierte en el único
medio de alcanzarlo y se obliga, asi, a estar en continua relación con ella,
estableciendo un curioso juego de los planos". Juan Garc!a Ponce, "¿Quién
es Borges?" en Revista Mexicana de Literatura, México, núms. 5-6, mayo-junio,
1964; pp. 26-27.

6 J. L. B., Antología personal, p. 21.

7 J. L. B., Obr11 poética, Emecé Editores, S. A., Buenos Aires; 1964.

52

no San Martín (1929), El

otro, el misnw8 y un apéndice:

Museo.
Ya los años en los tres primeros títulos indican el posible agrupamiento de esta labor poética en un período que
habrá de diferenciarse del otro título carente de fecha. Concretamente: la primera etapa se bifurca en la profesión de fe
ultraísta y en la realización diversa al ultraísmo, intimista,
local, sabedora de portones, plazas, arrabales y amor con
despedida ("Entre mi amor y yo han de levantarse / trescientas noches como trescientas paredes / y el mar será una
magia entre nosotros".) 9
Hemos dicho "ultraísmo" y ahora diremos que lo que
caracteriza a este movimiento (que no es escuela al decir de
Rafael Cansinos-Asséns) 10 es la renovación de la metáfora
o más presuntuosamente su creación. 11 Claro es que el Borges poseedor de juventud (equivalente, como es sabido, a
inexperiencia) y además en Thpaña adoptó este "movimiento" que no c;ería tan exagerado como el creacianismo12 pero
que sí tuvo corta vida (1918-1922). ¿Debida a qué? A "que
se resiente de delibe:i:ación, de creación dirigida, de cerebralismo" .13 Por eso es que el Borges que vuelve a la Argentina es un discípulo deficiente del ultraísmo. Remiremos,
para empei;ar, el título de su primer libro de poemas:
Fervor de Buenos Aires. Nada que nos diga otra cosa sino
8 Todo contribuye a hacernos creer que este titulo no es el de un libro propia•

mente dicho, o simplemente publicado o preparado con anterioridad a esta
11\lmma poética. El mismo autor dice en el prólogo: "he preferido resignarme
a los diversos o monótonos Borges de 1923, 1925, 1929 y 1960 asl como al de
1964. Esta suma incluye una serie de composiciones inéditas y un breve apén•
dice o museo de poeslas apócrifas". Ibíd.
9 "Despedida", ibid, p. 68
10 V. Guillermo Sucre, Borges, el poeta, la. ed., (Colección Poemas y Ensayos);
Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1967, p. 28.
11 " ... hicimos un movimiento literario. Negóbamos la rima. Querlamos encontrar nuevas metóforas". J. L. Borges en El escritor y su obra, entrevistas de
Georges Charbonnier con Jorge Luis Borges, trad. de Martl Soler, la. ed.,
(Colección Minima). Siglo xxi Editores, S. A., México, 1967; p. 15.
12 " .•• un poeta chileno, Huidobro, . .. habla inventado una escuela con el nombre de Creacionismo. Sostenla la necesidad de componer y versos que no
tuviesen relación con la realidad . . se llegó con bastante lactlidad a ese
objetivo. . . Si uno se pone a mezclar palabras ... " J. L. B. en "Conversación
con Napoleón Murat', en Encuentro con Borges, (Colección Testimonios),
Editorial Galerna, Buenos Aires, 1968, p. SS.
13 G. Sucre, op. cit., p. 28.

53

�apego a la patria, y si se persiste, un apego que a cada
momento vuelve fantasmagórica la ciudad. No importa. Se
trata incluso del reencuentro definitivo ya que el poeta
siente que
esta ciudad que yo creí mi 'P(lSado

es mi porvenir, mi presente;
Zos afws que he vivido en Eur&lt;rpa son ilusorios,
yo he estadíJ siempre ( y estaré) en Buenos A ir es. 14

Este ver a lo propio: la ciudad, el arrabal, el tango, el
compadrito, los ancestros valerosos, el cuchillo, no podía
avenirse con los postulados del modernísimo ultraísmo. En
ningún poema de Fervor, de uuna de enfrente o Cooderno
San Martín se hallarán aeroplanos o rascacielos o algo que
le fuera muy preciado a los decididos partidarios de los
ismos de la década segunda del siglo xx. La verdad es que
no es fácil encontrar al Borges ultraísta. El ha cxmfesado:
"Yo he publicado libros ultraístas y los he destruido. Por
lo tanto, sólo he guardado cuatro o cinco poemas de mi
primer libro y eran poemas románticos, metáforas que yo
creía novedosas acerca de la puesta del sol, sobre la luna Y
otros objetos ... " 15 Esta disidencia temprana no sólo tiene
que ver con el "estilo mental" de Borges, tiene que ver también con la necesidad poética del americano que es, por
supuesto, diferente a la del español. De aquí que "cosmopolitismo, exaltación de la civilización contemporánea Y
pirueta farsesca" 16 sean lo que separe al poeta del credo
modernísimo.
Pero ¿cuáles son entonces las características de este
primer sendero poético de Borges? El poeta se ocupa de su
patria, de sus oosas. Salvo dos títulos de uuna dS enfrente11
todos se corresponden con el contenido. Incluso en otro título
aparece la palabra dualidá18 y en un poema ciudá19 varias
14 "Arrabal", Obrcr po6ticcr, p. 39.
15 J. L. Borges, "Conversaci6n con Napole6n Murat" , op. cit. , pp . 65-66.
16 Ana Maria Barrenechea, Lcr expresi6n de lcr inecrlidcrd e n lcr obra de Borges,
Editorial Paid6s, Buenos Aires, 1967, p. 235.
17 "Dakar" y "Manuscrito hallado en un libro de Joseph Conrad".
18 "Dualidá en una despedida", Obra po6tica, p. 78.
19 " Versos de catorce", ihid, p. 101.

54

veces. Esta manera de escribir esas palabras, desvirtuándolas como hacen algunos en algunas regiones, simplemente
indica las ganas de estar cerca de la tierra que "lo ha visto
nacer". Pero esta constancia a lo cercano tiene su contrapeso en lo que en aquel entonces podía tomarse como excesiva libertad: la carencia de rima (salvo en algún poema
la asonante) y el desorden en la medida (salvo en los anteriormente anotados "Versos de catorce" -como el mismo título lo pregona). Es justo ya que veamos un poema
del primer libro de Borges:
VANILOCUENCIA

La ciudad está en mí como un poema
que no he 'logrado detener en palabras.
A un U1do hay la excepci6n de algunos ver80s;
al otro, arrinoonándíJZos,
la vida se adeui.nta sobre el tiempo,
como t error
que usurpa toda el alma.
Siempre hay otros ocasos, otra glmia;
yo siento la fatiga del espejo
que no descansa en una imagen sola.
¡,Para q~ esta porffa
de clavar con díJlor un claro verso
de pie como una lanza sobre el tiempo
si mi calle, mi casa,
desdeiwsas de símbolos verbales,
me gritarán su novedad mañana.1
Nuevas

como una boca no besada.ro

El título ¿se debe entender como la fusión de lo vano
y la elocuencia?, ¿se debe entender como la unión de la
vanidad y la elocuencia? Parece que de cualquier manera
el título es correspondiente del contenido. De todos modos
lo que aquí conviene retener es:
20 Ib!d, p. 32. (En Genio y figura de Jorge Luia Borges Alicia Jurado transcribe
el verso !So. como: "Desdeñosas de pl6cemes verbales", p . 112).

55

�La ciudad está en mí como un poema
que no he logrado detener en palabras.

Y decimos que conviene retener estos dos versos porque ya veremos más adelante, en la confirmación del
tiempo cíclioo, la escasa variante en la poesía del fin o
poesía final de Borges. De todas maneras hay algo -en
este caso se trata de la ciudad- que no puede ser detenido. Las cosas fluyen, se mueven.
¿Para qué esta porffa
de clavar con &lt;w"lor un claro verso
de pie como um:i lanza sobre el tiempo
si mi calle, mi casa,
desdeñosas de símbolos verbales,
me gritarán su r1JOVedad mañana1

Tal es la desdicha del poeta que por serlo es ambicioso: el doloroso clavar del claro verso no conduce más que
a contemplar la inutilidad de los símbolos verbales. Sin
embargo hay que recordar que el Borges que escribe este
poema es joven y aún ve. Por eso el final no deja de ser
promisorio, halagador, deleitoso:
Nuevas
como una 'boca no besada.

Ya que si el poeta jamás ceja precisamente porque es
el artista insatisfecho de todos los tiempos, volverá a clavar su claro verse y besará la boca aún no besada que
mañana será otra vez una boca no besada que pasado
mañana ...
Pero . . . los años han pasado. La circunstancia nacional ha relegado, o mejor dicho no ha sacado del casi total
anonimato al poeta que ha tenido que sobrevivir como auxiliar de una biblioteca municipal. Incluso se le ha hostilizado abiertamente. Pero .. . también esos tiempos casi de
pesadilla pasan. Aunque no al olvido. "Sólo una cosa no
hay. Es el olvido". 21 Otra cosa llega: es la paulatina pero
férrea ceguera.
21 Nuna antología personal, p. 41.

56

Nadie rebaje a lágrima o reproche
Esta declaración de la maestría
De Dios, que con magnífica ironfa
Me dio a la vez k&gt;s libros y la noche.22

Hemos dicho que los tiempos han cambiado. El poeta
es ya director de la Biblioteca Nacional; es decir, le han
sido dados "los libros". Y le ha sido dada "la noche"
también: la ceguera. La magnífica ironía que aquí encontramos no es la de Dios" sino la del poeta; enoontramos
también que pide con gran serenidad, con gran dignidad
que "Nadie rebaje a lágrima o reproche / Esta declaración ... " Rico y no sólo magnífico es este poema que nos
permite saber del encuentro de un hombre que a falta de
un cuchillo "que acaso no sabrá manejar" (como Dalhmann en "El Sur") 23 recibe el don de la noche que convierte al otro don en " ... esta alta y honda biblioteca
ciega". Todo es uno. Cara enunciacián a los ojos de Borges.
Los libros y la noche son uno. Aureliano y Juan de Panonia
son uno.24 Shakespeare y los demás son uno.25 Groussac y
Borges son uno. Borges y el otro Borges son uno.
Al errar por las 'lentas galerúis
Suelo -sentir coo vago Jwrror sagrad.o
Que soy el otro, el muerto, que habrá dado
úos mismos pa80S en ws mismos dfas.
¿Cuál, de ws &lt;ros escribe este poema
De un yo plural y de una sola sombrar
¿Qué importa la '[&gt;alabra que me nombra
Si es indiviso y uno el anatema,
Groussac o Borges, miro este queridc
Mundo que se deforma y que se apaga
En una pálida ceniza vaga
Que se parece al sueño y al olviikJ.26
22 "Poema de los dones", Obra poética, pp. 176-177.
23 J. L. Borges, Ficciones. 3a. imp., Emecé Editores, S.A.; Buenos Aires; 1961;
p . 195.
24 J. L. Borges, ''Los teólogos", E¡ Aleph, 3a. ed . , (Colección Piragua); Emecé
Editores, S. A., Buenos Aires, 1962, pp. 41-53.
25 Everything a nd nothing", An.tología personal, pp. 116,.117.
216 "Poema de los dones", Obra poética, pp. 176-177.

57

�"¿ Cuál de los dos escribe este poema?" Borges o el
otro Borges. Atráf: ha quedado la "Vanilocuencia" con su
pretensión de clavar siempre un claro verso. Ahora en cambio es "w10 el anatema" y el mundo: " ... una pálida ceniza
vaga / Que se parece al sueño y al olvido". Las cosas ya no
le "gritarán su novedad mañana" porque en los "Límites":
Hay una línea de Verlaine que no volveré a recordar,
Hay ima calle próxima que está vedada a mis pasos,
Hay un espejo que me ha visto por, últirna vez,
Hay una puerta que he cerrado hasta el fin
(del mundo.
Entre los libros de mi biblioteca estoy viéndolos
Hay alguno que ya. nunca abriré.
Este verano cumpliré cincuenta años;
La muerte me desgasta, incesante.21

De aquí en adelante, más allá de los cincuenta años del
"Poema de los dones", "Límites" o "Mateo xxv, 30": "Los
pocos poemas que ha publicado últimamente han sido cada
vez más clásicos en su forma, y en el' fondo más convencionales ... Hay un sumario en cada estrofa".28 Todo esto tiene una red de conexiones saludables. La vida, la ceguera,
los años, la muerte han reducido el optimismo. Le han quitado asimismo la confianza en el verso libre.29 Su " Arte
poético)) no sólo recurre a los procedimientos tradicionales:
lo empobrece; repite la misma palabra del verso lo. al final
del 4o., y la final del 2o. se repite en el 3o.:
Mirar el río hecho de tiempo y agua
Y recorda.r que el tiempo es otro río,
Saber que nos perdemos oomo el río
Y que los rostros pasan como el agua.30
27 !bid, p. 270.
28 Luis Harss, Los nuestros, 2a. ed., (Colección Perspectivas). Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1968, p. 169.

29 "Como todo poeta joven, yo ere! alguna vez que el verso libre es más lácil
que el verso regular; chora sé que es más arduo y que requiere la intima
convicción de ciertas páginas de C'arl Sandburg o de su padre, Whitman".
J. L. Borges, prólogo a Obra poética, s /p.
30 !bid, p. 223

58

Y así sucede en todas las siete estrofas. El Borges de
"Artificios" y Ficciones dice esto que es contrario a los
fuegos momentáneos:
Cuent;an que Ulises, harto de prodigios,
Lloró de amor al divisar su Jt;aca
Verde y humilde. El arta es esa !taca
De verde eternidad, no de prodigios.31

A esta sencillez, a esta escasez de trucos sólo podría
llegar aquél que declara: "Es verosímil que estas observaciones hayan sido enunciadas alguna vez y, quizá muchas
veces; la discusión de su novedad me interesa menos que la
de su posible verdad".32 Esta declaración se refuerza con
los versos finales de "Mateo xxv, 30":
Todo eso te fue dado, y también
El antiguo alimento de "los héroes:

La falsía, la derrota, la humillación.
En vano te hemos prodigado el océano,
En vano el sol, que vieron loo maravillados
( ojos de Whitman;
Has gastado los años y te han gast&lt;uro,
Y toda.vía no has escrito el poema.33
No es que hable de lo mismo, se trata de algo que refuerza la conexión saludable mencionada líneas arriba. Ya
sabemos, al fin, que a Borges lo persiguen las dos caras de
la moneda,34 el sístole y el diástole, la novedad que le grita
la mañana y la noche que es su don irónico y suntuoso.
Otra acotación. Tanto en la Antología personal como
en la Obra poética y como en la Nueva antología perscmill,
Borges menciona el poema "El Golem". Es el único que
repite en los tres libros. Tal mención repetida nos lleva a
otra bifurcación de uno de los senderos: éste que exploramos. Así como en Ficciones Borges va de "El Sur" o "El
31
32
33
34

!bid, p. 224.
G. Sucre, op. cit., p. 119.
Obra poética, p. 158
"G. C.: Vuestra respuesta casi siempre ha sido formada con estas palabras:
'Ha~ dos ideas· ... J.L.B.: El anverso y reverso de la medalla, ¿no?" El
escntor y su obra, pp. 91-92.

59

�fin" hasta "Las ruinas circulares" o "La Biblioteca de Babel", el otro Borges, el poeta pasa de "Límites" (el que ya
transcribimos; porque hay otro "Límites" ... ) o "La lluvia" a "El Golem" o "Ajedrez". Es decir: el poeta registra
primero lo 3ensible y luego lo que conmueve a la razón.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonf.as ? 35

Ya tenemos al Borges que conocíamos por los ensayos,
las "inquisiciones", los relatos. Hemos llegado, aunque por
otro sendero (bifurcado, desde luego), al Borges pensador,
al Borges que ha aprendido "a estimar las ideas religiosas
o filosóficas por su valor estético y aun por lo que encierran
de singular y de maravilloso".36 El mismo señala que esto
puede llevarlo (llevarnos) a un escepticismo integral. Pero
como Borges no afirma podemos arrogarnos también nosotros el derecho de cuestionar no sólo lo que prodiga en su
literatura como nota inquietante sino también la otra cara
de la moneda: la ignorancia implícita. 37
Hemos visto pues, un tanto gruesamente, la cara y el
envés de un poeta que acometiendo a favor de nuestro poder de evocación o llamando a nuestra razón al trabajo
metafísico, sabe mostrarse como un poeta que pone en entredicho al mundo, a nuestros sentidos, a las ideas que nos
han dado tranquilidad alguna vez.

I do oot set up to be a poet. Only an
all-round literary man: a man who
talks, not one who sings . . . Excuse
this apology; but I don't like to come
before people who ha.ve a note of
song, and let it be supposed I di:&gt; oot
know the difference.

The Letters of Robert Louis Stevenson, II, 77 (London, 1899) .39
Y a continuación véase lo que contesta cuando se le
pregunta sobre si se considera un escritor o un poeta, tras
de que ha sido su labor de prosista la que lo ha llevado
hasta Europa y la que ha sido traducida a varios idiomas:
Un poeta, claro está. Creo que
no soy más que eoo. Un poeta torpe,
pero un poeta, espero.40

Al final y para corroborar el gusto por la dialéctica y
el juego mental (que ha llevado a muchos a señalarlo como
frío y cerebral y hasta algo más que eso),38 transcribamo~
el epígrafe que Borges coloca en su Obra poética:
35 "Ajedrez", Obra poética, p. 182.
36 J .L. Borges, epllogo a Otras inquisiciones, 2a. imp., Emecé Editores, S.A.:
Buenos Aires, 1964, p. 259.
37 "Plus qu'une science, ce que Borges nous propose, c'est un profond questionnement, une profonde ignorance". Jean Wahl, citado por G. Sucre, op .
cit. p. 16.
38 " ... soñaba un claro laberinto Spinoza al tender la red de la Etica y apresar
a Dios en su malla, motivo por el cual, nos dice Salomón de la Selva en su
Evocación a Horacio. 'obtuvo galardón de dispensa del sexo'. (Horado y
Spinoza, desde luego. Y Borges)". José María Lugo, "El espejo y Borges"
en Trabajo y cultura, Monterrey, núm. !, enero-marzo, 1967; pp. 46-62.

60

39 " No pretendo ser un poeta, sólo un hombre de letras integral: un hombre que
habla, no uno que canta ... Excusen esta apología, pero no me gusta presentarme ante q uienes conocen a lgo de canto y permitirles suponer que no
conozco la diferencia". Trad. de G. Sucre, op. cit ., p. 54.
40 Citado por G. Sucre, ibid, p. 26.

61

�BIBLIOGRAFIA

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Amado Alonso, "Borges, narrador'' y "Desagravio a Borges", en Materia y forma en poesía, 3a. ed., (Biblioteca
Románica Hispánica), Editorial Gredos, S. A., Madrid,
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José María Lugo, "El espejo y Borges", en Trabajo y cultura, Montfrrey, núm. 1, enero-marzo, 1967, pp. 46-62.

Ana María Barrenechea, La expresión de 7,a irrealidad en la
obra de Borges, Editorial Paidós, Buenos Aires, 1967.
Jorge Luis Borges, El Aleph, 3a. ed., (Colección Piragua),
Emecé Editores, S. A., 1962.

Guillermo Sucre, Borges, el poeta, la. ed., (Colección Poemas y E;,sayos), Universidad Nacional Autónoma de
México, México, 1967.
Ramón Xirau, Emir Rodríguez Monegal y otros, "Homenaje a Jorge Luis Borges", en Revista Mexicana de Literatura, México, núms. 5-6, mayo-junio, 1964.

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Georges Charbonnier, El escritor y su obra (entrevistas
con Jorge Luis Borges), trad. de Martí Soler, la. ed.,
(Colección Mínima), Siglo xxi Editores, S. A., México,
1967.
Ventura Doreste, "Análisis de Borges", en Revista de Occidente, Madrid, núm. 46, año v, 2a. ép., 1967, pp. 50-62.
Luis Harss. Los nuestros, 2a. ed., (Colección Perspectivas),
Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1968.
James Irby, Napoleón Murat y otro, Encuentro con Borges,
(Colección Testimonios), Editorial Galerna, Buenos
Aires, 1968.
62

63

�EL PROBLEMA DE LA DROGADICCION

Dr. José Pisanty

E

/

L uso repetitivo de substancias que modifican el funcionamiento del sistema nervioso central recibe diferentes
nombres técnicamente hablando, pero el vulgo las conoce
mejor bajo el nombre de drogadicción. El sujeto considerado como drogadicto, es aquel que consume, repetitivamente, y con el principal objetivo de proporcionarse placer,
drogas o substancias que modificarán temporalmente su
mecanismo racional, modificarán ocasionalmente sus sensaciones, y de allí el individuo que recurre a esos artilugios,
podría inclusive considerarse previamente afectado desde
el punto de vista psicológico. El utilizará el mismo método
una y otra vez para volver en busca del placer que dicha
substancia le proporciona. .
Indudablemente que si entendemos en esta forma a la
drogadicción y a los drogadictos, llegaremos a la conclusión
de que la "droga" más antigua y de uso más extendido es
el alcohol. Sin embargo, las nuevas drogas en uso son substancias de grupos diferentes, cada vez más elaboradas, y
frecuentemente cada vez más perniciosas.

65

�La consideración de peligro con esas drogas creemos
que no necesita siquiera ser mencionada, ya que todas ellas
obedecen al mismo patrón de peligrosidad, con modalidades
diferentes para cada una de las diferentes drogas, pero con
la absoluta certeza de que todas ellas llevan a cabo diferentes tipos de destrucción no sólo moral sino también física
en el individuo que las consume.
Es curioso que las drogas que clásicamente son consideradas por el público como las más peligrosas de todas, los
derivados del opio, son de hecho las que menos secuelas fisicas inmediatas dejan, aun cuando sí podrían ocasionar
daño físico indirecto. Lo que es seguro es que no podemos
hacer excepciones ni existe la más remota posibilidad de
error en el establecimiento de la premisa de que todas las
substancias consumidas en las condiciones antes mencionadas producen daños reales, progresivos, y para los cuales
hasta el momento no se ha encontrado solución definitiva.
La drogadicción, llamada técnicamente farmacodependencia, un padecimiento individual con cierto nivel de peligrosidad, se ha convertido, en razón del número de sujetos
afectados y de la progresión continua de ese número, en un
problema social de gran magnitud. La progresión en ese
nivel social antes referido, considerando las estadísticas, nos
hace temer que el número de drogadictos menores de edad
en los próximos años alcanzará incidencias tan altas como
entre el 50 y el 70 % del total de la población juvenil mundial. Si bien esas cifras son discutibles, lo que es indiscutible es que en el momento actual tenemos cerca del 10% de
la población estudiantil de algunas ciudades de la República Mexicana, a nivel de enseñanza media y superior, enviciados irremediablemente. Si es esto una arma política, como algunos aducen, si es una expresión de angustia de la
juventud según otros, si es un fenómeno social consecuente
al desarrollo de los medios masivos de comunicación, o por
el contrario consecuencias de la falta de comunicación entre los jóvenes y adultos, eso cambia la situación solamente
desde el punto de vista dialéctico, pero la realidad existe, y
la sociedad actual se enfrenta a un creciente número de jó66

vcnes drogadictos que serán adultos con lesiones físicas y
mentales que ocasionarán problemas sociales mayores cada
vez.
Es indudable que el mejor conocimiento del problema
tanto en sus orígenes y mecanismos como en su desarrollo
y consecuencias, permitirán combatir el problema más a
fondo y con mayor facilidad, pero no debemos extraviar en
ningún momento nuestro criterio, y por estudiar mejor el
problema, dejar de combatirlo con todas y cada una de las
armas disponibles por un mínimo de eficacia que cada arma
puede tener.
El indudable contenido conflictual, en el ambiente familiar, y en todo el microuniverso de cada individuo en edad
escolar, hace pensar en que las soluciones de sus problemas
están en sus orígenes, y siendo éstos principalmmte en el
área familiar, en el área periescolar y escolar, será automáticamente obligación nuestra el intentar hacer frente al
problema, de ser posible, dentro de las mismas áreas que
han facilitado su iniciación. Pero eso es más difícil de hacer
de lo que parece a primera vista, ya que disminuir la importancia de conflictos familiares, al igual que resolver los
problemas sociales de microuniverso de cada individuo es
tanto como resolver los problemas de justicia social e individual de nuestro mundo.
Los datos tanto de origen policíaco como los proporcionados por los sociólogos, nos indican que ese gran negocio
que es el tráfico de drogas se orienta cada vez más a personas más jóvenes, al extremo de que es abundante el tráfico de drogas en el ambiente de las escuelas primarias. El
escolar es presionado por traficantes y por compañeros de
su misma edad que creen ser amistosos o que están animados por una mala intención, pero indudablemente el escolar
se encuentra presionado por el ambiente que lo rodea para
iniciar o para continuar su consumo de drogas. Esto nos
hace pensar cada vez más en la conveniencia de crear en los
niños mecanismos de rechazo psicológico, similares a los
que se usan para producir hábitos higiénicos, y utilizados
67

�repetitivamente a lo largo de toda la enseñanza a diferentes
niveles, produciría un mecanismo automático de seguridad,
por medio de la educación.
Es indudable la posibilidad, expresada por algunas
personas, de que se cree curiosidad que pueda tener efectos
contraproducentes en los jóvenes a quienes se les enseña diferentes aspectos de la acción de las drogas en una forma
inadecuada, pero es también seguro que el efecto contraproducente será solamente obtenido cuando la enseñanza se lleve a cabo en forma viciosa o inadecuada. De esto, sólo las
autoridades educativas podrán hacer de cada profesor un
responsable, y solamente el diseño pedagógico adecuado
tanto de la información que se proporcione como de los
mecanismos de rechazo, podrán hacer un todo eficaz y saludable para lograr los fines buscados.
La actitud de los padres, que muchas veces es la parte
más importante de los mecanismos de facilitación para
crear f armacodependencia en los jóvenes puede solamente
ser modificado en mínimo grado. Sin embargo, a través de
las sociedades de padres y de diferentes agrupaciones sociales se puede no solamente crear una conciencia paterna que
enfrente el problema y que intente solucionarlo en su ambiente, sino que igualmente se puede crear grupos de actividad social que al comprender que sus hijos son afectados
por factores ambientales, se constituyan en un mecanismo
de defensa de alcances más extensos. En ese aspecto ya se
está trabajando en nuestro medio.
No debemos temer a la verdad; la adquisición de una
conciencia más real de la extensión del problema de la farmaoodepend~ncia ya es en sí el primer paso para la solución
del mismo.

APUNTES HISTORICOS

LA PRIMERA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Por: Gerardo de León
(de la Soc. Nuevoleonesa
de Hist. Geog. y Estadística).
!.-ANTECEDENTES

A

PENAS concluida la etapa voraginosa de la Revolución
Mexicana, después de muerto don Venustiano Carranza
-quien, desde los comienzos de su gobierno había suprimido el Ministerio de Instrucción Pública-, y al reemplazarlo
con su interinato don Adolfo de la Huerta, se imprimió un
giro favorable a la educación superior en México, con la
designación del inquieto y dinámico, don José Vasconcelos
para ocupar la Rectoría de la Universidad Nacional de
México.
Sube al poder, el mismo año, el general Alvaro Obregón, quien ratifica a Vasconcelos en su cargo de la Universidad, en tanto que se hacían los preparativos para la creación de la Secretaría de Educación Pública -que en realidad no intentaba recrear la antigua de instrucción-; paso
trascendental que aprobó el Senado de la República el día
3 de Marzo de 1921.
El maestro Vasconcelos se hizo cargo de la flamante
Secretaría el día 10 de octubre siguiente, y de inmediato

68

- 69 --

�se dio a la enorme tarea educacional que lo ha consagrado
como uno de los más altos valores nacionales en ese campo, junto con el doctor Gabino Barreda, don Joaquín Baranda y don Justo Sierra; a pesar de que su actuación desató,
y ha seguido desatando, las más encontradas y apasionadas,
no obstante el tiempo transcurrido.
Entre las positivas, vale la pena mencionar una, de
otro filósofo mexicano, Samuel Ramos, quien, en su obra
Veinte Afws de Educación en México (México, 1941 expresa, refiriéndose a las realizaciones de la Secretaría de Educación: " ... todo lo bueno que se ha hecho ha sido prolongación de las ideas de Vasroncelos y, además, la Secretaría
conserva, en sus lineamientos generales, la estructura que
le dio Vasconcelos".
Sin embargo, a pesar de ese prestigio suyo que bien
pronto se difundió por todo Hispanoamérica, durante su
rectorado en la Universidad Nacional y durante su actuación como Secretario de Educación, Vasconcelos tuvo que
enfrentarse a graves problemas, que hicieron crisis ante la
rebeldía del estudiantado. Este, en varias ocasiones, se lanzó a manifestaciones callejeras -demostraciones de inconformidad que, por otra parte, el mismo rector Vasconcelos había impulsado al principio-, llegando al grado inusitado entonces, de realizar un mitin en el patio y los corredores de la propia Secretaría de Educación, prácticamente
a las puertas del despacho del Secretario, llegando el caso
-cuenta el escritor Mauricio Magdaleno-, en que el mismo Ministro saliera de su oficina a enfrentarse a la ·turba
enardecida, logrando disolver los entusiasmos juveniles con
su valiente oratoria.
Pasado un corto tiempo, agrietada la amistad y la
confianza reinantes entre el Presidente Obregón y su Secretario de Educación, éste decide retirarse del Gabinete, y
tras una fallida experiencia política en su Estado natal, se
expatria, y en el extranjero vive de cursos y conferencias,
para los que frecuentemente fue invitado en universidades
y otras instituciones de educación superior, centro y sudamericanas y de J.os Estados Unidos.

70

Advinieron luego grandes catástrofes políticas, producto ineludible de la atmósfera y las circunstancias por las
que atravesaba el país, como la reforma a la Constitución,
durante la gestión del Presidente Calles, que permitía a
Obregón una obligada reelección presidencial, el asesinato
de éste, ya candidato electo y el interinato de Portes Gil,
que sirvió de coyuntura tanto a la creación de un partido
oficial, franca y decididamente dispuesto a la conservación
del poder político, como a la imposición de un oscuro embajador ante el Brasil. Esta serie de circunstancias hicieron
rzcapacitar a la gran mayoría de la juventud de aquellos
días, la misma que unos cuantos años antes luchara contra
las ideas vasconcelianas, y se despertó en ella un entusiasmo tal, que súbitamente se abrieron los diques de sus angustiosas represiones en las ideas y 1os ideales cívicos y políticos, y el estudiantado de México sostuvo, con el mayor
de los entusiasmos, la candidatura presidencial del Maestro
Vasconcelos en 1929.
Se estaba significando con ello, que la semilla de la superación int~lectual y de la conciencia y la responsabilidad
del joven mexicano ante los grandes problemas nacionales,
no solamente cayó en terreno fértil, sino que, a tan oorto
plazo estaba fructificando. Y los problemas educacionales,
como parte de los nacionales, no estuvieron desde luego,
fuera del campo de su atención. Aunque e6 cierto que quienes mayormente sintieI'on en carne propia estas conmociones, fueron los capitalinos, los estudiantes provincianos
comenzaron a sentir también algo del sacudimiento. Aun en
la lejana provincia del noreste de México.
/"l;n el Estado de Nuevo León, la educación superior no

tenía gran arraigo para entonces. La más antigua de las
instituciones laicas era la Escuela de Jurisprudencia, fundada por el licenciado Joseph Alejandro de Treviño y Gutiérrez en 1824. La Escuela de Medicina del Benemérito
Gonzalitos, desde 1841, el Colegio Civil, durante el gobierno del Gral. Aramberri en 1859 y la Escuela Normal, que
hace apenas dos años celebró su primer centenario.
71

�El conjunto de estas instituciones era todo lo que significaba la educación superior en realidad, de ahí que, en
muchos casos, los jóvenes nuevoleoneses se veían en la necesidad de emigrar en pos de conocimientos a la Capital del
país o al extranjero.

Congreso de la Federación Nacional de Estudiantes, asistiendo, delegados por Nuevo León, los jóvenes Raúl Rangel
Frías, Manuel Elizondo y José Alvarado -el primero y el
último, al correr de los años, rectores de la Universidad de
Nuevo León.

A finales de la década de los veintes, fue creciendo la
inquietud nuevoleonesa porque se creara en nuestra ciudad una Universidad, y ésta, una institución que alcanzara
a cubrir una área bastante amplia del noreste de México.
Y con esa idea "in mente", las agrupaciones estudiantiles
de Monterrey fueron dándole forma, poco a poco, a tan
laudables propósitos.

Este contingente estudiantil de nuestro Estado presentó y sostuvo ante la Asamblea de Toluca, como principal
ponencia, el proyecto de que se fundara en Monterrey "La
Universidad del Norte", y según las noticias de la prensa,
se esperaba el retorno de los delegados, para conocer un
informe circunstanciado acerca de su actuación en el Congreso.

El día 15 de septiembre de 1931, el gobernador, licenciado Aarón Sáenz rindió su último informe ante el Congreso del Estado, y de él entresacamos, por ser de interés
a las ideas que hemos venido siguiendo, estos párrafos:

Una semana más tarde, el mismo órgano informativo
daba la noticia de que el doctor Pedro de Alba, entonces
Director de la Escuela Nacional Preparatoria, había propuesto a la Secretaría de Educación Pública la creación en
Monterrey de la Universidad del Norte que, de acuerdo con
esta proposición, debería tener jurisdicción sobre cinco Estados de la República: Nuevo León, Coahuila, Durango,
Tamaulipas y Aguascalientes.

"El desarrollo que ha alcanzado en Nuevo León, el número de escuelas, tanto secundarias como profesionales que
están funcionando desde hace muchos años oon éxito comprobado, y como secuencia de las reformas que en el servicio
de instrucción pública hemos logrado, me atrevo a asegurar
que estamos en posibilidad de que el próximo Gobierno
mediante una detenida y seria consideración, pueda enfrentarse de manera franca oon el estudio de la conveniencia de
establecer la Universidad de Nuevo León. contándose como
se cuenta con los valiosos contingentes y con la valiosa
experiencia adquirida en escuelas secundarias y profesionales, cuyo trabajo, reputación y éxito los considero sobradamente comprobados. Estimo, por lo demás, que un paso
de esta naturaleza encontraría amplia acogida por parte de
las autoridades educativas federales y seguramente de nuestra Universidad Nacional Autónoma".
El periódico local "El Porvenir", en su edición de fecha 4 de julio de 1932, da la noticia de que en la ciudad de
Toluca, capital del Estado de México, tuvo lugar el IV

-

72

Esta idea la llevó el doctor De Alba a la capital, después de una visita que hizo al Estado de Nuevo León, comisionado por la misma Secretaría de Educación y con el
propósito principal de visitar la recién inaugurada Escuela
Normal del Municipio de Galeana.
Tres meses después, el día 11 de octubre, la Sociedad
de Alumnos de Medicina realizó una sesión extraordinaria
en el Salón de Actos de su Escuela, con el propósito de discutir sobre la necesidad de la creación de esa anunciada
Universidad del Norte. Presidió la sesión de ese día, el estudiante Rogelio B. Guerra Treviño, y asistieron como invitados de honor a la misma, los doctores Julián Garza Tijerina, Angel Martínez Villarreal, Carlos Leal Isla, Apolonio Vallejo, Telésforo Chapa, Mauricio Martine-z Guzmán y
Raymundo Garza. Estos maestros invitados hicieron uso de
la palabra, y por ese medio exhortaron a los estudiantes a

73

�fortalecer sus ideas, reforzando sus consejos con algunas
prudentes opiniones. Se acordó finalmente, nombrar una
comisión de alumnos que propugnara porque se siguieran
adelante los trabajos iniciados, integrando esta comisión
los estudiantes Julio César Ramirez, Roberto Martínez Treviño y José Asseff Saravillón.
El día 14, fueron los estudiantes de Jurisprudencia
quienes acordaron reunirse en pleno, con el mismo propósito, y a la reunión asistió, como invitado especial de los
futuros abogados, el licenciado José Benítez, quien acababa
de ocupar la gubernatura del Estado interinamente, y de
quien se esperaba con ansiedad "el contingenté de sus luces en este importante asunto" ("El Porvenir", Oct. 15
de 1932).
La sesión la presidió el joven Manuel Treviño, y en ella
se acordó, finalmente, designar también una comisión que
llevara la representación de su Escuela a una reunión general de las diversas instituciones de educación superior, que
llevaba el propósito de considerar el mismo tema.
Al respecto, de la edición del día 19 de octubre del
Periódico "El Porvenir", entresacamos los siguientes párrafos:
"En el edíficio de la Escuela de Leyes tuvo lugar una
importante Junta a la cual asistieron los alumnos de dicho
plantel y los de medicina.
"El proyecto de que sea en Monterrey el asiento de la
Universidad del Norte sigue interesando vivamente a los
estudiantes, y de allí que constantemente estén reuniéndose
para estudíar cuál deberá ser la actitud que adopten y también la cooperación que tienen que prestar al Gobierno a
fin de que la idea se lleve a cabo.
"Se recordará que este proyecto fue reavivado hace
dos días por los estudíantes de medicina, celebrando una
importante junta en su plantel, a la cual asistieron también
los catedráticos.

-

74

"Puede decirse que tampoco en la reunión de la Escuela de Leyes se logró formular en definitiva un programa de
acción, pero se convino en que el próximo viernes, en la
Escuela Normal se tendrá la tercera reunión, debiendo asistir estudiantes del Colegio Civil, la Normal y otros planteles secundarios".

II.-REALIZACIONES INICIALES
Una vez efectuada la primera reunión de las diversas
instituciones superiores de Monterrey, acto que, como
asentamos en nuestra colaboración anterior, estaba por celebrarse en el local de la Escuela Normal, se lograron unificar
más o menos los criterios, y absolutamente las aspiraciones, y sin pérdida de tiempo, se nombraron comisiones de
cada dependencia, con el propósit,o de que estudiasen un
proyecto relativo a la organización de la anhelada universidad.
Quedaron comisionados, por la Escuela de Jurisprudencia, los estudiantes Jesús B. Santos, Ezequiel D. Puente,
Ruy y Esteban González Westrup, Sergio Valdés Flaquer y
Francisco Treviño C. Por Medicina, Julio César Ramirez,
José Asseff Sarabillón, Roberto Treviño Martínez, Raúl
Tamez M., Manuel Treviño Montero y Luis Pérez Maldonado. Por la Escuela Normal, J. Guadalupe de los Santos, Ciro
César Gallardo, Antonio Piña, Modesto Torres, Abel Zamudio y Humberto Espínosa y por el Colegio Civil, Salvador Montemay,or, Alberto Olivares, Melitón Mata, Víctor
Treviño, Arnulfo C. Cervantes y Abelardo Avalos.
Este cuerpo de comisionados se dio a la tarea inmediata de redactar un ocurso para ser enviado al H. Congreso
del Estado, encabezando su petición con el siguiente párrafo:

"Considerando oportuno dar forma a un anhelo que ha
venido palpitando hace tiempo en el ambiente estudiantil
y cultural del pueblo nuevoleonés, y movidos por el impulso ingente en los habitantes de este Estado hacia el progre-

75

�so, los estudiantes de Monterrey nos hemos propuesto organizar una Universidad, que habrá de ser la cuna espiritual de generaciones que sabrán ocupar el lugar que les
corresponde entre sus semejantes, hombres que habrán de
consolidar mañana la plenitud de nuestro México".
Seguidamente hacen una exposición de motivos, los que
los han guiado a ocurir ante el Poder Legislativo de nuestro Estado, aduciendo algunas razones por las que creían
de justicia que se fundara la Universidad en Monterrey, como por el puesto que ocupaba la cultura ya para entonces
en la ciudad, aportando así "un valioso contingente para
integrar el oersonal docente y directivo de la Universidad".
Por su población, que sobrepuja en número al de las
ciudades de los Estados limítrofes.
Por contar para esas fechas ya, con la existencia de
algunas escuelas profesionales y otras fáccilmente adaptables al plan universitario, etc., etc.
Aportaban además, los entusiastas estudiantes, una
ideología para aquella propuesta Universidad:
"Considerando que el principio y el fin de toda cultura
y de toda investigación es el hombre, y que éste sólo se
actualiza en un ambiente social, y considerando también
que la sociedad no es posible sin él; la finalidad de la Universidad será la preparación integral del hombre en función de la sociedad.
1

"Esta preparación habrá de comprender todas las formas culturales, científicas y artísticas./
"La Universidad aceptará en su seno, sin distinción de
credos, raza o clases a todo aquel que venga en busca de la
verdad. Esta, sembrada sin distingos ni fronteras habrá de
luchar contra toda decadencia humana, y habrá de ser la
fuente de que brote la igualdad entre los hombres, la libertad de los espíritus y la conciencia universal. ,

76

"Las aulas universitarias estarán siempre abiertas a
todas las clases sociales, no serán campo para las luchas de
clase; no habrá en ellas diferencias ni privilegios nacidos
de la simple acumulación de dineros, pero sí habrá un sincero anhelo hacia el equilibrio social, hacia un orden de
cosas en que cada quien disfrute del producto de su trabajo, y en que cada esfuerzo tenga su merecida recompensa.
"La Universidad conservará, por principio, la forma
cultural latino-americana encauzándola hacia una forma de
cultura nacional, ya que aquello es la fuente de nuestro espíritu y de nuestro medio. Se excluirá de su funcionamiento toda influencia política y de su doctrina cualquier tendencia religiosa. Se dará su lugar a los valores espirituales
que han honrado a nuestra raza y los Directores de esta
Institución deberán despertar en el alma de los Universitarios el sentido de estos valores espirituales, capacitándolos para justipreciarlos en relación a los brotes de la forma cultural yanqui; se admitirá de ésta solamente aquellos
valores que sanamente puedan recibirse en un centro educacional latino-americano, sin perjudicar su fisonomía moral ni su autonomía ideológica ... "
(Aquí podemos advertir palpablemente un reflejo del
ideario vasconceliano en materia educacional, por el que
había luchado y seguía luchando la juventud de aquella
época). Y se concluye en esa· exposición de su ideología:
" ... Consideramos como imperativo de ingente necesidad la creación de una metodología teórico-práctica que
no existe en nuestros incompletos sistemas, puesto que el
fin de todo estudio es capacitar al hombre para la acción".
/Al incluir en el mismo ocurso un Plan Integral para
la organización de esta Universidad, hacen las siguientes
consideraciones:
"Considerando imposible que en la actualidad sea integrada la Universidad de una manera completa, dados los
medios económicos con que se cuenta, pedimos sea forma-

77

�5.-Queda aprobado el Plan Económico Propuesto.
do un Consejo Universitario nombrándose al efecto oomo
Consejeros a los Directores de las Escuelas Superiores del
Estado y al estudiante que como Delegado por cada Escuela nombren los alumnos de la misma; creándose asimismo los cargos de Rector, Secretario y Tesorero de la Universidad y anotándose las correspondientes partidas en la
Ley de Egresos del Estado,¡
"No dudamos que el Gobierno del Estado al comprender nuestro entusiasmo y nuestro esfuerzo tomará la parte
trascendental e indispensable que le corresponde en la realización de este propósito; no dudamos que, aun haciendo
un sacrificio, aportará su colaboración y ayuda, concediéndonos más tarde la formación íntegra de la Universidad que
redundará en beneficio de la colectividad y muy especialmente de la juventud estudiantil, poniendo así de manifiesto el recto criterio que han sabido inspirar sus actos en todo lo que signifique un mejoramiento en la vida social de
nuestro Estado.
1 "Por las siguientes razones, solicitamos de esa H. Cámara se sirva decretar lo siguiente:

1.-Queda constituida la Universidad con asiento en
Monterrey.
2.-La Universidad constará de: a).-Rectoria, b).Consejo Universitario, c) .-Altos Estudios, d) .-Facultad
de Jurisprudencia, e) .-Facultad de Medicina, f) .-Facultad de Odontología, g) .-Facultad de Ingeniería, h) .-Escuela de Bellas Artes, i) .-Facultad de Ciencias Quhnicas,
j) .-Escuela de Farmacia, k) .-Enseñanza secundaria y
preparatoria, l) .-Escuela Superior de Magisterio.
3.-El Consejo Universitario se integrará por el Director y un Estudiante de cada Escuela de las que existan
y formen parte de la Universidad.
4.-La rectoría de la Universidad estará a cargo de un
Rector, un Secretario y un Tesorero.

78

6.-Las instituciones mencionadas funcionarán en los
locales que actualmente ocupanJ
Este interesante documento fue presentado el dia 29
de octubre de 1932, en el mismo mes en que los estudiantes iniciaron sus reuniones preparatorias sobre este asunto.
El H. Congreso del Estado les contestó con oficio No.
965/32, de fecha 7 de noviembre siguiente, participándoles
que la Cámara local había acogido con beneplácito la iniciativa, y que "por considerarla de vital importancia, se
turne a la Comisión de Justicia e Instrucción Pública para
su estudio y dictamen ... "
En declaraciones que el Gobernador del Estado don
Francisco A. Cárdenas, hizo a "El Porvenir" de fech~ 7 de
" diciembre de 1932, sobresalen los siguientes conceptos:
"La Legislatura de Nuevo León y el Ejecutivo de mi
cargo ha dado gran importancia al proyecto de la Universidad con residencia en Monterrey y desde luego le han
concedido una amplia aceptación por lo que hace a la idea,
aprobándola en principio y en esencia, a reserva de que se
haga un estudio concienzudo y pormenorizado de la ley y
de los reglamentos respectivos.
"La idea de fundar una Universidad en Monterrey se
encontraba enunciada en el primitivo proyecto de la Secretaría de Educación Pública de 1921 (durante la gestión
de Vasconcelos), cuando se creía que la Federación iba a
sostener Universidades regionales; entoncés se hablaba de
cuatro Universidades: una en Mérida, otra en Guadalajara,
la tercera en la Capital de la República y la cuarta en
Monterrey; se pensaba en dividir así nuestra República en
zonas geográficas y humanas, que correspondieran a ciertas modalidades locales y que en conjunto constituyeran un
todo orgánico y armónico, como expresión de la cultura
superior en México.

79

�"Ahora tratemos de dar forma e impulso a aquella vieja aspiración. Deseamos vivamente que la Universidad de
Monterrey realice una labor benéfica para la región del
norte del país; es nuestro propósito el de fortalecer con este motivo nuestra amistad con todos los Estados limítrofes
y al efecto, como se dice en el anteproyecto presentado, las
puertas de la Universidad estarán abiertas a todos, sin distinción de credos, razas o posición social ...

EL MUNDO DE HABLA HISPANA

/'"Aspiramos a que la Universidad de Nuevo León nazca con un sentido de las realidades y que tome, como base
principal de su futuro edificio, todo aquello con que ya contamos; creemos que es una oportunidad para el mejoramiento de nuestras escuelas profesionales al elevarse a la
categoría de Facultades Universitarias, esperamos que quienes hasta hoy han trabajado tan eficaz y tan desinteresadamente en ellas, nos sigan prestando su concurso, pues los
problemas económicos que se presentan con la creación de
la Universidad deben ser resueltos con la cooperación de
todos.
"Por mi parte pienso que deben estudiarse detenidamente el proyecto de ley y las reformas a que dé lugar durante los primeros meses del año de 1933, a fin de que sean
obras meditadas y duraderas y creo, para el principio de los
cursos en septiembre de 1933, tener la alta satisfacción de
inaugurar la Universidad de Nuevo León"j

,I

'Rodolfo Caltofen Segura

desde Alemania Federal

W. Kraus: Spanien (1900-1945) - Ed-W. Fink, München - 324 pág., DM 19, So.) -Informa sobre España a base
de una opinión comunizante lo que impide al autor el juzgar con un sentido neutro todos los acontecimientos. Los
prejuicios impiden observar las corrientes interiores del
país, entre las que Juan Carlos resulta una persona dudosa
para el sistema franquista, porque el Príncipe quiere la integración del país en la Comunidad Europea aceptando las
consecuencias en la palítica interior. El más interesante capítulo es el primero, donde el autor habla sobre la introducción de la filosofía de Krause en España y la generación
de 98.
"15 mal Spanien" (15 veces España) se titula un gran
libro de E. Horst (Ed. Piper, pág. 304-DM 32). Es el retrato de un país cuyo pasado es desconocido para los 15
millones de turistas. Así no conocen tampoco la diferencia
entre las diversas regiones, resultado del desarrollo histórico. El autor ha descrito ante todo muy bien los problemas

80

81

�sociales que dominan sobre la vida del país, así que también
el no-iniciado se hace una idea de la cuestión vasca o catalana. Con todo, el lector obtiene una impresión de las dificultades que atraviesa el país para hallar el camino hacia
la Europa unida.

"Der Dauphin" (Ed. Erdmann) es una novela del escritor portugués José Cardoso. Es la novela del Portugal
actual con su inmobilismo. Es la historia de un amor y de
su fin trágico en un pueblo abandonack&gt;, donde 3 personas,
una hermosa mujer y dos hombres, chocan. La lengua es
fascinante desde la primera línea hasta el fin. En el libro
vivimos el Portugal de hoy.
En la serie "Narradores modernos del mundo" que publica la Ed. Erdmann, Tübingen, ha aparecido el tomo
"Bolivia". Esta colección busca dar a conocer a los lectores
alemanes a autores de este país poco conocidos, Bolivia que
ha vivido justamente en el último tiempo grandes acontecimientos -guerra de Chaco, Che Guevara, revolución, etc.Así es natural que los autores juzgan gran interés por
temas socio-políticos lo que se refleja en sus trabajos, donde el indio y el mestizo tienen un papel preponderante.
Aunque fueron elegidos los más conocidos escritores, fue
olvidado Jesús Lara que logró fama también fuera de su
pais con su novela social "Surumi".
Helfritz es conocido ya por muchas obras culturales
sobre América del Sur. Ahora ha publicado en la Ed. DuMont-Schauburg el libro "Praloolumbianische Kulturen"
(pág. 244-DM 19, 80. - muchas fotos). Con preciosos materiales fotográficos introduce el autor en las culturas precolombinas. Es de verdad una guía para visitar las ruinas
de Cuzco, Paramango y San Agustín con placer. Muy útiles son también los mapas excelentes que wompañan el
texto.

chos años en América del Sur. En su obra describe la vida
de un rico "finquero" de Brasil del siglo XVI, quien no sabe
nada más que explotar a sus esclavos y ganar dinero. De
una expedición contra esclavos rebeldes regresa él solo para saber después de su regreso que su plantación está llena
de deudas. Sus acreedores le venden como esclavo y él tiene que vivir años crueles, hasta que puede huir y vivir en la
selva, donde oye hablar de ricas fuentes de minerales. Por
el oro hallado es pronto uno de los más ricos hombres del
país, explotando como siempre a sus compatriotas, buscando, como siempre, aventuras eróticas, así que no es de extrañar su infarto de corazón durante una noche salvaje de
amor.

"Zoringes Lateinamerika" (América Latina iracunda)
es la presentación de un continente que nos da R. Daus en
su libI'o (Ed. Diederichs, IYüsseldorf pág. 324 - DM 29, 80.).
El autor ha pasado mucho tiempo en América del Sur y
trabaja ahora como especialista para cuestiones sudamericanas en la Universidad Libre de Berlín. La obra es la historia del subcontinente de los estack&gt;s socialeJ desde los
tiempos de la conquista hasta nuestra época, apoyándo!)e
ante todo sobre informes de autores sudamericanos, lo que
da al libro una gran importancia. La descripción de las tensiones sociales, cuyas consecuencias son los movimientos
revolucionarios de hoy, nacen así de esta conciencia de sí
mismo que han ganado los pueblos sudamericanos en los
últimos decenios.
Víctor Alba, español que vive hoy en México, publicó
en la Ed. Atlantis, Zürich una obra muy interesante "Die
Lateinamerikaner'' "Los americanos del sur" pág. 335. DM
38. Muy de verdad el subtítulo: "Un continente entre inacción y revolución". En una lengua fascinante aparece el pasado que aclara la situación intranquila política de hoy. Es
un verdadero informe sobre los problemas de la revolución
en Sudamérica.

"Der Brasilianer'' (El Brasilero- Ed. Goverts- pág.
355-DM 28.) es una novela de aventuras y erotismo que
escribió Zulfikar Ghose, un pakistani, que ha vidido mu-

Una época triste de la Historia de México trata J. Haslip en su obra "Maximilian, Emperador de México" (Ed.

82

83

�Biederstein pág. 52 - 21 fotos - DM 25.) Este infeliz príncipe austríaco, sueña que es Emperador, empujado por su
mujer, una princesa ambiciosa belga, ha encontrado siempre de nuevo el interés desde Manet hasta Karl May. En un
estilo muy comprensible describe la autora la vida de este
hombre que quiso siempre lo mejor y fracasó siempre. Todos los conflictos que tanto Maximiliano como su adversario, Juárez, debieron solucionar, son relatados con gran objetividad en una lengua clara y encantadora que hace surgir ante nuestros ojos aquella época decisiva de la Historia
mexicana.

"Tapferes Paraguay" (Valiente Paraguay) Ed. Marienburg Würzburg pág. 13 es un libro muy interesante del
ex-embajador alemán H. Krier. Es un país casi desconocido entre los 21 países del subcontinente, tanto más interesante es este libro, un verdadero guía de la historia del
país, desde los tiempos lejanos hasta hoy. Una introducción
muy nuestra en la situación actual, donde a pesar de una
dictadura se muestra un gran progreso económico. El autor
conoce el país a fondo y no oculta tampoco las dificultades
y las tensiones interiores que existen entre Iglesia y Estado. En lo que se refiere a los presos políticos, se siente que
el autor no encuentra palabras para exigir del gobierno,
mejor dicho del Jefe del Estado, mayor comprensión por las
corrientes liberales, que en el fondo no son comunistas.
En todo caso el libro llena un verdadero vacío en la
literatura sobre los países de Sudamérica.
Todos estos libros son solamente una mínima parte de
publicaciones que se han amontonado en estas semanas sobre mi mesa esperando su lectura. Es señal de que la ola
de interés por asuntos ibérico - hispanoamericanos no ha
disminuido en Alemania Federal, después de haber sido olvidado totalmente en los últimos decenios.

84

��DEPARTAMENTO DE DIFUSION

�</text>
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                    <text>Y LETRAS
N/1

·UANL

.

.

��Universidad
Autónoma de
Nuevo León
Rector/
Ing. Héctor Ulises Leal Flores

Secretario General/
Lic. Manir Gon.~ález Martos

Director de Extensión Universitaria/
Lic. Fernando Murrieta y de la B.

Coordinador de la Sección Editorial/
Salvador Pérez Ohávez

�I

r~_¡_,_~_(_c_T~u-~--~~~---~-E_N_T_R_•_L__

Sumario

A
R

M
A

s

:t-

ISRAEL CAVAZOS GARZA/Los primeros vecinos/ 2

:t-

CAMPIO CARPIOIUn sueño de Don Miguel de Unamuno/ 7

:t-

LEOPOLDO ZEAIDialéctica de la conciencia american~/ 13

:f.

ANDRES HUERTA y MARGARITA PAZ PAREDES/
Poesfa/ 19

-y

L
E
T
R
A

~ ALICIA QUIROGAIDemóstenes en la oratoria griega/ 22

~ ANDRES MONTEMAYOR H. y RODOLFO CALTOFEN

SEGURA/ Sección de libros/ 26

~ FEDERICO BERRUETO RAMONIProblemas humanos en

la obra de López Velardel SUPLEMENTO

s

~

ARMANDO LOPEZIPortada, contraportada y viñetas

�Ha quedado plenamente demostrado por
las investigaciones más recientes, que en el
asiento de Monterrey fueron hechas dos fundaciones anteriores a la definitiva de 1596. L:1
primera por Alberto Del Canto, en 1577, con
el nombre de Santa Lucía; y la segunda dP
San Luis Rey de Francia, en 1592, por Luis
de Carvajal y de la Cueva.
Una y otra debieron de tener regular número de yecinos, principalmente la segunda,
por haber venido Carvajal en circunstancias
mejores.
Sabido es también, sin embargo, que ambos poblados desaparecieron y que, faltando
cuatro años para concluir el Siglo XVI, volvió
Diego de Montemayor, compañero de Del Canto y Carvajal, y fundó la Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey.

cho, una investigación más seria, que habrá
de dar material para un libro extraordinario.
Al entrar a Monterrey, viene con su hija
doña Estefan1a, y con sus nietos Miguel y Diego. Uno y otro son niños en 1596. El primero,
apenas ha cumplido 18 años, en 1607, y ya figura como regidor del Ayuntamiento de la
ciudad.
En esta breve nota, nos proponemos dar
algunas noticias de cada uno de los primeros
vecinos de Monterrey. Y hemos de empezar
con el hijo varón del fundador.
Diego de Montemayor, el Mozo. Hijo del
primer matrimonio del tesorero Diego de Montemayor con doña María de Esquive!, fue, indudablemente, criollo de la Nueva España. Su
actuación en la vida politica de la ciudad, parte desde el día de la fundación, al ser designado síndico procurador. Este mismo cargo, lo
ha de ejercer en los años de 1599 y 1601, fungiendo simultáneamente o en otras ocasiones
como mayordomo de la Santa Iglesia. En este
último año observamos que ya ostenta el título de tesorero de la Real Hacienda, que antes sirviera su padre. Es regidor en 1603 alcalde ordinario de primer voto en 1606, y diputado al año siguiente.2

No ha sido publicada la nómina de los vecinos de la primera época; y de la de Carvaj3.l,
aunque se conocen muchos nombres, tampoco
tenemos una lista completa. Esta última debió
de ser muy extensa, puesto que su gente "fueron ducientos hombres, de los que trujo, y acá
agregó, en las Indias", según datos del cronista Alonso de León.1 La mayor parte estuvo concentrada, indudablemente, en la ciud'.ld de
León ( Cerralvo) y en la Villa de Almadén
(Monclova), l ugares mineros de más o menos
importancia. La Villa de San Luis debió tener
también regular número de vecinos; por su
fertilidad y abundancia de agua. Al publicarse el tomo correspondientP del Catálogo de Pasajeros a Indias, conoceremos los nombres de
aquellas primeras gentes que vinieron a esta
región.

En las postrimerias del XVI, aparece casado con doña Elvira de Rentería, de cuyo matrimonio habían de nacer -en Monterrey probablemente- su hijo Diego Fernández de
Montemayor y doña Elvira de Montemayor,
casada con Jusepe Tenorio, vecino de Cerralvo. Conforme a una rara costumbre de la época, vemos que el hijo adopta el apellido Fernández. El investigador se halla desorientado,
pero encuentra la razón en que el abuelo materno es don Juan Fernández, y en que la madre es hermana legítima del célebre capitán
Gonzalo Fernández de Castro, quien, según
testimonio antiguo, se crió en casa de su hermana, en Monterrey. De Diego Fernández de
Montemayor conviene decir que se une en
matrimonio con doña Juliana de las Casas. Es
un tipo atrabiliario y calavera, que acaba por
vender a Diego de Longoria Valdés sus valiosas posesiones, en 600 pesos, que recibe en
•··seis potros de camino; tres mulas, dos mansas y una cerrera; y una daga".

Diego de Montemayor volvió con doce
compañeros. Casi todos habían participado en
las andanzas de Del Canto y Carvajal. El propio Montemayor, suegro de Del Canto, h3.bia
entrado con éste al descubrimiento del VallC'
de Extremadura y fundación de Santa Lucia.
Enemistado con su yerno "por cosas tocantes
al honor", se convierte más tarde en colaborador eficaz de Carvajal, quien le nombra tesorero de la Real Hacienda y le designa como su
teniente de gobernador. Vecino de Mazapil y
viudo de doña Maria de Esquive!. contraer allí
segundas nupcias, en 1572 con doila Juana Porcayo o de la Cerda. De este matrimonio ha de
nacer doña Estefanfa de Montemayor, espos'.'l.
de Alberto Del Canto, fnnd'.'l.dor de Saltillo. El
virrey conde de Monterrey, le despachó título
de gobernador del Nuevo Reino de León el 11
de Febrero de 1599. Murió en la ciudad por
él fundada, en 1610. Era. al decir del mismo
cronista, "boro bre de calidad, brío y su ficiencia". Su personalidad reclama, desde hace mu-

Don Diego, el Mozo, es nombrado teniente de gobernador, al morir su padre. Para ir a
México a confirmar su cargo, hizo testamento
en Monterrey, en 1611.
Juan L6pez es otro de los pobladores primitivos. Nacido en la ciudad de México, fueron
sus padres Pedro López y Cecilia del mismo

3

�apellido, vecinos de la corte virreinal. Compañero de Carvajal, vuelve con Montemayor a
Monterrey. El 15 de febrero de 1598, le son
dadas en merced cuatro caballerías de tierra,
a la falda del cerro de la Silla. Allí funda su
hacienda, llamada de la Pastora, donde siembra duraznos, granados, higueras y otros árboles frutales. Es dueño, además, de otras tierras, en el Topo.3 Casado con Magdalena de
Avila, vienen con él sus hijos Juana, casada
con el sargento Juan de Montalvo; Melchora,
mujer de Leonardo de Mendoza; y Bernabé.
Es Juan López uno de los pobladores más
antiguos y que sobrevive a sus compañeros por
más tiempo. Su testamento está fechado en
Monterrey el 8 de noviembre de 1634.
De Pedro de J?iigo sólo se sabe que fue
el primer alcalde de segundo voto de l\fonterrey, en 1596. Su nombre aparece en el acta
de fundación, documento en el cual es hecha
en su favor tal designación. En 1598 para alcalde ordinario de Monterrey y tenia minas en
las de Nuestra Señora de la Asunción. Fue
dueño también de tierras en la Cuesta de los
Muertos, y murió en el puesto de Camacho,
próximo a Santa Catarina, a manos de los indios.
Su muerte debe haber ocurrido hacia
1606 puesto que Alonso de León la sitúa "des-

pués' del ... castigo" hecho a los indios que
dieron muerte a fray Martin de Altamira, cuyo martirio ocurrió en e l año citado, según el
cronista franciscano Arlegui. 4

ca de él son escasisimas. En 1581 era teniente
de alcalde mayor de Saltillo. En septiembre
de dicho año aparece actuando en las diligencias de fundación del pueblo tlaxcalteca de S::i.n
Esteban, a inmediaciones de aquella villa.8 Entró con Montemayor a la fundación de Monterrey. Era regidor de esta ciudad en 1602.
Domingo Manuel. Aparece como testigo
en el acta de fundación de Monterrey. Como
a los demás vecinos, le fueron mercedadas tierras de labor. l&lt;.,undó la hacienda de Santo Domingo, que existe aún en el municipio de San
Nicolás de los Garzas, al noreste de la ciudad,
donde murió tragicamente.

Los indios le hurtaron unas yeguas. Salió en compañía de Juan Pérez de los Ríos n
rescatarlas. Ambos "hicieron gran destrozo"
entre los naturales; dieron muerte a unos y a
otros atraparon. Curó Domingo Manuel al capitán indígena, de las heridas; pero vinieron
un dia -relata Alonso de León- "a horas de
comer, él y otros dos; pusiéronse en la pue rtecilla, y al tiempo que el pobre le iba a dar
una tortilla al herido, le dio otro con una macana en el brazo que se lo amorteció; cogiéronlo entonces sin defensa, desnudáronlo y pusiéronle una soga al pescuezo, flecháronlo y
colgaron de un hoyo grande, de r¡ue hab.ían sacado tierra; robaron y destrozaron todo lo que
habia".- Un vecino de la ciudad, que llegó
a pedir algo, descubrió el cadaver. El cronista
sitúa este suceso "algunos días después'' de
la muerte de Pedro de Iñigo; por lo que puede decirse que ocurrió hacia 1606.9
Diego Maldonado . Su nombre aparece e n
el acta de fundación de Monterrey, designado
regidor del primer Ayuntamiento. Estuvo aquí
poco tiempo y pudiera tratarse de un mulato
o mestizo, procedente, al parecer, de la Huasteca. A la muerte de Carvajal se quedó viviendo en Saltillo, donde se casó con Antonia de
Paz, tlaxcalteca. Juan Maldonado, maestro de
herrero, su hijo, fue alguacil de Cabildo en
1629, y murió en la Sierra de Papagayos a
manos de los tepehuanes, yendo como soldado en una jornada que hizo el sargento mayor Jacinto García de Sepúlveda.10

Juan Pérez de los Ríos es uno de los po-

bladores más inquiet~s e interesantes. Probablemente sea el mismo, o hijo del que !caza
registra en su Diccionario A.utobiográfico ele
Conquistadores de Nueva España. Aparece entre los primeros vecinos de Saltillo, en 1577.
Compañero de Carvajal, va d espués con Gaspar Castaño de Sosa a Nuevo México. Este frecuentemente lo nombra su teniente.
Despoblado el Nuevo Reino de León, viene con otros compañeros, por orden de Diego
de Montemayor, "a amparar esta jurisdicción" .s Entra a la fundación de la ciudad, y
le toca ser comisionado para llevar el aviso
oficial al virrey; pe ro regresa sin cumplir con
su encargo, porque en Mazapil Juan Morlete
le quita, con engaño, los pliegos. Figura como
regidor del Ayuntamiento de Monterrey eH
1596, 1601, 1603, 1606 y 1624: es alcalde ordinario en 1599, y 1602; y alguacil mayor en

Lucas García. El 20 de noviembre de

1596, dos meses después de fundada la ciu-

dad, le fue hecha merced de las tierras en
que fundó su estancia de Santa Catalina. Era
casado con Juliana de Quintanilla, originaria de la ciudad de México, hermana legítima
de José Treviño, uno de los más importantes
pobladores de Nuevo L eón venido posteriormente, y de Sebastiana de Treviño, mujer
del justicia mayor Diego Rodríguez.

1613, 1615 y 1616.6

En 1597 obtiene en merced sus tierras en
el rio de los Cuanaales o de las Salinas. Fue
casado con Agustina de Charles, quien en alguna ocasión se vio acusada de hechice ra, y
que era hija de Bartolomé de Charles y de
Juana González, vecinos de la Puebla. Sus hijos fueron: Juan, Ana, Bartolomé, Alonso ( como su padre), Esteban y Pedro.; Murió en
Monterrey, hacia 1624.

tazar de Sosa e Inés Rodríguez, padres de Lucas García, vecinos de Saltillo y muertos alli
en serviQio de su Majestad. Gonzalo Fernández de Castro, otro de los testigos, dijo que
la hacienda de Santa Catarina, es "la mejor
de toda la tierra, desde Zacatecas a estas partes". Diego de Montemayor, nieto, declaró
constarle que estuvo en compañía del Cap.
Alberto Del Canto y de Estefania de Montemayor, sus padres, y que pacificó a los indios
··•con suavidad y buen medio". E l mismo Beruabé de las Casas testificó que Lucas García
es "hombre honrado y de mucha reputación
y crédito, y por tal ha sido estimado y querido; y que ha dado entera y cumplida cuenta de todo lo que se le ha encargado . . . y
es digno de que Su Majestad le honre ... " El
testigo Miguel de Montemayor declaró que
por ser Lucas García "una de las mejores
lenguas", don Diego, su abuelo, le llamó sieml?re como intérprete de los huachichiles, y diJO saber que por ello le llamaban "el Capitán de la Paz" .n
En 1606 acompañó a don Francisco de
Urdiñola al castigo de los indios que sacrificaron a fray Martín de Altamira, en el río
de Nadadores, en Coahuila.
Tuvo el grado de capitán y ocupó en
Monterrey cargos diversos: regidor en 1599,
1601 y 1606; alcalde ordinario de primer voto en 1 GO7; alcalde ordinario de segundo voto en 1602, 1611 y 1624; y procurador en
1616. Murió hacia 1624 o 1625.
A su muerte, Juliana de Quintanilla, su
viuda, quedó como labradora y encomendera,
al cuidado de la hacienda. Fueron sus hijos,
Bernardo, Diego, Tomás, Lucas y Nicolás. Su
hija, Juana de Farías, se casó con Nicolás
Flores de Abrego.

primeros vecinos de Saltillo, en 1577. Aparece, en septiembre de 1591, como intérprete
de náhuatl en las diligencias de fundación de
San Esteban de la Nueva Tlaxcala. Entra a
Monterrey con Montemayor y es uno de los
pobladore~ más modestos, puesto que sólo
llega a eJercer el cargo de alguacil fiel ejecutor en los ayuntamientos de 1600, 1601 y
1606. Pobló una hacienda hacia la Punta de
la Loma al sureste de la ciudad, que habitó
con Francisca de Avila, su mujer. Fueron sus
hijos: Juan, nacido en Querétaro hacia 1570,
Y casado con Andrea, india de Coahuila; poblador de la hacienda de la Santa Cruz, donde es hoy la cabecera municipal de Guadalupe, al oriente de Monterrey; y Diego de
Solís, casado _c on Maria de Mendoza, y poblador de la hacienda de San Marcos en la margen norte del río de Santa Cat~rina, en el
mismo municipio de Guadalupe.13
Diego Díaz de Berlanga. Entró a Monterrey el día de su fundación. Asistió al gobernador en todos los actos oficiales, en calidad de escribano. Fue él quien redactó la
carta de fundación de la ciudad, y autorizó,
con el gobernador, las primeras mercedes de
solares y tierras de labor a los primeros pobladores. Fue designado regidor de tercer voto del primer Ayuntamiento que tuvo la ciudad; y de primer voto en el de 1600. El 5 de
febrero de 1597, recibió en merced cuatro caballerías de tierra al norte de la ciudad, donde fundó su estancia de labor. Su muerte debe haber acaecido en los primeros años del
siglo ?CVII. Su viuda, Mariana Diaz, vendió
posteriormente sus tierras a Pedro de la Garza, llamándose por ello, desde entonces: Estancia de Pedro de la Garza, o de los Garzas;
hoy San Nicolás de los Garzas.
Diego Rodríguez. Hermano de Lucas
García e hijo de Baltazar de Sosa e Inés Rodríguez. Vecino y procurador de Saltillo, en
1591. En Monterrey ocupó también cargos
importantes: alcalde de primer voto en 1600
Y 1616; mayordomo, en 1601; procurador, en
1605 y 1607; teniente de gobernador, en
1612; y justicia mayor de 1621 a 1624.

Alonso de Barreda. Sólo sabemos de él
que fue el primer alcalde ordinario de primer voto, de Monterrey; designado por Moutemayor en el acta de fundación; y que pobló una hacienda de labor al poniente de Santa Catalina.
Martín de Solís. Probablemente sea
mismo a quien, con fecha 22 de enero
1543, el virrey don Antonio de Mendoza
hace merce d de una estancia "junto al
Matalzingo, en término de Hichilapa".12

el
de
le
río

Al morir Diego de Montemayor, el Mozo,
le de jó como teniente de gobernador, cargo
que confirmó la Real Audiencia el 6 de Abril
de 1612, en consideración a sus servicios prestados al r ey durante más de 30 años. No se
le facultó como capitán, ni para el castigo
de los naturales o para hace r entradas con-

Poblador, después, de Santiago de Quer étaro, figura también más tarde entre los

Conocedor de la lengua huachichila, contribuyó Lucas García, en compañía de Diego
Rodríguez, su hermano, a la pacificación de
los indios cercanos a Saltillo, haciéndolos
mantener en población. Como poblador de
Monterrey, descubrió minas importantes e
impulsó la entrada de mercaderes de metales y de trigo. En 1624 fue levantada una información de sus servicios. El Cap. Bernabé
de las Casas declaró haber conocido a Bal-

Cristóbal Pérez, emparentado, al parecer.
con Juan Pérez de los Ríos. Las noticias acer-

4

5

�el general Agustín de Zavala tuvo que costearle su retorno a Monterrey, y su yerno y
amigos le prestaron ropa. Murió en Monterrey, de 70 años. Sus hijas: doña Mónica, doña Inés y doña Maria, fueron casadas con Miguel de Montemayor, Gonzalo Fernández de
Castro y Pedro de la Garza, respectivamente.
Tuvo además dos hijas naturales, Melchora
y Clara; la primera, casada con Diego de Treviño, el Mozo.

tra ellos, por la experiencia que se tenía del
mal resultado de este sistema de pacificación.14
Fue él quien dispuso, con motivo de la
inundación de 1611, el traslado y la nueva
traza de la ciudad, al sur del opo de agua,
en 1612. Durante su administración se intentó asimismo la repoblación de la ciudad de
León. Sintiéndose enfermo, hizo testamento
el 26 de febrero de 1626, ante el escribano
Pedro Monzón, y pasó a México a curarse.
Quedó tan pobre que, estando en Zacatecas,

Un sueño de
Don Miguel de Unamuno

Tales fueron los primeros vecinos de
Monterrey.

Campío Carpío
-1Tarde a la tarde, habia dicho Guerra
Junqueiro. Eran amigos de lejanos tiempos
como las vidas de Trazos Montes y el añejo zu-

mo que de sus uvas, con sus propias manos,
igual que Tolstoi, el poeta exprimía. Y cuidaba en ebúrnea y recóndita bodega escondida
en un promontorio, exprofeso abierta en la tierra y a recaudo de la luz solar. Para que allí, en
el silencio de la oscuridad, madurase el mosto y
las enximas trabajaran a placer, con la sola
media vuelta que la mano que guiara la pluma para escribir tan monumentales versos le
diera su toque de gracia en el umbrío luminar del proceso.
Efectivamente. ¡Qué grandes amigos!
Cuando Salamanca no iba a Portugal, era
aquel pedazo del monumento ibérico que se
acercaba a la puerta de don Miguel, o entraba de rondón en su aula, en tanto el profesor dictaba el curso y se escondía detrás de
unos ojillos picarescos y una barbilla cuidada que traía del otro lado de una frontera
común al potencial depositada sobre roca milenaria, apenas cubierta con un mantillo donde producir legumbres. Que la corteza peninsular es acreedora a los cuidados de una criaturita enferma, que necesita atenciones especiales para que no lo roben o arrastren los
vientos de tres grandes mares.
Todo habia ocurrido de la manera más
torpe. Es cierto que don Miguel de Unamuno
consideraba extranjero al Trece. En el Ateneo, en cualquier barbería, en las casas de
comida que frecuentaba, lo decía. No era
que le deseara mal. Simplemente no era español. Si fuera mozo como Muza o vasallo del
Mio Cid, vaya y pase. Pero le habían traido
cada problema que era como trasferirselos
a los franceses para que se entendieran como
lo hicieron los cien mil hijos de San Luis.
Para mayor desgracia, el Trece, haciéndole
una jugarreta pesada, lo hizo llamar a Palacio en ocasión de distribuir la Universidad
española unos papeles impresos que denominan diplomas. Y el palaciego consejero, le
sopló al barbónico que era una oportunidad
magnifica para tomarle el temple a tan chismoso conoberreante Juan Bautista Vasco.

BIBLIOGRAFIA
8.-\'ITO ALESSIO ROBLES, Coahuila y Texas en la Epoca.
Colonial, :.\léxico, 1938.

!.-Alonso de León y Otros, Historia de Nuevo León ... , Centro de Estudios Humanísticos de la Universidad de Nuevo
León, Monterrey, 1961, p. 43:

9.-ALONSO DE LEON, Obra citada, p. 63.

2.- MS. Actas del Ayuntamiento. Archivo :.\fonicipal de l\fonterrey. ISRAEL CA \'AZOS GARZA, El Muy Ilustre Aywitamiento de Monterrey, desde 1596, Monterrey, 1953.

10.-MS. Declaración, AMM. Causas, Vol. 1, Exp. 10 bis, {. 7.

4.- ALONSO DE LEON obra citada, p. 62.

11.- MS. Títulos de Santa Catarina, Archirn Munici¡lal de San•
ta Catarina, Legajo 1, papeles sin cla~ificarión. ISR.I\ EL
CA VAZOS GARZA, El lfunicipio de Santa Catarina
en fa Historia", en Humanitas, ..\nuario &lt;le] Centro de Estudios Hwnanísticos de la Unhersidad de Nuern León,
1966, No. 7, pp 301 a 311.

5.-MS. Merced de tierras, AMM, Ramo Civil, Vol. 1, Exp. sin.

12.-.MS. Merced. Archfro General de la Nación, :.\léxico, :\'lercedes, Vol. 1, f. 119.

3.- :.\1S. Merced de Tierras.- Archivo, :.\fonicipal de Monterrey
(en lo sucesivo se citará: A:.\DI) \ ol. 4, Exp. 23, F. 37.

6.-MS. Actas del Ayuntamiento. Ibídem.

13.-ISRAEL CAVAZOS GARZA, Esbozo Histórico del Municipio de Guadalupe, inédito.

7.-~fS. Testamento de Agustina de Charle~, 11 de Oct. de
1626, Al\fM., Civil, Vol. 1, Exp. 5, f. 18.

14.- :\iS. Actas del Ayuntamiento, Ibídem.

6

7

�der. Que hubo ministros tan brutos que llegaron a afirmar que España no necesitaba
gente inteligente sino esclavos.

No era cuestión de echarse un enemigo
que ya no tenia cura. Ninguno de sus contemporáneos se atrevía a poner en duda la autoridad monacal y ministerial de una monarquía tronada, pasada de moda y de edad adulta. Pero ese no era el problema del Borbón,
sino de don Miguel. El extranjero, no tenía derecho de gentes ibéricas; pero lo ejercía por
la fuerza de los matamoros, generales cargados de entorchados y quincallería militar.
Para eso los tenía. Y don Miguel estrilaba.
Lo llamó al Pardo. Se creía que iba a
domarlo como hizo con Ortega y Gasset. i Estaba frito! Don Miguel pensó en negarse. Pero, mascullando mejor aquel pensamiento, resolvió abrocharse el chaleco y la chaqueta de
paño y llegado el momento salió, cual don
Quijote lanza en ristro al Palacio. No podía
hacerle un desaire mayúsculo al Trece. Al
fin y al cabo, ocupaba el asiento de los Carlos y los Felipes. Todos eran unos brutos de
atar, pero negarse a asistir a la fiesta, seria
tanto como abandonar el combate y exponerse
a que el bicho lo mandara a buscar con los civiles.

Y con estos pensamientos, a empellones,
lo depositaron delante del trono ocupado por
el extranjero. Se miraron. El Trece le tendió
la mano y don Miguel, mecánicamente, se
la estrechó. Con la otra, el Borbón le alargó
el papel y se mandó las frases reglamentarias del caso. Don Miguel simplemente respondió: "Lo merezco". No tenía nada que
agradecer, todo el trabajo lo hiciera sin permiso ni ayuda del extranjero. Agradecer, qué?
La molestia. Los males que ocasionaba a España un gobierno desprestigiado? Las privaciones de libertad a cuantos se oponían al pago de los réditos al ajercicio de la democracia, a las restricciones de la manera de pensar y contra el pleno disfrute de las cárceles
ibéricas como regalo para todo hombre con
dos dedos de frente que piense? Y con este
mayúsculo cimatarrazo pulcramente elaborado con meollo unamunesco, enfrió la peregrina fiesta de jerifaltes, jerezanos y orbanejas, todos celestialmente consagrados por la
real gracia divina.

del brazo ante la majestad del Trece. No le
llamó la atención el despampanante recibimiento aunque era distinto al que le dispensaban en las distintis cárceles de su nación.
Si no eran guardianes, eran policías y si no
eran militares. Todo uniformado, sea barrendero, general en jefe o ministro de letrinas,
al uniformarse pierde lo que podría haber de.
útil dentro de su gabán. Y eso es detestable.
Un hombre tiene que ser todo un hombre. Le
había salido redonda la frase. Y se dejó llevar hasta el salón donde había tanto gachup,ín, de uniforme y barrigudo profesional, con
cara escupida y sonrisa de huir. Gente que
tenía algo escondido y por ello se cubría· la
espalda y la parte de más abajo que sirve para sentarse o para recibir puntapiés.

-2Después de haber ingerido su regl.a mentaria cena en la celda de la cárcel, como res-

Y me lo tenían allí bien amarrado, co-

mo embreado, ante tanta solemnidad. Algún
hombre inteligente de la Academia sermoneó
un discurso con olores extraños. Todo era
cuestión de soportarlo, cerrando ojos y orejas. Y en esto entró al Sarcófago profesional
el enemigo número uno, seguido de su echorte de generales y otras tiendas de aventar.
Y después de la salmodia oficial, cada Cristo fue empujado a acercarse a la persona real
que yacía sentado e iba estrechando la mano
de cada recepcionista del diploma. Este hacia una culta reverencia, recjbia el papel de
aquella humana figura, daba las gracias y se
volvía a su sitio.

Don Miguel ya estaba un tanto cansado
de probar todas las cárceles de España. No
había ningún fogoso anarquista que le compitiera en recorrido. Ni el doctor Pedro Vallina. El se sentía un verdadero anarquista
porque, si hay que protestar contra lo que
no nos gusta, contra las hostias que no queremos tragar, contri las ruedas de molino
que no podemos morder, eso es anarquismo.
Y se lo habían dicho en las barbas. El no sabía eso, pero el caso es que ni los valientes
que organizaron "El Sol" se habían atrevido.
El no tenia la culpa. Se sentía dolorido por
su compañera y sus hijos. Y es que no podía
transigir con aquel d€sbarajuste. Y las palabras le salían al encuentro y con las palabras los adjetivos. Seguramente que Dios
y sus fieles servidores no lo entendían y por
eso no le aconsejaban bien. Pero esto tampoco le satisfacía mucho porque alguna vez
que tropezó con un cuadril con solideo, se vio
obligado a responderle que él no quería salvar
su alma. Agregó que andaba en buenas relaciones con el Creador y que el mejor servicio
que podían hacerle era dejarlo tranquilo

ponso de postre, don Miguel se entretuvo en
confeccionar una pajarita y enfilársela a una
de las moscas que, acompañando al maestro,
pretendían aprender filosofía. Los insectos
eran tan dignos de patria y acreedores a gobernar la península como los gorriones chirriantes que el colega navegante Juan de
Vasco Garay llevara a las Américas de Indias.
Pudo haberla apachurrado con la mano,
entorpecida. Mas la suya escribía versos y
dictaba sentencias a los vientos. Tampoco sería honorable atacar a un inocente vecino y
amigo en la prisión como bestia antidiluviana
por el milagro de ser más patudo. Un catedrático de griego y de universidad Salmantica seria poco inteligente si interrumpiera
el diálogo cordial, cortando el ombligo que
unía dos seres vivientes en el concepto de
Francisco de Asis y echar sus totalitarias
fuerzas bélicas, desagradecido de toda cortesía.

Le tocó el turno a don Miguel de Unamuno. Nunca hígado alguno estuvo tan inflamado como el de aquel propietario. Se contuvo cuanto pudo y con el ánima en penas
cual la de don Quijote cuando salió molido
por los cabreros, así era de humillada la de
don Unamuno. Todos los presentes conocían
el color de las pulgas de don Miguel, porque
no se sabia por cual motivo hoy estaba en
Astorga, mañana en Sevilla, al siguiente en
Badajoz. Hasta llegó a Fuerteventura en su
caminar de cárceles y exilios. Y aquel era
un insulto que se le hacía a la inteligencia.
No había propiedad en lo que se decía. Todos
eran adulones y descorteses. Cargadores de
carbón en cesto y 13.drones dignos de galeras.
Ingratos matagentes que cabalgaban sobre
el pueblo español que trabaja y se desuella
para mantenerlos. Que quiere ilustrarse y no
hay colegios ni universidades donde apren-

Y allí a la puerta imponente del Palacio real fu'e atendido por guardias y llevado

8

Algo más inteligente podría resultar divertirse en destreza de ingenio entre dos potencias: simple la una, veloz y sin otros problemas que procurarse alimentación, ignorando los males. Complicada, pesada, deformada y colmada de sabiduría, con las ristras de
ajos a cuestas para que los esclavos construyeran pirámides, castillos, penales y catedrales, magnificencia de la civilización. Cuando
hubo terminado la flechita, le apuntó con un
ojo cerrado. Sin encomendarse al cielo antes,

9

�e hijos y se consideraba con tollas las obligaciones inherentes a su manutención, cuidado y educación. ¡Vaya farol que me trajo!

la mosca se hizo al vuelo y la flecha encontró la pared, mucho después que el insecto
trepara al techo y allí se quedara tan contento como burlándose de su chueca puntería.
Le babia resultado fácil. No tenía necesidad
de encomendarse para tamaña proeza porque
en otras anteriormente mucho peores se viera. Y don Miguel correspondió con una sonrisa a su broma entre criaturas frente al mismo espejo.
Pi·onto pasaría la última ronda y se apagarían las luces para que la tan feliz población carcelaria se aquietara y dejara de batuquear. El edificio tenía dos pisos, altos, al
uso de antes, con pasillos en medio protegidos por barandillas de hierro. A los costados, innumerables puertas.
El establecimiento estaba colmado de
huéspedes de todas las nacionalidades, repúblicas españolas y oficios. Optima cosecha Y
portento. Abundaban los hombres allí Y se
ahondaban las causas. Eran desertores menores de pan en una sociedad abundante que
no disponia de algo más que castigos para
ofrecer a tan alta dinastia. Eso lo sabíamos
por los monumentos y las barricadas que construyeron y levantaron y por figurar escrito
en las historias circulantes. Lo que no está
escrito es la profesión que en aquel antro
imparte la delincuencia gubernamental, generación tras generación de vileza bandilaj e y ruindad.
Pasó al lado de su puerta el cabo de vara al que si no fuera ofensa a la raza canina,
podría denominarse el mastín mayor. Venia
en la noche tocando las metálicas rejas con
una llave del edificio y a todo ruido. Cuando
llegó a la tranquera donde se hospedaba don
Miguel de Unamuno, ante el silencio del profesor, metió llave a la cerradura y entró.
-Con permiso, don Miguel -dijo el uniformado- vengo a darle las buenas noches
y desearle que descanse usted bien, señor.
-Se agradece y corresponde al buen deseo, -respondió don Miguel.
Seguidamente el guardián cerró la puerta y dio media vuelta al cerrojo. Y don Unamuno pensó que si aún en aquelh "Casa de
los muertos" vivos como la bautizara el gran
Dostoyewsky había guardianes con una pizva
de cortesía, no podíamos echar por tierra la
causa de España, ya que todavía quedaba mucho por cultivar. Le pareció un buen y disputado candidato a diputado, senador y presidente de cualquier congregación política. Sin
embargo, a lo mejor es tan español como yo
soy vasco y tiene el mismo derecho a oir misa
y beber los vinos de sana comunión. Esto no
estaba en el programa, pero integraba la fortaleza humana. Y no podía rechazarse, a uo
ser con razones muy poderosas porque, a lo
mejor, aquel sujeto de uniforme tenía mujer

La lamparilla eléctrica se apagó. Don
Miguel levantóse. Tomó un trozo de periódico del cajón que oficiaba de mesa de luz Y,
en la oscuridad, lo pasó a través de la mirilla, entre la reja, para evitar que los rayos
luminosos del pabilo, que encentlió después,
se prorectaran al pasillo. Al tiempo, ya en
sintonía con la llamita parpadeante que en
mecheros, candiles y objetos similares alumbraron las cuevas de tantas civilizaciones,
despertó la imaginación de don Miguel. Aquel
zoquete de gorra de visera que, en vez de
trabajar como honrado peón de albañal aceptara el más despreciable de los oficios, tuviera con él una inesperada delicadeza. Y antes de mandar al cuerno los pensamientos y
consideraciones del hecho, pensó que la inteligencia también es patrimonio de los brutos más modestos y no propiedad de los dromedarios y rinocerontes principescos.
Para cumplir con su devoción, pensó hacerse una partida, mano a mano con su tocayo Miguel de Cervantes, amigo de s,iempre
que tuvo la osadía de escribir nada menos
que un manchegazo don Quijote. Ya era un
hábito. Pero estaba pensativo y la bruta idea
despertada por el guardián le recordó el momento en que, sentado en la losa de piedra,
en la antigua Atenas, esperando que el noble
guardián le alcanzara la venenosa pócima de
cicuta, machacada, en la cantidad precisa par.a tumbar un elefante, estaba Sócrates. Y don
Miguel lo veía con los otros ojos, palpablemente, el hombre un poco cansado de fatiga
y de dura lucha por la faena que tuviera para
convencer a sus amigos y su mujer.
-Pues, vaya qué preocupaciones me
trae este tío. E inesperadamente para sorprenderme. Una buena lección -pensó don Unamuno.
Pues asi. Era un esclavo el guardián
griego. También lo era el español. Cuando
le hubo alcanzado la taza al ilustre filósofo,
el hombre torció la cabeza hacia un lado para
no presenciar como el gran hijo de Sofronisco se ungía en un esfuerzo mayor. Y el esclavo puso su brazo sobre los ojos para que no
se le vieran las lágrimas. También él quería
ser algo valiente y no quería llorar como las
mujeres. Eso lo había recomendado Sócrates
y por ello mandó retirar de su último acto a
Jantipa, madre de sus hijos y sostenedora de
lo que fue el hogar de Sócrates en aquel mundo ateniense que respiramos.

la veterana mosca, de telúrico origen pues
que desciende en linea recta de los prÍmeros
ejemplares vivientes que se le ocurrieron lanzar al público a la Creación. Y cuando el esclavo, socio, amigo y hermano de Sócrates en
a_quella desdichada mala ventura, pudo reacc10nar al encontrarse con el cuerpo tibio aun
del esposo de doña Jantipa a su lado, experimentó la conciencia del delito. Pues las leyes Y reglamentos del Estado griego, aunque
elaboradas en el tumulto del ágora, no dejaban de integrar un instrumento totalitario
como toda ley, hija de la costumbre del rito, de la religión primitiva.
'
Aquellas lágrimas que enternecieron al
filósofo poeta y en tan singulares circunstancias eran prueba de un sentimiento penoso e
igual como el llanto que no puede reprimirse,
como la protesta humana que no puede silenciarse, como la manifestación de moverse y
de gritar para exponer y expulsar los elementos atómicos de un estado de rebelión. Sócrates y el esclavo no eran iguales en el mismo
grado culural, porque uno estaba adiestrado
para volcar verdades sobre los hombres, que
luego se le devolvían como oleaje de océano
a playa abierta. El último de los amigos que
le asistió hasta el instante final, pasó a la
historia por el vuelco de una emoción que
es todo un poema silencioso, la última fase
de un drama que aún conmueve la mentalidad universal. Sócrates, el maestro indiscutido de todos los tiempos, al que vuelven los
hombres de todas las edades posteriores en
procura de orientación, de guía para su pensamiento, de manejo sorpresivo y de asalto
para no dormirse, obedeció al consejo de tenderse sobre la losa para que la droga fatal
hiciera su pleno efecto. El esclavo anónimo
actuó como los pueblos, como chorros de humanidad de donde provienen las artes y ciencias y a cuyo conjuro los hombres son sus servidores. Eso fue lo que conmovió las paredes de tantos templos y penales, sagrados o
no, que para el caso integran prisiones, imaginó y masculló don Miguel.
Los dos hombres habían muerto un
en aquel momento. Tenían cada uno su
fesión de vivir y de manera distinta
no sin duro sacrificio. Todos tenemo~

poco
propero
algo

en común, aparte de los cinco o seis sentidos
Y los miembros, articulados o no. Allí tenia

el libro "La apología de Sócrates", cual volumen de oraciones. Era un tomo con tapa marrón Y encuadern8:do a la rústica, editado
e~ París de Francia por los hermanos Gar01er, en la anterior tanda de exilados mutilado~ por las bestezuelas cultivadas en el pudridero de la política. Todo estaba dicho y
pens:tdo en aquel volumen de apretadita y
nutnda pr?sa. Las autoridades penitenciarias
n? !º consideraban anarquista l,iteratura prohibida Y el Index ya lo había manoseado y expurgado de pecados. Esto le hacía gracia a
don Miguel. El libro no es rebelde sino la
mente que _lo escribe y la que lo recibe. Aquel
desnaturalizado Sarmiento sanjuanino había
hablado algo al respecto. En el Martín Fierro
del gaucho gallego Hernández, también.

,,

-;:,-

Don Miguei de Unami,no, que se vestía
como Unamuno y no como una mona porque

s~ sentía cómodo dentro de aquellos p~ños cosidos P?r mano no industrializada, para él,
p~ra Miguel de Unamuno, leyó hasta que los
OJOS en confabulación con los demás sentidos
se l? permitieron. En un instante más, con
la. vista en el techo oscuro, escuchando los
ruidos del paso del guardián, retumbando
e_n el pabellón, pensaba qué podría tener. Jantipa como secreto para atraer a un hombre
ta~ formal y completo como Sócrates. y lo
mas desconcertante es que había ido a la celda ~onde expiró para interesarse por él, su
mando, condolerse, protestar, rabiar y patalea~ por haberse encontrado allí, en donde se
le iba a mata: por orden del Estado griego.
Ella se lo habia recomendado millones de ve?es: Aquell~s charlas interminables, aquella
Jengo~za, mcomprensible para tanto bruto,
n? le ib~n .ª acarrear buen fin, ni le darían
dmero siqmera para adquirir unas gallinas.
D~n Miguel supuso que así, peleando en
u?a trmchera, 1~ e~posa de Sócrates respond1a al natural mstmto de conservación defendiendo al marido en peligro. Era una' buena compañera. Tenía agallas para gritar su
razón Y su pena a los jueces prevaricadores.

Parece ser que Sócrates debió levantarse de la piedra desnuda para consolar al esclavo que pena tanta le inspirara. Habíanse
reencontrado dos ánimas fundidas en el mismo sentimiento fraterno, en la intimidad humana, igual que don Miguel de Unamuno y

10

11

�Su marido no habia muerto a nadie. Tenía hijos y ninguno era ladrón. Le hiciera hijos a
otra mujer cuando el Estado se lo pidió porque necesitaba hombres -si, señor ¡Hombres! Y Sócrates, respondió. Era amigo de
Pericles y nadie se atrevió a decir que constituía mala compañía. Frecuentaba la casa de
Aspasia. y no se le conocían otras malas costumbres que las de atraer a la gente que deseaba escucharlo. Pero si lo escuchaban, es
porque decía algo interesante, algo que le
convenía más al auditorio que a Sócrates. Hablaba gratis. Es claro que él sacaba algún
partido: el de hacerse oir, como la calandria
sobre el pasto a cuyo lado tiene el nido, como los equinos del rey Darío al salir el sol
y la chicharra a los rayos solares. Vaya uno
a prohibirsele:
Jantipa tenía razón. ¡Quién le habrá
aconsejado a su marido meterse en tanto lío!
Era célebre en varias leguas a la redonda,
justamente como charlatán, pero na.da más.
Tenia amigos a montones y hasta ricos e influyentes. A todos amansaba por igual. Donde ponia el ojo, allí detenía la bala. El que
no desensillaba a su paso al primer intento,
recibia la montura sobre sus espaldas para
que lo cabalgaran. Era lógico. Pero uno no puede meterse con tantas bestias a un tiempo. E~
como echarse todos los enemigos del mundo
encima. Y enemigos como tigres hambrientos
y hediondas hienas de los que resulta preferible escapar antes que combatir. Jantipa
cumplió con su marido como la parte occidental de un mundo físico. No sabia explicarse mejor, pero no dio un paso atrás. Y
eso encierra todas las virtudes en una persona.
¡Vaya si no!, agregó admirado, don Miguel. Y pensó en su compañera y en sus hijos.
Era menudita, delgadita de cintura, como recomienda la copla y modosita. Tenía una gracia encantadora. Y cuando le hacía alguna
picardía, al otro lado de su frecuente mal
humor, que era como atravesar las fronteras del odio, se le sonrrojaban las mejillas.
No podía evitarlo. Algunas veces se lo había
recordado para hacerla que recitara aquellos
versos inolvidables del amor, del "amor que
perdí en una cueva profunda; muere el sol,
queda la añoranza; muere el sol queda la luna". Y se sonreía de contento. ¡Qué cantera
de quijotesca hermosura tiene nuestro pueblo en su romance antiguo para el ejercicio
nuevo!

-4 Don Miguel soñó qiie le había tocado andar suelto por lugares cervantinos, que la Es-

paña mayor tiene muchos. Pretendía seguir
las huellas del manchego otra vez más, ahora por orden del destino. Volviera y se encontraba ya en su cátedra de la ferruginosa y

pétrea Salamanca, tan sabia como rica en
hombres ilustres, unos más inteligentes que
otros, todos cual dechado de decencias como
maniáticos en pretender enseñar lo que tantos ignoraban. Y estaba hablando de Grecia.
y de Atenas donde contaba con tantos amigos
desde la epopeya homérica, todos preguntones de cosas o explicaciones que no siempre
el cristiano está preparado para contestar
cuerda y razonadamente. Preguntas hay que
dejan tieso a uno de primer intente y que sólo cuando aspira hondo y luego de abrocharse
el pantalón se atreve a responder.
Era don Miguel que hablaba. Encontrábase algo ofuscado porque al terminar la clase uno de los alumnos se le enfrentó de un
modo que no le satisfizo plenamente. Aunque
conocía geografía y con humanidades estaban barriendo suelo griego, la pregunta parecía de ignorante y lo sacara de las casillas.
Le había inquirido cual, a criteriio de don Miguel, le parecía el modo mejor de llegar a
Atenas.
Así, fríamente, luego de aturdido en
expllcaciones que no le parecían relacionadas,
pensó un poco antes de contestar, porque era
preciso mantenerse erecto sobre las extremidades y en el tablado. Los músculos quietos,
sin un movimiento siquiera, y seriamente llegó la sabiduría, sobre sus ojos de buho, bajo
el casquete polar que le cubría la cabeza y
preguntó:
-Tú, en qué parte de España naciste?
-Soy vasco, señor.
-Entonces, escucha: Para ir a Atenas
hay varias maneras. La más lógica y económica es traer la capital de la confederación griega a España. No siendo así, se puede ir en avión. Igualmente, en barco o nadando. Pero nosotros, los españoles, tenemos caballos árabes de magnifica alzada bautizados
como buenos republicanos. Nuestra estirpe
tiene privilegio también para conquistar Atenas, montado en burro, en el Trece o en vasco. La clase se ha terminado. ¡ Buenos días!
Y se sonrió cual niño incorregible al encontrarse entre cuatro paredes, recluido por
cantar verdades como un churrinche, una vertiente perdida del Guadiana y una melodía
que hacía su oído tierno desde el otro lado
del mar. La fuerza de la costumbre, el movimiento de émbolos, las vueltas del cigueñal
y esta letanía de ideas sueltas que llevamos
aprisionadas en el capacete, terminarán por
ser nuestra ruina. Pero no se le puede hacer
campo orégano a la dimensión de brujos y
brutos que nos pisotean las callosidades para, cuando nos quejamos, enfilarnos su golpe
de fuerza. ¡Ah, eso de ninguna manera, agregó don Miguel. Ni por veinte reinos, cien condados, ni mil ducados. Faltaría más!

12

•"

_, I

�mos al ser con su aporte hereditario, al querer ser determinado por las solicitudes de su
ámbito y el deber ser. Estamos considerando
lo que en términos más accesibles se hace
llamar, en el primer caso, naturaleza instintiva; en el segundo como la reacción de darle
al primero cuanto apetece, y en el último, la
conciencia moral que nos se1iala lo que no
debemos y lo que debemos hacer, aún cuando en este último caso existen otras limitadones superiores a la voluntad; así acaba por
definirse la conducta misma de la persona.

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De esta suerte, no somos sino la resultante de una lucha entre el deber y el querer
ser, misma que deciden nuestros principios
morales y también las ¡iosibílidades de realizarnos; por eso no somos como quisiéramos
ser, ni tampoco como el medio en que vivimos ( f:unilía, círculos sociales, etc.,) quisiera
que fuésemos. De tal pugna resultarán las
más diversas respuestas, desde las rebeldías
tan de moda en nuestro tiempo, hasta las sumisiones, a menudo mutiladoras de disposiciones o inclinaciones que debilitan o nulífican zonas valiosas de nuestro ser animlco.

1

~(oblemas humano~ e~la
obra de López V elarde
Federico Berrueco Ramón
La cultura, fruto del espíritu, representa la herencia de un pueblo, y en sus asp~ctos
superiores, corresponde a los estratos mte·
lcctnales preservarla y enriquecerla; por eso
precisa difundirla para guiar nuestros pasos
por mejores caminos; entre aquellas consignas se encuentra la de honrar a los genuinos
forjadores de tan caro patrimonio.
Por eso el interés nacional que ha venido despertando Ramón López Ve!arde, susdtó el homenaje que México le rmde en el
Cincuentenario de su muerte, Homenaje presidido por el Primer Mandatario _del Pais, Lic.
don Luis Ecbeverrla y en Coahmla, por el señor Gobernador Constitucional del Estado,
Ing. Eulalio Gutiérrez Treviño.
Como heredad expuesta a todas las invasiones la vida y la obra del poeta, cuya
memoria'. nos reúne, han tenido que sobrellevarlas; algunas, con autorizada lucidez, ha!'
descubierto bellezas incomparables, dramáticos episodios y aspectos ~escono~idos ~e s~
existencia. Así han aparecido articulos méditos, autógrafos de sus poemas y d'?cument'?s
privados que ayudan a un conocimiento mas
exacto de López Velarde. Claro está que no
pocas incursiones se caracterizaron por una
verdadera falta de respeto, como ocurrió en
cierta población, donde quisieron honr~rlo
dándole su nombre a un evento deportivo,
apoyando tan peregrina iniciativa en las aficiones eventuales que Ramón sentía por el
ciclismo.

Como quiera que ello sea, bastante se ha
obtenido para magnificar la figura del bardo
de Jerez y mucho ha de enorgullecernos que
Saltíllo, corazón del solar coahuilense, le ha-

ya ofrecido significado tributo. Las con!erencías aqui sustentadas lo demuestran: aun recordamos al maestro Villarello en su i:nagnifico trazo del México de entonces; 18; disertación de Jesús Reyes Rulz_ sobre. las 1?eas ~olitícas de nuestro persona¡e; la ¡uveml digiesión de Jesús Arreola Pérez sobre la prosa;
la Intervención de Altaír Tejeda respecto ~¡
intimo mundo Velardeano, la juiciosa Y ágil
plática de Osear Flores Tapia Y_ el regalo e11;0cionante de Hilda Sala al recita!·• con estl~o
muy suyo, 10 mejor del poem~r10,_ acontecimientos todos que habrán de fmahzar en_ la
fecha conmemorativa, en la cual nos deleitará la maravillosa interpretación_ de Suave ~atria poesia en movimiento, ba¡o la dirección
arti~tíca de María de Lourdes Valdés.
Ahora, tendrán ustedes que soportar mi
merodeo por el predio espiritual de Lópcz Velarde.
Nada más comprometedor en estos c:isos
que tratar de ajustar un po~ta al marco de
teorias filosóficas o del donunlo de la pslc?·
logia· por este motivo trataremos de seg u u·
el tr~nsíto de su vida, considerando la educación que recibió y las notas fundamentales
de su personalidad, con la mil:a de contemplar en qué medida lo c?nmov1eron los problemas de sus contemporaneos.
No olvidemos que el ser humano se va

desarrollando dentro de su circunstancia, estimulado por los más variados incidentes que
condicionan su tránsito.
En cada individuo se m:inifíestan tres
zonas del espíritu que se influyen entre sí,
para l·onfig:urar su peculiaridad;

nos refcri-

Del artista se dice que vive en su obra
lo que no pudo obtener en la realidad y de
esta manera satisface las frustraciones que lo
afectaron.
Ko trato con estas palabras de enmarcar rigldamente a López Velarde, pues, a lo
más pretendo explicar el rasgo más Yisíble de
su naturaleza y de su quehacer literario.
La sensibilidad exquisita, la emoción
creadora Inducida en singulares intuiciones
y su temperamento muy particular, (no por
sosegado menos actuante), forman una suma
de factores que al entrar en contacto con su
mundo, provocarán la proyección en el más
luminoso de los caminos y cuya intensidad se
vuelve más acentuada sí se considera su vigoroso organismo; todo ese complejo fue integrándose en el quieto vivir de la provincia, respirando 1·ellgíosídad dentro y fuera ele
la familia, en medio de costumbres inherentes a un pueblo entonces campesino, pero próspero y dotado de estimable linaje cultural.
En este agreste medio de Jerez, transcurren los primeros años al amparo de una familia de firmes costumbres morales y cuyas
condiciones económicas la situaban en las
formas de vida de nuestra pequeña burguesía
rural; apenas se asoma a Ja adolescencia, una
vez satisfecha la enseñanza elemental, emigra
su familia y lo entrega a los estudios seminaristas en Zacatecas, primero, y Aguascalientes más tarde, donde principia su ím¡iresionante iluminación; tal circunstancia no Jo
apartará del todo de su Jerez nativo, (que
ya para siempre lleYaria muy dentro) y a donde por tiempo de vacaciones volverá al hogar
de familiares de su madre; entre juegos y risas de muchachas, allí comenzará a sentir las
adivinaciones de la mujer; por alli le asaltarán los calosfrios que le produjo la prima
Agueda y también la adorable presencia de
Fu en santa.

Terminada la educación prnparatoria, se
trasladará a San Luís Potosi y en ese tiempo
sufrirá la muerte de su padre, con lo que las
penurias crecen; esto ocurria en 1908 cuando
Ramón se acercaba a los 20 años y habla vívido, lo mismo en Aguascalientes que en San
Luis, sus primeras experiencias culturales y
también aquellas otras que 1iarecian :ipartarlo de la mujer que se habla quedado en su
lugar nativo. El horizonte del querer ser se
va dilatando, sólo que las posibilidades de
disfrutarlo son tan precarias, que aumentarán
las tensiones, a las que se añaden las impuestas por su conciencia rellgíosa, provocando
todas la falta de intrepidez para más de una
empresa sentimental.
De ese choque entre el deber y el querer ser, agravado por la penuria, vendrá el
sacudimiento de la sensibilidad que a su vez
incita a sus disposiciones creadoras y da origen a los di versos aspectos de su obra en
prosa y en verso, donde va a manifestarse su
extraordinario dominio de las letras, dándole
a la palabra significaciones inusitadas, característica siempre llena de sorpresas.
Convengamos en que lo que le viene ocu1-riendo es lo mismo, que en mayor o menor
escala, pero no con los mismos efectos, nos

sucede a todos; de allí que el poeta se convierta en caja de resonancia de los conflictos
humnnos, lo que le ganará la posteridad.
Vivir es angustiarse sostendrán algunos;
vivir es esforzarse dirán otros, pero en el ca-

so que nos ocupa las dos afirmaciones resultan valederas; el ¡ioeta se angustia y se esfuerza en traducir ese estado al deslumbrante crisol en que se fraguan sus egregios perfiles.
La pugna entre el querer y el deber ser
es el común denominador de toda su producción; es un signo que lo encontraremos lo
mismo en los problemas de lo erótico, que
en los del dolor y de la muerte; Jo mismo en
los menesteres de su vida diaria, que en sus
relaciones con el medio social en que vive-.
Unos cu~ntos ejemplos descubren cómo su conciencia vive y gobierna esos problemas; rnámoslos:
"Soy un fracaso de confesor y médico que siente perder
a la mejor de sus enfermas y a su más efusiva penitente"
"l)ualidad de cerebro y corazón,
oro en las manos y en las sienes rosas
y el profeta de cabras se perfila
más fuerte que los dioses y tas diosas"
"La edad de Cristo azul se me acongoja,
porque Mahoma me sigue tiñendo
.,erde el e¡piritu y la carne roja"
"Afluye !a parábola y flamea
y gasto mis talentos en la lucha

de la Arabia feliz con Galilea'".

Siempre los términos contradictorios estallando en la sensíbílídad.
Como lo vemos, la radíografia llríca de
López Velarde nada tiene de sencilla; su exa.
mcn nos revelará una cosecha rica en me-

�11

táforas y alusiones cargadas de misterio, de
incógnitas, de asociaciones difíciles de entender pero apenas lo estudiemos llevando por
luz• el signo de tensiones reseñado, tendremos
en la mano un buen recurso para develar más
de uno de esos secretos saturados de hermosura.
Aún su retrato psicofísico, según quienes lo conocieron, resulta complicado . Don
Fidencio Berumen, pariente suyo, nos habla de
un sujeto apacible, de tez pálida, siempre vestido de negro, melancólico y triste; muy serio y al que no le gustaban las bromas; las
aguantaba pero sin contestarlas. Conjeturo
que esta semblanza es la de su adolescencia
seminarista porque el Doctor don Jesús López Velard~. su hermano. nos dice, en cambio, que Ramón era cordial, alegre y bromista; así nos relata aquel sucedido con una
joven de su amistad a la que le preguntó:
"Oye, ¿cuándo nos casamos?, más como la
muchacha se sonrojara le salió al instante:
"no me mal entiendas, tú por tu lado y yo
por el mio".
El periodista don Mario Rojas Avendaño, que lo conoció en 1918 en el despacho
del Secretario de Gobernación, Lic. Don Manuel Aguirre Berlanga, compañero de estudios de Ramón, nos lo presenta como un caballero de aire provinciano, siempre evocando las calles blancas de su pueblo; "era tan
discreto, tan apacible, con una tranquilidad
tan caballerezca que se antojaba de otro siglo".
Esta última impresión me recuerda la
presencia de uno de sus más caros afectos, el
doctor Don Pedro de Alba, en cuyos brazos
habría de expirar, (amistad esta, la de don
Pedro, que tuve el privilegio de conservar
hasta su muerte) San Pedro de Alba, como
le llamó algún discípulo. Otro de los camaradas de López Velarde, Jesús B. González,
de quien conservo gratísimo recuerdo, me aseguraba la semejanza del doctor de Alba con
el modo de ser del poeta. Fino, sencillo, afectuoso, parcamente bromista y con un valor
civil poco común, don Pedro me daba la impresión que me ha producido el intelectual
del altiplano.
Más aquél hombre incomplicado, cordial
y discreto, llevaba muy dentro la magia
alucinante más singular de nuestra historia
cultural.
¿Cuáles son las claves íntimas de su
hacer literario, mismo que por otra parte lo
solidarizan con sus contemporáneos? Así lo
interrogamos, porque cada época tiene sus
formas limitativas del querer ser; unas procedentes del medio y otras de la interioridad
de la persona. Al observar ahora el comportamiento de nuestras juventudes, observaremos que es resultante de este tiempo y de su
circunstancia, muy distintos de aquél en que,
por ejemplo, mi generación se formó; de ahí
el desatino de querer que los muchachos de
hoy sean como nosotros fuimos; ciertamente

ellos reclaman comprensión, pero ta1nbión
nosotros quisiéramos lo mismo y tal vez si
ese intercambio fuese posible nos seria dable
conciliar desajustes en un filedio social que
ha de modificarse según el nuevo signo de
los tiempos.
Así situado el poeta, su insurgencia es
la misma de los años que desencadenaron la
Revolución, sólo que en el orden de las letras, superando las formas romántico-modernistas Y hasta las de absolver los problemas
originados en sus contactos con el contorno
social; insurgencia lírica, que no otra era la
que le correspondía al poeta.

¿Hay acaso otro solo poeta que como este
desafíe a las incógnitas potestades, y hie;a
con su venablo lírico el silencio despótico?
Respondamos nosotros, los necios y cobardes
que en la noche tememos aventurar la mano
afuera de la sábana.
Lo apris.ionaron virgen en su monte; y me apena
que ignore que la dicha de amar es un galope
del corazón sin brida, por el desfiladero.
de la muerte. Deploro su castidad reclusa
Y hasta le cederla uno de mis placeres".

Intentemos, y aqui confieso mis temores,
destacar aquellos frutos donde se acentúa
cualquiera de los aspectos emocionales que
queremos reseñar:
LA

_Los rasgos literarios visiules, fosforescencias de combustiones profundas podrían
compendiarse en los temas de la 'vida, del
amor, del dolor y de la muerte, sin olvidar el
que aparece en su juventud y que de cuando
en cuando irrumpe en su madurez: la provincia, como entraña patria y norma de existencia personal; cometeríamos seria omisión ~i
al abordar tales aspectos no considerara mos
su religiosidad que a cada momento se infiltra, porque en ella encuentra los símiles justos de expresión poética.
Los temas citados jamás los encontraremos aislados, sino alimentándose entre si en
el oficiar de la belleza.
Al intentar diseñar los matices de la per.
son ali dad del poeta hay un poema que lo retrata y que no se por qué ha escapado a la
consideración de críticos y ensayistas, poema
escondido como regalo espléndido inexplicablemente inadvertido. Me refiero al poema
"Para el Zenzontle Impávido" del que sólo haremos n1ención en sus estancias más expresivas.
"Sigo oyendo
la musical tarea del zenzontle,
y lo admiro
por impávido y fuerte, p.orque no se amilana
en el caos de las lóbregas vigilias,
Y no. teme despertar a los monstruos de la noche.
Su pico repasa el cuerpo de la noche, como el de una
amante.

VIDA

La encontraremos tratada como conflicto
Y como disposición gozosa a disfrutarla. Como_ conf11cto solo nos ocuparemos de cnanto
le 1mp1d1ó cumplir su destino de hombre al
refu~iarse en el celibato, para unos resultado
d~ timidez o i~decisión, para mi, consecuenc_ia de la magmtud que dió a las responsabihdades d~ la paternidad que tenía por eternas: ¿qu1é". enme?-dará la plana, preguntal)a, de un vastago mfortunado? a veces hasta
P:trece impulsado por la cobardía cuando
piensa _en lo doloroso de darle carne al cementeno.
En más _de ~na ocasión anduvo a la orill~ del matnmomo, pero, lo elije en otra ocas1_on, se mostraba tan exigente con quien hab1a de compartir. su destino, que era punto
menos que imposible dar con la mujer que
le fuese "llanamente barro para mi barro
azul para mi cielo".
Y
No ignoro que voy tocando el terna del
amor, por más que aquí aludo una actitud
e~phcable quizás por el doloroso impacto sufudo al monr su padre, dejando abundante
prole .ª la responsabilidad de una mujer, ma.
dre e¡emplar, que se las habría visto negras
de no contar con el auxilio de ejemplares hermanos.
Ad~más nos hablará Ramón de la tortura de v1v1r, en las patéticas estancias de:

�emoción romántica, especialmente en aquella
mujer que lo despierta para el culto de Eros,
mujer que principia por asumir sideral belleza, azul para su cielo, pero no barro para su
barro, mujer, en suma, que le arranca versos
olorosos a incienso y cuya presencia, real en
la adolescencia de López Velarde, perdurará
como recuerdo y como trauma hasta el final
de sus dias, cuando cuatro años antes ella se
habia escapado ya del mundo.

Nos referimos a Josefa de los Rios, Fuensanta como la llamó poéticamente.

','Mi coraión leal se amerita en la sombra
yo lo sacara al día como lengua de fuego
que se sac:a de un ínfimo purgatorio a la luz,
y al oirlo batir su cárcel, yo me anego
y me hundo en la ternura remo.rdida d_e un_ padre
que siente entre sus brazos, latir un hijo ciego.
Mi corazón leal se amerita en la sombra
es la mitra y la válvula . . . yo me lo arrancaría
para llevarlo en triunfo a conocer el día,
la estola de violetas en los hombres del alba
el dngulo morado de los atardeceres,
los astros, y el perímetro jovial de las mujeres".

Aquí se percibe: el conflicto ínt_imo, m~tra y válvula que equivale a represión Y ,11cencia· los términos religiosos estola Y cmgulo; Íuego, como remate, aparee~ el ine~itable perimetro jovial de las muieres. Sigue
mezclando cielo y tierra; por eso pensamos que,
posiblemente, sin la conciencia católica que
adquirió en su infancia y en su juventud seminarista para someter sus apetitos, no hubiera padecido el choque, surtidor de lo mejor de su poesla.

Por este mismo tenor brota "El Minuto
Cobarde" en el que "La plétora de vida se resuelve en renunoia capital se liquida".

y en miedo

Empero. Piensa también en Bl sentido
epicureo al pontificar:
"La vida mágica se vive entera
en la mano viril que gesticula
al evocar el seno o la cadera

Y en el son del corazón proclamará:
"La redondez de la creaci6n atrueno
1

11
11
11

cortejando a las hembras y a las cosas
con un clamor pagano y nazarenou.

EL

AMOR

Pocos ele nuestros poetas se han ocupado
de lo erótico con mayor originalidad, amplitud y hermosura; podríamos asegurar quP
no se le escapa un solo matiz y aquí también
se mezclan el dolor, la muerte y lo religioso.
Pese a su intuición estética para fraguar deslumbrantes metáforas, no pudo escapar a la

La conoció en la infancia; le aventajaba
ocho años de edad y era herman::t de la eaposa de , don Salvador Berúmen, tio de Ramón a quien Fuensanta vió desde que era un
niño'; ella no era una belleza, pero despedía
una seducción tal, que fué incubando en el
futuro poeta el más extraño afecto. Para mí
podría explicarse como modalidad del complejo de Edipo. En una familia numerosa y
de escasos recursos, no era posible para la
madre ofrecer al mayor de sus hijos los cuidados que solicitaban ni más ni menos que
nueve retoños. De esa suerte Ramón halló
en el trato de Fuensanta algo asi como un
faltante de ternura materna, como se percibe en este terceto del poema "Elogio a Fuensanta":
"Antifona es tu voz y en los corales
de tu mfstica boca he descubierto
el sabor d~ los besos maternales...

A medida que el niño crece y se acerca a
la adolescencia, ese amor se va transforman.
do, para madurar en un cariño lleno de delicadeza que se acentúa por la condición enfermiza de Fuensanta.
El doctor López Velarde reconoce que
Josefa de los Ríos fue el gran amor de Ramón, pero duda mucho que éste se lo declarara; Ramón era extremadamente reservado, pues ni el doctor de Alba ni Jesús B.
González me pudieron dar mayores datos en
ese particular cuando se los pedía.

Para mi no es posible que una mujer que
ya se anuncia en los versos escritos cuando
el poeta llegaba a los diecisiete años de edad,
ignorara ese cariño. Todavía cabe pensar: si
ella nada sabia del inexperto amador ¿ por
qué éste, en carta de octubre 1909 al Lic. Correa, le anuncia que Fuensanta ha dejado de
existir para aquél? Algo debe haber pasado,
pero la devoción persiste; ocupa casi todos los
poemas de "Sangre Devota" libro publicado
en 1916 y los primeros versos de "Zozobra"
le pertenecen; recordemos ese bellísimo canto "Hoy como Nunca", escrito tal vez en 1917
año en que muere la "Amada Seráfica'\ como la llamó, y la que seguirá traumatizándolo hasta los tiempos de ese maravilloso canto
"El Sueño de los Guantes Negros", cuando
López Velarde se acercaba a "La Fúnebre
Barca".
Con todo, es preciso observar que su vida está llena de mujeres que, de un modo o
de otro, penetraron en su órbita sentimental.
Sin embargo, además de Fuensanta, lo atrajeron hasta la cercanía de los altares, la dama de la capital, la ilustre maestra Margarita Quijano; tal vez por sus vacilaciones o porque ella no sintiera amor suficiente, resultará. una nueva frustración que dictará páginas
desoladas, pero no con la ternura de las que
consagró a la desaparecida; por último se
ha hablado de un compromiso matrimonial
con Fe Hermosillo, compromiso aplazado dos
años, sólo que ya finalizando el término, la
muerte sorprendió a López Velarde.
Su intenso erotismo lo condujo a expresiones únicas en la lírica de habla española;
expresiones también llenas de contradicciones
como éstas:
"¿Cómo será esta sed constante de veneros
femeninos, de agua que huye y que regresa?
¿Será este afán perenne franciscano o polígamo?"
"En mi pecho feliz no hubo cosa
de cristal, terracota o madera
que abrazada por mi no tuviera
movimientos humanos de esposa"
"A la cálida vida que transcurre canora
con garbos de mujer, sin letras ni antifaces,
a la invicta belleza que salva y que enamora
responde en la embriaguez de la encantada hora
un encono de hormigas en mis venas voraces".

En este itinerario hallaremos otros nombres en el amanecer del poeta, como "La pri1na Ag·uecla" y luego ''La Blonda Sara":

"Blonda Sara, uva en saz6n, mi apego franco
a tu persona hoy me incita
a burlarme de mi ayer, por la inaudita
buena fe con que crei en mi sospechosa
vocación la de un levita".

Más Juego descubre su experiencia en esta confesión:
"Que la dicha de amar
es un galope
del corazón sin brida
por el desfiladero de la muerte".

Para invoca,r no sabemos a quien, en esta forma:
"Yo desdoblé mi facultad de amar
en liviana aspereza
y suave suspirar de monaguillo;
pero tu me revelas
el apetito indivisible, y cruzas
con tu antorcha inefable
incendiando mi pingiie sementera".

Todavía podríamos citar referencias en
verso o en prosa de Maria Nevares, Susana
Jiménez, Teresa Toranzo y Genoveva Ramos;
hemos dicho que es contradictorio, pero en
verdad no se piense en un mujeriego, por más
que preocupe la alusión al coro plañidero de
fantasmas y al motín de satiresas.
No
que la
rezano.
sos que

nos asombremos de la insistencia con
mujer pasa por los caminos del JeRememoremos simplemente esos verexplican su trasmundo.

"Dios que me ve que sin mujer no atino
ni en lo pequeño ni en lo grande, di6me
de angel guardián un angel femenino".

También apuntaría en una de sus mejo.
res prosas, que nada podía sentir ni entender.
sino a través de la mujer: "Por ella he creído
en Dios y por ella he sentido el puñal de hielo

del ateísmo".
Sobre la cr1s1s de su religiosidad eu el
erotismo, un crítico extranjero señala que López Velarde "No fué un místico ni un asceta,
ni siquiera un hombre religioso, fué cuando
mucho un supersticioso; para otro fué un espíritu católico sin ser ni santo, ni beato, sino
sencillamente un pecador católico'\ no sería
más bien, apuntamos, un católico pecador;
recuérdese su afirmación de que a pesar de
todo "Es santa mi persona, santa en el fuego
lento del dia qiie se me fué s.in oficiar".

.

�Finalmente, cómo podría aclararse s~
apego a la santidad, al reprocharle a una difunta virgen, haber prefe!'ldo entregar s~s
encantos a los gusanos y no al apuesto novio
que la persiguió.
En el asunto por concluír, no olvidemos
que vivió •·profesando la moral de la simetría". Vivió lúcidamente la tensa lucha revelada en este autoretrato:
"Yo var6n integral
nutrido en el panal
de Mahoma
y en el que cuida Roma

•·siempre que inicio el vuelo
por enc:ima de todo,
un demonio sarcdstico maulla
y me devuelve al lodo".

Sus extravíos más desconcertantes en lo
erótico resuenan en ''Te honro en el espanto",
versos de acentos Baudelarianos en donde el
amor asume fúnebres profanaciones.

LA MUERTE Y EL DOLOR
no muy conaterroriza la
la carne Y la
premonitorios

"Más mi labio, que osa
decir palabras de inmortalidad,
se ha de podrir en la húmeda
tiniebla de la fosa".
"Mi coraz6n no olvida
que engendrará al gusano
mayor, en una asfixia corrompida".
"Lumbre divina, en cuyas lenguas

cada maiiana me despierto,
un dia al entreabrir los ojos
antes que muera estaré muerto".

Sobre este tema alega Allen W. Phillips,
que Ramón "Siente la n:uerte co1;1? presencia
íntima e inmediata; mientras v1v1mos. estamos en tránsito a la tumba. Las samaritanas
ya se han ido; la última odalisca huye en busca de otros amantes, el harem ha quedado vacío y el poeta implora".
"Oh, tiena ingrata, poseída
a toda hora de la vida;
en esa fecha de ese mal
Hazme humilde como a un pelele
a cuya mecánica duele
ser s6lamente un hospital".

Quisn ha vivido en los desasosiegos de lo
premonitorio, es natural que lo comparta con
el dolor:

"No me hieras ningún costado,
no me castigues a mi cuerpo
por haber vivdo endiosado
ante la naturaleza
y junto a los vertebrales
espejos de la belleza".
"Yo reconozco mi osadía
de haber vivido profesando
la moral de la simetria,
más con el pie en el estribo
imploro rápida agonia
en mi final hostería.
No tengo miedo de morir,
porque probé de todo un poco,
y el fren2si del pensamiento
todavia no me vuelve loco.

Después de descubrir por tan trágicos caminos, hagamos un alto para glosar el tema
dulce de
LA PROVINCIA
Es muy del mexicano alabar la tierra nativa, inclinación más acentuada cuando se
trata de desdeñar la metrópoli. Cuando las
causas de la Revol nción encontraron en la
provincia tierra propicia y las masas en armas se adueñaban de la capital, se sintió el
contraste europeizante con el retraso de gran
parte del país, donde se había remansado la
antigua cultura; pero cada región, de modo
especial la nuestra, se hicieron sentir no sólo con la fuerza de las armas, sino con los
clones de las peculiaridades de su espíritu poseedor de costumbres, hábitos y artes propios,
con su lenguaje rural y una moral preservadora de todo descastamiento; así fue naciendo el fervor nacionalista, no a titulo de
cerrazón aldeana, y sí como flujo integrador
de lo nuestro, con ánima abierta a todos los
horizontes del país sojuzgado por lustros dictatoriales.

de "Te honro en el espanto"?, seguramente
este poema encierra deslumbrante acierto, pese a sus atrevidos pasajes.

El payo lugareño se fue metropolizando
y el capitalino fue entendiendo lo comarcano; la Revolución con sus marejadas de inmigrantes de todos los ámbitos del país, emulsionó lo regional y lo metropolitano para in,
tegrar un verdadero espíritu nacional.

"El Sueño de los Guantes Negros", poema no concluido, registra la fusión del amor
y de la muerte en el encuentro con Fuensan-

Su consolidación fue alcanzándose a partir del amor a nuestra tierra.; en nuestro caso, no me refiero al coah uilense de tortillas

1

11

"En su cráneo vacío y aromático
trae la esencia de un eterno viático
¡Y, al fin, del fondo de su pecho claro,
claro de purgatorio y de Sión,
en el sitio que hubo el coraz6n
me da a beber el resplandor de un farol".

"Señor Dios mío: no vayas,
a querer desfigurar
mi pobre cuerpo, pasajero
más que la espuma de la mar".

En la mesa central ...

A pesar de su catolicidad,
fiada en la ventura eterna, le
muerte como desintegradora de
belleza; sus miedos alcanzan
alientos:

ta, fallecida años antes, y a la que ha evocado en otras rimas de corte antológico como
estas:

En lo que conocemos ¿quien ha logrado
dialogar sobre la muerte con el dramatismo

de harina, de machacado y de cabrito, sino
al que llevó en el lomo de las caballerías revolucionarias el carácter dominador de los desiei-tos.
Contra lo que no pocos opinan, la provincia no fue para López Velarde un motivo
costumbrista de colorido local; lo creen asi
cuando contemplan la lozanía de "Novedad
de la Patria" y los retablos de "Suave Patria'\ en que proyecta, como en los demás
,asuntos de su obra, sus personales estados
anímicos y sus propios conceptos.
En la provincia nació y la vivió hasta
sus 24 años; no importa la proporción demográfica entre Jerez, Aguascalientes. Zacatecas Y San Luis, que en sustancia ofrecen los
mismos tonos vitales, los mismos hábitos y
principios de moralidad; en ella disfrutó el calor de Fuensanta y los quereres de sus novias
pueblerinas; de aqnl el origen familiar y el
lazo de sus perdurables amistades que cobran
entrañado afecto en Saturnino Herrán Enrique Fernández Ledesma, Eduardo J. cbrrea,
Pedro de Alba y Jesús B. González.
No es extraño, por eso, que exalte los contenidos de su provincia, que vuelva al sosiego
de sus rincones, que le duela la tragedia de
los vientos de fronda, los estragos de la vorágine revolucionaria sobre la aldea espectral
Y los desmanes sufridos por sus adorables paisanas.
·
López Velarde se considera producto del
altiplano y particularmente de Zacatecas, y
más aún de Jerez, tierra de silencios aromados por la cuaresma opaca que rompe la garrulería de la feria en primavera; tierra de
gente acrisolada en disciplinas eclesiásticas,
tierra de católicos de Pedro el Ermitaño y
jacobinos de época terciaria, y, en tratándose
de Jerez, donde López Velarde por primera

�vez pasó lista de presente en la vida el 15 de
junio de 1888, escuchemos la definición del
Jugar, referida por un contemporáneo de Ramón:
"Esas gentes de Jerez,
miel y veneno a la vez
todos son nobles sin titulo,
todos rlc:os sin haber,
todititos son parientes
y nadie se puede ver".

Cualquier parecido con algunos de nuestros pueblos, es coincidencia que queda al JUlcio de quienes me escuchan aqmlatarla.
En la aparente simplicidad del poemario
regional, brota el amor a lo suyo por sus valores, con la descripción deslu;llbra'!-te de v:erdad, en formas limpias de ex1stenc1a Y _qmen
sólo contemple lo epidérmico, se quedaran sm
la intimidad del alma provinciana. No faltan
los que consideran a López Velard_e como heredero de Landivar, sin acertar Justamente,
por que aqui se trata de un México distinto,
recreado en la profunda palpitación de una
época cercana.
Se siente tan vinculado a lo nativo, que
no resulta inusitada su alusión en "'Suave Patria" al proclamar su origen,
"Suave Patria

permite que te envueh'a

tano, cuyos nuevos estímulos acentuarán las
inquietudes del pecador vulgar, de donde nace el esplendor humano de "Zozobra".

Cuando ese agobio parece anonadarlo, se
refugiará en el recuerdo de Jerez, ya que en

esa convivencia parece encontrar alivio para
sus males ciudadanos; asi dirá en "El minuto
cobarde":
"Cobardemente clamo, desde el centro
da mis intensidades conosivas,
a mi parroquia, al ave moderada,
a la tlor quieta y a las aguas Yivas.
Yo quisiera acogerme a la mesura,
a la estricta conciencia y al recato
de aquellas cosas que me hicieron bien".

En "Humildemente", anticipa un deseo
que jamás pudo lograr, al decir:
"Cuando me sobrevenga
el cansancio del fin,
me iré como la grulla
del retrón a mi pueblo,
a arrodillarme entre
las rosas de la plaza
los aros de los niiíos
y los flecos de seda
de los tápaloa".

No se agota aqui su apego a Jo nativo tan
sentidamente tratado cuando reflexiona sobre
la moralidad de sus paisanas, las "Institutrices de mi corazón".

en la más honda música de sel•a ..
"Conque me modelaste por entero
al golpe cadencioso de las hachas,
entre gritos y risa&amp; de muchachas
y pájaros de oficio carpintero".

Obsérvese que cuando afirma "Me modelaste por entero", está apuntando un hecho: que la provincia lo modeló por dentro y
por fuera.
Quien lea su prosa "Fresnos y Alamos"',
síntesis del Parque de Jerez, no habrá de sorprenderle esta actitud de López Velarde que
identifica a la Patria con la provincia misma.
Se le ha tenido por poeta provinciano y
esto es cierto en parte, pues ese caracter tan
visible en "Sangre Devota", se va esfumando
conforme lo envuelrn el complejo metropoli-

Con "A la gracia primitiva de las aldeanas"; "A las Vírgenes" y •''Jerezanas" resume una ofrenda a la mujer de su tierra, pero también en la prosa hará lo mismo en "Las
Santas Mujeres" y en "Semana Mayor" parte de ese maravilloso libro "El Minutero".
IDEAS POLITICAS

Sobre este particular se pronunció aquí
una conferencia de la que se recordó su Maderismo, su maravilloso descubrimiento del
México actual que lo mismo se observa en
"Novedad de la Patria" que en el canto que
lo consagró, su admiración por el visionario
de Parras y su simpatia y militancia en el
constitucionalismo; en verdad hay algo más
importante en su filiación revolucionaria.

Del apóstol de la democracia comenta:

'·Con Madero no viv.imos en ·u.na República de angeles, pero estamos v-iviendo como
hombres Y esta es la deuda que nunca le pa-

garemos a Madero".

A raíz del drama de la Ciudadela y darse cuenta de la hecatombe que suscita y del
levantamiento constitucionalista, escribe estas definidoras palabras de su auténtico revolucionarismo, hasta ahora considerado como simplemente político:

"No se dónde vararmnos si no viene un
tratado de ¡,az. Indudablemente que lo más

práctico sería que el curso de la Revolución
no se detuviese corno en 1910. A.SI SE TENDRIA. LA POSIBILIDAD DE DESPOJAR A LA
BURGUESIA DE TODA SU FUERZA POLITICA. Y DE SU PREPONDERANCIA. SOCIAL
Y QUIZA.S HASTA EFECTU-4.R CIENTIFICA11fENTE UNA PODA DE REACCIONARIOS
EN ESPECIAL DE LOS CONTUMACES".
,

Si_ esto pedía el escrupuloso católico que
f~e _Lopez Velarde, cultisimo abogado por
anad1dura, ¿de qué se extraña por los desmanes de Villa y de Zapata que casi no fueton a la Escuela? no los justificamos, sólo
tratamos de poner a cada quien en su lugar.
El antiliberalismo de López Velarde hijo de su catolicidad, lo conduce a ingei'iuos
desaciertos como, por ejemplo, atribuir los

temblores de Guadalajara en 1911 a blasfemias liberales, cuando estos habrian ocurrido de todas maneras.
Su antiliberalismo contrasta con el reproche que hace a la curia de provincia por
pronunciarse contra la Revolución.
Que no se equivoquen los que todavía en
nuestros dias se desviven por denostar a Juárez; a Juárez le debemos la afirmación de
nuestra independencia y las estructuras fundament~les de nuestra organización política;
los cretmos que no alcanzan a comprenderlo
as! vivan esta hora, se quedaron rezagado~
en las telarañas de hace más de un siglo.
_ En una plática que dicté hace algunos
anos sobre López Velarde la terminé con una
tirada lírica, ahora, dada mi condición de
maestro frente al mundo que vivimos desprendo de la vida de López Velarde un' ejemplo para la juventud y es el de que: la formaci~n humanista de nuestra conciencia cualqurnra que sea su origen, es guia indispensable de conducta para no olvidar ni nuestros
deberes de hombres ni los que nos atan al
destino de México.
1

El mensaje cultural de López Velarde
fulg~ra _como nunca a cincuenta años del dramático mstante de su adios.

Saltillo, Coah., junio de 1971.

�Dialéctica de la conciencia
•
americana
Leopoldo Zea
1.-

Toma de conciencia.

Se habla de grupos, de bloques, de naciones
fuertes y naciones débiles. Concretamente, de las
relaciones que guarda Latinoamérica con los Estados Unidos. Y, claro, la desesperanza surge de
inmediato, pareciera que nada podríamos hacer
los latinoamericanos por salvar las diferencias
que nos subordinan al Imperio. Pero partamos
de una realidad concreta, lo más concreta posible, la de los individuos que forman otras naciones, fuertes o débiles, y tomemos conciencia como ha sido el resultado de las voluntades concretas de estos individuos, voluntades dentro de un
tejido amplisimo de voluntades, que va marcando los linderos de la historia de cada pueblo y el
de sus relaciones entre sí. Entonces veremos como es posible un cambio de situación. Un cambio
que lo será más auténtico si tomamos clara conciencia de nuestra relación como individuos y como pueblos entre otros pueblos. No se trata solo
de esperar la descomposición del imperio y la
ascensión de los pueblos débiles. No se trata solo de esperar, porque lo importante será siempre
la acción. Y una acción cuanto más consciente
sea, será más eficaz.
Lo que caracteriza a nuestra época, su aporte principal a los problemas de nuestro tiempo,
incluyendo Latinoamérica, es lo que llamamos
toma de conciencia. La conciencia de que no estamos solos en el mundo, sino al lado de otros.
Y que estos otros son nuestros semejantes, como
nosotros somos de ellos. Pero la semejanza implica, a su vez, reconocimiento de la diversidad. Por-

que ser hombres no es ser calca de otro, sino tener
personalidad, tener diversidad. Pero es esta diversidad la que suele originar el regateo de humanidad. Porque es a partir de nosotros que reconocemos la humanidad de otros y en la medida en que
son diversos nos resistimos a aceptar que son nuestros semejantes. Y solo lo aceptaremos si dejan
de ser diversos, esto es hombres, y nos prolongan, se hacen nuestro instrumento. La diversidad respecto a nosotros será un índice, no de su
semejanza, sino de su inferioridad. La diversidad
puede, inclusive ser física, color de la piel, color
del pelo, ojos, forma del cráneo, etc.
Claro que queda el punto de vista del que
sufre esa imposición, del otro, que se reconoce
semejante al otro, sin importar la diversidad física o mental. La historia de la Humanidad es precisamente, la lucha dialéctica que se establece entre un hombre y otro hombre, entre un grupo
de ellos y otro, entre un pueblo y otro pueblo,
entre una nación y otras naciones. Afirmamos
nuestro ser, pero negamos el de los otros, para
que éstos, a su vez, afirmen y reconozcan el suyo.
Pugna que solo termina cuando se realiza una
conciliación, la síntesis de la dialéctica, cuando
nos reconocemos como hombre o pueblo diverso
de otros, pero reconocemos, a su vez, en la diversidad de esos otros, su ser hombres sin más.
Cuando nos sentimos plenamente con los demás,
y cuando no exigimos para los demás, no lo que
no estamos dispuestos a aceptar para nosotros
mismos.

13

Es a partir de nuestra personalidad que or-

�ganizamos, también, nuestro propio horizonte, lo
que consideramos familiar. Y son los otros, los extraños, los que pueden irrumpir en este horizonte
con su individualidad, alterando el horizonte que
nos era familiar. Vuelve entonces la negación, los
otros son extraños, y, en todo caso, o se adaptan
a nuestro horizonte o se eliminan de él. Es sólo
el modo de vida de nuestra nación, o pueblo, el
válido y no el de los otros. Los otros son extraños,
no caben en nuestro mundo y por no caber los
consideramos inferiores. Somos nosotros los que
formamos parte de la civilización, la cultura, etc.
Somos nosotros los que determinamos cómo han
de ser los otros so pena de su expulsión o aniquilamiento. De esta forma surgen los imperios, el
imperio romano o el imperio estadounidense, con
su modo de vida que no tiene porqué modificarse al encontrarse con otros pueblos, sino que son
éstos los que han de hacerlo si quieren sobrevivir.
De las culturas, la más agresiva, ha sido la
occidental. Una cultura que por su propio desarrollo ha llevado su modo de ser a otros pueblos
sobre los que se ha impuesto. Sus portadores, los
occidentales, son los hombres por excelencia, los
otros serán sub-hombres y sólo alcanzarán la humanidad en la medida en que se sometan plenamente al modo de ver la vida del occidental y sus
intereses. Pero ha sido la gran crisis del mundo
occidental, expresa en las dos grandes guerras de
este siglo, lo que ha originado una doble actitud,
la de los occidentales que se dan cuenta de que
no son ya expresión del hombre por excelencia,
y la de los no occidentales que se van dando cuenta, a su vez, de que son como ellos, sus semejantes, hombres entre hombres, con sus mismas
posibilidades e impedimentos.
Poderosa proyección de la cultura occidental
que ha llevado su expansión hasta el más apartado lugar o rincón del mundo, lo son los Estados
Unidos de Norteamérica. El juego dialéctico que
se da entre el mundo occidental y el resto del
mundo, se da, también entre los Estados Unidos
y la América Latina. Una empujando para imponer su personalidad e intereses y la otra resistiendo para salvar su personalidad e intereses.
Una resistencia cada vez mayor en la medida en
que se toma conciencia de lo que se es como pueblo, con independencia de la fortaleza material.
Esta toma de conciencia latinoamericana desenajena a sus individuos y les permite actuar como pueblos ante pueblos, donando, reconociendo
humanidad, pero insistiendo al mismo tiempo en
que se dé y se le reconozca la propia. Se aceptan
los valores enarbolados por la cultura occidental,
pero exigiendo al mismo tiempo sean reconocidos
entre ellos estos mismos valores. De esta forma
surge el conflicto que ahora se hace patente, lo

14

mismo en Latinoamérica, como en Asia, Africa,
Europa y los propios Estados Unidos. La universalización de los valores occidentales lleva aparejada el reconocimiento de estos mismos valores en
otros pueblos y hombres, pues solo así se alcanza
la auténtica universalidad. La experiencia Latinoamericana en este campo es amplísima. Reconoce los valores que enarbolan los Estados Unidos,
pero exige, a su vez, que estos mismos valores le
sean reconocidos. Y en este reconocer y exigir
reconocimiento, surge una larga lucha dialéctica
que forma el tejido no solo de la conciencia latinoamericana, sino de la conciencia Americana en
general.
2. La disyuntiva estadounidense.

simples instrumentos o materia de explotación.
Parte de la naturaleza por aprovechar y poner
al servicio del hombre por excelencia, el occidental. Sin embargo, el mundo occidental, al expanderse sobre todos los linderos de la tierra, lleva
no sólo la técnica de explotación de la naturaleza, naturaleza que incluye a los otros hombres,
sino también las ideas en que descansa este humanismo expansivo. Ideas que los hombres de los
pueblos que reciben la expansión hacen suyas enfrentándose con ellas a sus dominadores; enarbolándolas, reclamando en su nomb:ce derechcs
que parecían exclusivos de los occidentales. Esto
es, pura y simplemente se realiza la universalización de las ideas que sobre lo humano han sostenido los occidentales, que los no occidentales
hacen suyas elevándolas a dogma universal, esto
es, válido para todo pueblo, hombre cualquiera
que sea su raza o cultura.

El llamado mundo occidental, decíamos, parece prolongarse en los Estados Unidos de Norteamérica; su papel en el Continente Americano.
será el mismo de la Europa Occidental en Asia,
Africa y Oceanía. Pueblos llamados a llevar la
cultura, la civilización o el espíritu a los pueblos
que se supone no los poseen. Pueblos que se ven
a sí mismos como la esencia y modelo de lo hu-

La expansión occidental sobre el mundo es
llevada, como nunca antes, por civilización alguna a todos los linderos de la tierra. Ningún rincón
escapa a esta expansión, pero tampoco escapará
a las ideas que sobre su propia humanidad llevan

mano, haciendo de su modo de ser el único modo
de ser de cualquier pueblo que pretenda ser parte
de la cultura, la civilización o el espíritu. Dentro
de los valores enarbolados por el Occidente está
el que se refiere a la dignidad del hombre con
todas sus implicaciones. Salvo que esta esencia
no es reconocida sino entre sus propios creadores. Fuera de sí mismos, los occidentales, se r esisten a reconocer signo alguno de humanidad. La
Humanidad parece agotarse en el mundo occidental y sus herederos, los Estados Unidos. Una vieja falla que se hace ya sentir en la cultura madre de todo humanismo, Grecia, que fuera de sí
misma no reconocía sino barbarie, infrahumanidad, con todo lo que este reconocimiento implicaba, esto es, el derecho a implantar la esclavitud
y la explotación. Limitado lo humano a sus descubridores, los otros, hombres y pueblos, no serán
sino parte de la flora y fauna por aprovechar,

también los occidentales. El primer pueblo que
se enfrenta a esta expansión, enarbolando los
principios de libertad y dignidad humanos derivados de los hacedores de esa expansión, lo será una
nación producto de la misma, los Estados Unidos.
El 4 de julio de 1776, en nombre de esos principios los Estados Unidos se declaran independientes de la metrópoli inglesa. Declaración que les
dá el liderato de otras muchas declaraciones de
independencia que se irán sucediendo en el resto
de América, frente a otras metrópolis; y en la
misma Europa frente a despotismos que limitaban la esencia del hombre, influyendo en los principios que originaron la Revolución francesa de
1789; lucha contra múltiples despotismos a lo largo del siglo XIX, hasta llegar a nuestro siglo XX
en que se levantan otros pueblos en Asia y Africa
exigiendo para sí mismos los occidentales. Salvo
que en este siglo XX, paradógicamente, la nación

15

�que se niega a reconocer en otros pueblos los derechos que reclamó para sí a fines del siglo XVIII,
son los propios Estados Unidos. Los Estados Unidos no sólo se emancipan del mundo occidental
sino que invierten los términos y se transforman
en su líder. Líder, no ya de sus ideales y principios, sino de su espíritu de dominio. Un dominio
que revertirá sobre sus propios creadores europeos occidentales, sometiéndolos al nuevo orden
occidental, ahora bajo el predominio estadounidense. El líder de la emancipación, se convierte
en líder del dominio. Si en un principio veía con
simpatía movímientos revolucionarios de emancipación, que le recordaba el que ellos habían iniciado, pronto, en la medida en que se acrecenta
su propia expansión, solo tendrá una preocupación, llenar "vacíos" de poder que otros imperios
van dejando. Primero, llenar el "vacío de poder"
que España y Portugal dejan en América, posteriormente, al término de la segunda gran guerra,
llenar el "vacío de poder" que dejaran Inglaterra,
Francia, Holanda en Asia y Africa. Así, por un
lado cunde por el mundo el espíritu que hizo posible la primera revolución de independencia, Y
por el otro el espíritu que ha hecho del llamado
mundo occidental uno de los imperios más poderosos que han existido en la historia por la plenitud de su extensión. Llevados por este espíritu
expansivo, los Estados Unidos se verán enfrentados a sus propios principios, a principios de dignidad, de justicia y libertad como los que enarbolaron al emanciparse de la Europa occidental.
Una situación conflictiva, un juego para conciliar ideales e intereses. Situación que ha originado la gran preocupación del imperio estadounidense por dar a su dominio una justificación moral. Justificación siempre en aprietos que ha alcanzado su mayor tírantez en la guerra de Vietnam. Guerra que ha planteado a los Estados Unidos el dilema que en vano ha tratado de eludir,
el de ser líder de libertades o líder de un nuevo
imperio, lo uno o lo otro, sin conciliación posible. Disyuntiva que origina ahora la crisis moral
que sacude, en estos años, al pueblo norteamericano. Pese a ello, sin embargo, se seguírán buscando justificaciones morales que permitan no
solo mantener un determinado dominio, sino extenderlo si es preciso. Por ello se extiende el área

de dominio, en nombre de la libertad; se invade
una nación, aunque en defensa de sus supuestamente amenazados intereses. Toda expansión, es
solo ampliación del área de libertad; todo nuevo
dominio una nueva forma de emancipación. Todo
lo que no quede bajo el dominio de los supuestos
hacedores y defensores de la libertad y la democracia será visto como su negación, y por ende,
condenado a desaparecer.
Latinoamérica quedará, en primer lugar,
dentro de este juego expansivo. Formando parte
del área natural de expansión del nuevo y poderoso imperio; los pretextos morales para justificar esta expansión serán siempre los mismos. Los
que llevaron a Teodoro Roosevelt a llenar el "vacío de poder" de España en 1 a s Antillas,
al principio del presente siglo, y los que llevaron
a Lyndon Johnson a invadír la Dominicana en
1965. Las mismas banderas morales, como instrumento de dominio que han llevado a los ejércitos
estadounidenses a diversas zonas de la tierra que
ahora se empantanan, fisica y moralmente, en
Vietnam.
La interferencia estadounidense hará, asi,
aún más difícil el ya difícil desarrollo de la América Latina. Latinoamérica sufrirá, antes que
otros pueblos en la segunda mitad del siglo XX,
la expansión estadounidense para llenar el "vacío de poder" que habían dejado España y Portugal, y no habían podido llenar los imperios de la
Europa occidental. El puritanismo del nuevo imperio encontrará para cada golpe la justificación
moral del mismo. Medio siglo más tarde se escucharán justificaciones semejantes en otras áreas
de la tierra en las que la misma poderosa nación
se sentirá avocada a llenar vacíos de poder dejados por otras fuerzas. Latinoamérica alcanzará,
desde este punto de vista, una experiencia, la experiencia a que se verán sometidos otros pueblos,
entre ellos los mismos que hicieron posible el
imperio de la Europa occidental en Asia, Africa
y Oceanía. Una experiencia que sabrán apreciar
pueblos que, como el latinoamericano, escapan a
un dominio para tropezar de inmediato con otros.
Los pueblos afroasiáticos, siguiendo la experiencia
latinoamericana, no acaban aún de librarse del

16

dominio político de una determinada metrópoli
europea, cuando ya se ven obligados a enfrentarse a nuevas formas de colonialismo. Concretamente al colonialismo económico, de cadenas más
sutiles, pero más fuertes, que les impone el nuevo
imperio. Las formas de resistencia que se hacen
sentir en la América Latina de la primera mitad
de este siglo, se expresan en pueblos de Asia
Africa y Oceanía de la segunda mitad de est~
mismo siglo sometidos a una presión semejante.
Los problemas que plantea a la América Latina
la expansión estadounidense, serán los mismos
que esta misma expansión planteará a otros pueblos de la tierra apenas liberados de in1perios que
han pasado a la historia. ¿Cuál ha sido en este
sentido la experiencia latinoamericana?
3. La experiencia 'latinoamericana y el
mundo no occidental.

La emancipación política de Latinoamérica
respecto a sus metrópolis, origina de inmediato
el problema de su organización. ¿Habrán de
mantener la estructura colonial que han dejado
las metrópolis después de tres siglos de dominio?
O bien, ¿crear otras nuevas? En el horizonte de
la historia han surgido ya nuevos pueblos, nuevas
Y poderosas naciones, que señalan también nuevas vías para el desarrollo de todos los pueblos
del mundo. Francia e Ingaterra en Europa y los
Estados Unidos en América, muestran con su experiencia, otras vías de desarrollo. El criollismo,
natural heredero de las estructuras coloniales se
afianzará a la primera solución; mientras en otros
grupos sociales, en especial los mestizos, dond~
ellos han surgido, se encuentra adecuada la segunda solución. Es entre estos últimos que se va
perfilando una clase media que se inclina al liberalismo como doctrina política y hacia la industria como meta económica. De inmediato chocarán los dos grupos, estableciéndose una tajante
división entre quienes desean mantener el pasado
Y entre los que aspiran a un futuro que nada tenga que ver con ese pasado. A la emancipación
P?lítíca deberá seguir una segunda emancipació:i,
dicen los nuevos grupos sociales que se agitan a
mediados de nuestro siglo XIX, la emancipac:ón
mental. No basta romper con la corona española
o portuguesa, habrá que romper, antes que nada.
con los hábitos y costumbres que las metrópolis
crearon durante tres siglos de coloniaje. Lo:;
grandes próceres de la emancipación mental la•
tinoamericana, plantean el dilema: ¿Progreso o
retroceso? ¿Liberalismo o catolicismo? ¿Civilización o barbarie? ¿Ser como las viejas metrópolis
iberas en decadencia? ¿O ser como Inglaterra,
Francia o los Estados Unidos? El argentino Sarmiento resume el ideal de este dilema diciendo:

"Llamaos los Estados Unidos de la América del
Sud, y el sentimiento de la dignidad humana y
una noble emulación conspirarán en no hacer un
baldón del nombre al que se asocian ideas grandes". Medio siglo de luchas intestinas para solucionar el dilema, sacude a la casi totalidad de la
América Latina.
Pero mientras esto sucede, los grandes modelos, los de la poderosa europa occidental y los
~~tados Unidos, continúan su ascenso y expans1on. Y en este ascenso y expansión, poco o nada
les va a importar que en la América, al sur de las
fronteras estadounidenses, muchos hombres y
pueblos aspiren a ser como ellos, ni más ni menos que a ser sus semejantes. La América Latina, al igual que Asia, y Africa, y el resto del
mundo no occidental, no son ni pueden ser, sino
parte del campo de expansión de su ascendente
poder. Es más, no estarán nada dispuestas a
aceptar que surjan nuevas naciones capaces de
entrar en competencia con su poderío. No van a
per~itir qu_e, por ejemplo, al sur, surjan, como
ped1a Sarrruento, otros Estados Unidos. La grandeza moderna la hace la audacia de unos pueblos
y la miseria de otros. Por la gloria y prosperidad
de Ingaterra, Francia y la nueva nación que está
sw·giendo, los Estados Unidos, deberán trabajar
pueblos que no han mostrado capacidad para el
progreso, pueblos que han pasado durmiendo tres
siglos Y luego se han enredado en una larga guerra intestina. Pueblos que no han vencido ni la
anarquía ni el despotismo. Asia, Africa Latinoamérica, deberán pagar la nueva grande~, el progreso de las naciones que han mostrado su capacidad _para el mismo. A Inglaterra y Francia,
Y despues a los ·Estados Unidos, lo único que les
preocupará será llenar el vacío de poder que va
dejando en Latinoamérica el viejo y destruido
imperio ibérico. Los Estados Unidos, tratarán,
por su lado, de alcanzar una buena tajada en el
reparto del mundo y empiezan por hacer su apartado, la América Latina. Apartado, frente a las
ambiciones europeas, que se expresa en la Doctrina Monroe.
Animados por este espíritu expansivo al mediar el siglo XIX, los Estados Unidos se' agrandan a costa de México; para volver con más bríos
al terminar ese siglo e iniciarse el XX, exigiendo
un nuevo reparto del mundo. En primer lugar
elimina~do del Caribe a las potencias Europeas,
prolongandose hasta el Canal de Panamá y proyectándose lo más hacia el sur que sea posible.
Pero al mismo tiempo, con la guerra hecha a
España, no sólo se le expulsa del Caribe, sino de
un punto clave del extremo Oriente, las Filipinas,
lo que va permitiendo a la poderosa nación norteamericana convertirse en factor esencial del equi-

17

�del agro y del hombre que la trabaja al mismo
tiempo que se convierte en simple intermediario
o amanuence de los grandes intereses de la expansión capitalista en el mundo. l.Jn nuevo intento, resultado del fracaso primero, es el que representan movimientos como el de la revolución
mexicana iniciada en 1910. Reformas sociales, revolución agraria, como punto de partida para
elevar el nivel de un pueblo sobre el cual ha de
descansar la revolución industrial del país. Sobre
la miseria no podrá alzarse grandeza alguna.
Pues bien, estos intentos encontrarán, también
poderosa resistencia interna y externa, la conservadora y la imperialista. Muchos otros intentos
A la expansión occidental en general y a la
que aspiran a realizar algo de lo que iniciase la
estadounidense en concreto, opondrá Latinoamérevolución mexicana son frenados de inmediato.
rica una serie de banderas que los occidentales
Allí está Guatemala en 1954. La Revolución cuhabían enarbolado en su crecimiento, las bandebana viene a ser un nuevo y poderoso intento de
ras de un nacionalismo en defensa de los interereivindicación de los intereses latinoamericanos
ses de sus ciudadanos, defensa del derecho de auque encuentra, como todos, la más violenta opotodeterminación, y contra cualquier forma de insición. Y lo que pudo culminar en una revolución
tervención. La presión imperialista da origen a
burguesa, se transforma en una revolución social
una resistencia revolucionaria que se expresa er.
más honda, pero ya no en un plano continental,
movimientos como la Revolución mexicana inisino en un plano más amplio, universal. La burciada en 1910 y otros muchos que le suceden en
guesía latinoamericana, al parecer en un nuevo
el resto de Latinoamérica con diversa suerte. Los
fracaso por semejarse a la gran burguesía occiEstados Unidos modelo a seguir en estas revoludental de la que es simple instrumento, parece
ciones, lejos de ayudarlas, buscan en los viejos inhaber aceptado abiertamente este papel, parece
tereses conservadores, alianzas que les permitan
aceptar ligar su destino al de todo el imperio. Los
mantener el orden que conviene a sus crecientes
otros grupos sociales de los que parecía depender
intereses. Golpes conservadores, militarismo, tirasu propio desarrollo, son abandonados a su suernías, será la respuesta estadounidense a la demante. Sólo que es una suerte que siguen ahora mida latinoamericana. El meollo de la resistencia
llones y millones de hombres. Hombres que se
latinoamericana encuentra su asiento en surgienvan encontrando solidarios entre sí, van reconotes clases medias que tratan de hacer por sus
ciendo sus semejanzas y se disponen a exigir este
países lo que las clases medias occidentales han
mismo reconocimiento a grupos sociales que aún
hecho por los suyos. En su primera expresión
se empeñan en mantener su gran o relativo preestos grupos medios fracasan al derivar en olidominio, originando con ello la toma de conciengarquías y dictaduras como el Porfiriato en Mécia de toda una Humanidad, una Humanidad por
xico. Derivación que en lugar de crear una clase
encima de los limitados juegos de intereses que la
industriosa como la occidental, siguen mantenienreducen.
do la fuerza de su predominio en la explotación

librio mundial, al lado de las potencias de la Europa Occidental. Las dos grandes guerras darán
a los Estados Unidos, no solo un nuevo y ansiado reparto del mundo, sino la jefatura del Imperio Occidental. Todo esto mientras los latinoamericanos soñaban y luchaban por transformarse en
naciones semejantes a las que ahora se hacian
señoras del mundo. Una latinoamérica empeñada
en hacer por sus tierras e hijos lo mismo que, a
pesar suyo, estaba ya haciendo por la granden
de ese gran imperio.

Poesía
de Andrés Huerta

Dicen que la muerte sembró
sus huevecillos tras el recinto del espejo
pero a tanto amor Y a tanta espera
qué es la muerte mirándose al espejo
mientras hay actos tan inconsmnables
de la vida
como mirarte dormi1' entre la utilería
de nuestra casa
también dicen los que saben que es en la noche
cuando se acumulan las imágenes del sueño
Y hay ésta sospechada libmtad
que se explica mi actos de silencio
en ésta noche que llueve
mitonces sabes una cosa
me nace un deseo de quererte más
tan voluntariamente que te asombrarías
Y es que dentro del agl(,Q, como del sueño
hay palabras que quisiera descifrar
Y volarlas por el aire
en esquirlas como flores
también hay una rnum·te que me inunda la garganta
pero llegaron hasta la puerta de mi casa
legiones de amigos cargando a sus hijos
Y qué caminar Y cuánto caminar más
con la sola condición de la esperanza

Andrés Huerta
Oct. de 1971

18

19

�Poesía

de Margarita Paz Paredes

Te miro, a la distancia, tenaz, insomne, firme,
compartiendo el esfuerzo, la ambición, la dureza.

Es viernes y pienso en ti.
¡Te extraño tanto!
Un día me dijiste simplemente: "Te amo".
Y te miré a los ojos
Y solté las amarras de mi barca
Y navegué en tu océano.

La arena de mi alma
se transfo:mó en espuma viajera Y sorprendida.
contigo
'
.Y descubri
islas
inconquistadas,'
jóvenes Y desconocidos territorios
donde inventó el amor su paraíso'.

Te miro trabajando
por ese ideal del que hemos hablado tantas veces.
Todo está bien; pero ahora ...
¿por qué no te detienes un instante?
Es bueno ver el cielo
a través de los árboles de mayo.
¡Qué balcón asombroso,
desde donde la luna se aparece a los hombres,
con esa magia misteriosa
en la que irremisiblemente nos envuelve!

y O sé que en algún sitio de la tierra
esta _b:isa que ahora me estremece '
de pallda nostalgia,
ha ~e rozar tu frente vagabunda.
No impor~a que sea viernes o domingo.
En cualqmer fecha, pienso en ti.
¡Te extraño tanto!
Margaríta Paz Paredes

Mira, ¡qué hermosa!
A veces pienso que cuando estamos tristes
--como yo estoy ahora,
porque de pronto el amor nos germina los poros
del alma y de los labios,
y no hay un campanario
donde tocar a vuelo este prodigio--,
ella, la luna, es de verdad amiga.

mayo 70

Suavemente extiende sus antenas luminosas
y trasmite, en señales sonoras, el mensaje.
Entonces, recibimos la respuesta amorosa
y nos quedamos temblando, entre la noche,
poblados de suspiros, de sueños, de caricias.

20

•

21

�La aparición de Demóstenes en la elocuencia griega fue causada por aquella separación
que se formó en el pueblo griego a causa de las
luchas apasionadas de los adversarios y de los
p:i.rtidarios del Rey Filipo de Macedonia padre
tle Alejandro Magno. Los enemigos de Filipo
lo señalaban como el violador de la dignidad
de Atenas, de su pasado y de su destino. Se
oponian a él con todas las fuerzas de su alma
y de su genio, evocando las virtudes antiguas,
ante los ojos medio indiferentes de los atenienses contra el invasor.
Entonces la elocuencia dejó el sentido artístico que había tenido y tomó un tono militante, sin dejar la elegancia y la erudición.
Con este nuevo tipo de elocuencia surgió Demóstenes y frente a él Esquines, su enemigo
ele oratoria, su enemigo por ser partidario de
Filipo.
Los atenienses se divertían con las disputas u.e sus oradores como con una pelea de
gallos. Pero Demóstenes que no probaba el
vino no sabía divertirles. Hablaba de obligaciones morales a un pueblo entregado y enamorado de los placeres.
En ocasiones chocaba por parecer un profeta enojado: "A las armas atenienses, el macedonio quiere aniquilaros ... " pero no era
escuchado pues Esquines, sereno, los tranq uiliza y acusa al orador de mentir injuriosamente haciendo caer sospechas sobre Filipo.
Esquines aconseja la tranquilidad mientras el
anterior orador incita a la intranquilidad y a
la lucha y siempre complace más el sosiego
de la paz que la desazón de la guerra.

Demóstenes en la
oratoria griega
Alicia Quíroga
Estudiando detenidamente la Historia Antigua vemos que el desarrollo de los valo~es
humanos empieza en Grecia. En el pueblo griego se fijó precisamente el tipo de hombre humano, con validez eterna para toda la Humanidad.
Georges Clemeuceau finaliza su ?br_a _''Demóstenes" advirtiendo que cuando D10ms10 de
Halicarnaso uos presenta a su biografiado como el más grande de los oradores de todos
los tiempos, a él le parece i?signific~?te el elogio puesto que la palabra sm la acc1on no puede ser más que vano ruido. Para Clemenceau,
en el sentido cabal de la palabra, Demóstenes
fue un hombre. Es bastante, si bien lo analizamos es mucho y si recordamos que el punto de vista griego fue esencialmente antropocéntrico esa misma frase lanzarian sus contemporá'neos que lo comprendieron: ¡Demóstenes es un hombre!

¡Qué grandeza de espiritu poseeri~ Y qué
gran poder de superación, al c~nv~rt1rse en
aquel orador •·•modelo de perfección , habiendo nacido tartamudo!
En su oratoria alcanzó la maestría al emplear palabras escogidas por su gran fuerza
imaginativa y su intensa energía cre~dora, llegando siempre por medio de la claridad, que
le daba elegancia, a la elocuencia y a la p~rsuación que tanto han caracterizado al meJor
orador ateniense. Al igual que sus contemporáneos prosistas y poetas, poseia un tacto instintivo y firme para seleccionar lo significativo que daría valor e inflaría los ánimos, Y
una táctica sensible para prescindir de lo ocioso e inútil, en sus magnificas discursos.

Demóstenes dice al Pueblo: "somos nosotros quienes hemos armado a un enemigo
formidaule contra nosotros mismos, Filipo ha
adquirido su fuerza en el seno de Atenas,
la que ha enviado diputados a denigrar a su
Patria cerca de él ... " Filipo en cambio enviaba oradores de parte suya para tranquilizar a los atenienses entre ellos a Esquines
quien se convierte asi en enemigo de Demóstenes. La lucha oratoria se entabla entre
ellos. Esquines censura a Demóstenes hasta
por cosas triviales como no haber cuidado en
el gimnasio el bienestar de su cuerpo, por no
gustar de la caza, y por nimiedades estúpidas a las cuales Demóstenes se defiende e injuria también a su contrincante por su baja
condición social. El insulto opaca así la oratoria ateniense y un insulto siempre es soez
por disfrazado que se encuentre con ropajes
retóricos; se le reconoce, y no puede haber

insulto bello como no se pueden forjar filigranas con el acero.
Se le critica de bebedor de agua, y los
be hedores de agua son malos oradores. Se
le tilda moroso y áspero, siempre con el ceño
1rrugado que demuestra su firmeza de carácter, su firmeza austera para dominarse. ¿Ya
no fue acaso en la lucha contra la adversidad
y las vicisitudes de la vida como logró Demóstenes superarse, creando un individuo distinto y muy superior al que la naturaleza engendró?
Es brutal, grosero, no tiene entrañas. A
los siete días de muerta su hija mayor, el orador celebra vestido de blanco y coronado de
flores, la muerte de Filipo en su sacrificio
público. Aparece como mal amigo y como ingrato al ordenar que den tormento a un oritano acusado de alta traición, quien antes le
había acogido bajo su techo. Todo esto y más
delineaba la figura de Demóstenes pintada
cruelmente por su enemigo Esquines quien
pretendia mortificarlo y en realidad lo honró. Entonces, juzgándolo con ojos de justicia,
Demóstenes era un fiel cumplidor del deber.
Los intereses y la libertad del pueblo estab1n, para él, por encima del amor a los suyos
y de la amistad hacia un individuo.
Los gobernantes actuales que como orador toman a Demóstenes por guia, ejemplo
deberían tomar de su actitud de ciudadano
que ama verdaderamente a su Patria. Asf es
como deben honrar su memoria, que ha logrado permanecer inmortal a través de tantos siglos.
Filipo de Macedonia no logró captarse
la amistad de Demóstenes pagándole por hablar a su favor o por callarse, e hizo creer
a los atenienses que se avergonzarla de comprar la amistad de tales hombres; pero no
fue por desdén sino por impotencia por lo que
no logró lo que tanto debió anhelar. La integridad política de Demóstenes estaba muy
por encima de la fuerza o astucia del rey Macedónico.
Es en esta lucha contra el macedonio como surgen las famosas Filipicas y son las criticas de Esquines las que alientan y avivan
el furor de h oratoria de Demóstenes. De no
haber existido Esquines como antagónico, quizá Demóstenes no hubiera ocupado el lugar
preferente que ocupa en la oratoria griega.
Si al pronunciar sus famosos discursos
politicos, no luchó como un héroe, en cambio

Y es que Demóstenes conocía a fondo a los
atenienses aunque ellos quizá nunca le conocieron bien a él.

22

23

�impulsó con los mismos al heroísmo de los
atenienses. La arenga, cuando convence, es
igual que un mandato militar; las palabra;s
convincentes se transforman en drogas _excitantes en el ánimo de los individuos Y al igual
que un médico logra. rehacer y levantar _el
entusiasmo de un paciente con ellas, el oiador ateniense lograba esto con la palabra.
Un ciudadano convencido por otro de la necesidad de salvar su Patria se lanza al combate con fie1·eza.
La infatigable actividad política de Demóstenes abarcó todas las part~s. de s_u Estado: Ejército, Hacienda, Admm1strac1ón !
Marina. Siempre estaba alerta a las tentativas de Filipo, le seguía de cerca los pasos, lo
adivinaba y se le adelantaba como un verdadero vigilante, todo lo prevenía y lo preevia.
"¡Nadie haría nada mejor que yo lo hiciese, de esto me con vencí!", exclamó Demóstenes después de la caída de Elatea, empuñando el timón ante la cercanía de la tempestad que amenazaba a su pueblo: "Yo,,~oy
el indicado para defender la Patna . . . , Y
personaliza sin que eso indique _pr~sunción de
parte suya era su exaltado patnotismo lo que
le obligabá a actuar de esa manera. Deseaba
vivamente que cada ateniense sintiera ese
ardor suyo para la conservación de la li_be,rtad. Aún en su destierro Demóstenes cont~nua
en su administración pública, y al termmar
aquél, su vida sigue igual y Atenas, que no
siguiera a tiempo sus consejos, cuando menos
no cómete la felonía de abandonar a su orador en manos de sus enemigos. Reconoció el
pueblo ateniense sus virtudes, recordó l_as coronas que le había otorgado por los tnunfos
a que los llevó.

Este orador, nacido en 384 a. c. no sobresalió en la improvisación de su elocuencia. Carecia del don de las producciones fáciles; cuando se le rogaba que subiese a la
tribuna, de improviso, contestaba: "No estoy
preparado". Juzgaba prudente meditar, escrlbir con todo cuidado sus discursos. Como su
imaginación superaba en vigorosidad a la
prontitud, tenía que luchar consigo mismo,
se turbaba fácilmente y tomaba esa actitud
meditabunda y perpleja que originara las burlas despiadadas de Esquines, quien con destreza y agilidad asombrosa y su improvisación notoria. lo desarmaba a menudo, para
ser desarmado después por Demóstenes, quien
a fuerza de arduo trabajo lograba confeccionar algo superior para debatirlo.
Bastante luchó Demóstenes por adquirir
que por naturaleza le había sido negado,
por lo cual queda colocado en un plano muy
superior a .illsquines, quien dotado de una vivacidad y una rapidez de expresión no tenb
que luchar consigo mismu.
10

Los discursos de Demóstenes que afo1·tunadamente han llegado hasta nosotros son
de tres clase::;;

En su Oración por la Corona que es réplica al discurso "Contra Ctestifón" de Esqumes, Demóstenes tilda una vez más a su
contrincante de miserable y traidor por natul'aleza. Los insultos y viejas rencillas ponen
la nota discordante, pero Esquines pierde su
causa y tuvo que sufrir el destierro cosa que
prefirió a pagar la multa que le fuera impuesta.
lfln resumen, si analizamos los discursos
ele ambos oradores, llegamos a la conclusión
de que la elocuencia de Esquines era hija de
la gran fecundidad de su imaginación, que
poseía la habilidad y la avasalladora fuerz::t
que el odio engendra. Demóstenes en ca1ubio saca su oratoria del fondo de su alma.
henchida de amor a su Patria. Cuando se defiende de su enemigo se advierte el tono cte
hombre honrado que se ve ultrajado. Su pa.pel político lo hace ser superior a su adversario.

:i.-Los pronunctados ante la Asamblea
que son puramente poUticos.

Si como orador Esquines fue más afortunado por estar mejor dotado por la naturaleza, a él estaba destinado convertirse en el
primer orador de Grecia; pero a causa de su
amistad con los macedonios, perdió la Palma,
la cual le arrebató Demóstenes que supo mantener su espíritu su constante superación hasta llegar al suicidio al no soportar estar bajo
las órdenes de un general macedónico por im.
pedírselo su acendrado amor a la Patria.

Pero donde culmina su oratoria es en los
discursos públicos, entre los que se destacan
las Filipicas y las Olintiacas, las oraciones sobre la Paz y sobre el Quersoneso. En los discursos de las causas públicas presentadas ante los tribunales se destacan aquellos contra
individuos que ejecutaron actos que implicaban consecuencia de orden público. El discurso contra Midias revela la personalidad y el

Demóstenes es, en fin: ¡ la elocuencia
hecha hombre! .illmpleó el acero de la palabra para defender a su terruño, convirtiéndose en el heraldo de la dignidad nacional y
lograr así el linaje más elevado de todos, el
más puro, que es aquel que se adquiere en la
fuente del propio esfuerzo. Su figura se destaca en la retórica, en la elocuencia de su
época y en la de todos los tiempos . . .

1.-Los destinados a las causas privadas
ante los tribunales, y son de oraeu
1ega1.
::l.-Los destinados a las causas públicas,
mezcla de legal y pouuca.

24

arte del orador, se nota mayor violencia que
en las arengas públicas. Aqui se supera en
política y en oratoria.

25

�Sección de Libros
Lic. Alejandro Martínez García Y
otro, Hacia una plan.eación media y superior en Nuevo León. Monterrey, Centro
de Investigaciones Económicas de la Universidad de Nuevo León, 1970, Vol. I,
Cuantificación de l as necesidades de Técnicos Medios y personal calificado y su
proyección a 19 80, pp. 77.
Lic. Andrés Montemayor H .
(I)

Los recursos humanos son uno de los elementos primordiales para el desarrollo económico de un país y sin duda alguna, la inversión o preparación educativa que hace
una sociedad en esos recursos humanos repercute en corto y largo plazo en su propia
evolución como nación ascendente, ya que,
el bajo o superior nivel educativo de la fuerza de trabajo determina en general, menores
o mayores niveles de productividad.
Esta gran problemática es común en todos los pueblos en vías de desarrollo: Por un
lado las empresas industriales se enfrentan
a u~a grave escasez de personal calificado
de alto nivel y por el otro, existe una abundancia de mano de obra no calificada que cada dia es mayor debido a la continua corriente migratoria que proviene de zonas menos
desarrolladas y que contribuye a aumentar
la oferta de mano de obra sin ninguna calificación y que acarrea consigo graves problemas socio-económicos en las ciudades.
El Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad de Nuevo León, consciente de este serio problema ha iniciado desde hace algunos años investigaciones sobre
recursos humanos en el Area Metropolitana
de Monterrey, y como primera etapa de dicho programa de estudio, publicó en 1968 el
trabajo sobre Recursos Humanos en el Area
Metropolitana de Monterrey, para conocer la
oferta de mano de obra, con proyecciones a
1980, de la población estudiantil a nivel de
educación primaria, media y superior.
El libro que hoy reseñamos, representa
una continuación en la dirección mencionada, que tiene como objeto señalar los requerimientos de personal calificado de la industria regiomontana, a distintos niveles de ocupación y por rama de actividad; por otro lado, la investigación de esta institución universitaria destaca la forma en que las empresas privadas de esta localidad han dado so1ución al problema de escasez del personal
calificado que demanda el propio proceso de
crecimiento y de modernización de la industria en el Area Metropolitana y como tal, pretende señalar las áreas de especialización en
las que las deficiencias de personal calificado son más agudas.

En las primeras etapas de nuestro desarrollo económico, las industrias regiomontanas utilizaron mano de obra no calificada
que ocasionó y ocasiona, consecuentemente,
un bajo nivel de productividad. En la actualidad nuestra industria aumenta su productividad para poder competir, tanto en el mercado interno, como en el exterior; esta situación, exige una adopción de tecnología más
avanzada y como una consecuencia lógica crece la demanda de mano de obra mejor calificada y más productiva. Sin embargo, nuestro
sistema actual no está preparado para satisfacer estas demandas de mano de obra y
pueden provocar con el tiempo "cuellos de
botella" en la provisión de trabajadores calificados y afectar la productividad de las inversiones.
En este sentido -destaca nuestro autor- es deseable y recomendable la preparación de un programa lo más completo posible, conteniendo tanto las necesidades específicas por personal calificado y técnico
que tienen las empresas, como la forma en
que se prepararía este personal; especificando el tipo, tamaño y planes de estudio conjuntos y congruentes de las instituciones educativas que deberán ser creadas para habilitar -por el lado de la oferta- e l personal.
Esta política educativa seria una de las soluciones al grave problema que padecemos y
que si no es atacado en este momento en el
futuro podría detener el buen desarrollo de
nuestra ciudad y tener implicaciones muy serias en las industrias del Area Metropolitana
de Monterrey.
Vale la pena destacar que este trabajo
está basado en una muestra de 210 empresas, las cuales fueron visitadas, pero por desgracia sólo cooperaron 108; es decir, aproximadamente el 60 % de la muestra original.
Por otro lado, hay que destacar que esta investigación posee dos apéndices donde se presenta el cálculo del tamaño de la muestra y
la metodología para obtener la proyección de
la cantidad absoluta de personal calificado
en 1980. Al mismo tiempo, se destaca que
esta investigación sólo es la primera parte
de otra que será más amplia y más especifica en sus puntos de referencia.
En fin, el libro del licenciado Alejandro
Martínez García, es de gran utilidad social,
ya que presenta no sólo la problemática educativa de nuestra nación en marcha, sino que
también nos da las soluciones correctas al
respecto y hace propias las ideas del Centro
de Investigaciones Económicas cuando dice:
" .. . es indiscutible que la mejor y mayor preparación del personal calificado, permite
atender a las finalidades de mayor bienestar
de la comunidad desde dos aspectos de nota-

26

ble. importancia: Primero, permite dar oportumd~d al individuo para lograr el mejor desempeno ~e sus cualidades personales y obtener,_ ~edlante la explotación racional de sus
hab1hdades, un lugar en la escala social acorde con su capacitación y deseo de superación
personal. Segundo, por otro lado con el desarrollo económico del Area Metropolitana que
descansa en forma predominante en el desarrollo de la industria de la localidad, se

precisa en medida cada vez más importante
de encontrar el suficiente y adecuado personal - a niveles cada vez más calificadosque _el I?ropio proceso de crecimiento y modermzac1ón de la industria requiere para su
desarrollo armónico y que tenga como resultado una mayor eficacia y niveles de productividad más altos que redunden en beneficio tanto de la actividad productiva como
de la comunidad".
'

Libros

Tierra incógnita
Rodolfo Calcofen Segura
(II)

Este vacío lo llena ahora la gran obra
del alemán-argentino profesor Dr. Grossmann.

La literatura latinoamericana estaba
considerada en la esfera alemana solamente
como un apéndice de la literatura ibérica. El
gran subcontinente era solamente un socio
comercial, con lo cual se explica. lo poco que
sabemos verdaderamente sobre la mentalidad
de aquellos hombres. Y se demostró con la
falta de la política de desarrollo se demostró
ultimamente durante el secuesÚo del embajador Alemán en Guatemala, donde precisamente el desconocimiento del carácter latinoamericano condujo a un final trágico.
Solamente con el comienzo de las celebraciones del centenario de Alexander von
Humboldt, alrededor de 1959, se empezó también en Alemania a interesarse y comprender
que América Latina tiene una gran importancia espiritual.
Con qué gran interés se han comprendido otros países con este subcontinente lo
demuestra claramente el grandioso resui'.n.en
que Grossmann nos da al final de su obra.
En Alemania existían unicamente dos
pequeños libritos, "La literatura españolaamericana en sus principales corrientes" un
librito de 81 páginas, publicado por Max Leopold Wagner en 1924 en Lipsia, y el estudio de 63 páginas de Hellmut Petricon: "Novelas españolas-americanas del presente",
publicado en 1938.

Grossmann fue durante decenios Catedrático en cuestiones hispánicas en la Universidad de Hamburgo. En círculos más amplios es conocido ante todo como editor del
muy aplicado diccionario alemán español de
Slaby-Grossmann.
Gro~smann demuestra que la literatura
s~ramencana es única en la literatura mundial, !ª. que es el resultado de una fusión de
dos vieJas culturas, iguales una a la otra lo
q~e determina su "caracter sintético", c~mo
dwe Grossmann.
Un examen profundo de la literatura suramerican_a, demuestra que la terminología
Y las medidas europeas no pueden ser usadas.
Casi hasta 1945 fue considerada esta literatura como provincial y colonial olvidando así que Rubén Darío al final ha 'hecho de
la península Ibérica, un pais subdesartollado
en 1900.
Una concepción geopolítica puede considerar quizá Europa como el continente del
equilibrio, América del Sur como el continente de los contrastes.
Grossmann declara con razón que "el
h echo de que en América del Sur falte entre

27

�Pero Grossmann no se limita a una interpretación puramente materialística. Sabe
colocar cada solitario en la gran corriente de
la historia espiritual latinoamericana.

pia cultura, ya en tiempos antes de la conquista europea, más vieja y mejor que la de
América del Norte. Esto provoca en ellos una
fuerte altivez.

Es acertado brillantemente demostrar
"la homogeneidad común de estos países (de
América Latina) en su integridad y en su específica americanidad, que ha existido siempre en todas las épocas como lo eternamente
permanente en el cambio de las modas literarias".

Por esta razón creó "La Alianza para el
Progreso", basada demasiado en ayuda técnica y de capital, no gratitud, sino hostilidad.

Y la importancia de lo autóctono como
motor en toda la historia latinoamericana se
manifiesta claramente.
Los hombres del subcontinente resurgen.
Reconocemos que viven aún dentro de la crea.
ción, no son solamente observ::tdores del mundo.
El tiempo es para ellos "estático" lo que
les permite la obs~rvación de las cosas una
al lado de otra. El paisaje les amolda aún,
aunque la influencia de la industria ejerce
cada vez más influjo sobre ellos.
Pero aún recuerdan estos hombres su pasado. Más, la creciente educación les hace
más conscientes de que han tenido una pro-

extremamente cultos y analfabetos, privilegi::tdos y pobres diablos en espíritu y dinero, la larga clase media, entre ciudad
mundial y campo, la cultura fijamente reposando en sí de un pueblo de los Pirineos o
de los Alpes, entre la altitud extrema de los
Andes y la amplitud de las Pampas y llanos,
la impresión que coloca medidas de paisajes
medios de Alemania o Francia, ha formado
enormemente la sustancia literaria del Nuevo Mundo".
Sobre esta base de Grossmann, una idea
general del desarrollo espiritual de Iberoamerica, es una coordinación llena de tensiones,
una mezcla de folklore e ideas vanguardistas,
epopeyas y dadaismo lo que encontramos. Pero todos los extremos se confunden en una
síntesis que domina sobre el pensar social.

No quieren ser de nuevo colonizados, esta vez por los medios de la civilización.
Este concepto interior se manifiesta en
la literatura. Grossmann nos ha proporcionado una idea total del espíritu del continente
suramericano, que no podrá ignorar quien
esté relacionado en cualquier manera con estos pueblos.
Una tierra incógnita fue descubierta.
Y la biografía al final de la obra, da un
resumen total sobre el movimiento espiritual
de América Latina, de su historia y de su desarrollo. Así no estorba que Grossmann reemplace los títulos de las traducciones elegidos
muchas veces equivocadamente por los editores alemanes, por traducciones propias. Pequeñas faltas que no disminuye el valor de
esta obra modelo, con que Alemania recuerda al final su falta en este terreno.

El suramericano llega a ser el hombre
que se busca a si mismo para alcanzar a su
propia cultura.
Cierto,
su creencia
nente tuvo
adecuado a

Europa ha llevado su cultura Y
a América del Sur, pero el contila fuerza de transformarlo todo
su caracter.

La joven poesía revela aún claramente
que el alma del hombre de este continente
está determinada teluricamente por la selva
virgen y las llanuras. En ello vibra como herencia de su pasado, un sentimiento de pan.
Cualquier corriente europea fue transformada. El clasicismo fue renacimiento, y en
el modernismo el suramericano se reconoció
como un hombre primitivo de la época del
átomo entre explotadores. Y justamente este
sentimiento explica la rebelión del suramericano contra el imperialismo, contra los USA.

Esta síntesis creó la americanidad.
Su espejo es la literatura en todas sus
formas.
Muy claramente expone el autor este proceso en su obra, esta fuerte tensión entre la
época de los indios y el tiempo moderno, entre herencia española y la intromisión de la
sangre negra. Y este caracter del latinoamericano lo manifiestan los ejemplos de la poesía suramericana, traducidas excelentemente
por Grossmann.

Grossmann indica siempre de nuevo la
estrecha juntura del desarrollo de la vida espiritual con su ambiente y las condiciones sociales. Muy sugestivamente lo demuestran los
cuatro mapas que están incluidos en el libro:
Naturaleza y paisaje en el espejo de la literatura latinoamericana, reflejos de la economía agraria en la literatura moderna latinoamericana, reflejos de la política, urbanización, industrialización y pensar social en la
literatura Iationamericana, reflejos literarios
de síntesis étnicos.

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29

�Librerías Universitarias
•

~ "El deslinde" / bajos de la torre de la rectoría, ciudad universitaria.
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~ Librería universitaria del "aula magna" I aula magna, frente a la
plaza del "colegio civil".

Ofrecen: libros de texto, obras de consulta, ciencias, literatura
(poesía, ensayo, novela, cuento), artes; con precios especiales para los universitarios.
Distribuidores exclusivos de las publicaciones de la universidad
nacional autónoma de méxico.

�Armas y Letras
Revista de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Cuarta Epoca. Número l. (Septiembre, octubre y noviembre de 1971). Editorial
Universitaria. Garibaldi y Matamoros. Monterrey, N. L. México. Suscripción por un año,
$ 24.00; en el extranjero, $ 3.00 Dlls.

Director/Salvador Pérez Ghávez
Colaboran en este Número:

Federico Berrueto Ramón / Israel Cavazos
Garza / Campio Carpio / Leopoldo Zea / Andrés Huerta / Margarita Paz Paredes / Alicia Quiroga / Andrés Montemayor / Rodolfo
Caltofen Segura/Armando López/

Impresa en los Talleres de la Imprenta Universitaria de la Universidad A1¿t6noma de
Nuevo León.

$ 6.00

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•

Y LETRAS
Revista de la Universidad de Nuevo León

N/2

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Armas y letras /:1ndicc__ _ _
•

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13 de septiembre de 1968. La manifestación del silencio/ Carlos Monsiváis/ 2.
La ca1·rera de los precios/ Jesús Ramones Saldaña/12.
Remode"lación de la zona ha,bitacional ( sector sur) de la ciudad de M onterrey/ Alumnos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de
Nuevo León/ 14.
Los últinws dias de agosto/ Horado Salazar Ortiz/ 19.
Octavio Paz: una malinterpretación de Tlatelolco/ Arturo Cantú/ 22.

Universidad.

de
Nuevo León
Rector/ doctor Oliverio Tijerina Torres
Secretario general/
licenciado Tomás González de Luna
Jefe del Departamento de Extensión
Universitaria/ licenciado Rolando Guzmán Flores
Coordinador de la Sección de Editorial/
arquitecto Alfonso Reyes Martinez.

.

.

Estructuras laminares/ Rodolfo Rodríguez García/ 29.
•

Poemas/ Alfonso Reyes Martínez/38.
Poemas/ Ernesto Rangel Domene/ 39.

La wtegoría de "la praxis" y el problema fundamental del conocimiento/ Tomás González de Luna/ 40.

Los libros/ Andrés Huerta/ 52.
Derrumbes en la avenida Cuauhtémoc de la ciudad de Monterrey/ fotografías de Alvaro Ríos Leos.

�bre la significación política concreta de los edificios públicos, lo cual sólo quiere decir se ha vuelto imprescindible el olvido, no el olvido total, ni
siquiera la falta de confianza en el recuerdo, simplemente el olvido selectivo, aquel donde la memo.ria utilizada como exaltación continua y sistemática de todos los acontecimientos, se vuelve atroz
sobreentendido, informe del resentimiento.
El compañero Nietzsche distribuye un volante: "Es imposible vivir sin olvidar".

13 de septiembre de 1968.
La manifestación del silencio
Carlos Monsiváis
vocado la inercia de su pesimismo, esa incapacidad de retirada ante la catástrofe que ha sido
garantía de los oligarcas y frustración de los
historiadores radicales de México.

El atiende a Tláloc1 dios de la lluvia, y desearía
escuchar un comentario:
-también el compañero prehispánico nos apoya

con su silencio.

"La manifestación será un fracaso", murmura pesaroso, al registrar, con percepción automatizada, a los activistas que reparten volantes, imparten listones, venden publicaciones mimeográficas, se saludan sin indiferencia y sin
complacencia. "Vamos a ser poquísimos. Es una
locura, una provocación".

Son las tres de la tarde del 13 de septiembre
y es viernes y la ciudad de México, al cabo de va-

rias semanas de agonia, aguarda, tensa, fragmentada en hipótesis, dominada por la inhibición que
declara intervenido cualquier teléfono, incierta,
crédula al extremo de saturar las gasolinerías
ante el rumor de una escasez, sin entender cabalmente como conciliar simpatía y desconfianza, civismo y miedo, apoyo y empleo. El organismo central del Movimiento Estudiantil, el Consejo Nacional de Huelga, ha decidido una gran
Manifestación del Silencio y la respuesta general
ha sido incredulidad y recelo. El atiende a Tláloc
y a los unos cuantos que, en espera, acumulan
pancartas y mantas, fijan sitios, comparten pronósticos de triunfo o represión. A él lo ha con-

El Museo de Antropología es un telón de
fondo ejemplar: su pretensión de una modernidad absoluta que albergue y clasüique herencias,
Je ha proporcionado a los manifestantes un paisaje
historiado, W1a escenografía primigenia donde los
orígenes de una nación se entreveran con la costosa arrogancia de quienes la gobiernan. Aunque,
aclaración importante, ninguno de los alli presentes persiste en la duda, incómoda y obsesiva, so-

2

Porque llega el tiempo en que el cúmulo de
la.s situaciones vividas, de tan extremo y de tan
recordado, deja de proyectarse ante nuestros ojos
como película o como desvarío y abdica de su reciedumbre episódica para mostrarse como nuestra
carne y nuestra sustancia, inflexión de la voz y
titubeo en el andar. Esa tarde de donde El sumerge ha cuajado en esa su cualidad libre, porque
acumula, sintetiza, esencializa otros momentos,
convertidos ya en médula de la conducta, porción
básica del entendimiento de la realidad, causa modificante incluso de nuestra manera de leer un libro o de h~cer el amor o de emborracharnos o de
mortificarnos ante el espejo o de quedarnos contemplando, ignorantes de la relectura, una nota
del periódico de ese dia:
"Nuevamenta están alimentando a Vallejo '[)01·
medio de una sonda. En una comunicación
enviada aye,· a esta redacción por la señora
Isaura Vallejo, hermana del líder
ferrocarrilero Demetrio Vallejo .•. 1'

va filmación de Tiempos Moderngs; cunde, tan
sólo, una personalización más allá de las convenciones del Registro Civil, más allá de esas precarias señas de identidad que son los nombres.
El empieza a saber quién es, porque empieza a
enterarse de hasta donde llega. El reacomodo del
país ha decretado la suspensión de la credulidad
ante el prestigio de un currículum vitae, la extinción del concepto "vida ejemplar".
El inicia un encogimiento de hombros. Alli
están. ¿Nada, nadie logrará evitarlos? Los demagogos se extasían releyendo su expediente de luchas, dan consejos, confeccionan listas de réprobos, se asoman al estanque para ver reflejado su
programa de acción. Al dictar su mensaje, al prestigiar en las ventajas que la repetición de su conducta supone, se alejan, ignoran a esta nueva experiencia que ya prescinde de la nostalgia de todo
lo que no se ha hecho en México a partir de 1810.
El insiste: los días pasados no nos abandonan: se filtran a través de la redacción de una carta, en el desciframiento de un rechazo. Permanecen en la premura con que se hojea el periódico
o se emite una opinión literaria: uno no se mueve en seguimiento de otros pasos, los pasos, por
ejemplo, del primero de agosto, en la marcha luctuosa que presidió el rector de la Universidad de
México, cuando todavía el instinto democrático
provenía del estupor de quien se advierte de golpe, habitando un país y no una oficina o un fin
de semana.
El escucha: son los pasos de la manifestación. del Instituto Politécnico Nacional, el dia cinco de agosto. Los politécnicos y un numeroso grupo de universitarios, parten de la Unidad Profesional de Zacatenco y concluyen su marcha, beligerante y radicalizada, en el Casco de Santo
Tomás. El escucha: son los pasos de la manifestación del 13 de agosto, esos pasos desatados a
las cinco de la tarde en la Plaza del Carrillón de
Santo Tomás, pasos a la conquista del Zócalo,
esa llanura vital de la República tan inaccesible,
tan resguardada por símbolos de todos los poderes y tan domeñada por poderes disfrazados de
símbolos. Pasos incrédulos, obstinados, absortos,
voluntariosos que fueron rescatanao, recreando
las calles, redescubriendo la Avenida Melchor
Ocampo, otorgándole otra fisonomía al Paseo de
la Reforma y a la Avenida Juárez y a la calle del
Cinco de Mayo. Los transeúntes se transformaron, súbitamente, en ciudadanos; el reconocimiento comunal del trazo de la ciudad le ganó la batalla a la grisura de las tardes tristes, en la ciudad predestinada a definirse como hotel. La Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior Pro Libertades Democráticas encabezaba la

La falsa altanería, el ánimo fetichista, la reverencia del latinoamericano frente a la Historia
conducen a la noción de juego: ¿irá el viacrucis
de nuestro desarrollo, compañero Bolívar, de la
plaza pública a la recámara, del mítin al gesto, del
discurso al leve sobresalto? ¿Estará militando
nuestro subconciente, trastornarán los hechos la
técnica de observar una espalda, la simple y callada técnica personal de observar la espalda de un
cuerpo dormido en el amanecer? Por ahora no
hay respuesta; resta comprobar (al reconocer a
un amigo, al responder al pregón del magnavoz
que va señalándole números a los contingentes)
el valor de una impresión exacta: las experiencias
de los días, de las semanas anteriores, transgredieron la esfera de la evocación para disolverse en
la zona libre de los temperamentos. La Historia
se ha vuelto intransferible.
Carne y sangre de nuestro conocimiento: todo será posible menos llamarse de algún modo
preciso. Los nombres propios y los apellidos dejan
de tener sentido. No es el triunfo del anonimato
ni hay rebelión de las masas que obligue a la nue-

3

�ro por unas horas parece decidido a consentir el
delirio. Acompañando el consentido estrépito de
las campanas de la Catedral, se vuelcan las porras injuriosas. El error va más allá de que unos
cuantos pintarrajeen con insultos las paredes del
Palacio Nacional o de que alguien, pretendiendo
el diálogo público, la resolución de los seis puntos, le dé cita al Presidente de la República el día
primero de septiembre a las diez horas, decidiéndose mientras tanto instalar en el Zócalo una
Guardia Permanente de tres mil seiscientos estudiantes. El error llega al límite de oir el despropósito, de asentir a gritos, de vocear la aprobación sin que medien reflexiones elementales. El
error llega al límite de abdicar de una razón premiosamente ejercida. La manifestación deviene en
turba que aplaude y acepta las palabras sin siquiera escucharlas. Al final, se canta el Himno
Nacional y se incendian miles de antorchas de
papel. Otro conocimiento privado: nuestra irracionalidad se nutl,'e de asentimientos y doblegamientos ante el grito que se dice compromiso. Al
demagogo, lo propician los sentimientos de culpa o de ambición, lo fomenta la sordera de la entrega sin condiciones.

manifestación. Al frente, la enorme manta:
"LOS PROFESORES REPROBAMOS AL
GOBIERNO POR SU POLITICA DE TERROR"
Son los pasos del trece de agosto/ cinco kilómetros y medio abarcaba el desfile/
¡PRESOS POLITICOS LI-BER-TAD!
pasos que al ir descifrando el terreno, al ir recibiendo tímidos o ardorosos aplausos, se iban dejando ganar por la sensación de asedio y de cruzada/
¡LIBROS SI,
G R A N A D E R O S NO!

pasos que rodearon, vulneraron el Zócalo, la Plaza de la Constitución, y lo entendieron como espacio mensurable, dimensión humana, ya no la
tierra santa, ya no la propiedad exclusiva de efemérides y concentraciones en apoyo del gobierno,
sus visitantes ilustres y sus actitudes nómadas/
CHE- CHE- CHE GUEVARA,
CHE- CHE- CHE GUEVARA

dades blindadas y unos 10 motociclistas de la Dirección Genernl de Tránsito, que abrían la marcha".
"Al entrar los granaderos, los estudiantes
gritaron "orden, orden". Después, sin inmutarse,
se sentaron alrededor de la explanada y aplaudieron".
"Los tres mil estudiantes fueron replegados
por los soldados, policías y granaderos. Las unidades blindadas subieron a la explanada y destruyeron pancartas".
"Dos carros de bomberos, una bomba y doscientas patrullas de la policía con luz intermitente y las sirenas ululando rodearon toda la Plaza
Y se estacionaron en batería".
El suspende el recuerdo y contempla a un
grupo de muchachas que fabrican listones con la
materia prima de unas banderas rojas.
Los ataques de la prensa se han dirigido
contra el uso de símbolos no mexicanos. Vamos
a prescindir de las pancartas con el Che Guevara Y de las porras y de las banderas rojas. Vamos a llevar las figuras de Hidalgo, Morelos y
Zapata. Son nuestros héroes.

Y minutos después, a pesar de todo, el Zócalo se magnifica, crece, se amplia con la conducta de cientos de seres que lo viven y lo inquietan y lo descubren de un modo entrañable. Es la
Guardia Permanente. Circundados por una enorme cuerda, los preparatorianos juegan rondas infantiles, cantan "Doña Blanca" y "A pares y nones", se divierten y ostentan una inocencia ni
real ni fingida: verdadera allí, entonces, en ese
tiempo del trato diferente, de la nueva familiaridad con un lugar tan remoto como todo lo que
siempre ha estado a mano. Suenan guitarras roncas. En vivacs improvisados, que alían las enseñanzas de los boy-scouts con la imitación involuntaria de las películas de la Revolución Mexicana,
los grupos recuperan canciones, recobran atmósferas. Y si acaso yo muero en campaña. También,
además de "La cárcel de Cananea" y "La Valentina", se cantan canciones de protesta y las no
siempre felices parodias que ha producido el
Movimien~o. Otros grupos desfilan, hacen ejercicios. Faltan diez minutos para la una de la mañana. Crece un ruido, como proveniente de las
versiones fílmicas del drama migratorio de Adán
y Eva, y al desentrañarlo, uno deletrea la expulsión, la espada de fuego: "Están ustedes violando el articulo noveno constitucional. Dentro de
cinco minutos intervendrá la fuerza pública".

pasos que se desgastaron en la primera vivencia
emocionada, mítica y desmitificadora, del centro de un país.
Entraña raíz condición de melancolía: el 27
de agosto p~te del Museo de Antropolo?ía la
más nutrida la más combativa de las marofestaciones del Movimiento. Es la hora del triunfo:
los cálculos indican cuatrocientas mil personas Y
los más jubilosos señalan medio millón. Tarde intensa de pintores que portan un cuadro como alusión a una cultura libre y la Coalición de Padres
de Familia es el primer contingente y las consignas son "Orden" y "Rechazar a los Provocadores''. Los estudiantes de Medicina se concentran junto a la Columna de la Independencia, para evitar incidentes frente a la Embajada de los
Estados Unidos/PRENSA VENDIDA/ Por segunda vez al Zócalo adviene una honrosa fatiga que
'
.
se traduce
en chistes y comentarios heroicos
Y gozo repartido proporcionalmente. Sentados a lo
largo y ancho de la plaza, todos son concientes
de la hazaña: han desacralizado el Zócalo, lo han
poblado de nuevo, lo han habitado con cálida despreocupación.
Noche aciaga del Movimiento Estudiantil, noche de las provocaciones cumplidas, de la momentánea pérdida de la razón: el Movimiento,
esencialmente democrático, nunca se ha propuesto tomar el poder o hacer uso de la violencia, pe-

El asume el flash-back. La noche del 27 de
agosto la provocación llega a su término: los tanques exigen el desalojamiento, uncen, devoran la
noche. Las sirenas de las patrullas se elevan corno clamor o saciedad. El campamento es una
frágil estructura: el recorrido del ejército arrasa
tiendas de campaña y silJas y mantas y pancartas. La retirada utiliza la Avenida Mader:o, la
única vía libre. Las muchachas primero. La retirada es lenta, parsimoniosa, casi podría decirse:
"meditada". El valor personal se acendra, no por
defenderse de la exhibición de miedo ante los soldados, sino para corresponder al valor personal
de los demás. El valor de cada uno es homenaje
al valor de todos.
Al partir, los estudiantes se reivindican: la
salida es precisa, seca, arrogante: la salida adquiere las proporciones de la épica. La palabra
es terrible, pero demostrable. Los estudiantes que
arengan a los soldados, los estudiantes que entonan el Himno Nacional como una manera de evocar las dimensiones perdidas de México, los estudiantes que van haciendo mítines relámpago,
que van alertando a la ciudad, son un admirable proyecto épico, el vinculo de un pueblo con
la espectacularidad de la- Historia. La salida es
un canto largo, una invocación dolorosa y rítmica que los tanques vigilan: ¡ME-XI-CO LI-BER-

"Mientras tanto por las calles adyacentes al
Zócalo, venían soldados del 430. y 44o. Batallón
de Infantería y lo. de Paracaidistas, alrededor
de 200 patrullas de la policía preventiva, 12 uni-

4

5

�TAD, ME-XI-CO LI-BER-TAD! No es una
porra; es una imprecación. La pequeñez de la
Avenida Madero acentúa los sonidos. Entre los
edificios se va gestando un eco, que difunde y
apresa la frase que es, a un tiempo, petición Y
utopía, afrenta y promesa: ¡ME-XI-CO LI-BERTAD! ¡ME-XI-CO LI-BER-TAD!
En los prados del Museo de Antropologia, El
contempla el ademán febril de los organizadores,
los preparativos de los estudiantes de Medicina
que atenderán la salud de la marcha. Maniobran
las motocicletas cuyo impulso abrirá el desfile.
El relee un volante:
AL

Reiteramos que nuestro Movimiento es independiente de la celebración de los XIX Juegos
Olímpicos y de "fas fiestas cívicas conmemorativas de nuestra Independencia, y que no es en absoluto intención de este Consejo obstruir su desarrollo en lo más mínimo. Reafirmamos, además,
que toda negociación tendiente a resolver este
conflicto debe ser pública.
La marcha partirá a las 16 horas del día de
hoy, viernes 13, del Mu.seo Nacional de AntrO'J)ologúi e Historia, para culminar con un gran Mítin en la Plaza de la Constitución.
Ha llegado el día en que nuestro silencio sera
más elocuente que las palabras que ayer acallaron las bayonetas.

PUEBLO

La desconfianza va cediendo. El construye
el final de su sinopsis, el final de esa cronologia
que, en una forma u otra, todos elaboran y colman de anécdotas: "Ese día yo ... Me acuerdo
que estaba en casa de . . . Yo corría como loco y
me encontré a ... "

El Consejo Nacional de Huelga convoca a todos
. los obreros, campesioos, Maestros, estudiantes y pueblo en general, a la

GRAN MARCHA DEL SILENCIO.
en apoyo a los seis puntos de nuestro pliego petitorio:

-El 28 de agosto fue el desagravio a la bandera, ¿te acuerdas? En los periódicos se atacaba el Movimiento y se hablaba de blasfemia, de
desacato, por la bandera rojinegra que "usurpaba el lugar del lábaro patrio". Yo había ido a
arreglar un trámite al Departamento Central. Y
empecé a oir gritos y ese murmullo bárbaro de
multitud que no está muy conforme con serlo.
Bajé corriendo y me encuentro con un espectáculo impresionante. Un cuate hablaba y gritaba
¡Viva México! sin que nadie le respondiera y la
gente lo rodeaba y se estaban infiltrando muchos
grupos de estudiantes, que politizaban a como
diese lugar. En un momento dado, los grupos de
estudiantes rodearon el a3tabandera. Y luego o
entonces, es muy difícil o imposible la cronolo-

lo. úibertad de todos los presos políticos.
2o. Derogación del artículo 145 del Código J!enal Federal.

3o. Desaparición del cuerpo de granaderos.
4o. Destitución de los jefes policíacos Luis Gueto,
Raúl Mendiolea y A. Frfa.s.
5o. Indemnización a los familiares de todos los
muertos y her-idos desde el inicio del conflicto.

60. Deslindamiento de responsabilidades de los
funcionarios culpables de los hechos sangrientos.
en la que exigiremos la solución inmediata y definitiva por parte del Poder Ejecutivo a nuestras
demandas.

6

gia definitiva de los hechos, los burócratas que
habían salido de la Secretaría de Hacienda y de la
Secretaría de Educación Pública para que participaran en el acto, que empiezan a gritar: "¡NO
VAMOS. NOS LLEVAN! ¡NO VAMOS. NOS LLEVAN! y baJaban y repetían en coros estentóreos:
"SOMOS BORREGOS. SOMOS BORREGOS". Y
eso que se suponía que iban a apoyar el desagravio. Y los estudiantes hacían pequeños mítines y
hablaban con la gente e incluso rescataron la bandera rojinegra que estaban quemando, disque para
condenar la profanación de los símbolos. Se dejaron venir los granaderos con escudos y macanas. Los estudiantes organizaron de pronto un
pequeño desfile, con porras y el Himno Nacional
y con insultos y exhortaciones alternados para
los granaderos. Serían las dos de la tarde. Y por
los magnavoces se informó que la ceremonia del
desagravio había terminado y que desalojaran en
seguida. En ese instante, entraron los tanques y
las puertas de Palacio Nacional expulsaron a varias columnas de soldados a bayoneta calada. El
griterío era interminable, ¿te imaginas?, como
eso que llaman ruido blanco. La gente se movía
de un lado a otro, confusa, como en cine mudo,
llamando a sus familiares o a sus com·pañeros,
corriendo, tirando sus paquetes, atropellándose.
A los tanques les aventaban zapatos, cáscaras, libros. Se empezaron a escuchar tiros, disparos de
fusil y de ametralladora. Era el infierno.

ber hacer, lo haremos; hasta donde estemos
obligados a llegar llegaremos".
El pregunta la hora. Son las cinco y diez y
finalmente ellos han acudido, con reticencia, con
desconfianza, de modo inevitable. Y el deambular
de los grupos, Ja voluntad de someterse a una organización, describen algo especifico del Movimiento Estudiantil: las brigadas políticas, las brigadas de orientación, los cuerpos pequeños de cuatro o seis o siete estudiantes desplegados por el
Distrito Federal que diseminan una convicción, la
ideologia vital de quienes han creído en los muros de la ciudad, en los ojos de la ciudad, en el
oído de la ciudad, en la inasibe conciencia de la
ciudad.
(PUEBLO, NO NOS ABANDONES/
·
UNETE PUEBLO)
Han invadido los restoranes, las salidas de
las fábricas, los mercados, las casas, las tiendas,
las aceras, los camiones, las bardas, la inmovilidad ciudadana; hacen cadenas de manos para
convencer a los automovilistas, trabajan la noche entera sobre los mimeógrafos, pasan a máquina sus volantes, discuten con sus padres a la
hora de la comida, empiezan a leer a Fanon y a
Marcuse, pegan engomados, entablan conversaciones con los desconocidos, anhelan desmentir
los infundios. Pueden ser torpes, reiterativos, enfáticos, ingenuos. Tienen a su favor una virtud
básica: no dependen para su leaJtad de otro argumento ajeno a la fe primera: democratizar el pais.

-Lo que dicen que estuvo de poca fue el desagravio de la bandera que organizó en la Plaza
México un grupo de extrema derecha con el pretexto de la profanación de CatedraJ. Rentaron camiones que partían de la Basilica, avisaron en
las iglesias, organizaron sus huestes y no fue nadie. Todo el tiempo gritaban:

"Como la convicción no se compra ni se rinde,
n os llevará a la victoria" / "Luchamos
por los derechos del pueblo rnexioano" j"Libertad a la verdad. ¡Diál-OgoJ'&gt;/ "Tierra para
todos"/"Ude1· honesto igual a preso político".

¡SAN BALTAZAR CONTRA LOS TRAIDORES!
El ya ha oído muchas otras veces esas versiones o esas combinaciones de versiones distinta. Sin embargo, en cada ocasión experimenta el
mismo inevitable proceso que va de la comprobación de la impotencia a la indignación verbal, de
los ojos irritados al chiste de mala gana. Se vive
de nuevo en las calles, pero el precio es muy alto.
El deseo de una sociedad democrática atraviesa
el tamiz de las represiones, del sonido de las ambulancias como el nervio herido de la ciudad, de
los rumores que multiplican los muertos y las informaciones periodísticas que esparcen la difamación. Además, la respuesta del Cuarto Informe
Presidencial ha sido tajante:

En la alquimia de la tarde, las actitudes y
las palabras se vuelven todo menos lugar común.
La originalidad del acto es evidente: ¿ cómo inventar esas convicciones, esos ceños de responsabilidad, esa alegría de sostener una pancarta?
Las brigadas han innovado los estilos políticos, han inaugurado procedimientos radicales
en materia de comunicación. Con su conducta,
con su apasionada decisión proselitista, con la
mod~rnidad de sus acciones espontáneas, trascienden la confusión y las herencias. La herencia, por ejemplo, de una acústica antigua, residuo, aparición postrera de las voces de otros movimientos, remanente de las consignas fáciles, de
la devoción por el esquema: "LA VERDAD es
nuestra fuerza. Nuestras armas son la razón, la

"No quisiéramos vernos en el caso de tomar
medidas que no deseamos, pero que tomaremos si es necesario_; lo que sea nuestro de-

7

�justicia y el apoyo unánime del pueblo". Ese sonido viene del stalinismo
y de las decisiones impuestas de arriba hacia
abajo y de las mentiras piadosas ("el ap&lt;YYO
unánime del pueblo") y de las grandes abstracciones (verdad, razón, justicia) asumidas
como fórmulas topoderosas y de la amargura ante la incomprensión de ese pueblo por
quien uno todo lo sacrifica.
Ese sonido es un énfasis prescindible, un primer signo de urbanidad frente a las generaciones anteriores, como para compensarlas por esos
años con manifestaciones de veinte personas y mítines solitarios donde los mismos aplaudían a los
de siempre. Ese sonido retórico es parte de un
improbable museo de la memoria auditiva, al lado del ruido proveniente del primer nacionalismo de mariachis, al lado de la apagada complicidad de las buenas maneras y las grandes bibliotecas de la cultura castiza.

Y LAS VOCES DE LOS PROFE!'AS ESTAN
ESCRITAS EN LAS PAREDES DE LOS
CALLEJONES Y LAS CASAS DE HUESPEDES
El silencio es una estructura; el silencio articula el lenguaje de los manifestantes, de los preparatorianos arrancados del sueño de vivir en un
país que se inicia en una rockola y termina en
una discotheque; de los estudiantes del Politécnico conscientes ya de la falacia que les hacía ver
la lucha de clases como la suma de fiestas fabulosas donde era inconcebible su presencia. El siJencio organiza a quienes aceptan un ideal sin
perseguirlo más allá de lo esencial, sin perseguirlo hasta el ten-itorio de lo anecdótico y lo circunstancial, sin perseguirlo hasta su deterioro;
que aceptan un ideal sin perseguirlo hasta su institucionalización.
Y prosigue el desfile de contingentes: 76: Artes Plásticas, 77: Filosofía y Letras. La marcha
va resucitando el Paseo de la Reforma y él le envidia al locutor del carro de sonido esa resistencia física, ese don atesorado que podría funcionar en una de las enumeraciones de Rosa Luxemburgo, a propósito de las características del
militante, aunque no se halle muy alej~da de Barbra Streisand quien reseña en "One Minute
Waltz", con un solo golpe respiratorio, las propiedades del oxígeno. El locutor enlista:
Economía-Ciencias Políticas-Leyes-Ingeniería
Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y
Eléctrica-Escuela Superior de ArquitecturaFilosofía-Escuela Superior de Comercio y Ad-

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mi1ústración-Vocacional Cuatro-Vocacional
Siete-Vocacional Cinco-Preparatorias-Colegio
de Méxíco-Prevocacionales-Universdiad Iberoamericana-Universidad de Valle de MéxicoEscuela Superior de Economía-VeterinariaOdontología-Comercio-Normal Superior-Normal de Maestros-eh a pingo-AntropologíaCiencias-Medicina-Quimica-A1·quitectura
y las representaciones de los Estados y unos cuantos obreros, emblemas de la posible existencia de
un proletariado mexicano se niegue al trueque de
su dictadura por un puñado de resignaciones, y
los campesinos de Topilejo
(donde los estudiantes intervinieron para
apoyar al pueblo en sus demandas contra una
linea camionera que se niega a pagar la
indemnización a las víctimas de un accidente
estúpido; donde los campesinos admitieron
y fraternizaron con los estudiantes, donde se
colgaron en las calles grandes retratos de
Mao y el Che Guevara).
Y al nacer la marcha, al brotar ese primer
sordo premonitorio rumor que uno identifica con
la inminencia de situaciones ya acontecidas, él
advierte un fenómeno reciente: en el aplauso
emocionado a esos campesinos de Topilejo, de rostros donde el cansancio hace las veces de la incredulidad, de expresión apagada y distante que
señala el abismo entre una esclavitud de siglos
y una esclavitud de nueve a cinco; en la exaltación que infunde su lento, parco, austero desfile,
él decide reconocer la gana que el pueblo tiene
de creer en el pueblo, el ávido indescriptible deseo de soñar que alguien, al fin, actuó con generosidad, procedió con amor y (como anhelando
una justificación póstuma a tanto nacionalismo
declamado que la realidad quebrantó) y, entonces, no hizo igual con ninguna otra nación. El
aplauso es tribuna, espejo, valla, ceremonia, voto
de confianza: México puede ser algo más que una
desigual unidad habitacional con vistas a los Estados Unidos, algo más que el bronce de las estatuas
invertido en Bonos del Ahorro Nacional, algo
más que un sistema de metáforas por correspondencia.
La manifestación rodea la estatua de la Diana Cazadora. En la avanzada, precediendo a las
motocicletas, un camión del Instituto Politécnico
Nacional Sobre el toldo, dirigentes estudiantiles.
De pie, como un estatua happening, como una reseña imparcial de la decisión del activista, un estudiante, haciendo con las dos manos la V de la Victoria. Más tarde, él se enterará de su nombre: Luis
Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, líder de la Escuela de Agricultura de Chapingo. Ahora él se sorprende pensando en Rayuel,a y atisba una silueta:
es la Maga, desconcertada, creyendo entrar en cualquiera de las manifestaciones de mayo en Pa-

9

ris. Tal vez, musita mientras la ve desaparecer,
una de las funciones secretas de la literatura sea
facilitarnos las teorías sobre la identidad de nuestros compañeros ele marcha. A lo largo del territorio que el movimiento sojuzga se reparten
volantes:
"Pueblo Mexicano: Puedes ver que no somos
unos vándalos ni unos rebeldes sin causa,
como se nos ha tachado con extraordinaria
frecuencia. Puedes darte cuenta de nuestro
silencio, un silencio impresionante, un silencio
conmovedor, un silencio que expresa nuestro
sentimiento y a la vez nuestra indignación".
Quienes desfilan, preparan los adjetivos que
encomi_an su intento (impresionante, conmovedor,
e:J.'presivo). No es impudicia: de seguro ya están
hartos de verse calificados por los demás. Los preparatorianos y los de las vocacionales, los más jóvenes, han elegido e_l esparadrapo, la tela adhesiva sobre los labios para acentuar su silencio: un
clarísimo y violento afán simbólico los domina. El
silencio existe como una llamada de atención:
nuestra m a r c h a es un discurso. El silencio
existe como un castigo: denunciamos y liquidamos décadas de verbalismo inepto. El silencio existe como un autocastigo: confesamos las
insuficiencias de nuestra relación con el pueblo.
Simultáneamente se procede a la creación de un
vacío, donde desaparecen las autoridades morales
Y la educación en el respeto, donde se desvanecen
las soluciones al gusto de todos y la paciencia ante la adversidad.
El adapta a Susan Sontag: el silencio desempeña varias funciones: certifica la ausencia del o
la renuncia al pensar-a-la-mexicana (ese silogismo
de conclusión ineluctable: Todos los hombres son
mortales
Sócrates es hombre
Sólo el Poder tiene razón) ;
certifica la integración inicial de un proceso distinto del pensar; consigue tiempo, le concede una
tregua al pensar; ayuda al lenguaje para el logro
de su máxima seriedad y eficacia.

El Movimiento Estudiantil está relatando en
esta marcha su pasado inmediato: se decidió por
el idioma político o democrático de que disponía
a modo de herencia nacional, y se encontró con
un acervo de injurias y recelos, consignas y slogans. Decidió enriquecerlo a partir de la experiencia de la Revolución de Mayo y se vio enjuiciado por imitación extralógica y sujeción a
las ideas exóticas. Como en la imagen de Sartre,
al prescindir estas bocas de la mordaza, se encontraron desprovistas de sistemas lógicos o estrategias políticas; sólo les habían legado la adulación y el insulto, Gracias-Señor-Presidente y NoAceptamos-Héroes-Ajenos; el oprobio de la inarticulación y el cliché era su patrimonio natural.

�Eso fue el principio, aunque el principio haya sido ayer. La vigencia de una generación empieza a producirse a través del entendimiento de
su pobreza. El primer error del Movimiento, parecían afirmar las telas adhesivas que sellaban el
compromiso de la marcha, fue concebirse como
Generación Espontánea. No únicamente se es hijo de las propias acciones; se es también -vicios
de la genética- hijo de los propios padres y Plutarco Elías Calles había redactado, sin quererlo,
ninguna de las dos partes, más de un discurso en
más de una asamblea. En las asambleas, solía
practicarse el viejo juego latinoamericano de la
teatralización: no pocas veces se escenificaban,
casi voluntariamente, fragmentos selectos de las
situaciones históricas consagradas. De allí que la
imaginación que había dado origen a ese discurso implicito, trascendiese el rechazo a una represión continuada para relacionarse con el desafío
concreto no sólo a las estructuras viciosas o vencidas, no sólo a los métodos tradicionales de la
oposición, sino - y muy profundamente- a los
variados estilos de vida con que se había querido
entender o modificar a México, a través de operaciones convencionales de integración o marginalidad.

había la animada disposición de forjarse un lenguaje; en la adopción del silencio se delineaba la
voluntad de adquirir autonomía en el sonido, de
enterarse al fin de cuál podría ser el sonido de
una sola mano aplaudiendo, de captar el significado de 1as voces emitidas con decisión autónoma, de chingada a concientización, de pendejo a
mediatización. El silencio era desdén ante el atropello, el saqueo semántico: desdén ante el cinismo
que culminaba en el mandato:

El recordó un hallazgo muy difundido de
Marshall McLuhan: El medio es el mensaje. Y vislumbró su error inadmisible: muchas veces había calificado el Movimiento por lo que se decía
y había encontrado improvisación, vulgaridad,
dogmatismo, cerrazón, bravata. Mas esas eran
expresiones caducas, heces, vestigios de un mundo que, así se comportasen como repertorio de
ademanes o retórica imperante, no pasaban de
ser supervivencias formales, ropaje envejecido de
un contenido renovador. El mensaje del Movimiento era (así le parecía a él ahora de modo
inobjetable) sus medios fundamentales: las brigadas y su instinto de solidaridad, las manifestaciones y su empecinada, terca, obsesiva creencia
real en la Constitución, en las perspectivas democráticas, en el respeto hacia las leyes. Eso aunque algunos radicales argumentasen lo contrario:
el Movimiento no mentía y los seis puntos no hacían sino proyectar la fe masiva en un proceso
de justicia moral y legal. El mensaje del Movimiento eran sus grandes medios expresivos: la
férrea urgencia de compromiso público, el sentimiento de comunidad, la exigencia de diálogo. Lo
otro, el dialecto rudimentario de muchas proclamas, la carencia de matices de muchos discursos, la irracionalidad de muchas intervenciones,
no venían siendo sino la perspectiva del despegue,
las palabras iniciales de un cuerpo colectivo que
nunca antes había hecho uso de la palabra. El
mensaje de pronto se aclaró, se despojó de moralejas, resultó nítido: en la petición de diálogo,

La manifestación avanzaba y crecía, se multiplicaba con el abandono de los pequeños temores, con la. cesión de las timideces, con el desprendimiento de la duda, con la emoción del arriesgue forzoso, con el valor y la valentonada. Crecía
en razón de cinco a uno, de cuarenta a mil principiantes a los doscientos mil que colmarían el Zócalo. Las cifras se arrojaban al azar pero eran
tan reales como si fuesen resultado del más estricto conteo: una colectividad tenía derecho a
aplicarse el adjetivo numérico que juzgase conveniente. Y no había trampas ni estadísticas falseadas: los números aproximados se volvían verdades emotivas y eso era todo.

POR ORDEN DE LA REVOLUCION,
QlJE NINGUN MEXICANO
SE MUEVA DE SU LUGAR
El silencio se oponía al otro silencio, al aterrado ante el ejercicio de Jas pausas, al temeroso de la corporización de la palabra inconforme.
Y él recordó otra cita citable de Wittgenstein,
seguramente mal aplicada en esta ocasión: Pero
no todo lo que puede ser pensa.do puede ser dicho.

Y se le mostraron, como en un relámpago informativo o un anw1cio subliminal, las inconformidades y las rebeliones, el aburrimiento y la desesperanza, el asco y las impaciencias que no podían
ser dichas, que aguardaban la hora de su acaso
imposible proferición.

Y como el otro simbolo, el gesto que complementaba la ausencia de gritos, la señal que explicaba y hablaba en nombre del silencio, emergió propuesta, indicada, sugerida, pedida, la V de
Venceremos. Nunca antes se había utilizado masivamente: en los dias venideros le conferiría un
signo a la derrota, se opondría a los rifles y sería
la última imagen visible antes de la tragedia. El
13 de septiembre la V se esparció, se extendió
simplemente, abarcó todas las manos, las elevó,
les concedió el impulso de manifestar, de manifestarse a través de la esperanza. Y pese al enorme desprestigio de la esperanza, que desde las Hibueras y Acatita de Baján hasta Chinameca y la
declaración "Soy creyente" en labios del sucesor
de Cárdenas, no había dado una como quien dice,
no había mostTado mayor habilidad en materia de

10

ayudas existenciales; pese al conocimiento teórico
de cómo nos había. ido a partir de Acamapichtli,
la V refrendaba esa tarde variedades y matices
del optimismo, enriquecía la manifestación y el
catálogo de respuestas corporales frente a lo que
viniese: represión o solidaridad
Y no eran meras frases las acuñadas en esta
revisión de los hechos. Eran las impresiones
guardadas, difícilmente discernidas, incluso apenas atisbadas, que se vertían en el reconocimiento de que por fin, después de muchos años de vaguedad, vida a medias, raquitismo cultural, desilución profesional; de que por fin ese elemento
tan extrnño, tan desconocido, ese elemento mítico para las nuevas generaciones de mexicanos,
la Historia, desertaba de su condición ajena y
abstracta para convertirse en una manera concreta y personal de ordenar, vivir, padecer, amar
o abominar de la realidad. Puesto que la Historia
existía, la realidad se volvía modificable. Palabras sí, pero palabras que se erigían en el desarrollo impredecible del simple y banal "uno mismo"; palabras que se trasmitían hermosamente
(sin palabras) en una Avenida Cinco de Mayo poblada de manos con la V, en ~n Paseo de la Reforma poseído por un silencio significativo, poseído por el desprendimiento de una acepción raquítica y mohosa de la Historia, en beneficio d'e otra,
aún borrosa, todavía entre neblinas y sin embargo vital y justa, ya añadida orgánicamente a la visión del mundo de los manifestantes.

En los vastos, infinitos días de 1968 se intentaba la tarea primordial: esencializar el país, despojarlo de sus capas superfluas de pretensión y
autohalago y mímica revolucionaria. 1968 nos estaba entregando el primer contacto real (por lo
mistno, sórdido y deslumbrante) con el universo
político y social que había conocido su última figura dramática con el General Cárdenas, cubriéndose desde entonces con una bruma, con la vanidad del deber cumplido, con la opacidad de una
disculpa ante las fallas mínimas de la Unidad Nacional. 1968 no inventaba o engendraba a México: sólo lo descubría, lo hacía visible y comprensible. Y ante la reiteración y la longevidad de los
líderes sindicales, ante los jamás intelectuales metidos a siempre ministros, ante los representantes populares que ensalzaban la excelencia democrática de la represión, era legfü.mo reivindicar
-aunque la actitud sobrellevase una carga décimonónica de romanticismo- la necesidad de actitudes heroicas, la urgencia de una política existencial donde las ideas fuesen asumidas espectacularmente, por quienes ya no se identificaban
en Jo personal o en lo ideológico con la Revolución Mexicana, entre otras cosas para no incurrir
en la tentación de dirigir hacia ellos mismos la
espléndida gratitud de México.

Y la manifestación fue avasallando las irunediaciones y manejando una perspectiva insólita que
desdeñaba al porfirismo escenográfico del Paseo
de la Reforma. Las incorporaciones, las asimilaciones de la marcha no eran sorprendentes por
el número, sino por el temor controlado de que
provenian. En el aplauso, en las frases de aliento
y en los vítores de quienes la contemplaban, seguía sin darse el ánimo subversivo, aunque se
desplegase el anhelo de disidencia. Muy pocas
veces se había producido un desbordamiento tan
declarado de amor a la legaJidad y a los principios, al empeño de transformar lo circundante
porque existen artículos constitucionales y valores morales que así lo exigen. Ante la constancia en el ejercicio de fa V, el público respondía
con un apoyo, un aliento en última instancia político, pero generado, hecho posible por esa recreación, esa vivificación multitudinaria de un
instinto moral, el instinto de solidaridad, fenómeno siempre reciente, siempre sorpresivo.

La manifestación refrendaba el itinerario de
la nueva tradición: de Paseo de la Reforma a la
Avenida Juárez y de allí por Cinco de Mayo hasta verterse en el Zócalo reconquistado, otra vez
a la disposición de esa gran multitud. Con su mentalidad retórica, él hubiese designado toda la jornada con una expresión del tipo de "Paraíso Recobrado", mas para entonces nadie hubiese sometido las nociones de paraíso o infierno a las
pruebas de los espacios abiertos, sino el equivalente de los espacios cerrados.
El Zócalo estaba a la vista: ya no la Tierra
Prometida, ya no una representación de la sede
de los poderes, nada que no fuese, escuetamente,
el Zócalo. Se había perdido la facultad de concebirlo meta, porque el país se había convertido
en una sola meta o en un interminable punto de
partida. La gente llegaba al Zócalo y atendía a
los oradores:
"No nos afectan los ataques, las injurias ni
la represión. La historia nos pondrá en su
sitio a cada cual. Se nos acusa de intransigentes y lo cierto es que el gobierno ha escamoteado la verdad al pueblo. El intransigente es el gobierno que pretende discutir
los problemas del pueblo a espaldas del pueblo".
El prendió un periódico y lo sumó a las miles de llamas que ardían como otro simbolo evidente que ya nadie explicaba. Y todo era posible
en esa sensación de victoria popular y triunfo
moral. Y todo se podía resumir en una intuición,
una seglll'idad personal, un instante, una frase de
André Malraux: "¿y qué es la libertad del hombre sino la conciencia y la organización de sus
fatalidades?".

11

�gas natural, etcétera). En efecto, de 1960 a 1969
el renglón de servicios públicos (agua, luz, teléfono, etcétera) han variado marcándose los mayores cambios entre los años de 1961-1962 y de
1968-1969.
Si bien es cierto que durante este período considerado se ha modificado cuatro veces el salario
mínimo, éste no ha sido lo suficientemente fuerte
para contrarrestar el alza de ciertos bienes y servicios que forman el grupo de gasto en vivienda.
De la estructura del gasto familiar de la población más pobre de Monterrey (familias con
ingreso menor de 1,000 pesos), el gasto porcentual que realizan en vivienda, asciende a 35.3%,
o sea que sé gastan 282.40 pesos mensualmente
incluyendo los servicios en vivienda.

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La carrera de los precios
Jesús Ramones Saldaña
COMO ES bien sabido, de nada sirve que aumente el sueldo del trabajador, u otros ingresos,
si al mismo tiempo se enfrentan al problema del
aumento no controlado de ciertos bienes que consume la población. Tomando en consideración lo
anterior la medición del aumento en precios resulta alta~ente práctica en la determinación de la
insuficiencia del ingreso en determinadas clases
sociales.
En Monterrey, desde 1960 se viene observando la variación de los precios pagados por los consumidores, y se puede decir que en términos generales crecen a un nivel promedio de 3.7% anual
de 1960 a 1969. Significa esto, que nuestro poder
de compra se ve disminuido en cerca de un 4 %
anual· lo cual provoca una disminución en el ingreso 'real. Este aumento de los precios en el área
industrial de Monterrey afecta seriamente a un
30% de la población que recibe el salario mínimo
y cuyo poder de compra no se mejora a pesar de
los cambios que se originan por ley cada dos años.

De los grupos que componen el gasto de las
familias (alimentación, vestuario, vivienda y gastos varios), se desprende que el incremento en los
precios en el Area de Monterrey se debe en gran

parte a los gastos realizados en vivienda, puesto
que éste ha aumentado en 5.1 % anual. El aumento del grupo de vivienda por encima del promedio general (3.7 % anual), frente al hecho de que
las rentas de las casas-habitación que pagan alquileres por abajo de 450 pesos han estado congeladas desde 1960 nos hace pensar en lo poco
efectivo de la congelación o que la gente ignora
o no hace uso de este principio de justicia social.
Por otro lado, cabe esperar que la oferta de casashabitación no está aumentando tan rápidamente
como la demanda, lo cual se ensancha por el acelerado ritmo de crecimiento demográfico de la
ciudad durante el período de 1960-1969 (6 %
anual, aproximadamente).
Ahora bien, el incremento en los precios de
los bienes y servicios que forman el costo en vivienda manifiestan ligeros ascensos que tienen una
repercusión fuerte sobre las cantidades consumidas entre las gentes de más bajos ingresos, ya que
al elevarse los precios de artículos que for~an el
gasto en vivienda, las familias más pobres necesariamente dejarán de prescindir de los artículos
considerados como de primera necesidad (leche,
huevos, maíz, etcétera) para sostener el gasto fijo
que representa la vivienda (alquiler, luz, agua,

.12

Si el propósito actual es que la mayoría de las
viviendas habitadas por familias de ingresos bajos cuente con los servicios elementales e indispensables como: drenaje, agua, electricidad y gas, una
política de precios discriminados en los servicios
mejoraría el nivel de vida de esos grupos y eleva,..
ría su poder adquisitivo.
Al igual que los precios de algunos servicios
han cambiado, los precios en mobiliru.·io (cama,
radio, plancha) y los artículos de conservación y
limpieza (polvo detergente, escoba, etcétera).
Otro grupo de bienes cuyos precios se elevan
aunque en proporción un tanto menor que el de
vivienda, son los de alimentación, que crecen a un
ritmo promedio anual de 3.3% de 1960 a 1969. Esto representa un serio problema para determinados grupos de familia con ingresos bajos, donde los
mayores gastos se originan en el renglón de primera necesidad como lo es la alimentación. En efecto,
las familias con ingresos por abajo de 1,000 pesos
gastan el 44.4 por ciento en alimentación. Sin embargo, a pesar de la elevada proporción porcentual
que representa el gasto en alimentación, la dieta
continúa siendo raquítica, constituida principalmente por cereales y féculas como: maíz, frijol,
arroz y papas, y consumiendo en menor grado los
artículos ricos en proteínas como: leche, huevos,
carne, queso, etcétera.
El análisis de los artículos que componen la
alimentación muestran cambios en los precios de
las carnes. Por otra parte, el grupo de harinas,
granos y féculas se mueve más lentamente, aunque existen casos especiales que han duplicado su
valor (v. gr. el arroz y el garbanzo).
Conviene hacer notar que los artículos que están creciendo y que forman el grupo de la alimentación están considerados como necesarios para

que las familias no sufran de quebrantos en la salud. Por cierto, los cambios en los precios de los
artículos de la alimentación repercuten con gran
fuerza sobre la economía familiar.
De continuar la carrera de los precios, el poder adquisitivo de las familias descenderá, dando
lugar a que el mercado interno no se amplíe y ante lo reducido del mercado, existen pocas probabilidades de que aumente la inversión, sino todo
lo contrario, desalienta la ínversión. Cuando la inversión baja o se reduce, lo más probable es que
se origine una desocupación.

Por lo que respecta a los cambios de los precios del vestuario resulta interesante destacar que
crecen más lentamente, sin embargo, los gastos
que se realizan en zapatos, pantalón, camisa, camiseta, etcétera, es poco significativo en las clases de bajos ingresos ya que los grupos de familias
con ingresos menores de 1,200 pesos realizan gastos de vestuario cercano al 10% mensual. Por lo
mismo reducido del gasto en ropa, las variaciones
en los precios no afectan sustancialmente el nivel
de ingreso. Sobre todo porque surge una actitud
privativa por estos tipos de bienes o bien la renovación de las prendas de vestir se hacen menos
frecuentes.
Los precios en algunos otros bienes y servicios como: transporte, educación y recreo, médico
y medicinas y artículos para el aseo personal crecen a· un promedio anual de 3.4 %. Esto repercute
frecuentemente en la economía familiar de la clase media y baja porque no existe la alternativa
de sustitución. En efecto, los gastos en médico y
medicinas, educación y diversión y algunos artículos de aseo personal resultan poco favorecidos por
los grupos de ingteso medio y bajo, de aquí la tendencia de las personas de más bajos ingresos a
utilizar más frecuentemente los servicios médicos
y educativos de tipo oficial.
Si comparamos el índice de precios de la ciudad de México, con el de Monterrey a partir de
1960 a 1969, encontraremos que en éste último,
crece más rápido (3.6%) que en la ciudad de México (2 %). Aunque la diferencia en precios no es
muy significativa, el origen de esto quizá pueda
encontrarse en la política general de precios y
subsidios con que el sector público favorece al nivel de vida en la ciudad de México.
En resumen, si el propósito oficial es proteg~r la economía popular y frenar la carrera de los
precios, se requiere una mayor intervención de las
autoridades para que el precio que se fije sea
respetado, porque cualquier alteración, cualquier
violación, lesiona la economía de los más débiles
y necesitados.

13

�Remodelación de la zona
habitacional (sector sur) .
de la ciudad de Monterrey
(Memoria del proceso)

Osear A. Lazo Elizondo
Plan general.

Roberto Martínez Garza
Pedro N. Ordóñez Chapa
(coordinador)
Guillermo Ponce Rojas
Sergio A. Salazar Salinas
Heriberto Saldaña Herrera
José M. Salinas Villarreal
(jefe de Planos)
Higinio Valdez García
Aquiles Villarreal Vidal
Santiago Villarreal Villarreal

Como problema académico dentro del
curso de Urbanismo de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Nuevo León, se
presentó el de remodelación de un sector de la
ciudad.

. Po~ lo anterior se presentaron varias premisas, tales como: ¿qué es remodelación? y
¿qué se puede remodelar? Por medio de estos
estudios a Plan de Metrópolis se lograron percibir los problemas existentes dentro de la ciudad; esto fue gracias a la cooperación de instituciones estatales y municipales.

Estos estudios constaban de: planos de vivienda, vialidad. usos de la tierra, etcétera,
y por medio de ellos se obtuvieron los sectores dentro de Ja Metrópolis que necesitaban
remodelación. Se estudió uno por uno y jerárquicamente se eligió e.l sector sur de la ciudad,. q~e corresponde a la colonia "Independencia , (como la mayor sacrificada).

Alfonso Ortiz Córdoba

Se pensó en que esta solución de remodelación no quedara en un plan utópico y entonces se difinió si ésta seria a largo ~ a corto
plazo. Y bajo una buena consideración y viendo las posibilidades a realizarse po11 parte de
las autoridades, se eligió por unanimidad el
plan a corto plazo.

arquitecto Hédor de Jesús Cast~llanos Navarrete
( coordinador general)

El siguiente paso fue el de trazar un plan
general para el desarrollo del problema, el
cual estudiaría la mejor manera de resolver
las necesidades.

Raúl Leal Garza
(jefe de Maqueta)

El plan general es el siguiente:
A/ ANTECEDENTES TEORICOS.
B / ANALISIS DEL PROBLEMA.

14

C / UBICACION DEL PROBLEMA EN
CUANTO A TIEMPO Y ESPACIO.
D / ANALISIS DE LAS CONDICIONES
ACTUALES (PARTICULAR'.ES).

E/ EVALUACION DE LAS NECESIDADES.

F/ PLAN GENERAL ZONA HABITACIONAL.

'

G / REMODELACION DE ZONA HABI-

TACIONAL.

A/ ANTECEDENTES TEORICOS:
l / Conceptos generales:

Remodelación.
Diseño.

2 / Investigación.

Familia.
Patriarcal.

Habitación vivienda (do,m éstico).
Barrio.
Ciudad óptima.
Jacal.
Tugurio.
Tipos de vivienda (decadente).
Buena.
Residencial.
Vialidad..
Trabajo.
Importancia de la zona habitacional
Recreación.
Educación.
B / ANALISIS DEL PROBLEMA:

15

�1/ Tipos de vivienda y su localización.

3 / Tipos de construcción y diseño.

2 / Vialidad.
a/ Transporte público.
b / Transporte particular.
c/ Transporte de carga.
Educación (universitaria).
Recreación.

E/ EVALUACION DE LAS NECESIDADES:

1/ Usos de la tierra.
a/
b/
c/
d/

3 / Equipamiento ( esPectáculos).
Tercia1·io.
Industria.

2 / Vialidad.
3 / Densidad.

4 / Zonas de trabajo.
Comercio.

4 / Aspecto socio-económico.

5 / Evaluación ( de lo anterior).

5 / Tipos de construcción.

C/ UBICACION DEL PROBLEMA EN
CUANTO A TIEMPO Y ESPACIO:

F/ PLAN GENERAL (ZONA HABITACIONAL).

1/ Tendencia de crecimiento.

G / REMODELACION DE LA ZONA HABITACIONAL:

2 / Area de expansión.
3/ Localización fisica (limites).
D/ ANALISIS DE LAS
ACTUALES:

Area de vivienda.
Area de Comercio.
Areas verdes.
A.reas recreativas.

CONDICIONES

1/ Análisis geográficos.
Analitlco.
Anal1tico geográfico.
Analítico.
Cuantitativo.
Usos de la tierra.
Proposiciones.
Vialidad.

En el inciso A: ANTECEDENTES TEORICOS: se definieron conceptos generales tales
como remodelación y diseño. 8e investigaron
las áreas habitacionales a las cuales les corresponde: la. familia y los diversos escalones,
su equipamiento.

Vista rlel Santuario de Guadalupe y su

equipamiento.

Los tipos de vivienda, así como la i mportancia de la zona habitacion.al.
Inciso B: ANALISIS DEL PROBLEMA:
para este inciso se hicieron los siguientes planos:
Tipos de vivienda y su localización.

2 / Análisis cuantitativo.

Densidad de población.
'Pirámide de edades.
Aspecto socio-económico.

•

Transporte público .
Vialidad (transporte particular) .

Vista rlel centro gubetnamental.

Calle Querétaro con locales comerciales y apartamientos.

16

17

�Respecto a los estudi:lntes de secundaria

Transporte de carga.

y comercio, se obtuvo un promedio de 6.8 estudiantes por manzana. Dentro de los dos barrios, existen 449 estudiantes. En la Ciudad óptima hay 2, 258 estudiantes.

Equipamiento terciario.
Zonas de trabajo.

En las escuelas primarias existen 2,136
alumnos entre hombres y mujeres; se obtuvo
un promedio de 3 2.4 estudiantes por manzana,
dando en la Ciudad óptima un total de 17,928
estudiantes de primaria.

Se evaluó todo el trabajo anterior.
Inciso C: UBICACION DEL PROBLEMA
EN CUANTO A TIEMPO Y ESPACIO: se estudió un sector determinado dentro de la
colonia " Independencia", para obtener de
ello la tendencia de c1·ecimiento, el área de
expansión y los limites o localización fisica.

PERFIL SOCIOLOGICO: se hizo el estudio de las diferente actividades que desarrollan las personas que viven en los dos barrios;
son las siguientes:

Inciso D: ANALISIS DE LAS CONDICIONES ACTUALES: este sector abarca 72 man~anas, y sobre éstas se hizo el análisis de las
condiciones actuales, el cual consta de análisis geográficos, (se hicieron planos de usos
de la tierra y vialidad) y cuantitativos. por
medio de encuestas a cada vivienda de las 72
manzanas, obteniendo de estas encuestas la
densidad de población, pirámide de edades y
aspecto socio-económico. Por medio de los estudios se obtuvieron los limites de la Ciiudad

Hombres
Profesionistas
Comerciantes
Empleados
Estudiantes
Obreros
Eventuales
Ambulantes
Hogar

óptima.

Inciso E: EVALUACION DE LAS NECESIDADES: dentro de este inciso se obtuvieron
todos los datos de las encuestas para sacar
la pirámide de edades, la pirámide de estudiantes y el perfil sociológico, con los siguientes resultados:
PIRAMIDE DE EDADES: se sacaron promedios del número de personas que arrojaron
un total de 13,042 personas, (entre hombres, y
mujeres) distribuidos en los dos barrios. Dentro de las diferentes edades, (que marca el
plano número 10), se sacaron los promedios
siguientes:
Densidad promedio por manzana
personas.

=

197 .6

Densidad promedio en Ciudad óptiirna
65,603.2 personas.

=

Tomando en cuenta la densidad promedio
por familia que es de 5.6 personas que rige en
el área metropolitana, se obtuvo para la Ciudad óptima el promedio de 11,710 familias, y
de 2,329 familias en los dos b.arrios que corresponden a nuestro problema.
PIRAMIDE DE ESTUDIANTES: se obtuvo un promedio de 2,861 estudiantes de preparatoria dentro de los dos barrios escogidos,
sacando una densidad promedio de 2.8 estudiantes de preparatoria por manzana, o sea
183 estudiantes en los dos barrios, obteniéndose en la Ciudad óptima 930 estudiantes de
preparatoria.
Los 93 estudiantes universitarios que se
encuentran en los 2 barrios, nos dan un promedio de 1.4 estudiantes por manzana y 465
estudiantes de profesional en la Ciudad óptima,
repartiéndose éstos en los diferentes Centros
de Enseñanza Superior del área metropolitana.

84
320

987
1,543
1 ,041
299
198

o

Mujeres
52
32
520
1,318
190
17
5
2,652

No se tomó en cuenta en esta evaluación
a las personas jubiladas ni los niños menores
de 14 años que ni trabajan ni estudian.
Inciso F: PLAN GENERAL (ZONA HABITACIONAL): se presentaron como trabajo
individual, proyectos al Plan general de la
Ciudad óptima, en los cuales se indican la estructuración de barrios, el comercio existente
y tendencia de crecimiento del mismo, los centros de cada uno de los barrios y la vialidad
particular y urbana, los diferentes centros de
barrios y todos los equipamientos primarios,
secundarios y terciarios, enmarcándose en el
correspondiente plano, el centro de la Ciudad
óptima.

·

lnoiso G: REMODELACION DE LA ZONA HABITACIONAL: en este inciso se trabajó
tomando en cuenta el equipamiento actual y
propuesto y la estructuración de los barrios en
el Plan general dentro de la Ciudad óptima
l~egándose a la solución del proyecto definí~
t1vo en el cual se remodelan las siguientes partes:
El centro de la Ciudad óptima.
El Santuario de Guadalupe.
La Escuela Preparatoria.
El Centro comercial.
El Centro de barrio.
El centro polivalente, la Biblioteca el
Jardin de niños y los edificios administrativos
de barrio.
El Centro Gubernamental.
El Centro habitacional (apartamentos) .
La Ampliación de la calle "2 de abril".
El Arbolado de distintas arterias de tránsito.
Concluyendo todos los estudios anteriores, se continuó con la elaboración de la MAQUETA a escala 1:400.

18

Planos
1/ Tipos de vivienda a nivel exápolis.

5/

Estructuración de barrios.

7/ Usos de la tierra a nivel barrio.

8/

Plano de tipo de vivienda.

9/

Pérfil sociológico.

10/ Plano de pirámide de edades.
l 1/ Pirámide de estudiantes.
13/ Plan general.
18/ Lotificaci6n y levantamiento de manzanas.

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Si los fantasmas que desde el pasado me
persiguen fuesen menos evidentes, tal vez no
tendría ningún sentido escribir esta historia. Pero se da el caso de que su presencia me asedia
de tal modo que termino, literalmente, hablando
con los postes. Y de nada me sirve, para alejarlos, la teoría del tiempo cíclico o el recurso de
enarbolar este segundo inasible como la única
compulsión del espiritu. Los hechos, como se dice, son tozudos. Se trata de dos tiempos fluyendo a una sobre un solo apaleado espiritu: el pasado apabullando materialmente al huidizo presente, con la resultante de dejarme cada vez más
atolondrado. Pero aquí no se trata de una nueva
teoría del flujo existencial de los dos tiempos. Es·
to es un cuento, y los cuentos no se escriben para establecer teorías, sino para contar algo. Tampoco se trata de recuerdos del porvenir. Por lo
demás, yo del porvenir no recuerdo absolutamente nada.
Desde el balcón saliente de este departamento en que vivo se dibuja la siguiente perspectiva,
comenzando de la izquierda, como en las fotos de
los periódicos: el Condominio del Norte que, como todo mundo sabe, está en el cruzamiento de

las calles de Escobedo y Juan Ignacio Ramón. La
torre del canal 12 de televisión lo corona, con
sus luces rojas giratorias, que empiezan a hacerse visibles en el anochecer. La atención se distrae un segundo con el murmullo sensual de las
ramas de los olmos sacudidos por el viento. El
cardenal que vive en la jaula del balcón vecino
se agita inútilmente como siempre. El viento caliente del verano sigue sacudiendo los olmos. Más
a la derecha la torre, perforada en ojivas, de la
Iglesia del Roble; luego, la torre rojiza del Sagrado Corazón; después, la mole de cemento llamada Palacio Federal. Más a la derecha, las torres de las iglesias gemelas que están pol' el rumbo de antiguo Mesón Estrella. Un poco abajo, el
edificio gris, severo y melancólico del antiguo Colegio Civil del Estado, asiento actual de la Escuela Preparatoria. Siguiendo el orden enunciado, la
torre del canal 6 de televisión. Como quien dice,
el Monterrey de los setentas: católico, liberal, revolucionario, conservador, anarquizante y siempre calculador, con su clase obrera aburguesada y
su juventud universitaria belicosa y socializante;
las familias bien asentadas, de buenas costumbres, y las familias flotantes que viven en cualquier parte. Cerrando Ja perspectiva se ven, re-

19

�cortados con precisión sobr,e el fondo gris rojizo
del atardecer, e1 Cerro de Las Mitras y la Sierra
del Frayle. En esta ciudad, cuya apariencia ha
cambiado de manera notable en los últimos veinte
años, ha vivido Blanca sus apenas 22 años de vida, traspasados por la nostalgia y la-rutina. Esto
es lo que sus ojos han visto en las mañanas borrosas para siempre de la infancia, en los veranos quemantes de los dieciséis años. Este ha sido también,
el escenario de nuestro deambular juntos. Sobre
la algarabía de moles de cemento y luces que se
encienden, su imagen juega conmigo su eterno
juego a las escondidas.
Este es el escenario de Blanca. Transcurrían
los últimos días de agosto de 196. . . cuando la
conocí. Nos encontramos en la escalera. Eran las
once de la mañana, sin que esto me conste de manera indubitable, y por primera vez me enteré de
que su risa no lograba neutralizar el hermetismo
precoz de su rostro. Tenía ella unos dieciséis años.
Creo que hablamos algo. James Joyce. El Retrato del Artista Adolescente. Parece que hablamos
algo apoyados en la barandilla, aunque no recuerdo qué. Sin duda las cosas que siempre se hablan
en las escaleras entre personas que apenas se conocen. A Blanca la conocía de meses atrás. Mejor
dicho, la había visto varias veces en los corredores o en las aulas. Ignoro si ella había advertido
mi existencia. Más tarde, ocasionalmente, llegué
a cruzar monosílabos con ella, viajando en el mismo automóvil. O mirándome, con su mirada casi
infantil, al otro lado de la mesa del café. También
me miraba, con sus ojos eternamente quietos y
sombríos, desde una fotografía en azul. Su mirada estaba inundada de una serenidad aparente y
avasalladora. Los días lluviosos la llenaban de
aprensión. Leía entonces a Pierre Loti: La crónica
de Galilea. El recuerdo de estos fantasmas del siglo primero la reanimaba extrañamente. También
recuerdo a Blanca siempre que accidentalmente
veo un cuadro de Remedios Varo o de Leonora
Carrington. Y hasta con las imágenes ostensiblemente bellas de Vicent Van Gogh. Tenia, o tiene,
algo de esa otra realidad. Esto es lo único que
sobre ella podria afirmar con precisión. Lo demás
son sólo conjeturas. No la conozco aunque la traté durante cuatro años. Si así no fuera, dejaría
de ser el fantasma que es; tal vez dejaría de inquietarme. Pero esto también son suposiciones.
Como se ve, Blanca tenía un nombre casi vulgar.
Una ocasión se lo hice notar y se concretó a guardar silencio. Por Jo visto, no siempre los nombres
se avienen con las personas que los llevan. Salvo
en los casos de 1as sirvientas o las señoras de alta
sociedad.
Por lo demás, Blanca tenia mucho de vulgar,
lo cual no la hace descender en la devoción que le
tengo, porque sé que lo mismo pasa con todas las

mujeres. Sólo que en ella la vulgaridad no dejaba
de molestarme. Estábamos en un restaurante ·de
la calle de Tapia al oriente. Acaricié sus cabellos
dorados. Dorados como cuando tenia diecisiete
años. Cuando nos apartamos al salir, tomó un taxi.y se fue. No supe si volvería a verla. A últimas
fechas las citas podían estar separadas por cinco
días, cinco años o cinco milenios. Al quedar solo
me puse a imaginar el trayecto que cubriría hasta su casa. La misma carretera en diagonal hacia
el noreste de la ciudad, que muchas veces recorrimos juntos en las horas del mediodía. Era entonces más bella. Los días irrumpían en forma violenta sobre su vida, mancillando aquella piel de
durazno, quebrando la frescura de su rostro. O tal
vez no eran sólo los díM. Esto último no me gusta imaginarlo. Si no es mía, tampoco me place
imaginarla de otro. Me pareció una flor de fantasía en trance de cerrarse.
Una tarde, durante el verano, me llamó por
teléfono. Parece que el hilo alocado de nuestros
pensamientos llegó por fin a cruzarse. Verla otra
vez. Magnifico. El corazón me dio un vuelco. Olvidé en un instante Ja depresión que me produce
la lluvia flemática de aquí, que se parece tan poco
a la lluvia sonora y rotunda de las tierras del sur
del país. A ella también le molestaba esta lluvia,
aunque no había conocido ninguna otra. Durante
el encuentro estuvo afable, algo curiosa y me hablaba con una normalidad que noté cargada de
frialdad. En todo retorno hay algo de tristeza y
en el nuestro por lo visto había también falta de
calor. Después partimos en mi automóvil. Pensé
fugazmente en la posibilidad abierta de un cambio
en el rumbo, un cambio que podía parecer absolutamente normal o indiferente para todo el mundo, menos para nosotros. Ambos guardamos silencio.

poema número nueve, la tortuga condenada de
"Perro Mundo", un ramo de claveles al Hospital
Muguerza, tu acento, casi olvidado, en medio de la
tarde lluviosa; e1 teléfono amigo, que me trajo tu
voz una y otra vez. Todo al mismo tiempo. Otra
vez la indecisión. ¿ Y por qué no? Esto sólo lo pensé. De todos modos, tenemos una cita con la
muerte. O con la vida. Muchacha hermosa, todo
esto er~s tú.
Detrás de la malla de alambre, de aquel lado
del muro que separa las dos casas, florece un duraznero. De noche, la luna, menos misteriosa ~hora que antes, viste de plata el escandaloso magenta de esas flores. Levantas ]a vista y la patente
eternidad del Cerro de la Silla aparece fuera de
su marco habitual de tarjetas postales o membretes de comercio. Ahora es el cerro con minúscula,
el terrible cerro sin historia que "vivirá más allá
de nuestro olvido".

En estas líneas traté de cifrar tu imagen. No
lo he logrado. El fantasma nunca olvidado que
eres se yergue sobre el desvaído paisaje onirico
cada vez más desdibujado, eternamente hermético
y solitario.

Como el duraznero que florece, así eras entonces, antes de cumplir los dieciséis años. Eras

Monterrey, 17 de agosto de 1970

La Plaza de La Purísima se siente parpadear
bajo los últimos reflejos del sol de julio. Desde el
costado poniente nos miran, con sus ojos para
siempre fijos en el bronce, los doce hombres que
siguieron al Maestro por los polvorientes caminos
de Israel. Pero esta vivencia sólo renace por ti.
Por ti, que me ves con tu mirada tristísima y vulgar desde el otro lado de la mesa. Después, tus
ojos dejaron de brillar. Y eras casi otra con los
enormes anteojos oscuros. También tus palabras,
que se matizaron con un cinismo menos convencional. ¿Estás dispuesta a jugártela conmigo?
Otra vez esta pregunta un poco estúpida, que se
ha dicho es propia de esta gente, de nosotros. ¿Estarnos dispuestos a jugárnosla? Esta otra variante sólo se insinuó en tu cara, ensombrecida de
pronto. Tal vez un nuevo reto de la vida. El primero o el último. Tal vez la ruptura de un tipo
de vulgaridad y el despeñarse en otra menos explorada. Eso, eso depende de mi . . . Recuerdo el

20

tu propio escenario: la acera gris, la carretera
azul, las veleidosas nubes anónimas de cualquier
tarde, el árbol sin nombre junto al camino, los
cristales del café de Juárez y 5 de Mayo en los
mediodías de junio, la librería de Padre Mier, el
restaurante de Guerrero, la escalera roja de la
escuela, una crónica de Pierre Loti, leída en una
tarde lluviosa como ésta; la ternura humildisima
de William Saroyan. Es tu historia. Yo solamente
te he visto pasar. Yo que te he amado tanto y apenas te lo dije. Me volvia loco por encontrarte otra
vez. ¿Y para qué? Ahora puedo recordarte ascendiendo la escalera en una mañana de agosto, y el
corazón vuelve a darme un vuelco.

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21

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El 2 de octubre de 1968 señaló para muchos una fecha limite en la manera de vivir y
intender las cosas. No es raro oír la pregun°
ta ¿fue antes o después de lo de Tlat elolco?
y no tanto para colocar un hito en el tiempo
como auxilio de la memoria, a la manera como podríamos preguntarnos por el antes o el
después en el tiempo de un hecho cualquiera a
partir de otro hecho cualquiera. El antes y el
después tienen aquí casi siempre, una connotación moral. Hay cosas "explicables" y h asta
"perdonables·• si sucedieron antes del 2 &lt;le
octubre, otras, las mismas, habiendo sucedido
después, no tienen razón alguna de ser, o inclusive por ese solo hecho cambian de signo
moral. Como si la esfera de nuestros valores,
nuestl'as referencias emotivas, y aun nuestra
lógica de lo social, hubiesen cambiado y estuviesen cambiando todavía. Es obvio que no
resulta lo mismo, desde el punto de vista moral, ingresar al ejército antes o después del
2 de octubre, o ser activista del partido oficial, o escalar por las jerarquías del poder
político o económico. De la misma manera, lo
que antes sólo era un pequeño desplante de
valor, una actitud libre, hasta una frase pronunciada en una conversación rutinaria, tienen u n peso distinto a partir de esa fecha.
¿Por qué, tal vez se pregunten, me atrevo yo ahora a traer a cuenta esa fecha y a insinuar, ya desde el titulo de la conferencia,
un rechazo al significado cultural de la personalidad de Octavio Paz?

Octavio Paz: una malinterpretación de Tiatelolco
Arturo Cantú

No, desde l uego, porque crea estar en
forma alguna a la altura de lo que la !echa
o el personaje significan. Me apresuro a decirlo no por h umildad sino porque un mal entendido de principio podría enturbiar la visión que quiero proponerles ahora. Precisamente dada la importancia de Octavio Paz, y
la importancia de otros escritores que hacen
causa común con él, determinan que el asunto se presente como uno de los más trascendentes del momento actual.
Octavio Paz es con mucho el a1•tista más
importante en la presente hora de la cultura
nacional. Entre los poetas vivos de México
solamente lo sobrepasa, a mi juicio, José Gorostiza, que hace varios decenios no publica.
Nadie en el ensayo, donde ejercita una prosa
fulgurante y extendida. Lider desde su juventud de publicaciones y movimientos intelectuales de primera linea del país, ha desempeñado
con generosidad el papel de promotor en un
medio cultural frecuentemente hostil y las
más de las veces apático. Su renuncia a la embajada en la India, a partir de los sucesos de
Tlatelolco, lo honra y lo hace insospechable de
oportunismo en una época especialmente difícil para los funcionarios públicos.
No es este Octavio Paz el que identificamos, a tl'avés de los dos puntos del título de
la conferencia, con "una malinterpretación"
de Tlatelolco, y sin embargo, a pesar nuestro,
no hay oti-o Octavio Paz.
En una de las páginas centrales de Pos-

data Octavio Paz nos dice:

Lo que ocurrió el 2 de octubre de 1968 fue,
simultáneamente, la negación de aquello
que hemos querido ser desde la Revolución y la afil•mación de aquello que so-

22

23

�tto que podríamos llegar a construir una historia universal mítica.
Aun haciendo un esfuerzo de im';l,ginación
no me es posible imaginar 8: ~os ca-pitanes de
la industria y de la banca ofiCiando ante otras
divinidades que no sean _h riqueza o el capital extranjero. De la misma manera no resulta fácil concebir a los que d~s~araron ?º
Tlatelolco como sacerdotes al servicio de la ievitalización cósmica. La sangre derramada e~
las escalinatas de Tlatelolco fue lavada cmdadosamente; al parecer la intención º? fue
que sirviera de alimento a un sol desfalleciente.
Si lo de Tlatelolco con todo, resultara se1;
un sacrificio ritual ordenado por el tlatoam
t:n turno ¿cómo explicar entonces,_ dentr_o de
ese mismo contexto, las tres mamfestaciones
de agosto y septiembre de} 68 que colmar~n el
Zócalo? ¿Cómo entenderiamos las r e u~iones
generalizadas y permanentes de estl!-dian_tes
en busca de una clarificcaión de la situación
nacional? ¿ Cómo explicariamos, miticament_e
taro bién, la coincidencia tempora~ del movimineto de México con los movimientos es~udiantiles de París, Berkeley, Rom~ o. Tokio,
lugares todos ellos donde seria difícil suponer también la vigencia de un pasado azteca?
En fin.

mos desde la Conquista y aún antes. Puede decirse más exactamente, de uno de
sus aspectos. Apenas si debo repetir que
el otro México no está afuera sino en nosotros: no podríamos extirparlo sin mutilarnos. Es un México que, si sabemos
nombrarlo y reconocerlo, un día acabaremos por transfigurar: cesará de ser ese
fantasma que se desliza en la realidad y
la convierte en pesadilla d'e sangre. Doble realidad del 2 de octubre de 1968:
ser un hecho histórico y ser una representación simbólica de nuestra historia subterránea o invisible. Y hago mal en hablar de representación Pues lo que se desplegó ante nuestros ojos fue un acto ritual: un sacrificio. Vivir la historia como
un rito es nuestra manera de asumirla;
si para los españoles la conquista fue una
hazaña, para los indios fue un rito, la representación humana de una catástrofe
cósmica. Entre estos dos extremos, la hazafia y el rito, han oscilado siempre la
sensibilidad y la imaginación de los mexicanos.
El 2 de octubre encierra para Paz una
doble realidad, la de ser, según sus propias palabras, un hecho histórico y un acto ritual, y
más especificamente un sacrificio. En otro lugar de Posdata, refiriéndose a los hechos de
Tlatelolco nos dice: "fue una repetición instintiva que asumió la forma de un ritual de
expiación". Debemos entender, según esto, y
según el discurso de Posdata, que el hecho histórico está representado por los estudiantes
muertos, por los que ordenaron su muerte, y
por las fuerzas, ideologías y actitudes politicas y económicas que se enfrentaron a lo largo del movimiento estudiantil y que culminaron en la matanza. Por otra parte, "el sacrifi-

cio ritual", según las palabras de Paz, "nos
revela que un pasado que creemos enterrado
está vivo e irrumpe entre nosotros" porque "lo
que no se ha dicho es que los me:xicanos, en
su inmensa mayoría, han hecho suyo el punto
tie vista azteca y asi han fortificado, sin saberlo, el mito que encierra la pirámide y su
piedra de sacrificios". Según la tesis de Paz,
una sería la realidad aparente, visible, del 2
de octubre: la del hecho histórico; otra la realidad verdadera invisible: la del sacrificio ritual. Las fuerzas económicas y polfticas, la actuación personal de los dirigentes estudiantiles y los detentadores del poder, no serían sino
instrumentos, marionetas, al servicio de una
representación más profunda y más verdaderamente real, la de los aztecas y sus dioses
que seguirían actuando a través de ellos y de
nosotros. Así, según sus palabras ''hay un
puente que va del tlatoani al virrey y del virrey al presidente", "el régimen se ve, trans•
figurado, en el mundo azteca".
La efusión de sangre lo remite directamente a los sacrificios humanos. Y cree encontrar, por ello mismo, una suerte dP estigma
cruento en el mestizaje mexicano, como si fuésemos, sin saberlo, un pueblo destinado a la
sangre en desbordamiento, aún temerosos, aunque inconcientemente, al igual que los aztecas, de que el mundo termine si no damos a
los dioses la imprescindible cuota de sangre.
No sé si en este punto sea preciso refutar
la peregrina tesis de Paz. Para au consistentes con ella tendríamos que explicar igualmente las matanzas en Vietnam acudiendo a las divinidades de los pieles rojas o a no sé qué dioses
vikingos, habría que pensar también que Mussolini no fue sino una reencarnación de Nerón,
o Hitler un instrurucno de Odin. Asi. no sólo
teudrfamos una historia mítka de México, si-

24

La tesis de Paz, con todo lo descab~llada
que resulta a poco que la analicelll:os racionalmente tiene sin embargo atractivos que es
precisó mencionar. ~l joven lect?r de Posdata
puede sentirse admirado y aliviado. por una
imaginación que coloca su responsabilidad tan
lejos como en Moctezuma y Cortés. En ocasiones, la belleza de su prosa puede hacer. aparecer como lógicas y coherentes relaciones
traídas de los cabellos. l.?udiera encontrarse
también algún consuelo en leer ~n. libro. en el
que se compara y hasta se identifica al presidente con un tlatoani azteca, y a su corte de
ministros con los sacerdotes encargados del_ sacrificio. Pero en definitiva la tesis de Paz tiende a oscurecer, a desvirtuar, la dolorosa luz a
que ya nos estábamos acostumbrando después
de Tlatelolco: la de un régimen politico,.social
y económico, que se ve obligado a recurrir a la
violencia pública e indiscriminada en defensa
del statu quo.
La idea de que Hutzilopo&lt;:htli, la Mal~nche Cortés y cuantas otras entidades se qme•
ra de la cÓnquista, están presentes aún entre
nosotros presidiendo secretamente nuestras
voluntact'es pudo resultar divertida en 1950,
cuando se publicó por primera vez en El laberinto de la soledad. En aquel mo~ento asustaba a la naciente burguesía menc.ana Y proveia a los disidentes con sugerencia~ heterodoxas para lanzar a la cara de los prifstas, los
miembros del Taller de la Gráfica Popular, Y
el Partido Popular Socialista por igual. Entonces las fuerzas de 1!1- burguesía_ eran menos
poderosas, estaban aun desorgam~a~as, la Revolución Mexicana era un acontecimiento relativamente cercano.
Después del 2 de octubre, los argumentos de Paz se vuelven contra lo que tratan de
preservar y defienden lo que intentan atacar.
Posdata a pesar de su autor, resulta ser
en el fondo 'una defe~s~ ~el régimen, porque
responsabiliza a las d1vm1dades a~tecas de _la
matanza de Tlatelolco y porque sitúa el p10-

blema principal de México fuera de la relación entre explotadores y explotados, en el ámbito de una supuesta lucha y un s~p_ues~o vencimiento con y sobre nuestros vestigios mdigenas.
Con todo la falla de Paz va mucho más
allá de una simple "malinterpretación" de los
hechos de Tlatelolco, en realidad esconde una
malinterpretació!l del mundo actual_ mucho
más grave para todos nosotros. _En Prt1;Iler lugar, porque ~s UJ?.a inte_rpretac1ón racial, ~acista de la histona mexicana, y por ello mismo · :rio da lugar a solución real alguna, ?omo
no fuera la desaparición misma del mestizo o
algo tan vago e insignificativo como la frase
final de Posdata: "tenemos que aprender a
ser aire, sueño en libertad". En s~g_undo, I?orque creyendo colocarse en una posición critica,
Paz difunde y trata de perpetuar el equivoco
cultural que Occidente, y más concretamente
Europa ha sostenido desde siempre, en favor
de la e~plotación del hombre por el hombre.
Quizás un breve recuento de las opiniones
de otro escritor, D. H. Lawrence, pueda ayudarnos a explicar más clara~e.nte los dos_ puntos anteriores. Lawrence vivió ~n _México
principios de los 20s. Su obra prmcipal s~b~ e
México es La serpiente emplumada. Escribió
también La Miijer que partió a ca~allo ~ Mañanas en México en los que se refiere duecta
o indirectamente al pais y a sus problemas.
Sus opiniones son interesantes en este punto
porque coinciden totalmente con las de. Octavio Paz, a tal grado que debemos considerar
que El laberinto de la soledad y Posdata no
son sino desarrollos de algunas fr~ses sueltas
de Lawrence, y porque S?S opm1on~s sobre
México gozan de una relativa popularidad entre ciertos círculos intelectuales.

.ª

La visión de Lawrence sobre México es
Upicamente la de un extranjero _blanco qu~
llega a un pais su_bde~arr_ollado. Nmguna pe1 sona, costumbre, rnstltución, mer~ce su aceptación o su simpatía, aun. entendiendo la palabra simpatia en su ~e~tld_o má_s general de
comprensión o identificación mtelectuales.
Apenas si algún producto del folklore artes.anal el colorido de alguna prenda de vestir,
lo ~ás superficial de México, _logran despertar en él un elogio. En La ~e_rpiente e~plumada se cree obligado a describir, con luJo de de•
talles, una corrida de toros en_ la que, ~esde
luego, la protagonista extranJera se ~.ient_e
"ofendida en su cultura y en su orgullo . Vive en México por la sencilla razón de que _no
entiende a los mexicanos .Y su obra no es smo
la expresión de ello. Fascmado por lo que considera ··•otredad" el mestizo, no puede abandonar un pais en' el que se siente básicamente
a disgusto, para usar sus propias palabras: "a
la manera d~ un gran hombre blanc~ en ,,harapos, cautivo en un mundo de hormigas .
Su juicio sobre el país se r~duce e~ .d~finitiva a esta cita suya: "las antiguas civilizaciones locales no han superado a Quetzalc~atl.
y éste es, simplemente, ~na suerte de serpiente emplumada que necesitaba de vez ~n cuando que llegara, hasta ella, el _sahumerio de un
poco de sangre". "Hombres mcapaces de dominar los elementos, sometidos a las fu~rzas
del sol, de la electricidad, de las. erupciones
volcánicas, sujetos a !enco~es ardientes y al
odio diabólico de la vida misma.

25

�No hay placer sensual que iguale a la voluptuosidad que se experimenta al clavar un
cuchillo y ver brotar la sangre de la herida".
"Es el supremo placer de un pueblo apegado
al pasado cuyo yugo colonial no pueden sacudir unos hombres que no conocen Redentor ni
Salvador".
Tal es la visión de Lawrence sobre México, y tal es la de Paz, que la retomará 25 años
después acaso con mayores galas literarias.
Uno podría preguntarse ahora por qué les
sorprende tanto, a Paz y a Lawrence, el espectáculo de un poco de sangre; sobre todo a
Lawrence, cuando los europeos y en especial
los ingleses, han derramado tanta a lo largo
de tantos siglos. Como si. detrás del inglés
Lawrence en 1925 no estuviese el Imperio Británico, con su increíble historia de dominación
y pillaje. ¿Por qué sólo en el caso de México
es indispensable recurrir a Quetzalcóatl o con
más conocimiento histórico, a Huitzilopochtli?
!Parecería que incluso en el caso del crimen las
razas subdesarrolladas fuésemos incapaces de
encontrar las buenas razones que a cada pa::;o
encuentran las razas desarrolladas.
La explicación, en el caso de Lawrence,
reside en el hecho de que en realidad no piensa que seamos razas subdesarrolladas, piensa
que somos razas inferiores. Las razas superiores, entre comillas, matan por poderosas razones, las inferiores por consumar ritos diabólicos. Octavio Paz, no se percata de que su hip_ótesis, al partir en lo fundamental de la mezcla de razas, acaba por cerrar nuestra historia
a cualquier otra explicación o destino que no
sea también racial. Por una parte afirma que
el mestizo está condenado irremediablemente
a llevar dentro de si la sangrienta mitad azteca, de tal modo que no pueda arrancarla de
si, sino mutilándose, y por la otra afirma que
nuestra t::1.rea histórica es precisamente transfigurar esa mitad que hasta ahora, después de
más de cuatro siglos, ha resultado intransfigurable.
Lawrence, en todo caso, es mucho más
congruente que Paz, si su visión de México
empieza siendo una tesis racial concluye de
igual forma racialmente. El punto está en
que los conceptos de raza y transfiguración tal
como Paz los emplea son conceptos incompatibles. Si suponemos que en los hombres existe
la capacidad de transfigurar su propia naturaleza, el concepto de raza pierde toda importancia explicativa. Pero si suponemos que en
lo humano lo determinante es la raza, estamos
cerrando el camino a toda posibilidad de transfiguración. Por ello Lawrence, más congruente,
acaba exclamando en La serpiente emplumada:
"¡Ah las razas oscuras! ... Las razas oscuras
pertenecen a un circulo desaparecido de la humanidad; se quedaron rezagadas en una sima
de la que no han podido salir. Nunca llegarán
a los niveles especiales del hombre blanco. Le
seguirán de lejos como servidores".
No hay metáfora, cuando desde su punto
de vista, Lawrence afirma que no tenemos ni
tendremos Redentor ni Salv:1dor. Racialmente estamos condenados a servir a los blancos.
Por ello Paz, al abrazar la visión de Lawrence, acaba por no encontrar salida alguna al
problema de México porque no quiere concluir, con_lógica obligada a partir de su propio
planteamiento, que el metizo es un callejón
sin salida.

26

Pero aún más, al adoptar el esquema cultural de Lawrence, Octavio Paz adopta también, sin sentirlo, su mundo cultural. A fuerza de asimilar la tradición cultural de occidente, (tradición equívoca que consiste en proponer por un lado los más altos valores espirituales, y en ejercer por el otro la más despiadada dominación sobre los condenados de
la tierra a lo largo de toda la historia: esclavos en Grecia y Roma, siervos durante la época feudal, obreros a partir de la revolución
industrial, pueblos subdesarrollados en el momento presente) a fuerza d·e asimilar esa equivoca tradición cultural, digo, Octavio Paz y la
mayoría de nosotros con él hemos acabado por
contemplarnos a nosotros mismos como si fuéioemos los dominadores, y por juzgarnos desde
el punto de vista de los dominadores. La adopción de las ideas de Lawrence Por Paz desgraciadamente no es la excepción en nuestro mundo cultural, sino la regla. Una regla a la que
hasta hace poco era imposible escapar porque
ni siquiera nos pe-reatábamos de ella. Al obligar al dominado a mirarse a si mismo con los
ojos del dominador, el Occidente aseguró la
hegemonía de su injusto sistema por milenios.
Desde el esclavo Epicteto, que no sólo defiende
sino aun exalta los valores del mundo romano
que lo esclaviza, hasta el subdesarrollado Paz,
podría establecerse un hilo de autoengaño y
traición a sí mismos de los dominados
En el prólogo a Posdata afirma que "los
latinoamericanos somos los comensales no invi•
tados que se han colado por la puerta trasera de
Occidente". Primero, como si los latinoamericanos no participáramos con todos los pueblos
subdesarrollados del mundo de la calidad de
no invitados. Segundo, como si junto con todos
esos pueblos no estuviésemos pagando el festín de Occidente.
Nuestro sentido critico está asombradamente desarrollado cuando se trata de subestimarnos a nosotros mismos, y tan embotado como el de Lawrence cuando juzgamos la cultura europea. Todavía contemplamos con admiración las universidades alemanas y norteamericanas, a pesar de que sabemos perfectamente que de ellas salieron los autores de los
c:1mpos de concentración y los dirigentes de la
guerra de Indochina. Y no sólo los hombres,
también los productos culturales que hicieron posible la enajenación colectiva del fascismo a la explosión de la bomba atómica.
Pero dejemos por el momento a Octavio
Paz y a Lawrence para concentrar nuestra
atención en el movimiento estudiantil de 68.
México, Berkeley, Paris, tienen un significado inmediato diferente en lo tocante a movimientos estudiantiles. En general, mientras
en París y en Berkeley los estudiantes lucharon por objetivos más bien abstractos, donde

las palabras enajenación· y autenticidad jugaron un papel principal, en México la lucha parecia dirigirse contra autoridades concretas y
situaciones injustas claramente determinadas.
Los primeros pasaron de la concepción abstracta a la acción concreta los segundos de la acción a la inteligencia de los fines. La situación
de Francia y E.E.U.U., como países desarrollados y la de México como pais subdesarrollado,
asi lo imponía. Ante los ojos d·e los gobernantes, el movimiento estudiantil aparecia como
algo injustificado, pero sobre todo como algo
anárquico y sin sentido, como una impugnación total, irracional y estúpida. En México, el
movimiento asumía forml'!,s de organización,
sistemas de desarrollo, estrategias, y tácticas,
que rebasaban con mucho el saber político y
la previsión de los gobernantes. Si en 1929 los
estudiantes que obtuvieron la autonomia de la
Universidad Nacional habian tenido un lider
público y notorio en Alejandro Gómez Arias
¿por qué ahora, en un movimiento que manejaba masas humanas 10 veces más numerosas, no había un Uder, o un grupo de lideres
al frente, sino un amplio, vago, heterogéneo,
Consejo Nacional de Huelga? Si a principios
del régimen de Adolfo López Mateas. los ferrocarrileros, con buenos argumentos, no lograron concentrar en el Zócalo contingentes
importantes ¿cómo era posible que los estudiantes, con la bandera de la destitución de
un jefe policiaco, lograsen llenar tres veces
el Zócalo y organizar manifestaciones de cientos de miles de personas? ¿ Qué pretendían los
estudiantes con sus brigadas de información
en mercados, en camiones urbanos, a las puertas de las fábricas? Si querían tomar el poder ¿porqué no se organizaban según los lineamientos clásicos en partido del proletariado, Y llamaban ab'iertamente o secretamente
a la revolución? ¿Por qué no se avenían al
diálogo privado, o a la componenda, y exigían
en cambio un diálogo público, en contra de
todas las tradiciones de la politica mexicana?
¿No resultaba demasiado tonto, demasiado inútil, UJ?- d~!roche tan. tabuloso de energía y
orgamzac1on, al serV1c10 de ninguna propuest:i. política importante? ¿Por qué resultaban
simpáticos al pueblo, si en su mayoría pertenecían a la clase media y a la. clase alta?
¿ Por qué no defendian sus propios interes·e s
de clase? ¿1Por qué se comportaban con tanto
d~senfado y con tanto desprecio frente al gobierno, cuando de él precisamente recibían
gratuitamente su educación? ¿Por qué parec[an tan alegres, tan seguros de sí mismos?
No pudieron contestar estas preguntas, y
no hallaron más camino que el de la represión brutal para detener algo que no comprendían, que rebasaba con mucho su capacidad de
comprensión.
Pero aun cuando hubieran comprendido

el movimiento estudiantil, seguramente ha-

27

�brian actuado en igual forma. No se equivocaban al considerar que la estabilidad económica y politica del régimen estaba en peligro,
se equivocaban sólo al juzgar la magnitud y
la naturaleza del ataque. El ataque era más
serio y más profundo de lo que creyeron, y
estaba dirigido contra la base misma de sustentación del sistema en su conjunto, no contra personas o procedimientos políticos concretos.
En definitiva, los movimientos estudiantiles de 68 incluyendo al de México, no fueron
tan impÓrtantes por haber combatido tal o
cual orden particular de injusticias, como por
haber puesto al descubierto la visión del dominador. Podrá decirse que desde siempre ha habido quien enuncie la doble faz de h cultura
ocidental, a la que ya nos hemos referido, la
de ser, por un lado, proclamadora de valores
eternos e inmarcesibles, y por el otro, sojuzgadora de pueblos y destructora de culturas
ajenas. Pero lo que no estaba claro es que las
tesis a favor del hombre y las tesis en contra
del hombre, no combatían entre si en un. terreno libre y neutral. Hasta hace muy poco
se consideraba que las tesis ideológicas antagónicas se debatían en un ámbito culturaJ
lmoarcial. donde finalmente acabaria por imponerse la verdad sobre el error y la justicia
sobre la injusticia. En realidad de verdad, el
ámbito cultural (la universidad, la plaza pública) nunca ha sido la arena para el combate, donde seguramente triunfaria el mejor, sino
el mercado, para la transacción y la componenda, donde todo antagonismo acababa resuelto en una postergación. Verdad, error,
bien mal, integridad, bajeza, pasaron a ser palabras demasiado rígidas y dogmáticas. Quizá,
acaso, tal vez, siempre y cuando, pasaran a ocupar sus lugares. Se llegó a pensar que la virtud fundamental del espíritu era establecer
matices, y que la cúspide de la estimativa moral estaba representada por la tolerancia. Matices que en un caso definen al crimen como
guerra santa y en otro como sacrificio diabólico; toleranéia para con los explotadores nacionales que nos obliga finalmente a tolerar
la explotación mundial. Todo un tejido de sobreentendidos disimulos, concatenaciones, diplomacias en donde los más perspicaces que-

dan atrapados y donde los más rapaces medran a su conveniencia.
No fue tal o cual régimen monolítico y falaz, como en el caso de México, lo que los movimientos estudiantiles pusieron en evidencia;
no destruyeron alguna filosofía trasnochada;
no politizaron a amplios sectores de la población. Pudieron haber hecho todo eso, y lo hicieron, pero por encima de todo señalaron con
claridad que el tapete sobre el que se estaba
apostando no servía más para el juego, que el
ámbito cultural mismo era el principal enemigo de la cultura, que la parte mayor de la
tradición de occidente era la tradición de la
mentira.
Desde este punto de vista cobran otro
sentido algunas de las características del movimiento estudiantil que frecuentemente se
señalan como errores y como absurdos. Es un
movimiento sin líderes en el sentido tradicional porque justamente está contra la tradición.
No enarbola propuestas politicas claves y concretas porque está en contr3. de la política. No
r,bedece a intereses clasistas porque los poderes contemporáneos han desfigurado y confundido las clases. No cree en los héroes de los
blancos porque las estatuas de esos héroes son
ahora los instrumentos de la dominación. Se
pre_senta orgulloso, desenfadado. alegre, porque avizora un camino diferente y un mundo
diferente.
La impugnación total de los movimientos
estudiantiles da justamente en el blanco porque no se refiere a tal o cual manifestación
de la ideologia burguesa, sino al aire mismo
en que se mueven las ideas y los personajes
de la burguesía.

Estructuras laminares
Rodolfo Rodríguez García
(El texto aqu1 presentado, es parte do un estudio integral que

sobre el tem&lt;i realiza el autor).

El 2 de octubre, por doloroso que sea
decirlo, fue el catalizador de todas estas realidades. Señala un antes y un después, porque
a partir de él comprendimos, pero sobre todo,
porque a partir de él se abre, para todos una
tarea de clarificación vital: abandonar todo
lo que deba ser abandonado, como si ahora
empezáramos una larga marcha, y encontrar
todo lo que viene a nuestro encuentro.

CAPITULO I
INTRODUCCION

EL HOMBRE a lo largo de su historia, ha luchado tratando de vencer las fuerzas de la naturaleza, sin haberlo conseguido plenamente
hasta la actualidad.
Uno de los problemas fundamentales, ha
sido obtener una protección contra la acción
de los agentes meteorológicos, o sea tender
una barrera que aísle al hombre del exterior.
Esta necesidad no sólo es física sino también
involucra factores psicológicos y de costumbres y tradiciones.
Este problema se ha solucionado en diferentes formas, según las caracteristicas y
criterios dominantes de cada época.
En el presente siglo, el concreto ha sido
uno de los materiales con más posibilidades
técnicas y arquitectónicas. Su uso tradicional,
en la construcción de edificaciones a base de
trabes y columnas, son con placas planas, no
ha resuelto todos los casos modernos, en que
se imponen los grandes claros libres y la ligereza en h estructura.
Una solución que se ha tomado profusamente en las dos últimas décadas, la constituye el empleo de estructuras autosoportantes,
conocidas como cascarones, que presentan,

28

además de la resistencia adecuada para cubrir
grandes espacios con un espesor limitado, factores estéticos y económicos en la construcción.
En este tipo de estructuras se aprovechan
más plenamente las cualidades del concreto
que en las soluciones convencionales; además,
han hecho posible la creación de nuevas formas en la construcción.
La utilización de los cascarones ha sido,
principalmente, en cubiertas para la protección de interiores; así como también se han
aplicado en tanques de almacenamiento, silos,
puentes, cortinas de presas y hasta en cimentaciones, como zapatas.
La. falta de profusión en la creación de
nuevas formas constructivas que cabria esperar, se debe principalmente a las dificultades matemáticas que en su cálculo presentan
estas estructuras.
Para poder analizar y evaluar un fenómeno físico es necesario construir un modelo
matemático. Esto es necesario para su estudio y comprensión. Las relaciones entre las
diferentes magnitudes que aparecen como características de dicho fenómeno, se establecen
empleando funciones matemáticas. Es así que
las matemáticas se utilizan como la herramienta básica en la exposición de la teorí:-1.
Eln ocasiones una imagen mental del fenóme-

29

�no sustituye a la abstracción del modelo matemático, corriendo el riesgo de no represenbr rigurosamente el estado real.
En esta forma se puede observar. que si
bien la técnica avanza generando progreso al
género humano está condicionada a l desarrollo de la teoria; de la cual es aplicación.
1/DEFINICIONES E HIPOTESIS
Se conoce con el nombre de cascarón un
cuerpo limitado por dos su_perficies curvada;s,
con un espesor muy pequeno en comparacio?con las otras dos dimensiones. A las superficies que limitan el cascarón se les llama tra.sdós e intradós.

Se consideran delgados, aquéllos en que
la relación del radio de curvatura al espe~or
es menor o igual a 20. Cuando esta relación
es mayor de 20, se obtienen los cascarones
gruesos.
Una de las lineas de análisis de los ?ascarones es el estudio de partículas, con~1derando que el material de que están coruititufdos es continuo, homogéneo e isotr_ópico. Una
particula es la imagen correspondiente a un
punto, que posee m3:sa y est~ su)eta a fuerzas
de acción y de reacción. Cont1~mdad es la_ propiedad que asegura la presencia ~e m:i,teria en
la v~cindad de cada punto en el rnterior de un
cuerpo. Homogeneidad es la co~nciden&lt;:ia absoluta de propiedades del ma~enal en diferentes partes del cuerpo. Se considera que un cas:carón de concreto reforzado es ho~Olféneo s1
el refuerzo es uniformemente distribuido. Isotropia es h propiedad que presentan ~lgunos
materiales de poseer las mismas propiedades
en todas direcciones para cada punto.
El tensor esfuerzo es el conjunto de los
seis valores de los esfuerzos que aparecen en
un punto.
Las principales hipótesis establecidas para el cálculo dei los casca~ones de concret? reforzado son: la continuidad. homogeneidad,
elasticidad e isotropia, la ley de Hooke, la carencia de puntos singulares, las funciones
continuas y uniformes de las coordenadas de
cada punto. Además, se acepta que las dE:formaciones son funciones lineales de las primeras derivadas de los recorridos, que los planos
normales a la superficie media antes de la deformación permanecen perpendiculares ~espués de actuar las cargas, y que no se ~~nsidercn los esfuerzos normales a la superf1c1e media.
2/CLASIFICACION DE LAS SUPERFICIES
Existen dos maneras de clasificar los cascarones según su forma: atendiendo a la variación de la curvatura para cada ~unto, Y de
acuerdo con su secuela de generación.
Para el primer caso se consideran tres
grupos: superficies sinclástie~s: des~rrollal;&gt;les
y anticlásticas. Las superficies smcláshcas
(del griego: sin/con y klaspos / cortar) son
aquellas en que para cualquier punt~ da?-º•
el signo de la curvatura en cualquier dirección
es el mismo ( positivo o negativo). Se les l!ama también superficies de curvatura gausia-

na positiva. Son superficies desarrollables
aquellas en que para cualquier punto da?-,O,
la curvatura vale cero en una sola di recc10n
y en todas las demás conserva el mismo signo.
En estos casos la curvatura gausiana vale cero. Si para cuaÍquier punto dado el signo de la
curvatura varía, para distintas direcciones, se
trata de una superficie anticlástica. También
se les reconoce por el signo negativo de la curvatura gausiana.
A las superficies sinclásticas y anticlásticas se les llama no desarrollables y poseen
más rigidez que las del segundo tipo, debido
a que al tratar de desdoblarlas para extenderlas sobre un plano, se distorsiona.rian, teniendo que hacer cortes. Como ejemplos de los
tres tipos mencionados, se pueden citar: para
el primer caso las cúpulas; en el segundo tipo, los cascarones cilindricos o. ~e cañón; Y
para el último grupo, las superf1C1es con apariencia de una silla de montar, en que la curvatura cambia de.signo y de valor en las diferentes direcciones. En este último caso al ocurrir los cambios de signo, la curvatura vale
cero en dos direcciones. Existen superficies para las cuales en tres ocasiones llega a cero
la curvatura (silla de montar en burro) , llegando hasta formar bastantes ondas.

Según su generación, se clasific~ a las superficies de los cascarone_s en: rotacionales, de
traslación y regladas. Las superficies rotacionales son generadas por el giro de una curva plana alrededor de un eje, casi siempre vertical. Se utilizan meridianos y paralelos, con
el mismo significado usual terrestre. El nombre de la cúpula obtenida se deriva de la curva meridional em1&gt;leada, siendo 13. más usual
el círculo. Algunos casos especiale~ . de estas
superficies aparecen cuando se utiliza como
meridiano básico una recta, generando un
cono. Si la curva que se gira es cerrada, se
genera la superficie denominada toro. Se ha!)utilizado partes de toros con una curva básica circular.
Las superficies de traslación se obtienen deslizando una curva plana sobre otra
curva plana, usualmente en ángulo recto .. ~os
cascarones cilindricos presentan superfic~es
de traslación en las que una curva se deshza
sobre una recta. Otros ejemplos conocidos de
este tipo son los paraboloides hiperbólico. Y
eliptico. Las superficies conoidales se obtienen mediante el desplazamiento de una recta (generatriz) sobre dos curvas verticales
(directrices):
Las superficies regladas se generan moviendo un segmento de linea recta, sobre extremos fijos. Cuando las curvas extremas están en planos verticales, se ?~tienen las Sl.!perficies conoidales. En los c1lmdros y conoides el reglado es simple. en tanto que en el
paraboloide de una hoja, es doble el reglado.
Otra clasificación que aunque no muy
precisa, se utiliza como descripción ap~oximada consiste en considerar las superficies con
cu~vatura en una sola dirección y con doble
curvatura.
Se pueden utilizar superficies compuestas,
formadas por algunos de los diferentes tipos
descritos. También es posible emplear, desde
luego formas de suPerficies que no correspondan á ecuaciones matemáticas conocidas. te-

30

niendo entonces que efectuar cálculos aproximados, o bien, em11lear modelos.

do a cero en el eje n€utro; con lo cual se obtiene una eficiencia del 50 % o menos.
Analizando ahora los cables apoyados en
sus dos extremos, estos pueden soportar, además de .;;;u propio peso, cargas adicionales, desarrollando ei;fuerzos de ten_sión idénticos en
cada punto de una sección transversal.

3/COMPORTAMIENTO ESTRUCTURAL
El problema fundamental que se tiene al
cubrir grandes claros es el crecimiento del peso propio, sin que la estructura colabore en
soportarse a si misma. Los cascarones solucionan este Jnconvcniente de las estructuras convencionales, bajando considerablemente el peso propio, por su reducido espesor y por su
característica de autosoporte.
Se obtienen reducidos espesores al adquirir la resistencia por la forma curvada y no
por -la cantidad de material utilizado. En esta forma se reducen los esfuerzos de flexión
que con el solo peso propio, disminuyen considerablemente las zon~s desaprovechadas del
concreto, consittuyendo así edificaciones con
alto indice de eficiencia estructural.
La naturaleza ha brindado ejemplos en
que claramente se observa que es la forma la
que proporciona la resistencia, como en los
huevos en que su envolvente al estar plana
carece de rigidez; también en la nuez, y en
algunas partes del cuerpo humano se api·ecia
el mismo fenómeno. Se podrá comprobar lo
anterior utilizando una hoja de papel delgada
la que apoyada en sus extremos no resistirá
ni su propio peso; en cambio la misma hoja
al plegarla podrá conservar su forma aún al
agregar carga adicional. Se ha mencionado el
concreto, como el material utilizado en la construcción de cascarones, por su cualidad de
adoptar la forma que le es impuesta por la
cimbra, después dol fraguado, siempre y cuando se haya aplicado proporcionando los espesores deseados.
Totlas Jas partes sensiblementé planas en
los ca.scarones, constituyen zonas débiles, por
lo antes expuesto, remediando esta situación
mediante nervaduras adicionales, o bien, modificando la forma original, introduciendo
nuevas ondas, aumentando así, la rigidez a la
flexión. Una cúpula con meridiano de forma
parabólica puede presentar mayor curvátura
en la cúspide que par3, la forma esférica; y
ésta a su ver.: mayor, que para una cúpula elíptica, quien posee una gran zona casi plana.

La forma adoptada por el cable es la conocida como catenaria. Nunca podrá tomar la
posición horizontal debido a que el peso propio es una fuerza vertical hacia abajo y no
podrá ser equilibrada con fuerzas horizontales.
De lo anterior se podrá observar que la
eficiencia local ( dentro de una sección) es del
100 % , en ta.nto que la total es menor, debido
a que el esfuerzo varia de una sección a otra.
En una catenaria invertida, los esfuerzos
pasan a ser de compresión. disminuyendo su
valor por el pandeo.
Lo esencial sobre el comportamiento del
cable o de la catenaria invertida es que su resistencia no depende, relativamente, de su espesor ni de su altura, sino de su forma.
En las losas comunes, sujetas a cargas
normales, se tiene una eficiencia local del
25%.
En un cascarón, para aumentar la eficiencia, se r equiere que el material de que esté
constituido, resista por igual esfuerzos de
tensión y de compresión. Esto se consigue con
el concreto reforzado._
La secuencia estructural se puede resumir asi:
A) Vigas y losas planas .horizontales. Esfuerzos de flexión.
B)

Losas pleg?,das. Esfuerzos axiales (de

membrana) y de flexión.

C) Cascal'ones cilíndricos, Esfue rzos de

membrana y de flexión.

D) Cascarones de doble curvatura. Esfuerzos de membrana.

Para la demostración de la eficiencia de
los cascarones, es útil analizar progresivamente el comportamiento estructural, desde las
barras prismáticas hasta las típicas cúpulas.

El contraste entre el comportamiento de
las losas y los cables, da una idea de la eficiencia de los cascarones. En estos se tratan
de eliminar las desventajas constructivas de
las membranas puras.

En una viga, cuyos esfuerzos básicos
son los de- flexión, desarrolla sus valores máximos en las fibras superior e inferior llegan-

La mecánica clásica estudia las características de los miembros estructurales mediante dos sistemas diferentes: como un conjunto

31

�de particulai;, y con continuidad según los tres
ejes. Para un cuerpo rigido se desarrollan
fuerzas interiores que lo conservan indeformable. Su equilibrio se establece por medio de
las tres ecuaciones de fuerzas y tres de momentos.
En el análisis de los cascarones se distinguen dos aspectos fundamentales: los esfuerzos producidos en el estado de membrana
y los generados por la flexión, general.mente
en los bo-rdes. Las cargas que se consideran
para la determinación de estos esfuerzos son:
el peso propio, la acción del viento y la nieve,
y la carga viva. Sin embargo, existen otros factores que pueden ser los crlticos en el diseño,
como los cambios de temperatura y la retracciór;. del fraguado . La situación ideal es que
los cascarones trabajen en el estado membrana!, lo cual se consigue: utilizando un espesor
mlnimo; curvando la superficie según la forma proyectada; y finalmente proporcionando
un adecuado apoyo en que no exista un comportamiento o reacciones transversales. Los
cascarones transmiten las cargas a la cimentación por medio de esfuerzos paralelos a la
superficie, principalmente; si acaso se introducen condiciones que provoquen esfuerzos perpendiculares, aparecen las llamadas perturbaciones de borde, que son los esfuerzos de
flexión. Esto último, impone la necesidad de
un mayor espesor, lo cual no es recomendable,
aunque disminuye los efectos del pandeo.
En las construcciQnes mixtas de cascarones, estos transmiten las cargas a marcos que
se encargan de pasarlas a la cimentación. Este tipo de apoyo, normalmente trabaja a esfuerzos directos. En la creación de superficies
compuestas, se estudiará la eficiencia con que
cada curva pueda transmitir las cargas.
Las grietas que aparecen en todo tipo de
P.structuras de concreto, han sido disminuidas
mediante el ferrocemento, -invención de Nervi-, colocando varias capas de alambrón en
una pieza de concreto rico y fino.
A continuación se muestra un análisis general sobre las formas clásicas que se han utilizado con mayor profusión.

CASCARONES DE REVOLUOION

En el estado membrana! (sin flexión). se
desarrollan esfuerzos de compresión sobre todos los meridianos, siendo del mismo valor para cada paralelo. En los paralelos superiores
aparecen esfuerzos de compresión y en los inferiores de tensión. La posición del paralelo
de transición, o sea, el neutro, es a 57º para
la carga proveniente del peso propio y a 45º
para la carga de nieve. Normalmente se presentan los esfuerzos de flexión en la zona próxima a los bordes, dando lugar a la llamada
perturbación de borde.
Esta situación se presenta principalmente
por dos causas, que son la restricción que el
apoyo le impone al cascarón y que la dirección de la reacción no coincida con la tangente
a la superficie. Además de estas dos causas,
los cambios térmicos también producen perturbaciones de borde, igualmente si el apoyo
es continuo o está concentrado.
La zona que rodea la base de las cúpulas

en donde aparecen los esfuerzos de flexión,
tiene un ancho que es proporcional a la ra[z
cuadrada de la razón:
Estos esfuerzos se absorben aumentando el espesor del cascarón, lo cual permite alojar al
2.cero en dos capas, con su adecuado recubrimiento y además, disminuir los efectos del
p:u1deo. Este último efecto se resuelve también por medio de la colocación de nervaduras.
CASCARONES OILINDRICOS

Se pueden considerar como grandes vigas, en el sentido longitudinal, lo cual se acerca más a la realidad en los cilindros largos,
con apoyos en marcos extremos. Su acción de
arco, en el otro sentido, predomina en los cilindros cortos, sobre todo si son apoyados en
vigas logitudinales. En este último caso, ca!:'i
desaparece el estado membrana! puro, debido
al crecimiento relativo de la zona en donde
ap:uecen las perturbaciones de borde.
CASCARONES DE TRASLACION

En los paraboloide-hiperbólico se present11. un estado de esfuerzos especial de corte únicamente, debido a que en las parábolas hacia
arriba se producen tensiones y esfuerzos de
compresión en las que se abren hacia abajo.
Estos esfuerzos son directamente proporcionales a la carga e inversamente al espesor y
a la elevación del cascarón.
Se apoyan en dos formas diferentes: mediante vigas radiales y de borde. Estas vigas
reciben del cascarón los esfuerzos de corte acumulados como tensiones o compresiones, y además resisten su peso propio. Cuando se utilizan
vigas radiales, se logra una liberación de esfuerzos en el perímetro del cascarón, reduciendo el espesor al minimo.
La amplitud de la zona de flexión, en el
paraboloide hiperbólico es comparable a la
que aparece en los cilindricos. Cuando se utilizan con bastante elevación, se alejan del
comportamiento tipico del estado membrana!
tendiendo más a ser placas planas verticales.
4/CONSIDERACIONES ARQUITECTONICAS
Para la elaboración de un proyecto, se
requiere del conocimiento de las funciones humanas a desarrollar, lo cual da lugar a la
creación del programa arquitectónico. Este deberá ser resuelto por la solución más funcional.
En la formación del programa deberán
de estar involucrados factores de orden psicológico en g1:meral, lo que se traducirá en
que los seres que habiten la obra motivo de
estudio, se sientan en un ambiente agradable, tanto por sus costumbres y tradiciones,
como por su nivel intelectual, lográndose esto por medio de formas, acabados, juegos de
luces, sombras, colores. En locales cerrados
para conciertos o reuniones de otro tipo, habrá que considerar el tiempo de reverberación, para proporcionar las mejores condiciones acústicas.

32

La armon[a de estos factores producirá
satisfacción en quienes utilicen dicha obra,
obteniendo el fin primordial de todo proyecto.
Las necesidades deberán ser jerarquizadas, obteniendo condiciones básicas y secundarias. De las mencionadas condiciones se podrán ir obteniendo áreas, volúmenes, cargas.
Pero dentro de este proceso, no deberá olvidar~e la estructura, recordando que el fin
del proyecto en ejecución es su construcción
de la manera más simple y económica.
Tampoco hay que entrar con ideas prefabricadas ni asirse a una determinada solución, sino estar dispuesto siempre a una autocritica imparcial. Por dificil que ésta sea.
Para un programa dado pueden existir varios
partidos posibles.
Para el tema en estudio, no deberá pensarse primero en una forma de cascarón y
luego en ordenar el interior. Otro factor de
auma importancia enl la estructura, es la
conjugación armónica de la propiedad resistente con la artística. La naturaleza nos brinda innumer::i.bles ejemplos de esta aseveración: en el cuerpo humano, en árboles, en formaciones rocosas, etcétera.
El factor económico se analizará en su
forma más completa. No únicamente por disminución de cantidades de material, sino tomando en cuenta la mano de obra, equipo
'y conservación, o bien, si se trata de obras
en serie, en que la cimbra se puede utilizar
varias veces.
Sobre la durabilidad existen dos teorías;
una que recomienda como tiempo de vida útil
de la obra, el de una generación y la otra corriente que propugna. por que la edificación
realizada perdure el mayor tiempo posible.
Los seguidores de la primera teoría, dan como ejemplo la inutilidad de las ruinas de los
romanos y los griegos, aun constituyendo lug::i.res de atracción turistica. Sin embargo esta duración en la vida de algunas de estas
obrai:;, se justifica por el significado religioso
que tenían dichos lugares para los antiguos
griegos. Trataron de unir, tal vez sin pensarlo, la inmortalidad religiosa con la material.
En la actualidad, también se exigen a los
constructores de iglesias ciertos requisitos,
que ya han cumplido los cascarones de concreto reforzado. Estas estructuras han resuelto el antiqulsimo problema de cubrir grandes claros con un minimo de material y sin
apoyos inte1·medios, lo que representa un factor decisivo en las edificaciones para reuniones masivas, para espectáculos, mercados,
exhibiciones, y naves industriales.
Algunos tanques de almacenamiento de
líquidos se han construido con la forma apro-

ximada de una gota libre de agua. fPara cortinas en presas, se ba utilizado la forma "diente de sierra", más conocida en los edificios
industriales para cargas verticales. Cuando
apsrec~n los cascarones en construcciones
mixtas, normalmente requieren tensores, formados por una o más varillas gruesas, que
cuando van descubiertas proporcionan un ambiente antiestético.
De las tres fases fundamentales en la
realización de toda obra constructiva: la concepción estructural, el cálculo para el dimensionamiento y la ejecución, no deberá subestimarse la primera, ni caer siempre en modelos convencionales. Es dificil , desde luego,
tener la certeza de haber seleccionado la estructura más conveniente desde todos puntos
de vista.
Intel'vienen en la concepción estructural
original, algunos factores muy personales,
que van desde la imaginación y la intuición
hasta la alta técnica y el buen criterio. El
cálculo debe servir para revisar las dimensiones supuestas, que únicamente con experiencia se logrará hacer coincidir. Entendiendo
por experiencia, aquí, el haber realizado una
serie de diseños anteriores. y por lo tanto, estar familiarizado con las teorias aplicadas.
En el diseño se sabrán valorizar en su forma
más precisa todas las cargas que actúan sobre las estructuras, para ser coni,istentes con
los métodos de cálculo empleados.
A pesar del gran número de formas posibles, en la construcción se observa mucha
repetición de pocas superficies diferentes.
Esto se debe, Reguramente, a lo complejo de
los sistemas gener:'tles de cálculo, y la falta
de métodos simplificados que permitan al diseñador ofrecer al constructor formas con seguridad y confianza.
Cuando se requiere iluminación natural
es conveniente uitliz3.r un paraboloide hiperbólico o un conoide, los que además presentan la ventaja constructiva de su cimbra que
puede ser formada por elementos rectos. Los
conoides pueden ser utilizados en voladizo,
con su extremo curvado en el empotramiento.
Un área cuadrada puede ser cubierta por un
paraboloide hiperbólico, o bien por dos cilindricos con ejes ortogonales.
Se mencionarán algunos valores numéricos de cascarones diseñados para empezar a
familiarizarse con sus características.
En una cúpula semiesférica de 30 metros de diámetro para cargas normales, el espesor es de 8 centímetros. La relación claro/
espesor es de 400. Para un huevo esta razón
vale 30, pudiendo obtener en algunos cascarones valores hasla do 10,000. En el caso con-

33

�siderado, si la velocidad del viento es de 160
km/h., el esfuerzo de corte es de lkg/cm2•
Su c1rga crítica de pandeo es de 700kg/m2•
con un factor de seguridad de 2.5 muy por encima ele las usuales.

Sobre láminas planas, fueron muchos los
investigadores que les dedicaron atención en
sus estudios. Entre ellos Lagrange, Germain,
Navier, Cauchy, Kirchhoff, Poisson, Gehring,
Clebsch

Como se ha podido observar, la selección de la forma de estructura más adecuada,
se realiza en forma intuitiva, o bien siguiendo
lineamientos muy generales y por ende. vagos. El arquitecto J. Margarit, profesor de la
Escuela de Arquitectura de Barcelona, piensa que la forma óptim:t se puede obtener una
vez planteadas todas las necesidad~s. Para
esto, .;e requieren formas matemá~1cas que
pueden resultar sumamente compleJas y por
lo tanto imprácticas; sin embargo no debemos desechar este criterio, ya que tal vez en
el futuro, revolucione el concepto y uso que
de la forma se ha adoptado. Esta posibilidad
la asienta el autor mencionado ··•La técnica
de construcción de espacios topológicos y métricos en un conjunto cualquiera, y la técnica
de construcción de relaciones de tipo aritmético muy general entre categorias de conjuntos pueden ·evidentemente aportar una metodoi'ogía al problema del tratamiento de las necesidades y su estructuración" 19.

En 1828, G. La.rué y E. Clapeyron, presentaron una tentativa ana1ítica para el diseño de cascarones. Su teoría fue basada en
un sistema de esfuerzos directos, por lo que
fue aplicable solamente a estructuras laminares cilíndricas, apoyadas en todos sus lados. Tres años después, estos investigadores
establecieron las ecuaciones de equilibrio para la condición de membrana; pero los primeros que hicieron uso práctico de ellas, fueron Bauersfel y Dischinger. Este último es
el autor de la teoría de la afinidad, la cual
establece que para dos cascarones cilíndricos
de diferentes directrices y para cierta relación de sus cargas, existe una relación entre
sus esfuerzos. Por la teoria de la afinidad,
únicamente el peso propio puede ser considerado, y el espesor de uno de los cascarones
varia de acuerdo con ciertas fórmulas. Además, las reglas de esta teoria no consideran
los esfuerzos de flexión. Puesto que las perturbaciones de borde en h mayoría de los
cascarones cilindricos no deben ser despreciadas; y los esfuerzos de membrana son relativamente fácil encontrarlos, la teoria &lt;le
la afinidad no tiene importancia en los cascarones cilíndricos.

5/DATOS HISTORICOS
Con la intención de poder apreciar el valor de los métodos actuales de cálculo y tener
una mayor conciencia de la forma en que se
ha venido efectuando el desarrollo científico,
se presentan algunas relaciones históricas
de las teorías y obras realizadas. En la época
neolítica, cuatro siglos a. C., en Irlanda se
construían bóvedas en forma de colmena, aún
antes de la formación de las ciudades. El sistema de construcción, similar al utlizado en
México antes de la conquista, consiste en ir
colocando piedras con salientes Para formar
el espacio interior, hasta rematar arriba en
una sola piedra que cierra la bóveda.
La tumba de Agamenón en 1,325 a. C.,
tenia una cúpula con un diámetro de 15 metros y 13 metros de altura con 34 carreras
de mampostería. En la época medieval se usaron bóveda.s en la construcción de iglesias Y
conventos con caracteristicas muy diferentes
de las actuales cúpulas. Como ejemplo típico,
se tiene la referencia de la cúpula de la iglesia de San Pedro1 construida en el siglo XVI,
la que tiene en algunas secciones, espesores
de tres metros, en cambio en la actualidad
se ha cubierto la misma superficie con un espesor de 6 centímetros y una elevación de 8
metros contra 28 metros de la construcción romana.
Respecto a los análisis teóricos, puede
considerarse su inicio con Galileo, quien en
1638 estudia por vez primera la mecánica.
Las ba~es de la elasticidad son formuladas por Robert Hooks en 1678 y por Mariotte ~n 1686 relacionando esfuerzos y deformaciones.
Se realizaron investigaciones sobre el
comportamiento elástico de las láminas, en
1776, por Euler en De Sono Campanorum y
por J. Bernouilli en 1789; aunque sólo se obtuvieron resultados en el campo de las vibraciones.

Aron, en 1874, fue el primero en encontrar una expresión para la energía potencial y para las ecuaciones del equilibrio y de
la deformación de una lámina, referida a un
sistema de coordenadas curvilíneas de Gauss
de su superficie media. Se basó para ello en
las investigaciones sobre placas de Kirchhoff,
Gehring y Clebsch, reemplazando las curvaturas que adquiere el plano medio de las placas al deformarse por el incremento elástico
de las curvaturas de la superficie media de la
lámina.

Las ecuaciones generg,les de equilibrio
fueron presentadas por primera ocasión en
'1821 por Navier coonsiderando los cuerpos
rígidos compuestos de un número infinito de
particulas y suponiendo las características de
homogeneidad e isotropía.
Cauchy en 1822, presentó un grupo de
ecuaciones en que envolvia los seis esfuerzos
unitarios, elementos del tensor esfuerzo y los
tres componentes del corrimiento. La sÓlución
de este sistema es complicada en algunos casos.
Love, también consideró los casos en que
las deformaciones son grandes comparadas
con el espesor del cascarón. En 1890, Basset
y Lamb investigando el problema desde otros
puntos de vista, confirmaron la teoría de Love.
Las investigaciones sobre el tema, posteriores a Love, son numerosísimas: Voss
Finsterwalder, Reissner, LagaJly, Lobel,
Flügge, Geckeler, Dischinger, etcétera. Pero
estos autores se dedican a la resolución de las
propias ecuaciones de Love para casos particulares de forma, cargas o condiciones d.e sustentación, o bien estudian métodos aproximados
de resolución general, como ocurre en la ex~
tensa bibliografía sobre membranas.
En los primeros tipos de cubiertas cilindricas de concreto reforzado, el cascarón fue
diseñado como una losa ordinaria, apoyada
en cada uno de los arcos o entre polines.
Fue en Francia en 1910, cuando por primera vez se consideró la acción estructural
de los cascarones en tres dimensiones. Al
principio, únicamente cascarones cortos con
arcos fueron usados; teniendo por sección
transversal, la funicular y para resistir los
empujes extremos, fue considerada como una
cuarta parte de la cubierta, a partir de las
vigas de borde.

Lord Rayleigh, en 1882, basó su teoria
en la hipótesis de que los elementos de la superficie media no experimentan dilataciones
( como en h primera teoria de Kirchhoff para placas), basándose en consideraciones físicas sobre la vibración de las láminas. Pero
esta, hipótesis no permite, en general, el cumplimiento de las condiciones de borde.

RUsch realizó un cálculo práctico de las
perturbaciones de borda, expresando los momentos flexionantes por unas series del ángulo central. Esta teoria no fue rigurosa, porque las series incluyen únicamente los té1·minos que son necesarios para las condiciones de borde, sin satisfacer la ecuación diferencial del cascarón.

Mathieu, en 1883, investigó las Iám1nas
de revolución según el método de lPoisson para las placas y estudió sus vibraciones, despreciando la resistencia a la flexión.

Finsterwalder, en 1932, basándose en
las ecuaciones de Love. encontró una ecuación diferencial en función del momento flexionante en la dirección de la directriz despreciando los demás momentos.
'

En 1885 Boussinesq desarrolló un método en que se propone una solución de acuerdo a los datos. En este mismo año aparece el
principio de Saint-Venant. Fue Love, en 1888,
quien resolvió el problema general de las láminas edificando la teoria hoy en vigor.
En 1892, A. E. H. Love publicó un sistema de cortes diferenciales para el análisis de
las fuerzas y momentos, en su libro:

Más tarde, Eggwertz mostró que u y v
pueden ser expresadas rigurosamente en términos de w sin iteración. Jenkins usó matrices para obtener una forma simplificada de
la solución analitica, pero eso no facilitó mucho los cálculos. En los EE.UU. se empezaron a construir cascarones aproximadamente
desde el año de 1933.
H . Schorer publicó un método simplificado, basado en el trabajo de Finsterwalder
"LINE LOAD ACTION ON THIN CYLINDRICAL SHELLS" contenido en: TRANSACTIONS,
A.S.C.E., V:ol. 101 (1936), pp. 767-810.
Las tablas elaboradas por Schorer para
el cálculo de esfuerzos, no tienen mucho valor, por las demasiadas simplificaciones realizadas.
El procedimiento, que no cae dentro de
Jas deficiencias de un método práctico ni tampoco en las complejisimas ecuacionés de un
métod~ sumamente teórico, lo constituye el
descubierto por Aas-Jakobsen. Este investigador introdujo dos parámetros y los factores, facilitando considerablemente los cálculos; así como también, elaboró tablas de los
coeficientes característicos para cascarones
de los tipos largo y corto.
En los primeros cálculos de cascarones no
circulares, la sección transversal fue formada,
aproximadamente, por tres arcos de círculo.
Este método es muy laborioso puesto que cada arco nos da 8 constantes arbitrarias o sean
en tptal 24 incógnitas, las . cuales sor{. determinadas por las 8 condiciones de borde y 16
por las transiciones.
·
Sin embargo, Aas-Jakobsen atacó el problema en forma directa, desarrollando las
fórmulas de Schorer. Esto corresponde a una
integración asintótica, en la cual únicamente
los dos primeros términos de las series son
incluidos.
Finsterwalder sugirió la posibilidad de
calcular cascarones cilindricos largos, basándose en la hipótesis de una distribución lineal
de esfuerzos.
. El _primer investigador que publicó una
exp1Icac1ón detallada del método de la viga,
fue Vallette.
El primer intento a usa.r una distribución de los esfuerzos directos, diferente del

Fue el primer análisis teórico aplicable
al diseño de los cascarones, en donde se tomaban en cuenta los desplazamientos.
En esa época Flüge encontró las relaciones exactas de esfuerzos y deformaciones
y obtuvo tres ecuaciones diferenciales simultáneas en u, v y w.

"A treatise on the mathematical theory
of elasticity".

Dischinger desarrolló un método para el
uso de las ecuaciones de Flügge, pero resulta
extremadamente complicado.

En Jena, Alemania se aplicó por primera
vez la te01ia de Love, en el cascarón realizado por Karl Zeiss, en 1924, en el Zeisswerke.

De extrema importancia fue el método
analítico desarrollado por Aas-Jakobsen,
quien expresó todas las deformaciones en tér-

34

minos de w, solamente po1' medio de iteración en las ecuaciones exactas de Flügge.

35

�que nos señala la teoría de la elasticidad, fue
realizado por Gilman en 1938, quien aplicó
el método de la viga a secciones de concreto
reforzado, cuando el módulo de elasticidad difiere para el concreto en compresión, el refuerzo y el concreto en tensión.
Johansen calculó un cascarón de sección
no simétrica, con una distribución lineal de
los esfuerzos de compresión en el concreto
con respecto a cierto eje neutro. Los esfuerzos de tensión fueron tomados únicamente
por el refuerzo, el cual fue concentrado en
dos áreas en los extremos, con el mismo esfuerzo para las dos. Esto puede ser justificado, aproximadamente, con el concepto ordinario de un ejf' neutro, puesto que h distancia de un área de acero al eje fue cinco veces
la otra.
También Jchansen, propuso suponer un
esfuerzo axial constante en el concreto a compresión.
Otra de las importantes contribuciones
de Johansen al estudio de las estructuras laminares es su aplicación a cascarones cilíndricos largos, del método para resolver vigas
hiperestáticas.
El desarrollo modArno de cascaron-es,
tuvo su principio en Alemania, siendo los ingenieros alemanes los que han proporcionado
las más importantes contribuciones al crecimiento de la teoría de cascarones. Por esta
razón, se ha incluido en el presente capítulo
una breve mención ¡,obre sus realizaciones
contemporáneas.
Su primera realización fue en 1925, cuando la Compañia de Dyckerhoff y Widmann,
construyeron en forma experimental, un cascarón de seis metros de longitud, teniendo
por directriz una semielipse con eje mayvr
de cuatro metros.
La primera aplicación práctica de cascarones clllindricos fue en una exposición en
Düsseldorf en 1926, también de directriz eliptica. En los primeros cascarones que se construyeron se usaron secciones elípticas, debido
a que eran calculados por la teoria de la membrana; aunque fueran de gran longitud; siendo los momentos flexionantes determinados
aproximadamente, por medio de modelos estructurales.
Más tarde, fueron empleadas secciones
circulares. aplicando el método analítico de
Finsterwalder. La primera construcción de este tipo fue un mercado en Frankfort, donde
fueron usadas, también por primera vez, vigas de borde, estando esta realización precedida por una prueba simple de carga, en un
mod13lo a escala 1: 3.
En 11s estructuras posteriores, el peralte de las vigas de borde fue gradualmente
aumentado en relación a la flecha del cascarón.
En Alemania, los cascarones del tipo corto, no fueron aplicados hasta que el método
analitico fue desarrollado ampliamente.
El primer estudio teórico sobre el paraboloide hiperbólico (P.H.) fue publicado
en Francia, en el 2.ño de 1935 por Aimond y

Laffaile. Los cascarones de revolución se em_pezaron a difundir a Partir de 1940.
6/OBRAS REALIZADAS
El mercado de Algeciras construido por
E. Torroja, con un diámetro de 47.62 metros
y un espesor de 9 centimetros. Cascarón de revolución.

de 55 metros de claro. En Bucarest en 1966 se
construyó un salón de exhibiciones de muebles y productos de madera, con siete cascarones paraboloide hiperbólico equiláteros de
16.25 por 15.25 metros cada uno y con un espesor de siete centímetros. En nuestro país,

además de los ya citados, se pueden señalar
la Iglesia de la Medalla Milagrosa la Capilla
di'! San Vicente en la ciudad de México. En
Monterrey, el Gimnasio del Instituto Tecnológico y el Santuario de Nuestra Señora de
Fátima.

La cúpula de Jena de 40.00 metros de diámetro y espesor de 6 centímetros.
El Olympic Hall, construido en 1936 en
la ciudad de Berlin, también de revolución.
El frontón Recoletos, construido por E.
Torroja, con un claro de 55 metros y un espesor de 8 ceutimetros, a base de cascarones cilindricos. El mercado de Budapest, construido•
por Dischinger con espesor igual a 6 centímetros. El aeródromo de Limestone (Maine) con
directriz catenaria y cuyas dimensiones son:
claro libre 103.70 metros, longitud 91.50 metrcs; el espesor ,•aria de 12.5 a 15,5 centimetros. La estructura está compuesta por arcos
separados 7.62 metros y juntas de contracción
cada 15.00 metros en el sentido longitudinal.
La Escuela Edsel Ford en Dearborn, Michigan.
El hangar de la A. A. en Chicago, Ill. La sala
deportiva de Hershey, Penns. Esta arena, construida en 1936 cubre un área de 71 por 105
metros. La Acadmeia de Equitación de Springfield. La Sala del Club de Patinadores de Filadelfia, con dimensiones de 32 por 71 metros.
Los siete casos anteriores han sido realizados
con cascarones cilindricos.
Los pabellones de rayos cósmicos en el
área de la Ciudad Universitaria, en la ciudad
de México~ La cubierta de la planta textil parisma, construida en 1953, formada por rectángulos de 10 por 11.10 metros y cuatro centímetros de espesor. El cascarón tipo •''paraguas" en unos laboratorios de la ciudad de
México. Una plataforma de carga en Tlalnepantla, México. Las zapatas construidas en
1953, a base del tipo "paraguas", con un espesor de 15 centímetros. Todas estas realizaciones han sido logradas por el arquitecto Candela, utilizando la forma P.H. En Milán el jngeniero G. Baroni ha popularizado dicho tino
de superficie.
·

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37

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'

MARGARIT, J. y BUXADEJ, C., Introducción ·a una teoría del conocimiento de la arquitectura y del diseño, Editorial Blume
España, 1969.

Se citarán otro tipo de obras realizadas,
con sus características. En la exposición de
Suiza, el pabellón del cemento en 1938 con
cascarones cilíndricos cort.os, con un espesor
.de seis centímetros y directriz parabólica. El
/Pequeño Palacio de los Deportes en Roma, es
un casquete esférico con 1,620 elementos prefabricados de ferrocemento, con un diámetro
de 57.60 metros. El Hall de exhibición en la
feria de Belgrado. El Gimnasio Estatal en el
estado de Jalisco, México, con un diámetro de
39 metros, formado por un paraboloide eliptico. El Gimnasio estatal de Montana tiene
una cúpula esférica de madera, con Ún diámetro de 90 metros. El Palacio de los deportes
en Roma con 100 metros de diámetro y el de
Genova con 160 metros. Además el Auditorio
Kresge en Massachussetts, con un espesor de
nueve centímetros y claros de 41 y 48 metros.
Un estadio en Montevideo, Uruguay, con un
diámetro de 94 metros y un espesor de 10 centímetros. El hangar en el aeropuerto civil de
Karachi. Un mercado en Colonia, Alemania

36

11

'

MARTINEZ, ALEJANDRO, La teoria de los
cascarones, Monografía del Centro de Es-

tudios avanzados de ingeniería civil y arquitectura, 19 64.

�Poen1as
Alfonso Reyes Martínez

N onibre

de la imagen

Ahí estás inmóvil
como una fuerza
inútilmente contenida
noches de amor
pasaron por tus ojos
que me miran
que no miran
fijo cadáver del sueño
que ya no dice nada
lejana en ti
que ya no eres
ni transcurres
inmutable al repaso del recuerdo
sólo señal hacia un lugar incierto
donde los ángeles heridos
se ahogan en su luz
sin embargo
así persistes
como un silencio vacío
que lo llenara todo
y el solo nombre del amor
te restituye

Ernesto Rangel Don1ene

Nifui que sueña

Para Jorge Luis Borges, poeta.

Dulce la niña mira
desde su atmósfera de lluvia
apenas un leve ruido
tras la ventana que da al cielo
nada la turba
flor inmóvil
se sueña
en las secretas terrazas del amor

Destrucción de la imagen
Somnolencia del mundo
inventada amante
ahogado grito de la sombra
nada te evoca
mas por amor existes
como una herencia de la tierra
que tan solo aparece y se despeña
entre la luz
pareces navegar cuando miras
desde tu frágil atmósfera
la lluvia que cae
sobre la soledad de la tarde
pero en silencio creces a tu destrucción
a tu sueño final
al tiempo imponderable
que te invade

Secuencia
aLuci
Sentir la presencia
y después de la presencia la voz
asir la presencia y la voz
y desatar el sueño
como quien desata amarras
desde algún puerto de sombra
y se va callado
unánime navegando
en la luz más intensa del día

38

o igual que yo sepultas el deseo!

Retorno

El viento
pasa las páginas del libro
un libro que leemos todos
un espejo
en donde están
la rosa, la mujer y la fuente,
un libro interminable
donde quizá la única constancia
sean las manos enlazadas
de la vida y de la muerte.

iY cuánto, cuánto más te revelara
-único puente, realidad del sueñosi tan sólo tuviera una palabra!

Hombre y mujer

Somos islas
nos tocamos apenas
por la palabra y por el beso;
pero ese mismo viento
no perdonará la huella
de este inútil poema

Mientras haya un río que cante
mientras existas tú
el viento traerá
limos de azahar para tu frente
Y el agua inflamada su verso cristalino.
Ante tu cintura, débil junco moreno
las palmeras sentirán el dolor de las espigas
que se doblan derrotadas.
Mientras exista tu blancor, tu tez como la espuma,
tu aroma de jazmín cantando entre la noche
tendrá el hombre un huerto para el sueño.

Otros, sí,
otros tendrán
que escribirlo de nuevo
sobre el mismo libro
con el mismo llanto y carne
amor y muerte
bajo el mismo viento
y con el mismo tembloroso
misterio ...

Mientras existas tú
amar es conquistar la cumbre desolada
es vencer a la muerte con sonrisas
inventar el paraíso
sentir como se abre en el pecho
la flor del instante,
dilatar el pulso de las cosas
hacer infinita la mañana
y sentir un ángel en la boca.

Soneto
¡Oh, cuánto me incliné sobre tu cuerpo
como se inclina un árbol sobre el agua
con el reverencial, grave silencio
de un inefable fuego que te canta,
tu cabellera ondeando sobre el viento
como una antorcha sobre nieve clara,
mi corazón oculto, mudo, preso,
con frío y sed de tu hermosura intacta!

Mientras tú permanezcas
todo por su amor y su confianza:
sol que se comparte
beso, agua clarísima
transparencia en el cuerpo y en el alma;
todo por su aliento
siempre
porque los huesos y la sangre
y hasta el último nervio viven de amor.

¡Y cuánto por mis ojos te revelo
sin saber si me escucha tu mirada

39

�en páginas posteriores.

de fin, de teleología. Expresa que los fines, en
primer término, sólo existen en el hombre
como productos de su conciencia, y que eso
mismo sucede con el carácter de los fines de
la actividad teórica y de la actividad práctica
y agrega que no encuentra en la actividad teórica los rasgos privativos de la praxis.

El elemento que hemos anotado como característico de la práctica "actividad productora de fines -fines que prefiguran idealmente el resultado real que se quiere obtener- y
de conocimientos'' --conocimientos que se aparecen en forma de conceptos, hipótesis, teorías o leyes mediante los cuales el hombre conoce la realidad-, es precisamente el que nos
permite hablar de la praxis como una categoría filosófica.

Al comentar Sánchez Vázquez la noción de
práctica-teórica sustentada por Louis Althusser en su estudio "Teoría, práctica-teórica.
inforrnación teórica, Ideología y lucha weoló-

gica", 6 señala que "borra el carácter esencial de la praxis que Marx pretendió destacar,
que es el de transformación efectiva real de
un objeto real". 7

Al señalar Jo anterior queremos hacer
mención de nuestra negativa a reducir la práctica a una mera categoría que cumpliera la
función de correlato del conocimiento y de
concepto fundamental de la epistemología.

Nosotros, por nuestra parte, si bien no
admitimos un planteamiento del problema de
la práctica en el sentido de una oposición metafísica a la teoría, estimamos que una distinción metodológica sí es posible. Y, en la argumentación del Dr. Sánchez Vázquez no encontramos la desvinculación entre teoría y práctica sino una desvinculación, a primera vista,
sólo de carácter metodológico. Lo que lleva a
expresar que por más estrechas que sean tales
relaciones no es posible tal consideración de la
actividad teórica como una "praxis".

Por otra parte está nuestro rechazo a la
actitud filosófica que convierte a la práctica
en una simple categoría de la teoría dialéctica
de la sociedad.

La categoría de la "praxis''
y el problema fundamental
del conocimiento
Tomás González de Luna
resultado. En otras palabras, las transformaciones que lleva a cabo la actividad teórica son
sólo transformaciones ideales. La actividad teórica no se materializa en cuanto actividad espiritual pura. Concluyendo diremos que la praxis es tanto una actividad material en cuanto
lleva a cabo transformaciones materiales como una actividad productora de fines y de conocimientos. 2

EL CONTENIDO DE LA PRAXIS
Entendemos por actividad "el acto o conjunto de actos en virtud de los cuales un sujeto activo modifica una materia prima dada" 1 y por actividad práctica, aquella actividad que como las demás se propone fines
cuyo cumplimiento exige una actividad cognoscitiva. En esta actividad es preciso diferenciar los siguientes elementos: el carácter real,
objetivo de la materia prima sobre la cual se
actúa, los medios, o instrumentos con que se
ejerce la acción y el resultado o producto, esto
es, delimitar el contenido de la praxis.

LA PRACTICA
COMO CATEGORIA EPISTEMOLOGICA
Nuestra consideración parte de una práctica que sirve de noción epistemológica dentro
del pensamiento marxista. O sea de una estimación de la práctica como fundamento, fin y
criterio de verdad. Conceptos que explicaremos

Citando a Sánchez Vázquez diremos que
lo que nos veda caracterizar la actividad teórica como praxis son precisamente sus ragos
distintivos, o sea: la producción de fines como

40

El talentoso filósofo checo Karel Kosík
señala que la problemática de la praxis en la
filosofía materialista no se puede fundar en la
distinción de dos esferas de la actividad humana, sino que se plantea como respuesta filosófica a las preguntas siguientes: ¿quién es el
hombre? ¿qué es la realidad humano-social? y
¿ cómo se crea esta realidad?, o bien, en otros
términos: "la práctica es, en su esencia y generalidad, la revelación del secreto del hombre como ser onto-creador, como ser que crea
la realidad, (humano-social), y comprende y
explica por ello la realidad (humana y no humana), la realidad en su totalidad. La praxis
del hombre no es una actividad práctica opuesta a la teoría, sino que es la determinación de
la existencia humana como transformación de
la realidad". 3

El maestro Kosík nos hace ver que tal
consideración pasa de tener ese carácter, y hace olvidar a Sánchez Vázquez que la reproducción espiritual de la realidad no puede ser concebida de otra manera que como uno de los
diversos modos de relación humano-práctica
con la realidad.

TEORIA Y PRACTICA

La teoría guarda una estrecha relación
con la práctica y por más que se crea que la
práctica y la teoría son actividades muy diversas y hasta opuestas nos encontramos con que
sucede lo contrario. Así, Marx, expresa que
tal guerra seria perdida por la razón. 8

Kosik considera que la identificación de la
praxis con la manipulación conduce a considerar la teoría pura como única vía de acceso del
hombre al conocimiento del mundo en la totalidad. Señala que la filosofía materialista ...
"sostiene que el hombre, sobre la base de la
práctica y en la práctica como proceso ontocreador, crea, también, la capacidad de penetrar . . . el ser en general"; 4 que "sólo conocemos el mundo, las cosas y los procesos en
cuanto los creamos, o sea, en cuanto que nosotros los reproducimos espiritualmente". 5

Nuestra consideración, -de la relación
teoría-práctica- si bien parte. de tener una
conciencia clara de lo sumamente importante
que es el estudio de tal relación, estimamos que
no se trata de una visión acrítica como menciona acertadamente Karel Kosík, sino que es
la forma de hacer referencia a la relación teoría-práctica. Esto es, como el postulado más
alto, pero con una referencia donde se ha
"desvanecido la pregunta filosófica originaria
a cuya luz se hizo e_l descubrimiento, y lo úni-

Sánchez Vázquez apoya su tesis acerca de
la praxis haciendo una distinción entre actividad teórica y práctica en función de la noción

41

�•

co que queda es la importancia del principio". 9
La labor que realizó la filosofía: fue descubrir el principio. La conciencia ordinaria se
lo ha apropiado y lo ha convertido en algo tan
obvio como estéril, privando a esta relación
de su verdadera naturaleza.
Así, la "conciencia ordinaria" se ve a sí
misma en oposición a la teoría, ya que la intromisión que realiza la teoría en el proceso
práctico le aparece perturbadora.
Hemos de agregar que esta absolutización
de uno de los elementos de la relación no
constituye una tarea que 5ólo realiza el sentido
común. También lo vemos concebido por corrientes del pensamiento. Un ejemplo nos lo
brinda el pragmatismo que reduce lo práctico
a lo utilitario. O sea que invierte la naturaleza
de la relación pues afirma que "el conocimiento es verdadero porque es útil". Tal concepción
se desprende de la noción que el pragmatismo
tiene de la práctica, "acción subjetiva del individuo destinado a satisfacer sus intereses".
Posición que dista mucho de la concepción
de la práctica como una acción material objetiva que responde a intereses sociales y autores de la realidad humano-social, 10 reduciendo la práctica a una categoría epistemológica que demuestra la falsedad de la división
metafísica de teoría y práctica.
Concluyendo, señalaremos que el problema de las relaciones entre la teoría y la práctica debe plantearse en el ámbito de la autonomía de cada uno de los elementos de la relación como de la reciprocidad de ésta. Siendo
aquéllos no sólo productores de una realidad
material sino creadores de la existencia y del
desarrollo incesante de la realidad humana.
CARACTER FETICHISfA
DE LA RELACION
El carácter de la realción explicada revela,
por otra parte, un fetichismo que obstaculiza
la solución de los problemas teóricos. Solución
que es una tarea práctica y a la que la práctica sirve de mediadora, pues la verdadera
práctica es condición de toda teoría real y positiva. u
Este fetichismo se manifiesta en la hostilidad entre los sentidos y el espíritu. Así Kosil&lt; señ_a la que la división de la actividad humana en trabajo y no trabajo es una distin-

42

ción que parte de una forma histórica de trabajo. Forma por lo demás acrítica sobre la
cual se petrifica la división surgida del trabajo, en trabajo material y trabajo intelectual. 12 E s t a hostilidad perdurará mientras
el sentido natural del hombre no sea todavía
el producto del trabajo propio del hombre.
Kosík agrega: "La actividad humana objetiva que transforma la naturaleza e inscribe
en ella significados, es un proceso único ...
La división de este proceso único en dos esferas aparentemente independientes entre sí no
deriva de la naturaleza de la cosa, sino que es
un producto histórico transitorio ... " 13
LA PRACTICA.

EL CARACTER HISTORICO
Y SOCIAL DEL CONOCIMIENTO

El problema del conocimiento no es solamente un problema especulativo sino una
tarea real de la vida. Y que por ser tal la filosofía no podia resolver. Su solución no es sólo una tarea teórica sino un problema real. 14
He aquí que además de mostrar el carácter de la relación como material, es preciso
señalar que tal relación es una relación histórica, pues, así como la hostilidad de los sentidos y del espíritu se inicia con un simple desdoblarse en las primeras épocas de la división
social del trabajo, tal estado no se cambiará sino hasta que el propio trabajo del hombre no
sea una oposición de actividades manuales y espirituales. La filoosfia no puede resolver los
problemas teóricos que la vida misma no ha
planteado. El mundo sensible que rodea al
hombre no es una cosa eterna, sino un producto histórico, resultado de la actividad de una
larga serie de generaciones. Tal mundo humano tiene una vida social y esa vida es esencialmente práctica.

neral. Conciencia que se manifiesta como un
producto social y como desarrollo está determinado por la evolución y la producción de las
relaciones materiales de los hombres, y que, como tal, tendrá esa naturaleza mientras haya
hombres.
Y así como el hombre establece las relaciones sociales, también crea los principios, las
ideas y las categorías conforme a estas relaciones sociales. Ideas y categorías que son productos históricos y transitorios. 16
LA PRACTICA EN LA SENSORIEDAD
DEL CONOCIMIENTO
Las ciencias reciben su objeto como su material de las manos de la industria y del comercio por las actividades que despliegan los
hombres en el mundo real. Estas actividades,
el continuo trabajar y crear, son el fundamento
del mundo sensible. La falta de trabajo no sólo
alteraría el mundo humano sino a la propia facultad cognoscitiva. La naturaleza antecesora
de la historia humana no es la naturaleza en
que vivimos pues ésta última es en buena parte hija del trabajo humano. 11 Expresión semejante la encontramos en la cita que de Wallon hace Guy Besse. 1s

El saber de esta conciencia deteminada
por las relaciones sociales correspondientes es
el reconocimiento de la realidad objetiva del
mundo material y de las leyes de la naturaleza
exterior. Y si bien esas leyes son perfectamente cognoscibles por el hombre, su naturaleza
final no puede ser conocida hasta lo último,
pues "el desarrollo de nuestros conocimientos
... demuestra ... que la ignorancia deja el sitio al saber cuando el objeto obra sobre nuestros órganos de los sentidos y el conocimiento
se convierte en ignorancia cuando queda descartada la posibilidad de dicha acción". 19
Esto es, el saber no corre paralelamente
a la realidad sino que la sigue. Hemos de aclarar con Althusser que si bien, el saber nos
ofrece el conocimiento de lo real, "creer que ...
a Marx le bastó ver acertadamente, leer acertadamente, es decir, reflejar acertadamente en
su teoría abstracta la esencia de las cosas" eso
nos llevaría a un empirismo. 20 Por lo que
es preciso tener claridad en tal interpretación.

Marx criticando a Proudhon, dice que Jo
que éste no ha sabido ver es que las relaciones
sociales son producidas por los hombres en la
misma forma que se producen el lienzo, el lino,
etc. 15 Son producciones que se pueden hacer
porque existen los materiales e instrumentos
-la materia prima, la máquina, el fin-. En
el establecimiento de determinadas relaciones
sociales, existen la vida matelial y cultural correspondiente que hace posible tal surgimiento.

EL PROBLEMA CENTRAL
DEL CONOCIMIENTO

Enlazadas con su vida material, con la actividad y con las relaciones materiales de los
hombres, desde sus comienzos, se hallan las representaciones, las ideas y la conciencia, en ge-

Ahora bien, gnoseológicamente para la filosofía marxista, el problema central lo cons-

43

�que no encontraban campo de aplicación en
otro tiempo, pero que lo hallan en actitudes
prácticas específicas. 29

"práctico-crítica". Actuación en la cual se da
el fundamento de la verdad del conocimiento,
en donde la práctica reviste las características
no de una práctica teórica sino de uno de los
aspectos de la práctica; la práctica que, además de darse como una interacción entre el
objeto y el sujeto, es una labor creadora de hipótesis, tesis, etc.
tituye el problema de la relación entre el pensar y el ser. 21 Entendiendo por .pensar, todo ese mundo de conocimientos, que constituyen una explicación del mundo material, esto
es, un reflejo del mundo material, y por ser,
todo aquello que constituye la vida material,
ya sean elementos naturales ---orgánicos o
inorgánicos-- o sociales. Pensar y ser que por
lo tanto, aunque distintos, constituyen, al mismo tiempo, conjuntamente, una unidad, esto es,
son expre.siones de una misma unidad: la materia.

un lugar de manifestarse, etc., y que es preciso explicar, pues del acierto en su caracterización depende nuestro progreso en las particularidades del conocimiento humano, fundamentado por la práctica, por el experimento
y por la industria, es decir, tanto en creación
como proceso, corno su reproducción y su
puesta a nuestro servicio.

La materia no entendida como Mach, como una determinada conexión regular de los
elementos, sino. como la caracteriza Lenin,
"una categoría filosófica que sirve para designar la realidad objetiva, dada al hombre en
sus sensaciones, copiada, fotografiada, reflejada, por nuestras sensaciones y que existe independientemente de ellas". 22

La verdad tiene como fundamento la práctica, esto es: el dominio que se manifiesta en
el imperio de la naturaleza, en el conocimiento
de sus fuerzas internas, en la explicación de
los factores que caracterizan su naturaleza;
dominio que es palpable en la práctica de la
humanidad, en el resultado del reflejo objetivo
y veraz en la cabeza del hombre, de los fenómenos y de los procesos de la naturaleza. Naturaleza de los fenómenos que el mismo Feuerbach reconoce y que se deduce de la consideración de las leyes objetivas de la naturaleza;
leyes que están íntimamente ligadas al reconocimiento de la realidad objetiva del mundo
exterior, de los objetos, de los cuerpos, de las
cosas reflejados por nuestra conciencia.

LA PRACTICA
COMO FUNDAMENTO DE VERDAD

El universo es materia en movimiento,
movimiento sujeto a leyes y nuestro conocimiento es el producto supremo de la naturaleza.
Ahora bien, el origen del conocimiento
se puede encontrar -expresa Engels, en el
Anti Dühring-, "sólo siguiendo la senda dialéctica, no perdiendo jamás de vista . . . la génesis y la caducidad de cuanto vive, de los cambios de avance y retroceso ... así como de la
imagen por él proyectada en las cabezas de
los hombres". 23

Pero si bien existe este reconocimiento por
parte de Feuerbach, Marx señala que todo el
materialismo anterior incluyendo al del mismo Feuerbach no conciben el objeto, la realidad como una actividad sensorial humana,
como práctica. 25

El conocimiento es el resultado de un proceso, de un desarrollo contradictorio que se da
en la realidad. Hegel es quien mejor demostró
que el desarrollo del conocimiento es dialéctico, es decir, q1,_e el conocimiento no es total Y
repentino, sino que progresa por contradicciones superpuestas, de la apariencia a la esencia,
de la sensación al concepto. 24

Lo que Marx expresa es que el materialismo metafísico no pasaba de la contemplación
de los objetos, los que quedaban ahí, como elementos externos. Mientras el idealismo, si bien
reconocía el aspecto activo del conocer, éste
era de carácter subjetivo; esto es, la actividad
es desarrollada sólo en el campo conceptual.
Lo anterior originaba que la actividad
humana no se concibiera como actividad objetiva, y sólo se entendiera la práctica como
un hacer sensible y no como una actuación

Por lo que hay que observar esa realidad
y explicarnos su contextura, y de conformidad

con esa contextura, su imagen. Imagen que
tiene ciertos rasgos, esto es, una naturaleza,

44

LA PRACTICA
COMO CRITERIO DE VERDAD

Reconocido el carácter objetivo de la actividad, Marx, en sus tesis sobre Feuerbach
-Tesis II-, señala que "el problema de si al
pensamiento humano se le pueda atribuir una
verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica
donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el período, la terrenalidad de su pensamiento". 30

El trabajo -dice Besse-, en la medida
en que tomó como objeto el medio a transformar, es un conjunto de operaciones que ofrecen un doble carácter: el análisis y la síntesis;
operaciones mentales que tienen como base objetiva la práctica de la humanidad. Es decir,
la formación de relaciones abstractas y generales que permiten vincular entre sí las percepciones, organizarlas en una experiencia que
ya no es episódica y localizada sino universal
y constante. Un modelo que se transmitirá, se
generalizará, creando el trabajo de acuerdo
con sus propias reglas, no habiendo modelos
preexistentes. 26

La naturaleza de la verdad, su existencia y
su posibilidad de servir como soporte de la
obra del hombre sólo se demuestra en su aplicación. Es este él caso con el que nos encontramos al hablar del cúmulo de conocimientos
que forman las ciencias y de las que es preciso
discernir su "realidad y poderío". Es decir, si
podemos demostrar la exactitud de nuestro
modo de concebir un proceso natural, reproduciéndolo nosotros mismos. Ejemplo: las substancias químicas producidas en el mundo vegetal y animal siguieron siendo inasequibles hasta que la química orgánica comenzó a producirlas unas tras otras, o bien, desde que el hombre mostró el papel que juega en la explicación de los fenómenos sociales el factor de la
lucha de clases como motor de la historia, después de la disolución de la comunidad primi-

Este carácter de la práctica como fundamento de la verdad se ve manifiesto incluso
en las ciencias matemáticas que son las más
abstractas.
Besse, citando el estudio Estructura, racionaUdad y significación, del lógico Moulond,

escribe: "La recta se convierte en un ente matemático cuando se adquiere conocimiento de
las relaciones que implica: está determinada
por un par de puntos ( ... ) y esta identidad
topológica de la recta se aumenta con un valor métrico, el de la distancia mínima ( ... ) .
Existe, así, un momento en que el modelo sensible es reemplazado por un exacto vinculo de
nociones. Entonces comienza ... lo que los
matemáticos llaman "la axiomatización". Z7

tiva.

La terrenalidad de la verdad queda de
manifiesto al comprobar que la "Verdad" de
la verdad surge del hacer cotidiano de los
hombres. Así, la ciencia no es obra de un espiritu en sí ajeno al universo; es la obra de una
humanidad viviente que descubre su tierra natal.

LA PRACTICA COMO FIN DE LA VERDAD
Nuestra consideración de la práctica como un fin de la verdad parte, según las palabras del maestro Sánchez Vázquez, de las relaciones existentes entre la teoría y la práctica en un plano nuevo: como relación entre
una teoría ya elaborada y una práctica que no
existe aún. 28 No se trata de una concepción
simplista, como si tal teoría se basara de un
modo directo e inmediato en la práctica, sino
de un proceso complejo en el que unas veces
se transita de la teoría a la práctica, y otras,
de ésta a la teoría. Se trata de una práctica
que aún no existe. Ejemplo de ello nos lo
muestran las teorías o conceptos matemáticos,

Una separación entre el pensamiento y la
acción representa el agnosticismo, cuyo concepto fundamental es el de lo "incognoscible",
postulado que conviene dilucidar. Afirma que
el espíritu cognoscente es exterior a la realidad, de tal manera que cuando cree alcanzar
una realidad que existe fuera de él resulta
víctima de una ilusión, pues no sale de sí mismo. El error de esta tesis está en considerar
al cognoscente como un sujeto "puro" del conocimiento, pero ese sujeto puro no existe,
pues el hombre es un ser concreto, un ser social comprometido en un proceso histórico sin

45

�que sufre la ciencia en la industria, que es separada del trabajo como potencia independiente de la producción y aherrojada al servicio del capital. El capital se sirve de la verdad científica para perpetuar su existencia.
Así, por ejemplo, una noción cientüica como
la medición del alcance de la inteligencia, envuelve aspectos científicos e ideológicos, como
se comprueba por el siguiente texto de Marx,
citando a A. Smith:. "A. Smith fue más perspicaz de lo que piensa el señor Proudhon. Vio
muy bien que en realidad la diferencia de talentos naturales entre los individuos es mucho menor de lo que creemos. Estas disposiciones tan diferentes; que parecen distinguir a las
personas de diversas profesiones, cuando llegan a la edad madura; no son tanto la causa
como el efecto de la división del trabajo". 36
Por lo tanto la diferencia de talentos no es natural, sino causada por la división del trabajo.

el cual no sería nada, no es, por cierto, exterior al mundo. Simplemente, suprimase el universo físico, suprimase las condiciones objetivas de la vida y del pensamiento, y ya no existirá la humanidad pensante, ya no habrá humanidad. 31
En particular, examinando estas afirmaciones, ya no desde el ángulo gnoseológico,
sino desde el aspecto de las nociones psíquicas que conllevan, podemos afirmar con el Dr.
Merani, que "convertida la praxis en gnosis,
traducido el pensamiento en palabras, la reversibilidad de lo cuantitativo -orgánico- en
cualitativo -pensamiento-, y la acción inversa, quedaron afirmados de una vez para
siempre como actividad dialéctica del obrar
humano". 32
Lo mismo afirma Marx, al criticar la noción de Feuerbach, que si "bien tenia el méri.
to de no aceptar el pensamiento abstracto, no
concebía la sensoriedad como una actividad
práctica, como una actividad sensorial humana". 33

La acepción ideológica estima que las desigualdades tienen un origen social. Al considerar como factor determinante "la división
del trabajo".
Si bien esto implica una serie de consideraciones ideológicas, ellas no surgen del hecho
de reconocerla un "origen social", pues este
reconocimiento sería ante todo de carácter
científico, sino por la circunstancia de reconocer una determinada clase de sociedad, un
modo de producción específico, un cierto desarrollo histórico, etc.

LA DIALECTICA DEL CONOCIMIENTO
Hasta aqui hemos esbozado el problema
del conocimiento como un litigio práctico. Es
preciso señalar ahora, que tal conocimiento se
da envolviendo dos caracteres: uno, el específicamente científico y otro, de carácter ideológico.
El carácter científico, en cuanto se considera -al conocimiento- expresión o producto de las cosas materiales. La naturaleza
ideológica del conocimiento queda de manifiesto en el hecho de ser éste un producto de la
clase dominante, pues la clase que impera materialmente, impera espiritualmente, los conceptos que dominan lo hacen no por su fuerza intrínseca, ni por la mayor o menor "cantidad" de verdad que encierren, sino porque
la clase dominante los sustenta. 34

LA PRACTICA Y LAS CIENCIAS
En cuanto a la ciencia se puede asegurar
que empieza allí donde la especulación termina, no en otro lugar que en la vida real.
Así la ciencia, al cooperar en la producción de más capital, recibe, a su vez, la ayuda de éste para progresar. Progreso que se
manifiesta al hacer que día a día se puedan
ir sometiendo las fuerzas naturales al dominio del hombre. 37

Dominación ideológica que se revela en
múltiples aspectos, uno de los cuales es la división del trabajo en espiritual y material.
Marx citando la obra de Ferguson, Ensayo sobre la historia de la sociedad civil, señala:
" ... En un período en el que todas las funciones están separadas, el arte mismo de pensar puede formar un oficio aparte". 35

ciencia tiene un eminente carácter social, pues
aun cuando rara vez se desarrolla en común,
para su desenvolvimiento y para su aprovechamiento se actúa socialmente, pues no se
puede prescindir ni para lo primero ni para lo
segundo del carácter gregario del hombre.

Esta consideración ideológica del conocimiento se puede observar en las consecuencias

Si bien dice Lenin -en respuesta a Ernst
March- "se reconoce ~a objetividad, un de-

A lo anterior hemos de agregar que la

46

...
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terminismo en las "ciencias de la naturaleza".
"¿No hay un oscurantismo, cuando el determinismo es limitado al terreno de la "investigación", y en el terreno de la moral y de la
actividad social y en todos los terrenos, exceptuando el de la "investigación", se deja el problema a una apreciación subjetiva?". 38

ción externa a la concepción de la noción filosófica. Aquí se habla de la práctica en cuanto
fundamento de la ciencia.
LA PRACTICA Y LA ECONOMIA
Sólo concibiendo el trabajo como la esencia de la propiedad privada, se puede penetrar
en el movimiento de la Economía política.

Aqui, Lenin está abogando por la naturaleza objetiva de las "ciencias del espíritu",
noción que sustenta por el carácter material,
objetivo de la naturaleza, por la índole práctica del conocimiento.

La Economía política considera al trabajo como el alma de la producción a tal grado,
señala Marx, que la contradicción no se da como pensaba Proudhon, entre el trabajo y la
propiedad, sino en el trabajo enajenado en contradicción consigo mismo. Para Marx, la economía política se limita a formular las leyes
del trabajo enajenado. 40

Aceptando esta afirmación leninista, sobre
el carácter objetivo de la moral y de la actividad social, hemos de asentar de acuerdo con
la afirmación marxista -Tesis m- "que la
modificación de las circunstancias y de la actividad humana sólo puede concebirse y entenderse racionalmente como práctica revolucionaria". 39

En este último aserto, Marx es sumamente claro, aquí nos muestra con una gran profundidad, no tan sólo la naturaleza de la economía, en cuanto ciencia, sino la vida real económica de la sociedad humana.

Esta noción de "entenderse racionalmente
como práctica revolucionaria" conlleva la consideración de la práctica, en actividad transformadora, como una acción del hombre, que
disuelve un mundo y crea otro.

Así Marx señala: "Hemos partido de las
premisas de la Economía política, hemos aceptado su lenguaje y sus leyes". 41

Partiendo de la Tesis VIII, que "la vida es
esencialmente práctica", todos los misterios
que descarrían la teoría ... , encuentran su
solución en la práctica humana, "y en la comprensión de esta práctica", este aserto de Marx
añade a la visión de la práctica como acción
transformadora, la aceptación de la práctica
como fundamento teórico del carácter de las
ciencias, y, en particular, de la ciencia social.
Ya no se está hablando de la práctica como
una actividad que surge, como una consecuencia de una posición filosófica determinada, o
sea, que sus verdades deban defenderse en la
práctica; sino de afirmaciones que deban defenderse como verdades indiscutibles de una
doctrina filosófica. Esto sería, una considera-

"La Economía política esconde la enajenación contenida en la misma esencia del
trabajo por el hecho de que no considera
la relación directa entre el obrero (el trabajo) y la producción". 42

"Hemos partido de un hecho de la Economía política, de la enajenación del obrero y de su producción. Hemos formulado
el concepto de este hecho como el trabajo enajenado". 43
"Nosotros vemos ... que la Economía política se limita a formular las leyes del
trabajo enajenado". ~

47

�•

NOTAS

Por lo anterior, vemos que la Economia
politica no conoce al hombre ocioso, al trabajador fuera de la relación de trabajo, las necesidades para la Economía política se reducen a su sostenimiento mientras trabaja.

Establece Cornu, que Marx, a diferencia
de los economistas burgueses, considera la categoría de: cambio, valor, precio, etc., como
efecto del proceso de cosificación engendrado
por el régimen capitalista, y hace la crítica
desde ese mirador. Pero que no desarrolla lo
que haría más tarde la teoría del valor de Ricardo, y ello se debe a que pensaba, como Engels, que en el sistema capitalista el valor está
determinado por la competencia y se expresa
en el precio corriente. 45

Estos hechos se dan independientemente
de que los economistas burgueses no sepan separar la forma de los fenómenos y la realidad
que esta forma envuelve.
Así, por ejemplo, la confusión que muestran en la consideración de la relación existente entre categorías de capital constante y
variable y las de capital fijo y circulante, como
la no distinción de la parte de capital invertida en salarios de la invertida en materias primas, son confusiones que impiden comprender
el movimiento real de la producción capitalista 48 y son muestra de lo afirmado antes.

Godelier dice, que la misma base teórica,
o sea la explicación y crítica de la sociedad
burguesa, a partir de la teoría de la enajenación, que le permite la crítica de la ideología y
de la sociedad burguesa, a la vez le prohibe
modificar la ciencia económica y desarrollar
una concepción científica de la economía capitalista. 46

Así, dice Kosík: "Lo que la crítica burguesa y reformista considera como la parte especulativa, mesiánica o hegelianizante de El
Capital, es sólo la expresión exterior del hecho
de que Marx, bajo el mundo de los objetos,
bajo el movimiento ae ios precios, de las mercancías y de las diversas formas del capital cuyas leyes él expresa en fómulas exactas, descubre el mundo objetivo de las relaciones sociales, es decir, la dialéctica sujeto-objeto. La
Economia es el mundo objetivo de los hombres
y de sus productos sociales, y no el mundo objetivado del movimiento social de las cosas". 49

Ahora bien, si tienen razón Cornu y Godelier, al destacar la noción marxista, de la economía política, en los Manuscritos, es conveniente señalar que esta noción fue modificada
más tarde en El Capital, al introducir la noción
de praxis en su concepción del mundo, al expresar que el hombre se enajena al transformar su producto en mercancía, al hacer "de
su producción su deshumanización y su desustanciación.
O sea, para Marx, "toda la vida material

de los pueblos es un proceso de la contradicción del trabajo enajenado consigo mismo". Y
es precisamente el desarrollo de esta enajenación con sus características la que da una naturaleza, una realidad a la vida material y espiritual de los pueblos.

Después de esta explicación del carácter
del conocimiento, comentando la naturaleza de
la sociedad, encontramos que las últimas causas de todos los cambios políticos, dice Engels,
y las revoluciones políticas deben buscarse en
la Economía y no en la Filosofía. 50 En otras
palabras, los nuevos hechos obligaron a revisar la historia, y, entonces, se demostró que la
superesturctura es expresión de unas condicione.e;; económicas dadas.

Marx nos dice que el trabajo, actividad
del hombre, al degenerarse, hace degenerar
toda la vida del hombre. En otras palabras, si
no se hubiera enajenado, (el trabajo), no existiría la propiedad privada, no habría esta clase
de industria, este régimen social, no existiría
esta noción de la ciencia, de la actividad misma, esta noción de las matemáticas, del arte,
de la religión, en suma, este mundo, claro
ejemplo de la fetichización. O bien, expresándolo con el maestro Kosík "sólo la demostración de que las categorías económicas son
formas históricas de la objetivación del hombre, y que, como productos de la praxis histórica, pueden ser superadas únicamente por la
actividad práctica, indica los límites de la filosofía, y el punto en que se inicia la actividad
revolucionaria". 47

Ahora bien, nuestra estimación de las condiciones económicas como fundamentantes de
la vida de la sociedad, 51 no nos debe llevar
a concluir que nuestro estudio es indagar la
relación entre el trabajo y la creación de la
realidad humano-social, desde un ángulo económico; sino que esta relación, la requerimos
desde un ángulo filosófico, y en ella no descubrimos nada económico. Pues desde un ángulo
económico, el trabajo sólo se revela como creador de la forma específica, histórica, y social
de la riqueza.

48

1.-Martín Alonso, Enciclopedia del idioma, Diccionario histórico y moderno de la Lengua Española, 2 tomos, t. l., Ed. Aguilar, Madrid, 1958,
p. 96.

14.- C. Marx, l\,1anuscritos económico-filosóficos de
1844, ed. cit. p. 87.

2.-·A. Sánchez Vázquez, Filosofía de la praxis, ed.
cit., p. 166.

16.-Idem., p. 105.

3.-Karel
sobre
trad.
S. A.,

15.-G. Marx, Miseria de la filosofia, cd. cit., p. 104.

17.-C. Marx, El Capital I., ed. cit., p. 229.

Kosík, Dialéctica de lo concreto, estudio
los p1.10blemas del hombre y el mundo,
A. Sánchez Vázquez. Editorial Grijalbo,
México, D. F., 1S67, p. 240.

18.-"Pero C'omo lo muestra la psicología contemporánea ..., las sensaciones no son copias pasivas de la realidad ... Cuanto más se desarrolla la actividad del hombre, más se desarrolla y enriquece su misma sensibilidad. Por
lo tanto, la experiencia sensible se forma por
una experiencia práctica, tanto en el plan individual como en el de la especie . . . De un
modo más general, no es posible considerar el
si;,tema nervioso del ser humano, con sus órganos sensoriales, con independencia de la acción de la naturaleza sobre nuestra éspecie ...
Toda umi. civilización se refleja en nuestra sensibilidad; vemos, escuchamos, ¡,alpamoS', etc.,
como seres humanos y nuestra vida intelectual
se incorpora de alguna manera a nuestra vida
sensible ...", Guy Besse, Práctica social y teoria marxista del conocimiento, ed. cit., pp. 31-32.

4.-K. Kosik, op. cit., pp. 244 y 245.
5.-Idem., p. 245.

,

6.-Asi también en su obra Lite le Capital, cuando
expresa "Marx nos da con qué plantear el problema que nos ocupa: el de la apropiaclón
cognoscitiva del objeto real por el objeto del conocimiento, que es un caso particular de la apropiación del mundo real por diferentes prácticas, la
teoría. la estética, La religiosa, la ética, la técnica,
etc. Louis Althusser, J. Ranciere y otros, Leer
el Capital, Tomo I, Ed. Habana, Cuba., 1967,
pp. 73 y 74.
Este criterio de Althusser, se deriva del concepto que tiene de la práctica, pues considera
en sentido estricto una práctica, aquella que
pone en juego sólo las fuerzas del pensamiento, fuera de toda relación directa con la prácfica concreta. Esto es, la práctica teórica, que
contiene en sí misma los protocolos de validación, los criterios de cientificidad, sin ninguna necesidad de la verüicación de prácticas extericres, para declarar "verdadero" los
conocimientos producidos. Ibid., p. 65.

19.-V. l. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo,
ed. cit., p. 205.

Así, pues mientras la actividad prácLica supone una acción efectiva sobre el mundo,. , . la
actividad teórica sólo transforma nuestra conciencia de los l1echos ... , pero no las cosas
mismas. En este sentido, cabe hablar de una
oposición entre lo teórico y lo práctico. A. Sánchez Vázquez, op. cit., p. 173.

22. -V. I. Lenin, Materialismo y empiriocriticismo,
ed. cit., p. 152.

20.-Louis Althusser. Breviario de ciencia e ideologia marxistas, en Siglo XX, Agosto-Septiembre,
1966, p. 43.
21.-F. Engels, Ludwing Feuellbach y el fin de la
filosofia clásica alemana en C. Uarx y F. Engels, Obras Escogidas, 2 tomos, ed. esp., t. n,
Moscú, 1S52, p. 343.

23.-F. Engels, Anti-Dürlng, Introducción, ed. cit.,
p. 34.
24.- Guy Besse, Práctica social y teoría marxista
del conocimiento, p. 28.

7.-A. Sánchez Vázquez, op. cit., p. 168.

25.-C. Marx, Tesis I sobre Feuerbach, en C. Marx
y F. Engels, Obras Escogidas, 2 tomos, ed. esp.,
t. II, Moscú. p. 376.

8.-Cfr: "No vaya a creerse, con todo, que al distanciarse de esta suerte la inteligencia de la
realidad práctica, llegue a emanciparse en absoluto de ella. Que no es así, lo prueba el
hecho que toda guerra que emprenda la inteligencia contra la realidad práctica -en son
de mejorarla- tiene por antecedente otra guerra en el seno mismo de aquella". C. Marx, El
Capital I, p. 215.

26.-A. Sánchez Vázquez, Filosofía de la praxis, cd.
cit., p. 191.
27.-ldem., p. 192.

28.- C. Marx, Tesis sobre Feuerbach III, ed. cit., p.
376.
29.- Guy Besse, Práctica social y teoria marxista
del conocimiento, ed. cit., p. 54.

9.-K. Kosík, Dialéctica de lo concreto, ed. cit., pp.
235-236.
10.-Cfr: "La tesis principal del pragmatismo es la
que todo lo que tiene éxito es verdadero. Así,
para uno de los maestros del pragmatismo,
William James, la verdad de la religión es demostrada por el hecho de que procura al creyente una sa.tisfacción sobjetiva indistu.tible.
Por lo tanto, el criterio de verdad es la utilidad, y la utilidad misma es entendida como
relativa a tal o cual necesidad subjetiva. El
pragmatismo no dice: "Si la práctica verifica
una idea, es porque ésta es verdadera". Dice
al contrario: "Una idea es verdadera porque
triunfa". Gny Besse, Práctica social y teorfa
marxista del conocimiento, trad. María M. Chirleo, Editorial Proteo, B. Aires, 1966, p. 66.

30.-Idem., pp. 36-37.

11.-C. Marx., Manuscritos económico•f.ilosófic:os de
1844, ed. cit., p. 87.

38.-V. I. Lenin, Materialismo y empiriocritic:ismo,
ed. cit., p. 206.

12.--Karel Kosík, Dialéctica de lo concreto, ed. cit.,
p. 226.

39.-C. Marx, Tesis sobre Feuerbac:h III, ed. cit.,. p.
377.

13.- Idem., p. 227.

40.-Idem., (VIII),

31.-Idcm., p. 40.
32.-Alberto L. Merani, Psicologia Genética, ed. cit.,
p. 191.
33.-- C. Marx, Tesis sobre Feuerbach 11, p. 377.
34.- C. Marx, op. cit., pp. 231 y 232.
35.--C. Marx, Miseria de la filosofia, ecl. cit., p. 124.

36.-Ibidem.
37.-F. Engels, Esbozo de crítica de la economia política, ed. cit., p. 18.

49

p:

377.

�41.- C. Marx, Manuscritos del 4.4, p. 62.
42.- lbid., p. 65.
43.- Ibid., p. 69.
44.-Lbid., p . 70.
45.- Augusto Comu, op. cit., pp. 582-583.
46.- Maurice Godelier, op. cit., p . 118.
47.-C. Marx. Manuscritos económico-filosóficos de
1844, ed. cit., p. 70.
48 - K. Koslk . Dialéctica de lo concreto, ed . cit., p.
207.
49.- K. Kosik, El Capital 11, ed. cit., p . 194.
50.- K. Kosik, op. cit., p. 209.
31 Cfr.- "Los nuevos hechos revelados por la re alidad
objetiva obligaron a rE:visar toda l a h ist oria
anterior. y entonces se demostró que la historia había sido sis.mpre una h istoria de h echos
de clases, ... o lo que es lo mismo, que las condicion es económicas de cada é poca . . . era, por
t anto, el cirrúcnto real sobre el q ue se e rg uia
luego, e n última inst ancia, todo el edificio d e

las instituciones jurídicas y pollticas. de la
ideología religiosa. Llosófica, etc.". Engels, Anti-D¡¡hring, Introducción, p . 34.

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inorgánica, trad . de Lydia Kuper de Velasco, Editorial Grijalbo, S. A., México, D. F., 1963.

52.-"Según la concepción materia lista de la h istoria, el elemen to determinante de la hlstoria
es e n última instancia la producción y la reproducción en la Yida real. Ni Marx ni yo hemús afirmado nunca más que esto; por consiguiente, si alguien lo tergiversa transforman dolo en la afirmación de que el elem ento económico es el único determ inante lo t ransformará en frase $in sentido, a bstracta y absurda.
Marx y yo tu1emos en parte la culpa de que
los jóvenes escritores le atribuyen a veces a l
aspecto económico mayor importancia que la
debida. T uvimos que subrayar este principio
f undamental f rente a n uestros a dversarios,
quienes le negaban, y no siempre tuvimos t iempo, Jugar r.i oportunidad de hacer justicia a
los demas elementos p articipantes e n la intera cción. Carta de Engels a J. Bolch. Londres, 21
de sep. de 1890, pp. 486-488.

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50

51

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Librería Universitaria de Zaragoza.·
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1969. $ 55.00.

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Berna!, John D., La libertad de la necesidad, la, ed., México, 1958. $ 60.00.
Schatzman. Evry, Origen y evolución del universo, la. ed., México, 1960. $ 40.00.

Los libros

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Sobre Ernesto Rangel Domene
y su "Canción junto al abismo"

Collingwood, R. G., Ensayo sobre el método fiwsó/ico, la. ed., Centro de Estudios
Filosóficos, México, 1965. $ 45.00.
Vleeschawer, Herman, J. de, La evo/,ución del pensamiento kantiano, Centro de
Estudios Filosóficos, la. ed., México, 1962. $ 60.00.
Moore, George Edward, Principia Ethica, Centro de Estudios Filosóficos, la. ed.,
México, 1959. $ 40.00.
Von Aster, Ernst, La /iwsofúi del presente, Centro de Estudios Filosóficos, México,
1964. $ 50.00.

Ernesto Raugel Domene, Canción junto al abisrno, Fon•
do de cultura económica, col. "Tezontle", México, 1970.

Muralt, A:ndre D., La idea de la /enomenowgía, Centro de Estudios Filosóficos,
la. ed., México, 1963. $ 65.00.

Colección de arte
Valdés, Carlos, José Luis Cuevas, la. ed., México, 1966. $ 60.00.
Ernesto Rangel Domene, (Mont~rrey, 1936), es un
poeta, que estudia, que está casado y que tiene una gran
familia que ama: cuando habla de ella se le ilumina el
rostro como a los niños. Nació "de gitanos", dice él.
Yo diría que nació en un medio propio para las cosas
del espíritu y del arte: sensible, humano, casi se puede
decii- que se derrama en ternura. El y Jorge Cantú eran
hace más de trece años algo así como los Rimhaud del
ambiente de la revista Katarsis, con una proyección
bastante nueva, que da la inquietud formativa, con un
interés por encontrar los cauces a sus gustos y aficiones.
Esos cauces a veces son difíciles cuando hay que tomar
en serio una vocación, contradictoria a veces, con los
legados de la educación tradicional: la lucha por el
"título" 1a "posición de la familia'', la meta trazada en
un ambiente donde el nombre a veces (no siempre), es
lo más importante. Nos quedamos con el poeta de Canción junto al abisnw, que en una noche nos emociona
con su visión del mundo y de las cosas, con su soledad
y su desprecio a un mundo opaco y lleno de "figuras
de paja". Nos quedamos con el poeta que nos enuncia
el mundo del amor, haciéndonos sentir una extraña me•
tamorfosis de la mujer: "paloma del amor o/pantera

del odio", imágenes que se contradicen en un seutido
brutal y que sin embargo se emparentan y guardan cada una su sitio.
El poeta no todo el tiempo es lúcido yi equilibrado
como las gentes del buen pensar lo quisieran. Vive
estados de ánimo incomprendidos algunas veces; los
más triste¡, son grandes barreras que producen inco•
municación con él y con su mundo. Mas no es afición
ser poeta, es un destino y una intima tragedia que
se lleva dentro y a la que solamente el poeta tiene derecho, como el derecho a respirar, como el derecho de
tener un lugar desde dónde hurgar las estrellas o es•
tar aquí y más allá, inaugurando ciudades, inventando,
tomando en cuenta la vida y los motivos más impor•
tan tes que hacm crecer las ideas hasta llevadas a la
palabra.
A~regaremos que Ernesto ha estado varias veces
en el extranjero y que fue becario del Centro Mexicano
de Escritores; que ha ¡i:rabado un disco LP con sus
canciones, que 1·ecuerdan mucho la tierra del Mayab;
y que su Canción junto al abismo nos ha dejado una
profunda idea de amor hacia la eterna Eva. / AHB.

52

Cardoza y Aragón, Luis, Posada, la. ed., México, 1963. $ 50.00.
Neuvillate, Alfonso de, Goitia, la. ed., México, 1964. $ 50.00.

•

Nelken, Margarita, Carlos Orozco R.pmero, la. ed., México, 1959. $ 25.00.
Tamayo, Rufino, Tamayo, la. ed., México, 1959. $ 50.00.

Textos universitarios
Villarreal Domínguez, Enrique, Teorúi y práctica PH, México, 1967. $15.00.
Hilgar, Ernest R., El psicoanálisis como ciencia, 2a. ed., México, 1969. $ 45.00.
Rodara, Joseph, Científicos contra políticos, la. ed., México, 1969. $ 25.00.
Flores Olea, Víctor, Marxismo y diemocracia soci.alista, la. ed., México, 1968. $ 36.00.
Simmonds, Kenneth, La restauración de la sociedad internacional, la. ed., México,
1969. $ 20.00.
Seara Vázquez, Modesto Paz, Con/lú:to en la sociedad internacional, la. ed., México, 1969. $ 56.00.

�-Librerías universitarias
"El deslinde''jbajos de la torre de la rectoría, ciudad universitaria.

Librería universitaria de Zaragoza/ calle de Zaragoza frente al Correo.
Librería universitaria "Aula Magna"/ Aula Magna, frente a la plaza
"Colegio Civil".

Ofrecen/ libros de texto, obras de consulta, ciencias, literatura (poesía, ensayo, novela, cuento), artes; con precios especiales para los universitarios.
Distribuidores exclusivos de las publicaciones de 1.a Universidad Nacional
Autónoma de México.

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UNIVERSIDAD
Publicación quincenal de 1.a Universidad de Nuevo León

Datos sobre la universidad. Información general. Encuestas, opiniones y
entrevistas sobre los problemas de la univer~idad actual. Sección de letras,
cine, teatro, arte. Reseña de libros y revistas. Reportajes. Ensayos.
Publicado por la Sección de Editorial del Departamento de Extensión Universitaria.
DIRECTORjDAVID MARTELL MENDEZ
Torre de la Rectoría / quinto piso / Ciudad Universitaria/ Monterrey,
N.L.jMéxico.

Armas y letras
Revista de la Universidad de Nuevo León. Ter~era
época. Número 2. (Septiem~re, o_ctu?re Y noVIembre de 1970). Editorial uruvers1tar1a. Torre de
rectoría, 5o. piso. Ciudad universitaria. Monter:cy,
Nuevo León, México. Suscripción por un ano/
$ 24.00; en el extranjero/ $ 3.00 Dlls.

Director/ Alfonso Reyes Martínez.
Colaboran en este número: Alumnos de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Nuevo
León Arturo Cantú, Tomás González de Luna,
Andrés Huerta Bernal, Carlos Monsiváis, Jesús
Ramones Saldaña, Ernesto Rangel Domene, Alfonso Reyes Martínez, Alvaro Ríos Leo~, Rodolfo
Rodríguez García, Horacio Salazar Ortiz.
Impresa en 7,os talleres de la I mprenta Universitaria de la Universidad de Nuevo León.

$ 6.00

�Revista de la Universidad de Nuevo León

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Y LETRAS
Revista de la Universidad de Nuevo León

•

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•

N/ l.

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Í

~T

IP.LIO-r ECA CENTRAL
U . A. N.·:.:.
· ..:L..::__ _ _ _ _

!-.,_ _ _ _ _ _ _ ___ _

Armas y letras/ indice
El otro Borges/ Miguel Covarrubias/ 2

Bertrand Russell: füosofía de las rnaternáticas y autobiografía/ Humberto

Martínez González/ 8
Poesía/ Andrés Huerta/ 14

Géricault en los cien días/ Hugo L. del Río/ 16

Universidad
de
Nuevo León

Algo en la oscuridad/ José Emilio Pacheco/ 20

La televisión y su influencia psicosocial/ Fidel de la Garza/ 26
Para 1w olvidar a Hi!da/ Horacio Salazar Ortiz/ 31

Acercamiento a Scrguei Efacnstein/ Jcsús Dávila/ 33

Rector/ doctor Oliverio Tijerina Torres
Secretario general/
licenciado Tomás González de Luna

'Trozo mural vara llfanhattan/ José María Lugo/ 36

Jefe del Departamento de Extensión
Universitaria/ profesor Rolando Guzmán Flores

Sección de Dibros/ Humbcrto Martínez y Miguel Covarrubias/38

Coordinador de la Sección de Editorial/
ar'quitecto Alfonso Reyes Martínez.

Ilustraciones de la secuencia de la escalera de Odessa de "El acorazado
Potemkin", film de Serguei Eisenstein.

1

__.J

�Hemos dicho " ultraísmo" y ahora diremos que lo que caracteriza a este movimiento
(que no escuela al decir de Rafael CansinosAsséns) 10 es la renovación de la metáfora o
más presuntuosamente su creación.ll Claro es
que el Borges poseedor de juventud (equivalente, como es sabido, a inexperiencia) y además en E spaña. adoptó este •·movimiento" que
no se ria t a n exagerado como el creacionismol2
pero que s.í tuvo corta vida (1918-1922). ¿Debida a qué? A " que se resiente de d eliberación, de cr eación dirigida, de cer ebralismo".13
Por eso es que el Borges que vuelve a la Argentina es un discípulo deficiente del ultraísmo.
Remiremos, para e mpezar, el titulo de su primer libro de poemas: F ervor de Buenos Aires.
Nada que nos diga otra cosa sino apego a la
patria, y si se pe rsiste, un apego que a cada
momento vue lve fantasmagórica la ciudad. No
importa . Se tra ta incluso del reencuentro definitivo ya que el poeta siente que

A

dos ··•versos de catorce" -como el mismo titulo lo pregona). Es justo ya que veamos un
poema del primer libro de Borges :

V ANILOCUENOIA
La ciudad está en mí como un poema
que no h e ,logrado detener en palabras.
A un lado hay la excepción de algunos ver( sos;
al otro, arrinconándolos,
7,a '!'Ada se adelanta sobr e el t i empo,
como terror
que usurpa toda el alma.
Siempre hay otros ocasos, otra gforia;
yo siento la fatiga del espejo
que no descansa en una imagen sola.
¡ Para qué esta porfía
de clavar 'con dolor un claro verso
de pie como una lanza sobre el tiempo
si mi calle, mi e.asa,
desdeñosas de símbolos verbales,
me griitarán su novedad mañanat
Nuevas
como una boca no besada.20

esta ciudad que yo cr eí mi pasado
es mi porvenir, m,i presente;
los años que he vivido en Europa son ilu( sorios,
yo he estado siempre (y estaré) en Buenos Aires.14

El otro Borges
Miguel Covarrubias
siendo de s u pr osa no son sin em bargo exclusivas. Tam bién la poesía de Bor ges se alimenta de los dones de la p r ecisión y la com;
ple jidad. Como también es ve rda d que se tiñ e de los colores qu e mar can las lentas etapas del Borges pensador, convencido de que
todo es par a e l tiempo cíclico y " pa r a que
se r epit a una escen a " .&amp;

Si el mism1s1mo Borgbs habla d el " Ótro Borges" y a é l le dedica el texto que habla d e é l
y de él mismo, es decir, de "'Borges y yo" ,: ¿qué
nos queda a¡ algunos de nosotros? Rastrea r el
labe rinto, claro está. P ero e mpezando bajo dificultades dignas de ese laberinto, habrá que
seguir dos "senderos que se bifurcan ", que,
como al anticuario Joseph Cartaphilus,2 nos llevar á n a explanadas o a sóta nos plenos también de senderos que estarán bifurcándose
siempre a través de l tie mpo y e l espacio que
no pueden ser refutados.

E mpecemos p ues con la poesía de Bor ges. Los
libros que de este gén ero h a r eunido en Obra
poética? son_: Fervor de B uenos Aires ( 1 923 ) ,
L i ma de enfrente ( 1925) , Cuaderno San M artín ( 1 929), el otro, el mismoª y un a péndice :
Museo .

El prime r sendero nos cond uce al Borges que
escribe y se bifurca e n el prosista por un lado
y por e l otro en el poeta. Sabe mos que es el
autor de " inquisicion es", cuentos y ensayos
el que le ha dado a l Borges que logra " tramar s u literatura" la glor ia y e l r econocimiento que a gente de s u patria y s us lectores que se r e parte n por e l mundo le han d epara do-3 F a ma y g loria que por lo de más son
discutibles. Sus mer ecimientos en la prosa no
conviene detalla rlos aquí (nos h emos propuesto hablar e n este ensayo de l ot ro Borges,
de l poeta Borges). Ya otros lo han h echo y
h a n destacado: o el valor de s u pala bra,4 o
e l va lor de s u pensamiento ;5 cos as a mbas qu e

Ya los años en los t res p rime r os títulos
indican el posible a grupamiento de esta la bor
poética en un pe r íodo que h abr á de difer enciarse del otro tít ulo carente de fech a . Concretamente : la primera etapa se bifurca e n
la p rofesión de fe ultraísta y en la realización diversa a l ult r aísmo, in timista, local,
sabedor a de por t on es, plazas, arr a ba les y
amor con despedida ("Entre mi amor y y o
h an de levantarse/t rescie ntas n oches como
trescientas pa redes/ y el mar ser á una magia
entr e nosotr os" .) s

2

El titulo ¿se debe entender como la fusión d·e lo vano y la elocuencia?, ¿se debe
entender como la unión de la vanidad y la
elocuencia? Parece que de cualquier manera
el titulo es correspondiente del contenido.
De cualquier manera lo que aqui conviene retener es:

Este ver a. lo propio : la ciudad, el arrabal, el
tango, el compadrito, los ancestros valerosos,
el cuchillo, no podian avenirse con los postulados d el modernísimo ultraísmo. En ningún
poema d e Fer vor, de Luna de enfrente o Cuaderno San Martín se hallarán aeroplanos o
rascacielos o algo que le fuera muy preciado
a los decididos partidarios de los ismos de la
década segunda del siglo xx. La verdad es
que no es fácil encontrar al Borges ultraísta.
El ha confesado: "Yo he publicado libros ultraistas y los he destruido. Por lo tanto, sólo
he guardado cuatro o cinco poemas de mi primer libro y eran poemas románticos, metáforas que yo cr eia nove dosas acerc(l. de la puesta del sol, sobre la luna y otros objetos ... "15
Esta disidencia te mprana no sólo tiene que
ve r con el " estilo mental" de Borges, tiene
que ver también con la n ecesidad poética del
americano que es, por supuesto, diferente a la
del español. De aquí qu·e " cosmopolitismo,
exaltación de la civilización contemporánea y
pirueta farsesca" 16 sean lo que separe al poeta
del credo modernísimo.

La ciiudad está en m-í como un poema
que no he logrado detener en palabras.

Y decimos que conviene retener estos dos versos porque ya veremos más adelante, en la
confirmación del tiempo cíclico, la escasa variante en la poesía del fin o poesía final de
Borges. De todas maneras hay algo -en este
caso se trata de la ciudad- que no puede ser
detenido. Las cosas fluyen, se mueven .
¡,Para qué esta porfía
de clavar con dolor un claro v erso
de pie como una lanz~ sobre el tiempo
si mi calle, mi casa,
d esdeñosas de símbolos verbales,
me gritarán su novedad 'mañana?

Tal es la desdicha de l poeta que por serlo es
ambicioso: el doloroso clavar del claro verso
no conduce más que a contemplar la inutilidad
de los símbolos verbales. Sin embargo hay que
recordar que el Borges que escribe este poema
es joven y aún ve. Por eso el final no deja
de se r promisorio, halagador, deleitoso:

P ero ¿cuáles son entonces las caracte rísticas de este prime r sende ro poé tico de Borges? El poeta se ocupa de s u patria, de sus
cosas. Salvo dos títulos d e " Luna de enfrente 17
todos se corresponden con el contenido. Incluso en otro tít ulo aparece la palabra dualidá 18
y en un poema ciudá19 varias veces. Esta man e ra de escribir esas pa labras, desvirtuándolas como hacen algunos en algunas r e giones,
simplemente indica las ganas de estar cerca
de la tierra que " lo h a visto n acer". Pero esta
constancia a lo cer cano tien e s u contrapeso en
lo que en aquel entonces podía toma rse como
excesiva libe rtad: la carencia de rima (salvo
en algún poema la asonante ) y el d esorden en
la medida (salvo en los anteriormente anota-

Nu(;"l)as
como un a boca n o besada.

Ya que si el poeta jamás ceja precisamente
porque es el artista insatisfecho de todos los
tie mpos, volver á a clava r su cla ro verso y besará l a boca aún no besada que mañana será
otra vez una boca no besada que pasado mañana . . .

3

�Pero . . . los años han pasado. La circunstancia nacional ha relegado, o mejor dicho no
ha sacado del casi total anonimato al poeta
que ha tenido que sobrevivir como auxiliar de
una biblioteca municipal. Incluso se le ha hostilizado abiertamente. Pero ... también esos
tiempos casi de pesadilla pasan. Aunque no al
olvido. "Sólo una cosa no hay. Es el olvido".21
Otra cosa llega: es la paulatina pero férrea
ceguera.
Nadie rebaje a lágrima o reproche
Esta declaraoión de la maestría
De Dios, que con magnifica ironía
Me diio a la vez los libros y la noche.ZJ.

Hemos dicho que los tiempos han cambiado. El poeta es ya director de la Biblioteca
Nacional; es decir, le ha;n sido dados "los libros" . Y le ha sido dada "la noche" también:
la ceguera. La magnifica ironía que aquí encontramos no es la de "Dios" sino la del poeta;
encontramos también que pid·e con gran serenidad, con. gran dignidad que "Nadie rebaje
a lágrima o reproche/Esta declaración ... " Rico y no sólo magnifico es este poema que nos
permite saber d·el encuentro dé un hombre
que a falta de un cuchillo "que acaso no sabrá manejar" (como Dalhmann en "El Sur")23

; Qué importa la valabra qiie me nombra
Si es indiviso y uno el anatema?
·
Gro1issac o Borges, miro este querido
Mmido qiie se deforma y que se apaga
En mia pálida ceniza vaga
Que se parece al sueño y al olvido/.S

"¿ Cuál de los dos escribe este poema?,. Borges o el otro Borges. Atrás ha quedado la "Vanilocuencia" con su pretensión de clavar siempre un claro verso. Ahora en cambio es "uno
el anatema" y el mundo: " ... una pálida ceniza vaga/Que se parece al sueño y al olvido''.
Las cosas ya no le "gritarán su novedad maiiana" porque en los " Limites":
Hay ima linea de Verlaine que no volveré
( a recordar,
Hay ·u na calle próxima que está vedada
(a mis pasos,
Hay un esvcjo qiie me ha visto por última
(vez,
Hay una puerta que h e· cerrado hasta el
(fin del mundo.
Entre los Hbros de mi biblioteca ( estoy
(viéndolos)
Hay alguno qiie ya nunca abriré.
Este verano cumpliré cincuenta años;
La muerte me desgasta, incesante.J.7

lleva a otra bifurcación de uno de los senderos: éste que exploramos. Asi como en Ficciones Borges va de "El Sur" o "El fin'' hasta
"Las ruinas circulares" o "La Biblioteca de
Babel", el otro Borges, el poeta pasa de ''Límites" (el que ya transcribimos; porque hay
otro "Limites" . . . ) o " La lluvia" a "El Golem" o "Ajedrez". Es decir: el poeta registra
primero lo sensible y luego lo que conmueve
a la razón.

M irar el río h echo de tiempo y agiia
Y recordar que el tiempo es otro río,
Saber ·que nos perdemos como el rio
Y que los rostros vasan como el agua.30

Y así sucede en todas las siete estrofas. El
Borges de "Artificios" y Fice-iones dice esto
que es contrario a los fuegos momentáneos:
Cuentan que Ulises, harto de prod·igios,
Lloró de amor al divisar lsu Itaca
Verde y humilde. El arte es esa ltaca
De verde eternidad, no de vrodigios-3'

Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás d.e Dios la trama empieza
De polvo y tiempo y sueño y agonías f35

A esta sencillez, a esta escasez de trucos sólo
podría llegar aquél que declara: ''Es verosímil que estas observaciones hayan sido enunciadas alguna vez y, quizá, muchas veces ; la
discusión de su novedad me interesa menos
que la de su posible verdad" .32 Esta declaración se refuerza con los versos finales de "Mateo XXV, 30":

Ya tenemos al Borges que conocíamos por los
ensayos, las "inquisiciones", los relatos. Hemos llegado, aunque por otro sendero (bifurcado, desde luego), al Borges pensador, al
Borges que ha aprendido "a estimar las ideas
religiosas o filosóficas por su valor estético
y aún por lo que encierran de singular y de
maravilloso".36 El mismo señala que esto puede llevarlo (llevarnos) a un escepticismo integral. Pero como Borges no afirma podemos
arrogarnos también nosotros el derecho de
cuestionar no sólo lo que prodiga en su literatura como nota inquietante sino también
la otra cara de la moneda: la ignorancia implicita.37

Todo eso te fue dado, y también
El antiguo alimento de los héroes:
La falsía, la derrota, la hiimillación.
En vano te hemos prodigado el océano.
En vano el sol, que vieron los maravillados
(ojos de Whitm,an;
Has gastado los años y te han gastado,
Y todavía no has escrito el poema)3

Hemos visto pues, un tanto gruesamente,
la cara y el envés de un poeta que acometiendo a favor de nuestro poder de evocación o
llamando a nuestra razón al trabajo metafísico, sabe mostrarse como un poeta que po◄
ne en entred,icho al mundo, a nuestros sentidos, a las ideas que nos han dado tranquilidad
alguna vez.
Al final y para corroborar el gusto por la dialéctica y el juego mental (que ha llevado a
muchos a señalarlo como frio y cerebral y
hasta algo más que eso)38, transcribamos el
epígrafe que Borges coloca en su Obra poética:

recibe el don de la noche que convierte al otro
don en " ... esta alta y honda biblioteca ciega". Todo es uno. Cara enunciación a los ojos
de Borges. Los libros y la noche son uno. Aureliano y Juan de Panonia son uno.24 Shakespeare y los demás son uno.25 Groussac y Borges son uno. Borges y el otro Borges son uno.

De aquí en a.delante, más allá de los cincuenta años, del "Poema de los dones'', "Limites" o "Mateo xxv, 30": '·Los pocos poemas
que ha publicado últimamente han sido cada
vez más clásicos en su forma, y en el fondo
más convencionales ... Hay un sumario en
cada estrofa" _?.a Todo esto tiene una red de
conexiones saludable. La vida, la ceguera, los
años, la muerte han reducido el optimismo.
Le han quitado asimismo la confianza en el
verso libre.?.9 Su "Arte poética" no sólo recurre a los procedimientos tradicionales: los
empobrece; repite la misma palabra del verso 19
al final del 4c;&gt;, Y al final del 2Q se repite en
e l 39:

Al e1Tar por las lentas galerías
Suelo sentir con vago horror sagrado
Qiie soy el otro, el muerto, que habrá dado
Los mismos pasos en los mismos días.
1, Cuál

De

·wn

de los dos escribe· este poerna
yo plural y de una. sola sombra?

4

I do not set up to be ·a poet. Only an all( round literary man:
a man who talks, not one who sings ...
(Excuse this apology; but
I don't like to come be/ore people who
(have a note of song,
and let ·it be suvpose·d I do not know the
(difference.

No es que hable de lo mismo, se trata de algo
que refuerza la conexión saludable mencionada lineas arriba. Ya sabemos, al fin, que a
Borges lo persiguen las dos caras de la moneda,34 el sístole y e l diástole, la novedad que
le grita la mañana y la noche que es su don
irónico y suntuoso.

The Letters of Robert Loiiis Stevenson,

II, 77 (London, 1899).39
Y a continuación véase lo que contesta cuando
se le pregunta sobre si se considera un escritor o un poeta, tras de que ha sido su labor
d·e prosista. la que lo ha llevado hasta Europa
y la que ha sido traducida a varios idiomas:

Otra acotación. Tanto en la Antología versonal como en la Obra poética y como en la
Nueva antologia p0rsonal, Borges menciona

Un poeta, claro está. Creo que no soy
más qiie eso. Un poeta torpe, pe-ro ·u n
voeta, esvero.40

el poema "El Golem". Es el único que repite
en los tres libros. Tal mención repetida nos

5

�BIBLIOGRAFIA:

NOTAS:
rat", en Encuentro con Borges, (Colección Testimonios) , Editorial Galerna, Buenos Aires, 1968, p. 65.

1 Jorge Luis Borgcs, Antología personal, Sur, S. A., Buenos Aires, 1961, p. 194.

,

13 G. Sucre, op. cit. p. 28.

2 Relator del encuenlro con la Ciudad de los Inmorta-

les y afortunado compañero de Homero en el cuen!o
titulado "El inmortal". J. L. Borges, Nueva antolog1a
personal, la. ed., Siglo xxi Editores, S. A., México,
1968, pp. 116-131.

14 "Arrabal", Obra poética, p . 39.
15 J. L. Borges, "Conversación con Napoleón Murat", op.
c:it., pp. 65-66.

3 "1944. Recibe el Gran Premio de Honor de la S. A. D. E.
.. . 1955. Es nombrado director de la Biblioteca Nacional . . . Se le nombra miembro de la Academia Argentina de Letras. . . 1956. Es nombr~do i;irofesor de
literatura inglesa en Ja Facultad de Filosof1a Y Letras
de la Universidad de Buenos Aires ... Recibe el P1•emio
Nacional de Literatura . . . 1961 ... Recibe el Premio
del Congreso Internacional de E-ditores, que comparte
con Samuel Beckett . . . invitado a dictar cursos en
la Universidad de Texas . . . 1963. Viaja a Europa,
invitado para dar conferencias". Alic!a !urado! G4:nio y figura de Jorge Luis Borges, Ed1tor1al Uruversltaria d e Buenos Aires, Buenos Aires, 1964, pp. 8-10.

16 Ana Maria Barrenechea, La expresión de la irrealidad
en la obra de Borges, E.ditorial Paidós, Buenos Aires,
1\:67, p. 235.
17 "Dakar" y "Manuscrito hallado en un libro de Joseph
Conrad".
18 "Dualidá en una despedida", Obra poética, p. 78.
19 "Versos de catorce", ibid, p. 101.
20 Ibid, p. 32. (En Genio y figura de Jorge Luis Borgea
Alicia Jurado transcribe el verso 150. como: "Desdeñosas de plácemes verbales", p. 112).

4 "Nadie entre nosotros ha creado como él un e stilo
tan 'estilo' . . . Una · prosa de extremada _condensación . . . Esta prosa de primer orden no_ tiene nada
de la mera maestría académica y es bien correcta;
no tiene nada del pintoresquismo arrabalero o campesino y es bien argentina; no sale jamás de las leyes
del juego propio de nuestro idioma y es bien personal;
no tiene nada de preciosista ni de regodeo verbal Y,
sin embargo, está elaborada en sus mínimos pormenores con prurito de perfección". Amado Alonso, "Desagravio a Borges", en Materia y forma en poesia,
3a. ed., (Biblioteca Románica Hispánica), Editorial
Gredas, S. A., Madrid, 1965, pp. 381-382.

21 Nueva antología personal, p . 41.
22 "Poema de los dones", Obra poética, pp. 176-177.
23 J. L. Borge3, Ficciones, 3a. imp., Emecé Editores, S. A.,
Buenos Aires, 1961, p. 195.
2-1 J. L. Borges1 "Los teólogos", El Aleph, 3a. ed., (Colec-

ción Piragua) , Emecé Editores, S. A., Buenos Aires,
1962, pp. 41-53.

25 "Everything and nothing", Antologia personal, pp. 116117.
26 "Poema de los dones", Obra poética, pp. 176-177.

5 "Desligado de la idea de un Dios que se haga depo~itario del ser en sí mismo, otorgándole la permanencia
dentro del Suyo, haciéndolo participar del abso~uto,
nuestro tiempo remite al hombre a esa soledad i_rremediable, dentro de la que sólo puede tener co~c1encia de su finitud. Jorge Luis Borges ha reconoc1d? Y
recogido este sentimiento incorporándolo a su literatura con particular intensidad. Pero al mismo tiempo, este sometimiento es el ,que determina en gran
medida la forma de esa literatura, porque el reconocerse que la realidad en sí misma 1:s incapaz d~ ~dquirir sentido, la literatura se convierte en el umco
medio de alcanzarlo y se obliga, así, a estar en continua relación con ella, estableciendo un curioso juego
de planos". Juan García Ponce, ¿"Quién es Borges?",
en Bevista Mexicana de Literatura, México, núms.
5-6, mayo-junio, 1964, pp. 26-27.

27 Ibid, p. 270.
28 Luis Harss, Los nuestros, 2a. ed., (Colección Perspectivas), Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1968,
p. 169.

ma), Siglo xxi Editores, S. A., México,
1967.

Amado Alonso, "Borges, narrador" y "Desagravio a Borges", en Materia y forma en
poesía, 3a. ed., (Biblioteca Románica Hispánica), Editor.ial Gredos, S. A., Madrid,
1965, pp. 368-380, 381-383 .

Vent¡ura Doreste, "Análisis de Borges", en
Eevista de Occidente, Madrid, núm. 46,
año v, 2a. ép., 1967, pp. 50-62.

Ana Maria Barrenechea, La expres,ion de la
i,rrealidad en la obra de Borges, Editorial
Paidós, Buenos Aires, 1967.

Luis Harss, Los nuestros, 2a. ed., (Colección
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James Irby, Napoleón Murat y otro, Encuentro con Borges, (Colección Testimoni'os),
Editorial Galerna, Buenos Aires, 1968.

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Alicia Jurado, Gen,io y figura de Jorge Luis
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______ , Ficciones, 3a. imp., Emecé Edi-

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José María Lugo, "El espejo y Bo;·ges", en
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ed., Siglo xxi Editores, S. A., México, 1968.

______ , Nueva antología personal,

______ , Obra poética, Emecé Editores, S.

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(Colección Poemas y Ensayos), Universidad Nacional Autónoma de México, Mé1dco, 1967.

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Emecé Editores, S. A., Buenos Aires,
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Ramón Xirau, Emir Rodriguez Monegal Y
otros, "Homenaje a Jorge Luis Borges",
en Revista Mexicana de Literatura, México, núms. 5-6, mayo-junio, 1964.

Georges Charbonnier, El escritor y su obra
(entrevistas con Jorge Luis Borges), trad.
de Martí Soler, la. ed., ( Colección Mini-

29 "Como todo poeta joYen yo creí alguna vez que el
verso libre es más fácil que el verso regular; ahora sé
que es más arduo y que requiere la intima convicción de ciertas páginas de Car! Sandburg o de su padre, Whitman". J. L. Borges, prólogo a Obra poética,
s/ p.
30
31
32
33

6 J. L. B., Antología personal, p. 21.
7 J. L. B., Obra poética, Emecé Editores, S. A., Buenos
Aires, 1964.

'

Ibid, p. 223
Ibid, p. 224.
G. Sucre, op. .cit., p. 119.
Obra poética, p. 158.

34 "G. C.: Vuestra respuesta casi siempre ha sido formada con estas palabras: 'Hay dos ideas' ... J. L. B.:
El anverso y reverso de la medalla, ¿no?" El escritor
y su obra, pp. 91-92.
35 "Ajedrez", Obra poética, p. 182.
36 J. L. Borges, epílogo a Otras inquisiciones, 2a. imp.,
Eme cé Editores, S. A., Bue nos Aires, 1964, p. 259.

8 Todo contribuye a hacernos creer que este título no
es el de un libro propiamente dicho, o simplemente
publicado o preparado con anterioridad a esta summa
poética El mismo autor dice en el prólogo: "he preferido resignarme a los diversos o monótonos Borges
de 1923 1925, 1929 y 1960 así como al de 1964. Esta
suma i~cluye una serie de composiciones inéditas Y
un breve apéndice o museo de poesías apócrüas". Ibid.

37 "Plus qu' une science, ce que Borges noús propase,
c'est un profond questionne ment, une profonde ignorance". Jean Wahl, citado por G. Sucre, op. cit, p. 16.

9 "Despedida", ibid, p. 68.
10 v. Guillermo Sucre, Borges, el poeta, la. e d., (Colección Poemas y Ensayos), Universidad Nacional Autónoma de México, México, 1967, pp. 28.

38 " .. . soñaba un claro laberinto Spinoza al tender la
red de la Etica y apresar a Dios en su malla, motivo
por el cual, nos dice Salomón de la Selva en su
Evocación a Horac:io, 'obtuvo galardón de dispensa
del sexo'. ( Horacio y Spinoza, desde luego. Y Borges)".
José María Lugo, "El e spejo y Borges", en Trai:&gt;ajo y
cultura, Monterrey. núm. l, enero-marzo, 1967, pp.
46-62.

11 " ... hicimos un movimiento literario. Negábamos la
rima. Queríamos negar la música de l verso. Sólo queriamos encontrar nuevas metáforas". J. L. Borges en
El escritor y su obra, entrevistas de Georges Charbonnie r con Jorge Luis Borges, trad. de Martf Soler,
la. ed., (Colección Mínima), Siglo xxi Editores, S. A.,
México, 1967, p. 15.
12 " ... un poeta chileno, Huidobro, . . . había inventado
una escuela con el nombre de Creacionismo. Sostenía la necesidad de componer versos que no tuviesen
relación con la realidad . .. se llegó con bastante facilidad a e se objetivo ... Si uno se pone a mezclar palabr&amp;.s . . ." J. L. B. en •; conversación con Napoleón Mu-

39 "No pretendo ser un poeta, sólo un hombre de letras
integral: un hombre que habla, no uno que canta ...
Excuse n esta apología, pero no me gusta presentarme
ante quienes conocen algo de canto y permitirles suponer que no conozco la diferencia". Trad. de G. Sucre,
op. c:it., p. 54.
40 Citado p or G. Sucre, ibid, p. 26.

6

7

.

.,

- ..

...

�numento más grande en lógica desde el tiempo de Aristóteles. En este trabajo, Russell
muestra que toda la matemática puede deducirse de unas cuantas premisas lógicas o, mejor dicho, demostrarse como el desarrollo lógico de ciertas ideas básicas. Por otro lado,
con esta obra se llega a demostrar que el marco de referencia formalmente lógico para la
ciencia natural es la matemática y está implicado, asimismo, la afirmación de que la
lógica es el más alto grado de pensamiento.

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Sin embargo, la mayoría de l as veces medimos y valorizamos la obra acabada de un
pensador sin detenernos en e l trabajo que
costó al autor la realiz~ión de la misma.
Desde cierto punto de vista, e l trabajo de preparación no importa en cuanto se mide solamente el resultado, pero desde otro, desde
e l aspecto de la comprensión humana, nada
más interesante que conocer la elaboración
en cuanto tal y los múltiples problemas y dificultades que se suscitaron ·en la vida personal del filósofo en cuanto hombre. De muy
pocos pensadores sabemos esto, pero Russell
nos ha dejado un interesante testimonio sobre esa odisea intelectual que fue para él el
viaje de la Principia. Quiero, así, a la vez
que mencionar sumariamente sus ideas sobr e
la filosofía de la matemática, relacionar algunos comentarios que nuestro autor nos hace en su A.utobiografia sobre s u propio trabajo desde su esfera intima e individual.
!¡'Principia y Autobiografía

Bertrand Russell: filosofía
de las matemáticas y autobiografía
Humberto Martínez González
SUMARIO
I. Prir,cipia y .Autobiograf ía

II. La definición de número
III. La influencia de F'rege
IV. La deuda con Peano
en el terreno de la Lógica y de la Filosofía d e
la matemática. Su gran obra, en colaboración
con Alfred North Whitehead, P1·incipia Mathematica, escrita durante cerca de diez aiíos Y
publicada completamente en 1913, es el roo-

La obra del incomparable Sir Bertrand
Arthur William Russell fue vastlsima y abarcó casi todos los campos del saber humano,
pero su mayor logro como creador en el campo d el pensamiento fue, sin lugar a dudas,

8

E l esfuerzo intelectual que constituyó la
realización de Principia Mathematica fue para Russell realmente titánico y, aunado a una
serie de problemas personales, produjeron en
él una fuerte tensión de la cual, según afirma, nunca llegó a recuperarse del todo. En
el primer tomo de s u Autobiografía (18721914), nos dice:
" La tensión de la desdicha combinada
con una labor intelectual muy severa, en
los años que van de 1902 a 1910, fue muy
grande. Me preguntaba a la sazón si llegaría alguna vez al otr o extremo del
túnel en que parecía haliarme. Solla observar desde la pasarela de Kennington,
cerca de Oxford, e l paso de los trenes, y
decidía que al día siguiente me pondría
debajo de uno de ellos. Pero, cttando llegaba e l día siguiente, siempre alentaba
ia esperanza de que, q uizá, los Principia
Mathematioa serían terminados algún día.
Por otra. parte, las dificultades se me antojaba tenían e l carácter de un desafío,
que sería pusilánime no afrontar y vencer. Así, pues, persistí Y, al final, el trabajo quedó concluido, pero mi ·inte lecto
jamás se recuperó por completo de aquella tensión. Y desde entonces, siempre me
he sen~ido menos capaz que antes d e
abordar abstracciones difíciles. Esto es
parte, aunque en modo alguno el todo,

9

�de la razón del cambio en la naturaleza
. de mi obra".1

mina sus P1'inciples of Mathematics:
" ... seguramente te maravillará que te
escriba. El hecho es que he terminado hoy
mi magnum opus sobre los principios de
las matemáticas, labor en que he estado
ocupado desde 1897. Esto me ha dejado
tiempo y libertad para. recordar que hay
seres humanos en el mundo, a los cuales
he estado esforzándome por olvidar. Me
pregunto si te darás cuenta del grado de
sacrific/i.o (y con demasiada frecuencia
del grado de sacrificio de los demás),
del tremendo esfuerzo de voluntad, de
la severa austeridad para reprimir incluso lo que es intrínsecamente mejor, que
comporta el escribir un libro de alguna
magnitud. Año tras año he descubierto
errores en lo que ya había hecho, y me
he visto obligado a rehacerlo todo desde
el principio; porque, en un sistema lógico, un error lo vicia generalmente todo.
La parte más difícil la dejé para. el final,
y el verano pasado la abordé alegremente, con la esperanza de terminar pronto,
cuando de repente tropecé con una dificultad mayor que cuantas había encontrado hasta entonces. Tan dificil era, que
sol.amente pensar en ella requería un
esfuerzo casi sobrehumano. Y hace mucho tiempo todo el asunto llegó a asquearme hasta la náusea, de modo que ansiaba
pensar en cualquier otra. cosa de las existentes bajo el sol; y la pura fatiga casi
llegó a incapacitarme. Pero ahora, por
fin, todo ha concluido, Y, como puedes
imaginar, me siento un hombre nuevo,
pues hab.ía renunciado a la esperanza de
llegar alguna vez al término de mi labor.
Al trabajo abstracto, si uno desea hacerlo
bien, hay que permitirle que destruya
nuestra humanjdad; uno levanta un monumento que al mismo tiempo es una tumba, en donde, voluntariamente, uno se
inh urna lentamente."

Y en el caso del trabajo en el que Russell estaba empeñado, verdaderamente abstracto, tan apartado de las cosas del mundo,
tuvo que haber sido agotador. Desde luego
que en la clase de gente que era Russell, ·interesado en estas cuestiones si no, sería imposible explicarse que las hubier.a emprendido, tuvo que haber algún placer, pero este en
el caso del genio creador, se concentra casi
siempre en el momento del descubrimiento.
En su A·utobiografia nos relata Russell que
ese momento fue para él una época de embriaguez intelectual:
"Mis sensaciones se asemejaban a las que

se experimentan tras escalar una montaña en medio de la niebla cuando, al llegar
a la cima, la niebla se disipa súbitamente
y el panorama se hace visible en cuarenta
millas a la redonda. Durante años me había esforzado por analizar las nociones
fundamentales d·e las matemáticas, tales
como los números ordinales y cardinales.
De pronto, en el curso de unas semanas,
descubrí las que parecían ser respuestas
definitivas a los problemas que habían
burlado mis esfuerzos durante años. Y
mientras descubría estas respuestas, ib_a
introduciendo una nueva técnica matemática, mediante la cual esferas anteriormente abandonadas a las vaguedades de
los filósofos fueron conquistadas por la
precisión de fórmulas exactas. Intelectualmente, el mes de septiembre de 1900
fue el punto más elevado de mi existencia".
"¡Esferas anteriormente abandonadas a
las vaguedades de los filósofos fueron conquistadas por la precisión de fórmulas exactas!" Esta expresión nos describe perfectamente la situación del científico que ha encontrado el meollo de los problemas buscados y los ha organizado en un sistema de explicación coherente y acertado. Es el momento
de la inspiración o iluminación. Pero, después,
el desarrollo de todas las implicaciones del
sistema viene a ser propiamente un trabajo
penoso que está muy lejos de proporcionar
algún placer. A despecho de intermedios divertidos y agradables, los años de 1902 a 1910
fueron para Russell muy penosos. Fueron, es
cierto, extraordinariamente fructíferos en
cuanto al trabajo, pero el placer de escribir
los Pr·incipia Mathematica se concentró todo
en los últimos meses de 1900. "Después de
aquel tiempo", nos dice Russell, "las dificultades y el trabajo fueron demasiado grandes
para hacer posible niugún placer ... la única
delicia realmente vivida relacionada con el
asunto fue la que experimenté al entregar el
manuscrito a la imprenta de la Universidad de
Cambridge".
Otro documento extraordinario sobre este mismo 1&gt;unto viene a ser la carta escrita
a Lucy Martín Donnelly en 1902 cuando ter-

"¡Voluntariamente!". Ante estas palabras, uno no puede dejar de preguntarse qué
es lo que hace a un hombre llevar a cabo semejante tarea que implica tan gran denuedo
y sacrificio. La respuesta a esta pregunta es
tal vez uno de los más grandes misterios, pues
está determinada en última instancia, por
el ser único e individual que es cada persona,
su propio patrón estructural que lo hace ser
lo que es, tan singular como una huella digital.
II/La definición de número

Pero volviendo al lado objetivo, uno de
los puntos cardinales y sin el cual Russell no
hubiera podido llevar a cabo lo anterior fue
su gran descubrimiento: la definición científica ( o como di ria él "matemática" no "filosófica") del número. Russell desarrolló con
esta definición un sistema científico de la aritmética, de la teoría de los números naturales,
y abrió asi una perspectiva para una comprensión más firme entre lógica y matemáti-

10

numonto más grande en lógica desde el tiempo de Aristóteles. En este trabajo, Russell
muestra que toda la matemática puede deducirse de unas cuantas premisas lógicas o, mejor dicho, demostrarse como el desarrollo lógico de ciertas ideas básicas. Por otro lado,
con esta obra se llega a demostrar que el marco de referencia formalmente lógico para la
ciencia natural es la matemática y está implicado, asimismo, la afirmación de que la
lógica es el más alto grado de pensamiento.
Sin embargo, la mayor.ía de las veces medimos y valorizamos la obra acabada de un
pensador sin detenernos en el trabajo que
costó al autor la realizMión de la misma.
Desde cierto punto de vista, el trabajo de preparación no importa en cuanto se mide solamente el resultado, pero desde otro, desde
el aspecto de la comprensión humana, nada
más interesante que conocer la elaboración
en cuanto tal y los múltiples problemas y dificultades que se suscitaron -en la vida personal del filósofo en cuanto hombre. De muy
pocos pensadores sabemos esto, pero Russell
nos ha dejado un interesante testimonio sobre esa odisea intelectual que fue para él el
viaje de la Principia. Quiero, así, a la vez
que mencionar sumariamente sus ideas sobre
la filosofía de la matemática, relacionar algunos comentarios que nuestro autor nos hace en su Autobiografia sobre su propio trabajo desde su esfera intima e individual.
!/Principia y Autobiografía

El esfuerzo intelectual que constituyó la
realización de Principia Mathematica fue para Russell realmente titánico y, aunado a una
serie de problemas personales, produjeron en
él una fuerte tensión de la cual, según afirma, nunca llegó a recuperarse del todo. En
el primer tomo de su Autobiografía (18721914), nos dice:
"La tensión de la desdicha combinada
con una labor intelectual muy severa, en
los años que van de 1902 a 1910, fue muy
grande. Me preguntaba a la sazón si llegaría alguna vez al otro extremo del
túnel en que parecía hallarme. Solia observar desde la pasarela de Kennington,
cerca de Oxford, el paso de los trenes, y
decidía que al día siguiente me pondría
debajo de uno de ellos. Pero, cuando llegaba el día siguiente, siempre alentaba
la esperanza de que, quizá, los Principia
Mathematioa serían terminados algún día.
Por otra. parte, las dificultades se me antojaba tenían el carácter de un desafío,
que sería pusilánime no afrontar y vencer. Así, pues, persistí Y, al final, el trabajo quedó concluido, pero mi intelecto
jamás se recuperó por completo de aquella tensión. Y desde entonces, siempre me
he senl¡i.do menos capaz que antes de
abordar abstracciones difíciles. Esto es
parte, aunque en modo alguno el todo,

9

�de la razón del cambio en la naturaleza
de mi obra". 1

mina sus Principles of Mathernatics:
" ... seguramente te maravillará que te
escriba. El hecho es que he terminado hoy
mi magnwni opits sobre los principios de
las matemáticas, labor en que he estado
ocupado desde 1897. Esto me ha dejado
tiempo y libertad para recordar que hay
seres humanos en el mundo, a los cuales
he estado esforzándome por olvidar. Me
pregunto si te darás cuenta del grado de
sacrific~o (y con demasiada frecuencia
del grado de sacrificio de los demás),
del tremendo esfuerzo de voluntad, de
la severa austeridad para reprimir incluso lo que es intrínsecamente mejor, que
comporta el escribir un libro de alguna
magnitud. Año tras año he descubierto
errores en lo que ya había hecho, y me
he visto obligado a rehacerlo todo desde
el principio; porque, en un sistema lógico, un error lo vicia generalmente todo.
La parte más difícil la dejé para el final,
Y el verano pasado la abordé alegremente, con la esperanza de terminar pronto,
cuando de repente tropecé con una dificultad mayor que cuantas había encontrado hasta entonces. Tan dificil era, que
sol,amente pensar en ellia requería un
esfuerzo casi sobrehumano. Y hace mucho tiempo todo e l asunto llegó a asquearme hasta la náusea, de modo que ansiaba
pensar en cualquier otra. cosa de las existentes bajo el sol; y la pura fatiga casi
llegó a incapacitarme. Pero ahora, por
fin, todo ha concluido y, como puedes
imaginar, me siento J.n hombre nuevo,
pues hab.ía renunciado a la esperanza de
llegar alguna vez al término de mi labor.
Al trabajo abstracto, si uno desea hacerlo
bien, hay que permitirle que destruya
nuestra humanidad; uno levanta un monumento que al mismo tiempo es una tum?ª• en donde, voluntariamente, uno se
inhuma lentamente."

Y en el caso del trabajo en el que Russell estaba emp·eñado, verdaderamente abstracto, tan apartado de las cosas del mundo,
tuvo que haber sido agotador. Desde luego
que en la clase de gente que era Russell, interesado en estas cuestiones si no, sería imposible explicarse que las hubiera emprendido, tuvo que haber algún placer, pero este en
e l caso del genio creador, se concentra casi
siempre en el momento del descubrimiento.
En su Autobiografía nos relata Russell que
ese momento fue para él una época de embriaguez intelectual:
"'Mis sensaciones se asemejaban a las que
se experimentan tras escalar una montaña en medio de la niebia cuando, al llegar
a la cima, la niebla se disipa súbitamente
y el panorama se hace visible en cuarenta
millas a la redonda. Durante años me había esforzado por analizar las nociones
fundamentales de las matemáticas, tales
como los números ordinales y cardinales.
De pronto, en el curso de unas semanas,
descubrí las que parecían ser respuestas
definitivas a los problemas que habían
burlado mis esfuerzos durante años. Y
mientras descubría estas respuestas, iba
introduciendo una nueva técnica matemática, mediante la cual esferas anteriormente abandonadas a las vaguedades de
los filósofos fueron conquistadas por la
precisión de fórmulas exactas. Intelectualmente, el mes de septiembre de 1900
fue el punto más elevado de mi existencia".
"¡Esferas anteriormente abandonadas a
las vaguedades de los filósofos fueron conquistadas por la precisión de fórmulas exactas!" Esta expresión nos describe perfectamente la situación del científico que ha encontrado el meollo de los problemas buscados y los ha organizado en un sistema de explicación coherente y acertado. Es el momento
de la inspiración o iluminación. Pero, después,
el desarrollo de todas las implicaciones del
sistema viene a ser propiamente un trabajo
penoso que está muy lejos de proporcionar
algún placer. A despecho de intermedios divertidos y agradables, los años de 1902 a 1910
fueron para Russell muy penosos. Fueron, es
cierto, extraordinariamente fructíferos en
cuanto al traba]o, pero el placer de escribir
los Principia Mathematica se concentró todo
en los últimos meses de 1900. "Después de
aquel tiempo", nos dice Russell, "las dificultades y el trabajo fueron demasiado grandes
p1.ra hacer posible ningún placer ... la única
delicia realmente vivida relacionada con el
asunto fue la que experimenté al entregar el
manuscrito a la imprenta de la Universidad de
Cambridge".
Otro documento extraordinario sobre este mismo punto viene a ser la carta escrita
a Lucy Martin Donnelly en 1902 cuando ter-

"¡Voluntariamente!". Ante estas palabras, uno no puede dejar de preguntarse qué
es lo que hace a un hombre llevar a cabo semejante tarea que implica tan gran denuedo
Y sacrificio. La respuesta a esta pregunta es
tal vez uno d~ los más grandes misterios, pues
está determmada en última instanc.i a, por
el ser único e individual que es cada persona
su propio patrón estructural que lo hace se1'.
lo que es, tan singular como una huella digital.
II/La definición d e número

Pero volviendo al lado objetivo, uno de
los puntos cardinales y sin el cual Russell no
hubiera podido llevar a cabo lo anterior fue
su gran descubrimiento: la definición oientifica ( o como diría él ''matemática" no "filosófica") del número. Russell desarrolló con
esta definición un sistema científico de la aritmética, de la teoría de los números naturales,
Y abrió así una perspectiva para una comprensión más firme entre lógica y matemáti-

10

•
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cas. Podríamos ·decir, pues, que antes de Russell -y Frege-, no existía propiamente una
aritmética científica en todo lo que implica el
sentido moderno de este término.
La definición de número de Russell está
en relación con una serie de postulados que
quisiera sintetizar en los siguientes puntos:
l. La matemática puede demostrarse como un desarrollo lógico de ciertas ideas básicas. (Puede reducirse a lógica).

2. El número de una clase es la clase de
todas aquellas que son similares a ella.
3. Las clases son similares cuando sus
miembros pueden ponerse en una relación
de uno a uno.
4. La noción de relación es la base de la
noción de orden.
5. Un número cardinal infinito satisface
la ecuación n = n 1, o sea, una colección infinita tiene partes que tienen tantos términos
como la colección infinita misma. (La extensión de la definición de núme ro al número
infinito).
6. Es posible evitar paradojas que han
confundido a los filósofos por s,iglos, mediante
la distinción entra tipos de entidades. En particular entre individuos por un lado y clases
por otro, y clases de clases, etc.

tenga como miembros peras, canguros o automóviles; en realidad, no se refiere a ningún
contenido concreto, sino sólo al número de
miembros que la clase posea. Pensando un poco en esto, uno podría extrañarse de que siendo la matemática la más precma, antigua y
objetiva de las ciencias, los filósofos o los matemáticos no hayan podido llegar a una definición de número sino hasta fechas tan recientes como principios de este siglo. Russell
nos dice en una obra de 1914, Our Knowledge
of The External World, que en fecha tan
avanzada como 1884, Gottlob Frege (18481925) tuvo que hacer claro que el númei:o no
era un objeto de la psicología o un resultado
de procesos psíquicos en mayor medida que
lo ·e s el Mar del Norte. "La pregunta '¿Qué
es el número?'", dice Russell, "es una pregunta que nunca se consideró en la forma que
puede producir una respuesta precisa. Los filósofos se contentaban con algún aforismo
como 'El número es la unidad en la pluralidad'. Una definición típica del tipo que satisfacía a los filósofos es la siguiente, tomada de la Lógica de Sigwart (Par. 66, sección
3) : 'Todo número no es meramente una pluralidad, sino una pluralidad pensada como algo unido y circundado y en esa medida como
una unidad1 • Ahora bien, en semejantes defi-

niciones hay un error muy elemental, del mismo tipo que se cometerí.a si dijéramos 'el
amarillo es una flor' porque algunas flores
son amarillas. Considérese, por ejemplo, el
número 3. El número 3 es a lgo que todas las
colecciones de tres cosas tienen en común, pero no es en sí mismo una colección de tres cosas." 3

7. Las verdades matemáticas son a priori
y no tienen nada que ver con los hechos sobre

el mundo, sino que son tautologías lógicas.2

III/ La influencia de Frege

Así, la definición que del número de una
clase da Russell es la de clases de clases similares a una clase dada. Una definición extensional basada enteramente en la similitud
de clases, no importando que tengan diferentes propiedades definitorias con tal que tengan el mismo número de e jemplares. En otras
palabras, no importa que un conjunto o clase

Es sabido que Gottlob Frege había llegado, mucho antes que Russell e independientemente de Peano, a fundamentar los principios de la lógica matemática -de él es la tesis de que la matemática se reduce a, lógicaen su B egriffsschrift de 1879. Por otra parte,
Frege dio en 1884 una definición de número.
Russell mismo r econoce esto y en su obra di-

11

�vulgadora de estas cuestiones tan abstrusas,
Introducción a la filosofía de la maternát.ica,
nos dice: "La pregunta '¿ Qué es el número? '

es una de las que con más frecuencia se han
formulado, pero sólo ha sido correctamente
respondida en nuestros días. La respuesta fue
dada por Frege en 1884, en sus Grund.lagen
der Arithmetik. Aunque este libro es perfectamente breve, sencillo y de la mayor importancia, casi no llamó la atención, y la definición de número contenida en él permaneció
prácticamente desconocida hasta que fue redescubierta por nosotros en 1901." Así, pues,
Russell "redescubrió" la definición hasta
1901, lo que quiere decir que lo hizo independientemente de Frege. La pregunta que se impone, entonces, es cuál fue en realidad la influencia de Frege o la deuda de Russell para
con Frege. En realidad, la importancia que
en la filosofía contemporánea se le concede
hoy a Frege y los numerosos estudios que los
filósofos, ingleses y norteamericanos principalmente, le dedican a este pensador, es debido en parte a la mención que de él hizo Russell en sus investigaciones. La importancia
de la obra de Frege fue reconocida a través
de Russell, y aquélla era prácticamente desconocida hasta que el mismo Russell le empieza a dar el merecido crédito en sus escritos. 4
Esto se debió en gran parte al difícil simbolismo usado por Frege que ni el mismo Russell pudo descifrar. En un pasaje de su Autobiografía, nos dice: '''Cuando ya era yo fellow
del college (1894 aprox.), recibí de él (James
Ward) dos libritos, ninguno de los cuales había leído él n,i suponía de algún valor. Se trataba de (un libro de Georg Cantor), y Begriffsschrift, de Frege. Estos dos libros me
proporcionaron, por fin, la esencia de lo que
yo necesitaba, aunque en el caso de Frege
tuve el libro en mi poder durante años antes
de descifrar lo que quería decir. En realidad,
no lo entendí hasta que hube descubierto independientemente la mayor parte de lo que
contenía."
El simbolismo utilizado por Russell, que
proviene de Peano, fue más eficaz y es el que
se vino a adoptar con mayor preferencia por
los lógicos posteriores. Con todo, algunos críticos contemporáneos han llegado a afirmar
que el trabajo de Russell no posee el mismo
rigor que el de Frege. Pero independientemente de estas observaciones que en los mismos autores estaba muy lejos de presentarse
a disputas, cabria decir que en todo caso Russell también inüuyó en Frege y se podría hablar de una deuda de Frege con Russell. En
1901, cuando este último escribía sus Principles
of Mathematics, y que contenía en esencia lo
que después iba a ser Principia Mathematica,
encuentra una serie de paradojas que se desprendían de las tesis de Frege y le escribe una
carta haciéndoselas ver. La posición que adoptó Frege ante estos inesperados problemas fue
la de una aceptación en un nivel de honestidad intelectual que estuvo muy lejos de tener Newton con respecto a Leibniz en su disputa por poseer el privilegio de haber sido el
primero en descubrir el cálculo infinitesimal.5

En el apéndice de su voluminosa obra que
ya estaba en impre~ión, escribió Frege: ·"Dificilmente le puede suceder a un escritor cientifico algo más desafortunado que la perturbación de los cimientos de su edificio después
de que el trabajo fue terminado. Esta fue la
posición en la que me encontré por una carta
de Mr. Bertrand Russell, justo cuando 13. impresión de este volumen estaba a punto de
completarse. ·•G L::.ts paradojas que encontró
Russell no fueron resueltas por Frege ni por
el mismo Russell en esa época. Es hasta más
tarde, en 1905, cuando publica su articulo sobre la teoría lógica de los tipos, donde da solución a dichos problemas que vienen a qued::i.r definitivamente aclarados en la Principia.
IV /La dciula con Peano

La deuda con el lógico italiano Guiseppe
Peano (1858-1932) si fue directa e inequívoca, tal y como es aceptada por el mismo Russell en su Autobiografía. Nos dice:
"En julio de 1900 se celebró en París un
Congreso Internacional de Filosofía, en
relación con la Exposición de aquel mismo año. Whitehead y yo decidimos asistir
a dicho Congreso, y yo acepté una invitación para leer un ensayo alli ... El Congreso supuso un punto crucial en mi vida
intelectual, porque alli me encontré con
Pea.no. Le conocía ya de nombre y habia
visto algo de su obra, pero no me había.
tomado la molestia de dominar su notación. En las discusiones del Congreso, observé que siempre era más preciso que
cualquier otro, y que invariablemente se
llevaba el gato al agua en cualquier discusión en que tomaba parte. Al pasar los
días, me dije que aquello debía de obedecer
a su lógica matemática. Por tanto, resolví
pedirle todas sus obras. Me las entregó,
y, tan pronto como concluyó el Congreso,
me retiré a Fernhurst para estudiar sosegadamente cada una de las palabras escritas por él y sus discípulos. Fue claro
para mí que su notación proporcionaba
- un instrumento de análisis lógico como
el que buscara yo durante años, y que
estudiándole estaba yo adquiriendo una
nueva y poderosa técnica para la obra
que deseaba realizar desde hacía mucho
tiempo."
Peano había formulado lo que es la base de la lógica matemática: su noción de que
toda la teoría de los números naturales pod,ía derivarse de tres ideas primarias y cinco
proposiciones primitivas. Las tres ideas primarias eran: cero, número y sucesor; éstas,
como ideas primarias no se pueden definir,
esto es, son indefinibles, son las que van a
definir los números naturales. Por otro lado,
las cinco proposiciones primitivas eran: l.
cero es un número; 2. El sucesor de cualquier número es un número; 3. Dos números
distintos no tienen nunca el mismo sucesor;

12

4. cero no es el sucesor de ningún número;
5. Cualquier propiedad que pertenezca a cero y también al sucesor de cualquier número
que tiene la propiedad, pertenece a todos los
números.
Para entender lo que hizo Pea.no hay
que observar que toda la matemática pura
tradicional, incluyendo la geometría analítica, puede considerarse como compuesta en su
totalidad por proposiciones acerca de los números natu1:ales. En la época de Russell, según afirmó, este descubrimiento era reciente.
Pues bien, una vez reducida toda la matemática clásica a la teoría de los números naturales, el paso siguiente en el análisis lógico
fue la reducción de esta misma teoría al menor número de premisas y términos no defi
nidos de los cuales pudiera ser derivada. "Esta tarea", dice Russell en su Introducción a
la Filosofía matemática, "fue llevada a cabo
por Pea.no."
En realidad, aunque se consideraba el
sistema de Peano como Aritmética, más bien
era lógica o meta-aritmética, pues el sistema de Peano en si, no tiene nada que ver
con números, es una abstracción completa
que entra al nivel de lógica. Es la pura regla
que puede aplicarse a cualquier sucesión o
progresión. Russell derivó así de las cinco proposiciones primitivas, dos teoremas que estaban implicitos: el de la inducción matemática y el de la infinitud. En el fondo, lo que
Russell llevó a cabo, fue aplicar este sistema
de Pea.no, que es una estructura general de
progresión, a la progresión aritmética en especial.
La idea genial tanto en Frege como en

Russell fue la de que los adjetivos numerales
se refieren a clases de individuos y no a individuos mismos. Esto, que al parecer es muy
sencillo, fue la base supuesta en el descubrimiento de estos dos pensadores para llegar a
su definición de número que, vienen a ser diferentes en cuanto que el primero la da comprensionalmente y el segundo extensionalmente. Las implicaciones de estas dos clases de definiciones no han sido aclaradas d el todo. Lo
que sí es un hecho es que con la definición
de Russell se acabó de establecer más definitivamente una de las partes de la lógica: su
lado extensional, esto es, toda la lógica contemporánea es lógica extensional, matemática.
Su contraparte, el lado comprensional, que ya
trabajaran Leibniz, Wolff y Kant, no ha tenido ningún progreso y es posible que alli sea
donde también dé frutos y beneficios la defi• nición de número de Frege.
La vida de Bertrand Russell fue una vida
de angustia - y quizá de desesperación, pero
de una angustia y desesperación que, como
en el sentido kierkegaardiano, pudieron tener la superación en un tipo de vida creadora que él mismo halló digna de vivirse. Su
pasión por la búsqueda del conocimiento y la
verdad, su fe inquebrantable en una Inteligencia y un orden natural por encima de todas las cosas pero, sobre todo, su fe en los
hombres mismos, lo llevaron a ser uno de los
más activos y extraordinarios con que haya
contado la Historia de la Humanidad. Su Autobiografía quedará, al lado de sus obras d~
carácter científico, como un gran documento,
original también, en ese nivel de comprensión
humana que Russell tanto trató de proyectarnos, y que es hoy tan necesaria en el mundo
actual.

NOTAS:

una definición precisa de "bueno" (valor), la cual
da origen a un sistema que explica situaciones morales: la Axiologia Formal. Véase de este último autor:
La estructura del valor, México, F. C. E., 1959.

1 Esta y las siguientes citas de la Autobiografia (18721914) han sido tomadas de la traducción española de
Editorial Aguilar.
2 C'f. Introduction to Mathematical Philosophy, passim.

3 Un hecho relacionado con esta problemática es la
búsqueda de G. E. Moore, compañero de Russell en
Cambridge, del bien, o la noción de "bu-eno". 1\lloore
publicó, en el mismo año que Russell publicara sus Principies of Mathematics, 1903, su Principia Ethica, donde dejó claro tambi~n que lo "bueno" no debe confundirse con las clases de cosas que son buenas. A la
confusión la llamó Moore "Falacia naturalista". La
definición de "bueno", según Moore, debería ser el
punto de partida en el que s·e basara toda futura ciencia de la ética. S1n embargo, Moore nunca pudo llegar al mismo éxito que RusselJ con respecto al número
y la ciencia de la Et.ica que proyectaba no se construyó. Es sólo hasta Robert S. Hartman que tenemos

4 El Instituto de Investigaciones Filosóficas de la Uni-•
versidad de México, publicará próximamente un volumen de los más importantes escritos de Frege en la
Colección de Filo5ofía contemporánea traducidos por
Hugo Padilla. Esta, al parecer, es la primera vez que
aparecerán en castellano escritos de este autor.
5 Más tarde cuando Wittgenstein pregunta en Alemania

a Frege sobre problemas de filosofía de la matemática, éste le recomienda que vaya a estudiar con Russell
a quien considera en ese momento el investigador
más importante de dichas cuestiones.
6 Cf. Philosophical Writings of Gottlob Frege, Oxford,

13

1960, p. 234.

�Poesía de Andrés Hllerta
Tener un secreto

Tener un secreto y guardarlo
no contarlo a nadie
como el secreto que guardan los ovillos
como el secreto que tiene el perfume de la fruta
algo así como vestir la transparencia de la luz •
de color ámbar
ámbar hermosa y nostálgica palabra
en el fondo de tus ojos
arrancada quizá del fondo del océano
o quizá arrancada del fondo del hombre mismo
cómo quisiera compartir contigo la otra cara
del secreto donde logramos el sueño
compartir contigo los mundos del aquí y del allá
y que una vez cruzada la frontera
inventáramos algo más que simples razones
para vivir decir por ejemplo
hágase la luz de los puertos
la aclamación del aire
hágase la amable tarea del amor
de nuestros seres
para llegar contigo a las altas almenas
donde habita el alto Dios
para que el espejo nos devuelva la justa medida
de las cosas

Algo que se agita a cada instante

Algo se mueve a cada instante
y yo no sé qué es
camina por las pendientes
-por los círculos del aire
por las ·partes cóncavas de mis manos
qué es?
y como si de pronto contestaras
todo· y como si todo fuera nada
en fin te diré por la declaración
que nunca hicimos
de nuestra puerta hacia adentro todo
de nuestra puerta hacia adentro
el mundo que compartimos sin violencias

Quiero verte reír sencillamente

Abre sobre el destino del día
tus dientes blancos confúndelos con la claridaa
de estas nubes en este valle grandioso
abre tu mirada deja que camine hasta el infinito
más allá del paso del aire
por donde los pájaros fugitivos
piérdete en esta suave luz de estrellas
que guían nuestros destinos
estremece tu corazón al encuentro
con los álamos rojos
acude pues como acuden las horas del viento
para que hagas mis recuerdos
ahora que apenas se va a iruciar la primavera

La fiesta del día

Luz de los vestíbulos
sobre tu espalda
sobre tu pelo
sobre tu seno
con el mes más triste
metido hasta los huesos
con tu voz llenando esto
que decimos esperanza o soledad
algo me decía entonces
ríos que no nos separaban jamás
doloroso tiempo
para los que solos se comen
sus penas
pero hoy he pensado distinto
en este día martes de este calendario
que rueda
con esta música afortunada
como la tregua más humana
para abrir nuestras ventanas
y sentir un poco de fiesta

14

15

�de los dos soldados de la Francia, tan rendidos de
fatiga el uno como el otro, hermanados a siglo y
medio, pudo haber gritado aquella noche ese salmo de la extenuación?

¿ Qué tiene en común este joven de 21 años
con sus compañeros de armas? Estos militares de
brillantes uniformes viven para la Restauración,
sueñan en la Monarquía absoluta, han jurado fidelidad a la flor de lis. Su religión son el sable y
el hisopo y para ellos el pueblo es la canalla. Impúdicos, recon&lt;;&gt;cen que ni los veteranos de Napoleón ni el pueblo francés apoyan a su gordo, gotoso, inútil Luis XVIII y cifran todas sus esperanzas
en la intervención de la coalición europea. La Casa Real, que vive la pesadilla de sentir en sus talones la caballería napoleónica, huye de Francia.
Volverá, más tarde, amparada por las bayonetas
extranjeras.

•

Géricault en los cien días

Hugo L. del Río
"Puede el héroe decir 'yo sé quién soy' y en
esto estriba su fuerza y su desgracia a 1~
vez".

Una muno, Vida de Dou
Quijote y Sancho.

Nada hay nuevo bajo el sol. Emil Ludwig,
periodista al fin, tuvo la curiosidad de recopilar
las "cabezas" de los periódicos de París que daban
noticia de la huída de Napoleón de Santa Elena.
En sólo veinte dias, el tono cambió desde "El demonio ha escapado de su destierro . . . El tigre
ha sido visto en el Cabo ... El monstruo ha podido llegar a Grenoble gracias a una traición", hasta
"Napoleón estará mañana a las puertas de la ciudad ... Su Majestad se encuentra en Fontainebleau". Delicias de la libertad de Prensa en las que
quizá pensaba otro periodista y ex-combatiente,
Henri Barbusse, cuando escribió en "El Fuego":

"Hace quince meses que el director dice a sus escribas: 'He, ceporros: soltad unas cuantas, mezcladlas bien y llenadme esas cuatro cochinas blancas que tenemos que emporcar" '.
Napoleón avanza y los Borbones, sin el apoyo
directo de rusos y austríacos, emprenden la retirada. La escolta de los emigrados la componen
tropas selectas de caballería, voluntarios de la
aristocracia entre quienes marcha, aparente rareza de rarezas, Teodoro Géricault, ya una de las
más fecundas promesas jóvenes de la pintura
francesa .

16

"Como aguas he sido derramado; todos mis
huesos están descoyuntados ... Ráse secado como
un tiesto mi vigor y mi lengua se ha pegado a mi
paladar . . . No puedo morir, ya que duermo . . .
¿Duermo? Y si fuera a morir . . . Libra de la espada mi vida, mi alma solitaria del poder del perro".

¿ Y Géricault, qué hace ahí? Es un joven atle ..
ta apasionado de los caballos, uno de los mejores
jinetes jóvenes de Francia. Hasta ahí su identific a c i ó n con los soldados de su regimiento,
los famosos Mosqueteros Rojos. Géricault ha vivido para la pintura. Ha expuesto en los Salones
Oficiales. Y la crítica oficial, la burocracia del arte, lo han derrotado, lo han obligado a retirar sus
cuadros. ¿ Qué puede significar para la burocracia
de las galerías este joven pintor que se ha atrevido
a romper los sagrados cánones? ¿ Quién es este
audaz que invoca como su precedente al Carava·
ggio? ¿Y qué son esos ojos de soldados heridos,
quizá vencidos pero no derrotados y esos caballos
que parecen sacudidos por corrientes eléctricas?
No, esto es demasiado. Esto es algo que nunca
antes había sido visto. Fuera, fuera con él.
Ya se sabe que a veces un puñado de pigmeos
puede echar por tierra a un hombre.
Aquí esta pues, Géricault, la noche del domingo de Ramos de aquel año de gracia de 1815 tan
comprometido con el destino. Siente que la burocracia lo ha vencido. Nada quiere volver a saber
de la pintura. Tan sólo es el mosquetero Géricault.
Un mercenario en potencia a quien no le importa
bajo qué bandera ha de luchar. Los Barbones o
Napoleón le dan lo mismo. Lleva el uniforme de
Luis XVIII y no se deja conmover por un joven
admirador que lo ve casualmente y trata de explicarle cómo impactaron el "Oficial de Cazadores"
y "Coracero Herido" a una juventud que a fuerza
de epopeyas parecía por momentos condenada a
perder contacto con lo humano.
Esta noche comienza la retirada de la Casa
del Rey.
Siglo y medio más tarde, otro francés innovador del arte se doblaba bajo el peso de la mochila en la mucho más penosa retirada hacia Dunkerque. "Es la una de la madrugada. Dios ha
muerto", escribirá Louis Aragón. Sí, ¿pero cuál

Fue quizá en la retirada de 1940, cuando Aragón recordó que Géricault recorrió la Picardía en
1815. Tal vez desde entonces comenzó a idear "La
Semana Santa", los siete días de la pasión del
pintor-mosquetero. Porque el Géricault que volvió
a París, desertor de la causa de los Borbones, ya
no era el Géricault un tanto desenfadado de la noche del Domingo de Ramos: la sombra de Babeuf
lo había tocado.
Babeuf, ese gigante desconocido casi por todos; olvidado por algunos. Es lógico que así sea.
La historia se ha escrito para hundir en el olvido
a los Babeuf. La historia oficial, esto es.
"Semblanzas de jefes militares, himnos a la
guerra -escribe Erich María Remarque de los
planes de estudio en los gimnasios alemanes-. Me
horrorizo cuando pienso cómo ha sido falseado en
un solo sentido el concepto de la patria. ¿Dónde
están las semblanzas de los grandes poetas, de los
pintores y de los músicos? Cuando las víctimas
de este plan de estudios abandonen la escuela, conocerán los períodos del reihado de los príncipes
más insignificantes y las fechas de las batallas que
éstos libraron, y considerarán todo esto como lo
más importante que hay en el mundo, pero no sabrán casi nada de Bach, Beethoven, Goethe, Eichendorff, Durero, Robert Koch".
Detrás de la epopeya napoleónica, está el pue •
blo y sus miserias. Los historiadores oficiales, allá
y aquí, desperdician papel al escribir sobre las batallas y las guerras. Enmudecen, en cambio, cuando se les menciona la masa marginada, cuando se
les recuerda que ese mar humano a menudo se encrespa. Y sin embago, esa muchedumbre a veces
colérica y siempre harapienta es la que a la larga
cambia la historia, la verdadera historia, la que
se vive. El precio que paga el pueblo es siempre
muy elevado y no es coincidencia que los primeros en caer sean, generalmente, los mejores de sus
hijos. Babeuf había sido uno de estos grandes hijos de la Revolución Francesa y su vida fue una
epopeya superior a la de Wagram o Austerlitz.
Estuvo a la altura de Saint Just y quizá lo rebasó.
Pero, por fortuna, la burguesía nunca le podrá

17

�dar título de héroe oficial. Veamos, es que este
Babeuf, este irreprimible, este incontrolable, ¿qué
hizo, pues, para que su nombre aún hoy sea execrado? Se atrevió a plantear el problema de la
propiedad. O pudo haber devorado vivos a niños
de pecho; quemar iglesias, violar monjas, desenterrar cadáveres. Secar el mar no es nada, al fin
y al cabo. Esas son travesuras de la edad. Eso se
perdona.
Pero, la propiedad ...
Y Babeuf, claro está, fue fusilado por los soldados de una Revolución hecha, a fin de cuentas,
para defender la propiedad.
Nuestro Géricault recorre la zona más miserable de Picardía enfundado en el uniforme de los
Borbones y oye a campesinos y artesanos mordidos por la miseria, hablar de aquel Babeuf asesinado hace una generación. Babeuf, pues, está vivo.
Y en su nombre, el incipiente proletariado del
campo y las ciudades trata de organizarse. Vaya
que no es fácil tarea, como aún hoy nos consta.
Más a menudo obreros y campesinos se harán pe-dazos entre sí que hacer frente a la gendarmería.
Pero vuelve Napoleón y he ahí el problema
del pueblo olvidado por los historiadores. ¿Con Napoleón? ¿Contra Napoleón? ¿Vuelve a ser emperador o viene a implantar la República? ¿Barrerá
con la nobleza o se apoyará en ella? Ingenuidad
de las masas, ayer como hoy. Todavía se dice "si
el señor (monarca, presidente, gobernador, alcalde) supiera lo que hacen sus subordinados; no; él
no lo toleraría". Desde luego que el "señor" lo sabe y lo tolera, cuando no lo ordena precisamente
así.

es, la etapa secundaria, correspondió a los cientificos. El poeta se adelanta no sólo a la ciencia, sino a la vida y la realidad, que puja y se extenúa,
corre a marcha forzada det!:áS de las odas y rimas, para ajustarse a ellas, Lo que el poeta canta,
es o será realidad. Nada supera a sti intuición y
sabiduría.
¿Qué me importa a mí, qué le importa a nadie si, efectivamente, Géricault se concientizé
aquella madrugada entre las tumbas y los arbolitos, o si fue un dia antes o una tarde después,
quizá en plática con algún obrero, con algún veterano del Imperio en un café, ambos con sus lar..
gas pipas ante un plato con queso y pan mientras
afuera llueve? Aragón tiene el sagrado derecho de
los poetas de hablar con la voz de los dioses.
Géricault es otro. Participa en la conspiración de los Cuatro Sargentos de La Rochela cuya
represión la Comuna llega a vengar en 1871. Con
Fabvier, aquel gigantón héroe homérico, va a la
frontera española en un esfuerzo tan inútil como
heroico de evitar la marcha de los Cien Mil Hijos
de San Luis. Viaja a Inglaterra a observar las
primeras repercusiones de la Revolución Industrial. Abraza en Bélgica al gran David, el regicida.
Conspira.
Y sobre todo, pinta. Pinta como un enfermo,

como un poseso. Baja a los sótanos infectos de
cárceles y manicomios a ver las caras de los asesinos y los locos. Es asiduo visitante de los hospitales donde ve morir a los enfermos. No pierde
una carrera de caballos. Entrevista a un sobreviviente del naufragio de "La Medusa", lo obliga a
decirle cómo los marinos apiñados en una balsa
fueron devorándose unos a otros. Pinta aquello
en uno de sus más logrados cuadros: aquel aferrarse a la vida bajo el sol quemante, aquellos miembros rotos y desgarrados en espera que dientes
de hombre-lobo los devoren, aquella vela a lo lejos
que significa la salvación.
A los 32 años murió Juan Luis Andrés Teodoro Géricault. Los caballos, que idolatraba, lo
mataron. Una caída le provocó la lesión vertebral
que lo llevaría a la tumba tras larga, dolorosa
agonía. Fue el 26 de enero del año de gracia de
1824. Muerto de fatiga, un poeta francés que recorría los caminos de la retirada 116 años más
tarde, pudo ya entonces haber escrito, en un dia
gris:
"Ah, yo estaré con las víctimas . . . La juventud ... Los jóvenes que se levantan y llevan para ti la esperanza del mundo. Como tú serán engañados, escarnecidos; como tú, mil trampas les
serán tendidas. Pero no importa. Son la vida, la
primavera".

Aragón nos regala un capítulo conmovedor
casi digno de Shakespeare: un mozo celoso denuncia a los Hijos de la Igualdad que se reúnen a media noche en el cementerio para discutir qué hacer
ante la llegada de Napoleón. Oficial del rey, Géricault se arrastra entre tumbas y matas a la luz
de la luna y oye a los conspiradores discutir e insultarse. Aquel es, para el despreocupado parisiense, un lenguaje nuevo. Y aquella madrugada de la
Semana Santa, en el miserable camposanto de un
pueblucho cualquiera, Géricault se concientiza: de
gendarme, se vuelve revolucionario. Su lugar está
con ellos.
La poesía, ya lo sabemos, supera siempre a
la realidad. Hace miles de años los poetas soñaron
llegar a la Luna. Se adelantaron, pues, a los científicos, que recién resolvieron los problemas técnicos de cómo llegar. Es decir, la idea, el proyecto
original, fue de los poetas. El cómo hacerlo, esto

18

19

�taría que te lo hicieran?
-Claro que no; pero estoy intrigadísima, no
aguanto la curiosidad.
-Yo tampoco, y a pesar de todo juro que no
quisiera hacerlo. Sabes cuánto me desagrada entrometerme en asuntos ajenos.
-Lo haces por egoísmo, por comodidad, para no perder nada.

-Si tú lo crees ...
-No, no te ofendas, yo nomás decía.
Sin responder fui por los papeles. Leímos en
voz alta. Eran cartas familiares incomprensibles
para extraños como nosotros, postales, felicitaciones, cuentas, asuntos de trabajo, recibos, fotos,
diplomas, boletos, recortes, monedas, hojas de calendario, insignificancias poseedoras de un gran
valor sólo para quienes pueden rememorar su vida a través de ellas.
-Todavía no me lo explico -dijo Ester-. A
nadie le gusta que vean su intimidad, nadie deja
tantas evidencias.

Algo en la oscuridad
José Emilio Pacheco
PRIMER ACTO

Los anteriores ocupantes tuvieron que abandonar apresuradamente la casa. Hallamos muebles en desorden, ropa esparcida, cartas y papeles
privados, alimentos a medioconsumir en el refrigerador ya cubierto de moho. En cambio la despensa sólo guardaba una lata de comida para animales. Había una casita de madera en el traspatio pero no huellas de gatos ni de perros. El teléfono fue arrancado de cuajo, las conexiones
cercenadas.
Pasamos el primer día reordenándolo todo.
Inevitablemente desnaturalizamos las habitaciones. Basta poner más a la izquierda una silla pára
que una casa ya no sea la misma. Teniamos tanta.
prisa por cambiarnos y era tal la crisis de alojamiento por la explosión fabril en la zona, que no
exigimos de la agencia inmobiliaria sino la entrega de la llave en cuanto firmamos el contrato y
adelantamos la mensualidad. No hubo preguntas

-Por eso no creo que el abandono haya sido voluntario: alguien, algo hizo que salieran sin
darles tiempo para mirar atrás.
-¿Cómo saber qué fue?
-Tarde o temprano lo sabremos. Deja que
las respuestas vengan por sí solas.

por la casa ni por los antiguos inquilinos. Era
asombroso lo poco que les interesaba el juicio de
los desconocidos que los remplazarían: dejarlo
todo como lo encontramos señalaba una urgencia
absoluta o una admirable despreocupación.

-Tengo mucha hambre y estoy muy cansada. Me imagino que tú estarás igual.

-Yo creo que piensan regresar- me dijo
Ester.

Nunca he padecido insomnio. Aquella noche
me costó trabajo dormirme. Lo peor fue haber
despertado a las cuatro sin que en adelante pudiera cerrar los ojos. Me levanté a tomar un vaso
de agua. Entreabrí la cortina. Miré con un temor
inexplicable la fila de casas enfrente de la nuestra.
Habían apagado todas las luces. La calle estaba
envuelta en una claridad blanca, en la luz de una
luna metálica que irrealizaba árboles y edificios.
No pude contener el miedo. Nada se movía: ni el
viento ni una sombra ni una hoja de un árbol.
Yo era el único intruso en aquel planeta lívido y
como desangrado de todas las materias vivientes.

-Quizá. Sin embargo la casa es de la agencia. La hemos tomado por un año. Un año es mucho tiempo.
-Preguntemos a los vecinos.
-Somos recién llegados. Es una indiscreción
imperdonable. Nos crearía mala fama.
-Déjalo por mi cuenta. Buscaré una oportunidad sin forzarla ... Oye ¿y si leemos las cartas, los cuadernos?

20

-No me parece bien, francamente: ¿te gus-

-Tomemos algo y vamos a dormir.

Quise despertar a Ester. Me contuve. Hice
mal: quizá hablar entonces nos hubiera salvado.

Crecí en un medio donde no se podía ser cobarde
y me acostumbré a enfrentar todos los retos.
Aquello era otra cosa, nada tenía que ver con el
valor en el sentido convencional del término; era
algo que sólo experimenté durante al guerra cuando atravesamos un pueblo bombardeado en que
todos los habitantes quedaron muertos.
Pasé el día en la fábrica. Todo anduvo menos
mal de lo que pensaba. A fin de cuentas era un
experto y me contrataron porque me necesitaban.
De regreso encontré a Ester muy inquieta. No
quiso hablarme de lo que había hecho y se limitó
a referirme generalidades. Aunque los dos estábamos exhaustos sugerí que viéramos algún programa antes de dormir. Desempaqué el televisor
portátil y lo puse frente a la cama. Se podía elegir entre una pelea de box -que siempre he detestado- y una antigua película. Era un film de
terror acerca de una pareja que llega habitar una
casa de campo inglesa en donde naturalmente hay
fantasmas. Hasta la mujer que les muestra el cottage es un fantasma. Intenté ironizar sobre lo que
veíamos en la pantalla pero, en nuestras circunstancias, ni yo mismo estaba muy convencido de
que burlarme no fuera un modo oblicuo de expresar mis temores.
Ester me pidió que apagara el televisor. Hacerlo era confesar el miedo absurdo. Dije que acabaría de ver la película. --Como quieras-- respondió. Y dándome la espalda se ocultó entre las sábanas. Ya fuera de vigilancia traté de leer un libro
de ingeniería. Con todo, la película no me dejaba
apartar los ojos, y seguí viéndola hasta que terminó con un grito de la mujer al darse cuenta de
que su propio marido era un espectro. Sin moverme de la cama desconecté el televisor. Tenia tanto
sueño que desperté muy tarde y, para llegar a
tiempo a la fábrica, tuve que afeitarme a la carrera y tomar sólo un vaso de leche.
Al terminar la cena, mientras la ayudaba a
recoger los platos, Ester me dijo abruptamente:
-Vámonos de aquí.
-¿Por qué? Acabamos de llegar. Tenemos
que acostumbrarnos. En ningún lado me darían
un trabajo como el que tengo ahora.
-No me gusta el lugar, no me gusta quedarme sola en la casa.
-Ya te acostumbrarás, siempre es así los
primeros días.
-No sé. Todo ha sido tan extraño: el pueblo,
la casa, los objetos abandonados, la gente.

21

�. -¿Has hablado con alguien?
-Con nadie ... bueno, crucé algunas palabras con la mujer de la tienda.

-Entonces si lo dejamos afuera en esta noche helada los vecinos ya no serán indiferentes
con nosotros: se volverán hostiles.
-Hay mucho viento: no creo que se oigan
los maullidos.

-¿ Y qué te dijo?
-Que es mejor que nos vayamos.

-¿Cuáles maullidos? Es un perro ¿no lo
oyes quejarse? Por lo demás aquí no hay aislamiento posible.

-¿Razones?
-Ninguna, no da razones.

fundió con un chispazo en que entrevimos 1~ pelambre rojiza. Y después la oscuridad, mis pasos
para abrir la ventana y dejar que saliera, el sentir el olor a muerte y a tumba del hombre que
se abría paso entre nosotros, contaminándonos
de humedad y podredumbre, el ruido fangoso de
sus pisadas en la escalera, los ojos resplandecientes y encontrados que se volvían para mirarnos,
el ruido de la puerta, el viento que entraba en la
oscuridad y empujaba la casa hacia las tinieblas.

-Hagamos como si no lo escucháramos.

-Supone que podemos imaginárnoslas ¿verdad?
-No sé qué pensar.
-Lo mejor que podemos hacer es despreocuparnos y dejar que las cosas sigan su marcha. Ya
veremos después.
Antes de una semana Ester se habla adaptado a las nuevas circunstancias. Pasamos un mes
tranquilo. Estaba satisfecho con mi trabajo y Ester mostraba una mayor conformidad cada día.
El vecindario no daba señales de vida. Algunas
noches salíamos a caminar por el pueblo; nuestra
única visión eran salas en penumbra sólo interrumpida por el brillo de la tv. A menudo un rostro furtivo apartaba las cortinas para mirarnos.
Eso era todo.
Llegaron cartas para los antiguos inquilinos.
Escribí a la agencia preguntando por la dirección
a la cual debía enviarlas. Respondieron que las
mandara a los propios agentes. Nada más.
La noche de aquel sábado, me lavaba los dientes cuando escuché algo como un maullido que a
la vez fuera un ladrido. Pensé que el gato intentaba volver. Quise abrirle la puerta. Pero después
¿cómo íbamos a echarlo? Siempre me han molestado un poco los animales porque muchas personas que gustan de ellos lo hacen a expensas de
· odiar a los hombres. Allí estaba el último y el más
indeseable de los regalos que abusivamente nos
legaron los anteriores ocupantes. Creí que el gato
acabaría por irse a buscar otro refugio. Ester escuchó también el sonido mixto y rogó que abriera la puerta.
-No: si entra se quedará para siempre.
-Mañana podemos sacarlo.
-Si te sorprenden los vecinos se quejarán
ante la policía. No olvides que se castiga el maltrato a los animales.

22

-¿Para qué? No puedes ir de casa en casa
diciendo: 'Señor, hay un animal que quiere entrar
pero, sabe usted, no lo oímos'.
-Qué absurda situación. Es de lo más idiota
del mundo; sí pero ¿qQé hacemos? Me niego definitivamente a convivir con ese animal.
-Mira, dejémoslo pasar: mañana te lo llevas y lo abandonas cerca de la fábrica.
-No: volverá como ha vuelto ahora ... Que
se vaya al demonio, que se muera haciendo escándalo en la puerta porque no voy a abrirle.
-Bueno, durmámonos porque ya es muy tarde.
Cerré los ojos, intenté convencerme de que
estaba dormido. Seguía escuchándolo, imperioso,
infle~ble. Ester no encontraba acomodo y se revolvía de un lado a otro. Permanecimos cerca de
una hora sin :romper el tácito pacto de no hablar.
Sin embargo el gato o perro seguía imponiendo su
presencia, exigiendo su derecho de entrada.
Lo escuché más cerca, como si estuviera en
el alféizar. Un gato pudo haber trepado al techo
y luego descendido en busca de una ventana mal
cerrada; tratándose de un perro el ascenso era
imposible. No, no lo imaginaba. Se había conver•
tido en una obsesión. Tuve miedo y me hice reproches por tener miedo. Volví a fingirme dormido,
me oculté bajo las sábanas. Ester gritó:
-Está aquí junto a la cama: acabo de tocarlo.
Me incorporé de un salto, encendí la luz. No
estaba. Se había hecho el silencio. Miré a Ester
con un gesto de triunfo. En ese instante, un maullido/ladrido. Salimos al corredor en tinieblas. Nos
estremeció ver en el marco de la ventana del fondo la sombra arqueada y erizada -no de un gato
sino de un perro-lobo.
Ester se aferró a mí. Prendí el foco que se

SEGUNDO ACTO

La casa
Igual a otras cuarenta que se alinean simétricas en ambos lados de la calle. Construida con
materiales frágiles ensamblados en pocas horas.
Aunque se edificó para ser indistinta y no perdurar, presenta pocos defectos visibles de fabricación. Puede objetarse sin embargo el carácter
abierto, aéreo, cristalino que se Je imprimió para
comunicarla al menos visualmente con la naturaleza. Las facilidades otorgadas a la luz las ejercen
vecinos y transeúntes que mitigan el tedio o enriquecen sus paseos observando a toda hora Jo que
sucede en el interior. En este bosque de coníferas
situado en la parte más alta de las montañas, el
sol brilla de tal manera por su ausencia que poner
persianas o venecianas se considera un sacrilegio
contra el culto solar que florece como nostalgia a
lo largo del año; como ceremonia tribal ciertos
días de primavera, algunas horas imprevistas en
los períodos fuera de estación.
El interior

Alfombrado otorga a la pisada una ingravidez, una molicie infantil, una seguridad que en
algún sitio de la mente engendran, sin que las palabras consagren su acoplamiento, las nociones de
intimidad, status, poder (cuando menos el poder
necesario para abandonar las viviendas de mosaico amarillo o duelas apolilladas que amenazan
desplome). En la sala un calefactor eléctrico evita
molestias de acarreo, encendido, vigilancia, dispersión de humos errantes. Y concede al hábito
que hizo de 1wgar sinónimo de casa, la ficción de
leños ardientes, calcinaciones grisáceas y encarnadas, sqmbras que humean.
El traspatio

Una muchedumbre de gorriones se desprende de los árboles. Buscan migajas o duras sobras
de carne que arrojan los habitantes. A veces se
entablan riñas con una ferocidad que se diría in-

23

�creíble en estos pájaros. Algunas tardes bajan los
cuervos y remprenden el vuelo con grandes trozos de pan. Los gorriones forman un círculo resignado. Si hay quien se rebele y pretenda disputar la comida, el cuervo lo amaga. Antes de sentir
la agudeza y pesantez de su pico, la bandada de
gorriones se aleja y busca refugio en las más altas
ramas. Aparte del hombre, los cuervos temen a
los perros que, hartos de comida enlatada, entran
a roer mendrugos y hurgar en botes de basura.
Los de menor tamaño y aspecto inofensivo -malteses por ejemplo-- han aprendido de los gatos
la habilidad de capturar gorriones y triturarlos
entre sus fauces. No matan ciertamente por ham-·
bre: dejan el pequeño cadáver entre la hierba una
vez que la trituración los ha reconciliado con su
instinto de bestias que en edades remotas han sido fieras y ahora pagan en tedio y humillación el
precio del servilismo. En este campo de batalla no
hay perros callejeros. Si nadie los adopta la comunidad los extermina para que no contagien de sarna y rebeldia a los animales caseros. Tampoco se
ven actos sexuales. A los perros de raza se les aparea a su debido tiempo y en lugares precisos. Los
demás son castrados o esterilizados a las pocas
semanas de nacer. La gente viene aquí a buscar
la paz que ya no existe en las ciudades y no hay
sitio para el escándalo ni para el exceso. Todo está perfectamente reglamentado.
1

Los habitantes
No les hemos visto la cara.Aquino hablamos
con nadie. Rehuimos el saludo y procuramos no
andar por el mismo camino que los demás. Por lo
que vemos cuando pasan cerca de nuestras ventanas o cuando cruzamos por enfrente de su casa,
él debe de tener algo más de treinta y cinco años y
ella unos veintisiete. El trabaja en alguna de las
industrias cercanas pero no desde luego en la gran
fábrica de implementos de guerra donde todos lo.:;
vecinos del pueblo prestamos nuestros servicios.
Ella permanece todo el dia en su casa (seguramente tramando algo en contra nuestra), la única
sin antena de televisión-, rasgo que nos ha molestado. Quizá tengan un aparato portátil (no se puede vivir sin tv) o sean tan imbéciles como par-'l
satisfacerse con la horrenda música que escuchan
en su consola, nunca en tono muy alto pues se
adivina que tratan de no incomodarnos. Aunque
la hosquedad, la reticencia, la envidia atemperada
o disfrazada por el desprecio mutuo que a su vez se
encubre de cordialidad, son los rasgos distintivos
del vecindario, todo recién llegado ofrece sin que
nadie se lo exija algunos tributos y primicias: un
platillo regional, una rebanada de pastel de manzana, un juguete de plástico para los niños, una
botella de whisky, un trapo o escobeta para limpiar los coches. Ellos no. Ellos se han aislado. No

nos toman en cuenta, siendo que deberían pedir·
nos perdón por invadir nuestros dominios. Nos declaran inexistentes. Su actitud intolerable tendrá
muy pronto su castigo. Muy pronto.
El móvil

Nuestro orgullo son los prados. Vigilamos su
crecimiento. Alimentamos con abonos sus raíces.
Uno tras otro hemos sustituido las podadoras mecánicas por los nuevos modelos eléctricos que cortan el pasto con la suavidad de una hoja de afeitar. Guiarlas es nuestro descanso, nuestro placer.
El domingo por la mañana, así como algunas tardes soleadas, todo se llena con el rumor de las podadoras-, concierto que participa del silbido del
motor y el encuentro de las cuchillas y la hierba.
Hay reglas precisas. Quien exceda en algunos milímetros la marca establecida sufrirá el peso de
nuestras leyes. Los habitantes no debieron hacernos esa última ofensa. Como si sus actos anteriores no fueran ya una agresión a la buena voluntad
de que siempre hemos dado muestras, violaron la
cláusula número treinta y nueve bis del contrato
-a nuestro juicio la más importante- dejaron
crecer el césped de frente a su casa, rompieron la
armonía del conjunto, dieron a nuestro refugio
tan amorosamente embellecido la fealdad de la
maleza, la suciedad del trópico, la incuria de los
países atrasados y, por qué no decirlo, el salvajismo de otras costumbres incompatibles con nuestra cultura y nuestras ancestrales creencias. Como
sólo nos reunimos durante los solsticios, esta vez
no hubo deliberación ni conjura. Los ecos del templo triangular no repitieron las palabras de ira.
Bastó que en la fábrica intercambiáramos monosílabos y al encontrarnos en la calle señálaramos
con un levísimo desvío de la mano o un guiño de
los ojos el pasto crecido; que moviéramos la cabe. za en señal de condena para los habitantes y de
acuerdo muy hondo entre nosotros. Somos magnánimos. Hemos desterrado de nuestros corazones
el odio. La cruz llameante no arderá más en la noche de las colinas. Cada uno pensó que bastaría
una amonestación o una carta redactada en términos corteses pero firmes o que alguien se acercara a prestarles -sin temor al contagio-- una
vieja podadora mecánica de aquellas que se oxidan
en los desvanes. Alguno de estos recursos tal vez
hubiera bastado para ahuyentarlos sin necesidad
de poner en práctica nuestras medidas habituales.
Si no se hubiera interpuesto la ceremonia, estaríamos resistiendo ahora la calumnia y la injuria de los que ansían destruir nuestro mundo.

llos de nosotros que se levantaron temprano ese
domingo. La atribuimos a un culto esotérico probablemente relacionado con el vudú. El y ella salieron al traspatío. De una jaula o caja sacaron
una gallina. Los testimonios no coinciden: para
algunos era de color leonado, para otros gris ceniza y hay quienes afirman que era completamente blanca: una gallina Légor. Los habitantes discutieron algo que no llegó a escucharse. Parecían
demorar cruelmente el principio de la ceremonia.
Al fin la mujer se apartó un poco y, con un gesto
que debe tener pleno significado en la liturgia
aberrante de su secta, miró cómo el hombre, fingiendo indecisión, le quebraba el cuello a la gallina, que se dejó caer y caminó todavía erguida, por
lo que hubo que repetir el tormento. Esta vez emitió toda clase de sonidos agónicos, giró en redondo esparciendo plumas hasta que el movimiento
se redujo a estertores y a continuación cesó por
completo. La ceremonia provocó la furia impotente de quienes la miraron. Aunque nunca lo hacemos, aunque toda nuestra vida social se reduce
al saludo y el comentario acerca del clima, ese domingo nos llamamos por teléfono para hablar de
lo que acababa de verse. Nuevamente, como en
el asunto del prado, hubo unanimidad. Tal conducta era inadmisible. Los habitantes deberían recibir todo el peso del castigo. Porque si algo no toleramos nosotros, fabricantes de armas que alejan
el peligro de guerra, es la crueldad, y menos la
crueldad con los animales. Claro que aquí se matan gallinas diariamente, pero a este fin nuestros
hogares se hallan provistos de hachitas con las
cuales decapitamos de un solo tajo a las aves. Aunque la gallina sin cabeza en ocasiones intenta darse cómicamente a la fuga, lo más frecuente es que
se deje colgar patasarriba hasta desangrarse-,
práctica que evita el doloroso escándalo de la ce•
remonia.

La noclie del sábado
Nadie oyó ni vio nada. El pueblo estaba desierto. Hubo reunión en las colinas. Tenemos pro-

hibido hablar de la asamblea nocturna.

Los hechos
Terminaban de desayunar cuando escucharon
ruido de pesados instrumentos en la acera. Tal vez
iban a componer el pavimento, a rellenar los baches. Luego rumor de palas, gritos de una cuadrilla. Empezaron a arrancar el pasto con todo y la
tierra en que había hundido sus raíces. Los habi·tantes no creyeron en lo que estaban viendo. Ella
le reclamó que no se hubiera ocupado de cortar el
césped y que su negligencia fuera el motivo de
esa orden municipal que seguramente les acarrearía una multa por descuido. El respondió: -Lapagaría gustoso con tal oe no tener que cortarlo--.
Subió las escaleras, entró en el baño y comenzó
a afeitarse. Ella permaneció en la cocina para lavar los platos. Ambos trataban de no pensar en lo
que ocurría ni confesarse mutuamente el miedo.
Hasta que ella subió a ver a su marido y le dijo
que era preciso reclamarles: cuando menos debieron haber pedido permiso. El respondió: -Esperaré que toquen a la puerta. En el traspatio se oyó un
sonido mucho más fuerte. Ladraron los perros.
Cuervos y gorriones alzaron el vuelo. La casa entera se estremeció. Esquirlas de madera y pintura se desprendieron. Por la ventana alcanzaron a
ver la pala dentada de un bulldozer. Corrieron a
la puerta. La casa se desplomó a sus espaldas.
Uno de los hombres que acababan de arrancar el
pasto se lanzó sobre la mujer y le desgarró la bata de nailon. Ella lo rechazó; su marido derribó
de un golpe a nuestro lacayo. Era lo que esperaban los demás para acometerlos con picos, palas,
azadones. Pegaban y cortaban con furiosa rapidez
como si quisieran seccionarlos al modo en que Jos
niños parten a uná lombriz. Y mientras terminaban de destazarlos y se iban acercando los perros,
y cuervos y gorriones se posaban en los tejados y
en las alambradas, nosotros contemplábamos todo
aquello en silencio, cambiando miradas de complicidad y optimismo al ver nuestra aldea una vez
más y para siempre libre de intrusos.

La ceremonia

24

Fue vista con horror y a distancia por aque-

25

�La televisión y su influencia
psicosoc ial
Comuni&lt;:ac.:iún preliminar

Fidel de la Garza

Programas y comerciales, que cor.stituyen la esencia de fa
transmisión, se clusificaron de a c•Jerdo a su contenido en lo siguiente forma:
COMERCIALES

PROGRAMAS
1. Películas Mexicanas
2. Tele-novelas
3. Comedias
4. Detedíves
s. Va c;ueros y Bélicos
6. Cómico- musicales
7. Noticias
8. Deportes
9. Aventuras Infantiles

1.
2.
3.
4.
5.
6.

7.
8.

9.

10. Caricaturas

TO.

11 . Ciencia-ficción
12. Cult urales

11.

Auto-publicitarios•
Avtos y Refociones
Productos Alimenticio\
Bebidas Alcohólicas
Refrescos
Tabaco
Tiendas de Rapa
Jobor.e, y Cosméticos
Muebles y Aparatos poro
el hogar
Servicio Social
Varios: formacios, Periá·
dicos y Joyerías.

Vaqueros
y Bélicos

1 Vulle de Pasiones. Faldas y Pistolas. los Rebeldes. Bonanza. los lancer. los Vengadores.

Bol Master~on. Bronco. Combate.

..
Cómico-

Revista Rotaria. Festival de la Cancíón. Hoy.

Musicales

Múskri y Estrellas.

Noticias

Noticieros. Noticiero Medio Dio. Noticiero Aceptaciones. Noticiero Monterrey Social.

Deportes

Oeporl&lt;is y Espectáculos. Lucho Líbre. Futbof.
Beisbol. Comentarios Pre,:os a Juegos. Pena
Futbolístic&lt;:1.

Aventuras

El Paya so Pipo. Rin Tin Tin. lossie. El llone,o
Solitario. Flipper. Doktori.

13. Cocino y Belleza

14. Anuncios••

..

JNTRODUCCION
A estas funciones explícitas de la televisión podría agregarse
otra que sería una actitud inconsciente agresivo-destructiva de
sv teleovditorio. Sin embargo, esto actitud na ha sido científicamente explorada. En relación a ella múltiples personalidades,
tales como, U Thant, secretaría genera! de la ONU y el Popa
Paulo VI han hecho resaltar a las casas produdoras, a las au·
torid-ades y al público en general, la influencia tan poderosa
que lo televisión ejerce sobre su auditorio y las consecuencias
que una programación mal orientada puede ocasionar a la masa . Se ha mencionado, aunque en forma especulativa, que la vio·
fencio en fa televisíón puede ser lo causante de la exacerbación
de lo c.riminalidad ' mundial y qve actitudes observados en la
2
televisión pueden ser mimetizadas ,:ar el auditorio. l I

lo comunicación, desde sus manifestaciones mús $imples o
primitivos o nivel prnverbol hasta lo que se ha llamado comunicación de masas. ha $ido objeto de preocupación permanente
paro los interesados en relaciones liumonos. Cll
Durante la Segundo Guerra Mundial lo actitud de los habiiontes de diferentes poises fue modificado y algunos veces hosto
encouz.odo o través de lo rodio-comunicación. Churchill desde
lo resistencia arengaba o los aliados y sus discursos políticos eran
escuchados clandestinamente por los países ocupados. Hitler entusiasmaba o su pueblo y amedrentaba o sus enemigos por medio
de lo rodio, onticipondo los roids de su fuerzo aéreo. Este es un
ejemplo de como lo comunicacion de masas por medio de lo radio
tomó un tinte de presión psicológico que superó rápidamente a

• Propagando del propio
canal poro ser visto.

Infantiles

Los resultuóos represen tan el promedio de las observaciones
de cua lt o personas.
Caricaturas

RESULTADOS YDISCUSION
1.-ClASIFICACION DE PROGRAMAS DE LOS CANALES 3

El presente trabajo vo encaminado a estudiar en forma cien·
tífico la influencia psicológica y social que lo televisión ejerce
sobre su auditorio y hasta dó~de puede ser nociva. Paro lograr
nuestra cometido hemos dívidido el estudio en los siguientes

1., prenso.
En los úitimos dos décadas lo televisión ha ido apoderándose,
o posos ogigontodos, del lugar preponderante de lo rodio como
medio ~e comunicación de masas. lo transmisión hemisférico· de
un discurso, de un evento deportivo, o de los adelantos en lo
conquisto del espacio son hechos cotidianos que no causan mayor
asombro o sorpresa

y 10. .

la programación semanal del canal 3 se distribuyó en lo
,igviente forma:

etapas:
CLASIFICACION DE PROGRAMAS DEL CANAL 3
11 Un análisis cuantitativo de la televisión en si mismo que incluye el contenido, lo d Jración y lo freauencio de los diferentes programas y comerciofes. ( Esta comunicación preliminar es el resultado de cficho onáli$is 1.

los "medios-maso" de comunicación se han difundid&lt;' en
formo por demás vertiginoso debido, entre otros causas, o que
exigen un mínimo de portici¡:oción por porte del hombre &lt;omún
de lo calle. los noticias, por ejemplo, yo n.o son privativos del
que sabe leer y escribir, sino de todo aquel que puedo pasivo•nente oir y ver. Ton seductor es su influjo que es
de esto participación pasivo ante lo televisión y
los niños antes de hablar, ven y escuchan la
todo los comerciales y conforme olconz.on más
desarrollo se interesan por los programas.

Pr ogramas especiales de
propaganda comercial.

2) Un análisis del televidente, sus características personales, tales como: sexo, educación, ocupación, número de haros Y distribución de $U programación favorito.

dificil abstraerse
es habitual que

31 Un análisis de la influencia psicológico! que la televisión ejerce sobre su auditorio, aprovechando lo información obtenida
en las dos primeros etapas y observaciones directas del te!e·
auditorio que nos servirán poro emitir un juicio más preciso sobre fa influencia psicosociol de lo televisión.

televisión, sobre
evolución en su

Sin dudo alguna, lo televisión ha cambiado la imagen que el
hombre tiene de si mismo y del mundo que le rodeo. lo g,an
cantidad de información que pro¡:orciono o las masas ho hecho
que lo que antes era vedado e insólito, ho; leo factible Y per·
mitido. Tres de las funciones primordiales de la televisión han
ejercido vna gran influencia en la manero de ser del hombre
actual, éstos son:
l l Culturizar, llevando al pueblo un conocimiento mós objetivo
y científico del desarrollo intelect 1.,o f y artístico.
21 Divertir, transmitiendo espectáculos ligeros y recreativos, y
3 J Comercializar, d ifU'lldiendo lo s productos del mercado ,:ara
que el tele-oud;torio los co nozco y los acepte.

26

Programas Incluidos

Claslficocién

Películas
Mexicanos

Cinco películas por semana.

T.ele-novelas

No hay.

Comedias

Dick Van Dyke. El y Ella. lo Novicio Voladora.
las Héroes de Hagan: los locas Adams. Los
Apuras de Papá. El Fantasma y lo Señora
Miur. Eso Chica. Las Novios. Mi Marciáno Favarita. los Beverly Ricos. Granjero Ultimo Modela. Joven Centenario. lo Familia Adoms. Mister Ed. Hechizada. lo Isla de Guilligan. Super
Agente 86.

Detectives

Judd. ladrón sin Destina. BI Santo. Alto Tensión. lronside. El Astuto. Monnix.

MATERIALES Y METODOS
la ciudad de Monterrey, capital del Estado de Nuevo león,
se escogió como centro de adivfdades por ser lo residencio de los
investigadores. Se tomaron en consideración y como patrón comparativo dos canales de televisión: el canal 3 con difusión loco!
y el canal 1 O con difusión nacional.
En una semana, lomado al oz.or, se cronometró diariamente
segundo o segundo el tiempo total de transmisión. Esto se
consideró necesario ya que aunque existen programaciones pú·
y

biicos de ambos canales, los comerciales r.o están incluidos en
ella~ y modifican imprevisiblemente la programación,

Shauan. Huckleberrey Hound. i.:imba. Birdman. los Picapiedra. El Pójoro loco. Bol Fink.
Don Gato y s u Pandilla. los Cuatro Fontásticos. Dibujos Animados. Cin&lt;ilandia. El Hom!,re Araño.

�Viaje al Fondo del Mar. Perdidos en el Espacio. Dimensión Desconocido. Los Invasores.

Comedias

Culturales

Anatomía Lunar. Biografía. El Pulso de lo
Ciudad.

Detectives

Depa, tomento de Policía de Nueva York. Misión Imposible. Escuadrón Odd.

Cocino y
Belleza

Vaqueras
y Bélicos

No hay.

Cinco Minutos para Ellas.

Guia de Compras. Codazos. Remate de Autos.

Cómicomusicales

Anuncios

En formo Similor la programación .semanal del canol 1O se
distribuyo en lo siguiente forma :

T A

Mis Adorables Sobrinos. Julia. Teatro Fomiliar de la Azteca.

Cier&gt;ciaFicción

II

L A

DISTRIBUCION DEL TIEMPO TOTAL DE TRANSMISION

Canal 3

Tiempo Total

Sylvia y Enrique. Programo Nestlé. Po ndorama. Amor se escribe con Arden .
Noches TaJ:otíos. Exitómetro Colgate. Los Po·
livoces. El Show de José Feliciona. Cito Musical. Do Re Mi de Costa o Costo. TV Musical
Ossart. Programo Domecq. Orfeón o Go Go.
Loco Valdés { Premiere) . Din Don Do n Musical. lmpoctos Musicales Cuervo Candil-ejes.

Canal 10

Hs. Min.

%

lis. Min,

91 .26

100.0

70.52

%

100.0

Programa s

79.10

86.6

49.30

69.S

Comerciales

10.1 6

13.4

21 .-48

30.4

Domingos Herdez.
CLASIFICACION DE PROGRAMAS DEL CANAL 1O

Clasificación

.

Noticias
Programas Incluidos

Películas
Mexicanas

Cinco Películas por Semana.

Tele-novelas

De lunes a sábado de 3 :00 a 7 :00 P. M.

Estos resultados indican que de coda tres minutos de transmisión, a los comerciales se !es dedico medio minuto en el canal
3 y un minuto en el canal 1O.

Noticieros. Agenda de Medianoche. El Prímero con los Ultimas. Noticiero Cosa Ma11
dero " Excélsior • Noticiero Domecq1 Cuestión de Minutos. t~oticiero o Color.

3.-Di•tribución del Tiem,to de Programacl6n .
lo T:Jbla 2 indica la distribución del tiempo tle programación.

T
Deportes

Box {Un compeona1o, pero no sucede regularmente).

B

A

2

DISTRIBUCION PORCENTUAL DE LA PROGRAMAOON SEMANAL

Pr~

Películas Mexicanas

Tele-novelas

Aventuros
Infantiles

Teatro Fantástico.

Caricaturas

El Corro!caminos. Comedy Copers. Intermedio
Cómico.

CienciaFicción

No hay.

Culturale•

Estudiantinas que Estudian. El Dr. l. Q. Comentarías y Celebridades. Un Sola Hombre.

Cocina y
Belezo

Cocinando con Kraft.

Anuncios

Remate de Autos.

2.- DISTRIBUCION DEL TIEMPO TOTAL DE TRANS1'1\ISION.
En la Tabla I puede apreciarse la forma en que el tiempo
total de transmisión ha sido dividido entre programas y comerciales en las canales 3 y 1O de televisión. l os resultados estón
expresados en horas y minutos y en porciento el tiempo de trans:nisión.

28

A

29

Canal 3

Cctnaf 10

20.S

17.9

o.o

33.8

�T
Comedias

12.5

Detectives

10.7

A

3

5.5

10.6

o.o

Cómica-musicales

3.0

15.8

Cunol 3

Noticias

9 .8

27.2

2.4

6 .4

17.2

10.5

P,ebiclo s Allcohólicos

2.2

13.7

Refresco s

3.3

0.9

Tabaco

1.8

1.7

16.3

3.1

J,,bones y Cosméticos

7.6

16 .3

Muebles y Apa,otos Hogar

8. 1

7 .2

Servicio Social

1.3

1.6

18.8

11.3

Prod . Alime nticios
11.3

Deportes

7 .9

4.5

Aventuras Infantiles

8.4

1.9

8.2

2.2

5.0

o.o

Tiendas de Ropo

Varios
Cu ltural

1.9

Anuncias

1.3

4.0

Ccmol 10

21.1

Auto-publicita rios
Autos y Refa ccione.

Ciencia-ficción

A

OISTRIBUCION PORCENTUAL SEMANAL DE LOS COMERCIALES

Comerciales

Ca ricaturas

l

3.7

-

Vaqueras y Bélicos

B

En la Tablo 3 los auto-publicitarios, los bebidos a lcohólicos
y los anuncios de tabaco hacen 25.1 % de los comerciales de l

ca na l 3 , mie ntras que en e l canal I O esas mi~mos rubros suman

o.o

~0.3 o/o.

RESUMEN
1. Coma parh, in icial de un estudio sobre la influencia psicoló·
g ico y social que la television ejerce sobre su auditorio se
hizo un análisis cuantitorivo de la televisión en sí mi~mo en la
ciudad de Monterrey, Nuevo león. El estudia incluye el can·
te nida, la duración y la frecuencia de las difere ntes programas
y come rcia le s de das canales de televisión: e l canol 3 con di•
fusión loca l y e l I O con difusión nociona l.

Nótese que en ei canal 3 la quinta parte de la programación la constituye las ~elículas mexicanas. El 33.8 % lo forman
programas de detectives, vaque ros y comedias, que agregados
a la s películas mexica nos hacen el 54.3 % de la programación.
Solo el 1.9 % de la p rograma ción total semana l está dedicado a

eventos culturales. las tele-novelas estuviero n ausen tes. En el
cc nal 1O la s tele-novela • ocupan la tercera parte de la programación que agregad a s a las películas mexicanas, a los come dias
y o los programa s de detectives fofmon un 60.9 % d e lo pro·
gromación tota l. los prog ra ma s culturales ocupan el 4 %.

2. Del tiempo total de transmisión el ca nal 3 dedicó un 86.6 ',?o a
programas y un 13.4% o comerciales. En forma similar el
canal 10 dividió su tiempo en 69.5% y 30.4 % respectiva·

4.-DISTRIBUCION DEL TIEMPO DEDICADO A COMERCIALES.

La Tabla 3 represento lo fo rmo en que se ha n distribuido los
d,f,.1entes comerciales se mana lmente.

BIBLIOGRAFIA

1-Ruesch J. Therapeutic Communic.::ition, Ed. W. W. Nort::,n and Compony, Jnc._. 196l.

2.-Klopper J T., Los Efe:tos Sxiales de Ja Comunicaci6n de Masas :En: La C,encia
• de lo Comunicaci6n Humana, W11b'Jr Schramm, Ed. Roble, 1966. Pac,s. 7J..84.
3.-Maccoby Eleonor E.• Los Efectos de la Tttlevisi6n SC'bre los Niños. En: La Ciencia
d a 10 Comunicac1ón Humano Wilbur Schro:mm, Ed. Roble, 19b6. Pa g s. 123-134

30

mente.

3. El 54.3 % de los programas e n el canal 3 lo constituyeron películas mexicanas, programas de vaqueros, comedias y detectives. En e l canal 10 el 51.7% corres pondió a películas mexica nas y 1elenave las. En este misma canal es interesante no•
tar q ue el tiempo e mpleado en ~eliculas mexicanas, te lenove las y come rciales ocupó un 63.4 % del total de la transmisión.
4. Las programa s culturales constituyeron el 1.9% en e l cana l
3 y el 4 % en e l ca·nal 1O del tiempo. total de transniisia n.

Para no olvidar a Hilda
Horacio Salazar Ortíz
a Jl.faría C1ist,ina Villarreal Navar ro

Estoy convencido de que los resortes de la
conducta femenina escapan con fortuna a todo escrutinio y a todo trazo racional. Y querer explicarlos por las corazonadas o la fuerza del instinto
sólo sería otra prueba de la remozada fatuidad
masculina. Me refiero, por supuesto, a aquellos
impulsos que llevan a la mujer a realizar actos que
involucran su propio destino. Sólo de este modo
puedo explicarme la conducta de Hilda en aquella
hora en que la vida, simple y esplendorosa, se impuso a mi empobrecida fantasía, a mis sueños
descoloridos. Pero la mención de la palabra sueños no debe interpretarse en el sentido de que las
vivencias que estoy· recreando ocurrieran fuera
del plano real. Nada de eso. Tampoco son producto de alucinación, porque consta a quienes me
conocen que soy una persona en su sano juicio.
En apoyo a esto podría añadir los siguientes da•
tos: me llamo Pablo Rabiela y soy originario del
sur del país; soy más bien bajo, caricuadrado y un
poco gordo. Camino de manera netamente desgarbada y tengo la impresión de que una de mis
piernas es más corta que la otra, o viceversa. Pero estos datos sólo sirven para hacer más inquietante la conducta de Hilda. Se comprenderá, entonces, que quiera dedicar estas líneas a su recuerdo.
No poseo la fatuidad suficiente como par a
afirmar que he sido amado por las mujeres, aunque he convivido con algunas, las he amado a mi
manera, etcétera. Con Hilda todo esto fue distinto
en más de un sentido. Cuando más tarde conocí a
André Breton, casi he llegado a la conclusión de
que con Hilda me fue dado vivir mi único número.
En aquel tiempo trabajaba como profesor
rural en una pequeña población del sur. Este es el
dato. La impresión es doble y podría expresarse
así:- canto de búhos en la madrugada, relinchos y
coces de caballos, voces apagaaas del hombre, del
arriero; por otra parte, por el reverso: el rostro
pálido de Hilda, su seno tembloroso tras ·el escote,
la mirada furtiva y el oscuro terror de siglos, un
par de monosílabos, un puñal ocioso sobre la mesa, y el "usted" más vivo que me ha sido dado oir.

Me gustaba Hilda. Me gusta todavía. Nunca he
dejado de amarla. Su rostro aparece siempre con
su doble condición de piedra y de rocío, de mutación y de permanencia, pálido y hermético comó
una figura de la época rosa del pintor.
El hombre terminó de aparejar sus animales.
Partió antes del alba. El canto de búhos se diluyó
entre el polvo y las sombras del camino. La terrible quietud campesina volvió a posesionarse de los
seres y de las cosas. Hilda fue mía en los minutos
del alba. En la forma escueta, carente de atuendos, con que la vida suele decorar los sucesos que
nos marcan. Ignoro, o he olvidado, los detalles.
Sólo tengo algunos datos. Hilda vivía con su madrastra y con su padre, el hombre del hatajo. Yo
vivía solo, en la enorme casa vecina, de adobes y
tejado rojo que renté por cincuenta pesos al mes.
Para entrar en mi habitación, en la que viví o morí con Hilda nuestro único número, había que hacer un gran rodeo y entrar por la puerta del corredor. Pero Hilda estaba, estuvo siempre, fuera
de mi mundo.
Dados los antecedentes del caso, se comprenderá que era inevitable la separación. Lamento la
espantosa frase que antecede; puede el que lea,
si le place, cambiarla por otra menos indecorosa.
A la sazón, un antiguo amigo me hizo un presa-•
gioso obsequio. Un puñal de reluciente hoja de
acero, con esta inscripción: "Perro que ladra, no
muerde". No supe qué pensar del obsequio y de la
frase, pero ambos me llenaron de aprensión.
En la tarde, casi en la noche, pude estar con
Hilda la última vez. O la penúltima. En ella, como
en mí, el afecto y la angustia, el viejo terror sordo, se mezclaban. Pero yo no tuve, como ella, el
valor de confesarlo. Sus hermosos ojos tristes
brillaban en la penumbra como los ojos del tigre.
Yo trataba de distraerme. La cobardía me impidió
compartir con ella aquel momento irrepetible.
La imagen de Hilda no me ha abandonado.
He vuelto a verla en el corredor, en la penumbra
del alba y de la tarde, con el mismo escote y la
misma sonrisa pálida. He soñado que me espera

31

�al otro lado del río, pero el despertar siempre me
corta la travesía. También la he visto en otras
circunstancias.

"En la madrugada, el hombre del hatajo avanza entre el polvo y las sombras, entre canto de
búhos y aullido de coyotes. Decenas de perros
hambrientos les contestan, como un eco, desde la
ranchería cercana. Sobre la mesa, a la luz difusa
de la madrugada que penetra por las rendijas, brilla la hoja del puñal. En la esquina del cuarto está
apoyada la escopeta de retrocarga. La visión del
río bajo las sombras adquiere algún rasgo de afinidad con la hoja del puñal. Ahora, con más claridad, leves toques en la puerta del corredor. Abro.
La sombra sigilosa de los pilares se diluye sobre
el muro negro. Allí está Hilda, Hilda en vivo, Hilda soñada, con su escote, su sonrisa, su silencio,
su extraño mundo. Me acerco al borde de la cama.
Ella hace lo mismo. Hablamos, pero no hacemos
preguntas ni juramentos. Vemos pasar como una
sombra, o como una luz, a la vida: escurridiza sobre el cristal o sobre la arena del río o sobre la
hoja del puñal o sobre el seno sin escote o sobre
el cuerpo de Hilda o sobre los dos cuerpos en el
segundo sin nombre de la anulación total".
Después de esto, ha de comprenderse mi acción de gracias por los difusos rumores de la madrugada, por la partida del arriero y el aullido de
los coyotes, por el presagioso canto de los búhos
y el susurro de la arena en el lecho del río. Por
los ojos de Hilda. Por sus muslos y sus senos ceñidos por el alba. Por el cuerpo de Hilda.
Más de esto no podría decir. Espero que Hilda me perdonará la ordinariez de relatar para extraños, de esta manera torpe, un sueño ennoblecido con su nombre.

Acercamiento a
Serguei Eisenstein
Jesús Dávila
Diego Rivera decía que así como no podría
concebirse la existencia de la Lengua Española
sin la presencia de Cervantes, tampoco podría
concebirse la Cinematografía sin la presencia de
Eisenstein. Es decir, para él tanto Cervantes como Eisenstein son intrínsecos e imprescindibles en
sus actividades. Subrayaba que si bien era cierto
que antes de ambos ya se hablaba el español y ya
se había iniciado el hombre en la experiencia cinematográfica, respectivamente, cabía el mérito
histórico a estos dos grandes genios de haber plasmado y resumido en su obra maestra, toda una
serie, grande, de los recursos y las posibilidades
técnicas y artísticas que hasta entonces no habían
sido explotados y que, sentaron las bases para un

32

ulterior desarrollo del lenguaje español y del lenguaje cinematográfico.
El nombre Serguei Mijailovich Eisenstein es
sinónimo de grandeza. Nacido en Riga, capital de
una de las actuales repúblicas bálticas, en el año
de 1898, viene al mundo en el seno de una familia
de ascendencia judía y de acomodada posición social. Sus primeros estudios son realizados en su
ciudad de origen, pasando después al viejo Petrogrado para estudiar Ingeniería y Arquitectura. En
ese tiempo la "Venecia Nórdica" vive momentos
efervescentes y trascendentales, todo es actividad
política y todo es ebullición intelectual. El ambiente cautiva al inquieto Serguei y éste, ávido de

33

�Georges Sadoul, coinciden en afirmar que su obra
es positiva y genial. Ambos desde distintos puntos
de vista van analizando y descubriendo los grandes aportes que nos dejara.

cultura y de información va asimilando conocimientos sólidos, enciclopédicos, sobre Leonardo da
Vinci, Pushkin, Delacroix, Dostoievski, Marx, Gogol, Rodin, Chejov, Freud, Stanislavski, etcétera.

El jurado reunido en los últimos meses de
1958 en la ciudad de Bruselas, califica al Acorazado Potcmkin como la mejor película de todos los
tiempos.

Con el advenimiento de la Revolución Socialista, pasa al lado de ella y empuña las armas para ir al frente como soldado rojo en 1918, combate al lado de su pueblo para rechazar la invasión
imperialista que trataba, según palabras de Winston Churchill, "de ahogar en su propio llanto al recién nacido poder de los soviets". Por esto trunca
sus estudios sobre la Ingeniería y la Arquitectura,
conociendo por propia experiencia los rigores brutales del momento: muerte, soledad, desvastación,
hambre, contrarevolución, traiciones políticas. Sobre todo ello acaba por imponerse la grandeza de
su espíritu y de sus ideas. Este es su primer triunfo.

En México honda huella dejan sus años vividos cuando filmaba la frustrada Tormenta sobre
México, notándose su clara influencia en nuestra
mediocre industria fílmica.
Su teoría manifestada en dos libros: El sentulo del cine y La forma en el cine, es resultado
de sensatas observaciones que mucho tienen que
ver con su formación ideológica, siendo lo esencial en ella la concepción dialéctica sobre el montaje.

En el frente organiza y participa como actor
y director en diversos espectáculos. El proceso
histórico parece acelerarse en su naciente república, la revolución abarca todos los órdenes, campea el ánimo de cambiar radicalmente todos los
organismos de difusión cultural orientándolos al
servicio de la clase obrera y de las grandes masas;
bajo este estado de cosas nace el Proletkult, cultura proletaria, dedicado sustancialmente, a elevar
el nivel cultural de la población por medio de la
difusión y creación de buenos espectáculos; él es
uno de sus fundadores y principales baluartes. En
este período realiza diecinueve obras del más variado género teatral, combinando en ellas el espectáculo circense, el teatro tradicional y la composición fotográfica expuesta en diversos planos.

Para Manuel Michel la escuela cinematográfica soviética representa la suma estética del cine
mudo, situándose Eisenstein a la cabeza de ella.
Las ideas sostenidas por Dziga Vertov, teórico
del Kino-Pravda (cine-verdad), acerca de que había que sorprender la realidad existente en sus
momentos diarios para llevarla a la pantalla,
constituyen una base o plataforma desde donde se
proyecta hacia experiencias más profundas, sin
descuidar en ningún momento la forma y el sentido cinematográficos.

lo que de ello pueda entenderse. En el capítulo n
de El sentido del cine, Eisenstein argumenta ...
"Cada elemento del montaje debe ser una de las representaciones particulares de la idea general, repartido igualmente en todas las tomas. La representación A y la representación B (por ejemplo)
deben elegirse (entre todos los elementos posibles
de tema tratado) y buscarse de tal suerte que su
yuxtaposición -su yuxtaposición y no la de otros
elem,entos- despierte en el espíritu y la sensibilidad del espectador la imagen más completa del
tema."

1925/El Acorazado Potemkin. (l. m.) •
1926 -29/ Lo viejo y lo nuevo. (inicialmente La línea general) . (l. m.)
1927/ Octubre •
1931/ ¡Que viva México!. (inconclusa). (l. m.) •
1936/El Prado de Bejin. (inconclusa). (l. m.)
1938/ Alejandro Nevsky. (l. m.) •
1943- 44/Iván el Terrible, la parte. (Iván Grozny). (l. m.) •

FILMOGRAFIA DE EISENSTEIN
1923/El Cine - diario de Glumov. (c. m.)

1945 - 47/ Iván el Terrible, 2a. parte (La conjura
de los Boyardos). (l. m.) •

1924/ La huelga. (l. m.) •

• Estas pcllculas están siendo exhibidas y estudiadas e n el
Cine Club de la Universidad.

Sus aportes específicos son varios. En La
Huelga, plasma y desarrolla magistralmente las

Es entonces, cuando tiene oportunidad de conocer la película Intolerancia del autor norteamericano David W. Griffith, hecho singular que influyó en forma determinante su participación y su
obra cinematográfica. También entonces encuentra al Teatro Japonés en una de sus más exquisitas versiones, el Kabuki, expresión universal del
pensamiento y del arte nipón pletórico de colorido
y de constantes sorpresas escénicas; el Kabuki, a
diferencia del teatro tradicional, no sigue una secuencia lógica en su representación, utiliza una
forma nueva, trata de despertar la imaginación
del espectador, se trata que por medio de música,
luces, y desplazamientos rápidos, aparentemente
inconexos, se provoque la idea clara de lo que se
quiera decir, sugestión y no entrega directa y
lógica del concepto y del sentido; grata, profundamente impresionado queda el talento de Riga.
Críticos cinematográficos connotados provenientes de ideologías tan dispares como el católico
Henri Agel y como el santón comunista francés

intuiciones, los asomos, que David W. Griffith
tenía sobre el close-up, sobre el uso de la cámara
en movimiento y sobre el desarrollo de acciones
simultáneas en una misma secuencia; por su forma y por su sentido es ésta la primera película
revolucionaria en todos sus aspectos. En su etapa
de cine silente materializa el contrapunto como
idea central del montaje y, merced a esta mecánica, logra sorprender, cautivar, apresar al espectador, teniéndolo en constante estado de atención
hacia el desarrollo de la trama misma.
Todo su montaje (la idea del contrapunto)
es dialéctico, esta concepción contiene lo grueso
de su teoría estética sobre el cine. Planteamiento
de una tesis, de una antítesis y el concepto, la
idea que se transmite y que debe brotar en el pensamiento del espectador, según la fuerza que se
logre imprimir en la representación de las imágenes correspondientes a las dos primeras categorías; sólo así el público podrá captar el movimiento del pensamiento del director y establecer el
más preciso diálogo entre lo que se transmite y

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�Trozo mural para Manhattan

José María Lugo

la fina punta de lápiz desarrolla vectores trenes subway trayectos
entrecruzados cruces lineas rugosas chirridas de ronco hierro
y ensordecidos ojos entrecerrados a golpes olas de aire prisionero
convexas fugas de estrellas reflexionan E;ll alto negro azabache
minúsculas orugas bólidas ardientes latiguillos trazos repentinos
en el dorso africano de la ataviada noche marina frívola y urgente

el inocente aire y el fuego vengativo en soledad multiplicada y sola
el desfile de ceros en cifras de infinitud enloquecida y fanática labor

batallón de cohetes en sus torres de lanzamiento clandestino
despegan ansias anclando duramente sandalias de arrocado hierro
basamento garra pedestal herido &lt;le múltiples hormigas humanas
encharcadas de luz artificial y de sonido enfebrecido y pútrido
cuadriláteros de oro festonean erizadas lanzas babélicas
de estrelladas puntas y de cuchilladas faros bucean en nocturno
vaho de boa soporifico sónico embriaga los caracoles auditivos
y dragones chinos trafican a cierta altura cuadrilátera sobre
sus zancones cien pies férricos y aplomados entre fanales matorrales
la mañana levanta el telón y la obra ya estaba empezada
baba abúlica penetra en la boca de vaho de niebla nibelunga
del río caimán que bosteza su hilera dentada y vorágine
el sol matutino hace llorar a las ventanas ornadas de palomas
que prontamente aplauden formando repentinas nubes giróvagas
para extender su manto en dóciles Jnesas de verde billar
antes de que los menires autorreflejados se beban su sombra
al izar· la estatura desnuda del dia su antorcha de níquel

un ángel con trompeta vuela de una cúspide cúbica a otra cúspide cúbica
al rato llega otro ángel y otro ángel y otro ángel inmóviles
la tarde embiste entonces con triangulaciones doradas de sangre
las yemaa de los ojos
y la noche baja el telón sin darnos cuenta y sin que la obra se acabe
el zorro espín duplica su escalofriante joroba en la sigilosa y brillante
lengua del rio hundiendo sus cuchillos pringados de escarlata festivo
azul oro vespertino agotado verde tornasol de intenso petróleo solar
rápidamente se instala una pecera y de una torre silar henchida
junto a otra torre silar embozada junto a otra torre silar agazapada
empieza a verterse _un quebradizo hilo de tintineantes monedas de oro
una con:iente clor?filáctica ensangrentada y rápida traza en burbujas
consecutivos cuadriláteros sobre las fauces apiñadas de salones de cine
el rostro del cielo se pinta las cejas con unas gaviotas mañaneras
y es atravesado por peces gigantescos de plata bruñida
que el sol acuchilla y rompe en llagas astilladas de nlquel
en ascensos y en descensos se junta a las cacatúas helicópteras
que llenan los aires de atornados ruidos ladeándose esquivas
el verano riega su desnudez prolifica en los ávidos labios de las playas
Y el aire culebrea de diminutas espirales encendidas los ámbitos del ojo
un atlas hercúlida sostiene enrojecido e hinchado de fuerza el globo
mientras un tren foca se zambulle en una orilla del río
Y sale alegremente en la otra sacudiéndose

el conglomerado termitero en su indolenta navegación pluvial
sin que se percate introdúcese de una vez zas en túnel oscuro
el frio obliga a rostros negros exhibiciones dentaduras
y el invierno arroja irremediable su silenciosa e hiperbórea lava
la lluvia anciana deja caer su numerosa caspa amotinada
depositando lentos mantos blancos angélicos cabellos
en el fondo devorador de encañonadas gargantas termópilas
un triángulo va del lugar de unos ojos ve rtiginosos al puro de un barco
y del puro de un barco a una grúa jirafa que rumia ventanas
hojas de vidrio y amamanta a una grúa cigüeña que deposita
un péndulo niño en la mano megalítica y fría de un ·puente
qué unos pájaros y otros pájaros carpinteros de acero
mutilan unos dedos artríticos y huesudos de agarrotado hierro
la isla se estira y alarga sus brazos a las otras islas
en las fruterias de los almacenes unidos cajones se arquitecturizan
los elevadores se termometrizan externos e internos en operaciones
anhelos fruticidas anhelos besticidas humanicidas ansias de rabia
embravecidas contra la casta tierra contra el agua servicial- y bum ilde

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�Sección de libros

l\fax Bcnse, Hegel y Kierkegaard. Una investigaci6n de
principios. Trad. de Guillermo Flores Margadant, (Instituto de Investigaciones Filosóficas, Cuaderno 28), Universidad Nacional Autónoma de México, M~xico, 1969.
82 pp.
La importancia de este pequeño libro, en verdad
profundo, estriba P.u presentarnos los dos tipos de filosofía y modos ele filosofar que a través de la historia se han
venido contraponiendo: el existencial y el sistemático.
Para ello el autor analiza dos casos en extremo opuestos: Kierkegaard y Hegel. Sin embargo, en el transcurso
de su análisis, encuentra "el resultado evidente de que
la literatura filosófica y religiosa de Soren Kierkegaard
no sólo representa uu excursus colosal acerca de la literatura filosófica de Hegel, sino también de que la obra
de Hegel encuentra una interpretaci6n en la obra de
Kierkegaard, de tal calidad como si Kierkegaard fuera
aquel extraño, único discípulo de Hegel que lo hubiese
entendido y -según Hegel- malentendido al mismo tiempo".
H2.y, al parecer, entre Hegel y Kierkegaard, una exclusión mutua y una diferencia radical, pero, al mismo
tiempo, y esto es lo que pretende mostrar la investigación de Max Bense, una armonización entre los dos de
tal suerte que la filosofía de Kierkegaard viene a ser una
especie de contrapartida de la de Hegel. El sistema filosófico abstracto y vacío de Hegel viene a1 interpretarse
mediante la filosofía existencial concreta de Kierkegaard
como un correctivo existencial en un idioma complementario. Kierkegaard mismo seria, según el autor, el correctivo personificado del sistema de Hegel.
Se encuentran asi diferencias que en el fondo pueden armonizarse en un Todo por su complementariedad.
Señalemos algunas de las diferencias que existen entre
estos dos pensadores. Hegel acerca la filosofía a la religión en aquel espíritu absoluto que, en su suprema conciencia de si, es idéntico a Dios. El otro separa la existencia cristiana ininterrumpidamente de la filosofía, en
especial de la filosofía de Hegel, mediante una diferenciación clara y ordenada. El sistema de Hegel es un sistema de identidades. El sujeto es considerado idéntico a
la sustáncia; la realidad a lo racional; la esencia al concepto; lo infinito a lo finito; la razón a la historia; Dios
:i, la. razón absoluta; el ser al pensar, o sea, el ser a.l espfritu. Estas identidades deben ser entendidas como síntesis. En Kierkegaard, en lugar de las identidades se
coloca un sistema de "diferencias cualitativas" o de "saltos", como rezan sus dos términos, que opone a los conceptos hegelianos de "identidades" y "sfntesis". Y 1:stos
sistemas diferentes entrañan una manera de expresión
diferente, un lenguaje diferente que también cuidadosamente analiza Max Bense. "Si me limito por completo",
.nos dice, "a la diferen&lt;'ia en los métodos del estilo expresivo e intelectual, podría llamar el modo de pensar
y de hablar de Hegel --0 sea del sistemático-, el modo
convincente, probatorio, y con esto habría subrayado lo
abstracto y teórico del acto; como contraste con el anterior designaría el estilo filosófico de Kierkegaard como
la más importante expresión, hasta la fecha, de un filosofar oxperimenhl, ensayista; por lo tanto un filosofar
en forma tentativa -Y con esto habría expresado exactamente lo roncreto y práctico de sus intenciones. Esta
distinción entre la filosoffa como teoría pura, y la filosofía como experimento puro; entre el estilo abstracto, teó-

rico, científico, de una fi losofia, y el estilo concreto, experimental, existencial, de un filosofar, es algo que no
sólo puede ilustrarse claramente en una comparación entre Hegel y Kierkegaard; también es fundamental Y característica parn las dos grandes formas distintas que
debe tener presente una historia de la filosofía -en especial una historia estilfstica de esta actividad espiritual."
Asl, la forma en que Hegel da expresión a su Teodicea es el sistema; en cambio, la Teología de Kierkegaard no se presenta en forma de un sistema, sino que
toma la form:t de una obra literaria extensa, religiosa y
filosófica. La diferencia radical ele intención, por otro
lado, estriba en que la primera tiene como meta representar una realidad. mientras qu~ la segunda quiere alcan-

zar un efecto fundamental. "Si el sistema filosófico-religioso de Hegel", dice Max Bense, "sólo se vuelve comprensible b:1jo la categorfa ele una realidad, la literatura
filosófico-religiosa de Kierkegaard únicamente puede comprenderse bajo la categoría. de un efecto."
l\fax Bense introduce también en su investigación
fuentes ins¡iiradoras de Hegel y Kierkegaard, como lo
son Leibniz y Pascal respectivamente, y conserva, como
él mismo dice, "cuando menos algo de la tradición de
los complejos fundamentrrles de problemas, sistema y
existencia, que hoy en dla se encuentra delante de nosotros como una tarea; cuya unión y armonización, es
una tarea decisiva, ya que a este respecto se trata, nada
menos, que de la discusión entre la moderna filosofía
sistemática que considero, como ya dije, en intima relación con la metodolog!a, de las ciencias, metodología moderna (axiomático-dcductivo-formalizadora) y la filosotfa
existencial, cuyas manifestaciones, como igualmente esbocé, encuentra su ante('edcnte en Kierkegaard."' Ahora
bien, ¿En qué consiste esta armonización de sistema y
existenC'ia? El autor lo explica de la siguiente manera:
"La conclusión de sistema a existencia es una conclusión
siftemática, abstracta en cuanto cierra el sistema, en
cuanto lo amplia hacia una nueva disciplina, la filosoffa
existencial, y esto quiere deeir que .el sistema se amplia
neces3.riame11t(', partiendo de un enunciado metafísico
elemental; la conclusión ele sistema a existencia es una
conclusión existencial, ya que requiere un hombre concreto, individual, que represente el sistema en forma existente."
Así pues, el caso Hegel-Kierkegaard nos muestra un
ejemplo de cómo el sistema puede complementarse por la
existencia. Lo cual significa que es una conclusión de la
posibilidad teórica a la realidad práctica, es decir, la conclusión existencial es, en todo caso, una decisión del individuo concreto de existir dentro del conjunto de verdades del sistema, o sea, no renunciar -como Galileo-;
convertirse -:c-.1 estilo de Pascal- ; expiar -al estilo de
Kicrkegaard-. Por último no hay más conclusión que la
existencialista, desde el pensar teórico, abstracto, al ser
práctico, concreto; desde la verdad lógica a la realidad
objetiva; desde el sistema a la existencia; desde lo ideal
y lo posibl&amp; a la realidad y efectividad.
Tenemos, sin embargo, una critica que hacer a nuestro autor. Hay una confusión de principio que desafortunaelament~ vician las conclusiones del libro al no distinguir entr~ "sistema" filosófico y s istema científico.
En última instancia, la pretensión de que el sistema o no
sistema. ele Kierkegaard sea el filosófico al contraponerlo

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al de Hegel que s~rfa cientfflco es evidentemente una equivocación o una tesis del autor que podria ser
muy discutida. En realidad hay grados de sistematización entre los :;istemas de Hegel y Kierkegaard, pero
entre ellos y un verdadero sistema cientffico hay una diferencia cualitativa radical. No existe en filosofía un sistema !ilosófico objetivo y universal que áyude a comprender cualquier filosoffa. Estos son as! --el de Hegel
también-, sistemas únicos y singulares que constituyen
la filosofía de un pensador individual. En cambio, los
sistemas científicos si tienen esta escala de medida universal en un metas1stemn de base: el sistema de las
matemáticas. Con todo, son más los esclarecimientos y
dilucidaciones que ofrece este libro que merece ser
leido no sólo por los especialistas. H. M. G.

e~o, metáfora, y no un monumento al deseo de épater le
bou1111eois. También: el tono de esa primera estrofa d&amp;
Primavera nos acomocl:1. de inmediato frente a uno de
los poemas contemporánr.os que muestran el alma adolorida de un hombre que ha perdido su patria. Es este
poema uno de los más significativos en lengua española,
sobre el tema.
A partir pues del fin de la G'u erra Civil espafiola (y
principios de la Segunda Guerra mundial), resm•ge el
poeta PG. Ya no ultraísta, admirador distante de Juan
Ramón Jiménez, devoto de Antonio Machado, firme en la
exprPsión personal.
Una muPstra ele Poesías de la guerra española, "Oda
a España":
"Cada dia va ai1ondándose, agrandándose
la soledad de España.
Desde lo alto de mi monte miro,
derramo mis miradas melancólicas
por un mundo d~sierto.
Sobre, mi frente el cielo se desliza impasible
y mi dolor en medio eternamente espera.
Ay, mis dias azules
por los que resiJ~.lé cuando era niño,
y mis noches ardidas . ..
Ay, mi tierra, ml.~~~eblo, _EJ!_p-ª'ñª' mj3c._..
Siento a los pies mi vida derribada
y un momento mi vida son mis ojos."

Ped1·0 Garüas, Antología· poética, pról. y selec. do
Juan Rejano, Finisterre, México, 1970.
Ap:uece dos años y medio después de la definitiva
partida de Pedro Garfias (1901-1967), la antologla de su
obra poética, la que pudria señalarse como la más completa hasta el momento. L:i. asociación de un editor -Alejandro Fini.sterre- que publica libros de éxito incierto y
alguno que otro best seller (Su excelencia de Mario Mornno Cantinflas) y un poeta del exilio español -Juan Reja.no- nos permite ahora contemplar casi totalmente -Y
penetrar- la poesfa de uno de los artistas inquebrantables de nuestro tiempo.
Ultraista Pn su primera juventud, PO: dejó testimonio
de esa primPra etapa de su quehacer en El ala del sur,
libro que coincide puntualmente con la expansión del ultrnísmo (1918-1922). Esta escuela literaria contemporánea
y deudora -más lo último que lo primero- del dadaísmo, el futurlsmo y otros ismos de la misma especie, procuró el a.i;ombro vetbal, la salvación artlstica a través
de la metáfora por la metáfora misma y aun la búsqueda
del asombro y el choque. Por todas estas caracterfsticas
el ultralsmo, fundamentalmente español, produjo algunos poetas de- valfa: Vicente Huidobro, Juan Larrea, Gerardo Diego, Rafael Lasso de la Vega, Guillermo de Torre,
Jorge Luis Borges, Pedro O:arHas. Todos estos escritores
derivaron hacia otros géueros o hacia otros moldes de
expresión poética. No era posible madurar si no se retiraban los ojos de la innovación formal y se volvfan
hacia. la morada interior. Y eso fue lo que sucedió con
la obra de PG.

Después de clamar contra la sinrazón de aquel preámbulo a la. Segunda G'uerra que fue la lucha civil en España,
después de la dolorosa separación y de vivir en México
más tarde, surg&amp;n los poemas últimos de De soledad y
otroa pesares (1948) y los de Río de aguas amargas (1953) .
Aquf el poeta ya no habla d(' los hechos concretos, exteriores, brutales, que revierten en su alma; no, habla de
la coruumón con el mundo, y también del desapego paulatino. a través de la soledad. La fuerza de un hombre
puede fincarse en sólo su imaginación: la soledad no volverá débil al que sabe crear el mundo. El poeta está solo
pero lo acompaña su fidelidad al universo que él ha construido:
"A veces grito iracundo:
aquí me falta un lucero,
aquf me sobra una estrella.
¿Quién hizo este firmamento?
Una voz piadosa dice
que no es rielo sino techo.

Véase uno de los "Acordes" de El ala del sur:
"De

fui

-Por mi vida, grito yo,
dejadme saber mi sueño.
Donde yo pongo los ojos
todo es cielo-."

mi balcón flotante
colgándo tus besos

Y ahora todas las noches
repican con el viento"
Ahora compárese ese poema con la primera 1:-strofa
de Prim2vera en Eaton Hastings:
"Porque te siento lejos y tu ausencia
habita mis desiertas soledades
qué pMftmda esta tarde derramada
sobre los verdP.s campos inmortales."
Lo primero que podriamo'&gt; notar aquí es que PG no
es• un u-l.tra-fsta retorcido o escandaloso; su metáfora es

PG nunca transigió con las "relaciones públicas", no
cuidó su "carrera literaria."' Eso lo colocó al margen de
los grupos, las revistas, las editoriales. En buena hora
que Juan Rejauo y Alejandro Finisterre contribuyo.u
en 1970 a la difusión d(' la poesía de PG.
(La. .~ntología poética de PG contiene : un "Retrato
de Pedro O:arfias" por Juan Rejano, El ala del sur (integro), Primavel'a en Eaton Hastings (integro), y scleccion1is de Poesiu de la guerra española, De soledad y
otros pesares, Viejos y nuevos poemas, Río de aguas
amargas). M. C.

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Librerías un1v ers1tar1as
"El deslinde"jbajos de la torre de la rectoría, ciudad universitaria.
Librería universitaria de Zaragoza/calle de Zaragoza frente al Correo.
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Ofrecen/libros de texto, obras de consulta, ciencias, literatura (poesía, en!ayo, novela, cuento), artes; con precios especiales para los universitarios.
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Autónoma de México.

UNIVERSIDAD

Armas y letras

Publicación quincenal de la Universidad de Nuevo León

Revista de la Universidad de Nuevo León. Tercera
época. Número l. (Junio, julio y agosto de 1970) .
Editorial universitaria. Torre de rectoría, So. piso.
Ciudad universitaria. Monterrey, Nuevo León, México. Suscripción por un año/ $ 24.00; en el extranjero/$ 3.00 Dlls.

Datos sobre la universidad. Información general. Encuestas, opm1ones y
entrevistas sobre los problemas de la universidad actual. Sección de letras,
cine, teatro, arte. Reseña de libros y revistas. Reportajes. Ensayos.
Publicado por la Sección de Editorial del Departamento de Extensión Universitaria.
DIRECTOR/DAVID MARTELL MENDEZ
Torre de la Rectoría/ quinto piso / Ciudad Universitaria/ Monterrey,
N. L./Méxíco.

Director/ Alfonso Reyes Martínez.
Colaboran en este número: Miguel Covarrubias,
Jesús Dávila, Fidel de la Garza, Andrés Huerta,
José María Lugo, Humberto Martínez Gonzá]ez,
José Emilio Pacheco, Hugo L. del Río, Horacio
SaJazar Ortíz.
Impresa en los talleres de la Imprenta Universitaria de la Universidad de Nuevo L eón.

$ 6.00

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>No.3

�~

•

ARMAS

Y LETRAS

Año 12

��~7\

-,-..;.--.-a-L-1".'.""0~1'~E:-;:C:-:A~CC~SrNÑÍTrtftRIA~...
U. A.~ L.

ARMÁSY™
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. HECTOR FERNANDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Jefe del Departamento
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 3

Año 12

Septiembre de 1969

Segunda Epoca

SUMARIO

JOSE P. SALDA&amp;A, El Presidente de la República, Lic.
Miguel Alemán Valdés, en Monterrey...... . .....

5

TRES CUENTOS PREMIADOS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

19

ISRAEL CAV AZOS GARZA, La Fundación de Monterrey, al Norte del Ojo de Agua........... . .....

63

SECCION DE LIBROS, (Comentarios e Informaciones)

71

�JOSE P. SALl)A~ A
CRONISTA DE MONTERREY

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLIOA,
LIC. MIGUEL ALEMAN V ALDES,
EN MONTERREY
(Tercera y última parte)

Agilidad en el Cumplimiento del Programa.

iortos los días y largos, muy largos los proyectos a
realizar, colocaban a visitantes y anfitriones en el
caso de acelerar la marcha para cumplir con los eventos, que
si tenían buen caudal de diversión no era menor el de trabajo.
El Cañón de Huajuco -nuestra huasteca- aromado
por los naranjos, limoneros y pomelos en flor, mostraba con
orgullo el verdor del campo, las alfombras milagrosas de
cerros y montañas, y de trecho en trecho, colgadas de árboles, se mecían alegres las banderas nacionales. Día de
fiesta ese 16 de julio, en que, una procesión de automóviles, motocicletas y autobuses, pasaban en rápida travesía
por la bien asfaltada calzada que se prolonga hasta la Capital de la República.
Al frente, en coche descubierto, iba el Lic. Alemán
acompañado por el Dr. Morones Prieto, el Gral. Matías Ramos y el Lic. Antonio Martínez Báez.
¿De dónde salía tanta gente? Cierto que la mañana
fresca, precursora de lluvia, invitaba al paseo y cierto tam5

�--------

bién que tratándose de un domingo, el desplazamiento es
fácil; pero ¿de dónde procedía tanta gente? Tanto ~ra_ el
interés por conocer al popular Presidente de la Republi~,
que de todas las rancherías cercanas a la carretera acud1an
las familias completas. Hermoso espectáculo acariciado por
aplausos y vivas de gentes sanas de espíritu, cuya intuición
rara vez se equivoca.
El itinerario: Villa de Santiago, Allende y Montemorelos para visitar durante las primeras horas de la mañana. Recibimientos entusiastas, campíranos, llenos de sinceridad: abrazos, caras alegres, música, gritos y canciones. Todo dentro de una camaradería que diríase no había quien
no conociera de tiempo atrás al Lic. Alemán. El, con natural modestia repartía apretones de mano, frases de aliento, caricias a los niños, estímulo a los estudiantes. Cuando
se le comunicaba algún mensaje de la comunidad escuchaba
con atención y uno de sus ayudantes tomaba debida nota.
En esta forma las cosas no se olvidan.
A las diez horas se sirvió un almuerzo en Montemorelos, después de visitar algunas empacadoras de naranj~.
Abundante carne asada, machacado, huevos revueltos y frijoles, sin faltar el café de olla.
Hacia Hualahuises y Linares siguió la caravana, satisfechos los excursionistas por cuanto habían visto y comido.
Se detuvieron lo indispensable en Hualahuises, en donde se habló de una presa, de árboles frutales Y de ganadería, todo ello necesario para evitar la emigración de los
trabajadores.
En Linares hubo más de que tratar: Presas de Cerro
Prieto y San Antonio, cultivo del naranjo en competencia
de calidad con Montemorelos y Terán, facilidades de transporte a México, abonos minerales, semillas seleccionadas de
maíz y frijol .. . Notas y más notas y esperanzas reverdecidas.
6

A l~s dos de la tarde la comida. Un banquete como para festeJo del parvo don Quijote y del goloso Sancho Panza. Vinos, licores, cerveza, carnes al gusto, legumbres, frutas, leche quemada "made in Linares", mariachis, discursos y alegría desbordante.

Cumplido el programa los transportes enfilaron hacia
Mont~rrey. Provechosa jornada en la que confirmó el Lic.
Aleman la popularidad de que gozaba
Envuelto el nuevo día en ráfagas de sol canicular, sin
pasar de los 38 soportables grados, se iniciaron las actividades.
A_ las i:i~eve horas en el Ayuntamiento de la ciudad se
efectuo ses1on extraordinaria en honor del Lic. Alemán
con asistencia de sus acompañantes, del C. Gobernador deÍ
E~tado, del Jefe de la 7a. Zona Militar, y de numeroso púbbco.

. El Lic. Sa_ntos Cantú Salinas, a nombre del Ayuntamiento expr_eso: "El Cabildo Regiomontano se reúne para
dar 1~ rendid~ muestras de admiración y respeto para usted senor Presidente, por su labor tan pródiga en resultados, Y de tanta afirmación en la etapa constructiva de la
Revolución Mexicana".
La. solemnidad del acto tuvo como marco histórico la
presencia de altos valores intelectuales, entre quienes se
destac~ba la fi_gura agradable del ilustre regiomontano, Lic.
Neme~io Garcia Naranjo, quien en artículo publicado días
despues, con ese su estilo burilado en acero, decía:
" "Pero h ay que subrayar una circunstancia, y ésta es
qu: en ?uestro Estado, las recepciones cálidas van mucho
mas alla de la cortesía. Nuestro orgullo regional aspira a
que, los que lleguen a nuestro solar como visitantes no salg~n de él, sin llevar impreso en el alma, el sello i~confundible de Nuevo León. A través de nuestra historia, hemos

7

�nacieron en Monterrey,
regiomontanizado a muchot que :bicionemos que el Lic.
y por lo mismo, es natura que .
ue lo acreditan como
Alemán no se lleve los per~~~n;: f¿rmulas de buena eduhijo de nuestro sue~o, en ca
obligan de aquí en adelante,
cación, sino como titulos que o
a ser uno de los nuestros.

t

0
1
"En cualquiera_ ?tr~ Es~:~º s~~0 :;e~~:~::d~~~:: q~:
pasa revista a l~s hiJOS 11:ten ~l terruño. Entre nosotros es
tuvieron la gloria de nac
·1 de nuevoleoneses que
.
ue se cuentan los mi es
diferente, porq
. y uestro pueblo, en vez de
no nacieron e~- Nu~vo
plano inferior, siente una
colocar a los hiJos a o~
e sin encontrarse amagran predilección hacia ~llo_s,_ porquie'as tradiciones, no varrados por nobles herencias m por~ J .
. ·t en el.
cilaron en vaciar el bronce que tr~ian en sus espiri us,
crisol hirviente de nuestro Estado .

~:::~n U::

.
b
resar que con la
Volviendo a 1~ ceremon: c~ : ; : una distinción de
emoción que se siente_ cuan ;án retuvo en sus manos, concontenido sincero, el Li_c. Aletes el pergamino que le entretemplando por ?rev~ m stf~ d,0 por los integrantes del
•
Li cantu Salmas, 1rma
•
go e1 c.
.
'bieron pensamientos alusivos
Ayuntamiento, en el que mscri
a aquel suceso.
ban los aplausos en los oídos de quienes asistieesona
. o cuando ya se encontraban en el reron al Ayuntamient , d 1 Estado situado en la esquina nocinto del H. Congreso e .
,
roeste del Palacio de Gobierno.

El Lic. Caballero expuso los motivos de aquella sesión
extraordinaria, en cumplimiento del acuerdo anterior, en el
que se disponía que habiendo sido declarado el Lic. Alemán
ciudadano nuevoleonés se le hiciera entrega de un pergam~no conteniendo el Decreto respectivo. Al cumplir con esta
disposición el Lic. Caballero, entre otros conceptos expresó:
"El pueblo de Nuevo León aprecia y aquilata la gigantesca obra constructiva que habéis realizado en tan poco
tiempo. Y por eso, al encontraros entre nosotros, veréis en
cada mirada, en cada actitud una muestra inequívoca de
agradecimiento y para vos creemos que será satisfactorio
sentir que vais logrando la más alta aspiración, el engrandecimiento de la Patria".
Después de hacer mérito del honor que significaba para los nuevoleoneses contarlo entre sus conciudadanos, y tener la seguridad de que respondería de su nueva calidad de
mexicano, terminó diciendo:
"Señor Presidente: este pergamino contiene la voluntad, hecha ley, del pueblo de Nuevo León. Lo deposito en
vuestras manos con positiva satisfacción".
De pie los presentes aplaudieron, y el Lic Alemán,
abrazando al Presidente del Congreso, dijo: que este abrazo
simbolice mi agradecimiento y lo reciban todos los hijos de
este laborioso Estado.

R

Sin dar tiempo a que la emoción calmara los nervios,
se desalojó el salón del Congreso del Estado para llenar la
mañana visitando la Universidad de Nuevo León, y algunas
obras en construcción.

.
1 o la Legislatura, con asistencia de su
Reunida en P en
d
oi·putados Lic. He. R ·1 Caballero Y e 1os
'
Presidente, Lic. au. - F
. dez Nemesio Silva, Carlos
lio Flores Gómez, Miguel ~~ro' Santos, Prof. BuenaGómez, J. Santos Ortega,_ G González se declaró abierta.
ventura Tijerina Y Antonio .
,
la sesión.

En la Universidad fue recibido el Lic. Alemán por un
grupo de catedráticos y de estudiantes encabezados por el
Rector, Lic. Raúl Rangel Frías. Se le informó de los avances que se habían logrado, de las construcciones realizadas,
que siendo numerosas y de gran costo, más grandes eran

8

9

�los proyectos por realizar, entre los cuales se mencionaron
los edificios de ciencias químicas, de biología, de ingeniería,
• y el estadio, ya en construcción.
Para el Lic. Alemán todo aquello llevaba a su espíritu
la renovación de sus ímpetus en la materia, cristalizados en
parte, con la edificación de la grandiosa Ciudad Universitaria
en la ciudad de México. Espontáneamente ofreció la ayuda
de la Federación para hacer posible esta nueva Ciudad Universitaria.

•

El Lic. Rangel Frías dírigiéndose al Presidente de la
República, le manifestó que por acuerdo del Consejo Directivo de la Institución, se le había otorgado el grado de Doctor Honoris Causa, entregándole el pergamino que lo acreditaba como tal.
Nuevo motivo de emoción, que remachaba la cadena de
afectos conquistados por el Lic. Alemán entre los nuevoleoneses.
A media carrera el sol indicaba que la mañana había
terminado. Para cumplír con lo programado se hizo un rápido recorrido por las obras en construcción. Las explicaciones en cada caso fueron dadas por el Dr. Morones Prieto
Cerca de las dos de la tarde terminó la jornada mañanera.
A comer, descansar un rato y de nueva cuenta a seguir el
itinerario.
La fatiga quedaba compensada con la satisfacción del
impacto recibido por la marcha acelerada de la ciudad. El
progreso solamente se concibe con el despliegue de un esfuerzo constante, y esto, para el Lic. Alemán y sus cercanos
colaboradores, existía en nuestro medio como fenómeno natural.
La comitiva, al marcar el reloj las 17 horas, emprendió la marcha hacia el Instituto Tecnológico, en cuyos terrenos se -habían levantado los edificios para la Exposición
Industrial.
10

Con los honores debidos fue recibido el Lic. Alemán
siendo atendido por los comisionados señores don Juan S.
Farías, don Genaro Cueva, don Rómulo Garza, don Jesús
Zambrano, don José Cantú Farías, don Jesús A. Velasco,
don Enrique Treviño García, Ing. Andrés Yarte, Ing. José
Rodríguez Quiroz, don Francisco Treviño Fernández, don
Armando J. García, don Ricardo Medrano, don Rodolfo
Hernández Ochoa, don Aurelio González Jr., don Angel de
Fuentes y don Ramón Pedroza Langarica.
. ?ivididos en grupos fueron atendidos con diligencia
hac1endoseles las explicaciones del caso, advirtiendo que se
trataba fundamentalmente de una exposición de muestras
~ ~e pocas industrias ya que no se contó con el tiempo su~
flc1ente para armar una exposición completa.
A pesar de todo la exposición ocupaba como cinco mil
metros cuadrados, con variedad de productos de acero
fierro, v~drio, cristal cortado, bombillos eléctric~s, motores'.
carrocenas, muebles, cerveza, cementos, pinturas, hilos,
productos alimenticios, etc., etc.
. .La im~resión de esta visita queda bien dibujada en el
s1gu1ente parrafo de la nota publicada al día siguiente por
uno de los diarios de la ciudad:
. "Después de llevar a cabo, anoche un minucioso recorrido por todos los locales de la Exposición Industrial instalad~ en terrenos del Instituto Tecnológico y de Estudios
Superiores, y minutos después de que una gran masa formada casi exclusivamente por poderosos industriales había1~ ~itoreado a su llegada y en los momentos en que simbohcamente declaraba abierta dicha exposición, el Primer
Man~atario de México, licenciado Alemán, mostrábase
emoc1?nado. Su semblante, a pesar de las fatigas naturales
de la intensa actividad y el constante ajetreo de la jira por
el no~e, ~uestra a las claras una satisfacción que a Jos
nortenos indudablemente enorgullece. Su sonrisa habitual
franca Y a flor de labio, es ahora más entusiasta y optimis11

�. d Al án ha recibido una de las
ta. Se diría que ~l lice1:c1a \1 e~r la capacidad productimás grande ssat1sfacc1ones
~ .
venia".
va de una ciudad a la que hacia cmco anos no
S Farías dar la bienvenida
Correspondió a don Juan ·
cortaba el cordón
. Al án en el momento en que
.
.
al Lle. em
.
. .
En breves frases mamfesto
tendido en el salan prmc1pa~. t . d la producción regio. ··
a una sm es1s e
que la expos1c1on er
l movimiento de recupemontana, t_ratand? d~ coop~r~~n: ~razada por el propio seración nacional, s1gu1endo_ ~
ha sabido sacudir la
ñor Presidente de _la Rep,~lHgwrca'.:~s por esta ruta, agregó,
inercia de los mexicanos. e
con fe en el porvenir.
.
• d don Eugenio Garza SaAcompañado el Lic. ~eman e
. .ón hizo una deda al terminar el recorrido en la exp~s1c1 deÍ Instituto cotelrida visita a l?s div~:sos d~~a::=: ~~ organizació~. Inmentando la satisfacc1on que
.
de mayor cateteresado por los detalles ?ue _le parecieron Admiró la bigoría se le dieron las expllcac1ones d~l- cas~~stadio
blioteca Y le causó muy grata impres1on e
.
En la noche se efectuó la recepción ofr~cida por el Cl~!
Lo amplios salones de la Terps1core, capaces.
de Leones.
~
.
onas se vieron llenos. Cuando
contener a mas de mll pers . '
h' el Himno Naciohizo su entrada el Lic. Alemanl se esc~~oºmmiento Después
t todos de pie en so emne
o•
•
nal, pues os, .
mentarios y caras risueñas.
aplausos, mus1ca alegre, co
.
íf b nquete cuando el café pone
. Terminado el magn ico ~ la ~hampaña imita el esla nota de color, aroma y sabo 'Y da del Presidente del
tampido de los cañones, 1~1 v~~l:i~biente. Ofreció el agaClub don Roberto Reyes si e~
tía al Lic. Miguel Alemán,
sajo como un~ muestra de tm~iración del pueblo mexicaque había sab1d~ ':~ptarse ª \ubstanciosa. correspondió el
no. Breve expos1c1on, claraf Y
ignificativas de un sincero
Lic. Alemán con amables rases s
agradecimiento.

12

Espectacular fue la coronación de la Reina de los Leones, Ma. del Carmen Zertuche, Carmen I., pues al Lic. Alemán correspondió colocarle la Corona, símbolo de su Reinado. Dianas, aplausos, vivas y porras, todo un maremágnum
de alegría.
Pasada la media noche se retiró el Lic. Alemán y la
mayoría de los personajes que lo acompañaban, pues para
el día siguiente les esperaba un trajín no menos pesado.
Para algunas personas el ajetreo había sido agotador
durante los días 15, 16 y 17, no así para el Lic. Alemán que
permanecía animoso, jovial y dispuesto a participar del programa del día 18 principiando a las 8 horas. Por supuesto
que la mayor parte de los funcionarios que lo acompañaban
se mostraban deseosos de actuar, echando mano de los recursos que les proporcionaban los años cuarentones, que a
decir de los fisiólogos, son los más pródigos en fuerza física
y mental.
Parecerá mucho cuatro horas para visitar industrias.
Sin embargo, si se trata de darse una idea más o menos
completa del funcionamiento de una planta importante ese
lapso resultaría corto. En el caso de la visita encabezada
por el Lic. Alemán fue él quien midió el tiempo. En donde
encontraba algo de su interés se detenía y preguntaba. Como cuando presenció la fabricación de botellas, dándosele
datos del monto de la producción, y especialmente del hecho
de que la maravillosa maquinaria automática se construía
aquí mismo en Monterrey. No menos asombrado quedó al
observar de cerca la producción delicada de Cristalería.
Largo sería seguir paso a paso el proceso de las visitas
a las industrias. En todas partes encontró el Lic. Alemán
motivos de admiración. El sorprendente desarrollo de la Cía.
Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey; la novedosa instalación de los hornos de Hojalata y Lámina, la variada y
magnífica producción de Fábricas Monterrey; las notables
instalaciones de Cementos Mexicanos; la moderna maqui-

13

�naria de la Cervecería Cuauhtémoc ... Varios días hubiera
requerido el Lic. Alemán par apreciar objetivamente lo que
se fabrica en nuestra ciudad.
Se agotó el tiempo con provecho. Los jardines de la
Cervecería muy concurridos y adornados con buen gusto
esperaban el arribo de la comitiva oficial para el banquete.
Al filo de las 14 horas los asientos alrededor de las mesas
estaban totalmente ocupados.
Música de salón, cancioneros y bailarinas llenaron el
programa artístico. Los meseros con diligencia se ocuparon
de servir vinos, licores y cerveza, en proporción adecuada a
los exquisitos manjares.
Las conversaciones a cada momento más animadas cesaron al anunciarse a la hora del ·café que hablaría el Lic.
Virgilio Garza Jr.
Sin preámbulos, guardando las formas de cortesía y de
respeto al señor Presidente de la República, el Lic. Virgilio
Garza con voz clara expuso la situación prevaléciente en el
Estado sobre problemas como escasez de agua, combustible,
fuerza motriz, comunicaciones, preparación de técnicos, que
se realiza en el Instituto Tecnológico ... Inició su discurso
dando la bienvenida al Lic. Alemán y a sus colaboradores,
acentuando nuestra calidad de mexicanos, que se distingue
por la proximidad geográfica con el poderoso país del norte. Al valorar la calidad humana de los habitante de esta región dijo:
"La historia de Monterrey es una historia de lucha, de
trescientos cincuenta años, contra un medio hostil, contra la
falta de recursos naturales, contra la indiferencia, la suspicacia, el escepticismo y la incomprensión de muchos. Lucha
contra obstáculos que han sido un desafío y un acicate y
que se han venido superando con la fe en Dios y en los destinos de México, la voluntad para iniciar y cumplir las obras
emprendidas y el trabajo que se nutre de ambas esen-

La brillantez de la expo · • •
substanciosa en el contenido sp1c:~n, ?orta en extensión y
,
voco un cerrado aplauso.

;ic.

Com l 'd 1 ·
Martínez ~~:z ~i:r;;~ ~!::u~:t:n~;:ie~dó al
Antonio
mismo el elogio de lo nu
.
. . ugar e hacer yo
los visitantes, que sean :tiaf~~=la~ot{.ºn el co~cepto-de
las que avalen esta relación:
s e ic. Martmez Baez
" "En ningún lugar del paí
. .
_
rápido recuento del desarrollo ds 1se ~rop1c1a mas hacer un
inquietudes de nuestro pueblo e pais Y de la~ v~hementes
rio de trabajo y de .
, que en este esplendido empootro lugar se cumpl:1!:~~: ~~eris Monterrey. En ningún
sarrollo y el progreso de Méxi~o grama trazado para el dede puede ad rt·
.
, que en Monterrey en donve irse el triunfo del esf
.
y empresarios, unidos por la laboriostdearzdoYdlea trabaJad~~es
cooperac1on.
"Mont errey se ha convertid
.
de la grandeza de M' .
o en s1mbolo vivo Y pleno
tada Es b
.
exi~o, que es obra sistemática y aquila.
ase mconmov1ble de bien
.
Y desde hace medio sialo
l G es Y emporio de trabajo
industrialización paraºej~~l ª 1 r;~ Rueda Maestra de la
un medio en u~ la ne .
o au a le de todo el país, en
ha sido la d~
ces1dad, esa gran maestra de la vida
a norma de trabajo y disciplina".
'

Más de setecientas per
. b
industriales, profesionales son~sd,. anqueros, comerciantes,
.
' per10 istas
escucha
1 .
brant e discurso del Lic. Mart'mez B'aez . y. . el aplau ron
o f e 1v1moroso, porque, a la elocuencia d
,
- s ue cagar el íntimo sentir del señor P
or:dor babia que agrevimientos de cabeza apr b b res1 en e, que con leves mo0 a a cuanto sucedía.
'

~1

Omito los nombres de los
•
larga la lista y esta eró .
asistentes porque es muy
ta. Suplo taÍ omisión d:~a::dextendería 11;ás
~8: cuenen el mundo de los negocio
Mo que lo mas sigmficativo
s en onterrey estaba presente.

?e

Siguiendo la ruta trazada, para las cuatro de la tarde fa

cias ... "

14

15

�caravana de funcionarios se encontraba en la Ciudad Militar.
Después de rendir al Primer Magis~rado los ho~ores de ordenanza, se procedió al abanderamiento de vanos cuerpos
de conscriptos.
El Lic. Alemán entregó la bandera a cada grupo, pronunciando palabras alusivas que con recogimiento y emoción escuchaban los jóvenes conscriptos. Después de algunas evoluciones marciales al toque de clarines y tambores
terminó la ceremonia.
Todavía dedicó el Lic. Alemán el resto de la tarde para audiencias.
Para cerrar el círculo de agasajos al Lic. Alemán Y
acompañantes se efectuó un banqu~t_e y baile e~ el Casino
Monterrey. La sociedad quiso participar y lo hizo_ con voluntad y gentileza. No usaré el término usual en fiestas. de
alta categoría diciendo que hubo "derroche" de luces, vi:110
y flores. Me quedo con la palabra "abund~ncia" par~ incluir lo de mayor significación: las atenciones, cordiales,
sinceras, que se prodigan cuando nacen espontáneamente.
La simpatía que inspiraba el Lic. Alemán ganó pronto
a damas y caballeros, de tal manera que parecía haberlo
tratado de tiempo atrás. Paso que facilitó derretir de inmediato el hielo, para establecer el diálogo de la amistad.
Fiesta de aquellas que logran el milagro de alejar a las
personas de sus problemas, muchas veces abrumad~res, Y
con ello queda dicho que privó un ambiente de alegria y de
sano esparcimiento. Dejo lugar a una pequeña nota aparecida en uno de los periódicos locales, que contiene apretada
síntesis de esta memorable fiesta.
" "Después de los diversos homenajes oficiales en honor
del Primer Mandatario de la Nación durante su estancia en
esta ciudad, la sociedad de Monterrey no podía dejar de
rendirle también una cariñosa demostración de afecto Y

16

anoche, en la suntuosa terraza del Casino, se le brindó brillante recepción, a la cual asistió el señor Presidente acompañado del Gobernador del Estado, doctor don Ignacio Manes Prieto, su esposa doña Francisca Caballero de Morones
Y señores Lic. Salvador González Jr., y Rogelio Elizondo. '
" "Ocuparon la mesa d e honor acompañando al distinguido visitante el Gobernador, su esposa señora Caballero de
Morones, el Secretario de Hacienda, Lic. Ramón Beteta, don
Jesús Llaguno Y, señora Virginia Farías de Llaguno, Secretar~o de Comunicaciones, Lic. Agustín García López, don
Gmllermo Zambrano y señora doña Consuelo Lozano de
Zambrano, Lic Fernando Casas Alemán, don Rodolfo J.
García Y señora Margarita Madero de García don Antonio
,
'
Diaz Lombardo, General don Matías Ramos Santos, don Aurelio González y señora María Bell Villarreal de González
Secretario de Economía Lic. Antonio Martínez Báez Lic'.
Virgilio Garza Jr., y señora doña Rosario González S¡da de'
Garza,_ Secretario de Educación, Lic. Manuel Gual V1dal, don
Eugemo Garza Sada y señora Consuelo Lagiiera de Garza
Sada, Secretario de Recursos Hidráulicos Ing. Adolfo Orive
de Alba, don Andrés Chapa y señora Otilia Salazar de Chapa, Secretario de Agricultura don Nazario Ortiz Garza don
Manuel Santos y señora Celina Ferrara de Santos ' Lic.
Francisco González de la Vega y Secretario de Com~nicaciones y Obras Públicas, ~ic. Agustín García López.

"Fue maestro de ceremonias el señor don Ernesto Hinojosa, quien preparó para la ocasión un estupendo programa artístico musical en que sobresalieron los números presentados por alumnas de la Academia de Danza Areu".
Así terminó una sucesión de acontecimientos, que al
a~ercar a~ pueblo de Nuevo León al Presidente de la Repúb!1ca, t~v1eron la virtud de acabar con prejuicios, borrar
~istan&lt;:,as Y establecer una comunicación que debe ser permanente. ·

17

�Epílogo.

Pasaron los años y el Lic. don Miguel Alemán Valdés
cumplió su!:&gt; promesas, más allá de lo esperado.
Se realizó la canalización del Río Santa Catarina, construyéndose cuatro puentes monumentales. Inauguró casi al
terminar su actuación presidencial el majestuoso Hospital de
Zona del Instituto Mexicano del Seguro Social. Se iniciaron
tres presas. Ayudó a la construcción de caminos vecinales.
Aumentó el número de aulas y de maestros en las escuelas
federales ... En resumen surgió del olvido la figura de un
Nuevo León dispuesto siempre a cooperar en_ todo lo que
signifique progreso de México.

18

.¼ea
~

~

¿Mz~

~#M~á

�MARIA DEL ROSARIO MACIAS GARCIA
Egresada de la Preparatoria No. 7 y estudiante &lt;le la
Fac. de Enfermería de la Universidad de Nue"o León

LA CHICHARILLA *
(Cuento)

~
w

!anca, esbelta, ojos azules, y con la ropa que dejaban las muchachas, y que luego la señora le obsequiaba, más que sirvienta, parecía una de las chicas de la
casa.
Con mucha frecuencia, se sentía halagada por la mirada insistente de uno de los señoritos, y un día sucedió lo
que tenia que suceder, con el consabido; ¡que no lo sepa Mamá!.
Así, &lt;&gt;.n la fecha maravillosa en que las mujercitas celebran el feliz advenimiento de su edad de oro, ella amaneció con la responsabilidad de una niña, como en los clásicos, carne de su carne y sangre de su sangre.

Se le dijo que en aquella casa honorable, ella era una
pena para la familia. Se le dieron unos pesos, y se le mostró
el amplio horizonte, a donde había que ir a librar la batalla
por la vida.
La mañana era espléndida. Las montañas tenían tintes
de primavera, y los cerros cercanos olian a yerba fresca. El
cielo lucía diáfano, como los sueños de una colegiala, y la
ciudad era un joyel de luz, como alcázar de mármol.
• NOTA DEL EDITOR: Obra que obtu vo el Prime r Premio e n el Con-

curso del Cuento, organizado por el Depar tam e nto de Extensión
Un iversitaria de la Un iver sida d de Nuevo L eón.

21

�El tráfico gañán se despertaba, impregnando de miasmas la calle limpia, como para cobrarse así sus servicios.

"Al valle del Regiomonte
ha bajado El Redentor•,
'
sus manos llenas de dones
Y su corazón, de amor.

Las muchachas salían de prisa rompiendo la banqueta
con los tacones, los automovilistas las saludaban reverentes,
y los choferes se saludaban con la elocuencia de su claxón,
en clave "Morse".

¡Cantad, pájaros y flores!
¡Cantad sombras! ¡Cantad luz'
Al Amor de los Amores.
·
Cantad al Niño Jesús.

Ella caminaba feliz, llevando en su brazo izquierdo a su
cachito de cielo; con la mano apretaba el puñito de dinero
que era su fortuna, y con la mano derecha cargaba el veliz
en que llevaba su ropa.

Canten todos los luceros
Y los peces en el mm·
las nubes del firmame~to
la montaña y el erial. '

Tenía todos los atributos de su edad, y no le fue difícil
colocarse en un restaurante de primera categoría; pero un
año después, la atención a su niña y la de su trabajo, resultaron incompatibles, por lo que tuvo que buscar colocación
en un establecimiento de menor importancia. De alli pasó
a otro todavía más modesto, y luego a uno, en el que había
que acompañar a los clientes a tomar cerveza y vino. Así
fue adquiriendo el hábito de la embriaguez.

En el cerro de Las Mitras
un ast1·0 se ve lucir,
'
para guiar a los tres Reyes
que de Oriente han de venir.
¡Duérmete, Dulce Tesoro!
¡Duérmete, Corazón Mio!
¡Duérmete Granito de Oro
que está haciendo mucho Írio!"

Por su inveterada costumbre de proferir frases como . ..
"¡Me lleva la chíchara! ¡Me importa una chíchara!" le
adjudicaron el mote de "La Chíchara", y, consecuentemente,
a la niña, el de LA CHICHARILLA.
Noche a noche, al salir de su trabajo, se iba a la cantina, donde bebía hasta el último centavo, mientras la niña
esperaba durmiendo, sobre el tapanco de una bolería.

fervo~~nla presencia de a~u:lla celebración; los cantos Y
ca había vi;~~ la gente Par_t~c1paba (cosa que la mujer nunlos brazos a s~ se. co?111ov10 pro:undamente, Y tomando en
los tra
h d chiqwlla, se echo a llorar copiosamente y
snoc a ores que la encontraban por la cal1e decía;:
"Hoy la borracha, bebió del llorón"

NAVIDAD
Aquella noche se celebraba la Navidad. Al salir "La Chíchara" de la cantina, encontró a su niña con la carita pegada al ventanal de una casa, en cuyo interior había un nacimiento, y los concurrentes cantaban:
22

ca

Cierlta n_oc~e, en la cantina, se encontró de manos a bocon e senorito Papá de la niña.

Inmediatamente la increpó con
defendió, diciéndole:
una filípica, Y el1a se

23

�- "No señor, no tengo".

"¡Sólo soy lo que tú me enseñaste!"
El señorito la amenazó con pelearle la posesión de la
niña, y mientras él salía como a buscar a la policía, ella salió por la puerta del fondo, y tomando a su hija de la mano,
se fue a subir en el primer camión que pasó.
Se bajó en las inmediaciones de las colonias Hidalgo y
Regina, y fue a parar en lo más obscuro de la curva del ferrocarril a Matamoros, junto a la barda sur del campo mi-

-"¿Tiene frío, señora"?.
- "Yo no, pero mi pequeñita .. . "
Muy despacito, como si no . .
.
rredor se despoJ·o· d
qms1era agitar el aire del de'
e su capote y b · ,
res. A continuación fue a b
, cu rio con el a las mujepalos, basura Y piedras. uscar, Y encontró en abundancia,
Ya empezaban a pasar los brac
nas de contratación Y al .
eros rumbo a las ofici.10.· .
'
primer grupo que se acerco·, 1es p1·

litar.
LOS SOLDADOS
Se acostó en el suelo húmedo, muerta de miedo y de
frío.
En la madrugada, cuatro soldados la descubrieron, y
uno de ellos, dijo con júbilo:
"¡Mire nomás, mi amigo, qué regalo acá pa' mi mel ... !"
Otros dos soldados reclamaron su participación e.1 el
hallazgo, mientras el último, circunspecto y meC.itabundo
dijo:
"¡Chántenla! No hay que Sé., tiene un chavo. Aguanten". Y los arengó, incitándolos a la moral y a la hombría
de bien, y uno de ellos dijo renegado:
"¡Pos voy con el badulaque ... , ya nos amargó el líquido! Bueno ... , pues. ¡Por el flanco más inmediato, hileras a
la ... !", y se fueron.
El último soldado se quedó en silencio, y luego se inclinó para preguntarle, casi en secreto:

a

"·O
, ra, esos acá ... ! echen una manita . .. ' no"?.
Enterados del proyecto del soldado
. ,
formaron una pared en redondo
' en un santlamen
barda del campo Y la tech
' a modo ~e cerca, contra la
vía, cartones Y hojalatas. aron con durmientes viejos de la
soldado elogió Ia ob ra, d.io las gracias Y les ofreció
muy El
formal:
"Ya saben ustedes qu
do de primera
en la terce: cuent an_ con su influyente soldagustan ingres~r. Yo soy el ~~~~panía de mi batallón, por si
para que ínfluya con mi S t
re que hablo con mi Sarge,
incorporen inmediatament: e, Y los pase con mi Capi, Y se
preciamos de serlo tenemo's qporque ~os hombres que nos
•
ue servir al país
1
mas en la mano' como di·gnos. h.1J0S
. de la patria".
, con as ar-

Los braceros, hombres de c
.
labras del soldado con los ri . amp~, confundieron las paprocaces, Y dijeron:
p10s patrioteros de los políticos
·"L
' ª madr ' ugada está fria· · · · ·, " Y lo deJaron
.
do solo.
hablan-

"¿ Señora, no tiene usted casa"?.
24

25

�El soldado coronó la obra, instalando la puerta, hecha
con una lámina de anuncio, desbarató cajas de cartón, para
fabricar la alfombra, y fue por las mujeres para invitarlas
a tomar posesión de la casa.
Entró "La Chichara" encorvada, luego el soldado y detrás "La Chicharilla", acostumbrada al arama.
Encendieron cerillos, ·y el soldado señaló dos piedras
cúbicas, dejadas a propósito, y una gran caja de cartón vacía.
"Aquí tiene usted dos butacas acojinadas, para cuando
reciba visitas, y esta es la consola, peinador y toda la cosa".
El salió, y ella lo siguió para invitarlo:
"Señor, se queda?".

-"¿Para qué lo engaño? ... , no sé rezar".
,, En ese momento hizo acto de presencia "La Chicharill~ , Y el soldado le tomó la mano diciendo:

ta

"¡UI!ima_damente! • • •, yo le regalo a esta chamaca espequ~na pica, par~ que mañana se agasaje con una cena
de_cabnto Y u~as raJ1tas de picante, Y cuando esté muy enchilad~, se ;,eVIente su soda fría, a salud de su Juan Polai
na, aca...
'
Todavía "La Chíchara" hizo ademán de acercársele int~ntando tocarlo, pero él se irguió cuán chaparro era. s¡ llevo la ~alma de ~a mano a la altura de la ceja, en s~ñal de
d~spedí~a, marCialmente, Y juntando con fuerza los tacones
d10 medía vuelta.
'
El viento que pasaba lo besó en la frente.

-"¡Ya ... !, delante de su chilpayata?, Voy?, voy ... , ya
ni que yo fuera un bato tan gacho".
"Andele ándele, no se escame". Insistió ella.
-"No señora, no me escamo. Yo conozco el rol de la
vida, y me rifo acá ... , yo sé donde, pero a las mamás yo
las respeto, y las venero; porque yo tengo una, santa y buena, como el pan".
"Ahora, si lo que usted necesita es ganar un poco de
jando. Yo le regalo a usted estos veinte baros''.

En lo alto, las estrellas en la vía láctea, cantaban su himno eterno a las grandezas, y el soldado se fue por los caminos de la noche, para no volver jamás.

CENA DE NEGROS
me d;odas_ las noches había feria de bárbaros en el empaltit d la v1a ª. Matamoros. Braceros venidos de todas las la. u es del prus, armaban rifirrafes por el dominio de las
a~eas,dpor ~n_a mala mirada, por una pieza de pan o por una
pieza e mus1ca en las sinfonolas.

-"No señor, su dinero, mucho menos". Dijo ella.
-"Agárrelos, yo me los gané al hueso, y no me lucen".
-"Pos ni a mí, porque no son de mi trabajo honrado".
-"Bueno, -propuso--, tómelos y rece para que Dios
me ayude y me proteja".

26

Mujeres sin escrúpulos, iban a buscar una amistad en
aqu:lla multitud, Y muchas veces tenían que disputarse a la
grena, su derecho.
. Allá ~e a dar la Chíchara. A podrir en el fango del vicio, la exigua calidad.
27

�Pero no fue a disputar a las demás mujeres la amistad
de nadie, sino a prodigarse con los viciosos de igual a igual,
trabajando en las cantinas y bebiéndose el producto de su
trabajo, e incitando a los estúpidos a pelear por cualesquiera cosas, e invitando a quienesquiera que fueran los triunfadores, a formar en el grupo de sus amigos predilectos.
Una niña de cuatro años, no constituye un obstáculo
para la vida licenciosa de una mujer. No obstante; los
actos más abyectos eran cosa tan común, en aquella asquerosa promiscuidad, que la mujer a veces lamentaba, que a
su independencia absoluta, aquella pequeñita candorosa, le
constituyera un lastre.
Sin embargo; -una noche en que uno de aquellos degenerados, pretendió cometer en la pequeña el más vil de
los atentados, "La Chíchara", maliciosa, despacio encendió
un cerillo, y en cuanto comprobó la intención insana, como
tigresa se lanzó sobre el infeliz-, de un mordisco le arrancó una oreja, y con las uñas le grabó en la cara el mapa
de la república.
De la carretera a Laredo, lo levantó la ambulancia, bañado en su propia sangre, y poco después vino la patrulla
por "La Chíchara" y socios.
El primero en declarar fue "El Carabina"; cuando le
preguntaron si él también era sátiro, contestó:

El cantine~o se deshizo en elogios, asegurándole que ya
estaban
.
ted arrancandose a verla 'al bote'., " Y s1. no preguntele
us . ;-le propuso--, aquí a 'Pirijas', a 'El Otate', 'Al Abotagado Y a todos los señores".
. l!tn· cliente espontáneo que la conocía por primera vez
le mv1 o Y ordenó al cantinero:
'
"Sírvale a la señorita una cervecita con explorador".
."El explorador, de tequila o de mezcal ?" Pregunto· el
cantinero.
·
"Sírv_alo de_ rascatripas, con sus gatos en reversa".
-Or deno la muJer-, Y le sirvieron zotol.
de ..~~~~~º: lo~, comentarios al heroico comportamiento
ic. ara ' Y cuando los elogios eran culminantes
ella sedicoloco ?e espalda a la barra, Y les largó un latinajo'
apren do u mdo, ¡sabe Dios en dónde!
'
( "Veritas calitate panoche") .
Un. borrachito consuetudinario, a quien nadie daba importanc1a, comentó.
"·Te
digo que a esta Chíchara, le arrastra pa'l inglés!".
i

"No señor, yo soy un honrado raterito que vivo de mi
mal trabajo, pero sin molestar a 'naiden'. Verdá ~ena".

SO:RADORA

Hechas las averiguaciones, el hecho se calificó como
defensa, y la inculpada salió en libertad.

Chicharilla"' entretanto era feliz en su li6ertad
abs "La
d A
ur_ a.
diario despertaba con un estridente .
qu_e siempre le pegaba junto a la cabecera de su
primer tren que salía de la ciudad rumbo a Matamoros'.

Llegó "La Chíchara", a la cantina, presuntuosa y alardeando que no había poder que la apresara, porque ella era
pura 'mujer macha'.
28

~~:!az~Í

La niña salía corriendo de su cuchitril p
gro monstruo de acero que llevaba un eno;m:r~a:~r

29

=~ n~~

�frente, como ojo de cíclope, para ver las distancias y tragárselas enteras.

Subía
a veces
a phacia las piedreras, y en la ladera se encontraba
epa.

Miraba con asombro el ígneo vientre que escupía fuego, y el pulmón que resoplaba sobre las cajas de émbolos,
para empujar las bielas de las ruedas motrices, mientras la
lengua de bronce seguía bramando, y temblaba la tierra al
paso del gigante, reptando bajo su sombrilla de humo, para después dejar ver sólo las dos lucecitas rojas del caboose,
perdiéndose en la lejanía.

Pepa era una viejecita q . tab
_.
y platicaba con ella.
ue Jun ª baramtas para leña,

Luego se acomodaba en uno de los arcos invertidos de
la barda del campo, para ver a sus anchas, cómo el viento
iba apagando a sopliditos las últimas estrellas de la noche,
dejando tan sólo encendida la lámpara del crepúsculo detrás
del perfil de la serranía, para encender la aurora. Contra
el cielo de iridio destacaban las bandadas de cuervos en su
fuga, hacia los maizales del ejido de Canadá.
Al final, en la hamaca de la montaña azul, despertaba
el bruñido sol, asomando la pupita como copela de oro saliendo del horno de La Fundidora, en el momento en que los
soldados, allá en el cuartel, prorrumpían con sonoros toques
de cornetas y tambores para saludar al dia.

La niña preguntaba con s
· ·d . . .
eran los hombres de la p· d u cunosi _ad m~emta, ¿quiénes
ie rera, Y que hac1an?.
Pepa -~e llenaba la cabecita de fantasías
con sus OJillos maliciosos, de reojo, Y le dec/a:Y la miraba
"Esos son artífices que labr
lf
. . .
Y esos de las trocas
l d . an e rontisp1c10 del cerro,
· t erio-;
·
que transforman , - e ec1a. con rrus
son magos
en pan, las piedras de la montaña".
Volvía a la ciudad con los i
hambre hasta el cuello dand ~ ~ escaldados, Y con el
trashumante siempre ~edie ton
den a suelta a su espíritu
'
n o e tramontar a las c dºJl
ras Y de alcanzar todos los H orizontes.
.
. a la or
i eInsensible
inedia.
Llegaba a la colonia Hidal d
.
veces su madre le daba al d go espues de mediodía. A
go e comer y a vece
.b
parar a la puerta de la fond d Ch '
s se 1 a a
donde comían los b
a e
encha, "La Guanajua".
raceros; Y Chencha, generosa, ordenaba;
"·M·
, ira p ancha, dale un taco a esa escuintla!".

A menudo echaba a andar por el campo de aviación
militar para cortar mirtos en los matorrales del llano, y extasiarse con los cantos maravillosos de los mirlos y los sinsontes, o embelesar sus sentidos con los colores de los tréboles, las margaritas silvestres, las peonías o las flores del
gengibre.

"¡Posetivamente
·
los '·a1
'
' pref enmos
que se traguen las crestas
J aos' que venderlas pa' los cochinos!".

Andando llegaba hasta el arroyo de Topo Chico, y pasaba la corriente a pie enjuto, sobre los puentes de piedras.

de h:~~sr~~~~1:t~nulplat~ de escamocha, que llevaba desgarro.
ic as e carne, hasta bachichas de ci-

En la otra margen, se llenaba las manos de flores de
laurel o de anacahuita, y las ponía en la corriente del agua,
con un pensamiento raro en cada flor.

Luego se iba a dormir al ·a d'
tos de las chicharras.
J r m, arrullada por los can-

30

Algwen
. alababa su desprendimiento Y 11
.
, e a presurrua:

31

�Al
as noches se aventuraba por las calles obscur8:s
de la c : a Y allá, en el fondo, encontraba un gr~po de ruñas jugando 'a la ronda, y la invitaban para cantar.
Por ahí viene "La Chíchara",
déjenla pasar,
que nadie se interponga
se puede disgustar.
Que sabe hablar inglés,
que no lo sabe hablar,
que todos los braceros
le pueden enseñar.
Tengan listas las manos
cuando la vean venir
para que esté conte~ta
comiencen a aplaudir.

y luego aplaudían al compás del coro, que seguía:
(Ol ray con guasumara,
okey, okey, okey),
si sigue practicando,
muy pronto va a aprender.

Acabada la ronda, todas las niñas entraban en sus casas; las puertas de las casas se iban cerrando, Y la calle quedaba más obscura, Y empezaba a llover.
Ella se refugiaba en el quicio de una puerta, Y_ la tor. b Al estallar los rayos, cerraba los OJOS muy
:p:::::;,e;aenª·el fragor de la detonación, se le abrían los
ojos por toda la cara.
Cuando se calmaba la tempestad, el cielo se despejab:
h - n Entonces ella se desconcertaba, porqu
y las nubes wa .
osas del cielo o eran cosas
no sabía, si lasd~trdeolslapos
n:via en la mitad de la calle,
de los charcos eJa
'

~r:

32

y se sentaba en cuclillas a meditar; mitad embelesada con
el violín mágico de algún grillo solista, y mitad medrosa con
las voces roncas de las ranas y de los sapos, que llamaban
al miedo.
Echaba a andar con los piecezuelos entumecidos con el
frío de la noche, por la calle poblada de duendes, a sólo cinco cuadras de la calle Altamirano, y a cinco siglos de la civilización actual, y como único indicio de progreso, los postes, como fantasmas negros, y en lo alto, los cables de la
energía, donde el viento silvaba como brujas que maldicen.
Llegaba al empalme; se sentaba a dormir en su rincón
favorito, hasta que pasaba su madre, que le llevaba la cena,
consistente, casi siempre, en una torta de pan, y una soda
medio vacía, y ordenaba a uno de sus acompañantes:
"¡Mira tú, gorro de paraguas, tráite aquea guerca ... ,
es milla!"

EMMA
Muy temprano empezaban a circular los camiones por
la calle Altamirano. Todos fabricados de hojalatas, trozos de vidrio, palos y cochambre, paraban en las esquinas, jadeantes y temblorosos, como potros en la doma. Los
choferes echaban una última mirada, a la espalda de las
damas que bajaban de los armatostes, entre de aprobación
y de despecho.
Emma era maestra de segundo año, de una escuela de
la colonia. Y era, eso que son los maestros universalmente:
"Un modelo de virtudes cívicas y sociales".

¡Limpia en el vestir, limpia en el alma!
33

�Bajó del camión, y cruzó la calle rumbo a la acera de
enfrente, donde un grupo de rap~elos maltrataban a una
chiquilla, que se defendía con punados de lodo.
Por mala, o por buena suerte, la chiquilla erró el tiro,
Y estrelló la plasta de lodo en el peto de la alba blusa de
Emma.
Ell
limitó a limpiar de la mejor manera posible
las ma:c~!s, a tiempo que los pilletes huían a la desbandada, y la mocozuela se echaba . a llorar.__ La prof~~o~a
limpiando sus dedos, preguntó casi con carmo, a la nma.
. ?"
"¿ Qué te pasa, querub m. .

-"Pos esos mulas me dícen méndíga".
•

•

, ?"

-"¿En donde esta tu mama • ·
-"En el jale".
-" ¿En dónde trabaja?".
-"En la cantina".
-"¿Por qué no te vas con ella?".
-"Porque está peda y me corre".
-"Válgame Dios!. --exclamó la maestra-, ¿_cómo te
llamas?, y una señora que a la sazón pasaba por all1, contestó a la pregunta hecha a la niña:
"Es "La Chicharilla", hija de "La Chíchara", una vieja borracha que trabaja lavando los pisos Y los excusaos
de las cantinas".
"Muy bien, -dijo Emma-, ¿ya desayunaste?" .

"Bueno, ven conmigo", y esa mañana llegó a la escuela, llevando de la mano a una niña sucia y andrajosa, que
parecía tener la mitad de su edad real, y la condujo al reparto del I.P.I. y los agraciados que esperaban, gritaron:
"¡Qué se forme! ... ¡a la cola! ... ¡qué se forme ... !".
Después del desayuno la llevó a su aula, y la sentó junto a las demás niñas, y las niñas se quejaron:
"¡Señorita, esta niña tiene muchos piojos!".
Y la maestra la sentó en su silla personal, diciéndole:
"Allí te estás, ¡no te vayas a salir, porque los muchachos te pegan!".
A la hora del recreo, la maestra iba a seguir preguntando, pero ella fue quien recibió un abrumador alud de preguntas, y tuvo que dedicarse a impartirle cátedra de primer
año, pero lo hacía con entusiasmo, con un gusto exquisito,
porque la chiquilla absorbía la enseñanza con avidez, con
clarividencia, asimilando, bebiéndose las palabras de la
maestra.
Al dia siguiente, Emma bajó del camión con un paquete de ropa bajo el brazo, y se puso a buscar a la chiquilla
por toda la calle, pero nadie le dio razón· solamente en el
sitio de automóviles, un chofer le dijo:
'
"Sí, ahí se va por el callejón de la curva, y pregunta
por la cochinera del pecado, pero es difícil que la encuentre allí, porque tiene pat'e perro".
Ya era la hora y se fue al trabajo, en la puerta de la
escuela la niña la sorprendíó, diciéndole:
"Señorita, ya me dieron desayuno".
"¡Magnifico!", díjo la maestra, y mirando que llevaba

"No".
34

35

�una perrita flaca, negra y llena de pulgas, se dio a la tarea
de convencerla de dejar en libertad al animal.
La niña, pesarosa, daba tiernos besitos de despedida al
animalito, y ésta correspondía al cariño, lamiéndole los moquitos.
Luego mostró a la maestra un puño de papeles blancos
de envoltura, (regalo del carnicero), diciéndole:
"Señorita, hice la tarea".
La maestra examinó los papeles, y preguntó:
"¡Dime niña!, ¿quién te ayudo?".
-"Fue Fabián, el del estanquillo, pero yo puedo hacerlo", y tomando los papeles y un pedacito de lápiz, se tiró
en el suelo, planteó su problemita y lo resolvió.
"¡Perfecto!, --dijo la maestra-, ¡oye, te gusta bañarte?".
-"No sé, --dijo con franqueza la niña-, nunca me baño".
Pidió agua tibia a la mujer del conserje, la bañó, la vistió con ropitas limpias, tobilleras nuevas y unos zapatitos
bastante buenos aún, y peinó sus cabellos desgreñados en
dos insipientes y rubias trencitas, atadas con listones rojos
que hacían resaltar más su pálida tez, y parecer más azules
sus enormes ojos.
Ya en la clase, se gañó el cariño de las demás mnas,
cuando una de ellas llamada Jacinta, volcó el tintero accidentalmente, y las demás se burlaban de su torpeza, mientras con los dedos le untaban tinta en las manos y los brazos.
Chicharilla, compasiva, fue con un cotense mojado a
limpiar las manchas a la niña, mientras decía con disgusto:

36

"¡Tanta tonta te unta tinta!"
La. frase corno
· · de boca en boca, Y fue coreada por todas,. m1e~tras la maestra la tomaba de pie para escribir en
el p1zarron:
Tanto lwnto vfrtió Chinta.
'
que dijo giiera en queb1~anto:
¡Tanta tonta te unta tinta!
al, verse entintada tanto

Al final de cursos, todos los maestros felicitaron a la
maestra, Y el señor director, díjo:
"S~~orita ~rofesora: Ha hecho usted una obra de muy
alto mento social ~-patri~ti_co, que a todos nos honra. Vam?s a ~~ a esta mna calificaciones de segundo año
asignac10n de sobresaliente.
' con
Llamaron a "La Chíchara". Llegó escoltada por "El p¡·
saflores"
·
·
je".
• "El Casquirranguis",
"El Cacamandú" y "El Cui-. Ellos se.quedaron en la puerta según órdenes, Y ella entro sola, valiente y fachendosa, oliendo a alcohol con una
mano en la cadera, Y la otra ocupada con el cigar;o.
El señor director se hizo cargo de la situación, Y dijo:
"Buenos días señora; ¿es usted la mamá de esta niña?".
-"Pos sí, pos luego?".
"¿Sabe Ud. que tiene una niña muy inteligente?".
- "Pos es que es m'ija, sabe usted?".
"Vamos a darle las mejores calificaciones a ella".
- "Pos qué espera?".
37

�El señor director cortó por lo sano, Y preguntó:

la cenaduría, un año con la Matildona, y dos aquí, en el refuego ... , pos va a cumplir seis años?".

· - ?"
"¿ Cómo se llama la mna
•

"¡Perfectamente! ¿Cómo se llama Ud. señora?".

-"La Chicharilla".

-"La Chíchara".

,,
"Sí, pero su verdadero nomb re •
-"No sé, nunca se me ha alcanzado la puntada de ponerle nombre".

"Sí, pero digamos ... , su verdadero nombre?".
-"¡Ah ... ! Dijo casi con gratitud, pos apenas me
acuerdo, pero me llamo ... , Magdalena Garza".

.
. ·1?"
"¿ Tiene registro
c1v1
. .

"¿ Y tú, cómo quieres llamarte pequeña?", dijo dirigiéndose a la niña.

-"No".
-" ¿Está bautizada?".

-"Pues yo, Emma, como mi señorita", dijo humildemente.

-"No".
En obsequio a la labor de la maestra, el señor director
tomó la recta Y dijo:

Y la dulce maestra no pudo evitar que se asomaran dos
lagrimitas, a sus divinos ojos verdes.

"Bien elevaremos un oficio al Coñgres~ del Estado,
para impo~er nombre a la niña. ¿Está usted de acuerdo, señora?".

FABIAN
El industrioso sol de la ciudad estaba empeñado en fun-

-"¡Pos éntras cañón!" Dijo la mujer.
·- ?"
"¿ Cómo se llama el papá de la mna.
.

-"Eso a mí me importa una chíchara".

dir el pavimento. El viento canicular se hacía su cómplice, y

las personas iban por la calle como agobiadas por tanta luz.
El tren, fumador empedernido, llenaba el empalme con
bocanadas del humo de su pipa negra, y hacía más densa
la atmósfera.

"¿Es usted casada con el papá de la niña?".
-"Eso a usté le importa una chíchara".
"¿ Qué edad tiene la niña?"•
-"Espérese tantito: dijo haciendo rápidamente su
cuenta, un año en el restaurante, un año en el otro, uno en
38

Todo eso chocaba en el ánimo de Fabián, que era gente del altiplano. El era un aspirante a bracero, que no se
descorazonó con el fracaso de su propósito. Instaló un estanquillo frente al empalme, y aili les vendía a sus compañeros, lonches, refrescos, cigarros etc. Y a quienes se lo solicitaban, les vendía pisto y motivosa; a veces, allí mismo se

39

�la tronaban) y aprovechaban la presencia de los cuates) para
echar una manita de albures y póker.

Más burlas y más risas Ento
_
cleta, conteniendo la risa dijo:
nces, el dueno de la bici-

Para que vieran que él era una buena reata) le pasaba
al costo, a "Chicharilla", dulces, chocolates y cigarros, para que los taloneara) y sacara la feria.

"¡Mira, no te enredes'
da en ella te la
1
.
'
rega o.

Ella tenía diez años de edad. Tenía un certificado de
sexto año, y el recuerdo de ese viaje con que la Secretaría
del ramo, premia a los mejores alumnos, al final de la primaria.
Todo lo hubiera dado por el privilegio de volver a su
escuelita, a la que amaba como se ama al viejo caserón de
los mayores, por lo feliz que había sido en ella.

-

s·I 11egas h asta los rieles
.
monta-

"·D
¿
e veras?, ¿no se raja?".

"·No
· .. . ! Pero hasta allá montada en ella"
i
me raJo

Con decisión. Dispuesta a . .
.
en la parrilla.
.
. Jugarsela, aseguro su caJita
pulso, Y bambo~!a~dº:ºc:; la Jamba de la_ ~uerta, tomó imsiguió por la media ~ll q~e no cae, baJo de la banqueta,
caer al otro lado de los ;ie~~s.ando ... ' peladeando, Y fue a

Empero, ella iba a luchar para volver allí.
Llegó "Chicharilla" a la peluquería de don Chano, a
ofrecer su mercancía, en el momento en que llegaba a rasurarse, un acalorizado cliente, en una bicicleta balona
que dejó a la puerta del establecimiento. Se sentó en el sillón y pidió que el abanico trabajara directo a él.
Al momento la chamaca se olvidó del negocio, para pedir un favor al dueño del vehículo:

"Señor, me deja dar una vueltecita?, eh ... sí?", y sin
esperar respuesta, montó en la bicicleta.
Al primer pedalazo, ¡Pácatelas .. . ! cayó al suelo.

Risas y burlas de todos los presentes, pero ella, sin inmutarse, se levantó y volvió a preguntar, a tiempo que seguía montando:
"Nomás una vuelta, señor . .. , sí?", y antes de que le
respondieran, ya estaba otra vez en el suelo, con otro golpe
igual.

40

Se levantó; limpió la sangr d
gió sus chicles Y sus cigarro
e fe su descalabrada, recos, Y se ue a curar su herid
rumb o al estanquillo de Fab'1an.
.
a, con
Fabián acababa de ganar con 1 b
.
a sus visitantes. pero algu· .
fa araJa, todo su dinero
h bº d
,
n mcon orme lo delató Y ·1
a ia a vertido que era vigil d
, e ya
farmacia a algo así
a o por un agente, que fue a la
'
· · · , como a telefonear.
En eso llegó Emma, con su trofeo.
" ·Hol "Ch'
que n~ sab~a qu~c:~~~• tahora eres ciclista?". Dijo Fabián,
ornar.
-"Sí, -dijo con convicción-' es mia,
· me la acabo de
ganar".
"Te doy el estanquillo por e11a . . . ' ¡Juega!" Propuso.
-

"·Y
1
no t e rajas!".

"No' h ombre, que me vas a hacer rajar tú a mí" • D"
IJO

41

�mientras casi le arrebataba la bicicleta, y la llevaba hacia
el lado de atrás del estanquillo.
Acomodó en el portabultos su cobija, su ropa, una botella probablemente con licor, y una cajita con algo secreto.
Todavía dio instrucciones a Emma:

Ya casi de tarde, venía la mu.
de las sobras de la bota d
Jer con un cacharro lleno
na e la cantin
b
ca, a la que encontró en
. a, en usca de su chit
ñeta:
su eS anquillo, Y le largó una rega"Pos donde te metes "Ch.
.
buscando con la tragazó ,
ichanlla" infeliz?, te ando
te escondes . . . .ándal n, pero cuando viene a verte Dios
1
e, ven a tragar ... ".
'

"Al rayo rebanas más fruta, y la pones en el hielo, y al
ratón que pasen los refrescos, Uenas el envase, y en fin . .. ,
ya sábanas como se surte el changarro . .. , y ahí nos vimos". Dijo, y montando en la bicicleta, se perdió entre la
multitud de braceros que se arremolinaba en los patios del
empalme, dejando en el ánimo de la muchacha, la sensación
de que se iba, para ella, el más bello significado de la palabra, AMISTAD.

"No tenemos tiempo madre· .
nas y las sandías, Y atiende a 1 ' ~ra: re~ana ahí esas pibuscar un brasero Y un
os senores mientras yo voy a
cos".
comal, porque vamos a vender ta-

Poco después apareció la maestra. Llevaba, como siempre un paquete de ropa y un pedazo de pastel en una servilleta de papel a la ahijadita.

Así empezó "La Chíchara" u
.
redentor, bajo la égida d
na__nueva vida de trabajo
pataz.
e aquella hiJa, enérgica como ca-

"Chicharilla" mu oc
dijo como al desg~ire: Y upada en atender a sus clientes,

Al verla, "Chicharilla" gritó con entusiasmo:
"¡Madrinita, acá estoy, ahora tengo estanquillo!".

Una mañana Emma 1
riJJa".
'
a maestra, hablaba con "Chicha-

Llegó la maestra, y "Chicharilla" contó la historia de
su adquisición.

"Ya te inscribí en secundari
cuenta mía".
a, Y tus gastos son por

"Pues mira, --dijo la maestra-, se me acaba de ocurrir un plan, para que tu mamá se consagre totalmente al
trabajo, bajo tu amparo; pero tienes que poner todo ese
amor que le profesas, toda esa devoción con que la defiendes, toda tu voluntad y toda tu nobleza. ¡Quieres Corazón!".

- "Ya no, Madrinita
·N t
nerosidad de usted Y
.•• , oso ras somos obra de la ge
' yo voy a estud·
como usted; culta Y bondad
iar, porque necesito ser
trada y bella.
osa, noble Y desprendida, ilus-

"Sí madrina, -asintió la muchacha- obedeceré ciegamente y me sujetaré a sus órdenes".
La maestra expuso entonces un proyecto de resultado
positivo, encaminado a redimir a "La Chíchara".

.¿

Tenemos un buen negocio u
.
como usted me lo indicó) .
e empezo con tacos (tal
empezó a cocinar la gent~ Sigw con menudo, Juego mamá
na nos cambiamo~ a una c~agustar de su comida, Y mañaservir a muchos abonados
que tomamos en renta, para
~lena cal1e, Y deseo que ~~u~aª!ora estamos atendiendo en
narme al banco, a guardar al ~ d~sted favor de acompagun mero".

42
43

�"¡Qué contenta estoy, mi mujercita de negocios! y todos te pagan?".
-"Todos Madrinita. Pero para los que no pueden pagar, mamacita tiene siempre una gran olla de frijoles, otra
de café, y un canasto de tortillas".
"¡Maravilloso . .. ! ¿Y dime hija, los moscones?".
-"Esos ... ?, se asustan con el trabajo, les enseño la
escoba, y ... ¡pies, para cuando ... ! Los mariguanas son
más armados, pero voy con Lucas, compro un cigarro de a
veinte pesos, los mando a fumar en los rieles, y telefoneo a
la patrulla".
"Pues mira hija ... , yo temía por ti, rezaba por ti, pero, ahora voy a rezar y a temer más ... , por mí".
Y hubo prosperidad. El estanquillo se convirtió en una
tienda. La fonda, en una cenaduría de lujo. Todo instalado
en casa propia, y en una colonia aristocrática.

"Chicharilla" fue a la secundaria, y luego a la profesio-

Al templo de la virtud, que florece ESA CASTA MAGNIFICA, de los mentores nuestros.
En la colonia, "La Chíchara" era conocida por LA SE~ORA MAGDA. Se le admiraba por su genio mercantil, la
dirección de su negocio, y en la noche, cuando abrían la cenaduría, y servían los platillos que aprendió a preparar, en
el restaurante de lujo todos elogiaban su ricura.

UN DIA EXCEPCIONAL
i Este era un día grande!

Emma ' "La Ch·ich ar1·11a"' cumplía quince años.
La mañana esplendente la saludaba.
Sentada en la orilla de la fuent d 1 I .
lonia, arreglaba u
·11
e, e a p ac1ta de su co-el . ··t . . n ram1 ete, con las rosas que don Pablito
v1eJ1 o Jardinero--, había cortado para ella.
,
Los rosales tenían justa de perfumería.
El chachasqueo de la fuente
0
!~J~;l~! : . caudal excedente, q:~::au:i :

:

lad~~f::::~

Los altos cedros eran una gama de ar .
:~s Y ruiseñores, y todo el jardín era un n~:f~: !:d~;~:
La M
del m~s:::Jra agda la contemplaoa orgullosa desde detrás
..
or, Y a veces dudada de que aquel ángel fuera
h1Ja suya.
La muchacha acabó de arreglar 1
contenta, que cruzó el pasto verde p:rar=•uY ebstaba tan
frente rugo
'
n eso en la
sa como cuero de barbecho del vieJ'illo 1
se fue cantando.
'
oco, que
Todas las ventanas abiertas de las casas vecinas d .
ban escapar una misma mú . 1
' eJaba felicidad Y el l
s1ca, a calle adyacente respirar
,
so era como un badajo en la campana del
irmamento, para tocar a gloria en su corazón.
A las doce del dia, era la misa.

Admiraban lo refinado de la educación que había impartido a su niña, producto inequívoco de las horas de desvelo, que habían dejado huella indeleble en su rostro.

44

En Espera?ª a sus maestros, a sus amigos Y a su madrina
eso llego un mensajero oficial, con un oficio. Leyó y s~
45

�quedó meditando; -"aún tengo•tiempo"-, dijo, y entró en
la tienda.
"¡Madre, mi regalo más grato! mi nombramiento de
maestra, madrinita se casa, y yo tomo su lugar".
"¡Tonta! -dijo Magda-, ¿para qué quieres ser maestra?, esto es productivo, es próspero, ¡es tuyo!
Yo apenas soy la gañana que se deja conducir inuda,
porque veo que eres inteligente, ¡eres tan dulce!, ¡tan amable!, tan suave, que me llenas de orgullo, ¡aquí está tu porvenir!".
"¡No madre! el dinero no lo es todo. Lo he aprendido
de ti. Las personas necesitamos una ilusión, una esperancita,
un ideal para luchar por él y hasta para morir por él.

Muchas veces, cuando hací 1 .
..
ciencia, sólo encontraba e ll a a ~1:1'ospecc1on de su conSiempre consideraba que ~ et a _at~c1on Y remordimientos.
aquella criatura ni a bes ~ e~1a erecho a llamar híja a
estaba ella, bíndada Y su:Uc:n~/ verla de frente, pero allí
"¡Anda madre·, bendicerne Y deséame suerte".
Y Magda se dio cuenta de
..
que tenía que aprender su pa ¡~e era, toda, híJa suya. De
llorar.
pe e madre, empezando por
De una silla, tomó el bolso 1
•
cha, y entregándoselos le di ·o ; a som~rllla de la muchado de aquella lejana m~drug!da: uy quedito, como el solda"CHICHARILLA: ¡Por el am d
.
para cerrar la puerta! por u
or e Dios, vete al diablo,
felicidad, a grito abierto". q e me voy a echar a llorar de

Algo que nos inspire, nos eleve, nos dignifique, que penetre nuestras almas y nos lave.
Sin ese algo que mueve al corazón,, tú y yo seríamos
aún ... , parias de dolor y vicio, esa basura en la que los seres infames escupen sus conceptos más ruínes, pero ya ves,
me encontró una alma pura, me pulió y me dio forma, y mi
esperanza de verte digna y respetada, ha colmado mi ilusión.

CHA'ITA

(Seudónimo)

¡Voy a mi colonia, madre! estoy segura de encontrar a
mi "Chicharilla, a muchas chicharillas, para enseñarles dig-

nidad, a tener fe, a vivir con alegría.
A enseñarles que tenemos un espíritu para elevarlo, un
corazón para educarlo, una alma para salvarla.
¡Anda madre, bendíceme y bésame!".
Magda la oía en silencio. No sabía que hacer, no sabía
rezar, no sabía bendecir.
46

47

�BEATRIZ MOLINA MARTIN DEL CAMPO
Estu.diante del 8o. Seme stre de Química Indll8trlal
de la Facultad de Ciencias Químicas d e la U. N. L

LA HISTORIA DE UNA MONEDA DE UN PESO•

~l

¿ ué por qué escribo mi vida? Durante los últimos cinco meses he recorrido aproximadamente tres cuartas
partes del mundo, y he tenido toda clase de experiencias,
por lo que no pude resistir la tentación de comentar la agitada vida que he llevado en tan corto tiempo.

J

Después de mi emisión en 1950, fui transportado hasta
un banco grandísimo donde tuve oportunidad de conocer a
otros primos y primas, también algunas amigas extranjeras,
y por supuesto, enemigas: las pesetas. Mi estancia en ese
gran banco fue corta, pues al día siguiente conocí a mi primer dueño, un hombre de 65 años, por quien nunca sentí
gran estimación ya que por su avaricia quedé cautiva en
una celda durante cinco años. Ahí conocí a grandes personalidades. Había chicas de oro, alguna que otra anciana, y
primos más grandes que yo. La mayoría se quejaba del cautiverio en que estaban. Mis abuelas, que tenían entre 100 y
150 años de edad, y por quienes yo sentía gran respeto, no
se quejaban y preferían la paz y tranquilidad a las cuales ya
se habían acostumbrado. Mis demás compañeros, en plena
juventud y con ansia de recorrer el mundo, no deseaban
otra cosa que salir de esa cárcel.
• Obra a la cua l se concedió el SEGUNDO PRE~llO del CONCURSO DEL CUENTO INTRAUNIVERSITARIO del presen te año.

�Cierto día, antes de mi cumpleaños (15 de octubre),
murió el viejo avaro. Tuvimos un ligero mom_ento de nostalgia ya que día a día, don Florencia~ ~ue as1 se llamaba,
solía contemplarnos; después nos acariciaba, y a las abuelas Y a las chicas de oro, hasta las besaba.
Al mes de su muerte, después que se hubo repartid~ la
herencia pasé a manos de un hombre maduro, de 35 anos:
sobrino del dífunto don Florencio. Con él fue donde _empezo
mi gran vida. Recuerdo la noche en que me desped1 de todos mis compañeros; sentía un nudo en el borde que no me
permitía emitar sonido al rodar.
Esa misma noche, cambié de dueño en u~ club noctur~
no adonde me llevó el sobrino de don Florenc10, QE:D. ~ 1
todo era alegría. Después de diez copas que hubo 1?gerido
mi dueño yo me sentía moverme de un lado hacia otro
cuando éÍ caminaba. Cuando mi mareo estaba llegando al
máximo, me entregó a un 'barman' que a su vez m~ puso e~
una cajita que emitía música cada vez que la abr1an. Ah1
había grandes señorones de $ 100 y de $ 500.. Por lo general
nunca se mezclan con nosotros, siempre estan e~ un lugar
aparte. En la caja con música tan solo permane~1. una ~ora,
pues me díeron a un señor grueso que abandono mmedíatamente el club nocturno. Al poco rato llegamos a su ca~a,
•una gran casa! Tenía grandes jardines y estaba muy bien
~mueblada. En su recámara ya dormía su esposa. Yo permanecí sobre el buró junto con otros parientes y herm~nos.
Muy t emprano, cuando el sol apenas despuntaba, la senora,
quien vestía muy raro y traía unos :311:etactos en ~a cabeza,
se acercó hacia nosotros y nos tomo sm ~ue se diera cuent a su esposo guíen estaba haciendo un ru!do tremendo con
la boca. Después nos colocó en su bolsa? Junto co~ ~n montón de chucherías que traía dentro (pemes, cosmet1cos,
tas de gallina para la buena suerte, etc.) De lo que ocurno
después apenas si me dí cuenta puesto q~e estaba en la bolsa, pero parece que tuvieron un gran d~s~st~; no por el
cambio de lugar a que nos sometió la senora, smo por la llegada tarde del señor grueso.

P~=

Ese mismo día conocí lo que se llama un 'salón de belleza'. ¡Qué de mujeres feas y como hablaban! Aunque debo
admitir que después salían irreconocibles. A mi dueña le
quitaron los feos artefactos de la cabeza y le empezaron a
alborotar tanto el pelo que parecía que la hubieran asustado. Y no nada más ella se encontraba así, otras cuantas damas lucían también la melena alborotada. Lo bueno es que
eso no duró mucho tiempo y al poco rato su aspecto cambiaba, dejándolas ver distinguidas, . .. y a alguna que otra,
bella. Antes de salir la señora, me dejó con la alborotadora
de cabello, quien a su vez me guardó en la bolsa de su vestido. Ya después de que el sol se había ocultado, llegué a
una casita, que era todo lo contrario de mi antiguo hogar.
Esta casa era humilde pero limpia, y en ella me sentía yo
muy a gusto. La joven me entregó a su anciana madre. No
hubiera querido salir nunca de ahí, pero al día siguiente
muy temprano cuando ví que la ancianita me tomaba con
ella, me imaginé que muy pronto tendría un nuevo dueño.
Caminó por largo trecho y después entramos a una casa
muy grande y muy amplia, que nada más tenía un solo cuarto, pero que tenía muchas estatuas y retratos. También había velas apagadas y encendidas, y al final del cuarto se encontraba un señor que vestía diferente a los demás, pues
llevaba falda. Este señor de la falda hablaba mucho y muy
fuerte. Por lo que oí, era un gran hombre, pues no hablaba
de sí mismo como lo hace la mayoría de la gente; este hombre hablaba de las debilidades del género humano, de la hipocresía y de la vanidad del mismo. Tal parece que los conociera a todos. Habló del desatino de culpar a la 'mala
suerte' por la falta de prosperidad, y dijo algo bello que si
tantos hombres meditaran sobre eso, vida nueva tendrían:
"El hombre es el culpable de todos sus fracasos". Si tanta
gente al fallar en algo, dijera: "Mi error consistió en esto y
en esto" en vez de decir, "Fulanito tuvo la culpa porque ... " podrían t ener una vida llena de confianza y de
éxitos. Después que terminó de hablar pasó otro muchachito con falda y una canastita. Mi dueña metió la mano a la
bolsa de su vestido y me depositó en la canasta. Se veían
cosas raras aquí, más después supe que el nombre del cuar51

50

�to grande era Iglesia, y que el señor con falda Y ~l niño no
las usaban siempre. Justamente dos horas despues de haber estado ahí, me llevaron al banco.
Aunque ya había estado en un banco, me sentía incómodo pues no conocía a nadie y además, era la primera vez
que entraba a aquel banco. Una vez más, mi estancia fue
corta, y al poco rato me entregaron a una señora cuyos dedos y brazos despedían mucha luz. Al principio creí que se
llamaban focos, pero después aprendí que su nombre correcto es 'joyas'. Con esta señora, llamada doña Luz, fue c~n
quien logré ilustrarme un poco más. La señora saldría al dia
siguiente en un viaje alrededor del mundo, y .parece que a
mis otras compañeras y a mí pensaba obsequiarnos, durante el recorrido de su viaje. Cuanta tristeza sentí al saber
que tal vez nunca más regresaría a mi México Olímpico.

sobre terciopelo junto con otras extranjeras. Después de
varios días de vida tranquila y apacible, una noche me encontraba gozando de un profundo sueño cuando oí un ruido chillante y seco y al despertarme vi que un sujeto cortaba el vidrio de mi vitrina. En unos cuantos minutos y con
agilidad prodigiosa se apoderó de mis compañeras de vitrina y de otras monedas que se encontraban en otras vitrinas
adyacentes. Después salió rápido por una ventana, caminó
a grandes zancadas y cuando se hubo alejado de ahí echó a
correr. Unas horas más tarde nos lucía ante varios señores
que nos seleccionaban y daban precio. Algunas otras compañeras y yo fuimos compradas por un capitán de un barco mercante. Con él empecé un largo viaje a través del mar.

Conocí muchos países, y en cada uno tuve oportunidad
de admirar su belleza. Inglaterra, Holanda, Suiza, Egipto,
Africa, Francia, España y Japón, y finalmente donde sería
mi hogar, Italia. A doña Luz no parece haberle dolido mucho el hecho de nuestra separación. A mí sí, porque ella era
mi pasaje de regreso a Méxíco. Mi nuevo dueño me miró a
través de una lupa muy potente .. . (¡qué nervios!), Y yo
que no me encontraba presentable; pero parece que eso no
le importó mucho pues él mismo me dio un baño con un líquido que olía a rayos, me pulió y me puso en una vitrina

Cierta noche, cuando atracamos en un puerto, el capitán se reunió con otros hombres en la bodega del barco.
Nos exhibieron, y después de hablar llegaron a una fuerte
discusión que terminó en riña. Durante la pelea tumbaron
la mesa donde nos encontrábamos y yo rodé hasta caer en
una caja de madera descubierta donde se encontraba una
cabeza de motor. El capitán vencedor, recogió las monedas
una a una del suelo, pero afortunadamente, yo permanecí
en el mismo lugar puesto que no fui vista. No sabía cual sería mi destino y eso me tenía en la incertidumbre. Tan solo
me quedaba esperar y esperé. No fue largo el tiempo que
aguardé y el día en que me desembarcaron tan solo deseaba
llegar sana y salva a tierra, pues podía caer al agua y permanecer por siempre en el fondo del mar. Al fin, me depositaron sobre el suelo firme, .. . y cual no sería mi sorpresa
al saber que me encontraba nuevamente en México. Aún no
volvía en mí del asombro cuando me recogió una mano
gruesa y sucia de un cargador. Ahí quedó el poco brillo que
aún conservaba. Me colocó en su bolsa, y entregado a mis
pensamientos, a mi alegría de estar nuevamente con los
mios, permanecí ahí esperando al destino. Luego de terminar con sus labores, tomó el camino a casa. Lo que me gusta de mi ser, es la felicidad con que puedo cambiar de ambiente social, y sobre ~odo, siempre soy aceptado por todos,
pobres, ricos, feos, jóvenes y viejos. Creo que soy al único

52

53

Había oído hablar de personas que cambiaban de nacionalidad tan solo por bienestar personal económico, Y
cuando oía hablar de ellas sentía tristeza por esos seres
inestables que huían derrotados hacia otras tierras donde
no eran bien aceptados, y de las que nunca podrían hablar
con orgullo porque no eran su país. Lo más triste del caso
es que si no eran aceptados allá muc_ho menos ~o ~ran aquí:
Pero olvídémoslo, que me estoy poniendo nostalg1ca. Me di
valor y tan solo pensé que no era por propia voluntad por
la que residiría fuera de México, sino por una fuerza superior a mí, y aparte, estaría representando a todo mi país.

�que el ser humano acepta sin distinguirme de raza, color o
credo, pues para ellos, tratándose de nosotros, no nos imponen diferencia alguna. Este mi nuevo hogar, era una choza humilde, donde además de estar ensombrecido por la miseria, también lo ensombrecía la tristeza. La esposa de mi
amo estaba enferma. Se veía pálida y ojerosa. El doctor había estado ahí poco antes de llegar nosotros, y había dejado
una receta para ser surtida. Cuando oí esto, supuse que no
permanecería mucho en ese lugar, y la sola idea de saber
que sería gastado en medicinas que posiblemente salvarían
una vida, me iluminó de dicha, y con más ansia que nunca
desee pasar a las manos del boticario. Era sábado por la noche, y el boticario había cerrado más temprano de lo acostumbrado. Poco después el cargador me dejaba en la mano
del boticario, una mano suave, sin callos ni grietas, pero para mí sin importancia, pues esto no influye en mí, lo que
influye es el uso que se me da.
Me guardaron nuevamente en una caja musical, y ahí
pasé la noche. Al día siguiente muy de mañana, la música
de mi cautiverio me despertó y de nuevo las manos del boticario volvieron a posarse en mí. ¡Qué domingo más hermoso! Se sentía el aire fresco correr y los tenues rayos del
sol acentuaban aún más la primavera. El boticario me llevó consigo y me entregó a una mano pequeña y fina, llena de
suavidad y ternura, que al recibirme me apretó con tanta fuerza que apenas si podía respirar. Era la mano de un
niño. El padre le preguntó que haría conmigo, y el niño por
toda respuesta nos condujo hasta una figura tosca redonda
y de color negro. Era la figura de un 'cochinito'. Pasé a través de la ranura, y todavía alcancé a oir su finita voz: "es
mi alcancía para comprar un regalo a mi mamita". Y feliz
sabiendo que mi uso será la felicidad de dos seres, me encuentro aquí relatando esta historia y preparándome para
mis nuevas aventuras.

ROBERTO GUZMAN QUINTEROS
fumn? de la Escuela de Graduados en
drniniQstraclón, de la Facultad de Cienel88 ulmlcas de la U. N. L.

EL TESORO DE LOS HUAXTECOS

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ecer redaba de ella su n que le quedaba Y quien cuicalidad de hu. ~via, que frIZaba los 22 años, estaba en
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e~p perm~ente con sus padrinos a falta
. . g propio, ya perdido . . . La querían bien
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' pero las
despertaban la
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env1 a Y los celos, sobre todo or
.
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Las circunstancias obligaron Pedr0
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Arqueología a aband
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onar a Es~uela para atender menesY, por tanto, mas humanos c
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disciplina; era el candidat: :::ási~:r su preparación en esa
gaba una Fundación extran·er rme a la ?eca que atoren Egipto Grecia e Itali
J a, para seguir los estudios
profesor~ y condiscípuli~

MAU
(Seudónimo)

54

a arqueólogo la suerte estaba

decisión de truncar sus ~d-ª en que nada detendría su
des con sus buenos
. . ios en pro de metas más acor-

~~~o ut;::ºtJ~:e

~~=:se

de sus

• Cuento al que se concedió el TERCE
Concurso literario, entr e cuarenta y dR PRE~O, en el mencionado
os participantes universitarios.

55

�Comprendió que un sacrificio sin alegria dism¡_nuye _su
valor, y que probablemente podría amargarl~ _la existe~:ia,
así que al encamínarse hacia la vida presagio se abrinan
nuevas puertas ante él.
Buscaría trabajo, llevando la idea de que el que encontrara sería ajeno a sus estudios tan peculiares, atendería a su madre, y, si bien le iba podría pronto ofrecerle algo más que su amor a Rosenda, su novia.
Volvió a su pueblo, llamado "el corazón de la Huaxt eca" por algún apasionado de la región, que de seguro ~ivió perfumado por los confundidos aromas de naranJo,
azucena, café y jazmines.
Tancanhuitz lo recibió con benevolencia y simpatía.
Sus habitantes esperaban mucho de él y estaban dispuestos a llamarle "el hijo más distinguido del pueblo" cuando
regresara de su ya seguro viaje por los países cunas de la
civilización occidental. Pero aunque su definitivo y prematuro retorno decepcionó a muchos, cuando se supo el motivo, tuvieron para él estima y comprensión.

Los primeros días los pasó recorriendo la región, reconociendo los lugares en donde su niñez encontró expansión y solaz, donde sus correrías por las cuevas y cañadas
le hacian nacer el afán por la aventura.

El reposado agustino le refirió que en una ocasión
años-atrá~, había encontrado dentro de una vasija medí~
II_ena de tierra reseca, algunas pepitas de oro que aparecieron ante sus sorprendidos ojos al ir limpiando el interior. Esa pieza se la había llevado un indio serrano que no
hablaba el castellano, al enterarse que al "padrecito" le
gus~aba ~uard~r esos ejechtalab bülal,. El indio dijo que
h_~bia mas, alla, al pie de "La Silleta", formidable elevacion sobre la propia serranía, pero que sólo había podido
llevar esa, junto con su cargamento de gualelab. El sacerdote le había regalado, agradecido, una medalla con su cadena de plata que luego se puso, orgulloso, al cuello.
El Padre Vaca había enviado los pequeños trozos de
oro a sus superiores jerárquicos, para que dispusieran lo
que debía hacerse. El indígena .jamás había vuelto por el
pueblo, ignorándose su suerte; muchos huaxtecos serranos
desaparecían como habían venido al mundo: sin que nadie
se diera cuenta.
. _Pedro hacía conjeturas: -¿ Y si había muchas de esas
vasiJas llenas de oro, allá en la montaña?, -¿ y si fuese el
tesoro. de_los huaxtecos de que hablaba la tradición?. Ya
en Huichihuarán algo había oído de boca de los yatzel sobre un i~~~nso entierro de pedazos de metal, apreciado
por los civ1hzados zacni.

Un día llegó hasta Xilitla, acompañado de Espiridión,
su amígo de la infancia. El padre de éste les prestó de
buena gana los caballos para que se les hiciera más fácil
el acceso a aquella población, en donde las montañas y valles parecen que en un momento dado van a devorar con
sus fauces verdes a la tranquila y pintoresca aldea.

El religioso se cuidó de no mostrar interés en el supuesto tesoro. Lo cierto es que si había guardado el secreto de su hallazgo, fue con el fin de no despertar la codicia
de ~os lugareños Y además, para cubrir con su silencio las
posibles habladurías de la gente sobre el destino final del
oro encontrado. Pero al malogrado arqueólogo le confió el
s~ret~; él era hombr_e más de ciencia que de ambiciones
~ezqumas.

Cuando visitó al Padre Francisco Vaca en su antiguo
San Agustín, examinó con interés la colección de piezas
antiguas de cerámica que el religioso fue enriqueciendo al
paso de los años.

· Cuando cr~z~ba el arroyo "Las Conchas", ya de regreso, Pedro miro por un instante la retadora elevación de
la montaña, llamada "La Silleta".

56

57

�La idea del tesoro le asaltaba cada vez que veía -Y
sufría-, las necesidades de su casa y los veladamente impacientes ojos de Rosenda. Se había conformado a ser el
ayudante del papá de Espiridión, a quien le llevaba la contabilidad -a su manera- y todo tipo de asuntos dignos
que no podía atender el hacendado ni su hijo. Algunas veces sin embargo, tenia que conducir camiones cargados
co~ naranja hasta Cd. de Valles y Tampico: ¡quién lo dijera! el que iba a ser notable investigador de las zonas maya:quichés, detrás de un volante ... y reprochó la deficiente
organización político-social de su país que tan poco hace
por los estudiantes con problemas económicos.
Rosenda se cuidaba con prudencia de no revelar su situación en casa de sus padrinos, para evitar mayores problemas y "apresuramientos", pero le resultaba difícil evitar ambas cosas. Mientras iba a dar sus clases en la Escuela Primaria o presidía los eventos de su Club, se le veía
optimista y despreocupada, igualmente cuando le encomendaban la confección de vestidos finos; pero al tener que
compartir la mesa y la habitación, sufría en silencio los
desaires e indirectas de las candidatas a ocuparse de los
santos, de las zicatch.

Un día el Correo le llevó un voluminoso sobre, procedente de la capital del país y membretado por el Instituto Nacional Indigenista. Le comisionaban para que hiciera una
investigación sobre la situación de los huaxtecos de la re·gión. Debía preparar los antecedentes para el posterior arribo de un grupo de científicos experimentados que enviaría
el gobierno para coadyuvar conjuntamente en una campaña de integración nacional.
Estaba estupefacto. No sabía si saltar de alegría porque lo relacionaban oficialmente con su mundo, o cerrar el
entrecejo al reducirlo tan sólo a "preparador de terreno",
con una corta suma de dínero a su disposición.
Aceptó. Pensaba que podría reivindicarse ante sí mismo haciendo una investigación seria y acuciosa, como pocas veces la había hecho durante sus estudíos, pensaba que
colaboraría en cierta forma a elevar el nivel de vida de los
grupos étnicos atrasados, con la posibilídad de ser nombrado jefe de alguna institución indigenista que eventualmente
se estableciera en la región. Pero había otra razón .. . el tesoro de los huaxteoos.

Para la madre de Pedro, no había joven más hermoso
y leal que su hijo, a quien sabía grande y sab~o, aunque ?~
comprendiera cuál era exactamente su ciencia. El sacrificio del muchacho había constituido el mejor testimonio de
amor filial, y por ello lo adoraba.

Excursionó primero en las riberas del Río Moctezuma.
Era necesario que todos entendieran que sus incursiones
eran de tipo científico, ordenadas por el Estado. Así, cuando se preparaba para la ascensión a "La Silleta", nadíe sospechaba que la finalidad última era la búsqueda de las toscas vasijas del oro. Su expedición era una feliz dualidad
una combinación armoniosa de intereses.
'

La idea de la aventura iba aumentando día con día. El,
soñador incorregible, se sentía atraído por una fuerza irresistible por lo desconocido ; cuántas veces soñó en el desierto de Libia, tras una quimérica ciudad perdida; cuántas veces vio su fotografía en la portada del "Time" glorificándolo como el descubridor de una tumba egipcia Y, cómo le obsesionó la idea en que sería él quien descifrara los enigmáticos glifos mayas, ante la admiración de sus colegas.

, Llegó a Xilitla acompañado de Espiridión y un mozo
d~ la hacienda; allí complementó su equipo de excursión:
a~mentos, med~cinas, cartuchos, etc.; don Policarpo Hernandez le presto algunos enseres y agregó al grupo a dos de
sus hombres, conocedores de la región montañosa y de los
dialectos. ~camparon en las afueras del pueblo, cerca de
unas pequenas cascadas. Allí Pedro sintió la vibracion de la
noche serrana, el riachuelo murmurante, canto de los grillos

58

59

�y la atmósfera cargada de olores incitantes ... a lo lejos se
oía un quejumbroso violin acompañado de dolidos falsetes:
sutil e inexplicable influencia del cantar de los árabes del
Mediterráneo.
Amanecía cuando el grupo se internó por la ascendente selva, que a cada paso se cerraba más, huraña a la insolencia de los hombres.
Cuando llegaban a los caseríos, las gentes salían a ver
a los ozelou, anunciados por ladridos de famélicos perros y
el griterío de los niños. Allí se detenían. Pedro interrogaba
a los principales del lugar, tomaba notas, imprimía fotografías y observaba con detenimiento las obras manuales y artesanales de los lugareños. Luego se despedían y continuaban la cada vez más penosa ascención; fuera de Espiridión,
los acompañantes se miraban unos a los otros, sorprendidos
de la curiosidad y atención de Pedro por los serranos, lo
cual en cierta forma les halagaba: sus coterráneos nunca
eran objeto de tantos comedimientos por los "instruidos".
Después fue necesaria la intervención de los intérpretes. A mayor altura, las condiciones de los huaxtecos se hacían menos civilizadas, menos hospitalarias.
Al tercer día de marcha, se encontraban a media jornada de "La Silleta", e indudablemente allí ya no había vestigios de civilización. Habíanse topado con autóctonos completamente desnudos y en estado salvaje, que no respondían
a ninguno- de los dialectos con que los llamaban, y en cambio, huían lanzando guturales exclamaciones. Nació la inquietud, pero la compañía de las armas se encargaba de
aminorarlas.
La noche de ese dia pernoctaron al pie del objetivo final, iluminados por una fogata que producía figuras fantasmagóricas. Pedro y Espiridión se preguntaban cuántos ojos
estarían vigilándolos desde la oscuridad, asombrados por todo lo que veían y con quién sabe qué intenciones.

60

_To?o posi?le acercamiento a los salvajes de la sierra
ha~1~ sido ya mútil, habiéndose insinuado el regreso ante lo
esteril
estancia, pero Pedro sanjó los deseos al anteponer habilmente el supuesto deber al bienestar general. _

d: !ª

Por la ~añana empezaron a explorar los alrededores
de la elevac1~n mo_n~a~osa; en una cueva oyeron como lamentos, Y alll se dmgieron . . . Su irrupción causó tal sor~resa a tres indios que se encontraban dentro, que dos saheron despavoridos lanzando aullidos de horror, pero dejando ab?-Ddonado a uno de ellos que se encontraba sobre un
monton de yerb~s, temblando e impotente para levantarse.
Estaba mal herido. Cuando hubieron de curarlo casi a la
f~e:r:za, desinfectándole una fea cortadura, el cer;ado entendirmento del t~c maltrecho comprendió que trataban de
ayudarlo. Le dieron de comer y beber y al fin aceptó las demostraciones amistosas de los extraños.
. _ Pedro le enseñó varias vasijas cuando fracasaron los
mterpre!es,_ Y usando el idioma universal de la mimica, le
pre~to donde había más como esas que le mostraba• el
salvaJe comprendió, Y más agradecido que temeroso sefialó
ayudado por los compañeros de Pedro, el lugar donde habí~
algunas enterradas.
Empe~on la excavación. Mientras Pedro, con sorprendente frenes1 paleaba la tierra. El indígena desapareció . . .
Atardecía cuando sacaron cuidadosamente todos los cacharros; Pedro ordenó, nervioso, que todos se fueran a descansar, ~ue lo dejaran solo para examinar esos objetos llenos d_~ tierra humuosa. Loco de alegría, sudoroso por la
e~oci?n contenida, fue sacanao los pedazos de metal amarillo, rnco~r~ptible y _dúctil . . . a esas alturas del entusiasmo, se olvido_de la nusteriosa presencia de un esqueleto encontrado casi a flor de tierra, que seguramente perteneció
a un serrano cristianizado, por la pequeña medalla encontrada.

61

�La sorprendente animosidad que Pedro ponía a su trabajo, alarmó a los hombres del grupo, quien~s _desde su alejamiento lo veían ya avanzada la noche, ensm~ismad? sobre
el montón de pach de barro cosido. El cansancio lo hizo tenderse sobre el montón de tierra húmeda cuando sus compañeros ya hacía tiempo dormían, una vez que se aseguró
no quedase una sola pieza de oro sin recoger y dentro. de las
herméticas mochilas de lona que pesaban bastantes kilogramos. Y mientras se iba quedando dormido, soñaba que sus
privaciones quedaban atrás, soñaba que con la fortuna que
le proporcionaría el oro, podría viajar por el mundo Y ver
todo lo que ambicionaba; su madre no sería problema, la dejaría a cargo de alguna persona a quien le remuneraría bien
por ello. Dueño de una posición económica sóli~a,_ podría aspirar a la mano de alguna joven de su catego~ia mtelectual,
que comprendiera cabalmente su valor y no srmplemente lo
admirara sin entenderle ... pero, ¿soñaba realmente o veía
su futuro inminente? .. .
Cuando la luz del nuevo día ahuyentó las sombras de la
cerrada naturaleza, cuatro hombres acongojados bajaban
de las faldas de la "Silleta" trayendo en una improvisada camilla el cuerpo inerte de un hombre joven.
Pedro, mientras dormía, había sido asesinado por

:ºs

pojcac de la montaña, en el silencio de la noche; le habian

aplastado la cabeza con una roca, llevándose las mochilas
de lona.
Nunca se supo que Pedro había intentado apoderarse
del sagrado tesoro de los huaxtecos.
Filoprovinciano
(Seudónimo)

62

ISRAEL CAVAZOS GARZA

LA FUNDACION DE MONTERREY,
AL NORTE DEL OJO DE AGUA

(ji1 20 de septiembre de 1958, la. administración municipal de Monterrey inauguró un obelisco dedicado a la fundación de la ciudad, erigido en lo que fuera Ojos de
Agua de Santa Lucía, en la confluencia de las calles de
Cuauhtémoc y Juan Ignacio Ramón.
Cinco años más tarde, el 21 de julio de 1963, el ayuntamiento local festejó la conclusión de un bello parque-monumento a la ciudad y a sus fundadores, en lo que fuera
Ojo de Agua de Monterrey, en el cruzamiento de las calles
de Zaragoza y Allende.
Y esta dualidad de homenajes no es rara en nuestra
ciudad. Tenemos el antecedente de la existencia de más
de dos estatuas del presidente Juárez, y dos del benemérito Dr. José Eleuterio González. Los grandes hombres y los
grandes sucesos dignos son de éstas y aun de más demostraciones de recuerdo.
Lo que sí es de observar, en el caso de la fundación
es, indudablemente, la diferencia de lugares. El hecho h~
dado motivo, antes, desde luego, de la erección de tales monumentos, a interesantse controversias y polémicas de carácter histórico.
"63

�El, Ojo de Monterrey y los de Santa Lucía

Polémica de 1950

En 1950 se originó, al través de la prensa local, un
apasionante debate en torno a la determinación. d~l- sitio
exacto de la fundación de la ciudad. El pueblo s1gwo con
marcado interés la controversia, surgida con motivo de la
tesis del arquitecto Joaquín A. Mora en el sentido de que
la ciudad tuvo originalmente su asiento al norte del Ojo
de Agua de Monterrey, y no en el de los de Santa Lucía,
como tradicionalmente se había venido afirmando.
Ambas partes esgrimieron argumentos eruditos y sólidos basados en importantes fuentes bibliográficas Y do'
.
cumentales. El fidelísimo cronista Alonso de León, escritor de la primera mitad del Siglo XVII, afirma categóricamente que Carvajal " ... pobló, en la parte norte del ojo
de Monterrey, la villa de San Luís". &lt;1&gt; y más adelante, al
referirse a la fundación de Monterrey y al regreso de :Montemayor y los suyos, dice que "trajeron la mira al ojo de
agua en que hoy está la ciudad"; y que, el 20 de septiembre de 1596, "fundó en su ribera, banda del norte, una ciudad que intituló Nuestra Señora de Monterrey". &lt;2&gt;
Otra fuente importantísima, el Acta de Fundación, expresa: " . .. hago fundación de Ciudad Metropolitana, junto a un monte grande y ojos de agua que llaman de Santa
¡,ucía"; y, al ser señalado el sitio, en documentos de la
misma fecha, se establece que: "para el asiento y congregación de los vecinos y pobladores, trazaba y trazó el puesto de la ciudad ... que es junto al monte de nogales, morales, perales y aguacates, de donde salen los ojos de agua que
llaman de Santa Lucía, y la ciudad y asiento señala de la una
banda y de la otra del rio y ojos de agua ... "
1).-ALONSO DE LEON y otros. Historia de Nuevo León ... Centro
d e Estudios Humanistlcos, Monterrey, 1961, J&gt;. 44.

Con base en esta afirmación y en la expres1on: "de
donde salen los ojos de agua", las partes oponentes sostuvieron la fundación en los ojos del poniente, hacia los barrios del Roble y del 5 de Mayo. No admitieron asimismo
que este y aquellos ojos hubiesen llevado comúnmente, en
tiempo alguno, el nombre genérico de Santa Lucía.
El autor de la tesis nueva expuso dos citas, comprobando que el ojo de Monterrey sí formó parte de los de
Santa Lucía, y realizó, además, un erudito estudio de localización de la ciudad primitiva, de acuerdo con las mercedes de tierra concedidas por el fundador a la Virgen y a
los propios de la ciudad. &lt;3&gt;
Hasta aquí la controversia. Los debates se suspendieron Y el pueblo continuó con la duda de suceso tan interesante.

Alberto del Canto

.
Pero la historia_está constantemente renovándose, y
Justamente en ese nusmo año de 1950 tuvo lugar el hallazgo de un dato importantísimo para la historia regiomontana.
El erudito investigador profesor Wigberto Jiménez
Moreno, encontró, en el Archivo Municipal de Parral, Chihuahua, el expediente de un pleito jurisdiccional entre el
Nue~o Reino de León y el de la Nueva Vizcaya, ventilado
en tiempos del gobernador Martín de Zavala.
Entre los documentos del caso, hay alguno que da
cuenta de la entrada del Cap. Alberto del Canto a estas
3).-JOAQUIN A. MORA, "Origen y cuna de la ciudad de Monterrey",
en: Universidad, órgano de la Universidad de Nuevo L eón· Monterrey, 1950, Nos. 8-9, p. 189.
'

2).-lbld., p. 60.

64

65

�tierras de Nuevo León, anterior a la de ~arv~jal y de la
Cueva, Y da cuenta también de la fundac1on, Junto.a estos
mismos ojos, del pueblo de Santa Lucía, en 1577' an~ en el
cual el mismo Alberto del Canto había fundado la Villa de
Santiago del Saltillo. &lt;4&gt;

Monterrey, oerralvo
Otro descubrimiento notable ha sido hecho, acerca del
origen de Monterrey.
Tradicionalmente se ha venido afirmando que Cerralvo, población de las más antiguas, fue capital del Nuevo
Reino de León.

tían simultáneamente; y que el gobernador Zavala, por
cumplir con su encargo, no hizo de pronto otra cosa que
cambiar el nombre a Monterrey, imponiéndole el de Cerralvo. Este nombre y el de categoría de villa los tuvo hasta el 31 de agosto del año siguiente, 1627, en que le fue restituido el de Monterrey, merced a la oposición de los vecinos antiguos; y en que Zavala, por disposiciones del virrey,
empezó las gestiones para fundar la actual villa de Cerralvo, cuyo ayuntamiento estableció hasta 1638.
Este notable descubrimiento se debe al distinguido investigador profesor Eugenio del Hoyo, y ha sido publicado
en el Núm. 3 del anuario Humanitas, del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad de Nuevo León, correspondiente a 1962.

Las tradiciones dejan de serlo al ser confirmadas históricamente; y ésta se hallaba en este caso. Document?s
oficiales de los primeros años del gobierno de don Martm
de zavala están fechados "en la Villa de Cerralvo, cabecera
del Nuevo Reino de León". Pero ni los propios documentos han logrado sostener esta tradición, originada por el
hecho siguiente:

Pero, independientemente del nuevo nombre añadido
a la lista de los que había tenido Monterrey, nos da luces
este hallazgo sobre el sitio de la fundación original de nuestra ciudad.

El gobernador Zavala trajo el compromiso de f_~dar
aguí dos villas de españoles. Existe el acta de fundac1on de
san Gregario de Cerralvo, de 4 de septi~m?re de 1626, a
raíz de su llegada; pero, leída con deterum1ento, se cae en
la cuenta de que no se trata de la villa de españoles del
compromiso, sino de un pueblo de naturales, ~sto es,_ un
pueblo de indios. Existen, por otra parte, los c1t~~?s documentos oficiales de esas mismas fechas, pero ref1:~endose a
esa otra villa cabecera del reino, y llamada tamb1en no pocas veces: "villa de Cerralvo, Ojos de Santa Lucía".

El mismo 4 de septiembre de 1626, al par que establecía el pueblo de naturales de Cerralvo, ordenó Zavala pr ~ticar una "vista de ojos"y hacer un reconocimiento "del
estado en que se halló la villa de Cerralvo". Este importante documento, que existe original en el Archivo Municipal de Monterrey, &lt;5&gt; y que han publicado integro el Dr.
Gonzalitos en sus Lecciones Orales ...; Cosía en su Histxr
ria de Nuevo León, y Del Hoyo en el estudio citado, se refiere, por supuesto, no al pueblo de naturales, sino a Monterrey, llamada temporal y arbitrariamente Cerralvo.

Ha sido perfectamente aclarado que ambos lugar~s,
con el mismo nombre del virrey marqués de Cerralvo, exis-

Describe este precioso expediente cada una de las casas y de los nombres de sus moradores. Empieza por el

4) .- WIGBERTO JIMENEZ MORENO, Estudios de Historia Colonial,
INAH, México, 1958, p. 101.

5) .-MS. Vista de ojos ... , Archivo Municipal de Monterrey, Ramo Civil, Vol. 2, (1624-1629), Exp. 2, 4 fojas.

66

67

Descripción de Monterrey

�convento de San Francisco, en el extremo sur de la hoy
calle de Zaragoza, y, avanzando hacia el norte, acaba por
citar la casa de Domingo de Morales, "de la otra parte del
río (de Santa Lucía)". También al norte del río se halla la
casa de Diego González, y, a lindes de ésta, la de Pedro Velada, el viejo conquistador compañero de Carvajal. Al norte del río se hallan asimismo "unas piezas muy viejas, en
que vive Juan Pérez de los Ríos" ; y, formando parte de dicha casa, el jacal de Leonor, india, viuda de Bartolomé de
Charles. Consigna además, y también del otro lado del río,
la casa de Francisco Martínez, y, enfrente de ésta, otra
nueva "con una sala y un aposento cubierto, en que viene
'
.
.
a pararse el capitán José de Treviño, cuando viene a misa ... " (Vivía en el Topo) .
De esta interesantísima descripción se deduce que, al
llegar Zavala en 1626, aún existía parte de la ciudad antigua; y que, no encontrándose la primera de las casas del
norte del río más que "a un tiro de arcabuz" (cien metros,
aproximadamente) de la de Bartolomé García, situada al
sur del río, no podría ser que estuviesen estas casas en los
ojos de Santa Lucía del poniente, sino al norte del ojo de
agua grande, a la altura de las calles de 15 y 5 de Mayo,
en la zona del Palacio de Gobierno. &lt;6&gt;

tud de merced, presentada por Fray Sebastián de Torres,
misionero del pueblo, señala qeu es el agua "que sale del
ojo de agua que en otros tiempos se intituló de Santa Lucía
y hoy comúnmente de Monterrey". &lt;7&gt;
Este manantial, cuya agua "es de la mejor y más
abundante de las Indias", como con cierto dejo de provincilismo lo apunta Alonso de León (p. 60), formó el río del
mismo nombre y que iba a desembocar al Santa Catarina.
Y fue este río el que destruyó la naciente ciudad en 1611
obligando su traslado a la actual plaza de Zaragoza, al añ~
siguiente. Si Monterrey hubiese sido fundada en los ojos
del poniente, no hubiese sufrido tal estrago, por que fue la
cañada formada por éstos hasta unirse con el ojo grande
la que lo provocó.

Monterrey al norte del Ojo Grande

Fundados, pues, en el erudito estudio del arquitecto
Mora, en el hallazgo del documento del Parral, por el maestro Jiménez Moreno; en la identificación de Monterrey con
la villa de Cerralvo, de don Eugenio del Hoyo, y en las razones que hemos expuesto, podemos afirmar que Monterrey
fue fundada al norte del ojo de agua; o sea al norte del lugar donde ha sido erigido el nuevo parque-monumento.

El Ojo y Río de Santa l.Jucú:r,

En apoyo a las citas con que Mora comprueba que el
ojo de agua de Monterrey formó parte y se llamó también
de Santa Lucía, conviene decir que, al ser fundado el pueblo de Guadalupe, al oriente de Monterrey, el 4 de enero
de 1716, su fundador, el Lic. Francisco de Barbadillo Vitoria, hizo merced a los naturales del pueblo, del ojo de agua
de la ciudad, en título de 24 de marzo de 1720. En la solici-

El ojo de agua, lamentablemente desaparecido con la
realización del nuevo monumento a los fundadores ; el ojo
d~- agua, cuyas corriente fertilizaron, generosas, los tamb1en lamentablemente desaparecidos cañaverales y nogalares de
. Guadalupe; el ojo de agua, a cuyas inmediaicones, a
partir de la calle de 1 Puente Nuevo, hoy de Zuazua,
se formó, a fines del XVIII, la primera alameda citadina y
las señoras pasearon en góndolas; el ojo de agua amen~za
.maslubre
'
que movió a Gonzalitos a proponer la obra del

6).- GONZALEZ, L ecciones Orales de Historia de Nuevo León, I m p.
d el Gobierno, Monterrey, 1881, p. 45 ; DAVID ALBERTO COSIO,
Historia de Nuevo León, Imp. J. Cantú Leal, Mont err ey, 1925, tomo I, p. 204; EUGENIO DEL HOYO, en Humanitas, N o 3, p . 368.

7) . -MS. Merced de agua . .. Archivo de la Comunidad de Accionistas
de agu a de la Villa de Guad alupe.

68

69

�canalón, acueducto tradicionalisimo; el ojo de agua, ~-e estampas pueblerinas de lavanderas_ y muchacho~ b~1stas,
captados por los fotógrafos Rendon y Sando~al, ~1 OJO de
agua asiento de la casa aristocrática de banos, maugurada p~r don Porfirio durante s~ visita del_ 98, Y centro de
justas deportivas hasta los treintas; el OJO de a~a, transformado en bello parque público, fue, pues el asiento Y cuna de la Ciudad Metropolitana de Ntra. Sra. de Monterrey.

SECCION DE LIBROS

(Comentarios e Informaciones)

AMERICA LATINA EN ALEMANIA

!
"-

nnumerables son los libros que se han publicado en
las últimas semanas en Alemania sobre México, inspirados por las Olimpiadas. No quiero mencionar las obras
que solo detallan estos juegos, porque no proporcionan en
la mayor parte ninguna imagen de México. Sin embargo
hay algunas obras de gran valor. En recuerdo del investigador alemán Wolfgang Cordan que perteneció al cuerpo de
la Universidad de Mérida y que ha muerto en las se1vas de
Peten, buscando descifrar la historia de los Mayas, ha publicado la Ed, Diederichs, Düsseldorf, el gran tomo:
"México pais de cien caras", donde, subrayado por excelentes fotos, Cordan trata de penetrar en el corazón
de este pais, que se ha desarrollado desde los tiempos precolombianos sobre la época colonial y las revoluciones sociales de nuestro siglo, a esta nación de hoy que ha encontrado una síntesis entre el paganismo de antaño y el cristianismo de la época española y el socialismo de hoy.

\
70

El fenómeno México trata también la Ed. Atlantis, Zürich, en su tomo "México", donde el fotógrafo Roiter nos
conduce de los viejos templos mayas y aztecas hasta las
modernas fábricas que demuestran la evolución del moderno México, muy expresivamente. El gran poeta mexica-

71

�no Pellicer nos introduce con muy hermosas frases en m~s
de tres mil años de arte mexicano, mientras que Max M1ttler deja vivir al México moderno con cortas, pero contundentes palabras.
"País a la izquierda del Colibrí", llama Leuenburger su
fascinante descripción de una larga estancia en México,
publicado por la Ed. Steingrüben, Stuttgart..!~forma de
lugares muy aislados que ha encontrado en viaJ~s con su
coche y muchas veces a pie, participando en la vida de estas aldeas indianas. El estilo vivo deja leer al lector esta
obra desde la primera hasta la última página en una noche.
Un excelente olfato para asuntos de actualidad tiene
siempre la Ed, Rowohlt en Hamburgo. Publica una
"Lateinamerika - un segundo Vietnam", es una colecc10n
de manifestaciones de personas izquierdistas sobre cuestiones de América del Sur. Escuchamos opiniones de Guevara John Garassi, Regis Debray, Douglas Bravo, etc. En totaÍ es un cuadro del futuro de América Latina, visto con
ojos de comunizantes complementando así ~tros l~br_os que
consideran la situación desde un punto de vista cristiano o
democrático. En el año no ha faltado tampoco conferencias
sobre México. Buena acogida encontraron las charlas de Caltofen Segura sobre "México entre ayer y el futuro", sobre
las que se refirieron muchos diarios alemanes.

º~:ª

La Ed. May, München, ha publicado muchas gi.úas que
dan siempre precisas informaciones. Esto ocurre también
en el nuevo libro "Karibien y América Central", donde el
interesado encuentra de verdad todas las informaciones necesarias para darse una idea de la región. Ningún viajero
debe olvidar y estudiar esta obra. Guías más cortas son los
tomos que ha editado sobre "Colombia", "Perú" y "Venezuela" que dan buenos informes en breves palabras.
De nuevo pude saludar en Düsseldorf a Germán Becerra, este pintor colombiano que vive desde hace años
fuera de su tierra vagabundeando entre Düsseldorf y Fran72

cia. Sin embargo, contemplando sus nuevos trabajos en la
"Galería Moda y Arte, de Düsseldorf", observamos que no
puede negar su origen indio. Las grandes esculturas de madera igual como sus dibujos, que presentan ahora campesinas francesas, denuncian el arte sudamericano por su pesadez.
Algunas veces pensamos en el artista alemán Barlach
que hizo también estos cuerpos vigorosos y cerrados en sí
mismos. Son seres humanos, que se aíslan de su ambiente,
en el cual no confían. Es una humildad en la que se oculta una fuerza que espera el momento de liberarse de las
múltiples humillaciones sufridas en los siglos pasados, como hallamos también en obras de Diego Rivera y Siqueiros. Quien se abandona en los trabajos de Becerra, vive el
destino de América Latina.
R. Caltofen S.

INSTITUTO FRANGES DE AMERICA LATINA

El Instituto Francés de América Latina, deseoso de
establecer contacto entre los investigadores, profesores latino-americanos y franceses, publica un "Repertorio del
Personal docente de las Facultades de Letras y Ciencias
Humanas en Francia"; también envía a todas las personas
interesadas la lista periódica, por especialidades, de las publicaciones franceses referentes a las disciplinas de las Letras y Cencias Humanas.
Estaríamos sumamente agradecidos a todos los que no
estuvieran todavía al tanto de estas publicaciones y desearan recibirlas comunicarse con:
JEAN ROSE
Director del Servicio de
Investigación y Documentación
I F A L
Nazas 43
México 5, D. F.

73

�SERVICIOS INTERNACIONALES
•ESTABUCIIIINTO D( caooos DGCIIIOTAIIIS 1( IIPGITAcal
•MANEJO DE CREOITOS DOCIIMUTA118S DE WOITAC1811
•FIWICWIIENTO llf IIPORTACIOIIES
•OID[N(S DE PASO A CUALQUO PAIITE lll aDII
•1'181110C1811 Y ASES811A PAIIA IIYOSa$ CIIUITAS 1( CANTAi.
NACIONAL T EmAIIJ(RO
•Cll(lll[S yCAITA DE caooo , ... muo

• ASESOIIA SOUE IIEICAOOS INTEIIIACllmAUS

FORMAS DE INVERSION
•EN BONOS FINANCIEROS ACEPTACIONES, CON REIIOIMIENTO BEL 1%
ANIIAL, MENOS IMPUESTO 1.73% IIETD, EN PACOS TIIIESTIAUS.
CERTIFICADOS FINANCIEROS ACEPTACIONES CON LOS SIIIUTE$
TOS: EN PAGOS IEIISUW:S.

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ARMAS Y

LETRAS

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�Su s c r í b a s e a

ARMAS Y LETRAS/Publi c ac ión t r imestral.
d e l a Un i versidad de
Nuev o León
DIRECC ION:

TORRE D E L A RECTOR IA 11• P I SO
C IUD A D UNIVERSITARIA
M ONTERRE Y , N

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���ARM\5ylEfflAS
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NlJEVO LEON

Rector
DR. RECTOR FERNANDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Jefe del Departamento
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
RECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�1_____~.:.-~=------·•
BIBLIOTECA CENTRAi.

,

u. A.

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No.2

Año12

Junio de 1969

Segunda Epoca

SUMARIO

José P. Saldaña, El Presidente de la República, Lic. Miguel Alemán Valdés, en Monterrey . . . . . . . .
5

Ernesto Jaffe, Thomas Mann visto por sus hijos . . . . . . 19
Luis Tijerina Almaguer, Tres Poemas . . . . . . . . . . . . 39
Rodolfo Caltofen Segura, Jiras Vascongadas . . . . . . . . 49

Sección de Libros (Comentarios) .... . . . . . . . . . . 55

�JOSE P. S ALDA:R A
CRONISTA DE MONTERREY

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA,
LIC. MIGUEL ALEMAN V ALDES,
EN MONTERREY
(Segunda Parte)

Preparativos para la recepción del Lic. Alemán.

~

orno el acontecimiento de la visita del Lic. Alemán
Valdés se le consideraba de muy alta significación para los
destinos de Nuevo León, y existiendo además la circunstancia de tratarse de una persona que se había distinguido como un hombre de desbordante energía, visión clara, y sobre
todo en el orden financiero, que ningún otro Presidente había demostrado, hubo ambiente apropiado para recibirlo
con entusiasmo.
Con su forma campechana de actuar había logrado
crear una imagen de su persona de lo más atractivo, y en
correspondencia Nuevo León se aprestó a realizar un homenaje que tuviese la virtud de demostrar al Lic. Alemán
que había una amplia comprensión de su labor y plena confianza en sus actividades.
Como en estas actividades participé en forma activa
tuve el acierto, poco común en mí, de llevar un diario de los
acontecimientos y puesto que estamos en el momento de
anotar aquello de mayor importancia antes del arribo del
5

�. , "Se ~ata sobre el programa a seguir para la recepc10n ~el Lic. Alemán. Se reservan algunos proyecto de arcos trmnfales dejándose este asunto para el día siguiente.

Lic. Alemán, nada más oportuno que transcribir mis anotaciones. Veámoslas:
"JUNIO 20 de 1950:-Regresa de la ciudad de México
el Gobernador del Estado, Dr. Ignacio Morones Prieto. Declara que el Presidente vendrá a Monterrey el día 10 del
actual, permaneciendo aquí tres o cuatro días.
"JUNIO 26 de 1950:-A iniciativa del Gobernador, se
reúnen representativos del comercio, la industria, la banca,
profesionistas, obreros, sociedades, etc., en el Salón de Recepciones del Palacio, llenándose con la concurrencia. Explica el Gobernador la necesidad de preparar todo lo indispensable para hacer un recibimiento majestuoso al Lic. Alemán. Don Miguel Margáin Zozaya propone se designe un
Comité Ejecutivo integrado por seis personas, siendo dos
representantes de la Cámara de Comercio, Centro Patror.al, Centro Bancario, Cámara de la Industria de Transformación, Cámara de Propietarios y Cámara de Comercio en
Pequeño. Dos representantes de las Sociedades Mutualistas
Círculo Mercantil, Factores Mutuos y de las Sociedades Civiles Rotarios, Leones, Sembradores de Amistad, etc.; dos representantes de las Centrales Obreras, y el Gobernador como Presidente. Se modifica la proposición agregando un representante más por la Burocracia Federal y del Estado.
Se designa respectivamente a los señores don José Cantú
Farías y don José P. Saldaña; don Jesús M. Leal y Andrés
Chapa; Hilario Salazar y Rodolfo Gaytán, y Lic. Raúl Rangel Frías. Se cambian impresiones sobre los futuros trabajos de la recepción.
"JUNIO 27 de 1950:-A las 18:00 horas efectúa el Comité Ejecutivo junta con el Ciudadano Gobernador del Estado en su despacho.
"Existe cierta nerviosidad con motivo de las noticias
llegadas de Corea sobre la invasión de fuerzas coreanas del
norte en contra de las del sur. Se habla de una tensión muy
fuerte entre Rusia y los Estados Unidos con este motivo.
6

'?UNIO 28 de 1950:-Reunido nuevamente el Comité,
se reVIsan 10 planos relativos a otros tantos arcos triunfales _que se aprueban correspondiendo a las siguientes instit~c1ones: Ayuntamiento de Monterrey, Cervecería Cuauhtemoc, 1:"undición de Fierro y Acero de Monterrey, Cementos ~exicanos, Cementos del Norte, Vidriera Monterrey Industrias Canavati, Camioneros Urbanos, Obreros de Monterrey y Fábrica de Galletas Martinez.

,,,

"Se ~ace un programa tentativo anotándose visitas al
Ayunt~umento, al Congreso del Estado, Universidad de Nuevo Leo~, Tecn_ológico, obras en construcción y banquetes
por la mdustna y el comercio, por los obreros y Gobierno
del Estado.
"Se tienen noticias de que las fuerzas americanas están
bombardeando a los coreanos del norte en ayuda a los del
sur. Se esperan acontecimientos serios en esta materia.
.·'JUNIO 29 de 1950:-Se discute ampliamente sobre el
desflle qu: h_a de efectuarse ante el Ciudadano Presidente
~la Repubhca. El General Matías Ramos, Jefe de la Sép' a Zona, opina que éste debe efectuarse pasando la columna ~or la calle de Zaragoza, colocándose un estrado en
la esquma suroeste del Palacio de Gobierno ocupando la
banqueta Y parte de la calle. El Ciudadano Gobernador opina que debe clausurarse la calle de Zaragoza en ese mismo
lugar, con el es!1"ado, dando vuelta la columna a la derecha
frente al Palacio de Gobierno.
. "~espués de intervenir varios representantes, se aprobó
lo !11~cado J?O~ el General Ramos en virtud de ser lo más
practico Y fac1l para las maniobras de la columna.
"Anuncia el Gobernador del Estado su salida a México
7

�para ultimar con el C. Presidente de la República, los detalles de su venida y recepción.
"JUNIO 30 de 1950:-Siguen las noticias alarmantes
respecto al conflicto de Corea. Fuerzas armada~ de lo_s Est ados Unidos al mando del General McArthur, mcurs1onan
sobre Corea atacando a las fuerzas del norte, las que, con
l t ayuda de Rusia, invaden a Corea del Sur.
"Continúan los preparativos para recibir al Ciudadano
Presidente, adelantándose la construcción de los arcos triunfa.les principalmente por las calles de Hidalgo, Morelos Y
Zaragoza.
"JULIO 5 :-De regreso de su último viaje a la ciudad
de México el C. Gobernador del Estado, cita a junta al Co-

mité Central informando que hubo algunas modificaciones
er.. el programa que habíamos formulado, por sugestiones
del C. Presidente de la República.
"Desde luego, en lugar del día 10 hará su arribo a
Monterrey el Lic. Alemán el día 15 a las 17 horas. Se iniciará el desfile y los actos de recibimiento en la Plaza del
5 de Mayo. Acto continuo se servirá una cena popular en
homenaje al Presidente. Al día siguiente saldrá el President e de la República con sus acompañantes a visitar los pueblos de Villa de Santiago, Allende, Montemorelos, Hualahuises y Linares, regresando en la noche.
"El día 17 habrá sesión solemne en el Ayuntamiento,
en el Congreso del Estado y en la Universidad; visitará algunas obras en construcción y e? la tarde i~a~gurará la
Exposición Industrial y el Estadio del Tecnolog1co. En la
noche h!3.brá recepción organizada por el Club de Leones.

dE. Monterrey.
"El día 19 visitará la Cooperativa de Cementos Hidalgo y la ciudad de Sabinas Hidalgo, N. L.
"El 19 saldrá rumbo a Nuevo Laredo.
"Se designa al señor José P. Saldaña, Tesorero del Comité, nombrándose la comisión de finanzas integrada además por los señores Ricardo Chapa, Antonio Martínez Calzado, Jesús A. Velasco y Jesús González.
"JULIO 6:-Se reúne la comisión de finanzas en el Salón-Despacho del Gobernador del Estado, y se acuerda hacer una lista de cooperación, para lograr la cantidad de cien
mil pesos. Se acuerda que la comisión se reúna en la Cámara de Comercio para tal fin, el día 7 a las diez horas.
"Se habla de que los comunistas tratan de sabotear la
manifestación, quemando cohetes y haciendo manifestaciones ruidosas.
"JULIO 7:-Reunida la Comisión de Finanzas se acuerda que entre el señor José Cantú Farías y el señor José
P. Saldaña se formule la lista para solicitar ayuda económica.
"JULIO 10:-Se envía una Circular a los empresarios,
firmada por la Comisión de Finanzas, solicitando su cooperación a base de $0.50 por cada mil pesos de capital registrado en la Cámara de Comercio.
"Se acuerda citar en el despacho del C. Gobernador del
Estado, a los empresarios a quienes les corresponden las
cuotas más altas, los días 12 y 13.

"El día 18 visitará algunas industrias y habrá comida
en el Casino ofrecida por la Industria, la Banca y el Comercio. En la tarde visitará el Campo Militar y en la noche habrá baile y banquete en el Casino, ofrecido por la Sociedad

"JULIO 12:-Se reúne un contingente muy importantes de personas, hablando el Gobernador del Estado de la
conveniencia de cooperar para el efecto de sufragar los

8

9

�gastos que origine la estancia del Lic. Alemán y acompañántes, declarando que cualquier esfuerzo que se haga redundará en beneficio del Estado, pues habrá que capitalizar lo invertido, en obras como la del drenaje sanitario y
pluvial, canalización del Río Santa Catarina, Estaciones del
Ferrocarril, etc., etc. El señor Saldaña toma nota de los
asistentes y su conformidad con las cantidades anotadas.
"JULIO 13:-Se efectúa la segunda junta con el mismo
éxito, habiéndose repetido los incidentes anteriores.
"JULIO 14:-Sale el C. Gobernador del Estado a Saltillo, en donde se encuentra el Presidente de la República,
para acompañarlo al día siguiente a su llegada a esta ciudad".
Como puede advertirse de lo que he transcrito, se mencionan detalles como la intervención de los comunistas para aguar la fiesta y la situación que se iniciaba en Corea,
con la participación activa de las tropas norteamericanas
en defensa de Corea del Sur, invaaida por tropas de Corea
del Norte.
Dejo estas anotaciones porque constituyen parte, entonces muy impotrante, del ambiente que se respiraba en
cuestiones de carácter universal, acontecimientos que se
han venido repitiendo en tratándose ahora de Viet-Nam, en
donde también los Estados Unidos del Norte están ayudanéto militarmente a Viet-Nam del Sur contra tropas de VietNam del Norte.

de 1~ Co_misión de Publicidad y Ornato. Entusiasta, agresivo, intehgente y capacitado para tales labores, se dedicó a
su cometido logrando alcanzar las metas propuestas.
Se construyeron doce arcos triunfales a través de las
calles por donde pasaría el Lic. Alemán: Hidalgo, Morelos
Y Zaragoza. Suntuosos, con diversos simbolismos, realzaron la hermosa perspectiva de las calles que presentaban un
espectáculo severo, a la vez que llamativo, con el despliegue
de banderas tricolores de seda, de dos metros de largo, colocadas en ambas aceras, cada veinte metros.
De trecho en trecho cruzaban la calle cartelones de
manta con inscripciones adecuadas al caso, como: "Señor
Presidente, nos anima su ejemplo. Forjamos con usted un
México próspero en Nuevo León".
Los edificios comerciales habían sido adornados con
banderas nacionales y guías de focos eléctricos, así como
los Palacios de Gobierno del Estado, Federal y Municipal.
La plaza Zaragoza surgía esplendorosa bañada de luz.
Todo~ los edificios que la circundaban, incluso la Catedral,
pare:ian envueltos en ascuas. Luces por todas partes, como s1mbolo del despertad de un pueblo que aspira a engrandecerse a base de trabajo.

•

•

*

*

Recepción, Desfile y Banquete.

Y puesto que estamos ya en los momentos de la llegada

del Lic. Alemán, procuraré, dentro de la brevedad posible,
hacer el relato de aquello que más significó en acontecimiento tan memorable.

*

•

•

Amaneció el sábado 15 de julio de 1950. Día claro caluroso con inquietudes de extraordinarios acontecimie~tos.
Flotaba en_ el ambien!e un algo que diferenciaba aquel día
de los demas. No habia el éxodo acostumbrado en los sábados
las gentes que salen de la ciudad a los ranchos O poblaciones cercanas. Algo especial retenía a todo mundo era
la llegada del señor Presidente de la República, anun~iada
para las 6 de la tarde.

?e

*

A don Angel de Fuentes se le adjudicó la presidencia
10

11

�Pasó el medio día, la tensión se acentuaba y poco a poco las calles del centro fueron invadidas. Niños, jóvenes,
hombres y mujeres de todas edades trataban de posesionarse de lugares adecuados.
Ya para las cinco de la tarde con dificultad se transit aba por las calles, suprimiéndose el tránsito de vehículos
de motor por la ruta del desfile.
El Gobernador del Estado, Dr. Morones Prieto, se encontraba en todas partes atendiendo hasta los detalles menores. El Lic. Alemán y su comitiva llegarían procedentes
de Saltillo entrando por la carretera de San Jerónimo para tomar Hidalgo.
En este punto procede dar cuenta pormenorizada de
las personas que acompañaban al Lic. Alemán, muchas de
ellas ocupan ya un lugar prominente en la historia: "Secretarios de Estado: Lic. Ramón Beteta, de Hacienda; Lic.
Antonio Martínez Báez, de Economía Nacional; Lic. Manuel Gual Vidal, de Educación Pública; Lic. Agustin García López, de Comunicaciones y Obras Públicas; Nazario
Ortiz Garza, de Agricultura y Ganadería; Ing. Adolfo Orive
Alba, de Recursos Hidráulicos; Lic. Osear Flores, Sub-secretario de Agricultura; Antonio Díaz Lombardo, Director
del Instituto Mexicano del Seguro Social; Lic. Rugo Rangel
Couto, Sub-secretario de Bienes Nacionales e Inspección
Administrativa y forma parte también el Coronel y Senador Carlos I. Serrano".

sito Federal y Municipal. 2) .-Asociaciones de Charros del
Cañón del Huajuco, Regional y Juvenil. Equipo de Polo
"Monterrey". 3) .-Delegación Número 2 de Veteranos de
la Revolución. 4) .-Deportistas de la Federación de Sindicatos Independientes. 5) .-Federación de Sindicatos Independientes. 6) .-Federación Regional de Ligas Popular es
del Estado de Nuevo León. 7) .-Club de Motociclistas
"Halcones". 8) .-Federación de Trabajador es de Nuevo
León CTM. 9) .-Secciones 64, 66 y 67 del Sindicato de Mineros y Metalúrgicos de la República Mexicana. 10) .-Confederación de Obreros y Campesinos Mexicanos (U.G.O.C.).
11) .-Sección 19 del Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República Mexicana. 12) .-C.U.T. 13) .-Federación Proletaria de Nuevo León. 14) .-Unión General de
Obreros y Campesinos Mexicanos (U.G.O.C.M.). 15) . Sindicato de Trabajadores electricistas, Gas, Agua y Drenaje de Nuevo León. 16).-Sindicato del Seguro Social.
17).-Cementos Hidalgo. 18).-Predio de Posesión y Defensa Inquilinaria. 19) .-Delegación Núm. 2 de la Sección
34. del S.T.P.R.M."

El Gral. de Div. Matías Ramos Santos, Comandante de
la 7a. Zona Militar, formuló la organización de los contingentes civiles y militares que debían desfilar, sujetos al siguiente orden: "A.-Mando: Gral. de Brigada Alberto Zun0 Hernández; B.-Jefatura del Estado Mayor. Teniente
Coronel de Caballería D.E.M. Federico Chapoy Acosta;
C.-Estado Mayor. Cinco oficiales ·que proporcionará· el
Cuartel General de la 7a. Zona Militar; D.--,-Orden del Desfile: 1) .-Descubrimiento: Cuerpo de Motociclistas ·de Trán-

El contingente militar se distribuyó así: "1) .-Pentathlón Deportivo Militar. 2) .-Clases "1924" a "1930". 3.18a. D.I.S.M.N. II.-FORMA DE INTEGRAR LA COLUMNA. Se integrará por reunión previa, debiendo encontrarSf. los elementos participantes a las 14 horas exactamente
en los lugares señalados en el croquis número uno. III.ITINERARIO DEL DESFILE: Esquina de las Avenidas Hidalgo Y José María Pino Suárez-Avenida Hidalgo-Avenida
Morelos-Avenida Zaragoza-Esquina de la Calzada Francisco I. Madero y Avenida Zaragoza. IV.-HORA DE INICIACION DE LA MARCHA. El Comandante de la Columna
ordenará que ésta emprenda la marcha al recibir la orden
que oportunamente le será dada. V.-PUNTO INICIAL
DEL DESFILE. a) .-Para los elementos Cívico-Deportivos.
Esquina de las Avenidas Hidalgo y José María Pino Suárez. b) .-Para los elementos militarizados. Esquina de las
Avenidas Libertad e Hidalgo. VI.-PUNTO DE DESINTEGRACION bE LA COLUMNA. Esquina de la Calzada Fra n-

12

13

�cisco I. Madero Y Avenida Zaragoza. vn.-PRESCRIPCIONES DIVERSAS"
*

*

*

A las 6 de la tarde en punto hizo alto la eno_rme .coL. Alemán en la coloma Miramitiva e1:cabezada po:b=~ e~\&gt;r. Morones Prieto, el Gral.
vall:. Alll se encot:jc Santos Cantú Salinas, Presidente
1'fati~~ Ramos, e
hombres de empresa, y representanMumcipal, numeroso~ tituciones de servicio, mutualistas,
tes ~e toda clase t~e mssculturales más nutrido contingente
sindicales, recrea iva ,
,
de público.
Pocos minutos se detuvo en ese lugar la com~tiva, ~~~
.
a dar idea de las proporciones
ficientes sm embargo par
rtaba a lo alto la amplia
. to • Un enorme arco
co . ales formando un toreci'b'imien
.
avenida adornado con motivos region
do armónico y atractivo.
.
i araban los 21 cañonazos de ordenanMientras s~ .d sp
al viento las marciales notas
za la banda militar lanzaba
1
· dad tal que
,
N . al momento de una so emm
'
del Himno acion ,
. del público por manifestar
no o~stan:,e l:U ~;~~:~~;istrado se mantuvo quieto en
sus srmpa ias
. . . nos tendidos a uno Y otro
túnto que los soldados ( ;111~~~as' y los clarines sacudían
lad~ dehla ctallale,arprg:,e~a: :;as imp~niendo silencio.
el aire as a
.d
r un mismo impulso el público rubricó
Como movi O po
·v· México Viva Aleel acto emotivo gritando en coro , iva
'
mán!
Fueron impotentes los soldados para contener ~ ~a mu. ron vallas rodearon el automovil que
chedumbre; ro?1pie r Mor~nes Prieto Y el Gral. Matías
ccupabal Alemladnar,oenl Dde ·mano quienes pudieron llegar hasta
Ramos, osa u
él, y con lentitud se emprendió la marcha.

No dejarían ya de sacudir el ambiente los vivas, los
aplausos, la música de numerosas bandas, los cascos de los
caballos jineteados por charros, y surgiría a poco caminar
la policromía de las flores, el confetti y las serpentinas, que
como maravillosa lluvia caían de los balcones de las casas.
Fiesta de alegría, de satisfacción, espontánea y ruidosa, que
se desbordaba de un pueblo que ha sabido guardar distancias cuando no se le trata con la atención que merece; pero que se entrega sin reservas cuando se le escucha y se le
c&gt;tiende.
Siguió el desfile cada vez más compacto, al grado de
gue, al llegar la avanzada al cruzamiento con Pino Suárez
la columna se alargaba más allá de la Plaza de la Llave. Y
en este lugar se agregaron los contingentes compuestos por
millares de personas de los Sindicatos Independientes, de la
C.T.M., CROM, trabajadors libres, ferrocarrileros, mineros
metalúrgicos, mutualistas, profesionistas ...
En las aceras, balcones y azoteas, no había un lugar
desocupado. El entusiasmo aumentaba con la presencia del
Lic. Alemán, saludando de pie desde el automóvil descubierto. Su proverbial sonrisa amplia y franca, ganaba simpatías. Cuando se detenía la marcha la gente se acercaba
al automóvil y él con gesto amable saludaba de mano a
hombres, señoras y niños.
Reseñando este acontecimiento uno de los diarios locales decía: "Quizá incurramos en error, pero creemos que
nunca antes un Presidente había sido objeto de una recepción tan calurosa como la otorgada al Lic. Alemán. Es casi
seguro que las propias autoridades locales se sorprendieran
del delirante entusiasmo con que el pueblo entero recibió al
Presidente. Se calcula que en las calles del recorrido había
como 250 mil personas, lo que significa que no se presentaron exclusivamente quienes estaban trabajando".
Por fin, con la lentitud impuesta por la aglomeración
de las multitudes, llegó la comitiva frente al Palacio del

15
14

�Estado, profusamente iluminado. Se destacaban las columnas centrales, esbeltas, color rosa, como centinelas que brindaran la entrada a quienes, sin distinción alguna, vinieran a
colaborar con su inteligencia, esfuerzos y recursos al engrandecimiento de este girón de la Patria.
En la esquina noroeste se había construido un amplio
estrado, en donde tomó asiento el Lic. Alemán, acompañado de su comitiva. Desde el momento en que avanzaron los
automóviles frente al Palacio hasta llegar al estrado, una
l!.uvia de flores y confetti cubrió la atmósfera; las bandas
de música tocaban alegres marchas, los mariachis cantaban
la bamba y el público jubilosamente aplaudía y vitoreaba al
Lic. Alemán. Merecía aquello el título de apoteótico.
Pudo con esfuerzos hablar el Dr. Morones Prieto. Ostensiblemente emocionado saludó al pueblo agradeciendo su
cooperación, que ofreció al Lic. Alemán en correspondencia
a su labor constructiva en el alto puesto que ocupaba, digna
de un México mejor.

. Pero no es del caso adelantar los acontecimientos. Sigmendo el curso de los sucesos, cabe decir que terminado
aquel primer acto se realizó en la noche un banquete popular al que asistieron más de tres mil personas.
. Sir~ió de campo de operaciones el amplio patio de la
Um~ers1dad de Nuevo León. Ofreció la cena a nombre del
Go?1ern_o del Estado el Lic. Raúl Rangel Frías, Rector de la
Umvers1dad de Nuevo León. Ofreció la cena a nombre del
momento, de buen corte literario, a la altura de los intelectuales presentes.
. Cont~stó en representación del Presidente de la Repúb~ca el_ Lic. Antonio Martinez Báez, Secretario de EconoHizo el elogio del magnífico discurso que se acababa
a~ es:~char y al agradecer aquel homenaje repetía la adm1rac1on que les causaba cuanto habían visto, merecedor todo ello del renombre ganado por Monterrey como primer
centro productor de México.

1:1ia.

. Con esta jornada se cerraron las actividades de aquel
día.

A los aplausos tributados al Dr. Morones Prieto, siguió
un coro general pidiendo que hablara el Lic. Alemán. De
pie, siempre sonriente, pronunció un discurso improvisado
lleno de emotividad, que fue interrumpido frecuentemente
por los aplausos. En uno de los períodos expresó:
"No podemos olvidar esta gran demostración que hemos recibido; es el mejor aliciente para seguir sirviendo al
pueblo de México; estén ustedes seguros que nuestro paso
será para convivir con ustedes aquí en Monterrey, para conocer de sus problemas, para hacer esfuerzos en cooperación de las autoridades locales y con ustedes en la solución
de problemas de trascendencia para el Estado de Nuevo
León".
La historia nos dice que el Lic. Alemán cumplió sin regateos cuanto ofreció en beneficio de Nuevo León.

16

17

�ERNESTO JAFFE

THOMAS MANN VISTO POR SUS HIJOS

·7 ·

anto la persona como la obra de Thomas Mann, •
han sido objetos de muchos estudios, de aspecto crítico no
menos que de especulaciones analiticas. Sus cartas, que llenan, como las de Rilke, un gran número de tomos, ponen de
manifiesto los contactos innumerables que se le abrieron, al
poeta y al hombre privado; cartas, que permiten y animan
a llegar a conclusiones retrospectivas con relación al autor
de las mismas, siendo esto, desde luego, el propósito y fin
de tales publicaciones. En estas colecciones de cartas encontramos, como es natural, un gran número de mensajes
epistolares dirigidos a sus hijos. Todavía no existen, hasta
donde se ha podido saber, cartas publicadas de éstos, la
mayoría todavía sobrevivientes; pero veremos que de lo
unilateral de la correspondencia paterna, también se permitirán conclusiones pertinentes a nuestro tema.
Thomas Mann tenía seis hijos -tres hombres y tres
mujeres y en cada caso todos sacaron los dotes inherentes a
• Thomas Mann, Premio Nobel 1929, nació en el año de 1875, en Lu2beck Alemania, ciud a.rl-estado a u tónomo ha nséatico, de una fa milia
bien a r raigada en d icho puerto pequeñ o soberano. L a casa comercial
de su s antepasados se dedicaba, en escala m ayor , a la imporl ación,
que er a l a actividad principal de est as ciudades m arít imas. L a esposa.
de su pad re nació e n Brasil, Née da Silva, de pad re alemán y m a d re
brasileña. El padre ocupaba el p uest o de 'Senador'.

19

�las musas, todos se han dedicado a la pluma en forma más
o menos pronunciada. Consecuente nos parece si pensamos,
en primer lugar, en el hijo Klaus, a quien una muerte prematura llamó a la edad de 43 años, y en su hermana y
compañera de viajes y peregrinajes, Erika. Klaus llenó su
vida breve con intensas actividades de escritor, que proporcionan, en forma directa e indirecta, una fuente abundante de rasgos autobiográficos. Erika ha sabido congraciarse
con nosotros, sobre todo, por su diligencia cariñosa, procurando por el trabajo y las obras de su padre, durante Ja
vida de él, y, posteriormente, editando su compendio epistolar; tarea, admitimos, no fácil y bastante delicada para
un miembro íntimo de la familia.
El padre vivía dedicado a sus hijos durante los años
de juventud y de desarrollo, en una p r o x i m i d a d
alentadora y, a la vez, correspondiente a su sangre nórdica ('hanseática') con una distancia que exigía respeto. Su
actividad de escritor, muy reglamentada, prohibió por demás un acercamiento intimo y constante. Lógico es, por
ende, que debe haber tenido, para ellos, una presencia a
veces un poco misteriosa, reservada y casi arcana. Lo llaman el 'Mago' ('Zauberer'), un ser, permitida sea la comparación, que desaparece, como detrás de una cortina, durante ciertas y bien definidas horas del día, para dedicarse
a ciertas, pero indefinidas obras de 'Magia'; para volver
después, hecho misterio, al seno de la familia. 'Magia' también, desde la infancia de los hijos ---&lt;:orno Klaus lo cuenta
en sus memorias-, porque sabía dispersar el miedo natural de niños a los espantos y espectros de 'malas intenciones', que 'amenazaban' la fantasía preocupada de los chicos en la oscuridad o semi-oscuridad de sus dormitorios, en
una forma soberana y medio-humoristica. "Llegó", así relata Klaus Mann en su libro autobiográfico 'Der Wendepunkt' ('El Punto de Retorno') con referencia a un intruso nocturno de cualidades específicamente martirizantes, "a
nuestra recámara a la hora de dormir --de por sí un hecho
poco acostumbrado-- y empezó a discutir con nosotros un
'plan estratégico' para ahuyentar al huésped ingrato de
20

nuestra fantasía. Este individ
..
se dejen asustar. No lo mir uo, di~o, no es de_temerse. No
saparecerá solo si· se d
en, sencillamente, s1 vuelve. De,
a cuenta de qu
d.
de él, porque, para él es una si
. . e na ie se preocupa
p~er atraer la atendión de na~tc1~n penosa Y ridícula no
aleJa, hay que insistirle
e. Si a pesar de ello no se
'largue'. Díganle que el ~~~~~z ~uerte ~=ro atenta, que se
adecuado para espectros h
orio de runos __ no es un sitio
suficiente tal admonició one~tos Y de verguenza. Si no es
Vds. es una persona
~ue ~n agregar que el papá de
ritus indecentes en la Y ircasc1ble Y que no permite espícasa. on esto se
. .
porque es un hecho mu
.
.guramente se ira,
1
que me pongo muy agr;si~:noc,ido en ,c r~ul?s espiritísticos
cía
Secrnim
y pesado' Sl pierdo la pacien. . . b~uOS su consejo y
h
.
Fue un éxito completo
ya no ~bo mas encuentros.
0
t
lúcida, hasta qué grad/ ~ ~ e~oS ro e!1 forma bastantP.
11
dre, aun en el mundo sob g a influencia de nuestro panos años lo llamamos "E~e;~ur~. D:sde aquellos tempradespués viendo que no le dis go ' primero entre nosotros,
mos oficialmente Y en P
gusta?ª este 'apodo', se lo diermanenc1a . . . "

m:•

f

Su firma, al pie de las cartas
..
través de los años, de esta fórm a sll;S ~Jos, consistía, a
cuentemente a una simple 'Z' d ~1,a magica: r~ucida freocasiones hasta sin más 1 d e Zauberer) (Mago' ), en
municaciones cortas 1 sa u os cuando se trataba de como falta de intimid~a° ~ue no debemo~ de interpretar coción de confianza
' smo, al_ contrario, como demostraque no necesita de muchas palabras.
Empecemos con Klau M
.
en 1906 siendo más
s ann, qmen nació en Munich
'
o menos un año men
na Erika: entre su abund t 1 bo
or que su herma.
an e a r periodísti
1·
na se encuentran dos b
ca Y Iterayos contenidos en par;e ::s n~tamente autobiográficas, cuser Zeit' ('Hijo de est . cu ren uno al otro: 'Kind die~924, publicada en el :oe~~c~~j2 comenza~a alrededor de
Wendepunkt' ('P t d
' Y la arriba mencionada
.
un o e Retorno')
bl. d
baJo el título 'The Turnin p Oi , ' P~ ica a en inglés
g
nt , Y editada posteriormen-

21

�te en 1952 la versión alemana, hecha y ampliada por el
mismo autor.
En la primera obra, casi al principio, anota el autor,
en ocasión de la ausencia de la madre a causa de dolencias
que la llevaron por un tiempo a un sanatorio de Suiza: " ...
nuestro padre, no obstante su clara observación, no tenía
nada del 'furor educativo' del Barón X (sigue la comparación con el jefe de una familia aristocrática muy conocida) ... " Estas palabras cortas acentúan el contraste entre
su 'registro' de hechos y su reacción al mismo. "Los grandes dignatarios", sigue diciendo el 'Wendepunkt', "de la jerarquía no pueden estar sujetos a la crítica, lo que no quiere decir que por eso pueden o deben causar malestar y ansias. Ellos son como son y deben de tratarse con respeto.
Sólo así hay armonía. Nuestro padre, por ejemplo, puede
ser muy generoso y hasta juguetón, si se dobla una ante
sus pequeñas debilidades. No mira bien uñas con señales
de 'luto' ni está conforme si usamos el pulgar para ayudarnos con la comida. 'Por Dios', exclama, con el pulgar No!.
Si necesitan ayudarse con algo, agrega un poco divertido,
usen la punta de las narices o el dedo grande del pie. Pero
con el pulgar nunca! Su aversión es a veces caprichosa e
irracional. De las 9 hasta las 12 horas, es indispensable
guardar sileucio absoluto, porque 'trabaja', y de 4 a 5 de
la tarde, porque es la hora de la siesta. Entrar en su estudio cuando ahí se encuentra misteriosamente ocupado, es
un' crimen. Ninguno de nosotros se hubiera atrevido. Se
enoja por menores 'pecados', y cayendo en desgracia con él
significa sufrimiento, precisamente porque no suele desahogarse en forma vociferante. Su silencio es peor que un
sermón de censura. Ni tampoco es fácil prever como reaccionará. Mamá sí regaña, cuando se trata de las pequeñas
maldades infantiles. Al padre no le afectan, frecuentemente,
transgresiones de mayor importancia, p~r~ lo_ ~ueden irritar, en cambio, errores para nosotros ms1gmf1cantes. La
autoridad paterna no razona".
Estas memorias -me refiero a los dos libros arriba
22

citados, aunque se encuentran muchos apuntes autobiográficos en todos sus demás productos literarios- representan una fuente inagotable para el análisis de Th. M., del
hombre Y del poeta, desde el punto de vista de sus hijos, y
se perdonará por ende, si este pequeño ensayo se revela
como una serie de citas de la obra del hijo, ligadas entre sí por breves frases o comentarios.
Se implica, sin duda, algo axiomático, cuando se trata
de hijos de fama reconocida que el nombre del padre representa una obligación, y doblemente cuando su hijo se
dedica a una actividad igual o parecida. El público, la crítica, se sienten provocados a hacer comparaciones, se habla de 'responsabilidad familiar', y tratándose de figuras
P_romi~entes en algún ramo de las Bellas Artes, la ayuda
s1mpat1zante y propagandista de la casa editora, o, en su
caso, del agente mediador artístico, es efímera. Existen muchos ejemplos, demasiado conocidos, y hablar de ellos reventaría el marco de este pequeño tratado. El autor de estas líneas se acuerda, con pena, de la crítica disonante y
destructiva, de que fue objeto, en su tiempo, el hijo Sieg-·
fried, ·compositor también él, de Richard Wagner, y que no
estuvo, en algunas revistas satíricas, arriba de ridiculizar
hasta la fisonomía tan obviamente parecida entre padre e
hijo.
Sin embargo, no es éste nuestro caso. Tampoco sucede,
como es de suponerse, lo contrario. Es natural que sus editores reclaman a Klaus Mann, entre paréntesis como hijo de su padre; no menos obvio es que el hijo, independiente aunque se sienta, se deja influir, sin que sea un acto de
voluntad por el estilo o por rasgos psicológicos, de la obra
del padre. Pero tomando en cuenta estas circunstancias no
se puede negar que se trata de un valor, no indiscutible,' pero original, típico y alejado del ejemplo netamente familiar.
T~n es así que el padre ayuda, hasta cierto grado, el lanzamiento de la publicación de una de las novelas mediante una
introducción en que se identifica con las aspiraciones liter arias de su hijo. Desde luego menciona en dicho prólogo que

23

�cree notar ciertas semejanzas entre detalles que pueden haberse originado en la obra de él -y de su también esc:itor
hermano Heinrich- pero da simbólicamente su 'Imprimatur' a dicha introducción, permitiendo su publicación en el
libro, ya que la novela en referencia (escrita en 1939) ha?ía
sobrevivido a su autor y las palabras introductoras hab1an
sido, en un principio, texto de una carta que le había e:;rito en fecha anterior. Dice esta carta, entre otras cosas: No
cabe duda que eres un 'heredero', uno que supo 'acostarse
en una cama ya tendida'. Pero también hay que saber 'heredar'· heredar es la esencia de la tradición Y de toda cultura. De todos modos: mis sinceras felicitaciones ... "
Durante los años de infancia -así se acuerda K. M. er:
su libro "Kind dieser Zeit"- los Üiños se deleitan y divierten como era muy común en aquellos tiempos, con un territorio de muñecos o títeres, auto-construido, en que presentan pequeñas comedias, resultados de su fantasía. Entre ellas figura una obrita 'dramática', cuyos eventos toman lugar en un gran vapor transatlántico. El capitán,
natural es no puede ser otro que el mismo papá -quien,
típicamente, poco se deja ver entre los compañeros de viaje-, la madre se ocupa del abastecimient? de víveres, ~e!
bienestar de sus encomendados, y los pasaJeros son los mismos hijos, cuatro, porque todavía no habían nacido los dos
últimos. Básicamente ya vemos, en forma infantil afectuosa, los principios de la relación entre las generaciones.

tre (fruta tropical que no se veía fácilmente en la dieta
diaria de aquel entonces), explicando esta arbitrariedad
poco natural diciendo: 'Sirve para que Vds. se acostumbren a tiempo a las injusticias del mundo.' Esta observac~ón frív~la Y despótica nos había de servir de lección para
anos vemderos. Mamá sí, todo conocía y sabía, nuestro padre, empero, se entendió de algunas cosas sutiles, por lo que
a veces se nos hizo legendario. Tenía el don de animar nuestro largos_paseos a pie que a nosotros nada nos gustaban,
transformandolos en caminatas por el mundo de las hadas.
Hablaba d~ P:ados encantados, de selvas llenas de misterio y
~e acontecimientos fantásticos. Por lo demás, pasaba su
tiempo en el 'cuarto de estudio', vedándosenos estrictamente la entr~da. Teníamos que guardar silencio absoluto, y si
se nos olvidaba esto, un ligero toser detrás de la puerta cerrada nos acordaba de nuestro deber".

Posteriormente, en el mismo libro, encontramos la siguiente observación: . . . "Nuestro padre guardaba mucha
reserva y tenía un contacto muy limitado con Jos quehaceres y preocupaciones diurnos de la familia. Tení~! en c~bio, una fuerza más sugestiva, si en alguna ocas10n nos dirigía la palabra o si quería emprender pers.~nalmente algo
· excepcional (la visita en grupo a una funcion del teatro,
por ejemplo) . Sus comentarios se nos hacían casi clásicos,
por la sencilla razón de que poco se le oía ~ablar. ~e acue~do de una ocasión en que, durante la comida, le dio a Er1ka, la hermana, y a ella únicamente, un dátil para el pos-

Crece el hijo, y lógicamente se desarrolla en él como
en cualquier persona de intelecto individual, a pesar' de to•ªª armonía un cierto complejo de padre a hijo. Busca Ja
manera de oponerse a la influencia imponente paterna y sigue un camino literariamente rebelde para rehabilitarse
ante sí mismo. Tiene 17 años, cuando habla del fragmento
de una novela (no publicada) titulada significativamente
"Ant: la Vida" ("Vor dem Leben"), de la cual cita algunas lmeas que _revelan su entonces estado de ánimo: " ...
~e en aquel tiempo cuando dependía intelectualmente de
mi padre, que intenté, con todo el esfuerzo posible hacer
resaltar en mí todo lo que me parecía opuesto a su i:iodo dP.
pensar. Leyendo la 'Montaña Mágica', que ya se encontraba en sus capítulos finales, y estudiando sus obras anteriores, me quise dar cuenta de lo que -a1gún día- pudiera
confrontar con :sta roca sólida del espíritu productivo. Hec?o rebelde, q?is: acentuar lo patético en lugar de la iroma, el arte plast1co ante el son musical, lo católico en vez
de ~u protestantismo, y la idea de la vida en lugar de la simpatia con la muerte (el 'Eros' como símbolo del ser terrestre contra 'Eros' como seductor a lo transcendental, el lirismo, en breve, de Stefan George, contra 'La Muerte en Vene-

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�cia'); y, finalmente, lo extravagante, lo excéntrico, lo extremo contra la moderación y la reserva, lo irracional contra todo lo que la razón dicta y prescribe. Sin embargo,
mientras construía tales contradicciones y vivía en este ambiente de extremos, no anhelaba, de todo corazón, más que
el mismo aplauso de él ... "
Se da cuenta, con una ingenuidad excepcional, de que
está buscando precisamente la comprensión y el 'consensus' de su progenitor para sus tesis y para lo que considera
como su propio terreno ideológico individual. De este n;_odo confiesa, al final del libro mencionado: "La desventaJa,
a que estoy expuesto como pocos, consiste en la cautel~ c~n
que se me acerca. No he encontrado, hasta ª?ora, a mn?un
lector, que no guarde cierta reserva, y no solo el ~~em1go,
sino hasta el intimo amigo 'construye' alguna relac1on ent re
la obra de mi padre y lo escrito por mí. Se me juzga, o condena, porque soy el hijo. H~biera podido ?uscar, desde un
principio, algún modo de quitarme de encima este lastre,
usando, por ejemplo, un seudónimo, un 'nombre de pluma'
-no sería la primera vez que alguien se haya valido de esta 'salida', pero nunca me ha durado tal escudo-- pero, aun
suponiendo que haya podido guardar este 'antifaz' por UI~
tiempo prolongado, me pregunto si es admisible huir as1
de los problemas de la vida propia, problemas que a la vez
implican la más profunda responsabilidad. Me acuerdo que
en ocasión de una reunión literaria en Berlín, una dama, a
quien me presentaron, me dijo ¡Muy inter~sante, /oven;
¡La sombra del Titanio!. Con amargura reacciona el Jov_en
contra las personas que intentan devolverlo a compleJos,
los cuales cree haber vencido. Sin embargo, confiesa después, haber publicado algunos artículos sin mencionar
su nombre como autor: ensayos sobre Rimbaud, Huysmans
y Trakl. Pero pronto se supo quién era el ~óni~o, con el
efecto que el mismo editor le urgía que se identificara co~1
lo escrito por él. Existen algunas anécdotas, no poco satlricas, a raíz de este conflicto. El dramaturgo Bertolt Brecht quien la misma aversión tenía contra el padre como
co;tra el hijo, mandó publicar en una revista, la pregunta
26

no menos platónica que cáustica: 'Todo el mundo conoce a
Klaus Mann, al hijo de Th. Mann. Pero ¿ quién es Thomas
Mann?' En otra ocasión, durante las fiestas de Navidad
(1925), Th. M., le obsequió a su hijo un ejemplar de la
'Montaña Mágica', con la dedicatoria escrita a mano: 'Al
estimado colega -su 'esperanzado padre' ¡Klaus M. mostró
estas líneas jocosas a sus conocidos, se hicieron del público
en general y crearon muchos comentarios, favorables y desfavorables. "Este tipo de dedicatoria", escribe KI. M., "me
parece característico en cuanto a la conducta que guardaba en aquellos años para conmigo. Esta conducta, resultado de una mezcla de benevolencia irónica y de reserva observadora, o sea medio escéptica, medio jocosa. No creo
que haya tenido, alguna vez, serias preocupaciones con respecto a mi persona. Contra tal disposición le protegía cierta indiferencia natural, y probablemente su confianza en
mis instintos sanos y en mi propio intelecto. Seguramente le
deben de haber afectado de vez en cuando ciertas extravagancias mías, quizás más de lo que quería demostrar abiertamente. En cambio, nunca abandonó su arraigado principio pedagógico que le prohibía inmiscuirse en detalles, con
el propósito de influir con más efecto por el ejemplo de su
propia disciplina y dignidad. Le gustaba el papel de espectador de nuestras travesuras y picardías. A veces miraba
con una sonrisa divertida, a veces fruncía la frente, pero sin
intervenir de su parte ni demostrar un interés demasiado
serio en nuestras actividades. ¿Se daba cuenta él de qué hacía y cómo y dónde pasaba yo el tiempo? ¿De qué clase de
amigos tenía? ¿ Qué actividades desarrollaba durante largos
meses, en qué vivía lejos de Munich, lejos de la casa paterna? Yo creo que no. No era costumbre de él hacer preguntas para enterarse de las aventuritas de su 'hijo pródigo'
cuando volvía al seno familiar".
Th. M., era un gran recitador de sus obras. El autor de
estas líneas se 1'udo dar cuenta de ello personalmente, cuando leyó, ante un grupo pequeño, los primeros capítulos de
la 'Montaña Mágica', todavía no terminada, debe haber sido
poco después de la primera guerra mundial, probablemente
27

�en 1919 ó 1920. Pero dentro de su familia, y en presencia, a
veces, de sus amistades íntimas, recitaba con frecuencia partes de su obra 'en construcción'. Es de comprenderse, por
ende, que Kl. M., siempre hace referencia a dicha obra, a su
estilo, a su progreso, y se explica, que casi inevitable fue
dejarse influir por tales impresiones magnéticame?te a~activas. La voz de los protagonistas novelescos se 1dent1f1ca,
para él, con la voz 'sonora' del padre, cuyo efecto m~s allá
se une a las 'voces' de Nietzsche, Novalis, Walt Wh1tman,
Rilke Stefan1 George y Rimbaud. Se acuerda, pasados los
años,' de una noche de Navidad, cuando el padre leyó parte
de la novela Goetheana 'Lotte en Weimar'. "Qué sinfonía de
palabras", exclama, "Arte de magia! Habló Goethe, no -~l!
Era Goethe 'redivivo' (revivificado) él que entró en acc1on
con sus sueños y pensamientos. Nuestra fantasía vio en persona al gran creador del 'Fausto', lo vió levantarse e~ la mañana, estudiar, trabajar ante su escritorio
dedicarse a
la tarea diaria de su productividad poética; vio entrar a las
personas del ambiente familiar, al hijo, al camarero, etc.
Oímos las palabras de él como transferidos al siglo_ pa_sado,
hace 100 años. Seguimos sus reflexiones como por md1screción misteriosa y a la vez transparente. Nos enter~os ~e
sus dudas de confesiones y de fragmentos de su sab1duna
universal.' Y todo esto como 'regalo de Navidad' por parte
de nuestro padre! Un obsequio raro y único, ¿no es verdad?"

Pª:ª

Las cartas del hijo al padre -esto se desprende de las
contestaciones de éste último- nunca dejan de comunicar,
a través de los años, en forma de preguntas, de admiración
y de comentarios, el profundo interés que tiene en el progreso de su obra y en sus ruturas intenciones.
La hija Erika, un año mayor que Klaus, representa,
dentro del marco de nuestras especulaciones, una personalidad más pasiva, o, mejor dicho, menos directa. No del todo, porque a ella se debe, entre otras cosas, el tomito que
trata del último año de la vida de Th. M.

Aparte de esto, existe de ella escrito mancomunadamente con su hermano Klaus, el pequeño relato de un viaje que hicieron los dos por el mundo, un viaje aventurero y
a veces aventurado, durante los años de 1928 y 1929, dando
conferencias en varias partes, sobre todo en los EE.UU.; pero no es de gran interés esta obrita para nuestro tema. Si
bien es cierto que propagan, durante el curso de su itinerario, en cierta forma sus intenciones literarias aprovechando
el prestigio del padre -viajan bajo la 'bandera' de los
'Mann Kinder' (Hijos de Mann) y se dejan pasar por 'gemelos'- también lo es que encontramos pocas referencias directas a las relaciones familiares. Disfrutan, desde luego, de
una recepción privilegiada, que debe.n al nombre de 'Mann',
pero no buscan abiertamente la publicidad sino a través de
sus propias personalidades individuales. Cierto es también
que costean sus gastos sin la ayuda paterna y, juzgando por
lo que se ha dicho con anterioridad, es de dudarse si el padre se haya dado cuenta exacta de las vagancias, hazañas y
los contratiempos de la referida escapada filial.
El cuadernito de Erika sobre el último año de su padre
(1955) es un documento sumamente humano y sentimental,
lleno de recuerdos íntimos y de interés general, y da cuenta
del importante trabajo que ha podido desempeñar como
asistente, secretaria, ayudante personal al lado --casi continuamente- de Thomas Mann. "Voy a hablar, así empieza, únicamente de él, de sus reflexiones y pensamientos, de
su último año, de los últimos días, de las últimas horas.
'Cuando se es viejo', me dijo alguna vez, 'y se acerca el fin,
hay tanto que pesa sobre uno. La sombra de melancolía, de
ansia y perplejidad cae sobre la etapa otoñal'. Sin embargo, cambia de parecer posteriormente, porque la fortuna le
ha preparado, antes de que se fuese para siempre, una serie
de días felices, de fiestas, de éxitos literarios y honores especiales que apenas caben en este año de 1955". Y la hija Je
ayuda, en forma activa y congenia!, en la redacción y co-

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�Tan ligada se encuentra emocionalmente al padre que
presintió, con una anticipación de meses y durante una enfermedad nerviosa, la muerte de su padre tan vivamente que
causó alarma en el hospital, donde se encontraba recluida,
hasta que lograron convencerla que era cosa de su imaginación perturbada.

rrección de ensayos, pláticas o conferencias que se van pr~sentando a menudo en estas últimas fechas. Es el 150 amversario de la muerte de Friedrich Schiller Y es preciso preparar, para audiencia pública, un tratado ~obre la vida Y
obra de este gran poeta humanista. Como siempre le sucede a Thomas Mann, no halla camino para conformarse con
un examen corto y conciso de su temario, extiende el hilo de
sus pensamientos más allá de los límites convenientes Y le
da una profundidad abundante, de manera que la 'secretaria' es la que forma, de una obra literaria extensa, una co~-ferencia de una hora. Relata la hija, cuando se acerca el dia
del 'Homenaje a Schiller': "Mi papá no deja de asegurarme
que no me 'culpa' a mí por los cortes de que fue objeto su
ensayo a manos mías ni por lo 'flaco' del discurso. 'Tu has
hecho todo lo posible', me dijo, queriendo expresar que tan
arte es cortar una pieza larga a sus dimensiones convenientes, como ensancha y enriquecer un -fema con 'medidas Homéricas'. 'Nuestra conferencia", ni más ni menos. Con esto
está dicho todo". Se desprende también de observaciones de
terceras personas, que ella intervino, con lápiz o pluma, restando pasajes demasiado largos o complicados al 'Dr. Faustus', aceptado esto seguramente con beneplácito por el padre, porque sin duda sentía que no se puede haber ~ratado
de apuntes de importancia. Tratándose 9e conferencias durante el último año, Erika lo acompaña casi hasta la mesa Y
lo observa desde el fondo del foro para ayudarle en lo que
se pudiese ofrecer. Además se ha hecho costum?~e qu_e ~lla,
cuando se da la oportunidad de una presentacion pubhca,
primero se entera de las condiciones de la sala, ?el. aula o
teatro donde habrá de hablar, en cuanto a la acustica Y la
colocación del conferencista. Ha sido necesario esto porque
Th. Mann, como ya se ha mencionado, era un buen intérprete de lo escrito por él, novelas, ensayos, discursos etc. Y que
dependía mucho de su posición física con relación a los oyen- _
tes a fin de que no se perdiera algún detalle. "Había lugares,
donde la persona, que no quería perder visualmente al público tenía que dar vuelta a la izquierda, a la derecha, con
la cabeza, tomando a la vez en cuenta un micrófono inmóvil.

Golo Mann, el tercer hijo de Th. M., nacido en el año
de 1909 y actualmente historiador y catedrático del Instituto Universitario ('Technische Hochschule') de Stuttgart,
mandó publicar, en 1965, un cuaderno dedicado a su padre
en ocasión del décimo aniversario de su deceso. Se llama
Stncillamente 'Thomas Mann' y contiene reminiscencias que
conserva del difunto, una bibliografía de sus obras y de las
traducciones de las mismas (36) países). Está precedida esta pequeña obra por el último retrato -dibujo que se hizo
de él, acompañado por unas palabras de Erika que analizan
el espíritu de dicha semejanza: "El diseño de la cabeza, seria, delgada, con la mirada introspectiva y pensativa, representa quizás la mejor imagen que de Th. M. tenemos". Las
memorias de Golo M.,empiezan con unas líneas que recibió
su padre de urí autor, famoso en su tiempo, pero actualmente
medio olvidado: "Que la esposa de un escritor publique, durante la vida de él, un libro sobre su marido -se trata del

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Aparte de una colección de cartas (256) dirigidas á Ernst Bertram, escritor y catedrático de la Universidad de Colonia, y que se editó con la colaboración del Museo Nacional 'Schiller' en 1960, todo el compendio epistolar de Th.
Mann lo publicó la hija Erika. Son tres tomos, cuyo contenido empieza con el año de 1889 -cuando tenía 14 añoshasta 1955, año en que falleció. Cada libro contiene un apéndice o glosario muy extenso y detallado que sólo un miembro íntimo de la familia lo hubiera podido compilar. Cabe
• sus cartas a la
mencionar que Th. M. dictó algunas veces
esposa, y a veces a la hija; a ésta última especialmente
cuando se trató de una traducción posterior al idioma inglés,
como se ofreció con cierta frecuencia durante los últimos
años.

�mencionado autor- no es muy común ni me parece a mí
discreto o conveniente". "Espero", dice Golo M., "Que no se
aplique este modo de pensar, mutatis mutandis, a estas líneas. Este pequeño tratado no es un libro sobre Thomas
Mann ni es un análisis serio de su obra. Para esto hay críticos más competentes. Yo me limito a hablar de algunos recuerdos que conservo, personales y en su mayoría de carácter alegres".

vidar lo leído y lo visto tan luego que su 'trabajo' esté terminado. A tal grado que confiesa -un poco irónicamentenunca saber más sobre algún asunto de lo que sobre él escribe. "Seguramente está exagerada esta 'confesión', pero si no fuera así sería difícil, sobre todo para un novelista,
cambiar de tema y variarlo de una obra a la otra. Los conocimientos profundos que abarcan totalmente una sola rama, son cosa de científicos (hombres de ciencia).

"Mi padre tenía un sentido muy pronunciado en cuanto a las obligaciones que imponen la tradición y la continuidad, de cuyas raíces nacieron su primera novela grande 'Buddenbrooks' (la del premio Nóbel) y muchas frases e ideas
en sus trabajos posteriores que demuestran su apego a la
herencia espiritual . . . Además tuvo un talento muy especial de imitar a ciertos personajes con quienes cuítivó relaciones amistosas o profesionales", resultando a veces que
dichas personas se encontraron --o creyeron encontrarse- casi físicamente retratadas en su obra novelesca, como pasa en las 'novelas-claves'. El efecto de tales 'descubrimientos' supuestos, o no supuestos, no fue siempre del
agrado a los así aludidos, como pasó con la figura de 'Mynheer Pepperkorn' en la 'Montaña Mágrca', qué -no cabe
duda- tiene rasgos inequivocables del eminente dramaturgo alemán Gerhart Hauptmann. A pesar de ello hubo, sin
embargo, una amistad duradera entre ambos hombres de
letras.

"Desde luego sabíamos", dice Golo M., "de que obra
se estaba ocupando en su tiempo, pero no le gustaba hablar
dr: ella, y menos, entrar en detalles. Vivia como en dos
mundos, en el de su trabajo que para él era el más importante -más importante que los sucesos políticos y sociales,
y que a veces demandaban su interés muy en contra de sus
propios deseos y, obligadamente, en él del ambiente diurno
y rutinario. De niño, nunca me pude explicar por qué con
frecuencia se le veía cansado, de mente ausente y de disposición rara cuando salía de su 'estudio'; ésta falta de armonía interior se comunicaba a todos los presentes de la familia y de tal manera llegamos a saber, indirecta-, 'subterráneamente' qué le preocupaba y con qué problema crítico se enfrentaba".

"Nunca me tocó ver personalmente", escribe Golo
M., "al emperador Guillermo II., pero lo 'ví' perfectamente a través de las descripciones de mi padre que había tenido la oportunidad de observarlo de cerca en Munich, en
vari~s ocasiones, y que supo imitar a la perfección su voz
y sus gestos". Este arte, me parece, están íntimamente ligado con la profesión del escritor, cuyos temas se basan en
la observación detallada de la vida real. "En una carta escribe que para sus trabajos necesita ver y leer mucho, con
el fin de documentarse ampliamente, pero considera como
algo característico de su mentalidad el poder fácilmente ol-

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"Cuando todavía estudiaba en el 'gimnasio humanístico'
(Preparatoria, Bachilleres), me pidió, en una ocasión, la
fotografía de un condiscípulo mío, quien le había hecho alguna impresión, al visitar él la escuela. Era aquél un joven español que hoy es un hombre exitoso de negocios y
mediador de asuntos de Economía entre los dos países. No
comprendí, en aquel entonces, tal pretensión, pero pasando el tiempo resultó que necesitó el retrato para la figura
principal de su tetralogía 'José y sus hermanos' con el fin
de estudiar detenidamente las facciones de este tipo de muchacho".
En su novela 'Koenigliche Hoheit' ('Alteza Real') describe la corte de un pequeño ducado alemán. Había pasado
anteriormente un dia en el ambiente de una corte así para
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�luego narrar de él, agregando además lo que la fantasía le
dictó.
Presente o no presente nuestro informante, habla de
los muchos encuentros y visitas que hubo con personas del
mundo literario de la tercera década de este siglo: de Gerhart Hauptmann, por ejemplo, premio Nóbel de 1912, a
quien se sentía muy ligado espiritualmente. "El único
'Pair' -dice-- entre los literatos contemporáneos", aunque sabemos que tenía respeto y cuya amistad cultivaba
simpatía especial para con Hermann Hesse.
Del Conde Hermann Keyserling, filósofo báltico, otro del
grupo, de quien admiró sobre todo su don del discurso libre
espontáneo, que no lo perdió ni en una ocasión, cuando al
levantarse de la silla para ofrecer un brindis a los presentes,
levantó a la vez, por un descuido, también la mesa, tumbanda
todos los vasos llenos de buen vino. El famoso conde no se
dejó interrumpir en lo más mínimo por este pequeño infortunio. Th. M. era, como ya quedó dicho, muy J;&gt;uen conferencista, pero se le dificultó notablemente hablar en forma
libre y sin estar anteriormente preparado.
Se identificó en mucho con la tradición familiar, conservadora, del padre de él, particularmente, el senador Thomas J ohann Heinrich Mann, rico comerciante de una generación de importadores en la ciudad báltica de Luebeck. La
novela 'Buddenbrooks' realmente no es otra cosa que la historia 'romantizada' de su familia y, según Golo M., le gustaba a Th. M. hacer, a veces, comparaciones ad hoc.
"Cuando perdió, después de la primera guerra mundial,
gran parte de sus bienes, dice: 'Evidentemente tenemos aquí
un caso paralelo'. A su padre le había pasado algo parecido
cuando había llegado a la misma edad, como relata en los
'Buddenbrooks' ". Goethe adscribe a su progenitor aquella
parte de su temperamento que encamina hacia la serenidad,
lo formal, la mesura, mientras cree haber heredado de su
madre, la alegría, el regocijo vital y el espíritu de poeta.

34

"Vom Vater hab' ich die St.atur

"Del padre heredé la postura,

Des Lebens ernstes Fuehren;

La serenidad para guiar mi vida.

Vom Miitterchen die Fronhnatur,

De mi madrecita la alegría

Die Lust zu fabulieren".

Y mis tendencias románticas".

En relación parecida ve Th. M. la 'composición' de su
naturaleza. Tenía cierto orgullo en haber nacido de una familia patriarcal de comerciantes en gran estilo de las que
habían prosperado tantas en Inglaterra, como' en las ciudades hanseáticas de Alemania durante los siglos pasados
Y, como buen hijo, Th. M. "era fanático de la calidad cali
dad en todo, en lo material como en lo inmaterial o 'intelectual, Y en el desempeño del deber en todos sus sentidos.
"~í, soy hijo de comerciante", manifiesta serenamente, y
piensa: 'Del Comerciante Real' ('Koeniglicher Kaufmann')
del Comerciante aristocrático, de abolengo.
'
Mónica Mann ("Moni"), la cuarta de los hermanos
nac~ó en 1910. Se casó con Jeno Lányi, profesor húngar~
dedicado a la historia del arte que pereció durante la última guerra en el hundimiento de un barco. De ella tenemos
un libro autobiográfico 'Vergangenes &amp; Gegenwaertiges'
('El pasado y el presente') que relata en forma individual
Y distinta a los demás hijos, su vida desde la infancia hasta estos días. El libro se concentra, desde luego, sobre su
padre, aun en años posteriores cuando la vida matrimonial
1~ m~va lejo~ de él y le dicta actividades de otra índole. Est~. bien esc:Ito, con fluidez natural de estilo, y revela a la
hiJa de la literatura. Se encuentra trabajando sobre su tema favorito cuando le llega la noticia de la muerte de su
~adre, _Y ~one una cruz (que también figura impresa en el
llbro) mdicando el impacto que le causó tan infausta nueva. No mucho antes, pierde, como dijimos, al esposo en un
de.sastre marítimo, cruzando el Atlántico, salvándose ella
milagrosamente.
Aunque observamos muchas líneas paralelas con respecto a lo e~crito por los hermanos, tiene sus muy propios
puntos de vista Y, sobre todo, dedica partes interesantes al

35

�interés de Th. M. en la música. Este interés de Thomas Mann
en el arte de las musas, tiene algo excepcional para un escritor. Conocía a fondo, según esta hija a Ricardo Wagner, de
quien habla extensamente en varios ensayos, basados sobre
profundos estudios de su ,obra y de sus teorías; estima notablemente a Hans Pfitzner a quien se considera como el último de los compositores románticos, aunque murió pocos
años antes de Th. M. Le encantan, aparte del conjunto celestial de la orquesta y de la música clásica de cámara, los detalles de las composiciones, el laberinto de la teoría musical,
el origen de ideas y motivos que conducen a la metamorfosis musical. Se hace amigo de directores de orquesta de renombre, consultándolos sobre puntos que le interesan, sobre
la 'lengua abstracta' del mundo del sonido.
"Aparte de frecuentar la ópera y los conciertos no se
separa fácilmente, al anochecer, de su aparato reproductor
en la casa. Tiene un vasto repertorio de 'Lieder' de Schubert, Hugo Wolf y Strauss, de conciertos para piano, obras
sinfónicas de Beethoven, Mozart, Verdi, Weber y Tschaikowski, la Pasión de S. Mateo de Bach, óperas, cuartetos y
quintetos etc. Su atención se comunica a todos los oyentes,
el salón familiar se convierte en un auditorio silencioso y
devoto ... No hay cosa más sabrosa, continúa la hija, que
oir música en la propia casa y con un aparato bueno; estar
sentado, cerrando los ojos, escuchar a gusto el disco que se
acomoda al sentimiento receptivo del momento dado ...
Nuestro padre dominaba el programa. Le gustó el papel de
'director mudo' que no necesita batuta, pero que sigue los
movimientos del conjunto con ligeros movimientos del
cuerpo, de los brazos, anotando o subrayando mentalmente los pasajes de su mayor agrado".
Otro punto de interés -por cierto de menos importancia y de mucho menor intensidad- que recuerda al hija, es
él del mundo sobrenatural que durante corto tiempo fasci- .
nó al padre. Había en Munich un médico neurólogo, catedrático de bastante fama, Prof. Schrenck-Notzin, quien
quiso investigar los fenómenos de ultratumba, del espiri-

tismo u ocultismo, o como se quiera llamar. Th. M. se dejó
convencer que era necesario enterarse de este lado del pensar ~umano, ~ tomó parte en algunas sesiones. De lo que
escribe posteriormente sobre sus experiencias se desprende que se ha quedado con dudas muy fuertes sobre la existencia después de la muerte a través de tales manifestaciones. "Aceptó en principio", dice Mónica, "que era posible
combinar la realidad y lo irreal, lo verídico y lo impenetrable, lo limitado y lo que límites no tiene, cosas visibles y
cosas menos transparentes. Miró tales contrastes con tolerancia Y con el deseo, casi poético, de armonizarlos ... Llegando a la casa después de las 'sesiones', nos contó con cierta excitación la aventura de haber visto las agonías del
'medio' hasta lograr su materialización y como sintió con
asombro friolento el 'soplo del otro mundo'. La atmósfera
de este ambiente lo conmovió, sin duda alguna, y dos veces
por semana participó en las juntas espiritistas del referido neurólogo. Mi madre de inclinación 'matemática' con
toda seguridad no aprobó lo que debe haber considerado
como aberración de lo natural, pero siempre guardó el silencio dictado por él. Nosotros los jóvenes, en cambio, jugamos con estas ideas, dejando 'moverse' la mesita ocultista en un cuarto obscurecido al propósito, descifrando a
nuestro modo los mensajes del 'más allá'. Fue, finalmente,
para nosotros un pasatiempo, nada más; para nuestro padre resultó una experiencia pasajera a que probablemente
se deben ciertos rasgos místicos en una u otra de sus novelas ... "
Elisabeth ('Medi'), la última hija, nació en el año de
1918 Y se casó con el historiador italiano Guiseppe Antonio
Borgese. Escribió novelas, ensayos y otras obras diversas,
pero no tenemos, de ella, a la mano nada que se relacione
con nuestro tema.
Michael Manp, el más 'pequeño' ('Bibi') nació en 1919.
En él se reprodujo, aparentemente, la 'vena musical' del
padre. Empezó la carrera de violinista y violista haciendo
. .
'
v1aJes Y dando conciertos como solista en varios países.

36

37
\

�Posteriormente cambió de profesión, estudió letras para
terminar ocupando la cátedra de una Universidad de California.
Llegamos al fin de este pequeño tratado sobre Thomas
Mann como lo veían, y como lo siguen viendo sus hijos.
Existe además un libro biográfico bastante amplio del hermano menor de Th. M., titulado 'Eramos Cinco' ('Wir waren fuenf'), que ofrece un cuadro muy expresivo de la generación familiar anterior. De esa generación ya no sobrevive ninguno; se desprende, sin embargo, de la correspondencia de Th. M. que tanto él como su hermano Heinrich
lo leyeron con beneplácito y gratitud. Sería tema, quizás,
para otra ocasión, ocuparse de pormenores de este libro
de Víctor Mann.

I

TRES POEMAS

DEL
PROFR. LUIS TIJERINA ALMAGUER

"Cantor de Monterrey"
B I B L I O G R A F I A
Th. Mann, Cartas (Tres Tomos) editadas por Erika Mann. S. Fischer, 1961, 1963, 1965; Erika Mann, Das letzte Jahr, S. Fischer, Frankfurt A. M. 1956; Erika &amp; Klaus Mann, Rundherum, Das Abenteur einer
Weltreise, (Viaje alrededor del mundo), Muenchen 1965; Klaus Mann,
Kind dieser Zeit, Berlin 1932; Klaus Mann, Der Wendepunkt, S. Fischer 1952; Golo Mann, Thomas Mann 1875-1965, Bonn 1965; Monika
Mann, Vergangenes &amp; Gegenwaertiges, Muenchen 1956.

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�ENCUENTRO CON LA PATRIA

¡Tánto tiempo buscándote en el tiempo
atisbando el reloj que no marcaba
el deseado minuto del encuentro!

'X'

E busqué en los desfiles de mi infancia
en las banderas que agitaba el viento,
en la sonora voz de las campanas
que repicaban la alegrf,a del pueblo ...
Pero no te encontré, te me perdiste
en la comba lejana de los cielos.
Te busqué cuando herian los metales
con sus bélicas notas, con su acento,
los oídos del pueblo que te amaba
con un amor antiguo y siempre nuevo ...
Pero no te encontré, te me perdiste
entre las voces múltiples del pueblo.
Te busqué en las tribunas levantadas
para cantar la gloria de tus hechos,
en labios de elocuentes oradores
al pie de tus antiguos monumentos ...
Pero no te encontré, te me perdiste
entre los adjetivos y los verbos.
Quise verte en la luz de los fusiles
y en el gesto 'Viril de tus sargentos,
en las espadas de los Coroneles
y en el heroico grito de tus muertos ...
Pero no te encontré, te me perdiste
entre sables, fusiles y sargentos.

41

�Quise hallarte en el linde del ejido
que escrituró Zapata a mis abuelos,
donde el hombre y el buey pacientemente
laboran en los surcos paralelos ...

Y por fin te encontré, Patria querida,
sin fusiles, sin sables, sin sargentos,
sin las espadas de los Coroneles
ni los tribunos gritos a tus muertos ...

Pero no te encontré, te me perdiste
entre el surco y el buey y los aperos.

T'3 hallé entre la sonrisa de los niños
y en la voz paternal de tus maestros.

Te busqué en los altares que los hombre::i
levantan a sus Dioses en los templos,
para pedir orando de rodillas
los salven de las penas del infierno ...

Luis Tijerina Almaguer

Pero no te encontré, te me perdiste
entre las oraciones y el incienso.
Te busqué entre columnas en las Logias
donde encienden la luz los Arquitectos,
y usan para labrar la piedra bruta
la escuadra y el compás por instrumentos ...
Pero no te encontré, te me perdiste
entre los aprendices y maestros.
Cansado de buscarte, Patria mía
por caminos, veredas y senderos,
en desfiles, talleres y tribunas
entre sables, fusiles y sargentos ...
Sin poderte encontrar, perdida siempre
en la comba lejana de los cielos,
Me senté a descansar frente a una escuela
de humildes muros y de pobre techo,
y allí escuché de labios infantiles
la sagrada lección del alfabeto .•.
Sonó el minuto de tan larga espera
en la limpia carátula del tiempo,

42

43

�ELOGIO DE LA AMISTAD

:e~

;ucn amigo es una joya
que hay que saberla guardar,
porque un verdadero amigo
nrJ se encuentra así nomás.
Como no se encuentra fácil
y algunas veces jamás,
un diamante de quilates
difícil de valorar.
Amigos son los que gozan
con nuestro propio gozar,
y sufren con nuestras penas
queriéndolas remediar.
Amigos son los que lloran
cuando nos miran llorar,
y nos levantan, si acaso
caemos al caminar.
Pm- eso el que tenga amigos
que los ponga en un altar,
donde postrado de hinojos
rinda culto a la amistad.
¡Dichoso yo! . .. que en el mundo
tengo amigos a Dios dar,
y le pido al Ser Supremo
me los sepa conservar.
Por que vale más que el oro
y las perlas de la mar,
y las estrellas del cielo
un amigo de verdad.
Luis Tijerina Almaguer.

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�TIERRA F'ERTIL

Sembrando Ideales.-

".fr{r
~ ~omo el buen sembrador aré la tierra
con fe, con ilusión, con esperanza,
y en el moreno surco mi semilla
se hizo raíz y tallo y abundancia.
Las espigas llenáronse de granos
dorados y macizos, y en la llama
que el Padre Sol prendió con alegría
brillaron los ensueños de mi alma.
Maduros y apretados en la espiga
fueron rica cosecha agavillada,
que el bucólico canto del molino
tornó en polvo sutil de harina blanca.
Y luego el pan moreno bendecido
con el sudor del peón, la voz del agua,
en el mantel de luz del pensamiento
llenó el hueco de amor de las canastas.
Saciaron su apetito los hambrientos
con el dulce sabor de las hojaldras,
que encontraron calientes y esponjosas
en el amor inmenso de mi entraña.
Y yo, buen sembrador que echó en el surco
la semilla de amor en siembra franca,
quedé sin las espigas y los granos
sólo, con mi cosecha de esperanzas.
Más volveré tenaz a la tarea
de remover la tierra con mi azada,
que afila el esmeril de mi poesía
y el mollejón cortante de mi alma.

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�Y si no encuentro amor en el banquete
donde mi trigo es pan que el hambre sacia,
recogeré contento y satisfecho
mi humilde recompensa de migajas

RODOLFO CALTOFEN SEGURA
Condecorado con la Orden del Agulla
Azt.eca y miembro del P. E. N. ClUb de
Francia.

Levantaré mis manos labariosas
al despuntar la luz de la mañana,
para buscar a Dios, y de rodillas
.
por su inmensa bondad, darle las gracia~.

•
JIRAS VASCONGADAS

Luis Tijerina Almaguer
Poema Laureado en los Juegos
Florales de Puebla, Pueb.

Ikhusten dezu goizean
arzia asten dentan
mendiko baten gainean ...

Así se canta Nete Etchea, la vieja canción popular vas
ca. El timbre de las palabras es exótico, y la voz popular
parece tener razón, cuando dice: "El diablo no ha venido
al país vasco, porque no ha podido aprender nunca esta lengua". Pero sin embargo, esta linda canción pinta solamente el encanto del paisaje:
Mira la mafiana aho1·a,
cuando brilla la luz,
en la cima de una colina,
sobre los muros blancos de una casita,
enmedio de cuatro robles,
al lad-0 de una pequeña fuente
y un perrito blanco delante de la puerta,
esta es la paz que quiero.

Pues esta es el alma del país vasco la cual tiene que ser
descubierta. Pierre Loti quien había encontrado en Hendaya su segunda tierra, se entusiasmó: "Mientras que estoy
solo aquí, en el último fin de la Francia, y miro desde mi
balcón hacia España, siento por primera vez el alma del
país vasco ... Alrededor iglesias, a la vez españolas y fran-

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49

�cesas, llenas de luces de velas y de corazones sencillos que
oran. ¡Oh, qué hermoso es todo esto! Sobre el Bidasoa, sobre las cimas de los Pirineos, sobre el mar reina una tranquilidad infinita. Inmóvil parece el aire, templadq como en
el mes de mayo, y sin embargo la melancolía íntima del otoño cubre con su manto todo ... Y en la lejanía luce el mar
en tonos de nácar. Me siento en el Mediterráneo. Y las montañas me recuerdan el Africa. Sereno y tranquilo corre el
Bidasoa abajo en el valle. Y en sus olas se reflejan claramente la vieja Fuenterabia, la cual está enfrente en terreno
español, su iglesia y su viejo castillo ... Barcos resbalan lentamente sobre el Bidasoa . . . pescadores y contrabandistas
charlan en su curiosa lengua o cantan canciones que recuerdan a Arabia. Y sobre los caminos entre los setos adornados como en la primavera con escaramujos y madreselvas, pasean mujeres y mozas, la mantilla negra sobre la cabeza ... "
El viento del sur al que la gente de aquí llama el "Mago", ha hechizado toda la región. En los días del otoño corre
por los valles y empuja las hojas marchitas delante de sí,
juega con las cabezadas de las ondas y dibuja en el cielo
figuras de nubes singulares. Tan claro y luciente es en estos dias todo que las montañas brillantes en profundo azul
parecen aproximarse y doblarse sobre las aldeas para protegerlas.
Ha llegado la gran época de la pelota, el juego nacional vasco. Después de misa, -y los vascos son muy fieles-,
jugadores y espectadores corren al frontón, situado muy
cerca de la iglesia. Un muro alto cierra el fondo de la plaza y a los dos lados se encuentran los bancos en forma de
gradas. Se llenan rápidamente, y los niños mismos no quieren perder ni un momento del juego. Han ocupado todos los
árboles de alrededor.
Seis jugadores entran en la plaza llevando sobre la mano derecha la "Chistera", una cestilla de mimbres en forma de una zarpa, con la cual recogen la pelota y la devuel-

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ven. D~ra como madera tiene que ser la pelota; es un arte
el fabricarla, conocido ante todo en Cambó.
Sin cesar la pelota canta su canción, cuando resalta
con~ra el muro. Sm cesar la pelota va y vuelve, y en el so!
pomente parece la trayectoria de un hilo de oro. Excitados
Y atentos están los jugadores para no perder ninguna pelota. Y el pregonador canta su monótono y al mismo tiempo melód.ico "El saque tanto, resto tanto". "Saque" se llama a la Jugada que da comienzo al partido.
Con p~ión emocionante siguen los vascos, en general
tan tranquilos y serenos, a cada jugada y críticas severas
no quedan suprimidas.
Esto es lo mismo en Ustaritz y S. Jean Pied de Port,
en .Mauleon Y en Tardets, corazón del país, que, cercado de
colmas verdes Y montañas altas, sueña en el fondo del valle. Y se despierta solamente, cuando llega el autobús 0
cuando es domingo. Son severas y sombrías, las casas que
se t?Can a lo largo de la calle principal. Pero cuando vamos
al nach~elo que canta valle abajo, entonces las espaldas de
estas m1sm~ casas sonríen alegremente con la esplendidez
de sus galenas y balcones de madera, bañados por el sol,
lozanea~os por las enredaderas. Pequeños jardines conducen al r10, y en ellos florecen estrelladas y geranios.
. Y ¡qué h~rmoso es Tardets con sus agudos techos cubiertos con p~ras, con sus ricos pastos, con las vacas
par?as Y ove~as blancas! Por todas partes manadas y el
somdo _argentmo de cencerros. Profundos barrancos en las
montanas donde habitan los espíritus malignos que envuelven las cimas e:1 niebla. Grutas por todas partes y puntas de montes capnchosos y las mismas ponen una nota de
crudeza ~n la hondura del paisaje. Riachuelos, cascadas,
arroyos Impetuosos. Pendientes áridas, rocas cubiertas de
musg..?· Región de las águilas. Frontera entre Francia y
Espana.

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�Y donde la soledad parece casi absoluta, aparece súbitamente una casita al lado del sendero, con sus muros
blanqueados y sus balcones carcomidos recordándonos España.
Todo esto es la región del viejo Soule, donde está c;;ituado Mauleón con sus fábricas de boinas vascas y alpargatas, y no hay que olvidar, la fama de sus bailadores.
Acompañados de los agudos tonos de un txistu, de una dulzaina y de un tamboril, los mozos hacen sus saltos, graciosos y varoniles a la vez, que casi nos parecen ligeros como
plumas danzando sobre el suelo. Voltaire ya hablaba entonces:

Derimé nos dibuja un retrato exacto del silencio y del aislamiento de la región:
Sobre ~l sender~ sombrío, donde un viejo aragonés
en la silla amarilla-roja de su mula va,
desl~ u~ bandada de cisnes en el limpio azul
hacia la nieve de los Pirineos

Esta tranquilidad se rompe, donde e1 río Nive se une
co? el -A:dour, Y donde el puerto de Bayona se ensancha
ma~ hacia la orilla del mar. Y no muy lejos el centro internacional de Biarritz, donde la vida moderna y elegante ha
roto la soledad de los vascos.

"del pequeño pueblo que baila al pie de los Pirineos".
¡Qué vida en S. Jean Pied de Port! Con sus muros rojos que se bañan en las aguas del río Nive, da una impresión completamente española, el 15 de agosto, cuando el
pueblo celebra su fiesta bajo los altos plátanos del viejo
castillo. Y muy cerca pasa la vieja carretera romana, donde en la Edad Media los peregrinos de Alemania, Austria
y Suiza hacían su peregrinación hacia la lejana Campostela. Muy cerca se ve también el valle de Roncesvalles,
donde Roland defendió la retirada de Carlomagno, y aún
nos parece escuchar el cuerno de Olifant.
Y en el otoño pasan aquí las palomas torcaces. De las
selvas y de las colinas brotan entonces los gritos de los cazadores y el ladrido de los perros. País de las encinas y de
los ríos pequeños y vivarachos que serpentean por los valles bordados de helechos.
Como un murmullo las ondas ligeras del río Nive van
juguetonas al mar, siempre resguardado de montañas. Y
de las cuestas verdes lucen las casas blancas de Cambó,
donde el poeta fino Rostand tomó su hogar. Puro es el aire como en ningún otro lugar, y limpio el cielo. Un lugar,
"donde uno se cura, donde uno muere". Y aun el verso de

52

En S. Jean de Luz, un pequeño pueblo de pescadores
forman m~r Y montaña, río y selva una unidad. Las calles:
recuerdo vivo de los tiempos pasados, nos hablan de cuando los b~cos c?rsarios salían en viaje. A lo largo de la playa se erigen siempre nuevos chalets elegantes y hoteles
n_1?dernos. ~ mar parece bramar con rencor por esta invas10n de la epoca moderna, mientras que la cima la Rhume
aparece como protectora de eskualherria el país de los
vascos. En Ciboure, algunas escaleras tr~pan las cuestas
donde sueñan aún las casas señoriales de los viejos armado~
res. Y en las calles y en el puerto, por todas partes encont~amos los "cascarots", figuras envueltas en andrajos. Son
gitano_s, los expulsados de España en el siglo XV, que se establecieron en esta región. Y ellos han conservado lengua y
costumbres de sus antepasados, y también el sentido para la
charlatanería y el contrabando.
. Bajo el repique argentino de las campanas de sus igle~ias due~e tranquilamente Hendaya, a pesar del tráfico
mt~rnac1on:31 que corre ~or sus calles en dirección del puente internacional construido sobre el Bidasoa haciendo de
frontera entre el pais vasco francés y español, pero sin poder separar su alma.

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�Igual al árbol de Guernica, cuyas ramas crecen todas
del mismo tronco, los vascos de este lado Y de la ?tra ~arte han conservado sus viejas costumbres, en un a1sl~1ento orgulloso Y elegido por propia voluntad, en ª:moma con
el murmullo de las selvas Y la canción de lo~ rios, e~ rendel mar Y la soledad casta de las montanas. ¡Que h:r:;samente sabe Unamuno, un_hijo del país vasco espanol
expresar el amor a la madre tierra:
Mi madre parda, madre de verdura,
masa de corazones, recia fragua,
de mi españolidad,
bajo tu lecho en la rocosa hondura
virgen, del cielo se remansa el agua
soñando eternidad • • •

•

Tierra de soledad!
Tierra de soledad, guarda en tu seno
mi soledad, hermanas soledades
que alma son de los dos;
tierra de soledad, campo sereno,
tú cuando llegue &lt;il fin de las edades
me pondrás cara a Dios.

SECCION DE LIBROS
(COMENTARIOS)
101: POEMAS: ANTOLOGIA BILINGUE DE LA
POESIA NORTEAMERICANA MODERNA
Selección y prólogo por Salvador Novo. Edición
bilingiie de Editorial L etras, S. A., México, D. F.,
Primera Edición 1965. Tela 428 páginas.

POESIA NORTEAMERICANA MODERNA

Es sumamente difícil trasladar poemas de un idioma
a otro, sobre todo si entre éstos existe la disparidad que
hay entre el inglés y el castellano. Casi siempre es preciso
sacrificar la métrica y la rima. A veces, hasta la propia
idea no puede ser expresada con absoluta fidelidad. En tales condiciones, el traslado, más que una traducción, es una
versión, casi podríamos decir una interpretación, y el poema pierde gran parte de su vigor, de su emoción y de su.
significado.
La poesía es, sin embargo, tan fundamental no sólo como expresión de la sensibilidad del poeta, sino también del
espíritu de una época y de un país, que podría afirmarse que
no es posible tener una idea cabal de éste si no se conoce
su obra poética. Las ediciones bilingües, que permiten cotejar el original con la traducción, facilitan considerablemente el conocimiento de esa obra a quienes no poseen un
dominio completo de la lengua en que el poema se escribió.
Salvador Novo, tal vez el intelectual mexicano más brillante de nuestro tiempo, autor y director teatral, conferenciante, poeta, prosista, ensayista, costumorista e historiador, publicó recientemente una primorosa antología de sonetos mexicanos de todos los tiempos, y ahora, en un nuevo
y admirable alarde de su capacidad de trabajo, nos ofrece,
en edición bilingüe, una estupenda selección de · ciento un

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�poemas representativos de la moderna poesía norteamericana.
Treinta y cuatro nombres (entre ellos siete de mujer) forman la colección. El poeta más vfejo es Whittier,
que nació en 1807 y el más joven Lowell, que vio la luz en
1917. En todos se nota, en mayor o menor grado, la influencia de uno de ellos, Walt Whitman, uno de los poetas
más grandes del mundo, como también se nota en las poetisas la delicada influencia de una de ellas, la inigualable
Emily Dickinson.
La traducción ha sido confiada a distintos especialistas, quienes han realizado una labor verdaderamente encomiable. El prólogo de Salvador Novo constituye una maguífica introducción al conocimiento de la evolución del pensamiento poético norteamericano en los últimos cien años.
Una breve nota biográfica precede a los trafiajos de cada
uno de los autores que figuran en la selección.
La edición es excelente, encuadernada en tela. Ha sido realizada por la Editorial Letras, de México, y lleva el
título de 101 Poemas y el subtítulo de "Antología bilingüe
de la poesía norteamericana moderna". De acuerdo con lo
acostumbrado en las ediciones en dos idiomas, la versión
original en inglés aparece en las páginas pares, y frente a
ella, en las impares, la traducción al castellano. H. D.
PODER POLITICO Y LIBERTAD PERSONAL,
por S idney Hook. Edición cas tell~n a de UTEHA,
México, D. F., 1968. Tela 512 páginas.

DEMOCRACIA, DOMUNISMO Y
DERECHOS CIVILES

cepto puede tener implicaciones antagónicas. La idea de
democracia, por ejemplo, para los occidentales significa un
sistema para institucionalizar la libertad, mientras que asociada con términos como "popular", "económica", etc., como se suele hacer en el mundo oriental, sólo puede significar tiranía y opresión.
Sin embargo, aun dentro del contexto occidental de la
palabra democracia, existen notables diferencias. En tanto que los románticos e ingenuos adeptos del liberalismo
ritualista se empeñan en mantener el principio de una democracia absolutamente pura, cuyos beneficios deben extenderse a todos, incluso a los enemigos de la democracia,
los ideólogos modernos de est a filosofía política, con un
sentido más realista y pragmático, niegan los derechos democráticos a aquellos que, como los fascistas, los comunistas y otros extremistas de izquierda y de derecha, tienen
E.:n sus programas políticos y de acción la destrucción del
sistema democrático. "La intolerancia con los intolerantes
-como escribió- Kurt Lewin- es tan esencial para la democracia como la tolerancia con los tolerantes".
El doctor Sidney Hook, presidente de la Sección de Filosofía de la Universidad de Nueva York, organizador de la
Conferencia sobre Métodos en Filosofía y Ciencias y del
Congreso para la Libertad de la Cultura y filósofo de prestigio internacional, ha escrito un extenso estudio sobre los
problemas de la democracia, el comunismo y los derechos
ci~iles. La versión castellana de esta obra, un tomo con
mas de medio millar de páginas, acaba de editarse en México (Editorial UTEHA), bajo el título de "Poder Político
y Libertad Personal".

Las ideas pueden significar valores inmutables, pero
los seres humanos las interpretan --de acuerdo con sus
opiniones o sus estados de conciencia- en las formas más
variadas, hasta el extremo de que, a veces, un mismo con-

. El libro es un conjunto de ensayos dividido en cuatro secciones. En la primera (Estudios sobre la Democracia) el autor hace una clara exposición teórica y una entusiasta y convincente defensa de los principios democráticos, haciéndolos aparecer de una manera incontrovertible
como la única forma digna y posible de gobierno humano.

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57

�ti

En la segunda (Ensayos sobre Comunismo) ataca en forma demoledora todos los puntos de sustentación de la teoría y la práctica comunistas, el determinismo histórico Y el
materialismo dialéctico.
En la tercera (Problemas de Seguridad y Libertad)
analiza la necesidad de tomar medidas de protección, sin
detrimento de las normas esenciales de libertad y de respeto al derecho de disentimiento. Y en la cuarta (Socialismo, Libertad y Supervivencia) estudia diversos asp~tos
ideológicos del socialismo liberal, los orígenes del fascismo
y del hitlerismo, la estrategia de la guerra política y otros
interesantes temas. H. D.
CAMPAÑAS CONTRA EL HAMBRE
por E. C. Stakman, R. Bradfield y P . C. Mangel~dorf. Editorial UTEHA. México, D. F., Tela 343 paginas.

MEXICO Y LA LUCHA MUNDIAL
CONTRA EL HAMBRE

En los dos decenios transcurridos entre 1943 Y 1963,
en México tuvo lugar una verdadera revolución agrícola.
Durante ese período, la población del país registró un aumento del 70 por ciento: pero la producción de los alimentos básicos creció en un 300 por ciento y, gracias a ello,
México se convirtió en país exportador de numerosos productos que hasta entonces había tenido que adquirir, año
tras año, en el extranjero, para alimentar a sus clases populares. En el campo de la ganadería se efectuó una transformación similar.

lisis de los suelos, los climas y las condiciones generales de
las distintas zonas agrícolas del país, seleccionando las semillas, creando especies híbridas y combatiendo las plagas.
Los técnicos mexicanos respondieron de manera admirable, los más distinguidos fueron a especializarse en el
extranjero, lo cual permitió que, en el momento oportuno,
los tres profesores norteamericanos pudieran dejar por entero el programa en manos mexicanas y abandonar el país.
El éxito del programa mexicano ha sido tal que la
Fundación se ha visto animada a extenderlo a otras naciones de Asia, Africa y América Latina que lo han solicitado, y México se ha convertido en un centro de capacitación
y estudio para técnicos agrícolas de esos países.
Los doctores Stakman, Bradfield y Mangelsdorf han publicado un interesante libro (Campañas contra el Hambre,
UTEHA, México) en el que exponen la historia, el desarrollo y las perspectivas del programa mexicano, así como la
proyección lograda por el mismo sobre otros países del
mundo.
Es una obra interesantísima y por el alto valor que
tiene como ejemplo de solidaridad humana y de lo que una
nación empeñosa puede hacer, sin estridencias ni demagogias, para librar a sus hijos del terrible espectro del hambre, cuando se le presta la ayuaa necesaria para dar los
primeros pasos por la senda del desarrollo, la abundancia
y la prosperidad.
DINAMICA DEL TRABAJO SOCIAL
por Walter A. Friedlander. Edición castellana de
Editorial Fax-México, México, D. F., 1969. Rústica. 608 p.

Este milagro se inició con el acuerdo tomado por ' la
Fundación Rockefeller, a sugerencia del gobierno mexicano, de enviar al país un equipo de técnicos formado por tres
hombres eminentes en tecnología agrícola, los doctores Elvin c. Stakman, Richard Bradfield y Paul C. Mangelsdorf.
Estos tres especialistas trazaron el plan completo de la
transformación del agro mexicano, empezando por el aná-

Desde los tiempos más remotos los hombres han tenido que enfrentarse al problema de aliviar la suerte de sus

58

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DINAMICA DEL TRABAJO SOCIAL

�congéneres menos afortunados, pero los conceptos incluidos en la idea general de los "servicios sociales", son relativamente modernos, por ser una consecuencia directa de
la sociedad industrial desarrollada en los siglos XIX y XX.
Por lo general, las viudas que no podían ganarse la vida, los huérfanos, los enfermos o impedidos y los ancianos,
han merecido siempre, simpatía y ayuda, aunque hay ejemplos de culturas paupérrimas que preferían eliminar de su
seno a los seres que constituían una carga para los demás.
En la Edad Media, los monasterios, abadías y conventos cuidaron amorosamente de los menesterosos. Más tarde, el
Santo de Asís fundaría la orden de los franciscanos, Guy
de Montpellier, la de los hospitalarios, y San Vicente de
Paúl, la institución de las damas de la caridad.
La atención de esas necesidades de solidaridad humana estuvieron durante muchos siglos exclusivamente en
manos de la Iglesia y de algunos particulares. El Estado
no sólo se desentendió del problema sino que incluso dictó
leyes prohibiendo la mendicidad y castigando severamente
tanto a los peticionarios como a los donantes. El filósofo y
humanista español Juan Luis Vives, uno de los más grandes del Renacimiento, fue el primero que, en el siglo XVI,
concibió la idea de que el de_stino ind1vidual del pobre merecía atención por parte del resto de la sociedad.
En la actualidad los gobiernos han asumido ese papel
protector, ante la importancia creciente de los servicios involucrados, y cada dia es mayor la extensión y la complejidad de las actividades de servicio social, que en algunas
naciones constituyen una de las principales tareas del Estado y representan el renglón más cuantioso del presupuesto de egresos. Esto ha hecho que, en todos los países, millares de personas se consagren a las distintas labores de
servicio social, las cuales han venido a constituir la base
de la sociología moderna.
Acaba de publicarse en México. (Editoriar Pax-Méxi60

co) la. versi~n castellana, corregida, del libro Dinámica del
TrabaJo Social, del Profesor Walter A. Friedlander, obra
que desde hace varios años ha venido usándose como libro
de texto de es:3- materia en 96 de los 114 colegios superiores. norteamericanos que ofrecen estudios sobre trabajo
s?c1al Y en la mayor parte de las escuelas de trabajo social para graduados.
A través de las 600 páginas de este libro, el autor expone con detalle y minuciosidad los antecedentes históricos
de la asistencia _so~ial, las definiciones relacionadas y los
p~og_ramas Y practicas de la asistencia social: asistencia
P~b~ca Y_seguro social, servicios para la familia, asistenCI8: ~-antil, tra~ajo social en los ambientes médico y psiq~iatnco, ~l crrmen, la delincuercia y los servicios correcc10n~es, diversiones y actividades para las horas de ocio
necesidades ~pedales, asistencia social internacional, y as~
pectos profesionales del trabajo social. H. D.
EL RIO VIVIENTE
p~r Isaac ~imov, Edición castellana de Editorial
L1musa-:-W_1ley, México, D. F., Primera edición
1967. Rus tica . 203 páginas.

HISTORIA DE LA SANGRE

. Un hombre de 70 kilos tiene en sus venas unos 5.4.
litr~s de ~gre (en la mujer la proporción es algo menor) .
Casi la mitad de esta sangre el (45 por 100 está constituida po~ los llamados elementos figurados; el resto en el que
los rmsmos flotan es el plasma sanguíneo. El 80 por 100
de la sangre es agua).
_

Los cuerpos figurados, en orden decreciente de tamano: son los _leucocitos o glóbulos blancos, los eritrocitos 0
gl~bul~s roJos y los trombocitos o piaquetas. Hay 5.400,000
eritrocitos por milímetro cúbico de sangre, de modo que un
hombre adulto posee en total unos 25 billones: los suficientes P~~ que, si los repartiera entre todos los seres humanos VIVIentes, éstos recibieran unos 8,000 cada uno. En
61

�cambio, sólo tenemos unos 7,000 glóbulos blancos y ...
250,000 plaquetas por milímetro cúbico de sangre.
La sangre se enriquece de oxígeno a través de la respiración y tarda alrededor de un minuto en hacer el recorrido completo del sistema vascular y regresar al corazón.
En ese viaje, que realiza unas 1,440 veces por dia, lleva a
los órganos vitales de nuestro cuerpo los materiales nutrientes y transporta.,las sustancias que las diferentes glándulas del organismo, a que realicen sus funciones especificas en los lugares adecuados.
Por medio de los sistemas de defensa de la sangre {a
la cabeza de los cuales figuran los leucocitos) hace frente
a las infecciones procedentes del exterior. Una gran parte
de las enfermedades tieneñ algo que ver con la sangre, ya
sea porque obedezcan a deficiencias o factores de la misma
o porque utilicen el líquido sanguíneo como elemento único o principal para combatirlas.
Isaac Asimov, autor de notables obras de divulgación
científica, ha escrito un apasionante libro sobre la sangre
(El Río Viviente, Editorial Limusa-Wiley, México, D. F.),
con innumerables datos acerca de la composición y el comportamiento de este maravilloso líquido vital y de las infinitas anomalías orgánicas que pueden derivarse de cualquier desequilibrio del sistema.
La anemia, la policitemia, la hemocromatosis, las complejidades de los tipos sanguíneos en casos de transfusiones, los misterios del factor Rh, la hemofilia, la uremia, la
diabetes, las dolencias relacionadas con las glándulas endocrinas, el metabolismo, la arteriosclerosis, el cáncer, las
alergias y otros interesantes tópicos son tratados en forma
clara y amenísima en este libro, que ilustra a los profanos
sobre el prodigioso líquido que circula por nuestras venas
y hace posible nuestra vida. H. D.

62

S DE P~GO .

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BIBLIOTECA CENTRAL
U. A. N. L.

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. RECTOR FERNANDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Jefe del Departamento
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
RECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. l

Año 12

Marzo de 1969

Segunda Epoca

SUMARIO

Agustín Basave Fernández del Valle, Significación y sen-

I

tido del libro en ei horizonte cultural -Conferencia- . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Nicolás Martínez Cerda, Misión de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17

David Hernández, Dos salidas del Laberinto de Octavio
Paz .. . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . ...... 31

José P. Saldaña, El Presidente de la República, Lic. Miguel Alemán Valdés, en Monterrey .. .. ... . . . 45

Campio Carpio, Ante el Pórtico de la Historia . . . . . . . . 53

�DR. AGUSTIN BASAVE
FERNANDEZ DEL VALLE
President.e del Centro de Estudios
Humanísticos de la Universidad de
Nuevo León.

SIGNIFIGAGION Y SENTIDO DEL LIBRO
EN EL HORIZONTE CULTURAL

Yaya, por delante, una confesión personal: nací entre
libros y entre libros he de morir. Soy -¿por qué no decirlo?- un ciudadano de la república de los libros por derecho de amor y de estudio. Autor vocacional y lector empedernido, los libros le han robado horas a mi sueño -aunque me hayan lanzado a muchos ensueños- y han mermado considerablemente mi bolsillo. Todo esto viene a
cuento porque mi disertación no · será, simplemente, una
académica y fría conferencia sobre la significación y el
sentido del libro en el horizonte cultural. Claro está que me
propongo ofrecer un riguroso análisis filosófico sobre el ser
y el quehacer de la cultura y sobre la esencia del libro co•
mo ente expresivo-instrumental. Pero mi mensaje será
-así lo espero- un mensaje de pasión libresca, de erog
cultural.
·Empezate por hablar de la vida humana como cultura.
Necesitamos orientarnos, saber a qué atenernos respecto de
los seres, que íntegran la realidad en la que nos encontr amos viviendo. En conseguir esa orientación nos va nuestra
pervivencia y nuestra felicidad. Conocer la realidad para
salvarnos, para ser hombres de verdad en la gran aventura que es existir.

En la conexión cambiante del yo y del mundo se da
5

�un dinamismo dramático que constituye la realidad de la
vida humana. Buscando la estabilidad que me falta, advierto que mi vida se ofrece como una norma o programa
de salvación. Y este programa perfilará mi existir como
hazaña y como misión. Sostenerme en el universo con ~
programa de salvación ha sido, sigue siendo y va a se:, mi
tarea primordial en la vida. Cuando parece que se pierde
todo sostén y que vamos a naufragar en el inmenso océano del universo, surge la angustia. No tan s~lo se trata. de
que el riesgo me circunda, sino de que yo mismo soy nesgo en la fragilidad de mi ser biopsíquico y moral. Un enlace de sucesos únicos ensartados como cuentas de un rosario personal por hacer, va poniendo _de_ m~?ifiesto ~n:1"
asombrosa y al parecer inagotable mult1pbcac10~ de p~sibilidades. Dentro de las posibilidades, no todas tienen igu~l
valor para mi vida. Si todas fuesen equivalentes, po_dr1a
lanzarme ciegamente en cualquier dirección. Se acabana la
seriedad, la fe, la razón en el acto de decidir. Una sola posibilidad es la mía: el abrazo a la vocación.
La cultura como sistema de certidumbres y estabilidades frente a la incertidumbre y la inestabilidad de mi vida, no es propiedad de nadie porque no es un bien jurídico.
Esencialmente transferible, la cultura no es excluyente,
aunque sea susceptible de apropiación por todo aquel que
se sienta habitado por ella, confirmándola en su vida personal. Conocimientos que flotan en nuestro ser Y se deslizan sin dejar ningún sedimento, no forman cultura. Otros
por el contrario, penetran en nues~r? interior, ~e lig8:° a
nuestros recuerdos, conceptos, voliciones y pasion~, integrando nuestro yo psicológico. Hasta se podria decir que
se hacen, en nosotros, carne y sangre, vida Y ~píritu ...
Los transformamos y nos transforman. No son simples conocimientos "nocionales", sino que son verdaderamente conocimientos "reales" ---eomo diría Newman- porque los
hemos asimilado. Con la ventaja de que se tornan, una
vez asimilados, autónomos, personales. Desde entonces
conocemos por nosotros mismos y no por medio de otros.
Habrá una manera propia de comprender y de expresarse
6

que cor;esponde a un determinado cuerpo y a un temperamento p~culiar. Conoceremos las cosas conociéndonos a nosotr~s _rmsmos, Y no las comunicaremos al exterior sino comumcando?os a nosotros mismos. El hombre, al conocerse,
se hace mas hombre. Por hombre, reflexiona, se plantea
problemas, . descubre soluciones y confronta estas últimas
c?n 1~ roca viva de la realidad. No hay que olvidar que el
t~rmmo "cultura" tiene un origen agrario y significa cultivo. P:~º el cultivo supone la simiente, la sementera, la
plantac10n, la labor del sembrador. Sin este afán humano
sobre la tierra en cuanto meta perseguida y adquisición lograda, nunca podrá entenderse la cultura personal.
. L~ vida del hombre culto no puede ser conducida sin
f1losofm, esto es, sin conciencia de que en cada suceso en
cada aca~imiento, transparece el "sentido sobretemp~ral
de que esta empapado". La divisa del hombre culto podría
ser_ aquella que formuló Eugenio D'Ors: La elevación de la
anecdot~ a categoría. No se puede ser culto sin una por lo
menos discreta base filosófica como elemento integrante y
aun rector,,de lo que es, entre nosotros, la llamada "cultur~ ~eneral . No debe olvidarse que no hay formación autentica que no repose en un decoroso conocimiento del hombre en cuanto hombre. En este sentido, no hay más cultura q~e .la cultura humanista. Todo lo demás es barbarie. No
suprimiremos ninguno de los datos y valores esenciales del
hombre, porque una cultura desequilibrada o deficiente no
me~:ce el n?mbre de cultura. Daremos satisfacción a las
leg1_t1~as exigencias del cuerpo, pero buscaremos para el
espmtu ~uz, belleza Y bien ... La perfección humana frente a la vida toda y a la universalidad de las cosas .es abarcada por el concepto de cultura. Mientras el humanismo sólo apunta d:rechamente a la perfección del hombre, por
hombre; la idea de cultura engloba la perfección del hombre y su circunstancia.
La cultura responde a un anhelo fundamental de la naturaleza humana, pero es obra del espíritu y de la libertad
agregando sus esfuerzos al de la naturaleza. Cultura es ple~
7

�nitud vital especüicamente humana: actividades especulativas y actividades prácticas (éticas y artistic~) ~ngranadas
al tiempo y a sus vicisitudes. Trátase, consigmentemente,
de algo especialmente humano y, como tal, pere~~ero.
Siempre me ha parecido magnífica aquella expresion de
Herriot: "La cultura es lo que queda cuando todo lo demás
se· ha olvidado". Queda la capacidad, la apitud. Gracias
a la cultura, nuestras sensaciones, nuestras imágene~,
nuestras intuiciones, nos pueden sobrevivir y, por co~iguiente, es posible que adquieran un cierto modo de existencia que ya se encuentra fuera del yo.
La vida humana, desarrollándose según sus peculiares modos de ser y comprendiendo la producción Y utilización de objetivaciones culturales, es también Y de i:nane~a
eminente, cultura. No hay que olvidar que en el dmamismo y fluencia de vida se fraguan, en el interior de u_n sujeto, el libro y la sinfonía, la catedral y la herramienta.
Consciente o parcialmente inconsciente, el proceso de creación cultural -radicado en la capacidad objetivante del
hombre- va desde la primera incitación o germinación
hasta que el objeto ingresa con vida independiente Y propia
en el mundo de la cultura. Si por una parte el hombre crea
la cultura, por otra la cultura lo va configurando a él. Piénsese en lo que significa, en la vida de cada cual, el lenguaje, la religión, el derecho, el arte, la técnica ... Gracias.ª
estas realidades realizamos intimamente nuestra propia
índole, acrecentamos y fortalecemos nuestra vida interior,
cumplimos nuestro destino natural.

fía de la Cultura-, Editorial Fondo de Cultura Económica). Sin desconocer la importancia de una consideración
funcional del hombre y tle una filosofía de las formas simbólicas, no creo que sea posible proporcionar una visión de la
estructura fundamental de cada una de las actividades culturales humanas -como en vano lo pretende Cassirersin una previa metafisíca del hombre.
La cultura proviene -como la ha apuntado Francisco Romero- de la capacidad objetivante. Si el hombre es
un ser que capta y concibe un mundo objetivo, la cultura
forma cuerpo con el hecho de ser humano. Distinguese entre cultura objetiva -toda creación del hombre: obra de
arte, institución, teoría, costumbre- y vida cultural --existencia del hombre entre los entes objetivos creados por él-.
Tenemos la facultad de imponer nuestro propio cuño
a la naturaleza, de incorporarle un sentido. Todo aquello
que de alguna manera producimos o modificamos para introducir en nuestro círculo humano, es objeto de cultura:
parques nacionales, pisapapeles, edificios, leyes y reglamentos. En este sentido se ha podido decir que la tierra
entera está culturizada, porque no hay rincón en ella que
escape a las relaciones jurídicas y de dominio. Sólo los astros no están afectados por la cultura. Cabe decir que son
pura naturaleza.

Tan importante resulta la cultura para la comprensión
del hombre, qu~ Ernst Cassirer ha llegado a clecir que "la
caracteristica sobresaliente y distintiva del hombre no es
una naturaleza metafísica o fisica sino su obra. Es e~ta
obra, el sistema de las actividades humanas, lo _que def~e
y determina el círculo de humanidad. El lenguaJe, el mito,
la religión, el arte, la ciencia y la historia son, otros,,tan!os
'constituyentes', los diversos sectores de :~te circulo ~pag.
105, Antropología Filosófica -Introducc1on a una Filoso-

El objeto cultural, sentido humano impreso en una
cosa, se comprende pasando "de algo significante a algo
significado" (Romero). Base material, contenido o sentido
y referencia a un valor --que no es parte efectiva de un
objeto sino de una direccion o polarización- son los ingredientes que integran el objeto cultural. El hombre humaniza lo no humano, transforma la realidad colonizándola.
"Vida humana objetivada" llama Recaséns Siches a la cultura objetiva, porque supone la proyección al exterior de la
interioridad del hombre. Nada de raro tiene que el hombre,
al autoafirmarse, edifique un mundo, si pensamos que lleva un mundo dentro de sí, una interioridad poblada de ins~
tandas objetivas.

s·

9

�Primitivamente la palabra cultura significó un estado
o una posesión de la persona individual (cultura animi).
Posteriormente adquirió el sentido de la estructura objetiva supraindividual. En realidad, ambos aspectos de la cultura están íntimamente vinculados y se condicionan mutuamente. Conviene recordar que 1a palabra cultura arranca del cultivo de las plantas (agricultura), cuyo significado
s2 extendió al cultivo anímico. El hecho es que nos encontramos viviendo en medio de un conjunto de productos con
sentido, que existen ahora y para un grupo, para nosotros.
Cada sector está constituido por bienes culturales que encarnan un valor peculiar. No se trata de un organismo sino
de una organización de partes esencialmente distintas en
una unidad más o menos diferenciada y estrecha.
· Una auténtica filosofía de la cultura intenta conocer el
mundo de la cultura no como un mero agregado de hechos
inconexos y dispersos, sino como un todo orgánico, como un
sistema. El hombre vive en una sociedad de pensamiento y
sentimiento cuyos elementos y condiciones constitutivos
son: el lenguaje, el mito, el arte, la religión y la ciencia. No
puede el hombre vivir su vida sin expresarla. Y estas expresiones sobreviven a la existencia individual y efímera de sus
forjadores. Entre estabilización y evolución se da una tensión constante. Hay una tendencia a las formas fijas y estables de la vida, como hay otra que propende a romper
este esquema rígido. La cultura, en conjunto -afirma Cassirer- "es el proceso de la progresiva autoliberación del
hombre" pág. 313, Antropología Filosófica Fondo de Cultura Económica). Pensamos nosotros que los objetos culturales lo mismo le ayudan al hombre a vivir como a destruir y a dar muerte. En todo caso, el futuro de la historia
depende de la cultura, no de la fatalidad.
Un cosmos intelectual, que abarca un conjunto orgánico de valores expresados por la actividad humana, está
ahora en nuestras manos. Si la cultura es fruto de la libertad espiritual, no podemos eludir nuestra responsabilidad histórica. Conciencia crítica, organicidad de conocí10

mientas, afinamiento espiritual, todo ello es bueno procurar, a condición de no absolutizar los valores humanos. Sin
un fundamento trascendente de los valores, la cultura se
viene abajo como falso ídolo. O el fundamento de los valo~
res es Dios, o los valores cesan de ser tales. Los valores
que expresa toda cultura nos remiten al fundamento de todo
vc.lor.
"La palabra cultura -afirma Nicolás Abbagnano-·
tiene dos significados fundamentales. El prímero es más
a~tiguo y significa la formación del hombre, su mejoramiento Y perfeccionamiento. El segundo significado indica
el producto de esta formación, esto es, el conjunto de los
modos de vivir y de pensar cultivados, civilizados, pulimentados, a los que se suele dar también el nombre de civilización" (Nicolás Abbagnano, "Diccionario de Filosofía",
pág. 272, Fondo de Cultura Económica). Mi maestro, el Dr.
Juan Zaragiieta, ha dicho que "la cultura es la superación
de la naturaleza por un esfuerzo humano a ella conducente en las diversas direcciones de la vida" (Juan Zaragiieta:
"Diccionario Filosófico", pág. 139, Espasa Calpe, S. A.) .
Conocimiento de los seres, actuación sobre ellos, valoración, refle_?Ción filosófica, religión son modos o categorías
de la cultura. En este sentido, cabe decir, que la cultura es
característica distintiva y universal de las ·sociedades humanas. Jamás se ha tenido noticia de un grupo humano que
no tuviere lenguaje, tradiciones, costumbres e instituciones.
La segunda edición de la magna "Enciclopedia Filosófica"
italiana, que acaba de salir a la luz pública en Florencia
define la cultura en los siguientes términos: Cultura: "Eser~
citazione delle facoltá spirituali, mediante la quale queste
sano porte in condizione di dari i frutti piU abondanti e i
miglio che la loro naturale constituzione consenta" ("Enciclopedia Filosófica", volumen 2, pág. 207, G.C. Sansoni Editare, Firenze) . Hasta aquí algunas índispensables precisiones sobre la cultura. Vayamos ahora al libro: un específico
objeto de cultura.
El Diccionario de la Real Academia Española de la
11

�. Qué sería del libro sin interlocutor, sin lector, sin ~nt · rp:ete? El libro no siempre habla para todos ni a to os
~ lo ~ismo. Nada dice para un analfabeto y muy poco
:~~: para el tonto. Cosa diferepte es que lo lea un hombre

inteligente o un iniciado si se trata de un libro de filosofía
o de matemáticas. Para el librero el libro es mercancía, objeto de comercio. Para el autor, el libro es expresión personal, intimidad comunicada, obra de vida humana cristalizada. Por eso el libro es multifacético, tornadizo, pluridimensional en su sentido. Curiosa entidad la del libro: su
coseidad no !e impide un hálito de personeidad. Esta entidad
entre la naturaleza y el espíritu lleva, de algún modo, el
resplandor presencial de su autor. Todo libro nos da a conocer un nombre, un estilo humano. Acaso algunas veces
no se origine totalmente en la autenticidad personal; aún
así, será expresión de una persona y hasta de un pueblo y
de un raza. En el libro no hay que ver solamente lo que se
manifiesta, sino quién se manifiesta. Hay libros jóvenes,
agresivos, irrespetuosos, humildes, personales, petulantes,
deprimentes, esperanzados . . . En última instancia, cabría
decir que hay tantos libros posibles como personas-autores. En todo caso, el libro auténtico es siempre presencia
personal, proximidad existencial entre hombres, manüestación espiritual concreta. El gran libro-persona es libro presencia, es libro confidencia, es libro amistad. Está más allá
df' lo útil. Düunde la cultura y los dones del espíritu por
superabundancia de vida. Naturalmente que también hay
los libros indignos, venenosos, pornográficos, destructivos.
Hay libros --que duda cabe-- que derraman rencor. Por
eso a los libros hay que escogerlos como se escogen a los
amigos. Y sin embargo, como bien dice mi cordial amigo,
el filósofo español Pedro Caba: todo libro, como toda obra
del hombre, como toda acción, como todo gesto, aspira a
un mínimo de originalidad. Todo hombre, en toda obra, ansía originar, aspira a ser padre o madre de otras almas. Todos queremos grabarnos en el recuerdo de los demás, llamar la atención de los otros, tener fama, gloria, popularidad o nombre, porque todos aspiramos a lo que ya somos:
a inmortales ... (Pedro Caba: "Filosofía del Libro", pág.
54, Madrid MCMLVII) . La aspiración a la personalidad,
originalidad y autenticidad es consubstancial a todo autor.
Aunque todo autor, por genial que sea, usa un idioma que
no ha inventado, se nutre en una tradición nacional y un_i-

12

13

18 a edición nos ofrece tres acepciones del
Lengua, en su av .
, . ") 1) "Reunión de muvocablo libro (del latín liber, libri : . .
. 1 t
ordinariamente impresas,
chas hojas de papel, vite a e c.,
.
b" rta de
que se han cosido o encuadernado Juntas con c~ ie
un
l cartón pergamino u otra piel, etc., Y que orman
pape'
2),-0bra científica o literaria de bastant_e exvolumen.
·
) -Cada una de ciertas
t
• • para formar volumen. 3 •
. ,.
ension . .
uele dividirse la obra científica
partes prmcipales: ~n que s
an extensión". La prio literaria Y los codigos Y leyes de gr
t · 1 del libro y
mera acep~ión dse centrusa
~a
eficiente y
nada nos dice e su ca
'
a
f" 1 La segunda acepción apunta 1a caus
de su causa ma ·
. tü· y de lo literaformal dentro de los límites de lo cien ico
.,
1·t . . ..
- ala por extens10n Y a i e
rio. La tercera sigmficacion sen ,
.
ración, un particular uso de la palabra llbro.

:~;:m~~us¿ ::~:a

y O quisiera hablar del libro desde el punt? d: ;~:~c!~
no lo hace m~gu
1a filosofía de la cultura. y esto
1·b
ee una cierta exprenario Como ente cultural, el i ro pos
d
.
, .
omo resultante de su estructura y e
sividad transfislica, c os Su materialidad es algo accesorio,
su puesto en e cosm .
Pe
.
d . Ciertamente un libro es una cosa. derivado, secun ario.
.
d ínculo a contenidos culosa medial que sirve e v
.
ro una c . rofundos Dentro del horizonte cultural, el liturales __mas_ P d
1 . ubroatón del ente expresivo-instrubro esta ubica o en a s
~o•
•
tal En un libro se encarnan virtualidades ~ue no puemen .
. ,
on su material. Las paden identificarse en nmgun caso c
. . sentidos
1 bras sobre el papel son vehículos de expresiones:
a posibilidades de inteligibilidad. Lo que corporaliz~ la( ex
Y
.
terial no es ya la materia que
presión o el sentido tran~mal
tructura inmaterial del sigsería un subelemento), smo a es
. h d modo
esf ra ideal de conexiones culturales. D~c o e .
no: la ~ . el libro es una totalidad expresiva de signo
mas preciso·
, ·
ultural
más relación más sistema transfisico o c
.

�versal, lleva supuestos étnicos, estírpicos o históricos sobreentendidos. Dentro del contexto social e histórico, cada
hombre, que al fin y al cabo es un heredero, proyecta su
autenticidad personal. Y cuando deveras busca la verdad,
el bien y la belleza, la originalidad le viene por añadidura.
Así lo creo yo, por lo menos.
Hoy en día hay demasiados libros. Dentro de esa abundancia torrencial, muchos libros salen sobrando por estériles o por estúpidos. Es preciso orientarse, con buenos guías
bibliográficos, en la inextricable y sofocante selva de libros. No podemos leer todo lo que debiéramos leer. En
consecuencia, se impone una rigurosa selección de acuerdo con radicales preferencias. En los años de mi adolescencia, cuando leía un libro de segunda o tercera clase, recuerdo que mi padre me espetó aquel adagio latino: "Ars longa,
'vita brevis". Desde entonces he tratado de disciplinar mis
lecturas. No con inhumana rigidez, pero sí con metas claramente dilucidadas. Acordándome de aquella frase de Lessing: "un libro grande, es un gran daño", he procurado,
como autor, apretar ideas, mostrar espíritu de parvedad, ·
condensar mensajes. Y creo que algunos de mis libros llevan mi mensaje más personal y muchas de mis mejores esperanzas. Siempre he sentido vivir para algo más que para dar con mis huesos en una tumba. Y para el autor, cada libro es creatura amada. Cuando un autor que se respet a da al público una de sus obras, es porque la juzga digna
d(· salir a la luz pública. Porque publicar un libro que no
se estima es sobra de desfachatez o falta de honestidad intelectual. En cada una &lt;le nuestras obras va encapsulada
una etapa de ardiente vida espiritual, una objetivación -extraña paradoja- de nuestra inobjetivable subjetividad. Hay
que sostener la cultura y hay que hacerla avanzar. Hay que
fomentar el buen libro como instrumento de formación Y
de humanización. Sabemos que más allá de los derechos de
autor hay un condominio espiritual del que hace el libro Y
del que lo lee. Seguramente Gregorio Marañón exagera al
decir que la humanidad debe al libro "el 90 % de su progreso material y moral". Pero nadie negará que sin el libro

14

moriría la mayor y la mejor parte de la cultura. "El Quijote", "Hamlet", "La Divina Comedia", "Fausto", los diálogos platónicos y las tragedias griegas, la obra aristotélica, los libros de Kant y los volúmenes de Heidegger, para no
citar sino unos cuantos ejemplos egregios, resuenan y palpitan en nuestro espíritu. En esas obras, unos hombres
-nada menos que todo unos hombres como diría Unamuno- se han vertido y expresado. Nos han iluminado y nos
han forjado.
, Voces apocalípticas nos hablan de la decadencia y agonía del libro. "Debemos dar el aviso con sencilla y medit ada gravedad: el libro en Europa -asegura Pedro Cabava a dejar de ser, está ya dejando de ser, el instrumento
de la cultura . . . El problema no hace más que brotar ahora. Pero es posible que dentro de cien años (la historia anda con botas de cien leguas) el uso del libro sea una rareza
de eruditos y nostálgicos solitarios añorando la noble pesebrera de las bibliotecas. El libro está en peligro y hemos
entrado en la fase de decadencia cultural, en el crepúsculo
vesperal de su esplendor". No creo que el libro haya entrado en su decadencia y en su agonía. Me parece, sencillamente, que el cine, la radio, la televisión y la cinta magnetofónica le disputan un ámbito de vigencia que antes era
exclusivo. Pero ni el cine, ni la radio, ni la televisión podrán desplazar, definitivamente, al libro. De la supervivencia del libro depende la supervivencia de la gran cultura, de
la cultura que llamamos clásica. La palabra de los grandes
muertos, encerrada para siempre en los grandes libros, se
hace universal e inmortal. Recuerdo haber leído hace vl~
rios años, una bella página de Stefan Zweig, en la cual, habiando por todos nosotros, da un testimonio de agradecimiento a los libros: "Aquí están, resignados y callados. No
instan, no llaman, no piden. En su estante están y esperan,
silenciosos. Una somnolencia parece envolverlos, y, sin embargo, de cada uno de ellos mira un nombre como un ojo
abierto. Al acariciarlos con la vista, con las manos, no nos
llaman suplicando, no se dan importancia. No piden. Están
esperando que nos entreguemos a ellos; solamente enton-

15

�ces se ofrecen. Primero, tranquilidad alrededor de nosotros,
tranquilidad en nosotros, luego estamos dispuestos para
ellos: una noche, al regreso del camino fatigoso; un mediodía, cansados de los hombres; una mañana nublada que se
abre entre sueños visionarios. Deseamos platicar con alguien y sin embargo estar solos. Deseamos soñar, pero
con música. Con el gusto epicúreo anticipado de la dulce
prueba, nos acercamos a la biblioteca: cien ojos, cien nombres, clavan la vista en nuestra mirada escudriñadora, silenciosos y pacientes, como las esclavas de un serrallo en su
dueño, esperando con devoción la llamada y felices de ser
elegidos, de ser gozados ... "
"Pequeñísimos trozos de lo infinito, estáis instalados
silenciosamente en el interior de nuestro hogar. Pero cuando os liberta la mano, cuando vibra vuestro corazón, entonces rompéis invisiblemente vuestras cárceles triviales, y
vuestra palabra nos eleva, como en un vehículo fogoso,
desde la nada a la eternidad" (Stefan Zweig: "Agradecimiento a los Libros" en la revista "Peñoles" sección literaria, pág. 8, septiembre-1951, Monterrey, México).
Tócame concluir. En un instante de contenida emoción, Sócrates define el ala. La naturaleza del ala, nos dice, consiste en llevar hacia lo alto lo pesado. Esa y no otra
es la misión del libro. Los buenos libros realizan la misión
aerostática del ala: elevar hacia lo alto, "ad astra", las humanas pesadumbres. Como Israel por el desierto en tien~s, nosotros estamos de paso. Pero en este paso, hemos
visto, -en muchos libros- nuestro camino en los luceros.

NOTA DEL EDITOR: La anterior es una conferencia pronunciada por
el Dr. Basave, en el Salón de Cabildos del Palacio Municipal de la Ciudad de Guadalajara,
Jalisco, con motivo de la Feria del Libro, y que
Armas y Letras tuvo a bien transcribir dados
su carácter e idoneidad.

16

NICOLAS MARTINEZ CERDA
"El día en que los jueces tienen miedo, ni un solo ciudadano puede reposar tranquilo .. . , porque la constitución vive en tanto que se aplica por
los jueces; cuando ellos desfallecen, ya
no existe más . . . Lo decía con palabras de metal el texto del Rey visigodo: la salud del pueblo es tener derecho y mantenerlo".
Eduardo J. Couture: "Estudios de Derecho Procesal Civil", Tomo I. pp. 95
y 157.

MISION DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA
DE LA NACION

t a finalidad de nuestro Máximo Tribunal va hermanada con la institución del Amparo. Si la jurisdicción del
Alto Colegio se encuadra dentro de los lineamientos de
nuestro sistema federal y el Juicio de Amparo conserva
toda su lozanía, podremos concluir que la misión de la H.
Corte Suprema de Justicia de la Nación es, dentro de la división de pocleres (Art. 49 constitucional), el órgano del
Poder Público de mayor valía por su función intrínseca:
realizar una justicia democrática interpretando la Ley Suprema.
Los artículos 104, 105 y 106 constitucionales fijan
jurisdicción ordinaria no limitada, opuestamente a la
risdicción de la Corte de Derecho de Norteamérica, la
está investida de competencia ordinaria limitativa y,
ende, reducida.

una
juque
por

La jurisdicción política o extraordinaria se fundamenta en el artículo 103 constitucional, fracciones II y III, en
forma limitativa; mismas que por interpretaciones sofisticadas han sido galvanizadas.

17

�El tema de la justicia federal (la Corte específicamente), ha sido largamente tejido, silenciosamente elaborado,
soslayado vergonzosamente, abordado en forma exhibicionista o simulada; en fin, existe, como diría Chiovenda,
"una amplia carretera por la cual han pasado ya tantos
antes que nosotros".
La justicia constitucional mexicana constituye lento
espectáculo. Luis Pablo Bustamante, en La Sentencia de
Amparo, afirma que desde 1938 hay juícios pendientes.
La larga trayectoria histórica demuestra que el Poder
Judicial Federal, en especial la Corte Suprema, trabaja con
pérdidas, debido a imperfecciones connaturales que datan
de un pasado incierto y oscuro, provocado por el artículo
14 constitucional, al recoger el principio de la "exacta
aplicación de la ley", que se inician desde las forzadas interpretaciones sentimentalistas del Juez Vallarta, pasando
por la fuerte censura del constitucionalista Rabasa, sin encontrar eco, hasta llegar a la sabia crítica del magistrado
Palacios. El problema se teje en torno al Amparo-casación
y apelación federal.
El Constituyente del 57 "no anduvo los caminos de la
casación". Ramón Rodríguez advierte: "Nada se dijo en el
Constituyente acerca de la palabra 'exactamente' ", además, consideraba que si los tribunales federales revisaran
los fallos de los tribunales regionales se acabaría con su
soberanía (autonomía) y con su independencia.
"Los legisladores constituyentes no pudieron querer
esta subversión", sostiene con idéntico criterio Castillo Velasco.
La ley reglamentaria del Juício de Amparo del 30 de
noviembre de 1961, elaborada en su mayoría por constituyentes, en su artículo 8 niega el amparo judicial (demos fe
a esta interpretación).
La Corte de Vallarta repudia la casación. Forzadamen-

t&lt;-1 el Amparo-casación penal entra "por la puerta sentimental de la aplicación exacta en la sentencia definitiva de
las leyes penales". El digno juez se opone a la confusión de
instituciones y empequeñecimiento de la Corte: "pretender
que el Amparo surta los efectos de un recurso, con la apelación, . . . es hacer monstruosa mezcla del derecho constitucional y del civil ... El Amparo no juzga más que la incoru;titucionalidad de las leyes o actos de las autoridades ... ".
Nuestra Corte Suprema alcanza dignidad y respeto,
guíada en las t.esis de su ilustre Presidente. Su salida provocó el triunfo de la corriente contraria y desde 1882 el
amparo judicial tiene vida legislativa, corroborada por el
Código de Procedimientos Civiles.
Rabasa corrige a Vallarla en su método interpretativo. Su crítica es certera (aunque ambos perseguían idénticas finalidades). Consideró que de no suprimirse la casación, la Corte sería revisora de los fallos del Poder Judicial
del fuero común en toda la República, señalando la consecuencia: "máquina que se paraliza si se le atasca de materia prima"; finalmente sentenció: "LA IMPOSIBLE TAREA DE LA CORTE".
El Alto Tribunal sigue un camino poco feliz. El rezago
mostrado por estadísticas asombró a Moreno Cora y a Rabasa. Su peregrinar ha sido semejante a un ciclo crítico
económico permanente. Paliativo tras paliativo la hace vivir en estado de eutanasia.
El Alto Colegio es un tribunal burocratizado y sin perfil propio. El rezago de la H. Suprema Corte de Justicia de
la Nación es en 1950 de 37,881 expedientes; en 1959, de
10,055; en 1964, de 18,380; en 1966, de 20,333; y en 1967
ascendió a 13,814 asuntos.
Nadie niega el deambular de la Corte. La profesión de
Rabasa está plenamente cumplida, no obstante la creación
de los Tribunales Colegiados "Pequeñas Cortes". El Alto
Tribunal en 1958 reportó 20,820 expedientes rezagados.

18
19

�Ahora, si se examina rigurosamente la unidad jurisprudencia como ya lo ha hecho el ilustre jurista J . Ramón
Palacios, la conclusión objetiva, honrada, nada adulatoria,
es que la llamada unidad jurisprudencia ha sido poética y
por su tejido contradictorio semeja a una "cabeza sin sesos"; como diría Kant.
La obligatoriedad jurisprudencia} en nuestra legislación hace perder sus características de interpretación y
de orientación, reconocidas unánimemente por la doctrina.
La jurisprudencia obligatoria surgida "en la actuación de
la ley en el caso concreto", como diría Chiovenda, omite
distinguir lo llamado por Calamandrei "el derecho legislativo" y el "derecho judicial", en donde existe distancia; no
es lo mismo la interpretación legislativa que la judicial.
Nuestra jursprudencia obligatoria. evita que juzgadores se
anoten un mérito en su expediente y sí conduce a aplicar la
ley en forma de estampilla y la jurisprudencia como si fuera un sello, tal como ya ha sido señalado por un maestro.
De la unidad jurisprudencia se deduce el respeto y dignidad del Máximo Tribunal de la República.
La Corte Suprema es un órgano atrofiado, oscurecido
y absorbido por su amplia competencia. A este fundamental problema anteceden, como ya se ha advertido, la concepción del ilustre Ignacio Vallarta, esforzado y esclarecido Magistrado Presidente, hasta hoy irremplazable. Detesta la casación y la califica de "teoría subversiva del orden
social". En su tomo III, p. 11, afirma que "el amparo no debe servir para quitar o imponer restricciones a los Estados
de la República".
Rabasa demuestra que la suerte de la Corte Suprema
en la República ha sido infeliz. Pone los puntos sobre las
íes invocando estadísticas. Su tarea, nos dice, es vergonzosa: requiere al obrero especializado y desecha al artífice.
. El derecho común se federaliza al cercenarse la autonomía constitucional de los Estados y al ampliar su com-

20

petencia la Corte. Lo ganado en poder, nos dice Rabasa, lo
perdía en la categoría de sus funciones, y de intérprete de
la Ley Suprema, pasaba a intérprete discutido del derecho
común y así conseguía asumir "el papel de uno de los tantos tribunales de provincia, sacrificando la dignidad de sus
funciones en aras del acrecentamiento de su poder". De ahí
que certeramente afirmara el citado constitucionalista "los
Estados son soberanos para dictar leyes, en materia de Derecho Común pero no lo son para aplicarlas".
J . Ramón Palacios, viril e insobornable magistrado de
la Judicatura Federal, realiza insólitos estudios (actualmente reimpresos por la Universidad de Nuevo León), en
donde investiga exhaustivamente la historia de nuestras
instituciones, así como aquéllas con las que guardan símil,
postula la depuración y las rejuevenece invocando nuestros
antecedentes y adelantos doctrinario-vigentes en diferentes
países del orbe.
En la ·enconada lucha ideológica de nuestras instituciones, don J. Ramón Palacios es uno de los factores principales. Sin descanso ha combatido, firmemente, sin contradicciones (véase sus "Estudios Juricficos", lera. Ed. 1969, UNL,
que son una reimpresión de artículos escritos en épocas diferentes) y, sin arrepentimientos, señala la actitud de estancamiento antihistórica de los representantes del Poder ·
Público para adaptar a nuestras instituciones a la par de los
avances de la ciencia jurídica.
-Determina también, el mencionado Maestro, la genealogia de la casación y del amparo; y bajo el angustioso grito "¡volvamos a lo antiguo!" adaptándolo a los avances democráticos y sociales, postula la depuración de nuestro proceso. El problema de la justicia federal lo aborda con tanto
dominio que hace inspirar profundo respeto.
El citado autor demuestra que las funciones casacionistas de las Cortes: Suprema y Pequeñas son "desarticu-

21

�ladas, inconexas y dispersas" y que crean "una permanente incertidumbre jurídica".
En su obra Instituciones de Amparo afirma: "El artículo 131 de la Ley de Amparo de 1919 quitó al Amparo la
careta y lo presentó tal cual es: casación" (p. 355) más
adelante acota: "Apelación, casación, amparo, suenan ya
confundidos" (p. 365).
La senda seguida por nuestras principales instituciones
de antaño ofreció un problema de interpretación. En el Constituyente del 17 se legitima todo un proceder bastardo. Carranza distinguió el Amparo y la Casación.

Jara y Medina aprueban el artículo 14 que legitimaba,
sin velos, la casación, la garantía de exacta aplicación de la
ley, inspirándose en la enmienda II de la Constitución de
Norteamérica, en donde localizamos lo que se ha llamado
"debido proceso legal" o sea "process of law", desnaturalizando instituciones y quebrantando el régimen federal.
Los constituyentes citados recobran tardíamente la
visión al discutirse el artículo 107 constitucional; presentan su voto particular impugnando lo ya aprobado en el artfculo 14 constitucional.
Las razones son evidentes. Se destrozaba el régimen
federal. Don Hilario Medina invoca la Constitución de 1824,
adelantada en esta zona, y a poco andar del tiempo, en la
época de Salvador Urbina, el citado constituyente sepulta
sus concepciones, ante las muletillas políticas de escaso
malabarismo del presidente Urbina, quien negó la distinción de constitucionalidad y legalidad, enterrando un pasado digno y el más brillante de la historia de nuestro Derecho Público.
Nuestros cultores del Amparo continúan haciendo gala de los mitotes del Juicio de Amparo.
22

Agustín Rodríguez advierte: "Una institución que no
es transplantada en toda su lozanía, sino mutilada corre el
.
'
riesgo de marchitarse" (Casación Civil, México, 1903, pp.
43 Y ss.). El instituto judicial de la Casación vive en el
Amparo. Instituciones que por su distinta jerarquía no se
conllevan. Su conjugación torturante por nuestro Constituyente (Art. 14, últimos párrafos, y Art. 16, "causa legal",
de la Constitución) conduce a un régimen estructural de
casación constitucional, que no obstante la fiebre sincronizada de reformas ha hecho que el Poder Judicial Federal
funcione siempre con pérdidas y eche mano hasta agotar
las reservas. La justicia constitucional es la mayor enfermedad social que padece nuestra Patria.
La concepción de la mayoría de nuestros técnicos en
Amparo no ha sido firme; hay adulación, contradicción y
arrepentimiento.
La competencia casacionista de la Corte es justüicada
por Fix Zamudio, no obstante ser conciente de su teratología Y de proponernos un sistema: de Salas con competencia
para las garantías individuales y otras para dilucidar conflictos de legalidad.
Ignacio Burgoa considera que el Juicio de Amparo
"medio extraordinario de control de legalidad" es superior
por su amplitud a los medios de control que guardan símil
con el Amparo. Su concepción respecto al binomio: Corte y
Amparo es un viacrucis de contradicciones y arrepentimientos.
Tena Ramirez nos dice que el Juicio de Amparo sale
al campo del Derecho Internacional y ha regresado al corazón de la patria con sus banderas en alto.
"Con quienes debemos de enfadarnos es con los aduladores de nuestros vicios" (Moliere).
Nosotros pensamos con el maestro Palacios, que a los

23

�defensores de la corriente heterodoxa les ha faltado profundidad.
Sobre la mezcla anidada en el llamado Juicio de Amparo, don Niceto Alcalá-Zamora dice: "es a la v~ un recurso de inconstitucionalidad, de amparo-garant1as Y de
casación".
Mientras no se depure y complete nuestro régimen
procesal, todas las reformas que sigan el mismo calle~ón estrecho y sin salida, serán aéreas y huecas. La amplla protección que sustantivamente ( en oposición de adjetividad
procesal) da la Constitución de la República al gobernado,
se queda corta ante la ausencia de medios procesales idóneos.
i Ya el Quijote advierte: "es menester tocar las apariencias con las manos para dar lugar al desengaño".

Para justificar o canonizar el Amparo-casación se ha
argumentado, sin la mínima reflexión de análisis, si argumentos pretéritos son actuales o anacrónicos.
Don Venustiano Carranza pronunció que los jueces locales eran "instrumentos ciegos de los gobernadores".

Corte como unidad, tanto más, cuanto que la sentencia de
amparo no puede reparar la actuación irregular de autoridades responsables favorable al inculpado, por la imposibilidad de agravar la condición del quejoso en la sentencia
que en el juicio de garantías es pronunciada'". (La Exacta
Inexactitud, Revista Veracruzana, No. 1, enero y febrero
de 1959, pp. 18 y 19) .
Burgoa y Fix Zamudio, entre otros, justifican la actual estructura de la justicia federal y régimen procesal del
Amparo-casación, esgrimiendo los clásicos motivos del casillismo, hoy inactuales. Se destruye la autonomía constitucional en pos de la hipertrofia de la Corte. Lo expresado
por Don Mariano Azuela, nosotros lo aplicamos por igual
al Máximo Tribunal. Recordemos que Rabasa llamó a los
ministros "TORPES Y VENALES" y tampoco hubo respuesta.
El mal es de raíz, y se precisa extirparlo realizando
una reforma integral a nuestro proceso y órgano jq.dicial
federal.
El jurista J. Ramón Palacios acota: "La elevada misión casacionísta de nuestra Honorable Suprema Corte se
ha visto menguada desde su inicio por indudable culpa es
de este silencio codificado, y si en Italia se suscitaron y suscitan interminadas controversias a pesar de sus textos explícitos, que no podríamos esperar de un régimen jurídico
trunco, estrábico y mudo como el nuestro, que orilla a los
Tribunales, no siempre muy cautos, a ir creando los cuerpos
de doctrina en tan añejo como perenne tema" ( op. cit., p.
65).

"Don Mariano Azuela, hijo, escribió (nos dice el maestro J. Ramón Palacios) sin que nadie viniese a combatirle:
'Ha podido advertirse en múltiples amparos penales que
autoridades judiciales de los Estados proceden a menudo
con verdadera lenidad al sancionar el delito. Así, con el
propósito de atenuar la penalidad, califican indebidamente
como homicidios simples los que aparecen cometidos notoriamente con calificativas, o consideran como cometidos en
riña homicidios simples. La frecuencia con que se advierten
tan serias anomalías y la gravedad del perjuicio social que
evidentemente engendran, es motivo de profunda preocupación que no puede quedar limitada al ámbito reducido de
una Sala, sino que debe ser compartida por la Suprema

Es cierto que en el juzgador pesan las culpas del legislador, pero en México la Corte es cómplice de su propia nomofilaquia. Sus proyectos son circunstanciales. Sólo parchan un hueco presente e incluso algunos han cavado la
tumba del Amparo. Por otra parte, la autonomía constitucional de los Estados se ha concebido como ficción jurídica.

24

25

�Esa frase burocrática oficial y nominal del Poder Judicial Federal "hemos cumplido con nuestra misión" está
teñida de ribetes faranduleros, que desde luego en nada
ayudan al desarrollo de nuestra justicia.
La corte requiere de crítica y autocríti~a. Só:o ~s_í comenzará el raciocinio del Poder dejando atras su mc1p1ente
prestigio.
La vilipendiosa frase de Montherlant: "todo el mundo
está bien" no puede anidar en la H. Suprema Corte de Justicia de nuestra Nación.
Los vicios encallecidos de la administración de justicia
habrán de comenzar a sanearse por las Universidades. Toca a sus maestros, altos empleados, estudiantes Y egresados, romper círculos viciosos, desterrar esa crisis aletargada, para formar profesionistas dignos de los que tanto requiere la República.
Toca a los jóvenes luchar por un sistema de justicia
democrático y dar al pueblo lo que los adultos no le han
dado.
"El derecho --&lt;!erteramente afírma Carnelutti-, no
puede vivír sin eÍ proceso, como no puede vivir un hombre?
sin el corazón".
La generación pos-revolucionaria se enajena y _adora
fetichismos, formas cadavéricas de liberalismo. "Ca~averes
que se esfuerzan --&lt;!orno dice Azuel~ siguiendo a ~~dia~ffpor conservar insepultos un pequeno grupo de pri_vilegios Y
algunos hombres de buena fe que ~o logr_a~i_ desligarse ~el
pasado inmediato que es la auténtica pos1c1on del reacc1?nario". La incerteza jurídica es la placenta de la patologia
del derecho.
Nuestros proyectistas han formado un sistema de poca
monta que la praxis ha demostrado su miopía Y estrechez.

Su incerteza termina con toda garantía de acción, y la crisis del Poder Judicial Federal (de la Suprema Corte específicamente) se muestra en la tormentosa pesadilla del in~
terminable y crónico rezago.
Don Emilio Rabasa, acota: "cuando las leyes comunes
y la Constitución se oponen en el mismo nivel para confundirse en la promiscuidad, no son las leyes las que suben
sino la constitución la que desciende" (El Art. 14 y el Jui.cio Constitucional, P. 298).
Revisemos nuestras instituciones que en el pretérito
dieron gloria y honraron a México. La Corte, con Vallarta
a la cabeza fue respetable; el Amparo, fruto e inspiración
del liberalismo es plausible por sus efectos jurídicos, pero
su gestación en el seno maternal del Congreso Constituyente de 1917 es enferma, al perder su prístina pureza, su alteración y mixtura con otras instituciones termina pulverizándolas.
La dialéctica no ha sido desmentida y mientras la Corte no la entienda o la ignore concientemente, y no destierre
los obstáculos incrustados en su estructura y en el proceso
de amparo, su misión será pigmea y barrera para una
pronta justicia democrática.
Existen garantías que deben ser consideradas para lograr una sabia judicatura.
El procesalista don Niceto Alcalá-Zamora refiriéndose
al aspecto económico, nos dice: "pagar bien a los jueces no
es pues, superfluo, sino necesidad esencial".
La independencia concatenada con honradez, dignidad
y capacidad, es la garantía fundamental, Calamandrei acertadamente afirma, que los jueces en momentos de cumplir
con su misión, "deben sentirse libres de toda subordinación
jerárquica, es un duro privilegio a quien lo disfruta, el valor de responder de sus actos sin esconderse tras la cómoda

26

27

-

�pantalla del orden superior". (Elogio de los jueces escrito
por un abogado, 1936, p. 127).
Si el soborno, el ditirambo, orfandad jurídica, mazquindad, farsantería y exegetismo legaloide, anidan en la judicatura, ésta destruirá pronto la norma suprema del país:
"Que la historia os perdone como yo os perdono".
Por la H. Corte Suprema de la República han pasado
ministros que le han dado dignidad al máximo órgano de
la Judicatura Federal.
Don Alberto Vásquez del Mercado, uno de los grandes
juristas mexicanos abandona el alto sitial del máximo tribunal para combatirle. Don Teófilo Olea y Leyva, que escribió avalándose en su conducta: "Mi permanencia en la
Corte Suprema de la Nación sólo se justificará mientras
pueda pensar y votar como hombre libre e independiente".
Don Luis G. Corona, de quien el maestro Palacios Vargas
afirma: "encierra solemnemente la probidad intelectual del
juzgador", "no tarde, pero si lejana, le es dada la Magistratura titular: hace apenas dos años, y tampoco discursea
ni hace reverencias, como que sabe de la alta dignidad del
encargo, y aunque no alardea de ello, conoce de sus merecimientos intelectuales y morales" (El Buen Juez, "Criminalia", P. 216, Abril de 1955, No. 4).
: El problema de la justicia en México es de hombres
y de leyes (nuestra afirmación E!stá acorde en concebir al
Derecho como super-estructural). La estructura casacionista de la Corte no resuelve el rezago ni con los mejores
intelectuales del Universo.
Se ha repetido con el maestro español Jiménez de Azúa
que son preferibles los magistrados aptos, preparados y entusiastas, que redactar inmejorables proyectos. "Siempre
será preferible un juez a lo Magnaud con el Código de Napoleón, que un magistrado incomprensivo e ignorante con
preceptos como los del proyecto italiano o del suizo. Por mi
·28

parte siempre quise mejor una ley penal anticuada e imperfecta, con juzgadores inteligentes y formados en la moderna técnica, hábiles en ensanchar los arcaicos moldes anticuados, que un códig&lt;? de orientación audaz y técnicamente perfecto aplicado por una magistratura imbuida de prejuicios Y pronta a aprovechar el arbitrio que la ley otorga para seguir usando el viejo código derogado" (El Nuevo Derecho Penal, 1929, 112 y Ss.).
Nosotros pensamos al igual que el ilustre maestro don
Celestino Porte Petit: "una noble y urgente aspiración sería alcanzar la meta de buenas leyes y buenos jueces".
El juzgador no puede brincar las fronteras del ámbito
legislador, permitirlo equivale a otorgar facultades legislativas y aceptar una transmutación de poderes.
Si la concepción del Congreso Constituyente de 1917
e_n la administración de justicia fue infeliz, no podemos contmuar con siestas, con pesadillas consentidas; se reforma
su arquitectura o candentes esperemos que el rompimiento
democrático se manifieste y surja una revolución ideológica que extirpe raíces que alimentan anacronismos.
Para que la H. Suprema Corte de Justicia de la Nación
se desembarace de su inseparable e histórico rezago, ;
quede sepultado "como botín de alimañas", se requiere una
reforma integral a todo nuestro proceso y la creación de
una SUPREMA CORTE CONSTITUCIONAL al estilo de
Alemania Federal Occidental que conoce de los conflictos
verdadera o directamente constitucionales (y no como la nuestra que bajo el signo de una hipócrita constitucionalidad, conoce de varios procesos, en una competencia
amalgamada).
Los conflictos constitucionales constituyen la razón y
justificación de la existencia de la CORTE CONSTITUCIONAL, además se requiere el establecimiento de una CORTE NACIONAL DE CASACION para uniformar nuestro
29

•

�DAVID HERNANDEZ

Derec~o en toda la República como en España, Francia e
Italia.

UNIVERSIDAD DE l\llAi\11
Departamento de
Lenguas Extranjeras

Los tribunales Colegiados "como un mal ~-enor" ~?ntinuarán para hacer viable el sistema de casac10n. Y . De
allí en adelante la fecundidad de la cosecha dependera de
la calidad de la siembra" COUTURE.

-DOS SALIDAS DEL LABERINTO DE OOTA VIO PAZ

Reivindiquemos el régimen procesal del Amp~ro, .. Y
demos solio permanente a la ley de leyes, a 1~ Con_sbtuc_10n
General en la República y establezcamos el signo mdub1table de certidumbre y seguridad jurídicas.

:x

iene mucha razón Octavio Paz al decir que "La soledad, el sentirse y el saberse solo, desprendido del mundo y
ajeno a sí mismo, separado de sí, no es característica exclusiva del mexicano". 1 Pero igual a la soledad, la grata compañía, la amistad simpatética, el amor, en fin, es universal.
Y si la amistad y el amor son universales también podrían
pertenecerle al mexicano. De modo que, según entendemos
el significado de la palabra (la imagen del) "laberinto", diríamos que es un lugar que goza de muchos caminos pero
ninguno con salida. Propondríamos que o el laberinto de
Paz tiene salida, es decir, salidas, o México no ~e encuentra
en un laberinto.

•

Precisamente porque tanto la soledad como la amistad o
el amor son universales, hay salida en el laberinto que Paz
atribuye a México. Si México se encuentra en él no se encontrará solo, porque ni el amor ni la soledad son características de un país u otro. Así es que si en verdad existe un
laberinto inmerso estará en él el mundo. Pero esto de la
soledad universal o un laberinto universal no tiene lugar
aquí, sino la búsqueda de una salida del laberinto mexicano.
Para buscar salida hay que referirse al buen consejo
del claro guía, Justo Sierra, que nos dirigía, al darnos un
método, hacia el camino de un desarrollo de una filosofía
mexicana, lo que se podría aplicar a casi todo problema, a
saber: 1) la necesidad de investigar la realidad mexicana,

30

31

�2) inventar soluciones para nuestros problemas, 3) no
desconectarse de lo universal. A medida que nos acerquemos a lo universal, nos acercaremos a la salida. Pero esto
es proceder al revés, porque no debía ser cuestión de "ace~carse" a lo universal, sino de no desconectarse de lo universal, lo que quíere decir, suponemos, que no debíamos
deshacernos de lo universal, en primer lugar, mientras se
hable de lo mexicano. Visto por este lado, pues, es posible
que daremos con nuestra muy deseada salida a~tes de que
lo esperábamos. Dicho en otras palabras, lo universal, que
es nuestra salida, se debe encontrar en lo mexicano; de modo que nuestra salvación, últimamente, se encuentra no en
una abstracción de algo llamado "lo universal", sino en lo
mexicano, es decir, en el mexicano de carne y hueso.
Desde el día que México pudo ver la luz filosófica del
farol orteguíano, ha habido dirección en la búsqueda filosófica del mexicano. Los grandes exploradores, Caso, Vasconcelos, Reyes, Ramos, Zea y ahora Paz, han buscad?
enérgicamente, bajo todos los cielos e infiernos, ,~or esa _efimera entidad que se ha acostumbrado llamar lo mexicano". Posiblemente por haber olvidado la letra, si no el espíritu de lo que nos decía Unamuno, parece que hemos dejado ~capar el objeto de nuestra búsqueda, porque he~os
desplazado, y por tanto perdido, al mexicano concreto m~entras nos desperdiciamos dando caza a fantasmas, a la idea
de "lo mexicano". En cierto sentido, no cabe duda que . ~e
pueden perseguir las ideas universales en una especulacion
metafísica, entre las cuales se podría encontrar aquélla que
conocemos como "lo mexicano". Pero dentro de nuestra
preocupación circunstancial, con raíz en el historicismo,_ no
podemos andar sobre las nubes y esperar cazar al mexicano de carne y hueso, que tiene existencia muy . terrestre.
Preciso es buscar a este hombre concreto que circunstancialmente es mexicano. Para llegar a ello, en términos unamunescos, hemos de buscar al mexicano particular, o mejor dicho, a todos los mexicanos: el lavap~atos, el ~racer?,
el profesor, el limosnero, la monja, el cacique, el diplomatico, el barbero, el poeta, la prostituta, el atleta, etc.

32

Pero no basta colocar sólo aquellas personas o tipos
que quepan dentro de una categoría predeterminada. No
basta hablar de un hombre que "debía" ser mexicano, sino
de todo hombre que es y ha sido históricamente mexicano
Quiéralo el "pachuco" ("El mexicano [que] no quiere ser
ni indio ni español, tampoco quiere descender de ellos. Los
niega. Y no se anima en tanto que mestizo, sino como abstracción: es un hombre. Se vuelve hijo de la nada". Laberinto p. 69.) o no, el mexicano es tanto azteca como español, criollo, mestizo o mulato. En fin, es hombre de circunstancia mexicana, desde el primer momento histórico hasta
el momento actual. Quiéralo o no, tampoco es abstracción
o hijo de la nada. No por querer negar su propia existencia
deja uno de existir. Ha adquirido, posiblemente, un aspecto cínico, pero no por eso ha logrado abdicar de su existencia, porque no nos es dado este poder, pues hasta como cadáver tenemos tanta existencia como cualquiera, aunque
hayamos perdido Wl poco de nuestra "esencia¡,. Pero es precisamente esa "esencia" la que buscamos. Como se ha dicho,
podemos perder algo de ella al suicidarnos, porque ya no
tenemos muchas de las potencias que eran nuestras: el poder hablar, ver y sentir, pero no dejamos por ello de existir.
La dificultad en poder captar "lo mexicano", recae sobre nuestro anhelo de criticar todo lo que no cabe dentro
de la imagen que hemos grabado en nuestra pasión de "querer ser". Desafortunadamente, más de lo que nos es justo, queremos ser lo que no somos. Esto puede significar
una asviración admirable si nuestro querer ser cabe dentro
de lo que podemos ser. Por tanto, se puede entender como
se crea este laberinto psicológico que describe Paz cuando
dice que "el mexicano se esconde bajo muchas máscaras"
(p. 150). Pero, ¿por qué no debía hacerlo? Lo extraño sería que no se escondiera bajo muchas máscaras. Si volvemos otra vez a esos tempranos momentos de la Conquista
veríamos con Paz el porqué: "Ningún otro pueblo se ha
sentido tan totalmente desamparado como se sintió la nación azteca ante los avisos, profecías y signos que anunciaron su caída" (p. 74). Visto de esta manera es fácil ver
33

�porque concluye Paz; diciendo que la Conquista "es _un hecho histórico en el que intervienen muchas Y muy diversas
circunstancias . . . el suicidio del pueblo azteca" (p. 75) •
¿Nos extraña, pues, que el mexicano se haya esc_ondido bajo muchas máscaras? ¿Nos extraña que el mexicano se encuentre sumergido en una profunda soledad? Tampoco debía extrañarnos de que "Somos, por primera vez en
nuestra historia contemporáneos de todos los hombres"
(p. 150). Ni debía extrañarnos que "Eramos objetos: empezamos a ser agentes de los cambios históricos Y nuestros
actos y nuestras omisiones afectan la vida de las ?randes
potencias" (p. 149). Pero, ¿por qué se puede decir t?do
esto si no se habla de tm desarrollo histórico-circunstanc,a~?
Como el mismo Paz ha dicho, la historia no es una serie
de acontecimientos del hombre, sino es el hombre. Ahora
bien, si se busca "1o mexicano", no sólo debíamos hablar
del mexicano contemporáneo que quisiéramos que se arrancara sus máscaras, sino también del mexicano "objeto" ,
la "materia inerte sobre la que se [ejercía 1 la voluntad de
los poderosos" (p. 149). Lo mexicano, en fin, es el mexicano y su circunstancia, todos los mexicanos y todas las
circunstancias históricas, es decir, que el mexicano es tanto el tipo que criticamos como el que deseamos que fuera,
pero también las circunstancias que le han r?deado desde
el primer momento de su evolución como mexicano.
Nos quejamos del mexicano que se dej? ser dominad?
por la voluntad de los poderosos. Pero, ¿que otra alterna~iva le era posible? Desamparado y c~si ~uerta _su_ esen~!;
con su suicidio, ¿qué más podía ser smo. ~a.tena merte •
Debíamos, pues, convidar al mexicano primitivo ~ compartir el abrazo simpatético que le tenemos al mexicano co~temporáneo. En vez de ver las máscaras como u_n~ debilidad moral, debíamos ver este recurso co1:10_ la umca alternativa dada al mexicano primitivo, su umca forta~ez:1
psicológica. y al igual que podemos demostrarle al primitivo nuestra compasión y aceptarlo como uno de los ~uestros, también es preciso t_ratar de comprender al mestizo y
34

a los otros tipos del período colonial. Cada etapa del desarrollo mexicano, destacadas más claramente en las grandes explosiones revolucionarias (la guerra de Independencia, 1810; la Reforma, 1857; y la Revolución de 1910), nos
r evela otra faceta del hombre mexicano, forjado por su
circunstancia inmediata. Si el mexicano no hizo historia o
no actuó como su contrafigura norteamericana, es porque
no pudo hacerlo, y no pudo hacerlo porque su oportunidad
circunstancial no fue la misma, ni mucho menos.
Conocernos verdaderamente a nosotros mismos, entonces, no es buscar sólo lo que nos agradaría encontrar. No
pudo el mexicano histórico "ser agente de los cambios his•tóricos" como no lo pudo ser el negro norteamericano. Pero ni el uno ni el otro dejó de ser lo que fue en su circunstancia repectiva. No sólo padece el mexicano de todas épocas los mismos sufrimientos que padecen los muchos otros
seres humanos de los países "sub-desarrollados", sino comparte la misma soledad uriiversal que todo el mundo conoce de primera mano. Así es que no se habla de una soledad
mexicana, ni de un laberinto mexicano, ni tampoco de una
circunstancia de "lo mexicano", sino de un mexicano (todos los mexicanos) en una circunstancia que tiene sus muchos paralelos con otros países en cuanto a sus aspectos
económicos, sociales y religiosos. Además se puede hablar
dentro de otro nivel, el del hombre cotidiano, el que tiene
sentidos y una conciencia intransferibles. Este hombre mexicano, que vive y muere en su circunstancia muy mexicana, es el hombre universal tanto como el hombre circunstancial. Para conocernos verdaderamente hemos de juzgarnos a nosotros propios en todos sus hechos objetivos, si es
que vamos a encontrar esa realidad mexicana que había
mencionado Justo Sierra. No sólo hace falta una perfecta
honestidad, sino también un valor extraordinario. No hay
otro recurso.
Al reconocer nuestros vicios y virtudes, que tenemos
en abundancia, podemos empezar a investigar esa realidad
mexicana. En vez de hablar de laberintos y soledades, que
35

I

�no son peculiares a México, aunque sí sus variaciones, debíamos revisar nuestra historia en una perspectiva objetiva para mejor valuar lo que se ha hecho bien y lo que
se ha hecho mal; aprender de lo bueno tanto como de lomalo; pero guiarnos por lo primero y evitar lo segundo. Si nos
damos cuenta de que hasta ahora no ha podido actuar el
mexicano como agente de los cambios hístóricos, de allí debíamos tomar nuestro punto de partida, en una acción positiva en vez de una negativa. Hace falta pues proponer
programas para la acción del nuevo protagonista, es decir,
los mentores de la intelectualidad debían escribirle al protagonista (todo mexicano) el drama para que pueda desempeñar el papel que le sea propio en esta nueva oportunidad circunstancial. Pero mientras que se busquen las soluciones, más bien, la forma, estilo y tono de nuestro drama (porque comedia no sería seguramente) no ha de olvidarse que es fácil "desconectarse de lo universal" si se
sumerge demasiado en "lo mexicano".
Nuestra primera salida del laberinto se encontrará en
la verdadera fusión del hombre mexicano con el universal.
Mientras el mexicano trate de ser sólo uno o el otro, no
será ni uno ni el otro. En este caso sería, lógicamente, "hijo
de la nada". En cambio, el mexicano en su faceta azteca, el
que se suicidó, no era hijo de la nada, sino el fénix que moría para renacer. Los otros que "los poderosos" mataron
tampoco fueron hijos de la nada, sino también otras facetas del ciclo del fénix. Ahora llega ese mismo mexicano en
una nueva faceta, el de agente de los cambios históricos.
Nos ha llegado a nosotros la hora para salir a escena. Y no
hay segunda oportunidad para el que de pasos atrás, porque en este teatro terrestre no se da el mismo papel dos
veces. El ambiente del protagonista en su drama de la vida real contiene las tres caras de nuestra madrastra, el
tiempo: el pasado, el presente y el futuro. Tiene que enfrentarse el mexicano cara a cara con cada una, porque
sería completamente absurdo tratar de vivir en sólo una o
dos caras de esta maldita trinidad. Esta perspectiva temporal le permitirá verse vivamente en un claro espejo. Vién36

~ose ~o con egotismo de un narcicismo, sino con completa
sm?eridad, el mexicano encontrará esa fusión, la primera
salida del laberinto.
Con esta cándida vista de nuestra verdadera cara, podremos ver la primera salida del laberinto, y desde la primera podremos ver la segunda, porque la segunda se encontrará en la cara futura de nuestra circunstancia. Y como
puede imaginarse, la cara futura no tiene sentido alguno sin
las otras dos caras. De modo que para dar paso hacia el futuro hay que dar un vistazo por rededor de nuestro presente y hacia el pasado. Arraigado en el pasado y el presente el
mexicano puede crecer naturalmente. Al clavarse las raíces
hondamente en el suelo mexicano, extrañaría no salir una
flor plenamente mexicana. El suelo mexicano ha saboreado
su cantidad de sequías y terremotos, lo que ha impedido el
libre crecimiento de la flor. Para recobrar algo del potencial que se perdió en las dañosas ráfagas políticas que ha
conocido este suelo, preciso es fertilizarlo. El fertilizante
será para el mexicano el reconocimiento del compatriota.
Dicho en otras palabras, lo que se ha perdido sólo se puede recobrar si recobramos lo que perdimos, y lo que el mexicano ha perdido es precisamente el "otro" mexicano. Un
mexicano se ha apartado, aislado, del otro mexicano con sus
prejuicios en una especie de segregación, lo que ocurre universalmente. Pero hay unos países que pueden soportar
algún grado de segregación social, mientras en otros fragmenta al país hasta el punto de convertir al pueblo en "materia inerte", porque todos tiran por divergentes lados. Es
imposible operar la maquinaria nacional despedazada. De
manera que tan pronto como el criollo, el mestizo, el indio,
el mulato, el negro, el pobre y el rico se reconozcan los unos
a los otros como verdaderos mexicanos, verdaderos vecinos, recobrará el mexicano la mayor parte de su propio
ser. En una palabra llegará a ser esa flor mexicana, y sólo como la flor mexicana podrá salir del laberinto.
Cuando Paz pregunta "¿ Cómo y dónde obtener esos
recursos económicos y técnicos?" recordamos que él había
37

�dicho que México no tiene "ni la población ni los recursos,
materiales y técnicos, que exige un experimento [como el
prodigioso desarrollo de la Unión Soviética] de tales proporciones" (p. 142). No se entie1;d~ la _lógica toc~nte a la
población, especialmente, pues Mexico tiene 40 millones ~e
habitantes mientras Inglaterra mantiene 46, Y este palS
ha sido un~ de las grandes potencias por hace tiempo. Ahora bien, mantendríamos que ni los recursos ni las poblaciones residen en el fondo del problema, porque bastan los
recursos y la población. El grano del problema existe en la
mala distribución -tanto en los recursos como en la población- que resulta en un inmenso desperdicio. La debi- .
lidad está en este desperdicio, no en la pobreza de recursos
población, ni tampoco en el mero hecho de lab:rintos o so0
ledades. El desperdicio empieza en la soledad, si, la soledad
creada por nuestros prejuicios egotistas, en la pérdida del
"otro mexicano". Sigue el desperdicio en la increíblemente falaz idea de que la única ruta a la prosperidad es camino de la capital. Todo el mundo con mínima esperanza ~e
encontrar mejor vida (en este mundo) parte para la capital. El resultado inevitable es la c r e a c ió n Y crecimiento del barrio bajo, la pobreza, la enfermedad Y el
analfabetismo. Y lo poco que el pueblo puede ganar con
tan gigantescos esfuerzos son algunos limitados remedios
para confinar esta plaga. Mientras _tant~ l?s recursos humanos y materiales perpetúan el latifundio mtelectual, económico y social.
Pero si es verdad, como dice Reyes, que México ha llegado a su mayoría de edad, entonces estará preparado para ·
autodeterminarse. Paz ha dicho que actuaría a su provecho México al tratar de imitar al desarrollo soviético, pero por carecer de población y recursos no le es posible. Aún
más fundamental, sin embargo, dice Paz que "Nadie duda
que el 'socialismo' totalitario puede transformar la economía de un país; es más dudoso que logre librar al hombre.
y esto último es lo único que nos interesa y lo único que
justifica una revolución" (p. 143). Es, en fin, la libertad
lo que vale más. Por un lado, sin embargo, unos dirían que

38

la libertad sin vida no tiene sentido alguno. Mientras otros
dirían que la vida no tiene valor alguno sin la libertad. Vamos a suponer, no obstante, que diría Paz, como muchos
otros, que podemos preocuparnos de cuestiones de libertad
sólo después de tener vida. Cronológicamente, si no lógicamente, hay que tener vida antes de considerar el problema
de la libertad. Al tratar de proceder a la inversa siempre
fracasamos, al igual que el niño que trata de correr antes
de and~~ a gatas. Es por eso, probablemente, que hay tanta
rev?luc1on en el mundo ahora. Buscar la vida, pues, quiere
decir fundamentalmente buscarse la vida. En una palabra,
tan. tosca que parezca, hay que comer antes de pensar 0
aspirar a nada. Ya lo decía Marx que lo fundamental es causa del_ conflicto _entre las clases; lo segundo es posible sólo
despues que este llena la barriga, por así decirlo. Sólo den~º del pr~eso básico se puede encontrar lugar para respirar el aire fresco de la libertad, si es el caso, añadiría~os, que e:asta tal cosa u oportunidaa dentro de nuestra
circunstancia.
Paz sugiere que "Sin duda la mejor -y quizá la única- solución consiste en la inversión de capitales públicos,
ya sean préstamos gubernamentales o por medio de las organizaciones internacionales. Los primeros entrañan cond~
ciones políticas o económicas y de ahí que se prefiera a los
segundos" (p. 142). Su análisis de los problemas económicos Y políticos que comparten los pueblos "subdesarrollados''. Y la influencia que han tenido pensadores como Stalin,
Lemn, Marx Y Engels en el mundo contemporáneo lo hace
con ~~ agud~ima perceptibilidad. He aquí, pues, la presentaCion de direcciones prácticas que puede considerar México para autodeterminarse. Lo que se teme más
la pérdida de _la ~~rtad, porque al rechazar ese "método de probad3: ef1?~c1_a }e per~erí~ . el cordón umbilical de la "economia dmgida que significa para él (y muchos más, se•
guramente) "el trabajo a destajo (estajanovismo) los campos de concentración, las labores forzadas, la d~portación
de razas Y nacionalidades, la supresión de los derechos ele-

:s

39

�mentales de los trabajadores y el imperio de la burocracia"
(pp. 142-143).
Sin embargo, admite Paz que "el capital no es sino
trabajo humano acumulado" (p. 142). Dado así el caso lo
que se quiere evitar es el abuso de este trabajo humano, es
decir, ¿quién ha de acumularlo? ¿bajo qué condiciones?
¿quién dirige? y ¿qué será el criterio para la distribución
de lo acumulado? No se pretende aquí, ni mucho menos,
dar una perfecta o completa solución, pero una posible resolución, sí. Para empezar hay que encontrar una lógica.
Sin lógica no puede haber criterio con sentido. La tarea se
puede dividir en dos partes principales: (a) la elección
entre alternativas (b) el entendimiento dé un sistema socio-económico completamente integrado.
Enfrentados con la primera parte, hay que darse uno
cuenta de las alternativas reales entre las cuales podemos
elegir. ¡Ni hablar de posibilidades puramente hipotéticas! 2
Claro que se podrían alistar innumerables alternativas, unas
más probables de realizar, otras infinitamente más improbables. Para sólo enunciar unas de las más "conspicuas" pero también más exigentes, podríamos ofrecer las siguientes: (a) todo el mundo que busque su propia libertad por
su hebra, lo que lógicamente conduciría a una perfecta anarquia, que significa perpetua guerra universal, , (b) no hacer nada, lo que debilitaría al pueblo aún rriás y lo dejaría
presa de toda rapiña, (c) someterse a un socialismo totalitario, lo que lograría la pérdida de la libertad, (d) la inversión de capitales públicos por medio de las organizaciones internacionales, lo que fracasaría desde el momento de
su concepción por el mero caso de que sería completamente imposible e ilógico mientras esté México en su laberinto, de modo que la única alternativa que conduciría a una
solución lógica de realización tanto concreta como real sería la siguiente, la que, naturalmente, preferimos, (e) salir del laberinto.
Para salir del laberinto, pues, hay que buscar las sa-

40

lidas. Y las salidas, como ya se ha dicho, se encuentran en
el conocerse el mexicano y en encontrar al "otro" mexicano. Y lo que forzosamente se requiere en este salirse son
las ~espuestas a las preguntas: ¿para qué salgo? y, ¿dónde
voy • Las respuestas a estas preguntas contienen la segunda
parte de n~estra resolución al problema mexicano, porque al
sa~r ~recisamente por qué sale uno del laberinto y dónde
q~.uere ir: e~ darse cuenta de o hasta entender el sistema soc~o:economico! lo que sería el fondo y la forma del proceso de
vivir. La contmgencia imperativa, claro, se plantearía cabalm_ente en e! saber, el verdadero saber (el porqué salir y para
donde cammar). La lógica, pues, demandaría que empezáramos con ~na base verdadera y concreta. La única aceptable
es el mexicano mismo, el hombre concreto no "lo mexicano"
abst~acto. El mexicano es, por tanto, el ~zteca, el español,
el cnollo, el mestizo, el mulato, el negro, el zambo, el rico
Y el pobre, todos juntos en el mismo sufrir y vivir circunstanc!al e~ t~a su evolución. Visto por medio de la persI&gt;e&lt;:tiva ~stonca puede el mexicano entender el punto evolucionario en que se encuentra actualmente. Sólo con esta
base puede esperar respuestas a las dichas preguntas.
La cuestión .~e la libe_rtad no se puede discutir aquí,
pero una resoluc10n tentativa sí se puede aportar. Al tocar
el t_e ma de alguna conciliación del nacionalismo y las aspiracio~es revolucionarias de las masas, Paz se percata de
que siempre hay los mismos ingredientes: "nacionalismo
reforma a~~ria, conquistas obreras y, en la cúspide, u~
Estad~ decidido a llevar a cabo la industrialización y saltar
de epoca feudal a la moderna ... El rasgo distintivo -Y
decisivo-: es que no estamos ante la revolución proletaria
de los paises 'avanzados' sino ante la insurrección de las
masas Y pueblos que viven en la periferia del mundo occid~~tal~' (p. 145). Estas agudísimas observaciones nos serviran mcalculablemente, porque nos ofrecen el instrumental para poder elegir entre las alternativas. He aquí pues
el caso de un circulo vicioso que puede romperse sól~
la voluntad, pero una voluntad enérgica y unificadora.
Hasta ahora se ha tratado de arrogarle al Estado el poder

~ª-

po;

41

�de determinar el destino del pueblo. Pero, desgraciadamente, este monstruoso Estado no ha sido el pueblo, sino un
"interesado" grupo de hombres que no con la más generosa fantasía podíamos atribuirle el fabuloso epíteto de
"representante".
Si es que el mexicano en verdad quiere pertenecer al
mundo occidental y no quedarse en la periferia, ya tendría
parte de su motivación para salirse del laberinto. Si es que
el mexicano quisiera romper el círculo vicioso, tendría que
unificarse como una fuerza encaminada hacia su destino
deseado. Pero se habla del pueblo, del mexicano entero, no
del cerebro o de las orejas o de los pies o de las uñas o del
corazón, sino del cuerpo entero. Si el "Estado" no es verdaderamente el pueblo, no habrá salida en el laberinto. Paz
ha dicho que sólo la libertad podría justificar una revolución si la revolución es sangrienta. Marx había comentado
que siempre habría conflicto entre las clases mientras fueran desiguales, porque el adinerado jamás cedería sus bienes al "desposeído". De modo que mientras las clases sean
desiguales y el círculo vicioso no se haya roto, cuando no
esté el pueblo en plena revolución vivirá siempre bajo la
sombra de una revolución potencial.
Hay dos maneras principales para lograr arrogarse a
sí mismo el poder que merece el mexicano sin llegar al punto de la revolución sangrienta: (a) reemplazar el sistema
político del pasado con uno verdaderamente (más) democrático (b) disolver el poder económico de la clase rica.
De seguro se habrán ya pensado en estas posibilidades.
Conforme, pero, muy probablemente no con nuestra lógica
o las salidas. Ahora bien, desde Justo Sierra, los ateneístas
y numerosos más han sonado el clarín de la enseñanza. La
más rica herencia que puede ofrecerle una generación a la
siguiente es la buena enseñanza, lo que no equivale a lavar
el cerebro con prejuicios personales o supersticiones. La
puerta de nuestras salidas es la buena enseñanza. Recordemos que las salidas sólo son posibles o para todos o para
nadie. Con la buena enseñanza se puede crear un sistema
42

socio-~?litico en que cualquier profesor, político, comercian
te, militar o sacerdote que "se sirve" a sí mismo y no al
pueblo cometerá traición, que debe pagarse con la vida
(preferiblemente en prisión perpetua). De esta manera los
recurso~ ~a~urales del suelo mexicano y la población no se
desperdiciarian en dar alimentación al monstruo insaciable
del c~culo vicioso, sino México tendría un rico capital de
~a~aJ~ acumulado. El poder de la clase rica se disolvería
sm incidente al cambiar el valor de la divisa nacional con
darl~ v~or _al trabajo en vez que a la cosa, el prod~cto,
qu~ Jam~ tiene ser (sólo existencia), mientras que el trab~Jador siempre tiene ser, tenga en mano o no el producto.
Sm el poder de su dinero el rico no tendría modo de "comprar·' a un hombre para destruir a otro. El rico; digámoslo
franc~ente, no es el que lucha mano a mano sino el mercenario. Pero, sin dinero, no hay mercenarios.
No cabe duda alguna que muchos argumentos podrían
llover s~bre esta~ nociones, como el que pediría saber ¿ qué
resultaria en el S1Stema económico al quitarle a la clase rica su poder pecuniario? -¿especialmente en relaciones internacionales?- Estas, como casi todas, si no todas, se pueden contest~ ~on algún cuidado. Por ejemplo, al quitarle el
poder econom1co a la clase rica bruscamente no resultaría
en na_~ª más_ que un desastre fatal. Pero con cuidadosa preparaci?n Y aJustamiento gradual, la clase rica no tendría otro
remedio que someterse al nuevo orélen socio-económico. En
cuant~ ~ las relaciones internacionales, el mundo trata con
la nac1on estable sea el orden socio-económico que fuere.
De todas maneras, para todo esto la buena enseñanza otra
v~z,_ es la clave para su realización. A fin de cuentas, 1~ que
distingue el pueblo "avanzado" y el "atrasado" o "subdesarrollo" es_ precisamente esto: el sistema educativo. El
pueblo de sistema educativo más elaborado es invariablemente el que se encuentra a la cabeza del mundo progresivo, o se~ "avanzado". En las naciones más democráticas
han realizado su desarrollo máximo por medio de -la promesa que le ofrece al hombre- la enseñanza. Que al fin
llegue al mundo miserable el hombre demócrata y se en43

�JOSE P. SALDA:¡q, A

cuentre en un universo de absoluta mediocridad, de una
deshumanizada y estéril practicalidad, de un espacio vacio
de hitos espirituales, de horizonte tan oscuro que no parezca tener salida -como en un laberinto, eso ya sería hablar
de un laberinto dentro de otro. Que al salir de un laberinto
nos enfrentaríamos con otro más amplio, es asunto para
otra tarea. Esta trata únicamente de intentar la salida del
primer laberinto, la circunstancia actual del mexicano,
como el que nos ha proporcionado el primer rayo de luz: Octavio Paz.

CRONISTA DE MONTERREY

EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA,
LIC. MIGUEL ALEMAN V ALDES,
EN MONTERREY

(Primera Parte)
Antecedentes.

B

esultaría interesante estudiar a fondo las impresiones de quien visita a Monterrey con la alta envestidura de
Presidente de la República y las que provienen del pueblo
en general.

N O T A S
l . El Laberint o d e la Soledad, Méx., 1963, p . 151.

2. Como el creer que se podría llegar a un m undo par adisíaco únicamente al desearlo.

44

No siempre las reacciones van por el mismo camino,
ni pueden medirse con la misma vara, por la razón de que
siendo distintas merecen diferente tratamiento. Cabría en
esto pensar en los beneficios o simpatías que existan en el
visitante, que forman parte de su yo interno, que pueden
sufrir alteraciones por el carácter con que efectúa la visita y cuyas alteraciones pueden ser contrarias o favorables
a la ciudad; pero de todas maneras tienen una capital importancia. Respecto al pueblo, generalmente exterioriza sus
sentimientos con espontaneidad y de ello puede inferirse
si existe una verdadera simpatía por la persona a quien se
recibe, o si al contrario no merece la estimación que se debe al mandatario.
Durante el largo proceso de nuestra vida institucional
hemos recibido la visita de varios Presidentes de la República, en situaciones no siempre normales y bien pudieran
obtenerse conclusiones más o menos exactas sobre los pormenores apuntados. Esa labor significaría una penetración

45

�\

psicológica delicada, un acopio de datos consecuentes, y sobre todas las cosas, una serena meditación para que las
conclusiones correspondan a la justicia que debe existir en
tales casos.
Por ejemplo, podemos decir que muy distintas impresiones recibieron y se llevaron cuando siendo Presidentes
de la República nos visitaron el Gral. Plutarco Elías Calles
y el Gral. Lázaro Cárdenas y seguramente en condiciones
distintas se puede hablar de la visita del Gral. Manuel Avila Camacho y del Lic. Miguel Alemán.
Y puesto que esta crónica ha de referirse pr~isamente al Lic. Alemán, dejamos para quienes se consideren capacitados escribir sobre nuestros distinguidos visitantes en
el aspecto sicológico-social, que por mi parte trataré de exteriorizar lo que sé, porque lo vi, y lo que me dicten las impresiones que recibí durante la visita del Lic. Miguel Alemán.
Para ello es necesario detenernos a considerar, aun
cuando sea rápidamente, el momento político durante la actuación del Lic. Alemán, y todo cuanto rodeaba su personalidad en relación directa a Nuevo León.
¿Existía de parte del Lic. Miguel Alemán animadversión en contra de nuestro Estado? ¿Estaba influido en
el sentido de guardar prudente distancia en todo cuanto
concernía a los intereses de esta entidad? ¿Era acaso imparcial en sus apreciaciones de lo nuestro?

den ~olítico, sin que esto significara que no participara en
c~est10nes que a la corta o a la larga tendrían que interferir en las actividades de todo orden. Quiero con esto decir
que sin olvidar los deberes ciudadanos, privaba una atmós~
fera_saturada ~e esfuerzos dedicados al trabajo, como si
hubiese la consigna de recuperar el tiempo perdido en épocas pasadas. Tal vez este ambiente no satisfacía a quienes
esperaban demostraciones patéticas del pueblo hacia sus
gobern~ntes, interpretando en forma equívoca lo que era
una actitud de superación en lo económico y en lo social.
De estas _situaciones se habían cosechado algunos sinsabores_ que_ sm la significación de algo definitivo no dejaban de mflmr en la mente, especialmente de los hombres de
empresas, por cuanto a la seguridad de la vida en común
dentro de las garantías constitucionales.
Algo podría hablarse de la época del Gral. Lázaro Cárdenas, como también de lo correspondiente al Gral. Avila
Cama~ho; pero no sería consecuente una explicación pormenorizada de hechos, ya que mi propósito como queda dic~o, es el de historiar la visita del Lic. Miguel Alemán Valdes en la forma y términos que más se ajusten a la realidad.
Militancia Política.

Dedicado Nuevo León al trabajo intensivo en los menesteres industriales, agrícolas, ganaderos y comerciales,
se desentendía hasta cierto punto de las cuestiones de or-

_ Apenas obtiene el Lic. Miguel Alemán su título en el
a_n? de 192? Y principia su actuación política por cuyas actividades siente una gran inclinación. Habiendo nacido en
e_l pueblo de Sayula del Estado de Veracruz el 29 de septie_mbre d:. ~900, heredó de su padre, el Gral. Miguel Ale~~n _la afic10n a las cuestiones políticas, aun cuando no parti:ipo en la lucha armada, captó con interés desde estudiante las esencias de los ideales revolucionarios, de los que
su P~dre era un adalid, formando las avanzadas de las nuevas id:as con l?s Flores Magón, Antonio I. Villarreal, Juan
Sarab1_a, Antomo Soto y Gama, Ponciano Arriaga ... Desde
muy Joven se afilió al Partido Liberal Mexicano, enro-

46

47

Es difícil precisar la contestación de cada una de estas
interrogaciones, sin que ello implique que no podamos aventurar algunas ideas que nos permitan pintar el trasfondo
de un acontecimiento, para nuestra comunidad, de enorme
trascendencia.
..

�lándose en un brote rebelde que surgio en Acayucan,
Veracruz, en septiembre de 1906 tendiente a combatir la
dictadura del Gral. Porfirio Díaz. Posteriormente, afiliado
a la Revolución Constitucionalista, combatió a Victoriano ~
Huerta, participando eil numerosos hechos de armas d~do muestras de gran valor y conocimientos de la táctica
militar. Al terminar la Convención de Aguascalientes se
unió a las fuerzas del Gral. Alvaro Obregón, estando presente en numerosos combates conquistando paso a paso el
grado de Divisionario. En 1929 siempre leal a los principios antireeleccionistas se levantó en armas en _contra dE!l
Gobierno presidido por el Lic. Emilio Portes Gil en atención a que el Gral. Obregón, habiendo logrado la reforma
de la Constitución que prohibía la reelección, nuevamente
fue electo cómo Presidente de la República, hecho con el
que no estuvieron de acuerdo numerosos elementos constitucionalistas, en cuya contienda murió en Mata de Aguacatilla, Veracruz.
Volviendo sobre el Lic. Miguel Alemán cabe mencionar que su carrera política fue brillante, principiando por
lanzar su candidatura a Diputado por el Estado de Veracruz, ocupando después un escaño en el Tribunal Superior
de su Estado en 1935, para pasar al Senado en 1936, Y regresar a su Estado natal para hacerse cargo del Gobierno
del Estado.

las novedosas formas de actuar, que le granjearon grandes
simpatías. Estableció el sistema de reunir en círculos de estudio a grupos de hombres de empresa, de profesionales, de
obreros, campesinos y del pueblo en general. Su propósito
era enterarse a fondo de los problemas no tan sólo de cada
Estado, sino también de los municipios, planificando su
programa en todo cuanto se relacionaba con la ciudad y con
el campo. Los resultados fueron magníficos, pues una vez
en la Presidencia de la República se ordenaron los estudios
correspondientes, aplicándose todo aquello que era factible
para el desenvolvimiento y progreso del país.
Puede asegurarse que con el Lic. Alemán principió el
verdadero gobierno civilista en el país, ya que aun cuando
el Gral. Manuel A vila Camacfio y antes el Gral. Lázaro
Cárdenas, así como el Gral. Abelardo L. Rodríguez, habían
gobernado dentro de la Constitución, su carácter de militares imponía cierto sello de gobierno que podía en cualquier momento transformarse en dictadura, de la que ya el
pueblo estaba cansado.

Cuando el Gral. Manuel Avila Camacho inició su propaganda como candidato a la Presidencia de la República
al principiar el año de 1940, es designado director de la
campaña el Lic. Alemán. Su habilidad lo acreditó como un
gran organizador, y al ocupar el Gral. Avila Camacho la
Presidencia es designado Secretario de Gobernación, separándose de este puesto con el propósito de contender como
candidato en las elecciones presidenciales en 1945. Los contrincantes fueron el Lic. Ezequiel Padilla y el Gral. Miguel
Enríquez Guzmán.

Para lograr el mayor éxito en sus actividades el Lic.
Alemán reunió en su Gabinete a personalidades de alta categoría cultural y de ideología definida dentro de los principios revolucionarios. Ellos fueron: El Lic. Héctor Pérez
Martínez, en Gobernación; Lic. Jaime Torres Bodet, en Relaciones Exteriores; Lic. Ramón Beteta, en Hacienda; don
Nazario Ortiz Garza, en Agricultura y Fomento; Lic. Manuel Gual Vida!, en Educación; Dr. Rafael Pascasio Gamboa, en Asistencia y Salubridad Pública; Gral. Gilberto R.
Limón, en Defensa Nacional; Lic. Agustin García López, en
Comunicaciones y Obras Públicas; don Antonio Ruiz Galindo, en Economía; Lic. Andrés Serra Rojas, en Trabajo y
Previsión Social; Lic. Francisco González de la Vega, en la
Procuraduría de la República; Ing. Adolfo Orive Alba, Recursos Hidráulicos y don Alfonso Caso, en la Secretaría de
Bienes Nacionales.

Se significó la campaña electoral del Lic. Alemán por

Con este equipo realizó el Lic. Alemán una revolución

48

49

�dentro del Gobierno, que tuvo el significado de acabar con
obsoletos procedimientos públicos que daban la impresión
de "dejar hacer y dejar pasar", que mantenían al país en
permanente expectación. En cambio, con el dinamismo propio del Lic. Alemán y la cooperación de sus Secretarios de
Estado, proyectó la fisonomía oficial de tal manera que sacudió no tan sólo los órganos oficiales, sino también a la
economía particular, logrando un auge en el país como no
se había conocido hasta esa época.
Se construyeron nuevos ferrocarriles, extensas carreteras, obras monumentales de presas y canales de irrigación; se realizó la construcción de la Ciudad Universitaria,
que es admiración de propios y extraños; dio impulso al
Instituto Mexicano del Seguro Social logrando su expansión
y especialmente la plena aceptación de empresarios y trabajadores de un sistema que había despertado suspicacias;
logró crear centros multifamiliares de alta categoría; aumentó el caudal de agua potable en el Distrito Federal; en
instrucción pública empleó los más valiosos recursos multiplicándose los centros escolares a través del territorio nacional; dio un gran impulso a Baja California logrando que
mediante el aumento de población, desarrollo industrial y
comercial, se convirtiera territorio norte como el Estado número 29; a la Comísión Federal de Electricidad dio elementos para su mayor capacidad de trabajo ampliando sus servicios en todos aquellos lugares en donde era menester. Se
efectuaron obras en los puertos principales del país de manera de hacerlos capaces de multiplicar las operaciones en
beneficio del comercio y la industria.
En conclusión, puede decirse que las actividades políticas y adminístrativas del Lic. Alemán Valdés marcaron
un signo de espectacular progreso que le formaron una aureola de respeto y admiración. Dentro de este panorama
delineó su gestión con alto espíritu de tolerancia constructiva creando un ambiente propicio a la libertad de prensa y
de cultos, de manera que no se registraron en su período
acontecimientos que pudieran significar descontento.

50

. . ~ lo que respecta directamente a Nuevo León, se sigmf1co por una condescendencia para ayudar a la solución
de nuestros problemas, que rompía con la indiferencia con
que anteriores administraciones federales nos habían tratado.
El Gobernador del Estado, Dr. Ignacio Morones Prieto
d~ not?rio dinamismo, se entregó a las actividades admi~
mstrativas con positiva pasión. Su entusiasmo por transformar la físonomía de Monterrey y allegar elementos para el
progreso de los demás Municipios, lo llevó a iniciar obras
de tan alta categoría como la canalización del Río Santa
Catarina, el drenaje pluvial y sanitario, la construcción d~
presas en Linares y otros lugares . . .
. ¿ Y los r~ursos? Su amistad personal con el Lic. Aleman lo alento de tal manera que dio por seguro conseguir
la ayuda necesaria. No se equivocó, los millones acudieron
ante la ~credulidad de quienes estábamos acostumbrados
a que saheran los millones de aquí, sin esperanzas de retorno.

El prodigio se realizó: se canalizó el Río, se construyeron 4 puentes monumentales; en los terrenos ganados se
co?~~yeron amplias avenidas, alegres plazas públicas,
ed1f1c1os de gran costo; se edificó el grandioso Hospital de
Zona del Seguro Social . . . todo ello sin costo para el Estado, aparte de enriquecer el patrimonio de la Universidad
de Nuevo León con los terrenos ganados al río.
. ?1ando se anunció su visita a la ciudad de Monterrey,
ex1stia un panorama amplio de simpatías para él y el deseo
vehe~ente de estrechar su mano, considerándolo como un
~tad_is_ta Y un hombre cuya actividad en los cuatro años de
e~~rc1cio en. el Poder, había logrado conquistar la estimacion Y confianza de todo mundo. Es así, con estas señales,
como 1~ ~ue_rta_s de Monterrey se abrieron de par en par
para recibir Jubilosamente al ilustre visitante.

51

�CAMPIO CARPIO
ESCRl'l'OB ARGENTINO

ANTE EL PORTICO DE LA HISTORIA

•(Mr
•~ ujeto al banco de madera ferroviaria que enlaza
Monte Grande con la capital federal, cabalgué esta mañana
de otoño "Sobre el destino", de Cicerón, que el amigo Angel
J. Cappelleti expuso y compuso en lengua castellana. Sesenta
minutos de tiempo en la historia de un mundo filosófico poblado por hombres ilustres, ubicados e_n lugares de querencia que parten de los últimos alientos griegos y asisten al
sepelio de la prepotente Roma. El genio de -la sabiduría grecorromana que reverdeció tantos laureles en otros siglos y
que aun mustios, mantienen, como sabrosos pastizales para
la fauna intelectual de nuestra era nuclear, nos invadió de
ininterrumpida atención cuanto de allí vino como creación
y lastre, levantando imperios y derruyéndolos, aventando
sepulcros y erigiendo ídolos, trasegando siempre, en eterno traginar, adivinaciones, cosas, conceptos, in~tituciones,
cuya tarea absorbente convulsiona la vida de las sociedades
humanas.

Pareciera que después de lo dicho y aplicado por los fi1ósofos, literatos y poetas griego~ pQco quedaría ppr obserivar y cultivar. Más lo que el griegQ aprendió fue aplicado
por romanos en el área universal, ·sino _con _la borrascosa
tormenta de quinientos años que duró _el renacimiento helénico, generó en todos los campos qel saber talentos de arrastre en varias disciplinas conocidas que parten de Aristóte-

53

�les a Séneca, que los griegos se encargaron de difundir a
través de sus correrías en aquel orden civilizado y los césare!" romanos en extirpar. En aquel escenario político, pletórico de interlocutores, sustituidos hombres y dignidades, reducidos a fragmentos dogmáticos, contradicciones, fluctuaciones y temores circunstanciales que invadieron la vida pública y privada, le fueron seccionadas las manos a este filósofo.
Algo ha de acusar en originalidad este Cicerón, versado en filosofía de las diversas escuelas y literato que legó a
la posteridad algunas verdades universalmente inmutables
como reto a la eternidad, para que su destino hubiera sido
tan fatal. La historia ha sido compasiva con aquel crimen
público que demora casi dos milenios para sentar jurisprudencia en el ámbito de la época, el curso de los sucesos se
remontó sobre el horizonte de las edades antigua y media,
las diversas doctrinas se oficializaron y refutaron, la violencia organizada volvió a sentar sus reales en el globo y el estoicismo, epicureismo y cristianismo asisten temorosos al
último parpadeo de la llama divina que el diálogo del ágora, municipio y del parlamento tanto hizo por subsistir. La
religión del Edo. se convirtió en razonamiento del poder. Los
dioses ciudadanos que alimentaron la libertad de juicio, cualesquiera fueran las opiniones sociales, políticas o filosóficas, se han vuelto paradójicamente sanguinarios, redujeron
los principios a ideas de aplicación conspirativa. El formalismo ético tan arraigado en el consenso filosófico griego y
romano de los primeros tiempos del imperio, se desplazó a
campos de batalla, con los graves prejuicios que acusa el
pensamiento posteriormente, errante desde entonces en el
conocimiento universal.
El Cicerón, senador que dominara agitadas controversias del nerviosismo político con elocuencia competitiva por
la destreza en manejar el pensamiento dominante, fue más
allá de la razón, esgrimiendo armas de vencedor, prohibidas
para los hombres de menor destreza intelectual. De ahí que
sus palabras lastimaran como hierro al rojo aplicado al cuer-

po mortal. Enfrentado a discusión que determinará un nuevo rumbo en la vida política romana, volcó su retórica como un glaciar sobre el cuerpo de los enemigos. Y, lejos de
construir, de levantar un monumento del saber y habilidad
intelectual a la herencia filosófica del mundo antiguo, se
precipitó en la penosa lucha de conmociones extrañas, al
ministerio intelectual. La desenfrenada carrera discursiva de
partidos fue considerada un peligro para la ciudadanía y for.
midable obstáculo en el camino de su dramática victoria.
Las "Catilinarias", desordenadas en una confusión del apasionamiento, no rindieron los materiales que el filósofo tenía ~ mano. Su desarrollo era retórico y no lógico, con grave riesgo para el conocimiento humano, tan luego en el ins~ante preciso en que aquella humanidad esperaba la palabra
Justa, equitativa, equilibrada y libertadora.
La razón política dominante entonces se sobrepuso al
P_?der creador _de doctrinas superiores. Saltando de hipóteSIS a especulaciones de otros órdenes, escasas ventajas obtuvo sobre sus adversarios, ganando encono donde no siem.
pre intervenía el razonamiento estricto conforme lo exhrta
el tiempo y el momento crucial de aquel período y conglo~erado humano. La discusión parlamentaria degeneró en
d~sputa, detestable giro nervioso del destino y las pasiones,
a~e?~ al mandato de los dioses. La palabra de orden de la
divimdad no logró despertar la duda en la verdad áe los
acontecimientos que se sucedían y que asistían a los contendientes en el extremo opuesto. Pareciera que la conciencia
Y el noble significado de la doctrina filosófica abandonaran
al genio elegido, que tal modo avanzaba sobre el destino con
~menazas de muerte. Entregado en manos de la ciega fatalldad, que tiene poder "sobre la vida humana", no tuvo en
cuenta que muchas situaciones complicadas que entrañan
graves riesgos, dependen "de la palabra de los dio~es" y algunas veces "sólo tienen su causa en la libre voluntad del
hombre". Eso era indiscutible para los griegos en circunst~~cias de peli~ro donde actuaba como árbitro Zeus, persomficado como idea y figura de la justicia.

54
55

�Ya los grandes trágicos, Esquilo, Sófocles y Eurípides
descubrieron esa inexorable y misteriosa potencia "que predetermina la vida de los hombres" y los convierte omnipresentes protagonistas, a despecho de la impersonal fuerza divina que está por encima de los dioses. Cicerón, en sus arrebatos de oratoria se dejó arrastrar por la pasión como inspiradora de la soberanía absoluta, sin medir las circunstancias y coordenadas "del mundo físico", explicadas por "principios racionales, cuando se trata de la huma~dad, de su _pasado y de su porvenir". Refugiado en ese mito, se lanzo al
combate con la idea fija de vencer "temporalmente a un
cuerpo determinado", sin atender otras consideraciones que
las de conquistar triunfos. Si atendiera el llamado ancestral
de la debilidad humana "en la formulación estricta" de reconocer en cada una de aquellas "almas efímeras" que combatía con el peso del mazo sobre el yunque "a cada uno sus
merecimientos", probablemente el de~tino físico y mor~l de
aquella comunidad romana que se desmtegraba por esa 1rreconciliación que los griegos se habían cuidado tanto de mitigar.
La filosofía griega, que debía sus progresos al alcance
de la comprensión, sabía cuán difícil resultaba contener los
impulsos de la victoria sobre un vencido. Ha soslayado las
ventajas de la derrota "como fenómenos cósmicos, causas
específicamente diferentes" al acaso. De ahí que ~ta~ !-eorías pudieran subsistir a riesgo de los vendabales h1stor1cos
que sacudieron la corteza y estructura ?el m1:1ndo: ordenan:
do los "átomos que mueven en el espacio vac10, sm regla m
duración estables". Tal secuencia gobierna el siglo veinte,
repitiendo hechos de la muerte prematura de doctrinas e instituciones complejas en grado infinitamente superior que Jas
que regían el mundo romano. La ataraxia que cercenó la
explicación y aplicación de la libertad entonces como ah?ra,
trae al plano del conocimiento la movilidad de las doctnnas
y sustrae al pensamiento el mecanismo orgánico que es el
conjunto de todas las voluntades.
La participación de los "movimientos del alma huma56

na", imprescindible en el período en que el imperio se despeñaba, significaban un imperativo vital para los pueblos
integrados por personas y no por animales irracionales. La
doctrina del imperio al arbitrio de los elegidos de la fortuna intelectual y militar, subvirtiendo las esperanzas de los
vencidos al poder de la fuerza opresora, encegueció los espiritus combativos, que desde entonces no lograron alternar
sino en lucha abierta. Desconociendo los términos medios
entre fuerzas opuestas, se abrigó conseguir la salvación del
imperio aplicando solamente la razón del vencedor, excluyendo el potencial del sector sometido, aplicando un solo
principio de razonamiento. El descontento cargó de nubarrones la historia humana en conmociones de magnitud tal que
amenaza constantemente desde entonces acá la arquitectura
estable del mundo social.
El precedente filosófico predominante en el pensamiento romano, y legado a las generaciones posteriores como catástrofes cíclicas, 1mponían al conjunto de los seres activos
la responsabilidad de gobierno, condicione por igual en la
búsqueda del órden entre las comunidades y naciones. Por que el papel desempeñado entre los actores en ese escenario,
no debiera concurrir a la contradicción de la lógica menos
exigente. Esta falsa concepción de aquel presente y de nuestro futuro, nos ha demostrado el determinismo negativo del
destino, enfrentado a las mismas causas universales dependientes de un poder único como base gubernativa. El pensamiento quedó traumatizado por ese clima de la prepotencia,
donde el opositor depositaba la suerte de su destino, y los
oprimidos, las catástrofes de la rebelión que arrastraron a
tantos perseguidos a una muerte en masa, sin remedio.
Nuestro filósofo envolvió sus especulaciones en la vorágine del azar sanguinolento entre vencedores y vencidos,
sembrados sobre un dilatado campo de batalla centralizado,
leJos del teatro de operaciones donde actuaban césares con
autodeterminación del poder que le conferían sus acciones
incontroladas. El poderío de estos comandantes se extendía
sobre el mapa de dos continentes, separados de Roma, por
57

�di~tancias pronunciadas y apetencias personales de los conquistadores, que imponían su ley y normas gubernativas
conferidas por las armas. La cadena del imperio tenía rotos
varios eslabones y en tanto el Senado malgastaba sus energías en enconadas disputas retóricas, en cada sector del itnperio germinaba la cizaña de la discordia. La ausencia de
una determinación coherente que cerrara las h u e 11 a s
del descontento en una acción uniforme de avanzada hacia
continentes extraños a la función evolutiva, retrajo el pasado a un presente convencional en desmedro del futuro.
El sofisticado recurso de echar mano a argumentos retóricos, ajenos al juicio, evadiendo situaciones comprometedoras para el porvenir de los destinos del progreso científico y literario, sirvió de catapulta al pensamiento antiguo,
extendido, como consecuencia sobre el medioevo. Negando el determinismo evolutivo de las organizaciones morales
y políticas de una sociedad, se estatificaron los principios,
reduciéndolos a conceptos absolutos y totalitarios. Durante
la edad antigua, en aquel trance histórico, se cerró el derecho del libro albedrío, indispensable para el choque de las
ideas. Fue necesario el transcurso de tantos siglos hasta que
se acercó a nosotros la filosofíá árabe, partiendo el pensamiento aristotélico, única fuente genuina que ofrecía diálogo más allá del escolasticismo, negado por el dogmatismo
del derecho romano. Aceptado y difundido a través del mundo antiguo como herencia, hubimos de llegar a la revolución
del Renacimiento para que la libertad se reencontrara al cabo de veinte siglos de sumisión intelectual.

en explosión y se encuentran en pleno desarrollo.
Lo creado por los griegos en un tan particular ambiente de universalidad durante su humano quehacer ae tantos
milenios antes, fue demolido por la filosofía romana y comprometió hasta al mismo pensamiento contemporáneo, ;odavía entroncado en el poder social y político que provocó
una división más acentuada de los conceptos modernos del
mundo social. Allí se cerró el paso para el destino de la libertad con la entronización de las dictaduras que por retrasar el reloj de la historia el pensamiento de hoy ha de combatir. La filosofía del imperio, sofisticada bajo denominaciones políticas de distintos colores, pero esencialmente
dictatoriales por igual, aun en procedimientos de orden económico, se arrastra a los pies de los vencedores y compromete al futuro de la vida de relación en la tierra, separando
el pensamiento moderno por triples cortinas de hierro.

Este trasiego de conceptos, hombres e instituciones,
concebidos como verdades inmutables para la eternidad, generaron, por consecuencia opresión y violencia, de donde habían surgido con lejano antecedente histórico el espíritu de
resurrección individualista pritnero y colectivo después, negando a nosotros como producto del exterminio a fuego rasante del poder autocrático. Esas teorías del absolutismo
se extendieron sobre el panorama universal, infectando los
campos del conocimiento que en el siglo pasado se rebelaron

58

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���■ 18LIOTECA CENTRA&amp;.

1¡~_ _ _ _:;:U:,_;.A.::::..:,N.=..=L:..----REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE Nl}EVO LEON

Rector
DR. RECTOR FERNANDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria
Jefe del Departamento
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�V

l1

f

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 4

t

Afio 11

Diciembre de 1968

Segunda Epoca

SUMARIO

'

Gerardo de León Torres, "Reivindicación del Doctor E. Brondo Whitt."

5

Dietrich Hauk, "La personalidad de Aristide Briand
reflejada

en

la Historiografía."

35

Nicolás Martinez Cerda, "Estudios Jurídicos del
Maestro J.

Ramón

Palacios."

73

�GERARDO DE LEON TORRES

A la memoria de mi
inolvidable tío, el Doc-

tor José T. Torres.•

REIVINDICACION DEL DOCTOR E. BRONDO WHITT

..
•

Tienen estas tierras de Nuevo León algún encanto mágico, algún talismán, que las hace prenderse al corazón de sus hijos, no obstante si éstos, por imperativos del destino, se ven impelidos a alejarse, abandonándolas. Siempre perdura entonces el misterio del cariño,
del arraigo. Un vinculo impercedero. El arquetipo es
nuestro Alfonso R eyes: su convivencia regiomontana
fue muy escasa dentro del Marco de esa vida suya tan
amplia, tan fecunda, tan paladinica, en el ámbito cultural del orbe.
En el vastismo eampo literario que Reyes cultivó,
son frecuentes las alusiones a su lugar de origen, a su
propio nacimiento, a su infancia, al ambiente que acarició su carácter de niño. El licenciado Raúl Rangel
Frias, erudito y alfonsista, en una conferencia conmemorativa del natalicio del ilustre escritor regiomontano (Evocación de Alfonso Reyes, Ed. Universidad de
N. L., 1963), asi lo evoca:
"La vida de Alfonso Reyes es una figura que puede inscrbirse en el perímetro de su obra; ésta, a su vez,
tiene una extensión o giro tan completo, que da la curva máxima al cerrar su literatura con aquella página inolvidable del dia de su nacimiento en Monterrey . . ."
• JOSE T. TORRES, Coronel M. C., (1895-1960) alma paralela a la del Dr. E. Brondo
Whitt y su consangulneo. (N. del A . ) .

5

�A i hace un.a cita del Segundo Libro de Recuer~.
·
dos, "Albores",
del propio Reyes, Y termma
su a looución:
"El

regrino no lo ha hecho fortuna, pero deja
petodas
las tierras por donde pasó, y sus cantos;
ami gos en
b
"
Patria.
regres Ó a 1a
, ha cruzado el arco de la som ra ...
Con la cita acude a nuestra mente el doctor Encarnación Brondo Whitt · Como Don Alfonso,
.
. nació en Monterrey, donde hizo sus estudios pnma~1os Y
preparatorios, para después trasladarse a la ?apital- e
"nicis.r su carrera de Jurisprudencia. Allá -hacia el ano
~e !896-, fue condisdpulo y convivente de Rodolfo Reyes -el segundo de los hijos de don Bernardo- Y de Salomé Botello, sus coterráneos, quienes después fuero~
abogados y distinguidos hombres de letras o de la polftlca.
Solamente que P.rondo Whitt nunca terminó la carrera d e Derec ho · El mismo confiesa
. las razones en alguno de sus apuntes autobiogr_áf1cos: desde siempre
· tió su vocación hacia la medicma. Pero como• uno de
$In
sus hermanos mayores, Tiberio, estaba por ter~mar sus
.
médicos , el padre razonaba ante el Joven
est u d 10s
f" ·Enue
con
aquel
en
la
familia
tendrian
su
1c1encarnaCión, q
d"ó
te; que él dedicara sus esfuerzos a la abogacía. Y ce 1
ante los argumentos paternos.
El mismo año en que inició su vida de estudiante
capitalino, murió el nermano, ya pasante. R·egresa al terruño, ahora si, con la oportunidad de coronar sus anhelos: estudiar medicina.
En Monterrey los realiza, y recién titulado va a
Ch1"huahua en busca de nuevos horizontes. Allá enraíza,
.
en Ciudad Guerrero forma su hogar; se dedica con
inusitada devoción al ejercicio de la medicina; Y gesta
6

y da a luz la totalidad de su obra periodística, histórica Y literaria: La pasión de su vida; por la cual quedó
patente su acendrado amor por la patria chica y sus
preocupaciones por tantos aconteceres cotidianos, dejándolos grabados, en alto y bajo relieves, en las páginas de nuestra historia.

El Heraldo de Chihuahua, en su edición del 17 de
diciembre de 1956, en nota necrológica de primera página, da la noticia de su muerte. Entresacamos algunos de su párrafos:
"Ayer, a las siete de la mañana, muno un escritor de gran talla, chihuahuense por arraigo y por corazón, aun cuando era nativo de Monterrey ...
Colaborador por muchos años de "El Heraldo" y
autor de varios libros escritos con estilo único: humorista, serio, burlón, humano.
De este magnifico literato debe decirse en justicia que es el cantor del Papigochi y defensor decidido
de la tribu discriminada y errante: la tarahumara.
Hoy se ha ido para siempre el autor de "Patriarca~ del Papigochi". Descanse en paz .el amigo de los
indios, el médico de Guerrero, el astrónomo callado y
gramático de categoría. Descanse en paz el escritor y
colaborador de "El Heraldo", que supo poner en sus
crónicas el sabor de la vida y la jovialidad de la amistad bien entendida ... "
De su única hermana superviviente, hemos recogido estos conceptos lanzados al azar, que por ser tan sencillos, tan diáfanos, curan en toda medida la distorsión
que el cariño fraternal pudiera imponerles:
"Sus bondades para los necesitados lo elevaron.
7

�Curaba al que tenia dinero por lo que quisiera darle,
y a los pobres, los atendia lo mismo sin recibir un centavo, además de regalarles la medicina.

poco ~aterial que hemos tenido a mano, habremos de
bosqueJar al hombre, al historiador y quizá al literato.
He aquí los títulos conocidos:

Hacia grandes caminatas para atender y vacunar
a los tarahumaras, durmiendo en plena sierra, bajo los
árboles, mal comido, pasando a caballo rios crecidos.
Llegaba a casa con la ropa empapada, lodoso, pero feliz. Nunca lo vimos mohíno, renegando de su profesión,
que la siguió con verdadero apostolado ... "
Sus padres no fueron de raigambre netamente regiomontana, pero sí muy próxima. Don Encarnación Brondo, el progenitor, era originario de Saltillo, pero avecindado en Monterrey desde su juventud. La madre doña
Mercedes Whitt, aunque de ascendencia norteamericana,
fue nativa antigua de Pesqueria Grande.

Tex.

EL DIOS PAN, 1919, Whitt &amp; Co., San Antonio,

NUEVO LEON, 1935, Ed. Lúmen, México.
LA CASCADA DE BASASEACHI, 1935, Ed. El Heraldo, Chih.
CHIHUAHUENSI&lt;JS Y TAPATIOS 1939 Ed Lúmen,
México.
'
'
·
LA DIVISION DEL NORTE, 1940 Ed Lúmen, Mé-

El nacimiento del doctor Brondo fue registrado en
la actual Villa de Garcia por uno de sus tíos maternos.
Sin embargo, el acta es muy explicita: "Nació en Monterrey, N. L., calle Los Rayón No. 10, el 1 7 de octubre
de 1877".
Espíritu inquieto, alma sensible, debe haber coqueteado con las musas desde una edad temprana. El
profesor Israel Cavazos Garza, investigador incansable,
e incorregible, ha descubierto el nombre de Encarnación Brondo Whitt en el elenco de una obra teatral, escenificada en el Seminario de Monterrey el año de 1888.
su vocación literaria se asienta con el equilibrio
espiritual que deben haberle proporcionado, su instalación profesional definitiva en Ciudad Guerrero y su
matrimonio.

xico.
De ésta, dejó inédita otra edición corregida y titulada "Calendario Negro" o "M·e mor1·as' del Doctor Juan
Soldado''
REGIOMONTANA, Imp. Comercial Chihuahua.
LOS PATRIARCAS DEL PAPIGOCHI, 1952, Imp.
Comercial, Chih.
E inéditas:

MUSA NORTERA
1941).

(Relatos aut o b'iográficos, 1929

NUEVE A:&amp;os DE HISTORIA (1925 -1933)
Desafortunadamente, no nos fue dado conseguir su
bihliografia completa, para ahora ya tan escasa; pero del

8

DE OBREGON A. CALLES
9

�LA TARAHUMARA (Relatos, 1940 - 1943)
GENTE DE BRONCE y
LOS INDIGENISTAS.
Brondo, relator ameno, de pluma ágil y fácil, tuv_o
esa extraña habilidad del historiador que sabe iluminar, ya con pinceladas gruesas y trazo ;igo~oso, ya co~
exquisiteces de miniaturista, hechos históricos de diversas indoles, salpimentándolos con la. anécdota oportuna con sutil ironia cuando el casi asi lo merece, pero sÍempre descorriendo ante nuestros ojos del intelecto esa serie de vivencias, de relatos objetivos que lleva
i~plicita la crónica, que él supo manejar con habilidad suprema.
La aridez escueta del documento investigatorio,
cuando a él recurre, se torna en sus manos en relato
placentero y accesible. Porque como historiador vocacionado, recurría no poco a la investigación; pero la
suaviza -Y ahi aparece inevitablemente el cronista- en
el oasis reconfortantrJ de la anécdota chusca, la leyenda romántica o el episodio épico que vivifica.
Quizá ningún ejemplo tan evidente como LOS P ATRIARCAS DEL P APIGOCHI, su más sentido homenaje a la tierra que 10 adoptó, su Ciudad Guerrero, Chihuahua, cuyo valle riega el rio del que toma su nombre.
En el prólogo, comienza por hacer un breve estudio del significado de esta palabra tara.humara, "papigochi", con la que los indios de la tribu rarámuri denominaban un pájaro, un rio y un pueblo -ahora Guerrero.
Define a su vez la etimologia de la propia palabra
'·rarámuri", que significa, nos dice, "ligero de pies o
corredor veloz".

10

Luego rastrea por el laberinto de la historia hasta llegar a los tiempos de los primeros poblador~s españoles; desde Alvar Núñez Cabeza de Vaca -miembro
que fue de las huestes que vinieron con Pánfilo de
Narváez, cuando su aventura anticortesiana-, y la Guerra de Teporaca (jefe indio "talentoso y bravo"), la
que tuvo lugar, en la región, el 4 de julio de 1650.
Poco a poco va llegando a la investigación directa
logra establecer una documentadísima genealogía de
los guerrerenses. Nos ofrece unas explicaciones preliminares:
Y

"Un párroco, don Dionisia Murillo, establ~cido en
la 'Purisima de Papigochi, misión que contaba con algunos
trescientos indios, llenaba sus funciones religiosas, a
las que acudian las gentes de Basúchil, y tomaba nota
de los bautismos, casamientos y defunciones, porque el
r egistro civil no se vino haciendo sino muchos años después. Llevaba sus !ibros especiales; los más antiguos,
con forros de badana, y escritos a pluma de ave, libros
que al fin cayeron en mis manos, y aprendí a leerlos."
Asi va alterando sus relaciones genealógicas, como ya apuntamos, con otras de mayores atractivos para el lector común: las descripciones de los bailes matachinas papigochis; de las convulsiones libertarias durante la Guerra de Independencia; episodios de la Reforma; de las guerras y diversas luchas contra los apaches, sin faltar siquiera remembranzas de antiquísimos juegos infantiles de la región y los episodios anecdóticos en los 'que fueron protagonistas muchos de los
investigados.
Todos los apellidos de mayor arraigo en aquellos
lares tienen ahí su historia: los Amaya los Caraveo
Casavantes, Dozal, Estrada, Erives, Raz~ón, Zea, etc'.

11

�Frizaba la edad del doctor Brondo en los cuarenta, cuando el pais se conmocionaba con el cataclismo
de la Revolución Constitucionalista. El Estado de Chihuahua, lejos de permanecer al margen, fue, es de sobra conocido, el epifoco más importante de las primeras campañas y teatro de las primeras glorias del Centauro Villa. Lógicamente, el espiritu de nuestro hombre nunca pudo permanecer inmune a aquellas convulsiones. En su Libro LA DIVISION DEL NORTE, nos
describe llanamente su estado de ánimo, los primeros
dias del año de 1914:
"Ha llegado a mi la noticia de que se está constituyendo un cuerpo de médicos y enfermeros, con el
objeto de ir a la campaña de Torreón y atender a los
h eridos, iLa Cruz Roja! me dije entusiasmado: y la
idea de correr aquella aventura en compañia de la caritativa institución, se inició en mi alma. La idea fue
al principio, para mi, gigantesca y absurda; no cabia
en mi cerebro: yo ... de hábitos tan pacificos, tan caseros ...
Muchos dias se debatieron en mi cerebro Tartarín - Quijote y Tartartn - Sancho; y la perspectiva de
diversas glorias, entre otras la de escribir un libro vivido, acabó por decidirme, y volé a ver al jefe de aquel
cuerpo que yo soñaba de caridad y de heroismo".
Hubo una circunstancia especial durante aquella visita, que a todas luces influyó decisivamente en el ánimo del presunto médico de campaña: se encontró con
el doctor Andrés Villarreal, que era el Jefe, su coterráneo, de Monterrey, y el solo amor a la patria chica
redobló sus entusiasmos.
Los anhelos que bullían con efervescencia en el
fondo de su pecho, para seguir la aventura, quedan patentes -casi nos at1·everiamos a decir que inconscien-

12

temente-, d·e sde que describe su partida con las huestes revolucionarias:
"Por fin (marzo 16), entre los adioses de los espectadores, se movió el tren, lleno y coronado de soldados, En el propio instante saqué ~el bolsillo una car~
tera inmaculada y, con un lápiz que la noche anterior
me habla regalado una comadre, escribí consultando e l
reloj: 'A las cinco de la tarde sale la Brigada Sanitaria
de la División del Norte rumbo al sur, para donde han
salido ya casi todas la!! tropas constitucionalistas; y en
otra página, con letras bien visibles, mi nombre y dirección, por si me llevaba el diablo.' "
De aqui en adelante Ya no nos cabrá una duda.
Su misión será cumplida: Se dirige al campo ' de batalla a plena conciencia de la obligación de su ministerio, con el consuelo Que para el dolor fisico, su ciencia
Y su alma grande serían capaces de proporcionar a los
necesitados; pero con la luz brillante de su entendimiento lista a plasmar en un ideario escrito, sus opiniones, sus observaciones y sus razonamientos ante aquella página de historia patria que al escrutinio de
E'IUS ojos se desplegaba.
De repente deja sentado, a pesar de que parecia
que monologaba, que dialogaba para sí mismo exclusivamente, su credo y su psicologfa:
" "Eso de escribir suele hacerse, como el fumar y el
beber, un vicio; y, ya constituido, a propósito de cualquier cosa, ahf está usted con el lápiz en la mano. A
mi, eso me alivia, me serena ... ·
" " ( 6: 3 O P . M.) Salgo a ver la puesta del sol. Paz
en el mundo. ¡Quién lo creyera!
Al dolor humano, a pesar de que le hiere hasta el

13

�fondo de su noble alma, lo lenifica con la guasa oportuna:

Las evasiones se hacen ineludibles, siguiendo su
práctica. Y bruscamente titula un capitulo, entre la
diaria cronología, "Paréntesis erótico", o "Tipos y !Paisajes", o relata una fiesta de toros en campafia o un
viaje casi Pl!l.centero a San Pedro de las Colonia~ o aviva sus nostalgias, cuando la columna se acerca' a las
tierras de su Estado na.tal:

" "Luz Barrera -dice-, trae un balazo en el pómulo
izquierdo· le extraje una muela y un fragmento de
maxilar; 'apenas puede hablar y está dolorido, pero se
le adivina el consuelo de verse en nuestras manos ...
"" .. -Llega otro herido (qué casualidad, también
herido en la boca) ... y les reconvine, mitad en son de
queja, mitad de reproche: 'Serán ustedes muy vociferos
y por eso les han pegado alli'. Los heridos rien dolorosamente. Me acerco al recién llegado, y al ver que trae
la mandíbula rota y un solo agujero de bala, le pregunto: •¿y la bala?' Entonces algo le estorba dentro, hace una mueca, se metP. dos dedos a la boca, a pesar de
mis prohibiciones, y responde con la bala entre el indice y el pulgar: 'Aquí está'.
Tras el agobiante ajetreo de atender heridos, suelen agolpársele en si las emociones y las conmociones,
y filosofa:
""Al caer el sol me subi al techo del carro. Tiene la
metralla su encanto fatidico. Es hermosa y temible a
la par ... hay momentos en que, olvidado uno de la
guerra, cree asistir a una fiesta pirotécnica'. pero si alguna granada se acerca y esparce sus balmes, se oye
como ruido de lluvia estival y súbita, que, grandes Y ra1·as gotas golpeara el suelo.-

" "En mangas de camisa y tumbados en el suelo a

,

la sombra de los carros, Garza Cárdenas y yo, mirába-

mos el Oriente; s-eña.lándome él con el brazo extendido,
la raya neolonesa esfumada en la lejanía.
" " - Es una cordilJera -me dice-, que deriva de la Sierra Madre Oriental. Acá a la izquierda, la Sierra de
Galeana; hacia el extremo oriente, Sierra de Pelillos,
Sierra del Fraile ... Esta viene a la falda dos pueblos
bonitos: por el Norte, Mina; por el Sur, Villa de García, que hace algunos años llamábamos Pesquería Grande ... Aquellas palabras eran para mi una evocación."
(Y aparecen las ensofl.aciones):
" ,,"Soy mozo y estoy de vacaciones, y me paseo , "in
ruen t e , por el caserón de mi abuela viuda.
""Abro la puerta de la sala en penumbra.
' "Percibo olor de libros viejos, de aire confinado,
olor de duraznos que se exhala de un platón rebozante
de fruta.

" "Cuando los h eridos escasean, yo tomo notas brev es, con intención de ampliarlas después -al fin y al cabo nunca lo hice-; o subo al techo de los carros; o voy
al tajo de los álamos frondosos; y allí, con mis oidos
acostumbrados al estruendo del vecino combate, me
forjo ilusiones de soledad y de silencio, y pienso en el
amor que, según Cristo, nos debemos en la tierra los
unos a los otros.

" " Entra luz, muebles que fueron elegantes y muelles: un diván en que me tumbo, largo a largo, y duermo la siesta con un periódico en la cara. Periódico que
me sirvió tanto de narcótico como de defensa contra

14

15

" "Me ahoga aquel aire y abro las ventanas coloniales
de gruesos barrotes de madera d e encina.

�los mosquitos enfurecidos. Al abrir los ojos, siento que
tengo los bordados de un cojln pintados en el rostro.

" "Llamé a Villa glorioso y funesto, porque tanto tuvo de héroe como de bandido. En mil novecientos catorce; que me di de alta en sus huestes, empecé a llevar el diario de mi , ida ...

""El platón de duraz.nos, como un pebetero, me convida a merendar .. • "
Asi también tie:.nbla su pluma, palpita co~ vigor
inusitado, cuando desaibe el encuentro con algun paisano entre las hueste.:1 revolucionarias:
" "Cerca d e la Puesta del sol, tropezamos Galindo Y
yo con el J e f e Provisional de la Artilleria. Un . . . Bazán, de Montemoreos, N. L . . . .
""Tuve un aparte con B azá n, Y entre tragos de vino
.
h
o
hablamos
de
las
circunstancias
d
y vocanadas e um ,
un
act ua1es. El Vl·no Y la conversación de Bazán, que
,. era
buen chico, me invitaba a las confidencias ...
.
" "Platicando
con e 1 Mayor ChaPa Canales evoco
. yo
ideas muy particular. Somos de la misma
un género de
ucho en edad; sin embargo, al
tierra Y no me supera m
sencia de un viejo guerrille. 1 paréceme estar en pre
j
mr
o, mi terruno,
- de un anci. ano de arrestos, de empu e,
ro de
de historia . • ·

Y poco antes de terminar su libre, recapitula:

,

Pero donde Brondo realiza una exaltación gloriosa de una época ha mucho tiempo ya ida, es en su libro NUEVO LEON, sus apuntes autobiográficos más
importantes. En él retrata, con fidelidad y con franqueza casi vasconceliana, los álgidos dias de su juventud
estudiantil, y abarca de 1896 a 1902.
Si la obra de aquel médico de provincia, trasplantado hasta el Estado de Chihuahua desde su Monterrey
natal, hubiera sido más escasa, o para nosotros desconocida, si un mero azar hubiera empujado, como empujado por el viento, ese libro NUEVO LEON hasta esta Sociedad Nuevoleonesa de Historia Geografía y Estadística,
feria inconcebible permanecer indiferentes ante el acendrado cariño del autor por los hechos y las cosas locales;
sería inútil tratar de cerrar los ojos ante aquellas escenas
1 icas de color, de luz, de vida latente; y tan nuestras, que
no seriamos capaces de dejar correr más el tiempo, permitiendo que la personalidad del Dr. E. Brondo Whitt
permanezca relegada y en olvido. No lo haríamos ni
como historiadores ni como nuevoleoneses. Lo menos
que podríamos hacer seria, hacer resaltar, con su valor
verdadero, la obra de nuestro ilustre coterráneo.

" "Pues señor' yo soy un h umi'lde médico de. provin.
cia, que en meJ·ores 1.Has' hace diez años (meJores
. • por
razón de la edad, puesto que entonces era casi Joven
h a soy casi viejo' me lancé a la revuelta Y me en:o:é
la División del Norte. Esta división f~e org~nizada por el glorioso Y funesto a la par, Francisco :7111a,
con motivo de la indignación general que el gob1ei:n,o
usurpador de Victoriano Huerta levantó en el espir1tu
de los mexicanos.

Citaremos a grandes rasgos, antes de aventurar algunos comentarios y realizar algunas transcripciones,
la tónica general de esta obra suya, NUEVO LEON; sus
puntos evocativos más notables: El Colegio Civil, la Escuela de Medicina, Un Examen Profesional, Los Compañeros, La Estudiantina, Una Fiesta de Caridad, El
Rio Santa Catarin.a, El Degolladero, El Convite, Los
Serenos, Los Barrios: San Luisito, Los Policias, Las Parrandas Estudiantiles, Las Excursiones al Cerro de la

16

17

º:n

�Mitra y a la Sierra Madre, El Ganado Menor en la Mitra,
Los Gallos (Las Serenatas), La Alameda, Los Paseos
Campestres, Los Parajes Cercanos y Las Reminiscencias
Domésticas.

~

A grandes trazos evoca el Colegio Civil de sus dias
algunas de las cara.cteristicas de sus maestros.

Luego, "la brega de los estudios profesionales", en
la Escuela de Medicina de Monterrey. Y al releer estas
líneas, no resistimos la tentación de transcribir, par1
identificarnos mejor con el cronista, sus remembranzas
de un examen profesional de aquellos años:
" "En el rumor de la sala se iba llenando el lugar
de honor, del barandal para allá, y cada lumbrera médica que tomaba asiento er1 el objeto de la observación
y de los chistes, casi siempre malsanos, de la turba estudiantil. Haciamos 1wco o ningún caso de l:ls bondades
y las aptitud'es de aquellos hombres, pero los defectos
eran despiadadamente agrand1dos.
""Junto a la Plaza de Cuauhtémoc, a la sombra de
árboles o de los edificios, se iban alineando los coches
de las estrellas d·e la Medicina. Nosotros conocíamos al
médico, al cochero, al coche y al caballo; Y decíamos
que en aquellas cuatro cosas se contaban un inanimado
y tres b'estias.
" "Don Juan de Dios Treviño usaba un buen coche Y
dos caballos; Anacleto Villarreal usaba un mal birlocho
y un jamelgo bayo, perezoso y ventrudo, que jamás se
a.trevió a lanzarse a un mediano trote. 'Caminaba 'clavo a clavo' y gastaba toda la mañana recorriendo el barrio, deteniéndose aqui y allá, como bestia de repartidor
de leche.

levita negra, de bombín, y entraban a la Escuela. Allí
estábamos nosotros para recibirlos con una crónica. 0 un
chiste de mal género. Al entrar al salón un personaje
~.lguno del grupo tomaba la palabra:
'
" '' - He ahí a don Juan de Dios Treviño, Director de
la Escuela Y astro de primera magnitud en obstetricia.
Calvo, barbudo y gordito como San Pedro.
"" - Este es Pedro Noriega; mira cómo le vuela 1a
levita al andar. Traduce a los autores alemanes y puede
darles clases de matemáticas a los ingenieros. Como
tien: el rostro cubierto de pelos, disimula la
sonrisa, que es mefistofélica y fugaz; del cuello para
~rriba es de una seriedad irreprochable, pero para abaJO es todo un bailador de rumba; sus andares lo declaran, Y h-elos aqui ... (y Quintanilla se levanta a remedarlo en pleno salón, con el pretexto de ir a beber
agua).
" " - Dicen que Anacleto es médico de la Sociedad ae
San Vicente de Paul, con igual.a de diez pesos al mes,
Y ese es todo el metálico con que cuenta. A juzgar por
los bríos del jaco, que tiene apendicitis crónica, Ana-·
cleto Y él consumen el maíz, tocando a uno el grano y
a otro el olote ... (y Quintanilla va a beber agua. De
aqui para allá lleva los andares desbaratados de Pedro
Noriega, Y de allá para· acá trae el semblante bonachón
de Anacleto, que producen sonrisas mal disimuladas, que
hacen volver el rostro a las lumbreras médicas).
"" - ¡David Peña!, especialista en niños Es un sabio
Pero en sentándose en la cátadra, paga por ~o hablar.
P~lcro, a pesar de sus dejos de lugareño. Estudió en México. Trae una sonrisa en los labios y un reflejo luminoso e,n la frente.

-E;

" "Saltaban del coche los hombres irreprochables, de
""Todavía no se sienta David Peña, cuando llena el

18

19

�"\ano de la puerta un individuo alto y demacrado, como
Don Quijote; la mirada brillante y vivisima; recto, melenudo y sonriente . . .

junto a José Luna Aya.la, junto a Heraclio, junto a Siller, se inclina un poco hacia nosotros, hace bocina con
las manos, Y dice: -¡Ese Can-Seco!, Mientras José Morales, el terrible 'Picos', suelt3. la risa y repite casi en voz
alta: - ¡Ese Can-Seco! Canseco guiña el ojo y ve con el
r a billo hacia la turba estudiantil. (Seco por su eti:1301ogía; es gordito. inteligente y mozo). Se dirige aJ
rngar de honor haciendo inclinaciones de cabeza a diestro Y siniestro. Los estudiantes, que lo aprecian, con-testan levemene su Raludo, con una sonrisa; y va por
entre ellos el as de los médicos jóvenes, el de la fama,
el de la fortuna . . .

"" - ¡Hola!, Rafael Garza Cantú; el hombre ?-e los
ostiones. Este llegó a pie o en coche prestado. Es literato; el obligado orador oficial para el dieciséis de septiembre. Una fiesta patria donde falta la prosa de Garza Cantú y el verso de Celedonio Junco de la Viega, no
sirve para nada. Garza Cantú tiene en la voz tonalidades huecas y sonoras, y en sus discursos electriza a las
masas. Del teatro pudiera salir el pueblo 'a matar gachupines', pero aborda la tribuna Celedonio Junco de
la Vega, y se restablece e1 espíritu de -confraternidad.
Garza C3.ntú fue profesor de Lógica del Colegio Civil, Y
lE' decíamos 'El Peripatético', tanto por su pasión haci3.
el estagirita como por su manía de enseñar dando paseos. Es un bohemio; un corazón de oro; por lo tanto
no tiene clientela y . . . en invierno se emboza con la
lira.

Las evocaciones de sus compañeros de estudios (y
francachelas), durante su corta estancia en México y su
~arga estadía estudiantil en Monterrey; las de personaJ~s representativos de la vida cotidiana de la pequeña
Ciudad de entonces; nos los pres·enta, casi siempre, modelados con extrañas tonalidades de ternura equilibrando _la plástica descriptiva con el mote burlón O la sátira mcorregible.

""Y se presenta C'n escena Eusebio Rodríguez. ¡He
aquí un hombre- bu·eno: ... Comadrón actual y de cuan. do las mujeres parían agarradas de un cable suspendido de las vigas ...

"" - ¡Edelmiro Rangel!: presente. De la Facultad de
México; delgado, nervioso, recién recibido. De cabello
largo y tan lacio que desciende, cuando -opera, hasta el
bisturí, y se le atravieea por entre el campo Y los anteojos. El cabello es lo primero que llega al apéndice, pero Rangel, con una hábil sacudida de la cabeza, lo envía haci.a la nuca, de dond·e empieza, poco a poco, a descender de nuevo.
" " - Otro Mexicano: Canseco.
" "(Juan Leal, que está en el grupo de los serios, allá

20

En México convíYe con Rodolfo Reyes, Salomé Botello, Edelmiro Rangel, su malogrado hermano Tiberio
Brondo, que no podían dejar de pasar lista de presente
en su NUEVO LEON. De la brega regiomontana Juan
Leal, H_ermenegildo Chapa, José Morales, Alfon~o Pérez, Jos_e Luna Ayala, Alberto Siller, Donaciano Zambra.no, Fellpe Guerra Castro, Eusebio Guajardo y ot
que en~retejió en su anecdotario con personajes ya
gen~arw~, como Melquiades Peña -el doctor Sofoques-,
el llcenc1ado Colorete, don Jacobito el Cobrador ...etc.

r~:~

•

. " "Mis compañeros y yo -escribía-, éramos grandes
.amigos : Y aún me parece descolorida la palabra. Conservo una fotografía de Hermenegildo Chapa, cuya de dica_toria está concebida en estos té rminos: 'Manco : la amistad une, el compañerismo hermana; ambos afectos

21

�v

te envían mi retrato'.
" "Chapa tenia razón. En cuanto me ausenté de mis
compaiieros noté que eran mis amigos y mis hermanos.
" "Me asalta ahora el deseo de describirlos, de hablar de nuestra vida, y lo haré en escenas, en pequeiios
relatos ingenuos y apacibles, ya que nuestra vid::i. se caracterizaba por su sencillez. Ninguno de nosotros fue protagonista de un drama terrible; a ninguno le pasó jamás algo que ameritase vivir en las páginas de una novela de aventuras ...
" "Juan Leal y yo éramos grandes amigos, éramos
inseparables; haga usted de cuenta una medalla; un
solo bloque metálico y dos caras muy diferentes. El era
serio, yo guasón. El era grueso, fuerte rojo y peludo como Esaú ...
Nombres que conocimos como de varones venerables, suenan a jarana y a mitote en las lineas con que
Brondo describe la Estudiantina de entonces:
""León G. Flores, el organizador, con el bajo; Felipe
''el cucho", la flauta; un estudiante de leyes tocaba el
violin y Cárdenas, otro de la misma Escuela, la mandolina. Posteriormente, Marin Trevifio, de Ciénega de Flores y futuro abogado también, sustituyó a León Flores
con el bajo; Juan Leal con la mandolina y el propio Encarnación -a quien apodaban "El Manco" por una semiparálisis del brazo 12.quierdo- estaba encargado de la
f:Uitarra.

""Fuimos en coche, de calle en calle, de ventana en
entana, Y tocábamos agrupados junto a la reja de hierro, en cuyos barrotes podíamos apoyar un pie L
no lo l
b
. os que
ogra an, se sentaban a la orilla de la banqueta
hic·... Incansables éramos · · · A mi , los l"b
i ros nunca me
la ~e:i~:r;:ll~s, ni en la mente ni en las manos, pero
_s .... Y me cargaba en la punta de los dedos, una epidermis de dos milimetros de espesor.
.., "Al terminar cada pieza, aguzábamos el oid
liamos P "bi
o, Y soerc1 r que, dentro, tras el inevitable biombo
habia cuchicheos Y leves risas femeninas.
,
""También nosotros cuchicheábamos tres minutos Y
:::.-eglábamos la afinación de los instrumentos, para v~la empezar. Unas tres o cuatro piezas en
Y adelante.
cada casa,
. ""Yo tenfa mi novia en Villa de Apodaca, a donde
varias veces fuimos :l. llevar el gallo; pero en Monterre
::~:n:~cóandass etran para la primera amiga con quien ;;
e ropezase.
,., "Aquella noche 110 hallaba yo a quien tocar· Y mien
t~as íbamos de aqui para allá, hacia "in mento'; la el'ec:
c1ón ~e la ventana. Las muchachas pasaban por mi imag~nac1ón como una revista: Maria Renteria· las St .
hmi h..
d
•
ring, iJas e italiano, cerralvenses. E lisa T" . .
l
tres Martin-ez -ni parientes ni del ' .
b IJ~rma; as
mismo arrio- (por
que en. cuestión de mujeres, me tropecé mucha; vece~
en la vida con Martinez Y con Pepas).

" "Los gallos, las serenatas de aquella época, tan alejadas de nuestro diario discurrir, al ser descritas por
Brondo, bastan y sobran para reconocer en nuestro autor su sabia y múltiple vena de historiador, de humorista y de poeta:

""Cuando trabé amistad con Pepa Martinez (Hija de
Maria, con un gran listón azul Y una medalla colgando
de l~s hombros)' creí ver que en aquella muchacha se
me Juntaban ambas obsesiones. Pero vivía en el barrio
de iLas Tenerías, tan lejos' que al haber me empeñado
en r allá., se nos hubiera agotado el tiempo de la licen-

22

23

�" " - Te juro que no.

cia.
" "Otra Martinez, por la Catedral ...
" "La tercera MªI·tinez• era futura cuñadita de Juan
.
·riamos
Vivia
en
la
calle
México,
!
llá
L 1 y como a
···
ea ,
casona con huerto Y torreón, que no sé si
frente a una
b 'El Mirador'
aún existirá. Al torreón aquél se le llama a
'
Y no me imagino el porqué de aquella mole, desusada
f.• inútil, en el interior de Monterrey.

" "Pepa Salazar, tan lin d a, ¿ dónde estaria?
""Cuando los compañeros me preguntaron, ¿dónde
mos?
mi corazÓn 1a t 1.ó fuertemente por la Martínez
t
oca
.,
f
t a ella todas las demás se desvade catedral; ren e
'
t
me
quedé sin responder Y, entre annecian, pero .. •
to, el coche se detuvo en una ventana ...
""Iba en el grupo un pasante de ingenieria, quien
-nos asegura el cronista-, poco los conocia, menos iba a
los nombres de las novias de aquellos muchaconocer
d
t
hom
h
Al tocar el turno a la serenata e nues r O
cb re,
ºª··unto
a
la
ventana
de
marras
se
desarrolló
un
diáJ
1
logo, que el doctor Brondo describe as :
.., " - Oye, ¿porqué no habias venido? ... bribón, hueles a cerveza.
""_Basta con probarla para trascender.
" " _ Si, pero trasciendes a grandes vasos .. . Dime,
¿ te desvelas con frecuencia? . ..

" "El juramento fue oido de todos, y el ingeniero aquél comentó con el rezto del grupo: - ¡Ninguno de
ustedes fue tan afort11nado!-, pero alguien le replicó al momento:
"" - ¡Imbécil, es la madre del Manco.
" "Uno a uno, los muchachos se acercaron a la ventana, y tomando la mano de la señora, saludaban:
nuenas noch es, Merceditas.
Hace también una evocación muy sugerente, de
una Fiesta de Caridad, organizada por las Damas de
~an Vicente de Paul de Monterrey:
""Sacando del baúl el jaqué dominguero (que llamá.bamos levita), nos vestimos lo mejor que fue posible, y fuimos allá.
•' "Muchas mesas. chicas y grandes, adornadas con tibores que trajo la nao de la China, y surtidos con los
ramilletes de los pensiles regiomontanos.
" "Regias damas jóvenes, disfrazadas de meseras,
muchas de ellas de uLa incomparable belleza tropical,
iban y venian con bandejas cargadas de viandas y de
copas, y, con gracioso donaire, distribuian el champaña
de las copas esbeltas y el néctar de sus sonrisas seductoras.
" "Allí estaba la crema de la Plaza de Bolfvar y de
la Catedral; alli los apellidos Zambrano, Muguerza, Milmo, Rivero, Hernández ...

,., "_ No. ¡Palabra'
" " - ¿ Te estás creando el hábito de beber?

24

,., "Entre los hombres, tipos de rigurosa etiqueta: drogueros, banqueros, ferreteros, abarroteros, de naciona-

25

�lidades varias Y fortunas colosales . . . mexicano_s, espafioles, alemanes, con semblantes zalameros _hac1~ las
niñas, derrochaban su oro, pagando precios exorb1t~ntes por una copa que hubiera sido tocada en unos labios,
o por una gardenia ¡;rendida en la solapa del frac por
los propios dedos de una dama versallesca Y encantadora.
""Alma regiomontana, pulcra, cosmopolita, en un
ambiente de perfume, de luz, de calor que dificilmente
amortiguaban los abanicos eléctricos echados a volar.
" "Estaban los dependientes de Casa Dr?ssel, los de
Pedro Máiz, los de Valentin Rivero, Y los J_ayanes q:e
trajo de su tierra Don Frandsco Armenda1z . . . Est ban los representantes d-e Ciencia Y Arte. Canseco Y ?tros médicos jóvenes ocupaban una mesa. Celedo:10
Junco de la Vega estaba en otra, Y, rodeado_ de mue achas Y poetas, decia los madrigales de su ingenio ...
""Una pastora de Versalles se acercó con su canastillo de flores al grupo de los banqueros ...
" "Se oyó una voz conoc1ºd a.. 1a del licenciado Fran.
es, individuo multiforme del per10Moral
cisco de P ·
lanza
dismos de las aulas . Alto, elegante, rara mezco ri
de Patronio Y Paul de Kock; tenor, cabvera Y e tico de Arte.
d nuestro 'picos', tenia sus
" "Este Morales, hermano e
.
. 'L Nevad sus ensayos dramáticos.
a
obras. Conoci uno e
l Y su gracia donde se hada': pieza cómica, con s:e::da que hubo 'en Monterrey.
cla alusión a una gran
" "Estaban los alemanes de la Drogueria del León, Y
tre ellos un guapo mozo que, andando los dias, se
en
propinó intencionalmente una dosis mortal de cloroformo.

26

" "Y los estudiantes de medicina, que al ocupar nuestra mesa, cambiaron un saludo con los médicos jóvenes, con los chicos de la Prensa y con los derechistas ... (léase: los estudiantes de derecho)

El tributo que rinde a nuestro Rio Santa Catarina, al dedicarle algunos de los párrafos más hermosos de esta obra, es verdaderamente sublime:
"" ¿Oh mi rfo! pensando en él me he explicado el
amor por los ríos, la deificación de los ríos ...
"'Por el Santa Catarina corrió muchos años el agua,

:r era una bendición de Dios el resbalar de aquellas
linfas pobladas de sardinas. Un espeso matorral de jarillas embalsamaba las márgenes, y bosques de mezquites y huizaches unfan aquel matorral con los calleJones, cercado de chumberas, que conducian a la ciudad.
La civilización trajo el drenaje, éste sorbió al rfo, y
yo me quedé triste, vagando por el cauce desierto, lleno
de pedregales y de hoyancos.
" "El rio quedó como el esqueleto de un fantástico
reptil fósil; diré mejor: quedó aprisionado en las acequias y en las tuberías, dirigido por el hombre, amansado, sirviendo, como los elefantes, para las tareas domésticas y de labranza. Se dejaba dócilmente conducir
por el ronzal, movía la rueda del molino, llenaba el baño . . . er.a la bestia gobernada y sumisa.
""Al abrir una llave de la tubería, el titán salía al
sol, resoplando, como si quisiese escaparse todo por am
y lograr su anhelo: ir a la Meca, como todo buen peregrino; llegar al mar, confundirse con el padre mar. En
las plazas públicas brotaba rugiente por los surtidores, subía cuatro metros y caía al depósito; luego, se
escurría por entre los rosales del paseo. El rio, terapeu-

Z7

�ta y misericordioso, la hermana agua, bullia en el corazón de la ciudad.
Yo, que perdi mi río de entre los jarillales, que en
vano lo buscaba junto al barranco, tenia la obsesión
de verlo en todas partes. Un día, el monstruo despertó ... "

Y aunque Brondo ya estaba lejano cuando la inundación de 1909, nos ha.ce un sentido relato de ella, más
sentido, cuanto que entonces perdió, ahogada, a una
buena parte de su familia en Monterrey.
Sabemos de cierto, por crónicas y estadísticas, que
fue el ganado menor el filón más explotado, entre la
ganadería de nuestro Estado, durante la época de la
Colonia, y don Santiago Roel nos asegura (Apuntes Históricos de N. L. ) , que a fines del Siglo XVIII, contaba
el Nuevo Reyno de León con 1'110,000 cabezas en reses
de pelo y lana, y que valian aquéllas, dos pesos la pareja y uno treinta la de las segundas. Asi pues, imaginamos nuestros semidesérticos llanos, nuestras enchaparradas colinas, punteadas de cabras y de oveJas.
En NUEVO LEON, el doctor Brondo nos hace l.a descripción de acento más bucólico, la más exquisita, de
la vida intima en las majadas; y la oportunidad de conocerlas asi pudo presentársele en la mejor forma, porque su padre fue el principal introductor de este tipo de
ganado en Monterrey, por luengos años. Unas vacaciones completas, en sus mocedades, las pasó entre pastores y ganados, acompañado de su amigo Alfonso Pérez;
~ de su anecdotario tomamos el siguiente párrafo:
" "Aquella mañana, ya tarde, me marché por el monte,
me asolee de lo lindo, maté dos liebres y procuré ~star de vuelta, en las majadas, a las cuatro horas de la
tarde.
28

" "Ya estaba allí Santos Sandoval -quien nos llevaba
provisiones a nuestra casa- y se marcharía al día siguiente con algo más de doscientas cabezas de ganado para
las matanzas establecidas por mi señor padre. Cada ~ercer
~ía, desde tiempo inmemorial, hacia Santos aquel viaJe. De ordinario salia de Monterrey una hora antes de
la salida del sol; Y con él marchaban dos grandes cabros nubios, con sendos cencerros al cuello. Estos ca?ros hacían el papel de cabestros, sin los cuales s·e ría
imposible la conducción de las reses , de 1a maJa
· da a1
mat a d ero.
" "Sacando algo más de doscientos animales cada tercer día, los rebaños más numerosos quedaban aniquilados en poco tiempo; pero mi padre, incansable batallador, hacia un viaje tras otro, por los Estados de Nuevo
Le?n Y Tamaulipas, en busca de criaderos de ganado, a
qmenes compraba sus engordas. y millares y millares
de r~ses, de pelo, de lana, iban constantemente, como
~olo~ias de hormigas, por los caminos, hasta el Cerro de
ª Mitra, de donde pasaban a las fauces insaciables del
monstruo regiomontano.
La descripción de la casa paterna y la evocación
de su madre, a pesar de su ternura, van sincera y llaname_nte alternadas con las de sus ardores propios de
los anos mozos:
" "Mi madre era una señora muy fecunda; estuvo
embarazada diez o doce veces. De modo que mi padre,
que empezó a construir una casita de dos O tres pie,
zas, se vió pronto en la necesidad de ampliar su casa
Y el personal que la servia. Compró más terreno, const:uyó más habitaciones, hizo una bonita fachada a su
fmca, que se ll.a~aba el número dos de lá calle de los
Rayón, Y daba vista al sol naciente.
" "La fachada mostraba un pasillo entre dos salones

29

'

�y éstos, con sendos pares de ventanas de hierro, que se

" "El General Bernardo Reyes era persona de buen
gusto; Y durante su gobierno la Alameda se había
puesto primorosa.

apoyaban en grandes losas de un mármol negro y barato que hay junto a Monterrey.
""En el pasillo, que daba a un corredor de tres arcos
dóricos, habia macetones con hierbas elegantes ...

" "Del departamento de los venados pasaba yo al de
los cisnes; en un estanque lleno de agua bogaban, majestuosamente, emplumadas góndolas, negras y blancas, que eran la delicia de los paseantes. Se perseguían,
se acariciaban, y recorrían el estanque en vertiginosa
rapidez, dejando a su paso una estela ondulante que empezaba en el pecho inmaculado. 8e sumergían buscando las hierbas del fondo; y en aquella operación permanecían muchos segundos, con las colas empinadas sobre la superficie. Al volver al aire, adquirían la forma
de la falúa romántica, y cascadas de perlas descendían
por el plumaje impermeable a confundirse con las aguas del estanque ...

""Ah, perdón! ::3e me fue el alma por donde quiso, y

con ·ella se marchó la pluma. Yo no iba a describir la capaterna; iba a otra cosa, y vuelvo a empezar ...

S~t

""Mi madre tuvo numerosos hijos, y, para ver de au-

xiliar en sus quehaceres domésticos, necesitó siempre el concurso de tres o cuatro mujeres (parientes,
ahijadas, mercenarias), casi siempre jóvenes, que nunca faltaron en casa.
""Y aquí entro en escena yo, de unos dieciocho años
de edad, engrosándome la voz y apuntándome el mostacho ...

" "Cada paso del tren eléctrico, por la calle le la Penitenciaria, me ponía alerta; hasta que al fin , con el alborozo de mi corazón, algún tranvía paraba y descendía
Pepa ...

Las muchachas de su época, a medida que aparece la cita, van quedando integradas por su pluma, al
paisaje regiomontano y a sus aconteceres.

Tuvo una sensibilidad muy especial de poeta bucólico, amante inveterado de la naturaleza, y lo mismo nos describe el paisaje serrano de la Mitra o de la
Sierra Madre, que nos traslada in mente a las campiñas
semi - desérticas de Los Ramones, a ia vera del Río Pesq ueria, en excursiones cinegéticas con el doctor Benigno Davis, su maestro. O al ambiente dulzón y sereno
de la citada tierra &lt;le sus mayores, la Villa de García,
a donde fue a despedirse de la abuela, en vísperas de su
viaje definitivo a Chihuahua:

P.ara ayudar a estudiar a una Pepa, una estudiante normalista que preparaba cierto trabajo sobre Historia Natural, se daba cita con ella todas las tardes en
la Alameda. He qui los momentos y el ambiente:
" ...llegaba yo ansioso, pareciéndome que llegaba
tarde, aun cuando llegaba con media hora de anticipación. Tenía para aburrirme de lo lindo, a pesar de que
pasaba grandes ratos de contemplación en el lote de los
,enados: un bello departamento, destinado a aquellos
animales, en el centro del cual se erguía un ciervo de
bronce.

" "Una hora en ferrocarril, hacia el poniente de Monterrey, y cai en la aldea de mi niñez ...
" "Anduve de casa en casa saludando a los amigos; y

30

31

t

�se pasaron los días. Conchita Narro ¡ qué linda estab1!
Una vez, en un baile, estuve a punto de 'cantarle'; pero
consideré yo mismo, G_Ue 1 raíz de una ausencia quizá
larga, la muchacha no confiaría en mi, temí las 'calabazas' y me concreté a bailar con ella como bailan dos
amigos que se aprecian mucho. La llevé a la improvisada
cantina del b::üle, donde había varios barriles ( que decíamos octavos) de cerveza helada; y hombres y mujeres bebimos a la mutua salud.
""iOh la gente pueblerina, sencilla y simpática! Había entre los bailadores muchos que preferían comer
duraznos a beber cerveza; y muchos que hacian am-bas cosas. A diez legu1s de la Cervecería Cuauhtémoc,
y en el corazón de la tierra de la fruta, se podían adquirir los dos vicios.
" "Me gustaba, como in illo témpore, almorzar guacamole, untado, como la mantequilla, en una pieza de
pan partida en dos mitades. Este era un 'emparedado
de aguacate'. ¡ Y el comedor de la abuelita! con aroma
de fruta y de hortaliza; con arcón muy viejo, para la
comida fiambre, visitado por colonias de hormiguitas
que, en hilera interminable iban en viaje redondo
desde la despensa de la abuela hasta la despensa del
insecto.

ta definitivamente sus reales. Ahí forma su doliente
clientela ; forja nuevas amistades; aprende a amar la
tierr a de s u adopción; Y ahí conoció a qui'en sin un dejo,d~ malicia siquiera, llama en sus apun{es autobiograficos "La Beata", "La Devota" o "La Religiosa". Ella
fue, en definitiva, la depositaria de su corazón de muchacho aventurero ...
Al finalizar esos tan citados apuntes, que fechó en
la propia Guerrero en 1929, termina con estas sinceras
Y apasionadas palabras:
"La Religiosa y yo celebramos en estos días las
segundas bodas, en unión de IJ.Uestros hijos, en quienes hemos inculcado el amor (sin localismos ni patrioterías), de nuestros dos países: Nuevo León y Chihuahua." •

Monterrey, N. L., 30 de Agosto de 1968

En el Otoño de 1902 llegó a Chihuahua, en compañia de su condiscípulo, el doctor José Morales (a quien
ya no mencionará más como "El Picos"), y se aposentaron en una casa de asistencia,s, en la cual, siguiendo
su relato, vemos aparecer también personajes que en
alguna forma están ligados a nuestra tierra: habla de
un pintor italiano, Decanini y de un ingeniero neoleonés,
Manuel Garza M'eléndez, que tenia una fábrica de cerillas.
En Ciudad Guerrero, a orillas de Papigochi, asien-

32

* . Este trabajo fue leido al in•gresar Genardo de León Torres a la
Sociedad Nuevoloonesa de Historia, Geografía y Estadística. N. del Ed.
33

�Profr. Dr. DIETRICH HAUCK B. M. A.
Unlveraldad de. Nuevo León e l. T. E. 8. M.

LA PERSONALIDAD DE ARISTIDE BRIAND
REFLE.JADA EN LA HISTORIOGRAFIA.

Bibliografía cronológica:
A. ROSENBERG: "Aristide Briand. Frankreich und
Deutschland". Dresden 1928.
A. AUBERT: "Briand; sa vie politique, l'orateur,

son oeuvre". Paris 1928
A. KOLB:

"Versuch über Briand". Berlin 1929

.J. SISCO: "Aristide Briand. L'homme, l'orateur,
l'homme d'état". Paris 1930
V. MARGUERITTE: "Aristide Briand". Paris 1932
1933

P. ARMOR:" Aristide Briand Nazai Rien" París

R. HESSE: "Aristide Briand; o Primer Européen
Paris 1939
W. SCHURER: "Aristide Briand und die Trennung
von Kirche und Staat in Frankeich". Basel, Leipzig 1939
G. SUAREZ: "Briand. Sa vie - son oeuvre - avec
son journal et de nombreux documents inédits". Paris
1938 - 1952 (póstumo)
Tome I "Le Révolté circonspect (1862 -1904)"

35

�Tome II "Le Faiseur de calme (1904 -1914)"
Tome III "Le Pilote dans la tourmente

( 1914

1916)"

Tome IV "Le Pilote dans

la

tourmente

(1916

1918)"

Tome V "L' Artisan de la paix (1918 - 1923)"
Tome VI "L' Artisan de b

paix (1923 - 1932)"

E. STERN - RUBARTH: •·•Drei Maenner suchen Europa. Briand - Chamberlain Stresemann". München 1947
G. GROTHE: "Briand". Berlin 1948
K. D. ERDMAl\TN: "Der Europaplan Briand's im
Lichte der englischen Akten"; en: Geschichte in Wissenschaft und Unterricht. Offenburg 1950
F. H. LEONHARDT: "A. Briand und seine Deutschlandpolitik". Tesis de Doctorado. Heidelberg 1951
J. B. DUROSELLE: "Historie diplomatique de 1919
a nos jours". París 1953

W. HAGEMANN: "Die Europa - Idee bei Briand
und Coudenhove - Kalergi. Ein Vergleich"; en: Festschrift für L. Bergstraesser: "Aus Geschichte und Politik". Düsseldorf 19G4
A- THIMME: '"G. Stresemann, Legende u. Wirklichkeit"; en: HZ 181. München 1956
F. GEIGENMULLER: "Briand. Tragik des grossen
Europaeers". Bonn 19t:0

J. SPENZ: "Die diplomatische Vorgeschichte des
Beitritts Deutschlands zuro Voelkerbund 1924 - 1926.
Ein Beitrag zur Aussenpolitik der Weimare r Republik".
Goettingen 1966

H. O. SIEBURG: '·'GRUNDZUEGE DER FRANZOESISCHEN GESCHICHTE." DARMSTADT 1966
M. BAUMONT: "Briand". Goettingen 1967
En estos momentos en que la idea paneuropea,
defendida por nosotros los jóvenes con tanto entusiasmo e idealismo, ha cedido ante el regateo comercial de
los diversos países, en que las alianzas politicas son presididas por el interés egoísta de los acuerdos económicos y en que la propia idea tiene que ser sostenida en
Bruselas con fiera tenacidad, permítase a un alemán,
que se siente absolutamente europeo, dar a conocer aqui
en México a un hombre que fue de los primeros en defender Ja idea europea: Aristide Briand.
Dije "dar a conocer" y me parece justo, ya que no
hay hasta ahora ningún libro en español acerca de este gran poUtico francés. Sería sencillo para mi concretarme a hacer una reseña de la obra de G. Suárez: Briand,
sa vie et son oeuvre•·, cuyo último volumen fue publicado en 1952. No es mi intención, sin embargo, aligerar mi carga. Me propongo, pues, utilizar toda la bibliografía publicada hasta. la fecha sobre Briand, asumiendo, frente a ella, desde luego, una actitud personal.
No me interesa tampoco encasillar a Briand en su
dimensión politica. Mi propósito, por el contrario, es
ilustrar, desde los más diversos puntos de vista, el carácter polifacético del hombre que fue Briand. Me doy
cuenta ciertamente de que no será una tarea fácil, ya
que, sobre todo en las épocas decisivas, no es posible
separar al hombre del politico. No obsta nte, mis con-

36
37

�sideraciones recaerán fundamentalmente sobre el juicio
que de la personalidad de Briand han formado los historiadores.
se sabe que Brio.nd (nacido en Nantes en 1862)
fue once veces primer ministro francés y hasta 1932, afto
de su muerte, ministro de Relaciones Exteriores de Francia. También se sabe que firmó como responsable la
división de Iglesia y Estado, llevada a cabo en Francia
antes de la primera guerra mundial; que contribuyó
en puestos decisivos a que los alemanes perdieran la
primera guerra; y l}Ue después, empero, fue uno de los
primeros que estuvieron dispuestos a tenderle la mano
al enemigo vencido en señal de reconciliación (piénsese en Locarno o Thoiry). Con esto se han señalado ya
las etapas sobresalientes de la actividad política de
Briand y podemos volver a nuestro tema.
Si contemplamos el material fotográfico existente
sobre Aristide Briand, no es necesario ser un gran tipólogo para reconocer en sus rasgos y su porte algo revelador. Los biógrafo::; franceses al insistir especialmente
en su origen bretón ponen de relieve su carácter de celta puro, e influidos por la "Poésie de la race celtique"
de Ernest Renan destacan los rasgos de este "habitante
de la península", ras6 os que se desvian fuertemente de
lo romano. No es, sin embargo, mi intención adelantar
desde ahora ciertas observaciones psicológicas y mi posición personal. Más tarde volveré a ello. He aqui, por
lo pronto, la estructura de mi articulo: Obligado por la
biografía de Suárez, no me queda más recurso que dividir las obras sobre Briand en los tres apartados siguientes:

3. Modernas investigaciones posteriores, las cuales
forzosamente por lo general, toman Y elaboran sólo épocas o eventos particulares de la vida politica Y privada de Briand.
_1. Comencemos con una interpretación de la introducción de Gustav Stresemann (el gran contrincante
del francés, del lado alemán) a la obra publicada por
Artur Rosenberg: "A. Briand. Frankreich und Deutschl~nd", ("A. Briand. Prancia y Alemania"), que menciono en primer lugar en la bibliografía. ¿ Qué se puede
lograr con las pocas lineas de una introducción en cuanto a lo esencial de la personalidad de Briand?

Stresemann escribe (hago la traducción del texto
alemán): ªBriand personifica la idea del acuerdo alemán - francés por la continuidad de sus esfuerzos muy
especialmente" 1). Esta es una oración bastante pobre
en cuanto a fuerza de exposición; frases parecidas lanzaban. Y lanzan todavía hoy los politicos. Importante
es qmzás la insistenria en la "continuidad de 1
_
f
" s·
.
.
os es
uerz~s . i se quisiera ir más lejos, se podría quizás
apreciar vagam-ente la silueta de un hombre que quisiera llevar hasta el fin la resolución de un problema
en el que ha puesto la vista.

l. Los precursores de Suárez, sólo utilizables en
forma limitada en cuanto a sµ valor de contenido.

Como se trata de una compilación de discursos se
alaba la elocuencia: "La elocuencia de Briand, hay ~ue
disfrutarlo co1:°o una experiencia puramente personal.
Entonces se siente, cómo el hombre que está hablando se deja arrastrar poco a poco por el tema del que habla; cómo surgen ante su mente los recuerdos cómo ve
ante ~i ciertos momentos de su vida, como si' hubieran
ocurrido unas pocas horas antes, Y cómo finalmente
su corazón vibra con lo que discute Y cómo arrebata

2. La obra del propio Suárez, que es única en su
totalidad, y

1) "Briand verkoerpert den G d k
Ausgleicbes durch die Kontinui:a ~n e~ des déui:3ch - franzoéslschén
derem Masse."
e se ner Bemuhungen in beson-

38

39

�a los demás" 2).
Esta cita ya permite formarse una idea mejor. El
propio Stresemann, buen orador él mismo, se siente entusiasmado por la fuerz.a persuasiva del vehemente francés, aunque en ocasiones fue su contrincante, pero también con frecuencia su compañero. (Precisamente en el
•
1
'
momento en que apareció el libro en Alero.ama,
parecia
estrecharse politicamente el acercamiento entre los dos
estados.) Así como, una y otra vez, amigos y enemigos,
describen la elocuencia de Briand, ya como un instrumento diabólico para la demagogia o como medio para
fines buenos, así también admite Stresemann, a qué
ºTado se dejó influir él mismo. Va aún más lejos, Y
~ue por el tono de lo escrito, se puede observar cierto
sentimiento de simpatía. A juzgar por el contenido debe haber comprendido exactamente la esencia "Briandi~ma", lo improvisado, lo impulsivo, la extraordinaria
memoria del orador y el entusiasmo personal por la materia que defendía, sólo con lo cual -se puede ganar Y
convencer al auditorio.
El talento oratorio de Briand forma parte de su
personalidad, pero sólo señala un aspecto de ~lla. Stresemann no da noticia de otros rasgos de Br1and en su
•uólogo
ya que probablemente no era esa su intención;
1
,
•
pero en el mismo librito se encuentra todavía otra mtroducción, la del editor A. Rosenberg, que puede aprovecharse bien para nuestros fines: "Briand nació con el
estigma del hombre político, una necesidad apasionada de dej.ar que el ambiente actuara sobre él y buscar influencia en él. La conciencia de clases, que une

a todos los humillados de todo tipo señaló la dirección
a este impulso politico. El sentimiento de su origen inferior que con frecuencia se le echaba en cara en forma
grosera ya en época temprana los que lo rodeaban, agregado a la melancolia bretona y a un sentimiento
ardiente del honor, despertaron en él un fuerte sentido de hermandad con todos los oprimidos y desposeídos de sus derechos. Aquí tiene su raíz lo revolucionario de Briand; son tales su genuidad y pureza
que éstas sólo pueden darse por la fuerza de la vinculación. Aquí tiene su raíz aquella sublevación contra
toda dictadura, contra el imperialismo, contra el chauvinismo nacional, contra toda clase de intolerancia, que
a través de la décadas fue la fuerza motriz elemental
de su proceder político, pero que también más tarde,
cuando se había perdido lo elemental y revolucionario
permaneció como la fuerza básica de su actividad po~
lítica" 3).
Lo que Rosenberg enfatiza especialmente, es el
"sentimiento de origen inferior". En los círculos diplomáticos franceses, especialmente antes de la primera
guerra mundial, pasaba Briand, hijo de un hostelero,
seguramente como un ''parvenu". ¿Fue esto lo que :il
principio hizo de él un ardiente socialista? ¿ Está aquí

2) "Die Briand'sche Beredsamkeit mu_ss man als ~in rein persoenliches Erlebnis geniessen. Dann empfmdet man, w1e der Mann,
der da spricht, allmaehlic-h fortgerissen wir? von de~ stoff, . über
den er spricht, wie die Erinnerungen vor 1hm aufste1~én, :v1e er
o-ewisse Momente seines Lebens vor sich sieht, als se1en s1e vor
~enigen Stunden geschechen. und wie schliesslich sein Herz mitschwingt bei dem, was er spricht, und wie er andre mitzureissen
versteht."

3) "Briand war geboren mit dem Stigma des politischen Menschen, einem leidenschaftlichen Bedürfnis, seme UmweJt auf sich wirken zu lassen und Einfluss auf sie zu suchen. Das Klassenb~wusstse~n; das die Zurüc~~ese~zten jeder Art zusammenschliesst, gab
d1zem pol!t1~ch~n D:ang _me RI~htung. Das Gefühl seiner niedrigen
:f{e1 kunft, die . 1hm m semer fruhen Zeit von seiner Ungebung oft
m roher__ -yv-e1~e vorge worfen wurde, bestaerkt von bretonischer
Schwermutigke1t und breu.nendem Ehrempfinden wecktén in ihm eín
starques Zusa°1:mengehoerigkeitsgefühl mit allen G'edrückten und
~ntrechteten.. H1er wurzelt das revolutionaere in Briand; es ist -von
Jener Echtheit und Lauterkeit, diénur der Zwang der Zugehoerigkeit
zu g~waehren verma~. Hier wurzelt jene Auflehnung gegen allen
;1.uton~a:ren Machtw1llen, gegen Imperialismus, gegén nationalet
Chauvm_ismus, gegen jede Art von Intoleranz, dié Jahrzehnte hin~urth die elementare Triebkraft seinés politischen Hlrndelns war, aber
.;~.ke!~ª~i:b."als das Elementare lund die Kraft seines politischen

40

41

�la raíz más profunda de la "huelga general"? Un P-0incaré, a causa de su origen, hubiera sido un mal luchador de tal idea. - A lo aquí citado, poco se puede agregar. Está minuciosamente examinado y formulado Y,
a pesar de la brevedad, profundamente investigado. Sólo hay que considerar una cosa: El Briand que aquí
se alaba, es el ganador del premio Nóbel de la paz,
el estadista francés más eficaz de aquellos años, y cualquier crítica hubiera estado fuera del lugar.
Al mismo tiempo ª'Pareció también la biografía de
Briand, escrita por Aubert, llena de admiración.; muestra lo que Briand, como francés, hizo por la paz interna
de su país antes de 1914 y lo que logro en el punto culminante de la guerra por la victoria de los aliados.
La obrita es apenas &lt;l i g n a de I e e r s e, más cuanto
apareció an.tes de que fuera conocido el plan europeo
de Briand. La personalidad y el carácter del "héroe"
están cortados por el patrón "Para grandes hombres".
De igual manera ocurre con el "Versuch über
Briand" ("Ensayo sobre Briand") de A. Kolb. Se
queda ciertamente en su ensayo. El estilo se asemeja
mucho a los libros para jovencitas publicados antes de
1900. La autora se entusiasma por su ídolo, pero principalmente se ocupa de si misma, de cuartos de hotel
parisinos, Pan - Europa y entremeses. De vez en cuando
se mezclan exclamaciones enfáticas sobre Briand, al
que considera un artista (?) y que es festejado en una
especie de visión del futuro como primer presidente
de una alianza d·e pueblos pacíficos.

pe de Richelieu Y Mazarin" 4). Predomina lo demoniaco. Casi causa pavor.
No es tan fácil juzgar la biografía de J. Siseo sobre Briand. Por cierto que también cae en el error
de la falta absoluta de critica, pero cuando menos la apoya con razones. Por todos lados se vislumbra el orgullo del francés por su gran compatriota. Las descripciones de la personalidad que da Siseo, son parciales pero muy interesantes:
"Aristide Briand est essentiellement un méditatif.
Certains adversaires ont cherché a propager contre lui
une réputation de négligence ou de paresse. Ríen n'est
plus faux ríen n'est plus in.juste. Dans la méditation il travaille d'un labeur utile et attentif.- On a dit aussi, avec
:::nalveillance, qu'il était sans volonté. Ce n'est pas vrai.
On en a eu la preuve lorsque gráce a sa fermeté et a
son tact, on a pumener a bien la réforme si délicate de
la Séparation.- On a eu la preuve de son énergie lorsque
Président du con.sil, en 1910, il a du tenir tete a une grese présentait, était clang·ereuse pour la tranquillité du
pays.- On a eu encore la preuve de la volanté tenace et
persistan.te de son esprit dans toutes les opérations et
co~versations diplomatiques auxquelles n a pris part, depms la guerre, et qui ont abouti aux résultats éclatants.~~e autre caractéristique de sa maniere d'etre, c'est son
evidente bont~. II s'en voudrait de causer chagrín, meme
a un adversa1re. II ne connait pas la haine, il ignore
toute rancune" ( pp. 13 9 - 14 o).
Este es un ejemplo típico de la imagen - Briand de
Siseo. El también ve solamente al hombre cubierto de

Cuando A. Kolb en solo un pasaje nos cuenta su
mayor experiencia, su entrevista con Briand, tal experiencia se reduce a lo puramente óptico: "La fisonomía está completamente dominada por los ojos"; "boca sombría", en resumen: "Máxima potencia del diplomático adiestrado y un experto del poder de la estir•

4) "Die Physiognomie wird ganz und ga,r von d
beherrsdt"; "!insterer Mund''. "Hoechste Potenz des geschult::
t~gen Diplomaten, eines Routiniers der Macht aus dem Dause' n • h
heu's und M-azarin's".
,.,1c e-

42

43

~U::i~

�gloria de fines de la década de los 20, cuando trae el
pasado .al presente. La última oración quizás no corresponda completamente a la verdad, pero eso queda por
demostrarse al hablar acerca de la obra de Suárez.
Tod!l.vía hay una oración digna de mencionarse Y
que podría haber cerrado el libro: "Briand est bien
1·un des hommes, qui ont le plus et le mieux serví á
la cause de la France, de la démocratie et de l'humanité" (p. 147).
En forma todavfa menos crítica procede _v. M~rgueritte, cuya obra es más bien una novela biográfica
que un tratado científico. Juzga .a Briand acusando una
antipatía personal contra Poincaré, ve en aquel prácticament1:, sólo el polo opuesto de Poincaré. Al hacerlo
asi. llega con un impulso patético hasta el ámbit~ del
mito. Le parece increíble, y no se adapta a su visión
del mundo general, el hecho de que los grandes espíritus
puedan surgir de las capas inferiores del pueblo. Asl
pues inventa un árbol genealógico noble: "Une légende chuchote qu'au eang des humbles parent~ - et j_e
ne verrais a cela ríen de désobligeant celui d'une vieille noblesse aurait été melé. "Con entusiasmo patrió.ico continúa: "Ce ne serait pas la premiere fois, cer
tes, qu'E&gt;n des veinea:1 francaises seve populaire et seve
c:c.ristocratique se cuntondraient" (p. 12). "La sangr1:,
es una savia muy especial" (Goethe), especialmente la
azul.
Pero Margueritte no p'.il.rece haber estado completamente convencido de su leyenda, pues al dar juicio total sobre el hombre - Briand, opina: "II est, dans
son affinement, resté peUple. Indulgente aux bonnes
volontés, sa cordialité pour qui l'aime, est parfaite, comme est souveraine sa méprisante indifférence pour qui le
hait. Distant, au fond, avec la plupart. Mais qui ne le
serait pg,s apres tant de traverses? 11 a, par le temps

44

•

qui court, cette singularité: sa pro bité, son intégrité
sont éclatantes" (p. 342).
También es muy alabado Briand por su antiguo colabondor Raymond Escholier en su obra "Souvenirs
parlés de Briand et Entretiens avec Briand" (París
1932), pero desafortunadamente no me fue posible
adquirir esa obra. G. Suárez, sin embg,rgo la consultó
continuamente para su libro, como lo asegura en repetidas ocasiones; así pues no creo haber perdido algo
esencial.
Para seguir un orden cronológico, es necesario mencionar aqui a P. Armor, que también ensayó una biografía parcial de Briand, es decir, sólo describe aquellas épocas que pasó el estadista en St. Nazaire. El
patriotismo local levanta aqui encrespadas olas, la mera introducción es digna de conservarse para h posteridad: "Nous avons eu pour but que de vous faire
connaitre ce que fút, a Saint - Nazaire, la vie de notre
illustre compatriote A. Briand! Cela: c'est de la Gra,nde
Historie! "En realidad podría uno detenerse aquí, el
contenido total es tan pobre como el principio. Aqui
nos informa un buen burgués lleno de orgullo, como de
un revolucionario malo se hizo un buen republicano
Y además un hombre muy importante, al grado que
podría utiliz~rse como letrero para gloria de la ciudad
de St. Nazaire. Todo el libro sería quizás recomendable para la impresión de un devocionario para ancianas.
Al acerc1rse la segunda guerra mundial, se destacó
lo inmutable en la valiosa obra de Briand; las mentes
perspicaces se dieron cuenta de la catástrofe que significaba el fracaso del concepto europeo y de la necesaria
renovación de este concepto; asi debía apreciarse desde un punto de vista totalmente distinto la personalidad
de Briand.

45

�Su obra de ,p az había estado expuesta a diversos ataques, todavía durante su existencia Y especialmente poco des.pués de su muerte. Historiadores como
Jacques Bainville, le reprochab3.n el haber sido engañado en cuanto a las garantías de seguridad y afirmaban que Francia había ganado frente a Alemania, en
1918, debido a la política refinada de Stresemann, quién
era considerado intelectualmente superior, pero un Mefistófeles prusiano pernicioso para Francia. Se afirmaba
Que el idealista Briand había sido atrapado por Stresemann, el zorro. Tales reproches fueron rechazados nada menos que por Sir Austen Chamberlain ("Englische
Politik, Erinnerungerr aus 50 Jahren". Essen 1938.
"Política Inglesa, Memorias de 50 años". Essen
1938): "Estas acusaciones se consideran sin fundamento por aquéllos, que como yo, trabajamos juntos a diario con ellos" (Stresemann y Briand) "durante los años más felices de su acuerdo. No son aplicables a ninguno de los dos. No hay aquí ni un canalla ni un engañ9.do, sino un gran alemán y un gran francés, que, en
medio de las ruinas de un pasado ensangrentado por
todos lados, esperaban erigir un nuevo templo de la
paz." Sigue diciendo: "Si le es permitido a un sincero
amigo de Francia, decirles a los franceses lo que Briand
hizo por Francia durante siete años, diría esto: Le dió
el dominio moral sobre Europa, así como el respeto y
la confianza de ambos hemisferios." (Citado por R.
Hesse, p. 227) (5).
5) "Diese Anschuldigungen erscheinen all denjenigen gegensstandslos. die, wie ich, w:aehrend der glücklichlichsten Jahre mit
ihnen zusammen gearbeiteti haben. Sie traffen auf kéinen von beiden
zu. Es gibt hiér weder eineu Schurken noch einen Betrogenen, sondern einen grossen Deutscheu und einen grossen Fra.nzosen, die, inmitten der Trümmer einer allénthalben blutbesudelten Vergangenheit, einen neuen Friedenstémpel zu errichten hofften.'' - "Wenn es
c•inem aufrichtigen Freuntle Frankreichs gestattet sein sollte, den
Franzosen zu sagen, was B?"iand für Frankreich sieben Jahre hindurch
getan hat, so ist es dies: Er hat ihm die moralische Vorherrschaft
über Europa verschafft, sowie die Achtung, das Vertraunen der beiden
Hemis_phaeren."

46

De tales convicciones brotó también la breve biografía de Briand, que publicó R. Hesse. Esta no ofrece
mucha enseñanza histórica. Es más bien un llamado
patético en la víspera de la segunda guerra mundial
"a todos aquellos que se niegan a reconocer lo inevitable de la masacre guerrera." "A todos los hombres de
espíritu bueno" va "esta descripción de la vida de un
hombre, lleno de un deseo justo." Con tal convicción
muestra Hesse "como Briand se liberó rápidamente de
las ideas de una lucha de clases, de la lucha de los franceses entre si, así como de los conflictos nacionales,
para llegar a la idea de una unión europea y finalmente
planetaria; de eso se trataba aquí" 6).
Tod3,vía antes de la segunda guerra mundial W.
Schurer abordó parcialmente el problema de la política de Briand, precisamente su ley de separación, que
dividiría definitivamente en Francia la Iglesia del Estado. También Schurer no duda que esto haya sido un resultado de primer orden; ve, sin embargo al legislador
mismo con algo menos de idealismo. No es Briand, el
anciano apóstol de la paz, el que ha de ser descrito,
sino el polftico todavía joven que apenas había salido
de la fase radical - socialista. Pero ya entonces era
"el táctico parlamentario y mediador nato, que calculaba sus palabras de acuerdo con sus oyentes, que trataba incluso de comprender las ideas y emociones de los
que lo escuchaban durante su discurso, para atacar
el asunto de sus argumentos de acuerdo con ellas". Pero: "La convicción que tenia, pasaba a segundo término en el momento de la solución práctica de una cues. 6) • .. an all diejenigen, W{llche es ablehnen, die Una.usweichchhchkeit des kriegerischen Massenrnordes azuerkennen " "Allen
Menschen guten Geistes ... " gilt "diese Lebensbeschreib~ng eines
Mannes, der erfüllt war von dem rechten Wollf•n" "
w· B · d
sich
h b f
·
· • • 1e rian
. rase
e reit hat von den Ideen des Klassenkampfes des
~~~~ites de~i Franzosen untereinander sowie dér nationalen 'Konschli~ss~:h
zuud~m Gedanken einer europaeischen und
hier."
r se en
mon; das aufzuzeigen, darum ging es

;:;~!t~e:

47

�de Poincaré, que tenia como meta poder utilizar los
templos para festividades cívicas o nacionales (p. 77).

tión" (p. 70) 7) •
Esta última observación da en el clavo _Y hace
nte un aspecto de la táctica de Bnand. Y
saltar clarame
t de sus prácticas Y politicas,
no solamente un aspee o
.
cto de su carácter. Schurer ve, en
;~n:~::~~:nd:t r:::: proteico: "Bri~n~ si~tió
.
t d el impulso de llegar a d1stmgmrse.
Juven u
. a de la Huelga General, se conpublicación de la ide
d
;ó de la informa. t"ó en diputado· con la a opc n
v~r id la ley de división entre Iglesia Y Estado, logró u~
:~:ist:rio, Y con la .3jecución de esta ley llegó hasta Primer Ministro" (p. 127) ·

de;:: ~~

rcástico pero el autor se vuelve aún más
Esto es sa
'
d 1 h elga
. "
no se volvió a saber nada e a u
mordaz. Ya d s encontró en el Palais Bourbon, Y su
f!Ell1eral, cuan o e la relación entre Iglesia Y Estado
manera de arre!lª~o ajeno que era su carácter a las
es u~a prueba iá:ticas" (p. 127 ) 8). Schurer llega hascuestiones ecles
"ón de la problemática religiorle toda comprens1
ta nega . tifica con la argumentación de que el entonsa, Y ~o _Jus h
aprobado en su informe en 1905, coces m1n1stro aya
• ºó
.
dor
de
la
ley
de
división,
una
propos1c1
n
mo dictamma

P:

Tlamentarlsche Taktlker und Unterhaendder geborene
seinen Zuhoeren berechnet, der sogar
ler, der seine Worte nacen seiner Zuhoerer wa.ehrend seiner Rede
die O'edanken und Regu°cf
Gegenstand seiner Ausführungen entszu erfassen S\:Chte,
Uberzeuguxrg, die er hatte, t:at im Au:
prechend anzupacken.h
Loesu.....,. einer Frage in den Hmtergrund.
enblick der praktlsc en
-o
7) " • • .

~~•'Df:

g

t Briand seit den Tagen seiner Jugend.
8) "Zur G_~ltung ~ra::: ~edankens vom Generalstreik wurde er
nd
Mit der Verku _igu~;r Ubernahme der Berichterstattung für das
Abgeordneter, Illlt . ht er etnen :Ministerposten und mit der DurchTrennungs?esetz erre~c e wurde e1· soga1· Minlstérpraesident." "Vom
Cührung dieses Gese :ies
ichts mehr als er einmal 1m Palais
Generalstreik hoerte_ ma:nz: Art der Regelung des Verhaeltnisses
Bourbon war, udnsdt!; 1!t ein Beweis, wie fremd sein Inneres doch
von Kirche un
b t d"
eigentlich kirchllch - religioesen Fragen gegenü ers an .

48

Sin embargo, después de leer la obra de Schurer,
no se puede afirmar que el autor no haya dejado ninguna buena cualidad a Briand. Al contrario, se tiene
la impresión de que se preocupó por la mayor imparcialidad posible. Ve tanto las debilidades como los valores.
Briand era un politico práctico. El formar mayorías
y guiarlas era su gran capacidad. Anteponía la vida a
la teoría: "II n'y a d'absolu en rien, tout, hélas, est relatif". (Esto corresponde otra vez exactamente a lo mencionado anteriormente). "'Compensación y compromiso;
no lucha ni una clara previsión de la meta eran la manifestación de su ideología y de su concepción de la vida" (p. 129)9).
Con esto hemos escuchado otra opinión que contrasta con el coro precedente de absoluta benevolencia.
No me es ciertamente desagradable, ya que en el fondo
se encuentra la disposición a la imparcialidad. Tengo
la impresión de que Schurer no lo ha dicho solamente para: sostener otra opinión, a costa de lo que fuere.
2. Tras este acercamiento cronológico, con pausas desiguales, en lo que respecta a calidad, hemos de situarnos ahora frente a la cima indiscutible de la interpretación de la personalidad de Briand, frente a la biografía monumental que nos ofrece G. Suárez en seis volumenes. Es una obra ~igantesca y al mismo tiempo cuidadosamente pulida, meditada y fundamentada en todos
los aspectos. Todo el legado manuscrito, todos los discursos y eventos importantes y también una gran parte del
material fotográfico existente, se compilaron aquí, pround
vor
und
und

9) "Briand war ein Praktlker der Politlk. Mehrheiten bilden
sie leiten, das war selne grosse Faehigkeit. Das Leben kam ihm
der Theorie ... ". "Ausgleich und Kompromiss, nicht Kampf
kJare WiUensbildung waren Ausdruck selner LebensaufCassung
Denkart."

49

�vistos de amplios comentarios. Pero lo más satisfactorio reside, según mi opinión, en la posición personal que
el autor adopta frente a la figura de su "héroe". El
lector no sólo se familiariza con todas las frases politicas y personales de la vida de Briand, sino que adquiere un exacto conocimiento de la política interior Y
exterior de Francia en la época de la Tercera República.
He de limitarme de nuevo, en mi tema, a buscar
lo puramente personal, y así trataré de reproducir este aspecto separadamente, según los diferentes volúmenes.
a) Le Revolté circonspect (1862 - 1904)
Las influencias a las que uno está expuesto en 1~ juvent u d , son las m ás decisivas. Esto es una verdad tr1val,
pero me pre gunto si la ascendencia y el ~edio no son con
•
más decisivos para la formación
del hombre
.
f recuenC ia
.
.,
Tanto Briand como Stresemann, así como tamb1en Clemenceau venían de circulos de pequeños burgueses. ~l
que tales personas lleguen a ser genios, es una casualidad ínfima. Pero Briand tenia, en contraste con l~s
otros dos algo genial en si. Su personalidad estaba dividida y ~ada vez que su carrera cambiaba, surgía un
hombre nuevo. ¿De dónde le venia esta capacidad? No
parece que lo haya heredado de sus padres, quienes por
cierto tampoco eran de origen noble. Quizás uno de sus
maestros ejerció considerable influencia en él. Parece
aue de "Papa Genty" ª'Prendió a elaborar discursos, Y
~ no prestar atención a su apariencia personal. Los compañeros lo llamaban ya en la escuela "l'arrangeur", porque tenia predilección por solucionar disputas. Por lo menos así lo comenta Suárez. - A las mujeres las amó precozmente: "Déja tres tot il exerc,a une réelle séduction
surles femmes, mais pas a la meniere d'un chasseur,
d'un Don Juan. II était tendre, pensif, avec un fond
romanesq~e" (p. 27).

50

Entonces todavía se prestaba de buen grado a la
influencia de otros, eomo lo demuestra su compenetra. ción con Fernand Pelloutier, el reformador del mundo:
"Pelloutier avait toutes les patientes et obscures qualités qui manquaient a Briand .. Sa vie de chercheur,
d 'expérimenteur, était dévorée par l'impatience de régénérer l'humanité avant samort qu'il sentait tout proche" (p. 43). Este amigo parece también haber sido la
causa de la inclinación de Briand al socialismo y anticlericalismo.
Briand era ya abogado, cuando se enamoró seriamente de Jeanne Giraudeau, la esposa de un rico burgués. Suárez escribe acerca de ello: '''Sa curieuse vie
ne cesse d'etre traversée par l 'amour. Elle ne s~en
sépare jamais. Se qu'il y a en lui de généreux, d'un
peu mystérieux mais de supérieurement compréhensif
a !&gt;Partient a l'amour'' (P. 7 4 )_. Aún más interés se nota
en una observación adicional del autor: "La nature
l'associait a la femme par un mélange rare de dons et
de défauts." La capacidad intuitiva de Briand no h tenia por casualidad: ''Le secret de sa force en politique
fut de n'avoir été étranger a aucune faiblesse humai::ie"; Y "il concut la politique un peu comme l'amour."
Esto permite ya una visión bastante profunda.
Suárez también era franc~s, esto no hay que olvidarlo. Le dedica mucho espacio a los lances amorosos de Briand y les da también mucha importancia :
"La tendrese féminine, le parfum de la . séduction le
climat passionnel lui étaient indispensables comme ~ne
source de sensations qui entreten.aient sa sensibilité agrandissaient son horizon, reculaient ses limites ;sychologiques. Les plus beaux instants de sa vie publique
furent ceux ou il aima. Chacune de ses victoires correspond a l'éclosion d'un sentiment nouveau, a la naissanr;e d'émotions profondes" (p. 75).

51

�La aventura con Jeanne se desenvolvió en forma
sumamente penosa. Hubo escándalo, pero a Aristide no
le entró pánico. "Les adversaires de Briand avaient cru
tra.quer a Toutes - Aides (lugar donde habfa sido sorprendido en flagrante delito) un homme désorienté par
son aventure, affolé par le scandale. Il sortait de l'epreuve plus aguerri qu'il ne le fut jamais" (p. 106).
Ahora se vuelve realmente revolucionario, luchador de
la hue lga general: "On trouvera maintenant l'ardent
~wocat dans toutes les manifestations ouvrieres. Il a
décidément fait peau neuve. Il est définitivement conguis aux idées de F. Pelloutier" (p. 108).
Pronto alcanzo un lugar en la jerarquia de los reYolucionarios. Cuando amenazaba dividirse el partido
por el asunto Dreyfus, mostró por primera vez abiert~mente su empeño en el compromiso: "Briand voula1t
l'union. Ce phénomene psychologique se renouvellera
chez luí avec une forme croissante, a mesure qu'il étendra les limites de son champ d'action. 11 divise par tactique, quand il ne peut pas faire autrement. Mais le
but final c'est l'union. Il reste en tout plus sentimental qu'idéologue" (p. 296).
Como a muchos franceses, a Briand le gustaba pasar sus horas libres pescando. Suárez toma este aspecto para demostrar también su conocimiento del ser huPiano: •º'La stratégie du ,pecheur pour capturer la prole
im·isible, sous le flot lourd, fut peut - etre la source ou
n pulsa ses meilleurs lec,ons pour manier la substance
humaine" (p. 347). El entrar en mayores detalles nos
IIevaria muy lejos. El asunto de las huelgas, la constante amenaza de la. división del partido, las luchas
con la iglesia, etc., han de constituir solamente el ambiente en el cual actúa el hombre - Briand- Suárez se
repite naturalmente con frecuencia, especialmente al
elogiar la actividad de mediador de Briand, poniéndola
de relieve como uno de sus rasgos de carácter principa-

52

les. Pasemos al segundo volumen, en el cual trata Suárez
¿:cerca de la actividad de Briand en la poUtica interior
francesa hasta 1914, que finalmente culminó en la consolidación interna de Francia.
b) Le Faiseur d,~ calme (1904 -1914)
Los primeros capitulos tratan en gran parte de
los esfuerzos de Briand por el "Rapport sur la loi de
Séparation". Al contrario de Schurer, vierte Suárez un
elogio sin limites en lo que se refiere a la actividad de
Briand en este campo. "11 était devenu, avec l'expérience, comme une sorte d'encyclopédie vivante de la loi. Il
la modelait, au fil des jours, en r ectifiait les contours,
en dessinait la silhouette historique. A mesure que s'allongeait le chemin, c¡ue les détours se multipliaient, il
cueillait les idées qui se pressaient autour de lui, les
~~.ssouplissait a sa forme, les poussait dans le moule
de ses conceptions. Et les lois des autres devenaient
la sienne, par une sorte de phénomene d'osmose dont il
était seul a pouvoir user sans rien céder de lui - meme"
(p. 40).

La capacidad de adaptación y carácter proteico de
Briand están transcritos casi en forma poética. Es evidente que el autor s~ habfa prenda.do de su personaje
y aqui esta actitud se pone perfectamente de manifiesto.- Pero tal actitud puede transformarse también
en una manifestación de insuficiencia, si de propósito
pasa por alto defectos o los trata de disimular. Asi por
ejemplo, culpa a Suárez únicamente a Jaurés de que
Briand abandonara por motivos egoistas el partido
socialista en 1906, aduciendo que Jaurés no soportaba
a su lado a otros superiores a él. "Briand partait, le
coeur en paix. II av(l.it donne au socialisme plus qu'il
avait recu de lui. "De aqui en adelante el éxito siguió
una linea ascendente. El impulso por el poder exigía también de Briand, como de todo aquel que se ha rendido

53

�a él, un tributo de carácter. Suárez se expresa con
mayor delicadeza: "Chez luí; le sens des réalités avait
déja fait son oeuvre. Sa virtuosité s'exerc,ait dans les
méthodes plus que par les príncipes ... On a dit de luí
qu'il avait éte un corrupteur de doctrines, un dissolvant
eles parties. A la vérite, il les absorbait, les melait, en
les fac,onnant a son esprit" ('P. 91). Cuando llegó _ a
"Président du Conseii" en Julio de 1909, es decir cuando
había llegado prácticamente a la cumbre, demostró cualidades histriónicas, por las que Suárez se dejó engañar: "Devant la rapidité de cette asc~nsion, il éprouvait
le vertige de l'homme qui atteint subitement par un
escalier secret le sommet d'une tour de laquelle il se
voit plus haut qu'il ne l'eut jamais suppisé."
Hasta aquí lo dicho por Suárez es inobjetable; a
pesar de que Briand se había dirigido a esta meta por
medios posibles; el vértigo vino con el tiempo. Pero ahora no se justifica ia ingenuidad de Suárez: "Ce qui
est touchant, c'est son étonnement, sa timidité devant
le succes, la modesti.;i avec laquelle il accepte un grand
role" (p. 225).
No se me tome a mal el que pong~ a esto último
una gran interrogación..
Además no es esto lo único. Ni aun un biógrafo
d.e la categoría de Suárez logra proveer a un hombre de
una aureola y presentarlo como un inocente (o degradarlo), más aún cuando este hombre por su papel en la
vida, no podía ser un santo. Tomemos como ejemplo
la huelga general de los ferrocarrileros. La derrota
casi genial de esta rebelión logr.ada por Briand es disculpada por Suárez diciendo que en aquel entonces constituía un peligro para el . Estado. ¿No es precisamente
así como ocurre con toda empresa de esta naturaleza,
cuando adquiere proporciones gigantescas? ¿ Y quién
había defendido tan calurosamente la huelga general,
54

como medio para doblegar al gobierno? La cosmovisión
cambia generalmente con la posición social o según el
volumen del bolsillo. En eso no difiere Suárez: •··c•est
~Jors qu'apres .avoir enseigné au prolétariat la greve
générale,_ Briand enseigna aux gouvernementa, présents
et a vemr, la méthode la plus vigoureuse pour briser
la démagogie syndicaliste" (p. 277 - 278). Los tiempos
cambian; en lugar de buenos obreros, que en el primer
volumen luchan por sus derechos, tenemos en el segund~ v?lumen proletarios y demagogos; en lugar de capltahstas Y explotadores, ciudadanos contribuyentes. Esto se podría haber descrito en forma más objetiva.
Dos capítulos más adelante, bajo el titulo de:
"Briand, prophete da la sécurité nationale" (1903) se
tr~ta el tema del servicio militar obligatorio. Briand luc_ho ~ntonces por un servicio militar de tres años (ahí
ta.mb1én se preparaban para conservar la paz), ya que
P1 esentía la guerra mundial. Suárez hace resaltar el he-cho d_e que Briand, al actuar asi, ponía en juego su popularidad.
El volumen termina con el comienzo de la primera
guerra mundial Y una extensa descripción adicional del
'desorden mundial reinante en aquella época. Para estudiar problemas de esa naturaleza, basta con echar mano de los periódicos actuales.
c) Le Pilote dans la tourmente I (1914 - 1916)
Voy a suprimir ios teatros de guerra y los eventos
políticos restantes de esos dos años. Esta descripción
ocup.a casi todo el tercer volumen. Con un ahínco digno
de admiración, se reunieron y evaluaron telegramas informes de guerra, llamadas del ejército, etc. Así surgió
una obra histórica de la primera guerra mundial, que
a pesar de estar escrita desde el punto de vista francés
trata de hacerlo con la mayor objetividad.
'
55

�P.ara la presentación de mi tema, interesa más otra
vez, lo personal, que aquí casi sale perdiendo. Es cierto
que Suárez menciona de vez en cuando el ardor con que
Briand defendía sus ideas y planes - así por ejemplo
la expedición a Salóuica y en general el frente de ataque oriental, que en último término deberían llevar al
éxito - alaba plenamente la firmeza de su "héroe" en situaciones complicadas, etc., pero en general se encuentra bien poco en este volumen.
Interesa destacar la confrontación entre Briand Y
Lloyd George.
Los dos estadistas simpatizaban desde un principio
y se cuenta que el iuglés dijo en una ocasión: "Briand

est l'qomme le plus intelligent du ministere" (p. 94).
Lo que realmente resultó exacto,
d) Le Pilote dans la tourmente 11 (191G - 1918)
Los informes sobre la guerra continúan. El gobierno de Briand estaba expuesto a los reveses en los eventos y en. las simpatías oscilantes del pueblo. Después de
mucho ir y venir es derrocado en marzo de 1917. Suárez
está verdaderamente desconsolado. Precisamente cuando la victoria era casi segura - exclama - tenia que ser
derrocado Briand.
Clemenceau pudo entonces achacarse el triunfo completo: "Ce n'est pas diminuer l'immense part de Clemenceau dans la victorie que de restituer a Briand celle qui lui revient. La farouche volonté de l'un fit mer;eille, mais a quoi eut - elle serví sans les intelligentes
et p:üientes réalisations de l'autre? ... Briand n'était
na~ l'homme desolutions désespérés. 11 n'eut plie a l'e~·idence. Clemenceau voulait. Briand raisonnait . . . Le
régime parlamentaire peu a peu avait limé sa volonté
mais ne l'avait pas usée. Telle qu'elle etait elle n'avait
pas ce dynamisme agressif, voyant, spectaculaire que la

56

conduit de la guerre exige a certaines heurtes et qui
ét:1.it chez Clemenceau si magnifiquement complet et
efficace. Enfin la volonté de Briand subissait parfois les
contrecoups d'une santé fragile et de la lassitude d'un
pouvoir qui ne l'avait pas épargné. Mais quel mérite
pour lui de 9-emeurer sur la breche, domptant son épuisement et sa fatigue" (p. 207 - 8). Como dos polos opuestos se encuentran una y otra vez estos dos hombr0s, Y Suárez no se cansa de hacer resaltar este hecho en
forma conveniente. El modo de actuar de Clemenceau
mirándolo bien, era muy cerrado; se resistía tozuda~
ment~, a aceptar la realidad y con esta actitud logró
tambien resultados limitados. Pero cu:1.ndo habia logrado algo sabía también hacer resaltar sus méritos
excesivamente. Briantl por el contrario "fut l'homme
des moments obscurs, de l'action ingr:1.te. Cela suffit
pour mesurer la grandeur de son role dans l'histoire d
la guerre" (p. 208). Bajo el gobierno de Ribot ocurrí~
el asunto Lancken, que se hizo famoso. Casi le costó
l~ cabeza a Briand, aunque en realidad no tuvo intencwnes de t~aicionar al Estado. Suárez está convencido de_ que SI entonces se hubiera escuchado el consejo
:.: Bnand, se hubiera podido evitar todo un año de guea Y con ello la muerte o miseria d·e millones de s
r~s h~manos: "Une chance de paix victorieuse et sens:;
s offr1t en 1917, et il ne se trouva qu'un homm
os~r h tenter: Briand, un autre pour la rend e. pour
SSible· R'b
t L
re impo. 1 0 · a postérité jugera" (p 320) p
l'd
·
. ero en
rea I ad todo el asunte, está todavía hoy tan enredado
Y ta? .º?scuro, que le es dificil a la "posteridad" emitir
un JUICIO hasta cierto punto justo.
.
Hasta el final de la guerra se mantuvo Briand aleJado de la política, pero "il ne perdait surtout pas de
,ue les grandes entreprises auxquelles il avait attaché
son nom" (P. 323).
e) L'Artisan de la paix I (1918 - 1923)

57

�De aquí en adelante es cuando deberia demostrarse realmente, de qué idealismo era todavía capaz el politico, seguramente ya desilusionado; a qué grado llegaba su instinto de la justa medida y cuánto se preocupaba por encontrar una salida del dilema que había
dej3.do esa lucha sin sentido. Según mi opinión es aqui
donde comienza a delinearse la grandeza de Briand:
"Le gout de la mesure qui était si vif chez Briand ne
le fut jamais autant qu'au moment ou notre victoire
débouchait sur l'inconnu" (p. 1). Suena muy bonito,
pero en cuanto a lo que sigue tengo la impresión de que
Suárez se adelanta un poco a los hechos: "Avec son
instictive répulsion pour l'exces, Briand observait le
délire ou se jetaient les peuples pour s'étourdir ou
pour échapper ::i, l'emprise des réalites ... Son patriotisme prenait ombrage des haines qui stimulaient
l'allégresse des vainqueurs. Cherchait - il deja la formule de l'équilibre futur ou se laiss::i,it - iI guider par
la fatalité qui régnait sur les hauteurs ?" (pp.' Z-3) .En 1918 todavía no se perfilaba en la mente de Briand
el concepto europeo, ya que como francés era un n acionalista tan entusiasta como los demás, en la misma
medida aliviado y orgulloso por la victoria y decidido 3. mantener derribado al enemigo oriental.

rrió más tarde, tras la desilusión, cuando también los
pueblos de las naciones vencedoras anhelaban una estabilización de la paz. En esto se apoyó Briand y esta situación era el terreno en e l que podía actuar: "Il sentait que l'Europe ne sortirait pas de l'orniere tant que
la haine entre vainqueurs et v::i,incus trouverait un aliment dans l'application brutale du traité de Versailles" (p. 134). Sus presentimientos no eran los de un
Nietzsche, sino más bien los del hompre común de la
calle. De esta fuente. tomaba constantemente nuevos estímulos, aquí iba tras la opinión pública. Raras veces
las ideas con las cuales triunfaba, eran producto original d e la propia deliberación. Casi nunca insistía con
testarudez en algún asunto determinado; si la oposición
era grande, cedía, sin perder de vista su meta: "Ch-ez
lui, le caprice du je11 servait l'objectif; il était un rooyen d'assiéger le partenaire. de le r::i.mener par les chernins détournés a l'idée initiale" (p. 210). En el fondo
era un jugador que mezclaba sus cartas con inmensa
astucia; no era un jugador que no s::i,be los triunfos
que tiene en la mano y que deja todo al azar, pero tampoco un ajedrecista calculador, que no dejg, nada a la
suerte del momento, sino que solo confía en el intelecto.

Suárez siempre habla insistido en el hecho de que
Briand aprovechaba con especial sagacidad las tendencias espirituales, que éste sabia lo que 13. gente quería
oír: "11 savait etre !'expresión d'un moment, d'une
foule d'un assemblage de forces mal définies. En lui,
les c~urants se définissaient, prenaiet une forme et i1
en devenait leur vivaute synthese" (p. 108). Ya encontramos en repetidas ocasiones frases parecidas; por lo
tanto podemos estar seguros, que en la época del delirio
por la victoria, apenas habría alguien que se ocupara
de forjar planes para el futuro contra la voluntad momentánea de l pueblo, planes que servirían para ::i,yudar
a l enemigo vencido a levantarse nuevamente. Eso ocu-

Fue una corta época de suerte para Europa el
que este hombre se declarara partidiario de la idea de
la paz mundial Y que en su carácter se manifestara
cada vez más el afán de compromiso. Fue por cierto
el resultado de un::i, larga experiencia, pues "chaque
!ois qu'il avait usé du recours a la force, il s'était persuadé deventage de la fraguilité de son succes. L'e~pér
rience venait de luí démontrer qu'il est plus de périls
dans l'intransigeance que de risques d::i.ns la négociation" (p. 230). (Recuérdese la ocupación del Ruhr.) Asi
surgió el anciano apóstol de la paz, digno de toda veneración, no como un "Deus ex machina" a priori,
como querfan hacerlo aparecer algunos precursor es de

58

59

�Suárez.
f) L'Artisan de la paix II (1923 - 1932)
Este último volumen contrasta algo desfavorablemente con los demás. Se presenta un Briand que da la
impresión de una máscara en su "papel olímpico", la lucha desesperada por la paz ya no parece auténtica. (No
es sorprendente, pues Suárez terminó esta obra cuando
ya retumbaba en I.Paris la marcha de las tropas hitleristas, echando por tierra la obra de toda la vida de
Briand.) El escribir sin fe es un asunto desalentador Y
uno se asombra de no encontrar más sarcasmo. Sólo
una vez, en la descripción del prushno Stresemann hay
destellos de ironia.
De acuerdo con el contenido, se puede dividir el
sexto volumen en dos partes : l. La concepción teórica
de los planes de paz de Briand; 2. El intento de ponerlos en práctica. Los hechos son conocidos y ya fue planteada la interrogante fundamental de si Briand fue en
primer término nacionalista o europeo. La definición
del concepto "Briantl - Paz" suena a rutina: "Chez luí,
la paix formait un tout. 11 l'avait voulue dans tous les
domaines. Apres avoir imposé la paix religieuse et la
paix sociale, il allait tenter de la réaliser entre les
peuples. 11 avait exclu la haine de ses rapports avec les
hommes, les confessions, les parties, comme il souhaitait l'exclure des relations entre les nations" {p. 216).
Ya al principio se encuentra una frase hecha parecida:
".t~ aucun moment il n'avait été a un tel point dominé
par la grandeur de sa tache et le décir d'avoir un jour
la faculté de l'accomplir" (p. 2). Es por cierto dificil
llenar muchas Páginas sin caer en la verbosidad.

tanto consideremos de nuevo brevemente la obra d.'e
Suárez en su totalidad. Es una historia nacional francesa, a partir aproximadamente de 1890, una historia
de la sociedad de una época y de los grandes sucesos
políticos que ocurrieron bajo el gobierno de Aristide
Briand. Al mismo tiempo consideró el autor necesario,
no sep~rar nunca la interpretación del gran politico, que
es la figura central, del ambiente respectivo en el que
0pera, de la fijación exacta de la fecha en que actúa
del minuto en el que decide, del evento en que confron~
ta. Los análisis de carácter que consideré como mi tarea especial observar, son los de un conocedor experimentado del ser humano, que conscientemente describe
una Y otra vez a su héroe como francés, muy especificamente como bretón, con todos los defectos y virtudes de su "raza". Desde este punto de vista se han de
entender también sus actos.
Antes de la terminación de la obra se había desatado la segunda guerra mundial. Briand había muerto, su biógrafo vio destrozado todo lo grande que había construido su "príncipe de la paz". Pero todavía en
la última página enciende una débil chispa de esperanza: "11 était entré dans l'histoire. C'est elle qui le jugera, mais plus tard, quand la sanglante tourmente sera passe·e et que son grand Idéal sera devenu aux hommes Plus précieux qu'il ne le fut jamais" (p. 378).
En los corazones de los hombres d·e claro entendimiento se. ha ponderado y se sigue ponderando una frase
semeJ_ante. Suárez no fue el último que la formuló, pero qmzás el penúltimo. También la esperanza puede llegar al absurdo.

Como ya se señaló, este volumen ofrece pocos aspectos nuevos, a no 1:1er que se disfrute de la bien lograda descripción de la conversación de Thoiry. Por lo

3. Esto suena a una especie de final, pero mis observaciones continúan. Hablaba precisamente de la esperanza: No es extraño que este sentimiento se apoderara
con nuevo entusiasmo de una figura como Briand después del final de la guerra. El Primero que ele~ó la

60

61.

�voz a este respecto, fue un judío desterrado por el delirio racista alemán, quién sin poderse llevar por el
sentimi'ento del odio, abogaba por una reanud.ación de
la ideología de Briand. Me refiero aquí a Stern - Rubarth
cuyas Memorias "Drei Maenner suchen Europa'' (Tres
hombres buscan .a Europa) ya habian por cierto aparecido publicadas en Londres en 1938 en inglés, pero
fueron publicadas en alemán en 1947, corregidas y reelaboradas. El v.alor del libro no está tanto en el aspecto
histórico - 'Práctico, porque el autor quizás se coloca demasiado en el centro de la obra; el valor está en la voluntad que lo ha inspirado para aportar algo a la reorganización (o mejor: nueva construcción) de Europa. Esto se pone en evidencia sobre todo en el prólogo.
En el centro de eus observaciones se encuentra el
triunvirato Briand Stresemann - Chamberlain, a quienes
conocía personalmente el autor como amigo y acompañante del Ministro de Relaciones Exteriores alemán.
De ahi que sus exposiciones acerca de la personalidad de estos hombres teng.an un interés especial. A nosotros de nuevo sólo nos interesa el estadista francés.
Stern - Rubarth ve en Briand al primer político de los
aliados que "estaba dispuesto a modificar sus opiniones
sobre los intolerables tratados de paz", pero también el
primero "que babia tratado en Cannes, en 1922, de llegar a un acuerdo verdadero con Alemania" ( p. 18 6) 1 O).
"Aristide Briand poseía todas las cualidades tradicionales del politico francés: La vitalidad y la insistencia del ademán romano, la elocuencia ferviente que se
adorna con dirección clásica, el gusto Por la palabra
a tal grado, que el lenguaje se vuelve fin en si, un apasionamiento por el cual asciende el orador como el
10) " ... der bereit war, seine Ansichfen über die untragbaren
Frieclensverttraege zu a:endern . .. der es versucht hatte, 1922 in Cannes zu einer wirklichen Verstaendigull'g mit Deutschland zu kommen."

62

mago por la cuerda imaginaria que ha lanzado hacia
arriba . • . Cuando levantaba ambos brazos con los pufi.os cerrados, o cuando los extendía como para abrazar a
sus oyentes, cuando daba con el puño sobre la mesa,
cuando lanzaba hacia. adelante su figura extrafi.amente
doblada como para lanzarse sobre sus embelezados oyentes; cuando sacudía sus rizados cabellos grises para
dar énfasis a una negación, tocaba como un instrumento, el alma de lai multitud que quería arrastrar consigo.
Era un gran orador, pero sólo un orador en el sentido
del artista que se entusiasma por su arte, distinto a
Stresemann, para quien la oratoria bien dominada, sólo era el medio para el fin.- Tras este orador, en cierto
modo como su doble, pero en realidad separado, estaba
al mismo tiempo ·e l estadista indiferente, frío y calculador, que conscientemente encendía la chispa en su pecho, hasta que ardía en llamas por encima y más allá
de él, lo arrastraba con.sigo, aunque fuera sólo por unos
instantes,más .allá del mundo de la razón a un mundo
de las emociones puras" (pp. 188 -189)11).
11) "Aristide Briand besass alle traditionellen Eigenschaften eines franzoesischen Politikers: Die Lebhaftigkeit und Eindr1nglichkeit der romanischen Geste, die glühende Beredsamkeit, die sich
in klassische Diktion kleidet, die Freude am Wort in einem solshen
Ausmasse, dass Rede zum Selbstzweck wird, ein Pathos, an dem
der Redn~r emporklimmt wie der Zauberer an einem imaginaeren sen
das er h1mmelwaerts geworfen hat. . .. Wenn er seine belden Arme
~porwarf, mit geballten Faeusten, oder sie ausbreitete, wie um
seme Zuhoerer zu umarmen. wenn er mit der Faust auf den Tisch
schlug, wenn er seine gazne seltsam gebeugte Gestalt vorstiess ais
so!lte e_r sich ~elbst auf die atemlosen Zuhoerer werfen; wen~ er
sem 'Wlrres, eisengraues Gelocke schüttelte, um einé Verneinung
zu_ u~terstr~ichen, dann sp1elte er auf der Seele der Menge, die er
mlt s1ch re1ssen wollte, wie auf einem Instrument. Er war ein sehr
grosser R~ner;.. aber_ er war ein Redner nur im Sinne des Künstlers, der s10h fur sem Spiel begeistert, anders als Stresemann für
:~n die Rede, wohlbeherrscht, nur das Mittel zum Zweck war H'inter
iesem Redner, ihn gewissermassen verdoppelnd und doch ~on ihm
~bgespalten, stand gleichzeitig der kühlberechnende Staatsmann cler
u:;u~~t de~ Fu~ken in seiner Brust ausblies, bis er aus ihm h~rvor
nur f~re~ n hmaus flammte, ihn mit sich fortriss. sei es auch
reinen Oe~!~!.!!cke, fort von der Welt der Vernunft in die Welt der

63

�De esta manera veria un oyente en la sala, el anciano Briand de la década de los años 20 en la tribuna
de los oradores. Y así reconoció un pensador el desdoblamiento de retórica y politico. De la breve comparación con la técnica oratoria de Stresemann se puede sacar más: En el impulso del entusiasmo, en una disposición de ánimo del momento, prometía Briand en ocasiones más de lo que podia cumplir (véase Thoiry). Predsamente esta permanecía voluntaria en el ámbito de
los sentimientos se h echaban muchos en cara. Lo llatnaban caprichoso. Se le daba el sobrenombre de "comodín" - la carta que puede ponerse en lugar de cualquier otra, según convenga, y que siempre hace baza.
Stern - Rubarth le dio a este defecto su nombre y lo explica también por medio del espíritu de Briand. Pero manteniendo la meta a la vista, la paz en el mundo,
que se persiguió tan tenazmente, entonces tal vez el
fin justifica los medios.
Pero dejémosle de nuevo la palabra al autor:
"Briahd, al fin de su carrera tenía ya una sola ambición : la coronación del entendimiento alemán - francés
por medio de una paz duradera.- Su auditorio con frecuencia constataba, al despertar de la hipnosis de uno
de sus discursos, que en realidad había dicho poco, que
sólo habia presentado una variación del eterno tema. Le
venia del corazón y era una convicción legitima. Quizás
eran solamente las palabras de un hombre que estaba
envejeciendo, que se había vuelto cínico y despreciador
de los hombres en una escuela dura, - palabras de un
solterón eterno, agotado por los placeres de la vida, y
las de un político al que habían agotado las guerras de
casi un medio siglo- Como en un último y desesperado
esfuerzo ofrecia la mano a través de los límites de su
propio país, para pasar a la historia como el hombre
que había guiado los pasos de la humanidad por un nue64

vo camino" (p. 19 6) 12).
Esta última oración conmueve profundamente, habla de por sí. ¿Qué más se puede agregar?
En 1948 publicó Gerda Grothe en Berlin una interpretación de Briand. Apenas difiere delo que había sido
13 scrito antes por Suárez. La falta de crítica total se
e~plica por la época, pero esto no puede consider~rse
discu.lpa. De 1~ obra no se pueden sacar ni nuevos puntos
de vista políticos, ni tampoco penetra más allá de la
f:uperficie del exterior humano. No vale la pena leerla.
Esta afirmación no se aplica de ninguna manera
a las investigaciones que llevó a cabo K. D. Erdmann
~ base del expediente del plan europeo de Briand. (Utihzó los "Documents on British Foreign Policy 1919
l.9ii9"; 11 series, vol. I- London 1946.) Estas investigac10n,e s dan naturalmente poca idea en lo que se refiere
a lo personal, por lo que comentarlas cae fuera de mi
plan. Pero no considero completamente inútil aclararlas brevemente. Erdmann sostiene la opinión de que
después de la catástrofe del Ruhr, se perfiló una evolución que amen.azaba con transformar a Europa de suje-~
to en objeto de la politica mundial- Briand reconoció
eso Y fue el primer estadista europeo que se atrevió a
intentar "hacer justicia con nuevos medios a la nueva
12_) "Bri_and hatte am Ende seiner Laufbahn nur noch einen
Ehrgemz: Die Kroenung der deutsch - franzoesischen Verstaend ·
durch das Werk da_uernden Friedens.- Seine Zuhoererschaft s~~~~!
oft fest, nachdem s1e aus der Hypnose einer seiner Rede
h
wa d
· d T
.
n erwac t
ass. er m e_r atnur wemg gesagt hatte, dass er nur eine Va11a on semes ew1gen Themas gespielt hatte. Das ka
"h
Herzen, und er meinte es echt. Vielleicht waren es nurruei~f:h Vd~~
Wo1:te eines alternden Mannes, der in einer harten Schule
Zymker und Veraechter der Menschen geworden war i
~um
J_unggesellen, entnervt von den Freuden des Lebens
n~s ewig~n
tlkers, den die Schlachten nahezu eines Jahrhu~d:~ts emes Pohha:tten. Wie in einer letzten verz,w eifelten Anstren
e;schoepft
seme Hand über die Grenzen s in
.
gung s reckt er
dass er in die Geschichte , einge:e :~s e~~:n~an~an~es :inau;, a_uf
cler Menschheit in eine neune Bahn gelenkt hatte.''er en chr1tt

.r

-¡

65

�situación. Su solución era una idea, que -para utili~ar
sus palabras sólo habla ocupado la fantasia de los filósofos y poetas, pero que ahora se habia vuelto una necesidad práctica. Decia asi: Federación europea" (p. 1)
13). El plan habia fallado, principalmente porque Alemania e Inglaterra se opusieron a él (Ostgrenze - Commonwealth). "Naufragio en los escollos de un nacionalismo de mente estrecha" 14).
Para nuestro tema se puede deducir de tal disertación lo siguiente: Todavia en su ancianidad debe _h~ber poseido Briand -a quién se acostumbraba de~cn~1r
como un cinico y conocedor de los hombres, des1lus10nando _ tanto idealismo irrealista, que pudo abo_gar fervorosamente por una idea como era la del relaJ~do Estado europeo. Como no queria simplemente res~gna~se
frente a los hechos, se engafiaba a sí mismo. S1 tuviéramos más hombres como él, que como él se l~nzasen
contra la muralla de la estupidez humana ¿quizás todavla se abrirla una brecha? La razón lo negará, pero el sentir lo afirmará. Una respuesta a la pregunta
de cómo podian asociarse el realismo Y la ut?pia, el
idealismo y el positivismo en el carácter de Bn~~~• la
d F H Leonhardt en su tesis doctoral de 1951. Des:és ·de· Verdun se juró no volver a utilizar la guerra
p
.
l"
como
medio de la politica nac1ona
.
Quería organizar la paz, como si creyese que e~ el
vocabolo Organización estuviera contenida la in:1pos~bilidad de un fracaso. Llama la atención su ~red~lecc1ón
por determinadas palabras como paz, orgamzae16n, arbitraje. No eran meras frases para él. Aqui se muestra
13} " . . . der neuen Sltuation mlt neuen Mitte~n gerecht zu
werden. Seine Loesung war elne Idee, die - um seme Worte zu
gebrauchen - blsher nur die Phantasle der Philosophen un~ Dichter
beschaeftigt hatte, aber nun zu einer praktischen Not:endlgkelt ge-worden war. Sie lautete: Europaeische Foederatlon.
14) "Schiffbruch an der Klippe eines engstlrnigen Nationalismus."

66

al lado de una ideologia realista un rasgo utópico."
"Sus objetivos eran idealistas y positivistas los medios
que lo debian llevar a ellos ... Aunque era un hombre
de carácter reconcentrado, no era débil. Asi sólo admitia
su objetivo y a aquél que no queria contribuir a su logro, lo consideraba su enemigo. Pero a este enemigo
no lo quería destruir, sino convencer, persuadir para utilizarlo para sus ideas. Era una naturaleza de luchador, pero sabia lograr por medio del espiritu, lo que sólo
podian alcanzar otros con la fuerza bruta" 15).
Esto no es nada nuevo para nosotros, aunque personalmente no creo en la "naturaleza de luchador" de
Briand. En general la imagen - Briand de Leonhardt se
mantiene dentro de los límites de lo tradicional. Investiga particularmente la politica del estadista francés
frente a Alemania y al hacerlo asi no llega a conclusiones dignas de mencionarse. Al nacionalista Bria.nd Jo coloca bajo una luz especialmente intensa, Ya que deseó para Francia aquella paz que le habla asegurado
su supermacía en Europa.
Mi maestro Duroselle, el importante historiador
francés para la época más reciente, ve toda la problemática con más soberanía: "Briand s'est définitivement
fixé dans l'attitude conciliante qui avait été la sienne
a partir de l'été 1921 et qui correspondait le mieux a
15) "Na.ch Verdum schwor er sich, nie mehr den Krieg als
Mittel nationaler Politlk zu henutzen. Elr wolte den Frieden organisieren, als ober glaubtc, in dem Wort OrganisaUon liege schon
die Unmoeglichkeit eines Misserfolges begründet. Stiine Vorliebe !ür
bestlmmte Worte wie Frieden, Organisation, Schiedsgerichtsbarkelt
ist auffallend. Es waren für ihn keine Phrasen. Hier zeigt sich neben
der reallstischen Den,kart ein utopisieronder Zug." "Idealistisch
waren selne Zeile und pos!tivlstich die Mittel, die ihn dom.hin führen sollten ... Obwohl er ein Mensch der Innerlichkeit war, war
er doch nlcht w'eicb. So anerkannte er nur sein Ziel un,1 jeden der
nicht diesem dlenen wollte, betrachtete er als o·e gn~r. Diesen Feind
wollte er aber nicht vernichten, sonders überreden, übe rzeugen um
ihn seinen Ideen dienstbar zu machen. Er war einc Kaempfern'atur,
vE:rsta~d es aber, mit Ckist das zu erreichen, wozu andere nur
m1t roher Gewalt gelangen konnten."

67

�son tempérament. 11 avait toujours, depuis son fameux
rapport de 1905 sur le projet de loi de Séparation, essayé d'apaiser les querelles. Transposé sur le plan des
relations internationales~ cela signifiait une volonté
marquée de rapprochement entre la France et l'Allemagne. De plus, Briand, avec une incontestable sincérl.té, mais peut - -etre aussi un certain manque de réalisme, se laissait emporter vers l'idéal d ' une paix universelle et définitive, fondee sur la bonne volonté tes
goubernements et sur le systeme de la conciliation et
de l'arbitrage" (p. 98). El lenguaje sobrio del erudito
preparado impresiona agradablemente. Con cuidado critica la carencia de realismo, con firmeza alaba la sinceridad indiscutible y la buen:1 fe. Por lo demás, para
definir en breves trazos el carácter de Briand, lo deja
hablar a él con frecuencia. Tomemos un ejemplo significativo de la conversación en Thoiry: •·•Quand, pour la
premiere fois, je me suis occupé de la suppression du
controle militaire, notre ministere de la guerre m'a
remis des kilos de documents relatifs aux manquements
allemands- Je les ai jetés dans un coin, j'ai demandé
qu'on m'indiquat les questions importantes restant a
rágler, et j'ai refuse de m'occuper de ces vétilles." (Con
esto lisonjeaba naturalmente al mismo tieID.Jpo a su éontrincante alemán.) No es extraño que Briand haya mostrado preferencia por la diplomacia de conferencia, su
repugnancia por los expedientes era proverbial y ninguno de los biógrafos omite la descripción mayor o menos de este fenómeno.

Lo último es obvio y convincente. La seguridad de
Francia había sido siempre el mayor empeño de Briand.
Pero sobre esta preocupación estaba después de todo lo
n~evo, el intento de una realización de Europa. También A. Thimme lo ignora, según mi opinión, en su
?bra so~re Stresemann, que en otros aspectos es muy
ms~ru~tiva: "Briand deseaba una Europa sólo bajo mantenimiento del Status quo de Versalles, Stresemann la
deseaba. bajo supresión e infracción de este Status quo.
Una actitud significa la conservación de la hegemonía
francesa en el continente, la. otra con una completa igualdad de derechos políticos, la conquista de la sup:e.macía alemana en el continente" (p. 336) 16). Sigmf1caría remitir a Briand como pensador politico cuando menos al siglo 19, si se admitieran estas fr¡ses. y
el que no fuera partidario del Tratado de Versalles lo
demost ró y.a en marzo 2 de 1921, en un discurso :nte
la cámara, en donde dio su veredicto aniquilador seria preferible no exagerar.
·
Hace unos cuantos años trató E . Geigenmüller de
agregar una especie de continuación a la obra de Suárez porque en el prólogo opina que el volumen final
pi~rde mucho en cuanto a calidad, comparado con los
primeros cinco, de manera que toda la obra queda como un fragmento. Así pues Geigenmüller comienza al
final del tomo V, cuando el político tenia 57 años.
Los primeros capítulos contienen un resumen de
la politica de Briand desde el comienzo de la primera
guerra mundial hasta la renovada presidencia de 1921.También esta obra es un fragmento, puesto que la personalidad no se hace resaltar con precisión. También

En W. Hagemaun, que emprende una comparación
entre la concepción ·e uropea de Briand y la de Couden:tiove - Kalergi encontramos sUJposiciones muy parecidas
a las que señalamos antes en Leonhardt. También Hagemann juzga censurable el plan europeo presentado
en mayo de 1930 a los Estados Europeos, y cree que_se
ha querido lograr una ventaja politica para Francia por
medio de los deseos d•J unificación económica de Briand.

16:) "Briand wollte Europa nur unter Aufrechterhaltung des
Status ~uo von Versailles, Stresemann wollte es unter Beseiti un
un~ Dui chbr~chung dieses Status quo. Das eine bedeutet die Erha~ung
-de1 franzoes1sche.n Vormacht auf dem Festlande dn
g
·Voelliger politischer Gleichberechtigung, die oewinn~!g a~:eredé b:~
schen Vormacht auf dem F estland."
r
u

68

69

�Geigenmüller se limita a locuciones estereotipadas,
al tratar de representar la habilidad politica. No encontré una sola oración que pudiera estimarse como innovación. Tenemos un ejemplo: "Briand tenia su propia
táctica, para tratar a las personas a las cuales sobrepasaba en inteligencia.Se dirigia a ellas discutiendo sus
inhibiciones, prejuicios y pasiones, de manera que se
sentian comprendidos y creian que les hablaba uno de
su indole. En seguida vertia gota a gota restricciones
y objeciones en su conversación, hasta hacerse sen- ,
tirse inseguras y finalmente se dejaban convencer"
(pp. 29-30) 17). La misma oración se encuentra con
unas seis diferentes variantes en Suárez. Algunas de
ellas, las he citado.

s comprende muy bien que Geigenmüller se inspire e: Suárez para la descripción del c1rácter de Briand;
pu~sto que su libro deberia ser en primer teuoino una
interpretación de los eventos politicos de 1921 liasta
1932. Sin embargo, también aquí se encuentran pocas
cosas nuevas: "La polilica europea de Briand, generalmente mal interpretada como idealismo (?), resultó
especialmente de la preocupación por la seguridad de
Francia frente a Alemania" 18) .- Esto Y3. lo vimos en
Leonhardt Hagemann y Thimme. La diferencia está
solamente' en el punto de vista desde el cual ve Geigenmüller las cosas. Casi se podría creer que es un chauvinista, por el énfasis que da a los componentes nacionalistas de los esfuerzos de Briand. Sobre Stresemann

se encuentran juicios bastantes severos. ¿Se dir1a que
realmente aporta algo nuevo?
Apenas lo creo. De todo el material que existe sobre Briand que últimamente ha sido enriquecido con dos
obras excelentes (del historiador de Saarbrücken
Heinz - Otto Sieburg y del especialista parisino Maurice
Baumont), y cuya parte historiográfica he presentado
al lector, se puede deducir en mi parecer, que su idea
europea era honesta. Su disposición, su carrera y la
obra de sus últimos años apenas admiten otra conclusión
Ciertamente que al principio era nacionalista, pero
¿quién no lo era en esa época? Al •final, su preocupación
fue en primer término la paz mundial, lo que no va con
un chauvinista de miras estrechas. En este aspecto estaba muy adelantado en su época (y todavia hoy en
día predicaría a oidos sordos).
Digo lo anterior con algo de amargura, porque la
formación no sólo de grandes bloques económicos sino
también de bloques unitarios politicos, se ha convertido
en una necesidad de primera categoría para la conservación de la paz. El lector mexicano ciertamente comprenderá mi interés por un acercamiento entre Alemania
y Francia ya que mi tierra queda a sólo 11 kilómetros
de la frontera francesa. De todos modos creo que a
un hombre como Briand, tomando el partido que se
quiera, no se le puede negar esto: Un profundo respeto.

17) "Briand hatte seine eigene Taktik, um mit Menschen fertlg
zu werden denen er im Denken voraus war. Er sprach sie in ihren
Befangenh~iten, Vorurteilen, Leidenschaften an, so dass sie sich
verstanden fiihlten und glaubten, einer von ihrer Art spraeche zu
ilmen. Dann traeufelte er Einschraenkungen uud Einwaende in seine
Recle ein, so dass sie unsicher wurden und sich zum Schluss wandeln
liessen."
18) "Briands Europa - Politik, gewoehnlich als Idealismus missdeutet ( ?) hat sich besonders aus der Sorge um die Sicherheit Frankreichs gegenüber Deutschland ergeben."

La última palabra quisiera dejársela al gran historiador alemán Friedrich Sieburg (recientemente fallecido y tío del antes mencionado Heinz - Otto Sieburg)
quién en julio de 1932 y en ocasión de la muerte de
Briand escribió lo siguiente en "Foreign Affaries":
"Ended is a life which was always inspired with the
noblest aspirations for a better for humanity, a life the

70

71

�best years of which had been dedicated to the cause of
shaping a better E urope. "

"ESTUDIOS JURIDIOOS"
DEL MAESTRO
J. RAMON PALACIOS

"Los libros ilustres no
se han escrito con fines utópicos, sino en vista de construcciones técnicas que aspiran a cobrar vigencia en
la realidad".
Jiménez de Azúa.
POR NICOLAS MARTINEZ CERDA
La Universidad de Nuevo León, a través de su
Departamento de Extensión Universitaria, realiza una
labor de altísimo mérito, al reimprimir, una vez seleccionados, diversos artículos del procesalista J. Ramón
Palacios.
El genio alemán Goethe sentenció: "Que sobre los
grandes hombres, sólo deberian hablar los que fuerau
tan grandes como ellos". Sobre la personalidad del maestro Palacios, en los estudios que hoy resefíamos, se
adjuntan comentarios de puristas de alta nombradfa que
han hurgado en diversas ral!las del derecho haciendo
revolucionar la Ciencia Jurídica, entre ellos figuran:
Don Niceto Alcalá - Zamora, Mariano Ruiz Funes,- José
Angel Ceniceros, Antonio Martfnez Báez y Mariano
Jiménez Huerta. Lo auotado nos hace asumir seria re~ponsabilida y describir en forma ortodoxa, hasta dondp nos permita nuestro modesto intelecto, los "Estudios
Juridieos" del maestro Palacios.
El móvil que nos ha impulsado a resefíar los estu-

72

73

�dios del ilustre profesor Palacios (nosotros no conocemos el ditirambo), es en reconocimiento a la investigación juridica teñida de un valor excepcional al señalarnuevos y fecundos horizontes, de quien se ha "ganado
arduamente un lugar en el Olimpo". El reconocimiento
y probidad intelectual están sepultados en nues~ro m~ndo jurídico, el silencio envidioso_ y la ausencia del diálogo demuestra -el subd·esarrollo intelectual en que
nos debatimos.
Estos "Estudios Jurídicos" escritos para jur'st'.is,
para estudiosos y no para estudiantes, •·•para inic~ad~s Y
no par.a quienes han de iniciarse", han de contribmr a
corrobórar la doctrina mexicana caída en "un desce~so
prolongado y alarmante" por causas del estrecho nacionalismo.

za, La Exacta Inexactitud, Ley e Interpretación, Caducidad y Sobreseimento, etc.
La doctrina mexicana en la concepción de la estructuración de la Justicia. Federal se escinde principalmente
en dos corrient1;s. El maestro Palacios, analiza la genealogía del binomio: Juicio de Amparo y Suprema Corte,
pc~tulando su d·e puración una vez que ha destruido la
pantalia de hipc,cresias y mitos envejecidos que son fruto de un obsesionante paroxismo.

En los citados P.studios se conjugan investigación
profunda, enseñanza práctica de la ciencia jurídi~a, haciendo surgir continuamente inagotables sugestiones.

Don J. Ramon Palacios es el Primer Jurista
Mexicano que después de realizar un estudio histórico - jurídico sobre el Juicio d·e Amparo e indagar
sobre el medio de ".!ontrol constitucional en la legislal!ión Y doctrina extranjer.a, decanta la lógica conclusi1Jn
de la vigencia del Amparo - Soberanía que es la garantía genuinamente constitucional que tiene por objeto
hacer efectiva la autonomía de los Estados.

En los "Estudios Jurídicos" localizamos coheren,. y homogeneidad ·e n el pensamiento Y valentia ci-enma
• d
tífica del autor. Algunos artículos son actuahza os, conservando su estructura original, quizá porque considera
al igual que el maestro español don Niceto Alcalá - Za::nora que: "La creación literari.a ... es el fruto d·e un momento ideológico determinado, y porque señala un hito
en la ruta del a1:1,tor" (El Allanamiento en el Proceso
Penal, P. 12).

El funcionamiento de esta institución haría efectivo
nuestro régimen federal, su ausencia es la causa del
estancamiento de los Estados, de ahí que la critica no
sólo se dirige a la H. Suprema Corte por la centralizaci{m y saqueo de la autonomía de los Estados como lo
martillara Rabasa, qujen la calificara de corrµpta por
:,u estructura casacionista que ocasiona el interminable
rezago; sacrificando la dignidad de sus funciones en
aras del acrecentamiento de su poder.

Dentro de la selección de estos escritos publicados
en diversas revistas jurídicas señalamos algun~s_: El
Mito de Amparo, Nuevas Desorientaciones del Ju1c10 d·e
Amparo, La Paz en el Der~cho, El Proyecto de Reformas
a las Reformas de la Ley del Amparo, La Defe~s~ Jurídica del Federalismo, Reformas al Poder Jud1c1al Federal, La Ley· de Imprenta de Don Venustiano Carran-

La crítica, subraya el maestro Palacios, se dirige
también a los Gobernadores por la actitud negativa y
contemplativa ante la fauna exhuberante de la Legislación Federal que destruye la autonomía de las Entidades Federativas. "Los Estados -nos dice Rabasa son soberanos (autónomos) para dictar Leyes, en materia de
Derecho Común, pero no lo son para aplicarlas".

74

75

�El Amparo - Soberanía continúa soterrado, por el hipertrofiado y ditirambr, del Amparo - Garantía (en símil
con el medio de contri&gt;l citado).- Y al igual que Carnelutti, en materia procesal, el maestro Palacios, no obstante demostrar la falta de profundidad de sus opositores, y mostrar el encadenamiento de la ciencia, ha "cavado en la roca perdida de vista por la inteligencia humana", en materia de Amparo sigue sostenieno la
vigencia del genuinamente juicio constitucional.
El maestro Palacios ha subrayado: "La historia ju1·idica del Amparo contra las leyes es brillantísima .. ",
ha postulado la "Viviiicación de la rama más elevada
del Juicio de Amparo·• que es el Amparo - Soberanía, que
al señalar toda una serie de normas nos demuestra la
vida legislativa de la citada institución.
La concentración de la legalidad en la H. Corte
Suprema, da lugar desde el siglo pasado a las más brillantes, apasionadas y científicas polémicas registradas
en nuestro Derecho Público.
Sobre la intromisión del Derecho Civil a la jurisdicción de la Corte, el ilustre Vallarta expresaba: •·•pretender que el Amparo surta los efectos de un recurso común, como la apelación, es desconocer la naturaleza de
ambos, es confunir los principios, es hacer monstruosa
mezcla de derecho constitucional y civil".
El Magistrado - Presi~ente (jurista de alta solvencia
intelectual y moral que dio prestigio al Supremo Tribunal, .a semejanza del Juez Marshall a quien calificara
Rabasa de "gran mantenedor del Poder Judicial Americano") afirma que pretender extender la exacta aplicación de la Ley .a la materia civil era sentar un principio subversivo. El contenido del articulo 14, según él
se refería a la materia penal. La interpretación del articulo 14 constitucional en sus diversos ángulos que hi•

76

ciera el ilustre Juez, uos dice el maestro Palacios, la hacia "muy abajo de sus altas cualidades de jurista".
J. Ramón Palacios, acota: "bajo el signo de 57, el
Amparo - Casación entró primero por la puerta sentimental de aplicación exacta de la sentencia de las leyes penales, en cuanto al tiempo y a la sanción; ·a poco apareció disfrazado y después mostrándose cara al sol,
contra las sentencias d·e finitivas del orden civil, y al fin
contra todas las resoluciones judiciales" (El mito de
Amparo) .-El maestro en forma terminante dice: "Un día,
sin dudarlo, triunfará la aplastante mayoría de Juristas
especializados que en México quieren suprimir en todos los órdenes procesales, los ritos del amparo - casación".
La estructura casacionista de la H. Suprema Corte de Justicia y del juicio de Amparo concedida concientemente por el primer jefe del movimiento revolucionario, es la causa de uue la justicia sea tardia e insegura~ Lo ganado en materia sustantiva por los constituyentes de espíritu democrático (Medina y Jara) se per~
día en las porquerías del proceso abortivo y desde el
seno del Congreso Constituyente la Revolución nacía
castrada por la "absorción d·e toda la administración de
justicia".
El control de constitucionalidad y legalidad sigue
adueñado de la H. Corte Suprema, la doctrina de Vallarta, Rabasa y Palacios, de conservar los conflictos
de constitucionalidad exclusivamente para el Alto Tribunal (Corte Constitucional) sigue ignorada.
La finalidad de la Corte Constitucional que nos
propone el jurista Palacios, es la de tutelar íntegramente la Ley Suprema, ya. sea que la impugnación dependa
de la actividad unilateral del individuo o de la acción
constitucional interpuesta por la Federación o los Es77

�tados, tal como lo prescriben las galvanizadas fracciones u y III del articulo 103 constitucional. (Conoce de
las violaciones puramente constitucionales).

pues las actuales reformas se realizan dentro del marco
estrecho del mismo sistema inscrito.

espeE s t Corte Constitucional seria un tribunal
O "d n
cializado como el de Austria, It.alia, Alemania cc1 ~ tal, que esencialmente frenaria la creciente expansión
del Poder Ejecutivo.

La Justicia Federal requiere una reforma radical
en sus aspectos: Orgánico, material y adjetivo. Hay que
desligarnos del sentimiento nacionalista y destruir las
actuales bases movedizas para crear firmes principios
y honrar a nuestros geniales constructores del Juicio de
Amparo.

Certeramente el jurista Palacios afirma: :•cuando
el conflicto no es de constituc~onalidad, los tr1b~nales
de la federación nada tienen que hacer a t~aves del
Juicio de Amparo. Inmiscuirse en estos negoCios es saar con tesón y sin ideales federalistas la soberania
que
. t
s
(autonomia) de las Entidades. Es más: t~l sis ema o e
casación desnaturalizada o apelación mutllante, que pervierte la limpieza del proceso, retarda la justicia Y crea
el desaliento en los fueros de los Estados" (El Proyecto
de Reformas a las R eformas de la Ley de Amparo)•

En su articulo "La Teoría Pura y el Derecho Penal", destruye la concepción idealista d·e l jurista Hans
Kelsen, quien considera al Derecho como un conjunto
de "normas puras", e l padre del Derecho Puro considera que debe eliminarse de la ciencia del Derecho todos los elementos que le son extraños" (Teoría Pura del
Derecho, .IP. 15).

ª

·

El motivo de las actuales reformas a la Justicia :P.e(en esencia se vuelve a reformar las reformas de
d era1
S
" Los
1951 que parian las pequeñas Cortes ~premas ,
Colegiados), es la llaga crónica de antano: El rezago
que sin duda es la mayor enfermedad que padece la
justicia.
L Pr.axis que no requiere prueba, muestra que la
ª de los Tribunales Colegiados, ".a1 .,t ermmar
·
·ón
creac1
h
se
1958 reportó un ingreso de 20,820 negoCios , oy
·vislumbra· un fracaso funesto; y una "proliferación de
corrupción" nos dice el Lic. Cisneros Ramos.
El remedio se nos antoja peor a la enfermedad.
La patologia de nuestra justicia se prolifera, Y la terapéutica juridica de nuestra ciencia oficia~ h~ ~racasaclo al no localizar la sintomatologia de la Justicia federal. El diagnóstico oficial semeja un callejón sin salida,

78

La concepción formalista de Kelsen se reduce a
un negativismo sofistico de todo elemento social y económico, tendencia abstraccionista que todo aquél que analice las condiciones sociales de vida no podrá justificar. De ahi, que el maestro califique a la concepción
pura del Derecho de anti - histórica y antisocial por
pretend-er "crear una ciencia del Derecho despojada
de toda preocupación ideológica". Adelante afirma· "A
decir verdad, Kelsen revive sin super.arla, aquella vieja polémica entre el acto de voluntad y el acto intelectivo prescindiendo en la interpretación judicial", "en
una palabra, las ideas de Kelsen exhuman una polémica
caduca (voluntad de la ley - voluntad del legislador) y
da una solución pobre lógicamente y aún más pobre
jurídicamente al prestar adhesión indistintamente a una
de las varias conclusiones en las que pueda desembocar
el acto jurisdiccional; siendo que no tiene más fin que
el de recrear el derecho positivo".
En los "Estudios Juridicos" encontramos diversos
79

�temas desarrollados de manera prolija, verbigracia, los
relativos al contrabando, al cheque sin fondos Y al delito preterintencional, abordándolos como siempre en
tQno científico resolviendo múltiples enigmas de diversas figuras delictuosas, criticando ejecutorias Y jurisprudencia, reflejando objetividad en sus juicios, lo anotado es sello inconfundible del autor.
"Los trabajos de Palacios... hacen meditar Y son
fuente de sugestiones... agitan el pensamiento, rompen
la monotonia y , si me permiten la expresión logran dinamizar la inercia" (Mariano Ruiz Funes. Criminalia,
Año XVII, 1951).
La vida intelectual del jurista J. Ramón Palacios
ha honrado al Poder Judicial Federal. Al respecto don
Mariano Jiménez Huerta, acota: "Es J._ Ramón Palacios uno de los juristas de mayor pureza y menor concesión al oportunismo ... pero lo que más conmueve en
J. Ramón Palacios, es, en esta hora en que la náusea
convenenciera todo lo invade y la abyección todo lo justifica su estoica valentía para d·ecir lo que siente en
rendido tributo .a su innata condición d e insobornable
juzgador".
e Ha enriquecido la Jurisprudencia. Sobre el particular escuchemos la docta palabra del maestro Celestino
Porte Petit, quien acota: "Aquí nos encontramos ante
el grave problema de la integración de la L ey Y que se rá
d esarrollada en esta misma H . Suprema Corte d e Justicia de la Nación, por el distinguido jurista Ramón Palacios" Importancia de la Dogmática Jurídica !P enal,

riano Ruiz Funes, Alcalá - Zamora en España· y demás
juristas cuyos nombres omitimos por no veni/ "los puntos de la pluma".
Las consideraciones doctrinarias del jurista Palacios, tienen un sedimento inconfundible: providad int electual, exentos de superficialidad, impregnados de
carácter científico, valentía en la opinión y de gran
proyección universal, que aquel pensamiento estrecho
( que se dirige · al derecho positivo) no le hace perder
lozanía a las concepciones del maestro que no obedecen a limites geográficos, es decir, la siguiente sentencia se apolilla al no ejecutai:;se en las proyecciones pern:anentes: "bastan tres palabras r ectificadoras del leg-isl~d?r. Y bibliotecas enteras se convertirán en papeles mutiles".
Las obras del maestro J. Ramón Palacios elaboraa_as serenamente han sido comentadas por diversos juristas, entre ellos, el penalista español Eugenio Cuello
Calón, quien consider-a que en la obra "La Cosa Juzgada", . este instituto es a bordado con la "máxima compet encia en su doble aspecto civil y penal".
El citado jurisconsulto Cuello Calón, reseña también la monografía "La Tentativa" de J. Ramón Palacios.

El maestro Palacios ha dignificado la doctrina a seme janza de Carnelutti, Chiovenda, Calamandrei, en Italia; Goldschmidt en Alemania; Alsina y Soler en Argentina; Couture en Montevideo; Jiménez de Asúa, Ma-

"La Tentativa", ee un libro en que su autor hace
r eferencia a los antecedentes históricos del instituto, a
su naturaleza jurídica, haciendo referencia a " un nutrido grupo de penalistas", para después analizar nuestra legislación. Dinámica que señala Cuello Calón para
finalmente concluir: "constituye, en nuestro entender
una interesante aportación al estudio de tan sugestiv~
t ema, por lo que no tenemos inconveniente en hacer
nuestr~s las palabras de González Bustamante (es el
prolog1sta) , cuando dice: "Ojalá que esta obra, produc-

80

81

P. 43).

�to de la dedicación y amor al estudio del profesor sefior Palacios, quien, a la par que agudo jurista, es funcionario d·e relevantes cualidades en la judicatura Federal, sea nuncio de una producción cada vez más num·e rosa y cada dia más brillante por parte de valores
nuevos y, de los ya consagrados y asi podremos hablar
de labor grandemente cultural y pprofundamente universitaria", (Anuario de Derecho Penal y Ciencias Penales, Enero -Abril 1de 1957, Madrid).
En los "Estudios Jurídicos" , del ameritado jurisconsulto !Palacios, desentraña la naturaleza juridica de
diversas instituciones, demostrando siempre selecta erudición jurídica y aguda penetración que le sirve de base para dirigir durísimos ataques a sus más conspicuos
opositores, lo que ha hecho que Jiménez Huerta lo denomine "Quijotesco intelectual".
Piero Calamandrei, uno de los grandes procesalistas italianos y orgulJoso discípulo del maestro Chiovenda considera a "La experiencia como fundamento indispensable de toda construcción teórica, Y las teorías
como instrumento para mejorar la práctica" (Los Estudios d·el Derecho Procesal, P. 27). Chiovenda había
subrayado: "El puro teórico en el procesamiento carece de sentidos, pero el puro práctico es una desgracia"
(Saggi 1 P. 228).
Nosotros consideramos que los "Estudios Jurídicos"
del maestro Palacios, servirán para los titulares de la
judicatura, para abogados y para el magistrado univer¡;itario, aunque no podemos silenciar que hoy la cátedra
que se encuentra altamente prostituida, aquella honesta enseñanza en que la cátedra era entrañablemente
sentida es ya un recuerdo. Cuando la cátedra consagraba su dignidad "la esperanza -nos dice Calamandrei- de
poder subir a ella algún dia aparecía tan temeraria, que
casi no tenia el valor de confesarlo asi mismo" ( Op.
82

Cit., P. 89). En Ca1amandrei resonaban las sinceras y
perennes palabras üe su maestro dilecto Chiovenda
quien después de haber dado una brillante lección con~
fesó: "Es la primera vez, en treinta y seis años, que he
dado un::i. lección sin haberme preparado". Sin embargo
existimos jóvenes que capta_m os los valores de la ense~
ñanza Y respetamos el altísimo oficio de catedrático.
Precisa subrayar nuestr::i. admiración al maestro J.
Ramón Palacios por las criticas breves y contundentes
que caracterizan su estilo y nuestra gratitud por sus enseñanzas, las mismas que comunica a sus discípulos,
en forma que suprime grandes distancias al llamarnos
compañeros.
Sobre las tesis doctrinarias del Jurista J. Ramón
Palacios ( "perseverante investigador del Amparo") referentes a la estructuración de la justicia federal, afirma e l maestro español Don Niceto Alc::i.lá - _Z amora: "Cuyo triunfo &amp;ólo argumentaciones politicas y no consideraciones jurídicas podrán cerrarle el paso". El citado
autor finalmente acota: "Palacios, que no tiene pelos en
la lengua ni... en la pluma... siempre escribe animado
Por el noble deseo de que la justicia en México y como
remate de ella el Amparo, rinda más y mejores frutos".

Monterrey, N. L., Noviembre de 1968.
Nicolás Martínez Oerda

83

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1968, Segunda Época, Año 11, No 4, Diciembre</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>���BIBLIOT ECA

CENT.AL,

1

.. A..=N.=L~--~
1:_----:-=-=-=-:-~U':_f.

~YlElllt\S

.REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. HECTOR FERNAi."IDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. .ROBERTO MOREffiA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria
Jefe del Departamento
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 3

Año 11

Septiembre de 1968 Segunda Epoca

SUMARIO

DAVID HERNANDEZ, "Alfonso Reyes Poeta"

5

FRANZ BOUSCHPIES, "En torno a la novela y el
cuento . .

.. . . . . .. . . . . .. . . . .

21

HEIDE HETZEL DE HAUCK, "Una comparación entre
Ta linguiifstica tradicional y la lingiifstica estructural, con el intento de establecer un puente entre

ambas . . . . . . . . . . ... . . . . . . . . . . . . . . . 99

�DR. DAVID HERNANDEZ
We&amp;t.ern Washington Sta.te College
Bellingham, Washington

"ALFONSO REYES, POETA"

Como todo poeta verdaderamente legitimo, Alfonso Reyes es poeta del alma. En su obra poética, hay
cuatro claros aspectos que tienen raiz en Alfonso Reyes, el hombre: (1).-obra intelectual, (2).-obra artistica, (3) .-obra personal, ( 4) .-obra emocional.
Claro es que lógicamente no se· puede separar por completo un aspecto de los otros. Sin embargo, como expediente, se pue&lt;len distinguir estos aspectos en una graduación enfática. Dicho en otras palabras se puede distinguir un aspecto del otro por el éntasis dado a una
característica de su expresión. Por ejemplo, cuando
hablamos de su obra personal, no hay duda alguna que
puede tener, en general, mucho elemento emocional,
tanto como intelectual. No obstante, lo personal consiste en lo intimo, en el sentido de gusto, la costumbre,
temperamento, la reacción espontánea ante la vida, aspiración, éxitos y naufragios personales. ;por otro lado
lo emocional ya no es espontaneidad. Al contrario, lo
que toca al fondo de la emoción ni es reacción espontánea ni es de breve duración. Aquí cabe el mundo en toda su profundidad espiritual, tanto el sentimíento trágico de la vida como la más fanática espe1 anza. En lo
que se refiere a lo intelectual, queda sólo decir que la
expresión teórica ni tiene que forzosamente ser ··•10 que
más qui~ra uno", ni lo que gaste uno bien, tampoco lo
que sienta uno en el alma, como se puede proponer una
ciencia o matemática sin apasionarse uno de manera alguna. Pero si hay que trabajar el cerebro un "tantico".
La obra attistica es aquella obra que más bien cabe en
esa categoria que Reyes llamó en sus obras criticas y
estéticas (Cuestiones estéticas, La experiencia literaria,
5

�El deslinde, Tres puntos de ex egética, etc.) "litera tura
pura" al contraste con una "literatura ancilar".
Puesto que esta categoría poética de Reyes seria
Ia mejor base para servir a la presente discusión, no:
sería útil recordar las palabras del maestro cuando hiw esta distinción :

•

Sin cierta expresión no hay liter atura, sino
materiales para la Z.iteratura. Sin cierta indoie
de asuntos no hay literatura en pureza, sino literatura aplicada a asuntos ajenos, literatura como servicio o ancilar. En el primer caso -drama,
novela o poemar-- la expresión agota en si misma
su objeto. En el segundo -hiistoria con aderezo
retórico, ciencia en forma ammia, filosofía en
bombonera, sermón u homilía religiosar-- la expresión literaria sirve de vehículo a un contenido
y a un fin no literarios ... La manera de expresión aparece determinada por la intención 11
por el asunto de la obra. La intenoión es una postura, o mejor un rumbo psicológico .. . El asunto, para la literatura propiamente tal, se refiere
a la experienoia pura, a la general experiencia
humana; y para la no-literatura, según el caso,
a conocimientos especiales ... La l iteratura expresa al hombre en cuanto es humano. La no-titeratura en cuanto es teólogo, filósofo, cientista
histortiador, estadista, político, técnico, etcétera.

pectos adquieren un.a cara ancilar. Por lo tanto sirven
relativamente de vehículos "a un contenido y a un fin
no literarios" . Por otro lado, su poesía "artística" no
sirve otro objeto que presentar un asunto que "se refiere a la experiencia pura, a la general experiencia humana" y expresar "al hombre en cuanto es humano" .
Nadie discute el hecho de que el ser humano, es
decir, el mecanismo psicológico del hombre es sumamente complejo. Por lo dicho, un hombre de la especie de Reyes, cuya profundidad, alcance intelectual e
interés y habilidad polígrafa, implica una complexidad
asombrosa. No sorprende, pues, que se encuentre en la
obra poética de Reyes una complexidad abrumadora.
Asi es que estos cuatro aspectos extraídos aquí que expedientemente representan una concentración de estilo,
asunto y expresión no son en todo caso fácil de distinguir por la simple razón de que casi toda poesía reyesiana contiene por lo menos algún matiz de cada aspecto. Sin embargo, la gran parte de su labor poética se
puede categorizar en uno de estos aspectos, si se tiene
en cuenta que no son •''puramente'' de uno o de otro.
Veamos unos ejemplos para probar nuestra tesis.
(a)

Obra Intelectual

Este aspecto "artístico" en la obra poética de Reyes sirve como la base de toda su labor poética, o mejor
el punto focal alrededor de lo cual giran los otros aspectos en una gravitación relativa, todos atados por
una fuerza solar. En ~fecto, este aspecto coincide por
completo a la noción reyesiana de la lite r atura pura. Al
grado de la distancia de este punto focal, los otros as-

En el poema A Rioardo E. Molinari (1934, no confundir con poema de mismo titulo de 1932.), se nota de
golpe varios de nuestros aspectos, pero el predominante es claramente el intelectual. No cabe duda alguna de
que hay cantidad de arte y maña en la fabricación de
esta obra. Ni tampoco se puede dudar que hay algo· de
emoción, tanto como lo hay de lo personal. Hay sólo
que leer el poema para apreciar lo artístico. Su rima y
ritmo hacen la música que da melodía a la letra de esta canción, lo que se puede decir de casi toda poesía reyesiana, de modo que esta parte del aspecto artístico no
se repetirá en este ensayo sin alg ún otro motivo, pero
hay que tenerlo muy en cuenta en cada caso. Además

6

7

(EL DESLINDE, Primera Parte, 11)

�de decir que el modo de tratar el asunto y el asunto
mismo expresan algo de lo personal, se puede añadir
que reflejan también elementos autobiográficos, bajo
de lo cual reside un fondo emocional, en especial cuando agrega una lista de colegas y amigos de mucho cariño y valor que ha conocido o estudiado en sus muchos
viajes por el mundo occidental.
Pero al hablar de los amigos, también hay que notar que en esta lista -García Lorca, Molinari, Juan
Ramón, Ricardo, Federico y Stefan George- no se incluye más que literatos o intelectuales de primera categoría. No se habla, por ejemplo, de fulanito o menganito que conoció en un pueblito desconocido en México
o en Brasil. Tampoco se habla de tamales, charros o los
lloros infantiles que piden de comer en vano. Sino hablan estos versos de amistades que han ganado cierta
fama mundial que requiere un conocimiento intelectual. No sólo son individuos que haya conocido R eyes,
sino son sujetos que aparecen en su vasta obra critica.
He aqui uno de los muchos ejemplos en que Reyes, el
poeta de alma, incorpora los varios aspectos de su propia vida en su expresión poética. No hay pues, sólo elementos de su vida personal, sino saca sustancia de su la·
bor intelectual, la perpetua ansia en su ser critico. Un
hombre universal -"humanista" en sentido más amplio-- como lo era el gran maestro Reyes no puede ser
poeta sin ser critico, tanto como no puede ser critico sin
ser poeta.
Otro poema de la misma índole, a que se puede dar
muchas de las mismas consideraciones es El hombre
triste. En contraste con el poema anterior, en el cual
prescindimos hablar de la expresión misma por ser demasiadamente típica de la mayor parte de su obra poética en su totalidad, aquí si se puede ver más claramente unos rasgos traidores de la expresión "intelectual".
Evidente es esa nota "aristócrata" en las alusiones clásicas: "Plinio el Viejo" y los latinismos: "Zucidus ordo''.
8

Con esta dicción aristócrata, que se encuentra relativamente poco en la obra reyesiana, todo considerado, ya deja de hablar o comunicarse con el campesino
u hombre no-intelectual. A pesar de que sean unos poemas principalmente intelectuales, por lo general, Reyes
utiliza un lenguaje que encanta a todo el mundo, de la
más baja a la más alta categoría. Sale su lenguaje un
chorro musical.
Aun en una obra intelectual como ésta es inmediatamente obvia la música encantadora de sus versos, sin
parecer perder un átomo del hielo de la narrativa o de
la fuerza de su vuelo poético:
Basta l eer a Plinio el Viejo para saber que la
vida empieza con llanto.
Otros dicen que acaba mejor: no me atrevo a
asegurar tanto.
Tenía veinte años cuando, sin querer sintió
florecer un beso en los labios.
'
-Ahora comprendo a los poetas -se dijo- que
son más sabios que los sabios.
Lloró, pues, de los veinte años hasta los veinticinco, por el fruto en que habitaba el gusano:
-Vendi mi paz por una caricia probada -se decía-- y yo creo que pierdo lo mismo que gano.

Las alusiones clásicas y los temas clásicos, como e l
de la brevedad de la vida y el de ubi sunt, se encuentran en muchos poemas reyesianos, en especial esos que
categorizamos como "intelectuales". El principal de estos seguramente seria, posiblemente su obra maestra en
el campo poético, lfigenia cruel, que es un drama en verso o un poema en forma dramática. He aquí el mayor
ejemplo de su obra intelectual. A la vez demuestra capitalmente otra vez lo que vamos diciendo relativo a la.
integridad de todos los aspectos en una expresión total
de un poeta de alma. Estos aspectos, enraizados en fa
9

�vida real -en ese mundo, como nos decia Unamuno, en
que vive y agoniza el hombre ~e ca~ne y _hueso- revelan cándidamente la maquinaria ps1cológ1ca del poeta
entero, que sólo por acc@ente e históricamente fue llamado Alfonso Reyes.
En el poema (considerado aquí como tal porque asi
lo consiaera el autor mismo) su enorme interés en cosas helénicas, lo que le llevó al serio estudio del mundo
helénico, cuya fruta reyesiana brotó en una abundancia literaria. Superficialmente observamos no muy P~co de los aspectos personales o -emocionales. Lo artisbco es un concomitante que jamás se pierde en la obra
de Reyes. De modo que la concentración enfoca en lo
intelectual. Sin embargo, su ameno estilo redunda plenamente en lo personal, porque la manera "poética" de
e:q&gt;resarse Reyes no puede ser otra cosa que el hombre
verdadero hablando claramente con una lengua bien
empapada en el idioma del poeta que habla coQ. una naturaleza limpia. Notemos unos versos sumergidos por
completo en el espíritu, intelectualidad y tragedia del
drama griego y como salen tan reyesíános -casi- como si el gran humanista nos estuviera hablando de su
último viaje a España o de una entrévista con Meriéndez Pid.al:

Porque 'Un día, al despegar los párpados,
me eché a llorar, sintiendo que vivía;
y comenzó este miedo largo,
este alentar de un animal ajeno
entre un bosque, un templo y el mar.
Respetemos el terror
de Za que se salió de la muerte
y brotó como wn hongo en Zas rocas del templo.
-Hija salvaje de palabras:
;quién te hizo sabia en destazar Za víctima?
; Quién te enseñó el costado·11,onae esconde
su corazón el náufrago extranjero?'
10

La expresión, claro, no es lo que uno escucha en
una charla, puesto que a.qui Reyes trata de crear una
atmósfera trágica. Pero nótese la dicción, que consiste
de palabras completamente ordinarias, a pesar de que
juntas construyen esa expresión poética que en esta ocasión es trágica. Esta consffieración toca tanto en el aspecto artistico como en el personal.
Un análisis del poema Ifigenia cruel no tiene lugar aquí, pero si podem.os indicar que esta obra no se
puede entender o apreciar ni en lo más mínimo sin un
conocimiento del teatro griego, lo que implica ya un r equerimiento intelectual. Si el lector penetrara el asunto aún más le interesaría saber algo de la influencia de
Goethe en la obra de Re·yes, por tanto seria casi imprescindible hacer algún contraste con la versión del maesro alemán para la más completa apreciación posible.
(Serviría especialmente el "Comentario a la Ifigeni.a
cruel" del autor mismo). Pero posiblemente eso ya pasaría un poco de nuestros requisitos para categorizar
estas expresiones poéticas de Alfonso Reyes. Aqui cabe
decir que sin tener siquiera a Esquilo, a Sófocles y a
Eurípides en cuenta, no se podría ente·na.er la ºobra. Repetimos, por lo tanto, que esta obra cae bajo el encabezamiento de aspecto intelectual. No hace falta estudiar
a.qui ni la forma, ni el argumento ni nada que implique un análisis nuestro. Sólo hemos de indicar una concentración intelectual en esta expresión poética. Tan intelectual, en efecto, podríamos decir, que hasta el propio autor se vio obligado en ofrecerle al lector su ··•comentario" par explicar sus muchas implicaciones significativas.
( b)

Obra Artística

Por haber un sinnúmero de ejemplos del aspecto
artístico, y por la misma dificultad de la naturaleza de
este aspecto, que se encuentra abundantemente en la
obra reyesiana, sólo hay que indicar los rasgos mayores
y algún ejemplo.
11

�Ya habíamos hablado anteriormente de este aspee,
to en términos generales, es decir, Reyes en su plenitud como poeta de alma, el hacedor de poemas, el hombre hecho artista que expresa sus pensamientos y sentimientos en una literatura pura, en que "se refiere a
la experiencia pura , a la general experiencia humana"
- "al hombre en cuanto es humano". Ahora bien, esto
mismo vemos en su más amplia aplicación en la obra
"artistica" de Reyes. Aunque sea muy veridfco decir
que el hombre Reyes era critico, poeta, filósofo, ensayista, novelista, etc., "por oficio", se puede también decir tan veridicamente que bajo estos "oficios" vive "el
hombre en cuanto es humano", e l que anda por toda la
vida cargado con su fardel de gozos y angustias. Este
mismo es el que vemos en estas poesías, no el critico.
"poeta", filósofo, ensayista, novelista, etc. Sirve dar sólo unos pequeños ejemplos.
Si sólo fuera . ..
84 sólo fu era un anwnal de amor,
agradecidamente dejaria
rodar la noche, despeñarse el dia;
si sólo fuera un animal de amor.
¡A ver si, al hora de colgar las alas,
se me rendia en premio la palabra;
"Si sólo fuera wn animal de amor . .. "!

Otro e jemplo que demuestra el •''desinterés" universal del poeta que expresa sólo una literatura pura
del hombre "en cuanto es humano".
A,Penas
A veces, hecho de nada,
sube un efluvio del suelo.
De repente, a la callada!
suspira de aroma el cedro.
¡ Misera cosa la vaga

12

ra.zón cuando, en el silencio,
1,na como resolana
me baja, de tu recuerdo!

Además de ser un arte de molde poético que canta con v~z castiza, ni se experimenta el critico, ni el filósofo, m el ensayista, etc., mientras si se ve el hombre
que _es todas _estas cosas Y más, incluso el amante el
marido, el _sonador, el viaj ero, el embajador, etc. I~ualmente se siente este mismo hombre: poeta-de-alma hasta en un poema titulado tan aristocráticamente como:
Arte
Perfecta rosa que adoro
Y en sus pétalos de viiento
lleva las aromas mudas,
suma los vórtices quietos.
Número soy de tu cuenta
danza de tu movimiento',
Y a la vez que tu remolque,
ámbito soy de tu vuelo.
;?ue eres, como la música,
iulce plenitud del tiempo,
Y maestra en ajusta1
la voz con el pensamiento.
Perfecta rosa que adoro:
para implorarte no encuentro
sino medir las palabras
con los latidos del pecho.

Basta de explicaciones superfluas. Hay tan sólo
que escuchar las melodías encantadoras &lt;fel instrumen
to reyesiano para saber del panal donde podemos probar esa miel de su obra artistica.
(e)

Obra Personal

13

�Lógicamente, como ya se ha dicho, la obra personal, que tiene mucho de lo artístico, contiene grande::;
cantidades de lo emocional. Sin embargo, uno puede
distinguir entre una concentración personal Y elementos emocionales.- Sabido es que Reyes pasó varios añol:!
en distintos países desdé su salida de 'México poco después del comienzo de la Revolución _Me}(icana. ~n ~u estancia en España, Francia, Argentma y Brasil. vmo a
conocer intimamente a muchos pensadores y llteratos
de quienes escribió en su copiosa obra ltteraria. También es notoria su afición a las artes culinarias, su profundo interés en cosas helénicas y·simpatía hacia t_odo
creador. Los fructuosos resultados de estas experiencias, empresas y ocupaciones dan. su delectable fruto en
sus poesias, principalmente en la obra personal.
En contestación a los "Estudios Brasileiros" del
poeta brasileño Ronald de Carvalho, por ejemplo, se
encuentra disimulado una discusión "personal" tocante
al uso de la palabra "hallo" y una referencia a "los gallos" en relación al tiempo:
La carta:
Tus Estudios · Brasileños
-geometría sutiidejan ver todo el Brasil,
siendo anteojos pequeños.
Les sacrifico mis sueños;
los leo de gallo a gallo.
Hallo que me gustan. Hallo,
en esta Segunda Serie,
toda su gracia y tu seriedad, Renaldo de Carvalho !

El humor que veremos más adelante, que es uno de
los más sustanciosos elementos de la personalidad reye-siana, se revela más claramente en lo que Reyes escribió en el sobre-porque el poeta brasileño (que vivia en

14

la Rua Sao Clemente, 409) estaba a punto de embarcarse para Europa:
El Sobre;

A Ronald de Carvalho. Urgente.
Antes que el barco nos lo lleve.
En la calle de San Clemente
Número cuatrocientos nueve.

No hay que dar muchos pasos para llegar al humor
reyesiano. Por ser naturalmente amablisimo en toda su
expresión,-es dificil abstraer un humor que sea completamente independiente de la graciosa personalidad reyesiana. Sin embargo, no cabe duda de que un esfuerzo
como el que produjo el siguiente poema carga más "in•
tención" humorística que en los de otras ocasiones que
embarcan los múltiples sentimientos de una vida normal:
En cabo roto
Hace siglos que procula rosa del Corcovadejarse caer de brupara bañarse en el a-;
Me dicen que el Pan de Azúendulza del mar la ta-;
yo digo que nadie sasi es amargura o dulzuporque equivocarte pue-;
s6lo Dios y yo sabelo que en ello hay de menti-;
ya te lo dije al princi-,
que mis burlas son mis ve-.

Otro elemento de este humor versificado se en:cuentra en muchos otros esfuerzos como en las Déci-

15

�mas en aorósUco dedicadas

á una niña peruana, Y hasta

un punto en versos como los que dan "qandombe porteño" u'Q. gusto rítmico, que anticipa la "poesi.a negra" de
Nicolás Guillén y Palés Matos. (Reyes habia publicado
este poema, por ejemplo, entre 1927 y 1928, mientras
que los antillanos no publicaron sus primeras po·esí~s
principales de esta indola hasta 1930 y 1937, respect1v.amente.) Lo importante, en todo caso, es que en este Y
en muchos otros estilos encontramos este tono humorístico que caracteriza la mayor parte de la obra reyesiana.
Otra faceta del aspecto personal Reyes manifiesta
en poemas que revelan su re.acción a personas o l~gares
que ha conocido en cierta manera que no cae baJo mejor descripción que la de ··•10 personal". Tal poema seria
Al salir del Jockey, que no seria dificil denominar "artístico".
Al salir del Jockey
Los techos de París exhalan
ya las primeras golondrinas
y en el bochorno azul que baja
sube una p_az vegetativa
Silencio, cuando la caricia
sus pétalos olvida por las frentes.
Miente quien dijo "todavía",
y quien dijo "ya no más" mien'te.
Desde cada pestaña, wna
gotita de risa le tiembla,
mientras divaga el ala de la lwna
entre la noche coqueta de estrellas.

Expresiones como ''las primer.as golondrinas", "la
caricia sus pétalos", "una gotita de risa" Y "la noche
coqueta de estrellas" no sólo son maravilla de articulación imaginativa, sino son igualmente el lenguaje o vocabulario de un amigo. Pero es en el conjunto de este

16

vocabulario y la sintaxis donde nos damos cuenta de la
"sensibilidad poética" del amigo. Es deéir, que mientras que el tono, la dicción y el asunto parecen ··•ord,narios" no nos engañamos ni por un instante de que
habla un .amigo, o mejor un hombre de sensibilidad extraordinaria. Aquí hay, pues, un ser hecho de carne y
hueso pero con instrumental artístico. Otros poemas que
residirían cómodamente en esta categoría se incluirían
Versos sociales, A E. Gonzalez Martinez (por su aniversario, 1940), A Ricardo E. Molinari (1932; no confundir con el de 1934), a los amigos, mozos y muchísimos más.
(d)

Obra EmocionM

•

Para entrar en Ta categoría oo lo emocional, cerv1ria dar un vistazo a un poema que Reyes public1 en Pl
año 1910, es decir, antes de salir de México por vez primera. Aún no habia conocido el vasto mundo geográfico, intelectual y profesional que vino a conocer a primera mano años después. Era la época de su8 verdes
años, de la vida más bien estudiada que vivida. Este
poema que nos ·interesa al momentq se titula Oda en la
muerte de Tolstoi. He aquí un ejemplo de una simpatía indirecta, intelectual, remota, o por decirlo así, no
sentida a fondo. La expresión es muy exacta, cuidadosa
y -claro- muy artística. Pero no "vive" en el poema,
sólo "piensa" y siente "humanamente" lo que debe por
un gran hombre como Tolstoi. Veamos todo esto en
unos versos ejemplares:
Oda en la muerte de Tolstoi
Alta encina y oráculo, milagro de la tierra,
que h,,ablaba estremecida del viento de la mar:
hoy, en el corazón antiguo de la sierra,
la mano se ha secado que la pudo plantar:
Y la terrible boca pronuncia la sentencia,
y ardiente espada surge de Za terrible boca;

17

�oonsúmese a lo lejos el Arbol de la Ciencia,
y el Arcá de Noé se parte en una roca:
INMENSIDAD DE CIELO Y MAR,
ALTA VIRTUD DE CONSOLAR,
DE ALIMENTAR, DE PERDONAR
-OH SATANAS-Y DE MATAR.

En contraste con la expresión no-vivida de este
poema, hay aquellos poemas que no dejan dudar ni por
un instante que los ha vivido el maestro Reyes. Comenzando, por ejemplo, con el poema dedicado a Amado
Nervo, publicado en 1919, cuando ya ha visto mucho
mundo, Reyes revela una compenetración con el querido poeta amigo que se le pierde para siempre.
Amado Nervo
Te adelgazas, fe desmayas,
y te nos vas a morir.
¡ Qué fina inquietud, que ansia
la de vivir sin vivir!
y eras la voz que cantaba
en el grillo más .sutil.
Te buscábamos el alma . ..
¡y est aba ya en ei zenit!
Epitafio
Eras cosa pequeñita:
vivías en una nuez.
Pero es tanta la malicia
de morirse de una vez,
que ya parece mentira
lo que nos faltas después.

dos" con una vislumbrada cogitación, sino versos sumergidos en la vida apasionada, la experiencia alumbrada. Ya esos espontáneos días de pocos cuidados de
la juventud se le habían desvanecido; ya para él jamás existirían. Las implacables señas y recuerdos, que
bruscamente invadían su paz y bienestar psicológico.
de la penosa trayectoria hacia la nada eran esas dolorosas muertes de sus amigos. A los 57 años escribe esta
poesía, que hace al lector sentir con el l}oeta de alma
la angustia que le acompaña más constantemente con
el paso de cada dia.
Balada de los amigos muertos
Con mi tostón y mis siete Jentavos
yo no me tengo por pobre ni rico.
No sufro así -ni pretendo ni abdicolas ambiciones ni los menoscabos
de los señores ni de los esclavos.
Todos lo entienden sin que yo lo explique.
¡Dónde se fueron tan plácidas horasr
¡ Llora, alma mía, qué es justo si lloras!
¿Adónde están Pedro, Antonio y Enrique,
Musa que escuchas sellados los labios:
suelta el lamento y entona el responso.
De Antonio y Pedro y Enrique y Alfonso,
perdura el necio, perecen los sabios.

Hace muy poca falta explicar lo que siente a fondo
Alfonso (Reyes) para los amigos Pedro (Henriquez
Ureña), Antonio (Caso) y Enrique (Diez Canedo), quienes fueron para el "necio" fuentes de inspiración, mentores, amigos en el sentido aristotélico y verdaderos
SABIOS.

Lo que vemos en este poema aún más en la Balada de los am,igos muertos (1946), cuando ya manifiestan las poesias del gran humanista la madurez de su
vida de hombre y artista. Ya no son los versos "pensa-

Estos poemas, como el Adiós (1952) que dedicó a
otro Enrique (González Martinez), no podrían, ni por
mucho, ser clasificados de otra manera y mantener sentido alguno si no bajo "lo emocional". Este último gran

18

19

�•
amigo del alma, que se le perdia tamb1én para ·siempre,
le abandonaba al anochecer de la vida (reyesiana). Se
le acababa el mundo que tan bien habia venido a conocer. El querido poeta mexicano, que es tan dificil clasificar como el mismo Reyes, poseia un instrumental de
asombroso poder poético. Por eso y por su amablisima
personamtád le admiraba y tenia tan gran afecto Reyes. Al llegarle al amigo Enrique la hora de partida, la
trágica figura del humanista sólo puede decir:

DEDIOATORIA
Dedicado cariñosamente a m-i padre a
quien debo mÁ educación y mÁ cultura y a
la memoria de m,i adorada y llorada t'nadre, fallecida recientemente quien con su
comprensión, su ternura y 8U estímulo,
hizo de mi un escritor.

Adiós

Dio un paso más el áspero hachero inexorable,

EN TORNO A LA NOVELA Y EL CUENTO

y fue despojo y lástima Za torre vegetal.
Será mejor callarUi; cuanto menos se hable
será mejor en este careo con el mal.
Aunque sepamos bien que se adelgaza el muro
y ya por transparencia se ve la eternidad,
juntemos nuestros ánimos en wn postrer conjwro
y désenos la tregua que implora la amistad.
Su fácil cortesía nos vence, nos sujeta
y no nos da ocasión ni tiempo de llorar:
¡Nos sonríe Za cara cobriza del poeta
como una inmensa luna que asoma por el mar!

¿Qué más falta decir? Las cuatro facetas de la expresión poética de un hombre que supo cómo vivir como
todo un verdade ro ser humano, quien entendió al hombre -su vecino- de este mund o ·y que supo igualmente con extraordinarios dotes pxpresar esas ideas e impresiones que sus sentidos le comunicaron y finalmente,
como un milagro del hombre en cuanto es humano, nos
llegaron a nosotros. La obra poética de Reyes en su totalidad contiene estos cuatro aspectos de su expresión
literaria; aqui solo hemos pretendido separar estos aspectos para mejor saborearlos en sus varias concentraciones.

20

por Franz Bouchsples
"En cuanto al Arte, no lo quiero si no es
de primera magnitud ...

(PANAIT ISTRATI)

Desp_ués de leer tanta insensatez, inclusive tanto
falso critico que intenta favorecer las ultramodernas
c_o~rientes artísticas con argumentos mediocres, nos reh_c1tamos de haber encontrado un escritor digno de mención, un critico conciente de su labor analitic3., que no
aplaude a la "Maffia" del loco Piazza ni al ··'sicodélico"
payaso Alejandro Jodorowsky, ni a los "Hippies" llenos
de parásitos, nauseabundos y drogadicto los greñudos
"beatniks" del barbudo profeta judio Gi~zberg y otros
detr~ctores de la cultura y asesinos de la moral q
despiertan abominables entusiasmos entre los igr{ora~:
tes Y retrasados mentales.

c:~=~

Revolviendo libros en un expendio de los mis
tuve la fortuna de encontrar el libro del escritor
no Antonio de Undurraga, "Autopsi3. de la Novela", que

21

�aunque muchos de sus conceptos no son los nuestros y
adolece además de cierta vanidad, podemos catalogarlo
de "bien informado".
Aunque no hemos tenido la oportunidad de leer al
escritor Panait Istrati al que don Antonio de Undurraga
admira y elogia, nos complace el pensamiento del poeta rumano arriba citado, y nos interesamos por leer su
libro "Rusia al desnudo".
También nos ha gustado lo que el Sr. de Undurraga
dice de Erich Maria Remarque y su inmortal novela
"Sin novedad en el frente", de gran valor humanístico,
que aunque de una manera cruel y deprimente, señala la
vida de las trincheras y condena la guerra y hace una
severa advertencia a la Humanidad. "Sin novedad en el
frente", es sin duda nuestra "Iliada", sangrienta crónica para escarmiento del hombre actual. Lo que nos disgusta del Sr. de Undurraga, es la critica telegráfica que
hace de algunos autores de renombre y también el haber ignorado algunas firmas de gran calidad en la literatura, asegurando con gran despreocupación, en el primero de los ensayos incluido en su libro, la siguiente
falsedad: "A los hombres de hoy, 'La Ilíada.' nos cansa
Y no nos dice nada. Es posible que ee siga leyendo por
aquello que he llamado super:itición sobre la insuperable
calidad de los clásicos".
Eso no podrá ser nunca porque el deleite de leer y
releer a los autores clásicos, no puede ser substituido
por ningún autor contemporáneo, ni por Remarque
(Kraemer), ni por el delirante Kafka a quien Undurraga elogia y admira a pesar de su bien fundado antisemitismo político.
A propósito de "La Iliada" y "La Odisea", un brillante escritor francés contemporáneo, el laureado Jean
Giono, ha publicado no hace mucho una novela poética
titulada. "El nacimiento de la Odieea", cuyo estilo inten-

22

ta imitar las páginas inmortales de "La Odis~a",
rrando el retorno de Ulises a su reino de Ithaca.

:na◄

Es indudable lo que dice don Marcelino Menéndez
Y Pelayo en su libro extenso y concienzudamente bien
documentado "Orígenes de la novela" al respecto de la
epopeya ·e n que afirma que esta es la precursora de la
novela.
Asi, indiscutiblemente la épica medioeval y antig·ua con "La Eneida", "El Ramayana", "La Epopeya de
Gilgamés'', "El Kalevala", "Los Nibelungos", "La Chanson de Roland", "El Mio Cid" y otros, no son sino novelas en verso, incluyendo el poema de Chretién de Troyes, •''Perceval o el ·Cuento del Grial".
Undurraga arremete contra algunos de los laureados y acreditados autores contemporáneos como el germano Thomas Mann con su "Montaña Mágica". Considera dicha obra un tratado sobre la tuberculosis, ya pasado de moda. El cree que la novela no debe de ser tribuna de erudición ni acopio de conocimientos. Sin eml)argo Undurraga no vio el mensaje humanístico del
gran eecritor alemán encerrado en su novela monumental. Es sit: duda alguna censurable que Thomas Mann,
haga de sus protagonistas de sus obras, casos patológicos o clínicos. Parece ser una obsesión en él. Ha.ns Castorp era tuberculoso. Gustav Aschenbach muere de
cólera (La Muerte en Venecia), la protagonista de "La
Engañada" muere victima de un desarreglo orgánico
cuando ella se sentía rejuvenec:-er. Klaus Heinrich, el
héroe de "Alteza Real" era cojo, y Adrian Leverkühn·
protagonista de "Dr. Faustus", era sifilitico.
Ignoro las causas de la obsesión de Mann de buit
car personajes enfermos, cuando él mismo y su familia, eran seres absolutamente sanos y la causa d·e su
muerte en Suiza, fue la fatiga, fruto de una intensa actividad intelectual. Falleció a causa de una trombosis

23

�provocada, supongo, por su laboriosidad a una edad,
muy avanzada. Ahora bien, lo que yo ignoro, fue el motivo que causó el suicidio de sus hermanas Carla y Julia, y el de su hijo Klaus. Probablemente la causa fue
la época de tensión y angustia que vivieron.
Thomas Mann, escribió intensamente, y fue sin duda, expositor en sus libros, de una profunda y vasta
f'rudición, pero no veo en ello, causa o motivo de reproche, pues la novela, entiendo yo, pued·e ser aunque no
necesariamente, el exponente de la dialéctica de un escritor. No entiendo por qué el Sr. d·e Undurraga, encuentra reprobable la erudición que el gran escritor al~mán vuelca en sus libros.

•

Pero ... , el Sr. de Undurraga parece conocer sólo
de Mann, "La Muerte en Venecia" y "La Montaña Mágica" y algunos cuentos cortos.
Nada nos dice de esos admirables "Buddenbrook ',
narrados a la manera de las antiguas sagas escandinavas, el asombroso •''Dr. Faustus", escrito con la técnica de una composición musical, "El Elegido", en el que
el inconmensurable escritor rejuvenece su estilo y se
remonta a la Edad Media, tomando el motivo de un poema d€l Minensiger germano, Hartmann von Aue. "La
!€•yen.da de San Gregorio". En "Las Memorias de Félh
Krull, el impostor", continúa una novela iniciada en su
juventud, la cual interrumpe la muert~ del au_tor.
El Sr. de Undurraga ha ignorado a otros grandes
escritores alemanes como Hermann Hesse, Rainer Maria Rilke y Hermann Sudermann o bien de Ernst Jünger. Se ha concretado a. hablar de Erich Maria Remarque (Kraemer), Thomas Mann y Günter Grass.

"'Demián", es un elogiable estudio psicológico. El
desdoblamiento interior del individuo y sus experiencias
y problemas internos de la juventud.
"El lobo estepario" nos muestra la multiplicida:l
de caracteres que el hombre encierra en su interior y la
lucha que el artista sostiene contra la incomprensión
del mundo que lo rodea. El esfuerzo del artista por alcanzar el genio y los tremendos obstáculos que le cien an el camino. El lobo estepario es el artista que se ve
·e mpujado a la soledad y cae en el abismo de la amargura y la desesperación al ver que la vida se le escapa ,y
encuentra la cima de la gloria inaccesible. Su demomo
interior le atormenta brutalmente por medio de los deseos carnales de su juventud y para no caer en la med10cridad del hombre masificado se abisma en el mundo de la irrealidad y ·e l ensueño. La pasión creadora le
arnstra hacia 1~ cumbre de los sueños insólitos. Se percibe en este libro la influencia de Nietzsche, Freud y
las doctrinas indostánicas.
En •''El Juegó de Abalorios" , el protagonista se encuentra ante las disciplinas de la Ciencia y de la Cultura que lo obligan al ascetismo utópico, y lo sitúan entre los profundos pensadores que rinden culto a los valores eternos que ennoblecen la Humanidad. En "Siddharta", y "El Viaje a Oriente" , Hesse muestra su inclinación por la Filosofía Oriental.

De Hermann Hesse podemos mencionar su "Lobo
estepario", que le alcanzó una fama internacional y "El
~uego dE? Abalorios" que le conquistó el Premio NóbeJ
en 1946.

Ernet Jünger, uno de los grandes escritores alemanes que ha conquistado brillantes triunfos para la patlia como combatiente en las campos de batalla y en los
terrenos de las Letras. Sus libros l e han alcanzado altas condecoraciones honorificas, siendo los más elogiados: "Tormentas de acero", " Sobre los acantilados de
mármol", "Heliópolis", 1'Abejas de Cristal" y "El tratado del rebelde". Su tesis acusa la influencia intelectual
de Nietzsche y de Spengler. La lucha eterna entre los
valores del espíritu y el mundo materializante de la

24

25

�máquina. Los enconados combates por la Libertad contra la opresión y la injusticia.
Rainer Maria Rilke, el sublime poeta praguense de
nacionalidad germánica se ha inmortalizado tanto con
sus cartas y sus poemas como por su singular nove la
"Los Cuadernos de Malte Laurids Brigge", reflejos de
sü vida interior, datos casi autobiográficos que rayan en
lo sobrenatural, aunque en sus páginas algunos acusan
la marcada influencia de Jacobsen y Maeterlinck.
"La novela debe reflejar un mundo . .. " nos dice
Schelling en su "Filosofia del Arte". La novela debe de
ser una creación de ficción literaria en forma de extenso relato en que el autor debe de mostrar a sus lectores,
el mundo interior del protagonista y el mundo .que le
rodea. Su fin es, distraer o divertir, conmover, interesar
y absorber la atención del lector.
La novela puede ser de índole histórica, social, romántica, psicológica, pedagógica, critica, picaresca, de
aventuras o de viajes. También está incluido el género
de terror y de misterio.
Algunos autores se inclinan por la novela reflexiva
o filosófica, pero en la novela generalmente debe de
abundar la acción.
El cuento no es más que una novela corta, y en él,
el autor debe de ser ingenioso y de talento para exponer en breves páginas un tema que podría desarrollar
en una extensa novela cuando menos de mil págiµas . ..
El Sr. de Undurraga ha demostrado ingeniosamente que una novela puede transformarse en un cuento Y
un cuento a su vez, en una novela. Nos dice ingenuamente que él, ha reducido "Sin novedad en el Frente" a un
cuento de 23 páginas "despojándola de ripios" . . . nos
preguntamos sorprendidos: ¿Quién es el Sr. de Undu-

26

rraga, sino un escritor brotado del ayer para decidir que
son "ripios" en un autor d·e talento, ya consagrado, como ya hemos dicho, en sus trabajos literarios, no estamos de acuerdo con muchos de sus juicios.
El artista creador, debe de escribir, no para los cr1ticos ni para satisfacer a las autoridades literarias, sino para el público en general y demostrar su lirismo Y
la fuerza de su técnica.
Nos disgusta especialmente el sarcasmo mal intencionado y ridículo conque ha tratado a un autor laureado con el Premio Nóbel como lo es Thomas Mann. ¿Des••
de cuándo se ha dicho que porque se ha descubierto la
streptomicina para atacar la tuberculosis, ha perdido
todo su valor "La Montaña Mágica"? El tema central
de la obra, no es la forma de combatir la tuberculosis,
eso sólo es un pretexto de l autor. Su mensaje es el llamado a los pueblos de la tierra a practicar la fraterni.dad y cordialidad para acabar con las guerras, que han
sido la catástrofe la amenaza y el azote d·e la Humanidad. Si en el Sanatorio de Davos era posible que individuos de diversas razas impulsados por el dolor humano se entendieran bien, ¿Por qué no era posible entre
las naciones del mundo? Sus alegatos sobre el orden Y
la disciplina como en favor de la libertad y de la justicia, son fascinantes. Su final es bellísimo ... Hans Cas•
trop ·el protagonista marcha cantando enmedio del campo de batalla, cae pero, no sucumbe, es el '''Hijo P redilecto de la Vida" que tiene una canción en el corazón
enmedio del fragor de la existencia.
Thomas Mann, en otra de sus novelas monumentales, "Dr. Faustus", en que vuelca su asombrosa erudición, también nos muestra al genio atormentado y demoniaco que se refugia en la soledad, y sucumbe finalmente agobiado por su tortura interior, fruto de su pasión creadora.

27

�En "Las Memorias del impostor Félix Krull", Mann
ensaya la novela picaresca y se sitúa a la altura de un
Goethe con su "Reinecke Fuchs", d·e René Lesage con
"Gil Blas de Santillana" y Fernández de Lizardi con
"El Periquillo Sarniento".
"Los Buddenbrook" es una novela épica. Es la historia de una familia patricia a semejanza de la suya propia. Su grand·e za, su calda y su extinción.
Mann también mostró ser un gran orientalista en
sus novelas "Las Cabezas Trocadas" ( en la India Antigua), y la tetralogia bíblica ''José en Egipto" (Israel y
Egipto). Sin embargo, los libros más bellos fueron "Carlota en Weimar", en donde se sitúa en los tiempos de
Goethe, y "El amo y el perro" por su ternura. Su cuento "Tristán", es un romance wagneriano, "La Muerto
en Venecia" estipula la grandeza del artista y "Tonio
Kroger", es la personificación del autor mismo.
Hermann Hesse también ha tratado de identificarse con sus personajes en "Peter Camenzind", ''Hermann
Lausch-er" y "Bajo la Rueda". Son recuerdos de su propia juventud con el paisaje de la Suabia natal y de la
Suiza de donde recabó la ciudadania más tarde. "Narciso Y Goldmundo", es un estudio del hombre, que siempre oscila entre lo religioso, lo mistico y la sensualidad.
Es decir, lo divino y lo bestial.
Otro escritor alemán de renombre es Hermann Sudermann, prusiano oriental que discipulo de Hauptmann Y de Ibsen, se distinguió en su patria como dramaturgo, pero sus novelas son más conocidas en todo el
mundo. Su obra capital es "La Mujer Gris", un deprimente drama familiar. También su famosisima "El Camino de los Gatos" en que se remonta hasta la época de
las guerras napoleónicas. El hijo de un aristócrata prusiano traidor a su patria, aliado de franceses y polacos,
trata de vindicar el nombre de su padre y de su familh

28

después de convertirse en héroe nacional ganador de la
Cruz de Hierro. "El Camino de los Gatos" es romo un
estigma en su alma pues es el lugar donde se consumó
la traición. En su pueblo natal le odian a muerte y la
gente del lugar ha asesinado a su padre y destruido su
castillo. Asi, el infortunado Boleslaw von Schranden se
encuentra solo, abandonado de todos, perseguido por
todos, ante la angustia de la evidente culpabilidad d~
su progenitor. La única que permanece a su lado es
una humilde jovencita humillada y marcada por el crimen de su padre. Cuando ella después de encender en él,
la sublimidad del amor, es as·e sinada por sus enemigos,
Boleslaw marcha al frente donde muere combatiendo
por la Patria.
Sudermann, es sin duda, un excelente n&amp;.rrador
con una maestría para describir pasiones y combates
que nos presenta la vida misma. En su novela "El Molino Silencioso", resurge el antiguo motivo de la rivalidad entre hermanos por el amor de una misma mujer,
la cual desemboca en inevitable trageuia.
En "El Deseo", hay el drama de una jovencita enamorada de su propio cufiado, la cual termina suicidándose.
Otro prusiano oriental que evoca la tierra natal es
Ernst Wiechert, ex-combati-ente que pinta la tragedia
de la guerra en "La Vida Sencilla", "El Cisne no canta
al morir", '''Los hijos de Jeromin" y "Cualquiera". En
"La Moza de Jürgen Doskocil", está latente el drama
del adulterio y la infidelidad conyugal.
Hans Fallada (Rudolf Ditzen), nos pinta en su excelente novela "¿ Y Ahora Qué?" con admirable optimismo la historia de un joven matrimonio asediado por los
embates de la vida, de los que siempre salen triunfantes. En ·~El Hombre que no fue amado", ninguno de loa
protagonistas ha sido amado por su mujer. El seudo-

29

�Don Juan, Erich Mutzbach al confirmar su fracaso total,
termina suicidándose.
Podemos mencionar entre los muchos escritores
notables de procedencia germánica, a Heinrich Mann
hermano de Thomas Mann, demoledor crítico social en
"El Angel Azul", y "El Súbdito", en que combate la patriotería a semejanza de Nietzsche. Su trilogía "Las
Diosas", lo elevan a la altura de un Balzac o un Maupassant, o al estilo de esteta. de un Zolá.
Theodor Plievie:r con su trilogía novelesca "Stalingrado", "Moscú" y •''Berlin", se levanta a la altura de
Remarque, con una impresionante epopeya en la que
narra el derrumbamiento del Ejército Alemán, en la II
Guerra Mundial. En "El Ultimo Rincón del Mundo"
pinta el desengaño amoroso de un joven aventurero
alemán, en un olvidado lugar de Latinoamérica. En "Los
Coolies del Kaiser" hace una acerba critica del Estado
Mayor alemán a principios de siglo.

Stefan Zweig, judío vienés, ha escrito también bellas páginas sobre el amor, sobre las diversas tragedias
que se presentan en la Vida. "Amor", "24 Horas de la
Vida de un.a Mujer", "Los ojos del Hermano Eterno", y
•··confusión de sentimientos", son leidos con avidez por
todos los públicos. En ellos abunda la sensualidad, la pasión, la homosexualidad, el sacrificio. "Impaciencia del
corazón" es un profundo estudio psicológico. Un jove:i.
es arrastrado por la compasión hacia una muchacha lisiada, a una tragedia pasional provocando el suicidio
de una mujer ofuscada. En "El candelabro enterrado",
nos narra la larga p·e regrinación del pueblo judío, en
defensa de sus intereses y de su tradición.

También "Melusina"es un profundo drama en el
que interviene el amor. Un idilio que se extingue a causa de los tremendos asedios del Destino. "El escándalo
del Hidalgo Ernesto", es una novela pobre y mediocre
carente de interés.

Leo Perutz, escritor praguense de ascendencia sefardita, es un magnifico narrador. Sus mejores novelai:;
son, "El Marqués de Bolívar" sobre la ocupación napoleónica en España, donde aparece el judío errante. Sin
embargo, creo que Perutz abusa de lo sobrenatural e11
algunos de sus escritos. Es más digna de elogio "El
Maestro del Juicio Final", que irradia un maravilloso
simbolismo acerca de la pasión creadora del artista en
-este libro bajo la forma de una droga mortal que ar~astra a los que hacen uso de ella, hasta el delirio y la.
muerte trágica. "El Tizón de la Virgen", es insoportable y mediocre, pero recuerda vagamente a Hoffmann
cuyos personajes oscilan entre la realidad y el ensueño.
El escritor praguense que más fama ha alcanzado
en nuestro tiempo y despertado un gran entusiasmo en
nuestros días, mencionado ya por de Undurraga, es el
judío Franz Kafka. En él, se refleja en sus novelas "El
Castillo", •''El Proceso", "La Metamorfosis", "La. Muralla China" y otros, la angustia de nuestro tiempo, de lo
inalcanzable. La eterna búsqueda de una Providencia,
de un Dios, de una evid·encia y certidumbre del Ser que
se precipita en el vacío ... , en la Nada. "América", el
continente soñado, el Paraiso lejano, es como una esperanza para el héroe d·e Kafka, pero es arrollado, precipitado en ese mar inconmensurable del anonimato, de

30

31

Los judíos alemap.es también han dadQ magnificos
narradores. Uno de los más notables es Jakob Wassermann, quien escribió, "El Caso Maurizius", "Etzel Andergast", "Moloch", "El Hombrecillo de los Gansos"
(Historia de un músico eminente y su drama de familia)
y ''Caspar Hauser" tal vez su novela más famosa. Un extraño caso juridico-histórico semejante al de "La Máscara de Hierro". El misterio que envuelve a un joven
desconocido que se supone descendiente de un a
de las casas reinantes en Alemania, y su siniestro asesinato.

�la miseria, del fracaso. El hombre se encuentra desamparado en un mundo caótico, cruel y absurdo.
Es explicable la angustia, la, zozobra y la desesperación en que vivió Kafka. y murió a principios de este
Siglo. Su enfermedad, la tuberculosis, su incapacidad
para vivir en un mundo materialista y mecanizado donde no habla lugar para él. La incomprensión de un padre brutal, el antisemitismo reinante en torno suyo, y
finalmente el derrumbe estruendoso de su mundo, el
mundo de la pre-guerra, la calda de los Imperios Centrales donde él tenia una patria, contribuyeron a su de~
rrumbe interior y queda aislado de su familia, de eu
patria, de su Dios.
En su desesperación, pide al morir en un Hospital
para tuberculosos, a su amigo Max Brod, que queme
sus obras.
De Undurraga, piensa que el precursor de Kafka es
el norteamericano Hermann Melville, que una vez nos
regalara con su novela "Moby Dick", un tratado sobre
ballenatologla. Supone que con su cuento "Bartleby el
escribiente" anuncia ya a Kafka. Aquel joven empleado en Wall Street, que se deja morir de hambre en una
celda, porque el pesimismo y el desengaño de la existencia lo agobian.
Creo que de Undurraga padece miopia literaria, a
veces, puesto que ha ignorado a otro gran escritor y poeta norteamericano: Edgar Alla.n Poe, maestro del terror, de la angustia, de la zozobra.. Poe, si es el precursor no sólo de Kafka sino de Melville mismo.
Poe vivió en una eterna ansiedad, y sus cuentos deprimentes, oprimen el corazón del lector. Poe describe
hábilmente las esperanzas fallidas, la angustia, la desesperación. "En el Maelstroem", es una prueba de ello.
El pescador que sufre mil muertes a punto de ser de-

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vorado por la vorágine aterradora.. Los náufragos que
saludan con alegria en "Las aventuras de Gordon Pym",
al supuesto berga.ntln que acude en su ayuda y descubren desoladamente que sólo es un na.vio que vaga a
la deriva, cuya tripulación ha perecido a ca.usa de una
epidemia. La descripción de los cadáveres sobre cubierta, es horrorosa. "El corazón revelador", "El gato negro", •''El pozo y el Péndulo", "Enterrado vivo" y "La
Mascara de la Muerte Roja", sobrecogen al lector, de ansiedad, de angustia. En Kafka, el hombre no lucha conrelatos espeluznantes, en un mundo de terror, de a.otra la fatalidad o la adversidad sino contra el aplastante mundo de la máquina que lo ha convertido en un insecto despreciable como en "La Metamorfosis", Franz
Werfel, otro judlo-alemán de Praga, osciló siempre entre su judaismo y su conversión al cristianismo. Sus libros tienen una inclinación hacia el catolicismo po.ejemplo, "La canción de Bernardette" (Santa Bernardita de Lourdes), "Estafa de Cielo", "La muerte del
pequeño burgués", "Los 40 dlas del Musa Dagh" (Historia de los armenios cristianos, que huyendo de la opresión de los turcos musulmanes, se refugian en la montaña desde donde Moisés divisó la Tierra Prometida). "La.
estrella. de los no nacidos'", es una novela de visión fu.
turista, donde nos muestra el mundo del porvenir. Según Werfel, en el futuro no quedarán más credos religiosos que la Iglesia Católica y el judaismo. Un mundo
fantástico que podria situarse en el género de 1a novela de Ciencia-Ficción.
Otro escritor praguense, es Gustav Meyrink de tendencias teosóficas. Su noveh "El Golem", es un libro
confuso lleno de filosofia rabinica y brahmánica. El titulo se lo dio con motivo de la leyenda rabinica praguense del Golem, monstruo de arcilla creado por el Rabi
Yehouda Loew Ben Betzalel en el Ghetto de Fraga. El
Rabi le dio vida por artes cabalísticas y el monstruo se
convirtió en una amenaza para la ciudad sembrando el
terror a su p:1so, hasta que su mismo creador lo destru-

33

�yó.

•''El Monje Blanco", es una fantasia teosófica.
. Es lamentable que un comentarista judio, el Dr.
Hugo Grümbaum intente comparar "El Golem", con la
grandeza del "Fausto" de Goethe. Sólo pensarlo resulta
risible y absurdo.
Por último, tenemos el médico júdio-vienés Arthur
Schnitzler, agudo critico de la sociedad vienesa de su
tiempo. Su novela "Amorio" trata de una joven modesta que se enamora de un joven oficial austriaco, hijo
de una familia de abolengo y finalmente se ve violada
y abandonada. "La ronda", es· un relato de libertinaje
y sexualildad, en la que los personajes se van relacionando empujados por sus pasiones y sus vicios. "La
Srita. Elisa", es un libro plagado de sensualidad y conocidas teorias freudianas respecto al sexo. "El camino
de la Libertad" es una aportación al Sionismo contemporáneo. La escritora judia Vicki Baum se hizo célebre
con sus novelas "El Angel sin Cabeza", sobre los tiempos de Goethe y •''Hotel Berlin" sobre la última guerra.
Arnold Zweig, judio de Breslau, con su "Sargento
Grischka", ha intentado en vano emular al alemán Remarque. Su novela "El verdugo", está escrita en un estilo pésimo, llena de odio hacia los alemanes.
No tiene objeto mencionar a Emil Ludwig (Cohn)·,
ni a Lion Feuchtwanger judios alemanes también, qu~

fueron más biógrafos que novelistas, aunque se especializaron en la Biografia novelada, a la manera de Stefan
Zweig.
El Señor de Undurraga ha dado princi))io a una serie de criticas tele_gráficas en uno de los opúsc.ulos de
su libro " Autopsia dé la novela", con la no-vela española de caballeria, "Amadis de Gaula", que puede considerarse la madre de la novela en prosa, a partir de la
Edad Media, pero se ha olvidado de "El satiricón" escri34

ta en ·e l primer siglo de nuestra era, por "~l árbitro de
la elegancia" el romano Petronio, favorito de Nerón nada menos. La obra describe las costumbres licenciosas y
libertinas de su tiempo, que rayan en la -sexualidad y la
homosexualidad.
En el siglo II de nuestra época, el romano Lucio
Apuleyo con "El asno de Oro",. libro lleno de fantasias
y de magia de las. hechiceras de Tesalia, en el que sobresale su precioso cuento •'' Amor y Psique" dond·e brilla
la sencillez y la claridad de estilo.
Contemporáneo suyo, es Longo "el sofista", escri tor griego procedente de la isla de Lesbos que ha legado a la Hum.anidad un tesoro de· las Letras con su primorosa novela pastoril, "Dafnis '.y Cloe" elogiada por
todos los grandes literatos. Un anior juvenil que triunfa de todos los obstáculos que le salen al paso.
Es verdaderamente vergonzoso qU:e hasta mediados
de la Edad Media surgen de la oscuridad de esta. época,
las primeras· manifestaciones literarias, si bien en forma de epopeyas rimadas como "La Chanson de Roland" ,
" El Cid", "Los Nibelungos", "Béowulf", Walthari".
" \P erceval", "Tristán e !solda", mitos de los tiempos
bárbaros que los tro\"adores transportaban al verso. Algunos criticos las consideran novEilas rimadas asi como
las e1&gt;0.,peyas antiguas, como "La Eneidá" de Virgilto
de los tiempos de Augusto César, en-que el poeta nos
narra las aventuras- del principe troyano Eneas, hijo de
Anquises y sus amores con la reina fenicia Dido.
La primera novela medioeval en prosa, es "Amadís de Gaul.a", que desencadenó en Europa un sinnúmero de novelas de caballeros andantes incorporados al
ciclo de Carlomagno Emperador .de los Francos o de
Arturo Rey de Inglaterra, la Mesa Redonda y el Santo
Grial.

35

�En los albores uel Renacimiento surge el italiano
Boccaeeio con su libro ''El Decamerón", serie de cuentos en prosa, lleno Je ,s ensualidad y de aventuras alegres y picarescas.
El poeta inglés Chaucer lo imita en su libro "Cuentos de Canterbury", en verso. Fruto de las novelas de
Caballería, el italiano Lodovico Ariosto, escribe su epop·e ya "Orlando el Furioso", y su • compatriota Torcuato Tasso, compone su "Jerusalem Libertada", cuyos héroes son: de la primera, Rolando, sobrino d_e
Carlomagno; y de la segunda, Godolfredo de Bou1llón.
Rabeláis escribe en esta época su novela de prosa,
"Gargantúa y Pantagruel" en que se mezcla la sátira,
la picardía, la fantasía y la obsenidad.
Dos humanistas ingleses, Thomas Morus y Sir Francis Bacon de Verulam, con motivo del entusiasmo por
Platón, su "Tiemeo" :r su "Critias", que en sus "Dialogos" pregonan la existencia del desconocido Continente
"La Atlántida", publican sus novelas moralizantes Y
ejemplares, "Utopía" y "La Nueva Atlántida", con
resononte éxito.

revolucionará no sólo las letras espaúolas sino las del
mundo entero. "El Ingenioso Hidalgo, Don Quijote de
la Mancha". Undurraga tiene razón cuando dice que
Don Miguel CeTvantes de Saavedra ha preparado ordenadamente el plan dfl su novela. Así, Don Quijote de
la Mancha, el Caballero más famoso de la tierra, sale
a lidiar por el mundo, a enderezar entuertos y reparar
.injusticias. Don Quijote, nuevo Cid Campeador, es el
símbolo del idealismo humano y de los más altos valores del espíritu.
Los desengaños de Don Quijote son los de todo
idealista en pos de una meta elevada, pero sus reveses
y contratiempos no l•:&gt; desaniman, muy al contrario parecen ser un estímulo para seguir adelante, Don Quijote, breve luchador en, este mundo materialista, p_uede
simbolizar el mismo Cervantes agobiado de fracasos y
contratiempos, o la España Caballeresca que cubierta
de gloriosas hazañas. sucumbe finalmente en el curso de la Historia. "'Don Quijote de la Mancha", es hasta ahora el libro más leido y comentado desde su aparición después de la Biblia.

El Príncipe Don J·uan Manuel, publica en España
su "Conde Lucanor", serie de cuentos morales. Un oscuro soldado español que ha intervenido en la gloriosa
batalla de Lepanto, ·escribe ,e n la prisión, un libro que

Se dijo que había sido escrito para ridiculizar las
novelas de caballeria y enalteció en cambio el espiritu caballeresco. Las otras obras de Cervantes son poco conocidas y leidas. Son apenas mencionadas sus Novelas Ejemplares como "El Licenciado Vidriera", "El
Coloquio de los Perros", "La Gitanilla", qué son más
bien relatos o narraciones cortas. Sus novelas monumentales como "Los trabajos de Pérsiles y Segismunda" y " La Galatea" de indole pastoril, apenas circulan
en Antologías para eruditos cervantinos. " Don Quijote", fue su obra cumbre, y sólo con ella obtuvo el triunfo. Un tal Fernández de Ave llaneda, intentó lidiar con
el ingenio del sublime Manco de Lepan.to escribiendo
las av-enturas de otro Don Quijote, que es conocido como "El Quijote apócrifo", sin alcanzar el éxito del o-

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37

Estamos en el siglo XVI. Desde fines del siglo anterior, Juan Gutenberg, un alemán maguntino, ha inventado las piezas móviles para la imprenta, que ha
ce posible la difusión dé las Letras. Nos encontramos
en pleno Renacimiento, en el florecimiento de las Artes europeas y el 111ovimiento de la Reforma está en
marcha.

�riginal y ha quedado prácticamente oscuro e ignorado.
Otra novela que tuvo éxito en el siglo XVII, fue "La
Princesa de Cleves", de la escritora francesa Madame de
Lafayette, en que describe con pulcritud la corte de
Francisco I Rey de Francia y su amante Diana de Peitiers. Es digna de mención también la novela humoristica y fantástica de Cyrano de Bergerac, "Viaje a la.
Luna" e "Historia cómica de los imperios del Sol". Sin
duda alguna, ésta, inspiró a Jonathan Swift el clérigo,
politico y escritor irlandés que publicó con gran éxito
entre la juventud, sus "Viajes a Gulliver", &lt;le tendencia moralizante y politica. Las historias de viajes están a la orden del dia, el inglés Daniel de Foe, escribe su "Robinson Crusoe" muy elogiado por el Sr. de
Undurraga. Todos hemos sido Robinson y hemos naufragado alguna vez on la vida, luchando por reedificarla. Daniel De Foe, no sólo escribió este libro sino también otros que han quedado en la obscuridad, salvo "La
Historia de Moll ~,landers" novela picante y frivola
que inspirará otras en este siglo licencioso como "Fanny
Hill", "Memorias de una cortesana", del inglés John
Cleland, que el autor escribió en la prisión donde se
encontraba recluido por deudas. "Fanny Hill", es una
novela que raya en la pornografía y en la obscenidad
y que tuvo algún éxito entre las mentes obtusas, pero
que la valió persecuciones al que la escribió. El siglo
· XVIII, nos da escritores a la altura del Abate Prévest,
con su "Manón Lescaut". Es también la vida de una
cortesana, pero está narrada de una forma más prudente, con ci'erto romanticismo y picardia, relatándonos el autor de los desventurados sinsabores sufridos
por el Caballero Desgrieux, amante desdicñado de la
libertina Manón. Diderot escribe en este tiempo "Ln.
monja", novela que describe la prostitución y libertinaje delo s conventos. En esta época, Francisco Arouet, mejor conocido como Voltaire, se incorpora a la
novela picaresca francesa con su "Cándido", en que es
38

libremente satirizada la sociedad de su tiempo. Sus novelas "El ingenuo" y "Zadig", pertenecen también a
este género, pero la primera. de éstas, ya anuncia a
Chattea.ubriand con su mención de las colonias francesas en América. "Zadig" recuerda los cuentos de "Las
Mil Y una. Noches", traducidas por Gallan d. Hemos olvidado a. dos grandes autores del siglo XVII en Fenelón, preceptor del Delfin, con su novela pedagógica
"Las aventuras d-e Telémaco", en la que con claridad
de estilo nos narra las aventuras del hijo de Ulises, en
busca de su padre. La otra celebridad es René Le Sage
con su novela picaresea. "Gil Blas de Santillana". Este
escritor muy Influencia.do por los españ.oles, y las aventuras de su héroe, recuerdan las del hispano "Guzmán de
Alfara.che", de Mateo Alemán y las del "Lazarillo de
Tormes". Volviendo al siglo XVIII, nos encontramos con
que el romanticismo europeo está en marcha. Bernardine de Sain - Pierre puede considerarse como uno d-e
los precursores del romanticismo francés con su novela
f amosa, "P:a.blo Y Virginia". En ella, ' el culto a la
naturaleza, el amor, la juventud, y sus descripciones
de las colonias francesas en América, augura ya la alborada de este movimiento literario.
Otro escritor que del clasicismo emigra al romanticismo, es el filósofo y novelista suizo-francés J-ean Jacques Rousseau, cuyas teorias filosóficas precipitaron
la Revolución Francesa. El Ginebrino, como era llamado. en su tiempo, se considera un -escritor pre -romántico con su .Julia o "La Nueva Heloisa". novela epistolar qu-e nos habla de los amores de .Julia Wolmar
Y Saint - Preux, su preceptor. En ella hay ternura y
tragedia, la pasión desbordante que ya acusa una crea- ·
ción romántica. Su novela pedagógica "Emilio" de
carácter educativo e interesante, es utilizado aú~ en
nuestros días.
En Alemania, antes del siglo XVIII, no encontramos

39

�calidad como no sean Sebastian Brand
autores d e gran
•
"
d los locos" en el siglo XVI, el alsaciano
con La nave e
•
..8 .
r
Chisteffel von Grimmelshausen con su fa.moso
imp 1. s·mplicismo" modelo de la novela picaresca, satucio 1
,
"A
la Valor" que
rada de fantasia desbordante, Y su
na
,
en los tiempos presentes inspirara el notable dra~a de
Bertolt Brecht. Lohenstein narrando la abu:r~dis1ma e
interminable novela de "Los amores d·e ~rm1mo Y T~snelda", nos confunde. Abandonado el s1gl~ XVII e mternándonos en el XVIII encontramos a Cristóba~ Martín Wieland que se distinguió como autor cl~s1co de
las letras germánicas, eminente poeta que se mmortalizó con su epopeya "Oberón", en que narra en verso
las aventuras de Huon de Bordeaux, caballero de Carlomagno. El poema, está saturado de influencia francesa y acusa la frivolidad de Voltaire Y Didorot. 1:lscribió también una r:.iediocre novela en prosa muy mfluenciada de la picardía ítalo - francesa. "Kox-Kox
y Quiquetzal", se desarrolla en las tierras primitivas
de México, después del diluvio universal. Son como los
.
Adán y Eva mexicanos, que también son interrumpidos en sus amores idílicos por un Satán de dicha raza.
Sin embargo, a fines del siglo XVIII, surge un
grupo de jóvenes escritores alemanes impulsados con
el fin de mejorar las letras germánicas. El grupo lleva el nombre de "Sturmund Drang" (Tormenta e ímpetu), titulo tomado de un drama de Klinger, inte·
grante de esta agrupación, quien también escribió una
mala novela basada en una leyenda histórica, titulada: "Vida, muerte y condenación del Dr. Fausto".

., patria. Goethe que entonces cruza por una crisis sentimental, se liber::i, escribiendo "Las cuitas del joveh
Werther", que de un plumazo habria de convertirle en
el escritor más discutido de su época. "Werther", es
una novela epistolar a semejanza de la '.'Heloisa" de
Rousseau, cuy.a influencia se nota en el libro. El culto
del autor por Ossian, Shakespeare y Klepsteck, se
revela en el curso de la obra. "Werther", reflejo de la
pofunda pasión de Goethe por la mujer que pertenece a otro, conmueve al lector, y le deprime la desesperación y el desdichado fin del jov·en suicida. Este libro
causó tal revuelo, que el mismo Napoleón admiraba al
creador de esta novela. Esta es un corazón bajo una
piedra, la pasión desbordante y sin medida. Más tarde, Goethe escribirá otra novela más madura, de índole pedagógica. Es ésta, "Wilhelm Meister", admiración ?e los romántico&amp;, Schlegel y Novalis y aplaudida
por el mundo entero. Wilhelm Meister, es el jovencito que huye de la casa paterna para no someterse a
la voluntad de su padre, que quiere hacer de él un comerciante, Y para entregarse libremente a sus dotes artísticas. Meister es poeta, critico y actor, preguntándose cuál es su verdadera misión en la existencia, finalmente llega a optar por la cirugía. Meister es el yo interior de Goethe, quien se preguntaba su misión y destino sin decidirse, oscilando entre la pintura, la ciencia
Y la poesía. Es conmovedora la ternura de la jovencita
Mignon por su protector Wilhelm Meister y su muerte
por amor al héroe. Su pequeño idilio "Hermann y Dorothea" se considera también u'na novela en verso.

Entre los que integran el grupo destaca un jovencito de apenas 24 años, que ya se ha distinguido por
poemas y i;¡u drama "Goetz von Berlichingen". Este
joven escritor es nada menos que Johann Wolfang Goethe que estaba llamado a convertirse en la cumbre de
la literatura alemana y el más grande pensador de su

Otra de sus novelas famosas fue "Las Afinidades
Electivas", drama psicológico y social en la familia de
un noble aristócrata alemán, en el que se acusa la influencia de Leibnitz, la cual fue muy comentada por
Byron Stendhal, Wassermann y Spangler. También Johann Paul Friedrich Richter fue un notable escritor,

40

41

�mejor conocido como "Jean Paul" , humoristico Y cri- ..
tico sentimental. Sus novelas "Wutz de Auenthal",
" Quintus Fixlein", " Titán" , fue ron muy admiradas Y
leidas.
El prusiano Heinrich von Kleist, escritor y militar,
si llega a tener un gran éxto en sus dramas como poeta
exaltado, sus novelas me parecen insípidas, como crónicas del tiempo pasado, por ejemplo, "Michael Kohlhaas" , héroe rebelde del tiempo de la Reforma lut e rana. Lo mismo se puede de cir de Ludwig Tieck con
su "Eckbert el rubio" y "'Franz Sternbald" , etc.
El suabo Friedri~h Holderlin, indiscutible poeta,
nos ha legado en ''Hyperion", una novela llena de ter- ,
nura, sensibilidad exquisita y un profundo culto al Art e clásico. La pi:ofundidad de sus conceptos, llevan una
claridad elogiable. El barón Friedrich von Hardenberg,
que firmaba con el seudónimo de Novalis, es tan gran
poeta como novelista. Su meta era elevarse hasta Goethe. Es el más grande del circulo de poetas románticos
alemanes. Revela un elevado lirismo en su novela
"Heinrich von Ofterdingen", lamentamos que su temprana muerte (29 años), haya dejado trunca su obra. El
"Ofterdingen", ha dicho un critico, es una novela para
poetas. Se pierde tal vez en relatos medi'evales, Y en el
culto a los héroes del pasado.

El barón silesiano Josef Karl Benedickt von Eichendorft, es uno d·e los más brillantes poetas románticos a lemanes. S'e distinguió como combatiente prusiano en las
guer r as napole ónicas, y su poesía est á llena d e añoranza de sus años juveniles y su prosa acusa una gran
s ensibilida d y un gran lirismo. Su más famosa novela
es "De la vida de un tunante", en la que un joven pícaro y vagabundo recorre diversas tierras del Imperio
germánico y finalmente encuentra protección y fortuna. Este libro ha influido notablemente en l a obra de
Hesse y de Geissle r .
.Sus cuentos fantásticos "Hé chizo de Otoño" y "La
estatua de piedra", llenos de la mágico y sobrenatural,
han influido hasta en poetas extranJeros como por ej emplo, en "La Venus de IIIe", del francés Próspero
Me,rimée.

Del poeta judio - alemán Heinrich Hein, podemos
decir que es un admirable poeta y excelente narrador en .
sus "Cuadros de Viaje" y en su "Salón", hablando de
los mitos germánicos, pero no es novelis ta. Lo ha demostrado en sus "Noches Florentinas" una fantasía a
la italiana. Su culto por Napoleón es inmenso. Lo revela en su libro " El Tambor Legrand" . Su única e inconclusa novela fue "El Rabino de Bacharach". ''El Rabino
de Bacharach" , es una n_o vela, que narra l a vida en los
Ghettos del Rhin, y la odisea de los judíos alemanes.

Otro destacado escritor alemán es el poeta Ernst
Theodor Wilhelm Hoffmann famoso por sus cuentos
fantásticos. Realmente l os cuentos de este autor prusiano y conciudadano de Kant, son cuentos de critica
de arte, cuentos históricos, cuentos infantiles y cuentos macabros. Su más bella novela corta es "El Dux y
la Dogaresa" en que evoca la trágica figura del Dux
Ma rino Falieri y los amores de su joven esposa Annunziata con el humilde Antonio. En "La Señorita Scuderi", se remonta hasta la época de Luis XIV y anuncia
ya la novela histórica francesa de Alejandro Dumas.
En " Los Elixires d-el Diablo", novela muy extensa, el
tema recuerda el del inglés Mate w Gregory Lewis, autor de la largísima y macabra novela "El monje" , muy
mencionado en los círculos literarios británicos. El sueño y la realidad se suceden en la narración y acusa una
imaginación exaltada y desbordante. Sus otros cuentos
" El Jarro d·e Oro" y "Cascanueces" que tomó Tschaikowsky para su famosa suite. "El hombre de la Arena", influyó en la ópera-ballet "Los cuentos de Hoff-

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�mann" de Jacques de Offenbach y en el ballet de Delibes, "Coppelia".' El siniestro Coppelius de "El Hom•bre de la Arena" se consideró mucho entre los románticos.
Su leyenda histórica "La lucha de los cantores",
esta basada en las luchas liricas d·e los Minnensingers en
el Wuartburgo en Thuringia, ·e n los tiempos de Landgrave Hermann, suegro de Santa Isabel de Hungria e intervienen en el relato, el cantor Heinrich von Ofterdingen, el mago Klingsohr y Wolfram von Eschenbach.
En su texto se inspiró Wagner para componer su ópera "Tannhauser". "El mayorazgo o la puerta Tapiada'' es un tema de intenso dramatismo en el que una familia de buena estirpe, lucha por no sucumbir, hay en
ella hechos siniestros, macabros y trágicos. " Las minas
de Falún", es un drama en Suecia, en que intervienen la
fantasia exaltada de Hoffmann y su inclinacion por lo
sobrenatural. Su "Don Juan", es una cuidadosa critica
del "Don Giovanni" de Mozart" y el primer estudio d&amp;
la personalidad del Burlador de Sevilla creado por Tirso de Molina. Hoffmann es un magnifico critico de Arte,
ya sea en literatura, música o pintura y como tal se revela en sus cuentos.
Friedrich De la Motte - Fouqué, Barón d·e Tonnay
-Boutone, joven poeta prusiano y ex - combatiente durante las guerras napoleónicas, descendiente de emigrados hugonotes de Normandia y de las más pura esti-pe de la aristocracia sajona, se distinguió en su tiempo
por su nítida novela "Ondina" en la que se remonta a la
leyenda germánica medi-eval de los espíritus elementales. Hoffmann, que además de renombrado escritor Y pintor era músico notable, compuso una ópera con este motivo, misma que hasta ahora, se ha extraviado.
Ludwig Achim von Arnim, ex - oficial del ejército

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prusiano en esta época, y destacado poeta, escribió algunas novelas fantásticas. ''Los guardianes de la Corona", con un ·alegaj;o sobre la legitimidad imperial de
los Hohenstaufen. "Isabel de Egipto", una leyenda gitana, y "La Condesa Dolores", una tragedia de la aristocracia de su tiempo. Rene, en su libro "Alemania", nos
lo muestra como un pésimo narrador, aunque otros criticos lo mencionan como escritor d e altos vuelos.
Clemens Brentano, cuñado de Von Arnim, colaboró
con éste en algunas creaciones literarias. Ni su novela
"Godwi", ni su "Historia del bravo Kasperl y "La bella Annette", han trascendido. La primera se ha hecho
popular por su leyenda poética de "Lorelei" utilizada
más tarde por Heine en su balada famosa, Annette .on
Droste-Hiilsthoff, eminente católica célebre por su novela costumbrista "El Haya de los judios".
El escritor autriaco Franz Grillparzer, excelente narrador en sus novelas cortas "El monasterio de Sendo~
mir", una tragedia conyugal en una familia de abolengo, y "El músico pobre", un drama sentimental.
Hemos pasado por alto algunos actores del siglo
XIX de alguna importancia como el poeta y novelista
Eduard· Moericke, con su novela de tema histórico,
"El Viaje de Moz.art a Praga", una creación muy
delicada en que se consagra como un excelente narrador. También el famoso escritor bohemio Adalbert
Stifter con su novela "Alta Selva", en la que describe
con lujo de detalles, los bosques de su patria y los lugares pintorescos. El tema, saturado de leyenda, es un
episodio d-e la$uerra de treinta años. El amor irrealizado
entre un caudillo sueco y la hija de un noble alemán,
desemboca en tragedia. Rodolfo Wiyss, se popularizó
con su novela "El Robinsón Suizo" , en que el escritor
helvético nos muestra las penurias de una familia de
náufragoss que viven como robinsón.
45

�El padre Cristobal Schmit, escribió en una forma
amena para la juventud sus cuentos y novelas sobre el
pasado germánico. Se destacan entre eúos, "Genoveva
de Brabante", y "Rosa de Tannenburgo", plagadas de
ejemplos edificantes. El judío - alemán Berthold Auerbach con sus "Cuentos de la Selva Negra", y Peter Hebel
con sus "Relatos de Suabia", adquirieron renombre como narradores de la vida rural. Sus personajes son
siempre campesinos y rústicos con sus ocurrencias chispeantes. George Moí'itz Eberz eminente historiador
destaca en, sus novelas históricas "Las Hermanas" "La
Hij.a del Rey de Egipto" . "Warda" y otras.
Gottfried Keller, escritor suizo, adquirió la popularidad con sus "Leyendas" medioev.ales, germánicas
y latinas, y con su admirable novela "Enrique el Verde". Otro suizo, Conrad Ferdinand Meyer destacó también en las letras alemanas con su epopeya heroica
"Jürg Jenatsch", novela que habla de un héroe helvético en una lucha patriótica contra la dominación
espafiola en el siglo XVII. Escribió también con brillante estilo, "Las bodas del Monje", "Los últimos
días de Hutten" (humanista amigo de Lutero en tiempos de la Reforma) y finalmente "Angela Borgia" en
que se remonta hasta los fines de la Edad Media, en
la Italia de la célebre familia.
Karl May ocupó el puesto de Julio Verne en Francia
con sus notables relatos educativos de viajes y aventuras par.a jóvenes y su descripción del paisaje y costumbres de diversos países como el medio Oriente, Asia y América. Alcanzó gran popularida&lt;J entre la juventud con "El Espíritu de la Caberna", "Los Piratas
d-el Mar Rojo", "Aniquilados" y las av,enturas de piel
roja Winnetou y de Old Shatterhand.
Carlos Adelaido (Ad.alberto) de Chamisso, nacido

en el castillo de Boncourt en la Champafia francesa y
emigrado con sus padres y familiares a Berlin durante la Revolución, se educó desde muy niño en Alemania y se convirtió en un importante escritor alemán,
con su novela "La historia extraordinaria de Peter
Schlemihl, el hombre que perdió su sombra". Como
poeta, obtuvo algún renombre y se incorporó al movimiento literario romántico alemán.
"Peter Schlemihl", como su titulo lo indica, la novela pertenece al género fantástico y en ella, nos narra la singular historia de un hombre que le vende al
diablo su sombra por las riquezas de la bolsa de Fortunato. El diablo promete luego devolverle su sombra
a cambio de su alma.
Theodor Fontane, escritor prusiano de ascendencia hugonote, .amigo de Bismarck, fue un eminente prosista, narrador de la vida burguesa y aristocrática de
Alemania. La critica lo supone precusor de Thomas
Mann de quien hemos hablado anteriorménte. Su más
famosa novela es "El secreto de Effi Briest", drama
pasional en el seno de una ·familia de abolengo.
De los escritores alemanes contemporáneos, hemos
hablado ya al principio de este opúsculo extensamente. Sólo mencionaremos algunos olvidados anteriormente como Hans Theodor Woldscm Storm, poeta frisón que sobresalió por su novela ''El lago de Immen".
Exelente narrador, en cuya creación literaria encontramos la evocación y nostalgia de una juventud vigorosa
Taro bién Paul Heyse, descendiente de una familia de
intelectuales, poeta enamorado de Italia en cuyos cuentos s-e nota la influencia de las letras peninsulares y
mediterráneas.
Otro notable escritor alemán es Hermann Kesten
que se ganó la gloria con su novela · de rasgos biográ-

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•

�ficos, •·•Yo, el Rey", en que narra la época de Felipe II
de España y las intrigas de su corte. En ella aparecen
Don Juan de Austria, el Príncipe Carlos Y el Duque
Guillermo de Nassau, Priricipe de Orange Y Primer
Protector de los País-es Bajos. Las luchas religiosas, el
despotismo de Felipe y del Duque de -Alba Y las intrigas del secretario del Rey, Antonio Pérez, están bien
trazados.
Otra de sus pr_oduccion_es literarias es "Tucher el
Justo", en que nos cU'enta la gloria y decadencia de
una encumbrada familia alemana.
El ex - religioso renano Stefan Andres, que optó
por las letras de su patria abandonando su primigenia vocación sacerdotal, sigue siendo un vigorosa escritor católico y se consagra en la literatura alemana
con su novela "Utopia somos nosotros". ,Es la historia
de un religioso español renegado que se une a la Revolución franquista de 19 3 7. Hecho prisionero por los
rojos, se gana el martirio en pro de su fe Y de su causa, en manos de un fanático republicano. Otra de sus
novelas notables es "Hermano Lucifer".
Reinhold Schneider que del luteranismo pasó al
catolicismo, es un escritor realmente sobresaliente. De
su pluma brotó una vigorosa defensa de Fray Bartolomé de las Casas en su novela "El misionero y el Emperador", donde el calumniado religioso se enfrenta a
· la majestad de Carlos V.

Mundial y la segunda, las aventuras de un grupo de
jovencitos enamorados de las novelas de Karl. May.
Waldemar Bonsels conquistó los corazones juveniles
con su "Maya la Abeja" y Félix Salten (Salzmann
con su serie de novelitas sobre "Bambi" el cervatillo.
Günter Grass, joven escritor de reciente aparición,
alcanzó la gloria ascendente con su novela "El tambor de hoja de lata" a la que siguieron "Años de Perro" Y "El gato Y el ratón~'- Son relatos de post-guerra
Y recuerdos de la Alemania Nazi. La última, la más
breve, es la historia de un grupo de jóvenes estudiantes del que sobresale uno de ellos que se convierte en
héroe nacional.
Hermann Scholz, es el más joven de los escritores
alemanes, que se hizo popular con su novela "Un verano en Manitoba" en que describe con talento el desenfreno Y libertinaje en que viven las generacione;,
más jóvenes.
Entre los escritores alemanes contemporános consideramos también a John Knittel (Johan:n. Hermann
'Knittel), hijo de misioneros suizos en la India inglesa,
cuya más notable novela es " Via Mala". Es la tragedia de una familia que se rebela contra el despotismo
de su padre.

Remarque además de •·'Sin Novedad en el Frente",
escribió libros de guerra como "El Arco del Triunfo"
el libro de los emigrados y "Tiempo d•e Vivir, Tiempo de
Morir" sobre el derrumbe alemán et1 la II Guerra Mundial. Leonhardt Frank se hizo famoso en el estilo con sus
novelas "Karl y Anna" y "La banda de salteadores".
La primera es una evocación de la Primera Guerra

~l alsaciano René Schickelé era un excelente narrador que reunía la claridad del estilo francés y la
profundidad alemana. Sus más notables novelas , son
"La herencia en el Rhin" y su famosa " Mi amiga Loo·•
que recuerda "La Da_ma de las Camelias" de Dumas.
También ha. figurado el escritor humorita Erich Kaestner con sus novelas: "Emilio y los Detectives" "Fabían" Y "Tres hombres en la Nieve". El judio aus-

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�triaco Hermann Broch, alcanzó los elogios de Thomas
Mann con su "Muerte de Virgilio", en que evoca los
últimos momentos del eminente poeta latino en la
que se le puede atribuir alguna genialidad.
Robert Musil, austriaco también, se hizo célebre
con "El Hombre sin cualidades" y "Desventuras del
estudiante Toernless" en la cual revela la homosexualidad y depravación reinante en los internados.
El berlinés Günther Birkenfeld, con aguda psicología m-qestra la degeneración d·e los barrios bajos de
su ciudad natal, en su novela "Un cuarto en Berlin",
en que nos narra con sorprendente estilo, la ~istori~
de una familia humilde cuyos integrantes, la Jovencita Lenchen y su hermano Paul Schwarzer, mantienen
relaciones incestuosas. Ambos son hijos de una pobre
viuda de la Primera Guerra Mundial que a duras penas puede sostenerlos, mientras la hermana mayor se
entrega a la prostitución.
Horst Wolfram Geissler, se popularizó con su libro
"El querido Agustin", basado en la conocida Y difundida canción alemana. Su singular Gustl, recuerda
las novelas de Eichendorff.
Wilhelm Meyer - Foerster, escribió una delicada novela evocadora, "En el viejo Heidelberg", donde escribe las alegres actividades de las corporaciones estudiantiles y el amor imposible entre un príncipe Y una
bella y humilde jovencita. Walter Bloem, capitán de
la 12 Ava. división de granaderos de brandenburgo,
escribió su novela "Ofensiva" sobre la invasión de Bélgica y Francia durante la Primera Guerr.a Mundial.

lirismo y profundidad, en la que narra la vida de los
pasajeros a bordo de un navío que viene de América
hacia Alemania.
Günther Weisenborn, destacado ensayista, dramaturgo e incansable narrador, en su novela "Persecución"
nos cuenta la vida de los miembros de la resistencia'
alemana durante el Régimen Nazi y el sentimiento de
culpabilidad de un delator.
El joven escritor Walther Jens, en su novela "El
Ciego", nos habla de los arraigados sentimientos de
culpabilidad criminal, en el alma del pueblo alemán,
después de la última Gran Guerra.
Gertrud von Lefort, escritor.a alemana de origen
hugonote, se convirtió al catolicismo y escribió las más
bellas narraciones inspiradas en su nueva fe. "El Papa
del Ghetto", es una visión de la Roma medieval. En un
cuidado estilo de Crónica del pasado, narra la historia
de una familia judia convertida al cristianismo y uno
de sus miembros llega a elevarse al pontificado.
En "El Velo de Verónica", evoca la Roma antigua
y la Roma cristiana con una delicadeza admirable. Finalmente su novela "Esas Bodas de Magdeburgo" narra la destrucción y saqueo de esta ciudad alemana dura~te la Guerra de Treinta Años. Ina Seidel, otra eminente escritora, en su novela "El Hijo", nos ha dado un profundo concepto del significado de la Maternidad. Una Madre que todo lo sacrifica por su hijo, hasta su propio destino que podría haber sido brillante.

Hans Egon Holthusen es uno de los más • jóvenes
escritores alemanes. Ensayista y poeta influenciado
por Rilke, escribió su novela "El Buque", exenta de

Johanna Spyri con su tierna y delicada ''Heidi" ,
conquistó millares de corazones juveniles. Intentó
continuar su ciclo pero sin éxito en sus otros libros,
"Otra vez Heidi" y "Los hijos de Heidi".

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�L.os combatientes de la última guerra nos han dejado también una vasta literatura. Uno de los más
destacados fue Hans Hellmuth Kirst que en su novela.
"La original rebelión del Cabo Asch" nos muestra que
la férrea disciplina prusiana, fue a veces humanizada
en el ejército alemán por la justa rebeldia de. sus integrantes. Continuó sin éxito el mismo tema en otros
de sus libros. Casi es ignorada su novela costumbrista "Dios duerme en Masuria" y su fatídico libro profético sobre la futura guerra atómica, "Nadie escapará". Albrecht Goes que fue capellán del ejército alemán, escribió su novela "Noche Angustiosa", con brillante estilo narrando. la última noche de un condenado a muerte por de.s ertor.
Ahora hablaremos de Richard Kaufmann, miembro de la marina de guerra alemana, con su novela- •''El cielo no _paga dividendos", en que evoca los
sucesos que precipitaron a su patria en una guerra
destructora y fatal. Es la vida de un oficial que del
bienestar y la dicha se ve arrojado eri la tragedia desesperante de haberlo perdido todo. No hay en ella acusaciones ni culpables. El narra, con una serenidad
sorprendente, la historia de una Alemania del pasado
precipitada en la fatalidad.

Gehena visitada en otro tiempo por Orfeo, Ulises, Eneas, Gilgamésh y Dante? ¿Es aquel frío siniestro,
el Leteo el río del Olvido, que rodea la ciudad como
una muralla inexpugnable? Alli, el protagonista encuentra a los seres queridos desaparecidos anteriormente y la dulce amada por la que está dispuesto a
luchar y libertarla como Orfeo a Eurydice.
En una lóbrega ciudad en ruinas, un pueblo sin voluntad y sin esperanza sometido a un régimen despótico, un orden inhumano que los empuja a la destrucción y a la nada. Esa ciudad es nuestro yo interior
donde nos refugiamos cuando todo sucumbe en torno
nuestro. En esta novela, Hermann Kasack mira hacia
atrás, al terrible pasado inmediato, es una concepción
alegórica de una época conjurada con visiones del sino
de la destrucci.ó n interior. Es plasmada esa época fatal en que los valores se han derrumbado y sólo existe
la desesperación en Alemania.
Alli la conciencia se resiste todavia a morir enmedio de un pueblo y una nación, destrozados, condenados a desaparecer. Si Remarque nos dio una nueva
"!liada" y Thomas Mann un nuevo "Fausto", Kasack
nos ha dado una versión muy moderna de "La Divina
Comedia" inspirado en la tragedia y el amor.

Por último hablaremos ,,obre el gr.an escritor prusiano Hermann Kasaek nacido en Potad.aro en 189~ Y
.muerto en 1966 poco conocido hasta 1947 en que se
consagró con su novela "La ciudad detrás de.l rio". que
lo ha colaca&gt;d&lt;0 a la altura de l9s Mann, los Kafka Y
Joi;¡ Hesse. Su admirablé y sobrecogedora visión del
mundo ultramontano, le ha conquistado el asombro de
las nuevas generaciones. · El héroe de ese libro de
'Kas,ack, se encuentra de pronto en la "ciudad" de los
m~ertos, una ciudad en ruinas, cuy9s habitantes. son
moradores supt_e:i:_ráneos. ¿E!:! ésta, la ant\gua Hades o

Herm~nn Kasack ha escrito otras novelas de menor importancia. Un de ellas, es ••'Falsificaciones", en
la que la adquisición de obras de arte falsificadas sirve de diagnóstico a la época. Se pregunta Kasack, porqué los valores como el he.roismo, el patriotismo y la
libertad deben de servir a los intereses brutales de los
demagogos dictatoriales. En su otra novela "La gran
Red", simboliZ,a el paso de la realidad a la irrealidad,
el juego de la ficción .a la fatalidad trágica. Los críticon literarios Werner Bock y Karl August Horst han
honrado con su elogio y admiración a este eminente

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�casi suprimidos. Ahora hablaremos un poco de las demás naciones.

escritor germánico.
Los autores alemanes pugnan siempre en sus creaciones hacia lo subjetivo y lo metafisico Y se profundizan en el mundo interior del Hombre, alcanzando asi
la universalidad. Los escritores de otras nacionalidades
especialmente los de raza y cultura latinas, son más
objetivos. Sus metas son la solución de problemas inmediatos y accesibles.
Alemania que ha contribuido a la Humanidad, tanto en los campos del Arte, la Ciencia y la Técnica, se
ha visto perjudicada por su espiritu bélico Y su militarismo recalcitrante, que le han empujado Y.ª a tantas guerras desastrosas y catastróficas que la han destrozado, dividido, mutilado y ha estado a punto d,e desaparecer como nación. Si un día, esto sucediera, quedaría siempre en pie, el invencible espiritu germánico Y
su excelsa obra cultural.

.

Ahora, Alemania, dividida y ffl:Utilada se levanta
en un esfuerzo sobrehumano como una nación pacifica, lesionada por los pasados conflictos. En la voz del
escritor alemán Theodor Plievier, se nota la angusita•
de un patriota que clama al final de pasada guerra,
en las últimas páginas ·de su libro inmortal "Stalingrado":
· ." Este pueblo, en su profunda noche, debe
de ser conducido al amanecer de un nuevo día.
Su voz no debe de apagarse en el concierto de
Za totalidad de los pueblos, ni sus colores deben
quedar al margen del arco iris del conjunto de
las nao.iones todas. ¡ Alemania debe de sobrevivir
a este hundimiento F'

Me he extendido tanto ..en la literatura alemana
porque el caso lo ameritaba, y vemos en tantas antologias y libros de critica literaria, los autores alemanes
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Entre los ingleses, desarrollaron en el siglo XVIII
como novelistas, el irlandés Oliver Goldsmith con su novela muy elogiada por Goethe, "El Vicario" de Walkesfield y su compatriota Laurence Sterne con Tristram
Shandy", d,e la que Stendhal hizo un caluroso encomio
sobre todo un capítulo "Viaje Sentimental", en el que recuerda a Richter. Supongo que el Sr. de Undurraga·,
no habrá visto un par de judíos encubiertos en estos
escritores, ya que tanto apellidos como el de su compatriota Bernard Shaw, sop. con frecuencia usados por
los hebreos.
El escocés Walter Scott, muy denigrado por el Sr.
de Undurraga al que no le falta razón, se hizo muy
popular en su tiempo con la novela histórica. Sus libros han sido muy utilizados en los films hollywoodenses. "Ivanhoe", que aún puede entretener a los jóvenes, es una verdadera birria. El héroe central, Wilfrido de Ivanhoe, aparece sólo al principio y al final
de la obra, en la que intervienen todos los héroes legendarios de Albión, como Robin Hood y Ricardo Corazón de León. Su novela "El Pirata", mantiene más
en suspenso la atención del lector con su complicada
trama, a pesar de sus largas y cansadas descripciones.
"Waverley", es semejante a sus demás novelas. Inmensamente largas y soberanamente aburridas e intrascendentes. Tómese cualquiera de ellas, desde "El monasterio", El Talismán (con la participación de Ricardo Corazón de León en la Cruzada), "La novia de
Lammermoor", etc.
La nov-ela inglesa de este tiempo hasta la mitad
del siglo XIX, realmente es intrascendente. Podríamos
decir 9ue es literatura para jovencitos. A este género
pertenecen Robert Louis Stevenson con "La Isla del
Tesoro", "La F'lecha Negra", '''El Príncipe Otto", "El
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�=

Club de los suicidas", ''El dinamitero", etc. aunque
con "El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde" y con
"Markheim", inicia ya la novela psicológica, sobre ~l
dualismo del espíritu humano. Otro célebre escritor
inglés, es Rafael Sabatini, con sus historias de piratas
y aventureros. Tal podemos decir de "El Capitán
Blood", '''El Cisne Negro", "Scaramouche" y otras. Se
inicia la literatura fantástica y macabra con "El Monje" de Mathew Gregory Lewis, "El Vampiro" (Ruthwen de William Polidori, secretario d-el poeta Lord
Byron. "Frankenstein" de Mary Shelley, esposa del
poeta del mismo apellido. El tema de esta obra recuerda la leyenda del Uelem de Praga y los homúnculos
de los alquimistas medioevales.

.

También estan incluidos, "La botella fantástica"
y "El Profanador de Tumbas" de Stevenson, "Drácula" del irlandés Bram Stokker que es una verdadera
enciclopedia del vampirismo, y su compatriota Joseph
Sheridan Le Fanu, con su novela "Carmilla" , que entre paréntesis, -es una verdadera obra de Arte, y finalmente, "El Buque Fantasma" del Cap. Frederick
Marryat.
Es un autor más serio y digno de considerarse,
Lord Bulwer Lytton con su novela histórica "Rienzi",
un retrato psicológico del famoso tribuno roman9, y
"Los últimos dias de Pompeya", conquistó la fama de
buen autor, lo mismo su otro libro "Zanoni", de indole ocultista y teosófica. Su cuento de terror "La. casa
embrujada", es estremecedoramente pavorosa, pero la
echan a perder sus conclusiones teosóficas al final de
él.

wick", en que narra la primera, el ascenso de un joven ambicioso en la segunda, las aventuras de los
miembros de una simpática organización. La "Historia en dos ciudades", es una novela fascinante cuya
trama se desarrolla en Londres y luego en Paris durante la Revolución Francesa. Es la historia de un abogado británico, alcohólico y deshauciado por sus
compañeros, que por amor a una bella dama salva marido de ésta, un joven aristócrata francés a~usado primero de espía ante los tribunales ingleses, y más tarde llega al sacrificio de ocupar su lugar en la guillotina para calmar la sed de sangre de las turbas desenfrenadas.
Los personajes de Dickens, son seres de la • calle,
no héroes gloriosos, pero hay en ellos, ternura y simpatia. En las novelas de Dickens, vive el alma del
pueblo de los desamparados. Tal vez su infancia desdichada, lo empujó a mencionarlos en sus obras. Chesterton, gran admirador de Dickens, lo elogia como un
escritor de libros de Navidad. Efectivamente. Sus
"Cuentos de Navidad", son fabulosos. entre ellos vale la pena mencionar el •''Cántico de Nochebuena": "El
Grillo del Hogar", "El Embrujado" y otros. Dickens
tenia un profundo concepto de esa gran festividad cristiana que ha todos nos ha conmovido.
Al Cardenal Wiseman c,on su "Fabiola o la Iglesia cfo las C::i.tacumbas", de Undurraga, lo ha mencionado como un autor depojado de poesía. y tiene razón.
El libro es pobre y mediocre. Su mención del martirologio cristiano en el tiempo de la Roma de los Césares
no lo salva. Los mismos religiosos la han tachado co~
mo novela de ningún valor.

Charles Dickens, es un escritor más profundo a
pesar de su origen humilde y su educación. casi autodidacta. Se ganó la gloria en las letras inglesas con
''David Copperfield" y con "Los papeles del Club Pick-

William Makepeace, ha obtenido la gloria con su
novela "Memorias de Enrique Esmond", en que se remonta a la época de la lucha por los Estu.ardos en In-

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�glaterra. El capitán Esmond, después de combatir con
denuedo por el pretendiente a la corona, lo abandona
al descubrir en él, un individuo frtvolo y sin ambición..
Su novela costumbrista "La Feria de las Vanidades",
inspiró una ópera del compositor prusiano Fritz von
Flotow: La encantador.a "Martha".
Osear Fingal O'Flaherty Wilde ( Osear Wilde) ) , ha
eido uno de los más grandes escritores ingleses a pesar de su origen irlandés, sus excesos y escándalo entre homosexuales. La más famosa novela de Wilde, es
"El Retrato de Dorian Gray", de índole psicológica,
en que la desbordante fantasía del autor, su estilo de
esteta y su claridad admirable la ha llevado a la cumbre de las letrass británicas. Son elogiables también
sus novelas cortas no exentas de humorismo Y fina ironía, "El fantasma de Basckuerville" Y ""El crim~n
de Lord Arthur Saville". Sus cuentos cortos, son de
una delicadeza extrema y de una belleza nítida.". "El
Príncipe Feliz", "El Ruiseñor de la :J:tosa", "El Cumpleaños de I.a Infanta", "El Pescador, y su Alma" "Ego te
absolvo'', "El joven Dey", y otros, seducen, encantan
y conmueven. Es un verdadero poeta.
Hemos olvidado mencionar al poeta Thomas Moore,
amigo de Byron y su pequeña y notable novelita "El
Epicúreo", en que nos lleva a la antigua Roma de los
césares y los sacrificios e inmolación de cristianos, en.
que un joven de la escuela de Epicuro, abandona esta
doctrina para abrazar la Fe cristiana y seguir a su
amada.

mes Mathew Barrie con su novela "Peter Pan y Wendy". Entre los precursores d·e la novela de misterio figura Sir Arthur Connan Doyle, quien se hizo popular
con las aventuras de su creación detectivesca Sherlock
Holmes. Su obra maestra es "El sabu~so de los Baskerville", intresante y aterradora. Connan Doyle era de
una fecundidad prodigiosa y de un estilo muy objetivo.
H. Rider Haggard distinguido escritor británico por
sus novelas eruditas sobre la antigüedad se hizo famoso con su novela "Ella" ("Ayesha") que influyó en
Pierre Benoit con su "Atlántida".
David H. Lawrence, escritor revolucionario inglés,
escandalizó a la sociedad británica con sus producciones literarias de índole combativa pretendiendo abatir la hipocrecfa. y los intereses creados señalando los
errores de esa sociedad y su oculta corrupción. Sus novelas más famosas, son ''La Primera Lady Chatterley",
''El amante de Lady Chatterley", "La mujer que se
fue a caballo", "El resucitado", y otras. Lawrence, ha
arrancado de cuajo la máscara de una sociedad podrida
y ha mostrado la fuerza de los impulsos sexuales en
la humanidad, sin verlos. Viajero infatigable y poseedor de una vasta cultura, Lawrence es una de las figuras más importantes de la literatura inglesa contemporánea. Un novelista inglés Henry Miller ha tratado de continuar su obra, en sus libros "Trópico de
Cáncer" y Trópico de Capricornio". Entre los narradores de aventuras para muchachos, podemos mencionar a Wren, autor de "Beu Geste" con el tema de la
legión extranjera en Africa. Obtuvo con ella gran popularidad y éxito.

Entre 10s que escribieron libros para muchachos,
es verdaderamente extraordinario, el novelista Lewis
Carroll de "Alicia en el Pais de las Maravillas" Y "At.ravés del Espejo", verdadero poeta de la juventud Y
precursor entre otros de los escritores surrealistas.Otro que se le asemeja e.sel magnifico narrador Sir Ja-

Podemos mencionar como escritor de renombre en
las letras británicas al irlándés James Joyce, otro notable reformador nihilista, creador de la anti - novela
"Ulises", prescindiendo de la sintaxis y otras normas
gramaticales. Después de este libro que ha causado

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�gTan revuelo en los círculos literarios, sus más célebres novelas son ''Esteban el héroe" y Retrato del artista adolescente".
También se distinguió entre los escritores ingleses,
William Sommerest Maugham con sus novelas " En\.
tonces y ahora", "La luna y seis peniques" y "El filo
de la navaja". La primera nos remonta a los tiempos
del Renacimiento · y de Maquiavelo, la segunda nos recuerda el extraordinario artista Paul Gaugin que lo
dejó todo por seguir sus impulsbs artísticos, y la tercera se fundamenta en aquel simbolismo oriental que
presenta la vida como el filo de una navaja. Para el
virtuoso se va haciendo cada ve z más ancho y para
el perverso se hace más angosto aún. Maurice Baring
en su novela "La Túnica sin Costura", desarrolla un
bello simbolismo entre la vida del hombre y la · túnica
sagrada de Cristo.
A. J . Cronin es también un excelente narrador, y
se ha ganado brillantes lauros en sus novelas de las
que hace profundas criticas sociales. Sus obras más conocidas, son, "La ciudadela", "El castillo del odio",
sobre el despotismo "Más allá del silencio", sobre el
crimen "Las estrellas miran hacia abajo" "Las llaves
del R·eino". En la última, especifica como escritor católico, la verdadera misión del sacerdote cristiano y
estipula los fundamentos de una iglesia utópica.
R udyard Kipling es un magnifico escritor galardoneado en el Premio Nóbel y se ha distinguido como
inspirado poeta. "El Libro de las Tierras Vírgenes",
escrito especialmente para muchachos, contiene relatos
de gran belleza aun para adultos. La personalidad del
salvaje Mowgli crecido ·e ntre las fieras como el ''' Tarzán de los monos" de su compatriota Edg.ar Rice Boúrroughs, recuerda al Sigfrido de los "Nibelungos'' de
Wagner. La epopeya de "Gunga Din", el humilde a-

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guador que salvó al ejército británico en la India, de
la fiereza de los adoradores de Kali, los Thugs, es maravillosa. Sus relatos generalmente transcurren en la
India misteriosa donde Kipling nació y creció, en el
aeno de una familia inglesa. Así se consideran sue
•''Cuentos de la montaña", "La litera fantástica" (un
cuento sobrenatural e inverosímil), "Kim de la India",
"Cuentos de las colinas". Otros de sus libros hablan
de las leyendas de In vieja Inglaterra, como "Las historias de Puck", "Luz en las Tinieblas" " Historia de
un pintor ciego", y "Capitanes valientes" ( de la vida.
de los pescadores).
Otro brillante narrador de literatura fantástica
es H. G. Wells, creador admirable de las novelas de
ciencia - ficción con "El Hombre Invisible" y "La guerra de los mundos".
Anthony Hope con "El Prisionero de Zenda" y
"Ruperto de Hentzau" renueva el mito de •''La Máscara de Hierro" de "El Visconde de Bragelonne" de
Alejandro Dumas, y "El Príncipe y el Mendigo" de
Mark Twain. El de la semejanza extraordinaria de dos
seres ajenos u no al otro.
Bertrand Russell, filosófo y matemático notab1e y
ganador d·el Premio Nóbel, es también magnifico narrador en sus interesantes relatos como "Satán en los
suburbios y otras historias".
Virginia Woolf como estilista, se ha destacado entre los es&lt;iritores ingleses contemporáneos, siendo sus
novelas. "Al faro" y 'El cuarto de Jacob" . Otras brillantes escritoras inglesas son Daphne Du Maurier autora de "Rebeca", y las hermanas Carlota y Emily
Bronte que escribieron ··•cumbres borrascosas", y Jane
Ayre", historias de intenso dramatismo y tragedia.

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�Graham Greene ha abordado el estilo psicológico
en sus novelas "El idolo caido" y "El cu.arto en que
se vive"; en el "Tercer Hombre", nos narra el horror
del mercado negro y sus crímenes. Lloyd Douglas, ha
renovado la novela de tipo religioso histórico con su
novela "El manto sagrado", muy inferior a Lytton, aWallace y a Sienckewicz. Es más digno de elogio el exreligioso australiano Morris West, autor de "Las Sandalias del pescador" · y "El a bogado del Diablo", en
que hace alarde de una profunda y fina psicologi.a. Robert Hugh Benson, sacerdote católico, se distinguió
con su apasionant·e libro "El amo del mundo" cuyo
protagol!ista es el anticristo y en cuyas páginas asombrosas y proféticas anuncia nuestro siglo caótico y
sanguinario, al principio del mismo.
Los novelistas norteamericanos han debutado con
Poe, del que y.a hemos hablado antes y con el admirable viajero wa·s hington Irving, incansable investigador y observador, que escribió sobre las tradiciones
americanas y europeas de preferencia macabras. Se
distingue por sus ··•cuentos del viejo Nueva York",
que recuerdan a Hoffmann, verdaderamente escalofriantes. Contemporáneo suyo y ,de Poe, fue Nathantel
Hawthorne, que se hizo célebre con sus novelas fantásticas de indole -costumbrista "La Letra Roja" y "La
casa de los siete torreones", y cuentos de la influencia
puritana, entre los que sobresale, "El joven Goodman
Brown", que es terrorifico y a la vez, una agudeza
psicológica.

Rey Arturo", '\""etdader.amente es detestable, pero el
humorismo de Twain resurge con '''El diario de Adán"
Y "El Diario de Eva": Sus "Cartas desde la Tierra" son
verdaderamente deprimentes. "El Misterioso Desconocido " , es una novela que acusa un amargo escepticimo
Y como la anterior, el diablo es el protagonista.
L. Frank Baum, hizo verdaderamente la delicia de
los niños de todos los _pueblos y de todos los tiempos,
con su precioso cuento "El Mago de Oz" que fue adaptado a la pantalla cinematográfica norteamericana.
. Entre los autores norteamericanos contempo.ráneos,
figuran entre otros, Ernest Hemingway veterano de
la primera Guerra Mundial y ganador del Premio Nóbel. Sus más notables producciones literarias son
"Adiós a las Armas", ¿Por q~ién doblan las C¡mpanas?"
. , 'El v1eJo
· · Y el mar" , y otras. La primera de indole bélica Y. en la segunda habla de las guerrillas rojas en España; nos muestra al Hombre en pugna constante con los elementos.
WILLIAM Faulkner, otro brillante Premio Nóbel,
se ha hecho famoso por sus temas de profunda humanidad "Sagrario", "Requiero por una Reclusa", "lJna
rosa para Emily", "Desciende de Moisés" y otras en
las que muestra una sagaz critica de la sociedad contemporánea con un dejo de amargura.

Mark Twain (Samuel Langhorne Clemens), se hizo famoso por sus historias humoristicas como "Las aventuras de Huckleberry Finn", "Las aventuras de
Tom Sawyer", sus cuentos chispeantes y su novela fantástica histórica "El Príncipe y el Mendigo", una leyenda ingl1esa acerca del Rey Eduardo, hijo de Enrique VIII. Las aventuras de un Yankee en la corte del

Otro critico demoledor es Sinclair Lewis, con sus
novelas "Aire Libre", "El paseo de los Olmos" "Babbitt" Y Elmer Gantry que es la historia del ch~rlatán
que tien~ el poder de seducir multitudes, el predicador calleJero que desarrolla su labor con fines lucrativos. John Erskine, fino humorista contemporáneo ha
utilizado con talento los mitos y los héroes en sus' novelas "Galahad", "Casanova" "La Vida Privada de
Helena de Troya". John Steinbeck también galardo-

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�neado con el codiciado Premio, se hizo famoso con su
novela "Al Este del Paraiso" de profundo significado
social, también descuellan "Fuerza Bruta" "Las uvas
de la ira", y "Se ha puesto la luna'' (Sobre la invasión
a.e Bélgica) y otras.
Niven Busch, se ganó la popularidad con su novela
"Duelo al sol", narrando con intenso dramatismo, la
tragedia de una vieja familia de abolengo en el viejo
Oeste, y renovando el antiguo tema de la lucha de dos
termanos por una mujer.
Quien logró plasmar las luchas de colonización del
Oeste del pais en sus fascinantes libros, fue la singular novelista Edna Ferbe r, con sus libros "Gigante" y
"Cimarrón". Esta última se ha convertido casi en la
novela clásica del Oeste norteamericano.
Frank Yerby es un fecundo escritor de raza negra.
Sus novelas más notables son "La Risa del Diablo" y
"La espada sarracena". Sus temas son variados, y en
esta última nos ha admirado la erudición y el conocimiento que tiene de las antiguas luchas medievales en
Europa como lo es la Guerra de Investiduras en los
tiempos del Emperador Federico II. Nos hemos olvidado mencionar algunos grandes clásicos de la literatura
norteamericana del siglo XIX. ·
Uno de ellos es el sin igual James Fenimore Cooper contemporáneo de Poe y de Hawthorne, cuyos libros pintan con vivos colores, la vida de las Colonias
inglesas y su lucha por el predominio en América. Sus
libros más famosos, son, "El último Mohicano" "El
cazador de ciervos", "Ojo de Halcón" y "La Pradera".

dora de la época de Jesús, es maravillosa y apasionante.
No se puede dejar de citar a Harriet B-e.echer Stowe
con su novela cumbre "La Cabaña de Tío Tom", al
hablar de las letras norteamericanas, pues se puede
decir que ella provocó la encarnizada guerra del Norte
contra el Sur en pos de la libertad y justicia. "La
Cabaña del Tio Tom", fue durante mucho tiempo, et
libro preferido de. sus compatriotas, aún hoy en estos
tiempos de feroz segregación racial.
Y aunque ya habíamos mencionado antes a Herman Melville, no podemos menos qu.e ·e xtendernos al
emitir un juicio más elocuente sobre su novela cumbre
"Moby Dick", a la que la critica ha considerado que
lleva en su contenido un mensaje bíblico de la vieja lucha entre el Bien y el Mal. "'Moby Dick", es el símbolo
de la bestia del mar, el temido Leviathán mencionado
en el Apocalipsis. Como ya hemos dicho antes, el libro
es una apasionante novela de aventuras de los hombres del océano, los balleneros, y un brillante y erudito tratado de ba1lenatologia. De las novelas de Melvi- ·
lle, creo, a pesar de los que dice el Sr. De Undurraga,
la única que ha alcanzado la gloria.
En la literatura francesa, podemos mencionar entre los grandes novelistas románticos, al Conde Renato
Francisco de Chatteaubriand, cuya novela cumbre
"Atala", le salvó la vida durante una batalla al
lado de Napoleón. Esta obra tiene una magnifica visión de las colonias francesas en América. "Rene" tie?e _las características de u.na obra autobiográfica, y ' ·El
ultimo abencerraje" es una evocación de los tiempos
de Carlos V en España.

El coronel Lewis Wallace, que ganó la fama internacional con su admirable novela ''Ben - Hur" (Una
Historia en los tiempos de Cristo), cuya visión evoca-

Alfonso de Lamartine poeta y novelista romántico
francés, descolló con sus novelas sentimentales "Gra-

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�ziella", 'Rafael" y "El Diario de mi Madre". Su estilo raya en la sensiblería con una mala imitación del
"Werther" de Goethe y "Pablo y Virginia" de Saín - Pie
rre. Sin embargo, tiene páginas delicadas Y exquisitas
que le conquistan el elogio de la crítica.
Alejandro Dumas (Alejandro David de la Pelletiere), hijo de un noble oficial francés Y de una Iílulata, alcanzó la gloria con sus novelas "El Conde de
•Montecristo", ··•La mano del muerto", "Los tres mosqueteros", "Veinte años de:Spués", "El visconde de Bragelonne", novelas monumentales, en que se menciona
la Historia de Francia. Se dedicó a cultivar también
la novela fantástica como "Los mil y un fantasma"
entre cuyos cuentos, destaca: ''El castillo de Brankov.an". También escribió "Los hermanos Corsos", "Memorias de un Médico" ( Cagliostro), "El collar de la
Reina" (sobre el famoso proceso), "La dama del collar de terciopelo" (imitando a Hoffmann y a Irving)
etc.
Alejandro Dumas (hijo), vástago del anterior, se
distinguió por su novela romántica. "La Dama de las
Camelias", la vida de una Jortesana, influenciada por
el Abate de Prévost, Bernardino de Saint-Pierre Y Alfonso de Lamartine. Su Margarita Gauthier, ha despertado los más calurosos elogios, y ha sido fuente
inspiradora de poetas y compositores.
Entre el sinnúmero de poetas románticos, podemos
mencionar a la brillante novelista Aurora Dupin descendiente del principe Mauricio de Sajonia y amante
de Musset y de Chopin, la cual se hizo célebre bajo el
seudónimo de George Sand en homenaje a su amante
Jules' Sandeau. Los románticos la 1&gt;rocl.amaron su dirigente y pitonisa y se inmortalizó con sus libros "Leoni Leone", "Indiana", "Ella y El", "Un invierno en
Mallorca", "El Oro" y otras novelas que le ganaron

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la fama.
El más grande de los poetas y novelistas románticos, fue el inmortal Victor Hu_go, hijo de un oficial ae
Napoleón. De Undurraga no:;¡ dice que su novela "Nuestra Señora de París", es intrascendente, que no es sino
un culto a la arquitectura gótica por su prólogo. Me
parece que Víctor Hugo además de brillante poeta, es
un magnifico y excelente narrador. Ha rendido culto
al dolor humano, ha hablado por los desamparados
de la fortuna y combatido por la justicia y la libertad
tanto en su obra cumbre "Los Miser,a bles", como en
"El hombre que rie" y en "Nuestra Señora de París".
En esta novela, me parece que están bien trazados las
figuras del arcediano siniestro e intrigante, la gitanilla "Esmeralda", el rey Luis XI; y el mismo Cuasimodo,
monstruoso p·e ro humilde y sencillo, capaz de la más
profunda pasión. Víctor Hugo, partidario de los desventurados establece la tesis de que bajo la apariencia física deforme, se oculta un corazón sano y generoso. Además, en este libro h-ay una magnifica visión
de la "Corte de los Milagros" de Francois Villón. El
único personaje de esta novela que aparece mal trazado, casi de prisa, es el capitán Phoebus, amante de
"Emeralda,' ¡ Caso irónico! Muchos de los dramas de
Hugo, fueron transformados en óperas por los compositores d·e la época como "Rigoletto" ("El Rey se divierte"), "Lucrecia Borgia", "Hernani", •''La Gioconda" ("Angelo tirano de Padua"), etc. pero "Nuestra Señora de París", que el autor quiso transformar
en ópera por consejo de algunos amigos mal intencionados y que tituló "Esmeralda", no sedujo a ningún
compositor contemporáneo. De todas maneras me parece la novela muy. superior a lo que supone De Undurraga. En ··•Los Miserables", hay una admirable evocación verdaderamente épica, de la batalla de Waterloo y una dantesca visión de las barricadas de julio
de 1830. Con acierto fue llamado este sublime hijo de

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�Francia por sus compatriotas y contemporáneos, "L'Enfant terrible".
Honorato de Balzac aunque propiamente no fue incorporado al movimiento romántico, conquistó la ~loria en esta época con su serie de novelas "La Comedia
I1umana", que es una respuesta al sublime poema de
Dante Alighieri, "La Divina Comedia", de la cual, también ha dado una versión muy personal, el norteamericano-armenio, William Saroyan. En "La Comedia Humana", destacan "Eugenia Grandet''., •''Papá Goriot",
" El lirio del Valle" y otras. Balzac adolece de una fecundidad asombrosa. Su estilo parece más cercano a
los naturalistas Maupassant y Zolá.
En sus cuentos filosóficos, descuellan "La misa
del ateo", "La obra maestra desconocida", "Facino Can-e" y "El Elixir de la Larga Vida", que es esta última su versión de Don Juan. Este personaje, tan popular entre los románticos, une su popularidad al del "Judío Errante", tema muy tratado por ellos. El mismo Dumas escribió su novela "lssac Iaquedem" , a propósito
de su figura y los norteamericanos George Sylvester
Viereck y Paul Eldridge escribieron en nuestra época
su versión sobre Ahasverus, "Mis primeros dos mil
años", humorista y sensual. La más brillante novela
de Balzac, fue sin embargo "La piel de onargo", una
historia de magfa y profun'do significado psicológco
la que el propio Goethe elogió y llamó el "Fausto"
francés.

tu~.abres de los gitanos españoles, la cual inspiró la conocida ópera de Bizet. Tamhié-c publicó "Las almas del
Purgatorio" cuyo tema es el Don Juan Sevillano, con
las aventuras del Conde Don Miguel de Mañara.
"La Venus de Ille", también esta fundamentado en
una leyenda española y en un cuento del alemán Eichendorff. "Lokis" y "El callejón de Madame Lucrelia" pertenecen también al género fantástico. Es admirable su novela "'Crónica del Rey Carlos IX"' en
que narra la epopeya de los hungonotes.
Charles .Nodier, fue el maestro de Alejandro Dumas y su más ferviente amigo. Cultivó el género fantástico común a los integrantes de la Escuela Romántica.
Su más bella novela es "Inés de las Sierras" una fantasia española en la que pugnan lo sobrenatural Y la
realidad. Otra es "El Hada de las Migajas", en la que
el protagonista cree estar en amores nada menos que
con Belkiss, la Reina de Saba y amante de Salomón.
''Trilby, el duendecillo de Argyll" es otra de sus famosas producciones literarias.
Gerardo de Nerval, también poeta romántico influenciado por las letras germánicas, escribió su "Aurelia", " Silvia", "Pandora" donde su sensiblería trata de imitar a Goethe y a Novalis. En "La mano encantada", finge una fantasía llena de humorismo y basada en una crónica medieval.

Prósp·e ro Merimmée es otro escritor francés de renombre que explotó los motivos de terror sobrenatural
muy común entre los románticos. Merimmée fue a España muy joven y se enamoró del paisaje ibérico y de
la Condesa Eugenia de Montijo que fue más tarde Emperatriz de Francia, por su matrimonio con Nap.oleón
III. Así Merimmé escribió su "'Carmen" sobre las cos-

Benjamín Constant con su '''Adolfo", imita a los
autores alemanes Schlegel y Goethe en sus novelas
psicológicas. Alfredo de Musset, más poeta y dramaturgo, es excelente narrador en sus cuentos picarescos
como "Mimi Pinson" y "El lunar", en el que nos habla de la bohemia francesa y la Corte de Francia, y
"'El mirlo blanco", en el que imita el cuento de Andersen, "El patito ceniciento".

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'

�Henri Murger, autor de "La vida Bohemia", inspitó con su estilo muy original, la ópera "La Bohemia"
de Puccini. Narra la vida de los estudiantes y artistas
de Paris, sus desventuras y amoríos.
Theóphile Gauthier es uno de los más brillantes autores románticos franceses aunque nos decepciona su
libro "La novela de la momia", que no es sino un insípido pasaje biblico que habla de la huida de los judíos de Egipto y su paso del Mar Rojo, guiados por
Moisés, también del amor de una princesa egipcia y
un esclavo judio. Sus novelas fantásticas escritas en
un estilo elegante y nítido, son más aceptables por ejemplo, su cuento "Avatar" sobre la trasmigración de
las almas, "Arria Marcela" (Recuerdos de Pompeya),
es una fantasia basada en un cuento de Reine similar
a "La muerta enamorada", que es una l:1istoria de vampiros, y finalmente "Fortunic(, es la vida acomodada
de un dandy francés. "Jettatore" esta desarrollada sobre la terrible maldición supersticiosa del mal del ojo.
Erckmann - Chatrian. dos escritores loreneses que produjeron en conjunto varios cuentos de índole germánico como "Cuentos fantásticos de las orillas del
Rhin", influenciados por Hoffmann. y sus novelas,
·'El Recluta de Waterloo" y "'El amigo Fritz", con los
que tuvieron gran éxito.
Gustavo Flaubert, se ganó las palmas con su novela
histórica "Salambó" de los tiempos de Almicar padre
de Aníbal, en la vieja Cártago. Fue verdaderamente
Al modelo esteta de Wilde, con sus cuentos "La Leyenda de San Julián" y "Herodías". Pierre de Louys
escribió una hermosa novela sobre las cortesanas de
Alejandría titulada "Afrodita", y los ritos que se le
rendían a esta diosa. El tema recuerda un cuento de
Bécquer.
Claude Farrére, escribió su libro "Humo de Opio"

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en que pintando lo insalubre de un antro y fumadero,
va tejiendo las más bellas leyendas. Su novela "La
Batalla", no fue del agrado del Sr. De Undurraga. Sin
embargo, me parece que el estilo de Farrére, es excelente y satisfactorio.
senancour l::lSCribió su novela "Obermann", a imitación de •·•werther", llena de amargura y desesperación, como era la costumbre de la época.
Paul Féval, a imitación de Alejandro Dumas, publicó su "Enrique de Lagardere", de ambi'ente histórico, a la que siguió, "La estocada de N evers" , Y "El
hijo del Diablo". Aunque éstas son muy inferiores al
ingenio de Dumas, no por eso dejaron de adquirir popularidad. El espíritu humorístico de Féval, se puso
en relieve, con su novela "Selene, la ciudad vampira",
critica mordaz a todos los libros de vampiros muy en
boca en su tiempo. Michel Zévaco, imitador a su -vez
de Féval y de Dumas, desarrolló su serie noveUstica
"Los Pardaillán" sobre la tragedia de los hugonotes. ·
También "La Torre de Nesle", sobre la depravada Reina
Margarita de Borgoña, "Nostradamus", s o b r e el
hechicero de los Médicis y otras de calidad inferior a
Dumas y a Féval.
Julio Y.erne, precusor de H. G. Wells, Y verdadero
creador de la novela de ficción cientifica, se anticipó
a su tiempo y profetizó muchos descubrimientos que
la ciencia realizó posteriormente. Por ejemplo, las aventuras del inolvidable Capitán Nemo plasmadas en
su novela "20,000 leguas de viaje submarino" en que
auguró la invención del sumergible, "De la Tierra a la
Luna" (invención de aviones cohetes), "Viaje al centro de la Tierra", "Una invernada en los hielos" (Viaje al Polo Norte) , y sus novelas históricas y fantásticas
o de viajes, "Miguel Stroggof, el Correo del Zar''
"Héctor Servadac", "Un experimento del Dr. Ox", "El

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�secreto de Wilhelm Storitz" (precede y anuncia al
"Hombre Invisible" de Wells), "Los hijos del Capitán Grant" (Viajes en torno de la tierra), "La vuelta
al mundo en 80 dias·•, "El Castillo de los Cárpatos", y
otros más que causaron el entusiasmo de la juventud
por este autor y culminó en estruendoso éxito, su vida. Albert Samain escribió bellos cuentos con estilo
de esteta entre ellos, destaca "Hyalis, el faunillo de
los ojos azules".
Gastón Leroux trató de imita.r a Verne en su novela cientifico - fantástica, con sus libros "El fantasma
de la Opera", "El misterio del cuarto amarillo", "La
muñeca sangrienta" y otras, en que mezcló lo inverosimil y lo admisible, bajo la influencia de Verne y
de Conan Doyle. La última, es una risible historia de
vampiros, de muñ.ecos autómatas y de asesinos depravados al estilo Landrú.
Pierre Benoit revivió el mito platónico, en su novela
· famosa •''La Atlántida", dando una original versión
que obtuvo mucho éxito. "Koenigsmark", es una novela de espionaje e intriga dur,ante la Primera Guerra
Mundial, donde figura la sombra del célebre aventurero sueco. "La Castellana del Líbano", es un episodio en el cercano Oriente. Emilio Zolá, un escritor revolucionario y audaz, se ganó la gloria a fin del siglo
pasado con su célebre "!Yo acuso¡", durante el famoso proceso de Dreyfuss ante los tribunales franceses,
e impuso su estilo naturalista, divorciando la literatura francesa del romanticismo trasnochado. Con su novela "Nana", que es la historia de una mujer pública,
despertó el escándalo y la ira popular con su aguda y
severa critica a la sociedad. "La Bestia Humana", y
"Las turbas de Lourdes''-, encarnizaron contra él, la indignación de los circulos moralistas y religiosos. Sus
·•cuentos a Ninón", son sin embargo, delicados y bellisimos. Su pequeñ.a novela "Por una noche de amor",

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es deprimente y angustiosa. Zolá es un magnifico escritor, acusador y terriblemente demoledor. Se ha ganado el elogio de la critica en general, inclusive al Sr.
de Undurraga.
Guy de Maupassant, sensual y frívolo, es sin embargo un admirable escritor y un profundo psicólogo.
Con un estilo propio de un esteta, de una elegancia asombrosa, se incorporó a la escuela de Zolá, alcanzando la cumbre de la fama con su novela "Bel Ami"
cuyo protagonista, es un Don Juan parisino, bru~
tal, despiadado y cinico, en la que la ambición por escalar las más altas esferas sociales y su desenfreno
sexual, integraban su ser, y no se da punto de reposo
hasta haber conquistado su meta. Después de haber
cultivado su estilo en los cuentos picarescos, se dedicó al género psicológico. Con "El Horla", y "El Diario de un loco", se abismó en los profundos misterios
del alma humana, con gran éxito. su estilo degeneró
de pronto en lo absurdo y lo grotesco y se precipitó
en los relatos macabros, escalofriantes y terrorificos
que había puesto de moda sin duda en la misma época Baudelaire con su estudio y su traducción de Edgar
Allan Poe. A imitación de éste, escribió entre otros
cuentos, "La mano del cadáver", horriblemente espantosa. Su mente se obscureció de pronto y terminó en
1~ ~ocura Y la desesperación lo precipitaron en el suicidio, tri~te fin para uno de los más grandes ingenios
de Francia. El Y Zolá, con Victor Hugo y Balzac, constituyeron los más grandes narradores de las letras
francesas del siglo XIX.
Otro escritor francés destaca.do por su talento y su
ingenio, fue Anatole Thibaut, conocido mejor como Anatole France, nombre que le conquistó la gloria de la. literatura de su patria.
Excelente y brillante narrador y agudo crítico A'
uatole de France, obtuvo pronto, la altura de los ante-

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�riores con sus novelas "Thais, la cortesana de Alejandria", "El fisgón de la reina Patoja", "La isla de
los Pingüinos", "La rebelión de los áng eles", "Los dioses tienen sed", "El crimen de un académico" y mu~
chas otras más, fruto de su fecunda producción litera-ria. Son bellos sus cuentos "El Cristo del Océano" y "La
misa de las sombras", esta última de género aterra►
dor.
Alfonso Daudet, de origen provenzal, se dedicó a
describir su paisaje region~l con su amena novelita
"Tartarin de Tarascón" y los delicados - cuentos •''Cartas desde mi Molino" salpicados de un fino humorismo.
Son dignos de mención también sus "Cuentos d·e l lu-•
nes" . .Exaltó la figura y la obra del poeta provenzal Federico Mistral contemporáneo suyo y glorificador de la.
lengua de su región. Su novela "Safo", se ganó el elogio de la critica.

Maurois, cuyo verdadero nombre era Emile Herzog, de
origen judio-alsaciano, se distinguió como eminenete
biógrafo y excelente novelista, entre cuyas producciones literarias, se destacan, "Climas", y "Lós silencios
del coronel Bramble". Entre los escritores existencialistas, figuran Jean Paul Sartre con sus novelas, "La
Náusea" y "La Peste", André Gide con "Los papeles
de André Walter" y "El inmoralista", y ,Albert Camus
con "El Extranjero", en que expresan su ins::ttisfacción
por la nda. Estos, son más dramaturgos e ideólogos
filosóficos que novelistas. En las más jóvenes generaciones en las letras francesas, contamos con la novelista Francoise Sagan, que s-e hizó célebre con su novela
"Buenos días, tristeza" , en que aborda los problemas
de la juventud actual. Uno de sus últimos libros ee
"¿ Le gusta a U d. Brahms? ".
Entre los italianos, contamos en la Edad Media nada menos que con el inmortal autor de "La Divina Co-

Romain Rolland, admirable humanista, devoto de
los valores eternos, se inmortalizó con su novela "Juan
Cristóbal", fruto de su cúlto por· el ••Divino sordo de
' Bono" y de sus investigaciones concienzudas sobre la
vida y la obra de Beethoven. Pugnó durante su existentencia por la paz r la hermandad de las naciones y se
inclinó profundamente por !a filosofía oriental, André

media" con su novela "Vida Nueva" en su culto a su idoletrada Beatriz. A Boccaccio ya lo hemos mencionado
anteriormente y a su "Decamerón". En el Renacimiento, es digno de mención Niccoló Machiavelli, autor del
tratado "Príncipe", con su novelita "Belfegor, el diablo enamorado", de índole humorística. Durante la época del Romanticismo se distinguieron "Manzoni con
su novela "Los Novios" y Hugo Fóscolo con su imitación de "Werther" en su novela, "Las cartas de Jacobo
Ortis". En la actualidad figuran el eminente Giovanni
Papini con sus libros "Gog", "El libro negro", "Palabras Y sangre", '''Hombre acabado'' (casi autobiográfico), Y Curzio Malaparte cuyo verdadero nombre es
Kurt Suckert, hijo de .alemán Erwin Suckert, fue enlace
militar entre alemanes e italianos en la última guerra Y cuyos libros "Kapput", "La piel" y "Madre
marchita" le han obtenido la popularidad. Pintando
con colores crudos, la angustia, lo siniestro, la miseria y el terror de la guerra.

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Marce! Proust, aunque muerto a princ1p1os de siglo,
es uno de los más notables escritores del siglo XX, de,
estilo delicado, que ha despertado la admiración de todos los círculos literarios. Su ciclo de novelas "En busca del tiempo perdido", le ha ganado la admiración internacional. Es digna de mención su novela, ''A la sombra de las muchachas en flor". Nuestro conocido amigo de Undurraga, ha calificado despectivamente este
ciclo de Memorias intrascendentes, sin tomar en cuenta el magnifico estilo del autor.

�El portugués Eca de Queiroz, se popularizó con
sus novelas "Los Maias", ''El crimen del Padre Amaro",
"La ilustre Casa de Ramirez" y "La reliquia", esta
última de índole .irreverente aunque con una magnifica visión de Tierra Santa y del Proceso de Jesús.
Otras de sus produr.ciones lit.erarias son "El mandaHn" y ''El Señ.or DlabJo y otros cuentos" (una apología de Satanás). Uno de sus cuentos más impresionantes y conocidos "El difunto" de indole terrorífica. Es interesante "El Ep.istolario de Fradique M'éndes.
El escritor húngaro Férencz Herczeg, de ascendencia alemana, alcanzó la fama internacional con
sus ·noV'elas "La familia Guyorkovicz" y "Sheruzad'\ La
Princesa pagana", en que evoca los tiempos en que las
l!ordas de el magiar Arpad amenazaban las fronteras
del Imperio Germánico.
El finlandés Mika Waltari obtuvo la fama ascendente con su repentino éxito "Sinuhe, el egipcio", a
la que siguieron otras novelas de inferior calidad como "El ángel sombrío", "Michael el rene·g ado", '''El ,etrusco y otras de tema histórico.

'

'

da de los primeros cristianos en tiempo de Nerón. Nos
pinta con colores vivos, el incendio de Roma y el martirio de San Pedro y San Pablo. Sus otras novelas, apenas valen algo. Esta es la que le ha alcanzado la gloria. "Pan Tadeusz", "El Diluvio", '"En vano", son episodios de la Historia de Polonia, de poco interés para el resto del mundo. Si en "Quo Vadis?" desarrolló
un estilo brillante e interesante, en sus demás libros,
su estilo parece opacarse, resulta aburrido y pesado.
Por último► el judío polaco Scholem Asch, escribió
•·La Judía de Toledo", en que hace objeto de su odio
y sus ataques a la cristianidad, a la Iglesia Católica Y
a la Inquisición, y en su novela "Al borde del abismo",
descarga todo su odio contra Alemania y los alemanes.
No conozco su novela "El Profeta", de la que nos dice Undurraga, que no vale nada. Un escritor debe de
ser imparcial para ser un buen escritor, pero parece
que la mayoría de los escriaores. Judios (entre ellos
Kurt Singer), con muy honorosas excepciones, nunca
han tenido en cuenta este principio.

Otro eminente novelista polaco, ganador del Premio Nóbel, e internacionalmente conocido, es Hendryck Sienékewicz, c;ue con su novela "¿Quo Vadis?",
escaló un alto puesto ·e ntre los grandes autores_ contemporáneos. Su libro maravilloso nos habla de la vi-

Entre los escandinavos, tenemos a Hans Christian
Andersen, el narrador de cuentos por excelencia, el
poeta de la infancia y la juventud, quien siempre admiré desde pequeñ.o. El gran cuentista danés, de feeundidad prodigiosa, creó un mundo de asombrosa
fantasía para la posteridad. Se inspiró en "Las Mil Y
una Noches", de que él mismo dijo; fue la fuente de
sus ensueñ.os, así mismo las leyendas nórdicas. Escribió pequeñas novelitas llenas de enseñanza ejemplar
y aguda psicologia in!:antil, por ejemplo "El hijo del
portero", "Pedro el afortunado", "lb y Cristina", "El
Hada de los ventisqueros", "La reina de las nieves",
''La hija del Rey del Marjal", "Bajo el sauce", etc.
sus cuentos son delicados, poéticos y artísticos como
"El soldado de plomo'', "El patito feo", "Almendrita",
"La sombra", "Las zapatillas rojas", "El ruiseñor",

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Entre los polacos, figuran; el Conde Jan Potoeki,
diplomático, investigadot' y excelente narrador en su
novela, ''Manuscrito encontrado en Zaragoza", escrita
en la manera de Boccaccio y de "Las Mil y una Nóches", entretejiendo la trama con la de relatos fantásticos. Potocki apenas era conocido, hasta recientemente a pesar de que data del siglo XVIII.

�''El Abeto", y miles más que constituyen la delicia de
los niños d:e todo el mundo. Influyó notablemente sobre Osear Wilde como cuentista.
Selma Lagerloff, eminente novelista sueca ganadora del Premio Nóbel, es una ·e scritora brillante entre los
actores de actualidad. Explot6 las tradiciones de su patria, las leyendas nórdicas como "El viaje de Nils Holgersson", " La leyenda de Gosta", y otras en las que intervienen duendes y magos. Así, son ya famosos sus libros, "'El mundo de los gnomos'', y "Las leyendas de
Cristo" entre las que destaca "El Manto de la Verónica".
"Ingrid Herg", es una historia conmovedora de amor, sacrificio y fantasía, y "Astrid" es un, episodio de
la historia del Rey Olaf de Noruega. "El carretero de
la Muerte", sobrecoge de pavor a quien lo lee. Sus creaciones Gosta Berling y Nils Holgersson, se mueven en
un ambiente de magia y fantasfa.
Knut Hamsun el noruego, laureado tamién con el
codiciado premio, llevó una vida de penuria y sufrimiento que ha plasmado en sus libros. Sus novelas
más notables, son "Pan", "Hambre", "Un vagabundo
toca con sordina" y otras más.
Verner von Heidenstam, austríaco nacionalizado
sueco y ganador del Premio Nóbel también, se hizo famoso con su novela "Los Caballeros de Carlos XII"
en que narra y pinta la época del desdichado y ambicioso rey de Suecia. Es un prosista fascinante.
M.axence van Der Meersch, escritor belga, describe la
gue rra en toda su crudeza, en su novela "Invasión", la
tragedia del invasor y la profundidad del amor. Otro
de sus libros de gran valor es "Cuerpos y Almas". Es
un autor destacado y notable, en las letras francesas.

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Los rusos hasta principios del siglo XIX, con el mulato Alejandro Puschk.in, no produjeron nada de va lor.
Puschkin fue su Shakespeare y su Byron. La producción de este emigrante escritor y poeta es casi totalmente en verso, pero su prosa no es despreciable.
Hasta "Eugenio Onieguin", fue clasificada por él
mismo de "novela poética". su modelo fueron en efecto Shakespeare y Byron, poetas ingleses. "Eugenio
Onieguin", es un ruso importado de la lejana Albión,
ensimismado en su "spleen" británico. Un " Don Jua n "
hastiado de la vida, indiferente ante el amor. Puschkin
d escendía de la nobleza rusa y del "Negro de P edro
el Grande" el Príncipe Hannibal. Nos recuerda con
ello a Du~as, pues también descendía de un arist ócrata y de una mulata. En su novela en prosa, " La. hija del capitán" trató de glorificar al r evoluciona rio cosaco Pugascheff y a la Emperatriz Catalina la
Grande. "Dubrovsky el bandido" es un Robin Hood ruso. Un bandolero romántico y g eneroso. Esta novela,
también fue escrita en prosa". Ruslán y Ludmilla",
·e s una epopeya rusa que Puschkin escribió en verso,
llena de fantasía y mitólogica poesía. Sus cuentos en
prosa "La Dama de los tres naipes" y " El fa bricante
de ataúdes", pertenecen al género macabro.
Nicolai Gogol, contemporán-eo de Puschkin, se hizo
famoso por su novela histórica "Tarasa Bulba", en que
describe con gran colorido las costumbres de los Cosacos. Se inclino a escribir cuentos y leyendas de su
patria, la vieja Ucrancia. Son célebres sus " Cuentos
Ucranianos" entre los que destacan "Terrible Venganza", "Noche Buena" y " El rey d e los Gnomos" . Su novela "El retrato", anuncia ya "El retrat o de Dorian
Gray" de Wilde. Es un profundo psicólogo y un magnífico prosista.
Fyodor Dostoiewsky, ha sido la cumbre de la Li-

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�teratura rusa, una eminente figura universal, y sus
creaciones pose·e n una fuerza y una profundidad psicólogica. Sus principales producciones literarias, son
"Crimen y Castigo" (El Diario de Raskolnikow), "Los
hermauos Karamasow". "Los endemoniados", "La caf&gt;a de los muertos", "Noches blancas", "El Príncipe
idiota" y otras más que le ganaron el elogio del mismo
Nietzsche.
El Conde León Tolstoy, místico socialista, no obstante su origen aristócrata, se encerró en su cristianismo utópico y vivió como un humilde campesino, después de haber pértenecido al ejército y haber servido
a su patria en las guerras de Crimea. De allí su novela
"Sebastopol". Humanista y pacifista escribió "La Guerra y la !Paz", su novela cumbre, que trata de las guerras napoleónicas, el incendio de Moscú y la derrota
de Napoleón. En "Anna Karenina" y "Resurección" aborda temas muy humanos. Sus cuentos, llenos de. candor, cristianismo e ingenio, conmueven y despiertan interés. Posee una fantasía avasalladora. Destacan entre
ellos, "lvan el imbécil" y "El ahijado". Sin embargo
su concepto por el Arte, era absolutamente erróneo.
Detestaba a Beethoven, a Wagner, al Renacimiento y
a los griegos, considerándolos decadentes y corruptores
Así lo expresó en su tratado "¿ Qué es el Arte?". Su fobia
por la música d·e Beethoven, la expresa en su mediocre novela "'La Sonata a Kreutzer", de muy pobre
conce,p ción. Undurraga ha arremetido contra Tolstoy
acusándolo de insípido y soberan·a mente pesado. No
puedo concederle la razón. Es a pesar de todo, un gran'
valor en las letras eslavas. Wdimiro Korolenko escribió "El Músico Ciego", "El día del juicio" y "El
sueño de Makkar".

Negro", de admirable profundidad psicológica y "Noche de terror", plena de humorismo macabro.
Ivan Turgenev, que ha alcanzado con "Nido de Hidalgos", su máxima popularidad, ha escrito una bella
novela, llena d·e ternura, que tituló "Primer Amor·" .
Lermontoff alcanzó el éxito con su novela "Un héroe
de nuestro tiempo", y Makkarenko con "Banderas en
las torres". Leonidas Andreiv humorista a veces siniestro en "Lázaro" "El misterio" y "Judas Iscariote".
Máximo Gorki, es el mapor novelista soviético y revolucionario, que se hizo famoso con su novela "La
Madre", sobre la madre proletaria y de ímpetus revolucionarios que incita a sus hijos a la lucha contra la
opresión. Sus "Cuentos italianos", y su novela "Tomás
Gordiaff" son también de gran valor en las letras rusas.
Alex Tolstoy sobrino del Conde León, se distinguió
por sus cuentos entre los que destaca, "La Familia
Vourdalak"
Boris Pasternak, poeta y novelista también soviético, pero alejado del Partido y perseguido además,
obtuvo el Premio Nóbel con su novela "El Dr. Zbivago", que le conquistó la gloria internacional y el aplauso del mundo. Pasternak nos haba del tremendo derrumbe de la sociedad zarista y la trágica revolución
de octubre por medio de la cual, los partidiarios de Lenin Y de Marx alcanzaron el Poder. La miseria tremenda del pueblo ruso luchando contra la opresión
las sangrientas masacres, y enmedio de todo ello florece un amor puro, inmortal.
'

Anton Chejov, es otro de los grandes talentos que
nos ha dado Rusia entre sus eminentes narradores. Entre sus cuentos, figuran como insuperables "El Monje

Finalmente Mihail Scholojov, "El don Apacible" y se
ha colocado en el número de Premios Nóbel con sus novelas "Tierras Roturadas", novelas de indol:e socialista.

80

81

�La Rusia Soviética, ha producido pocas firmas no-

tables. Son casi desconocidos los judios comunistas
Ilyá Ehrenburg y Sholom Aleijem con sus novelas y
cuentos de propaganda marxista. Aleijem, ha pintado
con éxito las caracteristicas de su raza.
Entre los escritores escandinavos de importancia,
olvidamos mencionar anteriormente, nada menos que
al filósofo y padre del existencialismo, el danés Soren
Kierkegard con su novela casi desconocida e id:eológi.ca "Diario de un seductor". El protagonista de esta obra es un Don Juan que hasta el mismo nombre lleva.
La trama del libro nos lleva a considerar las reflexiones
del seductor mientras lleva a eabo su conquista, con
la pericia y sagacidad de un militar.
De Undurraga ha elogiado con acierto la poesia
encerrada en "Las Mil y una Noches" que todos hemos
disfrutado con deleite. Las conocemos eri dos versiones,
la traducción de Monsieur G.allard, expurgadas y casi
infantiles, y las del Dr. Mardrus, quien ha captado el
espíritu oriental, sensual y de fantasia desbordante.
La fantasía oriental influyó enormemente en· la literatura española después de siete siglos de dominación arábiga.
Aunque ya hemos mencionado algunos ilustres escritores de esta. Bacionalidad, es preciso hablar del fino humorista don F'rancisco de Quevedo y Villegas
con su novela ''Vida del Buscón" y su libro de cuentos
"'Sueños", que pertenecen al género picaresco.
Mateo Alemán con su nove1a "Guzmán de Alfarache", y "El Lazarillo de Tormes" cuyo autor ha
quedado en el anonimato, han llevado a la cúspide el
estilo picaresco en la novela e:spa:fíola.

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Gustavo Adolfo Bécquer, que ha inmortalizzado el
apellido de su abuela paterna, se hizo famoso a mediados del siglo XIX como poeta y cuentista, narrador
admirable en sus "Leyendas" y cuentos entre los que
destaca su pequeña novelita romántica "La venta de
los gatos", en que nos cuenta la tragedia de un amor
imposible entre un hombre de origen humilde y una
encantadora jovencita de elevada alcurnia. A la muerte de su amada, el amante pierde la razón. De espíritu sombrío y lúgubre e influenciado por los poetas
románticos alemanes, Reine Uhland y Eichendorff,
Bécquer hizo célebre una serie de "Leyendas", españolas como "Los Ojos Verdes", "El Miserere", "Maese
Pérez de organista", "La noche de difuntos" y otras
más, plegadas de aparicio'n es, duend·e s y espectros aterradores.
Su leyenda cumbre fue ese poema en prosa "El caudillo de las manos rojas" que substituló "Tradición
india". Es precisamente, esta época en que los alemanes han rendido culto e investigado los misterios de la
Indi'a, remota Y obscura que hasta ahora, después del
poeta Valmiki y su colega Kalidasa, nos han dado un
poeta Y novelista de renombre, Rabindranath Tagore.
En aquel tiempo, Pranz Bopp, Schlegel y Max Mliller
amén de otros investigadores germanos se interesaron
por la antigüedad rle la cultura indostánica, y posteriormente el filósofo Schopenhauer puso en relieve el
pensamiento religioso de este país.
En la actualidad cuatro notables escritores alemanes, se han visto atraldos con curiosidad hacia la India. Uno de ellos ha sido Waldem.ar Bonsels con su
libro novelado y poético "Viaje a la India", Hermann
Hesse con su novela "Siddharta" evocando a Gautama
Budha, Thomas Mann con su novela "Las cabezas troncadas,", libro sensual que nos habla de los rituales conyugales Y eróticos de este pueblo, y finalmente, el pru-

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�siauo Ernst Wiechert quien escribió, "El búfalo blanco o la Gran Justicia". En esta novela, Wiechert nos
han legado un bello himno a la Libertad, a( heroismo
Y al ~acrificio. Su aumirable mensaje es que el hombre
no debe inclinarse ante la crueldad de los poderosos sino
aJJtp la Suprema Divinidad, y si es pi'eciso, desafiar a
la iniquidad y marchar sonriendo al martirio. En otro
tiempo, hasta el mismo Goethe dedicó a la India algunos de sus más bellos poemas. El ingléi,; Rudyard Kipling, Y el francés Romain Rolland, también rindieron tributo a la India y sus misterios.
De los grandes prosistas españoles, se cuentan Pedro Antonio de Alarcón con sus novelas 'El sombrero
de tres picos" y "El Capitán V-eneno" de tema cómico
y chispeante "El Niño de la Bola" y El escándalo" de
motivo drámatico amén de sus cuentos incluidos en sus
"Historietas Nacionales". Don Juan Valera con sus
cuentos "'El !Pájaro Verde", de índole fantástica cfonde
abunda la magia y encantamiento, y "Las Salamandras
Azules" en que se remonta hasta la época de Salomón.
Destacó también en este tiempo, Don José Ma. Pereda con sus novelas costumbristas, "El buey suelto",
"Peñas .arriba'•, "Escenas montañescas", "Pepita Jiménez", "Juanita la Larga" y otras en que describió la
España de su tiempo, la España popular y rústica. Sus
personajes fueron campesinos, clérigos, comerciantes
etc.
El jesuita, Padre Luis Colloma también pintó personajes, en "'Pequefü.ices", "Por un piojo" y otros. Don
Ramón del Valle Inclán nos legó sus maravillosas "Sonatas", cuatro novelif,tas encantadoras sobre la turbulenta vida de su Don Juan, el extraordinario Marqués
de Bradomín, aventuras románticas con un poco de misticismo y nostalgia.
Enrique Pérez Escrich, se hizo famoso con su nove84

la "El Mártir del Gólgota" sobre la vida de Cristo, plena de tradiciones religiosas y devoción sinc·e ra.
Don Armando Palacios, Valdez, de fecundidad admirable, alcanzó la popularidad con sus novelas costumbristas y románticas, "Martha y Marta", "Riverita",
"La Hermana San Suplicio", "La aldea perdida", "Las
alegrías del Capitán Ribot", "Los pap~les del Dr. Angélico" y otras. Sus cuentos, "Solo", "La procesión de
los santos", "Polifemo", "Las brujas", "Perico el bueno", lo acreditan como un excelente, narrador. Wenceslao Fernández Flores, humorista magnifico se popularizó con su novela "El hombre que compró un automóvil", y sus cuentos algo sombríos, tenebrosos Y cómicos, "La fria mano del misterio", "Tinieblas" y "El
claro del bosque". Espectros espantosos y vampiros horrendos se suman a situaciones chispeantes. Pio d:e Baroja, p~eta, dramaturgo y novelista vasco, aportó a la
literatura de habla hispánica sus novelas, "Zalacain
e.l áventureFo" "Las inquietudes de Shanti Andia", Y
pintó con su mano maestra el espíritu d·e su pueblo.
Don Vicente Blasco Ibáñez, también vasco de origen,
se convirtió en el novelista más prominente del siglo
XX con su novela "LOE$ cuatro Jinetes del Apocalipsis",
cuyo tema central es la. Gran Guerra, donde pone en
relieve su admiración por Francia y su odio hacia la
Alemania del Kaiser.
Otra de sus famosas novelas es "Sangre y Arena",
vida de un supuesto torero donde descubre el alma del
pueblo español y el entusiasmo sevillano por la Fiesta
Brav.a. "En busca del Gran Khan", es una novela sobre la vida de Colón el gran Almirante, "Entre naranjos", una noV'ela romántica que no fue del agrado del
Sr. de Undurraga. Blasco Ibáñez, es sin duda un magnifico narrador que tan pronto nos pinta la crueldad
de la guerra como una pro~sión en Sevilla. Sus cuentos "El préstamo de la difunta" y "La Misa de Media-

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�noche" son de 1ndole sobrenatural.
Azorin otra de las glorias de Espafia nos dio un
nuevo concepto de "Don Juan", arrepentido, en su novela del mismo nombre, un Don Juan místico anciano,
agobiado por las experiencias de la vida.
'
Miguel de Unamuno, ensayista, poeta, filósofo,
dramaturgo y poeta cervantino, nos legó entre su
vasta producción literaria, sus novelas "La tía Tula",
"El otro", "El hermano Juan", etc.
Salvador de Madariaga nos habla de su "Corazón
de pi'edra verde" de los tiempos de la conquista de América, otro de los éxitos de Madariaga es "Los franceses y los espafí.oles.
Gonzalo Torrente Ballester, uno de los más brillantes novelistas contemporáneos nos ha legado una
visión muy personal y moderna de "Don Juan" en su
novela del mismo nombre. Su libro está lleno de fantasía y de poesía. Sus conceptos sobre el amor, son admirables.
Ya que hablamcs de las letras espafiolas, hablaremos ahora de las letras iberomericanas, entre las
que destacan sin lugar a dudas las mexicanas. Tenemos en primer lugar, a principios del siglo XIX, en
tiempos de la Independencia de México a Fernández de
Lizardi con su librito satírico "El Pensador :Mexicano", de quien tomó el apodo, que contiene cuentos y
diálogos llenos de sarcasmo contra los dominadores y
Y los clérigos. Su novela monumental y famosa "El
Periquillo Sarniento", modelo de la novela costumbrista Y picaresca, que causó revuelo en su época. El
protagonista es un aventurero c1nico, con gran acopio
de erudición Y gracia. Su otra novela "Don Catrin de
la Fachenda", es también una novela satírica, que fustiga las costumbres de su época.

Otro excelente novelista, es Don Ignacio Manu~l
Altamirano, nos pinta escenas de II imperio en Mé~ico
con su novela "El Zarco de los Plateados", en que describe las costumbres de los bandidos chinacos. Otra
de sus .:iovelas es "Navidad" en las montañas".
Don Manuel Payno, contemporáneo de Altamirano,
pintó las costumbres de los chinacos, en su novela
"Los bandidos de Río Frfo". Su novela costumbrista
"El fistol del Diablo'', no esta exenta de fantasía Y
magia.
Don Federico Gamboa se hizo famoso con s~ no.
rt 1 "Santa" que la llevó a la inmortalldad.
vela inmo a
,
d
u odisea
La vida de una, joven campesina engaña a Y s
casa de prostitución. Su novela "Los evan!e~i:t:s~ describe un aspecto curioso del México de prm·
cipios del siglo XX.
Otl'o novelista de esta época, es Julio Sesto con su
novela "Las abandonadas" que hizo popular Y "La t~rtola del Ajusco", librito lleno de poesía en qu~ cultiva
un estilo bellisimo. La protagonista es una Joven de
origen humilde que llega a convertirse en u~a gran actriz. Se describen sus amores y su trágico fm.

Mariano Azuela con "Los de abajo" describ~ la mi. v amargura de su pueblo, siempre sometido a la
seria :6 de los poderosos. Artemio del Valle Arizpe
opres1 n
b
"El
en sus o ras
d esarrolló la novela de costumbres
,,
, 1t·
obre
canillitas" y "La Güera Rodríguez , esta u 1ma, s
la vida de la famosa cortesana que fuera ama~te del
Barón de Humboldt y del General Miramón en tiempos
de Santa Ana. Son famosos sus cuentos sobre las costumbres y tradicionr,s del México del siglo pasado.
A estos, se suman los escritores de índole ideológi-

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87

�ca como Martín Luis Guzmán con "L1 sombra d el Caudillo" evocando la figura del Presidente Calles, plagada de intrigas politicas, "La majestad caída" de
Juan A. Mateos en que nos habla de la Revolución y
la figura de don Porfirio Diaz, y " Mi caballo, m~ perro
y mi rifle" de Rubén Rome ro con escenas d e la r evolución.
Con "Pito Pérez·•, novela picaresca. este autor ha
conquistado la fama por su humorismo popular.
A. R. Pozas con s u "Juan Pérez Jolote", ha mostrado una magnifica visión de los tiempos de la Revolución. Su protagonista es un hijo del pueblo con sus
anhelos e inquietudes. Agustín Yáñez, poeta y novelista, ha escrito una bella obra en su libro" La creación"
Don José Vasconcelos, filósofo, estadista, educador,
historiador y novelista, se hizo famoso por su novela
" Ulises Criollo", libro de altos vuelos, de aspecto autobiográfica cuyo protagonista relata su odisea durante
,, Hevo!ución Mexicana. Luis Spota, es uno de los más
grandes novelistas mexicanos y crítico sociólogo d e su
época y de su pais. "Casi el Paraíso", "Horas violentas", "Espaldas Mojadas" (el problema d e los braceros), "Más cornadas pega e l hambre", que es la asombrosa odisea de un joven novillero, ''A la Estrella vacía", Y "El tiempo de la ira" son magnificas creaciones
suyas.
Entre los mexicanos más jóvenes, se cuentan Juan
Tlulfo con su serie de cuentos "El llano de Llamas"
, su novela "Pedro Páramo". Juan José Arreola con
sus novelas, "Conf:i.bulario" y "La Feria", Carlos Fuentes con "La Región más Transparente", "La Muerte de
Artemio Cruz" y otras. Bruno Traven, escritor extranjero de pr ocedencia desconocida (supónese que alemán), se convirtió eu escritor mexicano por sus novelas

de ambiente nacional, "El barco de los muertos", "El
tesoro de la sierra madre", "La rebelión de los colgados" Y otras. Su cuento "Macabro", recuerda aquel
cuento sombrío de los hermanos Grimm, "La Muerte
por Madrina".
Roberto Blanco Moheno se distinguió como novelista con su libro "Murieron a mitad del Río".
Antonio Médiz Bollo fue, finalmente, el cantor del
Mayab por excelencia con su libro de cuentos y poemas
"La tierra del faisán y del venado", con evocaciones
y leyendas mayas.
La literatura mexicana, fruto de un pueblo siempre en pie de lucha hacia su superación, la encontramos plena de amargura, exaltando siempre la lucha de
clases Y la condenación de los reaccionarios y consetvadores que siempre han apoyado a los opresores del
país. México, que ha sufrido intensas guerras intestinas en defensa de sus derechos y libertades, no podfa
aportar otra forma de novela. Los problemas laborales, la miseria Y el hambre están siempre latentes en
sus creaciones.
Entre los autores latinoamericanos de renombre,
destaca el colombiano de ascendencia judio - inglesa,
Jorge Isa.aes con su novela "Maria", modelo de la 110vela romántica en América. Recuerda sin embargo este romance al de •~Pablo y Virginia" de Saint - Pierre.
Enrique Larreta, escritor argentino, conquistó la
fama con su novela de ambiente hispánico, "La gloria de Don Ramiro", en que nos da una. visión muy personal de Don Juan, Su Don Ramiro es un gallardo aventurero, arrogante y cínico que se refugia en el misticismo finalmente. Alejo Carpentier es el mayor novelista Y escritor cubano en la actualidad. Sus libros

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89

�más conocidos son: "El siglo de las luces", " El Reino
de é~te mundo" -y "Los pasos perdidos".
Rugo Wast, otro escritor ar gentino cuyos libros
son de palpitante actualidad no exenta de fantasía como " Myriam la conspiradora", "Sangre en el umbral",
"Oro", " El Kahal" y otros que le conquistaron la popularidad y fue leido ávidamente en toda América.
Uno de los mayores escritores argentinos de fama
internacional, es Jorge Luis Borges, de fecundidad admirable. Sus cue.ntos están influidos notablemente por
los expresionistas alemanes sobre todo de Franz Kafka. "El Aleph" , es una maravillosa fantasía plena de
simbolismo en que nos muestra e l último rincón del
subconciente del hombre cargado de conocimientos y
recuerdos.

convertirse en ensayos. Conoce las tradiciones de todos los pueblos, y el pensamiento de todos los grand-es
filósofos. Borges nos d·ebe una obra capital, pero su ceguera progresiva, tal vez impida que se realice el anhelo de este gran escritor.
Ernesto Sábato, es otro gran escritor argentino
que esta alcanzando la fama de Borges. Su novela "El
túnel", no deja de ser la estre mecedora confesión de
un asesino y lejanamente emula a Borges. "Sobre héroes y tumbas", le ha conquistado un éxito prodigioso
y ascendente. Es en primer lugar un culto a la mujer,
a la mujer eterna, misteriosa , insondable, lujuriosa,
carnal, admirable ...Su Alejandra, evoca a todas las
mujeres de la leyenda y de la historia de sus grandezas y sus caidas. Renueva nuestro culto por el Matriarcado como en la novela "Ayesh.a" de Rinder Haggard y la antanea de "La Atlántida" de Pierre Benoit. ,
Desfilan por nuestra mente Cleopatra, la Reina de Saba, la veleda de los antiguos germanos citada por Táeito, aquella fábula semiramis, reina de Nínive, las
Mesalinas y Agripinas Rom :mas, Maria Estuardo, Ma;¡-fa Antonieta, Juana de Arco, Isabel y Victoria de Inglaterra. En la segunda parte de la novela titulada "Informe sobre los ciegos", Sábato nos dice viajar por aquellos subterráneos infernales, que no son sino émulo
de todos nuestros terrores y espantosos recuerdos llenos de culpas albergados en las profundidades de nuestra alma. Un hombre culpable que teme a cada momento caer bajo la venganza de los "'c iegos instrumentos"
del Destino.

Borgues es un investigador inclinado por la fantasía y la irrealidad. Un Universo plagado de misterio
de inconsolables abismos, subterráneos y de intrincados
laberintos nos describe en sus relatos. La vida y el destino forman un círculo extraño y lqs hechos vue lven a
repetirse. Asi sucede en "Los teólogos", " La doncella y
el guerrero", y en otros muchos. Su Joseph Cartaphilus
de su relato " El Inmortal", nos habla de la inmortalidad de Homero Y su descripción de las civilizaciones desaparecidas recuerdan a Rider Haggard. "La Casa de Aster,ión", nos habla d.e la conseja cretense del Minotauro, con sus laberintos inexpugnables, como las reconpíteces del alma humana. "La busca de Averroes'' nos
muestra al ilustre filósofo árabe, y "El Zahir", 'tiene
gran semejanza . con "El Aleph". ¿ Es un 1ugar? , ¿ Es
un signo? ¿ Una moneda? ... Son subterráneos del subconsciente p lenos de esplendores y de tinieblas. Así son
la mayoría de sus libros y de sus narraciones. Borges,
adolece, ade más de ser un hebraizante furibundo, de
una basta erudición que entorpece su labor de novelista. Sus extraordinarios cuentos, terminan si'emJ&gt;re por

Vargas Villa, es otro sorprendente escritor colombiano, compatriota de Jorge Isaacs, que se nos presenta en sus libros como un demoledor implacable a la
Nietzsche, en que la sociedad y la Humanidad entera
son fustigadas sin piedad. Sus libros, áyidamente leidos
por toda América, fueron "Ibis", "Lirio Negro", "Las u-

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�bres de la loba", "Los césares de la decadencia" y otros más. Sus bellísimas "Rosas de la tarde", están
saturad.as de poesía. Su estilo de sublimiza para celebrar un amor admirable.
Finalmente hablaremos del Sr. Antonio de Undurraga, quien ha osado ponerse a si mismo como modelo de escritor y novelista, con sus novelas "La mano de Carlota Pau" y "'J esús el desconocido", en su libro "Autopsia de la novela", publicado en México por
la editorial B. Costa - Amic. Me duele tener que decirle al poco modesto Sr. de Undurr.aga, que además
de que su "J·esús el Desconocido", es un vil plagio de
la Biblia, otros autores de más renombre que él, ya
se le han adelantado al hablar sobre la vida de Cristo,
como son Renán, Da.vid Straus,s Flrancois Mauriac,
K1opstock, Pérez Escrich y otros cientos más. Su cuento "La mano de Carlota Pau", es un cuento insulso a
caso imitador del estio de Borges o de Sábato qu{en
maneja el léxico argeutino y describe la vida de Buenos Aires admirablemente.
Su elogio de otro autor chil;no autor de una novela titulada "Mio Cid Campeador", y al que hace una

publicidad descarada en todo su libro, no me parece ad·e cuada.
Ahora bien ... ¿Por qué titula su libro "Autopsia
de la novela"?.... ¿ Acaso la novela está ya muerta?
Se ha hablado de la intrascendencia de la novela,
¿Por qué? Cuando Schelling nos dice: "La novela debe de reflejar un mundo", no se refiere únicamente a
la época en que ha sido escrita, sino a las id-eas que
circul::i.n en torno. Al definir a la novela, nuestros
teóricos se han olvidado de un importante aspecto de
ésta.
No podemos pasar por alto lo que el gran escritor

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alemán Franz Altheim, ha dicho en su libro "Visión
ele 1a tarde y de la mañana" (De la antigüedad de la
Edad Media), en torno a la novela antigua:
"Es un hecho, q·.1e la novela, donde quiera que haya surgido, al principio haya sido considerada como
género poco distinguido ...
"Para la escuela clásica del estilo, la novela nunca perteneció a los géneros literarios propiamente dichos ...
"Sin embar.go, la novela donde q u i e r a que
que haya aparecido, y en cualquier tiempo, ha sabido alcanzar el éxito que los demás géneros literarios
no podía menos que envidiarl·e. Las enormes ediciones
de la novela moderna, son un hecho conocido ...... "
"La novela crea y significa un mundo propio. Ese
mundo llena a su creador y cautiva a sus lectores tan
intensamente, que p or momentos llega a sustituirles la
realidad. La novela brinda algo a sus lectores. Una ilusión o mejor dicho una realidad vivida, sin que los
d·emás géneros literarios estén en condiciones de producir nada compara ble.
"El mundo de la nov·e la, según acabamos de exponer del lector con tanta intensidad, que en ciertos momentos llega a reemplazar su mundo real.
"La novela de las prostrimerias de la antigliedad,
eon su forma libre, sobrevivió a los géneros literarios cerrados, y bien determinados d-e la antigüedad
clá.sica, heredándolos al mismo tiempo ... "
La que trata de decirnos Altheim, eminente historiador e investigador d·e la Universidad de Berlín en la
actualid~d, -es que la novela siendo una forma lite.ra-

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�ría producto de un1 época decadente, supo recoger el
tesoro espiritual del teatro, la poesía Y la epopeya Y
elevarse a la altura de ellos, no obstante su libertad
de h novela moderna, son un hecho conocido ..... .
están sujetos.
-

En algunos d·e los párrafos citados de Altheim encontramos gran semejanza de sus conceptos, con los de
Schelling y con Menéndez y Pelayo.
A pesar de sus detractores, la novela debe también,
además de sus cualidades estipuladas, de educar, informar y despertar inquietudes e interés. Así lo consideraron los antiguos moralistas. L&lt;::be de ser un medio de comunicación religiosa, filosófica y científica
e ideológica. Refuto aqui a quien lo niegue. Así lo consideraron Platón, Esopo, Schmidt y Pestalozzi. E1los
se valieron del mito, de la fábula; del cuento Y de otros
medios de comunicación. Nos han despojado ya de otras
expresiones de la cultura como la ópera, han corrompido la poesía y ahora crean la anti - novela para destruir a la novela como medio de cultivar nuestro intelecto y nuestra lengua.
La novela ha despertado en la juventud, interés por
los viajes, por los descubrimientos cientificos y las investigaciones e inquietudes filosóficas y sociológicas
de su tiempo. La Anti - Novela es una creación amorfa
e incoherente. Se ha arrebatado los libros de las manos de la juventud por culpa de los padres que, mercaderes ignorantes, trafican con la educación de sus hijos y consideran que leer es un tiempo perdido. En cambio se ha precipitado a esa juventud desorientada en
la anarquía y la perversidad. Eso sí, los jovencitos leen
toda clase de porquerías como la supuesta "novela"
"Candy" de los norteamericanos Terry Southern y Mason Hoffenberg y "Las memorias d·e Fanny Hill" del
inglés John Cleland, obras obscenas y pornográficas cu-

94

yo fin es la excitación sexual, sin importarles pisotear
los volores humanísticos ni injuriar a quienes los defienden.
Pero como ya lo hemos dicho antes, no son los jóvenes los culpables, sino el ambiente en que se mueven como ya lo ha dicho el joven escritor alemán Manfred Gregor en su libro "El Puente".
"La juventud no es buena ni es mala, marcha al
compás de la época en que vive ..."
Que l.a novela es intrascendente y ya no es capaz
de expresar los sentimientos de los hombres de hoy,
según dicen. Hombres sin conciencia sometidos al poder de la Máquina. ¿Qué nos dan en cambio? El filósofo prusiano Nietzsche nos dice en uno de sus aforismos: "¡Hay que destruir para destruir!" y .anunció
el ~dvenimiento del Super - Hombre. Pero los modernos destructores han sustituido al Super - hombre por
la caricatura del Hombre, y nos han legado la corrupción de los valores humanisticos, el caos, el materialismo recalcitrante. Nietzsche auguró nuestra época
decadente cuando exclamó: "La Humanidad se ha empantanado profundamente en la bestialidad..."
Y precisamente ·1os Jodorowsky, los Piazza y los
Gin!l;berg se han empeñado en conducirla al estercoléro.

Undurraga tiene razón, cuando señala la disputa
de Wall Street y Roma, de Tel - Aviv y Moscú que van
arrebatándose el Poder, el afán de riquezas Y de dominación mundial. Este es el siglo de los funestos
"ismos". Nazismo, Fascismo, Capitalismo, Comunismo
y Sionismo, que se precipitan ávidamente sobre la desamparada cristianidad. Unos y otros se lanzan a una

95

�,-

lucha bestial y sanguinaria y persiguen el mismo fin:
el dominio total del Materialismo.
(APENDICE)
He querido olvidarme de las especulaciones del Sr.
de Undurraga y da su libro para terminar hablando
de una corriente literaria que ha influidp notablemente en la edad moderna: El Romanticismo.
Se ha calumniado injustamente al Romanticismo
acusándolo d-e escuela enfermiza de sensiblería y · mediocridad. ¡Nada más falso¡ El RomaJ'.l.ticismo nació
en Alemania en el siglo XVIII y arraigó profundamente en el alma alemana que le condujo a crear obras
titánicas como el "Fausto" de Goethe y obras tan delicadas como "Werther" y "Hermann y Dorothea".
Los "Himnos a la Noche" de Novalis, la pO'esia de Holderlin y de Heine, la filosofia de Hegel, de Schelling,
Schleiermacher, Schopenhauer, Feuerbach y Nietzsche,
las tragedias de Schiller, Kleist y _de Hebbel, los dramas musicales de Wagner, la música inmortal de Beethoven, Schubert, Schumann, Weber, los poemas de
Rílke y . las novelas de Hermann Hesse.
La profundidad de pensamiento, la elevación del
espíritu, la pasión creadora, los impulsos revolucionarios
fueron incorporados a este movimiento.
El alma latina menos demoniaca que la germánica, no supo comprender al Romanticismo y sólo tomó de
é-1, su aspecto sentimental y fantástico, pero dio sin
embargo, valores como Víctor Hugo, Verdi, Rubén D9.rio, Amado Nervo, Beudelaire y otros más.

96

BIBLIOGRAFIA

"Autopsia de la Novela", ANTONIO DE UNDURRAGA, Editorial B
COSTA-AMIC, México, D. F. "Odgenes de . la Novela'', MARCELINO
MENENDEZ Y PELAYO, Colección BOREAL Editorial GLEM, Buenos Aires. "Filosofía del Arte" WILHELM SCHELLING. Colección "La
Vida del Espiritu", Editorial NOVA, Buenos Aires. "Carácteri:;s y Tend encias de la Literatura Alemana del Siglo XX", KARL AUGUST
HORST Wolf e hijos, Editores, Munich. "Momento y Eternidad
(Ensayos sobre Literatura Alemana), WERNER BOCK, Editorial SUR,
Buenos Aires, "Literaturas Germánicas", ALFREDO CAHN, Compafiial Fabril Editora, S. A., Bs. A. "Los Libros Mirasol", Argentlna.
"Epocas de la Literatura Alemana'', HERMANN SCHNEIDER, Editorial NOVA, Compe1;.d ios de Iniciación Cultural, Buenos Aires. "Pesimismo. Un Estado de Madurez", LUDWIG MARCUSE, Ediciones LEVIATAN, Buenos Aires. "Ensayos Escogidosº, WALTER BENJAMIN
Editorial SUR, Buenos Aires. "El Hombre, la Técnica y Otros Ensayos",
OSWALD Sl'ENGLER, Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Barcelona. "Compendio de Literatura Europea" (desde el Renacimiento), PAUL TIEGHEM, Colección AUSTRAL, Editorial ESPASACALPE, Buenos Aires. "Alemania", MADAME STAEL, Colección AUSTRAL, Editorial ESPASA-CALPE, Argentina, Buenos Aires. "Alemania", ENRIQUE BEINE, Universidad Autónoma de México. "Fragmentos-Los Discipulos en Sais", NOVALIS, L ibrería Editorial, EL
ATENEO, Buenos Aires. "Cervantes-Goethe-Freud", THOMAS MANN
Editorial LOSADA, S. A., Buenos Aires. "GOETHE Y TOLSTOY", TH01\lAS MANN, Ediciones Argentinas CONDOR, Buenos Aires. ''Historia
de la Literatura Alemana", RODOLFO MODERN, Breviarios del Fondo de Cultura Económica, México-Buenos Aires. "En Torno a la Historia de la Literatura Alemana Actual", RAFAEL GUTIERREZ GmARDOT, Ediciones TAURUS, S. A., Madrid. "El Romanticismo", ANTONIO IGUAL UBEDA, Seix y Barral, Hnos. Editores, Barcelona, "Historia de la Literatura Universal", JUAN C. ZORRILLA DE SAN MA.RTIN, S. J., Editorial NACIMIENTO, Santiago de Chile. "Historia de la
Literatura Universal", J. JUNNEMANN S. J., Editora Nacional, S. A.,
Visió1: de la Tarde y de la mañana (de la Antigiiedad a la Edad M_edil).), FRANZ ALTHEIM, Editorial Universitaria de Buenos Aires.

97

�Una comparacio-n entre la lingüística tradicional y
la lingüística estructural, con el intento de establecer
un punto entre ambas.

HEIDE HETZEL DE HAUCK
Biblioteca del l. T. E. S.M.

Suelé tenerse la impres-i ón de que existan do~ lingüisticas con problemáticas y resultados completamente
distintos. El no adentrado tiene además la impresión
de que los linguistas, que siguen las vías tradicionales,
se distinguieran siempre y en todas partes, rigurosamente, de los estructuralistas modernos. Estos últimos se dividen - coruo es conocido - en adeptos ue la
escuela americana y adeptos de la escuela europea.
A ambos grupos de estructuralistas se les reprocha ser demaS'iado abstractos, para poder aplicarse con
justicia a las lenguas vivas, darle demasiada importancia a la teoría y ser más y más incomprensibles en
su terminología, Por el contrario, los estructura.listas·
diceu frecuentemente que su método es el único verdaderamente científico, lo que naturalmente se les ha
tomado a mal. La situación se agudiza por el hecho
de que los dos grupos contrarios mutuamente se desconocen en muchos casos. De esta manera. el estructuralismo sigue siendo menos éonocido, en Alemania y en
gran parte de Europa, de lo que se supone aquí en México; mientras que en Estados Unidos, donde él juega
prácticamente el único papel, se burlan de la lingüistica europea por considerarse atrasa.da.
No me parece aconsejable comenzar en seguida el
análisis del estucturalismo con las definiciones de los

99

�términos, sino primnro quiero presentar un bosquejo
de la manera como la lingüística ha sido concebida
en Europa hasta la fecha.
La ciencia de la lenguas había sido orientada, sobre todo, históricamente, hasta el arribo del estructuralismo. Se consideraba su tarea, el explicar las lenguas actuales y pasadas, y esto sólo les parecía posible regresando a los estados anteriores de la lengua.
La supremacía de la evolución histórica llevada consigo
el hecho de que el cientifico dirigía su atención principalmente a fenómenos particulares, los que perseguía
a través de los siglos. Se ocupaba, por ejemplo, de la
historia de un sonido. de una forma o de una construcción sintáctica en particular y la observaba desde sus
principios en la tradición hasta los tiempos modernos.
La fonética jugaba un papel importantísimo y los
problemas de las leyes fonéticas fueron considerados,
durante un tiempo, los problemas centrales de la lingliistica. Asi la Esculea de los '''Junggrammatiker",
que dominaba el campo alrededor de 1900, veia en la
rigidez de las leyes fonéticas su principio más importante. También la evolución de la semática formaba
parte de la lingüística. A pesar de que a veces esta
última ·era desatendida por una sobreestimación de
las etimologías, era indispensable como base de múltiples definiciones. Por otra parte se trabajaba también con categorías gramaticales determinadas por su
forma, las que se empleaban alteradmente con las
determindas por su contenido.
La falta de uniformidad en la gramática tradicional tenia como consecuencia varios intentos de reforma, dos de los cuales voy a mencionar aquí: Brunot,
·e n su libro "La Pensée et la langue" (Paris 1.922) se
refiere insistentemente a los contenidos del pensamiento e investiga cuales medios de expresión tiene el

100

idioma francés a su disposición para dichos contenidos; por suparte Damourette y Pichon, en su obra
"Des mots á la pensée" (París 1927) parten, por el
contrario, de los medios de expresión y pretenden
constatar lo contenidos del pensamiento a los cuales
aquellos corresponden.
Otros investigadores, en desacuerdo con estos métodos humanísticos anteriores, trataban - ya antes del
arribo del estructuralismo - de sustituirlos por métodos
más rigidos como los de las ciencias naturales y los
matemáticos. Asi e11 la obra "Psychomécanique" de
Guilleaumes, éste dirigía más su atención al proceso
del pensamiento que a la lengua misma. Koschmieder
se interesa por determinar, en parte mediante métodos
matemáticos, las funciones de las categoti.as gramaticales y de compararla con el sistema de las categorías
lógicas.
Con la noción de función ya nos hemos acercado
mucho al estructuralismo. El llamado funcionalismo
considera los medios lingüísticos de expresión desde el
punto de vista de su función, del objetivo que deben
cumplir. Mientras que para Freí ("La grammaire des
fautes'' , París - Genéve - Leipzig 1929) esta función
puede ser también d~ tipo extralingliistico, considerando la lengua como instrumento ( "instrument agencé en
vue de fin donnée"), Buyssens ( "La conceptión fonctionnell'e des faits linguistiques", Journal de Psychologie,
Bruxelles 1950) pP,rmanece estrictamente dentro del
dominio de la lengua y entiende por función de un elemento lingüístico su relación con los demás elementos. El define de esta manera, por ejemplo, el suj'eto
por su relación con el verbo.
La limitación de la lingtiistica a la lengua por la
lengua, constatada en la obra de Buyssens, es decir
la destitución de tddo aquello que sólo indirectamente

101

�"S'e relaciona con la lengua, por ·e jemplo la destitución
de faet-ores tal~s como la etnología, la historia política y cultural, etc., juega un papel ,primordial en el estructuralismo lingüístico. Este principio llamado inmanencia" se basa, aunque sobra mencionarlo, en
Ferdinand de Saussure, cuyo "Cours de linguistique
génerale" (Lausanne, Paris 1916) termina con las palabras siguientes: "La linguistique a pour unique et
véritable objet la langue envisag'é e en elle méme et·pour
·elle - méme'' (La lingliistica tiene por único y verdadero objeto la lengua considerada en ella y por si
misma) . Si bien es cierto que no hay que olvidar que De
Saussure acentuaba este punto d·e vista, al mismo tiempo reconocía el valor de una "linguistique externe".
Tanto el funcionalismo de Frei como también el
de Buyssens ti'enen además dos tesis como condiciones
previas, las que también provienen de De Saussure. De
Saussure enseñaba que es necesario distinguir estrictamente entre el desarrollo de la lengua ( diacronía)
y su estado (sincronía); existiría ·e n ese caso una ciencia lingüística diacrónica, la cual se ocuparía del desarrollo histórico de cada una de las formas lingüisticas Y, comipletamente independiente de ésta, existiría
una lingliistica sincrónica, la cual analizaría el estado linglifstico global en un momento determinado. Con
esto se había superado la idea de entender por ciencia
lingüística a la historia lingliistica; y como resultado,
se elevaba a la descripción del estado lingliistico al
rango de una ci~ncia.
La posibilidad d~ una equivalencia cientifica entre
la lingüística descriptiva y la lingüística hlstóric.a
tenia que llegar a ser más tarde uno de los principios
fundamentales del estructuralismo. Varios estructuralistas iban tan lejos, aún en esta époc.a, que asignaban
un lugar preponderante a la lingliistica descriptiva liasta

102

- llegar a reconocerla como la única ciencia. Al respecto
me estoy refiriendo en especial a la obra de Martinet
"Economie des changements phonétiques" ( Berna 19 55).
La otra tesis De Saussure, la cual llegó a ser aún más
importante para el estructuralismo que la primera, sostiene que la lengua es forma y no substancia- Esta sobreestimación de la forma es un fenómeno que también encontramos, por ejemplo, en la critica literaria moderna.
De esto se deduce que la lengua representa en un
momento determinado un sistema de formas; el que,
según los estructur.alistas, es tarea principal de la
cienica lingüística diagnosticar y describir. A la organización de este sistema se le llamó más tarde la
estructura de la lengua. Con esto hemos llegado a la
noción central del estructuralismo. Al estructuralista
no le interesa investigar uno por uno los elementos
de la lengua, sino examinar, d·esde el punto de vista
de l.a forma, la relación de cada elemento con todos
los demás. La meta es lograr una amplia descripción
de la estructura lingüística.
En De Saussure tenemos entonces al precursor más
importante del estructuralismo cuya influencia es decisiva en muchos aspectos, aún actualmente. Hasta su
tesis más discutida, la que afirma que la concepción
estructuralista es posible sólo en la sincronía, sigue
siendo sostenida por muchos ·estructuralistas. Adelante insistiré en los intentos de aplicar este método a la
diacronía.
Subsiste la interrogante acerca de la diferencia entre el funcionalismo ;, el estructuralismo. El procedimiento de Buyssens, de definir un elemento por su relación con otro u otros, corresponde totalmente a las

103

�exigencias del estructuralismo, y una aplicación del
sistema funcionalista a todos los elementos lleva al conocimiento de la estructura. En efecto las nociones
"funcional" y "estructural" se emplean a menudo co_mo sinónimos. Si uno desea precisar una diferenciación, puede decirse que al funcionalismo le interesa
preponderantemente la descripción de los elementos
particulares y al estructuralismo el conocimiento de la
estructura global.
El concepto de estructura lingüistica fue aplicado
por vez primera de manera sistemática, por la "Escuela de Praga" (representantes más importantes Roman
Jakobson y Nicolai Sergejewitsch Trubetzkoy), sobre
todo en el dominio de la fonética misma, se le ha llamado fon.ologia. Mientras la fonética identifica un sonido física - fisiológicament,e, dando igual importancia
a todos los componentes, la fonología lo determina por
su función, es decir en consideración a su significado,
y por ello sólo se interesa en aquellos componentes que
lo distinguen de otros sonidos. Se consideran como "otros sonidos" aquellos que al sustituir al sonido investigado provocan significados distintos en la oración. La
fonología llama fonema al sonido de esta manera. Un
fonema no puede, aisladamente, ser caracterizado, sino sólo por su oposición a otros fonemas y por su posición dentro del sistema fonológico. Luego ·e ntonces
la fonología observa menos las inmediaciones de un fonema en el habla, tal como lo hace la fonética, que sus
inmediaciones en el sistema. Aquí es decisivo el principio de la oposición paread.a. La mayoría de los represe ntantes de la Escuela de Praga llegan al extremo
de consid·e rar a la existencia de pares en oposición como la base de la estructura lingüística total.

zo establecer un sistema del idioma francés sobre la
base de tres grupos distintos de oposiciones. La obra
en la cu.al lo ejecutó se titula "Systeme gramatical de
la langue francaise", aparecida en París en 1938.
Según De Saussure la investigación del sistema fonológico seria tarea exclusiva de la lingüística sincrónica. Sólo ella tenía por oh-jeto de estudio la lengua como sistema, mientras que la lingüística diacrónica tenia que limitarse a la investigación de hechos aislados. En realidad muchos fonólogos han tomado en
cuenta a la sincroní!l sola, pero ya Trubetzkoy la fonología también t·enia que' ser histórica con la meta "d"
envisager le systéme phonologique comme une entité
organique en train de se développer". El observaba la
diferencia principal a la doctrina de De Saussure en la
suposición de una lógica interna del desarrollo fonológico, la cual es tarea de la fonología descubrir.

El método de la fonología después tambien se introdujo a otros campos de la gramática. Al respecto debemos mencionai, sobre todo a Gougenheim, quien qui-

El superar la distinción entre sincronía y diacronía postulado por De Saussure, fue realizado, aunque
sobre una base completamente distinta, en la misma
época. No es casualidad que esta superación ocurriera
en ·e l momento mismo del alejamiento de los "Junggrammatiker", debido .a que también De Saussure había sido adepto a esta escuela, habiendo tomado de ella
la teoría referente a que las leyes fonéticas actúan como fuerzas naturales ciegas y son de tipo extra - lingü,istico: la separación entre sincronía y diacron1a tiene que ser considerada únicamente como la consecuencia lógica de este mismo concepto del cambio fonético.
La tare.a de la lingiiística sincrónica seria entonces investigar los cambios impuestos en la lengua por leyes
naturales ciegas. Pero observando el hecho de que la
teoría de los "Junggrammatiker" se ha abandonado
hoy en día - cu.ando menos en lo que se refiere á sus
fundamentos teóricos - es sorprendente el que la consecuencia saussuriana proveniente de ella, aún sea de-

104

105

�tendida por numerosos lingüistas.
El intento, men-~ionado anteriormente, de abandonar la esquizofrenia saussuriana surgió además mediante la lexicología. En este campo Gilliéron habla
desarrollado independientemente de De Saussure, varios decenios antes Que él, un método Iingiiistico geográfico, que ligaba de manera natural sincronía y
diacronía. En númflrosos casos encontraba como causa para la desaparición de una palabra, la coincidenda fonética con otra palabra. En esta forma sucedia
que varias regiones de Francia dos etimos tan distintos como los de "gato" y "gallo" crearán un homónimo,
lo cual era intolerable. El propio Gilliéron constataba que de la homonimia de dos palabras resultaba la
desaparición de una de ellas en la sincronía y su sustitución por otra ·en la diaoronia, es decir que el cambio lingüístico en este caso no fue provocado desde el
exterior sino 1:J.ue era. el resultado del propio sistema.
AqUi tenemos ante nosotros el análisis de la estructura en la cual Gilliéron nunca consideraba una
palabra aislada, sino que siempre incluia sus inmediaciones semánticas.
Partiendo de Gilliéron, Walter von Wartburg ·ha
fundamentado teóricamente la combinación de los
métodos sincrónico y diacrónico extendiéndolo a todos
los cam:pos de la lingüfstica. Me estoy refiriendo a la
obra de Von Wartburg "Das Ineinandergreifen von
deskriptiver un d historischer Sprachwi:Jsenschaft"
(Leipzig 1931). Numerosos investigadores han adopta·d o la tesis ifo Von Wartburg y han exigido la complementación de ambas posiciones.En especial han reiterado el hecho de que . el método sincrónico es inoperante ·e n el caso de una lengua culta.
La combinación de ambos métodos, es decir del estructuralista moderno y del histórico, hasta ahora se

106

ha aplicado sobre todo en el campo de la fonética. La
fonología diacrónica obtuvo más estimulo después de
la segunda guerra mundial por parte del "Linguistic
Circle of New York" cuyo más deshcado representante es André Martinét. Ella es, hasta ahora, el único
método estructuralista que se ha practicado también
en Alemania, por Lausberg y algunos d·e s us discípulos como Liidtke, Heger y W einrich. La escuela de
Bloomfield ha encontrado en Europa una absoluta oposición ya que ella rechaza sin discusión la posibilidad
en un compromiso.
Como ya he mencionado, la fonologia diacrónica
considera la historia fonética como un desarrollo razonable, determinando por la tendencia a conservar el
sistema de las oposiciones. Ella busca las causas del
cambio fonético sobre todo en el interior de la lengua.
La primera aplicación rigurosa del método estructuralista a la fonética histórica francesa la encontramos
en Haudricourt y Julliaud "Essai pour une historie
structurale du phonétisme francais" ("Paris 1949").
De los tres tipos de transformaciones fonéticas destacadas en esta obra, la última juega el papel preponderante. Comprende Rquellas transformaciones que p·e rsiguen la meta de r establecer el equilibrio, perturbado
de alguna manera, del sistema fonológico. Semejante
perturbación puede consistir en la coincidencia de fonemas, lo que en especial puede evitarse cuando dicho
proceso dé lugar a la homonimia d:e un grupo de palabras. La fonología diacrónica tiene como material de
investigación el camino mediante el cual se logra la
conservación del sistema. De esta manera ella misma
ex1&gt;lica por ejemplo, el cambio fonético de u a ti en la
Galorromania, no con un sustrato celta, tal como tradicionalmente se afirmaba, sino con razones exclusivamente fonéticas. ·
Gerhard Rohlfs, 1:,u su obra "Vim Vulgarlatein zum

107

�Altfranzoesischen (Tübingen 1963) no está de acue rdo
con tales explicaciones puramente fonológicas. El dice:
"No he podido decidirme a aceptar ciertas expliaciones fonológicas tal como se proponen en los libros
de André Martín.et ( "Economie des changements phonétiques: Traité de phonologie diachronique", Bern
1955), de H . Lüdtke ("Die strukturelle Entwicklung
des romanischen Vokalismus", Bonn 1956) y de Harald
Weinrich. Auñque reconozca las reflexiones y reconstrucciones ingeniosas de este método lingüistico, no pudo
superar un cierto escepticismo hacia el valor del método fonológico hasta que no sean más clara y definitivamente fundame ntales las teoi:ias, en parte parciales, en parte exageradas, propuestas por este método. La discusión sobre el valor de la fonologia sigue
estando en vigor; véase bajo este tema en " Phonologie
und traditionelle Sprachwissenschaft" la posición adoptada por M. Sandmann y Kurt Baldinge r en la
"Zeitschrift für Rom anische Philologie", 7 4 (19 5 8), p.
431-480. Compárese también cauteloso juiéio de B. E.
Vidos en su obra "Manuale di lingüística romanza" con
respecto a los resultados obtenidos hasta ahora . . . "
Pe.ro Martinet hu, subrayado a la llamada "economia" como principio general de los procesos fonológicos; por ello se entiende, a saber, la tendencia a satisfacer la necesidad de &lt;'omunicación y expresión mediante un mínimo posible de esfuerzo.
Admitiendo toda la importancia que la fonología
diacrónica concede a las causas internas del cambio fonético, ella no desmiente, de ninguna manera, la existencia de causas externas, es decir, causas que no yacen en el sistema mismo, y también las considera en
sus reflexiones. Tales son entre otras, al mismo tiempo
que La inclinación a la comodidad, las razones políticas,
sociales y geográficas. Se subraya que el impulso para
la tranformación de un sistema fonológico en última

instancia debe provenir del exterior y que en ausencia
de los factores extralingüisticos el sistema permanecería inalterable.
En lo relativo a la critica de l.a fonología diacrónica hay que insistir particularmente en los dos puntos siguientes: l. Los fonólogos se muestran fácilmente dispuestos a explicar un cambio fonético inherente
a causas internas por una incompatibilidad en el sistema. Así como discipulos d-e Gillieron sobreestimaban la
importancia de la homonimia para la desaparición de
palabras y en ocasiones buscaban los homónimos más
absurdos para justificar la sustitución de una palabra
por otra, los fonólogos se inclinan a determinar como
motivo de la revolución total del sistema, la coincidencia de dos fonemas sólo porque podría llevar a la confusión d'e uno o dos pares de palabras. 2. Refiriéndose
frecuentemente a la inclinación hacia la comodidad o
a algún substrato para proporcionar un cambio fonético de semejantes consecuencias. Persiste la interrogante de si la comunidad lingüística no habría podido
suprimir o revocar tal cambio. Hasta ahora se tiene
la impresión, al leer un trabajo fonológico, de que el
autor introduce una causa externa en el sitio preciso
donde no ha sido posible argumentar una interna, sacándola -del arsenal de la lingüística histórica tradicional, provocando así un caos metodológico al cual
es dificil acceder.
Los límites entre las lingüísticas históricas y estructuralista moderna están hasta ahora borrosos y ello
me parece muy conveniente, ya que de esta manePa
los aspectos positivos de ambas direcciones probablemente alcanzarán la victoria en el futuro, cuando los
ánimos se hayan calmado y se haya encontrado una
síntesis. Es imposible evitar las exageraciones en la
etapa inicial de un método nuevo. ·

108
109

�Cir:Rv1crlinA
\

e u.Aulll!Ttlk4!oc, S.A. •

·

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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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Sus c r í b as e a

ABMAS Y LETRAS/Publicación t.rimest.ral.
de la Universidad de
Nuevo León
DIRECCI0N:
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CIUDAD UNIVERSITARIA
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REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. RECTOR FERNANDEZ GONZALEZ
Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Coordinadora
DRA. AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
RECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

�y

LETK!S

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 2

Año 11

Junio de 1968

Segunda Epoca

SUMARIO
María Guadalupe Martí.nez Berrones, "El Renacimiento
Espatñ.ol" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

Gonzalo Ag;uirre Beltrán, "La Escuela Antropológica
Mexicana y su Aporte a la Teoría y l:a Práctica de
La Integración Regional" .. . . . . . . . . .... .. 23
Gerardo de León Torres, "Arquitectura Monumental del
Medioev&lt;&gt;'" . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... 49
man Cario Von Naclrer, "El Mil,agro Griego" ...... 63
Sergio •M ario Estrada García, "E&lt;l Tra'bajo Social; Materia Prima de la Industria" . .
. . . . . . . . . . 73

�EL RENAOIMIENTO ESPAivOL

SUMARIO

1.-Introducción.
2-.El Neo-Platonismo: León Hebreo, Boscán, Cristóbal de
Fonseca.
3.-La Lírica. Influencias italianas: Garcilaso y Boscán.
4.-La Epica. Fernando de Herrera.
5.-La Mística. Santa Teresa de Jesús y S. Juan de la Cruz.
6.-Tránsito al Barroco. Lope de Vega, Quevedo, Luis de
Góngora y Argote, Calderón de la Barca.
7.-Don Miguel de Cervantes Saavedra: El Quijote.
8.-Conclusión.
5

�MARIA GUADALlJPE MARTINEZ BERRO~"'ES

EL RENACIMIENTO ESPMOL*
1.-INTRODUGGION

Queremos exponer a ustedes, en principio, las ideas primordiales y características que este movimíento cultural, el
Renacimiento implica.
Renacimiento no quiere solo decir dar vida nueva, rP.-novar, volver a lo nuevo; quiere decir una renovación en todos
los aspectos culturales de un determinado momento y estado
de vida.
Tanto la Reforma comenzada por Martín Lutero como la
Contrarreforma se proponían la resurrección de la vida religiosa, de la moral. Desde 1540 el desarrollo del Renacimiento
Español penetra, poco a poco, en las vías de la Contrarreforma, lo que algunos historiadores han llamado Segundo
Renacimiento.
En cuanto al Renacimiento Español propiamente dicho,
en relación con la evolución de las ideas, podemos aseverar
que hubo tres planos o grados: uno neo-platónico, otro ascético, derivado de diversas fuentes; y un tercero, mistico, como refinamiento de las ideas anteriores en el ámbito religioso.
"Esta trilogía de platonismo, ascética y mística, no les
lle_vó otra vez a la Edad Media, ni encadenó de nuevo el in• Conferencia pronunciada por la Dra. Maria Guadalupe Martinez
Berrones en el Teatro de la República de fa Unidad Cultural Universitaria, el -27 de julio de 1968, dentro del curso "Panorama de la
Cultura Universal", organizado por el D.E.U. de la U.N.L.

7

�dividuo al sacerdocio. Lo que hizo, puesto que despertaba en
cada cual la reflexión filosófica, no fue, al fin y al cabo, más
que poner en obra un verdadero renacimiento espiritual,
una renovación interior al individuo por medio de la educación de la voluntad, de la fuerza purificadora del amor y del
conocimiento del mundo y de sí mismo" (1) dice Ludwig
Pfandl
2.-EL NEO-PLATONISMO: LEON HEBREO, BOSCAN,
CRISTOBAL DE FONSEOA .

Sabemos que el renacimiento de las ideas platónicas
procede de Italia y especialmente de Florencia.
A mediados del S. XV hubo una gran emigración a
Italia, de eruditos griegos, causa ésta que dio origen a su
renovación ideológica. Sus manuscritos fueron discutidos y
divulgados en Italia, de donde posteriormente pasaron a España. Platón, tan poco conocido en la Edad Media, se convierte, de pronto, en el más conocido escritor de la época
renacentista, en España, a través de los escritos de León
Hebreo, Boscán y Cristóbal de Fonseca. El Neo-platonismo
italiano pasa a España después de unas vivas y estrechas
relaciones espirituales, literarias y editoriales de ambos países, como consecuencia de la institución de los Virreyes de
Nápoles y Sicilia - 1504- y del Ducado español de :Milán. - 1521-.
Y asi como en el terreno ideológico se difundieron las
ideas platónicas, asimismo en el filosófico y teológico predominó la Neo-Escolástica basada en la Surnma Theológica
de Santo Tomás de Aquino, cuya influencia se observa, por
ejemplo, en Fray Luis de León o los místicos carmelitas
españoles.
La teoría platónica que más se divulga en el campo
literario es la "teoría del amor" esbozada en los Diálogos
(1) .-p. 32.-Pfand L.-Hlstori&amp; de la Literatura Nacional Española en
la Edad de Oro. Ed. Gustavo Gilí, S. A.-Madrid, 1952.

8

de Platón y en especial en El Banquete. Como sabemos, la
temática de esta obra consiste en una polémica acerca del
amor y de ·las diferentes posiciones ante el mismo, de los
allí ·comparecientes. Posteriormente fue trasladado este- terna al campo social, enfocando las cualidades que una dama
y un caballero deben tener para ser amados; polémica que
se Heva a cabo en torno a la Duquesa Emilia, en el libro
n Cortegiano, de Baldassar Castiglione, traducido al español -1534-, por Boscán, poeta y prosista, quien con esta
obra logra la fama y publicidad.
Asimismo, Los Dialoghi d'amore del judío español León
Hebreo, fueron editados en su lengua original en 1535 . y,
posteriormente, traducidos al español, en los años 1558,
1582 y 1590.
Más tarde, Cristóbal de Fonseca da publicidad a las
ideas filosóficas y literarias platónicas a través de un tratado que denominó Tratado del amor. de Dios, obra que fue
conocida, según se supone, por Cervantes, pues en su prólogo al Quijote hace alusión a la misma.
Platón, en su "teoría del amor" alude que, a través
del conocimiento de la belleza física, concreta, y del amor
hacia la mujer, pbr ejemplo, ennobleciendo sus virtudes,
se puede llegar al conocimiento de la verdadera belleza que
es la Belleza de Dios, de la cual la belleza humana es solo
un reflejo.
"Para el hombre del siglo XVI, la teoría platónica del
amor significaba la solución de la severa oposición medieval
entre el amor divino, purificador y dispensador único de la
bienaventuranza y el vulgar amor carnal. El Eros platónico
elevaba a sus servidores desde las cosas perecederas hasta
las ideas eternas y juntaba con lazos éticos de armónica
unidad lo que antes constituía un agudo dualismo. La deci~ida adaptación al ideal cristiano es la característica espanola en este movimiento espiritual común a todos los pueblos románicos". (1).
(1).- p. 41.-Pfandl Ludwig.-Opus Cit.

9

�Dice Platón en el Symposion. "Este es el camino para
subir desde uno a dos y desde dos a todos los cuerpos hermosos, y desde éstos a la hermosa conducta de la vida, y
desde ella a las hermosas nociones de las cosas, y de ellas,
finalmente, al conocimiento de la hermosura misma".
Ahora bien, El Cortesano, traducido del italiano por
Boscán, sirvió de manual del modelo del "perfecto hombre
de corte". A la vez, sirve de fundamento y ennoblece el amor
platónico-cristiano, cuyo coronamiento es la cumbre de la
obra. El espíritu noble del italiano, guiado por Platón, dio
al pueblo español, como decíamos, en este libro, la clave a
seguir por el hombre ·que quiere perfeccionarse en la vida
social y en su conducta amorosa, ennobleciendo la pasión
terrena en una belleza idealizada que conduce a la belleza
inmortal. Es verdaderamente la obra de Castiglione una
concepción total de la vida, verdadera base humanistica y
filosófica. Como decíamos, Castiglione fue más leído que
el judío León Hebreo o Fonseca, en España, por ser su concepción de la vida más próxima al espíritu cristiano del' español del Medioevo.

tema del amor, que se capta a través de las ideas: Las ideas
son entes que atraen al hombre, al que hacen moverse; y
como el amor concreto es propio del hombre, éste tiende al
amor absoluto, a la contemplación de la belleza absoluta y
del bien absoluto, o sean las ideas "en sí".
-

Ahora bien, siguiendo la transformación ideológica de
"la teoría platónica del amor", en León Hebreo y en Cristóbal de Fonseca, tenemos esa transmutación a que se hace
alusión: las ideas religiosas cristiano-filosófico-tomistas, propias de la época.
3.-LA LIRICA. INFLUENCIAS ITALIANAS: GARCILASO Y BOSCAN.

Posteriormente, en España, dentro del marco renacentista encontramos además de Boscán, como prosista y traductor de El Cortesano, de Castiglione y poeta de gran interés
en su época, a Garcilaso -1503-1536- poeta lírico que alcanzó las más altas cumbres poéticas con sus Eglosas, que
tienen una fuerte influencia italiana.

León Hebreo, a su vez, en sus Diálogos del Amor, plantea filosóficamente la "teoría del amor" platónico llegando
a una unidad del amor de Dios y del mundo, como principio
filosófico universal. Dios, en un acto de amor puro creó al
hombre; de aquí que exista en todas las cosas creadas esa
armonía que es la admiración del hombre que se pone a dilucidar el porqué de las cosas, del Universo y del Hombre,
o sea, del hombre que filosofa.

Garcilaso es el introductor del "endecasílabo" -verso
de procedencia italiana- en la Literatura Española, y del
tema pastoril e idílico. Sus principales personajes en las Eglogas, Salido y Nemoroso, son pastores con una cultura y
una sensibilidad exquisitas; cuyos poemas amorosos son unos
de los más tiernos jamás oídos en el habla de los pastores,
que se quejan por no ser correspondidos por su amada. Veamos:

Por su parte, Cristóbal de Fonseca, en su Tratado del
Amor de Dios, enfoca más la "Teoría platónica del amor" a
esa elevación total del alma, del espíritu humano hacia ese
Ser que es Uno y que todo lo es: Dios.

SALICIO

Tenemos, pues, en estas tres obras, tres diversas posiciones, puntos de vista o enfoques en Platón, con su mente
pagana, en su libro El Banquete, donde muestra las diversas
actitudes ante la vida, de los asistentes al convivio, sobre el
10

" ¡Oh más dura que mármol a mis quejas
y al encendido fuego en que me quemo
m ás helada que nieve, Galatea!
Estoy muriendo, y aun la vida t emo;
témola con razón, pues tú me dejas;
que no ,hay sin ti el vivir para qué sea.
Vergiienza he que me vea
ninguno en tal estado,
11

�de ti desamparado,
y de mi mismo yo me corro agora". (1)
4.-LA
EPICA: FERNANDO DE HERRERA..
-

Luego, siguiendo la línea poética, dentro del Renacimiento Español, tenemos a Fernando de Herrera -15341597-, cuyos versos no son del tema amoroso cantado por
Garcilaso sino de loor a la Patria y a los héroes. Observamos cómo el espíritu romano sigue transmitiéndose en la
cultura renacentista europea y española: Aquel Horacio de
la cbra de Corneille, que lucha por su amor a ía patria y
por el de su amada, logra vencer su p~ión amorosa humana
por el deber patriótico. Es el héroe de los Horados contra
los Curiáceos, que canta las glorias guerreras y el recio nacionalismo romano. En España, estos ideales y sentimientos
humanos los captamos en Herrera,·pues mientras que, como
decíamos, Garcilaso canta a la Mujer, Herrera a la Patria.
Posteriormente, estos sentimientos del amor a la Mujer y a la Patria se funden con el de la Religión, lo que nos
viene a dar luego, en España, a los Místicos como Fray Luis
de León, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, entre
otros.
Así pues, el Renacimiento es un movimiento cultural que
se difundió en toda Europa y en el mundo occidental: las
ideas primordiales y fundamentales que resurgieron fueron
greco-romanas. O sea, la cultura renacentista italiana se
introdujo en el mundo europeo y en la cultura española, en
nuestro caso; luego el Renacimiento francés que históricamente es posterior al Español -S. XVII-; siglo en el que
se dan las grandes cumbres literarias francesas como CorneilJe, Racine, Moliere, los dramaturgos clásicos franceses
por excelencia.
Pero no vamos a introducirnos, en esta ocasión, en el
Renacimiento francés. Nuestro objeto es el Español.
(1).-Egloga Primer a . p. 26.-Garcilaso y Boscán.-0. C. Ed. Aguilar.- Madrid, 1954.

12

Como decíamos, esa fluctuación ideológica del tema
amoroso de las grandes corrientes pagana y cristiana, viene
a desembocar en la Mística, en España.
5;-LA MISTICA: SANTA TERESA DE JESUS Y S. JUAN
· DELA CRUZ.
•

Ahora bien, nos preguntamos: ¿Qué es el Misticismo?
El misticismo es un modo de vida, una actitud ante la
vida de ciertos hombres que vivieron en el Siglo de Oro Español, y que se repite aisladamente en nuestras épocas. Literariamente constituye un género propio de España, que
se originó en este pueblo como lo fue, asimismo, la Picaresca. La palabra "Misticismo" procede del griego µucmxó~-)
cerrar, guardar un secreto, palabra relacionada con "mysterium". De aquí, místico, escondido. Sabemos que hay y ha
habido una mística budista, israelita, islámica; mas la que
nos interesa, por ahora, es la cristiana, de la que vamos a
hablar: "Es algo serio e íntimo, un estado de alma que no es
regalado entre sueños, sino que, cuando es asequible, ha de
ser laboriosamente obtenido, fruto, no sólo de extraordinaria
piedad, de soberano dominio de todos los afectos, y de profundo conocimiento de la propia psiquis, sino también de
una disposición especial y de cierto estado religioso de elección" (1).
O sea la unión del alma con Dios en la vida terrenal
"participatip visionis beatificae".
En fin, el fin fundamental y último de esta actitud de
vida es la unificación con Dios en la plenitud de la fe y el
amor.
A.hora bien, hablar, en el Siglo XX de místicos es un
tanto raro, aunque hay casos aislados dentro del mundo poético, por ejemplo Charles Peguy, Ramón López Velarde, un
Carlos Pellicer o Eduardo Ordóñez, quienes tienden dentro
de su poética religiosa hacia el Misticismo.
(1).-p. 49.-Pfandl, Ludwig.-Opus Cit.

13

�Sin embargo, los famosos éxtasis de que nos habla Santa
Teresa de Jesús en su Vida, como un grado de ascención
mística, son vuelos del espíritu muy especiales que se captan,
solamente, acercándose a estos autores con un dominio pleno
de sí y una fe cristiana para poder comprenderlos. Difícilmente será comprendida una obra religiosa o una composición poética mística si no se tienen los conocimientos previos
y la disposición para ello.
De los místicos españoles que vamos a habiar a ustedes
ahora son Santa Teresa de Jesús, la llamada "Doctora Evan~
gélica" y San Juan de la Cruz, ambos carmelitas, poetas
cumbres de la Mística Española.
Santa Teresa de Jesús -1515-1582- nace en Avifa,
ciudad fría, con un cierto aire de misticismo. Aún existe el
Convento de la Encarnación donde profesó en la orden carmelitana. Fue hija de un matrimonio pQ.._blado de hijos. Muy
niña aún, perdió a su madre y nos cuenta cómo en el Colegio a donde la envió su padre a estudiar, le nació la idea
de irse de religiosa, estado al que llegó no sin dificultades,
ya que no disfrutaba de buena salud. Una vez de religiosa
se dedicó a la reforma de los Conventos, a la vida cristiana
y a la enseñanza de sus compañeras.
En algunos de sus libros expone la manera de ir ascendiendo gradualmente en la meditación, en la oración y
en el conocimiento de Dios, por ejemplo en Camino de Per-

i ección, Castillo

Interior o las Morada!!, Conceptos de a.mor

de Dios, entre otros. Además, sus libros sobre las reformas

de los conventos y su poesía, cuya obra famosa "Vivo sin
vivir en mí" es bien conocida y cuyos primeros versos que
coinciden con otros de San Juan de la Cruz, dieron lugar a
dudar de la prioridad de una u otra. Veamos:

•

"Fivo sin vivir en mí,
Y de tal manera espero,
Que muero porque no muero.
Vivo ya fuera de mí,

14

Después que muero de amor;
Porque vivo en el Señor,
Que me quiso para sí.
Cuando el corazón le dí
Puso en él este letrero:
Que muero porque no muero". (1)

San Juan de la Cruz -1542-1591-, también como Santa Teresa, nace en ·el mismo ambiente geográfico, en Fontiveros (Avila). Fue otro carmelita, que nos ha legado su famoso Cántico Espiritual, poesía lírica que nos muestra un
verdadero misticismo. Su captación del amor a Dios en un
paralelismo al amor humano es una verdadera prueba de
esa transmutación mística. Representa el Cántico Espiritual
la unión del alma con Dios asi como en el matrimonio, el
mayor simbolismo es la unión de los seres amados. El Esposo habla a la Esposa en términos tan elevados de una lírica amorosa tan espiritual que el alma se eleva. Veamos:
Esposo:
uEntrádose ha la Esposa
en el ameno huerto deseado
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos del Amado" ... (2)

Luego hay un momento de unión mística, de transformación, de evasión, de amor:
Esposa:
"En la interior bodega
de mi Amado bebí, y cuando salía
por toda aquesta vega,
ya cosa no sab~
y el ganado perdí que antes seguía.
Allí me dió su pecho;
allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
(1).- p. 121.- l\'.lísticos Españoles.-Biblioteca Literaria del Estudiante.
Madrid, 1941.
(2).- p. 205.-ffisticos Españoles.-Opus Cit.

15

�y yo ,le di de hecho
a mí, sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su Esposa". (1)

Ahora bien, no quiero tampoco cansar su atención sobre
estos temas místicos, aunque en el Renacimiento es una
lógica evolución: fue allí a donde llegó el alma española del
Siglo XVI y a donde llegan las almas religiosas, muchas
veces, como nos decía en una conferencia Ermilo Abreu
Gómez: solo resta, en ciertos momentos, elevar la mirada
a lo alto: Eso fue lo que hicieron los místicos que se dieron
en una España magnánima en toaos los aspectos: económico, social, político, literario, religioso.
Esto fue, pues, el Misticismo, .el momento cumbre del
alma religiosa española y del alma lírica religiosa.
6.-TRANSITO AL BARROCO: LOPE DE VEGA, QUEVEDO, GONGORA, CALDERON.

En cuanto a la Dramática, cuyos orígenes se remontan
al teatro griego, con la temática religiosa, (pues sabemos
que se originó por el culto al dios Baco) ; asimismo, en España se da el "Auto Sacramental", un tipo de obra dramática que viene a ser una culminación del espíritu religioso
que comienza desde el Medioevo.
Tenemos entre las pruebq5 de este tipo de obras, unos
fragmentos del "Auto de los Reyes Magos", hacia el Siglo
XII, obra cuyo tema es la adoración del Dios-Niño. Posteriormente, a través de Valdevielso, Lope de Vega y Calderón dan el mayor auge a este tipo de obra dramática. Lope
y Valdevielso con un tema un tanto religioso-pagano y Calderón que da vida y renombre al "Auto Sacramental" propiamente dicho, cuyos temas son los diversos dogmaSI de la
religión cristiana. Estas obras se representaban el día de
"Corpus Christi" en Espai?,a, con todo su esplendor. Como
sabemos, con Calderón se da la corriente barroca que es uno
(1) .-p.

206.-Místicos Españoles Id.

16

de los momentos claves del Renacimiento en España. Alli
se funden esas dos grandes modalidades literarias denominadas el Conceptismo y el Culteranismo cuyas finalidades
prmcipales son: el uno; velar por la idea, el otro por la forma. S.us representantes son Quevedo y Góngora.
Don Francisco de Quevedo y Villegas -1580-1645-,
representantes del Conceptismo, cuya vida fue una constante
alternativa de dichas y desdichas; "el escritor del contrapunto" como se le ha llamado, fue un verdadero poeta de grandes vuelos: a través de sus sátiras, sonetos, canciones, romances, letrillas y jácaras; y un prosista, estilista de los
mejores en sus Sueños, por ejemplo.
En él tenemos "al barroco de cuerpo entero" a veces
al satírico pesimista o irónico o al reflexivo pensador.
En sus Sueños, tenemos al irónico estilista y al filósofo,
como en el famoso sueño del Juicio Final. Veamos el pasaje
en el cual se lleva a cabo la Audiencia última, ante Dios:
"Dios estaba vestido de sí mismo, hermoso para los santos y enojado para los perdidos; el sol y las estrellas colgando de su boca, el viento tullido y mudo, el agua recostada
en sus orillas., suspensa la tierra, temerosa en sus hijos, de
los hombresº.
"Algunos amenazaban al que les enseñó con su mal
ejemplo peores costumbres. Todos en general pensativos:
los justos, en qué gracias darían a Dios, cómo rogarían
por sí, y los malos, en dar disculpas".
"Andaban los ángeles custodios mostrando en sus pasos y colores las cuentas que tenían que dar de sus encomendados, y los demonios repasando sus copias, tarjas y procesos. Al fin, todos los defensores estaban de la parte de
adentro, y los acusadores de la de afuera. Estaban los diez
mandamientos por guardas de una puerta tan angosta, que
los que estaban a puros ayunos flacos, aún tenían algo que

17

�I

llas, por ejemplo:

dejar en la estrechura''.(1)
En El Buscón, tenemos al pícaro que se ríe de la vida.
Bien, decíamos que Quevedo es uno de los grandes escritores del Siglo de Oro, así como Góngora - 1561-1627- el
escritor básico para la nueva poética de fines del XIX Y
principios del XX.
Góngora, en un principio admira la poesía de Fernando
de Herrera- ? -1597), apellidado por sus contemporáneos
con el sobrenombre de divino, influencia que captamos por
ejemplo en la Oda a la Armada Invencible, de 1588.

ª Levanta, España, 'tu famosa diestra
Desde el francés Pirenne al moro Athl,ante,
Y al ronco son de trompas belicosas
Haz, envuelta en durísimo diamante,
De tus valientes hijos feroz muestra
Debajo de tus señas victorio~as . . ."

Bien, ¿quién fue D. Luis de Góngora y Argote?
Don Luis de Góngora y Argote vino al mundo en Córdoba en 1561 y muere a los sesenta y seis años, victima de
una enfermedad en 1627.
De su vida juvenil se sabe que abandonó la Universidad
de Salamanca; sus estudios los perdió entre músicas, baile,
desafíos, juegos de cartas. En 1612 fue capellán de la Corte
de Felipe II, trabajo en el que duró como doce ,años más,
hasta su muerte.
Se ha atacado la obra de Góngora como la obra de un
loco, mas la ironía no es del todo posible. Como decíamos,
es uno de los poetas más estudiados desde que el Modernismo y los poetas franceses del Parnaso tienden más a la
forma que al contenido del verso.
De la obra poética de Góngora, son famosas sus letri•

ª Andeme yo caliente
aunque se ria la, gente";
las Soledades y la FábUla de Poli/emo y Gawtea; con sus
obscuridades y sus giros rebuscados.
Galatea es la más hermosa de las ninfas de Sicilia. El
pastor Acis obtiene su amor, pero Polifemo, el gigante de un
solo ojo, celoso, .le lanza un enorme peñasco que lo aplasta,
mas por las imploraciones que Galatea hace a los dioses,
éstos transforman .al angustiado Acis "en un arroyo cristalino". Esa es la fábula de Galatea. Sin embargo, el valor supremo del poema estriba en la forma, en esa belleza descriptiva. Y tanto en esta fábula como en las Soledades tenemos
a un poeta que se nos revela como un pintor loable. El paisaje, la belleza femenina y el sentimiento son los tres puntos
capitales de su obra, así como en el Renacimiento son la Mujer, la Naturaleza y el Amor.
' Vemos, pues, que a través de la poesía y de la literatura
en general, a partir del Renacimiento hasta el Barroco, tenemos temas y características capitales que forman el eje
de este monumento literario y de evolución cultural de una
sociedad: España:
Ahora bien, quisiera hacer hincapié dentro de esta exposición sobre el Renacimiento Español, en el "Auto Sacramental" de Calderón d_e la Barca; obra, como decíamos,
de la Dramaturgia española y uno de los géneros más específicamente españoles.
El "Auto Sacramental" es una obra teatral, escrita en
un acto, para ser representada, sobre el tema de la Eucaristía.

(1) .-17.- Quevedo.-Los Sueños.- Biblioteca Mundial Sopena . 2a. Ed.
1945.

En España eran representados los "Autos Sacramentales" el día de Corpus Christi, con una fastuosidad extrema.
Hubo "Autos" que se representaron en el Parque del "Buen

18

19

�Retiro" en Madrid, con ese lago y ese escenario al natural
que servían para aumentar ese colorido y esa fastuosidad
propia de la representación. Entre los autos calderonianos
hay de diversa índole: filosóficos o teológicos, por ejemplo:
La Cena de BaUasar, El Año Santo en Roma, Las Bodas
Entre el Alma y el Amor Divino, El Pleito Matrimonial (alma y cuerpo) , entre otros.
"No es un teatro de pasiones y conflictos de amor, ni
ninguna escena de la vida diaria, en la cual era el entretenimiento esencial y la profundidad de pensamiento lo ocasional y extraordinario; en oposición al espectáculo semanal, son una solemnidad anual, pomposamente celebrada,
son un drama religioso de ideas, de asunto preferentemente
histórico, esto es, orientado en el sentido de la fe". (1)
Continuando con la línea dramática en el Siglo de Oro
tenemos además de Calderón de la Barca, a Lope de Vega,
a Tirso de Molina y al mexicano Juan Ruíz de Alarcón.
Mas no es esta exposición sobre el Renacimiento más
que un pequeño esquema de lo que fue ese florecimiento
cultural que en literatura dio origen a esas grandes glorias
de la cultura universal. No quiero, sin embargo, dejar de
citar al genio máximo de la novela, a Cervantes Saavedra.
7.-D. MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA.
-1547-1616-.

D. Miguel de Cervantes Saavedra, hijo del médico Rodrigo Cervantes y de doña Leonor de Cortinas, en su obra
cumbre El Quijote de la Mancha se lanza por los campos de
España en pos de aventuras para imponer la justicia; dio
renombre a la España de su época y a la cultura española
de todos los tiempos.
Fue "El Manco de Lepanto" un genio de todos los genios. A través de su Quijote nos muestra el ideal caballe(1).-p. 471.- PfandI, Ludwig.- Opus Cit.

20

resco d~ un idealista y de un hombre cabal que lucha por
su patria y por su dama a quien le ofrece sus glorias obtenidas. Se arma caballero con las formalidades que establecían los "libros de caball'erías", a los que tiende su sátira;
se busca un caballo al cual llama "Rocinante"; asimismo,
un escudero, que sirve de contrapeso al "caballero andante",
eJ bueno de Sancho Panza, con ,su genio simple y su no menos amplio conocimiento de la vida, quien es convencido por
su amo Y del que aprende un tanto su idealismo: desea ser
~obernante de la Insula Barataria y llega a serlo y sabe
unponer la j~ticia cuando se llega el caso, por ejemplo,
cuando la mUJer de costumbres "no gratas" se quejó de
que le habían robado su honra, le puso como prueba de su
ve~acidad que guardase una bolsa de dineros y fue tal su
cmdado que no perdió uno solo. Entonces le dijo el Gobernador Sancho a su acusado: si esta mujer hubiese cuidado
su honra tal como cuidó "la bolsa de los dineros" no hubiera
venido a poner su queja. Y lo absuelve.
"El caballero de la Triste Figura", Don Quijote, por su
p~rte, al final de la obra, después de muchas correrlas y glorias que ofrece a su Dulcinea, regresa a su casa donde vive
en compañí~ del Ama y de la Sobrina, recobra la razón y
muere apaciblemente después de haber hecho su testamento, rodeado de sus amigos, el Cura, el Bachiller y el Barbero.
Con esta obra, Cervantes ha querido idealizar "al cab_aller~ verdadero", "al verdadero caballero español" que
s1mbohza en su obra. Representa, asimismo, la actitud ante
~a vida del español ante su dama y ante su patria. El QuiJote, Alonso Quijano muere y se enfrenta ante la muerte
con_ valentía y honradez, con fama y con honor. Así, parece
decirnos Cervantes, se debe morir. El mismo, Don Miguel
de Cervantes Saavedra muere con honra y es honra de la
España de su tiempo, de la Literatura Española y de la Literatura Universal.
Este curso "Panorama de la Cultura Universal" que
patrocina Extensión Universitaria de la Universidad de Nue-

21

�vo León, y al que he tenido el honor de ser invitada para
hacer esta exposición de un momento cumbre de la: cultura
como es el Renacimiento Español como hecho histórico y
social es una rama de las Humanidades que difícilmente
escapa al verdadero humanista. Es por ello que todos estos
escritos renacentistas tienen un valor tan intrínsecamente
humano y a la vez tan universal.
8.-CONCLUSION.

. Concluimos nuestra plática diciendo a ustedes que tanto
Garcilaso, como Boscán o Herrera, o Calderón o Cervantes
son dignos exponentes del hombre y de la cultura y a quienes nos los hayal'.\ leído, os sugiero su lectura, en todos los
aspectos de interés y de valor.
Monterrey, N. L., julio 27 de .1968.
.
.
Lic. y Dra. María Guadalupe Martínez B.

BIBLIOGRAFIA
1.-Cervantes, ·Miguel de.-El Quijote--Ed. Espasa-Calpe.
Buenos Aires-México. 12a. ed. 1950.
2.- Garcilaso y Boscán.-O. C.-Ed. Aguilar.-Madrid,
1954.

LA ESCUELA ANTROPOLOGICA MEXICANA Y SU
APORTE A LA TEORIA Y LA PRACTICA DE
LA INTEGRACION REGIONAL

Por GONZALO AGUIRRE BELTRAN
La gran difusión que tienen las obras antropológicas
escritas por europeos y norteamericanos y el prestigio merecido que gozan sus autores por la espectacular trascen-•
dencia de sus contribuciones a la Ciencia del Hombre nos
lleva con frecuencia a olvidar los trabajos producidos por
los estudiosos latinoamericanos. Estos últimos han sido parcos en la magnitud de sus aportaciones que, por lo común,
solo son estimadas por el reducido círculo de quienes cultivan la disciplina. El tema a discusión, la integración y la
acción regionales, fue objeto de brillante tratamiento por
Julian H. Steward que elaboró una teoría y una práctica
del estudio de áreas bien conocidas por todos. 1

6.-Valbuena Prat, Angel.- Historia de la Literatura Española. Tomo I y II.-Editorial Gustavo Gili, S. A. 6a. ed.,
1960.

Menos sabido es que sobre el mismo asunto los antropólogos mexicanos han venido trabajando, con inusitada
continuidad, cuando menos desde hace cincuenta años. La
colaboración de cada uno de ellos puso en la obra no es
grande, pero como fue acumulativa, hoy día constituye un
cuerpo de doctrina que comienza a ser reconocido por propios y extraños. En la configuración de ese cuerpo de doctrina la contribución del que esto escribe es la más reciente,
pero no la más importante; ser el último en un momento
dado del devenir histórico representa siempre una ventaja
por la posibilidad que existe de aprovechar los aciertos y
los fracasos de quienes le precedieron a uno en la persecución del mismo propósito.

22

23

3.-Místicos Españoles.-Biblioteca Literaria del Estudiante.

Madrid, 1934.
4.-Pfandl Ludwig.-Historia de la Literatura Nacional Española de la Edad de Oro. Editorial Gustavo Gili, S. A.
Madrid, 1952.
5.-Quevedo.- Los Sueños.- Biblioteca Mundial Sopena,
2a. ed. 1945.
'

�Antes de exponer, en brevísimo sumario, la teoría y la
práctica de la integración regional tal y como la enuncio
con detallada amplitud en el libro Regiones de Re[ugio,
aparecido este mismo año, bueno es hacer ostensible las
importantes aportaciones que ideólogos y estudiosos hicieron para que fuese posible construir ese edificio.2
Ricardo Flores Magón, teorizante anarquista y precursor el más connotado de la Revolución Mexicana, conformándose con la tendencia que normaba el nacionalismo de
principios de siglo, no sin cierta razón, ubicó la culpa de
todos los males que padecía la nación en los episodios de la
conquista y la colonización realizados por la expansión europea durante el siglo XVI e idealizó el pasado indio, para
fundar en él los postulados de un programa que abogaba
por un comunismo utópico, en el que los hombres no se ve-rían constreñidos por los imperativos del gobierno.3 Las comunidades indígenas libres, con su economía de subsistencia
basada en la reciprocidad y la redistribución, en la que no
existen clases sociales ni la apropiación privada de la tierra,
donde la vida· del grupo no se rige, aparentemente, por la
coerción sino por el consensus y la estructura del poder
parece diluirse hasta tornarse incorpórea, fue el modelo que
Flores Magón se propuso difundir en extensión y profundidad por todo el país. No llegó a cristalizar sus propósitos;
sin embargo de ello, la influencia de sus prédicas fue factor
importante en la invención del ejido mexicano que, como
es bien sabido, representa un compromiso entre lo nuevo
y lo viejo, esto es, la reinterpretación, en los viejos moldes
de las formas de tenencia indígena, de ideas nuevas sobre
la relación del hombre con la tierra. A partir de entonces,
la comunidad indígena -como concepto sociológico y como
punto de apoyo para la acción- tuvo una existencia real
y un ascendiente inconcuso en la dirección que tomaron los
estudios antropológicos.4.
Carlos Luis Mariátegui, el gran filósofo social peruano,
años más tarde, utilizando el marco analítico creado por
Marx, al analizar la situación del Ande volvió a tomar el
24

concepto de comunidad indígena como la base más idónea
en qué fundar su teoría de reforma de las estructuras feudales; estructuras que mantienen al indio y al cholo serranos en estado permanente de servidumbre. 5 No es, ciertamente, sorprendente que Mariátegui propusiera como instrumento fundamental de cambio social la reforma en el
sistema de tenencia de la tierra aprovechando, en la invención de una forma más justa de relación del hombre
con la tierra, las experiencias de la tradición india vaciadá ·
en moldes estructurales modernos. Muy. a pesar de que la·
comunidad indígena de Mariátegui, a semejanza de la que ,
entrevió Flores Magón, eran en gran parte míticas, aún•
hoy, dejan sentir su vigencia.6
La necesidad de conocer ,científicamente la comunidad
indígena, exaltada como un modelo ideal, fue temprana
preocupación en el México que emergía de la revolución;
Manuel Gamio, miembro distinguido de la escuela antropológica encabezada por Franz Boas, al contemplar críticamente el cambio impetuoso que vivía, derivó la antropo,
logía académica de su tiempo a los azares de la aplicación,
concibiendo políticamente la Ciencia del Hombre. Para Gamio: "la antropología, en su verdadero, amplio concepto,
debe ser el conocimiento básico para el desempeño del buen•
gobierno, ya que por medio de él se conoce a la población
que es la materia prima con que se gobierna y para quien·
se gobierna'\ El proyecto del Valle de Teotihuacán -hoy
clásico- concebido en 1916, permitió al antropólogo pionero poner a prueba su postulado en el estudio y desarrollo
de una población regional que habitaba en la sede arqueoló~
gica de una antigua civilización precolombina. Gamio id~
el método de la investigación y la acción integrales según
el cuál la pesquisa: y la práctica se encaminan a considerar
al individuo y al grupo como totalidades dinámicas bioló- •
gicas, psíquicas, sociales y culturales en su contexto histórico y geográfico.8 La acción, consecuentemente, . implica ·
la atención conjunta de los problemas de salud, educación,,
economía, organización social, estructura política, estética .
y •récreación del grupo étnico involucrado, impartida de tal ,

25

�manera que las acciones unilateralmente implementadas se
coordinen y apoyen mutuamente al favor de una orientación dirigida al desarrollo armónico del individuo y la comunidad. Gamio no profundizó su idea pionera ni estuvo
jamás dispuesto a revisarla para ponerla a tono con los
avances que venía experimentando la Ciencia del Hombre.
Sin alteración alguna trató de extender la investigación y
la acción integrales, con desigual fortuna, al tratamiento
de los grupos étnicos numerosos del país llamados -tal vez
por contraste y conforme a la terminología nacionalista
de la época- poblaciones regionales. No obstante lo anteriormente dicho, si algo tiene de original la antropología
social mexicana ello es la contribución de Gamio que fue,
sin lugar a dudas, el creador de la política indigenista revolucionaria y de la educativa comprendida en ella; proporcionó además contenido y justificación al vasto movimiento de renovación social del cual fue actor.

de la cultura moderna en los moldes de las sociedades 1 tradicionales. Hizo recaer sobre los hombros débiles del maestro rural la responsabilidad de alcanzar esas metas y para
ell~ ~e extrajo ?e la estrechez de las aulas y le lanzó a la
actividad del diario discurrir de la comunidad hasta convertirlo en un efeGtivo promotor de su desarrollo. Los esfuerzos de Sáenz Y su grupo de colaboradores se vieron co~onados por el éxito en todos los casos en que se hallaba
i~volucrada u:1ª población campesina atrasada, pero no india; la experiencia que tuvieron con las comunidades indias -:-:-heterogéneas en sus estilos de vida y recias en su
estabilidad cultural- no corrió con igual fortuna. Muchas
de ellas resistieron innovaciones y reinterpretaciones al confrontar los mecanismos dominicales --castellanización directa, internado indígena- que se pusieron en uso y que
les desarraigaba coercitivamente de sus formas y valores
ancestrales. Con todos sus defecots e inconsistencias la tesis de la incorporación y el concepto de antropología social
de Sáenz constituyeron una importante contribución a la
teoría de la integración y a la manera de obtenerla".

Moisés Sáenz, notable en el pensamiento y en la acción, se ocupó de profundizar el enfoque inicial de Gamio
en materia educativa. Partiendo de la base que le suministró la escuela activa de J ohn Dewey no sólo creó los mecanismos administrativos u orgánicos indispensables para
poner la idea en movimiento, además, formuló él mismo
un cuerpo sólido de principios, técnicas y valores que. constituyeron la carta magna de la escuela rural mexicana; institución a la que se le encomendó la tarea de incorporar
al campesino -tanto al indio cuanto al no indio- a la ~ociedad nacional. La incorporación significaba la asimilación
del indio en la civilización moderna sin su lengua y sin su
bagaje cultural que fueron considerados inoperantes, para
no decir inferiores. Sáenz llamó antropología social al compuesto interdisciplinario que resulta de la conjunción de la
etnología académica con la sociología rural práctica, matiz
que define el genio que caracteriza a la escuela antropológiea mexicana y que la diferencia de la británica que lleva
igual denominación. 10 A la disciplina compuesta le asignó
como contenido de propósito fundamentar la socialización
del adulto, la escolarización del niño y la reinterpretación

. , Miguel _Othó? de Mendizábal, antropólogo de extracc10n revolucionaria, encabezó la lucha por la intromisión del
enfoq~e social,en; medicina al constatar la penosa situación
del .P~ en el area de la salubridad rural, la carencia de conocimientos ~édicos científicos por parte de los campesinos, la ausencia de canales administrativos capaces de hacer
ll~ar a _esa P~~lación los beneficios de la salud y la asistencia Y_1~ mhabilidad de la medicina liberal para avocarse a la
solucion del pr?~lema. Othón de Mendizábal se fijó como
meta la formacion de un nuevo tipo de profesional de Esta~º• con orientación social, procedente del medio rural, destmado a ~t~blecerse en él y a implementar acciones dirigid~ a modificar la estructura económica y cultural que izn..
piden, al campesino indio y al no indio, hacer uso de la
~~dicina científica. 12 La creación de los servicios médicos
eJidales, Y de la secuela de medicina rural, sentaron las bases
para el ulterior desarrollo de los centros de bienestar social
rural que ejecutan programas de acción integral, a partir de

26

27

�bases sanitarias y asistenciales. Al igual que lo ocurrido en
educación, la teoría y práctica de esos programas demostró
su bondad entre la población campesina no india; la comunidad india, en los casos infrecuentes en que se vio afectada
por la acción, rechazó en grado mayor o menor el beneficio
de la innovación al persistir en las ideas y patrones de la
medicina folk que forman su patrimonio. Othón de Mendizábal creyó encontrar la solución al problema mediante la
creación de la parcela asistencial, a semejanza de la parcela escolar, como fórmula que permitiera financiar Ja. atención médica; pero más tarde pudo comprobarse que la_in~ovación de la medicina moderna en las comunidades mdias
no reside simplemente en solventar incapacidades económicas sino en causas más profundas. 13

fun~ionó el_ In~!ituto de · Antropología Social de la Smithsoman Instituc10n y tuvo una enorme y duradera influen ·
en l
1·d . c1a
. a co~o 1 ~~10n de la antropología social en México y ,
15
en ~u _or1entac10n ulterior. Los estudios de comunidad no
se _limitaron a conocer las formas reales de vida del pequeño
umve~~o co~s~ituido por un pueblo indio, su principal preocupac10n teo~1ca, tal y como quedó manifiesto en el análisis
~e las co1:1umda~es folk de Yucatán, llevadas acabo por Redf1eld Y Villa RoJas, fue al indagar las leyes del cambio cultural Y su manera de operación. 16 El propósito hizo notoria
la enorm~- influencia que una ciudad primada tiene en la
aculturacion de las comunidades indias al poner de relieve
la secuencia del continuum folk-urbano. Los estudios de comu~dad han sido devastadoramente criticados por los antropologos de la nueva generación; casi no hay uno de ellos
que no se precie de haber puesto en tela de juicio su validez
Y de encontrar fallas mayores o menores en la obra del cél~bre antropólogo norteamericano que los inició. No será
un_a _falta de r:speto a su rr:emoria si agregamos un grano
mas. ~os estudios de comunidad tienden a aislar a ésta de
l~ sociedad reiponal o nacional de la que forma parte, men?sc~bando asi la trascendencia de esas conexiones. Osear
Lewis, ~on la publicación de su re-estudio de Tepoztlán puso
punto _fn~~l! en 1951, la era de esos estudios. La inteligente
~:vest1gac10n que llevo a cabo le permitió enfocar los camfü~s. ?bserv~dos colocándolos en su contexto histórico, descnb10 ~c10na~e~te las instituciones vigentes y sus interrelac!ones y sltuo a la localidad bajo examen en el marco
de la región y de la nación.17

Estas fueron puestas en claro por los estudios de comunidad que Robert Redfield, con el aliento de Gamio, llevó
a cabo en México. Con su Tepoztlán, Redfield inauguró en
1930 una corriente de investigación que tuvo éxito inusitado
para el adecuado conocimiento de los pueblos indios; éstos
fueron objeto de pesquisa científica contemplándolos desde
ángulos que descubrían una gran variedad de intereses y
motivaciones.14 Los estudios de comunidad tuvieron una doble utilidad; por una parte, contribuyeron al desarrollo de
la Ciencia del Hombre al documentar esquemas sociológicos
preconcebidos; le dieron distinta profundidad a la perspectiva histórica; incrementaron el tiempo dedicado al trabajo
de campo y extendieron el área de la investigación a comunidades no indígenas. Por otra parte, actuaron como instrumento de formación profesional al reunir en la pesquisa,
y en la publicación de los resultados, a maestros y alumnos.
En la historia de la antropología mexicana los nombres de
Robert Redfield, Sol Tax, Ralph Beals, George Foster, Isabel Kelly, Donald Brand y Osear Lewis quedarán asoci~dos
a · 1os de Alfonso Villa Rojas, Fernando Cámara, Calixta
Guiteras, . Ricardo Pozas, Pedro Carrasco, Gabriel Ospina,
Angel Palerm, José Corona Núñez y. Alejandro_ Dagoberto
Marroquin. Lá fecunda cooperación en la ensenanza Y en
la-investigación se institucionalizó durante el tiernp_o en que

Muchos de los estudios de comunidad estuvieron destinados a proporcionar material de base a programas de desarroJio. En realidad, la implementación del Proyecto Tarasco
motivó la elección de las comunidades pesquisadas en Mic~oacán. Ese mismo proyecto contó con la asesoría lingiiística de Jules Henry, Norman McQuown y Mauricio Swadesh
quienes más tarde, el año de 1940, contribuyeron a dar forma a las resoluciones del Primer Congreso Indigenista Interamericano sobre educación indígena. La necesidad del

28

29

ª.

�uso de la lengua vernácula en la instrucción escolar, el a9iestramiento y utilización de maestros nativos en la enseñanza, la formación de profesionales de la educación con preparación antropológica y el reconocimiento de la importancia de las lenguas nativas como un aspecto importante de
la personalidad india fueron ideas que, propaladas por ellos,
vinieron a fructificar mucho más tarde. Mauricio Swadesh,
recientemente fallecido, fue maestro genial; dedicó la mayor parte de su vida a la enseñanza y a la investigación en
México y dejó, como prolongación de su obra, á un selecto
grupo de discípulos. 18 McQuown, con base en la Universidad
de Chicago, ha tenido influencia menos directa en el campo
de la aplicación pero continúa contribuyendo a mantener el
interés por la lingiiística en el ámbito latinoamericano. En
el terreno de la aplicación, sin embargo, el trabajo que ha
producido tal vez un mayor impacto es el que realiza Guillermo Townsend y el copioso grupo de sus asociados en el
Instituto Lingiiístico de Verano. En cincuenta años de asidua labor, Townsend y el Instituto han logrado acumular
una suma sorprendente de análisis del idiomas indios y han
preparado cartillas y material de lectura en lenguas nativas
que, hoy día, hacen posible la alfabetización de los distintos
grupos étnicos sin el impedimento de la variabilidad idiomática. El carácter confesional del Instituto, por supuesto, introduce a menudo elementos de resistencia en el trabajo
directo con la comunidad y dificulta la colaboración abierta
Hasta aquí hemos reseñado las aportaciones, en las ramas diversas de la Ciencia del Hombre, que contribuyeron
a configurar el genio que caracteriza a la escuela mexicana
de antropología social y al hacerlo no hemos podido menos
que barajar una impresionante cifra de antropólogos norteamericanos que, de una u otra manera, influyeron, a_ veces considerablemente, en esa configuración. Influencia menor la tuvieron los antropólogos europeos en cuanto concierne a la antropología social, no así en otras ramas de 1~
disciplina donde la contribución de alguno de ellos -.-l{irchhoff, por ejemplo ha sido fundamental. Hubo, sin ~bargo, un antropólogo europeo que sí dejó honda huella. y

una fecunda asociación con su contraparte nacional· nos
referimos a Bronislaw Malinowski quien estudió el rdercado de Oaxaca teniendo como colaborador a Julio de la
Fuente. Es indudable que la antropología mexicana ha sabido digerir sin intoxicarse las valiosas aportaciones del exterior Y que, a pesar del enorme prestigio de los contribuyentes foráneos y la gran importancia de sus contribuciones
ha tenido, ·además, el tino de preservar su índole propia y
la orientación que le exige su lealtad al movimiento social
que Je dio vida. Ningún caso más demostrativo que el representado por el binomio británico-mexicano.
Malinowski llegó a México atraído por las transformaciones en cadena que la revolución venía- produciendo en
la estructura social del país; su interés teórico y práctico
-en la década de 1930- se centraba en el cambio social
Y en fa aplicación de los postulados de la Ciencia del Hom/ bre a los problemas de la administración colonia1.20 Malinowski y los más selectos de sus discípulos estudiaban en
el contexto africano anterior a la descolonización, los c~bios que en la organización tribal producía el ejercicio del
do~!11~º externo. ~ actuar en tal contexto los antropólogos
bntamcos necesariamente servían a los intereses imperiales·
el cambio social y la antropología aplicada -como bie~
dijo uno de ellos- no eran sino las dos caras de una misma
moneda.21 México, en cambio, vivía una coyuntura diametralmente opuesta; un movimiento de renovación social, internamente generado, estaba cambiando las viejas estructuras mantenidas por una élite apoyada desde el exterior.
La contraparte mexicana del investigador europeo procedía
de una corriente radical, de tendencia francamente antiimperialista y su interés en la adquisición del conocimiento
Y en su aplicación le conducía a reivindicar los derechos de
la población sujeta a servidumbre. No obstante la oposición,
la colaboración fue trascendente.
Uno de los postulados de la teoría funcionalista de
Malinowski afirma que la cultura es un todo organizado,
cuyas partes se ajustan de manera regular a las rnodifica-

30
31

�ciones que se producen en cualquiera de las otras part~s.
Conforme a tal axioma el estudio del mercado en la ciudad
primada no quedó limitado al análisis de la institución económica, estrechamente concebida, sino que se indagarpn
sus interrelaciones con los restantes aspectos de la cultura
y sus conexiones en el ámbito de la región a la que la institución servía. De la Fuente tuvo el encargo de perseg\,l\I'
esas conexiones entre los pueblos zapotecos, muces Y caste-:
llanos esparcidos por el valle y las sierras que constituiai:i
el hinterland de la ciudad y, al hacerlo, puso en claro ,_e l
carácter regiopal de la integración de esos pueblos, -dicho_
con las palabrás de los investigadores, tal y como las expresaron en su informe de 1941, "la unidad de un centro Y
su -región -circundante" - así como la función que el mercado desempeñaba como mecanísmo de integracjón.22 Y~
por éste camino De la Fuente, en estudios posteriores, ~&lt;:&gt;mprobó explícitamente algo que parece implícito en los ~s-:
tudios de comunidad' a saber: que la unidad étnica, soci~l,
..
religiosa y política entre los indígenas es el grupo mumc1pal en tanto que entre los ladinos la unidad está constituida_
por el grupo regional. Al contemplar el carácter de las rel:3--,
ciones interétnicas en grupos que trascendían las fronteras
estrechas de la comunidad, constató que la interacción e~~~e
indios y no indios originaba tendencias manifiestas a la umdad que nevaban a unos y a otros a considerarse miem~ros
de un solo grupo regional y a calificarse con una mis~a
designación étnica; de donde infirió que la integración,.??·
tes de ser nacional habría de ser regional.23

en diversas disciplinas, tomaron a su cargo el reconocimiento preliminar de la región elegida, la. ciudad de Tantoyuca y los pueblos huastecas circundantes. Se pensaba aprovechar la existencia en el lugar de un internado indigena,
una procuraduría de pueblos, una misión cultural y un número no definido de escuelas rurales esparcidas en el campo para que, reforzadas y modificadas en su contenido, en
su función y en su forma de operar sus metas fuesen coordinadas por un profesional adiestrado en ciencias sociales.
Cuando el proyecto daba sus primeros pasos quienes lo sostenían fueron relevados de su responsabilidad como funcionarios de Asuntos Indigenas.

· En 1947 Julio de la Fuente y el que esto escribe estuvieron asociados, como subdirector y director respectivamente, en Asuntos Indigenas. Solicitamos el consejo de-~os
colegas anti:opólogos para modüicar el empirismo de bi:l,jo
nivel que normaba el trabajo con las comunidades in~as
y · luego de realizar una precisa evaluación de medios y .fi-:nalidades, con base en la experiencia adquirida por De la
Fuente, encargamos a éste de concebil1 y dirigir lo que habría de ser el primer proyecto de integración regionaj. f~-·
trado. Calixta Guiteras, y dos o tres· investigadores ~ás.

Alfonso Caso, de reputación bien merecida por su notable contribución a la arqueología mesoamericana, alcanzó
en plena madurez una posición política eminente que le
llevó a convertirse en el más importante promotor de los estudios antropológicos en Mexico. A fines de 1948 se introdujo con pie firme en el campo aplicado al fundar el Instituto Nacional Indigenista que desde entonces dirige. Inicialmente las metas del INI fueron bien modestas; se proponía proporcionar a las agencias gubernamentales que tenían por función la educación, la salud, la economía, la
redistribución agraria y demás tareas especializadas, la base antropológica indispensable para que pudieran desempeñar sin obstáculos su quehacer especifico entre las comunidades indias. La administración pública por esos años había emprendido proyectos de desarrollo en las grandes cuencas fluviales que afectaban la existencia misma de las poblaciones indias ahí establecidas; las Comisiones que implementaban los programas seguían en su organización el modelo de la TVA norteamericana e ignoraban cómo tratar
a los indios que habrían de ser relocalizados. Para cumplir
con sus fines el INI emprendió un programa de investigación de las cuencas del Tepalcatepec, la Mixteca, la Tarahumara y el Papaloapan, que cristalizó más tarde en la
publicación de una serie de volúmenes como Memorias del
lnstituto.24 Pronto pudo advertirse que las cuencas constituían áreas de pesquisa demasiado grandes en extensión y

32

33

�en complejidad para las fuerzas de un investigador y su
reducida copia de colaboradores; por otra parte, en las
cuencas la población no india componía la mayoría de habitantes y, sus problemas, los de mayor envergadura. Los
investigadores se vieron obligados a consentir un compromiso que les llevó a tratar unos aspectos con amplitud y ·
profundidad y, otros, de manera superficial. De cualquier
manera, se había dado, sin plena conciencia, un paso trascendente; los imperativos de la investigación impidieron la
utilización del método de estudio de la comunidad lo que
condujo a ensayar técnicas que combinaban las usualmente
usadas por sociólogos y antropólogos. La investigación en
la cuenca del Tepalcatepec que me tocó dirigir se avocó el
análisis de problemas geográficos, históricos, demográficos,
educacionales, económicos y de salud; pero algunos de ellos
hubimos de limitarlos a la meseta Tarasca. La investigación
tuvo una falla más; la amplitud y complejidad del área nos
hizo perder de vista el mecanismo de su funcionamiento
interno.

logqs: la población urbana. El traslape en los campos de inte~és de ambas disciplinas, y en los metodos y técnicas, exphca., por, qué en México la antropología social es' como lo
quena Saenz, una combinación amistosa de etnología y sociología rural.

Durante la década que inicia el año de 1940, Lucio
Mendieta y Núñez, colaborador de Gamio en Teotihuacán
y el más fiel de sus continuadores, desde el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM se empeñó en el estudio de grupos étnicos, como los tarascos y los zapotecas,
lingiiística pero no sociológicamente definidos, siguiendo en
la investigación el enfoque interdisciplinario ideado por el
antropólogo pionero. La escuela sociológica mexicana representada por Mendieta y Núñez y sus seguidores poco ha
contribuido al conocimiento y a la interpretación de la problemática india; introdujo en la pesquisa el criterio biotipológico de Jacinto Viola, el uso profuso de la estadística y
los tests del psicodiagnóstico, pero los estudios publicados
se resienten por el escaso rigor científico de algunas de sus
colaboraciones.25 Curiosamente, hasta muy reciente data,
los sociólogos y antropólogos mexicanos compartían el mismo campo de interés: la población india; la tendencia actual
está llevando a éstos últimos a entrometerse en un campo
que tradicionalmente se consideraba reservado a los socio-

Bronislaw Malinowski, ducho en achaques de investigación,. aconsej_aba a sus alumnos alternar el trabajo de
ca~po con periodos de meditación o digestión de los materiales y aseguraba que rendía más fruto la tarea de dos
años_de duración; c0n larga pausa intermedia, que la faená
contmuada durante igual tiempo. Investigar, meditar investigar, meditar, tal era el ritmo de labor preconizad~ por
e! genial antr0pólogo británico.26 En México las contingen:.
c1as de . la política administrativa le itnponen a uno, insospechadamente, ·él' ritmo aludido. La sucesión democrática
exige el cambio constante de los hombres que tienen la responsabilidad de tomar decisiones y éstas, en ocasiones son
en el sentidd de impulsar la acción y, en otras, de dete~erse
a pensar en lo hecho. En 1951 el péndulo indicaba actividad Y el INI, saltando las vallas que a sí mismo se había
impuesto, se aventó a ejecutar su primer programa de desarrollo de la comunidad en Chiapas, siguiendo en escala
reducida el modelo orgánico de las Comisiones. El consejo·
del INI ·me encargó la tarea de la fundación y estructuI'ación de lo que habría de ser el Centro Coordinador Indigenista de la Región Tzeltal Tzotzil ;. durante un año permanecí inmerso en las tareas técnicas y administrativas
absorbentes que requiere la iniciación de toda obra y una
vez consolidada fui substituido en la dirección por Julio
de la Fuente que continuó y mejoró el proyecto. La nueva
posición que me fue asignada, como inmediato colaborador
del director del INI, me proporcionó la pausa necesaria para la .meditación; de ella surgió una pequeña obra, bellamente ilustrada por Alb'erto Beltrán, que, en su parte tercera, describe el área de trabajo del Centro, sus caracter.ísticas y los modos de operación del proyecto, pero sobre
todo, descubre por vez primera los mecanismos de integración de una región intercultural. de refugio.27

34

35

�Mucho de lo hasta aquí dicho ha sido referido e? primera persona y, en ocasiones reiteradas, lleg~os a af1~ar
que éste o aquél antropólogo mexicano babia descu~1erto
por primera vez ésta o aquella relación en l~ ~wsa o
en la acción produciendo, con ello, una contr1bucion trascendente a la Ciencia del Hombre. Hay indudablemente una
buena dosis de narcisismo y presunción intelectual en todo
argumento que relata el nacimiento y desarr?Uo de ~~
obra que, por ser propia, se tiene .en alta
El Juicioso lector habrá de poner en su Justo medio los excesos
del que escribe, de la misma manera que lo hace en el ~biente familiar al escuchar los elogios que un padre dice
de su hijo. De cuando en cuando, sin embargo, ~~ , bueno
dejar a un lado la modestia par~ situar en ~a yos1cion que
les corresponde a las contribuciones ~rategicas que, .no
obstante su importancia, fácilmente se pierden en la vocmglería que levanta la novedad puesta de moda;_ ~ro, además, se debe estar siempre pronto. a la aut~ca. Angel
Palerm, cuyo interés en las conexiones que existen en~
los sistemas de agrícolas de regadío y el origen Y evolu~on
de las civilizaciones lo condujeron de la mano a estudiar
los programas de reforma agraria actualmente e~ marcha
es del mundo, asevera y con razon, que la
en diversas part
• · lis
d
escuela antropológica mexicana peca de provn~c1a mo, e
· de perspectiva comparativa y que
la anausenc1a
. siendo
.
tropología social, eminentemente, una .soc10!ogia comparativa nunca llegará a merecer la designación. que se ha
dad~ si no adquiere esa perspectiva.28 El coloqwo Y_ la franca discusión en encuentros interamericanos, c~mo este, nos
brindan la oportunidad de exponer, ante estudiosos que detentan experiencias similares o distintas a las nuestras, la
•
· · regi·onal tal y como
teoría y la práctica de la mtegracion
la concebimos en el contexto mesoamericano. Sus ~eceres
· sin
· duda' asir una
y acotaciones críticas nos penru·tiran,
visión más ecuménica en Illlestro enfoque.

~ª·

•
Es tiempo ya de ofrecer el resumen prometido. Comen-

cemos definiendo lo que entendemos por integra~ión,. a saber: el proceso de cambio que emerge de la conJunc1ón de

36

grupos que participan de estructuras sociales distintas y
que se caracteriza por el desarrollo continuado de un confJicto de fuerzas entre sistemas de relaciones de sentido
opuesto que tienden a organizarse en un plano de igualdad
y se manifiestan objetivamente en su existencia a niveles
variados de asociación. En el proceso de integración actúan
dos fuerzas antagónicas; la que tiende a la concentración
del agregado social opuesto, es decir, la que se propone la
mcol'pOración de los individuos que componen el grupo
subo:rdinado dentro de la estructura social del grupo dominante; y la otra que, opuestamente, tiende a la dispersión
de los gl'Upos en conflicto para mantenerlos independientes.
De la interacción de estas fuerzas y de la mayor o menor
dominancia de una u otra emerge un proceso de conversión
que se manifiesta a niveles distintos de asociación.29 Integración regional es el proceso de cambio que se actualiza
dentro de los límites de un espacio físico y moral denominado región. Esta, contrariamente a lo que parece a primera vista, no es fácil de definir y mucho se ha discutido
aJ respecto.30 Para los :fmes de la integración es bastante
cmt entender por región un área dominada por una comunidad de interés y actividad que tiende a funcionar como
tma unidad. Veamos en seguida cómo operan estos conceptos en la coyuntura de los paises mestizoamericanos.

Estos, al liberarse de la situación colonial, no constituyeron en el momento de su emergencia naciones social y
cu1turlamente homogéneas -comunidades de interés y actividad- porque se hallaban escindidos en grupos de pob~n opuestos. En la mayoría de los paises la contradicción se reducía a un conflicto enµ-e el grupo indio mayoritario y el grupo no indio, comúnmente llamado ladino; en
otra;, el JJegrO arrancado del Africa introducía un factor
más de complejidad. Sociológicamente consideradas las naciones así ce&gt;mpuestas eran sociedades dUaJes o plurales cuya integración se veía estorbada por el juego de fuerzas
oJ)UeStas, entre las cuales, los procesos de invención y aculturación tendían a Ja concentración, mientras los de endocnltura:ción y dominical conducían a la dispersión.

�Pierre van den Berghe caracteriza a estas sociedades
por la .ex}:libició;n de dos ·r:asgos fundamentales: la segmen~
iación en grupos corporados que participan de culturas di-,
ferentes y la estructura social .compartimentalizada ep
agregádos de instituciones análogas, paralelas y no-complementarias pero distinguibles. Acompañan a tales rasgos un.a
relativa ausencia de consensus en cuanto a valores; heterQgeñeidad cultural; conflicto entre los grupos corporados;.
autonomía entre partes del sistema, social; coerción e -iAtredependericia económica como bases de integración s~i~d~mi_n~cia política por parte ge un grupo sobre otro y .prh
macia a·e las relaciones segmentales, . utilitaria~, no afectiv~y· funcionalmente específicas.31 Esta .situació1;1 se ha veni~o
modificand¿,-eri grado mayor o menor, en el curso de .µ,i.
siglo ·y medio de independencia del dominio colqnial perOlJ~
oposición dialéctica no se ha resuelto del todo. Aque.l~o~
pais,~ . que han experimentado movimíe.nt~s profundos _de.
renovación social y de modernización económica, al. fav~r.
de reformas en el sistema de tenencia de la tierra y en .~l
régimen del trabajo asalariado, lograron reducir el carác:t~r
dual o plural de su estructura a grupos de población y área;;
~specíficas de su espacio territorial que constituyep regio~es
de refQgio en una coyuntura superada al r¡.ivel nacional.
Las regiones de refugio se identifican por rasgos que
les son propios y que pueden •s er descritos desde una variedad de marcos de referencia. Ecológicamente configuran
un territorio hostil, de ambiente uniforme, redefinido pot. el
establecimiento humano, por la domesticación de las plantas y los animales y por la introducción de nuevas especies;
ocupado por una comunidad biótica, que tiene por nicho
dominante una ciudad ladina que ejerce el control de la tierra, la energía y los movimientos de las poblaciones indias
subordinadas, al nivel que le permiten los conocimíentos
y las destrezas de su tecnología atrasada. En las regiones
de refugio viven, en relación comensal, los ladinos dominantes y los indígenas subordinados; los primeros radicados, en
la ciudad primada chef lieu de la región, como· una élite -~
ñorial, los. segundos corporados en comunidades S.sitélites

q8

del' establecímiento ladino; ambos en poblantlento dual segregados ~nos de otros, en vecindad pero separados por' una
ba:trera ~utua de prejuicios y preconceptos de raza.
. . !~dios Y ladinos difieren en la combinación de su carga
genetlca y en los caracteres de sus fenotipos; inicialmente
fotmaron parte de troncos raciales muy apartados entre
sí Y, en ~an medida, conservan las diferencias de .origen.
Al contrario de lo que ocurre al nivel nacional --donde los
proc:s?s de mestizaje y aculturación están conjugando tipos f1s1c~s Y formas de -~onducta distintos- en las regione~
de refugio la segregac1on racial y la social perduran. En
~sa~ regiones el metizaje biológico y el cultural son muy
lumtados y hay remanentes ostensible de las diferencias
hereditarias que el tiempo no ha podido borrar a causa de
la inercia del surtimiento genético. Los indios no constituyen una población homogénea sino comunidades aisladas
que difieren en la frecuencia de los genes individuales. El
aislamiento lo producen los obstáculos circundantes, pero,
dentro de los límites de la región, la separación entre comunidades la determina la ocupación de habitats diversos
en el mismo marco geográfico. La lealtad al grupo propio,
las restricciones matrimoniales, los tabús de contacto, las
variaciones dialectales o de lengua y la pertenencia tribal,
son barreras que añade el hombre y que son tan poderosas
como las que levanta la naturaleza. Bajo las condiciones
que prevalecen en las regiones de refugio, el flujo genético
es lento entre las unidades étnicas y también lo es entre las
poblaciones india y ladina, en cuya coyuntura operan con
mayor rigor las barras que segregan y aíslan. No obstante
ello, el complejo demográfico y la conducta de él derivada
es sensiblemente la misma en ambas poblaciones, puesto que
ambas participan de los rasgos propios del subdesarrollo.
Existe, no obstante, una importante diferencia en esa
conducta; el ladino se integra a la sociedad moderna sin
pagar un subido precio por el pase de lo regional a lo nacional, a diferencia del indio que sí lo cubre. Para él la distancia· geográfica que hace de la puna brava y la. selva tro-

39

�pical, de las altas montañas y Jas planicies costaneras, ha.'bitats tan diferentes, implica un coste elevado en adapta-.
ción biológica. La distancia racial que le aparta: de 1~ gru..
pos de población de las regiones en desarrollo. y l! ~s~ncia social que segrega a los miembros de una ~or1a etni~
de la sociedad nacional reclaman un alto precio de _r~ndo. La distancia económica que existe entre el capitalismo
industrial y la economia de subsistencia es incomparablemente más grande que la simple diferencia entre 1~ pobreza
y la prosperidad. La distancia política_ que determ~ la relación de super-subordinación establecida en las regiones_~
refugio, supera con creces a la que manifi~ una relacion
democrática. La distancia ideológica, en fin, que hay ep.tre la interpretación mágico-religiosa del m~do Y _la cosmovisión científica de la civilización industrial, exige d~l
indio un crecido coste que no tienen que solventar los ladinos establecidos en la ciudad primada.
En las regiones de refugio, los grupos indígenas y tribales, aunque en gran parte autocontenidos, no son del todo
independientes: comparten el habitat con grul?°8 de población ladina que participan de variaciones regionales de 1a
cultura nacional y representan al grupo mayoritario o dominante del país. Indios y ladinos viven en simbiosis soci~económica sin que por esto pierdan unos y otros su propia
identidad. 'Las relaciones que establecen ubican a cada uno
de los grupos en esferas distintas ~e_ la ~ctivi~d económica, del ordenamiento social y del privilegio político, las ~ales no pueden ser trasp~ sin ~usar ~~es alteraciones que conducen a la violencia y a¡ la represion. La segregación económica, social y política asi ~ta~da, _en~endra
una estructura dual -quizá la caracteristica mas im~rtante de las regiones de refugio-- en 1a cual los la~os
desempeñan un rol superordinado que sujeta a las pobla~10nes indigenas dependientes a una irremisible explotación.

c

~

La estructura dual yuxtapone organizaciones eco~distintamente orientadas: la indigena, dirigida a satisfanecesidades de subsistencia y la ladina, encaminada. a

40

fortalecer el· incentivo de lucro y la acumuláción de bienes
de capital. Pero el contacto incesante y de primera mano
entre economías opuestamente concebidas, impone el obligado intercambio y conjugación de rasgos antagónicos y
y altera a tal punto las organizaciones originales, que la
economía · indígena no es ya · una economía primitiva de
sQbsistencia, ni la· economia ladina una economía cal)italista en desarrollo.
La economía está integrada por clases especiales de
relaciones sociales; las relaciones de producción e intercambio. Comprende la combinación de servicios humanos
entre sí y de estos con bienes materiales. La organización
económica es un tipo de acción social y, en consecuencia,
parte de la organización social considerada en su más amplia dimensión. La economía ladina está compuesta por una
tecnología maquinista, un medio de intercambio monetario,
un sistema de crédito e instituciones bancarias, empresas
privadas y una estructura individualista a la manera occidental. Es una unidad, coherente en sí, en la que pueden
abstraerse los fenómenos económicos de su contexto social
sin grave mengua del contenido. En contraposición, las instituciones económicas y las sociales en la comunidad indigena están tan íntimamente conectadas que es imposible
describir y analizar la economia o la estructura social sin
enlazarlas mutuamente.
La economía ladina comprende todas las características dominantes de una economía subdesarrollada, restringida y obsoleta. La economía indigena, por el contrario, no
es una economía de dinero, es una economia de subsistencia. Con ello se quiere decir que las unidades económicas
que la componen son autosuficientes en alto grado ya que,
básicamente, producen sólo aquello que requieren para su
propia subsistencia y no hay entre una y otra unidad, relaciones cuantiosas de intercambio. La economia indigena no
es, propiamente, una economia subdesarrollada, es una economía distinta a la moderna que puede ser (1) una economía de subsistencia capaz de sustentar una esfera de pres-

41

�tigio rica n .(2) una economía apemlS suficiente para m&amp;n'."
tener
una. vida del nivel mínimo de subsmteneia:
· · ·
·,

i~

·. · En l~ ·r~giones de refugio ~ctura soeial, siguiendo 'a la económica, tiene un carácter, dual de rasgos distln--:
tiv~s. El
)adino, como un resultado• .del ,desarroHo
histórico, ha· permanecido en posición superordinada, ·res--:
pecto ~ los grupos étnicos indios, a la manera de una · éliteregional, en relaciones que estructuran un sistema de casta,s. pero, en cl,lªnto a,su &amp;.rti~ción ,con.;la. sociedad nacional sus relacion~ configaqm un sistema• de.clases; -CÓl1'
aristocracia y artesanado, que ha -sido reemplazado ya -en
las grru:ides urbes y en. las ciudades .industrializadas por uiiá.
relación capitalista moderna en la que, además de 1as· dos
clases tradicionales, hay un estrato intermedio -llamado comúnmente clase media. La emergencia de' un estrato medio
todavía no se da en las. ciudades metrópolis de las ·regiones'
de refugio; pero en ellas ocurre .un fenómeno estructural
que no se. puede pasar- por alto, a saber; la existencia de
una poblact◊n marginal --conocida en los países su'dameri~
cruios como chola y en los mesoamericanos corno revestidi;i- que a vece~. es una población originada en el mestizaje
biológico y otras en el cultural, pero que, en uno u -otto'
no tiene una posición establecida en la estructura social de las regiones -de. refugio.

grupo

caso

La existencia de una población, marginal, como la descrita, se deb.e a la persistencia en .esas-regiones de las relaciones de casta que caracterizaron Iai situación colonial. En
efecto, en-esa.s. regiones la población.ladina, dividida en cla-·
ses. actúa, en sus relaciones con la población india, corno
casta dominante. No importa que el ladino se encuentre
ubicado en la posición más baja de la escala social de su
grupo, el simple hecho de pertenecer a la casta dominante
lo. &amp;i~a, 'por-adscripción, en.una posición superior al ~o;
aWl cuando éste sea un líder o dirigente .de su -comumdad,
La existencia de una casta ,q ue usurpa el privilegio Y el i»"'
der y que so~ete a otras castas a una posición·subórdinads
engendra contradicciones que tienden· a modificar· el. orde•·
42

nlUlliento ~al; los indi01, que en el sistema de ·casta ocupan la. poliieión subordinada, aceptan la situación a que es,iometidoa como ineritable; pero no por ello se conforman P8",9ivamente con ella. Como grupo, la comunidad en no
l)Oe8S ocasiopes levanta movimientos nativistas que expul~ a la1 ladinos del tenitorio -indio en tanto la sangrienta
represión ~benmmental solidarizándose con los ladinos, no
la someta nuevamente a la subordinación.

tan

Las regiones de refugio abarcan, por lo general, un
número mayor o menor de unidades municipales y, en ocasiones, ~ a de ellas llegan a coincidir con la jurisdicción
de ún estado o departamento. No es ésta, sin embargo, la
norma; con más frecuencia comprende la extensión superficial de un cantón, una provincia o cualquier otra división
tenitorial -media. Las regiones de refugio no forman, por
lo común, unidades administrativas y si sus metrópolis se
desenvuelven como centros de acción que toman y ejecutan decisiones que afectan a los municipios de la región,
ello se debe a la posición de esas metrópolis como chef lieux
religi~, sociales, económicos y culturales y no a una posición administrativa preponderante. El municipio metropolitano, formalmente, no tiene jurisdicción sobre los municipios rurales que constituyen su hinter"land; no obstante
los patrones de conducta tradicionalmente estatuidos validan la ingerencia citadina en las entidades políticas, supuestamente autónomas, que están comprendidas en su esfera
de influencia y configuran una estructura de poder que presenta características particulares. Esto se debe a que los
países mestizo-americanos, en verdad, no son estados nacionales constituidos sino naciones en proceso de formación
que, en sus regiones de refugio, gobiernan sobre poblaciones heterogéneas que interactúan como dualidades dialécticas.

En esas regiones, aunque la población está sujeta a un
sistema único de nexos políticos, sólo una parte de ella tiene
conciencia plena &lt;;le lo que significa la nación como entidad
~al comprensiva, y pot¡ tanto, es la que participa con in43

�terés en l¡:t actividad política qe ámbito naéional y la .que
siente formar pa~e de, una .patria cuyas fronteras exceden
los líi:nites .estrecqos ' de la cqmunidad parroquial. En las
regiones de r ~ o ese,segmepto de la población total está
rep:t;'esentado ,por ~l grupo que a sí mismo da -la designación
de ladino. Aunque localmente se ,encuentra· en, franca posi$!ión
., de .minoría, al enlaz~ sentimental y: estructuralmente con la población may.oritaria o• dominante del p~
se sitúa con el rango de grupo superior en la ecuación region~l.
,.,
.

.

¡

En Ja posición subordinada de población ,dependiente se·
encuentran lqs grupos étnicos indios organizados como sociedades parroquiales. Sus miembros .no tienen un concepto
claro de lo que es la nación ni participan activa y concientemente en la maquinaria política, nacional. El universó
social,de estos grurx&gt;s étnicos se encuentra reducido a la parroquia; tienen formas de gobierno privativo, débilmente
articuladas con los patr~nes ,nacionales y, -debido a que poseen lenguas distiptas. a la oficial ,y &lt;mlturas distintas a la
na&lt;;ional, la comunicación ~ntre el universo parroquial del
indio y el uñiverso nacional del ladino es difícil y se conduce a base _d e relaciones de super-subordinación que coloi;an a los indios en posición anómala.
En las sociedades mestizoameric{I.Jlas, los ladinos constituyen un sector de la población conscientemente situado
aparte de la mayoría ciudadana; como una élite regional.
Sustenta una visión del .mundo que desafía· los supuestos e
interpretaciones científicas; construye su propio marco
m~ntal y des&lt;;ie él contempla a su antojo y satisfacción el
li~itado campo de su universo. Su visióp del ·mundo carece de autepticida(j, está en contra de los supuestos demo-·
cráticos y las interpretaciones ortodoxas de la parte consciente de la nación; pero no por ello deja de conformar un
punto de apoyo para_la acción. Si un sector d~ la población
na.cional ,-el_constituido por lo$ ladinos-· proclama que. la
exp_Iotación de. los indios es natural o deseable nos hallamos, en presencia de gente ,que sust~ta creencias científi-

camente insostenibles.
En resumen, las características de diversa índole hasta
aquí reseñadas, que configuran la situación de las regiones
de refugio y de sus habitantes, son resultado ineluctable del
ejercicio del proceso dominical que, a veces, acude a la coerción física como mecanismo de sustentación, pero, las más
ile ellas., hace uso de otros arbitrios, ;mucho más sagaces,
que evitan las reacciones violentas y los movimientos mesiánicos. Uno .de esos mecanismos, tal vez el más perspicaz,
descansa en la elaboración sostenida y reforzada de una
ideología que da por sentadá la· superioridad innata del ladino sobre el indio y es generalmente aceptada por ambos.
Los patrones culturales del indio, sus manifestaciones artísticas, la diferente concepción del mundo, del tiempo y del
progreso, en fin, todo lo considerado o catalogado como
i~dio, se tiene por despreciable. El clima mental así fStablecido hace inevitable la segregación étnica, obstaculiza
la movilidad social, embaraza la evolución de la cultura y
mantiene en permanente estado de subdesarrollo a las regiones de refugio. 32
En México, la práctica de la integración regional es
una derivación directa de la teoría que sustentan la escuela
antropológica mexicana y sus voceros. La interfertilización
entre teoría y práctica es su rasgo más característico y el
que le ha permitido contribuir fecundamente al movimiento
de renovación social del país.

Instituto Indigenista Interamericano

!:15

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N

O

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ARQUITECTURA MONUMENTAL DEL MEDIOEVO•

GERARDO DE LEON TORRES

Causas y efectos, influencias y manifestaciones, son
los factores decisivos en la producción cultural que caracteriza una época determinada de la Historia. Consecuentemente, para identificar la Arquitectura del Medioevo, tema de esta plática, haremos un recorrido, tan
rápido como sea posible, a manera de preámbulo, considerando, en una ojeada, los acontecimientos previos que
dieron lugar a este estado temporal de la sociedad, de la
política y de la economía, a esa etapa de la Historia que
conocemos como Edad Media.
Cronológicamente corresponde a los siglos transcurridos desde la caída definitiva del Imperio Romano,
desde la escisión que dio lugar al establecimiento de los
Imperios de Oriente y de Occidente, hasta el Renacimiento. Y justamente fueron los renacentistas, los italianos de la época del quatrocentos, los autores del calificativo de Edad Media, por considerarla como etapa
intermedia o transitoria, entre el pasado clásico representado por la cultura greco-romana y la revivificación
del clasicismo, ese renacer en el gusto, especialmente en
el arte, de las formas por las que se expresara un esplendoroso pasado.

* Conferencia disertada el viernes 14 de

junio de 1968 on c,l Teatro de
de la República, dentro del Curso Panorama de la Cultura Universal, organizado por el Departamento de Extensión Universitaria de
la UNL.

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49

�Los romanos imperiales, herederos directos de !a
cultur:i, helénica, por el summum de circunstancias especiales que lo caracterizan como estado conquistador e
imperialista, a medida que iban adjudicándose los territorios vecinos, o lejanos, fueron logrando la hegemonía
del orbe, hasta constituir el imperio más vasto conocido entonces. Pero, en forma paralela e inversa, a medida que los ejércitos, la masa anónima, conquistaban
para su Patria victorias y gloria, en una línea que parecía ascender irrefrenable, las minorias poderosas Y dirigentes caian en la anarquía moral que habria de echar
a rodar glorias y grandezas. Ellos también, aunque sin
miras telescópicas, sino con el puñal o en la cruz, eliminaban sin miramientos al César en turno, o al Senador
que pudiera estorbarles, o al mártir cristiano que divulgaba las excelencias de la pureza moral del género
humano.
En esas lamentables condiciones transcurren los
primeros siglos de nuestra Era. Los adeptos a las nuevas creencias, eran perseguidos con saña y con crueldad
inauditas. Hasta que, ya en plena efervescencia interna, el Emperador Constantino, por ordenanza promulgada en Milán el año 313, proclamó la libertad del Culto
Cristiano.
Como en el terreno político, también era ya muy
evidente la grieta cultural y moral que fatalmente estaba dividiendo al vasto Imperio. Constantino rompió
la corriente tradicional de designar al sucesor del cetro entre los que ellos consideraban más dignos, e inauguró la sucesión hereditaria, nombrando para reemplazarlo a sus hijos Constancio y Constante, como Emperado;es de Oriente y Occidente respectivamente.
Abandonó Roma como capital del Imperio, y se
instaló en Milán, que ya había sido declarada capital
d esde tiempos de Dioclesiano, buscando con ello un
acercamiento a las fronteras del norte, amenazadas por

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los bárbaros, pueblos de origen germánico que habitaban los bosques y llanuras vecinas, agrupados todavía
en formas tribales, sumidos en la incultura y la pobreza, que codiciaban la prosperidad de las provincias romanas.
Nicomedia, en el Asia Menor, era designada capital del Imperio Oriental. Por entonces, el Oriente significaba la primacía indiscutible. Totalmente helenizado, contaba además con grandes centros industriales
-Alejandría, Antioquía, Efeso y Bizancio-, y se concentraba el comercio con la India y China, constituyendo la parte más rica del Imperio. Desde el punto de vista intelectual, también dominaba el Oriente. Las Escuelas de Derecho de Beirut, Alejandria y Cesárea de Palestina, ejercían en las ciencias jurídicas una influencia tanto más destacada cuanto que la Escuela de Roma había perdido su antigua importancia.
Finalmente, fue también en Oriente donde nació el
Cristianismo, y en los países orientales -concretamente, Egipto, Siria, Asia Menor y Grecia-, donde triunfó
atrayéndose más adeptos de los antiguos misterios paganos. Fue en lengua griega que se escribieron, a m ediados de la primera centuria, los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas, -éste último, médico helenizado de Antioquia-, y hacia el año 100, se publicó el
Evangelio según San Juan, en el mismo idioma que los
anteriores.
Todas estas manifestaciones de desequilibrio en las
diversas áreas del Imperio Romano, estaban condenándolo irremisiblemente al desquebrajamiento. Una serie
de luchas intestinas se fue desarrollando al advenimiento de Constantino y cuando la proclamación de la
libertad del culto religioso. El mismo emperador al reprimir estas luchas, el año 324 de nuestra Era, triunfa,
y con él, el Cristianismo, al grado de que el mismo César se convirtió a su culto, constituyéndose así en el
protector de la Iglesia.

51

�r

Elsta, a poco de ser erigida en Servicio de Estado.,
se afianza como poder autónomo. El Concilio Ecuménico de Nicea, celebrado un año después de la proclamación y presidido por el propio Constantino, se atribuyó
oficialmente la jurisdicción suprema en materia doctrinal y se organizó un verdadero poder ejecutivo propio,
confiriendo la primacía a los obispos de Roma, Alejandria y Antioquía.
El Cristianismo como religión, sobrepujó fácilmente al paganismo, porque éste. fracci-0nado en cultos ~
misterios independientes, no constituía una fuerza única, organizada. Aquél si.
La Iglesia se convirtió, pues, en una administración estatal. En cada urbe tenia .su sede un obispo Y en
cada provincia un metropolitano. Y, mientras que ios
o-obernadores civiles eran nombrados por el emperador,
~os obispos y metropolitanos eran elegidos por los fieles de la Iglesia.
El Imperio adoptó entonces, como institución normal, los sínodos provinciales de los obispos, Y éstos se
transformaron así en verdaderos representantes de las
ciudades.
El Emperador, para contrarrestar este efecto, y
con el propósito de mantener a la Iglesia sometida bajo su mano, instituyó, por encima de los sínodos provinciales, concilios ecuménicos que deberían reunir, bajo
su propia presidencia, a todos los obispos d.e l Imperio.
Pero los miembros de este poder nuevo no eran nombrados por el emperador, sino por la población entera.
por la comunidad de fieles, sin distinción de clases.

te, que si la Iglesia ya estaba en posición de poder subsistir sin el Imperio, éste ya no podría ser concebid0
fuera de la Iglesia.
Esta institución de carácter divino, se realiza en
tres aspectos que, aparentemente contradictorios solidificaron su primacía: Democrática, en cuanto q~e sus
dignatarios eran elegidos por el pueblo. Aristocrática,
en la forma que asumía al conferirle a los elegidos el
derecho de legislar y administrar. Y Monárquica, en
virtud de la jerarquía que atribuía preeminencia al
Obispo de Roma, quien esquivaba, por otra parte, gracias
al celibato, la norma de la herencia.
Al obligar esta visión retrospectiva desde nuestro
tema, a ésta serie de acontecimientos históricos nos
guia la importante necesidad de tomar conciencia, ~ tra~és de esta rápida revista de antecedentes de vital importancia sobre las influencias decisivas de la producción cultural en la época del Medioevo, y en ella, naturalmente, la Arquitectura.
La legendaria capital de los romanos quedó finalmente abandonada por los emperadores de Occident9.
Estos, como dejamos ya dicho, a menudo vivfan en Milán, al norte; pero, desde el Siglo V, buscando un acercamiento al Imperio Oriental, se establecieron en Rávena. Esta circunstancia permitió a la Ciudad Eterna
quedar bajo el poder exclusivo de los Papas. Y con ello,
una nueva capitalidad apareció: la de la Iglesia. Roma
se convierte así en sede del Primer Obispo de la Cristiandad y se desliga cada vez más del Emperador.

El absolutismo, al apoyarse en la Iglesia
esta
forma, se dio a si mismo una sanción. Fue en v.ano que
el emperador se erigiese en su dueño y señor, porque
ésta, a la postre, se le impuso, demostrándole fácilmen-

Ahora, al dejar convenientemente consolidado el
poder eclesiástico, detengámonos un momento a considerar otros acontecimientos, los que más influenciaron
en la ruina politica, social y económica del Imperio occidental. Las guerras civiles de los primeros tiempos
del imperio de Constantino, y las que se desataron des-

52

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en

�pués de su muerte, fueron sumiéndolo en grave crisis
que, agravada con temibles epidemias y disminución de
la natalidad por las mismas contiendas, condujeron a
la población hacia una psicosis de paz, y el voluntariado del ejército se extinguió.
Desdichadamente, esto sucedía en el momento preciso en que un grave peligro se asomaba, como negra
nube, en el confin norteño. Los pueblos bárbaros, los
germanos, también de raza indoeuropea, ocupaban, ya lo vimos, las regiones afines a las fronteras ~el
Imperio, o sea, los territorios que ocupan hoy Alemama,
Dinamarca, Austria y parte de Hungría, y se preparaban a invadir, en forma pacifica, pero no menos perniciosa que si hubiese sido violenta, codiciosos de la prosperidad de las provincias romanas. Estas invasiones provocaron directamente la dislocación y el desmembramiento final del Imperio, Y, al destruir su unidad, prepararon la Europa moderna.
Como el número de las tropas, acantonadas a lo
largo de las fronteras, menguaba, por las razones que
comentábamos hace un momento, el gobierno decidió la
incorporación de los bárbaros en el ejército, para defensa de los mismos bárbaros, y se introdujo entonces
también, como medio normal de reclutamiento, la obligación de que los grandes propietarios levantasen tropas entre sus terrazgueros, es decir, entre los inquilinos de sus tierras labrantías. Y el ejército propiamente romano, llegó a estar constituido por la hez social,
entre otras razones, porque los propietarios enviaban a
él los peores elementos.

dia acaecer; y a estos bárbaros ya no les coi:;taba ningún trabajo trasponer fronteras, puesto que quienes las
custodiaban eran sus mismas gentes convertidos en soldados.
Francos y alamanes atravezaban el Rhin y las
huestes godás el Danubio, y se dice que, en la primavera del afio 376, cuando menos cuarenta mil visigodos
atravezaron de golpe el río. Los descendientes de Constantino -Juliano, Valentiniano y Valente-, hicieron
verdaderos esfuerzos militb.res por salvar el Imperio,
sin resultado práctico alguno.
Ese mismo afio de 376, comienzan además las más
temibles de las invasiones, las que procedían de los confines asiáticos. Hordas de guerreros de raza amarilla,
familiares de los mongoles y turcos, sangrientos y feroces, empiezan a amenazar las fronteras orientales del
Imperio, y obligan a su vez la emigración de los pueblos
germánicos al occidente europeo. Los hunos cruzan e l
Volga arrollando a su paso ostrogodos y visigodos, quienes desde hacia un siglo habitaban las costas del Mar
Negro. Estos, atraídos entonces por las ricas provincias
mediterráneas, se lanzaron hacia el sur. Sin embargo, a
pesar de que no eran muy numerosos -aproximadamente 100,000-, el ejército romano no pudo cerrarles el
paso.
El Emperador Teodosio se vio obligado a autorizarles su instalación en los Balcanes, a cambio de que se
comprometieran a formar parte del ejército romano,
con la categoría de "aliados" o "federados", y cooperar
a la resistencia de las invasiones orientales. En suma,
el Imperio por todos lados se barbarizaba.

Estas invasiones fueron, lo repetimos, ínvasiones
pacificas de pueblos enteros. Hombres, mujeres y nifíos
que abandonaban la patria sin deseo de volver, iban en
busca de otra nueva. Pero, para vivir durante el viaje,
aquella masa enorme de individuos lo devastaba todo, Y
su paso por una comarca era la peor catástrofe que po-

Ahora, agrupados en unidades especiales al amparo de las leyes nacionales romanas, formaron estos islotes bárbaros, verdaderos pueblos que, conservando su
nacionalidad y sus propios jefes, quedaron unidos al
Imperio por los pactos concertados entre sus reyes.

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�Posteriormente, estas tropas, acantonadas en campamentos fortificados a lo largo de las fronteras, había
que instalarlas, a veces, en provincia1, bastante alejadas, y el Estado, para garantizar su sostenimiento, obligó a los grandes propietarios a que les entregaran las
terceras partes de sus fincas, lo que permitió a francos,
alamanes, alanos y godos entre otros, no sólo a convertirse en propietarios, sino que parte, se fueron infiltrando en los grados más elevados del ejército.
Este ejército fue, así, desnacionalizado, y consecuentemente perdió su cohesión. Se convirtió en factor
aún más peligroso para el Imperio que los propios bárbaros del exterior.
Pero, hemos de considerar que la seguridad d-el
Imperio no descansaba únicamente en la defensa de sus
fronteras, sino que dependía, y esto sobre todo, de dos
condiciones internas: la estabilidad del poder y el equilibrio económico. Analicémoslas someramente.
La sociedad se fue inmovilizando en grupos cerra-'
dos, con grave daño para la libertad individual. Y estas
corporaciones, formadas entonces por los propietaTios,
agrupaban en si artesanos, obreros y soldados y fueron
declaradas obligatorias y hereditarias. Sus miembros se
hallaban tan estrechamente ligados a ellas, que la Ley
les prohibía enajenar sus inmuebles y esclavos a otras
personas que no fueran sus co1egas. En el campo, la célula fue la heredad· o aldea.
A los propietarios se les declaró entonces, obligatoriamente responsables de la percepción de impuestos,
y para asegurar el rendimiento fijo de éstos, fueron
obligados también a permanecer hereditariamente en
su puesto. A estos funcionarios reales se les den.o minaba, condes y duques. PeTo, a medida que se sentían capaces de interponerse entre el Estado y el pueblo, ~e
escapaban cuanto les era posible de la autoridad del
56

rey, y transformaron los condados y ducados, que gp~
bernaban por mandato del monarca, en auténticos pequeños reinos, en los cuales a su vez ellos eran los soberanos., Asi se fueron constituyendo grandes poderes
bajo los señores, y los territorios cuyas administraciones se les habían confiado, se llamarían en lo futuro,
señoríos, que podían ~ncluir desde una provincia entera
hasta un simple grupo de pueblos.
Esta situación constituye pues, el embrión del feudaliS"mo, y éste a su vez, la preponderancia sobre la
política y la sociedad de la Edad Media.
La situación del Imperio Oriental, entretanto, era
muy distinta. La riqueza de las ciudades industriales y
comerciales, y los recursos fiscales que les proporcionaban, daban al gobierno una sólida base; por lo que va
superando dia a dia a las provincias occidentales; se en-cuentra en equilibrio y conoce un período de verdadero
florecimiento.
Bizancio, ahora convertido en Constantinopla -o
Constantinópolis-, es el centro indiscutido del Mediterráneo. Es su Universid.ad se ensefia en griego y la
Capital es llevada a un franco helenismo, conocido en
la Historia como Cultura Bizantina.
Su gobierno, al ver amenazada tan seriamente la
seguridad de Occidente, sobre todo cuando Atila, Rey de
los Hunos, franqueaba el Danubio sin encontrar fuerza
suficiente que pudiera impedírselo, prepara su flota a
defender la hegemonfa sobre el Mediterráneo, llave
del comerclo entre ambas directrices del mundo romano,
y por ende, de su economía; pero son totalmente derrotados por los vándalos de Ganserico. El acontecimiento
asestó el golpe de muerte a la Europa Occidental. Son
los albores dé la Edad Media.
En medio de estas catástrofes, en pleno periodo de

57

�invasiones, fue la Iglesia de Roma la que se encargó de
sostener la lucha por la unificación. El Papa León el
Grande salió al encuentro de Atila frente a Roma, y frenó su entusiasmo, viéndose éste obligado a abandonar
Italia definitivamente.

cuentran todos los grados entre la barbarie y la semibarbarie. Su único vinculo es la Iglesia. Al cobijar a todos, el Cristianismo formó no una unidad política ni económica, sino la unidad cristiana, base del tema que tenemos por desarrollar.

Posteriormente, Gregario Magno, a principios del
Siglo VI, aparece como genuino depositario del poder, y
se impuso, como jefe directo de todos los obispos de la
cristiandad, introduciendo en la Iglesia una autoridad
tal, que le daba el aspecto de una monarquia, logrando
asi una estricta unidad doctrinal que pudo ir extendiendo su poder sobre la sociedad.

En esa época no existía en el Occidente más que un
solo estado verdadero: la Monarquía franca. Su primer
rey, Carlomagno, fue consagrado por el Papa como Jefe
del Sacro Imperio Romano, señalando asi el principio
de una nueva Era, que nacia con el siglo IX.

Fue la etapa de las fundaciones de los grandes monasterios. Los monjes, se dedicaron desde entonces a
evangelizar bárbaros paganos, y la introducción del
monacato se extendió hasta la lejana Inglaterra. El
Cristianismo asi, vino a representar la continuidad del
Imperio, ahora como una forma occidental de la civilización greco-oriental. Esta obra cultural que asumió
la Iglesia, el Estado jamás pudo haberla acometido,
porque mientras la Europa se fraccionaba en Estados
nacionales, formados de ciudadanos bárbaros, la cultura que la Iglesia fue difundiendo era absolutamente
internacional.
Razón única y poderosa para que, desde el Siglo
V, y durante toda la Edad Media cuando menos, la vid::t intelectual el Occidente se refugiara en la Iglesia.
Pero es necesario que consideremos ahora, otros de
los factores decisivos en la formación política y cultural de los Estados europeos. Las conquistas del Islam,
en el Siglo VII, a lo largo del Mediterráneo. El Cristianismo quedó relegado al macizo continental. Europa es,
a la sazón, un verdadero caos, formado por antiguas poblaciones romanas, cuya civilización tenia origenes milenarios, y por pueblos nuevos, entre los cuales se en-

58

Desde la cal.da del Imperio Romano, hacia ya trescientos años, se hablan construido escasos edificios. Y
fue preocupación del nuevo emperador, congregar artistas y obreros en su corte, atr.aidos desde el lejano
mundo bizantino; y antes de su muerte, ocurrida el año
814, habia restaurado ya en gran medida, las artes Y la
civilización de Occidente. Durante los dos siglos siguientes tuvo la cultura un lento desarrollo, imbuidos acaso
de la superstición popular de que el mundo se acabaria
al completar su primer milenio la Era Cristiana.
Pero después, sobrevino un renacimiento constructivo, ya con peculiaridades locales, que van imprimiendo, sobre todo en la arquitectura, el sello individual de
los diversos paises en desarrollo: los Estados modernos.
Asi nace el Arte, y con él, su expresión más genuina: La Arquitectura románica. El término mismo trata de indicar que sus fases, y sobre todo en la Arquitectura reflejan en alguna forma el pasado romano, desde
Carl~magno hasta finales del Siglo XII, cuando se introdujo el arco apuntado. O sea, cuando comienza a
sentar sus reales el estilo que posteriormente hemos conocido, dentro de la Arquitectura, como Ojival o Gótico
Extinguido el dominio de Roma, aún revivió su
genio en la arquitectura de las nuevas naciones, a las
59

�que dio cierta paridad, hasta que cada pais desenvolvió
su propio estilo. Hubo comarcas que experimentaron especialmente la influencia bizantina, que a la vez había
sido, en cierta forma, heredera romana con sahor peculiar al propagarse en Oriente. El románico primitivo
extrae fragmentos de piedras labradas, capiteles y frisos, de las majestuosas ruinas, que unidos a mop.olitos
de pórfido y mármol, los coloca sobre viejos cimientos,
para erigir edificios que le sean útiles. Así, por graduales hallazgos y compren.sión del uso de estos abandonados restos, adaptándolos a sus nuevas necesidades, surgió el nuevo estilo.
El último y verdadero estilo románico comprende,
en su florecimiento, los siglos X al XIII, y fue notable
por su tentativa de inciar un nuevo procedimiento CJ:&gt;nstructivo, consistiendo éste en aplicar las leyes del equilibrio a la construcción, en vivo contraste con la realidad inerte de los romanos. Y este nuevo sistema, asociado con el uso de materiales novedosos, como los sillares pequeños con gruesas capas de mortero, los condujeron, ya en el Siglo XIII, después de muchos experimentos y tentativas, al desarrollo del sistema ojival o
gótico, en el que la elasticidad y el equilibrio se combinaron para construir sus maravillosas catedrales.
Aunque el carácter general de 19. arquitectura románica es sobrio y digno, su aire pintoresco nace de los
grupos de torres -;y de los resl\ltes de cruceros o a,l:,sides.
Italia, Francia, Inglaterra y Alemania, diversificaron
las tendencias de .acuerdo con las condiciones locales,
pero en todas. ellas reina el sello común del empleo de
las bóvedas, basados en las prácticas romanas.
La Arquitectura Ojival del Siglo XIII, por su parte, surge distinguiéndose especialmente por la introducción y uso general del arco apuntado. Este elemento,
como los contrafuertes y pináculos, imprime al estilo la
tendencia ascensional, tenida como símbolo de la_s aspi-

raciones religiosas de la época. Los arquitectos románicos habían instituido ya, dijimos, la inerte estabilidad
de los romanos por la elasticidad y el equilibrio en las
estructuras. Los arquitectos ojivales, sutilizaron esas leyes estáticas, empleando piedras pequeñas, en hiladas
delgadas y con gruesas capas de mortero, para lograr la
elasticidad máxima competible con la estabilidad. Los
constructores góticos, apurando sus experiencias, utilizaron la piedra hasta una insospechada capacidad, y en
sus épocas posteriores se revelaron en milagros de
construcción y maravillas de mano de obra, erigiendo
torres sobre las altas techumbres de naves y cruceros
que remataban en finas agujas bordadas con terracerías, como de encaje, o bien, suspendiéndolas en bóvedas ponderables, caladas como estrellas, y ornamentadas para simular sutiles talarañas con múltiples y delicados adornos colgantes.
Entonces, las diferencias principales entre los edificios románicos y góticos, son, primordialmente, estructurales. La estabilidad de la catedral gótica depende de
la acertada coordinación de empujes y contrarrestos.
Las presiones reunidas de las bóvedas de las naves y las
cubiertas, tienden hacia abajo por su peso, pero obligando un empuje oblicuo por la forma raqueada de la bóveda; recibidas estas presiones por delgados pilares de
apoyo vertical y equilibradas por medio de robustos
contrafuertes. Para que no estorbaran, estos contrafuertes se construyeron al exterior, y para trasmitirles aquel
empuje, entre el propio contrafuerte y la bóveda, formaban arcos que vuelan sobre los colaterales, llamados
arbotantes.
Mientras que en el edificio románico, el conjunto
constructivo fórmase de un muro macizo que rodea al
edificio y que soporta muchas veces una bóveda oentinua; en una construcción gótica, el conjunto consta de
muros parciales o soportes y contrafuertes normales al
edificio, que al quedar emplazados en los puntos donde

60
\

61

�-se concentran las presiones de las bóvedas de cruceria,
el muro se convierte en inútil entre los pilares, y es sustituido por enormes ventanales, que por otra parte, prestan la iluminación necesaria en los vastos edificios del
norte de Europa, donde la mayor parte del año, permanecen sus cielos encapotados y grises; en contraste con
las regiones mediterráneas, donde expresa sus máximos desarrollos el románico, huérfano de esos accesos
de luz tan exagerados y además innecesarios, debido a
las grandes temporadas luminosas y brillantes.
Concluiremos esta conferencia diciendo que
estos diversos estilos, que en la época medieval estáu
mejor expresados en las catedrales, imponentes monumentos de la Arquitectura de todos los tiempos, y que
vienen a significar las obras humanas que desempeñan
el más preeminente lugar de la vida nacional europea.
Generaciones diversas se sucedian y ocupaban en sus
construcciones. Eran además los anales y archivos de
aquellos tiempos, en que pocas gentes sabían leer, y por
ello, medio potente de educación popular. Estas catedrales podrían reemplazar a nuestras instituciones modernas, como escuelas, bibliotecas, museos, pinacotecas
y salas de conciertos. Esculturas y vidrieras pintadas
reproducían los episodios biblicos, desde la Creación hasta la Redención de la humanidad. Representaciones admirablemente expresivas para la multitud, para la que
la palabra escrita era, generalmente, ininteligible.
Así, podemos considerar a la Arquitectura Monumental del Medioevo, como una crónica magna de la
historia secular en la que, reyes, magnates, señores y
pueblo, desempeñaban el papel propio de la época.

EL MILAGRO GRIEGO •

GIANOARLO VON NAOHER

Contrariamente a mucho de lo que se ha fantaseado y escrito -en particular durante el siglo XIX- el
"Milagro Griego" no fue una creación surgida de la nada.
Aqui tenemos otra leyenda romántica que se va
desvaneciendo ...
Grecia floreció en una atmósfera preñada de factores culturales anteriores y contemporáneos, como los
egipcios, los sumerios, los babilonio-asirios, los fenicios,
los hititas, los lidios, los frigios. Y, aún más, asimilando y vinculándose a las rafees de civilizaciones inmediatamente ,anteriores, como la minoica y la micénica.
Deuda sin duda muy grande. Deuda que abarcó un
campo amplisimo, desde la mitología a la religión, desde las artes a las técnicas.
No es casualidad, pues, que los primeros pasos se

dieron en las colonias griegas de Asia Menor, por influencias de las culturas de Egipto y Mesopotamia, donde tomaron forma los mitos, los dioses, la especulación
filosófica, los cantos épicos y líricos ...
* Conferencia impartida el jueves 30 de mayo de 1968, en •~l Taetro de
l a República de la Unidad Cultural de la U.N.L., dentro del curso
P a norama de la Cultura Universal, auspiciado por el D.E.U.

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�Los poemas homéricos, por ejemplo, por su posición intermedia entre la bajada de los bárbaros dóricos
y las guerras persas, influyeron de manera determinante en este milagro.
No tenemos que olvidar que la "Iliada" y la •''Odisea" tuvieron la misma función forjadora de tradiciones, de fuente de con9cimiento, de formación religiosa,
que la de los textos sagrados para otros pueblos.
Aristóteles veia en el legendario Homero el primer filósofo, por que nadie había antes revelado -eomo él lo había hecho- los misterios de la psicología
humana, de las relaciones entre hombre y hombre y dioses. Nadie había tan meticulosamente construido la primera forma de sabiduría griega, base y punto de partida de toda la cultura posterior.
Y de Hesiodo, con sus ideales de perfección y &lt;le grandeza moral, heredaron, en cierto sentido, esta pluralidad de civilizaciones y de manifestaciones culturales
que, gr.a.cías a ellos, fueron seguidas, asimiladas, maravillosamente reelaboradas y transformadas por el genio helénico posterior.
Hay que reconocer este hecho en toda su importanCia.

Creación de creaciones anteriores, en efecto, pero
estupenda, perdurable, sin ejemplos que la opaquen, en
toda la historia de la humanidad, desde las primeras sociedades agrícolas a los albores de la sociedad industrial.
Y luego, cuando ya llegó el tramontano, Alejandro Magno recogió la herencia, la difundió a través del Oriente,
hasta las orillas del Ganges.

Los Padres de la Iglesia continuaron la tarea, tomando largamente de esta in.agotable fuente de sabiduría.
Mientras tanto, el imperio bizantino la pasó a Rusia y a los árabes conquistadores. Y a través de los sabios, árabes y judíos, desde Espafia, volvió a filtrarse en
las corrientes filosóficas medioevales. Las ciudades italianas la redescubrieron, dando vida al humanismo renacentista, uno de los capítulos más bellos de nuestra
cultura occidental.
Resurgió en Alemania, en el siglo XVIII, con Winckelmann, con Leasing, con Goethe, con Schiller, en el
cándido y marmóreo neoclasicismo.

......
. . .. . .
¿En qué consiste, en definitiva, este milagro?
Mondolfo lo define así:
"Libertad y claridad de espíritu, armónica unidad
de contenido y de forma, de elemento sensible e intelectual, de naturaleza y espíritu, plástica serenidad y
sentimiento de la medida y de la proporción, sano y puro objetivismo".
En otras palabras fue y es el símbolo de esta mentalidad, de este modo de vida, de este sentido teorético
y práctico que llamamos occidental y que nos diferencia del Oriente.
¿Representó un equilibrio, una euritmia de concepciones, como, aunque idealizado por Tucídides, apareció
en las palabras de Pericles en su oración para los caídos
por la patria?

Los romanos dominadores, conquistados a su vez
espiritualmente, completaron el ciclo difundiéndola y
consolidándola en todo su imperio universal.

" ... Gozamos de una constitución que no imita Zas
legislaciones de ningún otro estado; por el contrario,
más bien somos un modelo en el que los otros se inspiran ...

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�Según las leyes, cada cual ,disfruta de los mismos
derechos de los demás en toda circunstanoia; en las oficios públicos, sin embargo, se coloca a cada cual en el
lugar que le corresponde, no según la clase social de
que procedo, sino según sus aptitudes ...
Mientras así, con la conciencia libre, procedemos
de hombre a hombre, en la vida pública nos oponemos,
generalmente por consideración moral, a los atentados
contra la autoridad constituida y contra las leyes, en
especial contra aquéllas que sirven para amparar al débil y que, aun no siendo letra escrita, implica,fl, un baldón para el infr.a ctor.
Alternamos en el trabajo toda clase de recreaciones, concursos y solemnidades que se repiten anualmente en un orden fijado por la ley; sin hablar de las bellas instituciones de nuestra vida, cuyo goce cotidiano
aleja las tribulaoiones.
También en la manera de ver y llevar la guerra
nos diferenciamos de nuestros enemigos, porque nosotros, por ejemplo, consideramos nuestra ciudad como un
bien común y nunca se da el caso de que, expulsando
a un extranjero, privemos a nadie de algo digno de saber o de contemplarse ...
Confesar la pobreza no es ignominia, pero no salirse de ella merced al trabajo es más que ignonwnia.
No creemos que el discurso sea un peligro para la
acción el peligro está en no sacar enseñanza del discurso.
También en la virtud de la longanimidad pensamps
diferente de los otros pueblos. Pues no es reciMendo beneficios, sino h.ac.iéndolos es como nos granjeamos amistades.
Resumiendo, digo que nuestra ciudad constituye e-n
conjunto una gran escuela para Grecia ... ·''

Y es el mismo sentido que definió y alabó también
Goethe.
¿O fue la exaltación, la lucha, el contraste que llegó a la inhumanidad, a la barbarie, interpretado por
Nietzsche, y más cerca del alma nórdica, · del alma romántica?
Seguramente se trató de los ·dos aspectos en continua competencia, en continua ebullición, en sus múltiples facetas, en sus infinitos contrasentidos ...
Llegando al extremo de la idealización, a veces,
preferimos identificar la historia de Grecia con la de
Atenas, e inclusive con los pocos años de su auge con
Pericles.
0

Con demasiada frecuencia olvidamos que es espíritu griego, tan auténtico, el que· circuló en la multiplicidad y variedad de los estados, dentro y fuera de la península, desde la cosmopolita Corinto a la férrea organización militar, al conservatorismo · comunitario de
Esparta.
·
Y también el que se desmenuzó en· cientos dé ejemplos diversos, . gracias .a su colonización por el Mediterráneo, desde' el Mar Ne~ró a las costas de Africa, desde la Magna Grecia hasta España, Franci~ y el centro •
de Europa.
Esta fuerza espiritual que penetró y inodificó to~o
a su paso Y que', paµlatinamente, fue captada y ~siJ:p.ilada, divulgada y enriquecida por sus herederos.
'

.

Así en la política lo vemos eri las contrastantes r°ormas de gobierno: monarquía, ar,i stocracia, tiranía y, con
el Código de Solón, en •ei año 594,' la democracia moderada y la igualdad civil.
.
' '
.

Opuestos que aparecen en todas las culturas· ·de

66
67

�nuestro mundo, pero que en Grecia chocan o se equilibran con más fuerza, con más imperiosidad, llegando a
su mayor refinamiento y perfección.
Contraste que se reveló minuciosamente visualizado en el arte; tal vez testimonio más patente de este encuentro: en la arquitectura clásica del siglo V, el jónico y el dórico se fundieron. Movimiento, elegancia, feminilidad del primero; austeridad, realismo, energía y
potencia del segundo.
En la escultura, nacida de la belleza del cuerpo
humano, de sus movimientos en la danza, en el atletismo, dentro de una atmósfera mitológica y religiosa, se
pasó de la simetría, de la estaticidad, de las influencias
orientalizantes del estilo arcaico, a la soltura, al equilibrio, al ritmo de las formas clásicas de Fidias, de Mirón, de Escopas, y se llegó al realismo barroco, violento, retorcido, explosivo, patético de Praxiteles y de Lisi~
po.
Por un lado el "doriforo" de Policleto, en su ondulación plástica rítmica, en su serenidad armónica, por
el otro lado el "Laocoonte", con su fuerza desbordante,
con sus acentuaciones de sinuosidad y de vigor dinámico.
Contraste y falta de unidad que aparecieron evidentes en cada manifestación literaria.
La literatura que tanta importancia tuvo en formar, en el griego, la conciencia de pertenecer a un solo pueblo, que dio la pauta a la filosofía y a la ciencia,
y que, al mismo tiempo, se abrió en formas contrastant es que reflejaron la división politica y lingüística: la
epopeya, la lírica, el drama, la comedia ...
El teatro, nacido de los coros dionisiacos introducidos en Corinto por Arinó de Metimma, en la época de
Periandro, llegó a su apogeo en Atenas con Esquilo,
quien dio vida, realmente, a la tragedia.

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Tragedia de los sentimientos humanos, de sus ambiciones, de su lucha violenta, de su rebeldía y sumisión a la implacable ley del destino.
La religión arrancó del culto de la madre tierra,
de los muertos, como en muchos otros pueblos, hasta llegar a la forma antropomórfica, donde trascendentalismo e inmanentismo se equilibraron.
Pero, al lado de esta religión oficial, existían otras
populares, mucho más vivas, y también una corriente
mística mucho más profunda.
Griego es el desbordante y primitivo culto a Dionisia; igualmente griego es el de las religiones de los
misterios, en el cual se delineó el dualismo alma-cuerpo.
El magnifico esfuerzo de los filósofos, buscando libremente la verdad, dio a la humanidad el principio de
la investigación, de la especulación, de la genial intuición: el principio de la aventura compleja y apasionante del pensamiento humano.
O, como afirma Jaspers:

"La filosofía recorrió el camino que va del mito al
logos, creó los conceptos fundamentales de Occidente,
lag categorfas y las posiciones fundamentales posibles
de 1a esfera del pensar la totalidad del ser, del mundo,
de1 hombl'e".
Apareció una nueva visión del mundo: nació la lógica, el método que hizo posible la filosofía y la ciencia,
desp:tazando a la mitologia, a las teogonlas, al empirismo primitivo.
El estudio de la naturaleza, del objeto, del mundo
exterior, en au constante búsqueda del arjé, fue eI fin

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�principal de las escuelas jónica,' pitagórica, eleática y
.atomista.
Los sofistas, en su vuelta al subjetivismo y al individualismo, reafirmaron la importancia del hombre,
su espíritu critico, su libertad en la revisión de los valores éticos y sociales.
Aristóteles creó el pensamiento realista, trató de
conciliar el dualismo alma-cuerpo abierto por Platón;
abrió el camino a siglos de investigación científica, de
especulación filosófica; trazó la recta sobre la cual h
civilización occidental debía de caminar y caminó a lo
largo de fatigosas marchas.
"Los griegos, que dieron a la humanidad sus más
fantásticos mitos, se han convertido a su vez en seres
casi míticos".
A parte del firme lugar que ocupan en el desarrollo
de la civilización europea, tienen otro fuera de la 1historia, en el olimpico aislamientq cargado d_e n:;listerio y
de esplendor, más allá del destino común de los pueblos.
Si sus realizaciones están registradas en el calendario
de los años, tienen una segunda existencia que ~l tiempo no toca ni mancilla; si vivieron en su propio mundo
mediterráneo, éste ha sido ' tan gÍorificado po·r las alas
d·e la fantasía y el deseo. de emularlo, que ¡&gt;arec.e no
ocupar lugar en nuestro vulgar planeta. Casi todo lo
griego ha sido tan transfigurado por siglos· de rendido
culto, que es dificil contemplar a los griegos con ojos
despejadps o conocerlos tal y como fueron ,en la realidad. - . afirma Bowra, y agrega- El proceso comenzó
cuando los romanos, concientes de sus rústico·s orígenes,
tomaron bajo su padronazgo a los griegos como una raza de artistas y filósofos y no llegaron a percibir que el
arte y la filosofía no puedei¡ comprenderse -plenamente
prescind.iendo de las condiciones que las crearon.

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Si las épocas de la oscuridad y del medievo prestaron escasa atención al milagro que había obsesionado a
Roma, el descubrimiento de Roma en el Renacimiento
significó también el descubrimiento de la visión romana de Grecia.
Detrás del poderío y del boato de Roma los hombres percibieron, no muy clara y concientemente es
cierto, en un principio, pero siempre con veneración e
inquisitivo asombro, una fuerza conductora demonía,:a, un ideal luminoso, una pericia de ejecución, que no
era algo romano, aunque daba cuenta de todo lo más
importante de Roma".
Así el cielo de Grecia se cumplió, su fluido discurrió, pasó, 'filtró hasta nuestros días.
Y como una amonestación al siglo XX, al siglo de
la enajenación, de los desequilibrios, de los odios, de los
prejuicios, de la cibernética y de las guerras atómicas,
suenan las palabras de Protágoras:
··'El hombre es la medida de todas las cosas", y la
frase de Sófocles:
"Muchas son las maravillas del mundo, pero ninguna como el hombre".

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�EL TRABAJO SOCIAL;
MATERIA PRIMA DE LA INDUSTRIA. *

DR. SERGIO MARIO ESTRADA GARCIA
Director de la Escuela de Tfflbajo Social de In U.N.L.

"Las empresas que mayor éxito ten4rán en el fut11,ro, serán aquellas que aprendan a hora,dar los
pozos que htagan bro~r el inmenso qaudal humano de capacidad, de energía, de interés y de lealtad que yacen sin desarrollar, ni utilizar, bajo los
estratos de su organización. H. H. Carey" .
El titulo de mi 'plática plantea una hipótesis que ante el juicio crítico de tan singular grupo de empresarias intenta demostrar, aun a sabiendas que tal vez no
lo 'l ogre, pot- lo que sucesivamente hablaré a ustedes de :
1.- ¿ Qué es el Trabajo Social?
·2 .-· ¿Qué caracteristicas tiene?
3.-¿Qué aplicación tiene en el campo industrial?
4.-Y por los considerandos previos, ¿se puede
llamar materia prima?
Trabajo Social es una profesión nueva, y como to'da. profesión encierra una filosofía que · le es propia, un
lnt:ento de decir y hacer algo por la comunidad, es una
manera de comunicarse con el resto del mundo al través- de un enfoque singular.

* Conferencia

pronunciada, ante la Reunión de los miembros de la
USE M, el 28 d e m ayo de 1968, por el Dr. Sergio Mario E;stra da, Director d e la Escuela de Trabajo Social de la U.N.L.

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�Existen varias definiciones formuladas en distintos
lugares, por distintas personas y en cada época. Las
mencionaremos a continuación, dejando al final la que
más nos satisface, . · ,

·n;,

El
i!f~etlo 'M. Saávedra ' 10 'define cbm'o el propósito de procurar la felicidad humana, liberándonos
de angustias, miserias, enfermedades e ignorancia, para aproximarnos a la justicia social.
•

'I

~)

..

""..

\

\.

"

•

Esta definición, la consideramos buena, pero poco
práctica.
La Proft'á. Sela B. Sierra la define como la disciplina o ciéncia Jiormati~a que se ocúpa de 'establecer los
principios, normas y procedimientos para ayudar a los
indi\riduds, 'grupos ·'y comunidades en' la· solución de sus
p'roblemás o ·dificultades.
· El Padre Swithum Bowers la señala como la disciplina profesional· que aplica clinieamente el conocimiento ·de · Iaa -interrelaeiones humanas por -medio de
una habilidad perfeccionada en materia· de relaciones
con las personas, individuales o en grupos, con el ·fin de
lograr una más satisfactoria adaptación social.
Ambas definiciones son útiles, pero no nos satisfacen del todo.
·
' ' ' · ·'
' . La Comisión de' expertos de las Naciones Unidas nos
dice que es: ..
' ' ' .'
Una actividad organizada, cuyo objeto es contribuir
a¡ .un,a adaptación 19-utua entre el indiviquo y su , medio
~pcial, este obj_eti,vo s~ logra , ~edi¡mte el ez:nµle&lt;?, q.~
técnicas .y m~~odos d.estinados a CJ,Ue los indivi~uos, grupos y¡ comunidades
puedan
satisfacer sus necesidades y
1
•
resolver sus problemas de adaptación a un tipQ de sociedad que se halla en proceso de evolución, asi' ~•orno
por medio de una acción conjunta para mejorar las condiciones econóínicas y sociales.
t

.

1

74

•

&gt;

!

En el primer Congreso Panamericano de Trabajo
Social, realizado en Puerto Rico en 1957, pre.pusieron
una definición que a nuestro juicio encierra la mayor riqueza y profundidad, porque señala siete aspectos que
son fundamentales en el Trabajo Social. La definición
dice:
"Es la profesión basada en el reconocimiento de la
existencia de la dignidad humana y su capacidad de superación, que mediante los procedimientos propios ayuda a los individuos, grupos o comunidades a valerse por
si mismos y lograr su desarrollo integral, especialmente en la situación en que necesitan ayuda ajena para poder atender sus necesidades y desarrollar sus potencialidades".
a) .-El primer punto establece la afirmación de la
primacía de los valores humanos, y su punto de partida
y meta, es el reconocimiento y la existencia de la dignidad humana. Tiene por tanto un sentido esencialmente humanista.
b) .-El segundo punto consiste en la absoluta
condición de que todo ser humano tiene capacidad de superación y que en muchas ocasiones son las circunstancias las que no le permiten demostrarlo.
c) .-El tercer punto se refiere a su carácter de
técnica soci.al, que utiliza reglas y modos operativos de
acción sobre la sociedad.
d) .-Tiene métodos de acción que le S3on propios;
el servicio de casos de grupos y el desarrollo de la comunidad.
e) .-Las caracteristicas especiales de la modalidad de ayuda, que busca despertar las capacidades latentes para lograr el desarrollo autopropulsivo.
f) .-En sexto lugar el carácter integral con que

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�abordan los problemas del hombre, que visualizan los
aspectos materiales y económicos, sus valores espirituales y culturales.

2.-La función de agentes de cambio, a través de
la filosofía, métodos y técnicas propios del Servicio Social.

g) .-Y por último, los grupos o estratos a quien va
dirigida la ayuda, son siempre aquellos que más la necesitan.

3.-La formulación de la política y la planificación
de programas de bienestar social a diferentes niveles.

Conviene enfatizar también que cada profesión alcanza su vigencia a través del hombre que 13. ejercita,
condicionada por su vocación y su sentido de identidad
con ella.
En cuanto a sus características podemos decir que
deben ser constantemente dinámicas como la vida misma, y como dice Natalio Kisnerman al opinar sobre la
formación profesional: "Para que se produzca un verdadero aprendizaje es imprescindible una aproximación del docente y del alumno a las cosas, ideas Y valorizaciones. Hay que perder el miedo a lo nuevo para que
lo pierda el alumno: hay que abrir posibilidades de
creatividad, de experiencia. Hay que romper el criterio
académico de autoridad, conformismo y repetición. Una
escueh que no ofrezca experiencias auténticas para el
ejercicio continuado del Trabajo Social, no puede esperar que sus alumnos alcancen una positiva capacitación.
La formación de Trabajadores Sociales debe abandonar los enfoques parciales que escindan la realidad. Debe utilizar el ahora y el aquí, dentro de las necesidades
nacionales y regionales, debe prever para el mañana"
Entre los objetivos generales de la enseñanza hemos anotado el capacitar a los alumnos para:

Además de que es necesario desarrollar una actitud
científica para analizar y comprender la realidad social, adquirir los principios de una ética profesional basada en los valores prevalentes de su cultura, adquirir
los conocimientos básicos de su profesión y las hab1lidades y destrezas para lograr un dominio de relaciones
humanas, para trabajar en equipos inter-disciplinarios
y contribuir al desarrollo y enriquecimiento de la profesión.
El Dr. Germinal Rodriguez, brillante maestro argentino, relata el principio de la historia de la humanización industrial al señalar los precoces intentos de Roberto Owen, quien además de actuar empeñoi:iamente en
introducir en el medio industrial el concepto del valor
humano dijo:
"Si es sabido que nuestras máquinas inanimadas
pueden producir tan espléndidos beneficios, 1 qué no podría esperarse si nosotros dedicáramos igual atención a
nuestras máquinas vitales, las cuales son mucho más
maravillosamente contribuidas"? "De una propia experiencia yo aventuro a asegurar que el tiempo y el dinero asi aplicado, si es hecho con un directo y exacto conocimiento del sujeto, puede redituar no cinco, sino diez
o quince por ciento del capital asi empleado, pero no sólo quince, sino muchos casos, un cien porciento".

1.-El análisis y comprensión de los procesos sociales y culturales, desde el punto de vista de la interrelación hombre-sociedad, para el enfoque del proceso de
cambio con una completa visión del hombre.

El Trabajo Social está vinculado íntimamente a.l
programa de servicios que operan en las tres áreas de
la vida del obrero:

76

77

�En el trabajo; fuera del trabajo, pero dentro de la
compañía, y fuera de la compañia, pero dentro de la comunidad.
De be , comprender facilidades para .promoción de la
salud, la seguridad, recursos de comodidad ( casilleros,
ropa adecuada, etc.) educación y adiestramiento, empleo constructivo del tiempo de &lt;;lescanso, asesoría en la
participación de utilidades, utilización adecuada del seguro social y la vinculación intima en las actividades de
la comunidad, en su desarrollo como ciudadano.

%. •ESTAllRIIIINTO

i

•FIWICIAIIIOOI DE IIP8RlimE
•OIDtNES DE PAGO ACUA1.81U PAm l a , "'
?: ....""··
.k
-~
-. ':/4
ifW' •PUMOCIOII YASESOatÁ PW IIIVOSIIINES .-Is lt CMffll..

A vuelo de pájaro hemos dicho unos cuantos de los
muchos aspectos que u~tedes conocen y que f~vorecen
la productividad del obrero cuando se le mantiene y
promulga a una auténtica condición humana.

UCIDIIM. Y EXTIAIIJEII

•CIUIES YCARTA DE CIEIITO PW YllDI
&amp; ,.mso11A S8UE MOCAll8S llltl11AC1811Al.1S

Expuesto lo anterior, ¿creen ustedes que el Trabajo Social pueda ser incluido como materia prima, en el
nuevo concepto de la industria, generosa y ampliamente integrada a la estructura económica de µpestro país?

DR. SERGIO MARIO ESTRADA GARCIA.

DE C.EJJTGS lffll!llTAIIIS IIEfll"l'ACIIII~ ,.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1968, Segunda Época, Año 11, No 2, Junio</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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CENTRAL

IIIIILIOTECA
U. A. N. L.

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!ltM!S Y LETlt!S
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. HECTOR FERNANDEZ GONZALEZ
Secretario
DR. ROBERTO MOREffiA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Coordinadora
DRA.AURORA' MORENO

Jefe de la Sección Editorial
HECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de la Rectoría
Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México

Quinto Piso

•

�!ltM!S Y LETlt!S
REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 1

AAO 11

MARZO DE 1968

SEGUNDA EPOCA

SUMARIO

MARIA GUADALUPE MARTINEZ BERRONES: Ensayo sobre " El Extranjero" y "El Mito de Sfsifo'', de
Albert Camus, Premio Nóbel 1957 . . . . . . . . . . . . . . . .

5

RAUL RANGEL FRIAS: Joaquín A. Mora . . . . . . . . . .

17

DIETRICH HAUCI{ BEINZER: "Consideraciones fragmentarias sobre el arte mexicano y su trasfondo a w
largo de las épocas'' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23

JOSE P . SHAFER: " Soñando 'f)aTa el que vela'' . . . . . .

33

FRANZ BOUSCHPIES: "La vida agitada y tur'bulenta
de Richard W agner'' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

31

�MA. GUADALUPE MARTINEZ BERRONES
Doctora en Letra1 y Catedrática de la Facultad de Fi101oflo Y
Letras de la Univer1idad de Nuevo León

ENSAYO SOBRE "EL EXTRANJERO" Y "EL MITO DE
SISIFO" DE ALBERT CAMUS, PREMIO NOBEL, 1957

1.-INTRODUCCION
Camus, premio Nóbel de Literatura 1957, con su obra
"La Peste", ha sido uno de los grandes escritores franceses
contemporáneos discutidos y comentados en nuestro tiempo.
Como representante de la "filosofía del absurdo", procedente de la "filosofía existencial" de Jean Paul Sartre,
su contemporáneo y amigo en un principio, ambos simpatizadores de una misma ideología, luego se separan. Camus
fue ateo. Concebía dentro de su pensamiento dos tipos de
suicidio: el uno físico propiamente dicho, el otro, el metafísico, el que explica como la negación a la búsqueda racional para la consecución de la Verdad. Actitud ésta quese tiene en algunas personas de fe y con la concepción
cristiana del mundo, la cual admite el "más allá". En la
investigación científica y filosófica para aclarar la Verdad
hay un punto en el cual, nuestra conciencia y razón no
nos dan los medios posibles para captar y exglicar ciertos
misterios. En este momento se concibe un Ser superior al
nuestro que denominamos Dios, en nuestro tiempo, "motor inmóvil" en la filosofía pre-socrática y aristotélica. Camus, en su pensamiento, prefiere permanecer en el umbral
del misterio que llama de "claridad mental". Para él, el
"más allá" es la oscuridad misma, la que condena, Ilamán5

�dola suicidio metafísico. El otro, como decíamos, el físico,
es la actitud del hombre que le lleva a quitarse la vida.
En cambio, una de las características positivas del
pensamiento de Camus, es que valora la persona humana
como ente capaz de decidir y de actuar, de amar y de tener
fe en sus semejantes, con esa energía de proyectarse en
el mundo de la cultura, del arte y del humanísmo propiamente dicho. Camus, a pesar de la conciencia de la tragedia de su tiempo, tiene fe en sí mísmo y en sus semejantes. Mas no capta la existencia de Dios. Tampoco Jean
Paul Sartre, para quien la concepción del hombre y del Universo es la nada: la destrucción de todo. Su actitud es pesimista, existencialista y atea. Para Jean Paul Sartre no
hay una tabla de valores, puesto que no concibe al hombre "materia-espíritu" como creado por Dios, con una libertad de buscarle y encontrarle. En cambio, Camus valora al' hombre y ama al mundo y a sus semejantes. Es un
humanista. Distingue perfectamente el grado jerárquico
que le corresponde al hombre en el universo. Aspira a la
unidad del mundo. Es un racionalista. La tabla de valores
del hombre, en su pensamiento, es un conjunto de normas
o reglas de conducta. Camus se preocupó por la actitud
nihilista. El tiene fe en el otro. Su amor lo eleva a tal
grado que rompió con la linea meramente existencialistamaterialista de la filosofía de Jean Paul Sartre, su maestro
y gran filósofo dentro de su especie.
Ahora, veamos la actitud filosófica de Don Miguel de
Unamuno que es muy distinta. El no puede ser humanista
porque la concepción que de Dios tiene le impide volcarse
·ante sus semejantes. ¡Qué diferencia de concepción del mundo! Para este gran escritor y filósofo contemporáneo, su
ansiedad de posesión del Ser que todo lo es, es tal, que
le impide concebir a su semejante merecedor de su amor.
Esta es una actitud idealista-mística que se encuentra y
se repite en la historia de los españoles. Nos damos cuenta, pues, cómo la actitud del hombre frente a su circunstancia y a su destino es diversa. Para Jean Paul Sartre,
el fin del hombre es la nada; para Camus, el hombre mísmo
6

y para Unamuno es la religación del hombre hacia Dios.

2.-NOTAS BIOGRAFIOAS
Albert Camus nació en Mondovi, provmc1a de Constantina, Argelia, el 7 de noviembre de 1913. Su padre era
francés y su madre de ascendencia española. Ambos de
familias de obreros agrícolas. Albert hizo sus estudios primarios y secundarios en Argelia, y desde entonces ya tenia ciertas manifestaciones de la tuberculosis, enfermedad
que se le desarrolló después.

'
En la Facultad de Letras
de Argelia, prosiguió sus estudios, en donde se licenció en letras, presentando una tesis sobre San Agustín y Plotino.
Una vez con el título apetecido, pero de condición
modesta, trabajó como vendedor, luego como animador y
actor, alternando el trabajo con el estudio. Se interesó por
el teatro desde joven y fundó un grupo teatral denominado
"El Equipo" -1935-. Llegó a ser director montando diversas piezas teatrales, tales como: "Rebelión de las Asturias" que él escribió -1934-, siendo prohibida por la
censura "El regreso del hijo pródigo", adaptación de una
obra de Andrés Gide; "El tiempo del desprecio", de Andrés
Malreaux; "Paquebote Tenacity", de Vildroc; "La mujer
silenciosa", de Ben Johnson, entre otras. Con esta actividad viajó por diversos lugares de Europa: España, Italia,
Checoeslovaquia, etc.
Fue periodista en Argelia, luego en París colaborando
en la revista "Paris-Soir"; redactor-jefe de Ocnnbat hasta
1945, época en que ya es reconocido como literato. Hacia
1946 viaja a New York y otras ciudades de Estados Unidos.
En 1957 recibe el premio Nóbel por su obra "La Peste".
7

�3.-SUS OBRAS

Las obras principales de Albert Camus son: Actuales
-1950- (Colección de editoriales); El revés y el derecho
-1938- Nupci,a,s y El Extranjero -1942- (novela), El
Mito de Sísifo -1943- (filosofía) El Malentendido, (teatro), CalíguJ,a -1945- (teatro), El Estado de Sitio . : ...
-1948-, Los Justos -1950-, La peste -1947- (temas
filosóficos) El 1wmbre rebelde -1951- (filosofía), La Caída -1956- (filosofía), El exilio y el reino -1957-, entre
otras.
4.-EL EXTRANJERO
· El '.Extranjero, novela publicada en 1942, que tiene
cierta influencia y paralelo con El Proceso, de Kafka, es
de una importancia relativa en la obra de Camus. En ella
tenemos la tesis del Absurdo, actitud filosófica del hombre. Veamos: Para Camus, el absurdo es todo aquello que
no tiene sentido para el ser humano al captar la incongruencia del "yo" ante el mundo que le rodea, al verse dominado por su circunstancia, de donde nace su inconformidad.
No es la realidad, sino la captación de la misma que sólo
puede tenerla el hombre como ser que piensa. Los antecedentes del pensamiento de Camus, los tenemos en Descartes
quien decía: "pienso, luego existo", actitud racionalista.
Camus dice: '!el hombre es y luego tiene conciencia de ser".
Según Camus, esa absurdidad del mundo nace para el hombre, al tener conciencia de la misma. Y de ese divorcio entre el "yo-pensante" y el otro o el universo, se elabora y
comprueba el "hombre absurdo".

Como decíamos, para Camus, el hombre es y luego
tiene conciencia de ser; por ello, a cada momento se da
cuenta del absurdo, por ejemplo: que los hombres se maten
los unos a los otros o que les imputen determinados críme11es que no han cometido. De aquí que "el hombre ~bsurdo" sea simbolizado por el hombre que vivió inmediatamente después de la segunda guerra mundial, desesperado, angustiado, destrozado moralmente; sin ningún ideal
8

por el cual luchar, sin religión m esperanzas, encerrado
en ese desconcierto de la guerra mundial. Camus vivió en
el último desastre mundial -1940-1944- y tuvo la oportunidad de captar grandes tragedias e injusticias, de ahí
que nos exponga sus ideas; pues en "El Extranjero", su
principal personaje Mersault simboliza este tipo de ser
humano que se vio envuelto por las circunstancias en un
mundo cruel; mas afortunadamente ese estado de ánimo
fue pasajero ya que Camus concibe al hombre como un
ser capaz de ser bueno a través del amor humano. Y asi
como en "El Extranjero" nos muestra el autor su tesis
del Absurdo, afirmando que el hombre está dominado por
las circunstancias, así también, en "El Mito de Sísifo" expone la tesis de la libertad del hombre por la que es capaz
de lograr lo que se propone. Tenemos pues, las tesis opuestas; dos criterios valorativos del hombre. En una niega
toda posibilidad de elevación espiritual del ser humano,
pues está condenado por el destino; en la otra, el hombre
coadyuva a su propio destino.
5.-SINOPBIB DE "EL EXTRANJERO"

El extranjero, Meursault, es arrestado por un crimen
que cometió y que no sabe explicar el porqué: ha matado un árabe. Sin embargo, se dio cuenta de que habia
destruido el equilibrio del día, arrastrado por las circunstancias que le rodearon. (1).
Meursault es un empleado que en unos días de asueto
va a Morengo, a 80 ( ochenta) kilómetros de Argelia para
asistir al sepelio de su madre que había muerto en un
asilo de ancianas donde estaba. Allí todos lloraban, lo que
le pareció extraño, El permanecía impasible. Luego, desO).-( C'est alors que tout a vacillé. La mer a cha,rié un soulile épais et arden!.
11 m'a semblé que le ciel s'ouvrait sur toute son étendue pour laisser pleuvoir
du feu. Tout mon etre s'est tendu et j'ai crispé ma main eur le revolver.
La gachette a el-dé, j'ai touché le ventre poli de la crosse et c'est la
dans le bruit a la fois sec et assourdissant que tout a commencé. J'ai comprb
que j'avais détruit l'équilibre du jour, le silence exceptional d'une pfage
ou j'avais été heureux".-CAMUS. L'étranger.-Le livre de poche.-Libraire
Gallimard. No. 406.-p. 90. 1957.

9

�pués de asistir al entierro y una vez que se terminaron los
1·equisitos del mismo, se fue a la playa, donde conoció a
María, y en donde mató al árabe sin saber por qué.
(Sólo se dio cuenta que hacia un sol caliente). Y una
vez muerto, le dio cuatro tiros más al cuerpo inerte, que
le parecieron cuatro golpes más sobre la puerta de su
tragedia íntima. Poco después, al ser arrestado y conducido a presidio le nombran un Abogado defensor quien trat a de defenderlo, mas no tenía ninguna "excluyente de
responsabilidad". Mas Meursault, aunque sin posibilidad alguna de absolución, en presencia de la muerte -al ser
condenado a la pena capital-, siente el apego a la vida.
En esta novela, aunque captamos la influencia de · Kafka
.e n Camus, los personajes difieren en su posición filosófica
ante el mundo. "José K", personaje en "El Proceso", a
pesar de que tiene su Abogado defensor, no quiere •que le
~alve; quiere morir; pierde el contacto c~n la realidad y
la vida. En cambio, Meursault quiere vivir. Recordemos
el pasaje de la obra en el cual el sacerdote que va a su
celda a visitarlo le dice que tenga fe en "la justicia de
Dios", a lo que le responde que no le importa vivir puesto
oue el único objeto de· su vida que sería María, la joven
de la cual se enamora lo ha olvidado, por lo que está resigJ!ado a su suerte y decidido a morir; aunque se observa
cierta ansiedad de vivir y . con fe hacia sus semejantes,
de quienes ·espera. que· el día de su ejecución acudan a rodea,rlo. (1) . ·
Meursault, símbolo del "hombre absurdo", lleva en sí
mismo el deseo de encontrar una justificación y un valor
a ·1a existencia yno la encuentra al final de su vida; sens ibilidad que lo conduce al extremo de sentirse extranjero
de ·sí mismo, indiferente a las circunstancias. "Sensibilidad
absurda que se puede encontrar esparcida, en el siglo".

captar la manera de sentir y de conducirse el hombre de
inmediatamente después de la últíma guerra mundial, pues ·
como para el "hombre absurdo" nada tiene sentido, su
verdadero heroísmo es el de afrontar las circunstancias con plena conciencia de las mismas, con una verdadera
lucidez. Y he aquí la moral filosófica del autor de "El Extranjero". Meursault no se suicida sino que es condenado
a muerte. En cambio, en las obras de Jean Paul Sartre,
por ejemplo, algunos personajes se abandonan a sí mismos
y escapan por la puerta falsa del suicidio.
El extranjero, Meursault, es arrestado por un crimen
Meursault nada tiene sentido; todo se ha encadenado: la
muerte de su madre, el asesinato del árabe, la aprehensión, la condena, la pérdida de la fe religiosa, del amor de
la mujer amada y por último su propia muerte.
Con esta tesis Camus hubiera sido condenado por la
crítica literaria y filosófica si no publica inmediatamente
después ªEl Mito de Sísifo", en el que, como decíamos, sustenta la tesis de la libertad humana, por la cual el hombre
se puede imponer a las circunstancias. Camus sostiene que
la vida humana es digna de ser vivida aun admitiendo que
la Nada limita al Absurdo. El hombre es y tiene conciencia de ser; no es un títere arrastrado por su medio-ambiente sino que a través de su libre albedrío y su esfuerzo
puede llegar a ser feliz y a triunfar en el mundo.
6.-EL MITO DE SISIFO -1943---

{1 ) .- " Pour q ue tout soit consommé, pour que je sent moins seul, !l me r estait
·
á sou haiter qu'il y arl beaucoup d e speclateurs le jour de mon exécution
et qu'ils m'accueillent avec des cris de halne".--Camus.-t•,1r-ver..-Opus
Cit.-p. 17S.

En este ensayo filosófico, Camus se basa en la literatura griega, en la cual, según Homero, el Mito de Sísifo
es el siguiente: Los dioses habían condenado a Sísifo a
hacer rodar una roca hasta la cumbre de una montaña,
de donde volvía a caerse, pues para los dioses del Olim¡oo
no había peor pena que la de condenar a un hombre . ál
trabajo inútil y sin esperanza. Sin embargo, Sísifo logra
vencer las circunstancias adversas por su constancia y ape•
go a la vida.
·,,.

10

11

El mérito de Albert Camus estriba en haber podido

�En la Mitología griega, Sísifo era el más sabio y prudente de los mortales y porque había encadenado a la Muerte fue condenado, pero Plutón un día no pudo soportar el
espectáculo de ver su imperio desierto y envió al dios de
la guerra para que librara a la Muerte de manos de su
vencedor, lo que logró. Entonces Sísifo fue condenado a
morir arrojado al Infierno, desde donde quizo probar el
amor de su mujer y le ordenó que arrojara su cuerpo sin
sepultura en medio de la plaza pública, lo que obedientemente hizo. Entonces, Sísifo encolerizado por la obediencia ciega de su esposa, contraria al amor humano; pidió
a Plutón que le permitiera regresar a la tierra para castigarla, permiso que obtuvo. Mas cuando regresó al reino
de los mortales, que gustó nuevamente de los encantos de
este mundo, del sol, del paisaje marítimo y de la naturaleza
no quiso regresar a las sombras del Infierno. De este mito
griego tenemos un mensaje moral: el hombre a pesar de
sus desgracias y desventuras se apega al mundo porque
en él encuentra la alegría de vivir, el amor y la belleza.
Sísifo es el símbolo del "héroe" de Camus, que quiere
vivir y vencer las circunstancias adversas a través de .s u
lfbertad. El héroe mitológíco, aunque castigado por los
dioses y viviendo bajo las sombras infernales, con la desgracia y desventura que reina en los imperios de Plutón,
una vez que vuelve al mundo terreno aprecia sus bellezas,
teme a la muerte y se apega a la vida. Y así como Homero
nos da la vísión del mundo de los griegos con su Mitología
pagana; Camus nos muestra el enfoque personal de la realidad de su tiempo. Sísifo a cada momento de empezar su
condena, que tiene "conciencia de sí" y de su "circunstancia" es más fuerte que la roca; es el héroe consciente que
solo la esperanza de alcanzar el triunfo le sostiene en su
actitud firme, a pesar del conocimiento de su tragedia,
Sísifo se apega a la vida y a su condena. Así pues, consideramos a Sísifo feliz, símbolo del hombre de todos los
tiempos y del hombre contemporáneo, primordialmente
del europeo que ha sobrellevado los trágícos acontecimientos de las guerras mundiales.

12

Explica Camus, que el hombre al tomar conciencia
de la "absurdidad del mundo", tiene dos caminos para elegir: el que le conduce a la desesperación y al suicidio --camino que siguieron muchos hombres de inmediatamente
después de la última guerra mundial-, camino que rechaza; y el otro, que lo conduce a valorarse a sí mismo,
y tener conciencia de su dignidad de persona humana. Este
tipo de hombre es el que se forja la ilusión de dejar una
huella de su paso por el mundo; camino que siguen lamayoría de los humanistas y el hombre en general, puesto
que el hombre es un ser espiritual cuya espiritualidad despliega en sus semejantes por medio del amor:
Según el pensamiento de Camus el hombre reconoce
que su victoria está en el trabajo continuo, en la "conciencia de sí", de sus posibilidades y en la esperanza de un
mundo mejor. Expone que así como Edipo, el héroe trágico griego, ciego y desesperado, al darse cuenta de su tragedia, reconoce que lo único que le ata al mundo es el
amor "la mano fresca de una joven", así también, el hombre desesperado y trágíco del Siglo XX, el "hombre absurdo" pero consciente de sí mismo, se apega al mundo
por amor y su destino él debe forjárselo.
Camus, como decíamos, nos presenta en estas dos
obras dos actitudes humanas simbolizadas en sus héroes:
"El Extranjero" y "Sísifo"; el uno, desesperado y arrastrado a la tragedia y a la muerte y el otro apegado a la
vida y al amor, consciente de sí mismo y de su circunstancia, con una fe en sus semejantes.

7.-CONCLUSION
A manera de conclusión opinamos que Camus fue un
escritor de sensibilidad exquisita ya que capta el amor como uno de los sentimientos humanos más fuertes y más
representativos de la espiritualidad del hombre. Asimismo
estas dos obras comentadas "El Extranjero" y "El Mito

13

�de-Sísifo" son una muestra del hombre contemporáneo simbolizado en los personajes novelescos, sosteníendo dos tesis
opuestas, .mas a la vez que se complementan, pues, como
decíamos, El Extranjero representa al "hombre absurdo"
mientras que Sísifo, al "héroe" verdaderamente humano.
En la primera obra expone la tesis negativa del hombre
que es dominado por las circunstancias, tesis meramente
determinísta y positivista, mientras que en la otra sostiene la tesis contraria, es el reverso de la medalla: sostiene la libertad humana como elemento esencial del hombre. Por lo tanto, consideramos que Albert Camus, premio
Nóbel del 57, es un escritor de gran categoría dentro de la
Literatura Uníversal y Francesa, que ocupa uno de los lugares_ prominentes del pensamiento humanísta contemporáneo.

BIBLIOGRAFIA
1.-Camus, Albert.-L'Etranger.-Librairie Gallimard.5 Rue Sebastien-Bottin, Paris, Vlle.-(Le livre de poche).
2.-Camus, Albert.-Le Mythe de Sisyphe.-Gallimard 6,
Rue Sebastien Bottin, Paris Vlle.-Quatre-quinzieme
édítion.
3.-Darmon, Serge P.-Contestación a un acto de acusación.-"Armas y Letras".-:--Boletín Trimestral de la
Uníversidad de Nuevo León.-Año XV. No. 10.-0ctubre de 1957.
4.-Henriet, Emile.-de la Academia Francesa.-Albert Camus, premio Nobel. "Armas y Letras". Boletín Trimestral de la Uníversidad de Nuevo León. Año XV. No.
10. Octubre de 1957.

¡j, ,

.... .. ..

5.-Luppé, Roberto de.-Albert Oamus.-Edítions Universitaires No. 1.-Classiques du XX:e. Siccle.
6.-Kafka Franz.-El Proceso.-Novela. Editorial Losada,
5a. edición, 1957.
7.-Moeller Charles.-Literatura del Siglo XX y Cristianismo. Tomo I. (El silencio de Dios. Camus, Gide, A.
Huxley, Simone Weil, Graham Greene, Julien Green,
Bernanes). 4a. edición. Editorial Gredos. Madrid, 1961.

..

';.

14

15

�RAUL RANGEL FRIAS

•
JOAQUIN A. MORA *

Si la flaqueza de la memoria humana o el debilitamiento del amor de los que tuvimos en su compañía una
dádiva de afectos llegasen a completar su obra destructora
de las imágenes de los vivos, bastaría esta procesión de formas coloreadas para reconstruir el rostro, las manos y el
corazón del que fue su creador y dueño.
Una alma noble y sencilla donde habitaban con naturalidad los más tiernos sentimientos y se recreaban como
en limpio espejo los ensueños, las iluminaciones, los colores de la vida. Una fuente permanente de ideales, formas
modeladas con plástica alegría y suave regocijo de la belleza del mundo.
¿Espejismos? Tal vez sí, aunque procedentes de la generosidad de una alma pródiga de bondades íntimas, en
perpetuo convite a los demás para continuar el camino,
a beber el agua de los sueños, a dulcificar los abrojos con
una sonrisa cordial de comprensión para el prójimo y de
piedad humana.
Había también otro espejismo de sentido inverso que
incidia sobre su persona, con una impresión desviada y perturbada de la imagen interior. Parecía un hombre rudo,
* Palabras pronunciadas durante la inaug ur a ción d el Auditorio " Joaqu!n

A. Mora••
y de la Exposición POST MORTEM de la Obra Pictórica de éste, dentro de los festejos conmemorativos del XX Aniversario de la fundación de la Fa cultad de Ar-

quitectura de la U. N. L.

17

�fuerte y alegre como le corresponde a un constructor de
obras físicas, pero la verdad es que tenía por dentro el alma
llena de fineza y de algo melancó~ que fluía de su regocijado y presto amor a la existencia.

arqueológica, reconstitución de los planos originales del
monumento coloníal y dirigió las obras de restauración
con pulcro y certero uso de los recursos que nos proporcionó Fundidora.

Activo para el bien y la dádiva. Cuando no podía más
daba de sí, de su inteligencia y de su afecto; por entero,
al compromiso de una situación, a la lucha al lado de un
camarada, haciendo suyo el combate y el dolor del prójimo.

Colateralmente a la investigación anterior trabajó Y
dejó hecho un estudio histórico y urbanístico de la fundación de la Ciudad Metropolitana de Monterrey, que publicamos en la Revista Universidad.

Esta es la imagen del hombre que yo conocí y que
vuelve ante mis ojos en presencia de sus obras, que son el
espejo suyo, transparentes idealizaciones de la vida, suntuosamente espirituales y bondadosas.

Cumplía sus tareas de maestro y de primer Director
de la Facultad de Arquitectura, cuando yo desempeñaba
la Rectoría. Brava era la lucha pero admirable su fe en
el destino final de aquella escuela que había nacido al
arrebato de la generosidad antes que a la esmerada planíficación de los recursos.

Anduvimos juntos un buen trecho de la jornada éomún. La Uníversitaria de mi responsabilidad, y la otra del
deber público cuando nos prestó la suya, a su vez, para
empujar en común la proa de nuestra Casa de Estudios.
Acuden a mi memoria los primeros recuerdos cuando
su lucha al lado de nuestro amigo el Rector Livas, por
el establecimiento de la Escuela de Arquitectura; y luego
también cuando puso el pecho en defensa de aquél ante una
r encorosa contienda estudiantil. No desmayó nunca y supo
repartir y distinguir, para la solidaridad en el empeño común con los jóvenes de rehacer su Facultad de Medicina;
y de lo otro, para preservar y perseverar la dignidad del
afecto y el decoro universitarios.
Hicimos muchas cosas en común. Después de proyect ar el nuevo Edificio, para la Facultad de Medicina me
prestó su auxilio y su colaboración durante varios años
hasta llegar a la total conclusión de la obra.

Faltaban medios en proporciones desalentadoras y había que hacerlo de todo, prefecto de estudios, catedrático
en las muy frecuentes faltas de los compañeros o de tit ular
en las asignaturas sin maestro. Proveedor de los elementales talleres y por encima o además, asistente moral y
espiritual de los estudios que parecían destinados a la desaparición total.
El fruto vino mucho después. Quizá hasta hoy que
ya desapareció puede advertirse y se reconoce en la vuelta
de esta generación de quienes fueron sus alumnos y prosiguen hoy ensanchando los surcos de su vida.
Viníeron los años en que nuestra lucha universitaria
adquirió el sentido de una aventura espiritual al lado de
los jóvenes, para afirmar los rumbos de la vida mexicana
en proyección de la Uníversidad a su responsabilidad histórica.

Me asistió en la búsqueda de recursos económicos y
espirituales para la reco~strucción del antiguo Palacio del
Obispo Verger, a fin de instalar como es hoy el Museo
de Historia Regional. Hizo por sí mismo la investigación

Estuvo a mi lado en todo momento de impulso, de
duda o desfallecimiento; y me prestó su compañía alegre y
discreta, aunque muy eficaz, en la conducción de aquella

18

19

�proces1on de mil estudiantes que fuimos a la Ciudad de
México para obtener el piso donde se levanta Ciudad Universitaria.
Los deberes respectivos nos apartaron por algún tiempo y mientras yo preparaba en la esfera pública medios
para acometer esa obra, que muchos consideraron un irrealizable sueño juvenil, por su parte continuaba fiel a la
vocación magisterial y al servicio universitario. Sus recursos personales siempre modestos tenían más alta compensación en la enseñanza y la creación artística. Ejecutaba sus obligaciones y llevaba adelante su digna pobreza,
con humildad, con alegría, casi diríamos, con orgullo.

Nunca acumuló riquezas materiales, pero dejó en cambio un caudal de bienes que hacen la herencia de un hombre de bien. Fue pródigo para amar y crear; y ejecutó
muchas obras buenas. Quedan las cosas bellas de sus manos que son estas piezas de color; y también las de su
corazón en los frutos del hogar.
¡Quede también el rostro para sus amigos, fijo en la
lealtad de la memoria hasta una eternidad!

Regresó conmigo a la hora en que más precisión hube
de su generosidad y su talento, para coadyuvar a la realización de Ciudad Universitaria; y para alentar y dirigir el
irrefrenable crecimiento de nuestra Casa de Estudios. Fue
Rector por aquellos años de creaciónes materiales y espirituales, con la mano suave, cordial e inteligente de un
artista.
Volvió a separarnos la vida, en un trance que le fue
muy doloroso por sensible a toda rudeza y agravio personales. Dejó de ser Rector de la Universidad y se retiró una
yez más con toda modestia y mansedumbre, a su hogar,
a su taller, a sus amigos.
Soñó mucho y dejó escritos los sueños en acuarelas.
Reflejan sus cualidades humanas y espirituales. Ponen un
velo o una gasa ideal sobre las aristas o impurezas de las
cosas. Si alguna vez intentó la crítica o el sarcasmo, la
mano fue traicionada por los secretos dictados del corazón.
Acabó como todo lo que tiene origen, en el tiempo.
Probablemente por exceso de ejercicio cordial se le rompieron las cuerdas de 'la víscera. Fue un domingo y
se cumplió en el íntimo recato de su familia, entre sus
cuadros, con sus hijos y los recuerdos lejanos. Así se ·fue,
como vivió.

20

21

�DIETRICH HAUCK B.
l. T. E. S.M.'

Al señor Lic. Luis Astey

CONSIDERACIONES FRAGMENTARIAS SOBRE EL
ARTE MEXICANO Y SU TRASFONDO A LO LARGO
DE LAS EPOCAS

Normalmente me preocupa mucho justificar también
mis trabajos menores con una extensa bibliografía, a fin
de poder fundamentar en ella las proposiciones que hago
como historiador o como filólogo. La moderna especialización supone esto, desde luego, porque la meta que actualmente se puede alcanzar como especialista en las ramas individuales de la ciencia, no es bosquejar un panorama sintético de un dominio muy extenso, sino construir y encajar
artesanilmente un minucioso trabajo de mosaico, con ayuda
del cual se podrán hacer muchas correcciones o complementaciones a proyectos ya existentes. Pero, algunas veces, se tiene la oportunidad -y esto es agradable-- de
elaborar materiales para síntesis aún no constituidas.
Pero esta vez me privaré de estudios anteriores, porque también un detallista paciente se hastía a veces de su
artesanía, para permitirme el lujo del diletantismo, que
pinta grandes pinceladas sin estar especialmente comprometido en el tema. Mi propósito es meterme personal y
subjetivamente en "honduras", es decir, quiero hacer algunas reflexiones sobre la esencia del arte mexicano precortesiano y colonial, sobre un dominio del que comprendo
poco y que además, en mi opinión, como todo arte, está
abierto sólo a la contemplación subjetiva. Pues tengo a
Jla estética objetiva por una imposibilidad.

23

�.~ · Me irhpulsaron a escribir este artículo algunos viaJes
en el país. que me llevaron a Chicomastoc, Tula, Teotihuacán, Chichen Itzá, Uxmal, al Museo de Antropología en la
capital, etcétera, y en los que me puse directamente en
contacto, por primera vez, con los testimonios de la cultura de los habitantes precolombianos de .México. Ciertamente, conocía todos estos edificios y demás reliquias
por fotografías en libros y por conferencias ilustradas con
diapositivas, pero esto no tiene el mismo valor, ev.idente....
..
. ' ..
-.
mente, qµe · cl contacto personal. De esto me di cuenta ya
con frecueñcia en Yi;ajes anteriores a ias excavaciones arqueológicas del Oriente y de Europa Occidental, Septentrional y Meridional.

,.

· A pesar de todas las tendencias que fácilmente quie1
ren co~iderar el legado artístico de la humanidad comq
algo puramente formaí, separado de sus creadores, concibo el arte, ni más ni menos, como ·1a expresión de la
visión del mundo de los correspondientes individu~, trib~
o pueblos que lo crearon o crean. Me interesa, entonces,
en primer lugar, no como un hecho por sí mismo --algunos de mis antiguos maestros se asustarán cuando lean
esto-- sino como una especie de libro de estampas que
me sirve para la aclaración de fenómenos, · por ejemplo,
de esquemas de pensamiento, en los que se movían los autores. En esto veo principalmente su fascinación, no en
lo llamado "bello" ni en lo llamado "feo" .

Separar en "bello" y "feo", "bueno" y "malo", etcétera, era el privilegio de generaciones anteriores a la
nuestra; tal separación debe ahora considerarse como obtusa. De ese modo, los griegos designaban a todos los , nogriegos con el término, desde el principio peyorativo, de
"bárbaros" (en lo que los nacionalistas les siguen c~m mucho entlliiiasmo).- y los cristianos y mahometanos se ·reciprocan como "infieles" (en lo que se diferencian poco de
los comunistas y sus adversarios) .

24

Ejercemos justificadamente la tolerancia hacia un . sacerdote del siglo XVIII, cuya comunidad poseía tal cantidad de dinero, que él podia emprender la destrucción de
su iglesia gótica, que consideraba fea, para levantar en su
lugar una más "hermosa" en estilo jesuita. Hoy, en cambio, se está dispuesto más bien a poner de algún modo
en armonía lo moderno con lo antiguo. Se podría quizás
J:lablar de una toma de conciencia más avanzada.
Se puede hacer valer la misma tolerancia hacia los
españoles que, a principios del siglo XVI, se apoderaron
de México y derrotaron a sus amos de entonces; la misma que se tuvo hacia el mencionado sacerdote del siglo
XVIII. Ellos habían entrado en contacto, por primera vez,
ya no con salvajes desnudos, sino con pueblos de culturas muy desarrolladas; pero esto afloró sólo superficialmente a la conciencia de esos soldados primitivos. Con
el celo de gente mentalmente simple, empezaron con prisa
a substituir lo que era extraño para ellos -y todo debió
ser considerado horriblemente extraño-- por lo acostumbrado.
Eran los vencedores y no necesitaban molestarse, según su opinión, acerca del hecho de que, en esta colisión
de dos mundos, el choque era ciertamente tan terrible
para los vencidos como para ellos mismos. Debía transcurrir algún tiempo antes de que la fecundación y penetra:
ción recíproca fuesen posibles.
Pero antes de llegar a hablar del resultado de una
compenetración en el dominio artístico, tal como se mues.:
tra con evidencia especial en el estilo bárroco colonial
mexicano, quisiera escribir brevemente mis impresiones
sobre el arte precortesiano de México y tratar de formular las conclusiones que desprendo de él.
Tanto en sus testimonios más refinados y perfectos
como en sus épocas de decadencia con apariencias de disolución artística, se me aparece el arte de México, en pri-

25

�mer lugar, como un arte de la "edad de piedra"; aunque
de una edad de piedra llevada casi hasta los límites de lo
posible. Esto suena despectivo, pero no está entendido de
este modo, puesto que hacían falta ciertamente todas las
facilidades para superar este estado (casi ningunos animales domésticos, pocas posibilidades de transporte de
mercancías voluminosas a largas distancias, ningunas herramientas, etcétera}. Debe tenerse además en cuenta
que el ejercicio de la religión era llevado hasta el último
punto de lo soportable, que la ciencia -que se reducia a
una astronomía sumamente desarrollada y a la observación de la naturaleza- servía nada más a una meta, a saber: apoderarse del orden cósmico que prácticamente había permanecido en el plano de lo teórico. Entonces se
explica que la solución del enigma de lo estático se dé también en el arte.
No soy el primero a quien se le ocurre señalar cuan
enormemente hostil hacia la novedad y cuan conservador,
es decir, estático, aparecía el mundo precortesiano de los
indios. "Novedad" era equivalente de catástrofe y debía
ser evitada por todos los medios, y puesto que constantemente se tenían en cuenta catástrofes que podrían irrumpir repentinamente y se trataba de prevenirlas, se tenia
como muy valioso violentar una eternización de los estados, por lo menos en el dominio de lo influible. Tal posición debía conducir forzosamente a la hostilidad hacia la
iniciativa, al fatalismo, a la negación de la individualidad
y hasta a una cierta esterilidad. De ésta resultaba también la frecuentemente mencionada tendencia a la resignación, la espera pasiva, la falta de energía, la indecisión,
que debían causar principalmente la sumisión al agresor
-español. (Sin mucha dificultad podrían trazarse paralelos
con la cultura del valle del ~ilo, que también era sumamente estática; pero cuando se comienza a establecer similitudes y extenderlas, se sale uno mucho del tema y llega
fácilmente a perder la ilación}.

26

Si se pasa ahora del fatalismo, como fenómeno espiritual básico, al arte como su expresión vuelta forma, en
• tonces se percata uno de la profunda melancolía que arroja
su sombra en aquél. Su abismo se decora con flores y mariposas, y sólo se disfraza superficialmente. El arte del_
México antiguo se puede calificar así, con el atributo de
"estático", también con la clasificación de "decorativo".
Todavía se presenta un tercer atributo: la interior atadura al suelo, de los indios, creó también su expresión en
los edificios (aquí cabría eventualmente una comparación
con el románico) . El contacto con la tierra fue profundamente sentido; no, como sucede en el gótico, se intentó
huir de lo terrestre para ascender a alturas vertiginosas,
sino que todas las formas (terrazas, plataformas, etcétera)
permanecieron ancladas al suelo; son masivas y horizontales, inclusive las columnas. La bóveda era absolutamente
inimaginable.
Regresemos a la inmovilidad, a la que la arquitectura
precolombiana estaba condenada. ¿ Carezco de razón, si
aduzco como prueba de esto el hecho de que apenas se
pasó de las formas del cuadrilátero, del circulo y del triángulo? ¿Acaso no atestiguan las impresionantes ruinas de
las ciudades mayas que el genio de sus constructores de
ninguna manera era dinámico, sino estaba interiorizado o
más bien prisionero? Poco fue exteriorizado, así que los
interiores de los templos quedaron cerrados a las grandes
masas, y solo eran accesibles a los sacerdotes, es decir,
a los iniciados. Además, permanecieron las formas de expresión en su mayor parte adheridas a lo plano. Raras
son las esculturas, y también éstas tienen en sí algo de
relieves.
Y así como los indios se adornaban según normas fijas, con plumas y con piedras preciosas, así también según
leyes férreas decoraban los muros de sus templos y de
sus palacios con estilo geométrico. La ornamentación, en
general, ha perdido hoy su sentido profundo (¿quién sabe
27

�aún, que un tapiz oriental quiere presentarse ni más ni
menos como el símbolo de un jardín?), pero anteriormenestaba llena de contenido significativo. En un cierto modo las figuras geométricas vivían, tenian algo que decir Y
eran comprendidas. Era expresado prácticamente sólo lo
religioso o lo mítico, excepción hecha del periodo arcaico,
en el que dominaba una mayor libertad. Los signos míticos, sin embargo, no constituían un todo orgánico, sino
que eran cosas yuxtapuestas que siempre significaban lo
mismo (principalmente la petición de lluvia). Tláloc y Quetzalcóatl, el Dios de la Lluvia y su precursor, el Dios del
Viento, están esculpidos interminablemente, sin principio
y sin fin, sobre la pirámide de Qetzalcóatl en Teotihuacán.
(Alá, Mahoma; Jehová, Cristo). Igualmente en un ritmo
repetido alternan en los relieves, más tardíos de Tula
las águilas y los jaguares. Esto se produce otra vez en
Chichén-Itzá.

te

Un orden sagrado ha quedado establecido, se tenía
que rehusar, ofrecer al espectador continuamente nuevas
impresiones o sensaciones, como hoy en muchos casos se
piden a una obra de arte. La repetición es una plegaria,
una letanía, el semejante alternamente monótono "O maní
padme hum" de los lamas tibetanos. ¿Por qué por ejemplo, la diosa de la fecundidad es siempre representada por
los aztecas con una cabeza de muerto? ¿Por qué está toda
rodeada de corazones y de manos mutiladas? Cada una de
estas cosas decía ya por ella mísma que la muerte y la
vida constituían un todo que no quedaba separado por este
abismo horrible que a los hombres del oriente y del occidente -a través de los milenios y hasta la filosofía de la
existencia- les ha preocupado tanto. Símbolos ex--presivos
semejantes eran yuxtapuestos con propósitos de confirmación. Lo que daba al hombre occidental su movilidad era
su fe en la no-determinación de la vida humana. No solamente hay que referir a esto una mutabilidad en el domínio artístico, sino también su posibilidad de individualización. La máscara de los indios, sus pinturas faciales, apuntan a una tendencia en sentido opuesto. ¿Para qué sirve
28

una máscara? Pues en primer lugar para velar el yo,
para semejarlo a la circunstancia. En lo colectivo no había
lugar para el individuo actuando autónomamente.
Pero como no hay ninguna regla sin excepción y como el genio artístico intenta romper las cadenas de la igualación -por lo menos inconscientemente-- se encuentran
también en el México precortesiano testimonios de una
notable voluntad de peculiaridad. Pero aquí es preciso no
confundir las fronteras cronológicas y geográficas: los creadores de representaciones realistas con rasgos individuales
fueron por una parte los olmecas y por la otra los habitantes de la costa del Pacifico, marginalmente situados,
los cuales se encontraban aún en un estadio de mitología
anterior a la determinación. La tendencia se alejó, como
en Grecia, de lo sonriente arcaico, pero no alcanzó, como
sí en Grecia, una plástica realista, sino solo un bajorrelieve. Las raíces más hondas de este desarrollo en sentido
contrario las buscaría yo en la diversidad de las concepciones mitológicas. Edipo se consideraba más "libre" que
Quetzalcóatl el héroe, aun cuando los elementos estructurales de ambos mítos muestren muchas símilitudes, especialmente en el incesto y en la errabunde posterior. No
olvidemos que el únicó dios de México que era omnipotente y omnisciente estaba representado por Tezcatlipoca,
el malo. Así los dioses de los indios -después de que Tezcatlipoca, mediante la expulsión del héroe intercesor, hubo roto la preponderante potencia del suave dios de la fecundidad; después de que las teocracias de los sedentarios
pacifistas tuvieron que ceder a las arístocracias de los nómadas guerreros; después de que los astros hubieron violado la tierra- no tenian pues ya nada de humano.
Violentamente estos ídolos fueron a su vez derrocados
por una banda de pequeños quijotes. Las ruínas de sus
lugares de culto proporcionaron el material de construcción para las iglesías del Dios de los conquistadores. Su
potencia la conservaron solamente como contraparte del
Crucificado, como demonios, como diablos. ("Vitzliputzli"
Huitzilopochtli ingresó a Europa, degradado al nivel de un

29

�Kobold malvado). Pero continuaron viviendo, como la gran
masa de los subyugados por los españoles. Y su derecho
de vivir lo hicieron valer en primer lugar en el arte de
la contrarreforma, en el barroco.
Como contraparte conscientemente constituida del protestantismo de los pueblos del norte, que se alejaban de
los Iconos a fin de predicar "la palabra" en salas vacias,
los habitantes del sur desarrollaban este estilo que habla
por sus formas, que es patético y vivo, y que quiere dirigirse a los sentidos, no al entendimiento. Es por que trabaja con figuras por lo que se adecuó al sensible indio,
para quien el románico y el gótico fueron siempre elementos ajenos. Pues las antiguas figuras fueron sustituidas por una multitud de figuras nuevas, llenas de contenido cristiano. Así, el barroco era apropiado para permitir a los indios olvidar parcialmente a sus antiguos dioses.
El gusto de la muchedumbre fue conquistado rápidamente
mediante la expresión a gritos de la sentimentalidad, mediante lo orgulloso y representativo de los nuevos templos. Puesto que el barroco no se halla ligado por ningún
freno a una mezcla de formas y colores, cayó su torrente
desbordante en suelo fructüero. Los asombrosos talladores de piedra indios, fueron muy hábiles en la creación y
decoración de las casas del "Nuevo Dios". Hicieron este estilo artístico en su personal idiosincrasia. Así apareció algo
propio, düerente del estilo del lugar de origen, en la misma
medida en que las razas se fundieron para constituir un
pueblo nuevo.

eco de creación propia. Solamente los últimos decenios deberían llevar de nuevo a una autodeterminación en el dominio de lo artístico, cuyas formas de expresión, sin embargo, tienen, para mi gusto, algo de rebuscado, de no
espontáneo y de artificial.

..

:: ::

Lo que sucedió al barroco, el neoclacisismo, determinado por el racionalismo francés, fue y permaneció siempre producto de importación, arte colonial; y la independencia política con respecto a España, que muy pronto
debía seguir, de ningún modo se acompañó de una emancipación artística, puesto que en este sector cayó, aún más
que antes, bajo el influjo de Francia. No injustamente· se
ha hablado de "provincialismo" a causa de la imitación
servil de lo extranjero, que en ninguna parte encontró

30

31

�SO~ANDO PARA EL QUE VELA

~.-•1·

(Cuento de José P. Shafer)

Hubo una época en que casi todas las cosas que más
amaba no podían comprenderme. Ni las flores, ni las
tampas, ni mi padre, ni mi amigo, ni mi hermana, ni el
triste espejo que ya nadie platearía nunca. Fue una época
totalmente huera-, de incertidumbre. Fijáos Fijáos bien: yo
lo sabía todo. Y si no lo sabía lo inventaba. A la gente no le
gustaba oírme hablar durante demasiado tiempo. A veces
ni siquiera me dejaban empezar. Es que aún no teníañ
muy olvidada mi última perorata. Y yo necesitaba hablar.
¿Cómo decirlo? Para mí no era hablar sino algo más ele:
mental e inexcusable. Hablar era como aspírar el aire,
llenarme los pulmones, hinchar el pecho, mirar triunfante
al mundo, sonreir y a veces también reir.

es-

La gente no comprendía que se oponía a mi forma
de vivir. Y yo no podía decir por qué los necesitaba tanto.
Yo vi muchas flores agotarse bajo mis palabras. Yo impacienté a muchas parturientas cuyo dolor hablaba otro
idioma.
Fue entonces que decidí aprender idiomas. Todos io~idiomas. El inglés y el francés y el dialecto de los ojos
aterrados, y el ruso, y la jerga de los suspíros, el habla
de los pies que huyen, el soliloquio de las manos cortadas
por el miedo, y. el español, y el dicterio de ·los sonetos, .,y
33

�el hebreo. ¡Oh! Yo sé la declinación de todas las sacudidas
de la cabeza, y conozco el cockney básico y recito el argot
sin restricciones. Aprendí casi todos los idiomas. El más
difícil fue para mí la gramática del tableteo de las ametralladoras, porque nunca fueron tan rápidas las descargas
oomo para que en las pupilas de los que morían no quedara el consuelo de mi mirada.

-Imbécil, no lo corro porque es macho sino porque
sueña.

Ensayé mis aptitudes todas y cada vez fueron más
inútiles mis intentos. Yo nunca daba en la tecla. Era vano
-tratar de convencerlos, habría sido preciso tener la fuerza
de un pelotón que fusila. ¿Se imaginan qué es eso? ¿Cuánto valor tienen las protestas terrestres que aún lo son?
Yo estaba solo. Pero no les bastaba con hacerme sufrir
la asfixia inexorable.· Lo peor era que cuando uno ya pedia a gritos que terminaran de una buena vez, las tenazas
de hierro aflojaban mi cuello y liberaban mi garganta:
Era una piadosa actitud la del mundo que me rodeaba.

cabeza de una pedrada. Ella no me dio tiempo.

¿Por qué no advertí a tiempo que todas las cosas de
ese mundo no tenían la misma importancia? Eso no me
lo enseñaron los incontables lenguajes que aprendí por tod~ partes, sino una vieja desdentada que corría como una
mozuela detrás de un muchachito al que sorprendiera en
falta.
-Déjalo en paz -le dije en su lengua- Todos lo
hacen.
Sin dejar de correr tras el chico, me contestó la vieja:
-Es cosa mía. Vete.

•

Con peligro de caer sin aliento, porque debía permanecer a la par de ella, y ya se sabe cómo son las mujeres cuando entran en ganas, le dije entrecortadamente:
-Detente, vieja. ¿No te avergüenza eso que haces?
Entonces ella se paró y me miró con su horrible cara
de bruja, de malahembra, de gana cansada.

34

Advertí en seguida que ella mentía y le guiñé un ojo.
La vieja me sonrió, más asombrada que contenta. Cuando
el muchacho que corría desapareció de mi vista ya no tuve
otro remedio que resignarme a mi desgracia o partirle la

Aprendí mucho con la dama aquella, y a veces me
confundo al evocar la huida del muchacho y mi propia caída.
¿Es que importa eso? Hay sueños que deben mantenerse
siempre niños y otros de viscosa madera, sueños con mala
entraña. Que vivan unos y que los otros mueran. Desde
que aprendí ese silabario la gente se me vuelve explícita.
Les cuento no todo sino solo lo que hace falta. Les gusta.
Sueñan, comen, odian, aman o bien se escapan. Cada ve-z
lo hago mejor, pero cada vez descubro otra cosa detrás de
una primera cosa.: Es un juego de hombres entre hombres.
Un juego sobre la tierra. Aunque aún no impidamos que
la noche desaparezca del todo, es incuestionable que cada
día se acerca más pronto el alba ...
Hubo una época triste, sí. Pero no quiero repetirla ahora. Os he comprendido bien: no es necesario recordar siempre. No hace falta ... Interesan otras cosas: ¿Cuánto de
futuro hicimos hoy? ¿cómo haremos para mantenerlo mañana? Son las contabilidades que más me gustan. Bien,
ya os he oído, hombres: ahora queréis dormir, y cansa mi
charla. Tenéis razón, es claro; el descanso repara el cuerpo
y despeja el alma. Y a pesar de todo hay que escucharme
con más respeto. Soy un viejo y tengo algo de poeta.
¿Oís? ¿Oís? Duermen. Bien. Yo velaré, velaré por todos, luna y silencio, por todas las cosas, flores, por todas
las conciencias, madres; hijos: por todos los sueños velaré
siempre y por todas las tierras.
35

�"LA VIDA AGITADA Y TURBlTLENTA
DE
RICHARD W AGNER"

.

(

'

(.

�FRANZ BOUCHSPIES

LA VIDA AGITADA Y TIJRBULENTA
DE RICHARD WAGNER

"Desde "la muerte de Wagne1· no ha
existido ningún creador de melodfa8&gt;'
(Oswald Spengler)

El gran reformador musical, crítico y poeta alemán

tan combatido y admirado, nació el 22 de mayo de 1813
en Leipzig, teatro de la famosa batalla que culminó con
la derrota del ejército napoleónico que entonces ocunaba
Alemania.' Ningún artista alemán está más ligado a ·· esta
fecha histórica, heróica y patriótica que Richard Wilhelrn
Wagner. Parece que el hado obscuro se propone anunciarle
en esa forma, que será un revolucionario y un glorificador
de su pueblo, al disponer su nacimiento en esta época agitada de la liberación alemana. Su padre era secretario de
la Jefatura policiaca en dicha ciudad y se llamaba Friedrich
Wilhelm Wagner y su madre llevaba el nombre de Rosina
Bertz. Su padre era muy aficionado al Teatro y a la Literatura, de tal modo, que mantenía relaciones con los grandes poetas y las actrices de su tiempo. El mismo protegía
a un actor y poeta llamado Ludwig Heinrich Geyer que
visitaba la casa con alguna frecuencia, aliviando con ello
la soledad de la esposa semi-abandonada por el carácter
galante de su marido y sus nocturnas correrías por lugares frívolos. Las malas lenguas trataron de desacreditar
el origen de Richard Wagner, diciendo que las continuas
visitas de Geyer se debían a relaciones ilicitas que éste
mantenía con la madre del gran compositor y que Richard

39

�era. fruto de aquel amor adúltero. Más tarde, los enemigos
de Wagner, tratando de humillarlo aprovecharon estas murmuraciones y aseguraron y difundieron que Ludwig Geyer,
era el verdadero padre de Richard Wagner. Esto realmente
no fue otra cosa que un ataque infundado contra el compositor y poeta alemán. ¡Falso! Profundos estudiosos e
investigadores de la vida de nuestro protagonista, como
Otto Bournot en su -libro "El Padrino de Wagner" han
comprobado, que. no se puede confirmar tal cosa, además
el asombroso parecido con su tío el poeta Adolf Wagner,
desmiente todas las habladurías alrrededor de Richard. El
pequeño vástago fue bautizado el 25 de mayo de 1813
como Richard Wilhelm Wagner. Su padre murió seis meses después, víctima del tifus, epidemia provocada por los
innumerables cadáveres que había en la ciudad después
de la famosa batalla de Leipzig.
Poco después de la muerte de Friedrich Wagner,
Ludwig Geyer se casó con la viuda y se encargó de la
familia de su amigo y protector e influyó notablemente
en el espíritu del joven Ricardo. Ludwig Geyer teniendo
un alto concepto artístico le guiará por este camino hasta
iniciarlo en los secretos del teatro y de la música. Geyer
SE: llevó consigo a la familia de Wagm.:r a Dresde donde
tenía un contrato y donde el alma del ~oven Richard pudo
desarrollarse ampliamente en este círculo. Su madre le
envió al colegio, donde desde edad temprana demostró
su talento y su genio. A los trece años tradujo al alemán
directamente del original, los doce primeros cantos de la
Eneida y compuso un poema en griego dejando asombrados a sus profesores. A los quince años escribía una drama
"Leubald y Adelheide" influido por la lectura de Shakespeare. Pronto demostró gran afición a Ja música Y mostró gran habilidad en el piano donde llegó · a interpretar
trozos de Carl María von Weber.

manos que le dijo encolerizado: "Acaso llegues a ser algún dia cualquier cosa menos músico".
A Wagner le impresionaron mucho aquellas palabras
que dejaron profunda huella en su alma. Se propuso estudiar con empeño y asistió a la magistral ejecución de la
"Obertura de Egmont", de Beethoven, llevada a cabo por el
ya famoso compositor y director Carl María von Weber.
Esto acabará de revelarle el genio incomparable de Beethoven y estimulará su pasión por la música. Sin poder contenerse, con el pecho desbordante de entusiasmo, escribirá
más tarde:
"¡Rindamos pleito homenaje al, hombre que
en el desierto del paraíso degenerado fue el gran
descubridor de nuevos e ignorados·caminos!"
"Con su esfuerzo intrépido y decidido, por
aJ,canoor una finaJ,idad artística, necesaria, recorriendo un camino artísticamente impracticable,
nos ha demostrado el poder ilimitado de la música . .."

Consagra todo su esfuerzo por alcanzar a comprenderlo y aspira a ser el continuador de la obra de aquel
titán.

Se le hizo · estudiar con Humann este instrumento. Un
día, su maestro le sorprendió ejecutando casi de memoria
la. obertura del Freischiitz y tan mal colocadas tenía las

No olvida tampoco a su primer favorito: Weber. Este
ha sido quien le ha revelado al gran Maestro. Su espíritu
romántico y soñador, había sido cautivado por la música
mágica del "Freischiitz" (El Franco-tirador). La leyenda
alemana del Cazador Negro cabalgando errante por los
bosques de Bohemia, el pacto diabólico, Max el hábil tirador Samiel, subyugan su alma desde niño. Su pasión por la
sangre germánica que engendró tan sublimes genios como
Beethoven y Bach, como Goethe y Schiller, como Weber
y Schubert, exaltado por la gloria alemana en la historia
y en la leyenda, enamorado de las tradiciones inmortales

40-

41

�de su patria, Richard Wagner exclama, grita al mundo:
"¡Oh, patria mia, cuanto debo amarte, cuanto
debo entusiasmarme por tí .. .!
;Oh adorable ¡fantasfa alemana! ¡Qué entusiasmo por tus bosques, tu noche, tus estrellas, tu
pálida luna, tu melancólica campana de aldea tocando!
¡Feliz quien os comprende, quien '[YUede con
vosotros creer, sentir, soñar y exaltarse! ¡Qué
dicha experimento siendo alemán!"

Por eso aparece Richard Wagner en el curso de la
Historia, como un Profeta del Genio germánico, cuya obra
inmensa levantará en alto el destino del pueblo alemán y
dará a la Humanidad una nueva y gloriosa visión de la
Música. Richard Wagner no ha olvidado nunca la noche
que murió su padrastro, Ludwig Heinrich Geyer. Tenía
siete años apenas. Estaba en la habitación contigua a la
del enfermo. Su madre, Rosina Bertz estaba a la cabecera
del moribundo. Richard oyó a Geyer murmurarle a su
madre refiriéndose a él: "¿Tendrá talento para la música?"
Aquello fue como una Profecía que despertó poderosamente su destino. Al día siguiente, cuando Geyer hubo
muerto, la madre se dirigió a Richard cariñosamente y le
dijo: "De ti queria hacer algo". ¡Sí! ¡Algo que revolucionará la humanidad! ¡Algo que conmoverá al Mundo! Wagner compone a los dieciséis años una Pastoral en la que
se funden el poeta y el músico. Estudia armonía y contrapunto con Weinlig y a principio de 1832 compone una pieza
musical que se estrenará con éxito en el Teatro Real de
Leipzig. El mismo año compuso una ópera que nunca llegó
a ver la escena: "Las Bodas".
Luego, con un sueldo modesto entra en el Teatro Municipal de Wiirzburg. Tiene apenas veinte años y le han
42

dado el puesto de repasador de solistas y coros. En esta
época compone su primera ópera importante: "Las Hadas".
La ha tomado de un cuento dramático de Gozzi titulado:
"La Donna serpente". El tema recuerda la leyenda de
Raymond de Lusignán y de Melusina. El héroe, Arindal.
se enamora de una joven que pertenece al pueblo de las
hadas. Si él triunfa de las duras pruebas que ella le impone,
Adah, la heroina, le pertenecerá y se transformará en una
mortal. Desgraciadamente, Arindal fracasa y pierde la
razón y Adah es convertida por sus hermanas, en una
serpiente. Arindal quiere devolver a su amante, su forma
humana. Las hadas lo someten a pruebas tremendas, de
las que triunfa 'alcanzando el amor y la feli~idad, pues
Adah recobrando su forma femenina vuelve a el Y le concede la inmortalidad.
En 1834, es nombrado Richard Wagner, Director de
Orquesta del Teatro de Magdeburg, donde conoce a Guillermina Planer, una linda actriz de la que se enamora. Su familia se opone rotundamente al matrimonio de Ricardo y
Guillermina. Esto fue, sin duda, lo que le inspiró su segunda
Opera, escrita en esa fecha. Se llamará "La prohibición de
amar". En ella un magistrado siciliano lanza una ley en
la que condena a muerte a todo el que mantenga relaciones
ilícitas con otra persona. El magistrado se encuentra preso
en las redes de su propio edicto, que había establecido con
el fin de acabar con el libertinaje en el país. La Opera
termina felizmente.
Un escándalo en el Teatro hace fracasar la obra.
En 1836, siendo Director de Orquesta de Koenigsberg,
se casa con Minna Planer, pero un año más tarde, quiebra
la empresa que lo había contratado y Wagner se encuentra sin colocación y sin dinero. Su mujer comienza a reprochárselo y frecuentes riñas con este motivo ponen, en I?eligro su matrimonio. Su mujer no tiene fe en el, solo
piensa en su comodidad y bienestar.
Wagner tiene que luchar unos meses contra el torbellin~
de la vida hasta que se le nombra Director de Orquesta
43

�del Teatro de Riga. Vuelve el bienestar durante el cual,
Wagrter, lee la novela de Lord Bulwer Lytton, "Rienzi",
y piensa revivir en el escenario, la vida del célebre tribuno
romano. Con el fin éle entrevistarse con el autor de la obra,
hace un viaje a Londres. Durante la travesía, el buque en
que se ha embarcado, es sorprendido por violenta tempestad y está a punto dé naufragar. Algunos marinos hablan
de la presencia del holandés errante y Wagner es cautivado por esta conseja. Así nace en el alma del poeta-músico la idea de tomar este viejo motivo para una de sus
óperas.
Luego le empuja la ambición de triunfar en París,
marcha a Bolonia donde se encuentra el ya famoso comI,&gt;Ositor, Giacomo Meyerbeer. Este, le da cartas de recomendación para Habeneck y Moritz Schlesinger en París.
Wagner llega a la populosa ciudad en septiembre de 1839.
Es recibido con entusiasmo y cortesía por el círculo de artistas que triunfaban entonces en París. Héctor Berlióz,
Franz Liszt, Fréderic Chopin, Heinrich Laube, Spohr, Henri
Heine, Auber y otros, le tienden la mano; sin embargo,
Meyerbeer le ha jugado una mala pasada. No podrá representarse nada suyo en París. Habeneck y Duponchel le despitlen sin querer saber nada de su música y , Schlésinger, le
eflcatga sólo una composición para "Los dos granaderos''
éle Heine.
Se dedica a escribir artículos sobre mus1ca para los
diarbs alemanes y parisienses, termina la partitura de Rienzl y comienza a trabajar en "El Holandés Volador" con
éntusiasmo, lUego compone una Sinfonía sobre "Fausto"
animado por Fránz Líszt a quien inspira verdadera sim..
pátiá.
En Dresde acaba de construirse un :tnagnífico Teatro
y Wagner sabedor de esto, escribe al Rey Federico de Sajonlá suplicándolé SU protección y pidiendo que sea acep-

tada su Opera 1'Rienzi".
44

Después de muchos sufrimientos y penalidades, "Rienzi" es representada en el Teatro Real de Dresde, el 20
de octubre de 1842, con gran éxito y comienza para Richard la pendiente de la gloria que habría de conducirlo
a la cúspide de la Inmortalidad. Wagner es aclamado como
un gran compositor. Es comparado con Auber, Mendelssohn, Meyerbeer, Spontini y Ludovic D'Hálevy.
En "Rienzi" comienza a desarrollar las bases que han
de constituir las principales características de su obra. En
"Rienzi", no ha acudido a ningún libretista, él mismo ha
escrito el poema y el "Leitmotiv" (Motivo-tema), el tema
conductor, es utilizado por pr imera vez en esta Opera. El
"Leimotiv" será en lo sucesivo, uno de los principios fundamentales de la forma, en toda la música moderna.
En este mismo Teatro, fue representada luego, "El
Buque Fantasma" que constituía un paso gigantesco en
la técnica musical wagneriana. La inspiración revolucionaria bullía en la soberbia frente del Maestro. El público de
Dresde, lo aceptó, sin embargo, fríamente.
El tema es el de la leyenda del navegante holandés
Cornelius Vander Deken, el cual por causa de la tempestad, no pudo cruzar una noche el Cabo de Buena Esperanza
y blasfemó jurando que lo pasaría, aunque el Cielo se opusiera y aunque tuviera que navegar por ello, por toda la
Eternidad. Dios escucha su juramento y le impone terrible
castigo a su soberbia. Sin embargo, será redimido por el
amor de una mujer y aunque navegará hasta el Fin del
Mundo, cada siete años bajará a tierra a buscar una mujer
fiel hasta la muerte. El Marino maldito gime:

"¡Ah, soberbio océano! pronto me llevarás d,e nuevo.
¡Sé dominar tu cólera, pero mi sufrimiento es eterno!
¡La salvación que busco en tierra no la encontraré jamás!"

45

�. La redención por amor ya ha sido tratado por Goethe
en su "Fausto" y los poetas románticos se han apoderado
de este motivo apasionadamente. Wagner, último repre~entante. del romanticismo alemán, se deja obsesionar por
el Y lo introduce en varias de sus obras. Tannhauser y
Kundry, la heroína del "Parsifal", son también redimidos
por amor.
Wagner nos hace notar la semejanza del holandés
errante y la leyenda clásica de Ulises, maldito por la profetisa troyana Casandra, quien le augura que nunca volverá a su reino de Itaca y que navegará eternamente por
todos los mares sin volver a abrazar a su mujer y a su
hijo.
i Con qué ansiedad canta el piloto del buque maldito

el anhelo de encontrar a la mujer amada! Vuela a su encuentro lleno de esperanza, mas luego viene el desengaño.
"Por 7,a loca tempestad y el mar tan lejano
¡Hermosa mía, estoy cerca de ti!
Las montañas de o'laiJ que el sur nos trae,
¡Hermosa mía, me llevan hacia ti!
Sin el "buen viento del sur, desde el poniente
a 7,a aurora,
¡Jamás llegaría hacia ti!
Sop7,a P'Ues, viento del sur, ¡ah! "buen viento sopl,a
más
'
¡Mi hermosa suspira después de mí!"

Y el capitán lanza un doloroso gemido como el albatros
herido, sin poder contenerse:

la cual ama al proscrito y está dispuesta a romper la maldición para alcanzar su salvación eterna:
"¿Visteis en el mar un barco corrert
Los mástiles son todos negros, 'la1J velas son rojas,
y en 7,a alta borda un pálido marino,
está siempre parado, ve7,a y no se mueve.
¡Como silba el viento! ¡Como flecha vue7,a el navío,
sin fin, sin reposo y sin treg'UtJ,/
Pero el pálido marino alcanzaría su liberación
si alguna vez encontrara una mujer en 7,a tierra,
fiel hasta 7,a muerte ..•
¡Ah, pálido viajero! ¿Cuándo 7,a encontrarást"

La Opera termina con el sacrificio de Senta y la salvación de ambos amantes por toda la eternidad.
Wagner no ha explicado nunca por qué el holandés
tenía que ser redimido por el amor fiel de una mujer. La
explicación la encontramos en una antigua tradición alemana sobre el Buque Fantasma.
El héroe no es un holandés, sino Falkenberg, un marino alemán que asesinó a su esposa y a toda su familia
por celos infundados. Por disposición Divina, Falkenberg
es liberado a media noche de la prisión en que espera su
sentencia y embarcado en el puerto de Hamburgo y lanzado
sin piedad enmedio de las olas y de las tempestades. Navegará eternamente hasta que pueda encontrar una mujer más fiel que la que asesinó injustamente. El diablo y la
muerte se juegan su alma a los dados sobre la cubierta del
barco y el desdichado marino navega hasta el Juicio final.

Es el deseo de reposar en la Nada después de navegar
durante siglos en vano. Es bella y sombría también la balada que canta Senta, la hija del marino noruego Daland,

Wagner se identifica a sí mismo con el marino errante.
En busca insaciable de la gloria, recorre Alemania y Europa: Londres, París, Viena, Munich, Leipzig, Dresde, Riga.
Arde en el fuego creador y se consume en la desesperación.
Años angustiosos le acosan. Su mujer muere de una penosa enfermedad después de haberle ofendido y haberle

46

47

"¿Mi tumba? ¡No la encuentro!"

•

�sido infiel mil veces.
Wagner está solo y abatido. Encuentra un refugio en
la lectura de Schopenhauer, el filósofo alemán, pero le inspira ideas sombrías. Sin embargo, sigue luchando con nuevas fuerzas. Ahora trabaja con ahínco en su nueva Opera,
Tannhauser, fruto de la lectura de antiguos manuscirtos y
, de viejas leyendas alemanas. En 1848 parte a Zíirich y luego se refugia en Ginebra por haber tomado parte en un movimiento político contra el Rey de Sajonia. La insurrección
fracasó y Wagner tuvo que huir y alejarse para siempre de
la política. Reanuda su amistad con Franz Liszt con el que
una amistad fraterna lo unirá hasta la muerte. Liszt lo
anima y lo apoya y durante su estancia en Zíirich, escribe
aquella grandiosa epopeya conocida como "Lohengrin".
Wagner se ha abismado en la lectura de los Minnensinger o Maestros Cantores del Wartburg. Lee los viejos
folios de Wolfram de Eschenbach, de Walther Von der
Vogelweide, de Kueremberg, de Gottfried Von Strassbourg
y de otros. Las viejas leyendas de Tannhauser, Parsival,
Lohengrin. El Santo Grial, Los Nibelungos y Tristán e
!solda, son devorados con avidez por el poeta. Ya la Opera
franco italiana llegará a su fin. Solo existirá el Drama musical, el poema Sinfónico. El Teatro y la Música se darán
la mano en la obra inmortal de Wagner. El uno será el
complemento del otro. Ya el tema musical de una obra no
será solo un despreciable libreto. Tanto el libreto como la
partitura serán, ambas, obras de arte. La música será para
el drama, lo que el Coro en el teatro griego del que Wagner
no ha querido desligarse.
El progreso que marca Tannhauser sobre las obras
anteriores de su autor, es verdaderamente formidable. Desde la obertura hasta el fin, es una de las obras maestras
del arte musical.
La obertura es uno de los trozos sinfónicos que llegan
más al alma y no hay palabras para expresar la emoción
intensísima, la serie de sentimientos diversos, la gradación
de sentimientos puros que se experimentan. A veces hay
48

en la orquesta, lamentos de un alma que se desgarra Y
zarpazos de bestia en celo. Los violines desarrollan un In:otivo nebuloso hasta que estallan en notas francamente crIS-talinas, claras, interrumpidas por un grito extraño que es
la exaltación de un condenado.
Las trompas tienen sonoridades de algo grande, terri-

ble, y sus notas como apocalípticos llamamientos, se entrelazan con los quejidos de los violines que lloran no se sabe
qué ideales rotos formando un conjunto armónico que
abruma por su gr°andeza, que sobrecoge por su intensidad
y hay en un instante, un deseo que acabe aquel dulce sufrimiento o que no cese hasta que haya desgarrado todo
nuestro corazón y sus palpitaciones se fundan en aquel
océano de sonidos para entregarle nuestros sentimientos.
Tannhauser es un caballero cantor que vive en la Montaña de la diosa Venus disfrutando en sus brazos de su
amor lujurioso. Ahíto de placeres piensa volver al mundo
de los mortales y recomenzar una vida de penitencia Y contrición a lo que Venus se opone. Tannhauser huye Y llega
a la corte del Langrave Hermann de Turingia, el cual reúne
a los Maestros Cantores en el Wartburg, cerca de Eisenach.
Wolfram de Eschenbach lo reconoce y lo presenta a Walth_er
de Vogelweide, a Gottfried von Strassbour~ Y a los demas.
Cunde el regocijo y se celebra un certamen en honor de
Tannhauser. Elizabeth sobrina del Landgrave se enamora
de él y lo colma de favores, pero el orgulloso Maestro corresponde burlándose de los austeros cantores, audazmente
insulta a su protector, el Landgrave, e injuria a la .?ulce
ilusión de la princesa enamorada. Con gran desverguenza
canta el Himno a Venus:
"¡Es a ti, a quien canto, ,deidad del amor!
¡A ti mi elogio! ¡A ti fuente de toda belleza!
·De toda maravüla! ¡Sólo conoce el amor
I
el que te ha estrechado en sus brazos.f"

- Todos qúieren castigarlo y se arrojan sobre él espada
en mano, pero Elizabeth se interpone entre ellos Y el ré-

�probo, protegiéndolo. El Landgrave le impone una expiación: que marche como peregrino a Roma e implore el perdón del Papa. Tannhauser, tocado con tosco sayal, se pone
en camino a la Ciudad Eterna. Cuando el Santo Padre se
aproxima a él, de rodillas confiesa sus pecados. Horrorizado, el Pontífice le niega la absolución, a menos que su
báculo florezca al tercer día de este encuentro. Tannhauser
desengañado, vuelve a la montaña de Venus que le llama
de nuevo, pero Wolfram le encuentra en el camino y se lo
impide. Mientras luchan, la princesa Elizabeth ruega por
la salvación de Tannhauser y ofrece a Dios su vida a cambio de la redención del réprobo. Un grupo de peregrinos,
conduce el cuerpo inerte de Elizabeth, y Tannhauser ve en
ese momento florecer el báculo papal. Redímido, muere junto al féretro de la mujer amada. El triunfo de la virtud
sobre el pecado se ha consumado. La eterna lucha del Bien
y el Mal ha tenido un fin sublime.
Wagner ha encontrado sus fuentes en una antigua balada y en la leyenda de Heinrich von Ofterdingen narrada
por Hoffman y Novalis. El episodio del torneo en el Wartburg es semejante al de Tannhauser de Wagner, solo que
la heroina se llamaba Sofía de Wolkenstein y el diabólico
seductor, no era la diosa Venus sino el Mago Cantor
~lingsohr de Hungría.
Ha sido Reine el que ha despertado el entusiasmo de
Wagner por los poemas medioevales, pues Heine habla con
frecuencia de ellos en su obra. No obstante muchos de
los poetas románticos anteriores a Reine han explotado las
fuentes medioevales.
Tannhauser se estrena con éxito en Dresde, el 19 de
octubre de 1845, pero el 13 de marzo de 1861 es silbada en
el Teatro de la Opera en París. Wagner sabe que todo es
obra del envidioso Meyerbeer, pero su fama va en camino
ascendente y este fracaso será el principio del triunfo.

Friedrich Nietzche, un joven alemán enamorado y entusiasta de la obra de Wagner a quien considera un gran Maestro.
En honor de Wagner escribe un libro que más tarde hará famoso al joven filósofo: "El origen de la Tragedia". Lleva
una noble y sincera dedicatoria para el Maestro. Ha visto
en él, al genio resucitador de la tragedia atica. Un día
!Nietzsche también se volverá contra Wagner y le atacará
furiosamente, pero aquel libro dará testimonio eterno de
su devoción por Richard Wagner y de la noble amistad
que le unió a él.
El Emperador don Pedro del Brasil, llega a conocer
la situación miserable en que vive el refugiado genial,
en Ginebra, trabajando afanosamente en Lohengrin y Los
Nibelungos. Entonces le escribe pidiéndole una Opera cuyo
tema sea el amor de Tristán e Iseo o !solda.
Wagner se pone a trabajar en ella con entusiasmo,
pero ni el emperador ni su embajador volvieron hablar
de adquirir dicha Opera.
Un rico amigo de Wagner, el Barón Otto Von Wesendonk, se convierte entonces en su generoso protector y con
vida al poeta a su quinta "La Colina Verde" en Suiza, donde Richard conoce a Mathilde, la bella esposa de éste, y
con quien sostendrá una hermosa amistad. Wagner continúa su trabajo interrumpido sobre Tristán e Isolda y llega
a identificarse con el héroe.
Tristán, protegido por su tío y amigo, el Rey Mark
de Cornwall, no puede reprimir su amor y admiración por
!solda, la bella esposa de éste.
El tema, está tomado de un manuscrito del poeta medíeval Gottfried Von Strassbourg y de una antigua leyenda
bretona de los tiempos del Rey Arthur.

En esta época conoce al novelista suizo Gottfried Keller,
al poeta alemán George Herwegh y al filósofo prusiano

En ésta última, el caballero Drystan (Tristán) hijo de
Tallwch, que vivía en la isla de Pridein (Britain o Bretaña)

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51

�hizo un viaje a Erin, (Irlanda) para raptar a la princesa
..Essyllt (!solda) y llevarla a Cornwall como esposa de su
tío el Rey March (Mark). Durante el viaje mata al irlandés
Morhout (Morold o Morlot) el cual quería imponer un tributo a Cornwall y someter a su Rey. Morhout era primo
de Essyllt y ésta al saberlo, rechaza a Drystan como a su
asesino. Finalmente, obligada por sus padres, se embarca
con él hacia las costas de Cornwall. Durante la travesía
intenta envenenar a Drystan y le pide a su doncella Brangewein, que es una hechicera, que le dé el filtro de la
muerte. Brangwein (Bragania o Brangel) se equivoca Y
pone en su lugar el filtro del amor. Essyllt obliga a Drystan
·a brindar con ella por su próximo enlace. Beben ambos el
vino en el que Brangewein ha mezclado el filtro del amor
y caen en brazos uno de otro.
Llegan a Cornwall y Drystan y Essyllt no pueden reprimir su amor pero el Rey Mark no lo nota. Essyllt se
casa con el Rey March y Drystan quiere ahogar su pasión
alejándose del Palacio. Vuelve sin embargo al castillo
real de Tintaioil (Tintoyl o Tintagel) sin querer escuchar
los consejos de su fiel escudero Gouvernail y comienza a
entrevistarse secretamente con Essyllt, hasta que una noche son sorprendidos por el celoso rey March en el lecho
de amor y los mata a ambos de una estocada.
En la Opera de Wagner todo es semejante a la leyenda.
Comienza con el viaje de regreso de Irlanda hacia Cornwall,
cuando !solda y Brangel descubren que el Caballero Tantris
que las conduce al reino de Mark, no es otro que Tristán
De Lenois el matador de Morold. !solda decide vengar a su
primo y le pide a Brangel que vacíe el contenido de un
veneno en el vino con que hará brindar a Tristán por su
próximo matrimonio. Brangel, compadecida de ~ • en
lugar del veneno vacía el filtro del amor en el vmo.
Entre
, tanto, el vigía del navío canta una romanza: ·
"¡Ah! sopla, sopla, IV'iento de los mares
yo sufro, "bella niña.

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¡Oh! ¡hija de Erin

saivaje, amorosa niña!"
!solda dispone que Tristán se presente ante ella. Cuando Tristán advierte que ha sido descubierto, le tiende la
espada a Isolda para que vengue y lo abata de un golpe.
!solda vacila y le pide que se reconcilien. Beberán un vaso
de vino para hacer las paces. Brangel ofrece una copa a
cada unó y Tristán apura la suya sin detenerse. !solda al
ver la sangre fria de su enemigo, le arrebata la copa Y
apura las últimas gotas del líquido para morir con él. En
lugar de eso, ambos se han enamorado locamente Y sin
freno. Ambos se miran fascinados. El filtro ha hecho efecto.
!solda sin poder contenerse, le grita:
"¡Tristán! ¡Traidor amado!"
Y Tristán a su vez:

"¡!solda! ¡Mujer divina!"
En ese instante, el vigía y los marineros les ammcian
que han llegado a tierras de Cornwall. Se separan llenos de
tristeza. Mark los recibe con alegria y lo dispone todo para
la boda.

En el segundo acto, Tristán e !solda se ~ntrevistan
secretamente. Mark y su amigo Malot están de caza. Brangel y Kurvenal (Gouvernail) están haciendo guardia para
advertirlos del regreso del Rey. Tristán penetra en un jardincillo donde lo espera !solda, la cual se rinde a sus caricias. Ambos entonan un aria inmortal:
"¡Ah, a la noche ya entonces

juntos nos consagramos.
El día artero y siempre
a 7,a envidia dispuesto,
podrá con sus astucias separarnos,
mas no habrá de engañarnos su mentira!"
Malot, que envidia a Tristán, hace introducir al Rey
53

�por una puerta secreta en el jardín. Enfurecido acosa a
Tristán, a quien hiere mortalmente, mientras el Rey Mark
estaba dispuesto a perdonar aquel pecado de juventud.
. . En el tercer y último acto, Tristán se restablece de
sus heridas en su castillo en Bretaña, al cuidado de su fiel
escudero Kurvenal. Un navío aparece en la lejanía, es el
barco que le devuelve a !solda y la amistad de su tío el
Rey Mark. Este, conmovido por su gran amor y la lealtad
que siempre le había profesado Tristán está dispuesto a
anular su matrimonio y a perdonar ~ los amantes.
Tristán quie_re recibir él mismo a !solda, pero con su
esfuerzo sus hendas se abren. Cae desfalleciente en el regazo de su amada. El Rey y Malot quieren también entrar
pero Kurvenal ignorante de todo, les impide el paso co~
bravura Y el traidor Malot, lo mata. El Rey Mark entra
en el momento en que Tristán ha muerto a consecuencia
de sus heridas e !solda agoniza sobre el cadáver de su
amado.
Es de notar los nobles rasgos con que pinta al marido
ofendido, tal vez en honor del Barón de Wesendonk. Finalmente huye del "Asilo", la casita que su amigo le había
asignado en su quinta.
. El ~oven Rey Luis de Baviera, que desde muy niño
leyo el libreto de Wagner de Lohengrin ocasionalmente le
entusiasma este errante poeta-músico al que quiere gl~rificar de algún modo. Le ofrece su protección benévola.
Wagner que ha terminado su Opera Lohengrin, y a la que
Franz Liszt califica de sublime, la envia primero a Weimar,
en 1849, fecha en que celebraban el centenario del natalicio de Goethe. Weimar lo rechaza porque en ella desarrolla
sus teorías que revolucionarán la música. Wagner comienza a trabajar entonces en su Opera "Los Maestros Cantores
de Niirenberg", en la cual exalta la figura inmortal del
poeta-zapatero alemán Hans Sachs y las corporaciones de
artistas artesanos de Niirenberg en tiempos de Durero. El

54

protagonista, el Caballero Cantor Walther von Stolzing, que
es visto por los demás como un intruso, no simboliza más
que la figura del gran reformador musical rechazado porque lucha por triunfar e imponer su arte verdadero y no
el ya sujeto a formas arcaicas y perecederas.
El Caballero de Stolzing, ama a Eva, la hermosa hija
del rico comerciante Pogner, y para alcanzar su mano, es
preciso que compita con su arte con los Maestros Cantores
que le envidian por su juventud y gallardía.
Walter y Eva hacen amistad con el poeta bonachón
de Hans Sachs, con cuyo apoyo alcanza el triunfo y se realiza su amor.
Es una Opera en la que el amor vibra y alcanza la victoria contra todos los obstáculos, las arias de Stolzing están
colmadas de ternura y entusiasmo:
"Te amo, bella niña, pero no es mucha mi ciencia;
tan joven es mi corazón, como joven mi experiencia.

So1o siento una inquietud
con impulso ide alegria,
con esfuerzo de juventud,
ganarte por mi hidalgufa.
i ¿Es preciso combatir1 ! ¡Y bien! mi espada golpeará
Ya el fuego sagrado me turba e inquieta,
Por ti se ilumina el deseo,
la santa valentfa del poeta •••"

Cuando Walter es sometido a una prueba, su corazón
reboza de alegría:
~

"Siento saJ,tar y agitar
en mi pecho una canción inmensa.
¡.Adiós la noche! ¡He aquí al dfa!
Y el alma al fin comienza
¡El himno sublime del amor!"

55

'

�i Qué diferencia "Los Maestros Cantores" de "T . tán
e !solda" 1• Mientras una es todo alegpa y optimismo
•
ns la
otra par~ce un dulce lamento que conmueve Y entrist~e.
En la prrmera, se burla de sus enemigos y de sus perseguidores, se alcanza a vislumbrar el triunfo; en la segunda,
la amargura y la soledad acosan al autor.

d

Durante su viaje a Venecia en 1858, Wagner escribía
o1orosamente a su amiga Ilse Wille:

"Créalo amiga,
·
·
querida,
que he de reunir todos mis
esfuerzos, solo '[)ara mantener mi equilibrio. A cada instante he de ex:lamar: ¡Valor! ¡Valor! Si no, todo se hunde.
Lo que todavia me queda únicamente es mi aislamiento
la más comp7,eta so7,edad .. ."
'

En_ 1864, acude al llamado del Rey Luis II de Baviera,
su ,,adnurador, el cual le ayuda y protege. "Tristán e !solda se estrena el 10 de junio de 1865 Y W
un triunfo más.
agner se anota

En_ Triebschen, a orillas del Lago de Lucerna, concluye finalmente "Los Maestros Cantores" en el año de
1866. Y _son estrenados en Munich el 21 de junio de 1868.
El publico aplaude y admira ahora a Wagner.
Los penosos años de lucha, tocan a su fin.

En 1858, ~•Lo~engrin" fue presentada en Munich. Esta
Ope~~ ya hab1a triunfado en Weimar en 1850, bajo la direcc1on de Franz Liszt, pese a toda la oposición que existía
entonces contra Wagner.
"Lohengrin" está tomado de la antigua leyenda del
Caballero del Cisne, que cantaron los poetas medievales
como Wolfram Von Eschenbach y Konrad Von Würzburg.
Elsa de Br~bante, es acusada en el Siglo X, ante el
Emperador Enrique de. Alemania
.
, de haber da do muerte
a su hermano, de perJur10 y hechicería. Su acusador es
56

un pretendiente defraudado, Federico de Telramund. Elsa
apela al juicio de Dios, pero no hay caballero que se le
enfrente a Federico, tremendo combatiente. Cuando Elsa ha
perdido toda esperanza de encontrar un defensor de su
causa, sobre las aguas del Escalda (el Río Schelde) aparece navegando un extraño caballero armado de punta en
blanco, en 'l,lila pequeña navecilla tirada por un blanco cisne. Los circunstantes quedan asombrados ante tan singular
aparición, pero el caballero misterioso los tranquiliza diciendo que acude a responder al reto de Telramund. Dobla la
rodilla ante el Emperador y le pide autorización para combatir contra el acusador. El Soberano acepta a pesar de
que Telramund no acaba de salir de su asombro. El Campeón de Elsa, se aproxima a ella y le pide que sea su esposa y que nunca le pregunte su nombre ni el lugar de su
procedencia. Elsa acepta y jura no formular las preguntas
prohibidas. Después de esto el Caballero acomete a Telramund y tras encarnizada lucha lo vence.
Esta victoria es celebrada. por todos con gran regocijo
y Telramund, en compañia de su esposa, es desterrado de
Brabante. Se celebran los esponsales de Elsa y su Campeón,
pero la intrigante esposa de Federico, la feroz Ortrude hace
anidar la duda en el dulce y joven pecho de la bella desposada y una vez solos en la cámara nupcial, Elsa interroga a su esposo desesperadamente sobre su nombre Y su
origen. Telramund penetra en la cámara por una puerta
secreta, seguido de dos esbirros, con la intención de matar
al caballero, pero éste, de un tajo de su espada lo abate.
Nuevamente se reúnen el Emperador y sus caballeros
para marchar contra las hordas Magiares que amenazan
- al Imperio. El Caballero del Cisne aparece ante ellos armado de nuevo, como en su primera aparición, Y el Monarca
y sus paladines creen que está dispuesto a dirigirlos en el
combate el enemigo. Cantan ellos de entusiasmo:
"¡Sal.ve, amado héroe! Te esperan fielmente
los que has convocado para la guerra.
En su deseo de combatir, seguros están

57

�de 7,a victoria, si tú los conduces ..."
El Caballero lamenta no poder acompañarlos a la batalla, muestra el cadáver de Telramund y señala a E1sa
como perjura. Ha faltado a su juramento y el héroe tiene
que marcharse para no volver jamás. Antes revelará su
identid~d públicamente. En un aria llena de dulzura y de
nostalgia, el héroe canta:

"Allá muy lejos, en escondida tierra,
Hay un castillo, Monsalvat llamado;
Ahí un sacro templo una floresta encierra,
De joyaJJ sin par y de· oro ornado.
Hay una copa que del Cielo es don,
Guardaba cual del Señor, rico tesoro;
Y aquellos que de virtud campeones son,
Los illeva un ángel en sus alas de oro.
Baja cada año una paloma desde el Cielo
Que viene su isanto poder a renovar;
Be llama el Graal, y fuerza y santo celo
¡Al pecho del guerrero sabe dar! ...
Aquel que es ldel Graal nombrado siervo,
Ungido es de un dominio sobrehumano;
Inerme es contra él engaño acerbo
Y si matarlo se intenta, ¡todo en vano!
Y enviado es a muy lejana tierra,
El honor y 7,a virtud a sostener;
Y siempre es vencedor en toda guerra
¡Porque lo escolta un mágico poder!
Todo acaba si el gran misterio sobrehumano
Se descubre y un profano hace decir
La verdad del secreto tan extraño
Que vosotros todos oís. ¡Después debe partir!
¡Conoceréis 7,a fuerza del arcano!
¡Mandado por el Graal, vine guerrero!
¡De Monsalvat, Parsifal es soberano!
¡Soy Lohengrín, su hijo y Caballero!"
Quedan asombrados todos y Elsa se arroja en vano a
sus pies suplicándole que la perdone. Lohengrin ve venir

58

por el río la nave del cisne y en ella se marcha mientras
E1sa agoniza de dolor.
Los antiguos héroes, evocados por Wolfram Von
Eschenbach y .Alberto de Scharfenberg, resucitaban al mágico conjuro de la batuta wagneriana, como si ésta fuera
una varita encantada. Parsifal, que más tarde le inspirará
otra de sus Operas, surgia de las olvidadas sombras del
pasado medioeval.
Wagner marcó en su libro "La música Y la_ poesía
del porvenir", los fundamentos de su reforma ~us1cal. La
música romántica, -de la cual Wagner es el mas alto exponente siempre progresa hacia la cadencia, Y por lo tanto,
se ve obligada inevitablemente, la urgencia hacia la s~lución. Wagner se apoderó de las relaciones entre la acción
dramática y el proceso armónico con seguridad absoluta .Y
las formuló distintamente.

Así señaló a sus sucesores, un camino del cual no podían apartarse mientras la música progresara hacia la cadencia armónica. Por esta razón, dio Wagner gran importancia al desarrollo de la orquesta. La actividad dramática de esta música, tiene por centro la orquesta, por lo
cual crea la técnica del Leit-Motiv (Motivo-Tema), que le
es peculiar.
La música de Wagner nos hace soñar y remontarnos
a pasadas edades . . . Por ejemplo, veamos el sublime preludio de "Lohengrin", compuesto para el comienzo del tercer acto.
Sus notas vibrantes y vigorosas, simbolizan el fueg!)
de la pasión creadora en pugna con los elementos hostiles
y caóticos que luchan por sofocarla y_ abatirla. La creación artística triunfa finalmente alzándose victoriosa sobre sus adversarios.
Algunos le han interpretado de manera distinta . . . ·
Para ellos, significa la batalla enconada, sostenida en-

59

�tr;e las fuerzas tenebrosas y las radiantes, por apoderarse
del espíritu humano . .. toda la Bondad, la Fe y la Virtud,
&lt;:&lt;&gt;ntra la perversidad, la astucia y la intriga inicua .. .
. Ahora bajo la protección del Rey Luis Il de Baviera
Wagner trabajará libremente sobre sus Nibelungos. En es~
ta época, conoce a Cósima la joven hija de Liszt y de la
Duquesa D'Agoult. Está casada con un amigo suyo y director a su servicio, Hans Biilow, también compositor
genial Y entusiasta de la música wagneriana. La llama avasalladora del amor surge de nuevo, y todos los obstáculos
que surgen entre Ricardo y Cósima, son eliminados. El
amor imprudente de Wagner y los celos de Biilow, provocan la ruptura y finalmente el divorcio en este matrimonio. Liszt padre de su amante y Biilow el marido engañado,
~ sienten defraudados ante la actitud de Wagner. Ellos
han sido sus amigos más fieles. ¿Qué pueden esperar los
demás de él?
Wagner se casa finalmente con Cósima Liszt, en agosto
de 1870. Es el año victorioso en que Alemania se lanza
triunfante sobre las derrotadas fuerzas del Imperio francés.
Al empuje poderoso de Otto Von Bismark, el glorioso canciller prusiano, Alemania se constituirá en un Imperio fuerte cuya cabe-La será naturalmente, el Rey Guillermo de
Prusia.
La tetralogía wagneriana parece predecir la gloria de
las armas alemanas y Wagner se convierte en su Profeta.

Wagner ha acudido esta ·vez a los antiguos mitos nórdicos
recopilados en la Edda, y lo apoya su amigo el escrito;
alemán Hans Von Wolzogen, el cual los tradujo y adaptó
del islandés a su lengua.

edificará su templo. Con el apoyo del Rey, Wagner concluye
su obra titánica y finalmente del 13 al 16 de agosto de
1876, el incansable combatiente puede representar su famosa Tetralogía en un Teatro construido por él mismo.
El éxito fue grandioso a pesar de la hostilidad que la prensa
había desatado en su contra días antes. La batalla estaba
ganada y el héroe vencedor.
La Tetralogía wagneriana se compone de cuatro Operas, en las que se desarrolla el motivo de "El Anillo delJ Nibelungo" desde el principio hasta el fin. Fue representada
en cuatro días consecutivos. Sus cuatro partes son:
" El aro del Rhin"

"La W alkiria"
"Sigfrido" .
"El Ocaso de los dioses"

"El oro del Rhin", trata del oro robado por Alberich
(Andvari) Rey de los Nibelungos (Hnifflungar) o genios
de la niebla y de las sombras, a las ninfas del Rhin que lo
guardan celosamente. Alberich disgustado porque ninguna
quiere otor~arle su amor, les arrebata su tesoro. Las ninfas
cantan entonces:
r, El que renuncia a la alegría de amar
El que maldice el amor y su poder,
Ese só"lo por su magia sombría,
Podrá forjar con ese aro,
El anillo que da fuerza y poder sin límites,
Será el héroe del mundo".

Alberich burlón arranca el oro y les grita:

Sin embargo, la tetralogía tropieza con un obstáculo.
iNo puede ser represe~tada en un teatro común. En 1871,
Wagner acude a su armgo el Rey de Baviera quien está dispuesto a ayudarlo. Wagner ha reunido ya 300,000 thálers
Y en 1872, el dia que cumplía 59 años, se coloca la primera
piedra del Teatro de Bayreuth, donde el genio de la música

El Nibelungo huye y se refugía en Nibelheim, su reino
donde conspira contra los gígantes y los dioses.

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61

"¡Forjaré el anillo vengadar y terrible!
¡Que el río lo oiga! ¡Maldito sea el amar!"

�Los dioses han encargado a los gigantes de.. construirles el Walhalla o sea la morada de los placeres eternos.
Wotan (Odin) padre y soberano de los Inmortales, les
ha prometido darles en cambio a Freya, la diosa del amor
y de la juventud. Los demás dioses se opon n y ento~ces
7 de la diosa,
los gigantes Fassolt y Fafner exigen en cambio
el tesoro de Alberich Lohe (Loki), dios del fuego, de la
astucia y del mal, logra engañar al poderoso Alberich en
Nibelheim y lo despoja de su tesoro para pagarles a Fassolt
y Fafner. Alberich enfurecido maldice el futuro poseedor
del tesoro y del anillo mágico:
"Maldiciendo he forjado ese anillo
¡Que sea ma],dito 'J&gt;&lt;l,ra siempre en el mundo!
Bu oro daba poder sin límites,·
¡Que su sombría magia
Dé la muerte al que w lleve!"

La maldición comienza a cumplirse cuando los hermanos Fasso]t y Fafner, encendidos por la codicia, luchan
por el tesoro infernal. Fasso]t cae muerto y Fafner victorioso, huye llevándose el tesoro. Los dioses entran alegremente en el Walhalla construido de una manera sangrienta.
El triste canto de las ninfas del Rhin augura la tragedia.
Así termina la primera parte.

ban sus fuerzas en vano. Sigmund, hijo de Welsa (Wotan),
pide amparo una noche al feroz Hunding, mas cuando éste
sabe quien es, le dice que tendrá que marcharse al amanecer. Cuando Hunding se ha dormido, viene a él la bella
esposa de Hunding y le narra la historia de sus bodas y
de la maravillosa espada. Sigmund recuerda la promesa de
su padre y arranca la espada. Jubiloso abraza a Siglind la
hermosa mujer de Hunding y le declara su amor. Siglind
consiente en huir con él, y Sigmund regocijado blande la
espada cantando:
"¡Nothung (pena) Nothung!
Con ese nombre te llamo
Mi espada de angustia.
¡Nothung! ¡Nothung!
Lámina virgen y espléndida,
¡Sal al fin, desnuda y bella,
De tu fuerte prisión!
¡Muéstrame tu fiw!
¡Fuera de la vaina! ¡Ven a mi!"

Sigmund y Siglind huyen perseguidos por Hunding y
los suyos encarnizadamente. Wotan llama a Brunhild la
Walkiria su hija favorita y le ordena proteger a Sigmund,
pero en ese instante, aparece Fricka (Frigga o Frowa) su
esposa ante el padre de los dioses y le pide justicia para
Hunding. Contra su voluntad, con disgusto Wotan tiene
que ordenar la muerte de Sigmund.

"La Walkiria" trata de las doncellas guerreras que conducían a los combatientes moribundos al Walhalla y los estimulaban en la lucha con su presencia. Wotan tomando
figura humana, ama a una mortal de la cual tiene dos gemelos: un niño y una niña. Perseguido por sus enemigos
escapa y recobra su figura divina, pero le anuncia a su joven
hijo una gran victoria y le promete una espada mágica Su
hija es raptada por oscuros guerreros y unida en matrimonio al feroz Hunding. En el banquete de bodas, aparece Wotan y clavando su espada en el tronco de encina que sostie~e la morada de Hunding, asegura que sólo podrá ser
dueño de la hija de Welsa, la desposada, quien pueda arrancar de allí la espada de Welsa. Desaparece, y ni el mismo
consorte logra arrancar el arma de su prisión. Todos prue-

"Sigfrido", trata del alegre hijo de Sigmund y Siglind,
el cual ha crecido en los vírgenes bosques al amparo del
herrero Mime (Regin) . Este, en otro tiempo, ocultó a la

62

63

BrunhiJd (Brynhild) lo desobedece y protege a Sigmund. Wotan encolerizado, mata a Sigmund y castiga a
Brunhild. La conduce a lo alto de un monte e invoca a
Lohe, dios del fuego, para que rodee aquella roca. Hace
caer luego a Brunhild en profundo sueño, del que la vendrá a arrancar un día un héroe glorioso. Este es el fin
de la parte segunda.
'

�·desdich8:da Siglind de la furia de los dioses y meses más
tarde, . dio a luz a Siegfried o Sigfrido, fruto de su amor
con S1gmund. Siglind muere agobiada de dolor y Mime
educa a Siegfried (Sigurd) como a un joven héroe. Siegfried vive de caza en los bosques luchando contra el león
Y el oso Y corriendo como un ágil gamo. Mime le habla
del tesoro de los Nibelungos y de su horrendo guardián,
el cruel Fafner, que se ha transformado a sí mismo en un
dragón para custodiar el oro. Siegfried le pide a Mime que
le forje una espada pero éste fracasa. Entonces, con los
trozos de la espada de su padre, Siegfried forja una espada
a la que llama también Nothung. Para probar su filo y
su fuerza, parte en dos de un golpe, el yunque de Mime.
Parte alegremente a combatir contra Fafner y el monstruo
avanza hacia él arrojando fuego para atemorizarlo. Sin amedrantarse, Siegfried lucha contra la bestia y lo mata con
su espada N othung.
Fafner agonizante le advierte contra Mime y le habla
de la maldición de Alberich, pero Siegfried se burla de
todas las maldiciones del mundo. No teme a la muerte ni
conoce el miedo. Fafner muere y una gota de su sangre
cae en el brazo de Siegfried y le quema. El héroe quiere
aliviar el dolor chupando la parte quemada y en ese instante, por la magia de aquel líquido, comprende el lenguaje de los pájaros. Le hablan de Brunhild y de la montaña ardiente. En ese instante, Mime se aproxima hipócritamente sonriendo, pero Siegfried lo mata de un tajo.
Siegfried marcha hacia la montaña de fuego, avanza
heróicamente hacia las llamas que retroceden a su paso
y trepa por la roca. Wotan intenta cerrarle el camino con
su lanza pero Siegfried lo vence con su espada.
Wotan se retira desconsolado presintiendo que el fin
de los dioses se acerca pues un mortal los desafía.
Siegfried encuentra en lo alto de la peña ardiente a
un guerrero dormido y armado. Le quita la armadura y
el yelmo y encuentra que es una doncella, a la cual des-

pierta con un beso. Brunhild se incorpora y exclama:
"¡Gloria al sol! ¡Gloria a la luz!
¡Gloria al radiante df,a/ ¡Largo fue mi sueño!
¿Quién es el héroe que me ha despertado1"

Brunhild se siente libertada del oscuro poder de los
dioses y sólo se somete al yugo del amor que le ofrece
aquel joven héroe triunfante.
Siegfried, emocionado, repite mil veces que la ama
y la bella Brunhild corresponde a su ardor juvenil con la
misma pasión. Brunhild transportada exclama:
"¡Oh radiante Sigfrido, tesoro del mundo!
¡Héroe 'bendito! ¡Luz conquista.dora!

Y grita desafiante a las siniestras divinidades que la
han condenado:
"¡Adiós, radiante mundo del Walhalla!
¡Cae en el polvo, brava fortaleza!
¡Adiós, esplendor de los dioses!
¡Termina en alegría, raza eterna!
¡Ahora me ilumina la estrella de Sigfrido!
¡Amor radiante! ¡Noche eterna!"

Es así como llegamos al final de la tercera parte con
un himno triunfante, con un canto de dicha que augura
las negras sombras del futuro.
La música de Ricardo Wagner, exalta las más profundas emociones, sentimos esa música, rugir en el fondo de
nuestro pecho, nos empuja a embestir, a luchar, es como
un canto guerrero, como la trompeta que llama al combate.
Esa música evoca imágenes heróicas, sus notas arrancan desde la sombra del pasado a los viejos adalides olvidados. Relatos de manuscritos antiguos y polvorientos ignorados en el fondo de viejos anaqueles, los cuales narra-

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65

�ban arcaicas leyendas y mitos desaparecidos ya de la faz
de la tierra, son evocados por esta misteriosa y mágica
música.
Es como si celebráramos el culto a Eleusis, como los
festivales sagrados de Dionisos, de cuyos inmortales ritos
surgió la tragedia griega.
Bien decía el mismo: "Mi música no fue creada
escucharse en un teatro sino en un templo".

para

Cuando escucharnos el "Preludio de Lohengrin", adivinarnos ya en la majestuosa y vigorosa música, el drama,
la tragedia heróica que se va a desarrollar ante nuestros
ojos . . . creemos concebir en ese instante todo el misterio
de la Creación . . . al Universo y todos sus secretos .. .
Por ejemplo: asistimos a la representación del "Anillo
del Nibelungo", la maravillosa tetralogia, se presenta ante
nuestros ojos asombrados la "Cabalgata de las Walkirias",
Y escuchamos esa música que grita de nuestro interior,
que nos arrastra, que nos empuja hacia lo heróico y lo divino ...
. Escucharnos enmedio de la música el piafar y el re. Jincho de los corceles, el grito de batalla de las doncellas
guerreras del Walhalla, el aullar del viento, el ruido de
las espadas y el alarido de los combatientes moribundos.

En esa música, violenta y vigorosamente, escucharnos
la trompa de Wotan llamando a BrunhiÍd y el dios todopoderoso apareciendo sobre las montañas majestuosas terrible
enmedio de truenos y relámpagos. Cerrarnos los ojos y las
mismas imágenes permanecen en nuestro interior.
En "Siegfried", escuchamos todos los murmullos del
bosques como si nosotros también hubiéramos aprendido
el lenguaje de la Naturaleza.

Guando Siegfried se aproximaba a la montaña ardlentt-,
la música sugiere el crepitar de las llamas. Y he aquí, al
fin el terrible "Gotterdarnmerung", el anunciado "Ragnaen el libro profético y sagrado de la voluspá, "El crepúsculo de los dioses".

rok

Siegfried, sediento de aventuras, se despide tiernamente de Brunhild prometiendo volver pronto en busca de
su amor. Consigo lleva la espada Nothung cuyas heridas
temen sus enemigos. De su cinturón cuelga el "Tarnhelm",
yelmo mágico de Alberich, que lo puede cambiar de forma
cuando él lo use sobre la cabeza, a voluntad, desde luego.
Conduce por las riendas a Grani, el corcel de Brunhild. Llega al reino de Gibich (Gjuki), gobernado por el Rey Gunther (Gunnar) y sus hermanos Hagen (Haakon) Y Gudrun
la bella.
"¡Lucha conmigo o

se mi amigo!"

Le dice el alegre héroe al Rey Gunther. Esta lo recibe
amistosamente. Hagen que es hijo de la madre de Gunther
y de Alberich es solo medio hermano del Rey y de Gudrun.
Esta sabe preparar filtros mágicos de amor. Hagen envidia a Siegfried y conoce sus hazañas. Aconseja a Gudrun
que le dé un filtro mágico con el cual olvide a todas las
mujeres y sólo la ame a ella. Gudrun obedece y le presenta
la bebida al héroe como señal de bienvenida. Siegfried la
bebe confiadamente y al punto, Brunhild se borra de su
mente. En su lugar, contempla la hermosura de Gudrun
a guíen declara su amor ardiente. Entonces Hagen astutamente le habla a Gunther, de Brunhild y de la roca de
fuego. Gunther quiere ir a conquistarla y promete a Siegfried darle a Gudrun en matrimonio si le ayuda en la
empresa. Siegfried consiente y marchan a la montaña ardiente
Siegfried por medio del ''Tarnhelm", toma la figura
de Gunther, cruza de nuevo la muralla de llamas y llega
hasta Brunhild que espera llena de amor a su héroe. Asustada ante el desconocido, Brunhild trata de protegerse con

66

67

\

�el anillo que Siegfried le ha dado en prueba de su amor.
Es el fatídico anillo de Alberich y como Siegfried lo ha
conquistado, todo su poder es nulo. Siegfried la despoja del
anillo fácilmente. Le pide que sea su esposa pues la ha
vencido y entre ambos, para guardar a Gunther la lealtad
prometida, coloca su espada N othung.
Entre tanto, Alberich se aparece a su hijo Hagen ordenándole recobrar el fatídico anillo y Ha:gen jura hacerlo.
Siegfried regresa y recobra su figura mientras el verdadero Gunther y Brunhild le siguen.
Brunhild se fija en la mano de Siegfried cuando éste
se adelanta hacia Gudrun y nota el anillo que le diera anteriormente. Brunhild se asombra no sólo de encontrar a
Siegfried entre aquella gente y de que no la recuerde o
finja no recordaJla, sino de que posea nuevamente su anillo. Le pregunta a Gunther por qué ha cedido al extranjero
el símbolo de su victoria sobre ella. Gunther no comprende ,
por qué ignora la existencia de tal anillo. Brunhild adivina
lo sucedido y acusa de falso y de traidor a Siegfried creyendo que la ha vendido. Siegfried y Gudrun se alejan y
Brunhild pide ser vengada del que la ha engañado vilmente. Gunther ignorante de todo, llega a sospechar que Siegfried faltó a su juramento y que aquella noche poseyó a
Brunhild. Hagen hace que la sospecha y el odio contra Siegfried sean mayores. Hagen promete matar a Siegfried.
Al día siguiente hay una cacería a la que asisten Gunther, Hagen y el alegre héroe. Siegfried se detiene junto
al Rhin donde nadan las tres ninfas a las que un día despojara Alberich de su tesoro. Le anuncian desgracias que
le traerá el anillo mágico que le convierte en árbitro del
mundo, mientras los enanos, los gigantes y los dioses luchan
por la supremacía. Cuando el anillo vuelve al Rhin, esas
razas desaparecerán y solo los hombres regirán la tierra.
Siegfried se rie de ellas y vuelve al lado de sus compañeros
de caza. Al calor del vivac, les muestra la espada que él
mismo forjó. Habla de su lucha con el dragón y de cómo
llegó a entender el lenguaje de los pájaros. Pasan sobre sus

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cabezas dos cuervos graznando y Hagen astutamente le
pregunta:
"¿Puedes entender lo que esos cuervos dicenY
Siegfried se vuelve y entonces Hagen le clava su lanza
en la es-palda diciendo: "¡Me gritan: Venganza!"

Siegfried muere y en su agonía vuelve a recordar a
Brunhild. .
Siegfried es puesto sobre su escudo y conducido al
palacio de Gunther.
Wagner ha revestido este momento de gran solemnidad
Y la Marcha Fúnebre con que llora la muerte del héroe,
hace surgir uno a uno los motivos anteriores de un modo
significativo.
Gudrun se arroja desconsolada sobre el cadáver de su
esposo, pero Brunhild la aparta altivamente y le dice con
desprecio:
"¡Tú jamás fuiste su esposa!"

Ordena formar una pira funeraria para Siegfried y en
lo alto es puesto el cuerpo de éste. Brunhild toma a su caballo Grani y de las riendas lo conduce también al lado del
héroe muerto. Clava su espada entre ella y Siegfried y lo
despoja_del anillo maldito. Con una antorcha enciende la
pira Y•arroja el anillo al Rhin donde las tres ninfas lo esperan. Hagen quiere salvar el anillo pero Gunther le cierra
el paso. Luchan y Gunther cae atravezado por la espada
de Hagen. Este se arroja al Rhin para recobrar el anillo
pero las nínfas del Rhin lo ahogan. Brunhild envuelta en
llamas grita:
"El fin de los dioses se aproxima
¡así arrojo el incendio
en la espléndida morada del W alhalla!"

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�Y allá en la lejanía, la morada sagrada de los héroes
y de los dioses, desaparece devorada por el fuego . . .
Un mundo codiciado por los genios del mal y del bien
en continua lucha, es legado a un joven héroe que había
llegado a comprender con el lenguaje de la Naturaleza, los
misterios impenetrables del Universo, pero para convertirse en dueño absoluto e invulnerable era preciso renunciar
al Amor. Víctima del destino, cae el joven héroe y los dioses y los demonios, aterrorizados por su muerte, desaparecenen la Nada. Solo los hombres gobernarán ahora el mundo, con sus miserias, con sus pesares y sus alegrías. El
Amor regirá al mundo en adelante, y todas las funestas
sombras se desvanecerán en las tinieblas ...
Wagner, nos muestra su concepto mesiánico de la Historia, es decir, la esperanza de un mundo mejor que ha de
venir tras el desastre universal. Desde el principio, el poeta
nos hace ver un mundo corrompido y decadente, próximo
al derrumbe.
La codicia y la ambición por el poder, sacude a los pueblos y a los caudillos y la más grande aspiración de éstos,
es la dominación mundial.
Para alcanzarlo, deben despojarse del amor que es el
motor del Universo.

destruir su doctrina.
Es la historia de todos los hombres que se elevaron por
encima de los demás seres, perseguidos cruelmente y llevados al suplicio, triunfan sobre la conciencia de los Plle4
blos.
Este triunfo póstumo y análogo de Cristo y de Sigfrido, ha inclinado sin duda a Wagner a elegir el Misterio
Cristiano de "Parsifal" y mostrarlo al mundo como la obra
cumbre de su gloria excelsa.
Las profecías del Voluspá en el nórdico Edda de los
escandinavos, guarda gran semejanza con el Apocalipsis
de San Juan. Parece que todas las razas aspiran a una época reformadora y redentora. Todas las doctrinas de los
grandes ideólogos, anhelan un futuro mejor.

El mismo Georg Biichner en su drama "La muerte de
Dantón", pone en labios del cruel Robespierre "el incorruptible", estas palabras:
"La revolución es como las hijas de Pelias. Destruye
a los Hombres para hacerlos mejor. La Humanídad se levantará inmaculada y poderosa después de este baño de
sangre, como salida de las manos del Creador".
En Wagner, vigoroso músico, adivinamos el poeta, el
filósofo profundo y el sublime místico ...

El Poder lo alcanza quien menos lo desea, el Héroe
sublime, inmortal, eterno. Sus enemigos conspiran para derribarlo y lo consiguen por medio de la traición, pero el
Héroe se sublimiza en el Holocausto, alcanza su más grande triunfo en el sacrificio, mientras sus adversarios son
arrastrados al abismo que ellos mismos se labraron.

Sus obras tan germánicas, no pierden jamás de vista
el ideal helénico que desde joven ha animado al genio. Al
escribir "Lohengrin", pensaba en el mito griego de Eros
y Psique.

La Historia se repite. También Cristo alcanza la victoria en el patíbulo. Clavado en una cruz humillante, derrota a todos aquellos que quisieron borrar su memoria y

Aun su teoria del drama musical, se remonta hasta
el origen de la tragedia griega, el cual no fue otro que los
antiguos festivales sagrados en honor de Dionisos. Si bien,

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71

�no ha legado hasta nosotros la música griega, es de suponerse que el drama primitivo se cantaba, no se recitaba
como en nuestros tiempos. A eso aspira Wagner. A la reconciliación de la Poesía y la Música. "Parsifal", es la última de sus obras. En ella renueva el antiguo mito caballeresco del Paladín Perceval, antiguo caballero de la Mesa
Redonda del Rey Arturo. Wolfram Von Eschenbach le ha
guiado hasta él.
Parsifal o Parzival, es criado en la soledad de los bosques por su madre Herzeleid después de la muerte de su
padre Gamuret.
Estando un día cazando, descubre el castillo misterioso
de Montsalvat, donde una congregación de Caballeros guarda la copa donde bebió Cristo en la Ultima Cena, o sea, el
Santo Grial, y la Sagradai Lanza con que Longinos lo hirió
en la Cruz. Amfortas, hijo del Rey Titurel y caudíllo de
aquellos adalides, falta a su juramento de castidad Y de
v4fud, seducido por la maga Kundry al servicio del díabólico Klingsohr, un enemigo encarnizado de los Caballeros
del Grial. Klingsohr lo hiere con la Lanza Sagrada Y le
causa una llaga profunda que le atormenta con atroces
dolores. Sólo puede ser curado, por quien haya resistido
a las tentaciones que Klingsohr y Kundry pongan en su
c;µnino. Guiado por el anciano Gurnemanz, Parsifal triunfa
de la terrible prueba, recobra la Lanza Sagrada Y, d~ye
el castillo de Klingsohr. Cura milagorsamente al desdíchado
Amfortas y es nombrado Rey de Montsalvat.
Con esta obra, Wagner se ha incorporado al ideal
ascético medioeval en que se triunfa por la renunciación
a la vida mundana y se aspira al placer del Amor Divino.

continua, sin desmayar jamás, terminaba sus días tranquilamente en brazos de su esposa Cósima Liszt, legando
a la Humanidad, su música inmortal y su obra gloriosa.
Sus restos fueron respetuosamente trasladados a su casita
en Wahnfried, cerca de Bayreuth, donde reposan hasta el
fin de los Siglos. Su hijo Siegfried Wagner, fue más tarde
Director del Teatro de Bayreuth. Su obra será aplaudída
y admirada mientras los hombres conserven en el fondo
de su alma, el sentido de lo bello y lo grandíoso.
Algún tiempo después de la muerte de Wagner, Friedrich Nietzsche a quien una sincera amistad le había unido
y quien posteriormente lanzó víolentos ataques contra Wagner, fue invítado por una antigua amiga de ambos a escuchar "Parsifal".
Nietzsche se negó al principio, pero aceptó finalmente.
Durante la audíción, permaneció en actitud extática y al final exclamó: "¡Es lo más bello y sublime que he escuchado
de Wagner!" Luego permaneció un momento en silencio y
después d~ unos instantes, añadíó: "No sé que habré significado yo, para Wagner, para mi, él ha sido todo".
Así Wagner arrastró con su avasalladora personalidad
a los adíctos y a los adversarios.

FRANZ BOUCHSPIES.

Tranquilo y satisfecho, Wagner conoce que su obra
está consumada. Durante unas vacaciones de invierno en
Venecia, Richard Wagner muere víctima de una apoplejía,
en el Palacio de Vendramin, el 13 de febrero de 1883, a
las cuatro de la tarde ...
El glorioso Titán, el Coloso cuya vida fue de lucha
72

73

�BIBLIOGRAFIA

"La Poesía Alemana"

José Jarnés (Edítor) 1947

"Leyenda Heróica de
los Germanos"

Walters y Petersen
(Traducción de José Gaos.
Revista de Occidente 1950)

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"El padrino de Wagner"

Otto Bournot

"Wagner"

"Mitología" (Los Dioses
y los Héroes)

Tomás Bulfinch

Guy de Pourtalés

" Wagner"

R. L. Jacobs

"El Caso Wagner"

F. Nietzsche

" Fuego Mágico"

Bertita Harding

"Orígenes de la Novela"

Marcelino Menéndez y Pelayo

''Wagner''

Edouard Schuré

Hans Von Wolzogen

"Mi Vida"

Richard Wagner

"La Edda"
(La canción de los dioses
y de los Héroes)

"El Hombre y la Técnica"

Oswald Spengler

''Tristán e !solda"

J oseph Bedíer

"De Alemania"

Heinrich Heine

Anónimo

"Lohengrin"

Richard Wagner
(Traducción y estudio de
Ernesto de la Guardia)

"La Vida del Esforzado
Caballero Don Tristán
de Leonis"
"El Anillo del
Nibelungo"

"Wagner"

"Los Maestros Cantores
de Niirenberg"

"Wagner"

"El Holandés Volador"

" Wagner"

"Tristán e !solda"

" \Vagner"

''Tannhauser''

" Wagner"

"Correspondencia con
Mathilde Wessendonk"

Richard Wagner

"Correspondencia con Liszt" Richard Wagner
"Beethoven"

"La Música y lo~ Músicos"

Richard Wagner
Richard Wagner

"El Origen de la Tragedia" F. Nietzsche
"El Libro de Oro
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Victor Talking Machine
Company (1925)

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"Heinrich von Ofterdingen" Novalis
"La lucha de los Cantores
en el Wartburg"

Hoffmann

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�"Martín, el tonelero
de Niirenberg"

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"Parsifal"

"Wagner"

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Juan C. Zorrilla de San Martín

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del Porvenir"

"Wagner"

76

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                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1968, Segunda Época, Año 11, No 1, Marzo</text>
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        <name>Albert Camus Premio Nobel 1957</name>
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REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

Rector
DR. RECTOR FERNANDEZ GONZALEZ

Secretario
DR. ROBERTO MOREIRA FLORES

Departamento de Extensión Universitaria

Coordinadora
DRA.AURORA MORENO

Jefe de la Sección Editorial
RECTOR JAVIER MORA SALAZAR

Torre de h Rectoría

Quinto Piso

Ciudad Universitaria
Monterrey, Nuevo León, México.

�l

BIBLIOTECA CENTRAL

U.A.N.L

REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE NUEVO LEON

No. 4

Año 10

Diciembre de 1967

Segunda Epoca

SUMARIO

Hernán Solís Garza, Dos Minutos de Historia . . . . .

5

Diana Pey, "La Educación Musical en la Actualidad . . . . .. . . . . . .

. . . . . . . . 17

Franz Bouschpies, uLa Presencia de Goethe" . . .... 31

1

�DOS MINUTOS DE HISTORIA

Dr. H ernán So lis Garza.

En 1930 un hombre llamado Russell Lord, editor
de "The Land", publicó un articulo que contenia un a
fantástica idea; 18 años después en la misma revista,
James C. Rettie revivió el tema y esto inspiró a Karl
Menninger quien en 1951 introdujo a la literatura psiquiátrica esta fantasia. (*)
Lo que enseguida relataré se nutre de esas fuente~, aunque me permitiré algunas grandes libertades
por mi cuenta.
El asunto es el siguiente:
Trataré de una película que iniciaron hace 750
millones de años, cientificos de otro planeta m u c h o
más desarrollado que el nuestro.
Sucedió en aquella remota época que sus poderosos
telescopios descubrieron nuestro pequeño mundo y decidieron, en un plan heuristico, filmar una película de
nuestra vida tomando una fotografía cada año.
El film proyecta 24 tomas fotográficas por segundo, de tal manera que cronos transita a una velocidad
de 24 años por segundo, 1440 pQr minuto, 86,400 por
hora y un poco más de 2 millones de años en un dia.
,..
. , El que logre ver toda esta película que r e f i e r e
nuestra historia desde hace 750 millones de años, tendría que prepararse para estar frente a la pantalla por
espacio de un año.
)

5

�Hace algún tiempo, los ·sabios que en, la actualidad
supervisan la producción de esta película, en un gesto
de fraternidad para con e:;;te mundo subdesarrollado,
enviaron una copia tomanao como conducto la O.N.U.
(Organización de las Naciones Unidas). Sin embargo,
la proyección pública de e3te importante documento,
no se ha llevado a efecto por fuertes divergencias surgidas en relación a los derechos que creen tener respecto a él dos poderosas potencias terrestres.
No obstante esto, parece ser que U. Thant, h&lt;J. resuelto este p1oblema y acaba je anunciar que el film
se exhibirá en la ciudad de New York, empezando a -las
cero horas del día lo. de e .'1 ero de 1968 y terminará
-F'reud médiante- a las doce de la noche del 31 de
diciembre del mismo año.
Como la asistencia será limitada, Mr. Thant ha enviado a todos los interesados en el estudio de la historia, un libretCl que, a manera de "avance", ilustre por
lo pronto algo de lo que pasa en el film.
Daremos un breve informe de esto.
La película es extraordinariamente aburrida durante los primeros tres m2ses de proyección, los cuales
comprenden los primeros 180 millones de años de nuestra vida. Solo verán ustedes en la pantalla; erosiones,
erupciones, montañas que surgen y desaparecen, partes
globosas como si la tierra estuviera hirviendo y en fin,
la superficie .t oda cambiando da forma, tamaño y posición.
A principios de abril, ustedes verán algunas indicaciones de la presencia de organismos unicelulares. en
algunas de las aguas que pare~erán que están aún en
ebullición, a fines de abril estos organismos llegarán a
ser pluricelulares y algunos se encapsularán.

te-brados, los que serán acuáticos.
En junio, la región hoy llamada Norte América e21tará totalmente cubierta por agua.
A mitad de julio, ap·uece la primer sefial vegetal
9ue irá poco a poco matizando de verde gran parte Je
la pantalla.

Al principiar agosto, el mar se verá lleno de peces,
algunos de ellos con respiración pulmonar, en el curso
de este mes muchos de estos peces buscarán la playa y
se conver.tirán en anfibios.
Temprano en septiembre, se dejarán ver los primeros insectos, algunos de ellos, gigantescos; después
.aparecen los reptiles y al final de septiembre, la pe11cula se anima al aparecer el primer gran participante
del film: El Dinosauro. Este actuará por unos dos meses y desaparecerá.
En octubre aparecen los primeros mamíferos.
Durante noviembre, reptiles voladores se proye'J
tarán en la pantalla.
/
Y así llegamos hasta el mes de diciembre y se observa que los mamíferos dominan la escena, que los mares permanecen en su sitio, las áreas verdes también,
pero el hombre aún no hace su aparición y tal pare&lt;:e
que solo le tocará un simple "bit" en la película.
Está a punto de terminar diciembre y con él la exhibición, estamos en el último 'lía del año, precisamente al filo del mediodía, que es cuando entra en escena
el hombre (El Mono de Java, El Pithecanthropus Erectus). Es de suponer que en este momento se escuche el
primer gran aplauso.

Para el final de mayo aparecerán los primeros var6

La pelicula irá transcurriendo en esa forma y a hs
7

�once de la noche de ese dia aparecerá el h o m b r e '1...e
Neanderthal, media hora después tocará el turno al Je
Cro-Magnon y 15 mi.nutos más iarde al hombre de la
edad de piedra.

mente. Imaginé que por un milagro de la ciencia, durante esos dos últimos minutos, cada uno de nosotros
vería en la pantalla diferentes imágenes y como en un
1meño sin reloj y sin métrica, en la máquina del tiempo
contemplaríamos escenas de los últimos 2,800 años.

Faltando 5 minutos para que termine el año aparecen egipcios, babilonios, hebreos, chinos, griegos y
romanos.

El amante de las artes veria a Leonardo, a Miguel
Angel, a Gaugin; escucharía a Beethoven y leería el
l,lanuscrito de Hamlet.

Los dos últimos minutos de la proyección incluyen
la historia de los últimos 2,880 años.

El amante de la guerra vería a Julio César, a Na¡,oleón y en los últimos segundos de la película, o sea
c,.tando se suscitan la Primera y Segunda Guerra Mundiales, su sadomasoquismo lo llevaría al orgasmo.

A las once de la noche con cincuenta y ocho minutos y 3 8 segundo, al faltar solamente un minuto más
22 segundos para que termine la pelicula, nace Jesús y
un segundo y fracción después muere crucificado.
20 segundos antes de terminar el año, Cristóbal
Colón descubre las Américas por equivocación.
Un segundo después, Hernán Cortés aparece llorando en su "Noche Triste".
Seis segundos antes de que ocurra el final, Hidalgo aparece dando "El Grito de Dolores".
Cuatro segundos faltarán cuando do:'.l Benito Juárez nos habla del Respeto al Derecho Ajeno.
A las 11 de la noche con 59 minutos y 58 segundos
e:l México revolucionario tiñe de rojo la pantalla.
Durante el penúltimo segundo todos nosotros empezamos a vivir. Dentro de dos segundos estar e m o 8
n·uertos la mayor parte.
Cuando terminó de leer el "Informe Thant" me
quedé absorto, pensando en esos dos últimos minutos
de la pelicula y una. serie de fantasias surgieron de mi
8

A mi ... a mi siempre me ha apasionado la historia de la psiquiatría ... entonces, yo vería lo siguiente:
Heráclito, el ambivalente, el pretendido semen de
la dialéctica, entra en escena. (En la película serán las
11 de la noche con 58 minutos y 18 segundos).
Observaría al melancólico de Efeso diciendo: "No
puedes meterte dos veces en la misma corriente, porque
nuevas aguas fluyen siempre sobre ti, nos metemos y
no nos metemos en las mismas aguas, somos y no sorr.os ... Ser y no ser ... y es lo mismo en nosotros, lo
que está vivo y lo que está muerto, lo que está despierte, Y lo que duerme, lo que es joven y lo que es viejo, los
¡;rimeros cambian de lugar y se convierten en los últimos y los últimos a su vez, cambian de lugar y se convierten en los primeros ... Todo cambia, menos el cambio ... "
Un segundo después, aparece el Padre de la Medicina, nos muestra la palma de su mano izquierda al
rnismo tiempo que exclama:
"La mano debería de t ener solo cuatro dedos, solo
cuatro ... cuatro son los puntos cardinales, cuatro l as

9

�E:Etaciones del año, hay cuatro edades en la vida, cuatro
e;;ementos son los fundamentales en el Universo, hay
cuatro humores y cuatro son los órganos vitales: la sangre y el corazón, la flema y el cerebro, la bilis amarilla
:¡ el higado y la bilis negra y el baso".
De Hipócrates a Galeno transcurrirán 2 5 segundos. Durante este periodo se ve al enfermo mental bien
tratado: baños, música, ejercicio, drogas, etc., y todo
esto en un escenario de bellos jardines.

describe el relato clásico de la esclerosis múltiple. Tal
era la razón de aquella tolerancia.
Un segundo depués, veo a este anatomo-patólogo
ya convertido en maestro y lo 'identifico como Juan
Martin Charcot, impartiendo un martes sus lecciones en
Salpétriere, entre sus asistentes podemos observar a
Babinsky, Pierre Marie, Janeta y un judio alemán recién llegado de Viena.

Veo después por todo un minuto -el más triste minuto de la historia-- al enfermo mental encadenado,
quemado con leña verde, perseguido, tratado como endemoniado, como hereje. Veo buitres místicos sonriendo y vistiendo medio luto.

Cuando falta apenas un poco más de cuatro segundos para el epilogo, en un pueblo nombrado Freiberg perteneciente a Moravia, en el mismo dia en que
esto escribo -seis de mayo-- y a la misma hora -seis
treinta de la tarde-, nace un hombre llamado Segismund Freud.

Diecisiete segundos antes del final, Fray Bernar·, !ino Alvarez funda en la ciudad de México el Hospita San Hipólito, primero en América en la atención del
enfermo mental.

No sé por qué -será mi envidia o mi ambivalencia
o ambas- el caso es que no me imagino a Freud niño,
ni joven, lo veo viejo, como un viejo roble.

A las 11 de la noche con 59 minutos y 53 seguncl0s, veo un Jurado que está integrado por Bailly, Par.cet, Jussien, Lavoisier y Benjamin Franklin y éste aca.ba de llegar a la conclusión que el mesmerismo no
representa ninguna terapéutica cientifica y conminan a
Franz Antón Mesmer a cruzar el Canal de la Mancha.

Lo veo en la pantalla contestando una carta a la
?1incesa Marie Bonaparte que dice: "Es cierto que han
quemado mis libros y en ese sentido hemos progresado
mucho, pues dos siglos atrás, hubieran preferido quemar mi cuerpo".

A las 11 horas con 59 minutos y 56 segundos de la
r-oche, veo entrando a la casa de un estudiante, una sirvienta que padece un singular temblor y cuya c o ns iguiente falta de seguridad en el manejo de los utensi.
lics domésticos hace que rompa platos, tazas y c o p a s.
No obstante estos gastos, el estudiante la conserra hasta la muerte. Tan pronto ocurre esto, aquel investigadcr termina la larga espera practicando la autopsia y

Lo admiro al verlo frente al oficial de la Gestapo
q1Iien ordena que firme una carta cuyo contenido medular es el siguiente: •''Yo, Sigmund Freud, confirmo
por la presente ... que he sido tratado por las autoridades germanas .. . con todo respeto y consideración ...
Y no tengo el más mínimo motivo de queja ... " El viejo Freud la lee detenidamente, su cara es inexpresiva,
n&lt;; toma la pluma. El oficial insiste: "Esto es lo que debE; firmar, si no lo hace, su visa quedará sin efecto".
Comprendo, contesta Freud y firma lentamente. M as
h.:.E:go iU cara se ilumina, sonríe e irónicamente dice al
oficial: "Podría agregar u~as palabras" y sin esperar

10

11

Un segundo después, aparece Felipe Pinel liberando de las cadenas a los enfermos de la Bicetre.

�..
·
"De todo corazón recomiend)
respuesta, escn"be a 1 pie:
le. Gestapo a todo el mundo".

.
Veo después a Teodoro Reik gritando desde Nueva York: "Mañana la radio anunciará que Hitler y Mu~
ssolini han decidido el destino de Europa ... .Jfü futuro
de la humanidad no será forjado por guerras ni conqt:istas, sino por el tranquilo trabajo de la mente. La.
lámpara que ilumina de noche las mesas de estudio do
los hombres de ciencia da una luz más poderosa q u P.
el fuego de la artillería. Freud vivirá mucho ti e m Pu
después que Hitler y Mussolini sean polvo. (**)

gidos por el padre del psicodrama: J. L . Moreno.
Ana Freud y Melanie Klein me permiten entrar a
la sala de juego donde sus niños enfermos se analizan.
Con atención sigo los diferentes pasos que se llevan a cabo en el tratamiento de enfermos psiquiátricos
con psicofármacos.
Y con todo lo anterior dan las doce de la noche.
¿Qué es lo que ha pasado en estos dos minutos de
historia? No acaso es una constante repetición.

En los tres últimos segundos de la proyección, veo
también a Emil Kraepelín defendiendo la génesis orgáhica de los problemas psiquiátricos.

A Heráclito lo repite alguien que ni tan siquier~
lo ha leído. Es un paciente mío, tien_e 9 años, es un peqi,cño solitario que dejó un dia esta carta mensaje a su
n:2.dre:

Asisto al primer tratamiento por medio de la cu 1~a
pHlúdica de un paciente con parálisis general progresiva. Julius Wagner Von Jauregg obtendrá el P re mi o
Nóbel por esto.

"Ten calma. Me morí ayer y hoy nací y mañana
muero y pasado mañana nazco y muero al día siguientP. y así sigue hasta ya no nacer y tengo que cruzar por
todo esto, que se acabe.

Observo a Manfred Sakel, en la Clinica Psiquiátric~ Universitaria de Viena, tratando pacientes esqu:z&lt;'•
frénicos con choques insulínicos.
Veo a Von Meduna provocar convulsiones con aceit!~ alcanforado primero y después cardiazol. Enseguid ,1,
Bini y Carletti dan el primer electrochoque. Estoy como observador en la incorrectamente llamada "primera operación" de psicocirugia.
Egas Monis, pone la idea y Almeida Lima el bistu1•í en esa operación. Monis recibe el Premio Nóbel por
ello.

Es como la luz, viene, no viene, no viene, no viene,
no viene, asi también como el agua, sube y baja de presión o velocidad, así como la vida muere una y nace
otra, también como el cristianismo, como el que es católico y luego protestante y luego cristiano protestante,
así también es con la vida y la muerte, se acerca y se
retira y se acerca y se retira, todo es lo mismo.
Como en juego de canicas ganas y pierdes, ganas y
pierdes hasta que ganas o pierdes.
Olvidemos esto y vayamos a otro tema como el de
caballos y perros, gatos y ratas, etc., etc ... "

Me sorprende ver la expectación que en un teatro
d,. Viena provocan un grupo de pacientes actores diri-

Platón nos habló del alma como si esta fuera un
carro de dos caballos, conducido por un cochero. Este
sirn baliza la razón, uno de los caballos la energía mo-

12

13

�rt'll y el otro el deseo. Sigmund Freud nos habla de un
jinete, un caballo y unas riendas, para terminar plantPando la situación de un yo, un ello y un superyo.
Hipócrates decía que la histeria era el camino del
útero hacia la humedad. El profesor Chrobak, ginecólogo Vienés en 1886 le refiere una paciente a Sigmund
Freud, agregando que el tratamiento lo ve1a muy difíc;l y al preguntársele al respecto contestó: "Esta muj2r angustiada e histérica tiene un marido impotente Y
la receta que amerita es la siguiente: pene normal, repetir la dosis".
Que la Inquisición pasó, que el medioevo quedó
atrás, estoy en parte de acuerdo. Sin embargo, hace apenas cinco años que vi una paciente en un centro asistencial que llevaba dos años encerrada en una celda a
pan y agua por el hecho de haber sido prostituta: "no
llamarse Magdalena y Jesús estar muy lejos".

Que si Mesmer fue médico de reinas. ¡,No acaso ante el niño Fidencio llegó un Presidente?
Que Ega Monis es el creador de la lobotomia. No
es cierto. Burckhardt merece el titulo y antes, mucho
antes que él, los egipcios la practicaron aunque r u d imentariamente.
¿ Y los psicofármacos?
En la India se administraban desde hace

centu-

rias.
¿ Qué pasará en los próximos segundos?
No lo sé, creo ser pesimista, veo cuatro caballos
d€sbocados Y sobre ellos los cuatro jinetes del Apocallpsi&amp; ...

Creo también que los electrochoques, las lobotomias y el ostracismo actúan también en ciertos casos
como castigo.
El prejuicio es menor, pero no hay que olvidar que
aqui en Monterrey, hace unas décadas, un pobre enfermo orgulloso en su locura de su tierra natal, gritaba al
mundo el nombre de su lugar de origen y desde ese
tiempo Cadereyta es sinónimo de enfermedad mental.
Hace unos años, por equis problema, los pacientes
de nuestro manicomio tuvieron que ser trasladados, al
n0 encontrar otro sitio donde colocarlos, a los chiqueros que se encuentran ubicados en la Exposición Ganadera y que precisamente son destinados para los anima-

B I B L I O G R A F I A:

*

les.
Que si Mesmer curaba con Imán, ¿No acaso las pul
seras japonesas hicieron furor terapéutico hace poco
tif,mpo?

14

**

Menninger, Karl. Looking Backward. The Selected Papers. The Viking Press. 1959. N. Y.
p. p. 58-66.
Reik, Theodor. TREINTA A~OS CON
Pa.idos, Buenos Aires, 1965. p. 10.

15

FREUD.

�DIANA PEY
Facultad de Ciencias y Artes Musicales. Universidad
de Chile.

"LA EDUCACION MUSICAL EN LA ACTUALIDAD"

La influencia de la Música sobre todo ser vivo es
un hecho indiscutible. El poder emocional que ella encierra llega a producir efectos fisiológicos; cambios en
la respiración, en el pulso y glár1dulas e n d o c r i n a s
(especialmente suprerrenales). Este poder emocional
que encierra la música, ha impulsado a los p u e b 1 os,
desde la antigüedad, a estudiarla como portadora de
buenos o malos, incluso perversos sentimientos.
Si examinamos las más completas teorlas sobre la
música: las técnicas de Helmholtz o Wllaschek, las naturalistas de Darwin o Vaschide, las sociológicas c o n
Guyau, por ejemplo; las estéticas con Berliotz o Wagner o las opin,iones literarias sobre ella, desde Stendhal a D' Anunzzio, encontramos que, con rara unanimidad, reconocen el papel importante de la m ú s i c a
COMO MEDIO DE EXPRESION DE LOS E S T AD O S
AFECTIVOS (animicos según nuestros dias) Y ADMITEN lo que hoy podemos llamar •''SU FUNCION REGULADORA EN EL EQUILIBRIO INTRASIQUICO".
En el aspecto pedagógico, ejerció en Grecia un poder mucho mayor que en los paises occidentales contemporáneos. Los pueblos orientales les habían transmitido la creencia de que la música curaba los sufrimientos del alma y del cuerpo y que también podía conomper los espiritus. El bien y el mal, el orden y la
discordia, la paz y la guerra se hallaban en sus manos.
Este concepto de la música h er edado de Egipto

17

�--con caracteristico enfoque griego- fue usado con fines pedagógicos en su interpretación cientifica de KATARTIKE (enseñanza purificadora). Determinad as
combinaciones de sonidos lograban fortalecer el carácter de los hombres, otras, en cambio, lo debilitaban. La
música no era, por lo tanto, solamE:nte ocupación estética sino que también obligación fisiológico-ética. Recordemos la frase de Platón: "¿Acaso no descansa en la
música lo más importante de la educación desde el momento en que el ritmo y la melodia especialmente, penetran en el alma y se imprimen en ella?". ·· Ritmo y
melodia llevan consigo la dignidad y, por lo tanto dignifican también cuando son bien enseñados: en caso
ccntrario, el efecto es pernicioso".
Para los griegos, la MUSICA EDUCA. Es é s t a la
clave de una filosofia pedagógica, que por desgracia no
s,· ha mantenido viva a través de las épocas, por lo que
h&amp;. sido necesario "redescubrirla" periódicamente.
Los educadores, teniendo en cuenta la importancia de la emoción en la vida humana, han tratado de
e1.contrar algunos medios para cultivar y desari-ollar el
as¡•&lt;.cto emocional tanto como el intelectual. Y encontramos a la música, que desde hace tiempo, busca. y necesita de la Escuela y a su vez la Escuela busca y necesita de la música.
Durante la Edad Media, la enseñanza de la música estuvo prácticamente a cargo de los monjes y se
r€alizaba principalmente en los monasterios y bajo la
sombra de las grandes catedrales.
En el Renacimiento, especialmente durante la Reforma, se planteó la necesidad de popularizar la enseñanza musical. La creación de las escuelas públicas y la
consiguiente extensión de la. cultura a un mayor número de individuos ocasionó nuevos problemas al educacor musical. Se revisaron entonces los métodos de ense18

í1anza, estudiando las causas que 1mpedian agilizarla,
con el fin de que el conocimiento y la práctica musical
fueran accesibles a las personas comunes, no solamente a los músicos. Luteranos y Calvinistas coincidieron
en pedir una educación musical para TODOS los niños
Y jóvenes, como en la antigua Grecia. Lutero afirmaba
que la "música gobierna al mundo" y recomienda qu ~
se coloque en primer lugar y en un mismo nivel que las
Humanidades y las Ciencias, el estudio de la músic3. y
el canto en las escuelas.
En el siglo XVII, Comenio (pedagogo y filósofo
checo), marca un importante impulso a las ideas pedagógicas, cuyos conceptos lo señalan como e l precursor
de los métodos sensoriales y a ctivos, como t a m bié n e l
método global al afirmar que "el conocimiento debe ser
completo a cualquier edad". De Comenio recordamos la
fiase: "NO HAY NADA EN LA INTELIGENCIA Q U E
NO HAYA PASADO PRIMERO POR LOS SENTIDOS" .
A partir de esta época, en la historia de la educación_ ~usical se observan ciclos que alternan en apogeos
Y c~isis. A un período de investigación y creación pedagógica le sucede otro de decadencia y abandono, du:ante el cual tienden a corromperse y desvirtuarse las
ideas que se encontraban vivas y florecientes en la época anterior. Un relajamiento prolongado ocasiona. a la
larga, una reacción; ésta a su vez, conduce a un nue,:o
florecimiento, y asi sucesivamente.
ANTECESORES DE LOS METODOS EN ACTUALIDAD
Durante los siglos XVII-XVIII se advierten claramente dos tendencias opuestas que se disputa!l el predominio: el racionalismo y el sensorialismo que dan
P_redomlnio a la teoría y a la práctica muslcal respect~vamente. Racionalismo o sensorialismo puros, en músic:i., conducen a un empobrecimiento que afecta fundar' entalmente la enseñanza: es tan nocivo enseñar teon1.

19

�musical desvinculada a la realidad sonora, como preparar a la ejecución musical (vocal o instrumental), sin
relacionar esta práctica a los principios que fundamen
tan el arte musical.
Uno de los creadores en la simplificación del apren.,.
dizaje de la música es Rousseau (siglo XVII!) cuyo
método fue perfeccionado por Galin. En el siglo XIX,
e! principal movimiento en pedagogia musical lo encon•
t r amos en Francia con los continuadores de Rousseau,
Wilhen, Gédalge, Galin, Aimé-Paris. En Inglaterra se
produce el método Tónic-Sol-Fa.
Aparecen entonces los métodos activos como rea•.~ción al intelectualismo, encontrando a Montesori, Decloly, (método Dalton o Parkhust), representantes
principales de la "Escuela Nueva" que después es continuada por Pestalozzi y Froebel.
Los métodos de enseñanza deben cambiar fundamentalmente de aqui en adelante, ya que el circulo de
la educación general se amplia deseando que llegue a
todo individuo. Un importantisimo papel le va a corresponder a la psicologia penetrando en la personalidad
infantil. El niño necesita una libre expresión y la debe
realizar a través de los medios de que dispone.
Para él, el juego es la forma más evidente de LIBRE
EXPRESION, y el juego está intimamente ligado al ritmo, a la melodia y la plástica, o sea: a la MUSICA.
NECESIDAD DE EXPRESION EN EL NI~O
Y EN EL ADOLESCENTE
¿A qué necesidades fundamentales corresponden
las manifestaciones iniciales de la expresión estética
en el niño? Según Piaget se orientan hacia dos polos
opuestos:
a l .- REALIDAD MATERIAL O SOCIAL que le impo20

nen sus medios de expresión.
b) .-El YO, sus conflictos, que no pueden exteriorizarse sino por medios particulares de expresión.
El niño, pues, exterioriza su personalidad gracias
a los medios de libre expresión de que dispone. Para él,
el juego es la forma más evidente de libre expresión. Y
el juego está intimamente ligado al ritmo, la plástica,
la MUSICA.
Según Pierre Fugués: "La necesidad de expresión
plástica es una exigencia imperiosa a la qu9 el niño no
puede sustraerse" .
La libre expresión comprende gran parte de las actividades corporales y procesos mentales. La liberación
de determinados estados produce activi~lad corp0ral,
emocional, racional o intuitiva. La expresión es indudablemente siempre, una traducción intima de estados de
conocimiento provocados por reacciones exteriores o interiores, mediante las cuales expresamos ideas, conceptos, emociones, experiencias y los más elevados atributos de nuestra sensibilidad y razón con una finalidad
diversa y sobre todo un deseo de entendernos con nuestros semejantes y aumentar el poder de nuestra eficiencia social.
La libre expresión es un terreno favorable para el
desarrollo en el niño en sus cualidades de artista inconsciente y también a su formación como individuo.
Vemos pues, la imperiosa necesidad de guiar la labor educacional en general, y en rarticular el aspecto
musical, con un sentido de inquietud creadora donde
so:&gt; despierte y desarrolle la imagin~ción; NO
OMO
UNA SIMPLE IMITACION.

C

El deseo de libre expresión es innato en todo indi-

21

�viduo, pero tiene mayor intensidad durante el periodo
dt: la niñez y adolescencia.
¿A QUE EDAD DEBE COMENZAR
LA EDUCACION MUSICAL?
El fenómeno musical debemos buscarlo en la percepción del latido cardiaco y de los ruidos intestinales
en la época fetal de nuestra vida intrauterina. Este es
un inmenso campo que se abre a la investigación: la
percepción auditivo fetal, cuyo estudio está en pleno desarrollo'.
Al iniciarse el mno en la vida escolar, su oído debiera ya encontrarse en formación y su deseo de expresarse cantando debiera ser firme y natural. Comenzar
la' educación musical al ingresar el niño al colegio, es
como enseñarle a caminar y a hablar en esa· época, o
sea cuando el niño tiene ya de cuatro a seis años. E¡;to,
sin lugar -a duda, nos resultaría absurdo. Sin embargo,
la música es tan innata en el ser humano como lo es el
andar o el hablar. La educación musical, pues, debiera
comenzar desde que el niño nace.
La CREACION MUSICAL comienza a percibirla · el
niño al darse cuenta de· que él es capaz de emitir un sonido con su propia voz; cuando él puede producir un
ruido o sonido al golpear un objeto. Esa primera experiencia-le llena de júbilo y persiste en su d e s c u b r imiento. Y a.hi lo ·encontramos ya _haciendo música,
creando música, viviendo un.a experiencia musical con
los reducidos medios de que dispone. SIN PROBLEMAS
TEORICOS NI TECNicos:
Indiscutiblemente, no todo cuanto el niño es capaz
de crear está aceptado por los mayores; esos seres para él tan grandes en estatura y en sabiduria. Muchas
veces, al presentar el niño su descubrimiento es reprendido por su mal gusto y sobre todo por su insistencia.

Por tanto, generalmente, al ingresar el niño a la
escuela llega ya con una expresión musical cohibida.
Con una parte de su libre expresión, r:ohibida. Ahora le
tocará al profesor guiarle hacia uno u otro lado: darle
medios para expresarse libremente, guiando su imaginación ere.adora o imponiéndole una &lt;;erie de normas rigidas y desagradables repletas de complejos problemas
teóricos, con signos cabalísticos indescifrables.
La libre expresión frente a una vivencia musical Y
aun a la repetición de un mismo trozo musical Puede
ser distinta en cada niño o en cada individuo. Eso del)Pnderá de varios factores: estado psiquico, físico, etc. ·
En los niños y adolescentes, los conflictos y la lucha interna forman parte esencial de su existencia, por
€SO debemos pues aceptar en la improvisación y creación, actitudes no solo de alegria, sino también de tristeza, de apatía o de violencia. Estas actitudes resultan
como algo natural e incluso necesario para la libre expresión; sin ello la sinceridad expresiva se cohibe y se
pierde, reduciendo la expresión e imaginación a lineas
marcadas de conducta. Existe una intima correspondencia y hasta un esquema único de comportamiento
entre las actividades trie la conciencia (o vida psíquica
interior) y los modos de la expresión (o vida psíquica
exterior). Así podemos ver la libre expresión por medio
de la mimica tiene un importante papel.
La imaginación artística se caracteriza por la riqueza y espontaneidad en la producción de imágenes.
Se manifiesta en los niños a través de las combinaciones en sus juegos. Si nosotros combinamos en ellos la
música y el movimiento serán de mucho más fácil comprensión y de mayor agrado. De esta manera se desarrollarán más tarde el artista y el sentido poético frente a la vida.
La música es constante creación. Al producirse el
23

22

�milagro sonoro, de inmediato surge la P.XP re si ó n, la
creación del momento. Ese sentido de creación debe cultivarse desde el primer contacto con la música.
Si consideramos, pues, la importancia de la creación, llegaremos a la conclusión de que el profesor de
música, más que ningún otr-o, debe sentir la alegría de
la creación en cada instante.
METODOS EN ACTUALIDAD
Existen en la actualidad varios métodos o sistemas
de trabajo en la Educación Musical.
Todos estos métodos tienen una misma finalidad:
realizar la VIVENCIA MUSICAL. La parte teórica debe llegar· como una necesidad, no como una imposición.
Debe llegar a la inteligencia después de haber pasado
por los sentidos.

sico de los elementos musicales. Su enseñanza no es teórica sino vivida a través del recitado ( ritmo de la palatra hablada) y el movimiento. Para el niño, como para
el. primitivo, la palabra y el canto, la música y el movimiento forman un todo indivisible (Arte Global). Esta
última conexión conduce con naturalidad de las palabras habladas al ritmo; de las formas rítmicas a la melodia.
La repetición de palabras bien dispuestas permiten al niño la comprensión de cualquier combinación
rítmica, sin ninguna dificultad aun cuando contengan
a.nacrusas o medidas irregulares.
La melodia recibe un trato similar. La repetición
rítmica de la palabra hablada lleva a una diferenciación de entonación.

La nueva orientación de la Educación Musical proporciona un vasto y variado campo de actividades, todas
ellas atrayentes y estimulantes, tanto para el educando
como para el profesor.

La entonación empieza con dos sonidos (tercer a
menor). Este intervalo se encuentra en las canciones
infantiles de todo el mundo. Aparecen después, un tercero, un cuarto y un quinto sonido, llegando así a la escala pentáfona de gran riqueza en la educación, sobre
todo en el aspecto creación Se completa por último la
escala diatónica.

Estos métodos es imposible que sean profundizados
por el profesor de Educación Musical. Cada uno de ellos
representarla el estudio de varios años. Sin embargo, es
necesario que el profesor conozca lo mejor posible alguno de ellos y que los sepa adaptar a la realidad del pais,
de su región, de su escuela, de su grupo de niños o del
niño en particular.

Los niños juegan con los textos, con los v a 1 o r e s
rítmicos, con los sonidos, con los instrumentos, con el
accionar de sus manos y pies, con sus voces. Expresan
por medio de la música, dando vida a su mundo afectivo.
Orff utiliza como original medio de educación un
maravilloso instrumental.

METODO ORFF
Orff tiene como punto de partida las canciones infantiles tradicionales.
Su iniciación es el ritmo considerado como el

24

bá-

Comienza por la percusión corporal, tomando como instrumento el propio cuerpo del niño y añadiendo
instrumentos de percusión en forma gradual. Completan su instrumental la flauta dulce y algunos instrumentos de cuerda.

25

�De la improvisación nace el deseo de aprender a
N,cribir y leer lo escrito en notación. Al ejercicio ya vivido siguen aclaraciones sobre forma musical y teórica.
METO DO KODAL Y
En el Método Kodaly, los niños comienzan ··•jugando música" en el jardín infantil; con cantos a base
de la tercera menor (sol-mi), con cuyas notas c re a n
cantos para marchar por el patio, para poner a dormir
sus muñecos, para hacer marchar caballitos, etc., variando el orden de los sonidos, su agrupación y duración, sus tempi y matices expresivos (agógica y dinámica). Conjuntamente el niño realiza movimientos manuales que indican la altura del sonido, usando la fonomimia de la Tónica Do. Cu.ando se automatiza el gesto
indicando la altura de los sonidos, asociados a los nombres de las notas, se inicia la lectura empezando con dos
líneas sin indicación de clave, produciéndose el juego
de reflejos condicionados con SONIDO, NOMBRE, ALTURA Y GRAFICA que conducen en forma insensible
a la lectura entonada.
Las notas aparecen en la siguiente serie: so1 - mi h. - re - do. Forman así la escala pentáfona, agregando
después los dos sonidos: fa - si que completan la escaId diatónica.
METODO MARTENOT
El método Martenot, insiste en una educación musical que parte de la atención auditiva interna, c o m o
generadora de un estado de esparcimiento y receptividad que debería regir todo proceso educativo y en especial el de la educación estética. Comprende la memorización en forma silenciosa, desarrollando así la audición interna.
Martenot fomenta el amor por la música y su vi-

26

vencía total como condición previa a su comprensión
intelectual y estudio teórico.
Las fórmulas rítmicas elementales que Carlos Vega denomina "células madies" del ritmo musical vit,ualizadas, percutidas, memorizadas en silencio y 'luego reconocidas en las frase~ musicales del repertorio
coral, forman parte de la ·metodología moderna en la
lfctura melo-ritmica.
Pone marcado énfasis en la formación previa de
todas las condiciones naturales del niño conducentes a
h. audición interna, sentido estético, a t e n c i ó n, conc~ntración, discriminación, sensibilidad a los distintos
timbres, planos sonoros, calidad tonal, etc.
El método Martenot tiene varios "juegos musicales" que son un atrayente auxiliar en la enseñanza de
la música.
METODO DALCROZE
Jaques Dalcroze, por su triple condición de pensador, de pedagogo y de artista, ante la realidad viva que
se le presentó al tratar de educar musicalmente a la juVPntud, descubrió de nuevo la enorme influencia d e 1
l'itmo. La CIENCIA DEL RITMO era una de las ramas
de la educación más cuidadosamente cultivadas por los
aPtiguos griegos; podemos encontrar profundos comentarios en los pensadores de la época: Platón Arístides
Quintiliano, Aristóteles y Plutarco.
'
'
Dalcroze, con su Método de EDUCACION POR EL
RITMO Y PARA EL RITMO realiza en nuestros tiempos el pensamiento de Platón: "el ritmo, es decir la
e~presión del orden y de la simetría, penetra, por 'mecio del cuerpo, en el alma y dentro del ser humano por
entero, revelándole la armonía de toda su personalid&amp;.d''.

27

�Los puntos principales del Método Dalcroze son: la
Idtmica, o desarrollo del sentido métrico y ritmico; el
solfeo, o desarrollo de las facultades aud i ti v a s y del
sentido tonal; la improvisación al piano, o sea la composición rápida con el mínimo de preparación y el máximo de utilización de los reflejos, con el estudio práctico de las formas musicales, el fraseo, etc., y la técnica corporal y plástica animada, como base al equilibrio
y armonía de los movimientos, traducción de los ritmos musicales en lenguaje corporal, estudio de matices dinámicos, de la evaluación del espacio y del fraseo
en los movimientos corporales. Todos estos elementos
se tratan separadamente, pero al mismo tiempo se hallan estrechamente ligados entre si completándose continuamente unos con otros.
RESUMEN

Los métodos antes mencionados brevemente son algunos de los u~dos en la actualidad. Faltaria enumerar otros muchos, entre ellos: "Las posiciones de Chevais", el Método "Susuki", el "Yamaha", el Método
V\"ard, y Vega, entre los más conocidos. Nos es dificil el
poder dedicar siquiera unas lineas, por falta de espacio.
Cada uno de estos Métodos y los que falta enumerar, necesitarían varios años de trabajo para su buen
aprendizaje. No podemos exigir al profesor de Educacjón Musical los conocimientos que DESEARIAMOS,
eso podrá conseguirse tal vez con el correr de los años.
Por el momento debemos enfocarnos a la realidad del
pais y de América Latina.
Debido a la gran escasez de profesores y educador61i1 de música en nuestra América, debemos tratar de
solucionar el problema y atenernos a l as necesidades
inmediatas examinando la estructura educacional en
sus aspectos: económico, político y cultural.
28

Después de conocer prácticamente distintos métodos y técnicas de trabajo, no se trata de llevar a la práctica con los educandos tal o cual Método sino que, más
bien, e1 conocimiento de estos son suger e n c i a s para
despertar la creación de métodos propios en cada uno
~e los educadores. El sistema d e trabajo, es pues, e.le
e11orme elasticidad. El educador debe convertirse en un
amigo de la música, en un .. verdadero juglar que sepa
convertir el ritmo, los sonidos y el movimiento en satisfacción y plenitud de vida" (Llongueras).
NUEVA ORIENTACION DE LA EDUCACION MUSICAL
La nueva orientación de la educación musical. se
basa en variadas a ctividades y un amplio repe rtorio de
cuyo conte nido se extraen los conocimientos teóricos
funcionales, indispensables y practicables por p a r t e
del educando, para la comprensión progresiva del lenguaje musical.
La Educación Musical actualizada descansa sobre
dos pilares:
a).-

La nueva orientación que se da al planteamiento
de la asignatura.

h) .- La metodología y técnicas de trabajo
a la realidad de cada pais.

aplicadas

La necesidad de nuestra sociedad actual, de dar
educación a todos nuestros niños y por tanto, el poner la
música a su alcance, sean o no dotados para ella, impone agilizar el proceso de aprendizaje, para lo cual es
necesario un cambio de programas y procedimientos de
técnicas de trabajo.
El enorme entusiasmo que han despertado entrE&gt;
los educadores los nuevos métodos de enseñanza, i mpone que las autoridades competentes pongan en práctica

29

�el mayor número posible de Cursos de Form ación y
Perfeccionamiento para los educadores en ejercicio.
Para terminar querria recordar las pala b ras de
Kurt Pahlen: "En el terreno de la Educación Musical
no es necesario una reforma leve y paulatina., se necesita una revolución. Se trata de borrar y e m pe z ar de
nuevo".

"LA PRESENCIA
DE
GOETHE"

30

�FRANZ BOUCHSPIES

•

"LA PRESENCIA DE GOETHE"

más

"El
grande de Los poetas alemanes ... el amado de la Humanidad
... nadie puede decir la gloria que
adquiera su figura, en el correr de
los siglos . . . "

(THOMAS MANN)
'·PRELUDIO"

Añadi~ algo a lo mucho que se ha hablado sobre
Goethe, dicho y escrito por muy grandes personalidades
en el mundo de las letras y del pensamiento, es pretender ir más lejos que ellos, y presentar un nuevo aspecto de la figura avasalladora del gran pensador alemán
Que antes que todo, fue un poeta excelso. La pluma de l
osado deberla detenerse aquí antes de seguir adelante,
pues fue el mismo Goethe quien dijo ya una vez, que
"Sobre los grandes, solo deberían hablar los que fueran tan grandes como ellos".
Nosotros, solo queremos aproximarnos a él, penetrar detrás de su olímpica muralla y disfrutar de su
poesía como la música, es un bálsamo mitigante para
el alma doliente de la Humanidad.
Vivimos una época caótica, de desenfreno, de desequilibrio y transmutación de los valores eternos ...
Aquel que s•~ dedica a la reflexión y a la investigación,
es tomado por el populacho por loco, y en cambio la
multitud que corre vertiginosamente a sumarse a las
filas del delirio y la insensatez, es aplaudida y estimulada, con la aprobación y el regocijo general. Hoy que
la máquina ha substituido al hombre masificado y metalizado en cus deberes, y que el pensador es relegado
Y es objeto de burla y escarnio, solo podemos volvernos
a Goethe y refugiarnos en su enseñanza y su ejemplo .. .

33

�Emil Ludwig ha señalado el hecho de que Goethe
sólo es comparable con otro genio universal, que se hizo glorioso en la ciencia y en al arte, Leonardo de Vinci
Podemos recorrer la Historia de la Humanidad y
dificilmente encontraremos otro más que como ellos,
haya extendido su actividad creadora a campos tan
diversos.
Leonardo fue un gran pintor, poeta, escritor de un
tratado donde establece las reglas u~ la pintura, té&lt;!nico, inventor y además cuenta con una vasta vis1óu humanistica enfocada hacia los siglos venideros.
I

Goethe, literato consumado, abarca todos los gl&gt;ne •
ros en ese campo:
Es el más grande lirico de su época, formó el teatro alemán con que habia soñado Lessing, con su drama '''Goetz de Berlichingen", en la poesia satírica no tiene igual y puede compararse con Voltaire y con Wieland. Con "Ifigenia en Táride", se remonta hasta Eurlpides, compitiendo con él y con los grandes trágicos
griegos mostrando el profundo conocimiento que tenia
del clasicismo helénico. En él, se funden Ariosto y Bocaccio, Y en el "Tasso" nos habla de la grandeza del Renacimiento Y de la soledad del poeta. Se ha aventurado
en el ensayo crítico con sus estudios sobre Winckelmann, sobre Wieland, sobre Erwin von Steinbach y
otros. En la balada, supera a Btirger y a Uhland, y con
su poema épico "La Aquileida" y "Hermano y Dorothea", pretende igualarse a Homero. En la autobiografia es un maestro, nos ha dejado un valioso documento
como es su "Poesía y Realidad". En la novela epistolar,
psicológica y pedagógica, nos ha dejado en "Las cuitas
del joven Werther", una obra maestra que pertenece a
las dos primeras formas, influenciado por .R.ousseau y
por Ossian, en "Wilhelm Meister" y "Las afinidade::: e lec
tivas", dos novelas que pertenecen a las dos últimas.

34

Con "\Verther", ha revolucionado la prosa alemana y
ha abierto las puertas al Romanticismo que se nos presenta bajo la forma del "Sturm und Drang" y se ganará la admiración de la Humanidad. Con esta novela ha
renovado la literatura universal. " WiJhelm Meiste r " ,
novela psicológica y pedagógica, puede ser comparada
con el "Quijote" de Cervantes y con el "Parzival" de
\Volfram von Eschenbach. Los románticos de su tiempo con Novalis y Schlegel a la cabeza, tuvieron en alta
estima esta obra grandiosa. La más. incomprendida de
sus novelas y poco apreciada en su tiempo, fue .. i., a¡;
afinidades electivas".
Esta obra, psicológica y pedagógica, ha sido a.;tualmente celebrada por Oswald Spengler y Jakob wassermann Y la han considerado como la verdadera forma de la novela alemana. En esta obra se reúnen el
poeta, el amante y el científico. En ella, desarrolla la
teoria de la polaridad de los cuerpos, l&gt;ajo la influencia
del Leibnitz. En una de sus páginas, nos dice:
"Llamamos afines a aquellas ?Wturalezas que ot
encontrarse se ap,oderan unas de otras rápidamente y
que se determinan mutuamente. En los ácidos y álcalis,
por ejemplo, que, si bien opuestos, y tal vez prerisamente por ello, se buscan y atraen de manera tan e·nér·gica, que no se modifican, y forman juntos un cuerpo
nuevo. Esta afin-i dad se ve claramente".

Esto lo aplica Goethe a la afinidad de esplritus
fuertes que se atraen reciprocamente.
Hace estudios sobre Arte y Arquitectura gótica,
clásica Y mediterránea, se interna en la botánica y escribe "La Metamorfosis de las Plantas", se interesa por
lo óptica y escribe "La Teoria de los Colores" y también la crónica bélica de Francia y 1.e Mainz. Es sor1,rendente taro bién su "Viaje a Italia".

35

�En Italia, al lado del pintor alemán 'l'ischbein y
de la pintora suiza Angélica Kauffmann, pinta con
maestría, con Alexander von Humboldt habla de mineralog[a ·y con Wilhelm, el hermano de éste, del desarrollo de las lenguas y la política. Contribuye a la antropologia con su descubrimiento del hueso intermaxilar en
el hombre, es actor y director del teatro de Weimar, pi:;
Consejero privado del Duque Karl August y preceptor
de sus hijos.
Don José Ortega y Gasset, en su libro "Uoethe desde adentro", le reprocha no haberse fijado una meta bien
definida, sin desviaciones, y seguir un camino recto pa
ra llegar a ella. Está inseguro de su propio destino. Y
transita por diversas veredas sin ver jl'l.más su fin . .l!Jstá
insatisfecho, inquieto e indeciso, y aún al final de su
vida no acaba de elegir.
Yo le veo de distinta manera. A mi recuerda
esa vida triunfante, la leyenda del Rey Midas al que un .
Dios le habia concedido convertir en Oro cuanto tocaba.
Así Goethe, er. todos los campos por donde él transitó, dejó huellas imborrables.
"EL ALBA"
Johann Wolfgang Goethe, nació en Frankfurt del

plorable con sus hijos, era tierna y comprensiva. El severo Kaspar se cuidó de la austera educación de sus hijos Wolfgang y Cornelia, llegando aprender el joven
Goethe además de la lengua paterna, hebreo, 1 a ti n.
griego, inglés y francés.
Leyó a los clásicos griegos, latinos, franceses y la
Biblia. Su madre amenizó aquella educación bonda·losamente, interesándolo por la Poesia y las Bellas Letras. Aun por su cuenta, aprendió alquimia y otras cosas que despertaron su afán de saber. No es de extrañar
por eso, que a los 11 años escribiera una novela en 7
idiomas, revelándose en él a tan temprana edad, el
genio que había de conducirlo a la cumbre da la inmortalidad.

El primero de enero de 1759, estando en guerra
austriacos y prusianos, los franceses que eran aliados
de los austriacos, ocuparon la ciudad y con gran disgusto del Consejero áulico, el Conde de Thorane que
los comandaba, se hospedó en su casa.
El noble francés tomó cariño a Cornelia y a Wolfgang y les hizo interesarse por el teatro galo. Pero hubo no pocos disgustos entre el Conde y el Consejero
Goethe, partidario de los prusianos, y este con sus 1m- ·
p1udencias estuvo a punto de poner en peligro su libe rtad y su vida.

Mein el 28 de Agosto de 1749. Su padre fue el Conseje-

ro áulico Johann Kaspar Goethe, de procedencia humilde, pues el progenitor de este, habia sido sastre y me
sonero, pero con su esfuerzo hab[a dado a su hijo una
brillante carrera con la cual llegó Kaspar a tener una
posición desahogada. La madre del joven Wolfgang,
fue Elizabeth Textor Lyndsheimer-, hija del burgomaestre o alcalde de Frankfurt, Wolfgang Textor.
Elizabeth era una mujer muy ilustrada al i gua 1
que su marido, pero lejos de ser como este, dura e inex-

36

Finalmente los franceses abandonaron la ciudad, y
con ellos el Conde de Thorane, volviendo la tranquiliadd
a la casa de Goethe.
Ya a los 15 años, en 1764, el joven Wolfgang se r evela como poeta al publicar su poema "Descenso de Jesucristo a los Infiernos", cuyo fragmento t enemos aqu i.
"En su carro triunfal que conducen ruedas d e
fuego, veo a Aquél qu6 en la Cruz

37

�muriera por nosotros. Notifícales su
victoria también a esas lontananzas, alejadas
de los luceros; la victoria que por nosotros
alcanzó. Va a acabar de destruir ese Averno
que ya con su muerte derribara; va a dictarle
su fallo . ¡Oíd! Ya se cumple ahora el
anatema. Ven los Infiernos Llegar al
Vencedor, y siéntense sobrecogidos por

pódía arrancarla de mi lado. Behrisch, ¡todo esto es
uiia gloriaJJ'

Ya se anuncia en esta página, ·el eterno enamorado ·que será Goethe. Ya anuncia aquel loco arrebato de
alegria de su ··•canto de Mayo" dedic:a do más tarde a
Fed.erica Brion en Sesenheim.
"Chiquilla, ¡ Oh mi Chiquilla!
yo te amo, mi bien eres;
fuego en tus ojos brilla;
bien dicen que me quieres"

su poder ...

En esta época ha leido "La Mesiada" de Klopstock,
l~i,. populares baladas de Bürger y los dramas de Lessing.

\

De sus relaciones con una jovencita llamada Gretchen (a la cual luego inmortalizará en el "Fausto"), d_o
un enojoso asunto en el cual se ve seriamente co~pll- 1
cado, y de su primer engaño amoroso, nace su primer 1
drama "Los Cómplices" que escribe con sangre de su corazón.
Goethe es enviado a la Universidad de Leipzig, Y
pronto la infiel Gretchen es olvidada Y sub~tituida por
Annette (Catalina Schoenkopf), a la que el Joven Wolff.ang llega amar apasionadamente.
De la correspondencia que sostenia con su amiga
Eehrisch, arrancamos esta epistola llena de intensa ternura el 16 de octubre de 1767:

Y más adelante continua este apasionado Lied:
"¡Con cuánto ardor te ama, y
te desea esa mi sangre moza¡
¡ en ti como se inflama, mi
inspiración y goza!

Pero la inconstancia de ambos jóvenes pon e fin
al idilio. Annete es olvidada y después de ella vendrán
otras a ocupar su corazón.
En Leipzig, en la taberna Auerbach, donde los jóvenes estudiantes se reúnen a charlar y a beber, Goethe
P':! encuentra por primera vez, frente a frente con la figura demoníaca que lo obsesionara hasta el fin de su.;;
dias. Fausto.

,

"Toda la felicidad en mis brazos. El precioso pudo·r
que se apodera de ella, no obstante nuestra intimidad Y
el fuerte amor que la empuja a mis brazos a pesar de
los mandatos de la razón. Los ojos que se cierran cada
vez que su boca se aprieta con la mía, el dulce reir de
los cortos intervalos de nuestras caricias, el enrojecimiento, la vergüenza, el temor, el amor, el placer, et
movimliento trémulo para librarse de mis brazos que
me indica su debilidad y dice que únicamente el temor

38

En uno de los muros de Auerbach Hof, están Fausto y Mefistófeles volando por los aires en un tonel. Es
"i" Fausto de las oscuras leyendas y de las trad:iciones
de magia y diabólicas consejas alemanas, el cual co- ,
mienza a perturbar el espíritu inquieto de Goethe.
Una penosa enfermedad pone a las puertas de la
muerte al joven soñador y tiene que regresar a su hogar forzosamente.

39

�Durante su estancia en Frankfurt, hace amist.ad
c·on una mujer mayor que él en edad y experiencia; la
:-,?"ita. Klettenberg. Esta, bajo la influencia de Sweden
borg, Jakob Boehme, y otros misticos de moda en aquel
entonces, pretendia fundar una sociedad religiosa que
estudiara los augustos misterios del Universo. Goethe
siente atraido hacia ella y por un momento se inclifü. a las reflexiones metafísicas.

se

Wolfgang, con su inclinación hacia esta dama,
muestra la avidez de su espiritu insaciable en eterna
búsqueda de si mismo. Más tarde caerá bajo el influjo
y la dirección de otra mujer madura e ilustrada, que lo
guiara también y le concederá su amistad: La Baronesa
de Stein.
"STRASSBURG"
Goethe se restablece completamente y debe reanudar sus estudios de Derecho, y ahora sus padres lo en':ian a la Universidad de Strassburg.
El joven parte a dicha ciudad en la primavera· !le
1770 y asiste a los festejos organizados alli con motivos
di.: las bodas de Maria Antonie.ta de Austria Y el Delfín
dé Francia ( más tarde el desdichado Rey Luis XVI) .
Queda asombrado ante la magnifica Catedral
Strassburguesa construida en la Edad Media por un arquitecto alemán: Erwin von Steinbach: ¡una verdadera
joya! ¡una obra maestra!
Goethe entusiasmado escribe sobre arquitectura
gótica tomando como punto de p a r t i d a la estupenda
creación de Steinbach.
En Strassburg estudia a Winckelmann interesado
en arte antiguo, y más tarde, escribirá sobre él.
Conoce a Johann Gottfried Herder, teólog o, lite-

40

rato, filósofo y poeta, quien le inicia en el culto por
Shakespeare, Ossian, Spinoza y Rousseau. Herder llega
a intimar con él y luego le gastará las más pesadas bromas que Goethe soporta con dignidad.
Herder Ir, llama descendiente de los dioses (Goetter) o de los godos (Gothern) o bien del fango (Kothe). Más tarde, Goethe se vengará de él a la manera
de un escritor que ya es. El Mefistófeles de su "Fausto" presentará las características burlonas de Herder.
Goethe toma lecciones ñe Esgrima y de Danza y
su maestro de baile tiene dos bellas hijas, Jas cuales se
enamoran locamente de él. Surgen los celos entre ambas hermanas, Lucinda y Emilia.
Goethe decide alejarse de ellas, pero al despedirse,
Emilia lo besa apasionadamente. Lucinda enfurecida.
1o arrebata de los brazos de su hermana, lo besa. a su
vez, y lanza sobre él, violenta maldición cual otra Ca•
ssandra ... Ninguna otra mujer podrá besarlo despuéE
de ella y seguir viviendo.
La que ose hacerlo morirá. Goethe huye horroriza
do de alli y superticiosamente evita durante mucho
tiempo, el trato con muchachas.
Weylaud, un estudiante de Teologia que le acompafí.a en sus paseos, le convida a- pasar un fin ·de semana a un pueblito cercano a Strassburg llamado Sesenheim, en la casa del reverendo Brion, pastor de a11na:;
de dicho lugar, Goethe se prenda de la hija del pre1ad.o,
la pequefía y bella Federica. Esta corresponde a sus miradas y a sus sonrisas, pero en el alma del joven poeta
aún permanece oculta la terrible maldición de la vengativa Lucinda. Ahuyentando sus temores, Goethe declara su amor a Federica y pronto es correspondido. La
familia de la muchacha ve con buenos ojos estas relaciones y el "sefíor Doctor Goethe" es recibido con be

41

�nevolencia y amabilidad en casa del Sr. Ministro.
Goethe que ha leido en este tiempo la novela de
Goldsmith, •'' El vicario de Wakesfield", vive realmente
el idilio pintado por el escritor irlandés y lleno de insptración, canta enamorado:

"¡Oh, que bella ante mis ojos la
naturaleza 'brilla1
¡06mo resplandece el sol!
¡Y cómo ríe 1a campiña!
¡En todas-zas ramas brotan
florecillas, y en las
matas, miles de pájaros trinan!
¡En todos los pechos bulle Za alegria
;Oh campos! ;Oh sol!
¡ Qué placer! ¡ Qué dicha!
¡ Qué dorado y bello el
amor palpita,
cual en los picachos
matinal neblina ... !"
Goethe se siente dichoso al lado de esta encantadora jovencita y ambos corretean y recorren el bosque tomados de· Ir. mano.
¡El amor! ¡El ,amor! ¿ Y qué es el amor para Goethe? ¡Ha creido sentirlo tantas veces! Aqui en la camplfi.a pinta y versifica el joven estudiante y mil veces bosqueja el roatro de su amada.
~

"Un mocito vio una rosa,
rosa brezalina,
tempranera 11 linda, ¡Oh!
11 eZ muchacho se acercó;
'VióZa con delicia,
Rosa, Rosa carme8',
rosa bre.ealina.
42

Dije ari, 'P~ co,-twé,
f'06a ln-eeaUha:,

EZZCJ 'h-Mó-, Mas te ~ é
'V tffi recuerdo te 8ef'é,
no 1t,Q8 die hooerme ~ o.

Rosa., rosa carmest.
Rosa brezaUna.
Y eZ muchacho la cort6
roaa bxezalif.14,
ella Mrió,
se de/emli,6
mas sus ayes de doZo:r mida
le valiero1J,, Rosa, rosa carme,ri
rosa brezalina ..• "
Este mozo ultrajante no es otro ,que el enamorado impulsivo al que ni los sufrimientos ni obstáculos
que se opongan a su afán, lo detienen en su empefto. La
rosita silvestre es la jovencita que se resiste a las pretensiones del mozalbete.
Pero el tierno romance de Sesenheim, es interrumpido de pronto por las apremiantes cartas del Sr. Consejero que apuran a su · hijo para volver a su hogar una
vez terminados sus estudios.
Goethe se encuentra de pronto en la encrucijada.
¿Abandonarlo todo, su carrera, sus anhelos de gloria y
un porvenir espléndido para unirse a esta timida jovencita alsaciana que le brinda sencillamente su amor;
y convertirse en un rústico padre de familia, o destrozar su corazón y el de su amada en aras de la inmortalidad?
Opta por lo segundo. La despedida es dura, dolorosa, pero ya es tarde cuando el destino llama apremiante. Ni Goethe ni la pequefi.a Federica podrán olvidarse jamás. Es el motivo de la renunciación que Goethe pinta en sus "Afinidades Electivas".

43

,

�Es preciso cortar de un ·tajo el .nudo · gordi_ano del
Destino y marchar adelante ·sin mirar atrás. En agosto
de 1771, el Dr. Goethe abandona a su ama'1.a Y parta
precipitadamente hacia Stra~s\rnrg y · de alli a Frankfurt. Wolfgang inmortaliza aquella dolorosa separación con un precioso lied "Saludo y Despedida".
"¡Vibró mi corazón! ¡pronto, a caballo!
¡y en menos que se piensa es cosa
hecha! ¡aún acunaba Za tarde Za campiña!
aZZá arriba, noche era.
En su capa de bruma el roble envuelto,
al modo de gigante centinela,
erguíase allí, donde sus miles ojos
negros aviz oraba Za tiniebla.
Por entre nubes asomando tr4ste,
la luna tras Za niebla parecía,
y sus alas moviendo levemente,
mis oídos el viento estremecía;
Za noche mil vestigios abortaba
más a mí amilanarme no podían.
¡ Qué fuego el que ardía en mis venas!
¡Qué fuego el que en mi pecho ardía!
Delante de mí, estabas y tu dulce mirada
me Llenaba de alborozo
tuyo mi corazón era, y mi pecho alentaba
por tí, por tí tan sólo.
Tal creía yo .. : indigno de ese gozo
Que para mí ternuras irradiaba ...
todo en rededor de tu divino rostro,
Rosada primavera florecía.

¡ Qué dolor en tus oesos amor mío!
¡Qué deUcia manaba de tus besos!
vino el adiós a quebrantar mis bríos
mas, ¡ay! que al clarear la mañana
Partí, seguido por tu fiel mirada,

44' .

húmeda de llanto, apenas reprimido . .
¡Mas, ¡qué dicha no obstante ser amado!
¡Amar también, qué dicha amigos míos!

¡Pobre Federica! al verse abandonada estuvo a
punto de motir de dolor, enfermó gravemente y estuvo a
las puertas de la tumba, pero se restableció y supo pel'donar al infiel amado y vivir en su recuerdo. A Goethe
le perseguirán aún los remordimientos mucho tiempo.
En 1779, aprovechando un viaje que hace a Suiza, acompañando al Duque de Weimar, escapa a Sesenheim y
visita a la familia de su amada, que lo recibe como antes, con alegria y amabilíoad. Federica se llena de regocijo y se siente feliz nuevamente. Ambos recorren lo3
lugares en que fueron tan dichosos, pero el antiguo
amor ya no resurgirá. Goethe, demasiado egoista ama
aún su libertad y teme volver a caer en las redes de la
pasión, del amor que encadena, W olfgang se despide
otra vez de su amada y de los familiares de ella. No hay
rencor ni dolor en esta despedida.
Queda entre los antiguos amantes una profunda
amistad que no podrá borrar el tiempo. Federica no entregará jamás su corazón a otro hombre, porque en su
pecho como en un taoernáculo, guarda el ardiente
amor que compartió con Goethe.
"STURM UND DRANG"
Es la época de la ebullición. Los poetas de mod'l.
son: Wieland, Klopstock, Btlrger, Lessing, Gottsched,
Weise, Zachariae, etc.
Goethe lleno de entusiasmo en Frankfurt, trabaja
Y planea dos de sus más famosas obras "Goetz vori
Berlichingen" y "Fausto". Goethe se su~a al grupo d!!
jóvenes literatos que más tarde serán designados como
los primeros románticos Fritz Jacobi, Gottfried Herder
Hammann y Max Friedrich Klinger. Alli, Goethe lanza

45

�pidiendo para nosotros numerosa descendencia de hijos nobles y valie:ates.
Tú no le has complacido y yo soy el
último ... Lerse, tu vista me es grata
en la hora de la muerte que en la violenta batalla. Entonces mi espíritu
guiaba el vuestro; ahora tú me so;;;tienes ¡Ah! No poder, una vez siquiera
ver a J oergen, reconfoi-tarme con su
mirada . .. ¡bajáis al suelo la vista!
lloráis .. . ¡Ha muerto Joergen! . ..
muere, Goetz! ... ¡Sobrevives a ti mismo; has sobrevivido a tus valientes!
¿Cómo murió? ¡Ah! ¿Lo cogieron con
los incendiarios y lo han ajusticiado ·t

audaces ataques a loe ya consagrados vates, sobre todo
a Wieland.
Este movimiento juvenil, será designado con el
nombre de uno de los dramas de Klinger ··•sTURM
UND DRANG" (Tormenta e ímpetu). Aportan ideas
nuevas, rejuvenecen la literatura y empti]an hacia adelante la Cultura Alemana. Es cuando Goethe escribe y
publica la primera obra que lo hará famoso en toda
Alemania: "Goetz von Berlichingen".
El tema de la obra, es la historia de un anciano ca
ballero feudal que se distinguró valientemente durante el levantamiento de campesinos en el siglo XVI, bajo
el imperio de Maximiliano l.
Goetz von Berlinchingen, es otro Don Quijote que
busca la justicia y la libertad para su pueblo y que vive en eterna lucha contra los Prin~ipes opresores y los
mercaderes abusivos. Durante la revuelta campesina,
él con Franz von Sickingen y Florian Geyer, son ~ombrados caudillos de la rebelión. Pero tardiamente, Goetz
se da cuenta, que en lugar de libertad y justicia que él
persigue, se ha convertido en el instrumento de una
venganza sangrienta y destructora. Es arrastrado contra su voluntad en- esa orgi.a de muerte, de saqueo y de
pillaje, pues ahora, los campesinos nada respetan y entran en todas partes a sangre y fuego.
Goetz, herido, desesperado y enfermo, cae prisionero de sus enemigos y arrojado en una prisión en
Heilbronn, donde muere rodeado de su mujer y los suyos.
He aqui la última escena de la obra en la cual se
acusa notablemente la 'influencia de Schalrespeare :
" GOETZ. -

El dia de nuestra boda, Isabel no sospechaba que yo moriria de este modo . .. Mi anciano padre nos bendijo,

46

"ISABEL. -No, cayó en la acción de Miltenberg,
combatiendo como un león por su libertad.
"GOETZ. -

¡Gracias a Dios! Era el mejor y el
más valiente de los jóvenes bajo el
sol ... Ahora, despréndase pii alma
... ¡pobre mujer! ¡Te dejo en un
mundo bien corrompido! ¡Lerse, no
te separes de ella. Cerrad vuestros
corazones con más cuidado que v11estras puertas. Vienen los tiempos del
engaño; hanle dado libertad ... Los
indignos gobernarán con astuci.1, y
los corazones nobles caerán en sus redes. Mari.a: devuélvete Dios a su esposo y no permita que caiga. tan bajo
como alto ha subido. ¡Selbitz murió,
y el buen Emperador, y mi Joetgen!
... dadme un sorbo de agua! ¡aire del
cielo! ¡Libertad! (muere) .

" ISABEL. -¡Oh! i Sólo arriba, arriba a tu lado!
El mundo es una prisión.

47

�"MARIA. -¡Hombre noble y generoso! ¡Maltaya
el siglo que te arroja. de si!
"LERS'E. -¡Malhaya la posteridad que te desconozca!"
El drama nos muestra también las intrigas del
Obispo de Bamberg, enemigo acérrimo de Goetz, y cómo su esbirro Adelbert von Weislingen, antiguo compañe.ro de armas del héroe, es seducido por los en&lt;'antos
de la. bella Adelheid von Waldorf y puesto de nuevo al
servicio del prelado. Finalmente Adelheid traiciona a
Adelbert con su paje, y lo hace envenenar por éste.

en el tribunal de Derecho del Reino en Wetzlar y con
este motivo se traslada a dicha ciudad.
En un baile en el pabellón de caza de Wolperthausen, conoce a una jovencita encantadora que le dejara
profunda, dolorosa e inmortal herida.
Es hija de Bailio de la. Orden Teutónica. Su nombre es Carlota Sofía Enriqueta Buff. Baila con ella y
nace una gran amistad que poco a poco se transformará en pasión avasalladora en el pecho de Goethe.

Weislingen muere arrepentido por su traición a
Goetz y su mujer es juzgada y ejecutada por el 1.1ibunal Secreto de la Santa Voehme.

Carlota está comprometida con J ohann Christian
Kestner, un joven agregado a la Embajada de Bremen .
Goethe frecuenta. durante algún tiempo la amistad de
Carlota y enamorado de ella, le propone matrimonio.

Goethe conoció a su héroe en el libro de Frar,z von
Steigernsald, "La vida de Gottfried von Berlichingen,
aunque otro~ como Hermann Grimm aseguran que el
poeta leyó las memorias del propio Goetz".

Carlota, fiel a su compromiso con Kestner, rompe
sus relaciones con Wolfgang. Ambos quedan no obstante como amigos después de la boda de Carlota y Kestner.

Más tarde, Gerhart Hauptmann en su drama, ·'Florian Geyer", desacredita a Goetz de Be-rlichingen acusándolo de traidor a la causa y de venderse a las potencias contrarias, hacieffiio resaltar como único y sincero
héroe de las guerras campesinas a Florian Geyer.

Goethe desesperado abandona Wetzlar y atormentado por su amor no correspondido llega a intentar hasta el suicidio.

Probablemente, Hauptmann babia leido a Friedrich Engels, que defiende con entusiasmo a F1orian
Geyer y ataca con saña a Berlichingen en su libre.•:
"Las guerras campesinas en Alemania".
Lo cierto es que en su tiempo, el drama de Goethe
causó gran revuelo y fue leido con avidez.
Este libro coloca a Goethe por encima de los "StUrmer und Dragner", y lo convierte en s'u caudillo.
En mayo de 1772, Goethe es nombrado practicante

48

De pronto, corre la noticia de que un amigo suyo,
Karl Wilhelm Jerusalem, hijo de un religioso luterano, se ha quitado la vida por culpa de un amor desdichado. Estaba enamorado de Madame von Herdt.
Goethe se siente sacudido por la inesperada descarga. que ha. dado muerte a su amigo y se detiene al
borde de la. tumba en que está a punto de lanzarse.
Es como un despertar aterrador.
Goethe trata de olvidar a Carlota y hace amistad
con Maximiliana de la Roche, casada con un comerciante suizo-italiano llamado Pedro Antonio Brentano. Ce-

49

�loso éste de las frecuentes visitas de Goethe a su esposa lo expulsa de su casa de mal modo.
Ante este nuevo fracaso, Goethe siente que necesita un desahogo, porque la desesperación lo arrastra
hacia la muerte espantosa y sombría.
Goethe se pone a escribir y vuelca todo su dolor en
un libro inmortal.
"Las cuitas del joven Werther" (Leiden 'des Jungen
Werthers). Este libro le abrirá las puertas del Parnaso
y lo conducirá a la cumbre de la gloria. "Werther" es
una verdadera confesión. Werther, enamoraao de Cario
ta, sigue frecuentando su amistad aún después de su ma
trimonio con Albert, su amigo, y al ver que no puede alcanzar su amor, se suicida. En forma epistolar a la manera de "La nueva Helol.sa", de Jean J'acques Rousseau,
confiesa Werther su pasión por Lottchen (Carlota) a
su amigo Wilhelm y todas sus angustias y fracasos que
lo llevan a la tumba.

"¡Oh, perdóname, perdóname, perdóname! debía haber sido aquél el último momento de mi exi s t e n c i a
¡Oh, Angel mio! ¡Por primera vez, sin ningún género
de duda, hirvió en lo más intimo de mi alma ese sentimiento delicioso; ¡Ella me ama! ¡Ella me ama! ¡Aún
arde en mis labios el sagrado fuego que despedían los
suyos; nuevo cálido gozo vibra en mi corazón!,,.

Goethe tuvo imitadores en todo el mundo, El Pistoletazo de Werther, el Fogonazo cegador y suicida repercutió en todos los ámbitos del Universo.
Hasta el Colose de Francia, al Rayo de la Guerra
conmovió íntimamente este disparo.
El joven poeta inexperto, al ver el éxito obtenido
con su pequeña obrita, la envía con una dedicatoria a
Carlota y a Kestner, pero por toda respuesta, recibe la
indignación de ambos que tienen el libro como una burla a sus sentimientos y a sus relaciones.
Finalmente las explicaciones de Go e t h e realizan
su reconciliación.

En "Werther", volvemos a encontrar todos los deseos, sueños e ilusiones irrealizables, propios de la adolescencia y de la juventud.

No es este el único disgusto que "Werther" le causa a su creador.

La propia confesión de un enamorado que se siente morir cuando se l.e escapa su amada ideal e inalcanzable, el único motivo de su vida inquieta y atormentada le es arrebatada por el destino y se precipita en el
abismo insondeable de la muerte.

Se inicia una época de sensiblería dulzona y lagrimeante en la poesl.a y en la vida misma. Jóvenes decepcionados y llenos de amargura, buscan un consuelo
en el ejemplo de "Werther", y como él, se quitan la
vida.

En el momento en que Werther olvidando que Lotte (Carlota) está unida en matrimonio a Albert su
amigo, le arrebata un beso ardiente y Lotte lo rechaza
violentamente y le prohibe volver a verla. Werther llora de amargura y felicidad. Ese beso lo arrastrara al
suicidio y en la carta de despedida dirigida al obje to de
su dolor, le escribe:

Goethe es acusado injustamente como culpable de
:os frecuentes suicidios a partir de la publicación de su .
libro.

50

Goethe toma aversión a su héroe y hasta los últimos a:iios de su vida cree verse perseguido por la sombra aterradora del suicida Werther.

51

I

�En 1824, para la edición jubilar de la obra, escribe estos versos tratando de alejarse de aquel espectro
fatídico y acusador.
"De nuevo osas, ¡ Oh sombra tantas veces llorada!
presentarte a la diurna y solar claridad.
y en los campos de nuevo florecidos, al paso
salirme sin que el verse te intimide y espante".

Llega a conocer personalmente a su a d m i r a d o
Friedrich Gottlieb Klopstock, a Gottfried Bürger y al
padre Gleim que lo acusa de perverso corruptor e instigador del "Mal del siglo" (el suicidio).
Goethe se muestra contrito ante él, pero en el fondo se ríe del reproche. Sin embargo, el recuerdo de la
bellísima Lottchen perdura aún y su pluma desliza estas dulces lineas en memoria de su desdichado amor:
"Es verdad, Oh, ,i es verdad que te he perdido,
que huiste de mi lado con el viento,
aún suena dulce en mi avezado oído cada
palabra tuya cada acento ... "

'°ITALIA"
En enero de 1775, Goethe conoce a Lili Schoene•
mann, hija de un rico banquero, con la cual se compromete formalmente a contraer matrimonio.
Esta Lili dejará alguna huella en el corazón del
poeta atormentado, pero para ella tendrá también dulces acentos:
",iEs esa amable y juvenil figura,
ese adorable rostro, esa mirada
que bondad y lealtad al par respira,
la voluntad te tiene enajenadar"

52

Y luego escribe un poema llamado "El Parque de
Lili" donde se finge un oso prisionero de los encantos
de la bella, pero de nuevo interviene el destino y la boda no se realizará. Los hermanos Stolberg, Leopold y
Friedrich, lo convidan a hacer un viaje' a Suiza, donde
conoce a Johann Caspar Lavater, el renombrado teólogo mistico de Zurich, al que él admiraba desde que hai&gt;ia tenido amistad con la Srita. K!ettenberg. Viaja por
f!l Rhin y finalmente vuelve a Frankfurt después de
: f\mper sus relaciones con Lili a raíz de algunas desavenencias.
El Duque Karl August de Weimar, llamado "La
Atenas Germánica", le ofrece el puesto de Consejero de
:Legación y Wolfgang acepta. En Weimar, G o et he es
presentado a Weiland el viejo poeta frivolo y a la Ba1•flnesa Carlota de Stein, mujer del Caballerizo Mayor
(Marschall, es decir, Mariscal) del Duque.
Karl August, lo estima y lo admira, lo nombra luego consejero intimo y más ,tarde Director de Hacienda y
!e con.cederá un titulo ele nobleza.
A partir de entonces será llamado Herr J o h a n n
Wolfgang von Goethe.
Goethe ha escrito entonces numerosos drama 8 y
poemas de los que solo conocemos fragmentos por haberlos abandonado el poeta a p e n a s comenzados. "El
Gran Copto" (Cagliostro), "El Ciudadano General",
"Erwin Y Elmira", "La Pescadora", "Clavijo" (inspirado en las memorias de Beaumarchais), "Stella", etc. Tra
duce "Mahoma" de Voltaire, compone "El Judío Errante", "Los Misterios", donde habla de una secta de iniciados, "Prometeo" que es la rebelión del Creador con-tra la tiranía absoluta, y los deja sin terminar, planea
nuevos dramas y comienza "El Conde Egmont" y su novela Pedagógica "Wilhelm Meister" corrige y renueva
con frecuencia un fragmento, "Fausto".
53

�Hace estudios cientificos y descubre el Hueso Intumaxilar, lo cual no fue publicado hasta 1820 en el
segundo "Cuaderno de Morfologia" .

Ya no busca la belleza en las formas góticas. Ahora será un apóstol del Arte clásico. Ahora pertenece al
mundo ente ro.

Hace un viaje al Harz, en compañia del Duque de
Weimar, y alli escribe su poema "Ilmenau" que comien-

En Italia conoce a Karl Moritz, joven critico de arte alemán, y Goethe se pre senta como el pintor Johann
Pbillipp Moe ller y dedica su tie mpo a este arte que babia abandonado desde su juventud, poniéndose bajo la
dirección de Tischbein y de Angélica. Tischbein pinta
alli un r etrato de Goethe muy conocido que se titula:

"ª asi :
"¡Oh valle encantador!
¡Oh valle siempre verde .. . "

Su estrecha amistad con la Baronesa Carlota von
Stein, le inspira su drama, "Ifigenia en Táuride", a imitación del drama de Eurfpides, que colocará a Goethe a
la altura de los clásicos y lo convertirá en un aeda griego.

I

En 1796, viaja a Italia, en compañia del pintor alemán Wilhelm Tischbein y la pintora suiza A n g é 1 i ca
Kauffman. Marcha a Roma, donde queda deslumbrado
por la grandeza del Arte Clásico, el poderio de los antiguos Césares, la gloria del Renacimiento y la magnificencia de la Iglesia Cafólica.
Absorto ante las maravillas que del Pasado ha respetado la acción del tiempo, exlama extático en su poe•
ma "El Caminante".
"Un arquitrabe aquí eZ musgo cubre ...
¡ Espíritu Creador te reconozco!
¡En Za piedra tu sello se descubre!

¡ De tu obra magistral, los mil fragmentos
se desplomaron; pero entre ruinas tu
espíritu inmortal yo aquí presiento!"

Se ha transformado completamente.

" Goethe en la cam piña rom ana".

En Ita lia t ermina s us dramas " lfigenia en 'l'áuride" y "Torcu ato T a sso" , sobre el poeta renacentista
que vivió en la Corte del Duque de Este y escribió " L a
J erusalem Liberta da". Nos cu enta d el desdich a do umor
del lauread o poet a por la he r man a de l Duque y su r ivalidad con el a dulador e hipócrita Ant onio, Secr e t a r i o
del P r ín cipe .
Tam bién a llí termina su "Egmont". El tema de est e dr a m a e s l a histor ia del desdichado Príncipe de Ga ure, Caballe ro del Toisón de Oro, a quien Felipe II h ace
encarcelar y e j ecu tar e n Gante , por me&lt;llo d e su esb irro
f•l Duqu e de Alba. Goeth e nos pr esenta un E n rique de
E gmont rejuvenecid o qu e ama a una hija del pueblo,
Clar it a. Guillermo d e Nassau, Duque de Orange l e advier te en vano a Egmont que e l fe r oz Duque de A J b a
les ha tendi do una cel ad a y que el Rey de España quie r e aniquila r a los caudillos de Fla ndes, con e l pretexto
de que levan tan el pue blo en su contra. Egmont, no h ace caso de la a dver tencia creyendo escudarse en su nobleza e inocen cia y acude a l a cit a d ada por el Duq~e
de Alba, el cu al lo h ace prision ero y lo hace m-'ttar secretamente .

Ya no es el poeta nacional, ahora es un pensador
universal.

Es adm irable como maneja Goethe el desar r o 1 1 o
del drama. Las a ltivas palabras d e Egmont en defensa

54

55

�de la libertad, y los juicios acertados de Alba sobre el
derecho, la soberanía, la autoridad y la justicia, nos
asombran, así como el amor abnegado de Clarita que si
gue a su amante a la muerte.
Goethe se aleja de la verdad histórica Y del verdadero Egmont anciano y cargado de hijos; pero el · bardo tudesco tiene por principio que el Poeta debe vivir
siempre ~l margen d:e la historia y de la leyenda . Este
drama fue inmortalizado por Beethoven con su o~ertura.
También allí termina, "Los años de aprendizaje de
Wilhelm, Meister" su más elogiada nove 1 a . wm:elm
Meister es el joven que se adentra en la vida preguntándose cuál es su misión y su verdadero fin en ella.

Es la canción de una jovencita enamorada a quien
un estudiante germano, Wilhelm Meister, ha salvado
de la crueldad de sus pariientes, de la miseria Y del hambre y ella en cambio, le ofrece su amor sencillo Y tierno. Aquel bello país donde ella anhela ir, es Italia ...
(Ambroise Thomas, compositor francés ha inmorta
]izado estos versos en una aria inolvidable en su Opera
"Mignón" y Schumann ha compuesto un bello lied) Italia es un sueño primaveral para los alemanes; una dulce nostalgia los envuelve. Goethe ha rPalizado su sueño. No sólo ha estado en Roma, sino que también viaja
por Venecia, Nápoles y Sicilia. Ahora reconoce el mérito de las obras de Winckelmann, y a él dedica sus esc,ritos.

que

El destino le arrastra de aquí para allá, engañándole mil veces en su vocación hasta encontrarle finalmente. Primero es un poeta que renuncia a la carrera
de hombre de negocios a que le destina su padre, Juego
es actor y hombre de mundo, critico, literario, para con,,ertirse luego en médico cirujano.
Los altos conceptos que vierte Goethe sobre el teatro de Shakespeare, especialmente sobre "Hamlet", son
tenidos en cuenta por los críticos teatrales en el futuro
pues siguen la ruta señalada por el literato alemán. De
"Wilhelm Meister" es inolvidable la balada inmortal a
la que el mismo Beethoven y más tarde Schumann, han
puesto en música. La balada de "Mignón" tan celebraca:
"¿ Conoces el pa,ís donde los limoneros florecen
y hay naranjas de oro. entre el follaje Y
Un suave viento emana de un cielo muy azul
los mirtos duermen y álzance los laureos
arrogantes dí, ¿Los conoces bienf .Allí, Allí,
contigo amado mío, anhelo ir ...

56

De esta época datan sus ·'Elegías Romanas" en las
como otro poeta latino, versifica frívolamente:
"Pero ¿Es que aprendo poco contemplando las
formas de esta viva escultura que mis
manos moldean?
.Ahora es cuando comprendo el Mármol; pues
lo estudio con ojos sensitivos y manos
videntes.
Y si el día la amada me niega alguna hora
en cambio de la noche me las concede todas.
No se va todo en besos; y también
conversamos y cuando le entra el sueño yo
despierto medito. Más de un poema en sus
brazos, he rimado, y a fe que tecleando en
su espalda suavemente, escondía los
latinos exámetros ... ')

Y en efecto, el poeta vive entregado a los amores
livianos, que son fuentes de inspiración en él.

En Nápoles conoce a Faustina, una "Mignón" para
él quien está dispuesta a seguirlo y a romper su com-

57

�promiso con un italiano, pero él vuelve solo a su f r i a
patria del norte de Alemania.
"POESIA Y REALIDAD"
Aún bajo la influencia clásica, escribe sus "Epigramas Venecianos", su poema "Alexis y Dora", su
"Nuevo Paunasias" y la sombría balada, •''La Novia de
Corintho". Esta balada es una leyenda de vampiros en
Grecia, tomando de un episodio de "La vida de Apolonio de Tyana", escrito por Flavio Filóstrato. Dos jóvenes griegos, son comprometidos en matrimonio por sus
padres desde niños, con el fin de unir más estrechamente los lazos ambas familias. La madre de la joven se
convierte al cristianismo, y faltando a la palabra dada,
nace que la muchacha profece en un convento.
Entre tanto, el novio, que vive en Atenas, viaja a
Corintho, donde piensa encontrar a su prometida, y llegar a la casa de sus supuestos suegros, donde es acogido
solicitamente. Le otorgan una habitación y le sirven
una opipera cena. A media noche, se presenta su prome,t ida, y se sienta a su lado, revelándole su identidad,
cambian prendas de amor y brindan por su felicidad.

"De los fantasmas en aquel momento·
suena la hora, en tanto que dichosos
ellos se sienten, y el oscuro vino,
se brindan mutuamente, y con sus
pálidos labios, sorbe el vino rojo la
novia ... "
Pero se niega a probar bocado alguno. El joven la
abraza ardientemente e intenta hacerla suya, pero ella
lo rechaza, y él, con lágrimas, le Implora la caricia de su
cuerpo. Ella le hace ver la palidez de su rostro y la
frialdad de su cuerpo, pero él enardecido la estrecha
tiernamente:
58

"Yo te daré calor, dice, aunque vengas
del sepulcro que Mela con su abrazo ... "
Al ruido que hacen, en amorosos transportes, y a los
juramentos de amor eterno y tiernas despedidas, acude la dueña de la casa y ante aquella escena. queda horrorizada.
Su hija habia muerto en el monasterio y habia sido enterrada cristianamente. Ante sus espantados ojos
veia el espectro de la muchacha en brazos de su amante.
El fantasma se vuelve a su maáre, le confiesa qut-es una lamia (mujer-vampiro) y que su amado morirá
porque ella le sorberá la sangre de las ven;:¡,s asi como
apuró el rojo vino. Los dioses han castigado a su madre por haber violado la promesa, pues el ,sepulcro no e_s
suficiente para retener prisionero un cu e r P o sediento
de amor.

"No en/ria la tierra un cuerpo
que en amor arde . . . "
Termina diciéndonos Goethe, que la joven apareci-da pide a su madre que se quemen sus restos, para evitar que su espectro siga errando impenitente.
La época de leyendas de ultratumba y de terror,
las ha extendido el romanticismo literario, y Go e t h e,
que no ha podido desligarse de él completamente, escribe poemas de magia y de misterio, a semejanza de Uhland, de Eichendorff, Bürger, Fouqué y otros. Asi compone su sombria balada "El Rey de los Silfos" (Erlkoenig) cuyo titulo tiene un curioso origen. Le llamó
"'Erlkoenig" (Rey de los Alisos) en lugar de Elverskoenig" ("Rey de los Silfos") que es lo correcto.
Alf o Elver significan en alemán, silfos. o sea esos

59

�seres diminutos y mágicos de las leyendas. (En tiempos primitivos se llamaba Alf a los Diose;:; escandinavos, tanto a los del bien como a los del mal. A los luminosos dioses del Walhalla o sea la mansión de los escogidos se les nombraba, los Albios bancos y a los Nibelungos o hijos de la niebla que poblaban el reino suoterráneo y eran seres malignos, los Albios negros. Posteriormente, los interesados en la magia Y t-n la alquimia, dividieron al universo en cuatro reinos. La Salamandra era el espíritu del fuego, los gnomos, los espiritus terrestres, la ondina el espíritu del agua y los s:lfos
los espir\tus etéreos que pueblan el aire y Erle, el Aliso,
' el árbol mágico antes mencionado, del cual formaron los
dioses germanos al hombre primitivo.
Goethe divertido por aquel juego de palabras y la
extraña coincidencia que las relacio'laba, 11 a m 6 a su
poema, "Erlkoenig", a sugerencia de Herder.

-¿Quieres venirte? Mis hijas te
servirán niño bello;
danzan y cantan de noche
te arrullarán en tu lecho.-¿Las hijas del Rey no ves,
padre, en la sombra, a lo
lejos?
Hijo mío son los sauces
que sacude y mece el viento.- A la fuerza, si no cedes,
te llevaré, pues te quiero.- ¡ Ay padre, el rey de los sal/os
me arrebata, tengo miedo!Temblando azuza el caballo,
tiene al niño más P,Strecho
llega at hogar y se encuentra
al hijo en sus brazos muerto".

¡He aqui dicho poema!:
"¿ Quién cabalga en altas horas
entre la noche y el viento?
Al niño, calienta el padre
estrechándolo en el pecho.
-Hijo, ¿Qué temes? ¿Qué ocultas?
-Al Rey de los silfos veo,
corona y manto flotante.
-no temas, hijo, es el viento.-Ven niño hermoso conmigo,
juntos los dos jugaremos,
vestido de oro andarás
entre flores y arroyuelos.-Padre ¡padre! ¿No has &lt;ñdo r
¿Lo que me dice en secretor
-Tranquilízate hijo mío;
en las hojas zumba el viento.-

60

¡Es desastroso y aterrador este lúgubre diálogo!
El desenlace de la balada sobrecoge, estremece. Goethe
sabe hacer vibrar a sus lectores de amor o de terror
como le place. ¿ Quién es este misterioso Rey de los Silfos cuyas hijas fingen ser siluetas de la niebla? ¿Es aca
so la Muerte?
Sobre este poema tétrico, el célebre pintor Moritz
von Schwind ha pintado un cuadro aterrador. En él, se
ve al padre galopeando velozmente sobre un corcel ne
gro que se desliza entre los alisos, estrechando entre
sus brazos al hijo querido. El Rey, vuela sobre e 11 ~ s
con el manto extendido tratando de arrebatar al niño
El Rey, es un anciano cuyo rostro simula un cráneo,
es decir un esqueleto. Y finalmente, sus hijas parecen
cantar o bailar al fondo del cuadro simulando ser viejos árboles o sombras confusas. El poema de Goethe ins
piró a otro artista más, Franz Schubert le puso música.

61

�También el poeta español, Federico García Lorca.
imitó a Goethe en su "Romance d,e La Luna Luna" incluida en el "Romancero gitano".
Otra balada famosa es la del "Aprendiz de hechicero", divertida y cómica, muy conocida en Alemania y
en el extranjero por los grandes músicos que se han inspirado en ella.
El aprendiz de mago, trata de emular a su maestro en ausencia de éste, pero no puede conjurar y detener a los poderes misteriosos que ha desatado, hasta que
vuelve el mago y lo salva.

Heine lo imitó en sus "Cuitas Juveniles" y el compositor francés Paul Dukas puso música al poema d,1
Goethe.
Estos poemas de encantamiento, los escribe para
demostrar a sus contemporáneos que lo que ellos escriben él lo puede hacer mejor, aunque prefiere vivir y
e·s cribir sobre la realidad sin despreciar la existencia
que ellos pretenden eludir. Goethe nos dice reflexi:vo:

"Siempre me ha extrañado la idea de los sa'bios
que entienden que la poesía se toma de los
libros y no de la vida".
"EL REGRESO"
Goethe ha vuelto a su patria, ya está de nuevo instalado en su casa en Weimar, cuando una muchacha,
Cristina Vulpius, acude a él, para que favorezca a: su
hermano, autor de una novela de aventuras, "Rinaldo
Rinaldini". Goethe accede a su ruego, pero a su vez, le
declara su amor, el amor apasionado y fogoso del poeta.
Cristina corresponde a sus anhelos, y durante a lgún tiempo vive a su lado. Goethe tiene de ella un hijo, August; esto enciende el escándalo en Weimar . ·
1

Muchos amigos le vuelven la espalda y la Ba.-o:i;iesa de Stein, retira a Goethe su amistad. Goethe se e,n-

62

coge de hombros y se aisla dedicando su tiempo al éstudio.
Sin embargo, el bardo germánico no con t r a e r á
verdaderos esponsales con su amante hasta muchos
años después, cuando su hijo es ya mayor.
En 1787 había conocido a Friedrich Sch i 11 e r, el
cual, si durante algún tiempo lo evitó y rehusaba su
amistad, será su más fiel amigo y colaborará con E.l arduamente, Goethe lo hace nombrar catedrático de Jena y formarán juntos un periódico, desde el que combatirán hombro con hombro. Schiller lo hace dedicarse
más a su labor literaria y Goethe inclina al joven más
hacia la realidad. A su regreso def viaje por s ·,liza,
Goethe sugiere a Schiller el tema de " Guillermo Tell"
para uno de sus dramas. Le ayudará en el desarrollo
del mismo.
Lo que más le dolió a Goethe al verse aislado, es
que el mismo Schiller y su antiguo amign Herder, desaprobaran ahora su conducta.
A Goethe, le es confiada la dirección del teatro de
Weimar en 1790, y hace gran amistad con los actores
Iffland y Corona Schroeter. El bardo pone en escena
"Ifigenia" haciendo la Schroeter el papel de la heroína y él mismo el de Orestes.
F r u t o de sus investigaciones científicas y de su
culto por la naturaleza en que ha iniciado a la b e 11 a
Cristina, es "La Metamorfosis de las Plantas" en la que
de una manera contemplativa y poética, explica lo?. di~
versos fenómenos a que está sometido al Universo.
No es de extrañar en un poeta, el interés extt"aordinario en la ciencia, ya minerólogos, ya botánicos, como así lo hace notar Alexander Gode -von Aesch- - en
su libro: "El Romanticismo alemán y las ciencias na-

63

�turales".

'

Es muy notable que un critico y filósofo contemporáneo, Osw:ild Spengler, niegue a Spinoza toda su influencia sobre el pensamiento de Goethe, cuando él
mismo, sus contemporáneos y críticos de épocas posteriores como Thomas Mann, Hermann Grimm, Emil Ludwig, George Simmel y otros, reconozcan en la obra del
poeta germano, la influencia Spinozista.
Oswald Spengler en su opúsculo "¿Pesimismo'!"
nos dice:
"Hay una poderosa corriente del pensamiento alemán que procede de Leibniz y pasando p o r Goethe y
Hegel, se prolonga hacia el futuro.
Como todo Zo alemán, tuvo su destino, que, po,· decirlo así, fluye subterráneo e inadvertido a través de
los siglos, que, en tanto que Za mentalidad extraña resbala por la superfic4e del pensamiento en estos hombres
que marcharon a la supremacía, Leibnitz ha sido el gran
maestro de Goethe, aunque para Goethe no fue n11,nca
consdente esta relación, que la fama siempre atribuyó
a Spinoza, que le fue completamente extraño, cuando él
había llevado por Za influencia de Herder o d i r e c t amente, por sus "Afinidades Electivas" un auténtico
pensamiento de Leibnitz a su modo de v;r Zas cosas".

Creo que es demasiado audaz-.a.tribuir, al mismo
Goethe, un estado de confusión en su peñsamiento, de
manera que, creyendo seguir a Spinoza, es realmente un
discipulo de Leibnitz.
No hay que poner en duda que Goethe conociese a
su compatriota Leibnitz en sus obras, ya que asi se l.o
hace saber a Eckermann en sus "Conversaciones", como no es dudoso que sufriese influencias de los filósofos contemporáneos Kant y Hegel, puesto que a la cam-

64

paña de Francia, llevaba consigo una obra de Kant, y
de Leibnitz oo hace vivo exponente en sus "Afinidades
Electivas" como asegura Spengler, mas no por eso, podemos restarle valor a Spinoza.
El mismo Otto Weininger, contrario al Spinozismo
y admirador ferviente de Goethe, tiene que reconocer

en él, la influencia evidente del filósofo de Amsterdam.
Goethe publica un fragmento de su "Fausto'· escrito entre 1771 y 1775, pero ya no logra despertar pc-r
él, el mismo entusiasmo popular de antes. Los poetas
románticos lo atacan. Goethe se h:i vuelto indiferente
a\ espíritu nacional que hay que mantener en alto. Los
hermanos Schlegel, Ludwig Tieck y Novalis, lanzan violentos ataques contra él. Goethe compone inspiradas
"Serenatas" a la manera italiana evocando los lejanos
dias de la juventud y del primer amor:
"¡Desde tu blanda almohada
presta a mi canción oído!
Dormirte ~Z son de mi Cítara,
¿ Qué más quieres amor mío f
Todo el tropel de luceros
de mi citara a los sones
bendice el eterno amor
duerme tú sin más anhelo
Por encima de esta t.ierra
ruin, el amor me encumbra;
duérmete, ¡Oh, amada mía!
duérmete, ¿Que más fortunaf
Con exceso, de esta tierra
ruin, tu me apartas y tienes
a Za intemperie aquí afuera,
duerme, vida, 6 más quieres f
Relegado aquí me de;as,
¡y sólo en S'Ueños me escuchas!
¡ Duerme sobre blanda almohada!

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�Duerme, ¿Qué mayor fortuna?

Muchos ya ni poeta lo consideran. Da más irnportancia a sus trabajos cientificos que literarios. Ahora
hay nuevos valores en la poesía alemana.
Friedrich Holderlin, Heinrich van Kleist, Ludwig
Uhland, Friedrich van Hardenberg, Ernest tlo_ffmann,
Y sobre todo, el mejor dotado de todos: F'riedrich Schiller.
A Goethe ya no le importan esos ataques. Su puP.blo ha olvidado que les ha dado una literatura genuinamente alemana apartándolos de la m a 1 a imitación
de poetas ingleses y1 franceses. A su vuelta de I t a. 1 i a
acompañando a la D uquesa Amalia, se redoblan los ataques. Goethe toma una actitud indiferente.
Ferdinand van Kotzebue, aventurero, escritor, dramaturgo volteriano y cínico se pone a la cabeza de los
que atacan al bardo y lo llama brutalmente "El a s no
hiperbóreo" (Nórdico).
Lo llaman pagano por su escepticismo ante la excesiva mojigatería reinante, y porque retorna a las formás clásicas. Su estilo recuerda el de Boccaccio y Ariosto o a veces el de Esquilo y Eurípides. No niega a Cristo ni a su Evangelio pero se avergüenza de los pésimos
cristianos que lo rodean. La risa volteriana acompaña
las más acerbas burlas a la superstición o al puritanismo. Como un Dios heleno, parece contemplar inmutable
desde el Empireo, el curso de los acontecimient~s de la
historia.
Otros poetas y pensadores germanos como él confirmarán más tarde la ingratitud de su pueblo.
Schopenhauer, Friedrich List, Wagner, Nietz'3che,
y Thomas Mann, el gran glorificador de la cultura ale-

mana a la que contribuyó enormemente, vivieron años

66

en el exilio y en la soledad. Tardíamente se reconoció
la obra inmensa de estos Maestros. Así Gerhardt Hauptmann, famoso dramaturgo y poeta tudesco dirá amargamente en el Acto V de su "FLORIAN GEYER":
"No es fácil alcanzar la gratitud de los alemanes".
Desgracadamente, la ingratitud es una cualidad
de los pueblos grandes.
Así Inglaterra también ha desterrado a sus gloriosos poetas Lord Byron, Shelley y Osear Wilde, empujó
a la soledad a Bernard Shaw y a Milton y ha calumniado a su más grande b a r d o, William Shakespeare dudando de su identidad y de su obra.
No podemos sin embargo, negar la grand e za df'l
pueblo de Goethe. Sus enemigos no han podido hacer
otra cosa que reconocerlo. Así en 1946 apenas terminada la desastrosa Segunda Gu e r r a Mundial, Alemania
fue visitada por una comisión norteamericana de funcionarios y educadores entre los que se contaba con el
famoso teólogo Niebuhr.
En un informe de dicha comisión al pueblo norteamericano, se encontró a manera de prólogo, esta frase:
"Después de los griegos y los romanos, son los
alemanes, los que más han derrochado sus dotes
en 7,,a vida espiritual de otras naciones)'.

En 1792 ha estallado la Revolución Francesa. Los
pueblos se levantan tratando de sacudir el yugo de los
aristócratas. El rey de Francia pide apoyo a los de filuropa, y el Duque de Saxe-Weimar acompaña al Duque
de Brunswick en su invasión al norte de Francia.
Weimar lleva consigo a Goethe que pronto se acomoda a la vida de campaña y una noche al calor de vi-

67

�vac militar, el bardo, cual antiguo profeta, anuncia a
sus oyen.tes, que nuevas épocas se avecinan que habrán
de cambiar el curso de la Historia.
Durante la campaña de Francia, Goethe se entretiene en elaborar su poema "El Zorro Reinecke" (!teinecke Fuchs), tomando de la epopeya francesa "Roman
du Renard" y de los poemas holandeses y f r i s o n es
•''Reynk'e de Voss".
Es 13. historia del zorro que con su astucia y audacia vence a la estupidez y a la hipocrecia en torno suyo. Goethe se divierte haciendo alusiones muy marcadas a sus adversarios. Alli muestra todo su desprecio
por la adulación falsa y servil de la Sociedad decadente en que se veía obligado a vivir, y que le atribuia faltas y lo condenaba por enores que no habia cometido.
A su regreso a Weimar, escribe una interesante
crónica sobre la "Campaña de Francia y el Sitio de
Maguncia".
En sus páginas, con alivio escribe estos versos:
"Por fin nos encontramos la paz de la casa,
de mis puertas dentro, todo es calma y
placer;
goza en fijar sus ojos serenos el artista
allí donde la vida agita su poder ... "

Goethe escribe su autobiografia "Poesía y Verdad" (Dichtung und Wahrheit) y "Hermann y Dorotea", el precioso idilio que le devolvió la estimación de
los alemanes y que previniendo los tiempos tempestuosos que se avecinaban, decía como advertencia:
"Todo se agita y remueve como si el mundo
estuviera consumido y quisiera volver al
caos y a la noche para renacer en un

aspecto d.iatintoJ'.

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Hasta Schlegel, Herder, Schiller, Humboldt Y
Schelling elogian este poema y lo consideran épico y patriótico. Goethe en e s t e poema, indignado reprocha a
su compatriotas la débil resistencia ante el empuje
francés:
"¡ Ah, si toda la juventud se
lanzara sobre las fronteras, determinada
a no ceder un palmo de tierra a los extranjeros, estoy seguro que no pisarían nuestro suelo ... "
Pero luego dice prudentemente:
"No es digno de los alemanes ,impulsar
ni propagar este movimiento terrible,
ni perder el juicio de un lado para otro.
Nuestra conducta debe estar en consonancia
con nuestro carácter .. . "

Una nueva obra del gran maestro alemán se pone
al alcance del público. En su novela, "Las Afinidac1.e~
Electivas"; la historia de un hombre entrado en años
que se enamora de una jovencita ilusionada, entre los
cuales se interpone una sociedad implacable con sus leyes y sus barreras inflexibles recordándole al héroe sus
compromisos contraídos con ella. La renunciación es
apremiante y la tragedia, inevitable. Allí desarrolla la
teoría de los espíritus afines que solo encuentran la satisfacción, en la unión con quien les atrae poderosamente.
Goethe ha puesto a los héroes de esta novela, un
epitafio digno del romance de Tristán e Iseo:
"Asi descansan los amantes, uno al lado de
otro. La paz vuela sobre sus tumbas, las
alegres figuras de los ángeles, sus afines,
los contemplan desde la bóveda y será un
momento grato si, en su dia, vuelven a
despertarse juntos . . . "

69

�¿Es acaso, él mismo, ~l que se pinta como Eduard,
ei héroe de la novela, teniendo relaciones con Ulrica
von Levetzow o con Mariana Willemer, o bien con Minna Herzlieb, que revolotean cerca de su r.orazón, para
alejarse luego definitivamente?
¿Ha alcanzado él, alguna vez, la dicha del amor
acaso'! Contrajo matrimonio con la mujer que le dio un
hijo, el cual es ya casi un hombre, pero, ¿Está satisfecho?
Algunas veces Goethe se siente arrebatado de amor
como en su juventud, por una de aquellas adolescentes
que le rodean, pero todos esos romances pasajeros terminan con la renunciación.
Los dolorosos acentos de su "Elgia de Marienbad"
dedicada a la partida de Ulrica Levetzow, solo son comparables con la amargura de "Werther" en el que lloraba otra desdichada pérdida, Lotte Buff . ..
" .. . invencible nostalgia me domina
y no hallo más consuelo que las lágrimas.
Déjolas correr, pues, irreprimidas;
mas apagar no logran este fuego,
que arde en mi pecho en voraces llamas,
donde la muerte con la vida lucha.
Para el dolor del cuerpo habría remedio;
voluntad, decisión, al alma faltan.

i Cómo olvidarla si su imagen bella
ciérnese ante mis ojos en mil formas,
ora amable, ora esquiva, ya borrosa,
ya lirradiando purísimos fulgores'!
¿ Como cnsuelo hallar en este inquieto
flujo y reflujo, ir y venir voluble'!
¡Dejadme solo aquí fieles amigos!
entre estas rocas y musgosas charcas;
seguid vosotros que tenéis abiertos
tierra y cielo, inmensos infinitos . .. "

Esta jovencita que y.a en el invierno de la vida supo hacer que el anciano poeta respirara la fragancia
de la lejana primavera y recobrara el fuego de la juventud, se vio sin embargo obligada a alejarse de el ya
abuelo, por la enorme diferencia de edades que los separaba y las conveniencias sociales y éticas que se
oponían a su unión.
Ulrica h a b í a sido como aquella adolescente que
nevaron al lecho de otro poeta sublime, el rey David
de Judá, para darle el calor al príncipe senil, pero esta
muchacha inolvidable, le fue arrebatada a su amante,
cuando él se veía nuevamente atormentado por el amor
juvenil.
Goethe no la olvidará jamás y la ha inmortalizado
en sus versos transportado de dolor y refugiándose de
nuevo en su amarga soledad.
Otra vez se convierte en Eduard, el héroe de "Las
Afinidades Electivas", el anhelado tesoro le es arrancado sin piedad.
El "Leitmotiv" de la renunciación se repite. Desde su juventud el Destino le ha obligado a dar este paso doloroso. Federica, Lilí, Lotchen, Mariana y Ulrica
han sido alejadas de su corazón.
Hans Franck, otro poeta tudesco, ha inmortalizado
este tardío romance en su novela "El Ultimo Amor".

"PROMETEO"

En 1806, mientras Goethe se encuentra desolado
por la pérdida de su compañero de batalla en el campo
de las letras, el ya fallecido SchiHer, Napoleón Bonaparte ha derrotado a los ejércitos del mundo y ha ocu71

70

�pado Alemania después de la batalla de Jena. Weimar
es invadida y El Duque huye para ponerse a salvo. Las
ballonetas francesas están a punto de arrancar la vida
a uno de los más grandes colosos de la Humanidad, pero la intervención de su esposa Cristina, los detiene.
Napoleón se hace presentar al señor Consejero von
Goethe Y tiene con él, una larga conversación en la que
lo elogia por su novela "'Werther", que él ha leído durante la campaña de Egipto y que desde entonces llevaba siempre consigo. El caudillo francés, despojándose
de la Cruz de la Legión de Honor, la coloca en el pecho
del señor Consejero con estas palabras:
"¡Señor de Goethe, es Ud. todo un hombre!"
El Diógenes guerrero ha encontrado a su igual en
el corazón de un pueblo enemigo.

no Goethe se quita el sombrero y les hace una profunda
reverencia. Beethoven indiferente continúa su paseo refudufíando:
"Monarcas hay muchos, pero sólo un Goethe y
Beethoven".

un

Beethoven narra lo acontecido en una carta a Bettina von Arnim, la amiga de Goethe, el 16 de agosto
de 1812.
Sin embargo sus conceptos eran distintos:
He aqui el atormentado y rebelde Beethoven que
vela en Napoleón al liberador de las naciones, al enemigo acérrimo de la monarquía tiránica. Goethe ve i a en
Bonaparte el Representante de los tiempos modernos,
del Progreso y de la unión Europea deseada por todos
los Humanistas.

El Gigante del Pensamiento y el Rayo de la Guerra, el Júpiter Olímpico y el Júpiter Tonante, se han
encontrado.

Napoleón es fruto y creación de la Rev o 1 u ció n
Francesa que cambió la Historia de la Humanidad. El
es el HÓmbre del Destino que marcará a Europa un a
nueva ruta.

Como Prometeo, ambos han robado al sol su luz
para alumbrar a la Humanidad. Goethe pensaba en Napoleón al hacer decir a •''Fausto".

Pero al auto-coronarse Emperador perdió a sus admiradores republicanos. Beethoven, vio en ello una trai
ción a sus ideales y le volvió la espalda furiosamente.

"Lo que llamá;i,s espíritu de los tiempos
es en el fondo el espíritu de los grandes
hombres en que se reflejan ... "
Incluso su admiración por Napoleón, es distinta
que la que sienten otros personajes de su época por el
Emperador. Distinta de la devoción que sienten Beethoven o Lord Byron por el Corso.

Rápido fue el encumbramiento del Coloso venido
de Córcega y rápida fue su caida. Goethe en cambio, vic
en la coronación de Bonaparte al glorioso sucesor de
los césares romanos.

En Teplitz, Goethe se encuentra con Beethoven y
se hacen grandes amigos. Pasean juntos un dia y se encuentran con la familia imperial austriaca. El cortesa-

Más tarde, durante la guerra de liberación, vien~n
a saludarlo los patriotas Ernst Moritz Arndt y Theodor
Koerner, ambos poetas, entusiastas agitadores contra
el caudillo francés y voluntarios en el ejército de liberación. Goethe les saluda amablemente pero les dice:
"Sacudid vuestras cadenas; ese hombre es demasiado
grande para vosotros. No las romperéis".

72

73

�Sin embargo, el acento profético de Goethe, ha fallado esta vez.
Napoleón caerá y el, quedará en pie como el.Coloso de Rhodas contemplando el paso de las edades que
cruzan ante él. Los antiguos amigos han desaparecido o
están al borde de la tumba. Nuevas notabilidades estremecen al mundo, pero él, es el gran Patriarca del "Siglo de las Luces". Todas las cabezas intelectu a 1 es de
Europa lo buscan. Beethoven ha alcanzado la gloria cou
su música inmortal. Europa lo aplaude. El mismo Napoleón al que el músico de Bonn dedicó su "Heroica",
ha querido escucharlo. Y Beethoven que admira a Goethe, pone música a muchos de sus poemas. Guillermo d~
Humboldt, con su viaje a España y su descripción de 1
Monserrat influirá en e] segundo Fausto de G o e t he
cuando éste describe el paraiso.

vinidad mitológica, está a punto de dirigirle la palab~a
en griego.

Más tarde en Lord Byron que lo visita en Weimar,
Goethe verá un reflejo del espiritu de Beathoven. Fogoso, revolucionario, tempestuoso, Lord Byron como Beethoven, es una verdadera tormenta.

Sus padres, su mujer, la Baronesa de Stein, El Duque y su madre han muerto, y finalmente, su hijo Augusto casado con Otilia Pogwisch, muere d u r a n te un
viaje a Italia.

Goethe ha reservado en la segunda parte de "Faus
to", un lugar para Lord Byron que lo representa bajo
la forma de el Euforión, impulsivo y violento hijo de
Fautos y Helena que muere victima de su audacia.
Para Beethoven también ha tenido G o e t h e palabras de noble admiración cuando dice:
"Nunca vi un artista más i n t i m o ni más efusivo . .. "

El Filósofo Hegel de Berlin, Alexander Humboldt,
Schopenhauer, Holderlin, Saint Hillaire, Victor Hugo.
Lord Byron, Gerard de Nerval, Tackeray, Carlyle, Wal•
ter Scott, etc., también se aproximan a él o le escriben
a su retiro en Frauenplan
Heinrich Reine también le visita en Weimar y .al·
verse frente al Coloso semejante a un titán o a una di-

74

Cuando más tarde, en su destierro volun t ar i o en
París, Reine sabe que el genio de Weimar ha muerto,
observa tristemente: "Los dioses se van . . . "
En medio de este tumulto, Goethe se siente cada
vez más solo. Es la soledad del genio que no encuentra
su igual en la multitud. El fuego demoniaco que busca
su .eflejo eh otros.
Había creído distinguirlo en Schiller, en Napoleón,
en Beethoven, en Lord Byron, pero todos ellos han desaparecido ya.

Carlota y el hijo de Lilli lo visitarán cuando ha llegado a la cúspide de la gloria, y aun la hija de Max1mi1iana de la Roche, Bettina Bren.tano hermana del poe
ta Clemens Brentano y esposa de su amigo Achim von
Arnim, también inspirado bardo, llega a buscar su amis
tad y quizá su amor. Bettina inicia un epistolario
con Goethe que más tarde publicará como: "'Correspondencia de una jovencita con Goethe"'.
Wolfgang llega a enamorarse tardíamente de Mariana Willemer, quien re inspira su "Diván Oriental-Occidental", en el que evoca los amores de Yussuf y Zuleika a imitación del poeta persa Hafiz.
En este libro, Goethe intercala poesías de la misma Mariana que desde muy joven se revela como exce.;
lente poetisa.
Evocación, nostalgia, ternura, podemos encontrar

75

�en este poema escrito a semejanza de los libros iranio¡¡_
Asi versifica el poeta:
"El libro más prodigioso
el libro del amor es,
lo leí de cabo a rabo,
de memoria me lo sé.
Pocas páginas alegres
en él, por cierto encontré;
en cambio, para el pesar
pliegos enteros hallé . . . "

En esta obra se declara musulmán, asi como antes
se declaró pagano en su idolatria por el a r t e griego.
Los antiguos héroes de los poemas persas, Yussuf y Zuleika, Mechnum y Leilah etc., son evocados, y Mahoma
es reconocido como el profeta de Allah.
Goethe termina "Los años de Viaje de Wi l h e l m
Meister" (Wander Jahre) , "La Teoria de los Colores'\
y sus "Ensayos sobre Anatomia Comparada".
Escribe aun leyendas poéticas inspiradas en la India y en otros pueblos del Oriente, como la balada "El
dios y la Bayadera", en la que el dios Mahadohe honra
con su amor a una cortesana y ésta con su sacrificio, se
dignifica ante él y el inmortal la diviniza a los ojos humanos. Mahadohe es Goethe mismo y la humilde cortesana es Cristina Vulpius ...
"FAUSTO"

sometida a correcciones y refundiciones mil veces.
En la dedicatoria escrita en 1797, evoca su juven•
tud, cuando por primera vez, se presentó la figura se·
ductora de Fausto en Auerbach Hof y a través de las
páginas del inglés Marlowe y de su amigo Klinger, ante él:
"De nuevo os acercáis, vagas formas
que allá en mi juventud os mostrasteis
ya a mi turbada vista. ¿Intentaré yo
reteneros esta vez? ¿Siento mi corazón
todavía inclinado a aquellas ilusiones?"

El "Preludio en el Teatro", le fue sugerido a Goethe por la lectura del libro oriental "Zakuntalá", del
poeta hindú Kalidasa, y el "Prólogo en el Cielo", le fue
inspirado al autor, por el biblico "Libro de Job". En
este "Prólogo", el Señor, en su conversación con Mefistófeles, le dice:
" ... de todos los espir,itus que niegan
el burlón es el que menos me molesta.
Harto fácilmente puede relajarse la
actividad del hombre y éste no tarda en
aficionarse al reposo absoluto. Por esta
razón le doy un compañero que, debiendo
obrq,r como diablo, le incite y ejerza
influ&lt;3ncia sobre él".

Esta obra es "Fausto", del que ya en su juventud
habia bosquejado la primera parte, la cual habia sido

He aqui, como Goethe mismo, nos da ya, desde el
principio, la clave de la obra total. Para el que no entienda estas palabras, el libro no tendrá sentido alguno. En ellas, Goethe revela el espíritu demoniaco que
se agita insaciable en el alma del hombre, que, lo inquieta y atormenta, y lo empuja a la investigación Y al
estudio, y a profundizarse en el conocimiento de las cosas profanas y divinas, y al esfuerzo ror superarse y avanzar a través de ias edades.

76

77

Pero la obra sublime que ha ganado al poeta un
sitio en el Parnaso, es sin duda, la obra que ocupó toda su vida, en la que revela el espiritu creador que se
agitaba en su alma y cuyo solo fruto bastaba para ganarle la gloria.

�F A U S T 0.-(horrorizado) ¡Visión aterradora!
El espíritu demoniaco del que ya nos hablaba Sócrates en otro tiempo, es el que logra convertir al hombre, en ese ser superior y creador que es el Genio.
En ese espiritu angustiado que se burla de todo lo
que le enseñaron en tempranos dias, que en su afán de
saber, rompe todos los vínculos de lo ya establecido y
entonces para no quedar en el va.cío, debe reunir y
guardar fuerzas para vislumbrar el camino que conduce a la verdad, allí se encierra el filósofo en su búsqueda insaciable.
Pero ¡ Cuántos Belerofontes intentarán remontar!3e hasta el empíreo para igualarse a los dioses! Será
terrible su caída, y como Fausto dirá:
"¡Ay del insensato que levanta

deslumbrado sus ojos al cielo
que se figura encontrar más allá
de las nubes a sus iguaies !
Pues cuando el aterrador espíritu de la Tierra apa!"ece ante Fausto conjurado por él, Goethe pinta la mez
quindad y la importancia humana frente a lo descocoddo Y lo inconmensurable del Universo.
F A U S T 0.-"Vertiginosos anhelo
dentro de mi palpita,
· y siento que el espíritu
siniestro se aproxima.
i Rasga el velo! ¡aparece!
¡ Cu.al sufre el alma mía!
Por abrir nuevo cauce
mis sentimientos lidian
y hacia ti obscuro genio
todos se precipitan.
¡Preséntate aunque fuere
al precio de mi vida!
EL ESPIRITU.-(Apareciendo) ¿Quién me llama?

78

EL ESPIRITU.-Audaz me evocas y a venir me
obligas, y ahora ...
F A U S T 0.-¡Me espanta
¡Aparta! ...

tu presencia!

EL ESPIRITU.-Con ti:inaz afán, llamábasme y que
rías ver mi semblante y escucha-r
mi acento; cedo a tu voz, preséntome a tu vista.
¿ Qué cobarde congoja r i n d e y
postra tu valor sobre-humano?
¿porqué desmaya el corazón soberbio, que en sus vivas palpitaciones engendraba un mundo, y
con su propia s a vi a lo nutria?
¿Cómo sucumbes si tender el vuelo al par que los espíritus q u erías? ¡Y eres tú, Fausto, ¡Gusano despreciable! ¡Al soplo de m1
voz, heladas, temblaron conmovidas tus entrañas!
F A U S T 0.- ¡0h, no roja visión hijo del fuego!
Soy Fausto, soy tu igual,
¡No me intimidas!

EL ESPIRITU.- En la incesante ráfaga
de actividad continua,
vuelo de arriba abajo,
vuelo de abajo arriba,
y en ese veloz torno;
mis dedos impalpables
las .tenues hebras hilan
de la vida y de la muerte
tejiendo a Dios, en el telar Eterno,
lo que viste inmortal túnica viva.

79

�F A U S T 0.-¡Como sintiendo voy que a ti mJ
acerco espíritu que flotas y te
agitas sobre el mundo!
EL ESPIRITU.--Al espíritu que sueñas
Y tu mente concibe, te aproximas,
no a mi. . .
F A U S T 0.-¿No a ti? Pues dime: ¿A quién?
¿ imagen soy ele Dios, ;, y ni a tl
llegar podría? ... "

En esta escena pone en evidencia Goethe, la pequeñez de nuestro espíritu y nuestra desmedida ambición
Y vanidad por conocerlo t o d o y pretender alcanzar la
conquista de las fuerzas que rigen al Universo.
Fausto simboliza el eterno peregrinar en pos de
los más altos ideales de la Humanidad, y Mefistófeles.
la acción, el impulso avasallador que derriba todas las
barreras Y pone al alcance del hombre, el éxito en todas las empresas. Es la tentación misma de alcanzar lo
;mposible. La acción es para Goethe el Principio Supremo . Por eso, cuando Fausto se aventura en el campo metafísico Y escudriñando el Evangelio de San Juan.
queriendo descifrar la impenetrable Palabra Di vi na
monologa :
"Escrito estás En el principio era ia Palabra
Aquí me detengo yo perplejo. ¡, Qu4én me ayuda
a proseguirf No puedo en manera alguna dar
un valor tan elevado a la Palabra. Debo
traducir esto de otro modo si estoy bien
iluminado por el Espíritu. Escrito está;
"En el principio era el Pensamiento •. • "
Medita bien la primera linea; que tu pluma no
se precipite. ¡,Es el Pensamiento el que todo lo
obra y creaf Debiera ser así:
"En el Principio era la Fuerza))

Pero también esta vez, mientras consigno lo
escrito, algo me advierte que ya no me atenga
a ello. El Espíritu acude en mi auxil.io.
De improviso veo la solución y escribo confiado
"En el Principio era la Acción ... ''

En el primer versículo del Ervangelio de San Juan,

reza la Biblia:
"En el principio era el Verbo, 11 el Verbo estaba
en Dios, y el Verbo era Di,os.
El estaba en el principio en Dios.
Por El, fueron hechas todas las cosas .. . "

Con qué exactitud interpreta Goethe la frase de 1
Evangelista a través de "Fausto". El Verbo, más qu1
la Palabra, el Pensamiento o la Fuerza, sig n i f i c a la
Acción. Es decir, la Acción Divina, la Actividad C r e adora, causa primera de todo lo existente. Es muy curioso observar que tanto Dios como el verbo gramatical
ostentan los 4 atributos; palabra, pensamiento, fuerza y
accfón.
No están alejados de la verdad quienes aseguran
que el Universo es producto de una Fuerza en continua
actividad. La Energía Creadora.
Cu.ando Fausto celebra el pacto &lt;:on Mefistófeles.
y éste le concede la juventud, el amor, la fortuna y lii

gloria, pone aún una condición:
"Ei, un C.Ua digo al fugaz momento;
¡ Detente] ¡ Eres tan bello!
puedes entonces cargarme de caden.as• .. "

El Espíritu inquieto de Fausto, prevee ya. que ni
un solo instante querrá retener su alma insatisfecha en
la agitada vida que ha de llevar.

80

81

�En vano se cansa el Espíritu Maligno de tentarlo,
Fa:}1sto el idealista se mantiene firme en su sublime
Qmpresa. Mientras Mefü,tófeles, con su carcajada satánica de reptil babeante, ensucia y cubre de fango cuanto es sagrado para el Hombre, Fausto lo ennoblece y
jistingue y a eifo encamina sus más altas aspiraciones.
Por eso, i"austo no puede estar inactivo y no tiene
un solo instante de reposo. Llega hasta exclamar:
"Solo he atravesado corriend.o el mundo
he asido por los cabellos cada deseo ... "

Finalmente, el insaciable Fausto, se encuentra soJo, ciego, y lleno de angustia y zozobra tras de correr
por el mundo inútilmente.
De pronto, se siente asaltado por súbito regociJo v
en el presentimiento de su futura gloria, no puede reprimir la condenable exclamación, y t r a t a de retener
este supremo instante:
"Detente¡ ¡ Eres tan bello! ¡ la huella
de mis días terrenos, no pueden borrarse
en el transcurso de las Edades!
i En el presentimiento de tan alta felicidad
gozo ahora del mornento supremo·!"

Esta trampa diabólica se parece a la que el diabl&lt;'
le tendió a Twardowsky el mago de la leyenda polaca,
en la cual el espfrrtu maligno no podría llevarse su alma si Twardowsky no se encontraba en Roma.
Un dia que Twardowsky estaba bebiendo en un a
taberna con otros compañeros, se acercó el diablo pa.,.a recordarle que sú alma le pertenecía en aquél instant.0. Cuando Twardowsky le recordó el pacto, el diablo, humorísticamente le hizo ver el nombre de aquellh
taberna. cerca de Varsovia el cual era •''R o m a" y sin
darle más explicaciones, cargó con él por los airé::;.
82

Así también Fausto, ai pronunciar la frase fatíttica, muere, y los Poderes del infierno van apod.:irán,fose de su alma, cuando los espíritus celestiales (scu ·
chando los ruegos de la bienaventurada M a r g a r 1 t r.
(Gretchen) su único y ve_rdadero amor, cuya deshonra y
muerte él había cállsaéio, arrancan al demonio su víc•lffia y Fausto alcanza la salvación eterna.
~n su canto, los ángeles que lleV'an el a}ma r &gt;scatada, parecen ce rrar la obra con estas palabras:
"Aquel que se afana siempre
aspirando a un ideal, podemos
nosotros salvarle .. . "

Gretchen o Margarita, es la evocación tierna d e 1
primer amor con su dulzura y su belleza ca n d o r o s a.
Aparece en la primera parte del poema siendo, por lo
consiguiente, una creación juvenil del poeta, que !e ha
descrito con toda la pasión y el fuego conque un j ove ncito es capaz de idealizar a la amada. En G r e t c h e n,
podemos ver la síntesis de las mujeres que Goethe a mó,
acentuando especialmente los rasgos de Federica Brion,
la muchachita que le entregó para siempre su tierno co;azón.
Allí la vemos en la rueca cantando la impaciencia de su corazón por la tardanza del amante o soñando con un amor más poderoso que la muerte al entonar
la balad·a del "Rey de Thule":
"Hubo en Thule un rey amante
qU:e a su amada fue constante
hasta el dia en que murió
ella en el último instante,
su copa de oro le diG
El buen Rey, desde aquel día
fiel al recuerdo tenaz

83

�solo en la copq, bebía
y al beber h,umedeofa
una lágrima 8U faz.
Llegó el momento postrero, y
al Mio au -reino entero iegóZe
como era Zey;
soló negó al heredero
ia copa el constante Rey.
En la torre que el mar besa,
por orden del Rey expresa
(tan próximo ve su fin),
la corte en la regia mesa,
gozó el último festín.
El po8trer 8orbo el anciano
moribundo soberano
wpuró sin vacilar,
y con enérgica mano
arrojó la copa al mar.
La copa que al mar caía.,
con mirada de agonía
fijo y ávido siguió,
vio como el mar la sorbía
y los párpados cerró".

Pero su juventud, su amor y su belleza, no conmueven a Fausto quien después de ultrajarla y de matar a su hermano Valentin, la abandona y se entrega. a
las más escandalosas orgias y a las más locas aventuras.
Mefistófeles lo lleva al Brocken o Blocksberg una
noche de aquelarre donde las brujas, los demonios, los
más monstruosos seres y los héroes mitológicos se re'&amp;•
nen bajo el cetro de Satanás. Fausto ve pasar la pálida
sombra de Margarita en medio de la o r g fa infernal.
Cuando Fausto dice: "Hay dos almas viviendo dentro

84

de mi pecho", Goethe querfa aludir al eterno dualismo
humano entre la inclinación muda.na del hombre por el
placer bestial y su elevación hacia lo sublime .Y lo divino. La lucha entre la sensualidad y el es p i r i t u. en su
constante afán creador.
Fausto quiere volver a ver a su amante y Mefistófeles la conduce a una prisión donde la infortunada niña se encuentra padeciendo por culpa del infiel.
En ausencia de éste, Margarita ha perdido la razón y es acusada. de haber dado muerte a su madre y a
su hijo y condenada al patibulo.
Fausto, arrepentido al saber esto, corre en su auxilio, y con ayuda de Mefistófeles, entra en la celd.a entonces una escena de intenso dramatismo.
Gretchen lo confunde primero con el verdugo, pero cuando apenas lo reconoce, lo cree fruto de su delirio y de su locura.
Fausto se desespera porque quiere libertarla y llevársela consigo, pero ella se resiste cuando ve a Mefist6feles apremiando la huida, y le rechaza vigorozamente porque no quiere volver a caer en las ~arras del
demonio.
Un grupo de espíritus celestiales, arrancan su al•
ma purificada por el dolor arrebatándola al poder in•
fernal, mientras Mefistófeles huye enfurecido a r r a strando consigo a Fausto.
La plegaria que Goethe ha puesto en los labios dH
la inocencia manchada al temer su condenación:
ª¡Tuya soy, Padre mío! ¡Sálvenme án geles bellos
protegedme con vuestras santas legiones . . . !"

85

�Ha sido puesta en música por el compositor francés Charles Gounod quien ha convertido el poema dramático en una opera sublime ...
Esta aria divina, parece una marcha triunfal entonada por los santos y los mártires, que arranca lágrimas al más inflexible.

aquí Za perfección alcanza;
y Zo que era indescriptible,
aquí tiene forma auténtica.
El Eterno-Femenino
Nos atrae a lo alto".

Fausto es el desencanto de la inteligencia. La eterexplicación
plausible de su existencia.

na inquietud del hombre en busca de una

Semeja un himno glorioso al que el Coro de Jos ángeles y de los bienaventurados se suma. Es la impotencia Y la derrota de Satanás ante el martirio y la Voluntad Divina.

Para Goethe, el amor es el motor del Univ9rso y
la causa primigenia de la Vida.
El amor para él, nos redime de una ·vida pecado-

La segunda parte de "Fausto", está cantada por
el mismo aeda que cantara "Ifigenia en Táúride". Es
realmente Goethe en este poema, un rapsoda griego
que nos narra nuevamente el rapto de la hija de Júpiter y Leda.

ra e inicua. La vida no es más que un eterno peregrinar lleno de anhelos y de angustias. El amor es el rf'
dentor del género humano y en torno suyo gira todo le

Fausto, transformado en nuevo París. después de
la noche de aquelarre en la Farsalia, arrebata a la espartana Helena a sus captores y se celebran sus bodas.

Este c&amp;ncepto ha abierto la puerta a una nueva épo
ca en la Historia. El Romanticismo ...

Esto encarna la voluntad y la pasión germánicas
integradas y armonizadas en las ~ntiguas formas meridionales.
Helena muere dejando a Fausto sólo su velo y su
atavío. Forma y fantasia. Goethe, al final de su vida y
de su poema inmortal que pa r e c en integrarse una y
otro, siente que, como Fausto, ha recorrido todos los caminos, en el Arte, en la Ciencia, en el Amor, en el Placer, en la Gloria.
El, mil veces amado y combatido, admirado y apla11
dido, cierra su libro magistral con estos versos:
"Todo aquello que perece,
aquí tan sólo es un símboloI

86

demás. Todo lo que pasa en el mundo, no es más que
un preludio de lo que nos espera en un mundo mejor.

Y ¿ qué es el Romanticismo?
Es una lágrima germánica (Werther) purificada
en el filtro latino y transformada en un mar inmenso
y profundo.

El alemán le dfo su fuerza a n a 11 t i c a (Hegel,
Schelling). y creadora (Goethe, Holderlin, Nietzsche),
revolucionaria (Wagner, Beethoven, Engels). mistica.
nostálgica y evocativa (Novalis, Rilke, Hesse), su amor
a la libertad (Schiller. Fichte, Koerner, Uhland, Reine), su pesimismo sombrío, (Kleist, Spengler, Sch·o penhauer) ...
El francés le dio gracia, (Musset, De Vigney); ternura, (Lamarti'ne); sublimidad, (Victor Hugo, Chateaubriand) ; fecundidad, (Dumas); elegancia (Balzac, No-

87

�dier, Merimmé) y un acento demoniaco (Baudelaire).

velas de otros autores alemanes que nunca pasaron de
la mediocridad; pero Goethe, supo superar los · anhelos

El español, le dio musicalidad, dulzura, risas y Han
to (Bécquer, Campoamor, Núfíez de Arce, Espronceda),
y su aspecto macabro y trágico (Zorrilla) ... ,
El italiano le dio la desesperación patriótica y sen
timental (Hugo Fóscolo, Leopardi, Manzoni y Carducci) ... y finalmente ...
El inglés le dio su pasión por la aventura, laa gran
des proezas y su afán de conquista (Byron, S he 11 e y.
Keats), y su fecundidad histórica (Walter Scott, Stevenson, Tennyson, Carlyle, Tackeray) ...
El Romanticismo ~s rebeltlia y exaltación, angustia, dolor, desesperación, fecundidad creadora, mirada
escudriñadora que descubre todos los secretos del alma humana y del Universo mismo. Nostalgia de Dios,
amor a la Naturaleza, investigación científica y mefa..
física, fuerza revolucionaria incontenible, evocación d~
los hechos heróicos y de la leyendas tétricas, hoguera
inextinguible que inflama el corazón del pueblo y se ele
va hasta el Eterno, terrible inquietud, grito ·de comba•
te, ejército avasallador, embriaguez divina, glorificación del pensamiento, esplendor de la sublimidad idílico y emotivo culto a l.a belleza, ternura, devoción: poe
sía infinita.
Gotthold Ephraim Leasing, que tanto l u c h ó por
una Literatura Nacional antes de Goethe, dijo en sus
cartas sobre "La Literatura moderna y el arte antiguo:

de Lessing y hacer de esta obra, una pieza maestra universal y eterna que consagró su inmortalidad.
Algunos aseguran que el Dr. Paracelso, de gran renombre en la Ciencia durante el siglo XVI, fue el origen de 13. leyenda del Dr. Faustus tan difundida en esta
época, puesto que Faustos hubo muchos y Georg Faust
el más conocido no fue más que un charlatán de feria.
Christopher Marlowe, el famoso dramaturgo inglés
contemporáneo de Shakespeare, dramatizó la vida del
Dr. Fausto, basándose en gran parte en los hechos de
Paracelso y otros le imitaron. También el Dr. Cornelio
Aggrippa Henrica von Hettesheim llevó una vida semejante a la del hechicero alquimista Fausto.
Paracelso (Philipp Teofrastus von Hohenheim).,
veni.a de una familia noble de Suabia. S11 abuelo era
Georg Bombast von Hohenheim, Comendador de la Orden de los Caballeros Teutónicos. Su hijo natural Wilhelm, fue el padre de Paracelso y él fue quien lo inclinó al estudio de la Medicina.
Paracelso nació en Einsiedeln, cerca del lago de
Zurich y llegó a ser un gran médico, naturalista y alquimista interesad en el Elixtr de la larga vida Y en la
Piedra Filosofal (por lo que le llamaron "Aureolns''., 9
sea el que fabrica oro) y con frecuencia lo confundieron con el Fausto histórico-legendario.

"El Doctor Fausto, ofrece much,a,s escenas que solo un genio como el de Shakespeare hubiese sido capaz
de concebir ... "

Como Fausto, Paracelso se entregó al estudio &lt;;le las
Ciencias Ocultas, a las investigaciones metafísicas, realizando curas maravillosas y corriendo el rumor entre
el pueblo de que tenia tratos con el demonio.

Leasing se refería sin duda alguna al "Fausto" de
las leyendas germánicas aprovechado en dramas y no-

Muchos han escrito sobre Fausto que simboliza la

88

89

�germanldad, pero ninguno le dio la grandeza ni el sentido profundo y universal que Goethe. Friedrich Klinger, Heinrich Heine, Grabbe, Nicolaus Lcnau, Paul Valery, Lord Byron ( "En su drama "Manfred"), Michael
Ghelderode (en su drama "Magia roja"). y finalmente
el gran escritor alemán de fama internacional, Thomas
Mann, fueron seducidos por el motivo de 'Fausto", 1
contribuyeron con maestría a extender su gloria.
Como epilog.o a este capitulo, que para mi tiene un
valor especial en este estudio, quiero incluir algunas Uneas de escritores alemanes de renombre en los cuales
Influyó 1&gt;oderosamente el pensamiento de Goethe y asi
podamos juzgar cuan profundo significa.do tiene para su
pueblo ese glorioso creador, cuya obra perenne se ha difundido en el mundo entero y le ha colocado entre !os
grandes clásicos de la Humanidad.
El poeta vienés Fanz Grillparzer escribia en su
tiempo sobre los dos inmortales bardos germanos:
r-,schilter cr.spim

i&gt;a".

hacm an-too; Gotthe me'9'11e de ani-

Lo cual explicaba el historiador tudesco Hermann
Stihneider en su libro ·" Las épocas df' la. Litera.tura alelnana" de este modo:

uuno es Hérooles buscando et camino hacia el
Olimpo a través del combate e,itre los deseos de los se.
fidos, el otro es el úrá~ioo ~bltm.e ett- ctt,y&lt;1, frente brilla ia lu~ tliR,ificadora.

Uno de los más bello-s párrafos del famoso poeta
óávaro Hans Carosso en su ensayo: "Proyecciones de
doethe en et presente", dice de esta manera:
•• , a$(,) o&lt;&gt;mo el /&lt;J,fJO'/lbés siente que le perteneot
el legendaf"io t,olcán Fuji-S&lt;l/llt, poir ser la. montaña sagrada, el símbolo ile su patria, tlUn cuando
v'iva lejos de él~ y ,n.unoa ka,ya visado sus cr. b i s"

90

mos ni sus valles ni eZ. nevado capuch.ón que cubre su cráter, así nosotros los alemanes s e n t ~
mos la fuerza y la p·;·esencia de Goethe aun en
el caso de que raras veces abramos un libro suyo".

Vemos pues cuan fuer.temente está unido el nombre de este famoso escritor al de su patria. C u a n d o
mencionamos a ~lemania por alguna causa, inmediatamente viene a nuestra memoria la imagen de Goethe o
la de Beethoven porque ellos eternizaron el destino de
su pueblo.
El Fausto que simboliza el espiritu teutónico. parece haber sido creado para ser inmort.alizado p o r la.
pluma genial de Goethe, al grado de que este personaje
mítico es identificado con frecuencia con el bardo mismo. Muy pobres son nuestros intentos para intepxetarlo
ya que el mismo autor lo dijo una vez:
"El Fausto es un tema inconmensurable
y vanos serán todos los esfuerzo.&lt;: que
haga el ingenio para venetrarlo del todo"

Apenas hemos tratado de acercar al lector a esta
obra sublime, y darle una. idea general de su mensaje.
El Fausto goetheano, es audaz, i m p u 1 s 1 v o, _v a
siempre en pos de lo desconocido, siempre ávido de placeres, de poder, de gloria, insaciable, ambicioso, nada
lo puede detener y para él, no existe la palabra imposible. Fausto anhela la suprema sabiduria, esc.1driña
los más oscuros misterios del Universo y hace un ·par.to
con las potencias infernales para poseerlo todo Y conocerlo todo; el poder, la riqueza, la juventud, el amor, Y
para el que Margarita solo es un episodio fugaz.
Fausto no es de ninguna manera el disoluto

91

don

�Juan ávido de placeres carnales, pero tampoco es el
enamorado a la Tristán o Roineo en el que algunos ro:mánticos lo convirtieron.
Es verdad que Goethe termina la obra, con Ja tedención de Fausto por el amor de Gretchen. per,, hace
notar también que el espíritu mismo d~ Fausto ayudó a
,realizar su salvación, ya que su anhelo de conocimiento
y ·su amor por la Ciencia lo había llevado por C'i.minos
.equívocos. En la concepción de Goethe se funden clasicismo y romanticismo en Jas personas de la espartana
Helena y el germano Fausto.
.
El clasicismo es el retorno a las antiguas formas
de la belleza griega. Significa escalar las más altas ciqias de la perfección estéUca.
El romanticismo es el impulso jun:,nil de superación, la búsqueda insaciable de nuevos caminos hacia el
desarrollo de la cultura. Revolucionario, dem o l e d o r,
avasallador ... titánico ... Sus símbolos son como dijo
Nietzsche, Apolo y DioniRos, Apolo el eterno, el consagrado por las musas, y Dionisos el esfuerzo creadór que
simboliza la rebelión del pensamiento y del espíritu ...
. El Fausto pues, a peEar de ser de tradición germámca, es un slmbolo universal y representa a la Humanidad, al hombre en si, en su esfuerzo de investiga•
ción y de progreso. Como otras grandes figuras inmortalizadas por las Letras de todos los tiempos, será ad·m1rado y glorificado en el correr de las centurias ...
"LA NOCHE"
" ... ¡ AlU detrás! ¡ Allí detrás! De
lejos, de lejos, alU viene nuestra
hermana; allí viene ella ...
... la Muerte ... !'1

('''FAUSTO", Goethe)

92

• 1 ,,:J!::n sus últimos años. Goethe nizo amistad con
un
ex-combatiente llamado Johann,J;&gt; et e r Eckermann ~
quien él convertirá en su confidente, y estE! se transformará en su eva3'.!-gelista voluntariamente y publica,á un
libro célebre: "Conversaciones con Goethe".

Quien lea este admirable libro, tendrá la impresión de conocer más de cerca al bardo tu&lt;1esco.
A veces sus contemporáneos le hacen caer en 1 a s
tnás violentas reacciones anti-germánicas al sentir ia incomprensión y la ingratitud de los suyos. Cuando alguien lo elogia y realza el valor que ha dado a la lengua y a la. poesía alemana, él responde abru m a d e&gt; de
aolor:
"Y así hecho a perder, ¡oh infeliz poeta!
Mi vida. y mi arte, luchando .Jan la peor
de las materias".

Hijo de su época, Goethe cree en la transformación de los seres y de las cosas. L::i. vieja ley de la física: "Nada se pierde, todo se transforma", la ley de i_
eterno renacer y de superación infinita.
Como el Ave Fénix, renaciendo df\ sus propias cetiizas, la Naturaleza entera y la vida misma resurge de
entre las mismas garras de la Muerte.
De la noche tenebrosa sale el Astro Rey a
su diaria trayectoria hacia el Ocaso.

seguir

i;&gt;el brumoso sudario del invierno, brota la tierna
prlma&gt;;'era y .alegra al espíritu con sus trinos y su verdor.
El hombre mismo está sometido a dichas transfor.
maciones y Goethe lo ha experimentade después &lt;.le su
desesperado amor por Lotchen y a la vuelta de su víaJe a· Italia.

93

�.no

"¡Muere y realizate"! grita alegremente en su be
Lied "Ansia dichosa"!

"¡Sólo al sabio has de decirlo,
que el 'VUlgo se mofa luego!
¡Quiero celebrar la vida
que morir en llama ansía:
En las noches en que amor
te engendró y en que enge·adraste,
rara sensación te €mbarga
mientras quieta vela arde.
Ya no te ves rodeado
de sombras ni de tinieblas,
y a más altas cola-::iones,
te impelen ansias nuevas.
No te asustan las distancms,
vuelas rápido, hechizado,
y por fin de luz ansioso,
mariposa, ardes ?-n llamas.
Mientras eso, tú no tengas,
éste, ¡muere y vive!
eres sólo huésped triste
de la obscura tierra".
Parece ser el canto &lt;le Homúnculos que deslumbrado por la belleza de Galatea, en el segundo Fausi:o, va
a est-rellarse y a convertirse en millones de partf&lt;'ulas
que forman el Universo. Stefan George se aproxima a
Goethe cuando nos dice en sus versos: "¡El que 'IMU1, vez
giró en torno a la llama de la llama satélite perdura!",
en que sugiere la fascinación que ejerce el fuego creador.
Y como Fausto al dirigirse al Espiritu de la Tierra, quisiera dirigir desde el fondo de su alma esta ao-

94

ción de gracias al Eterno Invisible que ha guiad o su
Destino .

"Augusto espiritu, tú me diste .
todo Zo que te pedí. Tú no en vano
volviste en el fuego, tu rostro hacia mt
Me diste la magmf4ca Naturaleza por reino,
vigor para sentirla, para gozar . .. n
Acosado sin embargo, p o r las enfermedades, los
desengaños y la soledad, presiente octogenario ya, la
proximidad de la muerte.
Una vez que ha terminado "Fausto", si ente que
ha terminado la misión de su vida. Asi escribe en la
"Canción del viajero en la noche".

"Sobre todas las cumbres
encuéntrase el reposo;
sobre las más altas ramas
apenas se percibe el más ligero hálito;
las aves enmudecen en el bosque.
.l!.guarda tú, que pronto
repo::Jaras lo m4smo".
La vida es un relámpago en la noche inmensa de
la Nada. La Muerte es el umbral de la Eternidad.
y contemplanClo el panorama de su vida Y encontrando que su actividad y su lucha por sus más a 1 t os
,ileales, jamás h.abian cesado, murmura lleno de intima
.iatisfacción con la voz de Fau~to:

"Las huellas de mis días terrenos,
no puede
en siglos desaparecer" . ..
La Gloria y la In mortalidad por las q ue él ha elaborado co--~t!'l.nte mente lo colman dP reg0f' ijo y de dicha.

95

�Es finalmente el 22 de marzo de 1832, cuando el
Gran Solitario de Frauenplan, el glorioso p o e t a de
Weimar, emprende el largo viaje a las regiones et éreas. Y el alma de aquel que aun en las postrimerías de
¡,¡u vida triunfante se aferraba a ella gritando: "¡Detente! ¡Eres tan bella!", al verse arrebatada por los espiritus angélicos, pedía aún: "¡Luz! ¡Más Luz!".

"B I B L I O G R A F I A"
"OBRAS COMPLETAS", Johann Wolfgang Goethe;

"GOE1.HE",

Hermann Grimm; "GOETHE", Georg Simmel; GOEHTE (HISTORIA
DE UN HOMBRE), Emil Ludwig; "LA SABIDURIA DE GOETHE",
Emil Ludwig; "GOETHE COMO REPRESENTANTE DE LA EPOCA

Ya no me queda nada por añadir; sólo despedirme con sus propios versos de su figura tttánica:

" ... nuestro canto se enardece
a aeguir tus huellas" ...

BURGUESA", Thomas Mann; "GOETHE Y TOLSTOY", T h o mas
Mann; "CA~LOTA EN WEIMAR", Thomas Mann; "GOETHE"

(EL

HOMBRE QUE TUVO AL MUNDO EN SUS MANOS), Margarita Nelken; GOETHE, Marce! Brion; "EL HEROE COMO LITERATO", Tho-

mas Carlyle; "GOETHE Y LA METAMORFOSIS DEL HOMBRE",
Eduard Spranger; "EL CAMINO HACIA TI MISMO", Albert Schwei-

FRANZ BOUCHSPIES ·

zer; "EL CRISTIANISMO DE GOETHE", Gottlieb So eh n gen;
"NIETZSCHE Y SU SIGLO", OswJ.ld Spengler; "¿PESIMISMO?",
Oswald Spengler; "PROYECCIONES DE GOETHE EN EL PRESENTE", Hans Carossa; "CARTAS 'SOBRE LITERATURA MODERNA Y
ARTE ANTIGUO", Gotthold Ephraim Lcssing; "DE LA ALEMANIA",
líefnrlch Heine; "LA LEYENDA DE FAUSTO", He inri eh Heine;
'"SEXO Y CARACTER", Otto Weiningcr; "CONVERSACIONES CON
GOETHE", Johann Peter Eckermaun; "EL ROMANTICISMO AL EMAN Y LAS CIENCIAS NATU.R.ALES", Alexander Gode-Von Acsch;
"LAS EPOCAS DE LA LITERATURA ALEMANA", Hermann SchDeider; "GOETHE DESDE ADENTRO", José Ortega y Gasset; "GOE·
'!'HE COMO LIBERTADOR", José Ortega y Gasset; "G O ET HE Y
ORTEGA", Julián Marias; "TRAYECTORIA DE GOETHE",

.Alfonso

Reyes; "CORRESPONDENCIA", Ludwig Van Beethoven; "FLORIAN
GEYJ!lR", Gerhardt Hauptmann.

96

��RYEC:ERIA CUAUHTEMOC:, S.A. •

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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de la Universidad de Nuevo León, 1967, Segunda Época, Año 10, No 4, Diciembre</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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