<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<itemContainer xmlns="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance" xsi:schemaLocation="http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5 http://omeka.org/schemas/omeka-xml/v5/omeka-xml-5-0.xsd" uri="https://hemerotecadigital.uanl.mx/items/browse?output=omeka-xml&amp;page=128&amp;sort_field=Dublin+Core%2CCreator" accessDate="2026-10-31T15:48:35-05:00">
  <miscellaneousContainer>
    <pagination>
      <pageNumber>128</pageNumber>
      <perPage>20</perPage>
      <totalResults>16341</totalResults>
    </pagination>
  </miscellaneousContainer>
  <item itemId="13723" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11790">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13723/ENSAYOS._1991._Vol._10._No._1._Mayo._0002015739.ocr.pdf</src>
        <authentication>d1eeb6847522ab22ce20bc435115e204</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381911">
                    <text>Ensayos
VOLX

NUM.1

MAYO 1991

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��Ensayos

VOLX

NUM.1

MAYO 1991

'

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�revista Ensayos publica
• Latrabajos
relacionados con todos
los campos de la economía, la
estadística y ciencias sociales
afines. Se edita dos veces al año
enlosmesesdemayo ynoviembre

Mayo de 1991

Las solicitudes de inscripción
• deben
dirigirse a: Facultad de
Economía. Universidad Autó
noma de Nuevo León. Loma
Redonda 1515 Pte., Col. Loma
Larga. Monterrey, N.L., México
C.P. 64710. Apartado Postal 288.
comunicación relativa a
• Toda
manuscritos y correspondencia
editorial deberá ser dirigida a: Dr.
Ernesto Quintanilla Rodríguez
Director. Centro de Investí!@
clones Económicas. Facultad de
Economía. UANL.

DIRECTORIO
CONSEJEROS
Consuelo Meyer L.
Leoncio Durandeau Palma
Romeo Madrigal Hinojosa
Manuel Barragán Codina

opiniones, juicios e ideas que
• Las
puedan contener los artículos impresos en esta revista son de la
exclusiva responsabilidad de sus
autores. Sin embargo, esta
Institución se reserva todos los
derechos y en conseaiencia, la
revista o sus artículos no pueden
ser copiados sin permiso por
escrito del editor. Se autoriza la
reproducción parcial para
propósjtos didácticos, de análisis
y comentarios en otras publi
caciones, siemprey cuando se cite
la fuente.
y composición del
• Diseño
Departamento de Difusión.

Director
Facultad de Economía

Ernesto Bolaños Lozano

Director
Centro de Investigaciones Económicas
Ernesto Quiotanilla Rodríguez

�Indice
La demanda de bienes relacionados:
El caso de las bebidas alcohólicas y el tabaco

5

Nora Garro e Ignacio Llamas

..

Expectativas directas de inflación
de los empresarios mexicanos
Ricardo Reyes Araiza

21

La función Translog en once sectores
de la industria manufacturera
David Aarón Domenech Rodnguez

49

Crecimiento, distribución y movilidad:
factores básicos
Rodrigo Morales E/coro

73

Evolución del papel del gobierno en las
poüticas anti-inflacionarias
Héctor Márquez So/ís

87

�Ensayos - Volume11X - Núm. 1 - Mayo 1991 - Pp. 5- 19

La demanda de bienes relacionados:
el caso de las bebidas alcohólicas
y el tabaco.
Nora Garro e Ignacio Llamas *

LA ENCUESTA NACIONAL DE ADICCIONES 1/, levantada en 1988,
permite derivar, entre otras, las siguientes conclusiones: a) el alcoholismo y
el tabaquismo constituyen un problema de salud pública, debido a su amplia
difusión en la sociedad; b) el consumo de bebidas alcohólicas está
relacionado con el consumo de tabaco.

En efecto, dicha encuesta reporta que el 40% de los hombres que tienen
entre 12 y 65 años de edad consumen bebidas alcohólicas. El 26% consume
de manera no preocupante y el 14% lo hace de manera preocupante. En el
grupo de edad entre 30 y 39 años se encuentra el mayor porcentaje de
bebedores que consumen bebidas alcohólicas de manera preocupante
(33%); le sigue en importancia el grupo de edad entre 40 y 49 años, con el
25%. Asimismo, la encuesta reporta que el 16% de las mujeres entre 12 y 65
años de edad consume bebidas alcohólicas y que sólo el 1% lo hace de
manera preocupante.
Por otro lado, en relación al consumo de tabaco, se encontró que fuman el
38% de los hombres entre 12 y 65 años y el 14% de las mujeres en el mismo
rango de edades. El grueso de los fumadores de ambos sexos se encuentra
entre los 18 y los 29 años (42% de la población fuma); le sigue el grupo entre
30 y39 años (25% de la población fuma)

La encuesta demuestra que el consumo de bebidas alcohólicas está relacionado con el consumo de cigarrillos. Entre otras cifras, se menciona el
hecho de que en el grupo de hombres que bebe de manera preocupante, los

* Los autores son profesores titulares C de tiempo completo e11 el Depaltamento
de Econanfa, de la Universidad Autónoma Metropolitana -lztapalapa.

�La demanda de bienes relacionados... 7

6 Ensayos
r

que fuman también de manera preocupante (más de una cajetilla diaria: 21
o más cigarrillos diarios) representan tres veces más personas que los que
no fuman; los que fuman moderadamente (11 a 20 cigarrillos diarios)
representan 2.6 veces más personas que los que no fuman y, por último, los
que fuman poco (1 a 10 cigarrillos diarios) representan 2.3 veces más
personas que los que no fuman. En el caso de las mujeres, la correspondiente relación en los consumos es aún más contundente: 20, 8 y 5 veces,
respectivamente.
Los datos presentados plantean interrogantes a prácticamente cualquier
rama de la ciencia 2/. Desde el punto de vista de la economía resulta claro,
a partir de la evidencia, que estos dos bienes son demandados por la
sociedad y que generan una consecuente actividad productiva. En otro
artículo 3/, nos hemos ocupado de las modalidades del sector productivo y
del estudio del carácter estacional de la demanda de bebidas alcohólicas.
En este trabajo nos propusimos medir la influencia que los cambios en los
ingresos monetarios tienen en la demanda estacional de estos dos bienes,
durante los meses de septiembre a diciembre, período de incremento sustancial en la misma. El hecho de que las bebidas alcohólicas y el tabaco sean
bienes complementarios nos da la oportunidad de utilizar la metodología
econométrica del conjunto de ecuaciones de demanda de bienes
relacionados 4/. En la Sección I se presenta el modelo econométrico; en la
Sección II, el método de estimación y los resultados y, en la Sección m, las
conclusiones.

El modelo econométrico 5/
De acuerdo con la teoría del consumidor, los determinantes de la demanda
de los bienes en el mercado son: el ingreso monetario M, el conjunto de
precios P1, ...,Pr y la función de utilidad U, la cual refleja los gustos y
preferencias de los individuos. A través de un proceso de maximización de
U con las restricciones impuestas por M y los precios, se logra especificar
la función de demanda para distintos bienes. La forma específica de la
función de utilidad impone condiciones adicionales a la función de demanda. Una especificación conveniente a los objetivos de esta investigación es
la función de utilidad aditiva logarítmica. En ella se considera que la utilidad
total es una sumatoria ponderada de la utilidad que el consumo de cada bien
aporta al individuo. La fórmula es la siguiente:

U =

L

a¡ (M / Pi)bi

i= 1

La demanda por el bien i queda determinada de la siguiente manera 6/:

ai bi Mbi Pi•bi-1 ewi

Q¡=

L
r

aj bj Mbj-1 P{bj

j=l

para. i. = 1,;..,r, donde Oi es la cantidad demandada del bien i y bi es la
e~tICI~~d mgr~~º· El término e se agrega con el objeto de preparar la
estimac1on empmca (e =2.71828).
Esta e~uación no es directamente estimable, debido a la no-linealidad de los
coe~ci~ntes ~ Y b. Con _el objeto de obtener una ecuación estimable, se
~ulti_pli~ miem?ro a miemb~o la ecuación de demanda por el precio del
bie~ J., ~1. La variable dependiente es ahora el ingreso Zi = Q¡p¡ gastado en
el bien 1, de tal modo que

ai bi Mbi p¡ •bi ewi
Zi=
r

L
j =1

para i

= 1,...,r.

ªi bj Mbj-1 Pfbj

�8 Ensayos
La demanda de bienes relacionados... 9

Esta ecuación tampoco es estimable, debido a que persiste la no-linealidad
en a y b. Considérese el cociente Zi/Zj

~grupemos las variables~dependi t
dientes matrices X1 y X2 111 en es de cada ecuación en las correspo , co ormadas de la siguiente manera:
n

ai b¡ Mbi PCbi ewi

Zi
=

aj bj Mbj Pj-bj ewi

Zj

X1

=

En logaritmos,
In Zi - In Zj

1i

X2 = [
ln (ai bj / aj bj )

Ahora bien, dados r bienes hay r(r-1)/2 ecuaciones, pero muchas son redundantes para efectos de la estimación. En realidad, parar bienes, hay (r-1)
ecuaciones independientes. El conjunto de esas (r-1) ecuaciones puede ser
formado por cualquier conjunto de (r-1) bienes tomados de los r originales.
As~ en el caso de r = 3, las dos ecuaciones de estimación requeridas podrían
ser las siguientes:

= A12 + b¡ In (M / P¡)
+

I

I

In (M/P1)

In (M/P3)

I

I

es el término independiente y uij = (wi - wj), el término del residuo de la
regresión.

In Zlt - In Z3t = A13

In (M/P2)

+ bj In (M / Pj) + uij

la cual es una ecuación estimable. El término
Aij =

I

In (M/P1)

I

= Aij + bi In (M / Pi)

In Zlt - ln Z2t

I

I

I

Los vectores de coeficientes de re
.,
respectivamente:
gresion de cada ecuación son Bl y B2,
A12
B1

=

A13

b1

B2 =

b2

b3

+ b2 In {M / P2) + u¡

b¡ In (M / P¡) + b3 ln (M / P3)

+

u2

y los vectores residuales de cada ecua . ,
c1on son u1 y u2, respectivamente:

Definamos las variables dependientes

wu -w21
Y lt

Wll -w31

= 1n Z1t - ln Z2t

'í2t =

ln Z1t - ln Z3t

UJ-:::

U2 =

y sus n observaciones

Wlt

Y2 = (Y21 ... Y2n)'

b2

- W2t

Wlt

-W3t

�La demanda de bienes relacionados... 11

10 Ensayos

El modelo completo es:

Esto quiere decir que para que los u fueran homoscedásticos, como lo
requiere el método de los mínimos cuadrados, los residuos aleatorios de las
ecuaciones del gasto en cada bien, w, deberían tener la misma varianza y no
hay razón a priori para suponer tal cosa. Por lo tanto, los elementos de la
diagonal de la matriz Euu' no son constantes, como lo requiere el método
de mínimos cuadrados ordinarios.

Este modelo se puede escribir así:

2) Algunos de los elementos de fuera de la diagonal de Euu' no son cero, pues

o

Ul

B1

+

o

B2

E(uiuj) = E(w1 · wi + 1) (w1 · wj + 1)
=E(wll- E(w1wi + 1) · E(Wlwj + 1) + E(wi + 1wj + 1)

u2

o bien
y=XB+u

,

Vemos que aún cuando las covarianzas de los w sean cero, la matriz Euu'
no es esférica, lo cual impide la aplicación del método de mínimos cuadrados
ordinarios.
Por lo tanto, tenemos la siguiente situación:

Como puede apreciarse, el modelo agrupa dos ecuaciones que podrían ser
estimadas por separado, aplicando el método de mínimos cuadrados ordinarios a cada ecuación de demanda. Sin embargo, existen ventajas al
agruparlas: a) se aumentan los grados de libertad y, por lo tanto, la eficiencia
en los estimadores, puesto que se evitan los sesgos y las varianzas erráticas
propias de los resultados obtenidos en muestras pequeñas; b) se pueden
tomar en cuenta las interrelaciones existentes entre las demandas de los
bienes. Ahora bien, la aplicación de mínimos cuadrados ordinarios a este
modelo no será óptima por dos razones que conciernen a la matriz de la
varianza de los errores, Euu':
1) Dado que ui = (wi · wj + 1), para i = 1,2, entonces
var (ui) = var (wi) + var (wi + 1) · 2 cov (wi,wi + 1)

E(u1u1')

=

S11 In

E(U2U2')

=

S22 In

E(utu2') = S12 In
donde Sii, para i = 1,2, representa la varianza homoscedástica de los errores
de cada ecuación y Sij, para i = j, representa la covarianza contemporánea
entre los errores de las ecuaciones. La matriz identidad I indica la ausencia
de autocorrelación de residuos en cada ecuación, así como covarianzas cero
entre los errores no contemporáneos generados por cada ecuación. El orden
de la matriz In será el mismo en las tres expresiones, si el número de
observaciones es el mismo en las dos ecuaciones, como es el caso estudiado
aquí 7/, de modo que

Aún cuando los w no estén autocorrelacionados contemporáneamente, o
sea, aún cuando el término que involucra la covarianza sea cero, nos
quedaría
E(uu')

var (u1)
var (u2)

Sllln

S12 In

S12 In

S22In

=

= var (wt) + var (w2)
= var (wl) + var (w3)

�12 Ensayos

La demanda de bienes relacionados... 13
, .
de orden 2n*2n 8/. Si consideramos
. de varianzas no esfencas,
esunamatrlZ
la matriz

S11

donde Sij es el i , j ésimo elemento deJp matriz V 1. Después de realizar
sustituciones en la fórmula del vector B , tenemos la siguiente expresión:

S12
-1
11

SS=

5 X'1X1

12

5 X'1X2

8# =

12

entonces

5 X'1X2

V

22

5 X'2X2

2

5 j X'lyj
~
j=l
1

2

L

j=l

= E(uu') = SS** In

5 2j X'2.
YJ

siendo la matriz varianza-covarianz.a de los coeficientes estimados igual a:

donde** indica el producto Kronecker.

La dificultad operacional en la ecuación de estimación de B# es que la
matriz SS es desconocida. Zellner 9/ propone la siguiente estimación de los

Método de estimación y resultados
onde usar en este caso es el de mínimos
El método de estimación que corresp
I f, rmula para obtener los esalizad Por lo tanto, a O
B la
cuadrados gener
~s.
ºón incluidos en el vector es
timadores de los coeficientes de regres1
siguiente:

elementos que componen la matriz SS:

1) la estimación de cada una de las ecuaciones de demanda por separado
proporciona

su =

1
donde v· es igual a:

e1'e1 / n1-k1

los cuales estiman las varianzas de los errores de cada una de las demandas.
2) Por su parte, el estadístico

S In

11

s12 In

S12 In

S22 In

estúna la varianzas contemporáneas de los errores de las demandas. Este
valor, en la medida que sea distinto de cero, justifica considerar las demandas como un conjunto relacionado de ecuaciones.

�14 Ensayos

La demanda de bienes relacionados... 15
II

De este modo, la matriz estimada SS

toma la forma:

su

s12

s12

S22

Nuestro conjunto de ecuaciones presenta, además, otro problem~ adi~ional
de estimación. En efecto, tal como se presentó, se tendrán dos est1mac1ones
distintas para el coeficiente de elasticidad-ingreso del primer bien, bl. ~or
lo tanto, corresponde introducir una restricción en el modelo, con el objeto
de realizar una sola estimación del mismo 10/.

La base de datos utilizada es la información mensual que proporciona el
Sistema de Cuentas Nacionales del INEGI, SPP. La información básica
consistió en los siguientes indicadores para el periodo septiembre-diciembre
de 1985-1989: 1) El índice de la cantidad vendida de bebidas alcohólicas
cerveza y tabaco; 2) el índice de los precios al consumidor de estos tres bien~
y 3) las remuneraciones a los trabajadores de los distintos sectores de la
economía. Con dicha información, se procedió a plantear el modelo restringido 12/. Se empleó el paquete computacional LOTUS 13/ el cual resulta
.
'
particularmente apropiado para los cálculos matriciales requeridos. En
nuestro caso, téngase en cuenta que la matriz V es de orden 40*40; la matriz
X del modelo original, 40*6; la del modelo restringido, 40*5; el vector y de
ambos modelos, 40*1.

Las estimaciones obtenidas se presentan en el siguiente cuadro:

El modelo restringido utilizará la siguiente matriz de variables independientes:

o
X

o

Xt

=

EIASTICIDADES INGRESO DE BEBIDAS ALCOHÓLICAS
'
CERVEZA Y TABACO
(Cuatrimestre septiembre-diciembre, 1985-1989)

o

o

Xt

donde l denota un vector columna de o unidades y x1 las o observaciones
de la variable ln M/Pl, X2 las o observaciones de la variable ln M/P2 y X3 las
o observaciones de la variable ln M/P3 11/.

Bebidas Alcohólicas

-1.31529

(-3.02317)
Cerveza

-0.998708
(-2.901526)

Tabaco

El vector B es ahora

A12
A13
B

-0.680385

(-1.787343)

En/re parénJesis se reporta el valor t de Student de la prueba de significancia.

=
Nótese que los tres bienes en cuestión resultaron ser bienes inferiores en

!ª época del año analizada. En efecto, el signo negativo de la elasticidad
111f!eso correspondiente a cada uno de ellos indica que ante un cambio en
el IDgreso, el consumo varía en sentido contrario. Las bebidas alcohólicas
son ~ más sensibles a los cambios en el ingreso o, lo que es lo mismo, las
que tienen una elasticidad ingreso de mayor valor absoluto. Le siguen en

�16 Ensayos
importancia la cervez.a y el tabaco. También son las bt:bidas alcohólicas_las
que presentan una demanda "elástica" con respecto al m~eso, en el sentido
que un cambio del 1% en este último genera una cambio del -1.32% _en el
consumo. Como se ve, la cantidad demandada de cervez.a cambia en
prácticamente el mismo porcentaje que el cambio independiente en el
ingreso. La demanda de tabaco es la más "inel~tica" de las tres, por cuanto
un cambio del 1% en el ingreso genera un cambio de -0.68% en su consumo.
La elasticidad ingreso negativa apoya la hipótesis de que en esta época del
año aumenta el consumo de bebidas alcohólicas y de tabaco, aún cuando el
ingreso real de los trabajadores disminuya. En efecto, en e~ perí°?o 1985-1989
se observó una caída en el poder adquisitivo de los salarios y, sm embargo,
el consumo de los bienes señalados aumentó.

Conclusiones

En esta Sección nos interesa puntualizar algunas consideraciones sobre el
método econométrico utiliz.ado, así como contrastar los resultados obtenidos aquí con los de otras investigaciones.
El método econométrico basado en los conjuntos de ecuaciones
relacionadas resulta una alternativa al método de estimación de cada una de
las ecuaciones por separado, siempre y cuando se cumpla al menos uno de
dos requisitos. Uno de ellos es que la base de datos ori~inal para alguna de
las ecuaciones constituya una muestra pequeña -en térmmos gruesos, n &lt; 30.
Si este es el caso, el conjunto de ecuaciones brinda la posibilidad de
aumentar los grados de libertad y, con ello, la eficiencia de los estimadores.
Nótese que, en nuestro modelo de dos ecuaciones, ~e sumaron las obser·
vaciones de cada una de las ecuaciones 14/. En la medida en que se aumente
el número de ecuaciones, se aumenta consecuentemente el número total de
observaciones.
En segundo lugar, el método resulta más eficiente en la medida en que las
ecuaciones estén más relacionadas. Esto es, en términos de nuestro modelo,
la eficiencia decrece al decrecer en valor absoluto la covarianz.a entre ul Y
u2. Asimismo, la eficiencia también decrece en la medida en que estén más
relacionados los conjuntos de variables explicativas X1 Y X2. En ~
casos, aún puede utiliz.arse el modelo, pero el mét?do . de estimación
apropiado en este caso es el de mínimos cuadrados ordinarios 15/.

La demanda de bienes relacionados... 17

Resulta interesante contrastar algunos de los resuitados aquí obtenidos con
similares estimaciones realiz.adas por los autores en el artículo citado en la
nota # 3. Nos referimos, en particular, a las elasticidades ingreso de la
demanda de bebidas alcohólicas y de cerveza durante los meses de
septiembre a diciembre de 1985 a 1989, bt y b2. Nótese, en primer lugar,
que las estimaciones reportadas en dicho artículo fueron obtenidas
utiliz.ando el modelo econométrico aquí expuesto, pero para el caso de
dos bienes: bebidas alcohólicas y cerveza 16/. En segundo lugar, nótese
el aumento en la complejidad de los cálculos debido a la introducción de
un tercer bien, el tabaco. Por último, las estimaciones conservan el signo
y la proporción entre ellas, tanto en un modelo como en otro.

�18 Ensayos

La demanda de bienes relacionados... 19

NOTAS

1/ Instituto Nacional de Psiquiatría: Dirección General de Epidemiología
(1990), Encuesta Nacional de Adicciones. México. 1990.

9/ Zellner, A. " An efficient method of estimating seemingly unrelated
regressions and tests for agregation bias". Journal of the American
Statistical Association. Vol. 57.1962. pp. 348-368.

2/ La bibliografía sobre alcoholismo y tabaquismo es diversa_ y co~pleja como
el tema mismo. Concientes de la parcialidad en que mcummos, mencionaremos algunos trabajos de investigación: .
.,
Sociedad Mexicana de Geografía y Estadísllca y Fundac1on de lnv~stigaciones Sociales, A.C. (1983), El alcoholismo en México. III Memonas
del Seminario de Análisis. México.
. .
Berna! Sahagún, V.M. (1989), El alcoholismo en México. Editonal
Nuestro Tiempo. México. Tercera edición.
Villamil, R. y Sotomayor, J. (1980), El alcoholismo en el _Distrito Federal:
un enfoque sociológico. ENEP, Acatlán. UNAM. MéXIco.

10/ El modelo restringido se basa en la aceptación de la hipótesis de que
el coeficiente
poblacional que se trata de estimar es el mismo.
Esta prueba requiere el cálculo del siguiente estadístico F (q,n-k):

F(q;n-k) = (n - k/ q)(Dr - Dº/ Dº)
donde k es el número de coeficientes del modelo sin restricciones -en
nuestro caso es 3-; q es el número de restricciones -en nuestro caso es
una-; Dr es la sumatoria del cuadrado de los errores del modelo con
restricciones y Dº es la sumatoria del cuadrado de los errores del
modelo sin restricciones.
11/ La matriz V-1 estimada no varía.

3/ Llamas, I. y Garro, N. (1990), Producción y consumo de bebidas alcohólicas
en México. UAM-1. En prensa.
4/ Los modelos econométricos denominados "conjunto de ecuaciones" resultan apropiados para la investigación empírica relacio_nada con numerosos
temas de la teoría económica. En particular, para los stStemas de demandas
relacionadas y funciones de costos de productos no renovables. _E_n este
artículo se aplica dicha metodología para el cálculo de las e!asttc1dades
ingreso de las demandas de bebidas alcohóli~s y tabaco en Méx:tco, durante
los meses de septiembre a diciembre del penodo 1985-1989.

5/ Para una descripción yanálisis más detallado del modelo ~conométrico que
a continuación se presenta, ver Johnston, J. Econometnc Methods. Mac
Graw Hill. 3a. edición. Cap. 8.

12/ Cabe señalar aquí el importante supuesto de la oferta ilimitada para los
tres bienes en cuestión. En efecto, las observaciones de venta serán
puntos observados de demanda sólo bajo la validez de ese supuesto.
Al respecto, la Encuesta de la Mediana y Pequeña Industria del año
1984 revela los siguientes porcentajes de capacidad ociosa: empresas
dedicadas a la producción de bebidas alcohólicas, %; a la producción
de cerveza, % y a la producción de tabaco, %, lo que apoya la validez
de tal supuesto.
13/ Agradecemos la asesoría sobre el uso del paquete LOTUS por parte
del Mtro. Guillermo Martínez Atilano.
14/ Como ya se mencionó, no es necesario que el número de observaciones
de cada ecuación sea el mismo.

15/ Ver Johnston, J., op.cit., ejercicio 8.2.
6/ Phillips, L. (1974), Applied Consumption Analysis. North Holland. Amsterdam.
7/ En caso contrario, la primera será de orden n1, la segunda de orden n2 Yla
tercera no será una matriz identidad, sino una de orden n1 *n2, con una
submatriz cuadrada de orden n1 o n2, el menor de ellos, en cuya subdiagonal
aparece el valor S12.
8/ Si el número de observaciones de cada ecuación es distinto, entonces
la matriz E(uu') tendrá un orden (nl + n2)*(n1 + n2).

16/ Con ese modelo se demostró la existencia de estacionalidades en la
demanda de ambos bienes.

�Ensayos- Volumen X- Núm. 1- Mayo 1991 -pp. 21 - 48

Expectativas directas de inflación
de los empresarios mexicanos
Ricardo Reyes Araiza*

l. Introducción

ENMEXICO LA DECADA DE LOS OCHENTA se caracterizó por ser
un período con fuertes presiones inflacionarias. Para 1987 las declaraciones

de los funcionarios públicos indicaban que el principal objetivo de la política
económica era frenar el crecimiento de los precios. Una segunda característica en su discurso, fue el identificar un componente inercial en la
generación de la inflación.
"... Ahora, la inflación es fundamentalmente de costos y de inercia. En estas
circunstancias, tratar de reducirla significativamente mediante una contracción de demanda implicaría una recesión de consecuencias sociales
inaceptables..." (Aspe Armella, 1987).

La existencia del componente inercial implicaba básicamente que las expectativas eran un elemento importante en el proceso del aumento generalizado
de los precios. Dada esta posición, el gobierno vio la necesidad de que su
poUtica antiinflacionaria influyera en la manera cómo los agentes económicos forman sus expectativas. El objetivo consistía en reducir dichas
Clpcctativas para lograr un mejor control de los precios, al tiempo que
minimizaba el efecto recesivo de las políticas económicas.

En diciembre de 1987 el gobierno implementó una serie de acciones en esta
dirección, las cuales se resumen en el Pacto de Solidaridad Económica y
Posteriormente en el Programa de Estabilidad y Crecimiento Económico.
Este último programa se ha mantenido hasta la fecha, apoyado por una
amplia difusió~ mostrando sólidos avances si se considera que las tasas

• lefe de la Oficina de Indicadores de Coyuntura en la Dirección de Investi '1CMn Económica del Banco de México. Las opiniones aquf expresadas
~entan el punto de vista del autory no las del Instituto al que pertenece.

�22 Ensayos

mensuales de inflación, medidas por los precios al productor, pasaron de
tasas superiores al 8 porciento en 1987 a menos del 2 porciento en 1988 y
años subsecuentes.
La política económica actual continúa m05trando un sesgo_ anti-inflacio~
sin embargo ésta sería más efectiva si en el terreno académico se determmara
con mayor detalle la manera cómo los agentes económicos forman sus expectativas.
En este artículo se aplica una metodología encaminada a aprovechar la
información sobre expectativas de los precios de venta que existe en México
para el sector de manufacturas, con la cual se elabora una serie de expectativas de inflación para ese sector en el periodo 1983-1988.1/ Dado que la
información es proporcionada por los mismos empresarios a través de una
encuesta a la estimación se le ha denominado "medida directa de las
expectativas de inflación", para diferenciarla de aquellas que utilizan re1.agos distribuídos del comportamiento de los precios pasados como apro ·
ximación de las expectativas inflacionarias.
La metodología aplicada se desarrolla en el punto d~s y, en la ~ón trr.s,
se define el comportamiento agregado de esta sene en térnunos de lol
modelos tradicionales sobre formación de expectativas que son utiliz.ados
en teoría económica. En el punto tres también se estima si las expectativm
de inflación que se generan para el mes (t) ejercen alguna influencia sobre
la tasa de inflación en el periodo (t).

11. Método de estimación de las expectativas empresariales

La fuente de información para elaborar la serie de expectativas directas de
inflación es el Banco de México, institución que a lo largo de 17 años ha
elaborado una encuesta mensual de tipo cualitativo denominada Encuesta
de Coyuntura, dirigida a los altos funcionarios de una m~es~a de establecimientos del sector de manufacturas. La encuesta fue disenada pan
captar las apreciaciones de los empresarios con respecto a las variables
relevantes de su empresa como producción, ventas, empleo, precios, etc.,
en el mes anterior a su captura y sobre sus expectativas con respecto al mes
corriente (la enaiesta se capta los primeros quince días calendario de cada mes).
En la encuesta se solicita exclusivamente la dirección en el movimiento de
las variables. Para tener una mejor idea se puede indicar que la pregunta
sobre expectativas de precios que se realizó en septiembre de 1988 fue la

Expectativas directas de inflación... 23
siguiente: en octubre de 1988 con respecto a septiembre de 1988 sus precios
de venta: aumentarán _permanecerán igual_ disminuirán
. En este
trabajo se utilizó únicamente la información sobre las expectativas de los
precios de venta.
Co~o la inform~ción cualitativa se obtiene a nivel de establecimiento productivo, se escogió por cuestiones de similitud medir la inflación de acuerdo
con la tasa de crecimiento mensual del índice de precios al productor y
definir las expectativas a ese mismo nivel.
a) Modelo aplicado.

El mod~lo para estimar las expectativas es de tipo probabilístico, y parte de
una sene de supuestos que se derivan de la naturaleza cualitativa de la
encuesta y de las respuestas que dan los empresarios a la misma. El modelo
constituye en gran parte una aplicación de los trabajos realizados en esta
área por Carlson y Parking (1975) y Knobl (1974).
En primer lugar suponemos que .en el momento (t) en que el empresario
responde la encuesta, esta persona tiene una "idea del precio de venta" para
(l + 1), y que los empresarios se ven influidos por dos factores: a) el precio
de venta es un instrumento en la política de la empresa dirigido a maximizar
(minimizar) alguna función objetivo (beneficios, ventas, costos, etc.); b) el
empresario, como agente social, recibe información del entorno económico
por medio de las noticias, adquiere experiencia sobre las fuerzas eco nómicas que generan la inflación, y tienden a ajustar sus precios de venta
con el fm de evitar rezagos. Este supuesto se formaliza como sigue:
1.- Cada empresario entrevistado supone una distribución de probabilidad

subjetiva del cambio porcentual esperado en su precio de venta.

De acuerdo con este supuesto, se define a (Xit) como el cambio porcentual
esperado por un empresario en el precio de su(s) producto(s) en el mes de
captación (t) con relación al anterior, y ha f(Xit) como la función de

densidad probabilística subjetiva de la variable (X) de un empresario (i) en
el mes (t).

Cabe: la posibilidad de que el empresario señale como respuesta el que sus
prectos permanecerán igual. La situación más obvia se presenta cuando la
empresa ofrece un solo bien en el mercado y no se esperan modificaciones
del ~o. También se puede generar cuando se ofrece una mayor variedad
de bienes en el mercado, y el empresario responde en términos del compor-

�24 Ensayos

Expectativas directas de inflación... 25

tamieoto esperado en ese grupo de bienes. En esta situ~ción e! precio de
cada clase de bien puede modificarse pero el empresano percibe que en
promedio permanecerán igual.
Si gradualmente los precios esperados se modificaran, por ejemplo al~
el empresario podría cambiar su criterio, de manera que al pasar cierto
"límite" marcaría como respuesta que sus precios aumentarán.
Generaliz.ando se define a Pit como el precio de venta de un producto(s),
el cual es ofrecido por un empresario (i) en el tiempo (t). Se considera para
estos efectos que el empresario tiene un patrón de referencia al que deno ·
minamos &lt;l&gt;it, el cual se define como una constante y representa la fracción
mínima en que debe aumentar el precio de venta de ese producto(s? para
que el cambio sea perceptible al empresario. En el caso de r~ducci~n de
precio se aplica un criterio similar con un patrón de ref~r~ncia - &lt;l&gt; it, ~
todo caso nos referimos al estímulo necesario que debe recibir el empresano
para llevar adelante su respuesta con respecto a un cambio en los_ precios.
Bate es un concepto en el área de sociología que algunos economtStas han
ad~ado en estudios recientes: Carlson y Par~ (1975), Kn~l (1974). La
fracción &lt;l&gt;t también se supone que es independiente de la magrutud absoluta
de la variable a aplicarse que es en este caso el precio de venta: &lt;l&gt; it = &lt;l&gt;P-it.
De conformidad con lo anterior, en el tiempo (t) el rango en que un empr~
(i) responde que lo.s precios permanecerán igual es et&gt; it y · &lt;l&gt; it. En ~qwer
caso los empresarios realizan comparaciones y suponemos que su decisión se
forma como sigue:
1 : si P*it · Pit &gt; &lt;l&gt;it

lit

=

(los precios aumentarán)

el estimar el nivel de precios, es posible referir el índice lit a una base que
en este caso es Pit, y las tasas ya fueron identificadas (sin ser en esa ocasión
definidas) en páginas anteriores como Xit. Bajo este criterio los precios
aumentarán si:

P*·it Xit

=
Pit

De manera similar se trabajan los dos casos restantes. Estas ideas se for-

, malizan con el segundo supuesto del modelo.
2. Cada indviduo responde la pregunta de precios de acuerdo con su balance de probabilidades.
En estos términos las respuestas de cada empresario serán:
a) Aumentará el precio: si P[ Xit &gt; &lt;l&gt;it]i es decir sí la tasa esperada de
cambio en el precio es mayor que et&gt; it.
b) Permanecerá igual el precio: si P[- et&gt; it &lt; Xit

&lt; &lt;I&gt; it].

e) Disminuirá el precio: si P[Xit &lt; - et&gt; it];
A partir de este índice las respuestas son ponderadas por el valor de la
producción de la empresa respectiva, de manera que la información es
homogenizada y puede ser agrupada en porcentajes. De esta manera se
define a (At) como el porcentaje de respuestas que indicaron que "aumen tai:án sus precios", (Bt) para el de "permanecerá igual" y (Ct) para el de
"disminuirán".

O : si -&lt;/&gt;it :S P*it - Pit:S &lt;l&gt; it (permanecerán igual)

El tercer supuesto se enuncia como sigue:
-1 : si · et&gt; it &gt; P*it - Pit

(los precios disminuirán)

Dependiendo de la magnitud del cambio (P*it-Pit), e.l empresario p_uede
considerar que efectivamente se registró (o nó se registró} un cambio _en
precios. Dependiendo de esta percepción, cada uno de los (i) empresanos
responden la encuesta en términos de la leyenda del lado derecho y, con
propósito de medición y análisis las respuestas son transformadas en la
variable tricotómica (1, O, - 1).
Ahora bien, dado que el objetivo es inferir el comportamiento de los precio6
a partir de la manera como los empresarios catalogan sus respuestas, YDO

3. Se denota a Pt como la tasa de cambio en los precios productor. Se
contempla un &lt;l&gt;t similarpara todos los empresarios, y se define a la tasa
esperada de inflación muestra/ como la media de las distribuciones
individua/es de las tasas de inflación esperada P et•

El paso siguiente consiste en utilizar el tercer supuesto y asociar a (At) con
la probabilidad acumulada de aquellos empresarios que esperan un cambio

en precios mayor que &lt;l&gt;t.

P( X1 &gt; et&gt; t )

= At

�26 Ensayos

Expectativas directas de inflación... '1:1

Trabajando en forma similar para los dos casos restantes:

P( - &lt;l&gt;t &lt; Xt &lt; &lt;l&gt;t )
P( Xt &lt; - &lt;l&gt;t )

= Bt

= Ct

de que su valor es constante en el tiempo. Este criterio fue aplicado por
Carlson y Parking (1975) y algo similar por Knobl (1974) quien aplicó un
valor fijo y arbitrario a et&gt;. Bajo estas circunstancias et&gt; debe tener la
propiedad de igualar la escala Pet con la tasa mensual de inflación realizada.
En este caso, dicho escalar se estimó igualando el valor promedio de Pet en
el periodo de estudio con la tasa de inflación realizada:

Dado que el tamaño de muestra es grande, las proporciones At, ~t YCt son
consideradas como una aproximación de las verdaderas proporciones de la
población. Estos porcentajes intervienen en la estimación de la ta_sa ~spe~a ·
da de inflación; sin embargo, para ello es necesario supon~r un? disti:ibuci~
específica de la frecuencia acumulada de las expectativas mfla_c1onanas
entre los empresarios encuestados, la cual suponemos que se aproxuna a una
normal, atendiendo una vez más al tamaño de muestra y al Teorema del
Límite Central.
De acuerdo con lo anterior se defme la variable
e
Xt - Pt
Y t = - - - - - , lo que implica que Yt se distribuye
St
normalmente con media (o) y varianza (1). En estos términos:

At=P[Yt &gt; at] = 1-Fyt(at)
donde:

at

=
St

Ct
donde: ct

=

= P[Yt &lt; Ct] = Fyt (et)
e
&lt;l&gt;t-Pt
St

De aquí se puede deducir:
Pet

= &lt;l&gt;t

at + ct
---at - ct

El siguiente punto es encontrar un &lt;l&gt;t apropiado, el cual e~ s~ar ~ara l ~
los empresarios de acuerdo con el tercer supuesto, con la 1.IDplicaetón básíCI

n

I t-1

&lt;l&gt;=

Pt
at + q

n
I t-1
at - Ct
donde: (Pt) es el cambio porcentual en el índice de precios al productor.

(n) es el último mes que cubre el periodo a estimar.
Con lo anterior fue posible estimar mensualmente el comportamiento de los
precios, dado que et, at, y &lt;I&gt; son conocidos. Las estimaciones se realizaron
para tres periodos, el primero de febrero de 1983 a septiembre de 1988, con
un valor de et&gt; igual a -7.708, el segundo de febrero de 1983 a marzo de 1985
( el&gt; = -8.544), y de abril de 1985 a septiembre de 1988 ( et&gt; = -7379). ~
razones para estimar estos periodos se presentan en la siguiente sección, así
como el análisis de los resultados.
b) Resultados de la estimación del comportamiento
de las expectatJvas de inOación.

Se realizaron estimaciones para el periodo de febrero de 1983 a septiembre
de 1988, las cuales se presentan en el cuadro 1 y en la gráfica l. Hay que
observar que la información cualitativa de los precios de venta está disponible desde enero de 1980; sin embargo, en 1982 la actividad económica
l)resentó características inestables que condujeron a la aplicación de medí da.\ económicas drásticas. Estos sucesos resultaron en tasas de inflación
YOUtiles que dificultan su estimación, al tiempo que obscurece los factores
que ocasionan las discrepancias entre las expectativas y el comportamiento
de los precios realizados. Dado lo complejo del periodo se optó por estimar
el Dlodelo a partir de febrero de 1983. 2/

La serie de expectativas que se presentan en la gráfica 1 dibuja de manera

fidedigna

la serie oficial de precios. En todoli los casos las expectativas

�~
t"t1
::,

aJADRO 1
COMPORTAMIENTO DE LOS PRECIOS PRODUCTOR EN MEXICO
(REALIZADA Y ESTIMADA)
ANOS

1983
1984
1985
1986
1987
1988
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1983
1984
1985
1986
1987
1988

ENERO

FEBRERO

MARZO

ABRIL

8 . 97
8 . 13
7.50
10. 77
18. 13

3 . 95
7.57
2.61
2 . 26
6 . 60
5.68

4. 79
3.92
3.45
4.73
8.34
2.61

6.21
3.70
3.13
4.44
9.32
2.0,.

5. 52*
6 . 62*
7. 05*
9.84*
11 . 48

4.33
4 . 31*
4.85*
5.32*
8.65*
6 . 72*

4. 33
3. 01*
4. 37
5.12
8.39
1.62*

4.06
2.14*
4 . 39
5.20
11.79*
2.47

· 0.38
3 . 26
· 2.24
· 3 . 06
·2.05
· 1 . 04

3 . 45
1.51
0 . 45
0 . 93
6 . 65

0. 46
0. 91
· 0.92
- 0. 39
·O.OS
0.99

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO SEPTIEMBRE OCTUBRE

VARIACIONES MENSUALES REALIZADAS
4.32
3.96
4 . 32
3.~

2. 92
2.78
5.95
7. 92
0. 94

4.18
1.95
6.80
7.65
1.05

2. 72
3 . 79
4 . 41
9 .48
1.53

"'

NOVIEMBRE

DICIEMBRE

2.14
3.28
2.85
6.96
7.66
-1.05

2. 49
4. 10
4 . 08
6. 27
8 . 66

5. 56
2.93
4 . 56
6.62
6.38

3.30
3.87
5.62
7.70
12.32

3.70
1. 15*
5. 98*
5. 62*
8.04*
0. 83

4 . 16
3.74*
5 .36*
6.29
9 . 43*
· 3 . 19*

4.29"'
3.77*
3. 41
6. 96
9 . 55*

3.69
2,.23*
5.21*
7. 77*
9.38*

3.17*
1.84
3.73
5.41
11. 76*

o.o,

- 2.02
·0.46
-2.51
0.67
- 1 . 77
2.14

2. 03
5 .87
8 . 08
7.07
0. 04

i

VARIACIONES MENSUALES CON EXPECTAllVAS

2 . 15
1.56
- 1.26
· 0 . 76
· 2.47
· 0.43

4.79
4.71
4.44
5.81*
7.60*
1. 25*

4.26*
3.08
3 . 40*
7 . 02*
9 . 79
1. 63*

3.50
2.87*
4.05*
5.16*
10.04*
0.43

DIFERENCIAS
·0 . 30
1.10
· 1.45
-0 . 22
· 2 . 14
·0.58

· 0.47
· 1. 79
. 1 . 66
0.14
0.32
·0. 31

0.82
· 0.15
-0.26
· 0.75
- 0.56
1.10

0.88
- 0. 11
2. 46
- 0 . 97
-0.79

· 1 .80
0. 33
0. 67
· 0.69
- 0.89

1.87
0 .70
-0 . 65
· 1 . 15
· 3. 00

0. 13
2.03
1.89
2. 29
0.56

* COlNCl DENClA EN LA Ol RECC ION DE MOVIMIENTO ENTRE LA TASA DE INFLACION OBSERVADA Y LA ESTIMADA
C.SEGUMOO CAMBIO OEL INDICE OE P1lECIOS) .

GRAFICA

1

INFLACION: PRECIOS PRODUCTOR EN MEX ICO
(TASAS MENSUALES)
20
18
16
14

.."'
.."'
.."'

10

·¡;

6

~

4

o:,
e

E
e
o

.e

12

f

8

~

I»

i"
a~

2

o

~

g-

-2

g;
I»

-4
EB.3

E84
OBSERVADA

Q.

E85

E86

+

E87

ESTIMADA CON EXPECTATIVAS

E88

s

F
~

�30 Ensayos

Expectativas directas de inflación... 31

mostraron en forma acertada la dirección del movimiento de los precios, de
febrero de 1983 a agosto de 1988 la tasa de inflación y las expectativas fueron
positivas y en septiembre de 1988 fueron negativas. Con relación a su
magnitud, en 38 casos la diferencia absoluta entre ambas series fue menor a
un punto porcentual, en 14 fluctuó entre uno y dos puntos porcentuales y
en 16 fue mayor a dos puntos porcentuales.
Al comparar los cambios de dirección en la tasa de inflación según lo
reporta el Banco de México y en las estimaciones (segunda derivada de los
índices si estos fueran continuos), de los 67 cambios que cubre el periodo
de estudio, en 44 se acertó en la dirección del movimiento (66 porciento de
los casos), mismos que han sido señalados con asterisco en el cuadro l.

t--"--0::::::-----------,-----------=----1-

w

t----------"""-"------------+-~w

o

u
.....

La mayor diferencia entre la tasa estimada y la realizada se presentó en enero

de 1988, con un diferencial de 6.7 puntos porcentuales. El error en la
estimación de enero se explica por el cambio en la política económica, la
cual incluyó fuertes incrementos en el precio de algunos servicios públicos
y la devaluación del tipo de cambio. Este giro se decretó el 20 de diciembre
de 1987 e impactó con mayor fuerza en enero del siguiente año. Por su parte,
la encuesta de coyuntura se recabó los primeros 15 días de enero, incluyendo
en sus preguntas las expectativas de los empresarios con respecto al precio
de venta de sus productos para ese mes. Los resultados muestran en forma
acertada la dirección del movimiento, más no la magnitud del cambio;
posiblemente el tiempo transcurrido entre el cambio de política y el levan·
tamiento de la encuesta fue reducido, en el sentido de que los empresarios
no se percataron con plenitud del efecto de las nuevas medidas.
En septiembre de 1988 se captó el comportamiento negativo de la tasa de
crecimiento mensual en los precios al productor, lo que indica que el modelo
y los empresarios mostraron la suficiente sensibilidad para captar la direc·
ción de los movimientos poco usuales de la variable que se estima. De
hecho, al utilizar los factores estimados y aplicarlos a los porcentajes de
respuesta de octubre-diciembre de 1988 a manera de proyección, se estimó
con acierto la dirección negativa de los precios en octubre y los cambios
positivos para noviembre y diciembre.
Lo visto hasta el momento permite considerar que el comportamiento de las
expectativas estimadas son una buena aproximación del comportamiento
seguido por la serie oficial; sin embargo, las tasas anuales de crecimiento de
los precios al productor (gráfica 2 ) observan dos ciclos a lo largo del periodo
que se analiza. De hecho, de la gráfica 1 también se deduce que en el bienio
1983-1984 las expectativas de los empresarios subestimaron casi sistemá ·
ticamente la tasa de inflación, en tanto que en el periodo 1985-1988 fue

gJ

X

w

E:

z
w
a::

o
u

f/)

Q

_J

N 1- ,-...

et

:::, w
Oc(

u o:: =&gt;
o.. z
V)

c:i::

u.. .....
o . f/)
et u &lt;
w f/)
a:: o:: &lt;
~

o.. 1......
z
o
u

5
u.

z:

r--.--r--,---,---,-,--,--r--,---,---,r--..-~-,----r--.--"-+ ~

o o o o o o o o o o
~ 00 ~ ~ ~ v
n N ~ O

- ----

o o o o o o o o
m 00 ~ ~ ~ v n N

1.1

�32 Ensayos

Expecta11vas directas de inflación ... 33

.

UJ

mayor el número de observaciones donde los empresarios sobreestimaron
el movimiento de los precios.

111:
ID

o,.._

z:

UJ

"? ~

u

M "'

~~
M-

M M

-o
ON

e

Dado que los factores que ocasionan el movimiento cíclico de lac; variables
en la economía mexicana no han sido estudiados con detalle, cabe la
posibilidad de que distintos elementos hayan influído en cada caso, por ello
es adecuado realizar las estimaciones de las expectativas para cada ciclo por
separado, y así corroborar la consistencia del modelo

UJ

111:
ID

z:

~

UJ

...

~

De acuerdo con la gráfica 2, el primer periodo se extiende de enero de 1982
a marzo de 1985, pero en las estimaciones se eliminan los primeros trece
meses por los acontecimientos descritos al inicio de esta sección. El segundo ciclo se inicia en abril de 1985 y presenta una agudización de las presiones
inflacionarias, seguido este evento de una reducción de estas presiones, a
raíz del cambio de política económica resumido en el Pacto de Solidaridad
Económica. Las expectativas deberán observar una caída brusca que ayude
a probar la consistencia de los estimadores. La diferencia de este periodo
con relación a 1982 • enero de 1983, es que existe una política clara que ayuda
a explicar el cambio en el comportamiento de los precios.

8

,.._ o

1/'\N

""N

-o

0-0

~-

f&gt;.f..
N,-.._

OM
COM

N~

~

co ,.._

..
M

-o
'
&lt;

111:

i

UJ

o

...

X
UJ

~

u

.-N

~co

... ,-.....

,o~

~~

NM

~M

NO

(1)

z

...
o

UJ

111:

...o
u
~

(1)

g

e:

....

8~

N

cu

&lt;

&lt;

-

(1)

..J~N

z

..,~

&lt;

ui

111:
o -...

...
z

o

...

►
&lt;
z:

w

~

111:

w

P( ~

&lt;
~

z:

•

~o,-...
u "' co

..

MN

&lt;

cS! ~

~~~
ZN

"'

UJ

o
ü

UJ

~M~

&gt;~N

;:

°'
&lt;
al

o
N,-.._

'°"'

oN

~NI/'\

1

~MM

• &lt;&gt;: ~

111:

o111:

1/'\ ,..._ ...
o. 1/'\ ,o

UJ

111:
ID

,,¡,..: t-i

...

UJ

,..._,,,
o, ...
C0 C0

o

111:

UJ

z

UJ

&lt;
&lt;
&gt;

e

~~

111:

UJ
(1)

~

-uoo
..
~~~

z
w
111:
w

ü

..._,
&lt;

'

~

...
-oo

UJ

o
&lt;
(1)
e:

QM.-

Z:~M

o'

...

z

&lt;
_,

o

;::;~;::::

!:;:~

-~~
111:

o-

....

e:

~

~
~

&lt;
_,

00

(1)

&lt;
-NN
a,: M 0&lt; . .

(1)

UJ

~

UJ

z

UJ

... ,.... ...
...u ,,., ...

"'
...,

-...
►

..

&lt;
&gt;
- 01/'\
&lt;

UJ
Q.
X
UJ

~

o

a(/)¡
ON
_, _,
e

~
_,

8
_,

..,

111: UJ ►
0111:
Q.

&lt;MN

e:

-

UJ

~te~

e

w

lS:;;
-

e

i

Q.

z

UJ

Los valores de los Zc fueron 1.22 y .36 para cada una de las comparaciones
respectivas, aceptando, para cada caso, que las series comparadas no son
estadísticamente diferentes a un nivel de confianza del 95 porciento. Dado
este resultado, se trabajará en las secciones siguientes con la serie generada
para todo el periodo, o bien dividiendo esta misma sene en los subperiodos
señalados cuando el análisis lo requiera.

•

..

UJ

111: e:
Q. :I[

Las estimaciones por ciclo reflejan resultados similares a lo generado para
el total del periodo. Estos últimos ya fueron comentados y se repiten con
fines de comparación debajo de la línea en el cuadro anterior. Con el fin
de corroborar si las series estimadas por periodos resultan ser estadís ticamente diferentes a las estimadas para el total del periodo, se probó la
hipótesis de que las series no guardan una diferencia estadística significativa
a través de un método de medias y varianzas.3/

0-M
,o N

z

111:
ID

Se aplicó el modelo descrito en las páginas anteriores para los dos periodos,
las expectativas de inflación estimadas se presentan en los cuadros 2 y 3 y en
forma resumida se presentan en el cuadro 4 las diferencias absolutas en el
crecimiento de los precios realizados y los estimados.

-OM

"'! o:

UJ

•
8;:!

"',o
... 1/'\

~N

N.-

.., ..... ,.._

"? ..,~
~ ":
~

••

M.-1/'\
MMCO

...

~~~

...

UJ

- ,....
!~
UJ

&gt;-

i :z
,0.-N

w
o

~o- o-

ººº.
o ,,¡ r-i
'

'

"'
...
~1/'\

"',e

'

.., ...

111:
Q.

u.,

~e
- UJ
uu
u-

UJ

co ,o~
MNN

NN

' "' ,o

u.,
111:

...z
...o
z

o

--...,

111:Z

o

&lt;

UJ

-'O

zo
UJ CD

&lt; :I[
-&lt;
uu
z

UJ

o

ºº
u~
-:z

(1)

ie:

M~I/'\

1

.........
~o-~

M~I/'\

o. g!
...~ ......

.,., ¿g 1/'\

---

~o-~

Z&lt;.:I

-w

Q(I)

u...,

..

�&lt;t
tt1
~
~

~
,,.

CUADRO 3
COMPORTAMIENTO DE LOS PRECIOS PRODUCTOR EN MEXICO
(REALIZADA Y ESTIMADA)
ANOS

1985
1986
1987
1988
1985
1986
1987
1988

1985
1986

1987
1988

ENERO

FEBRERO

7.50
10. 77
18. 13

ABRIL

4.73
8 . 34
2.61

3.13
4.44
9.32
2.04

2.26
6.60
5.68

7.05*

5.32*
8.65*
6 . 72*

9 . 84*

11.48

0. 45
0.93
6.65

MARZO

5.12
8 .39

1.62*

·0.39
· 0.05
0.99

· 3.06
·2.05
·1.04

MAYO

JUNIO

JULIO

AGOSTO SEPTIEMBRE OCTUBRE

VARIACIONES MENSUALES REALIZADAS
1.95
3 . 79
5.87
2. 78
5.95
6.80
4.41
8 . 08
7. 07
7.92
7.65
9.48
0. 94
1.05
1. 53
0. 04

VARIACIOHES MENSUALES CON EXPECTATIVAS
4.39
4.44
3.40*
4 . 05*
5.98*
5.16*
5.62*
5.20
5.81*
7.02*
8.04*
11 . 79*
7.60*
9.79
10. 04*
1.63*
2.47
1.25*
0.43
0.83
· 1.26
-0.76
-2.47
-0.43

·1.66
o. 14
0.32
-0.31

DIFERENCIAS
· 1.45
-0.26
·0.22
· O. 75
-0 . 56
- 2.14
1 . 10
· 0.58

-o. 11

2.85
6.96
7.66
- 1.05

4.08
6.27

5.36*
6.29
9. 43*
·3. 19*

3 .41
6.96
9.55*

4.56
6.62
6.38

8.66

- 2.51
0 . 67
-1. 77
2.14

2 .46
-0.97
0.79

NOVIEMBRE

0. 67
- 0.69
-0.89

5.21*
7. 77"

9.38*

· 0.65
- 1.15
3.00

DICIEMBRE

5.62
7.70

12.32

3.73
5 . 41
11 . 76*

1.89
2.29
0.56

* COINCIDENCIA EN LA DIRECCION DE MOVIMIENTO ENTRE LA TASA DE INFLACION OBSERVADA Y LA ESTIMADA
(SEGUNDO CAMBIO DEL INDICE DE PRECIOS) .

. . ...
....

••s
......

... ... o

•

•

....
a,
"'

•

•

a,

.... w

íí
íí
...... o
... ... o

. . ....
I

o o "'
00

......
I

o o w

......

-

.,. "
'¡ ~

&amp;"
'¡ ~

-

-...

g'f

....
8. o
..,

•

o,

-

1

o

o

..... "'"'
0

UI

-

,., ¡;;
:,e

1

)&gt;

&lt;

.. w

... ...
" ' 00
"' 00

.."...
,:

:,,

V,

o
,.,

w

a, 1

-&lt;

&lt;

)&gt;

:,o

)&gt;

oz &gt;,....,,

...

....
"' ...

"'o
a, ...

... ...
... ...

"'w
w w

..t~
..
:,,

&gt;&lt;

ñ
o

ñ
)&gt;
o

....

1 f

1:1 1:1
....
o
" o ..

....
.,," ....
....

•... 'l! ••

,.,

1

n

&gt;
o

1

o

1

e

:,o
V,

w"'

1

"

1

1:1 ..

.. o

... ...
1

.. 1

o

... UI

1

)&gt;

,...

1

)&gt;

1

....

,." "
......
o
• o "

......
....
n

•

"1 o

1

&gt;
V,

.,,

V,

;..

"'

...
...

"'

..
n

&gt;

1

V,

...

.
,:

"" ...

...

o
,.. ..
o ..

1

"'1

"

1:1"

1

V,

o
,.,
:,e
,.,

o
,.,

1

V&gt;

z ;;:
..,
,... zN
,.,
)&gt;

'"
1

.... ,.,
o
.... ;;:

a, ...

1

1

&gt;&lt; o
.,,
,., ,.,

)&gt;

UI UI

a, 1

¡;;

n

o

1

00

•

,...

)&gt;

8.o -

1

1

~-~~
a, •

~

UI

.........,.

... w

.. 1

00

f

-- m

...&amp;.:..

~.~~
a, •

....,....
g

CD

o,

",.

:; 'l! ,.

• a• o.o
"
1

.

~
..,
,.,
:,o
,.,

z

n

,... ;;:
o
¡:;;- .,, &gt;
:,o
,.. ,.,
"'
o
,...
n
V&gt;

V&gt;
a,
V&gt;

....
"'
3

Cl.

-&lt;

......

e
o ....
,.,
&gt;

V,

V,

,... ,.,
.,, z
)&gt;

:,o

~ o
o
e
,.,
Ñ
o

Cl.

~

V,

.... ....

""

)&gt;

V,

)&gt;
V,

o
"' ,.,
o
,.,

~

::r
,.,
&gt;&lt;

ñ
o

,.,
:,o
,.,
n

::r

,.,
z
o

....

e:

&gt;
o

:,o

o

.,,.

~

"O

o
o

¡;;

¡·
~

o

$l.

e¡

o.
o

=·
::i

~

o.

f'°'
~

�36 Ensayos

Expectativas directas de inflación... 37

111 . Comportamiento de las expectativas empresariales
CUADRO 6a
ESTIMACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLACION
HIPOTESIS DE EXPECTATIVAS ADAPTABLES ]j

a) Formación de expectativas
La serie estimada de las expectativas "directas" de inflación de los empre sarios del sector de manufacturas, se utilizó en este apartado para identificar
las reglas de los individuos en la formación de sus expectativas. Se estimaron
distintas conductas cuyos resultados se dan a continuación:

Periodo

02/83 - 09/88

1) Hipótesis de expectativas adaptables: postula que los individuos utilizan
la información de sus errores pasados de predicción para revisar sus expectativas actuales. Las ecuaciones estimadas se muestran en los Cuadros 6a y
6b como ecuaciones (1) l (2), donde los subíndices deberán interpretarse
de la siguiente manera: P t es la tasa esperada de aumento en precios para
el periodo (t + 1) expresado en el periodo (t), y Pt es la tasa realizada de
aumento en precios en el periodo (t).

05/85 - 09/88

Const.

, 753
(1.51)
.611
( .80)

,068
(.49)

.053
(.27)

.768
(5.00)
-821
(3.68)

R2

EE

F

59

1.86

0 ,.19

60

2.11

31.29

(1)

!/ El eatadístico (~) de student se muestra entre par6nteais.

Los
otros estadístico• son los que tradicionalmente se utilizan en
mínimo, cuadrado,.

CUADRO 6b
ESTIMACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLAC IOH
HIPOTESIS DE EXPECTATIVAS ADAPTABLES J.!
.

Periodo
02/83 - 09 /88

07 /85 - 09 /88

Como se comentó en la sección anterior, el periodo general del estudio
contiene dos subperiodos si se atiende a las características que prestó la
inflación, por lo que resulta conveniente llevar a cabo el análisis de regresión
para cada uno de estos subperiodos. En el primero de ellos (febrero de
1983 - marzo de 1985), el ajuste no resultó adecuado por lo cual no se
extiende con detalle suálisis los resultados son presentados, posiblemente
este resultado se debió al reducido número de observaciones que se incor·
poraron. Para el segundo subperiodo (abril de 1985- septiembre de 1988),
se obtuvieron resultados similares a lo descrito en el párrafo anterior.

p•t·1

ecuaci6n ••timadas P't • Con,t. + b 0 Pt + b 1 p•t. 1 .

Inicialmente se corrió la regresión (1) para el periodo de febrero de 1983a
septiembre de 1988. Dado que la ecuación contiene entre sus variables
explicativas rezagos de la variable dependiente, se comprobó la indepen ·
dencia de los errores mediante el método propuesto por Durbin para
detectar la correlación serial de primer orden en modelos autorregresivos,
método reseñado en Gujarati (1986).
Una vez comprobada la no autocorrelación de errores, se observa que el
modelo explica sólo parcialmente la variación de los precios estimados, pero
puede ser considerado un buen ajuste de acuerdo con el coeficiente ajustado
de determinación de 59 porciento y comprobado por el estadístico F. Al
observar cada variable en forma aislada, los precios esperados responden
sólo a las expectativas de los empresarios formuladas en el periodo anterior.

pt

con1t.
,819

pt

pt·I

pet-2

Rz

p

.f0l
(f.01)

-.443
(-3.18)

.861
(5 ,20)

60

1.85

53 .96

( l. 56)

,633
( .80)

,396
(3.00)

,620
(-3.25)

1.078
(4.42)

64

2,05

23 .17

ecución Htimada 1 pet = Conat, + bo P, + blPt ·I + bzP•,.z· •• (2)
11 Htadistico (r) de student H 11ueetra entre par6nteeia.

11

BE

Loa

otro■ ••tad.(•tico1 son lo■ que tradiciooalaente •• utilizan en
lliniao• cuadrado•,

�Expectativas directas de inflación... 39

38 Ensayos

La hipótesis de expectativas adaptables se analizó incorporando un segundo
rezago en este esquema. Después de considerar aceptable el ajuste de la
regresión de acuerdo con los estadísticos pertinentes (coeficiente ajustado
de determinación de 60 porciento y un F calculado mayor que el de tabla),
se encontró que los precios realizados, el actual y el rezagado un periodo
(Pt y Pt-Ü resultaron significativos, aunque su efecto, de acuerdo con el
valor y signo de los coeficientes, se cancela. Las expectativas rezagadas dos
periodos resultaron significativas.
Por subperiodos, el primero de ellos no se ajustó de manera satisfactoria a
la regresión lineal, en tanto que en el segundo ambos coeficientes de precios
realizados (el actual y el rezagado un mes), resultaron estadísticamente
significativos así como el coeficiente de las expectativas de precios rezagado
dos periodos.

CUADRO 7
ESTIHACION DE LAS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLACION
HIPOTESIS DE EXPECTATIVAS EXTRAPOLADAS )j

Periodo

02/83 - 09/88

05/85 - 09/88

con ■ t .

pt

5.190
(2,3')
23.'73
( ,02)

-.180
(-1.20)
-.260
(-1.'8)

R2

(Pt.Pt·1)

.20_8
(2.26)
,272
(2.'3)

EE

p

62

1.82

35.81

63

2.06

23.13

!/ Bl

2) Hipótesis de expectativas extrapoladas: para probar esta hipótesis se
utilizó un esquema de rezagos distribuidos de acuerdo con la ecuación (3)
del cuadro 7. Los resultados fueron corregidos por presentar autocorrelación
de errores.
Para todo el periodo la regresión es aceptable de acuerdo al coeficiente
ajustado de determinación y el estadístico F. Sin embargo, los resultados
muestran características peculiares, dado que las expectativas parecen responder
de manera decisiva a una constante y a un ajuste positivo por tendencia. Para
los primeros años que comprende este estudio la regresión no fue adecuada
y, para el segundo periodo, los resultados indican como única variable
significativa el ajuste por tendencia.
3) Modelos de segundo orden: se ajustó el modelo de expectativas adaptables para incluir el ajuste entre lo realizado y lo esperado en dos periodos
anteriores. También se agregó la variación en el tipo de cambio libre
(promedio mensual de compra-venta) para probar si esta variable influye de
manera independiente en la tasa de inflación esperada.
De acuerdo con. la primera regresión del cuadro 8, los precios realizados
rezagados un periodo, las expectativas rezagadas uno y dos periodos, y la
tasa de devaluación resultaron significativas. En el ajuste para el segundo
periodo los resultados fueron similares con la excepción de que la devaluación
no mostró significancia estadística. De nuevo en el primer periodo los
resultados no fueron satisfactorios.
Dado que en todos los modelos el ajuste lineal para el primer periodo no

e■tadí ■tico (T) de Student ■e 1111eatra entre par6ntesis.
Los
otros estadísticos son los que tradicional-ate se utilizan en
aíniao• cuadrados.

CUADRO 8
ESTIHACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE I NFLACION
1NFLAC ION MODELOS DE SEGUNDO ORDEN

04/83 - 09/88

.517
(1.08)

05/85 - 09/88

-.036
(-.05)

}.!

.1'7
(1.16)

-.395
(-3,13)

.515
.564
,054
(3.10) (3.40) (2.08)

68

l.67

28.63

.060
(.35)

-.602
(-3.59)

.639
.806
.047
(2.94) (3.61) (l.64)

73

l. 77

21.32

!/ El estad!atieo (T) de student ae muestra entre parénte1i1.

Los
otro• e•tadí•tico• •on loa que tradicionalmente se utilizan en
ainimo1 cuadrado•.

�40 Ensayos

resultó adecuado, no fue posible realiz.ar una prueba (F) para la hipótesis de
igualdad de parámetros entre los subperiodos. Sin embargo, como los resultados
para el segundo subperiodo son muy similares con respecto a todo el intervalo en
estudio (febrero 1983 yseptiembre 1988) consideramos adecuado presentar en los
cuadros ambos resultados.

Expectativas directas de inflación ... 41

CUADRO 9
ESTIHACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLACION
HIPOTESIS DE EXPECTATIVAS RACIONALES

4) Hipótesis de expectativas racionales: en la regresión estimada (5) el subíndice
(t-1) se refiere a las expectativas para (t) expresadas en el periodo (t-1).
En los resultados para todo el periodo se encontró que el valor de la constante no
resultó significativo desde un punto de vista estadístico y el valor del coeficiente de
las expectativas resultó igual a uno, condiciones necesarias para probar que {PtÍ
es un estimador insesgado de (Pt). Además al no presentarse autocorrelación de
errores según el estadístico (Dw), ello implica que (PtÍ es un estimador eficiente
de (Pt), es decir lns empresarios utiliz.an eficientemente la información disponible.
El que los empresarios formen sus expectativas de manera racional justifica la
hipótesis utilizada de que los empresarios recogen información de las condiciones
del mercado, la analizan y detemúnan el comportamiento a seguir en su política de
precios. Alrealiz.ar el análisis por periodos, se mantiene el comportamiento racional
de estns agentes aunque las regresiones resultan mejor comportadas en el segundo
intervalo, de acuerdo con los estadísticos pertinentes como el coeficiente ajustado
de determinación.
En este caso particular fue posible probar la hipótesis de que los parámetros
estimados en el primer intervalo son iguales respectivamente a lns parámetros
estimados en el segundo periodo. Si esta hipótesis no se rechaza a través de una
prueba F, se estaría en posibilidad de generar una regresión para todo el periodo.
La F estimada fue 1.ro, la cual es inferior a la F de tablas con (1,66) grados de
libertad, lo que implica la posibilidad de estimar una regresión para todo el
periodo.4/

Periodo

Const.

02/83 - 09/88

comportamientoaseguirensupolíticadeprecios,ysiconeseactuarlosempresarios
determinan de manera conjunta unos precios espe- rados para el sector (Pet),
entonces toda la información relevante y suficiente (posiblemente hasta el punto
donde el ingreso marginal de la infor-mación iguale al costo marginal de obtenerla)
se encontrará contenida en (Pet); de manera que sí se incorpora una nueva variable
como la tasa de devaluación, ésta no deberá resultar significativa en una regresión
que incluya Pet, dado que su efecto, así como las expectativas de devaluación.
deberán estar contenidas en P\ Un modelo de este tipo se presenta en el
cuadro 10.

.499

02/83 - 03/85
0t/85 - 09/88

a2

t

.903
(, 07)

(,U)

1.078
(1.03)
.081
(,56)

EE

,71

D,'lf,

1.66

1.86

.e2,

,27

1.52

1.U

( ,26)
.9'
( .08)

,77

1.7'

2,03

ecuación estimada: Pt ª Const. + b0 P~ - 1. • • (5)
1/ Los errores estandar se muestran entre parentesis, Los demás
- estadísticos son los que tradicionalmente se utilizan en mínimos
cuadrados.

CUADRO 10
ESTIHACION DE LOS DETERMINANTES DE LAS EXPECTATIVAS DE INFLACION
HI POTES IS DE EXPECTATIVAS RACIONALES
Periodo

02/83 - 09/88

Es poiible extender la noción de las expectativas racionales de la siguiente manera:
si los empresarios captan, procesan y analiz.an la información para determinar el

p•

J.!

02/83 - 04/85
05/85 - 09/88 ✓

Const.

P",.,
,926
( .07)

-.o,o

( ,U)

.933
(1.19)

.807
(, 26)

,279
( ,57)

.954
( .08)

.55'

aZ

n,

]j

l!!I!!

D,W,

F

72

1.6'

1.H

86. 75

.091
( ,28)

22

1.55

1.58

t.U

-.038
( .03)

77

1.73

2,17

67,ll

( ,02)

ecuación ••timada: ,, • Con•t. + b0 Pe,_ 1 + b 1

o,.

• (6)

1/ Los errores estandar se muestran entre parén'tes is. Los demás estadísticos
- son los que tradicionalmente se utilizan en mínimos cuadrados,

�42 Ensayos

Los resultados para el total de los meses muestran un buen ajuste de la
regresión lineal, el valor de la constante no es estadísticamente diferente de
cero y el valor del coeficiente de la expectativa de precios no difiere de la
unidad, ambos a un nivel de significancia del 95 porciento. El coeficiente de
la tasa de devaluación resultó no significativo estadísticamente, lo que
confirma que los empresarios formulan sus expectativas de acuerdo con un
modelo racional.
Para el periodo de febrero de 1983 a abril de 1985 se obtuvieron resultados
menos satisfactorios, si consideramos que únicamente el 22 porciento de la
variación observada por los precios es explicado por el modelo. El valor de
la constante y el coeficiente de devaluación no resultaron ser diferentes de
cero en un sentido estadístico, y el coeficiente de las expectativas de precios
no resultó diferente de uno.

Expectativas directas de inflación... 43

Se plantea que la información relevante del mercado que el empresario
necesita para realizar sus decisiones de precios debe estar contemplado en
el término Pet-1, lo que implica que el valor del coeficiente (bo) deberá ser
significativo y no diferente estadísticamente de uno. De existir algún factor
inercial, ese efecto deberá ser capturado por el siguiente término (Pet-1 Pet-2), el cual representa un ajuste de tendencia. En este caso el valor del
coeficiente b1 se espera que sea positivo, lo que indicaría que la tendencia
de la tasa actual de inflación continúe en el siguiente periodo. Sí el valor del
coeficiente resulta ser menor o igual a cero, se rechazaría la hipótesis de la
inflación inercial, dado que no tendría influencia este factor en caso de que
el coeficiente resultara igual a cero, o bien implicaría un cambio en la
tendencia si el coeficiente fuera menor a cero, lo que también rechaza la
hipótesis.

La hipótesis de expectativas racionales vuelve a cumplirse en todos sus

puntos para el segundo periodo.
La revisión de los resultados indica que, de las estructuras adoptadas para

la formación de expectativas, el ajuste bajo un patrón racional arrojó los
mejores estadísticos de las regresiones y cumple en general con los requerimientos empíricos que demanda esta hipótesis. Este resultado se
generó tanto para el periodo general que se revisa como para sus dos
subperiodos.
Lo anterior es relevante, dado que define la manera como los empresarios
mexicanos, al menos en el sector de manufacturas, forman sus expectativas,
desprendiéndose otras relaciones con mayor alcance como podría ser un
mayor entendimiento sobre la efectividad de las políticas del gobierno, en
su ataque frontal contra la inflación.
b) Efecto de la intlación inercial en la inflación realizada.

En este apartado se plantea la hipótesis referente a un efecto denominado
"inflación inercial", el cual supone que las expectativas tienen un efecto
independiente sobre el proceso inflacionario. De esta manera, la cuestióa
se traduce en hacer compatible el proceso de expectativas racionales COII
un patrón de inflación inercial.
Para medir la existencia de este fenómeno en el sector empresarial de
manufacturas en México, se probará el siguiente modelo:

Los resultados muestran un buen ajuste para las tres regresiones en términos
del coeficiente de determinación ajustado ydel estadístico (F). Sin embargo,
los resultados indicaron la presencia de un cambio importante en la estructura que imposibilita analizar esta regresión para todo el periodo. Esta
situación surge cuando al comparar la suma del cuadrado de los errores para
todo el periodo, con aquellos que resultan al sumar los errores al cuadrado
de los dos subperiodos, el estadístico (F) calculado es mayor que el (F) de
tablas, ya que en ese caso se rechaza la hipótesis nula de igualdad en el valor
de los parámetros entre los dos periodos.
Determinado lo anterior, resulta que las regresiones a analizar son aquellas
referidas a los dos subperiodos. En el primero de ellos, de febrero de 1983
a marzo de 1985, la constante resultó estadísticamente significativa y los
precios esperados resultaron diferentes de uno. Por su parte, la tendencia
resultó significativa con el signo esperado, y con un poder de explicación
semejante al de los precios esperados. Los resultados que se reportan son
los que se obtuvieron una vez que la regresión fue aJustada por autocorrelación de errores. De acuerdo con lo descrito, para el pnmer subperiodo el efecto de la inflación inercial resultó significativo.
En el segundo periodo los resultados después de ser a1ustados por autocorrelación de errores también mostraron características peculiares, la
constante resultó significativa, los precios esperados aumentaron su poder
explicativo con relación al primer periodo, pero resultó diferente de uno, en
tanto que el efecto de inercia resultó significativo. El coeficiente ajustado de
~terminación fue de 85 porciento, el más alto que se obtuvo de las regresiones practicadas.

�44 Ensayos

Expectativas directas de inflación... 45

o
(l.

co

""o
""....

\O

co

co

o

z
o

.

u

el:

~

LL.

t:l

..J

z

""....
....

.-t

.-t

LIJ

o

til
til

V')

el:

:&gt;

.
....

La existencia de la inercia inflacionaria indica que el gobierno actuó de
manera acertada al tratar de romper el proceso inflacionario no únicamente
con políticas de restricción de demanda, sino además a través de crear un
consenso dirigido a moderar el crecimiento del precio de los bienes, servicios y factores.

111
l(d

o

N
....
....

(X)

\O

,..,
r--.
._

(X)

""....

(X)

Los resultados de este último apartado señalan la existencia de un componente "inercial" en el comportamiento de los precios al productor. Este
componente guarda características propias en cada ciclo inflacionario, dado
que al incluir el término inercial en el modelo la estimación lineal se vuelve
impracticable para todo el periodo.

\O
.-t

""

IIJ
'0

--.,

o

N

'

.-t

e

.

111

M

i::

Q)

fel: '1
....
f-

u
o..

LIJ

..J

el:

u
&gt;&lt; a::
LIJ
V')
z
LIJ

o
a::

e
el:
:::&gt;

u

el:
..J

LIJ

o

V')

LIJ

f-

z
el:
z

z
o
u

el:
..J
u..

z

UJ

~

e

LIJ

(/)

a::
fLIJ

(/)

V')

....
o

o

o

UJ

o..

..J

::I:
LIJ

o
z
o
u

el:
~

f-

V')

LLJ

N

ii:

........

(X)

~

.,'

Q)

ll,

--.,.
--

(IJ

ll,

(X)

-.... -- .... -.
+
-- -- -- .,.

-NN

o

1

.-t

M

(X)

-, N

O\ ....
MO

.Q

Q)

0,

.,. o.-t .....

(IJ

0,

(X)

O\

.

+i

111

e
o

u

o

'8
.,.¡

o

--

.....
.... l,O

.
"". -l,O ""

C0
C0

o

""

.Q

M""""
11'1 O\

. ._. . .
.... o

--

N,..,
r-4 O\
11'1 .-t

"" .....

N .-t

.-t --

--

11'1

a,

......

......

O\

M

o

,..,

M l,O
-, N

o

.... O\
M ID

..

o.

i::

C0

......
M

o

.,

......

o

QI

E

+' ..-t

i:: 111
QI i::

o

i:: .,.¡

111 O
M .,.¡

IV. Conclusiones

111 111
IIJ M
11)
::,

M 111 111
111 O O
'0 ..-t re,

.,

o.

..

m
111

.,

111 t1

i::

re,

M

111

o

111 111 111
::,
QI
111 0

o

11)

M .,.¡

e

QI 'tl ""

o

......

::,

111

o
QI

,,-t

Ei

•..t

C

as Ei

+'

111

0 111 e
..:1 QI QI

,

......

....

Con esta serie se evaluaron distintas hipótesis sobre la formación de las
expectativas empresariales a través de mínimos cuadrados.

111

o

QI

M

En este estudio se aplicó una metodología que estima las expectativas
directas de inflación de los empresarios del sector de manufacturas, a partir
de la serie de expectativas empresariales de precios de venta que se captan
con la Encuesta de Coyuntura del Banco de México.

111

.,111 oS::

oM +i111

11'1

o

QI

M

11

u

O\

l,O

i::

11)

.,.¡

C0

~+'

o

,,-t

M

a,

IIJ

111

g +'

111

,o
M

M

+i

C0
C0

M
IIJ

141 111

+' '0

re,

o

+'

111

IIJ ::,
+i
i:: IIJ

+

111

......

N

••,.¡
111 ..-t
.,.¡ .,.¡

11'1

M
\O

Sin embargo, el hecho de que el componente inercial guarde características
propias en cada ciclo inflacionario podría indicar es un componente de corto
plazo que la manera de reducirlo es distinto en cada ciclo. Para mantener
bajas las tasas de inflación, durante largos periodos, continúa siendo justificado atacar, además de las expectativas, los elementos que en teoría y en
la evidencia empírica han demostrado ser los factores fundamentales de la
inflación, es decir un crecimiento de la oferta monetaria en exceso de su
demanda, cualquiera que haya sido el mecanismo por medio del cual se haya
generado ese exceso.

111

ll,

De las hipótesis evaluadas, la definida como racional generó los mejores
resultados en términos de los estadísticos tradicionales y del valor esperado
de los coeficientes. En este marco se incorporó la variación del tipo de
cambio del peso contra el dólar bajo la hipótesis de que esta variable podría
tener influencia independiente sobre la inflación, sin embargo, no resultó
significativa lo que confirmó la racionalidad de los empresarios. El ajuste
bajo este marco mostró consistencia en sus resultados para todo el periodo
Ypara los dos subperiodos.

�46 Ensayos

Al modelo de expectativas racionales se le incluyó un factor que capta el
fenómeno de inflación inercial. El coeficiente de dicho factor ~doptó ~
valor significativo y positivo al analizar por. separado los subpenodos, sm
embargo las características de cada subpenodo ~ueron tan ma~cadas que
estadísticamente no fue posible aplicar una regres1ón_para el periodo gene·
ral. Lo anterior indica que dicho componente explica ~arte del _comportamiento de los precios esperados y que posee características defirudas para
cada ciclo inflacionario.
Otras hipótesis sobre formación de expectativas rec!bieron un apoyo ~ ·
tado. En el marco más simple de formación adaptativa, el comportamiento
de los precios esperados fue explicado únicamente por un rezago de la
misma variable esperada y, con las modificaciones po~tenores al modelo, los
rezagos de mayor grado de los precios esperados siempre resul_taron ~ig'fi t'vos. Al incorporar en este marco no sólo. la inflación
realizada smo
01ca1
f
imil
además un rezago de ésta, el valor de sus coeficientes ue s . ar pero con
signo contrario, lo que canceló su efecto. En ~l modelo ampliado la tasa de
devaluación resultó significativo en la regresión general pero no por subperiodos.
En la hipótesis de expectativas extrapoladas, la variable de tendencia jugó
el papel más relevante.
Por último, conviene señalar que el método aplicado en_este_ trabajo es ~
uso general y no necesariamente se cir~unscribe ~ ~a est1D1ac1ón del ~rea ·
miento de los precios. Cabe la posibihda~ de ut~ la metodologia con
otras variables cualitativas, realizando los aJustes pertmentes.

Expectativas directas de inflación... 47

NOTAS:
1/ Cabe indicar que los diferentes grupos económicos ( unidades familiarcs,
empresarios, etc.) probablemente perciben diferentes expectativas de
inflación, debido a que cada grupo atiende con mayor detalle la evolución
de cierto conjunto de bienes. Así las unidades familiares observan con
mayor énfasis la evolución de los precios al consumidor y, dentro de éste,
los renglones de alimentos y prendas de vestir, en tanto que los empresarios
atienden la evolución de los precios al productor y los del mercado de
capital.
2/ El año de 1982 se caracterizó por sus altas tasas de interés, inflación y
fuertes presiones sobre el tipo de cambio. En febrero inició el periodo de
flotación del peso, posteriormente se anunció el Programa de Ajuste
F.conómico así como aumentos salariales. En abril se procuró aumentar los
ingresos fiscales vía precios y tarifas. Estas políticas presionaron la inflación,
generaron un círculo vicioso de inflación-devaluación, así como grandes
salidas de divisas que se intentó manejar a través de controlar las
operaciones del mercado cambiario, incluyendo la incorporación de un
sistema de cambio dual. En agosto se suspendió temporalmente este mercado y el primero de septiembre se decretó el control generalizado de
cambios que tuvo una vigencia de más de tres meses, se decretó la
nacionalización de la banca y el primero de diciembre la nueva
administración anunció otro sistema de control de cambios.

3/ Bajo esta hipótesis, el valor calculado del estadístico para la distribución
normal estandar (2.c) se obtiene como la diferencia entre dos medias
muestrales expresado en unidades del error estandar:

Zc

=

X1 - X2;

donde a (X1-X2)

=

a 12 +

0

22

a (XI - X2)

Si 2.c cae dentro del recorrido ± 1.96 de la distribución normal, se estará
probando que a un nivel de confianza de 95 por ciento, la diferencia entre
las series no es estadísticamente significativa en una prueba de dos extremos.
4/ La (F) calculada se estima básicamente a través de las sumas de los
errores al cuadrado de los distintos periodos. El método para estimarla se
Puede consultar en Pindyck y Rubinfeld (1981), p. 124.

�48 Ensayos

BIBLIOGRAFIA

Ensayos - Volumen X - Núm 1-Mayo 1991 -pp.49- 72

La función Translog en once sectores
de la industria manufacturera

Aspe Armella, p. (1987), Proyecto de Presupuesto de Egr_esos de la Federación
para 1988. El Mercado de Valores. 51: Suplemento (dic.), pp.3-11.

David Aarón Domenech Rodríguez •

Carlson, J.A. (1975), "Are price expectations norm~lly distributed?", Joumal
of the American Statistical Association. 70: 352 (dic.}, pp.749-754.
A. Introducción.

Carlson, J.A. y M. Parkin (1975), "lnflation expectations", Económica. 42:
(may), pp.123-138.
p· h R p H y K. Lahiri (1981), "On the estimation of infl~tionary expecto-

ti:nse¡,;,,,· q~a/itative responses", Journal of Econometncs. 16:1 (may},
pp.89-102.
Friedman, M. (1956), Studies in the quantity theory ofmoney. Editor M.Friedman, Chicago, The University of Chicago Press.
Gujarat~ D. (1981}, Econometría Básica. México, Mc.Graw Hill Book.

Knob~ A. (1974), "Price expectations and actutzl price behavior in Germany',
Intemational Monetary Fund Staff Papers. 21 (mar), pp.83-100.

Leeu, F. de y MJ. McKelvey ~1981)? ~'Price expectations of business finns",
Brook~ Papers on Econonuc Act1V1ty. 1, pp,299-314·
M nil, G. de y S.S. Bhalla (1975), "Direct measurement of popular prict
~ctations". The American Economic Review. LXV: 1 (mar), pp.169-179.
1 M M Zepeda, "Sales, production and prices: the consistency of
Ner ov, , Y •
. fi " (' éd't )
plans, expectations and realizations of MCJcan ,rms ' m • o .

d ,. R..
S y D··
L Rubinfeld (1983), Econometric kmodels and economic
P.myci..,
forcasts. New Yorle, Mc.Graw Hill lnternational Boo •

GRAN PARTE DE LOS ESTUDIOS encaminados a analizar relaciones
t~cas entre insumos se realizan a través de formas funcionales que
imponen serias restricciones a la tecnología, restricciones que no son aceptables por el comportamiento de maximización de utilidades.

Las formas funcionales tradicionalmente utilizadas (Cobb-Douglas y CES)
imponen restricciones sobre las elasticidades de sustitución. En el caso de

la Cobb-Douglas, los efectos de cambios en precios relativos sobre las
relaciones de sustitución son conocidos desde antes porque la función
restringe a las elasticidades de sustitución a ser unitarias. La CES presenta
la misma desventaja una vez que se estima la elasticidad de sustitución.
Ambas formas funcionales suponen separabilidad, lo que hace a las elasticidades de sustitución constantes a través del tiempo y entre todos los
insumos.

Las elasticidades de sustitución cambian con el tiempo dentro de las
posibilidades de las tecnologías en cada sector. Es de esperar que estos
cambios no sean mas que el reflejo de una actitud empresarial que intenta
hacer frente a un medio ambiente cambiante, siempre con la finalidad de
minimizar costos. Conocer cómo están cambiando las elasticidades de
sustitución permitirá evaluar cuáles sectores serán los más afectados ante
alguna poütica que altere los mercados de insumos.

Es necesario saber cuáles sectores son capaces de absorber un cambio en
precios relativos de factores sin que incrementen sus costos de producción
odepriman los volúmenes producidos.

ky SJ (1970) "Empirical evidence on the formation ofprice expec·
urnovs , •
,
. ·ca1
. •
(die) pp 1441·
tations"' Journal of the American Statisll Assoc1al1on. 65 . , .
1454.
T

• Egresado de la Facultad de Economía, UANL.

�La función Translog... 51

50 Ensayos

Una tecnología muy rígida, en el sentido que no permite flexibilidad al ritmo
en que pueden sustituirse los insumos que intervienen en los procesos
productivos, conducirá a contracciones de oferta significativas ante el encarecimiento de alguno de sus insumos, puesto que el costo deberá ser
absorbido, y la reducción de rentabilidad será inevitable.
Para investigar las formas que toman algunas funciones de producción en la
realidad, se seleccionaron once sectores de la industria manufacturera
mexicana. La hipótesis que sostiene el presente trabajo es que las tecnologías
que representan a los once sectores son tales que no restringen a las
elasticidades de sustitución a ser constantes entre todo par de insumos. Para
esto se requiere practicar pruebas de separabilidad funcional (global y
parcial), mismas que requieren de la estimación irrestricta de elasticidades
de sustitución.

Donde F es producto, Kes Capital, E son Empleados y H son Obreros. Se
distinguen dos tipos diferentes de Trabajo, uno considerado hábil (E), y el
otro menos hábil (H).
En mercados competitivos, la eficiencia productiva se alcanza donde el valor
del producto marginal de un insumo iguala su precio. Esto equivale a decir
que la elasticidad producto de cualquier insumo en la ecuación 1 es igual a
la participación en el gasto de ese insumo respecto al gasto total. Llegamos
a un sistema de ecuaciones semilogarítmico.
(2)
Mh = Ah + Bhh Ln H + Bhe Ln E + Bhk Ln K
Me = Ae + Bhe Ln H + Bee Ln E + Bke Ln K
Mk = Ak + Bhk Ln H + Bke Ln E + Bkk Ln K

En primer término requerimos utilizar una forma funcional que no imponga
restricciones a las elasticidades de sustitución entre diversos factores,
además facilitar la imposición de restricciones de separabilidad para
verificar si los datos bajo estudio pertenecen a la clase de funciones que
imponen restricciones a las posibilidades de sustitución entre insumos. La
función Translog cumple con estos requisitos.

Donde las Mi (i = h,e,k), son las participaciones de cada uno de los insumos
en el gasto. La ecuación 2 conforma el modelo irrestricto a estimar. Como
la suma de las participaciones debe ser la unidad, una de las ecuaciones
puede ser eliminada.

En las secciones B a F se presenta toda la secuencia de pruebas que se sigue
comúnmente en este tipo de estudios, así como los supuestos y condiciones
laterales que se imponen generalmente. La sección G analiza los datos que
serán utilizados, y en H e I se presentan los resultados encontrados Y
conclusiones, respectivamente.

Se supone que las tres participaciones suman la unidad, esto es, si una
participación aumenta por cambios en el nivel de utilización de un insumo,
las otras dos participaciones deben ajustarse para compensar el aumento;
por esto, las siguientes condiciones deben cumplirse para el modelo irres •
tricto:
Ah+Ae+Ak=l
Bhh + Bhe + Bhk = O
Bhe + Bee + Bke = O
Bhk + Bke + Bkk = O

B. Modelo irrestricto y supuestos de competencia
La función Translog (Christensen, Jorgenson y Lau, 1971) que considera
sólo a insumos está dada por la siguiente expresión:

Se nota que la segunda condición equivale a lo siguiente:
dMh

(1)

Ln F = Ln AO + Ah Ln H + Ae Ln E + Ak Ln K

+ ( ½) Bhh (Ln

Hl

-t- (

½) Bee (Ln El + ( ½) Bkk (Ln K&gt;2

+ BheLnHLnE + BhkLnHLnK

+ BkeLnKLnE

dMe

dMk

- - - + - - - + - - - =
dLnH

dLnH

o,

dLnH

lo que indica que, ceteris paribus, si aumentan los niveles de utilización de
los obreros, y si esto provoca aumentos en la participación de los mismos
(Mh), entonces las demás participaciones deben de ajustarse para compensar dicho aumento. De manera similar, esto se aplica para las condiciones
tercera y cuarta.

�52 Ensayos

La función Translog... 53

En la ecuación 2 el parámetro Bbk, por ejemplo, aparece en dos ecuaciones,
Mh y Mlc; sin embargo, se trata de dos parámetros distintos. Lo mismo debe
aclararse para Bhe y Blce. Cuando se restringe a estos pares de parámetros

a ser iguales independientemente de la ecuación donde se encu~ntren, se
dice que se han impuesto condiciones de simetría. Estas serán unpuesw
posteriormente.

C. Rendimientos constantes a la escala y simetría
Es deseable contar con funciones de producción que exhiban rendimientos
constantes a la escala (RCE) porque esto hace que las elasticidades de
sustitución sean independientes de la escala de planta (por la misma razón
se hace el supuesto adicional de que todo cambio tecnológico es Hicksneutral).
Esto resulta importante para la toma de decisiones, ya que si el sector exhibe
RCE se podrán prever con mayor confianza los efectos de cambios en
precios relativos sobre las relaciones de sustitución en un sector en par•
ticular, al no tener que considerar la escala de planta.
Para el caso de la función Translog, las restricciones de RCE son equivalentes a las restricciones de simetría (sino se cumplen éstas últimas, las primeras
no se satisfacen). Las restricciones de RCE son las siguientes:
(3)

Ah+ Ae +Ale= 1
Bhh + Bhe + Bhlc = O
Bhe + Bee + Blce = O
Bhlc + Blce + Blck = O

( !2 ) Bhh + ( !2 ) Bee + ( !2 ) Blck +

D. Pruebas de buen comportamiento

Las pruebas de buen comportamiento de la función de producción son dos,
yse hacen al modelo restricto en simetría y RCE, debido a que éstas últimas
son propiedades deseables.
La primera prueba consiste en verificar que las participaciones estimadas
de los costos para cada insumo sean positivas, en cuyo caso, se estaría
probando que los insumos no se están utilizando a niveles en que sus
productividades marginales sean negativas. A esta prueba se le conoce
como Prueba de Monotonicidad.

La segunda prueba consiste en verificar que la función de producción
estimada sea estrictamente cóncava. Esto se comprueba verificando que el
hessiano orlado de las derivadas directas y cruzadas de las productividades
marginales sea negativo definido. El hessiano orlado viene dado por la
siguiente matriz:

Fñh Fhe Fhk]
H = Fhe Fee Fke
[ Fhlc Fke Flck

Donde la productividad marginal del insumo I está dada por

Fi

=(

y

)(Mi)

(i =h,e,k)

Bhe + Bhlc ... Bke = O

Estas cinco condiciones son necesarias para que el modelo exhiba RCE. Se
aprecia que si se cumple la simetría, la última condición de RCE es
redundante (el.imponer simetría reduce las condiciones de RCE).

Ysus derivadas directas y cruzadas son:
Fii

= ( ~ )(Bii + (Mi-l)(Mi))

Fij

= ·(

J

J ) (Bij + Mi Mj)

Verificar que la monotonicidad y estricta concavidad se cumplan equivale a
probar que el supuesto de maximización de utilidades sujeto a una función
Translog se ajusta adecuadamente a los datos. Este "buen comportamiento"
nos indica que la función de producción es apropiada para el análisis de

�54 Ensayos

La función Translog... 55

interdependencias técnicas entre insumos a travé~ de las elasticidades de
sustitución que se vayan a estimar. (Berndt y Chnstensen, 1974; Brendt y
Wood, 1975; y Denny y May, 1977).

Sustituyendo Me y Mh de {2), encontramos tres condiciones a cumplir:

E. Separabilidad global y parcial

Sin embargo, como se dijo antes, una de las tres ecuaciones del modelo dado
en (2) puede quedar fuera para el proceso de estimación; por ejemplo, la de
Me. Se aprecia que en las tres condiciones derivadas existen cuatro
parámetros (Ae, Bee, Bke y una de las Bhe), los cuales pertenecen a la
ecuación que quedó fuera. Utilizando las condiciones de simetría podemos
establecer estos parámetros en función de los parámetros de las ecuaciones
que se vayan a estimar directamente. Haciendo estas sustituciones, las tres
condiciones anteriores son equivalentes a las siguientes tres:

Dada la definición de elasticidad de sustitución parcial de Allen entre el
insumo i y elj {AESij):
B ij
AES ij = 1 + - - - - - ,
Mi Mj

una estructura Cobb-Douglas puede probarse imponiendo la restri~ón de
que Bij =opara toda i,j. Esto haría a todas las elasticidades cruzadas iguales
a la unidad.

?e

Esta restricción provoca que las participaciones _en los co~~os
cada
insumo sean constantes e independientes de su ruvel de ut~c1ón Y se
conoce como condición de completa separabilidad, o separabilidad gl9bal.
Si no se rechaza la prueba de separabilidad globa_l, se investigan
separabilidades parciales imponiendo restricciones ~prop1adas de acuerdo
a la separabilidad parcial específica que se esté considerando.
Bemdt y Christensen (1973) establec~n una co~r~spondencia ent_r~ las
elasticidades de sustitución de Allen yciertas cond1c1ones de separabilidad.
De esta manera, si tenemos una función de tres insumos como la nuestra:
F(H,E,K),

podemos proponer la separabilidad parcial de H y E respecto a K:
F{H,E,K)

= N(H,E)

+ U(K)

= N(V) + U(K)

Donde V es un índice del insumo trabajo que agrega a obreros Yemple~dos.
La separabilidad propuesta es válida si y sólo si las elasticidades parciales
de Allen entre •H y K, y entre E y K son las mismas, esto es:
AEShk

= AESek

Dada la definición de las AES, es fácil ver que lo anterior equivale a lo
siguiente:
Bhk Me - Bke Mh

=O

i) Bhk Ae - Bke Ah = O
ii) Bhk Bhe - Bke Bhh = O
iii) Bhk Bee - Bke Bhe = O

i) Bh.k - Bh.k Ak Bkk Ah
2
ii) Bkk Bhh - Bh.k = O
2
iii) Bkk Bhh - Bhk = O ·

=O

Se aprecia que las tres restricciones se reducen a dos, que son las que deben
cumplirse simultáneamente para que se cumpla la separabilidad propuesta
de H y E respecto a K. Se tiene que derivar una solución simultánea para
estas restricciones: Existe una solución lineal {trivial), y una no lineal, las
cuales se presentan enseguida.

i) Bkk = Bh.k = O

(Solución Lineal)

2

ii) Bkk = Bh.k / Bhh
(Solución No Lineal)
Ak = 1 + (Bh.k Ah/ Bhh)

Estas dos soluciones son en realidad dos restricciones para probar la
separabilidad propuesta. Ambas formas son equivalentes en el sentido de
que dan una solución a la separabilidad de H y E respecto a K; sin embargo,
la solución varía de un caso al otro.

La diferencia entre una solución lineal y una no lineal radica en que la
primera verifica si la siguiente igualdad es cierta:
AEShk

= AESke = 1,

lllientras que la segunda verifica si ambas AES son iguales pero distintas a
la unidad.

�56 Ensayos

La función Translog... 57

Se puede probar que la restricción lineal verifica que la suma (Mh + Me) se
ha mantenido constante en el periodo analizado, mientras que la restricción
no lineal verifica que la razón (Mh/Me) se ha mantenido constante en los
datos bajo estudio.

F. Estimación e inferencia estadística

Primeramente se especifican tres términos estocásticos de forma aditiva a
las ecuaciones dadas por (2). El nivel de agregación utilizado comúnmente
en estudios de este tipo, hace suponer que exista algún sesgo por problemas
de simultaneidad en el modelo. Se esperaría que los niveles de utilización
de los insumos y sus respectivos precios fuesen determinados dentro del
modelo.
Esto obliga a que se utilicen variables instrumentales y un método de
estimación de mínimos cuadrados en dos etapas aplicado a cada ecuación
en el modelo irrestricto. Sin embargo, las restricciones de simetría no
pueden aplicarse a un método de dos etapas aplicado ecuación por ecuación.
La simultaneidad parte de que existe una asociación entre las variabl~

independientes y los términos estocásticos: esto resta eficiencia a los es•
timados. No obstante, utilizando un método en tres etapas, los problemas
de eficiencia pueden reducirse si los elementos fuera de la diagonal principal de la matriz de covarianzas son diferentes de cero. Sin embargo, tal
método haría que las estimaciones dependieran de la ecuación que queda
fuera.
Un método de tres etapas iterativo haría a los estimados converger, siendo
independientes de la ecuación excluida. El método de estimación utilizado
aquí es el de máxima verosimilitud, que ofrece estimaciones asintóticamente
equivalentes a las del método de tres etapas iterativo.
La inferencia se hlw con la prueba de razón de verosimilitud. Esta razón

se calcula dividiendo el valor máximo de la función de verosimilitud para el
caso restricto, por el valor máximo tomado en el caso irrestricto:
R

= L (Restricto) / L (Irrestricto)

Donde Res la razón de verosimilitud, y se sabe que -2 Log R se distribuye
asintóticamente como una Chí Cuadrada con el número de grados de
libertad igual al número de restricciones.

G. Los datos

Se utilizaron los datos de once sectores de la industria manufacturera
mexicana, a un nivel de desagregación de cuatro dígitos. Los sectores
seleccionados aparecen en los cuadros de resultados que se anexan al final.

La inf~rmación ~ue se requiere para el modelo de tres insumos, expuesto
en págmas antenores, es referente a las cantidades físicas utilizadas de cada
insumo, así como el costo en que incurre el empresario para tener estas
cantidades disponibles.

En primer lugar,_el insumo trabajo se desagregó en obreros y empleados,
~do qu~ se ~ns1d~ra que ca~a gru~ tiene ~aracterísticas diferentes, y la
inf?~aCJó~ d~po_m?le hace imposible un ruvel de desagregación mejor.
Utilizar un mdice umco de trabaJo supondría que la habilidad de un obrero
sin _estudios es equiparable a la de un administrador o un ingeniero
d~cados a actividades administrativas y de supervisión. Esto equivale a
decir que podemos desplazar al administrador o al ingeniero y poner en su
lugar ~ obrero sin que la productividad se altere, ya que en el fondo se está
supomendo que el obrero mostrará las mismas relaciones de sustitución
respecto al capital que los profesionistas.

Para que t~ índice único de trabajo fuese válido, debería demostrarse que
la separabilidad de obreros y empleados respecto al capital es correcta.
El INE~I prese~ta información de obreros, empleados, salarios, sueldos y
prestaciones SOCiales para los sectores seleccionados. Con esto calculamos
I?~ co~tos en obreros y empleados necesarios para llegar a las par~pac1ones en los costos respecto a los costos totales para cada uno de los
111Sumos.1/
Res~cto al insumo capital, se requiere también llegar a una medida de la
~dad (acervo) de capital utilizado, así como del costo del servicio. Al
IIUSmo tiempo, se debe definir qué tipo de capital será considerado, ya que
se ha demostrado para otras economías que las relaciones de sustitución
entre_ trabajo y ~pital varían sí éste último es medido como capital de
trabaJo, activos fiJos, o una agregación de ambos.
Par~ efectos de nuestro trabajo, consideraremos solamente al capital
~do como activos fijos, ya que el capital de trabajo muestra más inconruentes al ser afectado por estrategias fiscales que pueden sesgar los

�58 Ensayos

volúmenes de inventarios realmente requeridos en el sector, así como el
grado de competencia que afecta las políticas de cuentas por cobrar Y
proveedores.
El acervo fijo bruto de capital mide a la totalidad de activo fijo q~e está en
operación; sin embargo, sólo nos interesa la parte que es ~nsunu~ anualmente, la cual llamamos servicio del c~p~tal. Existen ?•ver~as
aproximaciones al servicio del capital: la depreciaci?n anual en acti~os ~
una estimación del acervo real utilizado, y la formación bruta en activos fijos
(altas de activo fijo menos bajas de activo fijo en el año), son sólo tres formas.
La mejor forma es la segunda; sin embargo, los altos. reque~entos de

información necesaria para la estimación la hacen impracticable. La
depreciación se calcula para efectos fiscales, lo que la hace independiente
del verdadero grado de utilización del activo fijo. Finalmente, para poder
utilizar la formación bruta de capital fijo, se tiene que suponer que esta
formación está encaminada a reponer al activo fijo que se consume_ anualmente, por lo que representaría una aproximación al servicio del capital. En
este trabajo se utilizó esta última forma.
El Banco de México publica "Acervos y Formación de Capital", CXIII
información para sectores con un grado de desagregaci?n de_cuatro ~os.
Allí se encuentran datos de la formación bruta de activo fiJo e índices de
precios de ésta, desagregada en los siguientes componentes:
• Edificios, Construcciones e Instalaciones Fijas.
- Maquinaria y Equipo de Operación.
- Equipo de Transporte.
.
- Mobiliario y Equipo de Oficina.
La información para cada rubro y sector va de 1960 a 1987. S~ embargo, los
sectores que incluye esta publicación, y los sectores que considera la INEGI
solo coinciden en once, y únicamente para el período de 1968 a 1~87, por lo

que se seleccionaron esos once sectores y ese periodo para estudio.
En resumen, se tomó a la formación bruta de capital fijo en términ~ r~

para aproximar el servicio de capital (K), y la fo~mación bruta de -~p1tal fijo
en precios corrientes para calcular Mk. Del mismo modo, se utilizaron las
series de obreros y empleados para medir H y E respectivamente, Ya las
series de remuneraciones totales a obreros y empleados para calcular ~ Y
Me respectivamente. Las series de H, E y Kfueron no~~das a la UDJdad
en 1968; se puede demostrar que esto no afecta las estimaciones de las AES.

La función Translog... 59
H. Resultados

En el Cuadro 1 se presentan los resultados del modelo irrestricto. La
ecuación que excluida es la de Me. El logaritmo del valor máximo de la
función de verosimilitud aparece en la última columna (LOGL). Entre
paréntesis aparecen los valores t-Student solamente para los parámetros
libres (estimados directamente) correspondientes a las dos ecuaciones incluidas.
En el Cuadro 2 aparecen los resultados del modelo restricto en simetría. El

níunero de grados de libertad aquí es tres, dado que los parámetros libres
son cinco y en el modelo irrestricto son ocho.
A un 5% de significación la hipótesis de simetría no puede ser rechazada
para cuatro sectores: Envasado de frutas y legumbres, Papel y cartón,
Abonos y fertilizantes, y Resinas sintéticas y fibras artificiales. A un 0.5%
de significación la hipótesis de simetría no se rechaza para otros tres
sectores: Jabones, detergentes y Cosméticos, Automotriz, y Carrocerías,
motores y otras partes para auto.
La prueba de simetría es una piedra angular dentro de la secuencia de
pruebas porque las elasticidades y las pruebas de separabilidad están condicionadas a que la simetría se cumpla.

Estudios previos que utilizan la función Translog para el análisis de interdependencias han mostrado la presencia de autocorrelación serial, debida,
tal vez, a los problemas de simultaneidad. Esto provoca que los errores
estándar de los parámetros estimados estén sesgados a la baja. situación que
hace que la validez de la inferencia respecto a la prueba sea dudosa. Sin
embargo, cuando en el modelo restricto en simetría se encuentran valores
de t de los coeficientes mayores a dos veces su valor crítico, la
autocorrelación se minimiui, prosiguiendo con la secuencia de pruebas
trazada suponiendo que los resultados no se afectan por el sesgo de
autocorrelación.

Se estimaron en total 55 parámetros libres en el modelo restricto en simetría
(5 por sector). Del total de parámetros estimados solo seis no cumplen con
la condición de que su t calculada no exceda a dos veces su valor crítico.
Entonces concluimos que la autocorrelación no representa un problema en
los resultados encontrados.

�60 Ensayos

Las pruebas de buen comportamiento resultaron satisfactorias. Las condiciones de monotonicidad se cumplen para todos los sectores ex~pto para
el sector de Abonos yfertilizantes, en donde Mk toma valores negativos para
1983 y 1986.
Los resultados de la prueba de concavidad aparecen en el Cuadro 3. Se
aprecia que el sector 10 (Automóviles) es el más afectado por la pru_eba. El
que las condiciones de concavidad no se cumplan total_ment~ s~. atnbuye a
"desviaciones" en la conducta maximizadora. o a la 1mpos1bilidad de la
función Translog para aproximar las interdependencias verdad~ras entre
insumos para algún rango de valores dado. En nue~tro caso muy bien puede
deberse a la calidad de nuestra estimación de capital.
Por los resultados encontrados, suponemos que las funciones de producci~
son bien comportadas y apropiadas para_ ~l estudio de inter~ependenaas
técnicas entre insumos a trvés de las elast1c1dades de sustitución.

En el Cuadro 4 se presentan las elasticidades de sustitución par~ años
seleccionados. Si la elasticidad es positiva, ambos insum_os son sus_lltutos;
si es negativa, son complementarios; por eso las AES prop~as (de un ms~o
respecto a si mismo) se espera sean negativas, como lo eXJge la concavidad
hacia arriba de las isocuantas.
Las AES propias tienen el signo esperado excepto ~n cuatro sect~res:
Molienda de trigo; Jabones, detergentes y cosméticos; Automotnz Y
Carrocerías. Para los sectores de Molienda y Jabones, este resultado se
puede deber a que hay una alta participación de losempleados (muy
parecida a la de los obreros), además de que las retrib~cione~ a cada ~upo
son muy similares. Esto sugiere que no hay grandes diferencias en calidad
entre obreros y empleados (por eso se encuentra en estos sectores una
AEShe negativa, indicando complementariedad).

Por su parte, los sectores Automotriz y Carrocenas es~uvieron s_uJetos a
regulaciones gubernamentales d~rante casi to?o el penodo _c?ns1d_era~
Estas regulaciones iban desde obligar a los fabncantes a adqumr ~ct1vo fiJ
para fabricar partes que antes importaban, hasta r~gular 1~ vanedad ~
automóviles que podían fabricar. Estos hechos muy b'.en_Pudieron sesgar ea
comportamiento de las inversiones, provocando desviaciones_ temporales
la conducta maximizadora de beneficios, lo que podría explicar los resul·
tados encontrados.

La función Translog... 61

Las AES cruzadas ayudan a visualizar efectos de largo plazo en las relaciones
de producción entre insumos ante cambios en precios relativos.
La hipótesis de Griliches (AEShk&gt;AESlce) se observa sólo en tres sectores:

Grasas y aceites, Cemento y Automotriz.
El capital y el trabajo no hábil son sustitutos para todos los sectores excepto
el Automotriz. Obreros y empleados son complementarios para siete sectores; en los sectores Envasado, Aceites y Cemento muestran indicios de ser
sustitutos, y en el Automotriz los resuJtados varían mucho.

Las elasticidades precio2J propias y cruzadas se presentan en el Cuadro 5.
Los signos de las elasticidades propias deben ser negativos, lo cual se
cumple en todos los sectores excepto cuatro: Molienda, Jabones,
Automotriz y Carrocerías. La posible explicación de estos resuJtados ya fue
ofrecida.
Las elasticidades precio cruzadas también ayudan a visualizar efectos de
largo plazo. Capital y obreros muestran elasticidades cruzadas positivas
(sustitución). Un incremento en el costo del capital provocará ajustes en los
sistemas productivos, que harán a este insumo más sustituto con los obreros.
Capital y empleados muestran ser sustitutos para todos los sectores excepto
el Automotriz.

En todos los sectores se aprecia que las elasticidades precio entre capitaJ y
algún tipo de trabajo (H ó E) son mayores en los años ochenta que en los
setenta. Esto indica que el capital se volvió más sustituto en la década
pasada, tal vez explicado por el hecho de que durante la crisis de inicios de
los ochenta la formación bruta de capital fijo decreció considerablemente,
en comparación con los otros dos factores, por lo que al convertirse en el
factor relativamente más escaso tiende a ser el más sustituible.

La mayor divergencia de resuJtados entre sectores se encontró analizando

las elasticidades precio cruzadas entre obreros y empleados. Algunos sectores muestran indicios de sustitución, otros, de complementariedad,
mientras que aún otros muestran la transición de sustitución a complemenlariedad o viceversa.
Para aquellos sectores que muestran complementariedad, la repercusión a
largo plazo es que ambos factores (H y E) tenderán a moverse en la misma
dirección ante cambios en precios relativos. En estos sectores se encontró

�62 Ensayos

La función Translog... 63

que Eeh &gt; Ehe en valor absoluto, lo cual no es sorprendente si se considera
que los obreros son el factor relativamente abundante, y que no hay diferencias significativas en las elasticidades precio propias de ambos insumos.
En los sectores donde obreros y empleados son sustitutos, no se hallaron
diferencias significativas entre Eeh y Ebe, pero se encontró que en valor
absoluto Eee &gt; Ehb. Esto muy bien se puede interpretar como una conducta de racionalización de costos fijos (sueldos).
Pasando ahora a los resultados de las pruebas de separabilidad, éstos se
presentan en el Cuadro 6, que detalla los logaritmos del valor máximo
alcanzado por la función de verosimilitud para las diferentes pruebas de
separabilidad. Cabe aclarar que estas pruebas son modelos restrictos
respecto al modelo de simetría (es decir, el modelo de simetría es ahora el
"irrestricto").
Se encontró que la hipótesis de una estructura Cobb-Douglas se rechaza
para todos los sectores (para un 5% y 0.5% de significación). Entonces, la
hipótesis de que todos los insumos son separables entre sí se rechaza.
Se probaron todos los tipos de separabilidad (lineal y no lineal) para cada
combinación de insumos posible, buscando la existencia de índices
agregados consistentes. Para un 5% de significación se rechazan todos los
tipos de separabilidad parcial especificados.
A un 0.5% de significación, todos los tipos de separabilidad parcial propuestos se rechazan, excepto para la restricción lineal de la separabilidad parcial
propuesta de capital y empleados respecto a obreros en el sector de Jabones.
Esto indica que existe la posibilidad de construir un índice agregado consistente entre capital y empleados. Para este sector debe ser cierto lo siguiente:
F(H,E,K) = F(H,G(E,K)),
donde G es un índice que agrega a empleados y capital, y como E y K SOD
separables de H, entonces G es separable de H, y F tiene la forma de una
Cobb-Douglas.

i:;

~
&lt;¡

i
o

...98

!::

�~

m

::s

"'
~

]

TABLA2
PARAMETROS ESTIMADOS DEL MODELO RESTRICTO EN
SIMETRIA
-- -- - -- SECI'OR
AH
AK
AE
BHH
BKK

BEE

BKE

ENVASADO DE FRUTAS
Y LEGUMBRES
MOLIENDA DE TRIGO

BEK

BEH

BHE

BHK

0.51148
0.10487
0.38365
0.12406
0.11237
0.08711
-0.03n1
-0.03771
-0.0494
-0.0494
-0.07466
(51.4901
(8.74!1
(8.4451
(10.533)
(10.1691
0.24111
0.56804
0.19085
0.242
0.15222
0.2031
-0.05666
-0.05666
-0.14644
-0.14644
-0.095563
(51.607)
(50.824)
(4.899)
(8.142)
(11.9141
ACEfIBi Y GRA~AS
0.37281
0.24089 0.38631
-0.051509
0.14202
-0.03088
-0.08133
-0.08133
0.11221
0.11221
-0.060696
COMESTIBLES
(31.322)
(15.250
(1.4231
(6.324)
(4.0381
CERVEZA
0.35506
0.27113
0.37381
0.22516
0.14121
0.21012
-0.06309
-0.06309
-0.14704
-0.14704
-0.078125
(59.303)
(26.230)
(IS.865)
(7.315)
(8.437)
PAPEL Y CARTON
0.072154
0.87591
0.05194
0.075954
-0.079112
0.05744
-0.0303
-0.0303
-0.02714
-0.02714
-0.048814
(8.437)
157.308)
(3.508)
(4.833)
15.3121
ABONOS Y FERTILIZANTES
0.45187
0.24262
0.30552
0.20021
0.051986
0.18229
-0.01703
-0.01703
-0.16526
-0.16526
-0.034952
(25.6281
(12.711)
(6.746)
(7.194)
(5.4491
RESINAS SINTETICAS Y
0.21733
0.58526
0.19741
0.21021
0.19194
0.16749
-0.07461
-0.07461
-0.09288
-0.09288
-0.11733
ABRAS ARTIACIALES
(23.215)
150.1281
(9.819)
(16.193)
(14.899)
JABONES, DETERGENTES
o.3un
0.27228
0.41595
0.38098
0.14408
0.36354
-0.06332
-0.06332
-0.30022
-0.30022
-0.080762
Y COSMETICOS
(27.839)
(25.107)
(3.5821
(4.657)
(3,273)
CEMENTO
0.36458
0.38103
0.25439
0.039311
0.20781
0.00418
-0.08634
-0.08634
0.08216
0.08216
-0.12147
(34.3561
(37.1681
/1.098)
(20.377)
(14.5341
AUTOMOVILES
0.29538
0.46219
0.24243
0.23222
0.24214
-0.21946
-0.11469
-0.11469
-0.10477
-0.104n
-0.12745
/18.539)
126.994)
(4.472)
/11.102)
(7.123)
CARROCERIAS, MOTORES Y
0.1591
0.76792
0.07298
0.14389
0.10242
0.09733
-0.02793
-0.02793
-0.0694
-0.0694
-0.074491
OTRAS PARTES PARA AUTO
(38.6391
(106.5601
(8.203)
(4.812)
/6.0571
ELESTADISTICO T-STIJDENT ES PRESENTADO ENTRE PARENTESIS EXCEPTO PARA LA ULTIMA COLUMNA (EN ELLA SE PRESENTA -2•LOG(R)).
WS GRADOS DE LIBERTAD PARA EL MODELO RESTRICTO EN SIMETRIA SON 3. LA JI CUADRADA TEORICA ES 7.81 AL 95%. Y 12.84 AL 99.5%.

I~~

BKH

l.OGL

-0.07466

86.4407
(3.""""
92.9933

-0.095563

(39.QO"TI

-0.060696

96.6396
(25.813)
87.2C5S
(24.492)
102.627
(3.0561
74.5354
(1.077)
101.869
13.4841
80.5517
(10.569)
102.006
(20.1181
80.3345
(9.083)
115.011
(12.3021

-0.0781~
-0.048814
-0.034952
-0.11733
-0.080762
-0.12147
-0.12745
-0.074491
/6.0571

ij i jj i ~~ i i ~~ ~~ ~~ ~~ s- i i

-~

.. .. .. .. .. .. +o IE
-1
z8
o
....
~z . + . . .. . . . . ..
&gt; g¡
1!;:
Oz
""º
1:
-&lt; o .. ' .
' ' . ' ' . . ' . . ' .
"' 1~

~I

•

~I

O

tri~

. ' ..

'

+•

o
e:
tri

!;: .

¿!

'

'

++•

' . +.

i

....

'Q

.'

rn .

. +

'
'

'

' + .

Z+•

.

g

1

@,,~
+ + + + ++•
~

N¡tri

Q

'Q

rntr1&lt;:j +•
en

!"'

I

'

•

. + + + + + +•
+ ++•

.'

' '

. + • • +

.

• + . +

I!9

Q

+ +•

....

+ . + .

..

+ .

!

""1

¡¡

Q-.,

Q

00

r

§
n

'Q

+ + +• ' + +• + + + + + + + + + + +o

...

..,.¡!~
1\

Q

•O

"'

Q

:::

5:
::s

~
~

::s

"'

¡
e:

�66 Ensayos

La función Translog... 67

TABLA4
ELASTICIDADES DE SUSTITIJCION ESTIMADAS PARA A?OS SELECCIONADOs
SECTOR

A?O EShk

EShe

ESek

ENVASADO DE FRUTAS
Y LEGUMBRES

1970
0.2966
1974 -0.0444
1978
0.1644
1982
0.2449
1986
0.12
1970
0.2793
1974
0.2373
1978
0.1936
1982
0.3037
0.241.8
1986
1970
0.4229
1974
0.4775
1978
0.3911
1982
0.4251
0.2192
1986
1970
0.2337
1974
0.1742
1978
0.3159
1982
0.4181
1986
0.0772
0.4527
1970
1974
0.3665
1978
0.281
1982 -0.1895
o,.5799
1986
1970
0.6743
1974
0.6227
1978
0.7332
1982
0.7383
2.5593
1986
1970
-0.008
1974
0.1624
1978
0.2051
1982
0.1634
1986
0.206
1970
-0.001
1974
0.2254
1978
0.2211
1982
0.2088
1986
0.0274
1970 -0.0897
1974
0.057
1978
0.1796
1982
0.1802
1986 -0.1582
1970 -0.8487
1974
0.1102
1978 -0.1067
1982
0.1674
1986
0.1636
1970
0.3901
1974
0.3372
1978
0.438
0.2916
1982
1986
0.3818

0.6556
0.7212
0.6836
0.6327
0.6788
-2.7958
-5.1257
-4.3511
-3.5068
-2.1631
1.9133
2.101
1.8412
1.888
1.6761
-0.334
-0.4063
-0.1545
-0.4278
0.1034
-2.371.8
-3.3882
-4.8385
-15.2438
-0.3682
-0.1663
-0.0708
-0.39071
-0.4604
0.2395
-4.1729
-2.3239
-0.0311
0.0179
-0.1622
-1.2144
-1.5162
-1.5573
-1.3979
-1.0695
1.6064
4.7589
2.7289
2.8816
1.571
0.4151
-0.0805
0.1847
-1.568
-0.6553
-3.1204

0.4291
0.3581
0.4932
0.6094
0.5524
0.4675
0.3698
0.4506
0.4033
0.5237
0.2211
0.2907
0.1632
0.1851
-0.1152
0.4759
0.5193
0.2773
0.3164
-0.3083
0.4969
0.4661
0.4047
0.1167
0.6532
0.7538
0.633
0.7395
0.6502
2.8877
0.0869
0.1295
0.1507
0.2013
0.2231
0.4208
0.4203
0.4336
0.3956
0.3486
-0.1313
-0.0477
0.1268
0.1058
-0.2352
-0.9322
-0.3278
-0.3696
-0.2711
-0.1779
0.6221
0.3583
0.5346
0.4776
0.6154

MOLIENDA DE TRIGO

GRASAS Y ACEITES
COMESTIBLES

CERVEZA

PAPEL Y CARTON

ABONOSY
FERTILIZANTES

RESINAS SINTETICAS Y
FIBRAS ARTIACIALES

JABONES, DETERGENTES
Y COSMETICOS

CEMENTO

AUTOMOVILES

CARROCERIAS, MOTORES
Y OTRAS PARTES DE
AUTOS

-8.2296

-3.n02
-6.9413
-3.3227

ESkk - EShh
•1.2241
-0.7541
-1.2071
-1.1702
-1.2207
-0.2373
-0.1336
-0.1554
-0.1994
-0.2866
-0.7558
-0.6794
-0.7551
-0.7598
-0.2529
-0.7285
-0.7127
-0.7702
-0.7092
0.3346
-0.1053
-0.0773
-0.0533
0.0044
-0.2431
-2.3758
-3.1246
-2.001.8
-2.2663
89.6382
-0.0116
-0.0788
-0.3023
-0.3012
-0.2921
-0.7059
-0.7272
-0.7231
-0.7347
-0.6499
0.3188
-0.007
-0.127
-0.1127
0.6484
4.9841
0.0981
0.5764
-0.0034
-0.0324
-0.1746
-0.0822
-0.1648
-0.0873
-0.1663

P.Seo·

-0.5446 -1.no,
-0.5781 ·1.8219
-0.6478 ·l.103
-0.7937 ·l.®'
-0.74 -0.9882
1.4728 1.8772
2.785 5.2051
3.0567 3.0479
1.5381 3.365.5
1.4151 0.8669
-2.259 -2.116.5
-2.6109 ·2.4601
-2.08 -2.0106
-21203 •2.1521
-1.6685 -1.ms
0.139 -0.1574
0.345 --0.177
-0.0985 -0.0465
-0.0806 0.20P7
-0.0816 -0.02ZJ
·1.7868 -1.9951
-0.8675 -1.2072
0.5495 0.5433
16.6333 15.3678
-2.2776 -3.3372
-0.2221 -0.3131
-0.1518 -0.2.186
-0.2085 -0.031.8
-0.1499 0.04954
0.0098 -0.2972
2.9666 5.3~
0.9234 3.14&amp;S
-0.1815 -0.1946
-0.1733 -0.3254
-0.1422 -0.163
1.6465 0.6457
1.3822 1.0796
1.4686 1.0612
1.2601 1.0393
1.2336 0.71◄1
-1.0492 -2.2382
-3.2592 -7.1582
-2.1962 -4.4819
-2.2764 -4.7814
-0.9701 -2.1858
-0.0762 -0.1234
-0.0496 0.6178
-0.0647 0.0772
0.5539 16779
1.454
0.1669
0.1761 0.6434
1.2348 15.8909
-0.1004 3.4546
7.9
1.745
0.275 0.8924

TABLAS

-

ELASTICIDADES PRECIO ESTIMADAS PARA A?OS SELECCIONADOS
SSCTOR
..,,k
A?O
&amp;e
f)ll
l!lib
ENVASADO DI! FRt.rrAS
YU!GUMBRES

MOUF.NDA DI! TRIGO

GRASAS Y ACEJ'IBS
COMESTIBLES

Cl!RYl!ZA

PAPl!L Y CARTON

ABONOS Y
FERTIUZANTES

Rl!SINAS SIN1ETICAS Y
FIBRAS ARTIFICIALl!S

JABONl!S, DETERGl!NTilS
Y COSMETICOS

CEMl!NTO

AUTOMOVII.ES

CARROCllRIAS, MOTORl!S
Y 01RAS PARTES DI!
AUTOS

1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
_1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986
1970
1974
1978
1982
1986

-0.2706
-0.116
-0.2491
-03118
-0.2632
-0.14ll
-0.0917
-0.1038
-0.17.63
-0.1632
-0.226
-O.:U56
-0.2035
-0.2194
-0.046
-0.2431
-0.2456
-0.2155
-0.:i.6
0.0528
-0.086
-0.065
-0.046
0.0041
-0.1739
-0.5439
-0.5216
-0.5378
-0.5434
-2.7345
-0.0084
-0.0516
-0.1147
-0.1121
-0.1231
-0.18
-0.2:M7
-0.2272
-0.2147
-0.1533
0.0799
-0.0049
-0.0705
-0.0645
0.1463
0.7532
0.035
0.1578
-0.002
-0.0157
-0.1278
-0.0663
-0.1219
-0.07
-0.1228

-0.7.614
-0.2684
-0.2804
-0.2945
-0.2912
0.3229
0.5083
0.542
03333
0.3136
-0.79,46
-0.8389
-0.7693
-0.ns2
-0.7018
0.04:U
0.0947
-0.0402
-0.0312
-0.0437
-0.195
-0.0795
0.0432
0.07436
-0.3699
-0.1041
-0.0842
-0.1017
-0.Mll
0.0072
0.4744
0.1m
-0.0706
-0.0653
-0.0498
0.5208
0.4664
0.4846
0.4401
0.4342
-0.4667
-0.6024
-0.5858
-0.5892
-0.4507
-0.0347
-0.0198
-0.0272
0.1457
0.0525
0.0293
0.172
-0.018
0.2287
0.0448

-0.4096
-0.39
-0.3978
-03972
-0.3862
0.3302
0.6817
0.4703
0.5045
0.1811
-0.7391
-0.7802
-0.725
-0.7437
-0.6837
-0.0567
-0.0674
-0.0145
0.0558
-0.0068
-0.147
-0.0814
0.032
0.5743
-0.4075
-0.0946
-0.0663
-0.0079
0.1006
-0.0879
0.604
0.4116
-0.045
-0.0816
-0.0371
0.2767
03817
0.3775
0.3725
0.2942
-0.6817
-0.8464
-0.7484
-0.8065
-0.6768
-0.0484
0.1493
0.0236
0.5703
0.2924
0.0649
0.8575
0.2803
0.5266
o.osn

0.14:U
-0.0206
0.0712
0.0909
0.0472
0.0612
0.0433
0.0343
0.0658
0.0538
0.1487
0.1534
0.1446
0.1554
0.0922
0.0714
0.0478
0.1289
0.1618
0.0414
0.0494
0.0335
0.0221
-0.0084
0.0941
0.3161
0.3456
O.lln
0.4113
1.8804
-0.0012
0.0347
0.0798
0.0615
0.0722
-0.0003
0.076
0.0729
0.0729
0.0096
-0.0399
0.0105
0.0479
0.0466
-0.0735
-03871
0.0441
-0.0448
0.044
0.0515
0.065
0.0469
0.0785
0.0382
0.0623

s.

º"'""

.....

~-

0.0655 0.1282 0.0948 0.1959 03141
-0.0068 0.1367 o.o.m 0.2753 0.3349
0.0339 0.1m 0.1018 0.2465 0.296
0.0652 0.2208 0.1623 0.2293 0.2348
0.0258 0.2159 0.1191 0.2653 0.2671
0.1689 0.0822 0.1827 -0.492 -0.613
0.1629 0.0484 0.2538 -0.671 -0.936
0.1294 0.0695 0.3012 -0.671 -O.m
0.1924 0.0604 0.2554 -0.57.6 -0.76
0.1382 0.1094 0.2982 -0.452 -0.479
0.17.64 0.0772 0.0661 0.6682 0.673
0.1726 0.0921
0.105 0.6663 0.6751
0.1054 0.0588 0.0439 0.6639 o.&amp;in
0.1227 0.0639 0.0534 0.65:U 0.6903
0.0405 -0.0454 -0.0213 0.6613 0.705
0.078 0.1717 0.1588 -0.12 -0.102
0.06 0.1m 0.1789 -0.155 -0.112
0.®14 0.0865 0.0775 -0.048 -0.063
0.145 0.0842 0.1097 -0.11◄ -0.166
0.0121 -0.0942 -0.0486 0.0316 o.osss
0.3699 0.0366
0.406 -0.175 -0.259
O~! 0.0314 0.3919 -0.229 -031
0.2423 0.0238 03489 -0.286 -0381
-0.1739 0.0043 0.1071 -0.57 -0.682
0.4149 0.0797 0.4673 -0.045 -0.06
0.1544 0.2278 0.1726 -O.OS -0.078
0.1039
0.176 0.1056 -0.02 -0.039
0.1969 0.1801 0.1986 -0.095 -0.191
0.1n
0.132 0.1559 -0.094 -0.257
-0.078 0.8541 -0.0881 0.0708 0.176
-0.0058 0.0097 0.0633 -0.469 -0.667
0.1065 0.0169 0.0849 -0.304 -0.497
o.on8 0.0348 0.0571 -0.007 -0.012
0.0608 0.0505 0.0749 0.0045 0.0067
0.0868 0.0508
0.094 -0.037 -0.057
-0.0002 0.1803 0.1073 -0.521 -0.384
0.0696 0.1486 0.1298 -0.536 -O.SU
0.0694 0.1543 0.1362 -0.554 -0.514
0,061 0.1418 0.1156 -O.SO! -0.488
0.0064 0.1436 0.0822 -0.441 -0377
-0.02:M -0.0399 -0.0329 0.4892 0.7146
0.0397 -0.0056 -0.0332 0.5627 0.8797
0.0997 0.027.6 0.0704 0.4861 0.7279
0.1032 0.0178 0.0606 0.486 0.7459
-O.Oll7 -0.0728 -0.0531 0.4864 0.7299
-0.1282 -03661 -0.1408 0.1~ 0.1893
0.0393 -0.0792 -0.1171 -0.019 -0.032
-0.0292 -0.113 -0.1012 0.0564 0.0n6
0.0974 -0.042 -0.15n -0.:U3 -0.413
0.0792 -0.0357 -0.0861 -0.132 -0.206
0.2856 0.0628 0.4555 -0315 -0.521
0.272 0.0193
0.289 -0.44-4 -0.147
03:M 0.0433 0.3954 -0.306 -0.676
0.2339 0.0318 0.3832 -0.463 -0.91
0.2819 0.0605 0.4544 -0.327 -0.542

�68 Ensayos

La función Translog... 69

;~ ..,¡
...
~N -~

l. Conclusiones
~ r--§

§'

6N

N8
i~ N"1 g~
-l~
~ 00 Ns;~
"'!.-, ~:Sl i~ ~~ "'"'
"".-o r-~ ~. ~ ~ .¡ "'lr-- ~1
:!i -l g..,¡
_,._ °'... -. r; ~
;:z vi
...
Uo e r-- e
r--~
t;
::
::
::!
r--N

-ll'l

V)

6

§ r--

;; N

- r-~N

',q

~

MN

~~
~

~z

d~

-

~

~

°' ~ ¡~ ~i g~- !! ~ ~ i ~¡ Ns;
~!
~i
:q
!I $~ ... ~:;; ... °':;;¡:;¡ .,,
6

r--..,

~~ :g~

~~

\O
:! &amp;l ~
~

~

N 'O

¡::

~ll'l

¡,:i ~

\Q

..,¡

:::

- r-- "l

ll'l MN
,-:
:: t!

:::

u¡

11)

V\ N

Mi

O\ N

ll'lM

Uo
~z

~~ ~~ ~~ ~~

~f;;
f"i 00

'CÓ

:: ::: :: ::: ::: ::: :::

¡::
.,, ll'l

~o ~~ :g

~~
o .-,i
-~~- ~ ~i ~~o
~
...
~! ~~_,._ ... -~;z
g~ ~~ 1! ~! - _,._ ¡:j:g
11..

~

Se utilizó una forma funcional flexible para la estimación irrestricta de
elasticidades de sustitución en once sectores de la industria manufacturera
nacional, considerando tres insumos: el capital, obreros y empleados.

ll'l-

N ' ,,i'(i

ll'l!

11..

~
o

O\

~,

"lo ~t-: ,,¡..,¡

g~

:::

._,;

-M

S:!

A pesar de la falta de calidad con que se aproximaron las variables consideradas (sobre todo para capital), los resultados de las pruebas de buen
comportamiento de las funciones de producción fueron satisfactorios.

~

El modelo restricto en RCE o simetría no pudo rechazarse para siete
sectores a un nivel de 0.5% de significación, y para cuatro sectores a un nivel
de significación superior (5%). Los efectos en precios relativos sobre las
relaciones de sustitución podrán ser previstos independientemente del nivel
de escala de planta para los sectores que exhiben RCE.

'O

._,;

§

~"'s;
~~

V\ -

:: :::

11..

~

o

o

~! ..

~

"'§ r-- I""'§ ~Nst ~ :g~i- ;~ :Sl~ :Sl"'
d~ ~~
~ ~~ :g .... ...~ . °' .... &lt;'l~ ¡;:;"'=-vist
~~ ~~ ... ~
.....
~'() i ' °'
r--- °' O)
e
:: Er-- e..."': e ~ ;z °'::: t; r--"'::: '° ~
M

i~~

~I

-

6

6

V\ ~

00

M

ó

N~

vi

M
.
ll'l V\ ;

~5i
~
~

~

~~

~®

lll

i

0

~ N °'
r-r-- 8
ll'l
~~ :g
r-~~ g¿~~
¡;; !,:; N "' s; ,q ~
:2 ~ ~f:: ~~ V\
°'
ll'l ,-:~
. ...;o ....iO
...
"".
'°. ::;~
"""V)
vi N
~~
M..,
NO ~ ti ~:ti ...
~ el r-- Uo ~~
r-- °'
~
~
~
::
:::
:::
::
:::
:::
::
:::
j
~z

...-,.., 8
§1
g~
- ... - °'
~ \O

6

6

~~

~ N N \O

M~

~

-

z

V\

ia

11..

o
o&lt;

~;

"'0
z
~ ~ N~ ,q 8
:g ~
lll

-i
~! ~~ ~g~ ~- ;q"'"' ~~ !o "'~i. i~
....
"'
.
~- :::'°
" E°' ::
&lt;
e
::: ~
ll'li

-l

o

r-- 6
N

V\

"'! r--. .¡ .
t'1 M
~&lt;'l ...¡
r-- r-- 00~

6

o

~Ñ "". r-r-- ...
~ ~r'i
~

ll'l ll'l

6
~ ~~

8

~

00 'O

!

~O) 00

.

vi

::;1~

"'!

~

z

6
-l -l
r- N
-&lt; ~ ~
~ ~~

r- ~
!'.l§ r- i °'"'"'
.,, "'

6

!~®

o

G
N

o

~i

00~ I";z ~
ll'l
~;;; ~~ r- - Mll'l M
~~
~~
o
~~
"'l
v, o
.
ll'l
°'
-,i
&lt;'l
.
.,,
º"'
-,i'(i
.-4~
O\ N - r~ :g ..,
... ~~ ,:,¡~ "'º
N~ s &amp;i ~~ ... °' - N ~~
"11.. &lt;:&gt;
::
::: ::!
::
::
::
:::
::
::
u¡

¡s

"". ll'l

¡;¡; ~

g

ot,

~
oc.: g¡re~ 1.1.le
l'Q

1301
o;:¡ &lt;
e

(1)

&lt;

~5

t, .,

&gt;~

~

&gt;5 o

~

&gt;

.J

()

z

l1l

l

&lt;

-j

1
lll

~§
~ &lt; c.:~ 'o1¡¡~
z
() &lt; ~"'
~ &lt; Ltl~ .,, ""
~ :i ¡:::
~
ü ~8
o"'
l
:; !!:!~ I~~
-l "'
o
~ ~ ~~ l1l~ fül w~ &gt;
-~ Ltl ~ 'ti lll
l
le

- "'&lt;

"o
el ~ 51.1.l ~~ ~ lll &gt; "'"' e"'
"'o ~ ~ z~ &gt;u
""
~ &gt; :i WU
&lt;
z
o
&gt;

z

~

¡::

,-: ,-¡~

11)

(1)

""

o
~

(1)

~~ ~

e

~
;:¡
&lt;

Las elasticidades de sustitución se espera sean más bajas entre más avanzada
sea la tecnología (o donde el capital sea el factor relativamente más
necesario); por esto, las elasticidades más bajas se encontraron en sectores
donde los procesos productivos requieren mayores inversiones en estructuras, equipo y maquinaria (como en Resinas sintéticas, Cemento y
Automotriz).

1~

fu

11)

19

Se encontaron resultados que no difieren de lo tradicional: la elasticidad de
sustitución entre capital y trabajo (hábil y no hábil) es positiva.
Empíricamente se ha encontrado que esta elasticidad es mayor en la agricultura que en la industria, siendo para esta última menor que la unidad. Los
resultados aquí encontrados concuerdan con esto.

o -á "'
~"'
ffi ""&lt;
1i
o o·- ia
"'&lt; ~ ... ~
... "'

El hecho de que la elasticidad de sustitución entre capital y trabajo sea
menor a la unidad tiene varias implicaciones: Indica qué aumentos en el
precio relativo del capital provocan incrementos en la participación de éste,
aumentando el costo de producción al no poder sustituir al factor relativamente más caro, por ser la elasticidad de sustitución menor a la unidad.
Además, restricciones crediticias o cualquier otro factor que impida que se
invierta en reponer el activo fijo depreciado provocarán restricciones de
oferta, debido a que el factor escaso tiene una elasticidad de sustitución
baja.3/

11)"'

ºª
66
()

(1)

&lt;:&gt;

""

w

"'

Este tipo de ventajas se obtienen al no utilizar formas funcionales que
restringen las AES. Con estos mismos datos, una estructura Cobb-Douglas
presupone elasticidades de sustitución unitarias, por lo que consideraría que

�70 Ensayos
La función Translog... 71

si el precio relativo de un factor aumenta, su participación no se altera,
puesto que el insumo más caro sí puede ser sustituido sin aumentos en el
costo de producción. Vimos que esta no es la realidad en los sectores
estudiados: cualquier incremento en el precio del capital aumentará el CO&amp;to
de producción, debido a la imposibilidad de sustituir al factor más caro o
más escaso.
Por otra parte, los resultados de las pruebas de separabilidad parcial indican
que para cualquier estudio de interdependencias técnicas entre trabajo y
capital en los sectores aquí estudiados, no es válida la agregación de obreros
y empleados en un índice único (desde luego, esto solo se aplica al caso en
que se utilice la misma información empleada en el presente trabajo). Los
resultados de las pruebas de separabilidad global también mostraron que no
resulta válida la especificación de una estructura Cobb-Douglas a los datos
en todos los sectores.

Nolas

1/ Las prestaciones sociales no vienen desagregadas, aparecen como un total
de prestaciones para obreros y empleados. Lo que se hiz.o fue repartir el
total de prestaciones entre sueldos y salarios de acuerdo a la participación
de cada una de estas dos en su suma Para mayores detalles ver apéndice
de [2).

2/ Se calcularon con la siguiente fórmula:
Eij

= (Mi) (Afüij)

donde Mi representa la participación estimada del insumo i en el coste
total.

3/ Por raz.ones similares, existen hipótesis que suponen que conforme se
desarrolle tecnológicamente un sector, las elasticidades de sustitución
del capital respecto al trabajo decrecerán, lo cual sugiere mayores
problemas de desempleo.

�72 Ensayos

Bibliografía

of a
Berndt E R and L·R · C hristensen (l973) ' "1he Interna/ Structure
· " R
Functi~nai Relationships: Separability, Substitution and Aggregallon • ev.
Econ. Estud., July '40, pp. 403-410.
- - - , - - - (1974), "Testing f or the Existence of a Consistent Aggregate
Jndex of Labour Inputs", A.E.R., June, PP· 391·404·
- - -. O.O. Wood (1975), "Technology, Prices, and the Denved Demand
for Energy", The Rev. Econ. Statist., Aug.
Corbo, V. and P• Me11er (1979)' "17ie Translog Production Fimction", J. of
Econometrics, 10, pp.193-199.
. t en L R D W Jorgenson and LJ. Lau (1971), "Conjugate Dua_lity
Chris
ens , • ·, · ·
. R
· ,, E ometnca,
a11d the Tra11sce11dental Logarithmic ProductlOn unctlOn ' con
July, pp. 255-256.
- - - - - - , - - - (1973), "Transcendental Logarithmic Production
Fronti¡rs", The Rev. Econ. Statist., Feb., PP· 28-45.

.
L R d W L Jorgenson (1969) "1he Measurement of U.S.
Chnstens~n,/
. . tanl929.1967'
Real Copita l npu
,
•
• Rev· Income' and Wealth, Dec.. 15, pp.
293-320.
Denny M. and D · May (1977) ' "1he Existense off a Real Value-Added
· No 1
Functi~n in the Canadian Manufacturing Sector", J. o Econometncs, .•
pp. 55-69.
F' ld B C and C. Grebenstein (1980), "Capital-Energy Substitution in U.S.
~:.,,~f~~ring,', The Rev. Econ. Statist., 62, pp. 207-212·

, Th e Rev.
Griliches, Z. (1969), "Capital-Ski[[ Complementanty',
Econ. Statist., 51, pp. 465-468.

. w1th
. eapita
. l and Labour
K "Regional Translog Production Fu11cttons
In;~;s Differentiated by Educatw11al Attammellt, 771e Case of a Japanest
U

Jndustry, 1968-197i

Ensayos - Volumen X- Núm 1 - Mayo 1991 - pp. 73 - 86

Crecimiento, distribución y
movilidad: factores básicos.
Rodrigo Morales E/coro *
Introducción

SE PRESENTA A CONTINUACIÓN un modelo de desarrollo dualista
diseñado para explicar algunas características de pobreza, desigualdad
intra-regional y diferencias inter-regionales de ingreso. Se modelan cuatro
de los factores básicos al explicar los ingresos: Tecnología, optimización
individual, herencia y suerte.

Se muestra cómo la complementariedad entre capital y trabajo de diferente
estatus de entrenamiento juega un papel fundamental en la determinación
de los efectos distributivos del crecimiento económico.
Los agentes deciden adquirir habilidades o no hacerlo, basados en su costo
privado de la educación. Este se supone una función decreciente del estatus
de los padres de cada individuo, introduciendo de esta forma a la herencia
como una barrera a la movilidad

La posibilidad de subempleo queda abierta tanto en el sector tradicional
como en el moderno. Los empleos mejor remunerados dentro de cada
estrato de habilidad son asignados tanto por influencia familiar como por
suerte. La migración se relaciona a ingresos esperados, los cuales, a su vez,
se expresan en términos de probabilidades de pobreza.
A fin de evitar conclusiones erróneas sobre los efectos distributivos del
crecimiento por el uso de medidas agregadas de desigualdad, una breve
sección del ensayo se dedica al problema de la evaluación del desarrollo. El
grado de desigualdad se analiza a cuatro niveles: desigualdad intra-sectorial,
desigualdad inter-sectorial, movilidad ínter-generacional y pérdida percibida por subempleo.

* Profesor e investigador en esta Institución.

�74 Ensayos

Crecimiento, distribución y movilidad... 75

Se muestra que una evaluación apropiadada de la desigualdad es importante, ya que al utilizar medidas conocidas de desigualdad -como el índice
de Gini- se pueden obtener conclusiones erróneas sobre el grado de
desigualdad.
También se proponen diversos experimentos, a fin de ilustrar las consecuencias distributivas del crecimiento bajo distintas circunstancias. Nuestra
medida de movilidad ínter-generacional resulta crucial, ya que un incremento en el diferencial de salarios entre trabajo entrenado y no entrenado puede
tener, a mediano plazo, el efecto de incrementar la igualdad al inducir a una
proporción creciente de la población a adquirir educación; nuestro indicador de movilidad nos señalará si la población pobre está siendo capaz
de entrar o no al sistema educativo yganar acceso al mercado de habilidades.

La función de producción exhibe las siguientes características:

(2)

Fxi

&gt;O

Vxi.

Fxixi

&lt;O

Vxi.
dependiendo de si los insumos xi, tj

Fxixj
&lt;O
son sustitutos o complemento.

Cada uno de los cuatro insumos en el sector moderno reciben su productividad marginal:
(3)

Fq

(4)

Fk = rK.

= wq; q=s,ss,uM.

donde:
Tecnología y factores de producción
Fq = producto marginal de un trabajador tipo q.

Suponemos la existencia de dos sectores principales en cada una de las
economías de un sistema multi-regional: un sector moderno y uno
tradicional. La tecnología en el sector moderno puede ser descrita
adecuadamente por una función de producción bajo los supuestos
neoclásicos convencionales. Se produce un bien homogéneo mediante la
utilización de capital y tres tipos de trabajo; calificado (S), semi-calificado
(SS) y no calificado (U).
(1)

yMj

= F (Kj,Sj,SSj,UMj).

wq

= tasa real de salarial para un trabajador tipo q.

rK

= tasa de rendimiento real sobre el capital físico.

~1 sector tradicional produce un bien mediante la transformación de un
tnsumo único: trabajo no calificado (UT).
YTj

(5)

= FT(UTj).

Cada trabajador en el sector tradicional recibe como pago el valor de la
productividad promedio:

donde:

= producto en el sector moderno en la región j.

yMj

T.
T T
wu J = Y j / U j.

(6)

Kj = capital físico.
Sj

= trabajo educado en puestos calificados.

La línea de.pobreza, p*, se localiza en el rango intermedio entre los salarios
del trabajo no educado en el sector tradicional y el moderno.

SSj

= trabajo educado en puestos semi-calificados.

(7)

UMj

::¡=

trabajo no entrenado en el sector moderno.

T.
wu J

*

&lt; p

M.
wu J·

&lt;

Dos identidades' cierran el bloque de producción:
LFj = Sj

(8)
(9)

Yj

= yMj

+

YTj

+

SSj

+

UMj

+UTj.

=rKj(Kj) + wq(Q Mi j)

+ wTuj(UTj).

�76 Ensayos

Crecimiento. distribución y movilidad... 77

Acumulación de capital humano.

Un modelo adecuado de distribución debe explicar los diferenciales observados de ingreso entre individuos en términos de un proceso de optimización
que refleje las elecciones del individuo. Al mismo tiempo, el modelo debe
tomar en cuenta que diferentes individuos -aún en el caso de tener
habilidades similares- enfrentan distintas oportunidades debido a la herencia. Debe reconocerse, por último, la existencia de un componente importante de suerte en la determinación del ingreso. El modelo presentado
intenta introducir los tres elementos -elección, herencia y suerte- al análisis.
Adquirir las habilidades requeridas para convertirse en trabajador
entrenado o semi-entrenado implica una inversión de una vez por un monto
de Cs, determinado institucionalmente, y que será pagado durante la vida
activa del trabajador a cierta tasa de interés, rs.

proporción a ese riesgo de incum limi
hábiles" tiene
p . _ento. Ya que los individuos "menos
n una mayor probabilidad de fr
educación, un arreglo financiero "justo" sería: acaso en el proceso de
prs..JJ

(11)

Pij =

(10)

r (aij, Cs, r8ij)

pr5IJ··

Pij =
costo privado de la educación en términos amortizados
para el individuo i en la regiónj.

aij

=

( dpr5ij / daij ) &lt; O.

=

Premio por riesgo sobre la tasa de referencia r8.

Las instituciones financieras

·

b

.

habilidades i di .d al
' sm em argo, son mcapaces de medir las
la probabilid:d ~eu é~~ Y,~onsecue?te~_ente, de predecir apropiadamente
.
. o e cada md1VJduo. Un esquema más factible
:nsISte _en que el prellllo sobre riesgo cargado a cada individuo de enda de
capacidad de pago de sus antecesores. Es decir:
p
pr81~i" =

r ( wq•. )·,

prsij / wqi &lt; O.

La ecuación (12) captura ¡ b , 1
. .
1 d
.
os o stacu os hered1tar1os que deben enf t
os es~nd1entes de la población pobre y no entrenada Lo
~en ar
::r;n;ios so~r~ ~iesgo cargados a diferentes clases det~rmu::::~;:
e a as posibilidades de movilidad ínter-generacional.

r~

donde:

f ( ajj );

donde:

(12)

El costo privado de la educación depende también de las habilidades de
cada individuo, de modo que aquellos más dotados enfrentan un costo
menor. A fin de facilitar la comparación entre la tasa salarial y el costo
privado de la educación, este último se presenta en términos amortizados.

=

Existe un ri:sgo adicional en la adquisición de entrenamiento A pesar d
~eqweren
mismas habilidades para cumplir los re~uerimiento:
c1ones consideradas entrenadas como semi-entrenadas una v
una persona es contratada para un tipo de función
,
ez que
puesto.
, permanecerá en ese

!as

Habilidades del individuo i en la regiónj.

r8¡j = Tasa de interés sobre gastos educativos cargada sobre el
préstamo al individuo i.

{dPij / daij) &lt; O;

(dPij / dCs) &gt; O;

(dPij / di ~ ) &gt; O.

La relevancia de la ecuación (10) para nuestros propósitos se deriva de la

posible existencia de diferenciales en la tasa de interés a la cual se financia
la inversión en tapital humano.
En ausencia de incertidumbre, un mercado de capitales perfectamente
competitivo implicaría una tasa de interés independiente de las
características de la generación previa. No obstante, si existe riesgo de
incumplimiento, deberá cargarse un premio por riesgo a los individuos en

:o

Influencia
'ció familiar y suert~ dec1'dirán s1. una persona educada obtendrá una
~~ la otra. El salano esperado neto para una persona educada estará

(13)

e
E (w ij) = fi(S/S + SS)wsij-(1/fi)(SS/S + SS)wss1ii-P"(a"
~
IJ 1J,Cs.rsq) .

donde:
fi

= influencia familiar.

E (weij)

= salario neto esperádo por el trabajador educado.

�Crecimiento, distribución y movilidad... 79

78 Ensayos

La ecuación (13) implica una lotería sesgada a favor de las clases más
favorecidas. La probabilidad no sesgada de obtener un puesto con estatus

correspondiente a entrenado es (S/S +SS), las condiciones familiares, sin
embargo, alteran esa probabilidad.
El equilibrio requiere para el trabajador marginal la condición siguiente:
(14)

E(weij) • E (wuij)

= O.

Suerte e influencia familiar juegan una función similar en determinar si un
trabajador no entrenado obtendrá un puesto en el sector moderno o en el
sector de subsistencia. En consecuencia el salario esperado para el
trabajador no entrenado está dado por:
T
M M T UM
T
M M T U
(15) E(wuij) = r ¡ (U /U +U ) w j + (1/f ¡)(U /U +U )w 1]
Los salarios netos realizados se representan por:
(16)

wsij = ws.J • Pi"(a··
IJ IJ,es ' rs q)•

ss..
ss. Pij(8 ij 1 es1 rsq,
)
IJ=W J•

W

+ cMqk

(18)

wqk · cMqk &lt; wq¡ &lt; wqk

(19)

Sl.

wqk &lt; Wqj • cMqk entonces mq

Si

wqk •

cMqj

&lt;O•

&gt; wq¡ entonces mq &gt;O.

donde:
cMqk = Costo amortizado para trabajadores del estatus q
de migrar de la región ka la región j.
cMqj = Costo amortizado para trabajadores del estatus q
de migrar de la región j a la región k.

El trabajador no educado, sin embargo, enfrenta una situación incierta en
cuanto a la posibilidad de obtener un trabajo dentro del sector moderno en
la región de destino o, en cambio, tener que emplearse en el sector
tradicional.
T. &gt; (PUk)wTuk
U M
(20)
W UJ
+ (1-P k) w ukWTuk &gt; (PUj) wTuJ + (1-PUJ) wMuJ,
donde:

Migración

(21)

Dentro de los límites impuestos por el costo de migración, el trabajo es un
factor móvil. Cada tipo de trabajo enfrenta un costo de migración, ~q.
Este costo de migración será financiado a lo largo de la vida activa del
trabajador a una tasa rMq. El costo amortizado de la migración, por tanto,

Bajo la condición supuesta de que la línea de pobreza cae entre el salario

PUj = UTj / (UTJ +UMj).

medio de un trabajador no educado en el sector tradicional y en el moderno,
PU representa una medida de pobreza entre la población no entrenada.
Alternativamente, la medida de pobreza para la población total sería:

se convierte en:
(22)

Pueden adoptarse diferentes supuestos sobre la estructura de tasas de
interés rMq y, en consecuencia, los distintos tipos de trabajo se convertirán
en más o menos movibles.
Por simplicidad, suponemos que los trabajadores educados, al momento de
tomar la decisión de migrar o no, consideran que han alcanzado su estatus
laboral de largo plazo y que la decisión de migrar no cambiará tal condición.
Por tanto, en el caso de trabajadores educados, el equilibrio requiere:

Pj = UTjlLFj.

PJ representa la proporción de la población bajo la línea de pobreza dentro
del total. Podemos expresar PUJ en términos de PJ
(23)

PUJ = (UTjlLFj)(LFjl(UTJ +UMJ) = Pj(LFMj = Pj/uJ.

�80 Ensayos
Crecimiento, distribución y movilidad... 81
Donde u representa la proporción de la fuerza de trabajo no educada dentro
del total. Por lo tanto, la condición de equilibrio representada en (20) puede
expresarse como:
1
1
(24)
w uj &gt; (Pjk)w uj +(1-Pj/uj)wMuj•cMuk,
T
T
M
M
w uk &gt; (Pj/uj) w uj + ((1-Pj)/uj)w uj -e uk.

La lógica de introducir un índice de desigualdad como elemento de la

~~~n de bienestar social es doble. Por un lado, el bienestar de los
mdividuos depende no de su ingreso absoluto sino de su ingreso relativo al
d~ otros; de este modo, un incremento en el ingreso de otros reduce mi
bienestar. Por o~o l~do, y d~ mayor relevancia, una desigualdad amplia
representa una situación de nesgo para cada individuo. Del mismo modo
la pobrez.a refleja una situación de mayor riesgo.
'

Las condiciones de equilibrio (24) reflejan u.na estrecha relación entre

migración y desigualdad. Dada la misma estructura de salarios, los migrantes aversos al riesgo preferirán aquellas regiones con u.na mejor distribución
del ingreso.

Crecimiento y disbibución: criterios de evaluación.

El modelo presentado anteriormente ha sido diseñado para entender las
consecuencias distributivas del crecimiento bajo diferentes supuestos y
alternativas de política. Sin embargo, antes de presentar distintas
simulaciones debemos plantear algunos de los problemas de evaluación de
las consecuencias de diferentes pautas de desarrollo sobre el bienestar. Para
ello, deben definirse los argumentos de u.na función de bienestar social.
Debemos dejar en claro que la ventaja de definir u.na función de bienestar
social radica en forzarnos a definir expücitamente nuestros juicios de valor
sobre desigualdad y bienestar y, tomando tales juicios como datos, desarrollar
un cálculo axiomático sobre sus implicaciones.
La mayoría de los economistas del desarrollo estarían de acuerdo en incluir

tres variables principales dentro de u.na función de bienestar social: ingreso

promedio, desigualdad y pobreza:
(25)

SW = SW(Y, 1, P); SWy &gt; O;

donde:

sw

=r índice de bienestar social.

y

=

ingreso promedio.

1

=

desigualdad.

p

= pobreza.

SWI &gt; O;

SWP &gt; O.

La medición apropiada de la desigualdad, sin embargo, resulta extremadam~~te compleja. Por ejemplo Fields {1980), muestra que el cociente de
GlDI proporciona una medida inadecuada de desigualdad en el contexto de
un modelo de desarrollo dual. Por ejemplo también, la expansión del sector
moderno (transferencia de trabajo del sector tradicional al moderno sin
~pliac~ó? _del diferencial de salarios) merecería una apreciación positiva
ba.io losJWcios de valor convencionales. En efecto, bajo tales circunstancias,
se re~uce 1a pobreza, el_ingreso promedio se incrementa y el diferencial de
salarios no se altera. Sm embargo es fácil mostrar, que el índice de Gini
arrojaría el clásico patrón de "U-invertida".
Proponemos evaluar la desigualdad intra-regional a cuatro niveles diferentes: movilidad inter-generacional, pérdida por subempleo, desigualdad
entre sectores y desigualdad dentro de sectores.

Movilidad lnter-Generacional

La movilidad entre generaciones puede ser altamente restringida mediante
obstáculos en el sistema educativo. Nuestro modelo simplifica y resume
estas ~estricciones en la estructura de tasas de interés sobre gastos
educativos. Nuestra medida de movilidad está dada por:
(26)

MOBJ = r8s/ { (r8q-r8s)Lq/(LF-S) }

Este cociente de movilidad será igual a la unidad en caso de no existir
dif~rencias en el ~cceso al sistema educativo. La tasa de interés cargada por
el StStema edu~tivo, en este caso, sería igual a la de los hijos de trabajadores
entrenados. Las barreras crecientes contra la educación de los descendientes de trabajadores no entrenados (y de la población pobre) se reflejarían
en un ensanchamiento del diferencial cargado.

�82 Ensayos

Crecimiento, distribución y movilidad... 83

Pérdida por Subempleo

Las VÍ'.15 de ~r~cimiento extremas no presentan dificultad de interpretación;
~ ennq~ecuruento_ del sector tradicional, al implicar una reducción en el

Un segundo plano en que se debe analizar la desigualdad en oportunidades
es la situación derivada de la existencia de subempleo. A pesar de contar
con el entrenamiento adecuado, una fracción de la fuerza de trabajo
educada se encuentra subempleada en ocupaciones semientrenadas. De
manera similar, algunos trabajadores no entrenados ubicados en el sector
tradicional ganan apenas una fracción de su productividad potencial en el
sector moderno. Cada uno de estos trabajadores percibe el diferencial de
salarios respectivo como resultado de desigualdad en oportunidades. La
pérdida social percibida se mide por:

diferencial de sal~nos, representa una reducción inequívoca en la desigualdad. ~e mane~a mve~sa, el enriquecimiento del sector moderno calificado,
al refl~Jar un diferencial creciente de salarios, representa un incremento en
la desigualdad.

(27)

PS = (ws-wss)SS

+

(wUm -wUt)UT.

Un incremento de la pérdida por subempleo debe considerarse como un
incremento en la desigualdad.

En el caso de enriquecimiento del sector tradicional se tendría
gráficamente, lo siguiente:
'

ENRIQUECIMIENTO DEL SECTOR
TRADICIONAL

Desigualdad Inter-Sectorial.
Una simple identidad puede ayudarnos a plantear la relación entre
crecimiento y desigualdad. En efecto, si nos enfocamos a la determinación
del ingreso laboral, partiendo de la identidad...:
(28)

w

W/LF = q q (Q/LF) ;

Q = S, SS, UM, UT,

la diferenciación total de (28) nos ayudará a visualizar la relación entre
crecimiento y distribución:
w
dw
(29)
d(W/LF) = q q(dQ/LF) + q q(O/LF); Q=S,SS, UM, UT.

u
El crecimiento puede darse, dentro de este sencillo marco, de dos maneras
distintas: enriquecimiento de cualquiera de los sectores (aumento de
salarios dentro de una categoría manteniendo constante su participación),
o bien, por expansión de los sectores más productivos (absorción de mano
de obra por el estatus laboral próximo). De esta forma se distingue entre:
EnriqÚecimiento del sector tradicional (RT)
Expansión del sector moderno no entrenado (EMU)
Enriquecimiento del sector moderno no entrenado (RMU)
Expansión del sector moderno semientrenado (ESS)
Enriquecimiento del sector moderno semientrenado (RSS)
Expansión del sector moderno entrenado (ES)
Enriquecimiento del sector moderno (RS)

UM

- - Distribución inicial

SS

s
1111m1111111111,m

Distribución final

�84 Ensayos

Crecimiento, distribución y movilidad... 85

Tanto el enriquecimiento del sector no entrenado moderno como del semientrenado presentan problemas de interpretación. El criterio de
dominación de Lorenz sería ambiguo al respecto (las curvas de Lorenz de
la distribución inicial y de la final se intersectan). Esta situación se ilustra
en la siguiente gráfica:

ENRIQUECIMIENTO DE TRABAJADORES SEMI-ENTRENADOS Y
NO-ENTRENADOS (SECTOR MODERNO).

Nuestro,primer ejemplo ilustra uno de los casos más relevantes para una
econom.ia subdesarrollada: el caso de fuerte complementariedad entre
habilidades y capital.
Por tanto:
FKS &gt; FKSS &gt; FKUm &gt; O.
Si la ~ndición (3_0) es válida, el efecto de nueva inversión en una región
deternunada será mcrementar la tasa de salarios para todos los trabajadores
en el sector moderno pero de manera desigual; los dos diferenciales de
salarios dentro del sector moderno se incrementarán.
Considere~?s primero ~n régimen de no migración. Encontraríamos, bajo
tales. ~ndtciones, la siguiente secuencia de eventos: primero, el enriqueC1m.Jento del sector moderno y del trabajo calificado inducen tanto una
desigualdad intersectorial como dentro del sector moderno; una segunda
ron?'1 d~ efectos tenderá a reducir el incremento previo en algún grado: el
riptdo mcremento en la productividad de los trabajadores educados
ocupados en actividades hábiles inducirá a los empresarios a recontratar una
fracción de trabajadores en actividades semientrenadas como trabajadores
entrenados.

- - Distribución Inicial

Distribución final

Al mismo tiempo, algunos de los trabajadores no entrenados en el sector
tradicional serán ahora contratados en el sector moderno. Esta segunda
etapa implica, por tanto, una expansión tanto del sector moderno como del
sector de altas habilidades, tendiendo ambas a incrementar su movilidad.

Crecimiento y distribucion: experimentos basicos.
Vale la pena, a fin de simular la relación entre crecimiento y distribución,
seguir los efectos de un incentivo fiscal en inversión física otorgado a una
región pobre. Se modelan tres casos, involucrando supuestos diferentes.

El mayor diferencial de salarios entre trabajo educado y no educado
induciría, en una tercera etapa, una mayor adquisición de habilidades por
parte de la población. Ello induce, potencialmente, una reducción a largo
plazo de la desigualdad del ingreso. Este efecto dependerá del grado de
movilidad existente, medido como el diferencial en la prima de riesgo
cargada a los diferentes grupos.

Complementariedad entre Capital y Habilidades.
El efecto del crecimiento sobre la distribución del ingreso depende
críticamente de condiciones técnicas. Específicamente, el grado de com·
plementariedad entre capital y trabajo de diferente calificación induce
cambios diferenciales en ingreso y productividad de trabajadores de distinta
calificación.

Crecimiento Empobrecedor.
Extremo pero, no obstante relevante, es el caso que podemos denominar de
crecimiento empobrecedor. En este caso, el capital y las habilidades vuelven
aser complement-0s. Sin embargo, capital y trabajo no entrenado son ahora
sustitutos. Por tanto:

�86 Ensayos

(31)

Ensayos - Volumen X - Núm. 1 - Mayo 199 J - pp. 87 - 95

FKS &gt; FKSS &gt; O&gt; FKUm.

..
i r la nueva inversión en la región
Bajo la vigencia de _la co~~c1ót :t~a~ilidades como un "achicamiento"
implicaría tanto ennq;ctrnte~ o ct~r moderno· la acumulación de capital,
del empleo no entrena o en e se
t al su~mpleo tecnológico como a
nd
1
bajo estas circunstan~ias, co u~ ~ ~ moderno. Simultáneamente, se
una desigualdad c_rec1ente dentro 1 s;en~:al de salarios como en la pérdida
presenta tanto un mcremento en e e
vilid d
por subempleo así como un decremento en mo
a .

Evolución del papel del gobierno
en las políticas anti-inflacionarias

Jif

tasa de interés sobre los gastos educativos de
Aún más, si suP?~emos una d l suficientemente alta como para blolos hijos de familias no entren~ as to upos al mercado de habilidades y,
quear efectivamente el accesohi
eeb~t?s gr la nuºgración la acumulación de
.
.
costo pro 11vo a
,
.
al
1D1Smo
ttem~, un
. .ento efectivo de la población.
capital
conducrría
a un empobrectmt

La Economía de Plantación

.
. al ara el sector moderno constituye de
Una función de producción
region P
·a1 La complemendif
t ologías secton es.
hecho un a~egado de er~:es t~~:ajo puede reflejar sustitución e~
tariedad regio~ entre cap1t lí~
ro debido a eslabonamientos haaa
capital y trabaJO en un sector er pe '
uede ser de complemenatrás y hacia adel~te, el efe:~: ~:t~a:gr::i~!~e~ funciones de producción
tariedad. En caso e a~egac1 . l los eslabonamientos regionales
regional en una función nac1ona '. d d de factores en diferentes
aparecerían como complementarte a
localidades.
Por ejemplo:
(32)

F Kj Si &gt; O.

. d
d ste marco sería una economía en
Una economía de plantación, en:o e ~entos haci~ atrás y hacia adelante
la cual la mayor parte de los enea enanu
se fugarían hacia otras regiones.

Héctor Márquez So/is *

EL ESTUDIO DE LA INFLACIÓN NO ES UN TEMA AGOTADO.
Generalmente, cuando se observan tasas de inflación bajas y relativamente
estables, la intensidad con que se estudia este fenómeno decrece. Aunque
estrechamente ligadas al estudio de la economía monetaria, en periodos de
estabilidad de precios los avances en el estudio de la inflación muestran un
rezago con relación a los avances y direcciones del análisis monetario.
Alternativamente la presencia de tasas de inflación altas y variables estimula
considerablemente su estudio; en estas situaciones, su relación con la
economía monetaria se manifiesta con mayor claridad y fuerza de tal manera
que el desarrollo académico en ambos frentes avanza de manera casi
paralela.

En periodos inflacionarios, el interés por estudiar la inflación se concentra
en buscar fórmulas y políticas que tiendan a la estabilización; se acude
inicialmente al análisis de las posibles causas de la inflación bajo la premisa
de que esto ayudará a encontrar las políticas e instrumentos de estabilización
adecuados. Por lo menos esto es lo que tradicionalmente reflejaban los
paquetes de estabilización que se asocian con una política "Ortodoxa" ya
que se presupone que las autoridades económicas tienen un papel completamente discrecional para implementar políticas de estabilización de
precios. Sin embargo, si las autoridades tienen este papel "activo", ¿cómo
es que se observan recurrentemente y en varios países tasas de inflación altas
yvariables?, ¿por qué en Latinoamérica este tipo de conducta gubernamental no ha tenido el éxito que debe? Preguntas como estas hacen pensar que
las causas de la inflación no necesariamente están asociadas con las medidas
para eliminarla y/o que las autoridades económicas no tienen ese papel
di.screcional que se les asigna.

• Profesor e investigador de esta Institución, actualmente funcionario en la
Sta-etaria de Comercio y Fomento Industrial.

�88 Ensayos

Mi interés en este ensayo se enfoca en la evolución que la teoría asigna a las
autoridades económicas en el proceso de estabilización de precios. Avance5
en el estudio de la economía monetaria y las experiencias de países en
situaciones inflacionarias postulan nuevas preguntas que son claves para la
implementación de un programa de estabilización exitoso; respuestas a
éstas, a su vez, asignan nuevos roles a las autoridades y, desde la política
económica, nuevos instrumentos y mecanismos de implementación.

1.- El énfasis en la oferta monetaria y déficit fiscales.

El punto de vista tradicional sustentado por Keynes y desarrollado por
Philip Cagan en su ensayo clásico de la hiperinfla~ión alemana, ~s qu~ la
estabilización de la inflación tendrá éxito si y sólo s1 la causa de la inflación
(creación de dinero), se somete a estricto control.y . mientras la t~ de
creación de dinero esté determinada por el requerlllllento de financiar el
déficit, la disciplina se extiende a las finanzas del gobierno. Bajo est~
enfoque monetarista, la tasa de inflación depende positivamente del défiat
fiscal y de los parámetros de la demanda de dinero. As~ el papel de las
autoridades económicas para estabilizar la inflación es claro: con una
demanda de dinero estable, bastaba reducir el déficit fiscal y poner freno a
la creación de dinero. Es en este sentido que las mismas causas de la
inflación marcaban la dirección y los instrumentos para detenerla.
El énfasis puesto al déficit y la creación de dinero como las fuentes activas
de la inflación no avanzó sin recibir serias críticas. Por un lado, el enfoque
de balanza de pagos considera a la inflación como la consecuencia de
dificultades en balanza de pagos que propicia una depreciación del tipo de
cambio que acelera la inflación y con ello deteriora el déficit fiscal. En~
circunstancias de dinero "pasivo", perturbaciones en el tipo de cambio
causan inflación. Por ejemplo, las dificultades de balanza de pagos pueden
provenir de inestabilidad política que provoca una fuga de capitales_y la
respectiva depreciación; as~ es posible teóricamente para la. a_utondad
económica estabilizar la inflación a través de crear las condietones de
estabilidad política que generan un movimiento hacia adentro del capital Y
con ello una ap¡eciación del tipo de cambio. En este sentido las causas de
la inflación indican el camino a seguir para contrarrestarla; aparente~e9!C.
es posible estabilizar sin aplicar un paquete monetario y fiscal contracaomsta. Sin embargo, este argumento se rompe una vez que reconocemos que la
creación de dinero es endógena vía el déficit fiscal, y que éste es ~ect~o
por la tasa de inflación y por el tipo de cambio real. La tasa de ~ción
afectará al déficit fiscal porque afecta el ingreso real por recoleCClÓJl de
impuestos, que se obtienen de una estructura t.mpositiva afectada por

Evolución del papel del gobierno... 89

rezagos inevitables en la recolección; además, si el servicio de la deuda
externa denominada en moneda extranjera es una proporción significativa
del gasto público, el tipo de cambio afectará al déficit fiscal.

De esta manera, el descartar a la depreciación del tipo de cambio como la
"ca~a" de la infla_ci~n en base a la ausencia de una política monetaria que
revalide la deprec1ac1ón, representa un argumento muy simple si tomamos
en cuenta la endogeneidad de la creación de dinero. Así, una perturbación
en el tipo de cambio provocará una monetización del déficit, que revalidará
la depreciación. El control monetario y fiscal se convierte en una parte
fundamental de un programa de estabilización, independientemente de las
causas que propiciaron la inflación en primer lugar.

Sargent reconsidera el papel especial del dinero en el proceso de inflación
y, en particular, en la fase de estabilización. En base a lo observado en la
hiperinflación alemana (el laboratorio por tradición), en la cual el
aecimiento monetario continuó después de la estabilización, Sargent dirige
su énfasis a la estabilización fiscal como el elemento definitivo para detener
la inflación; aunque no en conflicto con la hipótesis monetarista sí representa
un cambio de énfasis. Esta nueva dirección representa un papel diferente
para el gobierno. Para separar completamente el financiamiento del déficit
&amp;cal del sistema monetario, se requiere la imposición legal o institucional
de límites a la monetización del déficit; estos límites forzarán al gobierno a
balancear su presupuesto, ya que al no poder asegurar créditos, necesariamente tendrá que haber una reducción en el gasto o un incremento en los
impuestos, o ambos.

Sin embargo, el aprobar una ley presupuesta! o instituir un banco central
iadependiente, por sí mismo no asegura que sus objetivos se materialicen en
la realidad. Un gobierno puede intentar o iniciar todas las medidas correcw en términos del déficit y creación de dinero; sin embargo, queda aún el
problema de implementación y de hacer para que esas medidas funcionen.
Este es el elemento central en la transición para la estabilización exitosa y
la credibilidad del mismo es fundamental. De hecho, abundan ejemplos de
políticas de estabilización fallidas, muchas de las cuales fracasaron no en sus
inicios sino un.a vez implementandas. La pregunta básica es: lCómo un
gobi_erno que planea las medidas correctas, y que de hecho las pone por
Clcrlto, puede asegurar la credibilidad ?

�90 Ensayos

2.- La credibilidad del gobierno y la estabilización.

Buscar una respuesta a esta pregunta dio origen a un programa de
investigación dirigido a estudiar la relación entre credibilidad, polltica
monetaria e inflación. La idea básica de la hipótesis de credibilidad consiste
en que los costos (en términos de producto perdido) de un programa
anti-inflacionario, serán menores si el público correctamente cree que el
programa no será abandonado. Stein resume los elementos necesarios que
una política anti-inflacionaria debe poseer para que sea creíble:
1.- Una combinación de varios instrumentos de política.
2.- Cooperación entre la autoridad política (p.ej. el presidente)
y la autoridad económica (p.ej. el banco central).
3.- Un alto grado de apoyo político.
4.- Especificación cuantitativa de objetivos y políticas de mediano
plazo, de tal forma que las desviaciones del programa sean
inmediatamente visibles.
5.- Rechazo de cualquier compromiso acerca de la tasa de desem
pleo.
6.- Rechazo de medidas sustitutas tales como congelación de
precios y salarios.
Aunque debatible, este listado ilustra cómo la actuación de las autoridades
económicas se ve complicada en su papel estabilizador por la restricción de
credibilidad. En principio, el incumplimiento de alguno de los puntos
ocasiona que la credibilidad sea baja y, por ende, el éxito del programa se
encuentre en peligro.
Si aceptamos el argumento que enfatiza la relevancia de la credibilidad y si
aceptamos (por el momento) los puntos arriba mencionados, la pregunta
ahora es: lPor qué aún varios países y en especial los latinoamericanos
continúan experimentando tasas de inflación significativas? lPor qué esos
países tienen problemas de credibilidad con sus planes estabilizadores?

Las respuestas nos llevan a considerar el análisis positivo de la política
monetaria y a estudiar el por qué las autoridades económicas se comportan
de la manera que lo hacen. La literatura en esta área separa la política
monetaria bajo.reglas y discreción.
La conclusión que emerge del análisis es que la excesiva inflación es
atribuible al hecho de que las autoridades monetarias actuales no están
restringidas por reglas, auto-impuestas o estipuladas externamente; conducen las políticas suponiendo que con expectativas de inflación dadas, una

Evolución del papel del gobierno... 91

tasa menor de crecimiento monetario resultará temporalmente en más
desempleo, al mismo tiempo ignoran el efecto en las expectativas que
postenormente se tomarán como dadas. ·

Las autoridades económicas podrán lograr una política anti-inflacionaria
exito~a adoptando una conducta basada en reglas y compromisos;
~pec~camente: abstenerse de intentos de explotar las expectativas de
inflación dadas contemporáneamente.

~ pu~de~ ident~car dos factores que propiciaron que este programa de
mvestJgac1ón sufriera un descenso de actividad: por un lado tasas bajas de
inflación en E. U.A. a principios de los ochenta, aunado al desarrollo de
modelos "reales" que replicaban las fluctuaciones de la economía sin incluir
factores monetarios.
Las implicaciones sobre la conducta del banco central hacían que se volviera
improbable la implementación empírica. Sin embargo, la atención de los
estudiosos de la inflación se trasladó a las experiencias inflacionarias de
algunos países sudamericanos e Israel, mismos que sufrían tasas de inflación
altas y aceleradas a mediado de los años ochenta.

3.- Las experiencias inflacionarias recientes.

Los fenómenos inflacionarios tradicionalmente habían sido atacados a
través de controles en el tipo de cambio y otras variables nominales (como
las tarifas del sector público y salarios). Aunque en varios casos esas
políticas fueron planeadas para ser acompañadas con restricciones fiscales
ymonetarias, éstas no se materializaron y el resultado final fue negativo (p.ej.
Argentina a finales de los setenta e Israel en 1982-83 ). Aún más, dado que
estas políticas resultaron en distorsiones de la estructura de precios
relativos, provocaron la introducción de fuertes ajustes en las variables
nominales previamente controladas.

La conducta de las autoridades económicas estaba "condicionada" a los
lineamientos dictados por el FMI, mismos que enfatiz.aban políticas
monetarias y fiscales contraccionistas, como instrumento primordial de
estabilización; generalmente este tipo de programas llevaba a una
estanflación y eventualmente a políticas expansionistas con resurgimiento
de inflación.

�92 Ensayos

Discusiones previas al diseño de los programas de estabilización recientes,
resaltaban el argumento de que los procesos inflacionarios no eran del tipo
tradicional y por lo tanto no debían ser combatidos con medidas
tradicionales. Una justificación para la búsqueda de nuevas explicaciones
fue que los déficit fiscales no parecían estar alta y positivamente correlacionados con la tasa de inflación; por lo tanto, se argumentaba, la
principal fuente de presión inflacionaria no era el déficit fiscal.
Este argumento justificaba intentos para estabilizar sin ajuste fiscal. Aunque
la evidencia es sí no es concluyente, desde un punto de vista teórico, se puede
encontrar nula relación entre inflación ydéficit aún si uno piensa que ést06
son la principal causa de presiones inflacionarias (depende de si se espera
un cambio de poütica y el instrumento usado para ello).
Similarmente, la importancia de la disciplina fiscal es también relativa por
el hecho de que los programas que fueron implementados sin restricción en
el déficit presupuesta! no tuvieron éxito. La disciplina fiscal es condición
necesaria para lograr la estabilidad de precios sostenida; sin embargo, puede
no ser suficiente para detener la inflación, o al menos puede no funcionar
bajo condiciones de desempleo tolerable.
Una de las características fundamentales que introdujeron los programas
de estabilización implementados a partir de 1985 es el uso de controles de
precios y salarios. Esto contrasta con los puntos mencionados ~te~ormente por Stein acerca de la credibilidad de programas de estabiliz.actón;
aunque el relativo fracaso de estos planes tuvo que ver en gran parte con
problemas de credibilidad, es difícil evaluarlos bajo estos criterios, puesto
que empíricamente no es posible discriminar si la causa del fracaso fue la
presencia de los controles o la ausencia de los demás elementos.
Existen argumentos teóricos para justificar la presencia de controles de
precios y salarios en planes de estabilización. La adopción de esta
característica otorga a las autoridades económicas un papel crucial dentro
de la implementación del programa.

4.- Una Justificación de los controles de precios y salarios.

Evolución del papel del gobierno ... 93

bienes" o perturbaciones de oferta sino que, además, debido a que todos
creen que la inflación es aproximadamente la misma que fue ayer, el público
actuará en base a esas expectativas y la inflación esperada será igual a la
inflación real; y si la inflación de ayer es el punto de referencia, entonces la
inflación de hoy será muy parecida a la que hubo en el pasado.
La parte inercial de la inflación tenderá a una inflación muy estable, pero

los elementos perturbadores de demanda y oferta junto con depreciaciones
del tipo de cambio han hecho que la inflación explote en varios países.
Cuando la inflación es alta e inercial, las políticas de manejo de demanda
enfrentan serios problemas para lograr un impacto rápido y considerable;
esta idea tradicional de contrarrestar la inflación a través del manejo de
demanda se aplica sólo a una economía donde las reducciones salariales o
de márgenes de ganancia de 2 ó 3 porciento conduzcan a reducir la inflación
significativamente.
Este tipo de problemas no es considerado por los planes estabilizadores
tradicionales mientras que los nuevos si. Estos últimos reconocen la
necesidad de un congelamiento de precios y salarios como un medio de
detener las fuerzas inerciales, desplazando la economía rápidamente de un
estado de alta inflación a uno de baja inflación. Los fundamentos del
congelamiento de precios y salarios están basados en un enfoque de teoría
de juegos; el argumento es el siguiente: Todos quisieran moverse a una
situación de baja o cero inflación, pero nadie estará dispuesto a ofrecerse
como voluntario al recibir cero incrementos de salarios o reducir los
márgenes de ganancia e iniciar así un proceso deflacionario, nadie se moverá
amenos que los demás lo hagan también; esta actitud de "esperar" hace que,
por supuesto, la inflación continúe.

Así, un programa de reducir la demanda no tendrá éxito para reducir la
inflación. Básicamente la coordinacion es esencial para lograr buenos
resultados; el sistema de control de precios, salarios y tipo de cambio es el
elemento coordinador que reconoce que la economía por sí sola no puede
C&amp;tabilizarse rápidamente excepto a costos muy altos.

Se podría argumentar que si el gobierno implementa políticas monetaria y

fiscal correctas el público eventualmente se dará cuenta de que la inflación
quedó atrás, yal actuar todos así, la inflación efectivamente se reducrrá. Hay

Reconocer que una gran parte de la inflación es inercial (sujeto a
comprobación empírica), esto es, que la inflación de hoy es apro~damente igual a la que fue ayer, es agregar un tercer término a los detenmnan·
tes de la inflación. Ya no es solamente "mucho dinero en busca de ~

dos elementos cruciales en este argumento: uno es la incapacidad del
gobierno a comprometerse a políticas futuras creíblemente y sin lugar a

dudas; as~ siempre existe una posibilidad de que las políticas implementadas
IIO cambiarán la economía a un estado no inflacionario; y el otro es el
problema de coordinación.

�94 Ensayos

El gobierno o las autoridades económicas tienen ahora funciones
adicionales: ya no es simplemente asegurar la credibilidad de un paquete de
medidas consistentes con la deflación sino que ahora también tiene que
coordinar las acciones y expectativas de los fijadores de precios y salarios
individuales. Ante una política de estabilización, aún cuando se peraba
como efectivamente estabilizadora, los fijadores de precios no tomarán la
delantera en detener incrementos adicionales en precios puesto que no
tienen información de cómo reaccionan los demás en otros sectores; en lugar
de esto empezarán a reaccionar cautelosamente en su política de precios
tratando siempre de ser los últimos.
En la medida en que el gobierno proporcione información acerca de cómo
están actuando los demás, estaremos entrando en un proceso que tienda a
la deflación. El tiempo necesario para llegar al punto de baja o cero inflación
dependerá de la rapidez con que se trasmita la información de la conducta
de los agentes unos a otros.
El gobierno o las autoridades económicas juegan un papel de coordinadores
en el proceso de transición de un estado inflacionario a uno con cero o baja
inflación. En la medida en que el gobierno sea eficiente en el control de
precios, salarios y tipo de cambio, logrará una más eficiente transmisión de
la información entre agentes y con ello será menor el tiempo requerido para
lograr la estabilización.

S.- Conclusiones ( México y el Pacto).

Los nuevos elementos introducidos por los programas de estabilización
puestos en marcha en Argentina, Brasil e Israel, tales como el congelamiento
de precios, salarios y tipo de cambio, significan que el papel que juegan las
autoridades económicas cambia conceptualmente al mismo tiempo que se
extiende. Esta característica de los programas se debe entender como un
complemento a la estabilización fiscal, que como se discutió, es el elemento
fundamental de políticas anti-inflacionarias exitosas. As~ el éxito de estos
programas depende fundamentalmente de la disciplina fiscal.
El congelamiento proporciona un momento de respiro valioso en el cual la
estabilidad de precios puede establecerse sin recesión profunda. El apoyo
político y popular para el programa y las autoridades proporciona una
plataforma desde la cual se puede hacer el inevitable ajuste en el presupues·
to, pilar de la estabilización. Confundir el momento de respiro con éxito e
inclinarse a evitar correcciones fiscales sólo condena el programa al fracaso.

Evolución del papel del gobierno... 95

Las autoridades económicas en México parecen haber entendido la lección
de esos programas. La implementación del Pacto de Solidaridad
Eco~ómica fue cf!señado para proporcionar ese momento de respiro y
realizar los cambios estructurales necesarios que son los que finalmente
darán la estabilidad de precios. Debe resaltarse que la función de los
controles no es la de restringir las decisiones individuales, sino decir a cada
agente cómo los demás se están comportando, eliminando externalidades
que resultan de la información imperfecta.

Tampoco l~s controles implican que el gobierno está mejor equipado que
el sector pnvado para descubrir el equilibrio; de hecho, el problema no es
identificar el equilibrio, sin orquestar la conducta de fijadores de precios y
salarios para lograr el equilibrio. El peligro que existe ahora en México es
que el éxito temporal de los controles pueda llevar a olvidar que la estabilidad de precios sólo puede ser sostenida con disciplina fiscal; ejemplos
de estos errores abundan en la historia (por ejemplo, los experimentos
peronistas en 1973-1974, de Richard Numo o Israel en 1985).
El papel coordinador que asume el gobierno al implementar controles
temporales resulta de las externalidades en la información mencionada y
éstas sólo resultan cuando la incertidumbre macroeconómica es mucho
mayor que la incertidumbre en un mercado individual. De esta forma, en
una segunda etapa del programa de estabilización, los controles de precios
y salarios deben ser retirados gradualmente, en pasos sucesivos, por sectores, y no de una manera instantánea, puesto que de esta última forma
simplemente se creará nueva incertidumbre y, al momento de liberarse, los
agentes actuarán a la defensiva con fuertes incrementos de precios que
pueden desbaratar la estabilidad de la inflación.

���..

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379100">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379102">
              <text>1991</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379103">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379104">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379105">
              <text> Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379106">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379107">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379124">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379101">
                <text>Ensayos 1991, Vol 10, No 1, Mayo 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379108">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379109">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379110">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379111">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379112">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379113">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379114">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379115">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379116">
                <text>Bolaños Lozano, Ernesto, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379117">
                <text>Quintanilla Rodríguez, Ernesto, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379118">
                <text>01/05/1991</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379119">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379120">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379121">
                <text>2015739</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379122">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379123">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379125">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379126">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379127">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="15323">
        <name>Bebidas alcohólicas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28661">
        <name>Crecimiento</name>
      </tag>
      <tag tagId="23342">
        <name>Distribución</name>
      </tag>
      <tag tagId="14071">
        <name>Inflación</name>
      </tag>
      <tag tagId="28686">
        <name>Movilidad</name>
      </tag>
      <tag tagId="7834">
        <name>Tabaco</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13724" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11791">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13724/ENSAYOS._1991._Vol._10._No._2._Noviembre._0002015740.ocr.pdf</src>
        <authentication>42d4f917272d99cbba05cf42d762b071</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381912">
                    <text>Ensayos
VOL. X

NUM. 2

NOVIEMBRE 1991

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��Ensayos

VOL. X

NUM. 2

NOVIEMBRE 1991

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD
AUTONOMA DE NUEVO LEON
•

�•

La revista Ensayos publica

trabajos relacionados con todos los campos de la economía, la estadística y ciencias
sociales afines. Se edita dos
veces al año en los meses de
mayo y noviembre.
•

Las solicitudes de inscripción
deben dirigirse a: Facultad de
Economía. Universidad Autónoma de Nuevo León. Loma
Redonda1515 Pte., Col Loma
Larga. Monterrey, N.L., México. CP. 64710. Apdo. Postal
288.

• Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondencia editorial deberá ser dirigida a: Dr. Ernesto Quintanilla Rodríguez. Director.
Centro de Investigaciones
Económicas. Facultad de
Economía. UANL.
• Las opiniones, juicios, e ideas
que puedan contener los artfculosimpresosen estarevista
son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. Sin embargo, esta institución se reserva todos los derechos y en
consecuencia, la revista o sus
artículos no pueden ser copiados sin permiso por escrito
del editor. Se autoriza la reproducción parcial ~:Ji:s~
pósitos didácticos, de a · ·
y comentarios en otras publicaciones, siempre y cuando se
cite la fuente.

.

•

Diseño y composición del departamento de difusión.

Noviembre de 19'Jl

DIRECTORIO
Consejeros
Consuelo Meyer L.
Leoncio Durandeau Palma
Romeo Madrigal Hinojosa
Manuel Barragán Codina

Director
Facultad de Economía
Ernesto Bola6os Lozano

Director
Centro de Investigaciones Económicas
Ernesto QuintanUJa Rodrfpez

�Indice

La consistencia entre déficit fiscal e inflación

5

Mario A. Cantú Suám
La inversión en educación

33

Nora Garro Bordonaro e
Ignacio Uamas Buitrón

Evaluación de la política urbana del estado
de Nuevo León: Fomerrey 1974-1990

51

Diana R. Villtmeal González
Reflexiones sobre la descentraliz.ación industrial
metropolitana

93

Ismael Agui/ar Barajas
Distnbución del ingreso y marginalidad
en el área metropolitana de Monterrey
Jesús A. Treviño Cantú
•

105

�Ensayos -Volumen X, Núm. 2, Noviembre 1991-Pp.5-32

La consistencia entre déficit

fiscal e inflación

..

Mario A. Cantú Suárez•

Introducción
Durante los ítltimos cinco años se han registrado importantes cambios
estructurales en el sector financiero, mismos que han limitado la soberanía
de las políticas monetaria y fiscal. Se eliminaron los topes a las tasas
de interts, así como los cajones obligatorios de créditos; se han reducido
los subsidios a través de la banca de desarrollo, y se ha permitido captar
recursos en el exterior.
Debido a estas medidas de desregulación financiera, el Banco Central
necesitará participar de una manera más activa para poder ofrecer, por
un lado, una mayor eficiencia tanto en la intermediación financiera como
en la asignación de los recursos y, por el otro, replantear su papel en
el sistema para dar seguimiento a los agregados monetarios.
Este trabajo se ocupa de identificar la mezcla de políticas macroeconómicas consistentes con la sostenibilidad de una estructura de mercado
estable o con los cambios necesarios derivados de la implantación del
programa de ajuste estructural.
Como es bien conocido, el cambio estructural no podría ser exitoso
en un contexto de alta inflación, ya que esto significaría una alta variabilidad en precios, que tradicionalmente es el resultado de un desequilibrio macroecon6mico fundamental.
Así se pretende integrar un marco analítico para evaluar la consistencia
entre el déficit fiscal y las metas macroecon6micas más importantes: el
aecimiento del producto y el control de la inflación.

• Egresado de la Facultad de Economía, UANL

�6 Ensayos
El marco teórico de este estudio se deriva de los trabajos realizados por
Anand, Rocha y Van Wijwbergen (1989), Buiter (1985, ~990) YRooi:íguez
{1989), en este enfoque la infla~ón se interpreta como un impuesto residual.
Cubre la diferencia entre los mgresos y los gastos, no compensados por
una acumulación real de activos.
El modelo se basa en las diferentes alternativas y márgenes de maniobra que se tiene para cerrar la identidad p~es~puestal, que p~ede ser
utilizada para analizar la estructura de ?Danc~~ento y el défi~it financiable.1 La contabilidad del mismo analiza pnncipalmente las diferentes
fuentes de financiamiento para cerrar la identidad presupuestal. Se considera que los déficit fiscales y las políticas ~el~cionadas con_ su financiamiento (deuda interna y externa) son los pnncipales ~et_enmnantes de
una inflación sostenida. Los déficit fiscales so? la ~nncip~ fuente de
creación de medios de pago, que alimenta la inflación. Sm. embargo,
ésta pudiera ser pospuesta en algún grado dependiendo de si la forma
de financiamiento es interna y/o externa.

La consistencia entre déficit fiscal...7
La primera relación es analizada por Buiter {1990). El identifica cuatro
formas por las cuales el gobierno puede reducir el valor real de su deuda.

•

A un nivel general de precios y un precio normal dado de los
bonos, se podría generar un excedente y recomprar deuda existente.

•

A un nivel general de precios dado, se podría reducir el valor
real de la deuda, anunciando políticas que causen una caída en
el precio de los bonos.

•

Una política inflacionaria podría reducir el valor real heredado
de la deuda, aún con un presupuesto balanceado y dados los
precios de los balances nominales.

•

Finalmente, un gobierno podría formalmente repudiar parte o
toda su deuda.

Este trabajo consta de cuatro seccione~. La s~gun~a presenta la
relación existente entre déficit, deuda e inflación y la identidad de la restricción presupuestal del secto~ público. ~ ~ercera e~one un m~elo
de asignación de portafolio pnvado. Por últun~ se estunan Y. analizan
las formas funcionales de asignación de portafolio para posteriormente
integrarse en un modelo de consistencia fiscal e inflación.

Ahora bien, lcuáles son las razones por las que los gobiernos desean
reducir el valor real de su deuda? Se mencionan frecuentemente las distributivas y las de eficiencia. Las primeras se refieren a la gran discrepancia
existente entre aquellos que poseen la deuda (los bonos emitidos por
el gobierno) y aquellos que pagan sus impuestos para servirla. El argumento de eficiencia se enfoca en el desplazamiento de recursos del
sector privado.

2. Marco analítico

ha sido tocado primeramente por Sargent y Wallace {1982). De acuerdo

El segundo punto para explicar el nexo déficit-deuda e inflación

2.1 Déficit, deuda e inflación
El temor de que los déficit públicos eventu~ente _serán monetizados
y que se reflejarán en el futuro en una mayor inflación está_muy en la
mente de los agentes económicos. Existen dos ~orma~ de an~ el nexo
déficit-deuda-inflación. La primera enfatiza el mcentlvo que tiene un_ ~obiemo para reducir el valor real del acervo de la deuda y de su serncio,
a través de un aumento no esperado en la inflación. La segunda, ~r
su parte, enfatiza las consecuencias inflacionarias .a l~go plazo de~ mtercambio a corto y mediano plazos de un fmanciamiento monetano o
impositivo por un financiamiento de deuda interna o externa.

a ellos, para explicar las tasas de inflación sostenidas, es necesario un

análisis de las implicaciones fiscales. Este enfoque lo utilizaron para explicar la relación (paradójica) negativa entre la inflación y los agregados
monetarios observada en algunos países en el corto plazo.
El enfoque fiscal de la inflación nos dice que las relaciones entre
inflación y déficit probablemente no son tan sólidas en el corto plazo,
pero que cualquier déficit conjuntamente con una razón constante y sostenida de deuda a producto implica una tasa particular de inflación. La
explicación es a través de lo que se conoce como impuesto inflacionario.2
La importancia de esta relación radica en que su inconsistencia resulta
en un desequilibrio macroeconómico. Como es bien sabido, gran parte
de los países en vías de desarrollo están experimentando o han experimen-

�8 Ensayos

La consistencia entre d&amp;icit fiscal. ..9

tado este tipo de desequilibrios. El alto déficit fiscal incurrido por estos
países se ha traducido, debido a la estructura de financiamiento, en una
elevada deuda externa, elevados déficit externos, alta inflación, una moneda
sobrevaluada y, por consiguiente, fugas de capital.
Asimismo, la política de tipo de cambio ha reforzado la relevancia
del enfoque fiscal de la inflación. Esto aún si la política de tipo de cambio
fuera preestablecida o administrada. La consistencia entre la tasa de inflación implícita en la política de tipo de cambio y la mezcla de política
fiscal y monetaria es importante. La evidencia de los últimos tres sexenios
nos señala que la ausencia de esta consistencia es un determinante importante de la carencia de credibilidad.

= deuda del sector p6blico

Ao

= activos del sector p6blico

T

= ingresos

G

= gastos distintos de interés
= tasas de interés nominal interna y externa

D

=

deuda interna nominal

= deuda externa nominal

Es necesario señalar que, en una economía cerrada con superávit
primario, existe un límite superior de la razón deuda pública a déficit.
Cuando este techo se alcanza, el endeudamiento adicional del gobierno
estará restringido a no rebasar ciertas rarones deuda-PIB, dado el crecimiento nominal del PIB y los ingresos obtenidos por el impuesto inflacionario. Aún considerando que la inflación es un fenómeno estrictamente monetario, el crecimiento monetario normalmente es un fenómeno
fiscal. Si la tasa de interés excede al crecimiento del PIB, las re.ducciones
"observadas" en el crecimiento del dinero que no son un reflejo de las
reducciones del déficit primario, implican incrementar el endeudamiento
y un aumento en la razón deuda-PIB.

R

=

E

= tipo de cambio controlado promedio

e

-r(s-t)

M

reservas internacionales

= factor

de descuento

= saldos monetarios

Como se observa en la ecuación, la restricción recae en los limites
2.2 La restricción presupuestal
Un análisis serio del nexo entre déficit, deuda e inflación comienza con
la identidad de la restricción del presupuesto del gobierno consolidado.
Esta establece que el exceso del gasto del gobierno y del servicio de la
deuda interna y externa sobre los ingresos del sector público debe ser
financiado ya sea por la creación de dinero, por la venta de deuda interna
o externa, o por reducción de las reservas. Esta identidad une todas
las fuentes y usos de recursos del sector público.

q~ ~bleu:amos, im~~cita o explícitamente, sobre los componentes de
la identidad; en la habilidad que tenga el gobierno para pedir prestado,
dada la ruón de deuda a producto; en el piso que pongamos a las reservas,
Y.en las restricciones político-económicas impuestas sobre la emisión de
dinero.

Resolviendo para el valor de la deuda interna en un momento dado
(t), 6sta resulta del valor presente (descontado por r) de la diferencia
entre los gastos y los ingresos, incluyendo el proveniente de la emisión

monetaria.

(2)

(1)
00

Do+ S[G, +ID,+ i*D♦.]e-f(s-tl ds
t

00

= Ao + S[T, + D, + (D'-R)E + M,]e·r(s-t)ds
t

•

0D

D(t) • S [(T,-G,) -iD. -i"D's + E(D♦.-R.) •
t

e-f(t-tl

ds

�La consistencia entre déficit fiscal. ..11

10 Ensayos
El financiamiento monetario (µ) incluye el cambio en la demanda
de saldos monetarios reales (M/P) y el impuesto inflacionario de mantener
estos saldos (n"M).

. .Derivando la ecuación 2 con respecto al tiempo para obtener la restrícaón pr~upuestal en flujo y utilii.ando 3, se llega a la siguiente relación
(ver apéndice 1).

(4)

(3)

=

d

+ g(D-R) +µ +n

•µ

p

donde:

donde:
,r =

(t-g)-rd - gr• d*
p

f.
p

Ignorando fluctuaciones en las reservas oficiales, el incremento en
el valor real de la deuda (deflactando 2 con P) es sólo la suma del valor
real del déficit presupuestal y del incremento del valor real de la deuda
causado por un precio mayor de los bonos y un nivel general de precios
más bajo.
As(, el cambio esperado en el valor real de la deuda pública está
compuesto por tres partes: El déficit primario real3 más los pagos de
interés real esperados, menos los ingresos derivados por monetización.
En cosecuencia, una política correctamente anticipada de inflación no
afectará el acervo real de la deuda pública, a menos que afecte el déficit
primario real, la tasa de interés real ex-ante, o el ingreso real de la creación
de dinero. El grado al que el déficit primario real es afectado por la
inflación depende del marco institucional, legal, administrativo y político
que incide sobre la determinación del gasto público y los ingresos.

De acuerdo a esta definición los gastos del sector público pueden
dirigirse al gasto primario (G} que es igual al gasto distinto de intereses,
a servir la deuda interna (iD), la externa (i*D") y/o a acumular las reservas
(R).

g

p

_,
=G
p

r,r° '
m = M,
p

d = D
p '

-

ingresos reales
gastos reales
tasa de interés real interna y externa
saldos monetarios reales
deuda interna real
deuda externa en pesos

Jf

=

-p '

p

inflación
t-g = superávit primario

(t-g)-rd - Er* d. = superávit operativo
p
p
g
p

Los medios de financiamiento que el gobierno podría utilizar para

saldar su déficit son cuatro: recursos externos (D*), internos (D), inflacionarios {M) y propios (R} (utilización de reservas).

I ,

t =

= inflación

(d*-R*)

=

endeudamiento neto externo

M =µ + ,i•µ = cambio en los saldos monetarios
reales más el costo de mantenerlos

p

�La consistencia entre &lt;Uficit fiscal. ..13

12 Ensayos

= componente real de la deuda interna

rd
~r• d.
p

(6)

g =

= componente real de deuda externa

y

(r-n)

g + 1 (g-t) + W d*)
y

y

y

Esta ecuación nos muestra la relación de consistencia fiscal a gastos
e ingresos del sector público federal, dado el valor inicial de deuda.
El déficit operativo también lo obtenemos como una diferenc!a entre
el déficit económico y el impuesto inflacionario de la deuda _mterna.
Asimismo el déficit operativo lo compatibilizamos con el défiett financiable par'a anaHzar si existen presiones inflacionarias. C?mo se obse~a
en esta ecuación, el cierre dependerá de la mezcla a segwr de la política
fiscal y monetaria.
Si bien seria posible financiar los déficit fiscales internamente, esto
es
normamalmente el caso, al menos en el medio y largo plazo~.. El
00
financiamiento interno de los déficit fiscales es posible a tr~v~ de 1~ eJJ11S1ón
de nueva deuda O de los ingresos derivados de la monetización; unpuesto
inflacionario más el seignorage.4

Así, el equilibrio en el largo plazo del endeudamiento interno nos
lo marca el crecimiento real de la economía; la tasa de interés real deberá
ser igual o menor que la tasa de aecimiento de la economía.

El financiamiento inflacionario también tiene serios problemas. Un
programa de ajuste estructural no debería aceptar una tasa de inflación
alta como una forma natural de financiamiento en el largo plazo. De la
identidad presupuestal resolvemos para el financiamiento inflacionario:
(7)
M = (g-t) + rd + r•d• - [(d + ~(o•-R)]
p

p

Con relación al financiamiento del déficit vía emisión de deuda interna,
sería sosteruble en el largo plazo sólo si la tasa real de interés pagada
sobre la deuda interna fuese menor que el crecimiento real de la econo?11ª·
si el crecimiento de la deuda estuviera permanentemente por encuna,
el sistema no convergería.

Desde un punto de vista práctico se piensa que la inflación, cuando
se utili7.a para propósitos de ingresos, se autoalimenta y adquiere rápidamente valores muy altos a los cuales se torna muy inestable, y la variabilidad de los precios relativos llega a ser un problema (FJSher, 1981)
y el déficit aece por el efecto Taim-Olivera.s

Esto lo podemos observar en la relación del déficit operativo derivado
de la ecuación 2:

Las implicaciones de una mayor inflación para los ingresos del impuesto y seignorage real son más simples dr. analizar cuando suponemos
que cicrw tasas de inflación en particular se mantienen por un periodo
largo, lo cual estaría asociado con una tasa equivalente de crecimiento
monetario.

(5) d

= (t-g)

- (i -n )d - rd•

Si la tasa de interés supera permanentemente a la tasa de inflación,
la deuda real seguirá creciendo. En esta situaci~n 1~ aut?ridades tendrían
dos alternativas: o generar un mayor superávit pnmar10 o generar una
mayor inflación.
Derivando la ecuación con respecto al tiempo y como proporción
del PIB tenemos:

Supongamos que la demanda de saldos monetarios reales sea una
función negativa (decreciente) del crecimiento de las tasas nominales de
interés y de la tasa de inflación, y una función creciente del ingreso nacional
real. Si el ingreso real y las tasas de interés reales son independientes
de la tasa de inflación, una tasa permanentemente mayor de crecimiento
IJIOlaario (con su correspondiente incremento en la inflación y las tasas
nominales de interés) tendrá dos efectos sobre los ingresos por moneti7.aci6n: primero, el impuesto y el seignorage real sobre un acervo real

�14 Ensayos

de saldos monetarios dado es mayor, ya que el dinero se imprime más
rápido; y segundo, el acervo prevaleciente del saldo monetario r~ será
de hecho menor, ya que la mayor inflación y mayores tasas nominales
de interés reducirían la demanda real de dinero. De aquí que el efecto
teórico de una mayor inflación sobre el impuesto inflacionario y el seignorage es ambiguo. Sin embargo, podemos decir que si la elasticidad
inflación de la demanda de la base monetaria es menor que uno en valor
absoluto, entonces una mayor inflación incrementará los ingresos por monetización.

La consistencia entre déficit fiscal ...15

la demanda de depósitos a la vista y finalmente la demanda de depósitos
de ahorro, todas estas variables estimadas en términos reales y en logaritmos. Las variables explicativas son principalmente las tasas de interés,
el producto y las tasas de inflación.

3. Estimaciones
3.1. El modelo

El máximo de recursos obtenidos por el incremento de la base momonetaria estará determinada por la maximii.ación del valor de M respecto
a (basado en una función de demanda de dinero). Cualquier intento
de elevar los recursos más allá del punto máximo requerirá acelerar la
emisión de dinero, con su respectivo costo en inflación.
Para determinar los ingresos por monetización se necesitará estimar
la demanda de base monetaria. Es muy importante entender cómo esta
demanda responde a las innovaciones financieras yen general a la ev~lución
de las tasas de interés y de inflación. Dado que la base monetana, por
el lado de los usos, está compuesta por acervo de billetes y monedas
y las reservas requeridas, esto implicaría determinar un modelo de asignación de portafolio que integrase las preferencias de demanda de los
agentes económicos. Para ello, se estima una serie d~ ecuaciones que
describen la asignación de portafolio privado, en funCJón ~e la tasa de
interés, la tasa de inflación y el producto, entre otras vanables. Esto
nos daría la captación bancaria. Posteriormente se calcula la demanda
de reservas requeridas (encaje legal en el Banco de México), que en este
caso por representar un porcentaje pequeño del coeficiente de liquidez
(alrededor de 15 por ciento) se deriva aplicándole una raz.60. A esto
se le agrega la demanda de dinero para ~tener un estimado ~e 1~ demanda
de base. Esto se utiliza para calcular los mgresos por monetizaCJón, dadas
las diferentes tasas de inflación, de crecimiento del producto y diferentes
políticas regulatorias.
Este enfoque indirecto tiene sus ventajas, al permitir el cálculo explícito de los efectos de cambios en el sector financiero.
Para determinar la demanda de los componentes primarios de las
reservas requeridas dentro del modelo del sector financiero se co~dera
un enfoque de portafolio sencillo donde estimamos la demanda de dinero,

El costo y la disponibilidad de financiamiento son claramente determinantes importantes de lo que constituye una política fiscal consistente. El
financiamiento requerido depende de su costo y de la deuda existente;
además, en el caso del financiamiento externo se tienen dos consideraciones: solvencia y credibilidad.
. ~ solvencia se refiere a la capacidad para pagar; normalmente se
identifica_ con la cuenta corriente (no incluyendo el pago a factores), las
tasas de .mte~é~, _las tasas de crecimiento del. producto y, por supuesto,
con el ruvel 1D1c1al de la deuda. La solvencia podría ser un peligro si
el valor presente de los gastos excede al valor presente de los ingresos.
Por su parte, la credibilidad podría ser una restricción aún si la sol~encia no lo fuera. Esto dependería de la percepción que el prestador
tiene ~b_re el p~ d:udor, relativo a la capacidad y al deseo del país
de cumplir sus obligaciones. Evaluar los límites precisos de la credibilidad
es complicado por varias razones: primero, es extremadamente difícil evaluar los costos de detener el servicio de la deuda o simplemente declararse en quiebra. Cohen (1987) sugiere un enfoque simple a este problema, observando que si un país aún no ha "quebrado", es porque la
carga del servicio de la deuda corriente debe ser menor al costo de declararse en bancarrota. Una definición obvia de estrategia prudente de
deuda, entonces, sería aquel patrón del endeudamiento que no elevase
la car~a ~el servicio de la deuda por encima del valor presente. Un
~CJamlento de deuda no sostenfüle sería aquel que implicase una emiS1ón de deuda a tasa superior a la de crecimiento de los recursos disponibles
par! el servicio observado de la deuda.

�16 Ensayos

La consistencia entre déficit fiscal...17

Si tomamos la producción interna como el concepto base de recl!1'~
para la deuda interna, obtendremos la siguiente restricción sobre la enus1ón
de deuda.
b

= nb-1

b

= saldo neto de la deuda interna como proporción del PIB.

El ponderador es igual a:

8 - --------------

;x ~• - ~
q

q

donde:
n = es la tasa de crecimiento del producto.

~
q

Con respecto a la deuda externa, siguiendo el enfoque de Cohen
(1987), se establece que el crecimiento sostenido de ésta deberá ser la
tasa de crecimiento de Z;

~
q

.
b• - R

= z• (bº - R),

;•

=

b•

=

Variación de las reservas internacionales en dólares
como proporción del PIB.
Saldo neto de la deuda externa en dólares como
proporción del PIB.

z• = a x·
x• =
y•

=

elasticidad del PIB al tipo de cambio real.
cociente de exportaciones sobre el PIB.

La política de endeudamiento que mantiene solvencia económica es
aquella que no permita un aumento en la relación b•/R•.

donde:
R

elasticidad de las exportaciones con respecto
al tipo de cambio real.

+ {1-B)

yº

Valor de las exportaciones en dólares.
Valor del Producto Interno Bruto en dólares.

Se construye el ponderador en forma que sea independi~nte d~ los
movimientos del tipo de cambio real, de manera qu: ~qwer meJoría
en el cociente de deuda a producto por una apreciaetón real se contrarrestaría con un impacto negativo sobre el cociente de deuda a exportaciones.

3.2 La estructura de demanda de dinero en México
La base monetaria, por el lado de los usos, consiste en la suma del dinero

en circulación ylas reservas requeridas bancarias. Para derivar la demanda
de base monetaria estimamos las funciones de demanda de activos, describiendo la selección del portafolio del sector privado (dinero, demanda
de depósitos a la vista y demanda de depósitos de ahorro), como función
del ingreso, las tasas de interés y las tasas de inflación. La información
de precios y tasas de interés fue tomada de los indicadores del Banco
de México. La información del sector real se obtuvo del INEGI. Todas
las ecuaciones se estimaron en términos de logaritmos naturales y utilizando
mínimos cuadrados ordinarios.
Las mejores estimaciones en términos de los parámetros y bondad
del ajuste se presentan en seguida:

Log (BJP1) = -5.35 + 0.4 log (B1.t/P1.1) + 0.97 log Y1
t = (-1.33) (3.46)
(2.16)

�18 Ensayos

La consistencia entre déficit fiscal...19

"
-1.23 P1 • 0.66 r1.1
(-3.45) (-3.51)

R2

= 0.74

Periodo de muestra

+ 1.47 Y1-2 • 0.70 P1-1 • 0.32 r1.J
(2.95)
(-2.92)
(-2.68)
DW

= 2.14

= 1980.1 • 1990.IV.

Donde:

R2

= 0.92

Periodo de la muestra

DW

= 2.1

= 1980.1 - 1990.IV.

Donde:

BJP1 = Billetes y monedas deflactado por el índice de
precios al consumidor.

DD = Depósitos a la vista

= Producto Interno Bruto.

Todos los coeficientes resultaron con el signo correcto, "con un lento
ajuste y alta sensibilidad de los coeficientes".

P1

= Tasa de inflación acumulada en el trimestre.

Por último, la ecuación de captación bancaria resultó como se esperaba.

r1

= Tasa de interés real acumulada en el trimestre.

Y1

Los resultados de la ecuación son razonables, todos con coeficientes
de signo correcto y altamente significativos.6 La ecuación implica una
semielasticidad de la demanda real de dinero con respecto a la inflación
de -2.24, lo cual parecería rawnable en el caso de México, dado el largo
periodo de inestabilidad observado en la década de los ochenta. Esto
significa que la tasa de inflación de México tendría que exceder de 45
por ciento en el trimestre antes de comenzar a reducir los ingresos reales
del gobierno por la creación de dinero. Históricamente los ingr~ por
monetización han tenido gran significación en las finanzas del gobierno,
aún cuando la alta inestabilidad surgida por la implantación de esta política
nos lleva a pensar que no se tomaría en cuenta dicha alternativa.
Se realizaron estimaciones similares para la demanda de depósitos
a la vista y de ahorro:
Log (DDJP1)

= -11.8 + 0.88 log (DD1.JP1.1)
(-2.7) (15.5)

Log (M31JP1)

= 0.95 + 0.87 log (M311.JP1-1)
(2.5) (15.5)

+ 0.92 log PI1-2 • 0.28 P1 + 0.08 r1.2
(2.0)

(-3.0)

(1.7)

R2 = 0.92
DW = 1.95
Periodo de muestra = 1980.1 - 1990.IV
Donde:
M31 = M3 - Ml = captación bancaria a corto y mediano plaws.

PI = índice del volumen de la producción industrial.
La variable dependiente muestra una alta sensibilidad a su rezago
y la inflación.

•

�La consistencia entre déficit fiscal•..21

20 Ensayos

4. La integración del modelo
4.1 La consistencia entre déficit e inflación en México
Los resultados obtenidos en las diferentes metas de inflación y crecimiento

se presentan en los cuadros 1 y 2. El Cuadro 1 presenta los cálculos
de la demanda de dinero, de cheques y de cuentas de ahorro a diversas
tasas de inflación. Estas se utilizan para calcular la demanda de la base
monetaria como función del coeficiente de liquidez yde la razón de reservas
requeridas. Posteriormente, en el Cuadro 2 se calcula la variación del
déficit financiable para diferentes objetivos de inflación.
Como se puede observar, la demanda de base sí es sensible a la
inflación; la demanda de billetes y monedas, que es el componente principal, cae en 19 por ciento al pasar de una tasa anualizada de 10 por
ciento de inflación a una de 100 por ciento. Queda claro que a mayor
inflación se obtienen mayores ingresos por monetización, pero a una tasa
decreciente, tal como Sargent y Wallace lo describían en su artículo clásico
(1982).
Lo anterior solamente cubre una sola fuente de financiamiento;
existe también la emisión de deuda interna y externa. Bajo el supuesto

de crecimiento de 4 por ciento real del PIB, el endeudamiento interno
y externo sostenible estaría dado por las restricciones anteriormente discutidas; la de los valores sostenibles para la deuda externa e interna.

oH

NMMNID

~ dP

.-iNM.,.,
1 1 1 1 1

.....

m«

o

•

•

•

•

•

~ dP

o

....e

•

CIS

OinNOOI"'
'll'N.-iOCOCO
NNC'IIN.-i.-i

C

MMMMMM

oH

U
111

.-i
1M

C0 in M .-i M N

m«

e

'0
....

::1

e
0

u

CD

.....

O in OI CO CO

Minl"-OIO
1111.-i
1

o

'O
....

C
G1
.,
.Q

o

CD

0.-iCOCONOI

• • • -.

• •

OIDNOll"-Ln
M&lt;'IN.-i.-iO
MMMMMM

o

+J

,u
'O
CD

o

.-i

oH

m«

~ dP

o

.,

MCOl"-Oin

. . . . . 'º•-4C

LnOIMl"-CO
I I MMM
1 1 1

U

11!

.-i
Q)

M

Una vez definidas el resto de las fuentes de financiamiento, se calcula
el déficit financiable a las diferentes tasas de inflación. Se llega a tal
medida al agregar las tres diferentes fuentes de financiamiento: monetización, emisión de la deuda interna y la externa. Con estos cálculos
observaríamos que, a una tasa de inflación del 20 por ciento, el déficit
permitido seria de 2.84 por ciento, mientras que a una tasa del 40 por
ciento el déficit permitido se elevarla a 3.78 por ciento. Estas estimaciones
se compar8!! con el resultado observado del déficit y por diferencia se
calcula la reducción del déficit requerido, para ser compatible con las
metas establecidas de inflación y crecimiento.
Por último, el cuadro 3 presenta las estimaciones del déficit financiable
para los años 1990-91, dadas ciertas metas de inflación y crecimiento.

01"-1"-IDMOI

• • • • • •

C0 OI N ID .-i CO
in.,.,MMN
MMMMMM

e
0

o
M
111

.,

M
CD

Q)

e .
.... dP
MO
+J.-i

�22 Ensayos

La consistencia entre déficit fiscal. ..23

CUADRO 2
DEFICIT FINANCIABLE PARA VARIOS OBJETIVOS
DE INFLACION*
1990
INFLACION

DEFICIT
FINANCIABLE

DEFICIT
OBSERVADO

Parámetros
Macroeconómicos

REDUCCION
DEL DEFICIT
REQUERIDO

20

2.8

-1.8

-4.6

30

33

-1.8

-5.1

40

3.8

-1.8

-5.6

Inflación Promedio
Crecimiento del PIB
Base Monetaria (%PIB)

26.6
3.9
4.7

22.0
4.0
5.2

Saldo Neto de la Deuda
Interna
Externa

23.1
33.0

22.6
32.0

Se define:
Impuesto Inflacionario
Seignorage

• Solamente ajustando el impuesto inflacionario.

= n BM/PIB
= n BM/PIB

Restricciones
Interna

n • b
A

Externa
donde:

CUADRO 3
FUENTES DE FINANCIAMIENTO
COMO PORCENTAJE DEL PIB
1990

1991e

Impuesto Inflacionario

1.25

1.18

Seignorage

0.18

0. 20

Ende udami'e nto Externo

0.80

0 . 50

Endeudamiento Interno

0.92

0.90

Déficit Financia ble
Déficit Estimado

3 .15
· l. 8

2. 78
· l. 2

bº - R

z· = ax•

+ (1-6)

= z• (bº.1 - R)

v•

Para la obtención del 8 ponderado se estimaron las elasticidades
para el periodo trimestral de 1985-90 con los siguientes resultados:
~y

= -0.07

q

1

,¡,. = 11.20

&lt;P91

10.0

A. partir de estos valores, la ponderación resultó:
Bto = 0.013

�24 Ensayos

1½t = 0.015
4.2. Las implicaciones fiscales de una reforma financiera
La mayoría de los programas de ajuste se concentran en las desregulaciones
financieras; determinación de las tasas de interés, régimen de inversión,
encaje legal, etc. Un déficit fiscal consistente con las metas macroeco-

conómicas antes de una reforma financiera pudiera no serlo después de
que ésta haya sido aplicada.
México ha seguido un proceso de liberalización y modernización bastante rápido. A partir de noviembre de 1988, a través de un proceso
gradual se permitió libertad a la banca para determinar las tasas de interés
y los plazos de la mayoría de las operaciones pasivas, así como para invertir
libremente esos recursos, con el único requisito de respetar la ley bancaria.

~ creación de un amplio mercado de valores públicos y la alta disciplina fiscal fueron elementos importantes para la evolución financiera;
paralelamente a estos cambios se eliminó la fijación por parte del Banco
de México de las tasas máximas de interés pagaderas sobre los instrumentos
bancarios tradicionales, y se tomó la determinación de que la inversión
obligatoria pudiera ser canjeada en su totalidad por valores gubernamentales. También se acordó que la tasa de rendimiento para los depósitos
c.n el Banco de México se redujera a una fracción de la tasa corriente
de la deuda (Cetes * .35). Recientemente, en junio de 1991, el rendimiento
sobre estos recursos pasó a ser cero.
Esta determinación de reducir los rendimientos ha tenido sus efectos:
positivos, al reducir la alta liquidez existente en el Banco, y en consecuencia
la alta variabilidad en las tasas y, más importante aún, ha reducido el
costo parafiscal; negativos, al transferir estos costos bancarios al consumidor.

Conclusiones
Se ha desarrollado un marco analítico sencillo para evaluar empíricamente
la consistencia entre el déficit fiscal y la inflación. El enfoque requiere
de un amplio conocimiento del marco regultorio de los mercados fmancieros y de la estructura de financiamiento del sector público. La in-

La consistencia entre déficit fiscal. ..25

formación requerida para su estimación está relacionada principalmente
a los agregados monetarios y las cuentas nacionales.
El modelo es sumamente útil para determinar los efectos de una
reforma financiera en las finanzas públicas. Además, señala con relativa
confiabilidad el margen de maniobra que se tiene en relación a la congruencia a nivel agregado con las metas programadas de inflación y crecimiento.
La aplicación empírica demuestra la utilidad de este enfoque para
el análisis de las relaciones entre la deuda externa, la tasa de interés
externa y el servicio de la deuda, la mezcla de política económica y la
sostembilidad de las tasas de inflación.

Al incorporar los cambios estructurales en las formas funcionales
para determinar la asignación de cartera del sector privado en la economía
mexicana, resalta por su importancia en el modelo, la ecuación de la
demanda de saldos monetarios reales, particularmente por las altas elasticidades de ingreso y de precio. Ambas reflejo de la alta inestabilidad
observada en el periodo de muestra, la primera debido al estancamiento
de la economía que frenó la modernización financiera y la segunda explicada por las altas tasas de inflación.
Lo más importante sin embargo, lo representa la integración del
modelo de consistencia entre déficit fiscal e inflación. En é~ claramente
se señala que la mezcla de política económica en el periodo 1990-1991
ha sido consistente con bajas tasas pe inflación; esto se deriva de la
estimación entre el déficit financiable y el déficit estimado. En 1990 por
ejemplo el déficit operativo fue -1.8 por ciento. del PIB mientras ~uc el
déficit congruente con la política macroeconómica era de 3.2 por aen_to,
lo que refleja un alto grado de holgura para llevar a cabo la políbca
fiscal.

Como es de esperarse, existe mucho margen para extensiones, las
cuales al momento, representan limitaciones, por el lado teórico la introducción dinámica e intertemporal al modelo serían algunas de ellas.
Por el lado empírico, sería interesante calcular el costo real "sombra"
de las reformas financieras en el sistema.

�26 Ensayos
Un último elemento sería el evaluar la consistencia entre déficit fiscal
e inflación ante el inminente tratado de libre comercio; la posibilidad
de integración global en el mercado de política económica.

La consistencia entre déficit fiscal. ..27

Buiter, W. {1990), "Principies of budgetary and financia) policy", The Mit
PrCM . (parte 1, capítulo 3: 47-104).

Cohen, D. (1987), "Eltemal and domestic dcbt constraints of LDCS: a
theory with numerical application to Brazil", World Ban.k Economic
Review.

Notas

F'ISher, Stanley (1981), "Relative shocks, relative price variability and inflation", Brookinv Papers 0n Economic Activity. 2: 380-441.

1

Se define como el déficit que no requiere más financiamiento que
el que es compatible con un endeudamiento externo e interno sostenible
y con las metas de crecimiento e inflación.
2

La habilidad para pagar recursos reales, simplemente por imprimir

billetes.
3

La diferencia entre ingresos menos gastos distintos de intereses.

4

Impuesto inflacionario = tasa de inflación • Billetes y monedas.
Seignoarge = tasa de crecimiento de la economía • Billetes y monedas.
5

La erosión de ingresos públicos causada por la aceleración de la

inflación.
6

El ajuste es rápido, con una media de rezago de menos de seis
meses (1/1--0-45 de un trimestre).

F'ISher, Stanley (1983), "Seignorage and fixed exchange rates: an optimal
inflation tax analysis in financial policies, and the world capital market:
59-69. Edited by Pedro Aspe Armella, Rudiger Dombusch And
Maurice Obsdel.
INEGI (1991), "Producto interno bruto trimestral" Varias publicaciones.

Phelps, Edmund J. {1973), "Inflation in the theory of public finance",
Swedish Joumal Of Economics.
Rodríguez, Carlos A. (1989), "Macroeconomic policies for structural adjustment", Working Papers World Ban.k. Agosto.
Sargcnt, T. J. and N. Wallace (1982), "Some unpleasant monetary arithmetic" Ouaterly Review Of The Federal Reserve Ban.k Of Minneapolis
1: 1-17.

Bibliografía
Anand, R., Rocha Robert y Van Wijwbergen (1989), "Inflation, extemal
debt, and financial sector reform: a quantitative approach to consistent fiscal policy", Working Papers World Bank. Agosto.
Banco de México (1991), "Indicadores económicos mensuales" varias publicaciones.
Barro, Robert J. (1972), Inflationary finance and the welfare cost of inflation, Joumal of Political Economy. 80, no. 5: 978-1001.
Buiter, W. (1985), "A guide to public sector debt", Economic Policy. 1,
noviembre, 13-79.

Apéndice I
Algebra de la restricción presupuesta! para el sector público. Pasar de
la ecuación (3) a la ecuación (4)
Ecuación 3:
00

p(t) = S [(T, - G,) -iD,-i'D". + E(D-.·R.) + M,]e-r&lt;a-t&gt; ds
t

�28 Ensayos

La consistencia entre déficit fiscal. ..29

Paso 1:

5

00

S

S -i·o-. e-r(t-t&gt; ds = -i•D·, S e-r(t-t&gt; ds =-i"D.((-1/r)e~a-t&gt; ]t
Integr~ la sumatoria con respecto a "s" suponiendo que las variables están
determmadas exógenamente y por tanto se manejan como constantes. Antes
de ~uar la integral cuando s = t y s = w , hay que derivar con respecto
al tiempo.
S

OO

t

t

o

= -r((i·o·;r)e-r(s-1&gt;) = -to·

S

S

= T.S e-r(a-t) ds = T[(-1/r)e-r(a-t&gt;]t

S T,e-r(t-t) ds

t

-i•o• e•r(t-1)

1S

=

e•r(a-t&gt;

00

= t = -i•o•(e•r(·l).e-r(l-1)) =

·l ·o·

t

= {-T/r)e-r(a-t)
D

S

T e-r(a-t)

ls

=

5

S ED'.e-r(a-t&gt;ds = ED'. S e-r(a-tlds = ED.[(-1/r)e-r(t-tl]t
t
t
= (-ED./r)e-r(•-1&gt;

00

= t

S

00

= -r((-T/r)e-r(a-t) = T e-r(a-t)
= T (e-r(-1).e-r(t-1)) = .T

D = -r((-ED./r)e-r(t-tl) = Ed•e-r(a-c)
00

s
S • G,e-r(a-t)ds = -G, S e-r(a-t)ds
t
t

s

= -G[(-1/r)e-r(t-t&gt;]t

s

Eo• e-r(t-tl

= (G/r)e-&lt;(1-1)

=

00

I s = t = -Eo·

00

5

t

t

(e-r&lt;-1&gt; -e-r(1•1&gt;)

= -Eo•
5

s . ER. e-r&lt;t-t&gt; ds = -ER. S e-r(a-t) ds = -ER[(-1/r)e-r&lt;t-tl ]t
D = -r({G/r)e-r(t-t)) = -G e•r(a-c)
S

-G e-r(a-t) l s

=

= t = -G(e-r(-1).e-&lt;(1-1&gt;) = G
S

00

S -iD,e-&lt;(1-1) ds = -iD. S e-r(a-t&gt; ds
t
t

s

= -r((iD/r)e-r(a-t)) = -iDe-r(a-t)
S

=

D = -r((ER/r) e-r(a-tl) = -ER e-r&lt;1-1&gt;

= -iD[ (-1/r)e-r(t-t&gt;]t
= (iD/r)e-r(a-t)

D

= (-ER/r)e-r&lt;a-cJ

00

s
-ER e-r&lt;t-tl Is

=
=t

00

= -ER(e-r&lt;-1&gt;.e•r(t-1J)
5

00

= ER
S

S M• e-r&lt;t-t&gt; ds = M. S e-r&lt;a-t&gt;ds
t
t

= M[ (-1/r)e-r(•- &gt;]t
1

= (-Mir)e•r(..iJ

00

-iDe-r(t-t) l t = t = -iD(e-r(-1).e-&lt;(1-1&gt;) = iD

D

= -r((-M/r)e-r(s-tl) =

M

e-r&lt;►1&gt;

S

=

00

1s

=

t

M e-r(a-tJ

= M(e-r(-1&gt;-e-r(1-1)) = -M

�30 Ensayos

La consistencia entre d~ficit fiscal. ..31

Agrupando los términos:
D'(t)

= -T + G + iD + to· -Eo· + ER +

D'(t)

= (T-G) -iD -to·+ Eo· -ER +

M =

o

M

= {T-G) -iD -to·+ E(o· -R) + M

P = Nivel de Precios
D = Demanda por Depósitos
M3-Ml

= Captación Bancaria

p = Indice del Volumen de la Producción

.

.

Dividir entre precios y sustituir (M/p) por µ + ir• µ que es la cantidad
real de dinero dada por el seignorage y el componente inflacionario.
Ecuación 4:
d'(t)

= (t-g)/p -rd -r•d• + (E/p}(d• - R) +µ +ir• µ

NOTA:

D

= Derivada con respecto al tiempo.

Apéndice 11
Series que se utilizaron para estimar las ecuaciones.
Los datos son trimestrales y el periodo que abarcan va del primer
trimestre de 1980 hasta el primer trimestre de 1990.
Las series se presentan con las siguientes claves:

B

= Billetes y Monedas

Y

= Producto Interno Bruto

r

= Tasa de Interés Real Acumulada

�32 Ensayos

Ensayos -Volumm X, Núm. 2, Noviembre 1991- Pp.33-50

La inversión en educación
·ltllUII[

IUI.I
ISIU

mu

""·'

---- -··

NI-NI
131.11
Hl.11

·t.11115
·t .11311

m .11

-1.mn

115.11

t .HUI
·I.IIJJI
1.15m

m.,,

m.u
m.n

m.11

IUI.I
IUU

IJl. 71

UII.I

llUl
m . 11

IU!.t

,.mn

1171.51

·t . um

m.u
m.11

mu

mu

IUU

IU .Sl

m.11

uuu

·•.
"'"
·t .UIU

!ll.U
IIUI

m .11

m.u

PI

, .mm,
umm

umm
umm
l.trnm
t.mm,

l. 11um

1111.t
117!.l
lHI.I
1151.9

1 IJIUH

""·'
mu

umm

1. 115))])

umm
umm

ltU.1
IHJ.t

m .lt
IH . 11

·t.lutl

111.11
111.1)

IU. SI

IUU

·t.11111

m .s,

m.u

t. tlll)lJ

uuu

IJJ.91

, .mm,

111 .51
111.!J
111 . 11
IIJ.H
117 .tl
111.15
111. 7)

U57llll
l.tltJ)ll
t .ttmn
1. uum

mu
m1.1
""·'
mu
IUl.l
mu
nts .t
mu
mu
mu
mu
mu
ISU.l
mu
Ull.t
mu
IHI.J
mu
1111.t
t!lt.1
IHl.l

IHI.I

"''·'
mu
IUU

m .11

m.u

tll .17
IIUJ

HJ. t!
lll. lt
HI.Jt

.,,.,,
115.11
IIUI
751.11
m .11

m.u
rn.n
Ul.lt

Ut.Jt
HUI
IJUI
IU.U

"'·"

155.11
111. lt
SIi .Si

IHl.!t
lflUt

1119.1

mu,

IUl.t

115!.H
IHI.II

mu
mu
mu

mu,
mu,

,.um

·t.tll!l
·t. UJ!I

umz

t . 1Jlt5
t . mu
·l . 11111

,.mu

,.mu
usm

111.U
IU.IJ
01.IS
!U.U

•. tms
t . 12117
t . um

uu,
11.n

t .ttm
·I.IIUI

IU . 17
111.1)
su,

,.mu

-um,

su,

·t . lSIII
t . um
U5m

SUI
IUI
t! .!I

t .mu
I.JJIJS

ti.IS
,u,
,u,

e.mu

1.11m

11.11

t . ltJU
t . 11111

U.SI
ttl. JI
U.11
ttl . lJ

'·"'"

t. !lltt
t. tHH
-1.mu

tlUI
t!Ut

uu.,
IIIU
ll9U
1111. ,
1711 . 1

t. llHm

UIOUJ
1.mms
1.mms
I.HlllJl
1. unm
, .mm,

umm
umm
,.,mm
umm
umm
umm
l. llJHH

UIIHH
1.tl)l))J

umm

1. mms
l.ltlllll
l.151llll
1.1mm
t."'""

1.1mm
t. mm,

1115. 1
U!U
IU!.!
l!ll. l
IIJI .I
IISU
1173.1
11)5.J
IUU

111.tl

,su,

tlUI
11s.s,
Ut.91

ur.s,
ISUI

Ul .1!
IIUJ
111.tl

m.u

111.Jt
!lUI
11!.ll
ltl. 15
IJI. U

111.1,
111.11
tt!.15
tll .11

. .:.~i
t .lltll

,.mu
usm
t .mu
UUH
t . llt77
t.tms
Ulltl
t . Ultl

'·'""
t . lllSI

t.1UH
1.11311

11t.u

111.5'

t. lSIH

ttl . 55
11.11

1561.5

n.u

1717.t

111.lt

1911.t

"·"
H.71

IIH. t
IIU. t

11.H
IU.U

H.51

"·"
"·"

mu
ltlU
rnu

m.u

IHI.I

IIUt

1111.1

mu

t. tllHH

SJIU
Sllt.J

1. tSJUJJ

1111.5

111.15
IIUS

m.u
HUI
111.11

llt.lS
IIUt

En la década de los sesenta se formuló sistemáticamente una línea de
pensamiento que se remonta a varios años atrás, la cual es reconocida
hoy por hoy como la teoría del capital humano. El punto de partida es
la post'bilidad de asignar un valor económico a los seres humanos seg6n
su productividad. Este cuerpo teórico permitió que un tópico hasta entonces periférico en el ámbito de la teoría económica se convirtiera en
un área de investigación prolífica: la demanda por educación. Numerosos
trabajos se han realizado desde entonces, cuyo interés va desde el papel
de la educación en el desarrollo económico hasta la decisión individual
de "invertir" en educación. Todos ellos se basan en la concepción de que
una mayor educación aumenta la productividad del trabajador y del país
o entidad económica en cuestión. En este sentido, se considera la educación
como un "capital" humano, que al igual que el capital físico -planta, equipopuede aumentar el ingreso de quien lo posea. Como vemos, está implícito
el supuesto de que los ingresos proporcionados por el capital humano
están determinados por criterios de productividad.

,.mu

m.11

IIIU
!ttl.S
1111 .5

Introducción

t . 1!111
t. llll)

1111.1
!ttJ.I
1111 .t
1111. t

usu

David (s.11)

UHU

1111.1

111.ll

Et DUDC reges, intelUgite,
erudlminl qui Judlcates telTUl.

USIH

l .tt!tl
t . tms
l .tllll
t . Ullt

usu

Nora Garro Bordonaro e
Ignacio LLamas Buitrón•

'·"'"

t . tlltl

t. HIII
UtllJ

,.um
t.15111
t .11131
t .JIUI
t .JtlH
UlltS

um,
t.tuu
l .tlHI
t.HtU
t.Ullt
ums
t.tHH
um,
ums
t .tlltJ

•

Debemos aclarar que la educación es uno, si bien destacado, de varios
componentes de lo que se denomina capital humano. En efecto, la salud,
el entrenamiento y la experiencia en el trabajo, la habilidad, el ámbito
familiar, la información, son otros. Todos ellos tienen relación con la
productividad y los ingresos de un individuo y del agregado. La salud
ha sido, sin embargo, considerada un bien de consumo y su tratamiento
• queda exclufdo del cuerpo teórico del capital humano. El entrenamiento
• Profesora titulara de la UniYenidad Autónoma Metropolitana, Unidad lztapalapl.
El profesor Uamu Buitrón es egresado de la Facultad de Econom(a, UANL

�34 Ensayos

La inversión en educación 35

y la experiencia en el trabajo han recibido especial atención debido, por

cación formal, el entrenamie~to, la movilidad, entre &lt;;&gt;tras, 5?n alternativas
de inversión en capital humano y que la gente más JOVe? t~ene un mayor
incentivo a invertir porque pueden recolectar los ren~ento~ dur~te
más años" (Becker, 1964, p.186). A medida que la inversión declin~ ~cha
tasa de crecimiento declina también. En la mayoría de los anáhs1s, la
educación formal en las escuelas se supone que se lleva a cabo antes
de ingresar de tiempo completo en el mercado de trabajo y que afecta
el nivel de la curva pero no su forma. La forma_ de la curva se ~e afectada
por el entrenamiento y la movilidad en los trabaJOS durante la vida productiva, lo cual ocurre por lo general después de completar los ciclos formales
de educación.

un lado, a la importancia que tienen en la práctica y, por el otro, a que

permiten englobar en el concepto de inversión en capital humano no sólo
la educación formal sino la capacitación y el entrenamiento que se adquieren en el lugar de trabajo. De modo que el capital humano se acrecienta, en general, por procesos de aprendizaje, sean estos formales o informales. Resulta menos preciso el rol que juega el resto de los componentes enunciados, en el sentido de que existen varias propuestas para
su tratamiento teórico y empírico. Ello no es sorprendente si tomamos
en cuenta el carácter de variables de composición sumamente compleja,
con elementos subjetivos y, además, difíciles de medir.
En este artículo nos centraremos en la decisión individual que una
persona realiz.a entre obtener más educación o quedarse en el nivel de
escolaridad previamente obtenido. La tasa interna de retorno se propone
como una guía para la toma de tal decisión y se planterán dos metodologías
de cálculo para la misma.

Supongamos la Curva de Perfil de Ingresos par~ una(s) activi~d(es)
productiva(s) A, la(s) cual(es) requiere(~). de un mvel de _escolandad a
y la Curva correspondiente para la(s) actividad(es) productlva(s) B, la(s)
que requiere(n) un nivel de escolaridad b, tal que b &gt; .ª· En la Figura
1 se presenta el caso en que la curva B se halla por enetma.de la c ~
A, cualquiera sea la edad. Tómese en cuenta que es un eJemplo simplificado, puesto que se supone que el ingreso al mercado _es e~ ~a
misma edad en ambas alternativas y que no existen ~tos de mscn~ón
y colegiatura. En rigor, si las inversiones en los dos mveles de. educaaón
se hicieron con anterioridad al ingreso en e! merca~o de traba~o, 1~ rendimientos durante el ciclo de vida productiva debido a t~es ~vers1on~s
estarían adecuadamente representados por una curva casi honzon!al· Sm
embargo, consideramos curvas cón~vas basán~onos en. que ~xtS~e un
proceso de aprendizaje durante el ciclo productivo. Las 10v~s~1gaaones
empíricas reportan curvas casi horizontales para aquéllas actlVldades no

La curva del perfil de ingresos
Con el objeto de comparar los ingresos probables originados por los dos
niveles de escolaridad en cuestión durante la vida productiva de un individuo, es preciso que introduzcamos la denominada Curva del Perfil
de Ingresos. En ella se describe el crecimiento de los ingresos de acuerdo
con la edad. La típica curva es cóncava: crece rápidamente durante los
primeros años, se desacelera a continuación y finalmente declina. Esta
forma de la curva se explica teóricamente por la, a su vez, llamada Curva
de Aprendizaje, a cargo de la psicología. Sin embargo, los economistas,
poco afectos a reconocer aportes de otras ciencias sociales, consideran
que la convexidad refleja los retornos de inversión personal en capital
humano. No obstante, no existe ninguna contradicción con las tesis psicológicas en el análisis de los economistas, por lo cual la ingratitud puede
ser perdonada.
As~ se considera que las grandes inversiones en capital humano
suceden a edad temprana y que es en esas edades donde hay un crecimiento
más pronunciado en los ingresos. Para explicar este fenómeno, •... no
necesitamos apoyamos solamente en los efectos del ciclo de vida sobre
las capacidades, responsabilidades o actitudes si se reconoce que la edu-

Figura 1
$

•

Ingresos
B
A

edad

�36 Ensayos

La inversión en educación 37

especiali7.adas, las cuales no requieren de una inversión previa en edu
cación. Asimismo, los estudios e11pfricos muestran curvas de perfiles de
ingresos más empinadas y mú cóncavas entre las personas más especiali7.adas o educadas (Becker, 1964).

tividad (B') durante dicho período y puede tomar en cuenta los costos
de inscripción y colegiatura.1
Dado el caso presentado en la Figura 2, el individuo deberá decidir
si los mayores ingresos lejanos compensan los menores ingresos "?Íciales.
Probablemente lo decidirá comparando el valor presente de las dos corrientes de ingresos o, lo que es lo mismo, comparando la t~ interna
de retomo de la inversión en educación (b-a) con la tasa de mterés de
mercado.

Si este fuera el caso, habría un claro incentivo para algunas personas
para emprender la inversión (b-a) en educación formal. Pero ello traería
como consecuencia la caída de la curva B y el alza de la curva A debido
a movimientos en los salarios por la interacción de la oferta desplazada
de trabajadores y la demanda de trabajadores en las actividades A y B.

El individuo elegirá invertir en (b-a) educación si el valor presente
de los ingresos derivados de la misma son mayores que el valor presente
de los ingresos alternativos. O bien, si la tasa interna de retomo es mayor
que la tasa de interés de mercado. Si la tasa interna de retomo es me~or
que la de mercado, se entiende que el individuo escogerá la alternativa
A, o sea, no invertirá en educación adicional (b-a).

Dado que nada asegura que la forma de las curvas sea idéntica, las
mismas se intersectarán en uno o varios puntos. El caso observado en
la práctica es que las curvas de dos grupos de trabajadores con nivel
diferente de escolaridad presentan un solo punto de intersección, como
lo muestra la Figura 2. A la il.quierda de dicho punto, los ingresos de
la actividad B son menores que los de la A y a la derecha ocurre lo
inverso.

Cabe señalar que al igual que cualquier inversión en capital, existe
riesgo e incertidumbre en la inversi~n en. ~ucación. En_ primer 1~,
la duración del ciclo de vida productiva es mcierto. El honzonte es finito
y está relacionada con las tasas de mortalidad, pues mientras menores
· sean éstas, mayores serán dichos ciclos. También existe incertidumbre acerca de los rendimientos futuros porque existen numerosos hechos que no
son predecibles. Mientras más largo sea el período en que se cosecharán
los rendimientos, mayor es el grado de incertidumbre.

Ingresos
B

El cálculo del flujo de ingresos durante el ciclo productivo puede
abordarse considerando un flujo por períodos o bien un flujo continuo.
Este último tratamiento es relativamente reciente y, como veremos, resulta
más elegante y conciso que el primero.
edad

La función de ingresos
Otro modo de interpretar la intersección es el siguiente. Supongamos
que la inversión en educación (b-a) se realice sin abandonar el mercado
de trabajo y se inicie en la edad señalada en el origen de coordenadas.
Entonces, los menores ingresos iniciales pueden deberse a los ingresos
dejados de percibir durante el período de estudios. El nivel de ingresos
durante el período de estudios puede deberse al desempeño de otra ac-

La denominada Función de Ingresos, propuesta originalmente por Mincer

•

(Mincer, 1974), es la forma funcional convencio~almente u~da para
describir la evolución de los ingresos. Su expresión más utilizada es la
siguiente:2
In y =

bo + b1 s + bi x + "3 x2

(i)

�38 Ensayos

La inversión en educación 39

donde y representa los ingresos, s los años de escolaridad formal y x
es una variable "proxy" para la experiencia en el trabajo, siendo x = edad
- s - 6. Aclaremos que la experiencia en el trabajo se refiere al capital
humano adquirido por el entrenamiento durante el ciclo de vida productiva,
obtenido a través de asesorías o cursos destinados a tales propósitos.
Debido a que no se registran, en general, estas inversiones en los datos
recopilados en Censos y encuestas, la variable x es un índice aproximado
de las mismas. Generalizando, podemos decir que en un cierto periodo
j, el número de periodos anteriores G-1) puede ser descompuesto en s
años de educación formal y j-s-1 años de experiencia en el mercado de
trabajo. El individuo se convierte en trabajador de tiempo completo a
la edad s +6. Si agregamos a esto que invierte en experiencia en cada
periodo, una vez que termina su ciclo de educación formal, entonces la
experiencia puede ser medida por la edad menos los años de educación
formal menos los cinco primeros años de su vida. La inclusión del término
con la variable experiencia al cuadrado captura la evidencia de la concavidad de la curva de perfil de ingresos a que hicimos referencia en
el punto anterior.
Esta función de ingresos ha sido intensamente utilizada desde 1974,
en distintos países y distintos períodos. Resulta notable la congruencia
y estabilidad de los resultados obtenidos (Psacharopoulos, 1981, entre
otros).
Paralelamente a su amplio uso econométrico, se desarrollaron estudios
sobre las implicaciones teóricas que subyacen en tal formulación (Chiswick
y Mincer, 1979; Freeman, 1986; Griliches, 1977; Wallis, 1986). Presentamos
a continuación un apretado seguimiento a los principales argumentos
teóricos desarrollados en las últimas dos décadas.
Partamos de la relación entre los ingresos brutos -en este caso, antes
de restarle el costo en inversiones contemporáneas en capital humanopara la persona i en el período j, Eji• tal que
j-1

E;;

=

~

+!

rti

~

Eti

(ii)

l•I

donde Eoi representa el capital humano "original" que posee el individuo
al inicio de su educación formal, en el periodo t = O. La tasa r1¡ es la
tasa de capitalización de sus inversiones en capital humano previas al

periodo j. Además, en cada período t se supone que el individuo invierte
kti de su capacidad de ingresos en entrenamiento y (1-ktJ
es la fracción de sus ingresos efectivos.

una fracción

Consideremos ahora los siguientes supuestos y simplificaciones. 1)
El individuo invierte s años de educación formal, durante los cuales se
encuentra fuera del mercado laboral y tiene (edad-s-6) años de experiencia
en el mismo. 2) Por simplificación, supóngase que la tasa r1¡ para la inversión
en entrenamiento es la misma, con independencia del periodo t, r•. 3)
Supóngase que k;i =1 durante el periodo de educación formal; o sea, los
costos directos son iguales a los ingresos de los estudiantes; además, que
4) k1¡ es decreciente en el tiempo. Esto último se apoya en la consideración
de que el costo de oportunidad del tiempo invertido en experiencia -en
vez de dedicarlo a trabajo directo- aumenta a medida que aumenta la
experiencia, puesto que se sacrifican cada vez mayores ingresos; por ello,
decrece la rentabilidad de tales inversiones en el tiempo, a lo que se
suma un cada vez menor horizonte de recuperación de las mismas. 5)
Nótese el importante supuesto adicional que hay en el punto 4) anterior:
los trabajadores pagan su entrenamiento, puesto que sacrifican ingresos
durante el periodo en que se entrenan. Por tanto, podemos decir que
los ingresos observados Yj son los ingresos netos recibidos en concepto
del precio de "renta" de su capital humano acumulado menos el costo
de su inversión actual; o sea, Yj = ~ (1-~).
Tomando logaritmos naturales a ambos lados de la ecuación (ii), incorporando las consideraciones de los párrafos anteriores y realizando
algunas operaciones algebraicas, se obtiene:
In Yji

= [In Eo - ko(l +ko/2)) +
+

[r*i

ko + koft*

r¡ S¡ +

(iii)

(1 +ko)] X¡ -

- [(r¡ ko t• + k20)/ 2 t•2] x2 + u¡

En el Apéndice se presenta un análisis detallado de los pasos matemáticos intermedios entre la fórmula (ii) y la fórmula (iii), así como
una derivación alternativa, en la que se supone una capitalización instantánea de la inversión en entrenamiento.
Como se puede apreciar, la ecuación (iii) es una aproximación a
la ecuación (i). Téngase en cuenta que el coeficiente de la variable es-

�La inversión en educación 41

40 Ensayos
colaridad, r¡, representa el cambio en la tasa de crecimiento de los ingresos
cuando cambia la escolaridad. Debemos analizar ahora en qué condiciones
este coeficiente representa también la tasa interna de retorno a la inversión.

Aliora bien, en este primer modelo se está suponiendo que la edad
o experiencia no influyen en los ingresos W. Una versión más completa
inclU)'C la función de ingresos anafu:ada en el punto anterior. De modo
que
n

D

J

La tasa interna de retorno

o

Recordemos que la tasa interna de retorno de una inversión (b-a) se
define como la tasa de interés que iguala el valor presente de las dos
corrientes de ingresos: con y sin la inversión.
El modelo más simple de la educación como una inversión es la
siguiente versión continua
n

Wa e•rx dx

+ J (W'u - D)
o

e·rt dx

donde Wx = ingreso promedio de personas sin educación; Wsx = ingreso
promedio de personas con educación; W'sx = ingreso promedio de personas con educación, durante su periodo de educación; n = número de
años de trabajo de una persona sin educación; ns = número de años
de trabajo de una persona educada; s = número de años de educación;
D = costos directos de la educación. Las integrales presentadas dan cuenta
del valor presente de los ingresos ycostos incluidos en las mismas, evaluados
en el periodo cero. Por lo tanto, r es la tasa interna de retomo a la
inversión en s años de educación.
Con el objeto de simplificar el modelo, supongamos que (W's-D) =
O, lo que equivale a decir que el individuo que estudia gana exactamente
lo que gasta en su educación. La omisión del segundo término del miembro
de la derecha también puede significar que no hay costos de educación
y que el individuo se integra al mercado de trabajo a la edad s + 6.
Supóngase, además, que ns = n; o sea, que el total de años trabajados
es independiente del nivel de escolaridad. Entonces,
n

n

J Wx e•rx dx = I
o
o

Wsx e•rCx+•J dx

= J

f(s,x) e•rCmJ dx

o

donde las funciones f son las funciones de ingreso estimadas empíricamente.
El modelo anterior puede generalizarse considerando dos niveles de
educación, s y (s +d), siendo s &lt; s +d. La tasa interna de retorno r
sería, en este caso, la tasa marginal interna de retorno para un individuo
con s años de educación, que invierte en d años adicionales. En fórmulas

s

n.

J Wx e-n dx = J
o
s

f(x) e-n dx

n

D

I

o

f(s,x) e-r{•• dx =
1)

f(S + d,x) e•r(1+d+1) dx

I

o

o bien
n

n

e"'
e-ni

J

o

=

f(s,x) e•r1 dx

=

e•r(Hd)

n

J
o

I
o

f(s + d.x&gt; e•rx dx

n

f(s,x) e-r, dx /

f

o

f(s + d,x) e•rx dx

Con lo cuaJ3
n

(iv) r

= (Ud) [In J

o

n

f(s+d,x) e-n dx - In

J

f(s,x) e•rx dx]

o

La tasa interna de retomo r puede ser calculada a partir de la fórmula
(iv) utilil.ando métodos numéricos.4 Sin embargo, podemos obviar el uso
de mttodos numéricos introduciendo el supuesto de independencia de
la tasa de crecimiento de los ingresos debida a la educación con respecto
al ni de experiencia x.5 Matemáticamente, esto se expresa así

�La inversión en educación 43

42 Ensayos
(v) y

= f(s,x) = g(s)

• h(x)

con lo cual el valo( presente de los ingresos sería
n

f h(x) e·"' dx
o

g(s) e""

Calculando nuevamente la tasa interna de retorno usando la fórmula
anterior, nos queda
(vi) r

=

[ln g(s + d) - In g(s)Vd

Si consideramos un d arbitrariamente pequeño, es claro que la ecuación (vi) es también la derivada del 1n y, cuando y es definida seg6n
la ecuación (v).
O sea,

d1n y/ds

= [df(s,x)/ds][l/f(s,x)] = g'(s)/g(s) = r

Estos resultados permiten utilizar métodos de regresión lineal múltiple
para la estimación de tasas internas de retorno a la educación. As~ si
In y

= 1n g(s) +

In h(x)

+ u

entonces (b1 + 2 bi s) es la tasa interna de retorno a la educación
s.

Los datos
Los datos que se requieren para el cálculo de la tasa interna de retorno

consisten en las historias completas de los ingresos de los individuos, comenzando desde la edad de su ingreso en el mercado de trabajo hasta
la de sus retiros, así como la de los costos de la educación, tales comolas colegiaturas. Desafortunadamente, no es sencillo realizar este tipo de
seguimiento y son raros los datos disponibles.
-

Ante las limitaciones impuestas por los datos, la mayoría de los estudios utiliza información de corte transversal. La curva de perfil de los
ingresos resultante para un nivel de educación, entonces, representa los
ingresos promedio de personas con igual nivel de escolaridad pero de
distinta edad. Se supone que esta curva describe también los ingresos
longitudinales de los individuos representativos de las generaciones con
dicho nivel de educación. Implícitos en este supuesto están otros: una
tasa constante de crecimiento de la población, una distribución por edades
estable y la ausencia de cambio en la productividad agregada. Con todos
estos supuestos funcionando, los niveles de ingresos observados representan el precio de equilibrio entre la oferta y la demanda de trabajadores
con ese nivel de educación, en cada edad.

Los ingresos anuales son la medida apropiada para los rendimientos,
siempre y cuando los trabajadores trabajen una fracción del año más o
menos equivalente. Como este último no es un supuesto realista, se recomienda utilizar el ingreso por semana trabajada. Los ingresos deben
ser netos de impuestos cuando se esté calculando la tasa privada interna
de retomo; si, en cambio, se persigue el cálculo de la tasa social interna
de retomo, deberán tomarse en cuenta los ingresos brutos. Sin embargo,
si el sistema impositivo es proporcional, el uso de uno u otro ingreso
no afectará el cálculo de una u otra tasa.
Los ingresos, ya sean netos de impuestos o brutos, deben ser medidos
en términos absolutos. Esto es así por cuanto son las diferencias absolutas
entre las corrientes alternativas de ingresos las que reflejan los beneficios
monetarios brutos de la inversión. La evolución de los salarios relativos
-o sea, los ingresos en cuestión divididos por el ingreso en otra actividad
considerada como base- no captan la evolución de estas diferencias. En
efecto, es posible que un descenso en las tasas relativas de los salarios
sea compatible con un aumento en las diferencias entre el salario de las
actividades, en un proceso de aumento de los salarios promedio.
Los costos·incurridos en la inversión en educación se refieren a los
pagos por concepto de colegiatura y a los ingresos dejados de percibir
en el mercado de trabajo. Algunos autores (Becker, 1964; Schultz, 1960)
señalaron el hecho de que los estudiantes de licenciatura tienden a compensar los costos directos de las colegiaturas con ingresos obtenidos en
actividades de tiempo parcial, de modo que pueden ser ignorados en el
cálculo de la tasa interna de retomo privada o social. Los ingresos dejados

�44 Ensayos
de percibir son los que recibiría el individuo en caso de no abordar el
nuevo escalón de estudios formales.

Conclusiones
La definición de una función de ingresos y el análisis de sus implicaciones
es un paso previo necesario cuando se persigue el cálculo de las tasas
internas de retomo a la inversión en educación. Lo expuesto en este artículo
acerca de ella es un apretado seguimiento de aquellos aspectos de la
función que se hallan directamente relacionados con el cálculo de las
tasas internas de retomo. Arribamos a la conclusión que la función ingresos
puede ser justificada teóricamente por dos modelos distintos: uno que
parte de la definición de una capacidad individual de generar ingresos
en función de habilidades básicas, educación formal y experiencia en el
trabajo, y otro que parte de la definición de valor presente actualizado
de dos co-rrientes de ingresos correspondientes a dos niveles de educación
formal diferentes. Esta tasa de habilidad o de retomo así calculada, representa la tasa correspondiente a un aumento marginal en el nivel educativo -un año adicional de escolaridad formal-. Existe la dificultad
de que se supone que se trata de un parámetro constante para el individuo,
cualquiera sea su nivel de escolaridad del cual se parte. Sólo utilizando
métodos numéricos se puede aprovechar la estimación de la función ingresos para, a continuación, calcular una tasa de habilidad o de retomo
para cada nivel de escolaridad formal. Nuestros cálculos (Garro, 1991)
confirman la existencia de una tasa decreciente de retomo, al igual que
lo hacen numerosos estudios empíricos internacionales (Psacharopoulos,
1981; Willis, 1986).
• Cabe señalar que, además de los dos modelos presentados aquí, existen
otros modelos que intentan dar cuenta de las implicaiones teóricas que
subyacen en la función de ingresos de Mincer. Mencionaremos dos: la
propuesta de Weiss (1986) y la de Willis (1986). La primera se refiere
a la optimización de ingresos presentes con restricciones de capacidad
de generación y tiempo disponible; la segunda metodología toma en cuenta
diferencias en habilidades yoportunidades. Ambas, sin embargo, presentan
dificultades en la definición de formas funcionales y de variables no observadas. La limitación de espacio nos hace postergar su discusión para
otra ocasión.

La inversión en educación 45
S~ como es habitual, se procede a la estimación de los parámetros
de la regresión utilizando datos de corte transversal, el significado de
la misma varía según sea el modelo subyacente. En el primer modelo,
se estimará la habilidad promedio de la población en cuestión para transformar los conocimientos adquiridos en la educación formal -y en el trabajoen ingresos; en el segundo, se estará estimando la tasa interna de retomo
promedio de la educación formal -y de la experiencia en el trabajo- en
la población en cuestión. Afortunadamente, los dos conceptos no son contradictorios. S~ como no es habitual, se cuenta con datos de seguimiento
temporal de los individuos -series de tiempo-, la regresión de ingresos
presenta otros problemas de interpretación. Si se trata del seguimiento
de un individuo "tipo" -la definición de tal individuo requeriría de un
análisis concienzudo previo de la habilidad y ambiente familiar, escolar
y de trabajo de la población-, la regresión estimará los mismos conceptos
enunciados en los dos modelos anteriores. Si se trata del seguimiento
de una generación de individuos, se obtendrían las estimaciones correspondientes a los dos modelos y además, utilizando los datos-panel (Garro,
1982), una estimación de las habilidades y tasas internas de retorno individuales.
Presentamos aquí dos metodologías para el cálculo de la tasa interna
de retomo a la educación, basadas ambas en la función de ingresos: la
primera se refiere la estimación por el método de mínimos cuadrados
generalizados de la función de ingresos y la segunda, además de dicha
estimación, procede a la utilización de métodos numéricos que proporcionan estimaciones de la tasa de retorno por niveles educativos. Por
supuesto, ambas metodologías son complementarias.
En la elaboración de este artículo se han dejado de lado o sólo sugerido
otros aspectos metodológicos no menos interesantes o importantes que
los considerados: la inclusión de variables tales como habilidad innatas
y/o adquiridas, ámbito familiar; la relación de la función de ingresos con
la oferta individual de mano de obra; el problema de la maximización
de los ingresos futuros, entre otros. Esperamos abordarlos en próximos
artículos.

�La inversión en educación 47

46 Ensayos

Apéndice

Notas
1

El caso particular en que no se perciben ingresos de ning6n tipo
durante el periodo de estudios y, en cambio, recurre a beca-préstamo,
se presenta en la Figura 2a. La incorporación de tiempo completo en
el mercado de trabajo se da, al igual que en la Figura 2, en dos edades
diferentes.

Para la persona i en el período j
j-1

E¡;

= Eo + I rti kti Eti
t•I

Figura 2a
Ingresos
Por lo tanto,
j-1

E,

= Eo n

(1 + rti k«i)

t•I

edad

Tomando el logaritmo natural a ambos lados de la igualdad
2 Otras expresiones incluyen otros sumandos como la variable educación

al cuadrado, las semanas efectivamente trabajadas en el año cuando la
variable dependiente es el ingreso anual y, en general, variables que dan
cuenta del sexo, lugar, raza, entre otros.
3 En Wallis (1986) notamos un error, tal vez de impresión, en la formulación de la ecuación (iv), en las potencias de e.
4 La existencia de un solo punto de intersección entre las funciones
de ingresos implica una solución única para la tasa interna de retomo.
5 Econométricamente hablando, esto equivale a decir que el coeficiente
de la variable independiente (s•x) es cero. Esta variable capta el denominado "efecto interacción" entre la variable s y x. Dado el modelo

In y = bo + b1 s + bi x + h3 .¿ + b4 (s•x) + u
la tasa de crecimiento de los ingresos debido a la educación sería
din y/ds = b¡ + b4 X
Como se ve, si b4 =Oentonces dicha tasa es independiente de x. Ello
no quiere decir que dichas tasas sean iguales para todo nivel de educación
para un nivel dado de x; ello es sencillo de explorar empíricamente, agregando la variable s2 a la regresión.

j-1

In E¡; = In Eo + I In (1 + rti kti)
t•t

Dado que rti kti

s 1

In (1 + rti kt¡) es aproximadamente igual a (rti kt¡)
Entonces
j-1

In E;; = In Eo + I rti kti
1•1

Si los G-1~ periodos anteriores se dividen en s periodos de educación
formal y G-s-1) periodos de experiencia en el trabajo y si ~-1 = 1 para
los s periodos de educación, entonces

In E;¡

= In Eo +

j-1

r;

Si

+ I rti kti
l•t+I

�48 Ensayos

La inversión en educación 49

Nótese que r· es la tasa interna de retorno a la inversión en educación
formal para ;l individuo i. Asimismo, (r¡ S¡) representa el flujo constante
de ingresos en cada periodo, atribuibles a ~ ~ver~ión en S¡ años ~e
educación formal. Nótese, además, que el límite infenor de la sumatona
es t = s+l = x = 1.
Si rti = r•¡ y kti es una fracción que dea:ece line~ente con el tie_mpo,
tal que k(x) = ko(l - x/n), siendo ko la fracción de los ingresos del coDU.enzo
de la vida productiva -período s + 1- que se invierte en entrenaDUento
y n el último periodo, entonces la
r•

k(x)

obtiene su máximo cuando k(x)

= O,

en el periodo n.

Los datos disponibles en la mayoría de las fuentes estadísticas reportan
los ingresos netos -o sea, sin los costos de entrenamiento- Y; y no los
ingresos brutos E;, Por definición
Y;

=

E¡(l - ki) o bien In Yi = In E; + In (1 - ki)

Incorporando los dos últimos resultados en la función de ingresos, tenemos

1n Y;¡ = [In Eo - ko(l+k&lt;{l)] + r¡
+ [r*¡ ko + ko't* (1 + ko)]

S¡

+

X¡ -

- [(r¡ ko t• + k20)/ 2 t•2] x2 + 11¡
donde U¡ es un residuo.
Esta última es una ecuación estimable por el método de mínimos cuadrados
generalizados. Para llevar a cabo tal estimación se requieren datos de
corte transversal sobre ingresos, escolaridad y edad en el periodo j. El
coeficiente de regresión de la variable educación es la estimación de la
tasa de rendimiento de la inversión en educación. El residuo U¡ representa
el efecto que en los ingresos tienen otras variables no consideradas en
el modelo. Destaca, entre ellas, la variable habilidad, la discriminación
de cualquier tipo y errores de medición. Suponemos que todas ellas no
están correlacionadas con s y x. Si alguna de ellas lo estuviera, tendríamos
el problema econométrico de variable omitida.

Pot lo tanto
n

1n Yii = In (1 - kj} + In B, + r;

S;

+

I

r•;

Bibliografía

k;(x)

i•l

Allen, R. (1966), Análisis matemático para economistas. Aguilar.

Esta ecuación aún no presenta una forma conveniente a la estimación
empírica, debido a que los k¡(x) aparecen como variables independientes
y, en general, no son capturadas por las fuentes estadísticas convencionales.
La sumatoria de los k(x), convertida a tiempos continuos se puede expresar

como

kii

dx

= ko X

•

(k¡/2n) X2

En cuanto al In (1-~), evaluado por ~a expansió~ de Taylos alrededor
del valor máximo que presenta en el periodo n, considerada hasta el tercer
término, resulta
In (1-kt)

=

-ko (1 +ko'2) + (ko'n)(l +ko)x +

(-ko2/2n2)

x2

Becker, G. (1964), Human Capital. NBER ed.
Carnoy, M. y Marenbach, D. (1975), "The return to schooling in the United
States, 1939-1969". Journal of Human Resources. Primavera. pp.31233L
Chiswick, B. (1973), Does College matter? Solomon and Taubman Academic Press.
Chiswick, B. y Mincer, J. (1979), "Time series changes in personal income
inequality in the US from 1939, with projections to 1985". Journal of
Political Economy.
Fields, G. (1979), "Education and income distribution in less developed
countries: a review of the literature". Paper. Agosto.

�50 Ensayos
Freeman, R. (1975), "Overinvestment in college training". Journal of Human
Resources. Verano. pp.287-311.
Freeman, R. (1986), "Demand for education". Handbook of labor economics. O. Ashinfelter y T. Layard eds. Elsevier Science Publishers
BV. North Holland. Vol. l. pp357-386.
Garro, N., (1984), "Métodos de estimación en modelos con componentes
de varianza". Análisis Económico. Vol. III, # 1. Enero-junio. UAMAzcapotzalco. pp.53-80.
Garro, N., (1991), La rentabilidad de los estudios de maestría y doctorado.
El caso de los egresados de la UAM. En prensa. UAM Iztapalapa.
Jorgenson, D. y Fraumeni, B. (1989), "lnvestment in education". Educational Research. Mayo. pp35-73.
Levin, H. (1989), "Mapping the economics of education. an introductory
essay". Educational Research. Mayo. pp.13-16.
Mann, P. y Kapoor, B. (1988), "Earnings differentials between public,
private and joint sectors in Punjab (India)". The Journal of development studies.
Mincer, J. (1974), Schooling, experience and earning.s. NBER. New York.
Mincer, J. (1989), "Human capital and the labor market: a review of current
research". Educational Research. Mayo. pp.27-34.
Murphy, K. y Welcb, F. (1989), "Wage premiums for College graduates.
Recent growth and possible explanations". Educational Research.
Mayo. pp.17-26.
Psacharopoulos, G. (1981), "Returns to education: an intemational comparison". Comparative Education. 17:321-341.
Taubman, P. (1976), "Earnings, education, genetics and environment".
Journal of Human Resources. Otoño. pp.447-461.
Weiss, Y. (1986), "The determination of life cycle earnings: a survey".
En Handbook of labor economics. O. Ashinfelter y T. Layard eds. Elsevier
Science Publishers BV. North Holland. Vol. l. pp.603-640.
Willis, R. (1986), "Wages determinants: a survey and reinterpretation of
human capital earnings functions". Handbook of labor economics.
O. Ashinfelter y T. Layard eds. Elsevier Science Publishers BV. North
Holland. Vol. l. pp.357-386.

Ensayos -Volumen X, Núm. 2, Noviembre 1991- Pp.51-91

Evaluación de la política urbana del estado de
Nuevo León: Fomerrey 1974-1990
Diana R. Villan-eal•

Introducción
El objetivo de este artículo es presentar algunos resultados obtenidos en
la investigación sobre la política urbana del Gobierno del Estado de Nuevo
León, de 1974 a 1990.
. Analizaremos dos de las políticas seguidas por Fomento Metropolitano de Monterrey (Fomerrey): 1) regularización del suelo "in situ" y
2) los fraccionamientos de "urbanización progresiva".
Seleccionamos tres fraccionamientos que se originaron mediante invasión
organizada en diferentes años en el municipio de San Nicolás de los Garza,
que son: Floridos Bosques del Nogalar, Fomerrey 11 y Carmen Romano
o Fomerrey 27. Estos últimos pasaron a formar parte de los Fraccionamientos de Fomerrey mientras que la primera colonia quedó como wna de
regularización. También estudiamos al fraccionamiento Fomerrey 1, que
fue el primero que estableció Fomerrey para tener una base de comparación, ya que se trata de un fraccionamiento planificado desde el inicio.
Este estudio se realizó en dos etapas, la primera en 19771 y la segunda
en 1990. Hemos investigado a las mismas familias (400) entrevistadas en
1977 para analizar los cambios que se han dado durante este periodo,
tanto a nivel familiar como en el habitat.2
En este artículo nos centraremos en la forma de acceso a los terrenos
y la política de Fomerrey de regularización del suelo y venta de lotes
en los fraccionamientos de "urbanización progresiva".

• Profesora Investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco.
Egresada de la Facultad de Economía, UANL.

�52Ensayos
Nuestro interés radica en ver si la política de Fomerrey ha favorecido
la estabilidad de la población en el espacio urbano por las condiciones
de pago de los terrenos y si se ha evitado la especulación con los mismos.
La consolidación de la vivienda y la urbanización del fraccionamiento

ha dependido básicamente del esfuerzo físico y económico de los colonos;
sin embargo, Fomerrey ha facilitado la introducción de los servicios públicos realizando los planos y proyectos y sirviendo como aval frente a
los organismos públicos descentralizados.

Antecedentes
En 1974 se creó el organismo público descentralizado "Fomento Metropolitano de Monterrey" (Fomerrey) con varios objetivos:
1) Enfrentar la problemática de los grupos "precaristas" asentados
de manera irregular en terrenos de propiedad pública o privada ofreciéndoles una alternativa real en los fraccionamientos de "urbanización
progresiva" o regularizándolos "in situ" mediante la compra-venta de los
terrenoso cupados.

2) Organizar a los colonos para que con su trabajo y esfuerzo contribuyeran a la urbanización del fraccionamiento, introduciendo las redes
de infraestructura necesaria para contar con los servicios públicos.
3) Integración social de los colonos, a través de una bolsa de trabajo
y capacitación en escuelas técnicas.
4) Fomento a la autoconstrucción mediante paquetes de materiales
a crédito y asesoría en la construcción de las viviendas.

Evaluación de la política...53
de los lotes resultaban inaccesibles para el 43% de la población, los
ingresos percibidos eran insuficientes para adquirirlos.3
La solución al problema de la vivienda para los grupos de bajos ingresos se ofrecía de varias formas, entre ellas, la venta de terrenos baratos
en los fraccionamientos conocidos como "populares", los cuales se vendían
lotificados, pero sin servicios; otra forma de contar con un techo era
mediante el hacinamiento en las viviendas de alquiler y la ocupación de
lotes baldíos de propiedad pública o privada. No se trataba sólo de ocupación ilegal, puesto que algunos de ellos ocupaban estos terrenos pagando
un alquiler, pero carecían de servicios, por no tener la propiedad de los
terrenos.

Esta situación se volvió más complicada a medida que grupos sociales
invadieron terrenos, desde finales de los años sesenta; algunos de los invasores estaban dirigidos por el PCM y otros afiliados a organizaciones
pertenecientes al PRI, entre ellas, a la CTM y a la CNOP.

La situación se volvió crítica entre 1971 y 1973, al empez.ar a ocurrir
las invasiones a terrenos de propiedad privada, por grupos dirigidos por
líderes de la corriente denominada "Línea de Masas", de inspiración maoísta, que más tarde formarían el Frente Popular Independiente "Tierra
y Libertad".
El Movimiento Urbano Popular (MUP) dio muestras de su capacidad
de organización, al resistir las presiones para desalojar los predios; se
mantuvieron al margen de las medidas del gobierno y se opusieron a
la regularización de los terrenos mediante la compra-venta de los mismos,
ya que esperaban acceder a la propiedad mediante el derecho de "prescripción adquisitiva". Otros sostenían que la tierra pertenece a quien la
ocupa.

Adicionalmente y de forma no explícita se trataba de evitar que el
movimiento urbano popular organizado en torno a la Colonia "Tierra y
Libertad" cobrara fuerza al ser autónomo respecto de los mecanismos
de control tradicional del Estado.

Esta posición, pareció inaceptable y resultaba una amenaza para el
sistema socio-político, ya que el principio de propiedad privada es una
de las bases en que se desenwelve. Por lo mismo, fue necesario idear
una solución a la problemática de los grupos sociales más pobres y desposeídos.

Fomerrey surge como una respuesta a un problema real, ya que en
el mercado inmobiliario no existían terrenos disponibles para los grupos
de menores ingresos. Dado que el precio del metro cuadrado y el tamaño

La iniciativa privada propuso una solución: adquirir terrenos en la
perüeria a bajos precios, venderlos baratos y establecer impuestos a los
terrenos baldíos.4 Esta propuesta no fue aceptada.

�Evaluación de la política...55

54Ensayos

1.- La política urbana del gobierno del estado de

Nuevo León 1974-1990
En 1974, el Gobierno del.Estado de Nuevo León, apoyado por el G?bier_no
Federal a través de Nacional Financiera (Nafinsa), crearon el fide1co1DJSO
Fomento Metropolitano de Monterrey (Fomerrey) para enfrentar el problema de los asentamientos humanos irregulares.
'

Para tal fin se le dotó de un presupuesto de 5 millones de pesos,
además de un terreno de 750 Has., aportación del Gobierno del Estado.
En 1975, en la Ley de Urbanismo y Pl~cación d~l ~tado de Nu~v~
León se autorizaron los fraccionamientos de urbamzaetón progreStva
y se ::Ceó un impuesto del 3% a los nuevos fraccionamientos auto~dos
(de la. y 2a. categoría), los que se podían pagar en terrenos o en dinero;
este impuesto permitió aumentar los recursos de Fomerrey.
El apoyo del Gobierno del Estado permitió tener a~so a un mayor
número de terrenos, mediante la compra-venta.de los mismos en casos
de remate judicial, o por el pago de adeudo de ~puestos; en la mayo?ª
de los casos estos terrenos se adquirieron al preeto del avalúo bancano.
Se desafectaron terrenos del municipio y s~ expropiaron.l?s terrenos
ejidales ocupados por los colonos y posesionanos; esto pe~ttó empezar
la regularización de los terrenos "in situ" de manera rápida, así como
empezar a lotificar los terrenos de "urbanización progresiva"•
Fomerrey se encarga de lotificar los terrenos y de reservar_ la parte
destinada para áreas públicas, hace el diseño de l_os planos té~mcos para
la introducción de los servicios públicos y realiza los U:ámites ante la
Secretaría de Desarrollo Urbano estatal para que se autoncen estos fraccionamientos.
Fomerrey reparte los lotes, per~ son los col~nos con_ su aporta~i~n
económica y su trabajo personal qwenes van a mtroducrr lo~ servtet~
públicos y construir los edificios públicos, tales como escuelas, dispensano
y, después, centro de salud.
Fomerrey proporciona la asesoría técnica .Y. es el aval ante los o~ganismos públicos descentralizados como Servtetos de ~a Y DrenaJe
y la Comisión Federal de Electricidad para que éstos mtroduzcan los

servicios. Los colonos aportan su fuerz.a de trabajo para reducir el costo
de introducción de los mismos en un 50%, aproximadamente.
La idea de la colaboración vecinal para realizar los trabajos colectivos
se t?~ó ~e la Colonia Ti~rra y Libertad; la organización interna y la
partietpaetón en estos traba1os fue muestra de la capacidad de los colonos
de contribuir a la solución de los problemas de infraestructura y servicios
Yactualmente se usa en el Programa Nacional de Solidaridad {Pronasol).

En Fomerrey la diferencia está en que se nombra un administrador
que hará las veces de líder; su función es organizar a los colonos y dirigir}~
en sus demandas al Estado y demás instancias administrativas· le corres-r.onde asimismo cobrar cuotas y reunir a los colonos períodi~ente;
las Jefas de manzana" colaboran con él en esta función.
Los colonos forman una nueva base social de apoyo al Partido Oficial
{PRI) y deben participar en actos políticos de apoyo al Gobierno del
Estado. Los gobernadores Pedro Zorrilla Martínez y Alfonso Martínez
Domínguez tuvieron una estrecha relación con los colonos de Fomerrey.
Durante la etapa del Lic. Martínez Domínguez se creó el Plan "Tierra
Propia" para agilizar los trámites de regularización de los terrenos, en
especial para terminar con la llamada "Isla Roja", como se consideraba
a la _Colonia Tierra y Libertad. Esta colonia fue expropiada en 1983 y
vendida a los colonos, terminando así con el principio propuesto por el
Frente, de adquirir la propiedad bajo el principio de la prescripción adquisitiva por ocupar el terreno durante 10 años y no por compra-venta
(este principio fue derogado por el Gobernador Martínez Domínguez).
La principal característica que presenta la política urbana del Gobierno del Estado de Nuevo León durante los últimos tres sexenios es la
continuidad, aunque ha permitido que se den variaciones en la misma
y diversos tipos de experiencias.

Así, durante el sexenio del Lic. Martínez Domínguez, Fomerrey empezó a construir unidades habitacionales y viviendas de interés social, en
algunos de sus fraccionamientos, mientras que en "Tierra Propia" se empezaron a crear fraccionamientos de Lotes y Servicios.

El Lic. Jorge Treviño delimitó claramente las funciones de estos organismos, creando además el Organismo Promotor de Vivienda de Nuevo

�56Ensayos
León (Provileón) con la finalidad de asumir las funciones del desapar~ido
Indeco y construir viviendas de interés social para los grupos que no tienen
acceso al crédito por no ser asalariados.

Evaluación de la política..57
En 1991, el Lic. Jorge Treviño Martínez informó que Fomerrey durante
su periodo de Gobierno {1985-1991) estableció 38 nuevos fraccionamientos,
realizó 55 mil acciones de vivienda y entregaron 22 mil escrituras; Provileón
realizó 9 mil 100 acciones de vivienda y otorgó a través de los fideicomisos
que administra 5,500 créditos con un valor de 20 mil 900 millones de
pesos.

Las acciones de los organismos estatales se resumen en los siguientes
datos: Hasta 1990, Fomerrey había ofrecido 81,746 lotes de los cuales
44 065 se ubican en los fraccionamientos de "urbanización progresiva" (para
vi~enda de autoconstrucción) y 37,719 en las unidades habitacionales
en donde se distribuyeron las áreas en diferentes tipos de proy~ctos, co~o
son lotes con servicios y vivienda progresiva. Además, el Plan Tierra Propia
regulariro 34,250 lotes y Provileón ofreció 2,306, lo que hace un total
de 118,302 terrenos para diversos tipos de vivienda.5

Para los damnificados del Huracán "Gilberto" se acondicionaron 18
fraccionamientos, con una superficie de 160 Has. Se habilitaron más de
5,700 lotes con servicios, se construyeron 458 pies de casa, mil 435 firmes
y castillos y se entregaron 5 mil 200 paquetes de materiales para vivienda;
además, se construyeron 156 aulas y 4 centros de salud. 11

Además, Fomerrey produjo 8,243 viviendas de interés social,6 YProvileón otras 8,162 a las que se deben sumar las del Infonavit, que fueron
otras (,6,615 viviendas terminadas,7 sumando en total 82,570.

A las 200,872 acciones de vivienda habría que sumar otras 18,241
de Fomerrey, los 5,700 lotes para los damnificados, los 458 pies de casa,
así como otras 938 viviendas construidas por Provileón.

Por tanto, de 1972 a 1990 se realizaron 200,872 acciones en sus diferentes modalidades por parte de los organismos estatales y federales (Cuadro
1).

En la actualidad habría un total de 1:lf),111) acciones de vivienda
realizadas por los organismos estatales y federales, así como por asociaciones privadas (Morazán Asociación Gilberto A.C), que representan
el 35% de las viviendas registradas en Nuevo León en 1990.

En 1990 el total de viviendas en Nuevo León era de 647,367,8 de
las cuales el 12.8% habían sido producidas por el Infonavit y los organismos
estatales de vivienda, mientras que el 18.27% lo produjeron los colonos
mediante autoconstrucción en los fraccionamientos de Fomerrey Yen las
zonas regularizadas por el programa "Tierra Propia".
Es importante destacar que en algunas unidades habitacional~s de
Fomerrey como San Bernabé (Secciones Il, 111, IV y VIII) se han combmado
varios organismos en la realización de los proyectos.
Fonhapo9 ha concedido ~réditos para lotes y se~cios y Provileón
ha realizado el diseño de viviendas de autoconstrucetón apoyando técnicamente a los colonos, así como la planeación y el diseño de estas secciones.
Las acciones de los diversos organismos de vivienda se han concentrado en el Area Metropolitana de Monterrey, donde se ubican 533,148 •
viviendas, que representan el 82.35%10 del total de Nuevo León.

2.- Forma de acceder al suelo y política seguida
por Fomerrey
Los tres fraccionamientos elegidos para su estudio están ubicados en el
Municipio de San Nicolás de los Garza al noreste de Monterrey. En 1977
formaban parte de la periferia del Area Metropolitana de Monterrey
{AMM) y contaban con pocas vías de acceso. Posteriormente, Fomerrey
adquirió otros predios donde se formaron nuevos fraccionamientos, al
igual que el Infonavit.

En 19TI, en estas colonias encontramos que el 70% eran trabajadores
asalariados y el 30% trabajaban por su propia cuenta; y entre el 32%
y el 41% ganaban menos del salario mínimo legal. Ni estos ni los que
trabajaban por su propia cuenta tenían acceso a ningún programa oficial
o privado de vivienda o acceso a los terrenos vendidos en el mercado
inmobiliario; la opción era invadir terrenos (de propiedad pública o pri-

�58Ensayos
vada) o permanecer hacinados y/o pagando alquiler por cuartos de vecindad.

Evaluación de la polftica...59

Las tres colonias estudiadas se originaron de la forma siguiente:

Posteriormente Fomerrey adquirió el resto del terreno (1981) y se
autorizó la venta de los lotes del Polígono 2; el 6ltimo sector fue autorizado
para su venta en 1990, año en que se canalizó el arroyo El Nogalar que
impedía la regularización (ver Cuadro 2).

2.1- La Colonia Floridos Bosques del Nogalar.

Cabe señalar que a pesar del tiempo transcurrido se mantuvo el precio
en 35 pesos m2.

Se originó mediante una invasión organizada en 1971, era un terreno de
propiedad desconocida. Se ocuparon casi 17 Has. baldías sin infraestructura y atravesadas por el arroyo "El Nogalar", que se desbordaba en época
de lluvias e inundaba hasta 100 metros a la redonda, acarreando desechos
industriales y del rastro municipal.
Para construir las viviendas, los colonos debían hacer una fuerte
cimentación, resultando así más costosa la construcción.

En 1990 el informe técnico de la Secretaría de Desarrollo Urbano
(SEDU) reporta que el fraccionamiento contaba ya con los servicios de
agua y drenaje domiciliarios, así como de energía eléctrica; sin embargo,
el alumbrado público era deficiente.
Este fraccionamiento, curiosamente, fue el primero que se formó y
el último en regularizarse. Los colonos se encargaron de gestionar los
servicios y Fomerrey los apoyó técnicamente para la aprobación del fraccionamiento.13

El grupo original provenía de la Colonia La Moderna, eran antiguos
rentistas que fueron indemníz,ados para que desalojaran las viviendas que
ocupaban. "Los líderes" cobraron cuotas por instalarlos en estos terrenos.
2.2- El Fraccionamiento Prados del Nogalar o Fomerrey 11

Posteriormente se formaron cinco uniones de colonos y posesionarios:
la Unión Luis M. Parías era dirigida por los líderes F. Carrillo y J. Barajas
y estaban adscritos a la CNOP; las otras Uniones eran la Catarino Gómez
o Floridos Bosques del Nogalar, que estaba inscrita en la CTM (dirigida
por José de la Cruz), y las Uniones Sector Oaxaca, Sector Azteca y 27
de Julio; ésta última se decía pertenecer al grupo Tierra y Libertad; en
1974 estas Uniones desconocieron formalmente a los líderes F. Carrillo
y J. Barajas porque los extorsionaban y desorientaban.12
La Unión Floridos Bosques contrató a un ingeniero para que midiera
y reubicara las viviendas del Polígono 1 de la Colonia (3 manzanas) y
gestionó la introducción de los servicios de agua potable y energía eléctrica;
consiguió que el propietario vendiera los terrenos a Fomerrey y éste intervino ante la Secretaría de Fomento Económico y Obras para que se
autorizara la venta de los terrenos.

El precio en que adquirió Fomerrey el terreno fue de 15 pesos m2
para venderlo en 35 pesos m2, sin haber realizado obra alguna.

Este fraccionamiento se encuentra ubicado al norte de la Colonia Floridos
Bosques; Fomerrey estaba en trámites para su adquisición en 1975 y estaba
siendo lotificado cuando fue invadido por familiares, amigos y conocidos
de los colonos de Floridos Bosques.
El terreno propiedad de la empresa Fundidora Monterrey fue adquirido por el Gobierno del Estado de Nuevo León en 1976 y pasó a
formar parte del patrimonio de Fomerrey.
La extensión del terreno es de 241,179 m2 y se pagó por él 6,594,432
pesos, mas se estipuló que habría un interés de 12 por ciento anual sobre

saldos insolutos; el aval6o bancario le daba un precio de 6,793,012 pesos,
por lo que el Gobierno del Estado concedió exención de impuestos.14
En 1976 se dio la autorización para el anteproyecto del fraccionamiento y se fijó el precio de venta en 75 pesos m2 si se pagaba al contado,
autorizando a Fomerrey a cobrar el 1% de interés mensual sobre saldos
insolutos en las compras a crédito.

�Evaluación de la política...61

60Ensayos
Fomerrey se encargó de lotificar los terrenos, reservar las áreas públicas y tramitar los planos para la introducción de las. rede_s de agua
y drenaje; la C.F.E. se encargó de los planos de electrificación.
En 1977 los colonos contaban solamente con llaves de agua colectiva
situadas en las esquinas y a media manzana; empezaban a tramitar la
introducción del servicio de luz. Contaban con escuela primaria, oficina
de Fomerrey y dispensario médico; en la construcción de éstos y en la
introducción de la red de agua potable participaron los colonos con su
fuerza de trabajo reduciendo su costo.
Este fraccionamiento fue aprobado de manera definitiva hasta 1979,
y cuenta con 137,665 m2 de área vendible, repar~da en 1,066 lotes. ~
autorizarse los colonos se comprometieron a realizar las obras para mtroducir 1~ tomas de agua y las descargas domiciliarias a las redes generales.

Se autorizó un precio de venta de 80 pesos m2 en base a los cálculos16
presenta~os por la Inmobiliaria; posteriormente los colonos impugnaron
este prec10 Ya ~~ .de que la Se~etaría de Fomento Económico y Obras
apoyó a la Inmobiliana, fue necesano que interviniera Fomerrey, adquiriendo. el terreno e~ 19?9. Fomerrey pagó por ef terrenoll,106,546 pesos,
dejando al propietario una utilidad de 1,661,496 pesos (ver Cuadro 2).
Fomerrey ofreció los lotes al mismo precio de venta autorizado a
la ~obiliaria, pero cambiaron las condiciones de pago, ya que se había
autonzado el cobro de un interés de 9% semestral sobre saldos insolutos
mientras que Fomerrey lo eliminó, así como el pago de enganche. '
Desde 1979 se aprobó el plano de introducción de agua potable y
en 1980 Fomerrey solicitó la aprobación definitiva del fraccionamiento.
Hast.a -~98~, Sisteleón17 se encargó de la introducción del agua y drenaje
donucilianos.

En 1990 cuenta con todos los servicios domiciliarios.
2.4- Fomerrey 1
2.3- El Fraccionamiento Carmen Romano o Fomerrey 27
El terreno colinda con la Colonia Fomerrey 11 y tiene un área total de
320 749 m2• se encontraba baldío cuando fue invadido en abril de 19n,
era'propie&lt;lad de la Inmobiliaria y Fraccionadora S.A. y por su ubicación,
al lado de las vías del ferrocarril a Tampico y a Matamoros Y por tener
infraestructura para la conexión a las redes de agua y drenaje, así como
15
a la energía eléctrica, estaba clasificado dentro de la zona .mdustn'al•
Al realizar nuestro estudio en 1977 habían pasado cuatro meses después de la invasión; se trataba de un asentamiento provisional -de tanteo-,
las viviendas eran provisionales o de blocks sobrepuestos y no contaban
con ningún servicio público.
Fomerrey estaba midiendo el terreno y empezaba a lotificarlo para
reacomodar a los colonos. Sin embargo, la Inmobiliaria se negó en un
principio a venderlo a Fomerrey, ya que contaba con ~l_apoyo del ~c~de
de San Nicolás y del Partido Acción Nacional y solicitó la autonzac1ón
de un fraccionamiento de urbanización progresiva de 3a categoría, la cual
le fue concedida en 1978.

Este ~e el primer fraccionamiento de Fomerrey, adquirido en 1974 por
el Gobierno del Estado de Nuevo León para Fomerrey; tiene una extensión
de 126,000 m2 y está ubicado en el municipio de Monterrey, al noroeste,
en la falda del Cerro del Topo Chico.
En 1975 se adquirió otro terreno para ampliar el fraccionamiento
con un área total de 207,140 m2.

El primer fraccionamiento se autorizó hasta 1976 y la ampliación
en 19n; el precio de venta autorizado fue de 35 pesos m2, y en las esquinas,
de 42 pesos m2.
En todos los fraccionamientos de Fomerrey se dieron cinco años de
plazo para pagar los terrenos y las cuotas mensuales eran equivalentes
a un día de salario mínimo legal.

En 1977 contaban con red de agua potable pero se distribuía en
llaves colectivas; tenían energía eléctrica pero no alumbrado público, y
contaban con una escuela primaria, dispensario médico, oficina de Fomerrey y tienda Conasupo.

�Evaluación de la polftica...63

62Ensayos
Este fraccionamiento estaba mal comunicado con Monterrey Yrelativa.mente alejado de él, por lo que se dificultaba el transporte de las
personas.

3.- Ventajas que ofrece Fomerrey
Fomerrey debió cumplir con los mismos requisitos que los otros fraccionadores; presentó los planos yproyectos ~te la S_ecretaría de Desarrollo
Urbano estatal (SEDU); se fijaron los preaos, al igual ~ue en los demás
fraccionamientos, tomando en cuenta el avalúo comeraal del t~rreno. Y
los costos del proyecto. Por lo mismo se observa ~ue hay una difereneta
entre el precio de adquisición del terreno y el preao de venta final (véase
Gráfica 1).
Las ventajas que tiene Fomerrey sobre los fraccionadores privados

son las facilidades de pago y la flexibilidad en el cobro de las _cuot~,
de manera que encontramos una alta proporción de colonos prop1etanos
de sus terrenos y que permanecen en el mismo lugar.

m~encia en el lugar escogido por los colonos, eliminando la selección
realizada por Fomerrey, de manera que quedaran en el mismo lugar los
grupos de familiares y amigos.
. ~l segundo motivo er~ ~ue al invadir un terreno forzaban a que intervuuera Fomerrey y adqUll'lera los terrenos al precio del avalúo bancario
es decir, con poca ganancia para los propietarios; de esa forma se forzó
la venta de terrenos baldíos destinados por sus propietarios a otros usos.

3.1- Estabilidad de la población
En_la ~na metropolitana d~ la Ciudad de México se ha dado un proceso
de mvas1ón del suelo en espiral:18 a medida que se regularizan los terrenos
se vuelve m~ difícil para los colonos sostenerse en el mismo lugar, por
el pago de unpuestos, cuotas de introducción de servicios, etc. Muchos
de ellos se desplazan nuevamente a terrenos de la periferia y comienza
nuevamente el proceso de regularización e introducción de servicios y
autoconstrucción de la vivienda.

!~

El enganche, el precio del metro cuadrado, el bajo ~terés cobrado,
y las cuotas accesibles a los colon.os, CXJ?lican la permaneneta de los colonos
y la consolidación de los fraccionamientos.

En cambio, en
fraccionamientos de Fomerrey observamos que
el 44.3% de las familias tenían entre 15 y 2D años de vivir en el fraccionamiento, mientras que el 38.4% tenía entre 10 y 15 años; solamente
el 14.6% tenía menos de diez años en el mismo lugar {véase Gráfica 2).

Fomerrey selecciona a los colonos en base a un estudio previo; se
exige el requisito de que se trate de una familia que no. cuent~ con otro
terreno o vivienda y que reciba por lo menos el salario ~ o legal.
Actualmente exige también la constancia de que tengan algún tiempo de
vivir en el área metropolitana.

Encontramos que los que tienen menos de cuatro años de residir
en el fraccionamiento se reparten por igual entre todos los fraccionamientos
Y entre cinco y nueve años hay una menor proporción en Fomerrey 1.

Cuando Fomerrey empezó a funcionar, los líderes de los colonos
presentaban las solicitudes de los miembros de la. Unión de. Colonos o
Posesionarios; la práctica de Fomerrey era repartll' a l_os miemb!os de
la Unión en varios fraccionamientos para que se perdiera la unidad Y
quitarle al líder la dirección del grupo. Originalmente la idea era que
el administrador nombrado por Fomerrey asumiera la función" de líder
y dirigiera a los colonos.
Sin embargo, en 1971 encontramos que la práctica de invadir terrenos
de propiedad privada tenía dos objetivos: el primero, asegurar la per•

En F1oridos Bosques, a pesar del tiempo transcurrido sin regulari7.ar
los terrenos, se observa que la mayoría tiene más de 16 años de habitar
en el mismo lugar.
Los datos permiten concluir que la propiedad legal del terreno no
es el factor más unportante para que los colonos permanezcan en el mismo
lugar, ya que los "posesionarios" que esperan ser regularizados también
son estables, por la seguridad ofrecida por Fomerrey.
_En 1990, en promedio el 71.9% de los colonos dijo contar con las
escrituras, .el 13.3% aún estaban en trámite o no se las habían entregado,

�64Ensayos

Evaluación de la política...65

y el 2.9% estaban en situación irregular. El 1% aún estaba pagando
los terrenos y un 4.4% lo tenían "prestado" (Cuadro 3a).
En el fraccionamiento Fomerrey 11 es donde se observa el mayor
porcentaje de terrenos "prestados" (10.4%), mientras que en C~men
Romano y Floridos Bosques encontramos los mayores porcentaJes de
colonos que aún no reciben las escrituras (17.3% y 18.5%) y aún hay
algunos terrenos irregulares en los fraccionamientos.
En los fraccionamientos Fomerrey 1, Fomerrey 11 y Carmen Romano
se ha evitado la especulación con el suelo, ya que mientras no se cuente
con las escrituras, Fomerrey debe intervenir necesariamente en la compra-venta; el colono solamente recupera la inversión rea~da en la vivienda
y no gana nada por el terreno, mientras que en Flondos Bosques la
regularización tardó en algunos casos hasta 20 años, por lo qu~ los colonos
pudieron vender la "posesión" del terreno pero no la propiedad legal:
se dio un doble circuito de circulación de la tierra.
Una vez escriturados los terrenos o las viviendas, observamos que
éstas empiezan a entrar al mercado inmobiliario: el 20.6% de las viviendas
fueron adquiridas construidas total o parcialmente.

La entrega de escrituras no es garantía de perm~encia en el lugar,
como pretende Fomerrey: a veces resulta lo contrario de lo esperado.
Observamos que había muy pocas viviendas alquiladas (10) total o
parcialmente; es mas frecuente la práctica de "prestar" la ~vie~da fa.
miliares o conocidos (7.9%) (ver Cuadro 3b) y de que se arr1n1en los
hijos que empiezan a formar su familia, madres solteras, ancianos, enfermos, incapacitados y desempleados.

!

Si originalmente se autorizan lotes "unifamiliares", la extensión de
los mismos permite que se subdividan en dos o más y que se use el fre~te
como "accesoria" para comercio o servicios, así como el segundo PISO
para alquilarse o prestarse.
El hecho de prestar la vivienda o de alquilarla nos indica •_que ~l
propietario no la necesita para habit~la: forma parte .~el ~atr1n1oruo
familiar y sirve para ayudar a otros rruembros de la familia mientras no
tienen vivienda.

Los que alquilan la vivienda obtienen una renta por la misma, lo
que permite incrementar sus ingresos; sin embargo, no es la práctica más
generalizada, pues hay inseguridad al alquilar la vivienda; por lo mismo,
prefieren prestarla o alquilarla pero sin contrato formal.

Entre las ventajas que tienen los fraccionamientos de Fomerrey está
la mayor extensión del lote ya que como se observa en la Gráfica 4, la
mayoría tiene de 151 a 170m2; el tamaño del lote se explica por la forma
en que accedieron a los mismos, así como el precio del m2 y las condiciones
de pago (Gráfica 3).
El tamaño promedio de estos lotes (120 m2) es superior a 10$ que
tienen las viviendas de interés social, aunque posteriormente en los nuevos
fraccionamientos ha disminuido la extensión de los terrenos.

3.2- Condiciones de pago de los terrenos
Fomerrey, al lotificar los terrenos y adjudicarlos a los colonos, cobraba
un enganche de 500 pesos; en 1990 encontramos que solamente el 39%
dijo haber pagado por este concepto.
Algunos informaron que pagaron entre 200 y 300 mil pesos de enganche por la vivienda; se trata de aquéllas que ya entraron al mercado
inmobiliario y no de los terrenos vendidos por Fomerrey (ver Cuadro
y Gráfica 4).
Los fraccionamientos más antiguos son los que pagaron los enganches
más bajos y en donde hubo invasión de los terrenos; muchos no pagaron
enganche, ya que estaban instalados. Los que pagaron más de 500 pesos
fueron los que llegaron más tarde al fraccionamiento o lo recibieron mediante traspaso.

La cuota mensual pagada por los terrenos variaba entre 50 y 150
pesos; los que pagaron cuotas más altas fue porque lo hicieron en uno
o dos pagos, o bien lo adquirieron en una fecha posterior (ver Cuadro
y Gráfica 5).
Los más antiguos fueron los que pagaron las cuotas más bajas, mientras
que en Carmen Romano pagaron menos cuotas pero más altas.

�66Ensayos
La mayoría de los colonos pagó el terreno en el plazo establecido
(de uno a cinco años); en los fraccionamientos de San Nicolás, much~
hicieron un solo pago y fueron muy pocos los que se tardaron entre seis
y 15 años19 en pagarlos. Este dato nos indica que hubo flexibilidad por
parte de Fomerrey en el pago de los terrenos y, en el caso de Floridos
Bosques, se explica porque no había aún autorización para la venta del
terreno (ver Gráfica 6).

El pago de las escrituras es relativamente bajo, ya que el Colegio
de Notarios de Nuevo León colabora con el Gobierno del Estado Yse
reduce el costo de escriturar los terrenos; la mayoría de los colonos informó
haber pagado 700 pesos; otros llegaron a pagar hasta 12,000 pesos. Los
que pagaron más por ellas son los que adquirieron la vivienda dire~tame?te
del propietario, por lo cual pagan el precio normal por la escnturac1ón
(ver Cuadro 6, Gráfica 7).
Algunos colonos no pagaron por las escrituras, ya que se les entre~~on
en actos públicos; los que ya las pagaron pero aún no las han rec1b1do
es probable que las reciban en un acto similar.
El precio total pagado por los terrenos se mantiene dentro de ciertos
límites, no muestra una gran variación debido a los factores que ya hemos
señalado; en las gráficas 9 a 12 se observa que el pago total está alrededor
del precio establecido (ver Cuadro 7).

Evaluación de la política...67
Los colonos de los fraccionamientos del municipio de San Nicolás
pagan más por este impuesto (entre el 44 y el 55% de los casos), mientras
que en Fomerrey 1 solamente lo hace el 17% de los colonos (ver Cuadro
8).

Conclusiones
En base a la información recabada podemos concluir que la política de
Fomerrey de vender lotes en los fraccionamientos de "urbanización progresiva" así como la regularización "in situ" ha favorecido la permanencia
de los colonos en los fraccionamientos.
Las condiciones de pago de los terrenos, así como la escrituración
y el pago del impuesto predial, han favorecido la estabilidad de la población
y la consolidación de los fraccionamientos.

Otros factores que influyen en la permanencia de los colonos en los
fraccionamientos de San Nicolás son: a) La ubicación dentro de la zona
industrial, lo que ha favorecido el empleo y el ingreso. b) El contar con
terrenos más grandes ha permitido a las familias sobrevivir en épocas
de crisis, "arrimándose" cuando no tienen empleo o carecen de vivienda.
Los lazos de parentesco o amistad han favorecido la consolidación de
la vivienda y del fraccionamiento.

Al elaborar las gráficas hemos partido del supuesto de que se trata
de un lote de 120 m2 y se vende al precio autorizado, a plazos. Las desviaciones de la línea recta resultan en primer lugar del tamaño del lote
y, en segundo los que están muy ~tantes representan el incremento en
el precio debido a que se vendieron directamente yno a través de Fomerrey.

Fomerrey representa la única opción para las familias que ganan alrededor del salario mínimo legal y representan el 40%20 de las familia;
éstas no constituyen una demanda efectiva para los fraccionadores privados.

Solamente hacia el final del periodo estudiado se observa el incremento
en los precios de venta de los terrenos, y esto se explica porque han
entrado al mercado inmobiliario.

Además, ha cumplido con el objetivo de detener las invasiones organizadas de terrenos y junto con el programa Tierra Propia ha regularizado la propiedad del suelo. Aún hay zonas irregulares pero son
mínimas y algunas difíciles de solucionar.

El impuesto predial es otro de los factores que influye en la permanencia de los colonos en los fraccionamientos; en 1990 solamente el
42.3% en promedio informó haberlo pagado. El monto .anual del. mismo
se observa en la Gráfica 8; la mayoría pagó entre 5 mil y 25 mil pesos
(equivalente a dos salarios mínimos legales diarios).

La política de Fomerrey de no autorizar la venta directa de los lotes
mientras no estén escriturados ha evitado la especulación con los terrenos
y ha favorecido la permanencia de la familia en el mismo lugar.

Fomerrey ha contribuido a redistribuir a la población en el Area
Metropolitana de Monterrey, ha generado mejores condiciones de vida

�Evaluación de la poütica...69

68Ensayos
para la población y ha favorecido la redis~bución del ~eso al ofrecer
terrenos a precios accesibles a grupos sociales que no benen otra alternativa.
Aunque les ha llevado un tiempo consider~ble, los co~onos de los
fraccionamientos estudiados han logrado consolidar su hab1tat Y se encuentran integrados a las redes generales de servicios p~bli~s, así como
a las vías de comunicación más importantes de la perifena del Area
Metropolitana de Monterrey.
Sin embargo, al mismo tiempo, Fomerrey ha contribuido a la exp~ón
horizontal de la mancha urbana, generándose una nueva problemática,
especialmente el mayor tiempo y costo del transporte de los colonos
y la introducción de los servicios públicos, que resultan más costosos.
Así mismo, la política de comprar terrenos baratos,. aun~ue estén
alejados pero económicos, resulta ventajosa p~a 1~ prop1etanos_ de _los
terrenos vecinos, que ven incrementarse el prec10 debido a ~a urbamzac1ón
realizada por Fomerrey y no para los colonos que en ocasiones los abandonan.

s Datos proporcionados por Fomerrey, Tierra Propia y Provileón en
noviembre de 1990.
6

García Ortega R. "Area Metropolitana de Monterrey 1930-1984. Antecedentes y Análisis de la Problemática Actual" en "Monterrey: Siete
Estudios Contemporáneos". Cerruti M. Comp. Facultad de Filosofía y
Letras, UANL. Monterrey, N.L., septiembre de 1988.
7 Datos proporcionados por la Delegación Estatal del Infonavit, no-

viembre de 1990.
8

XI Censo General de Población y Vivienda, 1990. Nuevo León. Resul-

tados definitivos Tomo II. INEGI, Cuadro 37, p.774.
9

De 1982 a 1990, Fonhapo financió 4,593 lotes con servicios de las
Unidades Habitacionales de Fomerrey y 3,106 viviendas progresivas así
como 4,896 lotes con servicios de Provileón y 506 viviendas progresivas
de la Asociación Gilberto, A.C. Estas y otras acciones, suman un total
de 16,673 créditos y una inversión de 28,740,275,198 pesos en el estado
de Nuevo León. Fuente: Departamento de Evaluación de la Gerencia
de Planeación. Fonhapo.
lO Elaborado en base al XI Censo General de Población, Op.cit.
11

VI Informe de Gobierno. Lic. Jorge A. Treviño, Estado de Nuevo
León, junio de 19'Jl, pp.57-58. Monterrey, N.L.
12 El Convenio fue celebrado con el lng. Villanueva de la Secretaría

Notas
1 Estudio realizado en 1977, titulado "Marginalité Urbaine et Politique
de l'Etat au Méxique Enquete sur les zones résiden~ielles illégales. á Monterrey" fue para la obtención del Doctorado en Sociología en 3 C1clo.Ecole
des Hautes Etudes París, Francia, junio de 1979.
2 La investigación realizada en 1990, se titula "La Política Habita~onal
del gobierno del estado de Nuevo León". Se está realizando mediante
un convenio UAM-Conacyt y UAM-Xochimilco Facultad de Economía,
UANL.
3 Arq. Hinojosa. Area Metropolitana de Monterrey. Ocupación_ del
suelo 1974. Documento Interno. Fomento Económico y Obras Públicas,
gobierno del estado de Nuevo León.
4 Ing. Cadena Reyes R. "Problemas de la vivienda en familias de escasos
recursos". Monterrey, N.L. 1974. edición del autor.

de Fomento Económico y Obras del Gobierno del Estado de Nuevo León.
El líder José de la Cruz fue asesinado después por desconocidos.
13
Los colonos que realizan directamente los trámites de regularización
y aprobación de la colonia o fraccionamiento tardan aun más tiempo,
ver el caso de las colonias San Angel y El Porvenir en Villarreal D. y
Castañseda Víctor, en "Urbanización y Autoconstrucción de VlVienda en
Monterrey". Ed. Centro de Ecodesarrollo y Claves Latinoamericanas, 1986.
p.170.
14
Expediente del Fraccionamiento Prados del Nogalar o Fomerrey
11, SEDU.
15

Dictamen técnico sobre el desarrollo, uso y destino de un predio.
Expediente del Fraccionamiento Fomerrey 27-Carmen Romano. Oficio
sin número, 28 de abril de 1977. Arq. Jesús E. Guajardo.

�Evaluación de la política...71

70Ensayos
Para autorizar el precio del m2 se usó el siguiente presupuesto:
Precio del m2= $30, Avalúo Bancario $42.0
16

Precio de venta fmal = $80.0
Costo del terreno
$9,445,050
Utilidades
$2,327,218
Adquisición de un
predio para áreas
$1,317,870
públicas
Costo del proyecto $ 300,949
Pagos al municipio $ 199,378
Gastos de adm. y
$1,690,714
cobranza
TOTAL

15,281,180

% precio de venta final
61.82%
15.22%
8.62%
1.96%
132%
11.06%

100.00

Fuente: Expediente de Fomerrey 27 o Carmen Romano (SEDU).
17

Sistema Estatal de Agua Potable y Alcantarillado de Nuevo León.

Iracheta A. "Diez años de planeación del suelo de la Zona Metropolitana de la ciudad de México" en Garza V.G. Comp. Una década
de planeación urbano-regional en México, 1978-1988. El Colegio de
México, 1989, pp.255-286.
19 Fomerrey establecía en el contrato que si no se pagaban tres cuotas
seguidas, serían desalojados de los terrenos y se le entregaría a otra familia.
Asimismo, se estipulaba que si los terrenos no se ocupaban en el plazo
de un mes, ser les quitarían.
20 Ramones Saldaña, Jesús (1990), Salario Mínimo y nivel de vida,
Boletín Bimestral, Vol. :XXVIll, Núm. 167, CIE, UANL., agosto, p.2.

CUADRO 1
LOS FRACCIONAMIENTOS DE FOMERREY Y LAS VIVIENDAS PRODUCIDAS
POR EL INFONAVIT y PROVILEON 1972-1990
MUNICIPIOS

FOHERREY
INFONAVIT
PROVILEOII FOMERR!Y
TOTAL DE LOTES
TOTAL DE VIVIENDAS
1974-1990
1972-1990 \ 1983-1990 t 1979-1984

APODACA
14
GARZA GARCIA 2
ESCOBEDO
4
CIENEGA DE F.
GUADALUPE
15
MONTERREY
25
SAN NICOLAS 10
STA,CATARINA 6
VILLA JUAREZ
LINARES
SABINAS
ARRAMBERRI
V,GARCIA
MONTEMORELOS
P!SQUERIA
BL CARMEN
CADEREYTA

546
666
607
105
436
694
688
574
664
766

'

17.8
3.3
5.6
0.1
18.8
31.4
13.0
8.0

o.e
0.9

3 419
3 160
6 532
88
9 062
9 827
19 615
10 966
942
1 114
529
39
140
367
109
90
166

5,2
4.8

9,9
0,1
13. 7
14,9
29.6
16,6
1.5
1.8

o.e
o.o

(2 036) *
1
2
1
1

630
538
656
275

26.0
27.2
26.4
20.4

540
484
39

0.2
0,5
0,1
0,1
0,2

18

TOTAL

81 746 100.0

66 165

100.0 8 162 100.0

8 243**

Elaborado
a datos proporc i onados por Fo■errey
•FUENTES:
Infonavit
Dici en
b base
d
•
,
em re e 1990.
Lotes vendidos por Provile6n
**Plan Direct
d D•~rdrollo Urbano
·
Monterrey
198~:20~0
del Area Metropolitana de
A
•
a ro 6, p.50 y Garc!a ortega R "El
a~:ti:1:r~:º!~t;~~bt• :~rterrey (1930-1984), Antecede~tes y
llont
i
em
ca actual". Cerutti H.Comp.
Letr:~re&amp;ÁNf ete Eat udios conteapor!neos. Fac.de Filosof!a y
otros Í8 241·1~~:;e~re,, N.L. 1988. Habr!a que anadir en 1991
Gilbe t ,
e omerrey, 5,700 de la Asociación
Jor r O Y 938 viviendas de Provile6n, (Trevino Mart1nez
ge, VI Informe de Gobierno p.57-58, junio 1991). ,

�Evaluación de la política...73

72Ensayos

. ... ..

O\ 00\ s:I' MIO

CUADRO 2
FRACCIONAMIENTOS DE FOMERREY Y PREDIOS REGULARIZADOS
EXTENSION,NUMERO DE LOTES Y PRECIOS DE COMPRA Y VENTA
FOMERREY 1

FOMERREY 11

C. ROMll?W

Aflo

1974

EXTENSION M2
PRECIO DE

126,000

2~1,179

320,749

$ 8.28

$ 27 . 35

$ 35.27

$1,043,624

$6,594,432

$11,106,546

COMPRA M2

PAGO POR EL
TERRENO
ARO

1975

1911

t--.-tNs:l'MO
r-,.
r-i

Q)

'O
r-1

O s:I' r-i r-,. r-i N
O
r-ir-iLO
M

1971

"'os::

LO

co
M

·r-i

33,072

u

$ 15.0
$496,080

...

CO

00.-i

o

s:I'
CO

s:!'r-iO
r-i

o
o

POLIGONO 1
129,615

AMPLIACION
EXTENSION M2
207,140
PRECIO DE
COMPRA M2
$ 6.27
PAGO POR EL
TERRENO
$1,300,000

r-1

.-t

F , BOSQUES

1981

1975

o
o
o

.-t

O\
O\

·r-i

. .....

LO O O r-i M O

$ 15.0

LO r-i N M r-,. r-i
r-,.
r-i

$1,944,225
SECTOR 2
1990

o
o co
o O\

PRECIO DE
VENTA M2
EN ESQUINA

61,953
104,327

$ 35.0
$ 42,0

A RECUPERAR
POR FOMERREY $5,819,800
NUMERO DE
LOTES
478
AMPLIACION
939
2 SECTOR

137,665

$ 75.0

$10,324,875
1,066

t--MMMIO

o

0

OMs:l'MCO
r-,.
r-i

ON
o O\

o

eo.o

$ 35.0

..:¡

$15,809,680

$3,214,645

1,206

131
547
104

FUENTE: Expedientes de los Fraccionamientos de Fomerrey 1,
Fomerrey 1 Ampliaci6n, Floridos Bosques, Fomerrey 11 y Carmen
Romano . Gobierno del Estado de Nuevo Le6n: Secretarla de
Desarrollo Urbano.

.o

o 1::

....

,:::,.. Q)

&gt;
o
z
..

ti)

21,538
53,834
16,475

$

r-1

..:¡

24,703
VENDIBLE M2
AMPLIACION
SECTOR 2

1,-t

•
Q)
J.¡

C'IS

EXTENSION M2
197,621

.µ

.-t

AAO

AREA

"'
.o
::r:
"'
"'u
.µ

·r-i

H
~

. . . . .

o

.-t

&gt;
Q)
"'s:: z::,

"'

r-i
r-i

•r-i Q)

....

N

o
co

r-i O r-,. r-i
r-i

o~

j

~

Z&lt; ~

º!

1

~

&lt; :::&gt; 8
~t!)t!)QH

ll::
C)
C/)
~

•o

ll::

~

H

-.
-

~~~&lt;

H

~8

&lt; HC/l 8 0
8
~
~
H Cll Cll ll:: Z 8
Cll~~ll.~O
8

O'O

o
o

o

.-t

.. o
r-1

\O
O\

'O

C'IS .µ
"'
Q)

J.¡ Ul

1-1

"'

~

r-1 r-1
r-1 Q)

.... 'O

&gt;o
•• s::
~

8

J.¡
Q)

z.,-1

~.o

:::&gt; o
~

t!)

�~

I
CUADRO 3b
PROPIEDAD DE LA VIVIENDA EN LOS FRACCIONAMIENTOS DE FOMERREY
1990
Fomerrey 11 F.Bosques
Abs.
% Abs.
%

Vivienda
Propia
Rentada
Prestada
Otra

79
4
15
2

79.0
4.0
15.0
2.0

100 100.0

Total

85
4
5
1

-

89.5
4.2
5.3
1.1

TOTAL
e.Romano Fomerrey 1
%
% Abs.
Abs.
% Abs.
95
2
7

95 100.0 104

91.3
1.9
6.7

97
5

91.3 356
10
4.9 32
3

88.8
2.5

a.o
0.7

100.0 102 100.0 402 100.0

FUENTE: Villarreal, Diana R.(1990), La Política Habitacional del
Gobierno del Estado de_Nuevo León. Noviembre.

CUADRO 4
CANTIDAD PAGADA COMO ENGANCHE POR COLONIA
(Porcentajes)
Enganche
($ corrientes)

F.11

COLONIAS
F.B.
C.R.

F.l

50
120
500
600
3,000
200,000
300,000

18.5
37.1
25.9
18.5

54.5
9.6
6.7
19.6

62.3
18.9
11.3
5.6

--

-

100
350

- 2,000
-12,000

Total
Absolutos

6.4

4.6

22.7
34.0

25.1
13.6

1.9
3.2
100.0
27

100.0 100.0
31
44

FUENTE: Villarreal, 012. Cit.

( 1990) .

100.0
53

Total
Abs.
57
33
30
27
8
1
1
157

%

36.2
21.0

19.1
17.5
5.0
0.6
0.6

100.0

[
~gti-

¡¡;

'8

~
~

~

�~

1

CUADRO 5
CUOTA MENSUAL PAGADA POR EL TERRENO POR COLONIA
(Porcentajes)
Cuota mensual
($ corrientes)

F.11

100
150
1,000
3,500
7,000

----

50
120
600
1,500
5,000
25,000

-

Total
Núms.Absolutos

79.5
5.1
12.8
2.6

---

100.0
39

COLONIAS
C.R.
F.B.

F.1

Total
Abs.

%

8.2
38.8
22 . 4
26.5
4.1

---

71.1
21.1
2.8
1.4
1.4
1.4

76
104
18
23
2
2

33.8
46.2
8.0
10 . 2
0.9
0.9

100.0 100.0
49
40

100.0
71

225

100.0

52.5
25.0
10.0
10.0

--2.5

FUENTE: Villarreal, Op. Cit.,

(1990).

CUADRO 6
PAGO DE ESCRITURAS DE LA CASA O DEL TERRENO
(Porcentajes)
Pago de escrituras
(pesos corrientes)
300600
700
800- 2,500
3,000- 6,000
7,000-12,000
30,000

F.11
5.6

COLONIAS
F.B.
C.R.

44.4

3.8
56.6

5.6
16.6
27.8

13.2
3.8

22.6

40,000

t.

50,000
150,000
400,000
Total
N'Cims.Absolutos

--

45.3
20.7
13.2
15.1
'o

F.1
14
48
16
8
6

3.8
6
1.9
2

Total
Abs.

%

11

5.7

94

48.9

33
20
24
3
2
3
1
1

17.2
12.6
1.6
1.0
1.6
0.5
0.5

192

100 . 0

10.4

tT1

é.

so.
o-

100.0 100.0
36
53

FUENTE: Villarreal, Op, Cit. ,

100.0 100.0
53
50

(1990).

1:1
Q.

o

i»

'8e::

C'.

p
~

�ocJ

r

CUADRO 7
PAGO TOTAL POR EL TERRENO

]

1990

PAGO TOTAL
(Pesos corrientes)

F.B

Abs.
1,000- 2,999
3,000- 5,999
6,000- 7,999
8,000- 9,999
10,000- 11,999
12,000- 13,999
14,000- 16,000
17,000- 19,999
20,000- 23,000
30,000- 35,000
80,000-120,000
350,000
1000,000

30
30
9
5
1
1
1
1

%

FRACCIONAMIENTOS
F.11
C.R.
Abs.
% Abs.
%

2
7
3
27
11.4 15
7
6.4
2
5
1
1.3
1.3
1
1.3
1.3

2.8
10.0
4.2
38.7
21.5
10.0
2.8
7.2
1.4

J8.5
38.5

1
6

6
3
5
36
19
3
3
1

1.2
7.2
7.2
3.6
6.1
43.4
22.9
3.6
3.6
1.2

Total
Abs.
%

F.l

Abs.

%

16
50
1
1

22.5
70.5
1.4
1.4

1
1

1.4
1.4

1

1.4

1.4

--

Total
78 100.0 70 100.0 83 100.0
FUENTE: Villarreal, 0:Q. cit., (1990).

19
92
39
30
29
44
26
10
5
2
2
1
1

6.3
30.6
13.0
10.0
9.7
14.7
8.7
3.3
1.6
0.6
0.6
0.3
0.3

71 100.0 300 100.0

CUADRO 8
PAGO DEL IMPUESTO PREDIAL ANUAL 1990
(Porcentajes)
Pago anual
(Pesos corrientes)

F.11

2,000- 5,000
6,000-10,000
11,000-15,000
16,000-20,000
21,000-25,000
26,000-30,000
50,000

18 . 2
15.9
22.7
15.9
27.3

Total
Absolutos

100 . 0
44

COLONIAS
C.R.

F.B.

18.2
34.5
7.3
18.2
16.3
5.5
100.0
55

FUENTE: Villarreal, O:Q. Cit.,

-

14
30
20
8
21
4
2

100.0
50

(1990).

F.l

1

1
1

27.7
22.2
33.3
5.6
5.6
5.6
100.0
17

Total
Abs.
30
45
30
22
32

%

1

18.1
27.1
18.1
13.3
19.3
3.6
0.5

166

100.0

6

l
g.

¡¡;-

la .

p

~

�~

r

~
PRECIOS DE COMPRA Y VENTA DE LOS TERRENOS DE FOMERREY
100
80

Fraccionamientos

(/)

w

....z

■

60

w

11
111
f2I
0

i:c
a:

o(.)

40

(/)

o(/)

F.11974
F .1 AMP.1975
F.B.1975
F.11 1976
C.R 1979

20

w

o.

o
COMPRA
Fuente.Expedientes SEDU

GRAFICA 1

VENTA

PRECIOS

AÑOS DE RESIDIR EN El FRACCIONAMIENTO, 1990
80 "T"
·- - - - - (/)

et
...J

:E

60

F raccion amientos

et

LL.

w

o

w
...,
et
....
z

w
(.)
a:
oo.

■

40

IIJil
111
12]

F.11
F.B
C.R
F. 1

20
tT1

~

o
0 -4

Fue nte. Investigación direc ta

5 -9

10-15
GRAFICA 2

16-20

2 1+

AÑOS DE RESIDENCIA

~-

8'

o.
o

ji;"

-o

~
e-.

µ

bo
.....

�EXTENSION DE LOS TERRENOS DE FOMERREY
80

--r---------___:..:-------,

Fraccionamientos

60

■

~

•

40

-,

1111
~

e(

1-

z
w
o

F. 1
F.B.
C.R
F.1

20

a:
oa.

o

I■

e::

-98

120

130

150

170

GRAFICA 3

Fuente.Investigación directa.

200

250

251+

EXTENSION DEL TERRENO M2

ENGANCHEPAGADOPORLOSTERRENOSDEFOMERREY
80 - , - - - - - - - - - - - - - - - - - - ,

(/)

Fraccionamientos

60

w
-,

■
11
ID

e(

~

w

40

o
a:

~

o

o

a.

F . 11
F.B.
C.A.
F .1
F .1

20

[
e

I»

o.

g-

o
1 00
350
Fue nte.Investigación directa

500

2000

12000 20000 3000l-ENGANCHE PAGADO

GRAFICA 4

(Pesos corrientes)

e.
o

¡¡;

-g
~

f;r

~

�~

r

~

"'

CUOTAS PAGADAS POR LOS TERRENOS
80 -.--------,

601

U)

w

~

&lt;

1-

z
w
o

40

a:

o
Q.

20

Ea ■

1

i 1111

■
111
111

m

-

o
1 00

Fuente. Investigación directa

150

Fraccionamientos

1000

3500

7000

25000

GRAFICA5

F.11
F.B.
C.R
F.1

CUOTA PAGADA

(Pesos corrientes)

TIEMPO QUE TARDARON EN PAGAR EL TERRENO
100 - . - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

80

Fraccionamientos

11)

60

w
-,
e
,-.

z

w
a:

F.11
F.B.

1

o

oCL

C.R.

40

F.1
F.1

tTl

é.

20

~-

o,

=

gS"

o

o
lnves1tgac16n dir&amp;c:ta 1990

1-5

6-15

AÑOS
GRAACA 6

1e-.

F
~

�111.AGO TOTAL POR EL TERRENO 1990

~

i1

so .....- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ,

]

60

u,

..,
"'

...z
e

40

F raccionamMtntos

i

~ 1 1

w
a:

1 =ª¡

1

11 ■

m

FOMERREY 11

e.ROMANO

o

o

CL

20

o
2

5

7

9

11

16

13

19

23

GRAFICA 7

Fuen1e.lnves1tgaci6n direc1a

35

120

Mllea de peaos corrient. .

PAGO DE IMPUESTO PREDIAL ANUAL 1990

40 , - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - . .

30

Fraccionamientos

.....,
CI)

i
D.

"1■ R 11 il

11

11

1

11

F.B
F.1 1.

C.R.
F.1.

10

f.

g-

Q.
(1)

¡¡;-

o
5

1O

15

20

25

30

¡

50
PAGO IMPUESTO

FU11n1e.lnve61,gaci6n dfrfoC!a

GRAFICA8

(MIies de pnoa)

=·~

~

�~
tt1

-5

PAGOTOTALPORELTERRENO1990

~

40000 - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ,
1:1

oz

w

a:
a:

30000-,

-...
11)

CD

...w-'

e

t&gt;

...o

w

a:

o0.
oe,

a

20000 -

()

en
o
en

fil
a
a

a

CD

0.

&lt;t

FLORIDOS BOSQUES

1:1

10000 -

0.

1:1

lll

B
m g
a

a
o 1
1968

a

.

11

11

1970

1972

a
13

1B

B

a

ffl ll EJffl

a

1

1

'

1974

1976

1978

1

1

1980
AÑO DE COMPRA

GRAFICA 9

Fuente.Investigación directa

PAGO TOTAL POR EL TERRENO 1990
20000 , - a

1:1
l:J

11)

oz

w

a:
a:
w

a

11)

... -...
e

w

a:
oo.

oe,
&lt;t

o.

...o

()

a
a

a

CD

...J

a

CI&gt;

10000

a

1:1

m lllEl
1:1

en
en

o

a

El

m

fll

El
13

1:1

a

a

El

13

111

El
13
El

a

a

1 FOMERREY 11

a

El

t&gt;

0.

a
a
ll1
a

lll

ig:

a

o

a

o

1974

1976

Fuente.Investigación directa

Q.

1978

1980

1982

GRAFICA 10

1984

1986

1988
AÑO DE COMPRA

o
¡¡;-

-g
~

p·
~

�8

i
"'

PAGO TOTAL POR LOS TERRENOS 1990
40000

~

w
a:

111

30000 -f

1:1

G&gt;

ffi e~

...o

~

...J

w

u

1:1

20000

m
1:1

e
o~111

~ a&gt;
....
.... o.

.

l!I a

1 0000

1

1974

1

1

e 1:1 e

1976

a

a

e

I

aa

a

I

e

1978

.

e

1980

I

AÑO DE COMPRA

1:1

a

B : ª

m

o 1

R a .
mmmi

m·

CARMEN ROMANO

a

rn

1:1

m Ela

m
lll

m

llJ

1

I

e

e

1982

I

e

1984

1986

GRAFICA 11

Fuente.Investigación directa

PAGO TOTAL POR EL TERRENO 1990

30000 , - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - ,

o

20000

zw

ce
ce

...w
..J

w

ce

oQ.
o

"e

Q.

•

1

•

e•

1

i..o
o•
••

Q.

1

•

•

1

FOMERREY 1

10000

1

•
1

•

1

•
111

'1

19i2

1974

11
•
19i6

•
1
1

~

e!..
f;

1

1
19 78

•
1980

~
1:1

c..

o

1
'982

AÑO DE COMPRA

i»

-g

~

Fuen:e lnvesngac,ón directa

GRAACA12

=·
p
\O
....

�Ensayos -Volumen X, Núm. 2, Noviembre l&lt;J9J. Pp.93-103

Reflexiones sobre la descentralización
industrial metropolitana
Ismael Aguilar Barajas•

Introducción
Pocos temas en la literatura del desarrollo económico regional han originado tanta discusión como la concentración de actividades económicas,
principalmente en el caso de.la industria. Se le atribuye a la concentración
una serie de problemas que, en consecuencia, se resuelven con la desconcentración. Este trabajo contiene algunas reflexiones en tomo a los
procesos involucrados, con el argumento de que se requiere mayor claridad
conceptual para abordarlos. En una primera parte se anafu:a el asunto
de la desconcentración como alivio a las 'calamidades' de la concentración
metropolitana. En una segunda se considera que hace falta una conceptualización diferente y mayor trabajo empírico. finalmente, la tercera parte
incluye una serie de ideas pensadas en tomo a la estrategia de desconcentración industrial y desarrollo regional. Aun cuando muchas de las
consideraciones aquí indicadas se refieren a la Ciudad de México, varias
delas ideas expresadas mantienen validez para ciudades como Guadalajara
y Monterrey.!

El caso de la descentralización
La preocupación por la concentración industrial -y por el empobrecimiento
que, según se piensa, esta concentración origina en la periferia- ha hecho
de la desconcentración una de las políticas más importantes desde los
años cincuenta. Así pues, el interés en la descentralización industrial
no es nuevo. Hace ya mucho tiempo que este asunto es considerado como
"urgente". Casi 15 años atrás se argumentaba que las medidas de des• Profesor Investigador del Departamento de Economía y del Centro de Estudios
Estratégicos, Il'ESM-Campus Monterrey.

�94 Ensayos

centralización, de introducirse, eran ya tardías.2 Los llamados prodescentralizadores se han incrementado particularmente desde 1982 para alcanzar un gran "momentum" con los sismos de septiembre de 1985.
Estas voces se sostienen sobre una amplia base de argumentos: las
dificultades cada vez más crecientes para suministrar agua potable Yq_ue
han originado una severa sobre-explotación de acuíferos;3 el prop~sito
4
más conocido de incorporar al desarrollo a aquellos con más care?cias;
5
la carga financiera que la concentración im?°ne a la ~~nomía nacio~al;
la creencia de que el proceso de concentración de actiV1dades económicas
refleja una larga historia de negligencia c ~6 y, ~ente, el te~or
de que el crecimiento de la zona metropolitana de la Ciud~d de México
amenace con expanderse a las ciudades de los estados vecmos Yformar
lo que con frivolidad se le conoce como Tlaxcuerpapuetomex (una derivación de Tlaxcala, Cuemavaca, Puebla, Toluca y la Ci~dad de ~é~co).
Adicionalmente, se ha argumentado que "si siempre eX1Ste _la posi~ilidad
de que sismos futuros destruyan parcialmente el aparato mdustnal mexicano por qué tenemos que tomar el riesgo cuando con o sin terre?1oto
7
es alt~ente deseable detener el crecimiento de la Ciudad de México".
Los sismos de 1985 evidenciaron las inconsistencias e ineq~da~es
de las políticas de desarrollo económico y le_ dieron a la_ desce!1tralización
su momentum más alto. Sin embargo, los s1Smos tambi~n senalaron que
la descentralización de ninguna manera es una tarea fácil. Para empeorar
las cosas, esta crisis originada por el terremoto ocurrió de!1tro de_ la ya
de por sí severa recesión económica que enfrentab~ ~éxico, haciendo
todavía más difícil cualquier iniciativa de descentralización. Además, se
fortaleció la conciencia de que la descentralización no es solament~ un
problema de dinero o una mera transfer:~cia f~ica ~e empresas Yofi~as
de gobierno; es también un problema po~tlco, his~ónco y c~tur_al. También
se reconoció que sólo un puñado de ciudades ~termedias tien~n la capacidad para absorber flujos descentralizados sm que ellas mismas se
vean afectadas negativamente.
En abril de 1986 tuvo lugar en la Ciudad de México ~ seminario
internacional sobre descentralización industrial y desarrollo region~.8 E:5te
seminario resaltó las complejidades involucradas en l~. descentralización
industrial y subrayó la ausencia de un consenso definitivo sobre el t~ma.
Se reconoció ampliamente lo poco que se conocía sobre ~ste y la necesidad
urgente de realizar estudios empíricos rigurosos que onentaran las tar:eas
a ejecutar. Para algunos, debieran hacerse esfuerzos no para descentralizar

Reflexiones sobre la descentralización... 95

industrias existentes sino para evitar una concentración mayor. Otros argumentaron que es necesario cambiar radicalmente las actividades existentes ~í como su futur~ expansión lejos de los centros de mayor concentración. Para otros, sm embargo, es más sabio y realista asumir que
~ menos en el corto plazo ello es muy difícil de lograr. Desde esta perspectiva, el problema no es tanto de cómo manejar y administrar el crecimiento
que
de cualquier manera, aún considerando los mejores resultados
de la política gubernamental de descentralización metropolitana.

oc~f

Más aún, en ese tiempo se consideró que las condiciones macroeconómicas nacionales eran incompatibles con políticas de descentraliza~ón indus!rial. Para esta postura, respaldada fuertemente por el sector
pnvado, los tiempos eran poco propicios para intentar tal descentralización
fav~r~endo _en su lugar la llamada más familiar y tradicional "deseen~
tralizac1~n prunero por el gobierno". Si las instituciones gubernamentales
tenían éxito _en lugare~ dond~ no hay prácticamente nada, el sector privado
~ a seguirlas. Los mdustriales más progresistas, aún cuando favorecían
también la descentralización administrativa, reclamaron prioridades claras
en tomo a la descentralización industrial y a una estrategia bien formulada
de provisión de infraestructura.
Pero no todos ven las virtudes de la descentralización de oficinas
gu~mamentales. El impacto esperado de las medidas de descentralización
es extremadamente limitado, comparado con el crecimiento anual de la
población de la Ciudad de México, estimado en medio millón de personas.9
~ la descentralización de la administración -aún cuando es positivano ayudaría a reducir significativamente la concentración ni tampoco
afectaría sustancialmente el desarrollo regional en otros lugares.to Los
altos índices de contaminación ambiental registrados en los últimos años
hacen que el asunto de la descentralización siga teniendo urgencia.
A pesar de las diferencias mencionadas arriba, parece haber un mayor
consenso sobre la necesidad de descentralizar las mayores urbes de México
pero no se tiene con~imiento suficiente de cómo hacerlo. Mucho tiemp~
atrás el Banco Mundial expresó sus temores sobre el crecimiento de la
Ciudad de México, pues el mundo no tiene experiencias de cómo manejar
una aglomeración de tal magnitud. 11 De haber consenso sobre la necesidad
de _desce_ntralizar la capital nacional, se argumentó que la siguiente fase
~ mve~tígar cómo abordarla y hacia dónde se induciría el crecimiento
!°dustnal. Esto debería basarse en una poütica que evite la localización
mdustrial dentro del subsistema urbano de la Ciudad de México; de otra

�96 Ensayos

manera, la nueva descentralización únicamente cambiaría la forma de
concentración.12 Por supuesto que la capital nacional no está sola en su
preocupación por cambiar y en su caso orientar su futuro crecimiento.
La administración 1991-1997 del Estado de Nuevo León, por ejemplo,
tiene entre sus principales retos la descentralización del área metropolitana
de Monterrey, una preocupación que por cierto dista de ser nueva.

Mayor claridad conceptual y la necesidad
de lrabajo empírico
Debe enfatiz.arse que la descentralización no puede obtener simultáneamente la amplia serie de objetivos que comúnmente se le asocian. No
tiene poderes mágicos. La importancia del contexto en determinar cómo
se percibe la descentralización y qué puede esperarse de ella es algo que
debe reconocerse. Esto da lugar a dos cuestiones interrelacionadas.
Primero, les posible que una estrategia de descentralización industrial
pueda por sí sola modificar la persistente concentración espacial? y segundo, si ello es posible les esta estrategia la manera más apropiada de
promover el desarrollo regional? Las respuestas a estas interrogantes requieren mayor evidencia empírica, aunque la disponible podría sugerir
que las primeras tienen un 'no' como respuesta.
Es válido pues cuestionar, lhasta qué punto es factible buscar la
descentralización de las actividades económicas cuando poderosas fuerzas
económicas y políticas apuntan a la centralización? lQué hay sobre los
efectos globales que dicha política de descentralización podría tener sobre
la economía de la región metropolitana y sus alrededores? lQué tan deseable y cuál es la escala precisa de la descentralización que se persigue?
Es sorprendente la poca atención que se le ha dado a estas cuestiones.
Como se argumenta, no hay respuesta a estas interrogantes porque faltan
argumentos sólidos acerca de qué hacer precisa y objetivamente con el
asunto de la descentralización.13
•
A la fecha, siempre se ha considerado a la centralización como algo
negativo y a la descentralización industrial como instrumento positivo para
14
revertir la concentración espacial. Tal como lo señalan Townroe y Kenn,
"todavía hace falta un juicio sobre si la descentralización industrial debe
considerarse como una cosa 'buena' o 'mala'". Esto es más conspicuo
cuando la evidencia limitada de que se dispone indica que la deseen-

Reflexiones sobre la descentralización... 97

~alnali1J1c:ión in~ustrial no _trae consigo automáticamente el desarrollo regio a localidades periféricas.15
Se coincide con el se~~ ya expresado en otros foros en el sentido
de que el centro del anális1S debería cambiar de la atención
b"
sobre la descen~alización in?ustrial ~r sí a un enfoque que incluya~e:1~
la reestructur~c.i~n ~conómica espacial de la región metropolitana.16 El
enmarcai: las 1D1C1al1v~ de descentralización con este enfoque de re ·ón
metr~politana e~ particularmente útil cuando la suburbanización p!ce
ocurnrl más ·rápido
Ello sugiere
·
d 1 que la descentralización interremonal
e•
que e maneJo e os problemas metropolitanos debiera ubicarse dentro
de. una escala geográfi~ más ~plia. La descentralización industrial reqwere.de ~a perspecuv~ que m_cluya acciones de política cuyas bases,
conterud~ e ID1plemen~aci6n consideren las relaciones entre la metrópoli
en cuestión Ysus_ am~tentes (o entornos) interno y externo. De acuerdo
a esta con~ptualizac1ó~ algunas actividades pueden ser descentralizadas
a otras regiones ~e MéXI&lt;:&lt;&gt;, mientras que otras deberían ser reacomodadas
dentro . de la 1D1Sma región metropolitana. Ha habido, no obstante, falta
de claridad para abordar estos aspectos.
. ~te ~ necesida~ por _ejemplo, de observar el desarrollo y evaluar
las ID1pli&lt;:3ciones de la mverstón pública y privada en las áreas y regiones
~e.tropolit~. Para hacerlo, y aún considerando únicamente las inverSJones públicas, una base de datos básica sería requerida como punto
de partida; por_ su~ues!o q~e s_u formación se vería altamente obstaculi7.ada
1&gt;9r una o_rgaruzac1ón ~l1tuc1?nal mexicana, caracterizada por la envidia
Yel se&lt;:1ansmo. Re~ul~a ilustrativo que durante la administración 1982-1988,
e~ gobierno del DtStnto Federal t~ató de integrar los componentes espaciales de los programas de las diferentes dependencias en aquella encargada del desarrollo urbano. Los resultados fueron muy desalentadores.

Perspectivas y posibilidades
Sup&lt;&gt;niendo que la descentralización industrial es deseable, una estrategia
unifor:me no parece ser lo más indicado para tal fin. En su lugar, se necesita
cs~car tanto las actividades a descentralizar, como las localidades escogidas para tal fm. Industrias diferentes tienen implicaciones diferentes
en las economías metropolitanas, así como en las localidades seleccionadas
como focos para la descentralización. No todas las empresas están en

�98 Ensayos

la posibilidad de ser descentralizadas, ni todas las ciudades pueden atraer
inversiones industriales.
La determinación de cuáles industrias se van a descentralizar a una
localidad específica requerirá de un análisis serio de factores tales como
la disponibilidad de materias primas, la localizac~ón de los mercados, la
provisión de servicios e infraestructura, el potencial exportador, el _apoyo
institucional, y las actividades sindicales. Todos estos aspectos. difieren
de ciudad en ciudad y afectan industrias diferentes e~ maner~ diferentes.
Una lección derivada de solo dos casos de estudio -Morelia Y~ascalientes- es que, en efecto, las condiciones locales juegan un papel unportante en el proceso de localización que siguen las empresas que se
descentralizan. Es en este contexto que Aguascalientes se beneficia de
su excelente localización geográfica y de una fuerza de trabajo discip~ada
mientras que Morelia se apoya en su ~xtraordinariame~te ~uena calidad
de vida. Por otra parte hay ciertas actividades cuya l~ción está atada
a la localización geográfica de los recursos naturales. Sin emb~go, a6n
en este caso persiste la necesidad de un enfoque más selectivo, ~do
que subsidios indiscriminados eliminan las ventajas de establecer dichas
actividades cerca de los recursos naturales abundantes.17

Por otra parte, los espacios cercanos a las grandes ciudades pre~~tan
problemas como wnas de descentralización porque refue~ el cre~ento de sus regiones metropolitanas y tienden a reproducir las ~n~ciones
existentes en la capital.18 Ante este avance de la suburbamzación metropolitana regional se tiene todavía que justificar, si es el_ caso, el ~r
qué de la descentr~ción, así como ~as bases, el contenido Y las unplicaciones de las acciones correspondientes.
Los sistemas urbanos nacionales no se desarrollan o articulan arbitraria e indiscriminadamente. La identificación y el conocimi~nt? deta·
llado de estos sistemas y subsistemas son centrales para cualqwer intento
de descentralización industrial. Así por ejemplo, aún cuando ~ e~quema
apoyado en ciudades medias podría contribuir a la ~escentr~ci_ón _me·
tropolitana, una implementación exitosa podría únicamente dismmu~ el
crecimiento de la metrópoli de manera muy modesta. En este sentido,
también se necesitan políticas para planear el crecimiento de las grandes
metrópolis.
Debe destacarse que el renovado énfasis de la producción nacional
sobre los mercados externos, principalmente en el marco del Acuerdo

Reflexiones sobre la descentralización... 99

Trilateral de Libre Comercio entre México y nuestros vecinos del norte
hace todavía más aconsejable formular una estrategia de descentralizació~
orie~tada a los mercados internacionales. En el caso de la Ciudad de
México, esta ~strategia de un crecimiento económico más rápido (basado
en la exportación) es compatible con la asignación de recursos en regiones
costeras, donde eventualmente tendrá lugar una producción más com. .int~rnacional, la Región Central en gepeti·u·va. 19 D_esde una per~pectiva
neral y la Ciudad de México en particular, no son las localizaciones más
eficientes para un gran número de industrias, las que, entre otras cosas
reciben insumos provenientes de y sirven a mercados localizados en tod~
el país. Una infraestructura de transporte deficiente conduce a altos costos
de producción, los que hacen que una gran variedad de bienes y servicios
resulten poco competitivos para los mercados interno (región fronteriza
del norte y sureste) y externo.
.Es impo~tante señalar que la descentralización industrial no puede
segwrse constderando como una mera relocalización geográfica de empresas, característica de la mayor parte de los esfuerzos realizados a la
fecha._Hacerlo implica adoptar un enfoque muy limitado. Es ya por demás
conocido q~e la descentralización debería ligarse a programas que fortalezcan la infraestructura urbana en las localidades seleccionadas. La
relocalización industrial o el establecimiento de nuevas industrias en ciuda~es del interior requerirá infraestructura y servicios que pocas ciudades
pueden satisfacer. As~ lejos de mejorar la posición de estas ciudades,
la descentralización empeoraría condiciones ya de por sí difíciles. Prácti~ente ninguna ciudad podría absorber flujos migratorios sustanciales
sin un sólido programa de obras públicas, particularmente en el caso de
la vivienda. De hecho, el sismo de 1985 reveló que la descentralización
administrativa llevada a cabo por el gobierno federal ha tenido efectos
adversos sobre aquellas ciudades incapaces de ofrecer la infraestructura
adicional demandada.

Además, la descentralización también debiera ser vista como un acto
de voluntad política. La mayoría de los municipios no presentan las condiciones para (al menos en el corto plazo) recibir flujos descentralizados
~ que tengan que darse cambios institucionales mayores: son pobres,
tienen administraciones deficientes y les falta iniciativa.20 La mayoría de
los llamados "planes de regulación" no son más que sustitutos de la realidad
existente y que afectan poco las fuerzas especulativas y los intereses que
sí tienen influencia en las decisiones públicas.

�100 Ensayos
Reflexiones sobre la descentralización... 101

La manera como ha sido concebida la descentralización merece una
reflexión adicional. La descentralización industrial ha sido comúnmente
considerada como un pre-requisito para el desarrollo r~gional. En ot_ras
palabras, la descentralización conduce al desarrollo regional, ~mo s1 la
existencia de disparidades regionales fueran el resultado exclUS1vo de la
concentración territorial.21 La experiencia mexicana y la de otros contextos
indican que las estrategias de dispersión industrial solas no llevan aut_omáticamente a un "desarrollo balanceado" ni tampoco tienen el potencial
de aliviar las condiciones existentes en áreas metropolitanas. De hecho,
pueden aparecer conflictos entre los esfue~ descentr~dores Y la
presión ejercida sobre el gobierno ~a satisfacer las n~ces1dades más
apremiantes de la población I?e~opolitana. Hace J&gt;OC?5 ~os se ar~entaba, por ejemplo, que cualqwer mtento de descentralización de la Ciudad
de México tenía que ser compatible con el hecho de que la urbe todavía
necesita 150 mil empleos por año.22
La discusión anterior ha tenido que ver únicamente con la "descentralización para el desarrollo regional". México es un ~ il~trativo de
un país que tiene otras razones para lograr la desce~tralización, algunas
de las cuales no necesariamente tienen que estar relacionadas con el desarrollo regional. As~ algunos de los llamados que se ~ hecho. para
detener el elevado crecimiento urbano, como ya se mencionó, provienen
de preocupaciones que son mucho más ambientales y sociales. Cada uno
de estos llamados tiene sus propios méritos pero req~~re de enf~ues
y estrategias diferentes. Degg considera que las _condiaones e~lógicas
de la Ciudad de México combinadas con demasiada. concentració~ poblacional y de inversión hacen a la ciudad el arquetipo de una ciudad
vulnerable.23 Desde su punto de vista, hay un alto riesgo de que otros
terremotos ocurran en México, y que aquellos ocurridos en 1985 incrementan tal riesgo. Las crecientes dificultades técnicas y ~mancieras de abastecer
de agua a las grandes ciudades podrían por sí mismas ser b~ena razón
para la descentralización, aún sin considerar e~ asunto de las des1~aldades
regionales. Otros instrumentos macroeconómicos como u~a política ~cal
progresista podrían utilizarse si dism_inución de ~st~ última es el ~bJeto
de política, aún si ello ignorara el tmpresionante crectm1ento metropolitano.

!ª

Una cosa parece cada vez más clara: una _estrat~gi!l de descentralización metropolitana es en sí misma claramente msufic1ente para abor&lt;~ar
las complejidades involucradas en la promoción del desarrollo econó~co
regional. &amp;to conduce al problema del contexto en el 9ue de~n ubicar
las discusiones sobre descentralización.24 &amp;to no qwere decir que el

desarrollo_ regi_onal o la descentr~ción industrial no sean deseables,
al contrano. Sm embargo, el énfasis del análisis debería ponerse sobre
las re13:ciones técnicas, socio-e~nómicas y políticas que, por una parte,
dete~ la estructura espacial co~centrada y, por otra, condicionan
el surgmuento del desarrollo económico en regiones periféricas. ~ la
estructura espacial deja de ser la indiscriminada relocalización de actividades para pr~uparse por los niveles generales de desarrollo y bienestar
de la población, mcluyendo por supuesto a los que viven en áreas metropolitanas.25 &amp; decir, este planteamiento todavía favorece el equilibrio
entre regiones, pero se enfatizan las relaciones socio-económicas que conforman la estructura espacial (esta última con tanta frecuencia el objeto
de la política), y no al revés.
&amp;to conduce a un punto importante. La descentralización industrial
puede ser un instrumento válido para inducir el desarrollo regional pero
~ ~dades ~ales se convierten en el foco del análisis y no las
~~dades especiales per se. Más aún, la discusión sobre política temtorial en general y sobre la descentralización industrial en particular
no necesariamente requerirá tomar decisiones sobre la clásica disyuntiva
entre eficiencia y equidad. De hecho, como lo sugiere un estudio relativamente reciente,26 los propósitos de crecimiento y redistribución no son
forzosamentre incompatibles uno con otro: crecimiento sin redistribución
pu~e llevar a crecimiento lento en el mediano y largo plazo, a un mercado
mtemo contraído, y a bajos niveles de productividad.

Notas
1

Versiones diferentes de este trabajo se presentaron al m Coloquio
Británico Mexicano de Geografía, Descentralización Regional, Ciudad de
M&amp;ico, 18-22 septiembre, 1989, y al VIII Congreso Nacional de Economistas, Ciudad de México 25-'l:7 octubre 1989. Se agradece los valiosos comentarios de Gustavo Garza y de Boris Graizbord, así como el apoyo
de mi asistente Elizabeth Lemus.
2
3

Transformación, 1, marzo, 1977.

El Universal, noviembre 10, 1982, p.5; Uno Más Uno enero '1:7,
1983, p.23; Uno Más Uno. marzo 23, 1983, p.3 El Universal, enero 1,
1984. p.1; Punto. enero 30, 1984, p.10.

�102 Ensayos

4

Gaceta UNAM, 2, 1983, p.23
Uno Más Uno, octubre 28, 1983, p.3

5
6

Excélsior. enero 31, 1986, p.5
7 Gustavo Gana, "Dinámica Industrial y Perspectivas de Industrialización", El Mercado de Valores. 51, diciembre 23, 1985, p.1023.
8

El Mercado de Valores. mayo 12, 1986, número especial.

9

Gustavo Garza, "Ciudad de México: Dinámica Industrial y Perspectivas de Industrialización después del Terremoto" en B. Torres (comp),
Descentralización y Democracia en México. El Colegio de México, México,
D.F., 1986, pp.219-36.
1 Crescencio Ruiz Chiapetto, "El Desarrollo Urbano de México:
Realidades y Conjeturas", en B. Torres (comp), Descentralización y Demoaacia en México. El Colegio de México. México, D.F., 1986, pp.237-&lt;,0.

°

11 Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, Spatial Develott
ment en Mexico, BIRF, Washington, D.C., 19'n.

12 Gustavo Gana, 1985, Op.cit.
13 Alfonso Iracheta, Metropolización y Política Urbana, Foro sobre

Descentralización y Desarrollo Regional, Valle de Bravo, México, mayo
21-4, 1986.
14 P. Townroe y D. Keen, "Polariz.ation Reversa! in the State of Sao
Paulo, Brazil, Regional Studies, 18, 45-54.
15 Metrópoli. Suplemento de El Día, septiembre 14, 1987.
16

Alfonso Iracheta, Op.cit.
Excélsior, enero 20, 1986, p.20a.
18 Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento Op.cit. ver
además a Ian Scott, Urban and Spatial Development en Mexico, BIRF,
Washington, D.C., 1982.
19 Saúl Trejo Reyes, El Futuro de la Política Industrial en México,
El Colegio de México, México, D.F., 1987.
20 E. Neira, Una Estrategia para la Descentralización de la Gestión
en los Asentamientos Humanos, Trabajo presentado a 1411 Reunión SubRegional sobre Descentralización y Desarrollo Urbano, México, D.F.,
enero 17-21, 1983.
1
21 E. Neira, "Las Políticas de Desarrollo Regional en América Latina ,
en llpes(ed), Ensayos sobre Planificación Regional del Desarrollo, pp.40717

Reflexiones sobre la descentralización... 103

27, Siglo XXI Editores, México, D.F., 1980. Ver además, D

f

"El Proceso de Concentración Territorial· Obstáculo
0Mattos, C.
en Papers of the Latin American Co
·
. para e esarrollo"

Vol II, UNAM, El Col • d M°f'~ on Populatío? and DevelopmenL
egio e
neo, Pspal, México, D.F., 1983.
22
El Mercado de Valores, 19 de mayo 12, 1986 446
23
'
' p.
.
M.RDegg, "The 1985 Mexican Earthquake", Modero Geol
11
pp.1@-131.
ogy. ,
24 D
.
Pr . · Dedwar et al, Reg10nal Development and Settlement Policies.
onuses an Prospect, Allen and Unwin, Londres 1986
25

•

'

•

~· Nerra, 1?8:1, O~.cit y a Boris Graizbord, "Comment of Brennan's
Paper. Contradictíons m Mexico's National Spati'al pOli
R . nal
Devel
t Dial
cy, egao
opmen
ogue.1,21-42, p.42. Ver además Alfonso Iracheta, Op.cit.
26

ll ~ G~mealz YA. Co~ez. ExJ&gt;c:riencia Histórica y Promoción del Desarro o egaon en México, Naetonal F'manciera, México, D.F., 1988.

�Ensayos -Volumen X, Núm. 2, Noviembre 1991- Pp.105-149

Distribución del ingreso y marginalidad en el
área metropolitana de monterrey
Jesús A. Treviño Cantú •

l. Introducción
En vísperas de) siglo XXI, es en Ja economía, antes que en Jas etnias
o el sexo, donde se debate con más furor el tema de la desigualdad entre
los hombres. Es un tema presente en la vida cotidiana difícil de referir
sin cargas emotivas, puesto que alude a la "superioridad" de unos sobre
otros. Intentar abordar el tema de la desigualdad de forma "pura" es un
esfuerzo vano. Por esto, una tarea básica en los diagnósticos es "descubrir"
los aiterios distributivos implícitos en Jas medidas de la desigualdad. Esta
61tima, la medición de la desigualdad, es tarea ociosa si no marca rumbo
a Jas decisiones redistributivas aplicadas a casos espeáficos. Después de
revisar los escritos sobre el tema, en lo que sigue nos proponemos como
objetivo analizar la distribución del ingreso como problema económico
a fin de dar contenido y evaluar los distintos instrumentos y políticas
redistributivas en el área metropolitana de Monterrey {AMM). EJ ejercicio refiere especialmente las implicaciones de la distribución del ingreso
sobre la marginalidad urbana.

.

Una forma de abordar la distribución del ingreso, por ser un tema
complejo de fuerte contenido ético, es definirlo como problema económico.
La primera parte del ensayo tiene esta finalidad. A este propósito, nos
apoyamos en la noción de problema, marcando con ello dirección a los
análisis posteriores. El siguiente paso es repasar, en límites expositivos
definidos, las principales escuelas y formas de distribución que permitan
acercarnos al estudio de caso.
La segunda parte es un diagnóstico de los aspectos económicos que
consideramos relevantes en la distribución del ingreso en el AMM. El
análisis incluye temas como la Población Económicamente Activa (PEA)
y sus características, como el desempleo, el pago al trabajo y las implica• P.gresado de la Facultad de Economía, U.A.N.L

�106 Ensayos

ciones de la situación diagnosticada sobre la marginalidad metropolitana.
En la tercera parte atendemos la medición de la desigualdad en el ingreso
familiar a través de indicadores normativos y de criterio. Aquí mostramos
la importancia de los juicios de valor al calificar la evolución de la desigualdad y aprovechamos la oportunidad para introducir preguntas relativas
a los instrumentos redistributivos que caracteriz.aron la situación de la
forma evaluada y no de otra. La cuarta parte pondera los mecanismos
redistributivos que operan en el país y, en esa medida, en el AMM. Finalmente, guiándonos por los resultados del análisis precedente, anotamos
algunas inquietudes que consideramos de interés a futuro.

2. La desigualdad en el ingreso familiar como
problema económico
En trabajos previos señalamos que la sociedad es una mezcla inestable

de conflictos latentes o manifiestos que la convierten en acontecimiento
y no en esencia. Por ser acontecimiento, la sociedad se autoconstruye
a través de los actores sociales que ejercen acciones seg(m. aparezcan
"obstáculos" a la realización de sus proyectos. Estos obstáculos se convierten
en problemas a ser percibidos en distinta variedad, naturaleza e intensidad,
seg(m. se refieran a las diversas situaciones y proyectos de los actores
de una u otra clase social o fracciones de las mismas. Lo anterior permite
afirmar que no hay problemas sociales en s~ sino que estos lo son siempre
para alguien que interactúa en un campo de acción dado. En esta perspectiva, el carácter problemático de un elemento, condición necesaria aunque
no suficiente para que el actor oriente su acción con el fin de suprimirlo
o modificarlo (habría que considerar también su grado de significación),
depende tanto de los objetivos del proyecto de dicho actor como de su
particular situación. Una situación particular se vuelve problema si presenta
obstáculos a la realización de un proyecto específico o cuando contiene
elementos que el actor no puede controlar. En la búsqueda deliberada
por superar estos obstáculos, por someter a control lo problemático, el
actor provoca su futuro posible. Por esto, los diversos actores sociales
en su conjunto, en oposiciones y alianzas, hacen de la sociedad una relación
y un proceso. Al respecto, es útil recordar algunas reflexiones:
"Este (el actor) buscará no solo anticipar lo que pueda ocurrir, sino
lo que tiene que hacerse para alcanzar lo deseado. En este razonamiento, los problemas identificados o sentidos por actores so-

Distribución del ingreso y marginalidad... l07

ciales en momentos situacionales no controlados, generan acetones
.
tendientes. a superar tales problemas· Tales acetones
,
convergen en la
trasmutaaón de lo no controlado mediante un juego de habilid d
que pro~oque reacomodos y/o ejercicio del poder asimétrico d:
ª&lt;:lores mvol~crados. ~a ~era de concebir la acción social rlDlte ~~ubnr la relaaón dialéctica entre lo posible y lo im 'bÍ •
(Trevmo, 1986, p.25).
pos1 e...

1:

Un autor, dejándose llevar por la etimología de las alab
U
a conclusi
imilar
'
P ras, ega
ones s
es partiendo de que problema
"es el s~tantivo ~ue_representa el resultado de la acción de un verbo
pro~allem. que significa echar o poner por delante presentar algo ;
eq~vale al latino projicere, proyectar, de donde ~roblema viene' a
eq~v~er a proyecto . y el_ problema, lproyecto de qué es? !De
acetón. El proyecto de UD edificio es proyecto de construcción. y un
p~oble~ presupone no tanto una solución, en el sentido analítico o
~lutivo, cu~to una construcción, una creación. Se resuel~
haaendo. O dicho en otros términos, un proyecto se resuelve en un
trayt&lt;:to, un problema en un metaproblema, en un cambio. y sólo en
la acetón se resuelven problemas" (Unamuno, 1989, p.2ó).
, Si acomodamos _estas re~exiones a nuestro discurso, podemos decir
: un problema (social) sólo tiene sentido en la perspectiva de un proyecto
( un actor~ Ydesencadena una acción, construcción, creación. Problema
~ -~sustantivo que~ define por, desde y para la acción de otro sustantivo:
e SUJCt~, el actor ~ - Las respuestas dirigidas a problemas identificados
5?n acetones prácticas. temporales y sustantivas. Prácticas porque son acsobre un concreto-real; temporales por su ubicación en un momento
tifi neo; Ysustantivas por atender aspectos específicos previamente idencados.

=

famil~~il.i sorprenda que present~mos a la desigualdad en el ingreso
En fi como pr~lema económico, lacaso pudiera serlo de otra manera?

!ª

e ecto, la desigual~~ en distri.bución del ingreso puede apreciarse
como UD pr~blema político si, por eJemplo, la dimensión de la pobreza
r,ne~ conflict?5 al Estado, actor relevante en la esfera de la política
IDV8Sl~nes de berra urbana, ocupaciones inadecuadas del suelo tales como
:ierao ambulante, ma_mfestaci?nes públicas reclamando dotación de
aestrudura y _re~aaón de tierras). También puede ser vista como
un problema social s1 genera drogadicción, delincuencia, pandillerismo.

�108 Ensayos

Distribución del ingreso y marginalidad...109

o ecológico, tal como lo afirma un autor: "La peor forma de contaminación
es la miseria" (Trucha, 1980, p.78).
La definición de la distribución del ingreso familiar com? problema
económico requiere considerar una diversidad de actores ~es e~. extremos distantes: para los grupos de bajo ingreso la cuestión se ~ e
en el ámbito de la sobrevivencia, mientras el extre_mo opuesto co~da
con la ontología o la razón de ser. Como el tratamie?to de esto último
está fuera de nuestro alcance y objetivo, en lo que sigue abordamos la
distribución del ingreso como problema económico en tanto se carezca
del nivel indispensable para el acceso a las necesidades _esenciales (salud,
vivienda, educación, alimentación y vestido) y otros satisfactores que generan bienestar material. En este sentido, la "definición de probl~ma en
relación al proyecto de un actor soci~" se _trasmuta por la "noción ~e
problema en relación al acceso a la vida nusma de los grupos de baJo
ingreso".
La distribución del ingreso familiar, vista como un pr~lema económico es condicionada por factores económicos y extraeconóoucos. Entre
los eco~ómicos pueden mencionarse el crecimiento de la economía, el
cambio tecnológico, el mercado laboral, la política económi':8, las tasas
de interés, la escolaridad. En los condicionantes no econó~cos fisu;r~
las relaciones familiares: derechos de propiedad y herenCia; prestigio
familiar· habilidades congénitas, ambientales y cultivadas_que tengan un
valor e~ el mercado; dotaciones familiares diver~: matenales, culturales,
sociales -contactos, matrimonios, etc.-; poder político de grupos. Así p~es,
la desigualdad en el ingreso familiar, vista como un problema ~nómtco,
reconoce condicionantes que mantienen o refuerzan la tendencia desde
la economía y fuera de ella. Más a6n, existen rarones para creer que
algunas causas de origen económico apare~n como r~levantes por su
asociación a fuerzas no económicas; la educaCión es un eJemplo. Un_ autor
encontró que "la educación no tiene relación directa ~n l?s salart~ lo
que ocurre es que las personas educadas son las que también ttenen me1ores
dotaciones, relaciones familiares y oportunidades de trabajo" (Solís, 1987,
p.274).
Al abordar el estudio de la desigualdad en el ingreso en un mom~nto
del tiempo, conviene especificar que existen ~ndicio~~tes eco~ómtcos
y no económicos. La presión de los grupos ~ales o~a p&lt;&gt;líticas que
afectan la distribución actual, por lo que conviene distmgutr cuáles corresponden a los mecanismos de mercado y cuáles están fuera de él. Es

más, resulta indispensable indentificar qué políticas, afectando los mecanismos de mercado, .cu~?tan con un respaldo social significativo, pues de
ello depende su via~ilidad y, por ende, su aplicación. Es la negociación
entr~ los grupos sociales que_ pactan, según su relevancia y poder, la que
&lt;&gt;casto~ ~ue la pureza de un mstrumento técnico-económico genere resultados distintos y, a veces, opuestos al planteamiento original. Si el instrumento económico no refleja las expectativas de la negociación social,
no hay duda que será sustituido por otro.
La .posición es clara y debe quedar bien asentada: la desigualdad
económica en un momento en el tiempo tiene un correlato social. Si los
instrumentos que se diseñan no están sustentados por fuerzas sociales
~paces de modificar la te?5ión imperante, no hay que pensar que tales
tnstrumentos -aunque técrucamante perfectos- tengan éxito. Es más, las
fuerzas que originan la desigualdad tienden a mantenerla y, eventualmente,
a acentuarla.

Con esto expresamos que la sola consideración atinada de los mecanismos de mercado no garantiza atenuar la desigualdad que también reconoce
~a causalidad. extraeconómica. Sin embargo, el escaso margen de man10bra que deJa esa causalidad no económica exige rigor técnico para
evitar que la desigualdad se acent6e y para facilitar todo intento por
atenuarla. En este orden de ideas, el perfeccionamiento de los instrumentos
técnicos para evitar "filtraciones indeseables" es condición necesaria pero
no suficiente para atenuar la desigualdad.
Una vez aclarado los aspectos del contexto, vayamos al tema que
nos ocupa. Al considerar la distribución del ingreso como problema, es
posible identificar en la economía cuatro vertientes teóricas relevantes
que abordan la distribución del ingreso familiar (Solís, 1981, pp. 255-256):
I. Clásica. Representada por D. Ricardo, le interesa la distribución
funcional entre renta, ganancia y salario. Esta distribución no afecta los
precios de los productos, que son determinados por factores técnicos.
El salario es exógeno y fijo; la renta depende de la productividad (marginal)
de la tierra y disminuye al incorporar tierras de menor calidad. El beneficio
es función directa de la cantidad de trabajo para generarlo y tiende a
desaparecer.

II. Neokeynesiana. Expuesta por Kaldor y Pasinetti, entre otros, intenta explicar la distribución entre salarios y ganancias. No considera la

�110 Ensayos

idea neoclásica de la productividad marginal de un factor en la determinación del salario. Sostiene que la ganancia del capitalista guarda relación directa con los montos de inversión: a mayor inversión, mayor ganancia.

m. Neoclásica. Usa una función agregada de producción para toda
la economía con serios problemas metodológicos. En ella la distribución

funcional está determinada por la elasticidad de sustitución entre los factores de la función de producción. En sus análisis considera la estructura
del mercado laboral (competencia, monopolio) y la productividad de los
factores. Se multiplican los enfoques según se introduzca_ y pon~~re el
mercado laboral, la tasa de interés, escolaridad, concentraCión deCISional,
dotes familiares, grupos de poder y aspectos demográficos.
IV. Marxista. Fundamenta su discurso en el análisis del excedente
laboral y sus planteamientos evocan la lucha de clases.
Estas vertientes teóricas son retomadas con énfasis distintos por las
escuelas de pensamiento que existen y permiten, paralelamente, tipificar
(en formas) la distribución. Ambas, las escuel~ y las fo_rmas, a su yez,
difícilmente pueden ser enoosadas a una vertten~e t_eón~ y ~rmiten
plantear políticas e instrumentos para atenuar la distnbuCión del ingreso
familiar. Sus alteraciones se representan en la figura 1.
.
Los planteamientos para mejorar l~ distribución de~ ingreso cubren

el ámbito nacional y no pueden reducirse al de una ciudad (a menos
que se trate de una ciudad-estado como Hong ~ong ~ Singapur). Por
esta razón, la revisión de escuelas, formas, políticas e mstrumen~os redistributivos que anafüamos a continuación son de escala naCional Y
refieren al AMM en esa medida.
En opinión de algunos autores, las principales estrategias para erradicar la pobrei.a y reducir la desigualdad se originan en las escuelas
de pensamiento siguientes (Stetward y Streeten, 197(&gt;, pp. 477-485, especialmente):1

Distribución del ingreso y marginalidad...111

a. Mecanicista de los precios. Aseguran que la baja producción y la
productivi~~ la desigu~dad y el desempleo pueden ser superados
con una política de prec10s correctos. El hecho que no se apliquen
los precios correctos no siempre significa ignorancia del análisis
económico básico, sino los efectos "distorsionantes" de intereses
cre~dos. Una política de "precios correctos" puede transformar la
desi~aldad dentr~ de la clase trabajadora (entre aquellos con y sin
trabaJo) en una desigualdad entre trabajadores y propietarios activos
(dentro de ~ do_minio ~e la. teoría económica, aunque se hayan
superado las presiones distors1onantes de los intereses creados"). En
s'!111a, la corre~ón de los precios no es suficiente cuando la propiedad de los activos está concentrada. Aunque por sí misma puede
empeorar las cosas, combinada con otras políticas tiene un rol importante que cumplir.
b. Radicales. Proponen reformas "estructurales" e institucionales
como condición para redistribuir los activos, el poder y el acceso a
las oportunidades de percibir ingresos. Se subdividen en diversas
posiciones: i) Extremos. Destruir es crear. ü) Expropiación con
compensación. üi) Redistribuir los activos adicionales. De cualquier
manera,_ los activos, ahora en posesión de los pobres, deben ser tan
productivos como cuando eran propiedad de los ricos.
~- T_ecn?logistas. Plantean la cuestión de la innovación tecnológica e
mstttuCional. Aunque aparece como "científica, práctica y operativa",
la tecnología es a la vez el resultado y la causa del ingreso, los activos
Yla distribución del poder en el sistema nacional e internacional. Es
poco lo que la tecnología puede hacer si, por ejemplo, el agua, los
fertilizantes yel crédito están concentrados.
De manera paralela a las escuelas del pensamiento, Stetward yStreeten
(1979) proponen analii.ar formas alternativas de redistribución, puesto que
ambas están presentes en cualquier política o instrumento distributivo
(Cuadro 1 y Figura 1).
La sola descripción de los tipos redistributivos justifica que la mayor

parte de las políticas e instrumentos para atenuar la desigualdad en el
tngreso se encuentren en la redistribución a través del crecimiento. Cualquiera que sean estas poliúcas, es prudente que su aplicación pondere
las consideraciones siguientes:

�112 Ensayos

a) Es posible que los gobiernos carezcan d~l conocimient~ y/o del
poder administrativo para redistribuir efecttvamente. La élite afectada por las medidas redistributivas suele conform~ el.personal que
administra las medidas, se apodera de la maq~~a Y la to_rna
ineficaz. La diferencia no es un asunto de maqum~as o de mstituciones, sino de cómo se manejan, quiénes las maneJan Yqué es lo
que desean.
b) El tipo de estrategia de crecimiento seguida puede haber requerido necesariamente, para su logro, el tipo de desigualdad que se
ha generado.
c) Las desigualdades tienden a engendrar poüticas ~ue cond~cen a
la acentuación de las desigualdades. Se desata un etclo creciente Y
acumulativo entre riqueza y poder que tiende a perpetuarse, favoreciendo políticas a su beneficio y frustrando aCCtones en contra.
El desglose y análisis de las escuelas y las formas de redistribución
concluye en que sólo el ataque simultáneo de los tres frentes promete
resultados:
"La combinación precisa de políticas de precios, redistribución de
activos e investigación tecnológica depend_erá ~e.unos cuantos !~ctores que variarán según los países: de la disposietón que t_e~gan os
intereses creados para aceptar los cambios, de la el~~etdad de
sustitución entre factores, de la naturaleza ~e la productividad de 1.os
activos después de ser redistribuidos, del SlStema flScal, etc. Pero la
redistribución eficiente puede descansar sólo en las tres patas de este
trípode...".
Escoger una secuencia puede impedir el logro de cualquiera o de
todos los objetivos...
"Al estudiarse la secuencia correcta, deben tenerse en_cu~nta 1~
presiones que la reforma en un frente ejercerá-para induru o unpedir
reformas en los otros dos, y el probable impacto que una ref~rma
ten a por sí misma. Desde este punto de vista, parece_converuente
qu:la redistribución radical se realice pr~er~, y luego sigan los otros
pasos. Esto invierte la secuencia que si~e~on. los paíse~ ahora
desarrollados que fue 'crecer primero, red1stnburr después . Esto
requiere de n:uchas décadas para dar mayor bienestar a los pobres y

Distribución del ingreso y marginalidad...113

logr~ una mayor igualdad; y contrasta con la poütica de 'redistribuir
~ginalmen!~ y crear', o de 'redistribución con crecimiento', que
tiene probabilidades de fracasar frente a uno o ambos objetivos"
(Stewart y Streeten, 1979, pp. 486-488).
Una v~z abordadas las escuelas y las formas de distribución, conviene
repasar los mstrumentos en que se apoyan. Para dar contenido a la revisión
de las ~líticas es necesari~ analizar, en el marco de los límites expositivos
converudos a este propósito, los pormenores del estudio de caso. A tal
fin reservamos el apartado siguiente.

3. Aspectos económicos relevantes en la
distribución del ingreso
En páginas anteriores decidimos abordar la distribución del ingreso como
~~ón de sobrevivencia, de ~cceso a las necesidades esenciales, condictonada por factores económ.tcos y no económicos. Estos últimos, pun~lizamos, son d~ naturaleza variada y dan marco a los intentos propiamente económicos por atenuar la desigualdad. El análisis formal de
~os ~actores económicos como condición necesaria, aunque no suficiente,
Justifica hurgar entre aquellos señalados por los estudios como relevantes.
Al efecto, en lo que sigue atendemos las características, magnitud y
evolución de la distribución del ingreso en el AMM que permita configurar
una idea sobre la potencialidad económica de la metrópoli para generar
empleos, capacidad negociadora de los grupos sociales y efectividad de
la políticas redistributivas. Este proceder confía en que la forma de operar
de una economía, la negociación social y los resultados de los mecanismos
~edistributivos se reflejan, de tiempo en tiempo, en la distribución del
ingreso. Al amparo de esta posición y advirtiendo de una vez que el énfasis
sobre ~ tema especffico cambia con el objetivo y enfoque de cada trabajo,
a continuación abordamos la participación económica de la población.
En este acápite analizamos el estudio de caso con particular referencia
a los sectores, oficios y niveles de calificación de la fuerza de trabajo.
Enseguida, en apartados distintos, tratamos el desempleo y el pago al
trabajo como aspectos del mercado laboral que inciden de forma determinante en los niveles de pobreza. Redondeando lo anterior, el análisis
de las tasas de la PEA complementa el estudio de la desigualdad económica
mostrando la influencia de los aspectos demográficos. Reservamos una

�114 Ensayos

sección a las implicaciones de los análisis precedent~s sobre la distribución
del ingreso y la marginación social. Dejam~ deli~r~~ente para. el
final el tratamiento de la actitud moral hacia la distnbuaón, tema msoslayable en la exposición de índices que miden la desigualdad en el
ingreso familiar.

3.1 Participación económica de la población en el AMM
Los datos censales muestran que la población que participa en la actividad
económica {PEA) aumentó de 239 870 en 1960 a 641 522 en 1980. Su
tasa media anual de crecimiento de la década 1970-1980 (5.4%) rebasó
a la de la población total {4.8%). Este rápido a~ento de la P~ que
desborda evidentemente la capacidad de absoretón de ~ actlVldades
secundarias y sus bajos niveles de calificación que obstac~ _el acceso
a empleos industriales, sientan las bases para una explicaaón de. la
"terciarización" de la economía local y plantear un desafío a la política
económica para crear empleo urbano.

Por otro lado la composición sectorial de la PEA revela ritmos
evolutivos negativ~ en el primario que son co~te?tes con su. naturaleza
no urbana. El crecimiento de las actividades teretanas a tasas _ligerame~te
superiores al secundario puede explicarse con apoyo de la info~aón
censal de 1980, donde el sector terciario abriga un volumen ~ns1~erable
de mano de obra (38.72%), ya sea por ser desplazada del p~ario, por
sus bajos niveles de calificación o incapacida~ ~el sec~dario para absorberla. Cualquiera que sea el motivo,. el ter~~ contiene un alt~ porcentaje de mano de obra que se refugia en acttv1dades llamadas ?11'ormales", de escasa remuneraci6n2 (V .54% del total del sect?r), no !e~endo
por ello posibilidades de acceder al mercado privado o ~6blico de vivien_das,
· brir 1 costos de los servicios urbanos. Es posible tener una idea
m cu
os
inf
'6 nsal
ow
completa si acudimos al Cuadro 2, que presenta la o~aet n ce
de 1980 para veinte ocupaciones principales, agrupadas en CJDCO categorías
scg6n nivel de ocupación. Se reserva una sexta categoría para los que
nunca han trabajado y los no especificados, pues su volumen alcanza el
10.56% de la PEA total.

El an'1isis del Cuadro 2 muestra que el 99.16% de la población que
participa en el mercado laboral se reportó ocupa~ ~entras que sólo
el 0.84% declaró desocupación. Al observar la distnbuc16n por categoría

Distribución del ingreso y marginalidad...115

y oficio, se detecta que el pequeño porcentaje de desempleo lo aporta
en su totalidad el renglón de personas que "nunca ha trabajado". Esto
no debe interpretarse como que en la ciudad hay empleo suficiente sino,
mas bien, como la falta de un "seguro al desempleo" {la gente "siempre
hace algo para sobrevivir"). Estas labores de sobrevivencia difícilmente
son previstas antes del encuestamiento censal, tal como lo muestra el alto
porcentaje de actividades "insuficientemente especificadas" que no pueden
asignarse a ning6n sector (especialmente en la categoría 6 en donde alcanza
un 88.33%).
En el Cuadro 2 también se aprecia que las categorías 1 y 2, que
son las de mayor calificación, representan sólo el 8.43% y 5.07% de la
PEA total, respectivamente. La categoría 5, en cambio, incluye la PEA
de menor calificación y agrupa al U.68% de la PEA total. A este grupo
debe sumarse una gran parte de la categoría 6 que son, sin duda, personas
poco calificadas. En suma, puede estimarse una cifra conservadora superior al 25% de la PEA total con niveles de calificación que dificultan
su participación en actividades de productividad y remuneración adecuadas. En concreto, Cllatro ocupaciones agrupadas en dos sectores se llevan
los porcentajes más altos: los artesanos y obreros acaparan el 67.90%
de la PEA en el secundario, mientras que en el terciario, constituido
fundamentalmente por servicios y comercio, destacan los vendedores depeadientes, oficinistas y trabajadores domésticos con el 16.30%, 15.35%
y 11.31% de la PEA en el sector, respectivamente.

3.2 Desempleo

Las estadísticas oficiales muestran que el empleo en la industria y el comercio es el más afectado por los cambios económicos . En el desempleo
por sexo se observa que la desocupación abierta de la fuerza laboral
femenina no solo está por encima de la masculina sino que ha sido la
más afectada desde 1983 a la fecha. Si consideramos los grupos de edad,
se presume que la falta de adiestramiento y capacitación llevan a que
los adolescentes sean los más afectados. Las principales causas señaladas
para dejar el empleo en el AMM son el trabajo temporal terminado y
el cese (INEGI, 1989, pp.197-198). Al respecto, los especialistas señalan
que:

�Distribución del ingreso y marginalidad...117

116 Ensayos

"Las causas del desempleo indudablemente son muchas. Sin embargo quizá la más importante sea el hecho de que destinen cuantiosos
re~ursos para el pago de la deuda externa, lo que implica reducciones
considerables en la inversión interna, afectando seriamente el crecimiento económico" (Rosas, 1989).
Sea por la falta de adiestramiento o po~ los factores q~e. contraen
la planta productiva, la gente busca alternativas para sobrevivir cuando
falta el empleo, o cuando sus niveles de remunerac~ón no alcanzan ~ara
acceder a las necesidades básicas. Una de las opciones más socomdas
ha sido el comercio ambulante en modalidades diversas: "la economía
de crucero" con transacciones a velocidad de semáforo; los pulgueros
y los estuch:ros, que convierten a la ciudad entera en un verdadero "tianguis
de importaciones", son algunos ejemplos.
El tema del empleo es central en los análisis sobre distribución del
ingreso, puesto que es el camino más corto ª. la satisfacc~ón de las necesidades básicas si sus niveles de remuneración lo perm1ten. Como la
remuneración la trataremos en el apartado siguiente, conviene atender
lo que nos espera en materia de empleo. Al respecto,
"Algunos analistas afirm:18 que hay tr~s escen~os posibles .en
materia de empleo. En el pnmero se tendría que ~~rificar la creaci_ón
de fuentes de trabajo a fin de mantener una estabilidad en los precios
por el lado de reprimir la demanda. El segundo es~nario, ~s el ~ás
optimista, plantea la posibilidad de que una expansión de la 10vers1ón
podría contribuir a cerrar la brecha entre emple~ ! desempleo. _El
tercero sugiere que si México continúa con una actividad e~nóm1ca
contraída se limitaría la creación de empleos y se agudizaría el
desempleo" (Rosas, 1989).
La alternativa optimista, crecer y generar empleo, se ~poya prefer_en-

temente en la manufactura, especialmente la de alto contemdo tecnológico,
que es la más dinámica en los mercados internacionales. Esto no elimina
la necesidad de programar convenientemente e~ gasto p~b~co de apoyo
a programas sociales mediante instrumentos que lo optlmlcen como el
PRONASOL.

33 Pago al trabajo
Al problema del empleo hay que añadir el de su remuneración. Un punto
de apoyo al tratar el tema es recurrir a la norma, a la Constitución de
nuestro país (artículo 123, fracción VI):
"Los salarios ~irnos generales deberán ser suficientes para satisfacer !as ne~sidades normales de un jefe de familia, en el orden
maten~! sooal y cultural, y para proveer a la educación obligatoria
de los hiJos".
Un vistazo a la ri~a 2 y Cua~o 3 muestra que para el país y Monterrey, el poder adqU1S1t1vo del salario mínimo (salario mínimo real) se ha
derrumbado hasta llegar a comprar en 1989 menos de la mitad de lo
que compraba en 1981.
. Por lo anterior, es obvio que la definición constitucional del salario
mínimo en 1~ economía del ?ien_estar_se ha convertido en lo que el norte
a la ge~afía: un~ referenc~a direccional. Se trata, sin embargo, de una
referen~1a económ1ca de senas implicaciones sociales: los incrementos en
los salanos superiores al mínimo suelen ser menores. Esto merma el salario
real de tale~ grupos de inf_eso, puesto que muchos pagos, entre los que
se ,puede citar el de la vlVlenda, son replanteados de u n año a otro
en base a los "mínimos de subsistencia". De aquí, tres datos básicos.
1.- El poder adquisitivo (salario real) del AMM ha disminuido un
53% en relación a 1981.

2.- Los datos de salarios reales muestran que un asalariado, para
mantener el poder adquisitivo de 1981, tiene que buscar otro empleo
~ue lo remunere tanto como el actual. Esto es, debe trabajar el doble,
sm contar el efecto de los impuestos (ganar más ubica a la persona
en una categoría impositiva mayor).

1:a

3.- caída drástica en los salarios reales correspondientes al pactoJ
ha sido adversa a los trabajadores. La política económica de los dos
últimos años, aunque estabilizó los precios,4 no ha detenido el derrumbe del poder adquisitivo hasta niveles similares a los tenidos en
1%0.

�Distribución del ingreso y marginalidad...119

118 Ensayos

A raíz del Primer Informe de Gobierno, el presidente de la república
y algunos analistas económicos han recomendado cautela frente a _crecimientos rápidos en la economía. Una de las razones la proporciona
el análisis histórico (figura 3): una política de "crecimie~to acelerado"
(como la de 1978-1981), caracterizad~ por una fuerte creación de empleos
no siempre es favorable a los traba1adores:
"Los periodos cuando el empleo ha crecido más rápidamente coinciden con aquellos en que los salarios reales han aumentado más
lentamente o incluso han disminuido. Por ejemplo, de 1952 a 19~5 Y
de 1978 a 1981, los salarios decrecieron 2.7% y 1.8%, respectivamente, mientras que de 1960 a 1970 (crecimiento ~oderado Ysos:
tenido) crecieron (los salarios reales) a una tasa media anual de 8%
(Reyes Heroles, 1985, pp.425-426).
La política de crecimiento rápido, como la de 1952-1955, ~o solo
se manifiesta en salarios bajos sino que, por favorecer a los duenos del
capital, extrema la desigualdad social:
" La participacion de la mano de obra disminuyó de 27 a 16.9% del

~riodo 1950-1955 al de 1960-1967; en cambio, la participación del
capital en el producto interno bruto subió de 52.4 a 54.0% en los
mismos periodos. El aumento de la productividad benefició a .los
dueños del capital" (Padilla Aragón, 1981, p.34).
En resumen, la experiencia muestra que la e~trategia °:'~ éfe~iva
en términos de equidad es la de crecimiento sostenido_con baJa ~ación.
Hasta ahora se ha logrado contener el aumento contmuo en el ruv~I de
precios, pero no la caída de los salarios. Al respecto, aunque_hay quienes
dudan de la eficacia de los instrumentos, ha quedado manifiesta la capacidad de concertación social para lograrlo. La capaci~ad social de pactar
(una posibilidad rara vez considerada en teoría e~nómica) es _un elemento
único para dar tiempo a la acción de las medidas económicas. Abusar
de él es hacer más difícil el proceso de "ensayo y error" que probable°:'ente
dé salida a nuestros problemas económicos. Algunas ~~ las cuest1~nes
aun por resolver son: lHasta cuándo harán efecto las políticas ee&lt;_&gt;nórm~s
de tal manera que los términos del pacto sean favorables a los trabaJa~o!es. ;
una vez lograda la estabilidad d~ precios, ¿~ alcanzar~ el ~rec1m1e~to
económico sostenido que se requiere para fo11ar un me1or ruvel de vida
para los mexicanos? Esto aún está por resolverse.

3.4 Las tasas de la PEA
U~ auxilio par:a explicar las tendencias anteriores son las tasas que facilitan
la mterpretación de la PEA. As~ la Tasa de Bruta Actividad (TBA)
· c1 ·
Idenommador
·
,por
10 wr en e
(población total) a inactivos y activos sugiere
que su d~censo en co~di_ciones de pleno empleo y de prod~ctividad
del traba.Jo cons~~te significará un descenso en el ingreso per cápita.
Como esas condiciones no se presentan en México, su ligera caída en
la década 1~1970 habría q_ue ~te~retarla como un aumento en el grado
de dependencia de la población mactlva respecto a la activa. Para verificar
estas expectativas se utiliza al factor de dependencia del Cuadro 4 En
efe~to, en el periodo 1960-~970 pasó de 2.0 a 2.4, representando con· ello
~ mcrement~ de la población_ económicamente inactiva más que proporcional a la activa. Para 1980, sm embargo, el factor desciende a 2.1 como
resulta~o, suponemos, del cambio de conducta de reproducción de la
población.s
De manera consistente con lo anterior, otro indicador es la Tasa
Refinada de Actividad (TRA), que después de mantenerse más o menos
constante en el peri~o 1960-1980, se estima descenderá paulatinamante
como resultado del mcremento de la población de doce años y más.
• El hecho de qu: el cambio reproductivo disminuya ligeramente al
factor de dependencia no parece aún suficiente para frenar la inercia
de la de~anda de empleos urbanos, cada vez más creciente, que genera
l~,población de 12 años y más, nacidos en los setenta. Este cambio tampoco
tiene la fuerza para contrarrestar las demandas de la generación de los
ochenta y las venideras.

3.5 Implicaciones sobre la marginalidad metropolitana
El hecho de que el salario mínimo se haya convertido en una "referencia
direcci_onal" no si~ca que deba omitirse la existencia de gentes que
sobre".1ven con ese mgreso referencial o menos. Se trata de expresar,
más bien, que las personas percibiendo el "mínimo real decreciente" no
puede vivir con el decoro y dignidad que señala nuestra Carta Magna.
Es mas, la magnitud del problema es tal que conviene preguntarse sobre
las dimensiones de la "pobreza extrema": lcuántos ganan el salario mínimo
o menos en el Monterrey metropolitano? lSon muchos o pocos en relación

�120 Ensayos

a la población del Estado de Nuevo León? Al efecto, nos apoyamos en
estimaciones de población a 1990 (Treviño, 1989):
(1)
(2)
(3)
(4)
(5)

Población total de Nuevo León: 3 518 690 habs.
Población urbana de Nuevo León: 3 258 866 habs.
Población en el Area Metropolitana: 2 m 110 habs.
Población urbana no metropolitana [(2)-(3)]: 286 756 ha~.
Población total de Nuevo León, excepto Area Metropolitana
[(1)-(3)]: 546 580 habs.

Un cálculo aproximado de la magnitud absoluta de pobres en el área
metropolitana puede obtenerse trasladando a la población del AM~ el
22.12% que vive del salario mínimo o menos estimado por M. Vellinga
(1988): 657 431 habs.
Los datos anteriores no solo muestran un 84.5% de la población
de Nuevo León asentada en la ciudad capital, sino que en ella reside
un número de pobres 1.9 veces superior al total de la población no metropolitana. La cifra de los que viven del salario mínimo o menos en
Monterrey (657 431) es más del doble (2.29) de la población asentada
en el resto de los centros urbanos (286 756). Esto es, a un proceso de
concentración espacial de población y sus actividades asentado en el AMM
se añade un proceso de concentración económica entre las gentes que
habitan la metrópoli. Esta es una de las principales razones que ayudan
a explicar por qué algunas obras del Programa Nacional de Solidaridad,
PRONASOL, se aplican en municipios metropolitanos y no solamente
en áreas del sur del Estado, tradicionalmente identificadas como marginales.6
El ligero aumento tendencial de la tasa de dependencia y la t~
de crecimiento de ocupación de la población realmente expuesta a trabaJar
son un reto a las políticas económico-demográficas. El panorama se agrava
si consideramos que: a) los costos de creación de empleo se elev~. con
el tamaño de la ciudad; b) los grupos con acceso actual a los distmtos
programas de atenció? social (vivien~a, educa~ión, ~alud, etc.) enfren!an
salarios reales decrectentes; c) los ntmos de inflactón (ahora contemda
por el pacto social) modifican los preci?s relativos y, ~n él, empujan
a la baja los salarios reales; d) la capactdad de absorción ~e mano de
obra es atenuado por la crisis económica y una deuda pública ~ue, aun
en constante negociación, obliga a transferir recursos al exterior. Est?
genera un proceso gradual de exclusión de personas en las acciones pn-

Distribución del ingreso y marginalidad...121

vadas y públicas de vivienda y de servicios urbanos que, aunados a las
que ya están fuera, pugnan por elevar su nivel de vida.

La magnitud del proceso de concentración económica entre las gentes
del área metropolitana de Monterrey y la problemática social y política
inherente ameritan revisar el valor y los criterios utilii.ados en las medidas
de la desigualdad. Estas últimas captan el éxito relativo de los esfuerzos
redistnbutivos, así como la identificación de los grupos sociales a ser atendidos en las acciones futuras. En el apartado siguiente abordamos estos
temas verificando, adicionalmente, los resultados de la política redistributiva en el AMM durante un periodo de 20 años.

4. La desigualdad en el ingreso familiar
Los analistas han utilii.ado diversos indicadores para medir la desigualdad
en el ingreso familiar y verificar, de tiempo en tiempo, si ésta ha disminuido
o empeorado. Lo cierto es que la fórmula de un índice expresa en términos
algebraicos criterios implícitos o explícitos del analista sobre la desigualdad
(lo peor que pudiera ocurrir es reseñar conclusiones derivadas de una
medición, ignorando los juicios de valor que sustenta). De aquí, no es
extraño que fórmulas que miden un mismo fenómeno (la desigualdad en
el ingreso), pero respaldando criterios distributivos distintos, arrojen resultados diferentes -y a veces opuestos- al aplicarse a un mismo conjunto
de datos. Los resultados de la medición cambian cuando se da énfasis
a unos aspectos de la desigualdad sobre otros en la elaboración o formulación de un índice. No es extraño, pues, que los defensores o detractores
de una política económica busquen la medida que más les convenza. Sólo
que el análisis de los criterios distributivos descubre en la técnica utilizada
los verdaderos valores que respaldan una exégesis. Cortés y Rubalcava
(1982) y, más específicamente, García Rocha (1986), ilustran y señalan
los alcances y limitaciones de cada uno de los índices que reseñamos
en el Cuadro 5.
Estos índices aparecen clasificados por su comportamiento previsto
en cambios en el ingreso. Así, en las medidas de desigualdad relativa,
las disparidades en los ingresos son independientes de los ingresos medios.
Para muchos, esta es una ventaja que permite comparar comunidades
pobres y ricas o una misma comunidad en dos momentos distantes (digamos

�122 Ensayos

1965 y 1985), cuando el ingreso medio y la población han sufrido cambios
relevantes. "Todo esto sin necesidad de aislar cambios en los precios,
en la canasta de bienes, demográficos, etc. (García Rocha, 1986, p.102,
subrayado nuestro). Adoptar un indicador de medida relativa, por ejemplo
el ingreso medio, significa asumir un juicio de valor, puesto que éste tiene
la propiedad de permanecer sin cambio cuando los ingresos aumentan
en proporción constante. Esto es, elevar al doble el ingreso de todos los
estratos no afecta el valor del índice, aunque todos sepamos que no
es lo mismo duplicar el ingreso de un barrendero que el de un gerente.
En una comunidad como la que analizamos, como vimos en páginas
anteriores, las negociaciones laborales se basan en los incrementos al salario
mínimo que buscan compensar los deterioros reales ocasionados por los
aumentos de precios.7 Estas negociaciones reflejan una defensa de la
desigualdad relativa sin considerar la desigualdad absoluta entre los ingresos. En suma,

"Las adiciones absolutas uniformes mantienen constantes las distancias absolutas entre los ingresos y reducen las distancias relativas,
mientras que los aumentos proporcionales uniformes mantienen
constantes las distancias relativas y hacen crecer las absolutas"
(García Rocha, 1986, pp.102-103).
Lo anterior no es obstáculo para que nos apoyemos en esos mismos
índices en la medición de la desigualdad absoluta. Se trata solamente
de tener presente en su aplicación la explicación del comportamiento
previsto y el alcance interpretativo.

Cuando los índices se aplican a información expresada en pesos
constantes obtenemos una medición de la desigualdad absoluta:

"El único procedimiento práctico para examinar algunos resultados
sobre niveles de desigualdad absolutos, es el aislar el efecto de los
precios deflacionando las magnitudes con índices de precios por
estratos" (García Rocha, 1986, p.133).
Todos los índices del Cuadro 5, con excepción del promedio de
las desviaciones absolutas (PDA), que se aplica exclusivamente a la desigualdad absoluta y el coeficiente de Gini, que fue calculado de las decilas
de la fuente de información, miden ambas desigualdades con criterios
normativos o de juicio explícito. La diferencia entre una y otra la men-

Distribución del ingreso y marginalidad...123

cion~os . arriba y nos remite a la importancia que dan los ingresos
medios, ~ infl~encra de los precios y los incrementos que acercan O agrandan la distancia entre los estratos.8
Es ~po~ante advertu: que la naturaleza distinta de los índices del
Cua~o 5 unp1de co?1paracrones cardinales o directas de sus valores. Sólo
permite~ comparaetones ordinales o de posición respecto a sí mismos
de un ano a otro_(un valor creciente señala incremento en la desigualdad).
Con e~ta aclaración en mente, un vistaw general a los resultados absolutos
Yrelativos muestra, al_ u ~ índices ~xigentes en cuanto a la ponderación
de los_ grupos de baJo mgreso (Atkinson y Pareto), un incremento en
~ d~dad global del ingreso. Si nos detenemos en el análisis de la
informacrón por estrato y los resultados de los indicadores (C1tadros Al
A2, A3 y 5), es posible anotar que:
'
a. Ocurre una ligera disminución en la percepción del ingreso de los
estratos más pobres (indigentes y pobres), decreciendo la participación relativa de 5.99% en 1965 a 4.64% en 1985. Las familias en
estos estr~tos ~i se mantuvieron en la misma proporción al pasar,
en ~sos mi~os anos, ?e 22.6% a 22.1%. A pesar de ello, los indigentes
casi se duplicaron al incrementar su participación de 7.6% a 13.6%.
Es decir, aunque el porcentaje de pobres en el AMM se mantuvo
ce_rca del 22%, su participación en el ingreso total cayó 1.35%
mientras los indigentes casi se duplicaron. Este fenómeno se con.firma
en los valores crecientes del coeficiente de Atkinson que resultan de
ponderar gradualmente la "aversión a la desigualdad" (r). Es import~te . tener presente esto para no engañarnos, ya que las partiCI~acrones constantes en 1965 y 1985 de los estratos más pobres,
mientras la del más alto disminuye, hacen que los valores de los
índices restantes que ponderan de manera relevante a los estratos de
bajo ingreso (desviación estándar de los logaritmos, Theil-población
Y curva de Pareto) se mantengan estables e, incluso, disminuyan
ligeramente.
b: ~ participación del estrato más alto (clase alta privilegiada)
dismmuye 21.15 puntos al caer su porcentaje de 51.04 en 1965 a 29.89
en 198~. _Esto ocurre mientras se reduce casi a la mitad el porcentaje
de familias en ese estrato, a la vez que se duplica la población de la
clase alta. No obstante esta reducción, la distancia entre los más
pobres y los más ricos se mantiene: estos últimos tienen, en promedio,

�124 Ensayos

un ingreso 22 veces superior a los primeros durante el periodo
analix.ado.
c. Las proporciones constantes, en los dos años, de los estr~t.os pobres
(indigentes y pobres) e inte~e~~ (pobr~s ~n transición, clase
media solvente) mientras los pnvilegiados dismmuyen, muestra una
distribución a f~vor de la clase alta. Esto se manifiesta en lo~ valores
estables o a la baja (que señalan una disminución de la desigualdad
a favor de la clase alta) de los índices que ponderan escasamente a
los grupos de bajo ingreso (Gini, coeficiente de variación).
d. En ~uma, se asiste a un proceso de disminución global de la
desigualdad en contra de la clase privil~gi~da! a favor de la ~lase alta.
Esto no quiere decir que hayamos disminuido nu~stros _mve~es de
pobreza; al contrario, la población in~ente se duplica al mten_or ~e
los porcentajes constantes que manifiestan los estratos de baJo mgreso (indigentes y pobres). Estos porcentajes constantes, aplicados
a una población en constante crecimiento, elevan la cifra absol~ta de
gente en los estratos desfavorecidos. Est?5 result_ados son ':°nsistentes con la situación que prevalece a mvel nacional: obviando los
comportamientos reproductivos de los diversos estrat~ hoy en día,
8 de cada 10 mexicanos nacen en el seno de una familia de escasos

recursos.9
La evolución de la desigualdad puede ser calificada d~ forma distinta,

seg(m los criterios con que se ~da. Cuan~o la preocup_ación es ~l a ~
de los grupos pobres a las necesidades básicas, las me~das 3:"'ºJan resultados poco alentadores, ¿Qué ha fallado? lc~áles han ~ido los instrume?tos
que geperaron esta situación? lJ&gt;?r qué circunstancia? En lo que sigue
intentaremos abordar estas cuestiones.

5. Instrumentos para la acción deliberada
En el ejercicio del poder que la com~dad les confiere, los gobiernos
nacionales, al intentar acercar lo tendencial a lo deseable, generan e~-·
narios sociales posibles. La intervención deliberada sobre l? tendencial
anida varios peligros, entre los que destacan _la red~danci~ (provocar
una distribución que de cualquier forma ocurnrá), la inocencia (estorbar

Distribución del ingreso y marginalidad...125

ingenuamente un proceso redistributivo que, sin la "intervención benefactora", hubiera sido mas equitativo), y la autoinducción (intervenir
sobre una distribución que nadie considera problemática). Aunque no
sabemos ~ta dónde ~ han ~resentado estos problemas en México, podemos revisar los trab_aJos r~entes que muestran los escenarios posibles
generados por la aCCtón deliberada en materia distributiva. El Cuadro
6 muestra s~ instrumentos, objetivos y descripción señalando ejemplos
para e! estudio ~e caso. La presentación sólo es expositiva, ya que los
mecamsmos pudieran agruparse en otras categorías bajo criterios distintos.
Lo que importa detectar, en última instancia, son sus efectos y deficiencias
distributivas.
Como se aprecia en el Cuadro 6, en el caso mexicano se detectan
logros significativos en la política tributaria y la política de intervención
Y orientación de la economía. Los resultados son menos alentadores en
la política de ingresos, donde se conjugan la complejidad de los mecanismos
de apli~ción técnica y las dificultades políticas generadas por grupos
~e presión. En el gasto público, calificado por un expresidente como el
instrumento más efectivo para redistribuir el ingreso, es díficil evaluar
y queda mucho por hacer:
"En el contemporáneo entorno económico, hecho de ortodoxia que
primero restringe, después condena y fmalmente sataniza el gasto
público, 6nico elemento verdaderamente importante para redistribuir el ingreso en países como el nuestro, hecho de rei.agos multiseculares e incrementos espectaculares, nunca es ocasión propicia
para atender a los marginados desde la estructura misma...
...Nunca es oportuno gastar para redimir, de acuerdo con las reglas
impuestas por los poderosos después de que sus propios procesos de
superación se han anticipado en el tiempo y construido el mundo a
su conveniencia. Y uno, ponderando, corriendo riesgos, tiene que
actuar, en el margen, en el incremento...
De ahí el júbilo, el rigor con que apoyaba los programas COPLAMAR (ahora PRONASOL), que eran sistemas de coordinación
para optimizar el gasto" (López Portillo, 1988, p.927, subrayado y paréntesis nuestros).
El texto anterior muestra al gasto público como elemento predilecto
en la redistribución, así como la reticencia política de grupos privelegiados

�126 Ensayos

de apoyar acciones sociales. Refiriendo este mismo tema, un estudio señala
que:
"Los programas asistenciales no redistribuyen el ingreso "monetario"
a corto O mediano plazos, aunque sí pueden bace~lo en el largo
plazo...Sin embargo, las poüticas de asistencia a ~argmad_os pueden,
en el corto plazo, redistribuir el consumo y me1or~ el b1enest~ de
los más necesitados - objetivos deseables de la política econónuca Y
social y necesarios para toda estrategia redistributiva-..." (Reyes
Heroles, 1985, p.435).
F"malmenate, la política macroeconómica, quizá .P?r condiciona_ntes
externos (deuda pública) que recorren todas las dec1s10nes econónucas,
ha resultado menos exitosa.

6. Notas Finales.
En las páginas iniciales definimos la desigualdad en el ingr~so familiar
como problema económico en la medida en que los grupos sociales te~an
acceso a la satisfacción de las necesidades básicas. Después de reV1Sar
teorías escuelas y formas de redistribución pasamos a considerar los aspectos e~nómicos del área metropolitana de Monterre~, AMM? p~a _dar
contenido y evaluar los distintos instrumentos y poütl~ redistributl~~
en México en general, y en el estudio de caso. en particular. El ~álisis
del AMM muestra que existe una gran prop&lt;&gt;raón d~ ~a PEA con mv~les
de calificación que dificultan su participación en act1vidade_s p~oductivas
y remuneración adecuadas. A este fenómeno habría que anadir las profesiones que las nuevas tecnologías han dejado de demand_ar, gene~ando
así, por un lado, una escasez relativa _de fue~ de traba~o &lt;:°n ruveles
de calificación en campos específicos (informática, comurucac1ón) Yi por
otro, una sobre-oferta de trabajo sin calificación o con entrenamiento
de baja demanda.
El estudio señala también una caída drástica en el poder adquisitivo
y en la acentuación de la desigualdad económica. Hay que re~nocer,
sin embargo, que el uso de estos resultados para_ generar altem~t1vas de
intervención redistributiva son limitados. Lo variado de la realidad que
se resiste a ser esquematizada exige mecanismos y acciones que se per

Distribución del ingreso y marginalidad...127

~cccionen sobre la m~cha. Podem~ encontrar, por ejemplo, trabajadores
informales poco calificados con ruveles de remuneración superiores a
otros _de mayor calificación colocados en el sector formal. Tambén pudiera
~ que la caída de los salarios reales generase una demanda insatisf~ de empleos en el sector formal cuyos salarios no compensan a
los mgresos generados en algunas actividades no formales. Esto lleva a
una mel.Cla insospechada de ocupaciones difícilmente encuadradas en un
solo marco analítico, e imposible de ser cubierta en una sola acción. Es
así como nacen los empleados trashumantes o "polichambistas", que se
~plazan_ de un empleo formal a otro, o combinan su tiempo con actividades informales. Este fenómeno aún es poco estudiado en México.

. Los ritm?s evolutivos crecientes de la economía informal son partt~ularmente importantes cuando se concluye que el mecanismo redistríbu~vo con mayor efectividad en México es la poütica tributaria; esto
es, el mstrumento que no puede operar sobre las ocupaciones informales.
Es así que la naturaleza variada (y a veces variante) de los ingresos de
las familias no permite atacar el problema de la redistribución· con una
sola acción, sino que exige una gama de instrumentos distributivos entre
los que destaca el gasto social, cualquiera que sea el plazo. La operación
de los mecanismos redistributivos requiere vigilar que una política se nulifique con otra y fomentar la coordinación y coherencia de las acciones
en .la materia. Todo esto sin olvidar que existe un trasfondo social en
las decisiones redistributivas puesto que: a) Si acordamos que las características operativas de una economía, la negociación social y los resultados
de los mecanismos redistributivos se reflejan, de tiempo en tiempo, en
la distribución del ingreso, b) si aceptamos que en los últimos años la
economía lleva el sello de la crisis y que los mecanismos redistributivos
han rendido frutos parciales,, c) si reconocemos que donde pactan los
desiguales la balanza favorece al más fuerte, entonces, d) es de esperar
que todo intento por atenuar la desigualdad sea difícil de llevar a cabo
desde la estructura misma ya que "las resistencias serían fuertes, las presiones difíciles y las negociaciones complejas" (Reyes Heroles, p.437).
De hecho, ning(m mecanismo ténico resulta efectivo mientras persistan
grupos capaces de generar presiones para capitalizar toda acción a su
favor. Es decir, la viabilidad de una estrategia redistributiva no solo se
sustenta sobre bases técnicas, sino que su aplicación requiere, en gran
parte, del respaldo social y político de los grupos beneficiados. Es más,
mientras unos pocos dejen sentir su presión para capitalizar beneficios,
el Estado no tenga la voluntad poütica para enfrentarlos, y los desfavo-

�128 Ensayos

recidos carezcan de capacidad para expresar organizadamente sus demandas, no hay razón para pensar que una particular distribuci~n camb~ará.
Lo que sí es seguro es que cuando gran parte de la poblactón no ti~ne
acceso a los mínimos del bienestar, mientras su volumen aumenta, su unpaciencia social se manifiesta de una forma u otra, ?1dependien~:m~nte
de la capacidad de convocatoria de los partidos políticos o la legitimidad
de líderes gremiales.

Notas
1 El esfuerzo sintético omite la escuela que defiende la política fiscal

la de incrementos graduales en ingresos. Por esto, aunq.ue algunas
políticas no pueden referirse ~ectamente, en . los ~lanteanuentos predominan los instrumentos refendos a esta clasificación.
0

2 Hay

quienes utilizan de manera indiscriminada emplt;&lt;&gt; informal Y
economía subterránea. El adjetivo "formal" o "informal" aplicado aquí al
empleo refiere el estado legal de la relación laboral y, por tanto, a las
posibilidades de acceder a los beneficios que respalda la Ley Federal
del Trabajo.
3 Se refiere al Pacto Social: Acuerdo firmado por los principales actores
sociales (campesinos, trabajadores urban~ ~mpresarios Y.Estado) desde
finales de 1987 para dar tiempo a los pnnetpales mecamsmos de recuperación económica. Se renueva periódicamente se~ el puls.o de. la
economía, los resultados obtenidos con el acuerdo prev10 y la sítuaetón
social de coyuntura.
4
En el AMM, los precios pasaron de un incre~~nto de 113% en
1987-1988 a 15% en julio de 1989, estimándose para die1embre alrededor
de un 25%.
5 El descenso en la fecundidad se acentúa en el periodo 1976-~~9,
que en opinión de los estudiosos se ajusta a la teoría de la trans1etón
demográfica, se debió en mucho a las campañas de Echeverrfa YLópez
Portillo (cfr. Treviño, 1989, p.59).
•
6 El monto del PRONASOL en Nuevo León para 1990 es de 180
mil millones de pesos corrientes, de los cuales sólo un 28% (50 mil millones)
se aplicará en municipios no metropolitanos.

Distribución del ingreso y marginalidad...129

7

Antes de ~laborar cualquier apología conviene apuntar que los divers~ estratos de mgreso ~dan ~a relación directa con el nivel de precios
e mversa con la proporetón de mgreso que se destina a la satisfacción
de 13:5 necesidades básicas. Es~o es, los estratos de mayor ingreso enfrentan
prectos más altos pero destman un porcentaje menor que los de bajo
ingreso a las necesidades esenciales.
8

Es oportuno señalar que la denominación "clase media o clase alta"
en los estudios de Puente Leyva (1973) y Vellinga (1988) se refieren a
los estudios de ingreso y no al concepto sociológico que alude a las relaciones de explotación.
9

Dato resp~dado por la siguiente información (CONACYT, 1989,
p.130): En MéXIco ocurren aproximadamente 2 millones de nacimientos
cada año, de los cuales 100 mil mueren por factores relacionados con
la malnutrición y un millón sobrevive con defectos físicos y deficiencias
mentales por insuficiencia alimentaria. Aplicando una regla de tres:
2 000 000 = 100 : 1 100 000 = X
De donde resulta que aproximadamente 55% de los mexicanos que
nacen son "víctimas de la pobreza".

�Distribución del ingreso y marginalidad...l3l

130 Ensayos

.

CUADRO!
FORMAS ALTERNATTV AS DE REDISTlltBUCION

------------Formas 1llernati•
de redislribu·

De.~pci6n:

Objetivo:

------·------ -- ---

YU

ci6n:
Redistribución autom•·
1) Redistribucitln tica del ingrc.&lt;0 1 partir
no incremental de la redL&lt;tn1,uci6" de·
(radical).
lil,erada de lns ldivns
exi&lt;tcnte.,.

PrOf!One una redistrihuci6n de 1ctivm, tales c!'mn: reforma agraria,
mayn&lt; diíu.,i6n de 11 propiedad indu,rrial o su nacionaliución. In•
cluyc tam~n reformas radicales~ la.• iMtitucinne&lt; rara dar maynr
aae&lt;0 a lns ¡,obres • los semcios adicinn•lc.\ y de ~lud, al mdito
y I la tecnnlogfa. La redislribuci6n sustancial de los 1ctiYos dentro
de un pab sip,ÍÍlca un rompimicnco tal con el pa.ud&lt;J, que requic~
y contnbuye a la vez, una revohlci6n. Por lo tanto, este tipo de
redistribución no suele ser llevado I cabo por aqutllos que se hu
bcneítciado anteriormente de las clesiguaklade1.

R .;

§
!!
;

;
~

i

...
e
. ...
N

o
N
N

N

I!

N

ºº º º

ºººº
óóóó

000
000

gggggg

gggg

óóó

ci

óóóóóó

óOóó

:~==i=
¿~=~"~

:: ~=1
~,.;.;.

......
Ñ.,;..:..:

oo

" ... •o

"

...... "

" .... o
,n ... "

o

.;,.; .; ..:

. .. .. ..
. . .. .
"
,.. .,.. o o

"'
.,;
,;,..: .,;
,.,..,_"

i!!

,nw , . . "

~

N

o ........... o
.... o ..... "

.. •.no

...... f'-,.. . . ""

••

.,;..:Nó..:.;

,n . . . . ,,,

"
~ "

r

000
000

3) Reclistribuc:Klft
a t11\Ú del
erecimientn.

Hacer tributar

I

los que Rara ve, tienen efectos notables de redi.tnoución, por su carkter

es1,n mejor para redis- marginal.
tribuif • k,s que est6n
¡,enr.
Extraer el ingreso adicional que se acumularla
en los gru¡,&lt;lS ahns y re·
orientarlo I los grupos
pobre.&lt;, pmpnrcin•'-·
dolcs recunos de inversi6n, m'5 que un 1u•
mento temporal en el
con,umo.

Se cien la 11.,1 de crecimiento I f,..,, de los pupm pobres. E.&lt;to
sipiílca una menor ta.u de crecimiento de los ingre.&lt;00 en el clllremo
supericw y un• tau m'5 1h1 de lo&lt; mg,e.«" en el elllremo inferior,
sin reduecifm alguna en el ingreso at,.olllln, como en otras fnnnu
de redistn'l!uci6".
Do! enfoques:

a. Redislribuci6n derivada del c r ~ t o (OIT Kenya): La re•
cfütribución '6lo .- posible un• vez ocurrido el crecimiento.
b. Redistribución con crecimiento (O,enery y otros). Redefine
11 ta&lt;a de crecimiento• fin de ponderar el erecimie11to de los ingresos
de los grupo&lt; mas pobres.
•
Des problemas: i) La redislnooción imrlica reoriencar los ingreso.&lt;
adicior,ale., gene11dns de 11 ¡,roduccÍÓII y con&lt;umo de bienes de
111• tecnologfa. Comn estos bienes hin ,ido descuidados, una polftica de este tipo disminuir, el crecimiento. ii) Existen ¡,rnblc11111
de orden pnllticn: los que actu1lmente se beneftei1n del crccimín,to
no de.sean desviar su• ga111ncias I los exclaidoo.

FUEtn'E: Stewart, F., y P. Streeten (1979, pp.

◄73-◄76, e.,pecialmente)

Oó
~

... ,.."',..

ó .. .;.;
N

........ NO ..

..... ..

~ ~ ~~ ~ ~

... """

... ,.. ... ...

...i

o"
...... .
" ....... ,n ..

"'

=ººººº

óóOó

g1gg

000
000

000
000

§!~§

óóó

óóó

2!~

ggg:

gggg
............

S~2
.... o ......

2) Redistrilrucmn
incremental o
redi..in1,adl,n
en el margen.

0 0
00

~~

f'I!

~ ~

":

o;:"' o o ..

.. -

"""'
.,
~ r: ": ~ ~ ~
o ...... ",.

.. o

1" ,n ...

o

~":"'!~~~
o t. ... o o o

NO.-+eoe

.. ... ,... o . . .

..: :: _; ó ó
,n,n

o

o o .. .

o .... ,.. .. ..

o¿.;oo..:

..... . ....
NóóO
.....r: "'"; ..
""'
... .,,

~

~

• :: o"

o"',..
o
,..
o o ...

óó

o ..

... ,. ......
~ "; ~
..~ o::
...

00
00

!º

�Distribución del ingreso y marginalidad... l33

132 Ensayos

CUADRO 3
SALARIOS HINIHOS GENERALES, NOMINALES Y REALES, 1970-1989
PROMEDIO NACIONAL Y AREA METROPOLITANA DE MONTERREY (AMM)
BASE 1978: 100
AÑO

SALARIO HINIMO
GENERAL (SMG)

(1)

(~)

PAIS
1970
1971
1972
1973*
1974*
1975
1976*
1977
1978
1979
1980
1981
1982*
1983*
1984*
1985*
1986*
1987*
1988*
1989*

27.93
27.93
33.23
34.96
47.41
55.24
71.15
91.20
103.49
119. 78
140.69
183.05
257.11
431.64
665.75
1 036.41
1 769.14
3 855.10
7 237.90
7 902.73

PRECIOS 1978=100
(3)

AMM

PAIS

AMM

32.4
33.3
31.50
34.7
35.0
31.50
36.4
36.7
37.20
40.6
41.1
39.15
49.3
50.9
53.51
56.7
58.6
62.10
65.6
67.9
78.51
86.7
86.9
100.40
100.0
100.0
113.00
117.9
117.3
130.00
147 .8
148.8
150.00
192.5
191.2
190.00
302.9
296.1
267.78
616.3
583.3
449.69
980.4 1 041.4
694.86
1 076. 16 1 545.8 1 646.1
1 818.66 2 961.8 3 017.3
3 936.48 6 754.8 7 122.1
7 369. 75 14 249.5 15 201.5
8 065 .19 16 833.9 17 435.8

SALARIO MINIMO SALARIO HINIMO
REAL 1978:100
REAL
(5)
(4 &gt; = (2)/(3)
PAIS

AMM

83.87
79.80
90.54
85.06
93 . 14
94.27
104.79
104.95
103.49
102. 11
94.55
95.74
86.83
74.00
67.91
67.05
59.73
57.07
50.79
46.94

97.22
90.78
102.20
96.43
108.54
109.52
119 .68
115.80
113.00
110. 26
101.49
98.70
88.40
72.97
66.72
65.38
60.27
55.27
48.48
46.26

PAIS

AHM

86.03
81.0
80.34
77.1
90.44
87.5
85.34
82.2
96.05
90.0
96.92
91.1
101.3 105. 91
101.4 102.48
100.0 100.00
97.57
98.7
89.81
91.4
87.34
92.5
78.23
83.9
64.57
71.5
59.04
65.6
57.86
64.8
53.34
57.7
48.91
55.1
42.90
49.1
40.94
45.4

.

&gt;CPl·"'l

-·
(C)

r---------

al núnero de dfas en que estuvieron vigentes.
el Indice de Precios al
Los pesos corrientes se deflactaron considerando
Consunidor para el estrato bajo que reporta el Banco de México.
Los cálculos para el año 1989 se refieren hasta el mes de julio .

.100

-

Pl • Po&amp;,lacl6a • UNl . . periodo
• •bul'ftlo • U--,o

TI&amp;•----------------

zlOO

Pablac16n totAl

-

, . .___________ ---- -- - -------- - -.100

frmlac16- .. 12

la política industrial en México,
FUENTE: Trejo R., Saúl. El futuro de
y
cálculos
propios .
El Colegio de México 1987,
(*) Los diversos salarios vigentes durante el año, se ponderaron de acuerdo

(1/■,

IPl•Po)

.ao.

0

-•

Pab. TOt.al - PU
h.ctor die ~ e . l a •------- - ---------- -

,...

�&gt;..,,
e

--

r
0m
:Z
U)

.....

m

n••
e
&gt; n
o &gt;
,o,on
ene:

♦

&gt;

&gt;
-1

n

u,

o

-z:
en

+
-,,

~

-

-

z

o

~

,o
m
_.

&gt;r

~

•-

-

m

~

..,

...,
O
"'
~
~
&lt;1&gt;

-

-oc

en
o
m

&gt;

-t

n

O
&lt;

&gt;
r
.,._ooo

n

,o

~

~~m

cn
o

i --tm
'"
-&lt;Z

..... _. .....

en

,o

"'O

~
-

_.

0

►

~

O~~N'°

~

::;

~

~

-1

en o o r n o
-,:mm~m

o~ ►~~

m-X-tV&gt;
OU'J

~
_.

,-~CO~
o....,.._._.,...

m

n

,-

~~

...,
,o
m

g

-

-o
r-

o
m

Z&lt;C
o
&gt; - ► -O
&gt;::vr-:iiou,
,o-r-m-,,

-

,-

-&lt;&gt;
v,

m
e

-

L

&gt;m

~

o

::li!

-

S

immffl3C(I)
-t
i m

O
u,

-,s~~

rzi&lt;i
g_
►
e,

&gt;

::;

-

►

-t

;;

,o

~

~
(/)

_

oz:
_
n

-(I')
r-

o~
m

mu,

r-o
~m
O
omu,
cn'"O

-

z:

o

n
m

u,

z:
O
,o

~

.....

&lt;
O

(/)

~~

J&gt;V,

n-

o

iz

~t

-

~
0000

--oc

~
0

~~~~~
~U"tc»-~

ONO:,

~~~~

g~~&amp;

???~?

????

--oo
como

g

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

•

U"tl:'--.....,U"t

..... ~ ~ - o
,:... ...... ..,..U"tU'I
m-~-m

~..,..~~

°'....,.N

-...--~

,-

~

'&lt;
O

~

~

Z
e,

,o

m

iO

~&gt;

~

~~

%

,o

U'Jm
ffl ►

z
~
x::io

m~

&gt;O

mrene

o
-

s
►
c.,,

0:Z:,0

-

c,c,v,

~&gt;

~~2

"' ► g

m

~
°'

&gt;

o

mm

en

@ ~
&gt;
~
r m
o"'
~ ;g

-

,o
•

-

~

U"t

m
n

-&lt;

ii

-n
►
_.

,o

"°

o:,
u,~

.&amp;--v,IU'IU'I

""~~~

n
o

~
rñ~

,0

n

t'l1
m

m
e
n
-

i

m

~

O

(/'- )

-t
,o

u,

@
&gt;

u,

%
m

o

o
m
o
m

.,.
00000

,-

u,

o

&gt;

~

-o
o►

~

m
z

8

zm

"'O

:::

z:

&gt;

+
.,,_
,oz
o o
% mn
o ►
-o

- -,
- - ..,,
,
- -

in

CD

♦ + + +
c::::,nnomoomz:
(1) m
m (/') o
&lt; ..,, ..,,-&lt;n
► nn ►►
n--no

+ + + +
-t""'"4nc,o
:c:cO--t
m m m :z: ,o

i

~

m

&gt;z
Nco

n

-&lt;
N

00000

OOOE

~~~-~
w-o~u,

~~~~
..,ON.....,

•

•

•

•

•

•

•

•

•

• • o
• o
•

~g~~
~oo--o

•~

~
-

~

()1:)

~
o

-

~
~

►
en

CUADRO 6

MEXICO. CARACI'ERISTICAS DE LOS PRINCIPALES INSTRUMENTOS REDISTRIBUTIVOS
INSTRUMENTO
l. Política
de ~esos.

OBJE11VO

"Lograr cambios predeterminados en la poúción económica relativa de los distintos
sectores económicos".

Dos ejemplos:
- Elevar el salario real
de los asalariados ur-

banos.

- Mejorar los ~ede los pobres del
campo incrementando
salarios. precios y producción agrícolas.

D~ON
'Comprende todos los aspectos que intervienen en la determinación de la posición económica
relativa a loa distintos grupos o ecctorcs económicos". Ejemplo de ello aon los condicionantes
del inc,eao familiar precios de garantía y comercialización de los granos Wsicos subsidios y
transferencias; controles de precios; impuestos y cuotas; utilidades; sueldos y salarios; y otros
aspectos económicos que inciden sobre los ~esos relativos como la generación de empleos
(R. Hcnlea, p.423). Su aplicación es muy compleja puesto que requiere determinar con precisión
• ~ debe eer afectado o, en el mejor de los casos, a quitn debe beneficiarse menos en ttnninos
rela!Mlll'.

EYaluación caso de Mbíco:
Algunas medidas parecen rcgpondcr a intereses espccfficos de grupos de presión. Otras parecen
haber rcgpondido a objetiY&lt;lS relativamente claros -e incluso aocialmente de&amp;eablcs, aunque no
cxplfcitos- en materia de ingresos relativos. Ejemplos de e,;tos instrumentos son: revisiones de
salarios, precios de garantía, pensiones, etc.
Eyalyáóp GPC&lt;ai: desíaYOrable. Caracterizada por una falta de congruencia entre los diversos
objetivos y los instrumentos. Es mas, desde el punto de vista rcdistnl&gt;utivo, en Mtxico nunca
se ba diseñado -y menos aplicado- una población ~ de ~esos.
Estas medidas, aunque al inicio pudieran reducir el margen de ganancia, terminan por expandir
la demanda de los asalariados, y por lo tanto las ventas. Su aplicación no es sencilla ya que
presenta serias dificultadca ttaiicas y, sobre todo, pollticas. Por dejar fuera a los asalariados
rurales, campesinos pobres y los desocupados e informales urbanos, esta polltica debe ser acompafiada de otras medidas de contenido distn"butivo.

Pudieca operar a t r ~ de tres mecanismos principales:
Inaemento de los salarios runlea. A difcl'cacia de los salarios industriales, los salarios
ruralea rara vez&lt;:, para linea eapecfficos) se traafieren a los precios. La razón ea que los precios
agr{colu eat6n determinados por la demanda, por decisiones estatales o por precios internacionales
mas que por los costos de operación. De cata manera, un incremento en los salarios rurales
tiene un efecto rcdistnl&gt;utno in.mediato.
b. Mejoramiento de precios relativos de productos del agro. De aplicación compleja requiere
de gran cuidado al implcmcntanc ya que loa propios campesinos pudieran salir perjudiClldos
en tanto que tambita aon ~umidorea do aua product.. o quedar los incrementos en los canales
de distribución.. Ea awncia de los mec•nisnim de oompcmación adecuados, tambitn pudieran
afectar a los asalariado&amp; urbanos o generar presiones inflacionarias al incrementar el costo de
ciertos insumos industriales.
L

o

E;i"

i

6.
o-

=

g-

e&amp;"
~

o

'&lt;

8

e:

i~
c..

11&gt;

f-

~

�(Continuación)

CUADRO 6
MEXICO. CARAcrERISTICAS DE LOS PRINCIPALES INSTRUMENTOS REDISTRIBUTIVOS

INSTRUMENTO

DESCIUPCION

OBJETIVO

~

i

~

u,

c. Ampliar loo nivclca de producci6o campesina. Supone DO solo UD incrcmcoto CD el ingJcao
y consu-&gt; de los carnpetilllM sino que taJDbi¿a puede incrcmeotar la oferta de bieaa de campo.
Su aplicaci6n requiere grao cuidado en la selección de unidades productivas a ser comidcradas
prioritarias.
2. PoUlica

macroccon6mica.

Refiere los in&amp;trumcntos (prcsupucatales. Ílo&amp;DQCros, mooclarios) a disposición del Estado para
- Desarrollar una ex- afectar los principale&amp; agrepdoo --6-,irol· producci6o, empico, precios.
pansión
cconómica
rápida y $05lcnida, acompañada de salarios reales crecientes y
de una acelerada ge•
aeración de empleo
moderno.
Tambitn caen bajo su
lutela:
• Mejorar la situación
ccoo6mica de los Ira·
bajadorc,; en el oector
infonnal urbano.

· Ctcar empleos de
baja califi&lt;;eci6a

Incluye, adcmú de las medidas teodicoles a estimular la gcocraci6a de empico en el sec1or moderno
de la ccooomía. una serie de pollticaa mú modC6las de erectos en el corto y mediano plazo.
Entre clloa de&amp;tacao el •apoyo c.iata1 a la constitución y funcionamiento de formas cooperativas
de asociaci6n colrC trabajadores que prC$laO servicios similares o que elaboran -,candas de
ua miuDo tipo". Ello permitirla abatir COSlOS de insumos y de fabricaci6o, divcni6caci6n de la
oferta y, cuando cale sea el caso, mejorar ,us coodiciooe&amp; de ocgoáaci6o (en el -,cado de
trabajo o de productoo).
Rcfiuc &amp;ublidioo a cmprc,;as privadas seleccionadas para la apaosi6n de &amp;U&amp; o6miw de empico,
obra p6blica J ua serie de polflicu tcadicalCa a iDaemcDlar el empico real.
Evaluacióo general:
Con la exccpcióa de los periodo&amp; 1952-1981, la economía ha sido incapaz de generar el n6mcro
de pluM QC()OUfia&amp; para ab&amp;ort&gt;cc la nueva fuon.a de trabajo. Loo ularios n:alca (wario DOminallpn,áoo) hu cliammuido en b periodo&amp; do ma,.w crecimicalo ca el empico. La catratcgia
.....,.ooc-'-nica paroco baber aido mú equilativa, en t6rminos de empleo, aalarioo rcalca y par·
údpad6a del tn,b.Jc&gt; uaJariado CII el prod,acto, CII pcriodOI do c:reclmioato IOltoDÍdO y ba,ja

IDflaci6L

(Continuación)
INSTRUMElffO
3. Política de

intervención y
orieotaci6o de
la economía.

• CUADRO 6
MEXICO. CARACTEIUSTICAS DE LOS PRINOPALES INSTRUMENTOS REDISTRIBUTIVOS
DESCRIPCION

OBJETIVO

Encauzar el desarrollo
nacional CD lodos SU&amp;
aspectos.

Refiere las facultades del calado para legjalar, rcglamaotar y cstablccu ocdcnamicoto y dispooicioaea ¡encrale&amp;. Induye la participaci6o del estado co el proceao producti\'O a trav&amp; del
ICCtoc paraeatatal.
E.valuaci6p general: logros significatiVO&amp;, aunque persisten algunas 6rcas d6bilca entre las que
dC$lacan:

Rcgulacióg v reylpmcotación: problemas de eslructuras oligop6licas y mooop61icas ante la debilidad
Jesjllativa de eYitar la cooccotracióo del poder ccoo6mi00. Ausencia de rcglamcotaci6o adecuada
de la cxplocacióo particular de re&lt;:UtlOI de la nación.
Rdacjogca yboralg. Rc,;ultado&amp; cootradictorios. Oeacióo de &amp;eetorc,; privilegiado&amp; dentro del
sector polftico.
E.mprcu p6blica. Ineficiencia eo la producción y 00rTUpci6n admini&amp;trativa.
4 . Política 1ribu1aria.

Gravar las transferencias de ingresos y riqueza colrc indivi-

duos.

Incide dircctamcotc sobre el iogrcao disponible. Sus implicaciones diatributivas se derivan de
diYCnOI factores cotre la. que deslacao la recaudación poc tipo de ÍIDpucato, la definición de
la bue gravable y las dcduccioocs.
En Mbico se manifie&amp;tao avaocea en la progre&amp;ividad del ÍIDpueslo a perllODU flsicas, la cobertura
tributaria y la participación de
ímpuCSIOI CD el Pm (carta tributaria). De los lre&amp; el impuesto
&amp;obre la rcota a personas flsicas, el mú favocable dcadc el punto de villa de la equidad, rcprcscnla
uoa parte muy pcquciia CD el PIB. Su potencialidad redistributiva aparece limitada poc la cvasi6o

'°'

y clusióa 6acalcs.

5. Políticas de gasto
p'1blico.

Medir los problemas
del crccimieoto ccoo6mico: awtcocia a
loo pobccs, mantener
ritmos de capitalización y facilitar el desarrollo presente y
futuro.

o
i;;·
5'.

i::r

=
o.

g~

~~

'&lt;

ID&amp;lrumcoto rcdistribumo de ma,.w potencialidad con que cucala e! C&amp;lado. Refiere el gasto
del gobierno fedccal así como sus iolerrclaciooea 000 el seclor par-.ul a Ira.&amp; de &amp;UbúdiOI
y aportaci(mea de c:apitaL Ejemplo de ello
los pr08J'&amp;mas de scmcio y asistencia &amp;OCia1e&amp;
(&amp;alud, educaci6o, vivienda alimcotaci6a y empleo), así como la inverú6D en infraeslruc(ura produotiva.

°s·

Evaluación: &amp; dificil realizar una evaluación de loa lincamicoloo ¡eoeralca de la coniposicióo
del gasto. Sin embargo, e&amp; evidcotc que a6D queda mucbo poc hacer para aprovechar toda
la potencialidad redi&amp;tributiva del gasto p6blico.

~

'°"

a

e:

~

8

�~
t'r:I

ANEXOS

1
~

I. ANEXO ESTADISTICO.
CUADRO A.1. Distribución Porcentual de la Población y aua ingresos
por categoria aocial. Area Metropolitana de Monterrey, 1965.

Indigentes
Pobres
Pobres en transición
c. Media !solvente
c. Media solvente
c. Alta
c. Alta privilegiada
Total

"

59.500
137.500
189.500
275.000
415.500
766.500
1289.500
420.114

119 y menoa
120- 155
156- 223
224 - 326
327 - 504
505-1028
1028 y m6.a

Ingreso aedio
, del ingreso
de fan,ilias
por estrato
total
(5) • (2) (3)
(6)

Faailiaa
Nwnero
(4)
(3)

Ingreso
Ingreso Perc6.pita mensual Medio•
(1)
(2)

Estrato

66
130
247
138
104
37
144

866

7.60
15.50
28.60
15.90
11.96
4.33
16.70
100.00

3927.0
17875.0
46806.5

37950.0
43212.0
28360.5
185688.0

363819.0

Fuente: Puente Leyva, J. (1973) y c6.lculoa propioa de acuerdo a
prQCedimientoa operativos de Garc1a Rocha, A. (1986).

1.08
4 .91

12.86
10 .43
11. 88
7.79
51.04
100.00

•

(•)Se toaó el punto aedio del intervalo. En el c6.lculo del ingreao
medio de la claae alta privilegiada, por tratarse de un intervalo
abierto, ae consideró la

■ ieao

onchuro reol del eatrato anterior

(clase alta).
El total del ingreso aedio ae obtuvo dividiendo el total de la
columna (5) entre el nwaero total de f-iiiaa.

CUADRO A.2. Oiatribución Porcentual de la Población y aus ingreaoa
por cateaoria social. Area Metropolitana de Monterrey, 1985.

Est ra l o

Indigentes
Pobrea
Pobres en transición
C. Media insolvente
C. Media solvente
c. Alta
c. Alta privilegiada
Tot,ll

Ingreso PerIngreso
c6.pi ta men sw. l
Medio•
( 1)
(2)
6211 y menos
6212 - 8090
8091 - 11639
11640- 17014
17015 - 26304
26305 53652
53653 y 1116.11

3105.500
7151.000
9865.000
14327.000
21659.500
39978.500
67326.500
22145.127

Fuente: Vellinga, M. (1988) y c6.lculoa
operativoa de Garcia Rocha, A. (1986).

292
183
341
395
386
347
212
2156

'

(4)

13 . 60
8.52
15.88
18.44

18 . 03
16.17
9.89
100.00

del ingreso
total
(6)

906806.0
l 308633.0
3 363965.0
5 659165.0
8 360567.0
13 872539.5
14 273218.0
47 744893.5

1.90
2.74
7.05
11.85
17. 51
29.05
29. 89
100.00

propios siguiendo procedimientoa

i~

i

i
cg·
§
'&lt;

(*) Loa

ingreso

de

A. l.

c6.lculos
referentes al
la • i - a fonaa que en el cuadro

Número
(3)

Ingreso medio
de familias
,
por estrato
(5) • (2) (3)

medio

ae realizaron

a

t.
~
~

�140 Ensayos

Distribución del ingreso y marginalidad... 141

II. AMM. CALCULO DE INDICES DE PRECIOS AL CONSUMIDOR POR ESTRATO,
1985 (1965• 100).
o
Ol

eo

La falta de una serie continua de precios (1965-1985) para Monterrey

nos llevó a considerar los indices nacionales (general y por
estrato), ajustados al estudio de caso, El indice general de precios
fué tomado de Trejo, s . (1987,p.95-96):

e:

........,
... ..,

\0 '41 U"l'ff1Mf"-,.-40

O'ICZ&gt;N~C:°:~C:

111 O
'0 ..,

-

&lt;O

~.,
....o

o u

Ol C,
il) ....

M ""
O 111
e: '0

-

0,
"'
:, CI)

...

e:

-o
...

.,o"'
" &lt;O
...
k OI o .... .., .... "'

'0 "
111 "

E""'

:......~
o
e

11) " '

&gt;,

fl

11&gt;

M

1111' ~

o .,

111

... '0

"':E
., 111
... '0
il).,

e:
... ..,.,
":, ....

...tONN.-40\0CD
U"IN\0 . . 0'\MU"'IU"I
.-tNU"IO'IMNNf"-,
.-4 N

., "'

"
......""

¡

ONC0'1PMC"'-O'l0

.-.

\Ol/'ICD.,O..-ICDO
M a&gt; U"I

~ ~ ~ ~

....

.-4

.-4

.....

E

,:,

ooooooor--

..

o "' o.

U"I U"I U"I U"I (1)

NO U"I (J) O U"I .-4 O\
U"IN\OM\O,C,\OU"I
.-t ..-t N M '-'I O M

...

...

"' :E

e:.,

..,k

..
"

Ol U

... o
Q

11)

"' ..."k
,&lt; o
oe,:..,g

1

...111 "e:
O

111

" ., Q,
Q&gt;..., -

oe

i,.

..,o
..,".,k
cal

...Q,

.,

....,o
"e,...&gt; =
...111
111
., o &gt; ...
k
r&lt;
&gt;
., ....
e: o
., ...k
"'
..,111

'0

Ajustado a
Monterrey (*)

... 111
., 'C

~

~

Q)

...
...o
"
il)

...
., "111
e

::,

111"' .,
ka,
111
111 "'
... .,

..."o

e:

fl

o
...

E "111 U
ll

Q,

.,

o

Q, ....

6165. 17

El indice de precios por estratos en 1985 se obtuvo aplicando
al i ndi ce general de Monterrey los porcentajes nacionales, con
la base 1978• 100 .

Estrato

Veces en
Sal. Mln.

Descripción

Factor de
Multipl icación

General

Mty.
I P C

6165.17

'C

-

e s ..
O

C
.... N

.,

.,

ll)

... ...
111

...

ll)

a, 111

ll)

:,

u

Ol

... 111
.... 'C

o(!)

e

...111.,

&gt; ~

......
.,a,..,.,
C: k
11&gt;•
Q,

o

r:,

...

• k

., .,

~

.,

... e

U C: 111
... 111.,

k

0-1

3.70, menor
al nacional

0.9663

5957.40

1-3

2.34, menor
al nacional

0.9766

6020.90

2.01 % mayor
al nacional

1.0201

6289.09

Ol

a, :, e
..,
u .,
e
E
111

Bajo:

111

Indigentes
Pobres

'C ...

.,
:E ....

il)
:,

100.00

., ., e

.e
u
"'
o
... e,:

e,..

100.00
374.53
5911. 61

11)

111 111
'0

'C
" 111
ll) o

Q,

e

26.70
100.00
1578.40

(*) El ajuste de 1985 consideró que el indice de precios
de Monterrey (1646.1) es mayor un 4 .2891536 % al nacional (1 578.4 )
para una misma base (1978•100).

o ...

o

CI)
CI)

-o
...

&amp;

u
o

- .,

Q,

..,

e:

:)

tJ

,..

... u

Q.,
,&lt; u

.,...
.,
e,...

111..,
'C u

CI)

E .,

k""

o

::, &lt;O

.,

III O

Cambiando
la base

----------------------------------------------------------------

e

...ou
..,....u "'-.... ... ,e
., o

., 111
'0

:,

llo

e

...111E
...

'C

O 111

u:,

~

"'

&amp;

......

o

z-

111 O

111
k
,e

.-4

111

e,..

1965
1978
1985

.,"o

e

...u .,...

.Q

indice de
Precios

----------------------------------------------------------------

'C
111

...o

'0

-o
...

t"--

N

1

~

i,.

.g g

.,.-4U"IC"'-MQ)CDr"'Q)U"I\OOU"IC0MC0

11&gt; -

11&gt;

... .,

. .....

Ol/'IOU"IOU"IOU"I

o -

Q,

&gt;,

u., ...
111

~

...
Afio

Ol -'

...

.-tNt""-Nt"-'OOO'IO
.-4"""' N NO

Medio:

.,

'C
11&gt;

"'
r:,

..."o ., ..."'
Be
..,... ...o

Pob. en transe.
Clase media ins.
C. Media solvente

&lt;O

Alto:

3 y •

ll)

'C

u

"
" o

mt

s ªe
lll

- ... .,
•

.,

Q,

Clase alta
Clase alta priv.

De esta forma, podemos resumir los indices de precios por estrato:
A.M.Monterrey. indice de precios por estratos, 1985 (1 965•100).

General

Bajo

Estrato
Medio

Alto

6165.17

5957.40

6020 . 90

6289.09

�142 Ensayos

111,

Distribución del ingreso y marginalidad... 143

NCIWl"OlllO DI lm&gt;IDl.5 DI DUIOQALDAD ICOIICMICA IJTLIUDAS SM LA. INVESTTO,.CIOM

CloetlclNte de
C.racterl•lica•

.-

¡;

Cv•Uf'/p•

IPl•pl

No M al t•n cue.ndo oc1,1;rnn transter.ncl•• •etre
reglon••
. . UD
a1-, lado c)e la
Mdl&amp;.
• 1A

6NY1ac1oae•

.

'-

defhld&amp;a de

h,

1.. aprH1.-a

1ft ala-a• ocutoaea, por facllldad lle
dl~lo. " a uu. . l• p da t.odoa los
••tnto■ ea la• openelmtn de la D!',
NNrraado la P (1. .r.aio Mdlo total)
ecao 41Yhor globd ,

l•r-.pre1N9t.a el n.lor ab.aluto.

.

A di ferench del POA, la e,cpr. .16n D dlTlde el 'l'alor

0oaYeDC1on&amp;l 1

I 1,1-Po

por
DP a tln de o-ruU&amp;ar
1•1
Htabllidad en el indi cador freDte • tr-aalfotMCloaH
prooorctonalH (tal ccao aulttplic•r lo• ftlorea . . la
Yllrl&amp;bl• por una ODDat&amp;nte) . Pvect. Hr •_,raau....,•
de la •tou1ente MMP.:
a.Dlrect...at• de lo• dat011 :
n
_

ab.aluto (

••
Dondes

/

utertore■,

,1•ln,gr.ao Mdlo . . . Hlnto • 1 •.
p-lDCrftlO Ndio t.ot.al.
■•n6aero de ••tnt.oa.

DN"rl.c:1Ñl Media
hlati'ft (D)

,,-1

D'l"-de. .1ac16o tblca .

Laa nrlablQ eioa
a 1 - fo.ra ..- •

(Garch locba,A., 19U, pp. U).

~1

2

l•l

Donde:

laportuci• de l u tn.nafereneiu depende -610 del
- t o •.c&gt;tuto de bt.aa, pero no del nlvd 1M tncrr•ao•·

aMloletH (fDl).

•

r ,,,.;,

1' \11
1

1•1

Prcaad.lo de lH

Yartac16ft (CY).

DNnac16n ltUndar
..

109 logaritaoe
IS J
L

ti•• ·PI

b

1•1

_

pi, p, D y

11

pt•looarltao D&amp;Lllnl 1191 har.ao
...U.o 491 •trato "'1".

DN•---------

9011 O.Unldol de

¡;-;¡-..di• aritMtica

2 (a-1)

la a i - aanera que en POA .

.

n•■O..roe

491 la pi

de Ntn.t.N.

b. Parttendo del valor Di

ltóteN que la apnet6a Nflere cc:ao
6nic• -41&amp;1. lle t--.Cia central h
rwfer14- a loe proptoe nloret 6e 1n
pi.
llCJUDOti eutore• preu..., trabajar
con le nrtenaa logarl laica (L ) 1
2
2

ON•--- ---·- • O
2 (n-1)
Lo• valore• reHl tantH (Dtll) nrian eetre O '/ l.

-------------- ------ ----- ----- ----------------- ----- ------ ----------- --- --. -- -- --- ----------- ---- ----- ---- --- ------ --- 0aef1cl•te . .
l f t l l l - - fW) .

i• un cottlct.nt• 6e varlac16a

...

1 1 •

2

1 '-

1 \I ¿(pi·;l ,(fi/ol 1 / •

1

-·

1•1

1

p1•1..,-neo Mdio por faalll•
• •l Htnt.o •1•.
p-lagnao aHJ.o por f-111•
• el total de la . .tr6poll •
fl/a•pord•to de f-111-.. en
el Nt.nto '"1 •,

orlatoalJMat•

L •

apliceto

• l• geognfi• ecoaóalca que coa.ldera la !,aport.aDCl•
dlfer.oclal de lo• •■tratoa coo voltaeD y can.ct.erl•t.1·
cu de poblaclóa auy dlffnH . ce.parte ce. el
coeUclente d&amp; variaclóa lu can.ct.erhUea• ■lpl•t.ff

-Pondera lu tran.terenclH die -...re 1 ~ . a t . e al
nl,.•l de htgreso•.
-' Se rectuc• 11 lo• 1..-r.so• H
el..,.u ea •
ac,ato
abeoluto i.aal forae y pemaoece con1t.ant• al loe ~
H
el.-,an .a una proporcldo a.nlfome• (O.rcia 1 , ,l,,
. . . . 11) .
• EII •h HD.al.ble a la "91,-.ld&amp;d ■hntn• aeaoa ...,
6,t.a. DM a1-. tn.nafueach ndlN:e al• la . . .1.,..idad:
CMftdo la daslgU&amp;lckd H b4,j&amp; ciu- C\aUdo •• all&amp; .

(5 )

2

;;;;~;~;;-~---------~=~1: -----------------------------------. ----------.------..----.-IS.al

(O),

(P1-0l)

•
1 1

a- --------------D· l

¡;

-·

Pi

1•1

Pi• frecueoctu nl&amp;tlft• aaa11lada■ de -..n.cloaN (porc... te.1••
aa.1111.adoe de ,ablaclóa) •
01•fl"KMOC1H nlau.... .aauladil•
. . l&amp; 'ftrlabh (pol'C9ataj. .
&amp;eallle._ 6t lagl'NO NVÚ •l Pl
co~eote),

Varh Ntra O Y l. In al CHO da datoa ao IIQrUpedoa
(tel ~ "
aplicó en aueetn 1DYHt1eacl6a), la
hfor.ctón debe orden&amp;rH cte ...ar a M,-or pen 90

au valor.

•n

El •feclo de una tranat•r.cla
lo• tnore- 4apeade
&amp;tl ■Wro &amp;t Udhtduo, (oo 4e los -,.to, 1191 iagre-,)
Y del ...al-.n de la lranf•reecta.

�Distribución del ingreso y marginalidad...145

144 Ensayos

..."
-11·1- (Ty).

Varla .ntr•
O y h
•
por lo ..pr,eM Mr
·noraallaado" (l) ccao proporcl6" 6t .u Hlor MJt1ao

o

Tr l:•I ln (ql/pl)
1•1

L•Ty / h

-·

ct•protorcl6e

•1

t-or. .o lotal ..

el wtrat.o •t • .
•l•pf'OIICIS'ClÓII . . 1-111u •
••t.Rto •t •,

el

•

Juicio d• valor: • -.yor p(lbtac16a n d eat.nt.o MJ"Or
óHlgual6-d1 ·con■lder• . . . u11i1•t.o . . . u.a 1-'l•lduo
rKlb&amp; todo el laQCHO •
..._ cmtMllda4 . . 1000
• • la ••-- a1tuac16a. H VM ~ ,. . . , . 2
at_,roa• (Garcla loc;ha , l,, HH, p . t)).

■ labro•.
TY ••

l■MHllth • la.

-.t.oe . . lagn«&gt;a • •

~ lo

alao con uaa tn.n.t•rench 6t l pe.o . . u 1......, de
100,000 • otro .S. J00,000 que coa l• a1tnn•C•r..cl• •ntr• doe llON'- . . 10,000 r &gt;0,000 , •
coard• 1 .,1 ., UH, p . U) .

.

,._ t

pi lo 1,1/ql)

1•1

Yarh .,,tn O • laUalLO- . .t.o 6tlao ,... . . . . • l&amp;
poaiblllded de C11M 110 -.l ■t&amp; ,ot,l.cl6a • • l · Httat.o
• lapldt- qu• ..., ·aomau..-· 09&gt; prworcl6a . . •

valor 9'xJ.ao.

Loe t6naJDO• . . . .Ualdo• de h
to . . c,te . . 'f'Y.

•1-

a •Her.-cla . . Tr, , - , . n •t~Hlcell.,...le 1. .
t.n.n•fu·enclu doe bal~ lDQrHoe, •u paa,Aenc:16a H
prooorctOMl, 4e t.&amp;l _..,.. . . . . . . tnaetenacl• . . l
• l " U lac,l"HO . . 10,000 y oU'O . . 1,00I U_.
10
el• 1.aport.aoc:la . , . _ . tnaafer-.ct• . .l
alao entn do• tnorHo• 41• ..ce• Myo.-..·
CGerda l ., 1., ltH, p. t4) .

Tp,

,._to

•ece•

..

..."

.......
....
&amp; oi:

.... .
•.. .. .
.... ; :

..."

"

"

e •

..•.. ..••..
'e
'(J

...9 ~

e

o o

...,•

•
&gt;
·"

••
.,"e e,e
"'u •
:,

..

..
e

..."

i .,
ll. :,8.

..""•

"•
•

-·

1... r ll/1-r
111

.1

...,•

. , '(J

...
...
.,•

"

" :,

., e

u ..

o .,

., u

e

•

'(J

-&lt; D

u u

o"

..

pl• lDClrNO aoaetarlo 6t loe l■te­
grut.ff de ffln.t.o 1-,alao
pt•

taor..o aonet.e.rto .-d.lo ..1

t.ot.al . . t•111U en lo■
HtNI.Oe•

.

:,

." ...

.," .,
.,"

o

o

-=.:
":,
"' •

....
.. ...,
., 0

o

e

e

• •o

•
u"
"
,... e
"!a~~
u .....
.,
&amp;e~ ..i .,":,
...
• e, •
.,
...•••• e•
&amp;• e

.
..
.,• .• ..
..
•.
. .,.....
.. .. . e..., .:
e~ ...
e .,

'

. , '(J

•o .,
o

:,
,... D

u

"" ., .,
8. o • -=.. .,u ...,

..
u 0"
e:.,

.....•

"' u •

.....
8. o"
k

1

'
1'
''
''
'''
'
''
''
''

1

1

1
1

:,0 ...o .,o

.. e e

• &gt; .,"
., " u
k .2 ~
o
" "
&gt;, &gt;

"o ..

.....
.....
.......
...•ºº"••.. "
e e.,

u • "

:,

e • a
., 0

e

&amp;

o,... e •o
• o u e,

..
'(J
., D -t ID

.§ ~

z t;

.. ... .., .,
.. .,
• o

k e
0
e "'

.....

o .. e

.,eC .,.,

.
:,

..
k

k

" ., ...

o ...
... ., e:

e!~ !l

..., .."•
e

" :,e
"•~&amp;.
o .,

e "

'(J

'(J

.,.. :,e:

k'

o.

e

1

' &amp; 8.
k e

.,
:3 ;;• :3 ;:

.acld t

.,.ru

e¡:,

1

.. .... ....... .

u

La ld. . M fondo "' Ht• indice •• que _. 4l•tribuC16D
~1Ut1Y&amp; del 1DQA.O o-a-nrl• -yor bt---tA.r

• . • . l• 'Mdlda Un• .... lat•r,r.ta.clda .,y
or¡ao
pt"QPOrcldia . . l• rMta total act-1 ..- Hri• .-.-rlo
pera obt. . .r •l alao al. .l 6t bl•. .t..■ r NC1&amp;1 . . . el
actuel •1 ... rNlH . .l ...l■na tietrt.Mi&amp;II
lV1M,lltarl...,.t•1 ,... nl.or . . O.U ■l9dUca . . .
podrl..c&gt;a &amp;lcuau •l al.o Unl . . bl....Wr eocl&amp;l,
coa .610 •l ti por cl•to (•lOG ..... U) . . h nata tot,el
actual . A.lt•,-atl•. . . .t■, 1&amp; ..,...el&amp; 6Hl..,._ . . h
r■41 •tr1b\lcl6e s-n prodrilcU h 1. . .1. . . Md.a
■qUival■nt■ a ■1. .•r al rNt.a t.ota.l • U por
ciento' (ltlr:laeoa, 1.1., 1111, p . H).

•

'
''
'
'
1'
''
'
1'

o
~ !!

.

:,
&amp;

1(

-.,ucuo.

••• ,.,-

•
..."".,
• •"'

• ..""e, .,• ..,., "
... o
•• e .,• ....,• ...o • ..u
~ : ..

"

•"'

n. "'41da• 4e crlt.erlo

UtiUOII (l),

•

'i's .,... .,

e

1

w .o .... e

! . t ..

o ••
............ o

., ., .,...
'' o.,::, •
...
'
~

1

"U
'' "&gt; .,oC ....
W
'' MU
'' o&gt;i e ..e~"
'' : .,• ~ u
e e
.,
ID
ID

..

1

'

.;

.,o

.."..

1 0 '0 ......

'''
'
''
1'
''
'
1'
1

•"
e

•o
e

•

'

''
'
''
'''
''
'

..• &gt;&lt;

k

o
.......
"

&amp; ~O'

...

• o
~ -e

. .. ...
.. .. . .
• ••
e
~

1

•
"oe

., o

&gt;,

.;

•o

•e•-"' 1e

D
" '"' "s o&gt;
.,• &gt;&lt;
• .," o ...,
..,
"
...8'
)(
e
• e
..
•
•u &gt;&lt;
•
D
.,o .,o "'&amp; i &amp; "' .,e /l .,
'(J,::

1
1
1

:,

''

IC

1

-e

♦

• ... o • •
:' ~' o •o e~• .,• "'~
o ..
...8'
•" • j• e .. e "
: ~
..
.,e ...e e •e uo 8. :""
..,e ....ge
&gt;&lt; a
"'
...8'
8
'

1

"

11

O k
0

11

~

&gt;,

• . ...
0

0

&gt;,

•

..

.

,e

&gt;,

"

11

E

&gt;,

...

�Distribución del ingreso y marginalidad..147

146 Ensayos

Figura 2. EVOLUCION DEL SALARIO MINIMO REAL
FIGURA 1

120

TEORIAS, ESCUELAS, FORMAS Y POLITICAS REDISTRIBUTIVAS

110

100
IO

.,

IO c....

TEORIAS
-Clásica
-Neokeynesiana
-Neoclásica
-Marxista

/ ...... h

/

~

/

', /

a...

J.~ &gt;-.\. ~

j

~ )...

l~I

t-...

~
1~

70

~

~

IO

~'

R'

w

•

30

20

10

o

1'70 71 72 73 74 75 76 77 71 79 80 11 12 13 8'

ESCUELAS
-Mecanicista
-Radicales
-Tecnologistas

FORMAS DE REDISTRIBUCION

O Prome&lt;110 nac.1\IOal de salarios en pesos de 1978

-Radical
-Incremental
-Redistribución a través
del crecimiento

Figura 3, INDICE DE DESARROLLO NACIONAL, 1950-1980
u
2.0

~

1.1

~

e

........
u

,

POLITICAS E INSTRUMENTOS REDISTRIBUTIVOS
-Política de ingresos
-Política macroeconónuca
-Política de intervención y
orientación de la economía
-Tributación
-Gasto Público

u,

z

1,\,1

,e:

1.4

I_

111 17 11 H

Fuente: Cuadro 3.

u

ITERACION

es

• Promedio de Sóilarios f!n el AMM en p8$0$ de 1978

en

z

NO

:&gt;O

o&lt;

¡::
_ce
N

IIC (J

w1.11

Q,~

~~

N

,e:

eº
_ce

00

~

e
e1,\,1

&gt;
1,\,1
:z:

(.)

1,\,1

tA
.f.2
lO

ITERA·
CION

_J

.f.2

....
•U
·U
·1.0
•U
.1.4

.,..
•U
66 67686970 71
■ Fuente c.,,fllo H.. M "Una ~•aluac,on macroeconOmica del desarrollo de Mé1lco entre
1950 y t980'"en M. Cemfto H~y G. Reyes C. 'El Desarrollo da M•1ico después de la
Ae•olye16n de 1919 , El Colegio de Puebla-El Colegio de Me 1,co. 1985. pp 5~75.
■ El valor del Indice 1010 sellala la dirección del cambio.
■ Lo• valorn absolutot no dicen mucho sobre lo que se quiere medir.

�148 Ensayos

Distribución del ingreso y marginalidad... 149

Bibliografía.
Atkinson, A. B. (1981), La Economía de la Desigualdad, Ed. Crítica,
Barcelona.
Bazdrech P., Carlos (1985), "Crecimiento y distribución", en Instituto
de Cooperación Iberoamericana (ICl)-Colegio de México, ~gualdad,
Desigualdad, y Equidad en España y México, ICI, Madrid.
Carrillo H.• M. M. (1985), "Una evaluación macroeconómica del desarrollo
de México entre 1950 y 1980", en M. Carrillo Huerta y G. Reyes
C., El Desarrollo en México después de la Revolución de 1910,
El Colegio de México-El Colegio de Puebla, pp.59-75.
Domínguez, H. (1985), "Distribución del ingreso y desarrollo regional:
el caso de la ciudad de Veracruz" en M. Carrillo H. y F. Meléndez,
Lecturas sobre Desarrollo Regional Mexicano l., El Colegio de Puebla,
pp.159-204.
García Rocha, A. (1986), La Desigualdad Económica. El Colegio de
México.

Puente Leyva, J. (1973), Distribución del Ingreso en un Area Urbana:
el Caso de Monterrey, 2a Ed., Siglo XXI, México.
Ramírez, M.O. (1986), "Las desigualdades interregionales en México 19701980". Estudios Demográficos y Urbanos, vol. 1, #3, sep~.-dic.,
pp.351-374.
Reyes l!eroles, G.G., Jesús. (1985) "Política económica y desigualdad
SOCJal: elementos de una estrategia para redistribuir el ingreso", en
Instituto de Cooperación Iberoamericana (ICI)-Colegio de México.
Igualdad, desigualdad y equidad en España y México, ICI, Madrid!
Rosas, María. (1989), "Desempleo en los 80: la generación perdida" Expansión, octubre, pp.131-135.
Solís, L. (1987), La Realidad Económica Mexicana: Retrovisión y Perspectivas, 16a Ed., Siglo XXI. México.
Stewart, F. y P. Streeten (1979), "Nuevas estrategias para el desarrollo:
pobreza, distribución del ingreso y crecimiento", en Muñoz G. Osear,
Distribución del Ingreso en América Latina, El CID editor, CLACSO-CIESO, Buenos Aires, Junio, pp.451-489.

Geisse, G. y Coraggio, J.L. (1972), "Areas metropolitanas y desarrollo
nacional", en J. Hardoy y G. Geisse, Políticas de Desarrollo Urbano
y Regional en América Latina. SIAP, Buen os Aires, pp.269-294.

Trejo R., S. (1987), El Futuro de la Política Industrial en México. El
Colegio de México.

Gilbert, A.G. y Goodman, O.E. (1976), "Desigualdades regionales de
ingreso y desarrollo económico: un enfoque crítico", en EURE. vol.
V,# 13, junio, pp.79-101.

Treviño, JA. (1986), La idea del Hombre en Investigadores Sociales
Comprometidos con Escenarios Posibles. CIFA, UANL, (fotocopiado).

Hernández Laos, E. (1984), "La desigualdad regional en México (19701980)", en R. Cordera y C. Tello. La Desigualdad en México, pp.155192.
López Portillo, J. (1988), Mis Tiempos, 2o. tomo, primera reimp.,
Fernández Editores, México.

---------------- (1989), Desarrollo, Economía y Población en Nuevo León,
CIFA... PANL.

México. INEGI. Nuevo León (1989), Cuadernos de Información para la
Planeación, México.
Padilla Aragón, E. (1981), México: Hacia el Crecimiento con Distribución del Ingreso. Siglo XXI, México.
Palacios, JJ. (1988), "Las inconsistencias de la política regional en México,
1970-1982: el caso de la asignación de la inversión pública federal".
Estudios demográficos y urbanos. vol. 3, #1, enero-abril, pp.7-38.

.

----------------(1989), Emplazamiento Industrial y Problema Urbano, Gobierno del Estado de Nuevo León-SEDU.
Trueba, J. (1980), Ecología para el Pueblo, Edicol, México.
Unamuno, M. de. (1989), Cómo se Hace una Novela, 4a Ed., Ed. Porrúa,
SA., Colección "Sepan cuantos..." #384, México.
Vellinga, Menno (1988), Desigualdad, Poder y Cambio Social en Monterrey, Ed., Siglo XXI, México. Diciembre.

���--.

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379128">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379130">
              <text>1991</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379131">
              <text>10</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379132">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379133">
              <text> Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379134">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379135">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379152">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379129">
                <text>Ensayos 1991, Vol 10, No 2, Noviembre 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379136">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379137">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379138">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379139">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379140">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379141">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379142">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379143">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379144">
                <text>Bolaños Lozano, Ernesto, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379145">
                <text>Quintanilla Rodríguez, Ernesto, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379146">
                <text>01/11/1991</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379147">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379148">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379149">
                <text>2015740</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379150">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379151">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379153">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379154">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379155">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28687">
        <name>Déficit fiscal</name>
      </tag>
      <tag tagId="28689">
        <name>Descentralización industrial metropolitana</name>
      </tag>
      <tag tagId="28653">
        <name>Distribución del ingreso</name>
      </tag>
      <tag tagId="6488">
        <name>Educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="14071">
        <name>Inflación</name>
      </tag>
      <tag tagId="28688">
        <name>Política urbana</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13725" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11792">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13725/ENSAYOS._1992._Vol._11._No._1._Mayo._0002015741.ocr.pdf</src>
        <authentication>22170d80c3d077b4e2573369bcc4325f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381913">
                    <text>En-sayos
VOL. XI

NUM. 1

MAYO 1992

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

��Ensayos

VOL XI

NUM.1

fQtlOO UNlVERslTAAIO

MAYO 1992

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�•

La revista Ensayos publica

trabajos relacionados con todos los campos de la economía, la estadística y ciencias
sociales afines. Se edita dos
veces al año en los meses de
mayo y noviembre.
•

Las solicitudes de inscripción
deben dirigirse a: Facultad de
Economía. Universidad AutónomadeNuevo León. Loma
Redonda 1515Pte., Col.Loma
Larga. Monterrey, N.L., México. CP. 64710. Apdo. Postal

Mayo de 19'J2

DIRECTORIO
Consejeros

288.
•

•

•

Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondencia editorial deberá ser dirigida a: Dr. Ernesto Quintañilla Rodríguez. Director.
Centro de Investigaciones
Económicas. Facultad de
Economía. UANL.
Las opiniones, juicios, e ideas
que puedan contener los artíCl,llos impresos~n estarevista
son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. Sin embargo, esta institución se reserva todos los derechos y en
consecuencia, la revista o sus
artículos no pueden ser copiados sin permiso por escrito
del editor. Se autoriz.a la reproducción parcial para propósitos didácticos, de análisis
y comentarios en otras publicaciones, siempre y cuando se
cite la fuente.

Diseño y composición del departamento de difusión.

Consuelo Meyer L.
Leoncio Durandeau Palma
Romeo Madrigal Hinojosa
Manuel Barragán Codina

Director
Facultad de Economía

Ernesto Bolaños Lozuo

Director
Centro de Investigaciones Económicas

Ernesto Quintuilla Rodnguez

�Indice

Programa de estabilización económica
y el control de precios: México 1987-1~
(Una aproximación)

7

Graciela Avila Ledezma
Recesión y crisis
de la agricultura en México:
La poütica del estado 1965-1988

51

Aurora Adriano Maya
Déficit e Inflación:
Financiamiento del déficit del gobierno federal
por medio de la monetización
El caso de México: 1964-1988

95

Idalia Gallardo Benavides
México y su competitividad
internacional

Ernesto Quintanilla Rodríguez

137

�Ensayos - Volumen XI, Núm. 1, Mayo l&lt;J92 - Pp.7-50

Programa de estabilización económica
y el control de precios: México 1987-1990
(Una aproximación)
Graciela Avila Ledezma•

Introducción
México atraviesa por un momento crucial en su desarrollo futuro al iniciarse
la última década de este siglo y al igual que numerosos países en desarrollo
ha tenido que recurrir a programas de estabilización tendientes a lograr
- sus objetivos en materia económica.
Nuestro país introdujo principios ortodoxos y heterodoxos en un
programa de estabilización en 1987 cuando se experimentaban aumentos
sustanciales en los niveles de inflación, que venían acarreándose desde
1982, debido principalmente, a un déficit fiscal, una política monetaria
inadecuada y a la deuda externa. La razón de las líneas de acción ado¡r
tadas, son justificadas por las experiencias de otros países.
Sobre esta base, este trabajo tiene como objetivos:
a) Proporcionar una descripción y análisis crítico del programa de
estabilización implementado por México en 1987 (aún vigente); primero
Pacto de Solidaridad Económica (PSE), luego Pacto para la Estabilidad
y Crecimiento Económico (PECE) en el período 1987-1990.
b) La evaluación del impacto del control de precios contenido en
el programa estabilizador mexicano, su efectividad, enfatizando la distorsión en precios relativos.
e) Evaluación de los programas de estabilización en otros países como
estrategia para resurgir al crecimiento sostenido, mediante una revisión
teórica de la literatura al respecto y,
• Egresada de la Facultad de F.oonomía, UANL

�8Ensayos

d) Analiz.ar la viabilidad del programa de estabilización en México.

Programa de estabilización...9

los precios al consumidor estaban creciendo a una tasa anual mayor al
100%.1

A pesar de que se requiere algo más de tr~ años p~a dete~ar
el éxito o fracaso de este tipo de medidas de política econ?nuca, es _posible
intentar mostrar diferentes puntos que pudiesen sugenr cualqwera de
estos dos resultados. El impacto del control de precios dentro de un
programa de estabilización y en un cont~xto intlacio°8:"o es riesgosa, en
particular el caso de México, que hace evidente la neces1~d de abandonar
este esquema para poder ver lo más cercano al mecarusmo natural de
mtrcado.

Las condiciones económicas negativas en México eran apremiantes,
en diciembre de 1987 la economía mexicana enfrentó los siguientes problemas: estancamiento económico, inestabilidad cambiaria, deuda interna
y externa y sobre todo inflación. Ante la necesidad de combatir estas
condiciones se presenta la interrogativa acerca de cuál línea adoptar dentro
de este contexto.

La estructura del contenido es la siguiente: la primera sección trata

Como el ascenso persistente de la inflación era el principal problema,
la decisión debía basarse en un análisis profundo de sus orígenes y estos
eran una combinación de inercia, costos y demanda agregada.

los antecedentes, que revisan las condiciones reinantes e~ nuestro P~
al adoptar el plan, asimismo el por qué de las líneas de acetón adoptadas,
la segunda presenta un análisis acerca de los ef~os de un control de
precios en la economía (considerando la tendencia por parte de las autoridades a mantener el controi y la difi~tad que se pres_enta. al no
haber sido especificado un m ~ o de sali~) y una. apro:mnaaón de
la relación entre inflación y vanabilidad de precios relativos ante los problemas que representan la distorsió~ ~e precios; ~ tercera sección presenta comentarios acerca de las posibilidades de éxito de las reformas económicas contenidas en el Programa de Cr~cimiento y Esta~ili~d Económica de México; y la cuarta sección contiene otras expenenaas de estabilización.
Por último, las conclusiones intentan remarcar los puntos prioritarios
y íos resultados analíticos de los mismos qu~ ~ ~ueden desprender del
presente trabajo, así como sus alcances y limitaaones.

Ante esta perspectiva, los instrumentos tradicionales tuvieron poca
efectividad dadas las condiciones del país en 1987, la ineficiencia de las
políticas ortodoxas para solucionar el problema inflacionario se agudizó
debido fundamentalmente a la retroalimentación que existe entre la inflación y el déficit fiscal, asimismo los instrumentos destinados a reorientar
el gasto, tales como la política cambiarla y la política comercial no tuvieron
los resultados esperados, debido quizá a la rigidez de los programas y
los mecanismos de indización, que no permitieron que se ajustara eficientemente la relación de precios de bienes comerciales y no comerciales.
De esta manera, en diciembgre de 1987 se decidió la aplicación no
sólo de carácter ortodoxo, sino complementarlas con las de tipo heterodoxo
que son las que atacan la parte inercial de la inflación, componente más
importante de ésta en ese año. México inició de esta forma un plan
de estabilización no convencional mezclando dos políticas, la ortodoxa
y la heterodoxa, con principios de restricción fiscal yfinanciera, y elementos
dirigistas respectivamente.

México: Antecedentes
La economía mexicana padeció en 1986 el deterioro más severo de ~u

historia en el terreno de los términos de intercambio, cuando. el preao
medio de sus exportaciones de petróleo cru~o en d~lares baJó 53.4%,
así la Cuenta Corriente experimentó un défiat por p~era v~z desp~és
de 1982 aunado a lo anterior, la tendencia creciente de la inflaaón, debido
a la política de tipo de cambio real constante adoptada por el Banco
de México se agudizó, de modo que para el primer trimestre de 1987

Se enfatizó una combinación de lucha por la reducción de la demanda,
con la reducción de tasas de interés, tipo de cambio y precios de bienes
y servicios.
El Pacto de Solidariudad Económica (PSE), nombre primero del programa, tenía como objetivo principal eliminar las expectativas inflacionarias
para crear un marco de estabilidad económica intertemporal, que propiciara que los agentes económicos encontraran mejores condiciones para
apoyar sus decisiones de planeación a largo plazo congruentes entre sí.

�10Ensayos

El saneamiento de las finanzas públicas se consideró la herramienta
principal del programa anti-inflacionario, ya que a través de la corrección
de los precios y tarifas cargados por el sector público, el incremento en
la recaudación tributaria y por supuesto, el recorte del gasto gubernamental,
podía vislumbrar que el desequilibrio financiero del sector público federal,
-considerado a final de cuentas una de las principales causas del problema
inflacionario- se atacaría e intentaría abatir.

Programa de estabilización...11

En _gener~ se conside~an precios claves al salario mínimo, al tipo
de camb10 nommal, tasas de mterés y precios y tarifas de bienes y servicios
del sector público. El administrar éstos y otros precios se debe a la necesidad de coordinar las acciones de los agentes económicos.
El caso de México

programa estabilizador

A diferencia de otros países, en México el proceso de fijación fue resultado
de una concertación entre todos los sectores y se inició desde la primera
concertación del PSE (15 de diciembrede 1987); es decir, un control informal de precios sujetos a cambios y revisiones, un control flexible de
precios.

El papel de los controles de precios se constituye como un aspecto de
primer orden a considerar en la concertación económica, ya que actúan
reduciendo incertidumbre vía reducción en la inflación.

Los precios clave en la política de acción fueron los mencionados
con anterioridad, funcionando como "ancla" del programa de estabilización, la fijación del tipo de cambio nominal.

El tema a tratar aquí es el papel de esos controles y del control
informal de precios que se lleva a cabo en nuestro país, una vez que
han sido esquematizadas con anterioridad las condiciones en las que se
encontraba México antes de decidir la adopción del plan estabilizador.

Considerando la importancia del tipo de cambio en nuestra economía,
cabe hacer un recuento de su comportamiento desde el inicio del programa
de estabilización.

El control de precios dentro del

Cuando la inflación se hace presente, los agentes económicos sufren
de incertidumbre del entorno económico, que no les permite realizar proyectos de acción e inversión a largo plazo y se ven envueltos en la especulación previendo la futura evolución de precios.
Los controles pretenden reducir esa incertidumbre al concertarse la
administración de precios, principalmente durante el inicio de la estabilización, después se busca un ajuste a la liberación sin dañar los logros
obtenidos.
El esquema de precios es muy amplio, sin embargo, la economía
puede "captar" información y formar expectativas a expensas de ciertos
precios, los precios claves.
El control o administración de precios clave se vuelve un imperativo,
dados los nexos que tienen con los demás precios de la economía y que
determinan el nivel de la inflación, se puede hablar de que un aumento
en éstos propaga aumentos en los demás.

El 16 de diciembre de 1987 el tipo de cambio del peso sufrió una
deval~ción de 22% con respecto al dólar, para mantenerse congelado
a partir del 29 de febrero de 1988 hasta noviembre del mismo año. A
partir del inicio del PECE, se tomó la decisión de que se deslizara un
~ diario en promedio y así hasta concluir la tercera etapa del PECE
GUD10 1990); en una cuarta etapa se acordó reducir el desliz a 80 centavos
diarios hasta su conclusión (enero 19CJ1), sin embargo, en la siguiente
etapa de la concertación de los sectores, nuevamente se acuerda un cambio
en la política cambiarla donde se reduce el desliz del peso frente al dólar
a 40 centavos diarios hasta diciembre de 19()1.
. El considerar el tipo de cambio como un "ancla" es debido, prinapalmente, a que permite administrar, a su vez, precios muy importantes
como son los de las importaciones, las exportaciones y los sustitutos de
ambas.
Lo anterior repercute en el comportamiento de otros precios de la
economía, cuya evolución depende de los precios internacionales. El comportamiento de la variable mencionada es vital, y dada su intrínseca relación
con el comercio exterior, su papel será más efectivo cuanto más abierta

�12Ensayos

sea la economía hacia el exterior, la competitividad externa, en este caso,
ejercerá una acción reguladora sobre los precios internos.

La distorsión de precios relativos como limitante
de la política de control de precios
El hecho de que los precios no se ajusten ni a la misma velocidad, ni
en la misma magnitud de incremento en los procesos inflacionarios, conduce a una distorsión en la economía y en particular sobre los precios
relativos; cuando aunado a lo anterior se presenta un esquema de control
en los precios, el problema de ineficiencia se agudiza conduciendo a una
serie de desajustes graves en la economía.
•

•

Distorsión de precios relativos. Probablemente la principal desventaja de un esquema de precios controlados es la distorsión
en precios que causa. La existencia de controles en los precios
(claves o no) da lugar a la aparición de distorsiones en precios
relativos, lo que ocasiona una asignación ineficiente de recursos,
por lo que el control de la inflación por este conducto no ha
sido neutral.
Interferencia en las señales de mercado. Los cambios de choque
que la economía mexicana tuvo que sobrellevar, por ejemplo,
la eliminación de la indización de la economía, la fijación del
tipo de cambio, el control en el gasto público y los pactos salariales
y de precios entre los sectores públicos, obrero y empresarial
provocaron que el proceso de fijación de precios se volviera sumamente completo en nuestra economía, y empieza un descontrol
debido a que la información desprendida del sistema de precios
se tomó menos efectiva y la competencia de precios fue aún
menos efectiva.

Los agentes económicos se enfrentaron a una confusa decisión de
si un precio "r' era correcto, es decir: no excesivo, ni bajo en comparación
con otras ofertas. Los agentes trataron entonces de fijar los precios adecuados con otra información, con otro indicador. En concreto, el control
de precios, aún cuando no se hable de una congelación, interfiere las
señales del mercado, que pueden desalentar la inversión, alentar subsidios
innecesarios, etc.

Programa de estabiliz.ación...13

•

Incidencia sobre el esquema de costos. A pesar de que el control
de precios es informal, las revisiones de precios no han sido suficientes y además a destiempo, por lo que aún cuando el esquema
de precios controlados es flexible, el ajuste en precios relativos
permanece rígido.

Esta rigidez tiende a subestimar las variaciones que se presentan en
la estructura de los costos, lo cual puede ser absorbido por la economía
sólo en el corto plazo, si se prolonga más, dará lugar -o en su defecto
aumentará- a desabasto, mercado negro y quizá cierre de empresas.
La extensión de los controles puede, también, tener impacto directo
sobre los márgenes de las empresas, que aunado a la afrontación del
desliz cambiarlo que eleva los costos de los insumos importados, los controles impiden el traslado a precios de los incrementos en costos.

Se afecta de esta forma la rentabilidad de las empresas, así como
la capitalización de las mismas, presentándose obstáculos para que la inversión privada sea una base importante de la reactivación económica.
Dentro de las limitaciones de los controles de precios que se enume~aron anteriormente, la distorsión en los precios relativos y la posterior
interferencia de las señales en el programa estabilizador mexicano durante
el período estudiado 1987-1990, se analizará en detalle, consdiderando
que los precios dejaron de ser el instrumento eficaz con el que cuentan
las economías de mercado para la asignación y utilización eficiente de
los recursos escasos.

Relación entre inflación y variabilidad
de precios relativos (una aproximación)
En la literatura económica existen modelos que pretenden mostrar la importancia de la inflación y lo perjudicial de la consecuente distorsión en

los precios relativos. Para el caso de México, el proceso inflacionario
Y el control de precios conlleva a un inevitable esquema de distorsiones
en precios relativos que es importante estudiar.
La explicación teórica sobre la correlación existente entre el nivel
de inflación y la variabilidad de los precios relativos presenta varios matices.

�14Ensayos

Sin embargo, en general, considerando que los agentes econó~cos poseen
información imperfecta al momento de realizar sus transacciones y que
en la economía, al no ajustarse los precios en la misma proporción Y
al mismo tiempo durante el proceso inflacionario, se sienta una base firme
que determina la estrecha relación entre inflación y precios relativos.
Estas teorías tienden a ubicarse en dos categorías: el primer tipo
de teoría se concentra en la conducta de mercado y toma la inflación
y la variabilidad de los precios relativos como exógenos y muestra cómo
otros fenómenos resultan por los supuestos acerca de la función de los
mercados. El segundo tipo de teoría se enfoca hacia los factores exógenos!
que afectan la economía y ayudan a mostrar có~o so~ capace~ (~r si
solos o en conjunción con otros factores) generar inflación y variabilidad
en precios relativos.2
Entre los modelos que pretenden dar una explicación satisfactoria
de esta compleja relación se encuentran los de expectativas racionales
con información imperfecta, y los estructurales (que incluyen el modelo
de asincroniz.ación de salarios, el modelo de asincroniz.ación de precios
e inercia inflacioaria, el modelo multimercado de cambios en precios relativos, modelos de rigideces de precios y costos de ajuste entre otros).
As~ los supuestos que manejan los modelos de expectativas racion~es
basados en problemas de información, terminan prediciendo que la variabilidad en precios relativos está relacionada con el componente no esperado
de la inflación y no con la inflación esperada. Sin embargo, dichos modelos
suponen que todos los mercados se comportan como competitivos y excluyen el supuesto de información perfecta.

En los modelos teóricos estructurales, donde existen restricciones contractuales, costos de ajuste de los precios, existencia de distintas estructuras
de mercado, etc. se concluye entre otras cosas que la determinación de
los salarios provoca efectos en los precios relativos originados por una
perturbación monetaria; para disminuir la inercia inflacion~a es_ necesaria
una mejor sincroniz.ación entre las decisiones en la determmaetón de los
precios entre los distintos mercados; la variabilid~d de_ los precio~ r~lativos
depende de cambios en el ingreso real de la inflaetón no anticipada y
de los cambios en la oferta.

Programa de estabilización...15

Al respecto Stanley FtSher propone seis enfoques:3
Enfoque 1: Expectativas racionales con equilibrio de mercado y
errores de percepción. Los cambios no anticipados en el nivel de precios
y los aumentos en la variabilidad de precios relativos son resultado de
cambios no anticipados en la oferta monetaria.
Enfoque 2: "Menu Costs". La tasa de inflación es exógena. Cuando
la inflación aumenta, los precios cambian pero en base a supuestos razonables y no lo suficiente para mantener la previa dispersión en precios
relativos, que ahora se acentúa.
Enfoque 3: Respuesta asimétrica de los precios. La variabilidad de
los precios relativos es exógena; en mercados donde hay exceso de demanda
los precios aumentan, si hay exceso de oferta los precios no bajan. El
resultado es una mayor variabilidad en los precios relativos y más alta
la tasa de inflación promedio.
Enfoque 4: Shocks relativos, shocks agregados. Como consecuencia
del diferencial en la velocidad de ajuste en los diferentes mercados, aún
las perturbaciones que son neutrales sobre el nivel de precios, pueden
en el corto plazo, afectar el nivel de precios agregado.
Enfoque 5: Política macroeconómica. Un aumento en el gasto de
gobierno puede incrementar la inflación y cambiar la composición de la
demanda final y así los precios relativos.
Enfoque 6: Política endógena. Los efectos en el ingreso real de perturbaciones reales que incrementen la variabilidad en los precios relativos
y tiendan a producir desempleo (como un cambio en el precio del petróleo)
puede ser moderado debido a una política interna, que reduce la disminución en la producción a expensas de una mayor inflación.
El objetivo final de este apartado es el de esclarecer la relación entre
inflación y variabilidad en precios relativos, así como el problema que
ca11Sa tal distorsión de precios, una vez que los diferentes precios son
afectados de diferente manera por el proceso inflacionario, se incluyen
conceptos de componentes esperados y no esperados de inflación. Se
utiliza la metodología y marco teórico de Blejer para realizar la medición
que a continuación se describe.4

�16Ensayos

Programa de estabili2:ación...17

Para medir los cambios en la dispersión de los precios relativos se
calcula una varianza ponderada del incremento de precios de los bienes
con la tasa de inflación (según Theil).
(1) VRt

= I

w¡ (Dp¡cDPJ2

P¡t es el logaritmo del precio del bien i. Pt es el logaritmo del índice
de precios promedio y DXi = Xi·Xt.¡; ~r t_anto, (Dpti·DPt) ~s.la t~
de cambio de los precios relativos del bien 1th y W¡ es la pa.rt1C1pacrón
de i en el Indice de Precios al Consumidor.
De esta forma, VR mide la no proporcionalidad en los movimientos
de los precios y es más grande mientras ~ incre~ente la v~bilidad
en los precios relativos. Si todos los precios cambian a la nusma tasa
VR=O.
Para ver la relación entre VRt y la tasa de inflación mensual (medi?a
por el INPC), se requiere la adopción de una hipótesis a~rca del mecamsmo de formación de expectativas. El mecanismo es mediante un enfoque
parcial de expectativas racionales y se supone que durante el período
en estudio un proceso autorregresivo de primer orden es adecuado Yse
construye de la siguiente forma:
(2) DPt = c0 + c¡DPt-1 + J;
Con esta especificación el mejor predictor de DPt es el valor que
se estima. Tal predictor es utilizado como proxi para la inflación esperada
(EDPJ, y la diferencia entre la inflación actual y la esperada (DPt • EDPJ
como una proxi para la inflación no esperada. Como•~ resulta~os pueden
ser sensibles (por la hipótesis específica de expectativas), BleJer adopta
supuestos alternativos en expectativas en?'e los que destaca el constante
cambio para la ecuación 2, a una ecuaCión con un proceso de aut~rrelación de segundo orden, aún de tercer orden. (Para el ca.so de México
se adopta el primer supuesto ya que fue la mejor aproximación que se
consiguió).
Con la nueva especificación se estiman tres ecuaciones para VR1
(3) VRt

= Ao +

A¡ (EDP1)

(4) VRt = Bo + B1 (DP1

-

EDPt)

(5) VRt

=

Do

+ D¡ (DPt • EDPJ + D2 {EDPJ

Los resultados de Blejer para Argentina indican en (3) que el coeficiente EDPt no es significativa y por tanto el componente esperado del
proceso inflacionario no parece tener efecto en la variabilidad de los precios
relativos. Por otra parte, de la estimación de (4) se observó que el componente no esperado de la inflación tuvo un efecto positivo y significativo
en el grado de los cambios en precios relativos.

Este comportamiento es confirmado en la estimación de (5) donde
ambos componentes son incluidos y solamente la inflación no esperada
tiene efecto significante en VR1•
Para Argentina se concluye que un incremento en la variabilidad
de los precios reta.ti~ el cual es asociado con una alta inflación es causada
principalmente por los cambios no anticipados en la tasa de inflación,
mientras la inflación esperada parece tener poco o nulo efecto.
En la aproximación para México se espera que la variabilidad (VRJ
sea amplia, y consecuencia de la inflación que se retroalimenta con la
incertidumbre en el entorno económico.
La principal limitación de este tipo de aproximación es que las estimaciones realizadas no están libres de autocorrelación, que pueden causar
sesgo de especificación.

En nuestro contexto se pretende ver si en México con el proceso
inflacionario que se ha mantenido en el periodo {1987-1990) del programa
estabili2:ador, el grado de variabilidad de los precios rela~ está fuertemente relacionado con factores esperados o no; determinar en base
a esta aproximación si se justifica la permanencia de un control tlenole
de precios, es decir, si la parte esperada, al menos en ciertos periodos
de la inflación no influye significativamente en la variabilidad de precios
relativos en la economía (la parte del control flexible de precios no es
el 6nico componente dentro de la inflación esperada, sin embargo se presenta como un punto clave de análisis) yes la parte no esperada la causante
de la distorsión de precios.

�Programa de estabilización...19

18 Ensayos

Los resultados fueron los siguientes:5
Para la ecuación:
(2) DPt

=

0.004 + 0.8881 DP1.1

Para las siguientes ecuaciones:

(3) VRt

=

0.0001 + 0.759 (EDP1)

(4) VR1 = 0.0004 + .870 (DPfEDPt)
(5) VRt = 0.0001 + 0.870 (DPcEDP1) + 0.759 (EDPJ
Lo anterior implica con las limitaciones correspondientes, que para
el caso mexicano (período 1987-90) del programa estabilizador, la inflación
en cualquiera de sus expresiones, esperada o no, influye e? un gr~do
considerable y prácticamente similar en la variabilidad de precios relauvos
que a su vez representan distorsión de los mismos.
La inflación esperada afecta la variabilidad de precios por lo que,

con la ponderación que le corresponda, el control flexible de pr~cios ti~ne
una participación importante. Sin embargo se puede conclwr también
en base a la estimación, que las expectativas inflacionarias se moderaron
en el período de estudio al resultar la inflación esperada generalmente
menor a la reportada, lo anterior se constata al ver el resultado de _la
regresión (3). De la misma forma los factores no esperados son significativos al determinar la variabilidad de precios relativos, aquí toman
relevancia los precios de los productos no controlados, tales como los
de servicios, ya que cambios en éstos se consideran no esperados.

Logros y obstáculos del programa
México se encuentra dentro de un cambio estructural prácticamente desde
el inicio de los 80, y es en 1987 cuando decide dar un paso decisivo
para lograr reestablecer el crecimiento y la estabilidad de la economía.
El programa de estabilización implementado por las autoridades mexicanas desde 1987 ha logrado avances en la resolución de problemas

económicos, principalmente la inflación, pero con sus limitaciones y costos;
este proceso de reforma económica concertado en un contexto de corto
· plaw, presenta después de tres años un esquema de política permanente
que probablemente necesite de ajustes más profundos o la eliminación
del programa.
En este apartado se intenta discutir la viabilidad del programa estabilizador mexicano en el futuro próximo, basado en la experiencia y
resultados desarrollados hasta 1990.
A lo largo de la serie de concertaciones que han formado parte del
plan estabilizador mexicano, se han presentado características importantes
que han marcado sus limitaciones y sus avances.
En resumen se pueden delinear de la siguiente manera:

Pacto de Solidaridad Económica (PSE)
PSE 1 (Dic. 1987-Feb. 1988). La inflación anual no pudo presentar descenso alguno, la inflación mensual a su vez fue de 15.5% y 83% en enero
y febrero. Los precios al productor también fueron altos (18.2% y 5.6%)
para los meses mencionados, asimismo, la inflación anual al productor
era mayor que la del consumidor (181.8% contra 179.7%).
A febrero los precios de los bienes no controlados mostraban un
crecimiento mensual que marcaba una diferencia de casi dos puntos porcentuales con los controlados. Por su parte, las tasas de interés continuaron
en ascenso.

El inicio de la estabilización no fue alentador, pero si se considera
que para diciembre de 1987 el déficit de caja del sector p6blico (gobierno
federal) alcamó su máximo histórico al llegar a 5 billones 427 mil millones
de pesos corrientes, y en términos reales se alcanzó en este mes un nivel
nunca antes visto. De la misma manera, la base monetaria tuvo un sorprendente crecimiento en ese mes, lo que hace que no sean una sorpresa
los resultados obtenidos.
PSD 11 (Feb. 28/1988-Mar.1988). Los primeros logros positivos empiezan a vislumbrarse cuando la inflación desciende a 5.1% en marzo
Yen términos anuales presenta también un leve ajuste. Los precios al
productor sufren un descenso de aproximadamente 15 puntos porcentuales

�20Ensayos

de febrero a marzo al ubicarse en 166.7%, de esta manera, la variación
anual fue menor a la del consumidor (gráfica 1).
Por su parte, los precios de los bienes controlados y no controlados
presentan un patrón prácticamente similar. El crecimiento de la base
monetaria fue controlado aunque anualmente era aún mayor que el del
año pasado, a pesar de q~e se había reprimido fuertemente al inicio del
mismo.
PSE m (Mar.27/1988-May.1988). Las tasas de interés permanecen
altas se da un aumento significativo en las importaciones, probablemente
por~ue es aquí cuando se acentúa el proceso acelerado de supr~~n de
permisos de importación. En efecto, en el período que va de Jumo de
1985 a mayo de 1988 ocurrió una drástica caída de la cobertura de. los
permisos de importación (gráfica 2) en términos del valor de la producetón.
La cobertura promedio pasó de 92.2% en junio de 1985 ª. sólo el 23.2%
en mayo de 1988. La inflación continúa con ~u correcetón y_ logra un
1.9% en un mes. Los precios al productor siguen por debaJo de los
del consumidor.
Aquí se descuida la política monetaria, dándose un repunte en el
crecimiento anual de la base, rebasando el 90% en los meses de esta
concertación.
PSE IV (Mayo 1988-Ago.1988). El crecimiento de las importaciones
continúa provocando problemas en las cuentas externas, por su parte las
reservas internacionales disminuyen (gráfica 3).
Se estabilizan los precios, presentándose las inflaciones mensuales
más bajas de lo que va del programa de estabiliz.ación (0.9% en agosto),
mismas que estuvieron sustentadas por crecimientos mensuales negativos
de Ml.
Fue en agosto de 1988 cuando por vez ~~era la. infla~ón anual
lograba bajar a dos dígitos en las diferentes medioones de inflaetón: INPC,
INPP, Precios de bienes públicos, bienes privados (gráfica 4), etc.
PSE V (Ago.14/1988-Nov.1988). Este pe1íodo es de consolidación,
en general la inflación y el tipo de cambio real permanecieron estables
mientras la producción se recuperaba.

Programa de estabiliz.ación...21

PSE VI (Oct.16/1988-Dic.1988). A pesar del intento de controlar
expectativas, las tasas reales de interés continúan otorgando rendimientos
reales muy altos, provocando estragos en el avance del programa.
Sin embargo la inflación sólo repuntó ligeramente al grado que a
diciembre, la anual alcanzaba 51.7% de 70.5% de noviembre. Los precios
al productor continuaban creciendo menos que los precios de las materias
primas y los del consumidor.
Las autoridades consideraron que los primeros logros se daban, ya
que para fin de año la inflación acabaría alrededor del 51% comparada
con 160% del año pasado, así se decidió continuar con el esquema de
concertación, restricción fiscal y monetaria y precios administrados, ahora
bajo el Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Económico (PECE).

Pacto para la Estabilidad y Crecimiento Económico (PECE)
PECE I (Dic.12/1988-Jul.1989). La política monetaria fue sumamente
restrictiva mostrando la mayoría de las veces en este período un crecimiento
anual negativo que conllevaron a efectos positivos en la inflación.
La inflación mensual se ubicó arriba del 1% mensual pero con tendencia a la baja, al igual que la anual. Como ya se mencionó, la política
monetaria mostró un sorprendente ajuste acorde con la intención estabiliz.adora, la relación causa efecto de dinero a inflación se hacía evidente
(gráfica 5).

PECE 11 (Jun.1989-Mar.1990). El inicio de las renegociaciones de
la deuda externa da un respiro a la política de estabiliz.ación, que mostraba
ciertas debilidades. Primero, en los últimos tres meses del año, las tasas
anuales de crecimiento monetario vuelven a mostrar signos positivos, alcanzando un 10.6% en diciembre.
Esto, aunado a las presiones inflacionarias de fin de año, a los reclamos
salariales -ya que los salarios reales seguían estando deprimidos- (gráfica
6) y que no se había podido reducir la inflación mensual más allá del
1%, ponían en serios predicamentos al gobierno. Así, para reforzar el
plan, se decide adelantar la firma del nuevo pacto.
PECE m (Dic.1989-Jun.1990). Los ajustes realizados para esta concertación hicieron repuntar el índice inflacionario, y de la misma manera

�22Ensayos

Programa de estabilización...23

las tasas de interés nominales. Los rezagos y distorsiones en precios eran
cada vez más evidentes (gráfica 7).

y el firme compromiso del sector empresarial de absorber estos incrementos
sin repercutirlos en los precios finales de bienes y servicios.

El dinero de alto poder reinició una tendencia a la alza y los salarios
no pudieron recuperarse. Los precios de la canasta básica m?straron
un ascenso mayor que la inflación general, acentuándose la tn1Sma en
este período (gráfica 8). Sin embargo, una serie de polít~cas tales co_mo
el anuncio de la reprivatización bancaria y la desregulac1ón econótruca,
tuvieron efectos positivos en la confianza de los agentes económicos, haciendo descender las tasas de interés, que a su vez aligeraban la carga
del erario público vía las menores obligaciones de deuda interna.

El alargamiento del programa era esperado, una vez que la inflación
no había podido descender a niveles de 1% mensual y ante la creciente
incertidumbre de la economía en general, en ese momento, sobre los efectos
de un Tratado de Libre Comercio entre México y los Estados Unidos.

PECE IV (Mayo 28/19()()-Ene.1991). El siguiente pacto fue concertado en un esquema de mayor maniobrabilidad, liberando ciertos sectores
y ajustando algunos precios rezagados. La inflación en los meses primeros
de esta concertación fue alta, considerando el acostumbrado traslado de
los efectos de aumentos en precios. La inflación vuelve a subir más allá
de los niveles del 1%, causando estragos en las expectativas de los diseñadores de la política económica.
La reducción del desliz cambiario fue una señal positiva en esta etapa,
donde la desconfianza resurgía ante la imposibilidad evidente de alcanzar
las metas oficiales. Se considera que el tipo de cambio nominal funciona
com~ el ancla del programa estabilizador.
Los precios al consumidor aumentaron 1.8% en julio y 1.7% en agosto,
por lo que la inflación acumulada durant~ los primeros ocho mese~ del
año ascendía ya a 19.3%. La canasta básica, por su parte, en el tDlSDlO
período crecía tres puntos porcentuales más que el índice general. El
diferencial entre el crecimiento de los precios libres y los controlados
muestra una ligera tendencia de disminución.

En esta concertación la incertidumbre se mantuvo probablemente
porque la duración del programa ha sido demasiado extensa y porque
se incrementan las dudas de los agentes económicos acerca de la conveniencia de continuar con el programa estabilizador, una vez que éste
fue modelado en un contexto cortoplazista, período que ya fue sobrepasando por mucho.
Desde agosto de 1989, la inflación anual muestra una clara tendencia
al alza, lo que probablemente evidencia de alguna manera, que el control
de precios parece revertir sus primeros logros y que habrá que ver nuevas
formas de controlar la inflación. La necesidad de implementación de
polfticas restrictivas en materia fiscal y monetaria se vislumbran como
soluciones únicas en el largo plazo.
El descenso en la inflación retoma el título de "objetivo" en la polftica
económica nacional de 1991, considerando que para 1990 resultó ser lo
doble de lo proyectado, sin embargo, el curso del programa en 1991 está
fuera del marco de este trabajo.

Viabilidad del programa estabilizador
La viabilidad del programa de estabilización mexicano puede ser cues-

PECE V (Nov.12/19()()-Dic.1991). La siguiente etapa del pacto amplía
la vigencia del programa hasta finales de 1991, sin contemplar un~ liberación -al menos sistemática- de precios, postergando aún más el libre
funcionamiento del mercado.

tionable si se maneja bajo un esquema de períodos discretos ya que ha
tenido que ser renovado en repetidas ocasiones. Sin embargo, el primer
PSE, luego PECE puede considerarse parcialmente exitoso, a pesar de
las dificultades que ha enfrentado.

Las principales características de este PECE fueron: un aumento al
salario mínimo la reducción del ritmo de deslizamiento del peso frente
al dólar a 40 ~ntavos diarios, la desgravación hasta de 40% a los salarios
que eran de hasta cuatro veces el mínimo general, alza en los energéticos

Aunque la continuidad de la estabilización es imprescindible, es imperativo determinar la vigencia real al programa y no dejarlo como un
instrumen to permanente de la política económica. En lo relativo a los
controles de precios, si bien son necesarios en el corto plazo en el inicio

�24Ensayos

del plan de choque, también es cierto que postergar un ajuste, al menos
gradual en los precios rezagados (en los relativos) hará más dificil la compenetración económica total, principalmente por lo difícil en la corrección
de distorsiones en precios. Lo que es más, el objetivo de la parte heterodoxa del programa -contener la inercia- ya dio lo que podía dar, sus
efectos son en un plazo más corto, ahora falta consolidar con la parte
ortodoxa. El tratar de mantener la política heterodoxa a destiempo, trae
consigo distorsiones y un impacto claramente negativo.
Independientemente del control de precios, la política fiscal y la política monetaria necesitan una política especial una vez que en el largo
plazo, sin tomar en cuenta los choques de oferta o demanda, la inflación
se considera un fenómeno monetario, derivado del déficit presupuestal
del sector público. En el largo plazo, México necesita considerar tanto
el déficit, como los choques de oferta o demanda.
La viabilidad del programa estabilizador no se encuentra en su extensión ilimitada, aún cuando se incorporen cambios constantes. Los objetivos deseados en cualquier economía para combatir la inflación son:
a) situación fiscal sana; b) sector comercial externo sano y c) realineación
de precios relativos. Tales objetivos es posible seguirlos aún sin un esquema de concertación.
Si ésta continúa, su viabilidad dependerá de los puntos señalados;
por su parte, el propósito del control de precios que era al abatir las
expectativas inflacionarias, más que controlar los márgenes de ganancias,
ya se dio y toca ahora el turno al manejo de las políticas económicas
en materia fiscal y monetaria que determinarán el éxito o fracaso del
programa estabilizador en el largo plazo. De la misma manera la eliminación de la concertación de precios requeriría un mecanismo sumamente
cuidadoso para evitar especulaciones y posibles repuntes que terminaran
creando nuevamente inercia inflacionaria.
La esencia del mensaje del apartado se encuentra hábilmente resumida
en el siguiente extracto: "Sería lógico pensar que la transición de una
economía planificada a una economía de mercado puede real.iz.arse en
un contexto de estabilidad fiscal. Alcanzar tan pronto como sea posible
una posición de equilibrio fiscal es la única estrategia consistente con
la instrumentación de una política sostenida de cambio estructural".6

Programa de estabilización...25

La necesidad de aplicar políticas de tipo ortodoxo como primer paso
fuerte de corrección en la economía a través de un programa estabilizador
no se cuestiona, pero sí el tipo de política a seguir en materia fiscal y
financiera -quizá no dentro de un esquema de concertación. El intento
de abatir la inflación requiere necesariamente dos instrumentos, el atacarla
sólo por el lado de la demanda (política ortodoxa) implica un costo social
que hace poco viable el mantenimiento de una política sólo con esa caracteóstica. El complemento al programa ortodoxo, a través de una política
de ingresos (política heterodoxa), es necesaria para atacar la parte inercial
de la inflación.
Proseguir con un esquema "libre y estricto" podría eliminar los problemas que la incertidumbre causa en la inflación, al continuar aumentando
la distorsión en precios relativos por el control de precios y los rezagos
en los ajustes de los mismos.

Otras experiencias de estabilización
(Diferencias y semejanzas
con el caso mexicano)
La década de los ochenta resultó ser un período en el que numerosas
economías se vieron envueltas en una serie de problemas económicos,
principalmente la inflación que los condujo a la adopción de programas
de estabilización de carácter hortodoxo.

Como ejemplos del éxito y limitación de este tipo de programas,
se encuentran experiencias varias como la de Brasil, Argentina e Israel
que serán detalladas a continuación. lCuál es la aportación de estas
experiencias a nuestro país?7
Brasil. Problemas en balanu de pagos causados por la deuda externa,
una recurrente devaluación de la moneda y un crecimiento en los precios
que amena1.aba hiperinflación, obligaron a Brasil en 1986 a implementar
un programa de estabilización cuya pancarta fue el Plan Cruzado.
El Plan Cruzado intentaba detener la inflación con un progresivo
descenso en la indización; en este choque heterodoxo las medidas claves
fueron las siguientes:

�Programa de estabiliución...27

26Ensayos

Los precios fueron congelados y se fijó el tipo de cambio.
Los salarios fueron convertidos en cruz.ados, computando su poder
de compra promedio de los seis meses pasados con un incremento de
8% en general y un 15% en bonos en caso de salario mínimo.

niveles de déficit y los niveles de gasto del gobierno en subsidios, consumo
y transferencias), de pasar de precios congelados a unos administri1dos
y por la "ineficiencia" por parte de las autoridades de mantener la credi"bilidad del programa, promoviendo inflación baja en vez de inflación
cero, fueron los principales errores de los diseñadores de política eco-

nómica.
Los salarios se ajustarían de inmediato por encima de las compen-

saciones automáticas parciales anuales, siempre que la tasa de inflación
acumulada llegara a un 20%.
Los crureiros y la demanda de depósitos fueron convertidos en cru-

zados, sin cancelaciones por un corte de tres ceros.
El plan no especificaba ninguna meta o regla para la política monetaria
o la fiscal para complementar el programa de estabilización, esto no significaba que se consideraran poco importantes las políticas de demanda
para una estabilización, se deseaba flexibilidad para controlar la demanda
real.
Uno de los puntos claves fue la confi~ ~ue se creó en 1~ pob!ación,
mientras el gobierno proclamaba que el obJettvo era lograr inflaaón de
cero.

Para junio de 1987 el fracaso era un hecho, las expectativas infla.
cionarias se habían reactivado, se olvidaron las reducciones de los gastos
p6blicos y los aumentos al ingreso. La falla radicó en no atacar el lado
de la demanda, debido a que no se presentó la atención debida para
eliminar las presiones inflacionarias por ese lado.
Probablemente la evidencia más clara es que Brasil ha tenido que
recurrir a UD nuevo plan anti-inflacionario, la inflación durante 1989 rebasó
el 1,000% y el país nuevamente se enfrenta a una reforma monetaria aunque
ahora con el descontento del país.
Argentina. El inicio de una hiperinflación condujo al gobierno argentino a adoptar UD control de salarios, precios y tipo de cambio que
se englobaban en el Plan Austral.
Las principales características del plan fueron:

Resultados: Aunque los efectos inmediatos en los primeros meses
fueron satisfactorios, logrando mostrar un descenso en la inflación y una
actividad económica en ascenso, la debilidad y mala estructuración del
plan se hicieron palpables en el corto plazo.
lo. La distorsión de precios relativos.- Algunos precios sectoriales
fueron claramente congelados abajo de su punto de equilibrio, por lo
que el éxito del Plan Cruzado estaba en función ~~ una. sustitución. en
el plazo de los congelamientos de precios por administración de precios.
2o. El Plan Cruzado utilizó sólo políticas de ingreso (acciones sobre
precios, salarios y tipo de cambio) porque consideró ~ue el_ ajuste fiscal
se venía realizando desde 1985 y de esta manera la inflaC1ón se atacó
solamente como si fuera inercial.
El fracaso del plan fue contundente ya que para noviembre del mismo
año, a sólo unos meses de su implementación los resultados se tomaron
negativos, la omisión de realizar una verdadera reforma fiscal (dados los

Incrementar los precios del sector p6blico, depreciar la moneda, implementar medidas proteccionistas en comercio, antes de implementar
la congelación total.
Congelamiento de salarios y tipo de cambio.
Se introdujo una nueva unidad monetaria (el austal), se eliminaron
tres ceros al peso argentino. A la moneda antigua le fue permitido continuar en uso y circular a la par de la nueva.
Reprogramación de la deuda con préstamos frescos del Fondo Monetario Internacional al iniciarse el plan. Se eliminaba el componente
inercial de la inflación a través de una desindización. El gobierno se
compromete a dejar de imprimir dinero, por lo cual el déficit se financiaría
con crédito externo.

�28Ensayos

Resultados: Aunque este programa combinó políticas de ingreso con
austeridad fiscal, es decir, reconocieron que cualquier esfuerzo de estabilización sin la consolidación y corrección del déficit fracasaría, no tuvo
el éxito esperado.
La inflación fue detenida abruptamente, pero no desapareció, esto
parecía recompensarse parcialmente con una insospechada r~cuperación
económica, sin embargo, la incidencia inflacionaria no termmó. Entre
los factores que explican el por qué la explosión infla~o~aria no se pu?o
controlar se encuentran: las tasas constantes de crecumento monetano,
el incre~ento en el poder de compra y la forma de financiamiento del
déficit, que durante los períodos de alta inflación, se financió con impuesto
inflacionario, todo lo anterior ayudó a promover la demanda agregada.

Argentina, sin reservas, con una inflación resurgiente y con_r~urrentes
devaluaciones falla con el cometido del Plan Austral, su pnncipal falla
fue no atacar con contundencia el déficit fiscal. La corrección del déficit
es esencial para contener el exceso de demanda y las presiones inflacionarias.

Actualmente Argentina ha tenido que implementar nuevas políticas
económicas ya que la inflación ha resultado ser un área de desastre, nuevos
controles, políticas de privatización, etc. demuestran que ese plan heterodoxo no dio resultado.
Israel. Deficiencias en la política cambiaria que ocasionó una pérdida
consistente de reservas, un fuerte déficit gubernamental y una inflación
creciente, hicieron que Israel decidiera llevar a cabo un plan de estabilización con carácter de emergente en julio de 1985.
Las características principales del programa fueron:
El propósito de cortar el déficit a 7.5% del PNB (este fue el objetivo
central del programa).
El shekel se devaluó 20% y se estableció un tipo de cambio fijo.
La medida fue acompañada por reducciones en impuestos a importaciones

y subsidios a exportaciones.

Programa de estabilización...29

Congelamiento en salarios y precios (congelamiento por tres meses
marcado por la ley, el congelamiento se prolongó de forma voluntaria,
iniciándose una descongelación gradual casi seis meses después).
Este plan heterodoxo intentaba eliminar deficiencias en materia inflacionaria, finanzas públicas y contexto externo.
Resultados: A un año del inicio de su programa, Israel tuvo efectos
satisfactorios, la inflación bajó, el déficit se corregía paulatinamente y
el salario real pudo regresar aproximadamente a los niveles que tenía
antes de la estabilización.
La mejora del déficit (de 15% a 4% del PIB) se debió a cortes en
subsidios a alimentos básicos y al transporte, así como por un aumento
en la recolección imP(?sitiva (impuesto a la propiedad).

Las medidas adoptadas en la ejecución del programa israelí redujeron
la demanda y expandieron la oferta Este resultado apoyaba la desinflación
rápida y permitía que el congelamiento de los precios funcionara de inmediato sin presiones.
La estabilización en Israel ha sido exitosa en sus principales aspectos,
abatir la inflación, sanear las finanz.as públicas y corregir el desequilibrio
externo sin lesionar el crecimiento de la producción.

Sin embargo el éxito de este plan heterodoxo es sólo parcial, ya que
Israel actualmente continúa enfrentando problemas, la tasa de inflación
a pesar de su extraordinario descenso no ha podido ubicarse en niveles
internacionales, tales como los de naciones con las que comercia Israel.
Así el shekel ha experimentado pérdidas recurrentes de devaluación, el
ahorro privado ha continuado reprimido y la fijación del tipo de cambio
causa ciclos recurrentes de capital especulativo.
México. Por su parte, la efectividad del programa de estabilización
mexicano todavía no puede calificarse de excelente a pesar de la marcada
desaceleración de la inflación. Aún as~ casos cercanos e ilustrativos son
posiblemente los de Argentina y Brasil, de similar desarrollo al nuestro,
que como ya se constató, en años recientes también han enfrentado problemas inflacionarios y han puesto en práctica programas de estabilización.

�30Ensayos

Argentina y Brasil tuvieron índices semejantes a los que experimentó
la economía mexicana en 1987, mas para el año de 1989 presentaban
crecimientos explosivos en sus niveles de precios que se sitúan en tasas
anuales cercanas al 1,500% para Brasil y 3,700% para Argentina. En
1990 el proceso inflacionario continuó. Estos países no tuvieron éxito
en la implantación de sus políticas para corregir la inflación, al darle
el mayor énfasis a la política heterodoxa, y hoy de nueva cuenta tienen
que combatirla.
México aprendió que los instrumentos de política económica son diseñados para corregir sólo un punto objetivo. Para el caso de México
eran dos corrientes las que mantenían el proceso inflacionario en 1987,
la inercia y el déficit fiscal. Los instrumentos tradicionales conocidos
como instrumentos ortodoxos se orientan fundamentalmente a solucionar
sólo una fuente de todo proceso inflacionario: los desequilibrios financieros
del sector público. Este tipo de medidas o instrumentos tienen relativa
eficiencia en un entorno de baja inflación en el cual los agentes económicos
no peret'ben o no reconocen perfectamente las variaciones de precios,
pero la eficiencia de políticas ortodoxas en ambientes de alta inflación
disminuye al no considerar que los agentes económicos ajustan sus expectativas con base en el comportamiento pasado de los precios, generándose con esto el componente inercial de la inflación, que en ningún
momento se ataca por los instrumentos ortodoxos. Así fue como México,
tratando de no caer en los mismos errores al utilizar sólo la política heterodoxa, decidió combinar la línea ortodoxa con la heterodoxa a través
del control de los precios claves que ya han sido comentados.

Conclusiones
Entre las conclusiones que se desprenden del estudio, destaca el que un
plan de estabilización sea una opción complicada; se ha comprobado que
ningún país ha logrado los objetivos primeros y han tenido que recurrir
a nuevos esquemas de política, empezando de nuevo.
En lo relativo a la inflación, en todos los casos mencionados en este
trabajo, fue básicamente reprimida haciéndola descender de una manera
artificial, por lo que la erradicación del proceso inflacionario no es contundente, al no eliminar el origen verdadero.

Programa de estabilización...31

La debilidad de los planes de estabilización implementados radica
esencial y generalmente en lo siguiente:
a) En política de precios no se marca un mecanismo de salida neutral
en cierto grado y
b) No se establece una política congruente a seguir -y principalmente
cumplir- en materia fiscal y monetaria.
En el caso de México, al igual que Brasil, Argentina e Israe~ el detalle
que se omitió fue cómo se saldría de ese estado estabilizador, que no
se puede mantener permanentemente. De la misma manera, la distorsión
en los precios relativos viene a complicar el desarrollo de la economía.
Brasil, Argentina e Israe~ que en un principio obtuvieron resultados
alentadores, no pudieron continuar con éxito debido a numerosas fallas
en el diseño de la política económica. En el mejor de los casos, Israel
no ha podido descender de los niveles de 20% anual. Este nivel constituye
la barrera con la que se topan los países con problemas inflacionarios,
México aún no lo hace, el descenso inflacionario mostrará su consolidación
hasta que el nivel de inflación pueda caer constante y permanenteme~te
hasta lograr un dígito. Precisamente, el fin principal de la serie de concertaciones que se han llevado a cabo, partiendo de la que se dio en
diciembre de 1987, es el de reducir la inflación que padece la economía
mexicana.
Nuestra política de estabilización, misma que se puede calificar de
ortoheterodoxa, se caracteriz.a por la existencia de un control de precios
clave, debido a la influencia que éstos tienen sobre el nivel general de
precios domésticos, y aunque la tasa de inflación interna ha logrado reducirse, no se consideran tasas naturales debido a la existencia del control
de precios y distorsiones.
Entre las conclusiones acerca del origen de la reducción en la tasa
de inflación se encuentra:
a) La política monetaria que contrajo la cantidad de dinero de "alto
poder", misma que se debe a la reducción en la cantidad de activos internacionales en posesión del Banco de México.

�32Ensayos

b) De igual forma, la política monetaria~ comp~ementó con la polí~ca
de liberalización comercial con el fm de empujar el mvel general de precios
hacia abajo, y
c) En lo relacionado a la corrección del déficit ~ contin~ ~
corrección a pesar de las fuertes presiones de la deuda mterna, al tmcio
de 1990.
La eliminación de la parte inercial es considerada importante sólo
en el corto plazo y es una etapa concluída. Un punto a favor ?el PECE
es que sí eliminó las expectativas. infla~onarias en la ~blación en un
grado considerable, aún cuando la mcertidumbre se mantiene. ~ la fecha
se complica la salida del programa y la salida ordenada del SISlema de
controles. Las distorsiones implícitas y los problemas acumulados son
de un grado tal, que la búsqueda de su solución debería considerarse
impostergable y prioritaria.
Conociendo la necesidad de una política 6scal y monetaria acorde
a las necesidades de la economía, una propuesta adicional para fortalecer
el programa, es el encaminarse a liberar los precios.
En México no ha existido un control absoluto en precios, de hecho,
la parte no controlada ha jugado un papel muy importante en los ascensos
de la inflación (gráfica 9).
La inflación no ha sido controlada en su totalidad, la prueba es que
cada vez que se relaja la política de precios, intentando av~ en el
esquema de congelación, pero sin dejar de abandonar los precios administrados, la inflación repunta (gráfica 10).
Las implicaciones, por lo tanto, son que las políticas macroeconómi~
no han podido eliminar fa presión de la demanda agrega~. Será necesano
un esfuerzo adicional en la disciplina fiscal y monetana (se regresa al
cumplimiento de los planes ortodoxos), ya que la persistencia inflacionaria
no puede calificarse totalmente de inercial.

Es aquí donde deben entrar los factores que ayudarían a empezar
a relajar los precios controlados:
a) Las finanzas públicas necesitan tener un comportamiento positivo,
consolidando los buenos resultados obtenidos en los últimos años (gráfica

Programa de estabiliz.ación...33

11). Probablemente la renegociación de la deuda externa, el intensivo
programa de desregulación y privatización, así como el descenso en las
tasas de interés reales, ayudarán a reforzar el saneamiento de las finanzas
públicas, si se complementa con una restricción al gasto público.
b) La expansión monetaria necesita ser congruente con la intención
estabilizadora, ya que durante 1988 y el primer semestre de 1989, la tasa
de crecimiento del medio circulante descendió hasta llegar a su nivel mínimo y esto ayudó al control del ascenso de precios.
c) Debe debilitarse el ritmo de la actividad económica, esto es necesario para otorgarle continuidad a la liberación de precios. En nuestro
caso, esta condición se presentó en el último trimestre de 1989 y continuó
en 1990, lo que ayuda para evitar presiones excesivas sobre las cuentas
externas.
Sin embargo, considerando la meta oficial de la inflación anual para
1990 de 15.3% (cifra que fue ampliamente superada), es fácil concluir
que no se contempló una liberalización oficial significativa de los controles
durante 1990 (y tampoco ordenada). Los aumentos en precios que se
han venido presentando en diferentes sectores son apenas un ligero ajuste
yhan causado un impacto negativo en la población en general, precisamente
por el desorden en el aumento en precios, en particular, del renglón de
servicios.
El crecimiento de los precios de los bienes básicos en 1990 se debió
a los fuertes rezagos que tenían en relación a los precios internacionales
al final de 1989. Estos retrasos comenzaron a provocar fuertes problemas
de escasez, en particular de algunos alimentos, los cuales se corrigieron
conforme se autorizaron precios más elevados. Asimismo, una parte del
grupo de bienes básicos son producidos por empresas privadas del sector
público y el no aumentar sus precios se traduce en subsidios crecientes
que afectan las finanzas públicas.8

Es evidente que México se enfrentará tarde o temprano ante la imperiosa necesidad de abandonar el esquema de concertación. Con la
aproximación realizada se ve que la inflación esperada, que es la que
ser asocia con el control flexible de precios, ayuda a la variabilidad de
precios relativos, al igual que la inflación no esperada. Numerosos precios
se encuentran rezagados y cada sector reclama un aumento en sus respec-

�34Ensayos

tivas posiciones. En definitiva, la solución radica en lo que se refiere
a política de precios en ajustar rezagos de manera discrecional.
Una liberalización completa y total de los precios se descarta, considerando que las expectativas inflacionarias se reactivarían al darse un
aumento generalizado de precios, y aunque éste pretendiera -en el mejor
de los casos- ser de una vez por todas, no puede descartarse el que las
expectativas y la inercia se conviertan en un mecanismo propagador de
la inflación, ya que los logros obtenidos con el programa podrían peligrar.
Es un hecho que la liberalización de precios tiene que contener, al
menos, las siguientes características: ser gradual, ser selectiva y ser condicionada.
No existe un estándar en la liberación de precios, sin embargo, al
darse el que sea gradual, selectivo y condicionado, puede ayudar a reforzar
los avances en materia inflacionaria. Si se contempla cómo medimos las
variaciones en precios en México (Indice Nacional de Precios al Consumidor), las opciones de liberación en éstos y su incidencia en la inflación,
pueden ser analizadas más fácilmente en un contexto general. La inflación
oficial que conocemos, contempla un porcentaje considerable de precios
"reprimidos", por lo que se debe tener sumo cuidado en el desmantelamiento del mismo, por la amplitud que ~ste requerirá.
Una liberación gradual es la opción adecuada, dado que cada precio
presenta una connotación diferente, tanto en rezago como en "ubicación".
Por otra parte, se requiere selectividad, porque los precios necesitados
de ajustes son de las más diferentes clases: de bienes públicos, precios
de productos que compiten en el mercado internacional, precios de productos domésticos, precios de productos básicos, etc. que necesitan un trato
diferente en cuanto al tiempo en que se planee la liberación.
Del mismo modo, será diferente el impacto de tal o cual ajuste de
precio en la inflación, como también es diferente el rezago del cual adolecen, por lo cual se tiene que condicion.a- al producto, a ser no controlado,
siempre y cuando no influya en demasía sobre el índice inflacionario.
La eliminación ordenada de los controles que implicaría el final de
la concertación, exige gradualismo, una estrategia definida y con un plazo,
es decir, la liber~ción pudiera proyectarse para su ejecución en un "x"
tiempo, sin que afecte -en la medida de lo posible- los alcances logrados

Programa de estabilización...35

por el PECE. Sería otra especie de concertación, en la que se señalara
el abandono paulatino y constante de los controles, a lo largo de un número
predeterminado de períodos de tiempo.

.una línea de acción puede ser liberar una pequeña fracción de los
pr~cios de productos concertados mensualmente (gradual). Liberar paulatmamednte una pequeña fracción por "clase" de producto, es decir
según los requerimientos nacionales: una fracción "x'' de los precios n~
comerciales, una fracción ''y'' de precios comerciales una fracción "z"
de básicos, etc.
'
En este caso se puede proceder, al igual que en Israe~ donde aparentemente se ha seguido una estrategia de caso por caso, sujeta a prueba
Ye~ror y acompañada de medidas macroeconómicas, que han amortiguado
el 1mpacto del desmantelamiento (condicionada).
En lo que se refiere a la aproximación desarrollada en relación a
la distorsión de precios relativos, se detecta que el caso de México es
un caso diferente. La inflación y sus posibles ramificaciones, esperada
o no esperada, parecen influir de manera decisiva en la variabilidad de
precios relativos. Las limitaciones del cálculo y la aproximación se concentran, de acuerdo con Fisher, en los siguientes comentarios:
. Co~o _es ~mún en cualquier tipo de ocupación, se presentan una
sene de limitaciones a raíz de los datos (si son proxis, si son los apropiados,
etc.) o por parte de la especificación del modelo o del instrumento utilizado
en la medición.
En este caso la medida de la variabilidad de los precios relativos
definida por VR1, no distingue entre los cambios en los precios relativos
que son adecuados para la reasignación óptima de los recursos y los que
no lo son, es decir, sólo en algunas ocasiones se presentan tasas de cambios
en los precios de los bienes que son apropiadas. La medida está penalizando en dos sentidos (un cambio en los precios relativos que es contrarrestado). Si la tasa de inflación para una variable es inicialmente menor
~ promedio y después, en compensación, mayor al promedio, la variabilidad en precios relativos, como se mide aquí, será cada vez mayor en
cada_ período. ~i por el contrario hay un declive permanente en el precio
relattvo de un bien, esto se mostraría una vez en la medida de variabilidad.
La m_edida que se usa, enfatiza tales cambios en precios, más que los
cambios permanentes.

�36Ensayos

La segunda limitación se refiere al grado de agregación. La medida
de variabilidad usada aquí es altamente agregada y por lo general es mejor
utilizar los datos al menor nivel de agregación posible. Por otra parte,
si una indagación completa y exacta se considera como el mecanismo
a través del cual las perturbaciones monetarias producen una mala reasignación de recursos, sería deseable colectar series de tiempo de las dispersiones de precios del mismo bien. Sin embargo, tales datos no están
disponibles actualmente. Este documento no proporciona una prueba
definitiva acerca de la mala reasignación de recursos.9
Por otra parte los ascensos de la inflación son provocados por los
precios no controlados, por lo que un estudio al respecto, al menos para
el caso de México, con soluciones tentativas, no debería de descartarse
considerando que los servicios públicos no han estado bajo control y han
sido los de más impacto en la inflación general.
La importancia del estudio de la economía mexicana dentro de un
programa estabilizador, radica en la intención de proporcionar nuevos
criterios de selección de instrumentos de política económica que incrementen la eficiencia de la economía.

Notas
1

Ver Lecciones desde México. Francisco Gil Díaz y Raúl Ramos Ter-

cero.
2

Ver The Economy of Israel. Fisher, Stanley.

3

Ver Relative Shocks, Relative Price Variability and Inflation. Fisher,
Stanley.
4

Ver The Dispersion of Relative Commodity Prices under very Rapid
Inflation. Blejer, Mario
5

Para descripción de la metodología utilizada, ver Anexo.

6

Ver Diez Lecciones de la Reforma Económica en México. José
Córdoba.
7

Ver Inflation and Stabilization with Incomes Policy Support.
Dornbush and Sinonsen.
8

9

Ver Informe Anual 1990 del Banco de México.

Ver Relative Shocks, Relative Price Variability and Inflation. Fisher,
Stanley (para mayor detalle).

Programa de estabilización...37

Bibliografía
Acley, Garden, The Costs of Inflation. Libro: The Goals of Stabilization
Policy.
Banco de México (1989 y 1990), Informe Anual. México.
- - - - - - - - Estadísticas. México.
Barro, Robert J. (1986), Macroeconomía, Nueva Editorial Latinoamericana, México.
Bennett T., McCallum (1987), "Inflation Theory ~d evidence", NBER,
julio.
Blejer, Mario l. y Leonardo Leiderman, Efectos de la variabilidad de
los precios relativos y de la inflación sobre el producto, en una economía abierta. Libro: La Inflación en México. El Colegio de México.
Blejer, Mario l. (1981), A note on the international transmission of inflation.
The impact of U.S. Inflation on Mexico. International Monetary
Found, junio.
- - - - - - - - - - - • (1981), The dispersion of relative commodity
prices under very rapid inflation, Journal of Development Economics,
enero.
Bruno M., G. Di Tella, R. Dombusch y S. Fisher (compiladores), Inflación
y Estabilización. La Experiencia de Israel Argentina, Brasil Bolivia
y México.
Córdoba, José. Diez Lecciones de la Reforma Económica en México.
Nexos.
Dávila, José, Alain Ize y José Morales. Fuentes del Proceso Inflacionario
en México: Análisis de Causalidad. Libro: La Inflación en México.
Dombusch and Sinonsen (1986), Inflation Stabilization with Incomes Policy .
Support, NBER, october.
Dornbusch, Rudinger. Lesson from the German lnflation Experience of
the 1920's. NBER
- - - - - - - - - • Stabilization Polices in Developing Countries: What
have we Learned? Libro: Dollars, Debts and Deficits.

I

�38Ensayos

Edwards, Sebastian (1987), Exchange Controls, ~evaluations and Real
Exchange Rates: The Latín American Expenence. NBER, agosto.
risher, Stanley (1981), Relative Shocks, Rel~tive ~~ce Variability, and
Inflation, Brooking.s Papers on Econo1D1c ActlVlty.
________ (1984), The Economy of Israel. Massachusetts Institute
of Technology.
Giersch, Herbert (1974), Cláusulas de Corrección Mon~taria par~ Combatir la Inflación. Ensays on Inflation and Indexation. Washington,

o.e.
Gil Díaz, Francisco y Raúl Ramos Tercero. Lecciones desde México. Fondo
de Cultura Económica.
Hanson A, James (1980), The Short-run Relations Betwee~ Growth and
Inflation in Latín America: A Quasi-Rational or ConsJStent Expectations Approach. American Economic Review, diciembre.

Levy, Santiago. Un Modelo de Simulación ~e Precios par.a la Econ~mía
Mexicana. Libro: La Inflación en México. El Colegio de México.
Persson, Torsten (1987), Credibility of Macroeconomic P~licy: An lntr&lt;:&gt;"
duction and a Broad Survey. Institute for International Econounc
Studies.
Possen, M. Uri (1978), Wage and Price Controls in a Dynamic Macro
Model. Econometrica, enero.
Presidencia de la República (1989 y 1991), Criteri~ Generales de Política
Económica. El Mercado de Valores. MéXIco.
Svensson Lars, E. o. (1986), Sticky Goods Prices, Flexible Asset Prices,
Monopolistic Competition and Monetary Policy. Institute Por International Economic Studies.
Van Wijnbergen, Sweder (1988), Monopolistic Competition, ~redib~ty
and the Output Cost of Desinflation Progr~. An AnalysJS of Pnce
Controls. Journal of Development Econonucs.
Vera, Gabriel. La Causalidad de Granger como Herramienta de I_nvestigación Empírica. Libro: La Inflación en México. El Colegio de
México.
Willem, H. Buiter (1988), Sorne Thoughts on the Role o~ Fiscal Po?cy
in Stabilization and Structural Adjustment in Developmg Countnes.
National Bureau of Economic Research, mayo.

Programa de estabilización...39

Yacamán, Jesús Marcos. Análisis de la Inflación en México. Libro: La
Inflación en México. El Colegio de México.
-

Anexo y Gráficas
Por problemas de disponibilidad de datos acordes a las necesidades de
la metodología elegida, la aproximación de la variabilidad de los precios
relativos en México (1987-1990) se realizó de la siguiente manera:•
Como Pit (logaritmo del precio del bien i en el período t) se utilizó
un indicador agregado (logaritmo del índice de precio por objeto de gasto),
siendo así los bienes: alimentos, ropa, vivienda, muebles, salud, transporte,
educación y otros. Como Pt (logaritmo del índice de precios promedio)
se utilizó el logaritmo del Indice Nacional de Precios al Consumidor.
Como w¡ (participación del bien i en el Indice de Precios al Consumidor) se utilizó una variable generada. Para tal, se especificaron sistemas de ecuaciones simultáneas de ocho ecuaciones (por tener ocho
diferentes índices de precios) de las cuales una necesariamente cumple
I w¡ =1; lo anterior por el supuesto de que las ponderaciones de los
ocho índices constituyen el índice general en México, asimismo w¡ •o.
Estos sistemas de ocho ecuaciones se calcularon por períodos móviles
a través del período de estudio.
Para determinar las w¡, se promediaron los resultados de las w¡ en
todos los sistemas de ecuaciones simultáneas y se tomó ese promedio.
Aunque no es el mejor indicador, la utilización de ese promedio puede
justificarse al calcularse los intervalos de confianza, donde el movimiento
posible del parámetro es aceptable en la mayoría de los rubros.

• Según Blejer debería reconocerse que los precios relativos pueden ser afectados por
cambios estructurales en la parte real de la cconom(a y no solamente por desarroll06 inflacionarios. Sin embargo, al estar trabajando con cambios mensuales (de corto plazo)
se "desprecian" los cambios estructurales y se enfoca la atención en los efectos cspcctTiC06
de la inflación en la variabilidad de precios relativos.

�~

I

PRECIOS AL CONSUMIDOR
Y AL PRODUCTOR ,
GRAFICA #1

%
200 .
- - - -- - - - - - - - - - - - - - ' - - - - - ~ - - - - -- - .
INPP

'

'

,' 1

150 1-

· --- INPC

1

'\

✓--'

'

'

PLAN
DE

\

100

ESTA81LIZACION
''

50 1'' ' .
1 1 1

011111111111

1

11

111 IV
1ea1

-1

1 _l

11

I L J

111

1•••

--- -- ---

1 L.L....1 1 1 1 1 1 1

IV

1

11

1 1 1 1 J

111

1•••

IV

---------------. __ j
1 1 1 1 l

I

1

11

l

1

1 1

1

111

1 1

1

IV

1

1eeo

Variación Porcentual Anual.

FRACCIONES CONTROLADAS
GRAFICA #2

Porcentaje Respecto al Total

120.0
100.0

100.0

100.0
80.0
60.0
40.0

f
i
R-

20.0

o.o
1984

1985

1986

1987

1988

1989

1990

o.
~
:s.
....

�~

RESERVAS INTERNACIONALES BRUTAS
DEL BANCO DE MEXICO

J

16
14

12
10
8

6
4

2

o
082

083

084

085

086

087

088

Mllea de Mlllonea de Dólarea.

089
ORAFICA 11

M90
3

VARIACIONES DE PRECIOS
SECTOR PUBLICO- Y PRIVADO
250

""

ORAFICA #4

-

Blenea S. PÚbllco

~ Blenea

S. Privado

200
150

PLAN
DE
ESTABILIZACION

100

f

50

8-

o
11

111

IV

1987
Variación Porcentual Anual.

1
'

11

111
1988

IV

1
'

11

111

IV

1989

1

11

111

1990

IV

i
:

e

�:t

EVOLUCION DE M1 Y DEL INPC

f

Plan de Estabilización Mexicano
ORAFICA 111

%

200

[ -

M1

-

1NPC

~

150

100

50

º

1

1
11

111

IV

\:
1

11

11187

111

IV

1

7-7/
11

11188

111

IV

1
1

11

18811

111

IV

11190

Variación Porcentual Anual

SALARIO MINIMO GENERAL REAL
(Variación Porcentual Anual)
%

10

PROORAMA DE
ESTABILIZACION

5

o
-5

-10

f

-15

-20
- 25

~

-ENE-MAR
V

1 / 1 / 1 / 1 / 1 / 1 / 1 / 1 L¡ L ¡
76

77

78

79

80

81

Promedio Naclonal Ponderado. Ene-Mar.

82

83

84

85

/j /j 1¿¡
86

87

88

4 4 /
89

90

GRAFICA # 6

,f:
~

�~

COMPARACION DE PRECIOS Y COSTOS
Plan de Estabilización Mexicano

f

GRAFICA # 7

%

200

-

MATERIAS PRIMAS

PRECIOS PRODUCTOR

150

100

50

Q 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 I 1 1 1 1 1 1

111
IV
1987
Variación Porcentual Anual
11

1

11

f 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 l 1 1 1 1 1 1 1 1 1

111 IV
1988

1

11

IV
1
1989

111

1 1 1 1 1 1 1 1

J

11

111

1

IV
1990

DIFERENTES ENFOQUES DE INFLACION
Plan de Estabilización Mexicano
'JI,

GRAFICA # 8
~

25 -(

20

1

1

1

1

1

~ CANASTA BASICA

1-INPC

1

/1

15

10

1 ""

r~,,...,,...., \ \

-1

L

o -Y

1

5

/1

\ \..

A_

.,.A\

_A

- t5 lf &lt;¡'.'. f f&lt;¡'.'.fff½
1

11
111 IV
1
1987
Variación Porcentual Meneual

11
111
1988

IV

1

11
111
1989

IV

1

11

111
1990

IV

¡-

1

11

1

11

1

11

::p

1
8-

t
~

�&amp;

MEDICIONES ESPECIALES DE INFLACION
Plan de Estabilización Mexicano
ORAFICA 119

"

200

'

150
~ bien•• no controlados

-

100

50

bien•• controlados

~:???t/4f2?--n~

o

11

111

IV

1

11

111

IV

1

11

111

IV

1

11

111

IV

1

111110

1989

11188

111a1

Variación Porcentual Anual

PROCESO DE DESINFLACION
Plan de Estabilización Mexicano
%

GRAFICA # 10

16
14

-

INFLACION MENSUAL

1

12
10
Desaceleración

8
20. Repunte
lnlloclonorlo

6
4

3er. Repanle
lnHoc:tonarto

&amp;•poat• l atlac l oaorlo

f
~
~

2

o
IV

11

111

IV

1

11

111

IV

11

111

IV

1917

Puente:Banco de M6xtco

19118

1989

1990

t.

o.
~
~

�SO Ensayos

Ensayos - Volumen XI, Núm. 1, Mayo 1992 - Pp.51-93

Recesión y crisis
de la agricultura en México:
La política del estado 196S-1988
,..
,..

~
(.)

~

Aurora Adriano Anaya•

~
u.
&lt;

-Cil

...J

a:

Introducción
-.

(!)

:&gt;
a.
&lt;(

N-

z~
&lt;( Q.
z -a;
u.

O)

()

z
&lt;
z

□

LL

O)

w

CI)

-

oa:

1-

c3

"O

a,

LL

w

z 'ti
W'E
o~
t- o
z~
w

o

o

-

a:
&lt;
~
a:
o.

w

¡

~
&lt;(

z
~

1-

'il,

a:
w
o.

:::)

C/J

...J

w
o,..

10

o

U)
1

...

CX)

,..

O)

.

CX)

,..

O)

~

w

~

~
C0

C0

,..

O)

1

El análisis del subsector agrícola reviste una gran importancia tanto en
términos académicos como sociales, ya que el estancamiento que enfrentó
el nivel de su producción e incluso la disminución en el volumen generado
de algunos artículos, sobre todo los de consumo básico, ha sido una de
las causas más relevantes de las presiones inflacionarias que sufrió el país
desde mediados de la década de los setenta hasta 1988, en que se suscribió
el Pacto de Solidaridad Económica. Asimismo, la brecha entre la demanda
y la oferta nacional ha contribuído al deterioro de la balanza comercial
del país, al tener que importar cantidades crecientes de productos para
cubrir los requerimientos del consumo interno.
Los efectos más graves del estancamiento del subsector se refieren
a su incapacidad para generar ingresos suficientes para la manutención
de la población que depende de su producción para su subsistencia, provocando una mayor pobreza y marginación social.

La hipótesis que se plantea en este trabajo es que el comportamiento
de la producción agrícola ha estado determinado por la política del Estado,
que se materializa en la inversión física en infraestructura básica, y en
los estímulos y subsidios que otorga el gobierno a través de los fertilizantes,
semillas mejoradas, crédito, investigación y asistencia técnica, entre otros.
La hipótesis considera que el aumento de la producción de ese sub-

o

,..

1

1

10

sector se da en función de los bienes y servicios que le proporciona el
estado, y en la medida en que esta instancia disminuye los apoyos que
le otorga. su dinamismo disminuye.
• F.gresada de la Facultad de Economía de la UNAM.

�Recesión y crisis de la..53

52Ensayos

Este trabajo tiene el propósito de analizar las variables más importantes que determinan el nivel de la producción, las característi~s de
su estancamiento y crisis, y las políticas instrumentadas por el gobierno
para apoyarlo.
Con base en las conclusiones se pretende aportar elementos que
orienten la política económica que se aplique en ese subsector para su
reactivación, la cual deberá buscar la resolución de los problemas de la
estructura, que permitan su autodesarrollo. Se consi~era indispensa~le
superar la adopción de medidas coyunturales que reacuven la produccion
mediante estímulos de precios y/o subsidios directos a los productores,
pero que pierden su efecto al dejar de otorgarse.
El guión de este trabajo incorpora los anteriores aspectos en las dos
secciones que lo integran, como a continuación se menciona: La primera
trata acerca de las políticas que el gobierno ha aplicado y sus principales
instrumentos. En el primer apartado, se analiza la inversión física pública
federal canafüada al campo; en el segundo, los bienes y servicios de apoyo
a la producción agrícola que ha proporcionado al gobierno; en el terce~o,
otras políticas y, finalmente, en el cuarto apartado se comentan los pnncipales efectos que ha tenido la política agrícola.
En la segunda sección, "Un modelo de factores determinantes de
la producción agrícola", se propone un modelo con las principales variables
que determinan la producción agrícola; en el segundo apartado se d~finen
las variables seleccionadas y se justifican los indicadores de las mtSmas
y, finalmente, se presenta la verificación de la hipót~sis y los resulta?os
del modelo. Se termina este trabajo con las conclusiones y comentarios.

l. La política de desarrollo agrícola
El instrumento fundamental de la estrategia de modernización de la agricultura fue el gasto público federal que se canalizó al campo. En esta sección
se tiene el propósito de analizar las modalidades que adoptó dicho gasto.

1.1 Inversión física p6blica federal

Esta inversión se refiere a los recursos financieros que el estado destina
dentro del presupuersto de egresos de la federación, para la construcción
y/o conservación de las obras públicas. En la agricultura, ese renglón
de gasto se ha aplicado básicamente a la creación de infraestructura hidroagrícola de grande irrigación.
De 1940 a 1960, la inversión pública federal que se destinó a la agricultura tuvo una participación en promedio del 12.7% del total y que en
algunos años, como en 1945, alcanzó el 16.5%. Casi la totalidad de esos
recursos se canalizaron a abrir tierras de riego que se entregaron en propiedad privada en dimensiones mayores que los ejidos, fortaleciendo la
agricultura comercial. La superficie beneficiada con obras de riego en
ese período tuvo un crecimiento de 94.4%, al pasar de 1.8 a 3.5 millones
de Has. regadas. En esta época la agricultura tuvo su mayor dinamismo,
con tasas de crecimiento promedio anual de 5.7%.
Desde finales de la década de los cincuenta a 1970, la participación
de la inversión dedicada a la agricultura descendió. En algunos años,
como en 1960, tuvo una asignación del 6.9% del total. Este período coincide con la etapa del desarrollo estabilizador y está caracterizada por
la explotación de la agricultura para apoyar la industrialización del país.
Las áreas de riego crecieron sólo 2.3%.
De 1970 a 1982 mejoró la participación relativa del sector agrícola
en el total de la inversión pública hasta alcanzar el 15.0% en 1m. En
esta etapa las áreas de riego crecieron 58.3%, pasando de 3.6 a 5.7 millones
de Has.
De 1982 a 1988 la inversión canalizada a la agricultura descendió
en forma acelerada hasta llegar al 4.5% del total en 1988 (véase cuadro
1). A precios de 1980, la inversión pasó de $47,495 millones en 1979
a sólo $10,603 millones asignados en 1988, lo que significa una reducción
del 347.9%. Esta disminución de la inversión pública en el campo coincidió
con la fuerte caída que tuvo la producción agrícola de 1982 a 1988, período
que algunos estudios de este subsector han calificado como crisis de la
agricultura. En el cuadro 2 se muestra el crecimiento que tuvieron las
áreas de riego.

�54Ensayos

Recesión y crisis de la...55

CUADRO 2

CUADRO 1
MEXICO

SUPERFICIE BENEFICIADA CON OBRAS DE RIEGO

INVERSION FISICA PUBLICA FEDERAL
Participación de la
AgriculhJra
respe&lt;:10 al total
%

AGRICULTURA
(Millones de
pesos corrientes!

TOTAL
(Minones de
08SOS 1980)

AGRICULTURA
(Miftonesde
08SOS 1980)

8376
13049

36
140
372
602
577
1106

12531
19621
40180
41605
60082
78855

1556
3239
5594
5682
4139

6684

12.4
16.5
13.9
13.7
6.9
8.5

1966
1967
1968
1969
1970

15475
21057
23314
26339
29205

1255
2349
2131
2661
3628

89950
11 8933
128636
139841
148362

7295
13267
11758
14128
18430

8.1
11.2
9.1
10.1
12.4

1971
1972
1973
1974
1975

22398
49838
64818
95767

2885
4447
5615
9064
13172

107445
150357
199512
211347
269827

13840
20080
22478
29554
37113

12.9
13.4
11.3
14.0
13.8

1976
1977
1978
1979
1980

108611
140102
217382
300294
486177

10637
20973
28550
36912
43521

255911
253102
336473
386394
486177

25063
37889
44191
47495
43521

15.0
13.1
12.3

1981
1!l82
1983
1984
1985

758495
1016041
1365428
2262391
3030261

51880
77616
72138
111240
209804

601980
501006
353646
368228
314702

41175
38272
18684
18105
21789

6.8
7.6
5.3
4.9
6.9

1986

5104292
10797173
19072660

320455
608494
853947

303791
268480
236804

19072
15131
10603

6.3
5.6
4.5

Afio
1!140
1945
1950
1955
1960
1965

1987

1988

TOTAL
(MIUonesde
oesos corrientes)

. 290

a.a
2672

4408

33298

AÑO

MILES DE HECTAREAS

TASA DE CRECIMIENTO

1940
1950
1960
1970
1982
1988

1.8
2.5
3.5
3.6
5.7
6.1

38.0
40.0
2.3
58.3
7.0

FlENTE: INEGl·INAH (1985), ESTADISTICAS HISTORICAS DE MEXICO.
PAG.366 (PARA 1940·1970).
SARH (1988), AGUA Y SOCIEDAD: UNA HISTORIA DE LAS OBRAS
HIDRAULICAS DE MEXICO. PAG.194 (PARA 1982·1988).

9.8

9.0

FUENTE: De 1940 a 1979 .. tomaron las Cifras de Nacional Financiera (1981), Economla Mexicana en CWras 1981.
De 1980 a 1987 de lnfonnes Presidenciales. Para 1988 se c.alculO ti monlo deslln~do a la agñciílíun, 111
base en la lnformaciOn de INEGI (1989),Anuarto Estadlslico de los Estados Unidos Mexicanos 1989.
El dellacior utffizadO sa presenta en el Cuadro 12 del anexo Estadlslico

De 1982 a 1988 la inversión en infraestructura hidráulica estuvo fuer•
temente atada, ya que se tenían grandes proyectos en construcción que
se habían iniciado en los regímenes de López Portillo y Echeverrla, cuya
continuación demandaba fuertes sumas de recursos. Por las limitaciones
financieras del país no fue posible mantener el ritmo del programa
constructivo de muchas obras, los esfuerzos se concentraron en las que
tenían mayor avance y se tuvo que parar la mayoría de los proyectos.
Los principales proyectos estaban financiados con recursos del Banco Mundial y del BID y existían compromisos conforme a los cuales el gobierno
debía cubrir determinada participación frente a los desembolsos de esas
instituciones, los cuales no se pudieron atender, por lo que se tuvieron
que pagar comisiones de compromiso.
Por las mismas medidas de austeridad, durante ese sexenio se limitó
la iniciación de proyectos nuevos de grande irrigación.
Los períodos de construcción y puesta en operación de los grandes
proyectos de infraestructura hidráulica son muy amplios, muchos de los
cuales se han ejecutado en períodos mayores de 10 años. Por ello se

�56Ensayos

considera que la reactivación de la agricultura basada en grandes pr~~ectos
de irrigación sólo podría lograrse en el mediano y largo plazo, reqwnendo
de grandes volúmenes de inversión para concluir los que estaban en proceso
e iniciar otros.
Aunado al descenso en términos reales de la inversión pública Y a
la reducción de su participación en el total, se tiene el hecho de que,
desde mediados de los sesenta su rentabilidad había disminuído porque
la ampliación de la frontera agrícola implicaba mayores costos por Ha.
regada.1 Además, el deterioro de las obras ya construídas estaba ~e?1andando enormes sumas para que volvieran a tener la misma productlVldad,
con lo que se disminuyeron los recursos que podían destinarse a obras
nuevas.
La operación, conservación y mantenimiento de l?s distritos de ri:go
requiere un fuerte volumen de recursos, ya que el gobierno ha mantemdo
a su cargo el control de los mismos y ha absorbido los costos. ~to
significa que se sigue beneficiando a los productores que y~ han si~o
apoyados anteriormente, en detrimento de otras áreas susceptibles ~e .incorporarse al riego, pero sobre todo de las de temporal que no han recibido
suficientes recursos.

A las áreas de temporal se le han canalizado apoyos en una prol?°rción
mínima. En 1988 se tenían sólo 949 mil Has. de tempor.al tecnificado.
Básicamente se le han proporcionado apoyos ~e promoetón Y f?me~o
que no tienen efectos directos sobre la producción, como son asistencia
técnica y organización de productores, entre otros, que en much~ casos
son rechazados por los productores por no corre~ponder a las nece_sidades
y características de la región, además de las actitudes de corrupctón que
han imperado en el sector.

1.2 Bienes y servicios de apoyo a la producción
agrícola

En congruencia con la estrategia de modernización de la agricultura, el
gobierno ha proporcionado subsidios a los insumos agrícolas, po~ ~n lado,
para compensar los bajos precios que los productores han rec1~id? por
sus artículos, y por el otto, para aumentar los niveles d~. rendimiento.
Sin embargo, a partir de 1982 se planteó una nueva política para este

Recesión y crisis de la...57

subs~~tor, con la cual se busca reducir y, en algunos casos eliminar los
subsidios.
Los bienes y servici~s de apoyo a la producción los ha otorgado el
estado a. través de las entidades de la administración pública paraestatal,
que está m!egrada por las .empresas de participación estatal, los organismos
des~ntralizados, las sociedades nacionales de crédito, las instituciones
~acionales de seguros y fianzas y los fideicomisos. Esas entidades han
sido creadas con el propósito de cumplir con algunas funciones del estado
~mo la explotación ~e recursos. ~aturales estratégicos, la producción d;
msumos Y la prestación de servtc10s básicos. Por medio de ellas se ha
pr~movido la modernización del campo, el cambio tecnológico y se ha
estunulado y complementado la inversión pública y privada.
A. continuación se presentan los principales bienes y servicios que
el gobierno ha proporctonado a la agricultura:
·
I_nvestigación: En la política agrícola de México se Je ha dado una
gran lDl~rtancia a la ~vestigación y desarrollo de la tecnología, la cual
ha permttido obtener mcrementos significativos en los rendimientos de
los principales cultivos, como se señaló en el apartado anterior. Muestra
de ~llo es que los av~ces logrados en el mejoramiento genético de las
semillas de alto rendimiento en México constituyen la base de la "Revolución Verde" que se dio en otros países.
Los_ oríge~es de la investigación, con apoyo gubernamental, datan
de los anos tremt~ cuando la Secretaría de Agricultura fundó el Depart~ento de Estaciones Experimentales, cuyo objetivo era encontrar soluaones a los problemas prácticos que se presentaban a los campesinos.
En 1947 este departamento se transformó en el Instituto de Investigación
Agrícola (IIA) que funcionó hasta 1960.
Congruente.con la estrategia d~ modernización de la agricultura, en
194~ se estableció el ~rograma con1unto de ayuda técnica del gobierno
meXI~o y la ~undación Rockefeller, que se incorporó a la Oficina de
Estudi~s Es~ec1~es (OEE) de la Secretaría de Agricultura, cuyo objetivo
fue la mvestigaetón para aumentar la producción.
. En este programa se suponía que la tecnología agrícola que se estaba
ap~cando en E.U.A. podía transferirse a México, y se trataba de descubrir
los msumos técnicos y la debida proporción para su empleo por los agricul-

�58Ensayos

tores mexicanos.2 Esto provocó que en parte sus investigaciones no fueran
aplicables, porque en México no se contaba con programas de extensión
agrícola, créditos, ni la educación rural que se tenía en dicho país.
Básicamente los investigadores de la OEE se dedicaron a buscar nuevas variedades de semillas que respondieran a un "paquete" de insumos
y prácticas especialmente aplicables en las zonas de riego. Ese paquete
estaba compuesto por el uso de maquinaria agrícola, fertilizantes químicos,
herbicidas, insecticidas y regulación del agua. Esta técnica de producción
ha resultado muy costosa para el país porque su utilización se ha concentrado en las áreas de riego, además de que la utilización de tecnología
intensiva en capital, no es congruente en un país que tiene escasez de
recursos financieros y una gran disponibilidad de mano de obra agrícola
con bajo costo de oportunidad.
En 1961 se fusionaron la OEE y el IIA con la fundación del Instituto
Nacional de Investigaciones Agrícolas, bajo el control del gobierno mexicano. Con ello se esperaba que la investigación se reorientara al desarrollo de tecnologías que correspondieran a las condiciones socioeconómicas y a las características físicas del país. Sin embargo, los recursos
fiscales que se le asignaron fueron declinando, por lo que se limitó a
continuar con las actividades que se venían desarrollando. Fue hasta
1969 cuando se le dio nueva importancia y se le canalizaron fondos suficientes para fortalecer sus investigaciones.
En 1985 la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos fusionó
los Institutos de Investigación Agrícola, Ganadera y Forestal en el INIFAP
(Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias).

Recesión y crisis de la...59

un gran esfuerzo por superar el rezago en la investigación y vencer los

problemas operativos a que se enfrenta el instituto. Para ello, es necesario
canalizarle suficientes recursos financieros tanto públicos como aportaciones del sector privado.
·
Semillas: En 1961 al fundarse el INIA se creó PRONASE, organismo
que debía recibir el material genético del instituto, multiplicarlo mediante
contratos con agricultores, o en sus propias tierras y distribuir las semillas
certificadas.
Esta empresa tiene el monopolio de la disposición de los resultados
de ~ investiga~ón genética pa~ocinada por el gobierno, pero grupos de
agncultores pnvados han obtemdo permiso de la Secretaría de Agricultura,
para recibir material genético de alto rendimiento del INIA para la reproducción y venta de sus propias semillas.
La calidad de las semillas de PRONASE ha sido en general bajísima,
sus costos de administración elevados y su sistema de distribución poco

seguro.

Gordillo de Anda señala que esta entidad no ha logrado promover
plenamente la generación de semillas mejoradas, ni incorporar a los productores de esos insumos. Además, tiene un deficiente control de calidad,
realiza la multiplicación de productos obsoletos y tiene bajos rendimientos
de producción. Este autor recomienda que INIFAP y PRONASE orienten
sus acciones a atender las necesidades de las zonas temporaleras con
agricultura tradicional, a través de la generación de material genético adecuado para las microrregiones maiceras y frijoleras del centro y sur del

país.4

Ni el INIA ni el INIFAP han logrado integrar sus actividades de
investigación básica y de desarrollo con las tareas de la SARH en cuanto
a asistencia técnica y extensionismo, de manera que sus acciones no corresponden a las necesidades de los productores.
En 1970 había 10 centros de investigación y 30 campos experimentales
en el país. Para 1975 habían aumentado a 12 y 49. En 1980 se tenían
17 y 58 y en 1984 se tenían 17 y 59, respectivamente.3 El aumento de
los organismos de investigación nos muestra el interés que tiene el gobierno
por mejorar las técnicas de producción del país, aunque los propósitos
de la investigación cambien con cada régimen priorizando las áreas de
riego o bien los intereses de las de temporal. Sin embargo, se debe realizar

Cabe señalar que la producción de semilla certificada por PRONASE
ha aumentado significativamente, ya que en 1961 se generaron 1,464 toneladas, mientras que en 1988 se obtuvieron 77,766 toneladas. No obstante,
ha tenido un comportamiento de muchos altibajos, presentando en un
año incrementos importantes para tener al siguiente un descenso muy
grande. El volumen de semillas de esta empresa representa alrededor
del 40% de la oferta del país, el 60% restante es de los sectores privado
Ysocial. El uso de semillas mejoradas es de 90% en áreas de riego y
de 10 a 15% en áreas de temporal.

�60Ensayos

Fertilizantes: La "Revolución Verde" provocó un espectacular aumento en ·el uso de fertilizantes. GUANOMEX, creado en 1943, no tenía
capacidad para satisfacer la demanda, además, los precios de los fertilizantes eran muy elevados y los costos de esa empresa aún m~. D~ante
los años cincuenta y los primeros años de los sesenta, la producción nacional
aumentó con relativa lentitud y una parte considerable de las necesidades
se satisfu.o con importaciones.
En 1965 se inició la nacionalización de la industria, con lo que la
mayoría de los productores privados se integraron a GUANOMEX para
facilitar la planeación y eliminar importaciones. En sólo tres años la empresa atendió el 90% de la demanda de nutrientes de fósforo y nitrógeno,
y los precios de algunos productos bajaron considerablemente.
La producción de fertilizantes ha tenido un ritmo creciente a partir
de 1965 en que los fertilizantes de nitratos yfosfatos alcanzaron un volumen
de 657.7 mil toneladas. Para 1970 fue de 1,171.8 mil toneladas, en 1975
fue de 1,869.8 mil toneladas, en 1980 fue de 2,111.9 mil toneladas, en
1985 fue de 3,749.9 mil toneladas y en 1988, a pesar de la caída de la
producción agrícola, fue de 4,030 mil toneladas. Esto representa tasas
de .crecimiento promedio anual de 12.2, 9.8, 2.5, 12.2 y 2.4% para los
períodos comparados.

Los precios reales de los fertilizantes cayeron de 1968 a 1987, lo
que ha significado un fuerte subsidio a los agricultores. Sin embargo,
en 1988 tuvieron un aumento muy importante. Alrededor del 90% de
las áreas de riego y 50% de las zonas de temporal utilizan este insumo.
Crédito: El crédito es otro de los insumos fundamentales que determinan la producción, ya que proporciona al ~icultor los_ recursos~cleros necesarios cuando carece de capital propio para realiz.ar los cultivos.
El gobierno creó instituciones oficiales para apoyar las actividades
agrícolas. En 1926 fundó el Banco Nacional de Crédito Agrícola, ~.A.,
en 1934 el Banco Nacional de Crédito Ejidal y en 1965 el Banco Nacional
Agropecuario. Finalmente, en 1976 instituyó el Banco Nacional de Crédito
Rural, en el que se fusionaron los tres anteriores.
Los objetivos de las instituciones de fomento agrícola han cambiado
de una administración presidencial a otra, oscilando entre el apoyo a los
productores de escasos recursos y la aplicación estricta de criterios de

Recesión y crisis de la...61

recuperabilidad de los créditos. Esto último se presentó con mayor intensidad en el régimen de Alemán.
El crédito concedido a los productores de subsistencias en condiciones
estrictas, sólo ha logrado endeudarlos y, al cabo de algunos años, ya no
han recibido crédito oficial y han sido puestos en listas de clientes cuyos
ingresos futuros están sujetos a reclamación.5 El mismo problema se
presenta a las pequeñas comunidades agrícolas o ejidales.
De 1961 a 1981 la banca oficial canalizó recursos crecientes al campo,
ya que pasó de $10,871.3 millones (pesos de 1980) a $61,259.2 millones,
lo que significa una tasa promedio anual de crecimiento del orden de
9.0%. A partir de 1982, el monto de los créditos otorgados descendió
fuertemente. El año en que más se afectó fue en 1987, en que tuvo
una reducción de -38.3%.
En cuanto a las superficies habilitadas con crédito de avío por la
banca especializada, en 1976 atendió 3,953.6 mil Has. A partir de la
década de los ochenta se amplió la atención hasta alcanzar 7,240.0 miles
de Has.. Cabe hacer notar que esta superficie representa menos del 30%
del total cosechado.
Los principales cultivos atendidos son el maíz, el sorgo, el frijol y
el trigo, en orden de importancia. En menor medida la soya, el arroz,
el cártamo y la semilla de algodón.

Para que el crédito otorgado sea eficiente, debe otorgarse en el monto
suficiente para cubrir todas las fases del cultivo y además ser oportuno.
En estos dos aspectos se han presentado fuertes problemas porque las
ministraciones de recursos no se han otorgado con la suficiente celeridad.
Asimismo, el crédito se otorga en especie, que incluye los insumos
agrícolas de semillas, fertilizantes e insecticidas, así como apoyos al crédito,
que incluyen seguro agrícola, asistencia técnica, organización y comercialización. La calidad de estos bienes y servicios ha ido mejorando, pero
han abundado las quejas de los productores, en el sentido de que los
insumos son de baja calidad y obsoletos y, los apoyos, ineficientes y manejados por personal corrupto, lo que ha ocasionado fuertes pérdidas
a los productores.

�62Ensayos

Recesión y crisis de la...63

1.3 Otras políticas

Además de las políticas que se señalaron en los apartados anteriores,
el estado ha manejado otros instrumentos que han determinado la conformación de la estructura del subsector agrícola. Por su importancia,
se incorpora en este trabajo un análisis de los términos de intercambio
y del reparto agrario.

CUADRO 3
MEXICO
INDICE DE PRECIOS IIIPUCITO DEL PIB Y AELACION DE INTERCAMBIO
(8 - 1910 • 100)

00

TOTAL
A

RICULTURA

e

FACl\J

e

1.3.1 Términos de intercambio
El cálculo de los términos de intercambio de la agricultura con respecto
al resto de la economía, con base en el deflactor implícito del PIB, nos
muestra que desde 1940 los precios han sido favorables a este subsector,
salvo en algunos años en que fueron desfavorables (1971, 1972, 1980, 1982
y 1983 con -1.2, -3.1, -2, -5 y -5.8 respectivamente) (véase cuadro 3).
Sin embargo, al comparar los términos de intercambio de la agricultura
con la industria manufacturera, se observa que de 1940 a 1972 la relación
fue desfavorable al sector agrícola. De 1973 a 1981 tuvo un comportamiento favorable, pero de 1982 a 1988 se revirtió nuevamente la tendencia
a favor de las manufacturas.
Lo anterior nos indica que la agricultura ha apoyado al sector manufacturero al proveer productos alimenticios y materias primas a precios bajos,
lo que ha permitido mantener bajos los salarios de los trabajadores y
abaratar los costos, lo que redunda en una tasa de ganancias más alta.

19'0
19-45
1950
1955
1960
1165

13.1◄ 1

18.548

1 1966

17.204

1

17.705

;

;

'

1967
1968
1969
1970

1971
1,n
1 1973
1974
1975
1976

1tn

1978
1979
1980
1981
1982

1983
1984
1985

Cabe hacer notar que a nivel de cultivos las variaciones son diferentes:
han aumentado más que proporcionalmente algunos productos, como las
frutas y las hortalizas, mientras que los precios de los granos básicos y
oleaginosas se han rezagado, al ser controlados mediante precios de garantía. Ricardo Solís en su artículo sobre Precios de Garantía y Política
Agraria,6 presenta información sobre los precios de garantía nominales
y reales de los principales cultivos; se puede apreciar que los niveles reales
del maíz, frijol y trigo son inferiores en 1988 respecto a los que tenían
en 1953 (año en que se estableció la política de precios de garantía como
precio mínimo de comercialización). En la misma situación se presentan
los precios de los demás productos básicos, al compararse los niveles
a partir de que se estableció un control a través de precios de garantía.

2.314
4.322
6.65
10.595

1988
1987

1988

18.124
18.835
19.685
20.11◄8

22.148

24.18
30.689
35.492

2.912
5.655

-15.6
.3
8.5
•15.137
-6.78
-0.976

11.313
11.14
111.738
20.489
21.2M

2.1
3.2
1.9
1,0
2.0

-3.435
-4.545
-6.424
-7.136
-5.147

20.586
21.45
26.892
34.203
40.671

22.988
23.925
26.33
32.567

-12
-3.1

-10.449
-10.345
1.375
5,024
10.193

36.909

68.266

66.305

n.778

100.0

131.5
1112.7
363.8
648.4
105U
2043.1
4550.0

4882.9

11286.7

10078.3

1680.2
4021.8
8054.2

e

17.664 ·
18.27
18.47
19.027
20.014

82.085
100.0

386.1
614.4
962.9

~10

A

1U95
15.324
17.13

8.◄ 13

43.274

202.8

1:.610

""-n:amblo

6.2
26.9
15.8
4.1
2.5
7.3

41.212
61.077

126.0

Ttll1ÍnOI do

2.457
5.485
7.7
11.028
14.285
17.755

42.441
55.354
64.606

n .n 1

Torminos do
lntorcan1:lio

u

11.5
10

11 .573

100.0

13.8
10.3
5.7
5.6
2.0

126.0
198.6
399.9
668.0
1053.0
11172.8

58.259

Tasadocnctnlonto

1---=::;=:.=--=----.
~

13.3

17.4

'·º
9.8

lO

5,6
3 .5
4.D

2.9
2.4
3.9
4.5
5.t

u

12.8
22.1
15.7

7.4
5.3
4.4
-4.4
3.3
1.1
3.0
5.8
2.~
4.2
24.4
21. 1
11.1
11.7
26.5

2.151
5.538
5.981

1U
30.4
18.7
20.3
28.7

4.4
-5,0
-5.8
5.5
9.5

4.365
-2.971
-9.027
-2.934
0,133

26.0
41.0
90.4
59. 1
56.7

31.5
48.5

21.6
13.1
2.9

3.564
-6.818

74.5
139.4
100.3

93.8
122.7

◄.837

-17.777

11.I
20.2
21.1

au
71.2

12.6

82.1

• p.,. 19◄0 • 1155 no .. o,-,ltó lnfonnadón aepa,ada de la agrlculln, por lo quo .. IOmó lnlonnación
agregada quo lncluy. la agricullln. ganadorfa. sllYiculura y posca.

fUENTE: Cilculol proplol basados., la lnlOITIIIICi6n do e..... do ""-'íc:o, lnfomol Anuales, para ti porfodo do
11◄0-1970 con beM

..

1960-100. INEGI, Sistoma do Cutnlll Nacionales do México para ti periodo 1970-1980

con bMe 1970o100 y do 1980-11188 con base 11180 11 tomaron las clras 19pOrladas por ol Nlorido Slllelra.

�64Ensayos

Recesión y crisis de la...65

...J

o

11'1

&lt;
w

~

N

N

11'1
N

,,,o

11'1

,,,

8

~

o

~

N

N

N

o

o
~

o
o
o
o

a,:

...J

o &lt;
z

,o

-

~
...J

o

&lt;
w

a,:

"'
...J

a,:&lt;

... -~
z

11'1
11)

o

:a

11'1
11)

2

°',,,

~

z

~

...J

...z~

~

i

!u

N

ew

a,:

o

!i
w

•

Q

11)

111

,.._

a,:
a,:

e

...J

ez

-

u

f

o

&lt;,J

...J

&lt;
..., w

o

a,:

...

- ...,
... a,:

&lt;
z

...,..,...
,.._

a,:

o

11'1

N

11)

:o
N

N

o,o

l"'I

,,,

8...

811'1

8
,o

~

,o

La respuesta positiva a los cambios de los precios agrícolas surge
de la agricultura comercial, ya que depende más de los bienes de capital
y de los insumos variables, semillas mejoradas y fertilizantes -entre otros.
En cambio, la respuesta de la agricultura tradicional ha sido poco significativa porque no hace uso importante de los bienes señalados.

,,,...
N

~

N

~
,o

;!

N

l"'I

~

11)

~

...

o
~

1

o
o
o

... ...,o
,,,...,,,

11)

N

,,,

,,,

o
~

o

~

o
o

11'1

N

~

,,,,,,
N
N

!,?
Q.
Q.

.

,..

o

...&amp;
&lt;,J

o

12
e

-.
u

&lt;
:E

...J

~

-

o
o

11'1

~
z

,,,

ij

...°'
11'1

o

11'1
11'1

8

,o

11'1

a,:

111

,,,

:;

:8

...wz
~
...

~

o

'°S!:

...i

~

1.3.2 Reforma agraria
La Reforma Agraria constituye uno de los frutos de la Revolución Mexicana. La restitución de tierras a las comunidades campesinas y el reparto
de los grandes latifundios fue la razón principal por la que los campesinos
se incorporaron a la lucha. Sin embargo, las presiones de los terratenientes
y de los líderes locales impidieron que se diera el reparto de las tierras.
Fue hasta el régimen de Cárdenas cuando se dio un fuerte impulso y
se buscó una reforma integral que permitiera que los eji_dos recién formados
se hicieran productivos.

111

..

11'1

A nivel de cada cultivo se observa que en los años en que los precios
de garantía han aumentado en términos reales, más que otros productos,
se presenta un aumento de la superficie cultivada, sobre todo en áreas
de riego y, consecuentemente, se da un aumento en el volumen de la
producción.

!,?
o

z

...J

ci?

l"'I

~

&lt;
w

o
o
o
o
~

11'1

~

o

w

N

z

- ...°'

~

Ñ

"'a,:
111

,.._

La política de establecer precios de garantía de los granos básicos
por debajo del resto de los productos del propio sector agrícola y de
los bienes manufacturados, ha desestimulado la producción de esos artículos, provocando un déficit en el mercado interno que se ha tenido
que satisfacer con importaciones. Esta situación se presentó en el período
de 1981 a 1988, durante el cual el precio real de los granos básicos bajó
significativamente, como se muestra en el cuadro anterior. Esto repercutió
sobre la caída de la producción que se tuvo en esos años. Por el contrario,
los términos de intercambio en favor de la agricultura provocan una expectativa de ingreso mayor para los agricultores, lo que estimula el aumento
de la inversión para realizar mejoras en las tierras ya existentes y aumentar
la utilización de insumos que mejoran los rendimientos.

Clark Reynolds considera que la Reforma Agraria sentó las bases
para el desarrollo dual del sector rural del país, conformado por explotaciones comerciales y por gran cantidad de precios de subsistencia. Lo
anterior en virtud de que para atender las grandes demandas de tierra
presentadas, los ejidos que se integraron promediaban de 2 a 3 Has. Asi-

�Recesión y crisis de la...67

66 Ensayos

mi$mo, con el programa de Reforma Agraria no se eliminaron los predios
de mayor tamaño, sino que sólo se redujeron sus dimensiones. A los
propietarios originales (y en algunos casos a cada miembro de la familia)
se les permitió conservar de 100 a 200 Has. escogidas por ellos, las cuales
incluían, por lo regular, el núcleo de la hacienda, pozos, bombas y
construcciones, a partir de los cuales se conformaron los predios grandes
que han participado en el proceso de modernización de la agricultura.?

1/1

w

..J

&lt;
ü
z
w
o

¡¡;

Esto significa que a los ejidos se les dotó de tierras de menor calidad,
con menor dotación de agua y más alejados de los mercados. Aunado
a ello, recibieron menos estímulos gubernamentales que la agricultura
comercial, y el tamaño de sus predios los imposibilitó para obtener excedentes que les permitieran mejorar sus explotaciones, por lo que los
ejidatarios individuales pasaron a formar parte del sector de subsistencia.

w
a:

Q.

~

8~
~

z

::,
CJ

w

1/1

De 1900 a 1985 se distribuyeron 102.9 millones de Has., beneficiando
a 2.8 millones de campesinos. Del total de tierras, 1.9% fueron de riego,
12.1% de temporal, 53.7% de agostadero, 10.9% montes, 0.8% zonas desérticas y 20.6% son indefinidas (véase cuadro 5).
Como se mencionó anteriormente, el reparto de tierra entraña un
problema político y social y se ha realizado para apaciguar los reclamos
de distribución del ingreso yjusticia social presentados por los campesinos.
Sin. embargo, del total repartido, es mínima la proporción de áreas de
riego y muy pequeña la de temporal (no se indica en la fuente la calidad
de estas tierras). La mayor parte corresponde a agostaderos, montes
e indefinidos.

&lt;
a:
a:

w
¡:

w
o
11)

f

:::&gt; :E

1/1

o o¡:
a:~ a:
cxo
&lt; w Q.

o

g
&lt;

ü¡¡:

w
w

z

CD

&gt;
(/1

Los regímenes presidenciales que más tierras han repartido son los
de Cárdenas (1935-1940), Díaz Ordaz (1965-1970) y Echeverría (19701976). En los dos últimos períodos, la calidad de la tierra entregada fue
muy baja.
La producción de los predios ejidales ha estado en desventaja y su
explotación se ha hecho a través del uso intensivo del trabajo. La ocupación

de mano de obra aumentó en el caso de las explotaciones pequeñas, en
relación a las propiedades medianas y de tamaño grande, en tanto que
en estas últimas, se tendió a utilizar métodos más intensivos en capital.
Cabe señalar que existe una marcada diferencia entre los ejidos explotados individualmente, de aquellos explotados colectivamente, ya que

&lt;

a:

a:
w

¡::

w

o

z

o

(J

g
e
§a:
~

�68Ensayos

estos últimos han sido beneficiados por fuertes inversiones y apoyos crediticios, asistencia técnica y organización, lo que los habilitó para tener
una productividad similar a la de los propietarios privados, aprovechando
las economías a escala en la siembra, cosecha y transformación de los
productos.
En noviembre de 1991 el ejecutivo federal presentó ante el Congreso
de la Unión una iniciativa de reforma al Artículo 27 constitucional, mediante la cual se solicita: autorización para que las sociedades mercantiles
participen en la propiedad de la tierra y la producción rural; otorgar
a los ejidatarios el derecho sobre sus parcelas, establecer procedimientos
para que los comuneros y ejidatarios puedan asociarse entre sí y con
terceros, y otorgar el uso de sus tierras; dar por concluído el reparto
de tierras, y se solicita que se continúen considerando como pequeñas
propiedades aquellos predios que debido a mejoras realizadas, rebasen
los límites establecidos.
Con esas medidas se pretende dar seguridad a la tenencia de la tierra;
combatir el minifundio a través de formas de asociación que permitan
capitalizar al campo y aprovechar mayores escalas de producción, y se
busca que los productores conjunten recursos y esfuerws en términos
equitativos y transparentes.
Paralelamente a las modificaciones legales, se está proponiendo una
reforma a la política aplicada en el campo que incluye la inversión pública, .
el desarrollo científico y tecnológico, mejoramiento de instrumentos financieros (como el seguro y mercados de cobertura), sistemas de comercialización más modernos, cadenas de transformación más eficientes e
insumos competitivos yde alta calidad. Al respecto se considera pertinente
realizar los siguientes comentarios:

•

•

La conclusión del reparto de la tierra dará seguridad a la tenencia
de la tierra, lo que tendrá efectos positivos sobre la inversión
en el campo. Sin embargo, hay que tener presente que el agente
más importante de inversión en el campo ha sido el gobierno
y no los propietarios privados de los predios medianos y grandes.
La participación de las sociedades mercantiles en el campo podría
provocar una mayor concentración de la tierra por la existencia
de las sociedades irregulares y los prestanombres.

Recesión y crisis de la...69

Sobre el particular, cabe mencionar que Cervantes Ahumada señala
que existe un gran número de sociedades mercantiles que no están constituídas conforme a los requisitos que establece la Ley General de Sociedades Mercantiles. Asimismo, agrega que "quien quiera que en México
desee afectar sólo parte de su activo patrimonial a una empresa mercantil,
organiza una sociedad anónima, en la que hace figurar como socios a
sus familiares, a su chofer y a su jardinero.... Estas sociedades proliferan
por centenares en nuestra vida comercial".ª
•

Se está planteando que no se permitirá que los ejidatarios enajenen sus parcelas por presiones derivadas por adeudos anteriores,
por lo que se buscarán mecanismos que los liberen de sus pasivos
con las instituciones oficiales de crédito. Sin embargo, el mayor
riesgo radica en las deudas que los campesinos tienen con los
prestamistas privados y los arrendadores de tierras ejidales, que
al margen de la ley tienen gravadas las parcelas.

•

En relación al paquete de políticas económicas para la reactivación del campo, se considera que debe incluir un volumen de
recursos tal que permita revertir la tendencia de la descapitalización del campo y superar el atraso y marginación actual.

En resumen, se considera que estas medidas deben incluir disposiciones suficientes que protejan a los ejidatarios y a los pequeños propietarios, de ser absorbidos por el gran capital en condiciones desventajosas. Además, el estado deberá apoyarlos con inversiones y estímulos
y subsidios, para que puedan participar en el mercado en forma más
eficiente y competitiva.

1.4 Discusión de las políticas agrícolas

El modelo de desarrollo adoptado a partir de 1940, determinó que se
subordinara la agricultura a las prioridades de industrialización del país.
Asimismo, al interior del sector agrícola se sobreestimularon las explotaciones comerciales de riego, con respecto a las tradicionales del área
de temporal.

�70Ensayos

1.4.1 Subordinación de la agricultura a la industria
A la estrategia de d~sarrollo agrícola se le asignaron los objetivos de
a~entar _la_ pr~uce1ón y la productividad, que favoreciera el proceso
de m~ustn~ción ~e} país a través de alimentos y materias primas baratas,
Yla disposición de diV1Sas por la reducción de importaciones y el aumento
de las exportaciones.
Esta política ha estado matizada en cada régimen presidencial. En
algunos, se ha propuesto el desarrollo rural, que permita el acceso de
las grandes masas campesinas a los beneficios del desarrollo, mejorando
sus nive~es de vida y s~ participación en el ingreso. Sin embargo, finalmente
han cedi?o a las presiones del sector industrial, subordinando los objetivos
del medio rural. ~n otros regímenes se ha sometido a la agricultura
a una gran explotación a través de los mecanismos de precios y reducción
de estímulos y subsidios a los insumos prioritarios.
El hecho más relevante que se observa desde 1940 es la caída tendencial de la inversión pública y la disminución de subsidios tanto en
términos rea!es como en su participación en la inversión tot~ lo que
pone de manifiesto que los fondos se están canafüando en mayor medida
hacia el resto de los sectores de la economía.
Aunado a la drástica caída del gasto público en el campo, se encuentra
el hecho de ~ue desde 1965 su rentabilidad ha disminuido. Su impacto
en -la expansión de la producción del sector, a través de la ampliación
de las 1:°nas de riego, ha descendido más que proporcionalmente debido
a cuest~ones de ~isponibilidad física de la tierra apta para el cultivo y
a cuestiones técrucas y de costos crecientes.
Lo~ ~ubsidi?s a la pr?du_cción de insumos básicos y a la prestación
de servicios básicos ha dismmuído, lo que ha provocado aumentos en
sus precios, sobre todo de 1982 a 1988. La cobertura de utilización de
s~~as, mejoradas, maquinaria y equipo, y fertilizantes y créditos, ha
disminwdo, además de que su uso se ha enfocado básicamente a las zonas
de riego.
Los_ efectos más graves de la reducción de los apoyos del gobierno
se aprecian en el área de investigación, que no ha contado con recursos
para seguir, por lo menos con el ritmo que tenía en 1960, mucho menos
para llevar a cabo un desarrollo tecnológico acorde con las prioridades

Recesión y crisis de la...71

nacionales y la atención de las áreas de temporal. En la actualidad se
padece un rez.ago considerable con respecto a los avances logrados en
otros países, lo que queda de manifiesto por el diferencial de rendimientos.
Empero, la situación más crítica se presenta cuando se comparan los rendimientos internacionales con los que obtienen las áreas de temporal de
México.
Por cuanto a los términos de intercambio, éstos han sido favorables
a la manufactura en detrimento de la agricultura. Esta situación daña
al~ ~cultores pcrque eleva los pr~cios de los artículos que ellos compran
y disminuye sus mgresos por los bienes que venden. Esto implica una
transferencia de ingresos para favorecer el aumento de los beneficios del
sector manufacturero. Desde el punto de vista de justicia social esa redistribución del ingreso es criticable, ya que las altas utilidades no necesariamente implican un aumento en el ahorro, sino más bien un mejoramiento de nivel de vida y un aumento en gasto suntuario, en lugar de
can~ a las inversiones_ productivas, que es el principal argumento
para Justificar la concentración de los recursos y la protección de la industria.
Esta situación ha contribuido a reducir los fondos de inversión en
la agricultura, aunado al hecho de que las mayores utilidades hacen más
atractiva a la industria, además de que los riesgos son relativamente menores, porque no está sujeta a los factores meteorológicos.
La política de industrialización también ha provocado la migración
de los trabajadores del campo a la ciudad, en virtud de que los salarios
que se ofrecen son mayores que en el medio rural. Sin embargo, la oferta
de mano de obra ha crecido en mayor proporción que la demanda, con
lo que se aumentó el desempleo urbano. Pero el diferencial de salarios
continúa ejerciendo un atractivo hacia los centros urbanos, lo que ha
agravado el desempleo y la pobreza, generando una mayor tensión social
en las ciudades.

lA.2 Explotaciones, comerciales y tradicionales
La estrategia de modernización de la agricultura instrumentada a partir

de 1940, favoreció el desarrollo desigual del campo. Con el propósito
de aumentar la producción y la productividad, el gobierno canaliz6 fuertes
sumas de recursos a la ejecución de grandes obras de riego y al desarrollo
de una tecnología intensiva en capital, que permitieron un rápido aumento

�72Ensayos

en los rendimientos de los productos básicos y de exportación. :Estas
acciones fueron complementadas con programas de producción de insumos
estratégicos y de servicios de apoyo a la producción.
Las inversiones en infraestructura hidráulica se concentraron en el
noroeste, norte y noreste del país, donde se desarrollaron unidades agrícolas muy comerciales e intensivas en capital. Los productores del
centro y sur del país reaoieron una pequeña proporción de esas inversiones,
y en su gran mayoría no tuvieron recursos para hacer uso de los insumos
y técnicas que se estaban aplicando, quedando al margen del proceso
de moderniz.ación. Como resultado, se acentuaron las diferencias entre
la agricultura comercial y la tradicional.
Las tierras abiertas al riego se entregaron a propietarios privados
en extensiones mayores a las establecidas en la legislación agraria, lo que
les permitió tener economías de escala en la utilización de maquinaria
y equipo y los insumos de semillas mejoradas y fertilizantes.
El reparto de tierras contribuyó a fortalecer el esquema dual. Por
un lado, no acabó con los latifundios existentes y, por el otro, favoreció
el J)linifundio al entregar predios de dos o tres Has., en ronas de temporal,
de mala calidad y en su gran mayoría no aptas para la agricultura, como
se muestra en el cuadro 5 . Además, no se dieron estímulos a la producción,
como se planteó en el programa original de Reforma Agraria.

Recesión y crisis de la...73

gamiento de mayores créditos y elevación de los precios de garantía. Como
~lución al minifundio, se planteó la colectivización de los ejidos y de
las comunidades campesinas; no obstante, la instrumentación de esta política se vio limitada porque requería una considerable inversión para ser
viable.9
Además la insuficiencia de la producción obligó al estado a canalizar
la mayor parte de sus recursos hacia las áreas de agricultura comercial,
que podía dar una respuesta con mayor rapidez, marginando a la agricultura
de subsistencia.
La segunda experiencia para fortalecer la agricultura tradicional se
dio de 1979 a 1982 con la puesta en marcha del Sistema Alimentario
Mexicano, cuya meta era alcanzar la autosuficiencia alimentaria del país,
mediante el subsidio a los insumos estratégicos, aumento a los precios
de garantía, fortalecimiento a las organizaciones campesinas y reducción
de los riesgos. Se trataba de superar los problemas que afectaban a las
áreas de temporal a través de incentivos. El SAM tuvo éxito en el aumento
de la producción de 1980 a 1981, pero en 1982 perdió su impacto, por
la inseguridad de las devaluaciones y la inflación.10

A principios de la década de los setenta se manifestaron con toda
claridad los problemas que enfrentaba el sector agrícola, al pasar de una
posición de país exportador de granos, a importador de los alimentos
básicos de la población, como son el maíz, frijol y trigo.

De 1982 a 1988 las condiciones del subsector agrícola se hicieron
más aiticas, fundamentalmente por la notable reducción de los apoyos
hacia ese subsector, tanto en términos reales como en su participación
e1:1 el total. Se redujeron los recursos públicos para inversión; la investigación yel desarrollo tecnológico se rezagaron; los precios de fertilizantes,
semillas mejoradas, pesticidas, insecticidas, electricidad, etc. aumentaron
en mayor proporción que los precios agrícolas; las tasas de interés aumentaron y se redujo el volumen de crédito; los precios de garantía declinaron
y, en general, se deterioraron los términos de intercambio. La política
de saneamiento financiero y eficiencia de las empresas provocó que el
nivel de la producción agrícola cayera, no se tuviera capacidad para utilizar
las tierras disponibles y se quedó un gran porcentaje de ellas ocioso.
Además, la agricultura comercial se orientó a la producción de bienes
de exportación, porque el tipo de cambio hacía más atractivo el mercado
externo.

De 1970 a 1976 se estableció una estrategia para hacer frente a los
profundos desequilibrios del sector y el deterioro del nivel de vida de
los campesinos. Se tenía el propósito de organizar y mejorar los métodos
de cultivo, mediante el aumento de la inversión pública al campo, otor-

Al respecto, cabe hacer notar que en EE.UU. el gobierno ha jugado
un papel fundamental en el desarrollo y auge de la producción agrícola.
Gavaldón y Ceceñas señalan que este país ha aplicado cuatro tipos de
programas de apoyo a ese subsector: protección de los precios agrícolas

Cabe hacer notar que el desarrollo de las áreas de riego ha provocado
un proceso de migración hacia ellas, pero en virtud de ser intensivas en
capital, no han podido proporcionar fuentes de empleo a los campesinos,
presentándose el problema de desempleo, que en muchos casos ha inducido
a los mismos a ofrecerse como braceros indocumentados en el sur de
los Estados Unidos.

�74Ensayos

de las fluctuaciones de la oferta y la demanda; protección de los ingresos
de los productores por medio de pagos compensatorios directos para mantener su nivel de rentabilidad; control de la oferta, y foment~ a la prod~ctividad y eficiencia, a través del financiamiento y ~ubvención de_ la investigación y desarrollo agrícola. Actu~e~te, el gob1e~no estadourudense
pretende reducir el monto de los subsidios a la agrt~ultura como una
forma de reducir su déficit fiscal, por lo que está aplicando progr~as
de control de la oferta interna y a nivel internacional busca la reduCCtón
de los subsidios y control de los excedentes agrícolas, para hacedr más
competitivas sus exportaciones y mantener los precios elevados.11
Sin embargo la implementación de es~ m~das en M~~co debe
tomar en consideración que el nivel de eficiencia y product1V1dad. está
por debajo de los niveles logrados ~n. aquel país, ad~m_ás de que ei:15ten
amplias zonas de temporal en condiciones muy deprurud_as y con i_uvel~s
de productividad muy bajos. La aplicación de esas medidas podrían dirigirse a las zonas de agricultura come~cial. Pe~o en tales áreas se ha
observado que, cuando se afectan sus mveles. de ingresos, red~ccn la superficie sembrada y ejercen una fuerte presión sobre ~l gob!em~ para
lograr estímulos directos que les compensen por los precios baJOS, nesgos
y costos.
Ante las perspectivas del mercado internacional de Yfano~ la política
agrícola del país debe orientarse a fortale~~ la capacidad mt_er~ de
producción de alimentos, actuando con dec1s1ón_ s~bre la ampliación de
la superficie cultivable y el aumento de los rend1m1entos, acorde con las
características y necesidades de las microrregiones.
Se considera necesario adoptar alternativas para la reactivación de
las zonas de temporal, ya que si esas áreas no pudiero~ ~acer uso del
"paquete tecnológico" cuando los insumos estaban subsidiados, mucho
menos lo podrían hacer en condiciones de precios rea~es, a~emás de que
en esas zonas se requiere de un fuerte volumen de mverS1ó!1 en obras
de drenaje y conservación del suelo y agua, que no pueden realizar porque
no cuentan con recursos.

Recesión y crisis de la...75

2. Un modelo de factores determinantes
de la producción agrícola
En esta sección se presenta UD modelo de los factores determinantes de
la producción agrícola, que incorpora las principales variables que explican
su comportamiento. Con el propósito de verificar la relación entre esas
variables se emplea la técnica de regresión múltiple y se realiz.a la interpretación de los resultados obtenidos.

2.1 Presentación del modelo
La hipótesis que se pretende demostrar, es que el crecimiento de la producción agrícola ha estado determinado por el gasto público federal canalizado
a este subsector, en forma de inversión física y de bienes y servicios de
apoyo a la producción, que han favorecido la ampliación de las tierras
abiertas al cultivo y el aumento de los rendimientos.
La producción agrícola depende de las decisiones que los productores
toman sobre la utilización de la tierra, el trabajo, el capital y la técnica,
así como de los fenómenos meteorológicos. En este trabajo no se pretende
analizar estos elementos, sino que se busca probar que la acción del gobierno ha sido fundamental para crear las condiciones favorables para el crecimiento de este subsector, a través de los instrumentos que se señalan
en la hipótesis. Además, el estado ha aplicado políticas que han contribuido a compensar los términos de intercambio desfavorables y los riesgos e incertidumbre de esta actividad, mediante estímulos directos y subsidios a los insumos, con lo que ha inducido las decisiones de los productores. En la página siguiente se presenta UD diagrama en el que se muestra
la relación que existe entre los instrumentos utilizados por el gobierno
Y la producción agrícola, relación que se comenta a continuación.
La inversión física pública federal es una de las principales variables
que explican el comportamiento de la producción agrícola. Este renglón
de gasto se ha destinado a la construcción, operación y mantenimiento
de obras de infraestructura hidráulica para la apertura de áreas de riego
Yde temporal tecnificado. La ejecución de obras de gran irrigación abarca
períodos muy largos, desde la proyección, construcción y puesta en operación de los distritos de riego, por lo que su impacto sobre la disponibilidad
de tierras abiertas al cultivo se da en el mediano y largo plazo.

�Recesión Ycrisis de la...77

76Ensayos

Como se mencionó anteriormente, los productores agrícolas toman
decisiones sobre la superficie que van a dedicar al cultivo, teniendo como
limitante la disponibilidad de tierras para usos agrícolas (que depende
de las tierras abiertas al cultivo con recursos públicos en los años anteriores,
mas las que se incorporen en el año de que se trate). Otros aspectos
que toman en cuenta los productores, son las expectativas de los precios
relativos y los convenios que hayan suscrito con el gobierno, en los que
se establecen los estímulos e incentivos que esta instancia les va a otorgar.

!

.. 2
,.,,.-81
o •

•

~re.
e .11

., ·- e ~
¡-11 .2

~

i!: !:!

•• 'i

o

1

•

,.• u:5 .~
1 2 '3

De lo anterior, se desprende que en el diagrama citado se plantee
que la superficie sembrada está en función de la inversión física pública
federal realizada en el pasado; también está determinada por los precios
relativos y los mecanismos de concertación que utiliza el gobierno para
establecer compromisos con los productores agrícolas.
La superficie cosechada, a su vez, depende de la extensión de tierras
sembradas y de las condiciones climatológicas, que pueden provocar mermas e incluso que se pierdan las cosechas.

El gasto público federal canalizado a la producción de bienes y servicios de apoyo a la agricultura, constituye otra variable fundamental que
influye sobre la producción agrícola, ya que incide sobre los aumentos
en los rendimientos. Actúa sobre dos aspectos: en el mediano y largo
plazo se destina a la investigación y el desarrollo tecnológico que ha permitido obtener semillas mejoradas e integrar los "paquetes tecnológicos"
que se mencionaron en el capítulo anterior. En el corto plazo, el estado
ha producido en forma subsidiada semillas mejoradas y fertilizantes, entre
otros, y ha proporcionado crédito a tasas preferenciales por debajo de
las del mercado, todo lo cual actúa directamente sobre los rendimientos.
El diagrama comentado ha permitido establecer esquemáticamente
la relación entre la variable dependiente y las independientes del modelo.
Es decir, la producción agrícola depende en forma inmediata de la superficie cosechada y de los rendimientos. A su vez, estos dos elementos
están determinados por la inversión física pública federal realizada en
el pasado, y por los bienes y servicios proporcionados por el gobierno
en apoyo a la agricultura.
Con el propósito de validar la hipótesis planteada acerca de la relación
entre las variables, se utilizará un modelo de regresión múltiple. En la

0t

a5: c5.[
~-

i~-

~

•

g.8

~g~

8 ~!..::
• '!
l!

.9•
-.. .,
o
• e

~,. j¡

-=

~

&gt;--

1

.....

J

..
•

•

!

~

1

,. e JI
~

~ =.!
l!:.
E~i
z:: •.j

!.1 ..

&lt; - 2

"i

l!j

a

• ~-3i-.
1

......

e

l

ji
~

•g
8

..••

e•

~ .2.

·,:

"'.E

1

.~

'--

~-¡
~
g.3

lü

1

l

..

.! ,.
:-:: flJ

t:

.!

a.. !

1

"

~

•
IL

-.-

~~

:!i

e
.!

.Jl§

,..§
i

U)

a:
1

♦♦

j
1

1

"' "

+

~-

�Recesión y crisis de la...79
78Ensayos
.
ás · portantes que determinan
ecuación sólo se incluyen las vanab1es m t
continuación:
la producción agrícola, la cual se presen a

i:

y

=

F (Xi, X2, X3,

Xi Y u)

trabajo. Cabe hacer notar que esto no afecta los resultados del modelo
porque la técnica de regresión múltiple se está utilizando con el propósito
de validar la hipótesis. Es decir, verificar si las variables independientes
determinan el comportamiento de la producción agrícola.

en donde:

y

= Producto Interno Bruto

de la Agricultura

X1 = ln~ersión Fsísi~.PúbPlir'caopo~~~;~os por el Estado (X21, X22)
X2 = Bienes y ervicios
. . tes
Xi1 = Producción Nacional de F e ~
r la Banca
Xu = Crédito Proporcionado a la Agricultura po
Especializada
Ñ
=Términos de Intercambio
.
Ñ
= Superficie Cosechada (Total Nacional)
u
= Término de Error
. bl d ndiente y es una función lineal
Se considera que la vana e er X Xi y u La ecuación está
d las variables independientes X1, 2, 3•
·
e:pecificada en la siguiente forma.

y = b1 + biX1 + ~X21 + b4X22 + b5X3 + b6Xt + u

;f

. bles ue tienen una correlación
En la ecuación se excluyen ~
ªe li~tivas del modelo, con el
muy alta o perfecta con otras var:i_a esultixp linealidad que podrían prepropósito de evitar problemas de t~cil l ~stimación de los coeficientes
sentarse entre ellas, lo que haría:uy
e:cuentra la disponibilidad de
de mínimos cuadra~os. ~n t caso s: a la su rficie cosechada. De
tierras y la superfi~e cul~v.ada :;::n y el d~ollo tecnológico, que
igual manera se exc. uye . mves
roducción de semillas mejoradas,
tiene una alta relaci:lne~ co~ incluyen los rendimientos, porque
los fertilizantes y el cr tdo. . am s proporcionados por el gobierno.
dependen de la oferta e msumo

t

.
d l modelo se presentan otras variables que no
En el flu1ograma ~
cá1 ul
Lo anterior se debe a que
se incluyen en la ~u!ción y los c º·~eran medir su influencia. En
no se encontraron mdicadores que pellD:1
. el clima y la concertación.
este caso están·
. bl
1 modelo se tomó en base
La decisión de incluir o no varia es ~n e en la sección 1 de este
al análisis y consideraciones que se expusieron

2.2 Selección y justificación de los indicadores
de las variables

En este apartado se definen los indicadores de las variables que se incluyen
en el modelo, se describe la información que se está utilizando y las fuentes
de la misma.
Cabe hacer notar que en el transcurso del período de análisis {1965
a 1988) han evolucionado los métodos de captación de la información,
el marco conceptual, la metodología del cálculo y su presentación. Esto
ha ocasionado problemas, porque algunos datos ya no se están procesando
y otros ya no son comparables porque tienen bases de cálculo diferentes,
por lo que se ha perdido la continuidad de series históricas de mucha
antigüedad.
Hasta 1976 el Banco de México tuvo la función de procesar la información sobre cuentas nacionales. Con la creación de la Secretaría
de Programación y Presupuesto se asignó esta función al Instituto Nacional
de Geografía, Estadística e Informática (INEGI), dependencia que ha
hecho un esfuerzo por presentar información más amplia y detallada. En
1981 publicó el Sistema de Cuentas Nacionales de México para el período
de 1970 a 1978, que corrige resultados anteriores. A partir de esa publicación se le ha dado mayor continuidad a la información.
Producto interno bruto del subsector agrícola. Esta es la variable
dependiente del modelo. La información sobre este renglón (a precios
corrientes) se obtuvo para el período de 1%0 a1970 de los Informes Anuales
del Banco de México, y de 1970 a 1988 se tomaron los datos consignados
en el Sistema de Cuentas Nacionales del INEGI. Estrictamente estas
series no son comparables porque tienen bases de cálculo diferentes, pero
para efectos del análisis de su tendencia, se considera válido tomarlas.
En todo caso, el problema ocurriría solamente en el año en que se efectuó
el cambio de fuente.

�80Ensayos

Recesión y crisis de la...81

Para deflactar los valores a precios corrientes, se usó el deflactor
implícito del PIB, que se obtuvo de las mismas fuentes. Con cálculos
propios se transformaron los índices de base 1960 y 1970 a base 1980.
Inversión física pública federal. Durante el período de análisis ha
cambiado la presentación y la forma en que se agreg~ los C?nceptos
de gasto público así como las áreas responsables de su integración. Los
datos de 1965 a
se tomaron de Economía Mexicana en Cifras 1981,
publicada por Nacional Financiera. De 1979 a 1988, se tomaron las cifras
inchúdas en los Informes de Gobierno. Cabe señalar que en 1980 se
llevó a cabo una reforma presupuesta! con la cual se cambió la clasificaci~n
del gasto público tanto por funciones como por programas. Con el cambio
ya no se presenta en forma separa~ la,inform~ción de l:15 actividades
primarias sino que, con una concepción más amplia, se considera el. sector
de desarrollo rural, en el cual se articulan los programas agrarios, de
producción agropecuaria y forestal y de bienestar social, lo qu~ ha dificultado la separación de los datos que corresponden a la agricultura.

im

Bienes y servicios de apoyo a la producción. En el s~bsector agrí~la
resaltan por su importancia PRONASE (Productora Nacional de Semilla)
en la producción y distribución de se_millas ~r~~das; FER~X ~Fertilizantes Mexicanos) en la produCC1ón y distribución de fertilizant~s, INIFAP (Instituto Nacional de Investigación Forestal y Agropecuaria) en
la generación, desarrollo y divulgación de te~ologías que. incrementan
la productividad, y BANRURAL (Banco Nacional de Crédito Rural) en
el otorgamiento de crédito.
En el modelo se incorporan dos indicadores para medir el impacto
que esta variable tiene sobre la producción agrícola: la producció~ nacional
de fertilizantes y la disponibilidad de créditos, porque se cons1dera ~ue
esos insumos son los más relevantes en el aumento de la produCC16n.
Se tenía la intención de incluir la producción nacional de semilla de
PRONASE; sin embargo, por los altibajos que tiene en el período .de
análisis, no presentaba una buena relación. La ~ente d~ informaetón
de los indicadores es el documento titulado Estadísticas Básicas 1960-1986
para la Planeación del Desarrollo ~ural Integrt'1, editado P?r la Secretaría
de Agricultura y Recursos Hidráulicos. Las cifras de créditos corresponden a los montos otorgados por los bancos especializados en el fomento
agropecuario, sin incluir los importes de los fideicomisos, ya que no se
localizó información consolidada, pero se considera que los apoyos más
importantes son los otorgados por la banca oficial.

Términos de intercambio de la agricultura respecto a la industria
manufacturera. Este renglón constituye una variable importante en la toma
~e decisiones de los pr~ucto~es, con un doble efecto. A corto plazo,
influye sobre la superficie cultivada y el uso de insumos variables. Las
e~ativas _de aumen_tos. futuros en los precios, con una mejoría en los
términos de intercambio, influyen sobre el aumento de la inversión física.
Para. medir los impactos ~e esta variable se calcularon los precios relativos,
coDS1derando el deflactor implícito del PIB para la industria manufacturera,
sobre el deflactor implícito del PIB de la agricultura. Hasta 1970 se tomar~n los dat~ del Banco de México; a partir de ese año, se incorporan
las cifras del Sistema de Cuentas Nacionales del INEGI. En virtud de
que se ha cambiado de base cada 10 años, se recalcularon para darles
base 1980.

2.3 Verificación de la hipótesis

Como se señaló en apartado 2.1, el modelo de regresión múltiple se está
utiliz.ando en este trabajo con el propósito de validar la hipótesis planteada
relativa a que el nivel de la producción agrícola ha estado determinado
por el gasto público federal destinado a ese subsector, en forma de inversión
física y de bienes y servicios proporcionados por el estado. De acuerdo
con estre planteamiento se espera que los coeficientes estimados muestren
la exist~ncia de una. relación directa entre las variables independientes
y la variable dependiente del modelo. Es decir, que los parámetros sean
de signo positivo.
Las series de tiempo uitilizadas para realizar los cálculos se presentan
en la página siguiente y se integraron como se indica en el apartado 2.2.

Cabe destacar que en el modelo se considera que los impactos de
las variables independientes sobre la dependiente se dan con diversos
períodos de rezago. Para la inversión física pública federal se estimó
un rezago de 15 años; de un año para la producción nacional de fertiliz.antes
Y para los términos de intercambio. Para el resto de las variables se
supone que influyen al nivel de la producción durante el año de que
se trate.
Los resultados obtenidos de la regresión se presentan a continuación:

�82Ensayos

Recesión y crisis de la...83

Coeficiente
b1
..---rrTTTTl

"T"T"TT7 r-T"T"T'T"l

,-,""T""T"ri

r-r..,.......r, ,-,rr-,-,--,

"

1

.....
"I
q

31475.0

Error Estándar
22923.0

t
1.3731

bi

1.5362

0.67695

2.2693

~

0.86353

0.53292

1.6204

b4

1.2166

0.19523

6.2315

bs
b6

..

Valor

-71.552
4.9887

318.97

-0.22432

1.6618

3.0020

i

..
"t

1::
~

...

~

-~ ~u'°
~-

I"

n

Suma de los cuadrados residuales =
Error estándar de la regresión
=
Media de la variable dependiente =
Desviación estándar
=
R2
=
2
R Ajustada
=
Estadístico Durbin-Watson
=
Número de observaciones
=
F (5,18)
=

0.122500
8 249.57
191 342.
37 326.5

o.961m

0.951154
23319
24.
90.5735

"I iiqrt'.

h

..
i
"t

-¡
L

_n

Los coeficientes estimados por la regresión se utilizan para medir
el cambio en la variable dependiente, asociado con una unidad de cambio
de la variable independiente de que se trate, considerando que todo lo
demás permanece constante.

Conforme se esperaba, los coeficientes que se estimaron por el modelo
resultaron positivos, con excepción de b5• Esto significa que un incremento
de un millón de pesos en la inversión física pública federal provocará
un incremento de 1.5 millones en el producto agrícola, con un rezago
de 15 años, considerando que todo lo demás permanece constante. El
aumento de 1% en la producción nacional de fertiliuntes dará lugar a
un aumento de 0.8% en el producto agrícola, con un rezago de un año.
Si el crédito aumenta en un millón de pesos, inducirá 1.2 millones más
de producto y el aumento en 1% de la superficie cosechada dará lugar
al aumento de 5% del producto agrícola. Por lo que se refiere a los

�84Ensayos

Recesión y crisis de la....85

términos de intercambio, contrario a lo que se esperaba, el coeficiente
resultó de signo negativo, sin embargo, no se presentan comentarios debido
a que el parámetro estimado es estadísticamente insignificante.
Con el propósito de probar el grado de significancia de cada coeficiente estimado por la regresión, se utiliza la prueba t. El valor de este
estadístico, que se calcula con los 18 grados de libertad del modelo (24
observaciones y 6 parámetros estimados), con un intervalo de confianza
de 5%, es de 2.101.
Los coeficientes estimados bi, b4 y b6 tienen un valor superior a
ese rango. Los coeficientes b1 y hJ son significativos a un 20% con un
valor de la t = 1.330. Sin embargo, la t estimada para el parámetro
bs es muy baja y de signo negativo.
X

,
2

De acuerdo con estos resultados se considera que las variables X1,
X y Xs son significatvas y determinan el nivel de la producción.
3

Sin embargo, el coeficiente de la relación de precios es estadísticamente irrelevante, y según el modelo no determina a la producción agrícola.
La R2 indica la proporción del total de la varianza de Y que es
explicada por la regresión. Su rango se encuentra entre cero y uno, Y
un alto valor de este estadístico se asocia con un buen ajuste de la línea
de regresión; un bajo valor, con un pobre ajuste del modelo de regresión.

2

En los cálculos del modelo se determinó un valor para la R de
0.961m, lo que muestra que la ecuación de la regresión explica el 96%
de la variación en la variable dependiente. Es decir, la relación causal
del modelo ha sido correctamente especificada.

que tiene el modelo, es de 4.56. El valor estimado para este estadístico
por el ~~elo es de 905'735, muy por encima del valor aitico ñalad
lo q_ue m~ca un alto grado de significancia y apoya la acepta~ón
la hipótesJS planteada en el modelo.
e

J•

Para probar que no existe correlación serial entre los términos d
error se usa el estadístico Durbin-Watson. El valor de este estadísti~
puede cae~ en un rango de cero a cuatro. Un valor cercano a dos indica
~uc no e~te correlación en serie de primer orden, pero para su exacta
~t~{reta~ón se usan tablas cuyos valores varían con el número de vana es y e número de observaciones. Si el estadístico cae dentro del
rango 4-du Y 4dl la prueba es indeterminada.
~nsiderando el número de ~ observaciones (24) y el número de
las ~bles (5), el valor del estadísti~ al 5% de significancia es dl=0.93
y du -1.90; por su parte, el valor estimado es de 2.33 lo que nos indica
que la prueba resulta indeterminada.
'
4-du &lt; dw &lt; 4-dl

4-1.90 &lt; dw&lt; 4-0.93
2.1 &lt; 2.33 &lt; 3.(17

mu ~o obstante este r~s~tado, se considera que este problema

00 es
YIDlportante, ya que mdica la presencia de autocorrelación del término
de error,· lo que a su vez indica un problema de especificaa-6n, pero como
la
regresión se usa sólo para la prueba de hipótesis, los estadísticos relevantes son R2, F y los "t".

de r De ~cuerdo ~n los estadísticos de la bondad de ajuste de la ecuación

La R2 ajustada elimina la dependencia de la bondad del ajuste con
el n6mero de variables independientes. En el modelo el valor estimado
de este estadístico es de 0.951154.

egresión_m6tip~e, se puede concluir que existe una gran relación lineal
~ntre las ~bles mdependientes y la variable dependiente lo que apoya
aceptación de la hipótesis planteada en este trabajo. '

El estadístico F se utiliza en el modelo de regresión múltiple para
probar la relación lineal entre la variable dependiente y las independientes.

Conclusiones y Comentarios

Se asocia un bajo valor de la F con una débil relación entre X y
Y, y un alto valor con una fuerte relación lineal. El valor crí~ico de
la distribución F, al 5% de significancia, con los 5 y 18 grados de libertad

Los ~esultados del modelo permiten validar la hipótesis acerca de una
relaaón muy alta entre el gasto p6blico federal canaliudo al

C::r

el producto agrícola obtenido. La relación causal establecida
Y
que la política gubernamental de estimulación a la producción de est:

�86Ensayos

subsector, ha actuado fundamentalmente sobre dos aspectos: ª.~entos
de la superficie para usos agrícolas y aumentos de la productividad.
La caída del ritmo de crecimiento de la producción de este subsector,
ha estado asociado a menores crecimientos en los dos aspectos se~dos.
De 1982 a 1988, la crisis agrícola está relacionada con tasas de aecmuento
negativas en esos dos elementos.
La política aplicada creó una fuerte dependenci~ de los pr~u~ores
comerciales, respecto de las obras de riego y de los 1DS~?5 s~diados,
así como de los mecanismos de almacenamiento, comera.alizaaón Ytransformación de los productos proporcionados por el gobierno. Ante las
prioridades de industrialización del país,. se ~ectó dicha r~lación porque
el gasto público canalizado al campo disminuyó tendencialme~te tanto
en términos reales como en su participación en el total Correlattvamente,
se presentó una disminución de la producción agrícola de 1965 a 1981
y una fuerte caída del producto del subsector de 1982 a 1988.
Para revertir la tendencia observada, se considera necesario canalivir
un gran volumen de recursos públicos que. permitan supe~ar el atraso
y compensar la descapitalización que ha sufrido. Es ne~~o reconocer
que esta actividad ya cumplió su pa~l de apoyar el crccumento del país,
ahora se requiere promover su propio desarrollo. Para.ello, se ~lantea
ampliar la cobertura de la inversión física y la produ~ón _de bienes Y
servicios de apoyo a la agricultura, con una nueva onentaaón. Ya. no
solo para apoyar a la agricultura comercial a tra~ de la construcet~n,
operación y mantenimiento de grandes obras de n~go Y la prodUC?ón
de insumos altamente subsidiados, sino para beneficiar a los ~ ~ o s
de áreas de temporal, que no han recibido e~ estímulo d~ las mvemoncs
físicas y que no han tenido capacidad ~é~ca y finanaera para hacer
uso del "paquete tenológico". La reactJvaaón del s~or debe considerar dos enfoques: uno a corto plazo y otro a mediano Y largo plaro.
La inversión física pública federal en grandes obras de infraestructura
hidráulica ya no tiene el mismo dina"!ismo que tu~o de 1~ a 1965 Y
su expansión es muy costosa en términos económicos ! .sooalcs, dada
la escasez de recursos públicos y la caída de su rentabilida~. Aunado
a ello, la ampliación de este tipo de obras s~lo puede r~alizarse en el
largo plazo (que se ha estimado, en este trabaJo, de 1:5 anos). ~de~
implica una inversión muy alta, cuya absorción por la sociedad no se Justifica
ante las grandes necesidades de las zonas de temporal. Por ello, se con-

Recesión y crisis de la...87

si~era conveni~nte que su ejecución se concesione al sector privado. Asi~o, ~ pertinent~ q~e el mantenimiento, operación y, en su caso, rehabilitaetó~ de los distritos de riego se transfiera a los productores, con
lo cual se liberarían recursos para apoyar otros programas de desarrollo
rural.
.Por las limitaciones que enfrenta la realización de las grandes obras
de nego Y ante la urgente necesidad de aumentar la producción agrícola,
se plantea_qu_e ~n el corto plazo una alternativa más factible son las obras
de pequena ungación, con utilización intensiva de mano de obra, que
ade~ te~dría efectos positivos sobre el nivel de empleo rural y la percepetón de i_ngresos por parte de las grandes masas de campesinos. Asimismo, se reqwere a~rar fue~emente a las áreas de temporal con tecnología
acorde a sus condiciones físicas y canalizar fuertes volúmenes de inversión
para ob~as de drenaje y conservación de suelo y agua, para hacerlas más
productivas.
. Los ren~entos han tenido un ritmo de crecimiento menor en los
~os 25 ano~ lo cual ha estado asociado a la reducción de los recursos
públicos canalizados a la investigación, por lo que actualmente se tiene
un enorme rezago en el diseño, desarrollo y difusión de tecnologías que
respo~dan a las necesidades de desarrollo armónico y equilibrado del
país, siendo necesario apoyar técnicas que correspondan a las áreas de
temporal. As~o, se requiere fortalecer y ampliar la investigación en
~l áre~ de la biotecnología, la cual está permitiendo obtener aumentos
1D1pres1onantes en la productividad.

. Por cuanto a los insumos agrícolas, es indispensable hacer más eficiente la producción de esos bienes y la prestación de los servicios. Sobre
todo, ~ nece~o mejorar la calidad de las semillas y generar y difundir
material g~nético acorde a las características físicas de las microrregiones
Y. las n~sidades de los campesinos. En general, es fundamental proporetonar insumos que sean accesibles para los productores de las zonas
de temporal del país. En cuanto al otorgamiento del crédito debe ser
más eficiente y expedito y superar la práctica de créditos e; especie.
A ~afz de la crisis económica del país, a partir de 1985 se replanteó
la políti~. agrícola, &lt;:°n la cual se busca reducir, y en su caso, eliminar
los subs1&lt;:fios generalizados a los insumos y transferir su producción al
sector pnvado. Al respecto, se considera que esta medida es muy importante para sanear las finanzas públicas. Sin embargo, no es conveniente

�Recesión y crisis de la...89
SS Ensayos

su aplicación indiscriminada, ya que se debe seguir apoyando a los que
más lo requieren y suprimirse a los productores que pueden participar
en un mercado de costos reales.
Es fundamental que el gobierno canalice mayores inversiones y bienes
y servicios subsidiados a las zonas de temporal que no han tenido acceso
al proceso de moderni7.ación y que necesitan una ayuda decidida para
superar el gran rezago económico y social que tienen.

Al respecto es necesario tener presente que los países de la Comunidad
Económica Europea y los EE.UU. mantienen una política de apoyo a
la agricultura, porque aparte de conservar su soberanía alimentaria y tener
reservas, les permite mantener los ingresos y empleos rurales.
Si esos países, con mejores dotaciones de tierra y niveles de productividad, apoyan al subsector agrícola, con mucha mayor razón se justifica
en un país como México, en el que la mayor parte de sus tierras para
usos agrícolas son de temporal y una gran parte de la población ocupada
en ellas tiene ingresos de subsistencia. Por ello se plantea que la reorientación de la política debe hacerse en cuanto al destino y los beneficiarios directos de los estímulos y la inversión. El gasto público canalizado
al campo, debe aumentarse de tal manera que se revierta la tendencia
histórica que ha seguido este instrumento, y alcance una participación
en la inversión física pública federal, por lo menos similar a la que se
tuvo en la década de los setenta (12% del total), de manera que se compense
el rezago de este subsector, respecto al resto de actividades de la economía
nacional.
Además de estos planteamientos, es indispensable considerar al fijar
los precios agrícolas internos, que los precios internacionales de los granos
están altamente subsidiados.
Por cuanto a las modificaciones al artículo 27 constitucional, se considera muy favorable dar seguridad a la tenencia de la tierra, a efecto
de inducir más inversiones en el campo. No obstante, hay que tener
en consideración que el agente más importante en este renglón ha sido
el estado y no los productores privados. Por cuanto a la participación
de las sociedades mercantiles en la tenencia y producción agrícola, se
considera que existe un gran riesgo de concentración de la tierra por
las sociedades irregulares que no se ajustan a lo establecido en la Ley
General de Sociedades Mercantiles, y por la práctica de "prestanombres"

J-

que permite eludir la referida Le p
.
tierras ejidales el riesgo más
or cuanto a la titulación de las
de crédito, co~o se está manf:de n? es con las instituciones oficiales
y arrendadores de las tierras ~jicta':' smo co~ los prestamistas privados
gravadas grandes extensiones de terr; que.. margen de la ley tienen
presiones para que se enajenen las ti nos e11dales ~ 9ue pueden ejercer
para los ejidatarios.
erras en condiciones desfavorables
A efecto
de quedla reforma rural que se está promoviendo permita
alcanzar
los ob'eti
. el . l
} vos e desa_rrollo armónico y equilibrado del país d be á
m wr os estímulos
' e r
alimentaria
Al · necesanos
·
para 1ograr Y mantener la autosuficiencia
·
DllSmo tiempo deberá b
.
permanentes en el campo ~
.
.uscar 1ª cre~ción de empleos
de ingresos y de bienestar ~al meJorami~nto sustanaal en los niveles
medio rural. Ante todo se de~ :e arraiguen a ~os campesinos en el
la baja productividad y eÍ atraso te: l~r~moverlaaoo.ones ~ue solucionen
Esto implica darle la máxima rio~~afco en explotación de la tierra.
egresos de la federación, en
e=: campo en el ~r~su~uesto de
total.
os r es Y en su participación en el

tirmin

Notas
1 En pnmer
.
1ugar se construyeron 1 Ob
inversiones
·
as ras que requerían menos
y topográfi y se pospus1~ron las que presentaban problemas geológicos
·
~ que implican grandes costos de cimenta ·ó
·
otosbien
reqweren
fuertes
gastos
en
indemniza
.
ci
n
y
cortinas,
h
.
ciones por tener asentamienumanos o porque en los posibles vasos de las presas existe infr tr
aes uctura carretera o ferroviaria.

: Hewitt de Alcántara, Op.Cit., p.34.
del

o~~:t; ~:?•i!:~~~ti~ª~ási~
~~1986 par~ la Planeación
os 3 - .8. México
4

~:;?;J,:~

-

Rural
Gi:t~vo _(l9'JO), ''La Inserción de la°Comunidad
Campo" C
. Ext 1~
ac1a un Nuevo Modelo de Desarrollo del
. omerao
enor, Vol. 40, Núm. 9 septiembre p 814 Mé .
sH .
'
' . . XlCO.
eWitt Cynthia, Op.Cit., p.69.
Agr::~~n~:;~~~ ~~do (1~~• "Preci~s de G~antía y Política
10 octub
. go Plazo . Comercio Exterior. Vol. 40 N,
•
re, p.930. México.
, um.

�Recesión y crisis de la...91

90Ensayos

7 Rynolds, Clark W., Op.Cit., pp.174 y 183.

Cervantes Ahumada, Raúl (1986), Derecho Mercantil, Editorial
Herrero, pp.47-52. México.
9 Castell Cancino, Jorge y Femando Rello Espinosa (1981), "~
Desventuras de un Proyecto Agrario: 1970-1976", en Desarrollo Y Cnsis
de la Economía Mexicana. Selección de Rolando Cordera, Lectura 39,
F.C.E., pp.623 y 632. México.
to Cartas Contreras, Celso y Luz María Bassoco (1~), "El Sistema
Alimentario Mexicano: Una Estrategia para la Producetón Agrícola en
Las Relaciones México-Estados Unidos, La Agricultura y el Desarrollo
Rural. Lecturas, F.C.E., pp358 y 371. México.
11 Gavaldón Enciso, Enrique y Javier Ceceñas Esquive~ Op.Cit.,
8

pp.1207 y 1212.

Bibliografía
Banco de México (1970 y 1980), Informe Anual. México.
___ - - - - - - -· (1987), Acervo Histórico, (agosto) México.

F1ores de la Vega, Margarita (1986), "Vulnerabilidad Externa del Sector
Agroalimentario Mexicano: Un Intento de Medición". Investigación
Económica. 176 (Abr.-Jun.), pp.151-180.
Flor~o, Enri~ue (1979), Origen y Desarrollo de los Problemas Agranos de México 1500-1821. 2a. edición, Ed. Era. México.
Gavaldón Enciso, Enrique y Javier Ceceñas Esquivel (1990}, "La Política
Agrícola de Estados Unidos". Comercio Exterior. 40, diciembre,
pp.12()4..1215.
Gordillo de Anda, Gustavo (1990), "La Inserción de la Comunidad Rural
en la Sociedad Global". Comercio Exterior. Vol. 40, septiembre.
pp.803-815.
Hersche~ Federico J. (1973), Política Económica. Ed. Siglo XXI. México.
Hewitt d~ Alcántara, Cynthia (1988}, La Modernización de la Agricultura
Mexicana 1940-1970. 6a. edición, Ed. Siglo XXI. México.
INEGI (~986), Estadísticas Históricas de México. Tomo I, INEGI-INAH.
México.
- - - - - - - - ·

Sistema de Cuentas Nacionales de México.

Calva, José Luis (1988), Crisis Agrícola y Alimentaria de México 1982-1988.
Fontamara 54. México.

- - - - - - - -· (1986-1989), Estadísticas de Comercio Exterior de
México. INEGI-SHCP. Banco de México.

Cartas Contreras, Celso y Luz María Bassoco (1988}, "El Sistema Alimentario Mexicano: Una Estrategia para la Producción Agrícola". En
B.F. Johnston, C. Luiselli, C. Cartas y R.R. Norton (comp.): !:M
Relaciones México-Estados Unidos. La Agricultura y el Desarrollo
Rural. Lecturas 63, F.C.E. México.

Johnston, Bruce F. {1988), "Las Implicaciones del Desarrollo Rural para
el Empleo y el Bienestar. Experiencias en los Estados Unidos, México,
Japón y Formosa. En B.F. Johnston, C. Luiselli, C. Cartas y RD.
Norton (comp.): Las Relaciones México-Estados Unidos, la Agricultura y el Desarrollo Rural. Lecturas 63. F.C.E., México.

CEPAL (1989), Economía Campesina y Agricultura. ~mpresari~ (Tipología de Productores del Agro Mexicano), 4a. ediaón, Ed. Siglo XXI.
México.

Martner, Gonzalo {1967), Curso de Política Económica. Resumen Preliminar. Il..PES. ONU. Mtxico.

Cibotti, Ricardo y Enrique Sierra (1981), El Sector Público en. la Planificación del Desarrollo, 9a. edición, Ed. Siglo XXI. México.

Mellor, John W. {1975), Economía del Desarrollo Agrícola. la. Reimp.
F.C.E., México.

Cordera, Rolando y Adolfo Orive B. (1981), "México. Industrializ.a~ó~
Subordinada" en Selección de Rolando Cordera: Desarrollo YCnslS
de la Economía Mexicana. Lecturas 39, F.C.E., México.

Nacional Financiera {1972, 1982 y 1990), La Economía Mexicana en Cifras
1970. 3a. edición. México.

�92Ensayos
Recesión y crisis de la...93
- - - - - - - - (1982), La Economía Mexicana en Cifras 1981 7a.
edición. México.
- - - - - - - - (1990), La Economía Mexicana en Cifras 1990, lla.
edición. México.
Pérez Espejo, Rosario (1987), Agricultura y Ganadería: Competencia por
el uso del suelo. Ediciones de Cultura Popular. IlE, UNAM. México.
Quintero Ramírez, Rodolfo (1989), "La Agricultura y el Cambio Tecnológico": Desarrollo y Dependencia. Cuadernos de Investigación.
IlE, UNAM. México.
Pindyck, Robert S. y Daniel L. Rubinfeld (1981), Econometric Models
and Economic Forecasts. 2nd. Ed. McGraw-Hill Internatiooal Book
Company. Japón.
Reynolds, Clark W. (1973), La Economía Mexicana: Su Estructura y Crecimiento en el Siglo XX. F.C.E. México.
Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (1988). Agua y Sociedad.
Una historia de las obras hidráulicas en México. México.
- - - - - - -- {1988), Estadísticas del Desarrollo Rural Integral. Tomo
I y 11. México.
- - - - - - -- (1989), Indicadores del Sector Agropecuario y Forestal.
México.
- - - - - - - - (1985), Programa Nacional de Desarrollo Integral 19851988. México.
Secretaría de Programación y Presupuesto (1984), Sistema Nacional de
Planeación Democrática. Principios y Organización. México.
- - - - - - -- (1981), Sistema de Cuentas Nacionales de México. SPP.
Banco de México. PNUD. México.
Silva Herzog, Jesús (1980), El Agrarismo Mexicano y la Reforma Agraria.
Exposición y Crítica. 2a. Reimp. F.C.E. México.
Sierra, Enrique (1970), Introducción al Análisis de la Política Económica.

ILPES.

Solís, _Leopoldo (1975), Planes de Desarrollo Económico y Social en Mé~ Sep Setentas, 215. México.
Solís Rosales: _Ricardo (1990), "Precios de Garantía y Política Agraria.
Un AnálisIS de Largo Plazo". Comercio Exterior 40 octubre pp 1Yn
937.
. ,
' ,7
¿.J-

�Ensayos - Volumen XI, Núm. 1, Mayo 1992 - Pp.95-136

Déficit e Inflación:
Financiamiento del déficit del gobierno federal
por medio de la monetización
El caso de México: 1964-1988
Idalia Gallardo Benavides•

Introducción
El financiamiento del déficit del gobierno federal puede afectar de forma
impactante a la oferta mundial de dinero (Ml), y a través de ésta al
comportamiento de la actividad económica.
Este trabajo explica el comportamiento de la oferta mundial de dinero
en México. Lo hace primero mostrando la relación entre los aumentos
de Ml con la deuda pública federal. Segundo, señalando los componentes
de la monetización total (en especial la monetización crediticia interna)
que se dieron en la economía mexicana de 1964 a 1988. Por último,
identificando el financiamiento del déficit del gobierno federal como causa
inicial de la inflación en México.
El propósito de esta investigación es el de analizar las fuentes del
déficit del gobierno central y sus efectos sobre la oferta nominal de dinero
(Ml), sobre la tasa de interés real, y sobre la sub y sobrevaluación del
tipo de cambio real.
La hipótesis de trabajo es que el financiamiento continuo del déficit
federal a través de la monetización crediticia interna, provocó una aceleración deI crecimiento de la oferta nominal de dinero (Ml), lo que
a su vez ocasionó una alta tasa de crecimiento en los precios. La elevada
tasa de inflación asignó ineficientemente los recursos a través de su efecto
en los precios relativos, mismos que serán analizados a través de la tasa
de interés y del tipo de cambio del dólar.

• Egresada de la Facultad de Economía de la UANL

�Déficit e inflación...97

%Ensayos

Con objeto de alcanzar las metas propuestas, e intentar demostrar
la hipótesis central de la investigación, el estudio se desarrolla tomando
como base los períodos sexenales, presentando además un análisis del
entorno económico y de las principales características de los sexenios comprendidos entre 1964 y 1988. Finalmente se examina la composición de
la monetización total y sus efectos sobre el tipo de cambio y la tasa de
interés.
La presente investigación está dividida en cinco secciones: En la prime-

ra sección se presenta un panorama descriptivo de la economía mexicana
durante los últimos cuatro sexenios presidenciales (1964 a 1988). Subraya
los desarrollos económicos más importantes y examina las políticas aplicadas durante dichos períodos. La segunda sección analiza y presenta
el marco teórico utilizado para apoyar la hipótesis central. Como cimientos
para el análisis, se utilizaron la teoría cuantitativa del dinero (Fisher, edición
1963), la especificación de Robert Triffin (1966), la teoría de la paridad
del poder adquisitivo (Balassa, 1964) y la teoría de la tasa de interés
(Fama, 1980). En la tercera se describe la metodología aplicada para
calcular las variables relevantes, además de indicar las fuentes de donde
se obtuvieron los datos y su especificación. En la cuarta sección (separada
en dos apartados), se presenta el análisis estadístico. La primera analiza
la composición y los cambios en la oferta nominal de dinero, mientras
que la segunda analiza los efectos del crecimiento monetario sobre la
tasa de interés y sobre el tipo de cambio real del peso contra el dólar.
Por último, en la quinta sección se presentan las conclusiones, incluyendo
comentarios sobre las políticas aplicadas durante el período analizado.

Yla tasa promedio anual de crecimiento del nivel de precios se ubicó
alrededor del 3.1%.
_l.Jno de los '?1&gt;ieti~os de la administración de Díaz Ordaz era mantener
un ~vel alto de ~versión pública, para continuar con el crecimiento econ~co de los anos sesenta. Por tal razón el gobierno federal si¡uió una
política económica expansionista.
El incr~mento en ~l gasto público federal fue fmanciado a través
de una p~lítica monetana y crediticia restrictiva. La tasa promedio anual
de crecumento de la oferta nominal de dinero fue de 12.4% no habilndose
presentado e ~ ?e liquidez alguno en el mercado d¡ dinero. Otra
part~ del financiamiento del déficit público federal se obtuvo mediante
~éditos otorgados por el sistema bancario, ya que se contaba con suficientes recursos tanto para el sector público como para el privado.

CUADRO 1
CREDITOS A EMPRESAS Y PARTICULARES EN MEXICO

1964-1970
(Mi les de Ni l lanes •

Pesos)

CREDITOS A EMPRESAS Y PARTIOJLARES

--

l. La Economía Mexicana
1.1 Administración de Díaz Ordaz (1964-1970)

Durante la administración del Presidente Díaz Ordaz (1964-1970), los patrones de comportamiento de la economía mexicana son caracterizados
por una completa estabilidad.
Las características más importantes observadas en este período fueron
las de crecimiento económico alto con estabilidad relativa en los precios,
el PNB creció a una tasa promedio anual del 7.1% en términos reales

TASA DE CRECIMIENTO

ANO

IICJUNAL

REAL

NOUNAL

REAL

1964
1965

61.5

17.6

9.9

1966

77.2

1967
1968
1969

103.5
124.7

1970

147.3

235.6
247.8
273.8
315.6
348.5
406.2
456.0

8.8
15.4
18.1
13.5
20.5
18. 1

10.5
15.3
10.4
16.6
12.3

66.9
91.2

RENTE: BANCO DE MEXICO, INFatME AWAL.

5.2

�Déficit e inflación...99

98Ensayos

período 1970-1976. Este creció a una tasa promedio anual del 1.8.3%
en términos nominales, siendo las metas principales de la 11dmioistración
de Echeverría las de reactivar la actividad económica y satisfacer las necesidades sociales y de infraestructura del país.

CUADRO 2
CREDlTOS AL ~IERNO FEDERAL EN MEXICO
1964·1970
(Miles de Mil lenes de Pesos)

CREO nos AL ~ I ERNO FEDERAL

-

REAL

AIIO

NCICINAL

REAL

NC14INAL

1964
1965

12.8
20.4
27.3
30.0
35.1
42.4
47. 1

49.5

43.8
59.4
33.8
9.9

34.5

17.0

13.9
16.9
5.6

1966
1967

1968
1969
1970

75.6

96.8
103.8
118.2
138.1
145.8

CUADRO 3

TASA DE CRECIMIENTO

20.8
11.1

GASTO PUBLICO FEDERAL EN MEXICO
1970-1976
(Mi lea de Millones de Pesos)
GASTO PUBLICO FEDERAL

54. 1

TASA DE CRECIMIENTO

28.1
7.2

FlENTE: BANCO DE MEXICO, INFORME ANUAL.

Por otra parte, el Banco de México otorga recur_sos en dos sect_ores:
a) empresas y particulares (incluidas las empresas públicas) yb) el gobierno
federal. El primer sector (empresas y particulares) recibió el 7_6% del
financiamiento total del banco central, y creció a una tasa p~omedio anual
del 15.7% en términos nominales. En el segundo (el ~obiemo federal),
el financiamiento otorgado creció a una tasa promedio ~ual de 28%
en términos nominales. As~ puede observarse que la proporaón ~el financiamiento total otorgado que recibió el gobierno federal, se situuó alrededor del 24%.
Debe destacarse que las políticas monetarias y crediticias que se aplicaron durante el sexenio de Díaz Ordaz, fueron desarrolladas con el objetivo de atraer fondos al sistema bancario y, simultáneamente, o~ecer
los recursos necesarios para el desarrollo de los sectores productivos.

AÑo

Ne.MINAL

REAL

IDUNAL

REAL

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976

48.6
51.7
67.2
88. 1
123.9
161.6
211.6

150. 5
152.1
188.2
220.3
250.3
288.5
320.6

3.6
6.7
29.9
31. 1
40.6
30.4
30.9

-1.5
1.1

a.a
17.0
13.6
13.3
13. 1

FlENTE: BANCO DE MEXICO, INFORME AtlJAL.

Durante este sexenio, el índice nacional de precios al consumidor
(INPC), aeció a una tasa promedio anual de 15.3%. La tendencia aeciente dio inicio en 1973, cuando de enero a diciembre los precios aumentaron 21.3%, motivado por el aumento en los precios externos y los incrementos en los costos de capital físico y de materia prima

1.2 Administración de Luis Echeverría Alvarez (1970-1976)

El crecimiento de los precios continuó durante 1974, presentándose
20.6% de enero a diciembre. El incremento continuo
~e los precios de bienes importados, la presión de aumentar el gasto
mtemo y los ajustes en los salarios e impuestos, se añadieron a las presiones
inflacionarias.

El gasto público federal fue uno de los factores más ~portantes en la
determinación del comportamiento de la economía mexicana durante el

~on una política expansionista, a medida que crecía el déficit p6blico
también crecía la oferta·nominal de dinero (Ml). El financiamiento del

un aumento del

�lOOEnsayos

Déficit e inflación...101

déficit público se hlro en parte a través_de la base. monetaria. Aún ~n
la captación de fondos del sistema bancano, que crea~ a una tasa p_ro~edio
anual del 35.8% en términos nominales en el sexemo, el financi~ento
principal se llevó a cabo por medio del incremento en la oferta de dinero.

1.2.1 Antecedentes económicos y la crisis de 1976

Para hacer efectivas las metas de la administración de. Ec~ev~rría,
una de las fuentes principales de financiamiento fuero~ las instituciones
financieras públicas, que crecieron a una tasa promedio an_ual. de .28%
en términos nominales, mientras que el financiamiento de las instttuci~nes
financieras privadas creció a una tasa promedio an~ de! 10~ en t é ~
nominales. Se otorgaron fondos adicionales ~ las instituciones públi~
a través del Banco de México, las que crecieron a una tasa promedio
anual de 30% en términos nominales.

A partir de 1973 el sistema bancario mexicano comenzó a sufrir aJgunos
cambios. El incremento en el gasto del gobierno federal, motivado por
el aumento en la inversión pública, fue financiado con fondos inflacionarios
(particularmente por emisión de dinero). Esto causó un exceso de liquidez
dentro del sistema bancario, que presionó el nivel de precios al alza. Por
otra parte, las altas tasas de interés internacionales agregaron más efectos
negativos sobre la baja captación del sistema bancario. Todo ello redundaba en la necesidad de crear dinero nuevo. Por su parte, el Banco
de México trató de regular la expansión monetaria a través de la nueva
tasa de la reserva legal, aplicable a los bancos comerciales y a las
instituciones financieras.

La tasa de crecimiento promedio anual de financiamiento otorgado
al gobierno federal fue del 36% en términos nominales, lo ~ muestra
una fuerte inyección de fondos hacia este sector. En promedio, el 79%
del financiamiento otorgado al gobierno federal fue asegurado por el Banco
de México.

&amp;tas modificaciones dentro del sistema bancario, redujeron las presiones inflacionarias en los años siguientes. Pero el problema volvió a
surgir en 1976, pues el déficit público persistente, que había crecido a
una tasa promedio anual de 44.4% en términos nominales de 1974 a 1976,
continuó siendo financiado por dinero nuevo.

CUADRO 5
GASTO PL8LICO Y l&gt;EFICIT FEDERAL EN NEXICO
1970-1976
(Miles de Ni llones de Pesos)

CUADRO 4

FINANCIAMIENTO TOTAL AL OOBIERNO FEDERAL EN MEXICO
1970-1976
(Miles de Millones de Pesos)
FINANCIAMIENTO TOTAL AL G&lt;lllERNO FEDERAL

AÑo

NOUNAL

REAL

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976

47. 1
51.7
65. 0
108.1
147.9
191. 1
280.9

145.8
152.1
182.1
270.3

NOUNAL

11.1

9.8
25. 7

298.8

66.3
36.8

335.3
425.6

29.2
47.0

FUENTE: BANCO DE MEXICO, ltlFORME ANUAL.

GASTO PL8LICO Y l&gt;EFICIT FEDERAL

TASA DE CRECIMIENTO

REAL

AIIO

5.6
4.3

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976

19.7
48.4
10.6
12.2
26.9

IICIUIIAL
48.6
51.7
67.2
88. 1
123.9
161.6
211.6

REAL
-6.1
-4.2
-9.0
-18.6
-28.6
-28.6
-43.0

TASA DE CRECIMIENTO
IIOUNAL

REAL

3.6
6.7
29.9
31. 1
40.6
30.4
30.9

-32. 2
-31. 1
114.3
106.7
53.7
-1 .4
52.5

RJENTE: BANCO DE MEXICO, SUBOIRECCION DE INVESTIGACION ECOKJ41CA:
Ill&gt;ICAl&gt;C.ES ECONCJUCOS.

�102Ensayos

Los programas expansionistas del sector público y su financiamiento
de 1973 a 1976 iniciaron una especulación sobre el futuro de la economía
mexicana. El ;ector privado respondió negativamente, al cambiar la co_mposición de sus activos financieros en contra ?el peso. ~n 1976 el público
cambiaba activos denominados en pesos, a activos denominados ~n dólares.
El resultado final fue la realización de grandes fugas de capital.
Aunado a lo anterior, la incertidumbre en el mercado financiero mexicano condujo a que las autoridades monetarias d~dieran e~ar el
régimen de tipo de cambio fijo y establecieran un SJStema de tipo de
cambio flexible, en agosto de 1976.
Surgieron presiones inflacionarias acumuladas y reprimidas, causadas
por el estilo de financiamiento del dé~~t públi~. En 197~ los me~cados
cambiarlos y financieros estaban en crJSlS y el ruvel de precios continuaba
creciendo.
1.3 Administración de José López Portillo (1976-1982)
La administración del Presidente José López Portill? ~ecidió impl~tar

un nuevo programa económico, que tenía como pnnetpale's propósitos
el impulsar el crecimiento y la estabilidad económica. El Progr~a de
Reforma Administrativa comenzó en 1m, teniendo como m~tas P':°etp~es
el obtener la confianza de la ciudadanía, a su vez reduru la inflación
(la cual creció significativamente durante 1976), y eliminar el alto déficit
en la balanza de pagos.
Establecidas las metas principales de la nueva administració~ el s~tor
público emprendió en la economía nuevos progr~as, lo q~e unplicaba
en consecuencia, un incremento en el gasto público (especialmente por
parte del gobierno federal). La fuente principal del financiamiento para
estos programas fue el Banco Central.
El incremento en la demanda agregada marcó el comienzo de la
recuperación económica durante 1978, habiéndose debido básicamen_te
a la reactivación del gasto público. Como resultado, 1978 ~e un ano
en el que el crecimiento económico observado se puede considerar alto,
pues el aumento en el PIB en términos reales pasó de una tasa de 4.6%
en 1m a 7.6% en 1978.

Déficit e inflación...103

Los descubrimientos de petróleo alteraron la situación económica
de México. De 1978 a 1980 la economía mexicana pasó por una etapa
de prosperidad y la inversión pública se orientaba fuertemente hacia la
industria petrolera.
Esta última tomó un papel importante en el crecimiento de México,
durante el período de 1m a 1982. Las exportaciones petroleras fueron
un factor esencial para el sector público, ya que de 1m a 1981, los ingresos
derivados de las exportaciones petroleras se multiplicaron más de cinco
veces. Como resultado, tanto el sector público como el sector privado,
consideraban el mercado del petróleo ysus derivados, como determinantes
primordiales para el crecimiento económico futuro de México.
Sin embargo, es importante mencionar que el tipo de cambio nominal
mantuvo un ritmo estable y constante de depreciación, ignorando el hecho
de que la tasa de inflación de México aumentaba a una tasa mú alta
que la del resto del mundo. Se hacía más atractivo financiar tanto los
programas públicos como privados, con recursos externos. De 1978 a
1980 el déficit de la cuenta corriente creció en más del triple, pasando
de 2,693 millones de dólares en 1978 a 10,739 millones de dólares en
1980.
Para 1980 los países industriales comenzaron a aplicar medidas económicas restrictivas, para intentar controlar las presiones inflacionarias
dentro de sus países, provocadas por el aumento en el precio del petróleo.
Esta situación generó una ola de contracción económica y comercial en
lá economía mundial. En la economía mexicana el crecimiento económico
cambió de tendencia, la inflación comenzó a acelerarse, y se inició la
conversión de capital de pesos a dólares.
Las dificultades comenzaron durante 1981 con la reducción del precio
del petróleo, y con el aumento en las tasas de interés externas. Al inicio
del segundo semestre de 1981, México entró a una fase de inestabilidad
económica debido a la inflación interna y a la situación prevaleciente en
el mercado mundial del petróleo. La economía nacional gravitaba sobre
la exportación de un único producto, que era el petróleo. Esta inestabilidad generó una ola de expectativas pesimistas dentro de los mercados,
tanto el de moneda extranjera como el financiero mexicano. Las fugas
de capital comenz.aban a hacerse más notorias. Había una pérdida de
intermediación financiera (Amerlirick, 1984) y las reservas internacionales
comenzaban a reducirse.

�Déficit e inflación...105

104Ensayos

La paridad del dólar no podía ser mantenida, por lo cual se realizó
la devaluación de febrero de 1982. Esta, aunada con un programa de
ajuste nacional de salarios, inició otra devaluación. ~ precios ~el ~or
público también se incrementaron, para tratar de reduetr el déficit público.

· Las expectativas del público sobre el comportamiento del ~po de
cambio y de la inflación, trajo consigo una escasez de recursos en el SIStema
bancario. El resultado de todo ello, fue un aumento notable en la base
monetaria y en la oferta nominal de dinero. La expansión de la base
monetaria, fue de 98% en términos nominales a ~ales de 1982. 1;,as
principales causas de este incremento fueron la_ necesidad del sector púb~co
federal de financiar sus programas ya establecidos, y de repo?er la pé~dida
de reservas internacionales. El incremento en la oferta nommal de dinero
(Ml) fue del 63% en términos nominales en 1982. D~do el aumen!o
en Ml, la cantidad total de financiamiento otorgado por el sistema bancano
creció 127% en términos nominales durante 1982.

...
ANO
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982

BASE

FINANCIAMIENTO

OFERTA

OFERTA
BASE
IOIETARIA NCJIINAL
NO!INAL
M1
IOIETARIA
M1
130.9

295.9
380.8
513.5
121. 7
1 045.0
2 068.6 1

158

208
270
361
4n
635
031

-7.0
126.1
28.7

34.9
-76.3
758.7
97.9

29.5
31 .7
29.8
33.7
32. 1
33 . 1
62.4

TASA DE
TOTAL
NOUNAL CRECIMIENTO
658.4
838.7
1 012.2
1 210.7
1 961 . 1
2 991.5
6 794.1

37.9
27.4
20.7
19.6
62:0
52.5
127. 1

FLENTE: BANCO DE MEXICO, SUBOIRECCION DE INVESTIGACICII ECONO!ICA:

ESTADISTICAS FINANCIERAS INTERNACICIIALES E INDICADORES
ECOMCJU COS.

1.4 Administración de Miguel de la Madrid Hurtado
(1982-1988)

Inaugurada en diciembre de 1982, la Administración de Miguel de la Madrid culpó al "populismo" del sexenio de Echeverría, del mal manejo
de las finanzas públicas, que habían provocado el caos en la economía
mexicana.
Se aplicó un programa de ajuste económico denominado "El Programa
Inmediato de Reordenación Económica (PIRE)", que contenía cuatro objetivos principales: a) Reducir el déficit del gobierno federal, b) restringir
la política de salarios, c) reducir la tasa de inflación y d) consolidar los
dos tipos de cambio.

CUADRO 6
AGREGADOS ~ETARIOS Y FINANCIAMIENTO TOTAL
DEL SISTEMA BANCARIO EN MEXICO
1976-1982
(Mi les de Millones de Pesos)
TASA DE CRECIMIENTO

La economía mexicana se enfrentaba a una erosión de sus reservas
internacionales, y a presiones inflacionarias acumuladas por la devaluación
de 1981 y lo que había transcurrido durante 1982. Esto obligó al gobierno
a adoptar un sistema dual de tipo de cambio en agosto del mismo año.
En septiembre, los bancos fueron nacionalizados y se aplicó un estricto
control de cambios, con objeto de frenar la tasa de crecimiento en los
precios, solucionar la crisis financiera y eliminar las fugas de capital.

El programa de ajuste requería una política fiscal restrictiva, sin embargo, de 1983 a 1984 el sectror público aumentó su gasto de 4,180.9
millones de pesos en 1983, a 6,735.7 millones de pesos en 1984, lo que
hao más difícil ajustar el déficit público. El gasto del sector público
creció en términos nominales 91.9% en 1983 y 61.1% en 1984.
El sector privado también ajustó su estado de cuenta con la devaluación, y el sistema generalizado de tipo de cambio se enfrentó al severo
problema de pagar la deuda externa.
Sin embargo, las políticas contraccionistas del programa de ajuste,
indujeron el surgimiento de altas tasas de interés y una recesión en la
actividad económica, lo que a su vez engendró un aumento del déficit
del sector público. Esta situación hao necesario el reducir aún más el
gasto del sector público, causando así una recesión más aguda.
De 1983 a 1985 el PIB cayó en promedio un 2.8% anual en términos
reales. La oferta nominal de dinero {Ml) creció a una tasa promedio
de 68% anual, en términos nominales, en el período de 1983 a 1985. El

�106 Ensayos

Déficit e inflación...107

tipo de cambio libre se depreció en porcentajes altos, para este tiempo.
Eran evidentes las presiones inflacionarias a las que se estaba enfrentando
la economía nacional.

7
PIB REAL E INDICE NACIONAL DE PRECIOS AL CONSUMID~
(Miles ele Millones de Pesos)
(Base 1978 = 100)
CUADRO

AÑO

1983
1984
1985
1986
1987
1988

PIB REAL
TASA DE CRECIMIENTO
(PESOS 1978)
DEL PIB REAL
2
2
2
2
2
2

796.7
834.8
839.2
666.6
793.4
687.9

-9.8
1.4
0.2
-6.1

4.8
-3.8

INDICE NACIONAL DE
PRECIOS AL CONSUU~
612.9
1 014.1
1 590.7
2 979.2
6 906.6
14 791.2

FUENTE: BANCO DE MEXICO, SUBOIRECCION DE INVESTIGACION ECONCMICA:

INDICAD~ES ECONCJ4ICOS.

Después de casi tres años del programa PIRE, el proceso de ajuste
había fracasado. Tanto el mercado de divisas, como el financiero,
comenzaron a caer. El Presidente de la Madrid se enfrentaba con la
tarea de restablecer la calma en la economía mexicana. Durante el segundo
semestre de 1986, un nuevo programa de ajuste se desarrolló llamado
"Programa de Aliento y Crecimiento" (PAC), lo cual pretendía renegociar
la deuda externa y continuar con la liberación comercial que inició en
1985.
Sin embargo, el problema persistente de la inflación acelerada, continuó durante 1987, haciéndose más difícil financiar el déficit del sector
público. Durante los primeros meses de 1987, la economía mexicana mostró señales de recuperación, pero las presiones inflacionarias acumuladas
estaban presentes. Esto inició una ola de especulación en el mercado
de divisas y en el mercado accionario, de tal suerte que el 19 de noviembre
de ese año, el tipo de cambio del peso frente al dólar sufrió una devaluación
del 33%.
Era urgente que la administración de De la Madrid, controlara el
caos económico y la tasa creciente de inflación presentes en la economía
nacional, lo cual requería de la adopción de medidas drásticas. En diciembre de 1987 un nuevo programa económico fue presentado, llamándolo
"Pacto de Solidaridad Económica" (PSE). Este programa de estabiliz.ación consistía en cinco metas principales: a) reformar las fmanzas públicas,
b) restringir los créditos, c) controlar el tipo de cambio, d) continuar
con la liberación comercial y e) revisar algunos aspectos sociales.

Para el segundo semestre de 1985, México se enfrentaba a precios
decrecientes del petróleo en los mercados internacionales y a una fuerte
especulación del peso mexicano. El programa de ajuste comenzaba a
mostrar señales de debilidad. El superávit de la cuenta corriente comenzó
a bajar, pasando de 4,238.5 millones de dólares en 1984, a 1,236.7 millones
de dólares en 1985.

Durante 1987 los agregados monetarios crecieron a tasas comparativamente altas. La oferta nominal de dinero (Ml) creció 118% durante
ese año. La cantidad total de financiamiento otorgado por el sistema
bancario creció 130% en términos nominales, pero los recursos otorgados
por el Banco de México solamente crecieron un 16.4% en términos nominales, indicando así una política restrictiva por parte del Banco Central.

La tendencia decreciente del precio del petróleo en los mercados

El programa logró reducir la tasa de inflación durante 1988. De
diciembre de 1986 a diciembre de 1987 el índice nacional de precios al
consumidor aumentó en 159.2%, mientras que de diciembre de 1987 al
mismo mes de 1988 el índice creció solamente 51.7%. El PIB en términos
reales cayó 3.8% durante 1988, lo que señala que aún existían problemas
en la economía.

internacionales, continuó durante 1986. Esto propició una reducción de
los ingresos provenientes de las exportaciones petroleras del 26% en términos nominales para 1986. En el período que va de diciembre de 1985
a diciembre de 1986, el índice nacional de precios al consumidor creció
106%, mientras que el crecimiento económico fue de 6.1 % negativo en
términos reales.

�Déficit e inflación...1()()

108 Ensayos

2. Marco teórico
CUADRO 8
AGREGADOS MONETARIOS Y FINANCIAMIENTO TOTAL
DEL SISTEMA BANCARIO EN MEXICO
1983-1988
(Miles de Millones de Pesos)
TASA DE CRECIMIENTO
OFERTA
BASE
OFERTA
BASE
MONETARIA NCJ4INAL
MONETARIA IOIINAL M1
M1
AÑO
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

2 068.6
3 225.0
4 879.0
5 706.0
8 444.0
14 402.0
20 874.0

1 031
1 447
2 315
3 462
5 790
12 627
20 n4

97.9
55.9
51.3
16.9
47.9
70.6
44.9

62.4
10.4
57.0
49.6
67.2
118. 1
64.5

2.1 La teoría cuantitativa del dinero

FINANCIAMIENTO
TASA DE
TOTAL
Nc»41NAL CRECIMIENTO
6 794.1
10 341.5
15 657.0
27 888.0
60 087.4
138 256.2
196 103.0

127 .1
52.2
51.4
78. 1
115.5
130. 1
41.8

FUENTE: BANCO DE MEXICO, SUBOIRECCION DE INVESTIGACION ECONl:»41CA:
ESTADISTICAS FINANCIERAS E INDICADa!ES ECONCJ41COS.

Las políticas monetarias fueron muy re_strictivas, dad? que era urgente
reducir el exceso de liquidez dentro del sistema bancan~. La bas_e monetaria disminuyó su tasa de crecimiento a 45% en térmmos no~al~s.
La oferta nominal de dinero (Ml) aumentó 64.5% en 1988, tasa infenor
a la de 118.1% observada en 1987.
Las crisis económicas que México pasó en 1976, 1982 y 1988 fueron
propiciadas principalmente por: a) la desorganización del presupuesto
del sector público federal, b) la sensibilidad de la Balanza de Pagos (que
dependía principalmente de las exportac~o~es petroleras). y c~ la especulación en los mercados financieros y de diV1Sas. Esta co~bmación a~rtó
los ingredientes necesarios para el proceso de acumulación de presiones
inflacionarias.

Dentro de la literatura económica existe una amplia gama de investigación
con respecto a las causas de la inflación. Para el propósito del presente
trabajo, la principal variable a tomar en consideración, es la oferta nominal
de dinero y sus efectos sobre el nivel de precios. Por lo tanto, el marco
teórico se enfoca sobre dos variables macroeconómicas fundamentales:
la oferta nominal de dinero y el índice general de precios.
El apoyo teórico más importante considerado es la teoría clásica establecida por lrving F'JSher, en "The Purchasing Power of Money" (El
Poder de Compra del Dinero) escrito en 1916, en el que establece la
relación entre la oferta nominal de dinero y el nivel de precios.
Comercio -como lo define Fisher-, es el flujo de transferencias, es
un intercambio de un flujo de derechos transferibles de bienes y servicios
por un flujo equivalente de dinero ysustitutos de dinero, el cual se denomina
la "circulación del dinero". Este intercambio se llama "La Ecuación de
Intercambio". El intercambio de dinero contra bienes y servicios (o
dicho en otras palabras: la compra y venta), define el concepto del "poder
de compra del dinero".
El poder de compra del dinero está indicado por las cantidades de
bienes y servicios que una cantidad determinada de dinero puede comprar.
Dicho de otra forma, el poder de compra del dinero es el recíproco del
nivel de precios, lo cual establece, por lo tanto, que el estudio del poder
de compra del dinero es sinónimo del estudio de los precios.
La ecuación de intercambio establece de qué manera, la cantidad
total de dinero pagado, es equivalente al valor total de los bienes y servicios
comprados. La identidad del intercambio muestra que los cambios en
el lado del dinero (de la ecuación) provocan cambios en el lado del valor
de los bienes y servicios.

2.2 Metodología de Robert Triffin

Es fundamental definir y calcular los diferentes componentes que provocan
cambios en la oferta nominal de dinero. La oferta nominal de dinero
es afectada por varios factores importantes, tales como condiciones téc-

�110 Ensayos

nicas, políticas y psicológicas, que det~rminan las_ ~líti~ que lle~ a
cabo las autoridades fiscales y monetarias. El análisJS técnico est~b~ead_o
por Robert Triffin en su libro "Tbe World Mo~ey Mazc" _ayuda a ~tmgwr
cuáles son las fuentes de cambio en la cantidad de dinero nonunal en
circulación.
2.3 Monetización total

El total de monetización es la suma de diferentes componentes. La cantidad total de activos en cualquier sistema bancario debe ser igual ~ la
cantidad total de sus pasivos: Esto implica que los _cambios en los acti~os
netos deben ser iguales a los cambios en los p~vos netos. C~_qwer
cambio en la cantidad nominal de dinero en circulaaón puede ser ongmado
por dos diferentes fuentes: la fuente ·interna y la fuente externa.
La monetización total (cambios en la oferta nominal de dinero), está
compuesta por monetización interna total, más mone~ci_ón externa total:
La monetización interna y externa total, se pueden dividir en dos clases.
crediticia y no crediticia.
2.4 Monetización interna

La monetización crediticia interna generada por el sistema bancario, se
define como el incremento en la cantidad de activos internos netos del
sistema, o como el crédito neto otorgado por el sistema: esta _monetiza~ón
se puede medir por los incrementos en la cantidad del crédito doméstico
otorgado por el sistema bancario consolidado.
El segundo componente de la ~on~tización int~r:11~ t?tal, corresponde
a la parte no crediticia. La monettzaetón no credittet~ mterna se_ d_efine
como el resultado de la resta entre los cambios en la cantidad de cuas1dinero
(que comprende depósitos a plazo, ahorro y divisas de sectore~ residentes
excluido el gobierno central) y de otras cuentas netas de pasivos, dentro
del sistema bancario.
2.5 Monetización externa

La monetización total externa se defme como los cambios en la cantidad
de activos externos, menos los pasivos externos del sistema bancario. "La
monetización externa también se puede clasificar en crediticia Yno crediticia". La monetización crediticia externa, consiste en las disposiciones

Déficit e inflación...111

o préstamos otorgados por el resto del mundo al sistema bancario, más
los cambios en la posición de los activos externos netos del sistema bancario.
Además de las posiciones de activos y pasivos externos del sistema
bancario, se considera una cantidad adicional: la monetización externa
no crediticia, que se mide por la diferencia (positiva o negativa) de las
exportaciones totales menos las importaciones totales, más el pago neto
a los factores de la producción, es decir, el saldo de la balanza en cuenta
corriente.
2.6 Financiamiento del déficit público

Los cambios en los componentes de la oferta nominal de dinero, siguen
fielmente el comportamiento estratégico de las autoridades monetarias
y fiscales, en donde una de las variables más importantes es el déficit
del gobierno federal.

Las autoridades fiscales toman decisiones con respecto al gasto público, y a las tasas de gravámenes que son recaudados en la economía.
A partir de estas decisiones, ellas determinan el comportamiento del déficit
del gobierno federal, que puede ser fmanciado por deuda gubernamental
(a través de bonos federales que otorgan interés), o de dinero, o de reservas
bancarias (que no otorgan interés, y que es muchas veces llamado "high
powered money'').
La decisión de la composición de la deuda federal, entre bonos gubernamentales o creación de dinero, está bajo el control de las autoridades
monetarias, las que ejercen dicho control a través del uso de operaciones
de mercado abierto, de un tipo de deuda pública por otro. Mientras
que las autoridades fiscales determinan la tasa de deuda pública adicional,
las autoridades monetarias determinan su composición de pago.

Los efectos inflacionarios del déficit federal, dependen de la sensibilidad de la política gubernamental para dar servicio a la deuda que
se ha establecido. El déficit federal puede influenciar el nivel general
de precios, mediante su efecto sobre la oferta nominal de ~ero, así,
si la deuda del gobierno federal se paga a través de cambios en dicha
oferta, el efecto recae sobre la tasa de crecimiento de los precios.

�Déficit e inflación...113

112Ensayos

2.7 Paridad del poder de compra y la tasa de interés

Dos variables importantes se consideraron para mostrar, que tanto las
políticas monetarias, como las fiscales aplicadas en M~xico _de 1964 a
1988 fueron ineficientes en corregir el problema de la inflaaón. Estas
son: 'la tasa de interés real pasiva y la sub o sobrevaluación del tipo de
cambio real.
El análisis de los cambios en la composición de la oferta nominal
de dinero, junto con el del comportamiento de_ las_ dos variables _mencionadas anteriormente, muestran que el finanaamiento del défiett del
gobierno federal generó presiones inflacionarias adicionales en la economía
mexicana.
Para analizar la sobre y subvaluación del tipo de cambio real, se
aplicó la teoría de paridad del JX&gt;&lt;!er de compra. ~n ~sta investigación
se considera una versión comparativa del poder pantano de compra, la
cual establece que la relación de la paridad actual entre la moneda doméstica y extranjera, se debe a cambios en el poder de compra de las
dos monedas, a partir de un año base.
De esta manera el precio teórico de la moneda extranjera, en términos
de bienes y servicios, es el tipo de cambio nominal, multi~licado por_ la
razón del índice general de precios domésticos, sobr~ el índice de pre~os
domésticos del año base, dividido por la razón del índice general de preaos
externos sobre el índice de precios externos del año base.

La monetización crediticia corriente total se puede clasificar en crediticia interna y crediticia externa. La primera se puede definir como
las inversiones extranjeras netas (disposiciones o préstamos del extranjero
o liquidación de activos), esto es, la suma de transferencias unilaterales
netas del extranjero más los incrementos de activos netos extranjeros. La
posición de estos últimos es calculada al restarle, al exceso de importaciones
totales, la cantidad de transferencias unilaterales del extranjero y los cambios en la cantidad de reservas internacionales, dentro del sistema bancario
consolidado.

En el caso de la monetil.ación crediticia interna total, esta variable
se define como la expansión de los activos internos del sistema bancario,
o los cambios en los préstamos internos menos el cambio en la posición
de pasivos internos que no son dinero.
Dentro de un sistema bancario consolidado, la cantidad total de activos
debe ser igual a la cantidad total de pasivos en el mismo, por lo tanto,
cualquier cambio anual en la cantidad bruta de activos debe ser igual
al cambio anual en la cantidad bruta de pasivos, estas variaciones son
clasificadas por su origen, en interno y externo.
Para simplificar la notación de las variables, se presentan las siguientes
definiciones:
MONE
=
CREDM
=
NONCRED =
CREDEXT =
CREDINT =
MONEXT =
MONINT
=

En el caso de la tasa de interés, la tasa nominal se puede considerar
como la tasa de interés real esperada de equilibrio, más la tasa de inflación
esperada por el mercado. La tasa de interés _nominal in~rpora toda
la información disponible en el mercado para ~Jar los precios corre_ctos
(incluyendo el comportamiento esperado del ?1vel gener_al de prec1~s),
y la tasa de interés real debe reflejar los cambios en el mvel de preaos.

EXTBAL

3. Especificación de variables

RES
ASINT
ASEXT
LM

El incremento en la oferta nominal de dinero (Ml) se define como monetil.ación total, y ésta consiste en la monetil.ación crediticia total más
la no crediticia total.

w

LEXT

=

=
=

=
=

=
=

Cambios en la oferta nominal de dinero {Ml).
Monetización crediticia corriente total.
Monetización no crediticia corriente total.
Monetización crediticia externa.
Monetización crediticia interna.
Monetización externa total.
Monetización interna total.
Superávit o déficit de la cuenta corriente.
Cambios en las reservas internacionales del sistema.
Activos internos.
Activos externos.
Pasivos internos monetarios (dinero).
Pasivos internos excluyendo el dinero.
Pasivos externos.

�Déficit e inflación...115

114Ensayos

Basándonos en las notaciones de las variables anteriores, se establecen
las siguientes relaciones:
(1) MONE
(2) MONE
(3) CREDM
(4) MONEXT

= CREDM + EXTBAL
= CREDM + NONCRED
= CREDEXT + CREDINT
=RES= CREDEXT + EXTBAL

La variable RES, la cual representa las reservas internacionales dentro
del sistema bancario, también se puede definir como las compras netas
de activos externos por el sistema bancario consoli_dad~. Por lo tanto,
la ecuación (4) se puede considerar como la monet12ación externa total.

(5) ASINT + ASEXT
(6) ASINT - LM - LO

=LM+LO+LEXT
= - (ASEXT - LEXT)

La cantidad neta de activos internos debe ser igual y con signo opuesto
a la cantidad neta de activos netos dentro del sistema bancario consolidado.

(13) MONE
(14) MONE

= CREDEXT + EXTBAL + CREDINT
= CREDM + EXTBAL

La cuantificación de las variables y las relaciones anteriores, son utiliudas para calcular los cambios y los orígenes de las variaciones en la
oferta nominal de dinero (Ml).

4. Análisis estadístico
Hay dos a~artados dentro de esta sección. El primero corresponde a
la informaetón respecto a los cambios y el origen de los mismos en la
oferta nominal de dinero (Ml). El segundo muestra los efectos del incremento en la oferta nominal de dinero (Ml) sobre la tasa de interés
real pasiva y el tipo de cambio real del dólar.
4.1 La oferta nominal de dinero y su crecimiento

4.1.1 Los agregados monetarios 1964-1988
(7) LM = (ASINT - LO) + (ASEXT - LEXT)
Despejando para los pasivos monetarios internos y aplicand~ cambios
(d), la ecuación (7) se puede transfo~ar para expresar la cantidad total
de monetización en el sistema bancario.
(8) MONE = ~LM = (MSINT - ~LO) + (MSEXT - ~LEXT)
(9) MONEXT = RES = (MSEXT - ~LEXT)
La ecuación (9) representa la cantidad total de monetización exte~a,
la cual incluye el superávit o déficit de bienes y servicios, y los cam_b1os
en la cuenta de capital de corto y largo plazo. Por lo tanto, la cantidad
total de monetización crediticia externa se puede obtener al restar, de
la cantidad total de monetización externa, el superávit o déficit de la balanza
comercial.

(10) CREDEXT
(11) MONINT
(U) MONE

= MONEXT - EXTBAL
= (MSINT - ALO) = CREDINT
= MONEXT + MONINT

Dur~te el período analizado (1964 a 1988), la tasa de crecimiento prom~o anual de la base monetaria fue del 36.9%, mientras que la oferta
no~al de _dinero (Ml) creció en promedio 33.2%. El cuadro 9 presenta
la información correspondiente a los dos agregados monetarios mencionados.
Considerando primero la base monetaria, la tendencia creciente comenzó durante 1972, pero de una manera lenta. Los incrementos más
marcados se dieron en 1m (con un aumento del 26%) y en 1982 (con
un 98%).
Analizando por sexenios, la base monetaria creció en promedio 11%
anual durante la administración de Díaz Ordaz (1964-1970). Por otra
parte, durante el sexenio de Echeverría la base monetaria creció a una
tasa promedio anual del 31%. Esta tendencia creciente continuó en el
sexenio de López Portillo (1976-1982) a una tasa promedio anual de 62%.
~ la administración de De la Madrid (1982-1988), la tasa de crecimiento
baJó a un promedio anual del 48%.

�116Ensayos

Déficit e inflación... 117

Durante el período de 1964 a 1988, la tasa de crecimiento promedio
anual de la oferta nominal de dinero (Ml) fue del 33.2% (véase cuadro
9).

(dentro del sistema bancario) comenzó a c
brepasó los pasivos de dinero (Ml) 1 r~r de tal manera, que so•
Y os pasivos externos a largo 1
comportanuento que continuó hasta el sexenio de De la Madrid enp1:'.

El crecimiento marcado se inició durante el sexenio de Echeverría.
Ya para la administración de L6pez Portillo la tasa de crecimiento promedio anual era del 37.2%, que volvió a acelerarse en el sexenio de De
la Madrid, llegando a un 67% anual.

CUAORO 9
AGREGADOS IOIETARIOS EN MEXICO
1963-1988
CM il es de Mil l ones de Pesos)

4.2 Total de crédito doméstico
AÑo

Con respecto al crédito doméstico (ver cuadro 10), de 1964 a 1988 la
tasa de crecimiento promedio anual fue de un 44%. Aoalivindo por
sexenios, en la administración de Díaz Ordaz la tasa de crecimiento fue
de alrededor del 13% anual. sin embargo en el de Echeverría la tasa
se duplicó, llegando a 27% anual e indicando el efecto de una fuerte
inyección de dinero dentro del sistema bancario. Esta situación continuó
durante la administración de L6pez Portillo, donde la tasa alcanzó un
promedio anual del 66%, continuando esta tendencia acelerada durante
el sexenio de De la Madrid.
El cuadro 11 muestra las tasas de crecimiento del crédito doméstico.
De 1964 a 1988 los créditos asignados al gobierno federal crecieron a
una tasa promedio anual del 51%. Al analizar por sexenios, la tasa de
crecimiento tuvo una alta variabilidad de año a año. En el de D{az Ordaz
la tasa de crecimiento promedio anual de los créditos otorgados al gobierno
federal. fue del 30%, y en el de Echeverría aumentó a 38%. Esta tasa
llegó al 68% durante la administración de L6pez Portillo, y fue aún mayor
en el de De la Madrid, donde creció al 73%.
4.3 Total de Pasivo en el sistema bancario consolidado
mexicano 1963-1988

Como se puede observar en el cuadro 11, de 1963 a 1976, los componentes
principales de la cantidad total de pasivos dentro del sistema bancario
consolidado eran dinero, cuasi-dinero y otros pasivos. Sin embargo para
19TI, con el comienzo del sexenio de López Portillo, un nuevo componente
es introducido dentro del sistema: los pasivos externos a largo plazo. A
partir de este último año, los pasivos determinantes eran el cuasi-dinero,
seguido por el dinero y los pasivos externos a largo plazo. Esta tendencia
continuó hasta 1985. De este año en delante la cantidad de otros pasivos

1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
19n
1973
1974
1975
1976
19n
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

BASE
IOIETARIA

14.0
16.1
16.9
18.8
21.2
24.5
27.3
29.3
33.4
57.6
75.2
105.3
140.8
130.9
295.9
380.8
513.5
n1.1

1 045.0
2 068.6
3 225.0
4 879.0
5 706.0
8 444.0
14 402.0
20 874.0

TASA DE
CRECIMIENTO

DINERO M1

TASA DE
CRECIMIENTO

24
15.00
4.97
11.24
12.n
15.57
11.43
7.33
13.99
22.46
30.56
40.03
33.71
·7.03
126.05
28.69
34.85
40.55
44.80

97.95
55.90
51.29
16.95
47.98
70.56
44.94

29

30
34
37
42
49
54
58
68
84

101
122
158
208
270

361
4n
635
1 031
1 447
2 315
3 462
5 790
12 627
20 744

20.83
3.45
13.33

8.82
13.51
16.67
10.20
7.41
17.24
23.53
20.24
20. 7'9
29.51
31.65
29.81
33.70
32.13
33.12
62.36
40.35
59.99
49.55
67.24
118.08
64.52

FUENTE: FOIDO MONETARIO INTERNACIOIAL, ESTADISTICAS FINANCIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTOI, o.e.

�118Ensayos

Déficit e inflación...119

CUADRO 11
PASIVOS DEL SISTEMA BANCARIO caitSOLIDADO EN MEXICO
1963-1988

CUADRO 10
TASA DE CRECIMIENTO DEL CREDITO OCMESTICO EN MEXtCO
1964·1988
(Miles de Millones de Pesos)

(Miles de Millones de Peso.)

AÑo

TASA DE CRECIMIENTO DEL CREDITO
AÑo

1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
197'9
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

DOIESTIC:0 GUBERNAMENTAL

11 .54
17.24
8.82
· 2.70
8.33
41.03
9.09
3.33
30.65
34.57
42.20
27.10
21.32
141.42
32.06
34.91
39.01
48.78
100.89
56.43
51.23
69.21
100.99
104.23
65.45

FUENTE: CUADRO 9.

16.67
100.00
7.14
·26.67
9.09
100.00
4.17
·4.00
66.67
52.50
63.93
30.00
15.38
94.67
22.26
33.05
33.26
50.08
174.21
54.43
31.67
90.20
114.32
78.98
62.66

·50.00
20.00
16.67
·14.29

1963
1964
1965
1966
1967
1968
1969

16.67
14.29
·12.50
42.86

20.00
16.67
78.57
·20.00
20.00
41.67
64.71
33.93
92.00
63.19
45.53
22.51
158.95
165.90
9.29

CUAS 1·O INERO

(M1)

EMPRESAS
OTRAS
SECTOR
PRIVADO INSTITUCIONES NO FIN.PUi.
20.00
25.00
13.33
5.88
16.67
14.29
20.83
6.90
9.68
8.82
18.92
20.45
18.87
293.65
43.55
37.64
42.65
45.92
24.61
43.67
85.21
53.08
69.17
158.14
83.87

DINERO

40.00
14.29
54.17
105.41
200.00
153.51
74.91
34.03
109.45
103.98
12. 75

1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980

1981
1982

1983
1984
1985

1986

1987
1988

24
29
30
34
37
42
49
54
58
68
84

101
122
158
208
270
361
477
635
1 031
1 441
2 315
3 462
5 790
12 627
20 774

PASIVOS A LARGO

OTROS

PLAZO M/E

PASIVOS

8

9
10
12
10
15
17
18
20
23
32
38
42
85
317
429
588
820

1 298
2 024
3 493
6 017
8 474
15 509
40 029
22 149

·1
·1
·2
·8
·1
·1
·2
7
11

35
54

41
61
88
167
266
810
1 430
1 832
3 267
7 458
13 760
15 676

18
52
57
74
89

85

617
1 032
1 273
3 538
9 459

27 143
64 130

FUENTE: Fc»a&gt;O MCJIETARIO INTERNACIIJIAL, ESTADISTICAS FINANCIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTtw, o.e.

�Déficit e inflación...121

120Ensayos

4.4 Monetización total: Interna y Externa 1964-1988
CUADRO 12
MCJIETIZACICJI TOTAL, INTERNA Y EXTERNA EN NEXICO

En el cuadro 12 se muestra la monetización total de 1964 a 1988, la

cantidad total de monetización está dividida en monetización interna y
externa. Para la mayor parte del período anali7.ado, la fuente principal
de cambios en la oferta nominal de dinero (Ml), fue la monetización
interna. En cambio, la monetización externa ha sido mínima e insignificante como determinante de la cantidad total de dinero, dentro del sistema
bancario consolidado. Sin embargo hay una excepción en el año de 1987,
en donde se da un "boom" en la Bolsa Mexicana de Valores por la entrada
de capitales extranjeros, haciendo que la fuente externa de monetización
fuera el principal componente de la monetización total (la monetización
interna fue negativa en ese año).
4.4.1 Monetización interna total 1964-1988
Tomando cada componente por separado, la monetización interna puede
ser dividida en crediticia y no crediticia. Como se puede apreciar en
el cuadro 13, la cantidad total de monetización interna comeDl.Ó a crecer
a un ritmo acelerado en 1975 durante el sexenio de Echeverría. Continuó
ascendiendo a tasas elevadas, especialmente a partir de 1981 (año en el
que la cantidad total se cuadruplicó). Esto puede reflejar los aumentos
sustanciales de crédito dentro del sistema bancario. ComeDWldo en 1981,
los componentes de la monetización interna crecieron más de tres veces.
Una inyección alta de dinero a través de la monetización interna
se hlro evidente otra vez en 1986, en donde la fuente principal era la
monetización crediticia interna. Una característica importante de los datos
presentados en el cuadro 13 es que durante los 2.5 años considerados,
el componente de monetización interna no crediticia fue siempre negativa.
4.4.2 Monetización externa total 1964-1988
Considerando la cantidad total de monetización externa, dicho componente
tomó un papel mínimo en la determinación de la oferta nominal de dinero.
En la mayor parte de los 2.5 años considerados, este componente creció
a una tasa estable y baja. Como puede observarse en el cuadro 14, de
1964 a 1976 la monetización externa total se mantuvo a un nivel bajo,
comparando con la monetización interna total. Sin embargo, a partir
de 1917, la monetización externa total comenzó a ser negativa y continuó
así hasta el final del período, con excepción de 1987, en el que la mo-

1964-19e8
(Miles de Mil Iones de Pesos)

MCJIETIZACION
ANO

TOTAL
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

5
1
4
3
5
7
5
4
10
16
17
21
36

INTERNA TOTAL

EXTERNA TOTAL

4
2
3
2
4
7
4
1
7
15
16
19
35

·1
1
1

o
3
3
1
2
1

50

n

·22

62

68

·6

91
116
158
396
416

90

1168

1 147
2 328
6 837
8 147

154

·38
·65

223
8157

521
663
2 271
4 310
·6 392
26 833

·491
·105
205

·1
·1
13
·18

124
982
229
616

FUENTE: FONDO MCJIETARIO INTERNACIONAL, ESTADISTICAS FIIIAIICIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTCJI, o.e.

�Déficit e inflación... 123

122Ensayos

CUADRO 13
l«&gt;NETIZACION INTERNA, CREDITICIA Y NO CREDITICIA EN MEXICO
1964·1988

CUADRO 14
l«&gt;NETIZACION EXTERNA CREDITICIA Y NO CREDITICIA EN MEXICO
1964-1988

(Miles de Mil lenes de Pesos)

(Mi les de Millones de Pesos)

MONETIZACION EXTERNA

MCJIETIZACION INTERNA
ANO

1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

TOTAL

CREDITICIA

4
2
3
2
4

3
5
3
·1
3
16
5
2
19
28
46
42
42
338
185
266
401
697
2 145
2 410
3 423
6 993
17 266
35 817
45 935

7

4
1
7

15
16
19
35
72
68
90
154
223
887
521
663

2
4
·6
26

271
310
392
833

NO CREDITICIA

·3

o
3
·9
·1
·1
·12
-13
·30

·23
-7

·266
·117
-176
·247
-474
·1 258
·1 819
-2 760
-4 n2
-12 956
·42 209
·19 102

FUENTE: FONDO l«&gt;NETARIO INTERNACIONAL, ESTAOISTICAS FINANCIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTON, o.e.

AÑO
1964
1965
1966
1967
1968
1969
1970
1971
1972
1973
1974
1975
1976
1977
1978
1979
1980
1981
1982
1983
1984
1985
1986
1987
1988

TOTAL

·1
1
1

1
3
3

2
·22
·6
1
-38
-65
·491
·105
205
·1 124
-1 982
13 229
-18 686

CREDITICIA
6.0
1.0
2.7
5.2
9.3
6.4
15. 1
14.8
14.7
18.3
35.5
49.9
48.9
19. 1
59.8
116.8
119.8
-368.3

-564.7
·786.4
-402.3
-1 184.5
·673.8
8 656.4
-11 376.7

NO CREDITICIA
·5.0
-2.0
·1 .7
·4.2
·8.3
·6.4
· 14. 1
·11.8
·11. 7
·17.3
·34.5
·47.9
-47.9
·41.1
·65.8

-115.8
-157 .8
303.3
73.7

681.4
607.3
60.5
·1 308.2
4 572.9
-7 309.3

FUENTE: FONDO MONETARIO INTERNACIONAL, ESTADISTICAS FINANCIERAS
INTERNACIONALES. WASHINGTON, o.e.

�124Ensayos

netización externa total y sus clasificaciones de crediticia y no crediticia
fueron positivas.
La monetización externa crediticia mantuvo un ritmo estable y positivo
de 1964 hasta 1980. En este mismo lapso la monetización externa no
crediticia (la cual corresponde al saldo de la cuenta corriente) fue negativa,
indicando así un déficit de bienes y servicios. Este comportamiento cambió
en 1981 donde el componente crediticio se hizo negativo, implicando un
flujo excesivo de capital externo sobre el capital doméstico. Esta situación
continuó hasta 1988, pero en la administración de De la Madrid el componente no crediticio registró altas fluctuaciones de año a año.

Déficit e inflación...125

bant?~ hipotecarios,. y de sep~embre de 1975 hasta diciembre de 1988,
se utilizó la tasa de mterés pasiva del costo promedio porcentual (CPP)
la ~ representa una tasa de interés promedio ponderada a su importanci~
relativa dentro del mercado. Los datos fueron tomados mensualmente
para analizar los cambios a corto plazo.
La t11:5a de interés real pasiva es calculada para comparar el costo
real del dinero con el costo o precio de mercado. La idea fundamental
es descubi:"' si exist~ un dife_rencial entre el precio de mercado y el precio
real del dinero, y s1 este diferencial provocó una asignación ineficiente
de ~t:Cursos dentro _del mercado. La mala asignación puede afectar las
deC1S1ones de elección de proyectos de inversión en la economía.

4.5 Los efectos sobre la tasa de interés y tipo de cambio real

Como se puede concluir, a partir del análisis de la sección anterior, el
elemento principal que ha determinado la monetización total de 1964 a
1988 ha sido la monetización crediticia interna, de tal manera que los
incrementos en la oferta nominal de dinero (Ml), han provocado incrementos en el nivel general de precios de la economía mexicana.
Como se mencionó en el marco teórico, los cambios en la oferta
nominal de dinero (Ml) producen variaciones en el índice general de
precios, lo que a su vez provoca cambios en los precios relativos.
Las siguientes secciones se concentran sobre los efectos de la inflación
sobre la tasa de interés real pasiva y sobre el tipo de cambio real.

Los .cálculos so~ basados sobre el concepto de capitalización de
una cantidad deternunada de capital nominal inicial, v.gr. comenzando
en en~ro de 1960 y ~da una cantidad de capital nominal inicial que
postenormente se capitaliza mensualmente (aplicándosele la tasa de interés
nominal pasiva y continuando tal proceso cada mes hasta diciembre 1988).
Esta serie de capital acumulado es posteriormente puesta en términos
reales (la serie del Indice Nacional de Precios al Consumidor con año
b~ oficial de 1978 ~ aplica a los datos de capital nominal). Sin embargo,
debido a que la sene del índice de precios está dada en términos de
pesos de 1978, para analizar el comportamiento del capital real en términos
de pesos de 1988, la serie de capital real en términos de 1978 se convierte
en una serie de capital real, pero en pesos de 1988, a través del siguiente
cálculo:

4.5.1 La tasa de interés real
(A) CAPR = CAPACUM / (INPC 78 / INPC 88)
A medida que la oferta nominal de dinero (Ml) crecía, también aumentaban los precios. Esto a su vez alteraba los precios relativos de bienes
y servicios que estaban bajo el control restrictivo del gobierno federal,
entre los que se encontraba la tasa de interés nominal pasiva. El propósito
de esta sección es presentar los efectos de la tasa de interés real pasiva
de 1960 a 1988.
La serie de la tasa de interés nominal pasiva, fue determinada usando
dos tasas pasivas diferentes. Esto se debe a la falta de información publicada de todas las tasas pasivas existentes en el mercado, durante el
decenio de 1960 y principios del de 1970. La tasa utiliz.ada de enero
de 1960 hasta septiembre de 1975 fue la tasa de interés pasiva de los

CAPR
1988.

= El capital nominal acumulado en términos reales a pesos de

CAPACUM = El capital anual más los intereses acumulados de mes
a mes de enero 1960 hasta diciembre de 1988.
INPC 78
de 1978.

= El índice nacional de precios al consumidor con año base

INPC 88 = El valor del índice de precios con año base de 1978 en el
mes de diciembre de 1988.

�126Ensayos

Déficit e inflación...127

El siguiente paso es calcular la diferencia de mes a mes del capital
acumulado real en términos porcentuales. La tasa de cambio se expresa
de la siguiente manera:
(B) TASAR = [(CAPRt - CAPRt+1) / CAPRt) • 100

:31

Esto muestra la tasa real de cambio, en términos porcentuales, del
capital real acumulado de enero de 1%0 hasta diciembre de 1988. Sin
embargo esta expresión solamente muestra el cambio de mes a mes. Es
necesario calcular la tasa de cambio anualizada. Por lo tanto:

u

i5
~

1
u

i5

(C) TASAANU == { [ (1 + TASAR) / 100)12 - 1 } • 100

~

TASAANU = La tasa anualizada en base a los cambios mensuales del
capital real acumulado.

1
u

i5

TASAR = La tasa a la cual el capital real acumulado cambió de mes
a mes, de enero de 1%0 hasta diciembre 1988.

~
~

1
u

i5
La expresión (C) presenta la tasa real de cambio de la inversión
(capital inicial más los intereses en términos reales) anualizada. Estos
cálculos se realizaron de esta manera para mostrar cómo una inversión
anual fue capitalizada durante el período de análisis. Refleja de una
manera sencilla la ganancia real de la inversión inicial más los intereses.
Esta tasa de cambio puede ser tomada como la tasa de interés real del
capital real acumulado de mes a mes.

Como se puede apreciar en la gráfica 1, desde enero de 1%0 hasta
diciembre de 1972 la tasa real fue positiva, indicando así una ganancia
de capital real acumulado en términos reales. El comportamiento cambió
en 1m, cuando la tasa de interés real comenzó a ser negativa. Las disminuciones se hicieron más notables a partir de septiembre de 1976 y
en los siguientes meses. Durante estos meses el sistema financiero y bancario mexicano se encontraba en un caos completo, debido a las presiones
inflacionarias que se iban acumulando.

N

~

1
u

i5

&lt;
::::,

o ~

Q. ...J

~ ~

~

Q'.

~

:8
1
u

i5
~

1
u

i5
Si:

1

lJ

i5
o

~

En los siguientes tres años (1977, 1978 y 1979), la tasa de interés
real se mantuvo negativa, con pocas variaciones. Sin embargo para 1980
la tasa de interés real comenzó a mostrar grandes fluctuaciones de mes
a mes, siendo positiva un mes y negativa el siguiente. Para 1982 (cuando
se presentó la crisis de la balanza de pagos mexicana), la tasa de interés

...J

o

~

o

~

o

~

o

~

o

n

o

N

o

~

o

3fV.LN30l:l0d

o

~

1

o

N
1

o

n
1

o

o

o

1

1

1

~

~

~

1

�128Ensayos

real fue negativa y continuó así durante este año y los primeros meses
de 1983.
Para finales de 1983 dicha tasa comenzó a ser negativa y con mayor
variabilidad, continuando su volatilidad hasta diciembre de 1988. Es importante señalar que de febrero a diciembre de este último año, continuó
siendo positiva, mostrando una tendencia creciente.
Los incrementos en el nivel general de precios trajeron consigo cambios sobre el valor real del capital acumulado. La tasa de interés nominal
pasiva era un precio que estaba bajo control del gobierno federal.
La rawn de esta política restrictiva sobre la tasa de interés nominal
era la de hacer más flexible la distribución del financiamiento para los
proyectos de inversión, pero esto no fue el caso. Al considerar que la
tasa de interés nominal fue mantenida artificialmente baja, muchos de
los proyectos de inversión fueron descapitalizados, básicamente porque
el valor real de dichas inversiones era menor al ser comparado con el
valor de mercado.
Esto dio pie a una asignación ineficiente de recursos. Los recursos
estaban siendo racionalizados con base en el control sobre la tasa de
interés nominal y los aumentos en el nivel de precios. Esto se presentó
particularmente durante los sexenios de Echeverría y !-l&gt;pe~ Po~o. _El
control sobre la tasa de interés nominal agregó más presiones inflaaonarias
acumuladas, causando mayor distorsión en el valor real de los proyectos
de inversión.

Déficit e inflación ...129

El cálculo del tipo de cambio real está basado en la teoría de la
paridad del poder de compra. Se argumenta que el valor dado de una
mo_neda en relación a su poder de compra, es una expresión que establece
el mtercambio de bienes y servicios por dinero.
La definición más básica de la paridad del poder de compra, es que
el tipo_ de cambio real es igual al _tipo de cambio nominal (de mercado),
corregida ésta por la rawn del mvel general de precios externos con el
nivel general de precios domésticos.

TCR

=

E • [ Pe / Pd ]

TCR = Tipo de cambio real
E
= Tipo de cambio nominal en el mercado
Pe
= Nivel general de precios externos
Pd
= Nivel general de precios domésticos
La fórmula general es modificada para este análisis. Para poder
calcular el tipo de cambio real del dólar en términos de pesos, son utilizados
los datos mensuales de enero de 1960 a diciembre de 1988. La fórmula
para el tipo de cambio real del dólar es:

TCRDOLAR = EN • [ (IPCUSA / IPCUSA88) /
IPCMEX / IPCMEX88) ]
TCRDOLAR

=

Promedio del mes del tipo de cambio real del dólar.

EN = Promedio del mes del tipo de cambio nominal del dólar.

4.5.2 El tipo de cambio real
Otro control de precios bajo consideración es el tipo de cambio nominal
del dólar estadounidense. Como se mencionó anteriormente, los cambios
en la oferta nominal de dinero (Ml) provocan una reacción en cadena
sobre otras variables en la economía, a través de los efectos sobre los
precios relativos. La paridad del dólar estuvo básicamente bajo control
y manejo del gobierno federal, a través de las autoridades monetarias.
El propósito de esta sección es el de comparar el precio sombra
del dólar en pesos contra el precio (o valor) de mercado. El diferencial
entre el precio sombra y el precio de mercado generó una asignación
ineficiente de los recursos en la economía.

IPCUSA = Indice de precios al consumidor (base 1967) de los Estados
Unidos.
IPCUSA88 = Indice de precios al consumidor (base 1967) de los Estados
Unidos en el mes de diciembre de 1988.
IPCMEX = Indice de precios al consumidor (base 1978) de México.
IPCMEX88 = Indice de precios al consumidor (base 1978) de México
en el mes de diciembre de 1988.

�130Ensayos

Déficit e inflación...131

La razón del nivel de precios de los EE.UU. al nivel de precios
de México, se altera para exponer el tipo de cambio real en términos
de 1988, razón por la cual está dividida por el valor de los índices en
diciembre de 1988.
Se argumenta que las transacciones fronterizas, el turismo, la proximidad geográfica y la gran proporción del comercio que México realiza
con EE.UU., hacen que éste último país tenga una influencia sobre los
precios de México. Por tales argumentos, el índice de precios de EE.UU.
con año base 1967, es utilizado como indicador de la inflación externa.

~

1

tJ

t5
'ot

e.o
1

tJ

La gráfica 2 muestra el comportamiento del tipo de cambio nominal
y real, el cual es considerado como el precio sombra de la moneda extranjera. Como se puede apreciar, desde enero de 1960 hasta agosto
de 1976 el tipo de cambio nominal estaba fijo en 12.50 pesos por dólar,
manteniéndose estable hasta 1972.

t5

21

ai
~
&lt;
()

t5

w

C)

\O

"

~

1

tJ

¡::

t5
~

En el sexenio de Echeverría los programas de expansión produjeron
mayores presupuestos gubernamentales, que se financiaron mediante la
oferta de dinero. Esta situación amplió el bache inflacionario entre EE.UU.
y México, causando presión sobre el valor del peso.

1

tJ

t5
~

1

tJ

t5

Ante el mal estado de las finanz.as públicas, las fugas de capital y
las presiones inflacionarias, era inevitable una devaluación. El tipo de
cambio real se ajustó con la devaluación de 1976, pero la existencia de
cuellos de botella en la economía continuó alentando la inflación.

~

1

tJ

t5

g
1

tJ

i5
11)

o

La situación ya no podía ser sostenida, por lo que se anunció una
devaluación el 17 de febrero de 1982.
El primero de septiembre de 1982 el Presidente López Portillo, en
su último informe presidencial, eliminó la libre convertibilidad del peso

o

tJ

A partir de ese año el tipo de cambio real comenzó a caer, indicando
que el peso mexicano estaba perdiendo poder de compra, comparado
con el poder adquisitivo del dólar.

Esto propició que el tipo de cambio real siguiera una tendencia decreciente, que continuó hasta 1981. Durante este período existía el incentivo
en el público de cambiar pesos por dólares, lo cual a la vez provocó
un deterioro de las reservas internacionales.

.J

t5
a::

~VlOO ~Od S0S3d 30 S3l1V&gt;I

~ +
~

w
¡::

j

o

z

o

ai
~
&lt;
()

~
o
a.
¡::

o

�132Ensayos

Déficit e inflación...133

mexicano. Se estableció un sistema de control sobre el tipo de cambio
que cerró el mercado a todas las operaciones, excepto aquellas autorizadas
por el gobierno federal. Además se nacionalizaron todos los bancos, con
excepción del Citibank y el Banco Obrero.

del mercado de divisas. El 18 de noviembre de 1987 el Banco de México,
enfrentado con la situación adversa financiera y la amortización de la
deuda externa privada, suspendió su participación en el mercado de dólares. Ese mismo día el tipo de cambio nominal se devaluó 32%.

Como resultado de tales acciones, el gobierno federal casi tenía el
control completo sobre todas las operaciones bancarias. Los últimos tres
meses del sexenio de López Portillo fueron de incertidumbre yespeculación
sobre el peso.

Como se muestra en la gráfica 2 el tipo de cambio real mostró una
tendencia decreciente, que comienza en julio de 1987. El valor real del
peso mexicano cayó continuamente hasta el final del año. Debido a que
la tasa de inflación creció durante 1987, el poder de compra de la moneda
nacional se redujo.

En los primeros meses de 1983 con la nueva administración de De
la Madrid, la tasa de inflación estaba afectando adversame~te el J&gt;?&lt;1er
de compra del peso. Esto propició que el valor r~al del ~mo baJara.
El tipo de cambio real continuó con una tendencta a la baJa.

Ante la firma del Pacto de Solidaridad Económica {PSE), el tipo
de cambio se estabilizó a una tasa constante de desliz de 2.6%. Para
1988 el tipo de cambio nominal se mantuvo en un promedio mensual
de 2,297 pesos por dólar.

En septiembre de 1983 el Banco de México anunció una tasa de
desliz del peso frente al dól.:C estadounidense_ de 1~ centav_os diarios: El
proceso duró casi un año y tres meses, pe_ro la inflación crectente persIStí~,
siendo imposible mantener la tasa comente. Esto provocó que en diciembre de 1984 la tasa de desliz aumentara a 17 centavos.

La gráfica 2 muestra que el tipo de cambio real durante 1988 disminuía
a un ritmo estable, esto indica que la estabilización del tipo de cambio
real y nominal tuvo éxito en no presentar fluctuaciones marcadas de mes
a mes.

Sin embargo las presiones inflacionarias continuaban, y las reservas
internacionales seguían disminuyendo. El 6 de marzo de 1985 la tasa
de desliz subió a 21 centavos diarios.

Conclusiones

Además de esto el sistema bancario mexicano comenzó a sufrir pérdidas en dólares. P~a ajustar dicha situación, en julio de 1?85 el siste~a
uniforme de la tasa de desliz fue abandonado en el mercado libre bancano.
Debido a este ajuste, el tipo de cambio real siguió una tendencia creciente
(como se aprecia en la gráfica 2).
A partir de los primeros meses de 1~, el tipo de cambio re~ del
dólar comenzó a caer ante la reducción de los mgresos de las exportaetones
petroleras. Esto trajo consigo que la tasa de depre~iación se acelerar~.
As~ durante 1986 el tipo de cambio nominal (promedio anual) se deprectó
más del 100%, pero el tipo de cambio real creció (especialmente después
de junio de 1986).
Surgieron dificultades en los últimos tres meses de 1987. E~ noviembre de ese año la carga de los prepagos de la deuda externa pnvada
y la caída del mercado de valores, obligó al Banco Central a retirarse

La hipótesis central de este trabajo es, que el crecimiento sustancial de

la oferta nominal de dinero (Ml) desde el sexenio de Echeverría, fue
causado por la monetización crediticia interna. Este crecimiento alto se
usó para financiar el déficit del gobierno federal. En México de 1964
a 1988, la fuente crediticia interna fue el principal determinante del crecimiento sustancial de la oferta nominal del dinero (Ml). Estos incrementos en Ml aceleraron la tasa de inflación.

A partir del sexenio de Echeverría, con el objetivo primordial de
mantener el crecimiento económico, se iniciaron políticas expansivas del
gasto federal. Esto aumentó el déficit del gobierno federal, que fue fmanciado a través de la creación de dinero por medio de la monetización
crediticia interna.
El crecimiento sustancial de la monetización crediticia interna trajo
consigo una aceleración del nivel general de precios. La tasa de inflación

�Déficit e inflación... 135

134Ensayos

creda a medida que el gobierno federal financiaba su déficit a través
de la creación de dinero. Este patrón de comportamiento caracterizó la
oferta nominal del mismo (Ml) comenzando en 1973, cuando la tasa de
crecimiento pasó de 17.2% en 1972 a 23.5% en 1973. A partir de ese
año, la tasa de crecimiento de la oferta nominal de dinero (Ml) se mantuvo
arriba del 20% anual. Como se mostró, la tasa de crecimiento del crédito
interno también comenzó a crecer notablemente, al igual que la tasa de
crecimiento del crédito doméstico.
El incremento en Ml afectó la tasa de interés real pasiva y el tipo
de cambio real del dólar. En el caso de la tasa de interés real (la cual
se mantuvo bajo control de las autoridades monetarias), siguió un comportamiento inestable en 1973. Después de ese año la tasa de interés
real fue negativa con gran variabilidad.
Esto se debió principalmente a la tasa de inflación creciente, sin
embargo la tasa de interés pasiva se mantuvo bajo control federal y provocó
un efecto adicional sobre la inflación.
Las presiones inflacionarias se acumulaban, causando así mayores
cambios en la tasa de interés real pasiva. Las decisiones de inversión
públicas y privadas fueron basadas sobre la tasa de mercado. Por lo
tanto, dichas decisiones fueron realizadas sobre un criterio falso, causando
ineficiencias en la asignación de recursos.
El tipo de cambio real se mantuvo estable desde enero de 1960 hasta
mediados de 1973, cuando comenzó a disminuir. Esta tendencia decreciente
continuó hasta la devaluación de 1976.
Después de la devaluación de 1976, el sistema cambiario mexicano
se convirtió a uno flotante, con dos tipos de cambio predeterminados.
De agosto de 1976 hasta enero de 1982 el tipo de cambio real desminuía
de mes a mes, mostrando así una apreciación. El exceso de Ml aceleró
las presiones inflacionarias, que a la vez apreciaron aún más el tipo de
cambio real.
De enero de 1982 hasta diciembre de 1988 el tipo de cambio real
sufrió grandes fluctuaciones ante la tasa acelerada de la inflación.
Se puede concluir que durante los sexenios de Echeverría y López
Portillo, el financiamiento continuo del déficit federal mediante la mo-

netización_ interna, prov~ presiones inflacionarias. Esto a la vez afectó
la
de interés real pasiva (que se mantuvo negativa) y el tipo de cambio
re que se mantuvo sobrevaluado).

:a(

Los.ef~os del -~~amiento del déficit del gobierno federal r
la mone~C1ón. creditiaa interna fueron adversos. Dicho financiamie:o
.
·aceleró
·di lad inflaC1ón, que a su vez causaba más distors1ones
en la economía
imp1 en. o que _se cumplieran las políticas originalmente !aneadas e~
los sexemos analizados. Las políticas de financiamiento fed~ral causaron
tdobl~ e~ecto, al provocar inflación que a la vez afectaba adversamente
a ~be f e : r~ pasiva y el tipo de cambio real, y éstos a su vez,
ce era an a aC1ón.. Las políticas aplicadas en los sexenios de Echeverría y. de López _Po~o fueron ineficientes para lograr el crecimiento
~?ónnco, y al ?115111º tiempo controlar la inflación causada por el creCUDJento sustanC1al de la oferta nominal de dinero (Ml).

;:1

Bibliografía
Amer~ck Asseret_o, Anto~o (1984), "Perfil de las crisis recientes del
s1Stema financiero mexicano". Comercio Exterior. 34, 10, octubre.
Balassa,. B~!ª (1964), "The purchasing power parity doctrine: A reappr~ • The Journal of Political Economy. 72, 6, The University of
Chicago Press. December.
Dorn:usch, Rudiger and F. ~slie Ch. ~elmers, editors (1988), The Open
CC?no~y. Tools for Policymakers in Developing Countries. Oxford
Umversity Press. Washington.
Durand~u Palma, Leoncio (1979), "The Sources of Recent Mexican Inflatlon". U.S. Mexico Relations. Edited by Barry W. Poulson and
T. Noel Osbom Westview Press. Boulder, Colorado.
Edwards, S~b~tian {1988), "Exchange Rate Misalignment in Developing
Countríes . The World Bank Ocassional Paper. Number 2, New Series
The John Hopkins University Press. Baltimore, Maryland.
·
Entire, ~an. D., editor (1968), Monetary Economic Readings. Columbia
Umvers1ty. Wadsworth Publishing Company. Belmont, California.

�136Ensayos

Fama, Eugene (1980), "Short Term Interest Rates. Predictors oflnflation".
American Economic Review, 70, 5. december.
Fisher, Irving (1963}, The Purchasing Power of Money. Its Determination
and Relation to Credit. lnterest and Crises. Reprints of Ecooomic
Classics. Augustus M. Kelly Bookseller. New York.

- - - - - - - - - - - (1965), The Theory of Interest, reprinted.
Augustus M. Kelly Bookseller. New York.
Friedman, Milton (1969), The Optimum Quantity of Money and Other
Essays. The University of Chicago Aldine Publishing Company.
Chicago.

Vivió correctamente en el
silencio y la discreción
y alcanzó en su joven vida,
el máximo nivel de eficiencia
y productividad.

- - - - - - - - - - (1956), Studies in the Quantity Theory of Monery.
editor. The University of Chicago Press. Chicago.
García Pérez, Fernando y Femando Gana Pérez (1988), Estadística. McGraw-Hill lnteramericana de España, S.A.
Gómez, Rodrigo (1964), "Estabilidad y Desarrollo: El Caso de México".
Comercio Exterior. pp.778-782.
Hurtado Solís, Rita Angélica {1983}, El Déficit de la Balanza en Cuenta
Corriente en Función de la Sobrevaluación del Peso. Un Modelo
Econométrico para el Caso de México 1950-1982. Tesis Profesional.
Facultad de Economía, UANL, Monterrey, México.
Sargent, Thomas J. (1986), Rational Expectations and Inflation. The
University of Minnesota. Harper Row Publishers. New York.
Triffin Robert (1966), The World Money Maz.e. Yale University Press.
New Haven.
Wise, Sidney and Hugo Ortiz (1985), Mexico Data Bank 1985. Editorial
Marsa, SA. México.
Banco de México, SA. Acervo Histórico.
Banco de México, S.A. (1968-1988), Indicadores Económicos. Diciembre.
Fondo Monetario Internacional (1964-1988), Estadísticas financieras Internacionales. Publicaciones Mensuales.

llr. i'.rnuto ~uinhmilltt i{obríguez

~ace ~enos de tres años se recibió con beneplácito en el CIE, la de~gn~c1ón del Dr. Ernesto Quintanilla Rodríguez como director de la institución. S~ n_ombra_miento aportó el elemento idóneo para impulsar el
áspero y difí~il cammo de la investigación económica, pues esta tarea
forma parte importante de la actividad universitaria.
.~l D~. O~t~ ~e un hombre dotado de gran talento, creatividad,
Y pnvile~ad~ mteligencia. Una mente clara, ordenada y didáctica. Con
gr~ pac1en~1a sabía esc~char y trasmitir conocimientos, al mismo tiempo
~rm~aba aliento y entusiasmo para sacar adelante los trabajos de invesllgac1ón, con el testimonio de su ejemplo, aún cuando las condiciones
se presentaban limitadas y adversas.

�Como escritor de trabajos científicos tuvo una pluma muy prolífica,
abordaba con igual dominio y profesionalismo diversos temas y diferentes
áreas económicas. Dentro de sus múltiples trabajos destacan los orientados al Desarrollo Económico, Economía del Transporte, Historia Económica, Recursos Humanos, Flujos Migratorios, etc. Varios de sus trabajos son inéditos y otros los dejó en proceso. Por su demostrada capacidad intelectual, fue distinguido como miembr~ ~electo de~ Sistema
Nacional de Investigadores en 1985, y en 1988 rec1b1ó el preID10 de Investigación Universitaria, entre otros reconocimientos profesionales.

Fue maestro hasta en la enfermedad, que lo sorprendió muy joven
-a los 44 años-, ya que supo sufrir con abnegación, valentía, confianza
y paciencia, sobrellevando su situación con gran dignidad.

A la par con la investigación, el Dr. Quintanilla impartía cátedra
en la Facultad de Economía y otros centros universitarios (ITESM, Facultad de Arquitectura, etc.). Su presencia en el aula era garantía de calidad
y excelencia. Su actividad en la enseñanza fue infatigable, pues dedicaba
innumerables horas a la preparación del material de clase, siempre actualizándolo en la recopilación de fuentes y fichas bibliográficas de la
biblioteca y hemeroteca de la Facultad, donde se le veía muy a menudo.
Ocasionalmente, la búsqueda de este material lo llevaba a visitar universidades en el extranjero.

La UANL y en especial la Facultad de Economía están de luto. Sin
embargo, la enseñanza que dejó debe ser fuente de inspiración para todos
los universitarios. Uno de sus últimos trabajos se publica en el cuerpo
de esta revista.

El contacto personal y continuo con el alumnado también fue una
característica del Dr. Quintanilla,.que con apertura y disponibilidad cordial
asesoraba a cuantos alumnos se lo solicitaban, ya fuera para preparar
algún trabajo académico o bien para preparar una tesis profesional. De
éstas últimas, existe un gran acervo en las cuales participó como asesor
directo.
En sus últimos meses y a pesar de su frágil apariencia -producto
de su enfermedad-, participó activamente en su cátedra de Desarrollo
Económico y en los trabajos de investigación del CIE. Su amor por ambas
tareas prolongaron su vida, al mismo tiempo que co?tinuab~ br~d3?do
un servicio insustituible y enriquecedor a la comurudad uruvers1taria Y
a la sociedad en general.
El Dr. Quintanilla puso en el centro de sus intereses lo que fue fuente
de luz en su vida: su familia, amigos y su vocación profesional. Disfrutó
de la amistad, del afecto de las gentes y de la gratitud de todos los que
tuvimos un trato personal con él.

Este gran hombre trabajó, pensó con inteligencia, obró con voluntad
y amó. Se presentó ante su destino con el intelecto unido al corazón
y perseverando día y noche, rodeado de afecto, de libros y apuntes para
la docencia y la investigación. El día de su partida escuchó una melodía
inefable, soltó al viento su alma y entró en el gozo de la eternidad.

Con esto queremos que siga viva la imagen del Dr. Quintanilla Rodríguez, el amigo y maestro.

Ma,tínez Jasso
Investigador T.C.

Lic. Im1a

Lic. Jesús Ramones Saldaña
Investigador T.C.

�Ensayos - Volumen XI, Núm. 1, Mayo 1992 - Pp.137-156

México y su competitividad
internacional
Dr. Ernesto Quintanilla Rodrfguez•

Introducción
En la actualidad, México se encuentra en un momento trascendental de
su historia económica, ya que está comprometido en un proceso de búsqueda del reordenamiento económico yde la transformación de su proyecto
de desarrollo como economía exportadora.
En esta exposición se pretende analizar brevemente la variable que
juega un papel primordial en el éxito del modelo de desarrollo deseado,
es decir, el nivel de competitividad internacional del país.
La competitividad puede analizarse desde diferentes enfoques: Microeconómico o empresarial, o Macroeconómico nacional e internacional.
Se hace referencia al enfoque macroeconómico.

El primer punto de esta exposición se refiere a los eventos económicos
recientes de México, hasta ubicarnos en el presente. El segundo punto
define el concepto de competitividad internacional. En el tercero se analizan las fuentes de las ventajas comparativas, para luego pasar al examen
de las ventajas y desventajas competitivas de este país. Al final se ofrecen
algunas conclusiones.

l. Antecedentes
En la historia económica de las naciones existen etapas fundamentales
en las que se establecen las condiciones para su desarrollo. En México,
en este siglo, podemos distinguir dos de ellas: La primera, en los años

• Director del Centro de Investigaciones Económicas, UANL

�138Ensayos

postrevolucionarios, cuando se establecieron las institucio~es políticas,. sociales y económicas, y se comenzaron a perfilar las políticas econónucas
que habrían de impulsar el crecimiento desde los años cuarenta h~ta
el inicio de la década de los setenta, fome_ntado por el proceso de mdustrialización por sustitución de importaetones.
Desde fmes de los años sesenta comenzó a debilitarse . el m?&lt;1elo
mencionado. La respuesta del gobierno consistió en un crecient~ ~tervencionismo destinado a redistribuir, más que a fomentar _el cr_ec1m1ento
del ingreso. El país comenzó a vivir bajo el estado ~ro~ietano Ysobre
una estructura económica que había perdido su eficiencia sm haber ganado
equidad.
La década de los ochenta ha sido significativa en el ámbi~o económico
mundial en especial en los países en desarrollo y, en particular, en los
latino~ericanos, que se destacan por el monto de su deuda externa,

como México.
Los cambios en la economía internacional están t~niendo, en 1~ economías nacionales, efectos que están generando presiones econó~~ Y
políticas que señalan la necesidad de cambios tendientes a la modermzaetón
y aumento en la eficiencia d~ ~u aparato productivo,, a fm de enfrentar
los retos que implica la participación en la econonua global.
En el aspecto interno, los últimos nueve años se han ~act~riza?o
por una crisis económica que ha des~ncade?~do un proceso inflaetonano,
el cual ha creado incertidumbre e mestabilidad. Todo esto_provocó el
estancamiento de la economía, depresión del mercado, red~cci~n del ahorro interno, fuga de capitales y, en consecuencia, una redu~ión importante
en las inversiones tanto del sector público como del privado.
Esta situación a su vez provocó que la economía real dejara de crecer
y los recursos financieros se concentraran en inversiones de co_rto plazo,
buscando los altos rendimientos que ofrecen los mercados de dinero, por
las elevadas tasas de interés.
De esta manera, la economía financiera empezó a concentrar importantes recursos en detrimento del crecimiento de la economía real,
que es donde se genera el desarrollo económico y la creación de nuevas
fuentes de trabajo.

México y su competitividad...139

La crisis de 1?82 fue para la economía mexicana lo que la caída del Muro

de Berlín ha sido para Europa Oriental. Los mitos quedaron al descubierto
y se pre~en~ó la_ oportunidad ~ara iniciar una segunda etapa de construcción
d~ 1~ mstituci~nes econónu~ fundamentales, animada por una combmaetón de antiguas y nuevas ideas acerca de la conducción de las políticas
económicas.
La nueva estrategia econóipica ha tenido metas claras: recuperar el
crecimiento económico con estabilidad de precios y crear empleos permanentes ~n !os _sectores de mayor productividad. En suma, generar riqueza y distnbwrla con mayor equidad.

Los cambios estructurales que se iniciaron a mediados de la década
pasada tienen dos líneas estratégicas: la redefinición de las funciones
económicas del gobierno, y la liberación de las actividades económicas
buscando la creación de condiciones competitivas tanto internas com~
frente al resto del mundo.
En el ámbito internacional se han dado importantes cambios debido
a la tendenci_a de integración económica por grandes bloques de naciones;
esta tendencia representa tanto amenazas como oportunidades para nues~o p_aís. En este proceso de globalización de la economía se pueden
identificar tres bloques: En la Comunidad Económica Europea se tiene
planeado para 1992 eliminar las barreras aduanales entre los países miembros del Mercado Común Europeo y se está discutiendo la posibilidad
de contar con una unidad monetaria común.
En el continente americano se ubica el recién surgido Mercado Común
Norteamericano, inicialmente formado por Estados Unidos y Canadá, y
~ue representa no sólo a las economías más desarrolladas de América,
~11:1~ del mundo. Finalmente, tenemos a la Cuenca del Pacífico, integrada
lDlcialmente por la poderosa y pujante economía del Japón y las de países
como Taiwan, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong.
Estos movimientos integracionistas se han aunado a la nueva revolución científico-tecnológica para crear megamercados, donde es patente
el dominio de las economías desarrolladas. Los países de la OCDE disponen de tecnologías avanzadas, controlan el circuito financiero, participan
con más del 40% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial y con un
51% del comercio global. Al margen de esas economías se coloca el
mundo de los países en desarrollo, ahora ampliado por las naciones de

�140Ensayos

Europa del Este. Cada uno de estos países sondea la posibilidad de
asociarse a alguno de los tres grandes bloques de la tríada del poder
económico.
México está naturalmente encaminado hacia el mercado norteamericano. Este sigue siendo el más grande del mundo: el PIB de los Est~dos
Unidos, Canadá y México es 3% mayor que el de una Europa ~plia~
excluyendo a la Unión Soviética, y 50% mayor que el de la región AsiaPacífico.
Esta situación representa grandes retos y demanda cambios a nivel
de políticas y estrategias de desarrollo económi~, 1~ cuales tendr~.que
ir acompañadas por una mejora general en la efioenaa y la pr~ucttv1dad
en todas las actividades económicas, a riesgo de quedar marginados de
una participación activa y provechosa, con ventajas competitivas en algunos
de los productos y mercados que contribuyan positivamente al d~ollo
de nuestra economía y a una modernización del aparato ~roducti~o, que
a su vez permita consolidar su presencia en los mercados mtemaetonales.

2. El concepto de competitividad
La revista Econofinanzas define el concepto de coI?petitividad .d~ esta

manera: una empresa es competitiva si "produce ~1enes y sern~os de
calidad superior o a menor costo que sus competidores domésti~ o
internacionales". En cuanto a la competitividad a nivel país, nos dice
que no podemos evaluarla como un co~cepto utilitario,. ni medir sus resultados por otro tipo de variable cuantificable, como mvel de reservas ~e
divisas, saldo de la cuenta corriente, etc. Sin embargo, se puede definir
la competitividad de un país por "el grado ~n. que, bajo. condiciones de
mercado libres y justas, produce bienes y servicios que satisfagan los_ mercados internacionales, mientras que simultáneamente mantenga Yextienda
los ingresos reales de los ciudadanos".
Rugman [7] define la competitividad como la capacidad de _un país
para equilibrar su comercio y alcanzar una tasa aceptable d~ _meJoría en
el nivel de vida de sus habitantes. Se trata de una defim~ón basada
en criterios de comercio, pues se enfoca en el comportamiento de las
exportaciones y avances en el nivel de vid~ a raíz ~e mej_oras en la producción, la productividad y la comercialización. Al DllSDlO tiempo, descarta

México y su competitividad..141

m~os como el endeud~ent~, el proteccionismo ylos salarios bajos.
Por último, es un concepto dinámico porque analiza la manera en que
una nación aumenta su nivel de vida y distribuye la riqueza entre sus
habitantes.
Durand y Giormo [3] dicen que el enfoque tradicional de la competitividad se concentra en la evolución de las exportaciones de un país
en un mercado determinado, entendida ésta como una función única de
los diferenciales entre sus precios de exportación y los precios de sus
competidores en esos mercados. Según esta tesis, todo radica en la evolución de los precios, los costos y el tipo de cambio. Así, la competitividad
depende en el largo plazo de la trayectoria de los costos de la mano
de obra y del tipo de cambio, así como de la productividad, que afecta
a los costos unitarios del trabajo.
Rosales [7] comenta que un modelo de este tipo, refiriéndose a Durand
y Giormo, puede tener un gran poder explicativo en un contexto de mer-

cados internacionales competitivos con una elevada elasticidad-precio en
la demanda de bienes comerciados, con productos relativamente homog~neos y donde los factores cualitativos que influyen en la capacidad comercial de un país permanecen más bien constantes. Sin embargo, deja de
ser explicativo cuando una fracción importante del comercio internacional
responde a condiciones de competencia imperfecta y a una especialii.ación
intraindustrial apoyada en la diferenciación de productos. En ese momento, las políticas de especialización productiva y desarrollo tecnológico -así
como sus efectos en la calidad de diseño, proceso y productos- adquieren
una gran importancia en la penetración de ciertos mercados, por lo que
las consideraciones de precios relativos explican cada vez menos la evolución de la competitividad.
Es entonces cuando la calidad del producto, el diseño y la promoción
comercial, por ejemplo, se convierten en los objetivos de una estrategia
de comercio exterior. As~ la promoción de ventajas competitivas nacionales debe prestar atención a los elementos centrales de una política de
especialización: la política industrial, las normas técnicas, la cooperación
comercial y técnica entre empresas, y las políticas de inversión extranjera
y desarrollo tecnológico.

Puede hablarse entonces de una competitividad-precio y de una competitividad estructural que, sin descuidar el precio, el costo y el tipo de
cambio, otorga mayor importancia a la gestión tecnológica y a las políticas

�142Ensayos

de especialización productiva. La competitividad-precio tiene mayor sentido en los mercados competitivos y con escasa diferenciación de productos.
Sin embargo, en un contexto internacional caracterizado por la innovación
tecnológica y el cambio en el modelo tecnoeconómico, los elementos de
la competitividad estructural se tornan estratégicos, permitiendo incluso
que un país imponga precios si su calidad y la tecnología de sus productos
se los permiten.

3. La .competitividad internacional de México
De una muestra de 33 países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y los país~s de ~dustri~ci?n
reciente (PIR) como Singapur, Hong Kong, Malasia, T~"'.an, T~dia,
Corea, Indonesia, Brasil y México, al parecer la competitividad mexicana
se encuentra en los últimos lugares. En efecto, una edición reciente de
la publicación Eurqpean Affairs contiene un informe del Foro Económico
Mundial que, combinando información estadística con la opinión d~ aquéllos que deciden en una amplia red de empresas líderes internacionales,
indica cómo el ambiente nacional estimula o inhibe el desarrollo de las
eQJ.presas. De esta manera, si un inversionista extranjero desea instalarse
en alguno de los PIR, muy probablemente elegiría primero a Singapur
o Malasia que a México.

México y su competitividad...143

petitividad de largo plazo, producto de la investigación, el desarrollo y
la calidad de la educación.
~n cu:mto a Est~?os Unidos y Canadá, son dos casos que ejemplifican
la existencia de m?~dad en la escala competitiva entre países. A pesar
del _aparente decaum~nto de la confianza internacional para realizar negocios e_n ~tados Umdos, este país sigue siendo el mercado más dinámico,
lo que mcide favorablemente, además de que cuenta con un acervo de
re~ursos human~s de extr~ordinaria movilidad. Sin embargo, el informe
senala un~ pérdida de on~ntación externa o grado de apertura, que se
ha traducido en un cuantioso déficit comercial.
. . Canadá, en cambio, presenta un perfil más favorable, que le ha facilitado su ascenso en el conjunto de indicadores, del sexto lugar que
ocupó en 1987 ~ cuart? ~~ 1989, por delante de Alemania, que presenta
probl~mas, de baJa fleXJ~ili~~ en el tratamiento de costos y mercado de
t~abaJo, asi como el enveJeetm1ento de su población. Sin embargo, Alemama permanece como el exportador de bienes más importante del mundo.
Los país~s anglosajones destacan por un deterioro más o menos general en la ~dad de sus.productos y en el nivel de ahorro, pero aventajan
a sus competidores con dinamismo financiero y recursos humanos. Ambos
aspectos revelan un panorama en que los mercados financieros están apuntalando la economía de estos países, en muchos casos mediante el reciclaje
de los superávit comerciales.

El informe proporciona una evaluación de la competitividad ~ternacional mediante la agrupación de 300 criterios en 10 factores básicos,
con datos obtenidos en su mayoría de fuentes estadísticas internacionales.

En contraste, los países mediterráneos ocupan los últimos lugares
entre los desarrollados, con excepción de Francia.

Para evitar falsas comparaciones, los países se dividen en dos grupos,
uno de 22 industrializados, y otro de los 10 PIR que incluye el estudio.
Los criterios empleados se encuentran relacionados con los elementos
del entorno económico que afectan directa o indirectamente al desarrollo
de las empresas.

. Una p~adoja muy interesante que señala este informe es que la dis~tída re}ación estrecha y directa entre eficiencia del mercado y poca
mtervención del Estado no es válida en el caso japonés, al que se considera
el más competitivo; este país, después de Noruega y Suecia, es el que
cuenta con mayor grado de intervención estatal.

Primer Grupo.-Japón ocupa el primer lugar, al mantener su lider~o
en cuanto a competitividad, debido a la fortaleza de su economía, su eficiencia industrial y su capacidad de innovación. Suiza ocu~a el se~do l~ar
debido a la mejora en el dinamismo de su sector financiero, la orientación
externa de su economía y su estabilidad sociopolítica. Ambos países muestran una superioridad más constante en los indicadores relativos a la com-

. Segundo Grupo.- Los resultados presentados para la muestra de países
de mdustrialización reciente confirman el liderazgo del sudeste asiático
t~to en competitividad como en nivel de confianza evaluado por el informe'.
S~apur, ~ong Kong, Malasia, Taiwan, Corea e Indonesia ocupan los
P~eros se1S puestos de una muestra de 10. El último lugar es para
México, país que presenta el menor dinamismo económico, fmanciero

�144Ensayos

y de mercado, así como una baja estabilidad social y política. Sólo se
cuenta con una relativamente buena cuarta posición en materia de dotación
de recursos naturales, que se ve matizada por un octavo lugar en dotación
de recursos humanos. De seguir en estas condiciones, México podría
bajar a un tercer grupo de nula competitividad.

4. Ventajas y desventajas competitivas de México
Para el análisis de las ventajas y desventajas competitivas de este país
se propone el siguiente modelo general, que se compone de cuatro factores
genéricos:
l . Los factores o recursos de producción.- Incluye los naturales, humanos, el acervo de capital, el estado de la tecnología y la información.
Hay países que han destacado por el manejo competente de esta fuente
de ventaja, como Canadá y Malasia en recursos naturales, Corea y Taiwan
en la mano de obra semicalificada y Japón en desarrollo tecnológico.

2. Los mercados domésticos y de exportación.- El tamaño, valor y
sofisticación de los mismos ayudan conjuntamente a la fortaleza de las
empresas. No hay duda de que la extensión de los mercados es condición
para la productividad del trabajo y, por ende, de la riqueza nacional.
Los Estados Unidos y diversas naciones de Europa son las mayors pruebas
de esta tesis de Adam Smith.

3. Las políticas económicas.- Es clara la fortaleza que resulta de la
estabilidad, la libertad y la apertura al exterior. Alemania es un ejemplo
de estas características.
4. La gama de instituciones y su estabilidad- Son una no menos importante fuente de ventajas competitivas. Suiza demuestra esta afirmación
al basar su salud y dinamismo económico tanto en su estrategia geopolítica
como en sus instituciones democráticas.
A continuación se describen las características de nuestro país que
pueden proporcionarle ventaja con respecto a sus competidores. Entre
éstos pueden estar otras economías latinoamericanas, países asiáticos, naciones de Europa del Este y, en algunos sectores y etapas de procesos
productivos, las economías industrializadas. No se tienen todas las ventajas

México y su competitividad...145

frente a todos los competidores simultáneamente, pero se cuenta coa diversas fortalezas frente a cada una de las demás economías.
l . Los Factores.

. 1.1 ~ situación geográfica junto al mercado más grande del mundo
e mmediat~ a mercad~ de rápido crecimiento: el del suroeste de los
Estados Urudos y el mexi~norteamericano; esta situación permite reducir
algunos costos de transacción, de los cuales el más notable es el de transporte.
1.2 La plataforma de recursos naturales, en la que destacan las reservas
probadas de petróleo (cuadro 1).
13 Adem~ Méxi~ está d~ntro de los cinco principales productores
de plata, fluonta, arséruco, antimonio, bismuto, azufre, zinc, merairio y
plomo.
1.4 Nuestra línea costera, de más de 10,000 Kms., puede ser la base
para desarrollar una industria pesquera y acuícola de dimensión mundial
Yofrece, asimismo, el atractivo más deseado por el turista de los países
del norte: playa y sol.
1.5 La ~b~ción es fuente de ventajas, porque la abundancia de mano
de obra ~IDlcalificada no ha permitido entrar en un esquema de producción
compartida, como subcontratista en la industria manufacturera. También
se puede aprovechar esta ventaja en productos agrícolas intensivos en
mano de obra, como las flores, frutas y hortalizas.
. 1.6 T~ién ~mos.reconocer que la calidad de nuestros dirigentes
~es, funaonan~ públicos_y empresarios formados en las mejores ins~tuciones de educaaón supenor, y templados en los años difíciles, constituye otra fortaleza.
1.7 Por otra p~e, no es posible menospreciar la importancia de

~ mercado de 80 millones de personas para sustentar por sí mismo un

smnúmero de empresas competitivas.
_ 1.8 En las dos próximas décadas, la mayor parte de la población
estará en edad de trabajar. La estructura demográfica del año 1JX)() será
más productiva que la de décadas anteriores. Además, la capacidad de

�146Ensayos

ahorro de las familias mexicanas aumentará en razón a la disminución
de la participación de los menores de edad en los hogares (cuadro 2).
Debilidad de los Factores
Los fundamentos para conservar e incrementar las ventajas competitivas
provenientes de los factores están en la inversión continua de in!1aes~ctura y capital humano. Es pertinente reconocer que en los últ1mos anos
éstas han sido insuficientes.
Sin una infraestructura adecuada es muy difícil que nuestras empresas
puedan ampliar sus mercados. Los transportes de mercancías,_ personas
e información son cada día más rápidos, anulan las desventaJas de las
distancias y debilitan, por lo tanto, nuestra propia ventaja geográfica.
Nuestra infraestructura de comunicaciones, transportes y tecnología se
ha rezagado, como lo muestran diversos ~di~d~res de ~ telefonía, carreteras, instalaciones portuarias, red ferrovtana e mstalaetones y productos
o desarrollos científicos y técnicos (cuadros 3, 4 y 5).
El otro elemento esencial para hacer a nuestro país competitivo en
el largo plazo es la formación de capital humano. Debe~o~ estar concientes de que aún es muy débil la distribución de los s~TV1C1os de ~ud
y educación; en este caso es necesario elevar el promedio de educaetón
formal por persona y mejorar su calidad (cuadros 6 y 7).
2. Los Mercados
Conviene recordar que además de su vecindad con el mercado de
los Estados Unidos y Canadá, nuestra economía tiene un ~pli~ mercado
interno. Nuestro gasto interno bruto suma más de 200 mil millones de
dólares anuales. Esto convierte a nuestro mercado en el segundo en América Latina, el cuarto en el continente americano y décimoq~o en el
mundo; el gasto total de México es mayor que la suma de ~olorua, Hungría
y Checoslovaquia. De los mercados interno y de exportaetón surgen otros
elementos competitivos:
2 1 Una demanda interna más exigente y sofisticada estimula a las
empr~sas a buscar una mejoría constante, 9ue les pueda permitir conquis_tar
los mercados internacionales. Un buen eJemplo de esto es la penetración
de la cerveza mexicana en el mundo.

México y su competitividad...147

2.2 La internacionalización de la demanda interna está fon.ando a
los productores nacionales a adoptar estándares internacionales en sus
productos. Hoy los fabricantes mexicanos de electrodomésticos venden
con su propia marca y además producen para empresas extranjeras, con
marcas de gran reputación fuera del país.
2.3 El desarrollo de industrias interconectadas, como la automotriz,
la petroquímica y la agroindustria, entre otras, también ayuda a obtener
una mayor competitividad internacional, ya que se pueden desarrollar tecnologías conjuntas. La existencia de grupos industriales que demandan
insumos, habilidades en el capital humano e infraestructura comunes estimula a otras instituciones para la creación de esos factores.
2.4 Un incremento en la competencia interna, como el que se está
dando en las aerolíneas de México, también crea un ambiente propicio
para la mejoría y la ampliación continua de los factores productivos.
Debilidad del Mercado Nacional
Los años de estancamiento con inflación probablemente redujeron el tamaño de la clase media y su participación en el ingreso. Su pronto restablecimiento aparece como una condición indispensable para contar con
la fortaleza económica que proviene de un mercado interno en expansión:
vivienda, muebles, aparatos eléctricos y electrónicos, automóviles, servicios
domésticos, educación y cultura: todos estos mercados se han visto severamente perjudicados por los acontecimientos de los últimos ocho años.
3. Las Poüticas
En México, en los últimos seis años la poütica económica se ha caracterizado por atacar lo urgente y lo necesario. La política maaoeconómica
se ha dirigido a la estabilización. La política microeconómica se ha enfocado al cambio estructural.
Nueve han sido los principales ingredientes de la poütica económica
de 1985 a la fecha. En cada uno de ellos México obtiene mejores calificaciones que sus competidores de América Latina, con excepción de
Chile, en algunos. Es notoria, por otra parte, nuestra ventaja frente a
los países de Europa del Este.

�148Ensayos

3.1 Corrección de las finanzas públicas. Este objetivo se ha logrado
en forma permanente. Hoy se tiene un superávit primario superior al
7% del PIB. Esta ortodoxia fiscal es condición indispensable para lograr
la estabilidad económica.
3.2 Reasignación del gasto público. Es necesario que una proporción
creciente del mismo se destine a las inversiones en infraestructura, educación y salud. También la nueva orientación solidaria del sector público
requerirá de mayores recursos tributarios. Por lo tanto, es urgente la
racionalización de la carga financiera.
3.3 Privatización de empresas públicas. Por razones tanto de eficiencia como de canalización racional de los recursos privados y públicos,
se han hecho avances importantes en el programa de privatización. Después del aprendizaje con empresas pequeñas y de escasa importancia
social, se han realizado los procesos más complicados: Cananea, Teléfonos
de México, Sidermex, la Banca y una parte de la televisión oficial. Además,
se han reestructurado industrias donde la participación o influencia del
sector público es insostenible; azúcar y tabaco son dos ejemplos.
3.4 Reforma tributaria. La reducción de subsidios a las empresas
y a consumidores de ingresos medios y altos, así como las modificaciones
impositivas, tienden a crear un régimen tributario más equitativo y generador de recursos sanos para el gobierno. La sociedad civil debe aportar
al sector público los recursos que éste requiere para realizar los programas
que aquélla le encomienda.
3.5 Liberalización financiera. Se han estado eliminando las diversas
formas de intervención de las autoridades en el establecimiento de tasas
de interés y en la orientación del crédito; de esta manera se reflejan cada
vez mejor las condiciones de los mercados.
3.6 Apertura comercial. Se llevan más de 60 meses de cumplimiento
de la apertura comercial anunciada. Este mecanismo ha reducido el arancel promedio en más de 80%. Hoy casi todos los sectores de nuestra
economía están abiertos a la competencia extranjera.
3.7 Desregulación. Se han eliminado barreras al comercio y al flujo
de recursos en un gran número de mercados, lo cual ha refon.ado las
condiciones de libre competencia. Con el proceso de desregulación se

México Ysu competitividad...151

La dinámica económica de los próxim
.
y l~s empresarios mexicanos una ma or fl~xi:;??5 exige _de las empresas
pac1dad de adaptación y administracifn. muk.~da~ as1 como gran carevisar y modificar en forma permanente
ens10nal. Será necesario
cados en un ambiente de compete . .
frocesos, productos y merpólicas.
ncia unper,ecta entre empresas oligo-

10:

_Algunos de los ajustes que las empresas, sobre todo edi
quenas, deben realizar para competir en un mercado ab7ertoanS:t pel. Cambios en la combinación de producto co
en aquellos que tienen posibilidades de renta~dandcentrlando elsfuerzos
a argo pazo.

y ren!v~~:e:eº l~e~~:~~~::s que se venden en el mercado nacional
proveniente de los
ª ~ara hacer frente a la oferta adicional
nuevos competidores.
3· Nuevas logísticas de distribució
mercados
por servir.
n, que tengan en cuenta los nuevos
4. Saneamiento de las finanzas internas ara 1
recursos propios más sólidas edi
P.
~ar estructuras de
cesorio
.
' m ante 1a enajenación de negocios ac. . s, y reestru~ac1ón de deuda para obtener condiciones de finanClamlento más ventajosas.
los 5. :evac~ón ~e la cap?cidad tecnológica propia y de la calidad de
cua os directivos, realizando programas de formación personal.
6· Realizar pl~es de calidad total, que desde el diseño hasta el servicio
e:U;: a los ~tientes un m~yor valor a un mismo precio. Tal vez en
de P
~edianas Ypequenas puedan reunirse más fácilmente algunas
1as con ciones que propician la cultura de la calidad total.
tr

f~

s:

�152 Ensayos
México y su competitividad... 153

GRADO DE COMPETITIVIDAD DE PAISES DESARROLLADOS
PAIS

GRADO PR04EDIO

11

111

IV

GRADO DE C04PETITIVIDAD DE PAISES EN VIAS DE DESARROLLO

V VI VII VI 11

IX

X
PAIS

GRECIA

P~TUGAL
TURQUIA
ITALIA
ESPANA
NUEVA ZELANDA
AUSTRIA
IRLANDA

3
12
17
20
25
27
38
39

43
46
50
50
51
54
SUECIA
57
PAISES BAJOS
60
FINLANDIA
63
CAMADA
71
ALEMANIA (RFA) 74
EE.UU.
81
BELGIGA/LUX
FRANCIA
DINAMARCA
AUSTRALIA
N~UEGA
REINO UNIDO

SUIZA

84

JAPON

85

21.30
19.30
18.30
17 .50
16.50
16.00
13.60
13.50
12.50
11.90
11. 10
11.00
10. 70
10.20
9.40
8.80
8. 10
6.40
5.80

4.20
3.60
3.30

22
21
20
19
18
17
16
10
15

22
20
21
13
14
17
11
16
9
13 12
9 8
12 15
8 18
11 · 10
7 19
14 6
5 7
3 4
4 5
2 3
6 2

21
22
19
17
18
16
15
20
14
11
9
8
10
12

22
21
19
17
15
18
14
20
16
10
12
7

13
8
7 9
13 5
6 4
4 11
5 3
1 6
2
3 2

20
18
21
19
22

21
11
4
20
9
14

21
20
22
19
18

16 13
17
6
14 15
11 17
8 18
6 12
4 22
15· 8
9 19
10 16
7 10
2
3
12
7
1
2
5
1
3
5

17

22
18
19
17
16
21
10

16

7

11
8
14
3
1
5
4

5
12
11
20
15
6
8
3

13

6

7

12
2
10
9
15
13

13

14
4
9
1
2

21
20
18
16
13 22
19 19
17 7
9 14
16 10
8 17
11 11
14 13
7 9
12 15
4 8
10 4
5 12
15 6
3 5
6 3
2 1
2

I 1 111

IV

V

VI VII VIII

DINAMISMO DE LA ECON041A
EFICIENCIA INDUSTRIAL
DINAMISMO DEL MERCADO
DINAMISMO FINANCIERO
RECURSOS HUMANOS
INTERFERENCIA DEL ESTADO
RECURSOS NATURALES
ORIENTACION EXTERNA-GRADO DE APERTURA
ORIENTACION HACIA INNOVAC[()j Y PROGRESO
ESTABILIDAD SOCIOPOLITICA

IX

X

MEXICO

19

8. 1

10

9

10

10

8

5

4

8

8

9

INDONESIA

21

7.9

9

8

7

9

9

9

3

9

10

6

BRASIL

22

7.8

8

10

4

8

7

10

2

10

9

10

INDIA

31

6. 9

6

7

8

7 10

7

6

6

4

8

TAILANDIA

37

6.3

7

6

9

6

6

4

7

7

6

5

C~EA

54

4.6

3

3

5

4

4

8

5

4

3

7

MALASIA

54

4.6

5

5

6

5

5

6

5

5

3

HCWGKONG

66

3.4

4

2

2

3

9

3

7

2

TAIIIAN

68

3.2

2

4

3

2

3

8

2

SINGAPUR

78

2.2

2

10

3
2

FACT~ES DE C04PARACION:

FACT~ES DE C04PARACION:
l.
11.
111.
IV.
V.
VI.
VII .
VIII.
IX.
X.

21
22
20
18

GRADO PROMEDIO

l. DINAMISMO DE LA ECON041A
11. EFICIENCIA INDUSTRIAL
111. DINAMISMO DEL MERCADO
IV. DINAMISMO FINANCIERO
V. REOJRSOS HUMANOS
VI . INTERFERENCIA DEL ESTADO
VII. RECURSOS NATURALES
VIII . ORIENTACION EXTERNA·GRADO DE APERTURA
IX . ORIENTACION HACIA INNOVACICW Y PROGRESO
X. ESTABILIDAD SOCIOPOLITICA

4

2

�154 Ensayos

México Ysu competitividad... 155

CUADRO 1
RESERVAS PROBADAS DE PETROLEO
1989
(MILLONES DE BARRILES)
RESERVAS

PAIS
ARABIA SAUDITA
IRAK
ABU OHABI
IRAN
rulAIT

URSS
VENEZUELA
MEXICO

ESTADOS UNIDOS
CHINA

169 970
100 000
98 105
92 850
91 920
58 500
58 084
53 012
26 500
23 500

FUENTE: CAMBRIDGE ENERGY, INC.

CUADRO 2
MEXICO: ESTRUCTURA DE LA PalLACl()j
1980-1990
(PORCENTAJES)
GRUPO DE EDAD
O·
15 ·
25 ·
45 ·
MAS DE

ESTADOS UNIDOS
CANAOA
ALEMANIA
JAPON
CCllEA DEL SUR
ARGENTINA
MEXICO
FUENTE: ONU.

T/100
79.4

76.9
55.5
22.3
10.3
1o. 1
6.4

1990

44.2
27.9
13.9

35.6
31.7
17.6
9.3
5.8

8.5

5.5

100.0

100.0

TOTAL
POllACION TOTAL

81 141

66 847

(MI LES)

a.w&gt;RO 4
MEXICO: REO DE CAMINOS
1970-1989
(KILMTIIOS)

-

TOTALES

PAVIMENTADOS

1970

71 250

41 947

1910

212 '2h

'6 920

1985

224 225

73 927

1989

235 9ó9

79 864

AIIO

FUENTE: NAFINSA.

CUADRO 6
MEXICO: ~CENTAJE DE LA POBLACION
TOTAL AMPARADA~
INSTITUCIONES DE SEGURIDAD SOCIAL
1970-1989

ANO

ICILc»ETROS

AÑO

~CENTAJES

1970

24 468

1970

25.0

1980

25 510

1980

45.4

1985

25 908

1989

67.0

1989

26 299

FUENTE: NAFINSA.

FUENTE: INEGI.

OJAORO 3
TELEFONOS POR CIEN HABITANTES
1989

PAIS

14
24
44
65
65

1980

CUADRO 5
NEXICO: L()jGITUO DE LA REO
FERROVIARIA
1970-1989
(ICILCJ4ETROS)

FUENTE: NAFINSA.

CUADRO 7
PORCENTAJES DE ESCOLARIZACl()j
A NIVEL SECUNDARIA
PAIS

PORCENTAJE

ESTADOS UNIDOS

100

CANAOA

100

ESPANA

98

MEXICO

55

BRASIL

35

FUENTE: NAFINSA.

�156 Ensayos

Bibliografía
Agüero Aguirre, Mario de (1990), "El reto de la economía global". Escenario. Febrero.
Beristáin, Javier y Sergio Sánchez (1991), "Las ventajas competitivas de
México." Examen. Enero.
Durand, M. y C. Giormo (1987), "Indicators of international competitiveness: aspects and evaluation". Economic Studies. OECD. Agosto.
Nacional Financiera (1991), Evolución Económica Estimada de México
1989-1991. NAFINSA. México.
Porter, Michael E. (1985), Ventaja Competitiva. Creación y Sostenimiento
de un Desempeño Superior. CECSA Editorial. México.
Primozic, Kenneth, Edward Primozic, J. Leben {1991), Strategic Choices.
Supremacy. Survival or Sayonara. McGraw-Hill. México.
Rugman, A. citado en Rosales, Oswaldo (1990), "Competitividad, Productividad e Inversión Externa de América Latina". Comercio Exterior.
40, 8, pp.711-723.

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379156">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379158">
              <text>1992</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379159">
              <text>11</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379160">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379161">
              <text> Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379162">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379163">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379180">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379157">
                <text>Ensayos 1992, Vol 11, No 1, Mayo 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379164">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379165">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379166">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379167">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379168">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379169">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379170">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379171">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379172">
                <text>Bolaños Lozano, Ernesto, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379173">
                <text>Quintanilla Rodríguez, Ernesto, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379174">
                <text>01/05/1992</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379175">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379176">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379177">
                <text>2015741</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379178">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379179">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379181">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379182">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379183">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="1897">
        <name>Agricultura</name>
      </tag>
      <tag tagId="28692">
        <name>Competitividad internacional</name>
      </tag>
      <tag tagId="28677">
        <name>Déficit</name>
      </tag>
      <tag tagId="14071">
        <name>Inflación</name>
      </tag>
      <tag tagId="28691">
        <name>Monitorización</name>
      </tag>
      <tag tagId="28690">
        <name>Programa de estabilización económica</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13726" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11793">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13726/ENSAYOS._1993._Vol._12._No._2._Noviembre._0002015742.ocr.pdf</src>
        <authentication>2706e29a1b8c29c600b8e67596d06f78</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381914">
                    <text>Ensayos
VOL. XII

NUM. 2

NOVIEMBRE 1993

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�fONDC) UNIVlblTMlf

�Ensayos

VOL.XII

NUM. 2

NOVIEMBRE 1993

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

�•

•

LarevistaEnsayospublicatrabajos relacionados con todos
los campos de la economía, la
estadística y ciencias sociales
afines. Se edita dos veces al
año en los meses de mayo y
noviembre.
Las solicitudes de inscripción
deben dirigirse a: Facultad de
Economía. Universidad Autónoma de NuevoLeón. Loma
Redonda 1515Pte., Col. Loma
Larga. Monterrey, NL., México. CP.64710. Apdo. Postal
288.

Noviembre de 1993

DIRECTORIO
Consejeros

• Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondenLeoncio Durandeau Palma
cia editorial deberá ser diriAna
Leticia González Palomares
gida a: Lic. Jorge Meléndez
Barrón. Director y/o Dr. HerRomeo Madrigal Hinojosa
nán M. Villarreal R. SubdiConsuelo Meyer L.
rector. Centro de Investiga- José Alfredo Tijerina Guajardo
ciones Económicas. Facultad
Hemán M. Villarreal R.
de Economía. UANL.
•

•

Las opiniones, juicios, e ideas
que puedan contener los artículosimpresosenestarevista
son de la exclusiva responsabilidad de sus autores. Sin embargo, esta institución se
reserva todos los derechos y
en consecuencia, la revista o
sus artículos no pueden ser
copiados sin permiso por escrito del editor. Se autoriza la
reproducción parcial para
propósitos did~cticos, de análisis ycomentanos en otras publicaciones, siempre y cuando
se cite la fuente.

Diseño y composición del departamento de difusión.

Director
Facultad de Economía
Jorge N.Valero Gil

Director
Centro de Investigaciones Económicas
Jorge Melindez BalTÓn

�Indice
La fuena de trabajo educada en México.

El caso de los egresados de la UAM. Metodología,
hipótesis y conclusiones.

7

Nora Garro Bordonaro

La asignación del trabajo heterogéneo en el mercado
laboral y la distribución del ingreso: evidencia
para el Arca Metropolitana de Monterrey.

39

Jorge Meléndez Banvn
Capacitación de los trabajadores mexicanos.

97

Ignacio Llamas Buitrón y Nora Garro
Flujos privados de financiamiento externo
voluntario a países en desarrollo: La experiencia
de los prestatarios mexicanos.

121

Enrique González González

La influencia del salario mínimo sobre el salario
medio y la ocupación industrial. México 1970-1989.

153

Jorge N. Va/ero Gil
Estimación de relaciones de producción a nivel estatal
utilizando tres formas funcionales.•

185

Pedro A. Villezca Beceml

La vivienda en el área metropolitana de
Monterrey: Datos para 1990.
Jesús Ramones Saldaña

199

�Ensayos - Volumen XII, Núm. 2, Noviembre 1993 - Pp. 7-38 ·

La fuerza de trabajo educada en México.
El caso de los egresados de la UAM.
Metodología, hipótesis y conclusiones
Nora Garro Bordonaro •

l. Introducción
El presente artículo es parte de la investigación sobre las condiciones
del mercado laboral de los egresados de la UAM y tiene por objetivo
presentar las preguntas de investigación, las hipótesis y las conclusiones
finales, a la luz de las estimaciones realizadas y de las reflexiones teóricas
que sobre la materia se han desarrollado en los últimos años.
En México, como en muchos países en desarrollo, ha habido una
rápida expansión de las matrículas en las últimas dos décadas, con un
consecuente aumento en el número de graduados de las universidades
públicas, los que sumaron 26,000 solamente en el área de la ciudad de
México, en 1988.
La justificación de la política de expansión del sistema de educación
superior, sin embargo, se basa más en la creencia que en la evidencia
empírica de que esta política tendrá un efecto benéfico en el desarrollo
económico del país, en las condiciones del mercado laboral y en la productividad de los trabajadores educados. A pesar de la expansión de la
matrícula, en 1988, la tasa de crecimiento de la fuerza de trabajo mexicana
fue superior a la tasa de crecimiento de los graduados universitarios--4%
y 3%, respectivamente--y sólo 6% de los 27 millones de trabajadores empleados eran graduados universitarios. En contraste, el 58% no ha sobrepasado el nivel de educación primaria (INEGI 1990). En 1980, la
Comisión Consultiva (1982) estimó un 60% de déficit en las ocupaciones
que requieren trabajadores profesionales--con exclusión de gerentes y téc-

• La autora es profesora titular C de tiempo completo en la Universidad Autónoma Me-

tropolitana-Unidad lztá'palapa.

�8Ensayos

nicos. Esto es, 60% de· los trabajadores ocupados en tales ocupaciones
no tenían niveles de educación superior. Asimismo, la tasa de desempleo
para trabajadores con educación superior ascendía a 1.5%, en 1989 (INEGI
1989).
Existe un desconocimiento acerca de la importancia relativa de las
diferentes carreras y la capacidad de absorción del mercado laboral. Esto
impide una clara explicación de las probables discrepancias entre la oferta
de graduados universitarios y la disponibilidad de trabajos adecuados para
los mismos. Además, no hay suficientes estudios de seguimiento de graduados de instituciones de educación superior específicas. Son escasas
las investigaciones sobre los niveles y distnbución del ingreso, los destinos
ocupacionales de las diferentes categorías de egresados de las principales
instituciones de educación superior y su situación en el mercado de trabajo,
las condiciones iniciales de trabajo, el rol del Estado como empleador,
la importancia de la experiencia en el trabajo, la relación entre el trabajo
y la carrera, entre otras características, las cuales deberían ser periódicamente observadas y analizadas. De esa manera, podrían ser mejor evaluadas las consecuencias económicas de la expansión en la matrícula
universitaria.
La investigación a mi cargo tiene por objeto el análisis de un grupo
de graduados de una institución específica en la ciudad de México. La
Universidad Autónoma Metropolitana comenzó a funcionar en 1974 y
es la tercera más grande universidad pública en México, en términos de
matrícula, después de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN). En 1990, la UAM
capturaba el 16% de la matrícula en licenciaturas y el 4% de la matrícula
en estudios de maestría y doctorados en la ciudad de México (SEP 1990-91).

En México, se han realizado estudios similares basados en información
de los años sesenta y setenta (Carnoy 1980; Montemayor 1980; Pérez Ricardez 1984; Llamas 1989; Alarcón 1991). La información utilizada en
esta investigación es más reciente, pues la encuesta se realiz.ó en el año
1988._En contraste con la información utilizada en los estudios previos,
los anos ochenta se caracterizaron por un bajo crecimiento económico,
altas tasas de inflación y una expansión en el sistema educativo superior.
Asimismo, los estudios previos están basados en muestras grandes a partir
de datos censales o encuestas directas en los mercados de trabajo, las
cuales no especificaban la institución donde el individuo había recibido
educación universitaria ni su especialidad.

La fuerza de trabajo...9

II. Los datos, alcances y limitaciones
Los datos utilizados en esta investigación provienen de una muestra de
1,886 hombres egresados de las distintas licenciaturas de la UAM, en
1988. El tamaño de la muestra es del 16% de los 10,401 egresados desde
1978 hasta 1988 {UAM 1991). En el momento del levantamiento de la
encuesta, todos los entrevistados poseían el título de licenciados y algunos
poseían títulos o estudios de maestría y/o doctorado de la UAM o de
otras instituciones de educación superior. La distribución del nivel de
educación fue como sigue: 75% licenciados, 25% maestros y 2% doctores.
En el texto, por razones de brevedad, los entrevistados son designados
como "graduados de la UAM", independientemente de su nivel educativo
salvo aclaración. La muestra incluye 35% de graduados de Ciencias Básica¡
e Ingeniería; 27% de graduados de Ciencias Biológicas y de la Salud;
21% de Ciencias Sociales y Humanidades y 17% de Ciencias y Artes
para el Diseño.
Esta encuesta constituye un esfuerzo notable por parte de una universidad pública. Además, constituye una importante fuente de información
a partir de una institución específica, por lo cual la calidad de la educación--una fuente de importantes variaciones en las condiciones del mercad~ laboral y l~s tasas de rentabilidad de la educación--puede ser
considerada relativamente constante. Por otra parte, incluye un espectro
amplio de generaciones de egresados, así como de especialidades.
Sin embargo, tal vez porque no fue diseñado expresamente para responder las preguntas de esta investigación, el cuestionario no cubre todos
los rubros requeridos por la misma.1 No obstante, ha sido utilizada debido
a que es la primera y única fuente de información acerca de los egresados
de la UAM.
Por tanto, existen limitaciones en la información proporcionada por
la encuesta. Por ejemplo, no existen preguntas que distingan entre un
puesto de tiempo completo de uno de tiempo parcial, ni que señalen
las horas ~e trabajo semanales, el número de semanas trabajadas al año
o la duración de los contratos de trabajo. En las estimaciones realizadas,
se supuso que todos los trabajos eran de tiempo completo.
No hay preguntas que aclaren las razones por las cuales un egresado
estaba desempleado en el momento del levantamiento de la información.
Estas razones son esenciales para distinguir entre los difeFentes- tipos de

�10Ensayos

desempleo. Por ello, se utilizó un método aproximativo para cuantificar
el desempleo estructural (Garro 1991).
El Servicio Social es una obligación civil para los estudiantes de licenciatura y consiste en un año de trabajo no pagado en alguna institución
pública o privada. En la práctica, constituye, además, una importante puerta
de entrada en el mercado laboral. El cuestionario no incluye preguntas
acerca de dicho servicio.
No hay preguntas que permitan distinguir si la rotación en los empleos
ha sido dentro de una misma institución o firma o, por el contrario, entre
varias. Tampoco acerca de la movilidad dentro de una misma institución;
o sea, si el egresado permanece en una puerta de entrada o primer trabajo
o si, por el contrario, ha mejorado su status ocupacional dentro de la
institución o firma. Esta distinción es importante cuando se analiza la
movilidad en la escala jerárquica. Tampoco hay preguntas sobre el salario
inicial.
Las preguntas sobre las razones para rotar en los empleos, por haber
estado desempleado alguna vez desde la graduación y por trabajar en
un empleo que no está relacionado con la profesión, no se precodificaron,
por lo cual realizamos una clasificación posterior de acuerdo a nuestros
objetivos.
La pregunta acerca de los ingresos individuales mensuales no permite
diferenciar entre ingresos antes o después de impuestos.

No hay preguntas acerca de la habilidad o niveles de actuación, ya
sea en los estudios o en el trabajo. Tampoco se recaba información acerca
de los antecedentes familiares--educación del padre, estatus social y riqueza. En esta investigación se utilizaron los años efectivos de educación
formal de cada egresado en el nivel de licenciatura como un indicador
de habilidad.
La pregunta acerca de la relación entre el último trabajo y la especialidad no distingue entre si el egresado considera que el grado no
es requerido o si el empleo no está relacionado con la especialidad. Esta
distinción es importante cuando se analiza el proceso de desespecialización
al que nos referimos en el texto principal.

La fuerza de trabajo...11

F'inalmente, no hay preguntas acerca de las razones para haber estudiado en la universidad y elegido determinada carrera. Esta información
sería valiosa para analizar la relación entre la educación y el ambiente
social, económico y político.

III. Las principales preguntas de la investigación
En esta in~e~tigación se plantearon dos preguntas. La primera, se refiere
a las ~~d1c1ones del mercado laboral; la segunda, a los rendimientos
pecumanos de la educación.
Primera pregunta: lCuál es la relación entre el nivel de educación
el campo de estudio y la experiencia en el trabajo con las condicione~
del mercado laboral de los egresados?
Segunda pregunta: lCuál es la contribución del nivel de educación
la experiencia ~n el trabajo, el campo de estudio, la habilidad, el tip~
de pu~st?, el tipo d_e empleador y el estado civil, en la explicación de
la var1ac1ón en los mgresos de los egresados? lCómo son los perfiles
de ingresos futuros esperados para los alumnos de la UAM? lCuál es
el nivel de las tasas de retorno a la inversión en la educación en la UAM?
lCuál es la importancia de la experiencia en el trabajo en la determinación
del nivel de ingresos de los egresados?

IV. Primera pregunta de investigación
lCuál es l_a r~lación entre ~I nivel de educación, el campo de estudio
Y la expenenc1a en el trabajo con las condiciones del mercado laboral
de los egresados?

IV.A. Metodología de investigación
Para contestar esta pregunta, utilizamos el marco general de las teorías
de los merca?os segmentados de trabajo (Doeringer y Piore 1971; Edwards,
Gordon, Re1ch 1975; Carnoy 1980). En ese contexto, los egresados de

�La fuerza de trabajo...13

12Ensayos

la UAM constituyen un segmento de trabajadores que comparten algunas
características individuales, tales como el nivel y la calidad de la educación,
así como algunas modalidades estructurales en el mercado de trabajo,
tales como un conjunto particular de trabajos.
Las teorías de los mercados segmentados de trabajo fueron desarrolladas a fmes de los años sesenta como una alternativa a la teoría neoclásica del capital humano. La unidad de análisis se trasladó desde el
trabajador individual a grupos de trabajadores, los cuales comparten ciertas
características. Cada segmento tiene reglas particulares en cuanto a la
promoción, supervisión y determinación de los ingresos; asimismo, la entrada y la movilidad entre segmentos es restringida.

No existe consenso sobre el criterio que debe ser usado para la definición de los segmentos. Entre una gran variedad de alternativas, Doeringer y Piore (1971} proponen un criterio basado en la tecnología; Gordon
et al (1975) basan su análisis en el control social sobre los trabajadores;
Carnoy (1980} usa una combinación de determinantes. Todas las definiciones de los segmentos, sin embargo, destacan las interacciones y las
recíprocas influencias de la tecnología, la organización de la producción
y los atributos de los trabajadores.
Nuestra investigación no tiene por objeto definir ni poner a prueba
estadística un modelo particular de segmentación. No obstante, parte de
la noción de que el nivel de educación de los trabajadores juega un papel
en la división jerárquica de los trabajadores dentro de un segmento de
los mismos (Llamas 1989). O sea, se espera que los trabajadores con
un mayor nivel de educación formal ocupen puestos que se encuentran
en el nivel más alto de las escalas jerárquicas, tales como gerentes, profesionales o técnicos especializados.
Por lo tanto, se supone que los egresados de la UAM son parte
de un grupo de trabajadores con un alto nivel de educación formaí, caracterizado por una calidad similar en su preparación, así como por un
conjunto particular de trabajos disponibles. Aún cuando los egresados
pueden ser considerados, en principio, como un conjunto homogéneo de
trabajadores, queda un espacio para analizar las diferencias en sus características individuales y en las modalidades del mercado de trabajo
de acuerdo con la generación a la que pertenecen los individuos, la carrera
seleccionada y el nivel de educación. Tal perspectiva analítica ha sido

utilizada en similares investigaciones realizadas en India y Costa Rica (Carnoy 1987; Mendiola 1988).
La información proporcionada por una encuesta nacional a los bogares
(INEGI 1989} indica que los profesionales y técnicos están empleados
principalmente en el sector servicios--91%--, especialmente en educación
e investigación médica--53%. En contraste, solamente 14% y 2.4% de
los gerentes y agentes de ventas, respectivamente, trabajan en el sector
servicios. Los profesionales y técnicos son, en su mayoría--87%--, asalariados, mientras que los gerentes y agentes de ventas son, principalmente,
empleadores o autoempleados en una proporción de 49% y 57%, respectivamente. Si se supone que los profesionistas y técnicos son trabajadores con un nivel alto de educación formal, la información anterior
sugiere una segmentación ocupacional altamente relacionada con el nivel
educativo de los trabajadores, en la cual los trabajadores más educados
tienden a estar concentrados en el sector servicios.

En esta sección de la investigación se utilizó la descripción estadística--en la forma de promedios y tablas cruzadas--de las condiciones del
mercado de trabajo por nivel educativo, generación, carreras, estado civil,
tipo de empleador y ocupación. Asimismo, las hipótesis estadísticas de
igualdad en las condiciones de mercado fueron probadas mediante pruebas
de hipótesis t de Student y Chi cuadrado.
IV.B. Hipótesis de investigación

Las hipótesis de investigación tienen en cuenta los resultados obtenidos
en estudios similares, así como la factibilidad de ser probadas con la información disponible.

La primera hipótesis se refiere a que la entrada en el mercado de
trabajo está relacionada con la evolución de la economía {OECD 1993}.
Durante un período de recesión económica, se espera que dicha entrada,
en promedio, se posponga porque existe un faltante de empleos disponibl~s;
durante un período de expansión económica, se espera que la entrada
en el mercado de trabajo antes de la graduación en licenciatura sea más
común debido a la disponibilidad de empleos. Consecuentemente, la proporción de graduados que posponen su entrada en el mercado de trabajo
debería ser mayor en las últimas generaciones que en las primeras, puesto
que la economía mexicana enfrentó una recesión a partir de 1981. El

�14Ensayos

período de recesión cubre los años de graduación de todas las generaciones
de graduados hasta 1988, excepto las tres primeras.
La segunda hipótesis se refiere a que las primeras generaciones de
egresados deberían mostrar una mayor permanencia en su áltimo empleo
en relación a las últimas generaciones (Joll 1983}. Esta hipótesis se basa
en el hecho de que las primeras han adquirido mayor experiencia en
el mercado de trabajo y, probablemente, han encontrado un trabajo adecuado.
La tercera hipótesis establece que los egresados casados deberían
mostrar una mayor permanencia en su último empleo en relación a los
solteros, debido a la diferente actitud frente a la movilidad y rotación
en los empleos: los casados son más conservadores que los solteros (Joll
1983).
La cuarta hipótesis se refiere a las tasas esperadas de desempleo

y desempleo. Se espera que dichas tasas sean menores para los egresados
de las primeras generaciones en relación a las últimas, debido al mayor
nivel de experiencia e información (Joll 1983). Asimismo, se esperan tasas
mayores para licenciados en relación a maestros y doctores, debido a
la relativa escasez de estos áltimos (Comisión Consultiva 1982).
La quinta hipótesis establece que, debido a su alto nivel de educación
formal, los egresados de la UAM tienen acceso a puestos que estén situados
en la escala superior de ocupaciones, tales como gerentes, profesionistas
y técnicos. Se esperan diferencias en la estructura de ocupaciones entre
las primeras y las últimas generaciones, entre solteros y casados, entre
los empleados y los trabajadores por cuenta propia debido a las diferencias
en experiencia en el trabajo, en la actitud frente al trabajo y en las condiciones de trabajo (Llamas 1989). Adicionalmente, se espera un alto porcentaje de empleo en el sector servicios, así como del empleo en el sector
público debido a la concentración de las actividades educativas' financieras,
comerciales, así como de la burocracia estatal en la ciudad de México.

IV.e. Resultados empíricos

El análisis de la información proporcionada por la encuesta (Garro 1991)
revela que los egresados de la UAM ingresan sin dificultad al mercado

La fuerza de trabajo...15

de trabajo y consiguen empleos en los que aplican sus conocimientos.
La mayoría de los graduados consiguen erypleo antes de los seis meses

de la graduación en licenciatura, las tasas de desempleo y subempleo
son bajas--5% y 8%, respectivamente--y, de acuerdo con su opinión, las
credenciales educativas fueron un factor determinante para conseguir empleo.
Se encontró que los empleos están altamente concentrados en el sector
servicios de ,la economía. En efecto, la estructura ocupacional por sectores
de la economía de los egresados de la UAM reproduce el patrón nacional
de empleo de los trabajadores más educados. El sector privado tiene una
ligera predominancia sobre el sector público en la proporción de empleos
proporcionados a los graduados. De todas maneras, la proporción del
, sector público--46% de los puestos--es superior al promedio nacional en
1987--20%--(NAFINSA 1990).
Casi la mitad de los egresados ejercen puestos de profesionales y
técnicos; la tercera parte están empleados como gerentes de nivel intermedio o bajo y sólo el 8% como gerentes de alto nivel. El resto se
ocupa como agentes de venta. El autoempleo alcanza el 18% y se ejerce,
básicamente, como profesionista y técnico.
Se corroboró la hipótesis acerca de que las últimas generaciones de
egresados tienden a posponer su ingreso en el mercado de trabajo en
relación a las primeras generaciones. Adicionalmente, dan mayor importancia que éstas a las credenciales educativas como requisito para conseguir
empleo. Asimismo, tal como lo sugerían las hipótesis, las primeras generaciones de egresados muestran una más alta permanencia en el empleo,
mayores tasas de empleo, menores tasas de desempleo estructural y menores tasas de subempleo que las últimas generaciones. También se comprobó que entre las primeras generaciones hay un mayor porcentaje de
profesionistas y técnicos, de autoempleo independiente y que cuentan con
un mayor número de subordinados a su cargo que las últimas generaciones.
La hipótesis sobre la mayor permanencia en el último empleo de
los egresados casados fue confirmada por los datos. También se encontró
que los casados trabajan como profesionales y técnicos en mayor proporción que los solteros. Estos, a su vez, ocupan puestos de gerentes
de alto nivel en mayor proporción que los casados.

�La fuerza de trabajo...17

16Ensayos

Los licenciados, tal como se esperaba, muestran un más alto ~vel

de desempleo estructural yuna más alta tasa de subempleo que los maestros
y doctores. La estructura de las ocupaciones no difiere significativamente
de acuerdo con el nivel de educación. El sector público adquiere una
mayor relevancia para los maestros y, en especial, para los doctores. Los
doctores y, aunque en menor proporción, los maestros están ~mpl~ados
principalmente en los servicios financieros, mientras que los licenaados
presentan una mayor diversificación en los sectores empleadores.
El análisis empírico arrojó resultados sobre los cuales no se elaboraron
hipótesis teóricas previas, debido al carácter principalmente exploratorio
del mismo. Tal es el caso de las diferencias en las condiciones de trabajo
para los egresados de diferentes carreras. Estas últimas se agruparon en
los siguientes cuatro campos de especialidad: Ciencias Básicas e Ingeniería-CBI--, Ciencias Biológicas y de la Salud--CBS--, Ciencias Sociales
y Humanidades--CSH--y Ciencias y Artes para el Diseño--CyAD. Los graduados de CyAD y CBI presentaron el más alto porcentaje de entrada
en el mercado de trabajo antes de finalizar sus estudios de licenciatura,
así como el más alto porcentaje de empleo en el sector privado de la
economía. Los egresados de CBI tienen la menor tasa de desempleo y
la más baja permanencia en el último empleo. Los egresados de CSH
y de CBS tienen la más alta tasa de desempleo estructural.
Los egresados de CSH presentan el más alto porcentaje de profesionistas y técnicos, los egresados de CyAD el más alto porcentaje de
gerentes de nivel intermedio, mientras que los egresados de CBI el más
alto porcentaje de gerentes de alto nivel.
La industria emplea un mayor porcentaje de graduados de CBI y
CBS que de los otros dos campos de especialidad; el sector comercio,
un mayor porcentaje de graduados de CyAD y el sector público un mayor
porcentaje de egresados de CBS.

Los graduados de CSH y de CyAD consideraron que los atributos
individuales y las relaciones personales tuvieron más predominancia que
las credenciales educativas como factores determinantes en la obtención
de empleo.
Los resultados empíricos de esta sección mostraron que los egresados
de la UAM no constituyen un bloque homogéneo de trabajadores ni enfrentan iguales condiciones de mercado. En efecto, los graduados de dis-

tintas generaciones, con distinto nivel de educación, estado civil y carrera
enfrentan diferentes condiciones de mercado. En general, los egresados
de las primeras generaciones y de las carreras de CBI y de CyAD presentan
mejores condiciones de entrada y de posición en la escala jerárquica que
los egresados de las últimas generaciones y de las carreras de CSH y
CBS.

V. Segunda pregunta de investigación
lCuál es la contribución del nivel de educación, la experiencia en el trabajo,
la carrera, la habilidad, la ocupación, el tipo de empleador y el estado
civil, en la explicación de la variación en los ingresos de los egresados?
lCómo son los perfiles de ingresos futuros esperados para los alumnos
de la UAM? lCuál es el nivel de las tasas de retorno a la inversión en
la educación en la UAM? lCuál es la importancia de la experiencia en
el trabajo, en comparación con el nivel de educación, en la determinación
del nivel de ingresos de los egresados?

V.A. Metodología de investigación

Las preguntas sobre los rendimientos pecuniarios de la educación y sobre
la importancia relativa de los determinantes de los ingresos se contestaron
utilizando premisas fundamentales de la teoría del capital humano, tal
como la noción de que todos los trabajadores tienen el mismo rango de
opciones educativas y laborales. Este es, en términos gruesos, el caso de
los graduados de la UAM. En este contexto, los perfiles y las funciones
de ingreso constituyen una herramienta analítica útil para la estimación
de la contribución relativa de la educación, la experiencia en el trabajo
y otras variables sobre el nivel de los ingresos.
Los perfiles y las funciones de ingreso permiten estimar los efectos
de la inversión en educación formal y en la experiencia en el trabajo
sobre el nivel y el patrón de los ingresos durante el ciclo de vida productiva
de un trabajador o de un grupo de trabajadores (Mincer 1974). Actualmente, el término función de ingresos significa cualquier regresión que
relacione los ingresos individuales con un vector de variables de atributos
personales, de características del mercado laboral y de características del

�La fuerza de trabajo...19

18Eosayos

ambiente que afectan a los ingresos. Se supone que estas funciones extendidas de ingresos representan adecuadamente el conjunto de oportunidades a las que se enfrenta un individuo típico.
Los determinantes del ingreso se dividieron en dos categorías: individuales y estructurales. Los primeros son: nivel de educación formal,

canera, experiencia en el mercado de trabajo, habilidad y estado civil.
Los determinantes estructurales son: ocupación, empleador privado o pú-

blico, sector económico del empleador, permanencia en el último trabajo
y relación entre el trabajo y la carrera.
V.A.1. Los modelos de regresión múltiple

Para contestar la pregunta acerca de la importancia de los determinantes
individuales y estructurales en la explicación de la varianza de los ingresos,
se plantearon tres modelos de regresión múltiple: el modelo UAM, el
modelo por carrera y el modelo por nivel de educación.

La habilidad individual se midió por una variable aproximada: la duración

de sus estudios de licenciatura.
La relevancia de cada determinante de los ingresos se estableció mediante el uso de los modelos econométricos original y restringido y test
F (Johnston 1989). Cabe señalar que los modelos permiten, además del
análisis de la relevancia de los determinantes del ingreso, la comparación
entre el efecto de dos variables independientes cualquiera; por ejemplo,
entre la influencia en los ingresos de estar empleado en el sector comercio
o en el sector industrial. Nótese que se trata de dos variables de las seis-industria, comercio, educación, finanzas, salud, otros--que forman un solo
determinante, el sector económico del empleador. En este caso, la comparación se realizó mediante tests t de Student. Asimismo, la comparación
entre ecuaciones se realizó mediante el uso del test Chow (Johnston 1989).
En el Apéndice 2 se definen las principales características de estos tests.

V.A.2. Las curvas de Lorenz

El modelo UAM consiste en una función de ingresos que incluye
la variable dependiente, el logaritmo natural de los ingresos mensuales,
y las siguientes variables independientes: nivel de educación formal, experiencia en el trabajo, habilidad, estado civil, ocupación, tipo de empleadores, permanencia en el ultimo trabajo y relación entre el trabajo
y la carrera.
El modelo por carrera consiste en cuatro funciones de ingresos separables, una por cada uno de los campos de estudios que ofrece la UAM.
Cada una de estas funciones contiene las mismas variables que el modelo
UAM.
El modelo por nivel de educación consiste en tres funciones de ingresos
separables, una por cada nivel de educación ofrecido por la UAM: licenciatura, maestría y doctorado. Cada una de estas funciones contiene
las mismas variables que el modelo UAM.
El nivel de educación formal se mide por el número de años de
escolaridad: 16 para licenciados, 18 para maestros y 20 para doctores.
Se distinguieron dos tipos de experiencia en el trabajo: antes de la graduación en licenciatura, la cual se mide por una variable dummy, y la
experiencia en el mercado de trabajo a partir de la última graduación.2

La variación de los mgresos individuales de los egresados genera un determinado nivel de desigualdad en la distribución de los ingresos. Con
el objeto de comparar ese grado de desigualdad con el que presentan
otros grupos de trabajadores en la sociedad, se estimaron curvas de Lorenz
y coeficientes Gini para los egresados de la UAM en su conjunto y por
nivel educativo (ver Apéndice 2).

V.A.3. Los perfiles de ingresos esperados

La inversión en educación, como otras inversiones, supone riesgos e incertidumbres. Algunos de los más importantes riesgos ocurren debido
a que se desconoce con exactitud la longitud de la vida productiva del
individuo, pues el horizonte es fmito y relacionado con la tasa de mortalidad.
También existe incertidumbre respecto a las condiciones futuras condiciones del mercado laboral, la cual crece con la longitud estimada de
la vida productiva

El seguimiento de los mgresos durante la vida productiva de trabajadores con un eterto ruvel de educación constituyen la mejor fuente

�20Ensayos

para estimar los perfiles de ingresos futuros es~rados p~a los egr~dos
de ese mismo nivel de educación. Este tipo de información--denonunada
datos longitudinales--es costoso y difícil de recopilar. Los dat~~ de corte
transversal, tal como los recopilados en la e?cuesta aquí u~da, son
los usualmente disponibles. El supuesto esencial en la e!3-boración ~e los
perfiles de ingresos a partir de estos datos ~ que el mvel promedio de
los ingresos de los individuos con el mismo mvel de ed?caci~n, pero con
diferentes edades o experiencia en el mercado de trabajo, estiman la tendencia de los ingresos esperados de aquellos individuos, durante su vida
productiva.
Un perfil de ingresos típico crece a tasas ~le~adas durant~ los pr~eros
años de experiencia laboral, disminuye su creCUD1ento en los anos sigwentes
y, finalmente, se revierte ligeramente. Como, en la mayo~ía de los casos,
la educación formal se adquiere antes de la entrada de tiempo &lt;:°mpleto
en el mercado de trabajo, ésta afecta el nivel de los perfile_s de tn~esos.
Por otra parte, el aprendizaje y la capacitación en el traba.JO. constituyen
formas de educación no formal que elevan el acervo de capital humano
de un individuo. Los trabajadores de reciente ingreso al mercado laboral
tienen un mayor incentivo que los de mayor edad para ~v~rtir en este
tipo de educación debido a que esper~ recoger los ren~entos de la
misma durante un mayor período de .tiempo. Esto explica la alta tasa
de crecimiento de los ingresos durante los primeros años e? el mercado
laboral.3 Durante los años medios, el crecimiento de los mgresos será
menor debido a que las inversiones en educación no formal son más esca~.
Finalmente, la depreciación del capital humano e~ 1~ forma de pérdida
de memoria, energía y salud hace que la tasa ~e crec1.ID1ent~ de los mgresos
disminuya hacia el final de la vida productiva del trabajador.
Un hallazgo empírico usual en este tipo de inv~tigaciones es ~ue
los perfiles de ingresos de los trabajadores con_ un m~el de educación
superior comienzan con niveles relativamente baJ~s de mgre~os. Las rawnes aducidas para explicarlo son que estos trabaJadores reciben menos
educación no formal o que pierden algunos ingresos durant~ su entrenamiento. Sin embargo, el perfil crece rápidamente con el tiempo Yal
cabo de un tiempo, muestra mayores niveles de ingresos que el de los
trabajadores con menores niveles de educación formal.
En nuestra investigación, se estimaron los perfiles de los egresados
de la UAM, por nivel de educación formal y por carreras.

La fuerza de trabajo...21

V.A.4. La tasa Interna de retorno a la educación
La tasa interna de retorno a la inversión en uno o varios años adicionales

de escolaridad es la tasa de interés que -iguala el flujo actualizado de
ingresos y costos que se derivan de tal decisión. Esta tasa debe ser comparada con la tasa de interés de mercado asociada a inversiones alternativas.
Suponiendo similares riesgos en ambas inversiones, entonces la tasa de
interés más alta indicará la inversión más conveniente, desde el punto
estrictamente pecuniario. Al menos teóricamente, existe otra posible comparación entre la tasa interna de retorno a la educación formal adicional
y la tasa de retorno a la inversión en educación no formal adicional. Esta
última inversión se refiere a la que, a través de entrenamiento o capacitación, un trabajador con el nivel de educación formal previo puede
obtener en el mercado de trabajo.
La tasa interna de retorno a la inversión en educación formal adicional
puede ser estimada por dos métodos alternativos: mediante una función
de ingresos semilogarítmica o mediante la solución de la ecuación de
costos y beneficios actualizados.
Fue Mincer (1974) quien desarrolló una función de ingresos semilogarítmica, la cual permite interpretar el coeficiente de regresión de la
variable independiente años de escolaridad como la tasa interna de retorno
a la educación. Esta tasa, así definida, es la que corresponde a un incremento marginal en el nivel educativo; o sea, en nuestro caso, a un
año adicional a partir de licenciatura. Estas funciones de ingresos han
sido utilizadas en diversos países desde 1974 y, así, a pesar de las diferencias
en el contexto social y económico, se han estimado tasas internas de retorno
a la inversión en educación formal comparables (Psacharopoulos 1981).
Las tasas internas de retorno a la inversión en maestrías y doctorado
no pueden ser estimadas con las funciones semilogarítmicas de Mincer
pues, por lo general, tienen una duración aproximada de dos y cuatro
años a partir de la licenciatura, respectivamente. En estos casos, la estimación de las correspondientes tasas internas de retorno supone la solución, por medio de métodos numéricos, de la ecuación de costos y
beneficios actualizados.
En nuestra investigación, se estimaron las tasas privadas de retorno
a la inversión en un año adicional de estudios después de la licenciatura
en la UAM, por carreras, por medio de funciones semilogarítmicas de

�22Eosayos

La fuerza de trabajo...23

· ingresos. Asimismo, se estimaron las tasas privadas de estudios de licenciatura en la UAM y de subsecuentes maestría o doctorado en la UAM
o en otra institución de educación superior, por carreras, por medio de
métodos numéricos. Estas tasas privadas tomaron en cuenta los impuestos
a los ingresos, la probabilidad de desempleo y el llamado coeficiente "alfa"
o efecto directo de la educación en los ingresos (Garro 1992; Garro 19&lt;J3).

La primera hipótesis se refiere a que la escolaridad y la experiencia en
el trabajo se consideran predictores relevantes del ingreso de un egresado
de la UAM. Esta hipótesis se basa en los resultados obtenidos por investigaciones similares realizadas en diferentes países y ambientes socioeconómicos (Mincer 1974; Freeman 1986¡ Willis 1986¡ Carnoy 1967; Muñoz
1979; Montemayor 1980¡ Llamas 1989; Alarcón 1991).

Se calcularon las correspondientes tasas sociales de inversión, previa
identificación y medición de los costos de oportunidad y los beneficios
correspondientes (Garro 19'J3). As~ se tomaron en cuenta los ingresos
devengados antes de impuestos, el presupuesto corriente de la universidad
y la depreciación y amortización de los edificios y equipos. Los beneficios
directos se estimaron en la forma de aumentos en la productividad reflejados en los diferenciales de ingresos brutos. Los beneficios indirectos
o externalidades se estimaron utilizando la proporción 1.5, aplicable a
los beneficios directos, propuesta por Haverman y Wolfe (1984).

La segunda hipótesis hace referencia a la diferencia en la distribución
de los ingresos de acuerdo con el nivel de educación de los egresados.
Se espera que los ingresos estén más desigualmente distribuidos a medida
que aumente el nivel educativo. Este es un resultado que otros autores
han obtenido a nivel nacional (Llamas 1989).

V.A.S. La tasa de retorno a la experiencia en el trabajo

Las hipótesis siguientes se refieren a los niveles promedio de ingresos
de ciertos grupos de egresados. La tercera hipótesis hace referencia al
modelo de segmentación de mercados, en el sentido de que los niveles
de ingresos promedio aumentan de acuerdo con el nivel de educación
y el puesto jerárquico. Asimismo, se espera que los perfiles de ingresos
esperados de acuerdo con el nivel de educación formal tengan la forma
usualmente obtenida en estudios similares (Mincer 1974; Carnoy; Willis;
Llamas).

La inversión en capital humano puede continuar después de la escolaridad
formal, por medio del entrenamiento en el trabajo. En realidad, el entrenamiento en el trabajo es un concepto amplio asociado con el aprendizaje por experiencia más que con programas de entrenamiento formal.
Esta interpretación s~ apoya en los patrones sistemáticos de la evolución
de los ingresos durante el ciclo productivo (Rosen 1989).

La cuarta hipótesis establece que los ingresos de los egresados diferirán según el empleador sea privado o público. El rol ·del estado en
la creación de empleos y en la expansión de la oferta de trabajadores
graduados justifica esta expectativa (Carnoy 1987).

La función de ingresos de Mincer (1974) permite interpretar la de-

La quinta hipótesis se refiere a que los graduados casados ganan
más que los solteros, ,debido a la diferencia en el desempeño de su trabajó
(Alarcón 1991; Llamas 1989).

rivada del logaritmo de los ingresos con respecto a la variable independiente
experiencia laboral, como la tasa de retorno a un año adicional de experiencia en el mercado de trabajo. Por lo tanto, es posible realizar una
comparación entre dichas tasas y las tasas de retorno a un año adicional
de estudios a partir de la licenciatura en la UAM.

La sexta hipótesis se refiere a que las tasas de retorno a la educación

V.B. Hipotésls de Investigación

en la UAM, estimadas en un período de severa crisis económica, se espera
que sean menores que las reportadas por otros estudios émpíricos realizados en períodos de auge económico en México, durante los años
sesenta (Psacharopoulos 1981; Carnoy 1980).

Al igual que en la sección anterior, las hipótesis de investigación se elaboraron teniendo en cuenta los resultados obtenidos en estudios similares,
así como la factibilidad de ser probadas con la información disponible.

La séptima hipótesis establece que las tasas privadas de retorno a
la educación en ]a UAM son probablemente mayores que las correspondientes tasas sociales. Esta hipótesis se apoya en los resultados obtenidos

�24Ensayos

La fuerza de trabajo...25

en estudios empíricos para México y otros países en desarrollo {Psacharopoulos 1981).

cación primaria. La mejor distribución la presentan los doctores y la peor,
los maestros (Garro 1992).

La octava hipótesis se refiere a las diferencias esperadas e.o las ~asas
de retomo a las licenciaturas, maestrías y doctorados. Esta hipótesIS se
fundamenta en las diferencias en la productividad marginal de la escolaridad. Algunos autores han encontrado tasas d~ecientes de r~t~mo
desde la educación primaria a la terciaria, lo cual sugiere una productlVldad
marginal decreciente de la escolaridad {Psacharopoulos 1981).

V.C.2. El nivel y los perfiles esperados de los Ingresos

La novena hipótesis afirma que las tasas de retomo a la educación
formal y a la experiencia en el trabajo o educación infonnal variarán de
acuerdo con las carreras de los egresados. Esta hipótesis se basa en las
diferencias observadas en las condiciones del mercado laboral.

V.C. Resultados empíricos
V.C.1. Los determinantes y la distribución de los ingresos

Aún cuando los determinantes de los ingresos incluidos en los modelos
de regresión explican un porcentaje bajo de la varianza total de los ingresos--el más alto es de 30%--, los coeficientes. de regresión so~ estadísticamente significativos para casi la totahdad de las vanables
independientes. La excepción la constituyen la habilidad y la permanencia
en el último trabajo. La escolaridad por sí sola explica alrededor del 2%
de la varianza total de los ingresos; escolaridad y experiencia en el trabajo
explican alrededor del 8%.
Las funciones estimada de ingresos por carreras resultaron muy si-

milares. En cambio, las funciones de los licenciados y de los maestros
difieren significativamente. Ello significa que, dentro de cada nivel de
educación existe una influencia homogénea de los determinantes de los
ingresos, ianto individuales como estructurales, independientemente de
la carrera.4
La distribución de los ingresos entre los egresados de la UAM es
más igualitaria que entre la fuerza de trabajo industrial, siendo muy semejante a la que presentan los trabajadores industriales con nivel de edu-

El ingreso mensual promedio de los egresados de la UAM es de 7 salarios
mínimos de 1987. Los subgrupos con mayores niveles de ingreso mensual
promedio son: los doctores--9 salarios mínimos--, los egresados de las
primeras generaciones--8 salarios mínimos--y los egresados de CBI--7.5
salarios mínimos.5 Los resultados obtenidos indican que el nivel de educación está positivamente relacionado con los ingresos promedio: los maestros ganan más que los licenciados y los doctores ganan más que ambos.
Los egresados de CBI y de CyAD reciben mayores ingresos promedios
que los egresados de los otros dos campos de estudios.
El sector privado paga mejores ingresos que el sector público a los
egresados de la UAM, independientemente de la carrera y del nivel de·
educación.
Las estimaciones confirmaron la hipótesis de que los egresados casados perciben mayores ingresos que los solteros, independientemente
de la carrera y del nivel de educación.
Asimismo, se encontró que los ingresos promedios de los gerentes
no son significativamente diferentes de los ingresos promedios de los profesionales y técnicos. Los agentes de ventas, por su parte, presentan el
más bajo nivel de ingresos.
Los perfiles de ingresos esperados por nivel educativo tienen la forma
esperada, como lo muestran las Figuras 1 al 5.
Esto es, el nivel de educación y la experiencia en el trabajo afcctan
positivamente los ingresos esperados. Los perfiles de las licenciaturas en
CBI y CyAD tienen un mayor nivel de ingresos que los perfiles de las
otras licenciaturas. Los perfiles de maestrías se mantienen estables independientemente de las carreras.

�La fuerza de trabajo...27

26Ensayos

Figura 1: Perfiles de ingresos
UAM

Figura 2: Perfiles de ingresos
Ciencias Básicas e Ingeniería

Ingresos (miles de pesos)

Ingresos (miles de pesos)

2000.--____:------------,

2500,---------------,

2000

1000

500
500

ºo

1

2

3

4

5

8

T

8

9

Experiencia laboral
~ licenciados

---t--maestros --doctores

oL..---L--'--___J'----'--~~------:
O

2

3

4

6

8

T

Experiencia laboral
~ licenciados

---t--maestros --doctores

8

�La fuerza de trabajo...29

28Ensayos

Figura 3: Perfiles de ingresos
Ciencias Biológicas y de la Salud
Ingresos ( miles de pesos)
2600¡-------------~

Figura 4: Perfiles de ingresos
Ciencias Sociales y Humanidades
Ingresos (miles de pesos)
2600,--------------,

2000

1000

600

600

o ~ ~ ~-

o

2

...J..._--.1.._.L.,.__.i...___J_...J...__J

3

4

6

8

7

8

9

Experiencia laboral
-

licenciados -+- maestros --doctores

0 ~-'-----''---'-----1---L---1._..J.___J____j

o

2

3

4

5

8

7

8

Experiencia laboral
~ licenciados

-+- maestros ---doctores

9

�La fuerza de trabajo.. 31

30Ensayos

V.C.3. Las tasas de retorno a la inversión en educación
La tasa privada de retorno a la inversión en un año adicional de estudios
después de la licenciatura en la UAM es del 11%. Las correspondientes
tasas varían de acuerdo con la carrera: CBI, 7%; CBS, 13%; CSH, 17%
y CyAD, 8%.

Figura 5: Perfiles de ingresos
Ciencias y Artes para el Diseño

La tasa de retorno a las maestrías de dos años a partir de la licenciatura
en la UAM es de 12%. Por carreras, alcanzan los siguientes valores: CBI,
10%; CBS, 12%; CSH, 12%; CyAD, 10%.

Ingresos (miles de pesos)
2000.---------------,

Las tasas de retorno a los doctorados de cuatro años a partir de
la licenciatura en la UAM es del 10%. Por carreras, alcanzan los siguientes
valores: CBI, 9%; CBS, 10%; CSH, 10% y CyAD, 9%.

1500

En México, se han realizado estimaciones semejantes para diferentes
períodos. Psacharopoulos (1985) reporta 29% para estudios superiores,
en 1963. Carnoy (1967) obtuvo una tasa privada para 14 a 16 años de
escolaridad de 37%, en 1963. Montemayor (1980) reporta una tasa del
16% para educación superior, en 1975. Pérez Ricardez (1984) estimó una
tasa de 19% para educación superior, en 1977. Todas las estimaciones
de tasas internas' de retorno a la educación superior en México, como
es usual en los resultados obtenidos para países en desarrollo, resultan
mayores que las correspondientes tasas en Estados Unidos, la cual ascendió
a 5%, en 1976 (Psacharopoulos 1981). Como se observa, las tasas estimadas
en los años sesenta resultan mayores que las estimadas en años posteriores.

1000

500

2

3

4

5

8

Experiencia laboral
~ licenciados
-t\

maestros

7

8

Las tasas sociales de retorno a la inversión en programas de licenciaturas en la UAM es de 8%; para las subsecuentes maestrías es de
10% y para doctorados, 8%. Estas tasas son menores, aunque por escaso
margen, que las tasas privadas, un hallazgo común en los estudios de
países en desarrollo. Psacharopoulos (1981) estimó una tasa social para
la educación superior de 23%, en 1963. En Estados Unidos, dicha tasa
ascendía a 11%, en 1969; o sea, resultó superior a la tasa privada, lo
cual es un hallaz.go común en los estudios empíricos de los países desarrollados.

�32Ensayos

La fuerza de trabajo..33

V.C.4. Las tasas de retorno a la experiencia
en el mercado de trabajo

vados. Los egresados de CBI yde CyAD enfrentan condiciones de mercado
un tanto más favorables que los egresados de CBS y CSH.

Los resultados indican que, durante los primeros años de experiencia en
el mercado de trabajo, la experienciá en el trabajo rinde más a los graduados
de las carreras con mayor tasa interna de retorno a la educación formal--para el primer año, aquélla es de 18% en CBS y de 13% en CSH,
de 12% en CBI y 2% en CyAD. También, la experiencia laboral rinde
más para los licenciados que para los maestros--para el primer año es
14% y 10%, respectivamente. Sin embargo, al cabo de unos pocos años,
la tasa de retomo a la educación formal rebasa la tasa de retomo a la
experiencia en el trabajo.

Los egresados de la UAM son un grupo de trabajadores homogéneo
desde el punto de vista de la importancia relativa de varios determinantes
de sus ingresos. Para estos trabajadores, los atributos personales, destacadamente la experiencia en el trabajo, el nivel de educación y el estado
civil, tienen una influencia decisiva en el nivel de sus ingresos. Entre los
determinantes estructurales del mercado de trabajo destacan el tipo de
empleador--público o privado--y el sector económico del empleador.

La tasa de retorno a la experiencia en el trabajo tiene una declinación
anual más pronunciada para las carreras de CBI y CBS que para las
otras dos restantes. También es más pronunciada la declinación de dicha
tasa para los licenciados que para los maestros.

VI. Conclusiones
Un reciente estudio internacional (OECD 1993) señala que los destinos
y las condiciones del mercado laboral, en especial el tiempo y 13$ condiciones de entrada se están convirtiendo en un elemento determinante
en la decisión individual de invertir en años adicionales de escolaridad,
así como en la elección de las carreras. En ese estudio se muestra que,
en los años ochenta, la información sobre los destinos y las condiciones
del mercado laboral juegan un papel más preponderante que la redituabilidad pecuniaria de la inversión en educación--o sea, los ingresos
esperados--en tales decisiones. Este desplazamiento en la atención desde
los aspectos pecuniarios a los de algunas características no pecuniarias
del mercado laboral--tales como condiciones de entrada y posición jerárquica--se atribuye a la expansión del sistema de educación superior,
a una recesión económica generalizada y a una concomitante restricción
en el empleo público.
Los egresados de la UAM enfrentan condiciones de mercado favorables, en el sentido de que el ingreso al mercado laboral está casi
asegurado antes de los seis meses de graduarse de licenciatura, el desempleo y subempleo es bajo y la mayoría ocupa puestos jerárquicos ele-

El ingreso mensual promedio de los egresados de la UAM es de
7 salarios mínimos de 1987. La distribución de los ingresos entre los egresados no parece estar relacionada con el nivel de educación.
Los perfiles de ingresos de los egresados de la UAM son más elevados
cuanto más alto es el nivel de educación formal del egresado. Además,
la experiencia en el trabajo juega un papel positivo en el crecimiento
de los perfiles.
La severa crisis económica de los años ochenta se refleja en las bajas

tasas de retorno a la educación obtenidas, en comparación con tasas similares estimaciones en los años sesenta. La comparación de las tasas
de retomo a la educación en la UAM con la tasa de interés de la inversión
que el individuo considere como alternativa constituye una de las posibles
guías para la decisión más racional desde el punto de vista económico.
En ese sentido, las tasas privadas a la educación en la UAM fueron superiores a las tasas de interés reales de los depósitos a dos años--40%--,
o en CETES a 28 días--121.84%--, las cuales, dado la elevada tasa de
inflación--el índice de precios al consumidor creció, entre 1986 y 1987,
en un 159%--, resultaron negativas (Banco de México 1990). Como consecuencia, la inversión en educación adicional en la UAM es producto
de una decisión racional, teniendo en cuenta el contexto económico a
finales de los años ochenta (Garro 1993).
Las tasas privadas de retorno a la educación en la UAM son mayores,
aunque por un escaso margen, a las correspondientes tasas sociales. Este
es un hallai.go común en los países en desarrollo, el cual fundamenta
la opinión de que los estudiantes universitarios de estos países están en
condiciones de pagar mayores costos directos o colegiaturas (Garro 1993).

�La fuerza de trabajo...35

34Ensayos

La comparación entre la experiencia en el trabajo y los otros determinantes de los ingresos mostró que aquélla tiene una posición destacada
entre los mismos. La comparación de las tasas de retomo a la educación
formal e informal resulta relevante, tomando en cuenta que estos dos
tipos de educación resultaron ser determinantes relevantes de los ingresos.
Una importante diferencia es la declinación de la tasa de retomo a la
experiencia en el mercado de trabajo a medida que ésta crece. As~ aún
cuando durante los primeros años la experiencia provee tasas altas de
retomo--en algunos casos éstas son superiores a las tasas de retorno de
un año adicional de educación formal después de la licenciatura, como
en el caso de CBI y CBS--, descienden con el tiempo y, finalmente, resultan
menores que la tasa de retorno a la educación formal.

Apéndice

Aspectos metodológicos

Si el test F muestra que la diferencia entre la suma de los residuos
al cuadrado del modelo restringido no difiere significativamente de la
correspondiente suma de los residuos al cuadrado del modelo original,
entonces las variables excluidas no son estadísticamente relevantes en la
explicación de la varianza de los ingresos. Si, por el contrario, el test
F muestra que la diferencia es significativa, entonces las variables excluidas
tienen un efecto importante en la explicación de la varianza de los ingresos.
Mientras mayor el valor del test F, mayor la importancia del determinante
en la explicación de la varianza de los ingresos.
En este punto conviene subrayar la relación entre este test F y el
test t de Student. El test t de Student evalúa la importancia de una variable.
Esta variable puede ser un determinante del ingresos en si misma--como
la variable escolaridad, experiencia en el trabajo o estado civil--, o bien
puede ser parte de un determinante--como la variable para el sector comercio, o la variable experiencia en el mercado de trabajo al cuadrado,
o la variable para las carreras de CBI. Cuando la variable independiente
es también un determinante, entonces el test t de Student, al igual que
el test F, evalúan la importancia de dicho determinante. Cuando un determinante de los ingresos está formado por más de una variable, entonces
el test F es el indicado para la evaluación de dicho determinante.

1. Test F

El modelo original incluye todos los determinantes de los ingresos como
variables independientes. El modelo restringido incluye todos los determinantes excepto aquél que esté siendo testeado. Por ejemplo, si se pone
a prueba estadística la relevancia de los sectores económicos donde los
graduados estén trabajando, entonces las variables correspondientes a dichos sectores no se incluyen en el modelo restringido.
El test F está dado por el estadístico siguiente:

2. Test Chow

Este test puede ser aplicado para probar una hipótesis compuesta acerca
de si los coeficientes de regresión de un modelo econométrico cambian
significativamente si son estimados con un nuevo conjunto de datos. Por
ejemplo, la hipótesis nula podría ser que los coeficientes de regresión
son los mismos en dos muestras, la de licenciados y la de maestros. Se
trata de averiguar si hubo un cambio estructural de un conjunto de datos
a otro.
El test Chow tiene la siguiente forma:

donde SSR es la suma de los errores al cuadrado. Los suprafndices r
y o indican los modelos restringido y original, respectivamente; q es el
número de restricciones impuestas en la hipótesis nula--por ejemplo, en
la prueba de los sectores económicos fueron cinco restricciones--; n-k
son los grados de libertad del modelo original.

F(k;n +m-2k) =

l(SSR0 -SSRLSSR11)]/k] / [(SSRI +SSRil)/(n + m-2k)]

Si F(k;n+m-2k) Fcrítico• entonces se rechaza la hipótesis nula; o sea,
las funciones de mgresos de los dos grupos de egresados pueden considerarse estadísticamente diferente.

�La fuerza de trabajo..37

36Ensayos

3. Cunas de Lorenz y coeficiente Glnl

Bibliografía

Dos variables intervienen en la curva de Lorenz. En el eje horizontal,
se representa el porcentaje acumulado de los individuos que reciben ingresos. En el eje vertical, se representa el porcentaje acumulado de ingresos.
El conjunto de los correspondientes puntos entre estas dos variables constituyen la curva de Lorenz. Es posible determinar el grado de desigualdad
en la distribución de los ingresos en un grupo de individuos introduciendo
una línea de 45 grados, la cual representa la completa igualdad en la
distn'bución de los ingresos. La medida de la desigualdad viene dada por
el área entre la diagonal y la curva de Lorenz. El coeficiente Gini es
el cociente entre esa superficie y la superficie total bajo la diagonal. Por
lo tanto, un Gini igual a cero indica la total igualdad y un Gini igual
a uno indica la completa desigualdad en la distribución del ingreso--o
sea, la situación en que todo el ingreso es acaparado por una sola persona.
El coeficiente Gini tiene necesariamente un valor entre cero y uno; mientras
menor sea su valor, mayor es la igualdad en la distribución del ingreso
entre la población en estudio.

Alarcón, G. Education and industrial work: a case study on the industrial
labor markets in Mexico. Tesis doctoral. Stanford University. California. Junio 1991.

Doeringer, P. y Piore, M. Internal Labor Markets and Manpower Analysis.
D.C. Heath. Lexington. Massachusetts. 1971.
Edwards, R., Réich, M. y Gordon, D. (eds.). Labor market segmentation.
Lexington Books. Lexington. Mass. 1975.
Freeman, R. "Demand for education". Handbook of labor economics. Vol.
l. Elsevier Science Publisher BV. 1986. Pp. 357-386.
Garro, N. y Llamas, l. "La inversión en educación". En Ensayos. Facultad
de Economía. Centro de Investig~ciones Económicas. Universidad
Autónoma de Nuevo León. Vol. X, No. 2. Nov. 1991. Pp. 33-50.
Garro, N. y Muñoz, J. "El mercado de trabajo de los egresados de la
UAM". En Rodríguez, J. y Azuela, E. Evaluación de la universidad
desde la perspectiva de los egresados. UAM-1. 1992.

Notas
1

Carnoy, M. Higher education and graduate employment in India. lnternational lnstitute for Educational Planning. Paris. 1987.

el cuestionario fue publicado en Rodríguez (1992).

2

Esta medida de tiempo de la experiencia fue ajustada por el período
de desempleo actual.

Garro, N. y Martínez A., G. "La rentabilidad de los estudios de maestría
y doctorado. El caso de los egresados de la UAM". En Serie de
Investigación. No. 6. UAM-1. 1992.

3

La tasa será menor en la medida que el propio trabajador asuma
los costos del entrenamiento. Si este es el caso, el crecimiento de su
perfil de ingresos será menos pronunciado o, incluso, horizontal, durante
el proceso de entrenamiento.
4
Los ingresos de los doctores presentaron una pequeña varianza, lo
cual imposibilitó la estimación del modelo de regresión correspondiente.
Por lo tanto, el nivel de educación resultó el único determinante de los
ingresos estadísticamente significativo.
5

Salario mínimo en 1987

=

$168,750.

Garro, N. "El ingreso y la distribución del ingreso de los egresados de
la UAM. 1974-1987". En Análisis Económico.
Garro, N. y Llamas, l. "La rentabilidad social y privada de la educación
superior. El caso de la UAM". En Análisis Económico. En prensa.
INEGI. Encuesta Nacional de ingresos y gastos de los hogares. 1989.
Johnston, J. Econometría. Me Graw Hill. 3ra. edición. 1989.
Joll, C. et al. Developments in labour market analysis. Allen and Unwin.
Londres. 1983.

�38Ensayos

Ensayos

Volumen X11, Núm. 2, Noviembre 1993 - Pp. 39-95

Uamas, l. Educación y mercado de trabajo en México. UAM-1. 1989.

La asignación del trabatjo heterogéneo

Mendiola, H. The impact of higher education expansion on social stratification and labor markets. Tesis doctoral. Stanford University. 1988.

en el mercado laboral y la distribución
del ingreso: evidencia para el Area
Metropolitana de Monterrey

Mincer, J. Schooling experience and eamin8§- NBER. Nueva York. 1974.
Montemayor; A "Educación y distribución del ingreso en México". Revista
del Centro de Estudios Educativos. Vol. K. No. 2. México. 1980.
Muñoi., C., Hemándei., M. y Welch, F. "Cohort su.e and eamings". Seminar
Economics conseguences of population composition in developed
countries. Viena. 1983.

Jorge Meléndez Barrón•

l. Introducción

NAFINSA. La economía mexicana en cifras. 1990.
OECD. From higher education to employment. Paris. 19&lt;J3.
Pérez Ricardei., A. A cost benefit analysis of tbe Mexican educational
system. Michigan State University. Tesis doctoral. 1984.
Psacharopoulos, G. y Woodhall, J. Education for development. An analysis
of investment choices. Oxford University Press. 1985.
Psacharopoulos, G. "Retums to education: an international comparisson".
Comparative Education. 17:321-341. 1981.
Rodrfguei., J. y Azuela, E. Evaluación de la universidad desd~ la perspectiva
de los egresados. UAM Iztapalapa. 1992.
Rosen, S. "Human capital". En Eatwell, et.al. The new palgrave social
economics. Norton. Nueva York. 1989. Pp. 136-155.
SEP. Estadística básica de educación superior. 1990-1991.
UAM. Catálogo general. 1989.
UAM. Informe del Rector. 1989, 1990 y 1991.
Willis, R. "Wages determinants: a survey and reinterpretation of human
capital e ~ functions". Handbook of labor economics. Ashenfelter, O. y Layard, T., eds. Elsevier Science Publishers BV. North
Holland Vol. 1 1986. Pp. 357-386.

· El que la distribución del ingreso laboral esté altamente concentrada en
los niveles más elevados del mismo es un fenómeno que se repite de
sociedad en sociedad con una asombrosa universalidad en sus detalles.
Se acredita generalmente a Pareto (1897} con el primer análisis riguroso de las características de esta distnbución. Tras estudiar densidades
empíricas de ingreso en distintas economías, encontró patrones muy regulares en la forma de la distribución del pago al trabajo, siendo la más
notable de ellas la asimetría de la densidad estadística: la cola de la derecha
es muy plana, reflejando una marcada concentración del ingreso en los
percentiles m6s altos de su distribución. Resumió esta observación afirmando
que, en cualquier sociedad, la proporción de individuos con ingreso mayor
a un nive~ "y", puede ser descrita por la función,
1-F(y)

= (y/yo).a, para yi:!::yo;

yi:!::O,

donde, a &gt; 1, F(y) es la función de distribución de y, e Yo es un nivel
arbitrario de ingreso suficientemente alto.
Esto implica una densidad sesgada a la derecha y se le ha dado
a llamar "Ley de Pareto" Todas las distribuciones estadísticas que han
sido utilizadas para describir la densidad de ingresos cumplen alguna versión de esta "ley"
• Maestro de Tacmpo Exclusivo de la PICUltad de Economía y Director del C.entro de
hrYestlpcioftel Económicu de la Univeraidad AutÓllOma de Nuevo Le6n.

�40Ensayos

La asignación del trabajo...41

A1gunas investigaciones más recientes (Mandelbrot, 1962, y Lydall,
1968), no han hecho sino confirmar la generalidad de las observaciones.
Hoy, se acepta que una descripción mínima del fenómeno debe señalar
las siguientes regularidades estadísticas:
a. La distnoución del ingreso laboral tiene un marcado sesgo positivo.
b. Tiene moda.
c. Tiende a ser simétrica si se excluyen los ingresos más elevados
de la medición.

Gráfica 1.1
Distribución empírica del ingreso

Porcentaje
de
Individuo•

Por ejemplo, Mandelbrot afirma que estadísticamente el ingreso laboral sigue una densidad Normal en los ingresos bajos, luego una logarítmica-normal en los rangos medios de la escala de ingreso y se acerca
a una distribución Paretiana para los valores más altos.
La representación gráfica de una densidad empírica del ingreso luce
típicamente como se ve en la gráfica 1.1

Si bien el valor de los parámetros descriptivos de la distribución del
ingreso varía de sociedad en sociedad, la forma general planteada en la
Gráfica 1.1 es de una aplicación muy universal, lo que ha motivado mucho
trabajo econométrico en esta área (se puede consultar McDonald, 1984).
De ello han surgido numerosas propuestas de funciones de densidad que
describen satisfactoriamente las observaciones más regulares, caracterizándose todas ellas por ser asimétricas y poder generar una cola derecha
muy "plana", como se muestra en la gráfica arriba mencionada.
Esta generalidad de las observaciones empíricas planteó un reto teórico para los economistas pues, como consecuencia de una noción fuertemente arraigada en la práctica de la profesión, l_a teoría estándar
encontraba algunas dificultades para "explicar" la forma de la Gráfica 1.1.
El razonamiento principal corría más o menos de la siguiente manera:
aceptemos que el ingreso laboral de un individuo está determinado por
su productividad Si ésta es a la vez una función del talento innato del
individuo entendido como su inteligencia (o alguna medida de ésta), el
problema consistía en reconciliar teóricamente una distribución del ingreso
positivamente sesgada con una distribución del talento innato presumiblemente Normal (Becker, 1975, hace referencia a una formulación explícita de la cuestión en la obra de Pigou, 1947).

Logarl lmo del Ingreso

Para poner un ejemplo simple, digamos que el ingreso laboral de
un individuo, Y, viene dado por la función
Y

=

Y(H),

donde H es una medida de su capacidad productiva. Siguiendo nuestro
argumento, supongamos que H - N(µ,a2). Es decir, H se distribuye normalmente con media µ y varianza a2 .
Más aún, se asume que

Y(H) = wH,

�42Ensayos
La asignación del trabajo...43

donde w es el salario por unidad de H ofrecida al mercado laboral que
el individuo percibe.
El salario, w, no depende de H, y es considerado como un parámetro
fuera del control del individuo. Claramente, en tal caso el ingreso también
se distribuye simétricamente, con media wµ y varianza (w)2 :
Y - N(wµ,{w)2 ) .

Evidentemente, este esboro de teoría no puede "explicar" la Gráfica
1.1 pues, para empezar, no predice sesgo en la distribución de Y. Sin

de recursos en la economía fuera aleatoria, esperaríamos, bajo circustancias
muy generales, que el ingreso laboral se distribuyera en la población de
acuerdo a una función de densidad Normal.
Pero, precisamente, éste no es el caso: en el mercado laboral los
trabajadores son asignados con el objetivo de maximizar el producto total
de la economía. Esto se logra encomendando a cada uno aquellas tareas
para las que tenga ventaja comparativa, lo que evidentemente no tiene
nada de aleatorio.

embargo, la simpleza de este modelo ilustra lo que buscamos para poder
reconciliar las observaciones y la teoría: se necesita que no todos los individuos enfrenten el mismo salario, de tal manera que el ingreso ya no
sea una función lineal de la habilidad laboral

Tenemos así una raz.ón más para proceder con nuestro análisis suponiendo heterogeneidad Normal en las caracterís~cas fund~ent_ales. de
la población, e indagando después cómo ésto ternuna en una d1stnbuc1ón
del ingreso positivamente sesgada.

La investigación más reciente ha presentado dos objeciones al respecto. Primero, ya no es claro que la inteligencia, medida de diversas
formas, sea una variable Normal Segundo, el desarrollo de teorías económicas más detalladas pone en duda el que este tipo de medidas (como
el coeficiente intelectual, o las calificaciones en exámenes de matemáticas
y lectura), correspondan de hecho a la definición de la habilidad innata
más conveniente para el análisis económico. Estos cuestionamientos no
invalidan el enfoque original del problema, pero sí hacen necesaria su
reinterpretación.

El objetivo principal de este trabajo será entonces formular un modelo
capaz de lograr esta reconciliación y contrastarlo en detalle con datos
para el Area Metropolitana de Monterrey (AMM).

Quizá la justificación de la posición pudiera ser metodológica, pues
si se comienza con una distribución simétrica del talento innato y se deriva
de ella una densidad del ingreso laboral sesgada a la derecha, se habrá
obtenido una explicación de las observaciones y no una simple descripción
de las mismas, aún cuando no existan bases consistentes para creer que
la habilidad individual de hecho se distribuye de acuerdo a una Normal.
S~ en vista de la universalidad y estabilidad de las observaciones,

la pregunta "lqué función de densidad ajusta los datos?" es importante,
entonces un economista podría acaso aportar un buen punto retórico preguntando "lpor qué estos datos se desvían de la perfecta simetría de una
densidad Normal?"
La respuesta no es necesariamente trivial, sobre todo cuando reconocemos que del Teorema del Límite Central se infiere que, si la asignación

Siendo un poco más específicos, la discusión de esta introducción
sugiere formular los siguientes objetivos a cumplir:
a. Corroborar la relevancia del problema para el AMM. Es decir, verificar
la presencia de observaciones como las indicadas en la Gráfica 1.1.
b. Presentar un tipo de modelo diseñado para poder explicar, utilizando
las herramientas de la teoría neoclásica, las observaciones acerca de la
elevada concentración del ingreso laboral.
c. Verificar las hipótesis específicas que surjan del análisis teórico: ésta
sería la prueba empírica del modelo presentado.
d. En el contexto del enfoque presentado, esclarecer la relación entre los
problemas de asignación y distribución de los recursos en la economía.
Se llamará la atención hacia una dimensión de la opción eficiencia-equidad que aparece bastante explícita en este modelo.
Se pueden avanzar los principales resultados de la investigación:

�44Ensayos

l. Para grupos de trabajadores con experiencia laboral similar, en el Area
Metropolitana de Monterrey la distribución del ingreso tiene un fuerte
sesgo positivo.

2. Manteniendo constante la experiencia, para grupos demográficos con
baja escolaridad la distnoución de las remuneraciones tiende a ser
simétrica. Por otro lado, es sesgada a la derecha para los grupos con
mayor educación.
3. Un modelo neoclásico en que se supone que el factor trabajo es heterogéneo y puede aumentar su capacidad productiva mediante inversiones
en capital humano explica, al menos teóricamente, estas observaciones.
4. Se encontró apoyo estadístico para las hipótesis específicas con las que
se validó el modelo aunque, como se señaló, el método utilizado no es
lo suficientemente robusto como para considerarse una prueba concluyente.
En la siguiente sección se repasan primero algunos modelos en la literatura
económica que aportan ideas relevantes a nuestro tema. Luego, se intenta
motivar empíricamente la discusión con datos sobre el AMM que no pueden ser fácilmente explicados por el modelo neoclásico estándar. En la
sección 3 se presenta una teoría y se ilustra qué características de ella
pueden explicar los aspectos clave de las observaciones. Posteriormente,
en la sección 4 se proponen de manera muy concreta las predicciones
del modelo a ser confrontadas con los datos. En la sección siguiente se
presenta el trabajo empírico. La sección 6 muestra la naturaleza de la
opción entre eficiencia y equidad implícita en el modelo. Después de
~sto se concluye el trabajo con un breve resumen de los hallazgos más
unportantes, además de sugerencias sobre cómo indican los resultados
obtenidos que se deben reinterpretar algunos estudios sobre el mercado
laboral de nuestra comunidad en investigaciones posteriores.

2. Antecedentes
2.1 Revisión de la teoría económica sobre el tema

Aparte del trabajo descriptivo que ya hemos mencionado (al menos brevemente), algunos de los primeros econometristas que estudiaron el tema

La asignación del trabajo...45

se concentraron en las restricciones estadísticas que impone el proceso
generador de ingresos supuesto sobre las distribuciones observadas. Esta
rama de investigación culminó con estudios que derivan tales restricciones
ya sea de alguna idea generalizada de cómo se acumula el ingreso de
un individuo, como en Singh y Maddala (1976), o a partir de algunas
regularidades estadísticas aparentemente bien establecidas, como en Esteban (1986).
Aunque estrictamente estos modelos no son teorías económicas, lo
que podemos aprender de ellos es que, si uno supone que entre mayor
es el ingreso de una persona se le facilita más el seguirlo incrementando,
y trasladamos este hecho a restricciones en la forma de la densidad de
las percepciones salariales, entonces se puede derivar una distribución
del ingreso con sesgo positivo para la economía. Sin embargo, estos modelos
no explican por qué esperaríamos esta presunta convexidad en el proceso
generador del ingreso.
En la literatura económica, por otro lado, encontramos ideas que
nos serán útiles al desarrollar nuestro modelo. Algunas de estas teorías
fueron formuladas específicamente para estudiar el fenómeno que aquí
nos ocupa y otras tienen una aplicación más amplia. Mencionaremos aquí
brevemente aquellos argumentos que se relacionan con el marco teórico
presentado en la siguiente sección.
El modelo propuesto inicialmente por Roy (1951) supone que en
una fuerza de trabajo con individuos que difieren en su productividad,
éstos eligen el sector económico que les proporcione el mayor beneficio.
Si las covarianzas de los ingresos que podrían obtener en cada sector
son negativas, se predice una distribución del ingreso con sesgo positivo
para toda la economía, siempre y cuando los ingresos promedio sean los
mismos en los dos sectores. Esto se debe a que los trabajadores observados
en cada actividad tenderán a ser más productivos en ella que el promedio
de la población entera. Básicamente, no observaremos trabajadores de
los rangos más bajos de la escala de productividad en cada ocupación:
la distribución de ingresos potenciales es truncada a un valor mínimo
en cada sector.
Generalmente, se suponía en este modelo que la distribución del
logaritmo natural del ingreso potencial en cada sector era una Normal
multivariada. Sin embargo, algunos autores han señalado que tal modelo
no genera el tamaño del sesgo que de hecho se observa empíricamente.

�La asignación del trabajo...47

Por otro lado, si se abandona este supuesto, nos alejamos de nuestra
metodología de suponer que la heterogeneidad original de la fuerza de
trabajo es Normal Hedman y Sedlacek (1985) extienden el modelo de
Roy para que pueda acomodar una distribución asimttrica, pero no proporcionan ninguna explicación del fundamento económico de esta Clten-

muneraciones potenciales en los distintos tipos de trabajo refuerza la concentración del ingreso en la distribución para toda la economía.
En la sección 3 se examina en mayor detalle un modelo de esta clase

sión.

y se analiza su capacidad para "explicar" algunas de las características

Por otro lado, Becker {1975) ha demostrado que el modelo de capital
humano puede generar distribuciones de ingreso altamente concentradas
en los niveles altos si la demanda de inversión en capital humano está
positivamente correlacionada con la oferta de fondos de im-ersión. El problema con el enfoque, sin importar su atractivo sentido común, es que
no es endógeno al modelo el poder determinar la validez de esta proposición.

2.2 La distrlbucl6n del ingreso laboral en el Area
Metropolitana de Monterrey

de la distribución del ingreso laboral.

Las características y la evolución a través del tiempo de la distribución

del ingreso en el AMM han sido bien estudiadas por Puente Leyva (1968)
Vellinga y López (1986) mencionan los modelos "estructuralistas" y
"dependentistas", que encuadran el problema en una perspectiva de patrones de desarrollo económico mucho nw amplia. Estos modelos tienen
éxito en explicar evoluciones de la distribución del ingreso en diversas
etapas del desarrollo, pero se alejan de la parsimonia del enfoque neoclásico y son difíciles de contrastar con la literatura estadística.
Un 6ltimo grupo de modelos, que de hecho constituye el punto de
partida de este trabajo, está basado en la noción de una "jerarquía" (Rosen,
1982): el trabajador no calificado enfrenta un precio por unidad productiva
ofrecida independiente de la habilidad del mismo. De esta forma, la distribución del ingreso para niveles bajos es, aparte de una constante multiplicativa, la misma que la del talento innato. Si este se distnbuye Normal,
así lo hará el ingreso. En el siguiente nivel de la jerarquía, el "supervisor"
tiene bajo su mando al personal no calificado. Si las labores de "supervisión"
y del trabajo no calificado son insumos complementarios en el proceso
de producción, un supervisor más talentoso tendrá bajo su mando un
mayor n6mero de trabajadores no calificados, elevando así todavía más
su productividad. Por lo tanto, su ingreso será una función creciente y
convexa de su talento.
Debido a esta convexidad, si la habilidad innata se distribuye normalmente, los ingresos de los supervisores seguirán una distnbución sesgada a la derecha. El modelo predice entonces una función de densidad
del ingreso simétrica para niveles bajos y con sesgo positivo para los niveles
altos de ingreso. De nueva cuenta, una correlación negativa de las re-

y Vellinga y López {1986). Ellos han encontrado qu~ la concenu:ación

del ingreso en los niveles más altos alcanza proporc1on~s dr?111áttcas y
no muestra señales de cambio: hasta 1986, al menos, la s1tuac1ón no era
mejor en este aspecto que en 1965.
En la Gráfica 2.1 se presenta el histograma del logaritmo natural
del salario por hora para el AMM en 1984. En la se_cción del trabajo
empúico se explica con detalle la fuente y las características de este banco
de datos. Aquí se presenta con el fín de introducirnos al problema concreto
desde la perspectiva de nuestra comunidad.
La línea continua trazada sobre las barras del histograma corresponde
a una distnl&gt;ución Normal ajustada a los datos con propósitos de comparación. El hecho de que la cola derecha del hist~ama sea ~ás ~gor?a"
que la predicción Normal es evidencia de sesgo pos1~1vo en la_ d1stnbuc!ón
y es congruente con la "Ley de Pareto" y la evidencia empúica conocida
en la mayoría de los estudios sobre distribuciones de ingreso.

Se deben notar el valor positivo del coeficiente de sesgo, y el promedio
del salario por hora superior al valor mediano.
Se antojan varias observaciones. Desde un punto de vista teórico.
el análisis neoclásico simple, que supone trabajadores homogéneos en s~
características, tiene ciertos problemas para explicar este patrón de observaciones. El ejemplo del capítulo anterior muestra la razón.

�48Ensayos

La asignación del trabajo...49

Entonces, un modelo que pone en claro algunas causas por las que
una distribución del ingreso sesgada es, hasta cierto punto, inherente al
funcionamiento del mercado laboral es importante, pues ayuda a comprender mejor el papel del sistema de precios en la opción entre eficiencia
y equidad. Así, facilita el análisis de los efectos de diversas políticas económicas sobre la distribución del ingreso laboral Constituye entonces un
marco alternativo para la discusión de las consecuencias de distintas estrategias de desarrollo.

Desde un punto de vista más práctico, es importante ligar en forma
sistemática las características de la Gráfica 2.1 a entidades económicas
bastante concretas, como la experiencia laboral y el nivel de escolaridad.
Esto es, por supuesto, un objetivo de este trabajo: nuestro modelo deberá
indicar con claridad el tipo de restricciones que necesitamos imponer
en el análisis estadístico al analizar datos que se ven como en la gráfica
superior.
A continuación, se propone un modelo cuyas predicciones respecto
a las características de la distribución del ingreso laboral serán analizadas
en lo que resta de este trabajo.

Gráfica 2.1
Distribución del ingreso laboral mensual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
,4

3. Un modelo teórico
El modelo está basado en la noción de una "jerarquía" tal como se presenta
en Rosen (1982). Sin embargo, en su marco teórico, los individuos viven
un solo período, por lo que la riqueza y el ingreso laboral son idénticos.
Tampoco considera la posibilidad de que los individuos alteren su capacidad productiva invirtiendo en capital humano. Es decir, el suyo es
un modelo de dotaciones fijas. Estas dos limitaciones del análisis son modificadas aquí y representan la aportación teórica del presente trabajo.
Con ello se pone en claro qué tipo de variables deben ser mantenidas
constantes en el análisis empírico y se pueden extraer predicciones más
exactas para comparar con los datos.

3

~
ro

...e
Q)

u
o
a.

.2

L

.l

o

3.1 Descripción de la economía
10

8

12

14

Logar1tmo del ingreso

Promedio 10.071

Error Est.

Moda

9.903

Mediana

9.903

. 014

Supongamos una economía donde existe un cierto número de empresas
idénticas que producen un artículo homogéneo mediante tecnologías como:

Coeficiente de sesgo

.759

Desviaci ón Est . . 634

Error Est . C. de sesgo

. 053

Varianza

Total de casos

2172

. 401

(1)

q =ALª; O&lt; a&lt; 1,

donde,
Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

q

=

producto.

�La asignación del trabajo...51

50Ensayos

A

= trabajo que llamaremos indistintamente de "dirección" o de "supervisión".

L

=

trabajo "no calificado".

Es útil interpretar el proceso de producción como una "jerarquía"
de dos niveles. Los trabajadores no calificados manufacturan físicamente
el producto de la empresa. Los directores tienen bajo su mando un cierto
número de trabajadores no calificados y su labor es organizar las actividades
de estos últimos. Cada empresa tiene un "director". La etiqueta "no calificado" implica, en este contexto, solamente que este trabajador no tiene
a nadie más bajo su mando. Cualquier otro significado carece de fundamento en este modelo.
Nótese que el insumo A entra en la función de producción de la
manera multiplicativa en que usualmente se modela la tecnología en la
literatura. También podríamos incluir un insumo de capital, K, que daría
más generalidad al modelo pero que no afectaría los resultados relevantes
de este trabajo.

Vamos a dejar de lado la asignación óptima del tiempo por parte
de los trabajadores suponiendo que todos ofrecen inelásticamente una
unidad de su tiempo dispomble al mercado. El insumo trabajo, ya sea
A o L, se mide entonces por la cantidad de capital humano imbuído
en el trabajador que ocupa el puesto en cuestión, ya sea de "dirección"
o de "producción"
Adoptaremos una especificación simple del proceso de acumulación
de capital humano. Debido a que estamos más interesados en analiz.ar
la correspondencia entre habilidad innata e ingreso laboral que en estudiar
la forma exacta de los perfiles de ingreso, supondremos que la capacidad
productiva de cada trabajador puede ser aproximada por

donde,
i = índice: s

=

supervisor, n = trabajador no calificado,

H¡(t) = acervo de capital humano del trabajador,
La competencia perfecta predomina en todos los mercados y, al ma-

ximizar sus utilidades, las empresas deben satisfacer,

condición de primer orden
(2)

=

experiencia laboral,

I = nuevos incrementos en H¡{t).

aALa-1 = w,

condición de segundo orden
(3)

t

a(a -l)Alfl-2 &lt; O(porto que se requiere O&lt; a&lt; 1),

Es necesario comentar un poco sobre esta especificación. De hecho,
varios modelos de acumulación "óptima" de capital humano pueden ser
aproximados linealmente por (5), por lo que es más general de lo que
parecería a primera vista.

donde w es el salario por unidad de insumo no calificado.
El ingreso del trabajador de "dirección" viene dado por
(4)

;r(A) = ALª -wL.

Es claro a partir de {2) y (4) que las utilidades de cada empresa
son nulas en equilibrio, como requiere el supuesto de competencia perfecta.

Todos los individuos entran al mercado laboral teniendo un acervo
inicial de capital humano Esto se refleja en 3&lt;li· Conforme acumulan experiencia, este conocimiento inicial se va depreciando al olvidar ellos parte
de él o al volverse obsoleto; ali captura este efecto, por lo que sería
presuntamente negativo. F"malmente, en cada período nuevo conocimiento,
I, se suma al ya eXlstente Así, a2¡ representa esto, además del hecho
de que este nuevo conocimiento también se deprecia un poco durante
cada período.

�54Ensayos

52Ensayos

En este caso, I debe interpretarse como el talento innato del trabajador
para incrementar su capacidad productiva y, por lo tanto, sus ingresos
laborales. A través de este parámetro introduciremos heterogeneidad de
la fuerza laboral en el modelo.
Más a6n, de acuerdo con la motivación de la investigación, lo conveniente es suponer que se distribuye de acuerdo a una Normal con media
µ y varianz.a u2:

(6)

(12) dl/dA = U(A(l-a}) &gt; O.
Como consecuencia, al aumentar el talento innato, I, de un "director",
su ingreso se incrementa más que proporcionalmente, pues también aumentarán los trabajadores bajo su dirección.
Para demostrar esto, podemos resolver para L en términos de A
de la ecuación (2) y sustituir en la ecuación de ingreso (4) para obtener:
.1t(A)

I - N(µ,u2).

El valor para un individuo de ofrecerse como trabajo no calificado
viene dado por la función:
·

= A(aA/w)a/(1.a) - w(aNw)ll(l.a) ,

o bien,

.1t(A)

= [(afw~/(1.a) - w(afw)ll(l-a)] Al/(1.a) ,

(7) V(Hn ,n) = w Hn(t) + lfn(t) Hn(t);

Esto es, para un director con capital humano Hg(t), la función generadora de ingreso está dada por:

donde,
w

= precio por unidad de trabajo no calificado, definido por

Hn (t)

(2),

= acervo de capital humano del trabajador no calificado,

donde,

wHn(t) = ingreso laboral del trabajador con experiencia t,

Y, = ingreso de "supervisor",

tpo(t) = precio "sombra" de invertir en capital humano adicional como
trabajador no calificado,

(J

=

[(a/W~/(1-a) - w(a/w)l/(1.a)].

Claramente,

Hn(t) = inversión neta en capital humano, Hn,
dlogY, /dlogl\

=

1/(1- a) &gt; 1,

tpn(t)Hn(t) = valor esperado de la inversión en nuevo capital humano.
De la misma manera, el valor para el individuo de ser asignado como
trabajo de "dirección" es

quedando demostrada la implicación de que la función ingreso para
los "directores" es no lineal (de hecho, convexa) en H.(t).
Por otro lado, para un trabajador no calificado, tenemos

{8)

V(H, ,s)

= H(H5(t)) + tp5(t) H,(t);

donde,
donde,
.1t{H.(t)) = ingreso como "director" o "supervisor" (en este caso,
A=H.(t)), definido por (4),

Yn = ingreso como trabajador no calificado,

�La asignación del trabajo...53

'P• (t) = precio "sombra" de invertir en capital humano adicional
como trabajador de "supervisión",
Hs(t)

= inversión neta en capital humano,

'Ps(t) Hs(t)

Hs•

= valor esperado de la inversión en nuevo capital humano.

Ahora, el trabajador dirige sus acciones a maximiz.ar su beneficio
total. Por lo tanto, su problema es
(9)

max V(H¡ ,i) ; i

= s, n.

. Es d:cir, el t~abajador es asignado a "supervisor" o a trabajo "no
calificado dependiendo de cuál tarea le proporcione el mayor beneficio
neto.
(10)

t

V(Hs ,s) V(Hn ,n).

Finalmente,

(11)

La asignación del trabajo...55

y,
dlogYn /di~ = l.
Con el fin de simplificar el análisis gráfico y hacer más intuitiva la
interpretación económica del modelo, supongamos que podemos apro~ar. los valores ~sperados ~e la_ inversión en capital humano con polinom1os en la vanable expenenaa. Es decir,
V(Hs ,s) e

8"51/(t.a)+

P(t) ;

y,
V(Hn ,n) e wH0 + y(t).
Donde P(t) y y(t) son dos polinomios de orden arbitrario.
Nótese que la función wH0 + y(t) es lineal en l. Por otro lado,
de acuerdo a la discusión en el párrafo de arriba, la función 8"51/(1.a)
+ P(t) no es lineal (es convexa y creciente).
Gráficamente, la solución del problema es la envolvente superior de
estas dos funciones (Gráfica 3.1).
Supongamos entonces que, manteniendo t constante, la función

donde, obviamente, un individuo pertenece al conjunto S o al N dependiendo de si s o n resuelven (9).
En esta eco~omía existe un equilibrio cuando las ecuaciones (2), (4),
(9) y (11) se satJSfacen simultáneamente.

3.2 Examen de la asignación de trabajadores
en el equilibrio de mercado

Una implicación directa de la complementariedad entre A y Len la función
de_produción es que aquellos "directores" con mayor conocimiento tendrán
baJo su mando un número más grande de trabajadores no calificados.
Esto se puede verificar diferenciando (2) y utilizando (3):

{15) T(I,t)

= V("5

,s) - V(H0 ,n)

es monótonamente creciente en l. Así, en equilibrio, debe existir un valor
crítico, le, tal que individuos con I &gt; le , encuentran más rentable ser
"supervisores" y aquellos para los que I &lt; le deciden ser trabajadores no
calificados. El precio, w, se debe ajustar para que en equilibrio V(ffs,s)
y V(Hn ,n) de hecho se intersecten, igualando así demandas y ofertas
de trabajo. Aqu~ es una posibilidad _lógica el que haya más de un punto
de intersección. Sin embargo, como veremos más adelante, esto resultaría
en situaciones muy paradójicas y de dudosa relevancia empírica. También
puede ser que, en (15), T(I,t) sea decreciente en I, lo que implicaría
que los más "hábiles· son asignados a puestos no calificados (aunque,
como veremos más adelante, aún teóricamente esto es muy improbable).
También, la evideneta que se presentará en la sección empírica descarta
esta posibilidad tan poco mtuitiva.

�56Eosayos

La asignación del trabajo...57

Gré.fica 3.1
La asignación de trabajo heterogéneo

8H1/IHll +IJ(t)

•

V(H , 1)
1

participación en la distribución de habilidad: su ingreso se incrementa
más que proporcionalmente con su talento porque organizan una fuerza
laboral más numerosa. En consecuencia, la densidad de Y, tiene un mayor
sesgo positivo que la de l. Por otro lado, la densidad de YO tiende a
ser simétrica si la de I lo es, ya que el ingreso del trabajo no calificado
es una función lineal de l.
Si suponemos que I se distribuye como en (6), podemos verificar
estos argumentos encontrando las distribuciones de ingreso para cada tipo
de trabajo.
Los Jacobianos1 de las transformaciones definidas en (16) son

--

wH n +r(tl

(1-a) Y,
(17) dl/dY5 = - - -[ ]
8a2t 8

.a

1

Y dl/Yn = - - ·
wa2t

Por lo tanto (los subíndices de los parámetros se omiten para ahorrar
espacio):

e

y

3.3 El problema de asignac1on y la
distribución del ingreso
Las funciones de ingreso para "supervisores" y personal "no calificado"
vienen dadas respectivamente por,

Y, = 8 [

(16)

8Qa

+ a11 + ai.tl )ll&lt;t-&lt;X&gt;

Yo = w [ ~ + a1nt + a2ntl ] .
Como ya vimos, Y, es una función convexa de H(t). Por esta razón,
los "directores" en los niveles más altos de la distribución de I acaban
teniendo dominio sobre una fracción del total de ingresos mayor que su

Donde, Pr(s)=Prob( l&gt;lc, Y5 &gt;0) y Pr(n)

=

Prob( I&lt;lc, Y, &gt;O).

1 Si una variable aleatoria, x, se distribuye de acuerdo \ una función de densidad f(x),
la variable z=g(x) se distribuye de acuerdo a IJlf(g (z)), donde el Jacobiano, J , es

dx/dz.

�La asignación del trabajo...59

58Ensayos

Si dejamos de lado por un momento los términos Pr(s) y Pr(n), podemos ver que (18) es una densidad que tiende a ser simétrica dependiendo
del valor de t. Al mismo tiempo, (19) es lo que se llama una densidad
Gama Generalizada (McDonald, 1984). Esta función es sesgada a la derecha y es sabido que ajusta muy bien la distnbución del ingreso para
toda la economía. Esto es una implicación directa de la convexidad del
ingreso, Ys, como función del talento: debido a que las percepciones del
"supervisor" aumentan más que proporcionalmente con su habilidad, los
directores en el 10% más alto (por ejemplo) de la distribución del talento
reaben más del 10% del total del ingreso en la economía. La distribución
de sus remuneraciones está más concentrada en los niveles altos que la
de la capacidad productiva. Como esta última se supone es simétrica,
la distribución del ingreso laboral (19) tendrá necesariamente un sesgo
positivo.

Cr6fica 3.2

Porcentaje
de
Individuo■

El suponer que I se distribuye normalmente permite entonces ligar
la teoría con la literatura estadística sobre densidades de ingreso, una
ventaja de nuestro enfoque.
Gráficamente y evaluando cuando t = -ao¡/ali (recordemos que a¡¡
&lt;O), las densidades (sin truncar) lucen, después de una aproximación
logarítmica, de la manera que se muestra enseguida.
El hecho de que ambas funciones de densidad estén truncadas por
el valor le significa que la distribución de ambas pudiera ser, de hecho,
un poco más sesgada que en las gráficas superiores.
Por lo tanto, el hecho de que Y, sea una función creciente y convexa
de I y que YO sea lineal implica que la distribución del ingreso laboral
es sesgada a la derecha para los "directores" y que es más simétrica para
los trabajadores no calificados, siempre ycuando el valor de t, la experiencia
laboral, se mantenga constante.

La distribución del ingreso para el conjunto de los trabajadores con
la misma experiencia es la suma ponderada de estas dos densidades. Para
demostrar que esta función también tiene un sesgo positivo en nuestro
modelo, debemos verificar que la correspondencia entre I y el ingreso
laboral es creciente y convexa para la economía entera (manteniendo t
constante).
De nueva cuenta, si suponemos que
V(ffs ,s)

El resultado depende del supuesto de complementariedad entre los
dos insumos en la función de producción. Sin embargo, recordemos que
los insumos que se utilizan en la producción deben tender a ser complemetarios. Si no fuera así, observaríamos industrias en que ninguno se
emplea. Como una observación casual de la economía (entendida como
una sola industria) nos muestra que ambos trabajos son necesarios e importantes, el supuesto tiene senúdo com6n, además de que, como veremos,
también tiene base en la evidencia empírica.

!i!!

0Hs1l(t.a) + /J(t) ,

y

V(H0 ,n)

lil

wHn + y(t) ,

y además que la diferencia /J(t)-r(t) es suficientemente pequeña para asegurar que las funciones V("5 ,s)-{3(t) y V{H0 ,n)-r(t) también se intersectan
en el equilibrio de mercado en el mismo valor de I que V(Hs,s) y V{ffn,n),

�(,()Ensayos

La asignación del trabajo...61

podemos utilizar una reformulación de la Gráfica 3.1, como se muestra
en la presente ~ er.fica 3.3

Función de

ingre■o

condicional para el conjunto de la econoa1a

Se puede demostrar que si el capital humano no se deprecia muy
rápidamente y no consideramos a los trabajadores muy cercanos_al retiro
de la fuerza laboral, las funciones de ingreso se desplazan hacia arriba
para cada nivel de I conforme aumenta t, es decir, la experiencia. Siendo
as~ las funciones de ingreso para la economía, condicionales en t, son
como se aprecia en la gráfica siguiente.
Gráfica 3.4

V(H.,s)

I
I

Funciones de ingreso condicionales
Y0 Ct)

I

v.
Yn

/

-

-~
/

.,,.

---;1
/

--

/ .-.
¿-

.

_,..

/

1

.:

- .,,.

...

.,,.

....... .,.

V(Hn,n)

t &lt;t &lt;t
O

Yn(t}

Sólo observaremos los ingresos como "directores", Ys(t), de aquellos
que encontraron óptimo reali7.ar esta lar~ y los ingresos como trabajo
no calificado, Yn(t), de los que así lo encontraron ventajoso. La función
de ingreso observada para el conjunto de la economía es la linea en tono
más fuerte en la gráfica: el reflejo de la envolvente de las funciones de
valor manteniendo la experiencia, t, constante. Claramente, es una función
creciente y convexa en l. Por lo tanto, podemos aplicar el mismo argumento
que utili7.amos para la forma de la distribución del ingreso de los directores
y concluir que, como la función de ingreso observado, Y(I), es creciente
y convexa en I, si mantenemos la experiencia constante, el modelo predice
una alta concentración del ingreso para el conjunto de la economía: la
distribución de las remuneraciones será sesgada a la derecha.

1

2

y

Y(t )
2

Queda por investigar si el modelo tiene una predicción para el total
incondional de la economía, o sea, sin mantener t constante.
Desafortunadamente, a priori, no existe un resultado general, y la
cuestión es puramente empírica. Sabemos que de hecho (en los datos),
esta distribución tiene un sesgo substancial pero, teóricamente, el promedio
de ingreso laboral condicional en el nivel de habilidad (esto es, el promedio
de las funciones Y(to), Y(t1), Y(tz), etc. en la Gráfica 3.4) puede ser
una función convexa o cóncava, por lo que el sesgo existente no se puede
predecir sin introducir más consideraciones en el modelo.

�62Ensayos

La asignación del trabajo...63

Más adelante P.xaminaremos este .asunto en mayor detalle.

4. ·Examen detallado de las predicciones
del modelo
A estas alturas debemos reconocer la necesidad de reformular el modelo
presentado en la sección 3. La razón es evidente: las predicciones del
modelo están en función de un parámetro que no es observado directamente; a saber, l, la inversión en capital humano adicional.
Con este fin, consideraremos cómo se determina el nivel de escolaridad, pues existe una correspondencia clara entre ésta y el parámetro
l.

con menor educación es aproximadamente simétrica y sesgada a la derecha
para aquellos con mayor escolaridad que este valor crítico.
También, manteniendo constante la experiencia, la distribución del
ingreso laboral para el conjunto de los trabajadores tiene sesgo positivo.
Veamos una predicción más. Se reconoce que el nivel promedio de
escolaridad en México se ha ido incrementando en los últimos decenios.
El Arca Metropolitana de Monterrey no puede ser excepción. Al mismo
tiempo, una observación casual del mercado laboral nos deja la impresión
de que en las cohortes más viejas, la proporción de trabajadores con
escolaridad mayor que primaria, o bien secundaria, es menor que para
cohortes más jóvenes. Esto nos lleva a sospechar que el mercado se debe
ajustar y que, dado que w no es independiente del total de capital humano
en la economía, el valor crítico de escolaridad que trunca las distribuciones
de Y5 e Yn es menor entre mayor sea la experiencia laboral, t.

Aunque distintas especificaciones del proceso de capital humano varían en la relación exacta entre la escolaridad, que llamaremos "E", el

nivel inicial de capital humano, Ho, y la capacidad para incrementar el
acervo existente, 1, todas concuerdan con el siguiente razonamiento básico:
aceptemos por un momento que E está de hecho determinada por estos
dos parámetros, Ho e l. Si una persona nace con un valor alto de Ho,
decimos que tiene "habilidad para ganar". Este individuo encontrará entonces ventajoso permanecer un tiempo corto en la escuela para aprovechar
así su ingreso alternativo relativamente alto. Por otro lado, si tiene un
valor alto de I, decimos que tiene "habilidad para aprender". Esta persona
·acumula rápidamente capital humano y, por lo tanto, encuentra benéfico
permanecer relativamente más tiempo en la escuela "especializado" en
aprender y así tomar ventaja de su habilidad innata. Entonces,

dE/dffo &lt; O

y

Gráfica 4.1

Funciones de ingreso condicionales en t

y

tO &lt; t 1 &lt; t Z

Ingreso
Laboral

dE/dl &gt; O .

Vamos a suponer que todos los individuos reciben el mismo nivel
ya obtenidos,
aunque sí nos permite simplificar el análisis empírico.

Ho al nacer. Esto no invalida ninguno de los resultados

Ya que la escolandad varía directamente con I, el modelo desarrollado
puede ser utilizado sustituyendo E en donde antes leíamos l. Las conclusiones siguen siendo predicciones listas para ser contrastadas con los
datos. :Es decir,,manteniendo constante la experiencia laboral, debe haber
un nivel de escolaridad tal que la distribución del ingreso de los individuos

E

e

(t

Z

l E

e

(t

1

l E

e

(t

O

l

E

�La asignación del trabajo...65

64Ensayos
Gráfica 4.2

Gráficamente, las tres proposiciones hasta ahora formuladas pueden
resumirse de la siguiente manera:

Funciones logaríllllicaa de ingreso condicionales en l

Donde Ec(t ) es el nivel crítico de escolaridad cuando t = t¡; i =
0,1,2. De acuerdo con el párrafo anterior, Ec(to) &gt; Ec(t¡) &gt; Ec(ti).
Ln(Y)/ t

t

O

&lt; t 1 &lt; t2

Con el fin de verificar esta predicción, podemos reducirla a una proposición bastante específica como sigue.
Hagamos una aproximación lineal del logaritmo natural de las funciones ingreso dadas en (16) alrededor de t = O para obtener,

(20) Ln Y, •

/Jo + /31t + /32 ti

donde,

+ [1/(1-a)]Ln ao ,

/30 =

Ln q

/31 =

[l/(l-a)](a1

/ao ),

/32 =

[l/(l-a)](a2

/ao );

E

y

(21) Ln Yn = Yo + y1 t + y2tl ;
donde,

ro =

Ln w,

Recordemos que la escolaridad, E, es un índice de I, por lo que
gráficamente tenemos

Si mantenemos constante el nivel de escolaridad y medimos la varianza
de la distribución del logaritmo del ingreso dividido por la experiencia
(Ln(Y)/t) para el conjunto de los trabajadores, ésta se mantendrá constante
para niveles de escolaridad bajos, como en la distancia ab de la Gráfica
4.3. Al aumentar el valor condicional de E y conforme se van alcanzando
los niveles críticos, E0 ·de las cohortes con mayor experiencia, la varianza
comenzará a incrementarse como lo ilustra la comparación de la distancia
cd con ab. Para escolaridades mayores que el máximo valor crítico (presuntamente el del grupo más joven), la varianza se estabilizará a un nivel
más alto para mantenerse constante de nuevo al cambiar el valor condicional de E, como lo muestra la distancia ef:
ab &lt;

cd &lt; ef.

Esto significa que esperaríamos encontrar el siguiente patrón:

�66Ensayos

La asignación del trabajo...67
Grtiica 4.3

Intuitivamente, los "directores• tienen un incentivo a acumular capital
humano relativamente mayor que los trabajadores "no calificados" pues
el precio sombra de sus inaementos en el acervo depende positivamente
de su nivel de capital:

Varianza de LN(Y)/t condicional en E

t/J, (t)

= Jl ,r'(HJ e{r+d)t dt ;

donde,

V(Ln(Y)/t)

T

= edad de

r

= tasa de descuento,

d

= tasa de depreciación de su capitaJ humano,

retiro de la fuerza laboral,

,i'(HJ = primera derivada de la función .1t(H¡).
Como ,r(HJ es una función convexa, la función tp,(t) es creciente

en H¡.

E"'n
e

E

Fmalmente, si bien su modelo es diferente, la intuición ~l marco
teórico propuesto originalmente por Roy (1951) sigue siendo válida y nos
proporciona una predicción más para contrastar con los. datos.
Bajo éste razonamiento, hay que reconocer que pequeñas diferencias
en habilidad para acumular capital humano entre aquellos individuos dedicados a la "supervisión" se traducen en diferencias aún mayores en las
ofertas de capital humano y, por lo tanto, en los ingresos percibidos. Esta
es, de nuevo, una implicación de la convexidad de la función de ingr~
para los dir,ectores: uno con un valor mayor de I, gana más. Pero debido
a que coordina a un n6mero mayor de trabajadores, sus ganancias aumentan
proporcionalmente nw que su ventaja en I en comparación con un trabajador no calificado que no tiene a nadie bajo su mando. Esto quiere
decir que esperaríamos

Por otro lado, el precio sombra de la inversión en capitaJ humano
de un trabajador no depende de su acervo:

Y'n (t) =

J? w e{r+d)t dt ;

Pero recordemos que de la función de formación de capital humano,
ecuación (5), y de la distribución de I, en (6), podemos encontrar:

y

Var(H0 }lt • a22n Var(III&lt;IJ = a22n o2 (l-.P2 + ..l2Ic ).
Donde, ..l¡ = ~/(1-cl&gt;) y ..l2 = ~/'1&gt;. Y~ es la función de densidad
Normal evaluada en le y (J&gt; es la densidad NormaJ acumulada, evaluada
también en lePor lo que se puede demostrar que
Var(HJl 1 &gt; Var(HJl 1 ,

�La asignación del trabajo...69

68Ensayos

ya que (az..,

ba,

&lt;p) &gt; O.

Como el ingreso de los "supervisores" es una función convexa, monótonamente creciente en l\, y la de los trabajadores no calificados es
lineal en H0 , tenemos como consecuencia la siguiente predicción (que
también se deriva del modelo de Roy):
Var(LnYJlt &gt; Var(LnYJlt •

La ocupación de los individuos con mayor habilidad muestra una
varianza de ingresos mayor.
Ahora, mantengamos la experiencia constante y examinemos gráficamente las funciones de ingreso:

Funciones de ingreso

Si_ los individuos con mayor habilidad fueran destinados a trabajo
no ~cado en el equilibrio de mercado (si la función (15) T(I,t) en
la sección 3.2 fuera monótonamente decreciente en I), el sentido de la
desigualdad se vería revertido. Esto nos proporciona una manera de verificar el supuesto acerca de la forma de la relación T(I,t), y de la complementariedad de A y L en la función de producción.

5. Evidencia para el Area Metropolitana
de Monterrey

y (t )

•

5

Gráficamente, el argumento de los párrafos anteriores se refleja en
el hecho de que la pendiente de Y, es mayor que la de Y0 •

Antes de pasar a la sección empírica, recordemos que el modelo
no tiene una predicción teórica concreta para la forma de la distribución
incondicional del ingreso en la economía.

Gráfica 4.4

y

Un vistaro a la gráfica anterior nos muestra que sólo aquellos con
E &gt; Ec se dedican a trabajo de "supervisión". Esta tarea es entonces
la que ~pa a los individuos con habilidad alta, que ganan más y, en
consecuencia, g07.an de mayor status en esta sociedad.

Las dos limitantes más grandes del análisis de datos son, primero, el hecho
de que el tamaño de muestra se reduce considerablemente al condicionar
las comparaciones por diversas variables, como lo exigen las predicciones
formuladas.

y (t)
n

Y segundo, que no existe una metodología econométrica establecida
para el tipo de pruebas que se requiere hacer.

Por esta razón, se optó por un análisis gráfico (lo más cuidadoso
posible) de los datos y la comparación simple de los parámetros muestrales
de interés.
E

e

E

. _Aunque ~strictamente ésta no sea una prueba formal de las predicc10nes teóncas, el lector que no está familiarizado con la metodología
del análisis econométrico de muestras truncadas seguramente encontrará
más accesible el significado de los ejercicios presentados. Quede pues,
al menos esta ganancia.

�70Ensayos

Los datos provienen de la Encuesta de Sindicatos rea.li7.a~ r,r ~l
Centro de Investigaciones Económicas U.A.N.L. para el esl?dio S~dicatos, Salarios, Poder, Bienestar" de Silos y L6pez (_1984). La informaet~n
se obtiene de "una muestra polietápica de 3021 UD1dades muestrales (~dividuos), diseñada considerando un error muestral del 1%, el salano
mensual como la variable de interés y el marco muestral del Area Metropolitana de Monterrey elaborado por la Dirección General de Estadística del Estado de Nuevo León y el Centro de Investigaciones
Económicas de la U.A.NL." (p. vi).

Nos interesan tres variables económicas, a saber, el ingreso mensual
proveniente del trabajo medido en pesos de 1984 (Y), la escolaridad del
individuo medida en años de estudio terminados (E) y la experiencia laboral
potencial (t) medida en años y com~utada com~ la edad menos!ª e~colaridad menos seis (esta es la medida convenetonal de la expenenCia
potencial en este tipo de estudios suponiendo que el individuo va a la
escuela por primera vez a los seis años).
Recordemos que se supuso en el modelo teórico que todos los individuos ofrecían inelásticamente su tiempo al mercado. Desafortunadamente en el banco de datos a que tuvimos acceso, no se encuentra
disponible el número de horas trabajadas por el individuo, ~ sabemos
si participa de tiempo completo en el mercado laboral o rea.li7.a alguna
otra actividad (como ser estudiante).
La única medida posible para acercar las definiciones de variables

al ideal propuesto por el modelo fue eliminar observaciones que n_? satisfacíeran el siguiente criterio: que la edad fuera mayor de 1~ ~os Y
al mismo tiempo la experiencia mayor de 3 años. Además, se eliminaron
observaciones con ingresos mensuales menores a 3,000 peso! por mes
(el mínimo valor registrado fue 2,000 pesos al mes y la mediana de la
muestra 20,000}. Lo que se buscó con esto fue eliminar las observaciones
sobre individuos que se sospecha no trabajaban de tiempo completo (por
ejemplo, estudiantes jóvenes).
Esta metodología para seleccionar la muestra final es la convención
seguida en la mayoría de los estudios que utilizan encuestas laborales
del tipo que se incluye en este trabajo.

La asignación del trabajo...71

Esto nos dejó con 2,172 casos de individuos ocupados al momento
de la entrevista, cuyos datos fueron utilizados para el análisis empírico.

5.1 Examen de las hipótesis del modelo
l. Manteniendo constante la experiencia, t, la distnoución del ingreso para

el conjunto de los trabajadores tiene sesgo positivo.
Con el fin de evitar que el tamaño de las submuestras condicionales
en t se redujera mucho, se consideraron categorías que agruparan tres
años de experiencia, a saber, 5-7, 11-13, 17-19 y 24-26.
Las gráficas 5.1-5.4 muestran los histogramas correspondientes. En
cada caso, el eje horizontal mide el logaritmo natural del ingreso (Ln
Y) y el vertical la proporción de individuos. La curva suave sobre las
barras del histograma muestra una distribución Normal ajustada a los
datos con el propósito de comparación. El hecho de que la cola derecha
del histograma fuera más "gorda" que la predicción Normal sería evidencia
de sesgo positivo en la distribución y estaría de acuerdo con la llamada
"ley de Pareto" y la experiencia conocida en la mayoría de los estudios
sobre distribuciones de ingreso.
En los cuatro casos, el coeficiente de sesgo es mayor que cero. Es
decir, las distribuciones tienen sesgo a la derecha y la hipótesis encuentra
sustento. Más aún, una inspección de los histogramas muestra que, de
hecho, todos podrían ser ajustados por el tipo de densidad teórica derivada
en la sección 3.

�72 Ensayos

La asignación del trabajo...73

Gráfica 5.1

Gráfica 5.2

Distribuci ón del ingreso laboral aenaual

Dist ribución del ingre■o laboral aenaual

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

5 s e:irperienc ia s

,4

7

11 s experiencia s 13

.3
!!'.

!!!.

ro
e

ro

µ

4J

e
Q)
'L

Q)

2

u
o
L

o

a.

a.

o
B

Promedio 10.083

9

Error Est.

10

11

12

Logar1 trno del 1ngreso

.033

Moda

9.903

Desviación Est . . 555

Mediana

9.999

Varianza

.308

Coeficiente de sesgo

.659

Promedio 10.160

Error Est.

Error Est. C. de sesgo

.147

Moda

Total de casos

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoaa de Nuevo León.

275

10.309

Mediana 10.086

.041

Coeficiente de sesgo

.688

Desviación Est . . 586

Error Est .. C. de sesgo

.171

Varianza

Total de casos

. 344

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

203

�74Ensayos

La asignación del trabajo...75

Grifica 5. 3
Dl■tribución

Grifica 5 . 4

del ingretlO laboral

aen■ual

Distribución del ingreso laboral aensual

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

Area Metropolitana de Monterrey, 1984

17 s experiencias 19

s experiencias 26

.3

3
.2
!!!_

~

ro
...,

ro
.....
e

Cll

u
c..
o

c.
QJ
u

2

c..
o
a.

Q.

.1

.1

o

o·
B

Promedio 10.054
Moda
Mediana

9.903
9.903

g

1O

11

B

Logaritmo del ingreso

Error Est.

.045

Desviación Est. . 522
Varianza

.273

.895

Promedio 10. 112

Error Est.

Error Est. C. de sesgo

.209

Moda

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

Logaritmo del ingreso

Coeficiente de sesgo

Total de casos

12

10

134

Mediana

10.309
9.943

.059

Coeficiente de sesgo

. 845

Desviación Est . . 685

Error Est . C. de sesgo

.210

Varianza

Total de casos

.469

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas.
Univer sidad Autónoma de Nuevo León.

133

�76Ensayos

La asignación del trabajo...77

2. El sentido común nos indica que el valor crítico, Ec, definido en las
secciones 3 y 4, es menor entre mayor sea la experiencia. Esto significa
que la varianza de Ln{Y)/t condicionada en el nivel de escolaridad es
constante hasta el nivel Ec del grupo con mayor experiencia, aumenta
hasta llegar al valor crítico del grupo más joven y se mantiene constante
como función de E de ahí en adelante.
El Cuadro 5.6 resume las estadísticas de Var{Ln(Y)/t) IE para los
niveles de escolaridad E = 3, 4, 5, ..., 15. De hecho, los resultados concuerdan con la predicción. Gráficamente, tenemos:

Gráfica 5.5
Var(Ln(Y)/l) en funci ón de E

V( Ln(Y)/t)

Cudro 5.6
Eatad&amp;dcos clescrtpdvos de la YBl'lable Ln(Y)/t
pan distintos alftla coadldonala de escolaridad
E=3
Media 357 Varianz.a .040
Sesgo 2.541 Casos
125

Sesgo 2.200 Casos

E=5
Media .439 Varianz.a .081
Sesgo 2.387 Casos
50

E= 6
Media .531 Varianza .143
Sesgo 2.179 Casos
533

E= 7
Media .795 Varianza 378
Sesgo 1.242 Casos
40

E= 8
Media .875 Varianza .405
Sesgo 1.305 Casos
48

E= 9
Media .973 Varianza .394
Sesgo .939 Casos
354

E= 10
Media 1.111 Varianza .459
Sesgo .853 Casos
71

E= 11
Media 1.039 Varianz .432
Sesgo .757 Casos 158

E= 12
Media 1.189 Varianza .448
Sesgo .538 Casos
127

E= 4

Media 373 Varianz.a .040
87

.5

. 4

E = 13
E = 14
Media 1.122 Varianza .420 Media 1.175 Varianza .4&lt;i6
Sesgo .730 Casos
104 Sesgo .811 Casos
41

.3

.2

E = 15
Media 1.141
Varianza .457
Sesgo .836
Casos
72

.1

O

..L.,....- - ~ ~ - - . - - - , ~ - . - - l i
3

4

5

6

7

e

9

10

11

¡
12

13

u

j
15

l

E

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León. 1984.

�78Ensayos

3. Manteniendo constante la experiencia laboral, debe haber un nivel de
escolaridad, Ec, tal que la distribución del ingreso para los individuos
con E &lt; Ec es aproximadamente simétrica y es sesgada a la derecha
para aquellos con E &gt; Be.
Dado el resultado visto en la Gráfica 5.5, parece conveniente buscar
estos valores críticos entre los niveles de escolaridad de 5 a 9 años.
Las gráficas 5.7-5.14 muestran los resultados. En ellas se incluyen

los histogramas que mejor se ajustaron a la hipótesis.
En la Gráfica 5.7 se ve la dificultad que hubo para verificar la hipótesis
en el grupo más inexperto. El nivel de escolaridad crítico que acercó
más los resultados a la predicción es de 8 años. Es decir, el trabajo "no
calificado" es aquel que no alcanzó a terminar la secundaria. Hay dos
observaciones que provocan un sesgo positivo substancial (1.68) en la distribución del ingreso del trabajo "no calificado". Estas observaciones resultan algo "sospechosas", pero no podemos ignorarlas.
En 5.8 se confirma que la distribución del ingreso para los "supervisores" más jóvenes tiene sesgo positivo (.652) aunque, contra lo esperado,
es menor que para Yn·
En la Gráfica 5.9 tenemos al grupo con experiencia entre 11 y 13
años. Cuando Ec = 6, es decir, el trabajo no calificado tiene escolaridad
de primaria completa, la distribución de LnYn tiene un sesgo (.62) que
no difiere significativamente de cero (a ningún nivel). 5.10 muestra que
la distribución de LnY5 para este grupo es sesgada a la derecha (el coeficiente .574 es significativamente mayor que cero a un nivel del .25%).
En la Gráfica 5.11 se muestra al grupo con entre 17 y 19 años de
experiencia y con E &lt; Ec. Aquí, Ec = 6 (auaque el resultado es casi
idéntico si suponemos Ec = 5). El coeficiente de sesgo (.096) no difiere
significativamente de cero. También, para este grupo, la Gráfica 5.12 enseña
que la distribución de LnY5 tiene un sesgo positivo muy fuerte (.861, que
es significativo a prácticamente todos los niveles). Este resultado es muy
satisfactorio pues la definición de este grupo es quizá la que más se acerca
a la definición del modelo: individuos con aproximadamente 35 años que,
por lo tanto, participan de tiempo completo en el mercado laboral ofreciendo horas de trabajo muy similares.

La asignación del trabajo...79

Finalmente, las gráficas 5.13 y 5.14 muestran al grupo con 24 s t
s 26. Aquí fue necesario fijar Ec = 5 para obtener el resultado deseado:
el trabajo "no calificado" no terminó la primaria. El coeficiente de sesgo
para LnY0 (.648) no difiere significativamente de cero a ningún nivel razonable. Por otro lado, la distribución del ingreso para E &gt; Ec tiene
un sesgo positivo (.825) significativo a todos los niveles.
Entonces, sólo en el grupo más joven de los analizados la predicción
de que debemos encontrar un Ec tal que la distribución del ingreso es
sesgada para trabajadores con E &gt; Ec y simétrica si E &lt; Ec no se puede
verificar. Los datos no rechazan la hipótesis, aunque hay que tener precaución con los trabajadores más inexpertos.

�SO Ensayos

La asignación del trabajo...81

Gráfica 5.8
Diatribuci6n del ingreso laboral aensual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
5 s experiencias 7 y eacolaridad &gt; 8

Critica S. 7
Diatribuci6n del ingreao laboral aenaual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
S s experiencias 7 y eacolariclad s 8

.3
.4

.2
~

..,ro

~

ro
..,

e:

a,

u

e:
a,

u

.2

'o

'o

a.

a.

.1

o

o
8

Promedio 9.672
Moda

9.547

Mediana 9.629

10

g

Logaritmo del ingreso
Error Est.

.072

Desviación Est . . 477
Varianza

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.228

11

Coeficiente de sesgo
Error Est. C. de sesgo
Total de casos

10

12
1. 680

.357
44

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

Promedio 10.161

Error Est.

Moda
Mediana

9.903
10.086

11

Logaritmo del ingreso
.035

12

Coeficiente de sesgo

.652

Desviación Est. .535

Error Est. C. de sesgo

.160

Varianza

Total de casos

.286

Fuente: Encuesta de Sindicatos. Centro de Investigaciones Econó■icas.
Universidad Autónoaa de Nuevo León.

232

�82Ensayos
La asignación del trabajo...83

Gnifica 5.9

Diatribución del ingreao laboral •naual
Area Metropolitana de Nonterrey, 1984
11 s experiencias 13 y eacolaridad s 6

Gráfica 5.10
Distribución del ingreso laboral Mnsual
Area Metropolitana de Monterrey, 1984
11 s ezperiencia s 13 y escolaridad&gt; 6

4

.3
~

:!!.
11)
...,

fil
...,

e

2

Q¡

u
c..
o

c.

Q¡

l&gt;

c..
o

a.

a.
.l

1

1
1

oj

o
8

']

JQ, ,ri •r11

JO

10
inqr,
Coeficiente de sesgo

Promedio 9.801

Error Est.

Moda

Desviación Est. .405

Error Est. C. de sesgo

Varianza

Total de casos

Mediana

/

9.789
9.798

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.055

.164

/

½--------.-------,.-------,------.--q

11

10

.620
.322

SS

11

Jgar 1•m1 ae, ingrPso
.048
Coeficiente de sesgo

12

Promedio 10.293

Error Est.

Moda

10.309

Desviación Est . . 588

Error Est. C. de sesgo

Mediana

10.309

Varianza

Total de casos

.346

.574
.199
146

Centro de Investigaciones Económicas.
Fuente: Encuesta de Sindicatos.

Universidad Autónoaa de Nuevo León.

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

�84Ensayos

La asignación del trabajo...8S

Crilica 5.11
Di•tribuci6n del inp-eso laboral - 1
Area Netropolitana de Monterrey, 1984
17 s experiencias 19 y ncolaridad s 6

Grifica 5.12
Distribución del ingreso laboral aerurual
Area Netropolitana de Monterrey, 1984
17 s experiencias 19 y escolaridad&gt; 6

.6

3

2
~

~

11)
..,

11)
..,

e

e

a,

Q¡

L&gt;

L&gt;

(_

(_

o

o

a.

a.

.2

o

o
8

Promedio 9.783

9

9

lO

11
L gar1 tmc r1Pl 1nqres,

Logaritmo del rngreso
Error Est.
. 048
Coeficiente de sesgo

.096

Promedio 10.249

Error Est .

.319

Moda

10 .309

Mediana

10. 173

Moda

9.798

Desviación Est. . 360

Error Est. C. de sesgo

Mediana

9.798

Varianza

Total de casos

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.129

56

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

. 061

12

Coeficiente de sesgo

.861

Desviación Est . .535

Error Est. C. de sesgo

.272

Varianza

Total de casos

.286

78

Fuente: Encuesta de Sindicatos . Centro de Investigaciones Económicas.
Universidad Autónoma de Nuevo León.

�86Ensayos

La asignación del trabajo...87

Gráfica 5.13

Gráfica 5.14
Distribución de l ingreso laboral - - 1
Area Nelropolilana de Monterrey, 1984
24 s experiencias 26
y
escolaridad&gt;

Distribución del ingreso laboral MnaUal
Area Nelropolilana de Nonlerrey, 1984
24 s ezperiencia s 26
y
escolaridad s S

.4

s

3

.3
.2
:!!,
ro
..,

e

Q)

u

2!.

ro
..,

e

2

Q)

u

L

L

o

o

a.

a.

o

o
g

9 ':i

Promedio 9.658

Error Est.

Moda

9.747

Mediana

9.747

10.5

10

11

8

Logar1 tmo del ingreso
.098

10
1

Coeficiente de sesgo

.648

Promedio 10.212

Error Est.

Desviación Est. .481

Error Est. C. de sesgo

.472

Moda

10.309

Varianza

Total de casos

Mediana

10.236

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

. 231

Centro de

Universidad Autónoma de Nuevo L~ón.

24

Investigaciones Económicas.

12

gar1 tM1 del ingreso
.066

14

Coeficiente de sesgo

.825

Desviación Est. .684

Error Est. C. de sesgo

.231

Varianza

Total de casos

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.468

109

Centro de Investigaciones Económicas.

Universidad Autónoma de Nuevo León.

�88Ensayos

La asignación del trabajo...89

J

4. Los individuos con mayor habilidad, I, son asignados a ser "supervisores"
y aquellos en los rangos más bajos en la distribución de I realizan trabajo
"no calificado". Esto implica que,
Var{LnYJlt &gt; Var(LnY0 )lt
, Esta hipótesis no es rechazada para ninguna de las categorías de
experiencia, como lo demuestra la información contenida en las gráficas
5.7-5.14.

Este es quizá el punto fascinante del tema: la universalidad de las características que definen una distnbución del ingreso empírica.
Como ya se señaló, el modelo no tiene una predicción clara al respecto.
Sin embargo, se pueden hacer algunas observaciones.
Debido a que la experiencia interactúa multiplicativamente con la
habilidad, I, en la función generadora de ingreso, las distnbuciones de
ingreso condicionales en E (cuando t varía), no son simétricas. De las
ecuaciones (16) podemos encontrar que

Para el grupo con 5 s t s 7, tenemos
Var(LnYJ

=

.286 &gt; Var(LnY0 )

= .228.
(22)

Para 11 s t s 13,
Var(LnYs) = .346 &gt; Var(LnY0 ) = .164.

= .286

&gt; Var(LnY0 )

Y finalmente, si 24 s t
Var(LnYJ

= .468

= 11(1 +(a1Ja25I) +(aoJa2stI)]

Ambas son crecientes en t, por lo que las distribuciones de ingreso
condicionales en E tienen un sesgo positivo.

Cuando 17 s t s 19,
Var(LnYs)

. LnYJLn1

S

=

.129.

26,

&gt; Var(LnY0 )

= .231.

El sentido común del modelo es así claramente corroborado por los
datos.

5.2 La distribución incondicional del ingreso
El último punto de esta sección es un comentario sobre la forma de la
distribución incondicional del ingreso para toda la economía.
La Gráfica 1.1 mostró que ésta tiene un fuerte sesgo positivo. De
hecho, es de la misma forma que las distribuciones condicionales en la
experiencia laboral que ya hemos estudiado. También repite los detalles
de lo que se ha encontrado en la mayoría de los estudios al respecto.

Entonces, la convexidad de la función del ingreso cuando la experiencia se mantiene constante aumenta con ésta. La Gráfica 5.15 muestra
qu~ la distribución de la experiencia es sesgada, básicamente, debido a
la Juventud de la mayoría de la fuerza laboral: el trabajo con mayor experiencia laboral es un factor muy escaso. Esto, junto con la implicación
mencionada de las ecuaciones (22), contribuye a concentrar los ingresos
laborales en los percentiles más altos de su distribución.
Entonces, a pesar de que teóricamente no podemos predecir el sesgo
observado en la distribución incondicional del ingreso laboral, si la fuerza
laboral es relativamente "joven", el precio "sombra" de la experiencia es
mayor y, como la experiencia interactúa multiplicativamente con la escolaridad en la función de ingreso, resulta el sesgo positivo.

�90Ensayos
La asignación del trabajo...91

6. Eficiencia contra equidad
Grilica 5 . 15

Di atribuci6n de la variable t

s

El objetivo de esta sección es esclarecer la relación entre los problemas
de asignación y de distribución de recursos en el tipo de economía estudiada.

Edad - Escolaridad - 6

Area Metropolitana de Monterrey, 1984
.2

Tradicionalmente, se tiende a separar analíticamente estos problemas
al exponer el funcionamiento de la economía: una cosa es alcanzar la
eficiencia y otra distinta el j117.gar la deseabilidad social de la distribución
de recursos resultante (por ejemplo, ver la discusión en Varian, 1990.
En este boro, el énfasis en la separación de estas cuestiones se debe al
tratamiento del asunto en el contexto de una economía sin producción).

.15

~

...,IO

Por esta razón, en muchas discusiones acerca de las implicaciones
normativas de la forma de la distnoución del ingreso laboral, parece rondar
la noción un poco vaga de que ésta es una distnoución arbitraria, resultado
de fenómenos históricos injustos para ciertos grupos de ingresos y, por
lo tanto, debería ser modificada. Este cambio sería sin duda deseable,
de acuerdo a este argumento, segwi nuestros criterios de justicia social.

e
Q¡
u
L

o

a.

.os

o
o

20

Promedio 20.024

Er ror Est.

Moda
Mediana

5.000
17.000

40

Experiencia potencial

80

Coeficiente de sesgo

. 719

Desviación Est . 14.563

Error Est. C. de sesgo

.050

Varianza

Total de casos

2172

Fuente: Encuesta de Sindicatos.

.297

60

212.078

Centro de

Universidad Autón011a de Nuevo León.

El modelo presentado en este trabajo nos muestra que la distribución
del ingreso es el resultado del proceso de asignación de la fuerza laboral
a las distintas tareas dentro de la organización de la producción. Este
proceso de asignación no es arbitrario y obedece a motivos económicos
básicos. Por lo tanto, la proposición de que el modificar la distribución
del ingreso es siempre un objetivo "deseable", es sólo parcialmente cierta
si no se considera este mecanismo de asignación, al menos cuando hablamos
del ingreso laboraJ
En este apartado trataremos de aclarar el punto en un nivel básico
e intuitivo. De hecho. también podemos utilizar la Gráfica 4.4 para ilustrar
un aspecto muy IDlportante del modelo.

Invest i gaci ones Económicas.

Si consideramos un mdividuo con escolaridad mayor que Ec, veremos
que su ingreso promedio como "director" es mayor que como trabajador
no calificado. A la vez, para alguien con E &lt; Ec, su ingreso promedio
como trabajador no calificado es mayor que como "director". Existe pues
una correlación negativa entre los ingresos potenciales que un trabajador
puede recibir en lm dos tipos de actividades.

�92Ensayos
La asignación del trabajo...93

En el lenguaje de la Economía, esto se llama "ventaja comparativa".
En este modelo, los trabajadores son asignados a distintas tareas de acuerdo
a su ventaja comparativa.
Más aún, como ya vimos, en el funcionamiento de este mismo sistema
de asignación radica la raz.60 principal, en este modelo, por la que la
distribución del ingreso está positivamente sesgada (condicionando por
la experiencia laboral).
Tampoco hay que olvidar la bien conocida proposición económica
de que la asignación del trabajo por el criterio de la ventaja comparativa
maximiza el producto potencial de una economía.
Entonces, la acción del sistema de precios lleva a encontrar un nivel
crítico, Ie, tal que el producto de la economía se maximiza. En cierto
•
d
sentido las actividades se defmen endógenamente en el modelo temen o
en cue~ta las características de la fuen.a laboral que las ejecutará. En
equilibrio, si el trabajador con la realización de I más alta asignado a
tareas de producción es puesto como "supervisor", el producto de la economía cae más que el costo alternativo de los servicios de este individuo.
Por lo tanto, cualquier fenómeno que provoque una asignación del t_rabajo
distinta a la inducida por el valor de equihorio de le trae conSJgo un
desperdicio de recursos en la economía.
Notemos que existe una falacia en razonar que todo individuo encontrará más provechoso ofrecerse como director en equilibrio: puede
intentar hacerlo, pero no recibirá el mismo ingreso que aquellos ya contratados para organizar la producción. De hecho, su ingreso como director
sería menor que como trabajador no calificado. La raron es que su baja
productividad también afectaría negativamente la productividad del trabajo
bajo su mando (debido al supuesto de complementariedad), por lo que
su remuneración caería más que proporcionalmente.

No se debe extraer de esto la conclusión de que distintas políticas
de desarrollo o de transferencias dejan sin afectar la distribución del ingreso, ni tampoco que esta distribución, tal como se observa, no se deba
modificar en base a un aparente criterio de eficiencia. Obviamente, en
la vida práctica no podemos dejar de lado otros factores relevantes al
problema, incluyendo la posibilidad de que la situación ideal considerada
en este trabajo en que no existe ninguna interferencia externa en la economía tenga poco fundamento válido.
Lo que sí aprendemos de nuestro modelo es que la concentración
del ingreso puede ser un reflejo del incentivo del sistema de precios para
asegurar la asignación de recursos que maximiza el producto potencial
de la economía. Cualquier discusión sobre el tema debe entonces incluir
el análisis de variables que afectan esta asignación, como la distribución
de la escolaridad y la edad de la población y los efectos de las estrategias
alternativas de desarrollo y redistribución del bienestar sobre estas categorías económicas básicas.

7. Conclusión
En este trabajo se trató de llamar la atención a una observación muy
regular que se presenta en todas las economías en que se ha estudiado:
la distribución del ingreso laboral tiene un sesgo positivo muy marcado,
es decir, el ingreso se encuentra muy concentrado en los percentiles superiores de su distribución.
Se pueden organii.ar los hallaz.gos de este estudio de la siguiente
manera:
l.

Este aspecto del modelo muestra entonces una dimensión bastante
explícita de la naturalei.a de la opción entre eficiencia y equidad. En la
extensión del análisis neoclásico presentada aquí, las cuestiones de la eficiencia económica y de la distribución no son independientes en el sentido
de que se deje la determinación de la distribución del ingreso a factores
históricos y sociales exógenos al modelo: al contrario, un sistema de precios
que asigne el trabajo eficientemente provoca, al mismo tiempo, concentración del ingreso.

Para grupos de trabajadores con experiencia laboral similar, en el Area
Metropolitana de Monterrey la distribución del ingreso tiene un fuerte
sesgo positivo.

2. Manteniendo constante la experiencia, para grupos demográficos con
baja escolaridad la distribución de las remuneraciones tiende a ser
simétrica. Por otro lado, es sesgada a la derecha para los grupos con
mayor educación.

�94Ensayos

3. Un modelo neoclásico en que se supone que el factor trabajo es heterogéneo y puede aumentar su capacidad productiva mediante inversiones
en capital humano explica, al menos teóricamente, estas observaciones.

La asignación del trabajo...95

6. Mandelbrot, Benoit. "Paretian distn"butions and income maximization".
Quarterly Journal of Economics. Vol. 76. 1962.
7. McDonald, James. "Some generalized functions for the size distribution
of income". Econometrica. Vol. 52. 1984.

4. Se encontró apoyo estadístico para las hipótesis específicas con las que
se validó el modelo aunque, como se señaló, el método utili7.ado no es
lo suficientemente robusto como para considerarse una prueba concluyente.

8. Pareto, Vtlfredo. Cours d' economie politigue. Lausana y Paris. 1897.

Como en el marco teórico presentado la opción entre eficiencia y
equidad presenta una cara bastante nítida, constituye una buena álternativa
teórica para la discusión de los efectos de distintos programas de desarrollo
económico sobre la distn"bución del ingreso, manteniendo el análisis dentro
de la parsimonia de la teoría económica neoclásica.

10. Rosen, Sherwin. "Authority, controi and the distribution of income".
Bell Journal of Economics. 1982.

Una tarea que queda pendiente es la utilización de una muestra mayor
para confrontar al modelo con pruebas estadísticas formales. Desafortunadamente, no existen muchas opciones para realizar esto en el Area
Metropolitana de Monterrey. Por supuesto, el desarrollo de una metodología econométrica para probar formalmente las hipótesis del modelo
también queda como una tarea para el futuro.

Referencias Bibliográficas
l. Becker, Gary. Human Capital Midway Reprints. Segunda edición. 1975.
2. Esteban, Jean M. "lncome-share elasticity and the size distribution of
income". Intemational Economic Review. Vol. 27. 1986.
3. Heckman, James J. y Guilherme Sedlacek. "Heterogeneity, aggregation,
and market wage functions". Journal of Political Economy. Vol. 93,
1985.
4. Lydall, Harold. The Structure of Eaminp Oxford University Press.
1968.

5. Lópei., Edgar y Menno Vellinga. Ingreso: distribución y redistribución,
movilidad social y niveles de vida.1965-1985. Centro de Investigaciones
Económicas. U.A.N.L. 1986.

9. Puente Leyva, Jesús. Distn"bución del ingreso en una área urbana: el
caso de Monterrey. México, D.F. Siglo XXI Editores. 1969.

11. Roy, Andrew. "Some thoughts on the distribution of earnings". Oxford
Economic Papers. Vol 3. 1951.
12. Silos Martínez, Manuel. Los rendimientos de la escolaridad en el Area
Metropolitana de Monterrey. Centro de Investigaciones Económicas.
U.A.N.L. 1980.
13._ _ _ _ _ _ _ y Edgar López G. Sindicatos, Salarios. Poder.
Bienestar. Centro de Investigaciones Económicas. U.A.N.L. 1985.
14._ _ _ _ _ _ _ y _ _ _ _ _ _. Los salarios reales en el
Area Metropolitana de Monterrey. su evolución en el tiempo y los
grupos sociales más afectados. Centro de Investigaciones Económicas.
U.A.N.L. 1985.
15. Singh, A. y G. Maddala. "A function for the size distribution of income".
Econometrica. 1976.
16. Varian, Hal. Intermediate Microeconomic Theory. Primera Edición
Norton, 1990.

�Ensayos - Yolumen XII, Nwn. .Z Noviembre 1993 - Pp.9'7-120

Capacitación de los trabajadores mexicanos

Ignacio llamas Buitrón y Nora Garro•

l. Introducción
Los cambios observados en la economía en las filtimas décadas están modificando la división internacional del trabajo y el funcionamiento nacional
de los mercados de trabajo en los países desarrollados y en desarrollo.
Específicamente, las empresas están cambiando las formas tradicionales
de capacitación de los trabajadores--el aprendizaje a través de la práctica
y la capacitación en el lugar de trabajo--, ya que el ritmo del cambio
en la organización del trabajo y en la tecnología demanda la educación
y capacitación continua. En la mayoría de los países en desarrollo, estado
y empresas realizan esfuerzos conjuntos para actualiz.ar las habilidades
productivas de los trabajadores.1

En este documento se analiza la situación en que se encuentra la
capacitación de los trabajadores en México. Además, se plantea la necesidad de aumentar los esfuerzos tendientes a elevar los niveles de capacitación, así como la necesidad de que los distintos agentes que participan
en estas actividades act6en coordinadamente.

11. Contexto nacional
La importancia de la capacitación del trabajo en el proceso de modernización económica del país ha sido señalada tanto en el Plan Nadonal
de Desarrollo 1989-1994, como en el Programa para la Modernlzadón
Educadva 1989-1994, el Programa Nadonal de Capadtadón y Producüvfdad 1990-1994 y el Programa Nadonal de Ciencia y Modernización
Tecnológica 1990-1994.2 En el diagnóstico sobre la capacitación en el país,

• los autores son Profesores-Investigadores de Tiempo Completo en la UAM-Iztapalapa.

�Capacitación de los...9'J

98Ensayos

el Programa señala la urgencia de establecer un sistema nacional acorde
con las necesidades del aparato productivo, de ampliar la capacidad instalada para atender la demanda potencial por este servicio y de establecer
una poUtica clara en la materia.
Por otro lado, la capacitación que se ofrece en el país tiene serias
deficiencias. Específicamente, un documento oficial publicado en 1986
(STPS:1986), reportó que sólo el 40% de las grandes empresas consideraba
la capacitación como un medio para incrementar la productividad, y que
menos del 50% de esas empresas contaba con infraestructura para capacitar
adecuadamente a sus trabajadores. Además, se encontró que en las empresas medianas y pequeñas la capacitación se realiza "sobre la marcha"
del proceso productivo, lo cual refleja la ausencia de programas estructurados de capacitación.

~~es desequih'?rios y diseñar estrategias adecuadas para atenuarlos
im ocumentos ~os establecen un conjunto de políticas que debe~
pulsar la formación de recursos humanos. Sin embargo estos lanes
y
car~n integración. Además, cada uno
separi!'cto no
p
una combmaetón adecuada de las políticas propuestas ni abo d
las cuestiones de implementación y evaluación de 1as mwnas.
• '
r ª

~:amas

~

~

La capa~tación de los tra~ajadores puede adoptar diversas formas.
En e~te trabajo se pone énfastS en tres tipos de capacitación· ara el
trabajo, en el trabajo y a desempleados. La Ley Federal de
p .ó
:º~~a Y
:~gula la capacitación para el trabajo, mientras que la Ley ;:~r~
e ra .ajo. norma y regula la capacitación en el trabajo; por otro lado
la capaettaaón a desempleados es, generalmente, objeto de planes y pr;
gramas específicos de políticas económica y social.

Ed

La mayoría de los países enfrentan una necesidad insatisfecha en

relación a la capacitación de sus trabajadores, tanto los que cuentan con
un aparato productivo moderno como los que aún requieren impulsar
su desarrollo. Ello es así porque el nivel y la calidad de la educación
y capacitación de los trabajadores definen, en gran parte, la productividad
y la competitividad de los países y, por lo tanto, sus posibilidades de
crecimiento económico y de bienestar social, metas a las que toda sociedad
aspira y que no tienen un limite defmido.
México se encuentra en un momento histórico único, pues se integra
aceleradamente a las economías de Estados Unidos y Canadá. Esa integración demanda el uso más eficiente de los recursos disponibles, así
como la creación de aquéllos cuyas carencias pueden obstaculizar el crecimiento. En este contexto, un problema potencial que enfrenta el país
es el posible desequilibrio entre la calidad de la fuerza de trabajo necesaria
para satisfacer los requerimientos del nuevo modelo de crecimiento y la
resultante de la dinámica demográfica y del actual sistema educativo. Las
fuentes de desequilibrio son, por un lado, la deficiente calidad de la educación en todos sus niveles, la escasez relativa de técnicos y la fuga de
cerebros; por el otro, el acelerado ritmo del cambio tecnológico y las
continuas transformaciones de la organiz.ación y de la estructura económicas.
No existe una estrategia nacional que integre las acciones de las distintas instituciones que intervienen en la formación de recursos humanos.
Por ello, resulta difícil estimar en forma confiable la magnitud de los

11.1 Capacitación para el trabajo

~l in~~tuciones3 de capacitación para el trabajo facilitan la transición
e o~ J venes de la escuela al trabajo. En general se pueden dist' .
dos tipos de capacitación para el trabajo·· la escol~izada y la no mgwr
larizada.
escod ~ capacitación para el trabajo escolarizada se realiza en planteles
e ucauv~ cuyos procesos de enseñanza-aprendizaje y contenidos curri:~:es tte~en_ como fmali~ad orientar a los alumnos hacia el trabajo.
N . ca~acitaetón es promovida ~r el gobierno federal, a través del Sistema
acion de Educación Tecnológica (SNET). Sin embargo debido a ue
~º.es responsabilidad exclusiva del estado, el sector privad~ también q ttc1pa en esta actividad.
par

.!J

b
SNET comp~ende el _nivel primario, medio básico (secundaria)
ac er~to tecnológico y medio superior terminal, licenciatura yposgrado~
tecnol~cos. A_ tr_avés de distintos programas y modalidades, el SNET
~87nute conocumentos, destrezas y habilidades que facilitan la integración
e c:&gt;5 egresados a los mercados de trabajo. El sistema ofrece salidas
::ales en ~~ uno de los niveles escolares, lo que permite a los
al
~ la ~bilidad de abandonar el sistema educativo e integrarse
trabajo, o bien continuar en el nivel de estudios superior. El objetivo

�lOOEnsayos

de las salidas terminales es permitir la formación de un obrero semicalificado hasta la de un investigador de alto nivel (STPS 1986:69).
La educación primaria como opción terminal se realiza en los Centros
de Enseñanza Ocupacional (CEOS), los cuales se localizan en la mayoría
de los estados del país. En los centros, se procura que el alumno reciba
la formación necesaria para desempeñarse como operario calificado; al
terminar, el joven puede optar por continuar est~dios de secundaria o
incorporarse al mercado de trabajo--para esto últuno, deberá tener más
de catorce años de edad.
La secundaria técnica capacita a los jóvenes para la realización de
actividades productivas industriales, agropecuarias, pesqueras y forestales.
En la educación media superior (bachillerato) se forman técnicos
para las actividades industriales, agropecu¿ma~, pesqueras, comer~ales
y de servicios. Al término de este nivel educattvo, el egresado recibe el
diploma de bachiller y un diploma de técnico. ~l gobierno federal _ha
hecho esfuerzos significativos para ampliar y diversificar l~ oferta educatt_va
en este nivel. Así, los jóvenes encuentran distintas opciones de estudio:
los Centros de Bachillerato Tecnológico (CEBATIS), los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos (CECYTS) del Instituto Politécnico_ Nacional, los Centros de Estudios Científicos y Tecnológicos Ind~tnales
(CETIS), los Centros de Enseñanza Técnica {CET) y los Co~egios Nacionales de Educación Profesional Técnica {CONALEP). Se estima {STPS
1986:71) que de los egresados de esta modalidad bivalente, sólo el 10%
se integra al mercado de trabajo.
En México, la historia de la educación tecnológica es reciente. Con
la creación de la Secretaría de Educación Pública en 1921, comenzó a
desarrollarse la educación técnica. En 1924, empezó a funcionar el Instituto
Técnico Industrial; más tarde, en 1936, se creó la Escuela Politécnica,
la cual se transformaría en el Instituto Politécnico Nacional, en 1937. Posteriormente, en 1948, se crearon los Institutos Tecnológicos de Durango
y Chihuahua.

A partir de la década de los sesenta, la educac_ión tecnológica ha
crecido y diversificado sus modalidades, As~ el subsistema CONALEP
de educación tecnológica de más reciente creación, se estab!eció con. el
propósito de formar los "recursos hum~os .para los mand&lt;:&gt;5 mt~rmedios
que demanda el aparato productivo nacional (Decreto PreSidencial:1978).

Capacitación de los...101

La capacitación para el trabajo no escolarizada se diferencia de la
escolariza~a porq~e 1~ c ~ tienen una duración más corta y un enfoque
más práctico. Las mstituciones que la imparten son el Instituto Mexicano
del Segur~ _Social (IMSS), ~l Siste~ Nacional para el Desarrollo Integral
de la Familia (DIF), el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos
(INEA), la Secretaría de Pesca (SP) y la Secretaría del Trabajo y de
la Previsión Social (STPS).
El IMSS capacita a las personas en diversas áreas tecnológicas con
especial énfasis en la promoción del autoempleo. En 1986, el IMSS ~enía
tres programas de capacitación; uno estaba orientado hacia las actividades
de la industria y l~s servicios~ ~tro, a las actividades artesanales; y el último,
al desarr~llo de diversas actividades que preparan a las familias para proteger sus mgresos. Los cursos duran aproximadamente tres meses durante
los cuales se ofrecen seis horas de clase al día (STPS 1986:82).
El ~IF capacita a 13:5 perso~as. para el autoempleo o para que se
desempenen como operarios sellllcalificados. Los cursos de capacitación
se ~ncentran .en las actividades de corte y confección, mecanografía y
estética femenma. También se imparten cursos relacionados con las actividades industriales, tales como carpintería, electrónica e instalaciones
eléctricas (STPS 1986:82-3).
. . El lNEA ca~acita para el autoempleo y para la organización de activi~ades productivas. La SP capacita a las personas en el manejo del
eqwpo y en las artes de la pesca--reparación de redes y navegación--,
así como en los métodos de manejo y conservación de productos a bordo
(STPS 1986:83).

11.2 Capacitación en el trabajo

La Ley Fe_deral del Trabaj~ ~LFT) señala que la capacitación en el trabajo
es un medio para: a) la movilidad de los trabajadores cuando se les adiestra
p~a ocupar las vacantes de puestos superiores; b) preparar a los traba,Jadores para ocupar las vacantes que se generan por la creación de
nue~~ puestos de trabajo; c) mejorar y actualizar los conocimientos y
h~bilidades de los trabajadores; y d) elevar la productividad y nivel de
vida de los trabajadores (Trueba y Trueba 1980: cap.111 bis).

�102Ensayos

La LFT establece que la capacitación es una obligación patronal;
para realizarla, los patrones pueden valerse de sus propios recursos o
contratar instituciones especializadas en la capacitación de personal.
El Sistema Nacional de Capacitación y Adiestramiento (SNCA) regula
la capacitación formal en el trabajo. El SNCA opera a través de las Comisiones Mixtas de Capacitación y Adiestramiento (CMCA), las cuales
se constituyen en las empresas con representación del patrón y de los
trabajadores. Las CMCA vigilan la realización de los planes y programas
de capacitación. En 1985, se registraron 85,618 comisiones, las cuales representaron al 23% de las empresas y al 63% de los trabajadores asalariados
del país. Las empresas de mayor tamaño son las que mejor cumplieron
con la obligación de capacitar a los trabajadores. Así, el 64.5% de las
empresas grandes, con más de 100 trabajadores, registraron programas
de capacitación ante la STPS; en comparación con el 52.8% de las empresas
medianas, entre 20 y 99 trabajadores, y sólo el 19.4% de las empresas
pequeñas, entre 1 y 19 trabajadores, (STPS 1986: 85).
En el estudio realizado por la STPS (1986) se llegó a las siguientes
conclusiones: a) los empresarios tienen poco interés en capacitar y _no
cumplen con lo establecido por la LFT; b) sólo el 40% de los empresarios
le atribuyen a la capacitación en el trabajo un efecto positivo en la productividad de la empresa; c) más del 50% de los empresarios no cuentan
con infraestructura que les permita realizar una capacitación en el trabajo
adecuada y eficaz; d) casi la totalidad de los trabajadores ben~ficiados
por algún programa de capacitación pertenecen a mandos medios y superiores, mientras que los obreros calificados y semi-calificados se capacitan sobre la marcha del proceso productivo, bajo la supervisión de
trabajadores con mayor experiencia; e) las empresas pequeñas carecen
de infraestructura para capacitar, tienen limitaciones financieras y las exigencias burocráticas de registro y autorización de planes_ y programas
de capacitación también limitan las actividades de capacitación; f) los
trabajadores de las empresas medianas y pequeñas desarrollan habilidades
y destrezas productivas a través de la práctica, las cuales son capital productivo para las empresas grandes, ya que al contratarlos ahorran los
costos de capacitación.
En 1984, Ía población económicamente activa aumentó en alrededor
de 800 mil nuevos trabajadores, de los cuales sólo el 31 % habían recibido
capacitación. De estos últimos, se estimó (STPS 1986:95-7) que el 34%
había recibido capacitación en el sistema escolarizado, 48% en el no es-

Capacitación de los...103

colarizado Y 1~% había ~ec!bido capacitación formal en el trabajo. El
personal capacitado se distribuyó en 76% de operarios semi-calificado
20% operarios calificados y 4% técnicos.
'

11.3. Capacitación a desempleados

En e! país no existen instituciones dedicadas exclusivamente a capacitar
trabaj~dores desempleados. Es decir, a las personas que buscan empleo
por p~imera vez y no lo e_ncuentran, así como a las que han sido despedidas
por cierre total .º parcial de las empresas o porque sus habilidades y
destr~zas se volvieron obsoletas. Las instituciones que capacitan para el
trabajo también capacitan a trabajadores desempleados.
El Servicio Nacional de Empleo (SNE) y los Servicios Estatales de
Empleo (SEE), ~demás ?e impartir cursos de capacitación, contribuyen
en las ta_reas de información de las necesidades laborales y de colocación
de_ trabajadores.1:5~os servicios facilitan la asignación eficiente del trabajo,
asi como_ el segmmiento oportuno de los desequilibrios en los mercados
de trabajo.

11.4. Capacitación y educación en los sectores formal e informal

Los ~ercados de trabajo de los países en desarrollo con excedentes de
trabajo se pueden dividir, para su análisis, en dos sectores: formal e informal. Estos se diferencian por tener distintos salarios medios--los cuales
g~n~ralmente son mayores en el sector formal--y por retribuir en forma
distmta a la educación y capacitación de quienes trabajan en ellos. Los
dos s~ctores 5&lt;;, e_ncu~ntran estrechamente relacionados. El sector informal
constituye un ejército de reserva" de trabajo que regula los salarios del
secto~ formal; desempeña este papel porque en él los trabajadores se
cap~citan y adquieren experiencia laboral, las cuales se transforman en
capital humano productivo cuando los trabajadores se mueven al sector
~ormal. Algunas experiencias muestran que los trabajadores del sector
informal esperan la oportunidad para integrarse al sector formal· además
es m?y probable que trabajen alternadamente en ambos sectore~ (Hallak
Y Caillods,1981,p.25).

�104Ensayos

Durante las óltimas décadas, México experimentó una rápida expansión del sistema educativo, ocasionando que el número de egresados de
los distintos niveles superara el crecimiento de la demanda de trabajo.
Este fenómeno, aunado a la migración del campo a la ciudad, ha tenido,
entre otros, los efectos siguientes: a) subempleo de trabajadores educados,
incluyendo personas con educación superior; b) exigencia, por parte de
los empleadores, de credenciales educativas más elevadas para contratar
a los trabajadores que ocuparán los nuevos puestos de trabajo o que remplazarán a los trabajadores que se retiran;4 c) insatisfacción en los trabajadores que no experimentan movilidad o mejoras en sus condiciones
de vida; y d) pérdida de legitimidad de las instituciones políticas debido
a la acumulación de problemas económicos y sociales no resueltos.
La falta de dinamismo del sector formal, la expansión del sistema
~ducativo y el uso de las credenciales educativas como uno de los mecanismos de selección de trabajadores ocasionan que los no educados
y los no capacitados, generalmente los más pobres de la sociedad, sean
empujados hacia el desempleo y subempleo. Esta clase de trabajadores
encuentra sus medios de vida en trabajos de bajo nivel de productividad
y de ingresos. Asimismo, los migrantes del campo a la ciudad, mujeres
y jóvenes se encuentran sobre representados en el sector informal.
Ahora bien, la capacitación reditúa individual y socialmente cuando
los trabajadores que se capacitan tienen empleo, independientemente del
sector en el que presten sus servicios, ya que las mejoras en las habilidades
de los trabajadores contribuyen a un empleo más productivo. En un estudio
del Banco Mundial se estimó la tasa de rendimiento para los egresados
del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) de Colombia. Esta institución fue fundada por el Ministerio del Trabajo con el propósito de
capacitar trabajadores que tienen empleo en el sector formal
(ILO,1987,v.3,p.18). El estudio concluyó que: a) las personas que se capacitaron en el SENA obtuvieron de su inversión en capacitación una
tasa media de rendimiento superior a la tasa media que se obtenía por
invertir en capital físico. v también superior a la tasa de rendimiento que
se obtenía por poseer certificados de estudios secundarios. b) La tasa
de rendimiento de los cursos varía con la duración de los mismos y con
las características de los trabajadores: es más alta para los programas
de mayor duración y para los estudiantes de mayor experiencia y educación
escolar básica. Esto últun0 sugiere que la capacitación es un complemento
más que un sustituto de la!&gt; otras formas de inversión en capital humano.

Capacitación de los...105

Adem~ se concluyó ~ue la capacitación es útil tanto para un mejor desempeno de los trabajadores, así como para su promoción.
!)tras investigacio~es sugieren que los programas de capacitación más
efectívos par~ los trabaja~ores del sector informal son los que se realizan
en el. sector informal DllSDlo, así como la mejor capacitación para los
trabajadores ~el sector formal es la que se realiza en el sector formal
{Hallalc y Caillods,p.125).
La educación Ycapacitación son, probablemente, los elementos que
los e~pleadores del sector formal toman más en cuenta para seleccionar
trabajadores. La llegada de jóvenes con niveles más altos de ed
'6
al me.reado de trabªJº
. post'blemente tenga como consecuencia que
ucacilosn
trabajadores men~s educados y capacitados sean expulsados del sector
formal, Ysean obligados a buscar trabajo en el sector informal O a permanecer desempleados. Cuando la educación secundaria se generalice
como ~ctualmente lo es ser alfabeto, es probable que un gran númer~
de }os Jóvenes egresados de los niveles medios y superiores de educación
se ~legren al ~ctor io!'ormal {~allalc y Caillods,pp.62,108). Por ello, la
política. ~ucativa de ruvel medio terminal debe influir en la formación
de habilidades de los trabajadores potenciales de ambos sectores.
En un futuro previsible, los sistemas productivos de los países en
desarroll? continuarán divididos entre los sectores formal e informal. Por
ello, l~~ sistemas de e~~cación y capa_citación tienen que inculcar actitudes
Yh~~ilidades cognosc1t1vas que permitan a los individuos enfrentar la inestabilidad ~n el em~leo y ajustarse a los cambios en el mercado de trabajo.
Los trabajadores tienen que concebir a la educación y capacitación como
P~~sos permanentes, como requisito para entender y desarrollar habilidades que les permitan adaptarse a un mundo que cambia rápidamente.
El éxito de una estrategia de desarrollo económico nacional y regional
d_epende en gran .parte ~e _los factores culturales y las condiciones de
vtda ~e 1~ poblaetón. Asumsmo, el papel que juegue la educación y la
capacitación dependerá de la disponibilidad de recursos humanos y de
las necesidades de la sociedad.

�106Ensayos

Capacitación de los...107

11.S. Capacltacl6n y mercados Internos de trabajo

comenzar a trabajar cuanto antes, pues de hecho lo que más reditúa es
la antigüedad laboral.S

La LFf y los estatutos sindicales privile~ la antigüedad sobre 1~ ca-

pacitación para la distribución de las prom&lt;_&gt;a~nes. Algunas de las posibles
consecuencias de este hecho serían las sigwentes:
a) Una fracción importante de los trabajadores emplea~os no _tiene la
escolaridad ni la capacitación necesaria para el desempeno eficiente de
los puestos que ocupan. En 1984, se estimó (STPS 1986:108) .que del
total de técnicos--690,®-, el 38% tenía bajo nivel de esco~d~d; de
los operarios calificados--3,040,®-y de los artesanos y_ope_ranos mdustriales semi-calificados se estimó que el 75% tenían baJo ruvel de escolaridad.
b) Los empresarios no tienen incentivos para capacitar a las ~rsonas
que ocuparán las vacantes, ya que éstas serán cubiertas por los trabaJ~dores
de mayor antigüedad y que se encuentran en espera de las oporturudades
de promoción. Los programas de capacit_ació~ ~ue reallia la empr~sa,
son motivados por el cumplimiento de las disposiciones legales, pero e~te
evidencia de que la mayoría de los empl~dores no están c:onvencidos
de que la capacitación eleve la productividad de los tr~ba1adort:5 capacitados. Además, las empresas grandes e incluso 1~ medianas no tienen
incentivos para capacitar a los trabajadores que necesitan para los puestos
más bajos de la escala ocupacional, ya que los pueden reclut~ de las
empresas pequeñas por medio de mejoras modestas en los salarios Yen
las condiciones de trabajo.
c) Los jóvenes que estudian carreras técnicas o ~ capacitan ~ara
el trabajo, sea a nivel secundario ~ de profesional medio, ven reducidas
tas expectativas de lograr oporturudades de empleo adecuadas a su p~eparación. Ello se debe a que la incorporación en el merca~o de trabaJo,
se da, por lo general, en puertas de entrada ~e parte baJa de la escala
ocupacional, ya que es práctica común que el smdicato
empresa defm~
los mecanismos para ocupar las vacantes y p~a la m?vilidad escalafonaria.
Así, el trabajador que realizó estudios técrucos, al _mcorporarse .ª empresa, tiene que acumular antigüedad para poder apli~ sus conOC1D11entos,
suponiendo que no los haya olvidado y que lo estudiado no s~ haya ~cito
obsoleto. Por lo tanto, en el mercado de trabajo los estudios técm&lt;:&lt;&gt;s,
por lo general, no son rentables. Si el sindicato y la empresa han definido
los mecanismos para ocupar las vacantes que se gen~ran Y, ade~ás, los
salarios están asociados a los puestos de trabajo, es me1or para los Jóvenes

!ª

r!ª

!ª

LFr debe~a estimular la capacitación de los trabajadores. Asies necesano promover una nueva cultura de capacitación, difundiendo el conocimiento de los beneficios que acarrea para los empresarios
y trabajadores, así como para la sociedad en su conjunto.
. La

m.tSDlO,

111. Capacitación y agentes económicos
En esta sección se analizan los elementos teóricos que fundamentan la
decisión de los trabajadores para capacitarse, de los empresarios para
invertir en la capacitación de los trabajadores y del estado para promover
la capacitación.

111.1. Trabajadores
El ciclo normal de vida laboral de los individuos tiene cuatro etapas:
escuela, capacitación en el trabajo, trabajo productivo y retiro (Reynolds,
et al.:99). El ciclo no es lineal ni secuencial, ya que durante la vida de
una persona cualquiera de las etapas puede observarse más de una vez.
La decisión individual de invertir en capacitación depende de varios
factores, entre los que destacan el costo de la capacitación, el rendimiento
esperado, el financiamiento y las habilidades personales. Estas variables
no ~n totalmente independientes, ya que, por ejemplo, la capacitación
reditúa más a las personas más capaces o hábiles.

A su vez, las diferencias en la inversión en capacitación explican,
en parte, la desigualdad en la distribución del ingreso laboral. Sin embargo,
la ~alelad de acceso a las fuentes de capacitación no conducirá necesariamente a la igualdad de los ingresos de los trabajadores, a6n si las
perso~ tu~eran ~ misma disposición para capacitarse, pues las personas
más hábiles mvertirán más y obtendrán mayores ingresos durante la vida
laboral. que las menos capaces. Sin embargo, el grado de desigualdad
en los mgresos se reduciría si aumentaran las oportunidades de acceso
a las instituciones de capacitación para el grueso de los trabajadores.

�Capacitación de los...1()()

108 Ensayos

111.2. Empresas
La calidad de la mano de obra requerida por las empresas depende del

capital que manejan y de la tecnología asociada al ~mo. A!gun~ requieren trabajadores con educación superior --po! ejemplo, _mgemeros
en in.formática y telecomunicaciones-- y otras reqweren trabaJad~res de
bajo nivel de especialización --por ejemplo, eshoadores o trabajadores
de limpiei.a.

respeto a la autoridad y, en el caso de los empleadores modernos flexibilidad y adaptabilidad. Por otro lado, los servicios públicos del em~leo,
tales como los SEE, al tratar de colocar a los trabajadores desempleados
actúan con criterios asistenciales, dando prioridad a la colocación de los
~abajadores nw necesitados. Por su parte, las instituciones privadas satisfacen las demandas por capacitación que enfrentan sin considerar las
oportunidades de empleo que enfrentarán los egresados.
Los períodos de capacitación más prolongados probablemente sean

Cada empresa tiene necesidades específicas de trabajadores Ylas expresan a través del mercado o a través de dem8?d~ directas para q?e
el estado elabore políticas educativas y de capacitación para el trabajo.
Las empresas establecen mecanismos de sel~ión para con~atar a
los trabajadores que mejor se ajusten a sus necesidades. Las hab~dades
de los trabajadores que contratan influyen en los costos en que mcurre
la empresa para capacitarlos.
Las empresas que requieren trabajadores capacitados tienen cuatro

caminos alternativos para conseguirlos. En primer l~gar, pueden ~levar
los salarios para propiciar la movilidad de los traba1adores capac1ta?os
ya empleados por otras empresas. En segundo lugar, pueden capacitar
a los trabajadores para que ocupen las vacantes. En tercer lugar, pueden
recurrir a los Servicios Estatales de Empleo (SEE) para que_ les ayu~en
en la búsqueda. En cuarto lugar, pueden recurrir a las agencias públicas
y privadas de capacitación.

!ª

En las dos primeras opciones es la empresa que cubre el _costo
total de contratar trabajadores capacitados; así, el mcremento_ salarial de
la primera opción es un sustituto de los costos de entrenanue~to. de la
segunda. En la tercera y cuarta opción, el_ costo de la ca~acitación lo
cubren otras empresas, las instituciones públicas y/o_ los_ tra~ajadore~--esto
último, en caso de que se hayan capacitado en mstituc1ones. privadas.
En todos los casos, las empresas cubren los costos de reclutanuento, evaluación de certificados v habilidades.
Las dos primer~ opciones son las más directas y efectivas. ~ora
bien, el término "requerunientos" de las empresas expresa las necesidades
diversas de los procesos de trabajo. Algunas ve~s los empleador.es desconocen las habilidade.,; especificas de los trabajadores que nW:sit~. reclutar; pero, en general. los atributos básicos que demandan son disciplma,

los que necesitan las personas que ocuparán los puestos administrativos
de alto nive~ sobre todo en las empresas innovadoras--que proveen nuevos
prod~ctos y desarrollan formas más eficientes de producir bienes y servicios
ya existentes. Por otro lado, los períodos más cortos probablemente sean
los que se necesitan para capacitar a los operarios semi-calificados de
las empresas tradicionales.

111.3. Estado

Los empresarios y los trabajadores son los beneficiarios directos de los
s~~cios de capacitación debido a que los mismos inciden en la productIVidad de los trabajadores y en una mayor eficiencia en el uso de los
r~cursos pr?ductivos, además de ser un medio de promoción y de mayores
ruveles de ingreso para los trabajadores.
La capacitación y educación no sólo acarrean beneficios a quienes
desarrollan habilidades y destrezas y a quienes los contratan. Ciudadanos
~~ e~ucados y capa~tados promueven en la sociedad formas más part1Ctpahvas y democráticas. En gener~ ciudadanos educados y capacitados,
co~o padres de familia y como consumidores, contribuyen a mejorar la
calidad de vida de la sociedad. Es decir, los beneficios sociales de la
educación y capacitación son mayores que los privados o individuales·
la educación y capacitación tienen externalidades. Sin embargo, estos be:
neficios .no tienen un valor en el mercado; por ello, el mercado tiende
a subestimar el valor del capital humano y a reducir los incentivos a invertir
en él (Salamon:4-5)

N~ obstante la identificación de los beneficiarios directos y de los
beneficios para la &lt;iOCledad las actividades de capacitación de los tra-

�110Ensayos

Capacitación de los...111

bajadores no pueden dejarse exclusivamente en manos privadas por las
razones que se enumeran a continuación.
(1) La libre movilidad de los trabajadores ~ona que los_ empleadores no inviertan lo suficiente para que sus traba1adores ad~weran
las destre7.8S y habilidades que consideran deseables para _el ID;eJor desempeño de sus tareas. Si lo hicieran, actuarían en forma ll'l'acional, ya
que los trabajadores capacitados recibirían ofert~ de otros em~lead~res,
los cuales pueden pagar salarios más altos debido a que no m~án
en costos de capacitación. Como resultado, 1~ empleadores no ti~nen
incentivos para capacitar y educar a los trabaJadores en forma óptima,
ya que no están seguros de recoger los frutos de su esfuerro.

(2) Si los empleadores tomaran en sus ~anos la or~~ón Yfuncionamiento de los programas de entrenamiento y capacitación probablemente disminuirían la operación de los mismos durante las fases
depresivas de la economía, generando cuellos de botella durante la expansiva. Así, el manejo privado de dichas actividades aumentaría
posibilidades de generar escasez y abundancia relativas durante las d1stmtas
fases del ciclo económico. Además, las posibilidades de capacitar para
el autoempleo y para la formación de micr? emp_resas dismin~an, ya
que los empresarios establecidos no tendrían mcenllvos para real~ ~stas
actividades. Con ello se verían disminuidas las posibilidades de creCim1ento
del sector informal, el cual es muy importante para la absorción de la
población económicamente activa del país.

!ª~

(3) La información que tiene la población acerca del valo~ de la
capacitación y educación técnica es deficiente. Por lo general, los Jóvenes
y los padres de familia no disponen de infor~ación p_ara evaluar las a!ternativas disponibles de capacitación y educación técnica, lo cual, cetens
paribus, hace posible una subinversión en estos rubros.
(4) Una gran parte de la población carece de recursos suficiente~
para financiar inversiones en capital hum~o. E~lo no sería prob~ema s1
existiera un mercado privado de recursos disporubles para finanetar este
tipo de inversiones, pero históricamente, los créditos para inv~rtir en cap~tal
humano han sido muy deficientes. Las razones saltan a la V1Sta. El capital
humano se incorpora en las personas, es intangible--sus unidades no se
pueden ver--y, por lo tanto, no puede servir d~ g~antía por los prés!~os.
Además, el capital humano produce un rendimiento cuando es utilizado
productivamente y no existen garantías de que así será.

. Lester Sal~on (19&lt;Jl:1) escribió que, en nuestros días, las políticas
SOCial Yeconómica de Estados Unidos parecen converger. Las políticas
contra_ la pobreza que en el pasado se justificaron en términos morales
Ypolí~cos, ~ora se ~nsideran esenciales para el progreso de la nación,
como ~ver~ones críticas en ~pital humano. En este contexto, la educación
y capac1tae1ón son una co?~etón ne~a para combatir la pobreza, pero
no representan una condietón sufietente. Se necesita la creación de más
empleos. Por su parte, en nuestro país el Tratado Norteamericano de
Libre Comercio implicará el aceleramiento de la adopción de un nuevo
patrón de desarrollo que promoverá la inversión extranjera y doméstica,
8;ií C?m? la creación de empleos. En este patrón, la educación y capaettaaón Jugarán un papel central para que dichos empleos sean productivos.
En un mundo de competencia global, la prosperidad de las naciones
depen~e de la calidad de sus trabajadores; esto es, de la acumulación
de capit~ ~umano. Las e?1presas multinacionales planean la localización
de 1~ ac~1VIda?e~ productivas en regiones con excedentes de trabajo, bajos
salanos, ~roxtm1dad ~ mercados claves, infraestructura productiva ... pero
el d~termmante ~ás importante es la productividad del trabajo del área
medida en relación con su costo" (Commitee for Economic Development:8): ~or lo tanto, el _estado debe impulsar poüticas que eleven la
pr~uct1V1dad ?e l_os tra~aJad~res, a través de un sistema integral de educación ~ ~pac1tac1ón. Dicho stStema es un requisito en la actual estrategia
de crecmuento y desarrollo económico.

IV. Financiamiento de la capacitación
C~ncebir una estrategia integral de educación y capacitación de los trabaJadores pai:a ~ue la nación participe con éxito en la competencia globa~
es ~o muy distmto a llevarla a cabo. Para esto último se necesitan recursos
sufiaentes, así como su correcta asignación.
~ fu~ntes altemati~as de financiamiento del programa de educación
Y capae1tac1ón son las siguientes:
.
(1) Asignaciones del sector público. El gobierno federal es una fuente
unportante d~ fmanciamiento; sin embargo, el programa no puede depen~er e~c!~1vamente de sus asignaciones, debido a la incertidumbre en
la disporubilidad de los recursos, los cuales reclaman también otros fmes

�Capacitación de los...113

112Ensayos

usos alternativos. En el contexto de la descentralización, ~ asignacio~es
del gobierno federal deben ser una fuente complemen~ de financia·
miento. Los programas de capacitación requieren de seguumento por p~te
de los responsables de la formación de recursos human~. Ello penmllrá
justificar las asignaciones de fondos federales para los DllS~OS, los cu~es
al no tener un rendimiento a corto plazo, se pueden CODS1derar no pnoritarios en épocas de restricciones presupuestales.

0

(2) Asignaciones de los gobiernos estatales y municipales. ~ta ~ente
de financiamiento debería ser la principal en la _nueva estrategia nac~onal
de descentralización. Sin embargo, debe concebirse en un marco na~~nal
que busque aminorar las desigualdades y evitar las coyunturas políticas
y económicas.
(3) Aportaciones del sector productivo privado. Estas podrían ser
obligatorias; sin embargo, los empleadores probablemente trasladará_n el
costo a los consumidores a través de precios más altos, y, de ~er pos~ble,
a los trabajadores a través de salarios más bajos. El ~ctor pnvad~, tiene
que cooperar en el financiamiento de una estrategia de formac1on de
recursos humanos, puesto que es un beneficiai:io directo de la mano de
obra capacitada y productiva al nivel que reqweren los retos de la competencia global. Por ejemplo, puede concertar es~erzos con el sector
público para reunir los recursos n~sarios para eqmpar y operar los centros de capacitación v entrenanuento.
(4) Pago de los servicios por parte del ~uario. Las personas que
se capacitan para el trabajo, así como los trabaJad~r~s desemplead?s que
buscan actuafu:ar sus habilidades ydestrezas o adqwnr nuevas, contnbuyen
a financiar los programas de capacitación mediante el pago de cuotas.
Una estrategia adecuada de financiamiento tiene que contemplar todas estas fuentes alternativas de recursos.
En el contexto de la descentralización de _la educació~ la. principal
responsabilidad en la planeación de los servicios de capaC1la~1ón recae
en el gobierno federal Los ciudadanos de un esta~o consentirán en fi.
nanciar un programa de capacitación propio si consideran que la m_ayoría
de los educados no emigrarán, porque el estado les ofrece oportuntdades
ocupacionales y, de esta manera, tendrán la posibilidad de re~uperar la
inversión por medi&lt;l dt los servicios productivos de los capacitados. En
estas entidades. el gobierno estatal debería financiar la mayor parte de

los programas. En los estados en los que no se presenta esta situación,
puede ocurrir una subinversión en capacitación, porque los beneficios los
recogerán otros estados. Por lo anterior, la acción del gobierno federal
se welve un imperativo, para asegurar una adecuada inversión en capital
humano en los estados.
En México, la participación del gobierno federal en materia educativa
está cambiando, de una administración fuertemente centralizada a una
descentralizada a cargo de los estados. En este nuevo marco, el gobierno
federal debe articular la estrategia nacional con las estrategias de los estados, promover reformas educativas e iniciativas de formación de recursos
humanos.
Por su parte, los estados pueden innovar en el campo de la capacitación, promoviendo sus propias reformas --nuevos contenidos y nuevas
formas de coordinación de los agentes que intervienen en el proceso-y elaborando programas que integren las políticas sociales con la capacitación de los trabajadores. Las comunidades estatales deben ser fuente
de nuevas ideas, y las políticas federales deben adecuarse a las circunstancias de cada uno de los estados.

V. Conclusiones
La capacitación es un medio para que las empresas asimilen los cambios
que ocasiona el progreso técnico, así como para elevar la eficiencia y

productividad de los procesos de trabajo existentes.
La innovación tecnológica requiere cambios en la organización de
la empresa y, con ello. la necesidad de recursos humanos flexibles y con
habilidad para re-capacitarse La capacitación no sólo permite satisfacer
las necesidades de habilidades laborales de las empresas nuevas o la demanda creciente de las empresas en expansión, sino que también permite
la reconversión de las habilidades de los trabajadores ya contratados y,
a través de ella. la reubicación de quienes tienen habilidades obsoletas.

Las deficienaas del sistema educativo nacional y los efectos del cambio
tecnológico en la orgaruzación de la producción hacen necesario que la
capacitación de lrn, trabajador~ se complemente fuera del sistema educativo formal. La capac1tac16n no es sustituto de la educación formal sino

�Capacitación de los...115

U4Ensayos

. divid
n mejores niveles educativos se capacitan
complemento. Los m
uos cocost Por lo tanto la capacitación puede
.dad y a menor
o.
'
con mayor facili
ed
.6 &amp; rma1 Por eJ·emplo, las empresas
•
·
de
la
ucaci
n
,o
•
. u1se
subsanar defiaencias
.
cursos de capacitación que tmp n
pueden ofrecer a sus tra~aJadores át' el uso de las computadoras,
1 desarrollo del razonaonento matero too,
fa habilidad para comunicarse y resolver problemas.
amas ue tratan la capacitación
En M~xico, 1~ le~es, pi::u!:~n inte~al. Por otro lado, la calo hacen sm coordinaa_6n y 6 .camente activa es deficiente. Por ello,
pacitaci6n ~ la pobllació: ~n:re una estrategia que subsan~ ~ dees necesario que e esta o. e a
.derar los aspectos sigwentes:
ficiencias. En dicha estrate~a se deben::~dores. Un esfuerzo especial
a) incorporar en fo~a activa a los e pm resarios, los cuales gedebe realiz.arse para mtegrar a los peque:~:c! de recursos suficientes
neran gran parte del empleo en el país, pe{
al desconocen la manera
para capacitar a sus ~abajadore5i~ kti~u~f
de capacitación. En la
de vincularse org~~ente ª . mos es cíficos para integrar a los clisestrategia deben clisenarse me~ .
~e capacitación, empleadores
tintos ~entes involu~ados: mstt:c::.:n diseñar los mecanismos para
y trabaJadores. Específicamente,
oductivos se reflejen en la orgaque las necesidades de los pr~sos p~ 1 de los programas de capaniz.ación, orientación Y contem:o ~ ~:bajo para valorar y promover
citación. b) Reformar la_ Lerte rlnte~ar la participación del estado, de
eficientemente la capacitaa nb. ~ d
n el financiamiento de la capalos empresarios y de los tra ªJª ores e
citación.

:::s

f

Glosario de términos
acitaci6n es un proceso a través del cual l~s
Capacltad6n. La ~p
ctualizan para el mejor desempeno
trabajadores se forman, in!onnan Yªatizan así como para el despliegue
de las actividades productivas que re et· .dades sociales. La capacitación
de las potencialidades h~manas en s~j~vtmediante el cual se incorpora
es un proceso de ensen~-:~:dades productivas que les son útiles
a las personas una o vanas . ~
en un rango definido de actividades.

Capacitación especfftca. Es el proceso mediante el cual se adquieren
habilidades que sólo son productivas en la empresa u organización en
la que fueron adquiridas.
Capacitación formal. La capacitación formal puede ser escolarizada
y no escolarizada. La primera es la que se realiza a través del sistema
educativo y la segunda es la que se realiza en el lugar de trabajo, esta
última cumple con lo establecido en la Ley Federal del Trabajo.
Capacitación general. Esta se refiere a la adquisición de habilidades
que pueden usarse productivamente en una gran variedad de actividades.
La habilidad de uso más general es la capacidad de "aprender a aprender".
A través de la capacitación general se adquieren habilidades que pasan
a formar parte de los atributos de las personas e influyen en su productividad e ingresos cuando el contexto laboral requiere de su utilización.
Capacitación informal. Se realiza "sobre la marcha" del proceso productivo, durante el desempeño de las actividades cotidianas de trabajo
y, por lo general, bajo la supervisión de un trabajador con más experiencia.
Capacitación en el trabajo. Es la capacitación que tiene como objeto
facilitar el desempeño laboral de las personas que tienen un empleo. Generalmente, el empleador ofrece este servicio, el cual puede realizarse
dentro o fuera de la empresa.
Capacitación para el trabajo. Es la capacitación que tiene como objeto
facilitar la inserción en el mercado laboral de los jóvenes que eligen la
educación vocacional. Generalmente, la ofrece el sistema educativo formal.
Capacitación a desempleados. Es la capacitación que tiene por objeto
reconvertir las habilidades de las personas que han sido despedidos o
que no encuentran empleo porque las habilidades que poseen no les ayudan
para encontrar trabajo remunerado.
Capital humano. El capital humano es el conjunto de habilidades,
destrezas y conocimiento productivo incorporado en las personas; el cual
puede incrementarse a través de la educación, capacitación y experiencia
laboral. En general, el concepto incluye cualquier actividad que aumente
la calidad, productividad e ingreso de los trabajadores. Los gastos en
salud, por ejemplo, también se consideran como una inversión en capital
humano.

�116Ensayos

La inversión en capital humano aumenta el pr~ucto y el ingr~
del individuo y de la sociedad de varias maneras: por medio de la generación
de nuevas ideas y técnicas que puedan inco~rarse en ins~entos Y
procedimientos productivos; capacita a los trabaJadores ~ara~ nuevas
técnicas e iniciar cambios en los métodos de producaón; facilita la comunicación entre consUJD,idores, trabajadores y ejecutivos; y posibilita_ el
aumento en la vida 6til del acervo de conocimientos y habilidades mcorporados en las personas.
Educad6n. Con frecuencia la capacitación se contrasta con la ~d~cación, ya que esta 6ltima se asocia con procesos de enseñama-aprendizaJe
que ejercitan y mejoran el uso de la mente para que ésta se !proveche
en forma generalizada en las distintas actividades hum~as. Es mdudable
que educación y capacitación están íntimamente _relaetonadas, ya que la
c;¡pacitación es una de las formas de la educación.
Habilidades. El concepto incluye diversas características de l~s individuos, tales como la fuerza y salud física, habilidad verbal, raronamiento
matemático destreza manual, motivación, entusiasmo, creatividad Yotras.
La productividad que los individuos logren de cada habilidad depende
del puesto de trabajo que ocupen.

Los trabajadores deben adquirir algunas de las ~bilidades que demandan los empleadores antes de ser contratados; por e1emplo, _la_ mayoría
de los trabajos requieren que las personas sepan leer y escribir. Otras
habilidades se aprenden en el lugar de trab~jo despu~ que las pe~sonas
han sido contratadas; por ejemplo, el maneJO del eqwpo ~roductivo de
la empresa y la comunicación con los compañeros de trabaJº: !ºr lo anterior, las empresas se interesan en C?nocer n~ _sólo las habilidades adquiridas por los individuos, sino también la facilidad con la que pueden
ser capacitados.
Mercados de trabajo Interno y aterno. La asignació!1 del traba~o
entre los distintos puestos de trabajo de las empresas se realiza por medio
de mC"Qnismos de mercado; sin embargo, no existe un solo mercado.
En términos generales. se pueden distinguir dos tipos de. mer&lt;:3dos: uno
interno y otro externo El interno es el que regula la asignaaón de los
trabajadores que ya están incorporados a la empresa, y cuyos der~hos
y obligaciones se negocian entre el sindicato y la empresa. ~tos últunos
negocian los criterios de promoción y ascenso de los trab_aJadores, así
como los salarios asociados a cada uno de los puestos, sustituyendo con

Capacitación de los...117

reglas y procedimientos administrativos las funciones del mercado externo.
En este último, tal como lo señala la teoría económica, el salario y la
asignación del trabajo están determinados por la oferta y demanda laborales. El mercado externo regula el salario y la asignación del trabajo
recién incorporado a la empresa.
Sectores formal e Informal. La Oficina Internacional del Trabajo
(OIT)' ha difundido la noción de que el mercado de trabajo de los países
en desarrollo se encuentra dividido entre los sectores formal e informal.
La OIT define al sector informal como el que incluye las actividades económicas que no están sujetas a reglas "formales" de contratación, licencias,
inspección laboral y cargas fiscales (ILO,1987,v.1,p.25). Por otro lado, el
sector formal incluye el empleo público y privado cuyas condiciones de
trabajo están basadas en reglas formales. Entre los dos sectores no existe
una distinción precisa debido a los múltiples criterios utilizados para su
diferenciación.

Notas
1

Existe escasa evidencia de que los cambios en la tecnología propicien
alteraciones sustanciales en los requerimientos de habilidades y de niveles
educativos para el desempeño de los puestos de trabajo (Cyert y Mowcry:
103; Levin:3). Los cambios en la organización del trabajo son los que
tienen un impacto mayor en dichos requerimientos, principalmente los
cambios que propician una mayor participación del trabajo en las decisiones
que afectan a la producción, la estabilidad en el empleo y una mayor
inversión en la capacitación de los trabajadores (Levin:4).
2

En el Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994, páginas 69-70, se argumenta brevemente acerca de la relevancia de la capacitación en el proyecto nacional de moderniz.ación económica. En el Programa para la
Modemlzaclon Educativa 1989-1994 se dedica un capítulo a la importancia
de la capacitación como medio para aumentar la productividad del trabajo
y el ritmo de crecimiento económico.
3

La Secretaría de Educación Pública es el órgano normativo de los
planes y programas de estudio, creación de planteles educativos, acreditación, certificación " evaluación académica.

�118Ensayos

4

El deterioro que sufrió la educación superior en el pasado también
explica esta tendencia a exigir mayores credenciales educativas.
5

Actualmente, existe un proyecto de reforma de la LFr.

Bibliografía
Centro de Investigación para el Desarrollo, A.C. (CIDAC). Educación
para una economía competitiva: Alternativas para el futuro. México:
Editorial Diana. 1991.
Comisión Consultiva del Empleo y la Productividad, Subcomisión de Recursos Humanos. Proyecto para la Planificación de Recursos Humanos: Necesidades de Recursos Humanos de México 1980-2000.
México: Secretaría del Trabajo y Previsión soda! y Secretaría de Educación Pública. 1982.

Capacitación de los...119

Eco~omic Strategy for the '90s. Baltimore: The Jhons Hopkins Univers1ty Press.1991.

Levin, H. M. "Education and Workplace Needs." En Allan Orstein (ed.)
Theory and Practice. Por publicarse, 1993.
Lustig, N. ~exico: The Remaking of ao Economy. Washington, D.C.: The
Brookings Institution. 1992.
Llamas, l. Educación y Mercado de Trabajo en México. Universidad Autónoma Metropolitana (UAM). Mexico. 1989.
_ _ _ _ "Education and Labor Markets in Developing Countries." En
The lnternational Encyclopedia of Education. Oxford: Pergamon
Press. 1994.
Psacharopoulos, G. "Return lo e&lt;lucation: A furthcr inlcrnational update".
Journal oí Human Resources. Fall. 1985.

Committee for Economic Development. The United States and the New
Global Economy: A Rallier of Nations. New York: Committee for
Economic Development. 1992.

Psacharopoulos, G. and Woodhall, M. Education for Development: An
Analysis oí lnvestment Choices. World Bank: Oxford University Press
~~
.

Cyert, R.M. y Mowcry, D.C. (eds.) Technology and Employment. Washington, D.C., National Academy Press, 1987.

Reynolds, L.G., Masters, S.H. y Moser, C.H. (1986). Labor Economics
and Labor Relations. New Jersey: Prentice-Hall.

Decreto Presidencial, Diario Oficial, 27 de diciembre, 1978.

Salamon, L. M. "Ovcrview: Why Human Capital? Why now?" In David
Hornbeck and Salamon, L.M. Human Capital ·and America's Future:
An Economic Strategy for the '90s. Baltimore: The Johns Hopkins
University Press. 1991.
,

Fagerlind, l. y Saha, L. Education and National Development: A comparative Perspective. Oxford: Pergamon Press. 1983
Godfrey, M. Global Unemployment; The New Challange to Economic
Theory. Sussex: Wheatsheaf Books. 1986
Hallak, J. y Caillods, F. Education, Training and the Traditional Sector.
París: UNESCO, lnternational Institute for Educational Planning.
1981.
International Labour Office (OIT). World Labour Report. Genevc. Vol.
1-4. 1987.
Juffras and Sawhill "Financing Human Capital lnvestment." In David Hornbeck and Salamon, L.M. Human Capital and America's Future: An

Secretaría del trabajo y Previsión Social (STPS). Oferta y Necesidades
de Capacitación 1985-1988: Técnicos, Operarios Calificados y Semicalincados. México: STPS. 1986.
Trueba U.,A. y Trueba B.,J. Ley Federal del Trabajo: Comentarios Prontuario, Jurisprudencia y Bibliograffa. 43a.ed. México: Editorial Porrua. 1980.

�Ensayos - Volumen XII, Núm. 2, Noviembre 19')3 - Pp.121-151

Flujos privados de financiamiento externo
voluntario a países en desarrollo:
La experiencia de los prestatarios mexicanos

Enrique González Gonzá/ez •

l. Antecedentes
Hasta el primer choque petrolero de 1973 - 1974, los países en desarrollo
.dependían casi por completo de los recursos crediticios obtenidos de entidades oficiales; con una participación muy limitada en el mercado bancario internacional.
Después de 1973 se registró un rápido crecimiento de los créditos
de la banca comercial internacional a los países en desarrollo; evento
que obedeció, entre otros factores, a la mayor dispomoilidad de recursos
crediticios con que contó la banca privada y su apremiante necesidad
de reciclar esos excedentes generados por los países exportadores de petróleo. Además, el ajuste recesivo de las economías industriales que significó el estancamiento del volumen de comercio mundial y la caída de
los precios de las materias primas, que aunado al aumento de las tasas
de interés internacionales, agudizaron los problemas de balanza de pagos
de los países en desarrollo. En este 61timo proceso, conviene destacarlo,
influyó de manera decisiva la instrumentación por estos países de políticas
fiscales expansionarias -que se reflejaron en fuertes déficit presupuestalesy la permanencia de tipos de cambio sobrevaluados.
El remplazo de las fuentes oficiales multilaterales por acreedores
privados internacionales en la concesión de créditos a los países en desarrollo se debió, en parte, al rápido aumento de las necesidades de crédito

• Banco de México, Sucursal Monterrey. FJ autor agradece los comentarios y útiles sugcrenciu de Rodolfo Padilla del Bosque. Las opiniones expresadas en el presente ensayo
son de la exclusiva responsabilidad del autor y no deben asociarse necesariamente con
la postura del Instituto C.cntral.

�Flujos privados de...123

122Ensayos

externo de las economías en desarrollo con fuertes desequilibrios e? sus
balanzas de pagos y a la insuficiente disponibilidad de recursos oficiales.

11. Determinantes de la reintegración de los

países en desarrollo a los mercados
voluntarios de capitales

Los países en desarrollo continuaron acumulando deu~ externa,
mientras que las relaciones analíticas entre ésta ~ las ~tudes económicas reales -Producto Interno Bruto y exportaaones de bienes Yservicios- registraron niveles sin precedente. Tal evolución, junto con _una
serie de eventos externos desfavorables, entre los que desta~ el d~tenoro
de los términos de intercambio y las mayores tasas de mterés mt~macionales, propició la crisis de la deuda externa; su~so que se manifes~ó
en una evidente restricción de las corrientes de crédito externo voluntano
a los deudores soberanos.
La respuesta inmediata a esta crisis de pagos ~u.e amen~ba la estabilidad del sistema financiero internacional consistió en la unplementación de esquemas convencionales de reestructuraci~n. de la deu~a
externa, con reprogramaciones de los plazos para el vencUDiento del principal y, en algunos casos, la obtención concertada d~ recursos frescos
destinados a refinanciar una parte de la remesa de intereses.
Los ejercicios tradicionales de renegociación de la deuda externa,
sin embargo, generaron acumulaciones de los pasivos externos, ~o obstante
los esfuerzos de ajuste económico y reforma estructural realizado~ por
los países en desarrollo, afectando desfavorablemente las ~rcepc!ones
de riesgo país -y de transferencia- de los acreedore~ finanaeros ~ternacionales e inversionistas privados nacionales. Ello hlro más aprem1ante
la necesidad de contar con esquemas de reestructuración más comprensivos.1

Durante el período de 1987 a mayo de 1993, trece países en _desarrollo
concluyeron acuerdos de reestructuración de la deuda ban~a en ~ndiciones de mercado; procesos que incorporaron caracte~tica_s propias
y que sirvieron para disminuir el valor presente de las o~ligaciones por
concepto de servicio de la deuda externa.2 Tal evento, J~to con otras
acciones de política que se mencionan r_nás. adelante, fa~tó el acceso
de algunos países en desarrollo al finanaamiento voluntano en los mercados de capital.

La reincorporación de algunos países en desarrollo a los mercados vo-

luntarios de capital no es producto de la casualidad. Por el contrario,
dicho acontecimiento se puede atribuir a la perseverancia en la aplicación
de políticas maaoeconómicas congruentes; así como a la ejecución de
medidas de cambio estructural.3 Asimismo, la formalización de acuerdos
de reestructuración de la deuda externa con la banca comercial extranjera
que incorporan operaciones de reducción de deuda y su servicio congruentes con las condiciones de mercado -sin olvidar los convenios de
reprogramación con los organismos financieros multilaterales y gobiernos
de los países industriales acreedores- son también elementos indispensables
en la recuperación del acceso a los mercados financieros internacionales.

Además de los argumentos señalados en el párrafo anterior, otros
elementos de política no menos importantes en el proceso de recuperación
de flujos voluntarios de capital se refieren a los menores costos de transacción en los mercados de capital de los países industriales,4 así como
las mejores calificaciones crediticias otorgadas por agencias especializadas
a los títulos de deuda de algunos países en desarrollo! y la emisión
de una gama de instrumentos de financiamiento que se ajustan a las
condiciones prevalecientes en el mercado y son, por tanto, atractivos para
los inversionistas internacionales.6
Un aspecto interesante que vale la pena destacar del proceso de
restauración de los flujos voluntarios de capital se refiere a la gran
variedad de fuentes de financiamiento -residentes nacionales con capitales
en el exterior, fondos de pensión, instituciones financieras, corporaciones,
etcétera- y los diversos tipos de instrumentos de fmanciamiento utilizados.

•Partldpadón de algunos países de América Latina y Asia en
los diferentes segmentos del meraado

En los últimos años, algunos países en desarrollo consiguieron normalizar su acceso a los mercados voluntarios de capital mediante la emisión
de bonos internacionales, colocaciones accionarias y, en menor grado,
la utilización de instrumentos de deuda de corto plazo -por ejemplo, Eu-

�124Ensayos

Flujos privados de ...125
r

rocertificados de depósito y Europapel- comercial; lo que contrasta notablemente con el esquema general de financiamiento externo observado
después de la crisis de la deuda externa, bajo la forma de renegociación
del principal y concesión concertada de recursos frescos.
Además de la diversidad de instrumentos de financiamiento utilizados,
los prestatarios de los países en desarrollo han incorporado en sus emisiones de deuda una serie de garantías y técnicas que involucran un mayor
compromiso de pago de sus obligaciones con acreedores financieros internacionales.
Como se puede observar en el cuadro 1, los países en desarrollo
incrementaron su actividad en el mercado de bonos internacionales durante
la primera mitad de 1993, al efec~ e~iones por la cantidad de :1,218
D)illones de dólares, es decir, casi la cifra observada en todo el ano de
1992; correspondiendo el 53 por ciento de ese monto a los países de
América Latina -destacando la participación de México con el 53 por
ciento del total de emisiones de la región-y el 23 por ciento a los prestatarios
de Asia.
Cabe destacar que las colocaciones de bonos en el exterior efectuadas
por Brasil alcaJ17.aJ'on un monto del o~~en de ~960 mill_ones de ~ólares
-es decir, el 26 por ciento de las em1S1ones latino~encanas; ~e~tras
que China yCorea del Sur participaron con el 62 por ciento de las emisiones
de Asia.
En sus emisiones de bonos internacionales, los prestatarios de los
países en desarrollo han recurrido cada vez con menor frecuencia al '!-5º
de técnicas de financiamiento que incorporan opciones colaterales -opción
de redención anticipada, bonos convertibles en acciones, etcétera. Estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) señalan que la relación número de emisiones colateralizadas - número de colocaciones
totales, para los emisores de los ~ s en desarrollo, pasó de
por
ciento en 1990 a 24 por ciento en 1992 y 20 por ciento en la pnmera
mitad de 1993. En cuanto a los participantes de América Latina, dicho
coeficiente registró cifras del orden de 25 por ciento en 1991 y 13 por
ciento en el primer semestre de 1993; mientras que en el caso de los
emisores de Asia, dicha relación alcanzó niveles de 55 por ciento Y38
por ciento durante el mismo período.

2?

Los analistas coinciden en señalar la conveniencia de utifuar garantías
colater~es en ~ etapa inicial del proceso de recuperación de mercados
de capitales pnvados, sobre todo para aquellos emisores residentes en
países en de~~llo con 1:1°ª sólida posición financiera, pero que no cuentan
co~ un prestigio mt~rnacional bien establecido. Recomiendan, sin embargo,
evitar. el uso exte~o Yfre~ente de estas técnicas, toda vez que pueden
reduar la capacidad de aJuste financiero del prestatario, con posibles
efectos adver~ en el evento de problemas de liquidez de corto plazo.
Result~ ne~~• por tanto, ponderar y comparar dicho costo con los
beneficios ~ediatos en la forma de menores costos de financiamiento
buscando mantener en todo momento un equilibrio adecuado.
'

La participación de un número creciente de países latinoamericanos
en el mercado de bonos durante 1992 y la primera mitad de 1993 denota
una maror confianza de los inversionistas privados en las pers~ctivas
e'?nómicas.de los países de la región. Prueba de ello, son las menores
prunas de nesgo pagadas por los prestatarios latinoamericanos, particularm~nte en los casos de los prestatarios soberanos y entidades del sector
público (cuadro 2).
Otra fuente de fmanciamiento voluntario se refiere a las inversiones
accio~arias del e~erior que incluyen los recursos captados por la vía de
American Depos1tory Receipt (ADR) y Global Depository Receipt
(GDR),7 los fondos país y la inversión accionaria directa.
~esde 1?91 se o~serva una activa participación de los emisores de
~én~ Latma y Asta en el mercado accionario internacional. Según
estimaciones del FMI, las colocaciones accionarias efectuadas por los primeros representaron el 62 por ciento del monto total de emisiones de
los p~es en desarro~o durante la primera mitad de 1993 (45 por ciento
en e_l ~o ~e 1992); mientras que los prestatarios de Asia registraron una
parttc1~aci6n _de 35 por ciento (50 por ciento en 1992). Cabe destacar
la pérdida de tmportancia relativa de los emisores mexicanos en este mercado, &lt;:°n participaciones del orden de 69 por ciento, 33 por ciento y
9 po~ ciento en 1991, 1992 y el primer semestre de 1993, respectivamente·
Yel tm~rtante papel ~~do por los participantes argentinos, con ei
50 por cie?to de las em1S1ones durante este último lapso. Tal evolución,
denota el mterés de los inversionistas internacionales en los valores colocados por emisores de países en desarrollo en los mercados fmancieros
~e las economías industriales; proceso facilitado por la utilización de los
tnstrumentos ADR v GDR

�126Ensayos

Por otra parte, los fondos de inversión extranjera ó fondos país constituyen para los países en deurrollo un mecanismo adicional de obtención
de recursos externos. Cabe señalar que en un principio dichos fondos
especializados representaban para los inversionistas internacionales el único camino para la adquisición de acciones en los países en desarrollo.
Las nuevas emisiones de fondos cerrados en mercados emergentes
de países en desarrollo acusaron un marcado descenso durante la primera
mitad de 19()3, al registrar un monto de 370 millones de dólares; cifra
muy inferior a la observada en el mismo período del año anterior. Tal
evolución obedece a la menor dificultad de acceso directo a dichos mercados y al mayor n6mero de emisiones accionarias por los países en desarrollo en el mercado financiero internacional.

En cuanto a las adquisiciones directas por inversionistas extranjeros
de acciones cotizadas en los mercados de valores emergentes, destacaron
México y Brasil como importantes receptores de recursos externos en
América Latina; resultado, en parte, de las reformas efectuadas al marco
legal del mercado de valores y de las oportunidades de inversión creadas
por el proceso de privatii.ación de empresas públicas.•
Por último, las entidades bancarias y corporaciones privadas de los
países latinoamericanos encontraron en las emisiones de instrumentos de
deuda de corto plazo una alternativa viable y atractiva de financiamiento
externo.
El acceso de los prestatarios latinoamericanos al mercado de Eurocertificados de depósito comenzó en el mes de abril de 1990, cuando
los bancos comerciales mexicanos realizaron emisiones a través de sus
sucursales en Londres; participando posteriormente bancos de Argentina,
Brasil y Venezuela, bajo condiciones iniciales menos favorables a las conseguidas por los emisores mexicanos.

Flujos privados de...127

canzado en materia de renegociación de la d
.
como elementos determinantes en el r
e~~ externa, ~ constituyeron
de créditos voluntarios en los
pd~ e r~uperaaón por México
merca os mternaaonales.
Cabe destacar que las reformas
did
de valores y los diferentes acue d empre~ . as en el ámbito del mercado
bursátiles internacionales, pro r .os msltituaonales con las autoridades
moV1eron a colocación y f "6 d
co izaet n e va1ores mexicanos en los mercados xtr .
el ingreso de capitales en la foa:a danJ~ros; ~demás de que alentaron
6 rtaf li
e mversión cxtraniera d cart
po o o. En este contexto la B Isa M .
~
e
era
también un mecanismo altern~t. ~ b exi~ de Valores constituye
rvo e o tenetón de recursos externos.9

-Renegociación de la deuda p6blica ext
con la banca extranjera
erna

En febrero de 1990 Méxi
I b
un acuerdo de rees'tructcuro y ~6 anca acrleedora internacional formalii.aron
ac1 n -en e marco d 1 . . . .
aproximadamente el 63
.
d
e a m1c1ahva Brady- de
.
por ciento e la deuda públ'
xt
una cifra de 48,230 millones de dólares.
ica e erna, es decir,
Los bancos comerciales selecci n
1 · •
titución de deuda histórica
bo o ar~n as s1gmentes opciones: i) susdel orden de 6.25 por cientopor1
~ar; una tasa fija de interés
a través de la adquisición dey pbo
30póanos, con garantía del principal
•t
nos cu n cero y garantía d I
d
10 ereses por l8 meses; ii) sustitución de de
· ·
e pago e
cuento -reducción del princi al
u~ ongmal por bonos a desen d~lares más una sobretasf d/~3¡¡6 por ci_ento- con un~ tasa Libor
terísticas de madurez
P?r ciento, y las mismas caracrecursos frescos por u~!=~~a ~e la ~:160 anterior; üi) aportación de
original de la deuda no
.da eqdawv ente al 25 por ciento del saldo
cons1 era en las dos opciones anteriores.lo

a::~: ª ª

f:rt:~i: 1:

111. La experiencia reciente de México en los
mercados financieros internacionales
La gestión apropiada en el ámbito macreconómico, sustentada en la disciplina fiscal y el manejo prudente de la política monetaria, así como
la firmeza de las acciones dirigidas al cambio estructural; y el éxito al-

ª

Tal acción de política d más d
México al fmanciamiento v~l:n~ario
::;¡°lidar
el acceso de
1
económicos nacionales y redujo 1 '
.
~ de los agentes
agentes financieros internacion ~ percepciones de nesgo-país en los
versión privada nacional como
asJ;'CCtos qu~ alen!aron tanto la inla repatriación de capitales.
ers16n extranJera directa y motivaron

1~:~

�128Ensayos

-Dlvenu Opciones de Flnandamlento Externo
La estrategia de acceso inicial a financiamiento voluntario de los emisores p6blicos consistió en el escalonamiento de las emisiones, buscando
evitar en todo momento la saturación del papel mexicano en el mercado.
Otro aspecto importante de la política p6blica de endeudamiento externo
consistió también en la diversificación de los mercados y monedas en
las que se denominan las obligaciones; así como el tipo de papel que
se emite. Tales acciones han contnbuido a mejorar los términos pactados
en las emisiones de valores mexicanos en los mercados externos.

a) Bonos Internacionales
En junio de 1989, el Banco Nacional de Comerci~ Exterior, S.N.C.
(BANCOMEXT) realizó una emisión de bonos d~n~mma~&lt;?S. en dólares
en el mercado internacional; con una tasa de rendimiento lDletal de 17.00
por ciento y una prima de riesgo ó spread del orden de 820 puntos base
(considerando como tasa de referencia el rendimiento de los bonos d~l
Tesoro de los Estados Unidos), además de un plazo de m~durez pr?medio
efectivo de 2.5 años. Cabe destacar que dicha colocaetón constituyó la
primera emisión sin garantía por una entidad del sector p6blico en el
mercado voluntario desde 1982.
Posteriormente, los emisores mexicanos alcanzaron té~os m~ favorables en los mercados internacionales, toda vez que la pnma de nesgo
pagada por los prestatarios del sector p6blico en emisiones no colateralizadas disminuyó de 820 puntos base en el primer semestre de_1989
a 366 puntos base en 1990, y a 215 y 198 puntos base en 1992 y la_pr11Dera
mitad de 1993, respectivamente. Asimism~, la so~ret:'58 promedio de las
emisiones 00 colateralizadas del sector pnvado disminuyó de 800 puntos
base a 366 puntos base durante el período comprendido entre el segundo
semestre de 1989 y primer semestre de 1993.
Conviene señalar que los plazos de vencimiento promedi~ de las e~siones públicas y privadas se situaron en un rango con límite supenor
de 5 años, durante la mayor parte del período 1989 -. 19')1. Dur~te
el último cuatrimestre de 19')1, sin embargo, algunas entidades públicas
emitieron bonos con plazos de vencimiento de más de cinco añ~. Así,
las emisiones efectuadas por la empresa paraestatal Petróleos Mencanos

f1ujos privados de...129

(PEMEX) en los meses de septiembre y noviembre de 1991 alcanzaron
P ~ de ~durez de siete y diez años, respectivamente; además de la
eDllSlón i:_calizada por Nacional. F"manciera, S.N.C. (NAF1N) en octubre
de ese ano por un plazo de diez años.
_Cabe señalar ~u~ durante los primeros siete meses de 1993, el 21
J&gt;:01' acoto de las CDllSlones de bonos efectuadas por los prestatarios meD~os alcanzaron p ~ de vencimiento de siete a diez años; aún cuando
continuaron predommando las colocaciones a cinco años.
Como ~ pued~ observar en los cuadros 3 y 3A, las emisiones de
los prestatanos meXJcanos se han visto acompañadas, en algunos casos,
por ~antfas qu~ comprende~ activos tales como cuentas por cobrar,
dep6stt?5. ~ancanos en e_l e:xtenor y otras facilidades; y por opciones de
convei:tibilidad y redención anticipada que reducen el riesgo de trans~erencia _percibido por los inversionistas y alientan la colocación de bonos
mtemaetonales. Además, en dichos cuadros se observa la diversidad de
monedas en las que se denominan las obligaciones.
~ a s de_ las emisiones realizadas durante 1993 por los distintos
prestatan~s men~os pr_esentan características sobresalientes y novedosas
en el ámbito latínoamencano. Destacan, por ejemplo, la colocación de
eurobonos ef~da por Cementos Mexicanos, S.A. (CEMEX) por un
m~nto de ~00) millones de dólares -la cifra más elevada para un emisor
latínoamen~o- a un plazo de cinco años y una prima de 329 puntos
base por encima de las notas del Tesoro de los Estados Unidos· con
la ~mpr~ Trans~rtación ~arítima Mexicana convirtiéndose en el p;imer
eDUSOr pnvado latmoamencano en participar en el mercado de bonos
"Yankee", con una emisión a diez años y una sobretasa de 350 puntos
base respecto a las notas del Tesoro de los Estados Unidos.
En julio de 1993, México regresó al mercado de bonos "Samurai"

d_espués de una ausencia de 16 años, con la emisión Estados Unidos Me:
Xlcanos {EUM; prestatario soberano) por un monto de 10 mil millones
de yen Y P~ de tres años. Cabe destacar que dicha emisión recibió
de la agenaa Duff and Phelps la calificación de BBB (grado inversión).
. En no~embre de 1993, PEMEX se convirtió en el primer prestatario
latin~~ncano en a l ~ el mayor plazo de vencimiento {30 años) para
una e1D1S1ón de bonos mtemacionales. Otros términos de la colocación
se refieren a un cupón de 8.625 por ciento y un margen de rendimiento

�Ftujos privados de...131

130Ensayos

de 220 puntos base por encima de los bonos del Tesoro de los Estados
Unidos, con madurez comparable.
A partir de 1992, las agencias especializadas comenzaron a calificar
los instrumentos de deuda denominados en moneda local Así, a finales
de ese año Standard and Poor's asignó la categoría de "grado inversión"
tanto a tos' CETES (A-1) como a la deuda mexicana de largo plazo en
moneda nacional (AA-). Destaca, además, la calificación de grado inversión
(A) otorgada por esta misma agencia al programa de Europagarés de
mediano plazo en pesos de BANAMEX. Dicha entidad bancaria se co~tituyó como la primera en México en reaoir calificaciones de la ~eneta
en cuestión para sus obligaciones en moneda nacional y cxtranJera.
Actualmente México -como prestatario soberano- mantiene calificaciones creditici~ de Ba2 y BB + (por debajo del grado de inversión),
otorgadas por Moody's lnvestor Service y Standard ~d Poor's, respectivamente. Especialistas financieros, sin embargo, coDS1deran como muy
factible el otorgamiento por dichas empresas de la categoría de "grado
inversión" a los títulos de deuda soberana. Tal expectativa, señalan, se
fortalece con la aprobación por los órganos legislativos estadounidenses
del Tratado de Libre Comercio México - Estados Unidos - Canadá.
Por otra parte, conviene destacar la participación de los ~restatarios
mexicanos en el segmento de mercado de Europagarés de mediano plazo.
Así en abril de 1991, BANCOMEXT estableció el primer programa de
Ew'.opagarés de mediano plazo para un prestat~o público ~tinoM?ericano· con CEMEX como la primera compañía pnvada de Aménca Latina
con p~cipación en este mercado. Con ello, se mantiene la estrategia
de diversificación de instrumentos, monedas, plazos, etcétera.

b) Instrumentos de Financiamiento de Corto Plazo
Los emisores mexicanos también marcaron su liderai.go entre los paí-

ses latinoamericanos en la utilización de instrumentos de deuda de corto
plazo.
La primera emisión de Eurocertificados de depósito por Banca Serfín,
en abril de 1990, marcó el inicio de una activa participación de los bancos
comerciales mexicanos en este segmento de mercado; con las tasas de

rendimiento ~ando una trayectoria descendente en virtud de las menores ~ de mterés de corto plazo en los Estados Unidos y de las
percepaones favorables en tomo al desempeño de la economía mº...:
.....cana.
En abril de 1991, la empresa privada mexicana Hojalata y Lámina,
S.A. ~e C.V. {HYLSA) estableció el primer programa de Europapel comeraal JX?r. un plazo de 90 días Yuna tasa de 12.75 por ciento; mientras
que la eDUS1ón Estados Unidos Mexicanos constituyó el primer programa
~ Europapel comercial establecido por un prestatario soberano en Aménea Latina.

e) Inversión Extranjera Directa

y

de Cartera

.Aten~endo a su _comportamiento histórico, el flujo de inversión extranJera directa constituye el rubro más estable de la cuenta de capital
la b~anza de pagos, toda vez que entre 1980 y 19&lt;)2 la razón utilidades
remvert~das por e~presas con inversión extranjera a utilidades anuales
pr~medió 59 ~r ae~to; mientras que el concepto de cuentas entre compañías promedió casi cero durante el mismo período.

dt:

Lo~ dat~ estadísticos de la balanza de pagos que publica el Banco
de México ~nalan que la inversión extranjera directa registró una monto
de 5,365 ~ones de dólares en 19&lt;)2; cifra sin precedente y superior en
12.7 por Ciento a la_ observada en 1991. Por su parte, la inversión extranjera
de _cartera ascendió a 13,5~3 millones de dólares; flujo que representó
un m~emento de 37.3 por aento respecto al año anterior. Asf, la inversión
~~Jera total ascendió a 18,919 millones de dólares en 19&lt;)2; lo que
significó un aumento de 293 por ciento con relación a 1991.

En cuanto a la composición porcentual del flujo de inversión extranjera
t?t_al e? 19&lt;)2, destaca la inversión en valores de renta ftja con una par::aaón d~I or~en de 46 por ciento; ~entras que la registrada en el
cado ~CCJonano r~prescntó el 25 por aento, con la proporción restante
(28 por ciento) refiriéndose a la inversión directa (gráfica 1).
El flujo de inversión extranjera total durante los primeros nueve meses
de 1993 ascendió a 15,034 millones de dólares; cifra muy similar a la
observ~da durante el mismo período del año anterior. En dicho comportanuento sobresalió la inversión de cartera al crecer 7 por ciento, un-

�Flujos privados de ...133

132Ensayos

utsada por el fuerte aumento de la inversión extranjera en e! mercado
~ccionario; con la inversión extran~era directa mostrando una V1S1ble contracción del orden de 17.7 por aento.
Conviene señalar que la inversión bursátil solo se ha pe~ti~o a
los agentes extranjeros desde finales de 1989; y que su notable crecumento
en los 6ltimos años refleja la confiama del inversionista extranjero en
el desempeño de la economía mexicana.11

d) Inversión Extranjera en la Bolsa Mexicana de Valores
La inversión extranjera en renta variable alcanzó al cierre ~e 1992
un saldo de 28,716 millones de dólares, a valor de mercad?;. cifra que
se compara con el saldo de 18,543 millones de dólares en diaem~re de
1991. De ese monto, destacaron las inversiones en.Recibos Ame~canos
de Depósito (American Depository Receipts) por la c~ra de 21,~ ~ones
de dólares; así como las compras de acciones de libre suscnpaón ~r
la cantidad de 5,f/J7 millones de dólares. A su vei.,_ los saldos ~ las mversiones extranjeras en el Fondo Neutro d~ NaCional Fmanaera Y el
Fondo México ascendieron a 1,798 y ~7 millones de dólares, respectivamente.

El saldo de la inversión extranjera en renta variable al '19 d~ octubre
de 1993 ascendió a 37,985 millones de dólares; con el 64 por_ aento correspondiendo a inversiones en Recibos Americanos de Depósito (gráfica
2).
El saldo a valor de mercado de la inversión extranjera en valores
gubernamentales al cierre de 1992 ascendió a 44,368. millones de_ nuevos
pesos; con el 64 por ciento de este monto correspondiendo a Certifi~dos
de la Tesorería de la Federación. A mediados de octubre de 1~, di~ho
saldo alcanro la cifra de 68,646 millones de nuevos pesos; con dich~ mstrumento de deuda p6blica representando nuevamente el 65 por aento
de las emisiones en el mercado de dinero (gráfica 3).12

IV. Consideraciones Finales·
Conviene reiterar nuevamente que la normalización de los flujos voluntarios
de capitales externos privados recibidos por algunos países en desarrollo
obedece, fundamentalmente, al buen juicio de los mercados en tomo a
la aplicación congruente por dichos países de su política macroeconómica;
a los avances alcanzados en materia de reforma estructural; y a las operaciones de reducción de deuda externa involucradas en los acuerdos de
renegociación con la banca comercial acreedora, que se traducen en un
perfil de pasivos más acorde con la capacidad de pago del prestatario
soberano. Este marco de opciones genera certidumbre y confianza en
los inversionistas nacional e internacional, e impulsa la participación de
este 6ltimo en las diferentes emisiones de valores efectuadas por los agentes
públicos y privados residentes en países en desarrollo.
En el ámbito externo, la disminución de las tasas de interés de corto
plazo en algunos países industriales -particularmente en los Estados Unidos- es también un elemento que explica en cierta medida el desplazamiento
de recursos de inversionistas internacionales hacia países en desarrollo.
Al respecto, conviene señalar que en el caso de México dichos flujos
de capital privado se han caracterizado por mostrar permanencia y consistencia en su crecimiento, aún en el marco de importantes disminuciones
de las tasas de interés internas reales y nominales; señal elocuente de
que los ingresos de capitales no obedecen a elementos especulativos.
En la actual composición de los flujos de capitales externos a países
en desarrollo, destaca la participación de las emisiones de bonos internacionales con una proporción poco significativa de nuevos préstamos
bancarios; aspectos atribuibles a la mayor confianza de los tenedores de
bonos respecto a la disposición y cumplimiento de pago de los emisores
Y a la actitud de cautela asumida por la banca internacional en virtud
de su grado de exposición ante países deudores y de sus necesidades
de capitalización.
Además de los bonos internacionales, las inversiones accionarias del
exterior constituyen también una modalidad importante en las nuevas corrientes de capitales voluntarios.
Cabe esperar, además, un mayor flujo de recursos en la forma de
~versión extranjera directa a medida que los avances en el proceso de
11,Juste estructural de algunas economías en desarrollo propicien mayor

�Flujos privados de...135

134Ensayos

eficiencia y crecimiento del aparato productivo, y !11ejor~n las perspectivas
de rentabilidad esperada de los progr~ de mversión ffsi~. Esto. es
particularmente cierto en el caso de México, donde su mayor mtegraaón
comercial con los Estados Unidos y Canadá seguramente fortalecerá su
grado .de competitividad, ampliando sus capacidades productiva Y exportadora.
La composición de los flujos de fondos externos descrita en los párrafos anteriores resulta más conveniente para los países en desarrollo
que la registrada en los setenta, cuando los crédit~s b~carios sindicados
constituyeron el principal componente del financiamiento externo.
Cabe destacar el papel preponderante de las entidades privad~ de
los países en desarrollo -con sólido prestigio internaci?nal y alta capacidad
exportadora- en la obtención de capitales voluntarios. del exterior. :al
evento resulta conveniente, en teoría, toda vez que dichos prestatarios
someten sus decisiones de inversión de recursos a la ejecución de proyectos
reptables; opción que aumenta la probabilidad de cumplimiento de las
obligaciones por concepto de servicio de la deuda externa.
No obstante lo anterior, resulta indispensable evaluar y supe~ar
la composición de los ingresos de capitales privados e~emos_por mstrumento, origen y plazo de madurez. Al respe_cto, convtene s~nalar que
algunos países prestatarios han emprendido acciones :n tal sen~do. B~ta
recordar que en abril de 1992, las autoridades fman~1eras mext~.as impusieron a la banca comercial un límite a su capacidad de admisi~n de
pasivos denominados en moneda extranj~ra, eqwvalente ~ 10 por ciento
de la suma de los pasivos en moneda nactonal ,nás los pasivos en moneda
extranjera ó referidos a la misma. Ello con el p~opósito de desalentar
el rápido crecimiento mostrado por el endeudamiento externo de corto
plazo.
La permanencia del actual escenario de recupe~ación de ~ujos voluntarios de capitales externos dependerá de la capacidad efect1va ~e los
prestatarios soberanos para influir favor~blem~nte en _las, percepciones
de riesgo de los inversionistas ó prestamistas mte~aetonales. Para e_llo
es indispensable implementar y mantener _una política ma~roeconóm1ca
adecuada; con una actuación firme y consistente en materia de reforma
estructural.

. Finalmente, estimaciones recientes señalan que los ingresos de cap1!ale~ externos netos en América Latina podrían rebasar la cifra de 50
mil millones de dólares en 19')3; monto muy superior a su registro promedio
anual durante 1983 - 1989. 13

Notas
1

1:a

razón deuda externa a exportaciones de bienes y servicios para
el conJunto de los _países en desarrollo aumentó de 120.2 por ciento en
1982 a 147.4 por ciento en 1988. Considerados por criterios financieros
en los países con recientes dificultades en el servicio de la deuda extern~
d_icha relación an3;1ítica pasó de 222.2 por ciento en 1982 a 311.7 por
ciento en 1988; mientras que en el caso de los países deudores netos
e~te coeficiente a~entó 16 puntos porcentuales, al pasar de 159.1 por
ciento a 175.5 por ciento, durante el mismo período. Asimismo, la razón
de~da externa a Producto Interno Bruto para los países en desarrollo
se m?'ementó de 31.0 por ciento a 35.6 por ciento durante el lapso en
cuestlón; en tanto que dicho coeficiente registró un aumento de casi 16
puntos porcentuales en el grupo de países con recientes dificultades en
el servicio de la deuda. Véase, World Economic Outlook, International
Monetary Fund, Mayo de 19()3.
2

Los países que emprendieron operaciones de reducción de la deuda
ban~a ~me~cial .Y. s? servicio son los siguientes: Argentina, Costa Rica,
México, ~1geria, Filipmas, Uruguay, Venezuela, Chile, Bolivia, Guyana,
~ozam?1que, Níger y Uganda. Los acuerdos alcanzados por los primeros
siete p~ses adoptaron 1~ forma de un complejo menú de opciones; mientras
que Chile logró reducrr_ sus pasivos externos mediante un programa de
r~compras y de conversión de deuda por capital accionario. Los últimos
ctnco países efectuaron operaciones de reducción de deuda mediante el
mecanismo de recompra con descuento. Un examen detallado del esquema
de reestructuración de los .pasivos externos bancarios de los países en
desarrollo con operaciones de reducción de deuda se encuentra en, Charles
Collyns y Mohamed A. El - Erian, Restructuring of Commercial Bank
Debt ~y Develop_ing Countries: Lessons from Recent Experience, Paper
on Policy ~alys~ and Assess~ent,
International Monetary Fund.
Véase también, Pnvate Market Fmanctng for Developing Countries World
Economic and Financia! Surveys, lnternational Monetary Fund Di~iembre
de 1992.
'

!9'J3,

3
•

(!~a gestión macroeconómica apropiada -con signos de permanencia-

al tnetdir favorablemente en el comportamiento de los indicadores eco-

�136Ensa)'OS

nómicos y relaciones analfticas finan~cras, r~uce la percepción de ri~go-paí.s de UD aacedor financiero mternaaonal. Existe una exte~ literatura económica sobre determinantes del riesgo-paf~ en créd1~os
externos concedidos a países en desarrollo que respalda dicha ~eDUSa.
Conviene consultar entre otros, Sebastian Edwards, LDC Foretgn Borrowing and Default Risk: An Empirical Investiga_tion, 1976 · 1~. American Economic Review, Vol 74, No. 4, Septi~mbre de 1984, ~-F:I.
Folkerts-Landau, The Cbanging llole of Intcrnational Bank ~nding .~
Development Fmance, IMF Staff Papers, Junio de 1985; Krishan ~~
y Philip Bates, Statistical T~gues fo~ Dete~ Debt~emcmg
Capacity for Developing Countries: Analytical Review of the Literature
and Further Empirical Results, Research Paper ~o. 7818, Federal Reserve
Bank of New York, Septiembre de 1978; Enriqu_e González _González,
Los Determinantes del Riesgo-País en la Concesión de Créditos Internacionales: Una Aplicación al Caso de México, ENSA~OS, Centro de
Investigaciones Económicas, UANL, Vol. IX, Núm. 2, NoVIembre de 1990.
4

La adopción de la Regla 144A por el organis~o Secwities. and_ Exchange Commission de los Estados Unidos, en abril de 1990, S?13plific6
las operaciones de emisión de valores en los merc_ad~ de cap!tales de
ese país. Dicha disposición redujo la pérdida de liqu1d~z asoetada con
las colocaciones privadas, al flexibilizar el requisito preVIo del plazo de
retención de valores después de la oferta inicial. Véase, El Mercado de
Valores, Nacional Fmanciera, Núm. 17, lo. de Septiembre de 19()2, pp.
24 • 29.
5
En el caso de los países de América Latina, la agencia Standard
and Poor's otorgó calificaciones crediticias de •~ado inversi~n• a los títulos
de deuda externa de Chile (BBB) y Colombia (BBB-); mientras que ~a
deuda externa de México recibió en 1992 la categoría BB + .(por de~aJo
de la categoría de "grado inversión). Por su parte, Argen~ Brasil _Y
Venezuela recibieron de la empresa Moody's Investor Se~ce las calificaciones Bl B2 y Bal, respectivamente; todas ellas por debaJo del grado
de inversión. En teoría, la categoría "grado inversión" permite a los países
prestatarios ampliar su base de inversionistas. para ~c!uir e~ e~ ª. fondos
de pensiones, compañías de seguros y otros mverStomstas mstttuaonales.
6

Las entidades públicas y privadas de México se.han car~cterizado
en los últimos años por participar en los mercados mternacio~es de
capital con novedosos esquemas de financiamiento que ~ reducido ~
percepciones de riesgo crediticio y riesgo d_e transferen~ entre los_ mversionistas internacionales. En 1990, por eJem~lo, Naaonal F~aera
regresó a los mercados internacionales de capital con una cm.tSJón de

F1ujos privados de...137

bonos denominada en marcos alemanes y ligada a un swap de divisas;
mecanismo que redujo el riesgo cambiarlo de la operación.
7

El ~trumento ~nominado American Depository Receipt (ADR)
es UD certificado negOCJable que representa la propiedad de un número
determinado de acciones de una compañía que pertenece mayoritariamente
a inversionistas no estadounidenses. La emisión de este instrumento, operado y ~d~ en el mer~do accionario de los Estados Unidos, requiere
d~ ~ autom.aaón de la _entidad reguladora Securities and Exchange CommtSSt?n (SEC). Los certificad~ ADR y GDR (Global Depository Receipt)
mantienen una estructura técnica similar; aunque este último tiene la fa.
cultad de listar en otros mercados de valores, aumentando la penetración
de la empresa emisora en el mercado internacional. Véase, Características
Generales de los American Depositary Receipts (ADR's), El Mercado
d~ V_alores, Nacional Financiera, Núm. 15, Septiembre de 199.3; y Descnpc1ón y Características de los Certificados ADRs, El Mercado de Valores, Nacional Financiera, Núm. 14, 15 de Julio de 1991.
8

Una descripción detallada de las diferentes modalidades de inversión
extranjera de cartera se encuentra en, Sudarshan Gooptu, Portfolio Investment F1ows to Emerging Markets. Debt and International Finance
Division, The World Banlc.
9

En junio de 1990, la Bolsa Mexicana de Valores recibió de parte
de las autoridades financieras japonesas el reconocimiento de "Mercado
Designado", lo que permitió a las casas de bolsa en Japón operar con
valores inscritos en el mercado mexicano. Asimismo, el 7 de febrero de
1991, el organismo International Stock Exchange de Gran Bretaña autorizó
la operación de valores mexicanos en el mercado de Londres. Además,
el 19 de febrero de 1991 la entidad reguladora Secwities and Exchange
Commission (SEC) de los Estados Unidos reconoció a la Bolsa Mexicana
de Valores como "Mercado Designado del Exterior"; y otorgó el reconocimiento de "Ready Market" a ciertos valores mexicanos, autorización
que permite a las casas de bolsa norteamericanas considerar esos títulos
que mantienen en posición propia para el cálculo del capital neto mínimo
requerido. Finalmente, en noviembre de 199.3, el organismo Securitíes and
lnvestment Board del Reino Unido reconoció a la Bolsa Mexicana de
Vatores como Bolsa de Inversión Designada; lo que significa que dicho
mercado cuenta con reglas de protección al inversionista, sistemas de compensación, liquidación e imposición de sanciones, y otras características
equiparables con las observadas en el mercado de valores del Reino Unido.
Tales designaciones fortalecen el proceso de internacionalización del mer-

�138Ensayo&amp;

cado de valores mexicano y alienta la canalización de inversión extranjera
de cartera.
10 Los efectos directos inmediatos de este esquema apropiado de reestructuración consistieron en la disminución efectiva del saldo nominal de
la deuda p6blica externa en aproximadamente 7 mil millones de dólares
(opción de bonos a descuento); y una disminución adicional -en términos
económicos- del monto nominal de la deuda de 7,750 millones de dólares,
producto de la aplicación de una tasa de interés menor a la de mercado
de 6.25 por ciento (opción de bonos a la par). Dicho acuerdo permitió,
por tanto, reducir la transferencia de recursos al exterior. Para un mayor
detalle de los resultados directos de este paquete financiero, vtase Informe
Anual 1990, Banco de México; y La Renegociación de la Deuda Externa
de México, El Mercado de Valores, Nacional F'ananciera, Núm. 4, 15 de
Febrero de 1989.
11 Las reformas a la Ley del Mercado de Valores del 28 de diciembre
de 1989 promovieron la internacionalización de sus operaciones. As~ se
incorporó una sección Especial en el Registro Nacional de Valores e Intermediarios, donde se inscriben los valores emitidos en México ó por
personas morales mexicanas para ser objeto de oferta p6blica en el extranjero. Véase el Decreto por el que se reforma, adiciona y deroga diversas
disposiciones de la Ley del Mercado de Valores, publicado en el Diario
Oficial de la Federación el 4 de Enero de 1990.
12 Véase, La Inversión Extranjera y los Valores Mexicanos en el Exterior, El Mercado de Valores, Nacional F'manciera, N6m. 5, lo. de Mano
de 1993; e Indicadores Bursátiles, Bolsa Mexicana de Vatores, Vol. 6,
N6m. 10, Octubre de 1993.
13 Véase, Summary of ECLACs latesl overview of Latin America.
BIS Review, Bank for International Settlements, N6m. 194, 19 de Octubre
de 1993.

Flujos privados de...139

El Erian, Mohamed A Mexico's Ext al
luntary Capital Market Fi e?1 Debt and ~e Return to VoInternational Monetary Fund,mancmg.d manuscnto no publicado
agosto e 1991.
'
El E·
nan, Mohamed A., Restoration of A
Market F'mancinn- Th R
ccess to Voluntary Capital
~
e ecent Latin Am •
Papers, Intemational Monetary Fund, V~~;,1 N ~ : =

:1~~~

El Erian, Mohamed A·• The Restoration of Latin Am .
to Voluntary Capital Market Finan .
enca's Access
~ manuscrito no ubli
cmg: De~elopments and Prosagosto de 1991.
p cado, lnternational Monetary Fund,
El Mercado de Valores, Naetonal
·
.
Fmanciera,
varios números.
Gooptu, Sudarshan, Portfolio Investment
.
Debt and International Finance o· . .Flows to Emergmg Markets,
lVISion, The World Bank.
IMF Survey, International Monetary Fund, varios
. números.
Informe Anual, Baneo de MéXIco,
. 1990, 1991 y 1992.
Intemational Banking and F'
'al M
Intemational Settlements, ~:~~ núm:~~-t Development Bank for
International Capital Mark .
Issues; World Economi;~dDe~elop?1ents, Prospects, and Policy
netary Fund, septiembre de l~~anc1al Surveys, Jnternational MoInternational Capital Markets· Par
.
tional F'mance World Eco. t _JJ. Systerruc Issues in Interna'
no1D1c and p·
·al
national Monetary Fund, agosto de 1993. manci Surveys, Inter-

rt

Referencias Bibliográficas
Collyns, Charles, y Mohamed A. El Erian, Restructuring of Commercial Bank Debt by Developing Countries: Leswns from Recent
Experience, Paper on Policy Analysis and Assessmenl, International Monetary Fund, junio de 1993.

Private Market Financio i
.
and Financial Surve! Dev~op;g Countries, World Economic
1991 y diciembre de 1:Ji~ma on Monetary Fund, diciembre de
Szym~ Philippe,
Mexico's Return t
V
tíonal Capital Market F'mancing. O
. alo
oluntary InternaLoser and Eliot Kalter Intemati ~~n Paper 99, ed. Claudio
de 1992.
'
on
onetary Fund, septiembre

�140Ensayos

flujos privados de...141

The Mexican Economy 1993, Direccióll de Organismos y Acuerdos Internacionales, Banco de México.

West., Peter, El Regreso de América Latina al Mercado Crediticio
Privado Internacional. Revista de la CEPAL No. 44, agosto de
19')1.

World Economic Outlook, lntemational Monetary Fund, mayo de 19')3.

&lt;11111-• ..

l990

5,417

AR•CA

-L•A
-•CA

AS•A

159
159

IOIGlDNC
••1A
1-IIA

lloli.ASIA

1JLi,1w
tDfA DEL U

11IAIIIIII
IAIU.IA

8-A
IUI.GM•A

._,.
l\llGUIA

Clllll
OOlMIA
IIEXICO

·-

ll3

1,591
552
75

4,flO
1,057
657

725

622

104

90

274

ZJ6

725

6ZZ

104

3,099
115
100

6,014
1,n5
185

1,645
2n

1,044
115
110

1,734
)91

ZZ7

ao

369

493

74

42

376

1,105
105

2,111

3,J30

994

641

867

827

J45
Z,014

160
17

612

300

60
75

100

1]7

791

1,156

1,960

4,562

962

938

1,971

1,592

4,120

375

2n

129

11118
593

1,1116
497

1,242

2,589

6,132

60

36

15

114

375

], 191

616
344

51
8 71

200

]75

871

1, 10]

12.m
1,570
J,655

2,825
265
1, )05

2,852
320
1,565

J ,279
920
4]5

S,916

655

638

5711

100
100
932

600

100
229

375

1,165

450

400

795
1,137
200

2,306

TIINIDAD Y IAIAr.G
,_..,
-MU

Z1,Z18

ZJ6

21

570

•v
6,499

,.

m
AIUJCA LAIJIIA
MCENTINA
NASJL

111

6,084

4,937

100

879
1,190

11
6,054

66

Z, 171
101

··············............................. .

ZJ,574

193
450
175
425

Ant. CNECOSLOVAOUIA
IIUIIILICA CIECA

1f92

199Z

12,527

1,630

Z58

1991

UICIUIOAS Pal PA••s fll DHMIOUO

6,164

1,601

01111,1

-1

·-··•-1a1•..,

1.-1-

flllllCIEI N -

263

3,373
50

1,642
Z,103
1,000

3,316
65
350

11,167
941
2,962

Z,801

325
5,9]2

m

100

140
5]5

10]

PAIIIIDA llfOIMIJVA:

EMI/
-NIINA
-IL
IOJCO

375

W•Mu
IOIAJ. 2/
1'9/TOIAJ. Ji

255,•
Z.1

m,556
2.7

297,saa
4.2

1/ EllttfCNt NJ• protr... • r..,,.....r• de Mdfeno pleae.
2/ lota( • -'•1-- .,. et ...-~ • _,.. ln1tm1ettMt•.

40

100
40

110

60

615
400

50
400

m.m
7.1

92,670
6.5

•••tn

10

605

10

555

710
50
110
550

11,D9

n,,-

6.l

7.1

14,597
7.7

Kt,J11
1.5

so

l/ ..........141, , _ _ • • • ,.._ _, -rol1• _, la
to&lt;•I.
'~•• IM.,.,.tf-l C.,ttet Nerket1, lntern11tfonel llanlltwy f\aW (11W), ,._,o. 19'1 (Cuadro 11); y •ttmc:IGnN (UW).

�.
~n-&lt;;
; !I ~,
... .
;f !e'i ¡
~

- 1

tif H-1u~~u
;L:
Is:: u!r=
►
~~

o

1=

o 15.,

~@
e►

8

~

;

11!

&gt;

tai:

~
~

.ui~
-'-i•-

;

;;

tli
ií
!tt•:

1

;

··...: 1
•. 11'l •!- 1 ~
fi
!1:;
-¡¡,
1
1.. : !.-

~• i

.

-~, -,

N

..

i:

:~

: ~:

•

•

,.,.¡:,

:U

: f: : ~ : ,:

•

: r: : f:

: ;~¡¡¡ Sí:

!&lt;', . . Nl!' ,
Kj ,

..

gN

: !. :

l : :~

;

7-

~

~

t-

-ª
a ;-

!- 1- -t
J i .

~

°'

i iil i
~

;- iJ

¡ ill
i

:i :~:

:~: :e:;ii:~~~ ~~ei:~15i:

N

•

,o

:~ :~: :~

: ~E$ ~~ : i::i:

: ~:

11

1

~

&gt;

1

:

: ~: : : : :i

•

: i:

dl:: : iHi

i

~

:g: :UI ii :

: &amp; : : ~: :

: ii! : i :

: g: : § :

....

►--

i

í

~
I!

hi~r

!I

~i~s f~ !illl!!IE
es-,5¡~11g,e&amp;~i
8 ui;;s&amp;
-e ► ;I• i1
1 ::s~~ ~e@:¡¡¡
¡;
¡;:
¡;:
1
► ;r¡;¡ íL;g

~~

r; • r; • • .; • l!l l'll 111 • !::t $ 1111
5 , J:, , o , - ~ - , o o - ? í i

!

: g~I

i

: SíUiii: ;!! :

:i::si:

N

• o.

:~

1
•
!

¡i

••
pi

JI

alN

l"
¡!
-!!

11

~

:~:

lll ~

: s:i;s

: ~ : :! :

9!::i:~8:

' "'~w
.... o '

-

N

: ¡;ei~ :

: :11: ~:.

1i!

: 5~ :

: 8:

¡ ~I

: :11 : ~: :

i

: ¡¡:

:~5:

:861

=

1

il

.:

,O

t

! 5

•1
!.

b

;-1 i

Hi

-e~

:~: ~fi :: ~i;c

: i: ti: :i

. i: ~ : : li! é :

: ~~ :

: ;j :

d! &lt;

f~
~1 ;í!

1

N

S

~l&lt;! , .,. , !&lt;!¡;;,.¡;; , w"':!:l&lt;!
o~•m•5: .... o- .... ,2Viih... s

:S; ~i~:

:~:g~:i~:i

:!! • .. • i'! O! ~ !'I !::t • •
• • _ , .... , 'i3~Nª""' ' •0
f:: t,!

-1

OJADR0 3
CMACTER!ST!CAS DE LAS EN!SJIJljES DE BIJljOS !NTE-NAC!OIJALES EFECTUAl&gt;AS POR NEX!CO •¡

E■f1or

Ttpo de Prutatarfo

Fec.ha

1-.,orte

Cuo6n

--f■fento

SPl!EAI&gt;

Jn fcfal

PU"ltOI

••••

Plazo
de

Ob9ervec f one■

Meduret.

SECTOlt PUILJ CO
BANCOMEXT

TELNEX

lance de DHerrol lo
E,..:,rHa Ptlbl f ca

Pl!NEX

Eq:,re1a Ptlbl fea

TELIIEX
CFE

Eaprna Pebl ica
E"'Pr•11 Pfll,l ica

SClNEX

lance Nacional hade
Banco de Oeaarrol lo
lenca Necfonel h.cta

Nacfot'\lll Financ iera
IA-X
IAHCOMEXT
TELNEX
IANCOIIER

-X
Nacional financiera
PfllEX
l'fMrX
lance Serf f n
EUM 1/
PEIIEX
IANCl»IEXT

Nactonel Ft nencfer-e
IANCOIIEXT

Banca de Deaarrol lo

e.-"ª

Pel,l lee

■anca Nacional heda
Ell'f)rNI Pfll&gt;l! CI
lance d@ l&gt;eaarrol lo
Ell'f)l'NI Pfll&gt;l fea
E..,r . . . Pel,l ¡ CI
lenca Nac f ona l f zeda

Sobe-rano
E...,,. • •• Pebl fea
lance de DHarrol lo

••ne:• de Oeaar-r-o l lo
81nc1 de D•••r-rol lo

6/89
10/89
3/90
3/90
3/90
5/90
6/90
6/90
7/90

7/90
7/90
7/90
7/90
9 /Q()
10/90
12/.o
2/91
21,1
4/91
4/91
6/91

100 N DLS
320 N DLS
100 N 0M
365 11 DLS
235 N DLS
89 M OLS
150 M OM
130 N DLS
100 M OM
150 N OlS
229 N OLS
500 N cM
100 N tLS
100 N OLS
150 lf tlS
58 lt DLS
300 N 0M

125 M OLS
15 N OLS
laS M DLS
108 N DLS

10.25
LTEU• 1.65
11.25
11.CO
10.25
11.00
11.00
12.25
L!BOlt+5/a
11.00
11.75
11.63
10.50
10.00
10.00
10.00
9.88

17.00
9.62
11.25
11.00
11.50
13.50
11.55
11.00
11.00
13.00
9.65
11.24
12.10
11.46
11. 75
12.50
10.37
10.35
11.00
10.00
9.88

azo
165
300
240
290
~

265
260

uo
4'S

130
240
330
290

370
450
190
320
260
zas
250

5
5
5
5
5
5
3
5
1.5
5
6
5
5
3
5
5
2
1
5
5_

Gerant i z.ado con derechos sobre pego1 venctdoa de la Cte. AT&amp;T.

Garentfzado con der•chos sobre peg01 vencidos de le Cia. AT&amp;T.
Garant i zado con ventea futura,.
Operacl6n l lgeda 1 111 SWAP de dfvf111.

Garantfzedo con cuentas _por cobrar.
Opcf6n de redencf6n anticipada ante ..,. prfv1thacf6n de TELMEX.
Garant Izado con cuentes por cobrar.
Opci6n de rtdencf6n anticipada.

Opcf6n de redencl6n antlcfpeda.

:!2
a.
~

't,

i·

Opcl6n de rtdencl6n 1nticfpeda.
Opci6n de rtdencf6n antfcfpeda.

~

c.

r

¡...

tí

�CMACTE'-!ITICAI DI LAS EIIISlmllS DE -

....

(C.-0 3, Cont.)

~

Rondl■lonto

Tipo de

E■laor

Preat ■t■rlo

fecha

l11POrte

C'-"6n

lnfcl ■ I

-AD
....,toa

••••

Plazo

e1
¡

Observeclone•

d■

Mad.Jrez

SICTCII PUVADO

s..ál t Enterprl a■ 2/
L■ Nodern■

T• Tr- 3/
1niá1■ trh I l'ondlroa■
.....,.lt Enterprbe 2/

,,,..., s'

d■lt

l■rton

Corp, 4/
. _ , S.A. de C.V.
Sld■lt lnt■m■ tlon■ I

TfUIEJ(

Ellp"H■ Prl ..-E""'"" Prfv[..,,......r1..E..,,.■aa Privada

10/39
1/90
4/90
5/90
6/90

~ - ,rlv■de
e..,,.n■ PrlvEllp". . . Prlve..,,.■a ■ PrlvPrivatizado

1/90

Elllpr•• Pr-fvada

CEIIEX

Ellprn■ prlv■de

T• Tr■de 3/
Dffturcar 5/

E..,,-n■ prlv■de

APASCO

E..,,.. . . prl ,,__
prl..-E...r■-1 prlv■de

~

l■nco loprlvath■do

C8IEX

8/90
9/90
12/90
3/91
5/91
6/91
8/91
9/91
11/91
11/91
3/92
5/92
6/92

e..,,....

l■nc1 l■rfln

l■nco laprlVllth■do

AfltOYIAS DI! llfXICO
MD IC0 • TOI.UCA

r.,.... Privada
E■ fal6n Prfv■de

150
65
33
22
100
50
75
60
50
570
425
50
25
150
100
181
90
100
207

DLS
DlS
DlS
OlS
DLS
DlS
DlS
DlS
DlS
DlS
DU
DlS
DlS
DlS
DlS
DlS
DlS
DLS
DlS

10.25

16.00
16.37
14.25
16.00
13.50
13.00
14.24
14.25
14.00
8.73
15.60
7.50
11.75
10.aa
10.38

9.75
11.00

9.80
11.17

11.00
13.50
12.00
11.00
1·3A 11.00
1D.25
12.00
12.00
12.00
TEU4A+1.5
9.41
7.50
8.00

800

830
550
760
500
470
600
570
600
150
680

·40
560
450
357

437
444

2.5
2
2
12
5
3
3
5
5
5
6
2
3
5
5
3

1

G■r■ntfz■do con ecclon■a de dos -ldl ■rl ■o.
Garanthado por depNhoa en IAIICCIIER en Londr•• ·
Opcfon■a de rldencf6n ■ntfclpad■ y Call.
Convertible • ADfta.

Garant Izado con c1.Mntas por cobrar.
Gor■nth■do por de¡,&amp;altoa ■n . _ . Serfln
G■ r■nt hedo

■n

Londres.

por de¡,&amp;a ltoa on IAIICllNR on londrn.

Gar■nth■do con derechos sobre ,,...,. -,cfdoa de 1 ■ Cf ■• ATI.T.

Convertible.

Opclon■ t de redencf6n anticipad■ y C1II.
Garant f zl'do con ci.»nt•• por cobrar.

Garent izado con cuenta e por cobrar.
Opc f l&gt;n Col l.
Garantizado con loa fngrnos de t..n1 autop1ata.

•¡ Jw,fo 1999 • Jw,fo 1992.
1/ Ettadoa lk'lldoa Nexfc■noo (prHtltlrfo
2/ So.afdfarh extr■nJtr• de CENEX.

oober■noJ.

3/ ff 1111 utr■nJ ■re de TAIISA.
4/ ltbeldf ■rf1 ■xtr■nJ ■ro de l• Corporecl6n lncántrftl Son luis.

5/ -fdfarf ■ del G,,..., Sfd■lt.
ltotaa: ••••U llonH; . . . . u .. de Mi llonN; OLS• D6larH de los Eatados unfdoa; OM• Merco Altalr\; cM• Chel1n; EC\J• Unidad Monetaria Europea;
PTA• Pffeta; CAN• D6lar Canedfens•; LB• Lfbra Esterlina; FF• Franco Frances. BMV: Bolsa Mexicana de Valores; y AORs (American Depoaltory Recefpta):
lec!- _,,c■-a d■ OtpNftO.
fuentes: Prfwta Nark■t ffn■ncfng for Dtvaloping CountrfH, Jntern■ tfon■ l Nonetary fWld, Dfc!Mbr■ 1991 y 1992 (Cuadros A17 y AS&gt;; y El Mercado de ValorH,
Maclonel Financiera, varios ntatros.

CAltACTIIIIITICM DI! LAS EIIIIIONH DE . _ ( - o l, Cont.)

lltlaor

Tipo de

Pr■at1t1rfo

fecha

lo,port■

C'-"6n

•-f•lonto
lnfcf1l

SPIEAD

PI.titos

_,..

--

Eapret■ Ptbllc■

.. lene, de

-~.-r-

NI 1/

o..arrol lo

IMIXlllfllT

f--■ Ptblfc■
ll■nc■ de D-■rrollo
l■nc ■ de D■a■ rrol lo

-1/

Soberano

ll■clon■ l '1-l ■r ■

ltMCaUT

..,._. Ptbllc■
1-■ de o . . .rrollo
ll■nc■ de Dfferrol lo

1-■ l■rfln

1-■ ll■cfon■ llz-

"-,....

_,on■ 1

_,_, ,,_,_
_,_1 "-,.... -•0-.-011.
_,_1
. _. . . Ptbllca
l■nc1 d■

,i,,...,.,.a

'NI&lt;
-

lnt.,,_lon■ l

-rrollo

E■preu Ptbllc■

de Dfferrollo
. _ . . . Ptbllc■
ll■nc■

-

Ptbllco

7/91
7/91
7/91
9/91
10/91
10/91
11/91
11/91
12/91
1/92
1/92
2/92

2/9Z
J/92
4/92

sm
5/92
6/92

100 11 ECU
100 N DlS
10 191 PTA
150 N DLI
150 N DU
60 11 CA11

100 11 LI
500 N cM
100 N OlS
10 191 PTA
2211 DU
150 N Dll
100 11 ICU
100 N DLS
31111 DlS
100 N DlS
500 N fF
50 N DlS

Oba■rvecfOMe

NeóJr■z

-

'NI&lt;

Plazo
de

10.75
10.75
14.25
10.25
10.62
11.00
12.ZS
10.75
6.00
13.00
5.79
8.75
10.25
9.38

10.48
10.60
14.88
10.25
10.70
11.04
12.16
10.71
6.00
13.00

23a
227
250
·30
155

11.60
10.05
9.45

215
190
205

10
5
7
10
5
5
2.7
5
5
7

9.38
10.75
8.13

9.57
10.114
8.00

190
172
259

10
2
l

240
239
175
245

zao

3a

3

5
5

1
Oper■cfen lfl■de • un SVAP.
Operocfl&gt;n l l g - a un SIIAP •

C'-"6n adlcfon■ l (W■ rr■nta) con valor lfpdo al lrdfc■ de - ·

Operecf6n l fgad■ a .., S1IAP d■ dfvl-.

Garantizado contra activos.

::!l
s.
¡

l
~

¡...
~

�i

CUADRO 3A
CARACTERISTICAS DE LAS EMISIONES DE BOIIOS INTERNACIONALES EFECTUADAS POR MEXICO EN 1993 */

f

Rendf■fento (X)

Ealoor

Tipo de Prestatario

Fecha

ln.,orte 1/

Cup6n

----- -- .. -.. -- -- ... -Inicial

l'ENEX

ElipNsMICA
NYLSA, S.A.

Necl-l "nanclere

2/

GM..IRII, S.A.

E1M (Y-ff)

--

3/
Nocional Financiero

4/

CYOSA

BANCCNUT

Gr""° Televl . .
Norlna del - l o
Control-• Co■orclal N••·
( Y -. .,

c-,to• ApMc:o, SA de CV s,
BANCGIEXT 6/
Tranaportacfbn Narftt• Mexfcane

7/

PEll!X

--

~

PEIIE1f

-

Eapr•s• NIDl f ca
Elllpreso l'rlvElllprHa l ' r l 1..:.a de ON8rrol lo
En,prHO Prl._-

P!IIE1(

4/
CENEX
Necl-l "nanclara
,,..._tri• unfc:IH
lenco Cr•I

IIANCOIIEXT

IANCONH

Pflbllco

lllnCO de Dnorrol lo

• - o Reprlvotl~ado
EaprHa Prlvedo
lenca de Oesar-rol lo
E111prHo Prlvedo

Eaprese Prfvedo
s-rEn.,resa P.-lveda
Banca de D•sarrol lo
Eo,presa Privado
Elllprffa Pflbl I C1
EapreH Pebli ca
lance de DHarrol lo
En,pr... Pr1..lanca de o...rrol lo
Eapr... Prfvedo
lenco Repr I vot Izado
• ~ Reprfvotltado

14/1/93
25/1/93
27/1/93
10/11/93
17/11/93
24/11/93
8/111 /93
10/ 111 /93
22/111/93
23/111/93
25/111/93
26/111/93
31/111/93
1/IV/93
2/IV/93
6/JV/93
15/IV/93
5/V/93
17/V/93
21/V/93
25/V/93
27/V/93
3/Vl/93
14/Vl/93
15/Vl/93
18/Vl/93

125.0
225.0
175.0
100.0
125.0
200.0
101.0
86.8
175.0

so.o
150.0
200.0
25 . 0
130.0
58.9
50.1
127.1
200.0
62.0
150.0
&amp;0.3
1000.0
100.0
75 . 0
150.0
750.0

8.250
9.750
11 . 000
5.875
9.750
7 . 250
6.000
13 . 600
9.125
9.250
8.000
Flotante
8.000
8.750
6.970
9.250
8.000
9.250
8.375
6.250
12.650
8.875
Flotante
10 . 000
8.375
8.000

8.133
9.M1
11.160
n.d.
9.760
7 . 306
n.d.
13.710
9.180
9.640
7.860
LIBOR 6N+3.125X
n.d.
8.920
n.d.

9.960
8.050
9 . 285
8.710
6.440
12.900
8.990
LI 80R 611+. 25X
n.d.
n.d.
n.d.

Vencl■lento

Obeervacloneo

4/11/911
9/11/91
23/11/911
17/11/91
9/111/98
16/111/91
30/111/98
2/IV/91
6/IV/00
8/IV/98
14/IV/00
7/IV/96
6/IV/00
21/IV/91
12/Vll 1/00
20/IV/911
6/V/911
15/V/03
27/V/98
10/Vl/96
21/Vl/91
10/Vl/911
2/Vll/98
21/Vl/911
29/Vl/95
7/Vll/98

Opcl6n Coll 95

Actual

7 .14
n.d.
8.51
n.d.
7.91
6.29
n.d.
n.d.

7.65
8.71
n.d.
n.d.
7.81
8.21
7.87
n.d.
n.d.
8.76
n . d.
6.91
n.d.
7.80
n.d.
9.79
7.32
7.63

Opcl6n Col l 95
Opcl6n Cell 95
Opcl6n Put 911
Opclbn Cal l 95

Opcl6n Coll 93
Opcl6n Coll 96
Opclen Call 911
Opclbn Cal l 95
Opclbn Call 95

CAAACTERISTICAS DE LAS EMISIONES Df ll0ll0S (Cuadro 3A, Cont.)

E■ loor

Tfpo de Prestatarfo

11""'° INSA
IAIICaE(r Clono Yri•&gt;

o....,..1 ....
Gn.,po

c--.,.

!UN cs...raf)
IIANCONEXT
• - o lnternocfonal
l'ENEX 9/

ª'

Eapr•o Prlvl.nca de Ouarrollo
flllproH Prlv,..,..... l ' r l ,_r_
lance de o ...rrol lo
• - o ll!H"lvatlzado
flllprNa Pebl f ca

*/ Enero • Jul fo de 1993.
1/ Ntllonn de d6loreo de loo Eot- Unldoo.
2/ Operecl_, conjunta con Tel■vlH, Incorporando Worrantt.
3/ E■lolen -lneda on fronc:o oulzo (150 millones).
4/ Ealofen - 1 - en PNltlO (10 ■ll ■tllonn).
5/ Ealofen _ , , _ on •reo • l - cao ■lllonn).
6/ E■fofen _ , , _ on •reo • 1 - (200 10flloneo).
7/ l!■lolen
on chelln (700 ■lllonn).
8/ l!■ lof.., _ , , _ an ~ (10 ■fl •flloneo).
9/ Elllolen . . , _ , , _ on chel In (400 o,f l lonao).
n.d. No dloponfble.

..,_,nadt

,,_te: LATINFINANCE, N-ro 50, Octlbre de 1993.

Fecha

23/Vl/93
29/Vl/93
7/VI 1/93
13/VI 1/93
14/VI 1/93
19/VJ 1/93
22/VI 1/93
23/VI 1/93

lq,orta 1/

90.D
200.0
150.0
110. 0
93.4

Rendimiento CX)
Cup6n

8.750
7.500
8.375
6.250
4.900

zoo.o

8.ooo

100.0
32.6

8.750
8.375

··•····•·•····•r••
Inicial

Act\Ml

8.900
n.d.
8.501
n.d.
n.d.
n.d.
8.800
n .d.

n.d.
7.65
8.48
n.d.
n.d.
a. 11
8.46
n.d.

Vanc1■f anto

7/Vll/98
1/Vll/00
15/Vll/99
27/VI 1/96
Zl/Vll/96
5/Vll 1/03
4/Vll 1/911
27/V/99

Obeervacloneo

Opclen Col l 95

::!l

.s.
~

"O

tªº

?
¡...
~

�-

CUADRO 4

&amp;

EMISIONES OE EUltOPAl'El tOMUCIAl EFECTUADA$ POlt PAISES EN OESM1tOl.l0
(MI les de Mil lonH de 06larH de loa Estados Unidos)

Dlcle ■ bre

-- --. ---.--· --. -. --. --

1993

.. ---·- --- ............ -. -·-· -........... ---

,_

1989

1990

1991

1992

Mr~o

'"''º

7.38
1.53
3.77
0.62
Z.09
0.60
s.aa

7.21
0.97
4.06
0.40
3.35
0.74
a.u

5.00
1.00
4.60
0.40
4.60
1.70
9.70

5.70
0.90
7.40
1.50
7.00
1.60
11.50

a.70
0.90
a.40
4.20
1.20
1.50
a.90

9.60
0.90
6.50
3.00
0.50
,.so
a.zo

a.4o
0.90
7.00
4.ZO
0.90
1.70

a.zo

11.60
1.00
6.60
Z.90
0.50
1.90
a. 10

0.14
0.05
0.03
0.26

0.06
0.12
0.05
0.03
0.02

0.10

o.zo

0.10

0.10

0.10
0.10

0.10
0.10

0.10
0.90
o.so

0.20
0.30

0.30
0.30
1.60

0.30
0.40
1.70

0.60
0.40
2.50
0.10

0.70
o.so

0.40

0.70

0.10

0.10

0.10

o. 10

o.zo

0.10

o.zo

o.zo

2.00
0.30

o.so

0.40
2.40
0.40

. -. -- ... --· ..................... -.... -· .. ----

kptl-•

f

P1tlllCIPALH PAISIS
INOUSTIIAI.U
ESTADOS UII IDOS
CANAOA
FlAIICIA
ALEMANIA
ITALIA
JAPON

lflllO 1.111100

PAISIS EN OESMIOI.LO
Ant . ._.1&lt;11 SOVIUICA

lll&gt;IA
COIEA OEL SUR
TAILAl91A
TUl:GUIA

AltGUTIIIA
IRAStl
MUito
YUUUlLA
OIWI

0.19
0.06
0.09

LAS IAMAMS

IA-IN
IUN..l)AS
LAS ISLAS CA I MAM
HONG KOMC

AMT I LLAS HOlANDESAS

0.26
0.05
o.al
0.36
0.19

O.lO

2.ao
0.10

o. 11

o.oa
0.17
0.02
1.85
0.48

0.10
2.20
0.40

z.oo

2.40
0.40

0.14

z.ao
0.20
0.10

fuente: lnt•rnational aenlclng and Flnancl•l Marltet oevelOpMenU, lanlt for lnternatlonal SettletMnU, vario• ne.eros.

Grállcs 1
IIWERSION EXTRANJERA DIRECTA Y DE CARTERA
(Compcn/clón de /os Flujos de lrrverslón en 1992)

■

l,-,.;wsJón

~

□

Mere.do Acclonerlo

□

MflfC«lo de Dinero

:!J

46.4%

I

Fuente: Elaborado con datos del Banco de México.

t

"é

j·

¡

p
¡..

~

�~
~2
IHVERSIOH EX1MHJEAA EN EL MERCNJO ACCIOHAAIO
(eon,po.lt:ldn ,,__,.i por npo_ a. /nw,a/6n)

e~

'

~ 2,,,.
7.3%

-.,.

OlcJ.n&gt;bt9 fg{/1

O/c-1990

•1•

ADII'•

1.Jtns.-lpclM

L]

□ --

2.4~
,2.3%
8.3%

Oc:tub&lt;• 11193

Dlelembf• 1992

1_

, Elaborado con dlltoa d• la So/u M__,,.
deVelorM

G"1Jca3

INVERSION EXTRANJERA EN EL MERCADo DE DINERO
(Co,npo.icldn Porc-.i por

,,,._,,to}

54.~

■ cnn
30 Dlcl•ml&gt;n fg{/1

■

8()NOff•¡

□

TESOBONOS

□

AJUSTABONOS

::!J

.E.

!i

30 0.Ceembte 1992

•¡ 1nciu,,. adqul•lc- d• PAGAFES.,, 11191
l.Fv.n,.
- Elaborado con d•to• d• la Bol.J• M•xie•na
~. VelorN

"O
t 9 Octubre 1993

j·

~

r

b;
i--

�Ensayos - V ~ XII, Núm. 2, Noviembre 1993 - Pp.153-184

La influencia del salarlo mínimo
sobre el salario medio y la ocupación
industrial. México 1970 - 1989.
Jorge N. Va/ero Gil•

l. Introducción
El objetivo del presente trabajo es estudiar la relación entre el salario
mínimo, los sueldos y prestaciones medios industriales y la ocupación en
el mediano y largo plazo. El análisis se hace para la industria de alimentos,
bebidas y tabaco en México, en el período de 1970 a 1989.
La influencia en el largo plaro de una variable de política económica
sobre otra es una cuestión fundamental para la regulación de una economía.
La idea de los salarios mínimos es precisamente influir los salarios del
mercado. Al analizar dicha influencia para el largo plazo, pretendemos
llegar a conocer en primer lugar si el Estado puede regular el salario
de una industria y en segundo lugar si se puede considerar al crecimiento
en el salario mínimo y al crecimiento en los salarios como equivalentes.

Se han hecho estudios sobre los efectos del salario mínimo para el
caso de Puerto Rico y se ha encontrado que los incrementos en el salario
mínimo lograron aumentos en los niveles generales de salarios. Entre
las características especiales de Puerto Rico, a diferencia de México, habría
que incluir la hbre movilidad de bienes y trabajo con los Estados Unidos.
Reynolds (1965) encontró que el impacto del salario mínimo sobre los
salarios reales se logró a costa de la ocupación y Santiago (1989} encontró
que dicho impacto generó desempleo y disminución en la participación
de la fuerza de trabajo.

• FJ autor a Director de la Facultad de &amp;x&gt;nomía de la Universidad Autónoma de Nuevo

León.

�154Ensayos

La técnica de análisis utili7.ada para capturar los efectos de largo
plazo es el análisis espectral. Este estudio encuentra una relación estable
entre el salario mínimo y los sueldos, salarios y prestaciones medios de
la industria de alimentos, bebidas y tabaco para los años ochentas, pero
no para los años setentas.

11. Descripción
Se descn"be enseguida, para el caso de la industria de alimentos, bebidas
y tabaco en México, el comportamiento de cuatro variables durante. el
período de 1970 a 1989 utilizando datos mensuales: los sueldos, salanos
y prestaciones reales, el salario mínimo real, la ocupación1 y la tasa de
inflación. Se usa dicha industria unicamente por ser la primera en el listado
que aparece en los listados de información del Banco de Mé:xi~. Como
las variables de ocupación y salarios2 vienen en forma de índices, todas
las variables fueron transformadas a logaritmos.
En la gráfica 1 se presenta el logaritmo del índice de sueldos, salarios
y prestaciones reales de la industria de alimentos, bebidas y tabaco. Los
picos que se observan corresponden a diciembre de cada año, época en
que se pagan los aguinaldos y reflejan la estacionalidad de la serie. La
barra que separa la gráfica está situada en enero de 1980. En dicha
gráfica no se observa ninguna tendencia creciente de los salarios, y es
claro que hacia 1982 (antes de la observación 169) los salarios reales
inician su caída.

En la gráfica 2 se muestra el logaritmo del índice del salario mínimo
real. Los picos son los aumentos en el salario mínimo nominal y las caídas
se deben a la inflación. Se puede apreciar los salarios mínimos reales
fueron aumentando hasta 1976 (observación 85). Se aprecia claramente,
en los años ochentas, los bruscos cambios salariales ocurridos en 1982
(observaciones 157 a 168) y luego la caída salarial real. Al comparar tas·
gráficas 1 y 2, se observa que mientras los mínimos reales aumentaban
en los años setentas no aparecía un crecimiento semejante en los sueldos,
salarios y prestaciones reales de la industria.
En la gráfica 3 se presenta el logaritmo del índice de ocupación industrial con base a enero de 1980. La óeupación aparece como estacional
y es creciente durante los años setentas. Desde junio de 1982 a diciembre

La influencia del salario...155

de 1984 la .ocupación cae a un nivel semejante al de enero de 1980. Después
la ocupaaón no recupera la tasa de crecimiento de los setentas.
En la gráfica 4 se presentan los incrementos mensuales en la tasa
de. infla~ón. S~ observa que desde febrero de 1973 (observación 49)
la inflaaón empieza a aumentar y se mantiene en un nuevo nivel durante
el resto de 1~ años setentas. En los ochentas, la inflación empieza a
aumentar haaa 1~1 (obervación 145) y alcanza niveles muy altos en agosto
de ~982. N~ es ~o hasta 1989 (alrededor de la observación 241) que
el mvel de inflación mensual retorna a niveles semejantes a 1980.
. Comparando las gráficas 2, 3 y 4, se observa que la caída en los
salanos reales en los años ochentas se ve acompañada de la caída en
la ocupación y de altas tasas de inflación dando entrada a un período
de recesión económica.

111. El salario mínimo
La introducción del salario mínimo tiene como efecto crear dos sectores
en ~ economía: uno cubierto por el salario mínimo (donde se cubre el
mínimo o más) y el otro no cubierto (donde los salarios están por debajo
del salario mínimo). Las empresas manufactureras encuestadas por el INEGI son empresas grandes, y se puede suponer que dicha muestra está
censur~da de. tal forma que las empresas en el sector no cubierto por
el salario mínimo no son encuestadas'. Por tanto el análisis aquí se hará
en torno a las empresas donde se cubre el· salario mínimo o más.

Para hacer el análisis se dividió la muestra en dos partes de febrero
de 1970 a diciembre de 1979 y de enero de 1980 a octubre 'de 1989, ya
que se deseab,t conocer si se deben considerar cambios estructurales entre
ambos períodos. Aunque la división entre "años setentas" y "años ochentas"
es un tanto arbitraria, hubo diferencias entre ambos períodos como se
observa en las gráficas 1 a 4, siendo de especial relevancia el hecho de
que en los años setentas el salario mínimo real fue en promedio ascendente
Yen la década de los ochentas fue en promedio descendente (ver gráfica
2).
Al formular la hipótesis de que los salarios mínimos son una señal
que se transmite al mercado acerca de los cambios en los niveles de salarios,

�~

1

Gráfica 1.
Log. del fndlce de sueldos, salarlos y prestaciones reales.
Enero de 1969 a Octubre de 1989. Base: Enero de 1969 • O.

o ,~Wl;wJ~Jutll;J'L.J

i~G"GJl _l ... JIA 1
Setentas

1

25

49

73

97

121

145

169

193

217

241

Gráfica 2.
Log. del índice del salarlo minlmo real. Enero de 1969 a Diciembre de
1989. Base: enero de 1969 = o.

o

"""=---·

1"'""'-' \

11

Setentas

Ochentas

E;'

g

1

25

49

73

97

121

145

169

193

217

241

s2·

i

i

p

~

�¡¡
tri

j
Gráfica 3.
Log de la ocupación Industrial. Enero de 1968 a Octubre de 1989.
Base: enero de 1980 "" o.

Ochentas

1

25

73

49

97

121

145

169

193

217

241

Gráfica 4.
Incrementos mensuales en la tasa de Inflación.
Febrero de 1969 a enero de 1991.
En. 1988
Setentas

Agosto 1982 _ _ _ 0chentas -➔---

&amp;"

g

1

25

49

73

97

121

145

169

193

217

241

g
a-

i

J.

~

�1&lt;,0F.mayos

hay que considerar que a pesar de transmitirse la misma señal (el salario
mínimo), los resultados pueden ser diferentes para ambos períodos de
estudio.
Si el trabajo es homogéneo, la empresa en el sector cubierto no
tendrá incentivos a otorgar aumentos mayores a los del salario mínimo
y encontrará sus nuevos trabajadores en el sector no cubierto; por otra
parte, en cuanto a otorgar un incremento salarial menor al incremento
en el salario mínimo, puede conducir al cierre de la empresa. Esta situación
se aplica particularmente al caso de los años ochentas donde el salario
mínimo real fue decreciendo y el Estado regulaba, a través de las Juntas
Locales de Conciliación y Arbitraje, que los incrementos porcentuales
fueran al menos los del salario mínimo. En este caso el múnimo tiene
un claro efecto de intervención o de regulación.
En la medida que el trabajo es heterogéneo, la elección de los productores y trabajadores que se encuentran en el sector cubierto, en cuanto
a pagar (y reci'bir) incrementos salariales por encima o por abajo de
los incrementos porcentuales en el salario mínimo, va a depender de
anticipaciones acerca de sus costos alternativos. En este caso el mínimo
provee información acerca del mercado a los agentes económicos individuales.
La hipótesis que se examina en este trabajo, es si se puede interpretar
al salario mínimo como una señal que se lanza al mercado industrial acerca

de los costos alternativos tanto para las empresas como para los trabajadores. En esta hipótesis se incluye tanto el caso del salario mínimo
como un instrumento de regulación del Estado como el del mero proveedor
de información. No se pretende estudiar como el salario mínimo afectó
los salarios promedios en todo el mercadol.

La influencia del salario...161

Para hacer este análisis se utilizó

.

~"'i:S:,.~:::.,~C:-~=;=:u~

unpacto, en términos de frccue: • posa~ que nos.dice ~I tamaño del
sobre la dependiente. La otra aas,fun ºóque bclane la vanable mdependiente
.
anes defase que
di
l
re~o eXJStcntc entre la actuación de una • bl
'
_nos ce e
FJ mtcrés aquí es ver si la ganancia sól vana ~ Y la reacaón de otra.
o si por el contrario se mantiene en I o es _estaaonal y de corto plazo
para ver si una variable consts·t t e mediano plazo. Por otra parte,
en emente precede a otra, obse
una gráfica de fase si la línea de fase no cruza el valor se
cero. rva en
Se formula la hipótesis d
1sal .
~odelando que los agentes ~;:~ el =~':n~=od~ salario mínimo
infieren el salario de su mercado (s):
( ) Yque de éste
(1)

rrtanoa

donde ,¡ es el error de medición La im
.
directamente del grado de ince~d
de la señal m dependerá
salario del mercado. Para procede';";, re ;;;cto al verdadero nivel del
peranza y supongamos ue E
ente, sea E el operador EsJ), Yque las varianzas E(J) y E((:f')t+J? - E(m,) =E(,¡,) =O (para todo
el sa1ar· mínim
eXJSten. Proyectando5 el salario sob e
0
•
o para obtener el estimador de mínimos cuadr d r
a~se
obti~

~1°:

00

(2)

5t = I Am.+t + 11,
k=-oo

donde los coeficientes /J deben satisfacer las ecuaClones
.
normales:
00

(3)

IV. El modelo
En el análisis espectral los componentes de baja frecuencia del espectro
suelen identificarse con el largo plazo e incluso con la economía en su
estado estable4 mientras que los de alta frecuencia se identifican con el
corto plaw. Además de separar entre corto y largo plazo, el hacer el
análisis en términos de frecuencia nos ayuda a evadir el •problema de

autocorrelación.

E

&lt;m.+j5t)

=

¿ PkE&lt;m.+J·ffii+k),

k=-oo

~,,(w~

j= -

00 00

'

Si tomamos la transformada de F · r'
el espectro del mínimo
oune en ambos lad~ obtenemos:
el mínimo r (iw) la
e! espectro cruzado entre el salario y
en términos :: fr
. et n e Impulso respuesta H(iw) expresados
y {111t}, la notaci:u;:~rº:~:~~n cuenta que para las series {5t}

�162Emayos

La influencia del salario... 163

OO

I

s.

-iWi

Cov( +i•llli)e

k=-oo

. . covan~
.
la transformación de la ecuación (3) es:
donde Cov mdica

con lo que la función de impulso respuesta se puede expresar como·.

H(iw) =

estimaron los espectros cruzados. Se hará referencia a dichas series como
la ocupación {O), el salario {S) y el mínimo o salario mínimo {M).
Con dichas variables se hacen tres análisis: uno para la relación entre
salarios y mínimo (ecuación 6), otro para la relación entre ocupación
y salarios (ecuación 7) y el tercero para la relación entre la ocupación
y el mínimo (ecuación 8). Las ecuaciones son las siguientes:
(6)

rMs(iw)
f MM(w)

Usando la ecuación (1) yaceptando el supuesto de que E(m11lt+j) =0,
la ecuación anterior se expresa como:

00

S(t)

= h(t) • M(t) + e1(t) =. }: /3jM1.; + e1(t)
J=-oo

(7)

00

O(t)

= f(t)

• M(t) + ei(t)

=. }:

YjMt-j + ei(t)

J=-oo

(8)

00

O(t)

= d(t) • S(t) + ~(t) = . }: '\S1.; + ~(t)
J =-oo

f ss(iw)
(S)

H(iw)

=----f ss(w) + f1717(w)

d 1 fun .ón de impulso-respuesta, y por tanto
Entonces, el ~alor e a _ci (l P's)' dependerá de los tamaños
el valor de la fun~ón de ganancia ar~ cad; frecuencia. Si la varianza
relativos de la varianza de s Y11 P d
arada con la de los errores
de s (el salario del mercado) es gran e compd
gún la ecuación
·
de s no provendrá e 17, Y se
.
1
17 entonces a varianza
.
. ) s· r el contrario la varianza
(1) dependerá de m (del saldarm ~os· eni;:'ces m no tendrá nada (o
de 11 es grande compara a con
,
muy poco) que explicar.
. entre e1 sal
· y el 1mínimo
La interpretación de la relación
. arto
mínimoeny
términos de señales se puede ext.ender a la relaciól:i:i~: epodrían ser
.
En t caso los mcrementos en e
la
ocupación.
es e de cam
' b'ios ocurridos O por ocurrir en el mercado.
señales
para los agentes

1 álisis empírico se dividió a la muestra en dos partes:
h
Para acer e an . .
de enero de 1980 a octubre
de febrero de l~°ca:!c;~:~~~r!e e~:¿nal y de tendenci~ a las tres
de 1989• Se ª~ -•
.ó (O) los sueldos y prestaciones reales
series bajo estudi_u-: la_ ~u(pa)ci ni saÍ . mínimo real (M) y luego se
en la industria alimenbeta S Ye
arto
.

Los resultados que se detallan en seguida muestran que es correcto
separar los períodos.

V. Resultados'
V. a. Resultados para la relación de salarios y prestaciones con
salarios mínimos.

Para los años ochentas, se observa que la fase es negativa desde el mes
12 hasta el 48 (ver gráfica 5)16, indicando que el salario mínimo guía
(o liderea) a los salarios en el largo plazo. Además, la gráfica 6 de ganancia
muestra que el parámetro de ganancia es muy estable en el mediano plazo.
Awi mas, las bandas de confianza para la ganancia (y, por tanto, para
la fase) que aparecen en la gráfica 8 muestran claramente que la ganancia
es significativamente diferente de cero (las pruebas que se reportan se
hacen al 10% de significación. Ver, sin embargo, la nota 13).
Para los años setentas la fase es negativa entre los 14 y los 36 meses
(ver gráfica 5) mostrando de nuevo que el salario mínimo guía a los salarios
en ese período. La ganancia (gráfica 6) se caracteriza por la existencia

�164Ensayos

de picos, indicando que la ganancia es estacional y que tiende a perderse.
Esto implica que no se encuentra una relación permanente entre salarios
mínimos ysalarios para los años setentas. Aún más, las bandas de confianza
en la grffica 7 muestran que la ganancia11 (J por tanto la fase) no es
significativamente diferente de cero en los setentas.
De acuerdo al modelo expresado en las ecuaciones (1) a (5), durante
los 80's la relativamente grande varianzas de los salarios y la relativamente
pequeña varianza de hacen pensar, siguiendo la ecuación (4), que la variación de s se debió a la variación de los salarios mínimos m. Por el
contrario, en los setentas, la relativamente pequeña varianza de s y la
mayor varianza de los errores hace ver que la varianza de s no dependió
de la de m. Se puede interpretar, partiendo de la ecuación (1), que
durante el período de los ochentas existió mayor incertidumbre en cuanto
al nivel del salario del mercado y que por lo tanto la señal enviada por
el gobierno a través del salario mínimo fue más importante.

La influencia del saJario...165

V.c. Resultados pan la reladoo entre ocupad6n 1 salarlos DlÍDilllos

Para los años setentas se encuentra
la f
constantemente de signo. Nega~u; ase (gráfica 15) está cambiando
1
de los 13 a los 26. La ganancia ~ os 11 a los 13 meses y positiva
a los 24 meses reflejando el hech
ca 16) es fuertemente estacional
en el mínimo eran cada 24
o que de 1970 a 1974 los aumentos
meses. En los ochentas la
·
pequena,
pero la fase negativa va desde l
gananaa es más
la guía del salario mínimo sobre la
e !°es 11 hasta el 23 indicando
se muestran los intervalos de co~paaón. En las gráficas 17 y 18
observa que no son significativament difi~ara la fase y la ganancia y se
e erentes de cero al l0%.

't

El espectro cruzado (ver gráfi 19
)
es positivo13, como en el caso de: rel! 1:()6 de la ocupaci~n y el mínimo
C1 n entre ocupaaón y salarios.

VI. Conclusiones
V.b. Resultados para la relación entre la ocupación y los salarlos
Para los setentas se encuentra que la fase está cambiando de signo (ver
gráfica 9), por lo que no se puede afirmar si el salario precede a la ocupación
o viceversa12• La ganancia (gráfica 10) aparece con picos estacionales
(12,18,24 meses) y tiende a hacerse cero.
En los ochentas, la fase es positiva en el muy corto plazo (la ocupación
explica los salarios indicando la existencia de escasés de mano de obra?)
y es negativa desde el onceavo al venteavo mes. La ganancia es pequeña
comparada con la de los años setentas. Al formar los intérvalos de confianza (ver gráfica 11 y 12) para la ganancia (J por tanto para la fase)
no se encuentra que sean signficativamente diferentes de cero al 10%
en ninguno de los dos períodos.
En la gráficas 13 y 14 se muestran los espectros cruzados para las
variables ocupación y salarios. Nótese que para los años ochentas el espectro cruzado es claramente positivo en el largo plazo, indicando que
puede existir otra variable que hace que ambas variables crei.can y disminuyan juntas o que los salarios son procíclicos.

Podemos concluir que durante I
h
dieron a los salarios industriales : ~ en: los salarios mínim_os preceno se perdió sino que se mant
e me ano plazo y que su influencia
para el período de los seten uvo contante. Esto no se puede afirmar
efectiva del salario mínimo s1:,· ~toss:ies'!1tados implican la regulación
y que dicha regulación no' fue r:f~
durante los años ochentas
es, únicamente para los años ochentasª ur~te los ~os setentas. Esto
mentos en los salarios y a los in
es válido considerar a los increequivalentes.
crementos en los salarios mínimos como

:os,

Dados los bajos niveles de coherenci

y ~ios, se encontró que ni la ganancia ~
diferentes de cero A
ru

.
fª~ªase1afueron
relac16~ e~tre ~upación
significativamente

demanda del mer~do parentemente hay u~a tercera variable, qlll7.ás la
cruzado positivo para. ¿¡~ª ;1:~as vanables generando un espectro
En cuanto a la relación entre la
· •
.
no se encontró que fuera signifi ti ocupaa.6n mdustnal y el mínimo,
bargo, los resultados para el espeC:U:a::~~erente de cer_o. . Sin emhabrfa que considerar la
.bilidad d
y para la fase mdican que
variable endógena gwada';:r la
e 9óue el sal~o mínimo fuera una
ocupaci n. También, como en el caso

�La influencia del salario... 167

ltí6 Ensayos

de la relación entre ocupación y salarios, es importante considerar que
quizás los cambios en la demanda guían ambas variables.

•. Est~ se hizo después de observar las
parcial. Si L es el operador de rezag
S la gr~cas de ~utocorrelación
la fórmula (l-L)(·1-Lt2)S La estima'os_y
sene en logantmos naturales
·
etón se hizo mediante el programa'
TS.
RA
9

Notas
1 La información sobre salarios corresponde al Indice de salarios, suel-

dos y prestaciones medias, Industria de productos alimenticios, bebidas
y tabaco. Base 1978 = 100. Sistema de Información Laboral sobre el
Sector Manufacturero. Banco de México. Acervo Histórico e Indicadores
Económicos, que a su vez fue tomado de INEGI. La información sobre
ocupación se obtuvo de comparar el Indice anterior con el del Indice
del total de los salarios, sueldos y prestaciones de la misma industria
publicado en la misma fuente. Los salarios mínimos corresponden al Area
Metropolitana de Monterrey, haciéndose prorrateo por días cuando el
aumento no ocurrió el primer día del mes. Los precios corresponden
al Indice Nacional de Precios al Consumidor, publicado por el Banco
de México.
2 Para simplificar la exposición, cuando se habla de salarios se trata
de sueldos, salarios y prestaciones, cuando se habla de industria se refiere
a la muestra de INEGI en la industria de alimentos, bebidas y tabaco,
y cuando se habla del mínimo se refiere al salario mínimo en el Area
Metropolitana de Monterrey.
3 Como se puede observar en la gráfica 2 el salario mínimo real fue
decreciente durante los años ochentas. Sin embargo, existe evidencia de
que el cubrimiento del salario mínimo fue decreciendo durante dicha década (ver Meléndez B., 1993, Gráfica 2).
4 Esta identificación es correcta si los agentes preven los efectos de
las variaciones. (ver McCallum, 1990, p.989).
5 Este es el problema de la extracción de una señal. Ver, por ejemplo,
Sargent (1987, pp. 129 y ss) y Lucas (1980).
6 En las ecuaciones que siguen w indica que la función se está dando
en términos de frecuencia e i indica que la función es compleja.
7 Esta interpretación se puede hacer debido a que la función de impulso
respuesta queda en términos reales y es por tanto el cuadro de la función
de ganancia ya que la función de fase es igual a cero.

En los resultados se usa una
li
se decidió después de examinar
~p tud de ventana de siete. Esto
1
amplitudes entre 5 y 7 La am ~ picos ~e los espectros, que sugerían
uso de pruebas de hipótesis bp
~~ne la ventaja de permitir el
También se usó la metodologí~ r:ri
eton~ d,- ganancia y de fase.
de escoger una gran am litud d~ da por Jenkins y Watts (pp. 280-281)
De e~ta metodología sepconclu óba:~ohasta obtener el detalle deseado.
también para la amplitud l?. Y q
s espectros tenían que revisarse

1;:

10

En las gráficas 5 a 11, las frecuencias
· •
Yse presentan en el eje horizontal O' h . _se convirtieron a meses
en meses y el lector podrá bs . ic o eJe IDlde el tamaño del rezago
derecha corresponden meo o ervar que a medida que se avanza a la
u La b
ores rezagos (y mayores frecuencias).
anda de confianza de la g
. d
la coherencia al cuadrado (ade ás d f1anc1a epende básicamente de
de significación deseado). eua':do ~taos gr~dos de libertad y del nivel
la fase, aunque sean peq .
. es. ta,_ tanto la ganancia como
uenas, serán significativas.
12
Para poder inferir algo sobre la fase e n
·
~bios de signo, como lo argumentan Gr s ecesano que ésta no presente
qwera es importante observar I
b'anger y Hatanaka (1964). Como
os cam 10s que ésta presenta.
13

en té~=~~~n~~;ti~e el estudio tomando a los salarios y al mínimo
era significativamente ',.1:r encontrdó que la ganancia entre dichas variables
uuerente e cero al 5% d sd I d .
mes y que la ganancia de la variable
'6 o e e e éc1mo tercer
y mínimo no eran estadísticame t &lt;&gt;&lt;:up~c1 º. con las variables salarios
usó una amplitud de ventana de 1/:n ~~~hv~ al_ 10%. Cuando se
7
Ymenor varianza, se encontró t '.
g e 1mphcando mayor sesgo
salarios reales y mínim
I arn_bi~n que la ganancia entre las variables
o rea era sigruficativ al 5%
~ue la ganancia en la relación d
t
?sb
o, pero no se encontró
significativa al 10%.
e es as varia les con la ocupación fuera

�La influencia del salario...169

168En&amp;a)'OI

Bibliografía
Doan, Tbomas (1991), RATS. User's Manual. Var Econometrics, lnc.

Granger, C. W. J. y Hatanaka, M. (1964), Spectral Analysis of Economic
Tune~- Princeton University Press. Princeton.
O&gt;

"'

Jenkins, Gwilyn M. y Watts, Donald G. (1968), Spectral Analysis and its
Applications. Holden-Day, lnc., Oakland, Ca.

O&gt;

Lucas, Robert E. Jr. (1980), "Two lliustrations of the Quantity Theory
of Money". The American Economic Review. pp,, 1005-1014.

C0

.
....
....
o

McCallum, Bennett T. (1990), "lnflation: Theory and evidence"; en Handbook of Monetary Economics, Il. Editado por B. Friedman y F. H.
Hahn; North-Holland. Amsterdam.

.........

Meléndez Barrón, Jorge (1993), "La Evolución de los Salarios: Algunas
Aclaraciones". Boletín Bimestral, Centro de Investigaciones Económicas, Facultad de Economfa-UANL. Monterrey. Agosto.

....

Reynolds, Lloyd G. (1965), "Wages and Employment in a Labor Surplus
Economy". The American Economic Review. 5, pp. 19-39.

....C0

Santiago, Carlos E. (1989), "The Dynamics of Minimum Wage Policy in
Economic Development: A Multiple Time-Series Approach". Economic Development and Cultural Change. pp. 1-30.

....C0

CW)

U)

"'

Sargent, Thomas J. (1987), Macroeconomic Theory. Academic Press, lnc.
Orlando, Florida. 2a. edición.

co
"'llt'

t-t-+...P'OC¡...J..J...J :
Oll&gt;O ll&gt;Oll&gt;OU'&gt;ON

(\l..-..-

�~

tt1

1
Gráfica 6
GANANCIA SALARIOS - SALARIOS MINIMOS.

Anos setentas y ochentas.

1.41
1. 21---------.;.._-Jo~Ochentas
, ,.
7
1

)

-

o.a~--•-• -•-•-•-•-•-• -•/.ó•-•·• -•-~••·•:•~•-•·•-•
n
-•.
'
"~ f}
o.s¡::
/o
'o,
" r
_ ..
,o"--------...;.,
o-o,
~
O. 2 o- - -o:::¡;--.o"•º
'o•oL
'"'~~--r•-•-•-•
r::=. -9'
o.

0.4~
Q

1

288

1

1

1

1

1

48

1

1

1

26.18

1

1

1

1

1

1

18

'•

0 ..

0

0 0

1

1

1

/

•

0

1

1

1

1

1

1

1

11.08

13.71

1

1

1

1

1

9.29

1

1

8

Gráfica 7
BANDA DE CONFIANZA PARA LA RELACION DE GANANCIA SALARIOSSALARIO MINIMO.

Anos setentas.
40
30

-

,, ~

--~

T

P-o..

~
~-&lt;.o
0
-;.0'&lt;1'
'P...o-o
.o-o-o"
'o::o-o-o::
-º
-o-o-o-0
o i:il■:■=i-■-■-■-■-■•■•■•■•■•■•■-■-■·■·■·■·■-■-■-■-■-■•■•■•■•■•■-■•■-a-1

20
1O
-1O

-2O

. -----....

·,

•-•-.-!::!t::""◄
• ,,,.-

~•

'•~7 5 . ~.....L;j"

-3 O

-4O

288

·•

·-•-•-•-•-•-•-=-•-._·' ..
• ,,

~

48

26.18

18

13. 71

11 .08

9.29

8

r

g

g

o.
r»

t

J.

s

�s

f

Gráfica 8
BANDA DE CONFIANZA PARA LA RELACION DE GANANCIA SALARIOSSALARIO MINIMO.

Anos ochentas.

3.g i

.

. . ..

~:~ Í'-&lt;&gt;-o-o.,,, ~

0

•

,,.o&lt;o-"·O-o-o~~

0

O 5 •-•-•·•-•-•-•·•-■-■;¡f:■-•-•-•·•-•-•-•·•-•-•-•
Q
.....
1 1 1 1 1 1 1• • • • 1 1 1 1
......+
-O 5
•
•

~---"-º_-_o.;;:o
__-_o-9._.

'.'.6-o'• •• •-•-■=•·■-■
. ..- - c..,-•-·-•-•=·=...=·=· ••• •-•-·-•-· .■...·1!1:11!1·
. •

-. 1

-1 . 54 /

1

o

.......~

4f

1 •

1

1

1

1

1

• ..s.♦._ _ _ _ _ _ __

1

"•,•~----•··

~

&lt;¡.♦

lt'.

-2--------------------------------288
48
26.18
18
13.71
11.08
9.29
8

Gráfica 9
FASE OCUPACION - SALARIOS.
Mos setentas y ochentas (Los cuatro primeros valores de los setentas
fueron Igualados a cero para poder apreciar los cambios).

1~E~::==~~~;~~===-=--:!~
-.-~~5~-==~~::-~n--i-i-tt-=
º~

:~t:;a~~

-¡-o-o-o-Ottl//JSetentas

_.....,;::..1a

· 2 O

---

E:

Or-hanta..

48

i 0
a
,g.1
~~

.. ,.

18

g

• _ _ .

13. 71

11.08

9.29

8

s

2·

8:

J.

8

�i

1
Gráfica 1O
GANANCIA OCUPACION - SALARIOS.

Anos setentas y ochentas.

1,---:-------~----------

º·ªt-:--:cSctim1AA--:------------...:_--------J:).
=0ch===en=ta=s~_ ____:____
o
~

411111

~

0.6
.
0 4
0. 2

o1

'•

Setentas.,.

.,

•~o--8•º-0-0-0► e,,.,- 'G\, (Í 'o,,
,.-•-•-.........
-•-•-•-•-9=8-•-•-•-•-~~•-•-•.,,,..-b•o:o-6-o-020~o•~w0:~'-:11111--. . ..... ,,,,,,,
...,
í'~
-.n

el

1

288

0
o.·~orr--------

n

1

1

48

1

1

1

1

T

o

26 . 18

,,,,1111111111111

o

18

13.71

11.08

9 . 29

Gráfica 11
BANDA DE CONFIANZA PARA LA AELACION DE GANANCIA OCUPACJON SALARIOS.
Anos setentas.

15É;º

20

10
5

..

·

~
;;t.&gt;-0 - . . A
Y:oc0-o:&lt;&gt;'°~¿ '&lt;&gt;--o::o

~
~ ¾

¿

.

......

o ~•--•-•-•-•-•·•·•-•-•-•·•·•·•·•-•···•·•::.:i:a:Q:a::.:.:..
......
._._._._
5
- 1- O+-----.:

-•-•-··•..................-...., .......• - • - · - · , -..- - - ♦

~7

15~288

4""
r,

-~ 26.18

1- 8-

13. 71

11 .08

9.29

g

g
e-

'

~20 1

¡;'

8

t

J.

¡...

~

�i-

~

I

Gráfica 12
BANDA DE CONFIANZA PARA LA RELACION DE GANANCIA OCUPACION SAu\RIOS.
Mos ochentas.

~

22
.5
t
~
1 5
·1

.

·

t-o'-

0-----------------..,.-~-~:0::-0.
é
~,o-o.o-0::o
oo

o-0 - 0 -o-o::d

. i:l-•-~-•-•-•·•-•-·-•-•..:.•-•-•-•-•-· . . •·. •-•. .~ . . '
~""&lt;&gt;

O 5 •=■=•·•••~º-o•o--0• • - 0 ..20-0-0110::

"«:ó

-■- • ·■-■:■:■:■:■:■:■:■:■••••••-■-■-■-■:■:■·11-■-■-■-■------ ·•-·
1 -r•
• -■•■=•

O
-o 5
1 .~. 1 •
•
1
'
7
&lt;.¡::+::::•'
-. 1 +-:-----------------'-'♦LZ._·

~

-1 . 5

, ...

-2----------------------_:,~~-------288
48
26.18
18
13.71
11.08
9.29
8

Gráfica 13
ESPECTRO CRUZADO OCUPACION - SAL.ARJOS.
Anos setentas.

0.00011
0.00005

•

;7-

,ti
o -••••---.--~--~~--~~~~
..~~----....---:11,19......-~
-~
-0.000051

......

♦-.-.-•

-0.0001------------------------288.00 48.00
26 . 18
18.00
13.71
11.08
9.29
8.00

¡;'

s~

S·

8:

J.

¡_.

:::f

�~

J

Gráfica 14
ESPECTRO CRUZADO OCUPACION -SALARIOS.

Anos ochentas.

0.0002

, ·'

0.0001 St

0.0001
O. 00005

.

.,•·•,

~.. .

7✓ . •,

.,ff-.

'~

...•···•..-.-, .... ------------~

........,._________,___-+'♦.

•

0 +-t----...--+-......~4-~--+-.........1-+-I-~♦.,

..•..
1

1

/

1 •"'•·•·••;;;.
. ....,._..,_
.
........ . . . _ ~.....
~

- O .00005.....__ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __,.

288.00

48.00

26 . 18

18.00

13 . 71

11.08

9 .29

8.00

Gráfica 15
FASE OCUPACION - SALARIO MINIMO.

Anos setentas (con

dos ceros al principio) y ochentas.

20-r------------------------------------

15-t---.:11~Q------------------------1 0++""1f-~-.... s e t e n t a s - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - S
•
,o-O•O·o-o,,

~_,_~~.-•.~:tt~:. ,

~
~ =~mts
·o..o.a
b-0
,e-..-•-•-••9~

+ • • •

-•-•-•-•

Ochentas

48

26.18

18

13. 71

11.08

9.29

- -8

t"

g

g
2·

8:

j.
~

�§

f

Gráfica 16
GANANCIA OCUPACION - SALARIO MINIMO.
Anos setentas y ochentas.

0 .7y

o

O

.,

6 ..
~.,.:."QIC-~-ü:itas
, -----

:e

L

-

0 .5
0.4+-~?~------F---&gt;n•---------------------------.j~

0.3-+--l-~►-------1-~-~--------------~=-~-4--oTO-O-o...,

+--l--r-'~• 6co-o

o-O-o-o-º'~-----"""""~-

-+--t-•0~~-•~•·•·•-•••••-•-8~~=~A• •-•-•-•-•••-•,t,.............
1

1

48

1

1

1

1

1

1

1

1

26.18

1

1

18

11111111

13.71

1

1

1

11.08

1

1

1

1

1

9.29

1

1

8

Gráfica 17
BANDA DE CONFIANZA PARA LA RELACION DE GANANCIA OCUPACION SALARIO MINIMO.
Anos setentas.

20T------------------------~
o-o-o,
~

!

o"'

o1

•,~

10

. 1

-0 -o-o_,.._,_o-oP'

cr-____

0,

°'&lt;&gt;,o-o-o-0•0 -o-o-o-o-o-0-0-0-0-0..d"

o .■-•-•·•-•·•-•-•-•-•·•·•·•·•·•-•·•-•·•-•·•-•-•-•-•-•·•·•·•·•·•·--•·----•
. . .♦---•--·-....
••••♦-•-•-•-•-•-•. .-•-•-•·•-._·-♦_,,.,

"~-

·-•-•
~~
-20-----------------------------.

288

48

26 . 18

18

13.71

11.08

9.29

8

¡;

g;

s2·

i

J.

So
'"""

�ij

f

Gráfica 18
BANDA DE CONFIANZA PARA LA RELACla,.J DE GANANCIA OCUP~ SALARIOS MINIMOS.
Anos ochentas.

2------------.:..---------------

1.: ~~

.

.,.

____.........,,.,. _ _n-O·O"'n.,,._

0 .5 r•~■a:::~ v-o-o-&amp;&lt;&gt;•O•o:ts-o-o:JO-.._o-,

-,;b-~
1Y""'

~-~,-•:t•=•=•~•=•=•=~•=•=•-•-•·•=•=..

~

:e:•
=•-•-••9'=..••■=f=f:lp:'!I
!'
-.-....
.-.
.........
-♦-♦-•--....
-•·•-♦-•-•-♦- ~
-o.s-L
·
~• .....
•
0

t

1

&gt;

1

-1~---------------------------288
48
26.18
18
, 13.71
11.08
9.29
8
J

' -

Gráfica 19
ESPECTRO CRUZADO OCUPACION - SALARIO MINIMO.
Anos setentas.

0.00006------------,-----------------

o.00004-+----■

--+-----------------

- - - -.......

.~. ~---~ep•,
.

º. 0 0 0 0 2 + - - - - • / · - - - - - - - • - - - - - - - - - - - - - - - - -

o,•-•-~

-0.00002
-0.00004
-O .O O00 6
288 .00

I ~, •·•·•...•...~ , , ,
\

/.

7►. ✓•

48.00

26.18

'•··-•►

'~----------------18.00
13.71
11.08
9.29
8.00

r

g;
e

g

2·

t

J.

s

�184BnlayUI
Ensayos

o

.

o

Volumen XII, Núm. .Z Noviembre 1993 - Pp. 185-197

Estimación de relaciones de producción a nivel
estatal utilizando tres formas funcionales•

CD

Pedro A. Vi/Jezca Becerra••
o,
N

.

.....
CD

o

....

....
o
o

.

c:o

-.
c:o

co
N

o
o.
o

.

o

~1--,l~-t:lt+-+-t CD
U)NU)..-U)0U).,..C:O
No-oo
00N
00000
00000

ºº

Resumen
Tres formas funcionales flexibles fueron empleadas para estimar sistemas
de ecuaciones de oferta agregada de productos y de demanda agregada
de insumos, así como para derivar elasticidades, en cuatro entidades de
Estados Unidos. Se observó dependencia de las elasticidades directas
de producción y de demanda a la elección de forma funcional y al estado.
Se encontraron pocas similitudes en las elasticidades entre las diferentes
formas funcionales y entre los cuatro estados.

Introducción
La teoría de la dualidad se ha estado utilizando extensivamente en la
literatura reciente para analizar las relaciones de producción en la agricultura. Sin embargo. la mayoría de los estudios previos en este renglón
han limitado el trabajo empírico al empleo de una sola forma funcional,
a pesar de que se ha demostrado que los parámetros estimados y la generalización de resultados con implicaciones de política agrícola, tales
como las elasticidades, a menudo son sensibles a la elección de la forma
funcional (Baffes y Vasavada, 1989; Bemdt et. al, 1m; ChaHant, 1984).
Además, mientras que se le ha dado una considerable atención al análisis
de respuestas de la producción a nivel nacional y regional (v.g., Huffmay
Evenson, 1989; Akridge, 1989; Ball, 1988; Shumway et al, 1988; Moschini,
1988; Kuroda, 1989: Vasavada y Chambers, 1986; Lópei., 1985; Antle,1984),

00

o,O·o, O
·o
o
·
•
,O
o
o o º1 '

• F.ste trabajo se basa en una parte de los resultados de la disertación presentada por
el autor para obtene, e1 doctorado en la Universidad de Texas A&amp;M.
•• Profesor de tiempo exclUSl\/0. Facultad de F.conom(a, Universidad Autónoma de Nuevo

León.

�Es.timaaón
. dc...187

186Ensayos

relativamente pocos estudios (v,g., Polson y Shumway, 1990; Shumway,
1983; Weaver, 1983) se han concentrado en desarrollar estimadores de
relevancia para fines de política en lo que toca a funciones de oferta
de productos y de demanda de insumos a nivel estatal. Puesto que las
características de la producción y las condiciones de mercado difieren
entre y dentro de los estados, es posible que las poUticas gubernamentales
tengan un impacto diferente en cada estado, pudiendo ser de poca relevancia la estimación de impactos a nivel regional o nacional.

con_ la teoría competitiva y con una tecnología
.
den~das, la propiedad de homogeneidad ;J;;reª p~era y segunda
funaón de ganancia neta se mantí"
edian
en preaos para cada
.di
ene m
te no~-•=-- "6 (
VI endo la ganancia neta 1
•
. •- a n v.g., di0). La propiedad de con!e':J'a~eaos por.el preao del producto o insumo
de Cholesky (Lau, 1978) y la . ~
mantiene ª ~aYés de la factom.ación
primeras derivadas de (l) se ~e
en:= SJStema de ecuaciones de
lineales en los parámetros. La m:ne. ~dad te ~I uso de restricciones
en cada observación.
orua
no se unpone pero se verifica

En este estudio se estiman y anafuan las relaciones de producción
para cada uno de cuatro estados agrícolas de Estados Unidos (California,
Iowa, Texas y Florida), usando tres diferentes formas funcionales flexibles.
Los objetivos que se persiguen son: (a) derivar elasticidades de producción
y de demanda de insumos y (b) determinar basta qué punto, dichas elasticidades son dependientes a la elección de forma funcional y estado.

Las ecuaciones de estimación utilizad
.
las ecuaciones lineales corres
.
as para conduar el análisis son
forma funcional. Para la fo~::~:i ªt/ª primer ~erivada de cada
ecuaciones de oferta ydemanda po d das anslogarí~ca, estas son las
n era por la ganancia neta siguientes:
(2)

Especificación de modelos
Bajo el supuesto de que la colección de productores en el estado se comporta como una empresa tomadora de precios, con una función de producción agregada a nivel estatal y cuyo objetivo es la maximización de
la ganancia neta, cada estado fue modelado como si fuera una empresa
bajo condiciones de competencia perfecta. La función dual de ganancia
está representada por:

en donde II es la ganancia neta ( ingresos menos costos ) dividida por
el precio del producto o insumo O. P = (pi,..., Pm) es el vector de precios
de productos e insumos divididos por el precio del producto o insumo
O, Z =(Zm + 1,..., zJ es el vector de cantidades de insumos fijos y otras
variables exógenas sin precio de mercado, x•0 es la cantidad óptima del
producto o insumo O y X"(x1,..., Xm) es el vector de cantidades óptimas
(medidas positivamente para productos y negativamente para insumos),
que son funciones de las variables exógenas P y Z.
Se utilizaron tres formas funcionales flexibles (translogarítmica, Leontief generalizada y cuadrática normalizada) para modelar las funciones
agregadas de ganancia neta a nivel estatal. A fin de mantener consistencia

dlnil/ d Inp¡

= p¡X;/11

-_

S;

= b; + Im; =1bijlllpj + In¡.
= m + lbq..lru.J
•
para i = 1,...., m.

en donde S¡ es la i-esima ecuación d fi
la ganancia neta. Para la Leo ti f e o ert~ o demanda ponderada por
lizada, las ecuaciones de orertn e dgenerdaalizada y la cuadrática norma11
a y eman son:
(3)

dll/dp; =

X¡

C¡¡

+

Im; = lC;,SfP,S;

para i

y

(4)

= e;/p-S¡ +

dll/dp; =

X¡

=

+ In;= m + 1c.

l, ..., m, j distinto de

.1.

¡' '

= d; + Im;=ld..fi . + Iº;=m+ld.z.
,,,,
para i = 1,..., m,

respectivamente.

Datos y especificación de variables
En este estudio se
d
precios Ycantidadesu:ron atosdi anuales para el período 1951-1986. Los
d
rrespon entes a productos e ·
bt .
e un banco de datos construido po E
(
msumos se o UVIeron
en la Universidad de Yale para ei1 ~:~nd 1986) y sus colabor~dores
a 1986 por_ Mclntosh (1989) en la J:versidal J;5¿!~ actualizados
sobre precios y cantidades de plagw· "das fu
gia: Los datos
c1
eron proporcionados por

�188Ensayos

Estimación de...189

..
.
. ción Económica del DepartaMcGath (1989) en el semao dedm~os Las fuentes de datos sobre
1
mento de ~ t u r a : ~ 1~
~~ntal fueron Teigen y Singer
variables climáticas y
yv-- .
nte
(l9S8), y Mclntosh (1989), respectiVple ·

Utilil.ando el índice de Tornqvist,'los datos fueron agregados entrcuagatr~
.
ganado de carne leche-aves y o o
categorías de productos (cultivos,
• bl (man¿ de obra-capital, marías de insumos vana es
nado) y tres ~e~o
e ación de datos se llevó a cabo en base
teriales y plaguiadas). ~adagrhi~esis de separabilidad no rechaudas,
a los resultados de prue asda e de uestros estados (Lim y Shumway,
que se efectuaron para ca uno
n
l9&lt;J2), con datos de 1956-1986.
tal
pecificaron de acuerdo
Las variables de política gubernamen se es
(lm) Siguiendo
con el procedimie~to propues!ºu~~~~u~~~!y:n un aiio de rezago
los hallazg&lt;?5 de Lim (1~), s rados de los productos, mediante el uso
para especificar los precios espe R
. (1983) los precios esperados
de un procedimiento adaptado por omam de política gubernamental se
para productos inchúdos en 1~pr~n::do del precio del mercado y
especificaron co~o un prom lí ? Las variables climáticas fueron proel precio establecido po~la ~ ti~peratura y precipitación respectivamedios y totales mensu _es, eul~vabl Las variables exógenas que se
mente, ponderadas por tl::in t~eci~ esperados de productos, pre~~os
incluyeron en 1~ modelos .~d
insumos fijos (mano de obra familiar
de insumos vanables, canti es edir
bio tecnológico) temperatura,
. ) ti
(inchúda para m
'
y tierra , empo .
lí • cam
bernamental.
precipitación y variables de po tica gu

t

.
d hipótesis de producción indeUna serie exha~a de pru:as e: subgrupos de productos e inpendiente y separ~bilidad
en un estudio reciente, utilizando
sumos, fue conducida por
b de hipótesis no rechaudas.
datos para 1951-1982. En base a sus pru; as oductos en California fueron
Las ecuaciones para todas las cate~rías e prfunciones ímicamente de su
especificadas en el_ prese~te
y cantidades de variables exópropio precio, precios de msum Lo .
se hizo con las categorías de
genas sin precio de mercado.
con las categorías de cultivo
cultivos y otro ganadot
se':8contr6 justificación para un .ni~el
y ganado de carne e~ó onlos. datos que el que se mantuvo en el diseno
más alto de agregaa n en
inicial de los modelos.

~~:! (~)

C: ~:

·lCX:/

;mm;

Estimación
Se estimó un sistema de cuatro ecuaciones de oferta y dos ecuaciones
de demanda para cada estado y forma funcional tal y como se especifica
en las ecuaciones (2), (3) y (4), para la translogarítmica, Leontief generalizada y cuadrática normali7.ada, respectivamente. El precio de la
categoría de insumo mano de obra-capital se utiliro para normalizar la
ganancia neta y todos los demás precios de productos e insumos variables.
Los términos de error asociados con cada modelo se asumieron aditivos, distribuídos idéntica e independientemente, con media cero y con
una matriz de covari3111.a contemporánea constante. La matriz de covari3111.a utilizada para transformar la matriz de observación se obtuvo
mediante la aplicación de la versión iterativa del método de regresión
para sistemas de ecuaciones aparentemente no relacionadas de Zellner.
Utilizando la matríz de observación transformada por la matriz de covari3111.a iterada, se empleó un programa no lineal de gradiente reducido
(Talpaz et al, 1989) a través del algoritmo MINOS 5.1 para obtener estimadores mínimo-cudráticos sujetos a restricciones de curvatura.

Resultados
En la tabla 1 se presenta un resumen de estadísticas de los modelos estimados para cada estado y forma funcional. Estos valores estimados
fueron obtenidos sujetos a supuestos de simplificación analítica, que no
fueron rechazadas estadísticamente, y manteniendo las propiedades de
homogenidad lineal, simetría y convexidad en los precios de la función
de ganancia neta. Las pruebas estadísticas de las propiedades de curvatura
indicaron que estas no fueron violadas (al 5% de significancia) en ningún
estado usando cada forma funcional. La monotonicidad se verificó en
cada observación y se encontró que no hubo violaciones a esta propiedad
al utilizar la forma funcional translogarítmica. Sin embargo, la monotonicidad fue violada significativamente (al 5%) en Iowa al utilizar tanto
la Leontief generalizada como la cuadrática normalizada (para 6 observaciones en cada caso) Dos violaciones no significativas fueron observadas
en California y tres en Florida, usando la cuadrática normalizada, y una
en Texas y dos en Aorida para la Leontief generalizada. Todas las violaciones de monotomcidad ocurrieron en las primeras observaciones de
los datos de serie de tiempo Excepto por los valores estimados para

�190Ensayos
Estimación de...191
dos formas funcionales en lowa, todos los demás fueron ya sea consistentes
con, -o no representaron una viloación significativa de-, la hi~~ conjunta de que el estado se comporta como una empresa competitiva cuyo
objetivo es la maximización de ganancias.
El porcentaje de parámetros significativos (al nivel de 5%) varió desde
49 por ciento en Iowa hasta 13 por_ cient~ en Florida, en 3;1Dbos . ~
para la forma funcional translogarílmlca. Nmguna forma funci?nal nn~ó,
de una manera consistente, un mayor nfunero de valores estimados significativos en comparación con las otras formas funcionales. Todas las
formas funcionales arrojaron más valores estimados significativos en Texas
que en Florida, pero ninguna otra dominancia entre pares fue evidente.
En la tabla 2 se presentan las elasticidades directas, calculadas_ para
la observación más reciente {1986), para cada estado y forma funcional.
La mayoría de estas elasticidades fueron inelást!~· Las únicas ex~pciones fueron los valores estimados para plaguicidas, para la Leontief
generalizada (LG), en California y lowa; para otro ganado, usando la
cuadrática normalizada {CN), en Iowa; para leche-aves, y otro ganado
utilizando la translogarítmica (TL), en Iowa; y para cultivos, ganado de
carne, leche-aves y mano de obra-capital, para la TL, en Florida. Los
únicos valores estimados que fueron elásticos consistentemente a través
de las diferentes formas funcionales fueron los correspondientes a la categoría de otro ganado en lowa, pero ninguno de ellos fue estadísticamente
significativo al nivel del 5%.
Un cierto número de similitudes fueron observadas entre estos resultados a través de las formas funcionales. Por ejemplo, diferencias en
magnitud de 0.2 o menos se observaron para las elasticidades de la ~tego?a
de cultivos en California, cultivos en lowa, y otro ganado en Flonda. Nmguna similitud comparable se observ para Texas a través de las formas
funcionales.
Considerando pares de formas funcionales, la TL y la LG dieron
elasticidades directas similares para ganado de carne, otro ganado, materiales y mano de obra-capital en California; para mano de obra-capital
en lowa; para cultivos, otro ganado y plaguicidas en Texas y para plaguicidas
en Florida. La TL y la CN dieron elasticidades similares para mano
de obra-capital en Iowa y para otro ganado en Texas. La LG y La CN
dieron elasticidades similares para cultivos, ganado de carne, leche-aves
y materiales en California y en Iowa; para ganado de carne, leche-aves,

materiales y mano de obra-capital en Texas y para cultivos, ganado de
carne, leche-aves, otro ganado y mano de obra-capital en Florida. Por
lo tanto, el mayor nfunero de similitudes en las elasticidades se observó
entre las formas funcionales LG y CN, y el menor entre la TL y CN.
Siete de las 21 elasticidades directas estimadas para las tres formas
funcionales resultaron significativas al 5% en California, cuatro en Iowa,
dos en Texas y cinco en Florida. Aunque relativamente pocas de las
elasticidades estimadas resultaron estadísticamente diferentes de cero, la
mayoría estuvo fuera del intervalo de confianza al 95% de la misma elastici~d :5timada usando una forma funcional diferente. Por ejemplo, en
California los valores estimados de la TL y la LG para ganado de carne,
leche-aves, materiales o plaguicidas no estuvieron dentro del intervalo
de confianza {IC) al 95% del valor estimado correspondiente de la CN.
El valor estimado de la TL para leche-aves también estuvo fuera del ICLG
Y el valor estimado de la LG para plaguicidas estuvo fuera del ICTL.
El único valor estimado de la CN que estuvo fuera del IC de una de
las otras formas funcionales fue el de leche-aves.
En Iowa, el valor estimado de la TL estuvo fuera del ICCN para
leche-aves, materiales y plaguicidas, así como fuera del ICLG para ganado
de carne y leche-aves. El valor estimado de la LG estuvo fuera del ICTL
para leche-aves y fuera del ICCN para plaguicidas . El valor estimado
de la CN estuvo fuera del ICTL para leche-aves y plaguicidas, así como
fuera del ICLG para plaguicidas.
En Texas, el valor estimado de la TL estuvo fuera del ICLG para
ganado de carne y fuera del ICCN para ganado de carne, leche-aves,
materiales y plaguicidas. El valor estimado de la LG estuvo fuera del
ICCN y el de la CN estuvo fuera del ICTL para plaguicidas.
En Florida, el valor estimado de la TL estuvo fuera del ICLG y
del ICCN para cultivos, ganado de carne, leche-aves y mano de obra-capital,
así como fuera del ICCN para materiales y plaguicidas. El valor estimado
para la LG estuvo fuera del ICTL para ganado de carne y fuera del
ICCN para materiales y plaguicidas. El de la CN estuvo fuera del ICTL
para ganado de carne.
Más de la mitad de las elasticidades estimadas que estuvieron fuera
del IC al 95% de una forma funcional alternativa fueron de la TL. Más
de la mitad de los IC'S que no incluyeron el valor estimado de otra forma

�192Ensayos

Estimación de...193

funcional fueron de la CN. Los valores estimados de la CN tendieron
a presentar la mayor precisión mientras que los de la TL tendieron a
ser los que con mayor frecuencia estuvieron estadísticamente fuera de
los valorea estimados de otras formp funcionales.

§
M
.... 11\

z
u

~;:

...J

I;

o:,o ..... ....
o.

N

---

ül!i
~; ....

La mayoría de las relaciones de oferta de productos y de demanda
de insumos fueron inelásticas. Muchas de las elasticidades estimadas fueron notablemente sensibles a la elección de la forma funcional, Sin embargo, menos de V4 de las elasticidades directas estimadas estuvieron
fuera del intervalo de confianza al 95% del valor estimado para cualquier
otra forma funcional. Por tanto, mientras que se observó un n6mero
considerable de grandes diferencias debido a la forma funcional, pocas
diferencias fueron importantes en el sentido estadístico. A través de los
estados, las elasticidades directas estimadas para la cuadrática normalizada
fueron las más similares entre sí para la mayoría de las categorías de
productos e insumos, mientras que los valores estimados para la translogarítmica fueron los menos similares.

i
w

oc
e,
e

9w

0

u

;

-

~
...J

o

z

z

al

o

...J

a.

e: V,

.... i5

-

IV,

~
IV,

w
w

-

i;

o
ll:

o,

""
.o

o

e,

j

...J

N

N

,,""
~

~

~

o:.

N

,.,:

~

...

w

,,"" ....

1-

w

w

1

,,,

. g.
-

N
N

N

o

,,,

-

...J
....

ez

j

j

~

z

o

,o

o

,,,

e,

o

,o

...

N

o

o

o

o

R

~

~

o,

u

w
z
u

....

'4?

o

~

~

ª""'

1-

~¡

N

~

...

a

~~
~~

N

.

11\

wu

wo

-. ,,,

:51

N

,,,

0

e

~

V,

...J

Modelos duales, especificados para ser consistentes con supuestos de simplificación analítica y con la teoría de la competencia perfecta, fueron
empleados para obtener valores estimados econométricamente a nivel estatal para California, Iowa, Texas y Florida usando las formas funcionales
flexibles translogarítmica, Leontief generalizada y cuadrática normalizada.
Las propiedades de homogeneidad, convexidad y simetría fueron mantenidas en la estimación. Las propiedad de monotonicidad fue verificada
en cada observación y 6nicamente fue rechazada significativamente en
Iowa para las especificaciones Leontief generalizada y cuadrática normalizada. Sólo para la translogarltmica no hubo violaciones a esta propiedad en ningún estado. La convexidad también se probó para cada
estado y forma funcional y no fue rechazada en ningún caso.

N

"' "'

,o
.; N"!

e,

o~
z ...
w-

Conclusiones

-

N

~

N

...J

-

w

V,

en

ww

0~

ooc
u
wc

~~
&gt;

...J

...J

1-

0

""
c.,

... "".,

z

u

w~

-

00

~ )(

il

e,
...J

.......J

o
co
~

...

o

o

co

-.

~

o

~

... o o
,,, ... ,,, ,,,
o
o
o .... o
o

11\

N

~

~

N

~

~
....
en
w

-...

~

w

...J

-!!!
z

...J

e

--8
oc

e

3

-'

...J

0

1-

z

o

M

11\

V,

0

~ ....w;:¡ ......J3

-

u

3

~

.,

"" .o
c.,
""""

""

,,

�194Ensayos

Estimación de...195

,..

~¡
....,.

i5

e

,..

o

..J

..J
1-

e

i
w
o

►

~

ti::,
8
IX

NQ.

cw

..JO

~&lt;
1-

:X
w

~

o

~

1
u

~

..J

)(

w
..J
1-

~

z

u
►

~

1-

w

~

en

e,
..J

o

-

~

_,
1-

e
a.

l"IN

... 11\

Nl"I

,..

,...

........,. ~~.....,

~~

,..

,...

N~

~ 11\

.,~,....
- 11\
qq

....,

~~
o.-

......,

-

i5

IX

o

111

~

eu

-...
111

z

I!

-

e,
..J

~

_,
i5

~

_,
1-

w

~!
e~
fo

,o

,..

'....,
,..

' ....,
,..

,,#0

-

i5

1-

~~

"! "! ~
' ....
,..

~en

-~
~-

"'
N~ zu
' ..,
,.. e
,..

,..

,..

....,

~~....,

,.. ,..

,o.-

,...

~

-

1..J

a

~
w

..J

en
w

,..

~~
' ....,

,..

,...

.......,

~,.._

l"l 11\

....,
,...

o:J

..! .;
....,

,...

,..

... ,o

.

N~

,....

,..

~~
..,

~~...

en

~

¡~
!t!
u
Z
~i5

,..

~

o~

~~ ~q
' ..,
,...

t

....,

-

'

~~
. . --

N,-.

,...
,.._,.._

,..

,..

' ...,
,..

1

..,

q~ ~~
~~ .......
' ...,

N.-

' ...,
_,.._,...

~~
t

en

..,

.-N

' ,...

~~

..

-#N

' ...,
~

"'e

Q

..J

ü

11&amp;

ij

1-

~

- -

o

i

IX
1-

,...

~~ ~~
' ..,

w

..

-~,..

'

Baffes, J. y Vasavada U. (1989), "On the Choice of Functional Forms
in Agricultura} Production Analysis". Applied Economics 21: 10531061.
Ball, V.E. (1988), "Modeling Supply Response in a Multiproduct Framework". American Journal of Agricultura} Economics 70: 813-825.
Berndt, E.R., Darrough M.N. y Diewert W.E. (1977), "Flexible Functional
Forms and Expenditure Distribution: An Application to Canadian
Consumer Demand Functions". Intemational Economic Review 18:
651-675.

e

~

•N

,..

Antle, J.M. (1984), "The Structure of U.S. Agricultura} Technology 191078". American Joumal of Agricultura} Economics &lt;&gt;6: 414-421.

u

§en
!
!~
§1
..
..
.' ..,. ~~
' ..,
....,
,..

o

!

..J

,.. ¡

,..

Akridge, J.T. (1989), "Measuring Productive Efficiency in Multiple Product
Agribusiness F°lrlDS: A Dual Approach". American Joumal of Agricultura} Economics 71: 116-125.

1-

-4

!'

IX

,..

,.._ 11\

~:):

N

o

-

,..

N.-

. . ..
.. ~~ i~
' ...., ......,

,..

~:a ~~ ~~
........, ~~
...,
:,... ,.. _,,,,.. ....,,...
~~
w

,..

1-

,..

,..

Q

,..

~

w

~~
g~
....., ~~
.-N.., ~~
' ...., ,·,.:.
..,

80. ~«?....,
~~
....,
....,

~-......,

~

11'\

,..

"? --:
..,

~~...,

~

"'z

Nl"I

N~

~$
.-N

,.._ 11\

. .J

~~
' ..,

~~
......,
.. i!!le

,...

-

e,

~~
~r:
....,
..,
~~

~

11\~

~~

11\

,..

~

...,

,...

,...
ti

w

11'\

...,. ~~..,
......, ......

~~
-

~~

,...

111

...eu

,.. ,..

~,,,
......
..
~~
..
...., ~~
. . .. g¡
'..,
'
..,
' ....
,..
,..
,..
,..
~"'
¡;;~
..
..:s N~
..
"!~ ~!
......, ~~.., ~8
.....,. o..' .., ' ....,
'
....,
....,

,..
e

,..

,..

,..

1-

i

,..

,..

N.~~
..
.. :;i

NO
º"' 19~
8~
...,
....,
,...
,..
,..

e,

~

,..

Bibliografía

,..

N..-

,..
-~
~~
....

en

e

-,

,..

~~

u

Q

q~
....,

11\ ,.._
11\ 11\

z

w

,..

..
. ..., !s
~~..., ::~
' ....

~~

~~
o~"!
...,
..,
,..
,..
,..

o
~

,..

o-

.. ~~
...,. ~!
.. ~~
' .., ' ....
,..
,..
,..
~::
.......
......
¡~ .. .,,·N,,, ~o:
,,,...., . ...,. ºº
.......... ll
-.., .... ' ..,

--...;
gg

e,

..J

11&amp;

,..

,..

.

ChaHant, JA. (1984), "Comparison of Altemative Functional Forms With
Application to Agricultura} Input Data". American Journal of Agricultural Economics &lt;&gt;6: 216-220.
Evenson, R. (1986), "State-Level Data Set for U.S. Agriculture, 1949-1982.
Yale University, Economic Growth Center. Sin publicar.
Houck, J.P. y Ryan M.E. (1972), "Supply Elasticities of Coro in the United
States: The Impact of Changing Government Programs" American
Journal of Agricultura} Economics 54: 184-191.
Huffman, W.E. y Evenson R.E. (1989), "Supply and Demand Functions
for Multiproduct U.S. Cash Grain Farms: Biases Caused by Research
and Other Policies". American Journal of Agricultura} Economics
71: 761-773.

~

~~
1-

'

li

Kuroda, Y. (1987), "The Production Structure and the Demand for Labor
in Postwar Japanese Agriculture, 1952-82". American Journal of Agricultura} Economics 69: 328-337.
Lau, L. (1978), "Testing and Imposing Monotnicity, Convexity and Quasi-Convexity Constraints". Production Economics: A Dual Approach

�196Ensayos

to Theory and Applications Eds. M. Fuss y D. Mcffaden, Appendix
L4. Vol 1, pp.133-216. Amsterdam: North Holland.
Lim, H. (1989), "Profit tvfaxirnizatioo, Retums to Sca1e, Separability and
Measurernent Error in State-Level Agricultural Tecbnology". Disertación Doctoral, Texas A&amp;M University.
Lim, H. y Shumway C.R. (1992), "Separability in State-level Agricultural
Techonology". American Journal of Agricultural Economics 74: 120131.
Lopez, R.E. (1985), "Supply Response and lnvestment in the Canadian
Food Processing Industry". American Journal of gricultural Economics
67: 40-48.
McGath, C. (1989), Pesticides Expenditures, State estimates. 1949-1987.
Economics Research Service. Sin Publicar.

Estimación de...197

Talpaz, H., Alexander W.P Y Shurnw C R
Systems of Equations Sliliject t ~ · · (l989), . "Estimation of
__
St=a_tis~ti::cal=:.....!Co~m~p~u~ta!!!ti~on!...!lan!lidL~un·!!º!!!la!i!º0D
Q!!tur32:e Constramts".
Joumal of
201-214.
Teigen, LD. y Singer F. (1988) Weather in
.
Temperature and Precipitati by S
U.S. Agriculture: Monthly
1950-1986. U.S. Department: . .tate and Farm ~oduction Region
vice. Statistical Bulletin No. 1:t";:t::::;/:cononucs Research SerVasavada .U. y JChambers R·G· (1986), •lnvestment in U s Agnºcultur •
Am
;;..;;;:e:.::ncan~~oum~aJ!!!...!io!!..fjjAmi~·cu19!!!turY!!JalLE~!!!Q!!!!·g
. .
e.
cononucs 68: 950-960.
Villezca Becerra, p .A (l993) "F
F .
en el Análisis E~nómico' doermlaPunodao~ y Simplificación Analítica
a r ucaón Agrícol • R •
say?s. Facultad de Economía. Centro de Inv f . a . eVJSta.EnUmversidad Autónoma de Nuevo León. es igaaones Económicas.
Wea:d

Mclntosh, C.S. (1989). Specification of Govemment Policy Variables for
Feed Grains, Wheat, Soybeans, Rice, Cotton, Peanuts, Tobacco, Sugar
Beets' and Milk !950-1986. Division of Agricultural Economics. FS8961. University of Georgia.
Moschini, G.A. (1988), "A model of Production With Supply Management
for the Canadian Agricultural Sector". American Journal of Agricultural Economics 70: 318-329.
Polson RA ySwnway C.R. (1990), "Structure of South Central Agricultural
Production". Southem Journal of Agricultural Economics 22 No. 2:
153-163.
Romain, R.FJ. (1983), "Commodity Specific Policy Simulation Model for
U.S. Agriculture" Disertación Doctoral. Texas A&amp;M University.
Shumway, C.R. (1983), "Supply, Demand, and Technology in a Multiproduct Industry: Texas Field Crops". American Journal of Agricultural
Economics 65: 748-7«1.
Shumway, C.R., Saez G.R. y Gottret P.E. (1988), "Multiproduct Supply
and Input Demand in U.S. Agriculture". American Journal of Agricultural Economics 70: 330-337.

~~·.;;!3),

"_MulthtiplUe Input, Multiple Output Production Choice
10
e .S. Wheat Region" Am ·
J
AgnculturaJ Economics 65: 45-56 .
.
encan ournal of
•

gy

�Ensayos - Volumen XII, Núm. 2, Noviembrt 1993 - Pp.199-217

La vivienda en el área metropolitana de

Monterrey: Datos para 1990

Jesús Ramones Salda/fa•

Serias dificultades presenta el sector inmobiliario en el Area Metropolitana
de Monterrey (AMM) como resultado de la caída en las ventas. Dirigentes
de los principales organismos de este sector en Nuevo León, afirman que
en la primera mitad de 1993 las ventas se han reducido en más de un
50 por ciento, mientras que los valores de mercado de los terrenos en
breña y urbanizados siguen al alza.l
La reducción en las ventas se atribuye a la contracción de la economía
y a las altas tasas de interés que la banca comercial cobra por los créditos
hipotecarios. El crédito para los desarrolladores urbanos y particulares
que desean adquirir una casa-habitación es relativamente caro, en com-

paración con los de Estados Unidos, donde los réditos fluctúan en un
tercio de los que existen en México.
Además de los problemas del alto costo de los terrenos urbanizados
y las altas tasas de interés para el crédito hipotecario, el problema habitacional se agudiza por la mala distribución del ingreso en el Estado
de Nuevo León en la última década (el 82% de la población se encuentra
en el AMM). Seg6n un estudio realizado por las Asociación de Desarrolladores de Vivienda, A.C. (ADIVAC), el 55% de los trabajadoreas
de Nuevo León ganan entre uno y dos salarios mínimos (13,260 pesos
diarios), un 15% entre dos y tres, por lo que definitivamente el 70% queda
descartado de ser sujeto de crédito, sin que tenga un aval oficial.2
De acuerdo con el mismo estudio un U% gana entre tres y cinco
salarios mínimos, los cuales bajo circunstancias especiales pueden tener
acceso por lo menos a terrenos. La suma de los tres grupos nos indica
que el 82 por ciento de los trabajadores, no son sujetos de crédito de
• Investigador de T'iempo Completo, Facultad de Economía, Universidad Autónoma de
Nuevo León.

�200Ensayos

acuerdo a las condiciones de venta de los constructores. Sólo un 18 por
ciento que gana entre cinco y más salarios mínimos, es el mercado a
quienes está enfocada la oferta de viviendas.
El desplome tan extraordinario de las ventas de casas-habitación durante 1993 es motivo de preocupación. para los observadores de la concentración urbana en el AMM. Como hemos apuntado en otras ocasiones,
el problema habitaciorutl con toda seguridad es grave en el AMM y se
está acumulando un déficit cuantitativo de gran proporción para las personas de bajos ingresos y una sobre oferta de viviendas, producto del
desplome en las ventas.3
Desde el punto de vista particular, el problema de la vivienda actual
debe ser visto de un modo diferente al de hace años, ya que se trata
de una discrepancia -hasta ahora no bien estudiada- entre el costo de
la vivienda y la capacidad de pago de los que necesitan residencia. De
acuerdo a lo señalado por los organismos privados y públicos, se considera
que cada año es más difícil obtener vivienda (privada o social), porque
los costos del terreno y las materias primas aumentan en forma periódica
y los ingresos salariales (revisados cada año) que exigen los vendedores
de bienes raíces y la banca privada, se rezagan y son casi imposible de
cumplir por la clase media y baja.
Las perspectivas que se tenían según el Plan Director de Desarrollo
Urbano de 1986 es que "..... de 1986 al año 2000 surgirán en el AMM
290 mil nuevas familias, el 85 por ciento de éstas, no dispondrán de ingresos
para la compra de una vivienda ni será sujeto de crédito". ".....del total
de familias que surgirán en lo que resta del presente siglo, sólo alrededor
de 43 mil podrán ser sujetos de crédito bancario."4

Para esta estimación con seguridad se consideró la distribución del
ingreso en el AMM {1980) y el número de familias esperadas para el
año 2000. Sin embargo, los resultados del Censo de Población y Vivienda
para 1990 modifican el comportamiento familiar al registrar una tasa media
anual (2.4 por ciento) menor a la proyectada para el AMM en 1990 (véase
cuadro 1). Como quiera que sea, lo preocupante son las estimaciones
para el año 2000 de que el AMM albergará 3.4 millones de personas.
Si en 1990 la población censada fue de 2.5 millones de personas y en
una década el AMM crecerá en 900 mil habitantes lcuántas viviendas
deberán construirse'! Si el promedio de la familia es 4.9 miembros por

La vivienda en el. ..201

vivien~ será necesario construir un promedio de mas de 18 mil casas
por ano.s
. Dados los problemas que se presentaron para la adquisición de vivien~ en la década de los ochenta como: altas tasas de interés, disminución
en e~ mgreso real de los trabajadores, altos niveles de inflación, la cartera
venada de la banca comercial y la caída de la construcción de 1981 a
1986, resulta de gran interé.~ anafüar los resultados del XI Censo General
de Población y Vivienda para 1990 para el AMM para poder evaluar
los cambios habitacionales en la última década. '
lA. cuánto se elevó el número de viviendas en 1990? lCuál es el
~romedi? de ocupantes? lEn qué condiciones se encuentran las viviendas?
i.Se modificó la tenencia? lSe cuenta con todos los servicios? Para poder
dar r~spuesta a estas interrogantes, se elaboraron algunos cuadros que
pernut~n evaluar las condiciones de la vivienda en 1990 a través del levantamiento censal.
,

De acuerdo a los datos del XI Censo de Población y Vivienda, 1990
el AMM co~taba en ese año con 520 mil 283 viviendas. De este grupo:
el 5.7 por ctento contaba con un cuarto -como se observa en el cuadro
2- el 12.5 por ciento tenía d~s, el. 17.6 por ciento tres y el 22 por ciento
era de cuatro cuartos. La situación en 1990 mejoró,comparado con los
datos de 1980 e~ donde la relación era de 21.6 por ciento con un solo
cuarto, 24 po~ ciento con dos habitaciones, 20 por ciento con tres piezas
Y el 19 por ciento con más de cuatro habitaciones.
Los da~os de población para el AMM según el último censo de 1990
era de 2 millones 521 mil 697 habitaciones. De acuerdo con encuest~
levanta~as por el CIE para distintos fines, el tamaño de la familia era
de 5 miembros. De ser as~ significa que en 1990 vivían en el AMM
~ededor de 504 mil 339 familias. Si el Censo arrojó un total de 520
mil 285 viviendas, quiere decir que no se presentó como en anteriores
':nsos, la .existencia de más de una familia viviendo en la misma casa.
S1 se considera como ideal que en cada vivienda viva una sola familia
encontramos que en el año del censo había más casas-hogar que familias~
. La información qu~ ap_31:ece en el cuadro 3 nos muestra que el AMM
registró ~ás de 520 mil viviendas y en ellas se alojaba una población
de 2~ ~ones de personas, lo que arroja un promedio de 4.9 ocupantes
por vivienda. Este resultado es alentador porque muestra una reducción

�202Ensayos

en el hacinamiento en la 6ltima década, al disminuir de 5.5 en 1980 a
4.9 en 1990. Con esto se cumple uno de los principales objetivos de _
cualquier política habitacional que consiste en reducir la densidad de &lt;&gt;&lt;:upación de la vivienda, hasta llegar a un nivel aceptable de salud e independencia.
Si la información global se analiza al nivel de los municipios que
integran el AMM, en el mismo cuadro 3 se advierte un fuerte impulso
en la construcción de viviendas en los municipios aledaños a Monterrey.
Por ejemplo, Apodaca registró 24 mil viviendas en 1990 contra 6 mil 500
en 1980; o sea cuatro veces más en un lapso de 10 años. Igual ocurre
con Gral. Escobedo que censó 20 mil viviendas en 1990 contra 6 mil 500
en 1980.
El promedio de ocupantes por vivienda registrado en 1990 muestra
una tendencia a declinar en todos los municipios del AMM,comparado
con 1980. Los datos del 6ltimo censo son de 4.9 contra 5.5 en 1980.
A excepción de Gral. Escobedo y Guadalupe, el resto de los municipios
se encuentran en el promedio general. La declinación en el número de
ocupantes es el resultado de la disminución en el promedio de hijos o
de la construcción de viviendas con mayor número de cuartos.
La proliferación de viviendas alejadas de la ciudad-capita~ da una
idea general de que el grueso del problema habitacional se está ~oncentrando en los municipios que rodean Monterrey (lugares prefendos
por los migrantes y los "expulsados" del crecimiento urbano). A~nque
es cierto que después de 1980 disminuyó la presión de los asentamientos
irregulares por la vigilancia del Estado contra la inv~si_ón de los "pa~acaidistas", hay evidencias de que el problema de la vlVlenda se agudiza
para las clases sociales de bajos ingresos por el ~~~ costo del terreno,
limitación de créditos y la caída del poder adqms1ttvo.

El hecho de que las viviendas se orienten fuera de Monterrey y de
una manera explosiva como es el caso de Escobedo y Apodaca, causa
una problemática compleja cuya solución es preciso planear a largo plazo
en aspectos como: vialidad, infraestructura, equipamiento, servicios urbanos, contaminación, educación, etc. Dado el elevado número de fraccionamientos que se instalan en los municipios cercanos a Monterrey,
es fundamental enfrentar la demanda por servicios (agua, luz, gas, etc.)
para resolver la problemática urbanística que se da con los nuevos asentamientos humanos.

La vivienda en el...203

Condiciones de la vivienda
Para que una vivienda proporcione comodidad a sus moradores debe
satisfacer ciertos requisitos mínimos de habitabilidad. Básicament; debe
cont~ con agua dentro de la vivienda, drenaje, cocina, baño y energía
eléctrica. Además, los materiales de construcción deben ser resistentes
contra el medio ambiente.
En. ~l exam~n del cuadro 4 podemos apreciar la disponibilidad de
los seTV1C1?5 públi~ ~ el rezago de las autoridades municipales o estatales
p_ara cubnr los sen:1C1os fundamentales de la vivienda. El agua, líquido
vital .P?Tª las necesidades del hogar, se dispone en un 97 por ciento de
las VIVIendas e~ el AMM. Este registro censal para 1990 supera al de
1980 (95 por ciento) y muestra la gran atención por cubrir el servicio
6
de agua: De este total el 81 por ciento se encuentra entubada dentro
de la vivienda, el 11 por ciento fuera de la vivienda pero dentro del terreno
Y el ~ por ciento la obtiene de llave pública o hidratante. El resto (3
por ciento que equivale a 16 mil viviendas) declaró no contar con agua
ent~~ada o .no especifi~ claramente en el censo. La mayoría de estas
familias ?~tienen. el preciado líquido de camiones pipa, norias y aljibes
o el semc10 particular que prestan algunas personas para el acarreo de
agua.
De los municipios que forman el AMM, el problema de la ausencia
de agua en el interi?r de la casa para el año de 1990 era apreciable
en Apod~ca (43 por c_iento), Gral. Escobedo {36 por ciento) ySta. Catarina
(29 por Ciento). De igual modo la falta de agua es notoria en los mismos
municipios, al contabilizar entre los tres, 3,795 viviendas.
En las áreas densamente pobladas, el sistema de drenaje se considera
-d~spués del agua- el más necesario. La ausencia de este servicio puede
ongmar graves focos de infección por el fecalismo al "aire libre". Del
total contabilizado en el XI Censo de Población y Vivienda, 1990 para
el AMM, el 84 por ciento dispone de drenaje conectado al de la calle
el 4.4 por ciento se conecta a fosa séptica y el 0.5 por ciento con desagü¡
al suelo, río o lago. El resto no cuenta con drenaje (10.5 por ciento)
(véase cuadro 5).
Los municipios con más alto porcentaje de servicios de drenaje conectado al de la calle son: Garza García con 94 por ciento de las viviendas
YSan Nicolás con el 96 por ciento. El menor porcentaje de este importante

�La vivienda en el...205

204 Ensayos

servicio se registra en Apodaca con 57 por ciento y Gral. Escobedo con
67 por ciento.

familias que han resuelto la necesidad de contar con vivienda propia
~ datos para t~ el AMM muestran que el 82.9 por ciento de 1~
~~ndas eran propias Y el_ 1:2·1 por ciento eran rentadas. Lo anterior

Uno de los servicios que mas rápido se extiende en las colonias populares y en los nuevos fraccionamientos, es el de la energía eléctrica,
ya que la política de la empresa desde hace una o dos décadas es ampliar
la cobertura a todos los rincones de la entidad. De acuerdo con el último
Censo de VJ.Vienda 1990, el 98.7 por ciento de las casas-habitación cuentan
con el servicio.' En casi todos los municipios del AMM se dispone en
mas de un 97 por ciento, a excepción de Apodaca que registró un 95.4
por ciento (véase cuadro 6).

significa q_ue ~e cada 10 v1V1endas, un promedio de 8 jefes
eran prop1etanos de la casa.

En relación al material de construcción que predomina en las paredes
de las casas censadas, el 94 por ciento están hechas de block, ladrillo,
piedra o cemento; en especial predomina el block, material que se considera
el más adecuado para la edificación. Las condiciones de la vivienda para
cada uno de los municipios que forman el AMM se registra en el cuadro
7. En dicha tabla se observa que Garza García (97.7 por ciento) y San
Nicolás de los Garza (97.6 por ciento) cuentan con el mayor porcentaje
de hogares que están construidos con materiales resistentes, mientras que
Apodaca (90 por ciento) y Monterrey (92.4 por ciento) registran el mas
bajo. Otros materiales de construcción como la madera (3.6 porciento)
y la lámina de cartón (0.7 por ciento) son materiales que a través del
tiempo y conforme a las posibilidades económicas, se van mejorando las
condiciones de las mismas por medio de la autoconstrucción.

de famili

La situación de la tenencia del hogar cambió de manera radical par
los moradores del AMM
en las últimas dos décadas, st· recordamos queª
.
en 1970, el porcentaje de viviendas propias era de 45.8 por ciento N
cabe duda que la acción de los programas habitacionales del Estado d~
Nuevo León, han t~nido éxito para la regularización de los predios ocupados. ~e manera _ilegal y promover por la vía legal, la disposición d
una VIVlenda propia.
e
_En la solución del problema de la falta de vivienda y el gasto en
alquiler, un factor de a~yo han ~ido organismos como: INFONAVIT,
FOMERREY Yel Plan Tierra Propia. En el tiempo que tienen de operar
han logrado multiplicar el n6mero de nuevos propietarios de casas y te~
rrenos.

Consideraciones finales
Bas?~os esencialmente en las cifras del XI Censo General de Población
Y V1V1e~da 1990, describimos algunos aspectos relevantes de los h ares

En cuanto a los techos (véase cuadro 8) se advierte que el componente
que predomina es la loza de concreto con el 80.6 por ciento, el segundo
en importancia, es la lámina de asbesto o metálica con el 13.3 por ciento,
el resto es de lámina de cartón, madera, palma y otros materiales no
adecuados para proteger las viviendas de las condiciones ambientales.
Por largo tiempo, los lineamientos generales del Código Civil en materia de arrendamiento (rentas congeladas) han impedido las inversiones
por parte de las compañías privadas en la edificación de viviendas. Como
resultado de esta situación, se amplió el déficit de viviendas y se incrementó
el costo de las rentas. cuyo efecto es visible en el índice de precios al
consumidor.8
lQué tan grave es la disponibilidad de casa propia en el AMM?,
lCuántos pagan renta? En el cuadro 9 se registran las cifras de aquellas

ª

en relaCión ~ los servicio~ públicos disponibles, el grado de hacin~ento
Y los matenales predommantes en techos y paredes en el AMM.

!ª

-~ .principi~, •~ po?lación y superficie está distribuida en siete
mumcrp1?s. La distnbucrón poblacronal se aleja de la capital (Monterrey)
para alojarse en los sector~ ~riféricos. Esto es patente en Apodaca
Y ~hedo, en donde se triplica la población y crea problemas h b'1_
taCionales.
a

Los testimonios de los resultados se encuentran en los cuadros im-·
presos en .este Boletín. Así pues, de acuerdo a la tenencia de la casa
en 9ue residen, se encontró que el 82.9 por ciento de los jefes de familia
habita~an en vivienda propia, en tanto que el 12.1 por ciento lo hacían
en umdades rentadas Comparando estos resultados con el Censo de

�206Ensayos

La vivienda en el...207

1980 se observan progresos en cuanto a la propiedad, al avanzar en 14.8
puntos porcentuales.

~ ?1-~yorfa de los nuevos hogares queden al margen de las acciones crediticias por las altas tasas de interés y la falta de liquidez.

El acceso de un mayor número de personas o un pedaro del suelo
y el programa de autoconstrucción con subsidios y transferencias por parte
del gobierno, por medio del esfuerzo propio y la ayuda mutua, elevó el
número de propietarios de casa-habitación, evitando la presión de quienes
no cuentan con un ingreso elevado para financiarse una casa. El grupo
privado también colaboró, aunque en menor medida por la pérdida del
poder adquisitivo de 1982 a 1988 que afectó la demanda efectiva en un
40%.9

. En. el AMM h~~ un número importante de familias que financia la
edificaetón de sus. VIVlen~. con recursos propios y por autoconstrucción.
En el plan operativo de VlVIenda popular propuesto por ef Gobierno del
Est~do de Nuevo 1;,eón, se considera que el plan más factible para un
tereto de la poblaetón del AMM es mediante la autoconstrucción.

La calidad de la vivienda medida a través del número de ocupantes
por vivienda fue de 4.9 en 1990. Si lo comparamos con 1980 se advierte
que no existe diferencia significativa en el espacio de una década, cuando
se registró 5.0 ocupantes por hogar.

En cuanto a los servicios públicos, los porcentajes se elevaron de
manera notable en el espacio de diez años. La mayoría de los municipios
contaban con agua entubada dentro de la vivienda (80.8 por ciento en
1990 contra 72.4 por ciento en 1980). La menor disponibilidad de este
servicio se presenta en Apodaca y Gral. Escobedo. El problema del agua
en el AMM es que no se proporciona las 24 horas del día.
Por lo que hace a drenaje sanitario, el Censo de 1980 registró 77.4
por ciento de las casas conectadas a las redes generales, mientras que
en 1990 fue de 83.9 por ciento, un avance de 65 puntos porcentuales.
La falta de drenaje sanitario es usual en los municipios donde abundan
los asentamientos irregulares y crece la población a un ritmo acelerado
como Apodaca, Gral. Escobedo y Santa Catarina.
El déficit habitacional al que se refieren los organismos privados como:
Cámara Nacional de la Construcción y la Asociación de Desarrolladores
Inmobiliarios y de la Vivienda (ADIVAC) de mas de 50 mil viviendas,
así como construir un promedio de 24 mil casas al año, se antoja difícil
de poder cumplir, cuando mucho sólo podría construirse un 50%.
El déficit cuantitativo que se presenta con mayor fuerza en esta década
de los noventa, no es otra cosa que un problema de discrepancia entre
el costo de la vivienda y el ingreso de las familias, lo que ocasiona que

El problema del déficit cuantitativo de la vivienda en el futuro no
s~r~ consecuencia de la presión demográfica, al reducirse la tasa de creetm1ento anual (2.4 por ciento). El análisis de la demanda habrá que
enf~carla a la evolu~ión socioeconómica de las familias, en la distribución
del mgreso; en especial, a todos los afectados por el ajuste macroeconómico
qu~ ensancha el grupo de los imposibilitados de obtener créditos habitac1onales por el bajo ingreso familiar.

Notas
1

El Financiero, 8 de junio de 1993.

2

• El Nacional. "Sin acceso a la vivienda el 80 por ciento de los traba.Jadores", 21 de junio de 1983.

3

Ramones Saldaña, Jesús. "Retroceso en la construcción de viviendas
en el AMM", Boletín Bimestral. CIE-Fac. de Economía-UANL Núm
150, octubre de 1987.
'
·
4

Garza, Luis Angel. "Dura perspectiva para el año 2000", El Porvenir,
16 de marzo de 1987.

s

Entre 1987 y 1988 se creó un nuevo plan urbano "Plan Director
de Desarro~o. Urbano del~• 1988-2010" que es el que está vigente
para el creetm1ento urbanístico. Este plan estima 3.4 millones de habitantes
para el AMM en el año 2000.
6

Po~eer redes de agua potable conectadas a la red general no garantiza
que se dispondrá de ella, la escasez del líquido ha sido uno de los principales
problemas del AMM al grado que en ocasiones sólo se proporciona seis
horas al día.
7

En el X Censo de Población y Vivienda 1980, el 94.1 por ciento
del AMM contaba con el servicio de energía eléctrica. La abundante

�r
1
sa
~re¡¡ igz ·
~s::Pt

•

v,

v

g

·

•fli

'O I! "'t
c,.i¡¡;¡o

:í

(I&gt;

triOOI» ,6"

&gt;a'·;

~

~.g~
1:1
¡;;·

g-t!l~
"O I»

e::

!;.

2-ol»K
g- §°. g- g- !"

E:i g:
s- ! .f.i ~- g- S!. ~

ª~ ~-[
~ ~
ª g' ~ ~
_,

.~lt:!l-&lt;

&amp;.s- ~

Q
...

P.
J»

--1»0.

2
n o ~
~(l&gt;U&gt;(I&gt;

~

f

3:~
og: S!.
1:1
~8

n"J

:::i:,g-,.,...o'S.-g~
::io
n
...,=i».,.,...n
c.
o s-gn C.r:i, °' ':&lt; o'n
. . . Vº-¡
0.0. ;S. o
r»
o ;S. !"1 ~ "8 =-:
... g.
,s- º '"e g; a 8" =·
e. a
~ e? :J'. - ~ ¡:::
"O 'g
.I&lt;
... •
i::. n · ~ o. 2
~ .
;'S. Q. o. ... "f1 °' ~r» ~
flO"O
l»"'il:lr:i,
...
r» "O o o.
-n
g- ~ 5: ~ i ~ gg-~
(I&gt;

(I&gt;

o~= r»&amp;;'no
=oo.afi&gt;l:?.'&lt;
Zt""'º ~g-~'g

~=:
::ir:;l

'~ 1 ; [

1~ 1

&lt;~~ g-

]

~ ;.
°'~E! e.í»

=o-

o'"'

h ?&gt; 8. ~ ~ i º
lb=·
CI" gp .n I»o.
t:S I» ººo.
:- ::i.. o

="' s-

V

i--W

. . . ~e:.=
-1»(')

~

o

~?~

o"O

=o

g·-g_

o
o. ::i.
(I&gt; o.

s-~

CUADRO 1
A.M.M.: POBLACION 1980 Y 1990
POBLACION PARA

MUNICIPIO
1980 (1)
APODACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

37
81
37
370
l 090

TOTAL

181
974
756
908
009

1990 (2)

102
112
98
534
l 064

TASA DE
CRECIMIENTO
INTERCENSAL (\)
MEDIA ANUAL

886
394
186
782
197

10.7
3.2
10.0
3.7

280 696
89 488

446 457
162 795

4.8
6.1

1 988 012

2 521 697

2.4

PUENTES:(l) INEGI (1982), X CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1980.
ESTADO DE NUEVO LEON. S.P.P. MEXICO, D.F.
(2) INEGI (1990),XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.
RESULTADOS PRELIMINARES. AGUASCALIENTES, AGS.

¡;'

i:

J

g

~

~

�s

f

CUADRO 2
A.M.M.: VIVIENDAS POR NUMERO DE CUARTOS. 1990
NUMERO

D E z

VIVIENDAS:
VIVIENDAS
De 1 cuarto
" 2
"
i,
"3

PORCENTAJE

5
"
6
"
7
"
" 8
"
" 9 y más
No especificado

29
64
91
114
119
48
23
13
13
1

678
991
615
508
651
471
195
819
273
082

5.7
12.5
17.6
22.0
23.0
9.3

T O T A L

520 283

100.0

4

,;

"
"
"

CUARTOS
29
129
274
458
598
290
162
110
119

4.5

2.6
2.6
0.2

2

672
982
845
032
255
826
365
552
457

173 986

FUENTE: INBGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.
ESTADO DE NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUADRO 3
A.M.M.: PROMEDIO DE OCUPANTES POR VIVIENDA. 1990
MUNICIPIO

NUMERO DE:
VIVIENDAS
OCUPANTE
(1)
( 2)

APODACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

24
23
19
106
222

TOTAL

140
163
897
724
593

078
706
550
522
059

4.8
5.0
5.0
4.8
4.8

33 160

434 437
163 609

4.8
4.9

520 285

2 516 961

4.9

90 608

115
111
97
534
1 060

OCUPANTES
POR VIVIENDA
(3 • 2/1)

--

FUENTE: INBGI (1992). XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.
ESTADO DE NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

¡;-

i:

J

g
J!.

i-,
........

�w

~

1

CUADRO 4
A.M.M.: VIVIENDAS PARTICULARES HABITADAS POR DISPONIBILIDAD DE AGUA ENTU8ADA P0R tl.JNICIPIO. 1990
DISPONE DE AGUA ENTUBADA
DENTRO
DE LA
VIVIENDA

MUIICIPIO
TOTAL

"

FUERA DE LA
VIVIENDA
PERO DENTRO
DEL TERRENO

"

1 040

594
1 564

0.1
4.7

261
95

0.3
0.3

5.5 13 858

2.7

2 203

0.4

93. 1
71.0

3 728
3 064

4.1
9.2

1 670 1.8
4 895 14.8

80.8

55 231

10.6

520 285 100.0 420 447

TOTAL

100.0
33 160 100.0

90 608

28 546

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990.

"

2.8

160
1 331
3 119
6 190

4
1
3
12
25

11)

X ESPECIFICA

0.4
0.9
0.3
0.5
0.4

4 601 19.1
177 0.8
2 167 10.9
2 425 2.3
5.7
12 611

84 355
23 542

140
163
897
724
593

900

19.9
7.2
18.5
11.8
11.5

56.9
90 . 5
63.6
82.5
79.6

24
23
19
106
222

"

DISPONE
DE AGUA
X ENTUSADA

801
661
679
625
673

100.0 13 748
100.0 20 968
100.0 12 663
100.0 88 092
100.0 177 079

APODACA
GARZA GARCIA
GRAL • ESCOBEDO
GLW&gt;ALUPE
IOITERREY
SAN NICOI.AS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

NO

DE LLAVE
PUBLICA O
HIDRANTE

llJEVO LEON.

3.7
0.6
6.7
2.9

90
197
57
463

RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUADRO 5
A.M.M.: VIVIENDAS PARTlaJLARES HABITADAS POR OISPONIBILIDAD DE DRENAJE. 1990
DISPONE DE DRENAJE

MUNICIPIO
TOTAL

APODACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GLW&gt;ALUPE

MONTERREY
SAN NICOI.AS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

24
23
19
106
222

140
163
897
724
593

"
100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

90 608 100.0
33 160 100.0

CONECTADO
AL DE LA
CALLE

"

CONECTADO
A FOSA
SEPTICA

"

NO
DISPONE
DE
DRENAJE

"

ESPECIFICA

"

CON

"

DESAQJE
AL SUELO,
RIO O LAGO

NO

654
684
274
264
692

56.6
93.6
66.7
84.6
83.9

3 226 13.4
518 2.2
1 984 10.0
5 119 4.8
8 576 3.9

43
244
652
767

1.5
0.2
1.2
0.6
0.3

6 643
674
4 244
9 915
24 885

27.5
2.9
21.3
9.3
11.2

254
244
151
744
1 673

1.0
1.1
0.8
0.7
0.1

87 186
23 909

96.2
72.1

889
2 771

129
163

0.1
0.5

2 083
6 007

2.3
18.1

321
310

0.4
0.9

13
21
13
90
186

1.0
8.4

363

f:

s.
s.

(11

TOTAL

520 285 100.0

436 663

83.9 23 083

4.4

2 361

0.5

54 451

10.5

3 697

0.7

e,

~

(11

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

e,

~

¡_,

e;

�~

tn

j

CUADRO 6
A.M.M.: VIVIENDAS PARTIOJLARES HABITADAS POR DISPONIBILIDAD DE ENERGIA ELECTRICA POR MUNICIPIO. 1990

MUNICIPIO

TOTAL
24
23
19
106
222

APOOACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
IOITERREY
SAN NICOI..AS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

DISPONE DE
ENERGIA ELECTRICA

X

140
163
897
724
593

100.0
100.0
100.0
100.0
100.0

90 608
33 160

100.0
100.0

23
23
19
105
220

027
096
319
798
507

NO DISPONE DE
ENERGIA ELECTRICA

X

95.4
99.7
97. 1
99.1
99.1

1 113
67
578
926
2 086

4.6
0.3
2.9
0.9
0.9

98.6
98.4

1 289
519

X

--

89 319
32 641

!

TOT

A

L

100.0

520 285

513 707

1.4
1.6

-

1

98.7

6 578

1.3

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUAORO 7

A.N.N.: VIVIEll&gt;AS PAIITIOJURES HABITADAS POI! MATERIAL PltED&lt;&gt;IINANTE EN PAIEDES, 1990
MATERIAL

-ICIP10
TOTAL

LAMINA

CAIRIZO,

DE
CARTON

11AMBU
PALMA

X

o

e-.10 o
X IAJ.U.ECIJE

UCIINICA

24 140

617

2.6

5

19

c.AaZA GARC IA

23 163

as

0.1

3

4

GRAL • UCCIIIEDO

OUADALl.ft
NCIITUIET

19 897
106 724
Z2Z 59'

zn
797
1 339

1.4

o.a
0.6

10
27

X

0.1

MADEltA

X

X

-

X

PAREDES

TAIICI.E,
UDRILLO,
ILOClC,
PIEDRA O
CEMENTO

X

.,

0TIOS
MATERIALES

X

ESPt!ClflCADO

X

4.4

292

1.2

108

0.5

21 731

90.0

244

1.0

63

0.2

94

0.4

41

0.2

za

0.1

22 630

97.7

91

0.4

247

1.1

-

0.9

27

0.1

1a n4

94.1

86

0.4

52

0,3

0.4

165

0.1

100 341

94.0

407

0.4

488

0.5

1 194

0.5

465

0.2

205 567

92.4

1 430

0.6

1 009

0.5

0.1

546

2.7

49

0,1

3 9113

3.7

11 433

5. 1

0.1

LAMINA DE
ASIESTO O
METAUCA

E N

1 061

10

129

PREDOMINANTE

175

SAN NIC0LAS

DE LOI GAIZA

90 608

164

0.1

J

ZJ

SAMIA CATAtlllA

33 160

276

o.a

3

za

TOTAL

520 2115

J 495

0.7

51

26Z

o. 1

1 117

1.2

147

0.2

94

0. 1

ea

469

97.6

237

0.3

354

0.5

469

1.4

220

0.7

281

0,9

31 682

95,5

108

0.3

"

0,J

1a 703

3,6

2 553

0.5

1 168

FU(NTE: INECI (1992), XI CENSO CENEltAL DE POILACION T VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS OEFINITIIIOS.

0.2

4IJ9 144

¡;:i.
:i.

()

91,,Q

2 6CD

0.5

2 306

º·'

¡.
()

=

~

~
~

�N

~

ClJADRO 8
A.M.M.: VIVIENDAS PARTICULARES HABITADAS POR MATERIAL PREDCICINANTE EN TECHOS. 1990

J

MATERIAL PREDOMINANTE EN TECHOS

MUNICIPIO

APOOAr.A

GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NI COLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA
TOTAL

TOTAL

24
23
19
106
222

LAMINA
DE
CARTON

PALMA,
TEJAMANIL
O MADERA

140
163
~7
n4
593

1 993
407
1 129
4 179
9 784

171
63
59
374
1 660

90 608

33 160

1 376
1 393

520 285

20 261

LAMINA DE
ASBESTO O
METALICA

4
1
3
13
37

TEJA

876
765
028
113
168

18
151
3
68
250

166
158

4 361
4 773

2 651

69 084

LOZA DE
CEMENTO
TABIQUE O
LADRILLO

16
20
15
87
170

OTROS
MATERIALES

NO

ESPECIFICADO

330
202
186

662
299

90

276
66
551
1 135

426
079
241

1 360
2 355

39
51

83 309

952

26 216

446

405
123

580

419 232

5 831

2 646

FUENTE: INEGI (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIVOS.

CUADRO 9
A.M.M.: VIVIEM&gt;AS SEGUN TIPO DE TENENCIA. 1990

IUIICIPIO

TOTAL

PRCPIA

"

140
163
~7
n4
593

20 520
19 533
17 318
91 714
173 377

85.0
84.3
87.0
85.9
77.9

RENTADA

NO

"

OTRAS

"

ESPECIFICADO

358
517
428
162
112

9.8
10.9
7.2
8.6
16.7

1 139
961
1 082
5 301
11 005

4.7
4.2
5.4
5.0
4.9

123
152
547
1 099

0.5
0.6
0.4
0.5
0.5

"

APOOACA
GARZA GARCIA
GRAL. ESCOBEDO
GUADALUPE
MONTERREY
SAN NICOLAS
DE LOS GARZA
SANTA CATARINA

24
23
19
106
222

90 608
33 160

80 118
28 646

88.4
86.4

7 546
2 674

8.3
8. 1

2 630
1 655

2.9
4.9

314
185

0.4
0.6

TOTA L

520 285

431 226

82.9

62 797

12. 1

23 733

4.6

2 489

0.4

2
2
1
9
37

69

FUENTE: INEGJ (1992), XI CENSO GENERAL DE POBLACION Y VIVIENDA 1990. NUEVO LEON. RESULTADOS DEFINITIYOS.

¡;-

~:
g

e-

g
f.?.
¡_,
~

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379184">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379186">
              <text>1993</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379187">
              <text>12</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379188">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379189">
              <text> Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379190">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379191">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379208">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379185">
                <text>Ensayos 1993, Vol 12, No 2, Noviembre 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379192">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379193">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379194">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379195">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379196">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379197">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379198">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379199">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379200">
                <text>Valero Gil, Jorge N., Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379201">
                <text>Meléndez Barrón, Jorge, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379202">
                <text>01/11/1993</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379203">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379204">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379205">
                <text>2015742</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379206">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379207">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379209">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379210">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379211">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28694">
        <name>Capacitación</name>
      </tag>
      <tag tagId="28653">
        <name>Distribución del ingreso</name>
      </tag>
      <tag tagId="26025">
        <name>Financiamiento</name>
      </tag>
      <tag tagId="28693">
        <name>Fuerza de trabajo</name>
      </tag>
      <tag tagId="25800">
        <name>Mercado laboral</name>
      </tag>
      <tag tagId="25740">
        <name>Salario</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13727" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11794">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13727/ENSAYOS._1994._Vol._13._No._1._Mayo._0002015743.ocr.pdf</src>
        <authentication>561551225d631d9e2b736e2c51009d56</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381915">
                    <text>Volumen XIII, número I, N$35

Mayodel994

Artículos
Regulación y reforma económica
Gabriel Martínez
Los rendimientos de la inversión en capital humano y la estructura de
salarios, 1976-1993
Jorge Meléndez
Efectos de una devaluación del tipo de cambio nominal sobre el tipo
de cambio real en México
Daniel Flores
El programa de estabilización mexicano: evaluación de las
interpretaciones 'ortodoxa" y "heterodoxa" sobre los efectos del "Pacto"
Enrique Flores
La conducta de un gobierno 'benevolente": restricciones sobre las
series de tiempo de impuestos e inflación y prueba econométrica para
México
Pablo Camacho
Hacia el fortalecimiento y el desarrollo de la micro y pequeña industria
en México
Américo Sánchez
Estimación de funciones de oferta para trigo, maíz, sorgo y frijol y
demanda de maquinaria y mano de obra en el Estado de Nuevo León
Pedro Villezca y Jorge Sotomayor,

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

��•

•

•

•

La revista "Ensayos" publica
trabajos relacionados con todos
los campos de la economía, la
estadística y ciencias sociales
afines. Se edita dos veces al
año, en los meses de mayo y
noviembre.
Las solicitudes de suscripción,
o inscripción en el programa de
canje
académico,
deben
dirigirse
a:
Centro
de
Investigaciones
Económicas.
Facultad
de
Economía,
Universidad Autónoma de
Nuevo León. Loma Redonda
1515 Pte. Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. México CP
64710, Apdo. Postal 288.
Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondencia
editorial deberá ser dirigida a:
Lic. Jorge Meléndez, Director
y/o Dr. Hemán Villarreal,
Subdirector.
Centro
de
Investigaciones Económicas,
UANL.
Las opiniones, juicios, e ideas
que puedan contener
los
artículos en esta revista son de
la exclusiva responsabilidad de
sus autores. Sin embargo, esta
institución se reserva todos los
derechos y en consecuencia, la
revista o sus artículos no
pueden ser copiados sin
permiso por escrito del director
y/o el subdirector. Se autoriz.a
la reproducción parcial para
propósitos
didácticos,
de
análisis y comentarios en otras
publicaciones,
siempre
y
cuando se cite la fuente.

FONDO UNIVWITAAIO

Mayo 1994

DIRECTORIO

Consejeros
Ana Leticia González Palomares
José Alfredo Tijerina Guajardo
Hemán M Villarreal R.

Director
Facultad de Economía
Jorge N. Valero Gil

Director
Centro de Investigaciones
Económicas
Jorge Meléndez Barrón

�Indice
Regulación y reforma económica

J. Gabriel Met1lm,z Gonzélez
Los rendimientos de la inversión en capital humano y
la estructura de salarios, 1976-1993

19

Jorpe Meléndez Barrón

Efectos de una devaluación del tipo de cambio nominal
sobre el tipo de cambio real en México

41

Daniel Rores Curie/

El programa de estabilización mexicano: evaluación de
las interpretaciones "ortodoxa" y ''heterodoxa"
sobre los efectos del ''Pacto"

75

Enrique Rores Curie/

La conducta de un gobierno "benevolente":
restricciones sobre las series de tiempo de impuestos
e inflación y prueba econométrica para el caso de México

117

Pablo Camacho Gutié"ez

Hacia el fortalecimiento y desarrollo de la micro
y pequeña industria en México

153

Américo Sénchez Cárdenas

Estimación de funciones de oferta para trigo, maíz,
sorgo y frijol y de demanda de maquinaria y mano de obra
en el Estado de Nuevo León

Pedro A. V&amp;fezca Bece"•
Jorpe Sotomeyor PtJtenon

171

�Ensayos- Volumen XIII, Núm. 1, Mayo /994 - Pp. 1-18

Regulación económica y reforma
Gabriel Martínez1
Se exponen algunos principios generales de regulación que influyen sobre la politice de
desregu/ación. Se catalogan /as regulaciones en tres clases: asociadas a /a política
industria/, reformas a politices relacionadas a programas sociales, y las que tratan de la
prestación de servicios púbicos. En cuanto a .tas últimas, que son las más importantes,
se considera que los principales argumentos pera JustJlfcar /a Intervención del Estado se
basan en /a existencia de: •extemaldades", de "bienes púbicos•; o de estructuras de
infonnación que inducen decisiones erróneas en fonna sistemática. Se revisan
críticamente todas estas ideas, y se marcan pautas para su interpretación correcta.

l. Introducción

Durante el siglo 20, la economía de gran parte de los países del mundo se
rigió por la planificación central. México nunca ltegó a un sistema
plenamente centralizado, pero en 1987 la participación directa del estado en
la economía representó el 47.2% del Producto Interno Bruto, que incluía la
producción de 1155 empresas paraestatales. Durante las dos últimas
décadas del siglo, un cambio rápido y en gran medida inesperado llevó a
muchos países a experimentar, por una parte, grandes reducciones en la
participación directa del Estado en la producción y distribución de bienes, y,
por otra, a la desaparición de la mayoría de los regímenes de economía
centralmente planificada Por qué se dio ese cambio será un tema de interés
para los historiadores del futuro, pero en térmínos de política actual nos
interesa que al reducirse ese papel del "Estado Propietario", se da un rápido
crecimiento del "Estado Regulador" de la conducta de los agentes
económicos2.
De los sesenta a los ochenta, se dio también un cambio muy importante en
el campo de las ideas. Los economistas discutieron cada vez menos los
asuntos de planificación, quizá desincentivados por la creciente evidencia
acerca de los problemas de los sistemas planificados, y en cambio creció
paulatinamente la importancia de las discusiones sobre regulación.
1 Comlinada' de la Uiidad de Dcsregulaci6n Eocnécnica, Sea-etaria de Comcccio y FOOJmto
Indll.!trial. Las q,ini&lt;mcs cartmidas en ese articulo soo las del autor y no rdlejan necesariammte
las de la Sca-c:tw de Comercio y Fcmaito Indwtrial Agraduro las q&gt;ini&lt;mcs de Pedro Macára,
que han servido p.-a mej&lt;nr m mucho d texto, peco todos los artns pennaoeom bajo mi
&lt;DSabi.lidad.
Lucu (1992)prcscnta una visi6n~&lt;'rica de los cambios anivelnnmdial. Aspe (1993) daatbe
m táminos gaiues loe cambios m política eoooécnica de Mbi00 durllJle los ochenta.

~

�2

Ensayos

Probablemente la principal conclusión de esta gran discusión es que el
gobierno tiene una capacidad limitada para conocer la tecnología y otra
infonnación disponible a los agentes económicos, incluyendo los incentivos
personales, por lo que le es difícil verificar y manipular la conducta de los
mismos. En consecuencia, la intervención del Estado debe prever de
antemano esos problemas, y en particular, los sistema de regulación deben
reconocer que son aplicados a personas cuyos objetivos no coinciden, por lo
general, con los públicos. El hecho mismo de que el Congreso determine
que un servicio es público, supone la preocupación de que la acción libre de
los mercados no 11eve a la satisfacción adecuada de la necesidad de que se
trate, lo que justifica la regulación, pero ello es muy distinto a suponer que
por el hecho de expedir una regulación y poner inspectores en la calle se
conseguirá su cumplimient&lt;&gt;3.

Regulación económica y reforma

3

razones de espacio, a discutir en detalle la estrategia de regulación en
épocas anteriores4.
Una forma de catalogar regulaciones que nos sirve para la discusión
subsecuente es en tres clases, sin pretender que sea ésta la mejor
clasificación para otro propósito. Primero están las regulaciones asociadas
a la "política industrial"; segundo están las reformas a políticas asociadas
con programas sociales; finalmente se encuentran las políticas asociadas a
la prestación de servicios públicos. De estas tres áreas, la más importante
por su permanencia e impacto sobre la actividad económica es la tercera,
por lo que le dedicaré más espacio.

Política Industrial
En este artículo expongo algunos principios generales de regulación que
influyen sobre la política de desregulación. En Martínez y Fáber (1994) se
encuentra una descripción detallada de esa política, pero aquí, por razones
de espacio, sólo puedo relacionar esos principios generales con algunas
reformas específicas que se han dado entre 1989 y 1993. En la sección 2
del presente artículo se comentan brevemente diversos aspectos caulitativos
de la política de regulación en México; en la sección 3 se señalan las
motivaciones que dan origen a la intervención regulatoria, haciendo
referencias específicas a reformas que se han dado en nuestro país; en la
sección 4 se indican algunas confusiones e ineficiencias que surgen por no
considerar adecuadamente las motivaciones para regular, y, finalmente, en
la sección 5 se hacen algunas consideraciones sobre las limitaciones a la
propiedad y el concepto de utilidad pública.

2. Reforma regulatoria en México

La legislación mexicana en materia de regulación económica se vio afectada
por las discusiones mundiales en la materia, pero sin duda existen
elementos que dependen de las condiciones del país y de los objetivos
políticos nacionales. A continuación trataré de comentar, sin entrar, por

3 Laffoot y Tirolc: (1992) presmtan \Dla discusién ecoo.ómica de los problemas que enfraila la
regulacién por infmnacilm asimétrica Qltre gobiano y agmtes regulados y por problemas de
riesgo moral, Ql particular Ql cuesimes de regulacién y adquisiciooes.

"Política Industrial" es un término genérico que se utiliz.a en el mundo para
agrupar las políticas de subsidios, protección y control de precio de los
gobiernos. Para México, este fue un tema de creciente importancia, desde
aproximadamente la Segunda Guerra Mundial hasta principios de los
ochenta, y su prototipo fueron los llamados "programas de fomento",
concepto también genérico que se refirió a los paquetes de medidas
regulatorias, arancelarias y fiscales que se utilizaron intensivamente para
promover la industria. Sin embargo, con la apertura comercial al exterior,
que hace imposible dar protección preferencial, y la reforma fiscal, que
combate el otorgamiento de privilegios fiscales, estos programas se hicieron
insostenibles y a mediados de los ochenta se inició su extinción.
Dada la importancia que tuvo esta estrategia, y por las propuestas de
algunos críticos de retornar, al menos parcialmente, a este tipo de política,
conviene señalar por qué no es ésta una estrategia viable de regulación. Al
estar liberadas las importaciones y exportaciones, la protección a una
industria especifica crea el problema de distorsión en la "protección
efectiva". La protección efectiva mide no sólo los aranceles que se ponen a
un producto, sino también a sus insumos. Así, por ejemplo, si el gobierno
decidiera limitar la importación de madera, como una medida de protección
comercial a esa industria, sólo conseguiría incrementar la importaciones de
muebles y otros productos terminados de madera, de tal forma que su
intento de proteger quedaria invalidado. Análogamente, si se pretende
subsidiar a un productor para elevar su competitividad internacional, ello
4 :&amp; Martínez y Rodríguez (1993) se presQlta 1ma discusiéo relaciooada cai ese asunto para el
sedoc agreq,ecuario. Castli:leda et al (1993) discutm el problana Ql el caitexto de política de
C00'.1)ctmcia.

�4

Ensayos

Regulación «onómica y reforma

5

sólo se puede hacer a costa de elevar los impuestos al resto de la econonúa,
reduciendo su productividad en forma al menos proporcional. Por ello, en
una economía abierta la política industrial tiene un enfoque mucho más
limitado, lo que se reflejó en un cambio legal de gran importancia,
especialmente en relación a áreas de la administración pública que tuvieron
la responsabilidad de administrar los sistemas arancelarios, de permisos de
importación y de subsidios.

diferentes; fiscalmente, el costo de administrar la ley cambi~ privadamente,
la libertad de decisión es menos restringida en un caso que en el otro; y
finalmente, la importancia del poder judicial en hacer cumplir la ley
también recibe diferente ponderación.

Hacia finales de los ochenta se aceleró el paso y, en base a la política de
desregulación, se abrogó la gran mayoría de estas regulaciones5. Para 1994,
sólo mantiene su vigencia el llamado decreto automotriz, lo que es posible
por el prolongado período de transición que se dio a ese sector en el Tratado
de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México, pero en
general, se cerró el capítulo de regulación basada en política industrial6 . En
vista de los compromisos asociados al Acuerdo General de Aranceles y
Comercio (GATT) y al Tratado antes citado, no es de esperarse un
resurgimiento de esa clase de regulaciones, al menos no en la forma masiva
que se observó en los setenta y ochenta.

Las regulaciones asociadas a programas sociales afectan directamente un
15% del producto interno bruto, y lejos de estar cerca de reducirse, es
probable que en los próximos años observemos una creciente discusión
acerca de cómo funcionan y cómo pueden mejorarse estas regulaciones.
Efectivamente, la misma tendencia de política que lleva al Estado a
participar menos como productor y distribuidor de bienes y servicios, lo
lleva, a su vez, a reafirmar sus responsabilidades como garantizador de la
seguridad social.

Probablemente la acción legislativa más decisiva de reforma a la regulación
industrial fue la abrogación, en diciembre de 1992, de la Ley sobre
Atribuciones del Ejecutivo Federal en Materia Económica, así como la
expedición de la Ley Federal de Competencia Económica. Desde la
perspectiva de regulación económica, es esencial distinguir entre las
intervenciones del Estado antes de que se lleve a cabo una conducta, que es
la estrategia de política industrial, y las intervenciones que se dan después
de que los agentes económicos toman sus decisiones, que es el enfoque de
política de competencia. Si bien no existe una definición legal u oficial de
qué es una regulación, probablemente la mayoría de los expertos
consideraría que, por ejemplo, los Códigos Civil y de Comercio no
constituyen regulaciones, y creo que la principal razón es que sus textos se
hacen cumplir por los tribunales después de ocurridos los hechos y no
mediante requisitos administrativos previos a la conducta. En ese sentido,
la legislación sobre competencia económica, que no exige autorización del
gobierno previa a la celebración de una conducta, no es propiamente una
regulación. Independientemente de la discusión académica acerca de qué
constituye precisamente una regulación, en la actuación del Estado es
decisivo que esa actuación sea antes o después de las decisiones privadas·
administrativamente, los instrumentos de inspección y sanción son
5 Martínez y Fába (1994) incluyen 11Da llita de las medidas de desregulaciln entre 1989 y 1993.
6 Fcmiíndez (1993) coma:ita la regulaci(n a la industria autcmruiz m el O(Jltexlo del Tratado de
Libre Canerno de Ncxteamérica.

Regulaciones asociadas a programas sociales.

Durante el período 1989-94, se dieron diversos cambios a la regulación
social. El más importante fue la creación del Sistema de Ahorro para el
Retiro (SAR), a través del cual se establecen cuentas individuales que
complementan el sistema de fondo común tradicional. Por lo demás, no
hubo grandes cambios en ta regulación. Los hubo en materia fiscal, como
fue el aumento en cuotas de seguridad social que aprobó el Congreso en
1993; asimismo, hubo cambios regulatorios marginales, como es que el
riesgo de trabajo es ahora clasificado por la empresa y no por el Instituto
Mexicano del Seguro Social. Hubo también grandes modificaciones en la
administración de programas, áreas donde destaca el Programa Nacional de
Solidaridad. Pero en general, nuestro sistema de regulación a programas
sociales permanece con pocos cambios. Este es un asunto importante
porque el crecimiento de la seguridad social parece haber llegado a su
límite, especialmente tras de los aumentos en cutoas de 1993. Es decir,
para atraer usuarios adicionales será necesario que la regulación social
reconozca no sólo ta demanda por seguridad de las personas, sino también
que el sistema vigente permite la evasión y desincentiva a un sector
importante de trabajadores a participar. El SAR es un paso en ese sentido,
pero se relaciona únicamente con parte del problema. El terna de ta
regulación social se abrió a discusión en ta administración del Presidente
Salinas, pero por su complejidad permanecerá en el foco de las discusiones
públicas aún por mucho tiempo.

�6

Ensayos

Regulación económica y reforma

7

Servicios públicos

Externalidades

En materia de servicios públicos, la reforma entre 1989 y 1993 incluye una
modificación Constitucional y varios cambios en leyes y reglamentos. Tras
la reforma Constitucional, el servicio de banca y crédito dejó de ser
considerado servicio público. Los cambios regulatorios han afectado el
transporte y a las comunicaciones, al comercio interior y al de exportación,
a la producción de energía eléctrica y a varios otros campos
tradicionalmente regulados como servicios públicos.

En el curso de la actividad productiva. las personas llevan a cabo
intercambios de bienes. En ocasiones, ese intercambio tiene un efecto,
benéfico o dañino, sobre una persona que no fue parte del mismo (o bien,
aún siendo parte del intercambio, el acuerdo no toma en cuenta todos los
efectos sobre las partes). Cuando esto sucede, hablamos de que existe una
"externalidad''. En general, en presencia de extemalidades, las decisiones
privadas no llevan a una asignación eficiente de recursos, pues no se tornan
en consideración todos los costos o beneficios. Las extemalidades
permanecen como tales y son por lo tanto un problema de regulación
pública. sólo si existen elevados costos de adquirir información, de
negociación entre las partes o de hacer efectivos los contratos, que hagan
imposible la celebración de contratos privados que contemp!en los efectos o
las acciones en cuestión. Para justificar una regulación, es además
condición necesaria que los costos de administrar la regulación sean
infenores a los beneficios que acarrea.

Asimismo, es importante señalar que, en términos de lo dispuesto por el
artículo 28 constitucional, la concesión de servicios públicos debe
fundamentarse en una ley y no debe crear fenómenos de concentración que
contraríen el interés público. ¿Qué es un servicios público? ¿Qué significa
que en la concesión no se deben crear "fenómenos de concentración"?. A
continuación se plantean algunos elementos básicos de la teoría de la
regulación necesarios para cumplir con ese fin y resolver esa pregunta.

3. Motivaciones para la intervención regulatoria.
La primera pregunta es por qué se llega a considerar que un servicio debe
ser público. Las motivaciones que puede tener un gobierno para intervenir
en la vida social son variadas y es poco razonable pensar que podemos
explicar cada una de ellas por medio de la teoría económica. Esta sólo nos
sirve para evaluar la consistencia de las acciones y para medir su eficacia.
Conceptos como nacionalismo, soberanía, seguridad nacional o bienestar
social pueden ser evaluados económicamente, no en su contenido político,
sino en términos de la eficiencia con que los gobiernos alcanzan sus metas.
Es en este sentido que la teoría económica provee una metodología para
evaluar problemas de intervención del Estado.
La teoría propone que la intervención del Estado puede basarse en la
existencia de externalidades, de bienes públicos o de estructuras de
información que inducen decisiones erróneas en forma sistemática. Existe
al menos una motivación adicional para que el gobierno establezca
regulaciones sobre la actividad económica. Esta es la seguridad nacional,
pero aquí no discutiremos ese tema.

Una de las confusiones más comunes al respecto es considerar siempre
como extemalidad a un efecto que ocurre sobre una de las partes en una
transacción. Por ejemplo, ¿existe una extemalidad si un trabajador corre
riesgos de trabajo? Si pensamos que el salario es un pago por los servicios
rendidos y nada más, entonces ese riesgo sería una externalidad, pues el
trabajador estaría padeciendo un costo sin recibir una compensación, y
esperaríamos que la oferta de trabajo fuese menor a la óptima debido a ello.
Sin embargo, el salario es en realidad un pago por todo un paquete de
trabajo, y los riesgos son incorporados en él, además de que la empresa y el
trabajador pueden contratar un seguro contra el riesgo. Efectivamente, los
trabajos más riesgosos están mejor remunerados que los menos riesgosos,
además los contratos incluyen diversas provisiones para prevenir o
compensar riesgos. Es por ello que, en general, los riesgos de accidente en
el trabajo no pueden considerarse una externalidad. Lo son sólo en aquellos
casos en que es imposible para la fim1a y el trabajador ponerse de acuerdo
acerca de una compensación. Este fue un mensaje en el tratamiento clásico
de Coase (1960) al problema del costo social.

Bienes Públicos
Un segundo argumento que puede justificar la intervención del Estado en la
economía es la existencia de un bien público. Al respecto, cabe señalar que
existen algunas diferencias entre el concepto jurídico y el concepto

�8

Ensayos

económico de "bien público", pero para efectos de este apartado, únicamente
consideraremos al mismo desde un punto de vista económico.
En este orden de ideas, un bien público puro es aquel que puede ser
utilizado por una persona sin interferir con el uso de ese mismo bien por
otra persona (e.g. alumbrado público). Una definición alternativa, más no
equivalente, dice que un bien público es aquel que no puede ser consumido
sin exclusión de terceros (e.g. contaminación ambiental). La diferencia
radica en que para la primera definición puede haber exclusión en el
consumo. Exclusión significa que es posible proveer el bien a sólo un
subconjunto de los consumidores. La exclusión es importante, pues afecta
crucialmente la posibilidad de cobrar al consumidor por el uso del bien. Por
ejemplo, una carretera es un bien público, pero en general es factible cobrar
por su uso; en cambio, cobrar por el alumbrado público es algo que no
observarnos, seguramente por los altos costos de cobranza. Esto nos señala
que la tecnología es importante para definir si un bien es público: las
carreteras se pueden hacer de peaje con relativa facilidad porque tienen un
aforo relativamente pequeño y el cobro por viaje es relativamente elevado;
en cambio, cobrar por peaje en las calles de la ciudad implicaría un
complejísimo sistema de cobranza. Por ello, las calles de la ciudad se
aproximan más a ser un bien público puro que una carretera.

Regulación económica y reforma

9

Que las personas cometan errores no es en sí misma una motivación a la
intervención del Estado~ también es necesario que el Estado sea capaz de
corregir esos errores. Sobre este asunto, la teoría económica de la
información provee los instrumentos para el análisis de la contratación bajo
sistemas alternos de infonnación. Las posibilidades de rnonitorear y
controlar el cumplimiento de contratos afecta las posibilidades de su
celebración. En ocasiones, arreglos comercialmente ventajosos pueden no
llevarse a cabo debido a que alguna de las partes duda de la honestidad de la
otra
Gran parte de la intervención estatal en la economía se relaciona con estos
problemas. Las leyes civiles y de comercio son piedras angulares de la
intervención estatal en la economía, y su objetivo principal es obligar a los
particulares a cumplir ciertas obligaciones frente a sus socios o frente al
público en general. A veces se piensa en la intervención del Estado en la
economía corno un problema de planificación, de inversión de empresas
paraestatales o de refonna social, pero es claro que la fonna más vieja de
intervención y probablemente la más importante sea la que se refiere a
proveer el esquema para garantizar el cumplimiento de contratos privados.

El Poder Monopólico
En el caso de bienes públicos, los mercados competitivos no resultan en
asignaciones eficientes, aún en ausencia de costos de transacción. La
primera razón es que la falta de rivalidad en el consumo hace innecesaria la
presencia de varios proveedores, pero es posible que sea viable la
rentabilidad de varios proveedores que ofrecen el mismo bien público al
mercado. Es decir, podemos terminar con varios proveedores en situaciones
en que uno sólo bastaría. Otro problema es que cuando no hay exclusión en
el consumo, si no hay forma de forzar el pago de parte de algunos posibles
beneficiarios, éstos pueden decidir no pagar por el bien. Este es un
problema porque si no hay forma de cobrar a algunos beneficiarios,
posiblemente no se produzca la cantidad óptima. En el último caso, la
intervención del Estado puede justificarse para forzar al pago por el uso del
bien público.

Decisiones Equivocadas
El último argumento que provee la teoría para justificar la intervención
estatal en la economía es la ocurrencia constante y sistemática de decisiones
equivocadas por parte de los agentes económicos.

Una situación importante de problema de externalidad es el poder
monopólico. Si las decisiones de producción o ventas de la empresa afectan
los precios del mercado, se está afectando a los competidores y a los
consumidores, que tienen que enfrentar ese mismo precio. La gran mayoría
de los países industrializados cuenta con políticas antimonopólicas, y
durante la década de los ochenta, la importancia de éstas se ha
incrementado, al disminuir la intervención directa de los Estados en la
actividad económica

Monopolio Natural
Un caso importante de estructura de costos que requiere de alguna
regulación para operar eficientemente es el llamado monoplio natural. Este
se presenta cuando los costos medios de producción son decrecientes. Esto
sucede, por ejemplo, cuando existen costos fijos muy elevados para
comell7.at la operación de una planta y el mercado es relativamente
pequeño, pues en ese caso el costo marginal de producción es muy bajo en
relación al costo fijo, y los costos medios son decrecientes. Obviamente, la
existencia de un monopolio natural implica que la manera más barata de

�10

Ensayos

abastecer el mercado se da si una sola firma abastece. Podría darse el caso
de que dos o más firmas compartieran el mercado, pero los costos medios de
la industria serian entonces mayores. Esta es la rawn por la cual en
ocasiones se justifica que una industria reciba algún tipo de concesión para
proveer un bien o servicio en exclusiva.
Supongamos que en una industria con costos medios decrecientes para
cualquier nivel de producción relevante existe una sola firma. ¿Qué sucede
si esta firma busca igualar costo marginal a la demanda? La firma
simplemente quiebra.
Entonces, esta firma no podrá comportarse
cornpetitivamente, es decir, no podrá vender a costo marginal. Obviamente
si hay más de una firma en la industria, tampoco puede ser cierto que la
oferta es la suma de las funciones de costo marginal, pues el costo marginal
está por debajo del costo medio, lo que hace probable que ocurra una guerra
de precios, la cual culminará con la quiebra de todas la empresas, excepto,
posiblemente, una de ellas. Para que esta industria subsista, puede ser
necesaria alguna regla de fijación de precios diferente a la competitiva.
La fórmula de precios Rarnsey resuelve en forma conjunta los problemas de
financiamiento de monopolio natural y de maximización de bienestar del
consumidor. Para ello responde a la siguiente pregunta: si obligamos a la
empresa a ser autofinanciable, suponiendo que opera con una tecnología de
monopolio natural, ¿cuál debe ser el precio cobrado por diferentes productos
que ofrece la empresa? O bien, ¿cuál debe ser el precio cobrado por un
mismo producto a diferentes usuarios?
La respuesta es que la empresa debe cobrar más al usuario que está
dispuesto a ~ más, lo que económicamente se traduce en cobrar más al
usuario que tiene una demanda menos elástica. La fórmula de precios
Ramsey no subsidia a nadie, pues todos los usuarios pagan al menos el costo
marginal, pero consigue la máxima producción aún cuando la empresa
enfrenta costos medios decrecientes7.

Es altamente probable que la crisis de varias empresas proveedoras ele
servicios públicos, como Teléfonos de México (TELMEX), la Comisión
Federal de Electricidad, las de servicios municipales de agua y muchas
otras, se deba a que tales servicios fueron regulados, durante los setenta y
7 Stanct (1988) c:xpme la teoría de los precios Rmmey. Si es fadl'ble disaiminar mtre
cmsumicbes, la fmnula de precios Ramsey puede utilizar.Je para el caso de mmq,olio natmal
cm 1111 sólo bien. Al baca- ao, uq,lícit.amente se adq&gt;ta una posiciéo cm RSpec:to a la posibilidad
de baca- ocxq,.-acimes intapascnales de utilidad. En el caso de una mmq,olio náural cm
varios procbtos, usar precios Ramsey es válido en 1111 m1111do de agentes idáltioos, de manen que
se aplicaciéo no ilq,lica di.9criminaciéo.

Regulación económica y reformo

ll

los ochenta, con criterios de rentabilidad y no de costo marginal, es decir,
no en base a Precios Rarnsey. Una regulación que garantiza la rentabilidad
induce el divorcio entre las decisiones de la empresa y sus costos
marginales, y aún una empresa bien administrada está condenada al fracaso
bajo una regulación de ese tipo. La regulación a TELMEX expedida en
1990 constituye el primer esfuerzo explícito de la regulación mexicana por
alcanzar una formación eficiente de precios. Es decir, el título de concesión
de la empresa incluye una fórmula de fijación de precios que promueve que
en el largo plaro se fijen precios relacionados con el costo marginal de
proveer los servicios.

Comparación entre las regulaciones óptimas a bienes públicos y a
monopolios naturales.
Es importante destacar que la regulación que induce provisión óptima de
bienes públicos, no es la misma que la correspondiente a un monopolio
natural. En el caso de bienes públicos, como señala Coase (1960), en la
medida en que los particulares puedan llegar a convenios acerca de la
distribución de costos y beneficios mutuos de sus acciones, los problemas de
externalidades de hecho desaparecen, y con ellos la necesidad de establecer
regulaciones. En cambio, en el caso de monopolio natural es indispensable
que exista un sólo proveedor para garantizar la eficiencia.
Algunas de nuestra leyes económicas no distinguen claramente estos casos.
La Ley de Vías Generales de Comunicación habla de que en los procesos de
concesionarniento debe evitarse la duplicación innecesaria de instalaciones,
pero no es claro si ello supone que debe regularse a todas las
comunicaciones y transportes sobre la base de que son monopolios
naturales.
Los problemas directos de la regulación a serv1e1os públicos pueden
resumirse en dos cuestiones. Primero, la confusión recurrente entre los
problemas de provisión de bienes públicos y los de monopolio natural.
Segundo, la inflexibilidad de la regulación ante cambios tecnológicos y
organi7.acionales que eliminan la necesidad de ésta en la provisión de bienes
públicos.

La inmensa mayoría de las regulaciones a servicios públicos se basan en el
principio de garantiw la viabilidad financiera de los concesionarios,
sujetos a ciertas restricciones mínimas de provisión. Por ejemplo, a los
concesionarios de servicios de agua se les obliga a abastecer cierto volumen

�12

Regulación económica y reforma

Ensayru

mínimo a cierto número mínimo de domicilios, o a las empresas telefónicas
se les obliga a proveer cierto número mínimo de líneas.
Independientemente de cuál es la regulación óptima de tarifas para
garanti7.ar la prestación del servicio, es crucial apuntar que la estrategia de
regulación no gana en nada al garanti7.ar la rentabilidad de empresas
proveedoras de bienes públicos. En el caso de monopolios naturales,
garantizar rentabilidad tiene sentido sólo bajo el método utilizado para
calcular precios Ramsey.
Para ver cómo puede ser contraproducente la regulación, tenemos un caso
extremo, pero ilustrativo. Los equipos telefónicos que se conectan a una red
cuentan con un número o clave que los identifica Por medio de este
número, el usuario es localizado desde otros aparatos. Sin un plan de
numeración, que garantice que cada número corresponde a un aparato
determinado, sería imposible el funcionamiento de la red, pues las llamadas
estarían todo el tiempo dirigiéndose a aparatos equivocados. Es claro aquí
que únicamente puede haber un plan de numeración en una red telefónica
Es obvio también que no tiene sentido hablar de economías de escala. Los
números son gratis y el costo de un plan de numeración es pequeño en
relación a los beneficios que provee. Es decir, el plan de numeración no es
un monopolio natural, sino un bien público. Entonces, lo que tenemos es un
problema de provisión de un bien público. (i.e. los números), sin ningún
efecto importante de economias de escala. ¿Qué sucede si el plan de
numeración se concesiona a una empresa en exclusividad y con garantía de
rentabilidad? Lo más probable será que esta empresa eleve la tarifa por
utilizar números en forma monopólica, que infle sus costos y que obtenga
utilidades extra-normales. En este caso, lo correcto es regular por medio de
una concesión de exclusividad, pero la concesión debe garanti7.ar el acceso a
los números de cualquiera que los solicite, a un costo muy bajo, pues es muy
bajo el costo de administrar el plan, y no es necesario garantizar la
rentabilidad. Otro asunto que es conveniente subrayar es la posibilidad de
cobro. El esquema óptimo para la provisión de bienes públicos se ve
afectado críticamente por la posibilidad de que todos los beneficiarios
paguen por lo que reciben. En realidad, las posibilidades de cobro afectan a
la estructura de muchas industrias. no sólo de aquellas proveedoras de
bienes públicos. En ocasiones, las dificultades de cobro obligan a que las
concesiones de servicio público sean monopólicas, pero es importante
reconocer si una concesión en exclusividad se justifica por un problema de
dificultad en el cobro de un bien público o por una estructura de costos de
monoplio natural.

13

Un ejemplo de cómo la posibilidad de cobro afecta a la estructura de la
industria lo provee la comparación entre las industrias editorial y de
televisión. En ambos casos, el producto tiene característica de bien público,
pues el costo marginal de provisión es muy bajo una vez que se produce la
primera unidad del bien, pero mientras los libros siempre se pueden vender,
hasta hace pocos años era imposible cobrar por los servicios de televisión.
La industria de la televisión tenía muy poca variedad cuando no cobraba al
usuario y se financiaba totalmente con la venta de publicidad. Por ello, su
oferta se determinaba no sólo por los consumidores, sino por la
combinación de necesidades de éstos y de aptitudes de los productores de
beneficiarse con la publicidad. La imposibilidad determinó que la televisión
tuviese una especialización muy baja en comparación a la industria del
libro, y que se financiara en base a pagos de empresas de productos al
consumidor, como detergentes, bebidas y alimentos. En la medida en que
desarrollan la televisión de paga y de cable, es posible cobrar por el servicio
de televisión, y ello permite mayor especialización de los productores de
programas. Así, cada vez más observamos canales especializados en
televisión por cable que dependen cada vez menos de la venta de anuncios.
Las posibilidades de cobro dependen de la tecnología disponible y del
tamaño de la demanda. Por ello, algunas regulaciones aplicadas a bienes
públicos se welven obsoletas al cambiar el tamaño del mercado o al
avanzar la tecnología Por ejemplo, en la industria eléctrica es más caro
cobrar por unidades de uso que cobrar una cuota fija, pero en la medida en
que los instrumentos de medición han incorporado elementos electrónicos,
la medición se ha abaratado. De la misma manera, cobrar por el peaje de
una carretera puede ser viable en la medida en que el aforo sea mayor, e
inclusive es común el caso en que dos o más carreteras son necesarias para
satisfacer las necesidades de servicio entre dos ciudades, lo que introduce
posibilidades de competencia y reduce la necesidad de regulación. En
forma similar, la industria de video se ha visto afectada por el desarrollo de
tecnologías que facilitan el cobro a clientes individuales, lo que ha reducido
su carácter de bien público.

Impactos Fiscal y Monopólico
La carencia de criterios adecuados de regulación de bienes públicos no sólo

induce el fracaso en la provisión de éstos, sino que representa una amenaza
a las sanidad de las finan™ públicas. Cuando no existen criterios para
solucionar problemas como el riesgo ambiental, el riesgo de interferencia de
los equipos de telecomunicaciones, el riesgo de accidente en instalaciones
de energía, los riesgos laborales, y muchos otros casos donde hay

�14

Ensayos

intervención estatal, el gasto enfocado a
irracionalmente.

Regulación económica y reformo

IS

resolverlos se aplica

casi cualquier regulación a la actividad económica en una economía de
mercado.

Un ejemplo lo proporciona la evaluación de Rosales (l 992) al "Programa
Hoy No Circula" que estableció restricciones de circulación un día a la
semana para cada vehículo automotor en el Valle de México. La
contaminación ambiental es un bien público, toda vez que, producida por la
actividad de una persona, afecta a todos los demás habitantes del Valle. Por
ello, los incentivos privados para reducir la contaminación son menores a
los óptimos y se justifica una intervención estatal. Sin embargo, este
programa ignoró elementos básicos del mercado automotriz y terminó
induciendo más y no menos contaminación, a un costo estimado,
conservadoramente, en los cientos de millones de dólares anuales.

La expropiación es un instrumento para iniciar la solución a problemas de

Las regulaciones que llevan al cierre de plantas o a la subutilización de
capital, como el programa "Hoy No Circula", nos conducen a otro problema.
Si la regulación puede llevar a una restricción de la oferta, esto, de hecho,
puede ser un instrumento útil de monopolización. De acuerdo a Maloney y
McCormick, existen razones de peso para que una vez arrancado el proceso
regulatorio, empresas con posibilidad de monopolización promuevan la
imposición de regulaciones, aún si tienen un costo para ellas, si es que les
permiten cerrar la puerta de entrada a competidores.
El caso ecológico es extremo, pues es de naturaleza eminentemente pública,
pero el problema se extiende a cualquier campo de regulación. En
telecomunicaciones y electrónica, tenemos regulaciones que obligan al
cumplimiento de normas y de procesos de homologación para evitar
interferencias en señales de radio y congestión de redes en general. pero
cuando los riesgos son intemalizables por los particulares, posiblemente por
que el equipo se utiliza sólo en redes privadas, entonces el carácter público
de la regulación no se justifica. El objetivo de la regulación es elevar el
bienestar de las personas, por lo que el posible efecto monopólico debe ser
considerado en la elaboración de ella.

4.

La Utilidad Pública

El concepto de utilidad pública es utilizado en la legislación para imponer
limitaciones a la propiedad. Es en base a la utilidad pública que el
gobierno puede expropiar o imponer limitaciones temporales o de ocupación
a la propiedad. En general, la utilidad pública debe ser la justificación para

utilidad pública, y nos sirve para plantear algunos asuntos generales de
política regulatoria. Ahora bien; derivado de la discusión teórica de
secciones anteriores, es posible sostener que desde el punto de vista
económico una "necesidad pública" se deriva de problemas de
extemalidades, de provisión de bienes públicos o de información, que
impiden la contratación. Esto dice, simplemente que si es demasiado
costoso para los particulares aprovechar oportunidades mutuamente
ventajosas, pero si el Estado puede obligar a la celebración de ciertas
actividades, entonces se justifica la regulación. Mucha tinta gastada en
discusiones ideológicas se ahorraría si los argumentos se enfocaran de esta
manera. Como se ha dicho, el estado no tiene que ser ni gordo ni flaco
(Valdez, 1994)~ su intervención debe ser adecuada a cada circunstancia, y
no tiene sentido discutir en términos simplistas de si la intervención debe
ser "mayor o menor".
Las restricciones a la propiedad se complementan con el concepto de
servicios público. De acuerdo con la doctrina jurídíca, un servicio es
público cuando es provisto en forma permanente y uniforme, sin
discriminación entre usuarios. El concepto de servicio público resuelve la
pregunta de si todos los bienes públicos deben ser provistos por el gobierno.
Obviamente, si la provisión privada es más barata una vez que se introduce
la restricción de servicio público, la opción de propiedad estatal no es
conveniente. Algunos especialistas opinan que la prestación estatal es parte
de la naturaleza del servicio público, y que sólo por concesión puede ser
prestado por otras personas. Esto no tiene sentido, pues la simple existencia
de sustitutos en la producción elimina la necesidad pública de expropiar: si
un bien sirve para satisfacer una necesidad pública, pero puede ser
sustituido por otro a un costo similar o inferior, es dificil justificar la
limitación a la propiedad por causas de utilidad pública. Llanamente, la
utilidad pública proviene de las bajas posibilidades de sustitución de los
bienes, no de la importancia de cubrir la necesidad. Respirar es importante
para las personas, pero a nadie se le ha ocurrido expropiar el aire o dar
concesiones para la provisión de aire.
Un problema adicional es definir el precio al cual debe pagarse una
expropiación. La solución que se ha dado es que el propietario debe recibir
el costo de oportunidad de abandonar el bien objeto de la expropiación.

�16

Regulación económica y reforma

Emayo.J

Esto es correcto porque minimiza los costos8, además de que no induce
distorsiones en la asignación de recursos por el riesgo de que en el futuro se
aplique una expropiación de valores inferiores. En otras palabras, las
expropiaciones y, en general, las limitaciones a la propiedad deben hacerse
a valor presente neto. Este principio fue incorporado en el artículo 111O
del Tratado de Libre Comercio entre Canadá, Estados Unidos y México, que
señala que "(L) a indemnización será equivalente al valor justo de mercado
que tenga la inversión expropiada... " Un aspecto interesante del enfoque
que se propone aquí, es decir, de valuar las limitaciones a la propiedad con
base en el cambio en el valor presente neto que implican. es que la
expropiación, la reversión y las ocupaciones temporales o parciales se
revelan equivalentes a otras regulaciones a la actividad de las personas.
Existen diversas situaciones regulatorias que equivalen a expropiaciones: en
general, cualquier situación de intercambio fonado es una limitación a la
propiedad. Económicamente, no hay diferencia entre una regulación que
expropia mil pesos y una que obliga a suscribir un bono que paga cien pesos
al año de intereses, cuando la tasa de interés es 10% (el lector puede
verificar la equivalencia de estas cantidades), pues para pagar mil pesos en
efectivo es exactamente posible vender tal bono, y viceversa. Las
limitaciones a la propiedad generalmente toman formas mas sofisticadas
que las exacciones en efectivo, pero en casi todos los casos podemos
equiparar la limitación a la propiedad a un monto en efectivo.
Los controles de renta a la vivienda son un ejemplo de limitación a la
propiedad. También lo son los controles de tarifas que se fijan a algunos
servicios públicos de transporte. Las servidumbres son aún otro ejemplo de
limitación a la propiedad. En todos estos casos, el propietario del bien
(vivienda, vehículo o predio) sufre una pérdida derivada de la regulación.
Es importante reconocer que desde el punto de vista económico no hay
diferencia entre el impacto de estas regulaciones y la expropiación. El
dueño de una vivienda que inesperadamente es sujetada a control de rentas
sufre una pérdida· patrimonial igual al cambio en el valor del inmueble
derivado del control, es decir, dicho control es equivalente a una
expropiación respecto de ese cambio en valor, que el Estado entrega al
inquilino del inmueble. Aquí no nos interesa discutir si los controles de
renta son benéficos, sino señalar que una vez que el Estado decide controlar
rentas por causa de utilidad pública, debería haber una compensación al
afectado en los mismo términos que se plantean para las expropiaciones.

8 Es decir, es Pardo diámte.

17

Es decir, si efectivamente existe una causa de utilidad pública, la
intervención del Estado seguramente está llevando a la economía a una
situación más eficiente, y la mayor riqueza asociada a la medida de control
debería asignarse para pagar al afectado el valor presente neto esperado que
pierde a causa del control, quedando el remanente en beneficio del
consumidor. La conclusión es que no debe argumentarse la utilidad pública
para imponer limitaciones a la propiedad en casos en que no es posible
compensar al afectado por el valor presente neto de su pérdida. La noción
de utilidad pública no sirve para justificar medidas de redistribución del
ingreso. Esta última es un objetivo político legítimo, pero es importante que
se alcance con los instrumentos adecuados y explícitamente diseñados para
ello. El concepto de utilidad pública resuelve problemas de provisión de
bienes colectivos, y estirarlo para justificar cualquier medida contamina el
concepto de las medidas mismas, pues nunca llegan a ser plenamente
justificadas.
En conclusión, las regulaciones que buscan garantizar la rentabilidad de la
empresa puede tener sentido si se enfrenta un problema de monopolio
natural, pero son una receta que puede agravar al paciente si se trata de
solucionar problemas de provisión de bienes públicos. Además. tienen un
impacto que pone en peligro de viabilidad fiscal del gobierno e induce
monoplios, lo que invalida los objetivos de la regulación, que son el
bienestar del consumidor. Al aplicar medidas basadas en una causa de
utilidad pública debe determinarse que efectivamente existe un problema de
provisión de un bien público o monopolio natural, y las limitaciones a la
propiedad que se impongan deben evaluar su impacto a valor presente neto.
Expropiación y regulación son mecanismos alternativos que deben
justificarse caso por caso para conseguir una intervención eficaz del Estado
en la economía

Bibliografia
l . Aspe, Pedro. El camino de México hacia la modernización. México:
Fondo de Cultura Económica, 1994.
2

Castañeda Gabriel, Santiago Levy, Gabriel Martínez, Gustavo Merino:
"Antecedentes Económicos para una Ley Federal de Competencia
Económica". El Trimetre Económico (Enero-Marzo 1993): 230-268.

3

Coase, Ronald "The Problem of Social Cost". Journal of Law and
Economics, Vol. III (1960): 1-44.

�18

Ensayos

4. Fernández Pérez, Manuel. "Regulaciones en materia automotriz" En
Kessel, Georgia. Ed. Lo negociado del TLC, Una análisis económico
sobre el impacto sectorial del Tratado Trilateral de Libre Comercio.
México: McGraw-Hill, 1993.
5. Laffont, Jean Jacques y Jean Tirole. A Theory of Incentives in
Procurement and Regulation. Cambridge, Mass.: MIT Press, 1992.

6.

Lucas, John. The end ofthe twentieth century. (completar cita) 1993.

7. Martínez, Gabriel y Guillermo Fáber. Desregulación económica, 19891993. México: Fondo de Cultura Económica, 1994.
8. Martínez, Gabriel y Evelyne Rodríguez. "Políticas de incentivos de
producción al campo. ¿Cómo evolucionaran?". Por publicarse, 1994.
9. Maloney, Michael T. y McCormik, Robert E. "A Positive Theory of
Environmental Quality Regulation". Joumal of Law and
Economics,Vol. XXV (1982): 99-123.
10. Rosales, Leticia. El efecto del programa "Hoy No Circula" en la
demanda por gasolina y contaminantes. Tesis de Licenciatura. México:
Instituto Tecnológico Autónomo de México, 1992.
11. Starret, David A. Foundations of Public Economics. Cambridge:
Cambridge University Press, 1988.
12. Tratado de Libre Comercio de América del Norte, Decreto que
promulga. Diario Oficial de la Federación, 20 de diciembre de 1993.
México.
13. Valdez Abascal, Rubén. La modernización jurídica nacional dentro del
liberalismo social. México: Fondo de Cultura Económica. 1994.

Ensayos - Volumen XIJI, Núm. 1, Mayo 1994 - Pp. J9-40

Los rendimientos de la inversión en
capital humano y la estructura de salarios,
1976-1993

.
Jorge Meléndez Barrón1

P818 el ArH Metropoltana de Monterrey, se estiman los "premios" que el mercado
laboral otorga a un trabajador con un a/lo aáciontM de educación o un ano más de
experiencia. Se sigue su evolución, para clstintos niveles de escolaiided y de experiencia
durante el periodo 1976-1993. Además, se busca '91ecioner estos renclmíentos con los
cambios en la estructura de StMarios. Se encuentre que: la rentabildad de invertir en
mayor educación formBI estuvo fuertemente deprimida durante los 80, especialmente
para la educación superior; a mecfados de esta década se comienzan a recuperar estos
"premios"; en /os 90 se observa un fuerte incremento en el rendimiento de reahar
estucios universitarios.

l.

Introducción y plan del trabajo

Desde 1976, nuestra economía ha experimentado una serie de entornos
macroeconómicos cambiantes, resintiendo impactos muchas veces de origen
externo y otras con causas internas. De una u otra forma. los efectos de todo
ello sobre la estructura de salarios difícilmente pueden ser subestimados: en
períodos de tiempo relativamente cortos, las remuneraciones de distintos
grupos de trabajadores han variado en forma volátil y, desafortunadamente,
en la mayoría de las ocasiones en sentido negativo.

Por ejemplo, en el Area Metropolitana de Monterrey -AMM-, entre 1985 y
1990 el ingreso mensual de los trabajadores en el 25% más bajo de la escala
de ingresos cayó cerca de 300/o en términos reales. De 1990 a 1993, por otro
lado, el mismo grupo ha experimentado un crecimiento acumulado en su
poder de compra de acaso la misma magnitud.
Si comparamos, también habría que decir que el salario real de los
trabajadores en el 5% más alto de la escala de ingresos aumentó alrededor
de 30-/o entre el 85 y el 90 -cuando los trabajadores más pobres se vieron
perjudicados-, y otro 22% en los últimos tres años más recientes.

1 Maa1ro de Tqo Exclusivo de la Faaikad de &amp;mema y Direácr dd Centro de
lnveáipcima &amp;xnómica de la Uiivasidad Auténoma _de Nuevo Lec'n. E autoc a¡radeoe el
finmciamimto de BANORTE a ate trabajo, y aane la rapansabilidad exclusiva pa- las
~mes expresadas m esa iJ.veáigaá&lt;D.

�20

Ensayru

En pocas palabras, los cambios en la estructura salarial han sido amplios, y
plantean un reto significativo para el análisis económico: por un lado, su
explicación satisfactoria permitiría evaluar las posibles consecuencias sobre
la estructura de salarios y, por lo tanto, en la distribución del ingreso, de
distintas políticas y "sbocks" macroeconómicos; y, por el otro, ayudaría a
formular una predicción educada de las implicaciones de la implementación
del TLC y la consolidación de las políticas de apertura financiera sobre
estas variables, que resumen simultáneamente la productividad del trabajo,
y el nivel de vida de los distintos grupos de trabajadores.
En este estudio, se busca un acercamiento al problema desde la perspectiva
de las teorías más establecidas sobre los determinantes de la rentabilidad de
la inversión de diversas habilidades -dimensiones del capital human~-,
buscando explicar, hasta donde sea posible, los cambios en la estructura
salarial del AMM en estos años con ayuda del análisis de la evolución de los
diversos rendimientos de la inversión en educación formal y del "precio" de
la experiencia laboral, así como analizando los cambios en las ofertas
relativas de trabajadores clasificados en base a sus características en cuanto
a educación y experiencia.
El trabajo se organiza en secciones según el objetivo específico de la
investigación que se busque satisfacer. Así, primero se intenta una síntesis
descriptiva de los cambios en la estructura salarial del AMM entre 1976 y
1993, tratando de relacionarla con los principales acontecimientos
macroeconómicos que experimentó el país en estos años.
Posteriormente, se documenta la evolución de los rendimientos de la
inversión en educación y en experiencia por distintos niveles de los mismos
en el AMM durante este periodo. Conjuntamente con el análisis de los
cambios en las ofertas relativas de estos tipos de habilidades, se intenta de
esta manera una explicación un poco más profunda de los movimientos
salariales documentados previamente.
Por último, el trabajo concluye con un resumen de los principales hallazgos,
con algunas recomendaciones para una política de promoción del sistema
educativo, y con el señalamiento final de posibles rumbos por donde
parecería haber una mayor promesa de buenos resultados en investigaciones
futuras sobre el tema.
En este punto, qui:zá sea conveniente resumir, al menos cualitativamente,
algunos de los principales resultados:

Rendimientos de la inversión en capital humano

21

•

La década de los 80 fue una de creciente desigualdad de salarios en
el AMM: los salarios de los trabajadores en los niveles más bajos de
la escala de ingresos cayeron dramáticamente todos estos años. Los de
aquellos más favorecidos, que también disminuyeron inicialmente, se
comenzaron a recuperar después de 1985.

•

Desde 1990 se revierte esta tendencia, y se observa una recuperación
generalizada de los salarios a todos los niveles, con las
remuneraciones de
los más desprotegidos creciendo
proporcionalmente más.

•

Sin embargo, esta incipiente ganancia todavía no es suficiente para
compensar la terrible pérdida de la década pasada. Entre 1980 y
1993, sólo aquellos por encima del noveno decil de la distribución de
ingresos han experimentado un aumento en su nivel de vida: para los
trabajadores más pobres, la pérdida de su poder de compra llega
hasta un 37%.

•

En congruencia con este patrón, se observa una fuerte depresión en
las tasas de rendimiento de la inversión en educación en todos los
niveles de escolaridad durante los 80.

•

Esto se explica por diversos factores: los bajos salarios fomentaron un
fuerte incremento de las matriculas universitarias al inicio de la
década pasada~ al mismo tiempo, entraban al mercado laboral las
cohortes más numerosas de nuestra transición demográfica: y, en
medio de la recesión, la demanda derivada de trabajo sufrió una fuerte
contracción. En estos años, pues, la educación superior perdió su
eficacia como instrumento de movilidad social.

•

A mediados de los 80, se inicia la recuperación de las tasas de
rendimiento de la inversión en educación, a la vez que se empieza a
presentar una tendencia que se acentúa en los 90: se incrementa el
"precio" implícito de la experiencia laboral, qui:zá a causa de una
escasez relativa de trabajadores más experimentados dada la caída en
la tasa de natalidad que se comenzó a evidenciar desde 1971.

•

Finalmente, en los 90 se observa un fuerte crecimiento en la tasa de
rendimiento de la inversión en educación para los niveles de
escolaridad superiores --preparatoria y facultad.

�22

Rendimientru de la inversión en capital humano

Ensayos

2.

de INEGI -estratos marginal, bajo, medio-bajo, medio-alto y alto-, con

Evolución de la estructura salarial en el AMM desde 1976

En la Gráfica 1 se muestra el poder de compra de los salarios mensuales de
los trabajadores del AMM, según su nivel en la distribución de ingresos. Es
decir, las etiquetas "10%" y "25%" se refieren a las remuneraciones
mensuales que cubren a estos porcentajes de los trabajadores con menores
ingresos, "50%" se refiere al salario que siempre cubre la mitad de la fuerza
de trabajo --esto es, el salario del trabajador "mediano"--, y las etiquetas
"75%", "90%" y "95%" indican respectivamente ingresos del 25%, 10% y
5% de los trabajadores mejor pagados.
Esto es, entre menor sea el porcentaje de la etiqueta, su salario se refiere a
un grupo de trabajadores más pobres --presumiblemente, con más bajos
niveles de escolaridad y experiencia laboral--, y entre mayor sea el número,
el indicador de remuneraciones muestra el poder de compra de grupos en
mejores condiciones económicas.
La información utilizada a lo largo de este trabajo proviene de
investigaciones directas, que recopilan los datos de todos los trabajadores
mediante encuestas a las familias del AMM en sus domicilios, que el Centro
de Investigaciones Económicas --ClE-- de la Universidad Autónoma de
Nuevo León ha realizado en los años en cuestión, durante los trimestres
señalados. En todos los estudios se utilizó la misma metodología estadística:
a saber, muestreo estratificado por nivel socioeconómico según los criterios

niveles de significancia de 5% para la estimación de la variable "ingreso
laboral del individuo", dirigidos a toda el área conurbada de Monterrey. Los
datos incluyen al total de la fuerza laboral, es decir, a profesionistas,
burócratas, comerciantes, obreros, etc. Se consideran sólo aquellos entre 15
y 65 años de edad. inclusive, que laboran al menos 20 horas a la semana, y
se excluyen a los que trabajan en negocios de la familia Por ejemplo, las
estimaciones de 1993, se basan en un estudio a 2,000 familias, durante el
tercer trimestre.

Se supone que la gráfica debería hablar por sí misma Como quiera, parece
pertinente resaltar los detalles, distinguiendo distintos episodios, y
contrastando con las gráficas 2 y 3 que hacen una diferencia entre la
situación de hombres y mujeres.

2.a

IV/1976 - Vl978

Los niveles salariales presentan un patrón a la baja, quizá causado por las
limitaciones en el ritmo de inversión que ocasionó la secuela de la
inestabilidad rnacroeconómica de 1976. No se observa una tendencia
evidente respecto a los patrones de desigualdad salarial entre los distintos
grupos sociales, aunque obviamente faltaría mayor información para poder
ser concluyentes.

GRN'ICA1

INGRESO MENSUN.. POR TRABAJADOR EN EL NAM
POR GRUPOS (Nuevoe p_,. de 1Em)
9

GRAl'ICA2

INGRESO MENSUAL POR TRABAJADOR EN EL AMM
POR GRUPOS, HOMBRES (Nuevos Pesos de 1993)

LOGARITMO Da INGRESO

g

8.5
8

: . i ji I . i ¡ i i !~,
! : ! j i i i f :!
·..
; ;_.!
: ; : ........:...- ..: :¡
;.,;.•
: ! .! _
.i.. t .i
.
:: 7: lL · '. ll ! 1i 11 ·:: ;;; _-i.~4
..d.• · - - . : :

8

7.5
l

-

t

..,.,..........,~.;....:...__¡_i·•....
~: ~

6 .5

: :'

6

5.5

LOGARITMO DEL INGRESO
t

8.5

7

~

- ~ • • · •• . ¡

·---__.
•

7.5
7

•.

3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~1n1n1nl~ IM 1~ 1~IM l ~ l ~lv l u 1~ 1~ 1~ 1~ 1~

;: = :

. ¡¡_
:

!..1...!.u.••: •. •

il!ii

-................~~~..'.:,-t.~~~sh:.1. ·. ·. ··: .t:..

.
:~ :-l , . l ~: ~~

..

6.5
6

TRIMESTRES

23

•~·\· !"

.

~

-~

·· • · , ~

· -1- !

+·+

! · , -.. · ♦ -f.-1 1 - -t• ♦ (··1

5.5
3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~n l nlN l ~l~l~l~IM IMl~l~IMl~ l ~l~ l ~I~

j-+-10".4 + 25% -+-50".4 •75% ~ 90".4 .... 950,41

TRIMESTRES

FUENTI:: ESTLCMDS DIVERSOS, CIE~

FUENTE· ESTLOIOS DIVERSOS, CIE~

�Rendimientos de la inversión en capital humano

Ensayos

24

2.b

11/1978 - IV/1979

Se muestran claramente los efectos favorables del "shock" petrolero
positivo: todos los salarios se incrementan en términos reales, pero
especialmente aquellos de los trabajadores más pobres.

economía "petroli:zada", donde las finanzas públicas dependían
importantemente de los ingresos por la venta de petróleo, y por los
impuestos que de su explotación derivaban.

2.d

2.c

1980

Este año se puede considerar el período de gestación de la crisis económica
de los 80. Desde entonces se comenzó a manifestar una fuerte depresión en
el poder de compra de los salarios a todos los niveles.
Es importante resaltar que la situación se presentó en la forma de un
colapso; es decir, en este mismo año las remuneraciones salariales sufrieron
una caída súbita.
Entre los principales detonadores de los problemas macroeconómicos de la
década que iniciaba, en que la acumulación de capital fue nula, se pueden
destacar: la crisis de la deuda, con el importante ascenso de las tasas de
interés internacionales a sus niveles históricos más altos, en momentos en
que una desafortunada política de sobre endeudamiento externo afectó
negativamente y de manera dramática a la economía mexicana; el desplome
de los precios del petróleo, que causó problemas en Yarios sentidos en una
GAAFICA3

INGRESO MENSUAL POR TRABA.W&gt;OR EN EL AMM
POR GRUPOS, MUJERES (Nuevos Pesos de 1993)

2S

Ill/1980 - 11/1985

En estos años, el poder de compra de los salarios se desploma para todos los
trabajadores. En el caso de los hombres solamente, la disminución de las
remuneraciones reales es todavía más pronunciada entre los pobres que para
el resto de la fuena de trabajo. Curiosamente, en el caso de las mujeres,
ocurre el patrón contrario, al elevarse -aunque de manera casi
imperceptible-- el nivel real de los ingresos de las trabajadoras más
desprotegidas.

•

En este período, la conjugación de los elementos que gestaron la crisis de la
década, paralizó la acumulación de capital, provocando la caída general de
los salarios. La remuneración real del trabajador mediano disminuyó 400/4
en este lapso de cinco años.

2.e

Wl 985 - Wl990

Se debería mencionar que los especialistas sitúan el inicio del programa de
apertura comercial de México en 1935. Por lo tanto, la evolución de la
estructura salarial en los años posteriores reviste especial interés.

LOGARITMO DEL INGRESO

Por lo pronto, en los períodos iniciales la tendencia negativa de los salarios
reales continuó para el trabajador mediano y para los más pobres: en el
primer caso, con una disminución de un l 0%, y en el caso de aquellos en el
25 y 10% más bajo de la escala de ingresos con caídas de 33% y 36%
respectivamente. Es decir, sólo aquellos en mejores condiciones observaron
un progreso en términos de poder de compra.

9

7

6

5

3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

relnln 1~1~1~ l~l~IMl~l~l~IMl~ l ~I~ 1~1~
TRIMESTRES

FUENTE ESTU&gt;IOS DIVERSOS, CIE~

Cabría hacer una advertencia más. Basados en la teoría del comercio
internacional, se supone que si México es relativamente abundante en
trabajo, o en trabajo no calificado, los salarios en general, o bien los de
aquellos con menor calificación laboral deberían aumentar como resultado
de una apertura comercial.

�26

Ensayos

Este no es el caso, al menos en estos primeros años de las reformas
estructurales en nuestra economía: de hecho, los salarios en general
disminuyeron en términos reales y, si acaso, aumentaron para los
trabajadores más calificados solamente, lo que va en contra del argumento
tradicional. Por supuesto, otros factores de cambio macro que se
experimentaron casi simultáneamente podrían ocasionar el resultado final -por ejemplo, la pronunciada apreciación real del peso iniciada en 1987, que
trabajaría en sentido opuesto, pues favorecería la expansión de los sectores
productivos de servicios, donde los salarios urbanos tienden a ser mayores.

2.f

Wt990 - Ill/1993

En estos años definitivamente se reactiva el crecimiento de los salarios
reales de man;ra generalizada. Todavía más, en este lapso de tiempo sí se
observa un crecimiento más acelerado de los ingresos laborales de algunos
de los más pobres: por ejemplo, el poder de compra de los trabajadores en el
25% más bajo de la escala de ingresos aumentó en algún 35%, mientras que
el salario mediano se incrementó un 26% en términos reales, hechos que
irían de acuerdo con los efectos a predecir de un proceso de apertura
comercial para un país con abundancia relativa de trabajo, especialmente
trabajo poco calificado.
Este fenómeno se presenta a pesar de una profundización de la apreciación
real de nuestra moneda frente al dólar que, como se mencionó, debería
prevenir que se manifestara la evolución salariaJ que de hecho se observó en
los últimos tres años.
A manera de resumen, se puede pues apuntar lo siguiente antes de cerrar
esta sección:
•

•

Evidentemente, la década de los 80 fue una de creciente desigualdad en
los ingresos: entre 1980 y 1990, el poder de compra del salario cayó
para los trabajadores con ingresos medianos o bajos, y aumentó para
aquellos con más altas remuneraciones.
A partir de 1990, se observa una reversión en estas trayectorias: los
ingresos salariales de los trabajadores con salarios medianos y bajos
aumentaron, mientras que ahora los de aquellos con mejores salarios
tendieron a la constancia; es decir, se frena la tendencia a la
desigualdad.

Rendimientos de la inversión en capital humano

•

27

Comparando con 1980, sólo aquellos miembros de la sociedad en el
I 00/o y 5% más altos de la escala de ingresos tienen en la actualidad
salarios mensuales mayores en térmínos reales. Para el resto, la
recuperación reciente del poder de compra de sus salarios no ha
compensado aún la terrible pérdida de los 80.

Cambios en el poder de compra de los trabajadores del AMM
por grupos de ingresos (1980-1993)

10% más bajo de la escala de ingresos:
25% "
tt
"
"
Trabajador mediano
25% más alto de la escala de ingresos
10% ..
5% "
11

lt

lt

"

"

"

ft

"

pérdida de 37%.
pérdida de 25%.
pérdida de 8%.
ganancia de 7%.
ganancia de 50%.
ganancia de 62%.

Fuente: Centro de Investigaciones Económicas, UANL.

En el resto de este trabajo, se busca profundizar en las explicaciones de
estos cambios tan dramáticos, enfatizando la manera en que los
acontecimíentos se reflejaron en las ofertas relativas de distintos tipos de
trabajadores, impactando en consecuencia los premios que el mercado
otorga a la educación y la experiencia laboral. Por supuesto que se debe
reconocer que, en muchos casos, los acontecimientos hasta ahora
documentados se pudieron traducir también en cambios en las demandas
relativas de las diversas clasificaciones de trabajadores, debido a los
reacomodos sectoriales que implican.

3.

Cambios estructurales en la rentabilidad del "capital humano",
1976-1993

El banco de datos hace factible la estimación, a través del incremento
porcentual resultante en su salario real, de los beneficios pecuniarios para el
trabajador de invertir en estudiar un año adicional, o de aquirir otro año de
experiencia.
Más aún, la información permite que estos rendimíentos se puedan calcular
por nivel de escolaridad --en años- y por grado de experiencia potencial -también en años. Se puede tener cuidado además de efectuar las

�28

Rendimientos de la inversión en capital humano

Ensayos

comparaciones válidas, es decir, para trabajadores del mismo sexo, con la
misma ocupación, y en el mismo sector de trabajo, que sólo difieran
entonces en nivel de estudios y experiencia. Al igual que en la sección
anterior, se consideran sólo aquellos trabajadores que tienen entre 15 y 65
años de edad, inclusive, que trabajan al menos 20 horas a la semana, y se
excluyen los empleados en negocios familiares.
En lo que sigue, se presentan los resultados --gráficas 4 a la 7. Aunque se
controla por sexo, ya no se se exponen datos separados para hombres y
mujeres. En otra ocasión se profundizará al respecto. Por lo pronto, valga
tan sólo apuntar que: las mujeres representan alrededor del 30% de la
fuerza de trabajo del AMM; que en 1990 una hombre idéntico a una mujer
en todas sus características laborales --educación, experiencia, ocupación
específica y sector de empl~, excepto obviamente por su género, ganaba
15% más; y que en 1993, su salario era superior en 11% al de la mujer
comparable.

Algunas generalidades acerca de las estimaciones

3.a

Todas las tasas de rendimiento de las inversiones en educación y
experiencia que se reportan de manera resumida en las gráficas se basan en
la estimación de un modelo de regresión del siguiente tipo2 :
log(W) = a 0+a 1s+°"2s2+0:Jt+a4t2+a5st+a6sexo+a.,dl+ ... +a 1filo+
a 1goe l+ ... +a29-oc 11 +u

29

y el precio de un año adicional de experiencia, cuando el nivel de ésta es t, y

la escolaridad s, es

Habría que hacer otra aclaración. Normalmente. se considera que el
"premio" que el mercado laboral "paga" por un año adicional de estudio
debería ser una función decreciente del nivel de escolari~ este fenómeno
sería el reflejo de alguna forma de rendimientos marginales decrecientes. El
resultado aparece en las investigaciones en diversos paises.
En el caso de las estimaciones para el AMM, como el lector leerá a partir de
las gráficas 4 y 5, la situación es la opuesta al resultado "normal" en que se
presentan rendimientos decrecientes: esto es, a mayor educación, más
elevado el rendimiento marginal. Tal evento se puede racionalizar de
diversas maneras, con explicaciones en todo caso complementarias.
Primero, se ha encontrado que en el AMM la estimación del rendimiento de
tas inversiones en escolaridad es mayor si no se controla por la ocupación
de las personas. Esto quiere decir que parte de los beneficios de la más
elevada educación se refleja teniendo acceso a ocupaciones mejor pagadas.
En consecuencia, quizá una de las razones del resultado anómalo de una
tasa de rendimiento de la inversión creciente en el nivel educativo sea que
no se controló suficientemente bien por la ocupación de los trabajadores:
probablemente se requiera una clasificación más detallada de las
ocupaciones que la basada en 11 tipos utilizada aquí.

donde.

W=
s=
t=
sexo =
dl-dlO =
ocl-ocll =

salario por hora del trabajador,
escolaridad en años,
experiencia potencial en años, igual a la edad menos la
escolaridad, menos 6,
indicador del género del trabajador,
variables indicadoras del sector de empleo del trabajador,
variables indicadoras de la ocupación del individuo.

El rendimiento marginal de la inversión en educación para un trabajador
con s años de escolaridad y t años de experiencia es

2 Los repatcs csadwoos de las csimacimes en que se basan todas las gráficas presentadas se
encuentran di.spaiibla paa aial(pü« inaa-esado. Se pucdm solicitar al autor.

Segundo, se sabe que las personas más educadas son asignadas a puestos
más elevados en las jerarquías laborales, con un mayor número de
trabajadores bajo su mando. Esto implica que su ingreso sería una función
creciente y convexa de su nivel de escolaridad, lo que explicaría el
rendimiento marginal creciente de la inversión educativa. Como en el banco
de datos, no en todos los años se tiene la información necesaria, no es
posible controlar por este factor.
Finalmente, pero quizá de manera más importante, se debe reconocer que
en nuestro medio, la mayoría de las personas que realizan estudios de
preparatoria o universidad lo hacen en instituciones públicas, con un fuerte
subsidio.

�Rendimientos de la i,rversión en capital humano

Ensayos

30

GRAFICA ◄

RENTABILIDAD DE ESTUDIAR UN AÑO ADICIONAL
EN EL AMM, POR NIVEL DE ESCOLARIDAD (S), JOVENES*
% DE INCREMENTO EN B.. SALARIO REAL

~ 'll'

!! ;¡ ¡l\Jj)jj[~

íll ~l lil!ili\fü\11\1¡tif~li¡¡,

31

En las estimaciones que sólo consideran el incremento en el salario al
aumentar la escolaridad, como las efectuadas aquí, se supone
implícitamente que el único costo de tal inversión es el valor alternativo del
tiempo utilizado para estudiar, sin importar el gasto en recursos que hace la
sociedad cuando la escuela está subsidiada. Por lo tanto, si el subsidio por
alumno es proporcionalmente mayor en las universidades públicas que en
las escuelas primarias y secundarias, el verdadero rendimiento de la
inversión en educación estaría fuertemente sobre estimado de no incorporar
este hecho, lo que bien puede ser el caso en las mediciones que aquí se
reportan.

8
6

4

.

. '

3.b

.

3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~n l nlNl~ l~ l ~ l~ IMl ~IM l ~ IMl ~ l ~ l~ l ~ I~
TRIMESTRES

j.... S=6 + S=9 + S=11

+_@

Como se desprende de tas gráficas 4 y 5, tanto para los trabajadores
"jóvenes", como para los "viejos", la rentabilidad de invertir en cualquier
tipo de educación, más allá de la primaria, cayó dramáticamente entre 1980
y 1985.

• EXPERIENCIA LA80RAL DE 5 AÑOS
FUENTE ESTLOIOS DIVERSOS, CIE-UANL

GRAFICA5

RENTABILIDAD DE ESTUDIAR UN AÑO ADICIONAL
EN EL AMM, POR NIVEL DE ESCOLARIDAD (S), MAYORES*

18

16
14

Para comenzar a entender este fenómeno, conviene reconocer que en estos
años la caída en el valor del tiempo que representó la depresión de los
salarios redujo el costo de invertir en educación, y la fuerte disminución en
la demanda final de productos redujo el crecimiento de los salarios y el
empleo.
En este sentido, se debe resaltar que, entre los trabajadores jóvenes, el
porcentaje que contaba con educación mayor al nivel de preparatoria
aumentó de forma marcada en este período, lo que ayuda a explicar en parte
la caída que experimentó el "precio" de la educación --ver las gráficas 8 y 9.
Este hecho también se presenta para trabajadores con experiencia mayor "viejos".

12

10
8

6
4

Evolución durante el período 1976-1993

Así, a mediados de los 80 se manifestaron conjuntamente dos fenómenos
que ayudan a entender la disminución de salarios a través de su efecto sobre

LI...1...U..U..LI..1...,_,......_._.LLI............CU...0~ ~~ ~ ~ -

3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~TT IH IN l ~ l ~ , ~ , ~ IMIMIMl ~ IMl ~ 1~ 1~ , ~ , ~
TRIMESTRES

1-s=6 +S=9 + s=11 •s=1s
• EXPERIENCIA LABORAL DE 20 ~OS.
FUENTE: ESTLOIOS DIVERSOS, CIE-UANL

l

el rendimiento de las inversiones en educación:
(i)

La entrada al mercado laboral de las cohortes más numerosas de la

transición demográfica --que, de acuerdo a las cifras oficiales,
nacieron a mediados de los 60.

�Ensayos

32

Rendimientos de la inversión en capital humano
GAAFICA6

(ii)

PRECIO IMPLICITO DE UN ÑJO ADICIONAL DE EXPERIENCIA
EN El AMM, POR NIVEL DE EXPERIENCIA (T)*

33

Un fuerte incremento en el número de estudiantes en universidades
públicas entre 1980 y 1985, debido a la caída de los salarios, que se
comenzaron a incorporar al mercado laboral a mediados de los 80.

%DE NCREMENTO EN B. SALARIO REAL

En estos años, pues, la educación dejó de ser un instrumento efectivo de
movilidad social: estudiar mucho no pagaba.
En las siguientes dos gráficas se documenta también la evolución del pago
implícito por la experiencia laboral, y se observa que éste no disminuye
tanto, o simplemente no se ve afectado.
o
-1

ll_LWJl.lillliill.lilLLWJ..1.Ll.llJ..Lil.LUJLLLl.li.LLLLl.ll..l.1.U..J..LI..L.LLLiu..u..u..u..

3 412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~nlnlnloo l Ml~l~IM IMl~IUIMIMl~l~l~I~

El periodo 1985-1990 es, por otro lado, muy distinto en cuanto a los
patrones que siguieron las variables que nos interesan:

TRIMESTRES

l-+-T=5

+ T=10

-&lt;&gt;- T=20 ---T=30 1

(i)

Se desplomó el precio de la experiencia laboral en sus niveles
mayores.

(ii)

Aumentó el pago a los trabajadores jóvenes. Aquí habría que recordar
que los expertos documentan el inicio de una pronunciada caída en la
tasa de natalidad en México al inicio de los 70, lo que implicaría una
escasez relativa de trabajadores jóvenes a finales de los 80 --ver las
gráficas 10 y 11.

• ESCOLARIDAD DE 6 AÑOS.
FUENTE: ESTU&gt;IOS DIVERSOS, CIE-UANL

(iii) Se incrementó el rendimiento de la inversión en educación en todos

GRAFICA 7

PRECIO IMPLICITO DE UN AÑO ADICIONAL DE EXPERIENCIA
EN EL AMM, POR NIVEL DE EXPERIENCIA (T)*

los niveles, especialmente entre los trabajadores más jóvenes. Como
durante toda la década de los 80 continuó incrementándose el
porcentaje de trabajadores con altos niveles de educación, ésto
provocó que el rendimiento de la inversión en escolaridad en estos
casos no se despegara del valor para los niveles menores de
educación.

..,,,.,,,,,illlulfüifü!Jfü!i!Jii.

S _:%.:::_DE
::_:INC:.:;:_R::EM=EN~TO;_;.EN:.:..:
EL~SM..AR:_;:,.
::,..:;1~0:..:;
REAL::;..;::,..,....,...,..,...,..,...,...,..,._~~.,...,..,..,..,..,.~,..,,,"TTT"TT"'Tal
4
3

2

-~ Lli.:WJ~~_¡_;_¡_-,-4.µ+µ+..;.+.LJ'-4-4~.J...µ+-'+µ.¡_-'--1.•J+;.U+l~l.i'?-.L!Jqi.tp,1.+il-l"'fl.PU-M.U-t.!.t1U-:-:
:¡. ¡¡¡!¡l! :¡;
4

Mi

¡
1 .+

-2

l..ilJI..J..l.Í.1.llilL:Lill.1.ll.llLLlll.1.ll.LU.llLJ.J..U..li.LLUJL..U.J..LLLLL.LILLUJ..LLU....UCLLI

3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

~nlnl n loolMl~l ~ IMIMl ~ lulMI Ml~l~ l~I~
TRIMESTRES

J--T=5

+ T=10

• ESCOLAROAD DE 16AÑOS.
FUENTE: ESTUDIOS DIVERSOS, CIE-UANL

+ T=20 ... T=30

i

Los movimientos reportados van en línea con la evolución de los salarios
que se observa en este lapso: aumentan para los trabajadores en los niveles
superiores de la escala de ingresos, o sea, los educados; y caen para los que
se ubican en los niveles de ingreso más bajos, es decir, los "viejos" con poca
educación.

Finalmente, para 1990-1993, la información presenta un panorama
interesante. En general, se incrementa el rendimiento de las inversiones en
capital humano:
(i)

Aumentó el pago por la educación más alta --preparatoria y
universidad.

�34

Rendimientos de la inversión en capital humano

Ensayos

35

GRAFICAS

TRABAJADORES POR NIVEL DE ESCOLARIDAD EN EL
AMM, JOVENES*(%)

(ii)

Cayó el "premio" que otorga el mercado laboral por los niveles de
educación más bajos.

%
,.~D~EL
:_:T~O'._'..'.TA~L:._.__.......,...______.,....,..,..,...,.,-;c:7'.""'."77"777-:-:-:----:--:-;-¡-;,¡-:-:-r-;-:77

50 -

(iü) Se elevó el precio de la experiencia laboral.

45
«)

35

Sin embargo, como se puede apreciar en la gráficas 8 y 9, aunque el
aumento en el rendimiento de la inversión superior es congruente con su
escasez relativa en 1993, al menos entre los jóvenes, es hasta cierto punto
inconsistente con el elevado crecimiento de los salarios de los más pobres en
este período.

~

25
Z)

15
10

so

!

· ·

¡:~ ;,,~ ¡¡1- ¡¡¡: ~;: rr: 1r;·¡ ~ :~ ~ 11 ~: 1r¡~-~;,:;

1

1 j , 1: j

j

i ; ,: ; ,; , ; ; j j ,

3◄ 1234123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄ 123◄

~n l n l ~ l ~ l ~ l ~ l ~ IMIMl ~ l ~ l u l ~ l ~ l ~ l n l ~
TRIMESTRES

r:_s_=_6_+_
S=9

--0-

S=11 •

:s:=reJ

• EXPERIENCIA DE HASTA 12 AÑOS.
FUENTE: ESTUDIOS DIVERSOS, CIE-OANL

GRAFICA9

TRABAJADORES POR NIVEL DE ESCOLARIDAD EN El
AMM, MAYORES*(%)
60

'M.DEL TOTAL

::..::..::...:.::::.:=-----.........,___,..,..,---,-,--~---,--.,-,-----,--,----;~

55
50

45
40
35

30
25
20
15
10

....,~~-=~

5 u._....;-.,,.,-.-~
O WiJ.il.l..Li.il.J..LLili.LL.ü..Lili.ii.J.lll.lll.l..1.il.UJ..lilLJL.l.lllllJ..ll.LLLI..1..LJ...L.LLI. LLl
34123◄ 12341234123412341234123412341234123◄ 1234123◄ 1234123412341234123◄

78j

n

1 78 j 79 1 80 1 81 1 82 1 83 1 84 1 M 1 86 1 87 1 88

J

89 1 80 1 91 1 92

TRMESTRES

j -+-S=6 + S=9 -&lt;r 5=11 +S=16 j
• EXPERIENCIA ~YOR QUE 12 AA08.
FUENTE: EST\IDIOS DIVERSOS, CIE-UANL

i 93

La disminución en el porcentaje de trabajadores con mayor educación
podría reflejar un inicio de recuperación de los salarios entre 1988 y 1989
que, al elevar el costo del tiempo, reduciría la oferta relativa del trabajo con
estas calificaciones después de unos pocos años.

Por otro lado, como se ha mencionado antes, uno esperaría que, más bien,
los ajustes sectoriales en las demandas finales de productos, que inciden
directamente en las demandas de trabajo, hubieran favorecido a los
trabajadores con menor educación y experiencia, pues en estos años se
observó un flujo importante de inversión extranjera y mayor comercio con
E. U. y Canadá, donde se supone abunda relativamente más el trabajo
altamente calificado.
De hecho, efectivamente, los salarios de los más pobres --acaso los menos
calificados-- han crecido a ritmos más acelerados durante estos últimos años
en el AMM, cuando los "premios" por educación y experiencia han
aumentado. La presencia de ambos movimientos en forma simultánea tiene
algo de contradictorio, si no se consideran otros factores, y se aparece
sugestivamente como el tema de una investigación posterior más detallada,
quizá buscando analizar los datos por sectores de actividad económica.

�Rendimientos de la invenión en capital humano

Ensayos

36

37

GRAFICA10

TRABAJADORES POR NIVEL DE EXPERIENCIA EN EL
AMM* (%)

~

'11,0EL TOTAL

··¡¡_';:i¡;,:!1tlll!il1lii!l!i!!!li 1;:::,;::ii!i):lli

~

·!

25

: ~¡:¡j: iilf¡¡¡ ~¡ii1i iilliilii fli1lllj¡¡iittiI :¡::
f

1

10

3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234

•n 1n 1n 1~ 1~ l &amp;2 183 IMIMl ae Ju i u Jae l eo l Ml ~ l83
TRIMESTRES

4

Conclusión

A manera de cierre, conviene recordar algunos de los principales resultados:
primero, se encontró que la década de los 80 fue una de creciente
desigualdad de salarios en el AMM: los salarios de los trabajadores en los
niveles más bajos de la escala de ingresos cayeron dramáticamente todos
estos años. Los de aquellos más favorecidos, que también disminuyeron
inicialmente, se comenzaron a recuperar después de 1985; además, se
observó que desde 1990 se revierte esta tendencia, y se observa una
recuperación generalizada de los salarios a todos los niveles, con las
remuneraciones de los más desprotegidos creciendo proporcionalmente
más; sin embargo, esta incipiente ganancia todavía no es suficiente para
compensar la terrible pérdida de la década pasada. Entre 1980 y 1993, sólo

aquellos por encima del noveno decil de la distribución de ingresos han
experimentado un aumento en su nivel de vida: para los trabajadores más

• ESCOLARIDAD DE HASTA 9 AÑOS.
FUEN'TE: EST\IOIOS 0M:RSOS. CIE-UANL

pobres, la pérdida de su poder de compra llega hasta un 37%.

Por otro lado, en congruencia con este patrón, se observa una fuerte
depresión en las tasas de rendimiento de la inversión en educación en
todos los niveles de escolaridad durante los 80. Esto se explica por diversos
GRAFICA 11

TRABAJADORES POR NIVEL DE EXPERIENCIA EN EL
AMM*(".4)
50 '11, DEL TOTAL:~..--s'---~~-,,-~---,...,...,-~---,~:-:-:::;--~-:--:,

45
40

35
30

25
20

15
10 ~

. . .. .
.. , .. _........ , , , , ,

5 i;·r¡· ·rrriT+1·ifri1·:nr·:·:T:·¡1rrrrrrr¡-1jTjTTn1r1: ¡:·~··d.. ~ . ~- -:··
o 3412341234123412341234123412341234123412341234123412341234123412341234
761 n J 78 178 1~ 181 1&amp;2 183 1M I as I ae I u I u I ae I eo 111 1az 183
TRMESlRES

¡..T=5 + T=10 • T=20 •
• ESCOLARllAD MAYOR QUE 9 AÑOS.
FUEN'TE: EST\JDI08 DM:RS08, CIE-UANL

T=30 I

factores: los bajos salarios fomentaron un fuerte incremento de las
matrículas universitarias al inicio de la década pasada~ al mismo tiempo,
entraban al mercado laboral las cohortes más numerosas de nuestra
transición demográfica; y, en medio de la recesión, la demanda derivada de
trabajo sufrió una fuerte contracción. En estos años, pues, la educación
superior perdió su eficacia como instrumento de movilidad social. A
mediados de los 80, se inicia la recuperación de las tasas de rendimiento de
la inversión en educación, a la vez que se empieza a presentar una
tendencia que se acentúa en los 90: se incrementa el "precio" implícito de la
experiencia laboral, quizá a causa de una escasez relativa de trabajadores
más experimentados dada la caída en la tasa de natalidad que se comenzó a
experimentar desde 1971.
Finalmente, en los 90 se observa un fuerte crec1m1ento en la tasa de
rendimiento de la inversión en educación para los niveles de escolaridad
superiores --preparatoria y facultad.

�38

Ensayos

Valdría la pena estudiar, con mayor detalle, la distribución del trabajo entre
los distintos sectores de actividad económica atendiendo a sus
características educativas. La razón obvia es que, ante la apertura que
implica el TLC, tanto por su magnitud como por las caracteristi~ de
Canadá y Estados Unidos, la teoría del comercio internacional sugier~,
ceteris paribÜs, una expansión de los sectores que utiliz.an el factor trabajo
más intensivamente, sobre todo el trabajo poco calificado. Al menos en los
últimos tres años y analiz.ando únicamente las cifras de salarios, sí parece
detectarse este patrón, pero se dificulta explicar el reciente repunte del
premio por educarse a nivel superior.

Rendimientos de la i11Versión en capital humano

39

2. No especializar de más los contenidos curriculares en las escuelas,
especialmente en niveles básicos de educación. Es preferible dedicar los
recursos escasos a un sistema escolar con una formación general sólida
en el nivel básico.
3.

De esta manera, seria quizá más fácil entender los cambios actuales Y

Cobrar para reponer costos siempre que la gente esté dispuesta a pagar
por su educación, especialmente en el nivel universitario. Ningún país
de la actualidad puede hacer frente a la demanda social de educación
financiándose únicamente con fondos públicos. La recaudación de
ingresos propios permitiría la posterior expansión del sistema
educativo.

esperados en las tasas de rendimiento de la inversión en todos los tipos de
educación, por lo que ésta seria una línea de investigación bastante rentable
académicamente.

Bibliografía
Por último, está claro que el realizar reformas a los sistemas educativos que
permitan incrementar tanto la calidad de la educación a la que tiene acceso
la población, como las posibilidades mismas del acceso a ella entre todos los
sectores sociales, parece una parte sumamente importante del programa de
desarrollo de cualquier país con las características de México.
Las implicaciones que el éxito en esta tarea puede tener para la ~a a la que
crece la economía y para el nivel de vida de los mexicanos son
potencialmente muy favorables. Más aún, el reciente incremento en el valor
de la educación que documenta esta nota welve al momento actual como
uno extremadamente propicio para llevar a cabo este tipo de programas.
Sin embargo, si los hijos de las familias de estratos económicos bajos no
tienen igual acceso a los niveles de educación superiores, ni a escu~las con
la misma calidad, la expansión del sistema educativo no necesanarnente
tiene que aliviar la desigualdad económica que prevalece en la sociedad
mexicana actual.
Para poder prever algunos de los posibles impactos econó_1?icos ~ . una
estrategia dirigida a elevar el nivel educativo de la poblacton, qutza sea
prudente finalizar con una resumen de algunas de las principales
recomendaciones de los expertos:
1. Asegurarse que el país cuente con una educación primaria sólida como
base antes de embarcarse en una expansión a nivel universitario. Es
muy probable que así se pueda incluso reducir la desigualdad del
ingreso y la pobreza con mayor éxito.

l. Becker, Gary S. Human Capital. Midway Reprints, Segunda Edición,
Chicago 11. 1975.

2. Ben-Porath, Yoram. "The Production of Human Capital and the Life
Cycle ofEarnings". Journal of Political Economy. 75, 1967.
3. Freeman, Richard B. "Demand for Education". Capítulo 6 en Handbook
of Labor Economics, Vol. I, Ashenfelter y Layard (editores). Elsevier
Science Publisher BV, 1986.
4. Martínez González, José Gabriel. The decline of fertility in Mexico.
Tesis doctoral inédita, Universidad de Chicago, Chicago, 1990.
5.

Meléndez Barrón, Jorge. "El rendimiento de la inversión en educación
en el AMM: 1990-1993". Entorno Económico. Centro de
Investigaciones Económicas, UANL, 1994.

6. Mincer, Jacob. Schooling. Experience and Earnings. New York:
NBER, 1974.
7. Psacharopoulos, George. The Economic Impact of Education: Lessons
for Policy Makers. Intemational Center for Economic Growth, San
Francisco, 1991.
8. Rosen, Sherwin. "Human Capital". The New Palgrave Social
Economics, Eatwell et al, Norton, New York, 1989.

�40

Ensayos - Volumen XIII, Núm. l. Mayo 1994 - Pp. 41-74

Ensayos

Efectos de una devaluación del tipo de
cambio nominal sobre el tipo de cambio real
en México
Daniel Flores Curiel 1
El tipo de cambio real no tiene por qué ser constente en el tiempo: lo importante es ver sí
sus movimientos son consistentes con los factores que lo detenninan: inversión
extranjera, ténninos de intercambio, gasto y déficit públicos, etc. Cuando las políticas
macroeconómicas son inconsistentes con las politices camblarias, se dice que el tipo de
cambio está "desalineado". En este caso, una devaluación si podría afectar el tipo de
cambio real. Para México, se muestra que entre 1990 y 1992, cuando habla congruencia
en políticas cambiarlas. fiscales y monetarias, una devaluación hubiera dejado sin efecto
el tipo de cambio real. Este no es el caso durante 1986-1988, período en que
movimientos en la paridad nominal hubieran afectado el tipo de cambio real.

t.
9.

7

Silos Martínez, Manuel. Los rendimientos de la escolaridad en 1 ~ea
Metropolitana de Monterrey, Centro de Investigaciones Econom1cas,
UANL, 1980.

1o. Willis, Robert. "Wages Determinants: A Survey of Reinterpretation of
Human Capital Earnin~ Functions". Capítulo 12 en Ashenfelter Y
Layard (eds.) Op. Cit.

Introducción

La apreciación del tipo de cambio real que se presenta en México
actualmente ocasiona la asignación de recursos hacia el sector de los bienes
no comerciables, en detrimento del sector de los bienes comerciables. La
situación no es coherente con la intención de seguir una política de
crecimiento orientada "hacia afuera", dada la consecuencia de este
fenómeno sobre la balanza comercial, que registra una tendencia deficitaria.
La interpretación de esta situación y sus posibles soluciones generan
polémica.

Así, se presentan constantes discusiones respecto a la apreciación del tipo
de cambio real: por una parte están quienes sostienen que una devaluación
de la moneda sería necesaria para recuperar la competitividad de nuestras
exportaciones; y, por otra, quienes aseguran que una devaluación no sería
suficiente para mejorar las condiciones del sector exportador.
Se podría decir que el desacuerdo se reduce a una discusión sobre la
factibilidad de alterar el tipo de cambio real mediante una devaluación.
En este trabajo se pretende mostrar cómo el manejo del tipo de cambio
nominal no es siempre efectivo para perturbar el tipo de cambio real.
Incluso, aunque lo sea, no es necesariamente lo más conveniente en todos
1

Egresado de la Facultad de Ecmomía, Uliva-sidad Autáioma de Nuevo Leén. Actualmente,
13Udiaite del doctorado m COCl.lOOlÍa, Rice Uliva:sity.

�42

los casos. Para hacerlo se expondrán brevemente los fundamentos teóricos
que nos permiten efectuar esta aseveración, posteriormente se ejemplificará
haciendo referencia a dos periodos recientes en la historia económica de
nuestro país, el choque petrolero de 1986 y el período de estabilidad de 1990
a 1992 procediendo a contrastar nuestra teoría con la evidencia empírica,
empleando una metodología que nos permita definir si las perturbaciones
del tipo de cambio nominal ocasionan alteraciones en el tipo de cambio real.

2.

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

Desarrollo teórico

Evidentemente la polémica es resultado de emplear enfoques teóricos
diferentes. Tradicionalmente en base a la condición de paridad del poder de
compra, se infería que el tipo de cambio real tenía un valor determinado e
inmutable al cual correspondía el equilibrio interno y externo de la
economía. En consecuencia la autoridad monetaria pretendía ajustar el tipo
de cambio nominal en relación a la diferencia entre la inflación interna Yla
externa, de manera que el tipo de cambio real se mantuviera constante o con
tendencia hacia un valor que consideraban conveniente para alcanzar un
superávit en cuenta corriente que "garantizara" la acumulación de divisas.
El desarrollo de la teoría del comercio internacional, nos invita a contrastar
los diversos enfoques con la evidencia histórica y, :finalmente, a considerar
el modelo más completo; en el cual los movimientos del tipo de cambio real
ocurren en respuesta al comportamiento de una serie de variables reales que
lo determinan. Por lo tanto no tiene sentido hablar de "sobrevaluación" o
"subvaluación" de la moneda por el simple hecho de observar una
apreciación o depreciación del tipo de cambio real (T.C.R.) en referencia a
cierto período que se considera de equilibrio.
Actualmente, la preponderancia de los flujos de capital y la existencia de
crédito, implican que el equilibrio ocurre cuando la suma del valor presente
de las cuentas internas y externas es cero, pero esto no significa que
necesariamente tengan que serlo en el período actual. Un déficit en cuenta
corriente --o en cualquier otra cuenta-- consistente con el equilibrio sería
aquel que no exceda la capacidad esperada de pago del país; el mismo
depende no sólo de los ingresos actuales, sino del flujo de ingresos
esperado. Por ello el tipo de cambio real de equilibrio sería aquel que
permitiera el cumplimiento de esta condición, pero en la medida que la
economía y las espectativas se alteran, así lo debe hacer el tipo de cambio
real de equilibrio. Consecuentemente, nos referimos a un patrón de
comportamiento consistente con el equilibrio general de la economía:

(2.1)

T.C.R. de Equilibrio= ( T.C.R. 1, T.C.R. 2, T.C.R. 3,

43

... )

De tal manera que la apreciación per se, no implica un movimiento fuera
del equilibrio, pues los movimientos del tipo de cambio real ocurren en
respuesta al comportamiento de una serie de variables reales que lo
determinan, principalmente el grado de apertura de la cuenta corriente ( Aa,,
Ar), la movilidad del capital ( M.C.aa,M.C.f ), los términos de intercambio(
T.l.a, T.I.f ), el gasto público ( G.P.a, G.P.f) y la tecnología (Teca,Tec.f ),
tanto por su condición presente (a), como por su comportamiento esperado
para el futuro (f).

(2.2)

T.C.R. 3 = f ( A3 ,

Ar, T.I.

(2.3)

T.C.R.r= f( A3 ,

Ar, T.1.

, T.l.r, M.C. , M.C.r, G.P. , G.P.r, Tec.
3
3
3
3
,Tec.r )

3 , T.I.r, M.C. 3 , M.C.r, G.P. 3 , G.P.r, Tec. 3
,Tec.r )

Es ahora interesante conocer los signos de cada uno de estos elementos, por
el momento nos remitimos a explicar tres escenarios específicos acorde con
las condiciones que predominaron en los períodos a analizar, considerando
una economía que incialmente mantenía un tipo de cambio fijo.

2.1. Liberalización de la Cuenta de Capital

Partiríamos de una economía cuya tasa de interés excede a la tasa de interés
internacional. La política enunciada ocasiona una reducción en la tasa de
interés doméstica resultante de la entrada de flujos de capital producto de la
liberalización. Al eliminar las barreras al flujo de capitales, se esperaría una
mejoría en el bienestar general tanto para el presente como el futuro, por
ello un efecto ingreso que tiende a provocar un incremento en la demanda
~r todo tipo de bienes, en los bienes no comerciables se refleja en un
mcremento en precios, mientras que para los bienes comerciables
representaría un crecimiento del déficit en cuenta corriente. 2 La caída en la
tasa de interés induce a sustituir consumo futuro por consumo presente -efecto sustitución--, sin ambiguedades es posible decir que ocasiona la
apreciación del tipo de cambio real en el presente, aunque para el futuro
dependerá de cual de los dos efectos domine.

2

Cano sabanos el precio de los bienes oooim:iables se ddennina en el mercado intemaciooal \DI
país pequeño 00010 México no eja-caia influencia en los mismos.
'

�44

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

45

2.2. Deterioro permanente de los términos de intercambio

3.

Inmediatamente los residentes del país se welven más pobres, esto implica -dado que nos referimos a bienes normales-- una disminución ~e la
demanda para todo tipo de bienes. El precio de los bienes no comerc1'.11&gt;les
se reduciría relativamente al de los bienes comerciables, para los bienes
comerciables se observaría una reducción del déficit en cuenta corriente.

Generalmente, se considera que cuando existe un déficit creciente en la
cuenta corriente, el país al continuar con esta tendencia terminará por
enfrentar un problema en la balanza de pagos. Frecuentemente, en estos
casos se considera la alternativa de devaluar ta moneda. Bajo el enfoque
elasticidades, una devaluación le permite al país en cuestión incrementar su
competitividad, mejorando la situación de la balanza de pagos. Lo anterior
nos haría pensar que en todo momento una devaluación sería efectiva para
solucionar lo que nosotros consideramos un problema en la balanza de
pagos.

El hecho de que los bienes importados sean más caros, tiende a caus~ que
los nacionales se desplacen al consumo de bienes no comerciables,
considerando a estos en el agregado como sustitutos. Lo cual genera un
incremento en el precio de los bienes no comerciables relativo a los
comerciables.
Dependiendo de cuál efecto domine sería el resultado final. En el c_aso de
bienes como el petróleo en México, el efecto ingreso tiende a dommar al
efecto sustitución, por lo tanto una caida en el precio del petróleo
significaría la depreciación del tipo de cambio real de equilibrio, o
alternativamente en el caso contrario su apreciación.

2.3. Elevado déficit público financiado con creación de dinero
Se genera artificialmente un exceso de demanda por todo tipo de bienes;_ en
el caso de los bienes no comerciables repercute en el aumento de precios,
mientras que en los comerciables tiende a generar un incremento en el
déficit en cuenta corriente. El tipo de cambio real tiende a apreciarse, pero
esta situación es tan solo resultante de una expansión del crédito doméstico,
no se sustenta en la perturbación de variables reales, por ello el tipo de
cambio real se aleja de su nivel de equilibrio.
En los primeros dos escenarios se observan movimientos del tipo de cambio
real congruentes con el equilibrio de la economía, no así en _el tercer
escenario. El último es insostenible, la autoridad tiene diversas opciones que
eventualmente aflorarían aunque no se lo propusiese: La primera es
continuar expandiendo el crédito doméstico, pero ello significaría recurrir a
devaluaciones sistemáticamente (renuncia al tipo de cambio fijo), es decir
alcanzar el equilibrio mediante ajustes, pero tan solo para alejarnos de
nueva cuenta. La segunda opción es corregir el déficit público, dependiendo
de las condiciones de la economía puede o no recurrir a una devaluación
para ajustar el tipo de cambio real. De cualquier fonna, es c~~ve~ente notar
que la devaluación en sí no resuelve la causa real del desequthbno.

Efectividad de la política cambiaria

En realidad, la dificultad consiste en identificar cuándo es que el país se
encuentra en problemas de balanza de pagos. Contrario a lo que
popularmente se cree, un déficit en cuenta corriente por sí solo, no es
indicativo de problemas. El verdadero inconveniente es que sea resultado de
una "sobrevaluación" de la moneda --tercer escenario. En ese caso la
devaluación permitiría restablecer el equilibrio. 3 Si tan sólo se trata de un
déficit en cuenta corriente, resultante de una gran entrada de capitales o una
mejora en los términos de intercambio, la devaluación no corregiría la
situación en la cuenta corriente cuando de ésta se genere un incremento en
precios que mantenga al tipo de cambio real inalterado.
Lo más indicado es tratar de ver la posibilidad de que el tipo de cambio se
encuentre fuera de su equilibrio de largo plazo. Existen una serie de
alternativas para saberlo; entre ellas, un modelo que registra la dinámica
inflacionaria, con el cual es posible averiguar si una modificación al tipo de
cambio en determínado momento significaría la alteración del tipo de
cambio real. Así, sería posible realizar recomendaciones en cuanto a la
política can1biaria adecuada, considerando que podríamos saber si una
devaluación sería efectiva.

4.

Modelo

Los cambios en et nivel de precios de los bienes no comerciables de acuerdo
al modelo de Bruno4, provienen de diversas fuentes. Inicialmente podemos
3

Edwards, Sebastian. Real Exchange Rates, Devaluatim and Adjurunent. MIT Press, Cambridge
~ d i ~, 1988.
Bruno, Midiael. "Exdiange Rates, lmport C06ts, and Wage Price D)namics." Joumal {i: Political
EcmO!fil'., 1978, vol. 86,no. 3.

�46

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

distinguir entre las internas y las externas. Las primeras ~stán ~efinidas por
el efecto de incrementos en los costos, así como por la inflac1~~ esperada.
Las segundas por el precio de los bienes importados que tamb1en ~ecta_ el
nivel de los no comerciables de manera directa, por el efecto que tmphca
un aumento en el costo de insumos importados. Adicionalmente, se añade
un elemento que considera el efecto de la presión de demanda sobre los
precios, aunque en equilibrio esperaríamos que éste no apareciera.

47

Los costos por su parte se determinan generalmente de acuerdo al nivel

general de precios esperado.
AC = bll
AC = b¡ UN+ biAP,,

(4.5)
(4.6)

Donde: b1 = (l - µ)b, b2 = bµ.
Y por lo tanto: b = b¡+ bi

Donde "A" denota el cambio porcentual que se presenta de un peri~o de
tiempo al siguiente, utilizando la siguiente notación para defimr las

Sust~tuyendo 4._6 en 4.5, obtenemos la forma semi-reducida del ajuste de
precios de los bienes no comerciables:

variables:

Pr
ilN
TTN

n

p

P*c
e

c
f(EDM)
a = a1 + a2 + a3

Indice de Precios de Artículos Comerciables
Indice de Precios de Artículos No comerciables
Inflación Esperada de los Artículos Comerciables
Inflación Esperada del Indice de Precios.
Indice de Precios.
Indice de Precios al Consumidor en el Extranjero.
Tipo de Cambio Nominal
Costos
Exceso de Demanda

J&gt;.r = ( P*c X ei)

El nivel general de precios está en función de dos elementos entonces, el
precio de los bienes no comerciables y el de los comerciables.

Entonces, si suponemos que las personas generan sus ~xpec~tivas
de inflación respecto al nivel general de precios en base a la mflacion de
ambas fuentes, obtenemos:
(4.3)

(4.8)

APN,t =ºo+ o1APi',t-l + o2A~,t-l + o3f(EDM)

Donde:
o¡= (a¡bi + a2)
º2 = (a¡b¡ + a3)
º1 + º2 =(a1b+ ª2 + a3).
Si 01 + º2 = l y b=l, entonces a= 1 también y por lo tanto no es posible
alter~ el tipo de cambio real, mediante el manejo del tipo de cambio
nommal. La comprobación de este resultado,junto con el proceso algebraico
detallado, se presenta en el apéndice matemático.

fI = (1 - µ)IlN + µAJ&gt;.r

Sustituyendo 4.1 en 4.2 y, posteriormente, 4.3 en el resultante, obtenemos:
(4.4)

La ecuación a estimar --proveniente de (4.7)-- nos ofrece el efecto de
modificaciones en el nivel de precio de los comerciables y de las
expectativas de inflación de los bienes no comerciables, sobre los precios de
los bienes no comerciables. Considerando que lo individuos predicen en
base a la observación anterior:

AP= a.¡AC + a2APf + a.3Il + (1- µ)f(EDM)

Donde: a.¡= (1 - µ)a¡, ª2 = ª2 + µ(1 • ª2 • a3) Ya.3 = 3 3.

5.

Estimación

Una serie de elementos se tomaron en cuenta durante la estimación de
nuestro modelo: Primero, la información que habrá de considerarse.
Segundo, los períodos relevantes, incluyendo básicamente cinco
características: Inflación, manejo del tipo de cambio, balanza de pagos,

�48

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

49

política macroeconómica y choques reales. ~ercero, 1~ ,metodología que
habrá de utilizarse. Cuarto, tos resultados y súmterpretacton.

Períodos relevantes

Selección de información

Dos períodos parecieron particularmente interesantes para utilizar nuestro
modelo. Por una parte se buscó algún periodo en que la política

Existen una serie de limitaciones para conseguir la información que se
desea, por to tanto es necesario recurrir a variables cu~~ característic~
sean aceptables y se encuentren disponibles. La informac1on qu~ se ~1_11pleo
tanto para la elaboración de cuadros y gráficas, como para la est1~~1on del
modelo, corresponde a tas cifras que publican el Banco de Mex1co Y el
Fondo Monetario Internacional.

macroeconómica fuese incongruente con la política cambiarla,7 como en el
tercer escenario teórico donde un déficit fiscal elevado es financiado con
creación de dinero. La intención sería contrastarlo con otro en que la
política económica haya sido congruente con el manejo del tipo de cambio
nominal, pero que a la vez se observara un movimiento del tipo de cambio
real como resultado de alguna modificación importante en variables reales,
es decir, el primero o segundo escenario.

De acuerdo a ta clasificación que hacía el Banco de México, la inflación de
nuestro país se desglosa en bienes duraderos, no durade~os Y_,servicios.
Generalmente, los bienes duraderos son una buena aprox1mac1on de los
bienes comerciables, mientras que los servicios dada su naturaleza
componen en buena medida el índice de los bienes no comerciables. Por
ello, se utilizó estos índices para representar el índice de precios tanto de los
bienes comerciables como los no comerciables, respectivamente.

Gráfica 1
Comportamiento del Déficit Público en México

Cuentas del Seco Ptico
Q16•~- -- - - -- - -- -- -- Q14 ·- -- -·· - --

La estimación del modelo escandinavo5, sirvió para confirmar nuestra
hipótesis referente a la similitud de la dinámica inflacionaria de estos
índices con ta de aquello que se desea representar. Adicionalmente una
comparación de los índices del tipo de cambio real utilizando las variables
mencionadas, con una que emplea la definición de la paridad del poder de
compra, nos da la razón.

-

u12•11-- - ---------1

1

0

Def/PIB]

Dada la importancia de los Estados Unidos como nuestro prin~ipal s~io
comercial se consideró más relevante utilizar como tipo de cambio nominal
el precio 'del dólar, así como el índice de precios al consumidor de los
Estados Unidos para representar la inflación externa.
Respecto al exceso de demanda, se emplearon dos opciones: el déficit en la
balanza comercial y la variable empleada por Bruno6 . Un déficit en la
balanza comercial sería el reflejo de un exceso de demanda tanto de
artículos comerciables como no comerciables, en el caso de los no
comerciables se presentaría un incremento en precios.

5 Tesis del Liocnciatura de D&amp;Diel F1ores, UAN.L. 1994.
.
6 Midiael Bnmo utilua 1111 re1J1go de la producciln maoufadurera para representar la presaln de
danmda en su artíatlo "Exdiangc Rltes, lq,ort Costs, 1111d Wagc--Price Dynamics.• Joumal el
Political Ecmooiy, 1978, vol. 86, no. 3

Fuente: FMI.

Et período de Enero de 1986 a Julio de 1988, representa una combinación
de dos escenarios, un deterioro de los términos de intercambio con un
elevado déficit fiscal que es financiado con creación monetaria y prestarnos
del exterior. Esperaríamos que el tipo de cambio nominal fuese efectivo
para modificar et tipo de cambio real, considerando que este último estaría
7

De aruerdo a Edwarch 1111 aho dé:ticit fiscal bajo uo tipo de cambio nooiinal fijo es el ejemplo más
claro de uoa ÍnocnSJUencia entre la politica maaoeccnómica y la cambiaría.

�50

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

fuera de su equilibrio. En el periodo de Mayo de 1990 a Diciembre de 1992,
tenemos el caso del primer escenario teórico, con la gran entrada de
capitales resultado de liberalizar la cuenta de capi~. Esper3:11amos que el
tipo de cambio nominal no fuese efectivo para modificar el tipo de ~amb10
real, considerando que el último habría de encontrarse cerca de su nivel de
equilibrio.

5J

Tipo de cambio
Durante este periodo se manejan dos tipos de cambio, el de mercado y el
controlado. Desde inicios de 1986 hasta finales ~ 1987 nuestra moneda se
devalúa respecto al dólar y finalmente en 1988 se comienza a manejar un
tipo de cambio fijo y más tarde el desliz. El tipo de cambio real por su parte
observa una constante depreciación hasta 1988, año en que se establece el
desliz cambiarlo.

5.1 Características del período de 1986 a 1988
Gráfica 3
El Tipo de Cambio en México (1986 -1988)

Inflación
Este periodo se caracteriza por una elevada y creciente i~ación c~mo se
observa en la gráfica 2, la tasa mensual se dispara por encima de 51/o para
casi todo el periodo. Mientras que los precios de los artículos comer~1ables
crecen a una tasa mayor que los precios de los artículos no comerciables,
hasta que se establece el desliz cambiario.

Tipos de Can'bio (Real y Noninal)
100

200'.)

140
XXX)

120
100
00

Gráfica 2
Comportamiento del Indice de Precios al Consumidor en México
(1986-1988)

Inflación IVer&amp;Jal

00
40

500

20
0-l+H+tt-;t+t t l l l l l l l l l l l l l l ! I I H

o

:Ei:E:i!to!o!ot;;~:2~:2
•.ii:ití• .. -su• .. -u

ifi-t•Oifi~•OJj~~O

Fuente: Banco de México, FMI.

o

La ~ca ~ n~ muestra cómo la constante depreciación del tipo de cambio
nommal comctde con la depreciación del tipo de cambio real (T.C.R.r), pero
una ~ez que se establece un tipo de cambio predeterminado, el tipo de
cambio real comienza a apreciarse.

•e: ..
UJ :l

(l)

(l)

18

(l)

:l .,

QI
(/)

(l)

co co co
al

~ :i

Fuente: Banco de México.

(l)

,.._

Q.

i
z

,..110

•UJe: :l....

co co co

,.._
110

t

to
:i

:l .,

,.._ ,.._ co co co
co co co co co ~
Q.
111

(/)

i

z

•

~ :i
e:
'.l .,
UJ :l

-

Balanza de Pagos
Pocas veces en la historia de México se puede observar un superávit en la
~enta corriente, como el que se registró durante el año de 1987. La
mtención de la política económica era generar la entrada de divisas. Esto se

�52

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

ede conseguir mediante un superávit en la cuenta corriente como el que
pu
. . , sufíciente,
·
ver, en
pues como podemos
.
Se Presentó' pero no es una condic1on
•
sal'
da
de
capitales
asi se
la gráfica 4, si en contraparte existe _una i:an t
,
presenta especialmente a finales del nusmo ano.
Gráfica 4
Las Cuentas del Sector Externo en México (1986 -1988)

53

Choques reales y política
El año de 1986 marcó un deterioro en los ténninos de intercambio para
México con la caída del precio del petróleo.
La política cambiarla tenía el objetivo el crecimiento hacia afuera, que
significa mantener un tipo de cambio caro para estimular las exportaciones,
desincentivar importaciones y como resultado generar entrada de divisas. La

política presenta diversas incongruencias:
Balanza de Pagos

l) Generar un flujo de divisas no puede ser un objetivo económico.

4'00

2) La generación de un superávit en cuenta corriente, no es garantía de que
se habrá de conseguir la acumulación de divisas.

xro
111

a,

ii aro

o
'tl
111

'tl

1cm

111

G)

,:
0

i

o

--ui11

í□Q.enla Corrient
l■~n1a de Gapitil

-1ax&gt;

3) Se desea mantener un tipo de cambio caro, pero por otra parte la política
macroeconómica no permite el control de la inflación. El nivel de
precios aumenta de una manera creciente, por lo cual se necesitaba de
recurrir a la depreciación constante y creciente de la moneda.

5.2

-axo,J.l,,,.,.""""'11""""'""""1"""""""""'"'"""""
~8311

111

IV~87II

Fuente: Banco de México.

HI

IV~EBII

IU

IV

Resultados

Para realizar la estimación se utilizó el siguiente procedimiento: Se estimó
la ecuación: ~.t = 60 + 61iiPr t-l + 62.1~ t-1 + 63f(EDM) por el
método de minimos cuadrados ordÍnarios, posteriormente se restringe la
ecuación para obligarla a que la suma de los coeficientes (61+ 62) sea igual
a la unidad. En el cuadro 1 se observan los resultados de la estimación por
el método de mínimos cuadrados ordinarios.

•

�54

Ensayos

Devaluación y tipo de cambio real

CUADRO 1

CUADR02

Variable Dependiente: ASERV- Estimación por Mínimos Cuadrados
Datos Mensuales desde 1986:01 Hasta 1988:07

Variable Dependiente ASERV - Estimación por Regresión Restringida
Datos Mensuales de 1986:01 Hasta 1988:07

Observaciones Utiles: 31
R2 Centrada
R2 No Centrada
Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
s·uma de Cuadrados de los Residuales
Q(7)

Nivel de Sil!Jlifícación de Q
iable
Constante
DIF{l}

ASERV{I
}

Coeficiente
0.02091
0.24877
0.28407
3.29012e-08

Error Est
0.01352
0.10381
0.16218
2.52294e-08

Grados de Libertad:
0.387173
0.870632
0.0672084922
0.0353409521
0.0291625887
0.0229623276
3.452822
0.84019694
Estadístico T
1.546564
2.396282
l.751590
1.304083

27

Si ificación
0.13361068
0.02375588
0.09119793
0.20321392

Observaciones Utiles: 31
R2 Centrada
R2 No Centrada
Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los Residuales
Q(-7)
Nivel de Sisznificación de O
Variable
Constante
DIF{I} ·
ASERV{l}
EDM2

Coeficiente
6.46239e-04
0.37524
0.62476
8.42584e-09

55

Grados de Libertad: 28
0.240855
0.839744
0.0672084922
0.0353409521
0.0318729482
0.0284447751
11.062987
0.13589509

ErrorEst
0.01193
0.09955
0.09955
2.54820e-08

Estadístico T
0.054190
3.769540
6.276063
0.330658

Sümificación
0.95716860
0.00077677
0.00000087
0.74336420

EDM2
Regresión F(3,27)
Nivel de Sil!Jlifícación F

5.6860
0.00375388

F(l,27)=

Ecuación Restringida
6.44648 con Nivel de Significación 0.01719050

Durante la estimación se etiqueta a las variables de la siguiente forma:
En el cuadro 2 se pueden observar los resultados de la estimación de la
ecuación restringida para que la suma de los coeficientes sea igual a la
unidad.

ASERV=
AIPC =
APEUC =

EDM2
DIF

=

=

f(EDM)
áPf = áP"'c + áe

Los resultados relevantes para realizar las pruebas de hipótesis son los que
se obtienen en la ecuación restringida, para el período de 1986 a 1988 nos
muestran lo siguiente:
El coeficiente que refleja el efecto de la inflación externa (DIF) resulta
significativamente diferente de cero, igualmente el coeficiente del re7.ago
(ASERV), mientras que el coeficientes que mide la presión de demanda no
es significativamente diferente de cero.

�56

Devaluación y tipo de cambio real

En.sayos

Para someter a prueba la hipótesis de que el tipo de cambio nominal, no es
efectivo para alterar el tipo de cambio real: Ho: 61 + 62 = 1~ (ASERV { 1} +
DIF{l} = 1), se efectúa la prueba ~- corres~~diente_ empleando los
resultados de la estimación de la ecuac1on restnngida, as1 como de la no
restringida.
La prueba F se obtiene sustituyendo los valores en:
F = [( s.c.RE.R _ s.c.R.E.NR) / q] / [(S.C.R.E·NR) / (n-k)]

Donde:
s.c .RE.R
s.c.RE.NR
q
n
k
El resultado es:

Es la suma de cuadrados de los residuales en la ecuación
restringida
.,
Es la suma de cuadrados de los residuales en la ecuac1on
no restringida
Es el número de restricciones
Es el número de observaciones
Es el número de coeficientes en la ecuación

F(l,27) = [(0.0284447751 - 0.0229623276) / 1] / [ (0.0229623276) / (314)]

57

inversamente de la reacción en los precios, el ajuste no se consigue
totalmente y por lo tanto permite una distorsión del tipo de cambio real.
Como se esperaba, en un periodo en que existe incongruencia en la política
económica, que se refleja en los altos niveles de inflación. El tipo de cambio
real se encuentra fuera de equilibrio y por lo tanto es posible alterarlo
mediante el manejo del tipo de cambio nominal. Esta situación se puede
explicar porque el tipo de cambio se devalúa, pero resultado de la
incoherencia con que lo hace no es posible que las personas se ajusten
perfectamente y por lo tanto se genera una distorsión del tipo de cambio
real.
Las conclusiones que podemos hacer en este caso son:
1)

Que el tipo de cambio real inicialmente estaba fuera de equilibrio.

2)

Que la depreciación del tipo de cambio real se explica en parte por la
devaluación nominal, pero también por factores reales como lo fué el
deterioro de los términos de intercambio.

Lo que no podemos saber es si la depreciación del tipo de cambio nominal
significó alguna ayuda para alcanzar el equilibrio, o por el contrario como
parece más probable permitió que la moneda se subvaluara. alejando al tipo
de cambio real de su equilibrio.

F(l,27) = 6.44648 con Nivel de Significación 0.01719050.

5.3

Interpretación de los resultados

Los resultados se pueden resumir textualmente en dos aspectos que nos
interésan principalmente:
1) El tipo de cambio fué uno de los factores relevantes para explicar la

De cualquier forma, podemos corroborar que el papel del tipo de cambio
nominal no es tan relevante como frecuentemente se supone. Aun y cuando
~~~~~m~~~~~~decam~-~~
otros factores que son más importantes. El apéndice gráfico puede ser de
gran ayuda para entender este comentario.

5.4 Características del período de 1990 a 1992

inflación de los bienes no comerciables.
2) Al someter a prueba la hipótesis se rechaza la hom~enei~ de~
sistema, por lo tanto la devaluación del tipo de cambio norrunal s1
permite la depreciación del tipo de cambio real.
Lo resultados anteriores parecen plantear una paradoja, por una parte la
depreciación del tipo de cambio nominal resulta efectiva ~a m~car el
tipo de cambio real, aunque por otra parte es causante de mfl~1on en los
bienes no comerciables. Aunque la efectividad de una devaluac1on depende

Inflación
Este periodo se caracteriza por una ~oderada y decreciente inflación, como
se muestra en la gráfica 5, la tasa mensual se sitúa siempre por debajo de un
4%, Ypara el último año ya se encuentra por abajo del 2%. Los precios de
los artículos no comerciables crecen a una tasa mayor que el de los
comerciables durante todo el periodo.

�58

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

Gráfica 6
Comportamiento del Tipo de Cambio Real en México (1990 -1992)
Gráfica 5
El Comportamiento del Indice de Precios al Consumidor en México
(1990 -1992)

lnlación Menstal

QCXJ&gt; - - -- - -- - - -- - -- -- -

Tipo de Carrbio Real

n~":t: TbnLIJ.JJ.l:JJJb/JJ~W~illf

~,~~CTI.cT-z::::.Tb.

Ti:.

00
50
40
~

QOO

20

Q025

10

O,t-r,-,--m~~o o o o o o , -,--,-

-,-,-,.--r,-~ ~, - mm
mm
mm
mm
mm
m
~ ~ ~ N N N MM
cu'-»-a.&gt;t'"
mmmmm

cn

ifi~~~

Q01

a,

o c.:~~ UJZW:l:I-,UJZ.fi:I
g.~ ~ :¡ ~:i g.~ a¡:¡

UJZW..c:l

QOO&gt;

Fuente: Banco de México, FMI.
N N
N
(J) (J)

(J)

o ., u

ioo
Fuente: Banco de México.

Tipo de cambio

Durante este periodo se manejan inicialmente los dos tipos de can1bio, el de
mercado y el controlado. La brecha entre ambos se va reduciendo
paulatinan1ente y para Noviembre de 1991 se realiza la fusión de los dos
tipos de cambio. La política de mantener un moderado desliz continúa.
Mientras, como se puede observar en ta gráfica 6, el tipo de cambio real se
aprecia paulatinamente.

59

�60

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

61

Gráfica 7
La Reservas en México, y su Acumulación (1989-1992)

S.5

Resultados

Para realizar la estimación se utilizó el siguiente procedimiento: se estimó

RESERVAS

1a .ecuación: ~ . t = So + 6¡.6P-f,t-1 + 62.6~,t-l + S3f(EDM) por el
- . de ~ o s cuadrados ordinarios; posteriormente se restringe la
ecuac1~n para obhgarla a que la suma de los coeficientes (S¡+ o2) sea igual

l!XXX)

16000

a la ~rudad. En_ e! cuadro 3 se observan los resultados de la estimación por
el metodo de rrurumos cuadrados ordinarios.

Mllofte,dldolWH

CUADR03
~

ov..aaón

U- N~
8911989N-~
89 00 1

11 lom.lad•

oo

11.
00

Variable Dependiente: ASERV- Estimación por Mínimos Cuadrados
Datos Mensuales desde l 990: 05 Hasta 1992: 12

rv- ~
OO 91

1

92 NI

92

Fuente: Banco de México, FMI.

Balanza de Pagos
La balanza de pagos nos muestra nuevamente un creciente déficit en cuenta
corriente, pero acompañado de un superávit mucho mayor en la cuenta de
capital. El resultado una situación como la anterior que se mantiene
constante, es la acumulación de reservas como se puede apreciar en la
gráfica 7.

Choques reales y política macroeconómica
Para los años de 1990 a 1992, el choque más notorio consiste en la entrada
masiva de capital, tanto extranjero como repatriado. Consecuencia de doS
factores principalmente: la creciente confianza en la estabilidad de la
economía de México y la expectativa de un Tratado de Libre Comercio en
América del Norte.
La política cambiaria tenía el objetivo de contener la inflación, se trataba de
mantener un tipo de cambio que se deslizara a una tasa menor a la
inflación, de manera que se produjera la convergencia de nuestra inflación a
la de los principales socios comerciales.

Observaciones Utiles:

R2 Centrada
R2 No Centrada

32

Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los Residuales
Q(7)
Nivel de Significación de Q
Variable
Constante
DIF{l}
ASERV{l
}

Coeficiente
0.00837
0.06408
0.65257
2. 74696e-09

Error Est
0.00583
0.26453
0.13908
2.59636e-09

Grados de Libertad:
0.611827
0.926527
0.0172123369
0.0084498838
0.0055394350
0.0008591895
15.716908
0.04661598
Estadístico T
1.435286
0.242260
4.692079
1.058004

28

Siruuficación
0.16228301
0.81034467
0.00006435
0.29909633

EDM2
Regresión F(3,27)
Nivel de Silmificación F

14.7109
0.00000610

En el. ~ o 4 se pueden observar los resultados de la estimación de la
~on restringida para que la suma de los coeficientes sea igual a la

unidad.

�62

Devaluoc;ón y tipo de cambio real

Ensayos

63

CUADRO!

Variable Dependiente: ASERV-Estimación por Mínimos Cuadrados
Datos Mensuales desde 1990:0S Hasta 1992: 12

CUADR04

Variable Dependtente ASERV - Estimación por Regresión Restringida
Datos Mensuales de 1990:OS Hasta 1992:12
·
Observaciones Utiles: 32
R2 Centrada
R2 No Centrada
Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los Residuales
Q(7)
Nivel de Silrnificación de Q
Variable
Constante
DIF{I}
ASERV{l
}

Coeficiente
0.00361
0.27938
O 72062
9.76197e-10

Grados de Libertad: 29
0.600403
0.924364
O0172123369
0.0084498838
0.0055225985
0.0008844737
14.141895
0.07814114

Estadístico T
Error Est
l.415785
0.0025S3
2.392228
0.11679
6.170446
0. 11679
l.70817e-09 0.S71486

Observaciones Utiles:

R2 Centrada
R2 No Centrada
1

Silrnifícación
0.167489S0
0.02344847
0.00000100
0.57207336

EDM2

F(l ,28)=

32

Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los .Residuales
Q())

Nivel de Sirrnificación de Q
Variable
Constante
DIF{l}

ASERV{ 1}

PROD

Coeficiente
0.002819282
0.283609106
0.710791690
-0.030170134

Regresión F(3,27)
Nivel de Si ificación F

Grados de Libertad:
0.614214
0.926978
0.0172123369
0.0084498838
0.0055394350
0.0008539058
17.981003
0.02136936

Error Est
0.002452578
0.205282230
0.123017358
0.026465495

Estadístico T
l.J49518
1.381557
5.777979
-1.139980

28

Simificación
0.26006700
O 17803330
0.00000333
0.26395277

14.8597
0.00000561

Ecuación Restringida
0.82398 con Nivel de Significación 0.37176478
En el_~uadro 6 se pueden observar los resultados de la estimación de la

ecuac1on
· ·da para que la suma de los coeficientes sea igual a la
.
restnngi

urudad.
Adicionalmente, se corrió otra regresión igual a la anterior, excepto por la
variable que mide la presión de demanda. En esta ocasión se utilizó el
criterio empleado por Bruno, sus resultados se pueden observar en el cuadro
5:

�64

Ensayos

Devaluación y tipo de cambio real

CUADR06

Variable Dependiente ASERV - Estimación por Regresión Restringida
Datos Mensuales de 1990:05 Hasta 1992:12

65

DIF{l} = 1), se efectúa la prueba F correspondiente empleando los
resultados de la estimación de la ecuación restringida, así como de la no
restringida.
La prueba F se obtiene sustituyendo los valores en:

Observaciones Utiles: 32
R2 Centrada
R2 No Centrada
Media de la Variable Dependiente
Error Est. de la Variable Dependiente
Error Est. de la Estimación
Suma de Cuadrados de los Residuales
Q(,1)
Nivel de Si~ificación de Q
Variable
Constante
DIF { 1}
ASERV{ 1}
PROD

Coeficiente
0.002738061
0.288173394
O. 711826606
-0.030259984

F{l,28)=

Grados de Libertad:
0.614204
0.926977
0.0172123369
0.0084498838
0.0055225985
O. 000884473 7
17.960942
0.02152122

Error Est
0.001531619
0.114884683
0.114884683
0.025799899

Estadístico T
1.807278
2.508371
6.196010
-1.172872

29

F = [( s.c.RE.R _ s.c.R.E.NR) / q] / [(S.c.R.E,NR) / (n-k)J
Donde:
s.c.R.E.R
s.c.R.E.NR
q
n

Significación
0.08110414
0.01797404
0.00000093
0.25039133

Ecuación Restringida
7.31710e-04 con Nivel de Significación 0.97861162

k
El resultado es:

Es la suma de cuadrados de los residuales en la ecuación
restringida
Es la suma de cuadrados de los residuales en la ecuación
no restringida
Es el número de restricciones
Es el número de observaciones
Es el número de coeficientes en la ecuación

F(I,28) = [(0.0008844737 - 0.0008591895) / 1 J / [ (0.0008591895) / (324) J

F(l,28) = 0.82398 con Nivel de Significación 0.37176478

5.6

Interpretación de los resultados

Durante la estimación se etiqueta a las variables de la siguiente forma:
ASERV = A~
EDM2 = f(EDM)
AJPC = AP
PROD =f(EDM)
APEUC = 6P"'c
DIF:: 6J\1 = AP*c + Ae

~s resultados se pueden resumir textualmente en dos aspectos que nos
mterésan principalmente:

Los resultados relevantes para realizar las pruebas de hipótesis son los que

1) No se puede ser concluyentes respecto a la importancia de la
depreciación del tipo de cambio nominal, como factor que contribuya a
explicar la inflación de los bienes no comerciables.

se obtienen en la ecuación restringida, para el período de 1990 a 1992 nos
muestran lo siguiente:
El coeficiente que refleja el efecto de la inflación externa (DIF) se encuentra
en el limite para determinar si es significativamente diferente de cero con
una probabilidad de 99%, no así el coeficiente del rezago (ASERV) que
resulta significativamente diferente de cero, mientras que el coeficiente que
mide la presión de demanda no lo es.
Para someter a prueba la hipótesis de que el tipo de cambio nominal, no es
efectivo para alterar el tipo de cambio real: Ho: 61 + 62 = I; (ASERV{ 1} +

2) Al someter a prueba la hipótesis: El tipo de cambio nominal no es
efectivo para alterar el tipo de cambio real.
'
No se rechaza la homogeneidad del sistema: El manejo del tipo de cambio
nominal no es causante de la apreciación del tipo de cambio real. La
estimación utilizando la variable que sugiere Bruno corrobora esta
conclusión.

�Ensayos

66

Devaluación y tipo de cambio real

,ocio en que existe congruencia entre la política
Como se esperaba, en un ~n .
uede constatar con la reducción de
macroeconómica Yla cambtana, que se P
t muy cerca de su
.
.,
. d cambio real se debe encon rar
.
la mflac1on. El Upo e
'bl alterarlo mediante el manejo del ttpo de
equilibrio, por lo tanto no es ~'. e
explica si consideramos que la
cambio nominal. Esto tam ~en se . 'pada y por lo tanto es posible
devaluación del tipo de cambio era ant1c1
ajustarse a esta perturbación.

La devaluación tiene entonces sentido cuando se emplea como medida de

ajuste, es decir, para alcanzar el equilibrio, pero únicamente cuando
tenemos política macroeconómica incongruente con la política cambiaría y
el tipo de cambio real se aleja de su equilibrio. En tal caso, el uso de la
política cambiaría es parcialmente adecuado. Si bien es factible ajustar el
tipo de cambio real para que alcance su equilibrio --suponiendo que se
emplea la política cambiaría correcta-, mientras los factores que causan el
desequilibrio no sean rectificados, la devaluación tan sólo será una solución
en el corto plazo.

Las conclusiones que podemos hacer en este caso SOD'.
1)

. de- camb'10 real inicialmente estaba en equilibrio, o muy
Que el tipo
cerca de él.

2)

. . , del tipo. de cambio real se explica por factores
Que la aprec1ac1on
reales como la entrada de capitales.

6.

Conclusiones

l'ti cambiaría no siempre es útil para
En este ensayo se muestra que la po I ca
parte porque solamente es
obl
del sector externo, en
corregir pr ernas , .
b' . . el tipo de cambio real puede ser
aceptable emplear poht1c~ ~ , iar1:tno se resenta cuando el tipo de
alterado por la, nusma,. ~1~1on i~ionalment:. una devaluación puede no
cambio real esta e~ equill?no. Ad do el ti de cambio real esté fuera de
ser lo más conveniente, aun y cuan . po . sle del tipo de cambio
·1·bno y sea viable alterarlo mediante un aJu
equ11
nominal.

~=

.dades argumentaban que era su
Durante el choque petrol~ro, las aut~1
o para estimular al sector
intención mantener un U~
:r=:vamente, el tipo de cambio se
exportador y generar un fluJo de
·
ltado de las recurrentes
.,
o necesariamente como resu
deprecio, aunque n
.
. ,
rávit Sin embargo, no fue
devaluacioneslf y la cuenta comente registro supe
.
nsaba que
1 ará acumular reservas como se pe
suficiente para que se . ogr
,
an salida de divisas. Por otra
ocurriría: por el contrano, se presento una gr
Ita evidente que la
l 1.nflación se aceleró y, por lo tanto, resu
parte, ~ no se din·e,oía a un pretendido equilibrio.
econom1a

-----------:---:.
'acioo del tipo de cambio real no es
8 El smtido de causalidad aitre devalll8CIOO y dq)recí
truilmcnte claro.

67

Para un período como el de 1990 a 1992 ,en el cual la politica cambiaría -devaluación-- no parecía ser efectiva para alterar el tipo de cambio real,
queda claro que entonces la apreciación real del peso corresponde a un
movimiento de equilibrio, quizá resultante de un gran flujo de capital
externo hacia México. No es entonces adecuado devaluar cuando de esto
sólo se consige un aumento en precios, 9 sin que sea posible estimular al
sector exportador
Actualmente, en los primeros meses de 1994, las condiciones han
cambiado. Incluso, el tipo de cambio nominal se ha devaluado de hecho -dentro de la banda de flotación--, aunque no tan abruptamente como se
acostumbraba. Aun así, la pregunta sigue vigente, pues se continúa
pensando que una mayor devaluación podría estimular al sector exportador.
Para saberlo lo más adecuado sería repetir este procedimiento para saber si
el tipo de cambio se ha alejado de su equilibrio.
Suponiendo que efectivamente nos encontramos fuera de equilibrio
actualmente, pensaríamos que el tipo de cambio real de equilibrio habría
comenzado a depreciarse resultado de un cambio en variables reales,
probablemente por salida de capitales --o, al menos, por un freno a su
entrada. La devaluación entonces podría altera el tipo de cambio real. No
obstante, las autoridades en respuesta han actuado elevando la tasa de
interés para atraer un mayor flujo de capitales. Esto nos induce a pensar que
están considerando que el capital que ha salido es resultado de ataques
especulativos, en virtud de que se presentan en ciertos momentos críticos.
Se pone en entredicho el deseo de estimular al sector exportador, pues en la
medida que se genere un flujo mayor de capitales, el tipo de cambio real
tendería a apreciarse nuevamente.

9

Así lo preve Jcsís Marcos Yaamiai
1990.

CD

"La Política MC11daria

CD

Méxioo", &amp;S3yos, Mayo

�68

Devaluación y hpo de cambio real

Ensayos

69

12. Stoclcrnan, Alan C. 'The Equilibrium Approach to Exhange Rafes".
Economic Review, March/April 1987.

Bibliografía

13. Williamson, John. "Advice on fhe Choice of an Exchange Rafe
Policy". Exchange Rate Policies in Developing and Post- Socialist
Countries. Intemational Center for Economic Growth, 1991 .

Model".
Odd "lnjlation in the Open Economy.. A Norwegian
.
C

Aukrust'.
.
h Brooking Institution, Washington, 0 . .
Worldwide lnflauon. T e
1977.

l.

2.

Mi hael "Exchange Rafes, lmport Costs' and Wage-Price
BDruno,
ofPolitical Economy, Vol. 86, no. 3. 1978.
,ynamz·cs"cJou~
.

3

d
Cardoso A. Eliana. _"Defi~itfinPuan:~ ':;
and Mexico". ElseVJer Sc1ence
is e

14. Williamson, Jobo. The Open Economy and the World Economy. Basic
Books Inc., N. Y., 1983.

r:;r::.

4.

5.

6.

7.

.

tary dynam,cs in Brazil
(North-Holland) 1991.

Apéndice matemático

.
.
~ ges and Jnjlation m an
Corbo, Vittorio. "lnter~atzoni:::~~-~he ªReview of Economic and
Open Economy: A Chzlean
e.
573
46
Stattstics, Vol 57, PP- 5 - ·

Con el objeto de satisfacer a quienes así lo deseen, se incluye el proceso
algebraico completo del modelo de Bruno, donde se muestra el efecto de
alterar el tipo de cambio nominal sobre el tipo de cambio real.

Dornbush, Rudiger. Exchange Rates and Inflation . The MIT Press,
Cambridge Massachusetts, 1989.

Modelo

d ds S bastian "Capital and Cun·ent Account Liberalization::.:
E war , e
.
.
evelo in Countrzes". Exchange
e
111
Real Exchange Rates
D
PS g _alist Countries. International
Policies in Developing and Post- oc1
.
9
Center for Economic Growth, 19 1.
Sebastian Real Exchange Rates, Devaluatio~ and
Edwards,
. D loping countries MIT
Adjustment. "Exchange rate po/1cy m eve
.
Cambridge
Massachusetts
1988.
Pres,
S

R

,,

8.

Harberger, Am0 ld C· ''.A Study of Mexico's Real Exchange
University of California, Los Angeles. 1991.

9.

. Methods · Third Ed. Me. Graw Hill,
Johnston, John. Econometnc
International. 1991.

Los cambios en el nivel de precios de los bienes no comerciables de acuerdo
al modelo de Bruno, provienen de diversas fuentes. Inicialmente podemos
distinguir entre las internas y las externas. Las primeras están definidas por
el efecto de incrementos en los costos, así como la inflación esperada. Las
segundas por el precio de los bienes importados que también afecta el nivel
de los no comerciables de manera directa, por el efecto que implica un
aumento en el costo de insumos importados. Adicionalmente, se añade un
elemento que considera el efecto de la presión de demanda sobre los precios.
aunque en equilibrio esperaríamos que éste no apareciera.

ate .

,,
rted and Structural Jnjlation and the
10. Lindebeck, Assar. ThlmpoS d . ,·an Model Reconstructed.,, NorthAggregate Demand: e can mav '

Holland Publishing Company, 1979.
Salter W. "Interna/ and Externa[ ~alance: .The . Role of Price and
11. Expen
.
d1ture
.
E,,,,
'./Jects"• Australian Nat1onal Uruvers1ty.

(A-1)

Donde "L\" denota el cambio porcentual que se presenta de un periodo de
tiempo al siguiente, utilizando la siguiente notación para definir las
variables:
Indice de Precios de Artículos Comerciables
Indice de Precios de Artículos No comerciables
Inflación Esperada de los Artículos Comerciables
Inflación Esperada del Indice de Precios.
Indice de Precios.

�70
~

Devaluación y tipo de ,·ambio real

Ensayos

e

7J

y posteriormente sustituyendo (A-2 en A-2-1) obtenemos:

e

Indice de Precios al Consumidor en el Extranjero.
Tipo de Cambio Nominal

Pr

C~cXct)

(A-2.2) 6P = (1 _ µ)a 1t,,C + (a2 + µ -µa2=1+
)AP.
(l - µ)a3[(TI - µLipt)/(1 - µ)] + (1- µ)f{EDM)

C
Costos
f\EDM) Exceso de Demanda

Reagrupando:

a

El nivel general de precios está en función de dos elementos entonces, el
precio de los bienes no comerciables y el de los comerciables.

(A-2.3) t,,p = (1 - µ)a16C + (a2 + µ - µa2)6P-y- - µa36P-y- + a n
3
+ (1 - µ)f(EDM)

(A-1.l) t,,P=(t - µ)6f&gt;N+ µL\pt

Reagrupando de nueva cuenta:

Entonces, s1 suponemos que las personas generan sus expectativas de
inflación respecto al nivel general de precios en base a la inflación de ambas
fuentes, obtenemos:

(A-2.4) t,,P = (1 _ µ)a lºAC + [ª2 + µ(l - ª2 - a3)]6f&gt;r + a n
3
+ (1 - µ)f(EDM)
Finalmente se puede expresar como:

(A-2)

(A-3)

Y por to tanto: nN = (TT - µLipt) / (t - µ).

.....

Sustituyendo ( A-1 en A-1 .1) obtenemos:
(A-2.1) t,,P = ( 1 - µ)a16C + [a2(1 - µ) + µ]t,,pt + (1 - µ)a3TIN
+ ( 1 - µ)f\EDM)

Donde: a 1 = ( 1 _ µ)a 1, a 2 -_ ª2 + µ ( I - a - a ) y ªJ = ªJ
2 3

Los costos por su parte se determinan
general de precios esperado.
generalmente de acuerdo al nivel
(A-4. 1) t,,C = bTT
(A-4.2) t,,C = b¡ TIN + b26P-yDonde: u¡ = ( t - µ)b, b2 = bµ
Y por lo tanto: b = b¡+ bi
Sustituyendo (A~4.2 en A-1) obtenemos:
(A-S.t) 6i&gt;N=a1[b I nN +hAt,,ll...J
""l. • T + a2lif&gt;r + a3nN + f(EDM)
Reagrupando encontramos Ja forma semi edu .
.
los bienes no comerciables:
-r ctda del a.Juste en precios de
(A-5.2) t,,P...=(
3 1b 1 + a3)ITN + (a¡bi + ai)6f&gt;r + f(EDM)
•N

.,.

Sustituyendo (A-4. l en A-3) obtenemos:

�72

Devaluación y tipo de cambio real

Ensayos

73

(A-8.3) AP=ai(l-a¡b-a3)"l6P-¡,

Reagrupando encontramos la forma semi-reducida del ajuste en precios:

(A-8.4) AP = 1'a26f&gt;.r
Encontramos finalmente el efecto de un
.
comerciables sobre el nivel general de ~b10 en los precios de los bienes
precios, en su forma reducida.

Si suponemos expectativas racionales, es decir que los individuos hacen la
mejor predicción posible de la inflación: 6l&gt;N = nN y entonces 6P = n
Sustituyendo en (A-5.2):
(A-7.1) 6l&gt;N = (a1b 1 + a3)6l&gt;N + (albi + a2)6f&gt;.r + f(EDM)

Donde:
1' = (1 - a¡b - a 3)- 1 -- [(1 - a) + a¡(l - b)- µ(l - a)+ «2rl
Lo cual se puede verificar a continuación:

(A-7.2) ól&gt;N(l - a1b1 - a3) = (a1b2 + ai)6Py + t{EDM)
Considerando F(EDM) = O,

Sustituyendo en A-4.1:
Encontramos finalmente el efecto de un cambio en los precios de los bienes
comerciables sobre los precios de los bienes no comerciables en su forma

(A-9. 1) 6C = MP

reducida.
Donde:

Encontramos finalmente el efecto de un
.
.
comerciables sobre los costos
ti cambio en los precios de los bienes
, en su orma reduc.da C 1
proceder para encontrar el efecto d
t .,
on o cual podemos
nominal, sobre el tipo de cambio real.e una alterac1on del tipo de cambio

Lo cual se puede verificar a continuación:
A,

1
= [1-a+a¡ -a1b+a¡\&gt;i+a21"
= [1 - ªt - ª2 - a3 + a¡ - a1b1 - a¡b2 + a¡bi + a2rl

Sustituyendo en A-6.2.

Considerando F(EDM) = O,

El Tipo de Cambio
El tipo de cambio real se denomina como Q una alteración en el tipo de
b'
. donde el efecto de
precios de los importados Po caml to nommal va implícito en el nivel de
,
· r o tanto es necesart dist' •
se dar.ta exclusivamente como resultado de
o . m~tr el efecto que
cambio nominal Ast'
'd
una modificacton en el tipo de
·
, const erand
Tb · • . .
exclusivamente en el f d
. o equt t no m1CtaJ, un cambio
donde, AQ = 6P- - 6;~ e cambio nominal significaría que 6?¡- = 6e
A-?. )
•1
.Nyporlotanto, 6Q = 6e- 6 •P...
.
N · (AP..
u. N. proviene
de'
4

PJ:~.

�74

Ensayos - Volumen Xl/l, Núm. 1, Mayo 1994 -Pp. 75-116

Ensayru

El programa de estabilización mexicano:
evaluacl6n de las Interpretaciones "ortodoxa"
y "heterodoxa''sobre los efectos
del "Pacto"

i

=lle_ lll&gt;N = lle - A.(a¡bi + a2)6e = 6e[l A.(a¡bi + ai)]
=6e{l - [(1- a)+ a¡(l -b)+ a1bi + a2r [a1bi + ai)}
Donde como podemos ver, si a= 1 y b = 1, el tipo de cambio real no se
afecta i,or el manejo del tipo de cambio nominal.
La ecuación a estimar (proviene de A-5.2) considerando que lo individuos
predicen en base a la observación anterior es:

Donde:
6¡ =(aibi + a2)
62 = (a1b1 + a3)
6 1 +62=(a1b+a2+a3)
Si 6 + 6 = l y b=l, entonces a = 1 también y po~ lo tant~ no es posib~e
alter~ ei2tipo de cambio real, mediante el manejo del tipo de cambio
nominal.

Enrique Flores Curiel1
Se discuten los méritos de las medidas "ortodoxas" y "heterodoxas• utilzades en el
"Pacto• mexicano para controlar la innación. Los principales elementos del programa de
ast~eción fueron: el control del déflcít nscal; que los controles de precios y de
deslzamiento cambiarlo se establecieron después de haber &amp;lrrinado el déiJcit, lo que
permitió una mejor "credbidad" en el programa haciéndolo menos vulnerable; la medida
del manejo del deslz cambiarlo en 1988, que una vez saneadas las finanzas púbicas
apoyó el éxito del programa; y que, al parecer, los controles de precios se manejaron con
criterios de equidad sociB/, més que buscando que incidieran en une innación más baja.

1.

Introducción

Las duras experiencias inflacionarias sufridas en el presente siglo por
diversos países desarrollados y en desarrollo, generaron una serie de
posibles propuestas de solución a éste tipo de problemas. Las sugerencias
pueden dividirse en dos enfoques según la interpretación que se haga de las
causes de la inflación y .su persistencia: los paquetes ortodoxos y
heterodoxos.
La interpretación ortodoxa centra su atención en eliminar las causas
fundamentales de la inflación. Se concentra primordialmente en las
inflaciones causadas por déficit fiscales permanentes, y considera que con
restricciones de demanda agregada es posible controlar la inflación
rápidamente, si el programa es creíble.

La interpretación heterodoxos se pueden dividir en dos enfoques el "puro"
que consideran el enfoque de inflación de Balanza de Pagos. Esto es,
cuando la inflación se genera por un intento sistemático de devaluar el tipo
de cambio para incrementar la, "competitividad" de las exportaciones, que
causa un problema de déficit fiscal, dado los rezagos en la recolección
impositiva, y que puede ser solucionado mediante el control del tipo de
cambio. El otro enfoque considera que la única forma de controlar la
inflación es mediante una combinación de medidas ortodoxas --corregir el
déficit para eliminar las causas de la inflación-- y medidas heterodoxas para
1
E¡p-esado de la Facultad de Eoa!OO!Ía de la UnivtrSidad Autoooma de Nuevo Leái. Actuahnente,
Cltudiante del doáocado ai coooOO!Ía, Uiiversity el Califa:nia at Los Angeles.

�76

' El programo de estabiliwción de México

Ensayos

"acelerar" el aterrizaJe, basadas primordialmente en la inflación generada
por los contratos nominales, l_a falta ~ credibilidad en el programa, o la
falta de coordinación para realizar el aJuste.
N estro objetivo es evaluar el programa de estabilización económica_,P;CTO- llevado a cabo en México en los últimos años, ~n. ~ncton
primordialmente del descenso inflacionario. Considerar 1~ post~th~ de
opciones ortodoxas o heterodoxas puras: y evaluar. co~o influyo la
credibilidad en la formación de expectativas, es decir, co_mo al ganar
credibilidad se disminuyó la inflación generada por expectativas, Y por lo
heterodoxas que
tanto, que' tan adecuadas resultaron las . medidas
.,
acompañaron a las ortodoxas para controlar la tnflacton.

3. Que el programa ganó credibilidad entre Abril y Junio de 1988 al
implementar los controles del tipo de cambio, y la inflación se
desaceleró. Es decir, las medidas heterodoxas ayudaron a reducir la
inflación rápidamente.
4. Que los criterios de control de precios fueron ineficientes, buscando
primordialmente contrarrestar problemas de equidad mas que reducción
de inflación, aunque no hubo fuertes problemas de escasez.

2.

Buscaremos diversas explicaciones a algunos los fracasos de los programas
de estabilización, mediante la teoría económica. Uti~izaremos el modelo de
Sargent y Wallace de restricción presupuesta! para 1lu~trar el problema de
una estabilización sin control del déficit fiscal, y const~raremos el efecto
de las expectativas sobre el proceso inflacionario mediante el ~~lo de
Cagan. Considerarnos los factores que generan problemas de ~redi~11dad en
los programas de estabilización, y realizamos una clasificac1on ~a
diferenciar claramente entre los distintos problemas. Haremos uso de vanos
modelos de teoría de juegos para ver los efectos generados por el ~robl~ma
de "inconsistencia dinámica", específicamente el problema de la i_de~ttdad
del gobierno, y el de la falta de coordinación entre los agentes econom1cos.

!

77

Inflación, deuda y déficit fiscal

Buscamos formalizar el argumento ortodoxo de que la razón fundamental
del éxito de un programa de estabilización se basa, de lograrse los objetivos,
en el control del déficit fiscal Una política monetaria restrictiva sin control
de déficit, no puede mas que posponer la alta inflación a periodo~ futuros Si
se tiene una política altamente deficitaria como se tuvo en México es
imposible controlar la inflación. El déficit fiscal tiene que financi;rse
mediante emisión de deuda o impuesto inflacionario --o una combinación.
Por lo tanto, se puede financiar el déficit fiscal mediante deuda, evitando la
inflación, sólo si se espera que en el futuro sea compensado con superávits
que cubran la deuda acumulada y los intereses

Finalmente
buscamos comprobar mediante diversas técnicas
econométri~s nuestras hipótesis sobre la efectividad para el caso de
México en 1988 de los paquetes ortodoxo, heterodoxo "puro" Y de una
combinación entre ambos. Demostrarnos que un programa heter~xo
"puro" habría fracasado aún en el corto plazo, Y que las m~das
heterodoxas acompañadas de medidas ortodoxas ayudaron .a reducir la
inflación generada por expectativas. Es decir, intentarnos medir el efecto de
la credibilidad en la formación de expectativas durante el PACTO.

Existen diversos modelos que analizan de manera formal este problema. Sin
embargo, optamos por seguir uno de los que marcó la pauta, el desarrollado
~r ~argent_Y Wallace (1 981), que considera un patrón establecido para el
defíc1t y obhga a la política monetaria a ajustarse de acuerdo a la restricción
de financiamiento del déficit. Posteriormente, se consideran los efectos
dinámicos del ajuste anticipado de los saldos monetarios sobre el patrón de
la deuda y la inflación, y se presenta el problema de la credibilidad.

Nuestras conclusiones contienen algunos juicios sobre el PA~O~ ~
tanto en los resultados de nuestras estimaciones, como en las indicaciones
de la teoría económica. Implicando primordialmente:

2.1

l.

Que el control del déficit fue un factor clave.

2.

La solución alternativa de implementar medidas heterodoxas antes ~
solucionar el problema fiscal buscando reducir la inflación para despues
corregir las finanzas públicas estaba destinada al fracaso.

El modelo de Sargent y Wallace

Este modelo simula el efecto de un déficit permanente sobre el patrón de
deu~ e inflación, basado en una restricción presupuesta!, una función de
crecimiento del dinero, una función de crecimiento de la población, y una
de~cfa de dinero . La idea es considerar dos regímenes, donde en el
pnmero se permite al gobierno endeudarse para financiar el déficit, y en el
s~gu~d~ se tiene que mantener un nivel de deuda per cápita, por lo que el
déficit tiene que ser financiado mediante impuesto inflacionario.

�78

El programa de estabilización de México

Ensayos

La ecuación (2.3.) implica que el nivel de precios es proporcional a los
saldos monetarios, y por lo tanto podemos asumir la siguiente relación: 4

Supongamos que el déficit en términos real~s se desalfidosne ~o~!!:\~~'.
·dad de base monetana o
y Ht es la cantl
.
.
e sólo duran un periodo.2 El
Supongamos que el gob1e~o etn1te bo::Ciar como lo mencionamos
'
. ,
défi ·1 de aobiemo se tiene que
c1
º mediante
. bonos 0 mediante impuesto inflacionario, esto nos
anteriormente,
daría la siguiente restricción presupuestal:

l[H']

(2 . 5 .) Pt = - h N1

y por lo tanto _l&gt;_t_ =
(2.1.) D, -

H -H
t

t- 1 +B¡ -Bi-1[l+R1

79

P1-1

] para t = 1,2,.....

[.!!.L N,

- 1]

N, H, _,

y si sustituimos Ht y Nt de acuerdo a las

ecuaciones (2.4.) y (2.2.) respectivamente y restamos un uno a ambos lados

Pt

de la ecuación, obtenemos la inflación:

.
es la tasa de interés real para los bonos
donde Ht es la base m:ne1:;13;/~euda del gobierno en el periodo t.
gubernamentales. Y t . .
.
.able N y supongamos que
Representemos la poblac1on mediante 1a van
t
sigue la función:
&gt;O
[l
+
n
]N
para
t
=
1
,2,
.....
donde
n
&gt;
-1
y
N
l
(2 .2 .) N t+l t

1

B1

p 1- 1

Por lo

1+ n

Recordemos que la deuda per cápita no puede crecer infinitamente y que
para representar esto establecimos que el crecimiento de la deuda per cápita
fuera constante después de T. El nivel de deuda en el periodo T se puede
representar por 0hr y depende de nuestra selección de 8. Es de esperarse
que, dado un patrón constante del déficit, entre menor sea la inflación
anterior a T, y por ende menor el ingreso por impuesto inflacionario,5
mayor será el nivel de deuda.

y reordenando

N¡=

_P_,_ = [ ~ ] .

tanto, al especificar una 0 y una T estan1os deternunando simultáneamente
la inflación de t = 2,3 ..T. Lo interesante es ver como la selección de la
inflación para periodos anteriores a T determina un patrón inflacionario
para periodos postenores a T.

si dividimos (2. 1.) / (2.2.) tenemos:

(2 .3.)

=

lt

[l+Ri - 1][~]+[~l+n
N1 - t
N,

Para verificar lo anterior podemos sustituir para cualquier fecha t &gt; T la
siguiente igualdad implicada por la estabilidad de la deuda

H,N1Pt
-Hi-t]

. stabl dO a D Bajo esta situación, una
Ahora consideremos un patron e
ect ~ .t · ,a una inflación futura
· estrictiva en el presente 1mp11can
política mone~ta r .
mos establecer un patrón de crecimiento
mayor. Para ilustrar esto, pode
.,
monetario de acuerdo a la siguiente func1on:

~=~=

b , y de acuerdo a la ecuación (2. 5.) se puede usar H
0 1
1
1-1
== h Nt Pt, y sustituyendo en la ecuación (2 3.):

N t

N

(2 .4.) Ht = [1+8)Ht-1 parat=2,....T,donde8&gt;-1 yH¡&gt; O.
después de T es
y consideremos que el crecimiento monetario para. periodos
. 3

4

tal que permita mantener un nivel de deuda per captta.

ª dei;pejar el oivel de precios. Esto uq¡lica que la danaoda de saldos mooctarios reales sigue los

=:

2 Se puede relajar este supu~o sin que las cmcl~.:-::!:~·el caso de México m
3 El nivel de deuda pcr cáprta Do puede
cada momento.
1982, y muchos áros ej~los nos lo rCQI

/\gOQO

de

Para dem06trar ésto basta cm supoocr todos los témúoos cmstaotes exoqito el último y proceda-

!1Uf)IIC9los moodariitas de la tema cuautitativa del dinero. Este supue:.to es relajado
~Cll'IMlte.
Caisidcraodo la danaoda de saldos mrocúrios usada, que DO permite a los individuos ajustarse
para evadir el uq¡uesto ioflaciooario.

�80

El programa de estabilización de México

Ensayos

(2 . 6.)

Pt-1 -[..!..][Ei_Rt-l -n ebr]

1-(l+n)p, -

b

N

donde ♦ (t,s)= ( 1 + R ,X 1 + R ,+ 1X 1 + R ,+2 ) ....(

1 + R 1_ 1)

(1 + n)t-1

l+n

1

81

. ierdo es menor que la uru·dad, y considerando
el término del lado izqu .
.
limita con ello el nivel de deuda
valores positivos para el ruvel de precios,
per cápita.
' grande
es sitiva6 entonces el lado derecho es mas
Si la tasa &lt;Rt-1 - n) . po de da Por lo tanto mayores niveles de e b-r
cuanto mayor sea el m~~I de , u .
t &gt; T -es evidente en la ecuación
implican tasas de inflacton mas al~ ~ do de la igualdad es necesario
seis que para aum~~tar el lado :z::e:res niveles de deuda implican
aumentar la inflac1on. Dado qu
y tro argumento de que nos falta
.
d ·nfl ión para cerrar nues
.
mayores ruveles e t ac , .
l
l't·ca monetaria -en el pen00o
'
tr"ct1va sea a po 11
demostrar que entre mas ,res ~ l de deuda. Si B 1 / N 1 = b¡ entonces:
anterior a T--, mayor sera el mve

La ecuación (2.9) implica que entre menor sea 0 mayor es el nivel de deuda.

Este resultado depende de que el patrón de la deuda sea independiente del
crecimiento monetario y de que el rendimiento otorgado por mantener
deuda gubernamental sea menor que el crecimiento de la población. Sin
embargo, nos lleva a demostrar que si existe un déficit permanente la
política monetaria restrictiva no puede mas que retardar la inflación
presente hacia el futuro, y eso en el mejor de los casos. 8
El modelo anterior está sobre simplificado dada la demanda de dinero que
consideramos, ya que en ésta, la demanda de saldos reales sólo dependen
del crecimiento de la población, y de un factor constante h. Esta h constante
implica entre otras cosas que no se considera el efecto de las expectativas de
inflación sobre la demanda de dinero. 9
La característica del modelo que deseo resaltar es que no es posible

Bo +Ei.-[H¡ - Ho]

(2.7.) b1 = N1P1

N1

N1P1

.
mo el valor nominal? de la deuda emitida en t =
donde consideramos Bo co . ,
cero y uno. Por lo tanto
.
·r la inflac1on entre e1pen000
O, para evttarlasu~ en función de valores definidos que no dependen de 0.
podemos reso ver ¡

establecer un programa de estabilización exitoso si no se corrige el déficit
fiscal. Y que el uso de políticas monetarias restrictivas no lograrán bajar
permanentemente la inflación, si el déficit no se corrige --en el mejor de los
casos reduce sólo la inflación en el presente, a costa de mayor inflación en
el futuro. La idea ya ha sido repetida varias veces, sin embargo los
programas de estabilización siguen cometiendo et mismo error de no
corregir el déficit.

Podemos transformar la ecuación (2.3.) tal que:

(2.8.) b¡ =

l+Rt-1
h [ -8-]
Dl
1+ n bt-1 + N t 1+ 8

donde t = 2,... .T.

sustituyendo para 2 &lt; t ~ T

•
t

( 2 9 ) Ob 1 =
· ·

2.2. Efectos dinámicos debidos a la formación de expectativas
considerando una demanda de saldos monetarios tipo Cagan

♦ (t. s) b 1 + }:

s• 2

+(t,s) D, - ~ r, +(t,s)
N

5

La evolución de la inflación se complica cuando generalizamos el modelo
substituyendo ta demanda de dinero, por una que varíe en función de la
inflación esperada, en contraste con el modelo monetarista que surge

cuando Y2 es igual a cero-equivalente a la ecuación (2.5.).

1 + 9 s• l

- ----------~
ten deuda da
• licar que para que los ap,mtes aocp
-'
6 Este S\Jl)UtS.O puede intcsprctarse ocmo uq, 1 ecimienlo de la producx:ién. Este tema
gobiano tienen que recibir una ~ -ro::!1~e atocado mas prclundamcnte en la 51gmen
7 ~'upmcmos que la deuda madura a valor par.

Si mantenemos las demás características monetaristas del modelo,
incluyendo la restricción presupuestaria de gobierno, la ecuación de
: ~ resultado dq,mde de nlle!b'o ~UClito sobre la dtm:mda de saldos mmdarios reales.
Si la smte ajusta sus saldos maidarios reales m funci{n de la ioflacién q&gt;tl"ada, se a-ea una
dinámica difa-aite m la evolucién de la inflacién

�82

El programa de estabilización de México

Ensayos

83

crecimiento poblacional, pero exceptuando la ecuación (2.5.), que es
sustituida por:

( 2 .14 . ) x t + 1 =

.!..L + _l
l _
12

t

. _)
2 10

~ = [ u ] + [11...][P1+1] donde 'Yl &gt; O, Y2 &gt; O para t
p 1N 1
2
2
P1

(2.15 .)

se complica la dinámica inflacionaria.

_Y
1 [--1- ] 1

Y2

Y2

l+n ~

para t ~ T+J

~12 -[

[1..L+
_l__
Y2
I+n
''2

4y 1
]
Y2(l+n) &gt;O

entonces la ecuación (2. 14.) ftene dos puntos estacionarios

Consideremos de nuevo la restricción presupuesta!, y especifiquemos su
comportamiento para los periodos posteriores a T, donde la deuda per cápita
esta fija. Esto implica:

(2.16 )

Ht

~-

por lo tanto si

=

t....

(i . l t.)

-

+n

[D1] para t &gt; T+l

j___J_[[r1
I
2s]2
-+---- _

xi= ..IL+_1_ _
ly2 2(1 +n) y

- H t- 1 = bT[Rt -1 - n]+
p1N t
1+ n
N1

2

2

Yi

(I+n)

Y2

4
Y1
Y2(l+n)

]l /2

1t2=-Y_1_+
1
2r2
2(1+n)

Para simplificar las operaciones podemos manejar di = E.!.. una medida de

N,

para t &gt; T+I.

déficit per cápita, y considerar esta constante. IO Si manejamos saldos
monetarios per cápita, las ecuaciones anteriores pasan a ser:

'Yl -'Y2 1tt+ldonde'Y &gt; 0,Y2 &gt; 0parat~ 1
(2.12.) mt =-+
1

2

2

donde ~ es la parte del déficit que tiene que ser financiada por señoraje del
periodo T+ 1 en adelante. Sustituyendo (2.12.) en (2.13.) para eliminar mt
obtenemos la siguiente ecuación:

JO El rclaj• ese supucáo (mimtra., siga ~cndo déficit) no afcáa las caiclusiroes, y
cai d único fin de ~lificar los cálai!Oll matanátioos.

:1\1 uso

es

Si. se ~e1ecc1ona
•
un punto intermedio entre es
.
.
.
aJustar1a de manera dinámica hacia
tas ~ mflac1ones, este se
tanto supongamos que el gob·
~ conforme t tiende a infinito. Por lo
.
terno escoge 1t dad0
mismo nivel de défi ·t
.
.1:
que puede financiar el
•
ct que con una mflac1on m
( )
na
razón
para
escoger
la
otra
opción.
ayor
~ por lo que no
hab

�84

El programa de estabilización de México

Emayo.,

Gráfica 1
.
Equilibrio sujeto al financiamiento del déficit

85

Además, como la inflación es constante para t &gt; T+l, entonces la ecuación
(5.18.) se puede transfonnar a:

inft+1
Equilibrio 2

por lo que los saldos monetarios nominales crecen a una tasa constante
igual a la inflación para los periodos posteriores a T+ l. Una manera
alternativa para llegar a este resultado y que nos permite observar más
claramente la dinámica de precios sería obteniendo una ecuación diferencial
lineal de la restricción de presupuesto (2.11.) y de la demanda de dinero
(2.10.):

Equilibrio 1

inft

Usando un operador de rezagos (L) podemos escribirlas como:

Fuente: Sargent y Wallace (1981 ).

.
..
ra todos los periodos t &gt; t+ 1, de la
Dado que 1t¡ es la tasa de mflac1_on pal saldos monetarios reales fijando t
. , (2. 15 ·) podemos determinar os
·
ecuacton
= Ten la ecuación (2.14):

(2.19 . b)

2 -1]Pt = -Y2 ht para t&gt;- 1.

Y
[ 1- - L
YI

1

Resolviendo (2.19.b) en función de la demanda de dinero:

(2 . 17 )

1 _
- HN
p1 1

[1...L}
2 + [1.!..]11
2

1+ 1

y despejando los precios

(2 .1s .) P,

=[:JL-c /,r1)xJ::
1

función inversa de la inflación escogida en el
Estos quedan como una ti
etaria y la población están dados.
primer periodo dado que la o erta mon

donde e~ O, y resolviendo el operador de rezagos para crear una serie
obtenemos:

�El programa de estabilización de México

=~
a)

(2 . 21.) Pt

JZ

y2

.
[ ]'
[:2]
h1+.i
+e
Y!
o
1

para L&gt; 1

1

. ..
de ue una política monetaria restrictiva
Esta ecuación abre la poSibihdad , q
rto plazo y si implique una
I
no pueda disminuir [nflació~ aun es~oean~;rior de déficit permanente. 12
mayor inflación futura , baJo e supue . ·n1plica que un programa de
.
.
d los saldos monetanos t
.,
Es decir, el aJuste e
.
t . f a, pero sin correcc1on fiscal,
estabilización de política mon~tan~ res ~~ tv
puede incluso fallar en disminutr la mflac1on presente.

11

87

y el comprometerse a seguir políticas preanunciadas y lograr metas
intennedias. El factor clave para reducir los costos durante el periodo de
transición es la credibilidad. Este enfoque surge de la asimilación de la
teoría de expectativas racionales.
La idea básica de la teoría de expectativas racionales es que los individuos
toman decisiones no sólo basados en los eventos presentes y pasados, sino
que también consideran las acciones futuras esperadas de los gobernantes
para tomar sus decisiones y no pueden ser engañados sistemáticamente.
Dos enfoques dominaron el centro de la discusión sobre políticas
deflacionarias, el gradualismo y el choque. Sin embargo, ambas acordaban
que entre más creíble fuera la política, menores serían los costos de los
programas de estabilización

.
d ue ha sido resaltada en múltiples
A pesar de la sencillez de la_td~a, y e q
l1aber sido comprendida por
' econonuca parece no
· d
ocasiones por 1a leona
, de t b.lización Tal vez la neces1da
los que llevan acabo los programas esbl a _1, que pide una estabilización
I demandas de una po acton
. 1
de responder a as
.dad l'f ó administrativa para reducir os
de precios, y la falta de capact
_po 11~ o es evidente que en presencia
deficits fiscales. son las razones. _Sin en~ art. úmca salida de un problema
de ajustes en los saldos monetarios rea _es, tenor es reducir el déficit
rnflacionario que nos deja la demostrac1on an

El gradualismo se basa en reducir la tasa de inflación lentamente,
adoptando un programa de deflación constante y predecible, el choque por
su parte, busca una deflación rápida mediante un evento conocido como
"cambio de régimen". Las diferencias entre éstos dos enfoques se basan en
diferentes puntos de vista sobre la velocidad de ajuste del mercado.

lítica ortodoxa no se puede olvidar al
La conclus1on es que la po
b. . . . Las medidas heterodoxas
a de esta 111zac1on.
implementar un program_
acelerar la estabilización. pero deben de
pueden ser útiles para elíc1ent~r y I
d.d s ortodoxas. No hay varitas
ser vistas como complementarias a as me ' a
mágicas en la economía.

El gradualismo argumenta que hay rigideces institucionales que no
permiten que la economía se ajuste rápidamente. Este argumento se basa en
la teoría de contratos nominales de largo plazo. 13 La idea es que un
programa gradual permite a los agentes adaptarse suavemente al nuevo
medio ambiente económico y evitar con ello una recesión fuerte.

3.

• en 1os programas de choque Ylos
Análisis de la politica monetaria
problema~ de credibilidad

·
principalmente en los países
Dado las diversas e,stanfla~,o~es. 70' s se reformó la visión sobre la
sudamericanos, en la ~e~ada e os , ta im licaba la corrección de la
política monetaria trad1c1onal, ya que es . , p Este costo no podía ser
.,
.
d na fuerte receston.
ínflac1on solo a costa. e u
,
e se encontraban en periodos de
soportado por la mayon~ ~ los paises y~ qu por buscar una administración
recesión. La nueva poht1ca se c~actenza .ones monetarias discrecionales,
prudente del déficit, abstenerse de mtervenc1

El choque busca reducir de golpe la inflación y crítica al gradualismo
argumentando que entre mayor sea el periodo de ajuste mayor será el costo
del programa de estabili2:ación. y la credibilidad será menor. Dado que
asume que no hay rigideces en la economía no ve por qué no buscar reducir
la inflación lo antes posible.
Independientemente del tipo de programa usado, una pieza fundamental
para que éste tenga éxito es la credibilidad. Falta de credibilidad en el

programa causaría que las expectativas inflacionarias no cayeran lo
suficientemente rápido y que el programa deflacionario fuera más lento y
13

FJ estudio de modeloo coo cootratos nominales de largo plazo se populariiarai a raíz del trabajo

'-diCC!S de Sargl.2lt y Wal_dad
lacc 1981
- ·•-•ocií.n ai IDIO de 1OiS apw
d
a
11 Daany Quah lo danucru~por ......,..u
e la falta de a-cd.ibilidad ~ e la efed1v1
e un
12 Este resultado puede cmstda-arse el ef~~ . cuando cxi!te lU1 déficit fiscal pcnlllllO'IIC
política mmdana rebic11, a para reducir a a:ioo.

~ Jdm B. Tayloc ( 1979) sin anbargo la relevancia de los cootráos nominales m la rigidez de la
lll&amp;c:iái ha sido dejada a segundo lrmuno basado m modelos daarrollados poc Calvo. La
difcrcncia radica m si los cmtratos indexan hacia addarte o hacia :irás, para lma explicación

dáaUada wr Milla- y Sutha-l111d (1993).

�88

El programa de estabilización de México

Ensayos

.
pectativas afectan el proceso t. nflacionariol 4 entonces la
costoso. S1 las daex al oceso de reducción inflacionario.
credibilidad ayu
pr
.
.
·a que tiene
la credibºlºdad
It
, no existe un . criterio
. ºdad
A pesar de la tmportanc1
, 1 . 1 definiciones de qué es credib1h .
único para definirla Existen mu tlp es
, ado las creencias sobre el
. .,
aceptada es en que gr
.d
Tal vez la defimc1on mas
.
los programas anuncia os
, son consistentes con
curso futuro de la econom1a
eden clasificar tres factores que
r el gobierno. En base a esto, se pu . 15
~uencian la credibilidad de un programa.

3.1

Tecnológicos

,
confiabilidad de los datos sobre los cuales el
Entre estos se encuentran la
di . a sus decisiones en el c.:aso de
s metas y con c1on
•
.
1
gobierno estab ece su
.
r el Banco de Mex1co Y e1
México, los datos "oficiales'_' son man~a~~::;'uesta en duda en la ('amara
INEGI La confiabilidad de eStos datos a 1
· , y por diversos
.
diputados de la opos1c1on,
. . .
de Diputados, por d1ve~sos
no son confiables sena un JUICIO
.
d 1 sector pnvado Dec1r que
organismos e
.T . as detallado es conveniente.
muy ligero, sin embargo un ana is1s m
, · y la factibilidad
1d 1 instrumentos de po11t1ca,
. de
Otro factor es el contro e os .
1 1 obierno de Reagan carec1a de
los objetivos del gobierno. ~or eJem~ o, e dég'ficit permanente mediante un
dad
propoma financiar un
ba
este factor
o que
de México, la política se basa en
1
endeudamiento permanente. En e c~~t'
lo cual le dio credibilidad al
una reordenación _d_e 1a_s, fírgnzas pu icas,
programa de estab1\tzac1on.

ro' amas de estabilización llamados
Este es un punto clave. muchos de los pb gr rtodoxa es decir mtentan
"
cido de la ase o
'
, .
"heterodoxos han care
, b. rta ftJ'ando el tipo de cambio, y no
..
queña econom1a a ie
d
la
estabilizar una pe
ob\ema de fondo. De acuer o a
1
corrigen el déficit fiscal, que es e_ p~
aumenten las tasas de interés
las reservas disminuyan,
,
teoría, esto causa que
.
ua1
sucedió en diversos paises
1
y que surgan fuertes _de~alu~c~on~s. d: :ste problema se puede resumir
sudamericanos. El anáhs1s dmam1~,º17 donde los agentes se ajustan antes
mediante el llamado "peso problem ·
.,

14 ~ idea es desarrollada en roa secaro y

Sllf

e del modelo de Cagao(l 95G).

~!&gt;tcnsm (1989).
15 E.&lt;#.a cl3!.ilicaciw fue hecha ror Bla&lt;:kh~d~ acdilnhdad m wi Juego de IDl3 sola d~a para ima
16 Domhusdl ( 1991) plantea wia_dcfnuaoo .
• cnnit.a mfrmtar choques externos_para
ccooomfa ah1crta, y doodc el ruvel dede reservl
del prowama, la mcrnsi~cocia dm31IIIC8
3
de
bio es la base
mantener el llpO caro
·dcrada eo ei:.1.e modelo.
.
es
tratada a1 el siguimte apartado no es COlS1
cculativo en cootra del peso. El argwnenl0 .
17 Kraskcr ( 1980) le da ei:.1.e nombre al problema ~ al .
cambiario sesgado pO!&gt;itivammte SI
que en WJ mercado eficiente• debe de haber wi prcmio nesgo

ª ~~Jr¿¿

89

del evento, contribuyendo con esto a acelerar el colapso del programa. Este
punto surge baJo problemas de "estrategias", y se discutirá posterionnente.
El problema tecnológico se puede resumir de la siguiente manera, si el
gobierno no tiene control sobre su déficit, y sus reservas no pueden afrontar
choques externos negativos, el programa será muy débil, y por lo tanto
cualquier choque externo lo afectará gravemente.
El PIRE es una muestra de esto, el gobierno no tenía un control efectivo
sobre el déficit, y las reservas no eran lo suficientemente elevadas para
soportar choques fuertes, por lo que con el temblor de la Ciudad de México,
que presionó sobre el déficit, y sobre todo, con el choque petrolero del 86, el
programa se derrumbó. 18

3.2

Administrativos

Estos factores engloban la habihdad del gobierno para hacer los cambios
necesarios a la legislación, si en un gobierno democrático el gobernante
tendrá el tiempo suficiente para llevar a cabo el programa, y si va a estar
tentado a cambiar la política del programa con fines electorales, o por
presiones dentro de su propia institución. En el caso de México, el partido
en el poder controla la mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados,
por lo cual el poder ejecutivo no enfrenta problemas graves para aJustar la
legislación. Las presiones electorales si son factibles. dado que
históricamente el gobierno (y por ende el partido oficial en el poder) ha
incrementado el gasto publico en los años electorales, y en cuanto a las
presiones internas, parecen seguir las presiones electorales, es decir, sus
"ciclos" van de la mano.

3.3

Estratégicos

Los problemas anteriores han sido manejado de diversas maneras por la
teoría económica, sin embargo, el factor que más ha captado la atención es
el de estrategia, mejor conocido como "inconsistencia dinámica". Este
enfoque para analizar la política monetaria se basa en la existencia de una
serie de agentes privados que toman decisiones en función del
comportamiento futuro esperado del gobierno, y de un gobierno central
exi&amp;c una probabilidad "aunque sea• pequá!a de una devaluaciái fuerte, y lo aplica al caso de
Mé:xico Ql 1976. &amp;te trabajo &lt;Xntribuyó de maoa-a úq&gt;ortante en la aplicaciái de pruebas de
~ciC11cia de mea-cado.
DraZQJ Y Helpman (1988) cxnsiderm los efCáos de una ei:.1.ahilizaciái no facul&gt;le mediante
política de cootro] del tipo de cambio.

�90

F,/ programa de estabilización de México

l!.nsayós

tomando decisiones considerando que los agentes privados toman sus
decisiones basados en las predicciones de sus acciones futuras.
El punto a resaltar es que mediante una inflación sorpresiva el gobierno
puede aumentar la producción considerando una curva de Phillips
aumentada por expectativas. o puede disminuir el mvel de ta deuda. Es
decir, tiene incentivos de corto plazo para engañar a los agentes privados.

4.

Análisis de credibilidad mediante teoría de juegos

Buscamos presentar el efecto de la inconsistencia dinámica sobre ta
inflación y los programas de estabilización. Se parte del equilibrio simple de
un juego de Nash, y se complica el resultado al incorporar en la formación
de expectativas ta incertidumbre respecto al cumplimiento o no de las
políticas anunciadas por el gobierno. Posteriom1ente se consideran juegos
de Maximin que permiten simular los efectos de conflictos institucionales
sobre la política económica para estabilización de precios, y el problema de
"falta de sentido común" que justifica el argumento de la concertación de
precios en los programas de estabilización. Finalmente, se dan algunos
lineamientos sobre los criterios adecuados para controlar precios, y se
realizan algunas consideraciones sobre las modificaciones que sufriría el
modelo al considerar una economía abierta.
Existen dos tipos de Juegos, los cooperativos y los no cooperativos. En los
primeros, los individuos on capaces de comprometerse a seguir ciertas
reglas, o respetar ciertos acuerdos. Es decir, las acciones negociadas se
cumplen cabalmente. En el segundo, los agentes no están restringidos a
seguir los acuerdos pactados, y por lo tanto actúan a su discreción Los
Juegos monetarios por lo general se caracterizan por no ser juegos de suma
cero, es decir, todos los ju~dores pueden mejorar si se ponen de acuerdo en
seguir ciertas estrategias. 1
Otra característica de los juegos son el numero de "jugadas" o "etapas" del
juego Los juegos pueden ser de una sola etapa, por lo cual las acciones
pasadas o futuras del resto de los agentes son irrelevantes para determinar la
acción óptima de cada agente, sin embargo estos juegos no nos permiten
describir la interacción de estrategias entre los individuos, por lo que
comúnmente se ha optado por los llamados "superjuegos" o juegos de
19 Un JUCSO de ~ ca-o. es un juego de caillicto, ya que las ganancias de lDlO sm los pérdidas
del otro, y por lo tanto DO hay inantivo para coq,crar.

91

repetidos. que consisten de una serie de .
donde las acciones pasadas de
Juegos de una etapa repetidos, y
1
resto de los ~ºentes por
os aglente~ ~ectan las decisiones futuras del
I0 que a acc1on ó t
-e,
'
d
considerar el efecto de la acc·ion
• presente sobre P
ima · e cada agente debe
1
de los agentes.
as acciones futuras del resto

4.1

Modelos de teoría de J·uegos y pol't·
.
• 1ca monetaria

~l problema de la credibilidad emer
.
.
incentivo que tiene el gobierno a renege en la teon_a_ de Juegos dado el
vez que los individuos privados h ti gar de sus poht1cas anunciadas una
ganancias de corto plazo. Este
ormado ~~1s ex~tati~as, en busca de
desarrollado onginalmente por di e~1a de mcons1stenc1a dinámica" es
la política óptima antes de que
an YF:escott (] 977) Y se basa en que
no es la óptima una vez que éstos hagenfites pnvados formen sus expectativas.
an ormado sus expectativas.

:1

J
10/

Este problema no se basa en cambios d
.
.
objetivos de los jugadores, o problemas : p_referenc1~. conflictos entre los
Smtplemente se basa en que I b'
e mformac1on dentro del sistema.
.
e go ierno no puede comp
.
una pohtlca, ya que tiene incentivos a "falsear"
r . rometerse a segmr
solución directa a este proble
.
s~ !'° ttica en el futuro. Una
l!mitar el poder de acción de~ª;: fiJar las cond1c1ones Institucionales para
limites 20 El probl
g erno, es decir, forzarlos a seguir reglas 0
ema es que las "regl "
b',
desventaias y ha quedad
.
as tam 1en presentan ciertas
~ ·
o como posible
·· ·
•
~neos centrales independiente 21
º1pc1on mtem1ed1a el establecer
·
s, con o que se b
¡· ·
incentivos a seguir una pol't' .
.
usca e 1mmar los
credibilidad si no cede a I t ,ca 1~cons1stente. El banco central puede ganar
.
as presiones por seguir una rt·
s1 entra en conflicto con 1
d
po t ica oportunista, o
os crea ores de la política fiscal. 22

20 (\n .
:i,CJooes factibles sai seguir un palrén
expücrtamQlte Ql la legislacién las regl oro,;:,::;leca- un _upo de camino fijo, o establecer
~aana para la a-cacién de dinero.
as que
de seguir los lllaDlJadorcs de la poliuca

idea es que
b:mco caitral indepffldi
~r6iímanciar
el déficit mediante
Méxi
Xl.loraJe.
1111

~-"

.

Qltc DO

.
l!we que acq&gt;tar las prc:!mmes del gobierno

~';~el:::~~~~~ ::r:,ooes

:a
de la ~olítica fiscal, y w dependtncia de
P.CSl!J&amp;e1&lt;ll fiDanciCJ'a doode se le dá más in
~ orgamgrama. l!n 1993, se aprobó una
~ero se basa m la a-edil&gt;ilidad de la politica7i.:idaicia
a BANXI~. más la a-edibilidad lkl
•· a guiQl se supedita la política mooctaria.

�92

El programa de estabilizaci(m de México

Ensayos

4.2

impuestos al ingreso, salarios mínimos, y demás mecanismos que afectan al
mercado laboral, la tasa natural tenderá a exceder la tasa eficiente, y por lo
tanto se requiere de una política activa, es decir, que k &lt; I. El gasto y los
impuestos influyen sobre el valor de Je, y a menos que estemos dispuestos a
aceptar que el gobierno no lleve a cabo ningún gasto, es prácticamente
imposible considerar el valor de k = 1 como el nivel eficiente.

.
. , y desempleo mediante un equilibrio de
Un modelo de mflac1on
Nash

.. .
h nos da como resultado que la política
El desarrollo de un equ1hbno de N~ l ente y es por esto que surge un
monetaria óptima es tratar de enganar a a g .nflación Tomando el modelo
equilibrio con un sesgo a favor de u~: mayo: tel dese~pleo depende de una
de Barro y Gordon (1983~~• se const era
tasa natural, Y de la inflac1on no esperada.

.TI

d
leo un es la tasa natural de
d d u representa la tasa de esemp ·
• d. "e" denota a la
on e leo, 7t es la .tasa de inflación, y el supenn ice
desemp
expectativa de la variable.
.
natural de desempleo varía en el tiempo debido a
Consideremos que _la tasa
24 Asumamos que el efecto es persistente y
factores reales autonomos. &amp;t.
que se Comporta de la siguiente forma:

(4.2.)

-n
Un=AÜn
+(1-A)U
+Et
t
t- 1

donde O::; A ::; 1

J

- n

re resenta la tasa media de desempleo de
donde U es una constante ~~e
f
del gobierno, que representamos
largo plazo. Se define la fu~c~on_ ~e ivo
con la siguiente forma cuadrattca.
(4.3.)Z

1

=aU,[

ku

n

1

2
]

+

b11 2t

donde O::; k ::; l Y a,b &gt; o

. . sm
• embargo presenta
d fi itivamente arb1trar10,
Escoger esta forma es e n
1 costo aumenta conforme el
algunas características "deseables", como que e
. .
kUn
e de nde en forma positiva de
desempleo se desvía del objetivo
t , qu
pe
. d choque
ntem ránea. En la ausencia e .
la tasa natural de desempleo co
pod1'a a un criterio de eficiencia, es
• t que correspon er
externos. k = 1 sena
a
ba. de la tasa natural sería penah·zacto al
decir reducir. el desempleo por de al~o s· mbaro,o dado la existencia de
, fuera más to. m e
e, ,
igual•que dejar que este
- - - - - - - - - - - ~ Phillip
entada poc exped.ativas.
.
23 ~
- ccuacmo
.. es CX11ocida amo
la auva
de tdinl!camcote
. . ~ aum .i:
....:b ·dos y tienen media cero.
. ,1_
dientes
w,u1 w
,
24 Se asume que los choques SCll m""'t'm
•

93

En referencia al segundo término de la ecuación (4.3.), existen diversas
explicaciones de por qué es costoso que éste sea distinto de cero. Varias de
éstas han sido tratadas en otras secciones, pero definitivamente es motivo de
discusión si la inflación debe ser cero o mayor que cero. Algunos sugieren
considerar como la inflación adecuada a la tasa impositiva óptima sobre
saldos monetarios reales.
Con motivos de simplificar la solución al problema, consideremos que el
gobierno controla el instrumento µt ·~ que representa el crecimiento
monetario, y que existe una relación directa entre éste y la tasa de
25
inflación
Esto nos permite considerar que el gobierno escoge
directamente la tasa de inflación, es decir tiene un control perfecto. 26
La inflación se escoge buscando minimizar el valor presente de los costos,
calculado en función de una fecha inicial, esto es, se minimiza la función
objetivo:

(4 4.) E[2:
l•l

21
(J + r) 1

]110

donde lo representa la información disponible en el periodo cero, y res la
tasa exógena real de descuento.
El juego entre el gobierno y diversos individuos privados, se rige por el
gobierno escogiendo la tasa de inflación para t en función de la información
disponible en t-1, y los individuos formando sus expectativas en función de
la información en t-1, considerando que el gobierno busca minimizar la
ecuación (4 4.), y el nivel de desempleo y el costo se fijan por las ecuaciones
anteriores.
25
1 &amp;e supuesto ~lica la ausencia de efeáos dinámicos en el proceso inflaciooario, y podría
~
como una caidici(n lllalc:t.aruta extrema en un modelo cstátioo, sin embargo, la

~ a j ~ pO!teriocmente.

Cukicnnai y Mchi.a- (1986) CXl1Sidcn11 la pOS1oilidad de que el gobierno oo cmtrola
Pcrf~te la inflaciái y anali7.ao la caivaúau:ia de no lala- un CX11trol pafecto.

�94

Ensayos

El programa de estabilización de México

Sin embargo, falta considerar un punto clave: el ~ecanismo rnedi~te el
cual se forman las expectativas. Consideremos pnrnero _que el gobierno
selecciona una tasa de inflación t~atando a las expectativ~ presentes Y
futuras como dadas; es decir, sin considerar que ~us acc1o~es pueden
reflejarse en cambios en las expectativas.27 Es decir, el gobierno va a
escoger

95

entiende los incentivos del gobierno a "hacer trampa". El público entiende
que 'l't --la inflación seleccionada por el gobierno-- satisface la ecuación
(4.8.) y por lo tanto es racional que forme sus expectativas de acuerdo a
esto:

1t t buscando minimizar E 1_ 1Z1 considerando 1t: como dada, Y

teniendo como resultado independencia entre la sel~ión de la i~ación
presente, y la inflación futura Por lo tanto las expectativas se forman.
( 4 5 .)

1t~

cabe resaltar que el segundo término de la ecuación (4.8.) se eliminó al
considerar que las expectativas son racionales y por lo tanto Et- J [7tt· he(lt1)] = O. 28

=hc(1 1 _i)

la inflación esperada debe ser tal que minimice los cos!~• de acuerdo a la
función del gobierno (4.3.). Considerando la ecuac1on de la . ~asa de
desempleo (4.1), y sustituyendo el desempleo natural por la ecuac1on (4 2)
y las expectativas por la ecuación (4.5) obtenemos.

( 4. 1O.)

Sustituyendo ésta en la ecuacíón (4.3 .):

El gobierno buscaría minimizar la esperanza en t-1 de

De acuerdo a la construcción del problema, el gobierno que enfrenta
expectativas formadas por la ecuación (4.9.), escogerá una tasa inflacionaria
que coincida con las expectativas. Esto representa un equilibrio inferior de
Nash, caracterizado por un sesgo inflacionano positivo, y por la producción
en su tasa natural, y sería:

Zt tomando como

'I'

~=[

ª: ]r

~

1 - k ][ E 1_ 1 U ] =

it

~

Es claro que en este caso, un cambio institucional que obligara a que el
gobierno siguiera una regla de cero inflación sería lo mas adecuado, si
consideramos que la inflación tiene un costo. El objetivo de utilizar el
modelo de crecimiento natural es presentar que no se puede estimular
permanentemente la producción sin caer en el problema de una mayor
inflación.

dado 7t et , por lo que la condición de primer orden es 6E 1 - 1Z 1 = o,
611

1

implicando:

para obtener este resultado se asume que E(E t IIt-I) = Oy que se satisface la
· ' de segundo orden para minimizar. Aunque el
condic1on
, )"gobierno
sabe not esta
restringido a seguir la regla anticipada he(lt-J), el pub ico
es o, Y
27 Es.e supuesto se relaja al ajwur la fcrmaciém de exped.áivas.

La inflación termina por no estimular realmente la producción, ya que el
ajuste racional de los agentes implica que no hay forma de estimular
permanentemente la producción mediante política monetaria. Es decir, los
niveles de inflación que en los ochentas se consideraban saludables para el
crecimiento económico, y la política monetaria agresiva de incrementar el
señoraje para financiar el déficit fiscal terminan por no estimular la
producción, ni incrementar el señoraje, ya que los agentes aprenden y se
ajustan para evitar ser engañados. Lo único que queda es una fuerte deuda,

28

Es decir. el público no OOOlde emres sistcmaioos, ni tiaie expeáaivas sesgadas.

�96

Ensayos

un alto nivel inflación, y una perdida de reputación que se considerará a
continuación. 29 '

4.3

El efecto de la reputación en el modelo30

En el ejemplo anterior, el gobierno debe de op~ po~ una regla, Y ~r lo
tanto la política monetaria pierde el poder de incentivar la producc1on a
corto plazo, de acuerdo a una curva de Phillips au~entada por
expectativas.31 El problema surge del incentivo que se tiene a hacer
trampa, es decir, bajo reglas el gobierno maximizaría su func~ón objetivo
inicial con una regla de inflación cero, y por lo tanto el costo sena cero.
- Si existe la posibilidad de hacer trampa, el gobierno maximizaría si logra
engañar a la gente ya que generaría mayor producción ~ediante la curva_~
Phillips ajustada por expectativas. Para aclarar este pu_n~o es util
ejemplificar con una función objetivo del gobierno, para esto utilizaremos la
propuesta por Barro(l 986): 32

El programa de estabilización de Méxfco

ecuaciones anteriores implicarían que si el gobierno no está restringido a
una regla, la inflación escogida sería la que minimiza los costos:33
( 4 .12 . )

29 Obviamente ésta no era la intenciái del Gobiano. La idea era fomentar la actividad ecwómi~
y coo Jas ganancias de ésta obtener superávits futuros que compmsaran los déficits presentes, _sm
embargo, i:sos n1mca aparecieroo. La idea es similar a la _de una ~resa que ?'de pre.tado ca¡ntal
de trabajo, que pagará ero las utilidades futuras, pero SI el negOC10 no functa:ia sólo queda una

~~~~
.. d
30 Para la derivaciái de W1 equilibrio de Nail ero rezagos debido al periodo de apra:idizaJe, e
aruerdo a Wl modelo de aprendizaje bayesiano ver Barro( 1986).
.
.
.
31 Cabe recordar que c:se caso coosidera sólo Wl efecto negativo-~ las ~act~es ~reSJvas Y
@e por Jo tanto no se puede incentivar sistemáticamente la produccun mediant~ inflactoo. .
.,
32 La ftmciái objdivo del gobiano es dificil de e5pecificar, pero las ganan':1as de Wla inflactoo
sorpresiva han sido en1mciadas anterionnente, y no se limitan ~o-~ ~ "!emplo a la curva_ de
Phillips aumentada. FJ ejemplo es mas sa1cillo que la ftmct6n mtctal, S1D cmbar~o ha stdo
ampliamente aceptado ya que cooserva las caraáerw.i~ mas relev~~es. Exilten ruas
especificaciooes y ampliaciooes de ejemplos cooa-etos, uno similar pero peanitiendo que el efecto
sobre producciái de la inflaciái esperada varíe es dado por Barro y Ga-dm (1983b).

1J1 l

= 1J1

= [:]

y los costos --dado que no hay sorpresa inflacionaria--

( 4 .13.)

z1

=

l [b

2

2 -ª-] .

Es obvio que ~o est~ supuestos una regla resulta mejor que discreción, ya
que tanto la 1nflac1on como los costos serían cero. Sin embargo,
supongamos por el momento que el gobierno puede hacer que las
expectativas de los agentes sean inicialmente cero (rc0 e = O) y el gobierno
escoge la inflación óptima que manejamos anteriormente ('I' = b/a ), al
hacer trampa el gobierno obtendría:

(4.14.)
donde el gobierno busca minimizar et valor presente de los costos en el
tiempo, en forma similar a la ecuación (4.4), y 1~ v~or~~ de a Y ~ son
conocidos por el público y se puede tomar como la mchnac1on del gobierno
por cambiar inflación por producción. Las soluciones de acuerdo a las

97

~r~J2-b[~]= ~-~ =-~

Zt =2

a

a

2a

a

2a

que es la gan~cia por hacer trampa. Es decir, haciendo trampa encuentra
una mejor solución que si sigue la regla. Sin embargo, es dificil concebir Ja
manera en que el gobierno puede engañar sistemáticamente al público para
generar la mejor solución --que es la de hacer trampa cuando la gente no Jo
espera--, y obviamente va en contra de la idea de la formación racional de
expectativas. Pensar que se puede hacer trampa sistemáticamente es pensar
que la gente no aprende de sus errores y es engañada constantemente.
En la búsqueda de soluciones a este problema se han considerado varias
~pciones e~tre las que destaca el enfoque de dos tipos de gobierno, uno
1~ac1onano, y otro no. Existe incertidumbre del tipo de gobierno, ya que el
P~~ero bus~ar~ que los agentes privados lo confundan con el segundo y el
pubhco esta mc1erto sobre que tipo de gobierno es. Sin embargo, et gobierno
gana credibilidad confonne se aferra a una política no inflacionaria.

33Toda ,

.

vta estamos b8Jo el ~uesto de que el gobiano toma cano dadas las expectativas futuras
de los ~gentes privados, es decir no ccn.sidera que sus acciwes presaites influyan sobre las
expectat1vas.

�98

EnsQ)IO,!

El programa de estabi/;zación de México

.
· baYesiano
de odelar esto es mediante
aprendizaJe
. . Si. los
Una maner~
m .
ue el obierno es no inflacionario -agentes tuvteran certidumbre de ~ . . g
"librio con reglas, si por
11
Uamémosle tipo 1-, el resultado ~ena ~: ~ ~~~-tipo 2-- entonces seria
0
el contrario saben que es_ un gob:~~- act tipo 2 está motivado a iniciar
un equilibrio de Nash discreto.
g terno
. di ·c1uos que es un
,.
•nfl ·
· para hacer creer a los m V1
con una poht1ca no t acionart~ 1 poster1· ormente Si consideramos un
u· 1 y poder enganar os
·
_
ob.
g ierno . po
.
.
_ no existe un incentivo a enganar a las
juego firuto --por decir T Juegos
·nt1ación equivalente a un
, de T y por lo tanto escoge 1a 1
d
personas espues
,
·octo El aobiemo
escogerá . . . d'
·onal (u,.'1 para este pen •
o
equ111bno 1screet
Tt/•
.
al , n riodo antes de T este
'od t la
aleatoriamente para no ser descubierto-- en gu pe
· 1 de inflación, por lo tanto, cons1'deremos que para un pen o( , )
ruve
· 1 Pt y por lo tanto 1-Pt
robabilidad de que se esté ocultando como tipo es .
. , de
ilibrio
pes la probab'lºdad
de que deie
su disfraz y busca la tnflac1on
equ
11
:1
discrecional.
que el
Supongamos que las personas creen que 0-t es la probabilidad
. 2 L de.nflación
1
.
tant
(1-a..)
que
sea
tipo
•
a
O
gobierno sea tipo 1 Y por 1O
-i
esperada en este caso es:

, de las personas
·
de Pt, por to que ta ecuación es la
donde -P es la percepcion
' eprd
t_1cc1on
· · que pueden hacer dada la incertidumbre. Supongamos
meJor
.
.que

gobiernolasigue
los agentes incrementan a t, confiorme pasa el tiempo. y elnfi
Ley
comportándose como tipo 1, Yque el coeficiente se revtsa co orme a
de Bayes:
(4.16)~+} =Prob(tipo l lni,1tt-1,1tt-2, .. ,....=0)

_ [Pr ob(tipo ll7tt-t•"t-2,.... = O) ][Pr ob(1tt =o¡tipo l)]
-

=

[Prob(1tt = Ol7tt-l•"t-2•·"·

[ai](l}
[al +(1-at)Pt]

O)]

99

El problema ahora consiste en presentar un patrón de acuerdo al cual se
comporte p t para esto Barro (I 986) construye un modelo de equilibrio
donde el gobierno selecciona la probabilidad minimizando los costos de la
función objetivo, y donde, por lo tanto, entre mayor sea la tasa de descuento
intertemporal menor preocupación tendrá sobre posibles inflaciones
posteriores, y buscará intentar "engañar" en las primeras jugadas.
Es evidente que el gobierno gana credibilidad conforme mantiene un
programa de estabilización, es decir, cxt se incrementa conforme pasa el
tiempo, pero también cabe notar que si el gobierno es tipo 2, el incentivo a
buscar una inflación mas elevada, es decir Pt, también se incrementa
conforme pasa el tiempo. Es conveniente notar que conforme se incrementa
el incentivo para un gobierno tipo 2 y éste no eleva la inflación, mayor es el
~umento en la credibilidad en que sea un gobierno tipo 1.
Esto predice que, considerando que el gobierno sea tipo 1, e implemente
una política de estabilización, las expectativas de inflación se mantendrán
mientras el gobierno gana reputación --o credibilidad de que es tipo 1--, y
después de un periodo durante el cual gana reputación la inflación cae
rápidamente.34
La conclusión de este modelo implica que se espera una inflación sesgada
hacia arriba hasta que se resenta una inflación muy fuerte en relación a la
esperada, compensando por los sesgos hacia arriba. Esta idea proviene del
estudio de los tipos de cambio fijo donde existe un sesgo positivo en cuanto
a descuento a futuro del tipo de cambio y que se vé compensado cuando se
presenta una fuerte devaluación.35 Es decir, un modelo como éste abre la
posibilidad de que las expectativas racionales presenten un sesgo positivo si
et periodo en cuestión es relativamente corto. Por lo tanto es posible pensar
que exista un periodo largo de transición de una elevada inflación a una
inflación menor si los agentes privados no logran identificar el cambio de
régimen.

Es decir, un plan de estabilización puede resultar poco exitoso si los
individ,uos no creen que realmente se llevó a cabo un cambio de régimen.
Para ser mas claros sobre los posibles problemas estratégicos que retarden la
estabilización, llamaremos a el problema anteriormente descrito como
identidad del gobierno.
34
Andrrsen y Risager (1988) aplicai hte resultado a estabilizaciooes mediante tipo de cambio en
~a pequá'la ccuumía abit.rta om.siderando los dift'nllcialcs ai las tasas de iolcrés.
Blanco y Garbcr ( 1986) presart.an élte análisis.

�100

El programa de estabilizac1ón de México

Ensayos

101

TABLAIJUEGODEMAXIMINI
4.4

Juegos de Maximin (una critica al equilibrio de Nash)

El modelo anterior es útil para ilustrar el efecto de una política de
estabili.z.ación donde el público no cree en la identidad del gobierno y éste
tiene que "pagar" por ganar credibilidad mediante inflaciones menores a la
esperada. Sin embargo, el juego anterior supone un equilibrio walrasiano
donde ninguna acción es tomada basta que ninguno de los agentes pueda
mejorar al cambiar unilateralmente su estrategia Esto abre la puerta a la
existencia de situaciones en las que el equilibrio de Nash es inadecuado para
modelar la realidad, y buscaremos contribuir con algunas ideas sobre la
visión de la economía y su modelaje mediante teoría de juegos.
Cabe mencionar otro tipo de juegos que se puede aplicar para ejemplificar
las debilidades del tradicional equilibrio de Nash, sobre todo en un punto
clave que es la formación de expectativas. Hasta ahora nos hemos limitado a
un juego de Nash para los agentes privados, sin embargo, si consideramos
que las estrategias de los demás agentes afectan a cada agente de manera
importante podríamos llegar a "ex~ativas racionales" diferentes de las
marcadas por el equilibrio de Nash. 36 Si eliminamos el supuesto extremo
de que los agentes privados conocen las decisiones de los demás agentes
privados ó que existe un subastador walrasiano, podemos enfrentar
individuos racionales j~do un juego de MAXIMIN ··O en otras palabras
de maximi:zar el mínimo 7.
La estructura del juego es crucial para determinar el equilibrio. Esta puede

ser un juego fácil, es decir, que la estrategia defensiva conduzca a la
sabiduría ex•post •·al equilibrio de Nash··, o puede ser que la estrategia
defensiva nos conduzca a una solución distinta. Para aclarar este punto,
expondremos un ejemplo de cada tipo de juego mediante el uso de juegos
bimatriciales: 38

ESTRATEGIA

Ya

Xa
Xb

( 3; 7)
( 2; 3)
Xc
( 5; 1)
Fuente: Simonsen (1988)

Yb
(0;4)
( 3 , 5)
(1; 9)

Ye
&lt;3; 2)
( 4; 1)
( 3 ; 5)

En :e juego la solución defe~iva es la misma que el equilibrio de Nash -·
~
(b,b}-•, ya que no existe otra solución donde ambos . d
meJoren sus resultados Por lo ta t
.
Juga ores
velocidad a la q
.
n o, una estrategia defensiva no alteraría la
ue se converge al equilibrio de Nash.
Sin embargo, si cambiamos los resultados -.
supuesto puede verse invalidado
ue se
o reglas•-. del Juego, este
converge al equilibrio d
'yq
~tere la velocidad a la que se
e Nash, para esto consideremos un juego distinto:
TABLA 2 JUEGO DE MAXIMIN 2
ESTRATEGIA
Ya
Yb
Xa
Xb

(3;2)
( 8 ; 3)
Xc
( 4 ; 6)
Fuente: Simonsen (1988)

(·10;8)
( 5 ; 5)
( 5 ; -8)

Ye
( .3 ; 5 )
(-10;4)
(4;4)

~::stejuego la solución defen~iva •-opción (c,c)-- no es el equilibrio de
el juJdot~ ~~~:es;ae:;~~~ar~an ~ejor si escogen ~,b). Sin embargo, si
fuerte pérdida s·
' Y eScoge la opcion a, X tendría una
opción a y ~o 1 por,e1 contrano y escoge la opción b, y X escoge la
aparece subas=:n~me~os. Es aquí donde en el equilibrio de Nash
podría
rasiano para llevar a los dos al equilibrio b Se
pensar que ambos tendrían incentivos
.
·
para llegar al
Tb ·
para actuar CODJuntamente
crear un comp::i:o
s~dembargo, s~rg~ ~ nuevo el problema de
en poner de acuerdo
. ~1 . o entre los mdiv1duos privados, y pensar
transacción.39 Los i di\: mdiv1du,os puede implicar fuertes costos de

;I

np:!:1

todos saben las regl: d;I ju:g:.~:i~l:::odeali·~ilibri.~ de Nash si
'
'
1UOrmac1on sobre las
36a equih'brio de NIISI para UD gobiano que p- de tipo :2 a tipo 1, es decir , UD cambio a 1111
régimen no inflaciooaio (o m &lt;nas palabras, UD programa de estabilizac.iln) iq&gt;lica baja
~aciái m CW11to los agentes lo idmtifiam.
3 Obviamente Clic tipo de esrategias Clia asociada cm UD8 fuerte aversiái al riesgo.
38 Los juegos bimáriciales preamtados amo ej~los fucrm tcmados de Sim&lt;mm(l 988) quicD
pla:ltea Clios ej~los pan danoltrar 1M ddrilidades dd equilibrio de Nm

39 Fas.
. . idea es la cq&gt;resada por d teorema de
. .
selecaoo bibliográfica sobre este tana ver DeSapa~{ara una 11q1liacioo de la idea Y una

�102

Ensayos

acciones del otro no representa una barrera para el equilibrio si ésta puede
,
, 11.40
ser sustituida por que todos actúen
con 11 sent1·do comun
El término anterior41 implica un problema distinto al de definir la
identidad del gobernante. Aquí el problema radica en que un agente puede
estar seguro que el gobierno cambió de identidad --en el entorno de un
programa de estabilización, que el gobierno es ahora no inflacionario--, sin
embargo no está seguro si los demás agentes privados conocen el cambio de
régimen, o creen que es verdadero.
Por lo tanto, es critico considerar que tanto se parece la economía al primer
juego o en su defecto, que tan fuertes son los costos de transacción para
impedir que los agentes colaboren en el segundo juego y lleguen al
equilibrio de Nash.
En cuanto al primer punto, es necesario intentar considerar los posibles
castigos y ganancias que surgen al intentar ajustar los precios de los bienes
que cada individuo desea intercambiar. Consideremos las ganancias y
castigos que enfrenta un vendedor en competencia perfecta. Si el vendedor
aumenta el precio de acuerdo al equilibrio Nash y los demás lo siguen,
venderá toda su producción al precio de equilibrio. Si por otra parte, el
vendedor aumenta sus precios más que el equilibrio Nash, verá reducida sus
ventas,42 sin embargo, a menos que asumamos que los bienes son
perecederos, el vendedor los podrá vender al precio de mercado en el
siguiente periodo. 43 Si por el contrario, él es el único que aumenta sus
precios de acuerdo al equilibrio de Nash, y todos los demás los aumentan
más, el vendedor vendería toda su producción, e incluso tendría una sobre
demanda, sin embargo estaría perdiendo la diferencia --es decir, estaría
vendiendo a un precio menor en términos relativos. Dado que las pérdidas
de actuar fuera del equilibrio son altas, es de suponerse que en este tipo de
individuos enfrentarían tendrían un fuerte incentivo a buscar el equilibrio
de Nash, es decir, el juego sería similar al primero, donde la acción
precavida es el equilibrio de Nash, o en su defecto, bajo un juego donde el
resultado fuera otro, el individuo tendría un gran incentivo por cooperar
dado que el equilibrio de Nash le representa una utilidad mucho mayor.
40 E incluso buena fé, ya que si omsida-amos funci.cnes de utilidad de los indivi~os dende
mayores ingresos del rtlto de los individuos diiminuye la utilidad prq&gt;ia, nos enfrentariamos a 1m
juego oompletamente lfutinto.
~l Planteado originalmente por Frydman y Phelps (1983) y citado por Milla-y Sutha-land (~993).
42 En oompdencia pa-fecta, doode los demás vendedores aummtarcn menos los precios, no
venderla nada.
43 Es decir, su castigo es que los tiene que venda- 1m periodo después, y los rotos que esto
implica.

El programa de estabilización de México

103

Su~ngarnos ahora un vendedor monopólico. El castigo por incrementar los
p~ec~os en una_mayor proporción que el equilibrio de Nash, implicaría una
perdida ~uena, dad~ que su demanda es relativamente inelástica, por lo
que la cantidad vendida no disminuye mucho, y los ingresos aún menos
dado que el precio aumentó. El castigo por vender con un incremento meno;
~e representa una pérdida de utilidades casi proporcional al diferencial del
incremento. Es decir, el castigo por pasarse es pequeño, pero el castigo por
quedar _corto ~ grande, por lo tanto tendrá un juego similar al segundo, y
pocos mcenttvos para pagar los costos de transacción para llegar al
equilibrio de Nash.
Es ~ecir, entr~ más competitivo sean los mercados, y entre más
ampliamente cre1do sea el cambio de régimen,44 más factible será encontrar
un equilibrio de Nash.

4.5

Implicaciones del tipo de juego sobre un programa de
estabilización

~ i_mplicaciones de la falta de credibilidad causada por el problema de
1dent~~d -~el gobierno son directas, es decir retardarían el proceso de
estab1hzac1on hasta que el nuevo régimen fuera plenamente creíble. Por su
~~e, la falta de "sentido común" también retardaría este proceso, y es
logico pensar que en una economía mixta, se presentaría cambios en los
pre~ios relativos como consecuencia de la estrategia de estabilización. Es
dec1_r, da~~ que ~ntre m;nos competencia exista en una industria, el ajuste a
la mf1ac1on baJa sera más lento, mientras que para las industrias
competitivas el ajuste será más rápido, el resultado de falta de "sentido
común" implicaría un cambio temporal durante el periodo de transición en
los términos de intercambio entre las industrias competitivas y las industrias
monopólicas.
Una fo~ma de ~olucionar ~1 problema de identidad del gobierno, y de falta
de s~nttdo comun, es mediante el control de precios, esto acelera el proceso
de a_¡uste de la inflación hacia un nivel más bajo. Sin embargo, debe de ser
respaldado por un verdadero cambio de régimen, de lo contrario, el control
de precios agravará más el problema al presentarse distorsiones fuertes
entre los precios controlados y los no controlados, una fuerte escasez y
especulación de productos.
'
44
. -~ plUlto a resahar es que el problema de "saitido COIIJÍlll• implica que las expectativas del
mdi"1:du0 no se forman solo m funcioo de su credibilidad individual de cada individuo sobre el
1
~
?, de régimen, sino que omsida-a la credibilidad de la ecaiooúa en gmaal sobre el cambio
de regtmen, lo que hace el proceso aún mas lento.

�104

En.,ayos
El programa de estabilización de México

El control de precios es útil para solucionar el probl~ma de coordinación
debido a la falta de sentido común. Se debe de considerar un contr~I de
precios en el periodo inicial, y la liberación gradual por sectores de estos
para poder eliminar el problema.45 E~ cont_r~l ~ precios no debe ~ ser
visto como la solución permanente a la mtlacion, aun y cuando _el cambio de
régimen sea creíble, ya que después de coordinar las acciones de los
individuos, se welve un estorbo para la eficiencia del mercado.
En lo referente al uso del control de precios para ganar credibili~ en el
cambio de régimen, es evidente que depende de la situación ~l bien en
cuestión. El controlar los salarios de los trabajadores no parece mcren_ientar
mucho la credibilidad del gobierno. Sin embargo, el control de pr~ios de
las empresas paraestatales, que implica pér~~ de in~~ del gobierno, .º
el control del tipo de cambio, que implica perdida de divisas, pueden servir
para ganar credibilidad.46 Sobre todo en las inflacion~~ muy altas donde el
individuo no puede seguir detalladamente la evolUC1on _de los agr~gados
monetarios, y recurre a indicadores de su comportamiento. E~ tipo de
cambio ha sido una de las "anclas nominales" mas usadas, debido a que
conforme aumenta la inflación, el tipo de cambio refleja la evo!ución d~ _la
política monetaria, además de que es cotizado diariamente, y la 1nformacion
sobre el precio del tipo de cambio está al alcance de una gran masa de
población a un precio relativamente bajo. 47
Es evidente que México es una economía mixta, y que por 1~. tanto, el
control de precios debe implementarse en las indust~~ monopoh~, Y en
los precios que sirven como indicadores en la generacion de expecta!ivas de
parte de los individuos.48 Sin embargo, los co~troles de ~reci~ son
adecuados por oo breve periodo, ya que de lo contrario generan distorsiones.
Esto nos da una pauta para evaluar la política del g~iemo_, controles de
precios por largos periodos, o a productos de mdustrias altamen~e
competitivas, no parecen tener sentido de acuerdo a nuestros modelos, y sm
embargo pueden crear fuertes ineficiencias.

4.6

= .,

ff'Bajo las raitrioaoocs llllaiammte mmcicnadas.

Consideraciones al abrir el modelo

El tipo de cambio merece un análisis aparte. Nuestro análisis anterior ha
considerado la dinámica de la inflación en una economía cerrada. 49 Sin
em~go, ~l control de _tipo de ~bio fiuede ser un. ancla nominal muy
efectiva si la econonua está abierta, O ya que implica acelerar la
~ilización mediante la condición de paridad del poder de compra. Los
pr~ios de los productos comerciables con el extranjero permanecerían fijos,
nuentras que los precios de los bienes no comerciables crecerán conforme a
las presiones inflacionarias de una economía cerrada Se debe considerar
que al reducir el impuesto inflacionario, se incrementa la demanda
agregada. y aunado al cambio en los precios relativos entre comerciables y
no comerciables, se puede presentar un problema fuerte de déficit de
balanza de pagos. Por lo tanto las reservas disminuirán y podrían caer lo
suficiente para impedir el control de tipo de cambio, y dado que éste es un
indi~or para la formación de expectativas, llevar al fracaso del programa.
Un nivel alto de reservas, o fuertes apoyos en la cuenta de capital pueden
solucionar el problema. Sin embargo, el control de tipo de cambio --aún con
un nivel alto de reservas-- no puede verse como una alternativa
independiente de la política fiscal prudente. El intentar un programa de
estabilización sm corrección fiscal implicaría el agotamiento de reservas
tarde o temprano.51
Los efectos de los choque externos considerados como un problema de
credibilidad de tipo tecnológico, se palpan fácilmente en una economía
abierta. Factores externos como la caída de los términos de intercambios y
la fuga o entradas de capitales,52 pueden cambiar el rumbo de un programa
de estabilización.
Sin embargo, la corrección del déficit fiscal sigue como factor fundamental,
una política de estabilización mediante fijación del tipo de cambio sin
control del déficit llevaría a generar expectativas de que el tipo de cambio
49

45 Ui cmtrot de precios que se liba-a de golpe no tm.ckfa sartido, pague regresaría a los agentes a
~JDi,sma posición de incatidumbre aobre las aintegias de loa demás jugadores.
.
46 E., evidente quo ato rq,resmta 1111 mua de dos fil~ si se 0Clltrola los preaos de . las
paraesáalc:s el ingreso del gobiemo y se agravara 4:' dlficít,_ p&lt;r _lo ~t~ sólo debe ~ si c:s
oanpmsado 000 1111 superávit. FJ tipo de cambio uq,lica UDa srtuaaái similar, ya que la pa-dida de
rc:sa-vas irq&gt;licaria la necesidad de devaluar y ooo ello UDa pá-dida de &lt;ndibilidad, pCI' lo que se
nc,oesita UD nivel de reservas que lo soporte.
.
.
. .
.
47 =a ..
•'-:..... de r........,¡
08 para ddaminar el mvd prcaoa no es uraacnal SI
\ISll' 1111 numao UWRaJU
·.
1::. decir
busca
ocnsida-amos que saia muy ooáoso vaificar el cambio at todos los preaos.
se .
· imiw taoto las pádidal pCI' pnnÓltiOOI de inflaciái tm'neoa, 011DO los 00lltos de iofcxmaaái.

105

La diu ' ' ~-1
·
amica uc: os precios at uoa eccnooúa abierta sería similar si el tipo de cambio es flexible.
sed.&lt;r e:xtemo podría caisidc:rarse cano 1111 scct&lt;r mas de la eoooomía, y no habría un incmtivo
~ o p~a ~ali1.arlo ai vez de a aro sector.
La aplicaaái de DlOdelos de tCCl'Ía de juegos rubre los casos de pequeñ~ eccnooú~ abiertas
dende se CUiq&gt;le la ooodiciái de paridad del poda- de OOOJpra, o de ma-cados de cspitalc:s abiertos
~de se CUiq&gt;le la OCJ1dicién de paridad de tasas de inta-és. Sin embargo, caisida-o que se debe
f¡CfQUQltar el an~ bajo modelos OCJI produáos no cancmablcs o aáivos sani-negociables.
A matos que casta 1111 país "caritativo" que qwsia-a apoyar (OCJI rCQUSOS) inddinidamente el
programa _de esabiliuciái, y que desde luego, que este hip&lt;titioo país taiga la capacidad para
haca-lo. Sm embargo, esto puede va-se COIIIO 1111 prestlllli:ta que presta ilimitadamatte y no oobra
kiscréditos.
'
52
Que en lo pQ'S(llal ooosidtro debat manejarse cano variables endógmas m el modelo.

f:l

�106

Ensayos

:1

El programa de estabilización de México

107

no es sostenible, a incrementos en la tasa de interés, reducción de reservas,
y por último, a fuertes devaluaciones. Lo cual parece ser una descripción de
diversos programas fallidos de estabilización.

;t1uyectalotade !nflªi~~ión, es por eso que el modelo es aplicable sólo a
1 ac1on, y por eso escogimos 1 .
diciembre de 1987.
e penodo de enero de 1985 a

5.

El, ~etro P es el efecto de la inflación sobre la demanda de saldos
sena surular a una elasticidad preci&lt;r y esperamos e
.
demostraría la existencia del efr0 "C
qu. sea ne~1vo. Esto
· 1i ·
=•
agan-Brecaru-Turroru"
tmp cac1ones sobre la efectividad de l di
,.
con sus
Aplicando logaritmos el modelo a
pohttcas de estabilidad.

Mediciones econométricas de diversos efectos

estun: se~;sas

Demostrando que antes del programa de estabilización existía el llamado
efecto "Cagan-Brescani-Turroni", es decir, que las personas ajustaban sus
saldos monetarios reales para evadir el impuesto inflacionario, implicamos
la pérdida de efectividad de los paquetes heterodoxos puros y se abre la
posibilidad de que las medidas heterodoxas que acompañen a un programa
ortodoxo ayuden a acelerar el proceso de control inflacionario. 53

mt =a+P{t1t~+1) dondemt=log(Mt)-log(P1)Y a=logA

El metodo apropiado para modet 1
.
mediante variables i
ar 5~antenor ~ expectativas racionales es
es~rada sería la P:=~:esia i::~:I ~:rumento de la i~ación
mmimos cuadrados ordinarios sob
~te una r~gres1on de
formado por la inflac· ,
re un subconJunto de mforrnación
ion en t y una constante.

Para tener un seguimiento del efecto de la credibilidad sobre el proceso
inflacionario, y seguir el efecto de las medidas heterodoxas sobre la
formación de expectativas. implementamos un modelo inflacionario donde
consideramos que la inflación depende del incremento en los precios de los
comerciables que están ligados a la depreciación del tipo de cambio, de las
presiones de demanda sobre los no comerciables, y del efecto de las
expectativas, que dependen obviamente de la credibilidad del programa..

5.1

El modelo de Cagan para el período 1985-1987

El modelo a estimar sería: M 1_ A
exp

[P (

1

,t ~) ]

P1

donde: Mt es el agregado monetario M 1.
P1es el índice de precios al consumidor.
tnet+ 1 es la esperanz.a hecha en el periodo t sobre la inflación del
periodo t+ 1, y se construye como la diferencia de los logaritmos del
índice de precios de t+ 1 y l.
El parámetro constante A representa las variables omitidas, y suponemos
que durante un periodo de alta inflación la influencia de las variables reales
sobre la demanda de saldos monetarios reales es pequeña en comparación
53 La ~ortancia de ese p110lo es que cmtradice la idea de 110 programa hetaodoxo que elim.JDe
la inflacu'11 y luego se de el aj\l!te fiscal. FJ problana radica m la a-cdibilidad. Si los indivuluos no
a-cm debido a que no ven ajll!tcs fi.scales, d programa heterodoxo no tmdrá éxito aím m d oorto
plazo.

epocas'

CUADRO l. MODELO
RACIONALES

DE

CAGAN

CON

EXPECTATIVAS

t+l
Estimación por Variables instrumentales. Variable d
diente m
Datos mensuales de 1985:01 a 1987:12
epeu
Observaciones Utiles
35
Grados de Libertad 33
Rz centrada
0.075285
Rz no centrada
0.886870
Media de la variable deoaidiente
0.3508742806
Error estándar de la variable d-diente
0.1329133786
Error estándar del estimador
0.1297343878
Suma de residuos cuadrados
0.5554233751
Estadístico Durbin-Watson
1.399033
0&lt;9)
11.711176
Nivel de Sil!nificación de 0
0.23008590
Variable
Coeficiente
Error Estándar Estadístico T Simificación
Constante
O. 734888304 0.110219928
6.667472
0.00000014
it...1
-6. 738923675 1.895541187
-3.555145
0.00116569

L

.54 Cuthbcrtsoo
.....,;_ales.
• Hall y Taylcr (1992) pramtan ddalladamaite d _WVUQ3je
_,_, . de
.
.___,
expectativas

�108

Ensayos

El programa de estabilización de México

donde la variable instrumental usada se estimó mediante la siguiente
regresión:

CUADRO 2. CONSTRUCCION DE LA VARIABLE DEPENDIENTE
7tt

a+~7tt 1 +ut

Estimación por Mínimos Cuadrados. Variable dependiente 1t
Datos mensuales de 1985:01 a 1987:12
.
.
Utiles
Grados de L1bertad34
Obseivac1ones
36
R¿, centrada
O.448694
,,
0.949859
R-no
centrada
Media de la variable dependiente
0.0563386148
Error estándar de la variable deoendieote
0.0180728992
Error estándar del estimador
0.0136150404
Suma de residuos cuadrados
0.0063025571
RegresiónF(l,34)
27·6717
Nivel de Sil!llificación de la F
O·00000789
2 69812
Estadístico Durbin-Watson
9)
3.837145
92180038
Nivel de Simificación de O
, dar Estadístico T Significación
Variable
Coeficiente
Error Están
0.00198726
Constante 0.0227206377
0.0067816810 3.350296
0.6196647839
0.1177982942
5.260388
0.00000789
'lt+.1

·º
º·

El estimador del efecto de las expectativas es n~gativo -~r lo tanto
. de1 efecto "Cagan-Brescam-Turrom. antes
confirmamos 1a presencia
. .d de la
implementación del programa de estabilización. El ~ue los m~v1 duos Ise
. t
anticipadamente pone en evidencia la importancia e . as
aJus en
.
·
las medidas
expectativas en el proceso inflacionano, y sugiere que
ortodoxas deben de acompañarse de medidas heterodoxas que _aceleren e1
roceso de ajuste. Sin embargo, el modelo anterior no nos_ pe~te capturar
p
el efecto van'able de la credibilidad sobre el proceso inflac1onano y con
tafello
as
. .denc1a
. de las medidas heterodoxas sobre las expec tv
la mc1
inflacionarias.

5.2

popular es el uso de una variable "proxy". El modelo diseñado se basa en
éste enfoque, pero intuye un poco del enfoque de Agenor y Taylor (1992)
quienes penniten que los coeficientes varíen en función de la credibilidad.
La idea es montar un modelo de expectativas adaptativas sin aprendizaje
pasado, y ajustar el coeficiente de las expectativas de acuerdo al nivel de
credibilidad. Es decir, se busca sustituir la forma rígida de adaptación de las
expectativas adaptativas, por una forma que pueda representar mejor la
formación de expectativas. Para esto, utilizarnos las expectativas sin
aprendizaje, y simulamos el aprendizaje pennitiendo que el coeficiente varíe
en función de la credibilidad. Es dificil escoger una proxy de credibilidad,
pero optamos por el diferencial entre las tasas de interés de los bonos
gubernamentales ajustados por la depreciación del tipo de cambio.

donde INF es la tasa de crecimiento en el índice de precios al consumidor,
DEP es la tasa de depreciación del tipo de cambio libre, y DBM es la tasa de
crecimiento de la base monetaria.
Este es un modelo sencillo donde la inflación depende de las expectativas,
de la tasa de depreciación que afecta el precio de los bienes comerciables, y
del crecimiento en la base monetaria, donde cuantificamos los efectos de la
presiones de demanda agregada.
Sin embargo, permitimos que se ajuste el coeficiente a¡ en función de la
credibilidad, se simula de cierta manera una adaptación de la inflación
esperada conforme al nivel de credibilidad. De acuerdo a la siguiente
ecuación:
(8.23) a 11 =Po+ p1 CREDit + ut

donde CREDI es nuestra "proxy" de credibilidad fonnada por la diferencia
entre los CETES y los Tresury Bµls ajustados por la depreciación del tipo
de cambio libre. Es importante notar que entre mayor sea CREDI, menor es
la credibilidad, por lo que se espera que el signo sea positivo, ya que a
menor credibilidad --es decir entre mas grande sea CREDI-- se espera un
efecto mayor. El modelo a estimar sería el siguiente:

Modelando credibilidad

,
efectoEldemás
la
Existen diversos metodos
par~ buscar medir O. simular
•, ·el
nercial
credibilidad sobre las expectativas Y la llamada tnflac1on t
.

109

Por lo tanto,

�110

Ensayos

El programa de estab11ización de México

(8.25) INFt = ªO + Po INFt-1 + P1 CREDI INFt-1+ ª2 DEPt + cx.3
DBMt

111

Grafica 2
Coeficiente de las expectativas ajustado
or el efecto de la credibilidad

Estimando por mínimos cuadrados ordinarios para el periodo de 1982 a
1992 obtenemos los siguientes resultados para la ecuación (8.25). 55
0.85
CUADRO 14. ESTIMACION DEL EFECTO DE LA CREDIBILIDAD
INFt = a.o+ PoINF1-1+ P1CREDitINFt-1+ a.2DEPt + cx.3
DBMlf
Estimación por Mínimos Cuadrados. Variable dependiente INFt
Datos mensuales de 1982:01 a 1992:12
Observaciones Utiles
123
Grados de Libertad 118
RL. centrada
0.788393
RL. no centrada
0.924103
Media de la variable dependiente
0.0393930513
0.0295799680
Error estándar de la variable dependiente
0.0138357302
Error estándar del estimador
Suma de residuos cuadrados
0.0225884368
Regresión F(4,l 18)
0.00000000
Nivel de Siimiftcación de la F
0.00000789
Estadístico Durbin-Watson
2.047666
Q(33_2
49.259183
Nivel de Siimificación de Q
0.03417116
Coeficiente
Error Estándar Estadístico T Siimifícación
0.0077036614 0.0024710393
3.117579
0.00229091
0.5673892462 0.0935888620 6.062572
0.00000002
Po
0.0999461348 0.0135538365
7.374011
0.00000000
a.2
0.0424099566
0.0198160203
0.03439842
2.
140185
a.1
0.0199791380 0.0095254662 2.097445
0.03808901
P1

ªº

Los resultados de la regresión nos permiten construir a.¡, y la siguiente
gráfica nos muestra el comportamiento del coeficiente.

0.8
0.75
¡,-v,..

0.7
'/'

í'---

\I

f'.,---

0.6

0.5

r------

,-

0.55 -- t-

-

-

-

t--·-

u

.r fJ'

,_

0.65

"-

-

~

~-

1/

r--

-

~Jjjj-

\ / V\
-

V

~

r- ·

i--

[\

·-

t-- .

i

---

~,~

,

¡--l1 j

--! ¡_ j

l

Fuente: Estimación propia, con datos de BANXICO.

Es evidente que si permitimos que el coeficiente de las expectativas se
adapte de acuerdo al nivel de credibilidad obtenemos un indicador de cómo
afectan el pr~so inflacionario. Un incremento del coeficiente implica que
1~ agentes pierden _confianza en el éxito del programa de estabilización, y
'.1,JUS~ sus expectativas a la alza. Por el contrario, una caída del coeficiente
implica que _los agentes confían en el éxito del programa, y ajustan a la baja
sus ~xpectat1vas. El problema de credibilidad en la identidad del gobierno
predice una es18?ili~ción rápida pero desfasada hasta que los agentes se
conven~en de la 1dent1dad del gobierno,56 mientras que el problema de falta
de sentido común implica retraso y un aterrizaje lento sobre todo en los
sectores monopólicos.
~s interesante ver como las expectativas se ajustaron a la baja al
implementarse el PIRE, y luego a la alza a partir del segundo trimestre de

55 Desafortunadammte los CEI'ES iniciaroo. a ccti:zarse a mediados de 1982 por lo tanto existen
algunas observaciooes fahantes.

~in embargo,_si cmsi~amos que difecmtes individuos timm peccqiciooes &lt;futintas sobre la
dad del gobiemo Ya1ustao sus expectativas III tiempos difa-entes, el atarizaje puede sec lmto.

1

�112

Ensayos

El programa de estabilización de México

1985, al fracasar el programa. Por su parte, el PACTO se inicia con un
periodo de gran desconcierto y poca credibilidad. El aj_ust~ de las
expectativas a la alza es evidente, y no se ajustaron a la baJa smo hasta
Abril de 1988. Este ajuste coincide con la implementación del control del
tipo de cambio, lo cual nos lleva a pensar que fue un factor importante en el
control de las expectativas. El ajuste fue rápido entre Abril y Junio,57 para
después ir cayendo lentamente. Es decir, en éste periodo el público
identificó el cambio de régimen, y los controles de precios --incluyendo el
tipo de cambio-- contribuyeron a solucionar el problema de la fal!3 de
sentido común.58 Existe un pico a mediados de 1989, y otro pico a
mediados del 90. El primero puede ser causado por el efecto de la
negociación de la deuda externa, y el segundo por la reducción del desliz
cambiarlo de 1 peso a 80 centavos.
Se puede asumir que el aprendizaje no fue tan lento, y que las expectativas
se ajustaron rápidamente a la baja. Y lo que realmente influyó par~ _no
permitir la estabilidad de una inflación baja después del PSE, ~e 1~ pohtica
monetaria amplia del PECE. No por problemas de defic1t fiscal,
simplemente porque se incrementó el precio de los no comerciables debido a
ta entrada de capitales de extranjero, que era un punto clave para el
desarrollo económico en el modelo Salinista.

6.

Conclusiones

desarrollo económico Yaliviaron los efectos depresivos de la contracción de
demanda.
Lo que no se ~uede. ~udar es la necesidad del control de déficit para poder
controlar la mflac1on, con o sin medidas heterodoxas. Las medidas
h~ter~oxas sin can1bios ortodoxos hubieran fracasado. La lógica y la
~stº?ª nos ~muestran que los intentos de estabilizar sin controlar el
défi~1t son simplemente absurdos. El gran mérito del PACTO fue
precisamente el control del déficit fiscal. Los impuestos subieron en 5% de
PIB,; el gasto corriente disminuyó 1.25% del PIB, y el gasto de capital en
un 1~ de PIB. Es evidente que los que pagaron el mayor precio fueron los
contnbuyentes, ya que el gran incremento de los impuestos fue Ja base para
alcanzar la corrección fiscal.

Mucho se ~rom~onó la reducciones en el ISR y el IVA, si bien éstas y
otra_s tasas 1~pos1t1vas han disminuido, el aumento en la recaudación no se
baso .en el incremento de tasas impositivas, sino en el incremento de
contnbuyentes, y sobre todo, la creación de nuevos impuestos.
En 1~ refer;~te al punto del control de precios, es justificable desde el punto
de vis~ teonco_de acuerdo a la sección 4. Sin embargo, el control debió de
haber s~do ~edi~te criterios de concentración de mercado, y en México se
~ºº!rolo pnmordialmente los precios de los productos básicos, lo cual es
Justificable.con_ ?nes de redistribuciones, mas no de eficiencia. ni de ayuda
en la coordinac1on para el control de la inflación.

Podemos concluir que un choque de tipo 01todoxo hubiera significado un
ajuste más lento del proceso inflacionario, y que uno heterodoxo no habría
tenido éxito, en el largo plazo como nos indica la teoría en el capítulo 2, y
muy probablemente tampoco en el corto plazo, como se prese~~- la
evidencia en el capitulo 5. La coll!binación de ambos es lo que penmtto el
éxito del PACTO.

Bibliografía
En cuanto a la política monetaria ligera del PECE, es evidente que el
ingreso de capitales que generara inflación se hubiera dado aún sin el
control del tipo de cambio, simplemente porque la productividad marginal
del capital en México es mayor que en E.U. porque contarnos con menos
capital, y que estos capitales contribuyeron con recursos reales para el

l.

2.

57 Se puede argumaitar que es ai éste periodo cuando los agaites recaioan el cambio~ régimen.
58 En palabras de Jarque y Téllez (1993), las medidas pmnitiacn que los agmtes "brincaran a la
alba-ca simultáneamente".

113

Agé~o~•. Pierre ~chard, and Mark P. Taylor (1992). "Testing
Credib1hty Effects '. IMF staff papers. (Septiembre). pp 545-71.
An~r~~n, Torben y Ole Risager (1988). "Stabilization policies,
credib1hty, and interest rate determination in a small open
economy". European Economic Review 32.

�114

Ensayru
El programa de estabilización de México

3.

Barro, Robert J. (1986). "Reputation in a model of monetai:Y policy
with incomplete information". Journal of Monetary Econom1cs.

14.

. y David Gordon (1983a). "A positive Theo1! of
-M-o-ne-tary--Po-1-icy in the Natural Rate Model". Journal of Pohbcal
Economy.

15.

(1983b). "Rules, Discretion and
Reputation in a model of monetary policy". Joumal of Monetary
Econom.ics.

16.

6.

Baxter, Marianne (1985). "The role of Expectations in Stabilization
Policy". Journal of Monetary Econom.ics (Mayo).

17

7.

Blanco, Henninio y Peter Garber. "Recurrent Devaluation . ~d
Speculative Attacks on the Mexican Peso". Joumal of Poht1cal
Economy. 1986.

18.

8.

Blackburn, Keith y Micheal Christensen ( 1989). "~~netary Policy
and Policy Credibility: Theories and Evidences . Journal of
Econom.ic Literature.

9.

Cagan, Phillip. 1956, "The monetary dynami~s of hyperinflation".
In Milton Friedman, ed., Studies in the Ouant1ty Theory of Money.
Chicago: University of Chicago Press.

10.

Cukierman Alex y Allan H. Meltzer ( 1986). "A Theory of
Ambiguity,' Credibility and lnflation under Discretion and
Asymmetric lnformation". Econometrica 54.

11.

Cuthbertson Keith, Stehpen G. Hall, y Mark P. Tayl~r (1.992).
Applied Econometric Technigues. Ann Arbor: The Uruvers1ty of
Michigan Press.

4.

5.

19.

20.

21.

22.

12.

Deserpa, Allan C. (1993). "Pigou and Coase in Retrospect".
Cambridge Journal ofEconomics.

13.

Dombusch, Rudiger (1991). "Credibility and Stabilization". The
Quarterly Journal of Economics (Agosto).

23.

24.

JJ5

Draz.en, Allan (1988). "Stabilization Policy in Open Economies.
lntroductory Remarks". European Econom.ic Review 32.
. . .
y Elhanan Helpman (1988). "The Effect of Policy
Ant1c1pat1ons on Stabilization Programs". European Econom.ic
Review32.

Frydman, Roman y Edmund Phelps (1983). Individual Forecasting
and Aggregate Outcomes.Cambridge: Cambridge University Press.
Jarque, Carlos M. y Luis Téllez ( 1993). El combate a la inflación.
Editorial Grijalbo. S.A. de C.V. México, D.F.
Johnston, John (1991). Econometric Methods. McGraw-Hill Book
Co.
Kraser, William S. (1980). "The peso problem in testing the
efficiency of forward exchange rate markets". Journal of Monetary
Economics 6.
Kydland, Finn y Edward C. Prescott ( 1977). "Rules rather than
discretion: The inconsistency of optimal plans". Joumal of Political
Economy, (Junio).
Miller, Marcus y Alan Sutherland (1993). "Contracts, Credibility
and Common Knowledge: Their influence on Inflation
Convergence". IMF Staff papers. (Marzo).

PC RATS Version 4.0. (Thomas A. Doan). Estima, Evanston, 11.
1992.
and Neil WaJJace (1981). "Sorne Unpleasant
Monetarist Arithmetic". Federal Reserve Bank of Minneapolis.
Ouarterly Review S (Fall): 1-17.
Sirnonsen, Mario Henrique (1988) "Estabilizacion de precios y
políticas de ingresos: teoría y estudio del caso del Brasil" en Bruno,
Di tella, Dombusch y Fisher. Inflación y Estabilización : La
~xperiencia de Israel, Argentina, Brasil. Bolivia y México. El
Trimestre Econom.ico. Lecturas. Fondo de Cultura Economica.

�J16

25.

Ensayos

Ensayos· Vol11menXIJI, Núm. l. Mayo 1994-Pp. 117-152

La conducta de un goblemo ''benevolente":
restricciones sobre las series de tiempo de impuestos
e lnflacl6n y prueba economébica
para el caso de México

Taylor, John B. (1979). ~S~ered Wage Setting in a Macro
Model". American Econorruc Review (Mayo).

Pablo Camacho Gutiérrez1
S. somete a prueba Is hipótesis de que el gobierno mexicano es "benevolente•: es decir,
que elige squels combínación de fuentes de Ingresos que cumpla no sólo con sus
necesidades presupuestarias, sino que también sea /a que rrinimce los costos socia/es
ocasionados por el uso de dichas fuentes. Se consideran el Impuesto inffscion8/ÍO y los
Impuestos al producto, y medante el análsis econométrico de sus series de tiempo, se
concluye que, efectivamente, no se puede descartar esta conducta "optimizadora" del
gobierno mexicano durante el periodo que va de 198() a 1992. Metodológicamente, sa
utilizan los métodos estadísticos más modernos para realizar pruebas de "raices
unitarias" y "cointegrsción•.

l.

Introducción

Como en toda decisión, la evaluación de cualquier política económica se
realiz.a en función de un análisis de costo-beneficio; de esta forma, la regla
es que las decisiones de política generen un beneficio neto positivo. Claro es
que entre mayor sea este beneficio neto, más "preferible" será cierta política.
A este respecto, una de las mayores controversias que se han gestado en
torno a la política económica de las administraciones de los Presidentes
Miguel de la Madrid y Carlos Salinas, se refiere a la política de
financiamiento del gasto público; más específicamente, al control del
fenómeno inflacionario. La discusión sobre este aspecto en particular se
fundamenta en el supuesto "alto costo social" que ha causado dicha política;
ello da pie al cuestionamiento sobre si existen medidas de política
alternativas que permitan el control de la inflación, pero con un menor
costo social.

Dada esta controversia, el presente análisis tiene como objetivo el realizar
un análisis más profundo del tema en cuestión, de forma tal que se llegue a
una conclusión más acertada.
Con tal objetivo, este trabajo se divide en cinco secciones: la primera
consiste en una introducción que explica el problema general que se
1

EgrtS&amp;do de la Farultad de Ecaiomía de la Uúvcnidad Autá:i&lt;ma de Nuevo Lcái. Oficina del
del Subseadario de Cancrcio, SECOFI.

ISeSa' ~ecial

�118

Ensayos

analiza, se hace referencia a algunos antecedentes teóricos y se especifican
las hipótesis a evaluar; en la segunda sección se ~xpone la met~logía a
seguir, y en particular se detalla el modelo a ~stimar; en la seccion 3 se
incluyen las técnicas de estimación; en la cuarta sección se presentan las
estimaciones del modelo; la sección 5 es la de conclusiones.

1.1

Gobierno y sociedad: gasto público y financiamiento

El tema general de esta investigación se refiere a las necesidades de
financiamiento que presentan todos los gobiernos y, en particular, a la
forma como estas necesidades han sido resueltas por el gobierno mexicano
durante el período que comprende desde el segundo trimestre de 1980 hasta
el tercer trimestre de 1992.
Dichas necesidades de financiamiento surgen de las actividades que los
gobiernos tienen que realizar en beneficio de la sociedad _que gobie~nan. De
hecho, el ente gobierno tiene su razón de ser en las necesidades sociales q~e
debe satisfacer: administración de justicia, defensa de la soberarua,
realización de obra pública, etc.
Es decir, el gobierno surge cuando un grupo de individuos organizados en
sociedad, deciden crear a un ente superior que satisfaga sus necesidades
comunes o sociales, en forma más eficiente.
No obstante, los gobiernos no pueden satisfacer estas necesidades sociales
sin hacer uso del gasto público. Y es en este punto donde comienzan los
problemas, dado que el gasto público debe ser financiado de alguna forma,
por lo que es necesario crear las "fuentes" que generen los recursos
suficientes para su financiamiento.
Está claro que si la sociedad es la beneficiaria de las actividades ~ue
desarrolla el gobierno, entonces ella debe aportar los recursos que financien
el gasto público.
Así, la presente investigación parte de un principio básico:
El gasto público es indispensable para toda sociedad, y por ello el
.financiamiento del mismo por parte de ésta es ineludible.

Gobierno "benevolente" e inflación: el caso de México

1.2

119

Fuentes de financiamiento

~in embar~o, las fuentes de financiamiento del gasto público son
igualmente importantes, dado que cada una de éstas tiene efectos distintos
sobre el comportamiento general de la economía, así como en las decisiones
de mercado que toman los individuos en lo particular.
Las P?ncipale~ fuentes de ingreso o de financiamiento a que pueden
recumr los gobiernos son las siguientes:
1.

Aplicación de impuestos: directos e indirectos.

2.

Emisión de dinero: impuesto inflacionario.

3.

Emisión de deuda: colocación de bonos gubernamentales.

Los_impuestos son una contribución obligatoria que los individuos hacen al
gobierno Y cuya creación, estructura y por ende monto son determinados
por el _mismo, ~ro siguiendo ciertos criterios de equictid y de eficiencia,
entendida la pnmera como el que los impuestos representen un mismo
"sa~rifi~io fiscal" para todos y cada uno de los individuos, mientras que la
efic1enc1a en la aplicación de los impuestos está relacionada tanto con la
tasa impositiva como con el total recaudado, es decir, "que se esté en el lado
correcto de la curva de Laffer".
Por otra parte, la emisión de dinero corno fuente de financiamiento consiste
en la creación de dinero que ocasiona aumentos consecutivos en eÍ nivel de
~recios Ypor ende reduce el valor real del dinero, pérdida que equivale a los
ingresos que el gobierno "capta" de esta fuente y que por sus características
se denomina "impuesto inflacionario".
La coloc~ión de bonos gubernamentales es una contribución no obligatoria,
que pernute a cada individuo decidir por sí mismo el comprar o no bonos de
acuerdo al rendimiento y seguridad que presenten. Así pues, la emisión de
bonos puede no ser una fuente segura de ingresos para el gobierno.
Todavía más, de acuerdo con el teorema de BarrerRicardo, en el largo
~lazo, cuando se tenga que pagar la deuda contratada --capital más
tntereses--, la emisión de bonos se traducirá en una mayor recaudación
fiscal y/o en un incremento en la tasa de crecimiento del dinero; es decir. en
el largo plazo el gobierno sólo cuenta con estas dos últimas fuentes· de
ingresos.

�120

Ensayos

Por lo mismo, este análisis únicamente considerará como fuentes de
ingresos públicos: el impuesto al producto y el impuesto "inflacionario" -enfoque de largo plazo.

1.3

~º~~mía, el cual representa una mayor parte del presupuesto de
tndiVIduos con menores recursos.

los

At~•

Desafortunadamente, la realidad muestra que el problema no tennina con la
creación o detección de las fuentes de financiamiento del gasto público,
debido principalmente a que éstas generan costos sociales diferentes entre
sí.

Implicaciones de política

1.4

Esto es, si tanto la aplicación de impuestos como la emisión de dinero no
ocasionaran problema social alguno, o si por lo menos los costos sociales
que generan fueran iguales, entonces, el gobierno solamente tendría el
problema de reunir los ingresos necesarios para financiar su gasto, sin
preocuparse de cuál fuente los obtenga, dado que los costos sociales que
genera el uso de cada una de ellas serían iguales. Es decir, no tendría el
problema de elegir aquella fuente o combinación de fuentes de ingresos que
ocasione el menor costo social posible.

Ya que el fin _de todo gobi_erno es resolver las necesidades públicas que
presen~ la soci~d, es obvio que en esencia ésto significa que el objetivo
del gobierno es mcrementar en todo lo posible el bienestar de la misma.

:::a

tant~, aún su~ni~ndo una situación en la cual el gasto del gobierno
. ta benefico en tenn~nos net~ -descontando por costos sociales en que
~ _mcurre para financiarlo--, esto no necesariamente implica un caso
optimo, ya ~e com_o se acaba de señalar, el fin de los gobiernos es elevar en
tod~ lo pos1~le el bienestar social, fin que únicamente se alcanza cuando la
sociedad obtiene el mayor "beneficio neto" posible del gasto público lo cual
a su vez depende de los siguientes factores:
'

Sin embargo, la evidencia empírica señala que ambas fuentes de
financiamiento: la aplicación de impuestos y la emisión de dinero,
ocasionan distorsiones que afectan directa e indirectamente a los agentes
económicos, disminuyendo el bienestar de los mismos; pero además, es un
hecho que estas distorsiones varían según la fuente de financiamiento que se
emplea.

Respecto al impuesto inflacionario, no existe forma alguna de siquiera
intentar que este impuesto cumpla con las condiciones de equidad ya
mencionadas. De hecho, la experiencia señala que este impuesto es
altamente regresivo, debido a que afecta principalmente al circulante de una

121

este impuesto produce una _serie_ de distorsiones en los precios
re!1v~ que se traducen en una as1gnac1ón ineficiente de los recursos
~r ~vos de una economía; en general, este impuesto ocasiona
mce~i umbre Y des~~anza en, los agentes económicos, impactando
ne~ivamente en la actiVJdad economica presente y futura de toda . dad
e incrementando así los costos sociales que se de ·
de
;:c•e '
financiamiento.
nvan
esta ente de

Costos implícitos de las fuentes de financiamiento

En cuanto a los costos sociales que genera el uso del impuesto al producto,
éstos se derivan directamente de los costos que implica su recaudación, pero
también de su carácter obligatorio, del incumplimiento de los términos de
equidad horizontal y vertical y, en todo caso, de que se trata de una
substracción de recursos del sector privado que sería eficiente si y sólo si
cada peso --o nuevo peso-- que se extrae tiene un mejor uso en el sector
público, lo cual únicamente sucede cuando este dinero se destina a la
realii.ación de obras y servicios públicos --rentables socialmente--, en donde
el gobierno tiene ventajas comparativas.

Gobierno "benevolente" e inflación: el ca.so de México

l.

2.

D~ la cuantía del gasto público y de la eficiencia con la cual es
asignado.
De 1~ ~nimización de los costos sociales que conlleva el
financiamiento del gasto público.

Si consi~r~os un caso "extremo" en el cual el monto de recursos públicos
Y la eficiencia en su asignación se determinan en fionna ,
en di ha - . ,
.
,
exogena, entonces,

e si~c!on, el gobierno solo puede incrementar el "beneficio neto"
del ~o público mediante la min.imíz.ación de los costos sociales que
ocasiona el uso de las fuentes de financiamiento de que dispone.
Por lo mismo, podemos derivar otro principio básico de este trabajo:

El verdadero problema que enfrenta todo gobierno benevolente2, es elegir
2

U:i obi
ben
8 ano
cvolmtc es aquel que se preocupa p&lt;r el bicnc.&lt;tar de la sociedad a la cual

�122

Ensayos
Gobierno "benevolente" e inflación: el caso de México

aquélla combinación de fuentes de ingr~os que cumpl~ ~º. sólo con su
restricción de presupuesto, sino que tambzen sea la que m1mm1ce los costos
soeza/es ocasionados por el uso de dichas fuentes.

1.5

Algunas consideraciones de la investigación

Dado lo anterior, el obJetivo del presente trabajo es. analizar si ~I gobierno
mexicano, durante el período comprendido entre e~ segund~ trimestre de
1980 y el tercer trimestre de 1992, ha cons_i~erado o no ~I b~enestar de la
sociedad al momento de instrumentar su pohttca de financ1anuento de gasto
público.
Es decir este análisis sostiene que los problemas en el financiamiento del
gasto público no sólo deben enfrentarse en un s~ntido restringid~ de obtener
únicamente recursos financieros, sino que considerando que existen formas
dtversas de financiar el gasto, y que cada una de éstas presenta diferentes
consecuencias sociales, se solucione este problema en un sentido amplio
que sí considere esta diferencia en costos sociales, de tal for~a que la
solución a la que se llegue sea la óptima; es decir, que se satisfagan los
requerimientos de ingresos por parte del gobierno y que a la vez se causen
los menores costos posibles a la sociedad.
En la literatura económica, las bases teóricas de este problema se remontan
al artículo de Phelps (1973), "Inflation in the Theory of Public ~inan~e", ~n
el cual se prueba que la tasa impositiva óptima del impuesto 1~~c1onano
debe ser mayor que cero --positiva--, es decir, que en el o_pt_1~10 este
impuesto debe aplicarse. Pero además, Phelps señ~a ~a fact1b1hda~ de
sustituir ingresos provenientes de una fuente de financ1am1ento por aquellos
que se obtienen de la fuente alternativa.
Posteriormente, Mankiw (1988), en su artículo "The Optimal Collection of
Seigniorage: Theory and Evidence", realizó un análisis empírico que ha
servido de punto de referencia para estudios posteriores.
El modelo utifü:ado por Mankiw se deriva de la Teoría del lmp~esto
Óptimo. Mankiw expresa el problema de fínanciarnie~to de un gobierno
benevolente como la minimización de los costos sociales esperados que
ocasiona el uso de las fuentes de financiamiento con las cuales cuenta, pero
sujeto a que se cumpla la restricción de presupuesto del propio gobierno.

gobiana.

123

Sin embargo, vale advertir que Mankiw no tiene como objetivo resolver este
problema hasta obtener las tasas impositivas óptimas, ya que únicamente le
i~teresa probar si el gobierno --en su caso el de los E.U.A.-- se comporta,
0
!tende_ a . ~mportarse, como un gobierno benevolente; por ello, su
mv~t1gac1on _solamente analiza las condiciones de primer orden que se
derivan del citado problema, siendo éstas en realidad unas condiciones
~ébil~ . :--n~arias pero no suficiente- que de no cumplirse,
1mpos1b1htarian concluir que la tasa del impuesto inflacionario aplicada es o
puede ser la óptima.
En gen~ral, este ti~ de modelos presentan, por añadidura, un enfoque
alternativo que explica el comportamiento de la inflación, partiendo del
supuesto restrictivo de que los procesos inflacionarios son de carácter
netamente recaudatorio, ignorando otros determinantes de los mismos.
A la fecha, los análisis sobre si la Teoría del Impuesto Óptimo explica cómo
los gobiernos elaboran sus políticas de financiamiento de gasto público --es
dec~r, si es una teoría positiva que describe cómo es que se da este
fenomeno--, reportan resultados no concluyentes, lo cual acrecienta el reto
de este trabajo.

De hecho, se ha estado gestando una visión distinta del problema, la cual
señala que son factores políticos los principales determinantes de la forma
en que un gobierno financia su gasto. Por lo mismo, la importancia de esta
investigación proviene de la inconsistencia en los resultados obtenidos hasta
el momento, así como del perfeccionamiento continuo que han estado
experimentando las técnicas estadísticas y econométricas necesarias para
realizar una estimación confiable de los modelos de series de tiempo, como
el que se utiliza en esta investigación.

1.6

Hipótesis

Nula.
Ho: La Teoría del Impuesto Óptimo explica satisfactoriamente el
comportamiento de la(s) política(s) de recaudación de ingresos utilizada(s)
Por el gobierno mexicano, durante el período que comprende del segundo
trimestre de 1980 al tercer trimestre de 1992.
Alternativa
Ha: Se rechaza Ho.

�Gobierno ''b,enevolente" e inflación: el caso de México

124

Ensayos

2.

Metodología

2.1

Modelo

~t)= .:f._ ;

125

la tasa de crecimiento del producto en t

y~

Este trabajo utilizará un modelo muy similar al propuesto ~r Mankiw
(1987). Sin embargo, antes de expresar el modelo, ~s necesario exponer
algunos de los supuestos sobre los cuales descansa el mtsmo:

Así.pues, el término 'lt(t)kY(t) representa el total de ingresos que se captan
deb.1do a ~a ~ impositiva que se aplica 7t(t)• es decir, los ingresos que se
~n~ u~camente, d? cambios en el nivel de precios --impuesto
m~actonano--; el te~no ~t)kY(t) expresa el total de ingresos que se
obtienen de unN•cambio en la base impositiva -·~t)*·, es decir, "ingresos
producto del semorage".

La demanda de dinero está dada por:

1.-

3.- Las funciones de costos sociales de ambos tipos de impuestos, están
dadas por:
2

f('t ) Y, donde f(.) &gt; O y f'(•) &gt; O,

donde,
~ t)= dinero

en cir~ulación en ~I período t,
P(t) = nivel de precios en el penodo t,

que representa la función de pérdidas sociales muertas causadas por -r, la
cual se supone que es cuadrática y homogénea en la producción, y
2

h(1t ) Y, donde h'{1t) &gt; O y h"(1t) &gt; O,

Y(t)= nivel de producción en el período t, que es exógeno,
k

= es una constante de la demanda de dinero.

Además, se supone que los saldos monetarios reales no dependen del nivel
de inflación.
2.-

Los ingresos totales en el período t están dados por:
T (t)

_M_ = _M_ * _M_ = (1t(t/~t))kY(t)

M

De acuerdo con lo expuesto hasta el momento, una política de
fir1~ciamiento óptima --para un gobierno benevolente-- es aquella que
~1~e los requerimientos de ingresos por parte del gobierno, y a la vez
nummtza los costos sociales que ocasiona.

= • (t)Y(t) + (1t(t) + ~t)) kY(t)

donde, el término •(t)Y(t) expresa el total de ingreso~ recaudados por medí~
de impuestos sobre el producto -·•et) es la tasa del impuesto al pr~ucto--,
por su parte, (7t(t/~t)) kY(t) representa los ingresos totales que proVtenen de
la emisión de dinero:

p

que e.s la función de costos sociales ocasionados por 1t, que al igual que la
antenor, se supone cuadrática y homogénea en producción.

P

Por lo tanto, el problema que enfrenta un gobierno benevolente es el de
minimizar los costos sociales esperados de su política de financiamiento del
gasto:
CX)

Min E(t)

oJ

e -ps [f('r2) + h(n2)] Y ds

sujeto a que se cumpla la restricción de presupuesto
00

00

oJ e -ps G(t+s)ds+B(t) = oJ e ·PS[•(t+s)~t+s/8{t+s) k] y ds
1t(t)= R_ ; la tasa de inflación en el periodo t,
p

donde,

�126

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

Ensayos

preocupa por cumplir con las tres condiciones arriba citadas.

G(t+s) = gasto real en el período t+s (para s &gt; O), exógeno,
B(t)

p

=deuda real del gobierno en el período t,
= tasa real de descuento, que se supone

constante a través del

tiempo,
E(t)

127

El signifi
, · de cada una de estas condiciones se presenta a
.
~,ado economtco
contmuacion:

•

La c~ndición (2.1) señala que en todo período t+s, el costo social
~gmal ~perado del impuesto al producto debe igualar su costo
social ma_rginal que genera en el período presente t, dado un nivel de
gasto ~xogen? G(t+s)· . Más aún, si el nivel del gasto público en
~ual~uter pe_nodo ~ igual ª su nivel permanente, esta condición
~mphca la igualacion intertemporal de las tasas marginales del
tm~uesto al P~~ucto, ya que el costo social marginal de este impuesto
~sta _en func1on de su propia tasa impositiva marginal; 0 bien
n~phca ~ue ~~ tasa marginal del impuesto referido se mueve en 1~
misma direccion que el nivel del gasto público, pero en una magnitud
que depen~ del costo social marginal que genera.
~n .cualquier caso, resulta claro que la elección de la tasa marginal
~ptima del impuesto al producto es un problema de decisión
mt~rtemJ&gt;&lt;:&gt;ral:_ la igualaci~n de los costos sociales marginales en todo
pe~odo, impi~e que existan reasignaciones intertemporales que
meJor~~ el bienestar de los agentes económicos. Además, esta
~cuacion muestra que el costo social marginal causado por el
impuesto al producto, se comporta como una variable mar/inga/e 0
"random walk" si se ignora el operador de esperanza matemática. '

•

P~r su _parte, 1~ ,condición de primer orden (2.2), proporciona la
~sma inform~i~n que la anterior, pero con respecto a la elección
mtertemporal optima de la tasa del impuesto inflacionario.

•

Por_ último, (2.3) señala la "regla" para elegir la mejor combinación
~s~ble de fuentes de financiamiento en un mismo período t, la cual
mdtca que las tasas marginales de ambos impuestos deben ser tales
que los ~tos sociales marginales que generen sean iguales, de mod~
que. no exista otra combinación alternativa contemporánea que mejore
el bienestar de los individuos en el período referido.

= operador de esperanza matemática en t.

El resto de las variables ya han sido definidas. En este problema el gobierno
sólo cuenta con dos variables de política: 't y 1t. La solución de este
problema proporciona la "regla de financiamiento óptima", es decir, las
tasas impositivas óptimas del impuesto inflacionario y dP-1 impuesto al
producto; que son las tasas impositivas que todo gobierno benevolente debe
aplicar.
Sin embargo, como ya se ha mencionado, el objetivo de este análisis no es
determinar los niveles óptimos de t y de 7t sino que, como en otras
investigaciones, la presente también se enfocará únicamente al análisis de
las condiciones de primer orden que se obtienen de este problema, ya que
sólo se quiere probar si el comportamiento de las políticas monetaria y fiscal
adoptadas por el gobierno mexicano, corresponde en cierta forma a lo que
predice la Teoría del Impuesto Óptimo, pero sin especificar si dichas
políticas han satisfecho las condiciones de segundo orden del problema:
condición suficiente para determinar si el gobierno ha aplicado tasas
impositivas óptimas.
Ahora bien, las condiciones de primer orden que se derivan del problema
anterior son las siguientes:
E(t){f[1(t+s)H = f ['t(t)1

(2.1)

E(t){h'[1t(t+s)H = h'[1r(t)1

(2.2)

h'{1t(t)1 = kf [t(t)1

(2.3)

La satisfacción de estas tres ecuaciones representa una condición necesaria,
pero no suficiente, para concluir que las políticas fiscal y monetaria
aplicadas son óptimas. Aún si se prueba que estas tres condiciones se
cumplen, no podrá concluirse que el gobierno esté aplicando tasas
impositivas óptimas, cuando más, podrá decirse que existe evidencia de que
--por lo menos-- el gobierno busca aplicar dichas tasas óptimas, dado que se

Ahora bº1en, dado que se ha supuesto que las funciones de costos sociales
son de se~ndo grado, tanto en 7t como en t, las ecuaciones (2.1), (2.2) y
(2.3) _son lmeales; de esta forma, la satisfacción de cada una de estas
~uaciones pu:de ser p r ~ utilizando las variables 1 y 1t, las cuales son
as tas~ margmales del impuesto al producto y del impuesto inflacionario
respectivamente.
'

�128

Ensayos

Gobierno "benevolente" e inflación: el caso de México

Por ejemplo, si suponemos que las funciones de costos sociales están
representadas por:
f(-r)= [ a1 + (b 1/2) -r&lt;i] Y(t)
h(1t)= [ 82 + ~/2) 1t(t)2 ] Y(t)
entonces, las condiciones de primer orden son:

129

como proporción del Producto Interno Bruto --PIB.
INFLA = cociente entre el Indice Nacional de Precios al Consumidor __
~ - - del último mes del trimestre, t, y el INPC del último mes del
trimestre, t-1; es decir, la inflación trimestral.
La información ~obre el INPC y sobre los ingresos tributarios del gobierno
federal, ~ obtuvieron de los reportes del Banco de México; los datos sobre
el ~m tnmestral, se tomaron de los boletines trimestrales del Instituto
Nacional de Estadística Geografía e Informática --INEGI.

Más concretamente. la variable INFLA se mide en la forma señalada a
continuación:
1t(t) = {b¡ /bi) k 't(t)
Por lo tanto, en sí mismas, las tasas marginales impositivas -r(t) y 7t(t), son
buenas aproximaciones para medir los costos sociales marginales
provocados por los impuestos al producto e inflacionario, respectivamente.
Sin embargo, debido a la carencia de información, resulta prácticamente
imposible la estimación de las tasas impositivas marginales 't(t) Y 1t(t), por lo
cual las variables que se utilizarán son la tasa promedio del impuesto al
producto (IMP) y la inflación (INFLA). Así, esta investigación padece de_ la
limitante de utilizar variables promedio, como en todos los estudios
realizados sobre el tema, pero que como acertadamente critica Dornbusch
(1989), no son las que señala la teoría.

2.2

Definición de variables

Debido a que, como se mencionón, la estimación de las tasas impositivas
marginales de los impuestos al producto e inflacionario resulta
prácticamente imposible, el presente trabajo --como en todas las
investigaciones que se han realizado al respecto-- no utilizará las variables -r
(t) y 1t(t) como sus variables de análisis ya que_ éstas,_ ~egún la _notación
utilizada hasta el momento, representan las tasas 1mpos1ttvas marginales de
las fuentes de ingresos; por lo mismo, es necesario definir dos nuevas
variables: INFLA e IMP, las cuales son la tasa de inflación y la tasa
impositiva promedio estimada del impuesto al producto, respectivamente.
Las variables de estudio se definen --miden-- como:
IMP

= relación trimestral de los ingresos tributarios del gobierno federal,

•
•

ya que se pretende que esta variable capture la inflación trimestral, y
dado que el INPC inicia un trimestre, t, con el valor del último mes
del trimestre anterior, entonces,
el ~bio en el nivel de precios durante el trimestre t, está dado por el
cociente e~n:e el INPC del último mes del mismo trimestre t, y el
INPC del ultimo mes del trimestre, t- J:
INFLA(t) = INPC &lt;tl
INPC (t-1)

De esta forma, las condiciones de primer orden (2.1), (2.2) y (2.3) son
reexpresadas como:
INFLAct+s) = 0 INFLAct)
IMP(t+s)

=0

*

IMP(l)

INFLAct) = B IMP(t)
*

(2.1 ")
(2.2")
(2.3")

donde, 0 Y 0 son parámetros que se supone son iguales a 1 de acuerdo con
las condiciones de primer orden (2.1) y (2.2); el parámetr¿ B puede tomar
cualquier valor mayor que cero.

�130

Ensayos

2.3

Procedimiento

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

3.

Se analizarán3 las variables INFLA e IMP, para probar si éstas siguen
una comportamiento "random walk" 4 o bien, si presentan cualquier
otro tipo de comportamiento no-estacionario.

l.

En base a los resultados obtenidos en la etapa anterior, se procederá a
la estimación de la ecuación (2.3"). Es deci'1 los resultados que se
obtengan de la etapa I determinarán el método de estimación de la
ecuación (2.3").

II.

Esto es:
a) Los posibles resultados de la etapa l son:

.

.

las variables IMP e INFLA son estacionarias; no presentan tipo
alguno de comportamiento no-estacionario,

•

la existencia de una raíz unitaria en el componente AR(l) de cada
una de las variables analizadas,

•

la existencia de cualquier otro proceso no-estacionario.

b) Si se encuentra que an1bas variables son representadas por procesos
estacionarios, la condición (2.3") sí puede ser evaluada mediante el método
de mínimos cuadrados ordinarios --MCO.
Pero si se comprueba que las variables de interés presentan una raíz unitaria
en su componente AR(l), entonces, ta estimación de
ecuac!ón _(!.3")
mediante MCO es incorrecta, siendo en este caso necesano la reahzac1on de
una prueba de cointegración a las variables INFLA e IMP, con el fin de
analizar si éstas presentan un comportamiento similar en el largo plazo.

!ª

De igual forma, si las variables presentan cualquier tipo de comportamiento
no-estacionario diferente a un proceso "random walk", entonces (2.3")
podrá ser estimada por MCO si y sólo si, las variables de análisis han sido
previamente estacionarizadas.
3 Estimacién de las ecuaciooes (3.1") y (3.'.2").
.
4 La finalidad de ao es probar en forma indirecta. si las variables INFLA e IMP siguen lUl pr~
martingale, tal oomo lo smala la teoria en las ecuaciwes (3. l) -~ (3.2); didla_ prueba no es pOS1ble
de realizar en forma directa, debido a que se dcscmoce la funciw de probabilidad de cada 1U1a de
e!tas variables.

J31

Estimación del modelo

~adas_ 1~, condiciones de primer orden (2.1 ") y (2.2"), la presente
mvesttgac1on supone a priori que las variables INFLA e IMP siguen un
proceso "random walk", por lo cual este trabajo no evaluará dichas
ecuaciones empleando el estadístico t de la teoría asimptótica estándar en la
docimacia de las hipótesis: 0=1 y 0"=l, los cuales son los parámetr~ que
corresponden a las ecuaciones mencionadas.
Lo anterior es de hecho una necesidad, debida a que una adecuada

estimación de los modelos de regresión lineal, utilizando el método de
mínimos cuadrados ordinarios --MCO--, depende del supuesto de que la
matriz n-I XT X tienda a una matriz positiva y finita a medida que el tamaño
de la muestra n tienda a infinito. Esta conqición no se cumple si se trabaja
con variables no-estacionarias, ya que cualquier tipo de comportamiento noes~ionario --incluyendo el proceso "random walk"-- implica que la
varianza de la serie tiende a infinito.
~or .otra parte, la estimación de la ecuación (2.3 ") presenta un problema
smular. En este caso, el problema se refiere a la posible estimación de una
"regresión espuria" debido al uso de variables no-estacionarias.
Por e~emplo, si se tiene que xt y Yt son las variables de análisis, y que
ademas ambas son variables no-estacionarias, entonces, si se corre una
regresión de Yt contra xt, es muy posible que se encuentre una relación
"estadísticamente significativa" entre ellas, aún cuando lo único que tengan
en común sea la tendencia'a incrementar su valor a través del tiempo.
Un claro ejemplo de una regresión potencialmente espuria, es presentado
por Granger y Newbold (1974), quienes utilizando un experimento Monte
Cario, encontraron que si las variables Xt y Yt pueden ser representadas por
procesos "random walks sin constante", el estadístico t utilizado para probar
--1~ hipótesis nula-- Ho: 6=0, en la regresión Yt = a + 6 Xt + lit, rechaza Ho
mas veces de lo que debería, e inclusive la rechaza con mayor frecuencia
entre mayor es el tamaño de la muestran. Tiempo después, Phillips (1986)
probó que en dicho caso el estadístico t siempre rechazará Ho en forma
asimptótica.
1:&gt;r tanto, resulta claro que si las variables INFLA e IMP siguen cualquier
tipo de comportamiento no-estacionario, la ecuación (2.3") no debe ser
estimada utilizando la teoría asimptótica estándar, a menos que estas
variables puedan ser estacionarizadas, ya sea mediante su diferenciación o

�132

Ensayos

por su "destendenciación".
Ahora bien, si se cumplen las condiciones de primer orden (2 l ") Y (2.2"),
de tal forma que las variables arriba citadas son gener~ por ~rocesos
11
~11,.~11, entonces, la estimación de la ecuac1on• (2.3 )IMP
debe
random ..WCW\l)
1
considerar únicamente las primeras diferencias ~ las vru:iab ~
e
INFLA, debido a que éstas sí siguen un comportamiento estac1onano.
Sin embargo estimar la ecuación (2.3") de estafonna, equivale a correr una
regresión de' tos errores de la variable dependiente contra los errores de la
variable independiente, los cuales se supon~ ~cm _re~rese~tados por procesos
estacionarios, pero que no aportan informac1on s1gruficat1va alguna.
Así, en el caso de que se cumplan las condiciones de primer_ord~~ (2.1 ") Y
(2.2"), ta evaluación de (2.3") debe hacerse mediante la real17.ac1on de una
prueba de cointegración a las variables INFLA e IMP. ~on el fin _de probar
si por to menos estas variables sigu~n ~n comport~mento s1mtlar en el
largo plazo, es decir, si presentan algun tipo de relac1on entre ellas. aunque
no se trate de una relación causal.

3.1

Pruebas de raíz unitaria

En términos generales, las "pruebas de raíz unitaria" básicas Y más
conocidas pueden distinguirse en tres tipos:
t.

Pruebas Dickey-Fuller (DF).

2.

Pruebas Dickey-Fuller Aumentadas (ADF).

3

Pruebas Phillips-Perron (PP).

Todas estas pruebas tienen como objetivo detectar si 1~ ~ables de ~álisis
siguen cualquier tipo de comportamiento no-~stac1onar~o. Es decir, 1~
"pruebas de raíz unitaria" permiten conocer s1 las _variables de . estudi~
pueden ser representadas como un proceso estac1onano-en-tendenc1a (TS),
o bien, como uno estacionario-en-diferencia (OS).

3.1.1 Pruebas Dickey-Fuller (DF)

Las pruebas DF fueron desarrolladas por Fuller (1976) y Dick~y y ~ull~r
( 1979), y pueden ser consideradas como las pruebas de raiz urutana

Gobierno "benevolente" e inflación: el caso de México

133

"pioneras", las más sencillas de aplicar, pero también las que arrojan
resultados más débiles. Las pruebas DF generalmente se aplican a tres
diferentes modelos de procesos no-estac1onarios5:
(3.1)
(3.2)
(3.3)

donde Yt· Yt-1 son la variable de estudio y el primer rezago de la misma,
respectivamente; L es el operador de primera diferencia; 60, 61 y r son
parámetros, µtes el término de error.
La ecuación (3.1) denota un proceso no-estacionario en primera diferencia,
en particular, un proceso "random walk" sin constante, por lo cual es la que
más interesa a esta investigación para evaluar las condiciones de primer
orden (2. 1") y (2.2"). No obstante, cabe señalar que se trata de la
especificación más sencilla de un proceso no-estacionario, y que por lo
mismo resulta sumamente restrictiva.
La segunda ecuación, representa un comportamiento "random walk" con
constante; el cual es la representación más común de los procesos
estacionarios-en-diferencia.
La última de estas ecuaciones, expresa un modelo por mucho más general
que los dos anteriores; de hecho, la ecuación (3.3) es utilizada en la
docimacia conjunta de las hipótesis nulas: 1) la serie sigue un proceso
estacionario-en-diferencia, y 2) la serie sigue un proceso estacionario-entendencia.
Por otra parte, debe señalarse que en realidad existen dos tipos de pruebas
DF, cuya diferencia estriba en el estadistico que se utiliza para evaluar las
tres regresiones anteriores:
En primer término, tenemos las pruebas DF que se realizan en base al
estadístico TDF, el cual se estima de la misma forma que el estadístico t para
el coeficiente (f-1) = O, de cualquiera de las tres ecuaciones arriba
señaladas. Empero, la diferencia que se hace entre TD.F y t se debe a que no
obstante la similitud en la forma en que ambos son estimados, el estadístico
5El proceso de daivacioo de esas eruaciccts es explicado QI tm documento dd autor, ~aúble
para d lector que lo requia-a.

�134

En.sayos

'TDF no sigue una distribución

.
,.
te6.
"t de student", ni siquiera as1mptót1camen

Otro tipo de pruebas DF, son aquéllas que se realizan en base al estadístico
zDF, el cual evalúa directamente al coeficiente estimado cr"-1) = 0,7 .
z = n(r"-1)

este estadístico presenta dos características sobresalio,ites:
\

1) no depende de una desviación estándar estimada,

. . , es n en vez de n1/l.8
2) su factor de normahzac1on

Ahora bien, estas seis "pruebas de raíz unitaria" presentadas _no son_ ú~cas,
ya que estas pruebas también pueden aplicarse a otr~ ecuaciones s1~l_ares
a las aquí señaladas, pero que además in~luyan var:1ables no estocast!cas•
como variables dummy estacionales, o bien, que mcluyan una variable
tiempo de cualquier potencia, por ejemplo: t2.

Sin embargo no es posible introducir una variable dummy al modelo (3.1),
debido a qu; éste no presenta una constante, pero sí es posible adicionar
variables dummy en las otras dos ecuaciones: (3.2) y (3:3), dado ~ue estas
variables son del mismo orden que la constante de las m1smas, razon !'°.r la
cual su inclusión no alteraría la distribución asimptótica de los estadist1cos
de interés.
Por último, corno se comentó en un principio, es menester señalar que se ha
comprobado --mediante experimentos de MonteCarlo-- que las pruebas DF
son las más débiles, y que su principal desventaja es que dependen de los
supuestos de homoscedasticidad y no autocorrelación de errores, los cuales
son sumamente restrictivos y, por ende, alejados de la realidad.

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

pruebas ADF fueron desarrolladas por Dickey y Fuller (1979) para el caso
particular en que los errores siguen un proceso autorregresivo (AR) de
orden desconocido: empero, Said y Dickey (1984) y Pb.illips y Perron
(1988), han demostrado que las pruebas ADF presentan resultados
asimptóticamente válidos bajo supuestos mucho menos restrictivos.
Estas pruebas poseen algunas características "inesperadas"; en primer Jugar,
las pruebas ADF son en realidad una versión poco distinta de las pruebas
DF, pero además, en ambos casos la distribución asimptótica de sus
estadisticos relevantes es la misma. Es decir, no obstante la diferencia en las
re&amp;':esiones qu: se_estiman, los valores críticos que deben observarse para
doc1mar la hipotes1s nula de presencia de una raíz unitaria, son los mismos
para ambas pruebas.
Una representación general de las ecuaciones (3.1), (3.2) y (3.3) es:
(3.4)

donde se mantiene la notación del apartado anterior, excepto porque ahora íl
representa un vector (nx 1), mientras que ~ . matriz (kxn), representa a
todos los regresores no estocásticos; por ejemplo, este término no existe en
el caso de la regresión (3. 1); contiene al término constante en (3.2), y a la
cons~te y a una tendencia lineal en (3.3). Del mismo modo, pueden seguir
formandose modelos cada vez más complicados.
Si además se ~po_ne que los errores_siguen un proceso AR(l): lit= 0 llt-J +
Et, donde ~I termm~ lit es una sene estacionaria:
&lt; I, y Et sigue un
proceso senalmente mdependiente, entonces la ecuación (5.4) se vuelve9:

:0:

(3.5)

y reordenando términos,

3.1.2 Prueba Dickey-Fuller Aumentada (ADF)

Las pruebas ADF son superiores a las DF, debido a que sus r~ul~ no
dependen del supuesto de no autocorrelación de errores. En un pnnetpto, las
6 Los cstadíáicosdcinla-éspin lasec:uacimes (5.1), (5.2)y (5.3) se daictanin OOOIOt0C' te Y tá,
rC11pedivamcnte.
.
7 De !Dlllcra similar al esadisioo t, los csadwcos 7nC' 7-c y 7tt ~ d a i a la evaluación de
las ecuacimes (5.1 ), (5.2) y (5.3), ra.peáivamaite.
8 Dmdc n es d tammo de la mucára.

135

2)+ "-t

\\ = 0 (Yt-1 - Yt-2 - Xi-1 B - r Yt-2 + Yt-

Lyt = ~ S+(r-l)yt-1 + 0 (yt-J -~_¡ B-ryt-2)+ft
= ~ Jl+(r-l) yt-1 + 0 Yt-1- 0 ~-I 0- 0 rY1-2+"-t
= ~ B¡0Xi_1 B+ (0+r-1 )y _ -0ry _ +"-t
11
12
=Xi Jl + &lt;0 + r - I - 0 D Yt-1 + 0r &lt;Yt-1 - Y1-2) + ft

(5.5)

doode ~•. al igual que en la ewacióo ,5.4), nprescnta 11111 combioaciái lineal de ténninos no
estocásticos; Ql este caso tn partirular, 8 cooti121c a los támioos exÁ,.cnos Jl 0 y Y
Vts:

'

'

.. -i...1·

�136

EmO)IOJ

Gobierno "benevolente" e inflación: el c030 de México

Lyt =Xt 6• + (f-lXl-0) Yt-1 + f0 LYt-1 + &amp;t

(3.6)

. rearizar _,,,.a_.,
El modelo de interés es ahora (3.6), el cual pernute
y•--- de. raíz
· ·
esultados dependen del supuesto de que los errores Ut siguen
umtana
~
:,l)
entre
un proceso .n&amp;'\ • Pero ade~• resulta fácil notar que la diferencia
·
de
(3.6) y (3.4) no es otra que la inclusión del regresor L~t-1 en la prunera
ellas, adición a la cual se debe que el término lit baya sido reemplai.ado por
el término 6t, serialmente independiente.
Si. exi·ste evi·dencia de que 1i.
..,, sigue un proceso AR de orden
•, deldiferente a l,e
i e un proceso ARf..p), entonces, esta nueva especifícacion
proceso _qu
~~era a lit puede ser incluida en la regresión (3.6) en forma muy sencilla,
basta incluir en ella p regresores adicionales LYt-1, LYt-'2• •·· , LYt-p·
Sin embargo, dado que a priori no es posible especificar corr~ente el
proceso que genera al término lit, esto es, que se desconoce de que o~den es
el proceso AR que lo determina, resulta entonces un proble~ elegir los P
• regresores adicionales que deben ser incluidos en la regres1on (3.6), para
realizar una prueba de raíz unitaria adecuada al proceso AR que genera a lit·
Por lo general, la solución de este problema consiste simplemente en
agregar regresores adicionales LYt-p-para
_hasta el punto en que ya no
exista evidencia de correlación serial en los termtnos de error.

P&gt;?-··

Otro problema similar al anterior, es aquel en el cual existe la posibilidad~
que el término de error siga un proceso MA ?uno ~~ lo que en teona
significa que es necesario agregar un numero mfi_ruto ~ regreso:es
· na1es LYt-p -para p&gt;O-- • to cual es prácticamente 1mpos1ble.
Este
adiCtO
.
· tipo
'
de problema se resuelve de igual forma que el antenor. T~via ~•
Schwert (1989), utilizando un experimento Monte Cario, encontro que aun
en el caso de que los errores sean generados por un proceso MA. las pruebas
ADF presentan resultados confiables.

137

0)), en vez de (f-1) como.en el caso de -r°F, la similitud en distribuciones
se debe a que .fDF se utiliza para probar si el coeficiente referido es igual o
diferente de cero, siendo éste cero únicamente cuando f=l : igual que como
sucede con el coeficiente que evalúa -r°F, esto dado que se supone que el
término ut sigue un proceso estacionario c:0: &lt; 1).
De manera similar, es posible estimar un estadístico

.fillF que evalúe el

término [{f"-IXI-0')]; empero, su estimación no es nada sencilla; por lo
mismo, cuando se realizan pruebas ADF se utiliza solamente el estadístico

,tDF_

Aún cuando las pruebas ADF son más robustas que las DF, ya que las
primeras no descansan sobre el supuesto de no autocorrelación, las ADF
también suponen homoscedasticidad, por lo cual sus resultados deben
tomarse con cierta reserva.

3.1.3 Pruebas Phillips-Perron (PP)

Las pruebas PP, desarrolladas por Phillips (1987) y Phillips y Perron
(1988), constituyen una vía alternativa para realizar "pruebas de raíz
unitaria" que son válidas aún sin hacer el supuesto de no autocorrelación.
En particular, a las pruebas PP se les denomina "pruebas de raíz unitaria no
paramétricas", debido a que no incluyen ninguna especificación paramétrica
del proceso que genera a los errores de la regresión.

Los estadísticos críticos de las pruebas ADF son:

Estas pruebas se aplican directamente a la regresión (3.4), es decir, a
regresiones cuya especificación es similar a la de los modelos que evalúan
las pruebas DF. Empero, la diferencia entre estos dos tipos de pruebas se
encuentra en la forma en que son estimados sus estadísticos críticos. Los
estadísticos /P y /P de las pruebas PP, son simplemente los estadísticos
.
dos por un termino
. . de correcc1on,
. • e1eual tten
. de a cero
zDF y 1'DF pero aJusta
cuando no existe correlación serial.

Un estadístico 't'ADF que, como en el caso de 't'DF• se estima sim~lemente
mo un estadístico t que evalúa --ta hipótesis nula-- Ho: el coeficiente del
co
· mas,
· st· es coiecta DF
ta
regresor Yt-l en ta ecuación (3.6) es cero. T~a
especificación que hace el investigador del tenruno de error, I'° Y -r
tienen la misma distribución asimptótica.

Aunque Phillips y Perron (1988) y Schwert (1989) presentan evidencia de
que el estadístico no paramétrico /P tiene mayor poder que 't'ADF y /P, la
utilización de los estadísticos no pararnétricos debe realizarse con suma
cautela ya que existe una gran variedad de métodos para estimar sus valores
críticos, los cuales en mayor o menor grado arrojan resultados distintos .

Esto es, no obstante que el estadístico ,tI&gt;F evalúa al coeficiente [(f-lXl-

Por lo mismo, es recomendable la utilización de pruebas ADF en vez de las
PP, sobre todo empleando el estadístico -rADF, dado que como se explicó en

�138

En.sayo.,

Gobierno "benevolenteH e inflación: el caso de México

el anartado anterior, la realización de pruebas ADF basadas en el estadístico
m-~;-~uy complicadas. La preferencia por utilizar las pruebas ADF no
se debe a que éstas sean más fuertes que las pruebas PP, sino ª. qu~, el
empleo de estas últimas implica un mayor riesgo de error en su aphcacton,
el cual probablemente no sea compensado por los resultados más confí~les
que en teoría pueden obtenerse.

explosivo en su valor esperado -pronóstico-- y en su varianza.

z'.

3.2

Pruebas de cointegración

Como se ha mencionado, y con base en los resultados que se presentarán en
la sección 4, el hecho de que se compruebe la validez de los procesos n~
estacionarios representados por (2. 1") y (2 2"), implica que es necesano
hacer pmebas de cointegración a las variables INFLA e IMP con el fin de
realizar una adecuada evaluación de la ecuación (2.3").
Aunque las variables de interés arriba mencion~ s~n r~pr~sentadas ~r
procesos "random walk" 1º. la Teoría del Impuesto Opttmo mdtca que existe
una relación lineal entre las variables INFLA e IMP, como se expresa en la
ecuación (2.3"). Así. tal pareciera que la comprobación de las condic!ones
(2.1") y (2.2") implica desechar la validez de (2.3"), lo cual re_sultana en
una "contradicción" ya que esta última se obtiene de las dos pnmeras. De
cualquier forma, esta "contradicción" no existe.
Lo importante es que la ecuación (3.3") no necesariamente señala que la
• variable IMP "explica" el comportamiento de INFLA, lo cual de hecho no es
posible dado que ambas variables siguen pr~esos "r_andom walk". E_n
realida~ ta teoría indica que --por lo menos-- dichas variables debe~ seguir
un comportamiento similar en el tiempo, a pesar de que una v~able no
"explique" a ta otra, y es precisamente debido a ésto que es necesano probar
si las variables de estudio están cointegradas o no.

3.2.1 El Concepto de cointegración
El concepto de "cointegración" se vuelve relevante para la teoría econ~mica
cuando ésta predice que dos o más variables, evaluadas ~mo sen~ de
tiempo, están relacionadas entre sí, aun cuando estas mtsmas van~les
sigan procesos no-estacionarios; es decir, presentan un comportarmento
¡ OEl que estas dos variables puedan sa rq&gt;resaitadas poc procesos "random walk". implica que el
mcjoc prmátioo que pueda haane de cada 1111a de ellas ocnc,,mde al_úhimo valoc omocido de
las mismas; t:!to es, no cx:ise variable(s) alguna que ayude a predeár 1111 valoc futuro de las
mismas.

139

En estos casos, la importancia del concepto de cointegración --de las series
sujetas a análisis-- resulta de la necesidad de probar si por to menos las
variables de estudio son representadas por procesos cuyo comportarnien~o .•
léase valores- en el tiempo son similares entre sí, aunque no exista una
"relación causal" entre las mismas.
La lógica que hay detrás de ésto es que en dichos casos, el problema no es
p~obar la "relación causal" que aparentemente -señala la teoría, sino más
~ten, debe evaluarse la efectividad de las "fuerzas" que tienden a mantener
Juntas a las series a través del tiempo, lo cual indica un enfoque alternativo
Ycomplementario que debe darse a las relaciones económicas.
Así pues, el que las variables INFLA e IMP sean series "random walk" ello
no implica la no existencia de relación alguna entre ellas sobre todo c~do
la teoría misma señala que sí existe cierta relación, pero ~amente ésta no
es de tipo ."cau~" sino en c~to a la afinidad en el comportamiento que
ambas variables siguen a traves del tiempo.
Engle Y Granger (1987) definen el concepto "cointegración" de ta siguiente
fonna:
Los componentes del vector Xt son llamados "cointegrados de orden d,b", y
se representan comox.-CI(d,b), si
1)

todos los componentes de x. son I(d),

2)

existe un vector a (diferente a O) tal que 2t = a'xt ~ I(d-b), donde b &gt;
O. El vector a se denomina "vector de cointegración".

Explicando ca~ uno ~ los parámetros que incluye esta definición para el
caso que en particular interesa a esta tesis, tenemos que un proceso "random
walk"
, con_ constante ~ re~re~ntado_ por: Yt = a + b x1; las variables xt y Yt
estaran co1~tegradas s1 y solo s1 esta igualdad se cumple, es decir, a pesar de
que la vanable Xt no "explica" el comportamiento de la variable Yi el
concepto de cointegración implica que los valores que tomen cada un~ de
estas variables --en forma independiente-- deben ser similares entre sí.
üm¿o es que esta igualdad no se cumple en todos y cada uno de los periodos

~ tiempo; lo relevante es que esta relación se mantenga en promedio, por lo
nusmo, es necesario definir lo que Engle y Granger (1987) llaman el "error

de equilibrio":

�140

En.sayos

Gobim,o "bmevolente" e inflación: el c030 de Múico

141

es decir, como los errores de la regresión de INFLA contra IMP.
cuya forma abreviada es,

7-t = a'xt
donde, a' = es un vector (lXn) que contiene parámetros, Y
"t = es un vector (nxk) que contiene variables.
Por otra parte, el término I(d) indica el orden de inte~ación _de cualquier
variable esto es, el número de veces que ésta debe ser diferenciada antes de
volverse' estacionaria En lo que respecta al término cointegrado de orden
d,b: CI(d,b), éste indica que todas las variables sujeto_de análisis s~n I~~•
pero que además están cointegradas y por lo tanto, existe una combmacton
lineal de dichas variables que da por resultado una nueva variable que es
l(d-b), donde b&gt;O; es decir, esta nueva variable es integrada de orden (d-b),
el cual es menor al orden (d) de las variables originales.

De esta forma, se obtiene la llamada "regresión de cointegración"
siguiente,

INFLAt = a+ b IMPt + 7-t
Las "pruebas de raíz unitaria" que se utilizarán son las pruebas DickeyFuller (DF) y Dickey-Fuller Aumentada (ADF), las cuales ya fueron
estudiadas en los apartados 3.1.1 y 3.1.2, respectivamente. Por otra parte, se
utilizará también el estadístico D.W. de la regresión de cointegración para
realizar una prueba adicional con el fin de establecer si la variable 7t --los
errores de la regresión de cointegración- sigue un proceso estacionario y
por ende, si las variables IMP e INFLA están cointegradas.
Así entonces, las pruebas de cointegración se dividen en dos etapas:
l.

Estimación de la "regresión de cointegración" y obtención del vector
de errores de la misma

2.

Evaluación del estadístico Durbin-Watson de la "regresión de
cointegración", y/o la aplicación de "pruebas de raíz unitaria" al
vector de errores que se obtiene de la misma.

3.2.2 Evaluación del concepto de cointegración

Las pruebas de cointegración consisten en la evaluaci~n de ~a-condici~n
relevante para que pueda concluirse que dos o mas vanables estan
cointegradas; es decir, que: 7-t =a\ ~ I(d-b).
En lo que respecta a este trabajo, las pruebas de cointegració~ _tienen como
objetivo probar si existe una variable cuya representacton , s~ una
combinación lineal de las variables INFLA e I.MP, y que ademas siga un
proceso estacionario: 1(0),
Esto es, dado que, como se verá en la sección siguiente, ambas variables
INFLA e IMP siguen un proceso "random walk", es decir, cada una de ellas
es una variable integrada de orden 1: 1(1), entonces, dichas variables estarán
cointegradas si y sólo si existe una combinación de las mismas, variable Z'.t,
tal que ésta sea 1(1-b), donde b &gt; O; así pues, 7-t de~ ser po~ lo n,ienos I(O);
en otras palabras, esta combinación (zt) de las vanables de mteres debe ser
estacionaria.
Por lo mismo, las pruebas de cointegración requieren del uso de "pruebas de
raíz unitaria" para ta variable Zt, la cual es definida como:

Zt = INFLAt - a - b IMPt

A este respecto, la siguiente información tomada de Engle y Granger (I 987)
es de especial relevancia:

l. Estadístico Durbin-Watson de la Regresión de Cointegración:

Especificación:
Estadístico:
Hipótesis nuta11 :

INFLAt = a+ b IMPt + ut
D.W.
DW=O

11. Regresión Dickey Fuller:
Especificación:

Lut = 0 ut-t + 5t;

Estadístico:
TDF
2
Hipótesis nula 1 : 0 = I
11 No oomtegraciái.

L es el operador de
primera diferencia

�142

Ensayos

Gohiemo "benevolente" e inflación: el caso de México

el subíndice t-1 representa el primer rezago de la variable.

IIJ. Regresión Dickey Fuller Aumentada:

Los resultados obtenidos de la estimación de las regresiones 1), 2) y 3), para
el período comprendido entre el segundo trimestre de 1980 y el tercer
trimestre de 1992, se presentan a continuación en el cuadro 2:

Especificación: LUt = 0 ut_ 1 + b Lut + ... + b Lut,p + &amp;t
.
ADF
Estadí stico:
-r
Hipótesis nula13: 0 = l

Cuadro 1

Cuadrol
Pruebas DF de raíz unitafia:
variable IMP (1980 i - 1992 üi)

ADF

Valores críticos de los estad1sticos DW., 'tDF"J 't
NIVEL DE SIGNIFICANCIA

ESTADISTICO
D.W.
VI'

t
tru.,J

4.

4.1

1%
0.51 l
4.07
3.77

143

5%
0.386
3.37
3.17

100/4
0.322
3.03
2.84

Resultados

Constante

a

b

1)

0.05839
(3.23059)

- 0.44718
(2.53176)

0.00067
(-3.54267)

Ecuación 2)

0.04504
(2.4670)

- 0.26120
(-2.40966)

Ecuación

Ecuación 3)

0.00201
(0.09993)

'

Pruebas de raíz unitaria

4.1.1 Variable "IMP"

La aplicación de las "pruebas de raíz unitaria" DF requiere de la evaluación
de las siguientes regresiones:

2)

LTh-íPl = C + a Th,{Pl-1 + E;

3)

LTh-íPt = a Th-íPt-1 + E;

donde a y b son parámetros, C es el término constante, L es el operador_de
primera diferencia, ei es el término de error, t es el componente tendenctal,
12 No c:oiolcgJ'acién
13 No ooiotei,acién

Donde 1~ estadísticos t de los coeficientes estimados están entre paréntesis;
para realizar las pruebas de raíz unitaria DF, los valores de los estadísticos
relevantes de las regresiones estimadas son: 2.53176, -2.409655 y 0.099930,
respectivamente.
Para evaluar las "pruebas de raíz unitaria" se utilizarán valores críticos
asimptóticos, en vez de valores críticos específicos para cada tamaño de
muestra, debido a que los primeros no dependen de supuestos tan
restrictivos como homoscedasticidad y nonnalidad en el comportamiento de
los términos de error, mientras que los estadísticos críticos específicos se
estiman en base a dichos supuestos.
Estos valores críticos asimptóticos aparecen en el cuadro siguiente, los
cuales fueron tomados de Davidson y Mac Kfanon (1993):

�144

Ensayos

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

Cuadro3
Vlores críticos asimptóticos para pruebas de raíz unitaria
ESTADISTICO
T~
T_
T

1%
- 3.96
- 3.43
- 2.56

5%
- 3.41
- 2.86
- 1.94

10%
- 3.13
- 2.57
- 1.62

denota a los estadísticos TDF y -iAOF aplicables a modelos con constante
y con tendencia.
Te : denota a los estadísticos TDF y -iAOF aplicables a modelos sin tendencia
pero con constante.
Td : denota a los estadísticos TDF y TADF aplicables a modelos sin constante
y sin tendencia.
T&lt;:t :

145

Despué~ de reali2:31 un análisis sobre el número de rezagos adicionales
necesarios _para ~Vitar _I~ autocorrelación de errores, se encontró que tan sólo
eseal~ecesarlto la mclus1on de un rezago. Así, las regresiones a estimar para
r izar as pruebas ADF son:
l")

LIMPt=C+aIMPl-1 +rLIMPt-1 +bt+t\

2")

LIMPt = C + a IMPt-I + r LIMPt-l + e¡

3")

LIMPt = a IMPt-1 + r LIMPt-1 + t\

Los, resultados obt_enidos de la estimación de estas tres regresiones para el
penodo comprendido entre el II trimestre de I 980 y el III trimestre de 1992
se encuentran en el cuadro 4 que aparece a continuación:
'
Cuadro 4
Pruebas ADF de raíz unitaria:
Variable IMP (1980 I -1992 DI)

Así, en base a los estadísticos estimados y a los valores críticos
correspondientes a estas pruebas, las conclusiones que se obtienen son las
siguientes:
•

•

La variable IMP no sigue un proceso estacionario-en-tendencia. De
acuerdo con la estimación de la regresión 1), se tiene que no es
posible rechazar la --hipótesis nula-- Ho: presencia de una "raíz
unitaria" en la serie IMP, a la vez que sí se rechaza la hipótesis de
presencia de un componente tendencial en la variable citada.
Dicha variable puede ser representada por procesos "random walk"
con constante o sin constante. Ello se debe a que en las regresiones
estimadas 2) y 3), no es posible rechazar la hipótesis nula de
presencia de una "raíz unitaria" en el proceso que genera a la variable
IMP.

Sin embargo, se realizaron también "pruebas Breusch-Godfrey" para
evaluar la presencia de correlación serial en las regresiones analizadas; los
resultados de estas pruebas indicaron que en los tres casos se presenta el
problema de autocorrelación de errores, lo cual a priori invalida los
resultados anteriores --obtenidos en las pruebas DF--, siendo entonces
necesario realizar pruebas ADF, por lo que se incluirán rezagos adicionales
LIMPt-p en las regresiones objetivo, hasta que ya no haya indicativo de
correlación serial.

Ecuación I ")
Ecuación 2")
Ecuación 3")

Constante

a

0.01834
(1.04584)
0.00588
(0.34856)

- 0.16971
(- 1.36766)
- 0.01931
(- 0.19127)
0.01544
(0.97402)

r
- 0.5735
(- 4.46195)

b

0.00047
0.97183)

- 0.6391
(- 4.99735)
- 0.6594
(- 5.84771)

Donde los estadísticos t estimados de cada uno de los
,
,
paréntesis; de acuerdo con las pruebas ADF los estaJ:::.ametrosl están entre
cada una de 1
.
,
icos re evantes para
.
as ecuaciones estimadas son: -1.367666 -0.191277 O974019
respectivamente En base a estas t'
.
,
' .
,
estadíst'
ADF
.
es irnaciones Ya los valores críticos de los
si e icos T , es ~tbl~ rechazar la hipótesis de que la variable TMP
higupot' ~n deproceso estac1onarto-en-tendencia; pero no puede rechazarse la
es1s
que IMP presenta una "raíz unitari "
genera
ª en el proceso que la
Por lo tanto, de ac_uerdo a los resultados obtenidos de las pruebas ADF
corroboran --o validan las
.
, se
base en las pruebas DF~conc1us10nes que inicialmente se hicieran con

�146

E,uayru

a)

.
La variable IMP sigue
un proceso estacionario-en-diferencia, y no uno

Gobierno ''benevolente" e inflación: el cmo de México

147

respectivamente.
estacionario-en-tendencia.
b)

Específicamente, la variable IMP puede ser representada por un
proceso "random-walk" con o sin constante.

Así entonces, de acuerdo con estas estimaciones y con los valores críticos
correspondiente a las pruebas DF, las conclusiones a que se llega con estas
pruebas, considerando cualesquiera niveles de significancia, son:
•

4.1.2 Variable "INFLA"

•

En este caso, 1as pruebas DF se aplicaron a las siguientes regresiones:
4)

rNFL~ = C + a INFL~.¡ + b t + t\

5)

JNFL~ = C + a INFL~.¡ + ei

6)

INFL~ = a INFLAi.1 + t\

que Jo determina.

INFLA puede ser representada por un proceso "random walk", con o
sin constante.

Al igual que en el caso de la variable IMP, para la variable INFLA también
se realizaron "pruebas Breusch-Godfrey" para detectar la existencia de
correlación serial en los modelos analizados, pero en este caso se encontró
que no existe tal problema; por lo mismo, no es necesario realizar pruebas
ADF, siendo válidos los resultados arriba mencionados.

.
Las estimaciones de estas tres regresiones,
para el período 1980 11 - 1992
111, se presentan en el cuadro siguiente:

Cuadro5
Pruebas DF de raíz unitaria:
Variable INFLA (1980 1- 1992 DI)
Constante

La variable INFLA no posee un componente tendencial en el proceso

a

b

- 0.27364
(- 2.79544)
- 0.24114
(- 2 50862)
- 0.08993
(- 1.50771)

- 0.00084
(- 1.4092)

Por lo tanto, el presente trabajo de investigación concluye que ambas
variables IMP e INFLA, pueden ser representadas --o son generadas- wr
un proceso estacionario-en-diferencia de primer orden; es decir, siguen un
comportamiento "random walk". La no-estacionaridad de estas variables
puede constatarse con los correlalogramas respectivos, que se omiten aquí,
pero que están disponibles para el lector interesado.

6.2

Pruebas de coiotegración

La regresión de cointegración que se utilii.a es:
Regresión 4)

0.05251
(2.3224)
0.02702
(1.97127)

Regresión 5)
Regresión 6)

7)

INFL~ = C + a IMPt + e¡

donde C es la constante, a es un parámetro, y t\ representa el término de
error de la regresión de cointegración.
La regresión de cointegración estimada, para el período que comprende del
segundo trimestre de 1980 al tercer trimestre de 1992, es la siguiente:

.
Los estadísticos t estunados
para cada uno de. los. ,parámetros de estas
DF
regresiones se presentan entre paré~t~sis. La aphcac:;n: !as~ : : o de

=~ :;,

se hace tomando en cuenta el estadístico t correspon
.

~~~~

.

esta ocasión los estadísticos relevantes para 1as
S) y 6) son:' -2.795443, -2.508625 Y -1.507709,

INFLAi = 0.37538 - 1.5771 IMPt + e,_
El estadístico D. W. que se obtiene de la misma es igual a: O.732008, lo cual
implica rechai.ar la hipótesis nula: no cointegración.

�/48

Ensayos

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

Sin embargo, al checar la regresión de cointegración por correlación serial,
se encuentra que este problema está presente, por lo cual es menester que en
la segunda etapa de la prueba de cointegración se realicen prue~ ~ ,"raíz
unitaria" ADF y no pruebas DF. Para realizar una adecuada aphcac1on de
tas pruebas ADF, es necesario incluir cuatro rezagos ~~ionales de la
variable LINFL,\1' (p=l, 2, 3, 4) y así evitar la autocorrelac1on de errores.

149

originales --~ es una variable I(0), mientras que INFLA e IMP son 1(1 ):
ambas son series "random walk"--, y que por lo mismo se cumple con las
condiciones de cointegración expuestas en la sección anterior, entonces, es
posible concluir que las variables de análisis IMP e INFLA están
cointegradas.

De esta forma, el modelo a evaluar en esta segunda etapa es:
8)

L~ = a ~-1 + b1 L~.¡ + b2 ½-2 + ~ ~-3 + b4 L~-4 + l1t

donde ~ es el término de error de la regresión de cointegración, ~ ,es el
operador de primera diferencia, ut es el término error de la regres1on, el
cual se supone sigue un proceso estacionario; a, b1, b2, b3 Y b4 son
parámetros.
Así, ta regresión estimada en la segunda etapa de la prueba de cointegración
es:
Le1

= - 0.53201 ~-I + 0.14648 L~-I + 0.24803 L~-'.2 +
(-3.5'.2345)

(0.87032)

(1.61359)

0.04968 L~_3 + 0.36649 L~-4 + 1\
(0.32192)

('.2.5'.2475)

Donde los estadísticos t estimados de esta regresión se encuentran entre
paréntesis; en particular, el valor que se considera para la realización de la
prueba ADF es el correspondiente al estadístico t del parámetro estimado de
la variable ~-I• el cual tiene un valor de -3.523454; con ello, y en base en
los valores críticos de dicha prueba, es posible rechazar la hipótesis nula de
no cointegración de las variables IMP e INFLA, con un nivel de
significancia del 5%.
Es decir, de los resultados obtenidos de la prueba ADF, se puede concluir
que el término ~ de la regresión de cointegración, no presenta una "raíz
unitaria" en el proceso que lo determina y, por ende, sigue un proceso
estacionario; en otra palabras, ~ es una serie cuyo orden de integración es
cero, 1(0).
Así, dado que el término E;_ de la regresión de cointegración es una serie
cuyo orden de integración es menor al orden de integración de las variables

5.

Conclusiones

Con base en los resultados obtenidos en la sección anterior, esta
investigación concluye que no es posible rechazar la hipótesis nula
planteada,
Ho: La Teoría del Impuesto Óptimo explica satisfactoriamente el
comportamiento de la(s) política(s) de recaudación de ingresos utilizada(s)
por el gobierno mexicano, durante el período que comprende del 2º
trimestre de 1980 al 3er trimestre de 1992.
Esta es la conclusión a la cual se llega, una vez que se ha realizado un
análisis serio sobre si el comportamiento del gobierno mexicano, durante los
últimos dos sexenios, corresponde al de un gobierno benevolente. Este
análisis se desarrolló a partir del trabajo de Mankiw (1987), del cual se
toma el modelo y la parte intuitiva del problema pero a la vez, el presente es
un trabajo que reconsidera los métodos de estimación utilizados por
Mankiw, y que inclusive incorpora las técnicas estadísticas y econométricas
más recientes en cuanto al análisis de series de tiempo: específicamente, en
lo que respecta a las "pruebas de raíz unitaria" y de cointegración.
Con respecto a las implicaciones de los resultados obtenidos, éstas son en el
sentido de que las críticas que se han hecho a la actual política anti
inflacionaria son débiles.
Ello es debido a que dichas críticas sólo consideran los "enormes" costos
sociales que ha generado la política anti inflacionaria --cuyo inicio bien
puede encontrarse en el sexenio del Presidente Miguel de la Madrid-según apreciación de algunos sectores de nuestra sociedad. Y son débiles'
porque no toman en cuenta otros aspectos tales como el beneficio social qu~
co?11eva esta ~lítica, i.e. la estabilidad de precios que genera; y todavía
mas,, es_tas cntt~ tampoco analizan si en realidad existe una política
econotruca alternativa que logre el control del fenómeno inflacionario y que
genere menores costos sociales.

�150

Ensayos

En el caso particular de esta tesis, los resultados que se obtienen son
independientes a cuestiones tales como el monto, composición y uso -eficiente, o no-- del gasto público, dado que éste se considera exógeno en el
modelo utilizado; de hecho, un análisis de esta naturaleza corresponde a un
estudio distinto al presente. Por otra parte, en este trabajo tampoco se hace
afirmación alguna sobre la magnitud de los costos sociales que genera la
política anti inflacionaria.
Así, el presente es un análisis sobre el financiamiento del gasto público; el
cual parte del supuesto de que el control del fenómeno inflacionario es
socialmente benéfico --es decir, que la sociedad mexicana reclama
estabilidad de precios--, y que como conclusión, señala que el gobierno
mexicano ha instrumentado sus políticas fiscal y monetaria en una forma
tal, que es poco probable que existan políticas económicas distintas --mucho
menos contrarias-- que sean socialmente preferibles a las instrumentadas
durante los dos últimos sexenios.

Por lo tanto, tomando al gasto público como una variable exógena y al
control de la inflación como un objetivo social, tenemos que la(s) política(s)
anti inflacionaria(s) instrumentada(s) durante las dos últimas
administraciones federales, parecen corresponder a aquellas que generan el
mayor beneficio neto posible: estabilidad de precios con los menores costos
sociales posibles.

Bibliografía

Gobierno ''benevolente" e inflación: el caso de México

151

6.

Dombusch, R. (1989). Comment on Grilli. A. Giovannini and M. de
Ceceo. eds., A European Central Bank, New York: Cambridge
University Press.

7.

Edwards, Sebastian &amp; Tabellini, Guido (1991). Exp/aining Fiscal
Po/icies and lnjlation in Deve/oping Countires. Joumal of
Intemational Money and Finance, 10, S16-S48.

8.

Engle, Robert F. &amp; Granger, C.W.J. (1987). Co-Jntegration and
Error Correction: Representation, Estimation, and Testing.
Econometrica, Vol. 55, No.2, 251-276.

9.

Friedman, Milton &amp; Schwarts, Anna J. (1986). Has Government any
Role in Money?. Journal of Monetary Economics, 17, 37-62.

10.

Fuller, Wayne A. (1916).Introduction to Statistica/ Time Series. John
Wiley &amp; Sons eds., 366-382.

11.

Granger, C.W.J. &amp; Newbold, P. (1974). Spurious Regressions in
Econometrics. Journal of Econometrics, 26, 1045-1066.

12.

Grilli, V. (1989). Seigniorage in Europe; in a Giovannini and M. de
Ceceo, eds. A European Central Bank. New York: Cambridge
University Press.

13.

Johnston, J. (1991). Economctric Methods. Me Graw Hill
International Edition, 343-383.

t.

Bhargava, A. (1986). On the Theory of Testing for Unit Root'o in
Observed Time Series. Review of Economic Studies, 53, 369-384.

14.

Kennedy, Peter (1992). A Guide to Econometrics. MIT Press, 247267.

2.

Box, C.E.P. &amp; Jenkins, G.M. (1976). Time Series Analysis:
Forecasting and Control. Holden-Day, San Francisco.

15.

Kimbrough, Kent P. (1986). The Optima/ Quantity ofMoney Rule in
the Theory of Public Finance. Journal of Monetary Economics, 16,
277-284.

3.

Calvo, -G. (1978). 0n the Time Consistency of Optima/ Policy in a
Monetary Economy. Econometrica, Nov., 1441-1428.

16.

Davidson, Russell &amp; MacKinnon, James G. (1993). Estima/ion and
Jnference in Econometrics, Oxford University Press, 669-730.

Lucas, Robert E. Jr. (1986). Principies of Fiscal and Monetary
Po/icy. Joumal of Monetary Econornics, 17, 117-134.

17.

Dickey, David A. &amp; Fuller, Wayne A. (1979). Journa/ of the
American Statistica/ Association, Vol.74, No. 366, 427-431.

Mankiw, N. G. (1987). The Optima/ Co//ection of Seigniorage:
Theory and Evidence. Journal ofMonetary Econornics, 20, 327-341.

18.

Nelson, Charles R. &amp; Plosser, Charles I. (1982): Trend and Random
Wa/ks in Macroeconomic Time Series (Sorne Evidence and

4.

5.

�152

Ensayos

Ensayos- VolumenXIll, Núm. 1, Mayo 1994 -Pp. 153-170

Implications). Journal of Monetary Economics 10, 139-162.
19.

Phelps, Edmund S. (1913)lnjlation in lhe Theory of Pub/ic Finance.
Swedish Journal of Economics, 75, 67-82.

20.

Phillips, Peter C.B. (1987). Time Series Regression with a Unit Root.
Econometrica, Vol. 55, No.2, 277-301.

21.

Phillips, Peter C.B. &amp; Perron, Pierre (1988). Biometrika, Vol. 75,
No.2, 335-346.

22.

Pindyck, Robert S. &amp; Rubinfeld, Daniel L. (1991). Econometric
Mode/ &amp; Economic Forecasts. McGraw-Hill lnc., 417-468.

23.

Poterba, J. &amp; Rotemberg, J. (1990). Jnjlation and Taxation with
Optimizing Govemments. Journal of Money, Credit and Banking, 22,
1-18.

24.

Roubini, Nouriel (1991): Economic and Politica/ Determinan~s of
Budget Deficil&lt;: in Deve/oping Countries. Journal of Internauonal
Money and Finance, 10, S49-S72.

25.

Schwert G. William (1989). Tests for Unit Roots: A Monte Cario
Jnvestig~tion. Joumal ofBusiness &amp; Economics Statistics. Vol. 7, No.
2, 147-159.

26

Tatom, John A. ( 1991). Public Capital and Priva/e Sector
Performance. Federal Reserve Bank of St. Louis Review, May-June,
3-15.

Hacia el fortalecimiento y el desa"ol/o de la
micro y pequeña Industria
en México

Américo Sánchez Cárdenas1
Se presentan recomendaciones para /a promoc;ón de /a rricro y peque/fa industria en
México, sustentadas por las conclusiones alcanzadas en foros organizados por el autor
para /a clscusi6n de /a nueva Ley de Competencia Económica. Destacan los siguientes
hallazgos: /as cadenas de tiendas de autoservicio constituyen un poder monopsónico que
afecta /a lbre concurrencia de productores al mercado, especialmente de tam&amp;no rricro y
peque/lo, al utñar su poder de compra para pagarles sus productos con demora; las
empresas que proveen a estas tiendas de autoserviClo, tienen as/ ddfcultades para
sobrevivir, crecer y modernizarse; en E.U. y Canadá, el tratamiento de las rricro y
pequeñas empresas es más benévolo -en el primer caso, incluso la pequefta industria
está representada en el Congreso.

1.

Resumen y conclusiones

1. Las actuales cadenas de tiendas de autoservicio (CTA) constituyen un
poder monopsónico que afecta la libre concurrencia de prcxfuctores al
mercado, especialmente de tamaño micro y pequeño, al utilizar su poder de
compra para pagarles sus prcxfuctos con demora. Esta práctica mercantil se
aplica a tcxfo proveedor por parte de las CTA, las cuales operan en forma
asombrosamente similar, y, en términos generales, al margen de la
competencia.
2. El monopsonio es una práctica que causa ineficiencia como el monopolio,
porque restringe el funcionamiento eficiente del mercado de bienes y
servicios.
3. La experiencia económica de México es desalentadora en lo que respecta
a su política industrial, ya que el proteccionismo condujo al oligopolio con
mercado cautivo. Esto significó altos costos, calidad no competitiva, y el
consecuente arraigo del sesgo antiexportador de nuestros productos
industriales.

1

E¡p-csado de la Facultad de &amp;:momia de la Uiiva-sidad Autá:ioma de Nuevo Leén. PrC8idaite
del Colegio de &amp;mOllli.stas de Nuevo Leá:i, AC.

�154

En.rayos

Micro y pequeña industria en México

155

4. De la etapa del oligopolio industrial con mercado cautivo, ~ente~~nte
ya superada, se pasó a la del monopsonio en el campo comercial~ quizas a
futuro refonado mediante asociaciones entre la CTA nacionales y
extranjeras. Actualmente ya se han concretado varias coinversiones y
asociaciones de este tipo.

12. En EE.UU. y Canadá se trata de manera más benévola a los MYP, por
lo cual no se les neutrali:za su potencial ni su capacidad real para crear
empleo y producción.

5. La nueva imperfección del mercado es el monopsonio.

13. Inclusive en Estados Unidos, la pequeña industria está representada ante
el Congreso.

La teoria
económica designa con este nombre a la estructura de , ~erc~o
caracterizada por la existencia de un solo comprador. En la práctica, sm
embargo, existe una situación monopsónica cuando un pequeño número de
compradores domina el mercado y tales compradores se ponen ~ _acuerdo
para fijar los precios de los productos que adquieren u otras condiciones de
ta adquisición, corno el plazo de pago. En el caso que ahora nos ocupa, una
gran cantidad de micro y pequeñas empresas, proveedores ~ 1~ CTA, se
ven obligadas a aceptar todas las condiciones que tengan a bien imponerles
sus compradores.
6. Las cadenas de tiendas de autoservtcto (CTA) han adquirido una

importancia abrumadora en la compra y distribución de alimentos en todas
tas ciudades grandes y medianas de la mayoría de los países del mundo. Se
calcula que en México entre el 80% y 90% de los bienes son adquiridos y
comercializados por la CTA en las principales ciudades.

7. Las CTA son abastecidas por una gran cantidad de micro y pequeños
industriales (MYP).
8. Las CTA pagan a los MYP a plazos que van entre 30 y 90 días aunque
vendan sus productos mucho antes de ese plazo. Por lo tanto, en la práctica
actúan como monopsonio.
9. Consecuentemente, los MYP se ven en serios problemas financieros para
poder continuar sus actividades productivas, y deben solicitar c~édito
(bancario o usurario) el cual no les es fácil conseguir, y cuando lo consiguen
les resulta caro, además, deben repercutirlo en el precio, con el consecuente
costo social.
10. Por lo tanto, los MYP tienen en esa práctica mercantil una seria
restricción a su crecimiento, y en ocasiones una grave amenaza a su
supervivencia.
11. Así, las MYP que proveen a las CTA, que operan con poder
monopsónico, tienen dificultades para sobrevivir, crecer y modernizarse,
como exige el reto del Tratado de Libre Comercio (TLC).

14. Es iMegable la gran asimetría que existe entre la industria mexicana en
general y la de sus futuros socios norteamericanos del TLC. Esto permitió
que nuestro país negociara y obtuviera ventajas en el marco del TLC, por lo
tanto debe reconocerse la gran asimetría que existe en nuestro entorno
económico interno y otorgar mejor trato para los MYP de parte de las CTA.
15. Es evidente que hay un gran vacío o una seria traba legislativa al
respecto.
16. La prácticas de las CTA de pagar a sus múltiples proveedores MYP con
tan prolongada demora, sin razón aparente, equivale, a nivel
macroeconómico, a una seria reducción del gasto, público y privado. Dado
que la variable gasto es el motor de la economía, la reducción de la misma
que resulta de la práctica de pago de las CTA a la MYP tiene efectos
significativamente depresivos.
17. Dicho efecto depresivo, que ha existido siempre en México, se sumó
durante el año de 1993 al también efecto depresivo resultante de la política
macroeconómica oficial de comprimir la inflación a nivel de un sólo dígito.
18. Es ya estructural la práctica mexicana de pagar a proveedores en forma

de morada, tanto en épocas de progreso como de recesión.
19. En Japón y Alemania se corrigió legislativamente esta situación, con
rigor, desde el principio de los años 50, para así evitar lo que textualmente
se denomina abuso del poder. Consecuentemente las grandes empresas
que no pagan puntualmente a sus pequeños y medianos proveedores, son
sancionados desde entonces.

20. Por todo lo anterior, es necesario iniciar acciones orientadas a una
modernización legislativa que evite el cierre, estancamiento y/o bajo
crecimiento de la fuente de empleo más importante del país que son los

MYP.

�156

2.

EMayos

Objetivo

Este trabajo tiene los siguientes objetivos:
1 Promover que se desarraigue el recurrente sacrificio de la micro Y
~ueña industria que por parte de las grandes _cadenas de tiendas de

autoservicio se origina al pagarles en su categona de proveedores, con
demora que fluctúa entre 30 y 90 días. Lo anterior independientemente de
que la venta de los productos se realice en un lapso mucho menor.
2 Hacer una reflexión y la advertencia social sobre los graves daños
r~ultantes del hecho de que nuestra historia económica de los últimos 50
años es ejemplo de atentados en contra de la libre ~mpet~nc!a que _nos ha
llevado de una grave imperfección histórica, el ohgopoho m?u_stnal con
mercado cautivo, a otra no menos grave: la conducta monopsoruca de las
grandes cadenas de tiendas de autoselVicio (CTA).
3. Hacer énfasis en el contraste de que en países como Japón Y Al~mania
con propósitos de desarrollo económico se legisló, desde hace 40 anos, en
contra del TEXTUALMENTE denominado ABUSO DE PODER. Este
poder era ejercido por las grandes compañías en cont_ra de sus ~ueños Y
medianos proveedores, por Jo que desde entonces existen sanciones a sus
pagos impuntuales.

4. Promover que se elimine la traba legislativa y se hagan cambios o
adecuaciones para que la CTA sean legalmente compelidas a no pagar a la
micro y pequeña industria con esa lesiva demora.

5. Poner de relieve el hecho de que, a nivel macroeconómico, esa conducta
de las CTA equivale a una reducción de la variable gasto (público y
privado), con lo cual se producen y/o agravan los efec_tos recesivos. Lo
anterior debido a que el gasto es el motor de toda econom1a como la nuestra.
6. Llamar la atención sobre el hecho de que dicha conducta, que
históricamente es una arremetida en contra de los principios de la libre
competencia, puede ser negativamente más im~~ que el o~igopolio
industrial mencionado. Lo anterior debido al crecimiento propio de la
CTA, que está conduciendo a asociaciones con grandes cadenas comerciales
extranjeras, que a su vez pueden adoptar la misma conducta de mercado que
la CTA.

Micro y pequeño industria en México

J57

7. Lograr que así como se reconoció la gran asimetría que existe entre la
industria nacional y la de los países norteamericanos, se reconozca lo
mismo en nuestro entorno nacional en lo referente a la micro y pequeña
industria
8. Poner de relieve el alcance y significado de que, dadas las imperfecciones
de mercado de nuestro medio, la inversión de la micro y pequeña industria
en realidad no es función de la tasa de interés.
9. Hacer notar que la CTA no compiten entre sí ofreciendo, por ejemplo,
más pronto pago a sus micro y pequeños proveedores mas cumplidos y
eficientes, los cuales deben agregar el costo financiero al precio de sus
productos.

1O. Poner de relieve que la conducta de la CTA inhibe la llamada
revolución microeconómica.. o sea el impulso a nivel de empresa, que se
espera resulte del reordenamiento y control de las variables
macroeconómicas que se ha venido logrando.

11. Hacer énfasis en el daño nacional que resulta del hecho de que muchas
de las micro y pequeñas empresas afectadas pueden, a futuro, operar y
competir dentro del marco del Tratado de Libre Comercio, y así aportar su
esfuerzo al mejor desempeño económico nacional.

3.

Introducción

Dadas las desalentadoras vivencias económicas nacionales que en general
hemos tenido, este trabajo es una invitación a la reflexión Es un intento de
aprovechar las experiencias de nuestro desempeño económico durante los
últimos 50 años. Es, además, un esfuerzo autodidacto para proteger un
estrato socioeconómico de un sacrificio injustamente recurrente. Me refiero
a la micro y pequeña industria, que constituye la fuente de empleo más
importante de México y del mundo entero. Afirmo que este es un esfuerzo
autodidacto porque yo mismo he sido microindustrial. Habla pues la voz de
la experiencia
Durante casi 20 años he estado relacionado con las actividades de la micro y
pequeña empresa debido al ejercicio de mi profesión. Inicié labores de
análisis financiero en 1974, y desde entonces tengo constante trato con

�158

Ensayos

Micro y pequeña industria en México

empresarios de recursos escasos. Esto me ha pennitido familiarizarme con
sus problemas y ser testigo de sus penurias financieras, entre otras cosas.
Aun cuando ·he tenido la satisfacción de aprobar múltiples solicitudes de
crédito, en muchas ocasiones el apoyo financiero a esos empresarios ha sido
insuficiente para solucionar sus problemas de producción y de crecimiento.
Estoy convencido de que, en innumerables casos, los micro y pequeños
empresarios requieren, mas que un crédito, un pago puntual y no de plazo
largo por parte de sus clientela poderosa. Esto no quiere decir que todos los
problemas de los micro y pequeños empresarios sean de índole financiera.
Desde hace muchos años me resultó evidente que la inversión de esos
empresarios no es, en modo alguno, función de la tasa de interés como para
la inversión en general lo establece la teoría económica. Esto lo prueban
múltiples ejemplos. Muchos micro y pequeños empresarios recurren
voluntaria e involuntariamente al agio. Otros compran maquinaria a base
de préstamos personales. Algunos otros financian su capital de trabajo
mediante tarjetas de crédito obtenidas para hacer compras de consumo
familiar o personal. Indudablemente que hay muchos casos iguales o más
ilustrativos que esos.
Reconozco que en ciertos casos los micro y pequeños empresarios no tienen
acceso al crédito bancario, ni al establecer su negocio ni al operarlo una vez
creado. Pero también afirmo, con base en mi experiencia, que otros muchos
no recurrirían ni al agio ni al crédito bancario si su clientela poderosa no
les pagara con perjudicial y excesiva demora.
La idea de preparar este trabajo me surgió en junio de 1993, al entrar en
vigor la nueva Ley Federal de Competencia Económica. Su propósito de
promover la competencia económica y proteger el proceso de libre
competencia me pareció sesgado hacia el campo del monopolio. Me
pregunté de inmediato ¿Queda al margen de la nueva ley la práctica
monopsonistica de las Grandes Cadenas de Tiendas de Autoservicio (CTA)
que pagan a sus proveedores de tamaño micro y pequeño con demora que va
de 30 a 90 días? ¿Implica dicha Ley un probable apoyo y beneficio para
esas numerosas micro y pequeñas empresas?
Procedí, por tanto, a analizar dicha Ley, particularmente primero y después
en sesiones a las que convoqué en mi carácter de Presidente del Colegio de
Economistas de Nuevo León, A.C. Fueron dos sesiones, en las que expuse y
debatí mis puntos de vista sobre el efecto monopsónico de la CTA. De esta
manera conformé el contenido de este trabajo, que me permite sustentar el
punto de vista de que las CTA deben ser legalmente compelidas a no pagar

159

sus compras a sus micro y pequeños proveedores con tan perjudicial
demora, en ciertos casos de hasta tres meses. Esto por razones económicas
puesto que mis reflexiones dejan al margen las cuestiones de étic~
empresarial y/o de moral cristiana.
Aclaro que soy partidario del sistema de libre empresa y que mis puntos de
~sta es~ exentos ~e toda tendencia o prejuicio ideológico. Afirmo que
dich~. sistema constituye la mejor opción para la producción de bienes y
sefV1c1os, o sea los problemas de la vida material, objeto de la ciencia
económica. Concluyo que las CTA operan al margen de la competencia, que
busca preservar la nueva Ley Federal de Competencia Económica.
Reconozco las ventajas que la producción y operación de las grandes
empre~as significan para una sociedad. Después de todo, sólo las empresas
que deJan de ser pequeñas pueden lograr economías de escala, por medio de
las que . reducen costos y precios y se toman competitivas. Eso
mdepend1entemente de que, al final de cuentas, toda competencia conduce a
la emergencia de triunfadores que subsecuentemente crecen en el mercado
conquistado.
Es incuestionable que ninguna sociedad se libra de recurrentes tendencias a
imperfecciones de mercado, leves o acentuadas, ocultas o manifiestas, en
forma de monopolios, oligopolios o monopsonios. Viene al caso el hecho de
que e? ~u obra cl~ica, "La Riqueza de las Naciones", Adarn Smith expresa
en mult1ples ocasiones que los grandes empresarios tienden a coludirse para
aumentar precios y reducir la competencia. El ejemplo de México no es la
excepción. Por lo tanto resulta que de una gran imperfección histórica el
oligopolio con mercado cautivo en el campo industrial, se ha pasado a ~tra
no menos grave: la conducta monopsónica de la CTA, en perjuicio de todas
las micro y pequeñas empresas que las proveen de mercancías.

4.

Metolología y conducción de la investigación

Procedí a debatir y enjuiciar mis puntos de vista y el contenido de la nueva
LEY FEDERAL DE COMPETENCIA ECONOMJCA ante comentaristas
especializados y miembros del Colegio de Economistas de Nuevo León
A. C. en la discusión participaron también tres representantes del secto;
empresarial de Monterrey, específicamente, de la Cámara Nacional de
Comercio Y la Cámara de la Industria de Transformación. Los debates se
llevaron a cabo en el Auditorio de la Facultad de Economía de la U.A.N.L.
a mediados del año de 1993. Además de invitar y convocar personalmente

�160

Ensayos

Micro y pequeña industria en México

16J

a los miembros del Colegio, se invitó al público en general mediante
desplegados de prensa. También estuvieron presentes los representantes de
los principales medios de difusión.

desequilibrio externo no hacía crisis aún y la estabilidad de precios y el
orden de las varibales económicas se mantenían,. a partir del año de 1973 la
situación nacional se tomó crecientemente caótica.

La investigación se condujo con el siguiente orden:

El sector agrícola había sido senarnente desatendido y sacrificado, por lo
que a mediados de los años sesenta el país había perdido la autosuficiencia
agrícola La realidad fue que el sector industrial no podia dar apoyo o
compensar el intercambio comercial internacional adverso. Sus productos
no resultaban competitivos en los mercados externos. Sólo tuvimos alivio
durante pocos años, de 1978 a I98 I, cuando los precios del petróleo fueron
altos. Al derrumbarse arrastraron con ellos nuestra economía, y principió la
década que justificadamente se catalogó como perdida. Las características
de esa década fueron: hiperinflación, deuda pública elevada con costo
creciente, devaluaciones recurrentes, déficit fiscal persistente, especulación,
deterioro de las expectativas, baja en la inversión, etc.

a.

Las enseñanzas históricas de nuestro modelo de desarrollo económico
y sus resultantes inconveniencias sociales.

b.

Una disquisición filosófica sobre el sistema de libre competencia.

c.

La discusión de la temática sobre la nueva LEY FEDERAL DE
COMPETENCIA ECONOMICA, que entró en vigor en junio de
1993, y la conducta monopsónica de las grandes cadenas de
autoservicio.

ANALISIS E INTERPRETACION HISTORICOS

4.1

Nnálisis histórico de las inconveniencias de nuestro modelo de
desarrollo: del oligopolio industrial con mercado cautivo al
monopsonio comercial

Las experiencias ecónomicas de México, y sus consecuentes sobresaltos, han
sido particulamente aleccionadoras. Me atrevo a decir que son suficientes
en número e intensidad para que aprendamos de ellas. Vivirlas de nuevo
no nos haría más capaces o intuitivos. La reflexión y el análisis de los
errores históricos, apoyados en las experiencias ajenas y la nueva realidad
económica internacional, aportan bases para un mejor desempeño
económico futuro. Está a nuestro alcance utilizar esas bases. Con el
propósito de continuar las reflexiones, a continuación compendio la
experiencia mexicana en lo tocante a los esfuerzos económicos..,,
Nadie puede negar los grandes perjuicios nacionales del proteccionismo que
caracterizó la política de desarrollo industrial, puesta en marcha partir de la
Segunda Guerra Mundial. El oligopolio industrial con mercado cautivo a
que condujo esa política significó un grave sesgo antiexportador de la
producción. Adicionalmente, los altos costos y la calidad no competitiva
constituyeron en el ámbito interno un gran sacrificio para el consumidor.
De hecho, dicho costo social se sigue pagando, y ha sido injustamente
creciente, pues si bien al aproximarse la década de los setenta el

Se había atentado contra el principio de competencia que exige el libre
mercado, amurallando nuestra economía y provocando finalmente la
ineficiencia crónica de la industria. Por lo tanto. se pagaron y se siguen
pagando las consecuencias en lo económico y lo social, a la vez que nos
mantenemos expectantes y en espera de que tales costos empiecen a bajar.
¿Está bien aprendida la lección? El sector industrial, el comercial y el de
servicios, saben que el proteccionismo desaparecerá gradual e
inexorablemente en un horizonte máximo de 15 años. Así lo señala el
calendario de desgravaciones del Tratado de Libre Comercio. Por lo tanto,
para subsistir, los oligopolistas del sector industrial deberan, además de ser
eficientes, competir a nivel internacional.
Estos hechos, sin embargo, no son un final feliz, pues surgió una nueva
situación. Al arrancar la década de los setenta, se inicia lo que con el
tiempo constituyó una nueva arremetida en contra de los principios de la
hbre competencia.
Aparecen las grandes cadenas de tiendas de
autoservicios (CTA) que en los últimos veinte años han conquistado un
enorme mercado y han proliferado al grado de que actualmente operan en
el país mediante alrededor de 550 grandes tiendas y representan los
gigantes del comercio nacional. Su capacidad de compra, ejercida en
términos asombrosamente similares por las diversas CTA,
es
extraordinarímente poderosa; y a futuro es creciente, pues además del
impulso propio, algunos ya han concretado asociaciones con grandes
cadenas comerciales norteamericanas.

�162

En.sayos

Micro y pequeño industria en México

Está fuera de duda que el desarrollo de las CTA ha contribuido a la
modificación del origen sectorial del Producto Interno Bruto (PIB) de
nuestro país. De acuerdo c~n datos o~ciales, en los .~)timos 25 años .el
comercio ha incrementado su importancia en la generac1on del PIB del pats.
Cabe destacar que, como más adelante se señala, se estima que en México
entre el 80% y 90% de los bienes son adquindos y comercializados por las
Cadenas de Tiendas de Autoservicio en las principales ciudades.

163

nivel socialmente requerido, es decir, en los términos postulados por el
pensamiento económico clásico.
Presento pues, en los siguientes renglones, una disquisición sobre la
fiJosofia de la libre empresa, y la contrasto con la realidad comercial
mexicana, tema de este trabajo.

La nueva imperfección del mercado es el monopsonio. La teorí~ económica
designa con este nombre a ta estructura de mercado caracten~ por la
existencia de un solo comprador. En ta práctica, sin embargo, existe una
situación monopsónica cuando un pequeño número de compradores domina
el mercado y tales compradores se ponen de acuerdo para fijar los precios de
los productos que adquieren u otras condiciones de la adquisición, como et
plazo de pago. En el caso que ahora nos ocupa, una gran cantidad de ~i~ro
y pequeñas empresas, proveedoras de las cadenas de tiendas de autoserv1~10,
se ven obligadas a aceptar todas las condiciones que tengan a bien
imponerles sus compradores.

1.

La teoría econónuca política de Adam Smith, basada en la filosofía de
la riqueza, implica un marco democrático y de libre concurrencia de
factores e individuos. La realidad actual de nuestro medio es ajena a
un contexto de esa naturaleza.

2.

Esta situación ha coincidido durante los últimos veinte años con la
existencia de un oligopolio industrial con mercado cautivo. Si bien se
espera que este último desaparezca con el avance del Tratado de Li~re
Comercio, el monopsonio en lo comercial ha significado y seguirá
significando una desventaja para el desarrollo de la micro y pequeña
empresa.

El punto clave de esa filosofía era que la sociedad sobreviviría,
crecería y produciría todos los bienes y servicios permitiendo que
cada uno de sus miembros hiciera lo que creyera mas conveniente, a
condición de que respetara el sistema de mercado. Es así como
surge la tesis· Dejad libre al mercado. "No os esforcéis en hacer el
bien (decía Srnith), dejad que ese bien surja como consecuencia o
producto del egoísmo". Ante esto cabe preguntar ¿Respetan
actualmento las CTA al sistema de mercado?

3.

Surge por lo tanto el "Hombre Económico", con base en las ideas de
que el hombre busca naturalmente el lucro, y de que no hay leyes
que puedan matar el afán de ganancia ¿Pueden actualmente los
n11cro y pequeños proveedores de la CTA realizar ese afán y
emprender sin obstáculos esa búsqueda natural?

4.

El padre de la economía moderna, Adam Smith, no fue, como
generalmente se cree, un apologista o abogado de la clase
emprendedora. S1 bien la admiraba, también se preocupaba por las
necesidades de la gran masa de trabajadOJes, y pugnaba por la
abundancia para todos. ¿Puede considerarse que el propósito de este
trabajo es diferente?

5.

A Adam Smith, se la ha llegado a considerar, injusta y
despreocupadamente, como conservador, cuando en realidad era
declaradamente hostil a prácticas y móviles antisociales de mercado.
¿No es antisocial la conducta común de las CTA en cuanto al trato a
sus micro y pequeños proveedores?

6.

En la filosofía de Smith se aprecia la moda intelectual del Siglo
XVIII, que comprende la fe en la razón, en la ley natural y en la
cadena mecánica de las acciones y reacciones humanas En la

Expuse estos puntos de vista en dos sesiones del Colegio de Economis~ de
Nuevo León, A. C., con la participación de diferentes comentanstas
especializados en asuntos económicos. La primera sesión fue el 28 de julio
de 1993, y se llevó a cabo en et auditorio de la Facultad de Economía de la
U.A.N.L.

4.2. Una disquisición filosófica sobre la libre competencia, y su
contraste con la realidad comercial
En ta segunda sesión del Colegio de Economistas de Nuevo León, A.C.
participaron tres representantes del sector empresarial, habiéndose
producido en ella, en mi opinión, una confusión entre la filosofía y el
concepto clásico de ta libre competencia por un lado, y la realidad mexicana
por el otro. En cuanto al análisis de la conducta de las CTA de nuestros
días, sostengo a nivel personal, que la competencia entre ellos no existe al

�164

Emayru

Micro y pequeña industria en México

realidad el "Horno Economicus" es un ente "social", porque la
economía es una ciencia social, y por lo tanto inexacta.
7.

El mercado es su propio guardián, y al apoyarse en la libertad
econonuca individual contará con el mejor mecanismo
autorregulador. No en balde la humanidad había ya sido testigo de la
huella e mfluencia de pensadores del calibre de Galileo, Kepler Y
Newton eminentes exponentes .de las ciencias exactas. ¿Existe
actualm~nte alguna libertad económica para los micros y pequeños
proveedores de la CTA?

8.

La competencia permitirá que la sociedad sea provista de l~s
satisfactores que desea y a los precios que está dispuesta a pagar Ast,
los móviles egoístas de los hombres son transformados por el mercado
en fuente de beneficio y armonía social. ¿Hay en nuestra realidad
verdadera competencia o algo cercano a ella?

9.

En el esquema de Adam Smith opera lo que incuestionablemente se
puede llamar competencia atomii.ada, es decir, era un mundo .en el
que ninguna de las piezas del mecanismo productor (llamese
trabajador o capitalista) tenía una dimensión suficiente para alterar
las presiones de la competencia. ¿No han alterado ya a su favor las
CTA las condiciones de competencia al grado de que ésta
prácticamente ya no existe?

165

Nota aclaratoria
El Colegio de Economistas de Nuevo León, A.C., inició su programa de
disertaciones sobre temas socioeconómicos el día 28 de julio de 1993. En
esa ocasión se discutieron las opiniones y conclusiones preliminares sobre la
Nueva Ley de Competencia Económica y el Carácter Monopsónico de la
C.T.A, a cargo del autor. Los puntos expuestos fueron debatidos por los
comentaristas y los asistentes a dicha sesión que, como todas, se llevó a
cabo en el Auditorio de la Facultad de Economía de la Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Los comentaristas en esa ocasión fueron el Profesor Leoncio Durandeau
Palma y el Lic. Eduardo L. Suárez Galindo. Aún cuando los puntos de vista
y aspectos que aquí se presentan fueron aprobados por los comentaristas y
los asistentes, no tienen el carácter de colegiados. Por lo tanto son
responsabilidad del autor.
Las conclusiones alcanzadas, fueron las siguientes:
l.

Dado que la nueva ley cubre la competencia económica, es aplicable a
todas las áreas de la actividad económica, y no sólo a la estructura de
mercado llamada monopolio.

2. Es incuestionable que el monopsonio es una práctica que causa
ineficiencia como el monopolio, porque restringe el funcionamiento
eficiente del mercado de bienes y servicios.

Adarn Smith fue el economista del capitalismo pre-industrial, no
vivió la etapa en que el sistema de mercado se vería afectada por
empresas enormes, así como tampoco concibió la llegada de la
Revolución Industrial. De hecho, su obra implica el supuesto de que
la Inglaterra del Siglo XVIII no cambiaóa, o que sólo crecería
cuantitativamente. ¿Puede negarse que las CTA son actualmente
mucho más importantes y poderosas que inclusive gran parte de los
conglomerados industriales en grado tal que éstos son, en muchos
casos, sus maquiladores?

3. Las Cadenas de Tiendas de Autoservicio (CTA) han adquirido una
importancia abrumadora en la compra y distribución de alimentos en
todas las ciudades grandes y medianas de la mayoría de los países del
mundo. Se calcula que en México, entre el 80% y el 90% de los bienes
son adquiridos y comercializados por las CTA en las principales
ciudades

4.3. Discusión y conclusiones sobre la temática de la nueva Ley de

4. Las CT A son abastecidas por una gran cantidad de micro y pequeñas
empresas (MYP)

10.

Competencia Económica y los efectos monopsónicos de las
grandes cadenas de tiendas de autoservicio

5.

Las CTA pagan a los MYP en ténni~os similares. Siempre a plazos
que van entre 30 y 90 días, aunque vendan sus productos mucho
antes de ese plazo. Por lo tanto en la práctica actuao como un
mooopsonio.

�166

6.

Eruayos

Micro y pequeña industria en México

Consecuentemente, los MYP se ven en serios problemas financieros
para poder continuar sus actividades productivas, y deben solicitar
crédito (bancario o usurario), el cual no les es fácil conseguir, y cuando
lo consiguen les resulta caro. Además, deben repercutirlo en el
precio, con el consecuente costo social.

grandes empresas que no pagan puntualmente a sus pequeños y
medianos proveedores son sancionados desde entonces.
15. Si se avanza en el T.L.C. y las empresas estadounidenses y cariadienses
se instalan en nuestro país,
independientemente o mediante
coinversión, probablemente empezarán también a pagar en forma

7. Por lo tanto, los MYP tienen en esa práctica mercantil una seria
restricción a su crecimiento, y en ocasiones una grave amenaza a su
supervivencia.
8.

injustamente demorada a los MYP mexicanos.
16. Por lo anterior, es necesario iniciar acciones orientadas a una
adecuación y/o modernización legislativa que eviten el cierre,
estancamiento y/o bajo crecimiento de la fuente de empleo más
importante del país, que son los MYP.

Los MYP soó la fuente de empleo más importante del mundo. En
México, el 98% de los establecimientos industriales son MYP, y
generan no menos del 50% del empleo industrial. A fines de 1992, se
estimaba el número de MYP en nuestro país en alrededor de I 400,000.

9. Así, los MYP que proveen a las CTA, que operan con poder
monopsónico, tienen dificultades para sobrevivir, crecer y
modernizarse, como exige el reto del T.L.C.
10. En E.U. y Canadá se trata de manera mas benévola a los MYP,. por

lo cual no se neutraliza su potencial ni su capacidad real para crear
empleo y producción. En EE.UU. inclusive la pequeña y mediana
industria está representada ante el Congreso, y está representada en
múltiples campos por la SMALL BUSINESS ADMINISTRATION.
11. Es innegable la gran asimetría que existe entre la industria mexicana
en general y la de sus futuros socios norteamericanos del T.L.C. Esto
permitió que nuestro país negociara y obtuviera ventajas en el marco
del T.L.C. Por lo tanto, debe reconocerse la gran asimetría que existe
en nuestro entorno económico interno y darse mejor trato comercial a

167

Subsecuentemente, organicé el l O de agosto del mismo año, otra sesión
sobre el mismo tema, en la que los participantes fueron tres representantes
del sector empresarial:
El Lic. José Luis Mastretta.
Director de Pensamiento Empresarial de la CANACO.
El Lic. Guillenno Beltrán Pérez.
Director de Estudios Económicos de la CAINTRA.
El Lic. Huberto Rodríguez Contreras.
Gerente de Estudios Económicos de la CANACO.

A continuación se reproducen textualmente la síntesis y los comentarios
sobre esta sesión.

los MYP por parte de las CTA.
12. Es evidente que en México hay un gran vacío o una seria traba
legislativa al respecto.

13. Es ya estructural la práctica de las CTA de pagar a proveedores en
fonna demorada, tanto en épocas de progreso como de recesión.
14. En Japón y AJemania se corrigió legislativamente esta situación con

rigor desde el principio de los años cincuenta, para así evitar lo que
textualmente se denomina abuso de poder. Consecuentemente las

Síntesis y comentarios sobre la Segunda Sesión del Colegio de
Economistas de N.L., A.C. (CENLAC), en la que se discutió la Ley
Federal de Competencia, el día 10 de Agosto de 1993

l.

El CENLAC, expresa su satisfacción y agradecimiento a los
distinguidos representantes del sector empresarial que participaron en
la segunda discusión de la mencionada Ley. Dichos participantes
fueron: El Lic. José Luis Mastretta, Director de Pensamiento
Empresarial de la CANACO; el Lic. Guillenno Beltrán Pérez, Director
de Estudios Económicos de la CAJNTRA; y el Lic. Humberto

�168

Ensayos
Micro y pequeña industria en México

Rodríguez Contreras, Gerente de Estudios Economicos de la
CANACO.
2 Dentro de una respetuosa interlocución, se comentó la pr ocupac1ón de.
7
· que ta Nueva Ley será difícil de implementar, pues lo mas probable ~s
que se aplique con discrecionalidad.
3.

4.

Las leyes de mercado deben respetarse en el mayor grado posible,
por lo que la regulación debe ser mínima.
Se debe presionar al empresario nacional para que provea mejores
servicios y productos.

5. En to referente a las micro y pequeñas empresas (MYP) hay en n~estdro
medio un determinismo cultural, caracterizado por carencia e
tradición empresarial, así como de sentido de eficiencia.
6. Nuestro sistema educativo no ayuda a crear el talento competitivo.diPr

to tanto hay que generar toda una cultura orientada a promover
talento.
1

c o

Las MYP deben diversificar su clientela, y no depender de ventas a las
· cadenas de tiendas de autoservicio (CTA), sino buscar un nicho en el
mercado.

8. Debido a la eficacia demostrada por el sistema de mercad~º'

debemos, defender la libre competencia · por todos los me 10s
posibles.

5. Conclusiones

Es evidente que la conducta de mercado de las CTA inhibe la existencia Y
creación de la micro y pequeña empresas. A continuación se presentan
conclusiones con base estrictamente económicas, es decir, al margen de
consideraciones de ética empresarial o moral cristiana.
1.

La arraigada práctica mercantil de la CTA, de ~ a ~s múltiples

proveedores MYP con tan prolongada demo~a, sm ~~n aparente,
equivale a nivel macroeconómico, a una sena reducc1on del gasto
p(lblico y privado. Dado que la variable gasto es el motor de la

169

economía, la reducción de la misma que resulta de la práctica de pago
de las CTA a la MYP tiene efectos significativamente depresivos.
2. Dichos efectos depresivos, que han existido siempre en México, se
sumaron durante el año de 1993 al también efecto depresivo resultante
de la poütica macroeconómica oficial de comprimir la inflación a nivel
de un sólo dígito. Por lo tanto, el efecto final fue prercíclico.

3. El efecto monopsónico discutido inhibe también la ampliación
mercados a que toda política económica debe estar orientada.
reducirse el mercado, o limitarsele a cierto tamaño, se eliminan
posibilidades de lograr otras ventajas, como son las economias
escala, la modernización, el avance técnico y las posibilidades
exportar.
4.

de
Al
las
de
de

Al reducir la actividad de los MYP, la forma de pago demorada de la
CTA restringe la oferta de bienes, con lo cual se tiende a producir
efectos inflacionarios.

5. En lo que respecta a las metas económicas, el gobierno federal ha hecho
todos los esfuerzos posibles para reordenar las variables
macroeconómicas, habiendo logrado su meta. En lo sucesivo deberá
impulsar el progreso social. De hecho, algunos grupos empresariales se
han pronunciado a favor de un mayor gasto público en 1994,
considerando que es socialmente dañino que exista superávit fiscal y
contracción del PIB, como es el caso del año de 1993. Esto sugiere
que las CTA deben dejar de pagar a sus proveedores con demora, para
así lograr un efecto similar al aumento de la variable gasto de gobierno
que dichos grupos empresariales proponen.

6. Actualmente se busca que los logros macroeconómicos se traduzcan en
la mayor actividad a nivel de empresas.
O sea que la llamada
revolución microeconómica aporte una base para la recuperación
económica nacional. Además, por un lado se tiene la ya destacada
importancia socioeconómica de los MYP y, por otro, el hecho de que
muchas de ellas pueden ser las futuras empresas que al crecer
compitan en el marco del Tratado de Libre Comercio y aponen as1
su esfuerzo al mejor desempeño económico nacional. En este sentido
cuando se hace un daño a las MYP se le está también haciendo al
país en el presente y a futuro.

�170

Ensayos

6. Recomendaciones
Todo lo expuesto permite concluir que, tanto desde el punto de vista
económico como desde el punto de vista social, es inaceptable permitir
que las MYP actuales y futuras operen en un medio que para ellas es
letalmente adverso. Por lo tanto, resultan convenientes las siguientes
medidas:
l.

Corregir el atraso o la traba legislativa que se padece en México.
Existen los casos de Alemania y Japón en las que con rigor se protegió
a los pequeños empresarios del abuso de poder por parte de las
grandes empresas. Dichas medidas legislativas datan de principio de
los años cincuenta y apoyadas en sanciones a la impuntualidad de las
grandes empresas para con sus pequeños y medianos proveedores.

2. Dado que ser proveedor de la CTA significa un grado aceptable de
competitividad, entre tales proveedores se hallan exportadores
potenciales. Por lo tanto, es aconsejable analizar el padrón que
constituyen para detectar a los MYP mas prometedoras con el propósito
de promoverlas.
3.

En las relaciones comerciales de las CTA y las MYP son éstas las
que desarrollan las labores de competencia para ser proveedoras de
las primeras. Esto es la clara consecuencia de la estructura
monopsónica del mercado. Las CTA no compiten entre sí
ofreciendo más pronto pago a las MYP eficientes. Si se estatuyera
la prontitud de pagos a los proveedores por parte de las CTA, se
alentaría la competencia entre ellas. Urge, por lo tanto, iniciar
acciones en ese sentido.

Ensayos- VolumenXlll, Núm. 1, Mayo 1994-Pp. 171-185

Estimación de funciones de oferta para
trigo, maíz, sorgo y frijol y de demanda de
maquinaria y mano de obra en el
Estado de Nuevo le6n
Pedro A. Villezca Becerra•
Jorge Sotomayor Peterson**
Utilizando el enfoque dual de la teorla microeconómica, se estimaron funciones de
oferta para trigo, malz, sorgo y frijol, y funciones de demanda para los insumos
maquinaria y mano de obra. Los resultados indican que los productos trigo, malz y
sorgo son competitivos entre sf, mientras que el trigo y el frijol son productos
complementarios. En base a los valores estimados, se derivan elasticidades para
cada producto e insumo a nivel estatal, lo cual permite medir los impactos
simultáneos de cambios en los precios sobre las diversas relaciones entre las
funciones de oferta de estos productos y demanda de dichos insumos para el
estado de Nuevo León.

J.

Introducción

La entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio --TLC-- por parte de
los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá, el 1 de enero de 1994,
ha provocado que el comercio agropecuario se convierta en un aspecto cada
vez más importante en la economía mexicana. En consecuencia, se ha
desatado una polémica en tomo a las implicaciones que el TLC tendrá en el
sector agropecuario. Por un lado los productores anticipan consecuencias
negativas sobre el sector, dadas las diferencias y ventajas competitivas de
Estados Unidos y Canadá; por otro lado, el sector oficial engloba al sector
agropecuario dentro de las consecuencias positivas que acarreará la apertura
comercial, aunque admíte que algunos sectores se verán afectados. Lo
cierto es que para resolver las inquietudes planteadas por esta polémica se
requiere de un análisis que arroje respuestas, sobre todo en el aspecto
cualitativo.
Dentro de este contexto el gobierno mexicano ha puesto en marcha una
estrategia de modernización del campo encabezada por las reformas al
artículo 27 constitucional. Se espera que los efectos combinados de la
liberación de las políticas que controlan la tenencia de la tierra, el retiro de
subsidios a insumos y el creciente comercio con Estados Unidos y Canadá
~ofesoc de Tiempo Exclusivo, Farultad de.Eoooooúa, Uiivasidad Allláiooia de Nuevo Leén.
Director de Area, Sea-etaria de Fomento Ganadero, Gobierno del &amp;tado de Sooora.

�172

Ensayos

causen un ajuste microeconómico considerable en la agricultura de México,
particularmente en lo que corresponde a la composición de _l~ productos, el
uso y combinación de insumos, el tamaño de la explotacton y la ~ de
recursos. Todos estos cambios están comprendidos en el comportanuento
de la oferta de productos y la demanda de los correspondientes insumos,
mismas que se encuentran simultáneamente relacionados a través de sus
respectivos procesos productivos.
Por medio de la estimación de relaciones de producción se puede determinar
la forma en que responden la producción -mediante la estimación de
funciones de oferta- y la demanda de insumos -a través de la estimación de
funciones de demanda derivada- de frente a los cambios en el ámbito
económico y político. Particularmente, para el sector agropecuario del
Estado de Nuevo León, el uso de modelos de simulación que permitan
determinar el impacto de cambios en el ámbito económico sobre la oferta de
productos y demanda de insumos podría constituir un elemento valioso que
facilitaría la toma de decisiones para la implantación de medidas de política
gubernamental.
Estos modelos permitirían determinar el impacto
simultáneo que tendría el cambio en un precio --o en varios precios-- sobre
la oferta de productos y la demanda de insumos.
Para el efecto del presente trabajo se estimaron funciones de oferta para los
principales cultivos en el Estado de Nuevo León, como son: trigo, maíz,
sorgo y fnjol, asi como funciones de demanda para mano de obra y
maquinaria. Los objetivos específicos fueron:
1)

2)

2.

Especificar y estimar modelos agregados a nivel estatal de oferta para
los productos trigo, maíz, sorgo y frijol y de demanda para los
insumos maquinaria y mano de obra.
Derivar elasticidades precio directas y cruzadas a nivel estatal para
cada producto e insumo.

Importancia

En el Estado de Nuevo León la demanda mensual de productos básicos de
una población proyectada para 1993 de 3,298,084 habitantes es la siguiente
-INEGI, 1990 e INEGI,1991.
a)

Maíz grano 16,000 toneladas.

O/erla de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo León

b)

Frijol 6,000 toneladas.

c)

Trigo 5,000 toneladas.

d)

Arroz 3,000 toneladas.

e)

Carne de bovino 2,21 Otoneladas.

f)

Huevo 3,700 toneladas.

g)

Leche 13,000,000 litros.

173

De esta demanda de productos básicos, solamente en el año de 1992 la
entidad aportó el 81% del trigo demandado; de maíz el 48%; de frijol el
4%; de carne de bovino el 83%; de leche 21%; en lo referente al arroz la
entidad no es productora y en huevo satisface la demanda habiendo un
excedente del 35%, el cual se comercializa a otras entidades del país -Anónimo, 1992-B.
De acuerdo a la regionalización de los Distritos de Desarrollo Rural (DDR)
las principales superficies agrícolas --ver tabla no. 1-- se localizan en los
municipios de Montemorelos, Galeana, Apodaca y Anáhuac, considerados
como punto de desarrollo de las actividades agricolas de Nuevo León. Se
cuenta con una superficie abierta al cultivo de 427,000 has. -7% de la
superficie total del Estado--, de esta superficie 148,000 has. corresponden a
la modalidad de riego (35%) y 279,000 has. a la modalidad de temporal
(65%) --Anónimo, 1993-B e INEGI, 1991.
Tabla No. 1.
DISTRITOS DE DESARROLLO RURAL EN EL ESTADO DE NUEVO
LEON CON LAS PRINCIPALES SUPERFICIES AGRICOLAS • /
DISTRITO
Montemorelos
Galeana
APOdaca
Anáhuac

TOTAL HAS.

156 000
136 000
79000
56000

DE RIEGO
47000

26000
29000
46000

DE TEMPORAL

109 000
110 000
50000
10000

*/ Fuente: INEGI, 1991.

~n los dos últimos distritos se localizan los sistemas de riego más
importantes con que cuenta el Estado, localizándose en el distrito de

�174

EllUIJIOS

Anáhuac el sistema de riego 04 "Don Martín" con 26,677 has., Y en
Apodaca el sistema de riego 31 "Las Lajas" con 4:~08 has.: completan~~
estos con la zona compacta del sistema de riego San Jose de Vaquenas
con 4,500 has. -INEGI, 1992 y folleto informativo, Subsecretaria de
Desarrollo y Fomento Agropecuario, 1992.
De acuerdo al Análisis de Producción Agrícola para el Estado de Nuevo
León (1986 - 1991), fotleto informativo de la Subsecretaria de Fomen~o Y
Desarrollo Agropecuario, 1993, el siguiente es el estado que guardo ~a
producción agrícola estatal. Durante los últimos cinco años la superficie
promedio que se siembra en la entidad ascie~d~ a_ 258,438 has., de las
cuales 37,525 has. se practican en el ciclo otono-mvtemo -~19,90~ has. de
nego y 17,617 has. de temporal-- y 171,003 has. en el ciclo pnmaveraverano --56,066 has de riego y 115,477 has. de temporal. Un to~ de
49,910 has. son destinadas a los cultivos perennes, c~n 34,037 has. de nego
y 15,873 has. de temporal; sin embargo, la superficie cosec~ en ambos
ciclos asciende a 159,252 has. debido principalmente a los sm1estros que se
suscitan en los cultivos de temporal.
Los principales cultivos anuales que se practican en la en~dad so~ el trigo,
maíz, sorgo grano y frijol, los cuales ocupan una superficie de casi 1_85,000

has. cifra que representa el 89.4% de la superficie total que se semb~o en los
últimos seis años, tanto en el ciclo otoño-invierno como _en el de ~n~averaverano. En el renglón de producción, las cifras promedio de los ult1mos 16
años destacan al sorgo grano con 107,982 ton., siguiéndole en orden de
importancia el maíz con 66,654 ton., el trigo con 45,575 ton. y el frijol con
3,420 ton..

3.

Especificación de modelos

3.1

El modelo teórico

Para modelar las funciones de oferta de productos y de demanda de
insumos, el presente trabajo se basó en el enfoque dual, mis~o que se ~a
convertido en uno de los más novedosos desarrollos de la microeconorrua
neoclásica. Es a partir de la década de los años ochenta cuando el uso ~I
enfoque dual en aplicaciones empíncas para el estudio de la produccion
agrícola se generalizó (Chambers, 1982; Shumway, 1983; B~, 1988;
Huffman, 1989). Siguiendo a Beattie y Taylor (1992), y Vtllezca y
Guajarck&gt; ( 1993), la teoría de la dualidad en el contexto de la

0/erla de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo león

175

rrucroeconomia neoclásica se refiere a la existencia, bajo condiciones
apropiadas de regularidad, de "funciones duales" que contienen
esencialmente la misma información sobre la tecnología que las conocidas
funciones primales, tales como la función de producción. Las funciones
duales describen los resultados del proceso de optimiz.ación en términos de
respuesta a precios de insumos y precios de productos en lugar de las
respuestas globales a cantidades de insumos y cantidades de productos como
es el caso de las funciones primales correspondientes.
A modo de ilustración, considérese un par de conocidas
funciones: la función de producción y la función de ganancia neta para una
empresa que produce un solo producto,
(1)
y
(2)

en donde, Y representa el nivel del producto; 1t es la ganancia neta; P es el
precio del producto; y las xi y ri son las cantidades de insumos y precios de
insumos, respectivamente.
La función de producción en (1), denominada "primal", describe
globalmente la respuesta en el njvel de producto ante todas las
combinaciones posibles en las cantidades utilizadas de los insumos. La
función de ganancia neta en (2), que es el "dual" de la función de
producción en (1), describe el nivel óptimo o de máxima ganancia neta
proveniente de producir cualquier nivel de producto, dados el precio del
producto, los precios de los insumos y la tecnología de la producción
Considérese primero el enfoque denominado primal utilizado
tradicionalmente para derivar funciones de oferta de productos y de
demanda de insumos para una empresa productora de un producto bajo
condiciones de competencia perfecta y cuyo objetivo es la maximización de
ganancia neta. Se trata pues, explícitamente, de resolver un problema de
optimización económica, es decir, maximizar la función de ganancia neta,

D

(3)

1t=PY-

_¿
i• I

dada una función de producción,

(4)

r·x·
1 1,

�176

Ensayos
Oferta de productos agrícolas: estimaciones para Nue,10 león

Resolviendo simultáneamente las condiciones de primer orden de este
problema primal obtenemos:
(5)

* = x*~(P, r1• r2, ... , rn),
x.;
Y = Y (P. r1, r2, ... .rn),

i = 1, 2, ... , n

que constituyen las funciones de demanda de insum~ y de, o~erta del
producto, respectivamente. Substituyendo (5), los ruveles opttmos de
insumos y producto, en (3) obtenemos:
1t = py*íP, r1, r2, ... , rn)- r1x•1JP, r1, r2, ... , rn)··· - r2 x 2(P, r1, r2, ... , rn)-r¡ x ¡(P, r1, r2, ... , rn),

en forma general, tendremos:
(6)

es decir, la función de ganancia neta --máxima-- expresada en términos de
los precios de los insumos y del producto.
En la literatura sobre teoría de la dualidad a (3) se le conoce como_ la
"función directa de ganancia neta", mientras que a (6) se le denom1~a
"función indirecta de ganancia neta" definida como la máxima ganancia
neta dados los precios de los insumos y del producto. Nótese que (3) es una
función de las cantidades de insumos y producto, mientras que (6) es una
función de los precios de los insumos y del producto.
En contraste el enfoque dual permite obtener las funciones de demanda de
insumos y ~ oferta de producto (5) mediante simple diferenciación parcial
de la función indirecta de ganancia neta (6), es decir, este enfoque parte del
supuesto de que existe una función indirecta de gananci~ neta. De tal m~
que ahora el problema de optimización económica consiste en la obtenc1on
de las siguientes derivadas parciales:

3.l

Los datos

El presente trabajo se realizó en base a series de tiempo (1983-1992)
conteniendo datos anuales agregados a nivel estatal sobre precios y
cantidades de productos e insumos variables, aunque estos últimos fueron
estimados, -dada la imposibilidad de obtener los datos sobre cantidades
físicas-, a través de los paquetes tecnológicos y/o planes operativos (P0-01)
a partir del índice nacional de precios al productor base 1992 = 1OO.

Para la obtención de los paquetes tecnológicos y los datos de producción de
los cultivos más rentables de la región nuevoleonesa, de 1992 para el caso
de trigo, frijol y sorgo, y para el caso del maíz de 1992 a 1988, se recurrió a
distintas dependencias oficiales, entre las que se cuentan Banco de México,
Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), -en los distritos
de Monterrey, Apodaca, Anáhuac, Montemorelos y Galeana-, Banco
Nacional de Crédito Rural (Banrural), Fideicomisos Instituidos en Relación
a la Agricultura (PIRA), AGROASEMEX, asi como a instituciones de
banca privada, particularmente Bancomer, además de la Subsecretaría de
Fomento y Desarrollo Agropecuario del Gobierno del Estado de Nuevo

León.

3.3. El modelo empírico y la estimación econométrica

Utilizando como soporte teórico la teoría de la dualidad, el modelo empírico
está conformado por el siguiente sistema de cuatro funciones de oferta de
productos y dos funciones de demanda de insumos:

QTrigo =Po+ 131 PTrigo + 132 PMaíz + j33 PSorgo + j34 PFrijol +
+ Ps PMaq + 136 PMdeO
QMaíz =Po+ 131 PMaíz + 132 PSorgo + j33 PFrijol + j34 PTrigo +
+ Ps PMaq + 136 PMdeO

que constituye la función de oferta del producto, y

i = 1, 2, ... , n,
que constituyen las funciones de demanda de los insumos.

177

QSorgo = Po+ 131 PSorgo + 132 PMaíz + j33 PFrijol + j34 PTrigo +
+ Ps PMaq + 136 PMdeO
QFrijol = Po + 131 PFrijol + 132 PMaíz + 133 PSorgo + j34 PTrigo +
+ 13s PMaq + 136 PMdeO

�178

Emayru

Oferta de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo León

179

+ 8.365 PMAIZ + 2.336 PSORGO - 8.486 PFRIJOL

QMaq

= Po + p1 PMaq + p2 PMdeO + p~ PMaíz + P4 PSorgo +
+ p5 PFrijol + p6 PTngo

QMdeO =Po+ p1 PMdeO + p2 PMaq + P_3 PMaíz + p4 PSorgo +
+ Ps PFrijol + Pe PTngo

Puesto que se trata de un sistema de ecuaciones simultáneas Y dada la
naturaleza de las relaciones entre las funciones de oferta y ~ de1?~da
derivada, la estimación econométrica se efectuó median~e regreston multtple
utilizando el ml"todo de Ze11ner para sistemas de ecuac10nes aparentemente
no relacionadas.

4.

Análisis de resultados

Las funciones estimadas de oferta de productos --tngo, maíz, sorgo Yfrijol-y de demanda de insumos --maquin~ia ~ mano de obra-- se presentan a
continuación --pruebas de t entre parentes1s:
QTRIGO = 94198 - 1.643 PTRIGO - 77.001 PMAIZ - 326.185 PSORGO
{4,253) (-1.512)
(-2.812)
(-2. 793)
+ 82.616 PFRIJOL - 43148 PMAQ + 97895 PMdeO
(1,060)
(-1.585)
(3.085)
R2 = 0.699
prueba de F = 11 .164
QMAIZ = 71210 + 26.379 PMAIZ - 120.121 PTRIGO - 451.469 PSORGO
(1.728) (0.171)
(-0.701)
(-2.686)
+ 122.701 PFRIJOL - 46661 PMAQ + 105.896 PMdeO
( 1.308)
(-1.423)
(2.923)
R2 = 0.641
prueba de F = 10.893
QSORGO = 63.516 + 77.255 PSORGO - 137.137 PTRIGO - 19.863 PMAIZ
{3,412) (2.998)
(-1.253)
(-0.201)
+ 34.094 PFRIJOL - 21167 PMAQ + 49230 PMdeO
(0.568)
(-1.034)
(1.035)
R2 = 0.879
prueba de F = 13.639
QFRIJOL = 2380.699 + 3.287 PFRIJOL + 6.623 PTRIGO - 2.172 PMAIZ
(1.048) (0.636)
(0. 702)
(-0.255)
- 20.294 PSORGO - 965.609 PMAQ + 2191.356 PMdeO
(-3.272)
(-0.534)
(0.534)
R2 = 0.603
prueba de F = 10.758
QMAQ = 6.800 + 3.342 PMAQ - 7.581 PMdeO
(1.328) (0.591)
(-1.731)
{5,308)

+ 3.667 PTRIGO

(1.414)
(1.21 O)
R2 = 0.913

(-0.545)
prueba de F

= 985.255

QMdeO = 7.800 - 1.031 PMdeO + 4.546 PMAQ + 4.994 PTRIGO
(0.338) (-3.098)
(2.561)
(0.275)
+ 1.138 PMAIZ + 3.181 PSORGO - 1.155 PFRIJOL
(2. 717)
(0.483)
(-0.206)
2
R = 0.895
prueba de F = 537 .198

4.1

Significancia estadística

Basados en las pruebas individuales de t, al 5% de signifícancia, la mayoría
de los valores estimados no resultó estadísticamente significativa --pruebas
de t &lt; 2.5-; únicamente et 31% de dichos valores resultó ser significativo.
Tal es el caso de los precios de maíz, sorgo y mano de obra para ta oferta de
trigo; sorgo y mano de obra en ta ecuación del maíz; precio del sorgo para
la oferta del sorgo; y sorgo para la oferta del frijol. En CUallto a las
funciones de demanda, los valores estimados para el precio del trigo en la
ecuación de demanda de maquinaria y los precios de la mano de obra,
maquinaria y maíz en la de mano de obra resultaron estadísticamente
significativos.
No obstante que sólo la tercera parte del número total de parámetros
estimados resultó significativa, todos los modelos presentaron un alto grado
de ajuste, a juzgar por los coeficientes de detenninación (R2's) que variaron
de 0.693 para la oferta de frijol hasta 0.913 para la demanda de maquinaria.
De la misma manera, las pruebas de F para cada modelo resultaron ser
significativas al 5% --pruebas de F &gt; 4.0-- en todos los casos.
En base a los anteriores resultados, es evidente que un buen número de
parámetros individuales no presentaron un grado de confianza estadística
aceptable; sin embargo, dado que las ecuaciones en su conjunto sí
presentaron confiabilidad estadistica --pruebas de F significativas y R2's
elevadas--, los modelos pueden ser utilizados para establecer inferencias en
cuanto al comportamiento global de las ecuaciones tanto de oferta como de
demanda, es decir, observar el comportamiento en las cantidades ofrecidas y
demandadas para cada ecuación ante cambios simultáneos en el
comportamiento de los precios.
En este sentido, los modelos estimados proporcionan una indicación
confiable en cuanto a la dirección del impacto --positiva o negativa-- que
tendría un cambio en alguna (s) de las variables explicativas --precios--,
aunque el análisis en tomo al aspecto cuantitativo se deba limitar sólo a

�180

Ensayos

aquellos casos en los que el parámetro en cuestión resultó estadísticamente
significativo.

4.2

Impactos de cambios en los precios

De acuerdo con la teoría económica, se espera que la relación entre la
cantidad ofrecida de un producto y su precio sea positiva, mientras que la
cantidad demandada de un insumo y su precio sea negativa. A partir de los
resultados de la estimación de las cuatro funciones de oferta y las dos
funciones de demanda se observó que tres de las ofertas -maíz, sorgo y
frijol- presentaron una relación positiva entre sus respectivas cantidades
ofrecidas y precios, aunque sólo el caso del sorgo fue estadísticamente
significativo. Por el lado de la demanda de insumos, la mano de obra
presentó una relación negativa y significativa entre su cantidad_dem~dada
y su precio. En este sentido, por lo tanto, los resultados arroJaron s1~os
inconsistentes con la teoría, aunque no significativos, para la oferta de tngo
y para la demanda de maquinaria.

En cuanto al análisis de los resultados en torno a las relaciones producto producto, la función de oferta estimada para trigo indica que cambios en los
precios del maíz y del sorgo afectan de manera inversa a la cantidad
ofrecida de trigo, sugiriendo una relación de competitividad entre dichos
productos. Esto es consistente con los resultados de la estimación de las
ofertas de maíz y de sorgo, ya que en ambas se nota también una relación
inversa entre las cantidades ofrecidas. el precio del trigo y el precio del
sorgo --para la primera--. y la cantidad ofrecida, el precio del trigo y el
precio del maíz para la segunda.
Las funciones de oferta estimadas para el trigo y el frijol muestran una
relación de complementariedad, ya que cambios en el precio del frijol
impactan positivamente la oferta del trigo así como cambios en el precio del
trigo tienen un impacto positivo en la oferta del frijol .
Siguiendo un razonamiento similar, los resultados indican una relación
competitiva del frijol con respecto a los precios del maíz y sorgo, pero esta
relación se toma de complementariedad entre las cantidades de maíz y de
sorgo con respecto al precio del frijol. Los resultados, entonces, no
presentan un patrón de comportamiento consistente entre las relaciones de
estos tres productos.
Algo similar ocurre al estudiar las relaciones insumo-insumo, ya que la
cantidad demandada de maquinaria reacciona negativamente ante cambios

O/erla de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo León

181

en el precio de la mano de obra, sugiriendo una relación de
complementariedad. Sin embargo, al obseMT lo que sucede a la cantidad
demandada de mano de obra ante cambios en el precio de la maquinaria se
observa precisamente lo contrario: una relación de competitividad.
Nuevamente los resultados no proporcionan un patrón consistente en tomo
a cómo están relacionadas, en esta ocasión, las funciones de demanda de
insumos.
Respecto a las relaciones insumo-producto, se observó que ante un aumento
en el precio de los productos, -excepto el del frijol-, se incrementan las
demandas de maquinaria y de mano de obra Por el otro lado, un aumento
en el precio de la maquinaria disminuye la oferta de los productos, situación
que no se observa para el caso de un aumento en el precio de la mano de
obra, ya que en este sentido los resultados indican un aumento en la oferta,
lo cual se contrapone con el razonamiento económico del comportamiento
de los productos: entre más costoso sea producir mediante el uso de un
determinado insumo, menor será el incentivo para desarrollar el proceso
productivo.

4.3

Derivación de elasticidades

Las elasticidades precio directas y cruzadas para las ofertas y demandas de
este estudio se presentan en el cuadro siguiente:
Producto o
insumo
TRIGO
MAIZ
SORGO
FRIJOL
MAQ
MdeO

Elasticidad Con Respecto al Precio de
TRIGO
-0.017
-0.916
-0.747
1.356
0.28()•
0.004

MAIZ
-0.800•
0.226
-0.121
-0.400
0.714
0.933•

SORGO
-2.516"
-2.564·
0.312!'
--3.079"
0.132
1.725

FRIJOL
2.950·
3 .213
0 .638
2.n
-2.217
-2.800

MAQ
-1 .393
-11a5
-0.366
-0.613
0.789
0.004• .

MdeO
1.~
1.1a:;•
0.367
0.613
-0.789
-0.004•

• Significativa al nivel del 5%.

Para su cálculo se utilizaron los promedios de las variables cantidad y
precio, aplicando la fórmula siguiente:
Elasticidad= (6Q/6P).(P/Q),

en donde (60/oP) es la derivada parcial de la cantidad, oferta o demanda
(Q), con respecto al precio (P) en cuestión; (P) y (Q) son promedios de

�182

Ensayos

Oferla de productos agrícolas: estimaciones para Nuevo león

precio y cantidad, respectivamente.

mano de obra, en cuanto a los impactos direccionales, no pudieron ser
establecidos ya que los resultados indican complementariedad, por un
lado, -si aumenta el precio de la mano de obra disminuye la cantidad
demandada de maquinaria-, y competitividad por el otro: incrementos
en el precio de la maquinaria aumentan la cantidad demandada de
mano de obra.

y

Estas elasticidades representan ta relación cuantitativa entre las funciones
de oferta y de demanda ante cambios en los ~eci~. Están ~ en
términos porcentuales y el signo indica la direcc1on _de los impact~
causados por los cambios en los precios; así, por citar un ejemplo, el_ cambio
en la cantidad ofrecida de maíz ante un cambio de l % en su precio es de
0.266%, o sea, por cada incremento unitario en el precio del maíz ~ _oferta
se incrementará en 0.266 unidades. De esta manera, las elasticidades
pueden ser utilizadas para estudiar el efecto de cambios s~rn~táneos e~ los
precios, tanto de productos como de insumos, sob~ las,distm~ functones
de oferta y de demanda también en un contexto simultaneo. Sm embargo,
como se señaló al final del apartado de significancia estadística, la mayor
parte de estos resultados deben ser interpretados con cautel~ ~nqu_e doce
elasticidades (de un total de 36) resultaron estadísticamente significativas.

5.

Conclusiones y limitaciones

En base al análisis arriba efectuado sobre los resultados obtenidos se puede
concluir lo siguiente:
1)

Las relaciones cualitativas entre las funciones de oferta de productos Y
de demanda de insumos revelan cierto patrón de comportamiento
direccional entre trigo, maíz y sorgo en el sentido de que incrementos
-decrementos- simultáneos o individuales en los precios de estos
productos reducen -aumentan-- la oferta de los mismos.

2)

Las relaciones de comportamiento entre el trigo y el frijol sugieren un
patrón distinto, ya que cambios en los precios de dichos pr~ctos
provocan cambios en la misma dirección sobre las cantidades
ofrecidas de estos productos.

3)

Se establece por lo tanto que el trigo, maíz y sorgo son productos
competitivos entre sí, mientras que el trigo y el frijol son productos
complementarios entre sí.

4)

Los resultados no indicaron un patrón de comportamiento consistente

respecto a la forma en que están relacionadas las funciones de oferta
del maíz y del sorgo con la del frijol.
5)

Las relacienes entre las funciones de demanda de maquinaria y de

183

")

Exceptuando el caso del frijol, se encontró que aumentos en los
precios de los productos se traducen en incrementos en las cantidades
demandadas de los insumos.

7)

El aspecto cuantitativo de las relaciones entre las funciones de oferta
y de demanda se indica por la magnitud de las elasticidades, de las
cuales doce resultaron estadísticamente significativas, reforzando la
información proporcionada por los hallazgos establecidos en los
párrafos anteriores de esta sección.

Una limitación típica de todo trabajo de investigación es la base de datos
que se utiliza para efectuar el estudio. Para el presente trabajo surgió una
serie de problemas para la obtención de datos, tanto en cantidad como en
calidad, especialmente en lo que toca a las cantidades de los insumos
utilizados. La dependencia sobre fuentes secundarias para la obtención de
dicha base de datos resultó crítica para este estudio, sobre todo en el sentido
de no haber sido capaces de obtener un mayor número de observaciones. En
el desarrollo de el presente trabajo tuvo que limitarse al uso de 10 (diez)
observaciones anuales a nivel estatal, lo cual repercutió en la confiabilidad
de los resultados que a su vez se tradujo en que los hallazgos presentaran
ciertas incongruencias que no permitieron profundizar más en el análisis
para arribar a conclusiones más contundentes, sin embargo, bajo la premisa
de que el presente trabajo de investigación está bien planteado, el estudio
aporta y desarroUa una atractiva alternativa para atacar la problemática
planteada, especialmente porque el uso de la metodologia propuesta arroja
un importante volúrnen de resultados, tanto cualitativa como
cuantitativamente, que podría ser de utilidad en la toma de decisiones, tanto
de política agrícola como para los productores del campo.

Referencias
1.

Anónimo. 1992. Matriz de Análisis de Política. Colegio de
Postgraduados. IEICA. México.

�Oferla de productO.f agrícolas: estimaciones para Nuevo León
184

Ensayos

2.

Anónimo.
1992-B. Subsecretaria de Fomento y Desarrollo
Agropecuario. Análisis de Producción Agrícola para el Estado de
Nuew (1986 - 1991). Nuevo León. México.
Anónimo. 1993. Epoca. El Semanario de México. Julio de 1993.

3.

Estado de Nuevo León. México.
15.

1992. Unidad de Informática y Estadística. México.

16.

Shun_iway, R C. 1983. Supply, Demand and Technology in a
MuJ~tproduct Industry: Texas Field Crops. American Journal of
Agricultural Economics. 65 : 746 - 760.

17.

Villez~ ,P. Y~- _Guajardo. 1993. La Investigación en Economía de la
Produccton
Utthzando la Teoría de la Dualidad. Articuoen
1
.. ,
ReVJston. Monterrey.

18.

Wea~er, R D. 1983. Multiple Input, Multiple Output Production
Chotees and ~echnology in The U. S. Wheat Region. American
Journal of Agncultural Economics. 65: 45 - 56.

México.
4.

Anónimo
1993-B. Programa Operativo Anual Ampliado.
Secretaria de Agricultura y Recursos Hidraulicos. Nuevo León.
México.

5.

Ball, V. E. 1988. Modeling Supply Response in a Multiproduct
Frarnework. American Joumal of Agricultural Economics. 70 : 813 825.

6.

Banco de México. 1992. Indicadores Económicos. Compilación
Anual. México.

7.

_ _ _. 1993. Indicadores Económicos. Compilación Anual.
México.

8.

Beattie, B, R y C, R, Taylor. 1992. The Economics of Production.
John Wiley &amp; Sons. EE. UU.

9.

Chambers, R. G. 1982. Duality, The Output Effect, and Applied
Comparative Statics. American Journal of Agricultural Economics.
64: 152 - 156.

10.

Huffinan, W. E. y R. E. Evenson. 1989. Supply and Dernand
Functions for Multiproduct U. S. Cash Grain Farros: Biases Caused
by Research and Other Policies. American Joumal of Agricultural
Economics. 71 : 761 - 773.

11.

INEGI. 1986. Estructura Económica del Estado de Nuevo León.
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. México.

12.

INEGI. 1988. Cuaderno de Información para la Planeación. Estado de
Nuevo León. México.

13.

INEGI. 1990. Nuevo León~ Resultados Definitivos, XI Censo
General de Población y Vivienda. Estado de Nuevo León. México.

14.

INEGI. 1991.

Anuario Estadístico del Estado de Nuevo León.

185

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379212">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379214">
              <text>1994</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379215">
              <text>13</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379216">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379217">
              <text> Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379218">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379219">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379236">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379213">
                <text>Ensayos 1994, Vol 13, No 1, Mayo 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379220">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379221">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379222">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379223">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379224">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379225">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379226">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379227">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379228">
                <text>Valero Gil, Jorge N., Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379229">
                <text>Meléndez Barrón, Jorge, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379230">
                <text>01/05/1994</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379231">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379232">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379233">
                <text>2015743</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379234">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379235">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379237">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379238">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379239">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28670">
        <name>Capital humano</name>
      </tag>
      <tag tagId="28695">
        <name>Estructura de salarios</name>
      </tag>
      <tag tagId="24108">
        <name>Monopolio</name>
      </tag>
      <tag tagId="14619">
        <name>Política Industrial</name>
      </tag>
      <tag tagId="28697">
        <name>Programas sociales</name>
      </tag>
      <tag tagId="28696">
        <name>Reforma regulatoria en México</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13728" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11795">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13728/ENSAYOS._1995._Vol._14._No._2._Noviembre._0002015744.ocr.pdf</src>
        <authentication>132a7c10a035c01c3a43300b294ae8ff</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381916">
                    <text>Volumen XIV, número 2, N$35

Noviembre de 1995

Artículos
Impacto de la crisis económica en la movilidad metropolitana,
y de los patrones de ingreso y gasto familiar
Hemán M. Vi/farrea/ Rodríguez
La seguridad social en México. Comparaciones Internacionales
Nora Garro Bordonaro
Ignacio Llamas Huítrón

Notas para el estudio de los cambios en los salarios relativos
1979-1993 en el Area Metropolitana de Monterrey
Jorge N. Va/ero Gil

Innovación tecnológica y la industria manufacturera del
estado de Nuevo León
José Alfredo Tijerina Guajardo

Hecerogeneous housing vs. zoning: results with a model of
Monopoly and Two Part Pricing
Daniel Flores Curie/

•

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

�FOfllO UNJVElt: trAR,o

�•

•

•

•

La revista ''Ensayos" publica
trabajos relacionados ~ todos los
campos de la economía, la
estadística y ciencias sociales
afines. Se edita dos veces al ailo,
en los meses de mayo y noviembre .

Las solicitudes de inscripción, o
inscripción en el programa de canje
académico, deben dirigirse a:
Centro
de
Investigaciones
Económicas,
Facultad
de
Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Loma Redonda
15 l 5-A Pte. Col. Loma Larga,
Monterrey, N.L. México, C.P.
64710, Apdo. Postal 288.
Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondencia
editorial deberá ser dirigida a Dr.
José Alfredo Tijerina Guajardo,
Director y/o Lic. Julio César Puente
Quintanilla,
Coordinador
de
Proyectos del CIE. Centro de
Investigaciones Económicas,UANL.
Las opiniones, juicios e ideas que
puedan contener los artículos en
esta revista son de la exclusiva
responsabilidad de sus autores. Sin
embargo, esta institución se reserva
todos los derechos y en
consecuencia, la revista o sus
artículos no pueden ser copiados
sin permiso por escrito del director.
Se autoriza la reproducción parcial
para propósitos didácticos. de
análisis y comentarios en otras
publicaciones. siempre v cuando se
cite la fuente

HlNDo UNIVERslT~/0

Noviembre de 1995

DIRECTORIO
Consejeros
Ana Leticia Palomares
Hernán M. Villarreal Rodríguez
Jorge N. Valero Gil

Director
Facultad de Economía
Jorge Meléndez Barrón

Director
Centro de Investigaciones
Económicas
José Alfredo Tijerina Guajardo

�Indice
Impacto de la crisis económica en la movilidad metropolitana, y
los patrones de ingreso y gasto familiar

Hemán M Vil/arrea/ Rodríguez
La seguridad social en México. Comparaciones Internacionales

17

Nora Garro Bordonaro
Ignacio Llamas Huitrón
Notas para el estudio de los cambios en los salarios relativos
1979-1993 en el Area Metropolitana de Monterrey

41

Jorge N Va/ero Gil
Innovación tecnológica y la industria manufacturera del estado
de Nuevo León

69

José Alfredo Tijerina Gua/ardo
Heterogeneous housing vs. zoíúng: results with a model of
Monopoly and Two Part Pricing

Daniel Flores Curie/

89

�Ensayos - Volumen XIV. Núm. 2, Noviembre 1995 - Pp. 1-15
Impacto de la crisis económica en la movllldad
metropolitana, y los patrones de ingreso y gasto
famlllar

Hernán M.Villarreal Rodríguez 1
La situación de crisis que enfrenta el pals ha lmplcado cambios en los meclos de
transporte que usan las personas, increment4ndose casi un 1S" le demande del servicio
de camones traddona/ y reducl4ndose cerca de un 25% /a de viajes en automóvl. Las
encuestas muestran que en 1995 se ció un decremento en e/ ingreso famllar real, y que
los Incrementos salariales no se han traducido en mejoras en los Ingresos famiúres. Un
aumento en /as tarifas del transporte urbano del 10% causarla un grave deterioro del
bienestar familar II no alcanzar los Ingresos farrilares a cubrir los gastos no
prescinclbles.

Este trabajo se presenta a los consejeros del Consejo Estatal del Transporte
(CET) por el autor, dentro del convenio de colaboración que el CIE tiene
con el CET. El objetivo del mismo es presentar una panorámica de los
impactos que la crisis económica ha tenido en el gasto familiar, teniendo
interés especial en la movilidad de las personas y en el Sistema de
Transporte Metropolitano.

l. Cambios en la movilidad de las personas 1991 - 1995

Estudiando la movilidad de las personas de una ciudad, podemos inferir la
demanda que tienen los distintos medios de transporte. nos damos cuenta de
la velocidad a que se transita en cada medio. y cuáles son las características
de los demandantes.
El Cuerpo Técnico del CET. ha realizado encuestas domiciliarias para
estudiar la movilidad metropolitana. La última de estas encuestas la aplicó
el Centro de Investigaciones Económicas de la UANL (CIE) en Septiembre
de 1995. En 1991 y 1993 el Cuerpo Técnico del CET ya había levantado
otras encuestas. también con apoyo de instituciones como el CIE y el
Harvard lnstitute for Internalional Development.

1 Jefe de la División de Estudios Superiores. Facuhad de Economía. Universidad Autónoma de
Nuevo León.

�LA crisis económica y la movilidad en el AMM

2 Ensayos

Según los resultados de las encuestas (20,912 observaciones). las personas
distribuyen sus viajes entre los diferentes medios de transporte de la manera
siguiente:
Cuadro 1
Distribución Modal (Porcentaje}
MEDIO
Camión Urbano

1991
63.10

1993
50.54
0.83
35.23
5.n

2.09
25.35
1.48
1.68
3.47
Otros
5.95
4.51
Caminando
100
100
TOTAL
Fuente: CET: Encuestas Origen-Destino (1991, 1993, 1995).

Melro
Automóvil
Taicl

1995
55.72
1.64
25.01
4.04
2.56

11 .01
100

Lo que significa que los viajes realizados en camión, que se habían reducido
de 1991 a 1993 en /2.56 puntos porcentuales, de ~993 a 1995 se
incrementaron de 50.54% a 55.72%, es decir el porcentaJe aumentó en un
10.25•1•.
La imormación de las encuestas muestra que los viajes que realiza una
familia típica se han incrementado de 1993 a 1995 en un l.56:º· Lo cual
pennite decir que el número de viajes prácticamente ~o ha cambiado ya que
las familias encuestadas en 1993 y 1995 fueron las mismas.
Si consideramos un incremento anual en el número de, f~nlilias de,entre un
2 y un 3%, en dos ai\os tendríamos u~ incr~~ento mm1~0 del nu~ero de
familias del 4%. Lo cual implica que s1 los v1aJes promed10_q~e re,J1za cada
familia se han mantenido constantes, la demanda del servicio que ofrece a
las familias el Sistema de Camiones Tradicional de 1993 a 1995 se ha
incrementado en un 14.66%.
En el Sistema de Camiones Tradicional en 1993. por cada dos viajes que
realizaban las familias, se realizaba un transbordo.
Contrariamente el porcentaje de viajes en automóvil. que se hab!a
incrementado del 25.35% al 35.23% entre 1991 Y 19_93. _se reduJo
considerablemente en 1995 al ubicarse en 25.01%. lo que 1mphca que en
1995 la demanda de viajes en automóvil ha disminuido en un 25.55%.
número que es coherente con la caída en las ventas de automóviles del 70%
reportada por las concesionarias automotrices.

3

La demanda de Taxis también cayó de 1993 a 1995 un 26.48%, parece

sensato pensar que estos viajes perdidos por los taxis actualmente o se
realizan a pié, en camión, o en otro medio, pero no en automóvil.
En términos generales podríamos decir que la cuarta parte de las personas
que viajaban en auto en 1993. en 1995 ya lo hacen en otro medio, sobre
todo en camión o caminando, y todos estos cambios en la movilidad han
implicado un aumento de la demanda por viajes en camión urbano
tradicional cercano al 15%.
El tiempo de viaje, que incluye desde que la persona sale de su origen
(casa), y llega a la puerta de su destino final (trabajo, escuela, comercio),
nos proporciona imonnación de la eficiencia del Sistema de Transporte
Metropolitano.
En el cuadro siguiente se muestran los tiempos de viaje promedio de los
distintos medios de transporte. Notamos que después de que entre 1991 y
1993 se redujo sustancialmente el tiempo promedio de viaje en camión de
51.83 a 47.78 minutos (muy probablemente por la introducción de las rutas
periféricas), en 1995 ya se encuentra en niveles similares que en 1991
(50.57 minutos). El tiempo de viaje en automóvil, que se había reducido en
poco más de dos nlinutos de 1991 a 1993, ahora se ha incrementado hasta
27.20 minutos por viaje.
Los datos sobre tiempos de viaje muestran que si una persona hace dos
viajes diarios en camión: gasta en transportarse entre una hora y media y
dos horas. y si toma cuatro camiones gastarla entre tres y cuatro horas
diarias.
Cuadro 2

r Iemoos de Traslado por Viaje {Minutos
MEDIO
1991
1993
Camíón Urbano
51 .83
4778
Metro
48.46
35.24
Automóvil
25.64
23.55
Taxi
37.61
20.75
Otros
38.04
26.26
Caminando
21 .36
9.82
Fuente. CET. Encuestas Origen-Dest.mo (1991. 1993. 199.S).

1995
50.57
44.84

27.20
26.28
2387
20.48

Los principales motivos de viaje también han cambiado. En el Cuadro 3 se
puede observar como los viajes por motivo de trabajo. recreación y compras
se han reducido significativamente. los de escuela han pennanecido con

�4 Ensayos

LA crisis económica y la movilidad en el AMM

poco cambio, y los considerados como otros casi se han tripli~o. lo que
podría estar mostrando a las personas que andan buscando trabaJo.

MEDIO
Trabajo
Escuela
Recreación

Compras

Cuadro3
Motivos de Vlale (Porcentaje)
1993
30.1

28.'11

9.8
5.4
3.3
2.6
48.8

9.40
4.73
2.66
7.46
47.48

Otros
Reareso a casa
Fuente: CET: Encuestas Origeo-Destmo (1991, 1993, 1995).

1995

Si estudiamos los viajes que se realizaron en los tres principales medios
(camión, auto y caminando), observamos que en el ~ del camió~, los
viajes al trabajo, escuela, compras y regreso a casa realizados en C31D1Ón se
han incrementado sustancialmente (Cuadro 4).
Cuadro,
Viajes en Camión seaún Motivo (Porcentaje)
1993
1995

MOTIVO
43.4
Trabajo
27.0
Escuela
50.2
Recreación
44.4
Compras
55.6
Otros
39.5
Reareso a casa
Fuente: CET: Encuestas Origen-Destino (1991. 1993. 1995).

55.76
39.33
50.33
57.65
49.70
50.50

Contrariamente al camión. los viajes realizados en automóvil se han
reducido en todos sus motivos. esto como consecuencia de la de la fuerte
retracción de la demanda total de viajes en automóvil (Cuadro 5).

Cuadro5
Viajes en Auto seaún Motivo(Porcentaje)
MOTIVO
Trabajo

1993
41.0
19.7
29.2
43.4
39.0
34.6

·

Escuela
Recreación
Compras
Otros
Reareso a casa
Fuente CET- Encuestas Origen-Destino (1991 1993. 1995).

1995
30.04
17.67
32.45
17.65
26.47

33.53

5

Finalmente los viajes que se realizan caminando según sea el motivo, han
tenído variaciones disparejas en éstos tres aflos. Lo que se puede destacar es
el motivo de "otros" que puede indicar que los viajes en busca de empleo, se
realizan principalmente a pié.

Cuadro 6
Via·es Caminando s
MOTIVO
1993
Trabajo
8.0
Escuela
34.8
Recreación
10.0
Compras
7.6
otros
1.9
R esoacasa
18.4
Fuente: CET: Encuestas Origen-Dei.tino ( 1991. 1993. 1995).

1995
6.10
31.33
13.25
12.94
11 .38
13.60

Los viajes diarios por familia prácticamente se han mantenído sin variación.
Lo cual implica que se ha dado una redistribución de los motivos de viaje,
en contra de los viajes de trabajo, recreación y compras, y a favor de otros
tipos de viajes. Respecto al medio de viaje, lo que es muy evidente es que se
han reducido los viajes en auto de cualquier motivo de viaje, y se han
incrementado los viajes en camión de los motivos de viaje más importantes
(trabajo. escuela, regreso a casa y compras).

Las repercusiones que sobre el transporte tienen los niveles de ingreso de las
familias pueden palparse observando quiénes son los usuarios de los
distintos medios de transporte.
Cuadro 7
porcentaJe de Uao de Cam ión por Nivel Educatlvo
NIVEL EDUCATIVO
No Estudió
Sólo Primaria
Sólo Secundaria
Comercial
Técnica
Sólo Preparatoria
Profesional
Otros

1991
80.56
72.26
69.53
68.70
61.77
59.98
39.37
56.41

1993
60.87
43.36
53.92
69.21
69.77
64.07
35.50
39.93

1995
68.84
59.35
59.70
58.53
53.86
51 .41
36.38
48.45

Fuente: CET: Encuel'tas Origen-Destino ( 1991. 1993. 199~).

En el cuadro anterior puede observarse que después de que de 1991 a 199'.l
las personas sin estudios que se transportaban en camión pasaron de ser el
80.56% al 60.87%. en 1995 volvía a incrementarse el porcentaje al
colocarse en 68.84% Contrariamente las personas con estudios

�6 Ensayos

La cri1i3 económica y la movilidad en ti AMM

profesionales, que en 1993 sólo un 39.93% de ellas usaba camión, ya en
1995 son el 48.45%.

Cuadro9
lnareso Famlllar Real DOr Decll Poblacional {N$ de Seot. de 1995)
DECIL DE FAMILIAS
10% més pobre
2o. decU de familias más pobres
3er. decil de familias
4o. decil de familias
So. decil de famHlas
6o. decH de familias
7o. decil de famlllaa
80. decll de famllas
9o. decil de familias

Finalmente también podemos investigar los usuarios del automóvil por ~ivel
educativo, en este caso notarnos una baja considerable en el porcentaJe de
usuarios del automóvil en todos los niveles, lo que muestra que las personas
en general han dejado de usar el automóvil, para usar otros medios, entre
ellos el camión urbano tradicional.
Cuadros
Porcentaie de Uso de Automóvil oor Nivel Ed ucafIVO
1991
NIVEL EDUCATIVO
12.93
No Estudió
15.84
Sólo Primaria
19.59
Sólo Secundaria
26.39
Comercial
Técnica
29.07
30.63
Sólo Preparatoria
59.71
Profesional
Otros
30.07
Fuente: CET: Encuestas Origen-Destmo (1991, 1993, 199S).

1993
15.39
18.86
23.32
31.14
34.61

36.46
71.08

35.80

1995
12.93
15.84
19.59
26.39
29.07
30.63
59.71
30.07

2. Cambios en el ingreso de las familias 1991 - 1995

Las encuestas de 1993 y 1995 a las que se ha hecho referencia permiten
comparar la modificación en los niveles de ingreso familiar real2 .
El siguiente cuadro muestra cómo en todos los ~eciles ~e familias, el
ingreso real obtenido por las familias se ha reduc1~0 c~ns1derablemente.
incluso si calculamos a las familias con ingresos mfenores a $ 400.00
(cuatrocientos pesos aJ mes). en 1993 solamente eran el 2.6%. mientras que
en la actualidad son el 9.45%.

2 Los ingresos r.:al.:s J.: las familia.• en 199J s.: pa.&lt;.in a pr.:ci~ de l 99~ utiliz.ando d indico: de
pm:i(lS al .:on.•umid,~ del Banc,, de Méxicl'I

7

15193

987
1,317
1,843
2,232
2,633
3,291
4,279

5,530
8229
4293

PROMEDIO
MODA
1 975
MEDIANA
2633
Fuente: CET: llncuestu Origen-Destino (1993, 1995)

1995
430

880
1,290
1,591
2,021
2,430
3,096
4,128

6450
2sn

o
2021

Existen otras fuentes de información alternativas que hablan de una caída
en el poder adquisitivo de las familias. La Encuesta Ingreso Gasto de los
Hogares del AMM encuentra que en septiembre de 1994 los hogares
regiomontanos tenían un ingreso promedio de N$ 3,773, y otra encuesta
laboral del CIE menciona que para el tercer trimestre de 1994 el ingreso
promedio era de N$ 3,594.
El CIE en Mayo de l 995 realizó una encuesta especial para el Canal 28 de
televisión de 800 hogares donde se encontró un ingreso familiar promedio
de N$ 2,885. Y en Octubre de 1995 se realizó otra encuesta de 1000
familias que estudiaba los medios de comunicación donde se encuentra un
ingreso familiar promedio· de N$ 2,441, por lo que más que se corrobora la
caída en el ingreso familiar a los niveles que la encuesta de orígenes y
destinos de 1995 muestra (N$ 2,877).
Si además comparamos el porcentaje de uso de camión urbano tradicional y
automóvil privado para el 50% de la población más pobre3 • tendríamos el
siguiente cuadro:

3

Se define la población más pobre como lu personas que tienen el más bajo ingreso familiar.

�/,a crisis económica ,. la movilidad en el A.Af:11

8 Ensayos

familias de estratos Bajo y Marginal sólo les restaba respectivamente el
I0.90% y el 14.14% para reafü.ar este tipo de erogaciones5

Cuadro 10
Porcentaje de uso de Camión y Automóvil por
el 50% de Población más Pobre

MEDIO

1991

1993

1995

Camión Urbano

71.92

52.06

60.29

Automóvil

15.65

24.35

18.25

Fuente: CET: Encuestas Origen-Destino (1991, 1993, 1995).

Como se puede observar, después de haberse "dejado de usar el camión"
1991 a 1993, y pasar el porcentaje de 71.92% a 52.06%, en 1995 se
"vuelto a usar" el camión urbano al colocarse en 60.29%. Contrariamentf
automóvil privado ha dejado de usarse de 1993 a 1995, pasando de 24.3~
a 18.25%.

J. Impacto en el ingreso y gasto familiar de cambios en las tarifas

transporte
Situación en Septiembre de 1994:
En septiembre de 1994 las familias del Area Metropolitana de Monten
(AMM) en promedio dedicaban el 8.92% de su ingreso en transportacic
Del total del ingreso familiar de la ciudad el 2.34% lo captaba el Sistema
Camiones Tradicional (NS 1'963,025 pesos diarios), y el 2.7 % el Siste1
de Ecotaxis4 .
Las familias de estratos Bajo y Marginal son las que dedicaban n
porcentaje de su ingreso al transporte de camiones urbanos tradiciona
(tipo coraza), con respectivamente un 7.31% y un 6.65%.

Después de solventar los rubros considerados de primera necesid
(Educación, Alimentos, Vestido, Servicios, Vivienda) a las familias e
AMM en promedio les restaba un 44.97% para otros gastos (Medicin
Recreación, Muebles y Aparatos. Aseo Personal. etc.). Sin embargo, a

4 Un eswdio más amplio sobre el reparto del mercado es, Chavarria, Carlos, y VilluTcal. Hcm
El Jrwpor1e Urbano en Monterrey: Análisis y So)uc¡ión a UQ Vjcio Problema. Sept. 1995. C

llANL

9

Cuadro 11
Distribucion del In~ reso Familiar en el AMM (Septiembre de1994)
ZONAS
ALTO
MEDIOMEDIOBAJO MARGINAL TOTAL
ALTO
BAJO
FAMILIAS
INGRESO
%GASTO
RESTO
EDUCACION
ALIMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

18416
13682

125110
7749

346964

2634

163676
1799

65.03

63.11

34.09

15.43
6.99
0.68
4.29
3.77

9.93
11 .28
0.93
4.49
5.12

4.99
30.68
2.09
5.25
11 .45

46084 700250
1881

3594

10.90

14.14

44.97

4.12
44.39
2.91
5.74
15.98

4.20
42.50
2.80
5.67
15.36

7.81
22.85
1.62
4.93
8.91

TRANSPORTE
3.81
5.15
11.45
15.96
15.33
Auto
2.8505
3.6422
5.26
4.36
4.59
Taxi
0.9367
1.2608
2.79
3.88
3.73
Panorámico
0.0046
0.0126
0.10
0.20
0.19
Metro
0.0046
0.0126
0.10
0.20
0.19
Camión
0.0087
0.2183
3.21
7.31
6.65
Fueme: Martmez. lnna: Encuesta Ingreso-Gasto de los Hogares del AMM (1994), y
Encuesta Origen-Destino (1993).

8.92
4.27
2.17
0.07
0.07
2.34
CET:

Situación en Abril de 1995:
Después del "error de diciembre" y dejando que los mercados se
estabilizaran un poco, en abril de 1995 el incremento en los salarios era
inevitable para resarcir el poder de compra de las clases bajas. Aun así no se
incrementó el ingreso familiar, de hecho se redujo, y el porcentaje del
ingreso de los estratos Bajo y Marginal destinado al resto de gastos se
reduce drásticamente al quedar respectivamente un 0.86 % y un 4.53~ .
La proporción del ingreso destinada a transportación se incrementa al ser
éste el rubro de la canasta de gasto familiar menos prescindible (la
proporción se eleva al 17.54% para el estrato bajo y 16.85% para el

5 Los estratos socioeconómicos son zonas geográficas definidas por el INEUI, por lo que no es
greocupante que el estrato Marginal tenga mayor ingreso 4u..: el Bajo.
Las elasticidades ingreso-gasto 11ue se usaron para calcular los cambios en la.s proporciones de
gasto se basan en la información de la Encuesta de Ingreso-Gasto de IOl' Hogares del AMM de
1994. v se mantienen fijas durante todo el ejercicio.

�10 t:nsayos

La crisis económica y la mo,·ilidad en el AMA! 11

Marginal). Respecto al transporte de camión coraza, los estratos bajos
destinarían el 8. 83% y el 8. 03%.

Tradicional (NS 2'595.597 pesos diarios). y el Sistema de Ecotaxis sólo
capta un 2. l 9%.

Del total del ingreso familiar de la ciudad, e_l porcentaje ~ptado por el
sistema de camiones urbanos tradicional. se estJma que en abnl de_1995 fue
del 2.84%, (NS 2'143,844 pesos diarios) mucho mayor que en septJernbre de

La relación ingreso-gasto de las familias se ha deteriorado, tanto que en en
la actualidad para los estratos Bajo y Marginal ya no hay cantidad
disponible para los gastos considerados prescindibles (RESTO en los
cuadros). respectivamente son del -10.58% y del -6.44%.

1994.
Cuadro 12

Cuadro 13
Distribución del Ingreso Familiar en el AMM (Diciembre de1995)

Distribución del Ingreso Familiar en el AMM (Abril de 1995)
ZONAS

MEDIOALTO

ALTO

BAJO

MARGINAL

TOTAL

1693

707253
3202

126361
6974

350434
2371

64.68

61.17

27.22

0.86

4.53

40.18

13.94
7.56
0.70
4.90
4.23

9.05
12.33
0.97
5.14
5.84

4.64
33.92
2.25
6.08
13.37

3.85
49.16
3.15
6.69
18.75

3.93
47.05
3.03
6.61
18.00

7.15
25.20
1.73
5.69
10.34

4.00

5.50

12.52

17.54

18.81

9.70

18600
12314

RESTO
EDUCACION
ALIMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

Antes de cualquier incremento de tarifas
ZONAS

46545

165313
1619

FAMILIAS
INGRESO
% GASTO

TRANSPORTE

MEDIOBAJO

3.98
5.35
3.83
2.97
Auto
4.26
3.05
1.35
0.98
Taxi
0.21
0.10
0.01
0.00
Panorámico
0.26
0.12
0.02
0.01
Metro
8.83
3.91
0.29
0.03
Camión
. lrma: Encu~ lngreso-Gru.1o de los Hogares del AMM
Fuente: Martmez.
Encuesta Origen-Destino ( 1993).

4.33
2.36
0.07
0.09
2.84
8.03
( 1994) . y CET:

4.29
4.09
0.19
0.24

Situación en Diciembre de 1995 sin incremento en tarifas:
Antes se mencionó que las encuestas muestran que durant~ 1995 ~o .ha
existido incremento en el ingreso familiar, sin embargo s1 han existido
incrementos en precios en los distintos rubros del gasto familiar.
Con los cambios en precios. antes de que se de alguna modificación en las
tarifas del transporte urbano. el porcentaje destinado a gastos de transporte
de los estratos Bajo y Marginal. es en la actualidad d~t. 20.97% ~ del
20.13% respectivamente. y en particular los gastos en cam1on convencional
son para estos estratos del 11.79% y 10.73%.
Del total del ingreso de las familias de Arca Metropolitana de Mont~rrey
ahora (en diciembre de 1995). el 3.82°/t, lo capta el Sistema de Camiones

ALTO

MEDIO•
ALTO

MEDIO•
BAJO

BAJO

MARGINAL TOTAL

FAMILIAS
INGRESO
%GASTO

18876
11082

128238
6277

355638
2134

167768
1457

RESTO

61.81

57.12

19.13

-10.11

~M

33.82

EDUCACION
ALIMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

15.50
8.41
0.78
4.69
4.39

10.16
13.72
1.10
4.94
6.17

5.32
37.69
2.58
5.93
14.44

4.45
54.63
3.64
6.56
20.34

4.54
52.29
3.50
6.47
19.52

8.07
28.01
1.99
5.52
11 .11

4.17

uo

20.13

11.41

TRANSPORTE

Auto
3.62
4.72
Taxi
0.88
1.23
Panorámico
0.01
0.01
Metro
0.01
0.02
Camión
0.06
0.42
Fuente: Martinez, lrma: Encuesta Ingreso-Gasto
Encuesta Origen-Destino (1993).

14.90
20.97
6.57
4.67
2.IM
4.00
0.11
0.2◄
0.13
0.27
5.25
11.71
de los Hogares del AMM

47236 717756
1524
2840

5.09
3.84

5.29
2.19
0.22
0.08
0.25
0.09
10.73
3.82
(1994), y CET:

Lo que implica que las familias tienen que disminuir forzosamente

diferentes rubros del gasto que son vitales, o buscar fuentes alternativas de
ingreso, como el deshacerse de activos, dejar de pagar deudas o ingresos de
origen ilegal.
Situación en Diciembre de 1995 con incremento del 10% en tarifas:
Un incremento del 10% en las tarifas del transporte urbano, agravaría la
situación de las familias, es por todos conocido que aún no se ha dado el
repunte en la actividad económica que asegure que el incremento en los
salarios se corrvierta en aumento en los ingresos de las familias. Por tanto,
en la actualidad un incremento en las tarifas deteriorará más la relación
ingreso-gasto familiar.

�12 Ensayos

lA criiü económica y la movilidad en el AMM 13

En tal situación. el porcentaje del mgreso destinado al resto de las

actividades seguirá teniendo un faltante (las familias se tendrán que
endeudar, vender bienes. dejar de pagar lo que deben, o robar) pero en este
caso el faltante seria más grande (del -10.78% y -6.73% respectivamente
para los estratos Bajo y Marginal).
Ante tales circunstancias, el Sistema de Camiones Tradicional captaría el
4.20% de todo el ingreso de las familias del Area Metropolitana de
Monterrey (N$ 2'853,798 pesos diarios), y las familias de los estratos Bajo
y Marginal destinarían más del 20% de sus ingresos en transporte.

~amen~ 1~ resultados serian más optimistas, ya que en tal
circunstancta s1 quedaría un resto para las familias del estratos Marginal
(1.65%), lo que les permitirla dedicar algo del ingreso familiar a gastos
como los de medicinas, recreación, muebles y aparatos domésticos artículos
de limpie7.a, etc. Para el estrato Marginal el porcentaje sería d¡I -2. 10%
seguiría siendo negativo pero mucho más llevadero.
'
El porcentaje del gasto dedicado a transporte seguiría siendo alto del
1O.63% en promedio para todas las familias del área metropolitana. E~ este
escenario el Sistema de Camiones Tradicional captaría el 3.11 % de todo el
ingreso del las familias es decir NS 2'321,621 pesos diarios.

Cuadro 14
Distribución del Ingreso Familiar en el AMM (Diciembre de1995)
Con incremento del 10% en tarifas
ZONAS

ALTO

MEDIOALTO

MEDIOBAJO

BAJO

Cuadro 15
Distribución del Ingreso Familiar en et AMM (Marzo de1996)
ZONAS

167768
1457

47238 717756
2840
1524

18876
11082

128238
6277

355638

RESTO

61.119

117.43

18.93

-10.88

-8.73

33.66

EDUCACION
ALIMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

15.50
8.41
0.78
4.69
4.39

10.16
13.72
1.10
4.94
6.17

5.32
37.69
2.58
5.93
14.44

4 .45
54.63
3.64
6.56
- 20.34

4.54
52.29
3.50
6.47
19.52

8.07
28.01
1.99
5.52
11 .11

4.64

6.49

111.11

21.26

20.41

11.64

FAMILIAS
INGRESO
%GASTO

TRANSPORTE

2134

Con incremento del 10% en tarifas e ingrno

MARGINAL TOTAL

4.31
3.79
6.25
4.77
3.68
Auto
3.84
4.00
2.84
1.23
0.88
Taxí
0.22
0.24
0.11
0.01
0.01
Panorámico
0.25
0.27
0.13
0.02
0.01
Metro
11.80
12.96
5.77
0.46
0.06
Camión
Fuente: Martínez, lnna: Encuesta Ingreso-Gasto de los Hogares del AMM (1994), y CET:
Encuesta Origen-Destino ( 1993).

5.07
2.19
0.08
0.09
4.20

Situación en Marzo de 1996 con increment~ en tarifas e ingresos del 10%:
Si consideramos que para Marzo de 1996 la actividad económica ya pudiera
haber repuntado, entonces los incrementos salariales se convertirían en
aumentos en los ingresos familiares. supongámoslo así7 .

7 Es decir. estamos suponiendo que se cu~lc lo enunciado en el Acuerdo para la Recuperación
Económica del 28 de octubre de 1995. y los Criterios Generales de Política Económica para 1996
dados a conocer el 7 de noviembre de 1995.

ALTO

MEDIOALTO

MEDIOBAJO

BAJO

FAMILIAS
INGRESO
~ GASTO

18968
12177

128863

8897

357373
2344

168586
1601

R!STO

11.11

11.10

24.71

EDUCACION
AUMENTOS
VESTIDO
SERVICIOS
VIVIENDA

16.70
7.79
0.74
4.66
4.19

10.86
12.61
1.03
4.89
5.80

5.58
34.42
2.38
5.60
13.30

-2.10
4.64

TRANSPORTE

UI

l.02
3.56
4.62
0.77
1.05
P■ IOlllmico
0.00
0.01
Metro
0.00
0.01
Camión
0.03
0.32
Fuente. M ~ ~ - Encuesta Ingreso-Gasto
Encuesta Origen-Destino (1993),

Auto
Taxi

MARGINAL TOTAL

49.83
3.34
6.38
18.66

13.73
11.21
6.88
5.86
2.38
3.34
0.09
0.18
0.10
0.21
4.28
9.87
de los Hogares del AMM

47467 721258
1674
3105

1.11

37.13

4.73
47.70
3.21
6.30
17.92

8.59
25.61
1.84
5.42
10.29

11.41

10.13

6.13
3.21
0.17
0.19

5.53
1.85
0.06
0.07
8.79
3.11
(1994). y CET·

Si bien es cierto que en el primer punto del presente trabajo se mostró cómo
ha vari~do la distribución de los usos de los distintos medios de transporte.
favoreciendo claramente al camión urbano tradiconal. los anteriores
ej_erc~cio~ . de distribución del gasto no suponen esto, se supone que la
d1stnbuc1on se ha mantenido constante
Por tanto. muy probablemente las familias de estratos Medio-Bajo y MedioAlto ahora usan más el camión que antes. por lo que la proporción de gasto
que ellas dedican a transportarse en camión es superior y en auto inferior al
número que se presenta en los cuadros

�14 Ensayos

Siguiendo el mismo ra1.0namiento, el porcentaje de participación que en el
gasto familiar tiene el Sistema de Camiones Tradicional podria ser más
elevado que el reportado en cuadros.

4. CONCLUSIONES
La situación de crisis que enfrenta el país ha implicado cambios en los

medios de transporte que usan las personas, incrementándose casi un 15%
la demanda del servicio de camiones tradicional y reduciéndose en cerca de
un 25% la de viajes en automóvil. También la crisis ha implicado que ahora
se realicen más viajes a pié y menos en taxi.
Las personas de bajos niveles educacionales ahora usan significativamente
más el camión urbano, los de niveles educacionales medios menos, lo cual
podría deberse a que son estudiantes y ahora prefieren caminar, o utili:zar
medios alternativos como motocicleta, bicicleta, etc. En cambio los
profesionistas en 1995, aunque sólo un poco, usan más intensivamente el
camión que en 1993,

En 1995 de todas las familias del AMM, la mitad más pobre reali7.a 16%
más viaj~ en camión que en 1993, y 25% menos de viajes en automóvil.
Por lo que implementar políticas públicas que favorescan al automóvil
ahora son más regresivas que antes respecto a la distribución del ingreso.
Las encuestas muestran que en 1995 se dió un decremento en el ingreso
familiar real respecto a 1993, y que los incrementos salariales no se han
traducido en incremento en los ingresos familiares nominales, obviamente
como consecuencia de los altos niveles de desempleo y empleos pobremente
remunerados. Por ejemplo, si consideramos a las familias que obtienen
ingresos mensuales inferiores a NS 400.00, en 1993 sólo eran un 2.6%, y
ahora son un 9.45%.

Un indicador del nivel de "estabilidad" social puede definirse como la parte
del ingreso que a las familias les "sobra" para reali:zar gastos no
prescindibles. En los estratos Bajo y Marginal. a causa de la crisis. en
diciembre de 1995 ese resto que existía en septiembre de 1994 ya se ha
desvanecido.
Un incremento en las tarifas del transporte urbano del 10% en diciembre o
enero. antes de que se algún repunte económico que permita que los
incrementos salariales se traduzcan en incrementos en ingresos familiares.

La crisis económica y la movilidad en el AMM 15

causaría que se siguiera agravando el deterioro del bienestar familiar al
hacerse más grande la brecha negativa existente de ingresos familiares
menos gastos no prescindibles.
Las simulaciones muestran que de Septiembre de 1994 a Diciembre de
1995, los ingresos de los transportistas urbanos de pasajeros se han
incrementado en UD 32.2%, contra una caída de los ingresos promedio de la
economía local del 19.1%. Si las tarifas se incrementasen UD 10%, el
incremento en los ingresos sería del 45.3%. La situación de crisis
generalizada muestra que estos incrementos en ingresos son los más
elevados de todos los sectores económicos.

En el primer trimestre de 1996, podría darse un repunte en la actividad
económica, por lo que es más factible que en marzo de 1996 los
incrementos salariales reflejasen aumentos en los ingresos familiares, y en
dado caso un incremento de tarifas del l 0% no acabaría con resto de
ingresos familiares que se destinan a gastos prescindibles.

�Ell.fa)W- VolllfflfflXIV. Mún. 2, Noviembre 1995 -Pp. 17-46

La HI/Urldtld BOOla/ en INxloo.
Comparaciones /ntem11Clonales
Nora Garro Bordonaro
1
Ignacio Llamas Huitrón
En este trabajo se analzan /os argumentos a favor y en contra de los PfOV8mlS de
seguridad social. Se presenta evidencia emp/rtca sobre /e evolución de la PEA ocupada
asalariada que goza de algunas prestaciones de /a seguridad social, tales como seguro
m4dco social y privado, cr4cftos para le vwíenda, vacaciones anuales, aguinaldos y
partielpeddn de lddades en México, desde 1987 a 1993 (terceros trimestres). Los
resultados se elaboraron a partir de la Encuesta Nacional del Empleo Urbano, a cargo del
INEGI. Tambl4n se presanta evidencia emplrica relacionada con la seguridad social en
palses desarrolados de Europa Occidental, Estados Unídos y Japón. Finalmente, se
presentan algunas cisposiciones legales laborales y los principales aspectos de la
reciente lnlcfativa de Ley del Seguro Social.

L La importancia del tema
En estos días, se discute en el Congreso de la Unión de nuestro país, la
Iniciativa de Ley del Seguro Social, la cual habrá de reformar los esquemas
de financiamiento y la manera de operar de la institución de seguridad
social de mayor envergadura en el país, el Instituto Mexicano del Seguro
Social-IMSS. Este artículo no pretende evaluar las bondades o defectos de
la reforma al IMSS .. Sin embargo, sus aspectos más relevantes serán
considerados al analizar los sistemas de seguridad social y su impacto en la
flexibilidad de los mercados laborales a nivel internacional.
En nuestros días, la seguridad social es parte de legislación laboral de todos
los países del orbe. En México, encontrarnos la siguiente definición legal:
"la seguridad social tiene por finalidad garantizar el derecho a la salud, la
asistencia médica, la protección de los medios de subsistencia y los servicios
sociales necesarios para el bienestar individual y colectivo, así como el
otorgamiento de una pensión que, en su caso y previo cumplimiento de los
requisitos legales, será garantizada por e( estado" (Iniciativa de Ley del
Seguro Social 1995. artículo 2). A su vez, en el Plan Nacional de
Desarrollo ( 1995). se la define de la siguiente manera: "el sistema de
seguridad social constituye un valioso instrumento para dar acceso a la
población a niveles superiores de bienestar. al asegurar a los trabajadores un
Ambos autores obtuvieron el Doctorado en Economía de la Educación m la Universidad de
Stanford. California. Actualmente. son profesores-investigadores de la Universidad Autónoma de
Nuevo uón v de la Universidad Autónoma Metropolitana. Unidad lztapalapa.

�18 Ensayos

conjunto de prestaciones que complementan sus ingr~~s salariales Y que
penniten un desarrollo pleno del individuo y la famtha. ~~ como ~
atención sistemática de la salud, el acceso a serv1c1os médicos
especializados, la protección contra riesgos l_aboral_es y no laborales, un
sistema de pensiones para el retiro, y el funcionamiento de guarderías en
apoyo de las madres trabajadoras" (pag. 95).
Así los programas de seguridad social son programas a cargo del ~ o
destinados a proteger a los trabajadores individuales y a sus faouhas;
incluyen: transferencias de ingresos para su~rar los ni~el_es de ~reza,
programas que facilitan el acceso al seguro médico _Ya la v_1vienda, as1 co_mo
programas que protejen contra el desempleo, las mcapac1~es Y la veJez.
En general, podemos afirmar que los paí~s de ~uropa &lt;:&gt;cc1dental Y Japón
cuentan con un sistema de seguridad social mas amplto que el de EU Y
México.
Algunos economistas piensan que la protección que ~~~da •~ ~guridad
social afecta negativamente al empleo pues, en su op1ruon, dismmuye la
velocidad de ajuste de los salarios y empleo en el corto ~ en el largo p~azo.
Por el contrario, cuando el alto nivel de desempleo persiste. la ausencia de
programas de seguridad social aumentaría la flexibilida~ en el m~r~do,
aumentaría la velocidad de recuperación de la recesión, reducma el
desempleo de largo plazo y restauraría el crecimiento (OECD, 1990). En
este sentido, la seguridad social que creara inflexibilidad en el mercado de
trabajo tendría persistentes efectos adversos en la economía.
Sin embargo. en una investigación reciente (Blank. 1994) se en~ntró que la
seguridad social afecta el comportamiento de los empresanos Y de los
trabajadores pero no crean n,ayores inflexibili~des en el mercad_o de
trabajo. Los programas de seguridad social son exitosos cuando se los Juzga
en relación a los objetivos que se plantean y no por sus modestos efectos
sobre la flexibilidad de los mercados y sobre el desempleo de largo plazo.
Aunque las aportaciones de los agentes económicos a los sistemas de
seguridad social constituyen una fracción de la tasa _de ahorros d~ _una
sociedad y. por lo tanto. contribuyen a may?res ruveles ~e. ~vtdad
económica. es el buen desempeí\o de la econom1a la que prop1c1a sistemas
financieramente estables y eficientes y no a la inversa.

la seguridad social en México 19
D. Seguridad social y flexibilidad del mercado de trabajo

La flexibilidad en el mercado de trabajo es más dificil de definir que la
seguridad social, porque hay muchas modalidades en las cuales los agentes
económicos pueden ser flexibles. La más común se refiere a la velocidad de
ajuste del mercado de trabajo en un ambiente de cambios económicos. Un
mercado flexible es uno en el cual las empresas ajustan los salarios
rápidamente ante cambios en precios o desempleo; las empresas alteran el
empleo o las horas de trabajo rápidamente cuando la demanda del producto
cambia; los trabajadores cambian suavemente del desempleo al empleo, a
través de sectores o zonas geográficas a medida que cambia la demanda de
trabajo. El crecimiento del empleo en los EU durante la década pasada se
cita como un indicador de que EU tiene una economía flexible que se ajusta
rápidamente a los cambios económicos (Blank, 1994).
Por flexibilidad en el empleo se entiende también la existencia de
programas en el lugar de trabajo que promueven el crecimiento de la
productividad, tales como la capacitación, aún cuando estos programas
pueden alejar a los trabajadores de hacer ajustes de corto plazo, como
cambiar trabajo o moverse fuera o adentro de la fuerza de trabajo. Este tipo
de flexibilidad--llamado "patrón de rigideces flexibles" (Dore, 1986)--ha
sido muy exitoso en Japón. En ese sentido, Japón tiene un mercado muy
flexible en cuanto a la determinación de los salarios. pero muy inflexible en
otras dimensiones, tales como la rotación.
Standing ( 1986) menciona un tipo de flexibilidad adicional. Se refiere a la
evolución de la estructura de trabajos a partir de un esquema tayloriano con
énfasis en el control jerárquico y burocrático, con una división técnica
pormenorizada del trabajo. así como una categoría de empleados
intermedios supervisores. El taylorismo se caracteriza por una delimitación
rígida de las ocupaciones, propiciada por gerentes y sindicatos. No obstante,
esta estructura impide el cambio tecnológico y la flexibilidad de las
ocupaciones. Ha habido una evolución en el sentido de juntar categorías de
trabajo con el fin de dar al empleador mayor flexibilidad para cambiar
trabajadores de un tipo de trabajo a otro. No está claro aún que, como
consecuencia de este proceso. haya habido simultáneamente un proceso de
desentrenamiento o sobreentrenamiento. puesto que los trabajadores
cambian de tareas mas no de categoria de trabajo. Esta es una razón para
cuestionar la opinión de que la movilidad del trabajo ha caído en el tiempo
o de que la caída en la movilidad es una forma de inflexibilidad.

�20E,uayos

La seguridad social en México 21

m Argumatol con contra ya favor de los programas de seguridad
IOCial

En relación con los programas de seguridad social, podemos identificar dos
comentes de pensamiento. Una postula que afectan negativamente el
funcionamiento de los mercados y hábitos de trabajo; la otra, considera que
los beneficios de los mismos son superiores a los costos que ocasionan
(Blank, 1994).

A continuación, st enumeran los argumentos en contra de algunos
programas sociales porque se considera que pueden crear inflexibilidad en
el mercado de trabajo e inintencionalmente promover el desempleo:
a) Legislación que limite la capacidad del empleador para despedir
trabajadores cuando enfrenta disminuciones temporales en la demanda de
sus productos. Esto puede limitar el crecimiento del empleo durante épocas
de recuperación.
b) Seguro de desempleo para proteger el ingreso de los trabajadores. Estos
pagos pueden reducir la intensidad de su búsqueda de trabajo y prolongar el
tiempo que permanecen desempleados.
c) Una política de salarios mínimos que aumente el salario de los
trabajadores menos capacitados. Esto puede ocasionar que aumente el
desempleo del grupo social que se quiere favorecer, porque desestimula el
empleo de los mismos y la inversión en sectores o tecnologías donde se los
emplea.
d) Impuestos obligatorios destinados a la seguridad social o políticas de
vivienda que aumenten el costo del trabajo. De esta manera, al aumentar los
costos. se reduce el nivel de empleo.
e) Apoyos especiales en vivienda o seguros de salud por parte del empleador
que atan a las personas en un área dada de trabajo. Estas oportunidades
reducen la movilidad regional de los trabajadores.
Los economistas que critican la puesta en operación de estos programas
ponen énfasis en las distorsiones que generan en la operación de los
mercados de trabajo. Incluso han señalado que si las actitudes hacia el
trabajo y los hábitos del trabajo son maleables, los programas pueden crear
una preferencia hacia mayor ocio en el largo plazo. aún cuando los
programas cesen. En el peor de los escenarios. pueden aumentar
permanentemente el desempleo de largo plazo.

Los .defensores de los programas sociales han respondido a estas críticas con
los siguientes argumentos:

a) Los programas sociales implican costos pero también beneficios, los
cuales generalmente son ignorados en las críticas, a pesar de que rebasan
los costos. El objetivo principal de estos programas es incrementar el
bienestar social por medio de dar mayor seguridad a los trabajadores frente
a cambios económicos, desempleo, enfermedad y vejez.
b) Algunos programas sociales podrían compensar las ineficiencias y
distorsiones causadas por otras restricciones políticas o económicas. Por
ejemplo, si los contratos colectivos propician que las empresas despidan a
los empleados jóvenes antes que a los viejos, una ley de protección al
empleo que imponga cuatro meses de notificación antes del despido puede
favorecer el empleo de jóvenes. Por lo tanto, la idea de que sin seguridad
social, el mercado de trabajo funcionaría como un sistema ideal,
perfectamente competitivo es cuestionable, porque existen otras
restricciones derivadas de leyes, regulaciones comerciales y estructuras
institucionales complejas.
c) Los programas sociales propician el aumento del capital humano y la
productividad en el mercado laboral y su efecto neto es aumentar el
potencial para el desarrollo económico, no disminuirlo. Así, programas que
hacen dificil el despido crean incentivos a los empleadores para invertir en
capacitación. Los programas de apoyo a la maternidad podrían aumentar el
desempeilo del niilo/a en el largo plazo. cuando se incorpore a la vida
productiva. Los programas de asistencia social a niños y jóvenes, tales como
programas de salud y de asistencia educacional, pueden aumentar el
bienestar físico y emocional de estos niftos y jóvenes, resultando en menores
gastos sociales futuros y mayor productividad futura.
En síntesis, los efectos de los programas de seguridad social en el
funcionamiento del mercado de trabajo y en la economía de un país pueden
ser benéficos o perjudiciales dependiendo de los alcances de los mismos. Por
ello. se hace necesario el análisis del alcance de los diferentes tipos de
.programas sociales.

�22 E,uayos

En EU. los empleadores pagan el 11 % de los salarios corno segwo social Y
de desempleo y otros 12% como pagos para los servicios de ~ud,
incapacidad y pensiones. En Europa. los porcentajes_son mayor~ debido a
que existen prestaciones más generosas y extensivas. ~or e~emplo, en
Espafla, el segwo social se financia con un impuesto obhgatono del 29%
sobre los ingresos del trabajador. el cual es pagado por el empleador (Blank,
I 994).
En México, el seguro social para la salud, incapacidad y pensiones de los
trabajadores está a cargo del estado, a través del Insti~t~ Me~cano del
Seguro Social--IMSS--y del Instituto de Seguridad y Serv1c10 Social de I_os
Trabajadores del Estado--ISSSTE; además, exi~e ~ seguro social
voluntario2 . En la iniciativa de Ley del Seguro Social enviada al Congreso
para su discusión y, en su caso, aprobación, se plantean importantes
reformas al sistema de financiamiento y operación del IMSS, algunas de las
cuales se plantearán más adelante.
En las gráficas I y 2 se presenta la evolución de la población
económicamente activa ocupada asalariada incorporada al IMSS Y.al
ISSSTE, entre 1987 y 1993. Se observa una estabilidad en los por~ntaJes
de los trabajadores ocupados afiliados a los Institutos a través del. tiempo-entre 50 y 55% en el primero y entre 10 y 15% e~ el ~gund~: sm que se
llegue aún a la universalidad que persigue la legislac1ón. Asnrusmo, en _la
gráfica 3 se presenta la evolución correspondiente al seguro ~•al
voluntario, el cual tiene escasa importancia relativa en el contexto nacional-entre 0.2 y 0.3%.

2

__
-·
---

la seguridad social en México 23

-- ...- ---------.~

IV. Seguro social

La iniciativa de Ley del Seguro Social conlaq&gt;la la incorporacióo vol~ de_ pcnoou o

º.-

grupo&amp; de pcnonu que 1rabajan C11 fonna indepcndiclllc, que DO dewnpn_1111 salario fijo
de 1111 empleo pennaoente--Tlwlo IU. La incorporlci6n ae han por medio de 1111 ~

-1

renovable. La aportacióa anual 00llliltúi en tres el salario minimo vipntc • . el ~p .• el
inomemo de la ÍIICol1Jl)nciÓD o renovación. La iniciativa tambNo COdGpla llimilarN
para un Seguro de Salud para la Familia, el cual otorgará las pratacionel ai cuo de e.Ñ ,uodad Y
malcmidad. La prima para elle seguro será del 22.-4% de 1111 salario mínimo ..-,.1 para el DF.

. . . .
V. Seguro social médico
Como ya se mencionó, en España el estado provee los beneficios del seguro
social y se sostiene con un impuesto obligatorio del 29% sobre los ingresos
por trabajador que paga el empleador. Muchas empresas evaden estos
pagos. Pero como el seguro de la salud es familiar, aquéllos que tienen el
cónyuge trabajando pueden aceptar un trabajo sin requerir el beneficio.
En los hechos. las empresas espaffolas que evaden el pago de estos
impuestos son similares a las empresas de EU que no ofrecen seguro social.
Por otro lado, los trabajadores espaffoles cuyos empleadores pagan los
impuestos son semejantes a los trabajadores de EU que reciben segwo
médico de sus empleadores-por ejemplo. hombres casados, de tiempo
completo, estables, con altos salarios, educación alta, en industria con alto
valor agregado por trabajador y altas tasas de sindicaliz.ación (Blank 1994).
Cabe seílalar que el efecto en bienestar social en ambos sistemas no es
igual. por cuanto de hecho en Espaffa nadie está fuera del seguro médico,
cosa que no ocurre en EU, donde el 13% de las mujeres empleadas no
reciben seguro médico de su empleador ni del empleador de su esposo.
En México, el seguro médico de los trabajadores lo provee el sistema de
seguridad social a cargo del estado (IMSS e ISSSTE). En el IMSS se
atienden diariamente alrededor de 700 mil personas y en sus instalaciones
nace uno de cada tres mexicanos en 1995. Cabe seffalar que el seguro
médico incluye al asegurado. la esposa o. a faJta de ésta. la mujer con quien
haya hecho vida marital durante los 5 años antenores o con la que haya
procreado hijos que aún estén solteros La mujer trabajadora asegurada
puede incluir a su esposo o. a falta de éste. a su concubinario siempre y
cuando esté totalmente incapacitado o dependa económicamente de ella. Los
hijos menores de 16 años o incapacitados. así como los padres del
trabajador. se incluyen como beneficiarios del seguro médico social.

�La seguridad social en México 25

24 E11sam.t

En la miciativa de Le~ del Seguro Social. en el ramo de Enfermedad Y
Maternidad se mantienen las prestaciones en especie por parte del gobierno.
las cuales consisten en asistencia médica. quirúrgica. farmacéutica Y
3
hospitalaria por un año desde el comienzo de la enfermedad Para
financiar estas prestaciones se establecen tres tipos de aportaciones.
Primero. una cuota mensual fija mínima general a cargo de los
empleadores--13. 9% de un salario mínimo general diario para el Distrito
Federal. Segundo. una cuota adicional mensual a cargo de los empleadores
y trabajadores de tres salarios míminos o más--6% y 2%, res~tivamente.
sobre la cantidad que resulte de la diferencia entre el salano base _de
cotización y 3 veces el salario mínimo. Tercero. el gobierno federal cubnrá
una cuota por cada asegurado. equivalente al 13. 9% de un salario mínimo
4
general para el DF, la cual se actualizará trimestralmente.
En cuanto a su operación. se proponen importantes reformas, destacando la
referente a la prestación de los servicios del seguro médico Y maternidad.
seguro de riesgos de trabajo--artículo 89. En efecto, se establece que el
Instituto prestará sus servicios directa., a través de su personal o
instalaciones, o indirectamente. En la modalidad indirecta introducida en la
iniciativa., existe la posibilidad de realizar convenios con otros organismos
públicos o privados para que presten los servicios. o bien, con aquellos
empleadores que cumplan con los requisitos de reversión de primas Y que
cuenten con la previa anuencia de los trabajadores involucrados.

movilidad de los trabajadores casados con o sin seguro médico por parte del
último empleador (Blank, 1994). Efectivamente, hay menor movilidad
entre los que tienen seguro-26% frente a 37%. Pero, profundizando en la
comparación de estos grupos, se encontró que los que no tienen seguro
tienen diferentes características que los que sí tienen: son mayoritariamente
mujeres, con bajos salarios y menor nivel de experiencia y están empleados
en sectores donde es mayor la movilidad. Cuando se comparan trabajadores
con iguales características, no se encuentra relación entre la existencia de
seguro médico y su movilidad.
Alemania tiene un sistema universal de seguros locales con diferentes
precios según la localidad. En México, el seguro médico particular es
voluntario y a cargo de los empleadores. En la gráfica 4, se muestra la
evolución del porcentaje de la población ocupada asalariada que gozó de
esta modalidad del seguro médico desde 1987 a 1993. Dicho porcentaje fue
estable y no alcanzó el l 0%. Probablemente, aumentará su importancia
relativa en el futuro teniendo en cuenta la posibilidad de que los
empleadores realicen convenios con el estado para prestar este servicio, a
cambio de la reversión de las primas del seguro social médico-artículo 89
de la Iniciativa de Ley del Seguro Social.

Grifica 4: SERVICTO MEDICO PARTICULAR DE LA PEA
OCUPADA ASALARIADA 1987-1993

VL Seguros de salud privados
En los países desarrollados, estos seguros están a cargo del empleador. pero
en algunos casos tienen carácter obligatorio--como en Alemania-y. en
otros. voluntario--como en Estados Unidos.
En principio, se podría esperar que un sistema de seguros médicos no
obligatorios a cargo del empleador funcionara como "candado".
interfiriendo en la movilidad de los trabajadores. En EU, se comparó la
3 Las licencias por enfennedad tuvieron un límite máximo de 54 semanas en Europa Occidaltalincluye Bélgica. Dinamarca. Francia, Alemania, Grecia, Irlanda,_ ltali'.'-- Holanda, Portupl, Espai\a
y Reino Unido- con un pago del 62% de los salarios durante la licencia, en 1991 ( F ~ 1~-~)En conlrasle en Estados Unidos no hay regulación al respecto. En los hechos, existe la opwon
(Propuesta. 995) de que no existen controles efectivos sobre la expedición de incapacidades del
JMSS.
4
Para las enfermedades de los pensionados se propone una prima de 1.05% sobre el salario búico
cotizable a cargo de los empleadores: 0.37% a cargo de los trabajadores y 0.75% a cargo del
Estado.

i

�La seguridad social en México 27

26 E,uayru

VIL Squro por maternidad
La licencia por maternidad está establecida en la mayoría de los países
5
desarrollados. Asi, en Europa Occidental , las máximas semanas de

licencia por maternidad otorgadas en 1991 ~ 18, con el ~go del 89%
de los salarios durante la licencia. En Estados Urudos, en el nusmo afio, las
máximas semanas de licencia suman 13, pero no existe obligación de pagar
salarios (Freeman, 1994).

En EU hay poco apoyo a la mujer que tiene hijos, salvo a 1~ de muy ~jos
ingresos6 • En Francia, las mujeres casadas con tr~ o más hiJOS que. deJan el
.trabajo por el nacimiento de un hijo también reciben ayuda especial basta
que el más joven cumpla tres afios o hasta que se reintegre al, mer~~' lo
que ocurra primero. Adicionalmente, se dispone de guardenas publicas.
Esta política ha propiciado una mayor participación de_ !as madres solteras
con hijos mayores de tres afios y que las madres con ~Jos .~yo~ de tres
afios prefieran los trabajos de tiempo completo. La evidencia mdic_a .que. ~n
Francia el tiempo limitado de ayuda parece incrementar la parucipacion
laboral de las madres solteras y casadas con muchos hijos--pasando a ser
trabajadoras de tiempo completo cuando se corta la ayuda-, lo cual es
reforzado con la existencia de guarderías públicas de tiempo completo.
En Suecia. existe un apoyo universal para el cuidado de los hijos. Una
mujer trabajadora puede pedir hasta 30 meses de licencia maternal. co~ el
90% de su salario previo. Existen guarderías públicas con el costo asociado
a una escala de ingresos. El apoyo a los padres que no trabajan es mucho
menor. En Holanda. por otra parte, se incentiva que la mujer pennanezca
en el hogar y no hay guarderías públicas .
Estas diferencias traen diferentes comportamientos en la familia y en la
mujer respecto de su inserción en el mercado de trabajo. Es mayor la
participación de las madres en Suecia, le sigue EU y es menor en Holanda
(Blank, 1994).

Incluye Bélgica. Dinamarca. Francia. Alemania. Grecia. Irlanda. Italia. Holanda. Portugal.
Espaf1a. Reino Unido. Austria y Palses Escandinavos.
6 En efecto, una madre soltera trabajadora con niveles bajos de ingJesos que se encuentre
desempleada, puede recibir ayuda indefinida por parte del gobierno de Estados Unidos. en forma de
inp'elos y atención médica. En Francia (Blank. 1994), existe ayuda para_las ~ solteras de
bajoa ingresos en forma de ingresos por un monto superior al .de ~ Urudos: Despúes de que el
bijo/a alcanza la edad de tres allos. sin embargo. la ayuda disminuye por ~ del moláo en los
f.-adol Unidos. No obstme, co Francia exille 1111 apoyo a la madre trabajadora ooo pardaiu
p(lblicas gratuiw. lu cuales no existen en Estados Unidos.

5

Aunque las políticas sobre el cuidado de los hijos y la licencia por
maternidad no son los únicos determinantes de la participación de la mujer
en el mercado de trabajo, tienen influyen en los resultados. Los patrones de
participación de las madres jóvenes difiere entre países, lo cual refleja
diferencias institucionales en las políticas laborales que las afectan. Pero el
efecto que una mayor o una menor participación en el mercado tenga sobre
la flexibilidad del mercado y el bienestar de la familia puede ser mixto. Por
una parte, al tener mayor participación se adquiere mayor experiencia, lo
cual aumenta la productividad de la madres en el corto plazo. Por otro lado,
el tiempo dedicado a la crianza de los hijos puede tener efectos positivos
sobre la productividad de las futuras generaciones.
Gráfica s :TASM DE PARTICIPACION PE LAS MUJERES SEGUN EL

NUMERO DE m10s, 1993
45

«&gt;
35
30

•~

25
20

15
10

5

o

o

2

3

4

5

8

7

8

9

10

11

12

N6-rodellijos

En la gráfica 5, se presentan datos sobre la tasa de participación de las
mujeres mexicanas de acuerdo con el número de hijos en el tercer trimestre
del afio 1993, la cual muestra una tendencia decreciente a medida que
aumenta el número de hijos. A su vez. en el Cuadro l. se observa que el
porcentaje de madres en el total de mujeres ocupadas entre 12 y 65 años es
menor--51 %-- que cuando se considera a la totalidad de las mujeres
participantes en el mercado laboral en ese rango de edad--57%--o en el total
de mujeres de esa edad--58%. El promedio de hijos sigue el mismo patrón:
2.8. 3.2 y 3.6. respectivamente.

�21

&amp;a.,aya.r

Cuadro l

La seguridad social en México 29

Madres

·jo y promedio de hijos por
1993
MujerNconll

Promedio de hijos*

menos un hijo ('Al)

Población femenina entre 12 yes

58

3.6

como objetivo mejorar el bienestar de los trabajadores de mayor edad y abrir
oportunidades de trabajo a los más jóvenes. Adicionalmente se busca
reducir la pobreza y la participación laboral de los primeros.
'

Cuadro 2. Tasas de participación de hombres entre 60-64 ados de edad,
1970-1983 (%)

aftoa

PEA

femel*• ...tre 12 y86 .r.c.

1970

1975

1983

Edad de retiro

fi7

3.2

Alemania F.

74.9

56.2

41 .3

65

51

2.8

Australia

n.4

68.6

42.9

65

Dinamarca

73.9

64.9

42.3

65

Espat\a

n.1

71.5

58.8

65

Eslados Unidos

71 .7

64.5

55.5

65

En México, en la iniciativa de Ley del Seguro Social se establece que las

Finlandia

65.0

53.1

44.3

65

aseguradas tienen derecho a prestaciones en especie y económicas~itulo
IV. Entre las primeras figuran la asistencia obstétrica, leche enlatada para
el periodo de lactancia y canasta al nacer el hijo o bija. El financiamiento
de estas prestaciones en especie es el explicado en la Sección V de este
articulo para el caso de enfermedades. Las prestaciones econónúcas se
refieren a un subsidio en dinero equivalente al 100% del úJtimo salario
diario de cotización. el cual recibirá durante 42 días anteriores al parto y el
núsmo lapso posterior al mismo. El financiamiento de estas prestaciones
provendrá de una cuota del 1% sobre el salario base de cotización integrado
por: 0.75% a cargo de los empleadores; 0.25% a cargo de los trabajadores y
0.05% a cargo del gobierno federal.

Francia

68.0

56.7

33.6

60

Italia*

65.2

85.7

82.0

60

Japón-

91 .2

92.2

91 .3

60

NoNaga

70.9

66.9

60.2

67

Reino Unido

87.0

82.5

66.0

65

Suecia

78.7

74.0

68.4

65

PEA femein oa,pldl 111l1rlldl
entre 12 y es anos

•Eate promedio coireapoode al total de mujeres coo al meoos ID1 hijo.
Fumt.e: Elaborado C011 dab de INEGI. EQcugt• Naciopal de Empleo Url,ago. Tercer trimestre.
1993.

Las guarderías del IMSS atienden alrededor de 60 mil niffos al día. En la

iniciativa de Ley del Seguro Social se establece que recibirán niños desde la
edad de 43 días hasta los 4 ados-articulo 206. Se instaura una prima a
cargo de los empleadores del 1% sobre el salario base de cotiz.ación.
independientemente de si tienen o no trabajadoras a su servicio, con la
posibilidad de la devolución de la prima en caso de que se tengan instaladas
guarderías en las empresas.

Fuente. OECD. Labour force stalJstJcs. • 50-59 •• 55-59

Cuadro 3. México: tasas de participación de los hombres entre 60-64 ados
1987-1993 (%)

Hombres

1987

1988

1989

1990

69.7

68.7

64.6

64.5

1991

67.1

1992

63.3

1993

63.8

Edad de retiro

65

Fuatte. Elaborado con datos de INEGI. Encuesta Naetoqal de Empico Urbano. Tabulados. 1987-

Se requieren estudios empíricos para evaluar el cumplimiento de estas
disposiciones legales, así como su impacto en el empleo femenino.

vm. Pensiones y cesutias en edad avuzada
Las pensiones y los planes de apoyo a w cesantías en edad avanzada o
retlrOS tempranos existen en todos los países industrializado. Estos tienen

1993. Tercer Trimestre.

En los cuadros 2 y 3 se presentan las tasas de participación de los hombres
entre 60-64 ados edad para diversos países y México7 En la década de los
La tasa de participación de las mujero:s entre 60 y 64 años es considerablemente inferior a la de
los hombres. como lo muestra el siguiente ~
-

�la seguridad social en México 31

30 E11.sayos
setentas y principios de los ochentas, dichas tasas de participación pre~ntan
una clara tendencia a la baja. Por otra parte, en nuestro pais, las
correspondientes tasas a fines de los ochentas y principi~s de los noventas,
aunque con una leve tendencia descendente. fueron considerablemente más
altas que las reportadas por la mayoría de los países desarrollados en 1983.
Una posible causa de tales magnitudes podría ser la inc~pacidad del actual
sistema de pensiones de nuestro país para asegurar un rellro temp~o o una
pensión adecuada al trabajador, lo cual incentiva su permanencia en el
mercado de trabajo.
En los Cuadros 2 y 3 también se presenta la edad de retiro. En EU, di~ha
edad es a los 65 años, pero se pueden retirar a los 62 con beneficios
reducidos. En Suecia, la jubilación completa se logra a los 65 años, pero el
retiro temprano puede proponerse a partir de los 60 años; también e~isten
beneficios de desempleo para los trabajadores de mayor edad que deJan o
son despedidos de sus empleos. En Japón, la edad de retiro comienza a los
60 años y los trabajadores pueden acumular pensiones de desempl~ Y
pensiones cuando dejan su trabajo. Cabe destacar que ~n ~os tres paises,
la participación de los trabajadores de mayor edad dismmuye cuando el
desempleo crece, pero lo hace en mayor medida en Suecia y en ~apón
debido, probablemente, a una mayor propensión de los mismos a reunu:se
del mercado cuando el desempleo aumenta. O sea, en Japón y en Suecia,
dos de los países con menores tasas de desempleo, mantien~ estos niveles_ ~n
parte debido al retiro de trabajadores de mayor edad en pem&gt;&lt;los de reces10n
(Blank, 1994).
En México, la iniciativa de Ley del Seguro Social establece la edad de retiro
en 65 años8 y un sistema de seguro de vejez, retiro o pensiones-arts. 154 a
164. La prima de esta prestación consiste en el 2% del salario base de
cotización y está a cargo del empleado? .
En la iniciativa se contempla que el fondo de pensiones deje de ser un fondo
colectivo sin propiedad identificable y se divida en cuentas individuales por
trabajador. Se busca una mayor transparencia en el manejo de ~ondos Y
evitar la eventual pérdida de las aportaciones por no alcanzar a cotizar para
los beneficios. Por ello, se crea también la prestación llamada Cesantía en

1987
19.2

1888
1988
1980
11181 11182
N
20.4
10
11.◄
20.0
18.9
21.2
85
Fuente: Elaborado a partir de INEGI. P.ncuata Naciopal de Empleo Urbmo. Tercer Trimatre.
8 Actualmente. el IMSS cubre l.S millones de pcnsione1 mensualmente (Epoca. 1995).
9

Esta cuota ea la establecida en el Sistema de Ahorro para el Rlliro (SAR).

~ A v ~ que consiste en un retiro del asegurado cuando quede
pnvad~ de traba_ios remunerados después de los 60 años. Para gozar de esta
prestaetón debe haber aportado un mínimo de 1,250 cotizaciones semanales.
El trabajador cesante que tenga 60 años o más y no reúna las semanas de
cotizaciones, podrá retirar el saldo de su cuenta individual en una sola vez.
Las primas establecidas para el seguro de cesantía en edad avanzada se
distribuyen de la siguiente manera: 3.15% sobre el salario mínimo cotizable
a cargo de los empleadores; l.125% del mismo a cargo de los trabajadores·
7.143% del total de las cuotas patronales de estos ramos. además de ~
cuota social mensual del 5.5% del salario mínimo general del DF por cada
día de salario cotizado por cada asegurado, actualizada trimestralmente, a
carg~ del estado. Cabe agregar que. al contrario del caso de Japón, el
pensionado que se encuentre disfrutando de una pensión de cesantía en edad
avanzada no tendrá derecho a una pensión por vejez o jubilación.
Las ~rtaciones para el fondo individual serán administradas por las
Administradoras de Fondos para el Retiro como sociedades especializadas
de inversión de propiedad pública, privada o social. Cada trabajador tendrá
la libertad de elegir cuál administradora le manejará su fondo individual"
también tendrá la opción de contratar, alternativamente, con una compañi~
de seguros pública. social o privada una renta vitalicia basada en sus
aportes. El Estado conserva su poder de fiscalizador del buen uso de los
fondos a través de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el
Retiro.

IX. Seguro contra el desempleo y pagos por cesantía
El seguro contra el desempleo es una protección al trabajador instituída en
num~rosos países desarrollados. Así, en Europa Occidental1º el seguro
cubnó 16 meses con el 47% del último salario y en Estados Unidos, 6 meses
con el 50%. en 1991 (Freeman, 1994).
A diferencia de esos países. México no cuenta con un seguro social contra el
11
desemp~eo • Sin embargo. existen otras disposiciones legales que protegen
al traba_iador desempleado. Así. en la iniciativa de Ley del Seguro Social se
contempla que. durante el tiempo en que un tra~ajador se quede sin
lO _lnclu~e Dinamarca. Francia. Alemania. Grecia. Irlanda. Italia. Holanda. Portugal. España y
Remo l lrudo
·
11 El S

. .
·
. -~c1o_Nac1onal del Empl.:o (SNE). imtituído en 1978 dentro de la S.:cr.:taria de Trahajo y
Previs1on SOC1al. pro~e~ apoyo de. capacitación y facilita el proceso de húsqueda de empleo a los
desempleados que sohc1tan el scrv1c10 ~o obstant.:. dicoo Servici,, está lejos ck atender al 8'lJ\$&lt;'
de la población desffllpleada

�32 Ensayos
la se~uru/ad soc,a/ en .Héx,co

empleo. tendrá derecho a utilizar los fondos acumulados en s~ cuenta
individual de retiro--ver Sección VIII de este artículo--. en la cantidad que
resulte menor entre 75 dias de su propio salario base de cotización de las
últimas 250 semanas o el 10% del saldo de la propia cuenta. a partir de 46
días naturales de la fecha en que quedó desempleado--artículo 191.
Otra disposición legal que funciona como protección al desempleo son los
pagos por cesantía. Estos pagos están regulados por ley en ~uropa
1
Occidental ~ y el 72% de los trabajadores cesados recibió indemnización. en
1991 (Freeman. 1994). En Estados Unidos no existe obligación por parte
del empleador a realizar este tipo de pagos. En México. la Ley Federal del
Trabajo--artículo 436--establece que. en caso de cierre de empresas o de
reducción definitiva de trabajos. los trabajadores tienen derecho a una
indemnización de tres meses de salarios y a la prima de antiguedad; esta
última consiste en el importe de 12 días de salario por cada afio de
13
servicios . Se requieren estudios empíricos para evaluar el cumplimiento
de estas disposiciones legales.

X. Crédito para vivienda

En los países desarrollados existen incentivos fiscales y su~sidios para_la
adquisición de vivienda. En el cuadro 4 se observa que ex1~~ correlación
entre la propiedad de la vivienda por el trabajador y la moVJhdad laboral:
los propietarios se mueven menos que los no propietarios.
Sin embargo. esto no afecta las tasas de movilidad agregadas. Vemos que.
contrariamente a lo que se esperaría. el país que tiene el nivel más bajo de
propietarios--Alemania--también cuenta con la tasa más_ baj~ de movili~d,
mientras que el país que tiene el mayor nivel de prop1etanos-:EU- tiene
también la más alta tasa de movilidad. Por lo tanto. las regulaciones sobre
vivienda tienen un impacto significativo en las modalidades de la vivienda-rentada o en propiedad--pero tienen un efecto secundario modesto en la
movilidad laboral (Blank. 1994).

12

Incluye Bélgica, Dúwnarca, Francia, Alemania. Grecia, Irlanda, Italia, Holanda, Portugal,
España, Reino Unido, Austria y Países Escandinavos.
13

Cabe señalar que la prima de antiguedad se pagará a los trabajadona qlM volunlariamcnte se
separen de sus empleos, siempre que hayan cumplido 15 ai\os de scrvicios....UC:Ulo 162.

. da
euadro 4. V1v1en

\' mov11
Tdad Iabora1 1994

Alemania

Japón

EU

39.3

62.1

64.0

Propietarios de vivienda

3.4

3.6

8.5

Rentistas

9.0

19.6

37.5

Población total

6.6

9.6

17.6

Tasas de propiedad de la vivienda

:n

Tasas de movilidad"

••·•de rcsulentc.,; que st moVJcron geográficamente
Fuente: Blank (1994). Cuadro 5.3

. . 12 meses.
en los uh1mos

En México, la Ley Federal del Trabajo establece. en el artículo 136, la
obligación de las empresas de proporcionar viviendas a los trabajadores.
Con el fin de dar cumplimiento a esta prestación. los empleadores deben
aportar el 5% de los salarios pagados a un Fondo Nacional de la ViviendaINFONAVIT. Este Fondo tiene por objeto crear sistemas de financiamiento
para otorgar créditos en condiciones favorables para adquirir, construir.
reparar, mejorar o pagar pasivos adquiridos por esos conceptos.
En la gráfica 6 se muestra la proporción de trabajadores ocupados
asalariados mexicanos que han recibido crédito para la vivienda, entre 1987
y 1993. El porcentaje varía entre 15% y 25%. Se requieren estudios
empíricos que evalúen el efecto de esta prestación sobre la movilidad de los
trabajadores. En general, cabe seftalar que la movilidad de los trabajadores
mexicanos es baja. A partir de los datos de la Encuesta Nacional de Empleo
Urbano. se estimó la tasa de movilidad de los hombres integrantes de la
población económicamente activa entre 12 y 65 años. la cual fue del 1% en
el tercer trimestre de 1993 14

14

La tasa de movilidad se define como el porcentaje de trabajadores que, al momento del
levantamiento de la encuesta. declararon que son migrantes intennunicipalcs, inlcrestataJes o
internacionales. Para los hombres, la mayor tasa--0.6%-con-espondc a la migración áúrestataJ; le
sigue en imp0f1ancia la migración intcrmunicipal y la intemacional--0.2% cada una. L,s tasas
correspondientes a las muJcrcs alcanzan la mitad de estos valores, rcspectivamcnle.

�34 Ensayos

la seguridad social en México 35

asalariados que recibieron esta prestación. entre 1987 y 1993--varió entre 65
y70%.

Gráfica 6:CREDITO PARA LA VIVIENDA DE LA PEA
OCUPADA ASALARIADA 1987-1993

1 0 0 - . . , , = = = = ===~~~~=~~
90

Gráfica 7:AGlllNALDO DE LA PEA OCUPADA ASALARIADA
1987-1993

80
70
60

100

j()

90

40

80
70
60
j()

%

40
30

AÑOS

20
10

o
87

XL Otros derechos y prestaciones
En la inicitiva de Ley del Seguro Social, en el capitulo V, se~ el seguro
de invalidez y el de vida. Con el primero, el asegurado_ ~ ~-sponer de
una pensión temporal o definitiva en caso de que qu~ unpos~bilitado para
procurarse, mediante un trabajo igual, una remune~1ón supenor al 500/4 de
su salario habitual del último afio de trabajo-artículo IJ9.
La
imposibilidad debe derivar de una enfermedad o ~den~e no profesio~.
A su vez, estos últimos están regulados por el seguro de nesgos del trabajo,
cuyas primas son pagadas por los empleadores de acuerdo a la siniestralidad
15
de la empresa--articulo 72 . En el ramo de seguro de vi~ se pro~ne e,
otorgamiento de ayuda asistencial y médica, asi ~mo pensión de Viudez,
orfandad y de ascendie~tes-articulo 127. ~ p ~ para_ estos seguros se
distribuyen como sigue: 1.75% sobre el salario mínimo cotizable a cargo de
los empleadores; 0.625% a cargo de los trabajadores y 7.143% del total de
las cuotas patronales a cargo del estado.

88

89

90

91

92

93

AÑOS

Por otra parte, en Europa Occidental 16 se otorgaron por ley 4 semanas de
vacaciones anuales, en 1991. En Estados Unidos no se contemplan
disposiciones legales al respecto (Freeman, 1994). En México, la Ley
Federal del Trabajo--articulo 76-establece que las vacaciones de un
trabajador dependen de su antiguedad en el trabajo, comenzando con 6 dias
al afio de aotiguedad. En la gráfica 8, se presentan la evolución de 1a
difusión de esta prestación entre los trabajadores asalariados ocupados en
nuestro pais--entre 60% y 65% de los mismos la recibió.

La Ley Federal del Trabajo mexicana hace obligatorio el pago del aguinaldo
anual equivalente a, por lo menos, 15 dias de sal~o-artictalo 87.. En la

gráfica 7, se presenta la evolución del porcentue de los trabajadores

15

En la iniciativa se praeota una fórmula de cálculo de la prima-artic:ulo ~-

16

Incluye Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Grecia, Irlanda, Holanda, Portupl y E,paila.

�36 E11myos

la seguridad social en México 37
Gráfica 8: VACACIONES CON GOCE DE SUELDO DE LA PEA
OCUPADA ASALARIADA 1987-1993

Gráfica 9:PARTICIPACION PE UTIUDADF.S PE LA PEA

OCUPADA ASALARIADA 1917-1993

90

80
70
60

"
10

87

88

&lt;IO

91

92

93

89

AÑOS

90

91

92

93

AÑOS

Para la Ley Federal del Trabajo mexicana--articulo 117-, la ~cipación
de utilidades no constituye parte del salario, sino una prestación, cuyo
monto se ha fijado en el 10% mínimo. En la gráfica 9, se muestra la
evolución del porcentaje de los trabajadores asalariados que gozó de esta
prestación, entre 1987 y 1993-entre el 20% y el 27%.

xn Conclusión
Generalmente, los sistemas de seguridad social se ven sometidos a fuertes
críticas en épocas de crisis económicas. En el centro de la discusión se
colocan las fuentes de financiamiento. las posibles distorsiones que
introducen en el mercado de trabajo y la contribución a la tasa de ahorros de
la sociedad. Por ejemplo, el problema del desempleo abierto en Europa
durante la década de los ochenta, llevó a la OECD (Organization for
Economic Cooperation and Development) y varios gobiernos a apoyar
políticas que incrementan la flexibilidad y, simultáneamente, a reformar
los programas de seguridad social y las regulaciones de mercado. Así, para
fines de los ochenta, la mayoría de los paises europeos occidentales tenían
menos intervención estatal en los mercados de trabajo, relaciones laborales
menos centralizadas y programas de seguridad social más limitados que en
la década anterior. No obstante, estas reformas no pudieron evitar la
recesión de los noventas. por lo cual no es posible sostener que los
programas de seguridad social y las regulaciones del mercado de trabajo
eran la raíz de los problemas económicos de Europa.
En México. la crisis financiera del IMSS y el impacto del sistema de
segundad social en los costos del trabajo. aunado a las bajas tasas de ahorro
de la economía. explican en gran parte la propuesta de reforma al sistema
de seguridad social. Los agentes involucrados en la reforrna--el gobierno.

�38 Ensayos
La seguridad social en México 39

las cámaras empresariales. el sindicato del IMSS y los partidos políticos-coinciden en que ésta es un impcrati,o. Sin embargo. existen dos posiciones
paradigmáticas encontradas en cuanto a la función. objetivos y mecanismos
de la seguridad social.
Por una parte, en la iniciativa de Ley se establece una política favor~le a
una mayor participación de las fuerzas del mercado como m~smo
regulador de la seguridad social. Ello queda de manifiesto en el énfasis que
se pone en la reversión de cuotas. hecho que propiciará una mayor
participación de los particulares en la oferta de los servicios. una mayor
competencia del IMSS con las instituciones privadas y de éstas entre sí para
atender a los derechohabientes. La individualiz.ación de las cuotas da la
opción al derechohabiente para elegir la AFORE que administre ~
recursos en función de la calidad del servicio. Además, como consecuencia
de la liberalización de la economía, se sostiene que el país necesita
desregular el mercado laboral en función de la legislación existente en los
países con los cuales tiene mayor intercambio comercial; de allí la
reducción de las cuotas para los empleadores, cuyo objetivo es colocarlos en
una mejor posición competitiva. Asimismo, se argumenta que la reforma
habrá de contribuir a elevar la tasa de ahorros del país de un 16% a un 22%
del PIB para el afio 2000 (Plan Nacional de Desarrollo. 1995, pág. 130)17 .
Por otro lado. los críticos de la iniciativa argumentan que en lo referente a
seguridad social debe tener prioridad la solidaridad social y ~o los
mecanismos del mercado. Para lograrla, proponen que no se fraccione el
sistema de seguridad social actual, sino que se busque su sustentabilidad
financiera. Se pone énfasis en la reactivación de la economía, en el nivel
del empleo y el mejoramiento de los niveles de salarios como los principales
mecanismos para ampliar la base de los ingresos al IMSS. También se
plantea la necesidad de aumentar la eficiencia en el uso de recursos propios,
lo que incluiría la creación de fondos de ahorros invertibles administrados
por el IMSS.

El pensamiento económico predominante en el mundo occidental y la
inserción de nuestro país en la economía mundial, favorece la primera
posición paradigmática. Sin embargo, es indudable que el IMSS es
perfectible y que la iniciativa de ley no es el único camino para hacer más
eficiente el sistema de seguridad social de nuestro país. En los países
desarrollados existe una variedad de modalidades de organización, unas
más enfocadas al mercado y otras más enfocadas a la solidaridad social. No
obstante, cualquier sistema de seguridad social requiere para su buen
funcionamiento leyes equitativas, que propicien la satisfacción de estándares
mínimos para cada trabajador y eliminen lo que se considere injusto a nivel
social; pero el éxito del mismo, además de los enunciados y propósitos
legales, depende de la eficiencia y honradez en la operación de los sistemas.
En el caso particular del sistema de pensiones propuesto, existe otro
condicionante del éxito; esto es. la habilidad de las AFORE para lograr un
rendimiento de las inversiones que asegure pensiones adecuadas sin aportes
18
adicionales del estado . En definitiva la decisión del rumbo que tomará el
sistema de seguridad social en nuestro país es un acto de poder. Dicho
rumbo será deseable siempre que los beneficios estimados para el individuo
y la sociedad superen los costos directos e indirectos estimados, en mayor
medida que cualquier otra alternativa. Para ello, obviamente, se requiere la
evaluación de distintas alternativas de solución, cuestión ausente en la
discusión de la actual propuesta.

17

Cabe deslacar que el nuevo sistema de pensiones presentado en la iniciativa de Ley del Seguro
Social es similar al sistema de pensiones establecido en Chile alrededor del año 1981.
Actualmente, existen 18 Administndoras de Fondos para Pensiones en Chile, de las cuales 3 ~ de
propiedad y ackninistraci6n de los trabajadores. Todas producen mú o ~ el ~
rendimiento, alrededor del 13% anual. Los trabajadores aportan el 13% de sus satanes ~ d1~s
Fondos, de los cuales alrededor del 2% es destinado a la IOOlinislraci6n de sus
A di!°erencia
con la iniciativa mexicana, no existe aporte de los empleadores a estos Foodos. Las 111~1oocs de
estos Fondos han sido preponderantemente en accioocs cotizadu en tu Bolsas IIICl~es e
Ullanacionales. Las A.dministradoas se han coawrtido en el principal mecanismo de ahorro iDteroo
de la economla chilaia: sus recursos alcanzaron en junio puado el nivel de alrededor de 26,000
millones de dólares. lo cual representa aproximadamente el 120% de la deuda externa chilena total.

fondos:

18

D.: h«h,,. las mstitucion~ su111hm:s a las AFORF ch1l.:na:,. re¡xiruron pérdidas en sus
m,·m i~ dd último año.

�40

E11.Tt~\'O.f

Ensayos - l 'o/umen .\'JI · - \úm ] . \'ov1emhre /995 Pp. ./1-67

Notas para el estudio de los cambios en
los salarios relativos 1979- 1993 en el
Ares Metropolitana de Monterrey

Bibliografía
Blank. R ( 1994). "Does a larger social safety net mean less economic
flexibility? En Freeman. R. ed. Working under diffcrent rules.
Rossell Sage Foundation. New York. Págs. 157-188.

Jorge N. Valero Gil1
l. Introducción

Dore. R. ( 1986). Flexibility rigidities: industrial policy and structural
adjustment in the Japanese economy. Stanford, Calif. Stanford
University Press.

l. l. El interés en este estudio es ver porqué han ocurrido cambios en los
salarios relativos de diferentes grupos de población entre 1979 y 1993 en el
Arca Metropolitana de Monterrey (AMM). Para hacerlo, se sigue un trabajo
realizado por Katz y Murphy (1992), quienes consideran factores de oferta
y demanda de trabajo en un estudio sobre los cambios en los salarios
relativos para los Estados Unidos.

Freeman. R. (1988). "Evaluating the European view that the United
States has no unemployment problem". American Economic
Review. May: 294-299.
Freeman. R. ed. (1994). Working under different rules. Rossell Sage
Foundation. New York.
IMSS (1995). Diagnóstico. México DF.
INEGI. Encuesta Nacional de Empleo Urbano. 1987-1993.
Poder Ejecutivo Federal (1995). Iniciativa de Ley del Seguro Social.
Noviembre. México DF.
Poder Ejecutivo Federal (1995b). Plan Nacional de Desarrollo 19952000. Secretaría de Hacienda y Crédito Público. México DF.
Koshiro, Kazutoshi, ed. (1992). Employment security and labor market
flexibility. Wayne State University Press. Detroit.
Ley Federal del Trabajo ( 1995). En Trueba. A. ed. Editorial Porrúa.
México DF.
OECD (1990). Employment outlook july 1990. París: OECD.
Propuesta obrero-empresarial de Alianza para el Fortalecimiento y
Modernización de la Seguridad Social ( 1995).
Standing, G. ( 1986). Unemployment and labour market flexibility . The
United Kingdom. International Labour Office. Geneva.

El enfoque de oferta y demanda supone que la productividad de los
trabajadores es proporcional a los salarios. Un enfoque diferente sería el de
destacar a los factores institucionales como los explicativos de los cambios
en los salarios relativos. Por ejemplo, en otro estudio (Valero, 1993) se
encuentra que para los 80's existe una relación positiva entre salarios
medios y salario mínimo en el AMM. Otro tipo de estudio institucional
sería investigar el nuevo papel de los sindicatos en la década de los 80's y
su impacto sobre los cambios salariales, como por ejemplo en Freeman
( 1990) o Craig y Epelbaum ( 1995).
1.2. Un estudio sobre porqué cambian los salarios relativos puede ayudar a
explicar tanto los cambios en la media salarial como los cambios en la
distribución del ingreso ya que los cambios salariales no han sido
homogéneos para todos. En la gráfica I se presenta la evolución de un
índice de salarios reales en el sector manufacturero, construida usando datos
del Banco de México. El valor del índice es de l.O en enero de 1969. Si
comparamos los meses de enero, se observa que dicho índice alcanza un
valor de 0.82 en enero de 1979, llega a un mínimo de 0.49 en enero de 1988
y luego empieza a crecer, siendo el índice de 0.72 en enero de 1993 (y de
0.81 en enero de 1994). Esto significa que hay una tendencia de largo plazo
(al menos desde 1969) de los salarios medios reales a caer y que entre los
meses de enero de 1979 ) de 1993 el índice había caído aproximadamente
un 14%.

- ---

1

--- -

Maestro de Tiempo E~clus1vo de la Facultad de Economía de la Universidad Autonóma de

Nuevo León

�42

Ensayos
Cambios en salarios relall\'OS del AMM, 1979-1993 43

También al parecer hay una tendencia de largo plazo a volverse más
inequitativa la distribución del ingreso en el AMM y el estudio de los
ingresos del trabajo puede ayudar a la comprensión de las causas de los
cambios en dicha distribución. Los estudios de Vellinga y López (1986)
comparan 1985 contra 1965 y el de Martínez Jasso ( 1995) que compara
1994 contra 1985, encuentran que la distribución del ingreso se ha vuelto
2
más desigual . En el estudio de Martínez Jasso los ingresos del trabajo
representan el 64% de los ingresos monetarios familiares y el 82% en el
quinto decil de los ingresos familiares. y en el de Vellinga y López
representaban el 90% en el quinto decil.
Griftca l. Salarlo, re.In en la lnd111tria manufadurera. 1969 a 1993.
laendet969•U

,ar---------------------,

salariales y explicarlas tanto a través del enfoque de capitaJ hwnano como
del enfoque de seiiales al mercado.
La organización de este trabajo es la siguiente. En la segunda sección se
presenta la fuente de los datos y como fueron organizados para este estudio.
En la 3 se presentan los cambios en los salarios reales por hora que es el
fenómeno a explicar. En las sección 4 se analizan los cambios en la oferta
relativa de trabajo y en la sección 5 se examinan los cambios en la demanda
relativa. enfatizando el aspecto de la demanda por educación superior. Por
último se presentan las conclusiones.

2. Los Datos

,e

2.1 . Para 1979 se usaron los datos del cuarto trimestre de 1979 de la
Encuesta Continua sobre Ocupación de la Secretaria de Programación y
Presupuesto, en lo referente al Arca Metropolitana de Monterrey. Para 1993
se utilizaron los datos de la Encuesta para el Estudio sobre Educación y
Capacitación Técnica de la Fuerza de Trabajo en el Area Metropolitana de
Monterrey, 1993, una investigación llevada a cabo por el Centro de
Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Estas encuestas contienen información referente a los ingresos del trabajo
de las personas, sus horas trabajadas, su educación, su edad y otras
características.

1'
12

ºº
02

o -~-......._...................._....._....__..........~_.._......_...__.~_._-~~_.__.
89

7

73

7

7

78

8

83

85

87

88

1

93

1.3. Para estudiar el efecto sobre diferentes grupos de la población se
agrupó a las personas de acuerdo a su sexo, años de educación y affos de
experiencia en el trabajo, por ser estas las principales razones explicativas
de las diferencias en los salarios. Los grupos de educación (0-5 años, 6, 710, 11-14 y más de 15 affos de escolaridad) se pueden considerar
agrupaciones de acuerdo a si terminaron o no la primaria (0-5 y 6 affos), si
tenninaron o no la preparatoria o la educación técnica media (7-10 años
contra 11-14) y si terminaron o no su educación superior (11-14 contra 15
años y más). Esta forma de agrupación nos permite captar las diferencias

2

Esto no neceaariamede implica que el bienestar de la población baya anpeorado. En la
distribución del ingreso familiar influyen variables dcmosr'ficu, como la estnJáUra de edades y el
lama/lo de la familia que al cambiar, cambian la distribución del ingJaO sin iq,licar
necesariamente mayor desigualdad de oportunidades, como argumcata Bonilla (1995).

De estos datos se seleccionaron aquellos casos de individuos que reportaron
ingresos del trabajo mayores que cero. El número de casos fue de 644 (477
hombres y 167 mujeres) para 1979 y de 3014 (2200 hombres y 814 mujeres)
para el año de 1993.

2.2. Ordenamiento de la información.
Para hacer el estudio se dividió a la muestra de cada año en l 00 celdas, o
grupos de trabajo, dividiendo por sexo, cinco grupos de educación (menos
de 6 años, 6, de 7 a 10, de 11 a 14, y 15 aflos de educación y más) y 10
grupos de experiencia en el trabajo (de Oa 2 años, de 3 a 5, de 6 a 7, de 8 a
10, della 13, de 14 a 19, de 20 a 25, de 26 a 33, de 34 a 41 y de 42 affos y
más). Cada grupo de experiencia incluye a cerca del 10% de la población de
la muestra en 1979. Experiencia se mide en este trabajo como aftos de edad
menos aflos de escolaridad menos 6. Educación se midió como años de
escolaridad y divide a la muestra aproximadamente en gente que no termin6
la primaria (25%), que cursó exactamente 6 años de primaria (20%), que no
terminó la preparatoria o la educación técnica media superior (24%), que no

�44

Ensayos

terminó la carrera (19%) ) que terminó la carrera (12%). donde los
porcentajes se refieren al porcentaje de participación en la muestra en l 979.

2.3. Medida de salarios y su agregación.
La medida de salarios es la que se reporta como ingresos provenientes del

trabajo. dividido entre el número de horas trabajadas reportadas y entre el
número de días para los que se reporta el ingreso. Esta medida de salarios
por hora es la que se reporta en cada una de las cien celdas . Cuando se
describen medidas más agregadas de salarios se utili7.a un esquema de
ponderaciones fijas, donde las ponderaciones fijas vienen dadas por las
participaciones del trabajo (tamafio de muestra en la celda entre el tamafio
total de la muestra) de 1979 y 1993 divididas entre dos3 .

3. Cambios en los salarios reales por hora.
3.1. El cuadro 1 describe los cambios en los salarios reales por hora entre
1993 y 1979. En este periodo los salarios promedio cayeron un 27.8%. Para
los hombres la caída fue de 23.8% y para las mujeres de 39.6%. Note que
los cambios salariales que se reflejan en el Cuadro 1 se refieren a salarios
para una distribución demográfica fija y por lo tanto no reflejan los cambios
en salarios que provienen de cambios en la composición en la fueri.a de
trabajo, como son los cambios en educación, experiencia en el trabajo y en
género.
3.2. Discusión de resultados del Cuadro J.
Por niveles de educación, para los hombres la caída salarial fue de
aproximadamente 37% para los que no tenían primaria, de 28% para los
que tenían 6 años .de educación, de 48% para los que tenían entre 7 y 14
años de educación y hubo incrementos positivos reales de un 18% para los
hombres con 15 años o más de educación. En cambio para las mujeres, la
mayor caída en los salarios reales es para las más educadas. con un 62%.
Para las de menor educación, de Oa 5 años los salarios cayeron un 15%, un
38% para las que tenían 6 años de educación, un 54% para las que tenían
entre 7 y 1Oaños de educación y cayeron un 19% para las que tenían entre
11 y 14 años.

C

·ambios en salarios relativos ele/ .-IAJAI. 1979-1993 45

Cuadro 1. Cambios en los salarios reales en el
Area Metropolitana de Monterrey 1993 -1979.
por ed ucació n y sexo.
Grupo
Cambio en el logaritmo del salario medio
real por hora
Hombres
Muieres
-23.8
-39.6
Todos
Educación (en años)
0a5
-37.1
-14.8
6
-28.2
-37.8
7 a 10
-48.9
-54
12 a 14
-48.6
-19.1
15 v más
17.9
-62.1
Exoerlencla (en al'los)
0a5
-14
-57.3
6 a 10
-38.6
-63.4
11 a 19
-33.9
-35.3
20 a 33
-21 .6
-18.5
34 v más
-10.9
30.8
Experiencia y educación
(en af\os)
Experiencia:
0a7
Educación:
0a5
nd
-45.7
6
-58.45
-33.1
7 a 10
-70.5
-34.68
12 a 14
-48.22
-40.5
15 v más
-0.01
-66.2
Experiencia:
8 a 25
Educación:
Oa5
-55.25
-34.8
-33.98
-47.4
6
-37.4
7 a 10
-49.86
12 a 14
-58.91
-46.4
15 y más
16.23
-55.7
Experiencia:
26 v más
Educación:
Oa5
-26.82
-7.22
6
-15.52
-25
7 a 10
-64.43
-66.6
12 a 14
-28.55
109.3
55.06
15 v más
nd
Nota·• Los numeros representan cambios logaritnucos de los salanos medios de cada celda. Para
Aoregar a .,,.
on,-pos mas
· amp1·1os. se tomo• una suma ponderada con ponderaciones tijas para ambos
...,.
ailos.

3 Se estirrwon los porcentajes de la población tola! por g,upo para 1979 y J993 y se promediaron.
A los promedi01 de ambos ai\os f~. frecuencia relativa del g,upo i para cada celda. se les utizó
como ponderador de los salarios para poder agregar entre difercotes g,upos.

Más abajo _en el mismo Cuadro se presentan los resultados para experiencia
en el trabajo. Para los hombres se redujeron más las ganancias salariales de
los que tenían entre 6 y l O años de experiencia que las de los que tenían

�Ensayos

46

&lt;'ambios en salarios relativos del AAL\I. 1979-1993 47

menos de 6 años. Asimismo se redujeron las diferencias de los que tenían
más de 34 años de experiencia con respecto a lo que tenían entre 20 y 33
años. La gráfica 2 muestra claramente dichas relaciones. En el caso de las
mujeres, las que tenían menos de IO años de experiencia sufrieron las
mayores reducciones. aumentándose las diferencias salariales entre hombres
y mujeres jóvenes.
Gráfica 2. Salarios reales por años de experiencia, 1979 y 1993.

1s~--------------------.
1979
· · ·····.

14

12

10

.

----.

. ..

.

~ ...

sL-.....,,...=-=:-...-

tiend_en a reducir las ~-ifere~cias_ salariales entre hombres y mujeres que no
tennmaron la educac1on pnmana: e) aumentan las diferenciales salariales
entre hombres. y mu~eres con menos de 10 años de experiencia, y f)
aumentan las d1ferenc1as salariales entre los hombres con más de 15 año d
··
s e
educac1on y e1 resto de los grupos.
Los aspectos b), c), d) Y f) se pueden apreciar en la gráfica 3 donde se
muestran los salarios reales por hora por grupos de educació~. Para el
3;5J&gt;eClo b) obsérvese que las lineas eran ligeramente crecientes en 1979 (las
b~eas punt~das) e~tre O y 10 años de educación, pero que para 1993
(!meas contmuas) dichas líneas son prácticamente horizontales, indicando
a~~ntemente que el mercado no está retribuyendo en promedio los afios
adicionales de educación;_ ~o es, las personas con 6 años de educación y las
de 7 a l Oaños de educac1on, ganan aproximadamente lo mismo. En cuanto
a los aspectos c) Y f) se puede apreciar que las ganancias de la educación
para los hombres con más de 15 años de educación aumentaron en 1993
r~to a las de . 1979 (la línea tiene mayor pendiente), mientras que
sucedió lo contrano para las mujeres con dicho nivel de educación· en
~to a d) se observa que las diferencias salariales entre hombres y mu~res
sm educación primaria se estrecharon.

ol------1------------+-------.
0-5

6-

11 •

20-33

.u..•n,orlolldo

Griflca 3. Salarlos reales por hon, por ech1cad6n y eq,eriencia. Hembra.
1979 y 1993 a precloo cle1'93.

'°,--------------------,
E,q&gt; 3, 1993_

Nota: La línea superior es la de 1979, reflejando mayores salarios reales.

En la última parte del cuadro se presentan los cambios salariales para los
hombres por nivel de educación y experiencia en el trabajo. Se presentan
tres grupos para experiencia en el trabajo: de Oa 7 años (recién ingresados),
de 8 a 25 años y el tercer grupo es de 26 años y más. Destaca el hecho de
que los más educados (15 años o más) están relativamente mejor para los
tres niveles de experiencia. En general se puede observar que, por grupos de
educación, cae menos la media salarial de los que tienen mayor experiencia.
Asimismo, para les más educados sube la remuneración salarial promedio
para cada nivel de experiencia (esto es cierto solo para los hombres).
3.3. Aspectos a investigar.
Básican:ente se encuentra que: a) aumentan en promedio las diferencias
salariales entre hombres y mujeres; b) se tienden a reducir las diferencias
salariales entre los que hicieron 6 años de educación y los que hicieron de 7
a 10 años; c) los hombres de mayor educación s¡on los más beneficiados y
las mujeres del mismo nivel de educación son las más perjudicadas y d) se

Ex¡, 3, 1919E,q&gt; 2. 1993
.-·· Ex¡,2,1919=

30

Edu)

N..._ ......_.
Nota: Las lineas punteadas son las de 1979. Ailol de expaienciL Expl: de Oa 7; Expl: de 8 a
25. ExpJ: 26 y más.

�-t8

Ensayos

( 'amhios en salarios relativos del rl..\íAI. 1979-1993 49

4. La oferta relativa de trabajo.
4. l. Modelo de Katzy Murphy para oferta.

Sea X un vector k x l donde k son los tipos de oferta de trabajo. Su
demanda viene dada por:

donde St son los salarios del mercado observados . y 2t los fa~tores de
desplazamiento de la curva de demanda. Z refleJa los cambios en la
tecnología, en la demanda del producto y en la demanda de otros insumos
diferentes del trabajo que impactan la demanda de trabajo. El diferencial de
X será:
(1}

donde Ds es la matriz (semidefinida negativa) de derivadas de X con
respecto a S, y Dz es la matriz de derivadas parciales de X con respecto a Z.
Como Ds es semidefinida negativa, tendremos que:
DS1'(dXt - DzdZi) = dSt'DsdS ~ O
Si la demanda es estable, se tendrá que dZt = O, y se podrá interpretar los
resultados como cambios en la oferta dSt'dXt que deberá ser menor que
cero. Es decir, podemos probar si :

medida de eficiencia. La oferta relativa de trabajo para el grupo i será
entonces las horas de eficiencia trabajadas en el grupo i entre el total de
horas eficiencia en el año t.
4.3. Descripción de resultados del Cuadro 2.

El cuadro muestra los cambios. en logaritmos. de la participación de cada
grupo en la oferta total de trabajo. Entre los principales cambios en la oferta
de trabajo se encuentran que: a) baja la proporción de gente con menos
educación y que la gente con mayor educación forma una mayor parte de la
fuerza de trabajo. En el caso de los hombres aumentan su participación los
que tienen educación mayor a primaria y en el caso de las mujeres las que
tienen más de 11 años de educación; los mayores incrementos se dan en la
gente con 15 años de educación o más. b) Aumenta la proporción de
mujeres jóvenes en la fuerza de trabajo y disminuye la proporción de la
gente con mayor experiencia en el empleo para hombres y mujeres (o de
más edad, en el caso de las mujeres). c) En cuanto a la parte del cuadro
donde se tienen grupos de educación y experiencia, resalta el hecho de que
de las mujeres que recién ingresaron al trabajo, únicamente las más
educadas han incrementado su participación relativa. Las de mayor
experiencia han visto disminuir su participación. En el caso de los hombres
se observa la caida en la participación de los que tienen 6 años o menos de
educación para los tres grupos de experiencia. La participación que más
aumenta es la de los que tienen 15 años de e&lt;t.ucación o más, aunque
también aumenta la participación de los que tienen mayor experiencia y
educación de 7 a 11 años, y la de los de media experiencia y de 12 a 14 años
de educación.5

Si no es así, los cambios salariales no están siendo explicados mínimamente
por la oferta y habrá que incluir también el estudio de los cambios en la
demanda de trabajo.
4.2. Metodología para agregar la fuerza de trabajo.
El cuadro 2 resume los cambios relativos en la oferta de trabajo. Para
calcular unidades de eficiencia en la oferta de trabajo se generó una medida
de salario relativo. Para obtener esta medida se deflactaron los salarios de
cada grupo entre la suma de salarios ponderados f'St (que es el salario
promedio anual) de cada año. El promedio de los dos años se utilizó como
medida de eficiencia en los salarios4 . La oferta de trabajo de cada grupo
será el número total de horas trabajadas por el grupo multiplicadas por la
4 rs

_ Sf,•S· donde f es el ponderador y s11- es el salario promedio en la celda i en el año t. El
t - 1 ,t
I
med"da de fi . .
promedio de los años 1979 y 1993 para cada celda de Sit1t'Si nos da la
I
e c,enc,a.

5
En las muestras que se usan en este estudio. aparece que las mujeres de I S. a 24 años sumentaron
su participación en el mercado de 28.7 a 33.4% y las de 2.5 a 34 años la aumentaron de 28.8 a
36.2%. Por otra parte. las personas mayores de 55 al\os disminuyeron su participación: las mujeres
de 14.5% a 6.6% y los hombres de 72.4% a 59.4%.

�50

Ensayos

Cuadro 2. Cambios relativos en la oferta de trabajo.
Cambio en el logaritmo de la
participación en el trabajo
(multiplicado oor 100).
Hombres
Muieres
Todos ·
-1.19
4.07
&lt;
Educación (en aftas)
0a5
-105.2
-123.2
6
-26.91
-27.8
7 a 11
4.23
-30.8
12 a 14
20.54
3.39
15 v más
38.11
76.81
Exneriencia (en aftas)
Oa5
-8.87
43.3
6 a 10
-5.94
11.25
11 a 19
-8.75
-13.52
- 20a 33
26.59
24.07
34 v más
-22.24
-132.4
Experiencia y educación
(en aftos)
Exoeriencia:
0a7
Educación:
0a5
nd
-230.1
6
-34.38
-42.37
7 a 11
-21.31
-5.74
12 a 14
-1.37
-16.91
15 v más
-6.09
120.9
Exoeriencia_:
8 a 25
Educación:
0a5
-199.36
-140.05
6
-50.09
-33.14
7 a 11
-4.14
-47.76
12 a 14
44.41
82.91
15 v más
54.12
28.64
Exoeriencia:
26 v más
Educación:
0a5
-83.66
-111.71
6
-6.39
-10.34
7 a 11
48.78
-42.8
12 a 14
-2.74
-123.76
15 v más
70.47
nd
. . .,
Nota: Los números en el cuadro son cambios logantmos en la part1c1pac1on de cada grupo en la

Cambios en salarios relativos del AA{M. 1979-/993 51

discutido más arriba y examinamos si: las caídas relativas en los salarios
corresponden a incrementos relativos en las ofertas de trabajo. En la gráfica
4 se ilustran dichos can1bios, graficando los incrementos en los salarios
(DS) contra los incrementos en la oferta de trabajo (DX).' Las líneas que se
presentan en las gráficas son las tendencias y son los valores predichos por
una recta de regresión usando mínimos cuadrados ordinarios6 .

Grupo

La gráfica para Todos nos indica que con la sola oferta no podemos explicar
los cambios relativos en los salarios, ya que tiene pendiente positiva, la cual
indica que son factores de demanda los principales factores explicativos.
Esto es, la caída en el nivel general de salarios es un problema donde
interviene la demanda y no la oférta únicamente. Sin embargo, cuando
examinamos las gráficas por sexo, por grupos de educación y por
experiencia, encontramos que muchos de los cambios principales en los
salarios relativos pudieran quedar explicados por la oferta. Entre lo que se
encuentra están los siguentes:a) la caída en el salario relativo de las mujeres
con respecto a los hombre: b) la caída relativa en los salarios de las personas
con escolaridad entre 7 y 14 aflos; c) la caída relativa de los salarios de las
mujeres con respecto de los de los hombres para las personas con 15 aflos y
más de escolaridad y d) la semejante caída ~elativa de los salarios de las
mujeres con respecto a los de los hombres para los que tienen menos de 1O
afios de experiencia en el mercado dé trabajo.
Entre los principales cambios en los salarios relativos que no podrían
quedar explicados por los cambios en la oferta están: a) los cambios de los
salarios relativos tomados en su conjunto; b) que los salarios de los hombres
con mayor educación se hayan aumentado.

oferta total de trabajo medida en unidades de eficiencia (horas semanales de trabajo multiplicadas
por d salario rdativo promedio en 1979 y 1993).

4.4. los cambios explicados a través de la oferta.

Para examinar más formalmente si los cambios relativos en la oferta de
trabajo explican los cambios relativos en los salarios. se emplea el modelo

6

Los cambios relativos en los salarios están ponderados por la ~Ü~ÓII media en 1979 y
1993.

�52

Ensayos
Cambios en salartos relativos del AMM. /979-1993 53

Grifaca4.
Cambios en precios (salarios} y cantidades (horas trabajadas}

ú. Tod•

.
11

•

•

DX

-~

.

•

·O&gt;

~

•

.

I♦

'

-

.. ,,

• '

~

.. . . .
. .• • • ,
.,
.-~ ,,.-,
. ..'
";•

1

-•

.

"'

--

,-

•

.

'

•
'o

1

¡.

•

•

--

l&gt;

◄J

..

•

--·

•

•

~ .,..- ◄

.

•

~

~

r,;.

.._,
'

••

¡_-

-.

.'

.,

-

..

lo

'

-

'~

•

D&amp;

-

1s,

-

11
O 5

~

-.,

.. .. '
11

.....

·~

---..;

◄ lu

•

•

•
•
r-- ¡..t._
r---..

•
·-·

•

,

• 1

• 1

-. r-•

os

..

.

�54

Ensayos

Cambios en salarios relativos del AMM, 1979-1993 55

---H•INa.-7aJ4-

V.

,

..u

'1

....

... ....•

•.. "'

/

V

/

/.

•

.. 1/

.

•

~

,n

•

........_

•
- --

V

.

_/"

--

~

11

.. "

- --

,,

•

◄

.

•
•

--

.

• -.- '°"' ~
•

1

•

•
•

·--

.---......... ¡------.....__

.. '

◄ l2

~.

......_

•

- -·

•

- --

...

N

411_

•

•

•

·~
-............
' 2

.. '

~

• 1

.. '

Mlj ..... · - • : 15-y ..._

•
~

•• • •

•
•

'
~
• ...._

----

""

~

1'

•

ll

..........

~

.

..........

•

•

...

◄ l.,

..

~

◄'

'"'. ,

- ~--

.. '

&lt;1

.,.

---·
•

"'
..,

•

~

•

�56

Ensayos

Cambios en salarios relativos del AMM. /979-1993 57

4LH--.1•11Alos .. .,.,.._,

•

•

•

•
_.,.

ll

'
1

•
◄ 1

.....

/

_.,.,,,, ~

.'

.

•

•

~

"-.....
◄ ll

•
•
•

• .,

"""-

•

&lt; 1

"'

•

.,.

• •'

O 16

•

·-

•

·-

5.1. El índice de coeficientes fijos.
Una medida ampliamente usada de los efectos de cambios en la demanda
entre los sectores es el índice de coeficientes fijos de "requerimientos
humanos" (Freeman, 1986). La idea es que si las industrias usan diferentes
tipos de trabajos en proporciones diferentes, los cambios en la composición
industrial cambiarán las demandas relativas por dichos tipos de trabajo. Hay
que tomar en cuenta que al enfocarse el modelo en los efectos de los
cambios de la composición industrial sobre la demanda de trabajo, el
modelo sacrifica el análisis de el efecto de como responde la demanda a los
cambios de precios.

•

.

• r--...

.. '

• •

5. Cambios relativos en la demanda de trabajo.

dt&lt;lp,tkada.

•

...,

.

&lt;111

.,.

4. Mlj...,_ Oo 10 -

~

...

•

.,.

"'

◄ 1

•

o

o'

z

·~-"
...

~

•
5.2. Justificación del análisis del cambio en la demanda entre industrias.
Para analizar el cambio entre industrias. se presenta en el cuadro 3 la
distribución del empleo por industria, como horas trabajadas (no
ponderadas) para grupos educativos. Las distribuciones del cuadro son los
promedios de los años 1979 y 1993. Las diferencias substanciales indican

�58

( 'ambios en salarios relativos del AMA,/, /979-1993 59

Ensayos

que cambios diferentes en la demanda de trabajo para cada industria pueden
afectar los salarios relativos de esos grupos.
El cuadro 4 muestra que ocurrieron cambios muy fuertes en la distribución
del empleo por industria entre 1979 y 1993. Básicamente el empleo se
desplazó de la industria manufacturera a los Otros Servicios y al Comercio.
Cuadro 3
Distribuciones de horas trabajadas por industria,
para ocho grupos poblacionales.
Promed"1ode 1979 V 1993
0-6

0-6

7 - 10

7 -10

11 - 14

11 • 14

Género
H

M

H

M

H

M

Industria

Anricuttura v Ext.
Manufacturera
Construcción
Eléctrica
Comercio
Transoorte
Serv Financieros
Gobierno
Educación
Serv. Médicos
Otros servicios

0 .36
24.86

1.09

o
23.39

1.54
33.26
18.9
0.26
15.69

o
33.29
2.39

o
18.13

0 .66

2.25

0.2

46.96

27.69

37.88

9.11

1.45

5.77

1.62

2.05

0.43

H

Gobierno

3.96

3.95

o

Educación

5.18

4.65

-0.5

Serv. Médicos
Otros servicios

4.22

3.21

-1

14.33

23.56

9.23

o

0.82

16.03

29.49

0.52

1.51

15.48

11.97

4.42

11.44

0.38

3.23
2.89

5.96
1.19

0.59

4.71

6.43

2.6

5.44

8.34

3 .17

8.47
14.97

41.24
100

17.56
100

24.07
100

12.15

7.53

37.55

12.66

1.86

22 .28

5.01

15.22

17.68

13.21

13.57

16.53

100

100

100

100

100

Nota: Los números en el cuadro se refieren al porciento de participación en el empleo. medido en
horas trabajadas. tomándose ti promedio de 1979 y 1993. M indica mujeres y H hombres. Los
ceros se pueden deber al pequeño tamaño d.: muestra y deben representar porcentajes muy
pequeños.

-0.1

más

14.31

1.63

o.n

0.51

M

0.55

10.07

9.63

0.56

más

0.24

0.53

e.e&amp;

Eléctrica

0.94

0.27

4.49

Conllrucción

Serv Financiefos

15 y

0.54

1.06

-14

3.51

2.02

6.17

0.&amp;1

2e.«&gt;

5.82

6.08

0.49

1.15

42.33

17.02

2.93

2.48

0.5-4

Manufacturera

4.e8

o
o

2.65

1993

13.51

8.01

2.4

1979

Agricultura y Ext.

Comercio

1.4

3.52

Industria

Transoorte

5.32

0.42

Cuadro4
Distribución del empleo por industria.
1171 v 1993.
..
Por~de
enelemoleo. Cambio DOrcentual

15y

Porcentaies de r .irticioación en el empleo.
Educación

~.

Total
100
100
Nota: Los porcentaJes se refieren al numero de horas trabaJadas por cada industria.

o

5.3. Marco conceptual (Katz y Murphy).
Considere una economía con J sectores o industrias y K insumos laborales.
El producto del sector J será Yj y se supondrá que tenemos rendimientos
constantes a escala en todos los sectores. El vector (K x l) de demanda de
factores en el sector j. X;, será:
(2)

donde Cs son las derivadas parciales de la función de costo unitaria con
respecto al propio salario (y son por tanto las demandas derivadas unitarias
de factores). El diferencial de la ecuación anterior es:
(3)

donde Cs es h~mogénea de grado O en S y Css es la matriz de segundas
denvadas parciales de C(S) y es simétrica y semidcfinida negativa.
Premultiplicando d.Xj en (3) por el vector de salarios S. se obtiene:
S'd.Xj = S')(_¡(dY/Yj)
o

dY/Yj = S'dX/S'Xj

(4)

�60

Cambios en salarios relativos del AMM, 1979-1993 61

Ensayos

con lo que podemos medir el cambio porcentual en los productos por el
cambio porcentual (ponderado por los salarios) en los insumos.
Sumando dXj en (3) para todas las industriasj y sustituyendo (4):

dY,

s· d.X, e

dX ="- X,·-+CssdS ="' X,--+
¿,..
Y1
7 S" X1

,J{'

ssUi.J

donde C es la suma ponderada por la producción para cada sector j de las
CsJ y e:ssemidefinida negativa. La ecuación anterior implica que:

S'd.X
dS' (d.X - LX,--')= dS' CsdS 5: O
,
S'X,
Esta ecuación es similar a la ecuación (l) de la sección 4, por lo que una
medida apropiada de los cambios en la demanda será:

M1c = W1c
E1c

=L(~)(AEj) ="f.
1&amp;

E1

1

a,tAE

&amp;

~k = &lt;Ejk/Ej) es la ~icipación del grupo k en el empleo total en el sector
j. 'El índice es una medida ponderada (por las alfas) del cambio porcentual
en cada unidad de empleo. La ecuación es un índice de cambios de demanda
relativos ya que se normalizó todo el empleo de tal forma que el empleo
total de cada año, medido en unidades de eficiencia, suma uno. Tanto las
alfas como las Ek y las Ej están referidas a un año base, que se consideró
aquí como el promedio entre 1979 y 1993.

Todas las unidades de empleo E fueron medidas en unidades de eficiencia,
ya que como se observa en la ecuación (5) el vector de salarios S no depende
del sector j. Las unidades de eficiencia se presentan en el cuadro 5. Se tomo
como período base al promedio de los affos 1979 y 1993. Como se puede
observar en dicho cuadro las unidades de eficiencia son crecientes en
educación y experiencia. Cabe destacar la gran diferencia que existe entre
tener educación superior y no completarla, asimismo, la diferencia entre
tener de 11 a 14 años de educación (tener preparatoria o ser técnico medio
superior) contra tener de 7 a 10 años de educación.

(5)

que es la suma ponderada (por los salarios) de los cambios en el empleo en
los sectores.
5.4. Aplicación del modelo.
, ...
Para emplear este enfoque se consideró a la economta d•~~d1da ~n 1_2
sectores o industrias. Además. se tomaron 4 grupos de educac1on (pnmana
de oa 6 años, sin preparatoria de 7 a l Oaflos, sin carrera profesional de 11
a 14 años, y con estudios superiores de 15 años o más de escolaridad) Ydos
grupos de experiencia (de Oa 10 aflos y 11 años y más).
Se construyó el índice de demanda de acuerdo a la ecuación (5).Si j i~dica
sectores o industrias de la economía y k. indica grupos de educación Y
experiencia. E·k será el empleo medido en unidades de eficiencia para el
grupo k en el sktor f Ej es el empleo total en el sector j. Ek el empl~ total
en el grupo k y DE· el incremento en el empleo en el sector J de la
economía. Entonces índice de cambio en la demanda entre sectores para
el grupo k. medido en relación al empleo total el propio grupo k. será:

il

5.5. Resultados del análisis de demanda.
En el cuadro 6 se presentan los estimadores de los cambios en la demanda
relativos para cuatro grupos de educación y dos de experiencia. Para los
hombres con experiencia de Oa l Oaños, la demanda disminuyó para todos
los que tenían más de 6 años de educación. Mientras que para los grupos de
más de IO años de experiencia la demanda aumentó, con excepción del
grupo de 11 a 14 años de educación. En cuanto a los grupos de mujeres, la
demanda relativa aumentó para todos los grupos con excepción del grupo de
educación de 7 a l Oaños con menor experiencia.
De los cambios relativos en los salarios que no fueron explicados por los
cambios relativos en la oferta, el más importante es el incremento en la
demanda para los que tienen educación y mayor nivel de experiencia. Los
cambios en la estructura industrial explican su incremento salarial. De
hecho. este grupo es el que tiene el incremento más fuerte en su demanda.
Otro caso donde no se había explicado la relación positiva entre salarios y
empleo (Gráfica 4). es el de hombres con O a 6 años de educación: esta
relación es explicada por la demanda. ya que es positiva.
Entre los cambios en la demanda relativa que refuernm los de la oferta
relativa de trabajo. se encuentra la caída relativa de los salarios de los

�62

Ensayos

Cambios en salarios relativos del AMM, 1979-1993 63

hombres de 7 a 14 afios de educación, ya que su demanda cae y su oferta
aumenta.
En el caso de las mujeres. los incrementos en la oferta han sido más fuertes
que sus incrementos en la demanda, lo que causa que sus salarios relativos
hayan caído relativamente más que los de los hombres.
Cuadro 5
Unidades de eficiencia oor erunos de educación v exoeriencia.
Educación

Experiencia

0-6
0-6
7 a 10
7 a 10
11 a 14
11 a 14
15 v más
15 v más

0-10
11 v más
0-10
11 v más
O-10
11 v más
0-10
11 v más

..

Salarios de eficiencia
Hombres
Muieres
0.55
0.36
0.71
0.47
0.56
0.53
0.94
0.79
0.84
0.84
1.6
1.34
2.31
1.91
3.4
2.21

S.6. La demanda de educación superior.
Los resultados anteriores nos indican que ha habido un incremento en la
demanda por personas con l S años o más de educación, esto es, que ha
habido un incremento en la demanda por educación superior, observándose
que ~ pesar de los incrementos en la oferta, fue el único grupo que
expenmentó aumentos en los salarios reales por hora. Esta demanda por
edu~ción superior se observó en el Cuadro 6 que se puede explicar por
cambios en la estructura de la industria. Pero es posible que también la
relación de uso de insumos dentro de cada industria hubiera cambiado, es
decir, que los coeficientes alfas de la ecuación (6) pudieron haber cambiado
posiblemente debido a cambios tecnológicos no neutrales en cuanto al ~
de factores o a cambios de precios de los insumos no laborales.
Cuadro 7
Resumen de los cambios salariales y explicación a través de
facores
t
deoirt
e a v demanda.
Cambios salariales

'-actor exnlicativo

,"" ..., dif11rancias sa12riales

al Entre hombres v muieres

Nota: La educación y la experiencia se midieron en años.

b) Entre hombres y mujeres con 15 anos de educación y más.

Oferta
Oferta y
demanda.

Cuadro 8
Efecto del cambio en la composición industrial sobre la demanda de
• 1a.
trabajo oor arunos de educación y exnerienc

Educación

Experiencia

0-6
0-6
7 a 10
7a 10

O- 10
11 y más
O- 10

11 a 14
11 a 14
lS y más
lS y más

11 y más
O- 10
11 y más
O- 10
llymás

Ln(l+ DX1r)
MQjeres
Hombres

1.86
2.07

-6.91
1.34
-1.47
-4.5
-6.36
2.98

0.94
1
-0.31
0.5
1.28
1.3
1.14

c) Entre hombres v muieres con menos de 1Oanos de evnPriencia.

Oferta.

d) Hombres con educación profesional con respecto al resto de los
gruoos.

Demanda

Reducción en diferencias salariales.
e) Entre grupos de ed~ción de Oa 6 anos y de 7 a 10.

Oferta y
demanda.

fl Entre hombres v muieres de Oa 5 anos de educación.
Oferta
Nota. Los cambios salanales aparecen en el Cuadro 1. Los de oferta en el Cuadro 2 y en las
gráficas y los de demanda en el Cuadro 6.

!

'

1.13

Nota: Los cambios en la demanda aparecen medidos en logantmos Ln (1 ... DX¡¡) donde el
incmnento en Xk se define en la ecuación 6

En el Cuadro 7 se presenta un resumen de los cambios cambios salariales
relativos y la explicación a través de los factores de oferta y demanda.

Para analizar este problema se comparan en el Cuadro 8 los porcentajes de
participación por industria de la población profesional (con 15 años y más
de educación) para 1979 y 1993 y los cambios en los salarios reales por
hora, por tiempo de experiencia en el mercado. Por ejemplo. en el renglón
de Manufacturas. para la población con IOaños o menos de experiencia en
el mercado (E:xp = 0). del total de horas trabajadas por los hombres en 1979
el 4% era de educación superior y el 2% en el caso de las mujeres: para
1993 los porcentajes eran de 6 y 9 para hombres y mujeres respectivamente.
El incremento porcentual en los salarios (medido en logaritmos
multiplicados por 100) fue de 19% en el caso de los hombres y de 31 % en el
caso de las mujeres.

�64

Cambios en salarios relativos del AMM. 1979-1993 65

Ensayos

Cuadro8

Dentro de tos cambios en tas proporciones de insumos dentro de cada
industria destacan et sector Financiero que de prácticamente pasa de O a ser
uno de tos más intensivos en educación superior. Asimismo, aumentó la
demanda en el Gobierno para el caso de las mujeres con experiencia de Oa
10 ailos. La mayor composición de la educación superior en el empleo
también se observa en los sectores de Otros Servicios (para hombres Y
mujeres) y el de Comercio (para mujeres). Estos dos sectores, aparte, fueron
los que más se expandieron, entre 1979 y 1993, como se mostró en el
Cuadro4.

Participación de la población con 15 aftos y mú
de educación DOr prtnclnales industria.
Exp.
Industria
4111 de partlcipaclón
cambio salarial
en logaritmos •
100
1979

H

M

H

M

H

M

.
.

21

27

.

.

1

.
.

34

.

.

.

o

24

13

23

19

1

9

3

13

8

-49
-54

-1 30

o

14

5

29

.

Intensivas en
educacldn suoerior.

s. Financieros
Otro aspecto diferente es et de los cambios salariales. Se observan cambios
positivos (últimas dos columnas del Cuadro 8) en Otros Servicios, en
Manufacturas y en Gobierno. Esto implica que puede existir un cambio
cualitativo en el tipo de profesionales en esas industrias (que se trate de otro
tipo de insumos). Obsérvese, para contrastar, que en industrias que
tradicionalmente eran intensivas en educación superior, como Servicios
Médicos y Servicios Educativos, los salarios disminuyeron en promedio.

1993

S. Médicos
Gobierno
Educación

o

-64

1

4

.
.

21

.

6

.
.

o

29

18

11

17

-53

-89

1

2

14

32

23

-18

-12

o

.

.

8

14

.

.

1

7

.

8

4

29

.

o

4

2

6

9

19

31

33

-180
.

Menos intensivas
en educación
suoerior

otros Servicios
Manufacturas

1

2

o

6

2

7

1

.
-63
3
5
.
.
.
1
9
3
Nota: Exp = O: Oa 10 ailos de experiencia. Exp = 1: más de 10 años de experiencia. H: hombres.
Comercio

M: Mujeres. Los o/o de participación se refieren a porcentaje de horas trabajadas por personas con
15 allos y más de educación dentro de cada industria.

6. Conclusiones.

Se ha encontrado que el aplicar el modelo de oferta y demanda de Katz y
Murphy ( 1992) a los datos del Area Metropolitana de Monterrey se logran
explicar los cambios relativos de los salarios para diferentes grupos.
divididos por sexo. educación y experiencia en el empleo. Un resumen de
los efectos de la oferta y la demanda sobre los cambios relativos en los
salarios aparece en el Cuadro 7

�66

Ensayos

El análisis de oferta y demanda de trabajo ayuda a caracterizar los efectos
de los cambios relativos en los salarios sobre los salarios medios y la
distribución del ingreso. En términos generales, los fuertes aumentos en la
oferta de trabajo de las mujeres tienden a hacer que disminuyan sus salarios.
En el caso de los hombres hay una caída en la demanda para los que tienen
entre 7 y 14 años de educación y un incremento en la demanda para los
hombres que tienen 15 aílos de educación o más y tienen más de 10 aílos de
experiencia (que son los que tienen los salarios más altos como se muestra
en el Cuadro 5 ) y son donde se da el mayor incremento en la demanda, lo
cual tiende a hacer más dispar la distribución de salarios. Este efecto de
largo plazo, es importante ya que se ha encontrado que la gente en los
deciles superiores de ingreso gasta más que proporcionalmente en
educación. As( por ejemplo, para el AMM en 1994, una familia del primer
decil gastaba 1.4% de su ingreso en educación, cultura y recreación, una del
noveno decil un 10.3% mientras que una del décimo decil gastaba el 21.1%
(Martínez Jasso, 1995, p. 35). Estos dos factores, mayor demanda para la
gente de más educación y mayor inversión en capital humano de las
familias de mayor ingreso, pueden hacer cada vez más dispar la
distribución de los salarios y por tanto la distribución del ingreso.

Se buscó caracterizar más la demanda por educación superior y se encontró
que cambió la composición de insumos dentro de las industrias: se
demanda más educación superior en el sector Financiero, en Otros Servicios
y se demandan más mujeres con educación superior en el sector Comercio y
en el Gobierno. Además se obseivan cambios salariales positivos para este
grupo en el sector manufacturero, en otros Servicios y en el Gobierno,
reflejando posiblemente cambios cualitativos en el tipo de profesionales.
Craig y Epelbaum (1995) también encuentran que los salarios crecen más
rápidamente para la gente más capacitada, para México en el período de
1987 a 1993 (mayor demanda de la gente más capacitada) y Katz y Murphy
(1992) encuentran un resultado similar para los Estados Unidos en los
ochenta para los graduados de universidades.
Hay dos aspectos del estudio de Katz y Murphy que no se cubrieron y que
convendría explorar. Uno son los efectos de los cambios en las proporciones
de factores dentro de cada industria y otro es el efecto de los cambios en el
comercio exterior (el efecto de la apertura comercial) sobre los salarios
relativos.

Cambios en salarios relativos del AMM, 1979-1993 61

Bibliografía
Bonilla Leal, Salvador A.(1995). Comentarios al Documento "Encuesta de
ingreso y gasto de los hogares del Area Metropolitana de Monterrey,
1994". Trabajo no publicado.
Craig, M. l. y Epelbaum, M. (1995). The Premium for Skills in LDCs:
Evidence from Mexico. Agosto. Discussion Paper 9505. Centro de
Investigación Económica. ITAM.
Craig, M. I. y Epelbaum, M. ( 1995). Is the wage Dispersion Growing in
Mexico? Is it Incidence of Reforms or the Growing Demand for
Skills. Discussion Paper 9506. Centro de Investigación Económica.
ITAM.

Freeman, Richard B. y Klein, Morris M. (1990). The Impact of New
Unionization on Wages and Working Conditions. Journal of Labor
Economics, Vol. 8, no. 1, pt. 2.
Freeman, Richard B. (1986). Demand for Education. Handbook of Labor
Economics, Volume 1, Edited by O. Ashenfelter y R Layard; Elsevier
Science Publishers BV.
Katz, Lawrence F. y Murphy, Kevin M. (1992). Changes in Relative
Wages, 1963-1987: Supply and Demand Factors. The Ouarterly
Journal of Economics, Febrero. Pp. 35-78.
Martínez Jasso, Inna. (1995). Encuesta de Ingreso y gasto de los hogares
del Area Metropolitana de Monterrey, 1994 (ENIGH-MTY). UANL.
Centro de Investigaciones Económicas. 1995.
Valero. Jorge N. (1993). La influencia del salario mínimo sobre el salario
medio y la ocupación industrial. México 1970-1989. Ensayos.
Volumen XII. Núm. 2. Noviembre. pp. 153-184.
Vellinga. Menno y López. Edgar. (1986). Ingreso: distribución y
redistribución. movilidad social y niveles de vida. 1965-1985. UANL.
Centro de Investigaciones Económicas.

�Ensayos - i olumen .ur ·- Nú,i, 2. .\'uviembre ./995 Pp. 69-87

Innovación tecnológica y la industria manufacturera
del estado de Nuevo Le6n

José Alfredo Tijerina Guajardo 1
Este trabajo examina la re/acíón entre variables como el tama/lo de la empresa, la
capacidad utilizada de la planta, el sector de actividad económica de la empresa, el
cr&amp;cimiento esperado de la empresa, el crecimiento esperado en la capacidad utilizada,
entre otras, y la decisión de innovar o adquirir nueva tecnología por parte de las
empresas. La est/macíón economltrica muestra una fuerte '9/acíón entre el tama/lo de /a
empresa y el hecho de que esta haya innovado. Es decir, entre más grande sea la
empresa, mayor es la proba,,.dad de que esta sea una empr&amp;sa innovadora.

1. Introducción
La literatura moderna sobre el crecimiento económico se ha dado a la tarea
de investigar y explicar las grandes diferencias en el crecimiento y nivel del
producto interno percápita a través de diferentes países y diferente períodos
de tiempo. Es decir, intenta explicar porque ciertos países no han podido
alcanzar los niveles de ingreso observados en países desarrollados. Entre
las causas principales de este fenómeno, se ha puesto particular atención a
la gran diferencia en la calidad de la mano de obra de estos países (Lucas,
1988). De hecho, se ha estimado que la calidad o capital humano de la
fuerz.a laboral es un ingrediente sumamente importante en explicar la
persistente diferencia en tasas de crecimiento y niveles de ingreso entre
países desarrollados y en desarrollo.

Como parte integral del capital humano adquirido por la población, se
encuentra el conocimiento de la tecnología. Dentro del modelo de
crecimiento neoclásico, la tecnología o "estado del arte" se considera como
un insumo de producción dado, normalmente asociado con el residual de la
ecuación de crecimiento económico. Por ende, la creación y difusión
tecnológica no parecía responder en este tipo de modelos a las señales de
mercado, tales como el incremento en la demanda de mercado de los bienes,
el costo del trabajo, el sector de actividad, el tamafio de la empresa, etc.
Hoy en día se considera a la tecnolo!{ía como un importante elemento en la
producción de bienes y servicios, así como en la productividad de los
trabajadores. Barro y Sala i Martin ( 1995) sugieren que la predicción de
1 Director del Centro de Investigaciones Económicas. Facultad de Economía, Universidad
Autonóma de Nuevo León.

�70

Ensayos

convergencia en los estándares de vida de los diferentes países de acuerdo al
modelo de crecimiento neoclásico se sostiene, una vez que se "controla" por
la tecnofogía; es decir, dada una misma tecnología entre países, la tasa de
crecimiento del producto entre países tendería a ser la misma, asi como los
niveles de ingreso. La rapidez con que se da esta convergencia depende por
supuesto, de que tan rápida es la transmisión de la tecnología, y esta a su
vez depende de los beneficios esperados y los costos incurridos por el país
imitador2 .
En general, se estima que los costos de la transmisión tecnológica son
significativos. Por ejemplo, Mansfield, Schwartz y Wagner ( 1981)
estimaron que el costo de imitación en los Estados Unidos para diferentes
productos de los sectores químico, electrónico y metal mecánica eran de
alrededor 65% del costo total de la innovación. Por otro lado, Teece (1977)
estimó el costo de transferencias tecnológicas para empresas
multinacionales entre diferentes países en alrededor de 19% del total de los
gastos del proyecto. Es decir, como sugieren Barro y Sala i Martín (1995),
países en desarrollo con puertas abiertas a la inversión extranjera,
convergerían a la tasa de crecimiento económico de países desarrollados en
forma mucho más rápida que aquellos con mayores impedimentos a la
inversión extranjera.
Los costos de la adopción de tecnología se componen entre otras cosas de: a)
un costo directo como resultado de la compra del bien tecnológico; sin
embargo, en muchos casos esta "compra" no involucra un pago directo al
inventor del bien o del método de producción3 . b) un costo debido al
entrenamiento y capacitación de la fuerza de trabajo; por tanto, entre mayor
sea la experiencia con la tecnología transferida o tecnologías similares,
mayor será la velocidad de absorción o difusión de la tecnología.
Por el lado de los beneficios se pueden mencionar: a) el ahorro en costos
debido al más eficiente proceso de producción. Por ejemplo, Oster (1982)
estimó que el ahorro por introducir nueva tecnología en el mercado acerero .
de Estados Unidos era de aproximadamente seis dólares por tonelada,
ahorro que hacia muy rentable el introducir la innovación tecnológica; y b)
una mayor producción de bienes y/o una mejor variedad de bienes, con su
consecuente acceso a mayores mercados.
2 Por supuesto que no tocios los IOCtorcl econ6micoll o ~ de un ptfs en desarollo pueden •
CODSideradu imitadores. Sin embargo, cate tipo de supuato pueder ser una buena aproximación a
la realidad.
3 Esto corno es sdlalado por Barro y Sala i Martín (1995) CUllb:e a im IUbinwrai6o ea el
~ l l o de IIUe\lOI prockJc:tcs, lo que a 1-ao pluo provoc::a una tasa de aánieato ecoo6mioo
menor en países desarroUldol y en desarrollo por igual.

innovación tecnológica y la industria manufacturera 71

La estimación del proceso de difusión tecnológica comprendería llevar a
cabo un estudio a través del tiempo, estimando los costos y beneficios de la
introducción de la innovación tecnológica. Sin embargo, la base de datos
sobre aspectos tecnológicos de los países en desarrollo son bastante
recientes. Por ello, y aunado a los problemas de estimación econométrica
señalados en Barro y Sala-i Martin (1995), no es posible cuantificar de
manera definitiva el grado de adopción de las nuevas tecnologías en países
como México y sus regiones.
Asi, nuestro objetivo en este trabajo se reduce a dos puntos: primero,
examinar que características serian consideradas relevantes en las empresas
manufactureras del Estado de Nuevo León que conduzcan a una mayor y
mejor adopción de nuevas tecnologías.
Segundo, estimar
econométricamente que variables parecen ser relevantes al momento de
decidir adoptar una nueva tecnología. Para ello, se hace uso de la encuesta
de campo levantada por el Centro de Investigaciones Económicas y
financiada por la Secretaria de Trabajo y Previsión Social durante los dos
últimos meses de 1994 y el primer trimestre de 1995. En ella se incluyen
solo empresas manufactureras que tenían un Personal Total Ocupado mayor
o igual a 25 personas ex-ante.
En la segunda sección se presenta un análisis descriptivo de las
características de las empresas cuidando distinguir por el hecho de si son
innovadoras o no. Las estadísticas muestran que existe una diferencia
notable entre el tamaño de las empresas cuando estas se agrupan de acuerdo
a si han o no innovado. El tamafio de la empresa innovadora es en
promedio 95% mayor a la empresa no-innovadora, y el total de personal
operario es 111 % mayor en las empresas innovadoras que en las empresas
no-innovadoras. Igualmente, el crecimiento anual en el tamaffo promedio
de la empresa entre 1992-1995 es de 15.4% para las innovadoras, y de 3.3%
para las no-innovadoras.
El sector de actividad es considerado muy importante al momento de definir
que empresas son innovadoras como lo seftalan Adams y Dirlan (1966).
Los resultados de la encuesta arrojan que el sector de productos metálicos,
maquinaria y equipo está en primer lugar con un 62.5% de empresas
innovadoras; posteriormente se tiene a los sectores de sustancias químicas,
productos derivados del petróleo, de hule y de plástico con un 57.1% cada
uno. Dentro de los sectores menos innovadores se encuentra al sector
textiles, prendas de vestir e industria del cuero con un 20o/e, y al sector de la
madera y productos de la madera con un 25%.

�12

Ensayos

lnnnrnc1ón tecnoló~ica \' la industria manufacturera 7)

En cuanto a la capacidad utilizada. la encuesta no arroja una tendencia
clara entre el uso de la misma. que reflejaria la demanda actual y esperado
del producto. y la decisión de innovar.

pueden ser importante características que diferencian a las empresas
innoYadoras de las empresas no-inno\'adoras.

En la tercera sección. se estima econométricamente la relación entre
innovación y ciertos aspectos de la empresa. Las estimaciones muestran
una relación positiva entre el tamaño de la empresa y el hecho de que esta
haya innovado a través de la adopción de nueva tecnología del tipo de
control numérico, CAD/CAM o robots.

2.1 Relación entre tamaño ~-adopción de nuevas tecAologías

Por otro lado, la variable de capacidad utilizada no parece explicar
significativamente si una empresa es innovadora o no-innovadora.

2.- Un comparativo de las características detectadas en las empresas de
la industria manufacturera y su relación a la decisión de adoptar nuevas
tecnologías.

En este trabajo. dada la limitación de la información. se entenderá tamaño
de la empresa, como el Total de Personal Ocupado. La encuesta realizada
arroja que el promedio de empleo para aquellas empresas que si
innovaron4 es de 667 empleados, mientras que para aquellas que no
innovaron es de 342 (véase cuadro l).
Cuadro 1. Personal Total Ocupado Promedio por tipo de Empresa
Innovadora vs. No-Innovadora
Variable
Promedio
Desv. Est.
Casos
Total
511
659
156
Innovadora
667
807
81
75
No- Innovadora
342
388
Fuente: Investigación Directa. CIE.

Dada las características de un país como el nuestro, se supone que debe
existir una fuerte ola de difusión y/o adopción de nuevas tecnologías como
resultado de beneficios potenciales importantes que tienden a aparecer
confonne se abren y desarrollan las economías.
Como ya ha sido seilalado, se estima que las empresas que adaptan nuevas
tecnologías dentro de sus procesos de producción. contienen ciertas
características particulares que las hacen más propensas a dicho
comportamiento. Por ejemplo, se argumenta que el tamaño de la empresa
puede ser una variable importante al momento de decidir la adopción de las
nuevas tecnologías (Oster, 1982). Asimismo, se argumenta que el tipo de
mercado existente en el sector en el que se desenvuelve la empresa es otro
factor relevante en la decisión de introducir nueva tecnología (Adams y
Dirlan, 1966). Otras variables consideradas relevantes por Oster y algunos
otros estudios (Rosegger (1980) y Maddala y Knight (1967)), es la demanda
de mercado estimada futura del producto elaborado por la empresa, el
ahorro en costos como resultado de un proceso más eficiente de producción,
diferencias en la edad del capital existente, la habilidad relativa de la mano
de obra regional, etc.
En esta sección se analiza la relación innovación-tamaño de la empresa,
innovación-sector de actividad económica, innovación-capacitación de
empleados e innovación&lt;apacidad utilizada. Todas ellas, se considera,

La prueba estadística de no diferencia en el promedio de empleo entre

empresas que innovaron y aquellas que no innovaron indica que con un
nivel de confianza del 95%, el promedio de empleo de las empresas
innovadoras es mayor al empleo promedio de las empresas no-innovadoras.
Es decir, aquellas empresas que realizaron adopciones de nuevas
tecnologías tienden a caracterizarse por tener un Total de Personal Ocupado
mayor que aquellas que no lo hicieron.
De igual manera, existe un diferencial estadísticamente importante al 95%
de confianza entre el número de operarios que contratan las empresas
innovadoras en comparación a las no-innovadoras (Cuadro 2). En
promedio, las empresas innovadoras contratan poco más del doble de
operarios que las empresas no-innovadoras.
Cuadro 2. Operarlos Total Ocupados por tipo de Empresa
Innovadora vs. No-Innovadora
Desv. Est.
Casos
Variable
Promedio
565
144
Total
392
690
78
Innovadora
51 7
313
66
No-Innovadora
244
Fuente: lnvest1gac16n Directa. CIE.

4 Por !novación entiendase en este trabajo el hecho de adoptar nueva tecnología del tipo
CAD/CAM, Control Númerico. o Robots.

�74

Ensayos

Innovación tecnológica y la industria manufacturera 75

Asimismo, el crecimiento en el personal total ocupado entre 1992 y el
planeado para 1995 fue mayor estadísticamente para las empresas
innovadoras en relación a las no-innovadoras. Sin embargo, la causalidad
puede ir en sentido contrario: aquellas empresas tecnológicamente
innovadoras demandan una mayor cantidad de personal, si el capital es
complementario del trabajo o del esfuerzo laboral.
Cuadro 3. Crecimiento promedio del Personal Total Ocupados por
tioo de Empresa, 1992-1995: Innovadora vs. No-Innovadora

Variable
Total
Innovadora
No-Innovadora

Promedio %
9. 6
15.4
3.3

Desv. Est.
76.08
98 . 36
40.45

Casos
153
79
74

Fuente: Investigaci6n Directa. CIE.

2.2 Relación entre el sector de actividad y la adopción de nuevas
tecnologías

El sector de actividad es considerado muy importante al momento de definir
que empresas son innovadoras. Por ejemplo. Adams y Dirlan ( 1966)
consideran al sector de actividad como un factor relevante en la decisión de
introducir nueva tecnología. La encuesta realiz.ada muestra que un 52.6%
de las empresas manufactureras si han innovado durante los últimos 3 años.
Adicionalmente. dentro de aquellas empresas que contestaron que si
innolaron. se estima que UD 41.7% corresponden al sector de productos
metálicos. maquinaria y equipo. UD 15% al sector de sustancias químicas,
productos derivados del petróleo. de hule y de plástico, un 15% al sector de
productos minerales no metálicos. Dentro de cada sector de actividad
manufacturera, el sector de productos metálicos. maquinaria y equipo posee
un 62.5% de empresas innovadoras. seguidas por los sectores de sustancias
químicas. productos derivados del petróleo. de hule y de plástico con un
57.1% cada uno. como se observa en el cuadro 3. Los sectores menos
innovadores corresponden al sector textiles. prendas de vestir e industria del
cuero con UD 20%. y al sector de la madera y productos de la madera con un
25%.

Cuadro 3. Relación entre el Sector de Actividad Económica
y la Introducción de Nuevas Tecnologias.
Innovación

Proporción
de
Total
innovadoras Hilera
45.0
20
13.2
20.0
5
3.3
25.0
4
2.6
45.4
11
7.2

Sector

Total
Total%
31 Productos Alimenticios, Bebidas
vTabaco.
32. Textiles, Prendas de vestir e
Industria del Cuero.
33. Industria de la Madera y
productos de la Madera
34. Papel y Productos de Papel,
Imprentas y Editoriales.
35. Sustancias Quúnicas, Productos
Derivados del Petróleo, de Hule y
de Plástico.
36. Productos Minerales no
Metálicos.
37. Industrias Metálicas Básicas.
38. Productos Metálicos, Maquinaria
vP.11uioo.
Total Colwnna

Si

No

9
11.25
1
1.25
1
1.25
5
10.0

11
15.3
4
5.5
3
4.1
6
8.3

12
15.0
12
15.0
5
JO.O
35
47.3
80
52.6

9
12.5
9
12.5
9
12.5
21
29.2
72
47.4

..

57.1
57.1
35.7
62.5
52.6

21
13.8
21
13.8
14
9.2
56
36.8
152
100.0

Nota: Total indica el numero de casos de cada sector por s1 mnovaron o no. % Tolal indica el
número de casos como proporción del total de casos de cada columna.
·
Fuente: Investigación Directa. Centro de Investigaciones Económicas. Facultad de Economía,
UANL.

INNOVACION POR SECTORES DE ACTIVIDAD
ECONOMICA MANUFACTURERA,
ESTADO DE NUEVO LEON, 19M-1N5

62.5

31

32

33

34

36

36

Sectorea Económicos

37

38

TOTAL

�16

&amp;sayos

lnnornció11 tecnológica y la industria manufacturera 77

2.3 Habilidades y capacitación • nuevos empleados

Así como existen diferencias con respecto a la decisión de innovar por

diferencia significativa en la forma de adaptar a sus empleados al puesto de
trabajo entre las empresas innovadoras y las empresas no-innovadoras.
59.7% y 56.7% respectivamente.

sector de actividad económica, pueden existir diferencias entre las
cualidades de los técnicos egresados de escuelas y las habilidades que las
empresas consideran óptimas.

Cuadro 5. Forma de incorporar a los técnicos a sus puestos de trabajo
oor sector deacfIVI.d ad

Por ejemplo, un 59.2% de las empresas que innovaron consideran que existe
cierto desajuste entre los técnicos y lo que se requiere que conozcan en el
trabajo, mientras que este porcentaje es de 69.2% para las no-innovadoras
(Cuadro 4).
Cuadro 4. ¿Existe desajuste entre el técnico egresado de alguna
escuela y los requerimientos del puesto?
Innovadoras No-Innovadoras

Sector
31. Productos Alimenticios, Bebidas y Tabaco.
32. Textiles, Prendas de vestir e Industria del Cuero.
33. Industiia de la Madera v productos de la Madera
34. Papel y Productos de Paoel, Imprentas v Editoriales.
35. Sustancias Químicas, Productos Derivados del
Petróleo, de Hule y de Plástico.
36. Productos Minerales no Metálicos.
37. Industrias Metálicas Básicas.
38. Productos Metálicos, Maauinaria y Eauipo.
Total Columna

SI(%)

SI(%)

44.4

50.0
50.0
75.0

63.6
100.0
50.0
83.3
100.0

72.7
75.0
54.5
59.2

55.5
71.4
57.9
69.2

O.O

Fuente: lnvest1gac1ón Directa. Centro de lnvest1gac1ones Econom1cas. Facultad de Economia.
lJANL.

De manera similar. el desajuste se da en referencia al conocimiento teóricotécnico de los técnicos egresados de alguna escuela. con un 52% para los
innovadores y un 39.7% para los no-innovadores. Es decir. para aquellas
empresas que de alguna manera innovan tecnológicamente. las habilidades
de los egresados se quedan rezagadas como sería de esperarse. aunque esto
sea temporalmente.
También existen diferencias importantes en la manera en que los sectores
de actividad económica incorporan al puesto de trabajo a los nuevos
empleados dependiendo de si estas son empresas que han innovado o no
Por ejemplo. los sectores de productos metálicos. productos minerales no
metálicas y textiles tienden a incorporar a sus trabajadores a través de un
curso formal. 71 5% vs 57 2%. 63.6% vs. 30%, y 100% vs. 33 3%
respectivamente (Cuadro 5) Sin embargo. en promedio no existe una

Si Innova
Proporción
Curso
Fonnal/fotal

No Innova
Proporción
Curso
Fonnalffotal

3l. Productos Alimenticios, Bebidas y Tabaco.

44.4

70.0

32. Textiles, Prendas de vestir e Industria del

100.0

33.3

O.O

O.O

20.0

SO.O

Sector

Cuero.
33. Industria de la Madera y productos de la
Madera
34. Papel y Productos de Papel, Imprentas y
Editoriales.
35. Sustancias Químicas, Productos Derivados
del Petróleo, de Hule y de Plástico.
36. Productos Minerales no Metálicos.

so.o

75.0

63.6

30.0

37. Industrias Metálicas Básicas.

50.0

85.7

38. Productos Metálicos, Maquinaria y Equipo.

73.5

57.2

59.7

56.7

Total

Fuente: Invest1gac1ón Drrecta. Centro de Jnvest1gac1ones Econorrucas, Facultad de Econonua.
lJANL.

Otro aspecto interesante es en cuanto a la duración del entrenamiento
promedio para los técnicos; en general. podría esperarse que el tiempo
promedio de entrenamiento fuese mayor para las empresas innovadoras que
para las no-innovadoras. Sin embargo, no parece existir una diferencia
significativa en cuanto a la duración del entrenamiento entre ambas, ya que
solo el 18.5% de las empresas innovadoras llevan a cabo un entrenamiento
de 4 semanas o más de entrenamiento, mientras que las no-innovadoras
alcanzan un 16.7%. Sin embargo. por sectores se observa una gran
variante: los sectores de productos metálicos, productos minerales no
metálicos, textiles y productos alimenticios son lo que tienden a impartir
entrenamientos con mayor duración (igual o mayor a 4 semanas). como se
observa en el Cuadro 6.

�Ensayos

78

Innovación tecno/ó~ica y la industria manufacturera 19

Cuadro 8. Entrenamiento de 4 semanas o más a los técnicos por
sector de actividad

Sector

31. Productos Alimenticios, Bebidas y Tabaco.

Si Iuova
Proporción
entrenamiento
4 semanas o
más/Total
37.5

No Ianova
Proporción
entrenamiento
4 semanas o
más/Total
O.O

100.0

O.O

O.O

O.O

20.0

20.0

32. Textiles, Prendas de vestir e Industria del
Cuero.
33. Industria de la Madera y productos de la
Madera
34. Papel y Productos de Papel, hnprentas y
Editoriales.
35. Sustancias Químicas, Productos Derivados
del Petróleo, de Hule v de Plástico.
36. Productos Minerales no Metálicos.

9.1

37.5

36.4

O.O

37. Industrias Metálicas Básicas.

SO.O

66.7

38. Productos Metálicos, Maquinaria y Equipo.

20.6

11.8

Total

18.5

16.7

.,

Cuadro 7. Capacidad utilizada de la empresa por
tioo de Emoresa, 1994: Innovadora vs. No-Innovadora
Variable
Promedio %
Desv. Est.
Casos
Total
83.0
21. 27
136
Innovadora
82.6
14.73
72
No-Innovadora
83.4
26. 92
64
Fuente: Invest1gac1ón Directa. CIE.

Del cuadro 7 se deduce que no existe una diferencia estadística significativa
entre las empresas que si innovan y aquellas que no lo hacen en cuanto a la
utilización de la capacidad instalada.
Si tornamos en cuenta las posibles diferencias en el uso de la capacidad
instalada de las diferentes empresas, podríamos observar alguna diferencia
sistemática en cuanto a las empresas innovadoras y las no-innovadoras.

'

Fuente. Investigacion Directa. Centro de Investtgac,ones Económicas, Facultad de Economía,

UANL

2.4 Relación entre la capacidad utilizada y la adopción de nuevas
tecnologías

Una variable potencialmente importante al detenninar la adopción o
intr~u"ión de nuevas tecnologías se refiere a las expectativas de demanda
futura del producto que manufactura la empresa. Es decir, la inversión en
nueva tecnología tenderá a ser más rentable si la empresa espera que el
mercado por su producto se incremente, o si espera que la competencia
(tanto interna como externa) se materialize próximamente.
Como la encuesta realizada no contempla este tipo de cuestiones
directamente, se intentará medir el efecto sobre la innovación a través del
comportamiento en la capacidad utilizada de la empresa. En general, se
supone que aquellas empresas que están cerca de los límites de su capacidad
productiva tendrán mayores incentivos a la innovación o adquisición de
nuevas tecnologías con el fin de evitar cuellos de botella y satisfacer la
demanda por su producto, todo con el fin de maximizar sus beneficios.

Cuadro 8. Rango de capacidad utilizada de la empresa,
nor tiPO de Empresa, 1994-1995
Innovadora/
Capacidad
No-Innovadora
Utilizada
Innovadora*
No-Innovadoras*
en•¡•

menor a SO¾
mayor o igual a
80%y menor a
90%
mayor a 90%
Total

26
21

29
12

47.3 .
63.6

25

22
63

53.2
53.3

72

• Número de empresas.
Fuente: Investigación Directa. CIE.

Por ejemplo, aquellas empresas que tienen un uso de su capacidad instalada
en niveles de 80%-90%, parecen ser sistemáticamente más innovadoras que
aquellas con menor capacidad utilizada. Sin embargo, también parecen ser
más innovadoras que algunas empresas con capacidad utilizada aún mayor.
Estableciendo patrones por sectores de actividad económica, se observa que
dentro de las innovadoras, el sector con una mayor capacidad utilizada es el
sector 38 , Productos Metálicos, Maquinaria y Equipo (véase el Apéndice 1
en el Anexo de este trabajo).

�80

Ensayos

Innovación tecnológica y la industria manufacturera 81

3. Ettiaad611 ecoumétrica de la Probabilidad de innovar o adoptar
■aevu tec■oloafu e■ Naevo Leóll.

Para establecer la relación entre la innovación y las características de las
empresas para efectos de política económica, es necesario aislar el efecto de
cada una de las variables ya mencionadas anteriormente. Asi, por ejemplo,
la idea es estimar la probabilidad de que una empresa innove, de acuerdo al
sector en el que opera, al tamafto de la misma, o a las expectativas de
demanda de la empresa en un futuro cercano.

Este tipo de estimación se lleva a cabo usando el modelo Logit (Maddala,
1983). La estimación de los parámetros a traves del modelo Logístico son
muy similares a los que se obtendrían usando una distribución normal
cuando el número de observaciones en la muestra no es muy grande. Este
modelo se utili7.a principalmente cuando la variable dependiente es binaria;
para nuestro caso, esta toma solo dos valores: O si la empresa es
innovadora, y l si la empresa es no-innovadora.

Las variables explicativas son:
•

Sector de Actividad Económica

Sectores 31 al 38 de la
Clasificación Mexicana de
Actividades Productivas.

•

Tamafio de la Empresa

Total Personal Ocupado en
1994.

•

Capacidad Utilizada

Medida como porcentaje del
total de la capacidad instalada.

•

Crecimiento esperado en el
Personal Ocupado Total

Crecimiento en el Total
Personal Ocupado entre 1994
y 1995

Crecimiento observado y planeado
en el uso de la capacidad utilizada

Crecimiento observado y
planeado anual en el uso de la
capacidad instalada de 1993 a
1995.

•

Los resultados de la estimación se resumen en el cuadro 8 {véase el
Apéndice 2).

Cuadro 8. Elti mac16n: Variable DeDAndiente- Innova (O / No-Innova (1)

Variable
Sector
Tamafio (Total Personal
Ocuoado)
Capacidad Utili7.ada
Constante
'
Numero
de observac1ones=l47

Parámetro

Significancia

-0.1215
-0.0012

Error
Estándar
0.0723
0.0004

-0.0063
5.2253

0.0103
2.8722

0.5376
0.0689

0.0928
0.0068

Los signos de los parámetros de la variable tamafio y capacidad utilizada
son los esperados. Entre más grande sea la empresa, mayor es la
probabilidad de que esta haya innovado; esto se obtiene con un nivel de
confianza mayor al 99%. Asimismo, aún y cuando el signo de la capacidad
utilizada es el correcto, este parámetro no es estadísticamente diferente de
cero.
De igual manera, parece existir una relación, aunque no muy fuerte entre el
sector de actividad económica y la probabilidad de pertenecer al grupo de
innovadores. Por ejemplo, se estima que si una empresa pertenece al sector
de productos metálicos, maquinaria y equipo, entonces esta tendrá una alta
probabilidad de ser innovadora.
Esta regresión se estimó también tomando en cuenta otras medidas de la
demanda esperada de las empresa sobre su producto, tales como el
crecimiento esperado en el personal ocupado total, y el incremento esperado
en el uso de la capacidad instalada. Ninguno de ellos, sin embargo, resultó
satisfactorio para explicar el proceso de innovación tecnológica de la
manera definida en este ensayo.

4. Comentarios Finales

El análisis desarrollado en este trabajo exan)ina la relación entre diferentes
variables tales como el tamaflo de la empresa, la capacidad utilizada de la
misma. el sector de actividad económica al que pertenece. el crecimiento
esperado en el tamaño de la empresa. el crecimiento esperado en la
capacidad utilizada. entre otras.
Las estimaciones muestran una fuerte relación entre el tamaflo de la
empresa y el hecho de que esta haya innovado a través de la adopción de
nueva tecnología del tipo de control numérico. CAD/CAM o robots. Es

�82

Innovación tecnológica y la industria manufacturera 83

Ensayos

decir, entre mas grande sea la empresa, mayor es la probabilidad de q1,1e esta
sea una empresa innovadora.
Por otro lado, la capacidad utili:zada, aunque con el s~gno esperado, no
parece explicar estadísticamente si una ~m~resa es mnovadora o ~
innovadora. Esto mismo es aplicable al crecmuento esperado del tamaft~ de
personal total ocupado y dll uso de la capacidad instalada en el próximo
afto.

Sin embargo, aún y cuando la relación entre tamai'k&gt; e innovación parece
clara, es necesario establecer que se encuestaron solo empresas con un
personal total ocupado de 25 o más; esto pudiera sesgar en algo las
estimaciones, ya que se excluyen empresas denominadas micr~. Esto
pudiera ser importante, ya que según datos de la "Encuesta Nacional de
Empleo, Salarios, Tecnología y Capacitación en el sector manufactun:ro,
1992" de INEGI, STPS y OIT, no existe un patrón claro entre la proporción
de los ingresos de la empresa dedicados a la inovación ~ compra de nueva
tecnología y el tamafto de la empresa. Sin embargo, es importante seftalar
que estos datos se presentan a nivel agregado y no por empresa.
Finalmente y om importante, la variable tamafto de la emp~ puede no
ser una variable exógena como su supone, lo que ocasionaría una
estimación sesgada de los parámetros. Sin embargo, la literatura sobre este
punto no es definitiva.

Bibliografía
Adarns. W. y J. Dirlan (1966). "Big Steel. Invention and Innovation".
Ouarterly Journal of Economics. Vol. 80. Mayo, pp. 167-189.
Ault, D. (1973). "The continued deterioration of the Competitive Ability of
the United States Steel Industry: The Development of Continuos
Casting". Western Economic Joumal, Vol. 11, Marzo, pp. 89-97.
Barro, Robert y Xavier Sala-i-Martin (1995). Economic Growth. McGrawHill, Inc.
INEGI, STPS y OIT (1995). Encuesta Nacional de Empleo, Salarios,
Tecnología y Capacitación en el Sector Manufacturero, 1992. México.
Lucas, Robert (1988). "On the Mechanics of Economic Development".
Journal ofMonetary Economics, 22, l, Julio, pp. 3-42.
Maddala, G.S. (1983). Limited-Dependent and Oualitative Variables in
Econometrics. Cambridge University Press.
Maddala y Knight (1967). "Intemational Differences of Technical Change:
A case study of the Oxigen Steel Making Process". Economic Joumal,
Vol. 77, Septiembre. pp. 531-558.
Mansfield, E.. Mark Schwartz, y Samuel Wagner (1981). "Imitation Costs
and Patents: An Empirical Study". Economic Journal, 91, Diciembre.
pp. 907-918.
Oster, Sharon (1982). "The diffusion of innovation among steel firms: the
basic oxygen fumace" . The Bell Journal of Econornics. Spring, pp.
45-56.

Rosegger. G. (1980). "Exploratory Evaluations of Major Technological
Innovations: Basic Oxygen Fumace and Continuos Casting". En
Gold. B.. et. al.. Evaluating Technological Innovations. Le:xington
Books.
Teece. David J. ( 1977). "Technological Transfer by Multinational Firms:
The Resource C'ost of Transferring Technological Know-How".
Economic Joumal. 87. Junio. pp. 242-261.

�84

Innovación tecno/qgica y ta industria manufacturera 85

Ensayos

Capacidad Utilizada en % por Sector de Actividad Económica. dado que la
empresa es Innovadora.

Anexo

Apéndice t. Capacidad Utilizada por Sector de Actividad Económica,
dado el estatus de Innovación de la empresa.
l. Capacidad Utilizada en % por Sector de Actividad Económica, dado que
la empresa es Innovadora.

!)ector df' A,·tividad Económica
Count
Exp Val
Row Pct
Col Pct
Tot Pct 1
CAPACIDAD
UTILIZADA

CAPACIDAD
UTILIZADA

Jl.001

80\

~

12 . 001

33.001

Row
15.001 Total

14.001

... 801

&lt; 90\

&gt; 80\

--------+--------+--------+--------+--------+--------+

901
80\

2. 5
1.1\
, 28.61
1 2 .81

1
2. O
1

1

(Continued)

Column
Total

.01

1

1
.3

O
.6

1 4.8\
1100.oi

.O\
1

4.81
20.01

1.H

1

.oi

1.0

O
.4
.O\
.O\

1
1
1
t

1

1.8
3.81
20.0\

1
1

1.41

2
3.6
1.11
20.01
2.8%

26
1
1 36.1\
1
1

&gt;

1

+--------+--------+--------+--------+--------+
1 4. 8\

· 90\

,

1
2
1
7
1 1.11
1100.0\
1 2.8\

1

14 . 11
1.41

1

1

1
l. 5

.o,

1
1

4
2. 9

21
29.2\

,

4

O

.J
.O\
.O\
. O\

O
.1
.O\
.O\
.O\

1

1

1 12.0\
1 60.0\
1 4.2\

1 3. 5
1 16.0\
1 40.0\
1 5.6\

25
1 34. 7\
1
1
1

5
6.9\

10
13.9\

100.0\

1
I

3
l. l

4

+--------+--------+--------+--------+--------+
7

9.7\

1
1.41

2
2.8\

1

3
2.9
1 14 .3\
1 30.0\
1 4.2\
I

1
2
1 1.5
1 9 . 5\
1 40.0\
1 2.8\

1
9
1
9.3
1 42. 91
I 28.1\
1 12.5\

1
21
1 29.2\
1
1
1
25
34.1\

+--------+--------+--------+
1
I

5

1

8

6.9\

1 1.1
1 4. 0\
1 20.0\
1 1.41

11.1
32.0\
25.0\
11 . 1\

10
13 . 9\

5
6.9\

32

72

44.4\

100.0\

I SO.O\

Column
Total

26
36. l\

1. 1\
40. O\
2.8\

15
11.6
51.1\
46 . 9\
20 .8 \

l. 8

+--------+--------+--------+

J.5
1 20.01

+--------+--------+--------+--------+--------+
2. 4
16.0\
51.l\
5.6\

90\

2

2
1
1 3.6
1 1 .11
1 20.0\
1 2.8\

I

1 19.01
1 40.01
5.6\

Row
38.001 Total

n.001

--------+--------+--------+--------+

Sec tot de Ac tividad Eco nómi c a
Count 1
Exp Val
Row Pct
Col Pct
Tot Pct ,

lo. 001

1

+--------+--------+--------+

2. Capacidad Utilizada en % por Sector de Actividad Económica, dado que
la empresa no es Innovadora.

72

Sector de Actividad Económica
Count
Exp Val
Row Pct
Col Pct
Tot Pct
CAPACIDAD
UTILIZADA

1

1
1
I

1

31.001

I

4

33.001

34.001

Row
35 . 001 Total

--------+--------+--------+--------+--------+--------+
&lt; 80\

I

1
1.4
1 3 . 4\
1 33.3\
1 1.6\

1

I

1

2
1.4
1 6.9\
1 66.11
1 3.2\

1
2
1
2.8
1 6 . 9\
1 33.3\
1 3.2\

1
1
1
.6
1 33.3\. 1 8.3\
1 40.0\ 1 33.3\
1 6.3\ 1 1.6\

1
1
1
1
1

.O\

3
1 l. 1
1 25.0\
1 SO. O\
1 4.8\

1
1
1 l. 3
1 8.3\
1 14.3\
1 1.6\

1
12
I 19. O\
1
1
1

1
2
1
3. 5
1 9.1\
1 20.0\

1
1.O
1 4 . 5\
1 33. 3\
1 1.6\

1
1
1 1. O
1 4.5\
1 33.3\
1 1,6\

1
1
1 2 .1
1 4. 5\
1 16.1\
1 1. 6\

4
2. 4

22
34 . 9\

18.2\
51.l\
6.3\

3
4.8\

3
4.8\

6
9.5\

7
11.l\

1 4.6
1 13.8\
1 40.0\
1 6.3\

&lt; 90\
&gt; 80\

&gt; 90\

,;o 1 umn
Total

1
2
1 3.2.
1 6.9\
1 28.6\
1 3.2\

29
46.0\

+--------+--------+--------+--------+--------+
1
I

4

l. 9

O 1

.6
.O\
.O\

+--------+--------+--------+--------+--------+

1

(Continued)

32.001

3. 2 \

1
1

+--------+--------+--------+--------+--------+
1O
15.9\

63
100.0\

�86

&amp;sayos

Innovación tecnológica y la industria manufacturera 87

Capacidad Utiliz.ada en % por Sector de Actividad Económica, dado que la

Apéndice 2: Regresión Logit: Probabilidad de Innovar.

empresa no es Innovadora:

Total number o f cases :
157 (Unweighted)
Nurnber of selec-ted cases :
157
Number of unselected cas es: O
Number o f selected c ases:
157
Nurnber rejected because of missing data : 10
Nurnber of cases iQcluded in the analysis: 147

Sect,,r de Actividad Económi ca
Count
Exp Val
Row Pct
Col Pct
Tot Pct
CAPACIDAD
UTILIZADA

Row

36 . 001

37 . 001

38 . 001 Total

--------+--------+--------+--------+
&lt; 80\

&lt; 90\

· 80\

&gt; 90\

Column
Total

1
4
1 3.7
1 13 . 8\
1 SO . O\
1 6,3\

I
5
1 3.2
1 17.2\
1 71.4\
1 7.9\

1
9
1 8.7
1 31.0\
1 47.4\

I
29
1 46.0\
1
1

1 14.3\

1

+--------+--------+--------+
1

1.5

1
I

8.3\
12.5\

1

l. 6\

1

1

O 1

l. 1
.O\
.O\
. O\

I

l.b
1 16. 7\

2

1
12
I ¡q , Q\

1

1 10.5\

1

1

l. 2 \

1

1

8

1

+--------+--------+--------+
3

1

2

1
2. 8
1 13. 6\

I
1

2. 4
9. 1 \

1 37.5\
1 4 .8\

1 28.6\

1

◄ 2.1\

1

1

l.2\

1 12 .7\

1

7
11 .1\

19
rn .2\

1
6. b
1 36. 4\

+--------+--------+--------+
8

12. 7\

22

I l4 . 9\
1

63
100.0\

Dependent Variable Encoding:
Origi nal
Interna!
Value
Value
1.00
o
2.00
1
Dependent Variable..
Xl52
Beginning Block Number O. Initial Lpg Likelihood Function
- 2 Log Likelihood
202.63411
* Constant is included in the model.
Beginning Block Number l. Method: 'Enter
Variable(s) Entered on Step Number
l..
X2 Sector de Actividad Económica
X5 Tamano (Total Personal Ocupado)
Xl4 Capacidad Utilizada de la Planta
Estimation terminated at iteration number 4 because
Log Likelihood decreased by less than . 01 percent.
- 2 Log Likelihood
Goodness of Fit

187.648
149.570
Chi- Square

Model Chi-Square
Improvement

14. 986
14. 986

Classification Table toe Xl52
Predicted
1.00
2.00
1
2
Observed
57
1.00
23
1
2.00

2

df Significance

32

"

35

3

3

Percent Correct
"

71.25\

"

52.24%

Overall

---------------------8

Variable
X2

X5
Xl4

Constant

-.1215
-.0012
-.0063
5. 2253

. 0018
.0018

62.59\

Variables in the Equation ----------------------S.E.
Wald
Exp(B)
df
Sig
R
.0723
2.8243
1
.0928 -.0638
.8856
.0004
7.3269
1
.0068 -.1621
.9988
.0103
.3799
.5376
.9937
1
.0000
2. 8722
3.3098
1
.0689

-------------------------------------------------------------------------

�Ensayos - 1·0/umen xn ·. Núm. 2. Noviembre 1995 - Pp. !?9-98

Heterogeneous housing vs. zoning: results with a
model of Monopo/y and Two Part Pricing

Daniel Flores Curiel 1
The model introduces two parl pricing into house development to provide an a/temative
explanation to cerlain empírica/ obseNations, /ike the existence of heterogeneous housing
or deve/opers confronting legal requirements to seNe /ow demand consumers. The
approach a/lows to avoid the flsca/ extemalty problem even in the presence of
heterogeneous housing. The model obtains the results of property taxes being equa/ to
head taxes if there is homogeneity, whi/e in the case of heterogeneity we have to consider
the head taxes proposed by Hamilton (1975).

1. Introduction

In the literature related to house development there are enough models to
provide an explanation for the existence of homogenous housing,
particularly by focusing on the consumers incentive to avoid fiscal
externalities and selecting among communities which offer different public
services. In this paper, to explain the existence of heterogenous housing,
we will approach the problem as that of a housing developer acting like a
monopolist who has the alternative of providing homogeneous or
heterogeneous housing.
The decision of the developer is based on his intention to maximize profits.
Although the public service and the fiscal externality are not the main
concern of this paper, it would be desirable for the model to be consistent
with these issues. That is, if the developer is going to offer heterogeneous
housing then a mechanism should allow him to avoid the fiscal externality.
The primary objective, however, is to explain the empirical observation of
heterogeneous housing.
We can think of this approach as an effort to model Mieszkowski (1994)
observation of heterogeneity in subdivisions of Municipal Utility Districts

1

Egresado de la Facultad de Economía. llnivenidad Autonóma de Nuevo León. Actualmente
realiu estudiClS de Doctorado en Rice .Univenity.
El autor desea agradecer a Peter Mieszkowski y a Haifa Nouaime por sus valiosos comentarios.

�90

Ensayos

where the land developer acts like a prívate government providing certain
public services and charging taxes (fees).

Heterogenous housin!{ vs. zoning 91

Nh is the number of high demand consumers
N, is the _number of low demand consumers

2. Zoning and Tiebout's moclel

Zoning is viewed in the literature related to economics as an instrument to
avoid externalities. One of the most interesting cases is that of fiscal
externalities, in particular when related to housing development. Most of
the analysis is focused on the consumer point of view. In order to
understand the role of the externality we have to refer to the relation
established between zoning, property taxes and Tiebout's model.
Tiebout's model is mainly concemed with efficient provision of public
services. but it is also used to explain the existence of zoning and
homogeneous housing within communities. According to the model,
people. when deciding where to locate, select among communities which
offer a different bundle of public services and housing. Communities attract
consumers until they reach the optimal size that minimizes the average cost
(taxes) and then zoning is used to avoid entrance.
The problem is that an extra individual causes an increase in the taxes that
the rest of the members of the community will have to pay (given that the
cost of the public service is equally divided among households).
Analogously, property taxing and heterogeneous housing would cause a
fiscal externality too. In such a case, households which consume a high
amount of housing (assume it implies a higher value) will subsidi:re other
groups of people. Hamilton (1975) has developed a model where property
taxes are efficient as a result of perfectly homogeneous communities (perfect
zoning). In bis paper he proposes head taxes asan alternative when perfect
zoning does not arise. Thus, heterogeneous housing does not imply
inefficient provision of the public service.

3. Tbemodel

The developer is a maximizing monopolist who owns a specific amount of
land. The community is defined in such a way that location is not relevant
within it, but if we think that goods in different places are diff'erent goods,
location outside is relevant. Thus the developer confronts downward sloping
demand. The developer divides the land in "N" lots and confronts two type
of consumers:

Notice that N = Nh + N1 need not be true. This means that the number of
consumer demanding a lot can exceed the amount of lots and viceversa.
The cost of providing the infrastructure is a fixed cost, so profits will be n ~CI (:ixed ~ost of Infrastructure). n will be defined as profits not
mcluding this fixed cost. Thus maximizing n is consistent with the
objective of maximizing profits, since FCI will be assumed to be smaller
than any n.
Define the individual demand of a type j consumer as:
Q= 1-(P/0,) for Je{H,L}

9

w~ere is the q~tity of housing defined in tenns of sorne unspecified
urut, P 1s the per Uillt price of housing, and 08 &gt; OL &gt; O. We also want to
define C as the constant marginal cost of a unit of housing.
The monopolist is restricted to charge a two part price:
1) lump-sum fee: includes at least the cost ofthe lot and infrastructure (we

can add maintenance too).
2) per unit price of housing (construction).

3.1 Types of equilibrium

Giv~~ ~s model, there could be two types of equilibrium, separating
equihbna or a pooling equilibrium. In the first case, the developer may
choose to focus on either the low demand consumers or the bigh demand
consumers, which implies homogeneous housing. In the second case be
coul~ select to attend both type of consumers, which implies heterogen~us
housmg.

a) Separating equilibria

l. Serve low demand consumers.

�92

Heterogenous housing vs. zoning 93

t:nsayos

Since thc optima! pohC} 1s to set P = C. profits are
given b~

n

I

FCI. with

n,

evaluating this condition at P = C. we get

4

:

2. Serve high demand consumers.
Since the optimal policy is to set P = C. profits are n h- FCI. and
defined by

nh is

b) Pooling equilibrium
2

In this case it is not obvious that the monopolist will want to set P = C
Profits (not taking FCI into account) in this case are:

np

= (N 1+ Nh)(lt2){0L - PHI - &lt;PI eL )} + (Nh){P-C}{l -(P 1eH)}

+ (N1){P-C}{ 1-(P/0d}

Profit maximization leads to lemma l.
Lemma l.
3

In a poo/ing equi/ibrium P* &gt; ( '

Thus P = C is not optimal5 .

3.2 Results

The developer could confront different situations in relation to tbe amount
of consumers of each type. lnitially we want to explain which kind of
equilibrium results in each case, and its implications on housing
characteristics (homogeneity or heterogeneity) including those which are
irrelevant to our purpose of getting heterogeneous housing. Second, we
want to focus on those equilibria which are more interesting, specially those
where tbere exists a pooling equilibrium. which implies heterogeneous
housing.
Possible Cases.

Proof:
The objective of tbe developer is to choose {P} to maximize:

np

= (N1+ Nh)(l/2){0L - PH 1 - &lt;P10L)} + (Nh){P-C}{l -(PI eHn

+ (Ni){P-C}{ l -(P/0d}

l) Nh ~ N. In this case tbere exist more than enougb higb demand
consumers. The developer will serve only the high demand consumers,
regardless of N1• The community would consist of homogeneous high value
houses with no vacant lots.
2) Nh &lt; N and N1 ~ N. The outcome in this case is not different to the one
we would obtain ifN1 = N. Any excess is irrelevant in this static model.

first order conditions imply·
4

' In fact it is not the case as it wiU be shown later.
1
This result is dueto Marc Dudey's lecture: Microeconomic Theory 11. Rice University. 1995

Remember that by definition: 8H &gt; 8i. &gt; O.
Second order conditions are satisfied if the number of low demand consumers exceed the number
ofhigh demand consumers, this is likely to occur in a pooling equilibrium.
5

�94

Ensayos

Heterogenous housing vs. zoning 95

a) Nh = O. In this case the monopolist will serve the low demand
consumers only.
Consequently there will be an homogeneous
community, with no vacant lots, but only low value houses.
b) O&lt; Nh &lt; N. In this case we can have either a pooling equilibrium or
a separating equilibrium. In the second case, the high demand
consumers will be attended.

equilibria (serve only the high demand consumers), but if N, is large enough
relative to Nh, it will be the case that the monopolist will serve both
consumers. So, there is a pooling equilibrium which implies heterogeneous
housing. Consistent with the argument above, we will assume from now on
in the paper that Nh + N, = N* ~ N.
This result is presented in the following theorem.

This gives rise to lemma 2.

Theorem.
Lemma2.

There exist (N1 , N,.J such that monopolist prefers the pooling equilibrium.

Jf N,. &gt; Oand N1 ~ N, the pooling equilibrium is preferred to the separating
equilibrium where the low demand consumers are served.

Proof:
It will require two steps to show that there exists a pooling equilibrium: In
the first, we will show that there exist (N1 , Nh ) such that the monopolist
would prefer to serve the low dernand consumer rather than the high
demand consumer if he had to select among both altematives. In the
second, we will show that combining this result with lemrna l and lemrna 2,
there exists a pooling equilibrium.

Proof:
Compare profits in both cases:
Il 1 = (N1)(1/2){0i,-C}{ l-(C / 0L)}

Step 1. There exist (N1 , Nh ) such that Il h &lt; n ,.
notice that in this case N, = N, thus:

Proof:

While profits with a pooling equilibrium (in this case N1 + Nh = N) are:

np

= (N,+ Nh)(I/2){ eL -

PH 1 -

&lt;P 10d} + (Nh){P- CH 1 -

ePI eHn

Since Nh = N* - N1 • We can rewrite this as:
(N* - N, ){ eH -

e }2 (0L) &lt; (N, ){ eL - e }2 ce0

+ (Ni){P-C}{l -(P/0L)}
notice that the developer maximizes n r at P* &gt; C by lemma 1. therefore n r

= n r (P*) &gt; n r (C) so:

N, &gt; { &lt;{ eH -

Let q, =-( { eH Consequently:

3) The interesting case arises when the monopolist faces Nh + N, ~ N. As
long as Nh &lt; N. this problem becomes relevant. lf the last is true but still
very large in relation to N1 • the developer will continue having a separating

e }2 {0d) 1&lt;{ eL - e }2 {0H } ) H N* - Ni}
e }2 {0d) / ( { eL -C }2 {0H } ) and notice that q, &gt; o.

�Heterogenous housing vs. zoning 97

96 Ensayos

Notice that if N1 is greater than a fraction of the total number of housing
dcmanders (which is perfectly feasible), then the initial statement is true.
However, tbis does not imply that the developer will serve the low demand
consumers only.
Step 2.
According to the previous result there exist (N1 , Nh ) such that II b &lt; II 1Thus, lemma 2 implies that for those (N1 , Nh ), a pooling equilibrium will
be preferred to the separating equilibrium where the low demand consumers
are served.

4. Extension of the model to a second period.
It is important to mention that the results do not take into account the
possibility of having the monopolist reopening the market. This could be
relevant in two cases:

5. Final comments
Irttroducing two part pricing into house development provides an alternative
to explain certain empirical observations, like heterogeneous housing or
developers confronting legal requirements to serve low demand
consumers.6 The approach allows to avoid the problem of the fiscal
,xternality even in the presence of heterogeneous housing.
For our purpose, we can think of the lump-sum fee (that includes the cost of
the lot, infrastructure, maintenance and profits) as open to several
alternatives, which include head taxes and property taxes. That is, can
think about this payment to be equal to a certain fee that covers the cost of
the lot and infrastructure, while maintenance is paid as taxes. In such a
case the discounted present value of the tlow of taxes should equal this
quantity.
With this in mind, we can obtain the results of property taxes being equal to
head taxes if there is homogeneity, while in the case of heterogeneity we
have to consider the alternative (head taxes) proposed by Hamilton (1975).

l. Tbere could be new demanders appearing in a seccmd period
2. Tbere are vacant lots due to a separating equilibrium, where only the
high demanders were served.
In tbis paper we will ignore the first case. However, in tbis case intuition
would suggest that. if low demanders appear next period, the result ~11 n~t
change; but if high demanders are expected to appear next penod (if
discount factor is low). it is possible for the pooling equilibrium to be
defeated by a separating equilibrium serving high demand consumers only,
with vacant lots.
In the second case, given that the high demand consumers were served (they
already bought the houses) the developer has incentives to re-open in order
to serve the low demanders next period. thus the optimal would be to charge
a smaller lump-sum fee. This result is imown as Coase' s conjecture.
However. this is not an equilibrium, since high demanders in the first
period would not be willing to pay a high fee if they know th~ monopolist
will charge a lower one next period. In order for the monopohst to charge
the bigh fee. a possibility is to establish a compromise not ~o reduce the fee
next period or serve high demand consumers only. If zoning is an
mstrument flexible enough to achieve this result. then we have found an
alternative explanation of its existence

6
· This takes plac.: in Kentuck.y according to a comment by Joseph Hanison.

�98 Ensayos

References
Hamilton, Bruce (1975). Zoning on Property Taxation in a System of Lo&lt;;a).
Governments. Urban Studies.
Mieszkowski, Peter (l 994). Diversity Within Metropolitan Areas and
Comparative Governmental Structure: lmplications for Urban Policy.
Working Paper, June, Rice University.
R. F. Babcóck (1966). The Zoning Game: Municipal Practices and Policies.
University of Wisconsin Press, Madison (1966).

Tirole, Jean (1994). The Theory of Industrial Organization. Tbe MIT
Press, Massachusetts.
W.A. Fischel (1985). The Economics of Zoning Laws: A Property Rights
Approach to American Land Use Controls. The Jobos Hopkins
University Press. Baltimore.
W.A. Fischel (1992). Communication. Joumal of Economic Literature,
March.

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379240">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379242">
              <text>1995</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379243">
              <text>14</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379244">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379245">
              <text> Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379246">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379247">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379264">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379241">
                <text>Ensayos 1995, Vol 14, No 2, Noviembre 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379248">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379249">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379250">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379251">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379252">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379253">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379254">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379255">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379256">
                <text>Meléndez Barrón, Jorge, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379257">
                <text>Tijerina Guajardo, José Alfredo, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379258">
                <text>01/11/1995</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379259">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379260">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379261">
                <text>2015744</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379262">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379263">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379265">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379266">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379267">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28701">
        <name>Gasto familiar</name>
      </tag>
      <tag tagId="28698">
        <name>Impacto de la crisis económica</name>
      </tag>
      <tag tagId="8074">
        <name>Industria manufacturera</name>
      </tag>
      <tag tagId="28700">
        <name>Innovación tecnológica</name>
      </tag>
      <tag tagId="10789">
        <name>Salarios</name>
      </tag>
      <tag tagId="28699">
        <name>Seguridad social en México</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13729" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11796">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13729/ENSAYOS._1996._Vol._15._No._1._Mayo._0002015745.ocr.pdf</src>
        <authentication>2b2b09933ec3821151003a9555a65433</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381917">
                    <text>]ENSAY(Q)§
Volumen XV. número 1, $35

Mayo de 1996

Artículos

Elasticidad de la oferta de trabajo en el Area Metropolitana
de Monterrey: el tratamiento de los problemas de sesgo
por "selección" en la regla de participación laboral y por
"endogeneidad" del salario
Jorge Meléndez Barrón

Infraestructura y desarrollo regional : una aplicación de la
tesis de Hansen para el caso de México en los años
1980 y 1990.

Julio César Arteaga García

Estimación de un sistema completo de funciones de
demanda utilizando datos de ingreso y gasto
familiar del AMM
Pedro A. Vittezca Becerra e trma Ma,tínez Jasso

Las diferencias salariales explicadas por el sindicalismo
Osear Javier Cárdenas Rodríguez

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

�.."'
'
1

(

l1
'

t

I

li.

D1Jo UN1vau

ARIO

�• La revista "Ensayos" publica trabajos
relacionados con todos los campos de la
economía, la estadística y ciencias
sociales afines. Se edita dos veces al
afio, en los meses de mayo y noviembre.

• Las solicitudes de inscripción, o de
inscripción al programa de canje
académico deben dirigirse a: Centro de
Investigaciones Económicas, Facultad
de Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Loma Redonda 1SI 5-A
Pte. Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México, C.P. 64710, Apdo. Postal 288.

• Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondencia editorial
deberá ser dirigida a Dr. José Alfredo
Tijerina Guajardo, Director, y/o Lic.
Julio Puente Quintanilla, Coordinador
de Proyectos, Centro de Investigaciones
Económicas.

Mayo de 1996

DIRECTORIO

Consejeros

Edgardo Ayala Gaytán
Jorge N. Valero Gil
Hernán M. Villarreal Rodríguez

Director
Facultad de Economía
Jorge Meléndez Barrón

• Las opiniones, JU1c1os e ideas que
puedan contener los artículos en esta
revista son exclusiva responsabilidad de
los autores.
Sin embargo, esta
institución se reserva todos los derechos
y en consecuencia, la revista o sus
artículos no pueden ser copiados sin
permiso por escrito del director. Se
autoriza la reproducción parcial para
propósitos didácticos, de análisis y
comentarios en otras publicaciones,
siempre y cuando se cite la fuente.

Director
Centro de Investigaciones
Económicas
José Alfredo Tijerina Guajardo

�Indice

Elasticidad de la oferta de trabajo en el Area Metropolitana de
Monterrey: el tratamiento de los problemas de sesgo por
"selección" en la regla de participación laboral y por
"endogeneidad" del salario

Jorge Meléndez Barrón

¡

Infraestructura y desarrollo regional: una aplicación de la tesis
de Hansen para el caso de México en los años 1980 y 1990.

Julio César Arteaga García 33

Estimación de un sistema completo de funciones de demanda
utilizando datos de ingreso y gasto
familiar del AMM

Pedro A. Villezca Becerra e Irma Martínez Jasso 75

Las diferencias salariales explicadas por el sindicalismo
Osear Javier Cárdenas Rodríguez 97

�Ensayos-VolumenXV, núm. 1, mayo de 1996, pp. 1-32

Eladcldad de la oferta de trabajo en el Area
MfltrOpOl/tana de Monterrey: el tratamiento de los
problemu de aesgo por "seleccl6nn en la
regla de partlclpacl6n laboral y por
"endogeneldadn del salarlo
Jorge Meléndez Barrón

1

utilzando datos de 1993, se presentan estimaciones de las elasticidades compensadas
y sin compensar de la oferta de trabajo de los Jndviduos del Al9a Metropoltana de
Monterrey. De acuerdo a estimaciones •simplstas•, parecerla como que la oferta laboral
de los hombres es relativamente inelástka, que la oferta de trabajo femenina es
bastante más sensible al salario, y que la existencia del Impuesto Sobre la Renta
incentiva el esfuerzo de los trabajadores. Sin embargo, proce&lt;lendo correctamente en el
tratamiento de los problemas de sesgos por •self-selection" en la perticipaci6n laboral y
por "endogeneidad" del salario y de la tasa impositiva que enfrenta el inclviduo en la
estimación de su función de esfuerzo laboral, se lega a la conclusión de que: 1) las
ofertas de horas de trabajo de hombres y de mujeres son ambas poco sensibles al
salario por horas; 2) al tomar en cuenta la ·endogeneidad" de la tasa impositiva, se
desvanece cualquier efecto del sistema impositivo sobre la oferta de trabajo in&lt;ividual; 3)
en la crisis actual, es de esperarse una incorporación mayor de las mujeres al mercado
laboral.

l. Introducción: la importancia de estimar funciones de oferta laboral

Establecer cómo responden las horas trabajadas por los individuos ante
cambios en los niveles salariales es un problema bastante relevante en la
investigación económica moderna, pues los resultados son de interés en
varios sentidos.
Por ejemplo, al identificar los determinantes de la oferta laboral es posible
entender cómo la influencian algunas políticas económicas que tienden a
ser ubicuas: consideremos los impuestos sobre las nóminas, las
deduccciones salariales para financiar la seguridad social y otras medidas
que tienen un efecto sobre el salario que recibe el trabajador; también
pensemos en las políticas macroeconómicas que afectan el salario "real"; y
1

Director de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. El autor agradece el financiamiento de Banorte al programa de investigación
del que forma parte este reporte, pero asume la responsabilidad exclusiva por todo
lo aquí expresado.

�2

Ensayos

así en una lista para nada corta, que incluye los procesos de aperturas
comerciales de las economías, dado que estos tienen un efecto sobre las
remuneraciones del trabajo.
También es cierto que las consecuencias de este tipo de políticas y
fenómenos sobre las decisiones de participación en el mercado laboral y el
número de horas que se trabaja una vez en él, pueden llegar a ser muy
importantes en ciclos macroeconómicos y procesos de desarrollo de largo
plazo. Por ejemplo. si las mujeres casadas comienzan a participar
laboralmente de forma más frecuente y en horarios de trabajo más intensos,
es razonable esperar que reduzcan sus patrones de fertilidad, lo que a su
vez pudiera resultar en un incentivo para invertir más en el "capital
humano" de sus hijos; en el lenguaje ··seckeriano", se reduciría la cantidad
de descendientes pero se incrementaría su "calidad". Evidentemente que un
fenómeno de esta naturaleza puede marcar el cambio de etapas clave. en el
desarrollo económico de un país. Tales modificaciones en la conducta
laboral de las mujeres podrían resultar de alteraciones en el nivel general
de salarios en la economfa, dependiendo --como veremos-- de una serie de
efectos de "sustitución" e "ingreso" de esta variable sobre su oferta de horas
de trabajo.

La estimación correcta de las funciones de oferta laboral de hombres y
mujeres es, además, un reto "técnico" que ha atraído a algunos de los más
brillantes microeconometristas modernos pues. muy comunmente. los
individuos que deciden participar ofreciendo su trabajo en el mercado no
forman una muestra estadísticamente válida. es decir. verdaderamente
aleatoria, por lo que casi siempre en este tipo de investigaciones hay que
utilizar métodos para el análisis de muestras ··truncadas". Más adelante se
profundizará sobre este asunto en un contexto específico.
En este trabajo se intenta estimar las funciones de oferta de horas de trabajo
de los hombres y mujeres del Area Metropolitana de Monterrey (AMM). El
objetivo es identificar la sensibilidad de éstas ante la modificación de
diversos supuestos que la teoría neoclásica estándar sobre el tema indica
pudieran ser relevantes. Entre las principales cuestiones analizadas se
encuentran: el asunto del "self-selection" y su tratamiento: y el hecho de
que, debido a la existencia de diferentes categorías del Impuesto Sobre la
Renta, el salario recibido sea "endógeno". Por supuesto. al final lo que se
busca es llegar a estimaciones ··correctas'' de los efectos de "sustitución'' e
"ingreso". que cambios en el nivel de los salarios tienen sobre el esfuerzo
laboral.

Wasticidad de la oferta laboral en el AMM

3

El articulo está organizado de la siguiente manera: en la sección 2 se
repasa brevemente la teoría mas aceptada; en la sección 3 se presentan
modelos econométricos a estimar, que incorporan las consideraciones
teóricas; después de esto, se estiman con datos provenientes de una
encuesta laboral realizada en el AMM en el tercer trimestre de 1993; por
último, los resultados del estudio se resumen en la sección 5, que sirve
como conclusión del trabajo.

2. Un marco teórico de referencia

La teoría estándar (Killingsworth. 1983) supone que el consumidor trabaja,
a su pesar, porque esto le proporciona un ingreso para comprar los bienes
que satisfacen sus necesidades. De hecho. el tiempo trabajado le
proporciona entonces desutilidad. pero realiza este "sacrificio" para
obtener un salario.
Así, lo que la persona busca es maximizar la satisfacción que deriva de su
consumo de bienes. sujeto a una restricción de que. aunque no le guste,
debe trabajar para poder comprarlos. Claro está que como algunas personas
reciben un "ingreso" aunque no trabajen --estudiantes. ancianos. arnas de
casa (con el perdón de las feministas1) --. es posible que decidan no
participar laboralmente.
Para el individuo, el "premio" por trabajar es el poder de compra que le
proporciona el salario que puede recibir en el mercado laboral y, si éste es
mayor que un mínimo que pediría por ofrecer horas de trabajo --llamemos
a éste su "salario de reserva"--, entonces se convierte en un participante: en
el lenguaje de los estadísticos, la persona pasa a formar parte de la PEA -Población Económicamente Activa.
En símbolos, sea M, el salario de reserva del individuo i, y W, el salario por
hora, neto de impuestos, que el mercado pagaría a alguien con sus
características. En este caso, la primera decisión relacionada con la oferta
de trabajo que el individuo toma es. precisamente, ser miembro de la PEA
o no participar laboralmente:

2

Evidentemente que las amas de casa si trabajan, pero no en ·'el mercado". Es una
norma de la profesión de los economistas clasificar así a los grupos sociales, pero
esta desafortunada convención no tiene ninguna otra connotación.

�E/Juticidad de la oferta laboral en el AMM

Pertenecer a la PF.A:

5

Determinación de la oferta laboral {para los participantes):

si Mi &gt; W, , la persona no participa en el mercado laboral,
si Mi &lt; W, , sí participa3.
Por supuesto que, una vez que decide parttctpar, es posible que un
individuo quede desempleado y que sus ingresos y horas de trabajo sean
nulos. Sin embargo, esta situación no la elige él, sino que le es impuesta.
Los economistas decimos que en este modelo de oferta laboral el estar
desocupado es una condición "exógena".
Llamemos "tasa marginal de sustitución" a la cantidad de bienes de
consumo que el individuo participante en el mercado laboral exige para
aceptar trabajar una hora más. Esta debe ser creciente en el número de
horas trabajadas: esta hipótesis se demuestra lógicamente si se comprende
que, en caso contrario y si se supone que el salario correspondiente está
fuera de su control y es constante, la persona encontraría provechoso
laborar todo el día. Obviamente que sí existen personas que proceden de
esta manera y que el salario por las horas "extra" tiende a ser superior que
d "normal". pero como en todas las sociedades la mayoría de los
individuos trabaja si acaso sólo un tercio de las horas del día; parecería
como que esto es evidencia de que. efectivamente, la tasa marginal de
sustitución es creciente en las horas de trabajo, y que es aceptable suponer
que el salario por horas es aproximadamente independiente de la conducta
del individuo.
Siendo esta tasa marginal de sustitución, pues. creciente en las horas de
trabajo. el individuo alcanza el máximo bienestar laborando. y ganando así
ingresos para comprar bienes. hasta el punto en donde lo que el trabajador
pide por "'ofrecer" una hora de trabajo adicional es igual al premio que el
mercado paga por ello: a saber, el salario por hora.
En símbolos. sea TMS, la tasa marginal de sustitución del trabajador i.
Entonces la oferta de horas de trabajo del individuo se determina de las
siguientes condiciones:

TMs.=W,
PC,=V,+W,R.
Donde,
P C.= valor de la canasta de consumo semanal del individuo i, (el
índice de precios, P, multiplicado por la canasta de bienes,

C.).
V, = su ingreso no laboral (puede ser una transferencia de otros
miembros de la familia),
e, = horas que trabaja en la semana.

La función de oferta de horas de trabajo, que resulta de la solución de este
problema, depende del salario neto y del ingreso no laboral reales. así como
de las preferencias del consumidor acerca de su jornada laboral4 . Para el
individuo i:

H. = H;(W/P, V/P; preferencias).
Lo que interesa en esta investigación es obtener estimaciones de cómo
responde R ante cambios en el salario real. La medida utilizada para
establecer esta magnitud es la elasticidad de la oferta de trabajo:
(oll/o(W/P)) ((W/P) / RJ

A ésta se le llama elasticidad precio "sin compensar", para enfatizar el
hecho de que, cuando el salario aumenta, por un lado se incentiva el trabajo
pues la recompensa por él es mayor pero, por el otro, el nivel de vida del
trabajador aumenta y éste puede decidir trabajar menos: en el lenguaje de
los economistas, esto se traduce diciendo que el efecto "sustitución" sobre
el esfuerzo laboral de un cambio en el salario es positivo, mientras que el
efecto "ingreso" pudiera ser negativo. El efecto total, sin compensar --la
elasticidad expresada arriba-, puede ser entonces positivo o negativo: un
incremento en el salario podría provocar que el individuo trabaje menos
horas.

4
3

1-"1 lector versado en ~stad1st11:a se dará cuenta que, si

contmua, el caso de igualdad es irrelevante.

la distribución de M, es

Además de Killingsworth ( 1983 ), otras buenas referencias donde se expone esta
teoría son Pencavel (1986) y Killingsworth y Heckman (1986). Aquí no se
profundiza en los detalles, pues los resultados son estándares.

�6

Efl3Q}'O.,

Elasticidad de la oferta laboral en el AMM

La ecuación de Slutsky nos indica que, si tenemos además una estimación
de la elasticidad "ingreso" de H., es posible determinar la respuesta
"compensada" de ésta ante cambios en el salario; es decir, la elasticidad
precio de la oferta de trabajo manteniendo constante el nivel de vida del
trabajador5:

7

y, (W, / H.),
y la elasticidad precio "compensada" -que núde sólo efectos sustitución-

se obtiene por resta. aplicando la ecuación de Slutsky:

oH//o(W/P) = oHJé)(WIP)- IH1) oHJé)(V/P):
pues Y2se interpretaría como una medida de oHJo(V/P}6.
donde,

8HN{)(W/P) es el efecto compensado de un cambio en salarios,
oHJo(W/P) es el efecto sin compensar,
oHJé)(VIP) es el efecto ingreso de un cambio en salarios.

3. Modelos ecenométricos para estimar la función de oferta laboral
La formulación más simple posible es la que propone una relación lineal
entre las horas que la persona labora a la semana --su oferta de trabajo-- y
sus factores determinantes: el salario por hora que recibe, su ingreso no
laboral y, posiblemente, otras variables que indicarian circunstancias
personales del trabajador, como la escolaridad, la edad, el estado civil, el
tamaño de la familia, etc.

Sin embargo, esta metodología econométrica presentaria varios problemas.
Los dos que se analizan en este artículo son de los más importantes:
primero está el hecho de que las personas trabajadoras no son una muestra
representativa de toda la sociedad, por lo que las estimaciones de Y1, al
obtenerse de una muestra parcial, pudieran estar sesgadas por utilizar sólo
datos de los participantes laborales. A este asunto se le llama, en la
7
literatura especializada, la cuestión del sesgo por "self-selection" .
El experimento social que idealmente se debería hacer, al tratar de
determinar la respuesta laboral de los individuos ante cambios en el salario
que se les paga, consiste en seleccionar una muestra aleatoria de todos los
miembros de la sociedad, y ofrecerles distintas remuneraciones laborales
por horas, midiendo cúanto trabajan en cada caso. Pero en las encuestas se
observa sólo a los que trabajan: de los que no lo hacen, se desconoce cuál
sería su comportamiento si fueran participantes.

Es decir, utilizando datos de alguna encuesta laboral, se buscaria estimar:

donde V; y W, ya han sido definidas en la sección anterior. y
Z, · = vector de factores personales que afectan la oferta laboral.
u. = error estadístico, no correlacionado con las variables
explicativas, con media cero y varianza constante,
y' s = parámetros a estimar --y es un vector, Y• y Y1son escalares.
La elasticidad precio de la oferta laboral "sin compensar" --la cual mide
una respuesta que incluye efectos de sustitución y de ingreso-- sería:

s Las primeras aplicaciones de esta ecuación a la oferta laboral se deben a Robbins
(1930) y Hicks (1932). Un texto moderno donde se expone v demuestra es Varían
(1992).
.

El otro problema es que el salario pudiera ser "endógeno", por lo que la
ecuación (1) no satisfacerla los supuestos del análisis de regresión.
Efectivamente, el salario puede ser hasta cierto punto objeto de elección del
trabajador si existen tasas diferenciales de impuestos al ingreso, si los
puestos son ofrecidos a los trabajadores en paquetes de jornada laboralsalario del tipo "tómalo o déjalo", o cuando existen "costos fijos"
significativos de trabajar, como tiempo o recursos perdidos en trasladarse
desde el hogar aJ sitio del empleo8.

6

Claro que la derivada oH.;/aW, tiene que multiplicarse por (W, / H¡) para ser WUl
elasticidad.
7

La referencia fundamental es Heckrnan ( 1976, 1979).

8

Killingsworth ( 1983) cubre en detalle el análisis de estas posibilidades teóricas.

�Eúuticidod de la oferla laboral en el AMM

Para el tratamiento correcto de ambos problemas es necesario contemplar
un modelo econométrico con más estructura. Esto se hace a continuación.
Consideremos las siguientes ecuaciones de un modelo de oferta de trabajo
por parte de los individuos:

9

Paso l.

Se estima la probabilidad de que un individuo sea un participante en el
mercado laboral mediante un modelo Probit'º. Esto es,
Prob(W; ~ M) = J, ;

(2)
(3)
(4)

W; = pX + t1,,¡
M = o. Z; + 0.1 V; + u.. ,
H. = y Z; + 'Y1 W; + 'Y2 V; + u..' ,

donde,

donde. las variables que no han sido definidas antes son:

X; = vector de factores personales que afectan el salario,
t1,,¡ = error estadístico, con media incondicional cero y varianza
constante,
p = vector de parámetros a estimar,
Z; = vector de factores personales que determinan el gusto por el
trabajo -salario de reserva--,
u.. = error estadistico, no correlacionado con las variables
explicativas. con media cero y varianza constante,
a.' s = parámetros a estimar -o. es un vector y a., es un escalar.
Es decir, el modelo postula que el salario neto por hora es una función de
características individuales, como por ejemplo la experiencia laboral y la
escolaridad; el gusto por trabajar, como se infiere del "salario de reserva"
depende de factores como por ejemplo el estado civil, el tamaño de la
familia, la escolaridad y edad del cónyuge respectivo; y, finalmente, las
horas de trabajo semanales ofrecidas por la persona dependen de estos
factores individuales y, por supuesto, también del salario después de
impuestos y el ingreso no laboral.
La estimación de este sistema de relaciones utiliza el conocimiento de la
regla de participación laboral del individuo y la metodología para tratar

Con la estimación de J;, a la que se denomina .Jh, se calcula la variable "-i =
f(-Jh,)/(1-F(-Jh.)]. donde f y F son las funciones de densidad y de
probabilidad acumulada de la distribución Normal, respectivamente.

Paso 2.

Se corre la regresión -utili1.aDdo los datos de los que son trabajadores--,

en la que el error u'.., sí satisface el supuesto de Mínimos Cuadrados
Ordinarios de no estar correlacionado con las variables explicativas, lo que
no era el caso con U..; en la ecuación (2), debido al problema de que la
muestra estaba truncada.
Es posible demostrar que la estimación de p en el modelo (5) es insesgada,
mientras que en la ecuación (2). este vector de parámetros se estimaría con
sesgo si la probabilidad de participar en el mercado laboral está relacionada
con las variables X, .. lo cual es cierto por construcción del modelo de oferta
laboral.

Paso 3.

ecuaciones simultáneas:
Después de estimar (5), se calcula la variable Wh., que sería la predicción
de W, respectiva y se estima el modelo:
(6)

9

Estrictamente. aquí se debería utilizar una notación distinta que en la ecuación
( 1). pero no se hace esto para evitar complicar innecesariamente la exposición.

10

H.= y Z. + y, Wh, + y, V,+ yj "-,+u·,..

En Maddala ( 1991) se discuten cuidadosamente las técnicas de estimación de
este tipo de modelos.

�JO

t:nsayos

donde, u·hi es un error estadístico no correlacionado con las variables
explicativas, con media cero y varianza constante.
La estimación de y, en este modelo arroja entonces una medida de la
respuesta "sin compensar" de la oferta de trabajo ante cambios en el
salario, que trata adecuadamente los problema del "self-selection" y de la
posible "endogeneidad" de esta última variable.
Este procedimiento se aplica en la siguiente sección al caso del AMM.
aprovechando la información de una encuesta levantada en 1993.

4. Estimación de la función de oferta laboral para los individuos
del Area Metropolitana de Monterrey

Elasticidad de la oferta laboral en el AMM

11

salario por horas, pero éste no es observado. Tampoco se ob!,Crva,
evidentemente, el número de horas que estarían dispuestos a trabajar si les
fuera ofrecido por esto la valuación que, subjetivamente, ellos hacen de su
tiempo. Como quiera se reportan los resultados.
En el cuadro l, que se basa en las regresiones reportadas en el Apéndice 1,
se presentan las estimaciones de las elasticidades salario de la oferta laboral
para varios grupos de trabajado~es. Las elasticidades compensadas se
calculan con ayuda de la Ecuación de Slutsky. utilizando las estimaciones
dey, YY2-

Cuadro l. Estimaciones básicas de la elasticidad de las horas de
trabajo semanales con respecto al salario por hora,
Area Metropolitana de Monterrey, 1993
(Sin corregir por "selfselec11on .. y/o "'endogene1dad· del .w /ano)

Los datos utilizados provienen del "Estudio sobre Educación
y
Capacitación de la Fuerza de Trabajo en el Area Metropolitana de
Monterrey, 1993". del tercer trimestre, que realizó el Centro de
Investigaciones Económicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
En esta encuesta se capturaron los datos de todos los integrantes de 1,960
familias que fueron seleccionadas mediante un muestreo aleatorio
estratificado por nivel socioeconómico. La información ya ha sido utiliza~
en otros estudios, en donde se describe ampliamente, por lo que aquí sólo
se seí'iala la fuente 11 .

Estimaciones de partida

Para empezar y para que sirvan como base de comparación. se presentan
estimaciones de Mínimos Cuadrados Ordinarios del modelo de la ecuación
(1).

A las personas que no son participantes laborales se les incluye con cero
12
horas de trabajo : por supuesto, esto es incorrecto. En realidad. se debería
considerar entre los regresares el "precio sombra" de su tiempo, en vez del
11 p
.
1
or eJemp o, ver Garro y Llamas ( 1995), y Centro de Investigaciones Económicas
(1994).

12

Este era el procedimiento de varias investigaciones de las que Killingsworth
( 1983) llama de "Primera Generación".

Sincompcm;ar

Compensada

Todos los hombres
Jefes de familia (hombres)

0.0162
0.005•

0.0340
0.009*

Todas las mu1eres
Esposas de jefes de familia

0.1861
0.2589

O 1873
0.2593

Grupo

• La respuesta de las horas de trabajo ante cambios en el salario
no es estadísticamente diferente de cero al 5% de significancia.
Fuente: Estimaciones propias, ver el Apéndice 1.

Aparentemente, estos primeros resultados indican que en el AMM se
repiten los hallazgos estándares de investigaciones sobre los determinantes
de la oferta de trabajo: en general, las jornadas laboradas por los hombres
son muy poco sensibles a cambios en el salario por horas. lo que es
particularmente cierto para los jefes de familia; lo contrario sucede con las
mujeres, especialmente entre las esposas de los jefes de familia; para las
mujeres, también parece cierto que no existe un efecto importante de los
ingresos de otros miembros de la familia sobre su esfuerzo laboral.
Sin embargo, estas estimaciones presentan los problemas discutidos en la
sección anterior. El tratamiento correcto. desde el punto de vista
econométrico es el descrito alú mismo. y se procede a realizarlo a
continuación.

�12

E113a}'03

Elamcidad de la oferta laboral en el AMM

Estimociones corregidlls por "tudf-selectü,11" y "endogeneidad" del
salario

C.adro 2. lldmadwl de la eladcidad de lu lloras de tnbajo
lellluala ca rapecto al lllario por llon, Arta Metropolitana de

Aquí se realiza el procedimiento econométrico trietápico con el que se
tratan adecuadamente estos dos problemas, que sesgan la estimación de la
respuesta de las horas de trabajo de los individuos al cambiar el salario que
les ofrece el mercado.

(Corregida, por la polibk "-'ogmeidad" ül 1alario)

En el Apéndice 2 se reportan las estimaciones resultantes de la ecuación de
participación, la regresión para obtener la predicción del salario --ecuación
(5)--, y la estimación de~ ecuación (6). Utilii.ando los valores estimados
de y, y Y1 , es posible obtener mediciones de la elasticidad de la oferta
laboral con respecto al salario neto por horas después de aplicar el
procedimiento en tres etapas descrito en la sección anterior:
En el último paso, se puede proceder de dos formas: estimando una versión
modificada de la ecuación (6),

13

Meaterrey, 1993
Grupo

Sin

Tocios los hombres
Jefes de tiinilia (hombrea)

0.1149
0.026•

0.1176
0.032•

Todu tu mujeres
Esposas de jefes de familia

1.2449
0.6585

0.6634

1.2470

• La respuesta de las horas de trabajo ante cambios ~ ~I sal~o

no es estadísticamente diferente de cero al S% de saanificancia.
Fuente: Estimaciones propias, ver el Apffldice 2.

Cuadro 3. Estimaciones fmales de la elasticidad de lu horas de trabajo
semanales con respecto al salario por hora, Area Metropolitana de
Monterrey, 1993
(Corregidas por "self-selection " y "endogeneidad" del salarlo)

en la que no se incluye como uno de los regresores a la variable que corrige
por "self-selection". A.. y que. por lo tanto. solamente trata el problema de
la posible "endogeneidad" del salario: o bien, corriendo la regresión (6)
completa.
En el siguiente cuadro se presentan las elasticidades de la oferta de trabajo
al estimar (6'). mientras que en el cuadro 3 se reportan las que resultan de
la estimación de la ecuación (6). En el primer caso, los no participantes son
incluidos en la regresión con cero horas laboradas. En el segundo, la
regresión se hace utili7.ando únicamente las observaciones de quienes son
participantes.

Gru

Sin

Todos los hombres
Jefes de familia (hombres)

0.0251 •
0.0129•

0.02.5)•

Todas las mujer.:s
Esposas de jefes de familia

0.022•

0.023'

-0.008.5•

-0.ooss•

0.0141•

• La respuesta de las horas de trabajo ante cambios en el salario
no es estadísticamente diferente de cero al .5% de significancia.
Fuente: Estimaciones propias, ver el Apéndice 2.

Las conclusiones generales que derivan de una inspección de los tres
cuadros presentados van en el siguiente sentido:

• Se detecta que, en general, la oferta laboral de los individuos del AMM
es relativamente inelástica, o poco sensible a cambios en el salario neto
por horas.
• Una vez tomadas en cuenta la cuestiones del "self-selection" y de la
posible "endogeneidad" del salario, no parece existir un patrón de
respuesta del esfuerzo laboral ante cambios en el pago neto por hora
que sea muy diferente entre hombres y mujeres; de hecho, su
comportamiento es bastante similar en la magnitud de sus respuestas.

�14

Ensayos
Elasticidad de la oferta laboral en el AMM

• Entre los hombres, el tratamiento adecuado de estos problemas
economélricos no afecta mucho los resultados obtenidos con
metodologías del tipo de la "primera generación"13, mientras que entre
las mujeres las mediciones de la elasticidad precio de su oferta laboral
cambian radicalmente y se encuentra que, aparentemente, sus horas de
trabajo no son tan "elásticas" como pudiera creerse.
• Los sesgos más grandes en la estimación de esta elasticidad de la oferta
de trabajo, sobre todo en el caso de las mujeres, parecen provenir del
asunto de la "selectividad" en la regla individual de participación
laboral ~ue no se observa cómo reaccionarían los no participantes.

Una observación adicional se refiere al poder explicativo de los modelos de
oferta laboral estimados. Un vistaz.o a los estadísticos reportados en el
apéndice -por ejemplo, los coeficientes de determinación (R2) - indican un
muy bajo poder explicativo de las variables que la teoría discute. como el
salario, el ingreso no laboral. la educación. la experiencia. etc.
Este es un resultado común en estudios similares. Por ejemplo, utilizando
un banco de datos de una encuesta laboral de 1993, para todo México,
Garro. Gómez y Meléndez (1996) concluyen que, con todas las posibles
combinaciones de variables explicativas --que son comparables a las
disponibles en este estudio-- es posible explicar a lo mucho un 19% de la
variación de las horas de trabajo individuales. En contraste. con los
mismos factores se puede explicar --en el sentido estadístico-- hasta un
47% de los ingresos laborales.
Antes de finalizar este apartado, y frente a la fuene disminución en las
remuneraciones laborales que han resultado de la crisis de 1995-1996, es
necesario comentar también que la regla de participación laboral de los
hombres es relativamente insensible ante cambios en los ingresos de los
demás miembros de las familia -para ellos, los coeficientes de la variable
V;, en las ecuaciones "Probit" que se reportan en el Apéndice 2 no son
significativos al So/-. mientras que, entre las mujeres. pareciera como que
la reducción de salarios y niveles de empleo de los hombres de la familia
debe resultar en una mayor panicipación laboral de su parte --el coeficiente
correspondiente a V, en la regla de participación es significativo al 5% para
las mujeres en general, y al 10% para las esposas.

15

Sin embargo, el coeficiente de la variable ingreso no laboral, V,, en las
funciones de oferta de horas de trabajo tiende a no ser significativo, lo que
indica que las mujeres pudieran estar participando más en estos tiempos de
crisis, pero no ampliando la duración de su jornada laboral tradicional; los
jefes de familia de esta muestra trabajan en promedio 44 horas a la semana;
los hombres en general, 36; las mujeres, 11 ; y las esposas de los jefes. 5
horas semanales14•

El efecto del Im¡,,,ato Sobre la Rento

Por último, es posible hacer pruebas econométricas explícitas sobre un
argumento común: que la "progresividad" de las tasas del Impuesto Sobre
la Renta desincentiva el esfuerzo laboral. Por ejemplo, se dice que a veces
la gente prefiere no tomar un trabajo adicional o extender un poco sus
horas de trabajo, porque al pasar a otra categoría de impuestos, esto le
resultaría contraproducente en ténninos de remuneraciones salariales netas.
Para esto, se puede estimar el siguiente modelo:

donde (1-t,) es el pago neto recibido por el individuo i, por cada peso que
obtiene por concepto de salario; es decir, ~ seria la tasa impositiva que le
corresponde por su nivel de ingreso.
La hipótesis es, entonces, que el coeficiente Y• es positivo.

Una primera rooda de estimaciones, que se presenta en el Apéndice 3,
parecería concluir que no: que, en el margen, el esfuerz.o laboral es
afectado positivamente por el sistema impositivo. Si se aceptara como
cierto este sorpresivo resultado, éste se debería probablemente a que en
cada categoría del Impuesto Sobre la Renta hay que pagar una importante
cuota fija, además por supuesto de un porcentaje del ingreso, lo que
provoca que, dentro de "bracket" la tasa marginal sea decreciente en el
nivel de remuneraciones.
Sin embargo, la conclusión no se sostiene en un análisis profundo: un
procedimiento econométrico más elaborado, en dos etapas --para tratar

13

Ver la nota de pie anterior

14

Estos promedios se calculan incluyendo con cero horas a los no participantes. Si
se calcularan solamente sobre los que trabajan, se tendría: jefes 47, hombres 45,
esposas 38, y mujeres 39.

�16

En,ayos

Elasticidad de la oferta laboral en el AMM

adecuadamente la posibilidad de que la tasa impositiva enfrentada por el
trabajador esté correlacionada con otras de sus características individuales-,
lleva a concluir que no existe evidencia clara de este efecto; los coeficientes
Y• estimados de esta manera se vuelven no significativos estadísticamente -aunque ahora si tienen los signos "correctos".
El último cuadro resume estos resultados:

Cuadro 4. Estimaciones del efecto de la tua impositiva sobre las horas
de trabajo semanales, Area Metropolitana de Monterrey, 1993
¡Coeficiente r..&gt;
Gruoo

01..S

2S1..S

Todos los hombres
Jefes de familia (hombres)

~.28
-7.12

-0.65*

Todas las mujeres
Esposas de jefes de familia

-4.22
-3.0•

134.5*

57.7•

01..S = Mínimos Cuadrados Ordinarios.
2SLS = Mínimos Cuadrados en Dos Etapas.
• 1.a respuesta de las horas de trabajo ante cambios en la tasa impositiva
no .:s estadísticamente diferente de cero al 5% de significancia.
- Se tuvo que eliminar de la regresión para evitar multicolinealidad.

Fuente: Estimaciones propias, ver el Apéndice 3.

En el Apéndice 3 también se presentan estimaciones de Mínimos
Cuadrados en Dos Etapas del modelo (6), para que el lector compare con
los resultados presentados en el apartado anterior. En general, los
resultados son similares tanto para hombres como para mujeres: el
coeficiente y, se tiende a estimar no significativo. En el caso de las mujeres,
sin embargo, los valores puntuales estimados si difieren según el
procedimiento; entre los hombres, ambos procedimientos resultan en
valores puntuales muy parecidos.

5. Conclusión
En esta investigación se buscó medir la magnitud de la relación entre el
salario por hora y el esfuerzo laboral de las personas. La infonnación
utilizada para ello proviene del Area Metropolitana de Monterrey.
Se encuentra que, procediendo de manera "simplista", parecería como que
la oferta laboral de los hombres es relativamente inelástica, que la oferta de

17

trabajo femenina es bastante más sensible al salario, y que la existencia del
Impuesto Sobre la Renta incentiva el esfuerzo de los trabajadores.
Sin embargo. procediendo correctamente en el tratamiento de los
problemas de sesgos en la estimación de la función de oferta de trabajo,
debido a la "selección" implícita en la regla de participación laboral o a la
posible "endogeneidad" del salario percibido por los individuos. se llega a
la conclusión de que las diferencias en el comportamiento de los
trabajadores según su sexo son más aparentes que reales; las ofertas de
horas de trabajo de hombres y de mujeres son ambas poco sensibles al
salario por horas. También es cieno que una vez considerada la posibilidad
de que la tasa impositiva enfrentada por el individuo pueda estar
correlacionada con otros detenninantes importantes de su esfuerzo, y se
corrige econométricamente la estimación de la relación, se desvanece
cualquier efecto del sistema impositivo sobre la oferta de trabajo individual
--no hay significancia estadística, aunque los signos de los coeficientes
estimados indican que los impuestos desincentivan el esfuerzo.
Por último, se debe mencionar que las estimaciones de los determinantes de
la participación laboral de los individuos del Area Metropolitana de
Monterrey indican que. en la crisis actual, es de esperarse una
incorporación mayor de las mujeres al mercado laboral, debido a que
buscan complementar los ingresos que han perdido otros miembros de la
familia. pero este efecto no implica que vayan a trabajar jornadas más
largas que las tradicionalmente laboradas por otras mujeres.
Como quiera. en ténninos estadísticos, los resultados sugieren que una
multitud de otros factores, no tratados aquí, parecen tener una influencia
importante en la determinación de la oferta de trabajo de los individuos. El
bajo poder explicativo de los modelos estimados se presenta así como el
punto de partida de un reto para investigaciones futuras.

�18

Ensayos

Jnast1c1dad de la ~/erta /ahora/ en d. Lt/M

Bibliografía
Centro de Investigaciones Económicas (1994). ''Distribución del ingreso
laboral en el AMM". Entorno Económico, No. 193, CIE, UANL,
diciembre.
Garro Bordonaro, Nora, Marco V. Gómez Meza y Jorge Meléndez Barrón
( 1996). Situación ocupacional y niveles de ingreso de los trabajadores
en relación con su educación y capacitación (primer borrador del
reporte final). Documento elaborado para la Secretaría de Trabajo y
Previsión Social, por el Centro de Investigaciones Económicas,
UANL. Monterrey, N. L. abril.
Garro Bordonaro, Nora e Ignacio Llamas Huitrón (1995). ''El rendimiento
de la escolaridad, la capacitación y la experiencia laboral de los
trabajadores del Area Metropolitana de Monterrey". Ensayos. Vol..
XIV, No. 1, Centro de Investigaciones Económicas, UANL, mayo.
Heckman, James J. (1976). "The comrnon structure of statistical models of
truncation, sample selection, and limited dependent variables and a
simple estimator for such models". Annals of Economic and Social
Measurement, Vol. 5.
Heckman, James J. (1979). "Sample selection bias as a specification error".
Econometrica, Vol. 47.
Hicks. John R. ( 1932). The Theory of Wages. Macmillan Press. Londres.
Killingsworth, Mark K. (1983). Labor Supply. Cambridge, Cambridge
University Press.
Killingsworth, Mark K. y James J. Heckman (1986). "Female labor supply:
a sruvey". Handbook of Labor Economics. Capítulo 2. Ashenfelter,
Orley y Richard Layard (Eds.). Elsevier Science Publishers Bv.
Maddala, G. S. Limited-dependent and gualitative variables in
econometrics. Econometric Society Monographs. 2a. reimpresión. l "'.
Edición 1983. Cambridge.
Mroz, Thomas A. (1987). "The sens1t1v1ty of an empirical model of
married women's hours of work to economic and statistical
assumptions" . Econometrica. Vol. 55, No. 4, julio.

19

Pcncavcl, John (1986). "Labor supply of mcn: a survey··. En Ashenfehcr.
Orley y Richard Layard (Eds.) Handbook of Labor Economics.
Capítulo 1. Elsevier Science Publishers Bv.
Robbins. Lionel ( 1930). "Note on thc clasticity of dcmand for mcome
terms of effort". Economica. Vol. 10.

tn

Varian. Ha! R. (1992). Microeconomic Analysis. 3"'. Edición. W.W.
Norton &amp; Company. lnc.. Nuevc1 York.

�20

Ensayos

Elasticidad de la oferta laboral en el AMM

Apéndice 1
TODAS LAS MUJERES

Lie t ado de vari&amp;bl••
Source 1

• horas totale ■ tra~)adaa "' la ee111ana,
• salario por hora, de1pu~1 de impuesto• (incluye prestacion"a COffl0

h
wdt

bonos de despensa),
V

teq

• e x periencia potencial (edad-eecolar!dad-6),
• experiencia potencial elevada al cuadrado,

...

• escolaridad en afi.oe,
• ntl"'ero de rlliembroa en la fa111illa,
• indicador de ai el individuo eat~ unido a otra persona (caaado o

•n

SS

df

M.S

Nu•ber of obe
F( 7,
3105)
Prob &gt; F
R-1quare
Adj R-square
Root MSE

---+- ----------------------------

Model i 416804.295
Residual 1 1290187.63
Total

1706991.92

Variable

Coefficient

7
3105

59543.4708
415.519364

3112

548.519255

•

5 4611. 799
306. 386284

Tot~l

13504•3.25

Jl67

4 26.417193

Prob &gt; 1t 1

h 1

Coefficlent

o.ººº

-o.
-o

teq
s
n

1
1
1
1
1
1

118

1

º·

Source 1

Model 1 65887.0641
Res idual 1 270763.568

Total

336650.632

Variable

Total

M.S

620379 .636

1580

392. 645339

Number of obs
F(
7, 1573)
Prob &gt; F
R-aquare
Adj R-square
Root M.SE

--- - ---+--------- ------ -- ----- ------- -

Variable

Coefficlent

Std. Error

Prob &gt; 1t 1

•
•

•
•
•
•

1S81
36.87
0.0000
0.1 4 10
O. 1371
18. 406

.. --- - .. ---•-- -- - ....... - -- - -.... - -- --- ----- _,.. -- - - -- - .. - . - -- - - - --- - . ------ - - - -- h 1

----+- -- - -- -.. -- - - - - --- - -- - -- - --- - - - - --- -- .. - - -- -- -- -wdt 1
V

t
t aq

•

...

1
1
1
1

n 1

1

- cona 1

. 0201377
- . 000323
. 3047063
-.0149226
- . 4 702399
- • 1985794
3.105852
SI. 60426

- -- - .. --

--.

• 0213857
.0001829
-1599106
. 0026316
.1330541
.3013089
2.175946
1.337416

O. 000

2. 370047
2866.149
18.15372
579 .14)6
8. 859531
5. 355745
. 5378788

0.000
O. 000
o. 000
O . 000
0 . 001
0.000
0.001

O. 942
-1. 765
1. 905
-s. 670
-3.534
-o. 659
l.427
15. 462

0.347
O. 078
O. 057
O. 000
O. 000
0.510
O. 154
O. 000

Mean

43.66224

-- -- . -------1 l. 31769
999. 343
27.67362
946. 945
8.771031
4. 898798
.9493991

-- --- -.. ----- --- - -- -.. - . -- -- --·-- - . -.. ---- ---- - -- - -

df

M.S

7
154 8

9 4 12.43773
174. 911866

Number ot o b s
f(
7, 1548)
Prob &gt; F
R·aquare
Adj R-square
Root MSE

1555

2 16.495584

Coefficlent

Std. Error

• 8582273
- . 0002635
. 2324411
•. 0035755
. 3786238
- . 2203907
-10.40198
10.14554

.0497316
. 0000784
.1130234
.0019106
.1112627
. 22024 84
4. 452092
4. 748585

Prob &gt; 1t 1

•
•
•
■

•
•

1556
53.81
0 . 0000
0. 1957
0.1921
13. 225

Mean

h 1

•

----- --+-- ---------------------------

SS

. -- --- -- -+---- - --- -- ------ -------- ----- -

...

n 1

532930. 575

- .00051 16
.4"00398
- . 00864 4 7
.7165119
.5500062
-13. 33384
S.91834

21. 743
-6. 979
6. 739
-7 .159
7. 272
1.276
-17.309
3.425

Mean

JEFES DE FAMILIA

12492. 7229
338. 79884

. 0 44 0332
. 0000733
. 0682655
.0012076
. 0985253
. 1678727
. 7703295
1. 728166

1
- - - --- .. --+-- - -- -- - - - - ----- .. --- - - ------ -- --- ----- --- - -- --- - -- -------- - --

1
1
t 1
taq 1
1

7
1573

Mean

-- ------ -- 12.18782

- cona

V

17449. 0605

•

---------+-•- ------ -- ----- ------ ------- -- ----- ------ --- -- - --------- -- wdt
.957412

wdt

df

Prob &gt; 1t 1

h 1

---------+-- ---- ----- --- ----- ---- ----- --- ----- -- -... -- ---·- ----- -------- -

SS

Std. Error

- - - - --.. -- •- -.. -- - ---- -- - --.. -- - -.. -.. --- - - ----- - -- --- ------ - ---- -

•
■

0.2425
20. 384

15 . 9017
- - - ----- - 7. 749676
2073. 529
17.04883
529.2441
9.350145
S.399615
. 5265018

- - - - - - - - -+- - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- -- - - - - - - - - - - - -- - - - - -- - - -- wdt 1
,0754103
. 0217423
3.469
0.001
V 1
-.0002316
. 0000932
-2 .484
O. 013
t 1
l. 816922
. 1034503
17.563
taq 1
- . 0373623
. 0018956
-19. 710
O. 000
8 1
- • 0842955
.1181819
713
O. 476
n 1
-.0435217
. 20.0042
.211
o. 833
7. 9302
1
l. 110163
7. )43
000
21. 44273
2.021355
10 .• 08
-cona 1
O. 000

Model i
Residual 1

Prob &gt; P
R-equare
Adj R-squ~re
Root M.SE

3168
178 .24
0.0000
0.2831
0.2815
17. 504

ESPOSAS DE LOS JEFES DE FAMILIA

Std. Error

...

3113
143.30

• 0.2442
º·ºººº

•
•
•

---+---- --- - --- --- -- - -- - --- ----- - -- - ---- --- - -- - --- - -----

Source 1

Number of oba •
F( 7, 3160) •

7
"Jl60

V

HOMBRES

Source 1

M.S

382282. 593
•68180.656

Variable

vi ve con una pareja).

Lb.s

df

Model 1
Residual 1

Ingreso •no laboral• del Individuo ·1a parte del ingreso tasll!ar

ganada por otros mi embroeJ ,

TODOS

SS

- cons

-

.

1
1

-· -- .- - -

--

17 .257
-1. 363
2 .057
-1.871
1 . 403
-1. 001
-2. 350
2 . 111

o.ººº
o.001
O. 040
O. 061

0 . 001
O. 31 7
0.01•
O. 033

-- - --- .... - --- -- - - - .. --- . -- -- -

1.594177
2880. 269
26 . 1491
854.2918
7. 875321
4.940231
. qq4215q

1

21

�22

Ensayos

Elasticidad de la oferta laboral en el AMM

Apéndice 2

Sourc~ 1

Lietado d• variablH adicionalH

=

part

di

SS

Model j
Residual 1

282632.38
1220938.21

b
2711

47105 . 3967
450.364517

Total

1503570. 5.9

2717

553 . 393664

indicador de si el individuo es un participante en el mercado
laboral,

Variable

= experiencia potencial de la esposa del jefe de !ami l la,

= escolaridad en años del jefe de la familia,

experiencia potencial del jefe de fa11ilia,
, salario neto por horas estimado del miembro k de la familia, de
acuerdo a la ecuación (5) (k • hombres, jefes, mujeres, esposas),

tp

wdthk
lamk

a

variable )., construida

COflO

se expl lea en el texto, para cada

miembro de la familia (k • hombreo, jefes, mujeres, esposas).

Std. Error

Coefficient

----- --

En todos los casos se presenta primero la estimación de la probabilidad de ser un
participante, luego la regresión de la ecuación (5) y finalmente dos regresiones de
la función de oferta laboral: la ecuación (6'') sin la corrección por •self-selection•
( la variable ~), y la ecuación (6) completa.

-

wdth0111 1
V

1

sm 1
tm 1

n

- cons

36. 02281

♦- - -

1

1

Source 1

- -

- - - - - - - - - - - .... - - -

.4303913
•. 0002533
-1.2731 45
- .3742221
. 5835141
14.74241
40. 84395

-

-

-

-

- .. -

-

-

. 0679385
. 000101
.1673143
.0486651
.2484673
1. 009853
2. 798902

df

SS

-

-

-

- -

- .. .. - .. -

6 . 335
-2 . 509
-1. 609
-7. 690
2. 348
14.599
14. 593

MS

Model j
Residual 1

TOOO.S LOS HOMBRES

Log Likel !hood
Log Likellhood
Log Likellhood
Log Llkel!hood
Log Likelihood

--1381.4022
=-990. 71186
•-968.82812
=-968. 29859
•-968. 29809

2159

Coetf lclent

-

- -

-

-

O. 000
O. 012
O. 000
O. 000
O. 019
O. 000
O. 000

5575.38235
277. 72081
294. 897109

Prob &gt; j t j

Std. Error

h 1

-

-

-

-

- .. -

-

wdthom 1
Number of obs •
2719
chl2(7)
• 826.21
Prob &gt; chl2
• O. 0000
Mean

Prob &gt; ltl

Std. Error

. 7944091
part 1
- - - - - - - - -+- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - 2125 .484
0.231
6.36e-06
- l. l 98
-7 .62e·06
V 1
17. 33248
22. 406
. 0080308
.1799415
t 1
538. 6543
0.000
-19.903
. 000168
- . 0033429
tsq 1
9.31004
0.008
2 .638
. 0119931
. 0316429
s 1
5. 52078
0.149
1.443
. 0192339
. 0277461
n 1
7. 358772
.012153
-5.986
- . 0727456
sm 1
28. 99264
O. 000
-4. 086
. 0039863
- .01628b7
tm 1
l
O. 085
1.720
. 2282587
. 1926895
cons 1

=

•
•
=

2160
20. 08
O. 0000
0.0613
0.0582
16. 665
Mean

44.81852

V

SIi

tffl

n
me
lamhom

-cona

1
1
1
1
1
1
1

.1112185
. 000258
- . 1896026
- . 1097755
- .4715387
4. 629125
-5. 707511
48.6312

.0614755
.0001145
.1603465
.0453116
. 222366
. 9798628
1. 652005
2. 465942

1. 809
2.253
-1.182
-2.423
-2 .121
4. 724

·3. 455
19 . 721

O. 071
O. 024

0.237
O. 015
O. 034
O. 000
O. 001
O. 000

10.10163
1683.612
7.21088
28.29815
5.515741
. 675
. 2489211
1

º·ººº

º·ººº

-- --- - - ---+ --- -- -- - - - -- -- -- ---- - --- -- - - - -- -- ---- - - - - - -- - - -- - - -- - - - - - - -- -Source 1

SS

Model j 169477.332
Residual 1 793815. 802

di
4
2155

Number o f obs •
P( 4, 2155) •
•
Prob &gt; P

MS
42369.3329
368. 360001

- .. - - - - - - -+- -- - --- - - - - --- -- - --- - --- --- - - -

963293 .134

Total

Coetllclent

Variable

2159

446.175606

~- eguare

•

Adj R-equare
Root MSE

•
•

Prob &gt;

Std. Error

Ir!

2160
115.02
0.0000
o. 1759
o. 1744
19.193
Mean

- - - - - - - - -♦- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - .. - - - - - .. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - .. - - - - - -

1 O. 1 OlbJ

wdt 1

- - - - - - - - -♦---- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - .. - - - - - - - - - - - .. - - - .. - - - - - - - - - - - - - -

t
tsq
s
lamhom
c-ons

1
1
1
1
1

l. 126997
- • O14 7874

2.228749
8.454619
·25. b644

. 2590468
.0051973
. 114286
3. 826113
3. 048085

-

9.622348
2126.06
7 . 361479
28.9891
5.520971
.5816777

- - - - - - - - -♦- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Log Likelihood •-968.29809

Coefficlent

636682. 859

Var iable

Probit Est !mates

I

7
2152

- .. - .... -

Number of obs
7,
2152)
Prob &gt; F
R-square
Adj R-square
Root MSE

--- -- - -- -+---- ---- ----- -- - - --- - - - - - --- - Total

Variable

39027.6764
597655. 183

-

F(

- - - - - - - --♦- - - - - - - - - - - - - - .. - - - - - - - - - - - - - - -

1:
2:
3:
4:

Mean

Prob &gt; 1t 1

i

h

me 1

o:

o.ºººº

0.1880
o .1862
21.222

escolaridad en ar'íos de la esposa del jefe de fami 1 ia,

sm
tm
sp

Iteration
Iteration
l terat ion
1 terat ion
Iteration

2118
104 .59

Number of obs
FI b , 2711 ) •
Prob &gt; F
R-sguare
Adj R-square •
Root MSE
•

MS

4. 351
·2. 845
19. 501
2. 210

O. 000

o. 004

O. 000
0.027

19. 03889
563. 5769
9.215278
. 2489211

º·ººº
- - ---- - - - ...... -- - - --- - --- - - -- - --- --- - - .. -- - - - ---- -- - - .. ---- -- - -- --- - - - -- - - -- -8.420

JEPES DE FAMILIA (HOMBRES)

Iterati.on O :
lterat ion 1:
Jreratton 2:
1t erat ion ) :
Iteratton 4 :
Iterar ion 5:

Log Likellhood
Log Likel ihood
Log Llkelihood
Log Li ke 11 hood
Log Likel ihood
Log Llkelihood

• -41•.83255
•-318.58379
•-309. 8bl66
=· 309. Ob4 I b
•-309. 04 444
•-309.04443

Problt Est !mates

Number of obs •
1491
chi217)"
• 221. 58
Prob &gt; chl2
• O. 0000

Log Llkelihood •-309.04443
Variable

I

Coetfklent

Prob &gt; 1t 1

Std. Error

part 1

j
1
tsq 1
8 1
n 1
1
tm 1
- C'On~ 1
V

l

"'"

.91884•4
- .0000212
•. 0380121
- . 0004 098
- . 0501345
. 00970•4
- .0218414
• .0105237
4. 1 11031

.00001•7
. 0281957
. 0003b23
• 0224722
. 0320043
. 024 7508
. OlºJI lb 1
. 5455454

·1.275
• 1. 348
·l. 131
-2. 231
O. 303
-o. 882
·O. 802
7. 51b

O .203
O. 118
O. 258

0.02b
0. 7b2
O. 378
O. 422

o.ººº

100b.b57
27. 53924
930. 9705
8. 79bl 1
5.000b71
7. •5204b
25.25551

23

�24

Ensayos

Source 1
-

Elasticidad de la oferta laboral en el AMM
SS

df

Number of obo •

MS

P(

------♦------------------ - -----------

Model 1
Re■ /dual

1

133635. 985
705095 . 437

4

33408. 9962

1365

516.553434

- - - - - - - --♦---- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Total

838731.422

variable

Coefflc!ent

1369

4,

612.659914

•
•

o. 1569
22. 728

Prob &gt; 1t 1

Std. Error

Mean
12.54374

t

tsq

•

la■jef

cona

- ---=-- - - - - ♦- Source 1

, 253845b
. 0067735
.2210089
13. 71589
3.626151

. 82lb9lb
• .0115618
2.296162
18.64104
·22. 13551

3.237
· l. 707
10.38'
1. 359
·6. 104

1

º·ººº
0.174
O, 000

,on

SS

df

Num.ber of obs •

MS

:tt"'rat

'" 4:

Ptobit Eer imattli'
Log Lík•l i hood •· 1185.5701

Va.-iabl• 1 Coeffkl•nt

62J89.bb72
507989.037

Coefflclent

1484

10398.2779
342.310672

1490

382. 804499

b,

104) •

Prob &gt; f'
R-square

•
•

Adj R•aquare
Root MSE

•
•

Prob &gt; lt I

Std. Error

V

f

t

1

am 1

1
n 1
1H 1
_con■ 1
tffl

Source 1

·.0004617
•.5705572
•• 5905334
• 14206
3.625103
58. 42469

SS

.0001869
.2021332
.0551435
.3090947
8.314508
8. 74466

df

• 1
"

8452. 92588
329927.154

7
1362

1207. Sb084
242,237264

Total

338380. 08

1369

247. 173177

Coefflclent

1006.657
7. 952046
25. 25553
5. 000671
• 9966465

0.014
O. 005
O, 000
O .646
0.663
O .000

Std. Error

R-aquare

•

Adj R•square
Root MSE

•
•

1370
4 .99
0.0000
0,0250
o. 0200
IS. 564
Mean

Prob &gt; Jtl

1

•• 1
- •P 1
tp 1
_cona 1

Mean

Nu11ber of obs •
P{ 7,
1362) •
Prob &gt; F
•

MS

Model 1
Reeldua 1 1

Variable

· 2.470
· 2. 823
·10.709
O. 460
O .436
6. 681

• .000014
. 0930978
• .0018145
.1208951
. 0255042
· 1.3llb3b
•. O185534
. 0092221
• l. 94342

e •q 1

-♦-- - - -

- - -- - -- -

J

Std. Enor

Nu■be&gt;

of obs •

chi2 8

•

Prob &gt; ch! 2

• o.ºººº

Prob &gt; ft l

2584
bl?.47

Mean
.2639319

1491
30.18
0,0000
0.1094
0.1058
18.502

43. 98592
h 1
-- - --- -- -+- - - - --- - - - -- --- --- - -- --- - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - -- - --- - - - - -- -- 12.66989
wdtjef 1
.0910832
.0684091
1.331
0.183
V

Log Li k•l ihood
l 491. )02•
Log Llk•l lhood •-11 e
n . Cft,◄ t,
Log Llkel!hood • - 1185,, 777q
Log Llkel lhood •·1185.5702
Log Llk•llhood • ·1185.5701

O:

tt"'l",'H • ,n 1:
ltt-rat ion 2:
ltt"'ratlon 3:

- - -- - - - - - +- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

570378. 704

Variable

.1~t-.:11

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- -- - - - - - - - - - - - - - -

- ♦-- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Total

2&amp;.16934
841.6861
8. 981752
• 1225253

O. 001
O. 088

P{

Model 1
- -- - -- -

0.1S91

•
•

wdt

Re ■ ldual

1370
64.68
0.0000

1365) •

Prob &gt; P
R-square
Adj R·aquare
Root MSE

Sourct 1

b. 84e· Oo
. 0095932
. 0002004
. 0119051
.017b97b
.l0b7b2
. 0100084
. 0037888
. 2103541

-2. 044
•. 705
• •.oso
10.155
l.441
· l2.28b
· 1.854
2,434
·9.239

SS

df

15209. 9039
•2731. 0799

MS

Re ■ ldual
♦--

Total

b77

b81

Coefflclent

Std. Error

t
taq

.37904b4
. OOS3b52
1.42010b
5.400952
• 15. 9778

. 0994195
• 0025907
,llb4832
.9981541
1. 962639

•
lamiauj

-

con1

- - - - - - - - -

♦- -

P(

677)

4.

Prob &gt; p
R-squti1re

.

Adj R-aquare
Root MSE

114 .450784

Variable

--- --- - --- - --

Number of oba

3802. 47596
92, bb03839

- --- - - - - - - - - - -- - - - -· -- - -- - - -

77140.9837

3124.978
17. 14009
512.065
8,871517
5.514319
.bl4'381
8. 143963
31.03057

o.ººº
o.ººº
0.000
O. 150
O. 000
O. 064
0.015
o. 000

--- - --- ---- --- - ----- ------ - --- - ---------- - -

- ♦ - - - -- -- - - -- - - - - --- - - - -- - - - ----

Mod•l

O. 041

O. 1951
O .1904

9. 626

Prob &gt; 1t 1

3. 812
·2 .071
12. 192
5. 411
-8. 141

682
41. 04
o. 0000

Mean

10.77713
231.4135
10. 76246
.9714976

o.ººº
0,039
o.ººº
o.ººº
0.000

- - - -- - - - - - --- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - -

- - - - - - - --♦--- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

h

47 .48248

J

- -- - - - - ♦ - - -- - - - - - - -- -- - -- - - - - -- -- - -- - - - -- - ---

wdtjet 1
V 1
1

...

'"'n 11

"'"

1

_cona

1

la..Jef 1

. 0487977
• . 0001057
· . 175128•
·.1912&amp;48
.4213454
S.237771
- l. 499881
50,04954

. Ool 0771
. 0002519
.1890738
.0818497
. 297194
b. 996681
4. 759126
7.4"4795

O. 7qq

-o. 41 q
- O, 92b
· 2. 337
· l.418
O . 749
·O . 315
6. 705

0.424
0.&amp;75
O, )54
O. 020
0.156
O .454
o. 753
0.000

Source f
- --- - --

SS

Model
R•aldual

. 9963504

Variable

165226. 04 q
8•4105. 454

+--- - - --Total

MS

wdtmuj
V

1

sp 1
tp 1
n 1
m■

1

cona

1

2577

27537. 6748
135. 3921 os

- -- -- - --- --- - -- - -

102953 1. SO

.1225253

-

df

--♦- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

12.54174
884.2715
8,09014b
24 .04964
4. 993431

2583

398.579753

Coeff lc!ent

Std. Error

1. 703009
- . 0002804
· , 5b85874
.119"481
. 4890998
• 19. 71&amp;1 I
8. 597036

.1473491
. 0000855
. l 2b0039
. 03798b
. 21 71753
1.010849
2.165549

Nu■ber

6,
2577) •
Prob &gt; P

R·aquare
Adj R aguare
Root MSE
Prob &gt;

11. 558
-3. 280
·4.512
3. ISO
2.252
·19.524
3.6)4

of ob■

P{

1t 1

O. 000
O. 001
O. 000
O. 002
0,024
0.000
o. 000

•

2584
82.11
o.ºººº
0.1605
0.1585
18.314
Mean

7. 880391
)124.978
8.141961
31.01057
5.514319
.&amp;149381

25

�26

Ensayos

Sourc-e 1

24%.5l4b2
211683.411

Model

Resldu3l

Ton,l

21411•.•41

Variable

-- - - -

Elasticidad de la oferta laboral en el AMM
df

SS

1
h14
b8l

coettlclent

Nuniber of obs •
F( 7.
&amp;74) •
Prob &gt; F
•

MS

35b.b4?801
·114.070145
114.501•••

Std. Error

---♦- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

wdt•uj 1
V

1

sp 1
rp 1
n

ms
la-uj
_cons

. 340'948
.0001718
.214b677
. 084 l 627
. 382b181
3 . 95191J
3. 064013
6.566112

.11141J3
. 000111 b
•. 3525•51
. 03lb8bl
• .4',!0815
•. 2116498
·2 .158223
41.36269

R· aquarfl'

~

0.0117

Adj k•aqu,·n,..
Roor MSE

•

IJ. UOl~

Prob &gt;

h 1

b82
1.14
O.1384

ModPl
Re-stJu.,I

11. 722

Tor.,l

Mean

Varlabl.-

1t 1

.

SS

.

di

l0100 . lbb4
l5Jl2.0)S"J

. .. . .

45422.1011

4
1q·,

1•1

2 jQ. 5bq0◄ 4

n•2. 12•
1.816716
H.11••4
5. 882b98
. 3161155
• 911491b
l

1

tsq

lamtsp
cons

SS

df

11831.45
318351 .102

I

part

1

coef f lclent

o.

. 355323
. 00b4472
. 0430001
12.23184
J0.57422

•. 00001J3
S. 34820]
54. 04.81
112 .• 015

8

-

11 . 56949

6
1484

960
·O. 002

O. 334
O. 098

S.bbb

o.ººº
O. 000
º·ººº

4.419
4. 340

MS

•·583. 91833
•·542. 25357
•·541.68'07
•·54 l. 68841

330183 .152
Coefflclent

1490

22 .18681
615. 9848
10. J,8••
l. 40883b
1

..

Number of obs
f'( 6,
1484)
Prob &gt; F
R·aquare
Adj R-squ..lre
Roor MSE

----------1911. 90833
214 .52211

- - - - - - - - -♦- - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

221.5904)¡

Std. Erro,·

...
.

Prob &gt; 1t 1

- ♦ - -- ---- - - ----- -- --- -- ------- wdt eop 1
.3613601
• 01961
V 1
• .0005135
.0001204
. 4951819
•P 1
.110743
tp 1
. 0134461
. 0377558
n 1
•. 6105661
. 2460138
1 ·1.013"8)
b.586992
_cone 1
1 .121 695
b. 904 862

Nulftber of oba •
chl2(8l
•
Prob &gt; chl2
•

Std. Error

Prob &gt; ltl

l 491
84.58
o. 0000

Mean
.1121968

1491
9. l 9

o.ºººº

O. 0358
O. OJl 9
14.641
Mean

h 1

Log L!kellhood •·541.68841

1 L S2?

O. 521
O.In
O. 101
0.22•
O. 95b
0.368
O.000

wdt

Model 1
Residual 1

Problt Eatl,natea

,.

--- - --- - ...... ----- - - -- -- -- -- - - ------------------------------------------t
. 3443b10

- ---- ---

Variable

rtoot MSE

º·ºººº

0.222ti
0,20b4

7.19649b

Toti\l

Iteratlon 2:
Iterat Ion 3:

•

,.

Adj R·squ.,r~

o. 711

ESPOSAS DE LOS JEFES DE FAMILIA

Llkel lhood
L!kellhood
Llkellhood
Llkellhood

Prob &gt; F
R-aquar.-

··---------

108
11.81

C-Mfflc-l~nr

Source 1

Log
Log
Log
Log

Nu•~r of obe •
f'( 4,
1 •11

2s21.201•1
182.%8517

Std. Er1·or
Prob &gt; 1t 1
Mean
-- - - - - - - - +- - •• - - - --- - - -- - - - - - ·-- -- - - --- -- - -- - - - - - -- -- - -- - - --- - -- - --- - - - -

- - - - - - ---♦- - - - - - - - - - - - - - - - - -

Iterat ion O:
Iteration 1:

MS

39.28152

- - ----- --- -- - --- --- -- --

0.144
O. 642
• 1. 502
0.31b
• 1 .205
·O . 055
·0 . 900
1.211

Sourc-.. 1

S . 39772
-- - -- - -- -- --- ---- -- --- ---- - - - - - --

••

4. 6 l 1
·4.266
4 .477
l. 945
·2.563
·0.1 54
O. 162

O. 000
O. 000
O. 000
0.052
0.010
O. 818
O. 811

9.681113
2918.141
8 .1934 27
27 .544b
S.001341
. '966465

- - - - - - - --♦- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - .. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

V

t
tsq
s
n

ma
sp
tp
_cona

1
1
1
1
1
1
1
1
1

•. 0000206
. 0333446
•. 0002999
.1001131
•. 0289236
•. 0342459
• 0054773
•. 008521
·2.164892

. 000011
. 0191206
. 000278
.0192506
. 030106
.1038899
.0118423
.0110023
.1459113

· l . 811

1.144
• 1. 079
5.201
·O. 942
·0.049
0.101
·O. 775
·2. 902

0.062
0. 081
0.281
0.000
o. 346
O. 9bl
o. 75q
0.438
0.004

2918. 141
25.25352
190.4836
1.957746
5.001341
. 9966465
8 .191421
21. 5446

Source 1
- - - - - - - - -

SS

df

MS

Model 1
Residual 1

521.011515
56455.8161

7
190

75. 2813618
291.135877

Total

5•982. 8283

191

289. 252935

Variable
- - - - - - - -

Number ot obs •
f'( 1,
190) •

♦- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Coefflclent

-♦-- -

Prob &gt; F
R-aquare
Adj R-squ~re
Root MSE

Std. Error

Prob &gt; ltl

SS

df

Model 1
Realdual 1

10109.1664
35312.9153

193

2521.29lbl
182.968577

Total 1

45422.1011

191

230. 56,044

Variable

I

Coefflclent

4

Nulllber of obe •
f'(
4,
193) •
Prob &gt; F
•
R· eguare
•
Adj R•aquare •
Root MSE
•

MS

Prob &gt; lt 1

Std. Error

198
13 .81
0.0000
o. 2226
o. 2064
13.521

Mean

- - - - - - - - - ♦ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - --- - - - - -

wdt 1

1 l. 56949

- - - - - - - --♦- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

t 1
tsq 1
•

1

la.eop 1
_cono 1

•3443619
• . 00001)3
S.348293
54 .04987
•132.6915

• 355323
. 0064472
. 9439001
12.231 84
30.51422

0.96'
·O. 002
5. 666
4. 41'
·4.340

0.334
O. 998
O. 000
0.000
0.000

22 .18687
615.9848
J0.3989,
1 .498836

- - - - - - - - -♦- - - - - - - - - .. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - .. - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- -

-------

-- ♦ -- - - - - - - - - - -

wdteop

1

v 1
8p J
tp J
n 1

•• 1
la11e1p 1
_cono 1
- ------

• 0.0092
• -0.0211
•
11.218
Mean

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

h 1
source 1

•

198

0.25
0.9106

31.61616
-- - ---- -------- ---- - -- -- -- ----- - ---- -- -- - - - - ----- -

·.021163 1
· 8 .09e•Oó
·.0950354
.0465292
·.10305••
·1 1.51193
.951 4329
51.24002

-- ♦- - - - - - - -

. 3286994
.000558
.5131505
.15433•4
.0601214
11.5Sb9l
8.244646
26.60241

• O. 084
-0.01 4
·0.166
0.301
·0.732
·O.o59
0.115
1.926

o. 933
0.988
0.868
0.163
0.465
O.Sil
0.908
0.056

1 l. 56949
3199.28
10.93434
24.45455
4.616168
.9049495
1.49883&amp;
¡

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - -

27

�Elasticidad de la oferta laboral en el AMM

Ensayos

28

(2SLS)

Apéndice 3

SS
df
NS
Sourc"
- -- -- - -- -+- - - - - -- - . - - --- - --- - - - -- - -- - ---

(1- ti ) • porcentajt neto pe-rcibldo por C'a.da pe,so ga.nado como salario,
dt"spué-e dt pagar impUE"Stos (vt-r el tt"xto).
Las rt"9rtsiones qut dic-eñ (2SLS) se rt'fitren a que- se apl ic-6 un procedimiento dt dos
f'ta~"ls, rn que se- C"onside-ra que- las vartablt-s wJrk, la.mk y unome-nt son e-ndógenas (k •

unomenr •

Model 1 39024.8201
R~sidual 1 597658. 03•

7
2152

Number of obe •
F(

7, 2152) •
Prob &gt; F
•
R-square
•

5574. 97431
277. 722117

-- ---- ---+-------· ---------------------Total

636682.85•

215•

Alj R-squar~
Root MSE

294.8"710•

•

2160
19.95
O. 0000
0.060'+
0.057•
I b. bb5

hombre-IS, je-fes , mujeres, o ~aposas).

Val"iabl~
• -

-

- -

- -

TODOS LOS HOMBRES

Source

1

Model
Residual

1

h

Total

7112.8298
296058.424

197•

889.103724
149.b00012

303171. 254

1987

152. 57738

1988
5. 94

Number of obs •
197•) •
Prob &gt; F
•

F(

coefficient

variable

MS

df

SS

1

-

8,

R-square
Adj R-square
Root MSE

0.0000
o.0235
o.0195
12.231

•
•
•

Mean

Prob &gt; ltl

Std. Error

loldthom
lamhom

Co•ffld•nt
-

♦- -

- -

- -- - -

-

Std. Eno,·

- -- --- -

-

-

- -

-

--- -

Prob &gt; ltl
-

- -

-

- -- -

- -- -

-

-

- -- -

- -- - -

M~an
- -

--- -- -- -

1

--

44.81852

i

. 1079703
.0635016
1.100
-5.868899
1.831441
-3.205
V \
.0002609
.0001154
2.261
em 1
-.1823711
.ló42138
-1.111
'"' 1
-.1078913
.0462423
-2.331
n 1
·. 47b2453
.2235588
-2 .130
ms 1
4.b08241
.985191q
4.b78
cona 1
48. 63388
2.465•83
1•.122
- - - - -- - -+- - ---- - - - - - - -- - - - - - - - - - -- - ----- --- -- - -- - 1

0.089
10.10163
0.001
.2489211
0.024
1683.612
0.267
7.21088
0.020
28.29815
0.033
5.515741
0.000
.b75
0.000
1
- -- -- ------ - -- -------

-♦- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - h 1
48.21831

- - - - - - - -

- -- -- -- - -+-- - - -- ------- -- ------- - -- - -- - - -- --- - -- - - -------- --- -- -- - -- --- 10.46418
0.023
-2. 268
.0511658
-.11606 41
loldthom 1
. 7351954
O. 003
-3 . 001
2.091152
-6. 276373
unoment 1
1661.491
O. 205
1.267
. 00008b5
.0001095
V 1
7.333753
O. 321
-0.992
.1231938
- .1222588
sm 1
27. 76962
O. 670
-0 .427
. 034743
-.OU82 55
tm 1
5. 472334
0.028
-2 .196
. 1729937
•. 3798895
n 1
.6996982
O. 017
2.382
. 7688205
l. 831079
1
. 2359992
O. 014
-2.448
1.323416
-3. 239183
lamho,n 1
1
21. 976
2.581717
o.ººº
56. 7357
cone

••

-

JEFES DE PAMILIA (HOMBRES )

Sourc~

Model
Residuo!

ª"'

tm} i f aexo::::1 6i

---- h

part••l
(obs•l 988)

(2SLS)

source 1

SS

Model 1
0.00
Residual 1 400722.089

df

1979

Number of obs s
F( 8,
1979) =
•
Prob &gt; F

MS
O. 00
202. 411,716

R-square
Adj R-square
Root MSE

- - - -- -- - -+- - - - ----- -- -- - - - ------ - --- ----

Total

301171.254

coefflcienr

1987

152.57738

Prob &gt;

Std. Error

1t 1

•
=

1988
3. 75
0.0002
o. 0149
0.0109
14.23

Mean

1

1

Toto l
Variable

&gt;

SS

df

Number of obs •

MS

3251. 19743
224355. 32

8
1302

227606.517

i

Coefficient

1310

173.745433

•

•
•
•

Prob &gt; lt ¡

1111
2.3b
0.0161
o.0143
o. 0082
13.127

Mean

l

- - - +- - - - - - - - - - - - - - - - - wdtJet 1
-.0210244
unoment 1
-7.1210 4 3
V 1
• 000076
sm 1
- . 4161045
tm 1
- • 0962338
n 1
- . 2768875
... 1
4.221693
lamjef 1
-.3954332
_cona 1
57.19132
+

1302) •

Prob &gt; P
R-square
Adj R- eguare
Root MSE

406. 399679
112 .115914

Std. Error

---

- - -

8,

P(

- --- - - - - - +- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - --

1

. reg h unoment wdthom v em t11 n me lamhom (v n 111s s t tsq

1

-- ---- ---+-- ----- --- -------- -- ----- -- ---

49.11;13-

-------------- --- ------------- ---- -------- -.0567015
-0.381
o.703
12.59867
2.569563
-2.771
0.006
.6986301
• 0002172
0. 350
0 . 727
862. 8262
.163737
-2.541
0 . 011
8.202517
,0108021
- 1. 359
o. 174
23. 56217
. 2598086
- l. 066
o. 287
4. 970252
5.904949
0.715
0.475
.9961861
4.217128
-0. 094
0.925
.llb6928
b.708286
a.525
0.000
1

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - -

h 1

- - - - -

----♦--- -

unoment 1
wdthom 1

lamhom 1
V

1

em 1
tm 1
n 1
me

1

-cona

1

- --- ---- ----- - --- ---- -- -- --- - --- --- -- --- - - -- - ---- - --- --- --

-61. 53135
-.6 470827
-3. 455238
- . 0001326
- .2789201
.0193239
- .1532306
•. 1587097
103. 7214

778.22
7. 207937
11.00112
. 0036529
2.817142
. 3328192
1.559097
26. 05632
661.3105

-o. 079
-0.090
-0.314
-o. 036
- O. 099
o. 058
-0.043
-o . 006
0.157

O. 937
0.928
O. 753
0.971
O. 921
O. 954
O. 966
O. 995
O. 875

. 7351954
10. 46438
. 2359992
1661 .491
1-333753
27. 76962
5.472334
• 6996982

(2SLS )

Source

SS

df

MS

Number of obs •

----- ----+---------- ----- ---- --------- -Model 1
0.00
Residual 1 334097. 422

1302

P(

1302) •
Prob &gt; P
•

0.00
256. 603243

R-square
Adj R-square
Root MSE

--- - - -- - -+-- ----- - --- --- - ---- - --- - -- - - - -

Total

1

Variable

227606.517

Coetficlent

1310

8,

173.745433

Std. Error

Prob

&gt; 1t I

•
•
•

1311
1.04
0.4072
o. 0063
o. 0002
16.019

Mean

--- - - -- - -+- - - ---- - - - - ---- - - - - - - -- - -- --- --- - - - - ------- - - - - - --- - - - -- - -- - --

49.11213

h 1

- -- ---+- ----- ---- - - -- - - -- ----- - ----- --- - -- -------- - - -- -- --- --- - - - - - -unoment 1
wdtjef 1
lamjet 1
V

1

em 1
tAI \
11

\

me

1

_cons

1

57.69144
.4992608
.273113
.000296
-.1569493
·.173083b
-.3693381
8.b77826
.7864545

71.15572
.5881412
6.846613
.0003359
.3139557
.1554983
.3252414
8.710057
61.8138•

0.811
o.849
0.040
0.881
-0.500
·1.113
·l.13b
0.9%
o.013

0.418
0.396
0.968
0.178
0.617
0.266
0.25b
o.319
o_q90

.6986301
12.59867
.1166928
862.8262
8.202517
23.56217
4.970252
.9961861
1

- - - ---- -+---- --- - -- -- - --- --- - - - -- - --- ---- --- - ---- -- -- -- - - - -- --------· - -

29

�Ensayos

30

Elasticidad de la oferta laboral en el AMM

(2SLSJ

(2SLS)

SS

Source

df

Number o! obs
1162)
F(
1,
Prob &gt; F
R-square
Adj R-square

MS

- - -- - ----+- -- - - - -- - -- - - -- - -- - - - - - ------ Model
Residual

I
I

8257.69342
7 1179.67049
JJOIÍ2. J86 1362 2 42. 180607
- - - - - - - - - +- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - Total
338380.08 !JbS 247.113177

Coeftldent

Variablf'

1370
5 . 09
O. 0000
O. 0255
O. 0205
15. 5 6•

Root MSE

Mean

Prob &gt; 1t 1

Std. Errot

Source-

SS

di

MS

Number of obs
F(
1,
b40J

Model 1

2 172 . 46096
7 Jl0.35!56b
Residual 1 202705. 525
640 116.12ne1
-- --- - - - - +-- -- -- - - --- - - -- - ----- -- - - - - - - Total
204877.986
647 316.6584D2

Variable

Coeff I e i ent

Std. Error

- .1410107
-5.86069)
.0001319
-.1371636
. 0117896
•. 7500373
4 . 365202
50. 77743

. J688b72
3. 34027)
. 0001806
. 2780047
, 0941996
,414362)
4. )00819
7.256982

Prob &gt; F
R-square
Adj R-square
Root MSE
Prob &gt; 1 t 1

b48
1. 14
O. 3374
O , 012J
O. 0015
11 . 191
Me .:1.n

h j
---------+-------------------------------------- ---------- -- --~::~~~~~-

wdt jet 1
lamjef 1
V

1
1

sm
tm 1

n 1
ms J
_cons 1

• 0291342
-5 . 664486
- . 0000507
-.101975
- . IJl2565
- . 5010155
5, 235924
4 9.12258

. D62J24J
5. 428172
. 0002544
.1946012
. 0900895
. )01 44 12
6. 9q975
7.489543

O. 640
O. 297
O. 842
O. 600
O. 145
O. 097
O. 455
O. 000

O.467
-1. 043
-0.200
-o. 524
-1 . 457
-1. 662
O, 748
6 .559

12.54374
.1225253
884.2715
8.090146
24, 04964
4.993411
.9%3504
1

TODAS LAS MUJERES
SS

-- -- - --- -+- -- ---- - --- - - -- - - -- - - - - - - - - - - -

Total

81010 . 024 7

Coefficlent

Variable

566

Root MSE

14b, 660821

Mean

Prob &gt; 1t 1

Std. Error

- - - - - - - - - +- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

-- -- --- - - -- - ---- - -- - 43.79012

h 1
- - - - - - - - - +- - - - - - - - - - - - - - - - - - -- -- - - - - - - - - - - - - - ----- - -- -O. 006
wdtmuj 1
- .6728583
.2446199
-2.751

-- -------- -- - -- --

unoment

1

V

1

sm 1
tm 1

n 1
ms 1
lammuj 1
_ cons 1

- c-ons
-

567
6. 52
O. 0000
O. 085 4
O. 0723
l 1.664

Number of obs =
558)
F(
8,
Prob &gt; F
R-square
Adj R-square

df
MS
-- -- - - - - -+ - --- ----- - -- - -- -- - - - - -- - - - - -- Model 1 7092 . 39284
8 886.549105
Residual 1 75917.6319
558 IJ6 . D531D4

Source 1

wdtmuj 1
lammuj 1
V 1
sm 1
tm 1
n 1
ms 1

J.774324
. 000125
. 19898 16
. 0661598
. 2895097
2. 689321
2. 072026
5. 95JJ2J

-4 .217141
. OOOOJIJ
. 05896 7
. 04 04244
- . 1587707
-1. 706832
- . 4936274
52. 3786

- J.117
O. 250
O. 296
O. 611
-0.548
-o. 635
-o. 238
8. 798

7.649898
. 7628629
3322. 094
7.492063
JI. 16049
5. 880071
. 3544974
. 9944599

O. 264
O. 802
O. 767
O. 541
O. 584
O. 526
O. 812
O. 000

- - - - - -- - -•- - - - - -- - - - ----- - --- -- - - - - -- --- - - - -- - - -- -------- - -- -- ---- -- -- --

1

- O. 924
-1 . 755
o. n1
-0.493
O.125
-1.810
1 . 015
b. 9q7

0 . 156
O, 080
O. 465
O. 622
O. 900
0.071
O. JI 1

o.ººº

7.450781
. 986241
)288. 774
7.1549)8
31.61728
5.•42901
. 1117901

------ -- - ------ -- -- --- -- - - -- ---

ESPOSAS DE LOS JEFES DE FAMILIA

- - --- - - - ------ - - ---- - - --- - -- - -- -

Sourc; 1
SS
df
MS
-- ---- - --+ - - --- - -- - - - - ---- - -- - - . - - - --- - Model 1 1481.S859•
21 l. 712284
Residual 1 39768.6377
178 221.41931)

Number of obs

186
1,
178)
O. 95
Prob &gt; F
=
0 .47D
R- square
O. 0359
Adj R-square
-0 .0020
Root MSE
14. 94 7
F(

- - - -- - - --+- -- - - -- - - -- - - -- - - -- - -- - - - - -- - Total
41250 . 6237
185 222.976344

Variable

Coefficlent

Std. Error
Prob &gt; 11 1
Mean
- - - - - - - - -+- -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

h

19.24711

1

- - - - - - - - -+- - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -- - - - - - - - - - - - - - - - - wdtesp 1
- . J651J45
. 3 4 66784
-1.0SJ
0 . 294
ll.611J7
unoment 1
-2 . 999783
8 . 526203
-O . 352
O. 725
. 7085254
V

1

sm 1
tm 1

n 1
ms 1
lamesp 1
_cona 1

- . 000206
1.8J5165
, 1381209
-.7794475
-11.95388
26 .50693

.0004045
.6962179
. 134 1635
.8589274
15.1955
7.35641

-0 . 509
2.636
1.029
-0.907
-0.787
J.603

0 ,bll
0.009
O. JOS
0.365
0. 4 3J
0.000

3168.251
I0.54JO!
21.75806
4. 6774 19
,9946237
1.488456

(dropped)

-- - --- -- -+ - -------- - - - --- - - - -- - ------ - - - ---- --- ---- - --- - - - - - - - ---- - - -- - -

(2SLS)

Source

SS

df

MS

Number of obs •
F(
8,
558)

Model I
o . DO
O.DO
Residual 1 260350. J9J
5 58 466. 577766
- - - - - - - - - +- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - Total
83010. 0247
566 146. 660821
Coefflclent

Variable

Prob &gt; F
R- aguare
Adj R-square
Root MSE

Std. Error

Prob &gt; 1 t 1

•
•

567
1.95
O.OSO!
o. 0273
o.olJJ
21. 6 0

Mean

- - - - - - - - - +- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

- -- - -- -- - -- - -- - - - - - ---- - - - - --

h 1
- - -- - --- - + - -- - - - - - --- - - - - - - - -- - - - - - - - - - -- - -

- -- ------- ----- ---- -- ·- -- ----

unoment 1
wdtmuj 1
lammuj 1
V

1

sm 1

tm 1

n 1
ms 1
cona 1

134 . 5108
1. 29877
- 7.210088
.0012679
. 70JJ391
.1]79177
- 1. 050742
- . 616826
-70.21707

142, 1009
2.073775
8 . 184144
,0012885
. 7557882
.1870915
l. 063784
5. 748665
125 ,886'3

43.79012

O .947
0 . 626
-o. 881
o. 984
o . 931
o. 951
-0 .988
-0.107

O. J44
O. 531
O.J79
O.J26
O. 352
o. 342
o. 324
o. 915

-o.558

0.577

, 7628629
7 . 649898
. 9944599
3322. 094
7 .49~06J
Jl.16D4•
5. 880071
. 3544974

---------+------------------------------ -- --------------------------

1 -

31

�32

Ensayos

En.,ayru - VolwnmXV. mím. 1, mayo de 1996 - pp. 33-74

. r~g h unOlff'nt W~e-•p v •• ta n ms 1ames p (v n
■ rl &amp; x1••2
(Ob8•186)

118 8

t

taq

Sffl tM)

tf Sf!XO•• 0

6,

&gt; P-'rt

source 1

df

SS

---------+------------------------- ----

Model I
Residual 1

6
17•

687 . 6 19 4 06
40563.0042

ot

obs •
179) •
•
Prob &gt; F
•
R-equllre
Adj R-equar~ •
•
Root MSE

Nullber
f(
6,

MS
l l 4 . 60)234
226. 61l89b2

Infraestructura y desa"ol/o regional: una apllcacion de
la tesis de Hansen para el caso de México en los años
1980y1990

(2SLS)
18 6
211.90
O. 0000
O. 87t,6
0.8724

15.054

Julio César Arteaga Garcfa1
)9.247)1

h 1
---------♦------------

unomen t 1
wdtes p 1
Ja•eop 1
y

1

a■

¡

2. n••n

tm ¡

. l 294 452
- . 354q579

!

"'ª

i

_cono 1

- --- ---- --- - - - ----- - -- -- ---- --- - -- -

(dr opped)

- •9300318
2 4 .86998
• 0002•15

n

- - ------------

. 530561 4
6. 650036
. 0005062
. 78505b2
.1352579
. 91220bq
15.35474

-n.n67

O, 081

-1 . 753
3. 7 4 0
0.576
2.981
O. 957
-o. 39q
-0.8"7

lJ.63137
1.4884 56
3168 . 251
10.54301
21. 7580b
4.b774lq
. qq4b237

º·ººº
O, 565
0.003
O. )40

O. bq8

O. )71

(drop ped)

- - - - - - - - -♦---- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

(2SLS)
Sou r ce 1

SS

df

Nu■ber

MS

f(

- - - - - - - - -♦- - - - - - - - - - - - - - -

Model 1
Residual 1
- - - - - - - - -

♦-

Total 1
var iable

I

482.25200•
5b500.5763

b
191

Coefflclent

197

of obs •
191) •

R·equ.lre
Adj R-equare
Root MSE

289. 2S2935

Prob &gt;

Std. Er ror

198
158.11

•• 0.8324
º·ºººº

Prob &gt; f

80.37S3349
295 . 814535

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

56982, 8283

••

1t 1

•
•

0.8271
17,199

Este trabajo estima e/ impacto que ha tenido la Inversión en Infraestructura econ6mica y
social en las &lt;lferentes regiones del pals a traws del tiempo, de acuerdo con la
regionalzación propuesta por Hansen (19651). El anüsis se centra en los a/fos de 1980
y 1990 para las entidedes federativas de México. Para los a/fos de 1980 y 1990, las
entidades de Baja Calfomia, Distrfto Federal y Nuevo León se agrupan como Jocaldades
congestionadas, mientras que en 1970 se clasilfcaban como lntermecias. Las variables
utilzadas para mecir el impacto de la inversión social y la inversión económica en la
entidades rezagadas muestran que la inversión social posee un mayor impacto en el
ingreso de esos estados, que la inversión económica. Asimismo, se estima que el
impacto de la inversión económica es mayor en las entidades intermecias en relación
con la inversión social. As/, se encuentra ellidencia de que las inversiones en ciertos
tipos de Infraestructura lograrán más y mejores &lt;lvidendos, cuando se tome en cuenta
qué clase de capital póbko va mils acorde con e/ tipo de región en la cual se va a
invertir

Mean

- - -------♦----- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

)7.61616

h 1
wteep 1
)ameop 1
V

!

em 1
toa

1

n 1
... 1

_cona 1

•. 3370S48
21.9347
· , 00009q3
l. q 4.57q
.1810268
- . 7569775
-ll. 821S
(drop ped)

-------------- ------ -- - ---- - --- - ----------1l.Sb949
. S988202
7.543&amp;77
.0005758
.8897158
.145••8S
1.0121
17. 53584

·O. 563

2. 908
- O.172
2,188
l.2 42
-o, 7 48
-o. 674

0.574
O. 004
O, 863
O. 0)0
O. 216
O. 455
O .501

1. 4988)b
1199.28
10. 39899
22 .18687
4.676768
. 99494 95

l. Introducción
1.1 Aspectos teóricos: antecedentes

En el análisis más simple, el crecimiento económico de cualquier país se
encuentra sustentado, fundamentalmente, en cuatro bases que interactúan
entre sí:
a) La acumulación de capital (fisico y humano);
b) el crecimiento de la población;
c) el cambio tecnológico: y
d) los recursos naturales.
La acumulación de capital tiene que ver con el intercambio en el tiempo.
Para acumuJar capital físico. una parte del ingreso presente es ahorrado
para ser consumido en el futuro. Este ingreso presente no utilizado fonna el
ahorro que, aJ ser invertido, produce dividendos que incrementan el ingreso
Yproducción futuros. los cuales generarán a su vez mayores oportunidades
1

Egresado de la Facultad de Economía. l 'niversidad Autónoma de Nuevo León. Actualmente
realiza estudios de Postgrado en l 'mversity ofCmcinnati.

�34

Ensayos

Sistema de fanciones de demanda completo en el AMM 35

de desarrollo. Para acumular capital humano, los individuos dedican su
tiempo a la educación y capacitación, de tal forma que mejoren su
productividad, así incrementarán sus ingresos futuros. Obviamente, estos
individuos tienen un costo de oportunidad, que es el tiempo que dedican a
estudiar en lugar de trabajar.

Carreteras y Caminos, Electricidad. Agua, Drenaje y Alcantarillado,
además de Comunicaciones; por otro lado, se ubica la lnfraestructura
Social, cuyo objetivo primario es el cuidado y superación de los individuos
de la sociedad e incluye todo lo referente a los sectores de Salud y
Educación.

El crecimiento de la población trae consigo, aunque con periodos de rezago,
un incremento en la oferta de fuerza de trabajo que, en caso de no ser
excesiva, incrementa la productividad de la fuerza laboral; además, la
dinámica de la población incrementa el tamaño potencial del mercado local,
por lo que se estimulará al crecimiento económico. Adicionalmente,
algunas investigaciones han demostrado que una mejor calidad de la
educación también acelera la actividad económica. pues incrementa la
productividad de los trabajadores. así como la calidad con que éstos pueden
desenvolverse, siendo esto último, una de las formas más importantes para
el crecimiento de las naciones.

El crecimiento de los recursos productivos (aumento en la cantidad
disponible) no es una condición necesaria de crecimiento económico de
corto plazo, ya que la mejor utilización de los recursos existentes pueden
elevar substancialmente los niveles de producción. A pesar de lo anterior,
en el largo plazo, el mejoramiento de la calidad de los recursos existentes,
así como las nuevas inversiones diseñadas para expandir la cantidad de esos
recursos. son los principales medios para acelerar el crecimiento del
producto nacional. Obviamente. en las nuevas inversiones se debe tomar en
cuenta la zona a la cual se asignan los recursos, así como el tipo de
inversión por realizar, para que exista un mejor desarrollo económico.

El cambio tecnológico, es decir. la aplicación de técnicas innovadoras para
realizar las actividades tradicionales, es considerado otra fuente principal de
crecimiento económico, ya que hace más eficientes a los métodos de
producción. Por otra parte, la existencia de recursos naturales incrementa el
potencial de crecimiento de una nación, ya que fonnan parte de las precondiciones necesarias para el establecimiento de actividades productivas.

Es claro que las estrategias de desarrollo ortodoxas de las décadas pasadas.
las cuales ponían su énfasis en la modernización industrial. sofisticación
tecnológica y el crecimiento metropolitano, crearon un desequilibrio en las
oportunidades económicas y contribuyeron, en gran medida, al acelerado
flujo de migrantes rurales a las áreas urbanas que incrementaron los
requerimientos por Infraestructura básica. los cuales sobrepasaron los
potenciales de los servicios existentes. De hecho, como lo asevera
Menéndez (1993): "Existe consenso de que la gente pobre continuará
mudándose a las áreas urbanas en la medida en que la agricultura se vuelva
más intensiva en capital y más productiva... ", y en otra sección menciona
"La inversión pública en Infraestructura ha sido insuficiente debido a la
limitada disponibilidad de recursos financieros que han forzado a los
gobiernos a cortar los gastos en los sectores social y de Infraestructura
básica, lo que, aunado a reducciones en recursos para mantenimiento, ha
incrementado la tasa de deterioro fisico de la Infraestructura básica".

Las inversiones directamente prodm:tivas están complementadas por
inversiones de infraestructura "económica y social" -carreteras. electricidad,
agua y saneamiento, comunicaciones, etc. - que facilitan e integran las
actividades económicas. El concepto de inversión en recursos humanos es
análogo a aquél del mejoramiento de la calidad y así, al de la productividad
de la tierra existente a través de inversiones estratégicas.
Para poder obtener_los mayores beneficios de las inversiones directas en la
producción, es necesario que sean complementadas con inversiones en
Infraestructura; es decir, que existan buenos caminos de acceso, servicios
públicos y sistemas de comunicación. ya que esto es la base para el buen
desempeño de las actividades de cualquier agente económico. Además de
que del nivel de desarrollo de la Infraestructura de un país depende la
determinación del ritmo y diversidad de su desarrollo económico (Aschauer.
1989).
La Infraestructura se divide en dos ramas: por un lado se encuentra la
Infraestructura Económica. que tiende a impulsar directamente la actividad
económica y comprende. entre otras cosas. las inversiones realizadas en

La Infraestructura puede influir en la producción a través de la oferta y la
demanda. Por medio de la oferta. al ser un insumo directo en la
producción, haciendo al capital privado o al trabajo más productivos. o
aumentando la habilidad de una región para producir al atraer trabajadores
o capital de otras regiones. La Infraestructura puede afectar la demanda al
generar ingresos para los trabajadores y empresarios a través de la
construcción de instalaciones, atrayendo inversión privada como
complemento, o desplazándola cuando se realizan inversiones en
Infraestructura y al generar mayor demanda de servicios de Infraestructura.

�Sistema de funciones de demanda completo en el AMM 37

36 E,uayos
en la medida que la economía crece. Los efectos en la oferta son de más
largo plazo que los de la demanda.

1.2 Situación de la infraestructura en México
Durante 1980 existían 48 ciudades cuya población oscilaba entre 100,000 y
un millón de habitantes, para 1994 se estima que este número se incrementó
a 60. "El Distrito Federal es el centro político, económico, comercial,
financiero y cultural del país. Monterrey se distingue por su desarrollo
industrial y comercial, y Guadalajara se caractema por su variada industria
y actividad agrícola-comercial. Por otra parte, la industria manufacturera se
ha desarrollado en Tijuana, Cd. Juárez, Nuevo Laredo y Matamoros;
mientras que en la Costa del Golfo se destaca la actividad petrolera,
principalmente en Tampico, Coatzacoalcos, Poza Rica y Cd. del Cannen,
también es importante la pesca y la agricultura. En la Costa del Pacífico
destacan las actividades turísticas, agrícolas, pesqueras y forestales. En el
Centro del país sobresalen las agrícolas y ganaderas. Las zonas industriales
desarrolladas en la región central son León, Torreón, Saltillo, Querétaro,
Aguascalientes y San Luis Potosi" (SCT, 1994).
Según estimaciones gubernamentales realizadas antes de la devaluación del
peso en diciembre de 1994, en los próximos diez años se necesitarían
invertir 35 mil millones de dólares para servicios de Infraestructura, por lo
que uno de los principales retos para México en los noventa consistirá en
atraer al capital que permita a la Infraestructura básica -Agua potable y
saneamiento. Sistemas eléctricos, Transporte y Comunicaciones- alcanzar el
nivel de desarrollo esperado.
El país tiene oportunidades de desarrollo en cuanto a lo que se refiere a los
servicios de Infraestructura, pues parte de una base baja en relación a otros
países (véase cuadro l).
Sin embargo, para obtener un buen
desenvolvimiento se necesita mayor eficiencia en la dotación de
Iruraestructura que se provee, así como una óptima distribución de los
recursos entre Infraestructura nueva y mantenimiento, y entre regiones.
También es indispensable tomar en cuenta el tipo de Infraestructura a
realizar en cada región para poder tener un desarrollo óptimo.

Cuadro 1. Porcentajes que representan los datos de México
con res~ a países seleccionados
.
Cona
Es-...
PIB.,... canita de 1992

SI

Carrctcnsª

12
21
S3

Telecomunicaciooesb
Producción de ElectricidadC

-

S7
202
67
93

2S

..

EUA
IS

9

8

20
37

12
12

a Medido ~ términos de la loagitud de la red carretera en relactoo a la superficie del país.
b En términos del número de teléfonos per capita.
e Medido en kilovatios-hora per capita.
Fuente: World Developmeot Report (1994).

La Infraestructura. ha tenido un papel variable en las estrategias de

desarr~llo; en los cincuenta, a la Infraestructura, en particular al transporte,
se le dio un papel central, ya que se pensaba que si los gobiernos dotaban de
Infraestructura, el crecimiento económico se aceleraría en gran medida. Sin
embargo. la evidencia de los años desacreditó este supuesto y así, la
Infraestructura pasó a segundo plano, alcanzando su punto mínimo con el
cambio en las políticas macroeconómicas y sectoriales.
Dw:ante los últimos años ha urgido la necesidad de un mayor crecimiento
nacional con ~iras a un incremento en la competencia con el exterior, por
lo qu_e el gobierno de la República ha ponderado en gran medida la
n~1~d de modernizar la Infraestructura y para ello ha refonnado la
legisl~c1ó~ referente a diferentes rubros del tema, permitiendo la
contnbuc1ón de empresas privadas en el manejo y construcción de algunos
pro~ectos. como es el caso de las autopistas más nuevas y más
recientemente, de algunos puertos. El objetivo central del gobierno, a
grande~ rasgos, es _identificar cuáles son los proyectos que pueden generar
ben~fic10s monetanos para que, de acuerdo a la regulación existente, sean
reahza~os por el _sector privado; por otra parte, las inversiones cuyos
ben_efic1os monetanos sean pequeños, pero con grandes ganancias sociales,
seran ll~vada~ cabo por el sector público. En resumen, una gran mayoría
de_ la mvers1on en Infraestructura Económica será hecha con capital
p~vado. ffilentras ~ue _la Social se generará con recursos públicos, logrando
as1 una mayor efic1enc1a en la distribución de los recursos.

.ª

�38 EnMJyos

Sistema defunciones de demanda completo en el AMM 39

1.3 Importancia de la infraestructura y estudios aplicados
Todos los países, a pesar de estar en diferentes etapas de desarrollo
económico, reconocen la importancia de la inversión en Infraestructura para
tener un mejor futuro económico. Adicionalmente, algunos gobiernos
sienten la necesidad de reducir su papel y de otorgar mayores oportunidades
al sector privado en el diseño. construcción, financiamiento y operación de
la misma. Por lo que los retos del futuro en cuanto a Infraestructura son:
a) En la primera etapa es la dotación de servicios y después, centrarse en el
mejoramiento de su calidad, de tal manera que satisfagan los deseos y
necesidades de la población.
b) Lograr un mayor nivel de eficiencia en la construcción. operación y
administración de las instalaciones que sirvan como distribuidoras y/o
generadoras de los propios servicios.
c) Alcanzar una ponderación adecuada entre Infraestructura económica y
social que dependa. principalmente, del tipo de actividad económica de
cada región.
d) Obtener fuentes propicias de financiamiento. como el acceso a los
mercados de largo plazo y la participación adecuada y regulada del
sector privado.
La Infraestructura puede servir para guiar el desarrollo regional del país:
esto es, realizando inversiones en lugares que se consideren polos de
crecimiento y evitándolas en las conglomeraciones urbanas que ya
alcanzaron, o superaron. su máximo nivel admisible: esto serviría para
disminuir las diferencias sociales y económicas que existen entre las
diversas regiones del país. e incluso dentro de cada región, evitando el
surgimiento de problemas como el de Chiapas. Lo anterior encuentra
problemas de implementación porque la Infraestructura, sobre todo la de
tipo Económico, tiende a enfocarse a las áreas urbanas, y de éstas. a las
ciudades más grandes, dejando a las zonas rurales muy desprotegidas.
El hecho de que la inversión en Infraestructura, sobre todo la urbana, evite
inversión o gasto privados no está empíricamente bien establecido. El
argumento se da en relación al papel y efectos del gasto y endeudamiento
públicos. Un estudio más detallado realizado por Aschauer ( 1987) acerca
de la relación entre inversión pública y gasto privado en los Estados Unidos
entre 1953 y 1984 confirma el punto de vista de que la inversión pública es
un sustituto directo de la \nversión privada. mientras que un estudio
canadiense hecho por Sonnen y Haney () 985) concluye que algún
desplaz.amiento es inevitable a menos que la inversión fuera financiada con
endeudamiento total del exterior.

Dos enfoques han sido adoptados para explorar la relación entre el gasto
público en Infraestructura y el crecimiento económico o productividad. El
primero se orienta hacia la relación entre la provisión de Infraestructura y el
desenvolvimiento económico de las empresas individuales (análisis
microeconórnico). mientras que el otro enfatiza la correlación con la
economía como un todo; es decir, un estudio agregado o macroeconórnico.
El análisis microeconómico de la productividad de las empresas
individuales identifica a los componentes primarios de la relación entre
Infraestructura y crecimiento. pero tiende a ignorar los efectos secundarios e
indirectos. Muchos estudios se han realizado para demostrar la necesidad
de trabajos específicos de Infraestructura que permitan a las plantas,
especialmente del sector manufacturero, trabajar con mayor eficacia. Por
ejemplo, en el Reino Unido. Diamond y Spence ( 1989) encuentran que las
empresas no están conformes con el estado de la Infraestructura. Los
requerimientos típicos incluyen acceso mejorado al sistema carretero.
adecuada oferta de agua y sistemas apropiados para la descarga de
desperdicio líquido. El problema con estos estudios es que tienden a no
identificar la relación entre la eficiencia de la empresa y características más
amplias del sistema de Infraestructura.
Un ejemplo de lo anterior lo representa el estado general del sistema urbano
de transporte: actualmente los costos de transporte no son un gran elemento
en la mayoría de las firmas manufactureras: es decir. las decisiones de
localización y re-localización son motivadas predominantemente por la
necesidad de mayor espacio. A pesar de lo anterior, las empresas son
sensibles a las ventajas de locaciones con buenas características generales de
acceso para el movimiento de bienes dentro y entre las ciudades. De
manera similar, las actividades intensivas de mano de obra son fuertemente
influenciadas por la disponibilidad de transporte para sus empleados. A
este nivel. la Infraestructura en transportación urbana es claramente un
elemento importante en la eficiencia de un negocio, pero no es fácil poner
esto en una estimación agregada del rendimiento potencial de la inversión
incrementada en instalaciones de transporte urbano.

.

El segundo enfoque ha intentado identificar la relación entre la provisión de
Infraestructura y productividad a través de análisis agregado.
Comúnmente se asevera que existe una importante relación entre el nivel de
inversión pública y la tasa de crecimiento de la economía,
desafortunadamente no existen muchos ejemplos de intentos rigurosos para
establecer la relación y aún menos que estén espacialmente desagregados,
esto es, regionalizados. Han existido un número de intentos para explorar

�40

Ensayos

la interrelación existente en los Estados Unidos. Sin embargo, los
resultados no siempre son consistentes o fáciles de interpretar. Para
México, los intentos son menores, o por lo menos no tan difundidos ni
recientes.
Entre los estudios que tratan de probar esta relación a nivel agregado está el
de Hulten y Schwab (1984), donde se concluye que la contribución del
volumen de capital al crecimiento de la producción fue pequeña comparada
con el crecimiento de la productividad, pero se encuentra que las diferencias
entre regiones en cuanto al volumen del insumo capital fueron más
significativas al contabilizar las diferencias regionales en el crecimiento del
producto. Aschauer (1987) concluye que el nivel de capital público influye
fuertemente en el rendimiento neto del capital privado y que el acervo de
capital público parece ser demasiado bajo. Eberts (1985) concluye que en
las ciudades más antiguas la inversión pública indujo a la privada, mientras
que en las ciudades de reciente crecimiento, la inversión privada ocurrió
primero. En otro estudio, Eberts ( 1986) menciona que mientras los
capitales privado y público son sustitutos, la inversión pública tiende a ser
complementaria al empleo manufacturero en la función de producción
regional; esto es, el gasto en capital público es necesario para el crecimiento
del sector manufacturero, pero el efecto general sobre la producción
manufacturera es relativamente pequeño. Grieco (1988), en un estudio en
el Reino Unido, concluye que en el caso de la inversión en transporte como
un estimulo para el crecimiento económico. esto aún no ha sido establecido:
esto significa que a nivel general, pennanece sin probarse que la inversión
en transporte incrementa la actividad económica nacional. Hall y HassKlau ( 1986) fueron igualmente pesimistas acerca de la relación del
transporte público. En el caso de México, Looney y Frederiksen (1981)
encontraron que la Infraestructura económica tiene un impacto positivo
sobre las regiones con desarrollo intennedio, mientras que en las regiones
rezagadas, el impacto positivo lo produce la inversión en Infraestructura
social, todo esto dentro de la fase definida como número uno, de acuerdo al
planteamiento de Hansen ( l 965a)2.

1.4 Participación privada en los servicios de
infraestructura
Ante los problemas financieros que enfrentan los gobiernos en todos los
niveles: es decir, los problemas de endeudamiento e impedimentos para
2 En la siguiente sección se explica detalladamente tanto la regionalización como las fases de la
tesis de Hamen.

Sistema de funciones de demanda completo en el AMM 41

incrementar sus ingresos, la participación del sector privado se hace
indispensable, pues la Infraestructura es necesaria para fomentar la
actividad económica.
El cuadro 2 muestra las diferentes formas en que pueden intervenir los
agentes privados, así como las ventajas que cada categoría representa para
el sector público. No en todos los ejemplos de participación privada se da la
completa transferencia de funciones del sector público al privado. La
cooperación entre los dos sectores puede ejercer también un papel más
político al establecer las necesidades de trabajo en Infraestructura y
acuerdos acerca de su financiamiento.

Cuadro 2. Marco comparativo para evaluar las formas alternativas
de Ia 1,artic1pac1
. .ón de1capa'tal pnva
. do
Ventajas para ti Stctor
F
A
B
e
D
E
Público

1

Adquisición de Capital con
fondos ajenos a su
Presupuesto
Control Administrativo
Control Estratégico

Parte

Parte

Parte/
Total

Nada

Total

Total

Total
Total

Parte
Parte

Nimruno
Total

Ninguno
Ninguno

Nini,.mo
Ninguno

Riesgo para el Sector Público

Nada

Parte
Total/
Parte
Parte

Parte

Nada

Nada

Nec.:sidad de Regulación

No

No

No

Incentivos para la Eficiencia
Mejoramiento de la
&lt;'.nmN&gt;f.- cia

No
No

Algo
No

Sí
No

Supervisión
Directa
Si
Sí

Nada/
Al11.o
Sí

Sí

Sí
Limitado

.4

Contribuciones específicamente negociadas

Limitado

Sí

D =Contratación de Servicios

B Organizaciones Mixw (Con participación privada y pública) E = Concesiones
C Jomr Venlllre
Fuente: OCDE (1991 ).

F = Privatización

En algunas ocasiones, las condiciones de mercado no pueden ser instaladas
a los servicios de Infraestructura. A pesar de ello, existen caminos alternos
para lograr mayor eficiencia en estos campos.
Los sustitutos más
promisorios parecen ser la descentralización administrativa y la
participación activa de clientes, usuarios o beneficiarios en el manejo o
administración de un servicio.
Debido a que muchas fonoas de
Infraestructura continuarán operando como monopolios regulados, o bajo
condiciones monopolísticas. estos sustitutos de la competencia pueden ser
usados para alcanzar una disciplina del mercado más fuerte y una
orientación hacia la demanda.

�42

Ensayos

Las empresas privadas no necesariamente son más eficientes que las
públicas, a pesar de que emplean mejor los recursos y responden más
rápidamente a los cambios y a las nuevas tecnologías, por lo que la garantía
de la eficiencia económica es la competencia. Contrario a lo que muchos
piensan, el cambio de propiedad no garantiza mejoras substanciales. ya que
para lograr ese objetivo es necesario un buen sistema de regulación que esté
acorde a las innovaciones y fomente la competencia o, en su caso, limite el
monopolio.
A partir de la crisis de los ochenta. en México los serv1c1os de
Infraestructura comenzaron a operar en mercados más competitivos y
menos regulados, de los cuales muchos han sido privatizados o están siendo
operados por el sector privado. La mayoría de estos nuevos proyectos son
muy recientes, por lo que su impacto es dificil de evaluar, aunque son
desarrollos potencialmente importantes. porque las políticas y precios
desordenados hacen que la mayoría de los intentos de mejoras operativas no
sean efectivos o resulten contraproducentes. Por lo tanto. en esta etapa se
desean alcanzar mejoras substanciales en la productividad de los servicios
de Infraestructura.
En el país, principalmente en el sector carretero, la participación privada se
ha fomentado a través de los proyectos BOT (Construir-Operar-Transferir,
por sus iniciales en inglés) que involucran a una compañía privada que
financia. construye y opera un sistema de húraestructura por un periodo fijo
de tiempo durante el cual el gobierno tiene un papel regulador y de
vigilancia. Estos proyectos están disefiados para generar suficientes
recursos, de tal forma que se cubran la inversión del proyecto de la
compafiía y los costos de operación, más una tasa aceptable de retomo para
el capital, y después de 15 ó 20 afios el sistema es dewelto al gobierno. Los
proyectos BOT originalmente fueron concebidos para transferir riesgos
comerciales al sector privado y por lo tanto, liberar fondos del gobierno para
otros usos.

1.5 Objetivo del trabajo
Este trabajo tiene por objetivo describir el impacto que ha tenido la
Infraestructura económica y social en las diferentes regiones del país a
través del tiempo, de acuerdo a la regionalización propuesta por Hansen
( 1965a). Básicamente el análisis se centra a los afios de 1980 y 1990.
puesto que la información utilizada para la agrupación de las entidades y el
modelo econométrico así lo requieren.

Sistema defunciones de demanda completo en el AMM 43

Cabe mencionar que la metodología de esta anvestigación se basa en el

trabajo de Looney y Frederiksen (1981 ). aunque con algunas
modificaciones; es decir, el producto nacional es función de la población
económicamente activa, del capital privado y del capital público, donde el
capital público es la medida de Infraestructura. Las modificaciones
efectuadas sólo tratan sobre la especificación del modelo econométrico.
En la siguiente sección se desarrolla la tesis de Hansen. Ahí se expone que
el crecimiento económico de las regiones rezagadas se da a través del
impulso que genera la Infraestructura de tipo social. mientras que la
mayoría del capital público económico debe implementarse en las entidades
que tienen mejores condiciones para la actividad económica. En la sección
tres se hace la estimación del marco teórico que Hansen ( l 965a.b) presenta.
a través del modelo empleado por Looney y Frederiksen (1981, con algunas
variaciones), donde se muestra que. para 1980, 3 entidades se catalogan
como congestionadas, 9 como intermedias y 20 como rezagadas. así mismo
se observa que las regiones rezagadas se encuentran divididas en dos fases
del crecimiento económico y se comprueba que los efectos del gasto público
social es mayor en las entidades menos favorecidas, situación diferente a lo
que sucede con la Infraestructura económica, donde sus efectos son mayores
en las regiones intermedias. Para 1990. se encuentran, como cambios más
fundamentales con respecto a 1980, que los estados de Morelos y Quintana
Roo ahora se consideran entidades intermedias y que. según los resultados
obtenidos, las regiones intermedias se encuentran en la fase 2 del
crecimiento, de acuerdo a Hansen. Los comentarios finales se incluyen en
la sección cuatro de esta investigación.

2. El marco teórico: la tesis de Hansen sobre la asignación
del gasto e inversión pública
En esta sección se explica cómo se lleva a cabo el desarrollo económico en
las distintas regiones, el cual depende, significativamente, de las
condiciones que existan para el buen funcionamiento del capital privado en
cada una de estas regiones. Todo el proceso de desarrollo descrito en este
capítulo está basado en el pensamiento de Hansen () 965a).

�44 Eruayos

2.1 Crecimiento balanceado vs. Crecimiento
desbalanceado

Sistema de funciones de demanda completo en el AMM 45

2.2 Tipos de inversión y regionalización

En su trabajo, Hansen comienz.a preguntándose qué es mejor para el
desarrollo económico, si el gobierno debe fomentar el crecimiento
"balanceado" o el "desbalanceado". El enfoque de crecimiento balanceado
está sustentando en el impulso que generan varios proyectos realizados en
conjunto en toda la economía, mientras que el desarrollo de las regiones por
medio del crecimiento desbalanceado se fundamenta en la concentración de
inversiones en pocos sectores de la economía, los cuales deben ser los que
generen el mayor desarrollo.

Cuando se realizan análisis de asignación de inversiones se distinguen dos
tipos de inversión:

El argumento principal a favor del desarrollo económico con crecimiento
balanceado es que el producto marginal del capital puede ser mayor en áreas
rezagadas que en las industrializadas, aunque no necesariamente en
términos de las ganancias privadas ya que algunos proyectos individuales en
áreas en desarrollo pudieran no darse por la incertidumbre de encontrar un
mercado adecuado. Sin embargo, según los que están a favor de este
argumento. este desincentivo se elimina cuando se realizan proyectos en
conjunto. debido a las economías externas de cada uno que resultan
mutuamente favorables.

El capital econorruco (carreteras, electricidad, ferrocarriles,
telecomunicaciones, etc.) apoya a las actividades directamente productivas.
El capital público social es aquella inversión que ayuda a incrementar el
capital humano, como la educación y la salud; este capital ayuda, de manera
indirecta, a las actividades directamente productivas.

El problema de este enfoque en los países en desarrollo es la necesidad de
un sector público muy grande o. en caso de subsidiar al sector privado, un
marco regulador demasiado extenso. Esto implica el ejercicio de muchos
recursos para llevar a cabo el desarrollo económico con crecimiento
balanceado. situación que limita la implementación de esta política en los
países con problemas financieros.
El enfoque de crecimiento desbalanceado lo han desarrollado.
principalmente. Hirschman y Perroux 3. Ellos mencionan que la estrategia
de inversión se debe concentrar en pocos sectores que provocarán un efecto
dominó en el resto de la economía, también dicen que los sectores en los
cuales invertir deben detenninarse de acuerdo a una máxima de insumoproducto. La ventaja de este enfoque es que deja un rango de acción para la
toma de decisiones de la inversión. El crecimiento desbalanceado es el
patrón característico que han seguido las economías desarrolladas, además
de que es el enfoque más factible de implementarse desde el punto de vista
puramente económico.

3 Citados por Hans~n ( 196:\a).

a) La inversión en actividades directamente productivas (OPA), realizada
generalmente por el sector privado.
b) La inversión en capital público (OC), la cual se subdivide en capital
público social (SOC) y en capital público económico (EOC).

Tradicionalmente, las regiones se han clasificado sólo en dos tipos: Las
desarrolladas y las subdesarrolladas. Sin embargo, Hansen (1965a) propone
y justifica la clasificación a las regiones en tres tipos: Las congestionadas,
las intennedias y las rezagadas.
Las regiones congestionadas se caracterizan por una alta concentración de
población. de actividades industriales y comerciales, y de capital público.
Casi todas las grandes ciudades del mundo son consideradas de este tipo de
regiones. La forma en que han llegado a ser así ha sido a través de la
operación de fuerzas de mercado, particularmente con la amplia variedad de
economías externas asociadas con las concentraciones industrial y
comercial. Entre las economías externas se incluyen abundantes
instalaciones de transporte, proximidad a los oferentes y a los mercados,
fuerza laboral especializada y servicios auxiliares para negocios. Las
regiones congestionadas han alcanzado el punto donde la acumulación
marginal de economías externas para empresas nuevas, y ya existentes,
como resultado de la expansión de la actividad económica, es menor al
incremento de las deseconomías externas resultado de la mayor congestión.
Esto es. el beneficio marginal social es menor que el costo marginal social.
Por ejemplo. Looney y Frederiksen (1981) encontraron que en México, para
1970. sólo el Distrito Federal era considerado como una zona
congestionada.
Las regiones intennedias son aquellas que ofrecen ventajas significativas,
como materias primas. mano de obra calificada y acceso a los servicios

�46

Si.flema de funciones de demanda completo en el AMJvt 4 7

Ensayos

públicos, a las empresas privadas y donde la entrada de nuevas empresas. o
la expansión de las existentes. causarían economías externas marginales
substancialmente mayores al costo social implicado. En 1970. en México.
11 entidades se consideraron como regiones intermedias (Looney ~
Frederiksen). Esto significa que. manteniendo constante todo lo demás
excepto el grado de concentración, la razón de producto marginal social a
costo marginal social sería mayor en estas áreas que en las regiones
congestionadas (aún y cuando esta razón no fuera negativa en las regiones
congestionadas).
Las regiones rezagadas, según las describe Hansen ( 1965a), presentan (si

acaso) pocos atributos que pudieran atraer nueva actividad económica. Las
principales características de este tipo de regiones son la agricultura en
pequefia escala y las industrias estancadas o en declive. De acuerdo al
censo de 1970, de las 20 entidades consideradas rezagadas por Looney y
Frederiksen ninguna tenía más del 50% de la población en localidades
mayores a los 20,000 habitantes.

2.3 Crecimiento desbalanceado y regiones congestionadas

2) No distingue entre inversiones en capital público económico y social

(EO(' y SO('). Como Hanscn (1965b) encontró en otro estudio. el gasto

per capita en capital económico se relaciona con los factores de
crecimiento, mientras que el del capital social está vinculado con el
tamafio absoluto de la población, la densidad poblacional ) el grado de
importancia comercial e industrial. Con base en lo anterior. en las
regiones con población y/o actividad económica relativamente
aglomerada habrá mayor desembolso en las áreas del capital público
social y, por ende. tendrán mayores gastos per capita de inversión
pública causando que la desigualdad continúe. o se agudice si las
regiones desarrolladas crecen a tasas mayores a las rezagadas.
3) Asume que la reducción en la diferencia de los inf!resos regionales dehe

ser alcanzada por el énfasis de la inversión del gobierno central
(principalmente en EO( · u en !)/'AJ en las regiones rezagadas. Los

argumentos de Hirschman funcionan correctamente cuando se aplican a
los gastos en EOC. Sin embargo, al aplicarse a las inversiones en SOC,
su teoría falla. La evidencia muestra que las regiones rezagadas tienen
mayor necesidad de SOC. aunque no se observa que será suministrado
normalmente por ningún nivel de gobierno.

Las regiones congestionadas son producto del crecimiento desbalanceado.

Su desarrollo comienza de manera espontánea como resultado de
circunstancias favorables como una ubicación privilegiada con respecto a
las principales rutas de transporte o de materias primas. Además, la
inversión privada incrementa la necesidad de más y mejor Infraestructura
(vivienda. transporte. agua. luz. electricidad. etc.)
Hirschman encuentra que después de algún tiempo los requerimientos de
inversión pública disminuirán en relación a la inversión privada. Además
menciona que las ganancias generadas por la inversión hecha anterionnente
se pueden usar para financiar una mayor proporción de la inversión pública.
dejando mayor libertad al gobierno central para utilizar recursos en otras
regiones y que, en el largo plazo, las diferencias regionales puedan
desaparecer.

2.4 El modelo de Bansen

El siguiente análisis trata los diversos argumentos que critican a Hirschman
de una manera comprensiva. Este análisis no adopta el punto de vista de
algún tipo de región en particular: por el contrario. sugiere la forma en la
cual deben ser distribuidos los recursos del gobierno central entre las
regiones para maximizar el producto social de largo plazo desde un punto
de vista nacional.

Se debe enfatizar que la función importante del producto social neto no es
linealmente homogénea. Por ejemplo, Hansen (1965a) menciona que puede
tener la fonna

Los argumentos que cuestionan el pensamiento de Hirschman son:
l) Ignora los efectos de la inversión pública realizada por estados y
mumc1p1os. Aún cuando el gobierno federal quiera favorecer a las

regiones rezagadas.•se duda que la inversión pública de todos los niveles
de gobierno tenga el objetivo primordial de eliminar diferencias en
ingreso, o en oportunidades de empleo e inversión, entre las regiones.

Donde:
Y = Producto social neto total
D = Inversión en DPA
P = Inversión en capital público
0, "'· ~. p, ex y y son constantes mayores a cero

�48

SiJtema defunciones de demanda completo en el AMM 49

Ensayos

El segundo ténnino da los efectos de econonúas externas de agl~~e~ación Y
de tas desecononúas externas de congestión. Durante las fases m1c1ales del
crecimiento de la región, las econonúas externas producen rendimientos
crecientes a escala. Sin embargo, con el paso del tiempo los efectos de las
desecononúas a escala se hacen donúnantes y el último ténnino se vuelve
negativo, por lo que Y se incrementa menos que proporcionalmente con los
insumos D y P.
Gráfica t. Crecimiento desbalanceado de la inversión pública (P)
y privada (D)

P no traen consigo decrementos significativos de D. Por otra parte, a la
i7.quierda, Y¡ se vuelve vertical ya que cualquier inversión privada requiere
un nivel minimo de inversión pública. Aquí se supone que D puede variar
de manera continua, mientras que P se ofrece en fonna discreta (como los
puntos A, B o C), por lo que no es posible moverse de m hacia n (o de n
hacia o) mediante el proceso de crecimiento balanceado directo y continuo
deDyP.

2.4.1 Desarrollo en regiones congestionadas

En la fase inicial de crecimiento, una región que ahora está congestionada
antes estuvo, por ejemplo, en m. Las condiciones favorables para que se
diera la inversión privada condujeron a un movimiento gradual de m a m·.
Después de esto, se dio una demanda mayor de inversión pública, la cual
indujo un salto discontinuo y rezagado de P (un movimiento a n) como se
implica en el argumento de Hirschman expuesto en el trabajo de Hansen
(1965a). En la medida que el crecimiento de la región continúe, hay un
brinco relativo en la composición de P: la proporción de E (los huecos de las
líneas discontinuas que unen los puntos m· y n, o n,, y o) declina en
relación a la de S (las partes sólidas de estas líneas discontinuas).

D

A

B

e

p

El argwnento general se resume al hacer referencia a la Gráfica 1. en
donde. como se puede mostrar. a lo largo de cualquier curva de isoproducto
Y¡,

AY= fsAS + fEAE + foAD = O,

Donde:
fj = La derivada de Y con respecto aj, para j = S, E y D
S = Inversión en SOC
E = Inversión en EOC

E +S=P
Con esto. el costo en términos de D de producir Y¡ se incrementa si hay
menos P que ayude. A la derecha de la gráfica, incrementos abundantes en

Suponiendo que Yo es el nivel de producto al cual momentáneamente hay
rendimientos constantes a escala, no existe nada que detenga este proceso
cuando Y¡ es mayor a Yo. Sin medidas de políticas públicas, el crecimiento
continuará indefinidamente porque las deseconomías externas en cuestión
no son costos que intemalizan los productores privados.

Las fonnas que hay para prevenir que las regiones congestionadas se vayan
más allá del nivel óptimo de crecimiento son a través de controles, directos
e indirectos, a la expansión de las DPA dentro de tales regiones, el cobro
real de los servicios públicos, así como el fomento al crecimiento económico
en regiones alternas. En algunos países. los incentivos para evitar la
conglomeración han fallado. Sin embargo, una de las fonnas que podría
resultar es que el gobierno induzca el desarrollo de otros centros industriales
a través de una intervención directa en la construcción de las instalaciones
para fábricas o descentralizando sus agencias o departamentos; es decir. por
medio de mayor inversión en EOC en esas áreas.

�50

Sistema di' funciones d,i demanda completo en el AMM 5 l

1!'11.myos

2.4.2 Desarrollo en regiones intermedias
En las regiones intennedias. es decir donde se dan situaciones como
electricidad barata. una situación favorable de rutas de transporte. existencia
de fuer1.a laboral abundante y fácil de especializarse. o proximidad a las
materias primas. es ra1.0nable suponer que el crecimiento desbalanceado se
dará por un exceso de capacidad del EOC. significando esto que el gobierno
fomenta el progreso. En términos de la Gráfica l, el proceso de desarrollo
comienza con un incremento discontinuo de E (de man'), seguida por una
expansión gradual de D. la cual, obviamente, es inducida. Como resultado.
la economía de la región se mueve den· a n. En este caso la función de
producción es de la fonna :

porque los efectos externos netos se introducen por P. La inversión pública
puede continuar fomentando a D aunque E alcance su capacidad óptima.
puesto que en las regiones donde han habido grandes inversiones en EOC se
tiende a gastar altas sumas en SOC. aun si la demanda de EOC disminuye.

2.4.3 Evolución en regiones rezagadas
El intento de inducir el crecimiento económico en regiones rezagadas a
través de un exceso de capacidad de EOC no es racional, desde el punto de
vista económico, en la medida que existan alternativas más favorables en las
regiones intennedias. Además. se debe tomar en cuenta la emigración de
población de las regiones rezagadas mientras exista diferencial en los
ingresos de las regiones.

que pudiera ser en el caso de las naciones menos desarrolladas. Además de
la inversión en capital humano, es necesario expandir las instalaciones del
EOC y fomentar el ahorro regional para encontrar oportunidades de
inversión local. Por su parte, el gobierno también puede fomentar el
crecimiento al transferir algunas de sus agencias de regiones congestionadas
hacia regiones rezagadas.

2.5 Síntesis de la tesis de Hansen
El cuadro 3 contiene un resumen sistemático del pensamiento de Hansen
(1965a). Inicialmente. la inversión en EOC es inducida por la expansión de
las DPA, que son función de los costos e ingresos internos de las empresas
privadas. Desde el punto de vista social, las inversiones pública y privada
están concentradas en áreas congestionadas y esto deprime las demás
regiones. En las fases II y IIL la política pública impone restricciones en la
expansión adicional de las regiones congestionadas. El papel pasivo de la
inversión pública en la fase I se reemplaza en la fase II por proyectos que
tratan de fomentar DPA en regiones intermedias y rezagadas. En la fase
lll, el EOC y las DPA inducidas alcanzan un punto en las regiones
intennedias donde los gustos y las necesidades cambiantes incentivan la
expansión del SOC. En la medida que estas regiones se aproximan al nivel
de concentración óptima, el enfoque de la política pública es de crecimiento
balanceado en las regiones rezagadas. cuyas poblaciones han sido
preparadas por el desarrollo de oportunidades debidas a la inversión en
SOC de la fase II.

Cuadro 3. Crecimiento regional bajo condiciones de inversión pública
inducida (fase 1) y excesos de capacidad de capital público de fomento
fases II
Fase

Las necesidades de SOC en las regiones rezagadas son relativamente altas }
el equipo de SOC es el menos desarrollado de todas las regiones. Con base
en lo anterior, las consideraciones de productividad marginal favorecerían a
concentrarse en SOC en estas regiones. en lugar de otras regiones con
equipo relativamente bueno. El gasto público debe ayudar para que la
población se adapte a empleos en actividades que tengan futuro dentro de la
región.
La disponibilidad de SOC por sí sola no inducirá al crecimiento en las
regiones rezagadas. yá que por ejemplo las personas beneficiadas por el
SOC podrían emigrar en ausencia de políticas suplementarias. En este
punto. la doctrina del crecimiento balanceado parece ser más realista que lo

Tipo de re&amp;tón

Congestionada
lntennedia
Rezagada

11

Congestionada
lntennedia
Rezagada

llI

Congestionada
Intermedia

Naturaleza de la adividad de Inversión
ábllca rtvau
Capital público y DPA sobre expandidos.
EOC deficiente.
SOC deficiente.

Controles públicoo en la expan~ión de la.~ DPA y su
cons.icuente OC.
Exceso de .:apacidad de EOC.
Exceso de capacidad de SOC.

Controles públicos en la expansión de DPA y su
consecuente OC.
El EOC y las DPA se aproximan a sus niveles óptimos: s.i
comienza a estimular la expansión del SOC.
Crecimiento balanceado de SOC, EOC DPA

�52

En.tayos

Sistema de funciones de demanda completo en el AJvfM 53

3.1 Metodología para llevar a cabo la estimación
El equilibrio interregional se logra cuando el producto marginal social
(PMgS) asociado con un gasto dado es el mismo para todos los tipos de
inversión (OPA, SOC o EOC) y para todas las regiones.

Como se ha mencionado anteriormente, el objetivo principal de este trabajo
es verificar la tesis de Hansen para el caso de México. Dadas las
características del modelo empleado y la metodología utilizada por Looney
Y Frederiksen (1981) en la aplicación para 1970, se pretende verificar lo
propuesto por Hansen ( 1965a) para los años de 1980 y 1990, con variables
o~t~nidas, principalmente, en los Censos Generales . de Población y
.V1v1endas de esos 1nismos años. El análisis efectuado a continuación es a
nivel estatal y estima el impacto del capital público sobre el producto de
cada entidad, donde las entidades están regionalizadas de acuerdo a Hansen
por medio de variables sociales y económicas.

3. Estimación empírica de la tesis de Hansen al caso de
México
Hansen (1965a) sugiere que el tipo de inversión apropiada que deben
realizar los gobiernos centrales depende de las características económicas de
las regiones que la reciban, así como de la fase en que se encuentre. Como
se vio en el capítulo anterior, él define tres tipos de regiones con tres fases
de desarrollo cada una:
Regiones Congestionadas: En la fase 1, tienen mucho capital social y
económico y su correspondiente inversión privada. En las fases 2 y 3. se
imponen controles a la expansión adicional de actividades económicas en la
región y el gobierno fomenta la descentralización de éstas hacia regiones
intermedias o rezagadas.
Regiones Intermedias: En la fase l. estas regiones son deficientes en capital
económico. puesto que el crecimiento desequilibrado se genera a través de
inversión privada que requiere de capital público. principalmente
económico. para trabajar de forma eficiente. Por lo tanto se espera un efecto
positivo del capital económico durante esta fase. En la fase 2, se logra un
exceso de capacidad del capital económico, por lo que la participación del
capital social dentro de la inversión pública es cada vez mayor. En la fase
3. una vez obtenidos los niveles óptimos de capital económico y actividades
directamente productivas. se fomenta la expansión del capital social.
Regwnes Rezagadas: En la fase 1, existe deficiencia en capital social,
puesto que su planta productiva es la menos equipada y la productividad
marginal del capital social sería mayor que en otras regiones. En la fase 2,
habrían condiciones de exceso de capacidad en el capital social. por lo que a
la gente se le tendría que capacitar para realizar trabajos que estén acordes a
las actiYldades econónucas de la región. En la fase 3. Hansen sugiere una
política de crecimiento balanceado. diseñado principalmente para frenar la
gran migración de personas que se beneficiaron del capital social inicial.

3.2 Análisis para 1980
3.2.1 Agrupación de las entidades
Como primer punto de la investigación, se llevó a cabo la regionalización
d_el ~aís y para ello se emplearon variables de tipo social y económico,
siguiendo la metodología de Looney y Frederiksen. Al utilizar este tipo de
variables, a través de un análisis de agrupación4, se obtiene una
clasificación basada solamente en cuestiones estadísticas; mientras que
cualquier agrupación con variables como el PIB o porcentaje de población
económicamente activa. que se dedica al sector primario, podría ser más
cuestionable.
Las variables incluidas en el análisis de agrupación fueron tomadas del X
Ce~so General de Población y Vivienda aplicado en el país en 1980. Las
vanables que determinaron la regionalización del país son:
a) El porcentaje de población urbana que vivía en la entidad;
b) el porcentaje de habitantes que consumieron leche regularmente;
e) el porcentaje de población mayor de 12 años con post-primaria;
d) el porcentaje de población ocupada que labora en el sector terciario;
4

El análisis de agrupación es un procedimiento estadístico que identifica grupos homogéneos o
a~paciones de casos basados en los valores de un detenninado grupo de variables. El estudio se
hizo a través del análisis de agrupación jerárquico con el método Ward, el cual calcula las medias
de c~da grupo y para ca.da caso detennina el cuadrado de la distancia Euclidiana con respecto a la
media del grupo. Después se suman todas las distancias de los casos. En cada paso, los dos grupos
que s~ unen son los que tienen el incremento más pequeño de la suma general de los cuadrados de
las d1~~c1as dentro cada grupo. El cuadrado de la di~1ancia Euclidiana es la suma de las
d1ferenc1a~ al cuadrado de todas las variables.

�54

Ensayos

Sistema defunciones de demanda completo en el AMM 55

e) índice de población ocupada que gana menos de dos salarios mínimos,
donde 100 es el promedio nacional.

Gráfica 2. Dendograma del análisis de agrupación de 19806
Oistanc111 entre

Las variables incluidas trataron de ser semejantes a las que Looney y
Frederiksen utilizaron para su estudio de 1970. Los resultados de este
análisis, como se observa en el cuadro 4, indican que en 1980 había tres
entidades catalogadas como congestionadas. nueve intennedias y veinte
rezagadas. La agrupación es la siguiente:

Grup❖~

la ':'SCdldl

Estado
m.1choacán

ve rac ruz

: acarecas
que rf:taro
s an luis potosi
pueb la
t lciXCclld

c&amp;rJ)eche

yucarcUJ.

Cuadro 4. A2ruoación de las entidades en 1980
Conaestlonada
Baja California
Distrito Federal
Nuevo León

Intermedia
Aguascalientes
Baja California Sur
Coahuila
Colima
Chihuahua
Jalisco
México
Sonora
Tamaulipas

morelos
durango

Re:zal!ada
t
Campeche
Puebla
Querétaro
Chiapa.t
Durango
Quintana Roo
San Luis Potosi
üuanajuato
(iuerrer o
Sinaloa
Tabasco
Hidalgo
Tlaxcala
Michoacán
Veracruz
Morelos
Yucatán
Nayarit
Zacateca.s
Oaxaca

guana Juato

nayan t
sina loa
qui ntana roo
ch upas
04Xd1Cél

hi dalgo
t abc1sco

gue rrero
coahu1 la

mé&gt;&lt;ico
chihuahua

J,llisco
aguas-cal i e ntes

c . sur
sonora
b.

t.aul1pas

Este mismo análisis de agrupación jerárquico produce un dendograma5
(gráfica 2), el cual muestra los grupos de entidades. así como la forma en
que se van agrupando. Con el dendograma del análisis para 1980 se aprecia
una clara distinción aún dentro de las entidades catalogadas como
rezagadas, ya que por un lado están Chiapas, Guerrero. Hidalgo, Oaxaca y
Tabasco y el otro grupo lo conforman las 15 restantes. El hecho de que
exista una clara diferencia estadística entre los diversos estados
considerados como rezagados hace suponer que estas dos agrupaciones, de
acuerdo a la tesis de Hansen, se encuentren en diferentes fases del desarrollo
económico.

col ima
ba )a c,d1forn1a
nueve. leon
dutrtto fede ral

La existencia de dos fases de desarrollo en las entidades rezagadas se

corrobora al realizar un análisis discriminante7 con tres y cuatro grupos, en
donde la variable dependiente es la clasificación obtenida por el análisis de
agrupación y las variables explicativas son las que se utilizaron para ese
mismo análisis. Al hacer el análisis discriminante con tres grupos; es decir.
los veinte estados rezagados juntos, se observa que en dos entidades. Baja
California y Morelos, la probabilidad de agruparse en otra región distinta a
la que genera el análisis de agrupación es significativa. En contraste. al
separarlos en cuatro grupos, el análisis discriminante no da indicios de
cambios en la agrupación propuesta; además la prueba estadística X
cuadrada es mayor que la obtenida en el análisis para tres grupos (83.552
vs. 49.561), significando que las variables explican en mayor proporción la
agrupación en cuatro grupos que en tres. Todos los resultados del análisis

5 El dendograma es la representación visual de los pasos en una solución de agmpación jerárquica
que muestra los gmpos combinados y los valores de los coeficientes de la distancia a cada paso. Las
líneas verticales conectadas significan los casos agrupados. El deodograma no grafica las distancias
reales, sino que las reescala en números entre Oy 25. Este preserva las distancia entre los pasos.

6

Para una mayor comprensión del Dendograma considere que entre mayor s~a d tamaño de las
líneas horizontales, la probabilidad de agmparse juntos es menor.

~ El análisis discriminante realiza un análisis lineal que determina las mejores combinaciones
lmeales de un gmpo de variables para predecir una variable dependiente categórica.

�56

SiJtema defimcioneJ de demanda completo en el AMM 57

EnsayoJ

discriminante para 1980 se encuentran en el Anexo l de Arteaga García
(1995).
Esta agrupación obtenida para 1980 es muy ~rde ª. la q~e Looney Y
Frederilcsen (1981) obtuvieron para 1970. Las diferencias existentes entre
ambas agrupaciones son que para 1980:

evidenciar diferencias tanto en el intercepto como en la pendiente. Para
tomar en cuenta estas evidencias, se affaden tres variables dummy para el
intercepto y otras tantas para la pendiente. El modelo utilizado en esta
investigación es el que a continuación se presenta:

1) Baja California y Nuevo León se catalogan como congestionadas,

mientras que en 1970 eran intermedias.
2) Colima se clasifica como intermedia (en 1970, como rezagada).
3) Sinaloa es ubicada dentro de las entidades rezagadas (antes intermedia).
4) Existe clara evidencia de que el grupo formado por Chiap~, Guerr~r,o,

Hidalgo, Oaxaca y Tabasco se ubica aún en la fase l del tipo de reg1on
rezagada de la clasificación de Hansen (1965a), mientras que las otras
15 entidades rezagadas se encuentran en la fase 2.

3. 2.2 Análisis ecooométrico del impacto de la inversión
pública

Dada la clasificación por regiones y fases hechas de las entidades, en esta
sección se efectúa el análisis econométrico para verificar la tesis de Hansen
con respecto al efecto que tienen tanto el Capital público económico como
el social. sobre el desarrollo de cada entidad.
El modelo empleado aquí tiene la misma jusúficación que el de Looney Y
Frederilcsen ( 1981 ); es decir, es una función de producción que depende de
los insumos trabajo, capital privado y capital público, donde el capital
público es la medida de Infraestructura. La principal diferencia.entre los
modelos es que el utilizado en esta investigación conjunta a las tremta Ydos
entidades al momento de correr la regresión, agrupándolas en las regiones
correspondientes a través de variables dummy. El objetivo de apl!~~ esta
metodologia es que se incluyen más observaciones en el análisis de
regresión.
De acuerdo al análisis de agrupación efectuado para 1980, las entidades del
país se dividen en tres tipos de regiones. pero en una de ellas, la rezagada,
existe evidencia de que hay entidades en dos diferentes fases de desarrollo
económico, teniendo. por lo tanto. entidades en cuatro grupos distintos. El
modelo aquí empleado utiliza variables dummy que tienen el propósito de

Donde:
PIB¡

Producto Interno Bruto por entidad (en miles de nuevos pesos
NS).
PEA¡
Población Económicamente Activa por entidad.
AHORRO¡ Recursos captados a través de la Banca Comercial (en miles de
NS).
INFRAi
Medida de Infraestructura.
FASE!¡
Variable dummy donde 1 = entidades rezagadas situadas en la
fase l .
FASE2i
Variable dummy donde 1 = entidades rezagadas situadas en la
fase 2.
INTERi
Variable dummy donde 1 = entidades intermedias.
ECOli
Variable FASEI multiplicada por variable INFRA.
ECO2i
Variable FASE2 multiplicada por variable INFRA.
ECOii
Variable INTER multiplicada por variable INFRA.

Las medidas de Infraestructura empleadas en esta investigación para el año
de 1980 son:
Capital público económico:
a) Kilómetros de carreteras principales, según clasificación de la
Secretaria de Comunicaciones y Transportes (ROADS);
b) gigavatios per capita generados en la entidad (POWER);
c) lineas telefónicas existentes (PHONE).

�58

Sistema de.funciones de derrumda completo en el AMM 59

Hnsayos

Capital público social:
d) El personal médico promedio por unidad médica perteneciente
al Sistema Nacional de Salud (DOCTOR);
e) alumnos por maestro en instituciones de enseñanza básica
(PRIMARIA);
f) concentración de bibliotecas; es decir, el número de bibliotecas

existentes en la entidad dividido por la extensión territorial de
la misma (LIBRARY).
Al no haber una medida explícita del acervo de capital privado, los recursos
captados a través de la Banca Comercial dan una aproximación del acervo
total del capital privado. Con los parámetros y 1 , y2 , Y y3 se miden las
diferencias en el intercepto para las distintas regiones del país
(congestionadas, intermedias y rezagadas fase l y fase 2). Por otra parte,
los estimadores 6 1 , 6 2 , y 63 miden las diferencias en la pendiente de la
medida de Infraestructura según esté catalogada la entidad.
De acuerdo a la tesis de Hansen, las hipótesis que se establecen en el

modelo son:
1) Cualquier tipo de Infraestructura tiene un impacto pequeño o nulo en las
entidades congestionadas.

problema es corregido, esto es. se obtienen estimadores consistentes, a
través de la metodología de White (Pesaran, 1991). Los resultados se
presentan en los cuadros 6, 7, 8 y 9, para las regiones rezagadas fase 1,
rezagadas fase 2, intermedias y congestionadas, respectivamente. Cabe
señalar que en los cuadros aparecen, por separado, los coeficientes de la
medida de Infraestructura y de la variable dummy que mide la pendiente y
éstos sólo pueden ser sumados si ambos coeficientes son significativos, lo
cual se puede observar por el valor dado entre paréntesis, ya que es el valor
"t" estadístico.

Cuadro 6. Resultados de la regresión del impacto de la infraestructura
sobre el Pm en las entidades reza2adas de México, fase 1: 1980
R.

lnfrMStrvctllra Ecortóm1ca
ROADS
494351.9

POWER
PHONE

518685 5
424905

fASEI

PEA

-3723TI

O 18
113.28).
0.16
(6 29).
010
(2 37f

-507517
55164

lnfraestrvctura Social
DOCTOR
l276TI. I

-334487

PRIMARJA

2620405

-1267884

LIBRAR Y

64172.2

-170382

0 16
/7 05\.
0 16
, ~ 67\.
O 17
(8 59)°

2) La Infraestructura económica debe tener un efecto positivo en el Producto
Interno Bruto de las entidades intermedias, si se ubican en la fase 1.
3) El efecto positivo de la Infraestructura social debe darse principalmente
en las entidades rezagadas que se encuentran en la fase 1 del desarrollo,
o en las intermedias que estén en la fase 2.
4) La inversión en Infraestructura social dentro de los estados intermedios
se espera que produzca un efecto pequeño o nulo en el PIB, si están en la
fase l.

5) El impacto en el PIB de los estados rezagados ubicadas en la fase 2 dado
por la Infraestructura social se espera que sea pequeño o nulo, mientras
que la inversión en capital económico tiene efectos positivos.
Al modelo presentado en esta sección se aplicó el método de mínimos
cuadrados y así se hizo para las seis medidas de Infraestructura. Cabe
mencionar que para 1980, el modelo tiene problemas de hcteroscedasticidad
debido a la forma en que se desagrega el PIB por estados. ya que se basa.
principalmente, en los recursos captados por la banca comercial. El

AHORRO

INFRA

ECOI

R~

13042

-294.7249
/4.29\.
-2 56E+08
(1.68)
1 3396
(3 oo)•

212 49
(3 01 ¡•
2 47E+08

99

-3 33
(1 41 )

98

-9998 2
(0.56)
-6650.2
/0.76)
994473 6

134439.1
(3.66).

.98

31 5373
(2.65)+
l.03E+08
(3.10)°

.98

(048\

13305
(0.17)
-1 2878
(J

8111

1.4204
/3.54).
1.2897
/4 35).
18706
(030)

(J.79)±

.97

(1 60)

98

± Significativo a un nivel de confianza del 90%
+ Significativo a un nivel de confianza del 95%
• Significativo a un nivel de confianza del 99%
Notas: a) Los estados catalogados como rezagados f~ 1 son Chiapas, Guerrero, Hidalgo. Oaxaca
y Tabasco.
b) Los coeficientes de las variables INFRA y ECOI pueden sumarse sólo si ambos son
significativos.

Con los resultados del cuadro 6, se comprueba la tesis de Hansen para las
regiones rezagadas del país que, de acuerdo aJ análisis de agrupación
realizado en esta misma investigación, se encuentran en la fase l del
desarrollo económico. Como se expuso en la hipótesis tres de esta sección,
todas las medidas de capital público social resultaron significativas y
positivas para este grupo rezagado. Adicionalmente, se observa que los
efectos de la Infraestructura económica en estas entidades son ambiguos,
por lo que no se puede corroborar completamente lo que establece Hansen
acerca del declive o estancamiento de la actividad económica de este tipo de
regiones. En el caso del impacto negativo que tienen los kilómetros de
carreteras principales, esto sería como una especie de "elefantes blancos"
que no podrían ser aprovechados por la sociedad de la región y que además
imponen un costo social mayor a los beneficios que los mismos producen.

�60

Ensayos

Sistema de funciones de demanda completo en el AMM 61

Cuadro 8. Impacto de la infraestructura en el ingreso de las entidades
catalo adu como intermedias en México: 1980

Cuadro 7. Análisis de la relación entre la infraestructura y el PIB
en las entidades
adu de México fue 2: 1989

'
JnfrautT11ctura Económica

JASJC2

PI.A

AHORRO

IN1'RA

EC02

.18604
13.28 •
.16870
6.29 •
.10805
(2.37)+

13042
0.48
.13305
0.17
-1.2878

-294.7249
4.29 •
-2.56E+08
1.68
1.3396
(3.00)*

266.1005
3.74 •
2.55E+08
1.67
-.47262
(1.06)

.16088
1.05 •
.16506
5.6 •
.17863
(8.59)*

1.4204
3.54.
1.2897
4.35 •
.18706
(0.30)

-9998.2
0.56
-6650.2
0.76
994473.6

632.2935
0.03
13406
0.14
-8061607

ROADS

494351.9

-482767.3

POWER

518685.5

:533729_5

PHONE

42490.5

-41099.9

lnfreustT11ctura Social
DOCTOR
127672.1

-127448.6

PRIMARIA

262040 5

-76135.6

LIBRAR Y

64172.2

-74951.0

1.81

R

•

INTIR

PEA

AHORRO

IN1'RA

ECOI

JnfrautnJctura Económica
ROADS
494351.9

-487401.0

POWER

518685.5

-494865.8

PHONE

42490.5

-44298.6

.18604
13.28 •
.16870
6.29 •
.10805
(2.37t

.13042
0.48
.13305
0.1
-1.2878
1.81

-294.7249
4.29 •
-2.56E+o8
1.68
1.3396
(3.00)°

299.1104
4.05 •
2.58E+08
1.67
-13629
(O. 75)

.16088
7.05 •
.16506

1.4204
3.54 •
1.2897
4.35 •
.18706
(0.30)

-9998.2
0.56
-6650.2
0.76
994473.6
1.79

219.6960
0.01
10470.3
0.98
-895651.0
(0.23)

99

97
98

l'!fraestn,ctura Social
DOCTOR
127672.1

-80514.4

PRIMARlA

-412573.8

.98
262040.5

98

5.6 •

LIBRAR Y
.98

1.19

± Significativo a un nivel de confianza del 90%
+ Significativo a un nivel de confianza del 9S%
• Significativo a un nivel de contia111.a del 99%
.
Notas: a) Los estados que se incluyen en esta agrupación son Campeche, Durango, G~Jua~,
Michoacán, Morelos, Nayarit, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Lms Potosi,
Sinaloa, Tlaxcala, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.
_
b) Los coeficientes de las variables INFRA y ECO2 pueden sumarse sólo s1 ambos son
significativos.

La fase 2 de las entidades rezagadas es, a grandes rasgos, una etapa de
transición, aquí se comienzan a dar condiciones para el establecimiento de
actividades económicas más productivas, por lo que se comienza a
demandar mayor capital público económico y al mismo tiempo, el gobierno
se interesa en capacitar a los pobladores de estas entidades en las
actividades que como entidad pueden ser competitivos. La interpretación
de los resultados asentados en el cuadro 7 confirman la posición de "etapa
de transición" de esta fase 2 de las entidades rezagadas. Por el lado de la
Infraestructura económica, los efectos de las carreteras son menos negativos
que en la fase l, mientras que las líneas telefónicas incrementan el ingreso
de las entidades. Por otra parte, el capital público social pierde
importancia, ya que, estadísticamente, no influye en las variaciones del
producto regional, incluso la variable LIBRARY tiene efectos negativos.

64172.2

-47310.2

.17863
(859)*

R
99

.97
98

.98
98
.98

± Significativo a un nivel de confianza del 90o/,
+ Significativo a un nivel de confianza del 9S%

• Significativo a un nivel de confianza del 99%
Notas: a) Las entidades clasificadas como intermedias en este año son Aguascalientes, Baja
California Sur, Coahuila, Colima, Chihuahua, Jalisco, México, Sonora y Tamaulipas.
b) Los coeficientes de las variables INFRA y ECO! pueden sumarse sólo si ambos son
significativos.

Hansen ( 1965a) menciona que las entidades catalogadas como intermedias
se encuentran en condiciones favorables para el "despegue económico".
Prueba de lo anterior son los resultados del cuadro 8, en él se observa que el
capitaJ económico, salvo la generación de electricidad, induce a una mayor
actividad económica que trae por consecuencia un mayor nivel de ingreso
para estas regiones. Caso contrario es el resultado que. produce la
Infraestructura social, puesto que sólo la variable LIBRARY incrementa el
PIB, aunque en menor medida que en las regiones rezagadas, mientras que
las demás variables tienen efectos estadísticamente no significativos. Es
necesario mencionar que conforme se vayan desarrollando las entidades
intermedias. el gobierno debe darle mayor ponderación a la calidad de la
Infraestructura social.

�62

Ensayos

Sistema de funciones de demanda completo en el AAfM 63

Cuadro 9. Resultados del impacto de la inversión pública sobre el nivel
deI Pffl de 1as ent1•dades con2est1ona
. das de M'e11co:
. 1980

ª•

Infraestructura Económica
ROADS
494351.9

POWER

PHONE

518685.5
42490 5

Infraestructura Social
127672. 1

DOCTOR

PRIMARIA

262040.5

LIBRAR Y

641722

PEA

AHORRO

INFRA

R"

18604
(13.28)*
.16870
(6.29).
10805
(2.37t

13042
(O 48)
.13305

-294.7249
(4.29).
-2.56E+08
(1.68)
1.3396
(3.00)*

99105

-99982
(0.56)
-ó650.2
(O 76)
994473.6

.'98453

3.3 Análisis para 1990
3.3.1 Agrupación de las entidades

16088
&lt;7.05/
16506
(5 67).
17863
(8.59)*

(0 17)

-1.2878
&lt;1.81)±
1.4204
(3.54)*

1.2897
(4 35)*
18706
(0.30)

Para efectuar la regionalización de las entidades para el año de 1990 se
utilizó la misma metodología que para 1980; es decir, un análisis de
agrupación jerárquico. Las variables incluidas en este análisis de
agrupación fueron tomadas del XI Censo General de Población y Vivienda
aplicado en el país en 1990 y son:

97300
98510

.98341
98542

( J.79)±

± Significativo a un nivel de confianza del 90%
+ Significativo a un nivel de confianza del 95%
• Significativo a un nivel de confianza del 99%
Nota: Las entidades congestionadas son Baja California , Distrito Federal y Nuevo León.

Las regiones congestionadas. según Hansen (1965a), ya han alcanzado el
nivel óptimo de desarrollo, incluso en algunos casos lo han rebasado. Para
el caso de las tres entidades congestionadas existentes en México. en 1980,
se observa que los efectos son ambiguos pues de la Infraestructura
económica, los kilómetros de carreteras principales wsminuyen el ingreso
de estas regiones, la generación de electricidad per capita no causa efectos,
mientras que la inversión en líneas telefónicas lo incrementa. Por el lado
del Capital público social, sólo la medida relativa de bibliotecas tiene
efectos positivos. mientras que las demás variables no influyen ni positiva,
ni negativamente en el PIB de estas tres entidades.
En síntesis, los efectos de la Infraestructura en el desarrollo regional del
país son, en gran medida, acordes al planteamiento de Hansen pues en los
estados rezagados· ubicados en la fase l es conveniente seguir acumulando
capital social. En los catalogados como rezagados fase 2, se comienzan a
dar condiciones para el desarrollo de actividades wrectamente productivas.
De igual manera, en los estados intermedios resulta más productivo dotar de
Infraestructura económica, mientras que en las entidades congestionadas. el
capital público tiende a perder importancia en el desarrollo.

a) El porcentaje de población urbana que vivía en la entidad;
b) el porcentaje de población mayor de 12 años considerada como inactiva;
c) el porcentaje de viviendas con energía eléctrica;
d) el porcentaje de viviendas con agua entubada;
e) el porcentaje de población mayor de 12 años con post-primaria;
f) el porcentaje de población ocupada labora~do en el sector terciario; y
g) el porcentaje de población ocupada que gana más de dos salarios
mínimos.
De estas variables socioeconómicas. cuatro son diferentes a las utilizadas en
el análisis de 1980. Por otra parte, como en el Censo de 1990 ya no se
~ncluyó la información referente al consumo de leche, ésta no pudo ser
mcluida en el análisis de agrupación; además, para ese año, los inwcadores
de las viviendas sí fueron significativos como variables determinantes de la
agrupación.
Debido a que en 1980 Baja California. Distrito Federal y Nuevo León ya
habían alcanzado el nivel de regiones congestionadas, al momento de
realizar el análisis de agrupación para 1990 no se incluyeron, esto es, se
catalogaron como entidades con alto nivel de desarrollo. Los resultados de
la agrupación (cuadro 10) inwcan que, para 1990, los estados de Morelos,
por su cercanía a la Ciudad de México y Quintana Roo, por su desarrollo
turístico, pasaron de catalogarse como entidades rezagadas a regiones
intennedias. Por otra parte, la crisis que afectó al país la década pasada
causó la emigración de población de entidades rezagadas a otras en busca
de un mejor nivel de vida, llevando consigo renwmientos de la inversión en
capital público. teniendo como consecuencia que tres entidades (San Luis
Potosí, Veracruz y Zacatecas). que en 1980 se ubicaron dentro de las
regiones rezagadas fase 2. en 1990 se clasifiquen como rezagadas fase ¡8.
8

De acuerdo al Consejo Nacional de Población, estas tres entidades incrementaron su nivel de
marginación entre 1980 y 1990, pero tanto en San Luis Potosí como en Veracruz el nivel de

�64

En.JaJ,'OS

Sistema de funciones de demanda completo en el AMM 65

Gráfica J. Dendograma del análisis de agrupación para 1990

Cuadro 1O• A~2111oac1'ón de 1as enti'dades para 1990
Coqesdouo

latenae61

Rnapla

r-1
Baja California
Dimito Federal
Nuevo León

Aguascalienks

Baja California Sur
Coahuila
Colima
Chihuahua
Jalisco
México
Morelos
Quintana Roo
Sonora

Chiapas
Guerrero
Hidalgo
Oaxaca
San Luis Potosí

Tabuco
Veracruz
~

Oistanc i4 ene rt! Grupos (.s e-sea la 1

fasel
Campeche

Durango
Guanajuato
Michoacán
Nayarit
Puebla
Querétaro
Sinaloa
Tlaxcala
Yucatán

Tamaulina•

Como se mencionó en la sección anterior, el análisis jerárquico produce un
dendograma (gráfica 3) que muestra cómo se conforman los grupos de
entidades. En él se visuafüa claramente la distancia entre los estados
rezagados fase 1 y el resto del país. Asimismo, aunque en menor grado, se
observa, por medio del tamafto de las líneas horizontales que unen ambos
grupos, la diferencia entre los estados rezagados fase 2 y las entidades
intermedias.
Al hacer el análisis discriminante donde la variable dependiente es la
clasificación obtenida por el análisis de agrupación para los 29 estados
incluidos, junto con la catalogación del Distrito Federal, Nuevo León y Baja
California como regiones congestionadas, y las variables explicativas son
las que se utilizaron para ese mismo análisis, no se encuentran elementos
para cambios en la agrupación propuesta; además, como se puede analizar
más detalladamente en el Anexo 2 de Arteaga-García (1995), las variables
del análisis discriminante explican un alto porcentaje de la agrupación (l2
= 94.328).

hacinamiento se redujo, mostrando así un indicador de emigración. En el caso de Zacatecu el nivel
de hacinamiento se mantuvo a un nivel similar al promedio de la República Mexicana.

l etttdo

Coa hUllo
Korelo.s
H, X1CO

Taaaulipa.s
ChihU4hWI
J•lb c o
ColiM
Sonora
Agu.s.scal i ent e~
B. c . Sur
Quint a na Roa
Ni,yari t
G~ naJuato

Nicboa cán
Dura nqo
Quer, t aro

Rezagado s P'a s e 2

Caapeche
Puebla
Yucatán

Tlaxcala
&lt;"h Jap.-1:,

oaxa ca
Hldo l q o
z,..,cdr e ca~
Veroc ruz
Guet I ero
T,,.ba~co

3. 3.2 Análisis econométrico del impacto de la

infraestructura

El modelo aplicado aqui es igual al descrito en la sección 3.2.2 y las
medidas de Infraestructura empleadas también son las mismas, con
excepción de la medida para carreteras. pues para 1990 se utilizan los
kilómetros de carreteras totales. La justificación de este cambio es que, a
diferencia de 1980, la economía mexicana, como un todo, estaba más
desarrollada, pues ya enfrentaba un proceso de apertura comercial, el cual
requería de mayor comunicación entre un mayor número de ciudades, por lo
que la medida de carreteras significativa debería ser el total de carreteras y
no sólo contemplar las carreteras que unen a los principales puntos
comerciales. políticos y sociales del país.
Igual que en la sección 3.2.2. se utilizó el método de mínimos cuadrados
ordinarios y se fue sustituyendo la medida de Infraestructura. Para este año,
al utilizar las medidas de Infraestructura de líneas telefónicas y la de
personal docente en escuelas primarias hubo problemas de
heteroscedasticidad. los cuales fueron corregidos, como en el análisis para
1980. por el método de White (Pesaran. 1991). Los resultados se presentan
en los cuadros 11. 12. 13 y 14 para las regiones rezagadas fase 1, rezagadas

�66

Ensayos

SiJtema de funciones de demanJa completo en el AMM 67

fase 2, intermedias y congestionadas, respectivamente.
Como los
coeficientes de la medida de ltúraestructura y de la variable dummy que
mide la pendiente se dan por separado, es necesario precisar que ambos
pueden ser sumados sólo si son significativos, lo cual se observa por el valor
dado entre paréntesis, que es el valor "t" estadístico.
Cuadro 11. Resultados de la regresión del impacto de la
infraestructura sobre el nivel del PIB en las entidades rezagadas
de México•• fase 1·1990
p,
Jnfraestructura Económica
AUTO
-635243 2

FASEl

PEA

AHORRO

INFRA

ECO!

7502544

13910

20011
(3 89)°

820W5
(1 67)

-94 9575

Cuadro 12. Análisi_s de la relación entre la infraestnactura y el PIB
en las re ones reza adas de México fue l: 1990

•

POWER

202596 7

-193693 5

PHONF.

-82042 O

103544 6

95¡t

97791
(6 74)°
- 17514
(O 67)

-5 18E•07
(1 44)
94513
(5 33)°

13264
0
(901)
14857
(6 21)'
11448
(5 98)°

1 7666
88)0
1 1193
(17'\4}0
4 5391
(3cm•

-22365 4
(1 69)
-370870
0
(11 09)
-4784982
/2 31\➔

14743
0
(9 97)
06737()
(1

-403442 J

PRIMARIA

1166402

-1566162

LIBRAR Y

17560 O

-66259 9

(4

(1 90)-'4 51E+07
(1 22)
• 46035

POWBR

AHORRO

INFRA

EC02

13910
(8.84)°

20011
(3 89)°

820595
(1 67)

-86 3416

244482.4

14743
(9.97)º

97791
(6 74).

-5.18E+o7
(1 44)

98176.2

067370
195

- 17514
(067)

.94513
(5.33)°

1 73
7 85E+07
1 74.,.
· 63309
(236t

13264
9.01 •
14857
6.21 •
11448
5.98 •

1 7666
4 88 •
11193
17.54 •
45391
309 •

-22365 4
169
-37087 O
11.09 •
-4784982
2.31 +

25080 6
1.6
24563 7
2.69 +
4603766
164

202596.7

R2

-82042 O

97

97
99

(2 03)!:
5014U 9
(2 37)-1
50122 8
(6 75)°
1 35E-107

PEA

FASEl

Jnfrautn,cturo Económica
AITTO
-635243 2 643808 9

PHONE
(8 84)°

Jnjraestructura Social
308471 O
DOCTOR

los resultados de los análisis para 1980 y 1990, se observa que los efectos
sobre el nivel de Producto son los mismos.

Jnfraestn,ctura Social
DOCTOR
308471 O
336290.8
PRIMARIA

LIBRARY
97
98
97

(301)•

± S1gn1fica1tvo a un ruvel de confianza del 90º •
+- Significativo a un nivel de confianza del 95"o
• Significativo a un nivel de confianza del 99%
Notas: a) Los estados catalogados como rezagados la.se I en 1990 son Chiapas. Ouerrero. Hidalgo,
Oaxaca, San Luis Potosí. Tabasco, Veracruz y Zacatecas.
b) Los coeficientes de las variables INFRA y ECO I pueden sumarse sólo si ambo~ son
significativos.

En el cuadro 11 se vuelve a demostrar la existencia de la tesis de Hansen
para las regiones rezagadas del país que se encuentran en la fase 1 del
desarrollo económico, en el aspecto del capital público social. Como se ha
mencionado anteriormente, en estas regiones el gobierno central debe
invertir principalmente en capital social, pues es la forma más importante
de incrementar el nivel de ingreso de estas entidades y se observa que. para
1990. las tres variables sociales incluidas en la investigación tuvieron
impacto positivo sobre el Producto Interno Bruto. Igualmente. se nota que
los resultados obtenidos para estas regiones muestran que los efectos de la
Infraestructura económica son ambiguos. pues se obtienen los mismos
signos en los impactos sobre el producto: esto es. los kilómetros de
carreteras influyen negativamente sobre el producto. la generación de
electri~idad no tiene efecto sobre el PIB. mientras que las lineas telefónicas
continúan aumentando el nivel de ingreso de estas entidades. Al comparar

1166402
175600

793733.7
-36900.9

R

97
97
99

97

98
97

± Significativo a un nivel de confianza del 90%
+ Significativo a un nivel de confianza del 9.5%
• Significativo a un nivel de confianza del 99%
Notas: a) Los estados que se incluyen en esta agrupación son Campeche. Durango. Guanajuato,
Micboacán, Nayarit, Puebla, Querétaro, Sinaloa, llaxcala y Yucatán.
b) Los coeficientes de las variables lNFRA y EC02 pueden sumarse sólo si ambos son
significativos.

Como se dijo en el análisis de la fase 2 de las entidades rezagadas de 1980,
ésta es Wla etapa de transición donde se dan condiciones más favorables
para el desarrollo de actividades directamente productivas que en las
entidades catalogadas dentro de la fase 1. En estas regiones, según la tesis
de Hansen, el capital social debe tener un excedente, por lo que los efectos
que éste produzca debieran ser nulos o pequeños. En el cuadro 12 se puede
observar la existencia de un exceso de capacidad de la Infraestructura
social, en 1990, pues los efectos de este tipo de capital público son, en el
mejor de los casos, nulos. Por otra parte, el capital público económico,
como precondición para el establecimiento de OPA, influye de manera
positiva en el PIB de estas entidades. La única excepción de lo anterior es
el indicador de carreteras, el cual afecta negativamente en el nivel de
ingreso, pero en menor proporción que en las entidades rezagadas de la fase
1. Al comparar los resultados obtenidos con los de 1980, se observa que
durante la década de los ochenta se generó mayor capacidad de
~ctura social, que incluso, de acuerdo a los resultados para 1990,
~cha capacidad creó un exceso de capacidad, pues en algunos casos el
impacto es negativo.

�68 En.sayos

Sistema de funciones de demanda completo en el AMM 69

Cuadro 13. Impacto de la infraestructura en el ingreso de las entidades
catal adas como intermedias en Mélico: 1990.

Cuadro 14. Resultados del efecto del capital público económico y social
. 1990
en 1u enti'dades conee:sfaonadas de Méuco:
PEA
R"
e.
AHORRO
IN1RA

.

INTER

PEA

AHORRO

IN1RA

ECOI

.13910
8.84 •
14743
9.9 •
067370

82.0595
1.6
-5.18E+07
1.44
.94513
(5.33).

.n2so1
1.56

97

J,froutn,ct,,ra Económica
AlTTO
-635243.2

5 08E◄ 07
1 42
. 17942
(1 04)

97

POWER

202596.7

99

PHONE

-82042.0

1.95

2.0011
3.89 •
.97791
6.74 •
·.17514
(0.67)

.067370
(1.95)±

.13264
9.01 •
.14857
6.21 •
11448
5.98 •

1.7666
4.88 •
1.1193
17,54 •
4.5391
3.09 •

.22365.4
1.69
-37087.0
11.09 •
4784982
2.31 +

36734 8
2.36 +
466579
4.71 •
7874160
2.53 +

97

DOCTOR

308471.0

.98

PRIMARIA

1166402

.91

LIBRARY

175600

.13264
(9.01).
.14857
(6.21)0
11448
(5.98).

R

J,ifrautn,ct,,ra Económica

AlJTO

-635243.2

6259000

POWER

202596.7

-167434.6

PHONE

.82042.Q

61844.8

Jr,frautrwctvra Social

DOCTOR

308471 O

-371469.8

PRIMARIA

1166402

-1435352

LIBRAR Y

17560.0

-23833.5

± Significativo a un nivel de confianza del 90%
+ Significativo a un nivel de confianza del 95%

• Significativo a un nivel de confianza del 99%
.
.
Notas: a) Las entidades clasificadas como intermedias en este año son Aguascahentes. BaJa
California Sur, Coahuila, Colima, Chihuahua, Jalisco, México. Morelos. Quintana Roo.
Sonora y Tamaulipas.
b) Los coeficientes de las variables INFRA y ECOI pueden sumarse sólo si ambos son
significativos.

Los resultados del cuadro 13 contrastan con los de las regiones intennedias
de l 980, pues para el año de 1990, los efectos de las inversiones en capital
público económico son nulos en el caso de las carreteras y de la generación
de electricidad. sólo el indicador de líneas telefónicas impacta
positivamente en el nivel de ingreso de estos estados y por el lado de la
Infraestructura social. todos los indicadores impactan positivamente en el
PIB de las entidades. En 1980, dos indicadores de capital social habían
tenido efectos nulos sobre el PIB. mientras que otros dos de capital
económico tuvieron efectos positivos. La interpretación a estos contrastes
es que. para el año de 1990. las regiones catalogadas como intennedias se
encuentran en la segunda fase del desarrollo económico, pues los efectos de
los indicadores de Infraestructura económica son nulos (en dos casos) y los
del capital social son positivos; esto es, llegó un punto en que el gobierno
dio mayor ponderación a la calidad de la Infraestructura social en las
regiones intermedias. pues así lo demandó la sociedad de estas regiones.
para el mejor funcionamiento de la economía.

.139IO
(8.84).
.14743
(9_97).

2.0011
(3.89)*
97791
(6.74)0
-17514
(0.67)

82.0595
(J.67)
.5 18E+07
(1 44)
94513
(5.33)°

1.7666
(4.88).

-22365 4
(1.69)
-37087.0
(J 1.09).
4784982

9m1

97425
99015

/11{,autn;ct,,ra Social

1.1193
(17.54).
45391
(3.09).

97815
.98137
97992

(2.31)+

± S1gruficat1vo a un ruvel de confianza del 90%

+ Significativo a un nivel de confianza del 95%
• Significativo a un nivel de confianza del 99%
Nota: Las entidades congestionadas son Baja California, Distrito Federal y Nuevo León.

El cuadro 14 describe a las regiones congestionadas típicas. de acuerdo a
Hansen ( 1965a), pues se demuestra que el capital público está sobre
expandido. El gasto social en estas entidades tiene efectos negativos en el
nivel de ingreso de los habitantes o, cuando mucho, no implica ningún
beneficio (como en el caso del número promedio de personal médico). Por
el lado de la Infraestructura económica, ni los kilómetros de carreteras. ni la
generación de electricidad influyen en el Producto Interno Bruto, sólo las
líneas telefónicas lo incrementan.
En resumen. para 1990. se vuelve a confirmar la tesis de Hansen, pues para
las entidades rezagadas ubicadas en la fase I es mejor invertir en
Infraestructura social. En los estados rezagados de la fase 2, el capital
social se encuentra sobre expandido. Las regiones intermedias se ubican en
la fase 2 de desarrollo. pues hay evidencia de un exceso de capital
económico, de acuerdo a los resultados obtenidos. Por último, Baja
California, el Distrito Federal y Nuevo León representan la típica región
congestionada donde se deben colocar restricciones a la expansión de la
actividad económica y de la inversión pública.

�70

Ensayos

4. Comentarios Finales

En esta investigación se analizó el impacto que ha tenido la Infraestructura,
tanto social como económica, en el país. Los resultados de la misma
indican que lo establecido por Hansen ( 1965a), en general, aún se a~lica al
caso de México. Es necesario mencionar que no todas las medidas de
Infraestructura que se utilizaron fueron estadísticamente significativas (aquí
se incluye a manera de ejemplo la generación de electricidad per capita).
Sin embargo, los resultados obtenidos con las otras variables sí sostienen lo
propuesto por Hansen, sobre todo en el ramo del capital público social, _Y el
hecho de que otras variables no hayan tenido significancia no contradicen
lo propuesto por él, sólo indican la necesidad de cautela con las
interpretaciones. Lo importante de la investigación es que las inversiones
en ciertos tipos de Infraestructura lograrán más y mejores dividendos
cuando se tome en cuenta qué clase de capital público va más acorde al
tipo de región en la cual se va a invertir.
Los resultados del análisis efectuado en este trabajo indican que en las
entidades re:zagadas ubicadas en la fase l se mejora el nivel de vida más
rápido al invertir en lrúraestmctura social. También se observa que los
estados rezagados de la fase 2 tienen un capital social que en gran medida
se encuentra sobre expandido. Otro hallazgo es que las regiones
intermedias han tenido un desarrollo gradual, pues en 1980. los resultados
las ubican en la fase 1, ya que los efectos del capital económico son
positivos, mientras que para 1990. hay indicios de exceso de este capital.
ubicando a los estados intermedios en la fase 2 de desarrollo. Por último. la
típica región congestionada está bien representada por Baja California. el
Distrito Federal y Nuevo León, pues los hechos indican que hay un exceso
de capacidad del capital público y es necesario colocar restricciones a la
expansión de la actividad económica y de la inversión pública.
Esta investigación tiene sus principios en la economía positiva: es decir,
sólo describe lo acontecido en materia de Infraestructura y su impacto en el
nivel de Producto Interno Bruto y no pretende dar juicios de valor a lo
reali:zado durante el periodo que abarca el estudio, pero en la medida en que
los funcionarios de gobierno, quienes deciden dónde y cuándo invertir en
Infraestructura. tengan por objetivo la reducción de las diferencias en el
nivel de ingreso de las regiones. tomarán en cuenta este tipo de
investigaciones.
Cabe aclarar que para este estudio, toda la información fue obtenida de
agencias centrales. por lo que en algunos casos pudiera ser que la
información no fuera completamente homogénea: por ejemplo, sólo se toma

Sistema de funciones de demanda completo en el AMM 71

en cuenta el número de bibliotecas, mas no su tamaño o número de libros en
existencia. o los kilómetros de carreteras principales. según los reporta cada
entidad, aunque la calidad de ellos sea diferente en cada estado. Sin
embargo, el problema de la obtención de datos homogéneos para el análisis
de la Infraestructura no es único de México; de hecho, en un estudio de la
Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico ( 1991) referente
a la Infraestructura Urbana, se menciona que la causa principal de la falta
de datos estandarizados es que la responsabilidad de la Infraestructura
corresponde a los niveles inferiores de gobierno, por lo que la información
no está centralizada. Este problema de datos homogéneos debe tratarse con
cuidado si se desea un trabajo más específico, pero en este caso. lo único
que se quiere resaltar es el impacto de la Infraestructura sobre el nivel de
Producto de las entidades.
El buen funcionamiento de la Infraestructura en México, y en todo el
mundo, es un reto para el futuro, pues en caso de no desarrollarse
adecuadamente, puede ser la principal barrera para el crecimiento en los
próximos años, por eso el énfasis de reali:zar las inversiones correctas en las
regiones adecuadas. En un estudio de Arturo Israel ( 1992) se menciona que
la Infraestructura no fue una gran barrera para el crecimiento en los
ochenta, particularmente en las economías estancadas o declinantes, pero lo
que sí se puede calificar como una crisis es que la Infraestructura. en sus
condiciones presentes, será una gran barrera para el crecimiento futuro.
cuando otras barreras han sido eliminadas.
Aunque no es el tema central de esta investigación. se cree conveniente
mencionar que en la mayoría de los sectores de la Infraestructura hay un
sesgo en favor de la nueva construcción a expensas del mantenimiento. y
aún a expensas de las operaciones eficientes. Por ejemplo, en carreteras.
ferrocarriles, puertos y energía eléctrica ha habido una consistencia
sorprendente en la creación de excesos de capacidad. Sin embargo, los
gobiernos deberían de dar mayor prioridad al mantenimiento que a la
expansión de estos servicios de Infraestructura, pues el deterioro de la
Infraestructura incrementa los costos para los usuarios y oferentes. hace a
los servicios poco confiables. causa congestión y generación privada de los
servicios a costos más elevados. y en casos extremos. colapsa las actividades
económicas y de otros tipos.
Otro tema relacionado con la Infraestructura que debe ser analil..ado
cuidadosamente es el de la participación privada, pues si solamente el
mercado determinara la inversión, entonces Infraestructura socialmente
importante nunca podría ser construida: alternativamente. los proyectos que
imponen grandes costos sociales podrían llevarse a cabo si sólo se reali:zara

�72

Ensayos

la factibilidad del mercado. Por lo anterior, no toda la Infraestructura debe
dejarse en manos del sector privado, de tal forma que el gobierno establezca
una dirección en el sentido del bienestar general y use su autoridad para
lograrlo. Un ejemplo de lo anterior es la privatii.ación de Teléfonos de
México, pues durante la década de los ochenta el gobierno federal enfrentó
una severa crisis financiera que mermó la mayoría de la inversión en
Infraestructura y, como se puede ver en los resultados de este trabajo, en
todas las regiones y en ambos a1k&gt;s, los efectos de las lineas telefónicas
sobre el nivel de ingreso de la población son positivos, por lo que se justifica
la participación del sector privado en este campo de la Infraestructura, pues
de lo contrario, los beneficios que produce este servicio se hubieran visto
disminuidos, o desaparecidos.

Siste11UJ de funciones de demanda completo en el AJvfM 73

Bibliografía
Arteaga-Garcia. Julio César (1995). Infraestructura y Desarrollo Regional:
Una Aplicación de la tesis de Hansen para el caso de México en los
años 1980 y 1990. Tesis de Licenciatura. Facultad de Economía,
U.A.N.L. Agosto.
Aschauer, David Alan. (1987). Is the public capital stock too low?.
Chicago FEO Letter 2. Federal Reserve Bank of Chicago. Chicago.
IL.
Aschauer. David Alan (1989). Is Public Expenditure Productive?. JournaJ
ofMonetary Economics 23: 177-200.
Diamond. D. y Spence. N. (1989). lnfrastructure and Industrial Costs in
British lndustry. HMSO for Department of Trade and lndustry,
London.
Eberts, R. (1985). The role of public investment in regional economic
development. Federal Reserve Bank of Cleveland. Cleveland, OH.
Eberts. R.
(1986). Estimating the contribution of urban public
imrastructure lo regional growth. Federal Reserve Bank of Cleveland.
Cleveland, OH.
Grieco. M. (1988). The impacl oftransport investment upon the inner city.
Transport Studies Unit. University of Oxford. Oxford.
Hall, P. y Hass-Klau, C. (1986). "Can rail save the city?", Revue U.1.T.P.
Vol: 35. No. 3.
Hansen, Niles (1965a). "Unbalanced Growth and Regional Development"
Western Economic Journal 4: 3-14.
Hansen. Niles (1965b). "The Structure and Determinants of Local Public
lnvestment Expenditures" Review of Economics and Statistics 47
(May): 150-62.
HuJten. Charles, y Schwab R. (1984). "Regional productivity growth in US
manufacturing, 1951-1978." American Economic Review Vol. 74 No.
l: 152-62.

�74 Ensayos
Instituto Nacional de Geografia, Estadística e Infonnática (1986). Resumen
General del X Censo General de Población y Vivienda de 1980.
México.
Instituto Nacional de Geografía. Estadística e lnfonnática (1991 ). Resumen
General del XI Censo General de Población y Vivienda de 1990.
México.

Ensayos - Volumen XV, núm. /, mayo de 1996 - pp. 75-96

Estimacion de un sistema completo de funciones de
demanda utilizando datos de ingreso y gasto familiar
delAMM
Pedro A. Villezca Becerra
lrma Martínez Jasso1

Instituto Nacional de Geografia. Estadística e lnfonnática (1994). Anuario
Estadístico de los Estados Unidos Mexicanos. 1994. México.

f!

Israel, Arturo. (1992). Issues for Infrastructure management in the 1990s.
World Bank Discussion Papers. No. 171 , Washington D. C.
Looney. R. y Frederiksen, P. (1981). "The regional impact of
Infrastructure investrnent in Mexico." Regional Studies Vol. 15 No.
4: 285-96.
Menéndez. Aurelio. ( 1993). Access to Basic lnfrastructure by the Urban
Poor. Economic Development lnstitute of thc World Bank: Report 28.
Washington, DC.
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. ( 1991 ).
Urban Infrastructure: Finance and Management. París.
Pesaran. M. Hashem y Bahram Pesaran. ( 1991) User Manual of
MICROFIT 3.0: An Interactive Econometric Software Package.
Oxford University Press.
Secretaria de Comunicaciones y Transportes. ( 1994). Oportunidades de
Inversión en Infraestructura Básica en México. México.
Sonnen, C. y Haney. M. (1985). The macroeconomic impact of
accelerated spending on municipal Infrastructure. Federation of
Canadian Municipalities (updated 1988), Ottawa.
Todaro, Michael P. (1989). Economic Development in the Third World.
4th. ed. New York: Longman.

presente trabajo estucia el comportamiento del consumo famiar bajo el enfoque de
sistemas completos de demanda. Medante el uso de datos de corte transversal de
ingreso Y gasto para famias del Area Metropoltana de Monterrey (AMM) se estiman
sistemas lnea/es de gasto extendido para detemwnar la ástribución marginal del gasto
tottM .de consumo, las propensiones margina/aes y mecias a consumir y las elasticidades
~ para las categorfas agregadas de gasto en almentos, gasto en vestuario, gasto en
vlvie~da y gasto en transporte y comunicaciones. Los resultados inácan propensiones
marr,nales a consumir de menos de $0.20, mientras que las propensiones medas a
consurrir sel/alan que la ástribución del gasto es de $0 38 para vivienda, $0.23 para
almentos, $0.21 para transporte y $0.16 para vestuario. En general, las elasticidades
precio resultaron menores a la unidad, siendo las más inelásticas las correspon&lt;lentes a
la vivienda.

Introducción
El objetivo general del análisis de demanda es la estimación de la estructura
de la demanda, es decir, identificar y cuantificar las relaciones estructurales
entre precios, ingreso y consumo. Usualmente, los análisis incluyen un
número limitado de bienes bajo el supuesto de que las variables omitidas
~ n un coeficiente cercano a cero. Sin embargo, normalmente en las
mterrelaciones entre pares de bienes estos coeficientes no son cero, o si lo
son, el efecto agregado de tres o más de ellos pudiera ser importante.
especialmente para ciertos tipos de análisis de políticas referentes al
bienestar del consumidor. por ejemplo.
. La teoría neoclásica del consumidor proporciona el marco teórico para la
mterpretación del análisis empírico de la demanda. A fin de que este tipo de
estudios económicos sea consistente con dicha teoría, la interdependencia de
la demanda para varios bienes debe ser considerada. Esto es así debido a
que el comportamiento del consumidor se modela como la maximización
restringida de su utilidad, cuya solución rinde un conjunto de funciones de
demanda. La restricción del modelo consiste en que el consumidor debe de
1

Maestro de tiempo exclusivo e investigadora de tiempo completo rcsp,:ctivam&lt;."llte. Facultad de

Economía, Centro de Investigaciones Económicas. Uniw~idad Autónoma de Nuevo León.

�76

En.fll)I03

agotar su presupuesto asignándolo al consumo de cada bien, representados
éstos por cada función de demanda contenida en la solución.
El enfoque de sistemas completos de demanda se torna entonces como una
alternativa muy apropiada para efectuar estudios de demanda que sean
consistentes con la teoría. Un sistema completo de demanda es un conjunto
de ecuaciones que describe la asignación del gasto entre un grupo
exhaustivo de bienes o categorías de consumo, mismos que pueden ser
derivados de un orden de preferencias representado por una función de
utilidad bien definida. La suma de los gastos en los bienes individuales o en
las categorías de consumo debe igualar al total de gasto bajo consideración y
el gasto total es precisamente la restricción de presupuesto.
Una limitación importante del enfoque de sistemas de demanda es la
disponibilidad y tipo de datos, ya que limita crucialmente el conjunto de
bienes que pueden ser considerados para el análisis empírico. Lo anterior se
traduce en una de las limitaciones empíricas más importantes del modelo
neoclásico del comportamiento del consumidor: el problema de grados de
libertad (Bieri y de Janvry. 1972). Si el número de bienes es grande,
también lo será el número de observaciones necesarias para las
estimaciones. Así, observaciones anuales, situación más común en datos que
provienen de series de tiempo, reducirían significativamente el número de
bienes o categorías de consumo que pueden ser consideradas en el estudio.
El uso de datos de corte transversal puede resolver este problema en la
medida en que el diseffo y la aplicación de la encuesta incluya un tamaffo de
muestra considerable, mil o más observaciones, por ejemplo. La desventaja
que presentan estos datos es que son capturados en un punto en el tiempo
por lo que no presentan variabilidad en las variables precio de los bienes. Se
tiene entonces que encontrar una forma de determinar los efectos precio a
partir de la información disponible de los gastos de consumo y del ingreso.
El objetivo de este trabajo es estudiar el comportamiento familiar
individual. en un contexto de sistemas completos de demanda, analizando la
estructura de la demanda para cuatro grandes categorías agregadas de
consumo en el Area Metropolitana de Monterrey (AMM). utilizando los
datos contenidos en la encuesta de ingreso y gasto de los hogares que aplicó
el Centro de Investigaciones Económicas en 1994 . Para ello se estudia la
respuesta de los patrones de consumo ante cambios en el ingreso y una serie
de \'ariables sociodemográficas mediante la aplicación de un modelo lineal
de gasto extendido y se determinan la distribución marginal del gasto total

Si.ttmw completos de demanda: aplicación al AMM

11

de consumo, los efectos precio e ingreso (elasticidades) y la propensión
marginal y media a consumir.

Estructura analítica
La demanda del consumidor está influenciada por un conjunto de
variables tales como los precios, el ingreso, el tamaffo y composición de la
familia, la edad del jefe del hogar y la localización y status socioeconómico
de los hogares. Sin embargo, es dificil elegir y especificar un modelo que
permita la incorporación de todas estas variables en el análisis. El problema
de la especificación del modelo se acentúa si se desea incluir en el análisis
al grupo de bienes que consume la familia, ya que esto implica un estudio
completo de ecuaciones de demanda del consumidor.

El tipo de datos y el número de observaciones son igualmente importantes
para que la especificación de dicho modelo sea factible. Si los datos
provienen de series de tiempo se garantiz.a la variabilidad en precios e
ingreso pero no se tiene información para las variables de tipo
socioeconómico. Por otro lado, si los datos son de corte transversal se tendrá
variabilidad en el ingreso y se contará con los efectos socioeconómicos para
una diversidad de familias, pero no se tendrá variablilidad en los precios.
Cuando se trabaja con series de tiempo para llevar a cabo el análisis
empírico de la demanda, se facilita la descripción del carácter dinámico de
la economía y por tanfo el análisis se presta para simular propuestas de
medidas de política. Con este tipo de datos por lo general se agrega a lo
largo de microunidades, tales como familias, por lo que en ocasiones no son
directamente aplicables para tratar el problema bajo investigación de
particular interés para el proceso de toma de decisiones.
Son dos las ventajas importantes que ofrecen los datos de corte transversal.
En primer lugar, está el carácter microeconómico en el análisis, ya que las
unidades observadas son familias y no agregados como normalmente es el
caso en series de tiempo. Enseguida, está el tamaffo de muestra, sobre todo
si se considera la dificultad de obtener datos de series de tiempo que no sean
observaciones anuales. Los datos de corte transversal se obtienen a partir de
muestras de poblaciones especificas, por lo general familias, para un
período de tiem~ dado. Las preferencias del consumidor se asumen fijas,
aunque usualmente hay una gran ~iversidad en cuanto a características
socioeconómicas entre las familias. A diferencia de los estudios que utilizan
series de tiempo, el análisis con datos de corte transversal proporciona
inferencias acerca de la estructura de la demanda a un nivel micro, y por lo

�78

Sistemas completos de demanda: aplicación al AMM

Ensayos

general, para una población definida con más precisión. Por lo tanto, estos
estudios contribuyen a responder preguntas más especificas acerca de los
efectos, por ejemplo, de cambios en el ingreso sobre el consumo de
alimentos para grupos especificos, de interés para los que toman decisiones
respecto a la implementación de medidas de política económica.
Un aspecto de suma importancia dentro del contexto de los objetivos en el
análisis empírico de la demanda es el de la especificación del modelo. La
teoría económica proporciona poca infonnación respecto a la fonna
funciona! correcta. Es por ello que las funciones de demanda a menudo se
han basado en su simplicidad o en alguna medida de su bondad de ajuste,
por lo que la especificación de modelos ha sido típicamente lineal o doble
logarítmica. Tradicionalmente, la especificación de modelos había seguido
un enfoque uniecuacional. Sin embargo. cada vez es más frecuente
encontrar en la literatura el uso del enfoque muJt1ecuacional debido
fundamentalmente a su consistencia con la teoría microeconómica del
consumidor.
En relación con lo anterior, el análisis empírico de la demanda se concentra
en la estimación de los parámetros de una ecuación o, cuando es posible, de
todas las ecuaciones. El enfoque muJtiecuacional parte de la base de que
todos los bienes interactúan simultáneamente. Desde el punto de vista
intuitivo, es evidente que cambios en el ingreso del consumidor y en los
precios de los diversos productos que él adquiere, de alguna manera
influyen en el consumo de algún bien en particular. Desde la perspectiva
teórica, los sistemas de demanda penniten incorporar la restricción del
presupuesto del consmnidor en el análisis: describiendo, así, la asignación
del gasto entre todos los bienes que adquiere el consumidor. La suma de
estos gastos en los bienes individuales debe ser igual al gasto total que está
siendo considerado; este gasto total es precisamente la restricción del
presupuesto del consumidor.
El problema se reduce entonces a cómo efectuar un análisis del
comportamiento familiar individual, mediante la estimación de un sistema
completo de funciones de demanda que permita la inferencia de los efectos
precio, a partir de datos familiares de ingreso-gasto de corte transversal.

19

definen, ordenan y cuantifican las preferencias representadas por dicha
función. Se asume entonces que el consumidor maximiza su utilidad sujeta
a una restricción de presupuesto, en la que se incluyen los precios y
cantidades de todos los bienes que consume, así como su ingreso. La
solución a este problema de maximización restringida rinde un conjunto de
ecuaciones de demanda conocidas como ordinarias o Marshallianas, cada
una de las cuales está en función de todos los precios y del ingreso. Estas
funciones de demanda representan las cantidades óptimas de los bienes que
el consumidor adquirirá. dados los precios y el ingreso. La teoría, entonces,
a nivel general, incluye como únicas variables explicativas de la demanda a
los precios y al ingreso, por lo que la interpretación del análisis supone que
otras variables se mantienen constantes.

El sistema lineal de gasto
El enfoque de sistemas completos de demanda describe y plantea el estudio
de la demanda de acuerdo con la teoría arriba esbozada, ya que su marco
conceptual es el tratamiento de la interdependencia de la demanda para
varios bienes mediante la incorporación de la restricción de presupuesto del
consumidor.
Uno de los modelos más utilizados de este enfoque es el Sistema Lineal de
Gasto (SLG) introducido por Stone (1954). El modelo asume que las
preferencias del consumidor se pueden representar mediante la función de
utilidad conocida como Stone-Geary:
n

U=¿ a , L º ( Q ; - b ; ) ,
i=I

para i= 1,2,... ,n bienes. En donde. U es una función de utilidad directamente
o

aditiva: O&lt;a; &lt; 1 ,

¿

a , = 1 : Q , - b , &gt; O. A partir de la cual se pueden

•=I

derivar las funciones de demanda:
n

Marco teórico

P,Q,=P;b,+a;(µ-

¿

Pkbk).

k- 1

La teoría neoclásica del comportamiento del consumidor parte de la
existencia de una función de utilidad que representa las preferencias del
consumidor. Mediante el establecimiento de una serie de axiomas se

para i = 1, 2 , . .. , n bienes. En donde, P , Q ; es el gasto en el consumo del
i-ésimo bien; P, es el precio del bien en cuestión: a, es la propensión

�80

Sistemas completos de demanda: aplicación al AMM

Eruayos

marginal a gastar, µ es el gasto total del consumidor; b , &gt; O representa
requerimientos mínimos o cantidades de subsistencia;

I

P , b , es el

i =I

nivel mínimo de subsistencia.
Por lo tanto, de acuerdo con este modelo el gasto en el i-ésimo bien se
compone del gasto en la cantidad mínima requerida del mismo, más la
proporción del presupuesto (a;) que sobra después de que se ha gastado en
los requerimientos de todos los otros bienes. A la cantidad monetaria así
asignada se le denomina ingreso "supernumerario".

81

representaran a los hogares por estratos socioeconómicos, este modelo se
identifica como MES. Las variables adicionales a las del Mf para MES
fueron: estrato bajo (ESB), estrato medio (ESM) y estrato alto (ESA). La
medición de las variables de gasto e ingreso está en pesos mensuales de
1994, la medición de la variable estrato utilii.a variables dummy (toman el
valor de l , si el hogar pertenece al estrato de interés y cero si no es así).
En los datos de corte transversal está implícito el supuesto de que todos los
consumidores enfrentan idénticos precios en un periodo de tiempo dado. Por
lo tanto, las funciones de demanda del modelo lineal de gasto se pueden
escribir como las funciones de gasto siguientes:
n

En su fonna sencilla, el SLG omite todos los posibles detenninantes de la
distribución de gastos del consumidor, excepto el ingreso y los precios. Por
tal motivo, variables sociodemográficas como el tamafio y composición de
los hogares, la edad, la educación y la ocupación del jefe del hogar o de sus
miembros están entre los factores que son ignorados en el modelo. Sin
embargo, al planteamiento teórico y matemático del SLG en su forma
sencilla, se ha agregado un considerable número de contribuciones teóricas
y empíricas que en gran medida han venido a enriquecer la literatura de la
teoría de la demanda del consumidor. En particular, Lluch (1973) desarrolló
el Sistema Lineal de Gasto Extendido (SLGE) que utilii.a el ingreso
corriente en lugar del gasto total utilii.ado por el SLG. Howe (1977)
proporciona una aplicación de estos modelos en el estudio del
comportamiento familiar individual, mediante la incorporación de
características sociodemográficas y el uso de datos de corte transversal.

Modelos empíricos y estimación
Los modelos que se presentan en este estudio, parten del planteamiento
teórico y matemático del SLG para posteriormente utilizar un modelo
extendido (SLGE}, que pennite la estimación de los efectos precio con datos
de corte transversal para el A.MM. Se distinguen cuatro grupos de bienes
que son: gasto en alimentos (AL), gasto en vestuario (VE), gasto en
vivienda (VV) y gastos en transporte y comunicaciones (fR). Para
representar la variable ingreso se utilii.an el gasto total (GCM) y el ingreso
corriente disponible (ICM) de los hogares. Las variables sociodemográficas
están representadas por la edad del jefe del hogar (ED), la educación del
jefe del hogar (EDU) y el tamaño del hogar. o sea, el número de miembros
que lo componen (TF). Estas variables fueron consideradas en un modelo
denominado como típico (MT) y representativo de todos los hogares del
AMM. El modelo MT se extendió para incluir variables adicionales que

(1)

P,Q;h=P;b, 11 +a;(µ,.-

L

b.uPk)

k=I

para í = 1, 2 , . . . n bienes. En este articulo, í = 1, 2, 3, 4,en donde I es
AL. 2 es VE, 3 es W y 4 es TR. El subíndice h en las b , indica que ahora
las cantidades de subsistencia. los gastos mínimos indispensables en que
incurre el consumidor en cada bien, varían a lo largo de las observaciones,
en este caso. los hogares de la muestra.
Si b , se convierte ahora en una combinación lineal de los efectos
demográficos se tiene:
m

b, h= ¿

(2)

C; gX gh

g=I

En donde el subíndice g corresponde a las variables sociodemográficas que
en nuestro caso son 3 en MT y 6 en MES : g = l ( E D ) . 2 ( E D U ) ,
3 ( TF). -l (ESB). 5 (ESM}, y 6 (ESA); por lo tanto c, g es el efecto
(parámetro) de la g-ésirna variable sociodemográfica sobre el gasto de
subsistencia para el bien í ; Xg h es la variable sociodemográfica (E D n,
EDUn. TF n, en MT: más las variables adicionales: ESBn ESMn ESAn
en MES).
Sustituyendo ahora la ecuación (2) en las funciones de gasto (l) y
definiendo y, g = P , c , g . se obtiene la siguiente relación:
(3)

m

P ,Q ,n= I
.~=I

r , gX gh +a, (µ h-

n

m

k=I

g= I

L L

Ykg X 8 n)

en donde y, 8 es el valor (a los precios de la muestra) de la contribución de
la g-ésima variable sociodemográfica al gasto de subsistencia del bien i.

�82

Sistemas completos de demanda: aplicación al AMA./

fauayos

La ecuación (3) se puede entonces expresar de una forma más simple como:
(4)

(7)

m

n

m

g.,I

k- 1

g~ I

83

P,Q,h=¿ y, 8 X 8h+aa,(Yh- ¿ ¿ n 8 Xgh)

m

P,Q,h=¿ '5,gX 11 h+ a,µh
g '

de donde la función de gasto en forma compacta se puede expresar como:
en donde:
(8)

n

(5)

6,g=y,¡¡-a,

¿

m

P,Q,h =¿

Y•11.

li,¡¡Xgh

I

r¡ , Yh

1/ 1

k 1

n

en donde la propensión marginal a consumir (a), es igual a
Las proporciones marginales del gasto (a, ' s) se pueden determinar a partir
de (5) ya que estos parámetros están identificados. Sin embargo. no es así
con los gastos de subsistencia (y, 's ); ya que estos no se pueden recuperar a
partir de 6 ; g debido a que el sistema es subidentificado de grado 1. Se
requiere entonces información adicional o restricciones que pennitan la
identificación de los y, ·s y por lo tanto. la inferencia de los efectos precio.

El sistema lineal de gasto extendido

La función de gasto típica del SLGE está dada por:

proporciones marginales de gasto son entonces obtenidas a partir de
a,=

11
' . Las
µ

r·,· s

están identificadas a partir de ó, g y de 17 , Las

elasticidades precio se expresan en ténninos del gasto de subsistencia:

P,b,

(9)

c,,=
p - (1-a,)° 1
,X,

Para el presente trabajo las funciones de gasto a ser estimadas quedan
expresadas de la siguiente manera. para el modelo MT:
(11)

ALh=c11ED1,+c ,2 EDU1,+c,1TF1, +17i(Yh.
C11ED1,-C12EDUh-C 11 TF1, C21ED1, - c 22 EDU1, - C:n TF 1,
C31 ED 1, - C3 1EDU 1, - cnTF1, C41ED1, - C42EDU1, - c 43 TF1,)

n

P, Q, h =P, b, h

1-

,¡ •. Las

k -1

(10)

El sistema lineal de gasto extendido es una generafüación del modelo lineal
de gasto particularmente útil en aplicaciones a estudios con datos de corte
transversal. El SLGE emplea el ingreso (Y) en lugar del gasto total de
consumo (µ) como la variable ·explicativa e incorpora una función de
consumo agregado. La independencia del ingreso (Y) con los términos de
error de los gastos de consumo supera el sesgo mínimo cuadrático en que se
incurre. al utilizar el gasto total de consumo (µ), y pennite la estimación
mínimo cuadrática indirecta de todos los parámetros y de todas las
ecuaciones, ya que el sistema es exactamente identificado.

(6)

¿

a a, ( ( h - ¿ P • b g h).
k 1

para i = l . 2 . 3 . 4 bienes. En donde. a es la propensión marginal a
consumir y e; es el ingreso pennanente.

s

Si se utiliza Y (ingreso actual) en lugar de (ingreso pennanente) en la
restricción de presupuesto y se expresan las cantidades de subsistencia como
una combinación lineal de los efectos sociodemográficos. como se hizo con
el modelo lineal de gasto (2). se obtiene:

V E" = e 2 1E D h
'
c11EDh
C21EDh
C31EDh
C4 1EDh

+ e 22 E D U" + c 23 T F" + 112 ( Y " - c, ~EDU1i - c ,1 TF 1, - C~2 EDUh - C:1TF1, - c .n EDU1, - c .n TF1, - c 41 EDU1, - c 43 TFh)

�84

Siitema.t completo., de demanda: aplicación al AMM

En.rayos

VV1,=c 31 ED,,+c , 2 EDU ,, +c n TF ,, +17l(Y ,, c11ED1r - c ,2 EDU1, - c 11 TF1r C21ED¡,-C 22 EDU1,-C 23 TF,, C31ED¡,-C32EOU1r-cnTF1, C41ED1r - C42EDU1, - coTF,.)
TR,. =c 41 ED1r
c, 1ED,.
C21ED11
C31ED11
C41ED11

+c42EDU1r+C4 3TF1r +174(Y 1,-c1 2EDU1r-C13TF1r - c22EDU11 - C23TF11 - C32EDU1r - C33TF1r - C42EDU1r - C43TF1r)

y para el modelo MES:
(1-2)

AL,,=c 11ED1r+c,2EDU1r+c1 3TF,, +c , 4ESB,,
c1 sESM,, +c1 6ESA,, +77t(Y 1rC11 ED,, - c1 2EDU,, - c , 3TF,, ·C14ESB,,
c ,s ESM,,- c ,6 ESA1rC21 ED ,, · C22 EDU,, · C23 TF1r • C24 ESB ,,
C2, ESM ,, · C26 ESA1,c,, ED 1, - C32 EDU1, - C33 TF ,, -C 34 ESB,,
C35 ESM ,, • C36 ESA,,C41 ED 1, - C 12 EDU1, - C43 TF,, -c 44 ESB,,
C1s ESM 1, - C46 ESA1,)
VE ,, = c 2, ED ,, + c 22 EDU ,, + c 23 TF ,. +C 24 ESB ,,
c 2, ESM ,, + c 11,ESA,, + 7J 2(Y 1, c11 ED ,. - c , 2EDU ,, - c , 3TF,. -c 14ESB ,,
c ,, ESM,,- c,6 ESA,,c 2, ED ,, - C22 EDU ,, - c 23 TF,. - C24 ESB,.
C2s ESM,, - C26 ESA ,, C31 ED ,, - c n EDU ,, - c 3.l TF ,, - C34ESB 1r
C15 ESM ,, - c 36 ESA,,c .,, ED ,, - c42 EDU ,, - c43 TF ,, - C44 ESB ,,
C4, ESM ,, - C46 ESA1r)

+
·
+
-

VV1r=c31ED,, +c32EOU,, +c 33 TF,. +c 34 ESB 11
C3s ESM,.+c36ESA1r + 773(Y ,..
C11ED11 - C12EDU11- C13TF11 - C14ESB1r
c,sESM11-C16ESA11C21ED1r - c22EDU11 - C23TF1, - c2 4ESB,.
C2 s ESM11 ·C26ESA11C31ED,. - C32EOU1, - C33TF1r - C3 4ESB,.
C3s ESM1, ·C36ESA11C41 ED,. - C42EDU11 - C43Tf11 - C4 4ESB,.
C4 sESM11 -c ◄ 6ESA11)
TR1r =c41ED,.+c4 2EDU.+c 43 TF• +c 44 ESB 11
c ◄ s ESM,.+c ◄ 6ESA,, +77 4(Y ,..
C11ED11·C1 2EDU11-C13TF,, ·C1 ◄ ESB,,
C1sESM11-C16ESA,,C21ED11 - c22EDU• - C23TF,, - c 24 ESB 11
C2s ESM11-C26ESA11C31 ED,. - C32EOU,. - C33TF11 - c 34 ESB,.
C3 sE SM1,-C 36 E S A11C41ED 1, - c 42 EOU1, - CoTF,, - c 44ESB,,
C4s ESM11•C4 6ESA1,)

SS

+
+
-

-

Para la estimación de los parámetros estructurales de (11) y (12) se utilizó el
pr~miento de regresión no lineal con iteraciones de Zellner para
ecuaciones aparentemente no relacionadas (ITSUR). Los resultados se
obtuvieron utilizando el programa econométrico SHAZAM.

Datos y especificación de variables

Para el presente trabajo, se utilizó como fuente de información la Encuesta
de Ingreso y Gasto de los Hogares del Area Metropolitana de Monterrey
(ENIGH-MfY), levantada por el Centro de Investigaciones Económicas de
la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León,
durante los meses de abril a octubre de 1994. En el cuadro 1 se presenta la
definición de las variables que se usaron en la estimación de los modelos
econométricos.

�86

r.'nsayos

Sistemas completos de demanda: aplicación al AMM

Cuadro t. Variables empleadas en los modelos MT y MES. SLGE
Variables

Nombre
usado en el
texto

Deftnlclón de la variable

Variables Sociodemográficas
Edad

El)

Edad del jefe de la familia

Educación

EDI i

Años de .:scolandad del jefe de familia

Tamaño del hogar

TF

Número de miembros que componen el hogar

Estrato socio.:conómico bajo

ESI!

Variable dummy construuia a partir de la
clasificación de los hogares en los deciles de
ingrei.o &lt;,;0rrÍente monetario. 1 si es del decil i
y ii. Osi pertenece a otro decil

~~,1rato socioeconómico
medio

ESM

Vanable dummy con.ruuida a partir de la
clas1ticación de los hogarci. en los decilel- de
ingreso corriente monetario. 1 si es del decil
iii al viii. Osi pertenece a otro decil

F~w ato socioeconómico alto

ESA

Variable dummy con,tnuda a partir de la
cla~ificación de los hogares en los deciles de
ingreso corri,mte monetario. 1 si es del deci1
ix y x. Osi pertenece a otro dccil

87

resto de los gastos de consumo de los hogares. Sin embargo. la gran
diversidad y heterogeneidad del grupo VA causó problemas en la
estimación; tales como un alto grado de dispersión, baja confiabilidad y
pobre ajuste en los modelos, que se tradujeron en serias dificultades para la
interpretación de los resultados.
Por lo tanto, dados los problemas de estimación e interpretación en que se
incurre al utilii.ar la variable VA en los modelos, aunados al hecho de que
las variables AL, VE, W y TR representan en promedio el 80.351 % del
gasto total que reafüan los hogares, se optó por estimar los modelos ( 11) y
(12) presentados en la sección anterior.
Dentro del conjunto de datos de la ENIGH-MTY, sólo se incluyeron en la
estimación de los SLGE los casos individuales en los que se contó con
infonnación completa para todas las variables de interés: por lo que.
siguiendo este criterio. el tamafio de muestra fue de 481 observaciones.

Resultados empíricos de las estimaciones con el SLGE
Variables de grandes grupos •
Alimento

AL

Alimentos. hchidas y tabaco

Vestido

VE

Vestuario. calzado y electos personales

Vivienda

vv

Ga&lt;;t()!; en viviL-nda. servicios de cofüervación.
electricidad y combustibles. ga~'lo en servicios
de limpieza. cuidados de la casa y enseres
domésticos

Transporte
y Comunicaciones

TR

&lt;,a.&lt;;10 en medios de tran~portc. servic1°' ,1
vehkulos y comumcaci1Jncs.

Variables de ingreso y gasto de los hogares

Ingreso

!CM

Ingreso corriente monetano

Gasto

GCM

Uasto corriL'tlte monetario

Fuente: (' ) Clasificación adaptada de la del CIF. en d cálculo del índice de precios al
consumidor para d AMM.

La selección y especificación de las variables presentadas en el cuadro 1 se

determinó mediante análisis exploratorio que involucró el uso de regresión
lineal múltiple mínimo cuadrática ordinaria y regresión no lineal con
ecuaciones simultáneas. A partir de los resultados de dicho análisis. se
estableció el supuesto de que el consumidor individual reparte la totalidad
de sus gastos en cuatro grandes grupos de bienes : AL. VE. W . y TR:
aunque desde el punto de vista estrictamente teórico en lugar de TR se
debería de considerar la categoría de gasto de varios (VA). que concentra el

Los cuadros 2 y 3 contienen los resultados de los parámetros estimados a
partir de ecuaciones simultáneas para los grupos de gasto AL. VE. W y TR
con los valores de las pruebas de t entre paréntesis: en el caso del modelo
MT estos parámetros fueron obtenidos después de 70 iteraciones hasta su
convergencia, mientras que para el modelo MES la convergencia de los
parámetros estimados se logró después de 257 iteraciones.
Los resultados del modelo MI' indican que el estimador de la variable ED
resultó positivo en AL, W y TR y negativo en el grupo de VE. Sin
embargo, el coeficiente sólo es significativo estadísticamente en el grupo de
alimentos. La variable educación del jefe de hogar influye
significativamente en el gasto de los hogares en todos los grupos y es
positiva. El tamaffo de los hogares resultó significativo cuando se considera
el grupo de alimentos, no así en los otros grupos. La variable
correspondiente al ingreso del hogar es significativamente diferente de cero
en todos los grupos y es positiva.
Cuando se incorpora la variable de estrato socioeconómico del hogar en el
modelo de sistema de ecuaciones simultáneas para los grupos de interés.
modelo MES, se obtiene un mejor ajuste de la regresión. según indican los
coeficientes de determinación R2• en comparación con el modelo MT. Las
variables edad y educación del jefe de hogar tienen signo positivo e igual
significancia estadística que en el caso del modelo MI' : el tamaflo del hogar

�88

Eruayo.s

es significativamente diferente de cero en el grupo de alimentos y
transporte, con signo positivo. La variable que representa los hogares del
estrato bajo explica significativamente el gasto en alimentos y transporte:
aunque con un nivel más bajo de confianza (90%) en el grupo de alimentos,
y en el grupo de transporte, su signo es negativo; lo cual indica un gasto
menor en dichos grupos, en comparación con los hogares de los estratos
medio y alto. La variable estrato medio no resultó significativa para
explicar el gasto en todos los grupos considerados, en cambio la variable
que representa el hogar que pertenece al estrato alto fue altamente
significativa en el grupo de alimentos, y a un nivel de confianza menor,
también fue diferente de cero en los grupos de gasto restantes y el signo es
positivo, en todos los casos. Como en el caso del modelo MT, en el modelo
MES la variable del ingreso del hogar es significativamente diferente de
cero en todos los grandes grupos de gasto y tiene signo positivo.
Cuadro 2. Valores estimados de los parámetros para el
SLGE: modelo MT

vv

VE

AL

-1:,0

89

Sistemas completos de demanda: aplicación al AMM

TR
.076958
(.063570)

0.96136
(0.53218)

C4I

C32

41.211
(8.1361)

C42

21.787
(6.1808)

12.029
(0.94002)

C33

-5.5452
(-0.38855)

C43

14.976
(1.4955)

.031925
(95136)

N3

N4

.041429
( 16.665)

Cll

3.9229
(2.2977)

C21

-0.89006
(-0.55922)

C31

EDll

C12

31.593
(6.3036)

C22

28.054
(6.0003)

TF

CJ3

99.589
(7.2208)

C23

!CM

NI

.044906
( 12.918)

N2

.074470
(20.035)

R2,·1

.3847

.2462

.55 10

.4503

Rl,")

.35 16

2496

.5429

.4242

(*) R-Cuadrada entre el valor observado y predicho.
(**) R-Cuadrada de la regresión.
Fu.:nte: Elaboración propia con datos de la ENlGH-MTY. CIE. UANL. septiembre de 1995.

Cuadro J. Valores estimados de los parámetros para el SLGE:
modelo MES
Al.

vv

VE

ED

CII

EDIi

Cl2

14.285
(2.2678)

TF

Cl3

ESB

4.6646 C2I
(2.3783)

TR

-0.013105
(-0.00575)

C3I

2.0486
(0.78828)

C4I

2.3729
(1 4414)

C22

16.867
(2.2784)

C32

32.551
(3.8880)

C42

14.983
(2.8015)

107.84
(7.5946)

C23

20.899
(1.4018)

C33

5.8222
(0.34644)

C43

30.982
(2.8431)

Cl4

-156.41
(-1.286)

C24

-104.97
(-0.62714)

C34

-59.771
(-0.31876)

C44

-230.95
(-1.9415)

ESM

Cl5

15.377
(0.13343)

C25

-41.717
(-0.24643)

C3S

-97.506
(-0.51857)

C45

-182.86
(-1.5363)

ESA

Cl6

487.377
(3.5089)

C26

312.10
(1.5293)

C36

242.37
(1.0705)

C46

155.06
(1.01132)

!CM

NI

.034132
(9.0052)

N2

.023901
{6.4248)

N3

.0688011
(16.269)

N4

0.033583
(12.216)

Rl(º)

.4270

.2763

.5594

.4886

R2t",

.4800

.3240

.6561

.5659

(*) R-Cuadrada entre el valor observado y predicho.
(**) R-Cuadrada de la regresión.

Fuenh:: Elahoración propia con datos d~ la ENllil 1-MTY. CIE. l lANL septiembre de 1995.

De acuerdo con el planteamiento teórico y matemático del modelo SLGE, se
pueden estimar la propensión marginaJ a consumir (a.) y las proporciones
medias de gasto (a ,· s). Estos resultados se presentan en el cuadro 4.
Para el modelo MT (a.) resultó igual a $0.19 y para el modelo MES fue de
$0.16. A partir de estos resultados se calculan las proporciones promedio a
gastar (a, ·s) que resultaron ser, en el modelo MT. de $0.38 en bienes
relacionados con la vivienda: $0.23 destinados a la alimentación; $0.21
destinados al gasto en transporte y $0.16 destinados a los artículos del
vestido. Las proporciones medias a gastar en el modelo MES (que incluye la
variable de estrato socioeconómico de los hogares) indican que la
distribución del gasto entre los grupos considerados no varía en cuanto al
orden de importancia en comparación con el modelo MT. aunque si es
diferente la magnitud que alcanzan dichas proporciones. Por ejemplo. en el
grupo de vivienda se da una proporción promedio de gasto de $0.43,
mientras que para los alimentos y el transporte es igual a los $0.21 para
cada grupo y en vestido los hogares destinan. por cada peso que gastan. sólo
S0.15. De acuerdo a la distribución de la proporción media a gastar entre
los grupos de la alimentación. el vestido. la vivienda ~ el transporte. se
puede decir que para todos los hogares los rubros incluidos en el gasto de la

�90

Stsl&lt;'mas mmplelm de demanda: aplicación al AA1AI

Ensayos

vivienda, (servicios de conservación. electricidad, etc.) así como los bienes
que consume en la alimentación son los prioritarios.
Otro de los temas de estudio que se derivan del modelo SLGE es la cantidad
mínima de subsistencia (ver cuadro 5) que los hogares deben gastar en cada
uno de los grupos de gasto. En el hogar típico de Monterrey el mayor gasto
es en alimentación, enseguida en el transporte, posteriormente en vestido y
por último se consideran los gastos relacionados con la vivienda. Con
respecto a los hogares por estrato socioeconómico, si bien se obtiene el
mismo orden en cuanto a los gastos de subsistencia, se observan diferencias
en cuanto a las cantidades que se destinan a cada rubro. Por ejemplo, el
estrato bajo y el estrato medio tienen respectivamente un porcentaje de gasto
mínimo de subsistencia en alimentos de alrededor del 44% y 63%, del
registrado en el estrato alto. En el grupo de vivienda deben gastar, como
mínimo para subsistir, mismo orden anterior. un 33% y un 37% del
registrado en el estrato alto. en lo que se refiere a transporte el porcentaje es
de 17% para el estrato bajo y 33% para el estrato medio; por último, en
vestido los porcentajes serían de 15% y 32% para dichos estratos, tomando
como referencia el gasto mínimo de subsistencia del estrato alto.

Cuadro 4. Proporciones
medias de gasto y propensión
marginal a consumir: SLGE
Grupo

Modelo
MT

Modelo

Cuadro 5. Cantidad de gasto de
subsistencia. para el total de los
hogares del AMM y por estrato
socioeconómico: SLGE.
Grupo

Modelo

Modelo
Mes

MT

MES

Proporciones medias a gastar

ESB

ESM

ESA

AL

0.23299

0.21276

AL

92.49

57.9

83.67

132.80

5.32

1.7

3.66

11.28

1.63

1.0

1.15

3.07

30.64

10.9

21.21

63.52

VE

0.16564

0.14898

vv

0.38639

0.42891

TR

0.21495

0.20933

VE
VY
TR

Gasto
total

1.00000

l.00000

Nota: Datos en nuevos pesos semestre abril-octubre de
1994.

Fuente: Elaboración en base a los resultados del
modeloSLGE
Propensión marginal a consumir
1 0.19273 1 0.16042
Datos m nuevos pesos
mensuales semestre abril-octubre de
Nota:

1994.

Fuente: Elaboración en base a los
resultados del modelo SLGE.

91

El conjunto final de coclic1cnte~ que se presentan en los cuadros 6 , 7 son
las elasticidades precio que se calculan a partir de los parámetros
estructurales obtenidos en el modelo SLGE. En la diagonal de los cuadros
se puede leer la elasticidad precio directa de cada grande grupo considerado.
y fuera de la diagonal están las elasticidades cruzadas entre los grupos. De
acuerdo a los resultados. podemos notar que todas las elasticidades tienen el
signo esperado según la teoría y las restricciones que a priori impone el
modelo utilil·.ado en el análisis.
Para el modelo MT (cuadro 6) la elasticidad directa para cada uno de los
grupos es menor a uno. siendo la más alta la de los alimentos (0.674). y le
siguen en orden descendente el gasto en vestido (0.638). el gasto en
transporte (0.558). )- el gasto en vivienda (0.403 ). Lo cual indica que un
aumento del l0% en los respectivos precios. mantemendo otros factores
constantes, disminuirá el consumo en alimentos en 6.7%: mientras que las
disminuciones serán de 6.4%. 5.6% y 4% para vestido, transporte v
vivienda. respectivamente. Considerando estos resultados se puede afirma·r
que. en general. existe un porcentaje relativamente pequeño de los ingresos
adicionales que el hogar de consumo típico del AMM gasta en AL. VE. VV
YTR; siendo el menor. en el grupo de bienes incorporados en los gastos de
la vivienda. En cuanto al tamaño de las elasticidades cruzadas. que en la
mayoría de los casos son muy pequeñas. incluso algunas cercanas a cero,
indican que no existe relación entre los grupos considerados. es decir las
variaciones en el precio de un artículo no tiene influencia en la demanda del
segundo; por ejemplo, el consumo de AL con respecto a VE. o con respecto
a VV o con respecto a TR y así en otras combinaciones de gasto. Lo cual
~n_stituxe la respue~ esperada del pla~teamiento original del SLGE. que
mdica qúe el consumtdor reparte la totalidad de su gasto en cuatro distintos
grupos de consumo, relacionados todos con su subsistencia y sus
características socioeconómicas.
El cuadro 7 muestra las elasticidades precio calculadas por estrato
socioeconómico. Un aspecto interesante de comentar es que la demanda por
alimentos es elástica para el estrato bajo. lo cual supone que un porcentaje
dado de aumento en los precios hace que la demanda por este grupo de
bienes disminuya en un porcentaje mayor. lo que da como resultado una
disminución de los gastos totales en este grupo de gasto para este conjunto
de hogares. La elasticidad en el grupo de vestido es cercana a la unidad. lo
que indica que el efecto sobre los gastos de un cambio en los precios se
contrarresta casi exactamente igual mediante un cambio en la cantidad de la
demanda. con el resultado de que los gastos totales permanecen constantes.
Una situación casi similar es encontrada en la elasticidad precio del
transporte y la menor elasticidad para este grupo de hogares se da en los

�92

Ensayos

Si$temlu complet&lt;M de demanda: aplicación al AMM

gastos en vivienda. En el estrato medio se presenta una demanda no elástica
(valores de los coeficientes, menores que la unidad) en todos los grupos de
gasto, los valores calculados son: 0.77 para VE, 0.76 para AL, 0.68 para TR
y 0.47 para W . Los gastos totales por concepto de~ grupos a~e~taJ_t.
al aumentar los precios, o bien, los gastos totales dismmuyen al dismmwr
los precios. Más significativos son los valores inelásticos encontrados en el
estrato alto para todos los grupos de gasto.

Cuadro 6. Elasticidades precio calculadas
para el SLGE: modelo MT.

vv

TR

-0.037

-0.054

-0.036

-0.638

-0.183

-0.123

-0.176

-0.403

AL

VE

AL

-0.674

VE

-0.401

vv

-O..S.S6

TR

-0.496

Gnipo

-0.1.57
-0.226
Fuente: Elaboración propia de los resultados del SLGE.

-0.171
-OJ.58

Cuadro 7. Elasticidades precio calculadas
para el SLGE: modelo MES.
Gnipo

AL

VE

vv

TR

f:Stnto bajo

AL

-1.290

-0.03.S

-0.099

-0.038

VE

-0.972

-0.911

-0.444

-0.171

vv

-1.009

-0.166

-0.613

-0.178

TR

-1.301

-0.213

-0.594

-0.866

AL

-0.760

-0.049

-0.073

-0.048

VE

-0.561

-0.no

-0.200

-0.132

vv

-1.000

-0.240

-0.474

-0.236

TR

-0.772

-0.186

-0.275

-0.687

AL

-0.648

-0.082

-0.105

-0.078

VE

-O242

-0.644

-0.145

-0.108

vv

-0.416

-0. 194

-0.332

Estnto medio

Estntoalto

TR

-0.319
-0.149
-O 191
Fuente. Elaboración propia de los resultados del SLGE

-0.185
-0.536

93

De acuerdo a los resultados empíricos anali?.ados se destaca que entre los
detenninantes, que indican el por qué la elasticidad precio de una demanda
es alta para un grupo de bienes y baja para otro y el por qué para el mismo
grupo de bienes ésta es alta para un estrato socioeconómico y baja para otro,
están: 1) el punto hasta el cual un artículo se considera necesario, 2) la
disponibilidad de productos que puedan substituirlo con el fin de satisfacer
la necesidad y 3) la proporción de ingresos gastados en el producto. Como
ya se analizó antes, hay una demanda relativamente constante de
necesidades, por ejemplo, la sal (en grupo de alimentos) o la electricidad
(grupo de vivienda) que en el SLGE se denominan como de subsistencia y
que los hogares adquirirán casi sin considerar los precios, al menos dentro
de la gama de precios en la que se encuentran habitualmente. Para estos
artículos no existen substitutos apropiados. Otros productos, aunque
deseables (por ejemplo, duraznos), se enfrentan a una competencia
considerablemente mayor y su demanda depende más de los precios. En la
misma fonna, la demanda de productos de precios elevados que representan
una porción importante del gasto de los consumidores, serán relativamente
sensibles a los precios: por otra parte, la demanda de productos menos
costosos no será tan sensible al precio, el pequeflo porcentaje de precios
erogado en tales artículos indica sencillamente que no vale la pena
desperdiciar tiempo y energía preocupándose por sus precios. En
consecuencia, la elasticidad de la demanda será nonnalmente mayor para
los artículos o grupos de artículos considerados principales, que para, los de
menor cuantía. Así por ejemplo. en este trabajo se encuentra que la
elasticidad precio de la demanda para el grupo de alimentos es mayor en
todos los estratos socioeconómicos. que para los bienes incluidos en el grupo
de la vivienda. Y también. que la elasticidad precio de los bienes dentro del
grupo de vestido será mayor que los relacionados con el transporte. No
obstante, es de interés considerar el monto de la elasticidad precio de cada
grupo de gasto entre los distintos grupos socioeconómicos aquí analizados,
puesto que los movimientos de precios no impactan de la misma manera en
cada grupo de hogares, de acuerdo a su posición social y económica.

Conclusiones
El enfoque de sistemas completos de demanda que se ha estudiado, pennitió
analizar la estructura de la demanda para cuatro grandes categorías
agregadas de consumo. Se encontró la respuesta de los patrones de
consumo. ante cambios en el ingreso y una serie de variables
sociodemográficas. mediante la aplicación de un modelo lineal de gasto
extendido: y se detenninó la distribución marginal del gasto total de

�94

Ensayos

consumo. los efectos precio e ingreso (elasticidades) y la propensión
marginal y media a consumir.
La propensión marginal a consumir en los cuatro grupos de gasto
considerados en el estudio fue de $0.19. para los hogares típicos del AMM ;
cuando se incorpora la variable estrato socioeconómico, esta propensión
disminuye a $0.16. Por cada peso que los hogares gastan el 38% lo destinan
a bienes relacionados con la vivienda. 23% lo destinan a comprar los bienes
de alimentación, 21 % es para su transporte y 16% para vestirse. La
magnitud de estos porcentajes varía cuando se incorpora la variable estrato
socioeconómico del hogar; en este caso. la distribución porcentual por cada
peso gastado es como sigue: 43% en vivienda. 21 % en alimentos, 21 % en
transporte y 15% en vestido. Los gastos mínimos de subsistencia para los
hogares del AMM son de $130. divididos en los cuatro grupos agregados.
Los hogares del estrato bajo subsistirían con $72, el estrato medio lo haría
con $109 y el estrato alto requiere gastar. como mínimo de subsistencia,
$210.
El cálculo de las elasticidades precio permite observar que la elasticidad
directa entre los grandes gmpos es menor que uno. lo cual quiere decir que
la disminución del precio no hace reducir los gastos totales que los hogares
desembolsan en los grupos considerados. Sin embargo, para el caso de los
alimentos y el vestido no es despreciablemente pequeña.
En la clasificación de los hogares por estrato socioeconómico. las
elasticidades precio indican una elasticidad precio mayor que uno en el
grupo de alimentos. para el estrato bajo. Lo cual es interesante de destacar.
puesto que la alimentación. que ocupa un porcentaje alto del gasto total que
desembolsan estos hogares (entre el 50% y 55%). en este grupo. es
particulannente sensible a los cambios de precios. Una elasticidad casi
unitaria se da en el grupo de vestido y es inelástica para vivienda y para
transporte.
Para los estratos medio y alto de los hogares del AMM se calculan
elasticidades precio menores que uno, en todos los grupos de gasto
considerados. Pero, es significativo el monto del valor de cada elasticidad
precio calculada a partir de cada grupo dentro de cada estrato. ya que al
pasar del estrato medio de hogares al estrato alto se vuelven más inelásticos
los valores calculados en todos los grupos de gasto. Esto es consecuencia de
los detenninantes del comportamiento de dichas elasticidades. entre los
cuales se destaca la proporción dentro del gasto total que destinan a cada
grupo los distintos estratos socioeconómicos y el punto hasta el que cada
estrato los consideran necesarios.

Sistemas completos de demanda: aplicación al AMM

95

Las elasticidades precio cruzadas calculadas tienen un signo negativo. lo
cual significa que los cuatro grupos agregados son complementarios; esto es
una derivación de los supuestos implícitos en la teoría de demanda en el
modelo SLGE. En cuanto al tamaño de las elasticidades cruz.adas que en la
mayoría de los casos son pequeñas. incluso cercanas a cero, indican que el
precio de un artículo y el gasto desembolsado en otro, se mueven en
direcciones distintas: lo cual también es producto del efecto complementario
entre los grupos de gasto considerados, gastos que son independientes.

�96

En30yoS

Ensayos - Vobunen XV. mún. l, mayo de 1996 - pp. 97-139

Bibliografía

Las diferencias u/arla/es explicadas por el
sindlcallsmo

Amemiya. Takeshi (1994). Advanced Econometrics. Harvard University
Press. Cambridge, Massachusetts.
Betancourt R.. Roger ( 1971 ). "The Estimation of Price Elasticities ~rom
Cross-Sectional Data Under Additive Preferences". Intemauonal
Economic Review. 12 :283-92.

Osear Javier Cárdenas Rodríguez 1

Se argumenta que es Importante homogeneizar a los trabajadof9s • n su ocupación al
momento de estimar dhrencJales salarlllles, ya que la conclus/6n arrojada acerca de que
las personas sinclcalzadn ganan menos, en promedo, que los trabajadores que no lo
están, se_da debído al S8SflO generado por la clversídad de ocupaciones. Corrigiendo por
este posible se~. este estuclo concluye que, sí dferenciamos a los trabajadores por
tJpo de ocupación y status sinclcal, los que pertenecen a algún t;po de agrupación de
trabajadores (slmlcalzados) ganan menos, en promeclo, que los que no pertenecen a
una agrupación de trabajMJores (no sindcalzados). Sin embargo, dado que la medci6n
de in~resos no refleja todos los beneficios que reciben los ináviduos por estar
agrerrrados a un sinclcato -pues existen benetrcios no cuantllfcados monetariamenteuna medci6n m,s precisa del Ingreso que incluya estos ,,.neflcios no cuantificados
puede establecer. de forma deffnitiva, el papel de los sinclcatos en los ingresos de sus
miembros

Bieri, Jury and Alain de Janvry (1972). "Empírica! Analysis of Demand
Under Consumer Budgeting". Gianini Foundation Monograph, No. 30:
California Agricultural Experiment Station. University of California al
Davis, Davis, CA. September.
Deaton. Angus and John Muellbauer ( 1980). Economics and Consumcr
Behavior. Cambridge University Press. New York.
Howe. Howard ( 1977). "Cross-Section Application of Linear Expenditure
Systems: Responses to Sociodemographic Effects". American Joumal
of Agricultural Economics. 59 :141-148.
Lluch. Constantino. Alan Powell. and Ross Williams. eds. ( 1977).
Houschold Demand and Saving in Economic Development:
Applications of linear Demand System. Published for the World Bank.
Oxford University Press. Washington. D.C.
Lluch. Constantino. 'The Extended Linear Expenditurc Systcm". European
Economic Review. 4 ( 1973): 21-32.
MartíneL Jasso. lnna ( 1995). Encuesta de Ingreso y Gasto de los Hogares en
el Arca Metropopolitana de Monterrey. CIE, UANL., septiembre.
Phlips. Louis ( 1983 ). Applied Consumption Analysis. Revised and enlarged
Edi11on. North-Holland Publishing Compan)'
Stonc. R ( 1954 ). "Linear Expenditure Systems and Demand Analysis: An
Appltcation to the Pattem of British Demand". Economic Joumal. 64:
511-527.

l. Introducción

El propósito de esta investigación es medir si las federaciones.
corúederaciones ) sindicatos existentes en el Área Metropolitana de
Monterrey (AMM) inducen a diferencias salariales entre los trabajadores
sindicalizados y los que no lo están, ya que en algunos trabajos realizados
anteriormente (Schwartzman. 1983) se encontró que la variable "estar
sindicalizado" no es detenninante de un ingreso mayor para los trabajadores
con esta característica. sino que tal diferencia es en favor de los no
sindicalizados; mientras que en otros estudios (Silos y López. 1984)
solamente se han comparado los ingresos promedio de los trabajadores, pero
sin establecer claramente si existe algún diferencial salarial entre los dos
grupos de trabajadores.
Es probable que los resultados obtenidos en el primer trabajo se deban a que
la irúorrnación utilizada es de tipo censal, lo que implica que, al comparar
promedios o porcentajes de variables, se genere un sesgo en la estimación
del parámetro relacionado con el status sindical. debido a que se comparan
individuos ampliamente heterogéneos. evaluando. así. trabajadores con
1

Egresado de la Facutwl de Ecooomia. Actualmentt labora ~ la Secretaria de Hacienda y
Crédito Público como Jefe de Depanamento del Sector Eléctrico.

�98

E11sayos

Sindicalismo y salarios en el AMM

diferentes niveles de empleos2, profesión y con rangos de ingreso que tienen
alta variabilidad, lo cual conduce a que el sesgo existente en la estimación
del regresor antes mencionado, sea en favor de los no sindicalii.ados. En la
segunda investigación se utilii.a infonnación recolectada mediante un
muestreo aleatorio, donde se obtiene variables de suma importancia para
estimar la diferencia salarial, pero la razón por la cual no se encuentra lo
que establece la teoría, es debido a que no se realii.a ningún tipo de análisis
econométrico que pueda estimar adecuadamente el diferencial salarial.

Dado que la mayor parte del tiempo se tiende a confundir los términos
sindicato, confederación y federación, es importante definirlos de antemano.
Sindicato es una asociación de trabajadores o patrones, constituido para el
estudio, mejoramiento y defensa de sus propios intereses. Confederación es
la aglutinación de dos o mas sindicatos.
Los sindicatos de trabajadores se clasifican en 3 :
a) Sindicatos nrem,ales.- Los formados por trabajadores de una misma
profesión, oficio o especialidad.
b) De Empresa.- Constituidos por trabajadores que prestan sus servicios en
una misma empresa.
c) Industriales.- Integrados por trabajadores que prestan sus servicios en dos
o más empresas de una misma rama industrial.
d) Nacionales de Industria.- Los compuestos de trabajadores que prestan sus
servicios en una o varias empresas de la misma rama industrial
instalados en dos o mas entidades federativas.
e) De Oficios Varios.- Donde se agrupan trabajadores de diversas
profesiones y actividades.

Una vez detectados los posibles errores de esos estudios, el análisis que aquí
se realiza se enfoca a detenninar qué variables deben someterse a
observación, al momento de comparar los salarios de los individuos, con el
fin de trabajar con un grupo de empleados más homogéneos, controlando
por sexo, edad, escolaridad, experiencia y además por tipo de ocupación, ya
que parece ser que esa variable es fundamental para una buena estimación
de las desigualdades en el ingreso.
El objetivo final de esta investigación es estimar el efecto puro del
sindicalismo sobre la estructura salarial, es decir. encontrar si los sindicatos
inducen a que sus trabajadores perciban un salario mayor del que reciben
los que no poseen esta característica.
Esto se pretende realizar
homogeneizando a los trabajadores, controlando la rama de actividad
económica donde laboran, así como su ocupación, para evitar el problema
de comparar trabajadores diferentes.

Se dice que se estimará el "efecto puro" ya que como se verá en la sección
2.1.2, la aparición de sindicatos puede causar desempleo en el sector o
empresa que se sindicaliza, ocasionando que también e'°:sta un efecto
relativo sobre los ingresos entre trabajadores de los sectores sindicalii.ados y
los que no lo están.
La principal aportación de este estudio es la introducción de la variable

ocupacional, que permitirá la comparación de trabajadores del mismo
empleo, con la finalidad de evitar el problema del análisis entre personas de
diferente profesión. Se homogeneii.ará a los trabajadores por otro tipo de
características como edad. sexo, grado de escolaridad y tipo de sindicato al
que pertenece.

2

AJ utilizar datos censales se comparan obreros con profesionista~. quienes poseen diferentes
niveles de ingreso. razón por la cual se tendería a subestimar el efecto del sindicalismo en la
estructura de salarios, ya que el primer tipo de trabajadores es el que tiende a sindicalizarse.
mientras que los segundos no.

99

No solamente existen los sindicatos formados por trabajadores, también
existen sindicatos patronales, que pueden estar integrados por patrones de
una o varias ramas de actividad. Los sindicatos patronales nacionales están
integrados por patrones de una o varias ramas de actividad de distintas
entidades federativas.
Los resultados que se obtienen en este trabajo son: si se estiman las
diferencias salariales sólo introduciendo las variables de sexo, escolaridad,
experiencia y status sindical, se presenta un diferencial en salarios en favor
de los no sindicalizados, ya que los trabajadores que tienden a sindicalizarse
son los de empleos menos remunerados. Adicionalmente. si se agrega una
variable que describa la ocupación de los individuos. se obtiene un
coeficiente negativo para la variable de status sindical, lo que podría indicar
un diferencial salarial en favor de los trabajadores no sindicalii.ados. Sin
embargo, como se verá, este resultado debe interpretarse con cierta
precaución, ya que no se incluye dentro de los beneficios de los
sindicalizados algunos beneficios no pecuniarios que pudieran ser
importantes.
Hay que resaltar que según la teoría de capital humano, el diferencial
salarial que existe en los trabajadores no está en función de su empleo ni de
3

.

Ley Federal del TrabaJo (1988).

�100

Sindicalismo y salarios en el AMM

Ensayos

su status sindical, sino más bien de su características y sus cualidades, raz~n
por ta cual, podríamos suponer que las personas que reciben in~s baJos
y, según la evidencia empírica, poseen bajos niveles d~ .escolandad, se
sindicafu.an para tratar de disminuir las diferencias en habib~ que ~ n
las personas con su mismo nivel de escolaridad, pero que reciben salanos
mayores.
La presentación del contenido de esta investigación ~ la sigui~nte: e_n la

sección 2 se exponen las diferentes teorías que explican los diferenciales
salariales entre individuos, asi como las caracteristicas y resultados de
trabajos realizados anteriormente. Se argumenta que la forma com~ de
medir el impacto del sindicalismo en los ingresos de sus agremiados
presenta un sesgo a favor de los no sindicalu.ados. Es dec~. se estima que
para poder medir el impacto puro del sindicalismo sobre el mgreso laboral,
se debe controlar primero el hecho de que son precisamente quienes están
sindicalizados los que generalmente ocupan trabajos menos remunerados.
Por ende, se sugiere usar una variable de ocupación para evitar el sesgo
mencionado.

101

Cabe mencionar que aunque en la parte econométrica de la investigación no
se aborda el enfoque marxista ni el de mercados segmentados, estos son de
utilidad para entender el porqué debería existir un diferencial salarial entre
los dos tipos de trabajadores, razón por la que sólo se analizarán
brevemente.

Esta sección se divide en dos apartados, en el primero se revisan cada uno
de los enfoques y teorías que explican la diferencia salarial entre
trabajadores, el orden es el siguiente: en primer lugar se expone la teoria de
los sindicatos y la estructura de salarios4, seguida por la teoría de capital
humano; posteriormente se introduce la oferta laboral (horas de trabajo) y la
teoría de discriminación; por último, el enfoque marxista y el de mercados
segmentados. En la_segunda parte se exponen los trabajos que se realizaron
anteriormente, así como las observaciones del porqué el efecto estimado del
sindicalismo en los salarios presenta sesgo en favor de los no sindicalizados.

2.1.1. Mecanismos mediante los cuales los sindicatos inducen a

diferencias salariales.
En la sección 3 se presenta la propuesta de la manera en que debe realiz.arse
el análisis de las diferencias salariales, los modelos a estimar, las hipótesis a
comprobar, las características de la muestra sujeta a estudio y los ~tados
obtenidos de las estimaciones. Aún corrigiendo por el sesgo debido a la
ocupación, se puede concluir, en principio, que si diferenciamos a los
trabajadores por tipo de ocupación y status sindical, los que perte~n a
algún tipo de agrupación de trabajadores ganan menos, en prom~o. que
los que no pertenecen a una agrupación de trabajadores. En la sección 4 se
presentan los comentarios finales.

Parece ser que existen ventajas relativas de pertenecer a alguna federación,
confederación o sindicato, pues el 33.4% de los trabajadores del AMM se
encontraban en estas condiciones en 19845 ; además se cree, en teoría, que
un trabajador sindicalizado debe ganar más, en promedio, que un trabajador
no sindicalizado con las mismas características, debido a que los sindicatos
buscan incrementar el nivel de vida de sus trabajadores a través del salario.
prestaciones. y mejores condiciones laborales, tales como una jornada de
trabajo moderada, mayor seguridad en el empleo, etc.

2. Teoriu sobre lu diferencias salariales

Entre las ventajas que un trabajador puede encontrar al sindicalizarse
tenemos:

2.1 Determinación de los salarios

Existen diversas corrientes que tratan de explicar las diferencias salariales,
el enfoque clásico que incluye las teorías de capital humano,
discriminación. oferta laboral. sindicalismo, entre otras. Estas coexisten
con otras tendencias que tratan de esclarecer la brecha en salarios. estas
teorías son la marxista y los mercados segmentados. Todas ellas desde un
punto de vista diferente, pero llegando prácticamente a la misma
conclusión: los trabajadores sindica/izados deberlan de ganar más, en
promedio, que los no sindica/izados.

a) El sindicato funciona como una bolsa de trabajo. Dado que tanto en una
federación como en una confederación existen trabajadores que desempeñan
todo tipo de actividades, estos pueden constituir una fuente de
abastecimiento de mano de obra rápida para las empresas.
El sindicato funciona como un medio de mantener el empleo. Cuando
una persona está sindicalizada es mas dificil que se le despida de la empresa

b)

4

Así como también ~I porque los trabajadores se sindicalizan y los mecanismos a través de los
cuales d sindicalismo pued.: afectar la estructura de los salarios.
·' V~ Silos~ Lópel (1985).

�102

Ensayos

sin ninguna justificación. o aún cuando se tiene aJguna razón que no sea
suficientemente convincente, se tratan de evitar problemas de tipo legal'\ de
aquí que este organismo funcione como una manera de mantener cierto
status dentro del empleo.
c) El sindicato funciona como un seguro al desempleo. Cuando un
trabajador es despedido, el sindicato opera de una manera tal que garantiza
el pago de la indemnización correspondiente aJ tiempo que el trabajador
laboró en la empresa. esto es, se paga la antigüedad del servicio prestado
por el empleado en la empresa, entre otras prestaciones.
d) El sindicato es una institución que garantiza al trabajador sus derechos
establecidos en la ley Federal del Trabajo. Esto incluye vacaciones

pagadas. reparto eje utilidades, aguinaldo y que otro tipo de prestaciones en
especie como vaJes de despensa, gasolina, transporte, etc .. sean mas fácil de
conseguir, ya sea por medio de la,.presión que ejerce la mayoría, o por
acuerdos entre sindicato-patrón.
e) El sindicato funciona como un organismo capaz de garantizar las
prestaciones sociales.
Estas incluyen el derecho a vivienda, seguros

Sindicalismo y salarios en el AMM

J03

porcentaje de impuestos a pagar. es decir, si el incremento se logra
mediante el contrato colectivo de trabajo es de un orden del 10%, a esta
cantidad hay que descontarle el monto de impuestos a pagar. Cuando el
incremento salarial se realiza indirectamente, mediante bonos de comida,
gasolina, transporte, etc., no causará el pago de impuestos por lo que el
incremento es más efectivo que el anterior, esto es. si se realiza el
incremento en forma de bonos esto no causará el pago de impuestos, por lo
que si el incremento es en forma indirecta y del 10%, el monto recibido en
el salario será del orden de un 10% efectivo.
Hay que aclarar que el objetivo del sindicato no es sólo mejorar el nivel de
vida de los trabajadores mediante incrementos en el ingreso. También
pueden hacerlo buscando mejores condiciones laborales, tales como
negociar una jornada de trabajo justa, proporcionando áreas de
esparcimiento. dotándolos de vivienda. incorporándolos en servicios
médicos, entre otras.

2.1.2 Teoría de los sindicatos y la estructura de salarios: efecto relativo
vs. efecto absoluto.

médicos, etc.
Existen diversos instrumentos de política o mecanismos. a través de los
cuaJes los sindicatos pueden incrementar el ingreso de sus agremiados, e
inducir, así, a diferencias salariales entre los trabajadores. Algunas de las
políticas normalmente empleadas son:
Diferencia por salarios contractuales: cuando un trabajador se encuentra
sindicalizado, éste tiene la oportunidad de celebrar un contrato colectivo de
trabajo en el que se establecen las condiciones bajo las cuaJes debe de
prestar su labor. Una de las condiciones es el salario a recibir; por taJ
motivo, el sindicato negocia un salario superior aJ estipulado por la
Comisión Nacional de SaJarios Mínimos. El poder negociador del sindicato
consiste en obtener el mayor salario posible. por encima del mínimo
establecido por esta Comisión, sin que se perjudique aJ trabajador, en el
sentido de que el incremento salariaJ que se obtenga no cause desempleo
dentro de la empresa que firma dicho contrato.
Diferencias por prestaciones: algunas veces el incremento salariaJ se
obtiene de una forma indirecta (por medio de ·vaJes, bonos. etc.). dado que
un incremento directo en el ingreso también puede incrementar nuestro
6

Como el pago de liquidación. que en ocasiones es relativamente alto.

En esta sección se detaJla la manera en la cual el sindicalismo afecta la
estructura de salarios.
El modelo Teoría de los Efectos Salariales del Sindicalismo supone que
existen dos tasas salariales diferentes que se pagan a dos grupos de
trabajadores idénticos en todo. excepto en el hecho de que unos están
sindicalizados y otros no. Denotemos W. como el salario pagado a los
trabajadores sindicaJizados y W0 como el saJario de los no sindicaJi?.ados.
Si la diferencia entre los ingresos de los dos grupos puede atribuirse
solamente a la presencia del sindicato, entonces la ventaja relativa en el
salario (R) que los sindicatos han aJcanzado para sus miembros estará dada.
en ténninos porcentuaJes. por:

Contrariamente a lo que uno esperaría. esta ventaja relativa en el saJario no
representa la cantidad absoluta en términos porcentuales, porque los
sindicatos de manera directa e indirecta también afectan los saJarios de los
trabajadores no sindicaJizados. Más aún. no podemos establecer. a priori. si

�104

Ensayos

Sindicalismo y salarios en el AMM

la estimación de "R" sobrestimará o subestimará el efecto absoluto de los
niveles de ingreso de las personas sindicalizadas, dado que al sindicalizarse
los trabajadores de un sector y lograr incrementar el salario que ganaban
antes de afiliarse al sindicato, ocasionará, por medio de la las leyes de oferta
y demanda. que se genere desempleo en el sector sindicalizado y que por
otra parte se pague un salario menor en el sector no sindicalizado para que
éste logre absorber el desempleo generado en el sector sindicalizado.
Supongamos que tenemos la siguiente gráfica que representa un modelo de
mercado laboral simple de dos sectores.

Gráfica 2.1.1 Mercado laboral con dos sectores
Sector no Sindica/izado

Sector Sindica/izado
SALARIO

s••
s1n

w¡
w.
w,n

º·

Le

EMPLEO

E~

e'n

EMPLEO

La primera parte de la gráfica es el sector sindicalizado y el otro panel es el

sector no sindicalizado. Supongamos que inicialmente todos los sectores
están sin sindicalizar. Si el costo de movilidad de la mano de obra es
relativamente barato. los trabajadores se moverán entre los dos sectores
hasta que se igualen los salarios. Con curvas de demanda Ds y D n • donde
los subíndices denotan sindicalizado y no sindicalizado respectivamente, los
trabajadores se moverán hasta llegar al equilibrio entre las respectivas
curvas de oferta

incremento salarial causará que la tasa de empleo empiece a declinar hasta

E!

la tasa
en el sector sindicalizado, resultando
desempleados7.

L E!
1

5

-

trabajadores

Una de las opciones de esos desempleados es buscar trabajo en el sector no
sindicalizado. Si todos los desempleados fluyen al sector no sindicalizado,
causarán un exceso de oferta de mano de obra en tal sector, lo que se
visualizará en desplazamientos de las curvas de oferta en ambos sectores,

!

esto es, se moverán hasta S y S~ . El desempleo será eliminado en el
sector sindicalizado; no obstante, en el sector no sindicalizado existe un
exceso de mano de obra, lo cual, para que exista condición de equilibrio, se
transformará en una disminución del salario8 W~ y un nivel más alto de
empleo, E~.

SALIUUO

e. e.

J05

s; y S~ . El salario común de equilibrio sería W

0

•

En el contexto de este modelo, el sindicato ha logrado su objetivo de
incrementar el salario de sus miembros que siguen en su empleo. Según
este modelo, la meta se ha logrado desplazando algunos de sus miembros a
empleos de salarios más bajos en el sector no sindicalizado. Como
resultado de lo anterior, ahora el nivel observado de las ventajas relativas
salariales de los sindicalizados con los que no lo están son:

(1)
El efecto relativo no necesariamente será mayor al efecto absoluto, porque
existen estrategias que pueden tomar los empleados con los patrones. Los
patrones en el sector no sindicalizado pueden esperar que los sindicatos
traten de organizar sus empleos, por lo cual puedan ver al sindicato como
indeseable si incrementan sus costos salariales9 y limitan su capacidad
administrativa. Ante esto, los patrones incrementan los salarios en su
sector, con el fin de minimizar la probabilidad de que los empleados se
sindicalicen.

y los

niveles de empleo correspondientes serían E; y E~ en ambos sectores.
7

Supongamos que el sindicato tiene éxito en su objetivo. incrementar el
salario de sus miembros por cualquiera de sus instrumentos (salario
1
contractual, huelga. etc.). ahora su nuevo ni\'el de ingreso es W. . Este

8
9

Desempleo de tipo involuntario.
Suponiendo que existe flexibilidad de los salarios a la baja.
El incmneoto en los costos salariales se da debido a que ante la sindicalización de los
se ti~ que pagar una mayor nómina de salarios, siempre y
cuando la stndicahzación de los trabajadores no reduzca la cantidad de trabajadores empleados.

~ ~ ~ ~

�106

Sindicalismo y salarios en el AMM

Ensayos

Debido a los costos asociados con la membresía sindical existirán algunos
1

salarios menores a W, • pero mayores que el salario de equilibrio, con el fin
de asegurar que la mayoría de sus trabajadores no optarán por sindicalizarse
(suponiendo que los trabajadores se encuentran satisfechos con sus
condiciones actuales de empleo).

107

111

desempleados porque rechazan empleos de bajo salario en el sector no
sindicalizado y esperan la apertura de nuevos empleos. con salarios
mayores, en el sector sindicalizado.

Gráfica 2.1.2
SALARIO

Las implicaciones del convenio anterior son las siguientes: el incremento

del salario en el sector sindicalizado, resultado que se refleja en una
disminución en el empleo de ese sector, supone que existe un
desplazamiento de la oferta laboral hasta S~ .

w1

•

Pero en respuesta al arreglo de no sindicalii.arse, en el sector no
sindicalizado, los empleadores han acordado incrementar el salario a sus
1
empleados hasta
el cual descansa entre W0 y W, • Este incremento

w*n J----~r-""7oe----:31f,,-

w:,

en el salario causa una reducción en el nivel de empleo hasta E; : al alto
nivel de salario en el sector no sindicalizado los empleadores demandan
menos trabajo. Mas aún, ya que los salarios no sindicales son ahora libres
para ser presionados a la baja, existe un exceso de oferta de trabajo

E:, resultando en desempleo.

L°n -

Finalmente. como los ingresos de los
trabajadores no sindicalizados son mayores que el ingreso original, en
consecuencia. la ventaja relativa salarial de los sindicalizados es:

(2)

R _
2-

(w•1 -w·)
n

w·
n

Dicha ventaja relativa es menor que el efecto absoluto de los ingresos reales
de los miembros sindicalizados.
Una pregunta surge: ¿las personas que pierden sus empleos en el sector
sindicalizado como resultado del incremento salarial, necesariamente
buscarán empleo en el sector no sindicalizado? Aun con niveles fijos de
empleo en este sector. existen trabajos eventuales, las personas se retiran
voluntariamente, existen despidos. etc.. por lo cual los miembros
sindicalizados permanecen agregados en el sector sindicalizado y
temporalmente desempleados si esperan obtener un empleo en ese sector.
De hecho, algunos empleados no sindicalizados renunciarán a su trabajo y
se moverán al sector sindicalizado si esperan obtener una paga mayor en el
futuro. Tal decisión conducirá a que parte de los trabajadores pennanezcan

L•n EMPLEO

Los trabajadores se moverán entre los sectores. sindicalizados y no
sindicalizados, hasta que sus ingresos esperados sean igualados en ambos
sectores11 . Si ignoramos las complicaciones tales como el costo de la
membresía sindical, la presencia de los beneficios del seguro de desempleo
para algunos trabajadores desempleados -que en el caso de México no existe
como tal, pero que se sustituye por un mecanismo denominado capacitación
para desempleados y que funciona de manera similar al seguro de
desempleo de Estados Unidos-, los ingresos esperados se igualarán cuando
la tasa de salarios pagada en cada sector multiplicada por la fracción de
cada periodo (F) que el individuo en cada sector espera a ser empleado son
iguales, o cuando:

(3)

W*F=W*F
s
s
n
n

La gráfica 2.1.3 ilustra este proceso.
10

Desempleo de tipo voluntario, dado que los desempleados están en espera de obtener un salario
mayor para incorporarse al mercado de trabajo.
11

Esto está en función de la probabilidad de encontrar un nuevo empleo y del salario que esperan
obtener.

�108

Sindicalismo y salarios en el AMM

Ensayos

109

Si los efectos del trato entre trabajadores y patrones son ignorados, las
consecuencias de un incremento salarial en el sector sindicalii.ado,

Hemos supuesto que los ingresos esperados son igualados en el punto en el
que las curvas de oferta de los sectores sindicalizados y no sindicalizado son

E! , resultando un desplaurniento
de las curvas de oferta de mano de obra S! y S~ , conduciendo a un

S; y S~ respectivamente.

sindicalii.ado es W; y su nivel de empleo es E~. Ahora existe desempleo

decremento en los salarios del sector no sindicalizado así como un

voluntario en el sector sindicalii.ado y su nivel esta dado por

declinaría el empleo en ese sector hasta

incremento del nivel de empleo de este sector hasta E~ . Ya que no existe
desempleo en esta situación, F. y Fn son ambos iguales a uno.

L: -E! .

W; es mayor que W~. W; es menor que

W0 • Así, la ventaja relativa salarial por no estar sindicalizado es medida
como:

Gráfica 2.1.3
Sector Sindica/izado

Finalmente no obstante que

El salario resultante en el sector no

Sector no Sindica/izado
SALARIO

1
2
R _ (Ws -Wn )

(4)

3-

w2
n

y R3 seguirá siendo mayor que el verdadero efecto absoluto del sindicato en

los niveles de ingresos reales de sus agremiados.
W,1--~ll.

w~1---&gt;-¡.....-=-..

w~

Por tanto. el equilibrio del mercado laboral, como lo indica la ecuación (13),
requiere que las tasas de salario sean iguales en los dos sectores, pero se
observa que Ws es mayor que W0 • De aqui que las expectativas de un
ingreso mayor son más altas en el sector sindicalizado.
La diferencia en las expectativas de un ingreso futuro mayor, conducirán a
que algunos individuos se muevan del sector no sindicalii.ado a esperar la
oportunidad de obtener un empleo en el sector sindicalizado. Este
movimiento lleva a un incremento en el ingreso esperado en el sector no
sindicalizado, pues existe un decremento en la curva de oferta, y a un
decremento en los ingresos esperados del sector sindicalizado, porque se da
un aumento en la curva de oferta en ese sector por lo cual la probabilidad de
encontrar un empleo es menor. Eventualmente los ingresos esperados son
iguales entre los dos sectores, corno resultado de este proceso.

Se ha supuesto que los ingresos esperados serían igualados, como
anteriormente se explicó. Esta igualación podría no ocurrir hasta después
de que la oferta de mano de obra en el sector sindicalizado se haya
desplazado a la derecha de su posición inicial y hasta que la oferta de mano
de obra en el sector no sindicalizados se haya desplazado a la izquierda de
su nivel original. Esta situación es más probable que ocurra si la curva de
demanda en el sector sindicalizado es inelástica.
Una curva de demanda inelástica causaría que los ingresos esperados en el
1
sector sindicalizado. Ws * Fs , se incrementen inmediatamente después de
un incremento en el ingreso de los sindicalizados, porque las pérdidas del
nivel de empleo son pequeñas. Este incremento inmediato en los ingresos
esperados induce a los trabajadores a migrar del sector no sindicalizado al
sindicalizado.
Como lo indic,1 la gráfica. la oferta en el sector sindicalizado se desplaza
hasta

s:

y la oferta en el otro sector hasta

S!.

En esta situación, el

3

desempleo voluntario se incrementó a Ls - E s1 , •v el ingreso de los no

w:.

sindicalizados se incrementará a
el cual es mayor que W0
ventaja relativa salarial de los sindicalizados es ahora:

.

La

�J/0

Sindicalismo y salario.s en ti AMM

Ensayos

111

Gráfica 2.1.5
Gráfica 2.1.4
Sector Sindica/izado
Sector no Sindica/izado

Sector Sindica/izado

Sector no Sindica/izado
SALARIO

SALARIO

SALARIO

W~t----"'-.._

w.1---Jr'"""-

EMPLEO
EMPLEO

EMPLEO

El cambio último en el ingreso de los no sindicali:zados dependerá del grado
en el cual existan acuerdos patrones-trabajadores, y exista desempleo
voluntario. De nuevo, las estimaciones de los efectos relativos de los
salarios de los trabajadores sindicalizados nos dicen poco acerca del efecto
absoluto de los sindicatos en los niveles de ingreso real de sus miembros.

(5)
el cual será menor que el efecto absoluto de los sindicatos en el ingreso real
de sus núembros.
Veamos un caso final para completar el análisis. Suponga que el sindicato
incrementó el salario de sus miembros incrementando la demanda de mano
de obra del sector sindicali:zado. La gráfica 2.1.5 ilustra nuestro ejemplo:
Si se da un incremento en la demanda de mano de obra del sector
sindicaliz.ado
y éste se logra a expensas de la demanda de mano de

D: ,

obra del sector no sindicaliz.ado, su curva caerá hasta D ~ . El efecto
inmediato es incrementar salarios Ws' y empleos E! en el sector
sindicaliz.ado, y disminuir salarios y empleo en el sector no sindicali:zado
(W~ y

EMPLEO

E~ respectivamente).

Bajo el análisis del efecto de incremento salarial en el sector sindicali:zado,
podemos decir que existe un diferencial salarial positivo en favor de los
trabajadores sindicali:zados. En la práctica, sin embargo, se pueden
mencionar sectores sindicali:zados y no sindicali:zados, es más práctico
hacerlo en términos de grupos de personas, ya que en la misma empresa
pueden existir trabajadores que pertenecen a alguna organi:zación obrera y
otros no.
El objetivo de este estudio es determinar si en realidad existe tal diferencial
en términos absolutos, ya que con la infonnación que se dispone no es
posible medir los efectos relativos, debido a que no se cuenta con una serie
de tiempo para medir la evolución entre los trabajadores sindicalizados y los
que no lo están.

�112

Sindicafumo y salarios en el AMM

Ensayos

2.1.3 Capital Humano y trabajadores heterogéneos

Matemáticamente el problema es:

f U(CI)

La diferencia salarial entre las personas puede ser explicada por medio de la

teoría de la inversión en capital humano, la cual llega a la conclusión de
que si invertimos en educación (escolaridad), nuestro salario se
incrementará. Lo anterior puede ser corroborado mediante la evidencia
empírica, dado que existe una correlación positiva entre nivel de escolaridad
y el ingreso recibido.
La teoría de capital humano nos dice que un individuo gastará en educación

siempre que se cumpla la siguiente condición:
~

Beneficiost _ ~ Costost &gt;
L..J
t
L..J
t - o
t=I (l+r)
t=I (l+r)

(6)

Esto significa que la inversión se realizará siempre y cuando su valor
presente neto sea mayor o igual a cero, o que el beneficio de invertir en
educación sea mayor o igual al costo de la misma.

113

Max

t=o(l+p)1
n

sujeto a:

y

n

e

L
L
1=1(1+r)
1=1(I+r)
t

t

-

t

t

~O

Además, se supone que el ingreso está en función de la escolaridad "s", esto
es Y= Y(s), donde: Y'(s)) Oy Y"(s) ( 012•
Utilizando el teorema de Fisher que nos dice que si existen mercados de
capitales competitivos, entonces el problema se puede resolver en dos
partes. Es decir,

f

Y(s)
1=0 (I + r)1

Max
{s}

Defina :
y

U(C1) = Utilidad del consumo en el período t.

p = Tasa intertemporal de descuento.

Max

I

f

U(Ct~ s.a.
Y(s*)t
t~O(I + p)
t=O(I + f)

Y1 = Ingreso en el período t.
C1= Conswno en el período t.

donde s• es el valor de s que maximiza la riquei.a.

r1= Tasa de interés en el período t.

Si eliminamos el supuesto de que nuestro periodo de vida es infinito, es
decir, si tomamos en cuenta que .entre más se invierte en capital humano
menos tiempo tenemos para recuperar la inversión, el problema presenta
pequeflos cambios.

y suponga que
a) Existe un mercado de capitales perfecto. lo que implica que la tasa de
interés es constante e igual para todos los consumidores, esto es, r1 = r
para todo t.
b) El único costo de la educación formal es dejar de recibir el ingreso que se
obtendría si se trabajara.
c) El horizonte de vida es infinito. (t ➔ oo )
d) El perfil de ingresos es plano. (Y, = Y) para todo t.

De las condiciones de primer orden del problema de maximización tenemos

Y'(s)

que el rendimiento de la inversión en educación es p(s) = Y(s) ; en otras
palabras, el crecimiento en el ingreso de un aflo adicional de educación es
12

Lo que implica que al incrcmentane la escolaridad se incremeiurá nuestro ingreso, y que el
incremento del ingreso al incrementane la escolaridad es decrecienle.

�J/4

&amp;sayos

Sindicalismo y salarios en el AMM

igual al rendimiento marginal de invertir en educación. Pero esta inversión
no se puede realizar indefinidamente dado que contamos con un período de
vida finito, raron por la cual se vuelve cada vez mas costoso invertir, dado
que se reduce el tiempo de recuperación de nuestra inversión. De aquí que
la inversión se realice hasta el punto en que el costo marginal de la
inversión sea igual al ingreso marginal de la misma, es decir: CMg(s) =
IMg(s)

Gráfica 2.1.3.1 Rendimiento marginal de la educación

Suponiendo como hasta ahora que los trabajadores son homogéneos, es
decir, que todos poseen las mismas habilidades y oportunidades para
conseguir financiamiento canalizado a invertir en capital humano, las
diferencias salariales se podrían explicar a través de la mayor inversión en
capital hwnano de un individuo. Sin embargo, el valor presente neto de
los ingresos es el mismo para todos, esto es:

(7)

Y(s0 )
( I + r)'o

Y(s 1)
=
( 1+ rti

=

Y(s.)

JJ5

(S.At)

(SO)

(S1)

ESCOIARIOAO

(l + r)"

puesto que quien realiza una inversión mayor tiene menos tiempo para
recuperarla, de aquí que el valor presente del ingreso sea el mismo para
todos.
Dado que las personas son heterogéneas en cuanto a habilidades y en
oportunidades para conseguir medios de financiamiento para incrementar
su acervo de educación, y por ende su ingreso, es importante distinguir
13
entre los diferentes tipos de trabajadores en la economía •

Esto ocasiona que el ingreso de las personas difiera. ya que el individuo que
es más hábil tiene un ingreso mayor. Además. esta desigualdad genera
diferencias en el ingreso esperado de las personas. puesto que tiende a ser
menor en quienes tienen desventaja en habilidad.
Por otro lado, si tenemos individuos con las mismas habilidades pero
diferentes oportunidades, tenemos que:

Gráfica 2.1.3.2 Rendimiento marginal de la educación

Para analizar las diferencias entre las personas. se presentan las posibles
situaciones en las cuales pueden diferir. esto es, desigualdades en
oportunidades y/o habilidades para conseguir financiamiento para invertir
en capital hwnano.
Supongamos individuos iguales en oportunidades, pero con habilidades
diferentes14

(S,A)

13 Ver Willis (199 ).
14
En esta gráfica y en la., subsecuentes, p(s) indica el rendimiento marginal de la educación, y la
escolaridad está asociada al salario, por lo que, entre mayor escolaridad mayor salario a recibir.

(SO)

(51)

ESCOI.AAIDAO

�116

&amp;sayos
Sindicalismo y salarios en el AMM

La consecuencia entre individuos con las características antes descritas es

que el individuo que obtiene un financiamiento a menor costo, recibirá, en
promedio, un ingreso mayor, debido a que invierte más en capital humano;
mientras que quien consigue una mayor tasa de interés ganará menos en
promedio. Esto genera que los rendimientos de la inversión en educación
sean diferentes, y por consecuencia lo sean también los ingresos.

Gráfica 2.1.3.3 Rendimiento marginal de la educación
Caso 1

Tenemos individuos diferentes en oportunidades y habilidades. Para
ilustrar este tipo de individuos, supongamos primero que entre mayor
habilidad, menor tasa de interés (caso 1) y que entre menor habilidad, mayor
tasa de interés (caso 2).
En el caso I la desigualdad en el ingreso tiende a diferenciarse de manera
muy significativa. puesto que las personas de mayor habilidad para obtener
financiamiento para la educación son generalmente individuos de buena
posición económica 15: mientras que en los de menor habilidad sucede lo
contrario: por consecuencia, los primeros invertirán más en educación. Por
lo que toca al caso 2. es una situación dificil que se dé en la realidad; si
sucede, se incrementa el diferencial salarial, pero en menor medida que el
caso l.
En los anteriores ejemplos podemos observar que existen diferencias en los
ingresos de las personas aún y cuando poseen el mismo nivel de
escolaridad, pero difieran en habilidades y oportunidades. De igual manera,
una diferencia salarial entre individuos con las mismas características en
cuanto a habilidad y oportunidad, entre otras, puede ser debido al hecho de
que unos se encuentran sindicalizados y otros no16.

15

16

Personas de buena situación socioeconómica poseen mayor capacidad de pago, razón por la cual
el riesgo de cubrir el crédito es menor. de aqui que la tasa de interés a la que obtienen el credito
para invertir en capital humano sea menor.
Ya que como se expone en la parte final del estudio. los sindicatos pueden ser organismos que
ayuden a disminuir las desigualdades. tanto en habilidades como en oportunidades.

117

Caso2

(S.AI)

(SO)

($1)

lSCOlAAIOM

(S 1) (SO)

ESCOtAAIOAO

2.1.4 Horas de trabajo ofrecidas al mercado laboral
Para analizar lo que sucede con respecto al ingreso y a las horas que una
persona ofrecerá al mercado laboral, se necesita realizar un análisis de
oferta laboral. Es decir, el impacto del ingreso sobre las horas de trabajo
ofrecidas por los individuos.
El principal supuesto implicado en este análisis es que el individuo es libre
de ofrecer las horas de trabajo que desea. es decir, no existen restricciones
institucionales en cuanto a un mínimo de horas trabajadas; además, el
salario es una variable exógena que está detenninada por el mercado
laboral.
Dado que el salario está vigente en el mercado. el individuo decide cuántas
horas dedica a ganar ese salario. AJ hacer esta decisión el individuo
enfrenta dos opciones: a) ganar un ingreso ofreciendo cierto número de
horas al mercado laboral, y b) no ganar ningún ingreso gastando su tiempo
en ocio o en alguna otra actividad que no genere ingresos. Debido a que el
individuo tiene que seleccionar el número de horas que va a ofrecer al
mercado de trabajo y qué tanto tiempo dedicar a otras actividades, entonces
podemos suponer que el individuo tiene una función de donde deriva
utilidad del tiempo que dedica al ocio y del que dedica al trabajo. Este
intercambio (dado por la función de utilidad) entre el tiempo utilizado a
ganar ingreso y a no hacerlo puede ser representado por una estructura de
preferencias: éstas preferencias son llamadas curvas de indiferencia. Las
curvas señalan las diferentes combinaciones de tiempo dedicado al trabajo y

�J/8

Sindicaüsmo y salarios en el AMM

En.sayos

al ocio donde el individuo mantiene la misma utilidad. Una curva de
indiferencia más alejada del origen representa un nivel mayor de utilidad,
puesto que con el mismo ingreso puede dedicar más horas de tiempo al ocio.
o con el mismo tiempo dedicado aJ ocio puede tener más ingreso,
gráficamente eso es:

Grffica 2. 1.4.1 Relación ocio-tnbajo: curva de indiferencia

119

al trabajo, es decir, pasa de O, a 0 2 y de T1 a T2, recibirá más ingreso que
antes.
Hay que aclarar que, en condiciones normales, el individuo nunca tomará
un punto por debajo de la línea TO, ya que esto indicaría aceptar una tasa
salarial menor a la de mercado, y un punto por encima de la línea de
restricción salarial es inalcanzable, dado que esto representaría un salario
mayor al de mercado.

Grffica 2.1.4.2 Relación ocio-tnbajo: restricción presupuestal
Trabajo

T
Restricción salarial
Linea TO
Ocio

Entre más alejado se esté del origen. mayor utilidad se obtiene, entonces la
curva "b" es preferida a "a'·. la curva ··c" es preferida a "b" y así
sucesivamente.

Ocio

La decisión de obtener cierto ingreso combinando horas dedicadas al trabajo

y al ocio, representadas por las curvas de indiferencia, es insuficiente para
encontrar la solución al problema. Estas curvas de indiferencia deben de
conectarse con alguna infonnación adicional que restrinja su elección entre
ocio e ingreso: esta restricción a utilizar es el salario. Este, está
determinado en el mercado de trabajo y está fuera de control del individuo y
por lo tanto es tomado como dado. La pendiente de la siguiente gráfica
representa el salario por hora, así el ingreso máximo que el individuo puede
obtener, si dedica todo el tiempo al trabajo, es T. mientras que si dedica
todo el tiempo al ocio no obtendrá ninguna entrada salarial. La gráfica
muestra además, como el mercado compensa al individuo si éste
intercambió horas ocio por trabajo. Si el trabajador se encuentra
inicialmente en (01.1 1), y si la persona sacrifica tiempo de ocio y lo dedica

La tasa de salarios establecida por el mercado de trabajo y tomada como fija
por los individuos nos marca la pauta de restricción al momento de decidir
cuantas horas trabajar y cuantas dedicar al ocio.
El individuo maximiza sus preferencias por ingreso y ocio donde su curva
de indiferencia es tangente a la tasa de salarios. dado que bajo esta
condición de tangencia alcanzamos la curva de indiferencia más alta posible
que nos pennite el mercado de trabajo. Una curva de indiferencia que se
encuentre más alejada del origen. como la curva 3. sería deseable pero dada
la restricción del salario esa curva es inalcanzable, gráficamente esto es:

�120

Sindicalismo y salarios en el AMM

&amp;sayos

121

Grífaca 2.1.4.3 Relación ocio-trabajo: equilibrio

Para conocer el efecto final de un incremento en el salario, en cuanto a las
horas ofrecidas por un individuo en el mercado de trabajo, es necesario
saber cuál de los dos efectos anteriormente descritos es el que predomina.
Se presume que para niveles bajos de salario predomina el efecto
sustitución; mientras que para niveles altos el efecto dominante es el efecto
ingreso. Por tal motivo, la curva de oferta individual de horas de trabajo
tiene una parte donde su pendiente se vuelve negativa. Gráficamente esto
es:

Trabajo

Gráfica 2. 1.4.4 Ingreso salarial y horas de trabajo
3

Ingreso

Ocio

Una vez examinado como el individuo realiza su elección entre cuánto
tiempo dedicar al trabajo y al ocio, debemos contestarnos la siguiente
pregunta: ¿qué sucedería con las horas ofrecidas al mercado de trabajo si se
da un incremento en el ingreso? A primera instancia parecería que entre
más alto sea el salario, el individuo ofrecería una mayor cantidad de horas
de trabajo al mercado laboral para tener un mayor ingreso, pero la respuesta
no es así de simple. Para analizar el impacto de un incremento en el
ingreso hay que analizar el efecto ingreso y el efecto sustitución.
Así, suponga un incremento en el ingreso salarial. El efecto sustitución
opera a través del precio relativo del trabajo; el incremento en el precio
salarial hace que el ocio se vuelva más caro, porque cada hora dedicada a
esta actividad puede rendir más ingreso. Es decir, el costo de oportunidad
de no trabajar una hora extra se ha incrementado, por lo cual el trabajador
se ve incentivado a ofrecer más horas de trabajo en el mercado de trabajo.
El efecto sustitución siempre causará que el individuo ofrezca más horas de
trabajo en el mercado laboral.
El efecto ingreso. por otro lado, establece que si la tasa de salario se ha
incrementado y el individuo está satisfecho con su nivel inicial de ingreso,
entonces no necesita ofrecer una mayor cantidad horas al mercado laboral
para mantener su nivel inicial de ingresos: sino por el contrario. con menos
horas de trabajo, el individuo puede recibir el mismo ingreso que percibía
antes del incremento salarial.

Hrs. dedicadas a trabajar
2.1.5 Patrones de discriminación

Existen diferencias salariales respecto al sexo del trabajador. Se estima que
en promedio los hombres ganan más que las mujeres y que esto obedece,
principalmente, a factores de discriminación dentro del mercado laboral que
están asociados con el sexo del trabajador, así como a otros elementos tales
como históricos, psicológicos, sociológicos y antropológicos.
Principiaremos este análisis de diferencias salariales en un sentido
económico. es decir. analizaremos lo que a discriminación se refiere
empleando la siguiente definición: discriminación es cuando la valoración
de las características de un trabajador dentro del mercado laboral no está
relacionada con su productividad (Becker. 1978).

�122

&amp;,sayos

Esa definición reconoce que la valoración de un trabajador dentro del
mercado laboral depende de los factores de oferta y demanda que pueden o
no afectar su productividad. Sin embargo, cuando los factores que no están
relacionados con la productividad adquieren valores positivos o negativos
dentro del mercado de trabajo, entonces se puede hablar de discriminación.

Se destaca en la definición anterior lo siguiente:
a) Se define discriminación con el propósito de medir resultados en el
mercado, tales como salarios y niveles de empleo entre otros.
b) La definición no se refiere a las diferencias que son resultado de la
suerte, como por ejemplo, que una persona que fue a primer año de
primaria gane más que un profesionista, sólo por el hecho de que el
primero heredó el negocio de su padre.
c) La definición de discriminación dentro del mercado laboral sugiere una
manera operacional de distinguir entre mercado laboral y factor de ''pre17
mercado" que causan diferencias salariales .

2.1.5.1 Teoría neoclásica de discriminación
Una de las principales teorías que se emplean para explicar la
discriminación es la neoclásica, representada principalmente por Becker
(1978), quien argumenta que la discriminación reduce la eficiencia de la
economía porque distorsiona la distribución de los recursos.
Becker argumenta que los empleadores tienen preferencia por la
discriminación, la cual forma parte de su función general de preferencia.
Para sostener esta inclinación hacia la discriminación, los patrones
enfrentan un costo, llamado coeficiente de discriminación, y se refleja en el
alto salario que el empleador tiene que pagar a los hombres (en el caso de
que prefiera en su empresa a este tipo de trabajadores) como el costo de
mantener su inclinación hacia la discriminación.
En el modelo de Becker los hombres reciben más ingreso que las mujeres 18
lo que induce a que las utilidades de los empresarios que discriminan en
favor de este grupo determinado de trabajadores sean menores, porque
incrementan sus costos a través de pagar salarios más elevados al grupo de
17

Difcreociales que se manejan por los diferentes niveles de productividad promedio. a través de
grupos de sexo, puede ser caracterizado como factor de pre-mercado.
18
Eo el articulo original se emplea el término "black collar workers" y "white collar woric.ers". pero
pllll cuo práctico de nuestro estudio los términos se han sustituido por mujeres y hombres
respectivamente.

Sindicalismo y salarios en el AMM

J23

trabajadores de su preferencia. De ésta manera, las mujeres se ven
perjudicadas puesto que reciben un salario menor al que existiese si no
hubiera discriminación en el mercado laboral.
Cada uno pierde dentro de este esquema, excepto los trabajadores
masculinos, quienes poseen un ingreso mayor al existente, que si no hubiera
discriminación.
Becker considera que tal discriminación sería eliminada si hubiesen
condiciones de competencia perfecta dentro de la economía. esto es, si
existieran mercados competitivos; el productor descubriría que puede
fabricar sus productos a costos menores si no paga el exceso que genera su
preferencia por trabajadores de ciertas características. Si contrata al otro
tipo de empleados (mujeres), podría pagar una nómina salarial más baja y
competir a precios menores. Esto obligaría a que el resto de empresarios
hagan los mismo. de otra manera, quedarían fuera del mercado por
ineficientes.

2. 1.5.2 Otros factores que afectan el diferencial salarial entre hombres
y mujeres
Otros factores que afectan el diferencial salarial entre hombres y mujeres
son:
a) Las mujeres con un nivel dado de educación. tienden a tener un nivel
menor de ocupación que los hombres con la misma cantidad de
educación. En este sentido. las mujeres tienden a trabajar por debajo de
su capacidad. implicando que la tasa de rendimiento de su inversión en
capital humano tienda a ser menor que la de los hombres, creando así,
una diferencia salarial.
b) Dentro de cada nivel ocupacional, las mujeres encuentran mas
restricciones al momento de buscar empleo. dado que la rama de
actividad donde se pueden desempefiar laboralmente, está concentrada en
pocas áreas, por lo cual aceptan salarios menores que los hombres.
c) Existen estereotipos que se crean los empleadores, en el sentido de que
consideran a las mujeres menos eficientes que los hombres en la mayoría
de los empleos; aunque esto no sea un hecho. Si los patrones creen que
existe una brecha en la productividad de los sexos (en favor del hombre)
que excede la diferencia salarial. entonces el empleo de mujeres parece
ser incosteable.
d) También existe un estereotipo creado por las mujeres que tiene que ver
con el papel del sexo en la etapa de socialización, esto es, fonnarse la

�124

Sindicalismo y salarios en el AMM

Ensayos

idea de que existen ciertos tipos de empleos propios para ser
desempeftados por los hombres.
e) Otro factor que restringe la entrada de mujeres en el marcado laboral y
que también afecta su salario, es el hecho de que las mujeres se
embaraz.an, razón por lo cual ofrecen menos tiempo de mano de obra al
mercado laboral y esto representa un costo al empleador dado que tiene
que pagar el salario aún y cuando la mujer no esté trabajando, es decir,
antes de dar a luz y luego durante el período de lactancia.

2.1.6 Otras corrientes que explican el diferencial salarial
Adicionalmente a las teorías antes descritas, que tratan de explicar la
diferencia salarial entre los individuos, tenemos otros enfoques que
atribuyen la brecha en salarios, al igual que la teoría de la discriminación, a
condiciones no asociadas a las características del individuo; así, por
ejemplo, el marxismo lo justifica debido a la explotación de la que es
victima el obrero; mientras que por otra parte, la segmentación de mercados
lo atribuye a una fragmentación del mercado laboral. Para entender un
poco mejor lo anterior, veamos un poco más en detalle estos dos enfoques.

2.1.6.l Enfoque marxista

La teoría marxista sobre la diferencia en salarios parte de dos premisas
básicas: a) sólo el trabajo crea o le da valor a las cosas, y b) El obrero es
victima de explotación por parte del propietario de los medios de
producción. Partiendo del primer enunciado se puede deducir que es por
esa razón que los bienes y/o mercancías que se comercian en el mercado
poseen un valor y, por tal motivo, el monto pagado por los bienes
producidos debería corresponder a la nómina salarial pagada a los
trabajadores; pero corno el obrero es victima de explotación, el salario que
recibe es iruerior al de los bienes comerciados, es por ello que existe la
eterna lucha entre obreros y capitalistas, en la que los primeros pelean un
salario mayor, mientras que los segundos se rehusan a pagarlo. Ante este
conflicto obrero-patrón por un mayor salario, surgieron las asociaciones de
trabajadores (sindicatos), para convenir con los dueflos de los medios de
producción, un mayor salario. Es por esto que los sindicalizados deberían
recibir, en promedio. un ingreso mayor que los no sindicalizados.

125

2.1.6.2 Teoría de mercados aegmentados

Esta teoría se refiere principalmente a la fragmentación del mercado de
trabajo en dos sectores: uno primario, caracterii.ado por pagar altos salarios
y compuesto por empresas que poseen mercados internos de trabajo, otro
secundario, que se identifica por pagar salarios bajos y que contratan mano
de obra de mercados externos.
La hipótesis central de la teoría de segmentación de mercados es que tal
fragmentación, no corresponde a diferencias en las habilidades, o a las
características individuales en el mercado de trabajo, ante lo cual se puede
decir que la segmentación ·del mercado se puede deber a:

a) El mercado interno de trabajo del sector primario no se guía a través de
la teoría clásica de maximiz.ación de utilidad, sino mas bien se mueve
mediante reglas institucionales creadas por la misma empresa.
b) Los sindicatos juegan un papel importante para la segmentación del
mercado de trabajo. ya que son vistos como incrementadores artificiales
del ingreso y restrictores del empleo.
c) Existe un sistema diferente de incentivo y de compensaciones entre los
sectores. que hacen que los trabajadores rindan de diferente manera, es
decir, un mejor salario es un incentivo para que el trabajador labore
eficientemente para conseguir su empleo, lo que crea que exista
subempleo en el sector primario19.

2.2. Revisión de trabajos realizados

Analizando trabajos sobre el terna de las diferencias salariales, explicadas
por la variable sindicalismo, se ha encontrado en México que los no
sindicalizados ganan más, en promedio, que los sindicalii.ados
[Schwartzman. 1983]. El autor utiliza datos a nivel nacional de la industria
de la transfonnación, y encontró ·que el estar sindicalizado es una variable
cualitativa que no ayuda a explicar las diferencias salariales entre
trabajadores. es decir. que el hecho de pertenecer a un sindicato no es un
factor condicionante para recibir un ingreso mayor que quienes no
pertenecen a una asociación de este tipo. El modelo que emplea
Schwartzman para hacer sus estimaciones es el siguiente:

19

Aunque lo anterior no nec~amente es cierto. ya que como anteriormente se vió, un ingreso
mayor puede incenti\'ar a disminuir las horas de trabajo ofrecidas al mercado laboral.

�126

Ensayos

(8)

Ln(w)

Sindicalismo y salarios en el AMM

Ao

1

A,*Con i A2.Sex

1

A3.ta ·

Á4•&amp;f + As•U + e

muestreo realizado en el AMM. encontrando que la variable ocupacional es
de gran importancia para estimar el efecto puro del sindicalismo en la
estructura de salarios. Sin embargo, no se realizan las pruebas
econornétricas para poder contrastar los ingresos de los sindicalizados vs.
los no sindicalizados.

Logaritmo natural del salario promedio pagado en el sector.
Indice de concentración de la industria de estudio, en este caso la
industria de la transformación.
Sexo.
Nivel promedio de educación dentro de la industria.
Educación elevado al cuadrado. Variable que se incluye con el fin
de captar los rendimientos marginales decrecientes de la inversión
en capital humano.
Indice del grado de sindicalización dentro de la industria.

En este trabajo, el análisis comparativo sólo nos proporciona una
descripción de la población sujeta a estudio, de sus características tales
como quien recibe un mayor o menor salario, qué porcentaje de hombres y
mujeres componen cada uno de los sectores de actividad económica, entre
otros resultados, pero no es posible conocer nada relacionado al grado de
importancia de estas variables en los diferenciales salariales observados.

Donde:
Ln(w)

Con
Sex
Ed
E&lt;Í

U

J27

Utilizando el modelo anterior y con las variables que arriba se detallan,.
estimó la ecuación empleando el método de mínimos cuadrados ordinarios
(MCO) y encontró. una vez que se verificó el cumplimiento de los supuestos
de estimación lineal. que el parámetro A~ es estadísticamente igual a cero,
es decir, que la variable "U" no ayuda a explicar las diferencias salariales.
En el análisis de este trabajo se consideran a todos los trabajadores como
iguales, sin considerar que los trabajadores de rangos de ingreso bajo, u
ocupaciones no bien remuneradas (obreros. choferes. entre otros) son
quienes tienden a sindicalizarse. mientras que los trabajadores de confianza
y administrativos (Gerentes, profesionistas. etc.), por lo general no tienden a
agremiarse a algún sindicato y además son quienes reciben un ingreso
mayor. Así, la estimación hecha por Schwartzman no refleja lo que se
pretende estimar, debido a que no se incluyen variables que son o pueden
ser, indicadores más directos de las diferencias salariales, tales como la
experiencia, edad y la variable de tipo ocupacional, la cual es necesaria para
evitar la comparación entre personas de diferente empleo y que, por lo
tanto, tienen diferentes niveles de escolaridad, implicando diferentes rangos
de ingreso. Adicionalmente ese estudio no tiene una "población objetivo"
bien definida, ya que lo ideal es que se controle a los elementos sujetos a
investigación, agrupando a los trabajadores que posean ciertas
características que nos interesen para tener una población mas homogénea.
y así, poder estimar el efecto puro del sindicalismo en la estructura salarial.
En otro trabajo sobre el mismo tema, titulado "Sindicatos, Salario, Poder y
Bienestar", realizado por Silos y López ( 1984), se estudian variables corno
edad, escolaridad. experiencia, sexo y antigüedad provenientes de un

De estos estudios se infiere que. aparentemente, los resultados empíricos
obtenidos son contrarios a lo que esperaríamos. según la teoría; ya que en el
primero se detecta que el sindicalismo incide negativamente en los salarios,
y en el segundo no se establece si el estar sindicalizado influye o no en el
ingreso.

3. Estimación empírica de las diferencias salariales causadas por el
sindicalismo
Considerando los aspectos de deficiencia discutidos en cada uno de los
trabajos anteriores, mi propuesta es: discutir las variables que son
determinantes del ingreso. incluir una variable adicional que exhiba si la
persona está sindicalizada o no: en caso de estarlo. conocer la rama de
actividad donde labora, así como su ocupación dentro de ese sector
económico.
En el primer estudio que se discutió con anterioridad, el enfoque está
orientado a determinar las diferencias salariales dentro de la industria de la
transfonnación dado que se realiza con datos censales. Aquí, se pretende
ampliar el estudio a todas las ramas de actividad que se encuentran
presentes en el Area Metropolitana de Monterrey: esto se desarrollará a
través de la infonnación recolectada de una encuesta levantada mediante
muestreo aleatorio, por el Centro de Investigaciones Económicas (CIE) de
la Facultad de Economía de la UANL a 2.000 familias en 1993. Los datos
proporcionados por la encuesta permiten que el estudio no se limite
solamente a medir diferencias entre los individuos sindicalizados y no
sindicalizados, sino que también es posible analizar si entre las diferentes
agrupaciones de trabajadores existen diferenciales en salario. El análisis se
realizará de tal forma que se pueda homogeneizar lo más posible nuestra

�128

F.nsayos

Sindicalismo y salarios en el AMM

población objeúvo, es decir, comparar personas con el mismo empleo dentro
de las diferentes ramas de actividad, con la misma escolaridad, edad, sexo,
etc., dentro de un rango de interés. Se compararán los trabajadores
comunes dentro de un mismo empleo a través de las diferentes ramas de
actividad económica, y se analizará si existen diferencias salariales
dependiendo del sector económico donde se labore.
Lo que con esta propuesta se pretende es esúmar el efecto puro de los

sindicatos sobre la estructura de salarios, ya que como se vio en el punto
2.1.2, también puede exisúr un efecto relaúvo en los salarios ante la entrada
de un sindicato en una empresa o industria.

Las variables que se incluyen en el modelo a esúmar son: sexo, escolaridad,
experiencia. sector de actividad económica y ocupación, así como la
variable que exhibe el status sindical.
Hay que aclarar que de la muestra total que se obtuvo de la encuesta, sólo se
estudian aquellas personas mayores de 15 años·y que poseen algún tipo d~
empleo. ya que para efectos de la Ley Federal del Trabajo, las personas
ocupadas que tienen quince años o más. pueden gozar de los derechos
laborales que dicha ley otorga..

3.1 Características de la muestra
Del muestreo estratificado que se realizó en el Area Metropolitana de
Monterrey. se tiene que la población objetivo para nuestra investigación
presenta las siguientes características:
a) Se tiene un tamaño de muestra de 2575 individuos sujetos a
investigación. de los cuales el 26.6% es de sexo femenino y el 73.4%
masculino.
b) Del total de personas que reúnen las características para el estudio. sólo
el 26.5% pertenece a algún tipo de sindicato, distribuidas de la siguiente
manera, según el sector de actividad económica:

i) 0.8% en el sector primario.
ii) 39.0% en el sector industrial. En este sector la CTM y el FNSI
concentran el 86.81% de los trabajadores. con 34.4% y 52.3%
respectivamente.

129

iii) 60.1% en servicios. La CTM, el sindicato SUTUANL, el SNTE

y el sindicato de PEMEX concentran al 54.9% de la población que
se encuentra trabajando en el sector. Los porcentajes que ocupa
cada sindicato antes mencionado son: 26.6%, 9.3%, 9.5% y 9.5%
respectivamente.
c) De las 21 diferentes organizaciones de trabajadores, sólo cuatro de ellas
concentran el 69.8% de la fuerza de trabajo muestreada. Tales sindicatos
son: C.T.M. (29.6%), F.N.S.1. (24.9%), S.N.T.E (8.0%) y U.N.E (7.2%).
d) En lo referente a la escolaridad de los sujetos a estudio, el 3. 7% no posee
instrucción escolar. Cabe señalar que también existen los extremos,
personas que cursaron algún estudio de postgrado, pero estos casos sólo
representan el 1.8% de la población total.
Cuadro 3 1 Distribución de la escolaridad
AJiosdeEltudlo

No. de Ml'IOllal
94
8
39
81
36
42
452
23
S2
497
101
196
301
97

e¡. IICIIIIIIIWO
%
3.7
3.7
1
0.3
4.0
2
S.S
I.S
3
8.6
3.1
4
1.4
10.0
5
1.6
11.6
6
17.6
29.2
7
0.9
30.1
8
2.0
32.1
9
19.3
Sl.4
10
3.9
SS.3
11
3.9
62.9
-12
74.6
7.6
13
11.7
78.4
14
n
81.4
3.8
1
IS
84.4
78
3.0
1
16
97.3
332
12.9
1
17
98.2
23
0.9
Más de 17
100.0
4S
1.8
Fuente: Centro de Investigaciones Económicas de la Facultad de Economía de la UANL

o

-

~-

e) El sector de actividad económica que absorbe más mano de obra es el
sector servicios. con 63.6% del total.

Cuadro 3.2. Distribución del número de trabajadores por
sector de actividad
e¡.
%acamulado
Sector
NIIÍlllero de emnlniilos
Primario
1.0
1.0
26
Industrial
35.4
36.4
912
Servicios
100.0
63.6
1637
Fuente: Centro de Investigaciones Económicas de la Facultad de Economía de la UANL.

�Ensayos

130

Sindicalismo y salarios en el AMM
20

f) Los tipos de empleos predominantes

,

captados por el muestreo. para el

J3J

3.2 Modelo a estimar

AMMson:

Con _bas:e e~ la iruonnación anterior se estimará, para medir el efecto puro
del smdical1smo en la estructura salarial, el siguiente modelo:

i) Operarios y artesanos en la industria 29.6%.
ii) Oficinistas y trabajadores de oficina 15.9%.
iii) Vendedores y similares 12. 9%.
iv) Trabajadores y operarios auxiliares 10.2%.
g) Los empleos predominantes según el sector de actividad económica son
las siguientes:

i) En el sector industrial destacan los empleos de oficinistas y
trabajadores de oficina con un 16.33% y el operarios y artesanos en
la industria con 57.23%.
ii) En servicios son de especial importancia vendedores y similares,
oficinistas y trabajadores de oficina, operarios y artesanos en la
industria, y trabajadores y operarios auxiliares, con participaciones
de 17.27%, 15.66%, 14.56% y 14.19% respectivamente.
h) Las características de las variables Edad, Escolaridad, Antigüedad en la

empresa, Horas trabajadas al mes. Ingreso mensual, Ingreso mensual por
prestaciones y salario, clasificadas según su "status" sindical, son las
siguientes:

Cuadro 3.3 Características de la ooblación obiet1vo
Variable

Edad (aftol)
Escolaridad (aftos)
Antigüedad en la

Desviación
Estándar
Muestra Total
34.9
11.5
9.8
4.4
95.9
82.8

Media

Desviación
Estándar
No Sindicalizados
11.8
35.0
4.6
9.8
75.2
93.6

Media

Desviación
Estándar
Sindicalizados
10.7
34.8
9.9
4.0
98.9
103.7

Media

emnresa (meses)

Horas trabajadas
Ingreso memual

184.7
2.093.8

48.1
3.720.4

185.8
2.267.0

48.4
3,988.1

181.8
1,620.0

47.4
2,811.7

S0.8

153.7

46.3

167.0

63.2

108.2

14.0

58.9

15.4

67.8

10. 1

14.2

(oesos)

Ingreso memual por
1

nredJ!ciones (""-"""\

Salario (pesos por
hora)

683
1892
2575
No. de observaciones
..
Nota: Se refiere a la suma de ingreso mensual e ingreso por premac1ones. de cada 111d1v1duo,
dividido entre el número de horas que trabaja al mes.
Fuente: Centro de Investigaciones Económicas de la Facultad de Economía de la UANL

\:j i = 1,2,3, ...

Donde:
Ln(wJ

Es igual al logaritmo natural del salario por hora de cada
individuo.
Sex;
Sexo: toma el valor de I si es hombre y de O si es mujer.
Ese;
Escolaridad (y escolaridad al cuadrado para captar los
rendimientos marginales decrecientes de la inversión en capital
humano).
Exp;
Experiencia dentro de la empresa21 .
Sin;
Status sindical: toma el valor de l si es sindicaliz.ado, y de O si
no lo es.
Sec¡
Sector de actividad económica. El subíndice se refiere al "jésimo" sector de actividad económica.
Ocupa1c Ocupación. El subíndice se refiere a la ''k-ésima" ocupación.

Para medir si algún tipo de sindicato en especial influye sobre el salario, se
crearán variables dummy para tal propósito. La definición de tales
variables se hará en el momento en que se analicen los modelos
correspondientes.
Los 'T sectores de actividad económica se han desglosado de la siguiente
manera:
1.- Sector Agrícola
2. - Sector Industrial
3.- Sector Servicios
21

20

Que en conjunto concentran el 68.6% de la población ocupada en la muestra.

El dato considerado en esta variable se refiere a la respuesta proporcionada por el encuestado a
la pregunta relacionada con el tiempo que tiene de trabajar en su empleo actual.

�132

&amp;sayos

Las "k" ocupaciones se clasificaron en los siguientes rubros:
1.- Profesionistas.
2.- Técnicos y afines.
3. - Gerentes, administradores y funcionarios.
4. - Oficinistas y trabajadores de oficina.
5.- Vendedores y similares.
6.- Agricultores.
7. - Trabajadores en el manejo de vehículos o medios de transporte.
8.- Operarios y artesanos en la industria.
9.- Trabajadores y operarios auxiliares.
1 O. - Otros trabajos y servicios

3.3 Hipótesis

Para observar el grado de importancia de la variable sindicalismo sobre los
salarios, se analiz.arán los modelos que abajo se describen. Con el fin de
aislar el efecto sobre los salarios de la ocupación específica del individuo, y
medir así el efecto puro del sindicalismo, se incluye la variable Ocupa. De
esta manera. al aislar el efecto de esta variable, podemos centramos en la
hipótesis central de esta investigación: Medir el efecto sobre los salarios de
los sindica/izados en relación a los salarios de los no-sindica/izados.
En términos del modelo, se establece que el estar sindicalizado no implica
una diferencia significativa en cuanto a los ingresos, es decir, se plantea que
el parámetro a6 no es significativamente diferente de O. Si este fuese
estadísticamente diferente de cero, y mayor a cero. entonces se podría
afinnar que los sindicalizados. dadas otras características de los individuos.
tienden a ganar más que los no-sindicalizados.

Sindicalismo y .salarios en el AMM

133

V i = 1,2,3,...
Se espera obtener que la variable sexo posea un efecto positivo sobre la
estructura salarial puesto que se refiere al salario de los hombres, como se
explicó anteriormente. El coeficiente de escolaridad se espera sea positivo,
mientras que se espera que el parámetro de rendimientos de la escolaridad
(Ese/) sea negativo, según la teoría de capital humano. Asimismo, se
espera que una persona que tiene más tiempo trabajando en una empresa
tendría un mayor salario; por otra parte, se espera que el rendimiento a la
mayor experiencia (Exp/) decrezca a través del tiempo; por lo tanto se
espera un signo negativo en el regresor de la variable.
De igual manera, se espera obtener un coeficiente negativo de la variable
sindical debido a que al realiz.ar el análisis de esta manera se están
comparando los ingresos de trabajadores con diferentes niveles de capital
humano; es decir, se contrastan ingresos de obreros con profesionistas y
como los trabajadores que tienden a sindicalizarse son los obreros, entonces
no es posible comprobar el efecto puro del sindicato sobre el salario, además
de que se genera un sesgo en la estimación del parámetro de la variable
sindicalizado en favor de los no sindicalizados. Esto es, precisamente, el
problema que se detectó en el trabajo de Schwartzman (1983).
Modelo 2.- Para medir el efecto puro del sindicalismo sobre la estructura
salarial se empleará un modelo que tome en cuenta la variable de tipo
ocupacional, esperando que al emplear ésta variable se encuentre que el
hecho de pertenecer a un sindicato tenga un efecto positivo y significativo
en el ingreso. El modelo a utiliz.ar es el siguiente22:

Así. se estimará un modelo donde se incluye la variable sindicato, pero no
se controla el efecto de la ocupación del individuo sobre los salarios
(modelo I). En seguida. se estimará el modelo incluyendo la variable
ocupación. variable que resulta ser importante al determinar el salario del
individuo (modelo 2).
Modelo 1.- El análisis sigue como el presentado en Schartzman (1983). La
ecuación a estimar es:

V i = 1,2,3,...
22

Note que se omite la variable sectorial; esto es debido a que en la regresiones prelinúnares
resultó no significativa.

�134

Ensayos

Sindicalismo y .salarios en tl AMM

3.4 Estimaciones y resultadM

Para presentar los resultados y posteriormente las conclusiones de este
trabajo fue necesario verificar que se cumplieran los supuestos básicos de
regresión lineal múltiples, en cada uno de los modelos analii.ados; así, al
realii.ar la estimación del primer modelo se detectó que existía
heteroscedasticidad, lo que implica que se estimen parámetros consistentes
pero ineficientes; así como también que se estime una matriz de covarianzas
inconsistente. Cuando este problema no puede ser eliminado por completo,
se puede estimar una matriz de covarianza que no presente ese problema de
heteroscedasticidad [White, 1980]. La implicación directa de emplear
estimaciones que presenten este tipo problema es que se derivan
conclusiones erróneas sobre las pruebas de hipótesis, debido a las
inconsistencias que presentan las varianzas, y por consecuencia, en las
desviaciones standard de los parámetros. Cabe señalar que el problema de
la heteroscedasticidad no afecta el valor del coeficiente de regresión, sino
sólo el valor estimado de su varianza. Detectado el problema, se procedió a
corregirlo en todas las ecuaciones, estimando la matriz de covarianzas
según la metodología de White.

La estimación del primer modelo se presenta a continuación.

Cuadro 3.4.1 Estimación del modelo 1
Variable deoendiente: Ln(wJ

,.,.._....

Pariimdro

Dnvladóll

lnt.ercento
Sex,

1.203•
0.142º
.0.021
6.575E-3°
3.145-3°
-4.108E-6°
.0.094

0.077
0.032
0.018
0.001
4.102E-4
1.116E-6
0.028

Ese,
E,c,1
Exp,

ExD,1
Sin,

-

t
15.667
4.425
•1.169
6.522
7.352
-3.400
-3.305

concluyéndose principalmente que todas ellas tienen un buen poder
explicativo sobre el ingreso. Además, se puede observar que existe
discriminación en el mercado laboral del AMM, dado que si mantenemos
constante el resto de las variables, los hombres ganan más, en promedio,
que las mujeres.
El status sindical parece ser imponante al explicar los diferenciales
salariales entre individuos con las mismas características. Si mantenemos
todas las variables constantes y sólo cambia el status sindical de los
trabajadores, se aprecia que existe un diferencial salarial en favor de los
trabajadores que no pertenecen a ningún tipo de sindicato, federación o
confederación, es decir, que los no sindicalizados ganan más en promedio,
que los sindicalizados.
Sin embargo, es posible que la estimación del parámetro que capta la
relación entre el ingreso y el status sindical del trabajador, presente el sesgo
discutido en el trabajo de Schwartzman ( 1983). Por ello, es necesario
homogeneizar a los trabajadores por ocupación, con el propósito de ver las
diferencias salariales en_!re un grupo mas homogéneo, y así medir si en
realidad existe tal diferencial salarial.
Si ambos tipos de trabajadores -sindicalii.ados y no sindicalii.ados- laboran
en promedio el mismo número de horas mensualmente23, entonces, la
diferencia salarial entre ellos se puede deber a que los no sindicalizados
poseen puestos de trabajo bien remunerados (de confianza principalmente),
razón por la cual no se sindicalii.an y, por el contrario los sindicalizados
tienen ocupaciones no tan bien remuneradas. Si la respuesta se encuentra
en la ocupación, es probable que al homogeneizar a los trabajadores el
resultado obtenido en el cuadro 3.4.l pueda revertirse.

Modelo 1

Variüle

135

Con esto en mente, se estima el modelo 2, en el cual se incluye la variable
ocupación como variable explicativa.
'.

gl = 2519
R1 = 0.3S17
n = 2S25
f = 273.44
• Significativamente diferente de cero ~'OII un nivel de confianza del 95~•Nota : n es el número de observaciones y gl son los grados de libertad.
23

Las variables explicativas de sexo. escolaridad, escolaridad al cuadrado,
experiencia y experiencia al cuadrado, son todas significativas,

F.stadlsticameole se puede establecer, mediante una prueba de igualdad de medias, que los
trabajadores sindicaliudos y no sindicali7.ados laboran, en promedio, el mismo número de
horas. La media de horas trabajadas para los sindicalizados es de 181.8 con una desviación
~ de 92.9 hn. y 18S In y wia desviación estándar de 94.8 para los no sindicalizados.

�136

F.nsayos

Sindicalismo y salarios en el AMM

Modelo2
Los resultados que se obtienen de la ecuación son:

Cuadro 3.4.2 Estimación del modelo 2
Variable deoendiente: Ln(wJ
Vuiallle

Interceoto
Profesionista
Técnico y afines
Gerentes. administradores y
fimc1onarios
Ofinistas y trabajadores de
oficina
Vendedores y similares
A~ricultores
Trabajadores en el manejo de
vehículos o medios de
transvorte
Operarios y artesanos de la
industria
Trabajadores y operarios
auxiliares
Sex;

Ese,
Ese/

IExD,
IExD/
Sin,

,.......

t

1.203•
0.612•
0.446•
1.005•

Davladéa
l!'.ltalar
0.112
0.120
0.102
0.113

9.S70
5.087
4.383
8.919

0.264•

0.091

2.912

o.35o•
--0.063
0.231*

0.092
0.270
0.094

3.807
--0.237
2.4626

0.118

0.08S

l.382

0.086

0.093

0.920

0.153*
--O.O 14
4.534E-3*
2.888E-3*
-3.872&amp;6*
-6.823E-2•

0.034
0.015
8.945E-4
3.830E-4
l.026E-6
0.028

4.484
--0.892
5.069
7.539
-3.775
-2.420

2

R = 0.4119
n =2525
gl = 2509
F = II7.22
• Significativamente diferente de cero con un nivel de confianza del 95%.
Nota : n es el número de observaciones y gl son los grados de libertad.

De esto se puede concluir, en principio, que si diferenciamos a los
trabajadores por tipo de ocupación y status sindical, los que pertenecen a
algún tipo de agrupación de trabajadores, ganan menos en promedio que
los que no pertenecen a una agrupación de trabajadores. Es decir, si
mantenemos todo constante y sólo varia la ocupación, el ingreso es mayor
para los no sindicalizado/4 .

24

Esto no implica qu.e el ~fecto de cada uno de los sindicatos sobre los salarios de sus agremiados
sea negativo. Para ver el efecto de diferentes tipos de sindicatos y agrupaciones sobre el salario,
vé- a Cárdenas-Rodríguez (1995).

l 37

Contrastando los resultados obtenidos por este modelo con las teorías sobre
las diferencias salariales, parece ser que con respecto a la teoría del capital
humano, los sindicatos tienden a agremiar trabajadores con menor
habilidad; lo cual hace que, aún y cuando los dos grupos de trabajadores
inviertan lo mismo en escolaridad, su rendimiento sea menor y en
consecuencia, también lo sea su ingreso.
Cabe resaltar que no considerar el tipo de ocupación al momento de
analizar diferencias salariales entre trabajadores sería un error grave, ya que
podría llevarnos a conclusiones erróneas, debido a la heterogeneidad de los
individuos.

4. Comentarios finales
Como se ha observado. a través de la investigación, es importante
homogeneizar a los trabajadores según su ocupación al momento de estimar
diferenciales salariales, ya que en otros estudios, la conclusión de que las
personas sindicalizadas ganan menos, en promedio, que los trabajadores
que no lo están. se da debido al sesgo generado por la diversidad de
ocupaciones.
Con este estudio se puede concluir que parece existir un diferencial salarial
a favor de los no sindicalizados. Sin embargo, habría que señalar un punto
importante antes de finalizar este trabajo: la medición de ingresos no
refleja. en general, todos los beneficios que reciben los individuos; es decir,
pueden existir beneficios no cuantificados monetariamente. de estar
agremiado a un sindicato. tales como la menor probabilidad de ser
despedido. una mayor facilidad para conseguir prestaciones para la
vivienda. de despensa, servicios educativos, entre otros.
Así. una medición más precisa de los beneficios no cuantificados en la
medición de ingreso normal puede damos la pauta para establecer, de fonna
definitiva. el papel de los sindicatos en los ingresos de sus miembros.

�138

F.nsayos

Sindicalismo y salarios en el AMM

Bibliografia
Becker, Gary (1978). The Economics of Discrimination. Second ooition,
University of Chicago.
Cárdenas Rodríguez. Osear Javier ( 1995). Las diferencias salariales
explicadas por el sindicalismo. Tesis de Licenciatura de la Facultad de
Economía, U.A.N.L., agosto.
Duncan, Greg J. Y Frank P. Stafford () 980). "Do union members receive
compensating wage differentials". American Economic Review. 70:355371.
Duncan. Gregory M. y Duane (1980) Wage Detennination in the Union and
Nonunion Sectors: a sarnple selective approach.
Lewis, Gregg (1985). "Union Relative Wage Effects". En Layard, Richard
oo. Handbook of Labor Economics. pp. 1139-1181, Cap. 10.
Amsterdam: North Holland.
Marx Karl (1980). El Capital. Fondo de Cultura Económica. México.

Mellow, Wesley (1981). "Unionism and wages: a longitudinal analysis".
Review of Economics and Statistics. 64:43-52.
Parsley, C. J. (1980). "Labor Unions and Wages: A Survey". Journal of
Economic Literature. march.
Reynolds, Lloyd George. ( 1951 ). Labor Economics and Labor Relations.
Prentice-Hall. New York.
Ronald G. Ehrenberg (1982). Modero Labor Econornics Theory and Public
M!.9'.. Scott Foresman.
Silos, Manuel (1980). Los Rendimientos de la Escolaridad en el Área
Metrooolitana de Monterrey: un análisis de su comportamiento a través
del tiempo. Centro de Investigaciones Económicas, Facultad de
Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Silos, Manuel y Edgar López (1984). Sindicatos, Salario, Poder y
Bienestar. Centro de Investigaciones Económicas, Facultad de Economía
de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Smith, Robert S. Glenview ( 1988). Modero Labor Economics. Scott Foresman. Ehrenberg, lllinois.

J39

Schwartzman Kaplen . Aarón ( 1983). Diferencias Salariales en México: El
Fenómeno Sindical. Universidad Nacional Autónoma de México.
Watchel. Howard M. (1988). Modern Labor Economics. Harcourt - Brace.
San Diego.
While, Halbert (1980). "A heteroskedasticity-consistent covariance matrix
estimator, a direct test for heteroskedasticity". Economelrica Vol. 48.
No. 4, may, pp. 817-838.
Willis, Robert J. (1985). "Wage determinants: a survey and reinterpretation
of human capital earnings functions"
En Layard. Richard ed.
Handbook of Labor Economics. Amsterdam: North Holland. pp. 527535.

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379268">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379270">
              <text>1996</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379271">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379272">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379273">
              <text> Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379274">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379275">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379292">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379269">
                <text>Ensayos 1996, Vol 15, No 1, Mayo 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379276">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379277">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379278">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379279">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379280">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379281">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379282">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379283">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379284">
                <text>Meléndez Barrón, Jorge, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379285">
                <text>Tijerina Guajardo, José Alfredo, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379286">
                <text>01/05/1996</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379287">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379288">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379289">
                <text>2015745</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379290">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379291">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379293">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379294">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379295">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28703">
        <name>Desarrollo regional</name>
      </tag>
      <tag tagId="28702">
        <name>Diferencias salariales</name>
      </tag>
      <tag tagId="28705">
        <name>Inversión pública</name>
      </tag>
      <tag tagId="25750">
        <name>Oferta de trabajo</name>
      </tag>
      <tag tagId="28704">
        <name>Servicios de infraestructura</name>
      </tag>
      <tag tagId="12193">
        <name>Sindicalismo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13730" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11797">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13730/ENSAYOS._1996._Vol._15._No._2._Noviembre._0002015746.ocr.pdf</src>
        <authentication>64a5b239acda59f63e335d3b6903f4d3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381918">
                    <text>--------------------~'
·•
Volumen XV, número 2, $20
Noviembre de 19%.
'

Artículos

Análisis de segregación y diferencias en el rendimiento a la
escolaridad de acuerdo al sexo. Un estudio para el
mercado laboral del Area Metropolitana de Monterrey
Cipactli Camero Cortés
Estimación del beneficio social proporcionado por la sierra
madre oriental en su estado natural, en el municipio de ·
San Pedro Garza García, N.L.
Gloria J. Acevedo Flores

t. ,

Rendimientos a la educación superior pública y privada:
estimacic~&gt;nes para el Area Metropolitana de Monterrey
Cesar Guerra Guerrero
1

Rendimientos relativos del capital en 1os estados: una
aplicación al papel de la calidad del factor humano, 1990
Marco Antonio Garza Campos
A model of lines and herd behavior
Daniel Flores Curie/
Valuing environmental preservation under irreversibility:
a Iiterature review
Enrique Flores Curie/

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

..

�FOtlDO UNIV&amp;aSt'TAIII

�• La revista "Ensayos" publica trabajos
relacionados con todos los campos de la
economJa, la estadística y ciencias
sociales afmes. Se edita dos veces al
afl.o, en los meses de mayo y noviembre.

• Las solicitudes de inscripción,· o de
inscripción al programa de canje
académico deben dirigirse a: Centro de
Investigaciones Económicas, Facultad
de Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Loma Redonda 1515-A
Pte. Col. Loma Larga, Monterrey, N.L.
México, C.P. 6471O, Apdo. Postal 288.
• Te!: (8) 345-5018 (8) 3294150

• Toda comunicación relativa a
manuscritos y correspondencia editorial
deberá ser dirigida a Dr. José Alfredo
Tijerina Guajardo, Director, y/o Lic.
Julio Puente Quintanilla, Coordinador
de Proyectos, Centro de Investigaciones
Económicas.
jtijerin@ccr.dsi.uanl.mx
jupuente@ccr.dsi.uanl.mx

FONDO Ut!IVER51TAIIO

Noviembre de 1996

DIRECTORIO

Consejeros

Edgardo Ayala Gaytán
Leonardo Torre Cepeda
Jorge N. Valero Gil

Director
Facultad de Economía
Jorge Me1éndez Barrón

• Las opiniones, Jmcios e ideas que
puedan contener los artículos en esta
revista son exclusiva responsabilidad de
los autores.
Sin embargo, esta
institución se reserva todos los derechos
y en consecuencia, la revista o sus
artículos no pueden ser copiados sin
permiso por escrito del director. Se
autoriza la reproducción parcial para
propósitos didácticos, de análisis y
comentarios en otras publicaciones,
siempre y cuando se cite la fuente.

Director
Centro de Investigaciones
Económicas
José Alfredo Tijerina Guajardo

�Indice

Análisis de segregación y diferencias en el rendimiento a la
escolaridad de acuerdo al sexo. Un estudio para el mercado
laboral del Area Metropolitana de Monterrey.
Cipactli Camero Cortés

¡

Estimación del beneficio social proporcionado por la sierra
madre oriental en su estado n~tural, en el municipio de San
Pedro Garz.a García, N.L.
Gloria J Acevedo Flores

4l

Rendimientos a la educación superior pública y privada:
Estimaciones para el Area Metropolitana de Monterrey.
Cesar Guerra Guerrero

15

Rendimientos relativos del capital en los estados: Una aplicación
al papel de la calidad del factor humano, 1990.
Marco Antonio Garza Campos

119

A model of lines and herd behavior.
Daniel Flores Curie/ 141
Valuing environmental preservation under irreversibility: a
literature review.
Enrique Flores Curie/ 151

�Erutl)W - Volumen XV. núm. 1. noviembre 1996 - pp. 1-40

Análisis de segregación y diferencias en el
rendimiento • la escolaridad de acuerdo al sexo. Un
estudio para el mercado laboral del Ares
Metropolitana de Monterrey
Cipactli Camero Cortés1
Utazando la encuesta sobre capacítaci6n en el AMM de 1993 levantada por el CIE, se
estima de acuerdo a la teorla de capital humano la poslbildad da clscriminaclón contra
las mujeres. Los halazgos de este trabajo, muestran que (1) la pamcipación por
ocupación y sector económico de las mujeres se •ncu•ntran altam.nt• concentradas •n
ocupacion&amp;s tales como las de "oficinistas" y •otras•. as/ como en el s•ctor de comercio
y urvicios, mientras qu• los hombres participan m4s ampliam•nte en la industria de la
transfonnaci6n. construcci6n y electricidad; (2) las mujeres dentro de la PEA &amp;stán
"miJs educadas· qu• los hombres, pues •n pron»do tien•n más a/los de •scolaridad, y
de hecho, •n comparac/6n con los hombr&amp;S, una mayor proporción de elas trabaja
como profesionistas, y (3) las estimaciones incJcan qu• no parece haber dferencias
relevantes en las tasas de ren&lt;imiento a la .scolaridf/d d&amp; acuerdo al suo de los
incividuos, cuando se /es compara por nivel &amp;ducativo; &amp;S miJs, una detalada partición
de la mu&amp;stra resultó necesaria para &amp;ncontrar algunas paqu&amp;flas ciferencias.

l. Introducción
Una de las características más relevantes de la fuerza laboral en el siglo
XX ha sido el incremento sostenido en las tasas de participación de la
mujer. Aunque este fenómeno empezó en distintos tiempos y ha tenido
distintos ritmos. desde 1960 la mayoría de las economías han
experimentado incrementos considerables -y a veces sorprendentes- en la
proporción de las mujeres -especialmente casadas- que participan en el
mercado de trabajo
Este fenómeno parece ser independiente de las estructuras sociales y del
nivel de desarrollo alcanzado por un país, ya que es una tendencia que se
observa tanto en las econonúas más desarrolladas como en las menos
avanzadas, así como para la gran mayoría de las mujeres de cualquier
estrato socioeconórnico. Además, es importante seftalar que este destacado
incremento en la participación ha sido acompafiado por una importante
tendencia de la mujer por adquirir mayor educación formal, es decir,
invertir en capital humano.

l Egresada de la Facultad de Economía, U.AN.L Este trabajo se publica como parte del Premio
"C0111Uelo Mcyer" a la mejor tesis de la Facultad de Economía de la U.AN.L. durante el ai\o
académico 1994-1995

�2 Ensayos

Antes de los 60 ·s, por ejemplo, en México era común observar que las
mujeres se graduaran de escuelas técnicas o carreras cortas; sin embargo,
era poco probable que continuaran dentro del mercado de trabajo en los
años posteriores a sus estudios, principalmente cuando ingresaban al
"mercado del hogar". En tiempos más recientes, por el contrario, muchas
mujeres dedican poco tiempo fuera del trabajo, aún para criar niños. Esto,
presumiblemente, se ha debido a que el valor de las capacidades de la
mujer para desempeñarse en el mercado de trabajo se ha incrementado
enonnemente. Sin embargo, cuando se analiza el mercado laboral en
cualquier contexto particular, lo primero que salta a la vista es que, a
difereRCia de los modelos clásicos que suponen individuos idénticos, existe
en la realidad un alto grado de heterogeneidad entre los agentes que
forman pane de la población activa.
La principal fuente de dicha heterogeneidad, sin duda, está estrechamente
relacionada con el género de los individuos. Así, debido a factores
asociados con tradición, costumbres y cultura, la mujer generalmente había
estado relegada a una posición de segundo plano en los ámbitos académico.
económico y productivo.
Se dice que en las últimas fechas se ha experimentado una revolución
debido al notable incremento en la participación de la mujer dentro de la
fuerza laboral y a las altas matriculas escolares registradas por éstas. De
hecho, investigaciones recientes (por ejemplo, Meléndez en 1993)
muestran que en el AMM la mujer tiene en promedio más años de estudio
que el hombre. Pero si consideramos solamente las características
productivas, la particularidad más evidente en el mercado de trabajo es que
hombres y mujeres no son idénticos: generalmente las mujeres tienen
menos variedad en cuanto a opciones de empleo, y éstos comúnmente son
una extensión del trabajo doméstico; las mujeres presentan un patrón de
participación en el mercado más interrumpido y menos intenso que los
hombres debido a la división del trabajo familiar, en donde la mujer
además del trabajo "fonnal". tiene que repartir su tiempo en otras
actividades no remuneradas por el mercado, como son la atención a las
labores domésticas y la crianza de los hijos; aún con la misma
productividad, las mujeres generalmente ganan menos que los hombres,
situación que algunos atribuyen a que es "discriminada", etc.
El propósito de este trabajo de investigación es el estudio de las
características generales de la PEA del AMM, con énfasis en las
diferencias debidas al sexo y la discriminación en el mercado laboral; se
tratará de detectar la existencia de segregación en las ocupaciones; se
analizará la influencia que juegan factores como el estado civil sobre las

Diferencias e,i el rendimiento a la escolaridad por sexo 3

decisiones de trabajo de hombres y mujeres; se examina el grado de
escolaridad de los trabajadores y, desde el contexto de la teoría de capital
humano, se analiza la relación entre la escolaridad y el ingreso de los
individuos, esto es, los beneficios pecuniarios de la inversión en educación
formal. En este punto, el énfasis será identificar si existe diferencia en el
rendimiento a la escolaridad entre hombres y mujeres de distintos niveles
educativos.
Para propósitos de realizar la investigación, se utilizará la encuesta
"Estu~o sobre la educación y la capacitación técnica de la fuerza de trabajo
en el Area Metropolitana de Monterrey -AMM-", recabada por el Centro de
Investigaciones Económicas (CIE) de la Universidad Autónoma de Nuevo
León a 2000 hogares del Área Metrnpolitana de Monterrey entre julio y
agosto de 1993.
El marco muestra! de dicha encuesta corresponde a la población del AMM
integrada por los municipios de Apodaca, Garza García, General Escobedo,
Guadalupe, San Nicolás de los Garza y Santa Catarina. Se utilizó un
muestreo aleatorio estratificado con respecto a los cinco estratos
socioeconórnicos según los define el INEGI -alto, medio alto, medio bajo,
bajo y marginal- con una asignación proporcional al tamaño de los estratos.
En esta investigación se utilizaron los datos correspondientes a 3531
trabajadores, 2545 hombres y 986 mujeres, integrantes de la Población
Económicamente Activa del AMM. Cabe señalar que el 4. 9% de dichos
trabajadores estaban desempleados en el momento de recabar los datos.
La organización del trabajo es como sigue: en el primer capítulo, desde un
panorama general se abordan las principales tendencias en la participación
de la mujer dentro del ámbito laboral regional, nacional e internacional; en
el segundo capítulo, se revisan algunos modelos y teorías basados en un
contexto de capital humano acerca de la discriminación, segregación, y
rendimiento a la escolaridad; en el tercer capítulo, se presenta el análisis
empírico de la investigación y, por último, en el cuarto capitulo, se
presentan los resultados más importantes a manera de conclusión.
De manera preliminar, se pueden comentar los hallazgos principales: (1) se
encuentran notables diferencias entre mujeres y hombres en cuanto a sus
patrones de participación por ocupación y sector económico en el mercado:
las primeras se encuentran altamente concentradas en ocupaciones tales
como las de "oficinistas" y "otras", así como en el sector de comercio y
servicios, mientras que los hombres participan más ampliamente en la
industria de la transfonnación, construcción y electricidad; (2) las mujeres

�4 Ensayos

Diferencias m el rendimimto a la escolaridad por sexo 5

dentro de la PEA están "más educadas" que los hombres. pues en promedio
tienen más años de escolaridad, y de hecho, en comparación con los
hombres una mayor proporción de ellas trabaja como profesionistas; (3) los
resultados empíricos indican que parece no haber diferencias relevantes en
las tasas de rendimiento a la escolaridad de acuerdo al sexo de los
individuos cuando se les compara por nivel educativo; es más, una
detallada partición de la muestra resultó necesaria para encontrar algunas
pequeñas diferencias.

2. Una perspectiva general

Es a partir de la década de los 60's cuando se empieza a vislumbrar una
revolución en la participación de la mujer en el ámbito laboral formal.
Esta tendencia se observa en la mayoría de la economías desarrolladas de
Europa y ·Estados Unidos. así como en países en desarrollo de América y
Asia.
Por ejemplo, al examinar la tasa de participación femenina en la fuerza
laboral por grupos de edad a través del tiempo, en algunos países
desarrollados como Alemania e Inglaterra, se observa que las tasas de
participación se han elevado en todos los países y para casi todos los
grupos, con excepción de la población mayor de 65 años (Killingswórth &amp;
Heckman, 1986). A manera de ilustración, se muestra una serie de tiempo
de las tasas de participación femenina para los E.U. (ver cuadro 2.1).
La mayor parte del incremento en la tasa agregada de participación
femenina en los años recientes es atribuida a un incremento en la tasa de
participación de las mujeres casadas. En el cuadro 2.2 se ejemplifica esta
situación con datos para E.U.
Además del hecho de que los cambios cuantitativos en la oferta de trabajo
femenino han sido eminentes. el siglo XX ha presenciado también
interesantes cambios cualitativos en la oferta laboral femenina. En
particular, en los E.U. el crecimiento de la fuerza de trabajo ha estado
acompañado por un notable desplazamiento de las mujeres hacia empleos
de "cuello blanco", especialmente trabajos de oficina. Hasta cierto punto.
esto simplemente refleja el amplio crecimiento de la importancia en la
economía de este tipo de empleos, pero no es el único factor, debido a que
la entrada de las mujeres en ocupaciones de "cuello blanco" ha ocurrido a
una tasa más rápida que la de los hombres.

'

Este cambio en la distribución ocupacional de la fuerza de trabajo
masculina y femenina en los Estados Unidos (Killingsworth &amp; Heckman,
1986) muestra que el 20.2 porciento de todas las mujeres trabajadoras
tenían un empleo de "cuello blanco" en 1900, contra 65.6 porciento en
1980. Asi, la proporción del sexo femenino en tales empleos se triplicó
duplicó en el período 1900-80, mientras que la proporción de hombres se
incrementó en un porcentaje apenas apreciable. Al mismo tiempo, se
observa que la proporción de mujeres en empleos de "cuello azul" -manufacturas, industria-- y de servicios cayó durante 1900-80, mientras
que la proporción de hombres en este tipo de empleos aumentó.
Cuadro 2.1 Tasas de participación (en porcentajes) de la fuerza
1abora lfemenina de los E.U. 1&gt;0r edad a través del tiempo
Edad
1890 1900 1910 1920 1930 1940 1950 1960 1970 1980
10-13
14/16-19
20-24
25-44
45-64

5.4
24.4
30.8
15.6
12.6
8.3
18.6

6.1
26.8
32.1
18.0
14.1
9.1
20.4

3.9
28.1
35.5
21.0
17.1
8.6
22.8

2.9
28.4
38.1
22.5
17.1
8.0
23.3

1.5
22.8
42.5
25.4
18.7
8.0
24.3

18.8"
45.1
30.2
19.8
5.9
25.4

22.5
42.5
33.0
28.6
7.6
28.6

23.9
44.9
39.1
41.6
10.4
34.5

35.3
56.3
47.8
48.2
10.0
41.6

45.7
67.8
64.9
50.5
8.7
50.5

&gt;=65
Tocias
Fuentes:
1890-19S0: Long(l9S8, Table A-2, p.287).
1960: U.S. Department ofCommerce. Bureau oflhe Census, U.S. Census oflhe Population. 1960:
Employment Status and Work Experience, Subject Reports.
1970: U.S. Department of Commerce, Bureau of lhe Census, 1970 Census of Population:
Employment Status and Work Experience, Subject Reporta
1980: U.S. Department ofCommerce, Bureau oflhe Census, 1980 Census of Population.

Aunque no se dispone de tanta infonnación como para los Estados Unidos,
cifras para México y el AMM revelan una tendencia similar en cuanto a un
incremento en las tasas de participación de la mujer a través del tiempo.
Asimismo, por diversas investigaciones (Ramones 1980, López 1983) se
sabe que, al igual que la tendencia en otras naciones, existe también a nivel
local una alta concentración de mujeres en empleos que son catalogados
como "propios de mujeres". tales como los de maestras, trabajadoras
sociales, secretarias. cajeras. oficinistas, etc.

�6 En,ayos
Cuadro 2.2 Tasas de participación de la fuerza laboral femenina
por Htado civil y afto (en oorcentaie)
Afio
Casada
Soltera
Viuda/Divorciada
1890
4.6
43.1
29.9
1900
5.6
45.9
32.5
1910
10.7
54.0
34.1
1920
9.0
1930
11.7
55.2
33.7
1940
13.8
53.1
35.5
1950
21 .6
53.6
36.1
1960
31.8
50.7
39.1
1970
38.2
47.5
35.0
1980
40.8
61 .5
44.0

Fuentes:
1890-19S0: Long (1958, Table A-6, p.297). Se refiere a personas de 16 años de edad o mayores.
1960: U.S. Dcpar1ment of Commercc, Bureau of the Census, lJ.S. Census of Population 1960,
Employment Status and Work Experience
1970: U.S. Departrnent of Commerce, Bureau of the Census, U.S. Cemus of Population 1970,
Employmcnt Status and Work Experience.
1980: U.S. Department of Labor. Employment and Training Report ofthe President.

Cuadro 2.3 Tasas de participación de la fuerza laboral femenina
(México)
Grupo de edad
1970
1980
1990
12-14
5.0
9.7
3.4
15-19
20.9
26.8
17.9
20-24
24.1
37.3
29.0
25-29
17.4
34.9
28.4
30-34
15.7
32.5
26.8
35-39
15.8
31.2
24.8
40-44
16.2
30.2
22.5
45-49
16.4
29.1
18.6
50-54
15.9
27.4
15.1
55-59
15.1
25.8
12.0
60-64
8.4
24.1
9.2
65 y más
5.1
18.5
5.3
..

Difermcias en el rendimiento a la escolaridad por sexo 7
Cuadro 2.4 Tasas de participación femenina (AMM)
Grupo de edad
1980
1990
12-14
6.6
3.4
15-19
33.7
30.3
20-24
40.1
41 .2
25-29
29.4
32.1
30-34
24.7
27.5
35-39
22.2
25.9
40-44
20.2
21 .5
45-49
18.2
17.3
50-54
17.2
13.3
55-59
15.6
10.0
60-64
13.0
7.3
65 y más
8.9
4.1

..

. .
Fuente: Censos Nacionales de Poblac,on y V1V1cnda.
Instituto Nacional
Geografia e Informática. Cemos nacionales de 1970, 1980 y 1990.

de

-

..
Estad1st1ca,

2.2 Peñiles de ingresos

Uno de los hechos principales que pretende explicar la teoría de capital
humano se refiere a las diferencias en los perfiles de ingresos de los
individuos. En este sentido, y para nuestro particular interés, se trata de
analii.ar y dar una explicación teórica de lo que se observa en la realidad:
que los hombres, a través de la mayor parte de su vida de trabajo, obtienen
mayores ingresos laborales que las mujeres. De manera empírica, este
hecho puede observarse por medio de la relación existente entre el nivel de
ingresos que el individuo obtiene a través del tiempo. Esta relación es
conocida como perfil de ingresos. y puede ser ilustrada de la siguiente
manera.
Grilflca 1. Perfiles de Ingresos

Fuente: CC11108 N&amp;C100&amp;les de Población y V1VJenda. Instituto Nacional de Eatadística, Oeografia
e Informática. Cen.,os nacionales de 1970, 1980 y 1990.

Mujer

�Di/nwncitu m •l rendimimto a la ucolaridad por 1uo 9

De acuerdo a investigaciones realizadas para México y los Estados Unidos
(Killingsworth &amp; Heckman, 1986; Steele, 1984), los ingresos anuales de
tiempo completo para las mujeres trabajadoras representan en promedio el
60o/o de los ingresos de los hombres; sin embargo, la situación es más
compleja de lo que podría parecer con sólo observar la cifra.
En primer lugar. existen diferenciales en los ingresos explicados por el
nivel de educación. La "altura" de dicho perfil de illgresos está dada por la
escolaridad (años de educación), y su pendiente por la capacitación o
entrenamiento. Hay una fuerte diferencia en la altura de los perfiles de
ingresos por edad de hombres y mujeres. AclelÚ5. los ingresos de los
hombres aumentan con la edad, normalmente Uegan a mt tope entre los 45
y 54 aí'los y, eventualmente. decrecen. En et caso de 1u mujeres, et
incremento se detiene a la edad de 25-34 aftos, y los perfiles permanecen
casi planos. El resultado es que la brecha hombre-mujer se amplia coa la
edad. Esto podría sipiifu;ar q11e ima mayor pro,ercióa de.las IMjer• • .
ascielMla el "escalafóll ~ • ea. CIIM lll MEá·"8 ls ,111 a
través de su vida de trabajo.
Un razooamieeto común que explicaría que a las mujeres 1e les pape
menos que a lo-s bo!IH)res es e¡ue contn11ar a ías prialeaÍÍ resulta más
oneroso 'tUC contratar a los aegundos. En un merCéKle com~titivo. esto se
reflejaría en una menor tasa salarial para las mujeres. Algunos de los
argumentos hechos en este aspecto parecen no tener fundamentos pues, por
ejemplo, no hay evidencia significativa de tasas más altas de enfermedad o
ausencias, ni de que las mujeres cambien más frecuentemente de empleo
que los hombres. Sin embargo, el hecho de que las mujeres salen y vuelven
a entrar en la fuerza laboral tres o cuatro veces más frecuentemente que los
hombres, desincentiva a los empleadores para otorgarles promociones y
otros beneficios asociados a la estabilidad en el empleo. Los hombres tienen
más movilidad para buscar nuevos empleos que la mujer; además, ésta
tiene más exigencias en cuanto a la crianza y cuidado de los hijos.
Varias consecuencias surgen de lo anterior: el retiro de un empleo impone
costos sobre el empleador en términos del trabajo de equipo y de los costos
adicionales de reclutación y entrenamiento. Así, si la probabilidad de retiro
es substancialmente más alta para las mujeres, es racional que el empleador
tome esto en cuenta al momento de contratar trabajadores. Y más aún, una
mayor tasa de rotación significa que las mujeres trabajadoras úpicamente
tienen un periodo de servicio más corto con un empleador particular. Dado
que las ventajas en responsabilidad e ingresos están significativamente
relacionadas a la antigüedad. ésto podría explicar en parte los menores
ingresos de las mujeres.

Quizá la consecuencia más importante de esta tendencia es la posibilidad
de que las trabajadoras podrían recibir menor capacitación en el trabajo que
los hombres; y más aún, una buena parte de entrenamiento en el trabajo
consiste simplemente de experiencia continua, y la mujer, que en general
tiene un promedio de servicio más corto con cada empleador, acumula
menos experiencia. De esta manera, en el grado en que diferencias en
ingresos reflejen diferencias en el entrenamiento, y experiencia en el
empleo en lugar de educación formal, uno debería predecir un diferencial
en favor del hombre.
Sin embargo, numerosos estudios empíricos han mostrado que sólo una
parte del diferencial hombre-mujer se debe a características productivas
como las anteriormente mencionadas. La otra parte, se argumenta, se debe
a la discriminación en contra de las mujeres. terna que se tratará en el
siguiente apartado.

3. Marco teórico
La discriminación puede ocurrir en muchas formas y lugares. Si ocurre en

el mercado laboral. trabajadores con la misma preparación y productividad
reciben distintos salarios; si ocurre en instituciones educacionales,
estudiantes de igual habilidad son tratados diferentemente. La
discriminación puede ocurrir también en otros entornos como el mercado
doméstico, el mercado de productos, trato ante la ley, etc.
El tipo de discriminación que nos concierne es la discriminación que
ocurre en el mercado laboral. Esta podría tomar la forma de ya sea asignar
a trabajadores igualmente productivos en empleos de diferentes niveles de
capacidades (segregación), o de pagarles diferentes salarios por hacer el
mismo trabajo (discriminación salarial). En este sentido, grupos de
trabajadores podrían ser discriminados debido a su raz.a, edad, sexo o
religión.
Lo anterior ha dado lugar a diversas teorías que buscan explicar tales
fenómenos. Se ha llegado a concluir que las diferencias en ingresos
laborales hombre-mujer se deben. por una parte, a diferencias en
productividad; pero existe también una parte de dicho diferencial que no es
explicado por características productivas del individuo, sino que se debe
más bien a un factor subjetivo, conocido como discriminación. Esto es, "la
discriminación es la valuación en el mercado laboral de características

�10 Ensayos

personales del trabajador que no están relacionadas con la productividad"
(Arrow, l-978, p.534).
Entre las. posibles fuentes de discriminación, los ec-.onomistas incluyen las
siguientes:
a) Miembros de un grupo particular podrían tener menor acceso que otros
a actividades más productivas.
b) Dadas iguales características o calificaciones, tales como escolaridad,
los miembros de un grupo en particular podrían ocupar empleos menos
favordbles que los grupos con ventaja (los que no son discriminados).
c) Dado el empleo en un trabajo particular, los miembros del grupo· en
desventaja podrían recibir menor pago que el grupo con ventaja.
La primera fuente de discriminación se refiere a la ya mencionada
segregación ocupacional, es d:lcit..,_~ ~ho de"·;q. .gunos empt,:o, estén
reservados o sean casi exclusivos ·;;.n tos hombres y otros para las mujeres.
La segunda y tercera fuentes de discriminación son las más importantes
para dar una explicación del por qué del diferencial en ingresos entre
hombres y mujeres.
·

Diferenci&lt;J.f en el rendimiento a la escolaridad por sexo 11

determinante de tales "gustos". Otro determinante próximo es la
locali1.ación geográfica y cronológica, pues la discriminación podría variar
de país a país, de región a región dentro de un mismo país, de áreas rurales
a áreas urbanas dentro de una región, y de un periodo de tiempo a otro.
Incluso, los gustos por discriminación podrían diferir simplemente debido a
diferencias en la personalidad.
Bajo este contexto, un empleador discrimina cuando rechaza contratar a
alguien con un valor de su producto marginal mayor que su costo marginal;
ese empleador no estaría discriminando si recha?.ara contratar a alguien
con un valor de su producto marginal menor que su costo marginal
respectivo.
Existen varias posibles explicaciones de por qué un grupo en la sociedad
podría tener un "gusto por discriminar• contra otro grupo.

El salario entre los individuos puede diferir por diversas causas: la cantidad
de capacitación general (incluida la escolaridad) o específica, las
características del trabajo y el lugar donde éste se localice, la edad del
in~viduo, las prestaciones y esquemas de pago, el grado de sindicalismo
eXIstente en esa área de tr3bajo, etc.

La primera de ellas asocia gustos con un estereotipo social; es decir, si los
empleadores creen que en promedio los trabajadores X son menos
productivos que los trabajadores Y, ellos únicamente contratarán
trabajadores X a un salario menor que a los trabajadores Y.
Alternativamente, los trabajadores Y podrían sentirse amena1.ados en sus
empleos por la entrada de los trabajadores X, preparados quizá para
trabajar por menores salarios que al nivel corriente. Tales estereotipos
surgen de la infonnación imperfecta de las características de los
trabajadores del mercado laboral, y pueden conducir a discriminación, aún
si los estereotipos son apropiados o no.

La ~yoría de estas fuentes de diferencias en los salarios podrían

La segunda explicación está basada en el status. Si los miembros del grupo

c~ns1de~ como necesarias o socialmente válidas. Sin embargo, existen
diferencias en salarios que parecen estar asociadas sólo con la raza v el
sexo, Y son precisamente estos diferenciales los que se piensa so~ el
resultado de la discriminación contra las minorías y las mujeres.
3.1 Modelos

Y están preocupados por el status además del ingreso, y ya sea emplear o
ser empleado junto con los trabajadores X los reduce, entonces los
empleadores o empleados Y estarán motivados a excluir a los trabajadores
X. Particularmente para ciertas ocupaciones (notablemente calificadas), el
razonamiento económico sugiere que tal exclusión realmente mantiene
altos niveles de salarios, y asf, los niveles de status.

3.1.1 Modelo de Becker

La tercera explicación se basa en que la discriminación es invariablemente

Un los más conocidos modelos de discriminación es planteado por Gary
Becker (1987), quien establece un concepto de "gusto" por discriminación
al ~ _se le asi~ una escala de valores con la que se puede hacer OO.:
~~~ón _em~fnca de su importancia cuantitativa. Este gusto por la
discriminación mcorpora prejuicios e ignorancia Debido a este hecho la
cantidad de información disponible debe ser incluida como 'un

practicada contra las minorías del mercado laboral. Esto sugeriría que el
"gusto por discriminación" podría de hecho ser un gusto por dominación y
ejercicio de poder.

�12 EnJaY03
3.1.2 Discriminación por el lado de la oferta y la demanda

Cuando a los hombres se les paga más que a las mujeres con la misma
productividad, se dice que existe discriminación salarial. Ya que la
empresa es el lugar de tal discriminación, se le puede llamar a ésta:
discriminación por el lado de la demanda.
Existe también la posibilidad de sesgo o discriminación antes de llegar al
mercado laboral, en el sistema educacional, o en la familia Dicho sesgo
afecta las características productivas (educación o motivación) que el
trabajador lleva al mercado; por ejemplo, en la familia muchas veces se
forman preferencias y se trata a las niñas de una manera diferente que a los
niffos. Ya que tal discriminación afecta las características del trabajador, y
no tiene que ver con el empleador, se le puede llamar discriminación por el
lado de la oferta.
En cuanto a la discriminación por el lado de la oferta, las mujeres entran a1
mercado laboral con un menor grado de oportunidad. Estas diferencias
podrían ser consecuencia de los siguientes factores:
a) No considerando si las razones son "buenas" o "malas", hombres y
mujeres parecen tener diferentes gustos, lo cual afecta su elección
ocupacional. Por ejemplo, en diversos estudios se ha encontrado que las
mujeres tienden a preferir actividades en las que puedan ayudar a los
demás o en donde trabajen con la gente; en cambio, los hombres se ven
más inclinados a carreras de liderazgo y de hacer dinero. De esta
manera, los gustos afectan la motivación y el tipo de educación que el
individuo escoge, y estos factores afectarán entonces los ingresos.
b) Las mujeres difieren de los hombres en sus expectativas de
participación en su ciclo de vida. Las mujeres, especialmente las
casadas, tienden a participar en la fuerza laboral más
interrumpidamente que los hombres. Así, el efecto es que el
rendimiento a la inversión en capital humano tiende a disminuir (las
mujeres esperan tener perfiles de ingresos más planos que los hombres).
c) Los individuos que esperan interrupciones en la fuerza laboral
escogerán ocupaciones en las que el castigo por esa intennitencia -ta
"atrofia" o depreciación del capital•humano- sea la menor. De aquí se
concluye que los individuos que esperan pennanecer más tiempo en la
fuerza laboral invertirán más que los que esperan una corta
permanencia en el mercado.
d) Aquellas personas cuya participación en la fuerza laboral es más
interrumpida tienen un perfil de ingresos diferente por varias razones:
1) los ingresos iniciales en el mercado laboral son menores debido a su

Diferencias en el rendimiento a la eJcolaridad por Jexo 13

menor inversión en educación; 2) la pendiente con respecto a
experiencia inicial es menor, 3) el incremento en los ingresos debido a
la experiencia es menor, y 4) el salario al volver a ingresar al mercado
después de un periodo de suspensión es similar al salario en ténninos
reales que el salario en el punto apenas anterior en el que el trabajador
dejó el mercado laboral.
e) Las mujeres con niftos tienden a tener un área de búsqueda de trabajo
más limitada geográficamente. Presumiblemente, esta situación
implicaría que el pago salarial a las mujeres que tienen niffos sea menor
que el de otros individuos con las mismas características si suponemos
que el "factor movilidad" está asociado con mejores oportunidades de
empleo.

3.1.3 Teoría de las diferencias igualadoras
Una de las más recientes contribuciones a la teoría de discriminación es la
teoría de las diferencias igualadoras, la cual se.refiere a los diferenciales
salariales que se requieren para igualar las ventajas o desventajas
monetarias y no monetarias entre las actividades laborales y los
trabajadores. En este contexto, la discriminación surge de preferencias
específicas por asociarse con determinados grupos en el lugar de trabajo.
Dichas preferencias, las cuales en algunos aspectos podrían ser vistas como
socialmente ilegitimas, sirven para "castigar" monetariamente a los
miembros del grupo menospreciado y para subsidiar a los miembros del
grupo favorecido. Así, en este modelo se pretende estimar la valuación
implícita de los "atributos" del trabajador desde el punto de vista del
empleador. Por ejemplo, qué pago adicional, si es que hay alguno, es
requerido para convencer a los empleadores de contratar a trabajadores de
determinado sexo. De esta manera, si un empleador tiene prejuicios acerca
de contratar mujeres (para él esto representa un "costo"), entonces
únicamente accederá a contratarlas si es a un salario más bajo que el que
pagaría a trabajadores del sexo masculino.

3.1.4 El papel de la familia
Respecto a la actitud y posición que tomará la mujer en el mercado laboral,
resulta de primordial importancia la postura que asume la familia al
considerar a esta última como un ente maximii.ador de los ingresos
familiares, ya que en sus inversiones y transferencias a los hijos, los padres
no necesitan tratar a todos de igual manera. Los rendimientos privados a la
escolaridad para diferentes niftos podrían diferir. La familia debería ser
considerada entonces como si fuera a estar guiada sólo por la eficiencia o,
en otras palabras. maximii.ando rendimientos privados totales, o como si

�14 Emayos

Difermcias en el rendimiento a la e.Jco/aridad por sexo 15

fuera a asignar un valor para iguaJar oportunidades de conswno entre sudescendencia (GertJer and Aldennan, 1989).

inversión2. Si los mercados fueran perfectos, la curva de oferta de capital
humano sería horizontal para todos a la tasa de interés competitivamente
determinada. Pero si el mercado está altamente segmentado, la cwva de
oferta por el financiamiento en capital humano tendrá pendiente positiva,
en una manera discontinua.

Existen algunos factores que podrían motivar a los padres a invertir
sistemáticamente más en la salud o educación de los hijos que de las hijas.
l) Los rendimientos privados individuales para la mujer podrían ser

Algunas fuentes de fondos, tales como la educación pública gratuita o
regalos de los padres, son considerablemente más baratas que otras tales
como préstamos de bancos comerciales, pero están disponibles a cada
individuo únicamente en cantidades limitadas. Conforme las fuentes de
fondos menos caras son agotadas, el individuo que está en proceso de
acumulación de capital humano debe utilizar sucesivamente métodos de
financiamiento más costosos. El valor de los beneficios totales es medido
por el área bajo la curva de demanda, la cantidad de costos de
financiamiento por el área bajo la curva de oferta, y la diferencia máxima
entre beneficios y costos es obtenida invirtiendo hasta el punto de
intersección (Becker. 1967) como se observa en la gráfica 2.

menores que para el hombre, debido posiblemente a que las demandas
derivadas tecnológicamente por trabajo femenino no asignan un premiv
relativamente tan grande a las mujeres educadas que a los hombres
educadas. Esta línea de razonamiento supone que el trabajo de hombres
y mujeres es técnicamente diferente en el sentido de que son sustitutos
imperfectos entre sí en algunas actividades.
2) Las "tasas de compensación" no pecuniarias de invertir en capital
humano para los padres podrían ser menores si provienen de las hijas
en lugar que de los hijos (los padres podrían derivar más satisfacción
del éxito económico de sus hijos que el de sus hijas). Esta es una
explicación que en nada tiene que ver con características productivas,
sino que más bien se explica por cuestiones de tradición y cultura.

Gráfica 2. Oferta y demanda de capital humano

3.1.5 Oferta y demuda por capital humano

Con el fin de analizar diferencias sistemáticas entre hombres y mujeres en
niveles de inversión en entrenamiento y tasas de rendimiento a la
escolaridad, se deben examinar las fuentes de diferencias individuales en la
oferta y la demanda por capital humano. En este punto, se comparan las
implicaciones en el ciclo de vida de niveles alternativos de inversión en
escolaridad y otros tipos de entrenamiento para el perfil de ingr~.
suponiendo que cada nivel de inversión está asociado con "una carrera de
trayectoria esperada".

r, i

s

o
Capital Humano $

La cwva de demanda de un individuo por capital humano muestra la tasa

marginal de rendimiento (r) por cada dólar adicional de inversión,
mientras que la cwva de oferta muestra la wa de interés (i) o el costo
marginal de financiamiento por cada dólar invertido.
La cwva de demanda por capital hwnano se supone que tiene pendiente
negativa. Esto es, los beneficios marginales netos disminuyen conforme se
acumula mayor cantidad de capital humano, principalmente debido a que
la acumulación involucra costos crecientes de oportunidad, así como
también una abreviación y un retardo del periodo de pago por tal

La implicación de las diferencias observadas entre hombres y mujeres en
inversiones tales como educación y entrenamiento es que las condiciones
de oferta o de demanda, o posiblemente ambas, están caracterizadas por
una variación substancial.

Las diferencias en las curvas de oferta puede reflejar algunas modalidades
de la segregación o discriminación. Diferencias en las curvas de demanda
2

Existen varias ..._ pan creer que tu tuu de rcndimicn1o declinan cuando la cantidad
invauda • incremcllla; véMe alguou de ellu en Bedtcr (1967) y Bedccr y Chiswick (1966).

�16 Ensayo.,

Diferencia3 en el rendimiento a la ucolaridad por Jexo 17

pueden ser1alar diferencias en la habilidad para beneficiarse de la inversión
en capital hwnano. o también pueden seitalar di.scriminación en el mercado
laboral.
El supuesto de que las personas son iguales en "habifülad" 3, pero que las

oportunidades por fondos varían considerablemente, implica que cualquiera
tiene la misma curva de demanda por capital humano, pero que enfrenta
diferentes curvas de oferta. Por otro lado, el supuesto que cualquiera tiene
las mismas oportunidades de financiamiento, pero que la gente varia
ampliamente en "habilidad". implica que cualquiera enfrenta la misma
curva de oferta de capital humano, pero que las curvas de demanda difieren
entre los individuos. Como puede verse de los puntos de inteFSCCción en los
dos diagramas de la gráfica 3. el supuesto de igual habilidad y diferentes
oportunidades implica que aquél-los que invierten más reciben una menor
tasa de rendimiento en su inversión, mientras que suponiendo igualdad de
oportunidades y diferentes habilidades conduce a la implicación opuesta,
que aquéllos que invierten más, también reci~n la tasa más alta de
rendimiento.
Gráfica 3. Habilidad y oportunidad
(A). Igual habilidad y diferentes
oportunidades: una curva de
demanda, varias curvas de oferta.
A

(8). Igualdad de oportunidades y
distintas habilidades: una curva de
oferta, muchas curvas de demanda.
B
r, i

r, i
S2

)

S3

o
Capital Humano $

01

03
Capital Humano $

Por último, en la gráfica 4 se puede observar que, cuando se suponen
diferencias en las capacidades y las oportunidades de los individ\los, el
resultado es múltiples puntos de equilibrio en la cantidad de inversión y
rendimiento en capital humano.

Gráfica 4. Diferencias en habilidades y oportunidades:
curvas de demanda y oferta

'·'

SJ

OJ
02

Capital ho.mano $

3.2 El rendimiento a la escolaridad
En esta sección se presentan algunos tópicos relacionados con los
beneficios monetarios de la inversión en escolaridad y los principales
modelos teóricos que hacen referencia a su rendimiento; además se plantea
cómo, a través de estos distintos enfoques, se puede introducir la idea de
discriminación.
Los años de escolaridad adicional implican costos de oportunidad en la
forma de ingresos no ganados y costos directos. Para inducir a que un
trabajador realice más años de escolaridad, éste debe ser compensado por
unos ingresos lo suficientemente más altos a través de su ciclo de vida.
Para tener mayores ingresos, los trabajadores más educados deben ser
suficientemente más productivos que sus colegas "menos educados".
La TIR a la escolaridad o a la inversión en educación fonnal por lo tanto,

es definida como la tasa que iguala el valor presente de dos flujos de
ingresos: con inversión y sin ella.
Uno de los primeros trabajos desde el punto de vista del capital humano
para determinar los ingresos de los individuos fue el de Mincer (1974)·\
quien desarrolló una función estándar de ingresos de inversión en
escolaridad. Mincer desarrolló lo que hoy se conoce como "función de
ingresos", y que muestra cómo analizar el rendimiento a la escolaridad.
Dicha función es de la siguiente forma:

3 "habilidad" e1 puesta entre comillu debido a que no significa simplemente habilidad innata, S1110
la habilidad para capurar loa rcndimiemo. de la invnón eo capital humano, la cual eltará
reatringjda para la mujera por medio de la disaiminacióo en I• oportunidades de -,leo.

4 Tomado de Willis (1986).

�Diferencias en el rendimiento a la escolaridad por sexo 19

18 Ensayos

donde y es el ingreso del individuo, s es la escolaridad del individuo, y x
son otras características socioeconómicas de los individuos como edad,
experiencia laboral, etc. La estimación de b1 nos da una medición del
cambio porcentual en que el salario de un individuo con un año más de
escolaridad es mayor en comparación con otro que difiere solamente en
esta característica, pero es igual en los demás aspectos, x. De aquí resulta
que b1 sea definida como la tasa de rendimiento a la escolaridad, bajo el
supuesto de independencia entres s y x.
El supuesto de independencia significa que el coeficiente de la regresión de
la variable independiente (s • x) es cero. Esta variable captura el también
llamado "efecto interacción" entres y x. Dado el modelo

la tasa de interés de mercado es menor a la TIR, habría entonces una
demanda ilimitada por educación. Por lo tanto, Willis considera que es
inconsistente que ~a TIR sea fija para caáa individuo, ya que de e~ta
manera no existiría un equilibrio. Para que lo hubiera, la TIR debería ser
decreciente. No obstante, es posible ajustar el modelo introduciendo la
variable escolaridad al cuadrado.
A este modeio, también _se le puede objetar que no toma en cuenta aspe.ctos
como la discriminación; es decir, bajo su contexto de un rendimiento a !a
educación constante supone que, en promedio, los hombres y las mujeres
reciben el mismo rendimiento por cada unidad inveztida en capital
humano. Sin embargo, también es posible diferenciar el rendimiento a la
educación de los hombres y de las mujeres introduciendo una variable
dummy para distinguir por sexo.
Así, Willis ( 1986) elabora un modelo donde introduce la idea de unidades
de capital humano heterogéneo, es decir, individuos que difieren en sus
habilidades.
Willis establece el siguiente vector de habilidades para el individuo i:

la tasa de crecimiento de los ingresos acwnulados de la educación sería

Si b4

= O. entonces esta tasa es independiente de x5.

Mincer (1974), al no incluir el término de la escolaridad al cuadrado en su
función de ingresos, supone esta tasa de retorno como un parámetro
(constante) para el individuo. Esto implicaría que variaciones adicionales
en la inversión en escolaridad de un individuo no cambian su tasa marginal
promedio de rendimiento.

donde la habilidad está dada por el número de unidades de trabajo
eficiente, la dotación de habilidad para cada ocupación, y la tasa de
productividad.
Cada ocupación está asociada con un determinado túvel de escolarinact6.
Un caso extremo del modelo sería que cada ocupación requiera de mi.a
escolaridad especifica; esto implicaría que I¡ = {1 0 i ,O, .. .
lk

={o, ...,ljk• ···º} •

,o}

o que

lo cual implica grupos no competitivos de

trabajadores, es decir, trabajadores que sólo tienen capacidad para una
determinada ocupación.

Willis ( 1986) hace una crítica a este modelo en cuanto al supuesto de una
tasa interna de retorno (TIR) constante, y argumenta que no es consistente
con la teoría de capital humano, ya que si la tasa de rendimiento del
mercado (tasa de rendimiento alternativa) es mayor que la TIR, el
individuo decide no invertir en capital humano (no estudia); y a su vez, si

Una manera de introducir la dis.criminación en este modelo sería la
asignación de más ceros para el vector de mujeres en comparación con el

~ Véue Willis (1986) pan una prueba bn.l de que la derivada con respecto a la C1100laridad es

6 Esta es una imponante aportación del modelo de Willis, ya que él supone que la educación y la

la tua ida-na de ntomo de la C100laridad.

-.,ación están altammlc correlaciooadu.

�20&amp;.fay&lt;M

Diferencias en el rendimiento a la ucolaridad por sexo 1I

de los hombres; también podemos suponer la existencia de segregación si
consideramos que el vector de las mujeres sólo es diferente de cero para
unas determinadas ocupaciones.

Grffico 5. Elección del nivel de escolaridad de bomhre, y mujeres
log

ingresos

Otra manera alternativa sería observar si los coeficientes del vector para las
mujeres son menores en magnitud que el de los hombres para cada
ocupación; esto implicaría que las mujeres son menos "hábiles" que los
hombres, y por lo tanto, por eso recibirán menores ingresos.

In Y2

h(1; A2)

In Y1

h(s; Ai)

Rosen7 (1976a) elabora una reinterpretación del modelo de Mincer. y
supone una función estructural de ingresos para la persona i:
s1

Ai representa un vector de variables exógenas que miden la habilidad del
individuo i para percibir ingresos provenientes de su inversión en
escolaridad (s). Así, mayores valores de A indican mayor habilidad.
La tasa marginal interna de retomo (TIR) de invertir en escolaridad
depende des y A:
P (s; A) = hs(s; A). Como se puede observar. en este modelo la TIR es
decreciente.

Rosen supone que la persona i enfrenta una tasa de interés constante.
ri=r(Zi), a la cual el individuo puede prestar o pedir prestado. Zi es un
vector de variables exógenas (antecedentes familiares, riqueza) que
influyen sobre sus oportunidades de financiamiento. La elección óptima de
escolaridad de un individuo está dada por: p(s; A¡) = ri = r(Zi)

12
anos de escolaridad

In Yi = h(s: Ai), donde

4. Análisis Empírico: determinantes de los ingresos de los individuos 8
Los perfiles de ingresos y las funciones de ingresos son usadas
extensivamente para mostrar la relación entre los ingresos y los niveles de
educación, así también como para la estimación de la tasa de rendimiento a
la escolaridad y a la experiencia en el mercado laboral. Los economistas
utilizan las funciones de ingresos principalmente para estudiar los efectos
de la inversión en la escolaridad fonnal y de la experiencia laboral sobre el
nivel y el patrón de los ingresos a través del ciclo de vida (Mincer 1974).

En la gráfica 5 se supone que existen dos individuos con distintas
habilidades -las mujeres podrían ser las de menor habilidad, por ejemplo-,
y como resultado, los individuos de menor habiliilad (aunque tengan las
mismas oportunidades) tendrán un menor nivel de escolaridad y de
ingresos.

En la actualidad. sin embargo, el término "función de ingresos" está
relacionado con cualquier regresión que explica los ingresos del individuo
a través de un vector de variables personales, de mercado y ambientales.
Estas funciones de ingresos extendidas se supone representan
apropiadamente las características del trabajador, así corno también las
elecciones que el trabajador ha hecho. En este sentido, se debería incluir no
solamente el nivel de educación formal y de experiencia laboral, sino
también la capacitación o educación informal, las habilidades innatas, el
entorno familiar, las condiciones de salud, raza, sexo, estado civil, y toda
clase de variables que pudieran afectar los ingresos de los individuos.
Además, las funciones de ingresos extendidas deberían incluir otros
factores como la ocupación, el tipo de industria, características del
empleador, y cualquier otra variable del mercado laboral, y del ambiente
económico, político y social que pudiera pensarse influye sobre los ingresos
de los individuos.

7 Interpretación de Willis (1986) a Rosen.

8

El lector interesado en la revisión de las cancterfslicas labon1cs de mujeres en el AMM puede

YW Camcn&gt;-Cortcs (1995),

aputadol 3.1 al J..4.

�22 Ensayos
Diferencüu en el rendimiento a la ucolaridad por sexo 23

4.1 El rendimiento a la eKolaridad por nivel educativo y por 1exo

EXP2
ESEX

Metodologlas de eshmació11

Con el propósito de r.ncontrar una técnica que proporcionara las mejores
estimaciones de las tasas interuas de rendimiento a la escolaridad de
hombres y mujeres, ~e 11t1lizaron los siguientes procedimientos: l) una
función de ingresos que incluyera a todos los individuos, y donde la TIR
está en función de la escolaridad; 2) método numérico de búsqueda de la
tasa de rendimiento que ~gua]a flujos de ingresos por nivel de escolaridad;
3) funciones de ingreso separndas en grupos educativos y corregidas por
sesgo por habilidad.

4.1.1 Función- de ingresos
Como se definió anterionnente, se conocen con este nombre a las
regresiones que explican las tasas salariales de los individuos -o sus
ingresos laborales- con un vector de variables personales, de mercado. y
algunas otras relacionadas con factores ambientales del empleo.
Siguiendo la fórmula de la función estándar de ingresos de capital humano
desarrollada por Mincer (1974), se estimó, utilizando la base de datos de la
encuesta sobre capacitación eu el A.MM de 1993 levantada por el Centro de
Investigaciones Económicas de la Facultad de Economía de la U.A.N.L.,
la siguiente función:
2
h(ing) = bo + b1S+ b2S +b3EXP+ b4EXP 2 + b ESEX+b EXPSEX+ b HS
5
6
7
+bgF.Cl + b9EC2 +b100CI + b110C2 + b120C3 +b130C4 + b140C5+ b150C6

Experiencia al cuadrado.
Escolaridad por sexo. Esta variable muestra la interacción de la
escolaridad con el sexo. El sexo de un individuo es captado con
la variable dummy SEX; si ésta es = 1, se trata de un hombre, y
es una mujer si SEX = O.
EXPSEX Interacción de la experiencia por sexo.
HS
Número de horas trabajadas a la semana.
ECl
Variable dummy para el estado civil. En este grupo se incluyen
las personas casadas, en unión libre, y viudas.
EC2
Dummy para estado civil. Aquí se agruparon a los separados y
divorciados. El grupo base de esta clasificación es el de los
solteros.
OCl
Dummy para gerentes, administradores y funcionarios.
OC2
Dummy para profesionistas.
OC3
Dummy para Técnicos.
OC4
Dummy para Vendedores.
Dummy para Oficinistas.
OC6
Dummy para Operarios y artesanos de la industria.

ocs

En el grupo base de esta clasificación se dejaron los trabajadores en el
manejo de vehículos y aquellas ocupaciones catalogadas como "otras".

La tasa de rendimiento a un año adicional de escolaridad, TIR, se puede
obtener de la función de ingresos anterior analizando el efecto de un año
adicional de estudios sobre el logaritmo natural de los ingresos; por lo
tanto, TIR = b 1 + 2b 2ESC + b SEX
3
La estimación se presenta en el cuadro 4.1 y muestra los coeficientes
estimados por MCO de la función de ingresos general.

donde,
ln(ing)

ESC

Esc2
EXP

logaritmo natural del ingreso mensual del individuo. Esta
variable incluye los salarios monetarios percibidos por los
individuos en el mercado laboral
Escolaridad. Se mide como el último año de estudios del
individuo.
Escolaridad elevada al cuadrado.
Años de experiencia en el mercado laboral9.

9

La variable eiq,eriencia fue estimada de acuerdo con la formula de Minccr ( 1974): experiencia =
edad · doe de eacolaridad · 6. Eata ffwmula, por supuato, no es exacta y de hecho sobratima 1

08

vaJons tllCOlllndol, ya que

lllpOlle

que el individuo empieza a acumular experiencia

inmedi:rtnmm&amp;e ..,,.. de baber ooocluido .. último grado de atudioa.

�Diferencüu en el l'ffldimimto a la escolaridad J1:0r uzo 15

24 E,uayo.,
Cuadro 41 Coeti1c1en
. tesestlmados dela fu nelóndelnaresos
Variable
Razón t
B
ESC
.1132
24.33
ESCL
-.0000122
-.187
EXP
8.44
.0292
EXPL
-5.03
-.000329
ESEX
.0046
1.48
EXPSEX
3.18
.0058
HS
5.87
.0062
EC1
.1360
4.07
EC2
-1 .16
-.0823
OC1
.8377
13.90
OC2
.3243
4.79
OC3
-.0115
-.211
OC4
.0948
2.40
OC5
.644
.0246
OC6
-2.44
-.0755

b(ESC) H

=b(ESC) M =b

Desde un contexto de la teoría de la oferta y demanda por capital humano,
las conclusiones anteriores podrían tener las siguientes explicaciones:
l. La oferta de fondos es ilimitada: Una tasa de rendimiento uniforme
para todos los individuos puede explicarse debido a que todas las

R.z=0.451 O, tamafto de la muestra. n=J 1SS. Para mas 4etalles de la regresión, ver anexo
estadístico.

Las observaciones más importantes que resultan son:
i) El coeficiente que captura el efecto de años adicionales de escolaridad
sobre la tasa de rendimiento a la educación (ESC2) es no significativo.
ii) Parece no haber diferencias en las tasas de rendimiento a la educación
de hombres y mujeres, ya que el coeficiente que distingue la interacción
del sexo sobre los años de escolaridad resultó no significativo.
iii) Las demás variables, en general, son significativas y con el signo que
teóricamente se esperaría.
Las dos primeras observaciones son las más importantes, ya que en la
explicación de la metodología del modelo la TIR quedó especificada como:
TIR = b¡ + 2b2 ESC + b3SEX . Dados los resultados obtenidos, esto
implicaría que los coeficientes ESC y SEX no tienen un efecto significativo
en la estimación de la TIR. Por lo tanto, en primer lugar, no se puede
distinguir diferencia en las tasas de rendimiento de acuerdo al sexo· en
segundo lugar, todo parece indicar que se tiene una TIR constante, que no
depende de los años adicionales de escolaridad1O ; en otros ténninos, con
esta metodología el resultado fundamental es que

.

personas tienen las mismas oportunidades en cuanto al financiamiento
de fondos para invertir en capital humano. La diferencia en los niveles
de escolaridad observados resulta del hecho de que existen diferencias
en las habilidades de los individuos.
2. Existe una correlación positiva entre la habilidad y la oferta de fondos:
La situación en que los individuos más hábiles son los que tienen
también las mejores oportunidades de financiamiento puede reflejar el
hecho de que se observe una TIR constante para cualquier nivel de
escolaridad. Es decir, se puede concluir que las personas con mayor
habilidad y mejores oportunidades tenderán a tener un nivel de
escolaridad más alto que los individuos menos diestros y con menores
oportunidades.
Por lo tanto, dado que la escolaridad tiene
rendimientos marginales decrecientes, en el margen se esperaría
observar niveles de rendimiento similares para todos los individuos.
4.1.2 Método numérico

El modelo más simple de la educación como una inversión es la ecuación
continua (Freeman 1986):

n
(1)

Jw xe -rxdx =

o

ns

Jw sxe -rxdx + sJ(w,sx s
o

D)e -rxdx

donde wx = los ingresos promedio para una persona sin educación; ws =
los ingresos promedio para una persona con educación, evaluados en su
periodo educacional; n = número de años de trabajo de una persona sin
educación; ns= número de años de trabajo de una persona con educación;
s = número de años de educación; D = costos directos de la educación. La
integral permite la evaluación del valor presente neto de los ingresos y
costos evaluados en el período cero. Así, r es la TIR a la inversión en
educación fonnal durante s años.

10 También se probó el modelo de separar hombres y mujeres. Valdéz (1995) hace la prueba para
estas tasas y enc::ueotra que no hay diferencia significativa entre ellas. Meléndez (1994), sin
~ • si encuentra una diferencia significativa en las tasas de rendimiento de hombres y
IDUJCRS cuando los separa en grupos mú apeclfiooe, como "jefes de familia" y "esposu". e.t,e

ldlalar adanú que, cuando se incluyen mú variables ea 1111 modelo oomo el prcsaádo ca e,ta
parte (Garro, 1995). 1e encuema una pequefta diferencia significativa en las 11R de 1%.

�26 E,uayos
Diferencias en el rendimiento a la escolaridad por sexo 17

Con el fin de simplificar el modelo, supongamos que w'sx = O, lo que es
equivalente a decir que el estudiante no trabaja mientras está estudiando.
También, supongamos que n = ns, esto es, que el horizonte de vida
productiva de ambos tipos de trabajadores es igual. Asi,

n

n

s

6w xe -rxdx = !wsxe -r(x+s)dx- 6De -rxdx

z= conjunto de otras variables
d== años adicionales de escolaridad
En esta metodología se estimaron de manera separada las funcione.s de
ingreso para hombres y mujeres. Se corrió nuevamente el logariuno natural
del ingreso contra un conjunto de variables explicativas que incluyen la
escolaridad, experiencia, estado civil, etc.
1

En este modelo, se supone que la edad y la experiencia no tienen influencia
en los ingresos (w). Una ecuación más completa incluye esta variable, de
taJ manera que

n

n
s
f(x)e-rxdx = f(s, x)e -r(x+s}dx- ÓDe -rxdx

!

6

don~e las funciones f son las funciones de ingresos empíricas, como las que
se vteron en la metodología anterior.

ln(ing/ = b: + b~ESC + b~EXP + b~EXP + b~HS + b~ECl + b~EC2 + b~OCl
+ b~OC2+ b:oc3+ b\~OC4+ b~.ocs+ b~lOC6

b(~M=br +b~+b~+1½~ +b~+b~l+b~+b.¡Mocl
+hsMoo+b~+biotr4+b¡j\n+b~
Para estimar las tasas de rendimiento a la educación se evaluó la función de
ingresos estadística, de taJ manera que dependiera solamente de la
experiencia, experiencia aJ cuadrado, y un término constante:

Este modelo puede ser generalizado. Supongamos primero dos niveles de
educación, s y (s+d), con s &lt; s+d. La TIR a la escolaridad, r, es en este
~ · la TIR marginal para un individuo con s años de educación que
mv1erte en d años adicionales. Esto es,
1

n

f f(s, x) e

o

- r(

)

n

s

s

o

s+x dx = f f(s+ d, x) e-r(s+d+x)dx- f De -rx d x

La TIR a la escolaridad (r) puede estimarse con métodos numéricos de
búsqueda de la tasa que iguale ambos miembros de la ecuación. En esta
investigación se añadió un vector z de características del individuo.
Ade~, para efectos de simplificación, se supuso que los costos directos
asociados a la escolaridad eran iguales a cero. La fonna funcional a estimar
queda de la siguiente fonna:
( 2)

X
x-d
¿f(s,x,z')e-r(s+x)dx = ¿f(s+d,x,z')e-r(s+d+x)dx

donde,
f(s,x,z) es una función de ingresos
r- escolaridad en ailos
x= experiencia en eJ mercado laboral

donde

b0 es la sumatoria de las restantes variables explicativas,

multiplicadas por sus respectivos vaJores promedíos. En el caso de la
variable escolaridad, el valor correspondiente fue el del ciclo educativo en
cuestión (6. 9, 12, 16, para primaria, secundaria, y universidad,
correspondientemente).
De manera que esta función se introduce en la fórmula (2) en la forma,

la cual iguala los flujos de ingresos evaluados en valor presente de dos
niveles inmedíatos de escolaridad. Es importante aclarar que muy
probablemente esta tasa de rendimiento podría tener un sesgo positivo
debido a que se está suponiendo que los costos directos (pagos de
colegiaturas, libros, etc.), son iguales a cero.

�28 Ensayos

A manera de ejemplo. para estimar la tasa de rendimiento a la educación
secundaria, la expresión debe integrar desde cero hasta el máximo número
de años de expenencia que un individuo puede acumular. A fin de
estandariz.ar, se hizo el supuesto de que un individuo se retira a los 65 años
del mercado de trabajo: por lo tanto. el período máximo de experiencia que
un individuo puede acumular a través de su vida productiva es función de
EXP = 65 - años de escolaridad - 6
Por lo tanto. para estimar la tasa de rendimiento al nivel secundaria se
t_iene que comparar la función de ingresos de secundaria (s=9 años. en
promedio) con la del nivel educativo inmediatamente anterior, en este caso.
la primaria (s=61 El lado izquierdo de la igualdad (nivel primaria) se
integra desde cero años de experiencia hasta un máximo de 53 (65-6-6). La
función de ingresos será la correspondiente a 6 años de escolaridad. Para
el lado derecho de la integral. los valores de integración van desde cero
hasta 50 (65-9-ó¡ , la función de ingresos correspondiente es la que se
estimó para ese 9 Nótese que en este caso d, el número de años
adicionales de estudio. tiene un valor =3
El método que se s1gu1ó para obtener las tasas internas de rendimiento fue
el de encontrar una raíz (r) que igualara los dos flujos que van dentro de las
integrales.
En el cuadro 4 2 se presentan los resultados obtenidos de la estimación de
las TIR's con el metodo numérico.
Cuadro 4.2 TIR's por nivel educativo (Método numérico)
Nivel de escolaridad
Hombres
Muieres
Primaria
0.2318
0.2316
Secundaria
0.2400
0.2396
Preparatoria
0.2473
0.2467
Profesional
0.2643
0.2634
PosQrado
0.2962
0.2943

Al igual que en la pnmera metodología, este procedimiento no diferenció
por sexo ni por niveles de escolaridad en la estimación de las tasas de
retomo. Las tasas de rendimiento estimadas resultan al contrario de lo que
teóricamente se esperaria; esto es. "se observa" un rendimiento marginal de
la escolaridad creciente. lo cual seguramente surge del hecho de que no se
controló el efecto de la variable "habilidad" sobre el rendimiento a la
educación. La TIR promedio es alta -aproximadamente un 25%- debido
probablemente a que en el análisis se supuso que los costos directos eran
iguales a cero.

Dlf.-encúu .,, •I mulimimto a la ucolarldad por sao 19

Cabe seftalar que además de las funciones de ingresos separadas para
hombres y mujeres que se explica se utili7.aron con cst.a metodología.
también se estimó una función de ingresos para toda la muestra que
incluyera la escolaridad al cuadrado y la interacción de la escolaridad por
sexo. Análogamente. se repitió el mismo procedimiento de estimación de
las TlR con el método numérico para personas divididas por grupos de
edad. En ambos casos. se mantuvieron los resultados presentados.

4.1.3 Función de ingresos por nivel educativo corregida por sesgo por
habilidad
En el modelo de Mincer (1974) para estimar la función de ingresos, se hace
una regresión del logaritmo de los ingresos sobre la escolaridad,
experiencia. y experiencia al cuadrado. En esta sección, el modelo es usado
para estimar separadamente las funciones de ingresos de hombres y
mujeres, ambos corregidos por selectividad 11 . Además, por razones que
veremos más adelante, en este tercer procedimiento se dividió la muestra
en varios grupos según su nivel educativo.
Siguiendo el criterio anterior, se agruparon los individuos de la muestra en
la siguiente clasificación 12:
Grupo 1: Individuos con nivel de escolaridad primaria y secundaria ( l &lt;
ESC &lt; 10)
Grupo 2: Personas que estudiaron prepa ( 11 ~ ESC ~ 10)
Grupo 3: Individuos con educación profesional y más (ESC ~ 12)
Debido a que se procedió a la partición de la muestra, las regresiones
correspondientes a cada nivel educativo producen un sesgo de selectividad
en los coeficientes estimados. Por lo tanto, para corregir este problema, se
plantearon modelos probit por nivel educativo (Maddala. 1983). Esto es, se
estimaron las probabilidades de que una persona tuviera un detenninado
nivel educativo, basándose en sus dotaciones de capital humano,
características personales, y otros factores.
La corrección por selectividad se llevó a cabo de la siguiente manera

11 Ella oomcióo ea necesaria, ya que una mueslra de personas que tienen un nivel educativo
apocffico no cule1t«ia (Meléndez, 1994).
12 F.ala ag,upacióo fue la que proporcionó el mejor ajlllle a 11 bue de dakls.

�30 Ensayos
J) Se estimó por medio de un modelo probit la probabilidad de que un
individuo tuviera alguno de los niveles de escolaridad que se especificaron
en cada grupo. Las variables explicativas de esta probabilidad fueron : EXP,
2
EXP . HS, y las dummy por ocupación. Así por ejemplo, la probabilidad de
que una persona tuviera una escolaridad de al menos 12 años se estimó
como

Dtf1mu:ias m el rendimi,nto a la escolaridad por sexo J1

El gráfico de abajo muestra cómo se observarla el rendimiento ~ la
inversión en escolaridad cuando no se corrige el sesgo por hab1hdad
(Meléndez. 1994): los individuos con mayor habilidad (lll) ~dian -~
que los menos hábiles (HO), por lo que se "observa" _una relación positiva
entre la escolaridad y el incremento porcentual de los ingresos.

Prob (ESC ~ 12) = o' X : X = EXP, EXP2
or,fica 6. Rendimiento estimado de la Inversión en educación

Con las estimaciones se calculó la variable Is¡ para cada individuo
rendimiento
"observado"

f(bh'X)

ls- = - - - 1

1- F(bh'X)

donde &amp;' son los vectores estimados de o: f(bh' X) y F(bh' X) son la
densidad Nonnal y su probabilidad acumulada. respectivamente, evaluadas
en &lt;Xfh' X . Las probabilidades de que IO~ SC~ l y l l~ SC~ IO se
estimaron de manera similar, y se calculó también su Is¡ correspondiente.
2) A su vez, estas probabilidades se incluyen como variables explicativas en
cada modelo de regresión que se especificó como

ai'\os de escolaridad

El cuadro 4.3 presenta algunos de los coeficientes estimados con las
regresiones para hombres y mujeres por grupos de edad que incluyen la
corrección del probit por selectividad 13.

2
2
h(~ =bOi +b1¡F-~C +b2¡&amp; +b3¡EXP+b4¡EXP +b iHS+b iECl +b iEQ
5
6
7
+bg¡OCI + b9iOC2 +b¡o¡OC3 +b11/ 0 +b 12iro+bl3i&lt;X6+b 4ilsi
1
donde i = l. 2. 3 (una regresión para cada grupo de escolaridad)
El sesgo por habilidad

La habilidad es una variable no observada que produce un sesgo positivo en
las estimaciones de la TIR a la educación. Ello es así porque la habilidad
está positivamente correlacionada con la educación: o, dicho de otra
manera. lo que se observa en la realidad es que las personas más hábiles
por lo general logran alcanzar mayores niveles de escolaridad. En este
punto, por habilidad nos referimos a la capacidad del individuo no sólo
para estudiar. sino también para transfonnar su mayor educación en
ingresos. Por lo tanto, las TIR a la educación que obtendremos con los
procedimientos expuestos en las secciones previas. son corregidas por este
tipo de sesgo.
lJ Para mú decalJes de las estimaci-, ver IIICXI' •edíatico de Camero-Cort.és (199$~

�32 En.rayo.t

f)i(ermcia.s en el rendimiento a la e.scolaridad por .sexo 33

Cuad ro 43 Funciones delingreso correa, as por selecfIVI.d ad
Gruoo 1: 9 ~ anos de escolaridad ~ 1
Escolaridad Escolaridad..:
Ese
R"
ls1
media
•
7.0
.213
Hombres
0643
-.2471
(7 17)
(-. 714)
n=1286
114
7.22
Mujeres
0543
-.00006
-.4209
(-1.24}
(-.835}
(3.26)
n=333

Grupo 2: 11 2! anos de escolaridad 2! 1O
Escolaridad Escolaridad"
Hombres
6076
-.0179
(3.08)
(-1.58)
n=273
2166
Mujeres
- 0016
n=810
(.450¡
(-.06)
Grupo 3: años de escolaridad 2! 12
Escolaridad Escolaridad..:
Hombres
n=654
Mujeres
n=874

4592
(5.65¡
3544
(1 .86)

-.0090
(-3.61}
-.0087
(-1 .37)

ls2
-.0006
(-.101}
15.92
(1 .36)

ls3
.8620
(1.43)
-.4511
(-.567)

Ese
media
10.63

.230

10.77

.278

R"

Ese
media
14.55

474

13.80

169

R"

Notas: los números entre parentesis son las razones t.
n es el número de observaciones válido correspondiente a cada subg,upo.
• No se incluyó esta vanable debido a los altos problemas de colinealidad que presentó.

En general, los coeficientes de las variables estimadas para la escolaridad y
escolaridad al cuadrado son significativos y del signo "correcto". En la
mayoría de las est1mac1ones para mujeres y hombres el coeficiente Is¡ es
negativo, lo cual podría significar que las características que "ganan" un
rendimiento más alto también hacen menos probable que un individuo esté
dentro del grupo de escolaridad analizado. A su vez, un valor positivo de
Is¡ , como el encontrado en las mujeres en el rango de estudios de

Corrección del sesgo por habilidad

Se argumenta (Meléndcz. 1994) que en las investigaciones sobre el
rendimiento de la mversión en educación adicional hechas para el Área
Metropolitana de Monterrey -aún incluyendo en el análisis las variables
comúnmente más usadas para controlar otras características de los
individuos distintas a su escolaridad- se ha encontrado que este
rendimiento es "'artificialmente" alto, además de ser creciente conforme se
incrementan los años de escolaridad del individuo: es por ello que se vuelve
necesario dar un tratamiento econométrico un poco más detallado para
aclarar los resultados anteriores.
En este apartado se pretende mostrar que el resultado "anonnal" de obtener
tasas marginales de rendimiento en las inversiones en educación que son
crecientes en el nivel de escolaridad se debe a la imperfección de las
medidas de control por habilidad que se utilizan.
El procedimiento para corregir el sesgo por habilidad se realizó de la
siguiente forma
Utilizando la definición de la TIR. TIR = b 1 - 2b 2ESC estimada en las
funciones de ingresos corregidas por selectividad tenemos que
H

TIRg,upol = ó 4
H

TIR g,upo2

=

60 76 · 2 ( l.79) • ESC

H

TIRs,upoJ = 4~ 92 · 2 (0.9) • ESC
TIR~4 = 5 41 - 2 (.00064) • ESC
H

preparatoria y en los hombres en el rango de estudios profesionales,
implicaría que las características hacen más probable que un individuo esté
dentro de un grupo de escolaridad específico.

TIR~3 = l5 44 - 2 (.87) • ESC

Cabe señalar que los modelos de regresión utilizados incluyeron, además
de las variables escolaridad. escolaridad al cuadrado. Is¡ , las horas de

Dando valores a la escolaridad del l al 20, y graficando las funciones
anteriores tenemos lo siguiente

trabajo a la semana el estado civil y las ocupaciones.
No obstante que las regresiones anteriores fueron modificadas para corregir
por selectividad. aún se presenta el problema de sesgo por habilidad,
explicado a continuación

TIRs,upo5 = 21 66 - 2 (. 16) • ESC

Las tasas de retomo a un año adicional de estudios en el rango de los
niveles educativos de primaria y secundaria, preparatoria y universidad, se
obtienen del promedio ponderado de las TIR que hubieran obtenido

�Diferencias en el rendimiento a la escolaridad por sexo 35

34 fl11sayos
personas de "distintas habilidades" (suponemos que los individuos en cada
grupo de escolaridad poseen diferentes "habilidades") 14 .

Gráfica 7. Rendimiento de la inversión en educación para individuos
de distintos grupos escolares

60

h2
h3

~

o
........

a:::

¡::

20b
10

LO

~

o
........

a:::

¡::

h
en

(T}

"

años de escolaridad

40
30
20
10

,-

~
en

LO

M
,-

h1

",....

años de escolaridad

A Hombres

8 Mujeres

Nota: h l. h2. y h3 son las hahihdades asociadas a los grupos educativos 1.2 y 3 respecti\"amcnte.

Así por ejemplo. tomando como base a las mujeres
• TIR a un año adicional de escolaridad. evaluado en el rango de estudios
de primaria y secundaria:
Grupo 1: 5.43 - 2*.00064*7.22 = 5.33%
Grupo 2: 21.66 - 2*0.16*7.22 = 19.3 5%
Grupo 3: 35.44 - 2*0.87*7.22 = 22.87%

TIR~m+sec

M

TIRuruversodad

= 5.25(.394) + 17.24(.123) + 19.71(.483) = 13.70%

Siguiendo un procedimiento análogo para los hombres. se obtuvo el
siguiente cuadro:

50

o

o .•
,-

-

60

• TIR a un aHo adicional de escolaridad en el rango de estudios de la
universidad
Grupo 1: 5.43 - 2*0.00064* 13.80 = 5.25%
Grupo 2: 21.66 - 2*0.16* 13.80 = 17.24%
Grupo 3: 35.44 - 2*.87*13.80 = 19.71%

Cuadro 4.4 Tasas de rendimiento a un alfo de escolaridad
fcorreciidas por "habilidad")
Rango en aftos de
Mujeres
Hombres
escolaridad
9 ~ escolaridad ~ 1
(Primaria v secundaria)

17.94

15.53

11 ~ escolaridad ~ 1O
( Preoaratoria)

14.41

12.94

escolaridad ~ 12
(Profesional)

10.60

13.70

.

y gráficamente se vería de la siguiente manera:

Gr6fica 8. Rendimiento de la inversión por nivel educativo (corregido
por habilidad y evaluado en el promedio de aflos de escolaridad de
cada nivel)

= 5.33 (.394) + 19.35 (.123) + 22.87 (.483) = 15.52%
19

• TIR a un año adicional de estudio en el rango de escolaridad de
preparatoria
Grupo 1: 5.43 - 2*0.00064* 10.76 = 5.29%
Grupo 2: 21.66 - 2*.87*13.80 = 22.64%
Grupo 3: 35.44 - 2*0.87*0.483=16.71%

TIR~;epa

= 5.292(.394) + 22.64(.123)+16.71(.483) = 12.94%

-¡/.

a:

¡::

17
15
13
11
9

Mujer

,-...

íl

,-:

,-...

o

anos de escolaridad

Al corregir por sesgo. las TIR se incrementan en los niveles inferiores de
14 Se utilizó como ponderación la proporción de individuos de cada subgrupo en relación al total
de la muestra.

escolaridad y disminuyen para los niveles superiores; esto es, se obseIVa un

�36 Ensayos

rendimiento marginal de la escolaridad decreciente. Sin embargo, un
hallazgo más importante para nuestra investigación es que ahora se
observan diferencias en el rendimiento a la escolaridad de acuerdo al nivel
educativo y de acuerdo al género. Como se puede observar, las tasas de
rendimiento son más altas para los hombres en los rangos de primaria y
secundaria y preparatoria, mientras que la mujer reporta una tasa de
retomo más alta en el nivel uni\·ersitario.

5. Conclusiones
Uno de los principales objetivos de esta investigación fue el análisis
descriptivo de algunas condiciones del mercado laboral, enfatizando
aquellas explicadas por el género de los individuos. En este estudio se
encontró que en el AMM existen diferencias notables en cuanto a la
distribución ocupacional de los trabajadores. en cuanto a sus patrones de
participación en el mercado y en cuanto a su actividad principal
dependiendo de su estado civil.
Más específicamente. se encontró que en el contexto particular del AMM.
el año en que fue recabada la muestra. hombres y mujeres siguen un patrón
distinto en lo que se refiere a su participación en las distintas ramas y
sectores de la economía. Así, como generalmente se ha observado en otras
investigaciones locales y de otros países (Garro y Llamas. 1995: Joll, et. al.
198.3 ). a nivel sectorial la mujer tiende a estar concentrada en actividades
en las que ya tradicionalmente se han identificado como "propias de
mujeres": por ejemplo. las mujeres trabajadoras de esta muestra se
concentran ampliamente en el sector de comercio y servicios. mientras que
tienden a tener poca participación en la industria de la transfonnación.
construcción y electricidad. Por nivel de ocupación. las mujeres están
ampliamente representadas en tareas de oficinistas y "otras", actividades
que generalmente están asociadas con posiciones de subordinación en el
empleo, bajos niveles de status y de salarios. En cambio. se les ve
pobremente representadas en ocupaciones asociadas con posiciones de
mando y altos niveles de status e ingresos. como son los empleos de
gerentes, administradores y funcionarios. Quizá en este punto pueda
argumentarse que existe segregación o una segmentación por género.
Como se había previsto, el sexo femenino presenta patrones de
participación en el mercado muy diferentes a los de los varones. En primer
lugar, se observa que las mujeres tienden a participar de manera activa
cuando son jóvenes. pero llegada la etapa "del matrimonio". la mayoría de
ellas tiende a abandonar el mercado, hecho que se comprueba debido a que

Dif,rmcitu ,,, ,l rmtJu,denJo a III acolarldad por &amp;uo J7
de la PEA femenina que trabaja, apenas un tercio de ellas son casadas,
mientras la gran mayoría son solteras. Además, por lo general la mujer está
m'5 vinculada con empleos de medio tiempo y de tiempo parcial,
praumiblemente debido al hecho de la división del trabajo doméstico,
donde ella además tiene que repartir su tiempo en el cuidado del hogar y de
los hijos.
Con respecto a los niveles educativos de hombres y mujeres, es de resaltar
el hecho que las mujeres pertenecientes a la PEA estén "más educadas" que
los hombres. Asf se desprende de los resultados de la muestra, que indican
que en promedio la mujer tiene más años de escolaridad; además, el
porcentaje de ellas laborando en actividades profesionales es mayor que el
de los hombres. Sin embargo, también es notorio que existe una alta
matricula de ellas en carreras técnicas y comerciales, situación que podría
reflejarse en que una gran parte del sexo femenino está empleado en áreas
de comercio y de servicios.
No obstante, en general no resultaron significativas las diferencias
salariales por género ni el rendimiento a la escolaridad, al realizar el
análisis pormenorizado por niveles de educación, se hallaron diferencias,
aunque pequeñas. en el rendimiento a un año adicional de educación. Este
diferencial es positivo a favor del hombre en los rangos de escolaridad de
primaria y secundaria, y preparatoria, mientras que a nivel de educación
profesionaJ, las mujeres tienden a tener ventaja. Una posible explicación de
lo anterior podría ser que estas mujeres más preparadas y capaces hayan
ingresado al mercado de trabajo debido a que el salario ofrecido excedía
significativamente a su salario de reserva (Joll, 1983), y que éste a su vez,
haya sido elevado. Entonces, el diferencial salarial con respecto al perfil de
preparatoria de las mujeres resulta más grande que el diferencial de los
hombres, quienes tendrían un salario de reserva más bajo. La
comprobación de esta hipótesis requerirla de datos sobre el salario de
reserva, una variable que, al igual que la habilidad innata de los individuos,
no es detectada en encuestas y censos debido a las dificultades que presenta
su medición.

�Diferencia., en el rendimiento a la ucolaridad por uxo 39

38 Erut1}'03
Bibliograíaa
Becker, Gary S. ( 1957) The Economics of Discrimination. Second Edition.
Chicago: University of Chicago Press, Ed. Chicago &amp; London.
Becker, Gary S. ( 1993) Human Capital Tiúrd Edition. Toe University of
Chicago Press, USA.

Killingsworth, Mark R. y James J. Heclcman. (1986) Handbook of Labor
Economics. Vol.I, eds. Orley Ashenfelter and Richard Layard. Chapter
2.
Lloyd, Cinthya B. y Beth Niemi ( 1979). Toe economics of sex diferentials.
New York: Columbia University Press.

Bemdt, Ernest R. (1991) Toe Practice of Econemetrics. Adisson-Wesley
Publishing Company.

López Garza, Edgar (1983). Desigualdad, capital humano y patrones de
discriminación en el mercado laboral. Un esrudio para el Area
Metropolitana de Monterrey. Facultad de Economia, CIE-UANL.

Camero-Cortés, Cipactli ( 1995). Análisis de segregación y diferencias en el
rendimiento a la escolaridad de acuerdo al sexo. Un esrudio para el
mercado laboral del Area Metropolitana de Monterrey. Tesis de
Licenciatura, Facultad de Economía.

Meléndez Barrón, Jorge ( 1994) El rendimiento de la inversión en
escolaridad: estimación del sesgo por habilidad y tipo de familia en
ecuaciones de ingreso. Evidencia para el Área Metropolitana de
Monterrey. CIE-UANL. Facultad de Economía.

Ehrenberg, Ronald G. y Smith, Robert S. (1988) Modero Labor Economics.
Theory and Public Policy.

Maddala. G. S.(1983) Limited-dependent and guaJitative variables in
econometrics. Cambridge University Press. Cambridge.

Frank Fox, Mary y Hesse Biber Sharlene. (1984) Women at work. Mayfield
Publishing Company.

Mincer Jacob y Polachek Solomon (1974) Family investments in human
capital: earnings ofwomen. Joumal of Political Economy, 82:2, part 2,
march, s76-s108.

Garro Bordonaro, Nora. Discriminación sexual en la industria: el caso de
la ciudad de México. Análisis Económico. Revista de Economía de la
división de Ciencias Sociales y Humanidades. Universidad Autónoma
Metropolitana. Volumen II, número 1, enero-junio de 1983, p.311.

Oaxaca, Ronald (1993). Male-female wage differentials in urban labor
marlcets. International Economic Review. Vol.14, no.3, oct.

Garro Bordonaro, Nora (1994) Education, experiencie, and Post-Graduate
eamings in Mexico: the case of the Autonomous Metropolitan
University. Tésis Doctoral Inédita. Stanford University.

Garro, N. y Llamas. l. (1995) El rendimiento de la escolaridad, la
capacitación, y la experiencia laboral de los trabajadores del AMM.
Ensayos. Editada por el CIE-UANL.
Joll Caroline. Chris McKenna, Robert Me Nabb y John Shorey. (1983)
Deyelopment in Labour Market Analysis. Cap.6, Ed. George Allen &amp;
Unwin.
K.ahn-Hut Rachel, Arlene Kaplan Daniels, y Richard Colvard (1982).
Woman and Work.Problems and Perspectives. Oxford University Press.

Oaxaca, Ronald ( 1993a). Discrirnination in wages. In Orley Henfelter and
Albert Rees eds., Discrimination in labor markets, Princeton, N.J. :
Princeton University. Press, pp.124-151.
Polachek, Solomon W. y Stanley W. Siebert (1993). Toe Economics of
Earnings. Cambridge University Press.
Psachachropoulos George y Zafiris Tzannatos (1992). Case srudies on
Women's employment and Pay in Latin America. Toe World Bank,
Washington D.C. november.

Ramones Saldafla, Jesús (1980). La mujer en el mercado laboral de
Monterrey. CIE-Facultad de Economia, Monterrey, N.L.
Reynolds, Lloyd G. Labor Economics and Labor Relations. 8th. Edition.

�E,wyo., - Vohunen.XV. núm. 1, novitmbn 1996 - pp. 41-73

40 E,wyo.,

Rosen, Sherwin (1979). •Earnings functions: a suryey". Research in labor
markets, Ronald Ehrenberg (ed.).
Rosen, Sberwin (1986). The tbeory of equalizing differences. En Handbook
of labor economics Vol 11, Cbapter 12, eds. Orley Ashenfelter and
Richard Layard.
Schultz. Teodore p (1994). Human Capital lnvestment in Women_ and
Men. Micro and Macro Evidence of Economic Returns. Occastonal
Papers, nurnber 44. Intemational Center for Economic Growth.
Smith. Ralph E. (1979). Toe Subtle Revolution, Women at Work. Ralph E.
Smith, Editor, the Urban lnstitute, Cbapter l.
Valdez Moreno. Francisco (1995). Condiciones del mercado laboral para
hombres y mujeres en el Area Metropolitana de Monterrey. El asw1to
de la discriminación salarial por sexo. Tesis, Facultad de Economía,
UANL.
Willis, Robert J. (1986). Wage determinants: a survey and reinlerpretation
of human capital eamings function. Chapter 10. Handbook of La~r
Economics. Volume I, edited by O. Ashenfelter and R. Layard. Elsevter
Science Publishers BV.

Estimac/6n del IHlneflclo social proporcl!,nado por la
s/e"a madre oriental en su estado natural, en si
municipio de San Pedro Garza García, N. L.
Gloria J. Acevedo Flores1
Se estima e/ benetfcio social en flrminos monetarios. de un bien p(Jb/ico.
Concretamente, se evalúa el benetfcio social proporcionado por la Síe"a Madre Oriental
en su estado natural, en el municipio de San Pedro Garza Garcfa, N. L. Para lograr esta
estimación se utifzó wrp• (wilngness to pay), cfsposición a pagar como me&lt;lda del
beneficio social, y el método de Valuación Contingente para evaluar WTP. El método de
Valuación Contingente enfrenta a los ciudadanos a un mercado hipotático del bien
ambiental por medo de una encuesta. En la encuesta -dirigda a las familias del Área
Metropoltana de Monterrey-- se hicieron preguntas a los ciudadanos para que revelaran
sus preferencias por la conseNación y preseNación de la wrra, asf como Sfl
&lt;Jsposición a pagar por ello. Se estimó que lo$ ciudadanos están cispwstos a pagar •n
promeclo $300.00 anuales por conservar y preservar la zona. Adem4s. se observó que
una persona de m1is edad tiene menos disposicíón a pagar que una persona joven. Con
los datos obtenidos de fa encuesta se obtuvo fa estimación del beneficio social.

1. Introducción

El desarrollo económico es uno de los principales objetivos de todo
gobierno como un medio para elevar el nivel de vida y dar sustento a la
creciente población. Generalmente el nivel de vida está asociado con el
tamaño y el incremento del Producto Interno Bruto, sin embargo, existe
una relación de conflicto entre el desarrollo económico y la conservación
del ambiente. El desarrollo económico ha traído como consecuencia una
degradación del ambiente y esto ha hecho que los gobiernos se preocupen
por la implementación de políticas encaminadas al desarrollo económico
que sean compatibles con políticas dirigidas tanto al control de la
contaminación, como al aprovechamiento sustentable de los recursos
naturales. Los economistas ·sugieren que cada propuesta relacionada con
políticas ambientales esté acompañada de información relacionada COR
costos y beneficios sociales, como base para la toma de una mejor decisión.
En México son muchos los problemas ambientales. a pesar de que existe
una legislación ambienta]; en algunos casos ha habido repercusiones en
cuanto a costos para la sociedad, sin que se logre una mejoría sustancial de

1

Maestra de Tiempo Completo ele la Facultad ele Economía, U.AN.L.

�42 Ensayos

las condiciones ambientales. Es por ello que el gobierno está planteando
acciones y políticas relacionadas con el mejoramiento del ambiente y la
preservación de los recursos naturales, basadas en el establecimiento de
prioridades y metas que beneficien a la sociedad y a los ecosistemas, así
como en los costos que para la sociedad impfica el cwnplimiento de dichas
políticas ambientales.
Desde hace algunos aílos que en el municipio de San Pedro Garza García
del Estado de Nuevo León se presenta el conflicto y la disyuntiva para
decidir si se sigue urbanizando la zona boscosa de la Sierra Madre
Oriental que atraviesa este municipio, o si se preserva dicha zona, Cabe
mencionar que la vegetación característica y dominante de esta parte de la
sierra está representada por bosques mixtos de pino-encino; y con la
urbanización ha desaparecido una parte considerable de bosques
ocasionando graves daílos al ambiente entre los que podemos mencionar:
l) la visible deforestación de la sierra, 2) la alteración del clima en el Área
Metropolitana de Monterrey (AMM), 3) el aumento de erosión de la tierra
y deslaves, 4) la dununución de recarga de acuíferos, 5) la desaparición de
especies locales y la puesta en peligro de extinción, de algunas otras
especies propias de la zona2, et_c.
Tanto el gobierno como la sociedad están preocupados porque estos daílos
estén ocasionando una pérdida de bienestar social muy por arriba de los
beneficios privados logrados con la urbanización. El gobierno ha
establecido algunas leyes y decretos con el fin de proteger algunas zonas
del estado de Nuevo León consideradas como reserva ecológica. En el
Anexo l se da un resumen de estas leyes.
El objetivo principal de este estudio es el de estimar, en términos
monetarios. el bienestar que la sociedad percibe por preservar la sierra en
su estado natural. Esta información será de gran utilidad a la hora de
realizar un análisis de beneficio-costo que ayude a tomar una buena
decisión para resolver el conflicto entre seguir urbanizando o preservar la
sierra.

Beneficio socialéle la Sierra Madre Oriental 43

urbanización, Cu el valor presente del costo de la urbanización B el
' p
valor presente de preservar la zona y Cp el valor presente del costo
(vigilancia, mantenimiento de la zona, etc.), de preservar: entonces, si

(Bp - Cp) - (Bu - Cu) &gt; O se toma la decisión de preservar la zona,
en caso contrario se sigue con la urbanización de la zona. La estimación de
los valores de Bu , Cu Y CP en términos monetarios están bien definidas
por el_mercado, sin embargo, para la estimación del beneficio de preservar
no existe un mercado que pu~ dar este valor en términos monetarios.
Otro ~e l?s objetiv~s.de e~te estudio es ver cómo la disposición a pagar
camb1_a s~ , 1~ admimstrac1ón del pago la realiza el gobierno o. una
orgarn~1on externa. Aquí se utiliza "WTP" (willingness to pay),
dis~sicion_a pagar para prevenir una pérdida como medida de bienestar
social, se mduce a los ciudadanos a que revelen sus preferencias por
p~ese1:~, la zona mostrando su disposición a pagar. La hipótesis es que la
dispos•~•o_n a pagar es m~nor cuando la administra el gobierno que cuando
la ~dmimstra un orgarusmo externo. La valoración de los beneficios
soci~l~s qu~ proporciona un recurso natural no debería de depender de la
a~rustr~~1on del pago: sin embargo, en México se atraviesa poi una
cnst~ poht1ca en donde no _hay credibilidad en el gobierno, y por ello
podrí~os e~contrar una diferencia significativa en la estimación del
beneficio social. dependiendo de la administración del pago.
Para lo~ra_r los objetivos de este estudio se hizo uso de algunos modelos
econometncos con datos colectados a través de una encuesta. En la sección
2 se pr~sen~n los modelos econométricos utilizados en la estimación del
ben~~c10 social como pane de la metodología usada en este estudio. En la
:ccion 3 se ~ lo~ _resultados generales de la encuesta. y en la sección 4 se
uestra la estJmac1on del beneficio social que aporta la preservación de la
zona boscosa de la Sierra Madre oriental que atraviesa el municipio de San
Pedro Garza García. Finalmente se presentan algunas conclusiones.

Al realizar un análisis de beneficio-costo se toman en cuenta los beneficios
y costos de seguir urbanizando y los beneficios y costos de preservar el
ambiente. Si Bu representa el valor presente del beneficio de la

l Metodología
El beneficio ~ que proporciona la sierra en su estado natural es equivalente
al valor econó1D1co total de este recurso. Podemos decir que el valor económico
total está compuesto por diferentes tipos de valores como son.

1

De acuerdo a estudios realizados por la Facultad de Ciencias de la Tierra, U. A. N. L.

�&amp;n,ficio MJCial d, la Si1m, UaJ,y Oriental 4S

44 Ensayos
a) Valor de uso. Este se refiere al valor económico derivado del uso del
ambiente en cualqwer fonna: valor estético, materia prima etc.
b) Valor de opgón. Este surge cuando existe alguna razón para desear saber si
los bosques de la rona estarán disponibles en el futuro.
c) Valor de cuam-o_pción. Este puede ser visto como el valor de preservar
opciones en espera de que el desarrollo del conocimiento ayude a tomar
decisiones más mfonnadas.
d) Valor de existenaa. Este es el valor que se deriva simplemente del he.cho de
saber que algo existe

2.1 Colección de los Datos

La base para medir el beneficio que proporciona un bien es lo que la gente
quiere: si la gente qwere o desea un bien, su preferencia la muestra con ~
disposición a pagar s1 no están dispuestas a pagar es que no desean este bien.
En la estimación del bienestar social que proporciona un recurso natural se
utiiini "WfA" 1willingness to accept), disposición a aceptar como
compensación para tolerar la pérdida o "wrP" (willingness to pay), disposición
a pagar para preverur la pérdida como medidas del beneficio social.

El cuestio11ario está compuesto por cuatrc partes. La primera se refiere a la
identificación de la encuesta y contiene datos tales como: municipio,
número ce cuestionario, estrato socioeconómico, etc. La segunda se refiere
a preguntas relacionadas con el bien a evaluar tales como: las veces que ha
visitado Chipmque. el hecho de pettenecer a un club o asociación
relacionada con ecología, información sobre las ventajas de tener áreas
verdes, etc. La tercera parte contiene preguntas relacionadas coo la disposición
a pagar, y la última se refiere a datos socioeconómicos del entrevistado y de los
miembros de su casa

En este estudio se estunará el beneficio social con base a wrP, en consecuencia.
lo que los individuos están dispuestos a pagar (WfP) no es una medida
cercana al precio del mercado sino una medida del beneficio tc,tal generado
por el bien. Existen individuos que están dispuestos a pagar más de lo que
dicta el precio del mercado porque los beneficios son mayores frente a lo
que dicta este precio El WfP representa el excedente del consumidor en
una curva de demanda Hicksiana.
Para evaluar WTP se puede utilizar diferentes métodos, entre los que
podemos mencionar aproximación por medio de precios hedónicos,
aproximación por medio del costo de viaje y el de valuación contingente.
Aquí se utilizara el método de valuación contingente, en donde se enfrenta
al individuo a un mercado hipotético del bien ambiental.
Los individuos revelan sus preferencias con la disposición a pagar;
básicamente se les pregunta cuánto están dispuestos a pagar por preservar
la sierra, si exisllera un mercado para el bien en cuestión. Este proceso se
hace a través de una encuesta; los individuos a los que va dirigida la
encuesta deben estar fatniliarizados con el bien, que en este caso es la zona
de la Sierra Madre Oriental en su estado natural en el municipio de San
Pedro.

La colección de los datos se llevó a cabo en dos etapas: en la primera etapa

se desarrolló el cuestionario y se probó con una muestra piloto; con base e11
los resultados de la muestra piloto, en la segunda etapa se corrigió el
primer cuestionario y se procedió a la aplicación del cuestionario a la
muestra definitiva
Desarrollo del cuestionario.

Ea tercera parte del cuestionario que contiene las preguntas para la
estimación del WfP se presentan tres situaciones posibles:
l. Sl1UACIÓN ACTUAL. conservar y preservar la wna tal y comó está
actualmente.
2. ALIBRNATIVA A: dejar que se siga construyendo hasta que quede Wl
60% de los bosques respecto a los que hay actualmente.
3. ALTERNA11VA B: seguir construyendo, respetando solamente el Parque
recreativo Chipmque que representaría el 10% de los bosques actuales.

Cada una de emas tres situaciones fue presentada a los encuestados por medio
de un folleto en donde aparecen fotografias, Wl diagrama de la sierra e
infonnación relacionada con cada una de las situaciones. Esto fue hecho para
asegurar que el encuestado estuviera familiarizado con el recurso natural que se
está evaluando. Este cuestionario fue probado con una muestra piloto de 62
familias del AMM. una vez obtenidos los resultados de esta muestra, se
procedió a corregir el cuestionario para aplicarlo en la muestra definitiva.

Detenninación del tamaifo de la muestra y su asignación.
La población objetivo a la que va dirigida este estudio son las ~ del Área
Metropolitana de Monterrey (AMM). Considerando que el cuestionario tiene
p ~ que involucran variables de proporciones y utilizando un nivd de

�46 Ensayos

Beneficio social de la Sierra Madre Oriental 47

confianz.a del 95.44% con un error de estimación del 5%. se estimó un tamaño
de muestra de 400 familias. En la estimación del tamaño de la muestra se
2
2
utilizó la fónnula:
pq}!(.05) en donde z = 2 para el nivel de

n=(z

confianz.a correspondiente y p =.5, q = 1 - p =.5 . se tomó este valor de " p "
porque la " n " alcama un valor máximo para un nivel de confianz.a y un error
de estimación dados.
El AMM, según el INEGI (Instituto Nacional de Estadística Geografía e
Infonnática), está dividida en cinco estratos socioeconómicos que son:
Marginal, Bajo, Medio Bajo, Medio Alto y Alto. Se tomó como AMM siete
municipios: Apodaca, Escobedo. Garza García Guadalupe, Monterrey, San
Nicolás y Santa Catarina.
..

.

.

.

El . muestreo realiz.acio en este estudio fue un muestreo estratificado con
asignación proporcional al número de viviendas del estrato, en donde la
población fue dividida en 18 estratos, esta división se hizo tomando en cuenta el
municipio y el ~to socioeconómico, para una mejor distribución de la
muestra. CQmo los estratos Alto y Marginal representan un pequeño porcent.-'tje
d~ la población se ~ió el es~to Medio Alto y Alto en uno solo, así como et
Marginal y el Bajo en uno. para la constmcción de los 18 estratos. Dentro de
cada uno de los 18 estratos se consideró un muestreo por conglomerados en dos
etapas: en la primera etapa se tomar~n como unidades de muestreo las
manzanas. seleccionando estas con igual· probabilidad y en la segun~ etapa se
seleccionaron de 1nan~ra sistemática.4 vi\/i~ndas de cada manzana seleccionada.
En total se seleccionaron l L4 mama.nas. E.n el- levantamiento de la encuesta ·
.~7Jltó q_ue en algunas manzanas no había viviendas. estas eran parques,
escuelas. o fábricas, de esta selecció1t de manzaBaS y viviendas se obtuvo
información de 434-familias.
Aplicación de la encuesta.
La aplicación de la encuesta fue realizada-por el Centro de Investigaciones
. Económicas de la Fa&lt;-1lltad de Economía de la U. A. N. L.. del 25 de abril al 31
.de mayo de 1996. Se pidió a·los encuestadores que el cuestionario lo contestara
el jefe de familia; si el jefe no estaba, se pedía que fuera contestado por eJ ama
de casa. y en última instancia, por una persona mayor de edad.

2.2 Modelo básico para la estimación de WTP
Con los datos de la encuesta se quiere estimar el beneficio social que
proporciona la sierra en su estado natural. En la encuesta hay diferentes
tipos de preguntas, unas relacionadas con respuestas de valuación discretas
Y otras con respuestas de valuación continuas que a su vez están
relaciona.das con diferentes cantidades de áreas de la sierra sin urbanizar.
A contin~ción se expone el modelo básico relaciona.do con una pregunta
de evaluación de respuesta discreta y el área de la sierra sin urbanizar que
actualmente existe (SITIJACION ACTUAL).
Para la respuesta de evaluación discreta se seleccionaron diferentes valores
de disposición a pagar: Al=20, A2=50, A3=100, A4=150, A5=200,
A6=250, A7=300, A8=400, A9=500 y Al0=600. Estos valores fueron
seleccionados con base en la encuesta piloto y fueron distribuidos en fonna
aleatoria y con igual probabilidad en todas las encuestas.

Se preguntó al individuo ')" ésimo si estaba dispuesto a pagar Ai por
preservar la zona y la respuesta fue un SI o un NO. (SI= J, NO=0). De esta
maner~.. la probabilidad de que una persona acepte pagar es igual a la
~robab1hdad de que su máxima disposición a pagar (WTP) sea mayor 0
igual que la cantidad declarada Ai,
(1)

P(SJ) = P(WI'P ~ Ai)

Para relacionar Ai y WTP con la función de demanda hicksiana se utilizará
la !unció~ de utilirl:3d indirecta (función que depende de precios, ingreso y
~ vanables soc1oeconómicas del individuo) ya que de esta función se
obtienen las demandas hicksianas. Cada individuo percibe una función de
utilidad indirecta V(p,y;x). en donde p es un vector de precios de los
bienes; y es el ingreso, y x es un vector de características

socioeconómicas del individuo y algunas otras características relacionadas
con el bien que estamos evaluando.
S~ngamos que V es la función de utilidad indirecta del individuo 'T'
és~, esta ~~ión de utilidad la conoce el individuo pero el investigador
perctbe una utihdad un poco distinta debido a que no tiene una infonnación
~mpl~ta del individuo. Hay .características personales del individuo que el
investigador desconoce.

�B,,wfü:io aocial M lo Sinro Matm Orimtal 49

48 En,ayos

El investigador puede tener dos individuos con las mismas características
conocidas por él, pero ambos individuos tienen diferentes índices de
utilidad debido a las características que el investigador desconoce. De aquí
que la función de utilidad se considere como una función con
comportamiento aleatorio por parte del investigador pero no por parte del
individuo.

(S)

E(WfP) = ~ Fv(&amp;U(A))dA -f-oo(l - Fv(&amp;U(A)))dA

La ecuación (5) nos dice que podemos encontrar la media de WfP
utilizando la función de distribución de probabilidad Fv .

Si la función de utilidad indirecta es lineal en las variables,
(2)

v(p,y;x) = u(p,y;x)+ e

Supongamos que el individuo tiene en este momento una función de
utilidad indirecta v (p,y;x)=U0 (p,y;x)+c. Al preguntarle al
0

individuo si esta dispuesto a pagar Ai por conservar y preservar la sierra o
evitar la urbanización de la zona, éste acepta siempre y cuando la utilidad
posterior, ya con un menor ingreso, pennanezca igual o mayor que antes.
Es decir:

u1(p,y;x)+c1 "c.U0 (p,y;x)+&amp;o

donde y es el ingreso, x¡ representa el resto de las variables,

a = a 1 - a0 , P es la utilidad marginal del dinero,

U (p,y;x) - U (p,y:x);::: c0 -t.·1
0
1

r; = Y;¡ - r;o; hay

un resultado importante que nos dice que si el E(v) = O entonces,

Si t:i.U = U l (p,y;x)- Uo(p.y;x) y v = &amp;o - 61
tenemos que:
(3)

(6)

P(.S1) = P(t:i.U "c. v) = P(v ~ t:i.U)

Para estimar E(WI'P) se proponen diferentes funciones de utilidad
Si consideramos que v es una variable aleatoria con función de
distribución de probabilidad Fv y WfP es una variable aleatoria con
función de distribución de probabilidad Gwrp. de la ecuación (3) tenemos
que:
(4)

P(SJ)

= P(v ~ t:i.U) = Fv(t:i.U) = P(WI'P "c. Ai) =1- Gwrp (Ai)

Utilizando el siguiente resultado estadístico: "Si X es una variable aleatoria
con
función
de
distribución
de
probabilidad
F(x);
E(x) =

Jo (1- F(x))dx - f~

00

F(x)dx " y la ecuación

indirectas lineales. Para la función de distribución Fv se tomará la
distribución nonnal con media cero y desviación estándar igual a 1. Se
eligirá la función de utilidad indirecta que mejor se ajuste a los datos.
El objetivo es estimar los parámetros de &amp;U para después obtener
E(WI'P). La variable considerada como dependiente, llarnémosla YO,
toma valores uno y cero, 1 si acepta pagar y O si no acepta pagar. Las
probabilidades de que ocurran estos valores están relacionados con las
variables independientes por medio de una función de distribución nonnal,
por lo que el modelo econométrico que se utilizará es el "modelo probit".

(4) obtenemos

E(WI'P) en función de la función de distribución Fv
E(WfP) = Io&lt;•-Gwrp(A))dA-f~Gwrp(A)dA
)

Para detalla de la demostracióo v« Krist&amp;n (1990).

�50 Ensayos

Beneficio social ae la Sierra Mod~ Oriental 5 l

El siguiente modelo a exponer está relacionado con la SITUACIÓN
ACTIJAL Y la ALTERNATIVA A. en ambas alternativas se utilizan las
respuestas de valuación discreta para obtener las estimaciones de wrP.

·"' acepta pagar 41
s, no acepta pagar

1,

P(YO = 1) = P(v ~ M I )= Fv(M

1

M.: 1 - v2 l 2
P(YO = 1) = f-oo ✓ _ e
d~·
2,r

&lt;1&gt; v ó.U

P(YO = 0)

= 1-

P(YO

SITUACIÓN ACTIJAL:
(

)

ZO: representa la variable de valores predeterminados de wrP, los valores
A/=20, A2=50, .....Al0=600 (respuesta de valores discretos)
,Y

= 1)

YO= {

~

si acepta pagar Z O
si no acepta pagar ZO

El modelo probit es un modelo estadístico no lineal , en la estimación de
los parámetros .. a " . .. /J" y ·· r, se utilizará el

metodo de máxima

P(YO = 1) = P(ZO ~ IY/'P)

= 1- Gwrp(ZO) = P(v ~ ó.U) = Fv(ó.U) = &lt;l&gt;(ó.U)

verosimilitud'.
Una vez estimado el valor esperado de WTP. éste representará el beneficio
total que un individuo da al hecho de conservar y preservar la sierra tal y
como está actualmente. Es decir que la cantidad de área sm urbanizar en la
sierra y el WTP estimado representan un punto en la ;;urva de beneficio
total del bien para un individuo.
Al realizar la encuesta. como se mencionó anterionnente se procuró que el
encuestado fuera el jefe de familia o el ama de casa para que el valor
esperado estimado de WTP represente el WTP por familia. y así poder
estimar el beneficio total que proporciona 1-a sierra en toda el Área
Metropolitana de Monterre)

2.3 Modelo general para la estimación del beneficio social
Con el modelo básico se obtiene la estimación del valor esperado de WTP.
relacionado con la conservación y preservación de la sierra en la situación
actual. En la encuesta tenemos otras preguntas smulares a las de la
situación actual. sólo que la cantidad a preservar varía En la alternativa A,
el área a preservar es un 60% de lo que hay actualmente \ en la alternativa
B. se propone preservar solamente el paseo conocido como Chipinque y
urbanizar todo lo que sea posible quedando así una area a preservar de
aproximadamente 10% de la situación actual.

Esta. ecuación es la misma que la dada anteriormente cuando sólo se
cons1&lt;leraba la situación actual, esto quiere decir que estarnos considerando
que ~a ~ción de densidad marginal de " V" es normal con media o y
desv1ac1ón estándar igual a 1.

ALTERNATIVA A:
AO: representa la variable de valores predeterminados Al, A2, .. AJO de
WI'P, cuando el área a preservar se redujo en un 60% de la actual
(respuesta de valores discretos).

Yl = { 1
0

Si acepta pagar A O
Si no acepta pagar A O

.

Suponiendo que el comportamiento del individuo es similar ai de la
.

.

Situación actual, UO + 111 es la utilidad indirecta antes de decidir si

•

acepta pagar o no, U 1 + ,¡2

es la utilidad posterior a su decisión.

Entonces,

•

•

•

•

P(Yl = 1) = P( Ul + '12 ~ UO + 11¡ )= P( vl ~ !J.U ) =Fvl (!J.U )

•

•

•

donde !J.U = UJ - UO ·Y vl = 111 - 112
Si

HTP¡ es la disposición a pagar en esta alternativa entonces:

�Bow/fcio .rodal de la Sima Madn Oriartal 53

52 Ensayos
•
P(}' I

= 1) = P(WJP1 :2:

AO) = 1 - (iWTP, (AO)
1

3. Raa.ltados aentnles de la encuesta

*

=&lt;l&gt;(M!

)

~

" v " es normal con media Ov desviación estándar 1. Como ·· v" y " v 1"

encuesta se llevó a cabo del 25 de abril al 31 de mayo de 1996, es
lDlportante seftalar que desde finales de diciembre de 1994 el país atraviesa
por una . severa crisis económica y política y en especial el Átt,a
Metropolitana de Monterrey. Esta situación se ve reflejada en los resultados
de la encuesta y tiene fuerte impacto en la estimación del WTP.

no son variables independientes entonces suponemos que la función de
densidad conjunta de las dos variables es normal con medias iguales a cero.
desviaciones estándar iguales a uno y un cierto valor de .. p ". el coeficiente

3.1 Variables relacionadas con la crisis económica y política

Aquí también estamos suponiendo que la función de densidad marginal de
1

.

de correlación entre las dos variables.
Si MI y MI * provienen de funciones de utilidad indirectas que son
lineales en las variables. entonces para estimar el parámetro .. p" y los

•

parámetros involucrados en AV y AU . se usará el "modelo probit
bivariado".
En las estimaciones de E(WTP) para la SITUACIÓN ACTUAL Y la
ALTERNATIVA A se utiliza la fórmula dada inicialmente.

E(wrP)

=~(a +t f/;)

ya que el valor esperado. para cada

p

alternativa, se calcula a través de las funciones de densidad marginales.

2.4 Modelo para probar la diferencia en WTP, cuando la
administración del pago cambia

Para probar la hipótesis de que existe una diferencia significativa en el
WTP cuando este pago lo administra una organización externa o cuando lo
administra el gobierno. se efectuará una prueba de hipótesis de diferencia
de medias con muestras dependientes. Para esta prueba se utilizarán las
respuestas dadas las siguientes preguntas de la encuesta : ¿Cuál es la
máxima cantidad que está usted dispuesto a pagar si una Organización
Mundial se hiciera cargo de administrar el pago?, y ¿Cuál es la máxima
cantidad que está usted dispuesto a pagar si el Gobierno se hiciera cargo de
la administración del pago?.

a

Entre lo_s resultados que comprueban que las familias del Área
M~~pohtana de Monterrey están atravesando por una crisis económica y
pohuca están:
i) En 1a vari~le correspondiente a la pregunta abiena "Razón por la cual
está o no dispuesto a pagar por la preservación y conservación de zona"
el 21 % de los entrevi~dos dijo estar inconforme con el gobierno ;
entre las causas mencionadas para esta inconfonnidad están: falta de

confianza, no credibilidad, corrupción, falta de responsabilidad etc. El
17.7 %_ mencionó que están atravesando por una dificil situación
econórruca.
ii) La tasa de desempleo estimada tomando en cuenta los miemb~os de la
casa que forman parte de la población económicamente activa fue de
9.2%.
iii) El ~lario promedio mensual, neto de impuestos, de las personas que
~~an -~s de $2,311.76 y desviación estándar de $3,930.00. La
distnbuc1on de la variable presenta un fuerte sesgo, el 20% de las
perso~ gana $720.00 o menos (esta cantidad representa
aproXImadamente un salario minimo), el ~0% ganan $1,200.00 o
menos, el 700/4 gana $2000.00 o menos.
iv) El i~~ familiar mensual neto de impuestos es de $4,942.53 con
desviación estándar de $5,451.00 y esta, como la anterior, también
presenta sesgo. El 20% de las familias recibe un ingreso de $1,000.00 0
~enos, el 50-/4 un ingreso de $2,000.00 ó menos, el 700/4 recibe un
mgreso de $4,000.00 ó menos.
Reto~o el cuestionario y el orden en que se desarrollaron las preguntas
se obtuvieron como los resultados más relevantes, los siguientes:

�54 Ensayos
3.2 Variables relacionadas con la conservación y preservación de la
zona
i) El 66.2% de los entrevistados ha visitado lugares donde hay bosques de
pinos y/o encinos.
ii) Solamente el 33.6% ha visitado el Parque Recreativo Chipinque y de
estos el 60.13% ha visitado el parque a lo más 3 veces en los últimos 4
afios.
iii) El hecho de pertenecer a un club o asociación relacionado con la
ecología influyó en la disposición a pagar (WfP). Aunque solamente se
encontró que el 12.8% de los entrevistados pertenece a algún club y de
estos sólo el 10.9% pertenece a un club relacionado con ecología.
iv) El 70% de las familias ha recibido infonnación de las ventajas de tener
áreas verdes y/o de los benefici05 recibidos por los bosques. Aqttí es
importante 5eñalar que el medio de comunicación por el cual se recibe
la mayor parte de la información es la "Televisión", ya que el 91. 7%
mencionó este medio. En cuanto a la información recibida por medio de
la "Secretaría de Ecología": esta sólo llega al 17.7% de la población del
Area Metropolitana de Monterrey.
v) En cuanto al grado de importancia que los individuos dan a la
protección del medio ambiente y a la conservación y preservación de las
áreas boscosas más del 95% consideró que era muy importante.

3.3 Variables relacionadas con las tres alternativas
i) SITUACIÓN ACTUAL. Conservar y preservar el área tal y como está
actualmente.
En la encuesta se pregunta al individuo si está dispuesto a pagar una
cantidad detenninada "SI' o "NO" por conservar y preservar el área tal Y
corno está actualmente. Estas cantidades son: Al=20, A2=50, A3=J00,
A4=J50, A5=200, A6=250, A7=300, A8=400, A9=500 y AJ0=600. Estas
cantidades están distribuidas en todas las encuestas de manera aleatoria y
con igual probabilidad. De manera intuitiva se observa que la respuesta del
individuo depende de la cantidad declarada, se espera que si la cantidad
declarada es $20 un porcentaje más alto acepte pagarla a que si fuera $600,
se demuestra estadisticamente que así es. En una prueba Chi-Cuadrada de
Pearson para ver si la respuesta es independiente de las cantidades

Beneficio social de la Sierra Madre Oriental SS

declaradas, se obtuvo una Chi-Cuadrada muy alta: 45.203 con 9 grados de
libertad, lo cual nos indica que si existe una relación entre la cantidad
declarada y si acepta o no pagar dicha cantidad. Véase el cuadro l que nos
da la frecuencia observada y los porcentajes para cada una de las
cantidades declaradas en el Anexo 2.
ii) ALTERNATIVA A. Conservar y Preservar un 60% del área que
actualmente existe.
En esta alternativa, como en la anterior, también se le pregunta al
encuestado si está dispuesto a pagar cierta cantidad declarada. Los valores
de esta cantidad declarada son los mismos que en la SITUACIÓN
ACTUAL y están distribuidos de manera aleatoria en todas las encuestas.
El porcentaje de individuos que si aceptaron la cantidad declarada fue
menor que en la SITUACIÓN ACTUAL, en casi todos los valores
declarados a excepción de A5=200. Las frecuencias observadas y los
porcentajes para cada valor se muestran en el cuadro 2 del Anexo 2.
iii) ALTERNATIVA B. Conservar y preservar sólo el 10% del área que
actualmente existe, es decir, solo el Parque Recreativo Chipinque.

Las frecuencias observados y los porcentajes de los encuestados que
aceptaron pagar y los que no aceptaron pagar la cantidad declarada se
muestra en el cuadro 3 del Anexo 2.
En el cuadro se observa el mismo comportamiento que en la
ALTERNATIVA A; las proporciones de los que dijeron "SI" disminuyeron
en cada casilla, en relación con la ALTERNATIVA A. También se
encuentra que en esta alternativa donde sólo se preserva el área
correspondiente al Parque Chipinque, solamente el 25.4% de los
entrevistados están dispuesto a pagar la cantidad declarada. De los
encuestados que no estuvieron dispuestos a pagar, el 32.82% dijeron que no
estaban dispuestos a apagar porque en esta alternativa ya estaba muy
poblada el área.

4. Estimación del Beneficio Social. Modelo búico.

En el apartado 2.2 se presentó el modelo básico para la estimación del
beneficio social. Este modelo se refiere a la estimación del WI'P tomando
en cuenta solamente la SITIJACION ACTUAL y como administración del
pago una Organización Mundial. En los párrafos siguientes se da las
estimaciones de este WfP utilizando 2 funciones de utilidad indirecta

�56 Ensayos

Beneficio social de la Sierra Madre Oriental 57

lineales: 1) función de utilidad indirecta lineal que depende solamente del
ingreso y 2) función de utilidad indirecta lineal que depende de varias
-variables.

1) Si es positivo, podemos decir que si la variable correspondiente al
parámetro aumenta entonces la probabilidad de aceptar la cantidad
declarada aumerlta, pero no podemos saber en qué magnitud aumenta.
2) Si es negativo, esto quiere decir que con un aumento en la variable la
prnbabilidad disminuye.

Modelo l. Función de utilidad indirecta que depende sólo del ingreso.
Este es el modelo más simple, la función de utilidad indirecta depende
solamente del ingreso familiar, es decir, V = a + /Jy + e0 en donde
0

fü1 est:; c.i~ puede observarsie que fa estimación de p t&gt;,S negativa, esto lo
p!ldemos interpretfil de la siguiente manera: si la cantidad declarada
ai'JDenta, la probabilidad de r.ceptar diclia c--.autidad disminuye. Esto es lo
esperado.

"y" es el ingreso familiar y " &amp;0 " es el término aleatorio. Tomando como

base la teoría expuesta en el punto II para el modelo básico y tomando los
nombres de las variables como fueron codificadas en la encuesta tenemos
que :
MI = a - /J(Z0), donde " Z0" es la variable que representa la cantidad
declarada(" ZO " en lugar deAi) y

si no acepta pagar ZO
Como ya se dijo, el modelo apropiado es "el modelo probit" y el método
utilizado en la estimación de los parámetros " a " y " fJ" es el "método de
máxima verosimilitud". Los estimadores que resultan con este método son
consistentes y asintóticamente normales. El cuadro 4 nos da las
estimaciones de los parámetros:
. , de os parametros dIMdl1
o eo
e
Cuadro 4. EstImacIon

Error
estándar (ee) z=b/ee
0.10916
4.515
Constante
0.49289
-0.16113E-02 0.34241 E-03 -4.706
Chi-Cuadrada =22.55719
Grados de libertad= 1
Nivel de significancia=. 000002

zo

Coeficiente

E (WI'P) '""'ii I ,8=0.19611/0.00064109= $305.9

Esia es ia estimación promedio para

si acepta pagar Z O

Variable

Una vez obterúdas las estimaciones de los parámetros del modelo, el
siguiente paso es proceder con la estimación del E(wrP) que como vimos
en la sección 2, la fónnula está dada por:

P( 1Z 1~ z)
.00001
.00000

Media
de X
260.5

Con los valores observados en este cuadro podemos decir que ambos
parámetros son significativamente distintos de cero. El signo que tiene la
estimación dada del parámetro podemos interpretarlo como sigue:

w1 individuo. También se puede
co1i.siderar como la estimación de \1/TP para una familia, debido a como
~e realiz.ada la encuesta. Por lo tanto la estimación del WTP para toda el
Arc:.a Metropolitana de Monterrey {A.i.\t.'\-1) es este valor multiplicado por el
total de 0.viendas del AMM, ($305.9)(510,593) = $156,190,398.70. Este
últ.1.mo valor representa wm anualidad. Por lo tanto, el valor presente de
e.rui anualidad, si consideramos que la tasa de interés real tomara valores
entrn 6.5% y 15%, estarla entre $1,04.1,269,325 y $2,402,929,2ll. Estas
cifra~. que dependen de la tasa de interés re.al, representan el beneficio
social q11e las personas perciben por conse1var y oreservar la sierra en la
situación actu..'ll. Si esta zona se pierde, esta cif.;,. rcprescntalia el costo
oociai awciado a la pérdida.

En el punto 3.1 observamos que el país está atravesando por una crisis
polí~ca y económica que afecta a todos los estratos sociales del AMM y que
esto unpacta en las estimaciones de WTP. Para justificar esta aseveración
se aplicó el nlismc, mode?o a los datos de la encuesta, excluyendo los casos
donde mencionaron que una de las tazones por las cuáles no estaban
dispuestos a pagar era porque estaban pa5ando por una dificil situación
económira. Con esto se obtuvo una estimación de WfP de $472.21 que
representa un incremento del 40% respecto a la del modelo cou todos los
datos.

�58 Ensayos

Beneficio ,ocia/ 'de la Sien-a Madre Oriental 59

Modelo 2. Función de utilidad indirecta que depende de varias variables.

Para la estimación de este modelo se probaron diferentes funciones. de
utilidad y de éstas se escogió la mejor, utiliullldo como c~te~.º de sel~ción
el que fuera más sencillo. el que tuviera una buena pred1cc1on, ademas d~
utilizar el índice "Criterio de lnformación de Akailce". También se observo
que las estimaciones de "WfP" en diferentes modelos tuv!eron una
variación entre $295 y $300. A continuación se dan las variables que
aparecen en la función ó.U con los nombres de las variables tal Y como se
capturaron:

Z0= Cantidad declarada en la Situación Actual.
Zl = Variable con dos valores O. 1. Uno si aceptaba pagar la
cantidad Z0 y cero si no aceptaba.
SEXO= Sexo del entrevistado, l si es hombre y O si es mujer.
M5= Edad del entrevistado, en años.
M7= Años de estudio del entrevistado.
B3= Variable con valores O. l. Uno si el entrevistado o algún
miembro de la familia pertenece a un club y cero si no
pertenece a algún club.
B7= Grado de importancia que el entrevistado da a todo lo
relacionado con la protección del medio ambiente. 1 si es
muy importante. 2 es algo importante, 3 no es muy
importante. 4 nada importante y 5 no sabe.
. .
X6= Estrato socioeconómico aJ que pertenece la v1v1enda
encuestada. Los valores de la variable son del I al 5.
1=Estrato Marginal, 2=Estrato Bajo, 3=Estrato Medio
Bajo. 4=Estrato Medio AJto y 5=Estrato AJto.
CONSER= Variable con valores O. l. Uno, si dijo que estaba
dispuesto a pagar para conservar y preservar la zona. cero
si dio alguna otra razón.
TNCONFOR= Variable con valores O. 1. Uno si entre las razones por las
que estaba dispuesto o no a pagar mencionó alguna
inconfonnidad con el gobierno y cero si mencionó alguna
otra razón.
DIFICIL= Variable con valores O, l. Uno si entre las razones por las
que estaba o no dispuesto a pagar mencionó que estab~
pasando por una dificil situación económica y cero s1
mencionó alguna otra razón.
Las estimaciones de los parámetros del modelo probit se presentan en el
cuadro 5. A este modelo también se le aplicó un prueba de
heterocedasticidad la cual resultó ser no significativa.

En el cuadro 5 se observ~ que las variables ZJJ, M5, B3, X6, CONSER,
INCONFOR y DIFICil. son significativamentt distintas de cero, utilizando
un nivel de significancia de 0.05. Los signos que tiener. las eslimaciones
son los esperados. El signo del coeficiente de ZJ) es negativo, esto quiere
decir que si hay un aumento en la cantidad declarada, la probabilidad de
aceptar pagar dicha cantidad disminuye. El coeficiente de M5 también es
negativo, al aumentar la edad disminuye la probabilidad de aceptar pagar
la cantidad declarada. El signo de B3 es positivo, esto quiere decir que si
algún miembro de la familia pertenece a algún club, enton~ la
probabilidad de aceptar pagar aumenta. El signo de INCONFOR es
positivo, esto quiere decir que si esta iJ,confonne con el gobierno la
probabilidad de pagar aumenta, porqu1: en este caso se esta preguntado si
acepta pagar o no la cantic.lad declarada, si la administración del pago la
realiza una Organización mundial. El signo de X6 es también positivo, esta
variable es ordinal y va de menos a más, al aumentar una categoría las
condiciones socioeconórnicas mejoran y aumenta la probabilidad de
disposición a pagar. El signo del coeficiente de DIFICil. es negativo y esto
es lo que se e.speraba, ya que una persona que pasa de una condición
favorable a una situación dificil económicamr.nte, disminuye su
prohabilidad de aceptar pagar.

Cuadro 5. Eaf 1mac1"ón d e 1os parámetros del Modelo 2
Coeficiente
Error
Z=b/ee P( 1Z 1~ z) 1 Media
estándar
de X
Constante
0.23132
.49680
0.466
0.64619
0.00000
' -0.0017797 .00C37449 -4.752
261 .9
sexo
,.._
-0.052031
.14439
0.360
0.71859
0.3653
M5
-0.014977
.0056577 -2.647
0.00812
39.54
M7
0.0038090
.01955
0.195
0.84552
9.506
B3
0.61625
.22355
2.757
0.00584
0.1265
B7
-0.03429
.22455
-0.153
0.87863
1.059
X6
0.21297
.10893
2.013
0.04411
2.766
CONSER
0.41473
.19074
2.174
0.02968
0.4520
INCONFOR
.59888
.21751
2./53
.00590
0.2108
DIFICIL
-.073485
.25091
-2.929
.00340
0.1756
Chi-Cuadrada= 112.6240
Grados de libertad=10
Nivel de Significancia=0.00000

Variable

zo

--

---

La estimación del WI'P al aplicar la fórmula (6) del apartado 2 resultó ser

de S296.20 que es muy cercana al valor dado en el modelo l.

�Bmef,cio JOCia/ tk la Sierra Madre Oriental 61

60 EnsayoJ

Modelo general
Para este modelo se consideraron la SITUACION ACTUAL Y LA
ALTERNATIVA A. El modelo que se aplicó fue un "modelo probit
bivariado" utilizando las mismas variables explicativas del modelo 2. Las
estimaciones de los parámetros se presenta en el cuadro 6. En el cuadro se
observa que las variables significativas para la estimación de los
parámetros de la función de utilidad indirecta en la SITUACION ACTUAL
son Z0, MS, B3. INCONFOR, DIFICIL y con el mismo signo que en el
modelo básico en donde sólo se considera la SITUACION ACTUAL. Las
variables significativas relacionadas con la función de utilidad indirecta de
la ALTER..ll.JATIVA A resultaron ser A0, Z0, B3. X6. DIFICIL y con el
signo esperado. En la estimación de los parámetros de las variables
relacionadas con las 6.U marginales se está tomando en cuenta que los
errores están correlacionados y se encuentra que la correlación estimada es
de 0.71743. siendo ésta significativamente distinta de cero.
Cuadro 6. Estimaciones del Modelo Probit Bivariado:
'Situación Actual)
P( lzl;:: z) Media
z=b/ee
Error
Coeficiente
Variable
de X
estándar
0.55962
0.583
0.53248
0.31065
Constante
261.1
0.00000
-4.76
3.74E-04
-1.78E-03
zo
0.82992 0.3697
0.215
0.1443
3.10E-02
SEXO
39.55
0.02059
-2.315
6.09E-03
-1.41 E-02
M5
9.552
0.74803
0.321
1.99E-02
6.39E-03
M7
0.128
0.00807
2.649
0.22967
0.60844
83
1.059
0.81294
-0.237
0.24993
-5.91E-02
87
2.773
0.08161
1.741
0.11709
0.20391
X6
0.08598 0.4526
1.717
0.19372
0.33261
CONSER
0.01547 0.2133
2.421
0.21869
0.5295
INCONFOR
0.00272 0.1754
-2.998
0.26041
-0.78076
DIFICIL
WTP= 299.135501

Las estimaciones del WfP utilizando la fórmula (6) fueron:

1) $299.13, valor del beneficio social que un individuo da a la zona
cuando se conserva y preserva ésta misma en la situación en que se

encuentra actualmente. Este valor es muy similar a los valores
encontrados tanto en el modelo l como en el modelo 2, en donde solo se
considera la S111JACIÓN ACTUAL.
2) $121.43, valor del beneficio social que un individuo da a la zona
cuando se conserva y preserva el 60% de la zona que actualmente
existe.
Con los valores estimados de "WTP", con el total de familias del A.MM y
con la tasa de interés real podemos obtener el beneficio social (en valor
presente) de preservar la zona tanto en la cantidad de área que actualmente
existe asf como cuando ésta disminuye en un 60%. De la misma forma
como se hizo en el modelo 1.
Cuadro &amp;. Estimaciones del Modelo Probtt 8ivarlado: cont...
(Alternativa A)
Media
Variable
z=b/ee·
Coeficiente
Error
P( IZI;:: z)
de X
estándar
0.55877
1
Constante
-0.35137
0.60098
-0.585

lb.o
SEXO
M5
M7

zo
B3
B7
IX6
CONSER
INCONFOR
DIFICIL
RHO(1,2)

-2.80E-03
-0.12733
1.08E-03
2.29E-03
1.21E-03
0.47391
-0.35451
0.24475
0.28258
-9.18E-02
-0.64628
0.71743

3.69E-04
0.14644
5.34E-03
1.96E-02
3.72E-04
0.20956
0.36169
0.11293
0.19541
0.22094
0.28198
6.01E-02

-7.601
-0.87
0.202
0.117
3.249
2.262
-0.98
2.167
1.446
-0.415
-2.292
11.944
WTP=

o

o

0.38455
0.83962

0.3697
39.55
9.552
261.1
0.128
1.059
2.773
0.4526
0.2133
0.1754

0.90681
0.00116
0.02373
0.32702
0.03021
0.14815
0.67781
0.02191

o
121.434359

Con estos mismos valores de "WTP" podemos obtener una función de
beneficio social asociada a este recurso natural y de esta función de
benefici~ obtener la curva de demanda del recurso para un individuo
pro~o. Con el total de familias y con la tasa de interés real obtenemos la
~etón de beneficio total correspondiente a este recurso natural. Las
estimaciones asl obtenidas son una parte importante del análisis de

�Beneficio social de la Sierra Madre Oriental 63

62 Ensayos
beneficio-costo y tomando en cuenta este análisis se puede tomar mejores
decisiones respecto a qué tanto se debe seguir construyendo en la zona.

Prueba de hipótesis para la diferencia de "WJ'P" cuando la administración
del pago cambia.

A continuación se da la estimación de una curva de demanda que relaciona
la cantidad de área a preservar y el precio que la sociedad está dispuesta a
pagar. En la estimación de esta curva se usaron los valores de $300.00 y
$120.00 como aproximaciones del "WTP" para la SITUACION ACTUAL
y la ALTERNATIVA A respectivamente. Estas aproximaciones se usaron
con el fin de simplificar los cálculos. Esta curva de demanda es la que
enfrenta un individuo promedio y de la misma fonna se puede estimar la
curva de demanda de toda la sociedad. Aquí se tomaría el total de familias
de toda el AMM y la tasa de interés real.

Independientemente de si el individuo está o no dispuesto a pagar la
cantidad sefl.alada, se le pregunta ¿Cuál es la máxima cantidad que está
dispuesta a pagar?. Aquí se supone que una Organización Mundial se hace
cargo del mantenimiento y preservación de la zona. En la siguiente
pregunta se le hace el mismo cuestionamiento sólo que en lugar de que la
Organización Mundial se hiciera cargo del mantenimiento y preservación
de la zona ahora lo hiciera el Gobierno. Aquí se observa que cuando el
Gobi_emo se hace cargo, la disposición a pagar disminuye
considerablemente que cuando la Organización Mundial lo hace. (Con
estos resultados también se muestra que existe inconfonnidad con el
gobierno, porque si ésta no existiera, la media de las dos disposiciones a
pagar sería la misma)

Supongamos que la función de demanda es una función cuadrática y la
función de beneficio total es la integral de esta curva de demanda. Si el
área a preservar tal y como está actualmente la hacemos que corresponda a
Q = l , entonces el área bajo la curva de demanda de Q = O a Q = 1 es el
valor de "WTP" estimado para la SITUACION ACTUAL, que para
facilitar los cálculos, como ya se dijo anteriormente, lo aproximamos a
$300. Para la ALTERNATIVA A aproximamos el ''WTP" a $120: este
valor representa el excedente· del consumidor en la curva de demanda
cuando Q = 0.60 . Tomando en cuenta lo anterior, se obtuvieron los
siguientes resultados:
Demanda: P

=

2
125Q - 766.66Q + 641.66

Beneficio T~tal de preservar la-zona:
125 3

BT =

766.66 2

.

-Q - - - Q + 64l.66Q
3

2

donde Q e [O, l] , O si no se preserva el área y 1 si se preserva el área tal y
como existe actualmente. " l" representa el l 00% a preservar y "O"
representa el 0% del área a preservar.

Los resultados que se muestran en el cuadro 7 corresponden a la
SITUACION ACTUAL.
Cuadro 7. Comparación entre las medias de la disposición a pagar:
(Situacion Actual)
Si se hace cargo:
Media
Desviación
Mínimo· Máximo
estándar
Oraanización Mundial
$146.15
$216
$0.
$2000.
Secretaría de Gobierno
$57.75
$121 .23
$0.
$1000.

~ efec~ar una prueba estadística en donde la hipótesis nula es que no hay
diferencia entre las dos medias, contra la alternativa de que la media es
mayor si la Organización MwKliaJ se hKiera cargo en lugar del Gobierno,
obtenemos que los datos presentan evidencia significativa de que la media
con respecto a la Organi:zación Mundial es mayor que la media con
respecto al Gobierno. El valor de "t" obtenido de los datos es de 9.17. los
gradós . de libertad de 426, como '91a es una prueba para muestras
dependientes, d coeficiente de correlación enue tas dos variables es de
0_.427. Como el valor de "t" es grande, no importa qué nivel de
Slgnificancia se tome, 0.01 ó 0.0.5, la hipótesis nula se rechaza, por lo
tanto, existe evidencia para decir que W1a media es mayor que otra.

Estas ~mas ~reguntas, relacionadas con la máxima disposición a pagar y
la administración del pago,~ hicieron.para las alternativas "A" y "B". En
ambas alternativas se observó que la media de la disposición a pagar es
mayor cuando la administración del pago la realiza una Organi:zación

�Beneficio social de la Sierra Madre Oriental 65

Mundial que cuando la realiza.el Gobierno. Los cuadros 8 y 9 muestran
estos resultados:
Cuadro 8.Comparació11 entre tae medt• de ta disposición a pagar:
(Alternativa A)
Máximo
Desviación Mínimo
Media
Si se hace cargo:
estándar
$1200.
$0.
$151.25
$97.27
Oraanización Mundial
$1500.
$0.
$125.25
$49.19
Secretarla de Gobierno
· Cuadro 9. Comparación entre las medias de la disposición a pagar:
(Alternativa B)
Máximo
Desviación Mínimo
Media
estándar
Si se hace cargo:
$2000.
$0.
$191 .94
$86.30
Ornanización Mundial
$1000.
$113.80
$0.
$39.00
Secretaría de Gobierno

En los cuadros 7, 8 y 9 se puede observar una relación positiva directa
entre la cantidad de área a preservar y la cantidad máxima a pagar, es
decir, entre más cantidad a preservar mayor es la máxima cantidad que los
individuos están dispuestos a pagar.
Se efectuó una regresión lineal múltiple para ver las variables que influyen
en la diferencia que existe entre las disposiciones a pagar. En este modelo
de regresión, la variable dependiente fue la diferencia entre las
disposiciones a pagar. De las variables explicativas de este modelo, se
encontró que las significativas fueron:
l) VISITAS: esta variable representa el número de visitas realizadas a la
zona en los último 4 años. El signo del coeficiente es negativo, entre
más visitas se hagan a la zona menos diferencia existe entre las dos
disposiciones a pagar.
.
2) INCONFOR: esta es una variable dummy que asoc1~ un l cuando la
persona menciona alguna inconfonnidad con el gobierno ~ O en otro
caso. El signo del coeficiente es positivo, si hay inconfonrudad con el
gobierno más diferencia existe entre los pagos:
..
.
3) SALFAM: esta variable representa el salano farruhar._El s1~0 del
coeficiente es positivo, entre más salario menos es la diferencia entre
los pagos.
El resto de las variables no fueron significativas. Estos resultados pueden
encontrarse en Acevedo-Flores (1996).

Comparando estas medias con el "WI'P" estimado en el modelo general,
éstas son menores que el "WI'P" tanto para la SITUÁCION AcruAL
como para la ALTERNATIVA A. Podemos decir que las personas tienen
un comportamiento estratégico ya que al preguntarles si están dispuestos a
pagar determinada cantidad, la respuesta (al administrar el pago una
organización mundial) pudo haber sido SI o NO, independientemente de su
respuesta se les pregunta cuánto es la máxima cantidad que está dispuesto a
pagar si la misma organización mundial se hace cargo, se espera que si en
la primera respuesta· dijo NO, en la segunda respuesta diga una cantidad
menor a la cantidad declarada en la respuesta l. Esto sí sucedió, pero
cuando la respuesta a la primera pregunta es SI, se espera que la cantidad
máxima que está dispuesto a pagar sea mayor que la cantidad declarada en
la mayoría de los casos. Sin embargo, se observaron algunos casos (8.9%)
en donde esta máxima cantidad fue menor que la cantidad declarada, en la
mayoría (71.6%) la máxima cantidad fue igual a la cantidad declarada y en
algunos otros casos (19%) la cantidad máxima fue superior. Con este tipo
de respuestas se observa un claro comportamiento estratégico de las
personas, tienden a decir menos de lo que realmente están dispuestos a
pagar, esto sucede cuando el bien que se esta midiendo es un bien público
en donde no hay exclusividad en su uso, sino que todos pueden hacer uso
de él al mismo tiempo.

4. Conclusiones
En este estudio se enfrentó a los ciudadanos a un mercado que no existe,
como es el de asignar un precio a un bien público: al preguntarles a los
ciudadanos del AMM si estaban dispuestos a pagar (cierta cantidad
declarada en la encuesta) por preservar y conservar la zona de la Sierra
Madre que atraviesa el municipio de San Pedro Garza García, hubo un alto
porcentaje de respuestas afinnativas, con lo cual se estimó una función de
demanda para este bien, además se encontró que los ciudadanos están
dispuestos a pagar alrededor de $300.00 anuales por conservar y preservar
la zona. Se observó que la edad influye en el hecho de pagar o no, una
persona de más edad tiene menos disposición a pagar que una persona
joven, se encontró también que el hecho de pertenecer a un club de
cualquier tipo ya sea social o deportivo influye en la disposición a pagar de
manera positiva.
El hecho de que el país esté atravesando por una crisis económica y
política, influye de manera negativa (como se observó en los resultados de
la encuesta) en la estimación de los beneficios sociales que la zona de la
Sierra Madre proporciona. Se espera que al mejorar las condiciones del

�66 Ensayos

país. la evaluación del beneficio social sea más alta, ya q_ue los ciuda~nos
pueden estar más conscientes de la importancia de la calidad ~el ambiente
cuando sus problemas económicos estén resueltos: Lo antenor ha~ _qu~
tomarlo en cuenta al realizar un análisis de beneficio-costo para dec1d1r si
se sigue urbani.1.ando la sierra o se preserva.
La metodología presentada en este estudio puede servir de base para la
evaluación de algunos otros bienes públicos. Tomando en cuenta que un
alto porcentaje de los ciudadanos estuvo dispuesto a _cooperar en la
preservación de un recurso natural, a pesar de que no ex•~~e un ~ercado
para este bien, se puede considerar que el métod_o de ;ªl~ac1on co~~mgente
para ta estimación del beneficio social de un bten publico es aplicable en
México.

Bmeficio M&gt;Cia/.de la Sierro Madrr Orimtal 61

Bibliograffa
Acevedo-Flores, Gloria J. ( 1996). Estimación del beneficio social
proporcionado por la sierra madre oriental en su estado natural, en el
municipio de San Pedro Gana García, N. L. Tesis de Maestría. Facultad
de Econonúa, U.A.N.L., octubre.
Amemiya, T. (1987). Advanced Econometrics. Harvard University Press.
Baumol, W. J. and W. E. Oates (1988). The Theory of Environmental
Policy. 2nd Edition, Cambridge, NY. Cambridge Univerity Press.

Benavides, Raymundo, José Luis Gutiérrez Lobatos, M. Morales Vallarta, J. A.
Verduzco Martínez, S. Báez M. y G. Guajardo Mtz. (1989). "Justificación
Ecológica y General para convertir la :zona Chipinque en Patrimonio
Público" Bioconservación, A. C. San Nicolás de los Garza N. L.
Bengt Kristróm (1990). Valuing Enviroment Benefits Usings The
Contingent Valuation Method -an Econometric Analysis. University of

UMEA.

Cameron Mitchell, Robert., Carson Richard T. (1989). Using Surveys to
Value Public Goods: The Contingent Valuation Method. Resources for
The Future. Washington, D. C.
Chapa Guerra J. R , Rojas Ruiz J. R , Pota Simuta C. (1991). "Estudio
Geológico Preliminar, San Pedro Garza García, N. L." UANL Facultad de
Ciencias de la Tierra.

Gua.iardo Quiroga , R

G. and T. Ozuna, Jr., (1991). "Especies en Peligro de
Extinción: Una Perspectiva Económica e Institucional." Ciencia
Agropecuaria, FAUANL, 4(1):31-36.

lohansson, Per-Olov (1991). An Introduction to Modem Welfare
Economics. New York, NY: Cambridge University Press.
Judge G_., Hill,C., y otros. (1988). lntroduction yo Theory and Practice of
Econometrics. 2nd Edition. Jhon Wiley &amp; Sons.

Maddala, G. S. (l 983). Limited Depeodent and Oualitative Variables in
Econometrics. Cambridge University Press.

�68 Ensayos

Mrutínez de Pamánes L. B. Cervantes Borja J. F. ( 1985). "Ordenamiento
Ecológico de Arca Metropolitana de Monterrey, Nuevo León: Niveles
Región de Influencia y Urbano". UANL. Facultad de Arquitectura.

Ozuna, T., Jr. and J. R Stoll, (1991). "Toe significance ofData. Collection and
Econometric Methods in.Estirnating Noma.rket Resource Values." American
Fisheries Society Symposium 12:328-335.
Pearce, D. \V. and R. K. Tumer (1990). Economics of Natural Resources
and the Envirorunent. Baltimore, MD: The Johns Hopkins University
Press.
Walash, R. G., J. B. Loomis, and R A. Gillman. (1984). "Yaluing Option,
Existence. and Bequest Dernands for Wildemess." Land Economics. 60(1):

Conferencias del "Foro Cumbres de Monterrey": Octubre de 1990.

Adame de León, J. L. "Importancia de la Cuenca 'Ei Cuchillo' y Relación con el
Parque Nacional Cwnbres de Monterrey".
Alanís, Flores G. "Tipos de Vegetación Existentes en el Parque Nacional
Cwnbres de Monterrey y su Importancia Ecológica".
Contreras Salvador, Briseño de la Fuente C. H. "Población, Ambiente y Agua
del Monterrey Metropolitano".
Sánchez Hdz., V. "Justificación de las Acciones de Restauración, Protección y
Conservación del Parque Nacional Cumbres de Monterrey".
Verduzco, Jorge. "Importancia de la Cobertura Vegetal en la Retención del
Agua".
Instrumentos Po/iticos Consultados:

Decreto que declara Parque Nacional Cumbres de Monterrey, Presidente
Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos Gral. Lázaro Cárdenas. 4
de octubre de 1939.
Publicación del decreto en el Diario Oficial. 24 de noviembre de 1939.
Decreto que legaliza la explotación o afectación de terrenos del Parque Nacional
"Cumbres de Monterrey", Presidente Constitucional de los Estados Unidos
Mexicanos Gral. Manuel Avila Camacho. 24 de julio de 1942.

Beneficio social de la Sienu Madre Oriental 69

Ley de Desarrollo Urbano del Estado de Nuevo León.

Plan Director de Desarrollo Urbano del Area Metropolitana de Monterrey 19882010. Diciembre de 1988.

�10 Ensayos

Anexo l. Instrumentos de política en el uso de la tierra

Introducción. El municipio de San Pedro Gana García, N. L., se localiza al sur
del Área Metropolitana de Monterrey, colindando al Norte-Noreste-Este con el
municipio de Monterrey y al Sur-S~-Este con el municipio de Santa
Catarina. Cuenta con una extensión territorial de 69.4 Km2 y una población
112,394 habitantes. Este municipio fonna parte de la provincia de la Sierra
Madre Oriental. Posee wio de los principales bosques de pino de los alrededores
de Monterrey (Zona Chipinque).
En los últimos 20 años, el municipio de San Pedro Garza García ha tenido Wl
gran crecimiento en lo que se refiere a zonas wbanizadas (Mucho de lo que era
bosque, es hoy desarrollo urbano). Esto ha traído como consecuencia daños a los
ecosistemas. Entre los daños causados podemos citar los siguientes: especies que
están desapareciendo localmente, especies endémicas en peligro de extinción,
deslaves, erosión, numerosos incendios que han afectado los bosques de la zona
Chipinque. De las 1800 hect.áreas del parque, 600 están reportadas con
profundas huellas y cicatrices como consecuencia de incendios y talas de
árooles. La erosión se ha incrementado considerablemente en lugares como El
Pinar y La Morita.
Actualmente se encuentran cerca de 3000 viviendas construidas en la Zona
Chipinque, de éstas, más de 100 están en zonas de alto riesgo y 10 están en
peligro de derrumbarse de acuerdo con estudios geológicos recientes realizados
por la Facultad de Ciencias de la Tierra de la U. A. N. L. (Estudio preliminar,
dado a conocer en Mayo de 1991). Algwias casas están construidas en cañadas,
otras tienen veneros cuando llueve, etc.
Leyes relacionadas con el uso de la tierra. En México existen leyes (o
instrumentos de política) sobre el uso de la tierra. Estas restringen o suprimen
diferentes tipos de uso. Establecen tamaños mínimos de lotes, el tamaño de las

casas, los materiales de construcción etc., que debieran ser mecanismos eficaces
para suprimir los usos incompatibles de la tierra dentro de diferentes tipos de
suelos. Debido a grandes presiones por parte de intereses privados, algunos
funcionarios de gobierno han aprobado zonas wbanizables que van en contra de
lo que marcan las leyes. A continuación se da un resumen de las leyes y decretos
que se han venido estableciendo, con el propósito de proteger áreas consideradas
como reservas ecológicas y en especial las relacionadas con la protección de la
Sierra Madre Oriental.
El Artículo 27 de la Constitución Política del país señala que la propiedad de las
tierras y aguas comprendidas en territorio nacional corresponde originalmente a
la Nación, quien tiene el derecho de trammitir el dominio a los particulares,

Beneficio socia/'de la Sierra Madre Oriental 71

constituyendo la propiedad privada. También afinna que son propiedad de la
Nación las aguas de lagunas y esteros, lagos interiores, ríos y afluentes directos
o indirectos.
Debido a que existen personas, grupos e instituciones que presionan a las
autoridades para obtener concesiones de explotación agropecuaria, silvícola, de
wbanización y otros fines, el Gobierno en 1936 decidió realiz.ar un estudio para
crear a través de la Delegación Forestal de Caza y Pesca una zona de reserva
ecológica. De acuerdo con este estudio, el 4 de octubre de 1939 siendo
Presidente de la República el General Lázaro Cárdenas se aprobó un decreto
que declara Parque Nacional con el nombre de "Cumbres de Monterrey" los
terrenos que rodean dicha población. Dentro de este Parque Nacional se
encuentra la parte de la Sierra Madre Oriental que atraviesa el municipio de
San Pedro Gana García
En el Artículo Primero de este decreto se declara la constitución del Parque
Nacional "Cumbres de Monterrey", destinado a la conservación perenne de la
flora y la fauna comarcanas y se dan los limites de este parque. En el Articulo
Tercero, el Departamento Forestal y de Caz.a y Pesca, tendría bajo su dominio la
administración y gobierno de dicho Parque Nacional, con la intervención de la
Secretaria de Hacienda y Crédito Público, quedando exduidas las zonas
urbanizadas, los cultivos agrícolas ya establecidos, siempre que no tengan una
pendiente mayor del 10% y los aprovechamientos mineros. Las explotaciones
del turismo ya establecidas por particulares, quedarían sujetas a la
reglamentación correspondiente que dicte el propio Departamento Forestal y de
Caza YPesca. El Articulo Cuarto dice que no se harán donaciones ejidales en
los terrenos comprendidos dentro de los linderos del Parque Nacional "Cumbres
de Monterrey".
Debido a las presiones para disponer de tierras y productos del Parque Nacional
"Cumbres de Monterrey", el 24 de junio de 1942, siendo Presidente de la
República el Gral. Manuel Ávila Camacho, se aprobó un nuevo decreto en
donde se modificaron algunos artículos del anterior decreto. En este decreto se
legaiiz.a la explotación y afectación de terrenos del Parque Nacional "Cumbres
de Monterrey". En él se refonna el Artículo Primero del anterior decreto en
donde los terrenos pueden ser afectados en materia de donacio~ y
restituciones ejidales, siempre que los terrenos tengan pendiente de l 00/4 o
me_~ Yque sean apropiados a cultivos agrícolas. Aclarando que no se aceptan
SOiicitudes de tierras ociosas, cuando se trata de bosques o terrenos con
pendiente superior al 10%. '
En 1942 se denunciaron la explotación de maderas y demás esquilmos por parte
de particulares, solicitando la vigilancia y control de la Federación; se

�&amp;wftcio 60Cial tk la Swra Madn Orimtal 73

12 Ensayo,

autoriz.aron áreas del Parque Nacional "Cumbres de Monterrey" romo 1.003.5
urbanizables; se autori7.ó la explo(ación de maderas muerw para evitar
incendios.
Las continuas denuncias de violaciones a preceptos legales y la consecuente
destrucción y muerte de ~ hiz.o que el Gobierno del Estado de Nuevo
León, siendo Gobernador el Lic. Jorge A. Treviilo Martinez, expropiara una
parte de la rona Clúpinque quedando así bajo el control gubernamental.
En diciembre de 1988 se da a conocer el Plan Director de Desarrollo Urbano del
Area Metropolitana de Monterrey 1988-2010, en él se indican las rona.5 para
desarrollo urbano. el plan señala como no aptas las rona.5 de superficie convexa
o con pendientes mayores del 15% o con espesos de más de 50 eros. de material
orgánico, así como suelos corrosivos o los que están destinados a usos agrícolas
de riego o de temporal. Este Plan de Desarrollo señala como no aptas para el
desarrollo urbano a algunas áreas, entre ellas a la Sierra Madre Oriental.
Además de este Plan de Desarrollo se cuenta también con la Ley de Desarrollo
Urbano de Nuevo León. En el Artículo 67 de esta ley se establece que las áreas
no wbanizables o rústicas se asignarán a usos y destinos de suelo de acuerdo a
las siguientes actividades como funciones predominantes 1)Agricultura,
2)Ganadería, 3)Silvicultura, 4)Extracción y 5)Preservación Ecológica. En el
Artículo 69 se establece que los usos y destinos del suelo serán l)Permitidos,
2)Condicionados }' 3)Prolubidos dependiendo del uso o destino que se solicite.
En el Artículo 80 referente a la forma de desarrollo de los centros de población
establece algunas normas básicas para el ordenamiento de los asentamientos
hwnanos; entre ellas dice "se evitara el desarrollo de terrenos inundables, de
dificil y costoso drenaje. con riesgos previsibles de desastres. También se evitará
cuando por su topografia resulte de muy alto costo para la colectividad, la
prestación de servicios públicos". En el articulo 115 se encuentran las normas
básicas para fraccionamientos campestres, en donde se establece que cada lote
debe de tener por lo menos 3,000 metros cuadrados con pendientes de hasta
15% y de 10,000 metros cuadrados para lotes con pendientes entre 16% y 30%;
respetar las condiciones naturales del terreno, quedando prolúbido realiz.ar
cortes y modificaciones a su topografia. desmontes y talas de especies vegetales
que excedan lo establecido en la autorización respectiva.

:8a&gt;~c:o~ ......
•

CD .- .- .- C:O

:::, .,,.

11)

•

C')

¡t--t---if-----+--1

�En.,ayoJ - Vol,anenXV, núm. 2. noviembre 1996 - pp. 75-117

Rendimientos a la educac/6n superior pública y
privada: estimaciones para el Area Metropolitana de
Monterrey.
Cesar Guerra Guerrero1
Se estima que aquHos que estu&lt;iaron en una escuela de educación superior privada
perciben salarios nominales mayores a los que estucfaron en una escuela superior
púbica. Esto únicamente nos muestra que /os primeros son mejor remunerados en el
mercado laboral. Sin embargo, no existen los elementos para establecer de manera
contundente si es la escuela o el incfviduo lo que hace que se /es preffie mejor a través
de mayor salario. Si agregamos los costos de colegiaturas que enfrenta el individuo al
entrar a una escuela de educación superior privada y se estiman /as diferencias
salariales netas, el salario que percibe un individuo que estudió en este tipo de escuela
está muy cerca al de la persona que estudió en una escuela de educación superior
púbica y, por lo tanto, la tasa de rendimiento de la inve/SÍón en la escolaridad no difiere
substancialmente. En principio, es dif1cl comprobar empfricamente si es la posición de
la famia o la posición que Je otorga la escuela de educación superior lo que permite el
acceso a trabajos más remunerados a /os individuos que estudian en escuelas de
educación superior privadas.

1. Introducción.

Si bien la temía del capital humano enfatiza el papel de la educación en la
economía para explicar el ingreso de las personas, poco se ha explorado
empíricamente, en el caso de México, el papel que juega el hecho de que la
escuela en la que se estudió sea pública o privada.
Dentro de la educación. la cantidad y calidad de ésta son esenciales para
describir el comportamiento de los individuos que optaron por esta fonna
de acumular capital humano. Los años de estudio y el tipo de educación
recibida contribuyen a que el individuo almacene conocimientos y
habilidades.
Por lo tanto, no basta decir que la persona que estudió más tiempo es el que
ganará más (manteniendo todo lo demás constante) ya que, además, la

calidad de la instrucción en las aulas es importante debido a que no se
aprende lo mismo con buenos maestros e instalaciones en buen estado que
en condiciones adversas.

1

E....so de la Facultad de EoooomlL Actualmentc labora como Subdirector de Estudios
Ecoe6micos del Sector Ag,opecuario, Semwía de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI).

�16

En.sayo&amp;

La modernii.ación educativa que lleva a cabo actualmente el gobierno, a

través de un aparente cambio de actitud en la planeación de la educación,
hace pensar que tas escuelas privadas son mejores educando a ~
estudiantes, dado que el cambio que se pretende en la reforma educauva
contiene conceptos que harían a las escuelas públicas un poco más
"privadas" en el sentido de que las primeras ya incorporan aspectos que
eran propias de las segundas. Por ejemplo, niveles de cuotas más altos o
realistas en cuanto a lo que vale la educación, incentivos a maestros,
exámenes de admisión, limitación en el número de oportunidades para
aprobar una materia, etc.
A grandes rasgos. este trabajo tiene por objeto investigar si existen
diferencias salariales reales (una vez considerados los costos de las
colegiaturas) entre los individuos que, a pesar de tener características
laborales similares tales como años de estudio y experiencia, estudiaron en
diferentes universidades, ya sean públicas o privadas, para el Area
Metropolitana de Monterrey. La hipótesis central_que aqui ~ maneja es q~e
las personas que asisten a universidades privadas ganan mas en promedio
que aquéllas que estudiaron en universidades públicas. A lo largo del
trabajo, se usará indistintamente universidad pública o UANL. La base de
datos se extrajo del "Estudio sobre educación y capacitación técnica de la
fuena de trabajo en el Area Metropolitana de Monterrey" realizada en
1993 por el Centro de Investigaciones Económicas (CIE) de la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL).
Los resultados que arroja esta investigación, señalan que hay grandes
diferencias significativas en los salarios a favor de los egresados de las
universidades privadas. Sin embargo, si agregamos los costos de
colegiaturas que enfrenta el individuo al entrar a una escuela privada Y
sacarnos las diferencias salariales -netas, el salario que percibe está muy
cerca al de la persona que estudió en una universidad pública (suponiendo
que son del mismo sexo, igual rama de actividad y puesto, idénticos años
de experiencia y escuelas anteriores del mismo tipo) y, por lo tanto, la tasa
de rendimiento de la inversión en la escolaridad no difiere en mucho.
También podemos agregar que la educación anterior es importante para
explicar el ingreso y que la rama de actividad y la ocupación tienen muc~o
que ver en la distribución del ingreso, al grado que una persona que ~tudió
en la UANL ganarla más en términos reales durante 11 años de trabaJo que
una que estudió en universidad privada si estuvieran laborando en el
mismo sector de la economía y en el mismo puesto.
Si dividimos las universidades privadas en Instituto Tecnológico Y de
Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) y las demás, encontramos que,

Rmdimienw a la ed11cación J111blica y priWJda 11

al igual que en la comparación anterior, el costo de la colegiatura
(considerando que es diferente entre escuelas privadas) casi compensa las
diferencias en los salarios que obtendrán los individuos que estudiaron en
universidades privadas, aunque el ITESM presenta mayores rendimientos
desde el punto de vista del costo de oportunidad. Es decir, aunque los del
ITESM ganen más en términos nominales que los de las demás privadas,
dado que los costos que tienen que enfrentar los del ITESM son mayores, el
salario en términos netos es casi igual entre ellos. Sin embargo, el
rendimiento que no considera los costos monetarios de estudiar es muy alto
para el ITESM en comparación a las demás universidades, lo que implica
que es muy conveniente estudiar un año más en esa institución en relación
con las otras instituciones porque compensa el costo de oportunidad.

En suma, podemos decir que las personas que estudiaron en universidad
privada perciben salarios nominales mayores a los que estudiaron en la
UANL. Esto únicamente nos muestra que los primeros son mejor
remunerados en el mercado laboral. Sin embargo, no tenemos los
elementos contundentes para decir si es la esc~ela o el individuo lo que
hace que se les premie mejor a través de mayor salario. Si suponemos que
no hay discriminación. ni nepotismo, ni diferencias en habilidad entre la
población, estamos dando la razón al Programa de Modernización de la
Educación y a los economistas clásicos, en el sentido de que es la
naturaleza del sistema de educación privada la que da las herramientas a
los individuos para desenvolverse mejor en las actividades que desempeña.
Además, la importancia de que una persona haya recibido educación
privada anterior a sus estudios profesionales para incrementar su ingreso
refuerza de alguna manera el argumento anterior. Sin embargo, esto no
significa que sea una buena inversión porque faltaría descontar los costos
de la colegiaturas de las diferentes escuelas privadas en las que se haya
estudiado.
Por el contrario. s1 suponemos que las personas que asisten a las escuelas
privadas provienen de familias con mejores recursos, y que por lo tanto les
es ~ fácil encontrar buenos trabajos, además de contar con mayor
~ll~dad que el promedio de la población, estaríamos diciendo que el
índivtduo, y no la escuela, es el factor que permite que el mercado laboral
lo premie. Bajo estas circunstancias, si una persona con estas
características estudiara en la UANL y ganara lo mismo, gastarla menos
que. si hubiera estudiado en alguna universidad privada, por lo que si
hubiera estudiado en una universidad privada estaríamos reconociendo que
la educación la tomó como consumo. Esta parte es muy dificil de
OOmprobar empiricamente porque no podemos reconocer si fue la posición

�78

Rendimientos a la educación pública y privada 19

E,uayos

de la familia o la posición que le da la universidad privada lo que le
permitió encontrar ese trabajo.
Para el caso de la UANL, si bien los salarios nonúnales que perciben sus
egresados son menores que los que perciben los que estudiaron en
universidades privadas, desde el punto de vista del inversionista, hay que
tener en mente que los primeros no tuvieron que pagar colegiaturas. Sin
embargo, aunque ya se mencionó que descontando los costos la diferencia
no es mucha, los resultados muestran que hay beneficios extraordinarios
para los que estudiaron en universidades privadas, en el sentido de que lo
que pagan por colegiaturas no es suficiente como para compensar las
ganancias salariales por encima de los de la UANL.
Además, los resultados muestran que los que estudiaron en universidades
públicas tienen menor acceso en comparación con los de universidades
privadas a los sectores más importantes de la economía y a los puestos
altos. Esto se puede deber a que el mercado de trabajo está segmentado, en
el sentido de que la universidad pública cumple una función muy específica
(educar a la mayoría de la población) que no necesariamente cumple con lo
que pide el mercado laboral, teniendo que abastecerse en las universidades
privadas cuya función es prestar un servicio desde el punto de vista
empresa. lo que implica que la calidad es muy importante. Si los
empleadores reconocieran que tienen cierta preferencia por los egresados
de las universidades privadas porque ya saben que hay una diferencia en el
desempeño, llegaríamos a la conclusión de que el sistema privado es mejor
enseñando que el público.
Explicando la estructura del trabajo, en el punto 2 se pone de manifiesto la
importancia de la educación . para la economía utilii.ando los conceptos
desarrollados por la teoría del capital humano basados en la relación
proporcional entre educación y salarios. El punto 3 explica el
procedinúento para encontrar la contribución de la educación en los
salarios al desarrollar la función de ingresos para estimar la tasa interna de
retomo de la inversión en educación comúnmente utilizada. En este mismo
apartado, se proponen para su estimación, las ecuaciones que se basan en el
mismo modelo de una función de ingreso. pero considerando
explícitamente el tipo de educación recibida y los costos de las colegiaturas.
En el punto 4 se presentan los resultados empíricos. v por último, se
detallan las conclusiones que se desprenden de esta mvestigación y las
limitaciones del trabajo.

2. La importancia de la educación.
Si bien la ~alabra educación envuelve múltiples significados, educación
pu~e defi~rse como el grupo de actividades que fonnan parte integral de
la mteracción entre enseñanza y aprendizaje. La educación es moral: refina
el gusto_~e las perso~ Yproporciona satisfacciones reales a la gente que
está recibiendo educación. Por otro lado, descomponiendo la educación en
sus_ fo~ ec~nómicas, tenemos la parte de consumo a través de la
sausfacc'.ó_n o di~te de la educación; y la parte del productor que consiste
~n adqumr habilidades.
También es vocacional: desarrolla habilidades,
.
mcrementa 1os salanos de quien la recibe y, por lo tanto, es una inversión.
En la m~dida en ~ue la educación incremente las ganancias salariales de
los estudiantes, a esta puede dársele el atributo de inversión. Este último
componente de la educación es el que se estudiará en este trabajo. Por Jo
tanto. _cuando se hable de educación a lo largo del documento se referirá
~xclus1~~~nte a la edu~ación (lo que en inglés seria "schooling" y no
educauon co~~ ,se pudiera pensar) como fonna de inversión, dejando a
un lado la defirucion relacionada con moral social, modales, cultura, etc.
Basándose en el argumento anterior, la gente amplía su capacidad como
productor --ya sea prestando sus servicios como trabajadores o dueños de
un_a emp~es~-- al i~vertir en ellos mismos, siendo la educación la mejor y
mas ~~mun ~~versión en capital humano. La educación que se realiza para
adqumr habilidades que le permitan al individuo incrementar sus ingresos
futuros no es consumo.
En e~te capítulo se desarrolla lo que es la teoría del capital humano
enfauzando la importancia de la educación a través de sus diferente~
argument~s. Asimismo, se muestra el valor que representa la educación
fonnaI ba_io estos mismos conceptos para el país.
2· 1 La Teoría del Capital Humano.

Los eco

·

noffilstas se ~ preocupado desde hace mucho tiempo de estudiar
~usas de la desigualdad del ingreso. A pesar de ello el estudio
emp~co del ingreso personal tiene relativamente poco tiempo. 'A raíz de la
;:esi~d de exp~icar las razones por las que los individuos presentan
detren~ias en los mgresos, al principio de los años sesenta surgió la teoría
capital humano, destacando entre sus representantes más importantes a
Becker O964), Schultz ( 1960), Mincer (1974), entre otros.
las

�80

Rendimientos a la edvcadón pública y privada 81

Ensayos

Las actividades que afectan los ingresos monetarios y fisicos futuros de las
personas, al incrementar su potencial para alcanzarlos, son llamadas
inversiones en capital humano. Las variadas formas de esta ~tase de
inversión incluye, además de educación fonnal, entrenamiento o
capacitación en el trabajo, cuidado médico, mi~ión, Y búsqueda de
información acerca de precios y salarios. Estos difieren entre si en sus
efectos finales sobre el ingreso y el consumo, en la canúdad inverúda,.Yen
el tamaño del rendimiento. Pero todas estas inversiones meJoran
habilidades, conocimiento y salud, por lo que incrementan los ingresos
físicos y monetarios de quienes invierten en capital humano.
El concepto de capital se ha extendido a los seres humanos por~u~ se
refiere a habilidades adquiridas y conocimiento que los agentes econonucos
poseen y que incrementan su producúvidad, lo que ha~ aumentar los
salarios de quienes presentan dicho capital porque lle~~ un ~~or
económico en el mercado. Adam Smith incluía todas las hab1hdades ullles
adquiridas por todos los habitantes de un país como parte de su capital
aunado al físico.
El nacimiento de esta teoría se dio en 1960 con Theodore Schultz Y Gary
Becker. Así, ta teoría del capital humano ha permanecido en la literatura
durante más de treinta años, durante los cuales han surgido innumerables
trabajos de invesúgación que abarcan los diferentes aspectos relacionados
con la acumulación de habilidades por parte de la gente.
Al inverúr en ellos mismos, las personas pueden expandir el campo de
opciones disponibles para trabajar, es una manera en la que el h~mbre libre
puede ampliar su bienestar. Debido a que las personas gastan directamente
en educación, salud, migración interna e información para tener
oportunidad de obtener mejores trabajos, éstas se han conve~do en una
nueva forma de capitalistas (Schultz, 1961), no en el senlldo de ser
propietarios de negocios, sino porque adquieren conocimiento y habilidades
producto de una inversión que tiene valor económico en el mercado. ~
diferencias reales en la producúvidad, y por consiguiente en los salanos,
están íntimamente relacionadas con formas de inverúr en los seres
humanos.
En la teoría económica, la inversión en capital humano es probablemente la
explicación más uúlizada para las diferencias en los ingr~s: ~
individuos ofrecen sus servicios en el mercado laboral a un precio disttnto
al que obtendrían de no haber recibido ningún tipo de instrucción formal o
iofonnal. El mercado retribuye esta distinción al asignar salarios mayores a
los más preparados. Los diferenciales en salarios casi siempre

corresponden a diferencias en educación. En las ciudades modernas la
educación profesional se ha convertido en la forma más común de adquirir
los conocimientos que el mercado solicita de una persona. Es precisamente
en tono a esta afinnación donde girará el desarrollo de este trabajo.
Por otro lado, continuando con los argumentos de la teoría del capital
hwnano, hay evidencia de que uno de los factores que detenninan el
desarrollo económico es el capital humano, y la educación contribuye de
manera importante al acervo de éste. De acuerdo a una gran cantidad de
estudios, hay una correlación positiva entre ingreso nacional y gasto en
educación; y no sólo eso, también se encuentra que entre más preparada
esté la gente más significaúva resulta la educación al explicar el
crecimiento.

La educación es una inversión con una tasa de rendimiento, como si fuera
cualquier inversión fisica, según los preceptos de la teoría del capital
humano. La educación proporciona trabajos producúvos y remuneradores
para todas aquellas personas que dedican tiempo y esfuerzo a esta
disciplina. Ahora bien, si la teoría del capital humano enfatiza el papel de
la ed~ción en la economía para explicar el ingreso de las personas. poco
se ha di~ho del papel que juega el hecho de que el tipo de escuela en la que
se estudió haya sido pública o privada.
E~ sistema educativo está conformado por escuelas públicas y privadas. Las
pnmeras ofrecen la educación que proporciona el Estado, mientras que las
~las privadas son administradas por personas ajenas al Estado, con o
sm fines de lucro, que ofrecen servicios educativos con características
diferentes a los que facilita el gobierno.
Desde hace tiempo, brillantes economistas y pensadores sociales como
Adam Smith, Robert Lowe, John Stuart Mill, James Mili, Nassau Senior,
Robert Thomas Malthus, Jacques Turgot, J. R. McCulloch, Edwin
Chadwick y Jeremy Bentharn han dado su opinión o han influido en la
discusión entre escuelas públicas y privadas.2

2.2 Educación y salarios
En un intento por explicar la relación entre educación y salarios más
formalmente, se introduce al análisis el pensamiento de Adam Smith
2N0 ..a.:..:
• -,-vo de este trabajo dilcutir este tema, por lo que aquell01 lectores inla'esadol m 61
puedea 00IIIUltar a Welt (1964) y Ouerra-Guemro (1994).

�82

Ensayos

(1982, Cap. X), quien plantea cinco circunstancias que, a su juicio,
influyen principalmente para que unos empleos procuren pequeffas
ganancias monetarias, y contrapesen un gasto o esfuerzo mayor en otros,
explicando así la distribución del ingreso:

Primero, lo agradable o desagradable de los empleos. Segundo, la facilidad
y lo barato, o costoso y dificil del aprendizaje. Tercero, la permanencia o
eventualidad de la ocupación. Cuarto, la mayor o menor confiani.a que se
deposita en quien ejerce un trabajo. Quinto, la probabilidad o
incertidwnbre de obtener ingresos.
El segundo planteamiento es el que más interesa para efectos de este
trabajo, debido a que "lo costoso y dificil del aprendizaje" provocará que se
incremente lo que percibe una persona que esté laborando en un empleo
donde se requieran ciertas habilidades que costaron dinero y esfuerzo. Esto
se puede interpretar como la existencia de una compensación por haber
incurrido en ambos costos. Haciendo una analogía con una máquina,
"cuando se construye un aparato muy costoso, se espera que su operación
repondrá el capital invertido y procurará, por lo menos, obtener beneficios
corrientes. Un hombre educado a costa de mucho trabajo y de mucho
tiempo, en uno de aquellos oficios que requieren pericia y destreza
extraordinarias, se puede comparar con una de esas máquinas costosas".
Para Smith (1982), "el costo del aprendizaje explica porqué los salarios
industriales son más altos que los de los obreros del campo"
Dado que las escuelas privadas cobran cuotas mayores, suponiendo un
principio de compensación como el descrito en el párrafo anterior, estamos
asumiendo que las personas que van a una universidad privada recibirán
mayores salarios que los que percibidos por los de universidad pública,
suponiendo que mantenemos el esfuerzo en el aprendizaje igual para ambas
universidades. Por lo tanto, es como si los de universidad privada pagaran
por una credencial que los hace valer más en el mercado de trabajo aunque
se esforzaron lo mismo que los de la pública, o que la universidad privada
tiene un sistema que hace que los alumnos con el mismo esfuerzo aprendan
más que los de la pública, y es por eso que les cuesta más ingresar a esta
universidad.
Siguiendo con lo anterior, se reconocería un elemento de consumo en la
educación si suponemos una situación en la que hay información completa,
que la colegiatura de una escuela privada es mayor que la de una pública, y
que los que estudiaron en escuela pública ganan igual e hicieron el mismo
esfuerzo en el aprendiz.aje que los que estudiaron en una escuela privada.
Esto es porque cuando se tienen dos o más opciones es irracional no

Rendimientos a la educación pública y privada 83

invertir en la que ofrec.-e mayor rendimiento. Por ejemplo, cuando en vez de
estudi":'" abogado (suponiendo que presenta mayor rendimiento que estudiar
cualqwer otra carrera y requieren el mismo esfuerzo), una persona a la cual
le gustan los animales prefiere estudiar para veterinario, e!: porque deriva
u~dad no monetaria de dicha inversión. Lo mismo se puede dar para una
misma carrera, con esfuerzo idéntico, pero en diferente institución donde
Wta cobra más que otra y que al salir al mercado laboral ambos reciban el
mismo salario en el mercado de trabajo.
Por otro lado, _existen algunas universidades públicas que dentro de algunas
carreras mantienen un alto nivel académico con b~ en estrictos "contrnles
de calidad" como exámenes de selección, programas de estudio dificiles de
~rellevar y maestros que exigen gran capacidad del alumno. Por lo :anto,

s1 tomamos de nuevo el principio de compensación espe.-amos que las
personas que .recibieron e~ie tipo de educación perciban un mayor ingreso
corno compensación al esfüerzo que realizaron-. Este es un argumento que
de ser cierto, reduciría la brecha en el ingreso entre las personas que fuernn
a escuelas con diferentes costos de educación. En resumen, cuando hay
contr~les de calidad, esto implicará dificultades para los alumnos que
tend~an que hacer un mayor. esfuerzo, lo que les permitirá percibir mayores
salanos.

~ lo_ anterior se desprende que hay una compensación por el dinero
mverttdo Ypor el esfuerzo realii.ado que influyen en la tasa de rendimiento
~ la escolaridad. El efecto del dinero invertido trabaja en dos sentidos, al
mcreme~tar _el i:endimiento debido al principio de compensación y, por otro
lado_al dismmw_rlo, c~ando se descuenta el co!.to de la colegiatura a lo que
percibe en salano. Mientras que el esfuerzo incrementa el rendimiento de
la escolaridad. En palabras de Smith (1982), "la educación en las
profesiones liberales es más costosa y en consecuencia más alta es la
~muneración. Las utilidades no quedan muy af~tadas por esa
cucunstancia". Es decir, Smith seftala que no habrá beneficios
extraordinarios por el hecho de pagar más por la educación a cambio de
ganar más. Esto implica que al final, los resultados netos de la inversión
serian ~os mismos que si no se gastara en dicha educación costosa, aunque
se perctba menor salario. Sin embargo, como veremos en los resultados, tal
parece que sí hay tales beneficios extraordinarios.

�84

En.sayos

Rendimientos a la ed"cación P"Mica y privada 85

3. El modelo para la estimaci6a de la tasa de rendimiento de la
educación

los términos de experiencia, x y x2. cuyos coeficientes.
positivo y negativo respectivamente en teoría.

En esta parte de la investigación, se muestra la manera en que se va a
obtener el rendimiento de la educación, para poder ev_aluar ~I valor
económico de la educación superior y establecer si existen ~erenc1as en~e
universidades públicas y privadas, a través de los salanos reales. Mas
adelante se presentan los resultados que arrojan los datos Y las
conclusi~nes que se desprenden de esta investigación.

Esta función de ingresos ha sido frecuentemente utilizada desde que se dio
a conocer, por su fácil manejo y por la congruencia de los resultados
empíricos obtenidos con este método. para distintos períodos y diferentes

países.4

Además de su gran uso economélrico, se han analizado las aplicaciones
teóricas que emergen de la función de ingresos. Aquí se presentan de
manera general y resumida dos formulaciones teóricas que tratan de
explicar lo que está detrás de una función de ingresos.

3.1 La función de ingresos y su metodología

En la versión continua del modelo más simple de la educación como una
inversión en educación, se define r como la tasa de rendimiento de la
inversión en la educación. es decir, es la tasa que iguala el valor presente
de los dos flujos de ingreso con y sin educación.

Para este trabajo se utilizó como base la metodología que desarrolló Jacob
Mincer3 en 1974 para estimar el rendimiento de la ed~cación por su
facilidad, consistencia y aceptación en este ti~ de es~d1os. Esta es la
fonna más convencional utilizada en la leona de capital humano para
describir la evolución de los ingresos.

(3.2)

La función de ingresos de Mincer tiene la siguiente fonna:

Jny =

ver WiUis (1986); y también Garro y Uanw {1991).

nf

ofVie

-rt

=

nfs
s

Wrre
•

-rt Ós

,

+ (W et - D)e

-rt

~ = Salario de personas sin educación formal. .

f.ó + P¡s + !Ji.x + fi-Jx 2 + u

r = Tasa interna de retorno de la inversión en educación.
n = Número de años trabajados de una persona sin educación.
~= Salario de personas con educación formal .

donde y representa los ingresos, s los años de_ escolaridad_ Y x es_una
variable aproximada de la experiencia en el trabaJo en años, ~1endo x igual
a la edad menos los años de escolaridad, menos seis a.ffos . que
transcurrieron antes de que el individuo entrara a la escuela. El coe~c~ente
de Ja escolaridad, /JI , proporciona una estimación de la tasa de rendimiento
de la educación la cual se asume constante por la especificación en este
caso. La concavidad del perfil de ingresos de los individuos se captura por
3

son

La experiencia eu el Uabajo se refiere al capital hwnano adquirido en el
tra~jo que eleva la productividad del individuo. Generalm~nte, como se
explica en el párrafo anterior, la experiencia en el trabajo se obtiene a
través de una tr:msfonnación en la edad de los individuos de la siguiente
manera: x=e-s-6, do!lde e es la edad. En esta ecuación se asume que los
trabajadores entran· a Uabajar de tiempo completo inmediatan1ente después
de completar su educación formal y que esto sucede a la edad de s+-6.

Una vez que queda establecida la impo~c~a- de la educación en la
econonúa, calcular su rentabilidad para los md~v1duos y, po~ lo tanto, ~os
mecanismos que nos den indicios de cuál es el s1st~ma ~~ucauvo que meJor
opera, es el siguiente paso en este trabajo. A contrnuac1on se presenra_n la~
fonnas para liegar a la función de ingresos, la manera en ~ue se marupulo
dicha función para obtener los indicadores que se requiere~ para es~e
estudio, y también el proceder para realizar los '.'.iustes _n~sanos a traves
de métodos numéricos para llegar a complementar tales md1cadores.

(3.1)

/J2 y /J3,

n. = Número de años trabajados de una persona con educación.

w'et = Salario durante el período de educación.
D = Costos directos de la educación
s = Número de años en la escuela.

4

Ver l'lacharopuloe {1980)

�86

Ensayos

Rendimientos a la ,ducación pública y privada 87

n

Si suponemos que el individuo en su estancia en la escuela trabaja
temporalmente y gana exactamente lo que gasta en colegiaturas, entonces
W' et

= D y el segundo término se hace cero quedando
n

(3.3)

(3.9)

J /(s,x) e- rx dx
O _ __ _ _ _
e-rd = _
n...;:.....

f

o

n+s

/We -rt =

o

I

W.se -rt

f(s+d.x)e - rx dx

Con lo cuaJ

s

o bien
e

(3.4)

-r(11+s)

-e

e-·m -1

-rs

=e

rs

En general. la tasa interna de retomo puede ser calculada utilizando métodos numéricos como veremos más adelante. Existe un enfoque más
sencillo, suponiendo que la tasa de crecimiento del ingreso debida a la
educación esindependientc al nivel de experiencia x. Esto equivale a decir
que el coeficiente de la variable independiente (s•x) es cero. Esta variable
capta la interacción entre escolaridad y experiencia. Dado el modelo

por lo que se estima la siguiente ecuación
(3.5)

log Ws = log W + rs( +otros)

La segunda versión de la función de ingreso
primern y se presenta a continuación

(3.6)

es más completa que la-

¡

n
- rx
- r(s+x)
bf(x)e
dx = Ó/(s, x)e
dx

donde las funciones /
empíricamente.

son las funciones de ingreso estimadas

Este modelo puede generalizarse considerando dos niveles de cJuca :ió11, ,
y (.!tl-d), siendo s &lt; s+d. La tasa interna de retomo r seria, cu e.-"1c caso, la
tasa marginal interna de retomo para un individuo con s año. de
educación. que invierte en daños adicionales. En fónnulas
(3.7)

nJ ¡(s,x)e - r(s+x)dx = nJJ(s + d ,x )e -r(s+d+x)dx

0

(3.1 1)

La tasa de crecimiento del ingreso debido a la educación sería
(3.12)

como se puede ver. si b4=0 entonces dicha tasa es independiente de x. Ello
no quiere decir que dichas tasas sean iguales para todo nivel de educación
para un ni\'el dado de x. Eso es sencillo de explorar empíricamente
agregando la variable s2 a la regresión. En este caso. la función de ingresos
puede ser escrita en la fonna débilmente separable:
(3.13)

Y=/(s ,x )= g (s) •h(x)+u

0

con lo cual el valor presente de los ingresos sería
o bien

n

(3.14)

g(s)e - rs Jh(x)e - rx dx

o

Calculando nuevamente la tasa interna de retomo usando la fónnula
anterior, nos queda

�88

En.sayos

~ a la edwaci6n p,íblict1 y

privado 89

para adquirir el conocimiento, con el fin ele tener una medida más exacta
de la realidad.

[Ing(s +d) - Jng(s)]
(3.15)

r=

d

Cabe recordar que el ~ndimiento que se estima con las ecuaciones

Si consideramos un d arbitrariamente pequefto, se puede observar que la
ecuación anterior es también derivada del In Y, de acuerdo a como se
definió Y anterionnente
1

(3.16)

dlnY = d/(s,x)I- •-] = g'(s)
ds
ds
J(s, x)
g(s)

=r

Estos resultados penniten utilizar métodos de regresión lineal múltiple para
la estimación de tasas internas de retomo a la educación. Así, si
(3 .17)

InY = lng(s) + lnh(x) + u

presentadas anteriormente no descuenta los costos de celegiaturas, y por lo

tanto hay un sesgo hacia arriba (a partir de este momento a este
rendimiento que considera sólo el costo de oportunidad se le denominará
re).

Por la orientación de este trabajo r~1tlt.a más significativo, desde el punto
de vista del inversionista (o alumno), comparar los salarios proyectados y
estimar un rendimiento que toma en cuenta los costos de las colegiaturas (de ahora en adelante denominado r0 ) que utilizar el re ; mientras que
desde el punto de vista de eficiencia educativa, el re sí es el mejor
indicador.

Para este trabajo se estimaron seis regresiones distintas, con las cuales se
hacen supuestos en las características de los individuos para obtener
diferencias en el ingreso que sean atribuidas a las variables explicativas.

(3.18)

entonces b + 1sb1 es la tasa interna de retomo a la educación s.
1

3.3 Las ecuaciones que incluyen distinción en el tipo de educación
El enfoque de considerar los costos de la educación en e~ análisis es
importante debido a la diferencia marcada en los costos direc~os. de la
educación (colegiaturas) entre las universidades privadas y las pubh~as, Y
por los antecedentes que hay en un trabajo de Freeman (_1977) ~men al
estimar tasas de rendimiento de la escolaridad para dos penodos diferentes
encontró que el rendimiento se había reducido por los incrementos de ~as
colegiaturas en ese lapso. Además, el segundo argumento de Adam Sffilth
visto en el punto 2 de la sección 2.2 enfatiza la importancia de los costos
del aprendizaje para encontrar diferencias en los sal~os. ~s decir, ~~ sólo
se debe considerar el costo alternativo de estudiar smo tamb1en el
monetario.
Además de correr regresiones y obtener un rendimiento que sólo toma.en
cuenta al costo de oportunidad, para conocer si el gasto en la educación
valió la pena en términos monetarios, en este trabajo se estima el valor
presente de los ingresos y se comparan con los costos que tuvo que pagar

Primero se estimó una regresión que incluye como variables independientes
los años de escolaridad, los aI1os de escolaridad al cuadrado, la experiencia,
la experiencia al cuadrado, un témúno que es el producto de los años de
escolaridad y la experiencia para probar que son independientes entre sí
únicamente y no para incluirla como parte de re debido a que se espera
que el parámetro estimado sea cero, y una variable dummy para hacer
diferencias en el sexo.5

Por lo que el rendimiento de la educación estimado ( re ) es

(3.20)

dlny
-

ds

= re =

/Ji + 1s!Ji.

Retomando el supuesto de que la tasa de crecimiento del ingreso debida a
la educación es independiente del nivel de experiencia x, el coeficiente de
5

1!.n el -"" se encuentra un cuadro quo 0Cldiee el IÍgllifiCldO de 1111 variables.

�90

Ensayos

Rendimientos a lo educación pública y privada 9 l

la variable independiente (s*x) es cero, por lo que no se incluye

p6 para

calcular 'e en la ecuación anterior ni en las siguientes.

escolaridad Y la variable dummy de las demás universidades privadas
obtenemos:
'

La segunda regresión es igual que la primera, affadiendo una dummy para
denotar si estudió en escuela privada o pública y una variable que es el

producto de los años de escolaridad y la variable dummy de tipo de escuela.
(3.21)

El rendimiento de la escolaridad ( 'e ) en el caso de la escuela pública es:

(3.22)

dlny
= 'eu =

dsu

/Ji + 2s!Ji

cuyos relldimientos ( re ) se presentan a continuaciQn:
(3.26)

mientras que para la escuela privada es:

(3 .23)

dlny

-

dsp

='ep =/J¡ + 2s/J2 + /Jg

Si agregamos en la regresión variables dummy relacionadas con la rama de
actividad o sector y el tipo de ocupación que desempeñan en el trabajo, los
resultados en la tasa de rendimiento de la escolaridad entre los diferentes
tipos de escuela podrían cambiar debido a la existencia de una tendencia de
algún tipo de escuela hacia sectores determinados. Es de esperarse que los
individuos que asistieron a escuelas privadas se desempeften en los sectores
modernos y en puestos más altos dado que son los que más pagan y seria
una compensación a lo que gastaron en colegiaturas. Por lo que se corre la
siguiente regresión:

(3.27)

(3.28)

La manera de calcular el ('e) de la educación en ITESM, las demás
priva~, Y ~a ~Al-lL es la misma para esta regresión que para las áos
ecuaciones s1gwentes (la quinta y la sexta).

~ quinta regresión se corrió con las mismas variables que en

la cuarta,

mcluy~ndo aho~ tres variables dummy que reflejan la influencia de la
educa_ción anten~r._ Es una variable para cada nivel. Miemras que la se.x1a
:rob.ta la defiruc1ón de escuela anterior, excluyendo las tres dwnmy
Y ~gregando ~ sola que to~ el valor de w10 si el individuo
.
pnmana ~ secundaria y preparatona en escuelas privada. Además, se
mcluye una vanable dummy que indica si está titulado o no.

CU::º~

La manera de calcular pública y privada es la misma que en (3.22) y (3.23).
La cuarta regresión es igual que la tercera, agregando una dummy para

denotar si estudió en el ITESM, T, otra que es el producto de los años de
escolaridad y la variable dummy del ºITESM, una dummy que denota a las
demás universidades privadas, D, y otra que es el producto de la

Como se ha mencionado anterionnente, el rendimiento que se obtiene a
través .de la función de ingresos considera que el único costo de la
~ucactón es el salario que se deja de percibir, por lo que es equivalente al
IDCrcmento porcentual en el salario atribuido a estudiar un affo adicional.

�92

Ensayru

Rendimientos a la educación pública y privada 93

Esto hace que la estimación del rendimiento esté sesgada ~cia _arriba,
porque no se toma en cuenta el costo de la colegiatura, lo que 1mphca que
entre· mayor sea el costo de la colegiatura de una escuela, mayor será el
sesgo del rendimiento para el estudiante de dicha escuela.

calculada a través de la deri"ada de la función de ingre~ con respecto a la
escolaridad representada por 'e (este método considera solamente el costo
de oportunidad): y 2) la que se obtiene por métodos numéricos, a través de
una proyección de los salarios descontando los costos de las colegiaturas
representada por 'n (éste método sólo considera ~l costo directo de la
educación universitaria). La última se calculó sólo para los que enfrentaron
costos en la colegiatura, es decir, los que estudiaron en universidad
privada. No tiene -sentido aplicarlo a los que estudiaron en la UANL
porque, como no tiene costo monetario para ellos, no habría solución para
la TIR.

Para conocer s1 el gasto en la educación valió la pena en ténninos
monetarios, se debe estimar el valor presente de los ingr~s _Ycompararlos
con los costos que tuvo que pagar para adquirir el conocmuento. E~ta es
una manera complementaria a la función de ingresos de medir el
rendimiento de la escolaridad que definimos como
Igualmente, por este
método adicional. el rendimiento está sobrestimado porque no considera el
costo de oportunidad del estudiante.

'n .

Un elemento por considerar al calcular este rendimiento es que la
discriminación del sexo no la detennina la escuela. sino el mercado. La
escuela les proporciona el mismo nivel de conocimiento y el rendimiento es
el mismo para ambos7. El sexo es lo que hace que los hombres ganen más
porque así se los reconoce el mercado. y no fue gracias a la escuela.

Para explicar cómo se obtuvo 'n primero se debe introducir la fónnula de
la Tasa Interna de Retomo (TIR):
n

I B- , ·1
j=(} /
(3.29)

o+'5l

=0

TIR es el valor que toma '5, el cual nos indica la tasa a la cual l~s costos
(C,) y los beneficios (B,) de una inversión con un periodo de vtda ~ se
hacen cero. La regla para invertir en este proyecto (en este caso educación)
es que 6 sea mayor que la tasa de interés.
Para calcular '5. los beneficios (B,) se obtuvieron realiz.ando proyecciones de
salarios para cada una de las seis regresiones, únicamente con lo que aporta
ta educación al salario6 a través de 28 años (por lo tanto n~28), suponiendo
que las personas tenninaron la carrera (esto equivale .ª dec_u que s =. 16); es
decir se obtuvo la variable explicada (InY) como s1 hubiera trabaJado 28
años.' Los costos se obtuvieron de la lista que aparece en el anexo
suponiendo que estudió cinco años. De esta fonna se obtiene rn • Esto se
hace únicamente para los que estudiaron en universidad privada ya que son
los que enfrentan costos en la colegiatura.
En resumen, se obtuvieron dos tasas de rendimiento .de la ~ucación
calculadas de diferentes maneras y que nos dan diferente mformac1ón: 1) la

e!

6 Aunque la escuela puede ser determinante de lo que pueda ganar la ~ por ~
experiencia, Cita parte seria un beneficio de la educación que no se comida-a al cstunar
rmdimieolo.

Cabe señalar que las tasas de rendimiento de la escolaridad que aquí se
presentan son representativas únicamente para personas que ya
encontraron óptimo tomar estudios profesionales. Esto es porque el
ejercicio se hizo con datos de personas que tuvieron la habilidad de llegar a
tomar estudios profesionales. Es decir, dado que la habilidad de las
personas que se tomaron para hacer este estudio es mayor que el promedio.
los rendimientos de la inversión en educación aquí calculados no son para
la población promedio del AMM, por lo que es de esperarse que estos
rendimientos sean más altos de lo nonnal.
Los resultados se presentan a través de salarios nominales y netos que se
calcularon dando valores a las diferentes variables para obtener un InY
para cada año hasta llegar a x= l l para s= l 5, por -ser el promedio de la
muestra, y ver lo que sucede en un punto en el tiempo. Esto se trae a valor
presente y se hacen comparaciones en las tablas del siguiente punto.
Cuando se trata de proyectar salarios sin incluir costos de colegiaturas se le
denomina salario nominal e incluyéndolos salario neto. También se
presenta el 'n para cada regresión, calculado como se acaba de explicar,

con el fin de observar las diferencias con el re para s= 16.

7

Elle es un supuesto que se mankndrá a lo largo de esta inv~ igación porque el costo de
de una mujer con respecto a una mujer y de un hombre con respecto a
otro hombre.
0pOr1unjdad se calcula

�94

Ensayos

Rendimientos a la t!ducación pública y privada 95

exc~pto en ~I tipo de escuela en que estudiaron. Para lograr este objetivo se
comeron diferentes regresiones con base en la función de ingresos, como
se expuso en el punto anterior, y se proyectaron los salarios con base en los
resultados de las regresiones.

4. Evidencia empírica

Es muy dificil llevar a cabo trabajos empíricos en este tema específico de la
teoría económica debido a que existen pocas bases de datos para demostrar
quién tiene razón, o al menos cuál es la postura que más se acerca a la
realidad. A pesar de lo anterior. el Centro de Investigaciones Económicas
de la Universidad Autónoma de Nuevo León cuenta con información a
través de la encuesta "Estudio sobre educación y capacitación técnica de la
fuerza de trabajo en el Área Metropolitana de Monterrey", efectuada
durante el tercer trimestre de l 993, la cual contiene el tipo de educación,
ingreso, etc.. que contribuyen a aislar, aunque no totalmente, el efecto del
tipo de educación en el ingreso de las personas En el estudio se
entrevistaron 1.960 familias de los municipios del Area Metropolitana de
Monterrey (Apodaca. General Escobedo. San Pedro Garza García.
Guadalupe, Monterrey, San Nicolás y Santa Catarina) ~ se seleccionaron
mediante un muestreo estratificado por nivel socioeconómico según los
criterios del INEGI (ver cuadro 1). Los porcentajes de familias encuestadas
son los mismos que se obtienen del Censo de población de 1990. La
muestra tiene un nivel de confianza superior al 99 por ciento
1
euadro 1. ProporcIº6n d e FamiTIas por Est rato soc·oeconómico

Estrato
Alto
Medio-Alto
Medio-Bajo
Bajo
Marginal

% de familias

..

3.3
12.4
44.8
36.9
2.7

La fonna de presentar los resultados es a través de cuadros que muestran:
el ingreso nominal total en valor presente de las personas acumulados a Jo
largo de 11 años de trabajo, suponiendo que estudiaron 4 años en la
universidad (es decir, paras= 15) para hacer comparaciones en un punto en
8
el tiempo . y el ingreso neto, que es el salario nominal que se muestra en
la primer columna. pero descontando los costos de"la colegiatura. Para los
cuadros 5. 7 y 8. se hicieron supuestos y se presenta el salario neto ·
!ncorporando las características de los supuestos en la proyección del
mgr~so. en base a los resultados de la regresión. Finalmente. aparece el
rend1m1ento tle la escolaridad obtenido por la derivada del logaritmo del
ingreso con respecto a la escolaridad (re) para s = 15. con el fin de mostrar

que las diferencias entre escuelas del rendimiento ( r0 ) presentado a través
de la fonna convencional de la derivada puede ser muy distinto a lo que
nos muestra el salario neto.
También se presenta. aunque no en la tabla, el rendimiento calculado de
i_n~nera numérica (ro). que se obtiene realizando proyecciones de salarios
umcamente con lo que aporta la educación de cinco años de estudios
profe~ionales al salario (es decir, s =16) a través de 28 años. incluyendo en
el fluJo los costos de la colegiatura para cada año. 1al v como se señala al
final del punto anterior.
·

4.1 Tasa de rendimiento de la educación profesional.

La primera regresión se corrió de tal modo que se aprecien las dificultades
que puede causar. en la estimación de tasas de rendimiento de la
escolaridad. el hecho de no diferenciar el tipo de escuela. Las estimaciones
de los ingresos se presentan en el cuadro 2, mientras que los resultados de
la regresión se pueden ver en la regresión I del anexo. Lo que nos
muestran
los resultados es simplemente que el re es 27% para todos los
.
mdi':1d~os de todo el sistema educativo profesional: es decir. que este
rendiffilento es ya sea para los que estudiaron en universidad privada. como
~ara los que estudiaron en universidad pública. Cabe señalar que el
mgreso para las mujeres es menor en 31 % que el de los hombres. aunque el
'e es el mismo para ambos.

La idea es calcular las diferencias reales en los salanos que obtendrían
personas idénticas en todos los demás aspectos laborales relevantes.

8

..

Fuente: Encu.:sta "Estudio sobre educac1on y capac1tac1on tecruca de la fuerza de trabajo
en el Area Metropolitana de Monterrey ".1993. CIE.

Para este trabajo específicamente se tomaron en cuenta a las personas de la
encuesta que realizaron estudios profesionales en una uni\·ersidad del Area
Metropolitana de Monterrey, las que trabajaron más de ,einte horas en esa
semana. menores a 65 años vs. mayores a 20. y que no realizaron estudios
de postgrado. quedando finalmente una muestra de 539 personas.

se UhTtzaron estos niveles de escolaridad y experiencia porque son el promedio de cada variable.

�96

Ensayos

Rendimientos a la educación pública y pnvada 97

El hecho de que el rendimiento es igual entre mujeres y hombres de un
mismo tipo de educación es sólo un supuesto que pennanecerá para todas
las regresiones, y no un resultado de esta investigación. Es decir, no se
incluye algún factor que obtenga diferencias en el re para sexos. Es por
eso que. a través de las diferentes regresiones que se corrieron, la diferencia
en porcentaje en el saJarios nominal entre el hombre que estudio en alguna
escuela y el hombre que estudió en una escuela de diferente naturalcta (por
ejemplo ITESM versus UANL o demás privadas versus ITESM. etc.). es
igual a la diferencia en porcentaje en el saJario nominal existente entre las
mujeres que estudiaron en las escuelas en comparación9.

Cuadro 2. Valor Presente del salario acumulado en 11 años de
experiencia y 15 af\os de escolar,.d ad

Sexo

Salario (N$)

re

Mujer
Hombre

368,763.68
481,548.05

27%
27%

Fuente: Cálculo a partir de e~llmac1ones de la regresión I del anexo.

En la segunda regresión se hace la diferencia en el tipo de educación. Las
estimaciones de ingresos y re se presentan en el cuadro 3. mientras que los
resultados de la regresión se pueden ver en la regresión 2 del anexo.
Lo que nos muestran los resultados de los rendimientos es que para s= 16
(ver el anexo), el r.P (o rendimiento por costo de oportunidad para
universidad privada) es mayor que el rcu (o rendimiento por costo de
oportunidad para universidad pública). Cabe señalar que ro= 24%. y éste
es casi igual al r.u, cuyo valor es 23.5%.
Por otro lado. la diferencia entre escuelas en el ingreso nominal es de 40%
(como se mencionó anterionnente. cuando se trata de ingreso nominal. es
el mismo para ambos sexos). Inclusive, para las mujeres que estudiaron en
universidad privada, el ingreso nominal es mayor en 8% que el de los
hombres que estudiaron en escuela pública. Sin embargo, obviamente, una
vez que se descuentan los costos de educación y se obtiene el salario neto,
aunque prevalece la diferencia a favor de los que estudiaron en una
universidad privada para cada sexo. la diferencia se acorta a 14% para las
9Por ejemplo, si la diferencia en el salario nominal entre un hombre que estudió en el ITESM y un
hombre que estudió en la universidad pública es de 40º/, la diferencia en el salario nominal
entre una mujer que estudió en el ITESM y una mujer que estudió en la universidad pública.
será igua.lmente de 40º,. Lo mismo ocurre cuando compa.ramos diferencias con las demás
universidades priva.das.

muJeres
Y20% para. los hombres· Además• se e1·muna
· 1a supenondad
. .
·
en el
m~reso_de la _m~Jer de la universidad privada sobre el hombre de la
un~vers~dad ~ub_ltca. mostrándose que un hombre que estudió en
u~1vedars1dad publica gana más que una mujer que estudió en universidad
pnva en 13%.

Cuadro 3. Valor Presente del salario acumulado en 11 años de
exoeriencia V 15 de escolaridad

Salario (N$)
Mujer
Hombre
Mujer•
Hombre•

292,584.52
377,798.35
408,514.65
527,492.57

Salario (N$t*

333,158.11
452,136.03

'Escuela Privada.
.. Del,contando el costo de la colegiatura a una tasa de interés de 6º,
Fuente: Cálculos a partir el&lt;! estimacione-; de la regresión 2 del a.nex~.

re
22%
22%
43%
43%

!!;cluimos en el e~erc_icio el efcc10 de la ocupatión Yla rama en la que se
~pcñan, el r. disminuye para ambos y se amplía la brecha de ingresos
~omm_ales entr~ los que estudiaron en diferente tipo de escuela a 41¾
n~lus1~e, el _mgreso nominal para las mujeres que estudiaron e:
umve;s1d~d _pnvada es mayor que el de los hombres que estudiaron eR
escue a pubh~ en l 9%. Las estimaciones de ingresos y r. se presentan en
. el cua~~o 4. mientras que los resultados de la regresión se pueden ,eren la
regres1on 3 del anexo. El ro resultó ser de 18%.
~ui~teresante es q_ue e~ salario en términos netos es mayor para los que
diaron en universidades públicas que los que lo 1. .
uni
·dad
·
uc1eron en
1 vers1_ es pnvadas: menos de 1% para hombres v 9% para mujeres De
0 antenor se puede argumenta
•
·
. da .'
r que 1os que estudiaron
en universidades
pn~~ s tJenen mayor acceso a puestos mejor pagados y/o la rama de
actJV1dad donde laboran estos individuos crece más que el promedio de la
_es decir. pertenecen a algún sector moderno. En otras palabras
di~1on que los de escuela privada vayan a sectores líderes u ocupe~
:uestos impo~tes para superar en el ir¡greso a los de escuela pública
ara ver esta implicación, en el cuadro 4 se muestra un ejercicio en el cuaÍ
se supone que los que estudiaron en universidades privadas se
:n~~lven en un sector mejor pagado, además de desempeflarse en una
1¡°¿;uJ&gt;:ri~r en el escalafón a comparación de los que estudiaron en
estudi
publ~ca. _Con esto, al volver las diferencias a favor de los que
aron en uruvers1dad privada (63% en el caso de la mujer y 69% para

:º;:~ª:

uni:~

�98

Ensayos

el caso del hombre) como al principio, se demuestra que los _estudiantes de
escuelas privadas tenderán a tener mejores puestos y/o en meJores sectores.
Lo que nos muestran los resultados en cuanto a rendimientq es q~e para
~=16. el r.P es mayor que el r.u: sin embargo, como el rn =18%, es igual al
r Ambos rendimientos (r. y rn) se reducen porque una parte de los
r~~dimientos que se obtuvieron en la regresión anterior se atribuye a la
rama y ocupación.

Cuadro 4. Valor Presente del salario acumulado en 11 años de
experiencia y 15 de esco1an"dad.
Salario/N$)***
Salario(N$)**
re
Salario(N$)
16%
230,259.31
Mujer
152,518.08
16%
273,560.86
Hombre
181,199.95
38%
376,171.38
215,011.43
139,654.89
MuJer*
461 ,083.72
38%
255,445.53
180,088.99
Hombre*
*Escuela Pnvada.
•• Descontando el costo de la colegiatura a una tasa de inter~"- ?e ~%
.
•••s uponiendo Privada con Ra2 y Ocl iguales a uno. y para publica con Ra3 y Oc2 iguales a uno
(ver ddiniciones en el anexo).
..
Fuente: Cálculos a partir de estimaciones de la regres1on 3 del anexo.

4.l Separando ITESM de las universidades privadas

Reconociendo que las universidades privadas son diferentes entre sí. la
cuarta regresión se corrió igual que la tercera sólo separando las
universidades privadas en ITESM y las demás universidades pnvadas.
Cabe recordar que el ITESM es la universidad que cobra mayores cuot~s
del sistema privado. Las estimaciones de ingresos y r. para s= l5 (es decu,
en Ja media como se ha venido mostrando) se presentan en el cuarl:? 5,
mientras que los resultados de la regresión se pueden ver en la regres1on 4
del anexo.
Los resultados que se obtuvieron indican que los ingresos notninales. es
decir. sin descontar colegiaturas. son significativamente mayores (29% ~r
encima) para los del ITESM que para los que estudiaron en las demas
universidades privadas, y los ingresos de éstos últimos mayores (37%) que
para los que estudiaron en universidad pública. ~os ~umn~s del ITESM
percibieron 78% más que los que estudiaron en uruverstdad publica.
Una vez que se descuentan los costos, las cifras . d~ salarios _netos nos
muestran que prevalece el mismo orden de supenondad salanal que se

Rendimientos a la educación pública y privada 99

presentó en los salarios nominales. pero ahora, una mujer del ITESM gana
33% y 16% por encima que las que estudiaron en la UANL y en las demás
universidades privadas respectivamente. La diferencia entre las dos últimas
es 14% a favor de la mujer que estudió en las demás universidades
privadas. Para el caso de los hombres, el egresado del ITESM gana 50% y
23% por encima de los que estudiaron en la UANL v en las demás
universidades privadas respectivamente. La diferencia entr~ los dos últimos
es 22% a favor del que estudió en las demás universidades privadas.
Aunque la diferencia en el r. es muy marcada entre las tres categorías. los
ingresos no reflejan la magnitud de tales diferencias. Cabe seflalar que el rn
= 21% para las demás escuelas privadas y el rn=23% para ITESM son
mayores que el r,u debido a que éste es negativo para :,= 16. Se debe señalar
también que las r". son muy similares, por lo que se puede decir que entre
uniYersidades privadas casi se compensa la diferencia en costos monetarios.

Cuadro 5. Valor presente del salarlo acumulado en 11 años de
experiencia y 15 de escolaridad
Salario( N$)
Salario(N$)***

Mujer
224,255.67
Hombre
332,433.15
Muier*
308,097.99
Hombre*
456,719.71
Mujer**
398,238.53
Hombre**
590,342.66
•Escuda Pnvada que no es ITESM.
••fTES~f.

----255,321 .13
403,942.85
297,108.72
498,212.85

re
5%
5%
33%
33%
102%
102%

u•Descontando el costo de la colegiatura a una tasa de interés de 6%.
Fuente: Cálculos a pa!lir de estimaciones de la regresión 4 del anexo.

4.3. Influencia de la educación anterior
~g~egando a la cuarta regresión el efecto que tiene el hecho de que los
tndividuos hayan realizado su educación primaria. secundaria. o
pr~para~oria en una escuela privada. se corrió la quinta regresión. Las
est1mac1ones de ingresos y rendimiento se presentan en el cuadro 6.
mientras que los resultados de la regresión se pueden ver en la regresión 5
del anexo. El rn para s= 16 resultó ser de 17% para las demás universidades
privadas y 14% para el ITESM.
Los resultados que se obtuvieron indican. al igual que en la regresión
anterior, que los ingresos notninales son mayores para los del ITESM que

�Rendimientos a la educación pública y privada IOl

100 Ensayos
para los que estudiaron en las demás privadas (en 15%), ~ los_ingre~s _de
éstos últimos mayores que para los que estudiaron en umverstdad publica
(en 29%). La diferencia entre el ITESM y la UANL es 48% ~ favo~ del
ITESM; sin embargo. una vez que se descuentan los costos, la d1ferenc1a se
acorta prevaleciendo el orden de diferencias. Cabe ~ñal~ que las
diferencias ahora son mínimas, sobre todo entre las demas pnvadas Y el
JTESM. Una mujer del ITESM gana 10% y 1% por encima que l~s que
estudiaron en la UANL y en las demás universidades pnvadas
respectivamente La diferencia entre las dos últimas es 9% a favor de la
mujer que estudió en las demás universidades privadas. Para el caso ~e los
hombres. el del lTESM gana 23% y 6% por encima de los que estudiaron
en la UANL , en las demás universidades privadas respectivamente. La
diferencia ent.rc tos dos últimos es 16% a favor del que estudió en las
demás universidades privadas.
Comparando los r, con los obtenidos en la regresión anterior, observamos
que para la UANL se incrementó en dos punto~ por_centuaJes. para ~~
lTESM disminuyó drásticamente, y para las demas pnvadas permanecio
sin cambio. Podemos señalar que el r" para las demás universidades
privadas y el r para el ITESM son mayores que el r.u (de la UANL).
porque de nuevo resultó negativo para s= 16.
0

En el cuadro 6 se muestra un ejercicio en el cual se supone que los que
estudiaron en las demás universidades privadas hicieron la primaria Y
secundaria en escuelas privadas; que los que estudiaron en el ITESM
hicieron primaria v preparatoria en escuelas privadas;_.Y que los que
estudiaron en universidad pública realizaron su educac1on en todos los
niveles anteriores siempre dentro del sistema de educación públi~a. E~tos
supuestos no son del todo irreales. además de que se puede ~preciar como
el efecto de la secundaria es el más fuerte de los tres niveles (vea la
regresión 6 en el anexo y note lo altamente significativo _que ~esult_ó este
coeficiente) al hacer que los que estudiaron en las demas umvers1dades
privadas ahora superen en salario a los del ITESM en 45% Y 38% para
mujer y hombre respectivamente.
Dado el supuesto de que los que estudiaron en universi~d pública no
tuvieron educación privada previamente, la brecha en salanos se vuelv~ a
agrandar a pesar de que las colegiaturas de la universi~d ya han sido
descontadas (aunque no se ha descontado las cuotas que tuVIeron _que pagar
para tener derecho a la educación priv~da anterior . ~ la umv_e rs,~d),
quedando de las siguiente manera: una muJer que estudio en la uruvers1dad
pública gana 104% , 41 % menos que las ~ue estudiaron en las demás
universidades pnvadas y el ITESM respecuvamente; en el caso de los

hombres el que estudió en la universidad pública gana 113% y 54% menos
que los que estudiaron en las demás universidades privadas y el lTESM
respectivamente. Con esto se muestra la importancia del efecto de la
naturaleza de la educación anterior para explicar las diferencias en
salarios.

Cuadro 6. Valor presente del salario acumulado en 11 años de
experienc1a y 15 de esco1art"d ad
Salario (N$}*..
Salario(N$)
Salario(N$)&amp;
re
Mujer
264,031 .16
7%
-Hombre
404,916.60
--7%
Mujer"
340,481 .48
287,704.63
540,050.38
33%
Hombre*
522,160.36
33%
469,383.51
860,980.22
Mujer••
391 ,627.90
290,498.09
371 ,476.71
67%
Hombre••
600,598.19
499,468.39
623,656.71
67%

-

-

•Escuela Privada que no es ITESM.
ºITESM.
0
•Descontando el costo de la colegiatura a una ta.'la de interés ~e 6ºo
&amp; Suponiendo que (•) primaria y s.:cundaria en privada. ( .. ) primaria y preparatoria en privada. y
que los de universidad pública realizaron toda su educación anterior en el sistema público.
Fuente: Cálculos a partir de estimacionl!l. de la regresión 5 del anexo.

Tomando otra definición para considerar que un individuo realizó estudios
anteriores a los universitarios en el sistema de educación pri\'ada.
sustituyendo al criterio de la quinta regresión y agregando el efecto de
recibir título profesional, se corrió la sexta regresión. Las estimaciones de
ingresos y r. se presentan en el cuadro 7. mientras que los resultados de la
regresión se pueden ver en la regresión 6 del anexo. El r0 para ambas
clasificaciones de universidades privadas (ITESM y las demás
universidades privadas) es el mismo e igual a 18%.
Esta regresión se corrió para demostrar en el extremo la importancia de
haber tenido educación privada anteriormente para obtener mayores
ingresos, ayudando a explicar porqué las enormes diferencias en los
salarios si no se toma en cuenta este factor.
De nuevo, los resultados que se obtuvieron indican que los ingresos, sin
descontar colegiaturas, son mayores para los del ITESM que para los que
estudiaron en las demás privadas en 24%, y los ingresos de éstos últimos
mayores que para los que estudiaron en universidad pública en l 0%. La
diferencia entre el ITESM y la UANL es 36%. Sin embargo, una vez que
se descuentan los costos, la diferencia casi se elimina, llegando a ser mayor
el ingreso neto de las mujeres que estudiaron en universidad pública sobre

�102 EnJayos

el que perciben las que estudiaron en el ITESM en 4% y el que perciben las
mujeres que estudiaron en las demás privadas en 12%. Las del ITESM
ganan 8% más que éstas últimas. Para el caso de los h?mbres, las
cliferencias también se acortan al grado de que, aunque todav1a no g ~
más que los del ITESM, los que estudiaron en universidad públi~ pe~c1ben
4% más de salario neto que los que estudiaron en las demás umvers1dades
privadas. La diferencia entre hombres del ITESM y la pública se reduce a
tan sólo ¡ 0%. mientras que con respecto a los que estudiaron en las demás
universidades privadas el ITESM es superior en 14%.
La diferencia en los r. es muy marcada entre las tres categorías. mie~tras
que r0 = 18% para las demás universidades privadas y para el ITESM sigue
siendo mucho mayor al r.u (rendimiento de la UANL) porque, como en las
dos situaciones anteriores, fue negativo para s= 16.
Si hacemos los supuestos mencionados, observamos en el cuadro 7 có~o
hasta las mujeres que estudiaron en universidad privada ganan mas
(aunque sea ya descontando costos de la unive_rsidad), ~ue los hom~res de
universidad pública (23% para demás universidades pnvad~s Y 441/o para
ITESM), aún cuando estos últimos obtuvieron título pr~fes1onal ~ los de
privada no. Con este ejemplo. queda más acentuada la 1~portanc1a _de la
escuela anterior comparada con factores como sexo y titulo profesional.
Esto es. con los supuestos hechos, una mujer del ITESM gana l 16% Y 17'.°
por encima que las que estudiaron en la U_ANL _Y en las &lt;lemas
universidades privadas, respectivamente. La diferencia , entr_e la~ dos
últimas es 84% a favor de la mujer que estudió en las &lt;lemas uruvers1dades
privadas. Para el caso de los hombres. el del ITESM gana ~28%_y 19:'o por
encima de los que estudiaron e~ la U~NL y en las de•~~s umvers1d!des
privadas respectivamente. La d1ferenc1a entre los dos ult1mos es 911/o a
favor del que estudió en las demás universidades privadas.
Debemos notar que las variables de escolaridad (s y s2) aumentaron de
manera importante su grado de significanci~ (especialment~, s al pasar el
estadístico-t de 0.5 a 1.5 en promedio), a partir de la separac1on del 11:ESM
de las universidades privadas, es decir, para las últimas tres regres1on~s.
También a partir de esta separación, se presenta una situación muy peculiar
porque el rendimiento para la UANL (r.) es negativo p~a s= l6, lo que
implica que estudiar un año más cuando ya se han cstu~1ado cuatro en la
UANL significa ganar menos que si se empezara a trabaJar. Esto se puede
explicar porque ha) carreras en las que sólo se necesitan cuatro años de
estudio (s =J5) para tenninarlas y esta situación provoca que para s =16 el
rendimiento de las demás carreras disminuye.

Rendimientos a la educación pública y privada 103
Cuadro 7. Valor presente del salario acumulado en 11 aflos de

Muier
Hombre
Muier•
Hombre•
Muier••
Hombre••

experiencia y 15 de escolaridad.
Salario(N$)
Salario(N$)**•
Salario( N$ )"'
252,784.09
284,354.51
378,783.85
426,090.49
278,259.00
225,482.15
524,515.22
416,956.68
364,179.83
812,265.39
344,687.61
243,557.80
613,978.88
516,496.51
415,366 71
970,423.47

-

-

re
2%
2%
20%
20%
78%
78%

•Escuela Pnvada que no es ITESM.
..ITESM.
.. •Descontando Colegiatura a una tasa de interés de 6,'o.
&amp; Suponiendo que(•) y(..) hicieron primaria o secundaria y preparatoria en pnvada. y el de
universidad pública nunca estudió en privada anterionnente y además obtuvo titulo profesional
fuente: Cálculos a partir de estimaciones de la regresión 6 del anexo.

5. Conclusiones y limitllciones

Si tomamos las ideas de la teoría del capital humano -en el sentido de que
los más preparados son los que tendrán mayores ingresos- podemos
aventuramos a decir que en materia de política educativa son mejores las
escuelas privadas en la enseñanza que las públicas. debido a que los
salarios que perciben las personas que estudiaron en universidades privadas
son -H% mayores que los que perciben los que estudiaron en la UANL.
Esto es cierto sólo si los factores no considerados, que por lo general son
dificiles de medir y que nos provocan "ruido". pennanecen igualmente
distribuidos entre toda la sociedad. Si bien este es un supuesto no muy de
acuerdo con la realidad. es la única forma válida en que se pueden hacer
ase\'eraciones sobre lo expuesto en esta investigación. sin caer en errores
por omitir situaciones que pueden influir sobre el salano.
Por otro lado. está el análisis de los resultados desde el punto de vista de la
in\'ersión que representa para el estudiante el tomar estudios universitarios.
Para ello no sólo se toman los ingresos sino también los costos. para saber
si valió la pena la inYersión en capital humano. por lo que este análisis
enfatiza las colegiaturas que se pagan en las universidades priYadas. A
simple vista. pareciera que las escuelas privadas son más rentables para el
estudiante en la enseñanza que las públicas. ya que sus egresados perciben
mayores salarios.
Sin embargo. una yez que se descuentan los costos la diferencia no es tan
abismal como la gente suele pensar, aunque persistan las diferencias para
algunos escenarios. Incluso. el salario es mayor para las mujeres que

�104 Ensayos

estudiaron en la UANL en 9.2% que para las que estudiaron en privadas
cuando se consideran los efectos de la rama de ac~~d Yel pu~sto, Y 12%
y 4% sobre las- que estudiaron en las demás uruvers1dades pnvadas Y__el
ITESM. respectivamente, cuando se separa el ef~to de la educac10~
anterior. Para el caso de los hombres, si suponemos igualdad en e! sec~or )
puesto donde se trabaja, el de la UANL gana 1% sobre los de ~n1V~rsida~
privada sin hacer distinciones todavía entre ITESM Y las de~as pnvadas,
cuando ya se hace la diferencia, el de la UANL gana 4% mas q~e el que
estudió en alguna universidad privada que no es el ITESM. Y 141/o menos
que el del ITESM.
Una vez que se hacen supuestos en los diferentes escena1ios para ver el
comportamiento de los salarios y sus diferencias entre las personas que
estudiaron en otra clase de universidad. encontramos ~sas muy
interesantes como es el hecho de que la brecha se amplia cuando
suponemos que los de universidad privada _e _ITESM v:"1 a s~ctores
modernos, ocupando mejores puestos, y que as1s_t1~ron a escuelas pnvada~
durante las primaria. secundaria y/o preparatona. Es· decir. es mu)
importante que se cumplan esas condiciones para que ~as personas que
estudiaron en muversidad privada obtenga mayores sal~os netos que los
que estudiaron en universidad pública, de lo cont_rano, aunq_ue es de
suponerse que sí se cumplirán, los de la ,UANL ~ranga~ mas que los
de universidades privadas como se mostro en el parrafo antenor.
Al separar las universidades privadas. encontramos que h~y grandes
diferencias en los salarios nominales a favor de los que_estudiaron en el
ITESM (29%. 15% y 24% para los últimos t_res es~enar~os en ese _01d~n)
sobre los que estudiaron en las demas umverstdades pnv_adas.
Descontando las colegiaturas. la diferencia se acorta, aunque prevaleciendo
el IThSM como la-mejor universidad, en el sentido de _que sus e~esados
son mejor reconocidos por el mercado. Es d~ir, baJo escenanos muy
especiales como acomodar la educació_n ~ten~r- de tal_ manera que
favorezca a )os que estudiaron en las &lt;lemas uruvers1dades pn~adas, los ~e
estudiaron en el ITESM superan a éstos en el caso de las m~1eres en 16 ¼.
1% y 8% para los tres escenarios en ese orden, y para _el caso de los
hombres en 26%, 6% y 14% en ese orden según los escenanos,
Cabe recordar que se encontró (en la regresión 3) que es condición que los
de escul!la privada vayan a mejores sectores de !a economía Y ~upen
buenos puestos para hacer válida la diferencia de 63% para las muJercs _Y
69% para los hombres. Esto implica que hay mercados ~e- trabaJO
segmentados para carreras muy definidas a los cuales se dmgen los
egresados de las universidades privadas y ocupan puestos reservados para

RtndimientoJ a la educación pública y privada l 05

ellos. Sin embargo, hay carreras en donde si hay espacios para egresados
de las diferentes universidades donde pueden competir por puestos en
igualdad de circunstancias, en el gobierno por ejemplo. Lo anterior tiene
que ver con la discriminación. o con la falta de capacidad de las
universidades públicas de responder a las necesidades de los empleadores.
El motivo de las diferencias puede ser atribuido a que los incentivos están
bien definidos en las escuelas privadas, lo que implica que hay competencia
para atraer maestros de calidad, para cobrar cuotas de acuerdo a sus
necesidades, y para establecer carreras y programas de estudio que
pennitan a sus estudiantes entrar en sectores modernos o aspirar a puestos
más altos en el escalafón de una empresa. Esto respaldaría la existencia
del "Programa de Modernización Educativa 1988-1994".
En resumen. lo que se encontró en este trabajo es que las diferencias
salariales son compensatorias si no separamos ITESM de las demás
escuelas privadas: es decir. si pensamos en las universidades privadas como
iguales, y si incorporamos el aislamiento de la -rama y ocupación y no le
atribuimos alguna en especial a las privadas. Sin embargo, no son
compensatorias si abandonamos dicho supuesto y hacemos la separación.
Por último, podemos decir que no son compensatorias si atribuimos a la
escuela o al individuo e} hecho de colocarse en mejores sectores y puestos.
Por lo mismo, el remanente salarial que no es compensatorio no podemos
saber si es gracias a la escuela o es debido a las caracterísúcas del
individuo que no le son proporcionadas por la escuela. En otras palabras,
hay beneficios extraordinarios por pagar más al entrar a estudiar a una
universidad privada. contradiciendo la postura de Adam Smith. consistente
en que las utilidades no quedaban muy afectadas por el hecho de que la
remuneración fuera más alta para los que recibieron educación más
costosa.
Abordando ahora las limitaciones de esta investigación. como se muestra
en los resultados. el haber estudiado en escuelas privadas antes de entrar a
la universidad es importante para incrementar el ingreso de los egresados a
través de su vida laboral. Sin embargo, para haber estudiado en una
escuela privada con anterioridad, se tuvo que haber incurrido en costos
para cubrir las colegiaturas mayores en cualquiera de los tres niveles. Una
persona que estudia en universidad pública pero que estudió la primaria o
la secundaria y la preparatoria en instituciones privadas puede ganar más
que alguien de universidad privada que no tuvo educación anterior privada,
o que sólo hizo la secundaria o la preparatoria en una institución de este
tipo. El argumento de Smith sobre el que paga más gana más por
compensación de costos se mantiene porque, aunque si alguien estudió en

�106 Ensayo.s

universidad pública con educación anterior privada g~na ~s que el que
estudió en la misma universidad sin educación antenor pnvada,. el pago
mayor a una institución privada de cualquier nivel es algo que se tiene que
contemplar.
Sin embargo. no se tiene la infonnación sobre colegiaturas en instituciones
privadas de primaria, secundaria y preparatoria p~ra aclarar _este p~nto tan
importante porque se tendría un cálculo m~s pr~c1so de los d1ferenc1ales en
salarios para ver si son compensatorios. S1 hubiera una parte que_no fuera
compensatorio tendríamos evidencia de que las escuelas pnvadas a
cualquier nivel educativo son mejores opciones para las personas al
momento de decidir dónde invertir en capital humano o para argu~e_ntar
que las personas que van a las escuelas privadas tienen mayor hab1hdad
antes de entrar a la escuela.
Se debe señalar de nuevo que las tasas aquí estimadas son mayores qu_e las
que se obtendrían para el promedio de la población del Area Metropolitana
de Monterrey. porque la muestra sobre la cual se trabaJo son personas con
habilidad mayor al promedio, debido a que . son personas _que ya
encontraron óptimo reaJizar estudios en alguna umvers1dad Ademas, estos
rendimientos se estimaron de dos maneras distintas. en las cuales en una
no se contemplan los costos de oportunidad y la otra no incorpora los
costos monetarios de las colegiaturas (esta última es la manera
con\'encional).
Un elemento que se debe considerar es que el 30 por ciento de los alumnos
del ITESM están becados y no se tiene la infonnación de los ingresos de las
personas que estuvieron becadas. El argumento de Smith a este r~spe~to_es
que hay un intercambio entre costo monetario y es~erzo es_ decu, s1 bien
los becados pagan menos, se tienen que esforzar mas. Ade~as. este 30 por
ciento tiene implícitamente mayor habilidad que el promedio
Continuando con la habilidad de las personas, que como ~a se menci~nó no
tiene que ver con la eficiencia de la escuela, este c~ncepto p~~de explicar la
diferencia en salarios precisa.mente por la diferencia en hab1hdad qu~ traen
las personas antes de entrar a la escuela. Las ~versidades pública~ Y
privadas pueden ser igual de eficientes. pero las diferencias en los saJanos
encontradas puede que se deban a que los individuos que_entran a una
universidad privada estén mejor alimentados y/o tengan_mas taJent? ~ara
tener éxito durante su vida económica que uno que estudio en una publica.
Existen varias fonnas de corregir el posible sesgo causado por la

Rendimientos a la educación pública y privada 107

habilidad 10: sin embargo, la encuesta de donde se obtuvo la base de datos
no cuenta con los elementos suficientes (como calificaciones escolares,
ingreso familiar cuando la persona era estudiante, examen de inteligencia,
etc.). para abordar este problema.
Igualmente. si los efectos de conceptos como la suerte, discriminación y
nepotismo estuviesen repartidos normalmente entre la población de
estudiantes. los resultados encontrados nos acercarían más a la posibilidad
de emitir un juicio en tomo a cuál tipo de escuela representa una mejor
inversión para el alumno que tiene la habilidad suficiente como para
realizar estudios profesionales. y sobre cuál modelo educativo es el mejor
para el país.
Sin embargo. en nuestra comunidad es común la creencia de que los
egresados de las escuelas privadas, por lo general, son personas que
pertenecen a familias con bastos recursos económicos como para ponerles
un negocio o recomendarlos en una buena empresa de algún conocido, por
lo que tienden a tener un mejor puesto comparado con los egresados de la
universidad pública. y por lo tanto percibirían mayores ingresos. Este sería
el efecto del nepotismo que no le es proporcionado por la escuela.
Otra situación es que las empresas prefieren emplear a los egresados de las
universidades privadas porque dan por hecho que éstas son mejores
enseñando que las uni\ersidades públicas.
De ser cierta esta situación. se debe tomar en cuenta que las personas
ingresan a la universidad sin favorecerse de esta discriminación. siendo la
naturaleza de la escuela privada lo que proporciona el derecho a este
beneficio, por lo que se debe tener en cuenta como parte de los beneficios
de la inversión. Este argumento sugiere que, aunque no implique que las
universidades privadas sean mejores que las públicas instruyendo a sus
alumnos, las primeras dan una "plusvalía" por el hecho de que sus alumnos
son mejor aceptados en el mercado laboral. suponiendo que se les enseñe lo
mismo en la universidad pública. Es como si se les enseñara algo invisible
a los ojos de los demás, pero que el empleador lo toma muy en cuenta a la
hora de escoger a sus trabajadores.
La contraparte de este argumento sería que en realidad en las unn ers1dades
privadas se proporciona algo más en enseñanza a sus alumnos que los hace
valer más en la esfera econó1nica. Si esto fuera cierto, y debido a que hay
IOver Zvi Griliches (1977), Grilches and W. M. Mason ( 1972) y Burton ,\ We1sdord y Pet~r
Karpotr( 1968).

�108 Ensayos

beneficios extraordinaiios para los que estudiaron en universidades
privadas, si suponemos infonnación completa, podemos decir que no hay
un mercado de capitales perfecto porque existen individuos que. contando
con la habilidad para ingresar a una universidad privada, tienen que ir a la
UANL. Sin embargo, dado que hay un amplio sistema de becas en la
mayoría de las universidades privadas, podemos argumentar que no hay
infonnación completa. o que los individuos saben que no es la escuela sino
otros factores fuera de su alcance los que contribuyen a las diferencias en
los salarios y, por lo tanto. deciden no ingresar a este tipo de instituciones
educativas.
Probablemente, las diferencias serían más grandes si en algunas carreras
que ofrece la UANL no se demandara tanto esfuer1.o. De acuerdo a la
evidencia empírica. lo único que podemos decir es que sí existe diferencia
aunque no podamos atribuirlo a algo en particular. sin olvidar que la
diferencia no es tan importante si pensamos en que el género de la persona
es más relevante dado que un hombre que estudió en escuela pública gana
más que una mujer que estudió en escuela privada.
Siguiendo con el argumento de esfuerzo y compensación. no se encontró
evidencia de que la educación se tomara como consumo por los resuHados
obtenidos entre instituciones, debidb a que los de privada ganan más que
los de pública. Por el lado de consumo entre carreras. es muy dificil que el
esfuerzo que demandan las carreras sea el mismo entre sí. además de que la
habilidad entre las personas varía para cada actividad.
Otra cuestión es que los resultados que se presentaron en este estudio no
distinguen carreras. Sin duda, analizando por carrera a las distintas
universidades se encuentren resultados para algunas de ellas distintos a los
encontrados aquí. Es decir. habrá carreras donde la diferencia en ingresos
entre personas de una misma profesión cumpla con los resultados
presentados. mientras que en otras carreras puede ser que los egresados de
escuelas públicas ganen más que las personas que estudiaron en
instituciones privadas 11 .
La educación es un tema tan importante y amplio que bien vale la. pena el
esfuerzo en sacar información más concreta para realizar estudios que
resuelvan dudas, contribuyan a tomar decisiones correctas de política
educativa y enriquezcan la teoría del capital humano.

Rmdútumto.s a la td,,cación pública y privada l 09

Bibliografia
Becker, ~ - S (l~4). Human capital: a theoretical and empirical
analys1s with s_pec1al reference to education. Columbia University Press
New York and London.
'
Becker, Gaiy S. v Bany S. Cbiswick (1966). Education and the distribution
of earnings. American Economic Review. Proceedings, 56:358-369.
Ben-Porath, Yo':3"1 ( 1967). The production of human capital and the life
cycle ofeanungs. Journal of Political Economy, 75:352-365.
Beri~áin, Javier ( 1988). Tres opciones de política de atención a la
cemanda de educación superior. El Trimestre Económico FCE
470:41-59.
.
Blau~, Mar~ ( I ~76). Tbe empirical status of humai1 capital theoiy: a
~~tghtly Jaundiced survey. JownaJ of Economic Literature. /4 : 827-85

Coase, Ronald H. (1990). The finn, the market, and tlle Jaw.
University Press of Chicago.

The

Freeman, _Richard _B. (l 977). The decline in economic rewards to college
educatton. Rev1ew ofEconomics and Statistics. 59: / 8-29.
Fri~, Milton. (1962). Capitalism and freedom. The University Press of
Chicago.
Garro B., Nora e Ignacio Llamas H.(1991). La inversión en educación.
En~yo~ Volumen X, #2, Centro de Investigaciones Económicas de la
Uruverstdad Autónoma de Nuevo León.
Griliches, Zvi. (l 977). Estimating the i:etums of schoolicg: sorne
ecouometric problems. Econometrica 45: 1-22
Griliches, Z. and W M. Mason. (1972). Education, income and ability.
JournaJ- of Political Economy. 80, Part 11, S74-Sl03.

Gue~ Gue1Teo. Cesar ( 1995). Rendimientos a la educación pública y
12nv~da: estimaciones para el Area Metropolitana de Monterrey. Tesis
de Licenciatura Facultad de Economía.
11 Sin embargo, de haber agrupado por carrera. la muestra ya no resultaría significativa.

�110 h'nsayos

Rmdimiento., a la educación pública y privada 111

Ha ley, William J. ( 1976). Estimation of the eamings profile from optima!
human capital accumulation. Econometrica. Vol 44 No ó

ANEXO

A) Definición de variables utilizadas en d análisis.
Variable Definición

Lucas. Robert E. Jr. ( 1988). On the mechanics of econon11c development.
Joumal ofMonetary Economics 2 :3-42.

m

Re
LnY

MacDonald. Glenn. ( 1981 ). The impact of Schoohng on wages.
Econometrica. Vol. 49. No. 5

s

sz
Mincer. Jacob. (1958). Investment in human capital and personal income
distributions. Joumal of Political Economy: 28 1-302

X
X2

s•x
M

Melgar Adalid. Mario. ( 1994 ). Educación supenor propuesta de
modernización. Una Visión de la Modemitación. F ( ENorth. Douglas ( 1981 ). Structure and change in econom1c h1story. Norton
&amp; Compan). New York.

p

an mternational

s•P
Ral•

Schultz. Theodore W. ( 1971) lnvestment in human capital. American
Economic Review. 5 J: 1- 17

Ra2•

Smith. Adam.( 1982). In,estigación sobre las causas de la ngueza de las
naciones. México. FCE.

Ra3•

Psacharopoulos. G. (1980). Returns to education
comparison. Comparative Education. 17:321-341

Weisbord. Burton A. y Peter Karpoff. ( 1968). Monetan: retums to college
education. student abilitv. and college quality Revie" of Economic and
Statistics. 50:491-97
West. E. G. (1964). Prívate versus public education- a class1cal economic
dispute. Joumal of Political Economy. 72:465-475

Oct••
Oc2..
Oc3 ..
T

Willis. Robert J. ( 1986). Wage determinants- a sun·ey and
reinterpretations of human capital earnings functions Handbook of
Labor Economics. Volume l. Edited by Ashenfelter and R. Layard.
North Holland.

o
StT

s•o
El

E2

Rendimiento de la escolaridad calculado numéricamente.
Rendimiento de la escolaridad estimado_j)()r regresión.
Logaritmo natural del ingreso monetario_por hora.
Años de escolaridad.
Años de escolaridad al cuadrado.
Años de experiencia laboral.
Años de eXt&gt;Criencia laboral al cuadrado.
Producto de aflos de escolaridad y aflos de eXt&gt;Criencia.
Variable dummy que toma el valor de cero si se trata de mujer
e ürual a I si se trata de hombre.
Variable dummy que toma el valor de cero si la educación se
realizó en universidad pública, uno si se realizó en universidad
privada
Producto de la escolaridad__y la variable dummy de P.
Variable dummy que toma el valor de uno si el sector
económico es Agropecuario, Extracción. Refinación o
EXDlotación de Minas.
Variable dummy que toma el valor de uno si el sector
económico es de la Industria de la Transformación
Construcción o Electricidad.
'
Variable dummy que toma el valor de uno si el sector
económico es Comercio, Servicios o Transpone.
Variable dummy que toma el valor de uno si la ocupación es
como profesionista, gerente o administrador.
Variable dummy que toma el valor de uno si la ocupación es
como técnico, oficinista o vendedor.
Variable dummy que toma el valor de uno si la ocupación es
como agricultor, trabajador en manejo, o~rano o anesano.
Variable dummy que toma el valor de uno si la educación se
realiz.ó en el ITESM.
Variable dummy que toma el valor de uno si la educación se
realizó en Universidad Privada excepto ITESM.
Producto de Años de Escolaridad y la variable dummy T.
Producto de Años de Escolaridad y la variable dummy D.
Variable dummy que toma el valor de uno si la educación
privada se rcali.zó en escuela privada.
Variable dummy Que toma eJ valor de uno si la educación

�112 &amp;uayos

E3
E4

e

Rendimientru a la educación pública y privada 113

secundaria se realizó en escuela orivada.
Variable dummy que toma el valor de uno si la educación en
ria se realizó en escuela orivada.
Variable dummy que toma el valor de uno si la educación
primaria o secundaria y preparatoria se realizó en escuela
orivada.
Variable dummy que toma el valor de uno si el individuo
obtuvo título orofesional.

--

•Toma el valor de cero si el sector es gobierno.
••Toma el valor de cero si la ocupación es alguna otra.

B) Regresiones
I s·1mo e: re~es1'6n 1
l. Modeo
Variable dependiente : In Y
Constante
s
s2
X

x2
s*x
m

Coeficiente
-1 .330671
0.176211
0.003039
0.163619
-0.000245
-0.008048
0.266850

Estadlstico-t
-0.756
0.779
0.409
4.665
-0.928
-3.704
3.253

··-

R - 0.26566

s

r,
24.9
25.5
26.1
26.7
27.3

12
13
14
15
16

2. Se~oarando universidades oúbli·cas de orivadas : rem-esi6n 2.
Variable deoendiente : lnY
Coeficiente
Estadlstico-t
Constante
0.335
0.587739
s
-0.193
-0.043104
s2
0.008702
1.193
X

s*x
m

p
s*P

R.~-0.3076S

14
15

16
Nota: Los rendimientos de

0.148962

4.340

-0.0003082
-0.006939
0.255607
-2.980687
0.216915

-1.197
-3.259
3.196
-3.236

3.607

reu

r,

16.6
18.3
20.1
21.8
23.5

38.3
40.0

41.7
43.5
45.2

este cuadro están expresados en porcentaJes.

3. I~c1uvendo v~able de la rama de actividad Y de ocupación: re_gresión
3.
Variable deoend1ente : In y
Coeficiente
E t d' f t
Constante
s a is ico1.69556
0.888
s
-0.183469
-0.761
s¿
0.011358
1.439
X
0.109501
2.952
x"
0.000117
0.416
s•x
-0.005298
-2.317
m
0.172318
1.965
p
-3.072604
-3.078
s*P
0.223561
3.418
Ra1
0.594630
1.303
Ra2
0.250022
1.541
Ra3
0.240088
1.560
Oc1
0.491924
2.127
Oc2
0.171835
'
0.739
Oc3
-0.120085
-0.453
R',.0.37930
s

Nota: Los rendimientos de este cuadro están expresados en porcentajes.

x2

s
12
13

12
13
14
15
16

reu
8.9
11.2
13.4
15.7
18.0

re
31.3
33.5
35.8
38.1
40.4

Nota: Los rend·
umentos de este cuadro están expresados en porcentajes.

�114 En.sayos

Rendimientos a la educación publica y privada 115

., 4
4. :::.,.,... ....do el ITESM de las demás universidades 1:&gt;rivadas: regres1on
Variabte dependiente : In Y
Constante

s
s~
~

-

o
s*T
s*D
R•'-- 0.48191

s
12
13
14
15
16

Estadfstico-t

-9.427633
1.417564
-0:045364

-1.532
1".701
-1.5932.790-0.356
-2.645
2.652
-1 .102
-0.759
0.376
1.41"2
0.618
0.259
-3.614
-1.964
3.853
2.112

0.179000
-0.0001456
-0.010287
0.393652
-0.918985
-0.203860
0.096231
0.813897
0.352279
0.159118
-14.21810
-3.869257
0.968087

X

s*x
m
Ra-1
Ra2
Ra3
Oc1
Oc2
Oc3
T

Coeficiente

0.27◄011

reu
32.5
23.4
14.3
5.1
-4.0

red
59.9
50.8
41 .7
32.5
23.4

ret
129.3
120.2
111.1
102.0
92.8

. .
Nota: Los rendumentos de este cuadro están expresados en porcentaJes.

5. lnflu~nc!a de la educación anterior utilizando las vanables "escant"
como cnteno: re2resión 5.
Variable dependiente : In Y
Constante
s
s~
X

~

s*x
m
Ra1
Ra2
Ra3
Oc1
Oc2
Oc3
T

o
s*T
s*D
E1
E2
E3
R' · 0.54549

s
12
13
14
15
16

. .

Coeficiente
-9.721632
1.413558
-0.044871
0.219930
-0.000780
-0.011485
0.427614
-1.450347
-0.346767
-0.156642
0.979220
0.497220
0.427879
-8.817196
-3.822991
0.602843
0.266838
0.065310
0.494280
0.122641

-

Estadistico-t
-1.683
1.788
-1 .650
3.869
-2.179
-3.310
3.220
-1.824
-1 .554
-0.738
2.595
1.333
1.014
-3.170
-2.010
3.380
2.142
0.386
2.071
0.528

íeu

íec1

Íet

33.7
24.7
15.7
6.7
-2.2

59.1
50.0
40.9
31.8
22.7

94.0
85.0
76.0
67.0
58.1

Nota. Los rend1m1entos de este cuadro están expresados en porcentaJ~

�116 E,uayo.y

Rendimient03 a la educación pública y privada 117

6. Influencia de la educación anterior utilil.ando la variable E4 como
cnteno: regres1'ón 6.
Variable dependiente : InY
Constante
s

'
X

x'

s-X
m
Ra1
Ra2
-Ra3
Oc1
Oc2
Oc3

T
D
s•T

s·o
E4

e

Coeficiente

Estadfstico-t

-8.551606·
1.351398
-0.04442
0.178911
-0.000266
-0.010310
0.404430
-1.181433
-0.173804
0.105375
0.472654
0.073986
-0.062831
-11.317748
-2.725359
0.760985
0.184645
0.729796
0.117686

-1.495
1.749
-1.682
3.016
-0.704
-2.858
2.940
-1.529
-0.689
0.441
0.879
0.140
-0.111
-3,073
-1 .486
3.225
1.524
4.794
0-.650

R·2=0.56558

s
12
13
14
15
16

íeu

28.5
19.6
10.8
1.9
-7.0

red
50.9
41.8
32.7
23.6
14.5

re1
109.8
100.8
91.8
82.8
73.9

Nota: u,s rendimientos de este cuadro están expresados en porcenlajes.

C) Costos de las Universidades Privadas.

l. Costos de Universidades Privadas
Institución Privada
Costo
Anual(N$)
ITESM
20400
UMNE
8400
CEU
7200
CEDIM
11700
IRH
10000
UN
7290
UR
8550
TEC.NL
540
UDEM
16000

Ponderación'"

Costo
ponderado(N$)
0.45
9102.48
0.02
129.36
0.18
1329.12
0.02
180.18
0.02
154.00
0.02
112.27
0.15
1314.99
0.02
8.32
0.14
2216.00
Anual (N$)
14546.71
.. se obtuvo al agrupar a las personasCosto
.. . ~ entre
• La ponderac1on
por universidad de origen y d1v1d1rla.
el total de personas que e~1udiaron en la universidad de acuerdo a la muestra.
Fuente : Investigación directa para 1994.

2 Costo de 1as uruvers1'dades pnvadas separando el ITESM.
Institución Privada
Costo Anual(N$) Ponderación'"
Costo
Ponderado(N$)
UMNE
8400
0.12
1012.63
CEU
7200
0.10
743.97
CEDIM
11700
0.17
1964.55
IRH
10000
0.14
1435.13
UN
7290
0.10
762.69
UR
8550
0.12
1049.12
TEC.NL
540
0.01
4.18
UDEM
16000
0.23
3673.94
Costo Anual
10646.21
(N$)

ITESM

20400

1.00
Costo Anual

20400
20400

(N$)
.. se obtuvo al agrupar a las personas por universidad
. ..
•La ponderac1on
de ongen y d1v1d1rlas entre
el total de personas que estudiaron en la universidad de acuerdo a la muestra.
Fuente: Investigación directa para 1994.

�Ensayos - Volumen XV. núm. 2, noviembre 1996 - pp. 119-139

Rendimientos relativos del capital en los estados: una
aplicación al papel de la calidad del factor humano,
1990
Marco Antonio Garza Campos

1

Los modelos neocliJsicos de crecimiento predicen la convergencia en niveles de
crecimiento de los pa/ses como consecuencia de los flujos de capital esperados hacia
los palses más pobres, cuya escasez del mismo les brinda un rendimiento competitivo a
las nuevas inversiones de capital. No obstante, al apícar los modelos al caso de México
para los estados que los confonnan, el modelo predice flujos contrarios a los observados
en la reandad. En este sentido. se hace una estimación de los rendimientos relativos del
capital entre estados al capturar el efecto de variables que miden la caHdad del trabajo a
través del nivel capital humano de la fuerza laboral. Finalmente, el modelo ·corregido"
nos arroja predicciones más acordes con los flujos verdaderos de inversión en nuestro
pafs.

l. Introducción

Una de las tesis principales de la economía neoclásica es que. en ausencia
de imperfecciones del mercado de capitales y ante una liberalización del
mismo. los flujos de capital se dirigirán a aquellos países o estados que
ofrezcan el mayor rendimiento a la inversión.
Según la "'ley" de los rendimientos marginales decrecientes de la inversión.
aquellos países o estados que tienen una escasez relativa de capital
ofrecerán un rendimiento mayor a las inversiones dada su lejanía al punto
de saturación. es decir donde el rendimiento empieza a ser negativo. en
oposición a aquellos estados que mantienen una abundancia relativa de
inversión y, por consiguiente. un rendimiento esperado menor según la
mencionada ·'ley".
Así, suponiendo que el producto por trabajador difiere entre estados, lo cual
es un supuesto bastante realista en México, su causa principal. en primera
instancia, es que la dotación de capital por trabajador es diferente entre
estados. Por ende, la ley del rendimiento decreciente implica que el capital
tendrá un rendimiento mayor en aquellos estados menos productivos. por lo
que si el mercado de capital es libre y competitivo, las nuevas inversiones
se canalizarán hacia esos estados hasta que el capital por trabajador se
iguale y por consiguiente los rendimientos del capital entre entidades
geográficas.
1

Es,aaoo de la Facultad de Economía. U.AN.L Actualmente realiza estudios de Postgrado en
la London School ofEconomics.

�120

Ensayos

Rmdimimto al capital: la calidad tklfactor htaNano J11

Este artículo pretende demostrar que la teoría de la inversión en capital
humano desvirtúa las predicciones de equilibrio de largo plazo de los
modelos neoclásicos. Lo anterior, en virtud de que no se realizan los flujos
de inversión esperados entre estados de México, lo que redundaría en la
disminución de la desigualdad entre los niveles de producción estatales y,
al menos en las expectativas, en los niveles de vida de las entidades
federativas. De hecho, al menos en el período comprendido entre 1970 y
1988, la evidencia empírica demuestra que los niveles de producto por
trabajador han profundizado su desigualdad entre estados de nuestro país,
contradiciendo la teoría de la convergencia recién expuesta (Garza
Campos, 1994).

2. El modelo básico

Supongamos para nuestro ejercicio un modelo de producción general
aplicable a todos los estados de nuestro país, basado en una ftinción de
producción Cobb-Douglas con rendimientos constantes del capital y
trabajo, y con un intercepto equivalente para todos los estados:

o lo que es lo mismo

y, finalmente

donde, y es producto por trabajador y x es capital por trabajador, por lo que
se deriva que el producto marginal del capital por trabajador, r, es:
r =

-1

A/Jx /J .

Sín embargo, dicho rendimiento del capital se encuentra expresado en
ténninos de capital por trabajador, por lo que para expresarlo en ténninos

de producto por trabajador, es necesario hacer algunas transformaciones
algebraicas:

por lo tanto, el rendimiento del capital expresado en términos de producto
por trabajador es

r = /14 llPy&lt;P- l)Ip .
Procedamos entonces a hacer una contabilización aproximada de los
rendinúentos del capital por trabajador en cada una de las entidades
federativas de nuestro país, haciendo algunas modificaciones al método de
cálculo para facilitar el manejo de las cifras.
Calcularemos el rendimiento del capital en cada estado en ténninos del
rendimiento del capital en Nuevo León, para los cual sustituiremos y en la
ecuación anterior por la razón de y (PIB por trabajador) en Nuevo León a y
(PIB por trabajador) en cada uno de los estados. Por falta de datos,
utilizaremos una /3 equivalente para todos los estados, que le asignaremos
el valor de la participación del capital en el PIB nacional en 1990 (18.8%),
lo que puede ser interpretado como el promedio de este parámetro de las
entidades federativas. Por otro lado, es válido hacer este supuesto, ya que es
una medida de la inversión disponible a distribuirse entre las 32 entidades
federativas en función del rendimiento marginal del capital que ofrezca
cada una de ellas. Como A se supone constante, no se utiliza en el cálculo,
ya que no afecta los rendimientos relativos. El cuadro l muestra el cálculo
del producto marginal del capital r para cada estado relativo a Nuevo León,
si el modelo esbozado fuera cierto.

�122

Ensayos

Rendimiento al capital: la calidad del factor humano 123

Cuadro 1. Rendimiento marginal del capital comparativo a
Nuevo León 1990
Entidad Federativa
PMg del Capital
PIB por trabajador
relativo a NL
relativo a NL

.

Guerrero

0.56
0.67
0.65
0.51
0.76
0.66
0.39
0.64
1.62
O67
0.53
0.41

Hidalgo

044

Jalisco

0.77
0.63
046
0.49
0.52
1.00
0.34
0.49
0.60
0.49
0.51
0.57
0.72
1.28
0.67
O 57
0.50
0.48
O 46

Aguascalientes
Baja California Norte
BaJa California Sur
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
0istnto Federal
0urango
Guanajuato

México
Michoacán
Morelos
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla

.

Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosí
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zacatecas

Total

..

0.73

11 89
5.60
6.45
17.64
3 28
6.20
61 .07
6.65
O 12
5 81
16.01
47.54
35.85
3.18
7.19
27 66
21 .64
16.66
1.00
102.26
22.16
8.84

22.53
18.87
11 .53
4.19

0.34
5.47

11.69
19.72
23.41

28.17
3.97

..

Fuente: Sistema de Cuentas Nacionales de Mexico, 1980-1993. lNEGI. Direcc1on Genera1 de
Coordinación con Entidades Federativas, SHCP.

Lo anterior significa que bajo el contexto de este modelo, y suponiendo que
el mercado de capitales en México es libre y competitivo, es claro que ante
diferencias tan marcadas de rendimientos de capital entre estados, los
bienes de capital deberían fluir rápidamente de Nuevo León. Tabasco, el
Distrito Federal y otros estados muy productivos, hacia los estados más
pobres, como Oaxaca, Chiapas y Guerrero, que muestran un rendimiento
del capital muy elevado dada su escasez relativa de capital.

Incluso, se podría esperar que se frenaran totalmente las inversiones en
Nuevo León y otros estados como consecuencia de los enormes
diferenciales en rendimiento de inversión que predice el modelo,
esperándose por ejemplo que todas las nuevas inversiones fluyeran de
Nuevo León a Oaxaca, que ofrece un rendimiento 102.26 veces superior al
rendiiniento que ofrece el estado del Norte.
Lo anterior, nos lleva a poner en duda la validez del modelo a la luz de la
evidencia empírica, por lo cual trataremos de averiguar qué otros supuestos
deben incluirse en el mismo y cuales parámetros deben corregirse. En el
apartado siguiente trataremos de definir el papel que juega el nivel de
capital humano por trabajador de cada estado, en el sentido de modificar la
productividad del capital fisico.

3. Diferencias en capital humano
El cálculo anterior supone que el trabajo realizado por cada trabajador tiene
la misma efectividad, ignorando diferencias en la calidad del trabajo o
capital humano por trabajador. Para aproximar las diferencias en capital
humano por trabajador que nos ayuden a corregir este supuesto, se realizan
estimaciones mediante la metodología utilizada por Krueger (l 968) en su
estudio en el que mide las diferencias en dotación de recursos productivos
entre naciones y su relación con el producto per capita.
Para introducir un breve marco teórico a la metodología de Krueger, y en el
contexto de este artículo, supongamos que todos los estados tienen una
función de producción agregada con rendimientos constantes a escala:

�124

Ensayos

Rendimiento al capital: la calidad d,I factor humano J15

donde Y es ingreso total, y las X's son cantidades de n+ 1 factores de
producción. Los productos marginales de todos los factores son positivos Y
decrecientes, y se denotan como /¡' .
La versión per capita de la función anterior, donde X O es el número de

personas en la fuerza de trabajo, o población económicamente activa
(PEA), es:

para i = 1, 2, ......m, y m&lt;.n donde m es el número de recursos para los
cuales se dispone de infonnación. Esto significa que para cualquier
subgrupo de factores m, las diferencias de recursos per capita multiplicadas
por los productos marginales correspondientes en el estado más avanz.ado,
siempre subestimará el valor de las diferencias en cualquier subgrupo de
factores, lo que significa que con las dotaciones per capita de los m
recursos del estado menos avanzado sería imposible que éste alcanzara un

producto per capita de

n

O

.L J¡·x¡ a menos que acumulara una mayor

i=l
cantidad per capita de otros recursos.
donde y = Y! p , B = Xo ! P, x¡ = X¡/ X O, Pes la población total y 13

La relación y ' - yo&gt; Lf¡' (x¡ - x?) indica que utilizar los productos

es la PEA como porcentaje de la población.
O es el vector de dotaciones
·
de
Supongamos que x O = (x¡00
, x , .. . x¡O, ... Xn)
2
factores per capila de un estado de menor desarrollo que Nuevo León,
digamos Oaxaca, y que el vector correspondiente de dotaciones de factores
per capila de Nuevo León es x' . Suponiendo que Oaxaca tuviera la misma
dotación per capita de todos los factores que Nuevo León. excepto del
factor i , entonces se puede demostrar que s1. 8 ' 2: BO

Para la estimación empírica de las diferencias en producto alcanzable en
función del acervo de capital hUITÍano en cada estado. nos enfocaremos en
tres atributos del acervo de capital humano:

''(X¡' - X¡º)
y • - y o ....
c.¡¡
donde y • es el producto per capita de Nuevo León, /

marginales del estado desarrollado subestimará la diferencia en producto
atribuible a variaciones en dotación de factores con respecto al estado
menos desarrollado, sin embargo, proporcionaría una medida precisa de las
diferencias de acervo de capital humano si las diferentes habilidades
existentes en la fuerza de trabajo fueran sustitutos perfectos. en virtud de
que la evidencia empírica demuestra que la productividad de los factores es
proporcional al nivel de capital humano de la mano de obra que los
complementa.

el producto per

capita de Oaxaca y /¡' es el producto marginal del factor i en Nuevo León.

Esto significa que multiplicar el producto marginal del factor i en Nuevo
León por la diferencia en ese factor que muestran los dos estados.
subestima la diferencia resultante en producto como consecuencia de una
disparidad en recursos.
Podríamos suponer que los estados menos desarrollados tienen una menor
dotación per capila de casi todos los factores, de tal fonna que x' ~ x O.
Debemos entonces estimar la importancia de diferencias perfectamente
contabilizadas de recursos en ausencia de dalos acerca de otros factores. En
este caso,

• Escolaridad, que es la mejor aproximación de las diferencias en capital
humano entre estados. calculando el efecto en la productividad de la
educación fonnal.
• Edad, que se incluye para capturar en parte el efecto del crecimiento de
la población y porque es por muchas razones un determinante de la
productividad, al complementarse la educación formal con la
experiencia laboral.
• Distribución Sectorial, debido a que puede explicar diferencias
importantes en la determinación del producto per copita, por las
diferencias estructurales entre el sector rural y urbano.
El Censo Económico de Población y Vivienda de 1990, publicado por el
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI),
presenta las remuneraciones mensuales medias clasificadas por edad, años
de escuela completados y tipo de localidad para cada uno de los estados. Se
tomaron los datos correspondientes a Nuevo León, los cuales representan

�116

Ensayos

Rendimiento al capital: la calidad del factor humano J27

en este artículo los productos marginales en ese estado de la mano de obra
clasificada según las características señaladas. Estos datos se presentan en
el siguiente cuadro.
Cuadro 2. Ingreso laboral mensual medio por edad, escolaridad
sector, Nuevo león, 1990
(Pesos mensuales oor persona)
Años de Estudio Aprobados
0a4

9 a 12

5a8

y

13 o más

Según la columna l. el estado de Oaxaca alcanzó en 1990 un PIB per
capita equivalente al 26.3% del registrado en Nuevo León en ese año, sin
embargo. suponiendo que Oaxaca tuviera las mismas dotaciones per capita
de tierra. capital y otros recursos que Nuevo León. su PIB per capita se
elevaría hasta alcanzar un 64.9% del PIB per copita de Nuevo León
(columna 2). Lo anterior significa que si Oaxaca y Nuevo León tuvieran la
misma función de producción agregada, Oaxaca no podría incrementar su
PIB per capita por encima de 64.9% del PIB de Nuevo León a menos que
el nivel de sus recursos humanos mejorara.

Rural*

Edad

418

-

16-19

308

327

20-24

425

379

496

501

25-34

302

492

619

915

35-44

376

562

501

880

45-54

324

937

1,148

903

55-64

505

466

268

65-+

286

298

-

-

Incluso, aún si tuviéramos los datos disponibles sobre dotación per capita
de capital, tierra y otros factores, las previsiblemente menores dotaciones
en el estado de Oaxaca, las diferencias de estos factores serian mucho
menos importantes que los diferenciales en acervo de capital humano para
explicar la diferencia existente en productos per copita En este caso, las
diferencias en capital humano por trabajador explican el 47.7% de la
diferencia existente en producto por trabajador (73.7%).

Urbana
16-19

294

353

519

20-24

557

426

715

1,112

25-34

444

686

959

2,270

35-44

481

663

1,1 58

3,181

45-54

501

888

1,671

3,764

55-64

450

1,717

65+

840

..

660
.. .

3,640

5,578

4,781

7,417

Fuente: Censo General de Poblacion y vivienda, rNEGI, 1990.
• Se considera comunidad rural aquella con menos de 15.000 habitantes.

Tomando como base los datos anteriores. se calculó el ingreso alcanzable

i

=

"i;,
I

J¡·x?

del resto de los estados, donde /¡' es el ingreso laboral

promedio en Nuevo León de la categoría i, y

x?

es la fracción de la

población en la categoría i del estado para el cual se calcula su producto
alcanz.able en función de los productos marginales que su estructura laboral
obtendría en Nuevo León. El cuadro 3, muestra en su primera columna el
PIB per capita de los estados como porcentaje del PIB per capita de Nuevo
León en 1990. La segunda columna presenta la estimación de y/¡' X?
como porcentaje del producto de Nuevo León "i;, /¡' x¡ .
I

Así. suponiendo que todos los estados tuvieran la misma dotación per
copita de recursos que Nuevo León, excepto el capital humano. todos los
estados alcanzarían un PIB per copita menor que el de Nuevo León,
excepto el Distrito Federal.

�128 Ensayo.,

Rendimielllo al capital: la calidad del factor humano 129

Cuadro 3. Producto per capita estimado alcanzable vs. di~erencias en
capitaI humano
Diferencia
PIB per capita
L/,·'X9
·
/
I
explicada
como porcentaje
I
X 100
del
PIB
per
Entidad Federativa
r,1,.•xi
¡ 1 1
(100-(2))/
capita de Nuevo
(100-(1))
León, 1990

Aguascalientes
Baja California
Baja California Sur
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federal
Ourango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
Estado de México
Michoacán
Morelos
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla .
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosi
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatén

Zacatecas
Nacional

-

(3)
39.2
37.1
48.1
37.1
27.9
46.0
55.8
37.8
27.2
49.3
47.0
38.6
50.8
52.0
28.4
44.9
27.7
45.4

51.9
67.9
103.7
63.6
45.3
43.1
43.7
33.2

(2)
80.7
88.8
82.7
79.2
91 .6
82.6
61 .7
86.0
120.2
76.8
72.7
72.8
67.1
83.6
87.7
71.2
84.5
75.0
100.0
64.9
76.8
79.0
75.7
78.6
77.4
85.3
71.7
88.2
71.8
73.6
81.4
68.1

47.7
38.2
42.9
47.3
36.2
47.0
45.7
-766.2
32.4
51 .6
46.4
33.1
47.7

64.3

85.1

41.8

(1)
50.8
69.8
64.1
43.9
69.7
62.2
31.4
62.9
174.3
53.1
42.0
29.7
35.1
68.5
56.9
35.9
44.2
45.0
100.0
26.3
39.3
51 .2
48.7
41.0

O.O

El caso del Distrito Federal significa que su mayor producto per capita no
obedece a diferencias en capital humano, sino a diferencias en otros
factores. De manera similar, Tabasco registró en 1990 un producto per
capita 3.7% mayor que el de Nuevo León; sin embargo, su producto
alcanzable dado su acervo de capital humano es 71 .7% del de Nuevo León,
por lo que se concluye que la diferencia registrada en PIB per capita en ese
año obedece a una mayor dotación per capita de otros factores diferentes al
capital humano
Bien, con los resultados de producto alcanzable dados los acervos per
capita de capital humano en los estados, recalcularemos los rendimientos
del capital en las entidades federativas en términos del rendimiento en
Nuevo León. De esta manera, al cuadro l le agregaremos una tercera
columna que muestra los rendimientos del capital que resultan de sustituir
11
y en la ecuación r = [14 /J/ /J-l)I/J por la razón del producto alcanz.able
en Nuevo León a los productos alcanzables en cada uno de los demás
estados, para obtener los rendimientos relativos del capital en los estados
en comparación con Nuevo León.
De esta forma, los rendimientos del capital estatales corregidos por
diferencias en capital humano que predice el modelo, se muestran en la
tercera columna del siguiente cuadro.

�130

Ensayos

Rendimiento al capital: la calidad del factor humano 131

Cuadro 4 Rendimiento marginal del cap1•taI relativo
b a N·uevo León,
.
aiuste DOr calidad de la mano de o ra
IJ
Producto Marginal PMg del Capital
Entidad Federativa
PIB por
del Capital
relativo a NL
trabajador
corregido por

Aguascalientes
Baja California Norte
Baja California Sur
Campeche
Coahuila
Colima
Chiapas
Chihuahua
Distrito Federal
Ourango
Guanajuato
Guerrero
Hidalgo
Jalisco
México
Michoacán
Morelos
Nayarit
Nuevo León
Oaxaca
Puebla
Querétaro
Quintana Roo
San Luis Potosi
Sinaloa
Sonora
Tabasco
Tamaulipas
Tlaxcala
Veracruz
Yucatán
Zacatecas

Total

relativo a NL
0.56
0.67
0.65
0.51
0.76
0.66
0.39
0.64
1.62
0.67
0.53
0.41
0.44
0.77
0.63
0.46
0.49
0.52
1.00
0.34
0.49
0.60
0.49
0.51
0.57
0.72
1.28
0.67
0.57
0.50
0.48
0.46

0.73

relativo a NL
11 .89
5.60
6.45
17.64
3.28
6.20
61.07
6.65
0.12
5.81
16.01
47.54
35.85
3.18
7.19
27.66
21.64
16.66
1.00
102.26
22.16
8.84
22.53
18.87
11.53
4.19
0.34
5.47
11 .69
19.72
23.41
28.17

3.97

capital humano
2.52
1.67
2.27
2.74
1.46
2.28
8.04
1.92
0.45
3.12
3.96
3.93
5.62

Observamos cómo al corregir el PIB per copita, para expresarlo en
ténninos de producto alcanzable dadas las diferencias en capita1 humano
de la fuerza de trabajo de cada estado, los rendimientos del capita1
ofrecidos por las entidades federativas reducen dramáticamente su ventaja
comparativa en términos del rendimiento ofrecido por Nuevo León ; sin
embargo, el modelo sigue prediciendo rendimientos mucho mayores en
otros estados menos desarrollados que Nuevo León. En este sentido, el
rendimiento comparativo de Oaxaca pasó de 102.26 a 6.48 veces el
rendimiento en Nuevo León, lo cual muestra una reducción dramática pero
si este rendimiento fuera real, esperaríamos que las inversiones siguieran
fluyendo de Nuevo León a Oaxaca. Incluso corrigiendo el rendimiento del
capita1 físico en cada estado, para incorporar el efecto del capita1 humano o
calidad de la mano de obra de cada trabajador, el modelo sigue prediciendo
rendimientos que contradicen la evidencia empírica de inversión en nuestro
país. En la siguiente sección, complementaremos el modelo para capturar
el efecto no sólo de la propia productividad de cada trabajador en el
rendimiento del capita1 físico, sino el efecto externo agregado que el capita1
humano tiene sobre la productividad individual.

2.17

1.76
4.33
2.07
3.46
1.00
6.48
3.13
2.76
3.32
2.82
3.02
1.98
4.21
1.72
4.19
3.75
2.44
5.26

2.00

4. Beneficios externos del capital humano

Por simplicidad, se puede decir que el capita1 humano del individuo es su
nivel de habilidad general, de tal manera que un trabajador con un nivel de
habilidad h es igualmente productivo que dos trabajadores con un nivel de
capita1 humano 112h, o la mitad de productivo que un trabajador con 2h.
La teoría del capital humano estudia, entre otras cosas, la manera en que
un individuo distribuye su tiempo entre diversas actividades, afectando
posterionnente su productividad a través de su nivel h.
Así, se esperaría que los N trabajadores en la economía tuvieran un nivel
individual de capita1 humano variable, y que cada trabajador dedicara una
fracción u de su tiempo activo al esfuerzo productivo, y el resto 1-u lo
dedicara a la acumulación de capita1 humano.

Para simplificar la exposición, ya que mi objetivo no es ahondar en el
soporte teórico sino en la evidencia empírica, supongamos que dentro de
cada estado todos los trabajadores tienen el mismo nivel h de capital
humano, y que dedican la misma proporción u de su tiempo al esfuerzo
productivo, de ta1 forma que el número de trabajadores efectivos en la
.
economía de ese estado es N E = uNh , ya que la proporc1.ón u de tiempo
dedicada a la producción está asociada con su nivel h de capita1 humano,

�131

&amp;sayo3

Rendimiento al capital: la calidad del factor hllfflano JJJ

d estos parámetros efectividad real del trabajo. _Por el supuesto
: : : ; ' : ':vel de capital humano promedio en la economt~ es h.
.
d 1 ca ital humano del individuo en
De manera adicional -Junto al efecto
1famar el efecto "interno" del
su propia productividad_ lo q~ se
~e que existe un efecto "externo"
capital humano- hay ev1d~nc1a ~:p ;caque el nivel promedio de capital
del capital humano. en e sentt o od ti .dad del resto de los factores de
humano de la economía afecta_la pr uc~1 h se asocia con este efecto
producción, por lo que el nivel prom 10
externo.

y en ténninos de producto por trabajador es

r~c:i

elo de Lucas ( 1988), 4uc el nivel de
Supongamos, toló~d~ ~~ :~omía es proporcional al nivel promedio de
desarrollo tecno g1co e
ocia
capital humano de sus trabajadores elevado a una pote
,
De esta forma, la función de producción toma la forma:

Para estimar el rendimiento del capital por estado debemos estimar el
parámetro r para Nuevo León y corregir los rendimientos de capital en el
resto de los estados por el efecto externo que tiene el capital humano sobre
el resto de los factores, por lo que, para estimar el parámetro r.
realizaremos de manera abreviada el siguiente desarrollo teórico.

Se supone que la producción per copita de un bien se divide en consumo
per capita y acumulación de capital. por lo que podemos relacionar esta
fonna de representar la producción con la función de producción
establecida,

•
donde e es consumo per capita y K es la acumulación de capital físico.

transformando,

El cambio en el ruvel de capital humano debe ser expresado como una
función lineal de la fracción (1-u) dedicada a la acumulación del mismo,

•

y, finalmente

h = h&lt;5(1 - u)
y= AxPhr

. x es cap1·tal por trabajador
efec~vo,
donde Y es producto por trabajador trabaJador
"efectivo", y h es capital humano por
.
.tal humano por trabajador
El término hr es el efecto externo que el cap1
multiplica la
.
sobre la productividad de la economía, ya que
uene
.
h· al igual que el acervo
roductividad de un trabajador co~ un ruv~1
recnológico A imbuido en la economta del pats.
As!, el producto margina1 de1capital por trabajador efectivo es

lo que significa que si no se dedica ningún esfuerzo a la acumuJación de
capital humano. u= l. entonces no hay acumulación, y si todo el esfuerzo se
dedica a la acumulación del mismo, u=O, entonces h crece a una tasa
máxima de 6.
El patrón óptimo de crecimiento económico en este modelo es aquél cuyos
valores de K, h, e v u. maximiz.an Ja función de utilidad social
N

--(el-u - 1)

1-CT

sujeto a la restncción de la producción y a la acumulación de capital
humano. El valor presente del Hamíltoniano para la solución óptima, con

�/34

Rendimiento al capital: la calidad del factor humano 135

Ensayos

. O Y O2 que valú,rn los incrementos en el capital físico y humano,
precios
I
respectivamente, es

constantes, los precios de los dos tipos de capital disminuyen a tasas
constantes y la variable u es constante.

•
e

Hagamos

K

= - para derivar de las anteriores ecuaciones la condición de
e

productividad marginal del capital,
· · · consumo e y el tiempo
os variables de dcc1s1on,
En este mode1o ¡\ay d
.· ·zan el
dedicado a la producción u, se seleccionan los valores que max.1~1 I
Hamiltoniano, por lo que se deriva con respecto a ellas y resu tan as
siguientes condiciones de primer orden:
e

-/j

= 01,

fl4K

f)- l

(uNh)

/3-l y
h = p+u,c

•

h
si v = - · en el patrón balanceado que estamos derivando, entonces
h

cY( 1- u) , y diferenciando la ecuación anterior obtenemos que
común de crecimiento del consumo y el capital per capita es:
v=

K,

la tasa

y

l-f)+y
K=( l-/3 ) V

Lo que significa que la valu~.ción mar~inal d~ lo; ~~e~:\:~~~i~ne:1:~~i!:~
usos: consumo y acumulac,on de capital. as, c 1. .
acumular
del tiempo es equivalente tanto en la producc1on como para
capital humano.
De esta forma, la tasa de crecimiento de los dos tipos de capital, 0¡ y 02 ,
están dadas por

•

0¡ = p0¡ - 0¡/JAK

/J-1

(uNh)

1- b hy

y

De esta condición de crecimiento de las variables del patrón balanceado del
modelo, obtendremos la estimación de y necesaria para reestimar los
rendimientos del capital en cada estado capturando los efectos del efecto
externo del capital humano.
Utilizando los datos de formación bruta de capital fijo de Nuevo León para
el período 1980-1990, el PIB del estado para el mismo período, la
población y una aproximación de la variable v con datos para el mismo
período, se estimó que el valor aproximado del parámetro y para el período
1980-1990 es 0.66971, lo cual es equivalente a decir que un incremento de
10% en la calidad promedio del resto de los trabajadores en la fuena
laboral, incrementará en 6. 7% la productividad individual de cada
trabajador.
Para efecto de calcular los rendimientos del capital en cada estado,
r = /141//3y (/3-1)/f) hr If)

que son las otras dos condiciones de primer orden del problema.
.
nna ue el modelo de Solow, la manera más si~ple de
De igual fo
q
, .
'librio es encontrar soluciones de
encontrar los patrones optimo Y de eqUI_
' .
· es en tas cuales
. .
"
dO,,
ambos sistemas, so1uc1on
crecmuento balancea
para .
ital crecen a tasas porcentuales
tanto el consumo como los dos tipos de cap

tomaremos corno el stock de capital humano h en 1990, la fracción de la
población de más de 16 ai\os de edad en cada estado con más de 8 ai\os de
educación formal aprobados. Utilizando las estimaciones de los parámetros
de la función anterior, retomando el producto alcanzable estimado
anteriormente, estimamos el rendimiento marginal del capital en cada

�J36

Errsayos
Rendimiento al capital: la calidad delfactor humano 13 7

estado relativo a NL que captura el efecto externo estimado que ebl nivel 1
'
a re ado de educación
en el estado de Nue vo . León. tiene so re a
p;od!ctividad individual de los trabajadores. Las est1mac1oncs se muestran
en el siguiente cuadro.
C

d 5 Rendimiento marginal del capital relativo a NL, ajuste por
ua ro .
efecto externo del capital humano, 1990
Entidad Federativa
PMg del - PMg ~el capital PMg del capital
capital
relativo a NL
relativo a NL
relativo a NL corregido por efecto externo del
ca_EJital humano capital humano
2.52
0.58
11 .89
Aguascalientes
1.67
1.00
5.60
Baja California Norte
2.27
1.14
Baja California Sur
6.45
2.74
o 50
17.64
Campeche
1.46
0.59
3.28
Coahuila
2.28
0.62
6.20
Colima
8.04
0.33
61.07
Chiapas
1.9~
0.47
6.65
Chihuahua
0.45
0.51
0.12
Distrito Federal
3.12
0.59
5.81
Durango
3.96
0.32
16.01
Guanajuato
3.93
0.68
Guerrero
47 54
5.62
0.61
35.85
Hidalgo
2.17
0.63
3.18
Jalisco
1.76
0.79
7.19
México
4.33
0.44
27.66
Michoacán
2.07
0.98
21 .64
Morelos
3.46
1.12
16.66
Nayarit
1.00
1.00
1.00
Nuevo León
6.48
0.41
102.26
Oaxaca
3.13
0.44
22.16
Puebla
2.76
0.75
8.84
Querétaro
3.32
0.98
22.53
Quintana Roo
2.82
0.58
San Luis Potosi
18.87
3.02
0.78
11.53
Sinaloa
1.98
0.93
4.19
Sonora
4.21
0.62
0.34
Tabasco
66
5.47
Tamaulipas
1.72
4.19
0.94
11.69
Tlaxcala
3.75
0.44
19.72
Veracruz
2.44
0.42
23.41
Yucatán
5.26
0.53
28.17
Zacatecas
2.00
0.65
3.97
Total

º·

La tabla anterior, nos ilustra el efecto externo que el capital
. humano tiene

. 'dad del capital físico• estableciéndose que 1os
sobre la producuv1

rendimientos pasan a tener valores mucho más acordes con la evidencia
empirica de crecuruento y acumulación de capital de los estados.
Como ya se dijo. en el caso concreto de Oaxaca, el modelo básico predice
una productividad mcondicional del capital de I02.26 veces el rendimiento
que el mismo capital ofrece en Nuevo León; sin embargo, al tornar en
cuenta en el modelo las diferencias en capital humano a través del producto
per capita alcanz.able. el rendimiento marginal del capital en Oaxaca se
reduce a 6.48 veces el del Nuevo León. lo cual nos habla del efecto
dramático que tiene el capital hwnano de los trabajadores para corregir las
predicciones del modelo simple.
No obstante lo antenor. y ante un rendimiento diferencial aún demasiado
grande para explicar la evidencia empírica, se corrigió el modelo al incluir
e~ él una variable que explique el efecto "externo" del capital humano en el
resto de los factores. encontrándose que los valores estimados son mucho
más acordes a la realidad al reducirse el rendimiento relativo de Oaxaca de
6.48 a 0.41. es decu el capital debe fluir hacia Nuevo León.

5. Conclusiones
Existen factores tales como el riesgo político en cada entidad, en especial
las del sur. as1 como imperfecciones en el mercado de capitales que
impiden la libre movilidad de éste ; sin embargo, la teoría económica nos
demuestra la gran importancia que tiene el capital humano en los
trabajadores de cada estado al afectar de manera decisiva el rendimiento de
los factores.

Mas allá de la prec1s1ón de las estimaciones del modelo, ha quedado claro
que una de las venla_Jas que tienen los estados más productivos del país es
la elevada educación fonna.J relativa de su población. En este sentido, la
evidente falta de estandarización del nivel de vida de los estados tiene
como su principal causa la educación (o la falta de ella) en las personas.
AJ incluir vanables que aproximan el efecto del "acervo" de capital
hwnano en los estados y su acumulación, nos damos cuenta que las
predicciones del modelo neoclásico de crecimiento se modifican
substancialmente arrojando resultados de productividad del capital y del
resto de los factores muy diferentes a los que predice el modelo original.

El modelo corregido nos demuestra que aún con las deficiencias de un país
en desarrollo, el mercado de capitales de México no es inconsistente con la

�138

Ensayos

teoría moderna de inversión y crcc1m1ento económico, al reconocer
ventajas comparativas de inversión entre estados, en función del
rendimiento de los factores productivos, que son afectados decisivamente
por la educación formal de los trabajadores. Así, los hallazgos de este
artículo podrían utilizarse para sustentar políticas de acción públicas y
privadas cuyo objetivo sea incrementar la calidad de la mano de obra, ya
sea a través de la educación formal de los trabajadores o de su capacitación
en el trabajo.

Rendimiento al capital: la calidad del factor humano ¡ 39

Bibliografía
Ga~ Campos, Marco Antonio (1994). Diferencias interestatales en
ruveles . de vida: evolución l 970-1988. Un enfoque de crecimiento
neoclásico Y una aplicación al papel de las participaciones fiscales
federales. Facultad de Econorrúa, UANL. Monterrey, N.L.
Krue_ger, Anne O. (l 968). Factor endowments and per capita income
differences among countries. Economic Joumal, 78, pp. 641-659
September.
'
Lucas, Jr, Robert (1988). On the mechanics of economic development.
JoumaJ ofMonetary Economics, 22, pp. 3-42.

�En.wyo., - Vo/wnenXV. núm. l. noviembre /996-pp. /4/-149

A model of1/nes and herd behavlor

Daniel Flores Curiel 1
We íncorporate the presence of lnes in a model where herd behavior arises from
ínclviduals acting raoonaly. Then we show that this equibrium is socialy better than the
one we would have if ln&lt;ividuals folow only their own signa/. The model is structured in
such a form that fnes only generare benents. but this should not /ead to the conc/usíon
that herdíng in the presence of knes is beneWcia/. lt is important to notice that lnes
capture only a lmited amount of information.

l. lntroduction

In most of the literature herd behavior is defined as a situation in which
agents irnitate the decision of previous agents, ignoring their prívate
information. Following sorne of the economic literature related to this
issue, this paper's aim is to incorporate the presence of lines, since in rnost
of daily life examples of herd behavior which are mentioned to motívate
these papers such as people selecting restaurants, night clubs or cinemas.
lines could be an irnportant element of information that is not taken into
account in the models.
In the literature that explains herd behavior based on asymrnetric
information, like in Banerjee (1992) and Scharfstein and Stein [1990), thc
models are constructed with rational agents acting sequentially, in botb
cases previous decisions are obscrved, and with sorne probability (in the
case of Scharfstein and Stein this probability is one) the agents receive a
signal. However, it is more realistic to consider cases in which not ali the
information of previous agents is known, but only a part of it which
remains with the presence of a line. Imagine the following story:
Tickets for a certain event are offered for free, however despite the capacity
of the forurn is known, two rurnors regarding the amount of tickets in
relation to the size of the place are circulating:

1. The organizer printed and delivered tickets for twice the capacity of the
place, so a ticket &lt;loes not guarantee entrance.

1

The author undertakes Doctoral Studies in Ecooomics at Rice University. He wilhcs to thank

Marc Dudey for bis valuablc oomments.

�142

Ensayos

A Model ofLines and Herd Behavior J43

2. The organizer printed and delivercd the exact numbcr of tickets
according to the capacity of the place, so a ticket is a guarantee to enter
to the event.
Persons arriving to the place in sequence observe a line (but do not know if
there is people already inside the forum) and are ex~se~ to any of the
rumors, but not to both. At this point tl1ey have to decide 1f they want to
stay or not. If they do, they stay in Jine; if not, they depa~ at no ~st. Based
on this story we are going to build a model of herd bchav1or and lmes.

(2)

In order to . avo~d sorne technical problems, assume C, (real number) is
selected arb1tranly so that equality is not possible. This allows to define a
criti~al v~ue of_n, such that a person with signa} D, observing lle persons
on hne w11l decide to stay, this will be given by the greatest integer such
that the following is satisfied:
(3)

2. Model

lle &lt; GN / ((D-N) + G)

Notice that this implies that there exist two possible critical values
depending on the signal ofthe agent :

In our case. the organizer will not allow entrance to the place until ~he
event starts, so people will remain in line; however the persons who arnve
in the sequence do not know this infonnation at the mornent they make
their decision about staying or not. They believe that probably sorne
persons are already inside the forum. Consider the following notation:
Let N = Capacity of the forum (N &gt; O).
Let D e {N.2N}= Nurnber of people with tickets.
Let S E {D = N,D = 2N}= Signal for person t.
Let rr= Number of persons that are observed in line by person t.
Let t E { 1,2.3, .... ,D}= Place ofthe person in the sequence.
Obviously. it need not be true that t = n, as soon as some~y-dec_ides n?~ to
stay t &gt; n, but the opposite cannot be true. The person arnvmg m pos1t1on
"t" does not know her position; however. by observing "n", she gets sorne
information about her position. Basically she believes that "t" is distribute_d
according to a diserete uniform distribution in the interval [n+ l ,D). Th1s
information enables her to calculate the probability of entering to the event
conditional on "n":
(1)

Prob(t s N I n)G - Prob(t &gt; N I n)n &gt; O

Prob(t s NI n) = (N-n)/(D-n).

Payoffs will be given in the following fonn : lf the person is _abl~ to enter,
she does not care about standing in line, and thus her payoff 1s sunply G &gt;
O. But if the person is not able to enter, and ·'n" persons were on line bef~re
her, then the payoff is "-n". A person receives a signal e~ther N or _2_N w1th
equal probability, and any of these signals is correct wtth probab1hty 1/2.
Consequently, both signals are equally inforrnative. Thus, if a person has a
signal D, she decides to stay if and only if:

(4)

lf D = N then llei &lt; N.

(5)

If D = 2N then I½ &lt; GN/(N+G).

We h~ve to introduce an assumption to act as a tie-breakmg rule as in
BanerJee (1992). This is done such that herd behavior 1s not motivated:
Al) _If a person is indifferent between following her s1gnal or imitating the
prevtous person, she follows her signal.

~roposition 1. The first flc2 + 1 persons will stay on line regardless of
s1gnal.
Proof: We know that a person stays on line if she observes ne Thus it is
enough to show that lle1 ~ flc2. This is clear from N &gt; N(G/(N+G)) and N &gt;
O;G &gt;O.

Notice that proposition I implies that the first Ilc2 + t persons in Jine are
not infom1ative, so the interesting part is to determine what happens next.
Once llc2 + l persons are in line, what does the next person do? Let N = X
+ 1 + llci, where X is an integer number. If X = O the next person (which
exists only if D=2N) will know that there is no room available thus
departing at no cost. So the problem is not interesting and herd behavior is
not possible.
I~ is very important to emphasire that in general havmg people staying in
line and not being able to enter is not possible in this model. since the fact
tbat peopJe are not allowed to enter the forum, 1mplies that everyooe

�144

A Model ofLinu and HmJ Behavior J45

E,wyos

arriving after the line is formed by a number of people whi~h- is equal lo lhe
capacity of the forum will decide not to stay. In the remammg_ part of lhe
paper our analysis will focus on {x} which will be defined m the next
paragraph, for the mteresting case when X&gt; O.

in Banerjee (1992). Intuitively since every signal is equally informative, if
the agent confronts the information sel (D=N,D=N) and his own signal
D=2N, il is more likely that D=N is correct. Thus the optimal behavior is lo
dismiss the private information. Notice that since this is known to
everyone, more persons in line do nol add extra information, but herd
behavior is still optimal.2

Define {x} as the sequence ofpersons who arrive after llc2 + l, an~ xi asan
element of {x}such lhal j = t - (llc2 + 1). Since lhe individuals 1g_nore _t,
they also ignore x, In equilibrium these persons will act as descnbed m
the next page.

3. lmplicatioos

Stay if S is D = N because 11c2 + 1 &lt; N (If X= l, game is over)
Do not slay if Sis D = 2N.

Mosl of the literature focuses on the negative effects of herd behavior. In
this paper with lhe presence of lines we want to highlight the positive
effect. A comparison to measure the benefit of herd behavior in lhis case is
not simple. but it should be very clear that herd behavior can only improve
welfare in lb.is model. In order to measure this benefit we are only going to
consider the persons in the sequence {x} since the effect of herd behavior
starts after the first nci + 1 persons arrived. Consider lhe a/ternative of
having everyone follow their own signa!. In order for this to happen, once
Dei + l are in line, the organizer lets one person enter the forum if thc
arriving person decides to stay, so that the line does not grow aud everyone
arriving is deciding according to her signa!.

Observe nn + 1 on line:
Stay if Sis D = N (If X= 1, game is over)
Do not stay if Sis D = 2N.
Observe 11c2 + 2 on line:
.
Stay if S is D = N (If X = 2, game is over)
Do not stay if Sis D = 2N (by Al)
Observe ne + 1 on line:
Stay if Sis D = N (If X= l, game is over)
Do not slay if Sis D = 2N.
Observe 11c2 + 2 on line:
Stay if S is D = N (If X = 2, game is over)
Do not stay if Sis D = 2N (by Al)
Observe 11c2 + 3 on line:
Stay regardless of signal (If X= 3, game is over)

Case l. If D = N
In this case the last person of the sequence would be able to enter the event
even when everyone decides to stay, However, if somebody decides not to
stay there will be an empty place and consequently somebody did not
obtain the benefit G.

In general for any J &gt; 3:
Proposition 2. If D = N, the sequence {x} contains X elements.
X·

J

Observe 11c2 + l on line:
Stay if S is D = N (If X= l, game is over)
Do not stay if S is D = 2N.
Observe 11c2 + 2 on line:
Stay if S is D = N (If X = 2, game is over)
Do not stay if Sis D = 2N (by Al)
Observe 11c2 + k on line:
Stay regardless of signal (If X = k, game is over)

Notice that once two persons stay in line, from that poinl on, an~one else
coming would decide to stay regardless of s_ignal as _long as the size of the
line is not equal to the size of the forum. This result 1s analogous to t!'e one

Proof The last person in tbe sequence is x1 such thatj = D - (Dei+ l). D =
N and N =X+ l + 11c2, imply thatj = X.

Case 2. lf D = 2N
In this case even if sorne individuals decide not to stay, that does not mean
that there will be an empty place. If the sequence contains more elements,
at Ieast the same number of places are expected to be occupied

2

Notice that in this mode~ herd behavior is not causing an extemality.

�146

En.myos

A Modelo/Unes and Herd Behavior 147

conscqucntl) ex ante social bcnefits would be at lcast as high as in the
prcvious case.

o~ X ◄. We ~ow that following t.heir own signa) individuaJs would enter
with probab1tity I/2. So the probability clearly increases as X is bigger.

Proposition 3. If D = 2N. thc scqucnce {x} contains X+ N elcmcnts.
Proof Thc last pcrson in thc scquencc is x1 such that j
2N and N = X + l + lle~- impl) thatj = X + N.

=

X
1 or 2
3
4
5
6
7

D - (nl" + 1). D =

We are going to calcuJate the ex ante benefit of having herd bchavior m ~he
case when D = N. Given D = N is as likely to occur as D = 2N. showmg
that expccted benefits from herd behavior if D=N are highe! ~an the
a/ternative. is enough to know that the expected benefit (cons1denng the
possibilit) of D = 2N) must be hjgher too. Total ex ante social benefits
under hcrding for X = 1.2.3,4.5. are3:

Table 1
Probability
0.75488
0.78016
0.80117
0.81875
0.83361
0.84629

X
14
15
16
17
18
19

Probability
0.85721
0.8667
0.8750
0.8823
0.8888
0.8947

The ~od~I developed in Ws paper captures the possible benefit of herd
behav10~ 10 the presen~ of lines. However, in order to get tlús result strong
ass~ptJons are reqwred, sorne departing from reality. However, it
~onstJtutes a first attempt to combine the economics of lines and
mfo~tion. It is interesting to notice that under this settiug, lines and herd
behaVJor ~n .only be bcneficial, but we shouJd Jtighlight that lines only
capture a h~t~ amount of infonnation. In Ws example, once two extra
persons stay m lme, anyone arriving afterwards has the sarne information
despite the size ofthe line may increase.

and for X ~ 5 wc can obtain them by using the following fom1Ula:
(6)

The natural extcnsions to Ws paper would be: First, consider the case
when sorne people have signals and others do not. Second, people is
alloi~ed to. en~er the forum at sorne rate detemúned by an agent with an
specific obJecttve function. Third, people do not know the exact number of
persons in line, but has an estimate of it which is a signa!. However. sorne
of these extensions may require a new model.

X- 5

2

(l/ 2)2G{3X- 2 +2' [2X- l] + ¿[2X-4]2'[X-2-i)[3 +i] / [X-2]}
0

The ex ante cxpected social benefit of the alternative. having everyone
following their own signal (avoiding herd behavior), would be given by:
(7)

X
8
9
10
11
12
13

4. Cooclusioos

lG(l/2)
2G (J/2)
3Gl(l/2) + (112)3(1/3)) = 3G (0.54166)
4G[(l/2) + (112)4(312)1 = 4G (0.59375)
5Gf(l/2) + (l/2)~(23/5)1 = 5G (0.64375)

1

Probability
0.5
0.5416
0.59375
0.64375
0.6875
0.72433

(J/2)XG

As we can see, benefits are onJy equaJ in both cases if X &lt; 3, so that herd
behavior is not possible. Thus we can conclude that herd behavior and lines
increase social ex ante benefit in this case. Table 1 presents the ex ante
probability of entering if herd behavior is not avoided, for different values

1

We only focus on X because the previous persons follow their own signal ali the time by
proposition 1.

◄

.;::aJua were calculated in GAUSS based on formula (6). The codc is included in the

�148

E,wyru

A Mode/ 0/ li11n and Herd Behavior 149

References
Scharfstein, D., and J. Stein (1990). Herd Behavior and lnvestment.
American Economic Review. LXXX, 465-79.
Banerjee, A.V. (1992). A Simple Model ofHerd Behavior. The Ouarterly
Joumal of Economics, August.

Appendix

j = 5;
do until j &gt; 20:
fg=O;

SU=O;
X= j;
A= (l/2)"X;
i::: O;
do until i &gt; X - 5:
K = (2•X - 4)•(2"i)•(X-2-i)•(3+i)/(X-2);
SU= SU+K;
i = i + 1;
endo;
H = 3•x • 2 + (2"(X-2))•(2•x. 1) + SU;
fg=H*A;
P = 1/2 + (fg - ( l/2)•X)/X:
print p;
j =j + l ;
endo;
end;

�EnJayoJ - Vol1111W1 XV. núm. 1, novinnbn 1996 - pp. /51-163

Valuing environmenta/ preservation under
l"everslblllty: • 1/terature revlew

Enrique Flores Cunet1
"... there is a very good reason for
not doing today something that can
be postponed until tomorrow: for
tomorrow we shaJI know more" -Part.ha Dasgupta (1982).

l. lntroduction

Tbe literature on vaJu.ing environmental prescrvation increased as people
search for ways to "justify" preserving environment allhough it seemed to
have no explicit economic value. The problem of valuing environmental
preservation could seem as simple (or difficult) as valuing any development
project and therefore could be consider covered by the project evaJuation
literature. In fact, in a world without uncertainty the problem would be
quite simple. We would just have to measure the cost and the benefit, and
provided that we discount them properly we are done.
However, an important issue of valuing environmentaJ preservation is how
to deaJ with the uncertainty inherent to thc problem. We can measure the
amenity valuc of a preserved environment2. We can even measure the non
use vaJue of preserving that environment (that is the utility that people
derive of having it there even if they do 1101 ever plan to visit it)3. The main
di.fficulty, however, is talcing the step from considering these measures as
detenninistic to considering them as stochastic.
Therefore, the issue of environmentaJ preservation is that there is
uncertainty regarding thc future benefits. What if we drive to extinction a
1

The autbor Wldcrtalces Doáoral Studies in Economica ll Univenity of California at Loe
Angeles. He whithea to thank Hila,y Si¡man for her valuable comments.
2
Travel -COlt Mdhoda are widely accepled lo meuure tbe amenity value of a place or a natural
f'elOUJ'Qo.

3

Comingent Valuation mcchodl are still under ,eve,e c:riticisrn. In fiGt, cxiltence value 1w not
been quite ICCefl(ed. HOMVW, if MlleOQe is willing to pay 101De amount for lbc IXÍllcoce oflhe
Onnd Canyoa even if he ia not plaming lo go tlNre, he must derive IIOllle utility lrom it's
exillax:e IIICI thia lbould be talcen iato acoount in our projcct n-aluation.

�151

Ensayos

Environmental preservation IDlder irrrvenihility 153

species that carries the genetic information thal would provide a cure for
cancer? What if people's preferences regarding the amenity value of
Yosemite change? What is the value of carbon dioxide sequestration in the
year 2050? Uncertainty about technological change and scientific
accomplishments generales nol only uncertainty but also lack of confidence
in our beliefs.

consumer
surplus.5 However the problem with this v1ew
. 1s
. that the
.
prem1um would not necessarily be positi 6 Th
"unexpected" result is that th
u1 . .ve.
e reason for this
e m llvanate nature of consumer's
preferences7 breaks the direct link with .
.
~l~tysiti;e or negative depending on the"!:;,::::\!!:!':e:u:;;~
u t o money and the state of nature d t . .
environmental good Th
.
.
e emunmg the value of the
. e prem1um anse from the risk adversity of th
consumers and not from the passage of time and h th
.
_e
resolved.
ow e uncertamty 1s

An importanl problem found in projccts of environmental preservation is
thal sorne of the actions are irreversible. That is that the cost of undoing a
development in order to retum to the previous environment could be
extremely high, or even technically impossible. For example. if the bold
eagle become extinct the cost of returning to the previous state is infinite in
the sense that we do not have the degree of advance in genetic engineering
in order to "build" them.

T~erefore, a more appealing approach is the one taken by Arrow and
Ftsher (1974) and Henry (1 974) 8 Th
.
decision maki
.
·.
ey presented a simple two period
beginning of ;g probl~m m. wluch the uncertainty is resolved at thc
invest . th fi e s~on penod (after the decision about how much to
in the secmoned)ulst pethin~, bult bef~re the decision about how much to invcst
• n s s1mp e setl..lng the
· ·
leve! of develo me ·
'.
quasi-opl..lon value favors a lower
directl
p nt m cases whe.re trreversibility was present. This idea is
.
y ~nnect~ to the vaJue of mfonnation. The idea is that by taking an
mformationaJ acl..lon9 (for exam 1
..
.
rather than
·
.
p ~· wa.tl..lng to receive more infonnation
..
takmg a terminal act10n) we place ourselves in a flexible
pos1t1on to adjust in accordancc to tite information we receivelO.

More fonnally the idea of irreversibility deals with the fact that we cannot
have negative quantities of investment. For example, if we built a dam and
we realize we have excess capacity, it is not possible to bring a part down
and sell back the materials. The other extreme is when we are able to
choose any amount of investment (even negative, as long as the stock is
positive). An intennediate situation could be where sorne part is reversible
and sorne part is not (just like having fixed costs).
The idea reached the economics joumals with an informal paper by
Wiesbord4 in which he stated that if sorne people were willing to pay
money to keep the option of going to visita national park in the future even
if they will, in fact, not go. This payment for the preservation of the park
should be considered in the cost-benefit analysis. His ideas were a mixture
of option value and existence value. Although more precision was required.
he generated the incentives for the creation of two branches of though
regarding option value.

3• A simple model

of irreversibility

:. ~impledframework to fonnaJize this idea is the model developed by
is .er an ~emann (1986). The problem is to choose in a two riod
the op~n~al amo.unt of land to develop in each period assumit.;gthat
1 is irreversible and tha~ sorne uncertainty would be resolved at
the e
gt ng of the second penod. Consider that the benefits from
development for the first period would follow a simple linear relation:

=~ti?

:1:°r:

2. Option value vs. quasi-option value
j

Two different theories appeared trying to explain Weisbord's idea. Option
value was basically a risk premium derived from individual uncertainty.
The option value would be the difference between what they would be
willing to pay for the option of visiting the park and their expected

4Sec Weilllrod (1964).

~(1969), Ciccbeui and Freeman (1971)are tbe pionceringstudies.
6
7fi ora proofsee tbe wods ofScbmalemce (1972), Bohm (197S), and Bishop(1982).
or example, assume that consumen care about tbe environmental
.
8Whil
good and UICOllle.
e Henry presented a more technical
Arr and .
.. .
irreversibilrty
· to en ·
. paper,
ow
Ftsher exphcitly linked the idea of
. .
vt1onmenta1preservatton.
9
which
that tbe uncel1Amty
.
actions111Cluded
tbat tbe the assumption
talces
resolves over time independently of the

10
. l8fd
.
A good revtew oftbe ditfcrencc between tenninaJ and infi
.
.
. .
fuund in Riley and Hinhleifer (1992)
onnatJon actions and tts ~ications is

�/54

Ensayos
Environmenta/ preservation under irrevenibility J55

(l}
(4)

• pen·od one• and we would
where d is the amount of land developed m
norrnalize1 the amount of land in order for tl• to be between zero and one
(O :s; d 1 :s; l ). anda. is justa positive constant

• = V •(d •)

where d • is the
1
1
\'3Juc that maximi7es (4) subject to O$ d $ 1. The second stcp would be

so consider that the maximum value is

We will assume that the bencfits from preservallon
· wouId also follow a
simple linear relation:

V

1

to maximi.le benefits for lile case in which sorne uncertainty is resolved at
thc beginning of the second period, therefore we would need to maximize:

(2)
(5)

where y and pare also a positive constants. Therefore total benefits for the
first pcriod are:

so consider lllat tl1c maximum ,alue 1s V= V(d 1 ) wherc J is tl1e value
1
lhat maximizes (5) subject to O:s; d 1 :::; 1. Therefore the difference

Bl(d1)=P+(a - y)dl

(3)

lf we were to maximize the total benefits for the first period we would have
· her zero or
a comer solution in the sense that we would choose d I to be e1t

between (4) and (5) is that in the first we get tl1e maximum of the function
at lhe expected value of the random variable. while in tlle second we gel
the maximum expected value of the function. This meaos that in the
second case we know sorne extra information about 1J1e random variable.
and wc can lake a more inforrned decision.

one 11 However in a two period model we should also consider the second
· bencfits, which could be 8 (d I + d2 · ;) where d2 is the amount
period
2
. penod
.
of land developed m
2 (so it has to hold that

Intuitively, we would expect that

J

1

:s;

d;

since we will pul off sorne

O:::;; dl ::;;; dl + d2 ::;;; I ), and ; is a random variable.

development in order to wait and see how tl1e uncertainty is resolved. In
other words. we will hold sorne investment until we have more inforrnation
about the benefits tllat the investment would generate. In order to prove
this, consider that we have a discrete choice regarding lile amount of

. Id be to maximize tl1e present value
Therefore our goa1 wou
. of the benefits
"núzin
both
·oo 12 As a base of comparison
first cons1der maxt .
_g
over
pen s.
.
.
·od 2 (
certamty 1s
benefits if no further information is rece1ved m pen
no un
resolved):

investment we could undertake (more specifically consider d E {0,1} ).
1
therefore we can undertake only either full development or ful!
preserving. 13
We need to evaluate both options (developing or preserving) in each of the
settings (with further infonnation revealed on the second period and
without it). Therefore if no infonnation is revealed:

11 lf

a &gt;r

choose

thc

WC

would choosc

· if a &lt; y wc would
di ª ' (full dcvclopmcnt), wbilc

(6)

d l e() (no dcvclopment).

12Fisher and Hanemann modcl w~ ~v~loped for the spca·a1 case oí zero irúrat rate, howcvcr
we would gcocnliz.e it for any JIC)lltlvc ldcrat nle.

13
Joncs and Ostroy (1984) dcvcloped a prooffor thc continuos case

�156

E1Ul1}'0$

Environmental pre~ervation llllder irm,enibility 157

and

taken Howevcr. if sorne uncertainty is revealed in the second period we
have

1

(7)

V• (l) = B (l) + - -E[ B2 (l,;)]
1

l+r

so
we are ablc to gel the sign from Jensen's InequaJíty. 14 What we mean b}

(8)

quasi-option value is

V(0) -

•

V (O), 15 which

is different than

V(0) - V(]) which is the value of preservation rather than develop and

and

•
(9)

d

l

{

which could be negative. Therefore quasi-option value is the valuc of
infonnation conditional on choosing preservation. 16 AJthough thcre are
two altemative interpretations. the conclusions regarding preserving or not
are similar since both parties in thc sensc that both considcr that this is not
a separable componen! that could be added aftenvards. Thcrefore both
would arrive to the same decision regarding preservation levels on both
periods.

. .

0ifV (0) - V (l)~O

=

•

•

lifV (0)-V (1)&lt;0

while if sorne infonnation is revealed at the beginning of the second pcriod:

(10)

Although the above model is simple, the literature in environmental
economics regarding uncertainty and irreversibility is relatively
complicated. However, researchers on economic theory ha\'C done a more
didactic work in order to present the problem of irrevcrsibility. The valuc
of infonnation in the case of irreversibility could be summarize in the
following graph:17

V(O) = B (0) + E[max{B2 (0,;),B 2 (1,;)}]
1

and
(11)

4. A graphical analysis

V(l) = B (l) + E[ B2 (l, ;)]
1

so
(12)

~ 82(0,;).8i(l,;)}]--l- B2(L;)

1
JÍ(O)-V(l) = B (O) - B (1) +-- J
1
1
l+rl

l+r

and

(l3)

,.
{OifV(O)-J/(1)~0
di= lifV(O)-J/(1) &lt;0

. tbat if the optimal choice is full development, we get th~ same value
Nouce
.
.
nd penod or not
if we rcceive more informauon on the seco

. a tenru·na1 action, how uncertainty
(V(l) = VI• (1) ), since we are taking
evolves latter on is not relevant in the sense tbat the decision are ~ready

14
Wbicb implies we are assuming that the benefit function is concave, since if it was convex we
would get the reverse sign.
!Swe use the term quasi-oplion following Arrow and Fisher(l974), and in order to distinguish
this from Cicchctti and Frccman ( 1971) interprctation, which is more the gains from preservalion
ovcr dcvelopmcnt However, Fisher and Hanemann callcd this option value, which seems more
correct since it is the value of the gain of being able to lcam about the futurc benefits.
16
Conrad(t980) ~dcrs that option value is the expecud value ofpcrfect information.
17
We dcvelopcd tbc graph bascd on Hinhlcifcr and Rilcy (1992).

�158

Ensayos

Environmental preservation under irreversibility J59

Utility
in state 2

Utility
in state 1

lt is important to notice that the value of information becomes higher as
the signa! become more informative (just sce lhat if we separate

1(

and

1

2 more point (e) would be even higher) and that lhe conditional value of
2
infonnation 0 is higher upon taking the flexible ac1ion. In fact, if we takc
first action 2 or 3 (which are irreversible) the valuc of infonnation is zero
since we could not change our action. so we would not gain anything.
1(

X

At._...L._ _ _ _L . . - _ ~_ _ B
7t

7t

7t

1

2

The idea is simple: consider that the agent can choose from three possible
terminal actions a = { x . x . x3 } . Suppose that action I • however has
1 2
sorne "ílexibility property in the sense that after choosing it, th~ agent
could move to either of the other two opt1·ons, but with a discount
.x ) . E·ich
, action is illustrated by a line. therefore we are assurning
12 13
that the agent is risk neutrai.18 Assurne that ~e beliefs a~ut _the state of
nature are 1C in this case if we commit to an act1on the optimal is to choose

(x

action 3.
However, consider the case in which on the next pe~~ the agent would
receive a signa! Ieading to a different posterior probabthty (assume that the
signal could generate a posterior of
action 1. and the posterior is

if the posterior is

1(

1CI

1C l

or

1C2 ).

Therefore if agent choose

· 1 ac0·on is
· to move to 3, while
the optima

the optima! action is to move to 2. The value of

.nformation is there:Ore the difference between poi~t (e) and point (f).
~ince (e) is the expected retum from action 3, and (f) is the expected re_tum
of choosing first action l, wait and see the signa!, and choose the optima!
· I. 19
action (either 1 or 3) depending on the signa

5. Sorne critics: learning and production
An important assumption in ordcr to gel a positivc quasi-option vaJue,
(which implies that we should devclop less if somc information is going to
be revealed in the futurc) is t11at the information reccived in the second
period is independent of the action taken. However if this is not the case, a
different result might be obtained.2 I
Assume that the infonnation received increases with the amount of
development undertaken. Therefore. an optima! strategy might be to
undcrtake higher levels of development at the beginning in order to obtain
more inforrnation and be able to make a better choice.22 Optima! learning
models have been developed especially for environmental pollution where
the amount of pollution affects the leve! of learning regarding the cost of
polluting.
However, in the context of valuing resource preservation. I believe is hard
to support a dependen! learning argument. Rescarch to solve the
uncertainty regarding thc value seems unlikely to be linked to the amount
of development. In fact. intuitively it would seem more plausible to expect
more learning if we preserve more rather tllan the contrary, so t11e learning
effect would have the same sign. Therefore the critique of having
independent learning seems not very relevant for this case.
Olson (1990) made another critic to the basic model using a two sector
model in which consumption of "development" has some irreversibility
2O

l 8Therefore our analysis is not based on risk aversion.
. .
. . pomts
. (e) an d (d) wh'ich are the oplimal achons m
19we obtained poinl (e) from the line thal JOtns

each case.

conditional on the action taken. tn fact this is Hanemann interpretation in !he sense that " e
Wanl lo gel the value of information conditional upon having taken the "flexible" option.
21
See for example Fisher and Krutilla (1974).
22
Basically we have lo compare !he gains from more informalion vs !he cost of reducing our
flexibility.

�160

Ensayos

effect in the sense that more preservation today implies less consumable
goods in the future. Therefore we should look for a solution that contras!
the· cost of both irreversibilities and the bias toward preservation is not
clear anymore. The critique is technically vaJid, and suggest the need for
further research to determine which irreversibility would have a bigger
effect.

6. Applied research and conclusions
The conclusions from theory are quite exc1tmg, and pretty strong,
providing important suggestions for applied project evaJuation. The
conclusion that quasi-option value is relevant and that is not an
independent value make our eyes to tum toward the use of Monte Cario
simuJations over thc range of ali possible stratcgies. Thc idea is simple. jusl
consider aJl the possibles strategies over time and make a Monte Cario
simulation to evaluate each strategy. My suggestion is to follow the
Harberger tradition of considering each of this strategies a different project.
and evaluate each strategy to be able to select the best one.
Substituting the traditional approach of evaluating al the expected state
rather than taking the expectation over states is still an ongoing process,
evaluating irreversibility is therefore even further steps away (as it requires
a Monte Cario simulation for each of the possible strategies that could be
undertaken).
The example of the Mexican perennial corn in Fisher and Hanemann
(1986), and the application of the ideas to tropical forest management in
Albers (l 993) are a first step, since they provide useful simulations and
support for the significance of quasi-option value. A complete survey
developed for a case were uncertainty has not been resolved would be very
appealing to the applied econornists that has to take policy decisions.
Consider the example of valuing the preservation of the monarch
butterflies in Mexico. We need to consider the amenity value, we need to
consider the existence value and we need to consider the option value.
Therefore, we need to estímate the first with a travel-cost method approach
and joint this to a contingent valuation survey in order to get the existence
value.
We could try getting the quasi-option value out of a survey but handling
this problem together with the problem of having a public good malees the
attempt quite complicated. My suggestion would be to try to forecast the

Environmental preservation under irreversibility

161

fut~re dis~bution for the amenity value and existence value Th.
.
a llme senes of amenity value and existence vaJue in ordc; to ~r:i~t~;
~e a reasonable forecast. While the distribution to detennine the uasiohpt1on value that anse _fr~m the scientific uncertainty could be forccas~ with
t e help of a mult1d1sc1phnary team.
We can _concludc that we should take a biased toward environmental
pres~~at1on as a first step in a more complicated proccss. However on
empmcal grounds. we are still too far away from that first ste'
Uncertamty over future preferences and over the growtl1 of e
p...
v · bl ·
conom1c
a_na . es t~ a challenge for the economists, and the uncertaint ovcr
sc1ent~c d1scovenes is a challenge for both economist and exact sci~tists.

�162

En.sayos

Enviro11me11tal preservation underirrevers,
.
"b1·¡·1ty J63

References
Albers, Heidi (1993). Ecological Constraints on Tropical Forest
Management: Uncertainty, Irrevcrsibility, and Spatial Relationships.
unpublished manuscript, may.
Arrow, K. J. and A.C. Fisher (1974). Enviromental preservation,
uncertainty and irreversibility. Quartcrly Journal of Economics, 88, pp.
312-319, august.
Bishop, Richard (1982). Option Value: An exposition and Extension.
Land Economics. 58, pp. 1-15, february
Bohm, Peter (1975). Option Demand and Comsumer's Surplus: Comment.
American Economic Review, 65, pp. 733-36, september.
Dasgupta, Partha (1982). The Control of Resources. Basil Blackwell
Publisher, England.
Fisher, A.C. and Michael Hanemann (1986). Option Value and the
Extinction of Species. In Advances in applied Microeconomics (V.K.
Smith, Ed) Vol. 4. JAI Press, Greemwich, CT.
Fisher, A. C. and J.V. Krutilla (1974). Valuing Long Run Ecological
Consequences and Irreversibility. Joumal of Environmental Economics
and Management, l, pp. 96-108.
Freeman, A.M (1984).
The Quasi-Option Value of Irreversible
Development. Journal of Environmental Economics and Management
11, pp. 292-295, september.
Freeman, A. M. (1986). Uncertainty and Environmental Policy: Toe role
of option and quasi-option values.
In Advances in applied
Microeconomics (V.K. Smith, Ed) Vol. 4. JAI Press, Greemwich, CT.
Hirshleifer, Jack and John Riley (1992). The Analytics of Uncertainty and
Information. Cambridge University Press, Great Britain.
Jones, R.A. and J.M. Ostroy (1984). Flexibility under Uncertainty. Review
ofEconomic Studies, 51, pp. 13-32,january.
Olson, Lars J (1990). Environmental Preservation with Production.
Journal ofEnvironmental Economics and Management 18, pp. 88-96.

Schamalensec
. Demand and C
.
• Richard (l 9?2)· 0 P1ion
,
Valumg Price Changcs Und U
.
onsumers Surplus:
.
cr ncertamty Am ·
E
.
Rev1ew. 62, pp. 813-8 24_deccmber.
·
encan conom1c
Weisbrod,
.
.
. . Burton A. ( 1964). Co11ccllve-Consumpllo
S .
1nd1v1dual-Consumption Good O ,
n erv1ces of
pp. 471-477, august.
s. uartcrly Journal of Economics 78,

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379296">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379298">
              <text>1996</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379299">
              <text>15</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379300">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379301">
              <text> Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379302">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379303">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379320">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379297">
                <text>Ensayos 1996, Vol 15, No 2, Noviembre 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379304">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379305">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379306">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379307">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379308">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379309">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379310">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379311">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379312">
                <text>Meléndez Barrón, Jorge, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379313">
                <text>Tijerina Guajardo, José Alfredo, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379314">
                <text>01/11/1996</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379315">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379316">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379317">
                <text>2015746</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379318">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379319">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379321">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379322">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379323">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28706">
        <name>Análisis de segregación</name>
      </tag>
      <tag tagId="6488">
        <name>Educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="11735">
        <name>Familia</name>
      </tag>
      <tag tagId="28708">
        <name>Rendimiento a la escolaridad</name>
      </tag>
      <tag tagId="28707">
        <name>Teoría de las diferencias igualadoras</name>
      </tag>
      <tag tagId="28660">
        <name>Teoría del capital humano</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13731" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11798">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13731/ENSAYOS._1997._Vol._16._No._1._Mayo._0002015747.ocr.pdf</src>
        <authentication>d179abc5e61bdcf1fbd0a2bde948d651</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381919">
                    <text>Mayo de 1997

Volwnen XVI, número 1, $20

Artículos
Perspectiva de la economía y la sociedad mexicanas en los
albores del siglo XXI (Notas para reflexión)
Víctor L. Urquidi

Valoración contingente del abasto del agua en el Area
Metropolitana de Monterrey
Jesús Oaxac~ Torres
Ramón Guajardo Quiroga
Teófilo Ozuna, Jr.

Estimación del impacto en bienestar de la apertura
comercial en el estado de Nuevo León:
una aproximación
Claudia Sánchez Vela

Federalismo Fiscal: un estudio empírico para el nivel
estatal y municipal en México
Carlos Alberto Unares

Análisis económico de la privatización de
Altos Hornos de México
Rafael Jaime Cantú Reyes
Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

�.

-~ .

'.
\ '

.

''

.;;:.

~;

,,/'

,..

•

.

NIDO UHl'IElSIT.UIO

�• La revista "Ensayos" publica trabajos
relacionados con todos los campos de la
economía, la estadística y ciencias
sociales afines. Se edita dos veces al
año, en los meses de mayo y noviembre.

• Las solicitudes de inscripción, o de
inscripción al programa de canje
académico deben dirigirse a: Centro de
Investigaciones Económicas, Facultad
de Economía, Universidad Autónoma
de Nuevo León. Loma Redonda 1515-A
Pte., Col. Loma Larga. Monterrey,
N.L., México. C.P. 64710, Apdo. Postal

Mavo de 1997

DIRECTORIO

Consejeros

288.

• Te!: (8) 345-5018 (8) 329-4150
• Fax: (8) 345-5018 (8) 342-2897

• Toda comunicación en relación con
manuscritos y correspondencia editorial
deberá ser dirigida al Dr. José Alfredo
Tijerina Guajardo, Director, y/o Lic.
Julio Puente Quintanilla, Coordinador
de Proyectos, Centro de Investigaciones
Económicas.
jtijerin@ccr.dsi.uanl.mx
jupuente@ccr.dsi.uanl.mx

• Las opiniones, JU1c1os e ideas que
puedan contener los artículos en esta
revista son exclusiva responsabilidad de
los autores.
Sin embargo, esta
institución se reserva todos los derechos
y en consecuencia, la revista o sus
artículos no pueden ser copiados sin
permiso por escrito del director. Se
autoriza la reproducción parcial para
propósitos didácticos, de análisis y
comentarios en otras publicaciones,
siempre y cuando se cite la fuente.

Edgardo Ayala Gaytán
Leonardo Torre Cepeda
Jorge N. Valero Gil

Director
Facultad de Economía
Jorge Meléndez Barrón

Director
Centro de Investigaciones
Económicas
José Alfredo Tijerina Guajardo

�Indice

Perspectiva de la economía y la sociedad mexicanas en
los albores del siglo XXI (Notas para reflexión)

Víctor L. Urquidi

Valoración contingente del abasto del agua en el Area
Metropolitana de Monterrey

11

Jesús Oaxaca Torres
Ramón Guajardo Quiroga
Teófilo Ozuna, Jr.

Estimación del impacto en bienestar de la apertura
comercial en el estado de Nuevo León:
una aproximación

35

Claudia Sánchez Vela

Federalismo Fiscal: un estudio empírico para el nivel
estatal y municipal en México

71

Carlos Alberto Linares

Análisis económicó de la privatización de
Altos Hornos de México

Rafael Jaime Cantú Reyes

111

�Ensayos - Volumen XVI, núm. 1, mayo /997 - pp. 1-10

Perspectiva de la economía y la sociedad mexicanas en
los albores del siglo XXI
(Notas para reflexlónJ1
Víctor L. Urquidi 2

En épocas anteriores, al plantearse una perspectiva a mediano plazo de la
economía y la sociedad mexicanas, solía encuadrarse el análisis en unas
cuantas variables fundamentales, algunas dependientes y otras el resultado
de supuestos, a veces heroicos, sobre magnitudes que podían determinarse
con cierta autonomía. Es más, no se suponía que las variables
dependientes pudieran situarse fuera de ciertos límites razonables, dados
por factores exógenos. Por ejemplo. si la proyección de la balanza de pagos
dependía de las condiciones de los mercados externos --que a su vez se
reswnían en la demanda de unos cuantos productos básicos, ya que la
exportación de manufacturas era mínima-- se e,caminaban las tendencias
en los mercados principales, los precios y su posible fluctuación, y la
posibilidad de que la participación mexicana en el mercado se
incrementara. Se deducía una estimación del consumo interno y se
calculaba el probable volumen y valor de las exportaciones consiguientes.
Las importaciones totales se estimaban en función del crecimiento supuesto
o deseado de incremento del PIB. Los pagos factoriales y no factoriales en
la balanza de pagos eran montos secundarios: el resultado neto de las
operaciones de maquila, los transportes y los seguros, los intereses sobre
operaciones financieras (la deuda externa era poco significativa) , las
remesas de los braceros, era relativamente pequeñ.o. El saldo en cuenta
corriente, de ser deficitario, aconsejaba suponer una meta de obtención neta
de crédito del exterior a plazos mediano y largo, para no tener que recurrir
a las reservas monetarias.
Para proyectar el PIB, podía partirse de tendencias de los principales
sectores, por un lado, así como de necesidades de incremento de la
producción de productos básicos para cumplir las metas de exportación de
los mismos. El ingreso global generado anteriormente daba a su vez la
base para suponer la tendencia del consumo interno, que seflalaba el monto
del mercado nacional para la industria manufacturera y para el sector
agropecuario, siendo ambos mercados sumamente protegidos. Los
1

Ponencia dictada en la Clausura del Diplomado en Economía y Sociedad, organizado por la
División de Estudios Superiores de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, y el lmtituto de Economistas de Nuevo León. 11atelolco, México, D.F., 14 de
diciembre de 1996.
1
Profesor Investigador Emérito, El Colegio de México.

�2 Ensayos

servicios internos --comercio, finanzas, transporte, etc.--, eran una
derivación de los productos sectoriales estimados y se daba por supuesta su
expansión. Para lograr estos incrementos se suponía que la inversión ~ruta
tendría que crecer a determinada tasa y constituir determinado coeficiente
del PIB. según la concepción de la ecuación Harrod-Domar. A su vez, ~e
suponía que aproximadamente el 60% de la inversión brut~ _corres~~dena
al sector público y el resto al privado, incluida la con~trucc1on de ~1V1enda.
El problema principal se reducía en consecuencia a _determinar. las
necesidades financieras internas (el ahorro), lo que conduc1a a alguna idea
de incremento de la recaudación fiscal y, en su caso, de financiamiento del
déficit del sector público --que en lo externo tenía que coincidir c~n la
suma derivada de la proyección de la balanza de pagos en cuenta comente,
y en lo interno requería establecer los medios que fueran aconsejables. ya
fuera con apoyo en emisiones de títulos de deuda interna o con ayuda de la
expansión primaria del circulante.
Lo anterior podía hacerse rápidamente, casi, como dicen en inglés, al dorso
de un viejo sobre de cualquier tamaño, nuevo o usado. Es . ésta, por
supuesto, una descripción simplificada en extremo, pero no aleJª?ª de la
realidad de entonces. de hace unos 40 a 45 años. Se suponía ademas que el
incremento del empleo resultante de la proyección del PIB generaría
ingresos por trabajo que por lo menos mantendrían o mejorarían la
distribución del ingreso personal, y que se absorbería el aumento de la PEA
en empleo productivo. Los programas sociales vigentes seguirían
contribuyendo a fortalecer la base social del nivel de vida. Se tenía más o
menos por dada la tasa de incremento de la población.
Durante los años setenta y ochenta, México incrementó enormemente su
deuda externa, supuestamente en aras del desarrollo, y aunque también
empezó a ser exportador importante de petróleo crudo y a "petrolizar" su
econonúa, hizo poco por remediar algunos de los desajustes y resistencias
estructurales fundamentales. Tampoco logró incrementar en forma
significativa sus exportaciones de manufacturas. En cambio, la balanza de
pagos comenzó a adquirir rigideces estructurales graves, en lo principal el
servicio de intereses sobre la deuda externa y la creciente dependencia de
insumos importados. La deuda externa a fines de 1982 se cuadruplicó
respecto al saldo de fines de 1976, y fue más de 20 veces el que existía a
fines de 1970; además, la proporción de deuda a plazos cortos se elevó en
gran medida, y mucha de ella se obtuvo a tasas de interés excepcionalmente
altas. El nuevo endeudamiento no sólo fue necesario para cubrir
amortizaciones sobre obligaciones anteriores, sino que incrementó la carga
de intereses. Tanto el auge petrolero como la dependencia respecto a
grandes volúmenes de deuda externa constituyeron un verdadero

Economía y Sociedad, Siglo XXI

3

parteaguas en la perspectiva económica nacional e internacional de
México, cuya complejidad y vulnerabilidad crecieron en forma acelerada.
A ello se suma la mayor complejidad de las nuevas relaciones económicas y
financieras internacionales en que México se encuentra ahora insertado,
caracterizada por la fuerte tendencia a la globalización. El contraste entre
las perspectivas internacionales que podían vislumbrarse en los años
sesenta y setenta y las que aparecen en el horizonte en la actualidad es
brutal. Además, México no puede ya abstraerse de esas perspectivas, no
puede aislarse económica y financieramente --con la consiguiente pérdida
de autonomía en su propio desarrollo.
Se vive hoy a nivel internacional en un ambiente en el que las aperturas
comerciales (de bienes y servicios) y las financieras son de enorme
dimensión, a veces inesperadas, muy rápidas o poco condicionadas en
función del conjunto de los aspectos económicos y sociales, no sólo en
México sino en otros países. El mismo grupo de los Siete (G-7) ha estado
afectado por cambios de gran magnitud en sus interrelaciones. Los países
en vía de desarrollo han pasado por fluctuaciones también
desproporcionadas, por etapas disparejas de crecimiento y desarrollo y con
variaciones importantes en sus relaciones con el exterior. Más aún, no
puede encontrarse ya un común denominador entre los países en desarrollo,
teniéndose que distinguir entre ellos una serie de caracterizaciones
particulares. por ejemplo, países petroleros y no petroleros,
semindustrializados y de gran rezago industrial, exportadores agrícolas
netos e importadores netos de alimentos básicos, altamente endeudados y
poco endeudados, unos integrados en la red tecnológica mundial y otros
desconectados de las tecnologías de punta, naciones con tasas elevadas de
incremento demográfico y otras con reducciones substanciales en su
dinámica poblacional, etc. Aun en América Latina, que ahora comprende
el Caribe ex-británico para dar un total de 36 países, las diferencias son
cualitativas y estructurales. La tradicional América propiamente latina está
fraccionada en países de tendencias y posibilidades muy contrastadas y
divergentes. Y ha surgido en Europa y Asia un nuevo grupo de países
derivados de la desintegración de la ex-Unión Soviética en el que el sistema
económico se está transformando .radicalmente, y cuyas relaciones con el
exterior no se definen todavía.
En las perspectivas económicas internacionales reina una gran
incertidumbre que por una parte reduce la proclividad a la inversión real y,
por otra, fomenta los movimientos especulativos de fondos líquidos. De
hecho las disparidades internacionales entre los países de elevado PIB por
habitante y los que se encuentran en los niveles más bajos se han

�4 Ensayos

acentuado, como lo revelan los informes provenientes de Naciones Unidas
y del Banco Mundial, a la vez que el incremento de la población en e~ad de
trabajar es mucho más rápido en el segundo extremo de las econom1as en
desarrollo. No obstante las tasas elevadas de desempleo que prevalecen en
algunas de las economías de alto nivel de industrialización. las que
caracterizan a los países en desarrollo son mayores y representan
contingentes de población de fuerte crecimiento en que los niveles de
educación y capacitación son bastante más bajos y tienen poco acceso a la
seguridad social y a la protección social más elemental.
Los volúmenes de cooperación financiera internacional para el desarrollo
llevan varios aftos de estar estancados en términos reales, tenidas en cuenta
todas las fuentes de recursos. Y por otra parte la apertura del comercio
mundial y de los servicios. consagrada en la creación de la Organización
Mundial de Comercio. favorece más a los países ya integrados a la
tecnología moderna y a las grandes corrientes comerciales que a los que
tienen mucho camino por recorrer. Prevalece l.a idea de que la apertura
crea por sí misma, como dogma de otros tiempos, mayores volúmenes de
comercio. cuando son la inversión real y la incorporación de tecnología los
elementos que crean el comercio, tanto interno como internacional. a veces
no separable o distinguible.
Sin embargo, la promoción de la inversión real para el desarrollo, a cargo
de los organismos de Naciones Unidas, el Banco Mundial y los bancos
regionales, carece hoy día de impulso. Se abandonaron los arduos
esfuerzos de cooperación internacional de antes, a veces poco exitosos por
cierto, a cambio de suponer que los sectores empresariales, entre ellos la
gran cofradía de empresas transnacionales, son capaces de lograr, sin más,
los volúmenes de inversión real necesarios y en los lugares del mundo
donde sean necesarios, teniendo en cuenta no sólo rentabilidad sino
equidad. Se reduce además el apoyo de los países del G-7 a los organismos
internacionales y regionales de carácter técnico como la ONUDI, la
UNCTAD, las comisiones regionales y muchos otros, pensando tal vez que
también las transnacionales podrán suplir esos esfuerzos.
La globalización, que se expresa en lo esencial en el comercio y los
movimientos de capital, y en medida muy importante en la tecnología de la
informática, pero no en la solidaridad internacional y regional, seguirá sin
duda avanzando, aunque por ahora no conduce necesariamente a los frutos
esperados en teoría. Las capacidades y posibilidades para participar en ella
y en sus posibles beneficios son muy variadas y asimétricas. No se trata de
un terreno liso y accesible, sino de uno corrugado y disparejo, con
recónditos confines y difíciles accesos; en general, las econonúas que hasta

Economía y Sociedad, Siglo XXI

5

ahora han corrido con menos suerte se han ido rezagando aun más y hacen
frente a obstáculos cada vez mayores.
La globalización no es global --valga la expresión. Va más a favor de los
que ya ~staban en la delantera, y carece de suficientes mecanismos de
compensación. Se está produciendo, además, a la par de un conjunto de
agrupamientos regionales que ven hacia intereses más localizados y que
aprovechan determinadas afinidades. A veces se les llama "bloques", pero
este término no es correcto, porque todos ellos, desde la Unión Europea
hasta el Mercosur o la APEC, y aún más el TLCAN, mantienen abiertas
sus comunicaciones con el exterior. es decir, no son exclusivistas ni
negativos, si bien es verdad que incentivan las relaciones intra: algunos de
los agrupamientos. notablemente la Unión Europea. han establecido
mecanismos de compensación interna en materia de inversiones y otros
apoyos. con plazos diferidos, de gran importancia para evitar las
polarizaciones dentro del grupo.
Lo anterior apunta hacia una globalización aún en transición, incompleta y
carente de suficiente equidad. Se trata de una etapa todavía salvaje. no
determinada por consenso global o internacional. en que la competitividad
del fuerte puede más que la del débil o rez.agado, o que se encuentre
todavía. como dicen, en la "curva del aprendizaje". Es una etapa de
movimientos de especulación y acomodamiento para el poder futuro, muy
distante de los objetivos de la Carta de las Naciones Unidas, muy lejana de
la equidad internacional, a años luz del desiderátum de la comunidad
internacional en lo social. Sin embargo, es una globalización en marcha.
que atropella pero que también ofrece oportunidades.
El problema fundamental para un país como México. habida cuenta de sus
características estructurales en la economía y la sociedad, es cómo
aprovechar con ventaja esas oportunidades. en competencia con otros
países en que seguramente se ha de estar incubando el mismo tipo de ideas.
Para comenzar, habría que llegar a diagnósticos más certeros sobre la
dimensión, ritmo y arrastre de la globalización. En México no suele
prestarse suficiente atención a estos temas. Muchos de los aspectos de la
globalización económica y financiera se ven como demasiado lejanos o se
afrontan en forma pasiva, aun en el contexto regional del TLCAN, que es
un instrumento de globalización (y que lleva en paralelo otros esfuerzos al
nivel llamado "hemisférico". y ahora algunos en la dimensión
transpacífica).
En los últimos dos decenios. la economía mexicana no ha prosperado y se
ha generado mayor desigualdad interna. El auge petrolero y los

�6 Ensayos

descalabros del endeudamiento externo --el parteaguas a que me_ refería
antes-- no han permitido asignar recursos financieros y r~es sufic1~ntes a
programas básicos de desarrollo de infraestructura económtca Ysocial. El
adelgazamiento del estado y de su capacidad para atender las muchas
prioridades nacionales ha sido un factor no compensa~o por 0 ~
posibilidades de inversión y de actuación económi~ Y s~tal. Tambien
muchos rezagos de largo plazo, por ejemplo en el meJoramten~o del. ~po
mexicano, en la vivienda, en la educación y la salud, en la mvesllgac~ón
científica y tecnológica, en los sistemas de tr~sporte, no han ~ido
reducirse O salvarse. La economía y la sociedad han esta~o siendo
rebasados, además, por los incrementos demográficos Y en p~cul~ por
los de la población en edad de trabajar, así como por las mtgra~10nes
internas hacia las ciudades grandes y medianas escasamente orgaruzadas
para hacer frente a crecientes contingentes poblacionales. Tampoco se han
creado las fuentes de empleo necesarias, ni los nuevos desarrollos
industriales han absorbido los excedentes de mano de obra. Grandes
sectores potenciales de empleo. en los que priva la pequeña empresa se han
contraído. Es más, los avances en los mercados externos no h~ llevado en
paralelo y como complemento la expansión d~ los mercados m_ternos_. El
resultado ha sido el generar desánimo e incertidumbre pa~a las m~ers1ones
reales, y el originar para la población en general una creciente desigualdad
social.
Lo que alguna vez se _consideró consistía en un conjunto de program~s
sectoriales más o menos interrelacionados, dentro de una co~gruencia
general de desarrollo y de estrategia i~t~g_r~ de desarrollo, ~b1erta a la
promoción por el Estado así como a la 1mc1at1va del sector pn~ado, se ~a
abandonado. En pocas palabras, no hay ya planeación económica Y_social
general. ni siquiera programación sectorial y regional. Todo se l~bra a
imprecisos parámetros de un llamad~ mer~a~o, todavía una abstracción en
un sistema por demás asimétrico y d1spareJo. mcluso dentro del TLCAN.
Por otro lado, los compromisos internacionales e internos en _materia de
desarrollo no han disminuido, siquiera en cuanto al mcremento
demográfico, no obstante que la política de población, después de 20 años
de discusión internacional. ha empezado a reconocerse como pa~e
indispensable de la estrategia de desarrollo. Desde 1992. en la Conferencia
de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, se ha
adquirido asimismo el compromiso de alcanzar el desarrollo sustent~ble, o
sea aquel que proteja al medio ambiente y a la vez garantice, por me~or uso
de los recursos. el acceso a éstos a las generaciones futuras. La noción del
desarrollo sustentable. que se maneja con excesiva superficialidad, lleva en
sus entrañas algunos requisitos fundamentales, entre ellos el de la

Economía y Sociedad, Siglo XXI

7

economía energética y el desplazamiento hacia combustibles y formas de
generación y uso de la energía que sean menos contaminantes. México ha
llegado tarde a la política ambiental y a la economía en energéticos, agua,
bosques y otros recursos, que no son ya factores exógenos ni desdeffables
sino que están íntimamente relacionados, en un marco sistémico, con los
procesos de crecimiento y desarrollo, y con la investigación científica y
tecnológica. El medio ambiente, por lo demás, es responsabilidad de la
sociedad en su conjunto, desde el hogar que arroja sus residuos a tiraderos
no controlados hasta la empresa, lo mismo grande, mediana o pequeña,
privada o paraestatal, y la entidad pública, sea nacional o municipal, que
lanza al drenaje, a los ríos y los arroyos, a las lagunas y los esteros, y a la
atmósfera, volúmenes crecientes de desechos peligrosos y aun tóxicos.
Cualquiera que haya sido la causa específica de la crisis que padece la
economía mexicana desde 1995, cuyos antecedentes pueden encontrarse en
una muy riesgosa estrategia financiera y monetaria, los acontecimientos
reales han colocado a la sociedad mexicana ante problemas sin precedente.
No se trató. corno algunos suponían, de un tropezón que, una vez rebasado,
permitiera colocar todo en el lugar que antes tenía asignado. Cuando
ocurren derrumbes como el de la economía mexicana en 1995, la
recuperación no se limita a volver al punto de partida sino que requiere
reparar y reponer todo lo dañado, no sólo lo fisico y material, sino lo
institucional y lo humano, y además añadir a la capacidad productiva lo
que se dejó de mante~er y de construir en el periodo de descenso. En
consecuencia. más que nunca se requiere una estrategia de desarrollo
económico y social que combine la recuperación con la constante
evolución, en los términos de un desarrollo que hoy incorpora nuevas
dimensiones tanto nacionales como internacionales. Sin orientaciones
adecuadas, sin apoyos y estímulos a la inversión. sin programas de
capacitación empresarial. sin entrelazamiento de las acciones en los
distintos sectores, sin la que alguna vez se llamó planeación indicativa -cuyo mejor ejemplo lo dio en su momento Francia--. no puede garantizarse
que la economía mexicana supere los destrozos que ha sufrido y a la vez se
prepare para una participación más efectiva en los procesos de la
globalización. No basta establecer metas agregadas a corto plazo, cuya
composición y desglose merecería mucha mayor atención, sino que deberán
encuadrarse en objetivos a mediano y a largo plazo de carácter real, de
manera que puedan constituir señalamientos positivos para la inversión y la
preparación empresariales indispensables. No resulta suficiente estimular
al sector de exportación de manufacturas y algunos otros. si al mismo
tiempo no se reconstruye y. en la medida de lo necesario no se protege. el
mercado interno y se incentiva la inversión y la producción que pueda
abastecerlo. El objetivo por cumplir no es un monto determinado de

�Economía y Sociedad, Siglo XXI

8 Ensayos

comercio exterior sino la creación de empleo productivo y remunerado que
garantice la continuidad de la generación y multiplicación de los ingresos.
Para México va a ser necesario, a mediano y a largo plazo, no sólo lograr
una participación más efectiva en los procesos de globalización si~o
capacitarse para hacer frente a los retos fundamentales, todav1a
insatisfechos, del desarrollo social y económico internos. La tarea por
delante no se puede producir en un vacío institucional. Tampoco co~ una
sociedad cada vez más dividida y polarizada, afectada por el estancamiento
de muchos sectores de la economía y por pérdida de ingreso real. Por lo
mismo no sería suficiente la sola voluntad colectiva de México, sin la
consid;ración de que otras economías pueden estar pujando por aumentar
su participación en la economía global y ganando espacios a México.
Uno de los mejores exponentes a. nivel internacional del concepto de
desarrollo, antes de que se pensara mucho en los problemas ambie~tales,
fue el economista sueco Gunnar Myrdal. quien insistió de modo particular
en que el desarrollo no podía desligarse de los aspectos ~~!ales. culturales
y políticos. En su extraordinaria obra Asian Drama, escnb10 que:
"El desarrollo significa un proceso de distanciamiento del 'subdesarrol~o' •·
salir de la pobreza-- ¡que] se busca lograr, y tal vez se obtenga en realidad,
por medio de la planeación del desarrollo' ... [En un paí~ ~ubde~rrollado] ·
-decía-- existe .. . una constelación de numerosas cond1c1ones mdeseables
para el trabajo y para la vida: la producción, los ingr~~os y los ni~eles de
vida son reducidos· muchas modalidades de la producc1on, y las acutudes Y
los patrones de' conducta, son desfavorables: prevalecen _además
instituciones de influencia negativa, desde las que operan al mvel del
Estado hasta aquellas que rigen las relaciones sociales y económicas de la
familia y de la comunidad local ... Se da una relación ca~sal gener~l entre
todas estas condiciones, de manera que constituyen. un sistema
social. El
,,3
'desarrollo' consiste en lograr que se eleve todo ese sistema.

9

Alcanzar a tener una economía moderna seria en gran parte resultado de la
creación y ampliación del área de las valoraciones instrumentales es decir
colectivas, como remplazo de las valoraciones individuales de l~s que ~
partía. "El desarrollo conduce, por lo tanto, a ofrecer mayor número de
opciones .. . lo cual resulta de una mayor comprensión de la causación
circular y de una disposición acentuada a considerar el cambio como
instrumento para lograr nuevos objetivos".
Para Myrdal, por cierto, la "planeación" no sustituía a la "formulación de
políticas", puesto que entrañaba decisiones de carácter político; pero
requería emprender un proceso de gran envergadura, aplicado a "todas las
partes del sistema social... por medio de esfuerzos concretos, poderosos y
coordinados": los países en desarrollo --añadía-- no podían confiar en un
enfoque gradualista.4
Concluía el profesor Myrdal que "es más fácil llevar a cabo las políticas
económicas que las sociales que deben enfrentarse a los intereses creados
arremeter contra inhibiciones profundas, ofender tradiciones y creencias, ;
luchar contra el fuerte peso de la inercia social; no obstante, si las políticas
de desarrollo se centran en el desarrollo económico en su sentido limitado o
estrecho. no tendrán efecto". 5
Añadiendo a lo expresado por Myrdal hace más de 25 años la atención que
ahora se requiere dar al medio ambiente --hoy objetivo aceptado
!nt~macionalmente--, su conceptualización sigue siendo válida, y menos
mc1erta en sus resultados que las que prevalecen en la actualidad en
muchas partes del mundo.

Teniendo en cuenta en especial a la India, Myrdal enumeraba algunas de
las características del subdesarrollo: baja productividad, reducida
intensidad de capital. escaso ahorro. mínimas condiciones de vida Y aun
miseria. Para que fuera posible evolucionar del subdesarrollo al desarrollo.
defendía la necesidad de un enfoque institucional por medio de la
planeación. que para él consistía. en esencia, en la coordinación d~ _las
políticas económicas y sociales como parte de un programa pohttco.

En época más reciente, pero igualmente olvidada, se registra otra
caracterización pertinente del fenómeno del desarrollo económico y social.
la de Celso Furtado. referida sobre todo al caso de América Latina. Para
Furtado. el desarrollo es "un proceso de transformación ... que engloba el
conjunto de la sociedad" [y quej ... está ligado a la introducción de métodos
productivos más eficaces y se manifiesta bajo la fonna de un aumento del
flujo de bienes y servicios finales a disposición de la colectividad". lo que
pennite satisfacer plenamente las necesidades humanas. El punto de
partida es una determinada estructura. sujeta a un proceso de cambio.
Fµrtado asigna enonne importancia a la innovación, a los valores, al
"excedente social" que hace posible nuevas fases del desarrollo. pero que es
susceptible de asignarse de diversa manera en función de presiones

Gunnar Myrdal, Asian Drama: An lnyuirv into the Poverty ofNations. edición ahrcviada de Scth
S. King, Nueva York. Vintage Books. 1971. pp. 427-428.

• Myrdal, op.cit.. pp.427-440. pa~sim.
1
!bid.. pp. 442-443.

J

�Ensayos - Volumen XVI. núm. 1, mayo 1997-pp. Jl-34

10 Ensayos

políticas y de otra índole que los distintos estratos sociales ejercen. El
estado desempeña un papel importante al ayudar a crear industrias básicas
--respaldadas por un proteccionismo moderado-- e instituciones financieras
que de otra manera no llegarían a existir. En la práctica, sin embargo, las
empresas transnacionales que poseen y administran el conocimiento y la
capacidad de investigación, y saben aprovechar hábilmente el ahorro
interno disponible, acaban por predominar en los sectores en que la
demanda de sus productos es dinámica. Por otra parte, las empresas
paraestatales tienen por función "socializar parte de los costos de la
producción", y con ello fomentan la modernización en todos los sectores;
asumen asimismo responsabilidades en los casos en que la rotación del
capital sea lenta y las economías de escala sean más importantes. Puede
esperarse --no siempre se cumple-- que las empresas del estado contribuyan
6
al proceso de acumulación de capital.
Hasta aquí Myrdal y Furtado. El hecho de la globalización en su fonna y
tendencias actuales no hace sino fortalecer sus plantea1nientos. No habían
previsto la globalización de manera específica, en la cual hoy ninguna
sociedad puede quedar rezagada, o por lo menos tan rezagada que
descienda del subdesarrollo al estancamiento y al caos. La globalización
supone también que debiera existir una responsabilidad internacionaJ que
determine que las economías fuertes y dominantes no se queden con todo el
pastel.
En suma y en conclusión, la perspectiva a la que se enfrenta México, y la
tarea a la que deberá abocarse, es mucho más dificil y compleja de lo que
pudiera deducirse de otras experiencias. Lo que no se ha hecho antes no se
repone por arte de magia, o por pleitesía a las virtudes de un mercado
hipotético y abstracto. Lo que se requiere para conseguir y asegurar un
proceso de desarrollo sustentable y equitativo en el marco de la
globalización significa en el fondo tener que redoblar los esfuerzos,
dirigirlos más eficazmente a objetos interrelacionados que tienen que ver
no solamente con lo material sino con lo social y lo humano.

6 Cdso Furtado, Breve introducción al desarrollo: un enfoque intcrdisciplinario. México, Fondo de
Cultura Económica. 1983, traducción de la edición brasileña. Caps. IV y XI. passim.

Valoración contingente del abasto de agua en el Ares
Metropolitana de Monterrey1
Jesús Oaxaca Torres
Ramón Guajardo Quiroga
Teófilo Ozuna, Jr. 2
El presente trabajo se orientó a la estimación de la disposición a pagar de las famiHas
para evitar una reducción en el abasto de agua potable en el Area Metropolitana de
Mont~ffey._ Se_ usó la meto_dologla de valuación contingente para que -mediante un
cue~tionano aplicado aleatonamente- las familias revelen sus preferencias respecto al
serv,ci~ de agua. Las preguntas centrales se orientaron a obtener información sobre la
d1spo_stc1ón a pagar para evitar que el suministro del servicio de agua potable se
redujese en 4 horas _diarias. _ Los res!l"ados muestran que la aplicación de la
metodologla de valuac!ón contingente es factible en nuestro medio. El intervalo de
confianza para _la cantidad mensual promedio que el usuario está dispuesto a pagar.
para mantener ma~erado su servicio de 24 horas, es de $6.33 como lfmite mlnimo y d~
$11.68 como máximo. Lo cual representa $67.80 millones anuales, en promedio El
anál1sts_ de los efectos marginales revelan que para la variable Ingreso. un cambi~ en
una untdad ($!000) mcrementa:fa en 2. 1% la probabilidad de la disposición a pagar de
aquéllos que tienen una d1spostc1ón a pagar igual a cero; además de un incremento en
$0.34 _e? el promedio de la disposición a pagar de los individuos que tienen una
dispostc1ón a p~gar m~y~r que cero, y de un incremento en la media de la disposición a
pagar de $0.48. esto ultimo representa un incremento de un 5.36% de la disposición
pagar mensual.
a

1. Introducción

En las _últimas dos décad~s,_ el Area Metropolitana de Monterrey (AMM)
ha temdo _un gran crecnmento poblacional y económico, y esto, por
co1~secuenc1a, ha aumentado considerablemente la demanda de agua. Para
sa~•sfacer esta de_manda, se recurrió a la construcción de presas (Cerro
:neto Y El Cuch11l~) que aumentaron significativamente la capacidad de
ab~sto de agua. Sm embargo. este aumento ha sido insuficiente para
satisfacer _la demanda del ~ ya que para 1994 el abasto fue alrededor
de 9.700 htros por segundo (lps) . mientras que la demanda era de 11 , 250 .4

1
por .:1 CONI\CYT· pro)'Cclo 1209-59203 • "l', I va Ior deI agua como
· Este
•t trabajod fue· financiado
•.
¡ns rumcnto e as1gnac1on en el Area Metropolitana de Monterrey"'.
Estudiante _de maestría de la División de Estudios de Postgrado. fac. de Economía de la UJ\NI .
l\lacstro de r~crnpo Exclusivo de la UANL. y Profesor A~ociado de la Universidad dc T . ·:
i\&amp;M, respcchvamcnte.
exa~
; Servicios dc !\gua y Drenaje de Monterrey (SADM).
La_demanda de agua de 1994, se calculó lomando un consumo de 360 litros por pcrson· 1d'
que mcluye_~n consumo de 300 litros por persona má~ un 20• ó por concepto de fuga~ ·delª ª 1 ia.
de dtslnbucion. Yuna población de 2. 7 millones de habitanles.
sis cma

�Valoración del abasto de agua en el AMM

12 Ensayos

Para el año 2010 se espera que este déficit de a~ aumente, dado que se
estima que la demanda sobrepasará los 18,000 lps.
Aunque en general la escasez de agua es una constante en esta r~g_ión, en
tiempos de sequía se ha recurrido a cortes programados en e~ s1:11111:1stro de
agua, que en ocasiones han alcanzado entre _12 y 16 horas dianas: Por un
lado estos cortes han ocasionado inconveruentes entre los usuanos Y esto
ha p~ovocado un gran número de protestas (Bennett, l 995). Pero, por otro,
los cortes han incentivado el surgimiento de mercados co~~teral~s como el
de cisternas y tinacos. En los últimos años la sequía tamb1en ha 1mp~c~do
negativamente en esta región a los agri~ult_ores Y ganade~os ~onchi Y
Gilbreath, l 995). De igual modo, la seqwa, Junto con el baJo fluJo de a~
en las cuencas (resultado de la retención de agua para el ~
· a
afectado la integridad ecológica de la región (Jahrsdoerfer Y Lesh, l 988;
Steinhart, 1993; Hodge, 1994; Malstrom y Jordon, 1994).
La creciente demanda de agua del AMM, el factor climátic~ Y las
extemalidades provocadas por la desviación de agua ~e los nos. han
generado una serie de conflictos en~e los difer~ntes usuanos d~l agua de la
región. El conflicto principal ha sido de caracter urban10/agnc?la, donde
los usuarios urbanos del AMM y los usuarios agrícolas, compiten por el
agua que cada día se vuelve mas escasa. Ejemplos de és~os son los q~e se
han dado en la región entre agricultores de Nuevo Leon Y Tamauhpas,
entre agricultores de los dos estados y el organismo operador del ~~';13
denominado Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey y la Corruston
8

Nacional del Agua.

El surgimiento de estos conflictos han provocado que se cuestio~~ la forma
en que actualmente se asigna y gestiona el agua en la reg1on. Este
cuestionamiento conlleva a la sugerencia de que se establezca un mercado
de agua para eficientar su uso. El establecimiento de ~n ~~rcado de agua
en el cual es posible su transferencia de un sector (o tnd1v1duo) a otro es
permitido según la ley de agua de 1992 y las regulaciones implementadas

'El demanda para el año 201 o, se calculó tomando un c&lt;&gt;n:5umo de ] 50 ~itros por persona -~I di~,
sin considerar fugas del sistema y una población de 4.5 m~llones de habitantes. La poblac1on dd
año 201 o se obtuvo del Plan Estratégico del Area Metro~htan~ d.: Mont~rrey 202?, .
.
6 En este aspecto, cabe resaltar que Monterrey es la úm~ ~1udad de 1mportanc1a mdustn~I ~
América Latina que ha recurrido al racionamiento del scrv1c10 de agua a menos de 12 hora~ po

en 19949 • Teórica y empíricamente la superioridad, bajo ciertas
condiciones, del mercado de agua sobre un mecanismo políticoadminstrativo de asignación y gestión del agua está bien documentado
(Rosegrant y Binswanger 1994).
Cambiar el actual sistema de gestión del agua en la región, a un sistema
basado en un mercado de agua, requerirá de estudios que evalúen la
eficiencia y factibilidad de este cambio. Estos estudios deberán proveer
información sobre la actual situación institucional que gestiona el agua; las
legislaciones federal, estatal y murncipal vigentes; los costos de
transacción; inversiones de capital; extemalidades potenciales; así como de
la eficiencia económica de las transferencias de agua. Los participantes en
este mercado (agricultores, ganaderos, industriales, comerciantes, familias,
organismos operadores, etc.), la disponibilidad de partkipar en el mercado
de agua, y la disposición a pagar (o aceptar) por transferencias de agua, son
elementos de suma importancia que deben ser estudiadas.
El objetivo de este estudio es analizar la disposición a pagar de las familias
del AMM por el abasto de agua. ¿Estarán las familias dispuestas a pagar
más por agua que pertenece a otro sector como el agrícola? ¿Cuánto
pagarían? ¿Qué factores determinan su disposición a pagar? En este
estudio se estimará la cantidad monetaria que las familias están dispuestas
a pagar, así como también los factores que influyen e impactan en esta
disposición a pagar. Esta información, que indica cuanto valoran las
familias el abasto de agua, será útil para las personas y organismos
encargados de la toma de decisiones. Además nos dará información
referente a su participación en un posible mercado de agua. Otro uso de
estos resultados es el que se aplica a la evaluación de decisiones respecto a
la construcción de infraestructura que pennita el incremento en el abasto de
agua.
Para alcanzar este objetivo se hará uso de la metodología de valoración
contingente, la cual está basada en la teoría del bienestar económico. Con
esta metodología, a través de preguntas contingentes, los individuos
revelan su disposición a pagar por cambios en la disponibilidad de un bien,
de manera semejante a la fonna en que los consumidores revelan sus
preferencias en el mercado mediante la compra de un bien o servicio. En
este estudio, se estima la cantidad monetaria que está dispuesta a pagar una
familia para evitar la reducción de 4 horas de abasto de agua del total

día (Bennctt 1995).
d 1
7 E.\'te sector agrícola se extiende del AMM h~'ta la frontera con Texa~ y abarca las cuenca~ e os
ríos San Juan y Pesquería~.
., .
s El Norte 6 de enero de 1996, sección A. "Liberan agua: NL se ampara : El Norte 14 de enero de
1996. sección B. "Defiende Agua y Drenaje el amparo contra la CNA".

13

9

Ley Federal de Derechos en Materia de Agua, 1994.

�14 Ensayos

normal de 24 horas diarias. Esto se hará bajo el supuesto de que las
familias no tienen los derecho de propiedad del agua. Esta situación está
dada también por condiciones de hecho, ya que desde 1952 las aguas de la
Cuenca del Río San Juan, que actualmente están siendo captadas en forma
parcial por la presa El Cuchillo, fueron cedidas en concesión o veda de
exclusividad por decreto presidencial a los agricultores del Distrito de
Riego 026 de Tamaulipas.10

2. Metodología

En este estudio la disposición a pagar se refiere a la cantidad monetaria
(valor) que un individuo está dispuesto a ceder para así obtener un cambio
en el nivel de provisión de un recurso natural. Este concepto de
disposición a pagar es sinónimo del concepto de beneficio (y a veces costo)
que se emplea en el análisis costo-beneficio. La medida tradicional de este
concepto se ha denominado el excedente del consumidor, el cual se define
como el área debajo de la demanda Marshalliana y arriba de la línea de
precio. Desafortunadamente, el excedente del consumidor como una
medida de los beneficios que resultan de cambios en el precio o cantidad de
un bien o recurso, tiene problemas de estimación. Estos problemas se
derivan del hecho de que el excedente del consumidor, derivado de las
demandas de Marshall, no mantiene constante el nivel de utilidad o
satisfacción del consumidor sino que Rla.fttiene constante su ingreso
(Varían, 1984).
Alternativamente, Hicks (1943) sugirió dos medidas económicas en donde
se mantiene la utilidad del censumidor en su nivel inicial (variación
compensatoria y excedente compensatorio) y dos medidas en donde se
mantiene la utilidad del c0tts11B1idor en el nivel subsecuente (variación
equivalente y excedente equivalente). Dependiendo de los derechos de
propiedad del consumidor respecto al recurso en cuestión, estas cuatro
medidas pueden involucrar tanto pagos como compensaciones para
mantener la utilidad en un 11ivel específico. La medidas de variación
Hicksiana deben usarse cuando el consumidor se eftfrenta a cambios en el
precio del recurso, y la medidas de excedente Hicksiana, cuando el
consumidor se enfrenta a cambios en la cantidad de recurso disponible. En
nuestro caso, los consumidores tienen derechos de propiedad para 20 horas
de abasto. y no para las 24 horas originales; esto es para el nivel

'º Diario Oficial de la Federación 22 de junio de 1952.

Valoración del abasto de agua en el AMM

15

subsecuente de cantidad del bien, por lo tanto, la medida apropiada que
deberá usarse será el excedente equivalente.
Para calcular empíricamente el excedente del consumidor se tiene primero
que especificar la demanda de agua, estimarla usando métodos
econométricos y luego integrarla usando precios de agua relevantes. A
simple vista este proceso parece relativamente sencillo, pero en realidad el
proceso se enfrenta con diversos problemas econométricos, especialmente
el problema de definir el precio del agua como precio promedio o marginal.
La literatura referente a estos problema es extensa y en los últimos años se
ha enfocado en el uso de modelos econométricos cada vez más complejos
con el fin de eliminar los sesgos y malas especificaciones de la demanda
(Griffin y Chang, 1991; Renzetti, 1993; Hewitt y Hanemann, 1995).
Para estimar la demanda de agua en el AMM se tendría que considerar
todos estos problemas econométricos. Además, para el AMM también se
tendría que considerar que el suministro de agua está sujeto a cortes
irregulares. En la actualidad, no se ha desarrollado la teoría económica (o
metodología econométrica) que nos indique cómo se debe especificar la
demanda de agua cuando se están usando conjuntamente dos instrumentos
(precio y cortes) para racionar el agua. Esto implica que en estos
momentos es dificil estimar apropiadamente la demanda de agua en el
AMM, y por consecue~cia, usar la metodología tradicional para estimar la
demanda sería inadecuado. Al no poder actualmente estimar la demanda
de agua, tampoco podemos estimar la disposición a pagar. Por ello, en este
estudio se propone la metodología de valoración contingente para estimar
la disposición a pagar por el abasto de agua en el AMM.
Método de Valoración Contingente
El objetivo principal de la metodología de valoración contingente es el de
estimar los beneficios (y a veces los costos) de un cambio en el nivel de
provisión de un recurso natural, para que estos se utilicen en el análisis
costo-beneficio de una política que afectará al recurso natural. Este método
está basado en la idea de que los agentes económicos pueden revelar sus
preferencias a través de cuestionarios adecuadamente estructurados de la
misma manera que lo hacen en el mercado. Este método ha sido ll~mado
contingente dado que el individuo seleccionado para el estudio es
posicionado en situaciones en las que tiene que elegir como si existiera un
mercado para esta característica (Field, 1994). El método ha probado ser
confiable en la estimación de los beneficios de una variedad de bienes
públicos (Whittimgton et. al. 1990).

�16 Ensayos

El método de valoración contingente es capaz de estimar las medidas de
bienestar económico de Hieles mencionadas anteriormente. Estas medidas
se pueden representar como la diferencia entre dos funciones de gastos.
Dicha representación es particularmente esclarecedora porque ella revela
que en el método de valoración contingente se le está solicitando al
individuo que determine qué cambios en su ingreso, junto con cambios en
el nivel de provisión del recurso, mantienen constante su nivel de utilidad o
satisfacción (Mitchell y Carson, 1989).
Según Deaton y Muellbauer ( 1980), la función de gastos es una de las
cuatro maneras equivalentes de representar el problema de maximiz.ación
de utilidad sujeto a restricciones. La función de gastos se puede escribir
como e(p, q, U) = f, donde p es un vector de precios, q es un vector de
recursos naturales, U es la utilidad y f es la mínima cantidad de ingreso
necesaria para mantener el nivel de utilidad U, dados los vectores de
precios y recursos.
Para el caso de la disposición a pagar por abasto de agua en el AMM, lo
que nos interesa es la medida de excedente equivalente (EE), dado que al
individuo se le solicita revele la cantidad monetaria que está dispuesto a
pagar para evitar la reducción de 4 horas de abasto de agua inicial, de un
totaJ de 24 horas diarias. Para este caso, Po, ro, Xo, qo, Uo, y fo representan,
respectivamente, el nivel inicial del precio del agua, precio de otros bienes,
cantidad de otros bienes, cantidad de agua, utilidad e ingreso y que Pi, r1 ,
x1, q1, U1, y f 1 representen los nivel subsecuentes de estas mismas variables,
entonces el EE para evitar un decremento en el abasto de agua lo podemos
representar como.

El EE es la cantidad de ingreso que el consumidor está dispuesto a ceder y
que lo hace indiferente entre (p°' r °' x°' q°' fo - EE) y (p°' r °' x°' q,, f1),
donde q1 es la cantidad a la que se tiene derecho y qo es la cantidad deseada
y para este caso q 0 - q1 = 4 horas de abasto.
Dado que el consumidor tiene derecho al nivel subsecuente de abasto de
agua (20 horas), pero desea el nivel original (24 horas), representadas por
q0 (cantidad inicial abasto de agua) es preferido a q, (el nivel subsecuente),

11

La derivación de estos resuhados pueden verse en Varían (1984).

Valoración del abasto de agua en el AMM 17

EE es la cantidad que el individuo está dispuesto a pagar para mantener el
nivel de utilidad subsecuente, pero manteniendo la cantidad inicial de
abasto de agua.
En la práctica hay dos procedimientos de valoración contingente que se
pueden emplear para solicitar la disposición de un individuo a pagar (EE)
por el abasto de agua. El primer procedimiento se denomina valoración
contingente cerrado y el segundo valoración contingente abierto (Mitchell y
~arson, 1989). En el primero, a los individuos se les pregunta si están
dispuesto a pagar X cantidad de dinero por un cambio en el nivel de abasto
de agua. En el segundo, a los individuos se les pregunta cuál es lo máximo
que estarían dispuestos a pagar por un cambio en el nivel de abasto de
agua. Los dos métodos son empleados con frecuencia en la valoración de
recursos naturales. Para este estudio se utiliz.ará el método de valoración
contingente abierto.

3. Modelo econométrico
Para determinar los factores que influyen en la disponibilidad a pagar por
aba_sto de agua _se utilizará un análisis de regresión múltiple en donde la
vanable dependiente es la cantidad de dinero que el usuario está dispuesto
a pagar por una cantidad dada de agua y las variables independientes son
un conjunto de variables que perfilan socioeconómicamente al usuario.
E~ la práctica, el_cuestionamiento sobre la disposición a pagar bajo el
metodo de valoración contingente abierto nos proporcionará respuestas que
van desde cero hasta un cantidad menor que el total de su ingreso. Se ha
encontrado que los ceros pueden representar del 20 al 60 por ciento de las
respuestas. En estos casos se dice que los datos resultantes de la
disposición a pagar son de tipo censurado. Es decir, la disponibilidad a
pagar es medible sólo si el usuario está dispuesto a pagar y no es medible si
no lo está. En este tipo de situaciones, Halstead et al. (1991) y Goodwin et
al. (1993) recomiendan que se utilice el modelo de regresión Tobit, dado
q~e el análisis convencional de regresión múltiple no toma en cuenta esta
diferencia cualitativa entre las observaciones limitadas (aquéllas igual a
cero) y las no limitadas (aquéllas que son positivas y continuas).
En la literatura, el modelo de regresión censurado más comúnmente
utilizado es el modelo Tobit que se puede escribir como:

�18 Ensayos

Valoración del abasto de agua en el AMM

y.• =x.'P +u.,

' '
y. =0
' •

i = 1, 2, ... ,n

'

y.=y.

' '

donde,

/

si

y.• &gt;0,

'
'

Tomando, las dos partes por separadas, este vector de pendientes se puede
escribir como

so,

s;

y; es una variable latente; y¡ es la variable dependiente observada;

X¡ es un vector

de variables independientes con dimensión k;

~

es un

vector de parámetros con dimensión k: y U¡ es un vector de errores de
tamaño n que se distribuye como una normal con media cero y varianza
sigma cuadrada, N(O,cr 2) . Los parámetros del modelo Tobit se pueden
estimar al maximizar la siguiente función de máxima verosimilitud:

donde,

Esto nos dice que el cambio en x; tienen dos efectos: el que afecta Ja media

y;

condicional de
en la parte positiva de la distribución y el que afecta la
probabilidad de que la observación se sitúe en esta parte de la distribución
(Greene, 1993).
Para efectos prácticos, los efectos marginales los podemos escribir como:
óE'[y,lx,) &lt;I&gt;( )/J=&lt;I&gt;( )óE'(y;) E( .)8I&gt;(z,)
~
z,
z, , i . + Y, ~

=,

L = Oo[l - &lt;I&gt;(x'./J I a)lfl ta -l~[(y. - x~/J) I a))

donde

n. representa

(1)

'

' '

el producto sobre los valores de i en donde

y; s O; n, representa el producto sobre los valores de i en donde y; &gt; O; y
&lt;I&gt;(·) y ~O son la función acumulativa y de densidad de la distribución
normal estándar (Amemiya, 1984).

Los parámetros estimados usando el método de máxima verosimilitud por
si solos no nos indican el efecto de X; en y,. Para el modelo Tobit los
efectos marginales están dados por
óE'[y,lx,) ~ x;p).
éx,
P"\ a
Una descomposición útil de estos efectos marginales sugeridos por
McDonald y Mofitt ( 1980) es:
~y,lx,) = px(&lt;I&gt;,(1 - ..t,(z, +l,)) + ;,(t, +l,))
éx,
donde
&lt;f\ = et{'!') = &lt;I&gt;( z,)

19

a,~;¡

=,

=,

·+-,.(~.H~Jl

óE'(&lt;I&gt;J p'h.
éx,
a
Para este estudio, las funciones de densidad y acumulativa serán evaluadas
usando las medias de las variables contenidas en x,. La ecuación (1) nos
indica el efecto -en la variable dependiente- del cambio de una unidad en la
variable independiente para los individuos con una disposición a pagar por
abasto de agua positiva. La ecuación (2) representa el cambio porcentual
en la probabilidad de un disposición a pagar por una cantidad de abasto de
agua positiva, dado por el cambio de una unidad en la variable
independiente.
(2)

Diseflo de la Encuesta

El diseño y levantamiento de la encuesta implicó 3 fases: en la primera se
planteó y desarrolló el cuestionario; en la segunda se determinó el tamaflo
de la muestra y su asignación por estratos socioeconómicos 12; y en la
tercera se realizó la localización de la muestra en el AMM y la aplicación
de la encuesta.

}., = !.J_
1

&lt;I&gt;, •

12

Se refiere a la estratificación determinada por el ln'ilituto Nacional de E!.1adistica, Geografia e
lnfonnática (INEGI), en los censos de población y vivienda, la cual se basa en el ingreso aparente
que tiene la vivienda cen~ada.

�20 Ensayos

Desarrollo del Cuestionario

El cuestionario comprendió cuatro partes. La primera identifica la encuesta
e incluye los siguientes datos: fecha, número de orden en que fue aplicada
la encuesta en la manzana, estrato socioeconómico, área geoestadística
básica (AGEB) 13, número de manzana seleccionada del AGEB, dirección y
teléfono de la vivienda, nombre del encuestador y del supervisor del
levantamiento. La segunda incluye aspectos como la cantidad y edad de los
miembros que habitan el domicilio, su nivel escolar e identificación del
encuestado. La tercera parte se refiere al nivel de ingreso que la familia
percibe al mes. Además, se solicitó información de las características de la
vivienda, así como de equipamiento de aquellos servicios que fueron
considerados como relevantes para el estudio. Por último, se preguntó si
tenia conocimiento del problema relacionado con la presa El Cuchillo, y si
estaría dispuesto a pagar por mantener su abasto de agua inalterado, esto es
pagar por evitar una reducción de 4 horas de abasto 14 y mantener la
disposición del líquido las 24 horas del día. En el caso de que la respuesta
fuera afirmativa se le cuestionó cuánto estaría dispuesto a pagar al mes por
cuatro horas de abasto diario; pero si su respuesta fue no estar dispuesto a
pagar, se le preguntó acerca de las razones de su negativa.
La validación del cuestionario se hizo mediante la aplicación de una
encuesta piloto, la cual constó de un total de 20 viviendas en 5 manzanas
seleccionadas al azar. distribuidas entre los estratos alto, medio alto, medio
bajo y bajo.

Valoración del abasto de agua en el AMM 21

primera se consideró la manzana como unidad de selección y en la
segunda, a la vivienda como unidad de análisis, ésta última seleccionada en
forma aleatoria con un tamaño muestral igual a uno.
El cálculo del tamaño de muestra se realizó a partir de la siguiente
expresión matemática:
n=

donde

Npq
(N - t)D+ pq

D= B Z¾, n = tamaño de la muestra (número de manzanas), p =
2
/

proporción, q = complemento a p. N = tamaño de la población, z = el valor
de la distribución normal estándar que deja un área hacia la derecha de
a./2, o. = nivel de significancia (en este caso 0.05) y B = límite de error de
estimación (en este caso 0.06). Considerando que el parámetro es
propor,ción y debido a que se desconocen los valores que ésta pueda tomar,
se opto por usar p = 112, lo cual nos proporciona un tamafio de muestra
conservador. El tamaño de muestra detenninado fue de n = 267 manzanas.
El tamaño de muestra representa el 1.1% del total de manzanas del AMM
Además, con el objetivo de manejar variabilidad en cada manzana ;
también por la escasez de recursos, para este estudio se decidió levantar
tres encuestas por manzana, lo cual contribuyó a que el número de
cuestionarios por aplicar fuera de 801. En este sentido, la cobertura de la
muestra en ténninos de viviendas con servicio de agua potable fue de
0.13%.

Determinación del tamaño de muestra y asignación por estratos

La población objetivo comprende las viviendas que cuentan con servicio de
agua potable con toma domiciliaria en el AMM, la cual para 1994 incluía
594 mil tomas.15 Para determinar el tamaño de muestra se usó el disefio
aleatorio estratificado con asignación proporcional. El nivel de
confiabilidad de la muestra es de 95%. Se consideraron dos etapas: en la

Para que los datos obtenidos a través de esta encuesta fueran
representativos de todos los estratos socioeconómicos, se optó por distribuir
el número de manzanas seleccionadas en fonna proporcional respecto al
peso relativo de cada estrato socioeconómico (cuadro 1).16

13

El AGEB se refiere al AGEB urbano, el cual es el espacio geográfico delimitado por rasgos
naturales o culturales, pennanentes y reconocibles en el terreno. con extensión convencional al
interior de cada municipio, y que incluye 2,~00 habitantes o mM. INEGJ 1992.
14
Se con~ideró que la presa El Cuchillo podría aba&lt;áecer de manera continua (abasto de 24 hora~
diarias), y que al transferirse agua al Distrito de riego 026 de Tarnaulipas implicaría la reducción
del servicio de aba&lt;áo en 4 hora~ diarias. Datos presentados por el periódico El Norte señalan que
el efecto sería de hasta 8 horas. El Norte, sección A, p. l. " 'Excedentes' ...pero con cortes''. 6 de
enero de 1996.
Jl Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey.

16

E· n 1a se1ecc1on
·· de las manzanas se usó la e!&gt;1ructura por e~1ratos socioeconómicos de la~ áreas
geoesta,d!sticas básica~ (AGEB), definidas por el lru,1ituto Nacional de fa1adística. Geografia e
lnforrnatica del Censo de Población de 1990. con su actualización realizada para el Conteo de
1995. De los diferentes ~'Stratos que define el INEGI se excluyó el estrato Río Santa Catarina
(RSC).

�Valoración del abasto de agua en el AMM 23

22 Ensayos

Estrato
Alto
Medio Alto
Medio Bajo
Bajo
Marginal
rotal

Cuadro 1. Manzanas Seleccionadas
Porcentaje Respecto al
Total de
Manzanas
Total Seleccionado
Manzanas
Seleccionadas
1,107
12
4.49
3,018
31
11.61
12,212
125
46.82
34.08
8,862
91
732
8
3.00
25,931
267
100.00

Como se puede apreciar, los estratos con mayor peso en la distribución de
la muestra fueron el medio bajo y el bajo, seguidos por el estrato medio
alto. Los de menor peso en la muestra fueron el alto y marginal.

en algunos domicilios no se encontraron personas con quienes realiz.ar la
entrevista, y debido a cuestionarios incompletos o rechazados, el número de
cuestionarios útiles para nuestro estudio se redujo a 550.
La relación de cuestionarios aplicados por estrato se detalla en el cuadro 2.
Como se puede apreciar, el mayor número de cuestionarios (45.1%), se
aplicaron en el estrato medio bajo, seguido por el estrato bajo (39.1%). Por
su parte, en el estrato medio alto se aplicó el 10.9% de los cuestionarios.
Finalmente, los estratos con menor número de cuestionarios fueron los
estratos marginal y alto, con 2.6% y 2.4%, respectivamente.

Estrato
Localización y aplicación de la encuesta
La selección e identificación de las manzanas en las que se aplicaría la
encuesta se hizo a partir de listados de información del INEGI, los cuales
están clasificados de la siguiente manera: estrato socioeconómico y dentro
de éste, el municipio; posteriormente AGEB por municipio y estrato;
finalmente, número de manzanas por AGEB.
Para la identificación específica de las manzanas se generaron intervalos
progresivos de númeres por la cantidad de manzanas dentro de cada
AGEB. Mediante números aleatorios fueron seleccionadas las manzanas y
el AGEB correspondiente. Una vez seleccionadas las manzanas en cada
AGEB se procedió a su localización fisica en los planos del INEGI, los
cuales cuentan con numeración progresiva de manzanas para cada AGEB.
La aplicación de la encuesta se realizó contando el número de viviendas de
la manzana, se dividió entre tres y así se determinó el intervalo que habría
entre las viviendas por encuestar. La primera vivienda se seleccionó a
partir de la obtención de un número al azar de una tabla de números
aleatorios y las siguientes, tomando el número de intervalo mencionado.

Resultados
E~tadisticas hásica.\· de la encuesta
La encuesta se levantó durante los meses de enero a Junio de 1996. El
número de cuestionarios propuesto fue de 801: sin embargo. debido a que

Cuadro 2. Número de Cuestionarios Semín Estrato
Cuestionarios
Manzanas
Encuestadas
Aplicados

Alto
Medio Alto
Medio Bajo
Bajo
Marginal
Total

7

30
123
72
7

239

13
60
248
215
14
550

Las respuestas a la pregunta: "¿Conoce usted del problema que existe entre
Nuevo León y Tamaulipas respecto al uso del agua de la presa El Cuchillo?
(SI) o (NO)", se presentan en el cuadro 3. Este cuadro muestra que
aproximadamente el 93% de los individuos encuestados sí tenían
conocimiento del conflicto interestatal. y aproximadamente el 7%
manifestaron no conocer dicho problema. Esto implica que la población
del AMM está enterada sobre los problemas de abasto de agua y de que
ellos compiten con otros sectores por la misma agua. Este punto es
sumamente importante para la metodología de valoración contingente.
Entre más conocimiento se tenga del problema. más confiable y creíble son
las respuestas (Azqueta, 1995).

Cuadro 3. Conocimiento del Conflicto Interestatal del Airua
Respuestas
Frecuencia
Porcentaje
Sí Conoce
No Conoce
Totales

514

36
550

93.4
6.6
100.0

�24 Ensayos

Valoración del abasto de agua en el AMM 25

El cuadro 4 nos refiere a las estadísticas descriptivas obtenidas de los 550
cuestionarios aplicados. La frecuencia refiere al número de veces que la
variable se encontró en el total de la muestra o, de otra forma, al número de
domicilios donde se presentó la observación. Las demás medidas son
referidas al número de frecuencias.

el de Tamaulipas. Por otro lado, casi un 40% de los que respondieron que
no están dispuestos a pagar aducen argumentos relacionadas con cuestiones
de ingresos monetarios.

Cuadro 6. Razones Respecto a la no Disposición a Pa2ar
Cuadro 4. Estadísticas Descriptivas de la Muestra
Variable

Frecuencia

Ingreso
Edad
Cuartos
Almacén
Cisterna
Jardín
Lavadora
Personas
Baños

550
550
550

u.

Media

D.S.

2547.50
40.82
5.76
706.15
3545.45
15.02

3031.10
14.87
2.19
309.62
2759.87
39.18

4.53
1.38

1.97
0.72

Medida

187
22
112
464
550
549

pesos
años
piezas
litros
litros
m2
sí/no•
personas
baños

v.

Razón de la Respuesta

v.

El agua es de Nuevo León
Que lo pague Nuevo León·
Que lo pague Tamaulipas
Otras razones
Carece de dinero
Es caro el servicio
Sin ninguna razón
Total

Mínimo Máximo
200
25000
15
85
1
17
100
1500
500
12000
1
400

1
1

13
5

Frecuencia

.

86
49
22
20
79
47
20
323

Porcentaje

26.6
15.2
6.8
6.2
24.5
14.5
6.2
100.0

• Se refiere al Gobierno.

• Vanable "Dummy"

Disposición a pagar

En el cuadro 5, se presenta lo que los usuarios respondieron a la pregunta
de si estaba dispuesto a pagar por el agua de la presa El Cuchillo. Se
observa que poco más del 40% muestran disposición a pagar para evitar la
reducción de 4 horas de suministro. Por su parte el 59% de los
entrevistados se manifestaron en forma negativa a la pregunta en cuestión.

Cuadro 5. Disposición a Pa2ar en el TotaJ de la Muestra
Respuestas

Sí
No
Totales

Frecuencia

Porcentaje

227
323
550

41.3
58.7
100.0

Los resultados presentados en el cuadro 5 nos lleva a preguntar, ¿porqué
consideran los usuarios que no deben pagar por el agua de la presa El
Cuchillo? La respuesta la podemos observar en el cuadro 6. Este cuadro
muestra que un 26.6% de la población respondió que no está dispuesta a
pagar porque considera que el agua de la presa El Cuchillo pertenece a
Nuevo León; además, otro 22% menciona que quien debe de asumir los
costos de evitar una reducción en el abasto es el gobierno de Nuevo León o

Con base en una revisión de las razones expuestas, se identifica a un sector
cuya respuesta negativa está explicada por una razón de protesta, no por
factores como el precio o ingreso. Por ello, se procedió a detectar aquellas
respuestas que implican una protesta. El análisis detallado de las
respuestas detectó que las respuestas agrupadas bajo las razones: el agua es
de Nuevo León, que lo pague Nuevo León, que lo pague Tamaulipas y 17
de otras razones, se pueden considerar como respuestas de protesta.
Es indispensable ahondar un poco más sobre la significancia de las
respuestas de protesta. En esencia, ellas representan un comportamiento
estratégico, por parte del entrevistado: a través de su respuesta, él trata de
protegerse contra posibles efectos resultantes del estudio17 . El efecto de
este comportamiento estratégico es que sesga hacia cero el valor promedio
de la cantidad dispuesta a pagar. Esto se vuelve importante cuando el vaJor
promedio de la cantidad a pagar se agrega para toda la población del
AMM. El comportamiento estratégico de los individuos ocasiona que las
cantidades estimadas subestimen la valorización del bien en cuestión.
En el cuadro 7 se puede observar claramente cómo las respuestas protesta
pueden sesgar los resultados. Por ejemplo, si no se excluyen las respuestas
protestas, la cantidad promedio dispuesto a pagar (el total) sería

17

Para mayor detalle ver Az&lt;1uc\a(l 995)

�26 Ensayos
aproximadamente tres pesos inferiores de la cantidad en la cual se excluyen
las respuestas protestas. Por otro lado, también se puede observar que si
sólo tomamos en cuenta a los que sí están dispuestos a pagar, esto sesga el
promedio total hacia arriba por casi un 60%.
Además, este cuadro muestra los promedios que están dispuestos a pagar
por niveles de ingreso para el total de la muestra, para la muestra sin las
respuestas protesta; así como sólo las respuestas con una disposición a
pagar positiva. Los promedio totales, son promedios ponderados, obtenidos
de la razón del valor total de la disposición a pagar de todos lo niveles de
ingreso del cuadro 8, y el número de familias totales. En general, existe
una tendencia de que a mayor ingreso, la cantidad promedio que están
dispuestos a pagar aumenta.18
Cuadro 7. Cantidad Promedio Dispuesto a Pagar por Niveles de
In2reso1'. (pesos)
Niveles de Ingreso Muestra
Excluyendo
Sólo Disposición a
(pesos)
Completa
Respuestas
Pagar Positiva
(227)
(550)
Protesta
(376)
4.48
6.31
12.22
~ 1200
1201 - 2400
6.07
9.21
14.30
2401 - 3600
7.38
9.98
13.05
3601 - 4800
3.55
5.57
l l.14
4801 - 6000
6.20
l 1.07
15.50
8.86
14.13
~ 6001
19.65
Total
5.97
8.96
14.06
El valor total de la disposición a pagar se muestra en el cuadro 8. Aquí se
puede observar que en el caso del grupo que incluye al total de la muestra,
el valor agregado alcanza un valor de $3.77 millones mensuales. Por su
parte. para el grupo del cual se excluyeron las respuestas protestas, el valor
agregado alcanza $5.65 millones al mes. En el grupo que podemos definir
de alta disposición se obtuvo un valor de $8.88 millones al mes.

Valoración del abasto de agua en el AMM 27

Cuadro 8. Valor de la Disposición a Pagar Mensual por Niveles de
Ingreso y Escenario
...................................................... (millones .de.pesosL .......................................................
Nivel de Ingreso Número de
Hogares

1200
1201 - 2400
2401 - 3600
3601 - 4800
4801 - 6000
~ 6001
Total
~

190,113
159,061
92,522
57,668
38,656
93,155
631 ,175

Total de la
muestra

Excluyendo
protestas

Sólo
dispuestos a
pagar

0.85
0.97
0.68
0.20
0.24
0.83
3.77

1.20
1.46
0.92
0.32
0.43
l.32
5.65

2.33
2.27
1.21
0.64
0.60
1.83
8.88

Dado que el valor de la disposición a pagar es una variable aleatoria, en el
cuadro 9 se presentan los intervalos de confianza al 95%, para los valores
totales del cuadro 8. Así, para el total de la muestra se tiene un intervalo
que va desde $2.51 a $5.02 millones al mes. Ahora bien, si tomamos al
grupo de encuestas que no incluyen las protestas, tenemos valores que van
desde $4.00 hasta $7.37 millones mensuales. El grupo que se muestra
dispuesto a pagar presenta valores desde $7.09 hasta $10.74 millones
mensuales. Dado que cada intervalo de confianza no contienen la media de
los otros dos grupos, esto indica que las medias totales de los tres grupos
son significativamente diferentes.
Cuadro 9. lntervalos de Confianza para el Valor de la Disposición a
Pagar Mensual al 95%
'millones de P.esos).

•••••••••••••• ••••••• • ..••••••u••• n••••••••,°'-""º"'••~ ••••••••huu••••••••••••

Total de la muestra

Sólo dispuestos a pagar

LI

Media

LS

ll

Media

LS

LI

Media

LS

2.51

3.77

5.02

4.00

5.65

7.37

7.09

8.88

10.74

U es el /i11111e mfenor y u; es el li11111e s11penor.

18
El análisis de regresión simple al con., id.:rar como variahk dep..'lldi.:nte lo que los encuestados
dijeron ~-:.1 ar dispuestos a pagar y como variahlc explicativa el nivel de ingreso m.:n.mal familiar,
muestra una asociación positiva y significativa (F1 ,..1 3.134 : valor de P 0.0018).
19
Estos niveles de ingreso fueron sometidos a un análisis de varian7.a, el cual mostró significancia
(Fi.no 4.3894: valor de P 0.0007). por lo que se concluyó que no todas las media.~ de disposición
a pagar son iguales.

u oooou,-. .. ••••••• ••••••••• ••'" •••••••••••••••••"'••••••••••• ••·••••

Excluyendo protestas

�28 Ensayos

Valoración del abasto de agua en el A.MM 29

Determinantes de la disposición a pagar

Para este estudio, la especificación empírica del modelo de regresión Tobit
fue:
(3)

determinación de la disposición a pagar. La variable Edad también tiene
algo de importancia.

Cuadro 10. Resultados de la Estimación Tobit
Coeficientes
Efectos Marginales

Qdap; = /1.i + f1.&amp;ictd¡ + Pi Ingreso;+ /JJ.ovadora; + ft.Jardin,

donde, i es igual al número de observaciones, que fue 376 (se excluyeron
del análisis las observaciones tipo protesta); Qdap es la cantidad de dinero
que el usuario está dispuesto a pagar para evitar que le sea reducido el
abasto de agua en 4 horas al día; Edad representa la edad del entrevistado;
Ingreso describe el ingreso mensual de la familia, en miles de pesos;
Lavadora es una variable "dummy" que indica si la familia tiene un
lavadora (1 = sí, O = no), y Jardín representa la cantidad de jardín que
tiene la familia.

Variables

Parámetros

Z=bls.e

iJF(z)/oX.

oE(~'JoX

oE(y'JoX.

Constante

0.4431

0.131

0.0115

0.1886

0.2682

Edad

-0.0809

-1.428

-0.0021

-0.0344

-0.0489

Ingreso

0.00793

2.800

0.021

0.3375

0.4799

Lavadora

5.7009

2.409

0.1484

2.4226

3.4500

Jardín

0.0276

0.777

0.0007

0.0117

0.0167

14.7900

19.521

(J

Se espera que el signo del coeficiente de la variable Edad sea negativo
(entre más edad, menos dispuesto está el individuo a pagar).
Alternativamente, se espera que los signos de los coeficiente de las
variables Ingreso, lavadora y Jardín sean positivos. Es decir, al tener más
ingreso y/o más área de Jardín, más dispuesta está la familia a pagar. De
igual modo si la familia tiene una lavadora, ella estará más dispuesta a
pagar.
La ecuación (3) se estimó usando la técnica de máxima verosimilitud.
Dado que los datos son de corte transversal se realizaron tres pruebas de
heteroscedasticidad usando la prueba de máxima verosimilitud. Primero se
probó si la variable Edad resultaba en problemas de heteroscedasticidad.
Luego se probó la variable Ingreso. Finalmente se probaran las dos
variables Edad e Ingreso conjuntamente. Ninguna prueba indicó la
presencia de heterocedasticidad. Algunas otras variables tales como el
número de baños, capacidad del tinaco y capacidad de cisterna no se
emplearon en la estimación del análisis Tobit debido a que mostraron una
alta correlación con la variable Ingreso.
Los resultados de la estimación se muestran en el Cuadro IO. El
coeficiente de la constante es positivo y no significativo. Los signos del
resto de las variables son como se esperaban. La variable Edad es
significativa al .15% de significancia, las variables Ingreso y lavadora al
.O1% y la variable Jardín no es significativa. Esto nos indica que las
variables Ingreso y lavadora juegan un papel importante en la

~s coeficientes estimados del modelo Tobit no se pueden interpretar
directament~ _como los efectos marginales de las variables independientes.
Para esto ullhzaremos las derivadas presentadas anteriormente y evaluadas
en el valor medio de las variables independientes. Estas derivadas se
encuentran en las tres últimas columnas del cuadro 10. Usando la
descomposición de los coeficientes del modelo de regresión propuesto por
McDonald Y Mo:ffitt se puede determinar tanto los cambios en la
probabilidad de estar arriba del límite (no dispuesto a pagar), y los cambios
en el valor de la variable dependiente si se está actualmente arriba del
límite (dispuesto a pagar), debido a cambios en las variables
independientes.
En el caso de la variable ingreso, un aumento de mil pesos en el ingreso
men_sual ~~liar, resultará en un aumento del 2.1% en la probabilidad de
la d1spos1c1ón a pagar del individuo que actualmente no esta dispuesto a
pag~, ~n- aumento en el promedio de la disposición a pagar de $0.34 para
los mdiv1duos que actualmente están dispuestos a pagar; así como un
aumento total de $0.48 en la media de la disposición a pagar, esto último
representa un incremento de un 5.36% de la disposición a pagar mensual,
r~sultado de la razón del efecto marginal global en la media de ta
disposición apagar y la media de la disposición a pagar de la muestra que
excluye a las protestas.
Con respecto a la variable lavadora que se manejó como una variable
dummy, el análisis anterior no es relevante.

�30 Ensayos

Conclusiones
El agua en el AMM es asignada mediante mecanismos diferentes al
mercado (precio fijado por el organismo regulador y racionada por medio
de cortes en el abasto), por lo que se dificulta el uso de metodologías
convencionales de estimación de la demanda; así como la disposición a
pagar de los usuarios. En este estudio se presenta una aplicación de la
metodología de valuación contingente de problemas que involucran el
abastecimiento de agua a centros urbanos. La metodología de valuación
contingente mostró ser válida y útil en la estimación del valor de los bienes
y servicios que no son proveídos a través del mercado. Lo anterior se
deriva del análisis de las respuestas de los usuarios en donde se revela la
disposición a pagar, las cuales son aceptables tanto en dirección como en
magnitud de lo teóricamente esperado.
Los usuarios del servicio de agua potable del AMM valoran. en promedio
(excluyendo protestas). una reducción en el servicio de agua potable de 24
a 20 horas diarias, en $67.80 millones anuales. El límite inferior del
intervalo de confianza al 95% es de $48.00 millones anuales y el límite
superior de $88.44 millones anuales. La primera cifra es un valor
suficientemente conservador que se recomienda utilizarlo en estudios que
involucren toma de decisiones.
Se concluye que existe efecto estadístico positivo entre la disposición a
pagar. el nivel de ingreso familiar. y la existencia de lavadoras automáticas
en el domicilio. Sin embargo. la variable tamaño del jardín no fue
significativa desde el punto de vista estadístico.
Entre los aspectos que se sugieren para estudios posteriores, está el
relacionado con las respuestas de protesta, las cuales pudieran considerarse
como un indicador del descontento de la población respecto a cómo se ha
gestionado el problema de abasto de agua. Las consecuencias políticoadministrativas son evidentes, en este caso, un porcentaje de respuestas de
protesta indicarían descontento con el enfoque o procedimiento de gestión
de agua que se pretende implementar y esto truncaría cualquier resultado.
De ahí que sea importante considerar el impacto de las respuestas de
protesta en los resultados obtenidos.
Dada la importancia del problema del agua para el AMM se sugieren la
realización de estudios que provean infonnación con respecto a la
administración y gestión del agua sobre la situación institucional actual. la
revisión y adecuación de las legislaciones federal. estatal y municipal

Valoración del abasto de agua en el AMM 31
vigentes; las implicaciones de los costos de negociación de sistemas
alternativos; externalidades potenciales de los diferentes sistemas; la
posible aceptación de la comunidad y sectores económicos de cambios de
esquemas; así como para estimar el valor del agua en los diferentes usos
alternativos (consumo urbano, industrial y agrícola, etc.), entre otros.

�Valoración del abasto de agua en el AMM 33

32 Ensayos

Bibliografía
Amemiya, T. (1984). Tobit Model: A Survey. Journal ofEconometrics. Vol
24.

Azquela O., D.(1995) . Valoracio'n Económica de la Calidad Ambiental.
McGraw-Hill Editores. Espafia.
Bennell. V.( 1995). The Politics of Water: Urban Protest, Gender, and
Power in Monterrey, Mexico. Pitsburgh: University of Pittsburg Press.
Comisión Nacional de Agua( 1994). Ley Federal de Derechos en Materia de
Afil@. Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos. México.
Deaton, A. and J. Muellbauer (1980). Economics and Consumer Behavior.
New York. Cambridge University Press.
Good,\in, B. K., L.A. Offenbach, T.T. Cable and P.S Cook (1993).
Discrete/Continuous Contingent Valuation of Private Hunting Access in
Kansas. Journal of Environmental Management. Vol 39.

Holden, P. and M. Thobani (1995). Tradable Water Rights: A Property
Rights Approach to Resolving Water Shortages and Promoting
Investment. World Bank Working Paper Series. October.
Howe, C. W. and Grüfin S. M. (1994). The Value of Water Supply
Reliability in Urban Water Systems. Journal of Environmental
Economics and Management. Vol 26.
Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática ( 1992). X Censo
de Población. México.
Jahrsdoefer, S.E. and D.M. Leslie, Jr. ( 1988). Tamaulipas Brushland of the
Lower Rio Grande Valley of South Texas: Description, Human Impacts,
and Management Option. Biological Report. Vol 88(36).

Malstrom, H. L. and W. R. Jordon (eds) (1994)- Environmental Issues of
the US-Mexico Border Region: A Workshop Summary. Technical
Report 166, Texas Water Resources Institute. Texas A&amp;M University.
October.

rd

Greene, W. H. ( 1993). Econometric Analysis. 3 ed. Upper Saddlc River:
Prentice-Hall. !ne.
Griffin, R. C. and C. Chang ( 1991 ). Scasonality in Community Water
Demand. Western Journal of Agricultural Economics. Vol 16.
Halstead. J. M.. B. E. Lindsay, and C. M. Brown (1991 ). Use ofthe Tobit
Model in Contingcnt Valuation: Experimental Evidence from the
Pemigewasset Wilderness Area. Joumal of Environmnetal Mangement.
Vol 33.
Hewitt, J. A. and W. M. Hanemann (1995). A Discrcte/Continuous Choice
Approach to Residential Water Demand Under Block Rate Pricing.
Land Economics. Vol. 71.
Hicks. J. (1943). The Four Consumer Surpluscs. Review of Economic
Studies. Vol. 11 .
Hodge, L. D. (1995). Poisoning a Region's Lifcblood. Texas Parks and
Wildlife. April.

Martíncz J., l. (1994). Encuesta Ingreso Gasto de los Hogares del Area
Metropolitana de Monterrey, {ENIGH-MTY}. Centro de
Investigaciones Económicas de la Fac. de Economía, UANL. México.
McDonald, J. F. and Robcrt A. M. ( I980). The Uses of Tobit Analisis. The
Review of Economics and Statistics. Vol 62.
Mitchell, R. C. and R. T. Carson (1989). Using Surveys to Value Public
Goods: The Contingent Valuation Method. Washington, D.C.:
Resources for the Future.
Morichi, M. and J. Galbreath (1995). Drought Brings Severe Crop
Reductions and Cattle Losses in Northem Mexico. United-StatesMexican Policy Studies Program. Austin. July.
Rensctti, S. (1993). Examining the Differcnces in Sclf- and Publicly
Supplied Firms' Water Demands. Land Economics. Vol 69, No. 2.
Rosegrant, M. and H. Ginswanger ( 1994). Markets in Tradable Water
Rights: Potential for Efficicncy Gains in Dcveloping Country Water
Resource Allocation. World Developmcnt 22. Novembcr.

�34 Ensayos

Secretaria de Desarrollo Urbano y Obras Públicas (1996). Plan Estratégico
del Area Metropolitana de Monterrey 2020. Gobierno del Estado de
Nuevo León, México.

EnsayoJ - Volumen XVI, núm. 1. mayo 1997 - pp. 35-70

Estimación del Impacto en bienestar de la apertura
comercia/ en el estado de Nuevo León: una aproximación
1

Steinhart, P. (1993). Life on the Border. Nature Conservancy.
September/October.
Varian, H. R. (1984). Microeconomic Analysis. 2a Ed.. W. W. Norton &amp;
Company. New York.
Whittimgton, D., J. Briscoe, X. Mu and W. Barron (1990). Estirnates the
Willigness to Pay for Water Services and Developing Countries: A case
Study of the use of Contingent Valuation Surveys in Southem Haiti.
Economic Development and Change. Vol. 38. January.

_ _ _ _. Asegura Tamaulipas: Sí habrá agua de NL. por Gabriela

Hernández, Hugo G. y José L. Undiano. El Norte, 4 de enero, Sección
la .. Monterrey, N. L., 1996.
_ _ _ _. Liberan agua; Nl se ampara, por Hugo Gutiérrez y Miguel A.

González, El Norte, 6 de enero, Sección la., Monterrey, N. L., 1996.
_ _ _ _. 'Excedentes'.. .pero con cortes, El Norte 6 de enero de 1996
sección A, p. l. Monterrey, N. L., 1996.

- - - -. .'Vue\'O l eón no cederá agua, por Hugo Gutiérrez, El Norte, 5
de enero, Sección la., Monterrey, N. L., 1996.
_ _ _ _. Presionan agricultores al Gobierno federal, por Miguel

Domínguez, Lucía Calderón y José Canales, El Norte, 5 de enero.
Sección 3a.. Monterrey. N. L.. 1996.

Claudia Sánchez Vela

Este trabajo estima la ganancia social neta que el estado de Nuevo ~eón obtiene_como
resultado de la reforma de apertura comercial del Tratado de Ubre Comerc,o con
América del Norte que inicl6 en enero de 1994, en donde los impuestos a los bienes de
importación se van elminando gradualmente. Se utifz~ la metodologla de f!arberger
(1974a}, es decir, se considera sólo el bene/Jcio obtenido por el acceso a bienes c_on
precios relativos menores, y no consídera los efectos reclstributivos que esta.polltica
puriera tener elminando el efecto ingreso de la misma. Asl el impacto en bienestar
social es de 73.5, 53.3, 41.3 y 33.4 mlones de dólares depenciendo de que la tasa de
interés real sea de 6, 8, 10 y 12%, respectivamente. Estas cifras representan un 3.05,
2.21. 1.72 y 1.39% del total de importaciones de 1993.

1. Introducción

A mediados de la década pasada, México comenzó a experimentar un
cambio substancial en política económica. Se observó un fuerte cambio
hacia el sector privado de industrias consideradas tradicionalmente
estatales, una fuerte apertura comercial y de capitales del sector externo,
por mencionar algunos ejemplos.
Ante la liberalización ¿omercial de los 80 ·s se abandonaron argumentos de
política proteccionista como la dependencia económica respecto a las
naciones industrializadas, el deterioro de los términos de intercambio, y la
imposibilidad de generar suficiente ahorro interno (Salinas, 1993). Así.
México abandonó la política de sustitución de importaciones, y empezó a
depender cada vez menos de la riqueza petrolera de la nación para
solventar la absorción del país.
De la misma manera, el papel del estado pasó a ser menos activo, dejando
paulatinamente cada vez más las decisiones de producción y de asignación
de recursos al libre mercado. Ejemplo de ello fue la fuerte desregulación y
privatización de la industria (Aspe, 1993).
Se sostiene que la nueva política económica de México en la década de los
80 ·s y principios de los 90 ·s disponía de 1) mejores oportunidades de
1

Ex-alumna de la maestría en Economía con esp.:cialidad en Economía Industrial. Facultad de
Economía. ll.A.N.L. Actualmente realiza estudios de Posgrado en Economía en llniversity of
Rochester

�36 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertwa comercial 37

inversión externa, 2) una mayor disciplina fiscal y monetaria con su
consecuente estabilidad de precios y del tipo de cambio, 3) incremento en el
gasto de inversión público, 4) apreciación real del peso e incremento en el
nivel de vida debido en parte a una mayor productividad (Aspe, 1993).
En general, ante una apertura comercial, se espera que los beneficios
obtenidos de la misma sean mayores para las economías pequeilas o en
desarrollo que para las economías desarrolladas, debido principalmente a
las restricciones que nonnalmente existen en economías pequeñas.

Cuadro 1.2 Estructura arancelaria en México
Conceoto\Afto

1982

1988

1989

1990

1991

Arancel Promedio oonderado

16.4%

13.1%

9.7%

10.5%

11.1%

16

11

5

5

5

100%

100'!1,

2()'ll,

2()'11,

20'!1,

Número de tasas
Arancel máximo
Fuente: Aspe (1993). Cuadro Ill.9

La orientación hacia la política de apertura comercial se sustenta

La política comercial exterior seguida en la década de los 80 's y principios
de los 90's, sirvió como pauta hacia la búsqueda de hacer eficiente la
industria mexicana al eliminar gradualmente la protección de la que
gozaban ciertos sectores industriales. Como ya se ha examinado en
diversos escritos (Silos, 1992, y Aspe, 1993), la apertura comercial se llevó
a cabo a través de dos políticas específicas: reducciones significativas en las
tasas arancelarias sobre la importación de bienes, y eliminación de barreras
no arancelarias. Así, el valor de las importaciones sujetas a permisos en
1983 fue de l 00%, mientras que para 1991 ésta se había reducido a tan
sólo un 9.1% (véase cuadro l).

Cuadro 1.1 Política comercial en México
AAo
1983
1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
Fuente: Aspe (1993). Cuadro lll.8

Valor de las hnPOrtaclones sulew a permiso en•¡•
100
83.0
35.1
27.8
26.8
21.2
18.4
13.7
9.1

Similarmente, la estructura arancelaria del país mostraba que para 1982, el
arancel promedio era de 16.4%, mientras que para 1991 éste era de 11.1%.
Asimismo, el número de tasas arancelarias pasó de 16 en 1982 a 5 en 199 l.
y el arancel máximo varió de 100% a 20% en ese mismo período (véase
cuadro 2).

tradicionalmente en la mejora en bienestar que experimenta un país o
región al acceder a mercados con bienes de mayor calidad y a mejor precio,
y al hacer un uso más eficiente de los insumos de producción; es decir, se
sustenta en la ventaja comparativa en la producción de los bienes de un
país. Así, al darse la apertura comercial unilateralmente. la teoría predice
un fuerte incremento en la importación de bienes provenientes de los
diferentes socios comerciales.
En este rubro. la proporción de
importaciones a producto interno bruto (PIB) creció 66% entre 1988 y 1992
(de 6% en 1988 a 10% en 1992), de acuerdo con cifras del JNEGI. Como
resultado, es de esperar que el déficit comercial crezca fuertemente, ceteris
paribus. El saldo en balanza comercial de México fue de 2,610 millones de
dólares en 1988, mientras que en 1992 éste fue de -15,936 millones de
dólares. El déficit en la balanza comercial del sector manufacturero fue el
que mostró mayor dinamismo que los otros sectores, ya que pasó de 3,506
millones de dólares a 22,446 millones de dólares en 1992 (Lecuona, 1996).
Debido a la teoría del comercio internacional, al igual que en el país, se
espera que la reducción arancelaria y de pennisos tenga un fuerte efecto
regional, principalmente en aquellos lugares donde la producción de bienes
comerciables es relativamente mayor. En el caso del estado de Nuevo
León, se presenta hasta 1992 una tendencia clara hacia la mayor
participación dentro de las importaciones manufactureras nacionales: en
1988 la razón de importación manufacturera del estado a importación
manufacturera nacional era de 3.1%, mientras que en 1992 esta era de
9.9%.
Esto es, al mismo tiempo que la importación nacional crecía, también lo
hacía la importación estatal, pero a una tasa mayor. Las importaciones
estatales se cuadruplicaron entre 1988 y 1992, mientras que las
exportaciones crecieron 113 .1% durante ese mismo período. Esto condujo,
como es nonnal suponer, a un creciente déficit comercial estatal que en
1992 alcanzó la cifra de 1,484 millones de dólares. Por tipo de bien, la
importación nacional en 1992 muestra que un 62.4% eran bienes

�38 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 39

intennedios. un 22.3% bienes de capital y un 15.3% bienes de consumo.
En el estado de Nuevo León, estas cifras son de 48.2%, 35.7% y 16.1%
respectivamente (Gobierno del Estado de Nuevo León, 1993).

Cuadro 1.3. Comercio exterior del estado de Nuevo León
(en millones de dólares)
Concepto\Aik&gt;

1988

1989

1990

1991

199T

Exoortaciones

658.1

667.9

945.5

1,389.5

1 402.6

lmoortaciones

584.0

664.0

1 609.4

2835.8

2887.3

Saldo Comercial

74.2

3.97

-663.9

-1 445.3

-1 484.7

• Datos anuahzados con cifras de octubre de 1992.
Fuente: Gobierno del E.~do de Nuevo León (1993).

Una refonna comercial como la del Tratado de Libre Comercio con
América del Norte (TLC) que abre la economía al comercio internacional
tiene múltiples efectos en el país y sus regiones. En primer Jugar, se
presume que el país en cuestión desarrollará su sector exportador o de
~esarrol~o "hacia afuera". El efecto se dará a través de la competencia
mtemac1onal: la economía tenderá a especializarse en la producción de
aquellos bienes comerciables donde tenga ventaja comparativa.
S~ estima que en la medida que la producción de bienes se especializa. el
bienestar de la comunidad crece, ya que se asignan de manera más eficiente
los recursos y, al darse la desgravación arancelaria a la importación en un
p~ís. sus habitantes tienen acceso a más y mejores bienes, con lo que su
b1enest~r ~ incrementa. Así. la apertura comercial puede traer consigo
beneficios 1mpor1antes. Por ello. el objetivo de este trabajo es estimar el
incremento en bienestar en el estado de Nuevo León. con la
implementación de la política comercial del Tratado de Libre Comercio
que entró en vigor el primero de enero de 1994 y que se espera tennine de
desgravar a todos los bienes hasta el año 2008.
Cabe considerar aquí. que el aspecto de la medición que se hará incluirá
sólo el beneficio obtenido de la desgravación arancelaria de bienes de
importación siguiendo la metodología de Harbcrger ( 1974). Es decir, se
cons!dera sólo el beneficio obtenido por el acceso a bienes con precios
relativos menores. y no considera la reasignación total de la producción.
El trabajo prosigue con la sección 2, donde se expone el marco teórico de la
medición del excedente del consumidor neto de la pérdida del excedente

del productor. El marco teórico está basado en el trabajo de Halberger
(1974). Allí se expone el caso de un mundo con un bien, con dos bienes, y
finalmente se generaliza a n bienes. La medición es estática en el sentido
de que no se modela la inclusión de inversión extranjera, ni se toma en
cuenta explícitamente el crecimiento de la economía.
La sección 3 desarrolla la metodología y la rutina computacional utilizada
en la estimación de los beneficios de la politica del TLC. Se hace uso de
las elasticidades de demanda compensada presentadas en Silos ( 1992); así
como de las cifras de importación del estado de Nuevo León de SECOFI
(1994), tomando en cuenta aproximadamente 5450 bienes de importación
procedentes de Estados Unidos de América, agregados en once sectores de
actividad económica; y de las reglas de desgravación arancelarias provistas
en el texto del TLC (SECOFI, 1993) para cada bien. El cambio en
beneficio social neto se hace con base en los escenarios con y sin TLC de
1994 en adelante. Se encuentra que la aproximación del bienestar
atribuido a la Política Comercial TLC está entre 1.39% y 3.05% del total
de importaciones, según se suponga una tasa de interés real anual entre
12%y6%.
Dado que no se tienen estimaciones especificas del Producto Interno Bruto
(PIB) del estado para 1994, se puede estimar una aproximación de la
ganancia en bienestar de la Política Comercial TLC en ténninos del PIB si
suponemos que la p~cipación de las importaciones nacionales al PIB
nacional se mantiene en nivel estatal. De ahi se desprende que la ganancia
en bienestar estaría en el rango de 0.3% a O.9% del PIB estatal, ya que las
importaciones nacionales corresponden aproximadamente al 30% del PIB
nacional según estadísticas del Banco de México.

2. Marco Teórico

Para analizar los efectos de la aplicación de una política económica es
posible utilizar un enfoque dinámico o bien un enfoque de estáticacomparativa. Ante una perturbación al estado inicial de equilibrio de un
modelo. el análisis dinámico considera el proceso real de ajustes y reajustes
de las variables que conducen a un nuevo estado de equilibrio, tomando en
cuenta tanto la accesibilidad como la estabilidad del equilibrio; por otro
lado, el enfoque de estática-comparativa sólo considera los estados inicial y
final de equilibrio, sin importar el proceso por el cual se llega de un estado
a otro.

�40 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 41

Para el caso específico en que se analizan los efectos de la política aplicada
en el mercado de bienes de consumo, se puede desarrollar un análisis de
equilibrio parcial o de equilibrio general. A diferencia del primero, este
último debe considerar no sólo los efectos directos que provoca alguna
perturbación en el mercado de un bien, sino también los efectos indirectos
que ésta provoca en otros mercados no independientes.

3. En las dos situaciones consider;adas, los sistemas de impuestos
relacionados con cada situación tendrán igual incidencia en cada
individuo, con el fin de aislar los efectos de reasignación de recursos de
los impuestos de sus efectos redistributivos. Por este supuesto, junto
con el anterior, es conveniente utilizar funciones de demanda
compensadas.

En este trabajo, se evalúa la eliminación gradual de tarifas arancelarias a
un conjunto de bienes de importación, teniendo como objetivo encontrar su
impacto en el bienestar de la sociedad, específicamente para Nuevo León.
Se considera que estos bienes están relacionados entre sí y por tanto el
análisis que se utilizará deberá ser, en este sentido, de equilibrio general;
por otra parte. para obtener el cambio en bienestar de esta política
económica, es suficiente comparar el estado final de equilibrio con el
estado inicial, por lo cual no resulta necesario realizar un análisis
dinámico, sino que basta utilizar el enfoque de estática-comparativa.

4. Harberger (1974a) supone costos de producción por unidad constantes.
En forma equivalente, para el caso que estamos analizando
supondremos que los precios en el mercado internacional de los bienes
que se importan son constantes, y que no se verán afectados por la
cantidad consumida o producida domésticamente.

2.1 Medición del
interrelacionados

cambio

en

bienestar en

dos

mercados

A continuación presentaremos el marco teórico que será utilizado para
alcanzar nuestro objetivo. Suponemos un impuesto a la importación de dos
bienes de consumo cuyos mercados están relacionados entre sí. Para esto,
utilizaremos los siguientes supuestos que Harberger ( 1974a) utiliza para un
propósito semejante al nuestro:
1. En cualquier situación susceptible de ser comparada, los recursos
productivos de la economía son empleados en su totalidad. Este
supuesto es convencional cuando se pretende estudiar el efecto que
tienen los impuestos sobre la asignación de los recursos productivos.
2. Ante dos situaciones que se comparan, supondremos que la cantidad
recaudada por el gobierno no cambia, y que la forma en que ésta se
utiliza es exactamente la misma. Este supuesto es importante, pues
cualquier cambio en el gasto gubernamental afecta directamente el
bienestar social. Puesto que el conjunto de impuestos a la importación
será modificado, la cantidad recaudada por el gobierno se verá alterada
por este concepto; por tanto resulta necesario implantar un nuevo
sistema de impuestos no distorsionante como alternativa para
compensar la diferencia.

5. No hay distorsiones en la economía excepto las que se señalan en el

trabajo.

Definamos el precio del bien i, P;, para i = 1,2. Las funciones de demanda
de importaciones de los dos bienes son interdependientes y serán denotadas
como q¡ ( P1 , P2 ), para i = 1,2. Con base en el supuesto 4, el precio del
bien i en el mercado internacional es constante definido como C;.
Suponiendo que inicialmente los precios son distintos al precio
internacional debido a un impuesto a la importación r/, para i = 1,2, como
se muestra en la gráfica 2.1, el problema es estimar los efectos en bienestar
al modificar los precios de (P/, P/J a (C1,Ci), donde
o
o
o
o
P1 = C1 + T, y Pi = C2 + Ti .
Para obtener el cambio del bienestar total, ,1fl, se debe obtener el cambio
en el excedente del productor y del consumidor resultante del cambio en los
precios de mercado, .dCS + .dPS; otra parte que afectará directamente al
consumidor es el cambio en la cantidad recaudada por el gobierno por este
concepto, &amp; , ya que con base en el segundo supuesto esta cantidad deberá
ser compensada por un sistema alternativo de impuestos al consumidor.
Por tanto, esta cantidad, a la cual nos referiremos como el cambio en la
cantidad recaudada por el gobierno, en realidad representa un cambio en el
excedente del consumidor.
Así. el excedente del consumidor y del productor para este caso está dado
por

�42

Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 43
Puesto que en el problema que se plantea los impuestos son eliminados, es
decir,
P,

para i = 1,2, el monto final recaudado por este concepto es nulo. Mientras
que la cantidad inicial recaudada es
pº
P,

'

-

--

q¡_p,°.PJ

e,

con lo que el cambio en el monto recaudado estará dado por:

Gráfica 2.1 Equilibrio de mercado donde dos bienes están gravados con un impuesto a la
importación de r/ yrz°_

donde q,(P, . P 2 ) representa la demanda de importaciones del bien ; y res
0
cualquier trayectoria que una los puntos (P, • Pi°) y (C1 ,C2 ) (Braeutigam
y Noll, 1984). Debido a que las funciones de demanda utilizadas son
compensadas. el resultado que se obtiene es independiente de la trayectoria.
Algunas posibles trayectorias se muestran en la gráfica 2.2.
Por su parte. el cambio en el monto recaudado por el gobierno sigue siendo
la cantidad final recaudada menos la cantidad inicial recaudada. Para el
caso en que existen varios bienes relacionados entre si. la cantidad
recaudada en cualquier momento estará dada por la suma de la cantidad
recaudada por cada bien. Para este caso.

!:,:,
r,

--P,

Gráfica 2.2 Posibles trayectorias a seguir para pasar de un punto inicial (!'1º.P/) a
un punto final (( ' 1.C:z).

Para ilustrar gráficamente los resultados obtenidos en las ecuaciones 2.1 y
2.4 definamos la trayectoria r como se muestra en la gráfica 2.2a), es decir
como la unión de dos líneas rectas que unen los puntos (P/,P/), (C,,P/) y
(C1,C:i). Otras posibles definiciones para r se muestran en las gráficas
2.2b) y 2.2c), con cualquier trayectoria que una los dos puntos de interés se
obtiene el mismo resultado numérico. pero los cálculos matemáticos se
facilitan utilizando la primer trayectoria.
Para empezar el análisis tomemos la subtrayectoria r 1, en la que se elimina
el impuesto del bien I y el precio del bien 2 permanece constante. Si los
bienes son sustitutos. al disminuir el precio del bien l. la función de
demanda del bien 2 se desplazará hacia la izquierda (ver la gráfica 2.3).
Iniciemos por obtener el cambio en la cantidad recaudada por el gobierno
por este concepto, &amp; ', el cual está dado por la cantidad final (área C)
recaudada menos la cantidad inicial recaudada (área A 1- C + D + E ), es
decir,
(2.5)

�44 Ensayos

hnpacto en bienestar de la apertura comercial 45

,
P,

1
m - f (P J"il ~
¡,..¡p +[7°
*ql (P PJ+r
11]
l *q lf c PJ-(t1
l
1
l *ql (P p1 //

P,

1

-

q l

1'

1

I

J

1'

J 1

I '

e

MI'= (A+ B) + [(e)-( A+ e+ D +E)J = B-(D +E)

P,

e,

e,

b)

a)

Gráfica 2.3 El precio del bien I disminuye al eliminar su impuesto, afectando la
función de demanda del bien 2.

Por otra parte, si las funciones de demanda que estamos tomando, son las
funciones de demanda de importaciones, el cambio en los excedentes del
consumidor y del productor, (L1C'S+&amp;S) ', está definido como
(2.6)

(/J.CS + MS)'=

-fq (P¡ ,P ~P¡ +q (P¡ ,fi)dP
1

2

f

P/

Siguiendo los mismos pasos que en la etapa anterior tenemos lo siguiente:

puesto que en toda la subtrayectoria r1, Pi° es una constante igual a P/, dP2
0
es igual a cero; además en r,, P, va de P, a e,, por lo cual podemos
simplificar la ecuación anterior a:
(2.7) ( L1CS + .1PS )'=

Para completar el análisis tomemos la segunda parte de la trayectoria, la
subtrayectoria r2, en la que el precio del bien I permanece constante
mientras que el precio del bien 2 cambia de
a ( 1 (ver la gráfica 2.4).

2,

2

rl

C1

El área A se puede interpretar como una transferencia del gobierno al
consumidor, la cual, según el segundo supuesto será recuperada por el
gobierno mediante otro sistema de impuestos al consumidor no
distorsionante y de igual incidencia que el anterior. El área B es lo que
gana el consumidor al eliminar una distorsión en el mercado: sin embargo
el área (D + E) es una pérdida ya que representa lo que el gobierno deja de
percibir al disminuir el consumo del bien 2, con base en el supuesto 2 esta
disminución en el ingreso del gobierno también deberá ser compensada por
el sistema de impuestos alternativo.

L1n"= ( L1C'S + L1PS)" +&amp;".
donde

P1º

f

- q¡( P,, P/ )iPi = q,( P,,Pi° )iP,
Pl
e,

esta integral tiene valor positivo (representando por tanto una ganancia) y
en magnitud es equivalente al área A + B señalada en la gráfica 2.3.
Por lo cual, hasta esta etapa, el cambio en bienestar total está dado por:

MI'= ( L1CS +.1PS)'+L11'

(2.8) &amp;" =-(7;° * qi(C,, P/ )) =-( área C) y
(2.9)

( L1CS + L1PS)" =

-fq,(P, , P )JP + qi( P,. P )dP
2

1

2

1•

r2

en la subtrayectoria r1, P1 es una constante igual a e,. dP1 es igual a cero: y
P1 varia de P/ a C2, obteniendo entonces que:

�Impacto en bienestar de la apertura comercial 47

46 Ensayos
JI

(2. 10)
e

,,

WP =f·q (C' ,Pi1P, =( área e + D I F J
(Lt:S+L1PS')"=-fq (C ,P,JU'
1

'

1

J

1

1

J

(2.12)

,

Ul=fq/~.~~+fq/~.~~-I;*q/J:,~J-¡;*q/J:,~)
e

1

~

(2.13)

@=( A+B)+(C+D+F)-( A)-(C+D+E)

@" = ( L1CS + L1PS) "+&amp;"

así,

r

L117"= s· q (C ,P, JU•
1r1p
1

/

1

siendo los primeros dos témúnos de la ecuación (2.12) el cambio en el
excedente del consumidor y del productor --ecuaciones (2.7) y (2.9)--. y los
últimos dos, lo que el gobierno deja de recaudar por este concepto. Estos
últimos deberán ser recuperados por un sistema alternativo de impuestos al
consumidor que tenga la misma incidencia sobre los consumidores que el
sistema de impuestos existente antes de eliminar estas tarifas arancelarias.
Puesto que esta cantidad será recuperada afectando al consumidor, lo que
aquí representamos como&amp;' + &amp;", se debe considerar como un cambio
adicional al excedente del consumidor.

+[-T° *q (C' ,Pº J]
1

1

l

1

c.

L1ll''=(C+D+F)+[-(C)]= D+F.

P,

Hasta este momento hemos visto qué pasa cuando se eliminan las tarifas
arancelarias de dos bienes relacionados entre sí. A continuación
analizaremos qué sucede cuando las tarifas no se eliminan. sino que
solamente son reducidas de ( r,º, rz° )a ( r(. rf) como se muestra en la
gráfica 2.5.

P,

P,
o
q,

P,

.'..
.

q, (C,,C.)

Grálica 2 4 El precio del bien 2 disminuye al el11111nar su impuesto. afectando la
demanda del bien 1.

\

P,
p 1'

Uniendo los resultados de las dos etapas.

e,

f

JI
/

I

'J ~

I

1

I

1

1

1

1

I

1

I

- T" *q (P° P") - T" * ((' Pn)
1

!

I

1

1

p º

',',0

C"·
E. .....
F

q,

L1ll=fc1 (P,P° lrlv+J·q (C ,P;dP. +7" *q (C ,Ji') - 7° *q (P°,P' )+
,.

.

1

q l

J'

1

por tanto. eliminando el tercer término con el últ11110 término

I

I

1

1

q,(P,.P,°)

.,...

--.

q,

qjP,.,P)

p'
1

e,

···········•c···,.-·············•·······-•

L1ll = L1ll'+L1ll"

(2.11)

.

q,(P,'. P,)

'(

',B

A

¡.

q,(P,. P: )

---♦ q,

q,

Gráfica 2.5 Equilibrio de mercado cuando disminuyen las tarifas arancelarias de
dos bienes de importación que se relacionan entre sí.

El cambio en el excedente del productor y del consumidor está dado por la
ecuación 2.1

L1CS + t1PS =

-Jq,( P,. P &gt;-JP, + q
2

2(

P,. P2 )dP2

�Impacto en bienestar de la apertw-a comercial 49

48 Ensayos

con la diferencia de que ahora r es cualquier trayectoria que una los puntos
(P,º, P/J y (P{, P{;, siendo P( = C, + T(, i - 1, 2.
Siguiendo un proceso semejante al que se realizó cuando se eliminaron las
tarifas arancelarias obtenemos que

°

( L1CS + L1PS) =

(2.14)

P1

Pf

P(

P[

f q,( P,, P/ ,kJP, + f qi( P/, P2 )1P2 .

Con base en la ecuación (2.2), el monto que inicialmente es recaudado por
el gobierno lo obtenemos de la ecuación (2.3). mientras que el que se
recauda al final está dado como
(2.15)

11 = T/ *q,(P/,Pf )+T/ *qi(P/, Pf ) .

Obtenemos entonces que el cambio en bienestar social está dado por·

El cambio en bienestar total estará dado por la suma del cambio en los
excedentes del productor y del consumidor más el cambio en el monto
recaudado por el gobierno.
Sea P; el precio del bien i, i = J,... ,n. Las funciones de la demanda de
importación de los n-bienes están relacionadas entre sí, denotadas por
q, = q, ( P, ... Pn), i = l ,... ,n. El conjunto de precios varia de

( P1º ,... , Pnº) a ( P/ ,.., .,Pf) debido a un cambio en el conjunto de
impuestos a los n-bienes de importación de (T,º ,... , T,,º) a
(T/ ,... , r,,1 ) .
El cambio total en el monto recaudado por el gobierno por este concepto,
O
&amp; , lo
obtenemos de restarf la cantidad recaudada inicialmente, J , a la
.
cantidad final recaudada, J . La cantidad recaudada por este concepto en
cualquier momento. está dada por la suma de las cantidades obtenidas
individualmente, es decir.
(2.17)

(2.16)

,
,
HI=fq,(~.~ ~+fq/~.~~ +¡ y;*q,(~,~ )+(*q/~.Pz')]
,
,

n

I = T, *q,(P,, ...,P,,)+...+T,, *q,,(P,, ...,P,,) =¿7; *qJP,, .. .,P,,).
k= I

Por tanto.

,1[J

(A +B I C +V )+ ((i +J) + /(E + F) 1 (1 t- K)j-/(A t- 8 1 E)

n

n

o bien. de la gráfica 2.5

¿jJ =
1 ((, -1 11 1 f)j

L1ll C'-'-D ➔ F + .J + K -H .

2.2 Medición del cambio en bienestar en n-mercados interrelacionados

L Tf qJ P/ ,... , Pf }- ¿ T/ qk( P,

0

o bien, si definimos

,Pnº },

qz = qJ P,0 , ••• , Pnº) y q{ = qJ P/ ,... ,Pf)

n
n
n
(2.18) &amp; = ¿q{T[ - ¿qZT/ = ¿(q{T[ -q!T/) .
k I

El último resultado obtenido en la sección anterior proviene de un análisis
gráfico y matemático partiendo de algunas definiciones. cuando el
problema es encontrar una expresión para calcular el efecto en bienestar
total de cambiar las tarifas arancelarias a dos bienes de importación. En
esta sección se generalitará el análisis anterior para n-bienes de
importación. utilizando los supuestos de Harbcrger (1974a) mencionados
en la sección 2.1.

, .. .

k=I

k I

le- /

k= I

Aunque ,1J representa el cambio total en el monto recaudado por impuestos
arancelarios, con base en el segundo supuesto de la sección 2.1 este cambio
deberá ser compensado por otro tipo de impuesto de igual incidencia al
anterior. pero no distorsionante. Por lo cual, al final deberá ser restado al
cambio en el excedente del consumidor que se obtendrá a continuación.

�50 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial S1

Al ser q, una función de demanda de importaciones, el cambio en el
excedente del productor y del consumidor estará definido por:

( P/ ,... ,P¿ ,P/ ,... ,Pnº) y ( P/ ,... ,P/ ,P,~1 , ... ,Pnº) , de donde la
ecuación 2.33 queda expresada como

(2.19)

L1CS +L1PS=-fq¡(P¡,•··,Pn)JP¡+ ...+qn( P¡,···,Pn)dPn,

pi

o

(L1CS+APS); =-fqJP/, ...,P¿,~.~~1 .... ,Pnº )~ ,

r

abreviando

Po

o bien,
r

Po

°,...,Pnº)

donde r es cualquier trayectoria que una los puntos ( P1

Y

(2.22)

(L1CS+L1PS); = JqJP/ ,... ,P¿ ,~.~~1 , . .. ,P: )d~ .
pi

(P/, ... ,Pf ) .
Si definimos r como la unión de n-subtrayectorias r;, i = J,.. .,n, podemos
expresar la ecuación anterior como

(2.23)

(2.19b)

,1/'S

Para obtener una expresión especifica de la ecuación anterior, definamos q;
como una función de demanda tipo Cobb Douglas, es decir,

q ( P ,... ,P )= A P'·· ... P'·
I

+LIPS=[t,dP,+.. +q,dP, }---+ [t,dP,+..+q,dP,

j

Si cada subtrayectoria r, es una línea recta donde sólo cambia el precio del

P,º a P, 1 . todos los demás precios son constantes en r,, por tanto.
dPk = O,V k -:te i . y el i-ésimo ténnino de la ecuación anterior

bien i de

I

•

'

J

"

donde ev es la elasticidad precio cruzada de la demanda compensada de
importaciones del bien i con respecto al precio del bien J, sustituyendo la
ecuación (2.23) en la (2:22),
lf

r )-I(P,r )(P,'., r)♦/ " ~r . dP.

(ICS +&amp;'S); = JAJP( l " .. .(P,í,

.(

Pi'
sacando las constantes de la integral,
(2.24)

queda simplificado como:
(2.21)

Ff

(ICS +&amp;'S), = Ai(P(l" ..{P/_¡)cu-,(f&gt;!:,f'•·' .. .(~ f'-• J(P,l'JdP,

(L1CS+L1PS) , =- fq,dP, .

Pi'
para simplificar, definamos K, como la parte constante que está fuera de la
integral, es decir,

Ya que res la unión de 11-subtrayectorias r , empezando de i J hasta i n,
la trayectoria r, es una la línea recta que une los puntos

(2.25)

1·•
Ki = A, (PI1 )c" • • • (Pi -11 ) cu_, (Pº,.. I )e'·"' • • • (Pº)"
n

'

�52 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 53

3. Estimación del modelo y resultados

al sustituir K, y evaluar la integral de la ecuación 2.24,
(2.26)

( ACS + &amp;S ), =

K, ,},,u[( P,º )1+&amp;,, -

( P, 1 )1+"11 ]

.

El cambio total en el excedente del consumidor y del productor, estará dado

El objetivo de este trabajo es hacer una medición del cambio en bienestar
social para Nuevo León, resultado de la desgravación gradual de los bienes
de importación provenientes de los Estados Unidos de América. Para
lograrlo utilizaremos en la medida en que sea posible los resultados
teóricos obtenidos en la sección anterior.

por:
(2.27)

( L1CS + &amp;S)

= ( L1CS + APS), +.. .+(ACS + L1PS ),, .

Una vez que hemos obtenido una expresión para el cambio del monto
recaudado por impuestos a la importación (ecuación (2. 18)1 y para el
cambio en el excedente del consumidor y del productor (ecuaciones (2.25),
(2.26) y (2.27)1 podemos obtener una expresión para calcular el cambio en
el bienestar total de la sociedad.

Puesto que la desgravación es gradual, será necesario calcular el cambio en
bienestar obtenido para cada año a partir de que entra en vigor el TLC.
Debido a que estos beneficios se obtienen en distintos puntos en el tiempo,
al momento de calcular el beneficio total se descontarán sus valores a
través del tiempo de la siguiente manera
(3. 1)
Afl /994

¿jf]/995

Aflm

¿jJ] = --,------,- + --,---~-,---~+·.+-,-----,--

(1 +i /994 ) (1 +i /994 X1 +i/99J

Recapitulando. las ecuaciones básicas del análisis son:

--e--+• ..

(1 +i1994). ••(1 +im)

i1CS + t1PS + &amp;

(2. 16)

i1fl

(2.27)

( L1C'S + &amp;SJ = ( L1C'S + APSJ, +...+( ACS + L1PSJ,,

(2 .26)

( L1CS +&amp;SJ = K - 1 [(Pº J1-1 c,, - (P 1 J1'c,,]

(2.25)

K' = A' (P11 } ,:" • • • (P' 11 }cu 1 (Pº1+ / },:'·'" • • • (Pº11 },:' •

(2.18)

.
&amp; = ¿(q{T/ - q:T.° ) .

I

1 / ♦ &amp;,¡

I

donde L1fl"' es el cambio en bienestar social obtenido en el año m medido
en pesos de ese año, e im la tasa de interés real anual en el año m, para m =
1993, 1994,... En la notación subsecuente, el superindice m en una variable
indicará el valor de dicha variable en el año m.

1

Así,

t /

donde P,0 y P( son los precios inicial y final del bien i respectivamente. &amp;'1
es la elasticidad precio cruzada de la demanda compensada de
importaciones del bien i con respecto al precio del bien J. &amp;,, es la
0
elasticidad precio directa del bien i, T, y T( son los impuestos inicial y
0
final aplicados al bien i , y donde q, y q( son las cantidades importadas del
0
bien i a los precios P, y P(, respectivamente.

(3.2)

(3_3)

¡jflm - {t!J('S + ,1P,SJ m ~ ,1/ m

&amp;m= ~(rm
~
q,

m _ T1 991

1

,

q,1991 )

r=/

0 .4)

(L1CS + APSt = (L1CS + L1PS)7 +.. .+(L1CS + &amp;s):

(3.5)
pl9'1J

(L1CS+APsr =

f 'fq;(P/n....,P,~,.P,.P,~~1 ....,p:991 ~P,
i=I

P,•

�hnpacto en bienestar de la apertura comercial S5

S4 Ensayos

Tanto en la ecuación (3 .7) como en la ecuación (3.8) hacemos referencia al
precio en el mercado internacional del bien i , C,, el cual aún no conocemos.
Para obtenerlo sustituimos la ecuación (3.8) en la ecuación (3.7)
Para poder evaluar las expresiones anteriores necesitarnos conocer los
valores de cada parámetro y de cada variable que ahí aparecen. Aunque no
contamos con ninguno de ellos, algunos pueden ser obtenidos en forma
indirecta, y para los otros será necesario realizar algunos supuestos para
poder utilizar la información con que se cuenta y así _lo_grar nues~o
objetivo. En particular, necesitamos los valores de las elasuc1dades pr~10
directa y cruzadas de los bienes, el valor de las constantes A; para , =
J,... ,n, los precios y las cantidades importadas de los bienes para cada año,
las tarifas arancelarias de importación para cada uno de los años por
considerar ( 1993 a 2008) de acuerdo con el TLC, y los valores de las tasas
de interés correspondientes.

(3.9)

Pt = C, + C, • t,m = C, (1 + tt),

aplicamos esta fórmula para 1993 y despejamos C; obteniendo el precio del
bien i en el mercado internacional,

(3.10)

P'"'
C=-'-'

J+t'"'
1

Una vez que hemos obtenido el precio de cada bien en el mercado
internacional, utilizando las ecuaciones (3.8) y (3.7) respectivamente,
podemos calcular el impuesto y el precio de cada bien para cualquier año.

3.1 Derivación de las variables
Precios e Impuestos a la importación

Elasticidades

Necesitamos el precio y el impuesto a la importación de cada bien para
cada año m que pretendamos analizar, contamos con el precio de cada bien
para 1993, P/ 903• y con las tarifas arancelarias de este año Y para los
1993
1994
S • 1
d
siguientes, establecidas en el TLC, t, , t,
egun e acuer o
establecido en el TLC, las tarifas arancelarias se reducen a cero en el año
2008 para todos los bienes, así, tomaremos t,m = Opara m &gt; 2008.

Las elasticidades que se requieren son las elasticidades precio directas y
cruzadas de las demandas compensadas de importaciones de cada uno de
los n-bienes de importación de Nuevo León provenientes de Estados Unidos
de América (aproximadamente 5450 bienes, es decir. estamos hablando de
5450 elasticidades precio directas y ((5450)2-5450]/2 elasticidades precio
cruzadas).

Para obtener el precio en cualquier año m. P,m. partimos de que éste es
igual al precio del bien i en el mercado internacional, C, (que suponemos
no cambia en el tiempo. ni es afectado por la cantidad producida o
consumida domésticamente). más el impuesto vigente a la importación de
ese bien, T,m, es decir,

No contamos con tales elasticidades. Sin embargo. en cuanto a las
elasticidades directas, contamos con elasticidades de demandas
compensadas domésticas agregadas en nivel sectorial para todo México
(Silos, 1992). Los sectores con los que trabajaremos son solamente los
sectores comerciables, esto es. 1) agropecuario. silvicultura y pesca; 2)
minería, extracción de petróleo y gas natural; 3) productos alimenticios,
bebidas y tabaco; 4) textiles, prendas de vestir e industria del cuero; 5)
industria de la madera y producto de madera: 6) papel, productos de papel,
imprentas y editoriales: 7) sustancias químicas y derivados del petróleo;
8) productos de minerales no metálicos: 9) industrias metálicas básicas;
10) productos metálicos. maquinaria y equipo: l l) otras industrias
manufactureras. Las elasticidades precio directas de estos sectores serán
denotadas como &amp;1 , para / / .... , / /. donde / representa cada uno de los
once sectores mencionados. respectivamente. De esta manera, si el bien i
pertenece aJ sector /. tomaremos su elasticidad precio directa como &amp;1.

A su vel. el monto del impuesto a la importación para cada bien se obtiene
como un porcentaje t,m del precio del bien en el mercado internacional C,.
es decir.
(3.8)

r,m e,• t,m .

�56 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 57

Cantidades
Referente a las elasticidades precio cruzadas de las demandas de
importaciones, éstas serán sustituidas por elasticidades preci~ c~das de
demandas compensadas domésticas agregadas en nivel sectonal, esumadas
para México (Silos, 1992). Es necesario aclarar que la e_las~icidad prec!o
cruzada para un sector está calculada, de tal fonna, que md1ca el cambio
porcentual de la cantidad demandada de los bienes de dicho sector al
cambiar el precio porcentual de los bienes de todos los demás sectores
juntos. Denotaremos u1 a la elasticidad precio cruzada del sector 1 con el
resto de los sectores, para 1 = 1. ... 11, de esta fonna

Otra infonnación que necesitamos es la cantidad importada de cada bien
para cada uno de los años en cuestión, para tener una aproximación de las
mismas, recordamos el supuesto que hicimos desde el final del apartado
anterior acerca de que las demandas de importaciones son de tipo Cobb
Douglas, como lo muestra la ecuación (3.6)

Como esta cantidad varía de año en año, llamemos q,"' a la cantidad
importada del bien i en el año m, que teóricamente la podemos calcular
utilizando la ecuación (3.6) tomando los precios vigentes en el año m, de
esta forma

(3.11)
(3.13)

q,"'(P"'
. P"') = A, (P"')""
(P"')"u
(P"')""'
I ' • ·' n
J
•••
,
•••
n
·

donde R1 es el precio ponderado de los bienes del resto de los sectores.
El supuesto que nosotros utilit.aremos es que la demanda de i~n_portacion~s
de cada bien I que pertenece al sector 1 tiene como elast1c1dad precio
cruzada u1, indicando el cambio porcentual de la cantidad demandada de
importaciones de dicho bien ante un cambio porcentual del precio
ponderado de los bienes del resto de los sectores, es decir:

(3. 12)

R1 dq
*- -' . para todo bien i que pertenezca al sector l .
q1 dR I

=v =-

u

1

'

En el mercado de un bien. al suponer que la elasticidad de su demanda de
importaciones es igual a la elasticidad de la demanda doméstica,
implícitamente se está suponiendo que la oferta doméstica de este bien es
perfectamente inelástica. En caso de no serlo. el resultad~ que se obtenga
subestima las ganancias sociales, específicamente subestima la suma del
excedente del consumidor con el excedente del productor porque
sobrestima la pérdida que sufre el productor al eliminar un impuesto a la
importación.
Otro efecto que tiene el tomar estas elasticidades es el que resulta de afectar
directamente la fonna de las funciones de demanda para cada bien. como
veremos en seguida.

Así, utilizando la ecuación (3.13) podemos encontrar las cantidades
demandadas para cada año m, siem_pre que conot camos los valores de las
variables y de los parámetros que allí se utilizan. Acerca de los precios, ya
vimos que es posible obtenerlos. Sin embargo, respecto a las elasticidades,
serán utilizadas las que se mencionaron antes en esta sección. De tal forma
que si el bien i pertenece al sector l . la función de demanda compensada de
importaciones para este bien será calculada como:
(3.14)

1 (R )u,
qI = q1 (PI ' R f ) = AI (P)c
t
/
'

donde R1 es el precio ponderado de todos los bienes que no pertenecen al
sector l. que en un momento más veremos cómo se calcula.
Específicamente para obtener la cantidad importada de un bien en el año m
se deben sustituir en la función el valor de las variables correspondientes a
ese año.
AJ hacer esta modificación a las funciones de demanda ya no es posible
utilizar las expresiones expuestas al inicio de esta sección para obtener el
resultado buscado en este trabajo. En particular, tenemos que cambiar las
ecuaciones (3.5) y (3 .6) por las ecuaciones
(3 . 15)

(L1CS + '1PS)"' = (L1CS + L1Ps); +.. .+(L1CS + L1Ps):
1

�58 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 59

que
pertenezca al sector/.
donde R1/ es el precio ponderado de los bienes que no pertenecen al sector
/ en el año m durante la trayectoria r1, esto es, en la trayectoria en que los
993
precios de los bienes del sector / cambian de
a
los precios de los
bienes cuyo número de sector es inferior a / tienen el precio
correspondiente al año m y el resto, el precio correspondiente a 1993 (véase
el anexo en Sánchez-Vela (1996), para una explicación más detallada).

P/

Pt ,

Para salvar esta dificultad, realizamos varias iteraciones con las que
obtenemos una aproximación tanto de las distintas cantidades importadas,
como de los precios ponderados que se requieren. Para realizar estos
cálculos, se utilizó un algoritmo que se encuentra detallado en la sección
A.4 del anexo en Sánchez-Vela (1996).

Parámetro A;
Del apartado anterior vimos que es posible obtener todos los precios
ponderados de 1993, además las cantidades importadas en 1993 son
conocidas, por ello, podemos obtener A; si despejamos este parámetro de la
ecuación (3 .14), y tomamos los datos de 1993, es decir,

Precio ponderado
(3. 18)

Para obtener el precio ponderado de los bienes que no pertenezcan al sector
/ utilizamos la siguiente fórmula:

A=
q/.,J
, ( R,., t (p
1

1

.-

1991 ) '·

,

para, - 1, .... n.

1

Tasa de interés anual
n

¿(P)2 *q1
(3 .17)

J=l

R1 = R1 ( P ,q) = - -n- - - - . para toda j tal que el bien j
"p
*q J
L.,¡ J
J=l

no pertenezca al sector J.

Utilizando las ecuaciones (3.2), (3 .3). (3.15) y (3.16) es posible calcular
una aproximación del impacto en bienestar para cada año. Para obtener el
valor presente neto en 1993 del impacto en bienestar total es necesario
aplicar la fónnula de la ecuación (3 .1). Para esto debemos conocer la tasa
de interés real anual para cada afio a partir de 1994. Como no conocemos
estos datos. supondremos una misma tasa de interés real anual ¡A para todos
los afios. De esta forma.

P es el vector de precios de los bienes. y q el vector de cantidades

importadas.
Es posible calcular el precio ponderado que se requiere para cada uno de
los sectores para el año de 1993 (m = / 993), ya que contamos con las
cantidades importadas durante este año y sus correspondientes precios de
importación. Para poder realizar este cálculo en los años subsecuentes, será
necesario hacer una estimación especial como se indica en seguida.
De la última ecuación observamos que para calcular el precio ponderado R1
se requieren las cantidades importadas a los precios dados. que a su vez
quedan en función del precio ponderado. que no conocemos y que además
no es posible despejar.

(3.19)

.dfl19'H
¿jfl = - --

.1fl 199J

+- --+-··+

(J+i A J (]+;A l

¿jfl'"

O+iA J"' 199)

+· ..

Si la política comerciarpactada en el TLC no se suspende, a partir del 2008
no habrá tarifas arancelarias, por lo que el impacto en bienestar para cada
afio debido a haber aplicado esta política será el mismo a partir del 2008.
Por tanto. el valor de estos flujos en el año 2008 lo obtendremos como

(J.20)

�60 Ensayos

Impacto en bienestar de la apertura comercial 61

p/

El precio del bien i en 1993 del sector 1, para 1 = J, 2,... , 11. Estos
datos los proporcionó la Secretaría de Desarrollo Económico del
Gobierno del Estado de Nuevo León.

T,m

Tarifa arancelaria del bien i en el año m. Datos obtenidos de
SECOFI (1993).

3

=Al1""'[l+ (1:;,) +(1+:,) +---]
2

=Al7'~t;;,)
Finalmente, tenemos que el valor presente neto total del impacto en
bienestar en 1993 es

(3.21)

3.2 Base de datos

Los datos utilizados en la estimación del modelo son lo siguientes:

&amp;

1

Elasticidad precio directa de la demanda doméstica compensada de
bienes del sector 1, para 1 = 1, 2,..., 11. Esta elasticidad se toma como
aproximación de la elasticidad precio directa de la demanda
compensada de importaciones del sector J. Esta información se
tomó de Silos (1992).

u1

Elasticidad precio cruzada de la demanda compensada doméstica de
bienes del sector 1, para 1 = 1,2, ... , 11. Esta elasticidad se toma como
aproximación de la elasticidad precio cruzada de la demanda
compensada de importaciones del sector 1. La elasticidad se mide
como el cambio porcentual de la cantidad demandada de bienes del
sector 1 ante un cambio porcentual en el precio de los bienes del
resto de los sectores. Esta información se tomó de Silos ( 1992).

q, 93

Cantidad importada del bien i en 1993 del sector 1, para 1
I, 2,... , 11. Estos datos los proporcionó la Secretaría de Desarrollo
Económico del Gobierno del Estado de Nuevo León.

3.3 Estimación y resultados

~sando los da_tos y el procedimiento antes mencionados, se calculó el
impacto en bienestar para cada año a partir de 1994, según está
programada la desgravación arancelaria en el TLC. Los resultados
obtenidos para cada año se presentan en dólares estadounidenses en el
siguiente cuadro, específicamente en la columna de valor sin ser
d~scontado. En el 2008 se espera haber terminado de desgravar todos los
bienes de importación, por lo que de allí en adelante el beneficio de haber
aplicado esta política es el mismo.
Puesto que el beneficio para cada año se obtiene durante el mismo no es
posible sumar estas cantidades para obtener la cantidad buscada. En las
siguientes columnas el valor del dinero es tomado en cuenta, los montos
obtenidos para cada año son descontados suponiendo distintas tasas de
interés real anual. Así, la suma de estas cantidades representa el valor
presente neto del impacto en bienestar de llevar a cabo los acuerdos
establecidos en el TLC, específicamente por la parte de desgravación
arancelaria de las importaciones.
Al decir valor presente neto, se toma como presente 1993 ya que los datos
que tenemos corresponden a ese año, y para los próximos años son sólo
predicciones partiendo de los datos que se tienen para este año.

�Impacto en bienestar de la apertura comercial 63

62 Ensayos

Cuadro 3.1. Ganancia social neta (en dólares)
Afio \ tasa de

interés real
1994

Valor
1,525,232

1%
1,438,899

8%
1,412,252

10%
1,386,575

12%
1,361,815

1991

2,475,484

2,203,172

2,122,328

2,045,854

1,973,440

2,567,669

2,430,145

2,302,270

1996

3,234,523

2,715,768

1997

3,827,127

3,031,443

2,813,053

2,613,979

2,432,208

1998

4,176,059

3,120,594

2,842,156

2,593,004

2,369,608

2,528,727

2,269,603
2,133,866

1999

4,479,794

3,158,078

2,823,030

2000

4,717,297

3,137,272

2,752,498

2,420,719

2001

4,871,310

3,056,320

2,631 ,817

2,272,502

1,967,440

2,926,492

2,473,354

2,096,843
1,902,616

2002

4,944,247

Cuadro 3.2. Cambio en el excedente del consumidor y del productor
(en dólares)
Altoltasa de
lntamreal
1994

Valor
57,861 ,88-4

54,586,683

53,575.819

1995

73,995,885

65,855,896

1996

90,378,339

75,883,396

1997

107,9TT,737

1991
1999

12'4
51 ,ee2,397

63,439,373

81 ,153,459

58,988,907

1'1 ,745,239

87,902,584

64,329,518

65,528,481

79,366,&amp;eo

73,750,247

88,821,904

125,838,244

94,032.182

85,642,033

78,134,407

71,402,884

138,352,113

97,532,780

87,165,299

78,098,181

70,093,486

2000

148,631 ,807

97,518,528

85,558,251

75,245,302

66,328,783

2001

155,529,725

97,581 ,274

84,027,871

72,555,765

82,815,847

2002

163,849,149

98,982,060

81 ,965,388

69,488,034

59,085,646

2003

172,832,964

98,509,025

80,055,104

88,634,590

55,647,589

1,782,945

2004

172,833,498

91,048,529

74,125,324

80,5TT,086

49,885,500

1,588,905

2005

172,834,032

85,893,219

68,634,772

55,070,249

44.362191

2006

172,834,575

81,031 ,593

63,550,915

50,064,020

39,809,224

4,934,897

2,755,621

2,285,812

2004

4,934,912

2,599,650

2,116,499

1,729,657

1,418,669

2005

4,934,923

2,452,506

1,959,726

1,572,419

1,266,672

2006

4,934,929

2,313,688

1,814,563

1,429,473

1,1 30,958

Total

2007

4,934,931

1,680,152

1,299,522

1,009,785

% en relación con
Imp. de 1993

*21 ,001 ,881

*12,995,206

*8,414,866

2008
Total
%en
relación con
importaciones
de 1993

4,934,927 '36,378,718
73,470,945

3.05%

53,296,790
2.21%

n

10%
52,901,713

2003

2,182,725

n

2007

172,835.124

76,445,142

58,843,628

45,512,890

35,365,491

2008

172,635,679

'1,274,089,792

'735,547,691

'455,130,362

"294,713,369

2,470,516,560

1,TT3,263,S46

1,361 ,916,868

1,092,712,614

102.66%

75.119%

59.12%

48.09%

*Tomando en cuenta un flujo constante del año 2008 en delante.

41,317,242 33,423,050
1.72%

1.39%

*Tomando en cuenta un fluJo constante del año 2008 en delante.
Como se vio en la sección 2 de este trabajo, la ganancia social neta fue
calculada de restar el monto recaudado por el gobierno a 1~ q~e se
consideró la ganancia del consumidor y del productor, en los s1gmentes
cuadros desglosamos estos dos aspectos de la ganancia social neta.

Cuadro 3.3. Disminución en el monto recaudado por el gobierno (en
dólares)
Año I Tasad•
interés real
1994

Valor
56.336,652

6%
53,147,785

1995

71,520,201

1996

87,143,816

1997

8%
52,163.567

10%
51 ,215,136

12%
50,300,582

63,852,725

61,317.045

59,107,605

57.015.487

73,167.628

69,177.571

65,472,439

62,027,247

104,150,610

82,497,038

76,553.807

71 ,136.268

66.189.595

1998

121,660,185

90,911.567

82,799,8TT

75.541 .403

69.033,256

1999

133,872,319

94,374,702

84,362,269

75.587,434

67,823,683

2000

141,914,510

94,381,254

82,605,753

72.824,583

64.194,917

2001

150,658.415

94,524,954

81,396,054

70.283,263

60,848,407

2002

158,904,903

94,055,568

79,492,014

67.391.191

57.302,701

2003

167,898,067

93,753,404

77,769,291

64,731,973

54,058.88-4

2004

167.898.583

88,446,879

72,008.824

58,847,429

48 266,831

2005

187,699,109

83.440,713

88,675.048

53.497.830

43.095,519

2006

167,699,646

78,717,908

81,736,351

48,634,547

38,478,265

2007

187,900,193

74,282,417

57.183,475

44,213.388

34,355,706

200I

167,900,752

'1.237.711 .074

'714,545,810

'442,135,158

'286,298,503

2,397,045,615

1,719,966,756

1,320,599,626

1,059,289,564

Total
% en relación a
lmD. de 1993

99.61%

73.10%

57.33%

*Tomando en cuenta un flujo constante del año 2008 en delante.

46.62'4

�hnpacto en bienestar de la apertura comercial 65

64 Ensayos
Cuadro 3.4a. Arancel 1,romed10 por sector
Soctor \ Nto

11N

1113

5240%

3

•
5

•
1

7000%
7 818%

1111

-..

ON:2%

0172%

2 245%

1194%

1 494%

1 083%

O1711%

4016"'

3 477%

2 925%

23e1%

1.909%

8 IOI%

5 7111%

4545%

3425%

2234%

1119"

7 255%

8 421%

5581%

4044%

3.503%

2.1117%

8202"'

5 952%

5 197%

4891%

3aa9"

01711%

0.709%

5 2&amp;4%

4104%

3930%

3 242%

2540%

1991%

1508%

8014%

5110%

4 182%

3188%

2145%

1747%

1327%
0182%

1 797%

·-

9.127%

1811

1 5414%

4.542%

13193%

1117

1 0711%

21M!7%

5&amp;45%

2

1811

1324%

2024%

3IOI%

1

1"5

0885%

,

~

0152%

•
•

9:le:2%
3 157%

2 547%

2271%

1990%

1.703%

1411%

1139"

10

9971%

5957%

4973%

3983%

2 922%

1 &amp;42%

1493%

1.137%
0 993%

11

899&amp;%

3968%

3410%

2838%

2248%

1839%

1 314%

,.,.

7.SOO'II

urn

4.302"

3.805'11

2.141'11

2.084'11

1.520%

1.111'11

..

Cuadro 3.4b. Arancel prome 10 por sect or
Sectof'\ Año
2001
0 447%

2002
0228% .

2003

2004

1

o00000%

0 .00000%

2005
000000%

200I
000000%

2007
0 00000%

200I
0 00%

2

0 448%

0 227%

000000%

000000%

000000%

000000%

0 00000%

0 00%

O00061%

0 00046%

0 00031%

0 000111%

0.00%

3

0970%

0 491%

000078%

•

0 578%

0 293%

000000%

000000%

0 00000%

000000%

000000%

000%

5

2417%

1 855%

000000%

000000%

000000%

000000%

000000%

0 00%

•

0352%

O 177%

000000%

000000%

000000%

000000%

000000%

0 00%

7

1013%

0 511%

000000%

000000%

000000%

0 00000%

0 00000%

0.00%

0000()()%

000%

•
'

10

0270%

O 137%

000000%

000000%

0 00000%

000000%

0 5ao%

0293%

000000%

000000%

000000%

0 00000%

0.000()()%

0.00%

000000%

000000%

000000%
000000%

o000()()%
o000()()%

0 00%

0.00005'11

D.00002"

D.DO'JI,

0772%

0 399%

000000%

11

0663%

0 338%

000000%

o 00000%

o00000%

10lal

0.771'11

0.402'11

0.00012"

0.00010%

0.00007'11

000%

4. Comentarios Finales.

En este trabajo se realizó una estimación de la ganancia social neta que el
estado de Nuevo León obtiene como resultado de la reforma de apertura
comercial del Tratado de Libre Comercio de América del Norte que inició
en enero de 1994, en donde los impuestos aplicados a los bienes de
importación se van eliminando gradualmente. Para hacer dicha estimación
se parte de los supuestos que plantea Harberger (197~a). Es decir. .se
considera sólo el beneficio obtenido por el acceso a bienes con precios
relativos menores. y no considera los efectos redistributivos que esta
política pudiera tener eliminando el efecto ingreso de la misma.

Para obtener la ganancia social neta se estima el cambio en los excedentes
del productor y del consumidor y se resta el monto que el gobierno deja de
percibir al disminuir los impuestos. Para ello, se consideran funciones de
demanda de importaciones compensadas que se obtienen suponiendo que
son de tipo Cobb Douglas, se toman las elasticidades precio directas y
cruzadas para funciones de demanda compensadas agregadas en nivel
sectorial estimadas por Silos (1992), y se obtiene para cada una de estas
funciones la cantidad importada y el precio de cada bien en 1993.
Puesto que si el precio en el mercado internacional de los bienes no
cambian y sus tarifas arancelarias están definidas para los próximos afios,
utilizando las funciones de demanda de importaciones antes descritas,
entonces es posible obtener la ganancia social neta cada afio que se obtiene
por haber implantado un política como el TLC, en cuanto a importaciones
se refiere. Así. el impacto en bienestar social se obtiene de traer a valor
presente neto dichas cantidades. Sin embargo, como las tasas de interés
real para cada aí\o no son conocidas, no es posible obtener tal número sino
haciendo un supuesto acerca de las mismas. De esta forma, para obtener
una aproximación del impacto en bienestar se supusieron tasas de interés
real anual de 6. 8. 10, y 12% obteniendo como resultado una ganancia neta
total de 73.5. 53 1. 41.3 y 33.4 millones de dólares que representan un
3.05, 2.21. 1 72, 1 39% del total de importaciones de 1993.
Es importante tomar en cuenta algunas consideraciones que afectan el
resultado:
1) Sólo se considera el impacto en bienestar por importaciones
provenientes de Estados Unidos, que en 1993 representaban el 75% de
las importaciones totales del estado de Nuevo León.

2) Al no conocer las elasticidades de las funciones de demanda
compensada de importaciones se utiliz.aron las correspondientes a las
funciones de demanda compensada, suponiendo con esto que las
funciones de oferta nacional son totalmente inelásticas. De no ser
cierto lo anterior. se sobrestima la pérdida de los productores, por lo que
la ganancia total obtenida en este trabajo estaría subestimada.
3) Otro aspecto que definitivamente influye en el resultado obtenido es el
grado de apertura comercial que México tenia al entrar en vigor el
TLC. Si bien en 1982 el arancel promedio ponderado era de 16.4%,
para 1991 este ya era de 11. 1%. Y específicamente en Nuevo León,
para 1993 el arancel promedio ponderado era de 7.5%, por lo que la
mayor parte de la apertura en este sentido ya estaba dada. así, es de

�Impacto en bienestar de la apertura comercial 67

66 Ensayos

esperarse que el beneficio obtenido por tenninar de eliminar los
impuestos a la importación no sea muy grande.
4) Además, por ser 1993 el affo víspera del 11.,C, donde algunos de los
impuestos disminuirán significativamente en poco tiempo, hay un
incentivo para retardar la importación de cierto tipo de mercancías, por
lo que en 1993 había menos importaciones de las que hubiera habido si
no fuera del dominio público que en 1994 los impuestos a la
importación disminuirían. Esto tiene repercusión en el resultado
obtenido, puesto que todo el cálculo parte de las cantidades importadas
en 1993 y por el tipo de funciones de utilidad que se manejan (aquéllas
que generan funciones de demanda tipo Cobb Douglas). Si las
cantidades importadas inicialmente hubieran sido el doble, la ganancia
total estimada hubiera sido también el doble. Por tanto, el hecho de que
las cantidades iniciales sean menores en un tanto por ciento a lo que
hubieran sido si fuera desconocido que entra en vigor el 11.,C, implica
que las ganancias totales estarían subestimadas en el mismo porcentaje.
5) A fines de 1994 el país sufrió una brusca devaluación, y se estima que
el ingreso real de las familias disminuyó 56% (Villarreal, 1995). Esto
debiera repercutir en una reducción las importaciones globales en la
misma proporción. De ser esto así, el resultado obtenido estaría
sobrestimado en igual proporción por el mismo argumento mencionado
en el punto 3.

Bibliografía
Aspe, Pedro (1993). El camino mexicano de la transformación económica.
Fondo de Cultura Económica, México.

Braeu~garn, Ronald R. y Roger N. Noll (1984) The regulation of surface
fre1ght transportallon: The welfare effects revisited. Review of
Economics and Statistics.
Brown,_ .º ~silla ~ - y Robert M. Stem ( 1989). Computable general
eqwltbnum esllmates of the gains from US-Canada trade liberalization.
En .º · Greenaway, T. Hyclak y R. Thomton eds. Economic aspects of
regional trade arrangements. New York, University Press.
Gobierno del Estado de Nuevo León ( 1993). Información estadística del
estado de Nuevo León. Secretaría de Desarrollo Económico.
Harberger, Amold C (1 954). Monopoly and resource allocation.
American Econornic Review. Mayo, pp. 779-787.
Harberger, _Amold C. (1974a). Three basic postulates for applied welfare
econom'.cs: ~ interpretative essay. Taxation and Welfare. Capítulo t.
The Umvers1ty of Chicago.
Harbcrge~, Amold C. (1974b). Taxation, resource allocation and welfare.
Taxat1on and Welfare. Capítulo 2. The University of Chicago.

6) En este trabajo se ignora la apertura del mercado de capitales.
(7) Se ignora además que los socios comerciales de México prácticamente
eliminan los aranceles de los productos provenientes de este país. lo
cual representa una ganancia para los exportadores mexicanos, y por
tanto también para los nuevoleoneses. por lo que el resultado aquí
presentado está subestimado si se pretenden medir las ganancias
sociales obtenidas en conjunto por llevar a cabo lo pactado en el 11.,C.

Lccuona. ~món (_l996). Reforma estructural. movimientos de capital y
comerc1~ extenor en México. Lecturas sobre el sector externo I.
Comercio Exterior. Vol. 46, No. 2, Febrero, pp. 87-10 t. México.
Salinas, José Luis ( 1993). Impactos en bienestar de la apertura comercial.
El caso de México, 1985-199 I. Tesis de Licenciatura. Instituto
Tecnológico Autónomo de México. Agosto. México.
Sánchez-Vela. Claudia (1996). Estimación del impacto en bienestar de la
apertura comercial en el Estado de Nuevo León. Tesis de Maestría.
Facultad de Economía, U.A.N.L. Julio, México.
SECOFI ( 1993). Tratado de Libre Comercio de América del Norte. Texto
Oficial.

�68 Ensayos

SECOFI (1994a). Base de datos del Comercio Exterior del estado de
Nuevo León. Dirección de Informática.
Silos, Manuel (1992). Apertura comercial de México. impactos sectoriales
de largo plazo. Instituto Quantum, A.C.
Ten Kate, Adriaan y Femando de Mateo Venturini (1989a). Apertura
comercial y estructura de la protección en México: estimaciones
cuantitativas de los ochenta. Comercio Exterior. Vol. 39, No. 4,
México.
Ten Kate, Adriaan y Femando de Mateo Venturini (1989b). Apertura
comercial y estructura de la protección en México: un análisis de la
relación entre ambas. Comercio Exterior. Vol. 39, No. 6, pp. 497-511,
Junio. México.

Impacto en bienestar de la apertura comercial 69

Anexo: Definición de variables y parámetros
A continuación se presentan las variables y la definición de parámetros
utilizados en el texto. Sea n el número total de bienes y N el número total
de sectores. Suponiendo que los bienes i, j, k pertenecen a los sectores J, J,
K respectivamente. definamos los siguientes variables y parámetros:

Variables

Descripción

,1ll

Valor presente neto en 1993 del impacto en bienestar por
la apertura comercial negociada en el TLC, utilizando
funciones de demanda compensadas.

'1CS ~i1PS

Valor presente neto en 1993 del cambio en el excedente
del consumidor más el cambio en el excedente del
productor por la apertura comercial negociada en el TLC,
utilizando funciones de demanda compensadas.

Villareal, Hernán M. (1995). Impacto de la cnsts económica en la
movilidad metropolitana y de los patrones de ingreso y gasto familiar.
Ensayos. Vol. XIV, No. 2, Noviembre. pp. 1-16. Centro de
Investigaciones Económicas, UANL.

Valor presente neto en 1993 del cambio en la cantidad
recaudada por el gobierno por la apertura comercial
negociada en el TLC, utilizando funciones de demanda
compensadas.
Se supone que esta cantidad será
recuperada por un sistema alternativo de impuestos no
distorsionante y de igual incidencia.
Trayectoria en que los precios de los bienes del sector J
993
cambian de P/ a P,m: los precios de los bienes cuyo
número de sector es inferior a 1 tienen el precio
correspondiente al afio m, y el resto, el precio
correspondiente a 1993.
P,

El precio del bien i.
Cantidad importada del bien i a precios del afio m .
Impuesto a la importación del bien i .
Precio ponderado de todos los bienes que no pertenezcan
al sector J.

�Ensayos - Volumen XV/, núm. l. mayo /997 - pp. 71-110

70 Ensayos

Parámetros

Descripción

A,

Constante de la función de demanda de importaciones de
tipo Cobb Douglas del bien i, para i = l, ... ,n (para
obtenerlo véase la ecuación 3.16).

E¡

u,

Elasticidad precio directa de la función de _demanda
compensada de importaciones para todos los bienes que
pertenecen al sector/.
Elasticidad precio cruzada de la función de _demanda
compensada de importaciones para todos los bienes que
pertenecen al sector J.
Tasa de interés real anual.

Federalismo Fiscal: un estudio empírico para el nivel
estatal y municipal en México
Car1os Alberto Linares

1

Este trabajo estima que la teorla económica del federalsmo ayuda a expkar en una
buena mecida las diferencias en los patrones de centraización ffscal en el ámbito estatal
y municipal de México durante el perlado 1970-1990. Sin embargo, es posible que si se
otorgaran mayores fuentes de ingresos propios a estados y municipios, y a la vez se les
otorgaran mayores responsabidades de gasto e inversión púbka, se podrlan
aprovechar al máximo las ventajas de un esquema federalsta en nivel local que se
adaptara a las conclciones de cada entidad. En este sentido, se deberla analizar la
viabidad de que la Federación delegue a los gobiernos locales la administración de
algunos impuestos que actualmente están en operación.

l. Introducción

El problema del federalismo -político y economtco- en México se ha
tratado tradicionalmente en el ámbito de la relación que sostiene la
Federación con los otros niveles de gobierno, principalmente con los
gobiernos estatales.
El fenómeno de la centralización en la toma de decisiones económicas y
políticas experimentado en nuestro país, consolidado a finales de los años
sesenta, ha conducido a los académicos de diversas disciplinas a considerar
el nivel de gobierno federal como "el gobierno", subestimando la
importancia que tienen las decisiones de los gobiernos estatales y
municipales, tanto en la regulación de las actividades regionales como en el
financiamiento y la provisión de bienes públicos (Hernández, 1993).
La investigación en el área de las relaciones económicas entre los
diferentes niveles de gobierno en México, se ha enfocado principalmente en
la evolución y la evaluación del funcionamiento del sistema de
participaciones sobre ingresos federales a estados y municipios,
comparando las propuestas derivadas del área normativa de la teoria del
federalismo fiscal -entendida como la parte de la teoria de finanzas
públicas que se encarga del estudio de la división de las funciones
económicas entre los diferentes niveles de gobierno- con el actual esquema
de coordinación de funciones fiscales en nivel nacional.

1

Ex alumno de la Facultad de Economía. Actualmente realiza estudios Doctorales en Rice
University.

�72 Ensayos
La trascendencia de las aportaciones derivadas de la investigación en esta

materia es innegable; sin embargo, debido a su propia naturalez.a, los
estudios hechos en nivel nacional están limitados por varios aspectos. Por
una parte, contar con una sola observación para un período de tiempo
detenninado, limita significativamente la posibilidad de ~r?~~ la
capacidad de la teoría para explicar la estructura real de la div1s1on de
funciones entre los diferentes niveles de gobierno; de esta fonna,
nonnalmente se toman las propuestas teóricas como proposiciones
verdaderas y se compara la estructura gubernamental real con la es~~~a
"óptima" dadas ciertas condiciones, con el fin de establecer algunos Jm~1os
de valor acerca de la estructura prevaleciente. Por otra parte, se subesuma
la importancia de las decisiones en los niveles inferiores de gobi~rno,
alejándonos del área de estudio donde podrían surgir nuevas concepciones
de la realidad y criterios de política económica mejor fundamentados.
Sin embargo, se debe reconocer que las libertades en materia de gasto
público y organización entre gobiernos estatales y municipales son amplias,
además de que sus fuentes de ingresos propias (ingresos totales menos
participaciones federales) continúan representando una proporción
significativa de sus ingresos totales (alrededor de 43%).
Observando algunas medidas del grado de centraliz.ación en materia de
ingresos o gasto público en nivel estatal (por ejemplo, los ingreso~ del
gobierno estatal como proporción de los ingresos totales del gobierno
estatal y los gobiernos municipales de dicho estado), encontramos que
existen diferencias significativas entre las 31 entidades federativas, a pesar
de que todas están coordinadas bajo los mismos términos con la Federación
en materia del cobro de impuestos y derechos, a través de la Ley de
Coordinación Fiscal, los Convenios de Colaboración Administrativa en
2
Materia Fiscal Federal y sus respectivos anexos. De esta forma, mientras
que en el estado de Oaxaca los ingresos del gobierno estatal representaban
93% de los ingresos totales del sector público de dicho estado en 1990, en
el estado de Baja California Sur dicha proporción era apenas 60%.
El objetivo del presente trabajo de investigación es explorar empíricamente
el grado de variación de los niveles de centralización -o descentralizaciónfiscal en el sector estatal y municipal de México, observando en qué grado

2 A mediados de 1994 al finnarse los acuerdos correspondientes con los estados de Nuevo León Y
Jalisco, se consolidó ei' proceso de coordinación en materia de derechos entre las 31 entidades Y ~a
Federación de esta fonna. todos los estados limitan su capacidad para cobrar derechos Ya cambio
reciben p~icipaciones federales de un fondo adicional (ver Art. 1O-A de la Ley de Coordinación
Fiscal).

El Federalismo Fiscal en México 73

cíe~ variabl~ sugeridas por la teoría del federalismo fiscal pueden
explicar estadísticamente la estructura de la división de tareas de ingreso y
gasto público entre dichos niveles de gobierno.
De esta forma, el esfuerzo de este trabajo de investigación tiene un doble
propósito; en primer lugar, se trata de probar la capacidad predictiva del
cuerpo teórico básico del área de federalismo fiscal, además de analizar
algunas propuestas adicionales que no han sido incorporadas a la teoría,
pero que han generado amplias discusiones en las revistas especializ.adas.
En segundo lugar, se trata de racionalizar las diferencias que existen en las
estructuras internas de las entidades federativas, con el propósito de tener
más y mejores elementos de juicio para analizar la política económica en
general y, particularmente, la política de coordinación fiscal que define las
competencias fiscales de los diferentes niveles de gobierno y que rige el
sistema de participaciones federales. El simple reconocimiento de las
diferencias en la organización de las funciones del sector público entre
gobiernos estatales y municipales, mencionadas anteriormente, nos
conduce a pensar que una política de participaciones federales a estados y
municipios, basada en los mismos ténninos para todas las entidades, puede
ser una fuente de ineficiencias en la asignación de recursos. Esto es
importante, puesto que por ley los gobiernos estatales tienen que otorgar a
sus municipios al menos el 20% de los ingresos recibidos por concepto de
participaciones federales, sin tomar en cuenta la importancia relativa del
sector municipal dentro de las decisiones locales.
El enfoque parte de un marco teórico general con el fin de derivar las
condiciones que detenninarían el grado de centraliz.ación óptimo en una
jurisdicción teórica, para después probar estadísticamente si la presencia de
dichas condiciones están realmente asociadas con el grado de
centralización fiscal observado en las diferentes entidades federativas en
distintos períodos.
Analiz.ando la experiencia del caso mexicano, se encuentra evidencia
suficiente de que algunas variables socio-económicas están
significativamente relacionadas con los índices de centralización fiscal
afectándola en el mismo sentido que indica la teorí~ económica.
'
Se llega a la conclusión de que la política de coordinación fiscal puede
mejorarse con el fin de pennitir que las entidades federativas y sus
municipios puedan explotar aún más las ganancias de bienestar, derivadas
de una mejor distribución de las tareas de ingreso y gasto público entre
dichos niveles de gobierno. Se proponen algunas medidas concretas y

�74 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 75

viables para garantizar una mayor descentralización ~scal de la Federación
a las entidades, principalmente en materia de ingresos.

basados en la participación que tiene cada gobierno estatal en relación con
el sector público total (gobierno estatal y gobiernos municipales), de tal
manera que estos indicadores pueden ser vistos como "razones de
centralización o concentración fiscal".

La investigación se lleva a cabo de la siguiente manera:_ en_la segunda

sección se analizan las tendencias en los niveles de central1zac1ón fiscal en
las diferentes entidades federativas de 1970 a 1990 utilizando medidas
alternativas del grado de centralización/ en la tercera se trata el marco
teórico, analizando primeramente los puntos básicos de la teoría de
federalismo fiscal, para después presentar algunos modelos formales. En la
cuarta parte se incluye el análisis econométrico y en la última se presentan
algunas conclusiones acerca de la teoría del f~e~ismo fiscal e
implicaciones de política económica en el área de coordinación fiscal.

Considerando que en la práctica no todos los recursos son distribuidos a
través de transferencias de un solo tipo, y que no existe información precisa
acerca de la naturaleza de las transferencias que hacen los gobiernos
estatales a los municipios, se utilizarán dos medidas de concentración
fis_cal, una por el lado de los ingresos y otra por el lado del gasto. En la
pnmera, el gasto del gobierno estatal por concepto de transferencias a los
municipios será contabilizado como ingresos del nivel estatal, mientras que
en la segunda, el monto de dichos recursos será contabilizado como
ingresos del nivel de gobierno municipal, el cual efectivamente realiza el
gasto.

2. Tendencias en los niveles de centralización fiscal en el sector estatal
y municipal de México 1970 - 1990

La principal fuente de transferencias de los gobiernos estatales a sus
municipios deriva de una disposición de la Ley de Coordinación Fiscal la
cual obliga a las entidades federativas a otorgar a sus municipios al me~os
el 20% de sus ingresos por concepto de participaciones federales del Fondo
4
General de Participaciones . Las transferencias adicionales a estos montos
son mínimas y por simplicidad no se incluyen en el análisis.

2.1 Midiendo el nivel de centralización en una entidad federativa
Como se mencionó anteriormente, el objetivo del presente trabajo es
investigar el grado en que diferentes hipótesis derivadas de la _teoría de
federalismo fiscal pueden explicar las diferencias en los ruveles de
centralización entre entidades federativas en distintos periodos, de tal
manera que la centralización de las funciones económicas del sector
público en el ámbito estatal se analiza en dos dimensiones: la temporal Yla
espacial.
El primer paso consiste en establecer una medida apropiada del grado de
independencia en la toma de decisiones de financiamiento y provisión de
bienes públicos entre los diferentes niveles de gobierno, en este c~o los
gobiernos estatales y los municipales. Como es de esperarse, una ~ed1da de
esta naturaleza debería incluir un número significativo de vanables de
carácter político y económico, dentro de las cuales las variables fiscales son
seguramente un componente fundamental para determinar la influencia de
un nivel de gobierno en el financiamiento y asignación de bienes públicos.

De esta forma, pasamos a definir las variables de centralización fiscal en
nivel estatal. Por el lado de los ingresos, la variable centralización fiscal
para un estado "i" en un año detenninado se define como:
(2.1)

en donde:
JENi = Ingresos netos (ingresos totales menos ingresos por cuenta de
terceros) del gobierno estatal en el i-ésmo estado.
IMNi = La suma de los ingresos netos de todos los gobiernos municipales
del i-ésimo estado.

Considerando lo anterior, y reconociendo que la inforn1ación en esta
materia está limitada a las estadísticas de ingreso y gasto de los gobiernos
estatales y municipales, se construirán índices de centralización fiscal
4

} Se utiliza este período debido a que la publicación de datos completos_y comp~abh:.5 de_finanzas
públicas estatales y municipales en México comenzó en 1970 y la última pubhcac1on d1sporuble
hasta ahora se refiere a datos de 1989 y 1990.

El Fondo General de Participaciones se compone con el 18. S1% de la recaudación federal por
impuestos Yderechos sobre hidrocarburos y minería. Para observar su magnitud, podemos decir
que este f?ndo representa alrededor del 90% del total de participaciones federales y es la principal
fuente de ingresos de las entidades federativas.

�El Federalismo Fiscal en México 77

76 Ensayos
FGPi = Participaciones recibidas por el i-ésimo estado por concepto del
Fondo General de Participaciones.
Mientras que por el lado del gasto, la variable centralización fiscal para un
estado "i" se define como:
(2.2)

Al analizar los patrones de concentración fiscal en las e~tidades feder,ativas
en diferentes aí\os se observa que los principales cambios de un penodo a
otro pueden ser e~licados por los cambios en la política ~e coordinación
fiscal en nivel nacional, los cuales son nonnalmente disefiados por la
Federación.
Sin embargo, también se debe reconocer que_la política,del go~iei:11º.fede~
en materia de coordinación fiscal no ha terudo un caracter discnmmatono
en ninguna de sus etapas. Desde la instrumentación, ~n 1_~53, de_ la primera
Ley de Coordinación Fiscal, los ténninos de la coordinacion opcional de _las
funciones fiscales de estados y municipios con la Federación han sido
homogéneos para todas las entidades, y además, desde principios -~e los
años setenta todos los estados están coordinados con la Federac1on en
materia del ~bro de impuestos federales bajo las mismas condiciones Y
ténninos.

2.2 Diferencias interestatales e intertemporales en los niveles de
centralización
Observando razones simples de centralización fiscal (por ejemplo, ingresos
brutos estatales entre ingresos brutos federales) para los tres niveles de
gobierno, encontramos que, a través del periodo 1970-1990, hubo cambios
significativos en la importancia de cada nivel ~e gobiern~ con respecto a
los demás. Sin embargo, al cierre de 1990, dichas relaciones eran muy
parecidas a las del inicio del periodo en cuestión.
De esta forma, en 1970, los ingresos municipales totales representaban el
27.42% de los ingresos totales de los estados, mientras que en 1990 dicha
relación era de 28.38%. No obstante, en 1980 la relación ingresos
municipales-ingresos estatales disminuyó hasta 16.12% (~uadro _2. l).
Aunque requiere un estudio más detallado, el fenómeno ante~o~ ~efleJa en
cierta fonna la pérdida de facultades tributarias de los mumc1pios en el
proceso de coordinación fiscal, a través del cual se suspendían impuestos de

~cter estatal y municipal, a cambio de mayores participaciones en
impuestos federales, de las cuales se beneficiaban mayoritariamente los
gobiernos estatales.
El repunte de los ingresos municipales como porcentaje de los ingresos de
los estados se puede explicar básicamente por la reforma constitucional de
1983, a través de la cual el impuesto predial -una de las principales fuentes
de ingreso locales- fue expresamente trasladado a los gobiernos
municipales5.
Por otra parte, se puede observar en el cuadro 2.1 que los ingresos totales
de los gobiernos locales (estatales y municipales), como proporción de los
ingresos de la Federación, alcanzaron un máximo en 1985, superando el
30%. La tendencia positiva de este indicador, la cual se hace más
pronunciada en la década de los ochenta, se explica principalmente por los
efectos adversos del crecimiento del servicio de la deuda externa y la
reducción de los precios del petróleo, fenómenos que afectaron
directamente las finanzas del gobierno federal y no a los gobiernos locales.
De la misma forma, la caída de dicho indicador en el último lustro refleja
la reforma fiscal y la renegociación de la deuda que se tradujo en una
recuperación de las finanz.as del gobierno federal.
Cuadro 21
. In12resos Brutos Estatales y Federales, 1970-1990
ANO

Ingresos Brutos
Estatales/Federales

Ingresos Brutos
Municipales/Federales

Ingresos Brutos
Munici=les/Estatales

1970
1975
1980
1985
1990

19.19%
21.76%
25.03%
25.29%
22.28%

5.26%
4.64%
4.03%
5.29%
6.32%

27.42%
21 .34%
16.12%
20.94%
28.38%

Fuenu. INEGI y Dtreee16n General de Planeac16n Hacendaría, SHCP

En relación con los índices de centralización fiscal definidos en la sección
anterior, los cuales fueron calculados para las 31 entidades federativas en
los años de 1970, 1980 y 1990 (ver tablas al final del documento),
encontramos diferencias significativas, tanto entre entidades federativas
como en las diferentes décadas. Además, analizando el promedio de los dos
índices se observa el fenómeno descrito anteriormente: la importancia de
los ingresos y egresos de los municipios en relación con los de los

) En algunas entidades federativas, el impuesto predial es administrado por el gobierno estatal a
cambio de un porcentaje de los ingresos, sin embargo, la mayor parte de la recaudación del predial
pertenece a los municipios.

�78 Ensayos

gobiernos estatales decreció entre 1970 y 1980, recuperándose hacia el año
de 1990.
Así, el índice promedio de centralización fiscal estatal po~ el lado de los
ingresos en 1970 fue de 78.43 en una escala del Oal 100, llllentras que para
1980 fue 89.48, disminuyendo en 1990 hasta 83.70.
Las entidades federativas que muestran el menor grado de centralización
fiscal estatal en los tres años de estudio son Baja California Sur Y Coahuila:
por el lado de los ingresos, la primera presentó índices de 79, '.9 y ~2 en
1970, 1980 y 1990 respectivamente; mientras que para Coahwla, dich~s
indicadores fueron de 55, 79 y 80. Por el lado de los egresos, BaJa
California Sur tuvo índices de 79, 65 y 51 en 1970, 1980 y 1990
respectivamente, mientras que, en el mismo orden, Coahuila presentó 55,
69 y 65.
Los estados que muestran los mayores índices de centralización fiscal en
nivel estatal son los estados de la región Sureste de México, principalmente
Oaxaca, Tabasco, Veracruz, Chiapas y Yucatán. De esta forma, por el lado
de los ingresos, el estado de Oaxaca presentó índices de 87, 97 Y 97 en
l 970, 1980 y 1990 respectivamente; mientras que por el lado del gasto
dichos indicadores fueron del orden de 87, 94 y 93 . En el mismo sentido,
para el estado de Chiapas, los índices de centralización fiscal fueron 86, 97
y 94 por el lado de los ingresos, y 86, 80 y 89 por a lado del gasto.
Así, se observa que existen diferencias contrastantes en los niveles de
centralización fiscal entre entidades federativas, las cuales en algunos casos
son mayores a los 40 puntos. El propósito principal de este trabajo es tratar
de racionalizar estas diferencias utilizando el marco teórico de la teoría
económica del federalismo fiscal. En el capítulo siguiente se incorporan
varios enfoques para analizar este fenómeno, para luego derivar algunas
hipótesis que pueden ser contrastadas con la evidencia empírica para el
caso de México.

El Federalismo Fiscal en México 79

en la teoría de las finanzas públicas de que las funciones económicas
básicas del sector público son tres: 1) asegurar eí uso eficiente de los
recursos, 2~ procurar por una distribución del ingreso equitativa y 3)
mantener ruveles de empleo elevados con estabilidad de precios, taxonomía
de la cual se deriva una de las preguntas básicas que dan origen a la teoría
económica del federalismo: ¿qué fonna de gobierno garantiza el mayor
éxito en la solución de los problemas de asignación, distribución y
estabili7.ación?
La forma tradicional de contestar la pregunta anterior es suponer la
existencia de dos formas extremas de organización del sector público en un
país con un sola unidad monetaria y sin restricciones en la movilidad de
bienes y servicios. En el primer caso, en ausencia de otros niveles de
gobierno, un gobierno central es el único responsable de las tres funciones
económicas del sector público. En el segundo caso, un sistema atomizado
de pequeiios gobiernos locales realiza virtualmente todas estas funciones.

3.2 Ventajas económicas de un gobierno central único y de un gobierno
altamente descentralizado
_
Debido a los problemas de incentivos y de escala, derivados de la
atomización del sector público en un gran número de pequeiias localidades,
caracterizada por la alta movilidad de individuos entre comunidades y la
falta de internalización de costos y beneficios de diferentes programas, las
tareas de distribución del ingreso y de estabilización macroeconómica son
normalmente aceptadas como funciones propias del gobierno central.

3.1 Las funciones básicas del gobierno

En relación con el problema de la provisión de bienes públicos, el esquema
de gobierno apropiado para esta tarea depende del tipo de bienes y de las
características de las comunidades en cuestión. Sin embargo, una de las
limitaciones de un sistema de gobierno unitario es su insensibilidad ante
las diferencias en las preferencias entre individuos de diversas
comunidades. En el caso de este tipo de bienes, un sector público
descentralizado ofrece una solución eficiente al problema de su provisión,
ya que las localidades proveerían un rango de diferentes canastas de bienes
públicos que corresponderían a las diferentes preferencias de distintos
grupos de la población, incrementando el bienestar de la sociedad en su
conjunto.

Partiendo del trabajo realizado por Musgrave ( 1959) y desarrollado
posterionnente por Oates ( 1968, 1972), existe la concepción generalizada

Estas ganancias de bienestar derivadas de la descentralización se
incrementan con la existencia del fenómeno de movilidad de los

3. Marco teórico: el enfoque económico del federalismo fiscal

�80 Ensayos

consumidores. De acuerdo con el modelo propuesto por Tibeout (1956), en
un sistema de gobiernos locales, los consumidores pueden elegir como
lugar de residencia a la comunidad que ofrezca la "canasta fiscal" más
adecuada a sus preferencias. A través de este mecanismo -conocido como
"voto con los pies"- se obtiene una especie de solución de mercado para el
problema de la provisión de niveles eficientes de algunos bienes públicos.
Además, de acuerdo con Oates (1972), existen otras dos razones para
pensar que la descentralización puede incrementar la eficiencia económica
en la provisión de bienes públicos. En primer lugar, con un gran número de
productores independientes de bienes públicos, se puede esperar un mayor
desarrollo técnico en su producción y distribución incentivado por la
competencia y la imitación entre comunidades. En segundo lugar, debido a
que los bienes producidos por una comunidad son comúnmente financiados
con recursos de sus pobladores, las decisiones de gasto están más ligadas al
costo real de los recursos, incentivando su provisión eficiente.

3.3 El federalismo como estructura óptima

La discusión anterior pone de manifiesto que las formas extremas de
gobierno en cuestión presentan ventajas y limitaciones para el
cumplimiento de las tres funciones económicas básicas del sector público.
La solución óptima se debe encontrar en una organización federalista de
gobierno que combine las ventajas y evite las limitaciones antes
mencionadas.
En una estructura federalista. un gobierno central coexiste con diferentes
niveles de gobiernos locales, cada uno desempeñando las funciones que
puede hacer mejor. De esta forma, se puede esperar que el gobierno central
acepte la responsabilidad de las tareas de estabilización, distribución de la
riqueza y provisión de los bienes públicos cuyos beneficios se extiendan a
todos los miembros de la sociedad, mientras que los gobiernos locales
complementen estas tareas proveyendo aquellos bienes públicos que
benefician únicamente a los residentes de sus respectivas jurisdicciones.
En conclusión, podemos decir que el federalismo es, en términos
económicos, la estructura óptima de gobierno. 6 Sin embargo, decir que la
Para los fines de la presente inve.\tigación, utilizamos la d~finición "económica" de federalismo
desarrollada por Oates (1972), dejando a un lado la dimen~ión política y jurídica_de dicho
concepto debido a que la estructura del sector público nos interesa en cuanto implica c1_ertos
patrones en la asignación de recursos y en la distribución del ingreso. Oates define un gobierno

6

El Federalismo Fiscal en México 81

estructura óptima de gobierno es una estructura federalista que se sitúe
entre los dos extremos no tiene ningún significado operativo, y es
precisamente en este punto cuando surge la pregunta básica del área del
federalismo fiscal: ¿cuál es el grado apropiado de centralización para un
sector público en particular?, o bien, ¿cuál es la distribución apropiada de
funciones fiscales entre los distintos niveles de gobierno? Como veremos,
existe un número de variables que tienen influencia sobre la mejor
distribución de funciones entre niveles de gobierno.

3.4 Modelando la división óptima de funciones
3.4.a Un modelo ideal: Correspondencia Perfecta y el Teorema de la
Descentralización

Siguiendo el análisis de Oates (1972), se puede partir de un caso sencillo
para comenzar con el tratamiento del problema de la división de las
funciones de provisión de bienes públicos entre diferentes niveles de
gobierno.
Suponiendo una economía con una distribución geográfica de la población
fija y con un número n de bienes públicos puros, cuyo consumo está
definido sobre determinados subconjuntos geográficos de la población, y
suponiendo además que el sector público determina el nivel de provisión de
los bienes públicos consumidos por grupos de dos o más individuos, se
puede concluir que la estructura federal óptima para proveer los n bienes
públicos es aquélla en la cual existe un nivel de gobierno para cada
subconjunto de la población sobre la cual el consumo de un bien público
está definido. 7 En otras palabras, la jurisdicción que determina el nivel de
provisión de cada bien público incluye exactamente al subgrupo de la
población que consume el bien, de tal manera que cada nivel de gobierno,
conociendo las preferencias de sus pobladores y buscando maximizar su
bienestar, proveerá el nivel Pareto-eficiente de bien público. Esto es lo que
se conoce como "correspondencia perfecta".
Partiendo de este análisis, Oates desarrolla el llamado "Teorema de la
Descentralización" el cual dice que para un bien público determinado

federal como: "Un sector público con niveles de toma de decisiones centralizados y
descentralizados en los cuales las decisiones de provisión de bienes públicos tomadas en cada nivel
se determinan por los residentes de sus respectivas jurisdicciones".
7
Estos bienes son puros en el sentido del análisis de Samuelson, en el cual todos los individuos de
cierto grupo consumen cantidades idénticas de cada bien público.

�El Federalismo Fiscal en México 83

82 Ensayos

-cuyo consumo esté definido para un subconjunto de la población to~ Y
cuyo costo de proveerlo sea igual para cada jurisdicción y para cualqwer
nivel de gobierno-, siempre será más (o al menos igual) eficiente un
gobierno local que provea dicho bien óptimamente a su respectiva
jurisdicción, que un gobierno central que provea un nivel específico Y
uniforme a todas las jurisdicciones.
Si bien esta proposición puede parecer obvia, a través de este teorema y sus
demostraciones podemos obtener algunas conclusiones y corolarios acerca
de los determinantes del grado de centralización óptima de una economía
al relajar algunos de sus supuestos, obteniendo algunas hipótesis que
pueden ser contrastadas con la evidencia empírica.

Manteniendo la utilidad de B constante, obtenemos las condiciones de
primer orden: la tasa marginal de sustitución entre X y Y debe ser igual
para A y B e igual al costo marginal (MRSA = MRSa = MC). Lo que
significa, en términos de una caja de Edgeworth, que A y B se encuentran
en la curva de contrato.
Sin embargo, si Y es consumido conjuntamente por A y B, se debe
adicionar la siguie~te. restricción al problema de rnaximízación: ).5 (YAYa), con el fin de mdicar que A y B consumen la mísma cantidad de dicho
bien. De esta forma, la condición de primer orden cambia a:
(3.2)
MRSA + MRSa = 2MC
La suma de las tasas marginales de sustitución de A y B debe ser igual al
costo marginal de producir una unidad de Y.

3.4.b El modelo ideal en presencia de economías de escala
La primera demostración del teorema de Oates (1972) muestra cómo el
bienestar de un individuo puede incrementarse sin reducir el bienestar de
alguien más, si la provisión de bienes públicos pasa de un gobierno central
a un nivel de gobierno descentralizado.
En esta primera demostración se supone la existencia de sólo dos
individuos. A y B. que consumen cantidades positivas de dos bienes, X y Y.
de los cuales el primero es un bien privado y el segundo puede ser privado
o público dependiendo de la elección de consumo que hagan los dos
individuos.8 De esta fonna, en el caso de que Y sea consumido como un
bien privado. se puede plantear el problema de maximización de bienestar
a través del siguiente lagrangiano:

donde
U,.¡ (.\',1 . l:.1J = función de utilidad del individuo .-1 .
u13 (XR, r¡y = función de utilidad del individuo /3.
l r0 /3 = Nivel de utilidad dado de B. y

F (.\',

Y) = O restricción

de producción de los bienes X y Y.

• l'or cj ~mplo. si r r~pr~scnta d hicn seguridad, A yU pu~dcn con,umirlo como un bien privado si
cada uno adopta sus propia, medida, d~ seguridad (candados. alam1a,. ~te.). o como un hicn
p11hlico si los dos contratan un policía qu~ provea el mismo nivd de seguridad para ambos.

A menos que las tasas marginales de sustitución sean iguales por
coincidencia, no hay ninguna solución que satisfaga la condición (3.2) y
que al mísmo tiempo pueda mejorar la situación que A tenía cuando
consumía Y en forma privada, sin empeorar a B. En una caja de Edgeworth
(gráfica 3.1), el consumo conjunto implica que la solución debe estar sobre
la línea YY', la cual bisecta a OAM y a OaN. Suponiendo que la utilidad
de B está dada por la curva de indiferencia B1, A maximiza su utilidad
llegando al punto C, y como se puede observar, su bienestar se podría
mejorar consumiendo Y. privadamente y moviéndose al punto D en la curva
de contrato.
Siendo así, la única razón por la que A y B pudieran convenir en consumir
Y conjuntamente sería la existencia de algún ahorro en costos derivado del
consumo colectivo; de ser así, A y B pudieran consumír más de Y sin
sacrificar consumo de X. En términos de una caja de Edgeworth, la
decisión de consumir Y privada o conjuntamente depende de si A, dado un
nivel de utilidad de B, puede alcanzar una mejor posición en la curva de
contrato de la caja original o fuera de la curva de contrato en una caja más
grande.

�84 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 85
Gráfica 3.1 Caja de Edgeworth

M

0B

pérdida en bienestar del individuo i derivada de la divergencia entre el
consumo deseado y el consumo "obligado" por el gobierno.

Gráfica 3.2 Demanda de un bien público
$

e

OA

N

Este caso simple puede ser extendido a grupos de personas dentro de una
población. Si una comunidad puede ser dividida en varios grupos de
individuos con preferencias idénticas. la descentralización en la toma de
decisiones puede incrementar el bienestar agregado. a menos que existan
ahorros en costos derivados del consumo colectivo. De esta forma, la
decisión de incluir o no más individuos en una comunidad depende de
comparar el ahorro potencial en los costos con la pérdida de bienestar
derivada del consumo colectivo dentro de la comunidad mayor.

Cantidad

Q,

En términos de la gráfica 3.2, esta pérdida es igual a EBP menos ECAP
. l 1 .,
o
o,
que es 1gua a triangulo ABC. Es decir que, si la curva de demanda de ¡ es:
(3.3)

Q = a.+ b.P
I

I

I '

la pérdida de bienestar se puede representar como:
3.4.c Medición de las ganancias y pérdidas de bienestar derivadas de
cambios en el tamaño de una comunidad: el caso de la diversidad
en las preferencias

En investigaciones independientes, Tullock (1969a) y Barzel (1969) han
trabajado en métodos para medir la pérdida de bienestar que se da al
consumir un bien colectivamente en lugar de consumirlo individualmente.
Utilizando el enfoque de Barzel. se considera una jurisdicción con un
tamaño poblacional fijo y se supone, por simplicidad, que el costo marginal
de producir un bien es constante y que las curvas de demanda individuales
son lineales dentro del rango relevante. por lo que la situación de un
individuo puede representarse en la gráfica 3.2. Si PO es el precio por
unidad que enfrenta cada individuo. es decir. su contribución en el costo
total de dicha unidad. La gráfica 3.2 indica que el nivel de consumo
deseado por el individuo i es Q¡_ Sin embargo. si suponemos que en lugar
de Q¡, el gobierno provee la cantidad Q0 . se puede hacer una medida de la

(3.4)

)]-(-1J(Q

~w, = -[_!_(Q
- Qo)- _ h;
_!_(Q; - Qo
2 ;

-

2b,

, - Qo)2

Si además ~u~~emos que la utilidad marginal del ingreso es igual para
todos l?s md1v1duos, podemos sumar la pérdida del excedente del
consumidor para todos los individuos que consumen el bien. De tal manera
que si existen n individuos, la suma de las pérdidas sería igual a:

(3.5)

~w _
g -

~(-1J( ºº)2

f;:

2b; Q, -

Simplificando aún más, podemos suponer que la pendiente de la curva de
demanda es igual para todos los individuos de tal manera que:

�86 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 87

(3.6)

Y multiplicando ambos lados de la ecuación por (112b), encontramos que el
lado izquierdo de la ecuación es igual a la pérdida de bienestar, AWc,
derivada de la provisión de Q ·, mientras que la pérdida agregada,
derivada de la provisión de varios Qi • (el nivel óptimo para cada
localidad) está expresada por el primer término del lado derecho de la
ecuación (3 .1 O). De esta forma, la pérdida de bienestar de Q • excede a la
pérdida de bienestar de Qj• por:

LA~ ,

A fin de maximizar el bienestar de la población, el g~ierno de esta
jurisdicción debe proveer el nivel Q* que minimiza la ecuación (3.6):

(3.7)

Q.=IQ
n

(3 .11)

La validez del Teorema de Descentralización de Cates se puede demostrar
utilizando las conclusiones anteriores. Suponiendo que en lugar de que
cada jurisdicción provea un nivel Q* a sus respectivos po~ladores, un
gobierno central provee un nivel de Q a todas las local!dades. Para
maximizar el bienestar del total de individuos (m), el gobierno central
eligirá un nivel Q' tal que:

(3.8)

Q'=¿Q
m

Sumando las pérdidas individuales de bienestar derivadas de la diferencia
entre Q · y los niveles deseados de consumo. obtenemos:

(3 .9)

1
AWC= 2b

"'

2

~(Q, - Q')

La ecuación (3 .11) constituye una medida de la ganancia potencial de
bienestar obtenida de la provisión descentralizada de bienes públicos. Sólo
en el caso especial donde Q¡ * = Q2 * - ... Qk • Q · no existirá pérdida
alguna por la provisión uniforme de un bien en nivel nacional'º.

En la ecuación (3 .1O) podemos ver además que las ganancias obtenidas de
la descentralización dependen del grado de diversidad de las demandas
individuales en el agregado y el grado de diversidad de dichas demandas
dentro de cada jurisdicción. Las ganancias de bienestar derivadas de la
descentralización son mayores cuando existe un alto grado de diversidad de
preferencias en el total .de la población, y al mismo tiempo, los individuos
se dividen en comunidades con preferencias similares. Lo anterior sugiere,
además, que el fenómeno de la movilidad de los consumidores de acuerdo
con sus preferencias acerca de los bienes públicos locales. tal y como lo
propone Tibeout, incrementa las ganancias potenciales de bienestar que
ofrece un sector público descentralizado.

Sin embargo, si aplicamos la identidad de la suma de los cuadrados en
presencia de k localidades 9 • obtenemos:

(3 . 10)

'" Si se elimina el supuesto de que la utilidad marginal del mgrc,o es igual para todos los
individuos. la pérdida de bienestar individuales ~ pueden sumar ut1li1.a11do un pond,.'Tador w
cquivakntc al inverso de la uttlidad marginal del ingre,o de cada individuo , De e,1a forma. la1
• Si se tierk."11 n observaciones de una variable. las cuales se divi~ en k gru~. 1~ v~arv.a total
de las n observaciones se puede expresar como la suma de la.~ vanaro.as r~-spect1va.s ~ ~ada grupo
k más la varian,.a de los promedios de cada grupo k con respecto a la 1T1&lt;.-d1a de las n
obs..-rvaciones.

ecuación (7) cambiaría a

Q• =

¿w.Q
1

v. en ausencia de homogeneidad en la utilidad

n

margmJI del ingreso. cabría la posibilidad de ~&gt;ncontrar ganancia.~ de bienestar ds-rívadas de la
rcdi,tribución del ingrc-so.

�88 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 89

3.5 Tres dimensiones adicionales aJ problema del tamaño de
jurisdicción óptimo

descentralizados que
gubernarnentales.

Hasta el momento, los únicos dos factores que afectan teóricamente el
tamaño óptimo de las jurisdicciones -y por ende el nivel óptimo de
centralización- de una sociedad son las economías a escala y la diversidad
en las preferencias de los pobladores, lo cual parece ser un enfoque bastante
simplificado. En esta sección analizaremos el efecto de otros factores que
también deben ser tomados en cuenta como las externalidades entre
jurisdicciones, los costos de organización, la movilidad de los
consumidores y los costos de congestión.

De acuerdo con Tullock, cuando el tamaño de comunidad óptimo es similar
para varios bienes públicos, lo deseable es establecer un nivel de gobierno
que tenga la responsabilidad de la provisión de todos ellos.

3.5.a Externalidades entre jurisdicciones
Considerando que las decisiones de una comunidad tienen efectos sobre
otras comunidades cuyos costos y beneficios no son tomados en cuenta por
la primera. y que debido a la presencia de costos de transacción es
improbable que los gobiernos de las comunidades negocien para resolver
dichas externalidades y así maximizar las ganancias potenciales de
bienestar para la sociedad en su conjunto, una solución parcial a este
problema es el aumento en el tamaño de la comunidad que produce dichos
efectos externos: al añadir un individuo de otra comunidad se internalizan
más los costos y beneficios, lo que se traduce en una provisión más
eficiente del bien público generador de externalidades11 .
Lo anterior nos indica que la presencia de externalidades es, además de las
economías de escala, un factor a favor de la toma de decisiones
centralizada.

3.5.b Costos de toma de decisiones colectiv~s
En los modelos analizados anterionnente, concluimos que debe haber un
nivel de gobierno para cada comunidad de tamaño óptimo (n *) definida
para cada uno de los bienes públicos. Sin embargo, al tomar en cuenta los
costos en que se incurren al crear diferentes niveles de gobierno para cada
subgrupo de la población total, aparece un fuerte incentivo para no
organizar la provisión de bienes públicos de esa manera. De esta fonna
encontramos que existe un incentivo para reducir los costos derivados de la
toma de decisiones colectivas, lo que se puede lograr disminuyendo el
número de niveles de gobierno. principalmente en los niveles más
11

Para un análisis del problema de ext~mahdades en au.encia de costos de lramacción o de
negociación. ver Ronald Coase ( 1960).

implican

una

multiplicidad

de

agencias

3.5.c Movilidad de los consumidores y costos de congestión
Eliminando del modelo ideal el supuesto de que la distribución geográfica
de la población está fija, y suponiendo la existencia de un mundo como el
propuesto por Tibeout, en el cual los consumidores eligen su lugar de
residencia en función de las "canastas" de bienes públicos ofrecidas por las
diferentes jurisdicciones, encontramos dos fenómenos que actúan en
sentidos opuestos sobre la estructura óptima del sector público.
El fenómeno de movilidad puede conducir a costos de congestión en el
consumo de bienes públicos debido a la falta de mecanismos de exclusión
socialmente aceptados para limitar la entrada de individuos a una
comunidad, cuando los costos marginales de congestión superan a las
ganancias derivadas de la reducción de los costos por persona.
En un modelo construido para explicar los niveles de centraliz.ación en el
ámbito estatal de los Estados Unidos, Livtack y Oates (1970) incluyen
explícitamente el problema de las economías a escaJa y los costos de
congestión. Trabajando bajo algunos supuestos en relación con la
elasticidad de la demanda por bienes públicos y con los tipos de bienes
ofrecidos por los gobiernos estatales y municipales, dichos autores llegan a
la conclusión de que tanto el tamaño como la concentración de la población
son variables importantes para explicar los niveles estatales de
centralización fiscal.

3.6 El nivel de ingreso como detenninante del grado óptimo de
centralización
Si bien no ha sido incluido en el cuerpo teórico básico del área de
federalismo fiscal, existe un intenso debate en las revistas especializ.adas
acerca del efecto del nivel de ingreso o de riqueza de una comunidad sobre
el grado óptimo de centraliz.ación de las funciones del sector público.

�El Federalismo Fiscal en México 91

90 Ensayos
Un gran número de estudios empíricos que se han hecho en este sentí~ en
nivel de países han arrojado evidencia suficiente para pe~ qu~ el ruvel
de ingreso afecta de una manera inversa al grado de centrahzactón de un
país (Martín y Lewis, 1956; Oates, 1972; Kee, 1977; Oates, 1985; Babi Y
Nath, 1986). Esto nos confirma la existencia de un fenómeno que ~~
observar a simple vista: las naciones desarrolladas tienen sectores pubhcos
más descentralizados que los países pobres o que los países en vías de
desarrollo.
Existen varias explicaciones teóricas para este fenómeno y entre las más
aceptadas se encuentran la de Wheare (1964) y la de Martin Y Lewis
(1956). En ténninos sencillos, la primera argumenta_ que la
descentralización es "cara" y que un país tiene que ser lo suficientemente
solvente para adoptar una fonna de gobierno relativamente desce~tral!zada.
En el mismo sentido, Martín y Lewis sugieren que la centralización es
necesaria en las primeras etapas de desarrollo de un país debido a que es
2
necesario economizar el escaso talento administrativo1 .
La evidencia empírica para los niveles estatales en países desarrollados

como los Estados Unidos parece indicar que el efecto "ingreso" observado
en el nivel de países no es significativo para el caso de gobiernos estatales Y
municipales.
Sin embargo, Brown y Oates ( 1987) han estudiado la existencia de un
efecto adicional y opuesto al mencionado anteriormente. Observando que la
propensión de una comunidad para llevar a cabo pro~. de
redistribución del ingreso tiene un grado relativamente alto de elast1c1dad
con respecto al ingreso, -es decir, que las comunidades más ricas ti_ende~ a
transferir proporcionalmente más recursos a los grupos de mas baJOS
ingresos- y tomando en cuenta además que los g?bi~rno~ local~s están
seriamente limitados para llevar a cabo tareas de red1stnbuc1ón del mgreso,
debido al fenómeno de movilidad de los individuos entre comunidades,
podemos esperar que, ceteris paribus, entre más rico_sea_ un p~s o un
grupo de comunidades, mayor será su grad~ de ~ntral1zac1ón, debido a la
necesidad de centralizar los programas de as1stenc1a para los mas pobres.

Otros argumentos en este sentido han sido propuestos~ ~-ochen Y Deu~ (1969) Y Levy Y
Trumao (1971). Los primeros sugieren que la descentrahzac1on se~ mas deseable ~OllTle
aumenta el valor del tiempo, mientras que los segundos argumentan que incrementos en el ingreso
familiar medio conducen a las familias a demandar nw control directo sobre las canastas de
bienes públicas ofrecida~.
12

Debido a la naturaleza empírica del presente trabajo, consideraremos al
efecto neto del nivel de ingreso como indeterminado y se tratará de
observar cuál de los dos efectos descritos con anterioridad domina para el
caso del nivel estatal y municipal en México.

3.7 Hipótesis

A lo largo de la sección anterior se presentaron algunas propuestas teóricas
en relación con el tamaño óptimo -en ténninos de residentes- de las
jurisdicciones y conforme con el grado óptimo de centraliz.ación de un
gobierno central comparado con sus gobiernos locales.
Utilizando de nuevo el enfoque de Oates, cambios en el tamaño óptimo
teórico de una jurisdicción en un sistema con diferentes niveles de gobierno
son equivalentes a cambios en el grado de centralización óptima de dicha
jurisdicción en relación con los otros niveles. En otras palabras, la
necesidad de incrementar el número de miembros de un grupo para
consumir un bien o servicio público determinado, se resuelve al centralizar
las decisiones de provisión de dichos bienes en un nivel de gobierno que
tenga influencia sobre los individuos que forman el nuevo grupo.
De esta manera las hipótesis acerca de las variables, que en teoría afectan
el tamaño óptimo de una comunidad, pueden ser contrastadas
empíricamente con el grado de centralización de las entidades federativas.
Asimismo, para fines del presente trabajo de investigación consideraremos
al gobierno estatal como el gobierno central, y a los gobiernos municipales
como los gobiernos locales analizados en la sección anterior.

Hipótesis 3.1 Ceteris paribus, entre mayor sea la población de una
entidad fcderativa, menor es su grado de centralización fiscal.
Muchos bienes y servicios públicos presentan econonúas a escala con
respecto al tamaño de la población, economías cuya importancia depende
directamente del grado de "pureza" de los bienes o servicios en cuestión.
Como se analizó con anterioridad, la existencia de estas econonúas a escala
es una de las limitantes que tienen los gobiernos locales -en este caso
municipales- para aprovechar sus ventajas, en términos de conocimiento de
las preferencias de sus habitantes y de la asignación de diferentes canastas

�92 Ensayos

de bienes públicos e instrumentos de financiami~nto para ~pos de
individuos con diferentes preferencias. En entulades rel~vamente
pequeftas, el tamaffo poblacional en los niveles más descen~zad~ es
posiblemente insuficiente para aprovechar econo~as a escala_ disporubles
en algunos bienes o servicios, por lo que, en té~nos _econónucos,_ ':5 más
conveniente que un gobierno central provea dichos bienes o seMcios en
lugar de que lo hagan los gobiernos locales. De esta fo~ se espe~ ~ue se
cumpla la hipótesis l para el caso de las entidades federabvas en Me,uco.

Hipótesis 3.2 Ceteris paribus, entre mayor sea el grado de
concentración urbana de una entidad federativa, menor es su grado de
centralización fiscal.

No obstante que el tamañ.o de la población es una variable importante e_n el
análisis, se debe observar que también es importante la forma en que _dicha
población está distribuida a lo largo de una entidad: P~ que los gobiem~s
locales puedan explotar tas economías a esc~a disponibles, es necesano
que exista cierto grado de concentración poblacional.
De hecho estas primeras dos hipótesis son idénticas a las deriv~das del
modelo d~ Livtack y Oates presentado en el apéndice de est~ capitulo; al
contrastarlas con la evidencia empírica, de cierta forma también es~~uemos
probando ta capacidad predictiva de dicho modelo para el caso mextcano.

Hipótesis 3.3 Ceteris paribus, entre mayor sea el área geográfica de una
entidad federativa, menor es su grado de centralización fiscal.

El tamaño geográfico de una entidad federativa pu~e influenciar el g~ado
de centralización de una manera inversa por vanas razo~es. _~n pnmer
lugar, un área mayor significa mayores costo~ de org~za~ion p~a la
elección colectiva, to cual incrementa las ventaJas de eficiencia denvadas
de un gobierno descentralizado. En este sentido, de acuerdo con Kochen Y
Deutsch ( t 969), puede esperarse que una entidad geográficamente gran~e
con diferentes regiones -posiblemente aisladas en el pasad~- dependa mas
de la provisión de bienes y servicios públicos para cada región por parte de
gobiernos locales que por parte del gobierno estatal.
Por otra parte, tal y como lo propone Giertz (1976), el ár~ geográfica
posiblemente esté relacionada con el problema _de extemalida~_es entre
jurisdicciones. Manteniendo lo demás constante (mgreso, poblac1on, etc.),

El Federalismo Fiscal en México 93

entre mayor sea el área de una entidad, menores deben ser las
extemalidades ambientales entre sus regiones, lo que incrementa las
ganancias potenciales de bienestar derivadas de la descentralización.

Hipótesis 3.4 Ceteris paribus, entre mayor sea la diversidad de una
entidad federativa, medida a través de ciertos indicadores
socioeconómicos, menor será su grado de centralización fiscal.

De acuerdo con la teoría presentada en la primera parte, la heterogeneidad
en las preferencias de los habitantes de una entidad es un factor que
incrementa las ventajas potenciales de bienestar derivadas de la
descentralización.
Si bien la distribución del ingreso sería una variable representativa de la
diversidad en las preferencias de los habitantes de una entidad, no hay
estudios disponibles de distribución del ingreso a nivel estatal para las 31
entidades federativas que utilicen una metodologia que los haga
comparables. De esta forma, para fines del presente trabajo de
investigación, se utilizan dos variables socioeconómicas disponibles que
pueden estar relacionadas con las preferencias de los habitantes. Dichas
variables son la edad y el nivel de educación. Es de esperarse que, por
ejemplo, las familias más jóvenes demanden más educación y centros
recreativos, mientras que las familias mas viejas demanden más hospitales
y centros de descanso.· En el mismo sentido, podemos esperar que los
niveles de educación estén directamente relacionados con las demandas
individuales por bienes públicos.
El grado de heterogeneidad en las preferencias será medido a través de el
grado de heterogeneidad en los niveles de educación y en los grupos de
edad dentro de una entidad federativa.

Hipótesis 3.5 El nivel de ingreso per capita de una entidad federativa
aíecta significativamente su grade de centralizaciá fiscal.

Debido a que en teoría el nivel de ingreso de los habitantes de una entidad
afecta el grado óptimo de centralización en dos direcciones, la prueba de
esta hipótesis será utilizada para observar cuál de los dos efectos domina en
el caso de las entidades federativas en México.

�El Federalismo Fiscal en México 95

94 Ensayos

Aparte de las variables antes mencionadas, las cuales se desprenden de la
teoría económica del federalismo fiscal, deben existir factores de diferente
naturale:za que quedan fuera del análisis y que también afectan el grado de
centrali:zación fiscal de una entidad. Entre otros, podemos citar los factores
políticos, culturales o históricos, particulares de una entidad o región del
país.
En México, se encuentra que las entidades federativas de la región
conocida como el Sureste de México (Oaxaca, Tabasco, Quintana Roo,
Campeche, Chiapas, Veracruz y Yucatán) presentan grados ~e
centrali:zación históricamente más altos que las entidades del resto del pats,
hecho que posiblemente sea explicado por variables que están fuera del
marco teórico y cuyas relaciones son difíciles de estudiar empíricamente.
Tratando de capturar la diferencia entre el nivel de centrali:zación promedio
de los estados del Sureste y el de las entidades del resto del país, la cual es
posible que responda a factores fuera del análisis, se _creará una v~able
dummy para dichos estados, esperando que su coeficiente sea pos1tlvo Y
significativamente diferente de cero.

4. Análisis empírico y resultados
4.1. Información disponible y manejo de variables

Tal y como se menciona en la sección 2, los indicadores del grado de
centrali:zación fiscal de las entidades federativas se obtuvieron a través de
los datos proporcionados por fNEGI en sus publicaciones "Finan:zas
Públicas Estatales y Municipales de México" para diferentes períodos, las
cuales cubren desde el año de 1970 hasta 1991.
Por otra parte, las variables que tienen que ver con indicadores
sociodemográficos se obtuvieron -directa e indirectamente- de la
información contenida en los censos poblacionales publicados por lNEGI,
por lo que su periodicidad es de l Oaños.
De esta forma, en la presente investigación se utilizan datos para las 3 l
entidades federativas para los años de 1970, 1980 y 1990, generando un
total de 93 observaciones por cada variable, cuya obtención se explica a
continuación.

4.1.a. Indicadores de centralización fiscal en el imbito estatal
Los indicadores de centrali1.ación fiscal a nivel estatal tratan de medir la
importancia de los gastos y de los ingresos del gobierno estatal en relación
con los gastos e ingresos del sector público de la entidad federativa,
haciendo los ajustes necesarios para contabili:zar las participaciones
otorgadas por los gobiernos estatales a los municipales en uno u otro nivel,
definidos en el primer capitulo.
Cabe señalar que a principios de los -aílos setenta, los estados -y sus
municipios- que estaban coordinados con la Federación en materia de
impuestos, recibían participaciones directas de ciertos impuestos federales
recaudados en sus jurisdicciones (principalmente del Impuesto sobre
Ingresos Mercantiles), y bajo este esquema cada nivel de gobierno recibia
un porcentaje fijo de participaciones. En las entidades que no estaban
coordinadas, los gobiernos estatales y municipales financiaban la mayor
parte de sus gastos a través de sus propias contribuciones13•
Como consecuencia de lo anterior, las participaciones canalizadas de los
gobiernos estatales y municipales en dichos años eran mínimas, por lo cual,
en la presente investigación no se contabili:zan las participaciones estatales
en los indicadores de centrali:zación para el año de 1970. Para dicho afio,
los índices de centrali:zación por el lado de los ingresos y por el lado del
gasto son idénticos1•. •

4.1.b. Variables socio-demográficas

El tamaño poblacional, los índices de concentración urbana y de diversidad
socio-demográfica se obtuvieron, directa o indirectamente, de los censos
poblacionales.
El índice de concentración urbana utili:zado en la presente investigación se
define como:
.

u En 1970, Quintma Roo era considerado como territorio. Para fines llel presente trabajo se le
asignó un nivel de centralización de 100.
14
Debido a las serias deficiencias en la información de INEGI acerca de las trandcrencias de
recursos de los gobiernos estatales y municipales para los primeros aftos de los ochenta, y contando
con información publicada por la Secretaria de Hacienda acerca de las participaciones canalizadas
a través del Fondo General de Participaciones y Fondo de Fomento Municipal a partir de 1981, lo
que permite comprobar la exactitud de ciertas observaciones y corre¡ir otras, se utilizaron los
datos de INEGI para 1981 y éstos, corregidos, se utilizaron como representativos de 1980.

�96 Ensayos

(4. l)

El Federalismo Fiscal en México 97

!CU.= a;

'

b.
1

donde:
ICUi = Índice de concentración wbana de la entidad í
a¡ = Porcentaje de la población total de la entidad í que
habita en centros de población de más de 50,000
habitantes.
bi = Número de centros de población de más de 50,000
habitantes en la entidad federativa i.

La razón de ajustar el porcentaje de la población que habita en poblaciones
mayores de 50,000 habitantes con el número de dichas poblaciones en una
entidad, es porque de esa forma se diferencian entidades que pueden tener
un mismo porcentaje de habitantes urbanos distribuidos en diferente
número de centros de población, de tal manera que el efecto de la variable
concentración urbana se hace más claro. Puede ser que dos entidades
federativas presenten el mismo porcentaje de población wbana, sin
embargo, dicho porcentaje puede estar distribuido en varias ci~da~es
relativamente pequeñas o en sólo una ciudad grande, lo que md1ca
diferencias reales en el potencial para explotar economias de escala por
parte de los gobiernos locales de una u otra entidad.
Como se mencionó anteriormente, por falta de datos periódicos y
comparables acerca de la distribución del ingreso en las enti~des
federativas. se construyeron dos variables proxy para tratar de medir la
diversidad en las preferencias de los habitantes de cada estado. La primera
tiene que ver con la dispersión en el nivel de educación de los habitantes y
la segunda, con su edad.
Para construir la variable de dispersión en los niveles de educación se
dividió a la población mayor de 15 años (mayor de 16 para 1990), de ~da
entidad, en las siguientes cuatro categorías: sin instrucción educativa
alguna. con educación primaria, con educación media (que incluye
secundaria y preparatoria) y con educación superior. A cada una de estas
categorías se le asignó un valor equivalente al número de años de estudio
que normalmente se llevan a cabo hacia mediados de cada nivel (marca de
clase), de tal forma que a la población sin instrucción se le asignó el valor
cero; a la población con educación primaria 3, a la población con
educación media 10, y a la población de educación superior 15 .(4.1).

La variable dispersión en niveles de educación se obtiene directamente a
través de la fórmula de varianza poblacional para una distribución de
frecuencias.

Para obtener la variable de dispersión en la edad de la población se siguió
el mismo procedimiento. En este caso, se dividió a la población en grupos
de edad, cada uno de 20 a.flos, y se utilizó como marca de clase la edad
intermedia de cada grupo.
Por otra parte, la variable ingreso per copita se construyó utilizando los
datos censales de población y los del Producto Interno Bruto Real
(1980= l 00) por entidad federativa, publicados por INEGI en diferentes
años; mientras que el área geográfica por estado en kilómetros cuadrados
se obtuvo de los censos de población.

4.2. Modelo y estimación econométrica

Con el fin de contrastar las hipótesis listadas en el capítulo anterior con la
evidencia empírica de las entidades federativas en México, se construyó un
modelo ad hoc que incorpora como variables explicativas del grado de
centralización fiscal estatal a las variables obtenidas del análisis del
capítulo anterior. El método utilizado para la estimación es el de mínimos
cuadrados ordinarios, y se emplean dos variables dummy para permitir
cambios en el término constante causados por factores fuera del análisis.
Estas dos variables tienen que ver con el año de referencia de las
observaciones, de tal forma que se utiliza una dummy para el año de 1970 y
otra para 1980. La razón por la que se incluyen es porque de esta manera se
puede capturar el efecto de los cambios de politica económica en el nivel
federal, que influyen directamente en el nivel de centralización fiscal local.
Ejemplo de políticas diseñadas en nivel federal que han afectado y afectan
los niveles de centralización en nivel estatal son los siguientes: en 1970, los
estados y municipios que estaban coordinados con la Federación recibían
participaciones directas, principalmente de la recaudación por concepto del
impuesto federal sobre Ingresos Mercantiles en cada entidad, bajo este
esquema, cada uno de los tres niveles de gobierno recibía un porcentaje fijo
de participaciones. Además, en dicho año no existían las restricciones
federales actuales al uso de fuentes locales de ingresos. Después, en 1980,
los gobiernos estatales recibían casi la totalidad de las participaciones
federales y los municipios sólo recibían el 20% del Fondo General de
Participaciones de cada entidad. Luego, a partir de 1983, la administración

�El Federalismo Fiscal en México 99

98 Ensayos

del impuesto predial fue trasladada constitucionalmente a los municipios,
de tal manera que los niveles de centralización en nivel estatal
disminuyeron sustancialmente a partir de ese aflo.
Se utiliza otra variable dummy para los estados del Sureste del país,
esperando un coeficiente positivo y significativamente diferente de cero.
Debido a que contamos con dos variables dependientes alternativas_-una
por el lado de ingresos y otra por el lado del gasto-, y dos vanables
alternativas de diversidad en preferencias -educación y edad-, tenemos
diferentes especificaciones del modelo por estimar, las cuales son
presentadas a continuación junto con los resultados respectivos después de
una breve descripción de las variabies a utilizar y signos esperados:
Variable
CENTING
CENTGAST
S70
SSO

AREA
URBAN
POB
PIBPOB
EDAD
EDUCA
SURESTE

Definición
Grado de centralización oor el lado de inoresos
Grado de centralización oor el lado del aasto
Variable dummv oara las observaciones de 1970
Variable dummv oara las observaciones de 1980
Area de la entidad en kilómetros cuadrados
Porcentaje de la población en localidades mayores de
50 000 hab. entre el número de dichas localidades
Población estatal
Producto Interno Bruto estatal oer caolts
Dis.,.,rsión en edad de la ooblación
Dis""""ión en niveles de educación de la nnblación
Variable dummv oara los estados del Sureste

Siano Es=rado
Deoendiente
DeMndiente

?
?
(.)

(·)
/.)
/?)
/.)

4.3 Resultados

Las estimaciones de cada uno de los modelos postulados se presentan a
continuación:
a) Centralización por el lado de los ingresos, incluyendo EDUCA.
CENTINGit =Po+ ~1S70 + P2S80 + ~3AREA; + P◄URBANit + ~sPOBit +
PJ&gt;IBPOB11 + P1EDUCAit + U11
Variable
CONSTANTE
S70
SBO

CoeflCiente
107.53
-14.08
3.54

AREA

-2.9:ZE-05

URBAN
POS
PIBPOB
EDUCA

-4.2$
~.78E-07

Esladlstico t

9.06

11.87
·2.76
1.64
-2.16
-3.&amp;4
-1.35
-0.16
-1 .67

5.11
2.15
1.35E-05
0.07
5.03E-07
0.037
0.49

-O.ooe
-0.82

Número de observaciones
R'
E.S. de la Reoresión
Media de la Variable DeMndiente

Error estándar

93
0..43
6.60
84.11

E.S. de la variable denAndiente
Suma de residuos cuadrados
Estadlstlco F
Significación de F

8.40
3705.99
9.11

0.0000

(.)

/+)

b) Centralización por ei lado de los ingresos, incluyendo EDAD.
CENTING,1 = Po + P1S70 + P2S80 + p3AREA, + P4URBAN,1 + PsPOB11 +
PJ&gt;IBPOB¡t + P1EDAD¡1 + U,1
Variable
CONSTANTE
S70
SSO

ÁREA
URBAN
POB
PIBPOB
EDAD

Coeficiente

Error estándar

101.17

11.83
1.96
1.79
1.36E-05
0-07

~ -59
5.40

·2.69E-05
-0.28
.f.23E~7

4.98

-0.04
-0.02

0.04
0.03

Número de obsetvaciones

R'
E.S. de la Reoresión

Media de la Variable Deoendiente

Estadístico t

93 E.S. de la variable;¡;;,_,,¡iente

G.41 Suma de residuos cuadrados
6.69 Estadistica F
84.11 Sianificación de F

8.55
-3.37
3.01
-1.97
-4.15
·1.85
-1 .02
-0.70
8.40
3805.78
8.55

0.0000

�El Federalismo Fiscal en México 101

100 Ensayos

e) Centralización por el lado del gasto, incluyendo EDUCA.
c) Centralización por el lado de ingresos, con variable EDUCA Y
SURESTE.
CENTINGit =Po+ p1S70 + ~SS0 + p3AREA¡ + p4URBANit + PsPOBit +
PJ'IBPOB,1+ P1EDUCA,1 + PsSURESTE+ Uit
Variable
CONSTANTE
S70
S80

iAAEA
URBAN
POB
PIBPOB
EDUCA
SURESTE

Coeficiente

Error esténdar

Estadlstico t

96.59
-8.87
4.97

9.16
5.07
2.08
1.29E-05
0.06
4.76E-07
0.03
0.49
1.64

10.55
-1 .75
2.40
-1.95

-2.51E'°5
-0.26
-7.70E-07

-0.02
-0.29
5.50

Número de observaciones
Rz
E.S. de la Rearesión
Media de la Variable Dependiente

Variable
CONSTANTE
S70
S80

-4.14
-1 .62
-0.57
-0.59
3.36

93 E.S. de la variable deoendiente
0.50 Suma de residuos cuadrados
6.24 Estadístico F
84.11 Sionificación de F

CENTGASTit = Po+ P1S70 + P2S80 + p3AREA, + p4URBAN,1+ PsPOBit +
PJ'IBPOB¡1 + P1EDUCAit + Uit
Coeficiente

Error estándar

Estadlstico 1

89.70
1.-42
6.10

9.55
5.38
2.27
1.43E-05
0.07
5.30E-07
0.04
0.51

9.39

AA.EA

-2.68E-05

URBAN
POB
PIBPOB
EDUCA

-0.26
-7.90E-07

-0.04
-0.43

Número de observaciones
R--z
E.S. de la Rearesión
Media de la Variable Deoendiente

93
0.34
6.96
76.60

0.26
2.69
-1 .88
-3.60
-1.50
-1 .04

-0.83

E.S. de la variable deoendienle
Suma de residuos cuadrados
Estadlstico F
Sionificación de F

8.26
4115.42
6.37
0.0000

8.40
3267.20
10.34

0.0000

f) Centralización por el lado del gasto, incluyendo EDAD.

d) Centralización por el lado de ingresos, incluyendo EDAD y SURESTE.
CENTINGit = Po+ P1S70 + P2S80 + p3AREA, + p4lJRBAN¡1 + PsPOB¡t +
PJ'IBPOBit + P1EDAD,1 + PsSURESTE
+ Uit
Variable
CONSTANTE
S70
S80

IAAEA
URBAN
POB
PIBPOB
EDAD
SUR

Coeficiente

Error estándar

Estadlstico t

98.63
-6.49
5.45
-2.42E-05
-0.27

11.04
1.82
1.67
1.27E-05
0.06
4.64E-07
0.04
0.03
1.55

8.93
-3.56
3.26
-1.89
-4.31
-1.89
-1.06
-0.67
3.74

-8.76E-07
-0.038
-0.019

5.79

Número de observaciones
R'
E.S. de la Rearesión
Media de la Variable Deoendiente

93 E.S. de ta variable deD81ldiente
0.50 Suma de residuos cuadrados
6.23 Estadlstico F
84.11 Significación de F

CENTGAST¡1= Po+ P1S70 + P2S80 + p3AREA, + p4URBAN,1+ PsPOB,1+
PJ'IBPOB,1+ P1EDADit + U,1
Variable
CONSTANTE
S70
S80
ÁREA

URBAN
POB
PIBPOB
EDAD

Coeficiente

Error esténdar

90.56
5.06
6.89

12.31
2.03
1.87
1.42E-05
0.07
5.18E-07
0.04
0.03

-2.56E-05
-0.26
-9.38E-07
-0.06
-0.021

Número de observaciones
Rz

8.40
3263.17
10.37
0.0000

E.S. de la Regresión
Media de la Variable Dependiente

93
0.34
6.97
76.60

Esladlstico 1

E.S. de la variable deoendiente
Suma de residuos cuadrados
Estadlslico F
Si11nificaci6n de F

7.35

2.49
3.69
-1 .80
-3.80
-1 .81
-1 .59
-0.70
8.26
4124.699
6.33
0.0000

�l02 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 103

g) Centralización por el lado del gasto, incluyendo EDUCA YSURESTE.
CENTGAST;t =Po + P1S70 + P2S80 + p3AREA, + P4URBAN;t + P.sPOBit
+ p6PIBPOB,1 + P1EDUCA,t + PsSURESTE + U;1
Variable

1

CONSTANTE
S70
S80
AA.EA
URBAN

Coeficiente

9.81

6.14

5.44

7.39

2.23
1.38E-05
0.07
5.10E-07
0.04
0.52
1.76

PIBPOB

EDUCA
SUR

4.98

O.OS

Número de observaciones
R

E.S . de la
Media de la

Error 8$1ándar

79.81

-2.30E-Ofi
-4.26
-8.73E-47
-4.05

POB

1

diente

93
0.40
6.69
76.60

1

Estadístico t
8.13
1.13
3.32
-1 .67
-3.82
-1 .71
-1.41
0.09
2.83

E.S. de la variable de ndiente
Suma de residuos cuadrados
Estadístico F
Si nificación de F

8.26
3755.98
7.04
0.0000

CENTGAST,, = Po+ PiS70 + P2S80 + p3AREA,+ P4URBAN;1 + PsPOB;t +
PJ&gt;IBPOB,t + P1EDAD,1+ PsSURESTE + U,t

CONSTANTE
S70
S80
AREA
URBAN
POB
PIBPOB

EDAD
SUR

1

Coeficiente
88.42
5.15
6.93
-2.33E-Ofi
-4.26
-8.99E-47
-4.06
-4.12

uo

Número de observaciones
R'
E.S. de la Rearesíón
Media de la Variable Dependiente

1

Error estándar

1

Estadístico t

11.81
1.95
1.79
1.36E-05
0.07
4.96E-07
0.04
0.03
1.66

93 E.S. de la variable dependiente
0.40 Suma de residuos cuadrados
6.67 Estadístico F
76.60 Sianificación de F

Tomando en cuenta que las finan?.as públicas de los gobiernos estatales y
municipales y las relaciones fiscales entre dichos niveles de gobierno
pueden ser afectadas por un gran número de variables no necesariamente
económicas o demográficas, se ~ueden considerar como satisfactorios los
coeficientes de detenninación (R ) que oscilan entre 0.34 para la ecuación
(3.6) y 0.50 para las ecuaciones (3.3) y (3.4). 15
En lo que respecta a las variables explicativas, observamos que,
independientemente de la especificación de las ecuaciones, los signos
esperados coinciden con los observados.

h) Centralización por el lado del gasto, incluyendo EDAD YSURESTE.

Variable

una parte significativa de la variación en los niveles de centralización fiscal
entre entidades federativas en distintos periodos de tiempo.

7.49
2.64
3.88
-1.71
-3.85
-1 .81
-1 .63
-0.67
2.95

De acuerdo con los resultados, las variables de área geográfica, tamaño de
la población y concentración urbana están significativa y negativamente
relacionadas con los niveles de centralización estatal 16, de tal manera que
se pueden aceptar las hipótesis 3.1, 3.2 y 3.3 de la sección anterior. Lo que
esto quiere decir es que, tal y como lo sugiere la teoria económica, entre
mayores sean el área geográfica, el tamaño de la población y el grado de
concentración urbana en una entidad federativa, los gobiernos municipales
juegan un papel relativamente más importante en las tareas de provisión y
financiamiento de los bienes y servicios públicos.
En este punto, cabe recordar que la importancia que tiene un nivel de
gobierno con respecto a otro en relación con la provisión y financiamiento
de bienes públicos, se mide a través de un índice de centralización fiscal
que presenta ciertas limitaciones explicadas en el primer capítulo, por lo
cual se debe ser cauteloso al interpretar los resultados. Sin embargo, al no
contar con fuentes de información adicionales para mejorar dichos fndices,
éstos deben ser vistos como la mejor aproximación.
A pesar de que los coeficientes de las dos variables utilizadas para medir la
heterogeneidad en las preferencias de los habitantes, EDUCA y EDAD,

8.26
3736.46
7.13
0.0000

Tal y como se puede apreciar en los resultados de 1~ estimaciones._ las
variables sugeridas por la teoría económica del federahsmo fiscal explican

" Considerando la posibilidad de encontrar problemas de multicolinealidad en los regresores y/o
h.:terosccdasticidad, que podrían afectar las estimaciones, se procedió a analizar las relaciones
entre los regresores mismos y entre éstos y los residuos. Los coeficientes de correlación entre los
regresores no muestran una dependencia lineal alta en ninguno de los casos y, a través de la prueba
de heteroscedasticidad de White, se comprobó que no existe ninguna relación significativa entre
los regrcsores, sus cuadrados y los residuos cuadrados, por lo cual no hay un problema de
heteroscedasticidad, lo cual era de esperarse, ya que la variable dependiente se presenta como un
r.orcentaje que no depende de la magnitud de las variables.
' Utilizando un nivel de significación del S%.

�104 Ensayos
muestran el signo esperado, éstos no indican una relación estadísticamente
significativa de dichas variables con los niveles de centralización estatales;
sólo en la ecuación (1), la variable de diversidad en los niveles de
educación muestra una relación significativa con la variable dependiente en
un nivel de significación del 5%. De esta forma, podemos descartar la
hipótesis 3.4 que sugiere que "entre mayor sea la diversidad -medida a
través de ciertos indicadores socioeconómicos- de una entidad federativa,
menor será su grado de centralización fiscal" .
Posiblemente la construcción de variables más confiables para medir el
grado de diversidad en las preferencias de los conswnidores podría
conducir a reforzar el efecto de dicho factor sobre la variable dependiente,
sin embargo, esto sería motivo de otra investigación.
Por otro lado, la variable PIBPOB que mide el nivel de ingreso per capita
de los habitantes de cada estado y de la cual no se esperaba un signo
determinado, muestra una relación negativa con la variable de
centralización, independientemente de la especificación de las ecuaciones.
No obstante, observamos que dicha relación es estadísticamente
significativa sólo en las ecuaciones en donde se utilizó la variable
CENTGAST como variable dependiente.
Como puede observarse en las tablas, se tiene cierta evidencia de que el
nivel de ingreso per capita influye negativamente en los niveles de
centralización fiscal estatal, apoyando la hipótesis de que, en estados
pobres. la centralización fiscal es necesaria para ahorrar el escaso talento
administrativo.

5. Conclusiones y comentarios finales
De los resultados del presente trabajo, podemos concluir que al parecer la
teoría económica del federalismo ayuda a explicar en una buena medida las
diferencias en los patrones de centralización fiscal en el ámbito estatal y
municipal de México durante el período 1970-1990; de tal forma que la
experiencia de la división de funciones públicas de gasto y financiamiento -entre los niveles de gobierno estatales y municipales-- parece tener cie~
racionalidad econórnka.
En un grado significativo, las estructuras federalistas -desde el punto de
vista fiscal- en el interior de las entidades federativas responde a ciertos
factores económicos y sociales para aprovechar las ventajas, en términos de

El Federalismo Fiscal en México 105
eficiencia y bienestar social, de tener un aparato gubernamental con un
nivel de centraliz.ación que tienda a un grado óptimo.
Lo anterior destaca ante el hecho- de que, en nuestro país, la política de

coordinación fiscal y de gasto público diseñada en nivel federal limita
seriamente la capacidad de los niveles inferiores de gobierno para adoptar
nuevos esquemas y/o políticas de gasto y :financiamiento. Por tanto, si se
otorgaran mayores fuentes de ingresos propios a estados y municipios, y a
la vez se les otorgaran mayores responsabilidades de gasto e inversión
pública, se podrían aprovechar al máximo las ventajas de un esquema
federalista en nivel local, que se adaptara a las condiciones de cada
entidad.
En este sentido, es importante analizar la viabilidad de que la Federación
delegue en los gobiernos locales la administración de algunos impuestos
que actualmente están en operación; éstos podrían ser los impuestos
especiales sobre cigarros, cerveza y bebidas alcohólicas, los cuales, a
~iferencia del i~puesto sobre la r:nta y el impuesto al valor agregado, son
impuestos específicos cuyos contnbuyentes están plenamente identificados
en su localización geográfica, lo que permite descentralizarlos sin altos
costos de administración y pérdida de control.

Otras alternativas serían la instrumentación de nuevos impuestos en nivel
local Y la aplicación de sobretasas locales sobre los impuestos federales
existentes. En los Estados Unidos, los impuestos locales a las ventas son
una de las principales fuentes de ingresos de los gobiernos estatales y de
a~gunos municipios, y a pesar de que la realidad de ese país es muy
diferente a la de México, la aplicación de impuestos de dicha naturaleza se
abre corno una posibilidad. Por otra parte, en Canadá, la aplicación de
sobretasas provinciales al impuesto sobre la renta del gobierno federal ha
mostrado ser una importante fuente de ingresos. Ante la falta de recursos
a~inistrativos de los estados, el uso de fuentes de ingresos concurrentes,
aplicando reglas fiscales homogéneas, podría ser el más conveniente. Cabe
señalar que la aplicación de sobretasas tendría que ser acompañada por una
reducción proporcional de la tasa federal del impuesto sobre la renta, con el
fin de mantener la carga fiscal constante.
El otorgamiento de mayores fuentes de ingresos a estados y municipios
debería ser acompañado, en principio, de mayores responsabilidades en
materia de gasto e inversión pública que ahora están a cargo de la
Federación. Las experiencias de descentralización en el gasto educativo y
en parte del sector salud parecen ser positivas en este sentido.

�106 Ensayos

El Federalismo Fiscal en México 107
Bibliografía

Reconocer que existen diferencias significativas en los niveles de
centralización fiscal entre estados, nos hace suponer que una política
federal que otorga participaciones a estados y municipios en la misma
proporción, sin tomar en cuenta la importancia relati~a ~e cada nivel ~e
gobierno, limita seriamente la capacidad del sector pubhco para cumphr
sus tareas básicas.
Sin embargo, la solución no está en otorgar participaciones federales a los
gobiernos estatales y municipales de acuerdo con su importancia relativa en
cada entidad, ya que además de generar distorsiones, sería prácticamente
imposible de llevar a efecto la operación. Como se mencionó
anteriormente, el otorgamiento de mayores fuentes de ingresos propios a
los gobiernos locales, y a la vez, la delegación de mayores
responsabilidades de gasto e inversión pública, se presenta como la
alternativa más viable.
Además de las deficiencias encontradas en información sobre finanzas
estatales y municipales, cabe destacar que por razones obvias de capacidad,
la información utilizada para medir los niveles de centralización es
únicamente de ingreso y gasto en nivel agregado por entidad federativa.
Un estudio, en el cual los índices de centralización incorporaran la división
de funciones por tipos de bienes y servicios públicos provistos por los
distintos niveles de gobierno, incrementaría significativamente la utilidad
de este tipo de investigaciones.

Barzel, Yoram (1969). Two Propositions on the Optimum Level of
Producing Collective Goods. Public Choice, Vol. 6.
Buchanan, James (1968). The demand and supply of public goods.
Chicago: Rand Me Nally.
Coase, Ronald (1960). The problem of social cost. Journal of Law and
Economics, 3, October.
Comisión E~onó~ica para América Latina y el Caribe (1993).
Descentral1zac1ón fiscal: Marco conceptual. Serie Política Fiscal 44
noviembre.
'
Fisher, Ronald C. y John C. Navin (1992). State-local fiscal behavior:
Analysis of interjurisdictional differences, 1962-1987. Public Finance
Ouarterly. Vol. 20, October.
Giertz, Fred J. (l 976). Decentralization at the state and local leve!: An
empirical analysis. National Tax Joumal, 29.
Hernández Chávez, Alicia (1993). Federalismo y Gobernabilidad en
Méxi~. En Federalismos Latinoamericanos: México, Brasil y
Argentma, Marcello Carmagnani (Coordinador). FCE, COLMEX.
INEGI (I 970). Finanzas públicas estatales y municipales de México.
Diversas publicaciones a partir de 1970.
Judge, Carter Hill, Griffiths, Lütkepohl y Lee ( 1988). lntroduction to the
Theory and Practice ofEconometrics. John Wiley and Sons.
Kee, Woo Sik (1977). Fiscal decentralization and econornic development.
Public Finance Ouarterly. 5.
Kochen, Manfred y Karl, W Deutsch (l 969). Toward a rational theory of
decentralization: sorne implication of a mathematical approach.
American Political Science Review, Vol. 63, September.
Levy, Frank y Edwin M. Truman ( 1971 ). Toward a rational theory of
dcccntralization: another view. American Political Science Review
Vol. 65, March.
'

�108 Ensayos

Livtack, James M. y Wallace E. Oates (1970). Group size and the output of
public goods: theory and an application to state-local finance in the
United States. Public Finance, 25.

El Federalismo Fiscal en México 109

Apéndice
Cuadro 1.1. Indices estimados de centralización por
e11ado de .m2resos.
1

Mullen, John K. (1980). Toe role of income in explaining state-local fiscal
decentralization. Public Finance, Vol. XXXV, No. 2.
Oates, Wallace E. (1972). Fiscal Federalism. Harcourt Brace Jovanovich.
Puig Escudero, Antonio y Jesús A. Hemández Rivas (l 989). Un modelo de
desagregación geográfica: Estimación del Producto Interno Bruto por
Entidad Federativa, l 970-1988. INEGI: Serie de Documentos de
Investigación. No. 1.
Rubenfield, D.L. (1990). The econornics of local public sector. En
Handbook of public econornics. Compiladores A. Auerbach y M.
Felsdtein. Arnsterdam: North Holland.
Tullock, Gordon (1969a). Social Cost and Govemment Action. American
Econornic Review, vol. 59.
Tullock, Gordon (1969b). Federalism: problems of scale. Public Choice,
vol. 6.
Tibeout, Charles (1956). Apure theory of local expenditures. Joumal of
Political Economy, Vol 64.
Wallis, John J. y Wallace E. Oates ( 1988). Decentralization in the public
sector: An empirical study of state and local govemment. En Fiscal
Federalism: Ouantitative Studies, editado por Harvey S. Rosen. NBER,
The University of Chicago Press.

Zax, Jeffrey S. (1988). The effects of jurisdiction types and numbers on
local public finance. En Fiscal Federalism: Quantitative Studies.
editado por Harvcy S, Rosen. NBER, The University of Chicago Press.

AGUASCALIENTES
BAJA CALIFORNIA
BAJA CALIFORNIA SUR
CAMPECHE
COAHUILA
COLIMA
CHIAPAS
CHIHUAHUA
DURANGO
GUANAJUATO
GUERRERO
HIDALGO
JALISCO
ESTADO DE MEXICO
MICHOACAN
MORELOS
NAYARIT
NUEVO LEÓN
OAXACA
PUEBLA
QUERETARO
QUINTANA ROO
SAN LUIS POTOSI
SINALOA
SONORA
TABASCO
TAMAULIPAS
TLAXCALA
VERACRUZ
YUCATAN
ZACATECAS
PROMEDIO

1970

l

65

1990

87
87
79

85

96

77
87
82
91

55
73

79
89
97

80
85
94

90
90
84

76
85
82
81

75
79

86

76
93
89
79
78
76
79
83

91
90

86

87
92
89

75
77
81

86

99

78
81
87
77
68

91
91
97
92
87
83

88
90

ND

77
74
79
73
76
92
67

86

76
74
83
79

89
90
94

86
96
85

87
93
92
87
89

84

78.43

77
97

85

83

l

1980

1

89.48

91
96

92
80
1

83.71

�Ensayos - Volumen XVI, núm. 1, mayo 1997 - Pp. 111-131

110 Ensayos

Análisis económico de la privatización de Altos Hornos
de México

Cuadro 1.2. Indices estimados de centralización por
el 1ado de egresos
1

1

85
55
73
86
76
93
89
79
78
76
79

83
80
98
78
83
94
79
74
76
73
77

77
77
76
84

80
73
78

83
84

1

78.90

1990
67
79
51
74
65
74
78
67
71
69
74
72
65
65
68
77
77
67
93
72
69
65
68
67
74
78
74
80
81
76
68

73
81
79
76

78
81
87
77
68
ND
77
74
79
73
76
92
67

78.43

1

80

83
86

l

1980
76
82
65
89
69
79
80
77

65
75
79

AGUASCALIENTES
BAJA CALIFORNIA
BAJA CALIFORNIA SUR
CAAPECHE
COAHUILA
COLIMA
CHIAPAS
CHIHUAHUA
DURANGO
GUANAJUATO
GUERRERO
HIDALGO
JALISCO
ESTADO DE MEXICO
MICHOACAN
MORELOS
NAYARIT
NUEVOLEON
OAXACA
PUEBLA
QUERETARO
QUINTANA ROO
SAN LUIS POTOSI
SINALOA
SONORA
TABASCO
TAMAULIPAS
TLAXCALA
VERACRUZ
YUCATAN
ZACATECAS
PROMEDIO

1970

1

71.77

Rafael Jaime Cantú Reyes1
Se estima que el proceso de privatización de AHMSA cumplió con la mayorfa de /os
pasos recomendados por el Banco Mundíal para lograr una privatización exitosa. En
cuanto al análisis de eficiencia tácnica basado en la productividad de la mano de obra de
la empresa, se encontró que hubo una mejora en este indicador con respecto al periodo
en que la empresa era propiedad del gobierno. En re/aci6n con el cambio en el nivel de
competencia entre las empresas del sector, se observó que las competidoras
aumentaron su participación de mercado. Sin embargo, la estructura del mercado es
inminentemente oHgopóHca, lo cual puede deberse a la existencia de costos hundidos.
Ante este entorno competitivo, AHMSA lleva ventaja sobre sus contrapartes nacionales
al tener un suministro seguro y cercano de sus principales materias primas: el mineral de
hieffo y el carbón.

l. Introducción

A partir del segundo lustro de la década de los ochentas se ha dado un
vuelco en el entorno económico latinoamericano, al igual que en otras
áreas geográficas. Se ha pasado de economías cerradas, fuertemente
reguladas y estatistas a unas más abiertas, liberalizadas y menos apegadas
al sector público.
Después de la Segundá Guerra Mundial, las economías del tercer mundo
intentan pasar de proveedoras de materias primas a economías
industrializadas. Para lograr esto se llevan a cabo políticas proteccionistas y
una fuerte intervención del sector público para desarrollar industrias
consideradas como estratégicas, bajo el argumento de la "industria
naciente". Es así como en nuestro país se inicia un período de crecimiento e
industrialización, conocido como el "Desarrollo Estabilizador".
caracterizado por el modelo de sustitución de importaciones, el cual
conllevaba un alto nivel de proteccionismo. El agotamiento de dicho
modelo marca el fin de los "años gloriosos" de la economía mexicana a
mitad de los 70's, desencadenando en una ligera crisis económica. Para
evitar que el sector productivo se venga abajo, el gobierno mexicano
empieza a comprar empresas con problemas, buscando mantener las
fuentes de empleo, lo que genera un gran crecimiento del sector paraestatal
(Aspe. 1993).

1

Alumno de la Maestría en Economía con ~spccialidad en Economía Industrial. División de
Estudios Su¡,..--riorcs. Facultad de Economía. 11.AN.L.

�112 Ensayos

Los vientos de cambio se empiezan a sentir en México y hacia 1985 se
inicia un proceso que buscaba que el país se convirtiera en un participante
más directo en la economía mundial. Así se inicia una política de
liberalización acompañada de una ola privalizadora, la cual se hace más
notoria a partir de 1988. De esta manera se inició el adelgazamiento del
sector paraestatal, el cual aún continúa llevándose a cabo.
¿Qué fue lo que causó que se diera esta oleada privatizadora? ¿Existe un
cambio en la eficiencia económica de las empresas que fueron
privatizadas? En este documento se intentará contestar dichas
interrogantes, a través del caso de una empresa representante de un sector
que en su tiempo fue considerado de alta prioridad: AHMSA. Dicha
empresa representa al sector siderúrgico, el cual durante el período de
sustitución de importaciones cumplía con el papel de abastecedora de
insumos que apoyaban la expansión de otras industrias estratégicas: la
industria petrolera. la de bienes de capital, la construcción, la eléctrica Y
automotriz.

Análisis económico de la privatización de AHMSA l 13

2.1 ¿Por qué privatizar?

Los países en desarrollo han creado empresas paraestatales por muchas
razones: para contrarrestar o balancear sectores privados débiles, para
generar mayores niveles de inversión, para transferir tecnología a sectores
estratégicos, para generar o conservar fuentes de empleo y para proveer
bienes a un costo menor. Una gran parte de la empresas paraestatales han
sido económicamente ineficientes, han incurrido en grandes pérdidas
financieras y absorbido grandes tajadas del crédito interno. Las empresas
públicas que han sido productivas y rentables, representan una excepción,
no la regla. En la mayor parte de los casos es inmensa la carga que
representan las pérdidas de las paraestatales en el erario público: "en
México una fracción de los $1 O billones en pérdidas incurridas en el
complejo siderúrgico paraestatal (SIDERMEX) hubiera sido suficiente para
llevar agua potable. drenaje, hospitales y educación a una región entera del
país". 3

2. Privatización: un marco conceptual

A partir de los 70's y todavía en los ochentas se implementaron una serie
de reformas para remediar el pobre desempeño de las empresas públicas,
esto sin cambiar el régimen de propiedad. Estas reformas fracasaron en la
mayoría de los casos sin importar si el país era desarrollado o
subdesarrollado. Esta ineficiencia y las constantes pérdidas en que se
incurría son los principales incentivos para privatizar.

La privatización se ha convertido en la característica principal de las
políticas económicas de una gran variedad de naciones, tanto desarrolladas
como subdesarrolladas. Este concepto incluye la desnacíonalización o venta
de empresas del sector público. desregulación y la creación de un ambiente
competitivo. En los casos de los países ex-comunistas. podríamos agregar a
lo anterior la introducción de la propiedad privada y el establecimiento de
las bases para una economía de mercado.

El privatizar un sector o empresa no garantiza éxito per se. El resultado de
dicha privatización (en-ténninos de eficiencia económica y bienestar del
consumidor) depende principalmente de dos factores. Uno es el ambiente
del mercado en que se desenvolverá la empresa, el otro son las políticas
macroeconómicas y la capacidad para regular. En el cuadro uno podemos
apreciar las diversas combinaciones de estos factores y la decisión más
razonable en cada caso.

Según el Banco Mundial la privatización se debe llevar a cabo buscando
dos metas principales: el desarrollo económico y la reducción de los niveles
de pobreza. '' Además se dice que un sector privado eficiente contribuye
grandemente a la obtención de estas metas. La privatización. cuando es
concebida e implementada correctamente. promueve la eficienci_a Y la
inversión. a la vez que libera recursos del sector público para su posterior
2
inversión en infraestructura y programas sociales··

La privatización de empresas en sectores competitivos posiblemente genere
beneficios económicos sólidos y rápidos, siempre y cuando no existan
distorsiones que minen la competencia. Aún con la existencia de estas
distorsiones, la privatización podría tener el beneficio de reducir la carga
fiscal que la empresa paraestatal podría representar. La privatización de
empresas competitivas y no competitivas dará beneficios mayores y más
pronto si el ambiente es más apegado al mercado. Usualmente la
privatización será mejor y más fácil, siempre y cuando nos encontremos en
la parte izquierda del cuadro. Al tratarse de sectores no competitivos el

Antes de pasar a revisar este caso se revisarán los aspectos teóricos detrás
de la privatización.

2

Kikery ( 1992). p. 1

·' A5p.:, Pedro. Citado por S. Kikcry (1992), p.2.

�114 Ensayos

proceso se torna más dificil, sin embargo esto no implica que la
privatización no pudiera ser exitosa.

d d ..
Cuadro 1. Privatizac1 n: un marco oara a toma e ecmones
Condición de la emoresa
No competitiva
Comoetitiva
Condición del país
Decisión:
Alta capacidad para Decisión:
• Proveer un ambiente
regular; "amigable • Vender.
regulatorio adecuado.
al mercado".
considerar la
Entonces
•
venta.
Decisión:
Baja capacidad para Decisión:
• Considerar la
regular; "no amiga- • Vender,
privatización de las
atendiendo a las
ble al mercado".
decisiones gerenciales.
condiciones
competitivas.
• Instalar un marco
"amigable al mercado".
• Proveer un ambiente
regulatorio adecuado.
Finalmente
considerar la
•
venta.
Fuente: Kikery, S. Banco Mundial, p.S.

En el caso de condiciones no competitivas para la empresa, el desempeño
de la política regulatoria, por un lado, así como la búsqueda de un mercado
competitivo por otro, son acciones de suma importancia para lograr el éxito
de la privatización El gobierno debe de estar alerta para asegurar la libre
entrada cuando puede darse la competencia.
La privatización no es algo que se da inmediatamente, ya que hay ciertos
aspectos que deben cuidarse. Aspe (1993) señala los pasos que deben
seguirse para lograr un buen proceso de privati7ación. Análogamente el
Banco Mundial propone algunos puntos finos que deben tomarse en cuenta
en un proceso de desincorporación, los cuales se cnlistan a continuación:
1) En un marco político de economía de mercado será menos dificil

privatizar una paraestatal, a la vez que se incrementan las posibilidades
de que la venta resulte exitosa.
2) Las paraestatales que funcionan en mercados competitivos, o muy
cercanos a éstos, son las principales candidatas para una privati1ación.
Su venta es simple, comparada con la ue un monopolio. ya que
requieren poca o nula regulación.

Análisis económico de la privatización de AHMSA J15

3) Al priva~zar un monopolio es necesaria la presencia de un marco
regulat~no adecuado. De lo contrario se podría perjudicar a los
consUI01dores.
4) Pueden existir beneficios al privatizar "manejos" a través de contratos
de administración, concesiones y licencias.
5) El objetivo principal de la privatización debe ser la eficiencia no el
maximizar el ingreso de la venta.
'
6) No se debe de excluir a los inversionistas extranjeros o buscar
beneficiar a ciertos grupos de particulares.
7} Se d~be evadir el realizar grandes inversiones frescas en las empresas
candidatas a ser desincorporadas. En lugar de esto es conveniente
prepa~ar~ para la venta llevando a cabo cambios gerenciales, legales y
orgamzac1onales.
8) L~ ex_peri~,ncia. ha dem~strado que el empleo no debe perder en la
pn~attzac1on st los gobiernos ponen atención a facilitar los costos
s~1ales. del desempleo mediante programas de reentrenamiento, de
as1stenc1a en la búsqueda de nuevos empleos y una liquidación
adecuada.
9) En todas las privatizaciones y en todos los países la transacción debe ser
transparente.
10) Sería ideal permitir que el mercado fije el precio de la venta.
De cu~npl_irs~ la mayoría de los puntos anteriores, la experiencia del Banco
Mundial md1ca que la _privatización será exitosa. En los casos estudiados
por _dicho organismo (entre los cuales se encuentran algunas empresas
mexicana~) se encontró que la productividad aumentó en la mayoría,
~~anec1endo el resto sin mostrar decrementos en la misma. Se dio un
~pido_crec!?'iento, resultado de un incremento en la inversión y de la
d1~ers1ficac1on de la producción. La fuerm laboral no se vio perjudicada,
~mentras que los consumidores fueron beneficiados o pennanecicron
1gu_ales en la ma~oría de los casos. Tanto vendedores, como compradores
salieron beneficiados. Las razones financieras relacionadas con el
rendimi~nto a_u~en_~ron, a la vez que la eficiencia interna mejoró debido a
un~ meJor uttltzac1on de los recursos humanos y físicos. Las empresas
m~Joraron su estructura de capital y aumentaron sus gastos en capital
fis1co, al _rnism~ tiempo que su fuer1.a laboral aumentó un poco debido a las
mayores inversiones.

�116 Ensayos

Análisis económico de la privatización de AHMSA 117

3. Antecedentes y privatización de AHMSA

trabajo Yde la calidad de los productos; al mismo tiempo que la plantilla
!aboral .crece muy por encima de las necesidades de la empresa. Las
1nstalac1ones y demás bienes de capital se deterioraron debido a la falta de
mantenimiento, mientras que las relaciones entre el personal de confianza
Y el_sindicali~~o se tensaban a tal punto que era imposible el trabajo en
eqmpo. La cns1s de la deuda afectó de tal manera a las finanzas de ta
empresa que el gobierno tuvo que intervenir para salvarla de la bancarrota,
a partir de este punto la empresa pasó a formar parte de las empresas bajo
control presupuestal.

En este apartado se datallará un poco la historia de la empresa, así como el
proceso de desincorporación de la misma, con el objetivo de ver el entorno
en que se desenvolvía.
3.1 Altos Hornos de México (AHMSA)
Altos Hornos de México nació debido a ciertas circunstancias especiales en
las que se vio envuelto nuestro país en la década de los 40's: en primera
instancia el bloqueo impuesto a México en represalia por la
nacionalización de la industria petrolera, además el estallido de la Segunda
Guerra Mundial impedía la importación de aceros planos que no se
producían internamente. El proceso de industrialización, considerado como
prioritario, requería en gran medida de estos insumos. Bajo estas
condiciones el gobierno promovió la creación de una planta siderúrgica con
la ayuda de un grupo de empresarios y el apoyo de Nacional Financiera,
S.A.
La construcción se inició en 1942 en Monclova, Coahuila. La planta fue
diseñada en Estados Unidos, en este mismo país se contrató tecnología y se
compró el equipo usado, ante la imposibilidad de comprar uno nuevo. El
inicio formal de las operaciones se efectuó el 2 de junio de 1944. El modelo
de sustitución de importaciones, caracterizado por un alto proteccionismo y
subsidios estatales, favoreció el desarrollo de la empresa.
AHMSA creció hasta convertirse en la siderúrgica más importante de
América Latina. Todavía hasta 1970 gozó de una administración del tipo
de las empresas privadas, lo que la colocó y sostuvo como la mejor empresa
siderúrgica de México y Latinoamérica (por encima de las acerías privadas)
debido a su alta eficiencia, sus menores costos y utilidades. Pero, 1971
marca el fin de la época gloriosa de la empresa: en ese año la
administración se traslada al D.F., iniciándose el desorden administrativo y
la caída de la utilización de la capacidad de producción instalada.
Lo anterior coincidió con el entorno de la política populista del sexenio del
presidente Luis Echeverría, el deterioro de las relaciones laborales, la baja
de la actividad económica en 1976-77 y el auge petrolero de 1978-81 .
Durante esta época se desarrollaron ambiciosos proyectos de expansión, los
cuales fueron financiados por préstamos en dólares. La devaluación de
1976 agravó fuertemente la situación financiera de la empresa. Los
conflictos laborales se manifestaron a través de huelgas, paros y tomas de
las instalaciones que incidieron en una baja en la productividad del factor

El núcleo siderúJgico paraestatal es agrupado bajo el nombre de
SIDERMEX Y queda conformado por AHMSA, Fundidora MonterreyAceros Planos Monterrey (APM) y la SiderúJgica Lázaro Cárdenas-Las
Truchas (SIC~TSA). Se intenta corregir el rumbo en 1983, pero el
entorno económico es totalmente adverso (baja demanda y escasez de
recursos). la carga financiera es onerosa, agravada por las devaluaciones y
las altas tasas de interés.
El gobierno decide en 1989 privatizar la empresa, por lo que reduce el
person~l ~n más del_ 50%, se cierran departamentos tanto productivos como
de serv1c1os, se des1~corporaron una serie de actividades, a la vez que se
pone en marcha el Sistema de Administración de Calidad Total.
El 6 de agosto de 1990 la Secretaría de Energía, Minas e Industria
Para_estatal propuso la desincorporación de las entidades siderúrgicas,
moción que había sido previamente aprobada por la Comisión
Intersecretarial de Gasto y Financiamiento. Al mismo tiempo. la Secretaría
de Hacienda y Crédito Público (SHCP) designó al Banco Mercantil del
No~e _como el intermediario en el proceso de privati1.ación, y contrató los
serv1c1os de finnas especialistas que le asesoraron en los diversos aspectos
del plan de privatización.
El 11 Y 14 de octubre el citado banco publicó la convocatoria de venta de
acciones que el gobierno poseía de AHMSA y demás mineras que
conformaban el llamado "Paquete uno", el cual comprendía:
•
•
•
•
•
•

Altos Hornos de México, S.A. de C. V.
Avíos de Acero, S.A.
Carbón y Minerales de Coahuila, S.A. de C. Y.
Cerro de Mercado.
Minerales Monclova, S.A. de C. V.
Minera del Norte, S.A. de C. V.

�Análisis económico de la privatización de AHMSA l l 9

118 Ensayos

•
•
•
•
•
•

Compaftía Minera La Florida de Múzquiz, S.A. de C. V.
Compañía Minera El Mamey, S.A. de C.V.
Hulera Mexicana, S. A. de C.V.
Compaftía Carbonera La Sauceda, S.A. de C.V.
La Perla Minas de Fierro, S.A. de C.V., y
El 30.37% propiedad de AHMSA del Consorcio Minero Benito Juárez,
Peña Colorada.

El enfoque tradicional del análisis económico de la empresa pública se ha
dirigido a la medición de la ineficiencia en la asignación de los recursos. El
uso ineficiente de los mismos se puede deber en parte a la falta de
competencia; aunque en el caso que nos atañe -AHMSA- sí tenía
competencia, tanto privada como pública. En este caso, de acuerdo con
Fare no deberían de existir diferencias en el desempeño relativo de estas
empresas en términos de la eficiencia en la asignación de los recursos , ya
que todas están expuestas a las mismas presiones competitivas y sefiales de
mercado sin importar el tipo de propiedad.

Al mismo tiempo se puso a la venta la Unidad Industrial Aceros Planos en
Monterrey y SICARTSA, la cual había sido dividida en cuatro empresas
para facilitar su privatización.

Puede existir también ineficiencia productiva o técnica, la cual se
presentaría cuando la empresa fallara al müúmizar costos y puede ser
atribuida a signos internos erróneos que inducen a un comportamiento no
maximizador. En este caso, las diferencias en el desempefio entre empresas
privadas o públicas comparables entre sí pueden ser explicadas debido a
diferencias en su estructura organizacional, la cual a su vez está en función
del tipo del régimen de propiedad de la misma.

La SHCP condicionaba la venta de AHMSA a que el comprador aceptara la
responsabilidad de una deuda de la empresa por 350 millones de dólares, Y
a que se comprometiera a invertir 535 millones de dólares en la
rehabilitación y modernización de la compañía.
Hubo dos postores: Grupo Industrial Alfa (a través de HYLSA) ofreciendo
143 millones de dólares en efectivo y 37 millones de dólares
correspondientes al valor presente de pago a plazos, así como 329 millones
de dólares en inversión comprometida. El otro postor fue el Grupo Acerero
del Norte, S.A. de C.V. (GAN), que ofreció 145 millones de dólares en
efectivo y 498 millones de dólares de inversión comprometida.
GAN resultó ganador de la licitación el día 22 de noviembre, y se firmaron
los contratos de compra-venta el 20 de diciembre de 1991.
Los primeros momentos de AHMSA como empresa privada fueron
enmarcados por la asociación del GAN con la empresa holandesa
Hoogovens. Se tenía la ventaja de que los holandeses conocían la planta
por haber trabajado anteriormente como consultores. por lo que ya tenían
una idea clara de lo que era necesario para volverla eficiente. De esta
manera se inició la lucha por colocar nuevamente a AHMSA en el trono de
la eficiencia que perdió en los 70's.

4. Metodología
Para evaluar si ha habido un cambio positivo en Altos Hornos de México al
pasar de empresa paraestatal a una privada. se intentará evaluar su
eficiencia económica.

Gladstone Hutchinson cita en su estudio acerca de la privatización de
empresas inglesas que "la literatura económica acerca de las empresas
públicas ha asumido que la eficiencia competitiva será satisfecha sin
importar el tipo de propiedad o el ambiente competitivo. El que esta
suposición se mantenga es de gran importancia para el debate de la
privatización por dos r~zones: primero la eficiencia en la asignación de los
recursos será violada en ausencia de eficiencia productiva y segundo gran
parte de la ola privatizadora ha surgido debido a la percepción que la
empresa públic~ no se comporta de una manera minimizadora de costos". 4
En el caso a estudiar ya fue mencionado que llegó un punto en el que
AHMSA contaba con personal de más y que la productividad del mismo
era baja. lo cual es una evidencia que apoya el segundo punto de la cita
anterior.
Para realizar la investigación acerca de un cambio en la eficiencia
económica de AHMSA debido a la privatización el primer paso fue recabar
las series de producción, empleo y estados financieros de la compafiía.
Dicha labor no fue fácil e implicó investigar en diversas fuentes. Se
pretendía conjuntar esta información para un período muestra de casi 11
años (1986-1996). el cual sería desagregado en observaciones trimestrales.
Un primer obstáculo lo representaron los estados financieros. los cuales se
4

llutchinson ( 1991 ). p. 8R.

�Análisis económico de la privatización de AHMSA 121

120 Ensayos

lograron obtener en una frecuencia trimestral para el período comprendido
entre el último trimestre de 199 l al tercer trimestre del presente año y en
frecuencia anual de 1986-1987. Los ejercicios faltantes ( 1988- tercer
trimestre de 1991) no se pudieron recabar en forma adecuada, ya que en
este período la empresa dejó de cotizar en la Bolsa Mexicana de Valores
(BMV) y por lo tanto dejó de emitir sus resultados. Esto se hizo debido a
que se consideró conveniente abandonar el mercado bursátil, mientras se
llevaban a cabo los ajustes para privatizar a la compañía. Algunos rubros
de los estados financieros se pudieron completar con la información de la
situación financiera de AHMSA publicada por el INEGI en su publicación
referente al ingreso y gasto del sector público en México, sin embargo los
datos de esta fuente no concordaban con los de la BMV. Se consideró que
la estimación trimestral de los datos faltantes sería muy dificil, debido a
que no se encontró una buena proxy de los pasivos de la compañía o de sus
utilidades, por lo tanto el uso de indicadores financieros será nulo en este
estudio.
La serie de producción se obtuvo de la Cámara Nacional de la Industria del
Acero (CANACERO), así como algunas observaciones anuales del número
de obreros de AHMSA. Para lograr que la frecuencia de los datos fuera
trimestral, se comparó la producción reportada por la CANACERO con el
promedio anual del índice volumen de la producción industrial (IVPI) de la
división industrias metálicas básicas, y se encontró que éste último seguía
muy de cerca la tendencia de la producción de la empresa. Posteriormente
con la serie del IVPI trimestral se estimó una serie de igual frecuencia de la
producción de AHMSA en miles de toneladas.
La serie del factor laboral se obtuvo a partir de algunas observaciones
puntuales anuales proporcionadas por la CANACERO y de las cifras
trimestrales reportadas por la empresa a la BMV a partir de 1994. El resto
de las observaciones se estimaron a partir de índices de obreros del sector
publicados por el JNEGI en la Encuesta Industrial Mensual (EIM), en
donde se nos aseguró que Altos Hornos formaba parte de la muestra de esta
encuesta. Para la variable capital se utilizó la información de la empresa
acerca de algunos rubros de sus activos fijos (maquinaria industrial y
equipo). Cuando faltó información acerca de los mismos, ésta se estimó a
través de la formación bruta de capital fijo en maquinaria y equipo del
sector. así como a través de los índices de esta última variable que presenta
el Banco de México.
De esta manera se confom1aron las series estadísticas con las que se
pretende lograr uno de los objetivos de este documento. A partir de ellas se
definieron algunos indicadores del desempeño de la empresa, como la

razón de producción a trabajo (Q/L) y la de capital a trabajo (K/L). La
primera nos dirá la producción o productividad por obrero, mientras que la
segunda nos indica la cantidad de activos por empleado. Dado que la serie
K está representada por los activos fijos mencionados en el párrafo anterior
y que éstos se encuentran expresados en términos monetarios se procedió a
deflactarlos con el índice nacional de precios al consumidor base 1980. Así,
la serie está en pesos de 1980 y se evita el tener distorsiones debido a la
ilusión monetaria.

5. El modelo
El modelo a utilizar para ver un efecto en la eficiencia debido al cambio de
propiedad es muy sencillo. El análisis econométrico se basará en la
productividad del trabajo antes y después de la privatización. Basar las
conclusiones con respecto al desempeño de la empresa sólo en este
indicador nos daría una visión miope; por lo tanto otros indicadores serán
analizados, aunque no a través de análisis de regresión.
El modelo toma la siguiente forma funcional:
(l)

en donde PTt es la productividad del trabajo (en el período t) y DUM es una
variable dummy o de engaño con valores de Ode 1986 a 199 l y equivalente
a l de I992 al tercer trimestre de 1996. El primer período de la muestra
denota la época en que AHMSA era una paraestatal, y el segundo, el lapso
que tiene de ser una empresa privada. El intercepto nos dirá la
productividad promedio del trabajo de la empresa pública y el coeficiente P
indica en cuánto difiere la productividad de la empresa ya privatizada,
siendo ex, + p la productividad media del trabajo estimada en la misma. De
esta manera se plantean las siguientes hipótesis:

La hipótesis nula (H0 ) nos dice que no existe diferencia entre las
productividades medias del trabajo de AHMSA en sus distintos regímenes
de propiedad. La hipótesis alternativa plantea que dicha productividad sí es
diferente. Además esta medida habrá aumentado si se encuentra que el
coeficiente p es positivo, mientras que un decremento en la productividad
se reflejará en un coeficiente negativo.

�122 Ensayos

También se busca captar el efecto de corto plazo en el cambio de
propiedad, para esto se estimará lo siguiente:

PT1•1 representa la productividad de la mano de obra en el período anterior,
mientras que DUM*PT1•1 intenta captar el cambio en la pendiente de la
tendencia de la productividad laboral asociado al cambio de propiedad. Por
último, se plantea la hipótesis que cambios en el status organizacional
podrían estar asociados a una reducción notable de la fuerza laboral, sobre
todo al pasar del sector público al privado. Para comprobar esto se
especificó la siguiente forma funcional : OBS= OBS(QEST, T,DUM). O~S
representa el número de obreros en la empresa, QEST la prod_ucc1on
trimestral de acero de AHMSA, T es una variable de tendencia que
representa el acervo de capital y la tecnología y DUM es la variable dummy
anteriormente descrita. Una reducción en el número de empleados se
reflejaría en un coeficiente negativo asociado a esta última variable.
Es posible que al plantear las ecuaciones anteriores se caiga en erro~es de
especificación, pero como el objetivo de las mismas no es el pronosticar o
explicar totalmente los cambios en la variable dependiente se pasará por
alto esto.
Se corrieron las regresjones y se obtuvieron los resultados que se presentan
en el cuadro 2. En la parte superior del cuadro se puede apreciar el
resultado de la ecuación 1. En él podemos comprobar que el coeficiente P
resultó positivo y estadísticamente significativo, lo que nos lleva a rechazar
la hipótesis nula. Esto implica que la productividad del trabajo de AHMSA
en la época paraestatal es diferente de la del período post privatización.
Más aún, la productividad laboral media en este último período es mayor
(debido al signo de P) en alrededor de 13.83 unidades, y el valor de dicha
variable es de alrededor de 55.21 miles de toneladas por empleado.
La parte intermedia del panel muestra los resultados de la ecuación que
refleja los impactos de corto plazo (2) en la productividad media del
trabajo. La única variable significativa en esta corrida resultó ser la
productividad media rezagada un período. lo cual nos indicaría un efecto
inercial positivo en la productividad. La variable DUM esta vez no
muestra un cambio de intercepto. y la variable de interacción íDUM*PT 1-1 l
no refleja cambio alguno en la pendiente, ya que ambas resultaron no
significativas.

Análisis económico de la privatización de AHMSA 123

Los resultados de la tercera ecuación se presentan en la parte inferior del
cuadro. Ahí podemos apreciar que todas las variables son significativas. El
coeficiente de la variable QEST es positivo, implicando una relación
directa entre la producción y el empleo; mientras que el de T es negativo
implicando que la tecnología desplaza a la mano de obra. Sin embargo, la
variable relevante aquí es DUM, la cual presenta significancia estadística y
un coeficiente negativo. Como se había mencionado anteriormente, esto
nos dice que el cam\,io de status organizacional de la empresa se vio
acompañado de una reducción en la planta laboral. Esto ya se había
descrito e incluso es una de las propuestas del Banco Mundial. Lo
interesante radica al ligar este resultado con el de la ecuación 2, en la que
se observaba un efecto inercial en la productividad de la mano de obra,
llevándonos a pensar que una buena parte del aumento en la productividad
resulta de la menor cantidad de obreros empleados en el proceso
metalúrgico.

Cuadro 2. Resultados de las regresiones
Variable dependiente: PT
Muestra 1986:1-1996:3 (43 observaciones).
Variable
Coeficiente
Error Std.
Estadístico t
41.378750
a.
l.0084258
41.033015 *
DUM
13.825366
1.5170551
9.1132917 *
2
R = 0.669494
F=83.05209 *
Variable dependiente:' PT
Muestra 1986-1996.3 (43 observaciones).
Variable
Coeficiente
Error St(I.
a.
14.550314
8.7015420
0.6504655
PT1.1
0.2096835
DUM
9.4748548
11.662257
DUM*PT1.1
-0.0799516
0.2527419
2
R = 0.800464
Variable dependiente: OBS.
Muestra 1986-1996.3 (43 observaciones).
Variable
Coeficiente
Error Std.
9032.4570
a.
1874.5930
QEST
0.0141529
0.0026493
T
-136.37915
29.814482
DUM
-1690.9348
751.07303
R2= 0.868431
• Denota significancia estadística al 5%.

Estadístico t
l.6721535
3.1021305 *
0.8124375
-0.3163368
F=50.81405 *

Estadístico t
4.8183563 *
5.3420520 *
-4.5742587 *
-2.2513587 *
F= 83.60730

�124 Ensayos

Análisis económico de la privatización de AHMSA 125

Para complementar el análisis de la productividad de la mano de obra Y
poder tener una mejor apreciación de los resultados de la privatización de
AHMSA se recurrió a examinar otros indicadores. Algunos de los
indicadores de interés se presentan en el siguiente cuadro, siendo L el
número de obreros, Q la producción de acero en miles de toneladas, K el
valor de la maquinaria y el equipo de trabajo en miles de pesos a precios de
1980. A su vez, se muestran el producto medio del trabajo en toneladas por
obrero (Q/L), la razón de capital a trabajo (K/L) y el cambio porcentual del
producto medio del trabajo (A%Q/L). Podemos observar cómo la planta
laboral ha presentado una tendencia descendente, representando en 1995 la
mitad del número de trabajadores con que la empresa contaba en 1981. A
pesar de esta fuerte disminución en el número de obreros se puede
constatar que la producción no siguió el mismo patrón, por lo que esto
podria ser evidencia de que había un exceso de mano de obra. Además se
puede notar que en 1986 se produjeron alrededor de 3100 miles de
toneladas de acero con 18.679 obreros, mientras que la misma cantidad de
producción fue alcanzada en 1995 con 5,635 trabajadores menos. Esto
podría reforzar lo mencionado anteriormente, sólo que hay que ser
precavidos al afirmarlo ya que no estamos tomando en cuenta el cambio
tecnológico que pudo haber facilitado tal logro.

Año
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995

. d"1cadores de ABMSA
Cuadro 3. Al !linos m
L
Q
K
Q/L
K/L

19,909
18,679
18,402
17,681
16,679
15,628
13,285
11,466
10,913
13,044

2868
3086
3083
2862
3086
2659
2550
2588
2490
3103

39,183
105,670
107,670
286,540
347,762
324,054
370,142
367,541
437,401
684,846

144.06
165.21
167.53
160.24
185.62
170.14
191.94
225.71
228.17
237.89

1986-91
201,813
1992-95
464,983
Fuente: CANACERO e INEGI.

165.47
210.77

1.97
5.66
5.85
16.04
20.85
20.74
27.86
32.05
40.08
52.50

A¾Q/L

14.68
1.40
-4.35
15.83
-8.34
12.81
17.59
1.09
4.26

Las columnas Q/L y .A%Q/L nos muestran la productividad media de la
mano de obra y su cambio porcentual anual, siendo lo más notable que en
el período post privatización (1992-95) aquélla siempre ha crecido. La
diferencia en las productividades medias entre 1986-91 y 1992-95 es de
27.38%, en promedio. Parte de este resultado puede deberse a que existe
mayor capital por empleado, como puede observarse en la columna K/L.
Con esta relación, podríamos ilustrar con un diagrama de isocuantaisocosto una situación que probablemente se estaba dando en la empresa:
no se estaban minimizando costos. Esto es relevante ya que la empresa se
ha desempeñado en un ambiente en el que existía y existe competencia
tanto de otras empresas públicas como privadas. Por lo tanto, se esperaría
que la fuerza del mercado competitivo la hicieran buscar la minimización
de costos dado un nivel de producción.

El valor de los activos fijos productivos (K) ha aumentado, salvo en dos
años ( 1991 y 1993). Al dividir la serie en dos períodos --correspondientes a
las etapas antes de y después de la privatización-- y obtener el promedio
del valor de dichos activos, se encuentra que desde que el Grupo Acerero
del Norte tomó el control de Altos Hornos la inversión en planta productiva
ha aumentado un 130.4% con respecto al primer período, lo cual apoya los
estudios realizados por el Banco Mundial, en los que se ha encontrado que
esto es un resultado común en la privatización de empresas públicas.

En la gráfica podemos observar dos isocuantas representando los niveles de
producción para 1995 y 1987 y 1990. En la isocuanta inferior se puede
apreciar que la empresa no estaba minimizando costos en los años 1987 y
87
1990 ((K ,L87) y (K90,L90)), mientras que en 1995 suponemos que sí; este
último punto se encuentra representado por la combinación (K.,L.) sobre la
isocuanta superior. Se puede observar cómo al pasar el tiempo y acercarse
la fecha de privatización de AHMSA, la empresa se movió hacia un punto
más eficiente. Enfocando el problema desde esta vertiente sí podemos
asegurar que la empresa estaba incurriendo en una ineficiencia técnica o
productiva.

\

�126 Ensayos

Análisis económico de la privatización de AHMSA 127

Gráfica 1. Isocuanta-Isocosto
K

K*

------------------f-,.-~---------r ,
1

''

~~"-'--

'

1

L*

L

6. Extensión: ¿fomenta la privatización competencia?
Este apartado no estaba programado como parte de este documento, sin
embargo al analizar los datos sectoriales proporcionados por la
CANACERO surgió un interés adicional. ¿En qué manera ha impactado la
privatización de las grandes siderúrgicas paraestatales al sector metálico
básico nacional?
El complejo sidenírgico paracstatal SIDERMEX estaba conformado por las
empresas Altos Hornos de México (AHMSA), Siderúrgica Lázaro
Cárdenas- Las Truchas (SICARTSA) y la Fundidora Monterrey. Dicho
núcleo aportaba más de la mitad de la producción nacional de acero como
puede observarse en el cuadro 4.

Cuadro 4. Producca'ón de acero oor sector, 1984-1995.
Afio
Sector
%
Sector
%
TOTAL
Paraestatal
Privado
1984
4354
57.59
3206
42.41
7560
1985
4159
56.21
3240
43.79
7399
1986
4317
59.75
2908
40.25
7225
4276
1987
55.95
3366
44.05
7642
1988
4214
54.17
3565
45.38
7779
1989
4198
53.46
3654
46.54
7852
1990
4898
3836
56.08
43.92
8734
1991
4114
51.66
3850
48.34
7964
1992
8459
100
8459
1993
9189
100
9189
1994
10,645
100
10,645
1995
12,128
100
12,128
Fuente: CANACERO.

Con la quiebra de Fundidora Monterrey en 1985 y el cierre de su planta
complementaria de Aceros Planos Monterrey en 1986, más del 50% del
acero se produjo en dos empresas paraestatales hasta 1991. AJ
desincorporarse SIDERMEX, en este último año, la totalidad del sector
siderúrgico quedó en manos de la iniciativa privada. La división de
SICARTSA dio origen.a cuatro empresas: SICARTSA (antes SICARTSA
1), IMEXSA (SlCARTSA U) y dos empresas de menor capacidad
productiva. Estos sucesos vinieron a reconformar el sector sidenírgico
mexicano. el cual cuenta con muchas empresas productoras de acero y sus
productos; sin embargo, en lo referente a las participaciones de mercado
por empresa. en términos de producción, se puede percibir un
comportamiento oligopólico. Esta aseveración puede ser constatada en el
cuadro 5.
Ahí se muestra la evolución de las participaciones del mercado de los
protagonistas de la industria sidenírgica mexicana: AHMSA, HYLSA
(Hojalata y Lámina), IMEXSA, SICARTSA, TAMSA (Tubos de Acero
México). Fundidora Monterrey-Aceros Planos Monterrey y el resto de los
productores (Villacero, IMSA Acero, SIDEK y METALSA, por mencionar
algunas) que aparecen bajo el nombre de Acerías. Un primer punto que
resalta en el cuadro es la franca caída en la participación de mercado de las
empresas que alguna vez fueron paraestatales (AHMSA y SICARTSA).
Dicha tendencia se acentuó a partir de 1990, mientras que las
participaciones de HYLSA y las Acerías se han mantenido estables.
TAMSA ha ido perdiendo mercado. a la vez que IMEXSA surge como la

�Análisis económico de la privatización de AHMSA 129

128 Ensayos

tercera gran protagonista. En la penúltima columna se muestra el cálculo
del índice de concentración de mercado de Herfindahl-Hirschner Y en la
última, el número equivalente relacionado con este índice de
concentración.

Cuadro 5. Particioación de mercado oor emoresa
Año

1984
1985
1986
1987
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995

Acerías
AHMSA HYLSA IMEXSA SICAR- TAMSA FUND.
MTY.
TSA
16.22
11.35
4.54
13.60
21.65
32.65
17.43
12.74
3.77
8.28
22.58
35.18
15.17
3.52
3.22
16.50
21.90
39.70
15.95
6.35
15.57
21.75
40.38
16.90
6.94
14.54
21.98
39.63
17.49
5.97
17.01
23.08
36.45
16.61
5.76
20.63
21.55
35.45
17.69
6.49
18.27
24.16
33.39
17.06
4.49
14.12
11.28
22.91
30.15
18.13
4.26
12.68
14.74
22.04
28.16
18.38
4.40
12.73
15.52
22.56
26.40
16.94
3.65
11.86
18.59
23.38
23.38

84-91
92-95

HH

1/HH

0.21
0.23
0.26
0.26
0.26
0.25
0.25
0.24
0.21
0.20
0.20
0.20

4.7
4.3
3.9
3.8
3.8
4.0
4.1
4.2
4.8
5.0
5.1
5.0

0.24
0.20

4.1
5.0

Fuente: CANACERO.
El índice de Herfindahl (HH) toma valores entre O y 1, en donde l indica
un monopolio y valores cercanos a O, un mercado competitivo. El número
equivalente ( 1/HH) nos muestra cuántas empresas de igual tamaño se
necesitan para producir un detenninado índice de Herfindahl. Bajo estos
indicadores se puede apreciar que en 1987 se presentó el máximo nivel de
concentración dentro del período muestra; sin embargo de 1988 a la fecha
esta concentración ha ido disminuyendo. Esto es más notable a partir de la
privatización del sector en 1991. A pesar de esto y de acuerdo con el
indicador del número equivalente, la industria siderúrgica mexicana estaba
compuesta en 1996 de cinco empresas de igual tamaño. lo cual se podría
tomar como una muestra clara de la existencia de un oligopolio. Este
comportamiento puede ser producto de los altos costos en los que hay que
incurrir inicialmente. y que representan una barrera a la entrada de nuevos
competidores.
Al dividir el periodo muestra en dos subperíodos. representado el antes de y
después de la privatización, se encuentra que los índices de Herfindahl
respectivos son de 0.2448 y 0.2007. Los números equivalentes asociados
son de 4.08 y 4.98, mostrando que ha habido avances en cuanto a la
estructura competitiva del mercado después de la privatización. Mientras
que en la época de convivencia entre empresas paraestatales y privadas el

sector se comportaba como un oligopolio de 4 empresas, en 1995 lo hacía
como uno de cinco. A pesar de que ha habido poca desconcentración, es
evidente que las empresas en el mercado son ahora más competitivas entre
sí, lo cual se refleja en los cada vez más estrechos márgenes de
participación entre una y otra. Esto indudablemente es un incentivo para la
eficiencia productiva de las mismas.

7. Conclusión

Este trabajo intentó mostrar un análisis económico de la experiencia en la
privatización de Altos Hornos de México. Esta empresa acerera, todavía
líder en el mercado nacional, es una importante protagonista del sector
siderúrgico mexicano de cara al nuevo entorno económico, en el que busca
ser una competidora de clase mundial. Esto la ha llevado a un ambicioso
plan de modernización, el cual ya ha rendido sus primeros frutos: la
certificación internacional de la norma internacional ISO-9002, el título de
proveedor oficial de Volkswagen de México y Nestlé, el éxito de lograr
sustituir importaciones y un número creciente de exportaciones (el 50% del
total de su producción en 1995). Su más reciente logro la pone a la
vanguardia en nivel mundial, ya que es la primera siderúrgica de América
Latina en ser certificada con la Nonna Ambiental Internacional ISO14001.
De acuerdo con lo mostrado, es digno de notar que el proceso de
privatización de AHMSA cumplió con la mayoría de los pasos
recomendados por el Banco Mundial para lograr una privatización exitosa,
lo que le ha valido el apoyo de este organismo en la modernización de su
planta.
En el análisis de eficiencia técnica, basado en la productividad de la mano
de obra de la empresa, se comprobó que sí hubo una mejora en este
indicador con respecto al período en el que la empresa era propiedad del
gobierno. Se podría argumentar que dicha mejora se debió en gran parte a
las liquidaciones masivas de obreros que se presentaron en el período de
análisis o a que se pasó de una tecnología algo obsoleta y descuidada a una
mejor, pero no hay que olvidar que todo lo anterior es parte inherente del
proceso en el cual la empresa se ha visto envuelta. El análisis de la gráfica
de isocuanta-isocosto muestra evidencia que hace pensar en que la empresa
estaba incurriendo en una situación de ineficiencia técnica o productiva.
Pudiera ser que los objetivos de AHMSA en su época paraestatal no fueran
el maximizar beneficios, sino el bienestar social (tal vez a través de más
empleos); sin embargo, esto no la exime de buscar la eficiencia, sobre todo

�Análisis económico de la privatización de AHMSA 131

130 Ensayos

Bibliografía

porque a lo largo del periodo muestra contaba con competidores. Se ~ume
que la competencia complementada con el cambio de régimen d~ propiedad
han hecho que la empresa se mueva hacia una posición más eficiente.
En cuanto al cambio en el nivel de competencia entre las empresas del
sector, al darse el cambio estructural en el mismo, se observó que aquél
aumentó en lo referente a la dinámica de las participaciones de mercado de
las competidoras. Sin embargo, se comprobó que la estructura d~I me~cado
es inminentemente oligopólica, lo cual puede deberse a la existencia de
costos hundidos en los que hay que incurrir para entrar al mismo Yser un
competidor importante. Ante este entorno competitivo, tanto en nivel
nacional como mundial, AHMSA lleva ventaja sobre sus contrapartes
nacionales al tener un suministro seguro y cercano de sus principales
materias primas: el mineral de hierro y el carbón. Impulsada por la
competencia y una mayor eficiencia. recientemente la empresa rompió el
récord de producción que era de 3,103 miles de toneladas de acero Y que
había sido implantado por la misma en 1995, ahora la marca a superar es
de 3,548 miles de toneladas.
De acuerdo con todo lo anterior, podríamos decir que la privatización sí ha
rendido frutos a la empresa y que la misma está en vías de volver a ser el
ejemplo para todas las siderúrgicas latinoamericanas. tal como lo fue hasta
1970. Sin embargo el entorno actual es muy diferente, ya que ahora no
cuenta con protección y está obligada a competir en un mercado mundial
en el cual nuestro país es el décimo quinto productor mundial. A pesar de
esto se espera que Altos Hornos de México se consolide como un productor
de clase mundial y que arrastre consigo a las demás empresas siderúrgicas
nacionales.

Aspe, Pedro (1993). El camino mexicano de la transformación económica.
Fondo de Cultura Económica. México.
Bailey, Elizabeth E. y Janet Rothenberg Pack (1995). The political
economy of privatization and deregulation. Edward Elgar Publishlng
Limited, England-USA.
Banco de México. Indicadores económicos del Banco de México. México.
Varios números.
..

Bolsa Mexicana de Valores. Anuario Financiero. México.
ediciones.

Varias

Carrillo Castro, Alejandro y Sergio García Ramírez ( 1983). Las empresas
públicas en México. Grupo Editorial Miguel Angel Porrúa, México.
Grupo Financiero Inverlat. Principales empresas que cotizan en la BMV.
México. Varios años.
Hutchinson, Gladstone (l 991). U.K. efficiency gains through privatization.
En Privatization and economic efficiency. A comparative analysis of
developed and developing countries. Capítulo 6. Edward Elgar
Publishing Limited, England-USA.
INEGI. Base de datos del INEGI. México.
Kikeri, S., et al (1992). Privatization. The lcssons of experience. The
World Bank, USA.
Ott, Attiat F. and Keith Hartley ( 199 I). Privatization and economic
efficiency. A comparative analysis of developed and developing
countries. Edward Elgar Publishing Lirnited, England-USA.
Rueda Peiro, Isabel (1994). Tras la huella de la privatización. El caso de
Altos Hornos de México. Siglo XXI Editores, México.
Secretaría de Hacienda y Crédito Público y Secretaria de la Contraloría
General de la Federación (1994). Desincorporación de entidades
paraestatalcs. Fondo de Cultura Económica, México.
Vcrnon. Raymond ( 1990). Aspectos conceptuales de la privati1.ación.
Revista de la CEPAL. número 37.

�SUSCIIPCl8N
La suscripción anual de
ENSAYOS

en México tiene un costo de $50 (cincuenta
pesos 00/100 MN) incluyendo gastos de
envío. Fuera de México tiene un costo de $20
USD incluyendo gastos de envío.
Para obtener una suscripción:
• Enviar orden de pago o cheque a nombre de
Centro de Investigaciones Económicas, con
su nombre y domicilio completos a: Centro
de Investigaciones Económicas, Loma
Redonda 1515-A Pte. Col. Loma Larga,
Monterrey, NL. , México. C.P. 64710.
• O depositar directamente en la cuenta del
Centro de Investigaciones Económicas.
Para solicitar el número de cuenta favor de
comunicarse al correo electrónico
jupuente@ccr.dsi.uanl.mx o via fax al
(8)345-5018, (8)342-2897.

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379324">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379326">
              <text>1997</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379327">
              <text>16</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379328">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379329">
              <text> Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379330">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379331">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379348">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379325">
                <text>Ensayos 1997, Vol 16, No 1, Mayo 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379332">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379333">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379334">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379335">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379336">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379337">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379338">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379339">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379340">
                <text>Meléndez Barrón, Jorge, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379341">
                <text>Tijerina Guajardo, José Alfredo, Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379342">
                <text>01/05/1997</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379343">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379344">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379345">
                <text>2015747</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379346">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379347">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379349">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379350">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379351">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="20357">
        <name>Agua</name>
      </tag>
      <tag tagId="867">
        <name>Economía</name>
      </tag>
      <tag tagId="28709">
        <name>Federalismo Fiscal</name>
      </tag>
      <tag tagId="28711">
        <name>Impuestos a la importación</name>
      </tag>
      <tag tagId="10775">
        <name>Precios</name>
      </tag>
      <tag tagId="28710">
        <name>Privatización</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13732" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11799">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13732/ENSAYOS._1997._Vol._16._No._2._Noviembre._0002015748.ocr.pdf</src>
        <authentication>31dfcd3d7a4bddcfca425621c37c2973</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381920">
                    <text>Noviembre de 1997

Volumen XVI, número 2, $25

Artlcu/os

La formación del economista
Leopoldo Solís Manjarrez

E3ienes críticos de producción:
innovación y difusión tecnológica en el estado de
Nuevo León
Liad Phil/ips,
Jorge N. Va/ero Gil y
José Alfredo Tijerina Guajardo

Effects of social and
econom ic infrastructure for Mexico,
1980 and 1990
Julio César Arteaga García &amp;
Rafael Alcaraz Va/verde

Uncertainty and human capital
accumulation along the
U.S. / Mexico border
Jane LeMaster &amp;
José A. Pagán
fo'acultad de Economía
Centro de Investigacipnes Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

�JIOtftJO

l1HIYIRSl1ARIO

..

�• La revista "Ensayos" publica trabajos
relacionados con todos los campos de la
economía, la estadística y ciencias
sociales afines. Se edita dos veces al
afio, en los meses de mayo y
noviembre.

Noviembre de 1997

DIRECTORIO
• Las solicitudes de suscripción, o
de inscripción al programa de
canje académico deben dirigirse a :
Centro de Investigaciones Económicas,
Facultad de Economía, Universidad
Autónoma de Nuevo León. Loma
Redonda 1515-A Pte., Col. Loma
Larga, Monterrey, N.L., México, C.P.
64710, Apdo. Postal 288.
• Te! : (8) 345-5018 (8) 3294150
• Fax : (8) 345-5018 (8) 342-2897

• Toda comunicación en relación con
manuscritos y correspondencia editorial
deberá ser dirigida al Lic. Edgardo A.
Ayala Gaytán, Director, y/o Lic. Julio
César Puente Quintanilla, Coordinador
de Proyectos, Centro de Investigaciones
Económicas.
edayall@:cr.dse.uanl.mx
jupuent~r.dsi.uanl.mx

• Las opuuones, Jwc1os e ideas que
puedan contener los artículos en esta
revista son exclusiva responsabilidad de
los autores.
Sin embargo, esta
institución se reserva todos,. los derechos
y en consecuencia, la revista o sus
artículos no pueden ser copiados sin
penniso por escrito del director. Se
autoriza la reproducción parcial para
propósitos didácticos, de análisis y
comentarios en otras publicaciones,
siem¡re y cuando se cite la fuente.

Consejeros

José Alfredo Tijerina Guajardo
Leonardo Torre Cepeda
Jorge N. Valero Gil

Director
Facultad de Economía
Jorge Meléndez Barrón

Director
Centro de Investigaciones
Económicas
Edgardo A. Ayala Gaytán

�/
Indice

La formación del economista

1
Leopoldo Solís Manjarrez

Bienes críticos de producción : innovación y difusión
tecnológica en el estado de Nuevo León

17

Liad Phillips
Jorge N. Va/ero Gil
José Alfredo "Fijerina Guajardo

.
' :'

'

Effects of social and economic infrastructure for Mexico,
1980 and 1990

37

Julio César Arleaga García
Rafael Alcaraz Va/verde

Uncertainty and human capital accumulation along the
U.S./Mexico border

Jane LeMaster
José A. Pagán

47

�· Ensayos - Vdumen XVI, Núm. 2, ntmttnl,n 1'}()7 -pp. 1-15

La formac/6n dBI t1C0110mlsta

Leopoldo Solís Manjarrez
Sustento Intelectual
Desde fines de la Segunda Guerra Mundial hasta mediados de los ai\os
setenta, la obra de Keynes gozó de creciente aceptación. La controversia
inicial que desató la Teoría General en 1936 dio paso, pronto, a un consenso
más o menos generafüado. El concepto de oferta agregada inelástica,
resaltado de rigideces en las variables nominales, permitía explicar la
depresión económica de la década de los treinta y llamaba a políticas
expansivas para fortalecer la demanda agregada. Asimismo, cuando el
desempleo de la entreguerra fue seguido por períodos inflacionarios, el
análisis keynesiano tuvo la respuesta adecuada a este problema. Si el
desempleo era resultado de insuficiencia en la demanda, agregada, la
inflación, en forma simétrica, respondía a niveles de gastos excesivos. Las
recomendaciones de política que se desprendían de esta visión analítica eran
inmediatas: en épocas de depresión, politicas expansivas eran necesarias para
garantizar el nivel de actividad económica cercana al pleno empleo. En
períodos inflacionarios, por el contrario, había que contraer la economía
reduciendo el gasto y haciendo el crédito más astringente.
En 1958, estos postulados keynesianos encontraron lo que parecía el apoyo
empírico definitivo. Los resultados de A. W. Phillips hacían ver la
existencia de una relación negativa entre la tasa de desempleo el cambio de
los salarios nominales en la Gran Bretaffa durante 1861-1957 y, aunque no
era más que una relación estadística entre dos variables, pronto salieron a la
luz las implicaciones teóricas de tales hallazgos. Paul Sarnuelson y Robert
M. Solow construyeron en 1960 una serie análoga para los Estados Unidos y
plantearon la posibilidad de explotar la relación inversa -el "trade off' - entre
una variable real, el desempleo y, una nominal, la inflación. Richard
Liepsey, por su parte, desarrolló una racionalización teórica basada en la
demanda y oferta en los mercados laborales que apoyaba esos hallazgos.

r

La curva de Phillips se convirtió así en piedra angular de una política

económica que, durante la primera mitad de la década de los setenta, parecía
de fácil aplicación: una vez escogida la tasa de inflación deseada, bastaba
manejar la demanda agregada para obtener el nivel de empleo
correspondiente. Las administraciones de Kennedy y Johnson incorporaron
en sus equipos de trabajo a brillantes economistas (Okun, Tobin, Heller),
1

A.W Phillips. "The Relation Between Unemploymcnt and the Rate ofChange ofthe Money
Wages in the United Kingdom, 1861-1957". Económica New Series, vol. 25, noviembre 1958,
pp. 283-299.

�2

Ensayos

bastaba manejar la demanda agregada para obtener el nivel de empleo
correspondiente. Las adnúnistraciones de Kennedy y Johnson i~corporaron
en sus equipos de trabajo a brillantes economistas (Okun, Tobm, Heller),
quienes estaban convencidos de la posibilidad de manejar discrecionalmente
-el fine tuning- la política económica para estabili:zar permanentemente la
economía. Walter Heller, Jefe de Asesores Económicos del Presidente
Kennedy, escribía con autoridad en 1966 acerca del "creciente poder Y
contabilidad de las herramientas de las que los economistas disponen, del
creciente consenso acerca del marco analítico de la teoría económica, y de
las lecciones obtenidas del buen desempello que no serán fáciles de
revertir".2
Sin embargo, los modelos macroeconómicos se vieron sujetos a una prueba
importante en la década de los setenta. Un elemento singular en todos los
modelos keynesianos era un efecto compensatorio entre la inflación y la
producción real: cuanto más alta es la tasa de inflación, tanto más elevada
es la oferta -o producto- o de manera equivalente, tanto más baja es la tasa
de desempleo. Por ejemplo, los modelos de finales de la década de los
sesenta pronosticaban una tasa de desempleo en los E.U.A. de 4%,
consistente con una tasa de inflación de 4%. Basados en esta predicción,
muchos economistas en su momento abogaron por una política deliberada
de inflación. Incidentalmente, el carácter de arranques y paradas o
enfrenones de la política económica americana de los allos setenta, no se
puede atribuir a recomendaciones basadas en modelos keynesianos, pero el
sesgo inflacionario de las políticas monetaria y fiscal de esa época debía
haber producido, confonne con esos modelos, las tasas más bajas de
desempleo de cualquier década desde la de los cuarenta; de hecho, como
bien sabemos, se produjeron las tasas más altas de desempleo desde los años
treinta, lo que constituyó un fracaso macroeconómico de gran envergadura.
Los modelos keynesianos, en general, suponen que todas las demás
ecuaciones permanecen inmutables, cuando una ecuación que describe una
variable de política es modificada. Esta parece ser una de las razones por
las cuales los modelos keynesianos fracasaron cuando las ecuaciones que
determinan variables de política, o variables exógenas, se modificaron
significativamente.
Desde el punto de vista teórico, dos contribuciones independientes, pero
estrechamente ligadas, pusieron también en entredicho el triunfalismo de
1

Walter Heller. "New Dimensions in political Economy", p 6, citado en Robert Lucas, " 0n a
Report to the OECD", en Lucu Robert, Studica in Businep-Cwle Thoory, MIT Presa. Cambridge,
Masa., 1981, p. 264.

Laformacidn del tconotnista

3

mediados de la década de los sesenta.3 Los trabajos de Milton Friedman y
Edmund Phelps enfatiz.aron la distinción entre la •curva de Phillips• de
corto y de largo plazo. Estos autores seflalaron que, aunque en el corto
plazo existía la posibilidad de aumentar el producto a expensas de una
mayor inflación, en el largo plazo existía una •tasa natural del nivel de
actividad econónúca", independientemente de la tasa de inflación
prevaleciente. La implicación de este razonamiento es una "curva de
Phillips" vertical en el largo plazo.
Según este argumento, en el corto plazo la relación inversa entre desempleo
e inflación era el resultado de errores en la formación de expectativas por
parte de los agentes económicos. Para ponerlo en los términos de
Friedman, al principio de un período inflacionario, los oferentes de trabajo
subestiman el nivel de precios que prevalecerá durante el período en que su
contrato estará vigente, de forma tal que sobrestiman el salario real y
ofrecen -al salario nominal establecido- una mayor cantidad de trabajo de la
que ofrecerían si sus expectativas hubieran sido correctas. El resultado es
un nivel de empleo por encima del de equilibrio y la relación negativa entre
desempleo e inflación plasmada en la curva de Phillips de corto plazo. Sin
embargo, los errores en las expectativas no pueden persistir
indefinidamente. En la medida en que las expectativas se ajustan a la nueva
realidad, el empleo tiende a regresar a su nivel de equilibrio de largo plazo. 4
Que la posibilidad de intercambiar desempleo por inflación dependiera de
errores en las expectativas, no implicaba esterilidad por parte de la política
económica. La relación inversa entre inflación y desempleo era susceptible
de ser explotada en la medida en que las autoridades monetarias pudieran
producir una tasa de inflación diferente a la esperada. Es más, el uso
generalizado del supuesto de expectativas adaptativas en la literatura
económica de la década de los setenta, sugería que un ritmo creciente de
inflación haria posible mantener la tasa de desempleo por debajo de "la tasa
natural". De ahí que los defensores de esta posición fueran conocidos como
"aceleracionistas", y que Friedman recomendara como política económica
óptima el adoptar un ritmo de crecimiento constante de la oferta monetaria.
Las aportaciones de Friedman y Phelps abrieron una nueva etapa en la
teoría económica. Al hacer descansar la hipótesis aceleracionista sobre los
errores en las expectativas formadas mediante un proceso adaptativo,
llamaron la atención sobre la posibilidad de que una hipótesis alternativa en
la formación de expectativas impidiera explotar sistemáticamente la
, Ver Stanley Fischer. "Long-Tenn Contracts, Rational Expectations, and the Optima Moncy
Supply Rule", Joumal of Political Economy, 1977, vol. 85, No. l, pp. 192-193.
4 lbid.

�4

Ensayos

relación inversa entre inflación y desempleo. Esta hipótesis cristalizó en las
expectativas racionales.
El punto más importante del análisis de las expectativas ra~ionales ~el que
de hecho nació la nueva escuela de macroeconomía clásica, consiste en
suponer que los agentes económicos aprenden de sus errores. S~ _éstos
siguen un patrón, entonces contienen información qu~ puede ser utihzada
para tener un pronóstico más certero. Agent~ racionales_ obtendrán Y
usarán esta infonnación, de ahi que las expectativas sean racionales. Debe
señalarse que la gente con expectativas racionales ~mete en:ores, por
supuesto, pero no los mismos en fonna consecutiva. ~ac1endo un
paréntesis: este es el patrón de raciocinio que llevó a los Premtos Nobel de
Economía Profesores Robert Merton de Harvard y Myron Scholes de
Stanford, ; la elaboración de una fónnula para valorar opciones de compra
de acciÓnes, considerada como la clave del éxito de los mercados de
derivados).

,..,

, ,, 1
~

Debo advertir que se reconoce ampliamente que existe hoy en día algo así
como una crisis de la teoría económica, pero hay un profundo desacuerdo
acerca de la extensión y la naturaleza de esta crisis. Los líderes mejor
establecidos y más distinguidos de la llamada escuela neoclá~ica, domina~~e
por más de medio siglo y que trató de reconciliar lo ~- valioso del anáhs1s
clásico con las teorías keynesianas, afinnan que la cns1s no es más que el
tiempo de limitación que todas las disciplinas cien~fica_s tienen,
intennitentemente cuando tratan de probar a fondo los mtstenos de los
procesos natural~s. Otros críticos afinnan que la, macroecono~a
keynesiana, o aun la idea misma de macroeco~omta, en, cualqwer
significado preciso de este término, está siendo cuestionada. Au~ más, se
insiste en que no llegaremos a ningún lado en nuestra ~mprensión de la
macro O microeconomía hasta que regresemos al tipo de conceptos
fundamentales de carácter económico que se encuentran en la escuela
marginalista (1870-1910), o en los escritos de Marx, Ri~do ~ Adam
Smith. Otros autores, cuyo número va en aumento, buscan mclus1ve más
atrás para restablecer el análisis económico como una rama subordinada de
la filosofia política~ aunque estos economistas de profesión probablemente
5
describirán su intento como la última versión de una "nueva economía".
Es muy importante subrayar que, para que las acc~ones orientadas a
alcanzar algún fin tengan éxito, primero es necesano comprender los
fenómenos sobre los que se pretende incidir. A falta de una teoría o de una
ideología eficaz, los políticos habrán de apoyarse en el pragmatismo Y la
' 1rving Kristol. "Rationalism in Econorni&lt;:11". En Bcll, D., e l. Krilto, op. cit. 201-218.

La formad&lt;Jn del economista

5

intuición. En muchos casos será el interés personal lo que guíe sus
acciones. El principal problema de todo esto es la pérdida de la visión
global de largo plazo, el desperdicio de recursos, tiempo y oportunidades, y
el elevado costo humano. Basta recordar las circunstancias de la evolución
de los países de Europa del Este para comprender el efecto de una
inadecuada comprensión de los fenómenos económico-sociales.
Cuando las creencias económicas prevalecientes no son sostenibles por más
tiempo, las prioridades políticas tienden a dominar los objetivos
económicos. Mientras los economistas no puedan ofrecer otra concepción
del bien común que coincida más adecuadamente con el actual estado de la
economía, podremos esperar una continuación del pragmatismo político sin
consenso, la imposición destructiva de pesadas cargas a los menos
privilegiados en nombre de la eficiencia y la continua declinación de los
economistas dentro de la sociedad. En el primer capítulo de su libro: "La
teoría económica en perspectiva: una historia crítica", John Kenneth
Galbraith afirma:
"A decir verdad, las ideas económicas son siempre y muy estrechamente un
producto de su propio tiempo y lugar; no pueden verse independientemente
del mundo que interpretan. El que ese momento cambie -que en realidad se
encuentre en un proceso de transformación continuo- significa que las ideas
económicas, si han de tener relevancia, también deben de cambiar".
Una vez señalado lo anterior, procedería revisar las ideas económicas en la
historia de la humanidad, destacando cómo las circunstancias de cada época
han forzado a los economistas a cambiar la teoría económica prevaleciente.
Las ideas económicas, con frecuencia, son el resultado de la adversidad. La
actual crisis del marxismo, el fin del consenso keynesiano, la rápida
sucesión de teorías en las dos últimas décadas, y las limitaciones que varios
autores han señalado a la actual teoría neoclásica empleada en los países
industrializados, sólo viene a resaltar lo afirmado por Galbraith.
Esta realidad lo lleva a señalar, al final de su libro, que la teoría económica
no está dedicada al perfeccionamiento de un sistema final y completo, sino
que se acomoda constantemente -si bien de manera renuente- al cambio. De
esta fonna se contempla a la teoría económica como una racionalización de
experiencias históricas particulares. Es un intento por explicar e interpretar
los datos observados en términos de un mecanismo causal o de teoría de la
motivación. Se pone una mayor atención a las fuerzas cualitativas que
empujan los procesos económicos y que modifican las tendencias lineales.

�6 Ensay03
Ámbito de acción del economista
En paralelo o más bien por delante de la evolución .del pensamiento
económico en la segunda mitad de este siglo, se ha v~mdo opei:ando una
transformación de la estructura de la economía real en mvel mundial.
La filosofía de las grandes corporaciones americanas de la década de los

cincuenta, estaba cimentada sobre un acendrado nacionalismo. A pesar de
haberlas convertido en empresas multinacionales, se procuraba a toda costa
que la nación de origen se viera ampliamente beneficiada en t ~ las
transacciones empresariales: en ella, eran celosamente manterudos los
secretos tecnológicos y eran realizadas las operaciones .de ~yor valor
agregado; asimismo, de ella procedían los grandes eJecut.Ivos de las
subsidiarias en el extranjero. Charles Wilson, Presidente de la General
Motors, declaró enfáticamente en 1952: "No vemos diferencia sustancial
entre lo que es bueno para General Motors y lo que es bueno para los
Estados Unidos".
A fin de poder hacer un pronóstico de las oportunidades de empleo en los
albores del siguiente siglo, tenemos que analizar las tendencias de la
economía mundial que se encuentra en un proceso de apertura en todos los
niveles de actividad y al que México no puede, ni debe, sustraerse.
Para ello me valdré de los acuciosos e inteligentes análisis que, en su libro:
6
La fuerza de las naciones, ha hecho el Dr. Robert B. Reich , brillante
economista quien se desempeña actualmente como profesor de la
Universidad de Harvard y que fuera Ministro del Trabajo en la pasada
administración del Presidente Clinton.
Señala el Profesor Reich que la economia norteamericana de la década de
los cincuenta fue la impulsora de la producción en masa, cuyas
características detenninantes se mantienen firmemente en la memoria
colectiva de los estadounidenses. Las 500 principales compai'Uas producían
cerca de la mitad de los bienes industriales de la nación (aproximadamente
un cuarto de la producción industrial del mundo libre). Las 28 más grandes
compañías eran realmente, grandes: generaban el 10% de todos los empleos
industriales del país. La prosperidad y crecimiento de la clase media fue
uno de los principales logros del capitalismo americano, de los cuales, las
corporaciones centrales podían atribuirse el mérito.
El sistema educativo, asimismo, estaba diseñado para generar mano de obra
para la estructura productiva de alto volumen. Los nifios y jóvenes pasaban
6

Reich, Robert B. El trabajo de las naciones. Ed. Javier Vcrpra, 1993.

La formación del economista

1

de un curso a otro a través de una secuencia preestablecida de temas, como
en una banda transportadora de una fábrica. Los exámenes estandarizados
se administraban a intervalos, con el fin de estimar cuántos hechos habían
quedado fijos en las mentes de los alumnos, y los "productos defectuosos" se
apartaban de la línea para su reacondicionamiento. Como en el sistema de
producción en masa, la disciplina y el orden se privilegiaban sobre todo lo
demás.
Sólo el 15% de los estudiantes de enseñanza secundaria pasaban al nivel
universitario. Incluso de los alumnos de secundaria sólo la mitad la
completaban. En las fuentes de trabajo no habla mayores exigencias, los
puestos bien remunerados eran asignados por igual a graduados y no
graduados de la universidad.
En el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, los países aliados,
fundamentalmente los Estados Unidos de Norteamérica, dieron a los países
vencidos un generoso apoyo financiero -el Plan Marshall- para su rápida
reconstrucción. En el caso de Japón, los Estados Unidos de Norteamérica
también proporcionaron ayuda técnica y asesoría gerencial, para resolver
sus problemas de desempleo y de la correlativa falta de demanda efectiva de
bienes y servicios por parte de la sociedad civil.
En este contexto, grandes corporaciones como RCA, Westinghouse,
Dupont, Arrnco Steel y Oeneral Electric, ingenuamente (ésta es calificación
del Profesor Reich) vendieron patentes en 1953 a los japoneses y los
ayudaron a montar sus fábricas.
Sólo dos décadas después, los norteamericanos descubrirían que los
extranjeros eran capaces de fabricar, en gran escala, productos
estandarizados como: automóviles, televisores, artículos electrónicos para el
hogar, barras de acero tejidos, para venderlos en Estados Unidos de
Norteamérica a precios más bajos (y ocasionalmente con más altos niveles
de calidad) que las compañías líderes nacionales.
El hecho de que la producción estandariz.ada de gran escala estuviera al
alcance de muchas empresas extranjeras con un cierto nivel de desarrollo, y
de que éstas pudieran enviar sus productos hacia cualquier punto del
planeta, tuvo una inevitable consecuencia para los Estados Unidos. Hacia
fines de la década de los sesenta las grandes compañías ya no podían fijar
sus precios, dado que estaban sometidas a una dura competencia extranjera.

�8 Ensayos

La formadón del economista

Se intentaron diversas estrategias de solución, entre otras las dos siguientes:

Pero atrás de esta fachada, todo está cambiando. Las grandes corporaciones
ya no planean ni se abocan a la producción masiva de productos
estandarizados; ya no invierten en fábricas, equipo, laboratorios, almacenes
y otros activos tangibles; ya no pretenden emplear a grandes contingentes de
trabajadores, ni de empleados de confianza; ya no contratan gerentes de
mediano nivel, de forma tal que ya no sirven de acceso a la clase media
norteamericana. Simplemente se han convertido en una intricada red,
dentro de la cual existe una multitud de unidades y subunidades
descentralizadas que conforman continuamente alianzas con otros grupos
similarmente descentralizados en todo el mundo. Son parte de la telarafla
global.

l. Se erigió una gran barrera proteccionista. Para fines de la década de los
ochenta, casi un tercio de los productos estandariz.ados estaban
protegidos de la competencia internacional. El resultado fue que los
americanos pagaban más caro artículos que no siempre tenían la calidad
de los de importación. Por otra parte, los fabricantes extranjeros
diestramente lograron transponer las fronteras, primero con
componentes que los fabricantes nacionales compraban; luego con el
establecimiento de talleres de ensamblaje de las partes importadas.

2. Para poder competir, las empresas americanas comenzaron a introducir,
en un principio, grandes reducciones salariales, para llegar, cuando
fueron ineficaces estas medidas, al cierre de las plantas y su inmediata
apertura en las naciones con bajos niveles salariales. El valor de las
"importaciones" americanas de productos de sus maquiladoras ascendió
de 1,800 millones de dólares en 1969, a casi 22,000 millones en 1983,
en términos reales. Incapaces de vencer a sus rivales en su propio
terreno, las grandes corporaciones americanas intentaron unirse a ellos.
Sin embargo, esta estrategia tampoco sirvió para recuperar la rentabilidad
que las empresas americanas estaban acostumbradas a tener. Siempre los
productores extranjeros estaban en posibilidades de cobrar un precio más
bajo, contentándose con una ganancia menor. Esta dolorosa lecc~ón, seftala
el Profesor Reich, todavía no la aprenden muchos: la competencia perfecta
se lleva, a la larga, todas las ganancias, causando el fracasa..hasta de los
mejores negocios.
En su informe de 1989, la Comisión de Productivídad Industrial del
Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT) dictaminaba: "Algunas
industrias americanas que alguna vez dominaron el comercio mundial ...
han perdido gran parte de sus mercados internos y externos; en ciertos
sectores industriales la presencia norteamericana en el mercado casi ha
desaparecido".
El Profesor Reich puntualiza (y en esto estriba su certero diagnóstico) que
las corporaciones modernas sólo guardan una superficial similitud con sus
análogas de la década de los cincuenta. Los nombres y logotipos todavía
son representativos de la economía norteamericana. Todavía tienen sus
sedes en enormes edificios de acero y cristal y, como antes, sus altos
ejecutivos alternan con políticos y celebridades.

9

La transformación no ha sido tan simple.

Las grandes corporaciones,
incapaces de generar importantes ganancias con la producción masiva de
productos estandarizados, laboriosa y gradualmente se están orientando a
satisfacer las necesidades exclusivas de determinados consumidores. Las
firmas que sobreviven y tienen éxito han pasado de los productos
estandarizados a los productos de alto valor agregado.
Una
transformación similar está ocurriendo en otras economías nacionales que
tradicionalmente han estado organizadas en tomo a la producción masiva
de productos estandarizados. Esta actividad se está delegando en países de
menor desarrollo, donde la competencia está estrechando los márgenes de
ganancia.
Algunos ejemplos ayudarán a comprender mejor el cambio. 7 En los Estados
Unidos, como en otras regiones gravitantes dentro de la economía mundial,
la mayor rentabilidad y el más rápido desarrollo de las empresas
siderúrgicas ya no dependen de las enormes plantas integradas por más
de 5,000 operarios que producen barras de acero en gran escala,
sino del acero destinado a determinados usos: aceros resistentes a la
corrosión -galvanizados o electrogalvanizados- producidos para ciertos
automóviles, camiones y artefactos para el hogar; acero pulverizado que
puede ser compactado y fraguado para la fabricación de componentes
extralivianos, utilizados en cigueftales y otros elementos de alta resistencia
para motores de combustión; aleaciones que contienen acero mezclado con
silicio, rúquel o cobalto, para twbinas y discos compresores, selladores y
otros componentes de alta temperatura para aviones (Mcdonnell Douglas
compra hélices para sus helicópteros fabricadas con diecisiete materiales
combinados, a raron de 50,000 dólares la unidad); así como minitalleres de
7

Estos ejemplos ae han reoogido a trav~ de entrevistas con ejewtivos y empleados de una amplia
gama de empresas. La lisia de las mismas aparece al final de elle lit.o : "Fuentes adicionales de
COCIIUlta." .

�10 Ensayos
laminación que utilizan hornos de arco voltaico y recortan metales para
satisfacer la demanda de clientes especiales. Una transfonnación similar se
observa en la industria de los plásticos, donde las altas ganancias ya no
provienen de los grandes lotes de polímeros básicos, ~m~ el po~i~reno,
sino de polímeros especiales creados mediante comb1nac1ones urucas de
moléculas que pueden resistir variados niveles de presión y de temperatura Y
ser adaptados a complejas estructuras, como las de los teléfonos celulares o
las computadoras. En la industria química, las mayores ganancias también
provienen de las especialidades ideadas y producidas para determinados_
fines industriales.

La formación del economista

Entre las caracterfsticas de las empresas de alto valor agregado, podemos
mencionar las siguientes:
1)

Las ganancias provienen no de la producción en gran escala, sino de
la permanente búsqueda de nuevas relaciones entre las soluciones y
las necesidades. Así pues, la distinción que solfa hacerse entre
bienes y servicios carece de sentido, porque gran parte del valor
agregado por la empresa -valor único que no puede ser reproducido
a escala mundial- incluye los servicios: análisis de los problemas y
búsqueda de la solución de los mismos, la estrategia de
comerciali:zación, los servicios de asesoría y mantenimiento, la
estrategia financiera, entre otros. En este contexto, IBM es en
realidad una empresa de servicios, aunque figure en los anuarios
como una de las principales industrias americanas. Dentro de una
plantilla laboral en 1990 de 400,000 empleados, menos de 20,000
estaban clasificados como trabajadores industriales involucrados en
la producción. El resto del personal cubría una serie de servicios:
investigación, planeación, ingeniería, diseílo de software, integración
de sistemas de computación y ventas. Sólo el 10% del precio de sus
productos corresponde al costo de fabricación de las máquinas.

2)

En lugar de una pirámide, la estructura de una empresa de alto
valor agregado, se parece mis a una telaraffa. Los intermediarios
estratégicos estAn en el centro de la misma, pero existe todo tipo de
conexiones que no los incluye directamente, y además se forman
nuevos nexos todo el tiempo. Cada punto de intersección de esta
red empresarial representa una combinación única de habilidades,
donde hay un número relativamente pequeño de personal, donde la
capacidad del grupo para innovar es algo más que la suma de sus
partes.

3)

En las empresas de alto valor agregado, los activos fijos y el personal
de apoyo constituyen una carga innecesaria: las oficinas, fábricas y
almacenes se pueden alquilar; los insumos estandarizados se pueden
conseguir a precio de mercancías estandarizadas (commodities),
muchos de ellos en el extranjero; las secretarias, los operadores de
computadoras, los contadores y los trabajadores industriales se
pueden contratar temporalmente. El proveedor ajeno íoutsourcing")
está al orden del día.

4)

En las empresas de alto valor agregado no tiene relevancia la
nacionalidad. Las redes mundiales se amparan bajo la bandera de la
nación que más les convenga. Los productos se pueden fabricar

La nueva barrera de acceso a los mercados no es el volumen o el precio,
sino la habilidad para encontrar la exacta correspondencia entre las
tecnologías especiali:zadas y los nichos de mercado.
Los recursos humanos en los que descansan las empresas· de alto valor
agregado están repartidos en tres grupos dotados de talentos y habilidades
que les permiten interactuar y se complementan:
l.

2.

Habilidades
para resolver problemas que plantea la
producción de bienes únicos y diferenciados; ya se trate
de aleaciones, combinaciones moleculares, semiconductores,
programas computacionales, guiones cinematográficos, productos
financieros e información especial, entre otros. Este grupo podrfa
identificarse con la oferta.
Habilidades para ayudar a los consumidores a entender sus
necesidades y cómo las mismas pueden ser satisfechas por los
productos especiales, as( como para identificar las nuevas
posibilidades de aplicación de los nuevos productos. La demanda
surge de la identificación de las oportunidades de mercado por
parte de este grupo.

3 . Habilidades necesarias para vincular la tarea de los encargados de
identificar las oportunidades con los responsables de resolver los
problemas. El personal que cumple estas funciones debe tener
suficientes conocimientos acerca de los tecnologías y mercados
específicos para poder apreciar las posibilidades para los nuevos
productos, reunir el dinero necesario para lan:zar el proyecto y
congregar a los especialistas adecuados para llevarlo adelante. Son
los intermediarios estratégicos de los grupos anteriores ( 1 y 2).

11

�12 Ensayos
eficientemente en diferentes países y ser armados de múltiples
maneras. a fin de satisfacer las necesidades de los consumidores
locales. Los recursos financieros e intelectuales, asimismo, pueden
venir de cualquier parte del mundo y sumarse de inmediato. Estos
vínculos internacionales abarcan casi todo el comercio internacional,
entre las economías desarrolladas. De hecho, en 1990 más de la
mitad de las importaciones y exportaciones de Estados Unidos eran
simplemente transferencias de bienes y servicios dentro de las redes
mundiales Las es~disticas comerciales son, por tanto, imprecisas y
sujetas a amplias oscilaciones y a correcciones aparentemente
inexplicables
Las barreras al mtercambio internacional de conocmuento, dinero y
mercancías se están derribando; numerosos grupos de cada nación se unen a
las redes mundiales En pocos años, afirma el Profesor Reich, no habrá
fonna de distinguir una economía nacional de otra, excepto por las tasas de
cambio de sus monedas. e incluso esta distinción es cada vez menos notoria.
Como resultado de esta nueva organización de la economía mundial, la
ocupación en los sectores industriales de los países desarrollados viene en
descenso: los empleos en la industria siderúrgica americana bajaron de
480,000 a 260,000. entre 1947 y 1988; durante la década de los ochenta, el
sindicato de la industria automotriz perdió 500,000 afiliados, es decir, una
tercera parte del total Asimismo, es negra la perspectiva de los empleados
en servicios personales (dependientes en tiendas, enfenneras, empleados
bancarios, taxistas. mecánicos, vendedores ambulantes, guardias de
seguridad, choferes. entre otros) que, si bien en Estados Unidos aumentaron
en más de 3 millones durante la pasada década, han visto disminuir
drásticamente sus mgresos por la cerrada competencia, agravada por el
ingreso de ilegales El único grupo en ascenso y con inmejorables
perspectivas es el de los analistas simbólicos, que son los expertos en
identificación y resolución de problemas y en intennediación estratégica.
El Profesor Reich les llama analistas simbólicos debido a que comercian -se
relacionan entre sí- con base en símbolos, que van desde datos, conceptos,
fónnulas y modelos, hasta representaciones visuales y orales. Simplifican la
realidad con símbolos abstractos, que se pueden reordenar y modificar, son
susceptibles de experimentar con ellos y de comunicarse a otros
especialistas y, finalmente, ser convertidos en una realidad. La demanda
mundial de los analistas simbólicos, por sus conocimientos y habilidades,
crece a medida que aumentan las facilidades y rapidez de las
comunicaciones

Laformad&lt;Jn del economista

13

En la categoría de analistas simbólicos, la mayor parte con estudios
universitarios y de postgrado, se incluyen: investigadores, científicos,
ingenieros (civiles, proyectistas, de sistemas y de sonido, entre otros),
biotecnólogos, ejecutivos de relaciones públicas, banqueros de inversión,
expertos logísticos, abogados corporativos y mbanistas. También abarca
gran parte de la tarea que cumplen los consultores de varias especialidades:
administración, finanzas, impuestos, energía. agrícolas, armamentos,
arquitectura; los especialistas en manejo de información y en desarrollo de
las organizaciones, los planificadores estratégicos, los buscadores de
talentos y cerebros para las empresas (headhunters) y los analistas de
sistemas; además los publicistas, los estrategas de comerciales, los
directores de teatro, los arquitectos, los cineastas, los guionistas, los editores
y escritores, los periodistas, los músicos, los productores de cine Y
televisión, e incluso los catedráticos umversitarios.
La oferta de analistas simbólicos en el mundo va en aumento. Millones de
personas en todo el planeta están tratando de adquirir las habilidades
analítico-simbólicas, y muchas tienen éxito. Los jóvenes estudiantes de
muchas naciones en vías de desarrollo acuden a las universidades para
aprender los secretos analítico-simbólicos de la ingeniería electrónica, el
diseño industrial, las estrategias de comercialización y la administración de
empresas. Sin embargo, asegura el Profesor Reich, probablemente los
norteamericanos sigan destacándose en el análisis simbólico. Esto es así
por dos motivos: primero, ninguna nación forma a sus jóvenes talento~s sus futuros analistas simbólicos- tan eficazmente como los Estados Umdos.
Segundo, ninguna nación cuenta con el mismo número de analistas ya en
acción y en condiciones de intercambiar conocimientos entre sí de f~nna
pennanente. Si bien estas dos ventajas pueden no perdurar, los anahstas
simbólicos norteamericanos continuarán al frente de la especialidad, al
menos en el futuro predecible.
Si bien la economía americana se ha modificado notablemente (se queja el
Profeso'r Reich), la estructura y la función del sistema educativo siguen
siendo prácticamente las mismas: la gran mayoría de los niftos y jóvenes
norteamericanos todavía están sometidos a una educación estandarizada,
concebida para una economía estandarizada.
Por fortuna (celebra el Profesor Reich) una minoría, mayor al 15% de los
educandos están siendo adecuadamente formados para una profesión
simbólica-~nalítica. Su educación formal sigue un patrón común:

�14 Ensayos
a)

b)

c)

Generalmente asisten a escuelas y colegios privados exclusivos,
para ingresar después a universidades selectas y prestigiosos
institutos para graduados.
Aprenden cómo conceptualizar problemas y soluciones, a través
del desarrollo de cuatro habilidades básicas: abstracción,
-pensamiento sistémico, experimentación y colaboración. Se evita a
toda costa "congestionarlos" con información.
Una vez que terminan su educación formal, están en posibilidades
de mantenerse en comunidades y ambientes de intensa actividad
analítico-simbólica: Los Ángeles (cine y música); San Francisco y
Boston (ciencia y tecnología); New York y Chicago (finanzas
internacionales y asuntos legales); Washington (negocios
internacionales y relaciones de gobierno); Little Rock y Fayetteville
en Arkansas (brotecnologia), entre otros.

Conclusiones
1) La teoría económica se encuentra en crisis permanente, por lo que las
instituciones de docencia e investigación tienen la obligación de estar
informadas de los últimos esfuerzos de los investigadores para que la
teoría pueda ser una interpretación del mundo real, que está cambiando
en forma vertiginosa.

,.
•

1

2) Un grave tropiezo de la teoría económica es la incapacidad de explicar el
comportamiento de la empresa o corporación en condiciones que reflejen
la situación actual de la economía. Dicho de otra forma: la descripción
neoclásica de la forma de actuación de la empresa no encaja con la
realidad. La moderna corporación tiene, como el Profesor Reich apunta,
las siguientes características:
a)

Es una empresa estrictamente monopólica, dado que, con un
producto único y altamente diferenciado, no tiene prácticamente
competencia.

b)

Los insumos fisicos representan una mínima parte de sus costos,

dado que la mayoría son servicios aportados por los analistas
simbólicos que intervienen.
c)

Como consecuencia de lo anterior, la función de producción es de
naturaleza diferente, dado que los costos marginales no son
crecientes, sino tal vez decrecientes, en función de que los costos de
adquisición de los insumos fisicos son constantes por su naturaleza

La Jormadón del economista

15

de "commodities", en cambio, los costos de los servicios (insumos
intangibles) serian decrecientes, dado que se promediarían entre un
mayor volumen de unidades producidas.
3) Las industrias maquiladoras que se vienen desplazando de los países
desarrollados a México, evidentemente no constituyen campo de acción
para los profesionales egresados de nuestras Universidades y
Tecnológicos, o por lo menos no tienen atractivo para las mentes
creativas y con inquietudes de superación personal.
4) Tampoco el Gobierno, en sus oficinas centrales o en sus empresas y
organismos descentralizados, ofrece como antaño grandes posibilidades
de trabajo para los economistas. Más bien, por políticas de
adelgazamiento burocrático, se contempla el fenómeno de profesionistas
competentes que son despedidos del sector gubernamental.
5) El gran reto para los noveles economistas y demás profesionistas es
formarse corno analistas simbólicos, en el concepto definido por el
Profesor Reich. México requiere, en efecto, de profesionistas capaces de
identificar los problemas nacionales y la forma de resolverlos, de romper
paradigmas que en diversos sectores de la economía y en el área
gubernamental tienen sumido al país en el atraso y la mediocridad. Lo
mejor de México son sus jóvenes inconformes con la manera en que el
país se conduce y _con la falta de metas y compromisos para los
mexicanos.
6) La Universidad Autónoma de Nuevo León, específicamente la Facultad
de Economía debe estructurar sus programas académicos de manera tal
que los profesionistas que produzca sean capaces de promover, en un
entorno de apertura global, las empresas y proyectos que generen
empleos bien retribuidos para las nuevas generaciones y el bienestar
económico y social de la nación.

�Ensayos - Volumen XVI, Núm. 2, noviembre 1997 - pp. 17-36

Bienes crftlcos de produccl6n: Innovación y difusión
tecnológica en el estado de Nuevo Le6n
1

Liad Phillips
Jorge N. Valero Gil
José Alfredo Tijerina Guajardo

l. Introducción
La tecnología es un elemento importante en la producción de bienes y
servicios, y tiene un efecto importante en la productividad de los

trabajadores. Algunos autores han argumentado que la pérdida de
competitividad de ciertos países ha sido resultado del rez.ago tecnológico que
han sufrido. Por ejemplo, se estima que en gran medida, la reducción de la
participación en los mercados internacionales de la industria de acero de los
Estados Unidos se debió a la rápida implementación y creación de nueva
tecnología de Japón, en la industria acerera (Adams y Dirlan, 1964, y Ault,
1973).

¡:;) ...
1! 1
it:, 1
'1

Otros, sin embargo, han argwnentado que la estimación en el ahorro de
costos como resultado de la introducción de nueva tecnología exageraba las
ventajas de la nueva tecnología (Rosegger, 1980); otra explicación, ofrecida
también por Adams y Dirlan ( 1964), seftala que la estructura de la industria
es muy importante; es decir, argumentan que la fuerte concentración y el
gran tamaí\o de las empresas aisló a la industria de la competencia y condujo
a una falta de incentivo para innovar.

1
..., 1

: 1

Uno de los principales aspectos en la literatura de innovación es determinar
qué lleva a una empresa a innovar, es decir, cómo ocurre el proceso de
transfonnación. En este sentido, la teoóa económica indica que los bienes
intermedios o bienes de producción son parte central del proceso de difusión
tecnológica (Barro y Sala i Martín, 1995). Por lo tanto, se considera
importante relacionar la innovación que realiz.an las empresas y el proceso de
producción.
Una de las preguntas más importantes dentro de un proceso de producción es
si la empresa está utiliz.ando tecnología obsoleta, actual o del futuro. En
principio, los factores incluidos dentro de la función de costos afectarán la
elección entre diferentes métodos de producción; entre ellos, se encuentran el
costo de la maquinaria, el costo del trabajo, el ahorro en tiempo, el costo de
las materias primas y la cantidad y calidad del producto que se desee.
1

Uad Phillips es Profesor de Economía, Univenity of California, Santa Bar~ Jorge N.
Valero y José Alfredo Tijerina son maestros de tiempo exclusivo de la Facultad de Economía,
Univenidad Autónoma de Nuevo León.

�18 Ensayos

el costo de la maquinaria, el costo del trabajo, el ahorro en tiempo, el costo
de las materias primas y la cantidad y calidad del producto que se desee.
Adicionalmente, la adopción de nueva tecnología puede traer consigo
requerimientos especiales en el entrenamiento del factor trabajo.
La teoría económica nos provee con una guía acerca de los factores que
tienden a influenciar la elección de nueva tecnología por parte de la
empresa. En este sentido, organizar diferentes tipos de trabajadores con
diferentes tipos de entrenamientos o habilidades puede ser muy importante
para facilitar la solución de problemas y para permitir una difusión
adecuada de la tecnología dentro de la empresa. También la organización
externa de la empresa puede ser importante, por ejemplo: empresas
internacionales o empresas con capital extranjero tenderán a acelerar el
proceso de acceso a las nuevas tecnologías, a través de las asociaciones
entre empresas en países en desarrollo y empresas que realizan
investigación y desarrollo en el país de origen del capital. Otro factor que
puede ser importante, en la elección del proceso de producción, es el acceso
a tecnología de importación, ya que los países desarrollados poseen
normalmente una ventaja comparativa para tecnología específica a un
sector. Esto es de particular importancia para países como México, donde
el rubro de investigación y desarrollo apenas comienza a crecer
(CONACYT y SEP, 1996).

....,..
1

)

•

'
'

1

El objetivo de este trabajo es usar la información en nivel empresa de la
industria manufacturera del estado de Nuevo León2, México, con el fin de
identificar bienes críticos en la producción que facilitan la innovación de
las empresas, así como establecer la relación entre las empresas innovadoras
y la industria especifica a la que pertenecen, el tipo de trabajo que
demandan y si son multinacionales o no. La información se obtiene de la
"Encuesta de requerimientos de mano de obra en la industria manufacturera
del estado de Nuevo León", realizada por el Centro de Investigaciones
Económicas (CIE) de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma
de Nuevo León, en el período (IV/94 -1/95), y se obtiene de un total de 152
empresas a las que se aplicó la encuesta.

Innovación y difusión tecnológica en el Edo. de N.L.

19

computadora (CAD/CAM) o robots3. Sin embargo, como es razonable
esperar, la introducción de nuevas tecnologías no es unüonne entre
sectores ; por ejemplo, el sector de productos metálicos, maquinaria y
equipo reporta un 62.5% de empresas que han introducido nuevas
tecnologías del tipo descrito anteriormente, mientras que otros sectores,
como el de textiles, prendas de vestir e industria del cuero reportan sólo un
25%. La sección 3 presenta el marco teórico utilizado para estimar el bien
critico en el proceso de producción. En él se establece la importáncia de
contar con el bien critico de producción que facilite la difusión de
tecnología. La sección 4 estima un bien critico de producción para el sector
metal-mecánico: tornos de control numérico. La metodología utilizada
permite analizar los bienes, industrias, ocupaciones, importaciones,
escolaridad y entrenamiento requeridos para apoyar el avance tecnológico y
la difusión de la tecnología. Se estima que el torno computarizado es un
bien crítico del futuro. A partir de esto, es posible hacer recomendaciones
para la política de importaciones y para el comercio, así como para la
escolaridad y entrenamiento del factor trabajo. Esto, finalmente, tendería a
acelerar el proceso de difusión tecnológica, de tal manera que el estado de
Nuevo León pudiera disminuir la brecha tecnológica existente respecto a
tecnología con sus socios comerciales. Por último, en la sección 5 se
ofrecen algunos comentarios finales.
2. Innovación en la industria manufacturera del estado de Nuevo León

Dentro de la elección de la muestra de empresas que fueron encuestadas, se
restringió a aquellas empresas que tuvieran 30 o más personas laborando en
la fecha de levantamiento (IV-94 - I-95). Se levantó un total de 152
encuestas, de las cuales un 52% señaló que si ha introducido nuevas
tecnologlas del tipo de Control Numérico, CADICAM o robots.
Es interesante observar, en el cuadro 1, la relación entre el Sector de
Actividad Económica y la introducción o no de nuevas tecnologías del tipo
seftalado arriba.

El apartado 2 presenta una breve descripción de los datos y algunas
estadísticas básicas para el análisis. Se estima que el 52.6% de la empresas
manufactureras en el estado de Nuevo León han introducido nuevas
tecnologías del tipo de control numérico, sistemas de diseño por
2

Se omite el sector 39 (otras industrias manufactureras) del análisis, ya que no se cuenta con
información. El levantamiento de la encuesta fue financiado por la Secretaria del Trabajo del
estado de Nuevo León.

3

Por ser el estado de Nuevo l...e6n una entidad fuertemente orientada dentro de la induslria
manufacturera hacia el sector de equipo, maquinaria y metales, el cuestionario incluyó sólo la
pregunta acerca de este tipo de tecnologla.

�20 Ensayos

Innovación y difusión tecnológica en el Edo. de N.l.

Cuadro l. Relación entre el Sector de Actividad Económica y la
introducción de nuevas tecnologías.
Innovación
Sector
Productos Alimenticios, Bebidas y Tabaco.
Textiles, Prendas de Vestir e Industria del Cuero.
Industria de la Madera y Productos de la Madera.
Papel y Productos de Papel, Imprentas y
Editoriales.
Sustancias Químicas, Productos Derivados del
Petróleo, de Hule v de Plástico.
Productos Minerales no Metálicos.
Industrias Metálicas Básicas.
Productos Metálicos, Maquinaria y Equipo.
Total Columna
. .

SI

No

9
(S.9)
1
(0.7)
1
(0.7)
5
(3.3)
12
(7.9)
12
(7.9)
5
(3.3)
35
(23.0)
80
(52.6)

11
(7.2)
4
(2.6)
3
(2.0)
6
(3.9)
9
(5.9)
9
(5.9)
9
(5.9)
21
(13.8)
72
(47.4)

Proporción de
innovadoras
45.0
20.0
25.0
45.4
S7.I
57.1
35.7
62.5
52.6

Total
Hilera
20
(13.2)

s
(3.3)
4
(2.6)
11
(7.2)
21
(13.8)
21
(13.8)
14
(9.2)
56
(36.8)
152
(100)

No1a: Nwneros entre paréntesis indican el total de casos en ese grupo como proporción del total de casos (152).
La clasificación de la industria se hizo con base en la Clasificación Mexicana de Actividades Productivas (CMAP)
que utiliza INEGI.
Fuente: Tomado de Tijerina ( 1995)

....

''

Es claro que los sectores más innovadores son: el de Productos metálicos,
maquinaria y equipo, incluye instrumentos quirúrgicos y de precisión con
un 43.8% del total del grupo de los innovadores; el sector de Productos
minerales no metálicos, excepto los derivados del petróleo y del carbón con
un 15%; el sector de Sustancias químicas, productos derivados del petróleo
y del carbón, de hule y de plástico también con un 15%, y el sector de
Productos alimenticios, bebidas y tabaco con un 11% del total.
Consecuentemente, el Sector de Actividad Económica parece ser una
variabie relevante al examinar la decisión de innovar o no4•
Otro aspecto de relevancia es el que se refiere al entrenamiento formal, por
ejemplo, en promedio, el 18.5% de los técnicos que laboran en empresas
innovadoras en el sector manufacturero han recibido un entrenamiento
formal de 4 semanas o más. Por otro lado, el 16.7% de los que laboran en
empresas no innovadoras han recibido un entrenamiento formal de la
4

Por ejemplo, Tijerina ( 1995) encuentra que el Sector de Actividad Económica es una variable
relativamente importante al determinar quienes innovan. Por 111puesto, esta variable puede ser
end6gena, puesto que es posible que dependa fuertemente de la Política Económica (apertura
comercial, libre entrada de capitales, entre otras~

21

misma índole. Sin embargo, es de notar que el empleo dentro de las
empresas innovadoras es aproximadamente el doble de las empresas no
innovadoras (véase Tijerina, 1995).
3. Marco teórico

El marco conceptual para el análisis de la difusión de la tecnología contiene
tres hipótesis. La primera es que el conocimiento tácito, esto es, el nivel del
entrenamiento técnico y de la educación, es suficiente para permitir la
adopción de nuevas tecnologías, al menos en los sectores críticos de la
fuerza de trabajo5. La segunda hipótesis es que las empresas de los países en
desarrollo promueven la difusión de la tecnología mediante la importación
de bienes intermedios y de maquinaria de los países desarrollados que están
invirtiendo en Investigación y Desarrollo. La tercera hipótesis es que las
empresas pueden importar trabajadores, o al menos importar consultores,
ingenieros y entrenadores, por un período, para entrenar a los trabajadores
necesarios en los nuevos procesos tecnológicos.
Así, uno de los puntos importantes es determinar no únicamente si las
empresas son innovadoras o no, sino también cómo están innovando. La
teoría económica indica que los bienes de producción o intermedios son
centrales en el proceso de difusión tecnológica (ver por ejemplo, Barro y
Sala-i-Martin, Cap. 8) ; por lo tanto es importante relacionar la innovación
con el proceso de producción. Como se mencionó, una pregunta central
acerca del proceso de producción es si las empresas están usando tecnología
antigua, actual o tecnología del presente, o una tecnología avanzada o
tecnología del futuro.
La adopción de la nueva tecnología puede tener requerimientos especiales
de entrenamiento, reconocidos en la teoría económica como el conocimiento
tácito necesario para permitir la innovación. De esta manera, la teoría
económica también nos provee con una guia sobre los factores que
influenciarán la elección de las nuevas tecnologías por parte de las
empresas. Por ello, la organización es importante, pero tanto la externa
como la interna. Se cree generalmente que las empresas de dimensión
internacional, sea que tomen la fonna de subsidiaria, de participación u otra
forma, alentarán el acceso a la tecnología al unir a las empresas en los
países en desarrollo con las empresas que están llevando a cabo
Investigación y Desarrollo.
5

Vale la pena recalcar que, cooocimiento tácito se usa aqul para referirse a oonocimiento
adquirido en Ju aulas o a traws de emenamienloll formales en el trabajo.

�22 Ensayos

La organización interna del mercado laboral puede ser importante también.
Organizar diferentes tipos de trabajo o trabajo con diferentes técnicas de

entrenamiento para trabajar juntos, en equipos, dentro del proceso de
producción, puede facilitar la resolución de problemas y la difusión de la
tecnología dentro de la empresa.
Por último, el origen de la importación de bienes que contienen la nueva
tecnología puede ser importante, ya que un país desarrollado puede tener
una ventaja comparativa sobre otro para una tecnología específica.

4. Estimación empírica: bienes de producción intermedios críticos que

hacen posible la difusión de la tecnología.
4.1 Datos

Este análisis usa datos de encuestas aplicadas en empresas de las industrias
más importantes del estado de Nuevo León, pata identificar los bienes de
producción críticos necesarios para la innovación, requeridos por las
emp~esas, y lograr la identificación de las industrias y ocupaciones
asociadas a tales bienes de producción críticos.

...,

Una vez que se tiene la infonnación de las empresas involucradas en el
proceso de innovación; se utiliza posteriormente la base de infonnación
acerca de la exportaciones e importaciones por industria para verificar la
importación de los bienes de producción críticos y poder hacer
recomendaciones de política que faciliten su importación.
Con la infonnación concerniente a las ocupaciones --obtenida de la misma
en~esta- que usan y operan los bienes de producción críticos, puede
revisarse la educación y los procesos de entrenamiento para los trabajadores
de la industria en particular. De esta manera, podrán contestarse
importantes preguntas sobre la conexión entre las empresas y las escuelas
técnicas, acerca del entrenamiento en el trabajo, y acerca de otras fuentes de
las habilidades y conocimientos requeridos por los trabajadores críticos
para operar los bienes de producción críticos. Este conocimiento nos
permitirá, en principio, revisar los programas educacionales y los
programas de entrenamiento en las empresas para determinar si se deben de
hacer mejoras para evitar escasez y cuellos de botella que pudieran ahogar
el proceso de difusión tecnológica.

Innovación y difusión tecnológica en el Edo. de N.L.

23

En la encuesta a empresas, realizada por el CIE, se preguntó acerca de si
habían introducido nuevas tecnologías, tales como robots, sistemas de
diseffo por computadora (CAM/CAD) o sistemas de control numérico. Se
analizan las respuestas de las empresas a otras preguntas para determinar
los bienes de producción y otros factores que distinguían a las empresas que
estaban haciendo cambios tecnológicos, de aquéllas que no los estaban
haciendo.
4.2 Estimación del bien critico

Se preguntó en las empresas acerca del tipo de tomo: de revólver,
semiautomático, de control numérico, de comando computarizado, el cual
los operadores del tomo deberían saber cómo usar. De las 152 empresas
que se utilizaron de la muestra, todas respondieron a la pregunta de si
estaban haciendo cambios tecnológicos o no; 82 respondieron a la pregunta
acerca de qué tipo de tomo deberían conocer los operarios. Se encontraron
respuestas significativamente diferentes de aquellas empresas que estaban
innovando (haciendo cambios tecnológicos), en relación con las empresas
que no innovaron.
Por ejemplo, en cuanto a las habilidades de los operadores de tomos, dos
tipos de tomos, control numérico y comando computarizado, fueron mucho
más importante para las empresas que estaban introduciendo la nueva
tecnología, que para aquellas empresas que no estaban innovando, como se
muestra en el cuadro 2. Para los innovadores, 54% mencionó que este
conocimiento era importante para ambos tipos de máquinas, comparado con
un 25% para los no innovadores.
Cuadro 2. Importancia de los tomos modernos para las empresas
innovadoras
Empresas innovadoras
Tomos de mando com utarizado
Suma

40 80%
10 20%

�Innovación y difiuión tecno/6gica en el &amp;Jo. de N.L

24 Ensayos

Empresas no innovadoras
Tomos de mando computarizado

No im rtantes
19 59.4%
Total
32 100%
Fuente: CIE (199S). Encuesta de requerimientos de mano de obra en la industria
manufacturera del estado de Nuevo León. Facuhad de Economía, UANL

El conocimiento de los operadores de torno referente a control numérico fue
especialmente importante para las empresas innovadoras, con 80% de
dichas empresas indicando la importancia de tal conocimiento, comparada
con el 56% de las mismas empresas indicando la importancia de conocer
cómo usar los tornos de mando computarizado.

tecnologías sea mutua. En principio, puede ser que este conocimiento sea
critico para pennitir la introducción de la nueva tecnología en las empresas.
Al mismo tiempo, las empresas que se encuentran en el proceso de
introducir el cambio tecnológico pueden demandar o requerir operadores de
torno con este nivel de conocimiento y habilidades sofisticados.
El cuadro 3 muestra los costos de los diferentes tomos y sus principales
características en cuanto a costos de tiempo y de mano de obra, así como su
capacidad de producción con precisión.
Cuadro J. Principales características de varios tipos de tomos

Torno
Precio

El análisis estadístico usando la técnica de Análisis de Tablas de
Contingencia mostró una conexión significativa entre la innovación por las
empresas y la importancia que ellos daban a que los operarios de torno
conocieran cómo usar los tornos de control numérico. Sin embargo, no se
encontró una relación significativa entre la importancia de conocer cómo
usar tornos de control numérico y máquinas de comando computarizado.
6
Estos encadenamientos se muestran de manera esquemática en la gráfica 1 .

.....'

Gráfica l. Relación entre empresas innovadoras y el conocimiento de
cómo usar !ornos modernos

Tornos de control numérico

Empresas ;nnovadoras /

SUSD

Costo de
Tiempo de
preparación Tiempo de mano de Precisión Repetibilid1d
(Set-un)
obra
mecanizado

80%
5%
2
20
1
8000
Convencional
70%
95%
1.7
10
20
8000
Revólver
70%
95%
1.7
10
14000
30
Automático
98%
98%
1.5
30
2
Control numérico 40000
100%
100%
1
1
120000 12
Control
comoutarizado.
Fuente: Cot1zac1ones de vanas empresas dedicadas a la venta de este tipo de equipo en el Area
metropolitana de Monterrey.

Habiendo descubierto el bien de producción crítico, relacionado con el
proceso de introducir el cambio tecnológico en el nivel de la empresa, es
necesario establecer relaciones con otros bienes de producción, con las
industrias que se encuentran en esta clase de cambio tecnológico, con el
origen de la maquinaria critica y con los trabajadores que la usan. Este
proceso se ilustra en la figura 2. Ahora, el objetivo último es hacer
recomendaciones para la política de importaciones y para el comercio, así
como para la escolaridad y entrenamiento que aceleraría el proceso de
difusión tecnológica.

Tornos de mando co111puta1izado.

Es posible que la relación entre operadores de torno que conocen cómo usar
máquinas de control numérico y las empresas que introducen nuevas
6

Las estimaciones se pueden obtener directamente de los autores.

25

\

�26 E,uaym

IMOWJción y difa.,ión tecnol6gica en el &amp;lo. de N.L

Gráfica 2. Relaciones entre el bien de producción critico con la
innovación, la oferta o importación del bien y el entrenamiento de los
operadores.

21

Cuadro 4. Empresas innovadoras y la importancia del conocimiento de
los operadores de tomos de varios tipos
Empresas innovadoras

E&gt;trar.,e•cs -Pro~ramas

/lmevL
i

deentren•/
Nae:onatts -+ miento de fas
eir,presas

Operadores de /
tornos

,,.,✓.: ~~

Tipo de tomo.

NO Innovadoras

l

Regulaciones ccm,,rciales
y política

Terno centrolados
numericamente

l

lmponaclonH

. .
Tc::':o~ de la 1n:ustn1

_

Oferta d/o,r.os de
control nt!ffiftrico.

La relación entre innovación, tornos de control numérico, y otros tipos de

tornos se indica en el cuadro 4. Note que tanto las empresas no innovadoras
como las innovadoras reportan que el torno semiautomático es
relativamente más importante. Este tipo de tornos puede considerarse
actualmente como el de tecnología dominante. La importancia de los
operadores de tomo que conocen cómo usar tornos de control numérico se
desploma mucho más dramáticamente para las empresas no innovadoras
que para las innovadoras. Esta tecnología es la crítica para las finnas
innovadoras del estado de Nuevo León con esta necesidad. El conocimiento
sobre cómo usar tomos de mandos computarizados es relativamente menos
importante. Esta puede ser la tecnología del futuro o la siguiente ola de
innovació~. Por último, el torno de revólver es importante tanto para
empresas innovadoras como no innovadoras, pero no tan importante como
el tomo semiautomático. El tomo de revólver pudo ser la tecnología del
pasado. Para controlar, por las empresas que no respondieron, la razón de
aquéllos que consideraron cada tipo de tomo importante frente aquéllos que
no lo consideraron así, se calculó tanto para innovadores como no
innovadores. Note que para estas últimas empresas la razón fue menor a
uno, tanto para los tomos de control numérico como para los de mando
computarizado.

hnportante
No importante
No respondió

Denvólver

SemlalltolMtka

Decontrol
nmnirtco

Deconmlllo
·o
com

46.8%
17.7%
35.4%
100.0%

55.1%
7.6%
35.4%
100.0%

50.6%
12.7%
36.7%
100.0%

35.4%
27.8%
36.7%
100.0%

2.6

7.3

4

1.3

Razón:
importante/no
imnortante

Empresas No innovadoras

Tipo de tomo

hnportante
No importante
No respondió
Razón: importante/no
imoortante.

De
Revólver

Semiautomática

29.3%
1.3.3%
57.3%
100.0%

34.7%
8.0%
57.3%
100.0%

2.2

4.3

..

De control

Demando

nmnirlco

comnutartzaclo.

17.3%
25.3%
57.3%
100.0%

10.7%
32.0%
57.3%
100.0%

0.7

0.33

Fuente: Calculado por CIE (1995). Encuesta de Reguenm1entos de mano de obra en el estado de
Nuevo León. Facultad de Economia, UANL

Las industrias más implicadas en la tecnología crítica de los tornos de
control numérico, se identificaron distribuyendo las empresas innovadoras y
las no innovadoras de acuerdo con la Clasificación Mexicana de
Actividades Productivas (CMAP) de INEGI, según si reportaban que saber
cómo usar dicha máquina es importante o no importante (know-how). La
industria 38 (productos metálicos, maquinaria y equipo, incluye
instrumentos quirúrgícos y de precisión) y la industria 35 (sustancias
químicas, productos derivados del petróleo y del carbón, de hule y de
plástico) fueron ambas importantes para el know-how del tomo de control
numérico, ya que fueron las más altas dentro de las empresas innovadoras.
Dichas industrias también tuvieron a la mayoría de las empresas apoyando
esta clase de innovación (véase cuadro 5).

�28 Ensayos

Innovación y difiuión tecnológica en el &amp;lo. de N.L

Cuadro 5. La importancia de conocer cómo usar tomos de control
numérico, por industria, para empresas innovadoras y no innovadoras
Industria Empresas llll\Ovadoras
CMAP

31
32
33
34
35
36
37
38
Total

lmnnrtante No lmllOrtante Cociente

3

o
o
1
8
5
3
20
40

o
o
1
1
1
2

o
5
10

Total

Empresas no innovadora

o
1
8
2.S
4

Importante No lmDOrlante Cociente

o
o
o
o
2

3
3
5
13

2

o
o
4
2
l

4
6
19

s
l

3
0.75
0.83

Cuadro 6. Clasificación detallada industrial para el grupo 38 para las
empresas innovadoras y no innovadoras, y la importancia de conocer
cómo usar tomos de control numérico.
Empresas innovadoras

Empresas no innovadoras

CMAP

Importante No Imnnrtante Cociente

Imnnrtante No Imnortante Cociente

3811
3812
3813
3814
3821
3822
3831
3832
3833
3841
3842
3850
Total

6
13
11
10

36
82

. .
Encuesta de Reguenm1entos de mano de obra en el estado de Nuevo León.

Fuente. CIE (1995)
Facultad de Economía.. UANL.

...
'

1

Total

Clase

s

o
l

o

29

La clasificación detallada, a cuatro dígitos, para la industria 38 se reporta
en el cuadro 6 Industrias que parecen especialmente importantes para
empresas que introducen la nueva tecnología son la 3822, fabricación,
reparación y/o ensamble de maquinaria y equipo para usos generales, con o
sin monitor eléctrico integrado, incluye maquinaria agrícola, la 3831,
fabricación vio ensamble de maquinaria, equipo y accesorios eléctricos,
incluye para la generación de energía eléctrica, y la 3841, industria
automotriz La industria 3814, fabricación de otros productos metálicos,
excluye maquinaria y equipo, puede ser también importante, no sólo por las
empresas que están innovando sino también por las empresas que no están
innovando pero pudieran hacerlo. Esta industria tiene la mayoría de las
empresas de la muestra en el grupo 38, y un poco más de la mitad son
innovadores: de los restantes no innovadores, una empresa indica que es
importante el conocimiento de cómo usar tornos de mando computarizado,
y pudiera estar en transición o preparándose para introducir la nueva
tecnología.

o
2

o
3

o
o
1
2

o

o

4

l

5

1
1
3

o
l.5

o
o

l

2

1

4

o
o
o
1

o
o
o
o
l

o
l

3

1

l

o
0.5

o
o
o
o
1
2

l

2
1
8
1
5
6
l

l

0.5

3
7

o
o

o
o

o
o

o
o

o
o

19

5

5

6

35

Fuente: CIE (1995). Encuesta de Reguerunientos de mano de obra en el estado de Nuevo León.
Facultad de Economía, UANL.

El impacto del bien de producción crítico en las actitudes hacia el
entrenamiento fue investigado para tres tipos de trabajadores: trabajadores y
ayudantes, operarios calificados y técnicos. A cada uno de los tres tipos de
trabajadores se les preguntó si : (a) las empresas usaban un curso de
entrenamiento fonnal, (b) el entrenamiento era en el trabajo o (c)
simplemente se incrorporaban directamente al trabajo, sin entrenamiento.
Se analizaron las respuestas según si las empresas eran innovadoras o no y
si ellas consideraban que fuera importante o no conocer cómo usar un torno
de control numérico. Los resultados se presentan en los cuadros 7a y 7b.
Los resultados fueron analizados usando el modelo de probabilidad Log
Lineal de Cuadros de Contingencia, y las variables utilizadas fueron
innovación, cómo usar el tomo, y tipo de entrenamiento y se encontró
7
que éstas estaban mutuamente relacionadas. Esto fue cierto para obreros y
ayudantes (cuadro 7a) y como la fonna de respuesta era similar para dos
categorías de trabajadores, se combinaron y se encontró que también es
cierto para las tres categorías de trabajadores. La distribución de porcentajes
para cada celda se muestra en el cuadro 7b separadamente para las
empresas innovadoras y no innovadoras.
7

Note que la respuesta entre dos variables cualesquiera es condicional en la tercera variable.

�Innovación y difiuión tecnológica en el &amp;lo. de N.L

30 Ensayos

Cuadro 7. Tipo de entrenamiento para empresas innovadoras y no
innovadoras y el know how de los tornos de control numérico
a. Oh reros y ayUdantes
Saber utDizar los tomos
de control numérico es:

Entrenamiento de innovadores
Formal
Enel
Nlnpno
tnbalo

24

Importante
No imoortante

6

5

o

9
3

Entrenamiento de no innovadores
Nlnpno
Formal
Enel
tnbalo

9
11

1
6

3
1

b. Ob reros v avudantes. oneranos califi1cados v técnicos
Entrenamiento de innovadores
Formal
Nlnpno
Enel
tnbalo
de control numérico es:

Saber utDizar los tomos

51

Importante
No imnortante

13

125
2

17
4

. .

Entrenamiento de no innovadores
Fonnal
Enel
Nlnpno
tnbaio

29
37

5
19

9
2

Fuente. Calculado por CIE (199.5). Encuesta de Reguerumentos de mano de obra en el estado de
Nuevo León. Facultad de Economía, UANL.

Note que la categoría más probable para las empresas innovadoras es el
conocimiento de cómo funciona el torno de control numérico y que ellos
desean entrenamiento formal. Contrastándolo, ésta es la segunda categoría
más importante para las empresas no innovadoras.
La conclusión para política pública se deriva directamente. Para apoyar la

innovación de las empresas, se debe implementar un plan más agresivo de
educación formal en el nivel técnico.
En cuanto a la difusión por vía de la inversión extranjera, para este ejemplo,
hemos encontrado que de las quince empresas de la muestra que fueron
identificadas como innovadores prominentes¡ que consideraron importante
saber cómo usar tornos de control numérico , doce pueden ser clasificadas
como empresas internacionales ya que son subsidiarias, socios o afiliadas a
empresas internacionales. Se estableció la hipótesis de que las empresas
internacionales facilitan la difusión de tecnología y esto ciertamente parece
ser el caso para este ejemplo.

1:--·

.

8 ....,""......., pertenectentes a las ramas industriales 3814 (fabricación de productos metálicos
excluye maquinaria y equipo), 3822 (fabricación, reparación y/o ensamble de maquinaria y equi~
para .fine:s específicos, con o sin motor eléctrico ímegrado, incluye maquinaria agrícola), 3831
(fabricación y/o ensamble de maquinaria, equipo y IC0elOrios eléctriooe, incluye para la genención
de energía eléctrica) y 3841 (inlblria automoeriz).

31

4.3 Procedencia de las importaciones criticas
El valor de las importaciones se obtuvo de la base de datos de 1992 que
proporcionó la Secretaría de Desarrollo Económico del estado de Nuevo
León. El valor de las importaciones de tornos de control numérico en el
Estado de Nuevo León fue de $3,928,517 USD en 1992, y representó un
81.9% de todo el valor de los tornos importados a Nuevo León. Cerca de
44.6% del valor de esos tornos de control numérico fueron para los tomos
de tipo revólver semiautomático.
Usando la clasificación del Sistema Annonii.ado para las Fracciones
Arancelarias, la número 84 o reactores nucleares, calderas y maquinaria,
fue la que obtuvo el valor más alto de bienes importados a Nuevo León en
1992, con $706,673,588 USD. Los tomos pertenecen a la subclasificación
84.58, y fue por el 0.7% del valor de las importaciones para esta importante
clasificación.
Dos países exportadores, los Estados Unidos y Japón, suman
aproximadamente el 98% del valor de los tomos de control numérico
importados. Se destaca la participación de Japón en las importaciones de
este bien ya que es de cerca del 41 % comparada con su participación en el
total de las importaciones de únicamente 0.5%, como se muestra en el
cuadro 8.
Cuadro 8. Importaciones a Nuevo León de tomos de control numérico
en 1992, y comparación con las importaciones de Nuevo León de 100
importantes productos, por país de origen
Origen

Estados Unidos
Janón
Austria
Canadá
China Nacionalista
Otros oaises
Total

lmpo!t.tcionea de tomOI de control
numérico

lmpo!Ucioncs de 101 100
oroductoe nw inmortantca

.57.2%
40.7%
U%
0.4%
0.2%

76.S°/4
0..5%

.

100.0%

.
7.4%

.
1.5.3%
100.0%

Fuente: Secretaría de Desarrollo Económico (1992). Base de datos de
exportaciones e importaciones del estado de Nuevo León. Gobierno del
Estado de Nuevo León.
La prominencia de Japón como origen de los tornos de control numérico

puede ser muy significativa. Japón es el líder internacional en los productos
de ciclo corto, esto es, donde el tiempo entre un modelo y el siguiente es

�Innovación y difusión tecnológica en el Edo. de N.L.

32 Ensayos

corto. Esta capacidad y flexibilidad pennite a los productores responder
rápidamente a las cambiantes demandas de los consumidores y alcanzar
consecuentemente una ventaja competitiva en los mercados. Por ejemplo,
en la producción de bienes, los tornos de control numérico son cinco veces
más rápidos y tienen un alto grado de precisión (98%) y repetitividad (98%)
comparados con los tornos de revólver.
Para dichos atributos los de control numérico son únicamente suparados por
los tomos de comando computarizado que producen 12 veces más rápido,
pero que también cuestan el triple que uno de control numérico, como se
puede apreciar en el cuadro 3.
Para mantener una posición viable en el crecuruento competitivo del
mercado mundial. será importante para los productores en México lograr
ciclos de producción más cortos. Una tecnología para alcanzar esto es el uso
creciente de tornos de control numérico o tomos de control computarizado,
que pueden producir las partes rápidamente y con precisión, y
especialmente con un alto grado de estandarización o replicabilidad,
reduciendo el desperdicio de insumos así como el tiempo de producción.
Al pensar en estrategias para políticas comerciales futuras, las autoridades
de México podrán diseñar políticas que faciliten la importación de tomos de
alta tecnología de los Estados Unidos y Japón. En la lista de prioridades
para reducir las tarifas a las importaciones y otras barreras al comercio, los
tomos de alta tecnología deberían merecer atención especial.

por ciento del número de operarios técnicos entrenados en escuelas, contra
los entrenados empíricamente.
Los datos se muestran en el cuadro 9. La estimación de un modelo de
probabilidad log-líneal indicó que la innovación está significativamente
relacionada con el bien intermedio crítico y que esta correlación era
independiente de la organización del mercado de trabajo interno. A su vez,
esta última variable se encontró significativamente relacionada con el bien
crítico y esta interdependencia conjunta no fue condicional en la
innovación.
La naturaleza de este hallazgo se puede mostrar de una manera más simple
aunque menos precisa, combinando los datos para innovadores y no
innovadores, como se muestra en el cuadro 10. Las empresas que creen que

es importante el saber usar tomos de control numérico es más probable que
usen equipos, una mezcla de trabajadores unos entrenados en la escuela y
otros entrenados empíricamente. En contraste, las otras empresas tienden a
estar en un extremo o el otro, usando fuerza de trabajo completamente
entrenada en escuela o completamente empírica.
Cuadro 9. Organización del mercado de trabajo interno, el bien crítico,
y las empresas innovadoras y no innovadoras
Fuente de entrenamiento para torneros y fresadores

4.4 La organización interna del mercado de trabajo

La organización de los mercados de trabajo dentro de la empresa puede ser
importante para adoptar exitosamente las nuevas tecnologías. David (1993)
ha notado que mientras que el conocimiento es un bien no exclusivo el
conocimiento tácito es necesario para convertir inventos e innovaci;nes
prácticas y vendibles en el mercado. Deming promovió el uso de equipos de
trabajadores de varios tipos, y esta idea tuvo éxito en Japón y más
recientemente en muchos de los programas de instrucción en las Escuelas
de Negocios líderes en los Estados Unidos.
En este análisis. nosotros relacionamos innovación, si las empresas
introducían nueva tecnología; un bien intermedio critico, si las empresas
consideraban que el conocimiento de tomos de control numérico por parte
de los trabajadores es importante o no, y la mezcla del origen del
entrenamiento para torneros y fresistas. Esta última variable equivale al

33

Empresas no innovadoras

Empresas nnovadoras
Saber utilizar los

0%

tomos de control
numirlco es:

escuela

Irnoortante
No imoortante
Total

19
4
23

Mezcla

8
1
9

. .

100%

0%

escuela

escuela

13

6
11
17

5
18

Mezcla

100%

escuela

5

o
5

2
8
10

Fuente: CIE (1995). Encuesta de Requeruruentos de mano de obra en el estado de Nuevo León.
Facultad de Ecooomla, UANL

�Innovación y difuJión tecnológica en el Edo. de N.L. 35

34 EnwyoJ

Cuadro 10. Organización del mercado de trabajo interno, el bien
crítico.

Adams, W. y J. Dirlan (1966). Big Steel, Invention and Innovation.
Quarterly Joumal of Economics. Vol. 80, may, pp. 167-189.

. to para torneros v fresadores
Fuente de ent renam1en
Saber utillzar los
tomos de control
numérico es:

()%escuela

Mezcla

100% escuela

25
15
40

13
1
14

15
13
28

Irnoortante
No imoortante
Total

Bibliografía

Fuente: Calculado por CIE (1995). Encuesta de Requerumentos de mano de obra en el estado de
Nuevo León. Facultad de Economía, UANL.

Ault, D. (1973). Tbe continued deterioration of the Competitive Ability of
the United States Steel Industry: The Development of Continuos
Casting. Western Economic Joumal, Vol. 11, march, pp. 89-97.
Chari, V. V. and Rugo Hopenhayn (1991). Vintage Human Capital,
Growth, and the Diffusion of New Technology. Joumal of Political
Economy. 99, december, 1142-1165.

5. Comentarios finales

Se estima que el 52.6% de las empresas manufactureras en el estado de
Nuevo León han introducido nuevas tecnologías del tipo de control
numérico, sistemas de diseflo por computadora (CAD/CAM) o robots. Sin
embargo, la introducción de nuevas tecnologías no es unifonne entre
sectores; el sector de productos metálicos, maquinaria y equipo reporta un
62.5% de empresas que han introducido nuevas tecnologías del tipo descrito
anterionnente ; mientras que otros sectores, como el de textiles, prendas de
vestir e industria del cuero reporta sólo un 25%.
,,

.. ,,'
::..'
IJ

Se establece la importancia teórica y práctica de contar con el bien crítico
de producción que facilite la difusión de tecnología. Se estima que las
empresas innovadoras son aquéllas que dan más importancia al saber
utilizar los bienes críticos en la producción; asimismo, se caracterizan por
demandar una fuerza de trabajo relativamente más calificada, ser empresas
multinacionales e importar este bien.
La estimación empírica muestra que los tomos de control numérico son
considerados un bien crítico de producción en la industria manufacturera
del estado de Nuevo León y particularmente para el sector metal mecánico.
La metodología utilizada permite analizar los bienes, industrias,

ocupaciones, importaciones, escolaridad y entrenamiento requeridos para
apoyar el avance tecnológico y la difusión de la tecnología. Por ejemplo, a
partir de esto, es posible recomendar una atención especial en la reducción
de tarifas para la importación de los tomos de control numérico. Esto
tenderla a acelerar el proceso de difusión tecnológica, de tal manera que el
estado de Nuevo León pudiera disminuir la brecha tecnológica existente con
nuestros socios comerciales en términos de tecnología.

Cohen, Wesley M. y Daniel A. Levinthal (1989). Innovation and leaming:
the two faces of R &amp; D. Economic Joumal, september. pp. 569596.
Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), y Secretaria de
Educación Pública (SEP) (1996). México: Indicadores de
Actividades Científicas y Tecnológicas. México, D.F., abril.
Flaherty, M. Thérese (1980). Industry Structure and Cost-reducing
Investment. Econometrica. 48, july, 1187-1209.
INEGI, STPS y OIT (1995). Encuesta Nacional de Empleo, Salarios,
Tecnología y Capacitación en el Sector Manufacturero, 1992.
México.
Jovanovic, Boyan and Glenn M. MacDonald (1994). Competitive Diffusion.
Joumal of Political Economy. Vol. 102, No.l.
Jovanovic, Boyan and Rafael Rob (1989). The Growth and Diffusion of
Knowledge. Review ofEconomic Studies. 56, october, 569-582.
Maddala y Knight (1967). Intemational Differences of Technical Change:
A case study of the Oxigen Steel Making Process. Economic
Joumal, Vol. 77, september. pp. 531-558.
Mansfield, E. (1968). Industrial Research and Technologícal Innovation.
New York, Norton.

�Ensayos- Volumen XVI, Núm. 2, noviembre 1997- pp. 37-46

36 Ensayos

Oster, Sharon 11982) The diffusion of innovation arnong steel finns: the
basic oxygen furnace. The Bell Journal of Economics. Spring, pp.

#Effects ofsocial and economlc lnfrastructure for Mexico,
1980 and 1990"

45-56

Phillips, Liad, Jorge N Valero Gil y José Alfredo Tijerina Guajardo (l 997).
Bienes de producción críticos en la industria manufacturera del
estado de Nuevo León: el caso de los tornos de control numérico.
Entorno Económico.
Vol. XXXV, No. 208.
Centro de
Investigaciones Económicas, U.A.N.L., junio.
Rosegger, G. (1980) Exploratory Evaluations of Major Technological
Innovations Basic Oxygen Furnace and Continuos Casting. En
Gold, B et al .. Evaluating Technological Innovations. Lexington
Books.
Spence, A. Michael (1984). Cost Reducüon, Competition, and Industry
Perfonnance Econometrica, 52, january, l O1-121.
Tijerina Guajardo. José Alfredo (1995). Innovación tecnológica y la
industria manufacturera del estado de Nuevo León. Ensayos.
Centro de Investigaciones Económicas, U.A.N.L., noviembre, pp.
69-87

Julio César Arteaga García·
Rafael Alcaraz Valverde·
According to Ni/es Hansen, the etrects of lnfrastructure depend on its type (social or
economlc) es well es the level of development of the reglan where Is invested. Different
developmentsl reglons In Mexico are e good source to prove /t. The results essentislly
supporl Hsnsen's thesls. In particular, they lnd/cste e positive lmpsct of social
ínfrastructure on the lncome of the least developed regions of the country.

Introduction
Recent attention has been given to the question of whether
infrastructure, measured as public and private capital, significantly affects
econornic development. Many policy makers and researchers working within
these parameters have claimed for years that public infrastructure investrnent
seems to be one of the most important means to implement a strategy for
regional growth (Eberts, 1992). Toe possibility that infrastructure investment
can alter existing patterns of regional income has long been interesting for
econornists. Therefore, our investigation will address these issues of
infrastructure on the economic development in Mexico.
Hansen ( 1965) has hypothesized that the impact of infrastructure
investment on income levels can be significant, but will depend on the
econornic characteristics of the region in which the investment takes place,
and on the type of infrastructure investrnent.
To begin, we would like to define the infrastructure. Public
infrastructure nonnally includes a range of investments broader than most
public works investrnents (Eberts, 1992), furthennore, in distinction between
the various functions of different types of infrastructure it has produced
several definitions and classifications. We consider infrastructure as a public
issue if ; 1) public infrastructure provides the basic foundation for econornic
activity. 2) if it generates positive spillovers that is, its social benefits far
exceed what any individual would be willing to pay for its services. These
positive spillovers occur for at least three reasons. First, because sorne
components of public infrastructure, such as roads, are non-excludable
services. Second, sorne infrastructure investments reduce negative

• The authors would lilce to tlWlk Dr. Nicholas Williams for bis valuable comrnents. Any errors
found in tbe resulta, however, are dueto us.

�38

Ensayos
"Ef[ects ofsocial and economic infrastructvre for Mexico, 1980 and 1990"

because sorne components of public infrastructure, such as roads, are nonexcludable services. Second, sorne infrastructure investments reduce
~gative externalities generated by the prívate sector. Finally, many
mfrastructure projects exhibit economies of scale.
. . . According to Looney and Frederiksen (1981), infrastructure is a
lurutmg factor which, without development, could not take place even if
other development-inducing factors were present. In their study of Mexico
they support the findings of Eberts and Fogarty (1987) that in many olde;
U.S. cities-that public investments appears to be the initial factor in the
development process, ra~er which a passive or secondary component. They
do not attempt to determme whether factors differ across types of regions,
however.
The Hansen Tbesis
Hanse~ (1965) suggests two alternative approaches that the
government might take to promote economic development. Toe first
appr~ac~ is a policy ~f balanced growth whereby many interdependent
pubhc mvestment proJects are started simultaneously. In the second
flpproach, the govemment can pursue a policy of unbalanced growth where
only a ~ew projects are ini!iated, and "key sectors would be determined by
~easunng the backward-lmkage and forward-linkage effects in terms of
mput/output maxima" . .Hansen (1965) favors economic development by
means of the latter approach.

..

.
In o~der to im~lement such a policy, Hansen disaggregates
mfrast~cture mvestme~t mto two types: economic overhead capital (ECO)
and social ov~rhead capital (SOC). ECO consists of roads, electricity, water
supply and ~ndges. SOC is designed to enhance human capital and consists
of suc~ thmgs as education, public health facilities, fire and police
protection.
. Hansen suggests that the appropriate investment, ECO and/or
SOC, wdl _depend on the economic characteristics of recipient regions. This
appr~ch i~ to help eliminate regional economic imbalances. Regions are
classified mto. three categories: congested, intermediate and Iagging.
~onge~ted regions co~ist of_ ~~IY high concentrations of population,
mdustnal an~ ~mmercial actmties, and public overhead capital. While
stan~rds of ~ivmg are relatively high in these congested regions, ali of the
margmal. soc1al ~nefits received from further investment may be less than
the margmal social costs of such things as pollution and congestion.

39

An environment conducive to further economic activity, an
abundance of well-trained labor, cheap power and raw materials,
characterizes intermediate regions. It is presumed that economic activity in
this region would lead to marginal social benefits greater than social costs.
The economic situation of lagging regions offers little to attract new firms.
Standards of living are low and current economic activity is either in smallscale agriculture or in stagnant or declining industries.

Additionally, the appropriate investment strategy in each region
depends on a time factor. In phase one, too much ECO and SOC
characterize congested regions. In phases two and three, controls are placed
on further expansion of economic activity in the region. The government
can encourage decentralization by locating its agencies in intermediate and
lagging regions.
In phase one, intermediate and lagging regions are deficient in
ECO and SOC, respectively. With regard to the intermediate region,
Hansen notes that it is reasonable to assume unbalanced growth will be
generated by excess ECO capacity. As the optimal levels of ECO are
reached, SOC is induced (phase three). For the lagging regions, initial
excess ECO capacity is not justified as more profitable altematives exist in
the intermediate regions. However, after the initial SOC investments,
Hansen (1965) suggests a policy ofbalanced growth (phase three), primarily
designed to stem the large migration of people who benefited from the
initial SOC. Such policy measures include balanced growth of ECO and
SOC, the stimulation of saving and its investment locally and the transfer of
government agencies to these arcas.
Following Hansen (1965), the hypotheses to examine are: 1) In
congested regions the public capital has, if any, little effects; 2) If the region
is intennediate and is in phase one, the economic infrastructure will have a
positive effect. If the infrastructure happens to be social, the effects, if any,
will be little. 3) The positive effect of social infrastructure will be observed
either in lagging regions in phase one or intennediate in phase two. 4) Ifthe
region is lagging in phase two, the economic infrastructure will have a
positive effect. Social infrastructure will have little effect.
Methodology
There has been a debate in the literature among authors, in
regard to the correct econometric specification between regional income and
inputs. The production function has been estimated in a linear fonn (see
Looney and Frederiksen, 1981; and Arteaga-Garcfa, 1996) and in a

�40 Ensayos

"ºEffec1,

º' social and economic infras1ruct11re for Mexico. J980 and J990 •·

41

logarithmic fonn by Eberts and Fogarty (1987). Recently, Dr. Randall
Eberts said that new-fashioned relationship is a translog function.
Data Description

A summary of our methodology is the following:
•

We use a Box-Cox technique to select the functional fonn of the
equation. Based on this approach, we choose the log-log specification.
In order to determine whether structural change exists between 1980
and 1990, a Wald test is employed. The advantage of this method
relative to the common Chow test is that the first one allows for
heteroskedasticity. According to the results of this test we pooled the
data set. 1
Because we suspect to have a heteroskedasticity ·problem, we test it
using the Breusch-Pagan test. Our beliefs prove to be true, therefore we
correct employing White's covariance matrix.
Subsequently, we show the joint significance of both social
infrastructure and economic infrastructure in the economy.2
We add region dummies and slope interactions to take into account the
differences among regions in the data set. In fact, differences exist. 3

•

•

•
•

After. doing the above procedure, the equation to estímate by
ordinary least squar~s is:

Cijl= A+ f)ifDlxr +/3/aviff!+ L ,}5,Ero+ t =.r/ix+ ~

r=I.-1,/~uJ+L.

.+

&lt;4 Regicn

1

r¡,,b:a+ &amp;

where:
Eco = elec, phone, roads.
Soc = doctor, school, library.
Region = inter, lagged2, laggedl.
beco = Region•Eco.
bsoc =Region•Soc.

1
We cannot reject the hypothesis lhat lhe coefficients for bolh years are lhe same at 99%
confidence level.
1
Our F-test value is 5.655, which is greater !han the critica! value at 99% confidence level with 6
and 55 degrees offreedom.
3
We reject overall hornogeneity at 99% confidence level.

There are thirty-two observations for each year. Each one of the
observations represents one of the thirty-one states in Mexico and Mexico
City. All the variables described here apply for each one of the observations.
The analysis is conducted for 1980 and 1990, respectively. The variables
used are:
•

•

•

GDP - Real gross domestic product as published by the INEGINational Institute for Statistics, Geography and Computational
Systems. In millions ofNS, base 1980.
Labor - Economically active population. This is the total population
consisting of those 12 years of age or older with a job, or actively
searching.
Savings - Pro,cy variable for private capital. It is defined as the real
total resources on commercial banks (millions of NS, base 1980 using
the GDP deflator)

We used different measures for public capital:
a) Economic infrastructure
al) Elec - Electric generating capacity (measured in gigawatts).
a2) Phone • Telephone lines.
a3) Roads - Kilometers of principal highways for 1980 and
kilometers of total highways for 1990.
b) Social infrastructure
bl) Doctor • Doctors per unit of medical facility belonging to the
national system of health.
b2) School - Students per teacher at elementary level.
b3) Library - Number of librarles within each state.
The principal source for this data set is the INEGI. The reason for
the difference in measurement of roads {principal vs. total) is a consequence
of the development of Mexico between 1980 and 1990. In 1980 the
economic activity m the country was not as high as in 1990. Only the
principal cities required communication links with other cities, which is
why the number of highways needed was smaller in 1980 compared to
1990.

�42

Ensayos

"Ejfects ofsocial and economic infrastructure for Mexico, 1980 and 1990"

Regional division of Mexico

Table 2
Regional Division, 1990

We are using the regional division obtained by Arteaga-García
(1996). The states are statistically classified into a congested group, an
intermediate group and two lagging groups using cluster analysis and
discriminant analysis.
For l 980 we have:

Congested
Baja California
Distrito Federal
Nuevo Leon

Table 1
Regional Division, 1980
Congested
Baja California
Distrito Federal
Nuevo Leon

Intennediate
Aguascalientes
Baja California Sur
Coahuila
Colima
Chihuahua
Jalisco
Mexico
Sonora
Tamaulipas

43

La22ed phase 1
Chiapas
Guerrero
Hidalgo
Oaxaca
Tabasco

La21?ed phase 2
Campeche
Durango
Guanajuato
Michoacan
Morelos
Nayarit
Puebla
Queretaro
Quintana Roo
San Luis Potosi
Sinaloa
Tlaxcala
Veracruz
Yucatan
Zacatecas

Two ofthe states that are classified lagged phase two in 1980, are
classified as intermediate in 1990 (Morelos because it is near Mexico City,
and Quintana Roo because of its touristiy qualities). On the other hand,
three states are classified even more lagged (San Luis Potosi, Veracruz and
Zacatecas). They are basically affected by the struggling crisis of this
decade. The regional division for 1990 is:

Intennediate
}\guascalientes
Baja California Sur
Coahuila
Colima
Chihuahua
Jalisco
Mexico
Morelos
Quintana Roo
Sonora
Tamaulipas

La22ed phase 1
Chiapas
Guerrero
Hidalgo
Oaxaca
San Luis Potosi
Tabasco
Veracruz
Zacatecas

La22ed phase 2
Campeche
Durango
Guanajuato
Michoacan
Nayarit
Puebla
Queretaro
Sinaloa
Tlaxcala
Yucatan

Results
We estímate the model described earlier. The results are as follows:

Table 3
Effects of Infrastructure for Mexico, 1980 and 1990
(variables in logarithrns)
Labor
0.776
6.33 •

Savin s
0.161
3.64 •

Con ested
10.883
9.42 •

Roads
-0.215
-4.08 •

Elec
0.005
0.28

Phone
0.022
0.38

Doctor
-0.510
-9.22 •

School
-1.548
-8.65 •

Library
0.066
1.44

Bdoctor
0.364
(3.55?

Bschool
1.269
(2.10/

blibrarv
0.043
(0.58)

lxloctor
0.574
5.66 •

Bschool
0.521
1.19

blibr
0.015
0.31

Intermediate
Inter
-7.739
(-2.42t

broads
0.153
(1.76)
+

belec
0.025
(2.09t

bphone
0.054
(0.54)

Phase 2
La ed2
-3.869
-1.69 +

broads
0.086
1.17

belec
-0.007
-0.05

�44

"Effects ofsocial and economic infrastructure for Mexico, 1980 and 1990"

Ensayos

Table 4
Results of testing Hansen' s hypotheses

Phase l
La edl

-17.109
-3.78 •

broads
O 173
0.98

belec
-0.030
-1.82 •

bdoctor
1.454
4.44 •

Bschool
4.230
4.83 •

blibr
0.016
0.08

Note: The t-ratios are reported
• Significant at 99%
± Significant at 95%
+ Significant at 90%
The results show that the effects of labor and private capital are
significantly positive The intercepts among regions differ. In fact, the
region with the lowest level of development starts at a lower point.
According to the model employed, Hansen' s hypotheses can be
expressed as follows
1) For the congested region, changes on infrastructure will not affect
GDP. Therefore the coefficients (B's for ecónomic and y's for social)
should not be significantly different from zero (when we tested jointly).
2) For intermediate states, economic (social) infrastructure measures
should jointl) affect positively (zero, if any). The test is 6;+A1 = O for
economic infrastructure, where A-1 corresponds to the intermediate
coefficients (correspondingly, YJ+rim = Ofor social).
3) The effects for the lagged region phase2 are expected to be similar to
the intermediate region. The tests are the same as above. However, A-1
and llm correspond to this region.
4) The joint test for the effect of economic infrastructure on the region
with the lowest level of development should be zero, if any. The
procedure is the same described in 2), with the correspondingly change
in the coefficients of ,.,1• For social capital, the joint test is expected to
be rejected with a positive effect.
In order to answer the question of whether Hansen's thesis applies
to Mexico, F-tests are employed for each of the hypotheses described.
Totally, we have eight tests (two for each region) which are as follows:

45

Region

Economic

Social

Congested
7.22*
96.71*
Intermediate
2.58
2.57
La22ed (Phase 2)
1.48
6.11•
La22ed (Phase 1)
1.30
8.49*
• Reject the hypothesis that coefficients equal zero at the
95% level
Note: Bold font satisfies Hansen's thesis
As can be seen, our findings for the lagged region in phase one
satisfy the theory for the social and economic infrastructure. Moreover, the
results satisfy the theory for the case of social infrastructure, with exception
of lagged region in phase two. 4
For economic infrastructure, the results indicate an ambiguous
fulfillment of the theory. As stated in the preceding paragraph, economic
public capital has no effect in lagged phasel region. Economic capital
affects negatively the congested states. This can be seen, because the joint
test is rejected, but the independent effects are either zero or negative. On
the other hand, we cannot prove Hansen's presumption for intermediate and
lagged phase2 regions. However, it should be noticed that the measure for
electricity has a positive effect in intermediate states.
Conclusions

Throughout our work we analyzed the impact of social and
economic infrastructure in Mexico. Our findings mostly support Hansen's
thesis even with the existence of multicollinearity in the data. Three out of
eight hypotheses were not proveo.
We accept ali but one hypotheses related to social infrastructure.
On the other hand, we cannot corroborate the hypotheses for intermediate
and lagged phase2 regions associated with the economic public capital. The
fact that sorne of the hypotheses are not significant does not mean that
Hansen's proposal is incorrect, it just makes us aware about the way we
interpret our results.
' For the case of congested, we do reject the hypothesis that they are significantly different from
zero, but they yield a negative etfect on the GDP.

�46 Ensayos

Ensayos• Volumen XVI, Núm. 2, noviembre 1997 • pp. 47-53

Reference List
Arteaga-García, Julio C., "Infrastructure and Regional Development: An
application ofHansen's Thesis for Mexico in 1980 and 1990," Ensayos, vol.
" XV (1996), pp. 33-74.

Uncertalnty and human capital accumulaUon along the
U. S./Mexlco border1
Jane LeMaster and
José A. Pagán,

Eberts, Randall W., "Public Infrastructure and Regional Economic
Development," Federal Reserve Bank ofC/eveland, (1992), pp. 15-27.

Abstract

Eberts, RandaH W., and Michael S. Fogarty. "Estimating the
Relationship between local Public and Private Investment," Working Paper
8703, Federal Reserve Bank o/Cleveland, May 1987.

Human capital levels along the U.S.-Mexico border ares are relatívely low when
compared to the rest of the U.S. or Mexico. This paper develops a simple
theoretical model that incorporales human capital investment risk in the context
of the U.S.-Mexico border ares, and analyzes the po/icy implicatíons of low

nd

Greene, William B., "Econometric Analysis," 2
Macmil/an Publishing Company.

edition ( 1993),

Bansen, Niles M., "Unbalanced Growth and Regional Development, "
Western Economic Journal, vol. 4 (Fall 1965), pp. 3-14.
Bulten, Charles R., and Robert M. Schwab. "Public Capital Fonnation
and the Growth of Regional Manufacturing Industries," Nationa/ Tax
Journal, vol. 44 (1991), pp. 121-34.
Kennedy, Peter, "A Guide to Econometrics," 3rd edition (1992), The MIT
Press.
Looney, Robert, and Peter Frederiksen. "The Regional Impact of
Infrastructure in Mexico," Regional Studies, vol. 15 (1981), pp. 285-96.

human capital accumulation dueto the politicalleconomic risks of the region.
JEL Codes: 081, Decision-Making under Risk and Uncertainty; J24, Human
Capital Formation

l. Introduction

Human capital accumulation has been recognized by social scientists as a
major element in the economic development process of countries and regions
(Wood, 1994; Edwards, 1995). According to human capital theory, private
and social investments in education and training of the workforce lead to
increases in productivity and, hence, higher income (Becker, 1964).
Economists have extensively analyzed the detenninants of human capital
investments but an important and somewhat neglected element in this
decision-making process is the leve! of political/economic risk and
uncertainty faced by residents of certain areas such as the U.S.-Mexico
border (Ayers, 1988; LeMaster and Ebrahimi, 1991).
The United States and Mexico share the world's longest border between a
developed and a developing country. This makes the border region one of
the most dynamic and unstable areas in the world both politically and
economically (Ayers, 1988). In particular, human capital investments will
be detennined by not only the monetary benefits and direct and indirect costs
of human capital accumulation but also by the extent of uncertainty and risk
in the investment environment (e.g., Kodde, 1986). In this paper, we address
these concems in light of the importance of the border area in the economic
development of Mexico and in sustaining U.S. economic growth.
2. Human capital investment along tbe U.S.-Mexico border region
1 Direct correspondence to: José A. Pagán, Department of Economics and Finance, The
University of Texas-Pan American, Edinburg, Texas 78539-2999: Tel (210) 381-3383; Fax
(210) 384-5020; e-mail: jpagan@panam.edu.

�48 Ensayos

There are at least four reasons that explain why human capital investment by
border residents is risky and uncertain. First, border residents are uncertain
about the economic impact of political/economic events that occur in
Mexico. That is, future supply and demand conditions are difficult to
foresee with certainty given the nature of these unpredictable
political/economic events. Second, there is uncertainty as to the length of
the future earnings stream. Third, there may be uncertainty on expected
earnings once the human capital has been acquired. And, lastly, the job
search costs and length of employment after schooling has been completed
may be uncertain.
The most influential study on uncertainty and human capital accumulation
has been the work of Levhari and Weiss (1974) who analyze uncertainty in a
model of human and physical capital investment. Levhari and Weiss=
(1974) basic model has been extended by Paroush (1976), Williams (1979),
Eaton and Rosen (1980) and Snow and Warren (1990). These studies have
analyzed the effect of uncertainty over the life cycle, taxation and
endogenous labor supply, the effect of multiplicative and constant risk
aversion, and labor supply.
Kodde=s (1986) theoretical and empirical analysis on the impact of
uncertainty on education finds mixed results on the negative impact of
uncertainty on education. He speculates that either individuals do not take
risk systematically into account when deciding the optimal level of human
capital accumulation or, perhaps, the future earnings distribution is unknown
to economic agents and, hence, the maximization of expected utility may not
be the proper analytical framework. Nevertheless, Snow and Warren (1995)
point out that the effect of uncertainty and risk on human capital
accumulation is dependent upon whether this type of investment is inferior
or normal and on the risk preferences of individuals.

3. Human capital accumulation under uncertainty and risk
Consider a representative border resident that lives in a two-period world.
Individual preferences are characterized by an intertemporal utility function
defined over first and second period consumption. l This utility function
takes the form:

(l)

U(c1,c2}=u(c1)+&amp;(c1),

where c1 represents the consurnption level in period ; = 1,2, and

Uncerlainty and human capital accumulation along the U.S./Mexico border 49

o= 11(1 + r), i.e. a discount factor. ~ utility fuoction is strictly concave
and satisfies the assumptions of expected utility theory.
In the first period, individuals supply their labor at a wage rate w 1 and either
consume their wage income orinvest it in human capital,, that is,
(2)

c1=w1-h.

In the secooo period, border residents face a probability

P of earning wages

wlh) and a probability 1- P of earning wages ;,i(h), where
O&lt; w2 (h) &lt; wJh) for a given level h ofhuman capital expenditures. That
is, given a level of education h in period 1, earnings are subject to wx:ertainty,
which is dependent

onp .

Second period consumption is then given by,
w2 (h) with probability 1 - p
(3) C2 = { 1

wlh) with probability

p

The optimal level of individual human capital expenditures is given by
(4)

h• = argmax u( w1-h) +o {Pu[ w2(h)J + (1- P )u[;,2(h)J}.

Given the properties of the utility function, h• is uniquely determined by the
first order condition, which can be written as
(5)

'

-u'(w, -h) +o {pu'[ w2(h)} W2•{h)+ (1- p )u'[W2(h)J ;2,(h)}= O.
By the implicit fuoction theorem, we can easily fioo how human capital
accumulation changes when second period earnings uncertainty increases or
decreases; that is,

ah =_ Ó { u'[w2(h)} W2•(h)-u'[;2(hJFw2·(h)} &lt; 0
~
ur~-N+oZ
when u'[w2{h)Jl u'[;,2(h)J &lt;;,2'(h)/w2,{h}, and Z is defired as
(6)

P{u"[ w2(h)J [ w2•(h) J2 +
u'[W2(h)} Wr(h)j + {J- P ){u"fw1{h)j Íw:r(h) f + u'[W2(h)} W2•(h)j.

1 Other applications oftwo pcriods consumption modela are Galor and Stark (1990; 1991).

�50 Ensayos

Uncertainty ami human capital accumulation along the U.S.!Mexico border 51

Equation (6) implies that increases in uocertainty lead to lower levels ofhuman
capital accumulation during the first period whenever the ratio of marginal
utility to second period possible wages is lower than the ratio of the marginal
rates of retum to hwnan capital accunntlation; therefore, our results suggest the
following:

coro/Jary: as political/ecooomic uocertainty on earnings increases
individuals decide to accumulate less human capital.

4. Otber important results
Comparative static analysis also shows that human capital accumulation
decreases with increases in first period income:

(7)

_ah_ _ _ u"(w1 -h) &lt; O.
u"(w1 -h) +ó Z

That is, increases in the opportunity cost of first period employment leads to
less human capital investment in the same period.
Moreover, as the discount rate of future consumption increases (i.e., the
discount factor falls), utility and heoce consumption in the second period falls
whereas first period consumption increases. This leads to less investment in
human capital during the first period, i.e.
(8)

ah = (J + f

&amp;

f {pu'[ w2(h)j wz-(h) + (1- p )u'{;,lh)J;-r(h)} &lt; 0
u1/~-N +8Z

·

Note that adding an additive political risk premium term to the discount rate, as
suggested by Ayers (1988), makes human capital accumulation decrease even
more rapidly. Cooceptually, oowever, individuals will rmst likely incorporate
the uocertainty and risk coocerns in future ex-pected eamings and oot in the
discounting of their future eamings stream (see, for example, Levhari and
Weiss, 1974, andK.odde, 1986).

2

Wealth can abo be incorporated additively into the model (for example, see Schaeff'er, l 99S).

5. Human capital along the border: Evidence
In 1990, about 50.7 percem ofthose 18 years of age and older residing ~ ~
Río Grande Valley of South Texas had oot completed high school; this 1s
extremely high when compared to Texas (28.1 percem) and the U.S. (24.6
percem) (Sharp, 1996). In the same region, only 6.7 percem of those 18 years
of age and older possessed a bachelor's degree and only 3.2 percem had a
graduate oran advanced degree [the figures for Texas (U.S.) are 4.9 (6.0) and
5.5 (6.3) percent, respectively].
Residems of Mexican border communities also possess relatively low levels of
hwnan capital. Using microdata from the third quarter of 1993 from Mexico's
Encuesta nacional de empleo urbano (ENEU), we estímate that about 20.9
percem ofthose residing in the 32 largest metropolitan areas ofthe country (25
to 49 years of age) had attended a technical school ?r college. In co~~ the
attendance rates in Matamoros, Nuevo Laredo, Ciudad Juárez, and TtJuana
fluctuate from 18.2 to 18.6 percent. Toe corresponding figures for the two
largest (non-border) Mexican cities are 24.6 and 19.7 percent (Mexico City and
Guadalajara).
Of course, other factors help explain the lower levels of educational attainment
of border residems such as, for example, low access to adequate schools, lack
of mo~tary resources, a disproportionate share of young unskilled immigrants,
family structure, type of economic activity along the border, etc. Nevertheless,
we believe that a contributing factor may be the unique labor market of the
region given uncertainty and political risk.

6. Concluding remarks
Toe 1994 peso crisis not only adversely affected Mexico but also led to a
decrease in the demand for goods produced by U.S. firms located along the
U.S.-Mexico border, particularly in the retail and trade sectors (e.g., Edwards,
1995). Toe political uocertainty created by the crisis may have further
contnl&gt;uted (directly and indirectly) to an increase in uocertainty that may
percolate to the regional labor market Long term public policies implemented
to elevate the level of ecooomic developmem in the region soould then target
prograrns that foster the strengthening of economic and dermcratic institutions
in both sides of the border.

�52 Ensayos

Uncertainn, and human capital accumulation along the U.S./Mexico border 53

References
Ayers, R. M., 1988 Proble~ of human capital investment along the U.S.Mexican border A theoretical perspective, in K Fatemi, ed., U.S.Mexican economic relatiofL'i: Prospects and proble~. (Praeger, New
York). "T'l-82
Becker, G. S.. 1964 Hwnan capital (National Bureau of Economic Research,
NewYork1
Eaton, J., and H Rosen, 1980, Taxation , human capital, and wx:ertainty,
American Economic Review 70, 705-715.
Edwards, S., 1995 Crisis and refonn in l..atin America (Oxford University
Press, Ne"" York)
Galor, O., and O Stark. 1990, Migrants' savings, the probability of retum
migration and migrants' perfonnance, Intemational Economic Review
31, 463-46"'
Galor, O., and O Stark, 1991, ~ probability of retum migration, migrants'
work effort. and migrants' perfonnance, Journal of Development
Economics 15. 399-405.
Kodde, D., 1986. Uncertainty and the demaoo for education, Review of
Economics and Statistics 68, 460-67.
LeMaster: J. and B Ebrahimi, 1991, Analysis of Ayers' model ofhwnan capital
mvestment with political risk and its application to the U.S.-Mexico
border area. m K Fatemi, ed., North American Free Trade
Agreement Opportunities and challenges, (St. Marten's Press, New
York). 196-205
Levhari, D., and Y Weiss, 1974, ~ effect of risk on the investment ofhuman
capital. American Economic Review 64, 950-963.
Paroush, J., 1976. The risk effect and investment in human capital, European
Economic Review 8 H9-347.
Schaeffer, P. V 1995 The worlc effort and the consumption of immigrants as a
fuoction of their assimilation, International Ecooomic Review 36
625-642
'

Sharp, J., 1996 Ananalysis ofthe ecooomy and worlc force: Lower Rio Grande
Valley region (Texas Comptroller of Public Accounts, Research
Division. Austin, TIC).
Snow, A.. and R S. Warren, Jr., 1990, Hwnan capital investment and labor
supply under~rtainty, Intemational Ecooomic Review 31, 195206
Willi~, J T 1979. Uncertainty and the accumulation of human capital over
the life cycle, Journal of Business 52, 521-548.
Wood, A.. 1994. North-south trade, employment, and inequality (Oxford
University Press, Oxford).

����</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379352">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379354">
              <text>1997</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379355">
              <text>16</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379356">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379357">
              <text> Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379358">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379359">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379376">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379353">
                <text>Ensayos 1997, Vol 16, No 2, Noviembre 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379360">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379361">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379362">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379363">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379364">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379365">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379366">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379367">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379368">
                <text>Meléndez Barrón, Jorge, Director</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379369">
                <text>Ayala Gaytán, Edgardo A., Director del Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379370">
                <text>01/11/1997</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379371">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379372">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379373">
                <text>2015748</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379374">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379375">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379377">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379378">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379379">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28713">
        <name>Difusión tecnológica</name>
      </tag>
      <tag tagId="6488">
        <name>Educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="6590">
        <name>Empresas</name>
      </tag>
      <tag tagId="28712">
        <name>Formación del economista</name>
      </tag>
      <tag tagId="28714">
        <name>Modelos macroeconómicos</name>
      </tag>
      <tag tagId="28715">
        <name>Teoría económica</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13733" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11800">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13733/ENSAYOS._2001._Vol._20._No._1._Mayo._0002015749.ocr.pdf</src>
        <authentication>7f124cf130322d6484913d29cb3dd0bb</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381921">
                    <text>NSAYOS
(Jvvista áe &lt;Economía
Volumen XX, número 1

Mayo de 2001
Artículos

Un modelo sobre la competencia entre la telefonía tradicional
y el servicio telefónico en la red
Daniel Flores Curie/
Tratos preferentes y evasión tributaria
José Alfredo Tijerina Guajardo
El poder de mercado o eficiencia: origen de las utilidades
del sistema bancario mexicano de 1995
Julio César Arteaga Garcia
Apertura del comercio mexicano del tomate:
un modelo espacial con precios endógenos
Ramón G. Guajardo Quiroga
Homero Ángel Elizondo Giacomán
Selección Hemerográfica
Mario Leal Flores

Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas
Universidad Autónoma de Nuevo León

!

��PONDO

UNIVERSITARIO

I

Volumen XX Número I
Monterrey, Nuevo León, mayo de 2001

•

EDITOR

Daniel Flores Curiel

CONSEJEROS

Ramón Guajardo Quiroga
José Antonio Murillo
José Pagán

Edición de redacción, estilo y formato
Oiga de León de Ponzio
Mario Leal Flores
Brlcelda Bedoy

�La revista ENSAYOS publica notas, manuscritos y documentos
de investigación inéditos, relacionados con todos los campos de
la economla, la estadlstica y ciencias sociales afines, en espaflol
o en inglés. Se edita dos veces al afio, en los meses de mayo y
noviembre.

Toda comunicación en relación con manuscritos y
correspondencia editorial deberá ser dirigida a Daniel Flores
Curiel, Director, y/o lsaura A. Guzmán Leal, Coordinador de
Publicaciones, Centro de Investigaciones Económicas:
danflore@ccr.dsi.uanl.mx
iguzman@ccr.dsi. uan 1. mx
Centro de Investigaciones Económicas
Facultad de Economía, UANl
loma Redonda 1515-A Ple. Col. loma larga
Monterrey, N.l. México C.P. 647 JO
Apdo. Postal No. 288
Te/: 8345-50-/8, 8329-4/-50
Fax: 8345-50-/8, 8342-28-97

Los manuscritos deberán presentarse en formato compatible con
Microsoft Word 6.0, la extensión máxima es de 40 cuartillas
escritas a doble espacio.
Las opiniones, juicios e ideas que contienen los artículos en esta
revista son exclusivamente responsabilidad de los autores. Sin
embargo, esta institución se reserva todos los derechos y en
consecuencia esta publicación o sus artículos no pueden ser
copiados sin autorización expresa del director.
Se autoriza la reproducción parcial con propósitos didácticos, de
análisis y para referencias o comentarios en otras publicaciones,
siempre y cuando se cite la fuente.
Número de certificado de Licitud de Titulo (en trámite), Número
de Certificado de Licitud de Contenido (en trámite).

�Índice
Un modelo sobre la competencia entre la te/efonla tradicional

1

y el servicio telefónico en la red

Daniel Flores Curiel.

Tratos preferentes y evasión tributaria

17

José Alfredo Tijerina Guajardo.

El poder de mercado o eficiencia: origen de las utilidades del
sistema bancario mexicano de 1995

35

Julio César Artega García.

Apertura del comercio mexicano del tomate: un modelo
espacial con precios endógenos

49

Ramón G. Guajardo Quiroga
Homero A. Elizondo Giacomán.
Selección Hemero{T¡jfica

69

Mario leal Flores.

�En.,ayos-J/obmw11 XX, IIÍUA 1, mayo 2001, pp. 1-16

Un modelo sobre la competencia entre la telefonla
tradicional y el servicio telefónico en la red

Daniel Flores·
En este artículo se desa"olla un modelo para estudiar la competencia
entre una empre,'ia de telefonía tradicional y una que ofrece servicio
telefónico en Internet.
La empresa tradicional ofrece un serv1c10 de alta calidad y obtiene
ingresos cobrando directamente a los usuarios. La empresa de Internet
ofrece un servicio de menor calidad pero puede combinar el cobro directo
a los usuarios con la venta de espacios publicitarios.
En este trabajo, se encuentra que conforme el pago por anuncio-espectador
se incrementa, la empresa de Internet tiende a reducir el precio para el
usuario e incrementar la cantidad de anuncios. Eventualmente se presenta
una solución de esquina, en donde la empresa ofrece el servicio de manera
"gratuita'' para el usuario. Algo similar ocurre al considerar cambios en
la calidad relativa de los sen1icios, la solución de esquina se presenta
cuando la empresa de Internet ofrece un servicio con muy alta o haja
calidad con respecto al servicio tradicional.
Finalmente, se encuentra que la empresa de Internet tiene incentivos para
mantener un servicio con menor calidad que su rival y evitar una
competencia más intensa.

Dir~1or del Centro de lnvc:stigaciones Económica~ de la Facultad de Economía. IJ. \I\L.
En este estudio, el autor agra&lt;kce el apoyo de CONACYT por medio del proye•1o 132927. del
Centro de Investigaciones Económicas de la Univer.1idad Autónoma de Nuevo L..-ón. y la a~i~encia
de Jorge Oonúlez en vmione, preliminar.:s de este trabajo.

�2

la competencia entre la telr/011/a tradicional y el servicio telefónica en la red

Ensayos

Introducción
Si bien la red representa una gran oportunidad para hacer negoci_os, los
métodos que se emplean para generar ingresos ~n este me~o ~on
esencialmente los mismos que se emplean en los medtos de comunicación
tradicionales. La mayor parte de los ingresos de las empresas que operan _en
la red tienen como fuente una o varias de las siguientes: la venta de espacios
publicitarios, el cobro de una cuota de suscripción a los usuarios Y la venta
de artículos. El atractivo que tienen los servicios en Internet, desde el punto
de vista empresarial, es la posibilidad de usar varias fuentes de ingreso de
manera simultánea y en función del tipo de servicio que se ofrezca.
Una fonna de entender el papel de la red, en ténninos económicos, es
pensar que se trata de la integración de la telev~sión _Y el teléfono. Las
empresas de telefonía tradicionales han obtemdo i~~resos cobrando
directamente a los usuarios por el acceso o uso del servicio. En contraste,
las empresas de televisión tradicionales obtienen ingresos exclusivamente
por la venta de espacios publicitarios.
Las diferencias técnicas entre estos aparatos explican en gran medida el tipo
de servicio que ofrecían y la manera de cobro correspondiente. En un inicio,
la televisión simplemente no contaba con la infraestructura para cobrar el
servicio a los usuarios y el teléfono no podía incluir anuncios sin causar una
molestia excesiva en los usuarios. El teléfono, diseñado para comunicar voz
de punto a punto en ambas direcciones, er~ más pr~c~~co ~ara la
comunicación de asuntos particulares. En cambio, la televis1on, diseñada
para comunicar voz e imágenes de un punto a varios puntos pero ~ol~mente
en una dirección, resultaba más práctica para ofrecer entretemmiento e
infonnación de interés general.
Si se observa cómo ha evolucionado la industria de la televisión, se
encontrará una constante búsqueda de nuevas fuentes de ingreso. La
introducción de la televisión por cable en los años setenta no sólo pennitió
una mayor calidad de sonido e imágenes, sino también la posibilidad de
cobrar directamente a los usuarios por el servicio. Posteriormente, con el
desarrollo de la codificación de señales, las empresas han podido cobrar por
algunos canales e incluso por eventos o programas en parti~lar.
Actualmente, la televisión ofrece entretenimiento y combina el cobro directo
a los usuarios con la publicidad como fuentes de ingreso.
Se puede encontrar ejemplos similares si se tiene en cuenta la evolució~ de
la industria telefónica. Hace algunos ailos, las compañías telefónicas
desarrollaron un teléfono con pantalla. Sin embargo, el invento nunca se

J

hizo popular. En contraste, actualmente encontramos empresas en la red
que ofrecen un servicio similar: la comunicación de voz ~ incluso
imágenes- de computadora a computadora o .:Sin imágenes- de computadora
a teléfono. Si bien la calidad en la comunicación de voz en la red es
generalmente más baja que en el teléfono, en compensación los usuarios de
estos sistemas pagan precios más bajos e incluso, en ciertos casos, un precio
de "cero".1
En este articulo, se desarrolla un modelo para estudiar la competencia entre
una empresa de telefonía tradicional y una que ofrece servicio telefónico por
Internet. Se considera que la empresa tradicional ofrece un servicio de alta
calidad y obtiene ingresos cobrando directamente a los usuarios. En
contraste. la empresa de Internet ofrece un servicio de menor calidad pero
puede combinar el cobro directo a los usuarios con la venta de espacios
publicitarios. En otras palabras, es un caso de competencia asimétrica, en
donde la empresa tradicional aYentaja en la calidad del servicio, pero la
empresa de Internet tiene más fuentes de ingresos disponibles.
Aunque el trabajo se enfoca al análisis de la competencia entre empresas de
telefonía, el modelo se puede generalizar y aplicar a otros medios de
comunicación. Por ejemplo. el servicio de acceso a Internet es ofrecido tanto
por empresas que cobran directamente al usuario. como por otras que lo
hacen libre de cargo. Al igual que ocurre con la telefonía. existen
diferencias en términos de la calidad del servicio que prestan las distintas
empresas que ofrecen acceso a la red.
El modelo se construye combinando la teoría sobre diferenciación de
productos y la economía de la tele"isión. En particular. el planteamiento es
parecido al que se encuentra en los artículos sobre diferenciación vertical
de Shaked y Sutton ( 1982). y la explotación económica de un programa en
televisión de Chae y Flores ( 1998). Sin embargo. en este trabajo se trata de
relacionar los métodos que emplean las empresas para generar ingresos con
la ~ntidad d~ dinero que pagan los anunciantes por anunci~pcctador y la
c~1hdad relat1,·a de los servicios telefónicos que ofrecen las empresas. En
nrtud de que la empresa de telefonía tradicional solamente tiene el cobro
directo a usuarios como fuente de ingresos. la mayor parte del análisis y los
resultados se refieren a la conduela de la empresa de Internet.
Se encuentra en este trabajo que a medida que el pago por anuncioespectador se incrementa. la empresa de Internet tiende a reducir el precio
para el usuario e incrementar la cantidad de anuncios. Eventualmente se
1

P,&gt;r supwi.10, d usuario "raga.. r.:cihiendo puhlicidad mi,"11tra.~ h:u.·.: su llamada.

�la competencia entre la telefonfa tradicional y el servicio telefónico en la red

E,uayo.f

4

puede presentar una solución de esquina. en donde la empresa ofrece el
sen·icio de manera "gratuita" para el usuario. Este resultado parece obvio:
sin embargo, hay muchas personas que ven televisión abierta diariamente.
pero no se explican cómo existen empresas que ofrecen gratuitamente el
servicio telefónico. el acceso a la red, los programas para na,·egar o la
información periodística, entre otras cosas.
La relación entre la calidad relativa de los servicios y la conducta de
·'precios" que sigue la empresa en Internet es mús complicada e interesante
en comparación con el resultado anterior. La solución de esquina, donde el
servicio es gratuito para el usuario, se presenta cuando la empresa de
Internet ofrece un servicio con muy alta o baja calidad respecto al servicio
tradicional. Sin embargo. no hay solución de esquina cuando la empresa de
Internet tiene un nivel de calidad intermedio, la empresa entonces emplea
dos fuentes de ingreso: el cobro a los usuarios y la venta de espacios
publicitarios.
Inicialmente las empresas de telefonía en Internet ofrecían servicio gratuito,
sin embargo hoy combinan el cobro a usuarios con la venta de espacios
publicitarios. Es natural que con el paso del tiempo este tipo de empresas
tenga la capacidad para incrementar la calidad del servicio que ofrecen. El
resultado que se presentó anteriormente explicaría esta transición. No
obstante, de continuar esta tendencia, la empresa de Internet incrementaría
la calidad del servicio y eventualmente lo ofrecería de manera gratuita. El
resultado más interesante de este trabajo indica que. independientemente de
las posibilidades técnicas. la empresa tiene incentivos para mantener un
servicio de mediana calidad; por lo que dificilmente se observará, en un
futuro cercano, a las empresas de Internet ofreciendo un servicio telefónico
gratuito y con alta calidad.

j

en donde B &gt; Oy v &gt; Oson constantes que representan, respectivamente, la
calidad del producto y el grado de molestia que causa la publicidad en el
consumidor. En este trabajo, se supone que la publicidad es un mal y se
emplea una función cuadrática para representar su efecto sobre la utilidad
del consumidor. Esta característica de la publicidad también se encuentra
presente en los artículos de Chae y Flores (1998) y Holden (1993), aunque
en el último caso se emplea una función general creciente y convexa. Por
supuesto, no es la única fo~ de modelar el efecto de la publicidad. En el
artículo de Grossman y Shapiro (1984), se presenta a la publicidad como un
bien que permite a los individuos obtener información sobre los productos
que desean consumir. En cambio, Becker y Murphy (1986) explican que
resulta dificil establecer si la publicidad es un bien o un mal, ya que
regularmente se ofrece a los individuos en compañía de otros bienes.

u{x,t,B)

B-vt 2
B' -vt 2

o

X

-vi

Figura l. Deseo de pago de los individuos

l. El modelo
Los consumidores potenciales se distribuyen uniformemente en el intervalo
[0,1]. 2 El deseo de pago que el individuo x tiene por consumir cierto bien o
servicio, acompañado eón t unidades de publicidad, queda definido por la
función u como:

u(x,t,B)=Bx-vt

2

En la figura 1, se muestra el deseo de pago de los individuos por el bien o
servicio. Cada punto sobre la línea sólida representa la disposición de un
individuo a pagar por un bien con determinada calidad. De manera similar.
cada punto sobre la línea punteada representa el deseo de pago del individuo
por un bien similar, pero con menor calidad. Es importante notar que. en
este modelo. los consumidores difieren en términos de sus preferencias por
la calidad del bien o servicio. Los consumidores que valoran relativamente
más la calidad. están representados por valores de x más altos.
Hay dos empresas. etiquetadas con los números l y 2. que compiten en el
mercado ofreciendo servicios que tan sólo se distinguen por su calidad. La

2

Cada punto en el intervalo rcpre!lalta a un posible coosumidor.

�6

Ensayo.,

empresa i produce servicio telefónico cuyo nivel de calidad es B;. Sin
pérdida de generalidad, se supondrá que B2 ~ Bi, es decir que la empresa 2
produce un servicio que tiene mayor calidad que el servicio que produce la
empresa 1.3 En nuestro ejemplo, una empresa produce telefonía en la red (la
empresa 1) y otra, el servicio telefónico tradicional que tiene mayor calidad
(la empresa 2).

la competencia entre la telefonía tradicional)• el serviciu telefó11ie-0 en la red

,11, 12) consumen el producto de la empresa I ; mientras que los individuos
con x tal que y(p¡, p 2 ,ti, 12) &lt; x &lt; 1 consumen el producto de la empresa 2
y finalmente que los individuos con x menor a z(p1, p 2 ,tI , 12) no consumen
producto alguno.
,.

Una gran parte de los serv1c1os que ofrecen las empresas de
telecomunicaciones, tienen al menos una de las características de los bienes
públicos: la no rivalidad. Spence y Owen (1977) explican, en el contexto de
la televisión, que esto significa, literalmente, la presencia de cero costos
marginales. En general, las empresas de telecomunicaciones tienen costos
fijos muy elevados y costos marginales prácticamente inexistentes. Se
supondrá en este modelo, que las dos empresas pueden producir el servicio
telefónico sin costos marginales.

o

En primera instancia, la empresa que ofrece telefonía en la red (empresa 1)
tiene capacidad para cobrar a los usuarios y vender espacios publicitarios
que se anexan al bien. En cambio, la empresa telefónica tradicional
solamente puede hacerse de ingresos cobrando directamente a los usuarios
por el servicio. Dependiendo de ciertas circunstancias, la empresa l podría
· encontrar que resulta óptimo usar solamente uno de los métodos para
obtener ingresos. De manera simultánea e independiente, cada empresa
elige un precio p; ~ O y una cantidad de publicidad I; ~ O, que se adjuntan a
su producto. Está claro que la empresa 2 no tiene la capacidad para poner
anuncios durante las llamadas, por lo tanto 12 = O.

z

y

Figura 2. La elección de los consumidores

El consumidor tiene tres opciones a elegir: el producto de la empresa 1, el
producto de la empresa 2 o ninguno. En el último caso, se supondrá que el
nivel de utilidad del consumidor es cero. La utilidad del consumidor x es
entonces:
En caso de que las dos empresas ofrecieran productos con la misma calidad.
B2 = Bi = B, entonces las demandas de las empresas serían:
La figura 2 es útil para explicar cómo se obtienen las demandas de las
empresas l y 2. Se definen las funciones y(¡,1, Pi, 11, 12) y z(p1 , P2 ,11 , 12)
como las soluciones a las ecuaciones u(x, 11, B1) - Pi = u(x, 12, B2) - P2 y

11, B1) - Pi = O en x, respectivamente.4 No es dificil encontrar que,
cuando B2 &gt; 8 1, los individuos con x. tal que z(p1, P2 ,11, 12) &lt; x &lt; y(p1, Pi

u(x,

3

Si82&gt; B1, se diria queB2 es "estrictamente" mayorqueB1.
En otras palabras, y represatta al individuo que se encuentra indiferente entre tener el servicio
telefónico tradicional y el IOl'VÍcio tciletonico en Internet; mientras que z representa al individuo
indiferente entre el servicio teletonico en Internet y no tener servicio alguno.
4

7

B - vt 2 - p
D,(Pi,P1J ,, IJ= - -; __!_

Y

D, (JJ, ,P2J iJ 2 )=0 si

B-vt 2 - p
D,(P, , P2, liJ2) =D, (P,,P2,liJ2) =
~ i:...
2
P + v/ 2 = ·p J + v/ j2
1

1

si

�8

Emayo.t

La competencia entre la telefonía tradicional y el servicio telefó11lco en la red

9

Los ingresos de la empresa i

2.1. Solución interior

serían R, (p, , p 2 ,11 ,12 ) = (p, +al,) x D, (p,, p 2 ,/1 ,11 ), en donde la a
&gt; Oes el pago por anuncio que los anunciantes hacen por cada consumidor
que tiene acceso al servicio que produce la empresa i.'

En caso de que exista solución interior, las ecuaciones (1), (2) y (3) se
cumplen con igualdad. Entonces, el precio y la cantidad de publicidad
óptimas para la empresa 1, en función del precio P2 que elige su rival,
serian:

l. Análisis

1, = -

a

2v

El objetivo de las empresas es la maximización de beneficios, en ausencia
de costos variables esto es equivalente a la maximización de ingresos. Así.
las condiciones de primer orden para la empresa I son:

- B 2 (p 1 + al 1 ) + B I p 2

-

B 2 (p 1 + vi 12 )

$

O.

pi(- B2 (p1 + at, )+ B,p 2 - B2 (p, + vtn]= O

(l)

-2vt1B2 (p 1 +ati)+aB1p 2 -aB2 (p 1 +v1i2):::;o ,
1i(-2vt1B2 (p1 +at,)+aB1p 2 -aB2

(p

1

+vtn]=O

(2)

,

(4)

3

Pi(P2) = 2~ {B1P2- B2 : : }

(5)

2

Mientras que el precio óptimo para la empresa 2, en función del par (p1,t1)
que elige su rival, sería:
(6)

La cantidad óptima de publicidad para la empresa 1 no depende de lo que
hace su rival. Así, las ecuaciones (5) y (6) son las curvas de reacción de las
empresas. Se desprende de ellas que el precio óptimo para cualquier
empresa es mayor a medida que aumenta el precio o la cantidad de
publicidad que elige el rival.

De manera similar, la condición de primer orden para la empresa 2 es:

- p 2 + B2 - B1 + p, + v1: - p 2 = O

(3)

Aun cuando la empresa de Internet (es decir, la empresa 1) tiene dos
métodos para hacerse de ingresos, bajo ciertas circunstancias podría
encontrar que resulta óptimo usar solamente uno de ellos. Es importante
notar que cantidades iniciales de publicidad causan un malestar casi
imperceptible para los consumidores, pero generan ingresos estrictamente
positivos.6 En consecuencia, la empresa de Internet siempre pondrá, al
menos, una cantidad pequefta de anuncios acompañando a sus productos
(i.e., t 1 &gt; O). Sin embargo, dependiendo del valor de los parámetros a, B1 y
B2 se pueden distinguir dos regiones: la solución interior, donde se cobra a
los usuarios por el servicio (i.e., p1 &gt; O), y la solución de esquina, donde
solamente se emplea a la publicidad como fuente de ingreso (i.e., Pi = O).

' En este documento, ya se ha hecho referencia a esta variable como el pago por anuncio-espectador
6
Notar que la derivada de u(x, t, B) con rC!lpecto a I evaluada cuando 1 = Oes cero.

Si se resuelve el conjunto de ecuaciones (4), (5) y (6), se encuentra el
equilibrio de Nash. Es decir,
a
(7)
t =' 2v
4vB (B - B1 )-a2(6B2 - B1 )
(8)
p,= - 1 2
4v(4B2 -B1 )

8vB2 (B2 - B,) - a 2 B2
(9)
P2= - - - - - - - 4v(4B2- B1)
No es dificil mostrar que la empresa que produce el bien de mayor calidad
fijará un precio más elevado. Se puede ver también que las empresas
incrementan la cantidad de publicidad y reducen los precios cuando el
parámetro a se incrementa. Eventualmente, el precio que fija la empresa l
puede llegar a ser cero si a es lo suficientemente elevado. Se define la
función a¡;{B1,8 2) como el valor crítico de a tal que el precio óptimo de la
empresa I es cero (i. e., p, = O), entonces:

�La competencia e,atre la telefonla tradicional y el Hrvlclo telefónico en la 1Yd

ll

J. Resultados

Evidentemente. no hay solución interior si a &gt; a,.. (81 .82). Más adelante se
considerará esta posibilidad, por el momento. se procede a calcula_r el
ingreso maximi,.ado de la empresa 1 en función de los niveles de cahdad
que tienen los servicios de las empresas, es decir del par (B1,B2).

Existe una transición natural entre las regiones, cuando se considera un
cambio en el parámetro a. Para niveles de calidad fijos, un mayor pago de
los anunciantes por espectador genera incentivos para que la empresa de
Internet altere su cobro a los usuarios y la cantidad de anuncios. Es claro
que la empresa tenderá a poner más anuncios y cobrar menos a los usuarios,
eventualmente permitirá el libre acceso y ello dependerá tan sólo de su
ingreso por la venta de publicidad. Este resultado se presenta formalmente a
continuación.

Teorema l. Para cualquier par (B 1,B2). existe un valor critico aF &gt; Otal que
el equilibrio de Nash implica que la empresa I siempre incluye publicidad
junto con su producto, y:

2.2. Solución de esquina
En una solución de esquina, solamente las ecuaciones (2) y (3) se cumplen
con igualdad. Se puede repetir un proceso similar al explicado en la
subsección anterior para obtener los precios óptimos, considerando que Pi =
O.
(11)

(12)

(i) cobra a los usuarios si O&lt; a &lt; aF,
(ii) no cobra a los usuarios si a~ aF,
La figura 3, sirve para ilustrar el resultado del teorema anterior, pues
presenta la partición del espacio (81,a) en las regiones correspondientes a la
solución interior y la solución de esquina para un valor fijo de B2• La línea
sólida en forma de semicírculo es la gráfica de la función aF(B1 ,B2). En
otras palabras, representa la frontera entre las regiones. La empresa de
Internet no cobra a los usuarios: es decir, elige p1 = O, cuando (B1,a) se
encuentra sobre o encima de esta frontera.

Se procede a calcular el ingreso maximizado de la empresa 1 en función de
los niveles de calidad que tienen los productos (81 ,82).

a

(13)

S Esquina

Es importante señalar que la ecuación (13) también se puede interpretar
fuera del rango correspondiente a la solución de esquina, como el ingreso
maximizado de la empresa con la restricción de elegir un precio igual a
cero. Esta interpretación tendría sentido cuando O&lt; a&lt; a¡,{81,82), porque la
empresa I fijaría un precio mayor a cero si no tuviese la restricción. Sin
embargo, cuando a &gt; a¡,{B1,82), la empresa 1 fijaría un precio de cero,
independientemente de que exista o no la restricción; por lo tanto, la
restricción no sería relevante.

ar

¡~

S.! lntenor

o

)

-------'------'----81

1-ígu-t1 J P.irtici.'11 ci:I ~ o (B1a) ,:n dos n:ginn~s

�12

Ensayos

Es también interesante observar el efecto de cambios en la calidad relativa
de los bienes mientras se mantiene el parámetro a constante. A menos que
el valor de a sea muy alto (i.e., a menos que a &gt; ar). la empresa Internet
altera sus fuentes de ingreso en la medida que la calidad ·relativa de los
servicios cambia. En la figura J. se puede observar cómo la solución de
esquina se presenta cuando la calidad de servicio es muy alta o muy baja.
mientras que la solución interior se presenta cuando la calidad del servicio
es intermedia.

Teorema l. Para cualquier 8 2 &gt; O, se puede definir ar como el máximo de
la función a¡.{81,82) en B1. Entonces, si a &lt; ar existe un par (81.,BH) en
donde O&lt; BL &lt; 8tt &lt; B2. tal que la empresa 1 elegirá:
(i) no cobrar a los usuarios si O&lt; 8 1 &lt; 81..
(ii) cobrar a los usuarios si 81. &lt; B1 &lt; 811,
(iii) no cobrar a los usuarios si 8tt &lt; B1 &lt; 8~.
La explicación intuitiva del resultado es la siguiente. Un incremento en la
calidad del servicio que produce la empresa de Internet tiene dos efectos:
uno es directo y el otro indirecto. El efecto directo es que el servicio de la
empresa se vuelve más atractivo y, por lo tanto, le permite a la empresa
incrementar el precio sin perder mercado. Es sencillo entonces entender que
no es posible que la empresa cobre al usuario cuando la calidad del servicio
es extremadamente baja. A medida que la empresa de Internet aumenta la
calidad del servicio que produce (i.e., B1 se incrementa), podrá entonces
incrementar el precio. Sin embargo, el efecto indirecto de un incremento en
la calidad del bien es intensificar la competencia con la empresa rival, pues
los productos se hacen más parecidos. La competencia hace que las dos
empresas tengan incentivos para bajar los precios. Así, los niveles
intermedios de calidad permiten a la empresa de Internet cobrar por el
servicio y diferenciarse del rival.
El modelo puede servir para entender la evolución del servicio telefónico en
la red. Algunos sitios como www.dialpad.com, que inicialmente ofrecían
este tipo de servicio de manera gratuita, han incrementado la calidad de su
servicio pero también han comenzado a combinar el cobro directo a
usuarios con la publicidad. Esta conducta es consistente con los resultados
que se presentan en el modelo; dialpad sería la empresa que ofrece el
servicio de baja calidad,... compitiendo con las empresas telefónicas
tradicionales que ofrecen un servicio de más alta calidad. Por supuesto, el
pago por anuncio-espectador tendría que ser relativamente bajo.

La competencia entre la lek/onia tradicional y el servicio telefónico en la red

JJ

El modelo también nos puede ayudar a predecir la conducta de las
emp~e5:3s. ¿Se podrá esperar un incremento en la calidad del servicio
telef~n~co en la red?, ¿se volverá a ver un precio de cero ·para el servicio
tele~omco en la red? Independientemente de que existan las condiciones
t~ruca~ para mejorar el servicio telefónico en la red, es necesario establecer
s1 este tJ.po de empresa tiene los incentivos para hacerlo.
Teo~e~a 3. Si la empresa q~e ofrece servicio telefónico en la red puede
ele~r.sm costo alguno y dentro de cierto rango, el nivel de calidad de su
se~1c10 (i.e., el valor del parámetro B1 en tanto no exceda B2). entonces
existe un valor crítico ac en (O, ar), tal que
(i) el v~lor óptimo de B1 implica solución interior, por lo tanto implica el
cobro dITecto a los usuarios si a &lt; ac.

(ii) el valor óptimo de B1 implica solución de esquina. por lo tan10 implica
no cobrar a los usuarios si a &gt; ac.
Demostración (ver apéndice).

El teorema establece que para valores moderados de a. que son
probablemente los más realistas, la empresa de Internet no tiene incentivos
para_1~crementar la calidad del servicio por encima de un punto donde
contmua cobrando a los usuarios por el servicio. En otras palabras, si bien
s~ puede esperar que se incremente la calidad del servicio con el paso del
tiempo, es poco probable que este incremento sea suficiente como para
generar una competencia. tan intensa, que motive a la empresa de Internet
para ofrecer el servicio de manera gratuita para el usuario.

Conclusiones
En este artículo, se desarrolló un modelo que permite estudiar la
com~~tencia ~n~e una empresa de telefonía tradicional y una que ofrece
serv1c10 telefomco por Internet. Se consideró que la empresa tradicional
ofrece un servicio de alta calidad y obtiene ingresos cobrando directamente
a los usuarios, mientras que la empresa de Internet ofrece un servicio de
menor calidad pero puede combinar el cobro directo a los usuarios con la
venta de espacios publicitarios.
Se estableció la relación entre el pago de los anunciantes por anuncio~spectador. la calidad del servicio que ofrecen las empresas y las fuentes de
ingreso que emplea la empresa de Internet. En síntesis. se trató de encontrar
las condiciones bajo las cuales esta empresa decide ofrecer el servicio de

�14 Ensayos
La compdencla entre la telefonía tradidcnal y el servicio tele/ónko en la red

manera gratuita para el usuario. Se encontró que esta oferta pu~~ ocurrir
cuando el pago por anuncio-espectador es elevado, o el ~rv1c10 de la
empresa de Internet tiene muy baja o muy alta calidad. Se e~t1ende que ~I~
calidad significa un nivel inferior, pero cercano al que ttene el serv1c10
telefónico tradicional.
Finalmente se muestra que la empresa de Internet no tiene incentivos para
incrementa; la calidad del servicio que ofrece. Manteniendo un servicio con
calidad inferior al servicio telefónico tradicional, la empresa evita una
competencia intensa. Así, las empresas pueden . discriminar . ~ntre
consumidores, quienes tienen poco interés por la cahdad del serv1c10 lo
obtienen de la empresa de Internet, mientras que aquellos que valoran más
la calidad lo hacen de la empresa tradicional.

/j

lo cual implica que justo en el borde entre las regiones, donde la empresa
decide si cobra o no a los usuarios, la empresa tiene incentivos para
incrementar la calidad de su servicio si B1 &lt; (0.561)82, y reducirla si 81 &gt;
(O 562)82 . En virtud de que ar corresponde a un valor de H1 ~ (0.522)82,
esto significa que sobre la gráfica de la función a¡;{B1 ,B2), solamente
habrían incentivos para saJirse de la región correspondiente a la solución
interior cuando 8 1 se encuentra entre (0.522)82 y (0.561)82,
aproximadamente. En otras palabras, existe solución de esquina si a ~
a¡;{(0.561)82,82).

No es dificil notar que justo sobre la frontera entre las regiones, las
funciones de ingreso se igualan. Es decir, R, 1(81• B~) = R1e(B1, H~).
Es claro que si a= a,.((0.561)8!,B2). entonces la empresa elegirá solución
1
de esquina. pues R1 ((0.561)82,82) = R, E((0.561)8:.82) &lt; R1 E((0.567)82.B2).

Apéndice

Demostración del teorema 3. Se puede partir del teorema I y las
definiciones de ap y ar para decir que cualquier a &gt; ar implica solución de
esquina. Las derivadas de las funciones del ingreso ~axi~1iza_do con
respecto a 8 1, cuando existe solución de esquina y solución mtenor, son
respectivamente
(*)

Por otra parte. si a = a¡;{(0.567)82,82), entonces la empresa elegirá solución
1
interior. pues R, ((0.561)82,82 ) &gt; R, 1((0.567)82.82) =R, e((0.567)82,82).
Así. la continuidad de las funciones de ingreso implica la existencia de ac,
donde. a¡;{(0 567)82,8 2) &lt; ac &lt; a¡;{(0.561 )82.82). para el cual R11 (B11( ac),
B2 ) = R,e(H/( a,), 8 2) , por lo tanto, fuera de la frontera que delimita las
regiones.
Solo resta mostrar que ac es único. Se puede considerar el cambio en
ingresos al incrementar el valor del parámetro a. El teorema del envolvente
implica que:

Se desprende de (*) que en caso de tener solución de esquina, el valor de 81
que maximiza los ingresos de la empresa seria 81 e = (0.567)82,
independientemente del valor que tenga a. Se denotará por 81 1(a) y B1 8(~&gt;.a
los valores que maximizan los ingresos de la empresa cuando hay soluc1on
interior y solución de esquina, respectivamente.
Sustituyendo ap en lugar de a dentro de (..), se obtiene:

dR,E(R1 E(a).B2,a) = Ri, (B1 E(a).R2,a)• I
da
a
Es claro que ambas funciones se incrementan. Partiendo de que R11 (811( a),
B~. a) = R11:(81E( a). B~. a). entonces

�16 Ensaym

E,uayr,.~- J'oluml!n .\'.\', núm. 1. "'ªY" 2()(}/. pp.17-J.J

implicaría que

Tratos preferentes y evasión tributaria
1

dR/ (B/ (a),B2 ,a)

dRt (B, \a),B2 ,a)

da

da

·-

-- &lt;

----- - -

José Alfredo Tijerina Guajardo·

y por lo tanto que ac es único. Esto tiene que ser cierto. pues

Introducción 1

y a&lt; aF en toda solución interior. Q.E.D.

En la administrnción tributaria de los diferentes países, es importante la
creación de mecanismos que garanticen el cumplimiento en el pago de
impuestos por parte de los contribuyentes. Mientras que algunos sugieren
que la mejor opción radica en simplificar el pago de impuestos para
incenti\'ar el cumplimiento ..,·oluntario" de los contribuyentes. otros
argumentan que la fiscalilación es una herramienta imprescindible para
lograr dicho cumplimiento. En.general, la liternturn recomienda una mezcla
de ambos esquemas (Bird ) Casancgrn de Jantscher, 1992).

Referencias
Becker, G. y Murphy, K., 1993. A simple theory of advertising as a good or
bad. Quarterly Journal of Economics 108, 941-964.
Chae, S. y Flores, D., 1998. Broadcasting versus narrowcasting,
Information Economics and Policy 10. 41-57.
Grossman, G. y Shapiro, C., 1984. Informative advertising with
differentiated products. Review of Economic Studies 51. 63-81.
Holden, S., 1993. Network or pay-per-view? - a welfare analysis. Economic
Letters 43, 59-64.
Spence, M. y Owen, B., 1977. Television Programming, monopolistic
competition, and welfare. Quarterly Journal of Economics 91 , 103126.
Shaked, A y Sutton, l, 1982. Relaxing price competition through product
differentiation. Review of Economic Studies 49, 3-l 3.

Estudios reali!.ados por diferentes investigadores muestran que la evasión y
el bajo cumplimiento con el pago de impuestos no son fenómenos exclusivos
de países en desarrollo. Dos son los factores que inciden en la evasión: los
tratos preferentes (como el nivel de la tasa del impuesto. que de alguna
manera se define por la extensión de los tratos diferenciales), y los
mecanismos de fiscalización. No obstante. ellos son interdependientes_
puesto que mayores trntos diferenciales reducen la efectividad en la
recaudación resultante de los mecanismos de fiscalización.
Tal argumento deja ver que la evasión es severa cuando las tasas del
impuesto son altas, y la base gravable contiene numerosos esquemas de
exenciones -o deducciones- que debilitan la efectividad de la fiscalización.
Por ejemplo, en India, el cumplimiento en el pago del impuesto sobre la
renta entre 1971 y 1990 disminuyó conforme aumentaron las tasas
marginales del mismo (Das-Gupta, y Mookherjee, 1998).2 Asimismo, se
estima que entre mayor es el monto de exenciones en los impuestos, menor
es el cumplimiento en el pago del mismo. En otras palabras. entre menor es
el número e importancia de trato.v preferentes a diversos tipos de ingresos o
sectores de actividad económica, y menor el nivel de la tasa del impuesto, el
c11mplimiento en el pago de ·impuestos aumenta y la evasión ,;e reduce.

Maestro de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León
Et autor agradece los comentariot y sugerencias de Jorge N. Valero Gil y Antonio
Modeltín. Los errores, sin ombarao, son responsabilidad exclusiva del autor.
2
C11111plimien1o con el pago del impuesto se entiende como la proporción de declaraciones
liochu en términos del total do declaraciones previstas. Por evasión, se entiende la no
IÑc:laración o subdeclaración de ingresos con el fin de Jlll&amp;U menm impuestos.
1

�18 Ensayos

Es importante señalar también que los tratos preferentes crean una mayor
carga administrativa a la autoridad tributaria, puesto que por ejemplo, la
existencia de Tasa Cero del Impuesto al Valor Agregado (IVA) en sectores
no exportadores aumenta el número de devoluciones que tienen que ser
atendidas y verificadas. En México, se estima que hay en total alrededor de
500 mil peticiones de devolución de IVA por Tasa Cero que tienen que ser
atendidas año con año.
Por otro lado, los mecanismos para inducir el pago de impuestos, como la
retención en la fuente de ingreso, así como contar con infonnación de
terceras partes para verificar las transacciones que ocurren entre los
contribuyentes, son elementos importantes en la detenninación de porqué
existen variaciones en los grados de evasión entre tipos de ingreso o de
actividad económica. El estudio para la India que se cita arriba (Das-Gupta,
y Mookherjee, 1998), señala que el cumplimiento con el pago del impuesto
es mayor entre más efectivo sea el requerimiento del pago de los mismos. De
manera general, esta efectividad es mayor entre mejor sea el sistema de
recolección de información y de determinación del monto del impuesto, asi
como entre mayor sea el castigo a los evasores. Evidencia adicional en esta
linea se encuentra en Nueva Zelanda para el impuesto al ingreso y en países
de la OECD para el IVA. 3
Es importante señalar que a lo largo de este documento, se entenderá por
trato preferente o diferencial el uso de diferentes tasas, exenciones o
deducciones según el nivel de ingreso personal gravable, el nivel de
actividad económica o tamaño de la empresa, o según el tipo de gasto en
bienes. Vale la pena agregar, en el caso del impuesto sobre la renta, que si
bien la existencia de tasas (marginales) impositivas crecientes obedece al
intento de lograr una mayor progresividad o "justicia" en el pago del
impuesto, el argumento a ponderar es que los tratos diferenciales facilitan, y
por tanto, aumentan la evasión de impuestos. En consecuencia, es posible
esperar que la efectividad en la recolección de los impuestos sea más baja
entre más comunes sean los tratos preferentes y mayor la tasa del impuesto. 4
Por ello, el objetivo principal de este estudio es examinar la relación entre la
evasión tributaria (y el cumplimiento con el pago de impuestos) y el trato
preferente de diferentes ingresos y sectores de actividad económica.

3

4

Véase Giles ( 1998) y A¡ba y Haughton ( 1996).
Como veremos adelante, la efectividad CD recaudación la mediremos como la
recaudación que aencra cada punto do la tasa del impuesto a que so hap referencia.
Esta es una medición utilizada en la mayoria do las comparaciones do efectividad on
recaudación entre palsos.

Trato.i preferente., v em.ml,1 tnh111ari11

/9

Como veremos en la sección dos. el análisis se presenta de manera
cualitativa y se busca establecer la relación entre evasión y los tratos
preferentes. Esta sección documenta la experiencia observada en Estados
Unidos de América (E.U.A), España y Singapur.
La sección tres presenta evidencia en México que apunta hacia una relación
directa entre la evasión y la existencia de tr.1tos diferenciales. mientras que ta
sección cuatro presenta algunos comentarios finales.
l. E,·idencia: trato preferente y evasión tributaria

Un primer paso en el examen de los tratos diferenciales. consiste en analizar
si éstos cumplen con el objetivo al que generalmente se dedican: pennitir el
crecimiento de la actividad económica que apoyan y mejorar la distribución
del ingreso. En segundo lugar. suponiendo que éstos existieran, parece
importante cuestionar si los tratos preferentes deben ser de índole temporal o
permanente.
La literatura económica es clard al señalar que los apoyos a través de un trato
preferente no son deseables desde un punto de vista económico, puesto que
no tienen un efecto positivo sobre la riqueza de la sociedad en el largo plazo.
ya que producen inversiones que no se llevarían a cabo de no ser porque
están siendo subsidiadas (OECD. 1993: pp. 56-57). No obstante, estos tratos
son muy populares, principalmente por su efecto sobre el electorado, ya que
resulta fácil vender la idea de que se da un trato más equitativo.
Si por razones políticas existen tratos prefer-entes, se recomienda que sean de
índole temporal. puesto que no se traducen en un crecimiento del sector
sujeto al trato diferencial, sino en un aumento de la "ren1a•·5 de las empresas,
que proviene de los recursos que deja de captar el gobierno en impuestos.
Además, la evidencia muestra que los tratos preferentes no mejoran la
distribución del ingreso (Barro, 1997; pp. 114-122).
En relación con la recolección de impuestos, el argumento conceptual señala
que entre más sectores de actividad económica, tipos de ingreso o tamaños
de empresas posean un trato preferente en los diferentes tributos, más
complicada y costosa se vuelve la recaudación proveniente de ellos.
La explicación para esto último se ubica en el hecho de que, dado el trato
diferencial, el incentivo por parte de los contribuyentes para "cumpli¡" con
los requisitos de este tipo de diferenciación tiende a aumentar. al mismo
' La "renta" se refiere a la ganancia que se recibe por haber logrlldo "colarse., dentro del
grupo que es tratado de manera diferencial.

�20 Emayos

Tratos preferente:, y evasión tributarla

tiempo que el costo para la autoridad tributaria en su verificación aumenta.
Por ejemplo, algunos autores argumentan que este costo es tan alto que
previene a cualquier auditor -aun los más entrenados- de descubrir cuánto
ingreso es realmente subdeclarado (Das-Gupta, y Mookherjec, 1998).
Adicionalmente, es importante destacar, que dada una legislación tributaria
con amplios sectores sujetos a tratos preferentes. la rentabilidad de mejoras
en la legislación, i.e., la estructura del impuesto, tiende a ser mayor en
términos de recaudación que la simple mejora en los sistemas
administrativos y de fiscalización. La razón, obvio decir, radica en que un
sistema tributario con pocos tratos preferentes facilita la fiscalización de
parte de la autoridad, puesto que la mayoría de los contribuyentes pagan sus
impuestos bajo las mismas reglas.

económica). la probabilidad de ser auditado es de 1.3 por ciento, pero
aumenta a 3.9 por ciento para aquéllos que tienen ingresos agrícolas o de
negocios en exceso de 100,000 dólares (Gale, 1999). Esto muestra también
la necesidad de focalizar las auditorías hacia aquellos sectores con mayor
probabilidad de evasión, y que generalmente están fuertemente relacionados
con los que reciben tratos preferentes.7
Este esquema de auditoría obedece a que la tasa de evasión para quienes
reciben ingresos por concepto de actividades agrícolas o de pequeñas
empresas es 31.3 por ciento, y es ésta la más alta dentro de los distintos tipos
de ingreso o sectores de actividad económica (cuadro 1). Incidentalmente,
este tipo de actividades o tipos de ingresos están sujetos a tratos
diferenciales.8

Cuadro l

En México por ejemplo, donde los tratos preferentes no son la excepción,
-contrario a lo que sucede en Chile- se estima que la rentabilidad de
"invertir'~. c;n mejoras en la estructura impositiva y desaparecer o acotar los
regímenes diferenciales, es mucho mayor que·invertir en mejores sistemas de
vigilancia y fiscalización de los contribuyentes.6
Como se señaló anterionnente, ya que un análisis empírico de esta indole
requiere más información de la que está disponible, nuestra tarea se restringe
a examinar, de manera cualitativa, la relación entre el trato preferente en
impuestos a ciertos sectores e ingreso personal, y la evasión tributaria de los
mismos para E.U.A., Espafta y Singapur. La sección posterior describe la
experiencia de México.

11

T asa de evas1on por tiPO de 1nereso en E.U.A.

Ingreso
Asalariados
Dividendos. pensiones, intereses, seguridad
social. l!anancias de caoital
A~rícola
Propietarios de negocios no agrícolas
(oeoueñas emoresas)
Total

Tasa de Evasión en ¾
0.9

2-8
31.3
31.3

16.9
. .
Fuente: Gale, W1lham G. (1999). "Tax facts". The Brookmgs lnslttulton .
www.brookings.edu'taxpolicy/facts.htm. W11shington, D.C.

Estados Unidos de América (E. U.A.)

En relación con el esfuerzo de fiscalización de la autoridad tributaria. la
experiencia internacional indica que la probabilidad de ser auditado afecta al
cumplimiento y a la evasión en el pago de impuestos. Esta núsma evidencia
señala que la posibilidad de ser auditado varía según las características o
tamafio del contribuyente.
En E.U.A. (donde la información individual del pago de impuestos se somete

al escrutinio de los académicos y de los mismos hacedores de política
' Es importante a¡Rgar, que esto no implica que no sea importante avanzar también en la
mejora del sistema administrativo para el buen control y fiscalización de los
contribuyentes. Esto indicador ili obtuvo de entrevistas personales con Funcionarios de
la Secretaria de Hacienda y Cridito Público, basadas aparentemente en un estudio
interno dol propio organismo, ul como en estudios realizados por el Sistema Interno de
Tributación de Chile.

Por otra parte, también existe un trato preferente en los ingresos por renta de
propiedades en relación con los propietarios de pequeños negocios no
agrícolas. La diferencia surge, en parte, por la existencia de .. impuestos al
autoempleado".9
En el caso del ingreso- de los propietarios de pequei\os negocios. por debajo
de cierto nivel -que los define como pequeílas empresas-, el ingreso está
sujeto al impuesto del autoempleado y la función de este impuesto es proveer
recursos para el sistema de retiro. Por su parte, quienes reciben ingresos por
7

Vale h1 pena agregar que la existencia de sectores con tratos preferentes se presta
también para que haya transacciones entre empresas del Régimen General y las primeras
con el fin de evadir y eludir el pago de impuestos.
• Para más detalles vea www.quicken.com/small_business focuSJtaxes/ y
, www.tax.kpmg.net/library/country_tax_facts/tf_ usa.pd[
En E.U.A. se conoce como "Self-cmployment Tax" o SECA.

�Tratos preferentes y evasión trlb11tarla 21

21 Ensayos

concepto de renta de propiedades no están sujetos a dicho pago. Así, no debe
sorprendemos que se haya encontrado que la subdeclaración ~ i n ~ de
pequei\as empresas sea sustancialmente mayor a la de qwencs reciben
ingresos por la rema de propiedades.
Dos características causan tal comportamiento: primero, el trato diferencial a
las pequeftas empresas y a quienes reciben ingresos por concepto de renta;
segundo, el hecho de que el si~ema de retiro funci~na de acuerdo con. el
método de "pay as you go", es decir, que las aportaaones al fondo de retiro

sirven para sostener el consumo de los pensionados, a cambio de que los
trabajadores del futuro aporten para la pensión del trabajador_ actual. Esto
último implica que \Dl3 persona tiene el incentivo para evadir el pago al
fondo de retiro, ya que, por un lado, el que \Dl3 sola persona deje de a~rtar
al fondo de retiro no tendrá un efecto importante en las finaD7.as del masmo,
y por el otro, muy probablemente esto no afectara su pensión cuando llegue a
la edad de retiro.
El punto importante, es que este trato diferencial influye de man~ra adversa
en el cumplimiento del pago de impuestos y au~enta la evasión d~ los
propietarios de pequeí\OS negocios (Joulfaian y Ridc:r, 199~)- Al nus~o
tiempo, esto indica que el logro del objetivo del trato diferencial es reducido
o nulo.
Es¡Húla
En Espafta, gran parte de la evasión se observa princi~nte en el ~ del
ingreso personal con \Dl3 subdeclaración de 68.6 por ctento ~ una evasión de
93.9 por ciento, medida en términos del impuesto pagado; rruentras que en el
impuesto corporativo la subdeclaración y la evasión son de 34.7 y 53 por
ciento, respectivamente.

Esta estimación va acorde con los numerosos créditos sobre el impuesto
personal que se penniten en Espai'la, entre los cuales se incluyen los montos
destinados a los fondos de pensiones, montos que dependen de la edad del
contribuyente, incapacidad fisica, número de bi~, padres _viviendo con el
contribuyente, deducciones permitidas a los que viven en ctudades selectas,
10
cierta proporción del gasto para mejorar la vivienda propia. entre otros.
En relación con el impuesto a la empresa, del total de auditorias llevadas a
cabo en Espat1a en 1992, el 19.7 por ciento se - , n e n el sector ~e la
Construcción, el 15.6 por ciento en el sector de Scrvictos y el 9.3 por ctento
en el sector Comercial (cuadro 2).
"Vwc KPMG c:n intcmct. www.tax.kpng.net/libnly/wuatry_tax_factsltf_spain.pdf

La subdeclaración de ingresos encontrada fue de: 20.3 por ciento para la
construcción, 33.2 por ciento para servicios de restaurante, 33. l por ciento
para servicios de transportación, 16.7 por ciento para servicios de reparación,
26.8 por ciento para el comercio minorista y de 7.5 por ciento para el
comercio mayorista Como era de esperar, la evasión fue mayor en los
sectores sobre los que más auditorías se realiwon (construcción,
restaurantes, transportes y comercio al menudeo), lo que indica •\D\3 vez
más- que la auditoria es selectiva y se hace en los sectores donde se estima
que existe la mayor evasión.

Cuadro 2
Auditorías y subdeclaración de ingreso por sectores selectos en Espaffa,
1992
Sector
o/o del total -~ de ingreso .Evulón: Impue,tó
de
subdeclirado DO J)ápdo (o/e·dél
auditorías
imóuesto oarado}
Construcción
19.7
20.3
118.4
Comercio
9.3
Menudeo
26.8
80.9
Mavoreo
7.5
22.5
Servicios
15.6
Restaurantes
33.2
105.9
Transoorte
33.1
92.7
Reoaración
16.7
64.6
.,
Espacios en blanco indican mformac1on no disponible.
Fuente: Elaborado u partir del cuadro 10.7 de Das-Gupta Arindam, y Dilip Mookherjee
( 1998). Incentives and lnstitutional Reform in Tax Enforcement. An Analysis of
Developing Country Experience. Oxford Univcrsity Press.

La evidencia mostrada para España es congruente en los casos del comercio
al menudeo, en la construcción y en los servicios de restaurante, ya que la
ley del pago del ISR en ese país trata de manera diferencial estos sectores, lo
que aunado a que son sectores de dificil fiscali:zación, aumenta la posibilidad
de evasión (Das-Gupta Mookherjee, 1998).
Singapur

La .experiencia en Singapur muestra que la evasión de impuestos es mayor,
al igual que en España, en el pago del impuesto personal (cuadro 3). Por
ejen~plo, en ~I caso del impuesto a empleados y propietarios de pequeñas y
medianas empresas. el pago del impuesto realizado es menor al impuesto que
deberían pagar. Es decir, aunque los empicados deberían aportar un 26.57
por ciento. del total de impuestos a pagar, en la práctica solo aportan un
17.22 por ciento; mientrns que los propietarios únicos debieran aportar el
4.39 por ciento. y aportan a solamente 2.94 por ciento. Por su parte, el pago

�U

Tralos prefermtes y eva.slvn tributaria

Ensayo.f

de impuestos de las empresas excede en 11.48 puntos a la participación
estimada. Para examinar de manera cualitativa a qué se debe tal
comportamiento. empecemos por señalar que el pago del !mpuesto personal
en Singapur posee un número importante de tratos preferentes.
Estos tratos se resumen en deducciones al impuesto a través de lo que se
conoce como ··alivios" 11 e ingresos exentos del impuesto. El alivio en el
pago de impuestos contiene una deducción por individuo; adicionalmente,
existe otra deducción en el pago del impuesto que varía directamente con la
edad del individuo, así como por el número de nifios (sin exceder de cuatro),
gasto de educación en el extranjero, hospitalización y gastos de maternidad,
por el sostenimiento de padres, abuelos y bisabuelos (con un máximo de dos
deducciones permitidas), contribuciones al fondo de retiro, entre otros.
Por su parte, el ingreso exento incluye ingresos por muerte o accidente del
asegurado. ingresos de no residentes laborando menos de 60 días de trabajo
12
salvo directores o artistas y ciertos tipos de pago de interés, entre otros.

-::.::-c.·

Cuadro 3
Impuesto a pagar e impuesto pagado en Singapur
(% del total)
Impuesto pagado
lmpuest&lt;, á pagar

:i!r~.~

estimado

(%)

26.57
4.39
2.70
66.15
0.19
100

17.22
2.94
1.75
77.63
0.46
100

·,%t·

Emnleados/asalariados
Prooietarios
Sociedades
Comoañías
Clubes asociaciones
Total

Fuente: Elaborado a partlí del cuadro 11.5 de Das..Oupta Arindam, y Dilip Mook~erJce
(1998). Incentives and Jnstitutional Reform in Tax Enforcement. An Analys1s of
Dcveloping Country Experience. Oxford University Press.

A manera de resumen, las experiencias mostradas en esta sección apuntan
hacia una relación directa entre una mayor evasión (y un bajo cumplimiento
en el pago de los impuestos) y el trato preferente de ciertas acti~i~des o
tipos de ingresos. No hay que olvidar, sin embar~o'. que el cumpllDll~to o
evasión de impuestos también depende de la efecttv1dad de los mecanismos
administrativos de la autoridad fiscal, tales como la retención de impuestos
en la fuente, la posibilic\1d de Cl'U7M infonnación para validar las
11 En in¡lós se le denota "tax relief'.
12

Vnso KPMG en intemet.

.
www.tax.kpmg.net/libraiy/country_tax_facts/tf_singa.pdf.

]j

declaraciones de impuestos, un sistema de información computarizado y
accesible. mecanismos de registro de potenciales contribuyentes, entre otros.
De esta manera, si la fiscalización fuese adecuada, es posible predecir que la
tasa de cumplimiento con et pago de impuestos será mayor; no obstante. el
cumplimiento con el pago de impuestos sería mucho mayor si no existiesen
numerosos tratos diferenciales.
En la siguiente sección, examinamos algunos aspectos de la experiencia
mexicana buscando establecer, de manera cualitativa, en qué medida la
evasión y el cumplimiento con el pago de impuestos dependen de los tratos
preferentes. También se presenta una breve comparación de la efectividad en
la recolección de impuestos entre países, para examinar su posible relación
con los tratos diferenciales.
2. Experiencia mexicana

El análisis de la evasión de impuestos en México presenta la dificultad de
obtener una fuente confiable de infom1ación, puesto que no existe -contrario
a la práctica en muchos países desarrollados- una base de datos oficial en el
nivel individual. Esto es importante para estimar de manera directa los
niveles de evasión y el cumplimiento en el pago de impuestos, así como su
reacción ante los castigos y premios en el pago de los mismos.
Adicionalmente, permitiría evaluar el efecto de cambios en las tasas de los
impuestos y sus bases gravables.13
Por supuesto, un requisito esencial en la creación de una base de datos de
este tipo es mantener la confidencialidad, para asegurar que ningún
contribuyente pueda ser identificado en la muestra Este tipo de
procedimiento se maneja con éxito en encuestas de ingreso y gasto. de
empleo, así como de actividades industriales por parte de INEGI. por lo que
podría ser factible el cruce de información de estas encuestas con la
información impositiva del contribuyente.
En México, se cree que la información individual tributaria existe de manera
computarizada, ya que el 90 por ciento se procesa a través de "scanners" y
de un sistema de información "óptica", y solo el 10 por ciento se procesa de
manera manual, 14 por lo que no es imposible pensar que pudiera diseñarse
')&gt;or ejemplo, el estudio puede hacerire a través de lo que se llama ·'Análisis de
Diferencias", que consiste en evaluar lo11 cambios en la politica tributaria entre do/1
período!I, o a través de un "Análisis de curte transversal". donde se analiza la reacciíin de
lol! individuos ante tasas progre.~iv11s del impue.~to 111 ingreso, deducciones. exenciones,
cte. Véase Triest ( 1998).
14
Vé1t.'IC parte "C" de DaRiupta y Mookherjec ( 1998).

�26

Tratos prefermles y nwldn tributarla J1

Ensayos

una muestra para fines de evaluación de diferentes políticas impositivas y
administrativas. Sin embargo, ante la sociedad parece existir la noción de
15
que no existe tal base de datos.
Por su parte. no existe un programa explícito de incorporación de posibles
contribuyentes, salvo el convenio de incorporación del sector informal con
autoridades estatales a cambio de una participación de los ingresos
adicionales recaudados, pero cuyo resultado no es conocido, aunque según
criticas de los estados, no ha tenido los resultados esperados. En seguida,
dividimos la descripción de la experiencia mexicana en dos partes, la
referente a tratos preferentes y la de la fiscalización en México.
Tratos preferentes

Como se estableció, la medición de la evasión y los sectores involucrados
tiene que hacerse de manera indirecta, como resultado de la falta de
información de primera mano. Por ello, aunque no es posible medir
directamente el grado de evasión de distintos sectores de actividad
económica o tipos de ingreso, el examen de los tratos diferenciales en
México arroja una idea clara del grado en que se facilita la evasión.
En términos generales, el régimen tributario mexicano se ha preocupado por
simplificar el sistema del Impuesto sobre la Renta (ISR), tanto para empresas
como para personas. Con respecto al ISR personal, el número de tasas pasó
de 26 en 1980 a 8 en 1998, pero aumentó a 10 en 1999. Similarmente, la
tasa marginal máxima bajó de 55 por ciento en 1980 a 35 por ciento en 1998,
para aumentar a 40 por ciento en 1999. En relación con el ISR de las
empresas, la tasa marginal única se redujo de 42 por ciento en 1980 a 34 por
ciento en 1998 y pasó a 35 por ciento en 1999 para utilidades no
16
reinvertidas, y 30 por ciento para utilidades reinvertidas en 2000.
En términos de los impuestos indirectos, se sustituyeron más de 300
impuestos locales y federales por el IVA en 1980, aunque este beneficio
disminuyó ~orno se explicará- a medida que el alcance de las exenciones,
17
tasas cero y el trato diferencial en frontera crecieron.

,sRecientemente, existen algunos programas en proceso dentro del Sistema de
Administración Tributaria que conlleva la automatización de datos y sistematización de
auditorias fiscales.
16 La tasa del ISR de las empresas bajó a 32 por ciento para las utilidades reinvertidas en
1999. Véase SHCP (1998). Cóterios de Politjga Económica pana 1999. México, D.F.
17
Para mayores detalles véase Aspe (1993); Para examinar la efectividad en recolección
del ISR y del IVA véase OECD (1999); Dalsgaard (2000); ITAM (1997); y Tijerina-G.
(1998).

En la actualidad, gran parte de la discusión tributaria en México, se orienta
en dos direcciones: primero, medir el beneficio o costo de cambios en la tasa
o base gravable de ISR de ciertos grupos de in¡resos o tamados de empresas,
y de cambios en la base gravable del IVA; segundo, estimar el efecto de una
mejora administrativa y de fiscalización, aunque la última se ve más
adelante. Un reclamo recurrente al Congreso de la Unión es la "falta" de
tratos preferentes hacia los sectores agrícola, ganadero, de transporte, y
artesanal, así como a empresas de tamafto pequeffo y micro. Este reclamo se
da no obstante que estos sectores gozan de beneficios en la Legislación
Tributaria que el resto de los sectores no tienen (Themis, 1999).18
Esto es, aunque en promedio ha mejorado la estructura de los impuestos en
México, existen tratos diferenciales que seguramente reducen la tasa de
cumplimiento en el pago de los impuestos. Por ejemplo, el trato preferente
en el pago del ISR de las personas fisicas con actividad empresarial se da,
por un lado, a través del "Régimen Simplificado a las Actividades
Empresariales" que comprende a las personas fisicas que se dediquen a
actividades agrícolas, ganaderas, pesqueras o silvicolas, asi como el
transporte de carga o pasajeros.19 De hecho, en el caso del sector transporte,
se presenta una deducción denominada "ciega" que no requiere
comprobantes. que otros sectores no tienen, y que actúa en favor de reducir
el pago de impuestos.
Por otro lado, existe el "Régimen de Pequeños Contribuyentes" que cubre a
las personas fisicas si los ingresos de su actividad empresarial e intereses en
el afto no excede de 2,986,618 pesos (enero, 2000) e incluye a los
contribuyentes que se dedican a actividades agrícolas, ganaderas, pesqueras
o silvicolas, y al transporte de carga o pasajeros y las artesanales, siempre
que no exceda el monto anual referido; el impuesto se calcula aplicando el
2.5 por ciento al total de ingresos en efectivo, bienes o servicios. con una
deducción de 3 salarios mínimos anuales, del área geográfica del
contribuyente. 20
Con las nuevas disposiciones, las cuales requieren que el empleador
mantenga el 10% del IVA que es cobrado por personas fisicas, es posible
prever que pertenecer al Régimen de Pequeños Contribuyentes se ha vuelto
más favorable, puesto que bajo este régimen no se incurre en el costo
financiero que resulta de la retención del IVA de personas fisicas.
11

Vale la rcna ·i¡c/lalar que en algunos ¡,aiscs se estiman k1s ingresos no recaudados por
concepto de tratos prcti:rentcs pura transparentar ante III sociedad el costo de los
mismos.
1
' Articulo 119-A de la Ley del ISR (véa.'IC Thcmi~ 1999).
11
Artlculos 119-M y 199-N de la l.cy del (SR (vé1!!0 Themis, 1999).

�Tratos preferen/t$ y evasión tributarla 19

Asimismo, la experiencia internacional disponible indica que el tamaño
máximo en ingresos para pertenecer a este Régimen en México es muy
elevado y que la tasa aplicable es bastante baja (cuadro 4).
Cuadro4
. 1 .mternaciona
"Pequeños" Cont n.buventes en m,·e

País

México (2000)
Estados Unidos
Portuial
Canadá
Reino Unido
Finlandia
Luxemburgo
Costa Rica

Limite Máximo en lng~sos
Brutos en dólares de E.U.A.
314,380
250,000
166,574
144.927
83,335
58,990
55,095
51,136

Tasa sobre ingreso
bruto en %1
2.5
3
20
13.12
2
1.1
4
lO

1 Se refiere a un afto entre 1996 y 2000, según datos dtspombles para cada país.
2 En los casos en que la base del gravamen es la utilidad, se supuso un coeficiente de
utilidad de 20% para estimar la tasa del impuesto aplicable a los ingresos brutos.
Fuente: Elaboración propia con datos de la Consultora KPMG.

Por tanto, es posible prever que un número importante de contribuyentes se
hayan trasladado hacia el Régimen de Pequeños Contribuyentes. con el fin
de aprovechar las "facilidades" que ahora se les otorga, disminuyendo con
ello la efectividad de la recaudación del impuesto.
Por otra parte, es interesante observar que los sistemas tributarios del ISR en
América Latina han cambiado hacia estructuras más competitivas en el nivel
internacional, puesto que el nivel de la tasa marginal más alta del impuesto
sobre el ingreso personal se ha reducido en los últimos veinte años en
América Latina; mientras que en 1979 esta fue de 50.3 por ciento, en 1991 se
redujo a 35.4 por ciento, y en el período 1992-98, la tasa marginal promedio
disminuyó aún más, a 25 por ciento.
Si consideramos una muestra más amplia de países, que incluye a los
miembros de la OECD, el promedio de la tasa marginal más alta fue de 34.2
por ciento entre 1992 y. 1998, nivel ligeramente inferior al vigente en
México. Es decir, esta tendencia que se dio en México hasta 1998, contrasta
con el aumento en la tasa marginal del ISR personal a 40 por ciento en
México para 1999.21 Un análisis de la efectividad en recaudación del ISR
personal para una muestra de 33 países seftala que México posee una de las
tasas de efectividad más baj~ (Tijerina-G., y Medellín-R., 2000). Los países
de la muestra con mayor efectividad en recaudación son Nueva Zelanda,
21

Cifras tomadas de KPMG y Tijerina•G., y Medellin-R. (2000).

Italia y Venezuela, mientras que los menos efectivos son Brasil y Argentina.
En México, se recolecta 0.09 por ciento del PIB por punto de la tasa media
del ISR personal, mientras que en el nivel internacional esta es en promedió
2 veces mayor.
En general, podemos esperar de países con un sistema impositivo con un

me~or número de rangos en el ISR o un nivel de exenciones más bajo, es
dectr, con menores tratos preferentes, que tengan una mayor efectividad en
recaudación del ISR personal. Esto sucede así, ya que lDl menor número de
rangos y de exenciones tienden a reducir el costo para la autoridad tn'butaria
de fiscalizar, al mismo tiempo que facilita al contribuyente la declaración de
sus ingresos. Por ejemplo, Nueva Zelanda posee un impuesto al ingreso
personal con solo dos tasas impositivas (21.5 por ciento y 33 por ciento).
Además, no existen deducciones contra el ingreso por salarios y hay muy
pocas exenciones en el pago del impuesto.22Por su parte, en Brasil, donde la
efectividad en recaudación es mucho más baja, existe una gran cantidad de
deducciones, además de ciertos rubros de ingreso exentos del impuesto,
como alimentos, uniformes, transporte provisto gratis o a ungrecio menor al
de mercado por la empresa a los empleados de la misma, etc. 3
En consecuencia, como lo seftala la literatura existente, entre mayor alcance
tengan los tratos preferentes mayor será la posibilidad de evasión de
impuestos. Y aunque no contemos con información que pueda corroborar
este tipo de relaciones para el caso de México, es posible esperar que los
tratos diferenciales en el ISR de personas fisicas afecten negativamente en el
cumplimiento con el pago del impuesto e incentiven la evasión tal v como lo
demuestra la experiencia internacional. Vale la pena agr~gar · que esta
relación entre el trato diferencial y la evasión se observa con otros impuestos
como el IVA, donde las exenciones y tasas cero suman casi el 50 por ciento
del gasto de consumo de las familias de México.
~ún más interesante es la reciente discusión en la Cámara de Diputados que
gua en tomo a complicar todavía más la recaudación del IVA, cuando se
pro~~e aplicar tasa cero a las compras de los gobiernos estatales y
~un~c1pales. Trcitar estas compras con el gravamen normal simplemente
1mphca una transacción en libros, en ambos lados (debe y haber); mientras
que reduce la oportunidad de evadir impuestos a los proveedores que surten
al gobierno, puesto que les se hace más dificil mostrar facturas de ventas al
gobierno que realmente no se hicieron o ••inflar" el monto de ta venta,
deliberadamente.
:Consulte KPMG en interne!: www.tax.kpmg.net/library/country_tax _lacts/tf ncwzc.pdf
Vea la consultora KPMG en internet:
www.tax.kpmg.net/library/country_tax_ lacts/t( brazi.pdf

�30 Ensayos

En definitiva, la aplicación de una tasa cero en este caso implica realizar un
mayor esfueuo administrntivo parn evitar la evasión. Adicionalmente, la
experiencia internacional recomienda grnvar los bienes que compra el
gobierno y con mayor razón si estos bienes también los consume el sector
privado (Tait, 1988). En el caso de que políticamente se apruebe una
propuesta de esta índole, un mecanismo que disminuirá la evasión que ésta
genere, es que el proveedor pague el impuesto al gobierno municipal y
estatal, y que solicite su devolución directamente a tas autoridades federales.
Fiscalización en México

En relación con la fiscali:zación, la práctica internacional es verificar todas
las declaraciones del impuesto sobre la renta (ISR) recibidas. En México, la
elección de qué declaraciones inspeccionar se supone selectiva, con un
procedimiento que no es conocido por los contribuyentes. No obstante, se
cree que en parte, el procedimiento tiene tres componentes: a) aleatorio, b)
dependiente de la lústoria del contribuyente y c) depende de distintas fuentes
de infonnación como la denuncia de terceras personas, quienes tienen que
identificarse para hacer la denuncia (Arindam, y Mookherjee, 1998: pp.
324). El papel de la fiscafüación es de suma importancia, si consideramos,
por ejemplo, que la evasión del impuesto al valor agregado alcan:za niveles
de 35 por ciento de la recaudación potencial.24

i '.

'I

'

Tralm preferentes y evtJ.flón lrll&gt;tllarl4 J l

No obstante la mejora en el registro de contribuyentes y la selección de
auditorias, el nivel de recaudación en México se coloca muy por debajo de
los países de la OECD y por debajo, incluso, de los países en Latinoamérica.
En este sentido, los resultados indican que aunque la inversión para mejorar
la fiscali:zación podría ser rentable, la ganancia en ingresos públicos (así
como en eficiencia y equidad tributaria) de llevar a cabo una mejora
sustancial en la estructura del sistema impositivo es mucho mayor.
Esto facilitaría la fiscalización de los contribuyentes que evaden el pago de
sus impuestos. Así, eliminar los tratos preferentes existentes, es una tarea
con un fuerte potencial en recaudación, además de mejorar la efectividad en
recaudación.27
Cuadros
Declaraciones y auditorías en México, 1988-1999
Cillillílil

Allo
1988
1989
1990
1991
1992
1993
1994
1995
1996
1997
1998
1999

El número de contribuyentes creció de l. 76 millones en 1988 a 5.65 millones
en 1994, mientras que en el periodo comprendido entre 1994 y 1999, el
número de contribuyentes aumentó en 1.12 millones (cuadro 5). El
crecimiento promedio anual durante todo el periodo fue de 14.3 por ciento.
En términos de la población ocupada, el número de contribuyentes
registrados pasó de 5.7 por ciento a 15.9 por ciento.
En México, la fracción de declaraciones auditadas pasó de 0.36 por ciento en
1993 a 1.14 por ciento en 1999 (cuadro 5).25 La metodología para definir una
auditoria se basa actualmente en métodos estadísticos que contemplan el
sector de actividad económica del contribuyente, sus ingresos y el régimen
de tributación al que pertenece.26

Total'
1,759,376
1,929, 194
3,077,869
3,374,719
4,8 12,450
5,421,459
5,647,200
5,439,900
5,599,000
5,981,072
6,343,043
6,760. 172
Promedrn

-~uat·

""''

9.7
59.5
9.6
42.6
12. 7
4.2
-3.7
2.9
6.8
6. 1
6.6
14.3

'ftl'í-T
lblc■f ·
-:

1,457,441
1,603,846
2,741 ,062
3,042,211
4,461,284
5,066,727
5,264,SOO
5,064,700
5,202,200
5,548,306
5,875,603
6,m.947
Promc.,dio

Cift_llllio:

,~i~

' iintiil'' M~~
(~\

100
70.9
11.0
46.6
13.6
3.9
-38
2.7
6.7
5.9
li 4

IÜ

:::

/·

301,935
325,348
336,807
332,508
351 ,166
354,732
382,700
375,200
396,800
432,766
467,440
506,225
Promedio

Pt..,._Pllk•

'¾dé

alillill

(¾P,~

(•/4)

A111iít• ia!

~\

7.8
3.5
-1.3
5.6
1.0
7.9
-2.0
5.8
9.1
8.0

5.7
6.1
98
9.8
13 8
IS.O
15.5
15.3
15.3
IS.2
15.9

8.3

-- -

H

-

- - - -·
- --- ..

.
.
03 6
0.32
0.35
0.41
I.S2
1.6S
1.14

1 Co~responde II personas lisic11s o murules registrada.~ en el padrón de contribuyentes con
obligación de presentar declaruciunes fiscales periódicas, dependiendo de la obligación a
que estén sujetos.
2 Porcentaje del total excluyendo empleados asalariados.
• Indica dato no disponible.
Fuente: Elaborado con datos del Anexo Estadístico de los informes de Gobierno, CSG y
EZ; SHCP, y cuadro 9.S de Das-Oupta Arindam, y Dilip Mookherjee (19911). Incentives
and lnstitutional Reform in Tax Enforcement. An Analysis of Develuping Country
Expcrience. Oxford University Press.

34

Estimaciones de la autoridad hacendaria de México. Otras estimaciones de la evasión en
este mismo impuesto se pueden encontrar en del Campo-Flores (1998).
"Hasta 1998, la contabilización de auditorias incluía las "cartas invitación" para que el
contribuyente se pusiera al corriente en el pago de sus impuestos, por lo que las cifras de
presencia fiscal se sobrcestimaban. Los datos anteriores a 1998 se ajustaron para
hacerlos comparables.
~ principio, el objetivo es realizar auditorias donde la probabilidad de obtener
recaudación adicional sea relativamente alta.

27

La auton'dad . hsca
. 1 .
estima que la mejora en la estructura trihutaria aumentaría la
recaudación de ingresos en 12 por ciento del total (recaudación actual mlÍs la
recaudación adicional), por el simrlc hecho de facilitar la fiscalización a la
administruciún tributaria.

�Tratos preferentes _v evu.rió,1 trihutarla 33

32 Ensayos

Otra sugerencia para mejorar la efectividad en la recaudación, y que ha sido
manejada con insistencia, consiste en que la Institución Fiscalii'.adora sea
totalmente independiente, con el fin de minimizar el efecto de eventos
políticos o sociales en su accionar.
Otra opción, menos viable en México por la fuerte oposición que generaría,
consiste en ..privatil.éll"' la recolección de los impuestos.28 La privatización
en la recaudación de los tributos es un fenómeno reciente en el nivel
internacional, y ha sido aplicado parcialmente en países como Argentina,
Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, Guatemala,
Honduras, Panamá, Perú, y Uruguay (Arindam, y Mookherjee, 1998).29

Comentarios finales
El uso de tratos preferentes a distintos sectores de actividad económica o
diferentes tipos de ingreso surge de la idea, políticamente "correcta", de
ayudar a grupos que necesitan un apoyo para llevar a cabo su actividad. Sin
embargo. es importante considerar, en primer lugar, que la evidencia
internacional muestra que esta ayuda no se justifica, puesto que no resulta en
un crecimiento sostenido de la actividad, sino en un incremento del beneficio
de los participantes a costa de recursos que el gobierno (y la sociedad) deja
de percibir; en segundo lugar, si por alguna razón tiene que darse el trato
diferencial, éste debiera ser de índole temporal y no permanente.

·1

Asimismo, el efecto de los tratos preferentes sobre la distribución de ingreso
es generalmente adverso, beneficia únicamente a los grupos de
contribuyentes que tienen mayor flexibilidad; es decir, a aquéllos que son
capaces de variar el tamaño de su empresa, el sect.or de actividad económica
al que pertenecen o el tipo de ingreso que pueden obtener. En suma, el trato
diferencial es distorsionante y acaba por no cumplir con su cometido. Igual
de importantes son los problemas administrativos y de recaudación que
genera la existencia de tratos preferentes.

21

Para estudios conceptuales 11e«ca de la .privatización en la recaudación de impuestos, vwe
Ramfrez-Aculla (1992).
2' Vale la pena agregar que se argumenta que la recaudación proveniente del llamado
sector "informal" en M6xico seria negativa una vez que se consideran los costos de
administración (Ruiz, 1998). Si bien la evidencia de las encuestas nacionales de empleo
scflala que es probable que así sea. se podría ofrecer o delegar la recolección de
impuostos provenientes de eslO sector a participantes privados. Quizá una prueba
definitiva para ver si existe una recaudación potencial importante o no, se expondría en
ol deseo de empresas privadas por participar en la fiscalización de este sector.

La evidencia mtemacaonal apunta a que gran parte de la evasión tributaria
surge precisamente de la existencia de tratos diferenciales entre sectores
económicos. tamaños de empresas, tipos de ingreso y bienes de consumo.
~ desc~pción de ~ores de actividad económica, tamailos de empresas,
Upo~ _de mgre~ ~ bienes sujetos a tratos diferenciales, así como y la alta

eva_saon en Mex1co. son consistentes con la experiencia internacional. Sin
olvidar que la fiscalización es un elemento importante en la recaudación
tributaria, la principal recomendación consiste en reducir al máximo el
número y al~ance de los ~tos preferentes en los distintos impuestos, para
con ello meJorar la efectavadad en ta recaudación de los mismos. Sería
oportuno también contar con infonnación pública en cuanto al costo en
recaudación (denominado "'tax expenditure") de cada trato impositivo
preferente, con el fin de transparentar los apoyos a determinados sectores
económicos. tamaños de empresas, tipos de ingresos y bienes de consumo.

Bibliografía
Agha, Ali y Jonathan Haughton ( 19%). "Designing VAT Systerns: Sorne
Efficiency Considerations". The Review of Econornics ~d Statistics.
Vol. LXXVIII. mayo. No. 2.
Aspe, Pedro ( 1993) El camino de la transformación económica. Fondo de
Culturc1 Económica. México.
Barro, Robert J (1997). Getting it Right. Markets and Choices ¡n a Free
Society. MIT Press.
Bird, Ric~d M. ~ Milka Casanegra de Jantscher (1992). Improving Tax
Admuustrnuon m Developing Countries. lnternational Monetary Fund.
Campo-Flores. Erik Martín del ( 1998). ''Estimación de la base. costo de las
exenciones\ evasión fiscal del impuesto al valor agregado en México".
Gaceta de Economía. Año 3. Número 6, Primavera, 1TAM. México.
Dalsgaard, Thomas (2000) The Tax System in Me:&lt;lco: A Need for
Strengthening the Revenue-Raising Capacity. Organii'.ation for
Economic Co-operation and Development. Working Paper 233.
ECO/WKP(2000)6.
Das-Gupta Arindam. y Dilip Mookherjee (1998). Incentives and lnstitutional
Reform in Tax Enforcement. An Analysis of Developing Country
Experience. Oxford University Press.
Gale, William G 11999) ··rax facts". Brookings lnstitution. Washington,
. D.C. wwn brookings.edu/taxpolicy/facts.htm.
Gales, David E 11998) "'Modelling the Tax Compliance Protiles of New
Zealand Finns Evidence from Audit Records". University of Victoria.
Department o( Economics. Working Paper. Canadá.
ITAM (1997) Competitividad Tributaria. Comparación Internacional. CECITAM. abril México. D.F.

�34

Ensayos

Joulfaian. David y Mark Rider (1998). ''Differential Taxation and Tax
Evasion by Small Business... National Tax Journal. Vol. LI. No. 4, pp.
675-&lt;&gt;87.
KPMG en intcrnet. www.tax.kpmg.net/libr.uy/country_tax_facts/
OECD (1993). Taxalion in OECD Countries. Organisalion for Economic
Cooperation and Development. Paris.
OECD (1999). OECD Economic Surveys, Mexico. 1998-1999. Paris,
France.
Ramírez-Acuña, Luis · Femando (1992).
"Privatization of Tax
Administration". En Bird, Richard M. y Milka Casanegra de Jantscher
eds. Improving Tax Administralion in Developing Countries.
Intemational Monetary Fund, Cap. 11.
Ruiz, Tomás (1998). La economía informal. Documento de la SHCP.
México, D.F.
SHCP (1998). Criterios de Politica Económica para 1999, México, D.F.
Themis (1999). "Ley del Impuesto Sobre la Renta". Sumario Fiscal (con
correlaciones), México.
Tait, Atan A. () 988). Value Added Tax. lnternalional Practice and Problems.
lnternational Monetary Fund, Washington.
Tijerina-G., José Alfredo (1998). ·'Propuesta de reforma en el Impuesto al
Valor Agregado". Documento de Tmbajo No. 2. Centro de Análisis y
Difusión Económi~ noviembre, Monterrey, México.
www.cade.org.mx.
Tijerina-G., José Alfredo, y Antonio Medellin-Ruiz (2000). "Diagnóstico de
la efectividad en recolección del impuesto sobre la renta en México".
Documento de Trabajo. Versión Preliminar. Centro de Investigaciones
Económicas, U.A.N.L. noviembre, Monterrey, México.
Tijerina-G., José Alfredo y José Pagán (2000). "Value added tax revenues in
México: an empirical analysis". Public Finance Review. Vol. 28. No. 6,
November, pp. 561-575.
Triest, Robert K. (1998). "Econometric issues in estimating the behavioral
response to taxation: a nontechnical introduction". National Tax
Journal. Vol. LI, No. 4, pp. 761-772.

El poder de mercado o eficiencia: origen de la• utllldada
del sistema bancario mexicano de 1995

Julio Clsar Arteaga Garcla•
&amp; co,n,ín observar 'l"' a medida 'l"' el grado tk concmtraci6n tl, ""° ;nd,utria
disminll)'e, sus empreM13 presmtan renltado, coila va meno., atractivo.,, m
términos de ganancias. El debate s, centra ,n la uplicaci6n tl, dicha relaci6n
positiva, pues, por un lado, el paradigma Estrvctura-CondNcto-Desempelfo (SCP)
.señala que las ganancias son mayores debido al poder de mercado que ejercen las
empresas, mie11tras que la hipótesi., de eficiencia destoca tp1e la ventaja se da
porque las empresas gra11des J"'edm trabajar con costos menores. Utilizando datos
para el .sistema bancario mexicOlfo en ,1 periodo /995-/999, ambas hipótesis .son
puestas a prueba poro tratar de explicar el origen de la.r ganancias de los bancos
e,i el pais. E,i parlicu/ar, .se encue,1tra evidencia tp1e apoya el ¡nullo de visto que
.,o.,tie11e el paradigma SCP.

Introducción
La teoría de organización industrial indica que cuando existen asimetrías
entre las empresas de una determinada industria se da una relación directa
entre el grado de concentración y las ganancias de la misma (ver sección 5.5
de Tirole, 1988). De acuerdo con esto, se esperaría que el nivel de
beneficios de una industria se redujera en la medida en que su grado de
concentración disminuye con el paso del tiempo. Por otro lado, la
explicación ante el hecho de que las grandes empresas tengan relativamente
mejores resultados que las demás compai\ías de la industria. tiene dos
venientcs:

Una. siguiendo el argumento de Bain ( 1951), menciona que las grandes
firmas evitan las prácticas que fomenten la competencia en precios y esto
conlleva a generar mayores ganancias para esas compatlías. La otra
vertiente se basa en los trabajos de Demsetz (1973) y Pcltzman (1977),
donde se sostiene que las grandes cornpaiUas pueden ofrecer sus productos a
costos más bajos, ya que trabajan en un nivel de escala mayor: es decir, son
más eficientes en el proceso productivo.

M&amp;Clilro de h1 facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
jarteau@1;er.dsi.uanl.mx. El autor agradece el apoyo recibido por el Centro de
lm·estip:iones Económicas de la Universidad Aulúnoma de Nuevo León para la
realización de esta investigación.

�J6 En.'la)'V&gt;.f

El sector bancario ha sido sometido a este tipo de análisis en diversas
ocasiones. para identificar la vertiente que mejor explica las ganancias de la
industria bancaria. Para los Estados Unidos, por ejemplo, Gilbert (1984)
reporta que en 32 de 44 estudios se encuentra evidencia de ·que los bancos
ejercen su poder de mercado para incrementar sus utilidades. EvanofT y
Fortier (1988) encuentran evidencia a favor de la eficiencia de los grandes
bancos estadounidenses. Molyneux y Forbcs ( 1995), por su parte. estudian
el sistema europeo y encuentran evidencia que apoya el uso del poder del
mercado para explicar las ganancias de los bancos.
En los últimos años, el estudio de los orígenes de las utilidades para el caso
del sector bancario mexicano es importante, ya que las instituciones
bancarias de México han pasado por un proceso de consolidación,
especialmente a partir de la crisis de 1995. La consolidación bancaria ha
tenido como consecuencia una serie de fusiones. adquisiciones y cierres de
varios bancos; además, ha dado pie a la entrada de instituciones extranjeras.
Por lo tanto, dicha consolidación tiene elementos de las dos vertientes, que
explican las ganancias de las instituciones bancarias; por un lado, se ha
dado incentivos a políticas de tasas de interés menos competitivas. lo cual se
puede tomar como una tendencia de los bancos a coludirse, tácita o
explícitamente.

'

..

Sin embargo, durante estos años, la presencia extranjera se ha incrementado
en gran cuantía, lo cual ha generado innovaciones en los servicios que
realizan tos bancos extranjeros, lo que les permite ofrecer a sus clientes una
mejor gama en términos de calidad y precio, y ello tiende a incrementar la
competencia en el sector.

I· ,

' .,

En este trabajo, se investiga cuál vertiente explica el origen de las ganancias
del sector bancario mexicano en los años 1995 y 1999. Se utiliza una
metodología tal, en la cual ambas vertientes son sometidas a prueba
simultáneamente y se encuentra evidencia de que los bancos en el país han
empleado políticas para ejercer su poder de mercado en beneficio propio. En
la siguiente sección se presenta un panorama del sector bancario mexicano.
La sección tres explica en detalle los posibles orígenes de las ganancias de
las empresas. Las secciones cuarto y cinco conforrnan la parte empírica del
trabajo, mientras que la sección seis presenta las conclusiones.

El poder de mercado o eficiencia: orige11 de las utilidades del sistema ba,,carlo... 3 7

l. Sistema Bancario Mexicano

Es indudable que el sector bancario en el pafs ha sufrido grandes cambios
desde la década de los ochenta. Al momento del decreto de nacionalización
de la banca en 1982, había en el país 60 instituciones bancarias1; sin
embargo, durante la etapa de la administración bancaria gubernamental, el
número de bancos se redujo a 20. Además, a finales de la década de los
ochenta, se dieron los primeros pasos para hacer más competitivo al sistema
bancario al presentar la administración una mayor orientación hacia el
mercado. Por otro lado, las demás instituciones financieras (casas de bolsa,
casas de cambio, etc.) comenzaron a desarrollarse justamente a partir de la
nacionalización bancaria.
Una vez que se sentaron las bases para una mayor competencia bancaria, el
gobierno redujo su papel de administrador y adquirió el de regulador, ya que
durante 1991 y 1992 se privatizaron los 18 bancos administrados por el
gobierno federal. Además, como señal de fomento a la competencia. se
comenzaron a otorgar licencias a bancos nuevos. Por otro lado, en
cumplimiento con los acuerdos comerciales negociados con diversos países,
desde 1994, México ha permitido el establecimiento de instituciones
bancarias extranjeras en nuestro territorio. Con todo esto, el número de
instituciones bancarias pasó, en 1994, a 28; mientras que en 1995, había 38
bancos autorizados. Así. durante los primeros años de ta década de los
noventa, se dio una mayor competencia entre instituciones bancarias que
incluso las llevaron a otorgar préstamos con poco o nulo colateral con tal de
incrementar su participación en el mercado.
La fuerte crisis que ocurrió durante 1995 causó un cambio estructural en el
país y, particularmente, en el sistema bancario; varios bancos nacionales de
reciente apertura tuvieron que cancelar operaciones, en tanto que los recién
privatizados fueron intervenidos por la Comisión Nacional Bancaria y de
Valores (CNBV) o buscaron alianzas estratégicas para solventar sus
problemas financieros; y sólo tres instituciones permanecen en manos de los
compradores originales2. Al mismo tiempo, es precisamente durante esta
crisis cuando las instituciones financieras del exterior comenzaron a tener
mayor presencia en el mercado bancario del país, principalmente a través de
adquisiciones o fusiones con bancos mexicanos en problemas; Arteaga
(2000) reporta que en ténninos de activos, la participación extranjera
aumentó del 6.2% en 1995 al 21.4% en junio de 2000.
1

Súlo dos instituciones banc11rias fueron excluidas del decreto de nuciunulizaciún: Citibank
y Banco Obrero.
1
Banamex, Bital y Banorte.

�18 En.tayos

El poder de mercado o eflciencta: origen de las utilidades del sistema bancario... 19

Por otra parte, como consecuencia de la crisis, los bancos han competido e~
una forma m,ís cautelosa, especialmente al otorgar préstamos, lo cual llevo
a reducir el índice de morosidad de 15.3 a 9.7 entre 1995-1999.

,,

Una posible explicación de la variación observada en los ingresos y costos
financieros durante el periodo 1995-1999 es que las instituciones bancarias
tardan más en ajustar las tasas que ofrecen por los depósitos cuando se trata
de incrementos, pero actúan de inmediato si hay presiones a la baja [ver
Hannan y Berger (1991)), mientras que las tasas de los préstamos se
ajustan, en cualquier dirección, de manera inmediata. Asl, durante los
primeros añ.os de la crisis, donde la tasa de referencia fue alta, los bancos
ajustaron más rápidamente sus tasas activas, por lo que la reducción en
ingresos es menor que la de los pagos hechos por.conceptos de intereses.

Una de las características importantes del sistema bancario mexicano es su
alto grado de concentración, ya que tan sólo las •~es instituciones más
grandes atienden a más del 50% del . m~rcado. Sm embargo, se debe
destacar que las medidas de competencia, implementadas d~~ fin de_la
década de 1980 han sido efectjvas, pues el grado de concentrac1on, medido
como la propor~ión de la suma de los activos de las tres instituciones más
grandes respecto del total del sistema, pasó de 62.5% e~ _1990 a .52.2% en
1999. Otra característica relevante del sector, en los ult1mos añ.os, es ~u
mayor utilización como medio para realizar transacciones entre los demas
agentes de la economía. Prueba de ello es el incremento e_n cerca de 1!0%
del número de cuentas bancarias entre 1995 y 1999; ademas, en este m1sn:10
periodo, las sucursales bancarias aumentaron de 4,769 a 6,89 I: es ~ecu,
tuvieron un incremento de 44.5%. Paradójicamente y como consecuencia de
la crisis, tanto la captación de recursos como la cartera de crédito se han
reducido en más del 20%, en términos reales.
La menor cantidad de fondos prestables que hubo en el periodo de crisis,
redujo los ingresos financieros del sistema bancario, como se pu~e
observar en el cuadro 1; sin embargo, tal reducción -en parte- ha sido
compensada, dado que más préstamos han permanecido vi~ent~s ~mo
consecuencia del mayor escrutinio con el que han actuado las mst1tuciones
bancarias del país, en aflos recientes. Por otr~ parte, los. ahorra~ores
también han reducido sus depósitos en las instituciones bancarias. a raiz de
los problemas económicos por los que ha pasado el país; esto ha provocado
una caída en el costo financiero de los bancos. Como se observa en el
cuadro 1, la reducción en los ingresos financieros ha sido menor ~ue la de
los costos financieros, mientras que en los periodos de tasas relattvamente
bajas de interés, los ingresos provenientes ~r concep~o de intereses han
crecido a un ritmo mayor que los costos financieros del sistema.
Cuadro 1

Variación en In2resos y Costos F'1Danc1eros
Periodo
9.5 96
96 97
97-: 98
98 99
9.5 99

Jn.,....,. Financiero

- 38.0%
31.6 %
23.9%
0.9%
-47.0%

Costo Financiero
- 38.3%
-3.5.8%
22..5%
- 0.7%
- .51.8%

• Tasa promedio de los Cctcs a 28 d1as.
.
Fuente: Elaboración propia con datos de la CNBV y de Banco de M6xico

eetes·
39.92
2.5.60
22.28
23.09
29.16

-

En resumen, el sector bancario mexicano ha pasado por un proceso de
consolidación durante los últimos veinte añ.os, que ha sido intensificado
desde 1995. Este proceso ha influido a través del tiempo en los niveles de
competencia del sector, por lo que se esperaría observar un menor grado de
competencia en la década de los ochenta que en la actualidad, dado que el
gobierno federal era el único que tomaba las de decisiones en el sector,
durante esa época de la banca nacionalizada.
Por otra parte, el grado de agresividad que cada institución manifiesta para
incrementar su participación dentro del mercado. también ha variado con el
tiempo, ya que es evidente que las políticas seguidas por los bancos en la
actualidad, son menos ambiciosas en comparación, principalmente, con las
de los dos años que siguieron a la privatización de principio de los noventa.
2. Hipótesis que explican las utilidades

De acuerdo con Shughart ( 1990), los diferentes enfoques de la teoría de
organización industrial coinciden en señalar que las empresas que operan
en industrias altamente concentradas, tienden a ganar más utilidades que
empresas que se desenvuelven en industrias con un menor grado de
concentración. Esto significa, para una misma industria, que el nivel global
de utilidades se incrementa si el nivel de concentración aumenta con el paso
del tiempo. El debate entre los teóricos, sin embargo. se da al momento de
explicar esta relación positiva, ya que en general, hay dos razonamientos al
respecto: el paradigma Estnactura-Conducta-Desempeño (SCP) y la
hipótesis de eficiencia3.
En su forma más simple, el paradigma SCP argumenta que la estructura en
la que trabaja una industria determina cómo se comportan las empresas que
participan en ella; a su vez. los distintos comportamientos de las empresas
iníluyen en los resultados que éstas presentan.
J

SCP reprcsenlll las ralabras en inglés: Structure-Conduct-l'crformance

�40Ensayo.f

El poder de mercado o eficiencia: orige11 de las utilidades del sistema ba11cario... 4/

Bajo dicho razonamiento, el nivel de concentración de una industria (su
estructura) es el elemento que causa que las empresas ejerzan su poder de
mercado (conducta) para colocar el precio por arriba del costo marginal y,
así, tener mayores ganancias (resultados).

3. Datos y Metodologfa

Con base en lo expuesto en la sección anterior, el paradigma SCP explicaría
el origen de las utilidades y el porqué los bancos no tienen mucho incentivo
para competir entre ellos mismos.

De igual modo. para una misma industria, el paradigma SCP nos indicaría
que las empresas líderes en el mercado tenderían a reducir su grado de
competencia por medio de colusiones, tácitas o explícitas, que eleven el
precio por arriba del costo marginal y. al mismo tiempo. limiten la entrada
de nuevas empresas4 .
El paradigma SCP era la explicación convencional de la relación positiva
entre el nivel de ganancias y el grado de concentración de la industria hasta
que, durante la década de 1970, la así llamada escuela de Chicago, comenzó
a argumentar, con base en la teoría de los precios además de evidencia
empírica, que las relaciones entre la estructura de la industria. la conducta
de las empresas y sus resultados no iban en una sola dirección~.

. "'"·.

Bajo el nuevo enfoque, la causa de las mayores ganancias de las grandes
empresas se debe a que éstas pueden ofrecer sus productos a costos más
bajos, debido a que trabajan en una escala de producción may9r o porque
pueden implementar innovaciones que desplazan su curva de costos medios;
es decir, las ganancias de las grandes empresas son mayores no por políticas
de precio tendientes a colocarlo por arriba del costo marginal, sino porque
tienen una mayor eficiencia económica que les permite ser más
competitivos.

t •': '

1 ., , '

Dado lo anterior, la forma de regulación que el gobierno debería ejercer
depende de la corriente de pensamiento que explique el origen y el porqué
de las utilidades de una industria. Si el paradigma SCP explica mejor las
ganancias de una industria determinada, entonces, el gobierno debería
intervenir para evitar fusiones o adquisiciones que concentren aún más la
industria.
Sin embargo, si las utilidades se explican por la existencia de eficiencias
económicas de las empresas más grandes, el gobierno debería fomentar la
presencia de grandes empresas en la industria, porque redundaría en un
mayor bienestar social.

Por otra parte, la hipótesis de eficiencia nos indicaría que los métodos más
eficientes para ofrecer los servicios bancarios, son los que conducen a las
grandes instituciones a tener relativamente mejores resultados en su
operación.
El propósito principal de este trabajo es encontrar la corriente de
pensamiento de la teoría de organización industrial que explique mejor el
origen de las ganancias generadas en el sistema bancario de México, para el
periodo 1995- 1999.
La fuente de información utilizada es el Boletín Estadístico de Banca
Múltiple que publica la CNBV. La muestra consta de 44 instituciones
bancarias, de las cuales 26 tienen información para los cinco años
analizados. En total, hay 184 observaciones que conforman un panel
desbalanceado6•
El cuadro que se muestra en el apéndice, presenta los bancos incluidos en el
estudio, así como el número de observaciones de cada uno de ellos.
Siguiendo el pensamiento de Demsetz (1973), si los bancos más grandes
son más eficientes que los bancos pequeños, las ventajas de trabajar en una
mayor escala deben estar reflejadas en mayores ganancias relati\'as, por lo
que debería haber una relación positiva entre la participación de mercado v
el nivel de ganancia de las instituciones bancarias.
·
Por otro lado, bajo el mismo argumento, si existiese una conducta de los
~neos con prácticas colusivas para incrementar su ganancia, entonces, el
mvel de utilidades de cada institución no debería depender de su tamaño, ya
que la forma de repartir las ganancias generadas en el mercado estaría
previamente establecida.
6

4

Uno de los primeros autores en sugerir que un alto grado de concentración ayuda a que las
empresas de una determinada industria se coludan, es Bain ( 1951 ).
' Brozen ( 1971) es uno de los primeros en presentar resultados opuestos al paradigma SCP.

Cada institución está representada por el subíndice i, mientras que cada periodo se
representa por el subíndice t; así, el subíndice it representa la observación del banco ¡ en
el periodo t.
7
~ros estudios investigan la relación precio - concentración, en donde se pone a prueba
solo el paradigma SCP; por ejemplo, Berger y Hannan ( 1989); por su parte, Wciss
( 1989) revisa varios estudios al respecto y en el capítulo 12 de su libro se enfoca al sector
bancario.

�El poder de mercado o eficiencia: origen de la., ulllidade.s del sistema bancario... 43

De esta manera, se deriva la metodología empleada por Berger ( 1995) y por
Molvneux v Forbcs (1995). en donde son puestas a prueba ambas hipótesis
.
• . 1, 7
de manera s1mu tanea .

La razón préstamos a depósitos (Pres/Depit) es un indicador del riesgo de
liquidez, puesto que en la medida que esta razón sea mayor, la institución
contará con menos fondos para cubrir retiros de sus clientes.

Este trabajo estima una ecuación donde una medida de los niveles de
utilidades para cada banco (n,1) está en función -entre otras variables- del
grado de concentración del sector bancario, en el año indicado (Conei). y de
su participación de mercado (Part,1). De esa manera, y de acuerdo con lo ya
mencionado. el paradigma SCP estaria respaldado si el coeficiente de Conei
es positivo, al tiempo que la variable Part;1 no es significativamente
diferente de cero.

La variable activos totales (Act") se incluye para tomar en cuenta posibles
diferencias que son causadas por el tamaño de cada banco.

Cuadro 2
Estadísticas Descriptivas
Variable

En fonna alternativa, si sólo el coeficiente de Part,, es significativo. una
mayor eficiencia económica explicaría la relación positivaij.

1tit

Conei
Partil
Cap/Act~
Pres/Dep,1
Act11

Así, en la misma forma que es seguida por varios autores, entre los que se
encuentran Molyneux y Forbes ( 1995), la ecuación a estimar en este trabajo
es:

Media

Des. Est.

0.189
52.9
2.58
0.184
4.511
30130

0.195
1.330
4.96
0.169
49.176
59269

Fuente: Elaboración propia con datos de la CNBV.

La medida de ganancias de los bancos (n,,) es representada por el margen
financiero diridido entre los ingresos financieros9 .
El grado de concentración (Conc1) está representado por la suma de las
participaciones de mercado de los tres principales bancos del país, en
términos de pasivos.
La participación de mercado bancaria (Part,1) mide el porcentaje que cada
institución tiene de los pasivos totales del sistema.
Cap/Actit representa la proporción de capital a activos que tiene cada banco;
su inclusión tiene por objetivo medir el riesgo moral, ya que entre mayor sea
esta proporción, el banco trabaja con más recursos de sus dueños, por lo que
tendería a ser más precavido en la selección del otorgamiento de sus
préstamos.

1

Si los coeficientes de ambas variables füeran significativamente diferentes de cero, ambos
puntos de vista explicarían la relación positiva entre utilidades y concentraciún.
9
Se entiende por margen financiero a la diferencia entre los ingresos financieros y los
costos financieros del banco; es decir, la diferencia entre los ingresos por cobro de
intereses y los egresos por pagos de intereses a los ahorradores.

El análisis del cuadro 2 señala la posible existencia de heteroscedasticidad
al estimar la ecuación ( 1).
Esta conclusión se da al observar, por ejemplo. que el nivel de activos de las
instituciones bancarias tiene una alta variación.
La medida de ganancias también presenta alta variabilidad. a pesar de ser
una medida relativa.
La alta variación que presentan los activos bancarios, también se ve
reflejada al considerar que se necesitarían poco más de veinte bancos con
participación media (2.58). para alcanzar el grado de concentración
promedio en el periodo, que está representado por las participaciones de las
tres instituciones más grandes del pais (52.9).

4. Resultados
Los resultados de la primera estimación de la ecuación ( l) se presentan en
el cuadro l Esta estimación se realiza sin hacer diferencia entre bancos; es
decir, no se empican técnicas para datos tipo panel

�El poder de mercado o eficiencia: origen de las utilidades del sistema bancario... 45

.J.J l:',1.wty11.,

Cuadro 3
Variable Dc11cndicntc: Mar~cn finandcro/lngrcso financiero
Variahlc
l'onstanh:

eonc,
Part,,

Cap/Act,1

Pres/Dcp,,
Act,,

ecuación (1)11 ; los resultados que incluyen estas variables se presentan en el
cuadro 412 .

Cocfü:icntc
Error Estántlar
- Ul46
o 6275
0.0264
0.0119
- 0.0268
0.0112
0.1592
0.5071
(J.()002
-0.0006
0.0000001
0.000003
R' Ajust. = 0.20 F(5, 178) = 9.1
..
..

Cuadro4
Variable Dependiente: Margen financiero/Ingreso financiero
Variable
Conei
Part11

N = 184
Nota: Todos los coelic1cntes son s1gmhcat1vamente d1tercnte de cero en nivel
de cnnlian1a de 5° o.

Cap/Actit
Pres/Dep¡,

Los resultados que se presentan en el cuadro 3 estún corregidos por
heteroscedasticidad a tra\'és del método White. ya que la pmeba Breusch Pagan (BP) rechazó la posibilidad de que las obserYaciones fueran
homogéneas' ''. De aquí. se deduce que la variable que mide el grado de
concentración del sistema bancario tiene una influencia positiva en el niYel
de utilidades de los bancos.
Por su parte. el signo de la participación de mercado de las instituciones
bancarias es significativamente negati\·o; una posible justificación del signo
de este coeficiente es que el sector bancario mexicano se ha vuelto menos
concentrado, a partir de la privatización de principios de los noventa: por lo
que de acuerdo con Peltzman ( 1977), las ganancias derivadas de una mayor
eficiencia. en una industria con esta característica. han sido cada vez
menores.
Así de acuerdo con la estimación de la ecuación ( 1). se deduce que los
ban~os han ejercido su poder de mercado para incrementar sus ganancias,
después de la devaluación de 1994.
Dado que la información reunida en esta investigación forma un panel que
toma en cuenta a todos los bancos que presentan su información a través de
la CNBV, el siguiente paso consiste en utilizar el modelo de efectos fijos,
desglosando el término del error en dos secciones, una general y otra que es
específica de cada banco.

Act11
N = 184
R2 Ajust. =0.25
F(48 135) = 2.3

'º La prueba BP en este caso arroja un resultado de 97.77, con cinco grados de libertad.

0.0298°
-0.0167
0.4906.
-0.0009°
0.000003°

Error Estándar
0.0095
0.0107
0.2076
0.0004
0.0000007

Significativamente diforente de cero en nivel de confianza de 5~•.

Una vez que se incluyen variables para diferenciar entre instituciones
bancarias, los resultados del cuadro 4 indican que el coeficiente del nivel de
concentración es positivo y estadísticamente diferente de cero13: por otro
lado, la variable que cuantifica la participación de mercado de cada banco
resulta ser estadísticamente igual a cero.
Por lo tanto, estos resultados apoyan el punto de vista alcanzado
anteriormente; es decir. el paradigma SCP es la corriente del pensamiento
de la teoría de organización industrial que mejor explica el origen de las
utilidades en el sector bancario del país, en el periodo inmediato a la crisis
de 1994.
Al analizar los signos de los coeficientes de las otras variables incluidas en
la estimación de la ecuación (1) que se presentan en el cuadro 4. puede
obseJVarse que todas son estadísticamente diferentes de cero; el efecto de la
variable Activos bancarios sobre el nivel de ganancias de cada institución.
11

Tanto la prueba F como Ta prueba del multiplicador de lagrange (LM)
indican que la inclusión de variables dicotómicas, para distinguir entre las
diferentes instituciones bancarias, mejora la calidad de estimación de la

Coeficiente

La prueba F es igual a 1.36. con (43, 135) grados de libertad. La prueba LM, que sigue
una x1 con 43 grados de libertad, es igual a 66.43. Ambas nos llevan a preferir el modelo
con variables dicotúmicas 111 nivel de cnnlianza del 10%.
12
Los coeficientes de las variables dicotúmicas puru cada banco se presentan en el apéndice.
" Los resultados reportados en este cuadro han sido i;orrcgidhs por hetcrocedasticidad con
el método Whitc ya que la prueba BP. con 48 grados de libertad. es igual a 2J6.7K.

�-16Ensayos

por ejemplo, es positivo, aun después de haber corregido por
heteroscedasticidad.
Por otro lado, la razón Capital-Activos que posee cada institución ~nfluye
positivamente en las utilidades bancarias, ~entras qu~ la prop&lt;&gt;rctón de
Préstamos a Depósitos lo hace de manera inversa; la mferen~1a de estos
resultados es que, a medida que los bancos adquieren mayor nesg~, tanto
moral como de liquidez, las ganancias de los mismos tienden a reducirse.
Este resultado es similar al presentado por Molyneux y Fornes ( 1995), en su
análisis para el sector bancario de 18 países europeos.

Conclusiones
El sector bancario del país ha pasado por una gran transfonnación en los
últimos veinte años que lo ha llevado a estar cada vez menos concentrad?,
aunque los tres principales bancos del país, en conjunto, aún acaparan mas
del 50% del mercado.
Explorar ta fuente del origen de las utilidades que el sector bancario
mexicano ha presentado a raíz de la crisis de 1995 es importante, ya. que
ésta ha fomentado un proceso de consolidación dentro del _secto~ ba~ca~o, a
través de fusiones y adquisiciones y de una mayor presencia d~ mst1tuc1o~es
extranjeras. Al mismo tiempo, la crisis ha traído consigo políticas ~ncanas
menos ambiciosas, en un intento por incrementar las proporciones de
mercado.
Utilizando una metodología qúe nos conduce a probar las dos posibles
explicaciones del origen de las utilidades de manera ~imultánea. se emplean
datos del sector bancario de México para el penodo 1995-1999, Y.se
encuentra que el paradigma SCP es la mejor explicación de las ganancias
presentadas por las instituciones bancarias.
Este resultado indica que los bancos han ejercido su poder de mercado para
incrementar su margen financiero relativo. por lo que las autoridades que
regulan dicho sector -CNBV y la Comisión Federal ~e Competencia- deben
ser más cautelosas cuando permitan acciones que mcrementcn la mayor
concentrdción dentro del mismo sector.

El poder de mercado o eficiencia: origen de las uti/idt1de.f del sistema bancario... ,17

Referencias
Arteaga, J. C., (2000), "Diez años de la banca desnacionalizada," Entorno
Económico, Vol. 38, Núm. 228, 1-4.
Bain, J., ( 195 I ), "Relation of Profit Rate to lndustry Concentration:
American Manufacturing, 1936-1940," Quarterly Journal of
Economics, 65, 293-324.
Berger, A. N. (1995), "The Profit-Structure Relationship in Banking -Tests
of Market Power and Efficient-Structure Hypotheses," Journal of
Money, Credit, and Banking, 27, 404-431.
Berger, A. N. y T. H. Hannan, (1989), ·-rhe Price-Concentration
relationship in Banking," Review of Economics and Statistícs, 71,
291-299.
Brozen. Y.. (1971), ·'Bain's Concentration and Rates of Return Revisted,"
Journal ofLaw and Economics, 14, 351-370.
Demsetz, H., (1973), --1ndustry Structure, Market RivahJ and Public
Policy." .Journal ofLaw ami Economics, 16. 1-10.
Evanoff. D. D. y D. L. Fortier. (1988), .. Rcevaluation of the StructureConduct-Performance Parndigm in Banking,'' Journal of Financia/
Serví ces Research, J, 249-260.
Gilbert, R. A., (1984), '·Bank Market Structure and Competition," Journal
oJMoney, Credil and Banking, 16, 617-645.
Hannan. T. H. y A. N. Bcrgcr, ( 1991 ), ..The Rigidity of Prices: Evidence
from the Banking Jndustry:· American F.conomic Review. 81 , 9389~5.
Tirolc, J. , (1988), The Theory of Industrial Organization. Cambridge, MA;
Thc MIT.
Molyneux P. y W. Forbcs, (1995). ··Markct Stmcturc and Performance in
Europcan Banking,'· Applied Economics. 27, 155-159.
Pcltzman, S., (1977), ··Thc Gains and Losses from Industrial
Concentration," Journal oflaw and Economics, 20, 229 - 263:
Shughart, W. 11, (1990). The Organiza/ion of /ndustry, Homewood, IL:
lnvin. lnc.
Weiss. L. W.. (1989). C'oncentration ami Price. Cambridge, MA: MIT
Prcss.

�48 Ensayos

E1u11yo.,-l 'ohlmLn XX, nlÚJ&amp; /,

Apéndice

""'J'º 1001, pp. -19-68

Apertura del comercio mexicano del tomate: un modelo
espacia/ con precios endógenos
Continuación del Cuadro 4
Coeficientes de Variables Dicotómicas
Ramón G. Guajardo Quiroga y Homero A. Elizondo Giacomán1
Banco
American EXIIRS•
Fint Cllic:a20
Fuii

Cotftcient•

-

Afinne
Bannáa
Ccnlro

.....,

!-::
,.,lll

Dreadner
Banocte
Citibw
Bansi
Del Bajío
l. N.G.
Bank of Amcrica
BanrCl!io
ABN Amro
be
Bilbao Vizcava
RNBNY
Bita!
Santander
lnvex
Socicté Généralé
Industrial
-B. N.P.
Tokio - Milsubisti
Banoro
Confía
Ouadrum
CMICric:a
PrMICX
Mifel
Boaton
Bancrcccr
NaliOIII
lnbuna
Adintico
G. E. C.anital
Banamcx
Bancomer
Mexicano
Scrfin
Interacciones
Chae Manhanan
J. P. M,...,an

-

-

-

-~

-

-

-

-

1.215'
1.2877
l.3SSO
l.3S7S
1.3948
1.3971
1.3981
l.400S
1.4150
1.4343
l.4SS3
1.4626
1.4802
1.41111
1.4908
1.4966
1.497S
1.4979
I.S076
I.S078
I.S216
1.S243
I.S248
S308
1.S323
1.S334
I.S414
I.S440
I.S441
J.S463
I.S632
1.S689
1.S7S9
I.S761
1.S973
1.604S
1.6083
J.6S61
1.6S67
J.660S
1.66SS
J.6680
J.68S4
1.7261

Error Estándar
Ji_
0.'272
4
o.~
4
4
0.5174
s
0.$097
O.SlOS
3
3
O.S067
·0.S067
4
o.m3
ss
.
o.ma
O.S028
s
O.S074
..1____
4
O.SIOJ
O.S014
s
_s___
o.m2
s
O.SOS6
~
O.S081
O.Sl94
í_
O.S201
s
s
O.S289
O.Sl49
s
O.SllS
~
s
O.S239
O.Sl32 - '-· 2 O.S099
s
O.Sl24
O.SJ66
2
O.SJ66
2
0.S088
s
o.sosa
..i__
O.SlS9
3
O.S077
...L,_
s
0.S294
O.Sl9
2
_3 ___
O.S617
O.S379 --~ s
O.S213
2
O.Sl89
L__
- 1o.m2
s
O.S723
s
O.S233
2

Resumen
Se estimm, lo., posibles impactos de la liberalización mexica,ia del mercado del
tomate en el con.sumo, producción, flujos comerciales y precio; para ello, se
construye un modelo de eq11ilibrio espacial con precios endóge11os, e11 el cual se
modelan los acuerdos comerciales firmados por México con Estado., Unidos,
Canadá, Amélica latina y la Unión Europea. Se encuentra que en el ámbito
m11ndial, los flujos comerciales se incremelllan, pero los beneficios socia/e., netos son
intrascende11tes; mientras que en Jo parlic11la1; la apertura comercial del mercado
mundial del tomate es benéfica para los productores mexicanos.

Introducción

En años recientes, el mercado mundial del tomate se ha visto impactado por
la entrada en vigor de los acuerdos comerciales que reducirán de manera
gradual, y eventualmente eliminarán, los aranceles y otras restricciones al
comercio entre los socios comerciales.

s

- QS463
0.52-U

- O.Sl92

ll.5077

-·

En 1994, entró en operación el Tratado de Libre Comercio de América del
None (TLCAN) entre México, Estados Unidos y Canadá.
Consecuentemente, el tomate se podrá comerciar libre de aranceles entre
estos países a partir del año 2003.
Similam1ente, en junio del año 2000, México fim1ó un acuerdo de Libre
Comercio con la Unión Europea (UE) y el tomate se podrá exportar libre de
aranceles a partir de 20IO.
Por otro lado, México ha firmado acuerdos de libre comercio con diversos
países de América Latina, estos tratados abren nuevas oportunidades y retos
al sector agrícola mexicano. en particular, al subsector productor de tomate.

ss

-~
4

Nota: En todos los coeficientes NOn significativamente dilerente de cero al 5° o del nivel de
confianza.

1

Profesor y Asistente de investigación, respectivamente, Facultad de Economía de la
Universidad Autónoma de Nuevo León. Loma Redonda 1515 Pte., Col. Loma Larga.
Monterrey, Nuevo León. México. CP 64110.E-mail: rg11ajard(ij)ccr.dfi.11anlmx. Evte
estudio /11e apoyado par el /11stit11to de lnvestigacirmeJ Fore.ftales, Agríco/a.l' y l'ec:11aria.1·

(.VAGAR), la fimdación Produce (Nuevo León). la Univer.vidad A111,;,10ma dt' .Vuevo León
y el Sistema Regio11al de Investigación A/fotuo Reyes (CONACY7J.

�50 Emayo.~

Apertura del comercio mexicat10 del tomate... SI

La entrada en vigor de estos acuerdos comerciales ha gen~~ado
incertidumbre en relación con los posibles impactos que en su rentab1hdad
futura pueda tener el cultivo de tomate.

1. Mercado mundial del tomate

El tomate es una de las hortalizas más importantes en el mercado mundial.
En 1999. el valor mundial de la producción del tomate fue de 19.6 miles de
millones de dólares, y se produjo 95. l millones de toneladas. La producción
de las regiones como porcentaje del volumen de la producción mundial de
1999 fue como _sigue: Asia (47%), Unión Europea (17%), países del
TLCAN (14%), Africa (12%), Latinoamérica (7%) y resto de Europa (3%).

Por ello, medir los impactos -en términos de flujos comerciales~ los preci~s
futuros del tomate y las ganancias en el bienestar es de gran 1mportanc1a,
tanto para la planeación de las actividades económicas de los p_roductores de
esta hortaliza, como para los responsables de la política comercial.
El objetivo principal de este estudio es construir un ~odelo de equili~rio
espacial, con precios endógenos para el m_~rcado m~~d1al del t?mate. D1c_ho
Modelo se resuelve mediante programacmn cuadratlca, y est_1ma los fluJ_os
comerciales entre los países. los precios de equilibrio y el bienestar social
neto.

Existe una amplia gama de variedades y tipos de tomate, así como formas de
producirlo, diferencias que impactan en los costos, rendimientos por hectárea
~ precios. Po~ su relevancia económica, su cultivo ha sido recipiente de
importantes mversiones en investigación y desarrollo tecnológico;
actualmente se produce en todc;,s los países. En general. las áreas dedicadas a
su cultivo utilizan más tecnología que en el resto de la producción agrícola.2

Se diseña esta investigación dividiendo el estudio en cuatro escenarios
alternativos:

Los principales productores de tomate, ordenados en forma decreciente, son:
China, Estados Unidos, Turquía. Egipto, India, Brasil, Irán y México. Los
países que conforman la Unión Europea, como región, se sitúan en la
segunda posición, en cuanto a producción se refiere. En conjunto, los ocho
países antcrionnente citados y la Unión Europea conforman el 74.2% de la
producción mundial de tomate. El cuadro I presenta cifras sobre la
producción y productividad de tomate para varios países y regiones. en 1999.

• En el escenario 1 (escenario base). se plantea la economía actual con

•

.:

•

•

costos de transporte y los aranceles para el año 20&lt;Xl; .
, .
en el escenario 2, se plantea el supuesto de libre comercio entre Mex1co
v sus socios comerciales;
~n el escenario 3, se modela un incremento del tamaño del mercado a
cinco años y se considera un incremento de la oferta de los productores
mexicanos mavor a las demás regiones; finalmente,
en el escenari~ 4 se establece un incremento en los costos de transporte.

Cuadro I Producc1C1n )" produchn
. ºdad de tomate por país y re2ión en 1999.
Paí.~/Rc~ión
Miles
Posición
Participadón
Productividad
Tons.
China
17,897
1
IR.8%
2187
Unión l·:uropca
16, 120
2
16.9%
59.26
EUI\
9,94 1
3
10.5%
59.29
Tun1uía
6,600
4
6.9%
41 .77
E~ipto
5,900
5
6.2%
34.71
India
5,450
6
5.7%
15.14
Brasil
3,243
7
3.4%
50.15
Irán
3,204
8
3.4%
26.64
México
2,253
9
2.4%
31 .33
Canadá
650
23
0.7%
75.32
Mundial
95,127
IOO.Oo/t
.. . . "
26.86
.. . .
•·

El presente artículo, en cuanto a su estructura. está constituido -después del
resumen y la introducción- por cinco secciones:
La primera provee un panorama breve del mercado mu~d_ial .del tom~te. La
segunda sintetiza la metodología de modelos de eqmhbno espacial ~~n
precios endógenos, la cual se utiliza para el análisis. La tercera ~ecc1on
describe la aplicación empírica del modelo en el mere~~º mundial del
tomate, los datos y los supuestos ulili7""1dos en la constn1cc1on del modelo Y
de tos di\'ersos escenarios. En la cuarta. se presentan los res~ltados
obtenidos a partir de los escenarios planteados. Finalmente. en la qumta. se
presentan de manera sumaria las conclusiones. las limitaciones y algunas
consideraciones para estudios futuros.

Calras en Miles de íuncladas .
Prnducli\'idad en Toneladas por Ilcctárca.

Fuente: FAO..

~

• ,\ p..-s;1r ti..- 1.'sla 1liwrsidad y en aras d..- simplilii:ar. ..-111.'sk cstutlio, se asum..- i¡u.: d tomak ..-s
un hicn ho1110¡:.:1h:o.

�52 E11sayos

' 1

• 1
1

~1

Apertura del comercio mexicano del tomate... 53

Los ocho principales consumidores de tomate, según cif~as de 1?99, son:
China, Estados Unidos, Turquía, Egipto, l~dia, Irán. _Brasil Y Rus~a. En el
ámbito regional, Asia es el mayor consunudor mundial con 44 n~llones de
toneladas anuales, es seguido por la Unión Europea con 14.6 11~11lones de
toneladas anuales y por los países del TLCAN con 12.7 nullones de
toneladas anuales, quienes ocupan el tercer lugar.

El valor de las importaciones mundiales creció 25.3% durante el periodo de
1994 a 1999, mientras que el valor de las exportaciones se incrementaron en
14.6%.3 La región que ha tenido un mayor crecimiento en intercambio
comercial es la del TLCAN, posiblemente como resultado de la apertura
comercial. La producción mexicana de tomate se ha incrementado
notablemente desde la finna del TLCAN.

Las exportaciones mundiales, según cifras de 1998, fueron de 3.6 ~llones
de toneladas con valor de 2. 9 miles de millones de dólares estadounidenses.
Los cinco principales países exportadores por volumen son México, E_spaña,
Holanda, Marruecos y Bélgica; quienes exportaron un total de 2.6 mtllon~s
de toneladas (73.5% del total).

Las exportaciones mexicanas se iJJ,crementaron en 61. 7%, durante el periodo
4
de 1994 a 1998. El principal destino de las exportaciones de México es
Estados Unidos (99.5% del total). El resto de las exportaciones (0.5%) tiene
corno destino: Canadá, El Salvador, Alemania, España, Holanda e
1nglaterra.5

En ténninos de valor. los cinco principales exportadores füeron Holanda,
España, México, Bélgica y Estado Unidos que en co1tjunto exportaron 2.3
millones de dólares (78. l % del valor total).

El valor total de las exportaciones mexicanas en 1998 fue de 634 millones de
dólares. Por otro lado, las importaciones mexicanas son núnimas (4 millones
de dólares) y el proveedor es los E.U.A.

México es el principal exportador por volume~ en niv~l mundial; _pero el
tercero en relación con el valor. El valor de las 1mportac10nes mundiales de
tomate fue de 3. 1 miles de millones de dólares durante l 998.

En 1999, la producción mexicana de tomate fue de 1.37 millones de
toneladas, con valor de 540 millones de dólares a precio de productor.6 Los
principales estados productores son Sinaloa, Baja California, Michoacán,
Sonora y Puebla. En conjunto, estos estados producen 1,100 millones de
toneladas (80. &lt;JO/o del total nacional) con valor de 450 millones de dólares
(82.6% del total). Sinaloa, es el principal productor y exportador de tomate,
con 58.2% del total del volumen de la producción y con 62% del valor total.

Los cinco mayores importadores tanto en volumen como en valor fueron:
Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra y Holanda; el volumen
importado por estos países fue d~ 2.3 millo~es de ton~adas (~5.6% del
total), con valor de 2.4 miles de tmllon~s ~e d~lares (74.81/o del valor total).
Estados Unidos se presentó como el pnnc1pal nnportador, tanto en volumen
como en valor.
Según informes de la Organización de las -~aciones. Unidas para la
Agricultura y Alimentación (FAO), la producc1on mundial del tomate se
incrementó durante el periodo de 1994 a l 999 en 14.9%; no obstante, tuvo
una contracción en 1997, al caer de 92.2 millones de ton~ladas, _en, 1_996, a
87.6 millones de toneladas al afio siguiente. El máxnno lustonco de
producción ocurrió en 1999, con 95. l millones de toneladas.
La producción por regiones ha presentado un p~~ón dinám!co. ~sí, la
región de países del TLC AN sufrió una contraccton de 11. 71/o d~_rante el
periodo de 199-l a t 99~, ocasionado principaJ~1ente por •~ r~ducc1on de
producción de EUA. Africa y As_ia han tem~~ un crec11n~ento de 221/o
aproximadamente, en el mismo penodo. ~~ Umon_ Europea ha /:~ostra~o un
crecimiento de 18.6%, igual que Amcnca Launa con 13.9¼,. ex~cpto
México. En et resto de Europa, la producción creció X.5% en ese mismo
periodo.

!ª

2. Metodología
El uso de la programación matemática, para -resolver el problema de
equilibrio espacial de mercados, fue iniciado por Enke (1950) y Samuelson
(1952); quienes, mediante el estudio de dos mercados separados
espacialmente, fonnularon el problema maximizando el área bajo la curva de
las demandas totales, menos el área bajo la curva de las ofertas totales,
obteniendo así una estimación del bienestar social.

3

Estas tendencias parecen indicar que los costos de transacción se han estado
incrementado durante dicho periodo, contrariamente a lo que debería esperarse con la
entrada en operación de diversos tratados de libre comercio.
4
Este incremento en la producción es resultante, principalmente, del aumento de la
demanda de Estados Unidos y la de\•aluación del peso en 1994, los cuales ayudaron a
los productores mexicanos a crecer v amortiguar la crisis en la que se vio inmerso el
país, en 1995.
~ Datos obtenidos de BANCOMEXT. "Estadíslicas de Comercio Exterior Diciembre
1998", México, 2000.
6
Cifras obtenidas de SAGAR y el cálculo del valor en dólares, realizando un tipo de
cambio de 9.5 pesos por dólar.

�54 Emayo.,

Takavama v Judge (1964) ampliaron el modelo de equilibrio espacial,
incorporando la estructum del modelo de trnnsporte con funciones de
demanda v oferta implícitas, parn pcnnitir la determinación de precios y
cantidades comerciadas endógeruunente.
El modelo es aplicable para el análisis de situaciones en las cuales el
consumo v la producción ocurren en regiones separadas espacialmente. y su
solución ¡efleja las cantidades comerciadas entre las regiones, en el caso de
que los precios difieran por más de los costos interregionales de transporte.

..

,,

Los modelos de equilibrio espacial han sido utilizados, frecuentemente, para
analizar los problemas relacionados con el comercio entre regiones; no
obstante el equilibrio espacial puede expandirse parn incorporar tanto .ª
países multi-importadores y multi-exportadores. así como parn mult1productos.

Apemua del comercio muicono del '°""111... '5

Recientemente, se han diseñado algoritmos más eficientes, entre los que se
encuentran el de GAMS (General Algebraic Modeling System). Estos
algoritmos, conjuntamente con el mejoramiemo en la capacidad de las
computadoras, han hecho posible incrementar"'ei'tamaffo y la complejidad de
dichos modelos (Kawaguchi, Suzuki y Kaiser, 1997; Kennedy y Atici, 1998;
Kennedy y Hughes, 1998; Chavas, Cox y Jesse, 1993; Wigle, 1991).
El modelo de equilibrio espacial de precios endógenos utiliza ofertas y
demandas funcionalmente dependientes del precio. La función inversa de
demanda para la i-ésíma región es:
(1)

donde:
es el precio de demanda en la región i,
Qd; es la cantidad demandada en la región i.

Pd;

Estos modelos son útiles para simular el impacto que tienen en los mercados
la aplicación de políticas de comercio internacional tales como cuotas,
subsidios, aranceles, embargos, etc. (Takayama, 1994; McCarl y Spreen,
I997). 7 El modelo de equilibrio espacial ha sido empleado para analizar la
competencia interregional y regional en productos agrícolas.

'11

:

Ejemplos de estos usos se ven en el caso de la industria lechern en los
Estados Unidos (Chavas, Cox y Jesé, 1993; Yavuz et al., 1996) y el mercado
regional de la leche de Japón (Sasaki, 1969).

1

•

•..

1

También, es posible ampliar el modelo para incorporar diversos mercados y
productos, diversas fuentes de demanda y oferta, así como diversas formas
de transporte, etc. Este modelo permite el uso de ofertas y demandas
funcionalmente dependientes del precio y con diferencias en el grado de
estructura de mercado (McCarl y Spreen, 1997).
Kawaguchi, Suzuky y Kaiser ( 1997) diseñaron un modelo de equilibrio
espacial para el mercado japonés de la leche que pem1ite estructuras duales
de mercado, en el que existen compradores oligopolistas bajo el esquema ~e
consignación y, muchos productores de leche en pequeña escala baJo
competencia peñecta.

La función inversa de oferta para la i-ésirna región es:

P.,; = P,; (Q.,J = «s; + p,, Q.,,,
donde:
P., es el precio de oferta en la región i,
Q,i es la cantidad ofrecida en la región i.
Requiriendo que:

(3)

Una diferencia importante entre los modelos de equilibrio espacial y equilibrio p~rcial o
equilibrio general es que los primeros asignan los recursos de acuerdo con regiones o
áreas (espacios) y según la localización de la actividad económica; mientras que los
segundos modelan un mercado simple e ignoran las repercusiones en otros mercados, y
los últimos crean un equilibrio para todos los mercados.

º•

0 psdQ.,J / 0QSI ~

(4)

La función de quasi-bienestar social para cada región está definida por el
área entre la curva de demanda y la de oferta:
Qdi•

W, (Q" *•Qd, *) = J Pd, {Qdi )dQdi •
o

7

(2)

Qs1•

f

psi

{Q si )dQ., ·

(5)

o

Al incorporar los costos de trnnsporte. la función de bienestar social de las n
regiones es:
n

n

n

NW = ¿W,(Q., *,Qc1, *)- ¿¿C/;,.
i=I

i=I J =I

(6)

�56 Ensay".~

Apertura del conttrclo mexicano del tomate... 51

donde:

las regiones consideradas, menos los respectivos costos del transporte, la
cual es maximizada sujeta a un conjunto de restricciones lineales
correspondientes a los balances de la oferta y la demanda regionales:

C es el costo de transporte de la región i a la región J.

T:~ es la cantidad transportada de la región i a la regiónJ.
Otros componentes del modelo son las restricciones de demanda Y_ las
restricciones de oferta. Las primeras requieren que la suma de la cantidad
transportada a la región i. sea mayor o igual a la demanda de dicha región:

(9)

sujeto a:
n

Qd, ~

¿ 1;, para toda i.

(7)

Qdi -

J 1

¿" T¡i ~ Opara toda i,
j=I

n

Las restricciones de oferta requieren que la suma de la cantidad transportada
fuera de la región i, sea menor o igual a la producción total de dicha región.
1'

"'°'

1) ~ Í-.J T1) para toda i.

11

1 11
•

~ Opara toda i yJ.

(8)

J- 1

J.

j =I

Qd; , Q,;, T¡i

11

~.\I

-O
. +"'°'T.
-:n
LJ 9 ~ Opara toda;,

Aplicación empírica del modelo

En este estudio. se modeló al mercado mundial del tomate. el cual se supone
está caracterizado por varias regiones o países que producen. consumen Y
comercian a un bien homogéneo.~

1

Cada región constituye un mercado distinto, separado únicamente por los
costos de transporte, aranceles y otras barreras al comercio. Los _costos de
transporte y los aranceles están fijados en relación con unidades fis1cas y son
independientes del volumen comerciado.

!os

Los productores buscan maximizar ganancias y
consumidores maximizar
su utilidad bajo una estructurn de competencia perfecta. Se conocen los
precios del bien, los costos del transporte y los aranceles.
Las funciones de oferta y demanda son estimadas con base en datos de 1998,
9
y los costos de transporte con base en datos del año 2000.
El modelo a estimar queda confonnado por una función objetivo cuadrática,
que representa la suma de lbs excedentes del consumidor y del productor de
• En este estudio no se marca la distinción entre los tres tipos de limón (agrio, persa Y
amarillo).
.
.
9 De ac:ucrdo con la información disponible más reciente, pubhcada por la FAO.

Las regiones consideradas en el modelo son las siguientes: México, Estados
Unidos y Canadá, incluidas en forma individual, para efectos de revisar los
miembros del TLCAN; América Latina, con la excepción de México; la
Unión Europea, Europa, que comprende el resto de los países europeos;
Asia, que además incluye a los países del Medio Oriente y Japón; África y
Oceanía.
La solución con un equilibrio factible requiere que las funciones de demanda
tengan pendientes negativas y las funciones de oferta pendientes positivas.
Las condiciones de Kuhn-Tucker para el problema de optimización pueden
ser expresadas de la siguiente manera:

8Z / éf]d, = Pd, - A,¡¡~ o,
8Z I iJJ,ti = P,,, - t¡t.,; ~ O,
8Z I iffü = -C" + A.~· - 1/f,; ~ O,

(8Z / iJJd;) Qd, = 0,
(8Z I iJJ,;) Q,, =O,
(8Z I iffy) T;¡= O,

Qd,;;::O,

Qs, ~o.
Ty~O.

(9a)
(9b)
(9c)

El conjunto de ecuaciones (9a) obligan a que el precio de demanda de la
región i sea igual a su precio sombra ("'1,), si la cantidad demandada es
positiva. El conjunto de ecuaciones (9b) requieren que el precio de oferta en
la región i sea igual a su precio sombra (,v.J, si la cantidad ofrecida es mayor
a cero. El conjunto de ecuaciones (9c) establecen que el precio de demanda
(),d;) en la región i sea igual al promedio de los precios de oferta (,v.,) en la
región i y las regiones}, más los costos de transporte represcnt;idos por la
variable (Ti¡), en el caso de que la cantidad transportada sea mayor a cero.

�58 Ensayos

Apertura del con,emo mutcano del totnale... S9

La solución de este problema nos revela el nivel de oferta (Q,,) y el consumo
(Qd,) de cada región, el comercio entre dos regiones diferentes (T¡i donde i :tj), así como dentro de la misma región (T,, ~nde i = j). El precio de cada
región se encuentra en las variables duales (Pd, y P..).

Los costos de transporte se obtuvieron de empresas que manejan el giro de
transporte multimodal mundial y de éstas se seleccionaron las dos empresas
de donde se obtuvieron las mejores cotii.acio~.
Los costos para el transporte dentro de Estados Unidos se obtuvieron
mediante un programa de coti:zación llamado SAJA SuperRater+. Las
tenninales de cada región se obtuvieron del sitio de internet, "Today's
Market Price."

La relación que cada región tendrá entre los diferentes precios de equilibrio
será: a) si la región i absorbe la demanda de su región (T. = Qdi &gt; O),
entonces la diferencia del precio de demanda y oferta será el costo de
transporte (Pd, . C,¡ + P..) dentro de la misma región; b) si la región i exporta
a la región} (T,1 &gt; O), entonces el precio de demanda de la región} será igual
a precio de oferta de la región i más el costo de transporte de la región i (Pdj •
C;; + P,¡) y c) el precio de demanda de la región j será igual al precio de
oferta de la región} más el costo de transporte dentro de la región} (Pdi . P,1 +
C_¡j); si la región J no exporta a la región i, entonces el precio de oferta de la
región J más el costo de transporte de la región j a la región i es
significativamente mayor al precio de demanda de la región i; por lo tanto, el
comercio de la región} a la región i no sería deseable (Pc1, &lt; ci, + p,J

4. Resultados
La caractemación del mercado mundial del tomate bajo diversos escenarios
es una empresa especulativa. Estos escenarios requieren una considerable
cantidad de datos desagregados acerca de las producciones regionales y las
respuestas del consumo, entre otras.
Además, es importante reconocer la posibilidad de que algunas cantidades de
la producción de tomate, en las diversas regiones consideradas, se
intercambian a través de mercados informales y que por lo tanto, son
difíciles de estimar.

Los dos estimadores de las funciones de demandd y oferta son el intercepto
(a;) y la pendiente (P;). Estos estimadores se calculan con base en las

elasticidades y los precios y, cantidades producidas y demandadas mediante
la fórmula:
Ep, = (t{), / cJ',) * (/', / Q,)
(10)
1 11
1 1

,,

donde Ep, es la elasticidad precio de la función de oferta o demanda de la
región i. En el cuadro 2 se presentan las funciones de oferta y demanda
estimadas.

Cuadro 2. Funciones de oferta y demanda lineales

. ·,_

REGION

OFERTA

DEMANDA

MEXICO

-2.532 + 0.00146O.i

8. 7323 • 0.00578Od

EUA

-1.279 + 0.00021O.i

2.2171 • 0.00011Od

CANADÁ

-2.128 + 0.00590.i

5.1311 -0.00581Qd

UE

-5.337 + 0.000430.,

4.2587 • 0.00022Qd

EUROPA-·

-

-

~

ASIA

-

,(.f.RTc-;;,O&lt;"EÁNIA

C.íkulns Propios

.....

-7.28 + 0.002890,.

--

Dadas estas limitaciones, los escenarios fueron desarrollados utilizando los
datos que se consideraron más ..confiables y minirniz.ando el uso de
información sospechosa.

Escenario l. Aranceles y costos de transporte de año 2000 (escenario
base)
En el escenario I se modela los arnnceles y el costo de transporte
correspondientes al affo 2000.

1

Los principales resultados son:
•

5.6574 • 0.00172Qd

0.00059Qj ,...,· 000360.,

-3.306 •
-7.092 + 0.00Q67Q,.

O
J.2328 • 0.00026Qd -

•

-3.247 + 0.000080.,

5.20551 • 0.00011Qd

•

-5:0343 ♦ 0~014790.,

9.44154 - 0.020280..

--

.

•

Reducción en la producción mundial de 2.76% e incremento en el
volumen mundial intercambiado de 84%, con respecto a 1999.
La suma del costo de transporte y de los aranceles que generan son en
promedio $77.67 dólares por tonelada.
Los flujos comerciales y los precios de equilibrio se presentan en los
cuadros 3 y 4, respectivamente.
La estimación del bienestar social es de $3 79.81 millones de dólares.

Parn los países miembros del TLCAN, los flujos comerciales son. en el caso
de México:

�60 Ensayos

•

•

AJMrtrw del comfrcio "'"'cano del tomate... 61

La oferta de tomate se compone de 733 mil toneladas exl':°rtadas a
Estados Unidos (10% superior con respecto a 1999) y 1.4 nu11ones de
toneladas para consumo doméstico. En el caso de EUA, de su
producción:
. .
.
8. 7 millones de toneladas se destinan para consumo domesu~o y 272 n,111
toneladas (60% más a las de l 999) se exporta a Canadá; . adem_as,
Estados Unidos importa 733 mil de México, 251 mil de Aménca Latma
y cerca de 3.6 millones de toneladas de Asia.

Cuadro 3. Matriz de solución del Escenario 1 (miles de toneladas)
MÉXICO
MÍXICO
IUA
CANADÁ
UE
IUROPA
AL
ASIA
ÁFRICA
OCIANIA
DIMADA
TOTAL

IUA CANADÁ

UI

IUROPA

AL

ASIA

ÁFRICA

OCEANIA

o
o

o

o
o

o

o
o
o

1,395

m

o

o

o

8,725

o
o
o

o
o
o

172
481

o
o

o
o
o
o

251
),558

l,J9~

o
o
o

14,063

o
o

o
193

o

o

o

o
o

IJ.266

7~

o

o
o

o

o

o

2,796

o
6,108

1,557

o
o
o

o
1~.81l

o
o

o

OFERTA
TOTAL
1,128
8,996
482
14,063
1,796

o
o

o
o
o

o
o

o

42,223

o

o

6,~l
4~,781

o
o

o
o

9,717

)\

11,309

o

o

)91

J91

1,796

6,108

41.llJ

9,717

417

91,499

Para México, los precios de oferta se disminuyen 28% y los de demanda se
incrementan 24%con respecto a 1999.
Para el caso de Estados Unidos, el precio de oferta se disminuyó 22% y el de
demanda se disminuyó 31 % con respecto al mismo periodo.
.
En Canadá, el precio de oferta disminuyó 53% y el de demanda aumento
1%.

Cuadro 4. Precios de equilibrio del Escenario 1 (dólares/ Tons.)
PRECIO DE OFERTA
$577 00
$637 00
$721 00
$710 00
$801 00
S553 no
$553 l10
S541 no
s152 no
$593 34

PRECIO DE DEMANDA
$662.00
$731.00
$746.00
$748 00
$860.00
$638 00
$603.00
$716 00
S790 00
$671.01

El escenario 2 considera la existencia de libre comercio entre México y sus
socios comerciales, por lo tanto, supone la operación plena de los acuerdos
comerciales (no existe ninguna restricción al comercio de tipo arancelario y
no arancelario).

Se ofrecen S resultados:
•

En el cuadro 4 se muestran los precios promedios mundiales de ofert~ Y
demanda y de equilibrio por región para el escenario 2. L~s prec!os
promedio mundiales estimados de oferta y demanda son $593 (23_1/o mfenor
a J999) y $671 ( J9% inferior a 1999) dólares por tonelada, respectivamente.

MEXICO
EUA
CANADA
UE
EUROPA
AL
ASIA
ÁFRICA
OCEANiA
PROMEDIO

Escenario 2. Libre comeréio entre Mi:dco y 1111 socios comerciales

•
•
•
•

La producción mundial se contrae 2. 73% y un incremento de 85% en el
volumen mundial intercambiado respecto de 1999.
El transporte y los aranceles estimados para el resto de los países
generan un costo promedio de $77.39 dólares por tonelada.
Los flujos comerciales se presentan en el cuadro 5.
Los precios de equilibrio parn las regiones están en el cuadro 6.
Se estima un bienestar social de $379.84 millones de dólares, superior
sólo en 50 mil dólares al escenario 1.

Algunos de los flujos comerciales del escenario 2 (cuadro 5) se comparan
con los flujos comerciales del escenario 1 (cuadro 3) para los países del
TLCAN. Por ejemplo, se observa que México exporta 767 mil toneladas de
tomate a la Unión Europea desplal.31ldo a América Latina y África, y
parcialmente a la producción de dicha región.
Sin embargo, México deja de exportar a Estados Unidos, por lo que Asia,
América Latina y África exportan a dicho mercado 3 609, 455 y 444 mil
toneladas, respectivamente.
Estados Unidos también incrementa su producción marginalmente (menos
del 1%). Para el caso de Canadá su demanda es satisfecha por importaciones
provenientes de Estados Unidos (271 mil toneladas) y con producción
doméstica de 483 mil toneladas.

Cuadro 5. Matriz de Solución del Escenario 2 (Miles de Toneladas)

MtxlCO
IUA
CANADÁ
UI
IUROPA
AL
ASIA
ÁFRICA
OCIANIA
DIMADA
TOTAL

MtXICO IUA CANADÁ

UI

IUROPA

AL

ASIA

ÁFRICA

OCEANIA

o

o

767

271
48)

o
o

o

1,7J7

o
o
o
o

o
o
o
o

o
o

o

1.)88

o
o
o

o
o
o

14.0)9

o

o
o
o
o
o
o

JJ,J,1!1

754

o
o
o
o
o

45l
),609
444

1,JN

o
o
o

2,196

o

o
o
o

o

6,101

o
o
o

41.201

o

o
o
o
o

1~.161

1,'79f

UOI

41.201

1,0\&lt;

o
o
o

o

o

o
o
o
9.1•8

o

,.,~

o
o

o
o
o
o

OflRTA
TOTAL
2.1~
9007
41J
l&lt;l,IIJ9

1,796

,.~~

4MI0

37
)91

11.19.l

417

91,~I

J9J

�62 Ensayos

Aperlllra d.l cotwrclo nwxkano al '°""1#... 63

Para los países que conforman la región del TLCAN, los impactos en los
volúmenes exportados e importados son los siguientes:
México incrementa las exportaciones 5% y las de Estados Unidos
disminuyen 0.4% con respecto al escenario l; por el lado del volumen de las
importaciones, las de Canadá disminuyen 0.4% y las de Estados Unidos
disminuyen l % con respecto al mismo escenario.

En el caso ~ México, se aswne un despwamicnto a la derecha de la oferta
en 10% de mcremento en el intercepto (a.;), con respecto al escenario base.

Los resultados principales del escenario 3 son los siguientes:
•

Se ~~rva un crecimiento en la producción mundial de 6.64% y un
crec1m1ento en el volumen mundial comercialii.ado de 161º"
10
respecto a 1999.
con

•

El costo de transporte Ylos aranceles estimados generan en promedio un
costo de $75. 18 dólares por tonelada.
Los flujos comerciales se pr~ntan en el cuadro 7.
Los Pi:eci~ de equil~brio para las regiones se muestran en el cuadro 8.
La est1mac16n del bienestar social del modelo es de $452 1 ·u
d
d~lar~s, $72.29 millones de dólares mayor que el escenari~ .:Con;; 1~
mal dolares mayor que el tercer escenario.
Y ·

Los precios de equilibrio para el mercado mundial del escenario 2 son:
$593.48 para la oferta y $670.87 dólares por tonelada para la demanda.
Estos precios son mayores en 0.2% para la oferta y menores en 0.2% para la

demanda.
Los precios de equilibrio para los países del TLCAN tuvieron los siguientes
impactos: para México, los precios de oferta se incrementaron en 7% y 6%
los de demanda: para el caso de Estados Unidos y Canadá tuvieron cambios
menores al l %, en ambos precios.
Cuadro 6. Precios de equilibrio del Escenario 2 (dólares/ Tons.)
'.\IEXICO
EUA
CA,'IIADA
UE
EUROPA
AL
ASIA
AFRJCA
OCEAN1A
PROMEDIO

PRECIO DE O•ºERTA
S61~ 00
$6.¡/)00

S7H OO
S70000
$801 00
S55600
S556 00
$531 00
$742 OI)
SWJ48

PRECIO DE DEMANDA
S703 00
$734 00
$749 00
$738 00
$859 00
S641 00
$606 00
$706 00
$780 00
S670 87

Escenario 3. Incremento del mercado mundial de tomate y aumento de
la oferta de México superior al resto de los países

El escenario 3 es una simulación de un aumento en el mercado de tomate
mundial en un lapso de cinco a110s. Los incrementos en la demanda son
diferenciados (los aumentos en la demanda son mayores para los países
desarrollados que para los países con economías emergentes) y en todos los
casos los incrementos en la oferta son iguales.
Este aumento consiste en un desplazamiento hacia la derecha de la demanda
de las regiones desarrolladas. resultante de un aumento de 20% en el
intercepto (cxJ,), y en el resto de las regiones en un 10%. Igualmente, la oferta
de todas las regiones se desplaza hacia la derecha. resultante de un
incremento de 5% en el intercepto (ex.,).

•
•
•

~éxico exporta 3?2 Y 631 mil toneladas hacia Estados Unidos v la Unión
uropea_, res~uvamente. En ambas regiones, México d~splaza la
pr~ucc1ón de dichas_regiones, así como las exportaciones provenientes de
Asia para Estados Unidos Yde América Latina Y África para la U. E.
La demanda ~e Estados Unidos es de 10.3 millones de toneladas, compuesta
!'°r pr~ucc1on para c~nsumo interno de 9.9 millones de toneladas e
unport~c1ones de 302 mal, y 5.2 millones de toneladas de México y Asia
respectivamente.
Canadá produce 536
. .
.
· mil toneladas para eI mercado•
domest1co e importa 369 mil toneladas de Estados Unidos.
La pr~ucción de Mé~(co aumenta en un 14.8% con respecto al primer
esccnano. La produccron de Estados Unidos, Canadá Y la Unión E
aumen~ en 14.2%, 11% Y 7.95% con respecto a· los resultad~:º:
escenano l.
Cuadro 7. Matriz de solución del Escenario 3 (miles de toneladas).

Mtx1co

Mtxlro

I UA

CAf'IADÁ

UI

IUkOPA

AL

ASIA

IK'IAlllA

)02

o

6)1

'·"'
o

•

Árllll'A

1.&lt;11

~"

o

o

o
o

o

o
o

o

o
o

o

&lt;.1'

15,182

o

o
o
o
o

o
o

2."I

o

o
o
o
o

900

IUA
CANADÁ
UI
rl 'ROf'A
AL
ASIA
ÁFIUCA
IK.IAf'IIA

o
o
o

'-o"~
o

o

•

1.9'2

o

o

D~1ADA
TOTAL

l.~1

l~JU

ffl

IUN

1,,,.

o

o
o
o

o

o

•
o

o

•o

6, 296

o

o

•
UH

o

o
o
o

o
4\_0,0

o

o

·~-"'

o
o
o
o

•

o

Of'll(TA
TOTAL

2 ....
10.l?&gt;
~

1~ 112

ª"

7JH

o

o

~O.l41

10. 1:lj

40
42.l

12I~
41&gt;

&lt;111

ltl,4e

•
re.u,

�Apertura del comercio mexicano del ton,ate... 65

64 Ensayo.f

El crecimiento en los precios promedio mundiales de la oferta y la demanda
fue 45% y 39 5%. respectivamente, con respecto al escenario l . Los precios
de la oferta , la demanda para México son $785 y $870, los de Estados
Unidos de $845 ., $939 .v los de Canadá de $929 y $954 dólares por
tonelada, respectivamente.

Por su parte, Canadá, en adición a las importaciones desde Estados unidos,
produce 485 mil toneladas.

Cuadro 9. Matm de solución del Escenario 4 (miles de toneladas)

Cuadro 8. Precios de equilibrio del Escenario 3 (dólares/ Tons.)

MÉXICO
EUA
CANADÁ
UE
EUROPA

AL

,,.,,

ASIA
AFRICA
OCEANIA
PROMEDIO

PRECIO DE OFERTA
$785 00
S845 00
$929.00
$924 00
Sl ,021 00
$767 00
S761 00
$755 00
S966 00
$860 77

PRECIO DE DEMANDA
$870.00
$939.00
$954.00
$962.00
$1,079.00
$852 00
$811 00
$930.00
$1 ,004.00
$935 95

Escenario 4. Aumento del 20% en los costos de transporte
En el escenario ~ se simula un aumento en los costos de transporte en un
20%, como respuesta a la volatilidad de los mercados del gas y del petróleo.
los cuales son un componente importante en los costos del transporte.

MVCICO !UA CANADÁ
Mll'YJCO
EUA

1,395

CANADA

o
o
o
o
o
o
o

UE
EUROPA

AL
ASIA
AFIUCA

OCE---¡¡¡¡¡"

DEMADA
TOTAL

•
•
•

México exporta a los Estados Unidos 725 mil toneladas y su consumo
doméstico es de aproximadamente 1.4 millones de toneladas.
Estados Unidos produce pam consumo interno 8.7 millones de toneladas Y
exporta a Canada 265 mil toneladas. Además. importa 725 mil. 374 mil_Y
3.3 millones de toneladas de México. América Latina y Asta.
respectivamente

265
485

AL

ASIA

o
o
o

o
o
o
o

o

o
o
o
o
o
o

14,096

o
o

o
o
o
o
o
o

13,104

750

374
3,273

o

2,794

o

o

o

o

ÁFRICA OCEANÍA

o

o
o
o
o
o
o

o

o
o
o
o
o
o

OFERTA

TOTAL
1119
8,997
485

14-°"

6,110

o
o

42,294

o

o
o
o
o

o
o

9,662

o

o

32
393

1794
6,512
45_u7
11,2711
393

15,717

l ,794

6,110

42,l!M

9,661

415

91,251

37

o
1,584

Cuadro 10. Precios de equilibrio del Escenario 4 (dólares/ Tons.)

'

•

t,J95

o
o
o

o

EUROPA

Los precios de demanda se incrementaron en un 0.6%, mientrns que los de
oferta se redujeron en 1.8%. Los precios de oferta y demanda para los países
del TLCAN son: $564 y $749; $637 y $666; y $738 y $768 dólares por
tonelada parn México, Estados Unidos y Canadá, respectivamente.

Los principales resultados de este escenario son que:
Se observa una disminución en la producción mundial de 1 02% y un
incremento en el volumen mundial comercializado de 75% respecto de
1999.
El costo de transporte y los aranceles estimados generan en promedio un
costo de $92.51 dólares por tonelada.
Los flujos comerciales se presentan en el cuadro 9 y los precios de
equilibrio para las regiones se muestran en el Cuadro 10.
La estimación del bienestar social del modelo es de $378.39 millones de
dólares lo que representa $1.42 millones de dólares de reducción con
respecto al escenario base.

o

725
8,732

Ut:

MÉXICO
E UA
CANADÁ
\J E
EUROPA
AL
ASIA
ÁFRICA
OCEANIA
PROMEDIO

PRECIO DE OFERTA PRECIO DE DEMANDA
$564.00
$666.00
$637.00
$749.00
$738.00
$768.00
$769.00
$724.00
$794.00
$864.00
$535.00
$637.00
$535.00
$595.00
$520.00
$730.00
$774.00
S8l9.00
$582.59
$675.10

Conclusiones
En esta sección, se destacan las conclusiones más relevantes de la liberación
del mercado mundial del tomate; las cuales se han clasificado en generales y
en específicas. Las primeras son aquellas comunes a los diferentes
escenarios, y las segundas, las que se derivan de cada escenario,
específicamente.

�66 Ensayru

Apertura del comercio mexicano del IOlllale... 61

Conclusiones generales:

' ..

1. La eliminación de los aranceles no tiene__ un impacto substancialdeen la
estimación del bienestar social neto, pero sí en el incremento
1os
volúmenes e intensidad del comercio mundial.
2. La brecha entre los precios de oferta y demanda se genera en la medida
que estos costos se incrementan.
.
.
3. Dado que las funciones de demanda y oferta son melásucas Y a~emás Ia
oferta es relativamente más inelástica que la demanda, los cambios e~ e1
mercado mundial impactan más en los precios que en la producción;
similarmente, éstos impactan más en el precio de oferta que en el de
demanda.
4. En general, el estudio muestra que la apertura comerc~al del mercado
mundial del tomate es benéfica para los productores mexicanos.

Conclusiones del escenario J:
El mercado principal para México es Estados Unidos; Asia y América
son potencialmente competidoras de México.
2. El comercio de México con el resto de América Latina, Canadá y la
Unión Europea es mínimo, debido a los altos costos de la transportación
y de los aranceles.
.
3. Existen excedentes de la producción de tomate en el mercado mundial.
I.

Conclusiones del escenario 2:

•..

..

J. La eliminación total de aranceles incrementa el volumen intercambiado
y reduce los excedentes de producción.
2. México exporta a la Unión Europea, despla1.ando parte de su
producción, así como a África y América Latina.
.
3. Estados Unidos deja de ser el principal cliente de las exportaciones
mexicanas.
4. El efecto de la reducción de aranceles genera un beneficio marginal de
sólo $50 mil dólares.

Conclusiones del escenario 3:
1. La producción mundial se incrementa en 6.6.Jo/o con respecto a 1999.
2. El volumen del comercio mundial se incrementa en 161 % con respecto a
1999.
3. México, al incrementar su producción de tomate. aumenta las
exportaciones hacia Estados Unidos y la Unión Eur~pca. des_pla:,.ando
parcialmente a la producción doméstica de estas regiones; as1 como a
otros países competidores.

Conclusiones del escenario 4:
1. El incremento en los costos del transport~ reduce la producción nnmdial
en 3.02%; el volumen comercializado, en 75% y el bienestar social neto,
en 1.02%.
2. El impacto negativo de los costos del transporte es relativamente mayor
en la oferta que en la demanda.
3. Los costos del transporte impactan más al comercio mundial que a los
aranceles.

Referencias bibliográficas
Banco Mexicano de Comercio Exterior (BANCOMEXT), "Estadísticas de
Comercio Exterior Diciembre 1998", México. 2000.
Chavas, J.P., T. L. Cox, y E. V. Jesse, ''Spatial Hedonic Pricing and Trade",
llniversity of Wisconsin - Madison. Department of Agricultura/
Economics StaffPaper, Vol. 367,Estados Unidos, 1993.
Enke. S., ..Equilibrium Among Spatially Seperated Markets: Solution by
Electric Analogue", Econometrica. Vol. 19, 1951.
Organi1.ación de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación
(FAO) ... Estadísticas Agrícolas", Roma. Italia, 2000.
Kawaguchi. T.. N. Suzuki y H. M. Kaiser, .. A Spatial Equilibrium Model for
Imperfectly Competitive Milk Markets". . lmerican ,l&gt;?ricultura/
Ecvnomics. Vol. 79. Núm. 3, Estados Unidos, 1998.
Kennedy, P. L. y C. Atici, "A Sectoral Analysis of Agricultura) Trade
Liberalization", Journal ofAgricultura/ and Applied &amp; onomic.f, Vol.
30, 1998, pp. 277-284.
Kennedy, P. L. y K. W. Hughes, ··welfare Effccts of Agriculturnl Trading
Blocs: The Sirnulation of a North American Customs Union", Journal
o/Agricultura/ ami Resource Economics. Vol. 23. 1998. pp. 99-109.
Samuelson. P. A., ..Spatial Price Equilibrium and Linear Programming'·,
American &amp;onomic Review, Vol. 42, 1952, pp. 283-303.
Centro de Estadistica Agropecuaria, "Anuario Estadístico de la Producción
Mundial". Secretaria de. tgricultura, Ganadería y De.mrrol/o Rural
(S.4GAR). México, 2000.

�68 Ensayos

Ensayn.s • Volunwn XX.

Selección Hemerográfica

Takayama, T. y Judge, G. G., "Partial Equilibrium and Quadratic
Programing",Journal ofFarm Economics, Vol. 64, 1964, pp. 67-93.

la hemeroteca de la Facultad de Economia recibe continuamente
un alto número de revistas de contenido académico, referentes a diversas
disciplinas dentro del estudio de la Economía. La literatura que se divulga
en estas publicaciones sirve como plataforma para realizar múltiples y
relevantes investigaciones; asimismo, contribuye a que los interesados en el
estudio de alguna especialidad se actualicen con la bibliografia que se
ofrece.

Today's Market Price, Sitio de Internet con Información de Tenninales de
Tomate, 2000.
Wigle, R. M., ''Transportation Costs in Regional Models of Foreign Trade:
An Application to Canada-U. S. Trade", Jo urna/ ofRegional Science,
Vol. 32. 1992, pp. 185-207.

..

mayo 200 /, pp. 69-81

Takayama, T. y Judge, G. G., "Spatial and Temporal Price and Allocation
Models", North Holland Publications Co Arnsterdam. Holanda,
1971.
0,

,

mi,,,J,

Yavuz, F., C. Zulauf, G. Schnitkey y M. Miranda. (1996)... A Spatial
Equilibrium Analysis of regional Structural Change in the Y. S. Dairy
Industry." Rev. Agr. Econ. 18:693-703.

Mario Leal Flores·

Como una contribución a la difusión de los contenidos de estas
revistas, y en espera de que sirvan de motivación para ampliar la
investigación aplicada dentro de nuestra sociedad, se presentan a
continuación las sinopsis traducidas al español de los artículos que me han
parecido más interesantes.

Philippe Bacchetta and Eric Van Wincoop, "¿La estabilidad en el tipo
de cambio aumenta el comercio y el bienestar?", The American
Economic Review, Vol. 90, Núm. 5, Dec. 2000, pp. 1093-1109.

.,'

Este artículo desarrolla un armazón sencillo de equilibrio general para
estudiar el efecto del sistema de tasas de cambio sobre el comercio y el
bienestar.
Una característica importante del modelo son las desviaciones de la paridad
del poder de compra, causadas por fijaciones rígidas de precio en la moneda
de los compradores. En un modelo de referencia con preferencias divisibles
y únicamente '·shocks" monetarios, el comercio no es afectado por el sistema
de tasa de cambio, lo cual es consistente con la mayor parte de la evidencia.
En general, tanto el comercio como el bienestar pueden ser mayores bajo
ambos sistemas de tasa de cambio, dependiendo de las preferencias y de las
reglas de política monetaria seguidas por cada sistema. No hay una relación
uno a uno entre los niveles de comercio y bienestar a través de los sistemas
de tasa de cambio.

• Investigador de tiempo completo .:n el C.:ntro d.: Investigaciones Económka~ d.: la Fa~ultad
de Economía de la U. A. N. L.

�70 Ensayos

Mor1an Kdly aad Con11ac Ó Gráda, "Coatagio de ■ercadol:
testimonios de los pánicos ele 1854 y 1157", ne American Economic
Review, Vol 90, Núm. 5, Dec. 2000, PP. ttt0-1124.
Para probar un modelo de contagio -en donde los individuos oyen algunas
malas noticias e informan de ellas a sus conocidos, quienes entonces las
comunican más delante, lo cual se encamina hacia un pánico de mercado- se
requiere del conocimiento de las redes de información de lQs participantes,
algo hasta ahora no disponible. Este artículo examina la conducta de. los
depositantes irlandeses en un banco de New York durante dos pánicos
bancarios durante la década de 1850. Como inmigrantes recientes, su red
social era determinada principalmente por su lugar de origen en Irlanda y,
donde ellos vivían, en New York. Durante ambos pánicos, esta red social se
convierte en el principal determinante de la conducta.
Scott Freeman and Finn E. Kydland, "Los agregados monetarios y la
1&gt;roducción", The American Economic Review, Vol. 90, Núm. 5, Dec.

71

Para mediciones empiricamente realistas del grado de rendimientos a escala,
los resultados sugieren que las fluctuaciones endógenas no proporcionan el
elemento dinámico que hace falta en los modelos existentes del ciclo real de
los negocios.
..

Mark Bils and Peter J. Klenow, "¿Provoca progreso la educación?",
The American Economic Review, Vol. 90, Núm. 5, Dec. 2000, pp. 11601183.

Un grupo de economistas encontraron que el crecimiento y la escolaridad
están altamente correlacionados, a lo largo del país. Se examina un modelo
en el que la capacidad de fundamentarse en el capital humano de los
antepasados de la persona, juega un papel importante en vincular el
crecimiento con la escolaridad. El modelo es ajustado para cuantificar la
fuerza del efecto de la escolaridad sobre el crecimiento, utilizando datos
provenientes de la literatura del trabajo, acerca de los rendimientos
mincerianos a la educación.

2000, pp. 1125-1135.

La conclusión es, que el impacto de la escolaridad sobre el crecimiento

Nos preguntamos si las observaciones siguientes podrían ser consecuencia
de fluctuaciones determinadas endógenamente dentro del multiplicador
monetario, en lugar de ser una influencia fundamental del dinero sobre la
producción: (i) MI está positivamente relacionada con la producción; (ii) el
multiplicador monetario y la tasa de depósitos-dinero están positivamente
correlacionados con la producción; (iii) el nivel de precios está
negativamente correlacionado con la producción; (iv) la correlación de MI
con los precios actuales es considerablemente más débil que la correlación
de MI con la producción real; (v) las correlaciones entre las variables reales
son esencialmente fijas bajo diferentes regímenes de política monetaria; y
(vi) los saldos de dinero real son más planos que lo que las ecuaciones de
demanda de dinero pronosticarían.
Stephanie Schmitt-Grohé, "Los ciclos económicos de los negocios y la
dinámica de la producdóü, las horas y d con~umo", The American
Economic Rc,·iew, Vol. 90, Núm. 5, Dec. 2000, pp. 1136-1159.

Este artículo estudia las fluctuaciones del ciclo de los 111;¡;~d0 s pronosticado
por un modelo endógeno de dos sectores, con un sector externo específico
que aumenta los rendimientos a escala. Se enfoca sobre los aspectos de las
fluctuaciones existentes, que han sido señaladas tanto como características
determinantes de los ciclos de los negocios. como modelos indi,·iduales que
el ciclo real de los negocios no puede explicar.

explica menos de un tercio de la relación observada dentro del país. También
se estudió la facultad de invertir la causalidad para explicar esta relación
observada.
Eric A Hanushek and Dennis D. Kimko, "Escolaridad, calidad de la
fuerza de trabajo y el crecimiento de las naciones", The American
Economic Rc,·iew, Vol. 90, Núm. 5, Dcc. 2000, 1&gt;p. 1184-1208.

Mediciones directas de la calidad de la fuem1 de trnb,tjo, a partir de
calificaciones de exámenes internacionales de matemáticas y ciencias.
muestran estar fuertemente correlacionadas con el crecimiento.
Los exámenes de especificación indirecta son genernlmente consistentes con
una asociación causal: el gasto directo en escuelas no está relacionado con
las diferencias de desempeño de los estudiantes; los efectos del crecimiento,
estimado a partir de la mejorada calidad de la fuerza de trab,tjo. se cumplen
si se excluyen los países asiáticos orientales; y, finalmente las diferencias en
calidad del país de origen de los inmigrnntes. están directamente
relacionadas con los ingresos de EE.UU.. si los inmigrantes son educados en
su propio país. pero no en los EE.UU.
Las más recientes estimaciones de los efectos de la microproductividad. sin
embargo, introducen la incertidumbre acerca de la cuantía de los efectos del
crecimiento.

�7l E,uayo.s

Caroline M. Boxby, "¿La cMapdtncia entre lu ~uelas públ_icu
beneficia a los estudiantes y a los centribuyentes? , Tbe Amencan
Economic Review, Vol. 90, Núm.~, Dec. 2000, PP· 120,-1238.

La elección de Tiebout entre los distritos es la más_pod~rosa ~erza de
mercado en la educación pública de los EE.UU. Las est1mac1ones_ s1~ples de
sus efectos están sesgadas por la formación endógena de los distntos..Yo
obtengo resultados a partir de los linderos naturales en. un area
metropolitana. Los resultados sugieren que la~ ~eas metro~lttanas con
mayor elección de Tiebout tienen más escuelas publtcas productivas Y menos
enseñanza privada. Poco del efecto de la elccci~~ de Tiebout opera a través
de su efecto sobre la clasificación del grupo fam1har.
Los hallazgos pueden ser explicados por otro descu~rimiento: los e.studiantes
son igualmente separados por las escuelas en las areas .me~opolttanas con
mayores y menores grados de elección de Tiebout entre d1stntos.
John McLaren, "'Globalización' y la estructura vertical", ~
American Economic Review, Vol. 90, Núm. 5, Dec. 2000, 1&gt;p. 1239-1254.

Este artículo analiza los efectos de la apertura intei:nacional sobr~ la
integración vertical. La integración vertical puede confenr una cxtemahdad
negativa, adelgazando el mercado de insumo~ y empeor~d.o los prob_l~m~~
de oportunismo; eso sugiere complementar1edad estrateg~ca Y eqm!tbno
múltiple en la decisión de integración, sumirus~:"1d~ asi una teona. de
·'sistemas industriales" o "culturas industriales diferentes en patses
idénticos ex-ante. La apertura internacional engrosa el mercado,
posibilitando empresas magrns, menos integradas, facilitando así ~~anc1as
de ta apertura internacional muy diferentes de ~quellas que son fanuhar.es en
la teoria del comercio. Esta puede ser considerada como una .teona de
'·outsourcing" ..downsizing" y '·Japanization" como consecuencias de la
"globalización".
Gene M. Grossman and Giovanni Maggi, "Diversificación y comercio",
The American Economic Revicw, Vol. 90, Núm. 5, Dec. 2000, llP, 12551275.

Los autores elaboran un modelo de comercio de competencia cn~e país~s
con similares dotaciones agregadas de factores. El patrón de comercio refle~a
las diferencias en la distribución del talento a través de la fuerza de tra?aJo
de los dos países. El país con una población relativamente homo~enea
exporta el bien que es producido por una tec~olog!a con c011~plementar1~ad
entre tareas. El país con una fuerza de trnbaJo mas heterogenea. export,1 el
bien en el que es más importante el éxito individual.

71

La percepción imperfecta del talento natural intensifica las fuerzas de las
ventajas comparativas. Finalmente, se examinan los efectos del comercio
sobre la distribución del ingreso y el arreglo de las empresas en cada
industria.

Alberto AJesina, Enrico Spolaore, and Romain Wacziarg, "Integración
económica y desintegración política", The American Economic Review,
VoL 90, Núm. 5, Dec. 2000, pp. 1276-1296.

En un mundo de restricciones comerciales, los grandes países disfrutan de
los beneficios económicos, debido a que las fronteras políticas determinan el
tamaño del mercado. Mediante el libre comercio y los mercados globales,
aún los relativamente pequeños grupos culturales, lingüísticos o étrucos,
pueden beneficiarse de pertenecer a pequeñas jurisdicciones políticas
homogéneas. El presente articulo proporciona un modelo formal de la
relación entre la apertura y el número y tamaño de equilibrio de los países, y
comprueba exitosamente dos implicaciones del modelo. En primer lugar, los
beneficios económicos del tamaño del país son mediados por el grado de
apertura al comercio. En segundo lugar, la historia de la creación y
separación de naciones-estado, está influenciada por el comercio.
·
Eran Yashiv, "Los determinantes del desempleo de equilibrio", The
American Economic Review, Vol. 90, Núm. 5, Dec. 2000, pp. 1297-1322.

El artículo comienza por la investigación y la comparación del modelo de la
fuerza de trabajo agregada, con los datos; examina la ,·alidez práctica del
modelo y emplea la estimación estructural, para generar una dctem1inación
de la conducta óptima de las empresas y los trabajadores. El modelo es
aplicado a datos israelíes, que son excepcionalmente convenientes para esta
clase de investigación práctica. Las estimaciones estructurales son utilizadas
para cuantificar las fricciones íncorporadas en el modelo, incluyendo el costo
de la investigación, los efectos de extemalidades como la saturnción y el
comercio y el proceso de comparación. El análisis de simulación de ajustes.
entonces, considera los efectos de algunas variables clave sobre el
desempleo de equilibrio.
Jeffrey R. Campbell and Jonas D. M. Fisher, "Fluctuaciones del empleo
agregado con asimetrias amicroeconómicas", The American Economic
Review, Vol. 90, Núm. 5, Dec. 2000, pp. 1323-1345.

Campbell y Fisher proporcionan una explicación no sofisticada para la
observación de que la tasa de pérdida de empleos, fluctúa más que la tasa de
creación de los mismos en el sector manufacturero de los EE.UU. En su
modelo, los costos proporcionales, en el nivel de planta, de crear y extinguir
empleos, provocan que las plantas que se están achicando sean más sensibles

�74 Ensayos

a los shocks agregados, más de lo que son las plantas qu~ están ~iendo.
Describen circunstancias en las que la asimetría rmcroeconómtca es
mantenida en el agregado y muestran qué pi¿ede explicar la mayor parte de
las asimetrias observadas en los flujos brutos de empleo. Esto es as1 a pesar
de que no se consideran las fricciones por a~uste de empleos, contratos
incompletos ni por efectos agregados de congestión.
Edward P. Lazear "Pago por rendimiento y productividad", Tbe
American Economic Review, Vol. 90, Núm. 5, Dec. 2000, pp. 1346-1361.

,.

Gran parte de la teoría de los recursos humanos está. ~elac~onada con los
efectos de los incentivos monetarios sobre la producc1on; sm embargo, la
teoría no ha sido probada debido a lo no asequible de los datos pertinentes.
Un reciente conjunto de datos de la ··Safelite Glass Corporation" examina las
predicciones de que la productividad prome_dio se elevará, la em~resa atraerá
una fuerza de trabajo más capaz y la varianza de la prod~cc1on entre ~os
individuos de la empresa se elevará, cuando ella se cambie a porcentaJes
sobre producción. En ''Safelite", los efectos en la productividad llegan a un
aumento de 4~% en la producción por trabajador. Aparentemente, la empresa
ha seleccionado un sistema de compensación inferior al óptimo, en tanto que
los beneficios también aumentaron con el cambio.
Pierre-André Jouvet, Philippe Michel and Pierre Pestieau, "Altruismo,
contribuciones voluntarias y neutralidad: El caso de la calidad del
ambiente", Económica, Vol. 67, No. 268, Nov. 2000, pp. 465-475.
En este articulo se elabora un modelo intertempornl donde la producción
genera contami~ación. lo que es considerado por los consumidores co~o un
mal público. Hay dos tipos de consumidores: aquéllos que son altru~stas Y
dejan herencia a sus hijos, y aquellos otros que consume~ todo en su ~•clo de
vida. Ambos tipos contribuyen voluntariamente a la cahdad del ambiente, a
través de grupos ambientalistas.
Salta a ta avista que, si las herencias de los altruistas y las contribuciones
voluntarias de todos son positiv,1s, la redistribución es neutral: lo cual no
significa que el abatimiento de la contaminación y_ la acumulación ~e capital
sean óptimos. Para alcanzar el óptimo, uno necesita establecer un unp~esto
sobre tas herencias y un subsidio diferenciado sobre todas las aportaciones
de los consumidores.

7J

Richard Dickens, "¿Apresado en una trampa? La movilidad salarial en
Gran Bretai\a: 1975-1994", Económica, Vol. 67, No. 268, Nov. 2000, pp.
477-498.
Se analiza la movilidad salarial en Gran Bretaña utilizando los datos de las
..New Eamings Surveys of 1975-1994" y las ..British Household Panel
Surveys of 1991-1994". Midiendo la movilidad en términos de las matrices
de deciles de transición, se encontró un considerable grado de inmovilidad
en la distribución salarial de un año al siguiente. La movilidad es mayor
cuando es medida en grandes períodos de tiempo. Aquéllos que se
encuentran en los deciles más bajos de la distribución salarial, están más
propensos a fugarse hacia el desempleo y el no-empleo. Al medir la
movilidad por medio del estudio de los cambios en los intervalos percentiles
de la distribución salarial actual, se encontró evidencia de que las tasas de
movilidad de corto plazo han caído desde finales de la década de 1970. Esto
tiene, potencialmente, importantes repercusiones sobre el bienestar, dado el
aumento observado en la desigualdad de los ingresos, de sección cruzada, en
las últimas dos décadas.
Pa1,1l Gregg and Jonathan Wadsworth, "Ponga atención ·a la grieta, por
favor: la naturaleza cambiante de la admisión a los empleos en Gran
Bretaña", Económica, Vol. 67, No. 268, Nov. 2000, pp. 499-524.
Se examinan los salarios en los trabajos emprendidos por aquéllos que
estaban sin trabajo -empleos de inicio- y las características de los individuos
que los toman. Hay grandes brechas en los salarios de inicio, con respecto a
otros empleos. Principalmente, los salarios reales de entrada han caído en
alrededor de 20 puntos logarítmicos, con respecto a todos los otros empleos
desde 1979. Una cuarta parte de esta disminución es debida a diferencias
entre las características del individuo y el empleo, y cerca del 40% por una
caída, no explicada, en la posición de los empleos de entrada dentro de la
distribución salarial. Esa diferencia de los salarios de entrada en el conjunto
de todos los salarios, debería ser incorporada en el modelado de la oferta de
trabajo.
Harvey E. Lapan and Giancarlo Moschini, "Adopción incompleta de
una innovación superior", Económica, Vol. 67, No. 268, Nov. 2000, pp.
525-542.
Se tomó en consideración un modelo en el que un monopolista, reformador
de un insumo intermedio técnicamente superior, debe vender este producto a
los productores del bien final. hwestigaciones previas han mostrado que. con
información completa. la estrategia óptima del monopolista conducirá a una
adopción completa de esta innovación técnicamente superior.

�76En.sayos

77

En este articulo se muestra que, cuando el precio de algún insumo utilizado
en el mercado del producto final, que es ofrecido competitivamente, es
endógeno y es alterado por la adopción de la innov~ción, e~tonces. la
estrategia óptima de precio del monopolista puede conducir a una mnovac1ón
incompleta. De tal manera, el resultado nonnal de la adopción comple~ ~e ~a
tecnología• superior es atribuible, en parte, a la naturalei.a del eqwhbno
parcial de los modelos anteriores.
Paul Anand and Alan Wailoo, "Ganancias frente a derechos a los bienes
suministrados públicamente: argumentos y confirmaciones del
racionamiento en atención médica pública", Económica, Vol. 67, No.
268, Nov. 2000, pp. 543-577.

,.

Este artículo refuta el método de maxrnuz.ación de QUALY (Quality
Adjusted Life Year) para racionar la asistencia médica, sobre los
fundamentos de la repercusionista (y algunas veces casi utilitarista)
estructura moral sobre la que se basa. Se sugiere una estrategia metodológica
alternativa y. aunado a las consecuencias, se identifican cuatro detenninantes
nom1ativos de las trnnsfcrencias por asistencia médica: derechos, opinión
pública, contratos sociales y valores comunitarios. Se presentan los_datos de
una encuesta que evidencia respaldo para estas estructuras alternativas y un
rechazo del repercusionismo. El artículo sugiere que un (si no es que e/)
principal rechazo que erurentan los diseñadores de las directrices del
racionamiento, es el pluralismo, v.g., la necesidad de incorporar
estimaciones a partir de una colección de estructuras.
Per Lundborg and Paul S. Segcrstrom, "La migración internacional y el
crecimiento en los países desarrollados: un análisis teórico", Económica,
Vol. 67, No. 268, Nov. 2000, pp. 579-604.

Los autores utilizaron una versión de dos países, del modelo de crecimiento
de escala de calidad endógena, y mostraron que la libre 1nigración
internacional aumenta el crecimiento mundial, si es impulsada por
desequilibrios en las ofertas de trabajo. La migración in~ernaci?nal p~~de,
sin embargo, disminuir el crecimiento, si es causada por d1ferencrns poht1cas
entre los países. Por otra parte, manteniendo todo lo demás constante, los
trabajadores desean migrar a países menos poblados, que subsidian menos la
investigación y el desarrollo, a países con menores impuestos y~ países.~on
consumidores más opulentos. Ninguna diferencia, estructural ru de pohttca
pública, genera alguna diferencia en las tasas de crecimiento entre los países,
cuando los impuestos son colocados en niveles prohibitivamente altos.

Tyler Cowen and Alexander Tabarrok, "Una teoría económica dd arte
avant-garde y popular, o de las culturas alta y baja", Southem Economic
Joumal, Vol 67, Núm. 2, Oct. 2000, pp. 232-253.

Los artistas enfrentan elecciones entre los beneficios pecuniarios de la venta
al mercado y los beneficios, no pecuniarios, de crear para satisfacer sus
propios gustos. Aquí se examina de qué manera los cambios en los salarios,
la suma global de ingresos y las tasas capital-trabajo afectan la búsqueda de
la auto satisfacción versus las ventas de mercado. Utilizando nuestro modelo
de oferta de trabajo, se estiman las fuerzas económicas detrás de la división
de cultura alta/baja; por qué algunos medios artísticos ofrecen un mayor
campo de acción para los novicios, que otros; por qué a tantos artistas les
disgusta el mercado, y cómo afectan el desarrollo económico y los impuestos
a la cantidad y forma de las diferentes clases de arte.
Martin A Carree and A Roy Thurik, "El ciclo de vida de la industria
llantera de los EE.UU.", Southem Economic Joumal, Vol 67, Núm. 2,
Oct 2000, pp. 254-278.

Carree y Roy presentaron una nueva teoría de la evolución industrial. De
acuerdo con su modelo, la persistencia encontrada en la unidad del número
de empresas, en muchas industrias jóvenes, es una consecuencia del
descenso gradual en los costos unitarios. Las etapas iniciales en el ciclo de
vida de la industria, cuando los costos unitarios y los márgenes de utilidad
son altos. presentan tasas netas positivas, de entrada. En las etapas
posteriores, la disminución de los costos unitarios y la creciente competencia
limitan la cabida del mercado de empresas (marginales), acumul;índose una
crisis económica leve de disminución de precios. El modelo explica
trayectos de la producción, el nivel de precios y la cifra de empresas,
utilizando un sistema recurrente de ecuaciones. Los autores aplican el
modelo a la industria llantera de los EE.UU.
Sara Markowitz, "El precio del alcohol, maltrato de la esposa y maltrato
del esposo", Southem Economic Joumal, Vol 67, Núm. 2, Oct. 2000, pp.
279-303.

El consumo de alcohol ha sido asociado frecuentemente con la violencia.
Este artículo examina la relación directa entre el precio del alcohol. que
determina el consumo, y la violencia intrafamiliar hacia esposas y esposos.
Los datos provienen de una encuesta de sección cruzada de 1985 y de la
tabla de datos de 1985-1987 de la National Family Violence Survey. Se
selecciona una ecuación en forma reducida de la violencia. y los efectos
permanentes en el ni\'cl individual son utilizados para ajustar las
características no observadas en la tabla.

�78üuaym

Los resultados indican que un aumento ea el precio cid alcollol ,...,
calculado por tm promedio ponderado de los precios del alcohol de la
cerveza, del vino y del licor reducirla la vio~ncia hacia las esposas Por su
parte, los resultados acerca de la propensión -dado Wl aumento en el precio
del alcohol- a la disminución de la violencia hacia los esposos, SOll

heterogéneos.
James F. Ragu, Jr, aad Bemt Bntsbtrg "F~ante en d ajuste del costo
de la vida: ¿por qué han desaparecido lu cláusulas de costo de la vida
de los co■tntos graaiala!, y ¿rqresarán!", Soathem Economic
Joumal, Vol. 67, Núm. 2, Oct lote, pp. 304-324.
Por más de 20 años, los sindicatos han estado negociando las cláusulas de
ajuste por costo de la vida (COLA3), por otras formas de compensación. Se
han ofrecido varias explicaciones para la erosión de la cobertura por
··COLA" -incluyéndose la disminución en la incertidumbre inflacionaria, el
menor poder de los sindicatos y los cambios estructurales en la economía-;
pero la importancia relativa de éstos, y las hipótesis competidoras,
permanece sin ser probada. Escudriñamos las razones para la disminución de
la cobertura por "COLA", utilizando un modelo de series de tiempo y de
sección cruzada, combinación que contabiliza los efectos permanentes de la
industria y reconoce la naturaleza multianual. de la mayor parte de los
contratos sindicales. Después de evaluar la importancia relativa de las
hipótesis alternativas, finalizamos con una discusión del potencial rebote en
las tasas '·COLA".

... '

Donald G. Freeman, "Estimaciones de la demanda de alcohol por un
grupo alternativo de expertos, la tributación y el ciclo de 10!1 negocio!!'\
Southem Economic Joumal, Vol 67, Núm. 2, Oct. 2000, pp. 325-344.
Este artículo utilu.a una nueva técnica de evaluación de tablas de datos
dinámicos heterogéneos, desarrollado por Pesaran, Shin. y Smith ( 1999)
sobre el nivel declarado de consumo de alcohol, como una función del
ingreso, impuestos y variables cíclicas. Los estimadores de la media de
conjunto mancomunada (PMG) proporcionan una alternativa a los extremos
de mancomunar los datos, bajo el supuesto de homogeneidad de la
pendiente. y calcular las situaciones individuales. suponiendo completa
heterogeneidad.
Las pruebas subsiguientes a la encuesta indican que un modelo con\'encional
de efectos permanentes, hace que funcione mejor tanto el estimador PMG
como las estimaciones de situaciones indi\'iduales. a pesar de la
heterogeneidad de la muestra. Los niveles actuales de carga impositiva
parecen tener poco efecto sobre el consumo de alcohol. y se encontró que el
alcohol es un bien pro clclico.

79

Steven E. Abrabam and Paula B. Voos, "Las leyes dd derecho al
trabajo: nuevos testimonios del mercado de valores", Soutbem
Economic Joumal, Vol 67, Núm. 2, Oct 2~, pp. 345-362.
Este articulo es un examen empírico sobre si la riqueza de los accionistas se
eleva o no en respuesta a la introducción de una ley de derecho al trabajo
-una ley que suprime las cláusulas de seguridad sindical de los acuerdos de
negociación colectivos. La riqueza de los accionistas se elevó cuando
Louisiana introdujo tal ley en 1976 y cuando ldaho lo hizo en 1985-1986.
Probablemente, esto ocurrió porque los inversionistas anticiparon altos
beneficios futuros con sindicatos obreros más débiles o, una menor
probabilidad de organización futura. Esta es una nueva evidencia de que
tales leyes son más que simbólicas: ellas maniatan a los sindicatos obreros.
Kathleen Carey, "Contención de los costos hospitalarios y duración de
la estadía: un análisis econométrico", Southern Economic Journal, Vol
67, Núm. 2, Oct 2000, pp. 363-380.
En años recientes, el interés dentro de los EE.UU., sobre los crecientes
costos de salud, ha conducido a reducciones precipitadas en la duración de
las hospitalizaciones. Mientras que la percepción de la calidad del cuidado
médico involucrado, subsiguiente a esta práctica y otras, ha impulsado a los
artífices de políticas a considerar la regulación más estricta de las
organizaciones de aseguramiento de salud. se ha concedido poca atención a
la medida en la cual, las reducciones de la estadía son responsables por la
disminución en los costos hospitalarios.
Este artículo proporciona evidencia empírica sobre este punto. El método
utili1.a una función de costos hospitalarios operativos totales. que está
calculada sobre información proveniente de 2,972 hospitales de EE.UU..
para el periodo 1987-1992. Se aplicaron tres diferentes técnicas estimadoras
de las tablas de datos, incluyendo un modelo de efectos aleatorios, que se
distingue por permitir la correlación entre los efectos hospitalarios y las
variables independientes observables, y evita los problemas de
inconsistencia, provenientes de las estimaciones de los mínimos cuadrados
generalizados estándar. Se calculó la elasticidad costo de la duración de la
estadía a partir de los resultados de la regresión. Esta cuantificación es
pequeña. cae en el inten·alo de O.9 a 0.12. Sugiere que las percepciones
comunes. tocantes a la proporción de ahorros en el costo y resultantes de las
reducciones en la duración de la estancia. han sido sobrestimadas.

�80 Ensayos

K Olteng utl R. Sakano, "Lea efutu de les •ltsidies al capital y a la
operació11 sehrt la pnNlactmdatl tetal tle 1M factem: una aetetlelogfa
de desagrqacióa", Southera Ec,nemic Jearaal. Vol 67, N■m. 2, Oct.
2000, pp. 381-397.

Los estudios anteriores confiaban en asociaciones ad hoc para establecer las
relaciones entre la productividad, por un lado, y los subsidios al capital y la
operación, por el otro. Este articule se separa de tales estudios. Se
fundamenta en investigaciones recientes que están basadas sobre datos de
costos privados, para deducir una fórmula sobre la productividad total de
factores, que incluya los efectos de los subsidios. Precisa de un modelo
empírico para estimar los parámetros requeridos y calcular la fónnula. La
aplicación a sistemas de tránsito urbano, muestra que los efectos de estos
subsidios sobre la productividad, a través del cambio tecnológico. refuerzan
la disminución de la productividad.

Brad R Humphreys, "¿Afectan lell ciclos de los negocios IH retenciones
estatales pira la educación su1,erior?", Southern Economic Journal,
Vol. 67, Núm. 2, Oct 2000, pp. 398-413.
El gasto en la educación superior constituye una proporción importante y
creciente de los gastos gubernamentales estatales y una fuente importante de
fondos de operación para las instituciones públicas de educación superior.
Las evidencias anecdóticas sugieren que las retenciones estatales están
sujetas a variaciones cíclicas. Un análisis de las retenciones estatales para la
educación superior, matriculación en colegios públicos de dos y cuatro años
y en universidades, así como de las mediciones específicas estatales del ciclo
de los negocios para todos los Estados, durante el periodo 1964-1994,
muestra que las retenciones estatales para la educación superior son
altamente sensitivas a los cambios en el ciclo de los negocios. Un cambio de
uno por ciento en el ingreso real, se asoció, en promedio. con un 1.39% de
cambio en las retenciones estatales reales, por el equivalente de un estudiante
matriculado de tiempo completo. Esta disminución implícita en el
financiamiento gubernamental estatal, combinada con el aumento en la
matriculación en la educación superior durante las recesiones. reportado por
Betts y McFarland ( 1995), sugiere que las instituciones públicas de
educación superior pueden experimentar tensiones fiscales durante las caídas
económicas.
Estos resultados también sugieren que los legisladores estatales y los
creadores de políticas educativas deberían reconsiderar sus políticas de
financiamiento a la educación superior durante las recesiones. parn pcmútir a
los colegios públicos y universidades proporcionar a los trabajadores
separados, el acceso a educación y entrenamiento de calidad durante dichos
periodos.

81

Laixun Zbao, "La dacentralizacióll y la transferencia de precios en
oligopolio", Soothem Economic Journal, Vol. 67, Núm. 2, Oct. 2000, pp.
414-426.
Este artículo presenta un modelo no sofisticado de una multinacional
parcialmente descentralizada (MNF), en competencia con una empresa rival.
Se muestra que los precios de transferencia pueden ser utilizados como un
dispositivo de cambio de ingresos por parte de la MNF, para competir con la
rival. Esto surge, debido a que la oficina central utiliza los precios de
transferencia, para controlar a las diferentes subsidiarias. El valor específico
de los precios de transferencia escogido por la MNF, depende de si la
empresa rival produce el bien intermedio, el bien final o ambos. y si la rival
está integrada o no. En concreto, tanto la descentralización como la
competencia, con una rival plenamente integrada, redunda en menores
precios de transferencia.

Jacqueline Agesa, Maury Granger, and Gregory N. Price, "La
investigación de las Facultades de Economía en las instituciones de
enseñanza: ¿son diferentes los colegios tradicionalmente de negros?",
Soutbern Economic Journal, Vol 67, Núm. 2, Oct. 2000, pp. 427-447.
Se analiza la diferencia en la producción de investigación de los
departamentos de economía en colegios y universidades trndicionalmente de
negros (HBCUs) y las que no son ··HBCUs" y que son instituciones de
enseñanza.
También se analiza la relación causal entre la investigación dentro de la
facultad de economía y el número de grnduados de bachillerato de la
institución, que obtienen doctorados en economía. Sus hallazgos sugieren
que los departamentos de economía en las ''HBCUs" producen menos
resultado de investigación con respecto a las que no son '·HBCUs". Sin
embargo, la producción de investigación es igualmente efectiva para
producir doctorados en economía en ambos tipos de instituciones.
Estos hallazgos sugieren que una posible manera de aumentar las existencias
de economistas negros doctorados (Ph.D), consiste en aumentar la
investigación en la disciplina de economía dentro de las "HBCus··.

Paul Hallwood, Ronald MacDonald and Jan W. Marsh, "Una C\'aluación
de las causas del abandono del patrón oro por los EE.UU en 1933",
Southcrn Economic Journal, Vol. 67, Núm. 2, Oct. 2000, pp. 448-459.
En este artículo, los autores presentan una investigación acerca de las
presiones ejercidas sobre los EE.UU., para devaluar el dólar con respecto al

�82 Ensayo.,

franco y al oro, en los inicios de la década de 1930. Calcularon series de
tiempo mensuales de las expectativas de reestructuración y encontraron que
éstas son bien explicadas por un conjunto de"variables económicas primarias.
La inferencia revela que los eventos macroeconómicos fueron responsables,
al menos en parte, de sacudir a los EE.UU. hacia afuera del patrón oro y que
la Federal Reserve fue compelida en su respuesta hacia el oro, por el
compromiso de la depresión en los EE.UU.
·

KaSaundra M. Tomlin, "Los efectos de la ·especificación del modelo

sobre los modelos de invenión extranjera directa: una aplicación de
modelos de datos count", Southem Economic Journal, Vol 67, Núm. 2,
Oct 2000, pp. 460-468.
Estudios anteriores han delineado una conexión teórica y empírica entre la
Inversión Extranjern Directa (FDI) y las tasas de cambio, utilizando
mediciones continuas de FOi. Sin embargo, los datos de FDI se encuentran a
menudo en forma discreta.
El autor utiliza un estudio representativo de la relación de la FDl/tasa de
cambio diseñado por José M. Campa (1993), y anali7.a la sensibilidad de los
resultados a la especificación de la variable dependiente. Mientras que
Campa utiliza una especificación Tobit, él utiliza una especificación 'count'
de los datos. para modelar el ·count' de los sucesos de FDI. Utilizando los
datos de las FDI en los EE.UU., desde 1982 hasta 1993, y controlando los
determinantes tradicionales de la FDI, descubre que los resultados son
sensibles a las especificaciones. Los niveles de significación y la magnitud
de los coeficientes cambian cuando van de una especificación continua
Tobit, hasta un modelo de Poisson cero inflado (ZIP). diseñado para datos
·count'.
El examen esladístico formal descubre que la especificación ZIP modela con
mayor propiedad los datos. Así, apunta que es imponante el sesgo de la mala
especificación a partir del modelado de datos discretos con distribuciones
continuas.

A. Ross Shepherd, "Los salarios mínimos y la par.adoja Card-Krueger",
Southern Economic Journal, Vol 67, Núm. 2, Oct. 21HHt, pp. 469-478.
Una aparente paradoja. percibida por Card y Krueger. referente a la relación
entre los salarios mínimos, el empleo y los precios de producción, es
solucionada volviendo a revisar la ciencia económica en relación con los
salarios mínimos. para mostrar que bajo condiciones monopsónicas en el
mercado de trabajo y fijación de precios competitivos. en el mercado de
productos. los aumentos en el empleo de las empresas y de la industria son
compatibles con los aumentos en el precio del producto.

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379380">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379382">
              <text>2001</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379383">
              <text>20</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379384">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379385">
              <text> Mayo</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379386">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379387">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379404">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379381">
                <text>Ensayos, Revista de Economía, 2001, Vol 20, No 1, Mayo 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379388">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379389">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379390">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379391">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379392">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379393">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379394">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379395">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379396">
                <text>Flores Curiel, Daniel, Editor</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379397">
                <text>Guzman Leal, Isaura A., Coordinador de Publicaciones Centro de Investigaciones Económicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379398">
                <text>01/05/2001</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379399">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379400">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379401">
                <text>2015749</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379402">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379403">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379405">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379406">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379407">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="10725">
        <name>Comercio mexicano</name>
      </tag>
      <tag tagId="9439">
        <name>Mercado</name>
      </tag>
      <tag tagId="28717">
        <name>Servicio telefónico en la red</name>
      </tag>
      <tag tagId="28718">
        <name>Sistema bancario mexicano</name>
      </tag>
      <tag tagId="28716">
        <name>Telefonía tradicional</name>
      </tag>
      <tag tagId="27293">
        <name>Tomate</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="13734" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="11801">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/283/13734/ENSAYOS._2012._Vol._31._No._2._Noviembre._0002015750.ocr.pdf</src>
        <authentication>6a75e64ac936701aa3e10ab3a90984d3</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="381922">
                    <text>ISSN: 1870-221X

Volumen XXXI, número 2,

$SO

noviembre de 2012

Artículos
La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis
de las brechas salariales por género: un estudio para Argentina,
Brasil y México

Adrián Rubli

Empirical research on the relationship between violence and
social development in Colombia

Alexander Cotte Poveda

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte
de México y Chihuahua: expectativas de ocupación en la
crisis

Luis Huesca Reynoso y Martha Beatriz Padilla Arria/a

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetria de
los shocks informacionales: un análisis econométrico

Arturo Lorenzo-Valdés y Antonio Ruiz-Porras

Universidad Autónoma de Nuevo León
Facultad de Economía
Centro de Investigaciones Económicas

UANL,

�Ensayos Revista de Economía-Volumen XXXI, No.2, noviembre 2012, pp. 1-36

La Importancia de corregir por el sesgo de selección en
el análisis de las brechas salariales por género: un
estudio para Argentina, Brasil y México

Adrián Rubli*
Fecha de recepción: 03Xll2011

Fecha de aceptación: 02 V 2012

Resumen
El estudio de las brechas salariales por género debe considerar el sesgo de
selección, resultado de la decisión endógena de ingresar al mercado laboral.
En caso de ser ignorado, este sesgo puede llevar a conclusiones erróneas con
respecto al tamaño de las brechas y su evolución en el tiempo. Este trabajo
analiza las brechas salariales en Argentina, Brasil y México en 2000 y 2008,
y corrige el sesgo a partir del método de Heckman (1979). En particular, se
explota el sexo del primogénito en la ecuación de selección para resolver el
problema de identificación en la probabilidad de ingresar al mercado laboral.
Los resultados indican un importante sesgo de selección positiva de diferente
magnitud en el tiempo, en los tres países. Así, este trabajo resalta la
importancia del problema de selección en la determinación de listas de
rankeo de países, en cuanto a la equidad de género.
Palabras Clave: brechas salariales, discriminación laboral, sesgo de
selección, Heckit.
Clasificación JEL: 116,121,171.
Abstract

The study of gender wage gaps necessarily must consider the selection bias
that stems from the endogenous decision to enter the labor market. If
ignored, this bias can lead to erroneous conclusions about the size and
evolution of the wage gaps. This study analyzes gender wage gaps in
Argentina, Brazil and Mexico in 2000 and 2008, using the model proposed
'Instituto Tecnológico Autónomo de México. Avenida Camino a Santa Teresa #930,
Col. Héroes de Padiema. CP. 10700 Del. Magdalena Contreras. México, D.F.
Correo electrónico: adrian.rubli@itam.mx.

�2

Ensayos Revista de Economía

by Heckman (1979) to solve the bias problem. In particular, the gender of
the household's eldest child is exploited to solve the identification problem
in the probability of entering the labor market. The results indicate an
important positive selection bias of different magnitudes in time and by
country. Thus, this paper highlights the importance of the selection problem
in determining lists that rank countries by leve! of gender equality.

Keywords: gender wage gaps, labor market discrimination, selection bias,
Heckit.
JEL Classification: 116, J21, 171.

Introducción
Conforme las mujeres han ganado terreno en el ámbito laboral, resulta
importante determinar si la remuneración que reciben por su trabajo es
equitativa con respecto a la de los hombres, ya que el salario además afecta
sus decisiones laborales. Las diferencias en el salario que son de interés son
aquellas que resultan de la discriminación, no de las diferencias en
características observables y no observables entre los géneros, puesto que en
el mercado estos rasgos individuales determinan diferencias salariales de
manera natural.
En general, existen dos tipos de discriminación. Por un lado, la
discriminación estadística se refiere al hecho de que las mujeres reciben un
menor salario debido a características observables y no observables que los
empleadores consideran al determinar su remuneración. Este tipo de
discriminación significa que el mercado simplemente responde a ciertas
variables. Por ejemplo, las mujeres pueden tener menor salario por el hecho
de que legalmente deben recibir tres meses de licencia por ausencia en caso
de embarazo. Por otro lado, existe la discriminación "por gustos", la cual
crea ineficiencias en el mercado. En este caso, la diferencia salarial surge de
la estructura de las curvas de indiferencia de los empleadores, pues contratar
a una mujer representa una pérdida de utilidad para ellos. Así, Becker (1971)
señala que una empresa que realmente discrimine es aquella que prefiera
contratar hombres en lugar de mujeres, a pesar de que esta decisión
signifique no maximizar sus ganancias. Esta actitud es ineficiente y crea
pérdidas. Por lo tanto, solo podrá subsistir en el caso de mercados
imperfectos.
•
Debido a diferentes características entre hombres y mujeres -&lt;:orno su
educación, su productividad, sus decisiones de formar una farni!ia y el rol
tradicional de la mujer como ama de casa-, el cálculo de las brechas
salariales nunca ha sido sencillo. Dado que la decisión de trabajar está

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

3

intrínsecamente ligada al salario que se recibe por dicho esfuerzo, se dice
que las mujeres se autoseleccionan al entrar al mercado laboral. De este
modo, una simple comparación entre los salarios promedio de hombres y
mujeres no indica si existe o no discriminación en contra de ellas, pues los
grupos de hombres y de mujeres que trabajan no son comparables.
En este estudio, se busca identificar el tamaño real de las brechas salariales
para tres países de América Latina, 1 en dos momentos distintos en el tiempo.
Se busca entonces proveer evidencia sobre qué parte de las brechas puede
deberse a la discriminación, y si esta ha aumentado o disminuido en el
tiempo. Las brechas salariales aparentes son corregidas por el sesgo de
autoselección a través del método desarrollado por Heckman (1979),
explotando el sexo del primogénito como instrumento para la estimación de
la probabilidad de ingresar al mercado laboral. El enfoque a seguir es de
carácter tradicional y sencillo, a fin de facilitar la comparación de los
resultados a través del tiempo y entre países.
Cuadro 1
Clasificación de posibles factores que afectan las brechas salariales por
género
Factor

Ejemplos

Diferencias en características
observadas

Cantidad de años de educación; mujeres
tienen derecho legal de tres meses de descanso
pagado tras un embarazo.

Diferencias en características
no observadas

Mujeres tienden a permanecer menos en el
mercado laboral; diferencias en preferencias
por trabajar.

Selección al mercado laboral

Cuáles son las mujeres que trabajan; distintas
tasas de participación laboral y cambios en el
tiempo pueden deberse a diferencias en la
composición de mujeres que trabajan.

Discriminación por gustos

Preferencias enfocadas a la contratación de
hombres por encima de mujeres o a ofrecer
salarios menores a mujeres solamente por la
estructura de las curvas de indiferencia de
quienes contratan.

Fuente: Elaboración propia.

1

Argentina, Brasil y México - además de ser los tres países más grandes de la regiónconforman el 63% del territorio total de América Latina, y su población es más del 60%
del total.

�4

Ensayos Revista de Economía

Resumiendo lo anterior, existen cuatro factores diferentes que pudieran tener
un efecto sobre el tamaño de las brechas salariales por género, mismos que
se presentan esquemáticamente en el cuadro 1. Primero, las brechas pueden
fluctuar a partir de diferencias observables entre hombres y mujeres.
Segundo, las brechas pueden ser resultado de diferencias no observables,
caso que corresponde precisamente a la discriminación estadística: aunque
no se observen estos determinantes (como podría ser la disposición a
permanecer en el empleo en el largo plazo), los salarios son reflejo de la
probabilidad de que un evento suceda dado que un individuo es hombre o
mujer. En tercer lugar, existe un sesgo de selección que determina que las
mujeres que ingresan al mercado laboral no son necesariamente comparables
a los hombres que trabajan. En este rubro, es importante considerar qué
cambios en la participación laboral pueden estar relacionados con cambios
en la composición del grupo de mujeres que trabajan. Por último, existe la
discriminación por gustos. En este trabajo, se busca controlar por los
primeros tres factores, con lo cual el cuarto corresponde a la brecha
corregida no explicada.
Las estimaciones realizadas indican que en los tres países existe un sesgo de
selección positivo, es decir, las mujeres que trabajan corresponden a la cola
derecha de la distribución de habilidades y por lo tanto su salario esperado es
mayor que el de la mujer promedio. Esto evidentemente se traduce en un
aumento en el tamaño de las brechas una vez que se corrige por este sesgo.
Por otro lado, una vez que se eliminan las diferencias observables
(atribuyendo las características de hombres a mujeres), esta brecha corregida
que llamamos no explicada es mayor que la brecha observada. Sin embargo,
la brecha corregida no explicada es mayor que la brecha corregida con
características de las mujeres para los datos de Argentina y Brasil, pero es
menor en el caso de México.
Finalmente, se encuentra que no existe un patrón claro entre la brecha
observada y la brecha corregida no explicada. En Argentina, la brecha
observada disminuye en el tiempo, mientras que la corregida aumenta. Por
otro lado, en Brasil, la brecha observada aumenta en el tiempo a la vez que la
brecha corregida disminuye. Y en cuanto a México, ambas brechas siguen
una tendencia similar en magnitud, con tendencia a la alza. Este resultado
recalca claramente la importancia de corregir por el sesgo de selección.
La sección 1 de este estudio detalla una breve revisión de la literatura sobre
brechas salariales. En la sección 2, se presenta el marco teórico y el modelo
econométrico a estimar. La sección 3 reporta los resultados. En la sección 4,
se aborda brevemente una lista de posibles explicaciones sobre los hallazgos
de este estudio. Finalmente, aparece la sección que corresponde a las
conclusiones.

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 5

t. Revisión de la literatura
Existen varios estudios que analizan las brechas salariales por género tanto
para América Latina como en otros países. Muy pocos corrigen por el sesgo
de selección mientras que la mayoría decide ignorarlo, lo que da resultados
diferentes en los cálculos de las diferencias en salario. Asimismo, para los
estudios que corrigen por selección en América Latina, específicamente
México, existen varios problemas con las estimaciones utilizadas.
Atal, Ñopo y Winder (2009) realizan una serie de comparaciones u~l~:ando
un método de matching no paramétrico, alterno a la descompos1c1on de
Oaxaca, sin corregir por el sesgo de selección: de_ forma que ~u~can
emparejar a hombres con mujeres que tengan las nusmas caractenstl~as
observables. No obstante, no resulta claro que un hombre Y una mujer
idénticos en una serie de factores observables sean necesariamente
comparables en salarios, pues la decisión de ingresar al mercado laboral (y la
motivación detrás de ella) seguramente no es la misma para ese hombre Y
esa mujer. Después, descomponen la brecha salarial en cua~to a difere~cias
explicadas (referentes a las variables observables) y no explicadas (segun el
componente no observable). Como resultado, los autores obtienen un listado
para 2005 de varios países latinoamericanos, a partir del tamaño de sus
brechas en salario por género, además de incluir el tamaño del término no
explicado controlando por distintas características.
Para los tres países que se abordan en el presente ~studio, Atal, Ñ~po Y
Winder (2009) encuentran que las brechas en salanos para Argentma Y
México son muy pequeñas (0.5% y 2.6%, respectivamente), mientras q~~ la
brecha en Brasil es mucho mayor (20.5%). Una vez hecha la descompos1c1ón
y controlando por diferentes variables, el componente no explicado es de
11 %, 26% y 15% para Argentina, Brasil y México, respectivamente. Por
último, estos autores también controlan por el tipo de ocupación y el tiempo
destinado al empleo; sin embargo, la inclusión de estos c~ntroles es d~dosa,
puesto que existe una autoselección considerable en el tipo de trabajo Y el
tiempo destinado a trabajar; por lo tanto, no queda totalmente claro que
dichas variables realmente midan la discriminación en el mercado laboral en
su conjunto.
En una investigación complementaria, Hoyos y Ñopo (2010) expanden los
años del análisis de la brecha para observar su dinámica entre 1992 y 2007,
utilizando el mismo método no paramétrico. Además, realizan un nuevo
control para el tiempo que se ha tenido el empleo actual, y encuentran que
esta variable reduce considerablemente la brecha por discriminación. Sin
embargo, esta variable es endógena, pues los individuos que ganen más
dinero -&lt;lado que llevan más tiempo en su empleo actual- tienen una mayor

�6

Ensayos Revista de Economía

probabilidad de permanecer en su empleo, ya que el costo de oportunidad de
salir del mercado laboral es mayor.
Así como los dos últimos trabajos que arriba se citan, existen estudios que
realizan rankeos de desigualdad entre hombres y mujeres. Hausmann, Tyson
y Zahidi (2008) colocan a América Latina como la tercera región (de nueve)
más desigual en el mundo. A pesar de que su rankeo depende de muchos
factores, cabe destacar que al considerar las brechas salariales no corrigen
por el sesgo de selección, lo cual conlleva un supuesto de homogeneidad en
el tipo de selección de las mujeres para el mercado laboral en el nivel
mundial.
Adicionalmente, Hertz et al. (2008) realizan una descomposición de OaxacaBlinder sin corregir por selección. Señalan que sus resultados en efecto
deben estar sesgados, pero que dadas las dificultades de encontrar un buen
instrumento para la ecuación de selección del método de Heckman, resulta
mejor no corregir por este sesgo. No obstante, añaden que aunque sus
mediciones sobre las brechas sean imperfectas, sí son válidas en cuanto a la
comparación entre países. Una vez más, para que esto sea cierto, es
necesario que los sesgos de selección que operan en cada país sean idénticos,
lo cual es un supuesto poco aceptable. Los países considerados en este
análisis no incluyen a Argentina, Brasil ni México. Sin embargo, encuentran
una vez más que América Latina es de las regiones con mayores brechas
salariales y que, en general, las brechas se han ido cerrando en el tiempo a
una tasa pequeña, pero constante.
Por otro lado, existen estudios que corrigen por el sesgo de selección. Gran
parte de este trabajo está motivado por el estudio de Mulligan y Rubinstein
(2005, 2008), quienes realizan una investigación acerca de la correlación
entre el aumento de igualdad de salarios entre géneros y el aumento de
desigualdad dentro de la distribución salarial de los hombres . .Este estudio
identifica el comportamiento de las brechas salariales en Estados Unidos,
desde la década de 1970. Sus resultados indican que el hecho de que la
brecha observable se haya cerrado se debe a un cambio en el tipo de
selección, que pasó de ser negativa en los años 70 (es decir, las mujeres de la
cola izquierda de la distribución de habilidades entraban al mercado laboral)
a positiva, en los 90.
Olivetti y Petrongolo (2008) se enfocan en el problema de selección para una
muestra de países de la Organización para la Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE), en el periodo de 1994 a 2001. Las autoras enfatizan
que las brechas salariales por género, están correlacionadas negativamente
con las brechas en tasas de empleo por género; por lo cual, la decisión no
aleatoria de ingresar al mercado laboral es fundamental para entender las

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 7

brechas salariales reales. Su metodología consiste en corregir el sesgo de
selección realizando imputaciones de salario a quienes no trabajan, a partir
de sus características observables. Los resultados señalan que las brechas
salariales tras las imputaciones son mayores; es decir, existe un sesgo de
selección positiva, en lo que concuerdan con Mulligan y Rubinstein (2005).
Para América Latina, existen muy pocos estudios que corrijan por el sesgo
de selección. En particular, para México, existe un estudio de Del Razo
(2003) que estima la brecha salarial a partir del método de Heckman. Sin
embargo, la estrategia de identificación que utiliza es deficiente por razones
que se abordarán en la siguiente sección.

2. Marco teórico

El hecho de que las mujeres históricamente obtengan salarios más bajos por
su trabajo se debe a varios factores. Puede tratarse de un problema de menor
productividad, que resulta de una decisión endógena por invertir menos en
capital humano, tratándose de las mujeres con respecto a los hombres. Puede
deberse también a las estructuras legales que ponen en desventaja la
contratación de mujeres, como sucede con el derecho de las mujeres a
ausentarse tres meses con paga completa debido al embarazo. Asimismo,
puede ser una cuestión de selección negativa, es decir, que las mujeres con
mayores habilidades -y que recibirían mejores salarios- prefieren no trabajar
dados los retornos al hogar o porque existe cierto estigma social respecto de
que una mujer trabaje. O, simplemente puede tratarse de un asunto de
discriminación, por el cual a los hombres se les paga más y a las mujeres
menos por el mismo trabajo y dadas las mismas características, ya que la
contratación de mujeres tiene un efecto negativo en la función de utilidad del
empleador.
Una medición inmediata de diferencias salariales que controla solo por
características individuales observables, es incorrecta, puesto que no hay
razones para pensar que las mujeres que trabajan son comparables a los
hombres que trabajan. La decisión de trabajar es de carácter endógeno, ya
que depende en parte de las características que determinan el salario
esperado. Entonces, es evidente que una comparación de salarios sin corregir
por el sesgo de selección es incorrecta, dado que este puede hacer que la
brecha parezca ser más grande o pequeña de lo que realmente es.
Con selección negativa, las mujeres de la cola izquierda de la distribución de
habilidades son quienes trabajan, y obtienen como resultado un ingreso
promedio más bajo que el salario esperado de todas las mujeres. Por otro
lado, la selección positiva determina que las mujeres que son

�8

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 9

Ensayos Revista de Economía

autoseleccionadas para el mercado laboral, provienen de la cola derecha, lo
cual ocasiona un aumento en el promedio del salario. Entonces, dependiendo
de cuáles son las mujeres que trabajan, se puede tener salarios promedio
diferentes, manteniendo todo lo demás constante.
La decisión de entrar al mercado laboral está determinada en parte por la

estructura de los retornos a las habilidades, ya que tasas mayores incentivan
aumentos en la inversión de capital humano y en la participación laboral.
Según el modelo de Roy (1951), las mujeres que trabajan son aquellas que
calculan que su salario esperado del mercado, es mayor que su salario de
reserva (es decir, que los retornos en el hogar). Mulligan y Rubinstein (2005)
señalan que las mujeres responden de tres maneras al aumento en demanda
por capital humano.
Primero, existe un incentivo para destinar más recursos a la inversión en
educación. Segundo, las mujeres con menor capital humano pueden decidir
salir del mercado laboral, mientras que las de mayores niveles de educación
-que previamente no trabajaban- deciden entrar. Por último, incluso si la
reacción de las mujeres no conlleva un cambio en su comportamiento, las
mujeres que trabajan habrán sido seleccionadas de la cola derecha de la
distribución de habilidades. Todo esto indica que la participación laboral de
las mujeres reacciona frente a los cambios y estructuras del mercado.

Donde {11 es el vector de coeficientes estimados, A(X2 ó2) es el cociente
inverso de Milis (que depende de la estimación de la ecuación de selección),
y es su coeficiente y Ei, el error.
El vector X2 comparte variables con el vector de características que influyen
en el salario X1 . Teóricamente, no es sostenible afirmar que una variable
afecte al salario pero no afecte la decisión de trabajar. Cualquier
característica que haga que el salario esperado aumente (disminuya),
necesariamente hará que aumente (disminuya) la probabilidad de trabajar,
pues existe un efecto ingreso y sustitución sobre las decisiones del individuo,
dado que el ocio es relativamente más caro (barato). Sin embargo, es posible
-y deseable- que algunos regresores de la ecuación de selección no estén
contenidos en la de salarios.
En cuanto a los errores de ambas ecuaciones, se supone que son
independientes de las variables que conforman a cada vector Xi. Además, el
valor esperado de ambos errores es igual a cero. Más aún, dado que los
elementos de X1 están contenidos en X2, el valor esperado del error de la
ecuación del salario dado, el error de la ecuación de selección, es una
función de este último, que suponemos asume una forma lineal:

(3)

2.1 Método de Heckman

.'

Dado que el problema de autoselección es uno de omisión de variables, el
método de Heckman (1979) o Hecldt resuelve este problema estimando la
variable omitida. Primero, se calcula mediante un modelo Probit la
probabilidad de trabajar para todas las mujeres (ecuación de selección). Para
ello, se construye un vector de variables X2 que determine la probabilidad de
trabajar:

Prob(trabajar = 1IX2 ) = /(X2 ó2 + v2

&gt; O)

(1)

Donde ó2 es el vector de coeficientes estimados y v2 , el error. Segundo, se
estima el cociente inverso de Milis, que corresponde justamente a la variable
omitida. Por último, se corre la regresión de mínimos cuadrados para los
salarios, a partir de un vector de variables X1 para las mujeres que trabajan,
incluyendo la variable previamente omitida (ecuación de salarios):

(2)

Donde el coeficiente y de esta ecuación corresponde al coeficiente del
cociente inverso de Milis en la ecuación de salarios (véase Heckman, 1979).
Finalmente, se supone que el error de la variable indicadora para la
participación en el mercado laboral se distribuye normal con parámetros cero
y uno.
Una vez que se analizaron estos supuestos, resulta que el más restrictivo
--dado que supone una función de distribución explícita- es el que indica que
el error de la ecuación de selección se distribuye normal con parámetros cero
y uno. 2 Johansson (2007) señala que una alternativa común al procedimiento
de Heckman, dado este problema, es calibrar las observaciones con respuesta
para ajustar para las no-respuestas. Sin embargo, la desventaja de esta
solución es que la asignación de ponderadores es arbitraria, ya que no existe
un modelo o teoría subyacente.

2

Suponer que la varianza de este error es uno, no implica una pérdida de generalidad, pues
la variable que indica si el individuo trabaja es binaria (Wooldridge, 2002).

�10 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Por otro lado, el supuesto que relaciona los errores requiere de linealidad en
la regresión poblacional de E¡ sobre v2 . Este supuesto siempre se cumple si
los errores se distribuyen de acuerdo con una normal bivariada lo cual
según Wooldridge (2002), es un supuesto estándar en estos c;sos. S~
embargo, la estimación también funciona bajo supuestos más débiles, pues
en particular no se necesita suponer que el error E¡ se distribuya normal.

2.2 Descomposición de Oaxaca

Estos dos supuestos pueden en efecto reemplazarse por otros más estrictos.
Si se supone que los errores se distribuyen como una normal bivariada con
media ce~o: Vm·(t:¡) = C1j, Cov(t:1, v2 ) = C112 y Var(v2 ) = 1, entonces se
puede utilizar una estimación parcial de máxima verosimilitud. 3 Esta
estimación es más eficiente que el procedimiento de Heckman en dos etapas
previamente sugerido y produce errores estándar que pueden ser utilizados
directamente.
Las desventajas de esta estimación -según Wooldridge (2002)- consisten en
que es menos robusta que el procedimiento en dos etapas, y puede ser dificil
lograr que el problema converja. Sin embargo, el problema de robustez se
resuelve con una buena elección de los elementos de los vectores X.
.
1'
IDientras que los paquetes de software estadístico logran la convergencia.
Una de las críticas más comunes al método de Heckman consiste en señalar
el problema de identificación que conlleva (Manski, 1989). Neuman y
?axa_ca (~?04) in~ican que resulta riesgoso escoger una estrategia de
1dentificac10n no lineal, la cual surge de la forma funcional del cociente
inverso de Milis. Como consecuencia de esta crítica, estos autores señalan
también que el modelo de Heckman es altamente sensible a las
especificaciones de la estrategia de identificación y a los supuestos sobre la
distribución de los errores. Mroz (1987) hace un recuento de varios estudios
previ~s de ~iferentes _autores que han dado resultados poco similares, y
ademas realiza un conJunto de estimaciones propias para mostrar que estos
modelos son muy sensibles a las especificaciones hechas.
Dado este problema, es necesario incluir una variable en la ecuación de
selección que no aparezca en la ecuación del salario; de este modo, no solo
se trata de suponer una forma funcional específica sobre la distribución de
lo~ _errores, sino que la variable mencionada podrá capturar efectos
ad1c10nales, robusteciendo la estimación.
•

La descomposición de Oaxaca (1973) explica la brecha en medias entre dos
grupos, que en este caso son hombres y mujeres. La brecha se descompone
en la parte que se debe a diferencias grupales en cuanto a las características
que determinan el salario, y las diferencias grupales en los efectos que tienen
esos determinantes sobre el salario. Dicho de otra manera, se busca
descomponer la diferencia debida a distintas características observables entre
ambos grupos, y debida a distintos valores para los estimadores beta de cada
grupo.
En este estudio, se busca determinar cuáles serian los diferenciales de salario
si se eliminara el sesgo de selección, y si además se le asignaran las mismas
características a hombres como a mujeres, es decir, encontrar el valor de las
diferencias en coeficientes. Por lo tanto, esta investigación compara las
brechas no corregidas con las brechas corregidas por el sesgo de selección y
con las brechas corregidas asignándoles a las mujeres las características de
los hombres.
En términos de la descomposición de Oaxaca, la primera brecha corregidit
considera tanto el componente explicado como el no explicado, mientras que
la segunda indica solo la parte no explicada, pues reporta el salario de las
mujeres en ausencia de sesgo y de diferencias en las características
observables.

2.3 Modelo econométrico
El modelo que se busca estimar consiste en la siguiente especificación para
el salario:

(4)

Donde W¡ representa el logaritmo del salario por hora,4 E¡ los años de
experiencia laboral,5 y S¡ los años de educación de cada individuo.

4

3

Esta estimación es parcial y no completa pues el salario solamente se observa cuando la
indicadora de participación laboral toma un valor de uno.

11

El ingreso por hora se calculó a partir del ingreso total dividido entre el número de horas
trabajadas. De tal forma, no se realizó ninguna restricción respecto a la duración de la
jornada laboral.
5
Tradicionalmente, la experiencia se calcula como edad menos años de educación, menos
seis, capturando así de manera indirecta los efectos de la edad.

�12 Ensayos Revista d2 Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Asimismo, la especificación para la ecuación que determina la probabilidad
de trabajar es:

este trabajo sean generalizables a toda la población de mujeres de los países
estudiados.9

Donde la notación es igual que antes y Pi indica el sexo del primogénito.

A continuación se discute la elección de la variable que debe entrar a la
ecuación de selección, pero no a la de salarios. Como se mencionó
anteriormente, resulta importante encontrar una variable exógena que
induzca variación en la participación laboral de las mujeres, es decir, en la
ecuación de selección, pero que cumpla con la restricción de exclusión en la
ecuación de salarios; o lo que es lo mismo, que no tenga un impacto directo
sobre el ingreso de las mujeres. En el siguiente análisis, se discutirá la
viabilidad de utilizar ciertas variables como instrumento, considerando que
este deberá cumplir con las características anteriores.

La estimación se lleva a cabo solo para mujeres que vivan en un hogar donde
existe una pareja de hombre con mujer, cuyas edades estén entre los 18 y 65
años, y que tenga al menos un hijo en casa. En la siguiente discusión, se
considera especialmente el papel de la esposa, pues la mayoría de las
observaciones las conforman ellas. Sin embargc, las explicaciones
presentadas también aplican para las demás mujeres del hogar consideradas
(principalmente hijas).6
La razón para la restricción poblacional anterior surge de la elección del sexo
del primogénito como variable instrumental en la ecuación de selección.
Dada la importancia de incluirla en la regresión, se justifica el uso de esta
población restringida. No obstante, debe enfatizarse que las brechas
estimadas en este trabajo corresponden solamente a las mujeres que viven en
hogares donde hay una pareja de hombre con mujer entre 18 y 65 años, y que
viven con al menos un hijo en casa.7 Esto conlleva implicaciones
~portantes, pues los resultados no pueden extenderse a mujeres que sean
Jefas del hogar, ya sea porque son solteras, viudas o divorciadas.
Teniendo lo anterior en cuenta, vale la pena mencionar que las brechas
observables para la población total son muy similares a las de esta población
8
restringida. Probablemente esto se deba a que las motivaciones para entrar
al mercado laboral, por parte de las mujeres que son jefas del hogar, son
considera~lemente diferentes a las de las demás mujeres. Sin embargo,
aunque qmzá pueda pensarse que existe cierta atenuación del problema de no
generalización de los resultados, esto no significa que las estimaciones de

6

13

En los modelos de ocio-consumo tradicionales, los individuos eligen su
participación laboral -entre otros factores- a partir de su ingreso no laboral.
Por lo tanto, parecería lógico incluir una medida que aproxime esta variable;
en tal caso, se encuentran varios estudios que consideran el ingreso total del
esposo Gefe del hogar) como un proxy para el ingreso no laboral de las
mujeres. Sin embargo, este argumento debe tratarse con precaución, pues el
ingreso del cónyuge está determinado endógenamente.
Suponiendo que existe emparejamiento selectivo (assortative matching) en
el mercado del matrimonio, entonces, las mujeres de la cola derecha de la
distribución de habilidades no se casan con los hombres de la cola izquierda,
y viceversa. De este modo, el ingreso no laboral de una mujer representado
por el salario de su esposo, está correlacionado con su propio salario de
10
mercado, vía la correlación en habilidades que existe entre parejas. Debido
a esta correlación, resulta inadecuado incluir esta variable como instrumento.
De igual modo, una medida de ingreso no laboral a partir de intereses,
transferencias o herencias sufre del mismo problema.
Otra variable comúnmente considerada en estas estimaciones es el número
de hijos en la familia, controlando por la edad. Generalmente, cuando los
hijos son muy pequeños, las mujeres salen del mercado laboral (o reducen
significativamente el tiempo que participan en él). Conforme los hijos
crecen, las mujeres disponen de más tiempo, por lo cual pueden decidir
reinsertarse a la vida laboral.

1;

gran mayo~a de las observaciones corresponden a esposas: 70% en Argentina, 2000;
65¼ en Argentma, 2009; 78% en Brasil, 2001; 67% en Brasil, 2008; 72% en México,
2000 y 66% en México, 2008.
7
Este hijo es producto del jefe del hogar (que solamente puede ser hombre) y su esposa.
8
Es_ta restricción resultaría problemática si se considerara, por ejemplo, a mujeres solteras
o d1vorc1adas, pues_ sus tasas de participación laboral son mucho mayores y la brecha
salanal observada difiere mucho de aquella para la población completa.

9

Inclusive esta restricción en la muestra evidentemente ¡;mita la extensión con la cual se
..
,
Igualmente, resulta lógico pensar que las habilidades de las hiJas están altamente
correlacionadas con las de sus padres. Por lo tanto, este argumento también se debe
considerar para el resto de las mujeres que viven en el hogar.

p0ueden lle~ar a cabo comparaciones con otros estudi?s en la región.

�14

.. 1

Ensayos Revista de Economía

1

15

Bajo la misma lógica, una mujer que tenga muchos hijos tendrá menor
probabilidad de permanecer o entrar al mercado laboral, pues debe asignar
más tiempo al cuidado de los hijos. Sin embargo, también podría pensarse
que un mayor número de hijos pudiera fomentar la participación laboral de la
madre, dados los costos de tenerlos. Igualmente, un mayor número de hijos
pequeños ejerce presión sobre los hijos mayores para que estos trabajen,
dados los costos de mantener a esos niños.

de fertilidad de la pareja, pero no sobre la determinación del salario. En
cuanto a la exogeneidad, el sexo de cada uno de los hijos está determinado
aleatoriamente. Así, una mujer que tuvo un hombre como primer hijo, en
promedio, no debe diferenciarse en ninguna otra característica de una mujer
que tuvo una hija. De tal modo, es posible asegurar que esta variable no tiene
una influencia directa en el salario ni sufre de problemas de endogeneidad en
la ecuación de selección.

A pesar de la fuerte evidencia a favor de una correlación negativa entre
fertilidad y participación laboral femenina, 11 existen razones para pensar que
estas variables se determinan conjuntamente. Montgomery y Trussell (1986)
señalan que, por un lado, existen modelos que buscan determinar la
probabilidad de entrar al mercado laboral utilizando la fertilidad como
variable independiente; pero que, por otro lado, hay modelos que indican el
impacto que tiene el ingreso y el apego al mercado laboral sobre la
12
fertilidad. Como resultado, estos autores concluyen que dificilmente el
número de hijos y su distribución de edades pueden considerarse exógenas a
la participación laboral femenina.

Por otro lado, la variable de sexo del primogénito sí induce variación en la
participación laboral femenina. Y se puede pensar que dado que predomina
una preferencia por hijos varones, la probabilidad de tener más hijos en una
familia, si el primogénito fue niña, es más alta que si hubiera sido niño.
Entonces, el sexo del primogénito está correlacionado con el número de
hijos, que es la variable que querríamos instrumentar, pues la literatura ha
establecido que la fertilidad -cuya endogeneidad se discutió previamente- es
un determinante de la participación laboral. Por lo tanto, esta medida puede
utilizarse como una variable instrumental que capture además otros efectos
no observados sobre la determinación de la participación laboral no
correlacionados con el salario. 15

Ciertamente, existe una correlación entre el número de hijos por grupos de
edad y la habilidad de la madre, pues las decisiones de formación del hogar
son diferentes para mujeres de distintas secciones de la distribución de
habilidades. Por lo tanto, un problema con estas variables es que la
existencia de heterogeneidad hace que las estimaciones puedan interpretarse
de varias maneras en términos de la autoselección de estas características.
Además, no queda claro qué tan robusto es el modelo a pequeños cambios en
la especificación del mismo. 13

i1
•

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Consecuentemente, una solución al problema de elección de la variable
instrumental consiste en incluir una variable que indica el sexo del
primogénito en la ecuación de selección. La importancia de considerarla
radica en que se trata de una variable completamente exógena, 14 que tiene un
efecto sobre la decisión de participar en el mercado laboral vía las decisiones
11

Angrist y Evans (1998) hacen un recuento minucioso de estos estudios.
Este último argumento puede funcionar en ambas direcciones. Podría ser que las
mujeres cuyo salario esperado sea más grande decidan tener más hijos, puesto que tienen
los recursos para hacerlo (recordemos que las habilidades de las mujeres que determinan
su salario están correlacionadas con las de su marido y por lo tanto, su ingreso no laboral
será elevado). Pero también podría ser, que las mujeres de la cola derecha de la
distribución tengan menos hijos, puesto que tienen mayor acceso a productos y
conocimientos de planificación familiar, o porque quieran tener más tiempo para
desarrollarse profesionalmente.
13
Rosenzweig y Wolpin (2000).
14
Para que esto se cumpla, no debe existir aborto selectivo; el cual no parece ser un
problema en América Latina, pero sí en otras regiones, como China.
12

Sin embargo, vale la pena mencionar que el efecto o mecanismo mediante el
cual se determina la participación laboral de la mujer dado el sexo del
primogénito no es necesariamente claro. Mientras que la probabilidad de
tener un segundo hijo dado que el primero fue niña, en efecto, es mayor que
si fue niño, entonces el efecto sobre la participación laboral es menos
evidente. Una opción es que dado que el sexo del primogénito fue femenino,
la mujer tuvo un segundo hijo y, por lo tanto, tiene menos tiempo para
dedicar al mercado laboral. Pero también podría ser que una mujer, que tuvo
un segundo hijo con mayor probabilidad dado que la primera fue niña, tenga
que ingresar al mercado laboral dados los costos de tener más hijos. En esta
discusión, sería necesario considerar las diversas estructuras de costos dado
el número y composición de sexo de los hijos (por ejemplo, si existen
economías de escala).
En este trabajo, el objetivo no consiste en modelar la participación laboral
femenina, sino en utilizar una proyección lineal de ella que, con la ayuda de
15

Angrist y Evans (1998) utilizan la combinación de sexo de los primeros dos hijos para
modelar la decisión laboral, en Estados Unidos. El argumento en este caso es que existe
una preferencia por tener hijos de ambos sexos, por lo cual si los primeros dos hijos son
del mismo sexo, la probabilidad de tener más hijos es mayor; además, la probabilidad de
tener una menor participación en el mercado laboral, aumenta. Las estimaciones realizadas
para México en este artículo se repitieron utilizando este instrumento alternativo, y se
encontró que las conclusiones obtenidas usando el sexo del primogénito, se mantienen.
Estos resultados están disponibles a petición.

�16 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 17

un instrumento, permita la identificación de la ecuación de salarios y
resuelva el problema de selección. Por lo tanto, las características relevantes
a considerar con respecto al instrumento escogido, son: que sea exógeno en
la ecuación de selección, que induzca variación en la participación laboral y
que no tenga un efecto directo sobre los salarios observados.

corregir por el sesgo de selección. Los argumentos que ofrecen para hacerlo
así, incluyen las críticas al método de Heckman. Sin embargo, cualquier
estudio que decida simplemente ignorar el problema de selección es
necesariamente incorrecto, puesto que los estimadores no resultan
consistentes y las brechas aparentes no tienen por qué ser equivalentes a las
reales. El hecho de descomponer esta brecha observada no resuelve el sesgo
mencionado.

Rosenzweig y Wolpin (2000) presentan una crítica a esta variable
instrumental. El cuestionamiento principal consiste en que la correlación
negativa, entre hijos de un mismo sexo y participación laboral, está
determinada endógenamente. De este modo, señalan que la decisión de
trabajar se ve afectada por el sexo de los hijos, tanto indirectamente (es
decir, como un instrumento para la variable endógena de fertilidad) como
directamente.
Estos autores indican que ciertos factores -por ejemplo, los diferentes costos
de tener un hijo en lugar de una hija, 16 o las diferentes preferencias que
construyen los hijos dada la composición de sexo de sus hermanos- 17
influyen directamente sobre las decisiones laborales de los padres. Entonces,
aunque la aleatorización de este tipo de variación natural sea creíble, los
demás supuestos necesarios sobre el mercado, el comportamiento y la
tecnología son difíciles de sustentar, específicamente, la idea de que la
composición del sexo de los hijos no afecta el costo de tenerlos (ya que no
hay economías de escala para hijos del mismo sexo).
El fin de esta investigación no es discutir la validez del instrumento utilizado
por Angrist y Evans (1998), en el contexto de su estudio. No obstante, es
importante resaltar que, si bien las críticas al uso de la composición de
género de los hijos en una familia, como un instrumento para el número de
hijos en una regresión que busca estimar el impacto causal de la fertilidad en
la participación laboral, pueden ser válidas, no lo son en el contexto de este
estudio. Para fines prácticos de este trabajo, lo importante es que la variable
instrumental que indica el sexo del primogénito afecte solo a la
determinación de la participación laboral, pero no a la ecuación del salario.
La idea de estimar las diferencias reales entre los salarios de hombres y
mujeres no es nueva. Sin embargo, gran parte de esos estudios, desde el
punto de vista del autor, adoptan una estrategia empírica cuestionable. Por
un lado, los estudios inspirados en el trabajo de Oaxaca -co•mo el de Oaxaca
y Ransom (1994), para las brechas salariales en Estados Unidos- deciden no
16

El ejemplo que utilizan Rosenzweig y Wolpin (2000) es el de las niñas en la India,
puesto que por cada una, los padres deben pagar una dote considerable para que se pueda
casar, lo que hace que las niñas sean más caras que los niños.
17
Estos autores ejemplifican con niñas que, dado que solo tienen hermanos hombres,
exhiben una preferencia "masculina" fuerte de ir a la escuela.

Por otro lado, algunos estudios consideran corregir por el sesgo de selección,
pero su metodología es cuestionable. En un estudio de Del Razo (2003), la
autora busca corregir las brechas salariales en México y comparar su
evolución desde 1994 hasta 2001. Sin embargo, controla por variables
-como un conjunto de indicadoras para el tipo de ocupación, la región del
país y si trabaja de tiempo parcial- cuya inclusión es dudosa.
El problema consiste en que encontrar un efecto discriminatorio, en una
industria específica, no necesariamente provee una medida adecuada de la
discriminación que ocurre en el mercado laboral completo. De este modo, no
es certero que la estimación que realiza Del Razo (2003) realmente
identifique el tamaño de la brecha salarial en el mercado laboral en su
conjunto. Al respecto, Heckman (1998) señala que el impacto de la
discriminación no se determina por el nivel promedio de discriminación
entre ocupaciones, sino por la situación que prevalece en las ocupaciones
donde terminan trabajando las mujeres. Es decir, si las mujeres eligen de
manera endógena su ocupación, considerando la discriminación que esperan
enfrentar, entonces resulta dudoso controlar por estas características.
Además, la ecuación de salario incluye muchas variables que no se utilizaron
para estimar la probabilidad de trabajar. Por lo tanto, teóricamente no existe
un modelo subyacente a la forma funcional escogida por Del Razo (2003). Y
aunado a ello, al no incluir al menos una variable en la ecuación de selección
que no esté correlacionada con el salario, su modelo resulta altamente volátil
y poco robusto para diferentes estrategias de identificación. Por eso, la
contribución del presente estudio consiste en una cuidadosa elección de las
especificaciones del modelo econométrico.
Finalmente, una vez estimado el modelo para los salarios en este trabajo,
resulta necesario identificar las diferencias salariales que se deben a distintas
características y las que se deben al factor no explicado, es decir, una
aproximación para la discriminación. Entonces, primero se busca responder
a la pregunta de cuál sería la brecha salarial si todas las mujeres trabajaran,
es decir, eliminando el sesgo de selección. Y segundo, se debe determinar el
tamaño de los diferenciales salariales si todas las mujeres trabajaran y
tuvieran las mismas características que los hombres.

�18 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 19

3. Estimación econométrica y resultados
r&lt;l

o

Para Argentina, las bases de datos que se utilizaron proceden de la Encuesta
Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadística y Censos
(INDEC), correspondientes a la onda mayo para los años 18 2000 y 2009. En
el caso de Brasil, la información proviene de la Pesquisa Nacional por
Amostra de Domicílios (PNAD) que llevó a cabo el Instituto Brasileiro de
Geografia e Estatística (IBGE) para los años 2001 y 2008. Por último, las
bases de datos utilizadas para México provienen de la Encuesta Nacional de
Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), realizada por el Instituto
Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) para los años 19
2000 y 2008. En todas las bases de datos se eliminó 2.75 veces la desviación
estándar de las observaciones del logaritmo del salario, para evitar que los
valores extremos (outliers) afectaran la estimación y los resultados. 20

o

00

00

""'

V')

-

""'

r&lt;l

c--i'&lt;t
N .....
1

o
o
o

r-

'D

": ó

N1

V')

o

9

N

r-

N '-;'
V')

N

1

-. ""'""'

00

.

00

1

'$-

g

'D

-

00

""' "!

r-: "'i

""'
V')

V')•

,O

-

1

00

"!

-

. ""'

.....; 9

';f_N
o""'

""'·O.

N1

N

';f.

g

00

r&lt;l

1

-

00

rN
't

-V')

';f.

O\

'SI;

·O

'D
V')

N

O\

""''SI;

~~

-o

00

'SI;
·O
V')
1

V')

""'OC?
,....; r&lt;l

V')

. o•

-

1

o
o

N

r-

V')

00

6
-1
r-

-

'D

~~ó
01

. r&lt;l

--o

N

O\

t-:
r--i9

t-:

r&lt;l

o
1

rM
N-&lt;

18

1

o
o
o
N

1

O\ 'D
r&lt;l N

'SI;

-V')

1

V')•

·O

-

1

00 O\
r&lt;l

~

o1

'; t:

V')
V')

-

-

-

~

r-

O\ 00

'D -

o

'D ""'

-

00

'SI;

~ ~
o""'
o .
1

N

00

r&lt;l

·O
O\
~ '7 \O "'t' .....:9 r-

o
o

~~o

r-

"!

r&lt;l ""'
r- "!
c--i,,;
N -1 \O "'t'

00 r&lt;l
00
• r&lt;l

00 O\

:i: 0
t-: 1
o

r- ""'

r&lt;l O\

'D

-

o
o

~ N

00

O'!

º""
'; o
~ '7 r-: "'t' .....: 9 00

V')

:i: "":

-

La EPH es un programa de recolección de indicadores socioeconómicos realizado en el
nivel nacional por aglomerados, que conforman grandes regiones urbanas o semiurbanas
en tomo a una localidad, y que pueden abarcar más de una provincia. A pesar de excluir a
la porción rural de la población, esta encuesta provee información generalizable para entre
el 65% y 70% de los habitantes del país. Para los fines de esta investigación, y dado que
no existe otra opción más amplia (en nivel nacional) accesible, la EPH resulta ser una
alternativa adecuada.
19
Para el caso de Argentina y México, los tamaños de las bases difieren
considerablemente en el tiempo. Esto se debe únicamente a diferencias en el tamaño del
muestreo realizado por las instituciones estadísticas de cada país. P;r ejemplo, en el caso
de México, la muestra utilizada por el INEGI en el año 2008 para la realización de la
ENIGH es alrededor de tres veces mayor que la del año 2000. Consecuentemente, la
submuestra considerada en este trabajo también crece casi tres veces de un año a otro.
20
Suponiendo una distribución normal, eliminar estos valores equivale a ignorar el 0.6%
de las observaciones, lo cual justifica limpiar las bases de este modo. Resulta relevante
realizar esta eliminación, ya que el método de Heckman es altamente sensible al supuesto
de normalidad. Es por ello que se eliminaron estas observaciones y se utilizó la aplicación
del logaritmo al salario.

-

1

N

V')
•

•O

,....;
N-

o

~

V')
V')

"!

N

o

00

En la tabla 1, se presenta la descripción de las variables utilizadas en las
estimaciones para cada país y año por género. Como se puede ver, el
promedio de años de educación en Argentina es mayor que para cualquier
otro país. En cuanto a la experiencia laboral, Brasil cuenta con la media más
alta, seguido por México y luego Argentina. El resultado de esta variable es
producto de la correlación negativa entre educación y experiencia que existe
por construcción. Además, en los tres países, las mujeres tienen menor
experiencia que los hombres. Esto no se debe a los años de educación, pues
las mujeres tienen mayor promedio en esta variable que los hombres,
excepto para México. A primera vista, sin corregir por el sesgo de selección,
las estadísticas descriptivas parecen indicar que no existe brecha salarial por
género en Argentina y México, mientras que sí existe una importante
diferencia en Brasil.

N

""' 00

. 'D
,,;
~'7
-

r- rV')

OC?

,....; r&lt;l

N '-;'

r&lt;l
1

V')

. o•
1

o""'
r-·O

-

N

1

.

r-

1

O\ -

1

';f_ N

00 r&lt;l

o ,,;
00
oN ,,;

""'

""'

'D 'D
-

';f.
o V')
r-. o .

'D

V')

1

V')
•

·O

-

1

'$. 00
o""'
o .

'D r&lt;l
O\
• r&lt;l
O\ 1

t-:

·O1

V')

'D

B

]

01)

o

.13

P.

:g
o

ij
Cl.l

�20 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 21

En cuanto a participación laboral, los promedios difieren mucho entre países.
Aparentemente, la participación laboral masculina (que siempre es mayor) es
más constante en el tiempo y entre países, mientras que la femenina difiere
mucho. Brasil cuenta con los porcentajes más elevados, tanto para hombres
como mujeres, y México exhibe las tasas más bajas.

Por último, se reporta el salario corregido de las mujeres imputándoles las
características de los hombres. Esta medida corresponde a cuánto ganarían
las mujeres en promedio, si tuvieran las características de los hombres y no
existiera un sesgo de selección.

Los resultados de las estimaciones del método de Heckman para cada año se
presentan en la tabla 2. Se reporta el logaritmo del salario promedio de cada
género sin corregir para la población de interés,21 seguido del promedio del
salario corregido de las mujeres. Este resultado proviene de la predicción
lineal de la estimación del modelo Heckman para las mujeres. Dicha
medición responde a la pregunta contrafactual de cuánto ganarían las
mujeres en promedio, si todas ingresaran al mercado laboral.
Tabla 2
Corrección de salarios por selección
Argentina
Logaritmo del
salario promedio
de hombres
Logaritmo del
salario promedio
de mujeres
sin corregir
i

, l¡

Logaritmo del
salario promedio
de mujeres
corregido
Logaritmo del
salario promedio
de mujeres
corregido y
estimado con
características
de hombres

Brasil

México

2000

2009

2001

2008

2000

2008

l.0731

2.2431

0.7793

l.4679

2.5272

2.9714

l.0815

2.2739

0.6734

1.3451

2.5728

2.9418

0.9374

2.1282

0.1585

0.9539

2.2090

2.6209

0.9207

2.0829

0.1272

0.9077

2.3120

2.6961

Nota: el salario de mujeres corregido proviene de la predicción linear de la estimación del
Heckman para las mujeres. El salario de mujeres corregido con características de hombres
sustituye el vector de características de las mujeres por el de los hombres.
Fuente: elaboración propia.

21

En adelante, aunque a todas las mediciones del salario se les ha aplicado la función
logarítmica, se hablará indistintamente del salario como del logaritmo del salario.

Para los tres países analizados, los salarios corregidos son muy diferentes de
los no corregidos para ambos años, corroborando la importancia del
problema de selección. Para Argentina y Brasil, se observa que en ambos
años estudiados, el salario de las mujeres corregido y estimado a partir de sus
propias características es mayor que la predicción lineal que utiliza las
características de los hombres. Sin embargo, para México este resultado es el
opuesto. 22
Una vez obtenidos los resultados de los salarios corregidos para cada año y
país, es necesario calcular las brechas salariales por género tanto corregidas
como no corregidas, para comparar su comportamiento entre años y países.
Estos resultados se presentan en la tabla 3. Primero, se reporta la brecha no
corregida. Después, se indica la brecha salarial corregida, que resulta de
restar el salario promedio corregido de las mujeres del salario promedio de
los hombres. Dicha diferencia es la que se observaría si de pronto todas las
mujeres ingresaran al mercado laboral, dejando constante sus decisiones de
inversión en capital humano.
Además de la brecha anterior, también se reporta la brecha calculada a partir
del salario corregido de las mujeres, que ha sido estimado con las
características de los hombres. Esta brecha indica la diferencia que existe,
pero no se explica, entre lo que ganan los hombres y las mujeres. Por lo
tanto, este componente muestra factores, como: la discriminación contra la
mujer en el mercado laboral.
Finalmente, se reporta la diferencia entre la brecha corregida y la no
corregida (es decir, la resta entre la primera y tercera brecha reportada). El
objetivo de exponer dicho resultado consiste en identificar la volatilidad que
existe en esta medición, entre países y en el tiempo, así como el tipo de
selección que existe. Entre mayor sea la diferencia entre las brechas, más
grave es el sesgo de selección, pues los salarios corregidos y los no
corregidos son muy diferentes. Asimismo, si esta diferencia es mayor a cero,
entonces se trata de un sesgo positivo, y será negativo cuando sea menor a
cero.

22

Como se mostró anteriormente, México es el único país para el cual los años promedio
de educación de las mujeres son menores en comparación con los hombres.

�22 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

En la segunda parte de la tabla 3, se indican los cambios en el tiempo de las
brechas salariales por país. Primero, se apunta el cambio en la brecha no
corregida, seguido del cambio en la brecha corregida no explicada (es decir,
la tercera brecha previamente reportada). Si estas diferencias en el tiempo
son muy similares entre brechas, entonces el comportamiento de los salarios
no corregidos y corregidos ha seguido patrones similares. Pero a mayor
diferencia, se evidencian cambios importantes en la composición de la fuerza
laboral y en la estructura del mercado de trabajo. Por lo tanto, la existencia
de diferencias en estas medidas indica que los cambios en la brecha aparente,
no representan cambios en el componente no explicado de la brecha.

no explicada es aún mayor, y a diferencia de la anterior, que disminuyó de
un año al otro, esta aumentó un poco en 2009 con respecto a 2000.

Tabla 3
Brechas salariales corregidas y no corregidas
Argentina
2000
2009

2001

Brecha salarial
sin corregir

-0.008

-0.031

0.106

0.123

-0.046

0.030

Brecha salarial
corregida

0.136

0.115

0.621

0.514

0.318

0.350

0.152

0.160

0.652

0.560

0.215

0.275

0.160

0.191

0.546

0.437

0.261

0.245

Brecha salarial
corregida
no explicada
Diferencia entre·
brecha corregida y
no corregida

Brasil
2008

2000

México
2008

Cambio en el
tiempo: brecha
no corregida

-0.022

0.017

0.075

Cambio en el
tiempo: brecha
corregida

0.008

-0.092

0.060

Nota: las brechas se miden en puntos logarítmicos. La diferencia entre la brecha
corregida y la no corregida es a partir del componente no explicado. Asimismo, el
cambio en la brecha corregida corresponde a la porción no explicada de la brecha.
Fuente: elaboración propia.

Para Argentina, la brecha salarial sin corregir es muy pequeña,
aproximadamente cero. En cuanto a la brecha corregida, se observa un salto
importante respecto a la no corregida. Esta diferencia significa que la regla
de selección en Argentina atrae diferencialmente a las mujeres de mayores
habilidades al mercado laboral, por lo cual el salario de las mujeres que
trabajan es mayor que el salario esperado de todas las mujeres. Así, la brecha

23

En el caso de Brasil, la brecha salarial sin corregir es la más grande de los
tres países y se mantiene constante en el tiempo. Observando la brecha
corregida, esta es mucho mayor que la no corregida para ambos años.
Además, se aprecia una caída importante en la brecha en el tiempo. Una vez
más, esta información indica que el sesgo de selección es positivo en Brasil.
Dado el tamaño tan grande entre la brecha corregida y la no corregida, puede
pensarse que las mujeres que no trabajan tienen niveles muchísimo menores
de habilidades en comparación con quienes trabajan. Pasando a la brecha no
explicada, esta es mayor a la brecha corregida en ambos años y también
muestra una tendencia a la baja en el tiempo. Es posible que gran parte de la
caída en el tiempo de la brecha corregida se deba a la disminución en el
componente no explicado de la brecha, así como a un importante aumento en
capital humano.
Por último, para el caso de México, la brecha no corregida en ambos años
ronda alrededor de cero. Sin embargo, para 2000 lo hace por debajo,
mientras que en 2008 por arriba. Esto indica que aunque la brecha no
corregida sea muy pequeña para México, hubo una tendencia a la alza en el
tamaño de la brecha salarial aparente por género. Una vez corregido el
salario de las mujeres, la brecha salarial crece para ambos años. Al igual que
el salario no corregido, estos datos muestran un cambio positivo en el
tiempo. En este caso, la regla de selección es positiva de nuevo. En cuanto a
la brecha no explicada, esta es menor a la corregida, pero también muestra
una ligera tendencia a la alza a través del tiempo. Esto indica que una parte
importante de las brechas en México se debe a diferencias en características
entre hombres y mujeres.
La diferencia entre la brecha corregida y la no corregida muestra mucha
volatilidad a través de los años y los países. Sin embargo, en todos los casos
es positiva, indicando que existe un sesgo de selección positivo. Para
Argentina, tal diferencia es la más pequeña de los tres países, y crece en el
tiempo. Esto significa que el sesgo de selección se hizo más positivo para
este país. En el caso de Brasil, esta medida es mucho más pequeña para 2008
que para 2001, indicando que el sesgo de selección dejó de ser tan positivo
en ese país.
Por último, en México la diferencia entre las brechas también disminuye
ligeramente en el tiempo. La volatilidad tan elevada en la medición de la
diferencia entre la brecha corregida y la no corregida indica la importancia

�24 Ensayos Revista de Economía

de corregir por el sesgo, pues las reglas de selección son muy diferentes
entre países y en el tiempo, a pesar de que todas sean siempre positivas.
Cabe mencionar que la relación entre la participación laboral femenina y el
nivel educativo de las mujeres es complicada, pues existen varios factores
que pueden tener efectos sobre la decisión de trabajar dado un nivel
educativo. Por ejemplo, el acceso a guarderías o centros de cuidado infantil
puede variar enormemente a partir de la posición de la mujer en el espectro
de la distribución de habilidades. En otras palabras, no hay razón para pensar
que esta relación sea necesariamente lineal. Sin embargo, a partir de los
datos aquí utilizados, se encuentra que la participación laboral femenina es
creciente en cuanto a educación, lo cual sustenta el hallazgo de un sesgo de
selección positivo. De tal modo, conforme aumenta el nivel educativo, las
mujeres aumentan su probabilidad de trabajar.

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Gráfica 2
Brasil: Participación laboral femenina por años de educación para la
muestra restringida
0.9
os

-~

Gráfica 1
Argentina: Participación laboral femenina por años de educación para
la muestra restringida

8 0.7

~
-¡;j

...o

.D
~
Cl

0.6
0.5

0.4
-o
·¡; 0.3
os
.&amp;
(,)
0.2

"€
os

i:i...

0.1

o
o

2

3

4

5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16

Años de educación
-braOl
bra08
Nota: la participación laboral femenina se mide en porcentaje. La etiqueta "braO l" se
refiere a los datos para Brasil en 2001; "bra08" a los datos de Brasil en 2008.
Fuente: elaboración propia.

Gráfica 3
México: Participación laboral femenina por años de educación para la
muestra restringida

0.9
os

-~ 0.8

a 0.1

os 0.8

IU

""
"§ 0.6
~ 0.5
_g 0.4

J

0.8

IU

Las gráficas 1, 2 y 3 muestran el resultado anterior. Solo para Argentina, se

puede ver que la participación laboral femenina es muy volátil y presenta
una tendencia creciente muy pequeña. Sin embargo, se sigue sosteniendo el
resultado de un sesgo de selección positivo con mayor participación laboral
de las mujeres que muestran mayores niveles educativos.

25

Cl

·aIU

0.7

8 0.6

~

eo 0.5

0.3

.D
~
Cl

-~ 0.2
i:i... 0.1

0.4

-o 0.3
·¡;
os
o. 0.2
·¡;
-~ 0.1

o
O 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 °15 16 17 18 19
Años de educación
-argOO
arg09
Nota: la participación laboral femenina se mide en porcentaje. La etiqueta "argOO" se
refiere a los datos para Argentina en 2000; "arg09" a los datos de Argentina en 2009.
Fuente: elaboración propia.

i:i...

o
O 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18
Años de educación
-mexOO
-

mex08

Nota: la participación laboral femenina se mide en porcentaje. La etiqueta "mexOO" se
refiere a los datos para México en 2000; "mex08" a los datos de México en 2008.
Fuente: elaboración propia.

�26 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

Finalmente, se analiza el comportamiento de las brechas no corregida y
corregida en el tiempo. En el caso de Argentina, mientras la brecha
observada disminuyó, la corregida aumentó ligeramente. Por lo tanto, las
brechas siguen una conducta distinta, pues aunque parece que la brecha
observada disminuya en el tiempo, en realidad el diferencial de salarios
aumentó.

decir, que dependiendo del rango de edad, las brechas se mueven de
diferente manera pero de igual forma para cualquier cohorte que alcance
dichos rangos de edad).

Para Brasil, el comportamiento de la brecha no corregida fue a la alza en el
tiempo, mientras que la brecha corregida disminuyó considerablemente de
un año a otro. Este caso es contrario al de Argentina: mientras que la brecha
observada se hizo ligeramente más grande, la brecha corregida se cerró
bastante entre estos años. Por último, en México, ambas brechas siguieron
una tendencia positiva en el tiempo, aunque con la corregida resultó un poco
más pequeña respecto de la no corregida.
De manera intuitiva, es posible pensar que el efecto del sexo del primogénito
sobre la probabilidad de ingresar al mercado laboral se manifieste a partir del
nivel educativo de cada mujer. Esto significa que para distintos niveles
educativos se tendrían diferentes respuestas en la decisión de trabajar, a
partir del hecho de que el primer hijo sea hombre o mujer, que afecta a su
vez la estimación de las brechas realizadas. Para considerar esta posibilidad,
se corrieron todos los modelos, incluyendo la interacción de educación con
sexo del primogénito, en la estimación de la ecuación de selección.
Para Argentina en 2009, México en 2008 y para ambos años de Brasil, esta
interacción resultó ser significativa y mayor a cero. En el caso de Argentina
en 2000 y México en 2000, la nueva variable no fue significativamente
distinta de cero. Inclusive, las predicciones de los salarios con los
coeficientes obtenidos de esta nueva estimación no difieren de las anteriores,
y por lo tanto, tampoco el cálculo de las brechas tanto corregida como no
explicada. Solo en el caso de Brasil en 2001 y México en 2000 existe una
diferencia de 0.01 y 0.02 puntos logarítmicos en el tamaño de la brecha,
incluyendo la nueva interacción respecto a la brecha anterior,
respectivamente. Consecuentemente, se puede intuir que la inclusión de la
interacción de sexo del primogénito con educación no representa una
aportación significativa al análisis presentado en este trabajo.
Por último, resultaría interesante considerar un análisis cÍe cohortes en este
trabajo, con la finalidad de encontrar patrones relevantes. Para esto, sería
lógico pensar en dos posibles situaciones hipotéticas: primero, que diferentes
cohortes se comporten de diferente manera (es decir, que quizá para personas
nacidas en cierta década o rango de años, las brechas siempre sean más
grandes o más pequeñas, independientemente de cuándo se analicen); y
segundo, que todos los cohortes sigan la misma tendencia en el tiempo (es

27

Considerando esta posibilidad, se realizó un análisis de cohortes para los
países estudiados (a pesar de la limitación de solamente contar con dos
cortes temporales para comparar dinámicas y diferencias en magnitudes y
tendencias). El resultado no arrojó ningún patrón discernible consistente con
alguna de las dos conjeturas presentadas. Quizá una muestra más extensiva
(es decir, datos para más años) podría ayudar a identificar algún efecto,
tendencia o patrón; sin embargo, para fines de este estudio y con los datos
disponibles en este trabajo, el análisis de cohortes no resulta ser una
aportación significativa. Estos resultados están disponibles a petición.

4. Posibles explicaciones sobre los resultados obtenidos
En esta sección, se abordan explicaciones viables para los cambios en cuanto
a la diferencia entre la brecha observada y la corregida, así como posibles
razones que expliquen las fuerzas detrás de los cambios en la brecha
corregida. La dinámica, en el tiempo de la brecha observada y de la
diferencia entre esta y la corregida, corresponde a cambios en el sesgo de
selección. A continuación, se examinan las principales explicaciones para
este resultado.
Una primera teoría proviene de Mulligan y Rubinstein (2008), quienes
justifican la dinámica de la regla de selección, en Estados Unidos, a partir de
la desigualdad en la distribución del salario de los hombres. Su
argumentación destaca que al haber aumentado en ese país la brecha salarial
entre los hombres de mayores y menores habilidades, la brecha aparente
entre hombres y mujeres se cerró. Esto se debe a que la desigualdad en el
salario de los hombres representa una mayor demanda por capital humano en
el mercado de trabajo.
Dado que las decisiones laborales y de inversión en habilidades de las
mujeres responden a las condiciones del mercado, la tendencia resulta en un
sesgo de selección más positivo para las mujeres, cerrando así la brecha
salarial observada. Siguiendo esta lógica, se esperaría que la desigualdad en
la distribución salarial de los hombres haya aumentado marginalmente para
Argentina, y disminuido significativamente para Brasil y medianamente para
México, dados los resultados previamente obtenidos.

�28 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 29

La tabla 4 presenta una medición para la desigualdad de los salarios de los
horr.bres, que consiste en la diferencia que existe entre el promedio del
logaritmo de los salarios de los hombres en el primer quintil y el último
q~in~l. ~ar~ Ar~entina, se observa que la desigualdad cayó, en Brasil
d1srmnuyo aun mas y en México se mantuvo constante.

menor al de aquellas que ya participaban en el mercado laboral. Por último,
en el caso de México se encontró que el sesgo de selección se volvió menos
positivo de 2000 a 2008. Esto quiere decir que el incremento que hubo en la
participación laboral femenina debe haberse dado en el espectro izquierdo de
la distribución de habilidades.

Con_ esta_ información, y siguiendo la lógica del argumento de Mulligan y
~ub~te~? (200~), se esperaría -dada la caída en desigualdad en la
d1stnbuc1on salanal masculina en Argentina y Brasil- un sesgo de selección
menos positivo y, por lo tanto, un aumento en la brecha observada. Estos
resu~tado_s parecen indicar que la explicación, que presentan Mulligan y
Rubmstem (2008) para los cambios en las brechas aparentes en Estados
Unidos, funciona solamente para el caso de Brasil, donde se observó que el
sesgo de selección se hizo menos positivo y la brecha aparente creció.

Tabla 5
Participación laboral femenina

Tabla 4
Desigualdad en la distribución salarial de hombres
Argentina

i

Brasil

México

2009

2001

2008

2000

2008

Logaritmo del salario
del primer quintil

0.04

1.23

-0.41

0.48

1.33

1.76

Logaritmo del salario
del último quintil

2.09

3.19

2.09

2.62

3.65

4.10

Desigualdad salarial

2.05

1.95

2.50

2.14

2.32

2.34

-0.09

-0.36

Porcentaje de
mujeres en el
mercado laboral
Cambio ene!
tiempo

2000

Cambio de la
desigualdad en el
tiempo

Argentina

0.02

No~: se presenta_ el promedio del logaritmo del salario para el primer y último quintil. La
desigualdad se rrude como la distancia que existe entre estos dos números.
Fuente: elaboración propia.
Otra explicación sobre la dinámica de las diferencias entre la brecha salarial
observada y 1~ corregida consiste en analizar los cambios en la participación
labor~l femen~a. En la tabla 5, se reporta nuevamente esta variable y su
cambio en el tiempo, tanto expresado como cambio absoluto (medido en
puntos porcentuales~ como relativo _(un porcentaje). Dada•esta información y
los resultados obterudos, se puede inferir que las mujeres que ingresaron al
n_ier_cado la~oral en Argentina entre 2000 y 2009 tienen un salario potencial
surul~r o ligeramente por encima al de las mujeres que ya trabajaban
an~enon:n~nte. Como resultado, el sesgo de selección se hizo marginalmente
mas ~os1tivo y la brecha salarial aparente cayó un poco entre estos años. Para
Brasil, dado que el sesg~ de selección se hizo menos positivo, las mujeres
que comenzaron a trabaJar deben tener un salario esperado, en promedio,

Brasil

México

2000

2009

2001

2008

2000

2008

33.8

44.7

41.3

48.8

22.4

29.7

10.87

7.46

7.29

32%

18%

33%

Nota: el cambio en el tiempo de esta variable está medido en puntos porcentuales. Abajo
se expresa el cambio en participación laboral como porcentaje.
Fuente: elaboración propia.
Por otra parte, puede presentarse una situación en la que la composición de
la fuerza laboral femenina se modifique, independientemente de los cambios
que sucedan con respecto a la cantidad de mujeres en el mercado. De tal
forma, las mujeres que trabajaban antes no necesariamente deben ser las
mismas que trabajan ahora. Esto significa que una explicación plausible a los
resultados observados, es que la composición laboral en Argentina haya
cambiado marginalmente para formarse por mujeres más cercanas a la cola
derecha de la distribución de habilidades. También, es posible que en Brasil
y México las mujeres que ahora trabajan estén más cercanas a la cola
izquierda que antes, independientemente del aumento en participación
laboral observado. Esto parece ser especiahnente cierto para Brasil, pues
presenta el aumento más pequeño en la participación laboral femenina y un
enorme decremento en la distancia entre la brecha sin corregir y la corregida,
indicando que el sesgo de selección se hizo mucho menos positivo.
Otro conjunto importante de factores que determinan los cambios en el tipo
de selección y consecuentemente en la brecha aparente, lo constituyen las
preferencias por trabajar y la percepción o aceptación social de las mujeres
en el mercado de trabajo. En la tabla 6, se presentan tres preguntas
formuladas en la Encuesta Mundial de Valores que buscan medir la
aceptación de la mujer en el mercado laboral. Evidentemente, la actitud
hacia las mujeres que trabajan e invierten en capital humano es más positiva
hoy que antes. Asimismo, el tipo de mujer que trabaja también depende de

�30 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas...

estas percepciones: conforme es mejor visto que las mujeres de clase media
trabajen, la composición laboral puede cambiar para incluir a más de ellas,
cuyo potencial se encuentra más a la derecha dentro de la función de
distribución de las habilidades.

En segundo lugar, existen cambios en los ciclos de vida de las mujeres.
Actualmente, las edades promedio para el primer matrimonio y el primer
hijo son mayores que anteriormente. Goldin y Katz (2002) señalan que la
píldora anticonceptiva ha permitido a las mujeres una mayor planificación en
sus vidas, retrasando la formación de familia para poder participar
activamente en el mercado laboral. Estas decisiones también permiten
acumular capital humano con el objetivo de obtener mayores salarios.

Tabla 6
Actitudes frente a la participación laboral femenina en el tiempo
Argentina

Brasil

México

1999
2006
1997
2006
2000
La universidad es más importante para los hombres que para las mujeres

2005

Deacuerdo
En desacuerdo

15.3%

15.0%

24.0%

11.9%

33.2%

24.9%

84.7%

85.0%

76.0%

88.2%

66.9%

De acuerdo

25.7%

27.7%

35.6%

22.3%

33.7%

25.3%

En desacuerdo

61.0%

60.0%

62.6%

64.1%

55.8%

67.6%

75.0%
Cuando el empleo escasea, un hombre tiene mayor derecho a un trabajo que una
mujer

Ser una ama de casa es igualmente satisfactorio

De acuerdo

75.1%

65.8%

60.9%

51.4%

73.0%

73.6%

En desacuerdo

24.9%

34.2%

39.0%

48.6%

27.0%

26.4%

Nota: para la primera y tercera pregunta, la Encuesta Mundial de Valores reporta cuatro
categorías: muy de acuerdo, de acuerdo, en desacuerdo y muy en desacuerdo. Por
simplicidad, se agruparon las primeras dos y las últimas dos. En la segunda pregunta, los
porcentajes no suman 100% porque se omitió la categoría de ni acuerdo ni desacuerdo. La
disponibilidad de años de estas encuestas no permite que estos coincidan exactamente con
los años analizados en este estudio.
Fuente: Encuesta Mundial de Valores para los años y países indicados.

Por último, otros factores importantes y comúnmente citados por la literatura
se refieren a cambios en los comportamientos de las mujeres. En primer
lugar, se señala que las mujeres han cambiado sus áreas de estudio,
enfocándose cada vez más en carreras más lucrativas que antes eran
dominadas por los hombres. Goldin, Katz y Kuziemko (2006) indican que
los costos para las mujeres de estudiar una carrera demandante (como
medicina o derecho), probablemente sean menores que para los hombres, lo
cual las coloca en ventaja. Ese mismo estudio analiza las decisiones de
inscripción a materias de preparatoria (high school) en Estados Unidos, lo
que determina que las mujeres enfocan cada vez más sus clases hacia
matemáticas y ciencias, en cuanto a la preparación para una carrera
universitaria en las ciencias. Esta tendencia puede entonces llevar a un sesgo
de selección más positivo, y a que se cierre la brecha salarial aparente entre
los géneros, sin que necesariamente esto afecte a la brecha no explicada.

31

Finalmente, existe cada vez mayor apego a la vida laboral de parte de las
mujeres. Esto implica que las mujeres casadas y con hijos continúan
participando activamente en el mercado laboral, especialmente dentro del
mayor nivel de capital humano. Todos estos cambios en comportamiento
impactan en las brechas salariales que son observadas a partir del sesgo de
selección que tiende a ser más positivo, y de la tasa de participación laboral
femenina que va a la alza. Para el caso de Brasil y México, esta explicación
no parece ser muy adecuada debido a que el sesgo se hizo menos positivo en
el tiempo.
Desde luego que una explicación que considere solamente uno de los
factores antes mencionados, será deficiente, pues resulta lógico pensar que la
realidad es más compleja. Por eso, un análisis más profundo que busque
explicar la dinámica en las brechas, debe contextualizar los mercados
laborales en los países estudiados. De tal forma que una posible explicación
consideraría los efectos de situaciones económicamente adversas sobre las
tasas de participación de las mujeres. Es posible que en ese caso, dada la
necesidad de los hogares de aumentar sus ingresos, la participación laboral
de las mujeres se expanda. Sin embargo, puede ser que las mujeres que
ingresen al mercado laboral sean las de menores ingresos o al menos
aquellas que se hayan visto más afectadas por la situación económica del
país. Esto se traduciría entonces en un sesgo de selección más negativo.
Asimismo, es posible que este cambio en la participación laboral no sea
transitorio, pues no todas las mujeres que hayan empezado a trabajar
necesariamente dejarán de hacerlo una vez que el poder adquisitivo de los
salarios se haya estabilizado. Además, la mayor participación laboral
femenina producto de la necesidad puede implicar un cambio en actitudes, lo
cual podría significar que mujeres de mayores habilidades que no habían
entrado al mercado laboral ahora lo hagan, atenuando así el sesgo negativo.
En fin, la complejidad de las posibles explicaciones a cambios en el tipo de
selección y en la dinámica de las brechas observada y corregida es
considerable. Este trabajo no pretende proveer una explicación contundente,
sino una gama de posibles razones que futuros estudios podrán abordar más
a fondo.

�32

Ensayos Revista de Economía

En seguida, se explicará sobre las posibles fuerzas que hay detrás de los
cambios en la brecha corregida y en la brecha corregida no explicada. La
brecha corregida, es decir, la brecha para la cual ya no existe un problema de
selección, puede cambiar en el tiempo gracias a diferencias en los niveles
educativos de las mujeres, manteniendo todo lo demás constante. Conforme
las mujeres cambian sus decisiones de inversión en capital humano, el
salario promedio de todas ellas (independientemente de si ingresan al
mercado laboral o no) debe cambiar.
Por un lado, puede ser que el aumento en educación sea mayor en las
mujeres con respecto a los hombres. En ese caso, el salario corregido de
estas sería más alto y consecuentemente se cerraría la brecha corregida. Por
otro lado, como ya se mencionó, es posible que las mujeres decidan cambiar
el tipo de profesión que escogen a favor de trabajos más rentables. En ese
caso, dicho cambio -que también implica un aumento en las habilidades de
las mujeres- impactará sobre la brecha corregida, haciéndola más pequeña
que antes.23Finalmente, en cuanto al componente no explicado de la brecha
corregida, no es posible hablar de diferencias en las decisiones de inversión
en capital humano de las mujeres ni en sus demás características
relacionadas con su salario potencial, pues en este caso se les asignan las
variables de los hombres a las mujeres. En consecuencia, una posible
explicación a los cambios en el tiempo de esta brecha puede deberse a
diferencias en el nivel de discriminación que existe en contra de las mujeres,
el cual a su vez está motivado por diferentes factores.
Al acumular mayores cantidades de capital humano, orientar su educación
hacia las habilidades valoradas en el mercado laboral y tomar mayor control
sobre las decisiones familiares que limitan la participación laboral, las
mujeres enfrentan un menor número de prácticas discriminatorias, pues el
costo de oportunidad de no contratar a una mujer en estas circunstancias
actuales es seguramente mayor que hace 50 años. A su vez, conforme los
países se integran al mercado global, los monopolios se vuelven menos
sostenibles. Tal como señala Becker (1971), en ese caso es más dificil
discriminar, pues las pérdidas en eficiencia no son tolerables bajo un marco
de mayor competencia. Todo esto indicaría entonces que el componente no
explicado de la brecha salarial debió haber disminuido en los tres países.
Según los resultados previamente presentados, esto es. cierto para Brasil,
marginalmente para Argentina y falso para México.

23
Es posible pensar que las brechas salariales sean diferentes para distintos niveles de
educación. En ese caso, también se observaría un decremento en el tamafio de la brecha
corregida, conforme las mujeres incrementen sus afios de educación y el tipo de profesión
que escogen.

La importancia de corregir por el sesgo de selección en el análisis de las brechas... 33

Como se puede ver, los factores que influyen sobre las brechas salariales por
género así como las fuerzas detrás de ellos, son muy diversas. Lejos de
encontrarse una explicación única, es probable que todas ellas contribuyan a
los resultados encontrados. Asimismo, es probable que otras fuerzas, que
aquí no están identificadas, actúen sobre la dinámica de las brechas
salariales. Como se señaló anteriormente, el propósito de este trabajo no es
explicar la razón de los cambios en las brechas corregidas y no corregidas en
el tiempo, sino mostrar la importancia de corregir por el sesgo de selección a
partir de un método adecuado. Seguramente, futuros trabajos podrán indagar
con mayor profundidad en las fuerzas que están detrás de estos cambios.

Conclusión

El presente trabajo se propuso plantear una estrategia de identificación bien
trazada para la estimación de las brechas salariales corregidas por el sesgo de
selección. Asimismo, se realizaron los cálculos de las diferencias en ingreso
para hombres y mujeres para Argentina, Brasil y México en dos momentos
en el tiempo, con el fin de identificar las tendencias en estos países. Como
resultado, se encontró que en los tres países existe un sesgo de selección
positivo, el cual resultó menos positivo en el tiempo, para Brasil y México;
mientras que para Argentina aumentó. Este sesgo se traduce en brechas
corregidas mayores a las observadas, por lo cual, discutir las brechas a partir
solo de los datos observados resulta ser engañoso.
La importancia de corregir por el sesgo de selección es evidente dados los
resultados presentados. A pesar de que dicho sesgo es positivo en todos los
países estudiados, la magnitud del sesgo no es constante entre ellos. Esto
significa que un análisis que considere solo a las mujeres que trabajan no
necesariamente dará el mismo resultado que un estudio más completo que sí
tome en cuenta el sesgo. Dicho problema surge porque el salario potencial de
las mujeres que no trabajan no necesariamente es similar al de aquellas que
sí ingresan al mercado laboral. Considerando esta endogeneidad en la
decisión de trabajar, no es creíble realizar un análisis de las brechas sin
corregir por el sesgo, pues las estructuras del mercado laboral y las
consideraciones familiares y sociales son distintas para cada país, y
cambiantes en el tiempo.

El hallazgo más importante concierne a las brechas salariales de Argentina y
México. Observando la brecha no corregida, parecería que los hombres y las
mujeres de ambos países obtienen ingresos muy similares. Este resultado es
consistente con el análisis que realizan Atal, Ñopo y Winder (2009), donde
catalogan a Argentina y México como países muy equitativos en esta
cuestión. Sin embargo, una vez que se corrigen las brechas por el sesgo de

�34 Ensayos Revista de Economía

La importancia de corregir por el sesgo de seleccwn en el análisis de las brechas... 35

selección, se evidencia que la brecha salarial en México es dos veces mayor
a la de Argentina, además de que dichas brechas son considerablemente
mayores a las no corregidas. Asimismo, las estimaciones para Brasil resultan
igual de relevantes, pues la brecha corregida es entre cinco y seis veces
mayor a la no corregida. Además, para este país mier.tras que la brecha
observada aumentó en el tiempo, la brecha corregida no explicada disminuyó
drásticamente.

Rubinstein (2005, 2008). Asimismo, la variable instrumental utilizada en la
ecuación de selección (sexo del primogénito) tiene la virtud de captar
indirectamente otros efectos adicionales.

Existe un interés generalizado -como es evidente en las publicaciones
constantes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y demás foros y
organismos internacionales- por ordenar a los países de América Latina (y el
resto del mundo) a partir de la magnitud de las brechas salariales por género.
Sin embargo, estos estudios no necesariamente generan ordenamientos
correctos, pues ignoran el problema de selección. De este modo, los
hallazgos de este trabajo cuestionan las listas de rankeo de países respecto al
tamaño de sus brechas salariales, publicadas por Atal, Ñopo y Winder
(2009), y demás trabajos sobre estos diferenciales. A pesar de que los
resultados aquí presentados no indiquen que el ordenamiento encontrado por
estos autores para los tres países estudiados sea incorrecto (Argentina,
México y Brasil, de mayor a menor equidad de género), las magnitudes de
las brechas son muy diferentes, y no hay razón para pensar que el rankeo de
los demás países se mantenga inalterado al corregir por el sesgo de
selección.
Este resultado lleva pues a una recomendación de política respecto de
practicar la cautela al calcular los diferenciales salariales entre hombres y
mujeres, ya que omitir el sesgo de selección en este análisis conduce a
errores en la estimación del tamaño de las brechas. Dado que dichas listas
influyen en las políticas públicas de los países y en la decisión sobre qué
países deben recibir financiamiento para programas de apoyo a las mujeres,
resulta sumamente importante llevar a cabo las estimaciones corrigiendo por
el sesgo. De lo contrario, es probable que no se implementen políticas a
favor de la equidad de género donde sean más necesitadas.
El análisis presentado cuenta con ciertas limitaciones. Por un lado, el análisis
solo se realizó para tres países en un periodo corto de tiempo. Un estudio
más ambicioso podría incorporar a más países latinoamericanos para
encontrar patrones en las brechas de la región en general. Además, conforme
pasen los años habrá una mayor disponibilidad de información que permita
analizar el comportamiento de largo plazo de los sesgos de selección y las
brechas. Por otra parte, quizá una estrategia de identificación más compleja
podría ser más ilustrativa del tema. No obstante, se escogió la estrategia
presentada por la posibilidad de mantener un alto grado de comparabilidad
entre países, a la vez que está basada en el diseño que siguen Mulligan y

Referencias
Angrist, J. D. and Evans, W. N. (1998). "Children and Tbeir Parents' Labor Suppl~:
Evidence from Exogenous Variation in Family Size." The American Econom1c
Review, 88(3), 450-477.
Atal, J. P., Ñopo, H. and Winder, N. (2009). "New Century, Old Disparities: Gender and
Ethnic Wage Gaps in Latin America." JDB Working Paper No. 109.
Becker, G. (1971). The Economics of Discrimination. Chicago: University of Chicago
Press.
Del Razo, L. M. (2003). "Estudio de la brecha salarial entre hombres y mujeres en México
(1994-2001)." Secretaria de Desarrollo Social, Serie: documentos de
investigación No. 4
Goldin, C. and Katz, L. F. (2002). "Tbe Power of the Pill: Oral Contraceptives and
Women's Career and Marriage Decisions." NBER Working Paper No. 5188.
Goldin, C., Katz, L. F. and Kuziemko, l. (2006). "Toe Homecoming of American Colleg_e
Women: Toe Reversa! of the College Gender Gap." The Journal of Econom1c
Perspectives, 20(4), 133-156.
Hausmann, R., Tyson, L, and Zahidi, S. (2008). The Global Gender Gap 2008. World
Economic Forum: Davos, Suiza.
Heckman, J. J. (1979). "Sample Selection Bias as a Specification Error." Econometrica,
47(1), 153-161.
Heckman, J. J. (1998). "Detecting Discrimination." The Journal of Economic
Perspectives, 12(2), 101-116.
Hertz, T., Winters, P., De la O, A. P., Quifiones, E., Davis, B. and Zezza, A. (2008).
"Wage Inequality in Intemational Perspective: Effects of Location, Sector and
Gender." ESA Working Paper No.8.
Hoyos A. and Ñopo H. (2010). "Evolution ofGender Gaps in Latin America at the Turn
' of the 20th Century: An Addendum to 'New Century, Old Disparities'." IDB
Working Paper No.176.
Johansson, F. (2007). "How to Adjust for Nonignorable Nonresponse: Calibration, Heckit
or FIML?" SOLE Working Paper.

�36 Ensayos Revista de Economía
Manski, C. F. {1989). "Anatomy ofthe Selection Problem." Journal ofHuman Resources
24,343-360.
'

Ensayos Revista de Economía-Volumen XXXI, No.2, noviembre 2012, pp. 37-56

Empirical research on the relationship between violence
and social development in Colombia

Montgomery, M. R. and Trussell, J. {1986). "Models ofMarital Status and Childbearing."
Handbook ofLabor Economics, I, 205-271.

Alexander Cotte Poveda*
Mroz, T. A. {1987). "The Sensitivity of an Empírica! Model of Married Women's Hours
of Work to Economic and Statistical Assurnptions." Econometrica 55(4) 765799.
'
'

Fecha de recepción: 07 X 2011

Fecha de aceptación: 15 VIII 2012

Mulligan, C. B. and Rubinstein, Y. (2005). "Selection, Investment, and the Women's
Relative Wages Since 1975." NBER Working Paper No.J 1159.

Abstract
Mulligan, C. B. and Rubinstein, Y. (2008). "Selection, Investment, and Women's Relative
Wages Over Time." The Quarterlyloumal ofEconomics, 123(3), 1061-1110.
Neuman, S. and Oaxaca, R. (2004). "Wage Decompositions with Selectivity-Corrected
Wage Equations: A Methodological Note." Journal of Economic Jnequality 2
3-10.
' '
Oaxaca, R. (1973). "Male-Female Wage Differentials in Urban Labor Markets."
International Economic Review, 14, 693-709.
Oaxaca, R. L. and Ransom, M. R. (1994). "On Discrimination and the Decomposition of
Wage Differentials." Joumal ofEconomerics, 61, 5-2L
Olivetti, C. and Petrongolo, B. {2008). "Unequal Pay or Unequal Employment? A CrossCountry Analysis of Gender Gaps." Journa/ of Labor Economics 26(6) 621654.
,
'
Rosenzweig, M. R. and Wolpin, K. l. (2000). "Natural 'Natural Experiments' in
Economics." Journa/ ofEconomic Literature, 38(4), 827-874.
Roy, A. D. (1951). "Sorne Thoughts on the Distribution ofEarnings." Oxford Economic
Papers, 3(2), 135-146.
Wooldridge, J. M. (2002). Econometric Analysis of Cross Section and Panel Data.
Cambridge: The MIT Press.

Violence is a significant development constraint that generates economic
problerns, limits public and prívate investments, and damages the country's
infrastructure. This paper offers an explanation of violence through an
empírica! analysis of Colombian departments that takes into account
categories of violence and variables of economic development and the
deterrence of violence. We use different datasets to measure violence and
economic development, and we employ panel fixed-effects regressions and a
dynamic panel model for a sample of 32 Colombian departments between
1993 and 2007. We find that the aggregate-level production per capita,
education, deterrence variables and employment rate show a negative effect
on violence, whereas the GINI coefficient and lagged rate show a positive
effect on violence. Moreover, the objective conditions and their
interrelationships have been important in the trends of violence in
Colombian departments.
Keywords: Economic development, categories of violence, deterrence
variables, Panel Data, Colombia.
JEL Classification: 01, 040, 130, C33.

Resumen
La violencia se ha convertido en un obstáculo para el desarrollo económico y
social de los países, que origina problemas en el sistema económico, limita
las inversiones públicas y privadas y causa daños en la infraestructura. Este
documento ofrece una explicación de la violencia a través de un análisis
• Faculty of Accounting and Administration, University of La Salle. Cra. 5 No. 59"-44
Bogotá -Colombia. Tel: (571) 3488000, ext 1573 (571) 3500449. Fax: (571) 3477232.
Correo electrónico: acotte@lasalle.edu.com
The author is grateful for the support provided by Deutscher Akadernischer Austausch
Dients (DAAD), the University of Gottingen and the University of La Salle. Any
remaining errors are the responsibility of the author.

�38

Ensayos Revista de Economía

Empírica/ research on the relationship between violence and social development.. • 39

empírico para los departamentos de Colombia, teniendo en cuenta las
categorías analíticas del problema, así como las variables del desarrollo
económico y social y las medidas disuasivas. Se emplea una base de datos
tipo panel con efectos fijos y modelos de datos de paneles dinámicos, que se
usan en el análisis de algunos de los determinantes de la violencia, para una
muestra de 32 departamentos de Colombia entre 1993 y 2007. Los resultados
evidencian que la producción per cápita, el empleo, la educación y las
variables asociadas con la disuasión, muestran un efecto negativo sobre la
violencia; mientras que el coeficiente de Gini y las variables asociadas con el
tráfico de drogas, indican un efecto positivo.

insecurity, as well as a general lack of opportunities (Benson and Fox, 2002;
WHO, 2004; Fisman and Miguel, 2008).

Palabras Clave: Desarrollo económico, categorías de la violencia, datos
panel, Colombia.
Clasificación JEL: 01 , 040, 130, C33.

1n recent decades, Colombia has shown an increase in violence across

Introduction
Decreasing violence and increasing economic growth and social
development are the main challenges facing developing countries such
Colombia that have been affected by violence in recent decades. Severa!
studies show that high levels of violence in a country indicate significant
institutional failures (Koonings and K.ruijt, 2004; WB, 2003; Broekman,
2000). Violence can have different sources (Soriano, 2000): (1) economic
causes associated with societal pressure to seek a larger share of real income
and the stock of national wealth; (2) the interest of illegal groups in the
appropriation of income derived from national resources or illegal activities
such as drug trafficking; and (3) differences in ideas or opinions about how
society should be organised or in political ideologies.
According to Moser (2000) violence has been studied in tenns of different
categories such as política! and economic violence. Política! violence
represents commission of violent acts, motivated by the desire, either
conscious or unconscious, to obtain or maintain political power; while
economic violence represents violent acts motivated with the objective to
obtain or maintain economic power. Severa! studies have indicated that the
category of political violence has increased in recent" decades and that the
main root causes include poverty, inequality and decreases in economic
growth and state capacity (Nafziger and Auvinen, 2002; Sambanis, 2004;
Besley and Persson, 2009). Various studies have demonstrated that
economic violence is more severe in poorer countries; this type of violence
has negative effects on investrnent and economic growth, and there is a
strong relationship between the factors of economic violence and economic

However there are many gaps in the literature with respect to violence and
its inter-;elationships with economic development, as well as with respect to
the main causes that generate different categories of violence. Therefore, the
purpose ofthis paper is to contribute a better explan~tion of_violence th:ough
an empírica! analysis that takes into account categ~nes of v1~lence, vanables
of economic development and the deterrence of v10lence usmg a case study
of Colombian departrnents.
departrnents that have been explained by various phen_o~ena such as drug
trafficking, conflicts between guerrilla and paramthtary groups . o~er
economic resources such as oíl and metals, and disputes over temtonal
limits. Gaviria and Velez, (2001) Holmes, Gutiérrez, and Curtin, (2002),
Sánchez, Díaz and Formisano, (2003) and Cotte, (2007) have illustrated the
dynamics and trends of Colombian violence and h~ve c~ncluded that there
are significant connections between coca productton, 1llegal groups and
violence.
Other studies have explained Colombian violence as the result of so-called
objective conditions which are understood as a series of_Political, s~c_ial and
economic realities that have created significant decay m the cond1tions of
existence for wide sectors of society. For example, Sánchez and Nuñez
(2001) show that the difference between the most violent and least violent
Colombian counties is explained by socioeconomic variables such as poverty
and inequality and by objective conditions such as political exclusion and
lack of opportunities.
Echandía (2003) argues that Colombian violence has tradition~lly been
explained through the existence of objective conditions _pre~ent m remote
regions where the insurgency incites peasants to engage m v10lence ~elated
to land tenancy or state violence; Palalu and Sánchez (2006) anahze the
determinants of violence between 1974 and 1982 and demonstrate that the
increase in violence during this period coincides with objective conditions
such as poverty and inequality. Nevertheless, these studies_ have n?t analized
the relationship between objective conditions and categones of v10lence. In
contrast, this study seeks to analize the different categories of viol~nce and
their relationships with objective conditions using panel data with fixed
effects from the Colombian departments between 1993 and 2007.

�40 Ensayos Revista de Economía

Empirical research on the relationship between violence and social development... 41

The paper is organized as follows: section 1 discusses the relevant literature,
section 2 presents the methodology and a description of the data available
for analysis, section 3 describes the results, and section 4 concludes the
paper and presents recommendations for further research.

b) Theories of rational choice are based on an individual's choice to
conform to or to break the law. Such theory was developed by
Rubio (200 I ), where the rationa! actor evaluates the possible risks
and benefits associated with illegal conduct. 1 Empirical studies that
have analized these theories show evidence in favour of the
economic determinants of violence and conflict, suggesting that the
leve! of economic development of countries is negatively related to
the levels of conflict or violence (Rubio, 2001 ). Likewise, the
causes and the time span of violence and conflicts are affected by
various processes, including economic and social factors, the
system of causalities and geographic features (Camatari, 2006).

l. Literature review
The definitions of violence are diverse. For example, violence can be
understood as the existence of economic, cultural, social, judicial, and
political structures that cause human oppression and impede liberation and
total human realization. This is terrned the violence ofthe structures (Wood,
2004; Scheper-Hughes and Bourgois, 2004). Alternatively, violence can be
understood as the use of weapons to impose force on others to compel their
submission, which is commonly known as armed violence (Geneva
Declaration, 2008; OECD, 2009). Criminology approaches violence as social
or individual conduct that involves destructive aggression, the illicit use of
force to achieve a purpose. Buvinic, Morrison and Shifter (I 999) define
violence as "the use or threat of use, of physical or psychological force, with
the intention of doing harm." Through its various manifestations, including
homicide, theft, kidnapping and domestic violence, crime and violence are
sorne of the largest obstacles to the development and welfare of the
population of developing countries.

c)

Violence has been analized through different approaches (that have
generated widely accepted theories) such as economic theories, theories of
rational choice, sociological or structural theories and descriptive
approximations. These various approaches are explained as follows:
a) Economic theory assumes that there is an implicit relationship
among rationality, strategy, violence, conflict and the economy
(Schelling, 1960). In Colombia, this theory has been studied by
Gorbaneff and Jacome (2000) and Castillo and Salazar (2003) using
game theory. They found that violence is the result of the rational
action of armed agents who have learned to survive in extreme
conditions of uncertainty, scarce solidarity and lack of transparent
rules with respect to relationships among in&lt;lividuals and different
social groups. Violence and armed conflict are expected to be the
result of the learning and adaptation process of armed organizations
and the civil population in a context of increasing anarchy and the
loss of a state monopoly over weapons and violence (Giugale,
Lafourcade and Luff, 2003).

Sociological or structura/ theories suggest that violence and
conflict are frameworks in which contradictions between material
forces of production and the relationships of production historically
manifest themselves. According to these theories, although their
roots are in economic domination, violence and conflict always
present themselves as being related to sorne forro of política!
domination (Tejerina, 1991). These theories are based on the social,
political and economic conditions that determine individual
behavior in situations where political conditions (e.g., the type of
regime or the opportunities for participation) or economic
conditions can determine the situations of conflict or violence and
where the probability of an interna! war directly depends on the
relative situation of the masses and the elites (Durkheim, 1982;
Marx, 1853).

d) Descriptive approximations emphasise the detailed analysis of
societies involved in conflicts to highlight peculiarities that are
susceptible to generalization. In this context, the need to move from
a classical model of war to an analysis of civil conflicts is
highlighted. The gradual transforrnation of a war, subjected to rules
in confrontations in which virtually "anything goes," makes an
analysis of civil conflicts difficult to perform. As such, increasing
importance is given to war as its own phenomenon with its own
interna! dynamics (Rubio, 2001).
Taking into account these theories, Moser (2000) proposes three categories
for the study of Colombian violence: political, economic and social violence,
specified in terms of the primary motivating factor, either conscious or
unconscious, for gaining or maintaining political, economic, or social power
1

_Rubio {2001) developed this theory based on classical 19th century criminological
thinkers such as Bentham {1789) and Beccaria (1764) and the recent studies of Fielding,
Clarke and Witt (2000).

�42 Ensayos Revista de Economía

Empírica[ research on the relationship between violence and social development... 43

through force or violence (Table l). These categories allow the analysis of
the dynamics of different types of violence using an approach that is both
conceptually and operationally integrated. The categories also allow the
determination of adequate strategies to decrease violence according to its
category, for example, political violence requires peace negotiations;
whereas economic violence requires the design of social policies that address
topics such as the labour market, social opportunities and inclusion.
Table l
Categories of Colombian violence
Categories

Polifüal

Economic

Definition

Manifestation

Commission of violent acts,
motivated by the desire, either
conscious or unconscious, to
obtain or maintain political
power.

Guerrilla conflict, paramilitary
conflict, political assassinations,
armed conflict between political
parties.

Commission of violent acts
motivated by the desire, either
conscious or unconscious, for
economic gain or to obtain or
maintain economic power.

Street
crime,
carjacking,
robbery or theft, drug
trafficking, kidnapping, assaults
during economíc crimes.

Source: Moser (2000).
This study analyses general violence and one specific category of violence:
political, while taking into account different variables that could cause
violence and their interrelationships with economic growth and development
for Colombia.

2. Data and methodology
2.1 Data

This paper uses Colombia as a case study. We have.used data published by
the National Police of Colombia, the Colombian defense ministry, the DNP
(National Planning Department), the Colombian Treasury Ministry, the
DANE (Colombian Department of Statistics), the National Institute of Legal
Medicine and Forensic Sciences, and Conflict Analysis Resource Center
(CERAC). We build a panel data at the level of Colombian departments2 to

2

In the Colombian case, there are 32 sub-national political territories called departments.

analise different categories of violence and determínate factors. The analysis
is performed for the time period 1993-2007.

2.2 Methodology
General types of violence and political violence and their relationships with
objective conditions can be modelled by the following function:
Vit =a¡+ /J1 Pit + /J2GDPpcit
fJ6GINlit + /J1EDUit + µit

+/33LMit + fJ4DVit + /JslDit +

(1)

In this equation, V;1 represents general violence and political violence; Pit is
the population of a department; GDPpcit is the aggregate-level production
per capita by department; LM;1 represents the relevant characteristics of the
labour market, such as the employment rate and employment per industry;
DV;1 is composed of deterrence variables, such as the number of potice
officers and the number of captures or apprehensions by department; IDit
represents a variable pertaining to illegal drugs, such as hectares under drug
cultivation by the department; EDUit represents education variables, such as
education coverage by department and GINiu is a measure of income
inequality by department. Finally, µit represents the random error.

To examine the levels of general violence and political violence and their
relationships with objective conditions, we employ a panel data model with
department-specific fixed effects, with the airo of capturing ali
characteristics specific to each department (e.g., the level of development or
economic growth). Moreover, a fixed-effects model helps solving the
correlation problem because it can control for various unobservable
influences on political violence and economic development across
departments and over time (Hanchane and Mostafa (2010).
The fixed-effects model is defined from the F-test for ordinary least squares
(OLS) and the fixed effect (FE) and Hausman test for FE and random effects
(RE) models. Formally, the model is defined by the fotlowing expression:
Vit = a + X¡c/J + V¡ + µit
µ¡e~ IID (o,o-J)

(2)

The subscript i represents each department in year t, V is the dependent
variable of violence, x is the vector containing the variables measuring

�44 Ensayos Revista de Economía

Empírica/ research on the relationship between violence and social development... 45

objective conditions, V¡ is the unobserved individual effect, µ¡t is the error
tenn, and a could represent motivation, ability, genetics (micro data) or
historical and institutional factors (department-level data).
With the aim to capture convergence effects in the leve! of violence as a
dynamic framework, and given that the explanatory variables are likely to
affect a violent act not only in the year the event of violence occurs but also
in the following years, we consider the classical dynamic model (1) for panel
data with individual fixed effects with the following equation:

= V¡ + aV¡t-1 + xitfl + U¡t
i = 1, ... , N; t = 1, ... , T

Vit

(3)

In this equation, Vi1 is the dependent variable, v; denotes the individual fixed
effects, Vir-1 is the lag of the dependent variable, and x;1 is a p-vector of the
exogenous covariates.
The fixed-effects estimator is not efficient because of lagged dependen!
variable bias, which biases the OLS estímate downwards. However, the
fixed-effects estimator is consistent, and the bias is small for large samples.
lf t_he parameters differ over roups, there is a further heterogeneity bias,
wh1ch can be addressed by eshmating each equation individually and taking
an average ofthe individual estimates (Pesaran and Smith, 1995).
The dataset used for this study is not large enough to use large-N large-T
methods, so we use a Fixed-Effects Model (FEM), but we do introduce
dynamic models. While there is a downwards, lagged dependent variable
bias, the bias is likely to be small, and when computing the long-run
coefficients, the biases are likely to offset each other, Dune (2011). To
estímate the model consistently and efficiently, we use a Generalised
Method of Moment (GMM) for dynamic panel data models.
The following tests will be estimated to determine the robustness of the
estimations:

a. Testingfor heteroskedasticity
A test for heteroskedasticity is used to estimate the error process that may be
homoskedastic within cross-sectional units. This test calculates a modified
Wald statistic for group-wise heteroskedasticity in the residuals of a fixed
effects regression model.

b. Testingfor serial correlation
Central to this procedure is Wooldridge's observation that if f¡t is not
serially correlated, then Corr (Llf¡t, Llf¡t-i) = -.5. Given this observation,
the procedure regresses the residuals €¡t from the regression with firstdifferenced variables on their lags and tests that the coefficient on the lagged
residuals is equal to -.5 (Wooldridge, 2010; Drukker, 2003). The null is no
serial correlation. Above, we fail to reject the null and conclude that the data
do not have first-order autocorrelation.

c. Fixed effects regression with Driscoll and Kraay standard errors
To test for the heteroskedasticity problem or Cross-Sectional Dependence in
the estimations with fixed effects, we use fixed effects regression with
Driscoll and Kraay (1998) standard errors.
d. Generalised Method ofMoment (GMM)

To examine the different categories of violence and their relationships with
objective conditions, we employ the Generalised Method of Moment
(GMM) for dynamic panel data models in this study to be a model consistent
with and efficient enough to measure the trends of violence, economic
development objective conditions over time.
This model is dynamic because the explanatory variable set includes a lag of
the dependent variable and sorne explanatory variables that are potentially
jointly endogenous in the sense of being correlated with the error term.
Taking endogeneity into account, it applies lagged explanatory variables as
interna! instruments, where it controls for endogeneity by using GMM.
Arellano and Bover (1995), Blundell and Bond (1998) encompass a
regression equation in differences and levels, each one with its specific set of
instrumental variables.
The instrumental variables allow driving two issues. First, it can resolve the
problem of simultaneity and reverse causation by the likely endogeneity of
the regressors used in this type of equation. Second, it reduces the estimation
bias caused by the underreporting and homicide rates. The general regression
model for the indicator of violence is as follows:

�46

Ensayos Revista de Economía

Equation (4) and a GMM procedure are applied to obtain consistent
estimates of the variables of interest and to correct for bias caused by
endogenous explanatory variables. A Sargan test of over-identifying
restrictions is also applied to assess the overall validity of the instruments.

3. Discussion and Results
This section provides estimates from the fixed-effects model, fixed effects
with Driscoll and Kraay standard errors and the Generalised Method of
Moment (GMM). This model was used to correct the heteroskedasticity
problem, the cross-sectional dependence found in the models from Wald,
Wooldridge and endogeneity tests. However, the results of the two
estimations show the same coefficients and trends in the study of general
violence and political violence as well as their relationships with objective
conditions.
The results suggest that violence depends on various factors. Aggregatelevel production per capita by department, employment and deterrence
variables show a negative effect on violence, whereas the lagged dependent
variable shows a positive effect on violence. Labour market and illegal drugs
can show either a positive or negative effect depending on the analytical
approach. Moreover, the objective conditions and their interrelationships
have been important in the trends of violence in Colombian departments see
tables 2 and 3.
The tests applied for estimated residuals with the fixed-effects models show
heteroskedasticity and Cross-Sectional Dependence problems. To correct
these problems, the model is estimated again using Driscoll and Kraay
standard errors (1998) and implemented by Hoechle (2007). This estimation
takes into account heteroskedasticity and Cross-Sectional Dependence
problems. Moreover, this option allows correcting the auto-correlation of
any order. Tables 2 and 3 show the estimations with corrections using fixed
effects with Driscoll and Kraay standard errors and Generalised Method of
Moment (GMM).
In the majority of models, the results of the lagged dependent variables show
a positive and significant impact on violence and its categories, which
should demonstrate the existence of inertia of violence over time, indicating
that violence is persistent over time. Therefore, changes in crime rates tend
to persist over time, even after the original causes of the change have
disappeared (Fajnzylber, Lederman, and Loayza, 2000; Levinson, 2002).

Empírica/ research on the relationship between violence and social development... 47

3.1. Resu/ts ofviolence in Co/ombian departments
Table 2 shows the results of violence measured by the rate of homicides,
which show that the number of police officers has a negative and significant
influence on violence, whereas illegal drugs, measured as hectares under
coca cultivation, have a positive and significant influence on violence. The
former results concur with those of Soares and Naritomi (2007) and
Mousumi and Zakir (2009), who demonstrate that the number of police
officers is associated with a reduction of incidences of violence. In the latter
result, violence arises through the increased cultivation of coca or other
illegal drugs (Angrist and Kugler, 2007; Hofmann, 2009).
Moreover, in the Colombian case, narcotics traffickers have generated a new
set of values for Colombian society. This process is evidenced by the
consumerism and the loss of institutional legitimacy that are reflected in the
Generalised crisis of state authority suffered by the country in the midl 980s and late 1990s. This crisis progressively destroyed ali chances of
institutional intervention because the drug traffickers are opposed to
institutional loyalties of any kind and demonstrate that anyone can attain
power through the use ofviolence (Camacho and Lopez, 2000).
By analysing violence with the homicide rate, the results show that the
deterrence variables, GDP per capita and market labour variables ali have
negative effects on violence, whereas the lagged rate of homicides,
population and illegal drug cultivation have positive effects on violence. The
lagged rate ofhomicides, illegal drug cultivation, the population, the number
of police officers, GDP per capita and employment per industry have the
most significant effects on violence in Colombian departments.
These results demonstrate that violence is closely related to deterrence
variables and to economic growth. Deterrence variables are determined by
the state's presence because violence tends to correlate with critica! variables
such as a weak state presence and a lack of effective justice, which is
consistent with the Colombian case (Chernick and Bailey, 2005). According
to the World Bank (2007), in the context ofLatin America, economic growth
is impeded by the high levels of violence and insufficient opportunity.
Therefore, violence increases when the application of justice is weak,
economic opportunity is scarce, and education is deficient.

�48 Ensayos Revista de Economía

Empirica/ research on the re/ationship between vio/ence and social development... 49

3.2. Results ofpolitical violence in Colombian departments

00
N
N

ººº
ººº

ººº

00

N

N

Economists working in this category of violence highlight the state's
monopoly on coercion and force and see political violence as being related
to the state's failure to maintain that monopoly (Solimano, 2004). The results
show that deterrence variables, education, budget execution, GDP per capita
and labour market variables have negative effects on political violence,
whereas the lagged rate of political homicide, the population, the GINI
coefficient, and illegal drug cultivation have positive effects on this category
ofviolence (see Table 3).
The variables of economic growth, such as GDP per capita and budget
execution, show negative and significant effects on política! violence,
whereas the GINI index shows a positive and significant effect. This implies
that increases in economic growth are linked with decreases in política!
homicide rates but that departments with high levels of income inequality
exhibit comparatively high political homicide rates (Messner, Raffalovich,
and Shrock, 2002). In previous studies, high levels of política! violence have
been shown to cause an economic recession, impose financia! constraints on
the government, and damage the country's infrastructure (Li, 2006). Such
findings are consistent with our results in the Colombian case.
The size of the population shows a positive correlation with violence. This
may be true because departments with population heterogeneity have weak
social ties, poverty and high population turnover, making them more
conducive to violence. This explanation is applied by Schichor (1979) in the
context of the U.S. and McCall and Nieuwbeerta (2007) in the context of
European countries. The results of deterrence variables, measured as the
number of police officers and the number of suspects captured, should
indicate the importance of the presence of the state in decreasing violence.
Moreover, violence reduces social investments that alter the development
and economic growth of departments, decreasing the quality and conditions
of life and generating more violence, which concurs with Nafziger, Stewart
and Vayrynen (2000).

..e
.....o

~

...,•

s

¡¡

•
is
•
••

Q,,

ee .,= -a•
.e
•
...

- .... •
e

~e
e

'l:I

" t'
e '3
..
Q,,

u e:...c. c.o

u

•c.

c.

Q

e
o

'l:I

-s•
e

&gt;,

..• .s
u

c..
!i"' = e•
J¡j J¡j ~

""

All findings reported in this paper are of particular interest in the formulation
and development of social policies and strategies against violence to increase
economic growth and development, productivity, and security for the
population across ali Colombian departments. These policies and strategies
ought to include investments in education, increasing opportunities in the
labour market, strengthening the justice system, and generating an effective
state presence in all Colombian regions.

�Ensayos Revista de Econom{a

SO

Empirica/ research on the relatwnship between violence and social deve/opment... SI

4. Conclusions
In this paper, we attempted to explain and analise violence and political

-·
q i § ---=
i OI - NW'\r::" :•-o-:_-"-°',......,:
u~ - f"'!oo
~ - ~o-:
:;; c.~ t 9 ~2 ~,; ~9 l~ ~

.... si

,,..

.
~i:-oo~
..
i~ ~C!-ci~
... :e

]o

~

I

:

;¡

N. M

. .

-

O

=-~

s·r--- ;:;;-- (o's Ñ'; ~~
ío'
. :~f""!~"':~t"';
"!-: .-:-:~""!

.e

O.&lt;;&gt; C9co::::.9eq::::,q e

_,..._. _

_ •

_

_

_

N_O\_

w ~~=oo~ ~i:;:~~R~~ :! O: :! ~~~

...

•

\O O\ •OI

o; i~c

=
==o

"" ;¿~:e, :! de;&gt; 69 60 69 é&lt;? é9 e

..•..

¡,,

...o

CI,

~

:l

;

&gt;,

.e

,.,., ~
.,=

.., :e
-¡; ~

.. •.,e

w ºo:;-:oCo'

"' f"'?~Nf":
~~d~

~

.,
i
&gt;
'!

CI,

.,.,

-oF:""Nf:': _ : -V'I-.

•M 00 -

\0 0

,o "o \ O § ~

"'f' f"-:-: ·N •oof'!

11"1

00

-N'III;

~ C-9 ~9 :Z.~ ~9 ~q e

. s•.r-- oc,'".- 8

!00

N

=- ;

:00 -.•r-- -•=:::''N e:;'; Ñ'~ Ñ'

...~,;~N"!~,O: -, ~-,"!

:c9c9co::::.,;,e9e

--:

j :;;~·!::~ :~¡-; ~·:; ~°' i"R ~

N

o

~!dC ¿ ci.9 5:~ :z.~ i,~ é

:C

~ ~=~~

., Q

i~

o

=
e•
:¡
...=

8;:i;~~~~~"! -~

~ ~~=~ ~

:N -~(.o'·- :::-·,.... ~R-

·-o-

o
:i

: -= - = -r-,..¡::::,,§-

~~d~

in- .

\()

1~ ~~·-:! é:?~

....: C9C9t:!.o::::,q..!.,

~~"!'.'.;~~~::JC!?

-~'i'~'i'-o -'i'-

¡:N :::-

·a-- s:::; N ·~
~"!&lt;=! ....,_ . _ ..,
C., '°9Cd:!. OC9~9:Z.d~

'3

:¡

i:i:

- :e -ío'=
:.. f1o: f :~ ~~ g; .,;
I~ ,=....:-oo~c¡,-&lt;;&gt;~ ~· :00!;:i;;-~"'. "!N"!
&amp;;·~ =-·ge:;\O r--

V'¡

e:;--

00

~..¡ "': ,..¡t"'!N o...:

We find that the aggregate-level production per capita, education, deterrence
variables and the employment rate show a negative effect on violence,
whereas the GINI coefficient and lagged rate show a positive effect on
violence. Moreover, the objective conditions and their interrelationships are
important factors influencing the trends of violence in the Colombian
departments.

Ñ' ~ (o'

I

E-

...o

of=o s

!

:
1 ¡o, ~ti~ri ...:~~~;J~N~~-:ci-:
-9 -q - o -9 -9 -

~

=
~

~ ~

~~~~
~-.!.,o -

violence and their relationships with a set of objective conditions using a
data panel model with fixed effects in the Colombian departments between
1993 and 2007. To examine the violence and political violence and their
relationships with the objective conditions, we employ a panel data model
with department-specific fixed effects and fixed effects with Driscoll and
Kraay standard errors with the aim of capturing ali of the characteristics
specific to each department (e.g., the degree of leve! of development or
economic growth).

The results demonstrate that violence is closely related with deterrence
variables and economic growth. Deterrence variables are determined by the
state's presence, and violence tends to be correlated with critica! variables
such as a weak state presence and a lack of effective justice. Economic
growth is impeded by high levels of violence and insufficient opportunities.
Therefore, violence increases when the application of justice is weak,
economic opportunity is scarce, and education is deficient.
In the case of political violence, the results show that deterrence variables,
education, budget execution, GDP per capita and labour market variables
have negative effects on political violence, whereas the lagged rate of
political homicide, population, the GINI coefficient, and illegal drug
cultivation have positive effects on this category of violence. These results
indicate that increases in economic growth are linked with decreases in
political homicide rates and departments with high levels of income
inequality exhibit comparatively high political homicide rates.

:i;

~

.,. -o:; ,.;

~ ~ ~·V\ ~
..;

,0:

o~&lt;? :::..q :=..o::::.

Toe findings demonstrate the importance of generating social policies and
strategies to decrease violence and to increase economic growth and
development, productivity, and security for the population across Colombian
departments. These policies and strategies ought to include investments in
education, increasing opportunities in the labour market, strengthening the
justice system, and generating an effective state presence in all Colombian
regions.

�52

Ensayos Revista de Economía
Empirical research on the relationship between violence and social development. •• 53

References
Angrist, J. and Kugler A. (2007). Rural Windfall or a New Resource Curse? Coca,
Income, and Civil Conflict in Colombia. http://econ-www.mit.edu/files/35
Arellano, M. and Bover, O. (1995). "Another look at the instrumental variable estimation
of error-components models". Joumal ofEconometrics, 68, 29--51.
Beccaria, C. (1764). On crimes and punishments. HPC Classics Series. Hackett
Publishing, 1986.
Baum, C. (2001). "Residual diagnostics for cross-section time series regression models."
The Stata Journal, 1, 101- 104.

..,.

Becker, G. (1968). "Crime and punishment: an economic approach." Joumal of Political
Economy, 76, 169- 217.
Benson, M. and Fox, G. (2002). Economic Distress, Community Context and Intimate
Violence: An Application and Extension of Social Disorganization Theory. Final
Report No. 193434. Toe National Institute of Justice, Office of Justice Programs, U. S.
Department of Justice.
Besley, T. and Persson, T. (2009). "Toe Logic of Political Violence." Paper No. 091222.
http://people.su.se/-tpers/Politica!Vilolence_paper{)91222. pdf
Bentham, J. (1789). An lntroduction to the Principies of Morals and Legislation. Lates!
edition: Adamant Media Corporation, 2005.
Blundell, R. and Bond, S. 1998. "Initial conditions and moment restrictions in dynamic
panel data models." Journal ofEconometrics, 87, 115-143.
Broekman, D. (2000). ''A state failure-violence-resource capture triangle: Comparing the
Angolan and Colombian experiences." The UNlSA centre for Latin American studies,
16, 4-34.
Buvinic, M., Morrison, A. and Shifter, M. (1999). "Violence in LatinAmerica and the
Caribbean: A Framework for Action." Technical Study, Inter-American Development
Bank, Washington DC.
Camacho, A. and Lopez, A. (2000). "Perspectives on Nq,rcotics Trafficking in Colombia.
ill. Toe Political Economy of the Drug Trade." lnternational Journal of Politics,
Culture and Society, 14, 151-182.
Camatari, D. (2006). "The new wars in Africa: armed conflicts and natural resources."
Documents and academic researches No. 22.
Castillo, M. and Salazar, B. (2003). "Rationality, preferences and irregular war
Colombian." EconomicJoumal, l, 16-33.

Chernick, M. and Bailey, J. (2005). Democracy and violence, early warning _and ~onflict
prevention. Implications for international assistance. Georgetown Uruvers1ty and
United Nations Development Programme.
Cotte, A. (2007). "Growth, Inequality and Poverty: An Analysis .of the Violence ~
Colombia." Bogotá, Universidad de La Salle (Available at SSRN.
http://ssrn.com/abstract=1O12487)
Driscoll J. and Kraay, A. (1998). "Consisten! covariance matrix estimation with spatially
dep;ndent panel data." Review ofEconomics and Statistics, 80, 549-560.
Drukker, D. (2003). "Testing for serial correlation in linear panel-data models." The Stata
Journal, 3, 168- 177.
Dune, J. (2011). "Military Spending, Growth, Development and Conflict." University of
the West ofEngland, Department ofEconomics, Discussion Papers, No. 1105.
Durkheim, E. (1982). The rules ofsociological method. New York: Free Press.
Echandía, C. (2003). "The Colombian intern conflict: last changes and implications in the
process of violence." Paper presented at the seminar Obstacles to ~obu_st Settlements
of Civil Conflicts. Bogota: Santafe Institute and the Javenana Uruvers1ty May 29 to
31.
Fajnzylber, P., Lederrnan, D. and Loayza, N. (2000). "Crime and ~ictirnization: ~
economic perspective." Joumal of the Latin American and Canbbean Econom1c
Association, l, 219-248.
Fajnzylber, P., Lederrnan, D. and Loayza, N. (2002). "What causes violent crime?"
European Economic Review, 46, 1323-1357.
Fielding, N., Clarke, A. and Witt, R. (2000). The economic dimensions ofcrime. Palgrave
Macrnillan.
Fisman, R. and Miguel, E. (2008). Econonúc Gangsters: Corruption, Violence, and the
Poverty ofNations. Princeton University Press.
Gavma
· · A., y·¡
e ez C., (2001) . ''Who bears the burden of crime and violence in Colombia?"
FEDESARROLLO and World Bank.
Geneva Declaration, (2008). The Global Burden of Armed Violence report. Geneva
Declaration Secretariat. http://www.genevadeclaration.org/fileadmin/docs/GlobalBurden-of-Arrned-Violence-full-report.pdf
Giugale, M., Lafourcade, O. and Luff, C. (2003). Colombia: The Economic Foundation of
Peace. World Bank, Washington DC.

�54 Ensayos Revista de Economía
Gorbaneff, Y. and Jacome, F. (2000). "The Armed Conflict in Colombia: An Application
of The Game Theory." Working Paper SSRN: http://ssm.com/ abstract=
240742ordoi:10.2139/ ssm. 240742

Empirical research on the relationship between violence and social development... 55
Nafziger, E., Stewart, F. and Vliyrynen, R. (2000). War, Hunger, and Displacement: The
Origins of Humanitarian Emergencies; Vol. 1 &amp; 2. Queen Elizabeth House Series in
Development Economics and UNU/WIDER Studies in Development Economics.
Oxford: Oxford University Press.

Green, W. (2011). Econometric Analysis. Pearson Education; Global ed. of7th revised ed.

,.

Nafziger, E. and Auvinen, J. (2002). "Economic Development, Inequality, War, and State
Violence." World Development, 30, 153-163.

Hanchane, S. and Mostafa, T. (2010). "Endogeneity Problems in Multilevel Estimation of
Education Production Functions: an Analysis Using PISA Data." The Centre for
Learning and Life Chances in Knowledge Economies and Societies.
http://www.llakes.org

Organisation for Economic Co-operation and Development (OECD), (2009). "Conflict
and Fragility Armed Violence Reduction: Enabling Development." www.oecd.org

Hoechle, D. (2007). "Robust standard errors for panel regressions with cross-sectional
dependence." The StataJoumal, 7, 281-312.

Palau, M. and Sánchez, F. (2006). "Conflict, decentralisation and local govemance in
Colombia, 1974-2004." Document Cede-University ofLos Andes. Mayo.

Hofmann, K.(2009). "The lmpact of Organized Crime on Democratic Govemance -Focus
on Latin Arnerica and the Caribbean." Friedrich-Ebert-Stiftung, FES Briefing Paper
13, 2-9.

Pesaran, H. and Smith, R. (1995). "Estimating Iong-run relationships from dynarnic
heterogeneous panels." Joumal ofEconometrics, Elsevier, 68(1 ), 79-113.
Rubio, M. (2001). "Violence and conflict in the nineties." Coyuntura Social, 22, May.

Holmes, J., Gutiérrez, S. and Curtin K. (2002). Drugs, Violence and Development in
Colombia: A Department Leve! Analysis. University of Texas at Dallas. Latín
American Politics and Society.

Sambanis, N. (2004). Poverty and the Organization of Political Violence: A Review and
Sorne Conjectures. Yale University. Political Science.

Koonings, K. and Kruijt, D. (2004). Armed actors, organised violence and state fai/ure in
Latín America. Zed Books.

Sánchez, F., Díaz, A. and Formisano, M., (2003). "Conflict, violence and criminal activity
in Colombia: a spatial analysis." Economies Files No. 219.

Levinson, D. (2002). Encyc/opedia of crime and punishment. Vol. 3 Crime and Violence
in Latin Arnerica. Sage Publications.

Sánchez, F. and Nuñez, J. (2001). Determinants of violent crime in a highly violent
country: The Colombian Case. Cede- University of los Andes.

Li, Q. (2006). "Chapter 11 Political Violence and Foreign Direct Investment." Book
series: Research in Global Strategy Management, 12, 225-249.

Shichor, D., Decker, D. and O'Brien, R. (1979). "Population density and criminal
victimization. Sorne Unexpected Findings in Central Cities." Criminology, 17, 184193.

Marx, K. (1853). "New York Daily Tribune article on the death penalty."
www.marxists.org/archive/marx/works/1853/02/l 8.htm
McCall, P. and Nieuwbeerta, P. (2007). "Structural Covariates of Homicide Rates. A
European City Cross-National Comparative Analysis." Homicide Studies 11, 167188.
Messner, S., Raffalovich, L. and Shrock, P. (2002). "Reassessing the Cross-National
Relationship between Income lnequality and Homtcide Rates: Implications of Data
Quality Control in the Measurement of Income Distribution." Journal ofQuantitative
Criminology, 18, 377-395.
Moser, C. (2000). Violence in Colombia: Building sustainable peace and social capital.
Colombia. Essays on Conflict, Peace, and Development. Toe World Bank.
Mousurni, D. and Zakir, H. (2009). "Determinants of crime rates: Crime Deterrence and
Growth inpost-liberalized India." MPRA Paper No. 14478. http://mpra.ub.unimuenchen.de/14478/

Solimano, A., (2004). Political violence and economic development in Latin Arnerica:
issues and evidence. Economic Commission for Latin Arnerica and the Caribbean
Economic Development Division.
Schelling, T. (1960). The Strategy ofConflict. Harvard U Press.
Scheper-Hughes, N. and Bourgois, P. (2004). Violence in war and peace. Volume 5 of
Blackwell readers in anthropology.
Soares, R. and Naritomi, J. (2007). Understanding High Crime Rates in Latin Arnerica:
The Role of Social and Policy Factors. The conference: Confronting Crime and
Violence in Latin America: Crafting a Public Policy Agenda, organized by the
Instituto Femando Henrique Cardoso (IFHC) at the John F. Kennedy School of
Govemment, Harvard University.
Soriano, A. (2000). Colombia Essays on Conflict, Peace, and Development. The World
Bank Washington, D.C.

�56 Ensayos Revista de Economía

Ensayos Revista de Economía-Volumen XXXI, No.2, noviembre 2012, pp. 57-86

Tejerina, B. (1991). "Sociology theories of conflict." Spain Joumal of Sociolouu
Researches, 55, 47-63.
°'
Wood, J. (2004). Violence and crime in nineteenth-century England: the shadow of our
refinement. Volume 1 ofRoutledge studies in modem British history.

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera
Norte de México y Chihuahua: expectativas de ocupación
en la crisis
Luis Huesca Reynoso·
Martha Beatriz Padilla Arriola••

Wooldridg~, J. (2010). Econometric Analysis of Cross Section and Panel Data.
Cambndge, MA: MIT Press.
World Bank (WB) (2003). Br~g th~ Conflict Trap Civil War and Development Policy.
A World Bank and Oxford Umverstty Press Policy Research Report.

Fecha de recepción: 08 XI 2011
World ~ank _(WB) (20~7). Crime, Violence, and Development: Trends, Costs, and Policy
O~ttons m the C~bbean. 1:- Joint Report by the United Nations Office on Drugs and
Cnme and the Latm Amenca and the Caribbean Region ofthe World Bank R rt
No. 37820.

·

0\-'.H?)

epa

Worl~ Health Organization
(2004). Toe Economic Dimensions of Interpersonal
V1olence. Department oflnJunes and Violence Prevention.

Fecha de aceptación: 24 VII 2012

Resumen
El trabajo muestra un análisis de la distribución de los ingresos y las
expectativas de ocupación para dos grupos de trabajadores, uno en la
Frontera Norte de México y otro en Chihuahua, durante el año de la crisis de
2009 hasta 2011. El objetivo es determinar si las oportunidades de obtener
un trabajo formal en esta región mejoran los ingresos de sus trabajadores que
se desempeñan como informales. Se observa una mayor participación del
trabajo informal por cuenta propia y los asalariados, con un nivel menor en
Chihuahua (33%) y superior en la Frontera (46%), ambos por debajo del
nivel nacional (50%). La situación mejora en ambas categorías laborales con
excepción de la de por cuenta propia en Chihuahua. Lo relevante es que a
partir de los 50 años de edad, el trabajo por cuenta propia es un destino
probable en la Frontera (40%), no así para Chihuahua que reduce su
probabilidad a la mitad. La evidencia final es que la escolaridad sí ayuda a
no participar como informal (80%), en calidad de asalariado, cuando se
cuenta con estudios universitarios.
Palabras Clave: Sector informal, Mercado de trabajo, Ocupación,
Educación, Ingresos.
Clasificación JEL: Cl4, C25, J24, 017.

• Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, AC. Departamento de Economía.
Carretera a la Victoria Km. 0.6 Ejido la Victoria, Hermosillo, Sonora, México.
Teléfono: (52-622) 2892400 Ext. 371. Correo electrónico: lhuesca@ciad.mx
" Universidad del Desarrollo Profesional, Campus Hermosillo-Poniente, Departamento de
Educación. Correo electrónico: marthatrix@unidep.com.rnx

�58

Ensayos Revista de Economla

Abstract
This paper shows the distribution of earnings decomposed by subgroups of
formal and informal workers placed at the northern border of Mexico and
Chihuahua. In order to capture the expectations for labor demand a
counterfactual model is specified for both segments in the year of crisis 2009
up to 2011. The goal is to determine the improvement for the informal
distribution in the eamings of workers in case they decide to become formal
employees as well as the likelihood of getting a formal (or informal) job in
the region. A lower impact is found for the self-employed in Chihuahua
meanwhile both categories improve eamings at the regional leve!. Main
findings revea! that by the age of 50, the worker increases the likelihood of
participation as informal self employed in the northern border, nevertheless
it is not the case for Chihuahua. Final evidence shows that schooling &lt;loes
help to avoid being an informal worker (80%) as salaried when a college
degree is attained.

Keywords: Informal sector, Labor market, Occupation, Education, Eamings.
JEL C/assijication: Cl4, C25, J24, 017.
Introducción
La Frontera Norte de México se ha caracterizado por ser generadora de
empleos vinculados con el sector manufacturero y recientemente con énfasis
en los servicios, siendo este último una de las actividades más importantes a
partir de las cifras del Producto Interno Bruto (PIB), con el 48.I % de
generación de su valor en años recientes. Los estados que concentran un
mayor impacto dentro de la Frontera Norte son Baja California y Nuevo
León, y son las manufacturas la segunda actividad en orden de importancia,
a la cual le sigue el comercio, con un 17% del PIB y hasta el 23% de la
población ocupada en cada sector, respectivamente. En términos de la
Población Económicamente Activa (PEA), la región fronteriza presenta una
participación nacional del 18.2%, donde el estado de Nuevo León destaca en
participación, al interior de la región, con el 24%; luego está Baja California,
con el 16.9% y Chihuahua, con el 16.5% (BIE, 2010; SIMBAD-INEGI,
2011).
Este proceso, en la actividad económica de la región fronteriza, ha cambiado
durante los últimos años marcando tendencias heterogéneas en cuanto a
demanda de trabajo se refiere; por eso, este trabajo propone analizar con
mayor profundidad qué sucede con estados vecinos de la citada región como
Chihuahua, que por su importancia en valor de la producción no se ha visto
beneficiada por una generación de empleo permanente, ello aunado a las

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 59

problemáticas de la violencia que se ha generado recientemente. Pareciera
que las actividades manufactureras tienden a perder importancia tanto como
el trabajo por cuenta propia, al menos en la generación de empleo, que en
otros tiempos significó una derrama importante y una fuente directa de
trabajos permanentes para los trabajadores en busca de oportunidades y un
salario bien remunerado.
En este sentido, el trabajo formal en las manufacturas absorbió un 29% de
los empleos generados en Chihuahua y aún así, el 33% permanece en
actividades de los servicios, sin considerar el 7% del trabajo formal creado
dentro del gobierno. Chihuahua reúne, además, hasta un 32% de su
población trabajadora en la rama del comercio, seguida por Sonora y
Tamaulipas con el 24%, respectivamente.

En este contexto, el sector informal y el tema educativo aparecen
actualmente en escena como dos elementos que se vinculan, en la medida
que la economía del país y la de Chihuahua, no muestran capacidad de
absorción de la nueva oferta de trabajo (sea calificado o no calificado);
aunque año con año, dicho sector intenta buscar un empleo para materializar
su formación educativa. De modo que, el sector informal ha representado
entonces una expectativa para todo aquel trabajador desempleado, incluso
para el que cuente con mayores grados educativos, ya sea como asalariado o
trabajador por cuenta propia, y que en la mayoóa de los casos logra
desempeñarse como emprendedor en negocios familiares de reducida escala
productiva (Cervantes, Gutiérrez y Palacios, 2008).
Los esfuerzos por integrar la legalidad a las actividades económicas
informales, en México, han sido insuficientes. Los datos muestran un sector
informal que se mantiene o crece día con día y que, con la crisis económica
reciente de 2009, ha retomado aún mayor importancia. Esta evidencia refleja
la necesidad de un estudio que considere las cualidades de cada mercado de
trabajo en su entorno, para lo cual se selecciona a Chihuahua por su peculiar
problemática y contexto. La hipótesis que guía este trabajo es que, los
asalariados con mayor grado de escolaridad y experiencia en el sector
informal obtendóan mejores remuneraciones, al mismo tiempo que podóan
aspirar a una ocupación formal si las condiciones laborales permiten la
inserción; mientras que para un trabajador por cuenta propia, no es su
escolaridad ni la experiencia lo que favorece sus expectativas de ser formal
Y, por ende, de mejorar sus ingresos.
A diferencia de los mercados segmentados, en un entorno competitivo y
donde los individuos buscan emplearse de forma digna, el empleo informal
se presenta como un espacio económico que absorbe determinadas
actividades productivas, las cuales no han logrado insertarse en la dinámica

�60 Ensayos Revista de Economía

económica legal y estructurada (De Soto, 2000; Shneider, 2004). Por tal
razón, el objetivo de esta investigación se enfoca en indagar las expectativas
de mejora en los ingresos, en el mercado laboral de la Frontera Norte y en
particular el de Chihuahua, para los trabajadores informales que se emplean
en actividades productivas, a la vez que se analizan las posibilidades de una
formalización del mercado de trabajo, considerando también su nivel
educativo. Se traza la meta de comprender si las oportunidades de obtener un
trabajo formal en ambas zonas inciden de forma positiva y si mejorarían las
remuneraciones de sus trabajadores o, al menos, de quienes están vinculados
con la economía informal.
El apartado número uno ofrece algunas precisiones conceptuales sobre las
variables que se emplean en la investigación y hace una breve descripción
del enfoque metodológico; el segundo apartado explica la información
utilizada y el modelo empírico; la tercera parte describe la población
ocupada formal e informal en la Frontera Norte y en Chihuahua, así como su
nivel educativo durante 2009, 2010 y 2011; el apartado número cuatro
explica los resultados para ambas regiones dentro de la formalidad; por
último, a modo de resumen se presentan las conclusiones.

l. Aspectos conceptuales y técnica metodológica
El concepto del trabajo informal fue introducido por Hart (1971, 1973) en
sus estudios para Ghana, así como por la Organización Internacional del
Trabajo (OIT, 1972) para el caso de Kenia, ambos, países de África. Estos
estudios permitieron advertir a los respectivos gobiernos acerca de la gran
utilidad que tenían para generar empleos, mismos que el propio sector fonnal
era incapaz de crear. En esta investigación se emplea el concepto
recientemente aceptado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT),
que detecta a un trabajador informal como el asalariado que no cuenta con
ningún esquema de seguridad social, así como el trabajador que se
desempeña por su cuenta y que no cuenta con el debido registro de su
actividad económica ante la autoridad competente.
Recientemente, el sector informal es conocido como un espacio laboral
donde la actividad emprendedora y otros tipos de empleos informales
alternos a los tradicionales y de baja productividad, persisten; debido a lo
cual cobra gran relevancia tanto en México como en el contexto
internacional (Taylor, 1996; Marcouiller, De Castilla y Woodruff, 1997; Le,
1999; Charmes, 2000; Parker, 2004; Van Der Sluis, Van Praag y Vijverberg,
2004; Huesca, 2005, 2008; Cervantes et al., 2008). Otros enfoques han sido
utilizados para investigar al sector informal como el caso del enfoque de
mercados duales y segmentados (Fields, 1975; Magnac, 1991; Agénor y

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 61

Aizenman, 1994; Edwards y Cox-Edwards, 2000). Dichos enfoques
consideran al sector informal como una situación de paso, transitoria, gracias
a la mayor preferencia que existe hacia los empleos del sector formal, y a
que los salarios son establecidos dentro de este sector de manera
institucional.
Este último enfoque permite que el salario determine la posición laboral del
individuo y que, en equilibrio, se presente la existencia de un mercado dual
en donde el salario del trabajador informal siempre es inferior de lo que sería
su remuneración potencial, pero dentro del sector formal (Fields, 1975: 176).
Desde el nivel teórico, y ampliando el alcance de la toma de decisión de los
trabajadores, Heckman y Sedlacek (1985) y una versión más reciente
elaborada por Heckman y Honoré (1990) permiten una mejor comprensión
de la problemática. El primer trabajo muestra la hipótesis de la existencia de
un mercado de trabajo dual y a la vez segmentado, que rechaza el supuesto
de un mercado único con libre acceso y cualidades competitivas; mientras
que el segundo y tercero apoyan la existencia de un mercado de trabajo
competitivo y además, con restricciones, combinando de tal suerte la
interacción entre los agentes y las empresas que los contratan, con la
posibilidad de movilidad entre los segmentos considerados. 1
Por otro lado, evidencia empírica existente establece que no es la fijación
salarial establecida de forma institucional, el factor determinante que
segmenta a los mercados; sino que se debe más bien a la existencia de
salarios mayores a los establecidos por el mercado de trabajo formal, la
causa de tal división (Agenor y Aizenman, 1994; Edwards y Cox-Edwards,
2000; Maloney, 2002). Este trabajo asume que es la propia racionalidad de
los agentes, así como su grado de escolaridad la que condiciona su ubicación
laboral en determinadas ocupaciones, de tal manera que el trabajador
informal no considera las expectativas de mejorar su salario solamente por el
hecho de trasladarse al sector formal, por dos motivos: a) que en tiempos de
crisis, los trabajos formales son más escasos; y b) que los contratos dependen
de las características que posean los trabajadores, y de la forma en la que el
mercado laboral las demande.
Se observa una amplia variedad de estudios con respecto al sector informal,
pero la mayor parte de ellos son en el nivel nacional (Rendón y Salas, 1993;
Jusidman, 1993 y 1995; Roubaud, 1995; Maloney, 1999 y 2002; Cervantes,
et al., 2008; Huesca y Camberos, 2009); mientras que hay una reducida
evidencia empírica aplicada en el nivel regional o por entidad federativa. En
1

Heckrnan y Honoré (1990) señalan un problema en la determinación de los salarios que
no fue considerado previamente por Heckrnan y Sedlacek (1985), como lo es el asumir
normalidad en el modelo, debilidad que es mayor en el trabajo empírico cuando se utilizan
mínimos cuadrados ordinarios (MCO) en las estimaciones.

�62 Ensayos Rl!llista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 63

el nivel nacional, Huesca y Camberos (2009) muestran que los trabajadores
por cuenta propia no mejoran sus ingresos y que las mujeres se encuentran
en desventaja con respecto a los hombres, si decidieran convertirse a la
formalidad; mientras que los asalariados, sin importar el sexo, sí los mejoran.
La técnica contra/actual en el entorno formal-informal

En donde, /i.i(wlx) representa la respuesta sobre el salario ant~ cambios en
las características observables x, y hiJ(x) es la densidad de las
características en la posición j para trabajadores en el sector i (formal o
informal). En la siguiente etapa, se asume que la ec_ua~i~n (1) se calcula
considerando las características observadas de los mdiVIduos del sector
informal y el contrafactual requerido, se escribe entonces:

La metodología empleada es la descrita por Dinardo, Fortin y Lemieux

(1996) de tipo contrafactual y que en conjunto con técnicas de tipo matching
(Heckman, Ichimura y Todd, 1998; Becker e Ichino, 2002) proporcionan
validez de comparación entre distintos grupos, uno de control y otro de
tratamiento; con lo cual se puede dar respuesta a lo que pasaría con los
ingresos de los trabajadores informales si decidieran ubicarse en el sector
formal. La técnica de Dinardo, Fortin y Lemieux (1996) considera la esencia
del trabajo pionero de Oaxaca (1973), y presenta vínculos directos con
respecto a las aplicaciones empíricas de los escritos sobre capital humano de
Becker (1962) y de Mincer (1974), que permiten calcular las remuneraciones
y ponderarlas con la aplicación de una ecuación de salarios y un modelo
logístico de regresión, el cual asigna la probabilidad condicionada de un
sector hacia el otro en el mercado laboral. Por su parte, el proceso de
medición examina toda la distribución y la densidad respectivas, además de
ir más allá del trabajo aplicado por Huesca y Carnberos (2009), cuando
corrige el posible sesgo con apareamiento (matching) para seleccionar a los
individuos más parecidos en ambos segmentos laborales.2
A partir del trabajo empírico de Huesca y Carnberos (2009), que está
inspirado en la esencia de Dinardo et al. (1996), se utiliza una función de
distribución para cada sector formal (F) e informal (I): l,,j(w) y fF,i (w), que
representan relativamente sus salarios respectivos, y observan su
localización laboral enj, donde w es el salario que se expresa en logaritmos.
La ecuación de la estimación directa, comparando ambas densidades de
forma conjunta, se escribe como:

li.1 (w) = f f¡_j(wlx)h¡,i (x)dx
i = I,F
2

(1)

Es un proceso bayesiano que pennite a través del cálculo de probabilidades obtener una
razón que sirve de ponderador sobre la distribución, para asegurar que los individuos en
tratamiento sean los más parecidos, pero ubicados en distintos segmentos. El
procedimiento utilizado en este caso es el del nearest neighbor (el vecino cercano) con la
aplicación en STATA 12, bajo los comandos pscore.ado y attnd.ado elaborados por
Becker e Ichino (2002), véase a Heckman et al. (1998), para una explicación formal de la
técnica.

(2)

La ecuación (2) muestra la distribución estimada de las remuneraciones de
los trabajadores informales, pero considerando la forma en que fueron
retribuidas las características observadas de su contraparte laboral fF,j(wlx).
Para esta estimación, Dinardo et al. (1996) sugiere reescribirla como:

(3)

Lo que es equivalente a reponderar la distribución &lt;l&gt; de las remuneraciones
del sector formal, por un factor 0{&lt;l&gt;(h(xF))}, q_~e bajo el ~s_quema
probabilístico de Bayes permitiría obtener la propens1on de probab1hdades,
de la forma siguiente:

P(Ilx)
1-P(llx)
9 = - - = P(I)
hp,j(X)
1-P(I)

hr,j(x)

(4)

Donde(} es la propensión de probabilidades, P(llx) es la probabilida~ hacia
el sector informal, y P(I) representa la proporci~n de tr~ba~ado~~s
informales en la muestra. La variable &lt;l&gt; es la función de distnbuc1on
acumulada bajo condiciones de normalidad y en forma logística; así, el
cómputo apareado se representa en la ecuación (5):

�64 Ensayos Revista de Economla

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 65

Donde D = {0,1} indica la exposición de los grupos de individuos (formales
e informales) al tratamiento que minimiza su distancia con el grupo de
control, C(i), como la diferencia entre sus propensiones probabilísticas
respectivas, (C(i) = minjll0¡ - ejll); lo que asegura que ambos grupos de
trabajadores seleccionados en la muestra, son comparables e independientes
de su ubicación laboral hacia uno u otro sector.

2. La información y el modelo empírico

En la aplicación empírica se emplean las bases de datos de la Encuesta
Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para el tercer trimestre de 2009,
2010 y 201 l. Las ENOE son encuestas que desagregan la información de las
características socioeconómicas y las remuneraciones de la población
ocupada y en edad de trabajar, en el nivel de micro-datos.3
Se utiliza la información considerando la unidad individual (personas) con
los atributos de cada trabajador en su sector laboral (formal e informal) y se
condicionan sus características frente a las remuneraciones, con el logaritmo
en pesos constantes del año 2009, para lo cual se emplea el índice de precios
por estrato de salarios del Banco de México, del tercer trimestre. El concepto
de informalidad empleado es el aceptado por la OIT, que considera al
trabajador informal asalariado como aquel que no cuenta con algún esquema
de seguridad social, en el caso de los asalariados, y el que trabaja por su
cuenta sin tener nombre del registro en su negocio (Cervantes et al., 2008).
Se seleccionan las 6 entidades colindantes con los Estados Unidos para la
región Frontera Norte, y se consideran los trabajadores tanto hombres como
mujeres entre 16 y 65 años, asalariados y por cuenta propia. Los ingresos
cero son eliminados de la muestra, ya que el objetivo es probar la hipótesis
de mejora salarial bajo la condición de que presentan un salario positivo
(w &gt; O).
El modelo básico sigue la forma de una ecuación de regresión con respuesta
discreta, donde la variable dependiente considera un conjunto de n atributos
a ser explicados dentro de las alternativas}={, ....n, de la siguiente forma:

(6)
3

La información se emplea en un modelo tipo Logit que detecta los trabajadores
informales con respecto al sexo, la edad, edad cuadrática (para capturar la experiencia), el
estado civil, la zona rural-urbana, la escolaridad, la rama económica desagregada en 6
actividades y la condición de ingreso (ce). Por cuestión de espacio no se incluyen aquí los
resultados de los modelos auxiliares, pero están disponibles a petición del lector.

Con M·J como la variable dependiente que indica el conjunto de alternativas
•
de empleo formal e informal a que el individuo puede acceder, el térmmo
constante es T/o, el vector de características individuales y del hogar que
afectan las alternativas son Zj y x1, respectivamente y el término de error que
cumple con las condiciones habituales de normalidad es Ej. Los estimadores
(111) se obtienen a través del proceso de máxima verosimilitud.4 La ecuación
(6) expresa la probabilidad de que un individuo con atributos zj y xi
seleccione el segmento o la posición en el trabajo con respuesta j: l) cuenta
propia formal; 2) cuenta propia informal; 3) asalariado formal; y 4)
asalariado informal.
Los cambios en los atributos del trabajador y su impacto en la selección del
segmento laboral son captados por medio de los efectos margina~es (Greene,
2003). El efecto marginal permite cuantificar, ceteris paribus, el impacto que
tiene cada variable independiente empleada sobre la variable focal, de la
siguiente manera:

Así, se puede garantizar que los cambios discretos sumen cero, como
condición esencial de que la suma del evento de probabilidades sea igual al
100%, dado al mismo tiempo que el cambio discreto en las probabilidades es
no lineal el efecto de un cambio en una variable dependerá de los valores
medios d~I resto de ellas y, por ende, no será constante para el que resulte de
los parámetros estimados por el modelo:
t\Pr (y=O)
6d

*º*

tiPr (y=l)
6d

(8)

El posible sesgo de selección no afectará las decisiones individuales en las
cuatro opciones de trabajo, gracias a las técnicas de matching empleadas;
además una de las ventajas en utilizar técnicas no paramétricas (Kernel) es
que la 'información y los datos hablen por sí mismos, no imponiendo
entonces ninguna restricción funcional (Schmertrnann, 1994; Dinardo et al.,
1996; Greene, 2003).

4

Se utiliza la rutina mlogit en STATA.

�66 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y ••• 67

Por su parte, las funciones son calculadas con la técnica Kernel y se inspiran
siguiendo el trabajo de Silvennan5 (1986). Con el objetivo de ponderar y
desagregar los subgrupos que subyacen y componen la función Kernel (k),
con su función de distribución de probabilidad (FDP), se considera el trabajo
de Jenkins y Van Kenn (2005). Primero, se obtiene la estimación de las
densidades por subgrupos de trabajadores con k = (1, ... , ni) y después, se
pondera por su participación con sus pesos relativos i, como se indica en la
ecuación (9):

(9)

La función de densidad f(x) para los ingresos x, en la ecuación (9), resulta
en una swna ponderada de las FDP para cada subgrupo en n;, donde vkes la
participación poblacional del grupo n, y ¡ni es la FDP del grupo n.
3. Población ocupada formal-informal en la Frontera Norte y
Chihuahua

A continuación, se describe de fonna breve la población ocupada en el sector
infonnal de la Frontera Norte de México y la entidad de Chihuahua. La
región de la Frontera está integrada por seis entidades que han estado
expuestas de fonna directa al comercio internacional con los Estados
Unidos: Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y
Tamaulipas. De acuerdo con la infonnación de la tabla 1, se muestra cómo la
infonnalidad es mayor en la región en su conjunto, si se la compara con
aquella para Chihuahua, con un nivel de 64% la primera y de 52% la
segunda.
Lo anterior apunta a que la problemática de la generación de empleo resultó
en un repunte del sector informal, como una válvula de escape en el caso de
Chihuahua, debido esencialmente a la crisis norteamericana con sus efectos
en México, así como también por el resultado del escenario de violencia y
crimen en la entidad, en los años recientes. Lo anterior revela una tendencia
a la reducción del empleo para los años posteriores a la crisis en 2009 en
5

_Existen aplicaciones de ~po estocástico que han sido implementadas por Quah (1997);
sm embargo, para el cometido de este trabajo, su técnica resulta más que elegante al no ser
requerida en un análisis de tipo bidimensional. En nuestro caso, se calculan las densidades
?e in~esos con la banda óptima y la función Kernel de tipo Gaussiana y adaptativa con la
mtenc1ón de no sobre-suavizar o dimensionar en exceso la densidad estimada véase
Silverman (1986), Van Kerm (2003) y Jenkins y Van Kerm (2005), para un; mejor
comprensión de esta técnica.

ambos segmentos laborales, en donde se detecta una gradual reducción de la
población ocupada, tanto de la región como de Chihuahua.
Tabla 1
Sector formal-informal y escolaridad media en la Frontera Norte y
Chihuahua, 2009, 2010 y 2011

2009-III
Frontera
Norte
• Formales
• Informales
Total
Chihuahua
-Formales
- Informales
Total
2010-III
Frontera
Norte
-Formales
• Informales
Total
Chihuahua
-Formales
- Informales
Total
2011-III
Frontera
Norte
-Formales
- Informales
Total
Chihuahua
-Formales
- Informales
Total

Población
Ocueada

% Escolaridad Asalariados

2,901,704
5,070,012
7,971,717

36
64
100

11.l
7.7
9.2

668,511
560,211
1J28J22

48
52
100

Cuenta
eroeia

%

Escolaridad

2,894,690
2,526,078
5,420,768

53.4
46.6
100

11.3
7.9
9.7

530,597 20.8
2,020,352 79.2
2,550,949 100

9.4
7.5
8.5

10.5
7.4
9.3

584,313
287,796
872,109

67
33
100

10.6
7.3
8.9

78,723
277,490
356J13

22.1
77.9
100

8.7
7.5
8.1

5,768,405 78.3
1,196,708 16.3
7,364,082 100

10.6
7.9
10.3

5,363,775
121,245
5,883,989

91.2
2.1
100

8.9
8.2
8.4

404,630 27.3
1,075,463 72.7
1,480,093 100

10.5
8.2
10.0

953,140 81.3
218,648 18.7
1,171,788 100

10.0
7.6
9.8

850,479
69,791
920J70

92.4
7.6
100.0

7.2
7.7
7.5

102,661 40.8
148,857 59.2
251~18 100.0

9.7
7.8
9.3

5,990,088 78.1
1,680,130 21.9
7,670,218 100

10.6
10.4

5,654,079
582,789
6,236,868

90.7
9.3
100

9.0
8.3
8.4

336,009 23.4
1,097,341 76.6
1,433,350 100

10.6
8.3
10.1

945,277 80.4
230,903 19.6
1,176,180 100

10.0
7.8
9.8

871,634
80,284
951,918

91.6
8.4
100

6.9
7.5
7.3

73,643
150,619
224,262

9.8
7.8
9.4

8.2

%

32.8
67.2
100

Escolaridad

Nota: asalariados y cuenta propia.
Fuente: elaboración propia con base en las ENOE, trimestres respectivos.

El grueso del sector informal al interior de cada ocupación se ubica: en el
trabajo por cuenta propia con niveles por encima del 70%, en la franja
fronteriza del 79% y en un nivel cercano a la anterior, en la entidad de
Chihuahua, con un 78%; mientras que en los años posteriores a la crisis, se
muestra con tendencia a la baja hasta quedar en un 67 .2%, en 2011.
El tipo de ocupación con la escolaridad media de sus trabajadores permite
advertir la calidad de los empleos y la manera en que las oportunidades de
trabajo pueden ser favorables para uno u otro grupo. Se observa que los
ubicados en el sector formal tienen en promedio algo más de dos años de

�68 Ensayos Revista de Economla
Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 69

escolaridad, lo que implica que una gran cantidad de trabajadores tienen
concluido al menos los estudios de bachillerato o, incluso, los universitarios
y están ubicados en el sector formal. Podemos argüir que los individuos
localizados en el ámbito informal no tienen, en promedio, la secundaria
concluida, mientras que en el sector formal, los asalariados superan los 11
afios de educación.
En el caso de los asalariados es menor la intensidad de la informalidad,
sumando un 46% para la Frontera Norte y un 33% en Chihuahua, como señal
de la mayor cobertura de seguridad social en esta última entidad. Ambas
posiciones laborales presentan mayor informalidad en la región de la
Frontera. De acuerdo con Cervantes et al. (2008), solamente con el criterio
de la seguridad social es factible recoger la esencia del trabajo informal,
conjuntamente, en su mayor dimensión.6
Gráfica l
Población ocupada sin acceso a seguridad social en México
y Chihuahua, 2005-1/2012-1

Al respecto, en la gráfica I se observa que para Chihuahua, la participación de
los asalariados informales es inferior a la reportada para México. Aunque este
último muestra una tendencia constante desde el año inicial de la ENOE, en
2005, y una tendencia creciente para el estado de Chihuahua. ¿Será que este
proceso refleja un deterioro del mercado laboral chihuahuense?
Por su parte, la tasa de desempleo (gráfica 2) muestra un comportarnient.o
errático en el caso de Chihuahua, que llama la atención debido a que a partrr
de que Estados Unidos de Norte América entró en situación de crisis, en los
primeros meses del año 2008, se observa un cruce de las tasas donde la de
Chihuahua supera con creces a la nacional, por entonces ubicada en 4%, con
un punto máximo de casi 10%, mientras que la tasa permanece cercana al
8% y 9%, al cierre de 2009, para el caso de Chihuahua, señal de que aun con
la informalidad, el estado de Chihuahua presenta serios problemas de
generación de empleos, de acuerdo con el ritmo de aumento de su poblaci?n
económicamente activa y con deseo de insertarse en el mercado de trabaJo.
Aún así, en los años posteriores y hasta el último trimestre del año 2011, se
mantiene el nivel por encima del desempleo nacional, cercano al 5%.

70.0 ~ - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

Gráfica 2
Tasa de desempleo en México y Chihuahua, 2005-1/2012-1

65.0 ,---.;;;;;;;.;;;;;::::::::;::::::::::::;:::::::;;:::------.;;;;;;;---60.0 .,......_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __
55.0

+------------------------.,. \

so.o + - - - - - - - - - - - ---~
- ..:-:-.,nnirs;i,r.-._----.::_~.=---..-::...::-:-.:-~.;:-••;-;,• .....••,. ..r•_
...,.......
.,,. - ~ ..· ....
.-.:,:•~· ••..•.
45.0 -i--··...,,.__
_ _._•• _• ....;••=··_ .,..
_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _,-=W!:

••

-

•••••

..

...

+----------------------35.0 + - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 40.0

12

-r----------------------

10

+----------------:--------,,

' ....

\

8 + - - - - - - - - - - - - -,~-¡~.=-t
.. ":-..-...-..7.~¡-(o--:/;-\.-,-,-,-=..~--.
I _......
•
•••••• .,. °\/..
6 +--------------i, ....,_..~-J""c-,..-_-_-_-,-...,.-...""........_-_-_-.,::~-'--/º ..

30.0 +-r--r--,---.--r-ir--r--,--,--,-,r--r--,--,--,-,--r--,--,-r-,---r--r--,-,-..,---..-.-,

-

Sin acceso Mex

.

- - - Sin acceso Chihuahua

·· •••· •• · Sin acceso Frontera Norte
Fuente: Elaboración propia con la base de datos de la ENOE, trimestres respectivos.

- - - Chihuahua -

México ••••· ·•• · Frontera Norte

Fuente: Elaboración propia con la base de datos de la ENOE, trimestres respectivos.
6

Cervantes et al. (2008), estimó para México hasta un 50% de infonnalidad en el mercado
laboral mexicano con dicho criterio, y comprueba que no se modifica sustancialmente su
valor, independientemente de que existan cruces o interacciones con otros conceptos de
infonnalidad.

�10 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 71

4. La Frontera Norte y Chihuahua en la formalidad

_,,

En este apartado se procede a evaluar las distribuciones de las
rem~eraciones ~ealizando el ejercicio empírico para los grupos de
trabaJadores considerados. Los resultados permiten analizar el momento
inicial, así como lo ocurrido cuando se asumen los cambios de sector
informal al formal. En un modelo de regresión, considerando una ecuación
de las remuneraciones para cada grupo por separado, se calcula con base en
la ecuación (3), para luego, de manera no paramétrica y con el uso de la
ecuación (6), poder plasmar de forma gráfica las remuneraciones una vez
que han sido ponderados los atributos informales por los atributos formales.
Los resultados de las densidades de las remuneraciones se muestran en las
gráficas 3A y 3B, y de las del ejercicio contrafactual en las gráficas de la 4 a
la 7. La gráfica 3A muestra las distribuciones para todas las posiciones
laborales ponderadas por sus pesos relativos en el año de la crisis de 2009 lo
que permite redimensionar su participación e importancia en los segrnedtos
formales e informales.

Se observa que la actividad formal es superior para los trabajadores
asalariados y con menor peso, en el caso de los que trabajan por su cuenta; lo
cual es indicativo de una mayor participación de la informalidad en este
último grupo de ocupación. Chihuahua presenta una mayor participación de
asalariados formales que la región de la Frontera, lo que se refleja por la
moda de la densidad respectiva en el panel izquierdo de la misma gráfica;
por su parte, ambas densidades informales para los asalariados se observan
ubicadas hacia la izquierda, como reflejo de un nivel promedio menor de
remuneraciones tanto en la Frontera como en Chihuahua, siendo una señal de
que los asalariados informales presentarían un mayor margen de mejora en
caso de formalizarse.
Gráfica 3B
Remuneraciones por posición en el trabajo formal e informal:
Frontera Norte y Chihuahua, 2011
Frontera Norte

Chihuahua

Asalariados

Gráfica 3A
Remuneraciones por posición en el trabajo formal e informal:
Frontera Norte y Chihuahua, 2009

~

- - Informales
- - - - Fonnales

00

é~
.;
·e

b¡,

'()

~

Chihuahua

Asalariados

Asalariados

":

- - Informales
- - - - Formales

~"'.
~

-~
l;:;'

":

¡\ - -

Informales
/ \ - - - - Formales
/ 1
/ 1

'¡'~
~"?

.!!!
~"d:

i~...

m

]"l

-o

·;¡~

0" -:

"
0-:

o

o

4

6
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

4

Cuenta propia
~~
~
l;:;'

''

4

8
10
12
6
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

- - Informales
- - - - Formales

1\

-o~
]"?

.,""l

C) ""'.

o

4

Cuenta propia

L

6

8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

Cuenta propia

- - Informales
- - - - Formales

- - Informales
- - - - Formales

6
8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima
Cuenta propia

~

- - Informales
- - - - Formales

1

o

/\
1\

·e

~

.,CN

o-

J)l_

..,..,

-o"?

..,
]")

~

00

i~
-¡¡"'

¡111

I \
I \

~"'.
~

Frontera Norte

Asalariados

~

~

'i'"?

_..,
...

- - Informales
- - - - Formales

l;:;'

¡;~

..

·¡;¡

_g N

~"?
-o

·e:

~"?
-o

4

.,"

C) ""'.

o

o

4

6
IO
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

4

6
8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2011.

] "l
.,"
o-

·¡;; •

6
8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

4
6
8
10
12
Log del salario, grid 50, Ventana=Óptima

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2009.

En el caso de Chihuahua, se mantienen las condiciones del año de la crisis
aún en favor del sector formal asalariado; por su parte, en 2011, la actividad
por cuenta propia presenta una gradual mejoría como señal de que la
actividad informal en años recientes ha sido más afectada por las
condiciones laborales. El nivel de análisis de la gráficas 3A y 3B es

�72 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 73

ciertamente descriptivo; por ello, a continuación, se procede a mostrar los
resultados del ejercicio contrafactual.

Gráfica 5
Expectativas de ingreso en cuenta propia informales:
Frontera Norte y Chihuahua, 2009

Si se parte del supuesto de que los trabajadores informales, con sus mismas
características, incursionan ahora en el sector formal, eso reflejaría
resultados heterogéneos, por ejemplo: los asalariados mejoran sus
remuneraciones en el caso de Chihuahua, sin embargo no sucede así para la
Frontera, en donde se detecta que se presenta una polarización de los salarios
al moverse su densidad hacia los extremos, como señal de un proceso
si_multá~eo de mejora y deterioro en los ingresos (gráficas 4 y 5). Las
d1ferenc1as del panel derecho muestran dos cambios positivos que
comprueban los niveles de ingreso en donde se produciría la polarización.7

Frontera Norte

Chihuahua
- Original
- - - - Cootrafactual

- - O r iginal
- - - Cootrafactual

o

Gráfica 4
Expectativas de ingreso en asalariados informales:
Frontera Norte y Chihuahua, 2009
Frontera Norte
-

4

6
8
IQ
Log del salario, grid=50 Veotana=Optima

12

Chihuahua

-Original

- - Original

- - -- Contrafactual

- - -- Contrafactual

..,,.

·~--~----~- -r-

"'
o

1.--=:::::::::;:=----,---=::::;::===-,..

6
8
10
12
Log del salario, grid=50, Ventana=Óptima

6
10
Log del salario, grid=50, Ventana=Óptima

12

~-.

-;;-~

~

I;:'

~

"f'
~

.~01-- - -"--~-+-----=-

- ~ º t - - - --

~

~

~

~

é-..

é-,.

"""""-,f---"-- - -

.

N

4

8
10
12
Log del salario, grid=50, Ventam=Óptima

.. ' , - - - r - - - - - , - - - - - , - - - - , 6
8
10
12
Log del salario, grid-50, Ventana"Ópuma

Fuente: elaboración propia con infonnación de la ENOE, tercer trimestre de 2009.

L .
a prunera moda se produce en el nivel del logaritmo del ingreso de 7.5 y la segunda
moda en un nivel de 8.7.

7

4

6
8
10
12
Log del mgreso, grid=50 Ventma=Op(ima

"',.

',----,----.------,----,--,--

4
6
8
10
12
Log del ingreso, grid=50 Ventana:()póma

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2009.

Por su parte, el trabajo por cuenta propia presentaría cambios tanto positivos
como negativos en la distribución. Para la Frontera, se observa un proceso
similar -si bien de menor magnitud- que el ocurrido con los asalariados,
donde se presentan mejorías y deterioros al mismo tiempo. En tanto que para
Chihuahua, es claro un proceso de deterioro en este tipo de ocupación al
distanciarse los ingresos enormemente y trasladarse su curva de densidad
hacia la izquierda, apreciándose un cambio sustancial en el panel inferior
para ambas zonas geográficas.
En suma, los asalariados de Chihuahua presentan una mejoría uniforme, en
tanto que para los ubicados en la Frontera Norte no sucede así, ya que
simultáneamente se presentan una mejoría (parte alta) y un deterioro (parte
baja) de trabajadores. Los que trabajan por su cuenta mejoran y pierden sus
ingresos en la Frontera; pero en Chihuahua, definitivamente deterioran su
posición. En el año de 2011, se detectan cambios que apenas son
perceptibles en la búsqueda de mejora para los asalariados en caso de que se
formalicen, tanto en la región como en la entidad de Chihuahua (gráfica 6).

�74 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 75

Por su parte, el trabajador por cuenta propia mantiene su posición de
deterioro con mayor impacto en el Estado de Chihuahua, al reducirse su
densidad y ser desplazada hacia la izquierda con menores ingresos (gráfica
7).

Gráfica 7
Expectativas de ingreso en cuenta propia informales:
Frontera Norte y Chihuahua, 2011
Frontera Norte

Esta evidencia resulta tener consistencia con la problemática de acoso por la
que han pasado los pequeños negocios y la clase empresarial de aquella
entidad, y eso es lo que no ha permitido a dicho colectivo de trabajadores
poder aspirar a esquemas formales que mejoren su capacidad de operar y su
nivel de vida, en los años recientes.

Chihuahua

- Original
- - - - Contrafactual

"l

"'.

"'-::1
-~ff"?

o
"!

..,

Gráfica 6
Expectativas de ingreso en asalariados informales:
Frontera Norte y Chihuahua, 2011

"
10

12

1.og del salario, grid=SO Vcntana=Óptima

...

Frontera Norte
"l

Chihuahua

"!

"l

--Original
- - - - Contrafactual

--Original
- - - - Contrafuctual

\ __

o

10
Log del salario, gricM0, Vcn!ana=Ópcima

12

1..,-__:;::=---.--::::-~=:;:::..
8
10
Log del salario, grid=SO, Vcntana&lt;Óptima

12

'/

'---,--,---,-----.--.--4
6
8
10
12
1.og del salario, grid=SO Vcntana=Óptima

4

6
8
10
12
Log del salario, grid=SO Vcntana=Óptima

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2011.

...&gt;&lt;'';

El nivel educativo y la probabilidad de pertenencia al segmento laboral

'&gt;&lt;'~
.,,,

~

-~º t-----"'"---"'--t-----:,=,,-----=
~
~

~
-S ºr------",f',"T---,,.---~

~

i:5-..

i:5-..

10

Log del salario, gid=SO, Ventana&lt;Óptima

12

12

Log del salario, grid=SO, Ventana-óptima

Fuente: elaboración propia con información de la ENOE, tercer trimestre de 2011.

Para tener más elementos que indiquen las causas y la influencia de los
atributos de los trabajadores en su zona respectiva, se procede a mostrar los
cambios en las probabilidades por cada tipo de ocupación y segmento
respectivo, tomando en cuenta la relevancia de la educación y la influencia
que ejercen sus cambios con respecto a la ocupación, tanto para la región
fronteriza como para el estado de Chihuahua. Los cambios en las
probabilidades se obtienen como la diferencia de las probabilidades
estimadas: primero, cuando no se tiene el atributo, y después, se recalcula
cuando se logra poseer el atributo, siguiendo la ecuación (8) de la sección
anterior.
Se observa que en el caso de la Frontera Norte, los cambios de probabilidad
no favorecen a la mujer, siendo positivo hacia ella en cuanto a mayor
probabilidad de ocuparse en empleos informales como asalariada (en 4
puntos porcentuales); en tanto que, el hombre presenta una mayor adhesión

�16 Ensayos Revista de Economía

hacia el resto de las ocupaciones tanto, formales como informales. En cuanto
a los niveles educativos, se comprueba que cuando el individuo tiene un
mayor grado educativo aprobado se favorece la oportunidad de que pueda
emplearse en trabajos formales, pero con diferencias que se explican a
continuación.
De no contar con preparatoria a tenerla concluida, se observa que beneficia
al trabajador para ubicarse como asalariado formal, con un cambio
probabilístico de 28 puntos, cuando este mismo proceso se presenta para
Chihuahua pero con mayor puntaje en probabilidad de 33 puntos. El cambio
de probabilidad para el empleo formal como asalariado es más contundente
para Chihuahua, cuando se tienen estudios universitarios, con 36 puntos de
probabilidad en este mismo colectivo laboral formal.
Podemos observar que en el plazo analizado de tres años, los cambios no hao
sido sustanciales, pero se da cuenta de que contar con mayor escolaridad, si
bien ayuda a determinados colectivos laborales, en general no se observa una
contundencia de pertenecer a empleos mejor remunerados. Este argumento
se vuelve más claro cuando la escolaridad no influye de manera positiva para
el caso de que un individuo pueda aspirar a trabajar por su cuenta o contar
con un negocio propio formal, tanto en Chihuahua como en la Frontera
Norte.
Esta evidencia pone de manifiesto que toda política laboral y educativa que
busque fomentar dicha integración y que, por otro lado, se fomenten tipos de
inversiones productivas que demanden más trabajo calificado, podría no
tener los resultados esperados. Aunado a lo anterior se presenta una mayor
precarización laboral del mercado de trabajo, en ambos lugares, que muestra
los cambios discretos con signo negativo y con mayor incidencia para el caso
de Chihuahua, con un cambio de probabilidad que está por encima de los 26
puntos porcentuales, en el trabajo por cuenta propia informal.
En 2011, sucede que de ser una mujer la cabeza de familia, cuando esa la
familia pasa a ser liderada por un hombre, se incrementa la probabilidad de
pertenecer al sector formal, con un efectp marginal de casi 4 puntos de
probabilidad. Por defecto, cuando la selección es el sector informal como
asalariado, ser hombre reduce la probabilidad con un efecto marginal
negativo y casi 5 puntos de diferencia. Cuando se participa en la actividad
por cuenta propia formal o informal, el género no presenta diferencias
significativas, como señal de que en los tres años considerados, partiendo de
la crisis de 2009, la mujer ha tenido que participar a la par que el hombre en
actividades informales por cuenta propia, de acuerdo con nuestros resultados
para la franja fronteriza.

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 77

Tabla 2
Cambios en la probabilidad por atributo en la ocupación
formal-informal en la Frontera Norte, 2009
Asalariado
Asalariado
Cuenta Propia Cuenta Propia
Atributos
Formal
Jnfonnal
formal
informal
Suma
Sexo
Mujer
0.632
0.211
0.019
1.0
0.138
Hombre
0.633
0.170
0.023
0.174
1.0
0.001
-0.041
0.004
0.036
Cambio Pr
o.o
Educación
sin primaria
0.591
0.196
0.024
0.190
1.0
Con primaria
0.690
0.169
0.019
0.122
1.0
0.099
-0.027
-0.005
-0.068
o.o
CambioPr
sin sec-prepa
0.439
0.256
0.033
0.272
1.0
Con sec-prepa
0.728
0.141
0.016
0.115
1.0
-0.115
0.289
-0.017
-0.157
o.o
Cambio Pr
sin Universidad
0.220
0.571
0.024
0.186
1.0
Con Universidad
0.862
0.047
0.011
0.080
1.0
0.291
-0.173
-0.013
-0.106
o.o
Cambio Pr
Estado civil
Soltero u otro
0.610
0.246
0.016
0.128
1.0
casado
0.599
0.146
0.030
0.226
1.0
-0.011
-0.1
0.014
0.098
o.o
Cambio Pr
Condición crítica de ocupación (ce)
sin ce
0.627
0.185
0.021
0.167
1.0
con ce
0.354
0.268
0.076
0.302
1.0
Cambio Pr
-0.273
0.083
O.OSS
0.135
o.o
Nota: los cambios de probabilidad (Cambio Pr) son significativos al _5%.
Fuente: elaboración propia con la base de datos de la ENOE, tercer tnmestre de 2009.

�78 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y •.. 79

Tabla 3
Cambios en la probabilidad por atributo en la ocupación
formal-informal en la Frontera Norte, 2011
Atributos
Sexo
Mujer
Hombre
CambioPr
Educación
sin primaria
Con primaria
Cambio Pr
sin sec-prepa
Con sec-prepa
Cambio Pr
sin Universidad
Con Universidad
Cambio Pr
Estado civil
Soltero u otro
casado
CambioPr

Asalariado
Formal

Asalariado
Informal

0.5440
0.5822
0.0382

0.2998
0.2525
-0.0473

0.0177
0.0184
0.0007

0.1385
0.1468
0.0083

0.553
0.6254
0.0724
0.4066
0.6628
0.2S62
0.5381
0.8253
0.2872

0.2837
0.2178
-0.06S9
0.4113
0.1946
-0.2167
0.2973
0.0679
-0.2294

0.0172
0.0223
0.00S1
0.0164
0.0183

0.146
0.1345
-0.011S
0.1657
0.1242
-0.041S
0.1467
0.0897
-0.057

Cuenta Propia Cuenta Propia
formal
informal

0.0019
0.0179
0.0171
-0.0008

Tabla4
Cambios en la probabilidad por atributo en la ocupación
formal-informal en Chihuahua, 2009
Suma
1.0
1.0

o.o
1.0
1.0

o.o
1.0
1.0

o.o
1.0
1.0

o.o

0.5518
0.2935
0.0158
0.1389
1.0
0.5883
0.2409
0.021
0.1498
1.0
0.0365
-0.0526
0.0052
0.0109
o.o
Condición crítica de ocupación (ce)
sin ce
0.7038
0.1603
0.0209
0.115
1.0
con ce
0.4759
0.3508
0.0157
0.1575
1.0
CambioPr
-0.2279
0.1905
-0.0052
0.0425
o.o
Nota: los cambios de probabilidad (Cambio Pr) son significativos al 5%.
Fuente: elaboración propia con la base de datos de la ENOE, tercer trimestre de 2011.

La escolaridad representa un papel de extrema relevancia en la selección de
la ocupación y no fue la excepción en el afio 201 1 para la Frontera; de ahí
que contar con el grado de escolaridad necesario incrementa la ocurrencia de
pertenecer al segmento formal como asalariado y lo reduce en el resto de
categorías ocupacionales, en línea con la estimación y proyección de las
gráficas 8 y 9, donde se observa una relación directa entre mayor sea la
escolaridad y la pertenencia hacia el sector formal de los asalariados, tanto
en 2009 como en 2011. En el afio 2009, la categoría que representa de alguna
forma el emprendedurismo entre los individuos, se resume en el trabajo por
cuenta propia.

Atributos
Sexo
Mujer
Hombre
Cambio Pr

Asalariado
Formal

Asalariado
Informal

0.535
0.572
0.037

0.218
0.232
0.014

Cuenta Propia Cuenta Propia
formal
informal
0.037
0.042
0.00S

0.21
0.155
-0.0SS

Suma

1

o

Educación
0.525
0.235
0.038
0.202
sin primaria
1.0
0.627
0.185
0.042
0.146
Primaria
1.0
0.102
-O.OS
0.004
-0.0S6
CambioPr
o.o
0.283
0.373
0.047
0.296
sin sec-prepa
1.0
0.707
0.157
0.029
0.108
sec-prepa
1.0
OJ34
-0.126
-0.018
-0.188
Cambio Pr
o.o
0.487
0.246
0.043
0.224
sin Universidad
1.0
0.846
0.091
0.016
0.048
Universidad
1.0
Cambio Pr
OJ59
-0.155
-0.027
-0.176
o.o
Estado civil
0.024
0.539
0.269
0.168
Soltero u otro
1.0
0.548
0.183
0.062
0.207
Casado
1.0
0.038
0.009
-0.086
0.039
Cambio Pr
o.o
Condición crítica de ocupación (ce)
0.647
0.19
0.041
0.122
siocc
1.0
0.292
0.258
0.066
0.384
con ce
1.0
0.025
0.262
-OJ55
0.068
Cambio Pr
o.o
Nota: los cambios de probabilidad (Cambio Pr) son significativos al 5%.
Fuente: elaboración propia con la base de datos de la ENOE, tercer trimestre de 2009.

Esta ocupación refleja que el nivel educativo no ejerce en la Frontera Norte
una influencia de incidencia en este tipo de trabajo, ya que todas las
probabilidades de ocupación cuando el trabajador no cuenta con el nivel
educativo referido, es superior que cuando sí lo tiene. Tal es el caso pa~a
aquellos que carecen del grado de primaria (19%), secun~~a o prep'.11'atona
(27.2%) y universitario (18.6%); en resumen, las probab1hdades estimadas,
cuando el individuo sí cuenta con el grado, son menores en orden de
magnitud.

�80 Ensayos Revista de Economla

Tabla 5
Cambios en la probabilidad por atributo en la ocupación
formal-informal en Chihuahua, 2011
Asalariado
Asalariado
Cuenta Propia Cuenta Propia
Atributos
Fonnal
Informal
formal
informal
Suma
Sexo
Mujer
0.6058
0.2849
0.0145
0.0948
1.0
Hombre
0.6038
0.2494
0.01
0.1368
1.0
Cambio Pr
-0.002
-0.0355
-0.0045
0.042
o.o
Educación
sin primaria
0.5931
0.2802
0.0079
0.1188
1.0
Primaria
0.636
0.2032
0.0391
0.1217
1.0
Cambio Pr
0.0429
-0.077
0.0312
0.0029
o.o
sin sec-prepa
0.4615
0.393
0.0059
0.1395
1.0
sec-prepa
0.7072
0. 1754
0.0182
0.0992
1.0
Cambio Pr
0.2457
-0.2176
0.0123
-0.0403
o.o
sin Universidad
0.5712
0.2928
0.0102
0.1258
1.0
Universidad
0.8265
0.0826
0.0245
0.0664
1.0
CambioPr
0.2553
-0.2102
0.0143
-0.0594
o.o
Estado civil
Soltero u otro
0.5601
0.3081
0.0085
0.1233
1.0
Casado
0.656
0.2131
0.016
0.1148
1.0
Cambio Pr
0.0959
-0.095
0.0075
-0.0085
o.o
Condición crítica de ocupación
sin ce
0.7345
0.1389
0.0142
0.1124
1.0
con ce
0.5177
0.3542
0.0096
0.1185
1.0
Cambio Pr
-0.2168
0.2153
-0.0046
0.0061
o.o
Nota: los cambios de probabilidad (Cambio Pr) son significativos al 5%.
Fuente: elaboración propia con la base de datos de la ENOE, tercer trimestre de 201 1.

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte d~ México y... 81

frontera por el orden del 60% para trabajadores mayores de 55 años, e
inferior para Chihuahua con el 25%. Al parecer, el trabajador por cuenta
propia formal tiene presencia en Chihuahua, l_o que se refleja e_n l_a _línea
sólida, con un nivel superior al 40% de probabilidad en aquellos mdivtd~os
con 60 años o más, lo que implica un espacio laboral importante que reqmere
de apoyo y de que sean ubicados en este colectivo de edad más avanzada.
Gráfica 8
Expectativas de posición en el trabajo por edad y escolaridad:
Frontera Norte y Chihuahua, 2009
Frontera Norte

n

N

~

U D

q n

~ ~

k

O 1 2 l 4 S 6 7 1 9 10 1112 ll 14 ll l617 1119 N 21

Esrolandad

- - C....pn,p1mfarmol

-

Olailll"')!U foral
• • • • • Alalanado fonml

c...._,fora1
• • • • . Asalwdo foral

Aalanldoiúannal

Chihuahua

- -

C....pn,p1iúomo1
Asal&amp;nado mfonml

Chihuahua

~
.!&lt;
►

'O

f "" ;;:~ ......... --:::: ..:-::: _-::: _-::: _-::: _--::- ~

N

~

U D

~

~

~

q

n

~

~

k

O 1 2 l 4 S 6 1 1 9 10 1112 ll 14 IS 16111119 N 21

Edad
-

Ooa,11 P")IU form,I

. . . . . AJolanado fonml

Finalmente, se muestra un perfil probabilístico de las ocupaciones tomando
en cuenta dos variables de gran importancia: la escolaridad y la edad, esta
última para captar la experiencia del individuo. El modelo de tipo Logit
considera ambas variables, las cuales fueron calculadas con la misma
especificación contrafactual de la sección previa en el trabajo, pero
siguiendo el orden multinomial de la ecuación (8), y entrando cada una de
las cuatro ocupaciones en el modelo, como variable dependiente. Las
gráficas 8 y 9 presentan el perfil probabilístico y se observa cómo al
considerar la edad de los trabajadores, los asalariados presentan un perfil de
tipo ciclo vital con un nivel de probabilidad de incidencia del 60%, alrededor
de los 40 años en la Frontera Norte y de 45 años para Chihuahua. Por otro
lado, se aprecia una incidencia creciente con la edad, siendo superior en la

~ ~ ~

Edad

n

Pe,files de ocupación y expectativas con edad y educación

~

Frontera Norte

Esrobridad

- -

a.a,,a pn,p1 iúonml

-

-

-.-

-

C.C.11propa formol
- - Asalwdo ronmt

- -

C.C.ll pn&gt;p1 unal

-

Aalanadoiúonmt

Fuente: elaboración propia con información de la ENIGH, tercer trimestre de 2009.

Definitivamente la escolaridad juega un papel muy importante, donde el
perfil muestra p~obabilidades crecientes para ser asalariado a medida que el
trabajador adquiere mayor escolaridad, con niveles que_ super~n el_ 8~%
dentro del sector fonnal para individuos con estud10s umversitanos
concluidos; en cambio, la tendencia es decreciente para el resto de las
categorías laborales, con mayor incidencia en la Frontera Norte, en
comparación con las probabilidades predichas para Chihuahua.

De forma que esta investigación permite argumentar con sustento, que no
ayuda el hecho de aportar las cuotas a la seguridad social en la mejora

�82 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 83

salarial de manera uniforme, en la Frontera Norte de México; no, al menos,
en las escalas bajas de salarios, donde seguramente la productividad laboral
es alta en ambos segmentos formal e informal, para dicho grupo de
trabajadores, y el escenario contrafactual permite establecer que las
remuneraciones del colectivo asalariado se verían reducidas en mayor
medida.
Gráfica 9
Expectativas de posición en el trabajo por edad y escolaridad:
Frontera Norte y Chihuahua, 2011

-

Frontera Norte

Frontera Norte

N•

u

~

w

~

n n

~ ~

#

u n

~

w

~

---- ----------:::-_______
-----

O 1 2 l 4 S 6 7 8 9 10 11 12 ll 14 IS 16 17 18 19 20 21

Edad
-

C...tapropaíonml

- -

- - -- · Asalariado íonnal

Escol,rid,d

C...tap,opiainflmal

-

Asalariado iníorm1I

- -- • • Aralariado íorm1I

°"""propaíonml

Chihuahua

O.....propiainfMIIII
Asalariado infonml

"

ll ~ 20 ~

U

n

~ ~ #

U D ~

W

~

O 1 2 l 4 l 6 1 8 9 10 1112 ll 141S 16 17 18 19 20 21

Edad

Oicotapropafumol

··--· Asalariado íonnal

La situación no mejora para el trabajo por cuenta propia en Chihuahua. Y, a

partir de los 50 años de edad, este tipo de ocupación es un destino altamente
probable para los individuos en esa categoría, de manera formal, esto refleja
un aspecto importante en el grupo de emprendedores chihuahuenses, para
que las autoridades en la materia los impulsen con apoyos reales como
microcréditos y capacitación, de modo que se aproveche su experiencia y la
oportunidad de implementar proyectos que permitan aumentar la generación
de riqueza en la entidad. Como dato curioso, se destaca que el estar casado
es una condición de mayor peso para pertenecer al sector informal, pero
trabajando por cuenta propia y con mayor incidencia en la franja fronteriza,
que en el caso de Chihuahua. Se observa que no basta con incrementar los
grados de escolaridad, en la medida que el mercado laboral local no genera
una demanda que satisfaga a la oferta más calificada; sin embargo, eso no
significa que el marco teórico de eficiencia empleado en este trabajo no
permita explicar o identificar la problemática, sino que más bien, es la
presencia de distorsiones laborales serias las que no permiten cumplir con las
reglas de operación institucionales, tales como el seguro social, la carga
tributaria y el dificil acceso al mercado de crédito para financiamiento
productivo.

Chihuahua

-----

-

- -

los de la Frontera Norte, que presentó cambios que polarizan los salarios
para sus trabajadores.

&amp;colaridad

- -

Oico1ap,opiamfOllllll

-

-

Asalariodoinfonml

- -- - · Asalariado ÍO!lllll

Cbaita propa íonml

- -

Cbaita propia infMIIII

-

Asalariado inf-1

Fuente: elaboración propia con información de la ENIGH, tercer trimestre de 2011.

Conclusiones

El trabajo realiza una evaluación comparativa sobre la distribución de los
ingresos y la educación para dos tipos de ocupaciones formales e informales
en la Frontera Norte de México y en la entidad de Chihuahua, lo hace
considerando el criterio de la OIT sobre cotización de la seguridad social y el
registro del negocio. Con datos de la ENOE, al tercer trimestre de 2009 y
2011, se estimó un escenario contrafactual y se obtuvo que los asalariados
chihuahuenses sí pueden mejorar uniformemente sus salarios a diferencia de

No existen o son casi nulas las oportunidades en el sector formal para
aquellos individuos que se quieran desempeñar por cuenta propia. No
solamente en las crisis económicas se requiere atender a los emprendedores
con una eficiente difusión tanto de los apoyos gubernamentales como de la
capacitación a los trabajadores, sino que esta debe ser de carácter
permanente, donde las zonas y regiones examinadas den continuidad y
fortalezcan los programas dirigidos hacia la microempresa. El tema de la
escolaridad y el sector informal advierten que el aumento de los niveles
educativos es necesario, pero debe acompañarse con una mejora en la
gestión de los apoyos para el autoempleo, tanto en Chihuahua como en la
región fronteriza del norte de México, a la par que se desarrollen esquemas
que garanticen seguridad física y material a las decisiones privadas que
tomen los individuos.
Referencias
Agénor, P. R. and Aizenman, J. (1994). "Macroeconomic Adjustrnent with Segmented
Labor Markets." NBER Working Paper No. 4769.

�84 Ensayos Revista de Economía

Empleo, escolaridad y sector informal en la Frontera Norte de México y... 85

Azevedo, J. P. (2004). An lnvestigation ofthe Labour Market Earnings in Deprived Areas:
Evaluating the sources of wage inequality in the slums. Ponencia presentada en
EGDI and UNU-WIDER, Septiembre. Helsinki, Finlandia.

Heckman, James and Bo. E. Honoré (1990) "The Empirical Content of the Roy Model."
Econometrica, 58(5), 1121-1149.

BIE (2010). Banco de Información Económica. Instituto Nacional de Estadística,
Geografía e Informática. http://dgcnesyp.inegi.gob.mx

Heckman, J., and Sedlacek, G. (1985), "Heterogeneity, aggregation and market wage
functions: An empirical model of self-selection in the labor market." Journal of
Political Economy, 93, 1077-125.

Becker, G. (1962). "Investment in human capital: A theoretical analysis." Journal o/
Política/ Economy, 5, 70, 9-49.

Huesca, L. (2005) La distribución salarial del mercado de trabajo en México: Un análisis
de la informalidad, (Tesis doctoral). Universidad Autónoma de Barcelona,
Departamento de Economía Aplicada, Bellaterra, 236.

Becker, S. and lchino, A. (2002). "Estimation of average treatment effects based oo
propensity seores." The Stata Journal, 2(4), 358-377.
Cervantes, J., Gutiérrez, G. and Palacios, L. (2008). "El concepto de la economía infonnal
y su aplicación en México: factibilidad, inconvenientes y propuestas." Estudios
Demográficos y Urbanos, 23(1), 21-54.
Charmes, J. (2000). The Contribution ofInformal Sector to GDP in Developing Countries:
Assessment,
Estima/es, Methods, Organizations for the Future. Presentado en el
th
4 · Meeting of the Expert Group on Informal Sector Statistics (Delhi Group).
Geneva.
De Soto, H. (2000). The mistery of capital. Why Capitalism Triumphs in the West ond
Fails Everywhere E/se. Bantam Press.
Dinardo, J., Fortín, N. and Lemieux, T. (1996). "Labor Market Institutions and the
Distribution of Wages, 1973-1992: A semi-pararnetric approach."
Econometrica, 64(5), 1001-44.
Edwards, S. and Cox-Edwards, A. (2000). "Economic Reforms and Labor Markets: Policy
Issues and Lessons from Chile." NBER Working Paper No. 7646.

Huesca, L. (2008) "Análisis de los cambios de la población masculina en el sector formalinformal urbano de México." Estudios Demográficos y Urbanos, El Colegio de
México, 23(69), 543-569.
Huesca, L., and Camberos, M. (2009) "El mercado laboral mexicano 1992 y 2002: Un
análisis contrafactual de los cambios en la informalidad." Economía Mexicana,
18(1), 5-43.
Instituto Nacional de Estadística. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, (20051/2009-IV). ENOE, Base de datos. México.
Jenkins, S., and Van Kerm, P. (2005) "Accounting for income distribution trends: A
density function decomposition approach." Joumal of Economic lnequality, 3.
43-61.
Jusidroan, C. (1993) "The informal sector in Mexico." Secretaría del Trabajo y Previsión
Social and the United Sta/es Department ofLabor, Working Paper No. 2.
_ _ _ (1995) Tendencias en la estructura económica y el sector informal en México.
Cuadernos del Trabajo (1 O). Secretaría del Trabajo y Previsión Social, México.

Fields, G. (1975) "Rural-Urban Migration, urban Unemployment and Underemploymeot,
and job search activity in LDCs." Journal of Development Economics, 2, 16587.

Le, A. T. (1999) "Empirical studies of self-employment." Journal of Economic Surveys,

Grenne, W. (2003) "Econometric Analysis." Prentice Hall, 5. 80-82.

Magnac, T. (1991) "Segmented or Competitive Labor Markets." Econometrica. 59. 16587.

Hart, K. (1971) Informal lncome Opportunities a~d Urban Employment in Ghana. Third
World Employment: Problems and Strategy. R. Jolly et. al. Bis.
Harmondsworth.
Hart, K. (1973) "Informal income opportunities and urban employment in Ghana."
Journal of Modern African Studies, 11(1), 61-89.
Heck:man, J., Ichimura, H. and Todcl, P. E. (1998) "Matching as an Econometric
Evaluation Estimator." Review ofEconomic Studies., 65, 261-294.

13(4), 381-416.

Maloney, W. (1999). "Does informality imply segrnentation in urban labor markets?
Evidence from sectoral transitions in Mexico." The World Bank Economic
Review, 13(2), 275-302.
_

(2002) "Distortion and protection in the Mexican labor market." The World
Bank. Center for Research on Economic Development and Policy Reform
Working Paper 138.

Marcouiller, D. V., De Castilla, R., and Woodruff, C. (1997) "Formal Measures of the
Informal Sector Wage Gap in Mexico." Economic Development and Cultural
Change, 45. 367-92.

�86

Ensayos Revista de Economía

Mincer, J. (1974) Schooling, Experience and Earnings. Columbia University Press.
Oaxaca, R. (1973). "Male-female clifferentials in urban labor markets." Jnternationa/
Economic Review, 14(3), 693-709.

Ensayos Revista de Economía-Volumen XXXI, No.2, noviembre 2012, pp. 87-113

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la
(a)simetrfa de los shocks informacionales: un análisis
econométrico

OIT (1972). Employment lncomes and Equality: A Strategy for Jncreasing Productive
Employment in Kenya Organización Internacional del Trabajo. Geneva.

Arturo Lorenzo-Valdés •
Antonio Ruiz-Porras **

Parker, S.C. (2004) The Economics ofSe/f-Emp/oyment and Entrepreneurship. Cambridge
University Press.
Quah, D. T. (1997). "Empirics for Growth and Distribution: Stratification, Polarization
and Convergence Clubs", Journa/ ofEconomic Growth, 2, 27-59.
Rendón, T. and Salas, C. (1993). "El empleo en México en los ochenta: Tendencias y
cambios." Comercio Exterior, 43(8).
Roubaud, F. (1995). La economía informal en México. México: Fondo de Cultura
Económica.
Schmertrnann, C. (1994). "Selectivity Bias Correction Methods in Polychotomous Sample
Selection Models." Journa/ ofEconometrics, 60, 101-32.
Schneider, F. (2004). "The Size ofthe Shadow Economies of 145 Countries all over the
World: First Results over the Period 1999 to 2003." Discussion papers series
IZA DP 1431. Bonn, Alemania.
Silverman, B. W. (1986). Density estimation for statistics and data analysis. London:
Chapman and Hall.
SIMBAD-INEGI (2011). Sistema Estatal y Municipal de Bases de Datos y Censos
Económicos 1999, 2004 y 2009. INEGI. www.inegi.org.mx.
Taylor, M. P. (1996). "Earnings, lndependence or Unemployment: Why Become SelfEmployed?" Oxford Bu//etin ofEconomics and Statistics, 58(2), 253-66.
Van Der Sluis J., Van Praag, M. and Vijverberg, W. (2004). "Entrepreneurship selection
and performance: A meta-analysis of tlie impact of education in less developed
countries." Tinbergen lnstitute Discussion Paper TJ 2003-046/3.
Van Kerm, P. (2003). "Adaptive kernel density estimation." Stata Jouma/, 3(2), 148-56.

Fecha de recepción: 1 XII 2011

Fecha de aceptación: 28 V 2012

Resumen
Esta investigación presenta un estudio comparativo de los rendimientos
cambiarios latinoamericanos, en el que se usó la metodología de
cointegración de Johansen y los modelos asimétricos TGARCH y EGARCH.
Los resultados indican que las volatilidades de los rendimientos de
Argentina, Brasil, Chile y Colombia no presentan efectos asimétricos. En
México y Perú las malas noticias reducen la volatilidad de los rendimientos
cambiarios; además, los resultados sugieren que los rendimientos de
Argentina, Brasil, Chile y Perú se describen mediante el modelo AR(l)TGARCH(l,1); mientras que los rendimientos de Colombia y México lo
hacen a través del AR(l)-EGARCH(l ,1). Finalmente, se usaron
rendimientos diarios para el periodo comprendido entre el 2 de enero de
2002 y el 27 de septiembre de 2011.

Palabras Clave: Rendimientos cambiarios, Latinoamérica, TGARCH,
EGARCH, Cointegración.

Clasificación JEL: F31, GIS, C58.

Abstract
We develop a comparative study of the Latin-American exchange-rate
retums using the Johansen cointegration methodology and the asymmetric
TARCH and EGARCH models. The results suggest that volatilities of
' Departamento de Contabilidad y Finanzas. Tecnológico de Monterrey, Campus Ciudad
de México. Calle del Puente 222, Ejidos de Huipulco, 14380, Tlalpan, México, Distrito
Federal, México. Correo electrónico: arvaldes@itesm.mx
" Departamento de Métodos Cuantitativos. Universidad de Guadalajara, CUCEA.
Periférico Norte 799, Núcleo Universitario Los Belenes, 45100, Zapopan, Jalisco, México.
Correo electrónico: antoniop@cucea.udg.mx
Los autores agradecen las observaciones y sugerencias de dos dictaminadores anónimos.

�88 Ensayos Revista de Economía

Argentina, Brazil, Chile and Colombia do not show asymmetric effects. [n
Mexico and Peru bad news decreases the volatility of exchange-rate retums.
Furthermore, the results suggest that the returns of Argentina, Brazil, Chile
and Peru are described by the AR(l)-TGARCH(l ,I) model. The retums of
Colombia and Mexico are described l,y the AR(l)-EGARCH(l ,1) model.
We use daily returns for the period between December 2nd, 2002 and
September 27th, 2011.
Keywords: Exchange-rate returns, Latin-Arnerica, TGARCH, EGARCH,
Cointegration.
JEL Classification: F3I, 015, C58.

Introducción

En la econometría financiera, muchos esfuerzos han sido desarrollados para
modelar las dinámicas de los comportamientos de las series cambiarias (tipos
de cambio, rendimientos cambiarios). Estos esfuerzos se justifican porque,
en el corto plazo, las variables macroeconómicas suelen tener escasa
relevancia estadística para describirlas y pronosticarlas (Samo y Taylor,
2003); asimismo, se justifican debido a que las series cambiarias suelen
mostrar comportamientos sumamente difíciles de modelar. Se destaca
además que las series manifiestan curtosis excesivas, clusters de volatilidad,
volatilidades no constantes, distribuciones no normales y movimientos
conjuntos de la volatilidad.
La escasa capacidad de los modelos tradicionales para describir y pronosticar
las dinámicas de las series suele justificarse en términos de limitaciones en la
modelación econométrica. Particularmente, se argumenta que las formas
bajo las cuales los agentes anticipan el valor futuro de las monedas y los
impactos que causan las noticias sobre los tipos de cambio, son muy
complejas de modelar (Vitale, 2007). Estas limitaciones son relevantes si se
considera que los mercados tienden a ajustarse de manera inmediata ante
noticias concernientes a los tipos cam_biarios. De hecho, uno de los
problemas más estudiados y discutidos es el que alude a las formas de
modelar los efectos de los "shocks informacionales" (perturbaciones) sobre
las series cambiarias.

Estructuralmente, una de las metodologías que más se utiliza para modelar
las dinámicas de corto plazo de las series, consiste en suponer que las
perturbaciones impactan directamente a la volatilidad de las mismas. Por
esta razón, una buena cantidad de análisis econométricos se sustentan en

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks ... 89

modelos no lineales de la familia ARCH. 1 En este contexto, una de las
controversias de modelación más álgidas es la que se refiere a la
conveniencia de adoptar supuestos informacionales de simetría o asimetría.
En los modelos simétricos se asume que las buenas noticias tienen un
impacto de la misma magnitud que el de las malas noticias, naturalmente en
sentido contrario. En cambio, en los modelos asimétricos, se asume que la
magnitud de los impactos depende de la naturaleza (buena o mala) de las
noticias.
En este trabajo se desarrolla un análisis econométrico sobre los rendimientos
de los tipos de cambio latinoamericanos, en el que se aplica la metodología
de cointegración de Johansen y los modelos TGARCH y EGARCH que
fueran desarrollados por Zakoian (1994) y Nelson (1991), respectivamente. 2
Con estos modelos se describe el comportamiento de las series de
rendimientos cambiarios de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y
Perú. También se usaron para analizar la conveniencia de utilizar supuestos
informacionales de asimetría sobre la volatilidad de los rendimientos; para lo
cual se analizaron y modelaron los rendimientos cambiarios diarios de estos
seis países, correspondientes al periodo 2 de enero de 2002 a 27 de
septiembre de 2011.
Esta investigación fue desarrollada en varias etapas. En la primera, se
muestra cómo se han usado los modelos de la familia ARCH para describir
los tipos de cambio y rendimientos cambiarios latinoamericanos. En la
segunda fueron construidas las series de rendimientos. En la tercera, se
analizó ~ comparó el comportamiento estadístico de las s~ries. Tambi~n se
usó la metodología de cointegración de Johansen para analizar las relaciones
de largo plazo de los tipos de cambio. Posteriormente, fueron esti~ados, los
parámetros de los modelos TARCH y EGARCH para los seis patses
estudiados. Finalmente, en la última etapa, se analizan los modelos
estimados y se evalúa su bondad de ajuste con fines comparativos.
Los resultados principales del análisis sugieren que las volatilidades ~e los
rendimientos cambiarios de Argentina, Brasil, Chile y Colombia no
presentan efectos asimétricos significativos. Mientras que, en México y Perú,
las malas noticias reducen la volatilidad de los rendimientos cambiarios. Por
1

Los modelos de la familia ARCH son modelos no lineales de tipo autorregresivo con
heteroscedasticidad condicional (ARCH, por sus siglas en inglés). Una introducción muy
didáctica de los orígenes, características y usos de estos modelos es la que está en Engle
~~
.
2
Los nombres TGARCH y EGARCH derivan de las principales características de_ los
modelos. Concretamente, TGARCH es acrónimo de Tñreshold Generaltzed
Autoregressive Conditional Heteroscedasticity; EGARCH es acrónimo de Exponential
Generalized Autoregressive Conditional Heteroscedasticity.

�90 Ensayos Revista de Economla

su parte, los resultados comparativos sugieren que los rendimientos de corto
plazo de Argentina, Brasil, Chile y Perú son mejor descritos por el modelo
AR(l)-TGARCH(l,l); y además, sugieren que los rendimientos de
Colombia y México parecen ser mejor descritos por el modelo AR(l)EGARCH(l,l). Asimismo, muestran que las medias y las varianzas de los
rendimientos tendieron a aumentar a partir de agosto de 2007.
Esta investigación complementa la escasa literatura referida a la modelación
de los rendimientos cambiarios latinoamericanos; particularmente,
complementa los estudios de Domac y Mendoza (2004), Femández (2005) y
Maya y Gómez (2008). Tales estudios, a semejanza del que aquí se presenta,
usan modelos ARCH asimétricos para modelar los rendimientos de los tipos
de cambio latinoamericanos. Sin embargo, aquí se han usado grupos de
países, periodos y modelos econométricos diferentes. Asimismo, este estudio
se complementa con análisis de cointegración y estimaciones de
significancia ''robustas" que son obtenidas mediante estimadores de CuasiMáxima Verosimilitud (Bollerslev y Wooldridge, 1992).
El artículo está organizado en siete secciones, incluidas esta parte
introductoria y la conclusión. El orden y sus subtemas es como sigue: la
sección 1 ofrece una revisión de la literatura. La sección 2 describe la
metodología y los modelos asimétricos TGARCH y EGARCH. La sección 3
presenta la base de datos y muestra la estadística descriptiva de las series de
rendimientos cambiarios. La sección 4 usa la metodología de Johansen para
analizar la conveniencia de usar modelos ARCH y para estudiar la dinámica
de largo plazo de las series de los tipos de cambio latinoamericanos. La
sección 5 concentra los resultados de las estimaciones y desarrolla el análisis
comparativo. La última sección o conclusión presenta una síntesis de los
resultados y ofrece algunas líneas de investigación futura.

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 91

informacional para describir los efectos de los shocks informacionales en las
series cambiarias.
En la modelación de series cambiarias, la adopción de supuestos de simetría

o asimetría envuelve controversias económicas, financieras y econométricas.
Quienes defienden la simetría informacional señalan que los argumentos
económicos y financieros, que justifican las asimetrías en los mercados
bursátiles, no son generalizables para los mercados cambiarios3 (Wang y
Yang, 2009). En el plano teórico, varios análisis apoyan esta posición. Por
ejemplo, en la administración de riesgos se asume que los rendimientos
cambiarios son simétricos (véase Hull, 2006); además, las teorías de las
"condiciones internacionales de paridad" suelen ser usadas para justificar la
existencia de simetrías. 4 En este contexto, resulta relevante señalar que estas
teorías sirven para explicar las tendencias y equilibrios de largo plazo de los
tipos de cambio.
Sin embargo, justo es reconocer que los argumentos económicos y
financieros de quienes sustentan los supuestos de asimetrías informacionales
suelen ser válidos empíricamente. Entre esos argumentos, están los que
señalan las dificultades prácticas asociadas a los supuestos de las teorías de
las condiciones internacionales de paridad. 5 Mismos que también señalan
que las diferencias entre las "rigideces" de los precios de bienes y los tipos
de cambio pueden generar asimetrías. 6
Del mismo modo, y en añadidura a lo anterior, señalan que las
consolidaciones de los estados financieros de las multinacionales, las
intervenciones de bancos centrales y los comportamientos de tipo
"contrario" o de ''rebaño" entre inversionistas, también pueden generar
asimetrías (según, McKenzie, 2002; Wang y Yang, 2009).

l. Revisión de la literatura

Muchos esfuerzos han sido desarrollados para modelar las dinámicas de las
series cambiarias; tales esfuerzos se justifican porque los modelos
econométricos tradicionales suelen tener escasa relevancia estadística para
describirlas y pronosticarlas en el corto plazo (Frankel y Rose, 1994; Samo y
Taylor, 2003; Vitale, 2007). Como se ha mencionado, una de las formas que
más se usa para modelar las dinámicas de corto plazo de las series, consiste
en suponer que las perturbaciones rezagadas, conocidas como "shocks
informacionales", impactan directamente la volatilidad presente de las
mismas. En este contexto, una de las controversias de modelación se refiere
a la conveniencia de adoptar o no supuestos de simetría o asimetría

J Las explicaciones tradicionales que justifican asimetrías en los mercados b~tiles. se
enfocan en las hipótesis de apalancamiento (/everage hypothesis), de la retroalune~ta~1ón
de la volatilidad (volatility feedback hypothesis) y de las finanzas behavionstas
(behaviora/ finance hypothesis). Véase referencias sobre las mismas en Hibbert, Daigler Y
Dupoyet (2008).
4
Estas teorías incluyen a aquellas referidas a las paridades de poder de compra Yde tasas
de interés, a la de eficiencia de los mercados y a los efectos doméstico e internacional de
Fischer.
5
Entre otros, estos supuestos incluyen la existencia de regímenes cambiarlos
completamente flexibles, donde no existen problemas infonnacionales y donde se cumple
la hipótesis de eficiencia de los mercados.
6
Dornbusch (1976) explica las dinámicas cambiarlas y los movimientos brus~os en _su
volatilidad (overshooting), en términos de las expectativas de los agentes y las diferencias
de los precios de los bienes reales y los tipos de cambio.

�92 Ensayos Revista de Economía

En particular, los autores referidos indican que los bancos centrales causan
asimetrías porque sus intervenciones se centran en posiciones unilaterales de
mercado, \Yª sea de oferta .º de demanda). Pero, desde la perspectiva
econometnca, las controversias de modelación se centran en el uso de
especificaciones funcionales concretas. Estas controversias son relevantes
porque los modelos de la familia ARCH se definen en términos de cómo las
especificaciones postulan las dinámicas de la varianza condicional de las
series, las cuales son postuladas en virtud de que la "varianza verdadera" no
es observable. Por esta razón, no está de más indicar que un modelo
econométrico "verdadero" no existe. En la práctica el número de
especificaciones usadas en la econometría financiera s~pera el centenar
(Bollerslev, 2010). Por ello, la adopción de los supuestos de simetría o
asimetría Y de especificación funcional de los modelos es relativamente
subjetiva.
Los mode!os ARCH se han usado para describir y pronosticar el
comportamtento y volatilidad de las series cambiarías desde mediados de los
7
años ochenta del siglo pasado. Sin embargo, los estudios en el contexto de
países latinoamericanos son muy escasos. Entre los estudios que han usado
mo_delos ARCH sir:1étricos se encuentran los de Vilela y Holland (2004),
Rmz (20?9) y Martmez y Ramírez (2011). En el primero, se analiza el tipo
de cambto Real brasileño/US dólar mediante un modelo GARCH. En el
se~do, _se analizan los rendimientos cambiarios de doce países
latmoamencanos usando modelos ARCH de factor latente multivariado.
Cabe destac_ar que am?os estudios incluyen análisis de cointegración. En el
tercer estudio, se analtzan los tipos de cambio de Brasil Chile Colombia
México y Perú con modelos multivariados dinámicos.
'
'
'
La m~~or crítica a estos estudios, de manera no sorprendente, se refiere a la
adop~1_on del supuesto de simetría. Con frecuencia se señala que la
volattltdad de los rendimientos cambiarios experimenta "efectos
apalancamiento" (McKenzie, 2002). Esto es, reacciones asimétricas en
donde las malas noticias tienen un impacto mayor que las buenas noticias.
En e~e contexto, el término "noticia" desiribe las perturbaciones rezagadas
que tmpactan la volatilidad corriente de las series. Así, una "mala noticia"
ocurre cuando una perturbación (por ser negativa) reduce los rendimientos
cambiarios. Análogamente, una "buena noticia" ocurre cuando una
perturbación aumenta los rendimientos. 8
7

El libro de Sarno Y Taylor (2003) contiene una revisión de los principales estudios que
han usado modelos de la familia ARCH para analizar series cambiarias (véase en
partic_ular, el capítulo 9).
'
_Es IIllportante s~ñalar que, en esta investigación, las "noticias" son para quien posee
dolares cuyo precio está valuado en unidades de moneda local. En este contexto una
"mala noticia" es UD evento que disminuye el valor de su inversión (dólares), medido en

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 93

Los estudios econométricos que usan modelos ARCH asimétricos en el
contexto latinoamericano también son escasos. Entre estos últimos se
encuentran los estudios de Domac y Mendoza (2004), Femández (2005) y
Maya y Gómez (2008). En el primero, se usa un modelo EGARCH para
describir los rendimientos del peso mexicano/US dólar. En el segundo, se
encuentra que el tipo de cambio peso chileno/US dólar puede describirse
adecuadamente mediante tres modelos GARCH asimétricos; dicha
conclusión se obtiene tras comparar las estimaciones obtenidas mediante 12
modelos de la familia ARCH. En el tercer estudio, se usan modelos
HYPARCH (Hyperbolic Asymmetric Power ARCH) para describir los
rendimientos cambiarios de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
Los estudios arriba reseñados también tienen algunas limitaciones
metodológicas. En primer lugar, ninguno de ellos incluye análisis de
cointegración; por lo tanto, es dificil sustentar que las dinámicas modeladas
pudieran no ser espurias en el largo plazo; además, tampoco usan
estimadores robustos para evaluar la significancia de los coeficientes
individuales. Se enfatizan estas características, en virtud de que es difícil
dirimir controversias de modelación con base en estimaciones que pudieran
ser espurias en el largo plazo, cuestionables estadísticamente, o que pudieran
ofrecer evidencia mixta. En este sentido, cabe mencionar que los resultados
de Maya y Gómez (2009) no siempre sustentan la existencia de efectos
apalancamiento ni de asimetrías.
En este trabajo, se sostiene que la resolución a las anteriores controversias de
modelación de las series cambiarías latinoamericanas debe dirimirse con
base en estimaciones de modelos asimétricos, en virtud de que estos últimos
usualmente tienden a generalizar a los modelos ARCH simétricos. En este
contexto se considera necesario tratar de resolver las limitaciones
metodológicas señaladas; por esta razón, es conveniente hacer estimaciones
de modelos asimétricos que correspondan a estimaciones estadísticamente
robustas. Asimismo, se asume que dichas estimaciones debieran ser
complementadas con análisis de cointegración, con la finalidad de sustentar
la generalidad y solidez de las conclusiones obtenidas.
En definitiva, la modelación de las series cambiarías y el análisis de los
9
shocks informacionales son de gran interés en la econometría financiera.
unidades de moneda local. Análogamente, una "buena noticia" es UD evento que aumenta
el valor de su inversión. Esto significa que, para el inversionista, los rendimientos
negativos ocurren cuando la moneda local se aprecia o revalúa; mientras que los
rendimientos positivos ocurren cuando la moneda local se deprecia o devalúa.
9
En este contexto no está de más mencionar que existen críticas hacia los modelos
ARCH así como a 'modelos econométricos alternativos para analizar las series cambiarias
Ylos efectos de los sbocks informacionales en las series financieras. Entre los trabajos que

�94

Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarlos latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks .. . 95

Por lo general, la modelación de series financieras se justifica sobre la base
de que la valuación de opciones y la estimación de medidas de riesgo de
mercado dependen de las dinámicas de volatilidad. En Latinoamérica, la
modelación de series cambiarías y el entendimiento de los efectos de las
noticias en los mercados financieros de la región resultan también de interés
por razones
de políticas económicas, financieras y de fomento al
10
desarrollo. De hecho, la motivación de este estudio se sustenta en ambos
tipos de consideraciones.

2. Metodología de análisis
Los datos usados en esta investigación incluyen los tipos de cambio diarios
de seis países latinoamericanos. Los tipos de cambio que se utilizan son los
de Argentina, Brasil, Chile Colombia, México y Perú. Por consistencia
analítica, y para todos los países analizados, los tipos de cambio están
medidos en unidades de moneda local con respecto al dólar. Así, se destacan
los precios nominales del dólar en cada país i en el periodo t, como P¡t, y se
define la tasa de rendimiento cambiarlo del país i en el periodo t, r¡c, como la
diferencia diaria de los logaritmos de los tipos de cambio: 11

(1)

La investigación se sustenta en los análisis de estadística descriptiva, de
estacionariedad y de cointegración, así como en el uso de modelos de la
familia ARCH. En particular, se utiliza el análisis de estadística descriptiva
para caracterizar las series de rendimientos cambiarlos latinoamericanos. La
metodología de Johansen se usa para justificar la existencia de movimientos
critican el uso de modelos ARCH está el de Bonilla, Romero-Meza e Hinich (2007). Este
estudio es particuJannente relevante en el contexto de nuestra investigación porque en él
se analizan los mercados cambiarios latinoamericanos. Entre los modelos econométricos
alternativos, destaca el modelo RMSRMES (Markov regime-switching regression model
with endogenous switching) desarrollado por Kim, Piger y Startz (2008). La existencia de
estas críticas y de los modelos alternativos confirma que existe un gran interés por mejorar
las técnicas disponibles en la econometría financiera.
10
Krugman (2009) hace una reseña de las causas y efectos de las principales crisis
económicas y financieras en Latinoamérica y en Asia. En lo que se refiere a la región
latinoamericana, las crisis fueron antecedidas por noticias diversas que tuvieron impactos
sobre los mercados financieros de la región. De hecho, Argentina, México y Brasil
reconocieron dichas crisis tras la devaluación y subsecuente volatilidad de sus tipos
cambiarios.
11
Los cambios de los logaritmos de una variable denotan cambios relativos; los cuales, al
ser multiplicados por cien, denotan cambios porcentuales.

conjuntos y equilibrios de largo plazo entre las series cambiarias. Los
modelos TARCH y EGARCH son usados para describir la dinámica de los
rendimientos, bajo el supuesto de que su volatilidad reacciona de manera
asimétrica ante los "shocks informacionales".
Tradicionalmente, la metodología de Johansen es usada para evaluar la
existencia de cointegración entre las series de tiempo. 12 Corno es conocido,
dicha metodología requiere que las series sean integradas de orden uno, I(I).
Aquí, fueron usados los tests: Aumentado de Dickey-Fuller (ADF) y
Kwiatkowski-Phillips-Schmidt-Shin (KPSS) para analizar el orden de
integración de las series del logaritmo del tipo de cambio. También se estimó
un modelo VAR con dichas series 1(1 ). La relevancia del modelo VAR es
que además permite realizar pruebas sustentadas en la traza y el máximo
eigenvalor. La hipótesis nula en ambas pruebas es que no hay relaciones de
cointegración en el modelo VAR.
Los modelos TGARCH y EGARCH son usados en esta investigación para
describir la dinámica de las series de rendimientos cambiarios
latinoamericanos. Estos modelos asumen que la reacción de la volatilidad de
las series de rendimientos cambiarios es asimétrica ante shocks
informacionales. Se usaron estos modelos porque permiten capturar los
efectos de shocks informacionales (simétricos, asimétricos) ante noticias de
diferente naturaleza. Ambos modelos asimétricos sirvieron para sustentar la
consistencia de los resultados econométricos, 13 en virtud de que la
volatilidad ''verdadera", al no ser observable, en realidad depende del
modelo econométrico que se utilizó.
Los modelos EGARCH y TGARCH describen las medias y varianzas
condicionales de los rendimientos cambiarios asociados a cada país (rtt y a¡i,
respectivamente). El modelo TGARCH asume una especificación: permite
que la desviación estándar condicionada dependa del signo de las
perturbaciones rezagadas (por ejemplo, de la naturaleza de los "shocks
informacionales"). Este modelo fue desarrollado originalmente por Zakoian
(1994). En este trabajo se usa un modelo AR(l)-TGARCH(l,l):

12

Adviértase que el análisis de cointegración solamente se usa para caracterizar el
comportamiento de largo plazo de las series de rendimientos cambiarios. Si bien hay
teorías económicas que explican las dinámicas de los tipos de cambio a partir de asumir
relaciones no espurias y equilibrios de largo plazo (como las teorías de las con_di~iones
internacionales de paridad), no obstante, el análisis no fue desarrollado con el objetivo de
validar dichas teorías.
13
Hasta donde se sabe, los modelos TGARCH no han sido usados para analizar las series
de los rendimientos cambiarios latinoamericanos (cfr. la revisión de la literatura). Se
usaron los modelos EGARCH por complementariedad.

�96

Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 97

(2)

Donde lit

= f~

Uít-1

&lt;0

Uít-1 ~

0

E~ el ~odelo TGARCH, las perturbaciones rezagadas tienen impactos
d1ferenc1ados en la varianza condicional. Las perturbaciones positivas
uít-1 &gt; O tienen un impacto a¡1 . Las negativas uít-i &lt; O tienen un impacto
a¡¡+ Yí· Por tanto, si Yí * O, las perturbaciones tienen un impacto
asimétrico que depende de la naturaleza de las "noticias". Particularmente, si
Yí &gt; O, las malas noticias incrementan la volatilidad y ocurre el "efecto
apalancamiento". Si Yí &lt; O, las malas noticias reducen la volatilidad.
Tradicionalmente, los coeficientes de la especificación de la varianza se
postulan como positivos (asumiéndose efectos apalancamiento). Sin
embargo, es posible relajar esta restricción sobre los coeficientes
(Rabemananjara y Zakoian, 1993).
El segundo modelo estimado es una variación del modelo EGARCH. En él,
se permite asimetrías en la relación entre los rendimientos y la volatilidad. El
modelo de tipo AR(l)-EGARCH (1,1) es el siguiente: 14

(3)

.
~a ú~tima expresión describe al logaritmo de la varianza condicional; lo que
1mphca que el efecto apalancamiento es exponencial, no cuadrático, y que
los pronósticos de la varianza condicional son no negativos. Si Yí &lt; O, hay
efectos apalancamiento. Si Yí O, las perturbaciones tienen un impacto

*

14

El modelo EGARCH, que se usa en este trabajo, difiere del desarrollado por Nelson
( 1991); la especificación de la varianza condicional es distinta.

asimétrico. Al igual que en el modelo anterior, los coeficientes de la
especificación de la varianza se postulan positivos, teóricamente.
Ambos modelos asimétricos comparten una estructura similar y tienen
supuestos estadísticos comunes. En ambos casos, la estructura dinámica de
los modelos está integrada por tres expresiones matemáticas y una estructura
de rezagos de orden uno. 15 La primera expresión es la especificación de la
media de los rendimientos. La segunda es la condición que define un
proceso ARCH (Bollerslev, 2010). La tercera es la especificación de la
varianza condicional.
Estadísticamente, se asume que los errores
condicionados se distribuyen como una normal estandarizada en ambos
modelos. 16 Las especificaciones de la media y varianza, aunadas a la
distribución de probabilidad, definen a los modelos ARCH.
La estimación econométrica de los errores estándar de ambos modelos se

hace mediante el método de Cuasi-Máxima Verosimilitud (Quasi-Maximum
Likelihood, QML), propuesto por Bollerslev y Wooldridge (1992). Este
método tiene la ventaja de que permite estimar errores estándar robustos
(consistentes y eficientes), asumiendo la existencia de heteroscedastidad.
Estos errores se usan para calcular los estadísticos "z". El empleo de este
método se justifica cuando los errores pudieran no estar condicionalmente
distribuidos como una normal. Si fuera posible garantizar dicha normalidad,
la estimación podría hacerse directamente mediante el método de Máxima
Verosimilitud (Maximum Likelihood, ML).
El análisis econométrico y comparativo de ambos modelos asimétricos se
hace mediante estadísticos complementarios. En cada modelo se evalúa la
significancia individual de los coeficientes, mediante los p-values asociados
a los estadísticos z. Particularmente, y dado el carácter exploratorio sobre la
conveniencia del supuesto de asimetría, el análisis se centra en las
estimaciones de los coeficientes y¡. La bondad de ajuste de ambos modelos
se evalúa mediante los estimadores del logaritmo de verosimilitud (LogLikelihood, Logl) y del criterio de información de Akaike (A/C). Así, queda
15

Los rezagos de orden uno se refieren a los términos autorregresivo, GARCH Y de
asimetría de los modelos. Estos rezagos definen el sistema de ecuaciones a estimar. La
adopción de dicho orden de rezagos se justifica con base en los correlogramas de los
residuales y de los residuales al cuadrado asociados. En la mayoría de los casos, cuando se
adoptaron rezagos unitarios, los correlogramas sugirieron ruido blanco y, por tanto, un
buen ajuste inicial.
16
Esta distribución fue adoptada aquí, en congruencia con los hallazgos de Andersen et al.
(2000). En su estudio, los autores encuentran que los rendimientos del antiguo marco
alemán y el yen japonés tienden a distribuirse normalmente. En este contexto, cabe
mencionar que si se hacen estimaciones propias, asumiendo una distribución t, los
coeficientes estimados no varían mucho. Por esa razón, estas estimaciones no se incluyen
en este trabajo.

�98 Ensayos Revista de Economía

sustentada la conveniencia de modelar las series de rendimientos de cada
tipo de cambio mediante criterios alternativos.

3. Base de datos y rendimientos cambiarios latinoamericanos
Se utilizó la base de datos de Economática para obtener una muestra de datos
cambiarios latinoamericanos, que fueron medidos en unidades de moneda
local con respecto al dólar. La muestra incluye los precios de cierre de los
tipos de cambio diarios de Argentina, Brasil, Chile Colombia, México y
Perú, para el periodo de I de enero de 2002 a 27 de septiembre de 201 l.
Todos los datos son nominales. De modo que la muestra se integra por seis
series de tipos de cambio, donde cada serie incluye 2541 observaciones
diarias. Esta muestra sirve para construir seis series de rendimientos
cambiarios con base en la ecuación (1 ). Estas series de rendimientos, cada
una con 2540 observaciones, constituyen la base de datos de esta
investigación.
Desde la perspectiva histórica, el periodo analizado se caracteriza por
momentos de relativa calma y de gran inestabilidad en los mercados
financieros internacionales. Por esta razón, fueron divididas las series de
rendimientos considerando dos periodos. El primero abarca de 2 de enero de
2002 a 9 de agosto de 2007; el segundo, de 10 de agosto de 2007 a 27 de
septiembre de 2011. La determinación de estos periodos, si bien subjetiva, se
sustenta en el reconocimiento de la existencia de la "crisis global" en los
mercados financieros internacionales. 17 En consecuencia, durante el primer
periodo se asume una situación de "calma"; mientras que durante el segundo,
una de "inestabilidad."
El uso de los modelos ARCH se justifica con base en las características de
las series financieras. Estas características incluyen curtosis altas
(leptocúrticas), clusters de volatilidad, distribuciones no normales, sesgos,
volatilidades no constantes y movimientos conjuntos de la media y
volatilidad entre distintos activos financieros. Estas características se pueden
descubrir mediante estadísticas descriptivas tradicionales. En el contexto de
esta investigación, y para efectos analíticos y comparativos, se aplica la
estadística descriptiva de las series óe los rendimientos cambiarios
considerando las series completas y divididas por periodos. Las tablas l, 2 y
3 muestran dichas estadísticas descriptivas.

17

En los días 9, JO y 11 de agosto de 2007, por primera vez en la historia, se coordinaron
los bancos centrales de los tres continentes para estabilizar los mercados financieros
internacionales. Este hecho hizo explícita la escala global de la crisis que se manifestaría
en los meses subsecuentes.

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetria de los shocks... 99
La tabla 1 muestra la estadística descriptiva de las series bursátiles
considerando todo el periodo analizado (2540 observaciones), la cual está
integrada por seis columnas. La primera columna muestra el rendimiento
diario promedio; la segunda, la desviación estándar de los rendimientos
diarios (estimador estático de la volatilidad); la tercera, el coeficiente de
asimetría, también conocido como sesgo; la cuarta, la curtosis o ancho de
colas. La quinta, el estimador Jarque-Bera y la sexta, el p-value asociado a
dicho estimador. La hipótesis nula asociada a los estimadores Jarque-Bera
expone que los rendimientos se distribuyen normalmente.

Así mismo, la tabla 1 destaca que todas las series de rendimientos
cambiarios muestran curtosis leptocúrticas, y que son asimétricas en sus
distribuciones. En todos los casos, las curtosis estimadas son mayores a 3.
Para cinco economías, el sesgo de las series de rendimientos es positivo y
para una, es negativo. Por lo tanto, la evidencia sugiere que ninguna de las
series de rendimientos cambiarios se distribuye de manera simétrica o
normal; resultado que se confirma mediante los tests de Jarque-Bera. De
hecho, las series rechazan la hipótesis nula de normalidad en todos los casos.
Económicamente, es interesante destacar que la tabla sugiere que hubo
pérdidas, a lo largo del periodo, consistentes en el valor de las monedas
argentina y mexicana (rendimientos positivos).
Tabla 1
Estadisticas descriptivas de los rendimientos cambiarios y tests de
normalidad de Jarque-Bera
País

Media Desv. Est. Coef. Asim. Curtosis Jarque-Bera P-value
Argentina
0.0006
0.0155
11.5734 448.5706 21068133.00 0.000
Brasil
-0.0001 0.0100
0.5113
11.2360
7289.49
0.000
Chile
-0.0001 0.0066
0.4409
7.4856
2211.71
0.000
Colombia
-0.0001 0.0069
-0.0631
11 .6786
7972.87
0.000
México
0.0002
0.0068
0.6668
17.4893
22406.94
0.000
Perú
-0.0001 0.0026
0.3752
17.9565
23734.13
0.000
Nota: periodo del 2 de enero de 2002 al 27 de septiembre de 2011.
Fuente: estimaciones propias.

La tabla 2 ofrece la estadística descriptiva de las series, considerando el
periodo de 2 de enero de 2002 a 9 de agosto de 2007. Esta tabla, lo mismo
que la anterior, muestra que todas las series de rendimientos tienen curtosis
leptocúrticas, y que son asimétricas en sus distribuciones, por lo que son no
normales. Cabe señalar aquí que los rendimientos promedio estimados en la
tabla 2 son generalmente menores que los estimados en la tabla 1 (excepto
para Argentina y Perú); asimismo, las desviaciones estándar de los

�100 Ensayos Revista de Economía

rendimient~s son generalmente menores (excepto para Argentina). Estos
hec~os sugieren ~ue las series_ presentan variaciones en las medias y en las
vananzas de los ti.pos de camb10. Más aún, sugieren la existencia de clusters
de volatilidad.
Tabla2
Estadísticas descriptivas de los rendimientos cambiarios y tests de
normalidad de Jarque-Bera
País

Media Desv. Est. Coef. Asim. Curtosis Jarque-Bera
P-value
0.0008
0.0204
8.8349
261.2493 4081716.15
0.000
Brasil
-0.0001
0.0078
0.4720
8.1077
1643.51
0.000
Chile
-0.0002 0.0056
0.0205
4.5164
140.17
0.000
Colombia
-0.0001 0.0047
0.1232
7.9919
1521.70
0.000
México
0.0001
0.0047
0.4785
4.7375
239.69
0.000
Perú
-0.0001 0.0018
-0.0218
11.8379
4758.22
0.000
Nota: periodo del 2 de enero de 2002 al 9 de agosto de 2007.
Fuente: estimaciones propias.
Argentina

Tabla 3
Estadísticas descriptivas de los rendimientos cambiarios y tests de
normalidad de Jarque-Bera
País

Media Desv. Est. Coef. Asim. Curtosis Jarque-Bera P-value
0.0003
0.0019
1.8252
33.9219
43546.15
0.000
Brasil
-0.0001 0.0123
0.4712
9.6659
2035.73
0.000
Chile
0.0000
0.0078
0.6076
7.4800
967.83
0.000
Colombia
0.0000
0.0090
-0.0995
8.4709
1346.16
0.000
México
0.0002
0.0089
0.6030
13.7647
5270.24
0.000
Perú
-0.0001 0.0034
0.4168
13.0592
4576.18
0.000
Nota. penodo del 10 de agosto de 2007 al 27 de septiembre de 2011.
Fuente: estimaciones propias.
Argentina

La tabla 3 muestra la estadística descriptiva considerando el periodo 10 de
agosto_ de 2007 a_ 27_ de septiembre de 2011. Esta tabla confirma que todas
las senes de renditmentos muestran curtosis leptocúrticas y son asimétricas
en sus distribuciones, por lo que son no normales. Nuev~mente los valores
del_ r~ndimiento diario promedio y de la desviación estándar sugieren
va:1ac1ones en la ~ed~as y en las varianzas de los activos. Sin embargo, cabe
senalar que las vanac1ones tienen una dirección opuesta a las indicadas en la
tabla 2. Este hecho sugiere la existencia de movimientos conjuntos de las

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 101

medias y varianzas de los activos; así como de clusters de volatilidad y
volatilidades no constantes y asimétricas en las series de rendimientos.
Por último, cabe destacar que el análisis de estadística descriptiva sustenta la
conveniencia de describir las series de rendimientos cambiarios mediante
modelos ARCH. Todas las series tienden a mostrar curtosis excesivas,
clusters de volatilidad, sesgos, distribuciones no normales, volatilidades no
constantes y movimientos conjuntos de medias y varianzas. Asimismo, el
análisis comparativo muestra cambios en la estructura de los rendimientos a
lo largo del tiempo. Los resultados sugieren que, a partir de agosto de 2007,
las medias y las varianzas de los rendimientos cambiarios tendieron a
aumentar en las economías latinoamericanas analizadas. La única excepción
se refiere a la economía argentina. 18

4. Análisis de estacionariedad y cointegración: metodología de Johansen
Es necesario que las series de los logaritmos del tipo de cambio sean 1(1) en
niveles para determinar la existencia de cointegración. Aquí se usaron los
tests ADF y KPSS para evaluar el orden de integración de las series de
rendimientos cambiarios de cada uno de los países analizados.
Estadísticamente, el uso de ambos tests se justifica porque permite evaluar la
existencia de raíces unitarias bajo diferentes supuestos e hipótesis. La
hipótesis nula asociada al test ADF es que existe una raíz unitaria (por
ejemplo, la serie es no estacionaria). La hipótesis nula asociada al test KPSS
sostiene que la serie es estacionaria. Las estimaciones asociadas a los tests
están contenidas en las tablas 4 y 5.

La tabla 4 muestra que las series de rendimientos cambiarios de Brasil,
Chile, Colombia, México y Perú son integradas de orden uno, 1(1 ). Por tanto,
las series de rendimientos de Argentina no son elegibles para el análisis de
cointegración. Estos hallazgos sugieren la existencia de equilibrios de largo
plazo en los rendimientos cambiarios de las cinco economías mencionadas.
Asimismo, sugieren que el uso de la serie de rendimientos cambiarios de
Argentina con fines de predicción y descripción econométrica podría
conllevar a problemas de modelación econométrica y de inferencia
estadística. En este contexto, no sobra mencionar que los tests KPSS
confirman los resultados de la tabla anterior (véase tabla 5).

18

Es nuestra apreciación que dicha situación está asociada a los efectos de la crisis
argentina de diciembre de 2001. De hecho, este comportamiento de excepción de la
economía argentina se manifiesta también en los análisis estadísticos desarrollados en las
siguientes secciones. Adviértase que la caída en los rendimientos y en la volatilidad
implican que la moneda argentina se apreció y que su valor tendió a estabilizarse.

�102 Ensayos Revista de Economía

los rendimientos cambiarlos latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 103

Tabla4
Prueba ADF para el logaritmo del tipo de cambio (niveles) y los
rendimientos (diferencias)
Niveles
País

Diferencias

Rezal!:o

Prob.

Rezal!:o

Intel!:ración

Argentina

0.00017

26

0.00000

25

Brasil

o

0.82097

l

0.00010

Chile

1

0.54706

l

0.00010

Colombia

0.72770

1

0.00000

México

0.34590

1

0.00010

o
o
o
o
o

I

Estacionariedad

Prob.

Traza

Estadístico

Prob.

Eigenvalor

Ninguna

65.9168

0.0984

26.7111

0.2791

1

Alo más 1

39.2057

0.2522

18.2389

0.4753

1

Alomás2

20.9667

0.3597

14.4812

0.3269

Alo más 3

6.4855

0.6381

6.3171

0.5729

Alomás4
0.1685
0.6815
0.1685
0.6815
Nota: en el VAR se incluyen las series de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
Fuente: estimaciones propias.

5. Análisis econométrico de modelación

Niveles
Estadístico

Estadístico

1

Tabla 5
Estadístico KPSS para el logaritmo del tipo de cambio (niveles) y los
rendimientos (diferencias)

País

Tabla 6
Tests de cointegración de Johansen para el logaritmo natural de los
tipos de cambio

Orden de

Prob

Perú
0.88983
1
0.00000
Nota: la columna
. . Rezago se refiere al rezago óptimo del test.
Fuente: estunac1ones propias.

definitiva, hay movimientos conjuntos y equilibrios de largo plazo en los
tipos de cambio latinoamericanos (sin considerar a Argentina). 19

Diferencias
Estadístico

Orden de

Estacionariedad

Inte11:racióo

Argentina

3.35992

0.69166

Brasil

5.11085

0.12312

Chile

*

1

4.06696

0.05913

*

1

Colombia

4.62281

0.11766

3.45719

0.05657

*
*

1

México

o

1
Perú
5.72894
0.08372
*
1
Nota·· el rnvel de s1gru~canc1a de la estac1onanedad es de 0.05. El valor crítico asociado
es
0.463. Fuente: est1mac10nes propias.

Desde la pers~ectiva e~onométrica, la existencia de series integradas de
orden_uno, sug1_ere 1~ existencia de relaciones de largo plazo en los tipos de
cambio de Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Por esta razón se estima
un m?delo VAR, ~ue inc~uye a las series de los logaritmos de l;s tipos de
cambio de estos cmco paises, como variables endógenas. Se realizaron las
prueb~s de c~i,ntegración de Johansen y se concluye que existen relaciones
de comtegr~c10n entre las variables analizadas, a partir del estadístico de la
traza, considerando un nivel de significancia de 0.10 (véase tabla 6). En

Los modelos TGARCH y EGARCH comparten una estructura similar para
efectos de estimación de la dinámica de las series de los rendimientos
cambiarios de corto plazo. En ambos modelos, las especificaciones de las
medias requieren estimar los coeficientes &lt;/&gt;w y &lt;/&gt;i1. Asimismo, las
especificaciones de las varianzas requieren estimar, en añadidura a los dos
anteriores, los coeficientes aw, a¡1 , y¡ y p¡. La significancia individual y los
signos de los seis coeficientes estimados definen la conveniencia de usar
cada modelo. Por comparabilidad, y tal como se señala en la sección
metodológica, los rendimientos de cada tipo de cambio fueron descritos
usando ambos modelos. Estas estimaciones están sintetizadas en las tablas 7
y8.
La tabla 7 muestra las estimaciones del modelo AR(l)-TGARCH(l,l) para
las series completas de rendimientos (de 1 de enero de 2002 a 27 de
septiembre de 2011). Cada par de filas corresponden a las estimaciones de
un coeficiente determinado. Los primeros dos pares se refieren a los
coeficientes &lt;/)¡0 y &lt;/&gt;i1. Los siguientes cuatro aluden a los coeficientes aw,
au, y¡ y{]¡. En cada par, la fila superior muestra los coeficientes estimados.
19

Este resultado confirma que la dinámica del comportamiento de los rendimientos
cambiarlos argentinos es muy distinta a las de otros países latinoamericanos. Esta
dinámica está parcialmente vinculada con las transiciones que ha tenido el régimen
cambiarlo argentino, durante el periodo de análisis, según es posible apreciar.

�104 Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks...

Las dos últimas filas incluyen los estimadores del logaritmo de verosimilitud
(Log-Likelihood, Logl) y del criterio de información de Akaike (AIC).
Tabla 7
Parámetros estimados del modelo AR(l)-TGARCH(l,1) para el periodo
del 2 de enero de 2002 al 27 de septiembre de 2011
Parámetro
1'&lt;J

~

r

p

Argentina

Brasil

Chile

Colombia

México

Perú

Coef.

0.0001

-0.0003 -0.0002

-0.0001

0.0001

0.0000

Prob.

0.0000

0.0968

0.1793

0.0739

0.4425

0.0846

Coef.

0.0584

-0.2160

0.0761

0.1790

-0.0087

0.1290

Prob.

0.0421

0.0000

0.0011

0.0000

0.6875

0.0000

Coef.

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Prob.

0.0000

0.1725

0.0565

0.0000

0.0000

0.4743

Coef.

0.0739

0.1386

0.1426

0.2219

0.1066

0.2606

Prob.

0.0004

0.0006

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Coef.

0.0045

-0.0520 -0.0495

-0.0269

-0.0724

-0.0942

Prob.

0.8595

0.2898

0.1531

0.4931

0.0045

0.0936

Coef.

0.9236

0.8247

0.8238

0.8207

0.9188

0.8358

Prob.

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Logl

I 1632.60 8571.34 9388.86 9822.21 9676.03 12718.20
Akaike -9.15841 -6.74702 -7.39099 -7.73234 -7.61720 -10.01355
Nota: Prob. Se refiere a los p-value que están asociados a estadísticos z ajustados mediante
los estimadores robustos de Bollerslev-Wooldridge.
Fuente: estimaciones propias.

La tabla 7 sugiere que las volatilidades de los rendimientos cambiarios de
Argentina, Brasil, Chile y Colombia no presentan efectos asimétricos
(y¡ = O). Sin embargo, en donde sí son significativos estos efectos, es en las
series de México y Perú, las malas noticias tienden a reducir la volatilidad.
Adviértase que este hallazgo sugiere que aquellos eventos que inducen a la
apreciación o revaluación de las monedas mexicana y peruana ("malas
noticias") tienden a generar precios del• dólar estables. Una explicación
podría asociarse a la manera en que se interpretan los movimientos
cambiarios y a las diferencias de percepción entre los agentes.
Tradicionalmente, las ganancias relativas en el valor de las monedas locales
se consideran como "deseables" porque disminuyen los precios e
incrementan la oferta de productos extranjeros (aunque desequilibren la
balanza de pagos). En ese contexto, las "malas noticias", para los
inversionistas en dólares, conllevarían a situaciones "deseables" para otros
agentes, como aquellos interesados en evitar la inflación. Esto justificaría

105

que estos últimos buscaran mantener el precio del dólar relativamente bajo.
El "mantenimiento" del tipo de cambio conllevaría a la estabilidad de los
20
rendimientos. Así, de acuerdo con las estimaciones, ninguna serie presenta
"efectos apalancamiento." Los coeficientes estimados aw, a¡i, y {3¡, son
significativos y, en su gran mayoría, positivos para 4, 6 y 6 series,
respectivamente. Asimismo, los coeficientes &lt;/&gt;w y &lt;/&gt;i1 son significativos y
positivos para un total de 4 y 5 series, respectivamente. Estos hechos son
consistentes con las predicciones teóricas del modelo AR(l)-TGARCH(l,1).
La tabla 8 confirma que las volatilidades de los tipos de cambio de
Argentina, Brasil, Chile y Colombia no presentan efectos asimétricos
significativos, según los modelos AR(l)-EGARCH(l,l). En ninguna de las
series hay efectos apalancamiento significativos y¡ &lt; O. Nuevamente las
malas noticias tienden a reducir la volatilidad en México y Perú (y¡ &gt; O).
Los coeficientes aw, ai1, y {3¡ son significativos para un total de 5, 6 y 6
series. Asimismo, la gran mayoría de los coeficientes ai1, y {3¡ son positivos.
También debe señalarse que los coeficientes &lt;Pw y &lt;/)¡1 son significativos y
positivos para un total de 1 y 4 series. Estos hechos también son consistentes
con las predicciones postuladas teóricamente.

La tabla 9 permite comparar los estimadores de bondad de ajuste de los
modelos asimétricos ARCH, que aquí son analizados. Esta evaluación se
hace comparando los valores absolutos de los estimadores de máxima
verosimilitud y los de Akaike, asociados a cada modelo y serie de
rendimientos. Los resultados comparativos sugieren que los rendimientos
cambiarios de Argentina, Brasil, Chile y Perú son mejor descritos por el
modelo TGARCH. Los rendimientos de Colombia y México parecen ser
mejor descritos por el modelo EGARCH; sin embargo, no está de más
enfatizar que ambos modelos parecen describir adecuadamente los
rendimientos latinoamericanos. La volatilidad ajustada de ambos modelos
puede visualizarse en las gráficas 1 y 2.

20

En Latinoamérica, los bancos centrales suelen realizar intervenciones para reducir la
volatilidad de los mercados cambiarlos. Inclusive, algunos autores señalan que los bancos
centrales enfocados en alcanzar objetivos inflacionarios son particularmente proclives a
realizarlas [De Gregorio y Tokman R. (2005)]. En este sentido, es pertinente señalar que el
Banco Central de Reserva del Perú y el Banco de México tienen como finalidad el
preservar la estabilidad monetaria y la estabilidad de precios, respectivamente. Pese a estas
consideraciones, todavía es necesario realizar investigación sobre los efectos de las
intervenciones de los bancos centrales en la volatilidad cambiarla. De hecho, hay estudios
que sostienen que las intervenciones contribuyen a aumentar la volatilidad, más que a
reducirla (Beine et al., 2007).

�106 Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarlos latinoamericanos y la (a)simetrla de los shocks .•. 107

Tabla 8
Parámetros estimados del modelo AR(l)-EGARCH(l,1) para el periodo
del 2 de enero de 2002 al 27 de septiembre de 2011
Parámetro

(lo
~

r

p

Argentina

Brasil

Argentina
Chile

Colombia

México

Perú

Coef.

0.0003

0.0001

0.0000

0.0000

-0.0009 -0.0002
0.0114 0.1171

-0.0001

Prob.

0.0180

0.4252

0.1695

Coef.

0.0661

-0.2308

0.0791

0.1881

-0.0066

0.1365

Prob.

0.0410

0.0000

0.0016

0.0000

0.7569

0.0000

Coef.

-0.1171

-0.8569 -0.5476

-0.5421

-0.2983

Prob.

0.0097

0.1649

0.0000

0.0000

j

0.025

nllO ·

~

uoo
0.020
O.Gil

O.OJO~

0.0000

0.0000

0.005

0.1864

0.1882

0.3576

0.1830

0.3536

0.0000

0.0045

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Coef.

-0.0087

0.0499

0.0104

0.0181

0.0605

0.0488

0.7154

0.4541

0.0021

0.0920

Coef.

0.9977

0.9229

0.9600

0.9734

0.9843

0.9846

Prob.

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

0.0000

Logl

0.030

4140

n020

0.1417

0.3655

0.035

-0.4414

Prob.

0.7056

Brasil

nw l
nim 1

n(ll)
nlliO
n0«1

Coef.

Prob.

Gráfica 1
Volatilidades estimadas del modelo TGARCH

11557.42 8496.16 9382.25

9828.42 9680.90 12714.18
Akaike -9.0992
-6.6878 -7.3858
-7.7372
-7.6210 -10.0104
Nota: Prob. se refiere a los p-value que están asociados a estadísticos z ajustados mediante
los estimadores robustos de Bollerslev-Wooldridge.
Fuente: estimaciones propias.

nllXl....,;....,.;;;;;;,;¡¡¡a.i_lllllia_,_.._ _
0.000 - - - - - - - - - - -

2002 2003 2004 2005 2006 "J!1JI 200! 2009 2010 2011

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Chile
0025

0.040
0.035

l

0020 i
0.030

001s j.

l.11 ,,

~

o.02s

1

11

O.Gil

o.oos'WJJ

0010

0010

j

0.020

0.005

0.000 . __ _ _ _ _ _ _ _ __

0.000 - - - - - - - - - - -

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

México

Tabla 9
Estimadores de bondad de ajuste de los modelos AR(l)-TGARCH(l ,1) y
AR(l)-EGARCH(l,1)

Perú

0030 ººll

0.016 1

l

0.014

0020

País
Argentina

AR(l)-TGARCH(J,I)

AR(l)-EGARCH(l,I)

Logl

Akaike

Lo_gl

Akaike

11632.60

-9.1584

11557.42

-9.0992

Brasil

8571.34

-6.7470

8496.16

-6.6878

Chile

9388.86

-7.3910

9382.25

-7.3858

Colombia

9822.21

-7.7323

México

9676.03

-7.6172

9828.42

-7.7372

Bondad de
Ajuste

*
*
*
**
**

9680.90
-7.6210
Perú
12718.20
-10.0135
12714.18
-10.0104
Nota: uno y dos astenscos denotan que el meJor aJuste se obtiene mediante los modelos
TGARCH y EGARCH, respectivamente.
Fuente: estimaciones propias.

•

Colombia

~L
0000 - - - - - - - - - - 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

::::J
0006 1
0.004
0.002

0.000 ....- - - - - - - - - - -

Nota: los periodos comienzan cada 03 de enero.
Fuente: estimaciones propias.

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

�108 Ensayos Revista de Economía

Los rendimientos cambiarlos latinoamericanos y la (a)simetrfa de los shocks... 109

Gráfica 2
Volatilidades estimadas del modelo EGARCH
Argentina
0.120
0.100

Brasil
0.030 1

l·
i

1

0.025

1

0.080
0.060

1

0.040

\

0.020

11,\

0.000

:: '

11

:: ~~J.~WJA~~\ ·: IJ~

~\

~ '-·

0.000 - - - - - - - - -- 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 201 O 2011

Chile

Colombia

0.020

0.035

::::

0.030

1

0.014

''"
'
''" ' l¡.J )/,~ ~
0.010

~:: W

!il. 1 ·¡J !

~

i

,IW i

~ \fv~ll

¡
1

~

11

1

0025 i

I~~
l 1~
;1

:
:

0020

:

0.002
0.000

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 201 O 2011

0.015
0.010
0.005

j

!

·~~'1

NJ~W
!A~~' ~~~
1

:

1

0.000
2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 201 O 2011

México

Perú

O.OJO
0.025

¡I

0.020

~l
!~1

0.015

1

. , ·lb,i .i
::¡~•¡¡,¡.,.1,J,
,¡:\,,J. N 1'1j¡l1¡¡,
"" 1 .

1

1

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Nota: los periodos comienzan cada 03 de enero.
Fuente: estimaciones propias.

Finalmente, esta sección destaca que los modelos econométricos muestran
que las volatilidades de los rendimientos cambiarios de Argentina, Brasil,
Chile y Colombia son simétricas. Por tanto, en estas economías, las buenas
noticias tienen un impacto de la misma magnitud, pero en sentido contrario
al de las malas noticias. En México y Perú, por su parte, las malas noticias
reducen la volatilidad de los rendimientos cambiarios. Por lo cual en ninguna
de las series analizadas hay "efectos apalancamiento." Los resultados
comparativos sugieren que los rendimientos de Argentina, Brasil, Chile y
Perú son mejor descritos por el modelo TGARCH. Los de Colombia y
México, por su parte, parecen ser mejor descritos por el EGARCH.

Conclusiones y líneas de investigación futura

Este trabajo de investigación ha desarrollado un análisis econométrico de los
rendimientos de los tipos de cambio latinoamericanos usando la metodología
de cointegración de Johansen y los modelos no lineales TGARCH y
EGARCH. Estos últimos modelos se han usado para describir las series de
rendimientos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú.
Asimismo, fueron usados para analizar los efectos de shocks informacionales
(perturbaciones) sobre la volatilidad de los rendimientos. Para ello, se han
modelado los rendimientos cambiarios diarios durante el periodo de 2 de
enero de 2002 a 27 de septiembre de 2011. El periodo es interesante, dado
que abarca momentos de relativa calma e inestabilidad en los mercados
financieros internacionales.
Por una parte, los resultados de los análisis de estadística descriptiva
justifican la conveniencia de describir las series de rendimientos cambiarios
mediante modelos ARCH. Todas las series tienden a mostrar curtosis
excesivas, clusters de volatilidad, sesgos, distribuciones no normales,
volatilidades no constantes y movimientos conjuntos de medias y varianzas.
Particularmente, el análisis de estadística descriptiva sugiere que las medias
y las varianzas de los rendimientos cambiarios tendieron a aumentar a partir
de agosto de 2007. El análisis de cointegración basado en la metodología de
Johansen sugiere la existencia de equilibrios de largo plazo de los tipos de
cambio de Brasil. Chile, Colombia, México y Perú.

2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011

Por otra parte, los resultados del análisis econométrico sugieren que las
volatilidades de los rendimientos cambiarios de Argentina, Brasil, Chile y
Colombia son simétricas (las buenas noticias tienen un impacto de la misma
magnitud, pero en sentido contrario que el de las malas noticias). En México
Y Perú, las malas noticias reducen la volatilidad de los rendimientos
cambiarios. Así, en ninguna de las series analizadas hay "efectos
apalancamiento." Los resultados comparativos sugieren que los rendimientos

�110 Ensayos Revista de Economla

de Argentina, Brasil, Chile y Perú son mejor descritos por el modelo
AR(l)-TGARCH(l,l). Los rendimientos de Colombia y México parecen ser
descritos por el AR(l)-EGARCH(l,1).
En síntesis, los anteriores resultados evidencian dinámicas tanto de corto y
largo plazo en los rendimientos cambiarios. En el largo plazo, la evidencia
sugiere que hay movimientos conjuntos y equilibrios entre los mercados de
Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. En el corto plazo, la evidencia
sugiere que, en la mayoría de las economías, las buenas y malas noticias
tienen efectos simétricos sobre la volatilidad de las series. Por lo tanto, a
diferencia de lo que ocurre en los mercados bursátiles, los resultados
muestran que es difícil sustentar el supuesto de asimetría y la existencia de
efectos apalancamiento. Los resultados también sugieren que, salvo por
Argentina y México, las monedas tendieron a apreciarse nominalmente en el
periodo analizado.21
En conclusión, en este trabajo se señala que las líneas de investigación
propuestas en la literatura sobre la "microestructura de los mercados"
parecen ser particularmente útiles para entender y modelar las dinámicas de
las series cambiarias. Si bien es cierto que aquí no se hace referencia
explícita a esta literatura, no obstante la investigación ha sido permeada por
las temáticas analizadas. Entre tales temáticas se incluyen, la forma en que
los agentes anticipan el valor futuro de las monedas y los impactos de los
shocks informacionales en los mercados cambiarios. Asimismo, se incluye el
análisis sobre las dinámicas de comportamiento y la volatilidad de los tipos
de cambio en el corto plazo. Es innecesario enfatizar que dichas temáticas
son similares a las aquí estudiadas.22
Los temas analizados en la literatura de la microestructura son, en el mejor
de los casos, difíciles de evaluar con los modelos econométrícos existentes.
La modelación de problemas informacionales, necesidades diferenciadas de
liquidez y correlaciones entre los flujos de intercambio y la volatilidad
cambiarias ("noise trading") constituyen un reto formidable. Hasta donde
sabemos, los estudios de Andersen, et al. (2005), y Hashimoto e Ito (2011)
constituyen algunos intentos por evaluar empíricamente las predicciones de
esta literatura, en el contexto cambfario. Sin duda, estos análisis
econométricos forman parte de un área de investigación potencialmente
fructífera en el futuro inmediato.

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 111
Referencias
Andersen, T., Bollerslev, T., Diebold F. X. and Labys P. (2000). "Exchange rate returns
standardized by realized volatility are (nearly) Gaussian". Multinational Finance
Journal, 4(3-4), 159-179.
Andersen, T. G., Bollerslev, T., Diebold, F. X. and Vega, C. (2005). "Micro effects of
macro announcements: Real-time price discovery in foreign exchange". American
Economic Review, 93(1), 38-62.
Beine, M., Lahaye, J., Laurent, S., Neely, C. J. and Pairo, F. C. (2007). "Central bank
intervention and exchange rate volatility, its continuous and jump components".
International Journal ofFinance and Economics, 12(2), 201-223.
Bollerslev, T. (2010). Glossary to ARCH (GARCH). In Bollerslev, T., Russell, J. R. and
Watson, M.W. (Ecls.). Volatility and Time Series Econometrics: Essays in Honor
ofRobert Engle (137-163). Oxford: Oxford University Press.
Bollerslev, T. and Wooldridge, J. M. (1992). "Quasi-maximum likelihood estimation and
inference in dynamic models with time-varying covariances". Econometric
Reviews, 11(2), 143-172.
Bonilla, C. A., Romero-Meza, R. and Hinich, M. J. (2007). "GARCH lnadequacy for
modelling exchange rates: Empirical evidence from Latín America". Applied
Economics, 39(19), 2529-2533.
De Gregorio, J. and Tokman A. (2005). Flexible exchange rate regime and forex
intervention. In BIS Papers 24: Foreign Exchange Marice/ Interven/ion in
Emerging Markets: Motives, Techniques and Implications (127-138). Basilea:
Bank for lnternational Settlements.
Domac, l. and Mendoza, A. (2004). "Is Tbere Room for Foreign Exchange lnterventions
under an Inflation Targeting Framework? Evidence from Mexico and Turkey''.
World Bank Policy Research Working Paper No. 3288.
Dombusch, R. (1976). "Expectations and Exchange Rate Dynamics". Journa/ of Political
Economy, 84(6), 1161-1176.
Engle R. F. (2004). "Risk and Volatility: Econometric Models and Financia! Practice".
The American Economic Review, 94(3), 405-420.
Fernandez, V. (2005). How sensitive is volatility to exchange rate regimes? In Arbelaez H.
and Click R.W. (Ecls.). Latin American Financia/ Markets: Developments in
Financia/ Innovations (65-77). Amsterdam: Emerald Group Publishing Limited.

21

Adviértase que, dada la definición de los rendimientos, la existencia de rendimientos
negativos implica que el dólar pierde valor con respecto a las monedas locales. Como
puede observarse en la tabla 1, durante el periodo analizado, el valor medio de los
rendimientos nominales fue negativo para Brasil, Chile, Colombia y Perú.
22
Véase los trabajos de Frankel, GaUi y Giovannini (1996), Lyons (2001) y Vitale (2007),
para una introducción hacia esta literatura en el contexto de los mercados cambiarios.

Frankel, J. A., Galli, G. and Giovannini, A. (Eds.) (1996). The Microstructure of Foreign
Exchange Markets Chicago. USA: Toe University of Chicago Press-NBER.

�112 Ensayos Revista de Economía

Frankel, J. A. and Rose, A. K. (1994). "A survey of empirical research on nominal
exchange rates". NBER Working Paper No. 4865.
Hashimoto, Y. and lto, T. (2011). "Market rnicrostructure of the foreign exchange
markets: Evidence from the electronic broking system". En Gregoriou, G. N. and
Pascalau, R. (Eds.), Financia/ Econometrics Modeling: Marlcet Microstrocture,
Factor Models and Financia/ Risk Measures (66-91). Basingstoke: Palgrave
Macmillan.
Hibbert, A. M., Daigler, R. T. and Dupoyet, B. (2008). "A behavioral explanation for the
negative asymmetric return- volatility relation". Joumal of Banking and
Finance, 32(10), 2254-2266.
Hull, J. C. (2006). Options, Futures and Other Derivatives. Sexta edición, Nueva Jersey,
USA: Prentice Hall.
Kim, C. J., Piger, J. and Startz, R. (2008). "Estimation of Markov regime-switching
regression models with endogenous switching". Journal of Econometrics, 143(2),
263-273.

Krugman, P. (2009). The Return ofDepression Economics and the Crisis of2008. Nueva
York: W.W. Norton &amp; Company.
Lyons, R. K. (2001). The Microstrocture Approach to Exchange Rates. Cambridge, USA:
MITPress.
McKenzie, M. (2002). "The econornics of exchange rate volatility asymmetry".
International Journal ofFinance and Economics, 7(3), 247-260.
Martínez, C. and Ramirez, M. (2011). "Dynamic conditional correlation in LatinAmerican asset markets". Universidad del Rosario-Facultad de Economía,
Documentos de Trabajo No.107.
Maya, C. and Gómez, K. (2008). "What Exactly is 'Bad News' in Foreign Exchange
Markets? Evidence from Latín American Markets". Cuadernos de Economía,
45(132), 161-183.
Nelson, D. B. (1991). "Conditional Heteroskedasticity in Asset Returns: A New
Approach". Econometrica, 59(2), 347-370.
Rabemananjara, R. and Zakoian, J. M. (1~3). "Threshold ARCH models and
asymmetries in volatility". Journal ofApplied Econometrics, 8(1), 31-49.
Ruiz, l. (2009). "Common volatility across Latín American foreign exchange markets".
Applied Financia/ Economics, 19(15), 1197-1211.
Sarno, L. and Taylor M. P. (2003). The Economics of Exchange Rafes. Cambridge,
Inglaterra: Cambridge University Press.

Los rendimientos cambiarios latinoamericanos y la (a)simetría de los shocks... 113

Vilela, F. (Aand .Holland
. , , M. · _(2004) · "Exchange rate dynamics in Brazil ,, ANPEC
sociac10n Brasile~a de Programas de Posgrado en Economía): Anais do
XXXII Encontro Nacwnal de Economía' (ANPEC, lnga' N't
t ero1º), Traba1ho 066
Vitale, ia~2007). "~ G~id~ Tour of Toe Market Microstructure Approach to Exchan e
e Detenmnatton . Joumal ofEconomic Surveys, 21(5), 903-934.
g
Wang, J. and Yang, M. (20?9). "Asymmetric volatility in the foreign exchan e markets"
:~~r:'al of International Financia/ Markets, lnstitutions and Money,g 19(4), 597~
Zakoian, J. M. (1994). "Threshold heteroskedastic
Dynamics and Control, 18(5), 93¡_955_
models". Journal of Economic

�,

ESTUDIOS
ECONÓM ICOS
VOL1l1'nl r,

J'IJUO-DICll!MIIU DE 1tll

Nf:MD.O 2

54

econom1a
•
mexicana
NtJEVA tPOC:A

voL XXJ, núm.. S, M6Ileo. aepndo N.mecrt... ele 210lS

.-tmculo,

AHTICULOS
~Cna~

laa~~~::J:t::r:::_r:r-1

Alhdef'lorN [Wpdo.

Alojand,.n.m,.-

ALV.UO ~ YWIINA &amp;IJSSl

1Ht-rZamcwi1n1C,,.....te1

~~~AD.-::~~••~o=r~~

Elffl411 C.tal1n11 Jáunrui Nolen.
OwlaCNW1111Wlo M&lt;dina
7Maladel Nor RivMGama

YIDGIOP!llZn.lZAl.Df.

Joa..ltnadoAztWn

Aaálisis. M trayecterias ....s .....n lNadaarie.s
ül prop-oaa Opol'ffffl-n

Al&lt;jand.,,c..w.taS.bodo

Mnru!IDOW. CAMPOSVA21QUU. CA:11.0SCHIAPA

-br-..

YA.1.MASUlff1l.l.A.."'f

LeaurdoA.0.t.lcaArreola

'°"""""Solo~

- - - ül ...,-- y
Múic.1.fM.-291

Kaaám-Abam

EXL\&amp;DOMJam.CAMACJIO Y11'1U.T W. OC&amp;ttz

AllálMÚIJ,la~rtbtdltn~
• ~ " " '~ p o r a ... . . , . , .

'-Bl_,,_._,_dclo,...i,I.,.
MllPt'OIIO

fJMgu.oJdod, po/llkoantbiffltol OI Mttit:o

"'""'l,wq,.JuyatJ ,i:.;.;d,JSmuwlyurM,oim;
AJl~,on~

&amp;p,,,,,,_C:,.,,,,,,,_m_
~polttc1~kr0Mlbro:

u• ...i..., - . . i • 1 o ~

01lapro,.illÍÓllábimrllp,thllON

-..,,(Mtuiwti,vo(Food°"'""

;,.s-.,1&amp;~/il~

Habil Fo. .olloa ud &lt;&gt;lil:opolisli&lt; C-tilioa
AIZJA..1'(1Jl() T.AT'SOO McaD«&gt; OEUNO

f@J

EL COLEGIO DE M:Í:XICO

CIDE

btlp'J, wtadJmecfflCW!IICOI.COlmtx..mx./

-.eeonomtammc1011na.dde.Adu

ecos de

-~

,

ECONOMIA
No.34

�Ensayos Revista de Economía de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, número 2, tenninó de imprimirse el 31 de octubre de
2012 en los talleres de Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345
Sur, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000. El tiraje consta de
300 ejemplares.

�En sayos Revista de Economia es una revista arbitrada, que publica documentos de
investigación inéditos, relacionados con todos los campos de la economía, la estadlstica y las
ciencias sociales afines, en español o en inglés. Se edita dos veces al año, en los meses de mayo y
noviembre. Está indexada a EconLit (American &amp;onomic Association), CLASE, Latindex y puede
ser consultada en la base de datos Fuente Académica Premier™ de EBSCO y en ReP&amp; (Research
Papers in &amp;onomics). Desde septiembre de 2012, Ensayos Revista de Economía fonna parte del
Índice de Revistas Mexicanas de Investigación Científica y Tecnológica del CONACYT.

Instrucciones para autores:
• Los trabajos deben ser investigaciones terminadas y no estar sometidas a proceso de arbitraje,
en otra revista al mismo tiempo, ni en forma parcial ni total.
• La primera página debe contener el título del artículo, el nombre completo del(los) autor(es), la
institución de adscripción, la dependencia, así como el correo electrónico institucional y
dirección postal del(los) autor(es).
• Se aceptan artículos escritos originalmente en español o en inglés. Sin embargo, el título y el
resumen deberán estar redactados en ambos idiomas: español y en inglés. El resumen debe tener
una extensión máxima de 100 palabras.
• Deberán incluir palabras claves en inglés y en español, asl como incluir la clasificación JEL.
• Los manuscritos deberán ser presentados en un formato compatible con Microsoft Word con
una extensión máxima de 45 cuartillas escritas a espacio y medio en letra Times New Roman
número doce. Las gráficas y tablas deben ser enviadas en Excel en escala de grises. No enviar
gráficas o tablas en formato de imagen.
• En el texto del documento las referencias deberán ser identificadas por el apellido del autor y
año de la publicación entre paréntesis, ejemplo: Solow ( 1956).
• La sección de referencias deberá contener todos los artículos mencionados en el texto,
ordenados alfabéticamente y siguiendo el formato establecido para citar artículos, libros,
capítulos de libros, informes técnicos, tesis, entre otras fuentes de información, el cual está
disponible en la página de la revista. Por ejemplo, para citar artículos publicados en revistas:
Staiger, D. and Stock, J. H. (1997). "Instrumental Variables Regression with Weak
lnstruments." Econometrica, 65(3), 557-586.
• El artículo deberá enviarse en forma electrónica al correo electrónico: &lt;ensayos@uanl.mx&gt; o
bien a &lt;ensayos_uanl@yahoo.com.mx&gt;.

Ensayos Re vista d e Economia is a peer-reviewed journal. lt publishes articles of a high
standard quality in the fields of economics, statistics and social sciences. lt is edited twice a year,
on May and November. lt is listed in EconLit (Economic Literature) of the American Economic
Association, CLASE, Latindex and can also be found in EBSCO database Fuente Académica™
Premie, and RePEc (Research Papers in Economics). lt is listed in Índice de Revistas Mexicanas
de Investigación Científica y Tecnológica del CONACYT. since september 2012.
Submission guidelines:
• The author must send a signed letter specifying that the paper is unpublished, original and that it
is not under consideration in another journal, either total or partially. Papers must be finished.
• The first tille page must include the tille and tbe following information about each author:
name, affiliatioa, address, office and home phone numbers, email address, and a fax number (if
available).
• Papers can be written either in Englisb or Spanisb. Toe tille of the paper and Abstrae! must be
written in both Spanish and English, and limited to 100 words.
• Keywords and JEL Classification must be included.
• Papers can be sent in Word or compatible formal.
• Tables, figures and appendix must be sent in grayscale in Excel formal (not image formal).
• Paper maximurn extension is 45 pages (including tables, figures and appendix), font size is 12
pi in Times New Roman, with one and a half spacing.
• References must be alphabetically listed at the end of the paper following the reference formal
for journals, books, book chapters, working papers, dissertations, among other informative
sources available in the website. For exarnple for paper published injournals:
Staiger, D. and Stock, J.H. (1997). "Instrumental Variables Regression with Weak
lnstruments." &amp;onometrica, 65(3), 557-586.
• Submit the paper electronically to ensayos@uanl.mx or ensayos_uanl@yahoo.com.mx.

��</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="283">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="3212">
                  <text>Ensayos</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="479118">
                  <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379408">
              <text>Ensayos</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379410">
              <text>2012</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379411">
              <text>31</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379412">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379413">
              <text> Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379414">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379415">
              <text>Semestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="379430">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753075&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379409">
                <text>Ensayos, Revista de Economía, 2012, Vol 31, No 2, Noviembre 1</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379416">
                <text>Facultad de Economía, UANL</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379417">
                <text>Ciencias Sociales</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379418">
                <text>Economía</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379419">
                <text>Publicaciones periódicas</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379420">
                <text>Estadística</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="379421">
                <text>Educación</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379422">
                <text>La revista ENSAYOS publica manuscritos de todos los campos de la economía, la estadística, las ciencias sociales y la educación. Se editó tres veces al año en los meses de 01, 05 y 09; salvo cambios de última hora que determinen lo contrario. A partir del año 1990 cambia su periodicidad a dos ves al año (Mayo y Noviembre). En el 2001 cambia su nombre a Ensayos Revista de Economía y para el año 2012 ya es una revista arbitrada que aparece indexada a EconLit.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379423">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Economía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379424">
                <text>01/11/2012</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379425">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379426">
                <text>tex/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379427">
                <text>2015750</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379428">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379429">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379431">
                <text>Monterrey, N.L., (México)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379432">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="379433">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="28719">
        <name>Brechas salariales</name>
      </tag>
      <tag tagId="28720">
        <name>Desigualdad en la distribución salarial</name>
      </tag>
      <tag tagId="6488">
        <name>Educación</name>
      </tag>
      <tag tagId="25761">
        <name>Mercado de trabajo</name>
      </tag>
      <tag tagId="20175">
        <name>Ocupación</name>
      </tag>
      <tag tagId="14396">
        <name>Sector informal</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20282" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16651">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/436/20282/Le_Mouton_Blanc_1922_No_1_Septiembre.pdf</src>
        <authentication>c7266be3049df8db5f1af1a6a3a1b6dc</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="564547">
                    <text>���•
BIBLIOT EC ,-

1'1·uit 'cr1111&lt;· (l'll\T(' ('OlllllllllH' l't \'olo11tail·&lt;·. Jl c·omp01·tt.-- une n"110y¡1t ion ('Olllpli•te : lond &lt;'l 1'01·111&lt;', nw.fti•1·(' &lt;'f l&lt;'l'hlliC{llP. Jl vis&lt;' H.
1•xpl'imm· l'e~s&lt;'tl&lt;'&lt;' de• l't'•poqm· dai1s d&lt;:'~ u~uv1·es·de stylc. - La
111a-;t it'•rc~ du nouvc•,ut &lt;'la~si&lt;+.:rn&lt;', c•'pst la YÍ&lt;' f•t l'h(,)mme morlPr1u•s, eo1u:us aussi l,ie11 sous l'asp&lt;'el dc•s c·oll&lt;'l'livités quf' sous
l'appa1·cttW&lt;' ele• l'i1ulivi1l11 - irnlividu to11t difft"1•p11t, d'aillcm·s, de
&lt;·&lt;•lui qui &lt;·011. ·t it uait l'ohjc•t &lt;111 1·las:-.:il'is11H' anl'il'll. C&lt;'fte 1•ppr{•sc•ntatirn1 total&lt;:, profo111l&lt;· P1 ha1·111011i&lt;•usc', sc•1•¡1 1'1l'~l\Tl' &lt;lu
xxe sit'.•dt•. J,(' dassh·is111&lt;· lllO(h•l'll&lt;' ('St lll' il ,. a Pll\'i1·011 quinze
H"l!-.; il ¡1 S&lt;'~; p1·1'.«·ur~&lt;'111·s, &lt;'I fh...ji\ sc•s JH'&lt;'lllil'rs 1wdt1·Ps. Ta1Hlis
q11'1111&lt;' li'...!.·111·•(• &lt;k p1·osillt•111·:--, h la s11it&lt;• el&lt;' F1·a11&lt;"&lt;' &lt;'l de~ Bat'l't'S,
fl'il\'ilillilit'llt ¡\ lllilÍlll&lt;'llil' &lt;&gt;11 ¡'¡ l'&lt;'Slillll'&lt;'I' )p Sl'lllilll('lll &lt;lt&gt; la J)&lt;'l't't •1·t ion, t .11 l' lis q11·1111 {:la 11d&lt; •l, &lt;,u u 11 I&gt;1·1111st Ju ,111·s11 i nlic•11t la&lt; lt'•eonn•i1&lt;' clt• la 111a1ii•1·t•, d'm 1t1·c•sq11i 1·1•1w1·•s&lt;'111&lt;'1lt le• 11&lt;111\'t•I c'•quilihr&lt;•,
¡¡jontilÍ&lt;'i:l ú l1•u1· 1·1'• yc'•latio111w11!'111Hl&lt;' d1• l'()l&gt;jd 1111(' 01·ganisatio11
plt'i I H~I 11('11 l d .1ssi&lt; l' i( • : .] 11 lc•s no I ll, ti llS, A I I&lt; l n'• ( ii&lt; le•, fi&lt;'Ol'g(~S
· Ch&lt;.•nrn'Yi&lt;'l'I' ...
it _&lt;•f's
11wit1•ps c·o111111&lt;' i1 &lt;·&lt;•11x &lt;111 X\'ll" sii•dt• - ~&lt;111s l'i1IY&lt;Watio11 du
mouton blanc qui jadis ~&lt;•t·Ynit d't•11~&lt;'ig1H' a11 1·uhart&gt;t oú sp
1·éunissui&lt;•11t Rad1w, L,1 Fo11t,ti11&lt;•, ~lolii•1·&lt;• d Hoil&lt;.•au -. . s(•ru
d'assur&lt;'I', s&lt;•lo11 110s 11111Y&lt;'11s, l'&lt;'liil1li:--s&lt;'IIH't lt &lt;h'•fi11itif c\'1111 classi&lt;·ism&lt;' 1110&lt;h•1·1w ('f dl's ~-c'•l'it&lt;'•s &lt;•st h&lt;.'•t iq11&lt;•s qui &lt;'tl sont ¡'1 la fois
l'&lt;-'Xp1•pssio11 &lt;'t la 1·1H11liti1111. l'tH' ll'II&lt;· tl'II\T&lt;' 11'1•st pas d&lt;' &lt;·PllPs
qui s.'imp1•oyist•11t &lt;'ll qw•lq11&lt;•~ a111·1&lt;··c'•s, ;'i la lllillli&lt;\1•p el&lt;• &lt;"&lt;'S 111ouvements ,11·tistic111c•s, fugitil's &lt;·1111111H' cl,•s 111rnlt•s, tlont 110t 1•p époque a pris l'hahitll(lc•. Ce• JH' sc•1·a pns tl'op J&gt;&lt;'llt-&lt;'11'&lt;' &lt;k tout un
sierle et d&lt;• la hrnlll(' &lt;'l t'm·ll' vol1111tc'• fiP plusit'UI'S gc'•11{•rations
pour l'ae,·omplil' ho11orahl&lt;•111&lt;.'11t.
L&lt;• 111&lt;'ill&lt;'111· hrn11111ag&lt;' &lt;¡11&lt;' 11011s p11issinw.;

l'PIHh'&lt;•

CENTRAL.

•1

U.A.N.L
·------------ -------,

ODE

•
I

ODE

HYTIER ouvre cabaret, Jean Hytier et sa séquelle !
11 accroche son enseigne aux jours de la canicule
' saigne,
Tandis que les moissonneurs ont le creux des mains qui
Que 1' odeur bleue des autos entete le carrefour
'
Et que, soulevée de fl.eurs, la lande de Cromedeyre
Montre tout-a-coup l'ét&lt;:'&gt; qui l'attaquait par dedans.

Cet animal de fer peint ne prend pas des airs terribles.
A d'autres l'effet brillant de la criniére et du rabie l
Ce n'est point par le regard qu'il veut nourrir ses clients.
Mais Racine et Poquelin passaient jadis sous sa porte.
Aussi voyez comme il tient gaillardement sur ses pattcs !
Je sais des auteurs bouffis qui l'intimideront peu.

1

�JULES ROMAINS

HOMMES AU SOLEIL

Beaux copains dn Mouton Blanc, trop fiers poul'qu'on lesétonne l
A d'autres les courts desseins et les honnétes fortuncs 1
Si tu veux mourir rentier, cours te faire médecin .
Ce dont on parle chez eux, dans la lumiere des litres,
C'cst de poinc;onner le temps, c'est de fa&lt;;onner le siecle.
Au moins voila du toupet ! Dieu reconnattra les siens.

HOMMES .AU SOhEIIJ .
-

FRAGMENTS -

•
Vous diriez que c'est le vin qui leur monte a la cervelle,
A les entendre chantant entre deux coups qu'ils avalent.
Mais il y a peu d'espoir qu'ils dessoulcnt de longtemps.
Des qu'ils se sentent faiblir, ils s'en rrYersent un verre;
Et quand ils auront vidé les pots qu'ils o·nt sur la planche,
Sous la voute ou l'reil se perd toute la cave est remplie l

JULES ROMAINS .

11 y a trop de douceurs, trop de lumieres, Trop de caresses, dans l'écume des vagues,
Meurent a nos pieds sous les roes tabulaires,
Pour que je n'éleve a ll'lon tour une voix.
Mais lorsque le matin est si bleu,
Lorsqu'un te! flot de parfums circule
Parmi les figuiers el les cactus,
Ton chant pourra-t-il assez vibrer,
O mon cceur de partout surpassé?
Tu sauras !
Car je sens qui me secouc
Une nouvelle force, assez murie
En pleine joie de la plus riche vie,
Pour dire au moins, cela seul, avec ferveur :
Le bruit qu'ont fait a mes oreilles
Dans la chaleur ascendante du jour
Les moucherons enivrés de soleil.

•¡ Le Jury de la Soclété Catulle-Memlés vient de décerner Je pr ix ann uel de Pobsie Primic·e-Men deR
réservé a un manuscrit, a" H ommes a u Soleil" qui sera procbainement édtté.
'

2

•
3

�GABRIEL AUDISIO

11
Ah! préfere au sentier la route
Qui sonne au heurt de tes talons
Et fait vibrer jusqu'a ton creur
Une dure ivresse d'empire.

Aime la route et son sol ferme
Et sa carcasse raboteuse,
Les peupliers saos abandon,
Et la rencontre a chaque étape
De chaque borne qui t'attend.
Sois plus amant de la route
Pour son gout sur et sa force,
Et peut-etre parmi toutes.

De celle, ouverte en plein roe,
Ou fume l'odeur des pins.
Nouvelle a chaque détour
Par les vallées découvertes.
Et qui, défiant le ciel,
Nous conduisit sur la cime
D'un éclatant jour de joie !

III
C'est un matin sans soleil.
Tres calme. Ni cíe!, ni mer :
Une langueur gris de plomb
Qui stagne s1,1r tout le port,
Surface d'eau lisse et lourde,
Sombre bitume immobile
Saos la moindre pulsation
Rythmique de clapotis.

4

HOMMES AU SOLEIL

Chaque bateau ancré tend
Son beaupré vers les lointains
Comme l'encolure haute
D'un cheval qui sent le vent.
Q.uais déserts luisants de bruine,
Les mats raidis, sur les poupes
Les pavillons tomba.nt flasques,
Et les groes griffant la brume.
Le matin tout gris se fige.
De l'autre cóté, le móle,
Horizon de pierre, trace
Un pesant trait plein qui masque
Les infinis qu'on suppose.
Oh! voir par dessus le móle
Peut-etre un océan clair !

IV
Voici déja quatre jours
Que les fumées des navires,
Montent dans l'air, verticales,
Sans qu'un souffle les dévie.
O ciel si. bleu, tyrannique !
Toute les proues sont tendues
Vers des horizons possibles.
O Dieu ! ne rompras-tu pas les amarres?
Et ne s'élevera-t-il pas le vent
le vent chargé de souvenirs.
Le vent qui porte vers plus loin?

5

•

�GA.B RIEL AUDISIO

V

Je Yous connais, pays que je n'ai jamais vus,
R.ivages lumineux je vous possede en moi :
.Me r. tu m'es révélée de l'ouest lt l'est !
Tu venais de Catalogne
Balancelle si gorgée,
Et je t'ai parlé du port
Que tu quittas lt la rame
Un soir d'aout lt bout de brises.
J'étais avec toi, navire
Aux triples ponts étagés.
Remontant l'Adriatique,
Faisant escale a Beyrouth,
Lorque tes propulseurs
Battaient l'eau pendant des jours,

t

HOMMES AU SOLEIL

Je vous connais cités, rivages, races,
Vous tout désir et seve de roa vie ;
Je vous possede et devant moi je pousse
Le souvenir du jour plein de richesses
Ou je pourrai _:_

Nouveau périple Vous aborder !

GABRIEL AUDISIO.

Eta is-je soutier ou mousse?
Mon visage aduste garde
Le reflet que les soleils
Et la chauffe luí donnerent.
Et l'afflux c~isant du sang.'
Viens avec moi, matelot!
Je te dirai plus d'un chant
Qui t'a bercé au pays
Et don t tu laissas les a irs
Dans les vents et les roulis.
Nous boirons, et je ferai
Passer du feu dans tes yeux
En te rappelant le gout
Qu'ont les femmes de chez toi.

6

7

�HENRY PETIOT

GANGRENE DE TOUT

GANGRENE DE TOUT

8. - Le professeur explique son idée. Les murs se déforment; les tables montent au
plafond. Le microscope se décompose, se pulvérise. Puis se reconstitue; les tables
reviennent en place,'les murs aussi. Suzanne fait signe qu'elle a compris.
9. - Le mot EUREKA passe cent fois de suite, en cent caracteres différents : entre
chaque apparition on voit la figure du professeur, de plus en plus joyeuse.

RÉCIT EN ALLURE DE FILM

II. -SUZANNEARHIER.EST MALADE: TUBER-,
CULOSE.
(Les passages en capitales seront projetés a l'écran, les personnages seront

tres longs quant a leurs oisages et trés saccadés quant aleurs mouvements, aucun

d'eux n'aura de sou,·ires, sauf l'agent 833, qui sera une grosse moustache sow;
uo grand nez).

l. - LE PROFESSEUR JORIS ARHIER CHERCHE
AVEC SA FILLE SUZANNE LA THÉORIE DES
MOLÉCULES.
1. Le cabinet du professeur J orís Arhier: les murs ne tiennent aucun comptt des
lois de la perspective : la lumiere tombe du plafond comme condensée par une loupe.

Le professeur Joris Arhier: grossissement progressif. Puis un microscope et un
carnet de notes. Arhier met l'reil au microscope.
2. -

3. - Un tourbillonnement: visiona J'ultra-mícroscope d'une goutte d'eau. Impression confuse.

4. - Sa filie Suzanne : mince jeune filie bléme aux pommettes trop rouges. Elle
apporte une petite plaque qu'elle remet a son pere.

1. Suzanne sort. A peine dehors elle s'appuie au mur. Elle tousse et porte son
mouchoir a ses levres.

2. Quand elle le retire. il est taché de sang. Grossissement de la tache. De plus en
plus. Vue au microscope. Danse effrénée des bacilles .

.3. - Trois fois la méme scene. Le mouchoir est rouge de sang. 11 n'a plus une seule
place blanche. Les yeux de Suzanne sont agrandis d'épouvante.
4. - Elle porte la main
les cavités qui les trouent.

a la poitrine. On voit les poumons (comme aux rayons X) et

5. - Suzanne regarde fixement devant elle; elle se voit elle-mérne. Son corps lentetement se décompose. Ce n'est plus qu'un squelette qui arrache des morceaux de
poumons.
6. - D'un geste elle chasse !a vision. On voit qu'elle pense : « Idée; découverte;
équilibre des forces ».

III. -

LE PICRATE ''S".

1. Joie intense sur le visage du professeur. Sorte d'hilarité convulsive. 11 agite une
éprouvette bizarre et lourde.
2. -

Suzanne entre. - Apparition aussitót du mot EUREKA cent fois répété

a toute

5. - Quittant le microscope Arhier parle a sa filie. On voit apparaitre en travers de
son front les mots «Equilibre des forces».

vitesse.

6. - Deux globes brillants; on sent une réciproque attention que contrebalancent
d'autres forces. Mouvements incessants.
7 • - Sur le front du professeur se trace cette phrase : «Si les molécules ne sont main« tenues en plape que par un équitibre des forces, ne pourrait-on point rompre cet
« équilibre? &gt;

4. - MOLÉCULES ACCRUES, DISSOCIÉES. PICRATE "S",
PICRATE "S". OU TROUVER UN RÉCIPIENT. S'IL SE SOLIDIFIE, ACCIDENT. MOLÉCULE GROSSIE ASSEZ POUR
CREUSER RÉCIPIENT.

8

9

3. - Suzanne et son pere s'embrassent.

�.

HENRY PETIOT

GANGRENE DE TOUT

5. - Le professeur verse un peu de ce picrate sur la table. On le voit se solidifier.
Et le bois de la table se gangrene. Décomposition su bite de la matiere. Une large ouverture béante dans la table. On voit que le savan t pense « MAITRE DE TOUT ! ::.
6. - Suzanne ; émotion. Quinte de toux et crachement de sang. Evanouissement.
Frayeur de son pere.

IV. -

AÍNSI NOUS TOUS.

V. -

LES HOMMES, N'EST-CE PAS"? HAINE.

Folie du savant. Haine, haine. Revoit le cimetiere dans ses yeux. Sa filie

1. -

mourante.
2. Apparition du fantóme de sa filie. 11 prend entre ses mains l'éprouvette du
Picrate "S".

J· -

Joris Arhier. Grossissement. Air féroce. Haine ! haine ! Pour se venger des

hommes.
1. Un cimetiere. Des fossoyeurs fi nissent de creuser une tombe. La mort leurfrappe
sur l'épaule et se réjouit avec eux.
2. Un grand enterrement. Des académiciens. Des officiels; beaucoup de monde.
Discours .
.3. - Joris Arhier. Air hé beté. Grossissement. Les larmes qui sortent de ses yeux.
Dans ses prunelles on voit ce qu'il voit: sa fille qui se déco mpose peu a peu et qui n'est
plus qu'un squelette jetant au loin des fragments de poumons.

-4. -

Les murs se déforment. La table se décompose. La maison semble etre éventrée .

5. - Sur le front du professeur apparaít le mot : &lt; VENGEANCE» et dans ses yeux
on voit l'image squelettique de sa fille.

VI. -

VENGEANCE SUR TOUS.

-

maitresse. Un

Dans le cabinet du professeur Arhier, cent récipients contienoent le Picrate "S''
11 est dans la salle et caresse, en souriant: son menton rasé. Grossissement. Daos ses
yeux on voit :
,..,

5. -J oris Arhier. Grossissement. Dans ses ye ux. on lit : « Jean Arhier, lieutenant au
d'artillerie de campagne, mort a Verdun, 1915 - M"' Michele Arhier, morte le 4 novembre 1918 - Suzanne .. . » et apparition de nouveau du corps qui se décompose.

2. París. Place de la Concorde. Cent récipíen.t s de Picrate " S" renversés. Le Picrate se solidifie. Tache; tache é cartée de plus en plus. Les arbres, les maisons, et les
hommes; une atroce destructioo.

4. - 11 regarde les assistants. L'un pressé de partir, l'autre pense
autre se gratte le nez. lndiffére nce soµs amitié fe inte.

a sa

2•

6. - Arhier dans son ca binet. Travail. U ne éprouvette se brise entre ses mains.
7. -

1. -

.3. - Vue d'ensemble. Les batiments s'écrouleot. La Tour Eiffel chancelle.
4. - La terre dans l'espace :· l'effrittement. La destruction : la terrea cessé d' exister.
les fragments fuient les uns vers le soleil, les autres ven; la lune.

Domestique fra ppe. Annonce :

MARCEL HAMO;,'-.;, DOCTEUR ES SCIENCES.
8. - Jeune homme ; air studieux. Parle au professeur. En meme temps qu'on assiste
lit les paroles sur l'écran :

a leur entretien, on

11

SACHANT ... AIDE ... NÉCESSAIRE ... PRÉCIEUSE ... Ml,'.: VOTRE FILLE... ESPÉRER.. . SUCCÉDER. .. REMPLACER SUZANNE 1
Nervosité du savant. Eprouvettes brisées. Renvoie l'homme.
9. - Quatr~ fois la meme scene se reproduit avec des acteurs différents.

10

5. - Sur un fragment plus considérable de la terre. Rapprochement. Le professeur
braque a travers une lunette astronomique les rayons du picrate "S" sur la planete Mars,
puis sur Vénus, etc.

q. -

De la lunette s'échappe une colonne grisatre que l'on voit traverser l'éther.

7. - Les mondes s'écrouleot. L'agonie du soleil. Une tache noire qui le gagne et le
dévore, entieremeot, entierement.

VII. - HUMAINS FOUS PARMI LES FOUS.
1. - Place de la Concorde. Le professeur Joris Arhier porte
récipient bizarre. Mais nul n'y fait attention.

11

a la main

une sorte de

/

�•

HENRY PETIOT

GANGRENE DE TOUT

2. -

Heurte voiture d'un camelot qui vend des verres noirs.

,3. -

Un crieur de journaux burle «La Presse».

IX. -

4. - N'OUBLIONS PAS QU'AUJOURD'HUI A TROIS HEUR ES QUARANTE-CINQ SE PRODUIRA UNE ÉCLIPSE ANNULAIRE DU SOLEIL.
5. - Arhier passe a cóté du crieur sans faire attention
dans ses yeux le spectacle des mondes qui s'écroulent.

AINSI FINI'_l' .. .

1. _

Un cabanon aux murs matelassés. Arh ier rit sans arret. et danse et saute et cric.

2 __

Sitot qu'il touche un objet la matiere se décompose et il en rit sans fi n.

J· _ Le squelette de sa filie appara it. 11 l'embrasse sur les _de~ts. Et ils se mettent
tous deux ¡¡ jouer avec la terre, le soleil et les planetes. lis dech1rent la terre en morceaux et 1a jettent dans 1'espace.

a lui. On revoit rapidement
·

6. - Des hommes nombreux sont stationnaires et leveñt vers le soleil un nez que
chargent des lorgnons noirs.

FILM MO U TON B LANC
METTEUR EN S Cb'NE :

7. - Arhier les remarque et on voit en meme te mps sur l'écran :

AURAIS-JE DÉJA PRODUIT DES HÉSULTATSf
HENRY PETIOT.
8. - Des lors tout prend un aspect extraordinaire. Les maisons semblent se pencher
pour regarder.
9. - Arhier pose son récipient a terre, en verse un peu; va plus loin, recommence.
ro. - L'agent 8JJ le regarde en semblant s'amuser beaucoup.

VIII. 1. Arhier revient
verse encore.

2. -

GANGRENE "? ! ·t !

a la premiere pla·q ue de Picrate " S''.. Rien

ne s'est produit. 11 ea

A la seconde, puis ·a la troisieme, etc.

J. - Regarde fixement de_v ant lui. Grossissement. Un point d'interrogation dans
ses yeux.
4. - La terre qui s'effrite ; le soleil qui disparait : l'éclipse se produit. Mélangér de
fafon intime le reve du professeur et la réalité astronomique.
5. - Un commissaire de police s'approche de l'agent 8JJ et lui montre Joris Arhier.
Mais lui recommande la douceur en lui expliquant qu'il a la rosette de la Légion d'honneur, que ce doit etre un personnage important. L'agent fait signe qu'il a compris.
6. - Touche Arhier a !'épaule etlui parle. Eclat de rire du savant. Jette du Picrate "S"
sur l'agent. Puis éclate en sanglots.

12

13

I

�JEAN HYTIER
LA DOCTRlNE DU MOUTON BLANC

IJa Doctrine du Mouton Blanc

Comment se nomme ce critique éclectique? - Arlequín.

L'impressionisme en critique est charmant. Je propose que les tribunaux jugenl désormais sur la mine.

CRITIQUE

-•.

La vérité est bon ne é. dire; el le est bon ne aussi 8 répéter.

Plus sévére vour les idées et les oouvres &lt;¡ue pour les hommes, ne prononee
le mot chef-d'ceuvre qu'1) bon esci»nt. Pénetre-toi de la formule :sub specie aeter·nitati$.

Sois exclusif; crois-tu pouvoir transiger avec l'erreur1 A ceux qui diront.
«Vous é~ trop systéma_tique... », réponds : « Votre co1·ps aussi me paratt bie~
systématiq~e; ~e pourr1ez-vous changer ce nez de place! Vos inlestins sont
!rop exclus1fs; 1ls refusent le cyanure de potassium ».

Pour dire une c~ose neuve, dis une cho::;e vraie: crois-tu que la vérité coure
les ru~T Et pourquo1 méme rougir de répéter une idée vraieT La vérité n'est pa!.
un, hab1t qu'on prend _e t qu'o_n laisse a volonté. 11 y faut souvent plus de courag;
qua~ paradoxe. Souv1ens-to1, é. ce propos, de faire briller la vérité plutót que ton
esprit.

Tu ~e dis que ce c1·itique est un bon hommeT Mais est-ce un bon critiqueT Je
te supphe de ne pas confondre le creur et !'esprit, ni d'autres choses diff'érentes.

Tu me dis encore : Un Tela tant d'espritl - L'a-t-il juste, _
nouveau 1 - On ne ronde ríen sur ce qui change.

CLASSICISM E
Le classicisme du XVll• siecle a peint l'homme en général, tel qu'il était con&lt;;u
il cette époque. ~ous a vons un nouveau classicisme u raire. Son objet, c'est essentiellement la vie rnodcrnc sous. ses deux a~µect.s : individue] et collectif. L'homme
el les groupes. Trop de gens ont méconnu le renouvellement de l'inspiration ; ils
raient d'un trait de plume l'apport énorme du 1·omantisme et des écoles qui l'ont
»utvi; mais cette waliére confu::;e mérite d'etre élabor-ée. Un Rophisme dangereux
consiste ti exiger l'ordre &lt;lans la maliér·e, dans l'objet, - ulors que c'est l'muvre
d'art qui doit le manifestel'. Ainsi l'on peut taire un portrait ordonné du désordre.
Tout ce qu'il y a d'impulsif, d'incohérent, d'anarchique dans certaines émes romantiques - cela meme e:-1t maticre a nne reuvre ordonnée : Flaubert l'a prouvé.
Qu'on le veuilleou non, la Renaissance du XIXe siécle, aussi bien dans le domaine
scientiflque qu'artistique, a contril&gt;ué u former l'homme moderne. Certains peu.T
ventledéplorer,maiscen'estpassurce terrain quesepose le probléme esthétique.
Le classicisme n'a pas u. refléte1· un ordre préalablement établi mais A imposer
le sien.

n est toujours
La vie modernc, l'homme moderne, psychologiquement et socialement: voila

14

15

�JEAN HYTIER
LA DOCTRINE DC iIOUTON BLANC
le domaine du nouveau classicisme. II s'agit d'une psychologie toute nouvelle, a
peine soup~onnée pat&gt; quelques rares écrivains; les poétes nous l'ont souvent révélée avant les romanciers; elle va plus avant dans les régions mystérieuses de
l'~me. Quant a l'art d'évoque1· la vie des groupes, il n'a pas quinze ans d'existence.
Sa fécondité est évidente.

cette envergul'e ni cette intensité. Commenl penser qu'il échapperait a l'ArU C'est
le mérile de Romains d'a\'oir compris et pr-oclamé qu'il n'y avait pas dans les
manifestations collectives matiere a esthélique sll·ictement personnelle, mais bien
commune. C'est en ce sens que le classicismc moderne sera unanimiste. - Il ne
sera peut..étre pas qu'unanirniste (il y a, on l'a vu, un individu nouveau qui ne se
confond pas avec l'homme coni;u a la rac;on du XVII• siécle); mais la notion d'unanimisme est centrale au mouvement moderne. On n'en saurait exagérer l'importance. Elle n'est pas la marque unique du nouveau Classicisme, mais la plus
caractérbtique, la plus rigomeusement Ol'iginale, - de méme que le fait social
n'est pas la seule marque de la vie moderne mais, quand méme sa marque essentielle. Si impor·tante est cette considération esthétique des groupesque, saos elle,
on etit pu douter de l'avénement du Classicisme nouveau. En prenant conscience
de la vie collective, on a conc1·étisé a son contact des tendances qui en étaienL
ditférentes.

Fond et forme. Cerlains écrivains ont préparé ou préparent un Age classique,
qui trop souvent ont manqué de plusicu1·:::; grandes verlus classiques ; ils ont surtout exploré les nouveaux domaines. Manc¡ue de maitrise du sujet, de mesure
tlans la puissance, d'équilibre. Te! M~rcel P'roust, dont l'muvrC' énormc et prodigieusement révélatrice, mais immodérée, est au classicisme moderne, bien
qu'avec plus de force, ce que fut a l'ancien l'&lt;-euvrc d'Honoré d'U1·fé. En proie f1 la joie
de découvrir, tousdeux se noient dan::; leurs trésors. D'autre!i, Lirn différentsdecet'l
précurseurs, sont tout équilibre, mais n'appliquent malhcu1·euS('ment un art
admirable qu'a une matiére connue. Extré me achévement d'un cla::-sicisme
ancien dont il constituent, par un miracle impossil&gt;le a répéter, une ,-urvivance
étrange. Te! !'admirable Paul Valéry, poéte unique, qui rejoint, pa1· Mallarmé,
Chénier, La Fontaine et Racine. Ho1·s do la com·!Jc de l'éYolulion, il fleurit excep.tionnellement. Mais les écrivains qui inaugurent vraiment l'Age, clRstiique, ce sont
ceux dont l'esprit domine les sujets qu'ils traitent. Ainsi l'indi\•idu moderno SOU1'
certains aspects nous est-il présenté fonciérement par Andr6 Gide. L'unité de son
oouvre n'échappe qu'a ceux que sa diversité déconcerte. O vous qui traitez Gide'
de démoniaque et de mauvais mattre, cessez de confondre l'art et la moral e. Mai5
cette question viendra en son temps ... Un écrivain qui a renouvelé de fond en
comble l'inspiration et la technique, c'est Jules Romains. San:; parler de l'apport
de ses romans a la psychologie de l'homme moderne, comment ne pas admirer la
révolution du donné littéraire par l'introduction, dans la poésie, le roman et le
théAtre, d'une maliére nouvelle 1 Mais ceci souléve la question de l'Unanimisme.

....
Les termes indioidu et gT'oupe n'excluent, bien entendu, aucune réalité, - ni
la nature, ni les créations lrnmaines de toute espéce. Il faut entendre par la
}'ensemble des choses, l'Univers total conc;u tantóL par l'ame individuelle, tantóL
par la collectivité. Ces deux tendances ~puisent, par nature, la matiére du Classicisme moderne.

JEAN HYTIER.

UNANIMISME
11 faut étre aveugle pourne pas reconnaltre que la notion originaleapportée par
les civilisations modernes, c'est la considération du fait social. Aucun autre n'a

16
17

•

�ERREURS

ERREURS
1. JRE

Verlaine d'ensemble, voila ce qu'on ne faisait guere, et c'est a
quoi l'on nous convie. Cette lecture, pour désobligeante qu'elle soit
la plupart du temps, un a mérite inconiparable, c'estque, dissipant toute
légende et tout malentendu, prévalant contre les gloriflcations ingénues
ou ironiques, elle remet les choses au point: je veux dire qu'elle faitapprécier l'égale platitude du personnage et de son reuvre. Aussi ne saurait-on
la trop recommander aux débutants de lettres qui, sur la foi de leurs arnés,
seraient tentés de croire au génie de Verlaine. Elle leur évitera d'etre a leur
tour victimes d'une sorte de plaisanterie énorme et dupes d' une insolente
mystification.
RENÉ DOU MIC.

µ

VÉRITÉS

veR1Tes .
L'art n:iit de contrainte, vit de lutte, meurt de liberté.
ANDRÉ GIDE.

•
L'Art est toujours le résultat d'une contrainte. Croire qu'il s'éleve
d'autant plus h:iut qu'il est plus libre, c'eit croire que ce qui retient le
cerf-volant de monter, c'est sa corde.
ANDRÉ GIDE.

•
••
Toutes les grandes époques d'altiere production artistique se sont appuyées sur une critique outrancierement dogmatique ...

Arthur Rimbaud ( 1856). Ce fantaisiste serait plus connu, s'il avait mieux
su concilier la ruine et la raison.
GUSTAVE MERLET.

••

•

Premier numéro de la" Muse Fraru;:aise" Mars 192'2. Les poetes de
la Muse Franr;aise font un erevue parce que, liés d'amitié et ayant en commun l'amour de la poésie, une revue ou la poésie sera honorée, étudiée et
défendue, leur a paru une ceuvre agréable et utile, digne de leur activité
et capable d'intéresser de nombreux lecteurs.
Signé par les seize foodateurs de LA MUSE FRANCAISE.

•
••
Les una ni mistes seuls se tiennent au vers blanc ..... .
L'étranger doit savoir qu'en dépit de leurs prétentions a dévoiler une
muse nouvelle, ·a instituer meme un cours de poésie (!), ils ne représentent pas plus notre art qu'une cabane en pierres brutes ne représente l'architecture.
ANDRÉ THÉRIVE

18

ANDRÉ GIDE.

•

••
Le bonheur de l'expression fait partie des dons du poete .
LÉON DAUDET.

•

••
Et qu' on ne s'imagine point avoir retrouvé les lois de l'équilibre clas-sique du seul fait qu' on saura parler décemment pour ne rien dire.
JULES ROMAINS.

....

~- Jules Romains pense d'ailleurs qu'il y aurait quelque sacrilege a inscnre sur ~e fronton d'un batiment : « Ecole de poésie... ~ MM. Romains et
Chennev1ere entendent se garder comme du feude touchera l'inspiration.
a l'esthétique, a ce q~i fait la mat\er~ meme de la poésie. I!s veulent seu:
lement essaye~ de degager les lo1s etemelles de la techmque poétique
estimant que la technique est ch ose impersonnelle...
'
EMILE HENRIOT.

19

�MARTHE ESQUERRÉ

André Glde &amp; le Probl~me du Style

b E qu'il
Vieux-Colombier, fi&lt;léle a l'reuvre de régénération du Théé.tre Frarn;ais
poursuit avec tant de bonne foi et de vraie compétence, vient de représenter ·' Saül" de M. André Gide.

'

Cette reuvre si int6ressante par les tendances qu'elle manifeste, par sa rupture
décisive avec l'hérésic naluraliste, r¡ui mnge notre arl &lt;lramatique depuis plus d'un
demi-siécle, va nous servir de préte-xte pour accorder la queslion ca pi tale du style.
C'est un probléme si essentiel qu'il est impossiblc de le poser sans étre amené a
consid~rer la véritable nature de l'art. Il ne s'agit pas &lt;l'éta.blir une théorie, car les
notions relatives a l'art sont complexes et ne se lai.ssent pas aisément mettre en
formules, mais d'exprimerquelques idéesgénérales suggérées par les ceuvres qui
nous élévent au sen liment de la beauté.
« L'art, dit M. André Gide est une chose tempérée. El certes, je ne veul: pas dire

par la que l'reuvre u·art la plus accomplie serait celle qui se tiendrait a la plus
« égale distance de l'idéalisme et Ju réalisme; non, certes! et l'artiste peut bien
« se rappocher autant qu'il osc1-a d'un des denx póles mais a lp. condition qu'il ne
« quittera pas du ta Ion le secontl; un sursaut de plus et i1 perd pied ! ».

«

ANDRf: GIDE ET LE PROBLEME DU STYLE

dités ; l'lmperfection &lt;le la forme s'est aggravée de jour en jour et la littérature
dramatique est tombée dans un relachement extréme. Art et beauté devraient
étre deux no\ions indissolublement liées. Heureusement le scission ne s'est pas
opérée dans tous les &lt;loinaines, et la oú nous ne sommes pas familiarisés avec elle
il suffltd'en envisager la possibilité pour que l'absurdilé nous devienne évidente
Con&lt;toit-on un art musical qui ne serait pas agréable a l'oreille et qui n'aurait pas
le souci de produire des sons plus harmonieux qne ceux que nous entendons
dans la vie quolidienne 1 Un seul coup &lt;l'ceil jeté sur 'les ceuvres du passé peut
nous convaincre qu'il n'est rien de durable sans la perfection de la forme. Racine
ne laissait rien au hasard; il attachait autant ~'imporlance u l'achévement de ses
vers qu'u ses sujets.
Quelle semit la ruison d'étre &lt;le l'art s'il faisait &lt;louble ernploi avec la réalité
familiére? Pour4uoi se 1·endre au spectacle et ne pas regar&lt;ler tout simplement
les gens défile1· dans les rues ou dans les salons~ Pourquoi faire de la peinture
plutót que de la phot,og1·aphie? ll serait bien puéril de courir aprés une illusion de
réalité quan&lt;l nous vivons au scin de la réalité elle-méme.
Un art réalh,te est une notion aussi contradictoire que celle d'un cercle carré.
11 y a des raisons profondes qui font a l'artíste une loi de ne pas se borner a une
imítation survile. L'auteur qui copie les apparences familiéres et qui fait parle1·
ses personnages sur la scéne exactement corume dans la vie, s'enferme dans la
convention et la relati~ité, il prend pour une vét-ité essent.ielle une attitude qui
nous est imposée par les nécessités de l'existence.

"Saül" répond exactement ü cette conception. Le ton en est prodigieusement
varié; l'auteur emploie tous le~ registres; il va de 1a famili~rité a la plus pure poésie en passant par de curieuses nuances d'emphase et d'affectation. Mais un mistérieux équilibre ne cesse pas d'exister entre les éléments opposés. La familiarité
est déja poésie ; la poésie se souvient de la vérité familiére. On dirait que des instruments dhrérents fondent leurs sonorités les unes dans les a u tres, et nous sentons que la beauté de l'reuvre réside précisément dans cet accord.

Vivre, c'est répondre a des circonstances extérieures déterminées par des réactions appropriécs. Nul etre ne peut se soustraire á cette nécessité. Celui qui n'en
voudrait pasten ir compte et qui refuserait de s'adapter périrait bientót. Cette loi,
applicable a n'~mporte quel vivant, conserve toute sa rigueur quand on la transporte dans le domaine social. Nous sommes, en général, condamnés a une vision
intéressée de nos semblables; nous les percevons sous un angle utilitaire; ce
que nous connaissons d'eux, c'est la relation qu'ils ont avec no5 besoins. Nous
restons ignorants de leur véritable individualité, de leur organisation absolument
unique et du rythme original de leur vie.

Pendant
toute la seconde moitié du x1xe siécle et au début xxe., le thMtre a
,
réalisé ce paradoxe de séparer l'art de la beauté; les grands genres ont été discré-

Le r0le de la conscience est de jeter sa lumiére sur les seule.s idées capables d'éelairer nos réactions et de laisser dans l'ombre tout ce qui est sans rapport avec

20

21

�MARTHE ESQUERRÉ

la situation actuelle. De plus, la discipline sociale ne nous permet pas de donner
libre cours a tous les sentiments qui na.issent en nous. Le plus souvent, i1 nous
est avantageux de ne pas percevoir clairement le lumulle de notre éme.
La connaissance que nous avons de nous-mémes est relative a notre intérét, et
le langa.ge refl.éte ce caractére tout pratique de la conscience. Pourtant, des individus privilégiés sont capables d'une connaissance désintéressée. A mesure que
notre culture se perfectionne, nous nous élevons plus aisément au-dessus du
besoin qui hypnotise la plus grande partie de l'humanité; notre conscience et
notre langage deviennent moins serviles; nous tendons vers la poésie. Le poete
est précisément celui qui atteint a la connaissance la plus parfaite de l'Ame gréce
a un désintéressement inué de sa faculté de perception.
11 va chercher la vérité profonde des étres; i1 fait abouti1· tout ce qui est resté
latent en eux; i1 pousse asa limite la tent!ance de leur langag-e. Il fail fleurir ce
qui s'épanouirait librement si les hommes pouvaient s'affranchir et cesser d'étre
rivés a leurs préoccupations utilitaires.
De méme le sculpteur porte a lenr perf'cction et a leur plcin achévement des
gestes qui dans la vie ordinaire, reslent gauches, empruntés, el ne vont pas jusqu'au bout de leur intention.
L'art est un approfondis~ement de conscience et ne fail qn'un avec le probléme
du style Il n'est pas de grand art sans une certaine t.ran:;position de la réalité
familiére.
Il y a plusieurs degrés de transposition. Pas une des cornédies ue Moliere n'cst
la copie servile de la réalité, mais i1 est cerlain que le ton est beaucoup moins
élevé dans le" Bourgeois gentilhomme" que dans le " Mysanthrope ". Un pas de
plus et nous atteindrions le ton de la tragédie.
En peinture, le degré de transposition. n'est pas aussi élevé dans un porlrait
que dans une fresque. S'il fait un portrait, le peintre se borne a dégager avec netteté les trait caractéristiques d'un visage, mais s'il exécute une fresque, i1 pousse
jusqu'a la limite des intentions qui n'existent chez le modele qu'A l'état d'indications légeres. Chaque genre a ses lois. L'reuvre d'art est un équilibre entre les
lois d'un genre et la réalité observée. Et c'est ce que M. Gide exprime en disant:
« L'artiste peut bien se rapprocher autant qu'il osera d'un des deux póles mais
« é. la condition qu'il ne quittera pas du talon le second ».

ANDRÉ GIDE ET LE PROBLEME DU STYLE

Racine ne sacrifie rien aux lois de la tragé&lt;lie. L'action, telle que nous l'observe.rious dan~ la vie en est peut-étre retardée; n'importe; le poéte ne supprime pa~
les vers qui sont nécessaires aux harmonieuses proportions de la scéne.
Bien entendu, toutes les J1arties de !'ensemble doivent subir la transposition,
mais elles doivent conserver en meme temps leu1'S nuances respectivas.
-·-1
Dnns "Saül " M. Gide éléve a une certaine hauteur le son général de la piéce ;
mais le langage d'un homme du peuple garde pourtant la &lt;l¡stance qui le sépare &lt;l(l
langage du roi ou de celui du gnmd-pretre.
l'C1
Quelques auteura ont compris la nécessité u'une styli::.ation mais leur errem·
1
a été de se substituercomplétementu lcurs ¡,eI'sonnages. Ces derniers se trouvent
alors arl&gt;itrairement transplantés dans un mil ieu étranger. Un pay:5an ~•exprime
o
comme un professeur de philosophie ou comme un brillant avoca t. 11 parle 'une . -t
langue suns aucnn rapport avecses habitudes, ses eondition3 particuliéres d'exi:;- ' • !Ti
tence et ses associations &lt;l'idées coutumiéres. 11 y a rupture avec la vérité de l'in- ·, ()
dividu. Ce n'est }-188 un arbre t¡ui po1·te naturelleinent ses t'l·uits, c'est un poteau ~;- :.,.,.
sur lequel on a accroché &lt;les fruits cneillis ailleurs. Peut-etre trouverait-on chez ·
Claudel ou chez d'Annunzio des cas oü le poele substitue son tempérament propre ,- O
A celui du personnage. Au contl'ail'e, r elisez « Cromedeyre-le-Vieil », de Jules
Romains. Vous sentirez que la beaulé de J'expres:sion est inséparable de la vérité
profonue. Le langage des paysans ue Cromedeyr·e e::;t justiflé par leurs hahitude..-;
de vie. Pas une idée, pas une image n'e."'.lt ar-tiflcielle. Si tous les habit.'-lnts d'un
village du Ploteau Central arrivaienL a la clni1·e conscience d'eux-rnémes et pos- !
sédaient le don d'exprimer ce qu'ils sentent, ils parleraient comme le poéte les ¡
fuitparle~
·
De meme que l'ivresse ne nous déforme pas, mais manifeste seuleruent ce qui ;____
est secret en nous, la poésie est une transfigur-ation des sentimrmLc:; humain:-;.
c·est une vérité plus profonde et plus belle. Le probleme pendant entre l'idéalisme et le réalisme n'a pas de sens. 11 ne &lt;levmit pas Y avoir de probleme. C'est
un symptó'me de déca&lt;lence.
_
Qu'est-ce que l'idéalisme ou le réalisrne &lt;le Sophocle? Mais chaque fois que l'art
traverse une période de dégénérescence, ou assi,,te a la dissociation des éléments qui étaient fondus ensemble a l'élat de purelé originelle.

d

¡

MARTHE ESQUERRÉ.

23
22

�JEAN HYTIER

J. PORTAIL ET ANDROLITE

Au aommet de la vllle,

d. Portall et "Androllte"

.. I E considere "Androlite" de J. Portail comme un début imporU
tant. A une époque oli les fantai8istes modulent de petites
chansons miévres, on est heurcux de consta ter un effort dont l'étendue, la puissance et l'unité peuvent etre rnédités avec fruit. Deux
volumes de ver;:;, six cents pages de poésie: un ouvrage d'enverg-ure. J'entends bien : les ceuvres le8 meilleures ne sont pas toujours les plus longues. Mais l'abondance de ce poéme n'est pas un
creux bavardage. C'e::.t, au cont1·aire, un livre riche, luxuriant,
qui vous révele mainte chose neuve.
Un rnont s'éléve, un village dort a ses pieds. Des hommes escaladent le mont, puis l'un d'eux y découvre un fllon de pierre. On
l'exploile. A cóté de la carriére qui l=&gt;e creusejusque dans le sol une
fois le mont nivelé par cette ext1·action intem-ive, une ville se constmit, s'étend, se gonne, palpite. Les médit6tions du poéte sur tous
ces spectacles, tel est le sujet « d'Androlite )). J. Portail a su le traiter
non sans grandeur. II a le sens des forces et des puissances, de la
Yie, de la mort. Surtout, il réussit a animer la matiére. II faut voir
comme il rend l'existence brutalc de la pie,-re. II sait la valeur poélique d'un spectacle comme l'exploitation d'une carriere, la construction d'une cité, et la prise de possession de la pierre par le fer.
Le poéme entier vit multiplement dans cette atmosphére industrielle et minérale, avec de brusques échappées sur la nature
rustique. La vie humaine s'y débat avec ses senliments; le poéte en
prend conscience, spécialement dans le beau "Nocturne »dela fin.
En voici le début; on y reconnattrait un poéte rien qu'a. l'opposition
de l'image qui s'annonce aux dixiéme vers :

A la plu■ haute fenétre d'une m:it~on,
Un homme est accoudt
et du balcon regar/le
Couler comme un fteuve
la desceote du ~olr
La chute du aolr sur la vllle II vol d'olseau
qui agontse,
Mals que farde encore a,·11nt 111 morl
aux couleurs de la vle
L'lncarnal rosé d'un t.endre ero!pu~,•uJe;
,1. la méme heure dan.s une tle alltiporlique
Une/emme se Ieee et re¡;oit paisil&gt;leme!lt

Sur ses épaules arrondiei, et nue11
Qui retomben.t ain.si qu'une O&lt;Uque
L 'aurore de Jeu comme un baptéme.

..
L'intérét d' «Androlite &gt;&gt; s'avére dans les images. Ce livre en est
~ic~ie a foison. L'auteur retourne l'oujetsous toutes ses faces, etcette
ms,stance, parfois un peu lente, impose une vision nette et comP_l~xe. Le~ procédés ~e construction de J. Portail sont la juxtapos1tion_ et l accumulat1~n. 11 ~n résulle une grande diversité, quelqu~ro1s n~én_ie de la d1&lt;;pers1on, comme dans un film cinématograph1~ue ou 1I y a tr?p de coupures. Portail ne cherche pas u
subJug_u er le Iecteu~ d un seul coup; il le trappe de coups successifs
et précrs. Cette mamére se révéle sur l'échelle de la simple phrase :
c·est encore aux cornlches du mont
Fa~onn.é, trt&amp;aé, gau,Jré, ruché,

Quelque nld see de béte ou d'hlronclelle....

Un autre exemple manifeste triplement ce procédé fonclamental :'
lme (la carrlére) regardail ~a jeune el tendre plerre
Qui, plus lard aux hatelnes de couleur des ltommes
Peu 4 peu daos rotmosph~re verte el bleue
Verdirai t, oieilllrait, bMmirait, bleuiNJ.it,
Mtriniée, par la maln des éléments
Et patinét par les pieds des morcheurs,

24

25

�JEAN HYTIER

Cor rodee par le feu des neiges,
Le still des pluies et des hrouillard1&lt;,
L'entaille oblique des avuses
Et le:i morsures du vent aboyeur.

Un poéte qui use, a ce point, de la juxtaposition use néces_sairement de la répétition. Le lecteur trouvera ainsi dans « Androhte&gt;1
maints thémes avec variatións. D'autres fois , l'ol&gt;jet repr-ésenté
devient un centre de vision ; il se fixe dans l'esprit du poéte et fait
rayonner plusieurs images:

J. PORTAIL ET ANDROLITE

Toute cette vigueur ne va pas sans gaucheries. 11 y a des scories
dans ce jaillissem.ent volcanique. On releve racilement des images
bizarres, déplaisantes, de mauvais gout. On sourit de lire que la
cloche de l'église « Cait l'amour avec Dieu ». II y a quelque naiveté a
écrire:
... Amdur. Flulde. Blectrolyge supreme
De deux corps qui ae dlssol\·enl run daus rautre...

L'aut.eurest malhabilea exprimeren ver~ le:5 pensées abstraites:
D'autres hommes

De hautes chem inéee de brique, •iole\tes
A quatr~ pans,
Couleur de sang caillé,
Elaient les obélisques terribles
De la cllé...
.•On dirait qu'elle souffie et respil'e
P~I' les gl'un&lt;ls fi.tts déhouchés
De ses cheminées...

..La ville e$l un chreur qui chante
P.. r les trompettes dressécs contre le eiel
De ;ies hautes chemlnees,
Elles sont les arbres de la ,·me, les tron1·~
Dont la sthe ardenle monte et s·exhale
A gros bouillons...

ll y a la, chez Portail, un étrange pouvoir qui le g·rise évidtmment. L'ivresse l'emporte méme quelquefois sur le gout :
Le rut du lravail de la villa en chaleur
Sans Lrhe a pro,·oqué
Toutes ces érec:tions de cheminées.

Ailleurs, par un phénoméne contraire, c'e~t l'image qui devient
centrale et insistan te; elle s'impose aux objets, s'épand sur eux :
La route est une courroie
Qui sangle et ralfermlt le village,
Dont les rues. rune apres rautre,
S"rimlncissent en lanléres percées de trou~,
S'etfllent en ruelles
Et piquent ca et la la chalr des maisons

Avec rardillon
Des raldlllons.

26

Et qui tous avaient
L'averslon du monde,
L'écteuremen t
De la vie en commun
Et la satiélé
De la sociél1t.

n est clair que l'auteur se donne tout entier. n est abondant
comme la carriére de son poéme; tous les matériaux n'y sont pas
d'égale valeur; c'est une richesse a JJrcndrn telle qu'elle est, sans
tri : je ne raís pas la petite bouche. Je sal ue en J . Portail plus un
créateur qu'un artiste. Plus puissant que délicat, on est cependant
heureusement surpris de le voir, de temps á autre, s'accorder ~u
milieu d'une ta.che rude et sévére une récréation gracieuse ; voyez
comme il peint une ronde de fllletles :
..•Elle s'élance,
Elle est échancrée, ajourée,
Ríen ne la relient
Et elle ne retient ríen,
Le vent y passe et repasse,
Et clapotante, écumante,
L'allégresse la traverse
Comme de l'eau dans un panie1· ..
-~-le rire la creuse au cent1·e
Comme un gretot,
Elle est uue corbeille légé re
Que la joie prend et souléve
Par ses naltes qui s'envolent,
Les tresses qui bon&lt;lissent,
Et l'anse souple et gracile
De ses dix paires de b1•as•..

27

�JEAN HYTIER

La ronde décrit des chiffres:
mte est un cercle qui s'allonge en zéro,
Puis un zéro qui s'étire comme un fruil,
Puis elle se hrl~e, se referme
El devienl la chatne sans fin
ll'un huit qui s'enlace 11utour d'un c hene.
Elle se coupe encore
Et s'elflle a ses bouls.
El de neu f _el de six
Enllse1·onne sa ns fin
Le ful d'un hélre neur.

•

« Androlite JI contribue, pour sa part, a la découverte de la matiére du nouveau classicisme. Portail posséde admirahlement le
sens de la vie moderne. n sait que l!i poé.sic se doit trouver dans les
choses ramiliéres, dans l'Univers qui nous touche directement, et
non pas dans la sphére abstraite, artificielle el creuse d'une inspiration poncive et exténuée. Aucun voile entre !'ame et le réel. Je
regrette de ne pouvoir citer tout ce que Portail dit s ur la ville, la
carriére, le reu, le mont, les cimetiéres... On ne songe plus a lui
reprocher ses i•ugosités, quand on pense aux élégances éca&gt;urantes
de tel poéte « distingué ». Portail ne prend pas des mines effarouchées pour peindre les réalités solides et brutales de la matiére. Il
s'r plonge avec la bel le ardeur d'un Verhaer:en.
« Androlite &gt;&gt; est un livre qui fait honneur u l'Unanimisme. Tels
passages expriment manifestement des sentiments et des mouvements collectifs :

J. PORTAIL ET ANDROLITE

• ••
Les seules réserves vraiment importaules que je rerai sur le
livre de Portail concernent la technique poétique. Trop peu souvent
on a l'impression d'un rylhme vigoureux et décisif. Quand l'auteur
y atteint, c'est qu'il se conforme, plus ou moins consciemment a la
technique moderne. Les effets d'opposition, entre métres longs et
brefs, pour lesquels Portail a manit'estement une prédilection, il les
retrouve,-a.it, avec plus de netteté, s'il adoptait le príncipe essentiel
de la mesure réguliére. J'ai bon espoir que Portail y arrive dans ses
ouvrages futurs (On attend impatiemment cette Océane qu'il annonce). I1 a trop le goút de l'arcllitectnre pour repousser une
~echnique organisée et organisalrice. Son vers parait, u chaque instant, s'approcher puis s'éloigner du nótre. 11 n'y a pas la quelque
ch ose de délilléi-é; l'inachévement de la forme, Portail ne l'a pas
v:oulu, mais subi. En en prenant conscience, il est probable qu'il
y rernédiera. 11 en retirera maints avantages, dont le moindre, et qui
ne s'obtient que par une discipline rigÓureuse, ne sera pas une certaine condensation qui manque a « Androlite »
Insisterai-je si longtemps sur un probléme de pure technique,
si celle--ci n 'étart trop généralement méconnue, et si l'ceuvre de
Portail ne me semblait si proche, par son esprit, par son ' souffle,
par son fond, de l'esthétique du nouveau Classicismet Installé au
cceur méme de la vie moderne, comme nous aimerions qu'un poéte
riche de tels dons ajoutíH a la plus vaste inspiration la forme qui
achéve et constitue, qui équilibre, et permet de durer.

JEAN HYTIER.

Comme au fond ct·une cave
La famille se reforme el caille chaque solr•..
!"ar

... Je Youdrais étre entralné
le courant soupfo et forl d'une route...

Mais le livre entier témoigne d'une maniere de voir collective. Et
merne quand l'auteur n'exprime que des réalités matérielles, il les
saisit, peut-on dire, globalement. C'est toute une partie de 1'Univer5
rnoderne qui nous est a insi rendue sensible.

28

29

�LE MOUTON BLANC

Noug serong lieureux d' affirmer ici
a partir du Nº 2

.

L'OPINION DU ''MOUTON BLANC"
--SUR - -

les livres
--&amp;SUR - -

les revues

QUI NOUS SERONT ENVOYÉS

30
La Cete-Saiat,André ( laére ). - Imp.

,IN!!LLI.

Le gérant : RRNE GAUD&amp;rR OY

�kmaulan Ha
ne publle que de l'lnédlt
CHA9UH NUMÉRO CONTIENT:
UN POEME OU !)NE PROSE;
UN GROUPE IMPORTANl' DE POEMES, TOUS DU MJ!ME AUTEUR;
UN't-: PROSE ;
"LA

oocrRINH DU MouroN 81.ANC ", NOrEs RlIDUI.IERES PAR

JHAN HYflER;

u:,.;E PAGE o'ERREURS Er UNE PAGE DE \"llRldS, SIG 'ÉES PAR ,NOS
CONT.EMPORAl'IIS;
UNE ÉTtJDE CRI flQUE SUR, UN MOU\'EMENT OU UNE QUESTION LITl'ÉRAIRES;
UNE ÉTUDE CRI flQUE SUR UN AU rEUR CONTEMPORAIN;
L'OPINIOS DU Mou l'ON Bt.ANC SUR LES Ll\"RES .ET LES RE\"UES.

PRIX POUR TOUS PAYS :
Le numéro . \. . . .. . . . .
2 Prancs

L'aboiuienient d'un

ltn.

20 Prancs

COLLABORE.NT AU MOUTO.V BLA.YC :
Gabriel Audisio, .Cha,.1,e,,. BoisH0n, _Geo,-ge., t'!!l.f'1111Priere
And,·é Cuisenier, Martlte lúquen•é, Pi.erre 1'i,vr,•
Paul Fieren.~, René GaudR,fi-oy. J-'ra11,; Hf'l.'P1u•
JeanHgtier,P·A. May, O. Mannoni, RenéMaublam·
1
•
'Jean Meunier, Henl'(J Petlot, Franci11 P0n!Je
J. Portail, Claude -André Pttf¡et
Jules Romains

ADRESSER TOUTE LA. CORRESPONDA~CE :

LYON

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="436">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560776">
                  <text>Le Mouton Blanc</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560777">
                  <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564372">
              <text>Le Mouton Blanc</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564374">
              <text>1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564375">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564376">
              <text>Septiembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564377">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564378">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564393">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752559&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564373">
                <text>Le Mouton Blanc, 1922, No 1, Septiembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564379">
                <text>Favre, Pierre, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564380">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564381">
                <text>Literatura francesa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564382">
                <text>Arte literario</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564383">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564384">
                <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564385">
                <text>Maupré par Charolles (S &amp; L)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564386">
                <text>Hytier, Jean, Redactor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564387">
                <text>01/09/1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564388">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564389">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564390">
                <text>2020380</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564391">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564392">
                <text>fre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564394">
                <text>Lyon, France </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564395">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564396">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36514">
        <name>Clasicismo moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="6849">
        <name>Ensayo literario</name>
      </tag>
      <tag tagId="36511">
        <name>Jules Romains</name>
      </tag>
      <tag tagId="36513">
        <name>Marthe Esquerré</name>
      </tag>
      <tag tagId="36512">
        <name>Unamismo</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20283" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16652">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/436/20283/Le_Mouton_Blanc_1922_No_2_Octubre.pdf</src>
        <authentication>5fbaabf0cf914275965e8d369d22aaab</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="564548">
                    <text>REVUE MENSUELLIC
PRIX:

2

FRANC&amp;

DifilE:.CTE:.UF? : PiE:Rfi&gt;E tAVRt:
RÉOACTEUF? EN CHEf : JEAN HYTiEF?

FRANZ HELLENS . . . . .
O. MANNONI. . . . . . . .
IEAN HYTIER .. .. . . ..

POÉMES POUR L'EAU SOMBRE . . . . • . . . • .
HISfOIRE DU NAIN BRIMBORION. • . . . . . . . •
LA DOCTRINE DU MOUTON BLANC . . . . . . . .

ERREURS DE . . . . . . . .

FRAN(¡~NOHAIN, CHARLES MÉRÉ, FLORIANpARMENTIER.. .. .. . . .. .. .. .. .. . . .
GEORGES CHENNEVIERE, IULE~ ROMAINS,
PAUL SOUDAY, CHARLES MAURRAS .. .. ..

VÉRITÉS DE. ...... ..
AGNUS, . . . . . . . .. ..
ANDRÉ CUISENIER . . . .

PALINOENESIES. .. .. .. .. . • .. .. .. . ..
LES ROMANS DE IULES ROMAINS. . • . • . . • . •

LES UVRES .... ....

ET LES REVUES . .. .. . . .. .. .. .. .. ..

��•

¡

BJB
[.

A

CENTÑA l.

'----,._ _ _ _.,:U:::·..!.A.~ • L______ _

est I' organe du classicisme moderne
publiera prochainement :
GEORGES CHENNEVIERE.
PAUL FIERENS .. . . .. ..
CLAUDE-ANDRÉ PUGET .•
FRANCIS PONGE
~PIERRE FAVRE ..
O. MANNONI. ..
FRANCIS PONGE
RENÉ MAUBLANC ..

GABRIEL AUDISIO .
ANDRÉ CUISENIER.
MARTHE ESOUERRÉ . .
JEAN MEUNIER. . . .

CHARLES BOISSON
JEAN HYTIER . . . .

LE CHANT DU VERGER
ODES
PENTE SUR LA MER
POÉMES
LA PRINCESSE IYRE
HISTOIRE DU NAIN BRIMBORION
RÉFLEXION SUR ARICIE
ESSAI SUR GEORGES CHENNEVIÉRE, ESSAI SUR LES PRO·
POS D'ALAIN
L' ART ET LA PENSÉE POÉTIQUE
DE CHARLES VILDRAC
ETUDES SUR L'UNANIMISME
CROMEDEYRE-LE-YIEIL
MALLARMÉ ET LA SYNTAXE
ANGLAISE
LES MOUVEMENTS PARAS!·
TAIRES EN LITTÉRATURE.
L'ESTHÉTIQUE D'ANDRÉ GIDE.
... etc ...

Adresser directement
tout ce qui concerne
1• La Direction et I'Administration,
2&lt;&gt; La Rédaction -

a : Pierre

Favre,
4, Place des Terreaux, Lyon;

Manuscrits, Livres, Revues - a : Jean Hytier,
a Maupré, par Charolles (Saone-et.Loire).

T

OUT

a

l'opposé d'une prétendue tradition néo•classique

qui n'a d'autre idéal que l'imitation de formes périmées,
la doctrine du

" mouton blanc "
enlend, par le conlact direct avec la vie moderne daos ce qu'elle a
d'essenliel, renouveler les lhemes et l'inspiration, affirmer une lechnique
poélique, retrouver le seos de la forme achevée, rétablir un équilibre
daos. l'ceuvre d'arl, -

recréer un slyle.

Le romantisme a substitué a la matiere épuisée du classicisme du

XVII' siecle une partie de la matiere d' un classicisme nouveau, mais
saos réussir, laute de savoir organiser sa découverte,

a constituer

lui•

m@me une époque classique. Seuls, au milieu de cette renaissance
impulsive, des artistes plus conscienls comme Flauberl el Baudelaire,
arriverent

a discipliner la matiere romantique,

sinon moderne, el réali-

serent comme une préfiguration du classicisme futur. Mais, depuis eux,
le donné littéraire s'es! tellement enrichi, par l' apport m@me des événemenls, les révélations d'un précurseur comme Rimbaud, les expériences
techniques du symbolisme, l'elfort d'un Verhaeren, l'intuition d'un
Charles-Louis Philippe .. . qu'il faut reprendre la tSche

a pied d'ceuvre.

Alors que tout romantisme es! une dispersion anarchique et
personnelle, lout classicisme est une synthese spécifique, lruit d'une

�•

oeuvre commune et volontaire. 11 comporte une rénovation complete :
fond et forme, matiere et technique . · 11 vi~e
l'époque dans des oeuvres de style. -

a exprimer

POEMES POUR L'EAU SOMBRE

l'essence de

La matiere du nouveau classi-

cisme, c'est la vie et l'homme modernes, conc;us aussi bien sous

I'aspee! des collectivités que sous I'apparence de l'individu - individu
tout différent, d' ailleurs, de celui qui constituait I' objet du classicisme

Poemes pour I'eau sombre

ancien. Cette représentation totale, profonde et harmonieuse, sera .

I'oeuvre du XX' siecle. Le classicisme moderne est né il y a environ

I

quinze ans; il a ses précurseurs, et déja ses premiers maitres. Tandis
qu'une lignée de prosateurs,
laient

a maintenir

ou

a la suite de France et de Barres, travail-

a restaurer le

HOMME

sentiment de la perfection, tandis

qu'un Claudel, ou un Proust poursuivaientla découvertede la matiere,

J'a.i peor et

d' autres qui représentent le nouvel équilibre, ajoutaient aleur révélation
prolonde de l'objet une organisation pleinement classique:

Le

meilleur hommage que nous pmss1ons rendre

maitres comme

a ceux

du XVII' siecle -

Je ne sui.s plus fatigué,

J' ai rcprÍ.s les ramcs,

Jules

Romains, André Gide, Georges Chenneviere ...

a

ces

je .mis gai,

Aucune peine Jan.s mon ame

Et cepcndant

j'ai pcur.

Je tremble et rien ne trouble
Mon bonbeur ;
Chaque ombre en moi se double

sous l'invocation du

D' une darté meilleure,

E, cependant je tremble.

mou ton blanc qui jadis servait d' enseigne au cabaret ou
se réunissaient Racine, La Fontaine, Molie,e et Boileau. -. sera

11

d'assurer, selons nos moyens, l'établissement dé6nitil d'un classicisme
moderne et des vérités esthétiques qui en sont

a la fois l'expression'et

condition. Une telle oeuvre n'est pas de celles qui s'improvisent en
quelques années,

a la

maniere de ces mouvements artistiques, lugitifs

comnle des modes, dont notre époque a pris l'habitude. Ce ne sera pas
trop peut-etre de tout un siecle et de la bonne et forte volonté de
plusieurs générations pour l'accomplir honorablement.

FEMME

la

J' autres femmes
Viendront peut-Ctre fe parlcr;

Ecoute,

Si

tu le veme, écoute-lc.s,
Elles n' atteindront pas ton 3.me.
Je me souvicns, je me sui.s vue
Dans le miro ir J'un beau jour :

J'étais

dc.stini!e

Et j'é~aÍ•

al' amour

tout~ nue .

Je le sa.Ü, aussi bien qu\l Íera da.ir
AprC:.s la nuit san., lune,
Tu le.s lai&amp;&amp;eras une a une,
Elles ne .sa uront pas te plairc.

I

�FRANZ HELLENS

D'autres Íemmes pourront venir
Et te parler tout has;
Mais aucune ne te Jira
Ce que j'ai su te Jire.

III

HOMME
Ma vie est désorma.is sonore
Comme l'air Ju printemps.
Un merle a chanté, un coq chante encore 1
Est-ce en mon ame, est-ce ailleurs ?
Je n'ai jamais aimé tant
Ni soup~onné pareille aurore.

L'aÍr est tendu comme une harpe.
Mon Dieu, 1'aimerai-je aujourd'hui 1
Son ame tremble dans les arhres,
Je l'entends briller, je la vois c1anter,
Elle est sonore, elle reluit,
Comme les veines d'une harpe.
Je sens le printemps dans mes cordes.
Jamais je ne l'aimerai mieux 1
Elle danse nue au seuil de la porte,
T oute la route est dans ses yeux,
Et e'est en elle que s' accorde
Le fol inconnu noir et bleu 1

POEMES POUR L'EAU SOMBRE

Je viens Je loin, ne vois-tu pu?
Regarde mes yeux verts et tenJres :
Toutes les brumes, tous les glas,
Tu peux les voir et les entendre
Dans mes yeux verts, et tous les pas
Depuis les a.ges que j'avance.
Je suis celle qui :commence
Et qui pourtant vient de tr~s loin,
La nuit dilate mes pupJlcs,
Je n'ai pas peur, ;'aime la vie.

J'ai vu la reine Je Saba,
J'étais aux noces Je Cana ;
J en'ai pas peur des grandes marche,.
J 'ai dansé devant l'arche
Avec David,
J'ai trempé dans la Íontaine
Ou le grand Pan ,e baignc
Mes yeux avides.
Tu voi.s, je viens de loin,
Je n'ai pas peur,
Ríen ne m' arrcte,
Je commence.
Je n'ai pas peur, ;'ouvre les mains,
J'offre la tete
Au vent qui vient 1
Je

IV
FEMME
Tu vois, je n'ai pa. peur,
Rien ne m' arrcte,
Je n'ai pu peur, j' aime la vie,
J'ai toutes ses couleurs dans: mes pupilles
Et toutes ses rumeurs dans ma tete.

2

sui, celle J'1ier et de Jcmain.

J'ai. traversé tous les chemins

De Chypre et de J udée.
J'ai pris tous les parÍums,
T ous les onguents, les hennés hruna,
San, quema peau ,e ,oit r.Ídée.
Je suis Íraí'.che comme le vcnt,
Et sombre comme l'eau,
F ugitive et paienne.

3

�FRANZ HELLENS

Mon ame eat dans le vent
Qui fauche les tombeaux,
Paienne et plw anciem:1.e.

POEMES POUR L'EAU SOMBRE

Si tu hésites, laisse.
Tout ce qui gronde cu moi,
Je ne le Jonne qu' une fois 1

V

VII

HOMME

HOMME

Oh quelle angoi.sse, quJle dure
Et pure angoisse me fait mal ;
Je ne respire qu'avec peine
Et meme le bien me fait mal.
1

Je n ai pas faim, mais ;' ai grand soif
De tout, de rien, et je suis ivre
Sans avoir bu, sans que ma soif
Me fasse regretter de vivre.

VI
FEMME
Prends cette main rebelie
Et cette houche qui ne dit
Que la moitié de ce qu'elle
Pourrait Jire.

Déja. le ciel est plein de l 'énorme tcmpéte,
Le vent semé par nous, rapide et Jur,
S'est levé cette nuit Ju sol obscur
Et touche maintenant le soleil Je la tete.
Un tourbillon rude et mortel, né du hasard,
gonflé cette nuit Ju souHl.e de nos ames;
La tcrre est déchirée et le ciel est en flamme,,
Et ce fracas est né du feu de deux regards.

S'est

Nous n'avons pas haissé les yeu.x devant la foudre
Et nous n'avons pas voulu Ju ciel bleu;
Nos cceurs sont faits pour semer le grain ténébreu,x
Comme la meule est faite pour le moudre.

VIII
HOMME
Je n'ai ni portes ni f enetres,
Je suis muré en toi,
Et j'ai croisé mes mains
Pour mieux te voir et te counaitre;

Ma bouche est cruelle,
Mes yeux sont maudits,
Mon ame eat pire.

Si
Si

tu ne crains pas ce qui brule,
ton amour devant rien ne recule,
Prends cette main rebelle,
Lo feu maudit Je ce regare!
Et ces levres mortelles.
Demain sera trop tarJ.
J' ignore les promea.ses.

4

Je ne suis ríen qu'un peu Je- chaír
Qui se tient immobile,
Avec une ame toute pleine,
Un ceeur ardent et des yeux clairs.
Ma place est désormais marquée,
Le ciment noÍr Je la douleur
.M.'a pour toujours fucé

5

�FRANZ HELLENS

O. MANNONI

Dan.1 un caveau Je ta mo.1quée.

Je ne demande qu'a. rever
A la splendeur Je ta nature ;
Cette omhre n' est pas trop ohacu.re
Pour que je puis.se m'élever,

Histoire du Nain Brimborion
PREMIER FRAGMENT

Ni cette

chrypte trop profonde
1
Pour que j' entende jusqu a moi
Descendre cette voix
Qui vibre au cceur Ju monde.

IX
FEMME
Apr~s tous ce.1 Jéparts, tous ces matins,
Le soir est b, sen, mes deux mains;
Et tout ce temp.1 que j' ai cherché 1
Que la fatigue me parJonne. ·
Sens mes Jeux mains que j'abanJonne,
V oís mes c1eveux tressés ;
Ma robe est large et j'ai laissé
Un peu de chaira tous le, ages.
GliHe ta main .1ur mon visage,
Tu sentiras ses pfu profonrls,
Et cette veine ,ur mon f ront
Que le vent fou Íit se gonfl.er
Et qui ne veut pas s'en aller.
PrenJs mea Jeux maÍn8, sens mes yeux gros ;
Pour ton orgueil, voici ma plainte,
Pour ta souffrance mes sanglots,
A cleux genoux et le.1 maina jointes.
FRANZ HELLENS.

6

Comment Brimhorion, engendré par un roí déja mort, naquit

J'une

E.lle encore vierge.

Le Roi Adolphe avait a l'entour de quarante et sept ans quand il
prit a femme la princesse Cunégonde. 11 n'eut pas le temps d'assister en
personne a son mariage, car c'était pendant les grandes guerres et il ne
voulait commettre en d'autres mains que les siennes propres le soin de
conduire ses armées a la victoire. Il manda vers la princesse quatre
ambassadeurs, tous bien de leur personne, dont l'un portait l'anneau de
mariage, le second le contrat, le troisieme une lettre et le quatrieme une
fleur de lys. Mais la fleur de lys se fana durant le chemin, ce qui était de
mauvais présage.
Le mariage fut célébré avec beaucoup de pompe, cependant que le
Roi Adolphe amassait lauriers sur lauriers. Il livrait une bataille qui
devait étre décisive quand les ambassadeurs lui revinrent. Le premier
portait un anneau envoyé ar la nouvelle reine, le second le contrat
signé et parafé, le troisieme une rose en bouton, le quatrieme le portrait
de la reine par le peintre de la cour.
Le roi mit l'anneau a l'annulaire, le contrat dans sa poche, la rose
~ son chapeau et ordonna de découvrir le tableau qui était voilé de
velours cramoisi. Mais avant qu'on ne l'eut fait, une pierre d'artillerie
réduisit en miettes le portrait de la reine et navra le roi malement aux
deux genoux. Ah, s'écria-t-il, je meurs, et je n'ai pas vu le visage de
mon épouse, fftt-ce en peinture.
Il y avait pour lors aux armées un fort habile chirurgien appelé
mattre Tagliandi, originaire de Milan, qui en savait sur les navrances et
blessures plus qu'aucun homme de son temps. Il lava les plaies du roí
avec une infusion d'arnica et autres plantes vulnéraires et lui fit un
beau pansement de la chemise d'un arbalétrier.
Les hommes d'armes voulurent venger leur prince et la bataille
ayant soudain repris, les ennemis furent écrasés. Mais le lendemain les

7

�HISTOIRE DU NAIN BRIMBORION

jambes du roi étaient noires et puantes, et maitre Tagliandi conseilla au
chapelain qu'il priat pour leur commun Maltre, disant que des lors toutc
espérance se devait remettre entre les mains de celui qui ressuscita Lazare
sentant déja.
Cependant la nouvellc Reine qui, avec un train magnifique, approchait ,iu camp royal ou1t parler de la grande victoire qui faisait du roi
¡¡on mari un nouvel Alcxandre ou quelque César pour le moins; elle en
ordonna de doublcr les étapcs. Une vieille sorciere du nom de Crapaudinc l'accompagnait. La reine portait ason col un talisman donné par la
sorciere; c'était une pelote de verre filé de Venise avec, au milicu, un
~il de rainette, et la pelotte devait se briser le jour que le roi serait
infidele a la reine sa femme.
Comme Cunégonde arrivait au camp, le roi se mourut. Cunégondc,
trouvant un cadavrc mal odorant en place du jeune roi victorieux qu'elle
s'était figuré, ne versa cependant nulle larme, car, ne l'ayant point connu,
elle ne l'avait pu aimer. Mais elle eut peur de ne pas rester reine et dit
sculement: Plut au ciel, du moins, que j'eusse corn;:u de lui.
Mattre Tagliandi, songeant que le cadavre était encore chaud, que
le Roi avait été continent par force durant cette longue guerre, chaussa
ses lunettes doctorales et mit son bonnet carré, disant qu'il était temps
cncore de faire plus de rois ni de princes qu'il n'en était dans l'almanach.
N onobstant les remontrances du chapelain et le baragoin de la sorciere,
il ouvrit les ventricules spermatiques de sa majesté Adolphe, et avec un
long et fin roseau qu'il appelai t en grec se ringue et canule en latin, il
aspira et insufla a la reine grandement émue un peu du liquide qui donne
la vie.
Comme il restait grande abondance de semence royale et qu'il eut
tcnu a crime de lese majesté de la laisser perdre, il l'injecta par moitié a
une suivante de la Reine, Mademoiselle Thérésa de Bombessa, et a une
fille simple d'esprit, nommée Marie, qui aidait a soigner le Roi. Et il
cut pour lui les vieux maréchaux qui approuverent, disant que le Roi
l'cut bien fait, s'il eu.t été vif. Mais au moment que Maltre Tagliandi
s'occupait de la suivante et de Marie, la pelote de verre que la reine
portait au cou éclata avec beaucoup de bruit, et la reine se sentit triste,
songcant que feu son mari la trompait le jour méme de ses noccs.

La sorciere fit un sortilege pour savoir si sa mattresse était enceintc,
et il se trouva que non. Cependant elle lui conseilla de prétendre que
oui, de garnir ses vétements d'étoupe et de foin durant neuf mois, disant

8

O. MANNONI

que, le terme venu, il ne serait pas malaisé de trouver un enfant nouveau
né, et qui serait prince. Et la reine, un mois apres, ayant enlevé un peu
de paille a sa paillasse dit a ses suivantes, avec un sourire honteux,
qu'elle était grosse. Et il y eut des messes &lt;lites pour le bien de sa
grossesse.
La suivante Thérésa n'était pas plus enceinte que la reine, mais prit
pour le devenir un autre moyen, s'y employant avec un homme d'armes
du nom d'Hamelin et qui était puissant ribaud. Mais ils furent surpris
par une servante qui en fit des comes, si bien que Thérésa en eut la jau1üsse et une fausse couche qui la tint deux mois au lit.
Quant a Marie la Simplesse, ainsi l'appelait-on communément, elle
était entrée dans un couvent dont la supérieur&lt;! ne tarda guere a s'apercevoir qu'elle était grosse et la fit vi si ter par les matrones. Et les matrones
trouverent qu'elle était grosse en effet, mais aussi qu'elle était pucelle et
criercnt au miracle. Et il vint des pélerins de tous les pays pour la voir
et emporter de ses reliques, et déja ne l'appelait-on plus autrement que
la Vierge Marie, et disait l'on que Jésus-Christ allait revenir sur la terre.
Mais les théologiens disaient que non. D'aucuns, méme, citant SaintJ ean, opinaient pour l'Antéchrist.
Le pape enfin craignant un schisme et s'étant assuré que la grossesse
non plus que la virginité n'étaient controuvées manda la bulle Si quaedam virgo ou il était dit que la grossesse de Marie la Simplesse devait
etre imputée a sorcellerie. Et Marie quina le couvent de nuit, et se
refugia dans un petit hameau ou le curé ne lisait pas les bulles du Pape
et ou on ne la reconnut pas. Elle n'osait dire en effet que sa grossesse
était d'origine royale, car la reine l'avait menacée de mort si elle en
soufflait mot. De plus elle tenait elle méme pour peu catholique la fa~on
dont elle avait con~u et pour un sorcier le savantisslme Tagliandi.
· Cependant la reine, qui portait des robes de plus en plus larges et
garnies de chiffons tremblait qu'on ne connót un jour la vérité touchant
le b~tard de Marie la Simplesse, et elle pria la sorciere de le faire mourir
a sa naissance par envotitement, ou d'obtenir du moins par quelque
sortilege que ce fut une filie. Mais la sorciere, ayant consulté ses tarots,
déclara que l'un non plus que l'autre ne se pouvait, par ce que c'était fils
de vierge ; mais qu'il resterait nain toute sa vie . Et le meme jour, a
minuit, ayant cueilli de la mandragorc, elle fit un philtre a cet effet.
Quelques semaines plus tard, la reine faisait passer pour son fils le
nouveau né d'un pauvre cordonnier nommé Michel et le faisait baptiscr
Adolphe. Le meme jour, Marie la Simplesse accouchait d'un fils qu'elle

�FRANZ HELLENS

O. MANNONI

Dan.1 un caveau Je ta mo.1quée.

Je ne demande qu'a. rever
A la splendeur Je ta nature ;
Cette omhre n' est pas trop ohacu.re
Pour que je puis.se m'élever,

Histoire du Nain Brimborion
PREMIER FRAGMENT

Ni cette

chrypte trop profonde
1
Pour que j' entende jusqu a moi
Descendre cette voix
Qui vibre au cceur Ju monde.

IX
FEMME
Apr~s tous ce.1 Jéparts, tous ces matins,
Le soir est b, sen, mes deux mains;
Et tout ce temp.1 que j' ai cherché 1
Que la fatigue me parJonne. ·
Sens mes Jeux mains que j'abanJonne,
V oís mes c1eveux tressés ;
Ma robe est large et j'ai laissé
Un peu de chaira tous le, ages.
GliHe ta main .1ur mon visage,
Tu sentiras ses pfu profonrls,
Et cette veine ,ur mon f ront
Que le vent fou Íit se gonfl.er
Et qui ne veut pas s'en aller.
PrenJs mea Jeux maÍn8, sens mes yeux gros ;
Pour ton orgueil, voici ma plainte,
Pour ta souffrance mes sanglots,
A cleux genoux et le.1 maina jointes.
FRANZ HELLENS.

6

Comment Brimhorion, engendré par un roí déja mort, naquit

J'une

E.lle encore vierge.

Le Roi Adolphe avait a l'entour de quarante et sept ans quand il
prit a femme la princesse Cunégonde. 11 n'eut pas le temps d'assister en
personne a son mariage, car c'était pendant les grandes guerres et il ne
voulait commettre en d'autres mains que les siennes propres le soin de
conduire ses armées a la victoire. Il manda vers la princesse quatre
ambassadeurs, tous bien de leur personne, dont l'un portait l'anneau de
mariage, le second le contrat, le troisieme une lettre et le quatrieme une
fleur de lys. Mais la fleur de lys se fana durant le chemin, ce qui était de
mauvais présage.
Le mariage fut célébré avec beaucoup de pompe, cependant que le
Roi Adolphe amassait lauriers sur lauriers. Il livrait une bataille qui
devait étre décisive quand les ambassadeurs lui revinrent. Le premier
portait un anneau envoyé ar la nouvelle reine, le second le contrat
signé et parafé, le troisieme une rose en bouton, le quatrieme le portrait
de la reine par le peintre de la cour.
Le roi mit l'anneau a l'annulaire, le contrat dans sa poche, la rose
~ son chapeau et ordonna de découvrir le tableau qui était voilé de
velours cramoisi. Mais avant qu'on ne l'eut fait, une pierre d'artillerie
réduisit en miettes le portrait de la reine et navra le roi malement aux
deux genoux. Ah, s'écria-t-il, je meurs, et je n'ai pas vu le visage de
mon épouse, fftt-ce en peinture.
Il y avait pour lors aux armées un fort habile chirurgien appelé
mattre Tagliandi, originaire de Milan, qui en savait sur les navrances et
blessures plus qu'aucun homme de son temps. Il lava les plaies du roí
avec une infusion d'arnica et autres plantes vulnéraires et lui fit un
beau pansement de la chemise d'un arbalétrier.
Les hommes d'armes voulurent venger leur prince et la bataille
ayant soudain repris, les ennemis furent écrasés. Mais le lendemain les

7

�HISTOIRE DU NAIN BRIMBORION

jambes du roi étaient noires et puantes, et maitre Tagliandi conseilla au
chapelain qu'il priat pour leur commun Maltre, disant que des lors toutc
espérance se devait remettre entre les mains de celui qui ressuscita Lazare
sentant déja.
Cependant la nouvellc Reine qui, avec un train magnifique, approchait ,iu camp royal ou1t parler de la grande victoire qui faisait du roi
¡¡on mari un nouvel Alcxandre ou quelque César pour le moins; elle en
ordonna de doublcr les étapcs. Une vieille sorciere du nom de Crapaudinc l'accompagnait. La reine portait ason col un talisman donné par la
sorciere; c'était une pelote de verre filé de Venise avec, au milicu, un
~il de rainette, et la pelotte devait se briser le jour que le roi serait
infidele a la reine sa femme.
Comme Cunégonde arrivait au camp, le roi se mourut. Cunégondc,
trouvant un cadavrc mal odorant en place du jeune roi victorieux qu'elle
s'était figuré, ne versa cependant nulle larme, car, ne l'ayant point connu,
elle ne l'avait pu aimer. Mais elle eut peur de ne pas rester reine et dit
sculement: Plut au ciel, du moins, que j'eusse corn;:u de lui.
Mattre Tagliandi, songeant que le cadavre était encore chaud, que
le Roi avait été continent par force durant cette longue guerre, chaussa
ses lunettes doctorales et mit son bonnet carré, disant qu'il était temps
cncore de faire plus de rois ni de princes qu'il n'en était dans l'almanach.
N onobstant les remontrances du chapelain et le baragoin de la sorciere,
il ouvrit les ventricules spermatiques de sa majesté Adolphe, et avec un
long et fin roseau qu'il appelai t en grec se ringue et canule en latin, il
aspira et insufla a la reine grandement émue un peu du liquide qui donne
la vie.
Comme il restait grande abondance de semence royale et qu'il eut
tcnu a crime de lese majesté de la laisser perdre, il l'injecta par moitié a
une suivante de la Reine, Mademoiselle Thérésa de Bombessa, et a une
fille simple d'esprit, nommée Marie, qui aidait a soigner le Roi. Et il
cut pour lui les vieux maréchaux qui approuverent, disant que le Roi
l'cut bien fait, s'il eu.t été vif. Mais au moment que Maltre Tagliandi
s'occupait de la suivante et de Marie, la pelote de verre que la reine
portait au cou éclata avec beaucoup de bruit, et la reine se sentit triste,
songcant que feu son mari la trompait le jour méme de ses noccs.

La sorciere fit un sortilege pour savoir si sa mattresse était enceintc,
et il se trouva que non. Cependant elle lui conseilla de prétendre que
oui, de garnir ses vétements d'étoupe et de foin durant neuf mois, disant

8

O. MANNONI

que, le terme venu, il ne serait pas malaisé de trouver un enfant nouveau
né, et qui serait prince. Et la reine, un mois apres, ayant enlevé un peu
de paille a sa paillasse dit a ses suivantes, avec un sourire honteux,
qu'elle était grosse. Et il y eut des messes &lt;lites pour le bien de sa
grossesse.
La suivante Thérésa n'était pas plus enceinte que la reine, mais prit
pour le devenir un autre moyen, s'y employant avec un homme d'armes
du nom d'Hamelin et qui était puissant ribaud. Mais ils furent surpris
par une servante qui en fit des comes, si bien que Thérésa en eut la jau1üsse et une fausse couche qui la tint deux mois au lit.
Quant a Marie la Simplesse, ainsi l'appelait-on communément, elle
était entrée dans un couvent dont la supérieur&lt;! ne tarda guere a s'apercevoir qu'elle était grosse et la fit vi si ter par les matrones. Et les matrones
trouverent qu'elle était grosse en effet, mais aussi qu'elle était pucelle et
criercnt au miracle. Et il vint des pélerins de tous les pays pour la voir
et emporter de ses reliques, et déja ne l'appelait-on plus autrement que
la Vierge Marie, et disait l'on que Jésus-Christ allait revenir sur la terre.
Mais les théologiens disaient que non. D'aucuns, méme, citant SaintJ ean, opinaient pour l'Antéchrist.
Le pape enfin craignant un schisme et s'étant assuré que la grossesse
non plus que la virginité n'étaient controuvées manda la bulle Si quaedam virgo ou il était dit que la grossesse de Marie la Simplesse devait
etre imputée a sorcellerie. Et Marie quina le couvent de nuit, et se
refugia dans un petit hameau ou le curé ne lisait pas les bulles du Pape
et ou on ne la reconnut pas. Elle n'osait dire en effet que sa grossesse
était d'origine royale, car la reine l'avait menacée de mort si elle en
soufflait mot. De plus elle tenait elle méme pour peu catholique la fa~on
dont elle avait con~u et pour un sorcier le savantisslme Tagliandi.
· Cependant la reine, qui portait des robes de plus en plus larges et
garnies de chiffons tremblait qu'on ne connót un jour la vérité touchant
le b~tard de Marie la Simplesse, et elle pria la sorciere de le faire mourir
a sa naissance par envotitement, ou d'obtenir du moins par quelque
sortilege que ce fut une filie. Mais la sorciere, ayant consulté ses tarots,
déclara que l'un non plus que l'autre ne se pouvait, par ce que c'était fils
de vierge ; mais qu'il resterait nain toute sa vie . Et le meme jour, a
minuit, ayant cueilli de la mandragorc, elle fit un philtre a cet effet.
Quelques semaines plus tard, la reine faisait passer pour son fils le
nouveau né d'un pauvre cordonnier nommé Michel et le faisait baptiscr
Adolphe. Le meme jour, Marie la Simplesse accouchait d'un fils qu'elle

�HISTOIRE DU NAIN BRIMBORION

O. MANNONI

ne fit pas baptiser, et auquel, dans sa joie et sa pauvreté d'esprit elle ne
trouva d'autre nom que Brimborion.
Le petit gars;on du cordonnier était le plus laid que l'on pOt se
figurer. II était né velu comme ua ours, louche, et le nez en pied de
marmite. Néanmoins toutes les dames de la cour crierent qu'il était
beau sans parangon et une vieille douairiere déclara qu'elle avait vu feu
le roi son pere au berceau et que l'un était l'autre tout craché. Mais elle
rougit, se reprit, et dit qu'elle était trop jeune pour l'époque, mais qu'on
le lui avait décrit.
Tout au contraire Brimborion était un bel et gros enfant bien
ressemblant au roi Adolphe. Mais quand les pretres surent qu'il était né
un fils a Marie la Simplesse, ils l'allerent trouver et lui demanderent le
nom du pere.
La simplesse n'ayant su que répondre, les pretres hocherent la téte,
et le bruit se répandit que Marie avait couché avec le diable sous la forme
d'un bouc noir, et l'on parlait déja d'une belle flambée, avec du latin.
Alors la nouvelle accouchée enveloppa Brimborion dans ses bardes, et
s'en alla loin des hommes, dans les montagnes sauvages, parmi les ours
et les loups. Et l'on raconta dans le pays que le diable l' avait emportée
durant un orage qu'il a vait fait cette nuit la.
Au bout de deux mois, Brimborion cessa de grandir ; il avait juste
deux pieds de haut. Marie ne s'en affligea pas, et meme elle rendit grace
a Dieu, disant: Seigneur mon Dieu, vous m'avez cboisie emmi toutes
les femmes pour me faire un don que vous n'avez daigné faire a aucune.
Car il est vrai qu'a beaucoup de femmes vous donnez des fils selon leur
désir, mais ils grandissent et quittent leur mere pour guerroyer et voyager. Tandis qu'a moi votre bumble servante, vous avez donné Brimborion qui ne grandira pas, qui ne me quittera pas, que je porterai toujours
dans mes bras. qui sera éternellement mon petit enfant.
Ainsi parlait Marie, parce qu'elle était simple d'esprit, et si les
hommes des villages avaient pu l'entendre, il se seraient gaussés d'elle.
Mais elle les avait oubliés, et son creur était plein de joie.

Les hommes, de leur cóté oublierent la vierge qui avait enfanté, mais
on racontait dans les villages qu'une sorciere bantait les montagnes et
que des voyageurs fourvoyés l'avaient rencontrée, accompagnée d'un nain
tout nu qui sautait de rocher en rocher. Et ceux qui avaient vu ces choses
en parlaiem avec tant de terreur que nul ne se souciait d'aller voir s'ils
disaient vrai.
Quelques jours avant la date fixée pour le sacre, le prince Adolpbe,
qui avait alors treize ans, étant a courre un sanglier dans les montagnes
y fit la rencontre du nain tout nu, qui le regardait gravement, immobile,
les poings sur les hanches, ses longs cbeveux noirs trainant derriere lui
dans les ronces. Les gens du roi, connaissant les fables des villages,
s'enfuirent au galop, ne laissant la que le prince, un piqueur et le nain.
Le piqueur fit le signe de la croix et, saisissant le nain qui mordait griffait et burlait, le roula dans son manteau et l'emporta sur son cheval.
Mais pour la premiere fois ie sanglier échappa, ce dont le prince fut tout
marri, si bien que le piqueur lui demanda la permission de reporter le
nain ou il l'avait pris, disant qu'il leur portait malheur. Mais le prince
fut d'avis, au contraire, qu'il fallait que cette capture le consolat de l'autre,
et qu'ainsi du moins il ne rentrerait pas bredouille.
Marie la simplesse entendit de loin le bruit de la chasse et se tint
coite daos les rochers jusqu'a ce qu'il eut cessé. Quand les momagnes
furent revenues au silence, elle appela Brimborion. Sa voix, a cause de
la disposition des rochers, s'enflait jusqu'a la vallée, mais Brimborion
ne répondit pas. Elle le chercha tout le soir, dans les cavernes et les
halliers, le long du lit des torrents. Quand elle comprit qu'il avait été
enlevé par ceux d'en bas, elle poussa un grand cri, et se précipita
vers la vallée, sautant de pierre en pierre, pers;ant les fourrés, jetant ,;a et
la ses bras en courant, et les paysans, qui, revenant de leur travail,
l'apers;urent ainsi daos le soleil couchant, avec ses longs cheveux flottant
derriere elle et sa robe de feuilles sauvages, en eurent tant de frayeur
qu'ils n'oserent en dire mot a leur femme ni surtout a leurs petits.
Comme vous savez que la femme la plus rusée, en de telles circonstances, perd sens et mesure et agit comme une bete, ainsi Marie la Simplesse, qui n'avait aucune malice, entra dans le premier village qu'elle
encontra, criant que, pour l'amour de Dieu, on lui rendlt son petit enfam.
Les paysans s'enfuirent d'abord, et la femme des montagnes, seule dans
le cimetiere, au pied de l'église enténébrée, se lamentait ainsi qu'elle
avait vu faire les loups, les nuits de pleine lune. Le curé, a sa fenetre, la
regardait en tremblant, agitant un rameau de huis béni et soufflant du
latin. Mais le fossoyeur qui craignait les revenants et non les sorcieres'

Marie et le nain s-on fils vécurent a la maniere des bétes sauvages,
mangeant des falnes et des racines ; Brimborion apprit aussi a épier les
animaux et a les engeigner. Bien qu'ils n'eussent ni feu ni abri, comme
leur esprit était simple et leur corps sain, ils ne se croyaient pas malheureux, et, chaque soir, Marie remerciait le ciel qui l'avait franchie des
hommes.

IO

1

11

�JEAN HYTIER

HISTOIRE DU NAIN BRIMBORION

vint a elle avec un lacet dont elle se laissa lier les poignets. Et les
hommes, ayant appris qu'elle était liée et soumise, en firent une grosse
risée et descendirent la voir.
Le curé lui dit avec bonté de se confesser, l'assurant de !:absoudre,
et la priant qu'elle avouat tous les crimes, quelque grands qu 1ls fussent,
la miséricorde divine étant infiniment plus grande.
.
La Simplesse confessa honteusement quelques peccadilles de sa ieunesse, et réclama derechef son enfant. Mais le pretre, h?~hant la tete,
la fit vetir par sa senante d'une robe a manches plus chrettenne que son
vetement de feuilles et mener chez le maréchal, ou on la tortura. Elle
avoua alors le Diable, le bouc noir le saLbat et les c~voOte~ents. Et les
hommes qui avaient perdu des parents ou des besttaux lu1 en demandaient compte et lui crachaient au visage.
Le curé cepcndant !'aspergea d'eau bénite, prono~c;a les paro)~~ de
l'exorcisme et lui donna l'absolmion, l'assurant qu'.etant confessee et
repentie elle irait droit au ciel. Puis les hommes la m1rent da~s la chaudiere, et on alluma le feu. Le petits enfants du village, dansa1ent autour
de la marmite se tenan t la main et chantant :

La Doctrine du Mouton Blanc
Symbolisme et Classicisme Moderne

a

La difficulté qu'a toujours eue la critique définir le mouvement
symboliste manifeste son anarchie fonciere et la multiplicité des tendances qu'il recouvre. C'est proprement un sur-romantisme, ou un
romantisme au second degré. La liberté dans I' art, réclamée par les
romantiques, mais d'une maniere plus polémique que profonde, et
avec la reconnaissance plus ou moins avancée des grandes lois esthétiques, conduisait déja a la constitution d'esthétiques personnelles,
un régionalisme, mais encere fédéral, en littérature. Le phénomene
s'aggrave avec le symbolisme ; c'est le morcellement érigé en príncipe; ce n' est plus un régionalisme, mais un particularisme jaloux et
nquiet. Ainsi s' est accentué du Romantisme nos jours une dispersion maintenant voisine du néant, et dont le symptome le plus évident
a été l'impuissance du vers-libre a se constituer. 11 y a eu presqu'autant
de vers-libres que de vers-libristes. Comme il était a prévoir, la confusion s'est augmentée par la création de mille écoles transitoires,
essentiellement constituées par un individu et quelques complaisances;
dix ans apres, personne n' en sait plus le nom. Seul, l'Unanimisme a
réussi a persister, a s'accrottre et a s'approfondir, iustement parce
qu'il constituait un effort contraire a la dispersion, parce qu'il était un
mouvement constructeur, et que loin de borner, comme les chapelles,
son ambition conserver strictement son petit coin d'originalité, il ne
trouvait rien dans le monde qu'il ne dut englober un jour. 11 mettait fin
tout le mouvement post-symboliste, symboliste et romantique, et
inaugurait un nouveau mouvement classique qui va s'accentuer au
cours du siecle.

a

a

En,otcelle-nous, sorciere,
Poivre sel et cornicbon ;
Te voila dan, la chaudiere
Ion Jan \aire
Te voila dan• le chaudron
Ion lan Ion.

La Simplesse, liée dans la marmite, jusqu'au cou dans l'eau _déja
fumante, voyait danser tous ces petits enfan~s! ~t elle se senta1t ~-e
· l'amour pour l'un deux, le! plus méchant, et qm e~an_ bossu, parce qu 11
lui rappelait Brimborion. Elle ne cría ni ne se ~la1gn_1t, souffrant bonnement la mort, parce que le curé lui avait prom1s le c1el.

O. MANNONI

a

a

a

Ainsi le classicisme moderne s'oppose tout ce qui I' a précédé
depuis un siecle. Mais il ne lui jette pas pour cela I'anatheme. Et
meme cette vaste et trouble Renaissance dont il se dégage, il la
déclare nécessaire, il en fait une condition de son avenement. 11 faut,

12

13

�LA DOCTRINE DU « MOUTON BLANC

»

en effet, que la matiere de I'art se renouvelle périodiquement. Les
grandes époques classiques comme le XVII• siecle épuisent le
donné littéraire qui leur est offert; une nouvelle matiere doit etre mise
au jour, et c'est par mille efforts divergents, plus souvent aveugles
qu'éclairés, que se révele enfin peu a peu le domaine ou un classicisme nouveau viendra instaurer son ordre. Nous n'avons pas a renier
les carriers qui ont extrait les matériaux souvent grandioses, bien
qu'encare bruts, dont nous voulons construire la maison ; iustement
parce que nous nous opposons aux essais instinctifs pour affirmer une
architecture consciente, nous jugerons équitablement ces artisans
involontaires dont plusieurs furent des maitres admirables qui tenterent
déja d'esquisser I'ordre au milieu du chaos. Nous profiterons de toutes
les expériences. Mais il est temps, avec ceux qui depuis quinze ans
I'ont voulu et commencé, de continuer sans relache et sans défaillance
le classicisme moderne. Ce classicisme doit se prouver. C'est en le
faisant que nous le prouverons.

JEAN HYTIER

HENRY BATAILLE
11 commeni;a comme un poete. Puis, incapable de résister aux
sollicitations du succes, i1 écrivit vingt pieces illisibles, sans style,
sans vérité, sans art. En proie a un désordre émotionnel intense, il
brassa aveuglément des idées généreuses, de la psychologie amorphe,
des theses inconsistantes, du lyrisme de casino, des ficelles de mélodrame, du pathétique de feuilleton et de I'esthétique mondaine, avec
un sens totalement obnubilé de la réalité. Dans ses préfaces aux
journaux, il essayait rageusement de se persuader du contraire. 11 dut
souffrir terriblement de I'opinion ou du silence de ceux dont seule
I'approbation a1Jrait pu luí donner le calme et la confiance, de ceux
dont il n'avait pas su faire ses pairs. Ouelque chose de pur et d'ancien le jugeait au fond de lui. Sa race lui reprochait une trahison. Et
sa haine pour la critique, qu'était-ce done que la conscience de sa
déchéance 7 11 avait assez de talent pour savoir qu'il n'en avait plus.
JEAN HYTIER.

Travaux de Déblaiement

EDMOND ROSTAND
11 exemplifie les ravages de I'erreur esthétique dans une ame
généreuse. Sa plus grande originalité fut de tirer des effets de ce
qu'habituellement on nomme maladresse, gaucherie, manque, raté,
claudication, mauvais gout... Emphatique et mievre, il aurait monté
l'infini en épingle de cravate, sonné la charge sur le mirliton. 11 prit
la pointe pour I'esprit, la iactance pour la noblesse, le chic pour
I'élégance, le pétillement pour le lyrisme. Ses images meme ont I'air
de calembours. La nature n' est plus chez lui qu'un décor. Tout a perdu
sa substance. lngénieux et sans génie, sinon dans I'a peu pres, il
calamistra soigneusement pour ses pieces quelques commis-voyageurs
de l'idéal. Dans sa boutique : « Aux cent mille pastiches ,. ou tout ce
qui luit n'est pas or, il enseignait prestement, avec des cartes emprunt
ées, a faire des réussites.

15

�ERREURS

•

ERREURS
EJmonJ RostanJ son reuv re Jemeurera sur le, sommet&amp; de
notre littérature... - un Jes granJs noms Je la poésie frani;:ai,e ... ce grañcl mouvement, ce souffl.e proJigieux, qui nous secoue, qui nous
emporte, qui notu lais,e houleversés et émerveillés ... - Rostand est
tout de meme le •eul poete qui, apre, et depuis Hugo, nous donne
l'impres,ion de prendre sa suite, d' etre de sa classe.
FRANC-NOHAIN.

Il n'y a rien Je plus pres J'une tragédie de Racine qu une piece
de Bataille.
CHARLES MÉRÉ.

•.. La pblodoxie et l'inconséquence unanimistes ont beaucoup contrihué a la ruine de la doctrine dans les eaprits les mieux disposés a luí
faire accueil.

VERITES

VÉRITÉS
L'anarcbe littéraire a Íait son temps. Il Íaut aujourd'hui reconstruize tous les genres littéraire.s, l'épopée comme le roman, le Jrame comme
le pocme, .san.s tenir compte des mauvai.ses ohjections que J'on peut accumuler contre la nécea.sité J'un dassicisme moderne, ou, ,i le mot vous
effraie, d'une école approp~ée a notre époque.
GEORGES CHENNEVIERE.

Le.s nouveaux poetes vont contÍnuer avec Je nouvelles ressource,
1'effort de création organique qui a marqué le Jébut du siecle et qui doit
s'étendre sur le siecle entier en dépit de crises plus ou moins violentes
mais passageres. Ríen n'empechera que le XX.e siecle soit un siecle
J'organisation, de construction comme le Íurent, chacun a leur Íai;:on, le
XIJie et XVlle. Et dans cette grande reuvre l'esprit poétique jouera un
role essentiel.
JULES ROMAINS.

• •
Meme dans le choix de sa technique, M. Jules Romains ,'e,t
manifestement inspiré du docteur Le Bon .

... La postérité ... n'admire que les ceuvres Je grand style, et laisse les
autres aux érudits, comme simples documents.
PAUL SOUDAY.

•

• •
Ün e.stima Ínsupportable la contrainte Je d ouze volumes sur un

motif qui comportait tout au plus le développement d ' un poeme.

•
• •
La Íortune Je

1'unanimi.sme a

été en somme assez éphémere.

FLORIAN-PARMENTIER.

16

TI n'y a pas deux ryt~es, deux arts,_ deux heautés,, l'une, c~assique,
l' autre romantique. Il n y a pas un Jemt-chceur de poetes b_erus se rattachant au type classique, et un demi;chceur de po_etes maud1ts se ~attachant au type romantique. 11 y a 1erreur esthét1que du ,ro~a~hsme,
liberté du poete, asservissement du poeme, dont les ecr1vam~ du
Jix-huiticme et du dix-neuvieme siecles ont tous souffert et dont 1ls se
sont affranchis Jans des mesures tres inégales a proportion de leur génie et
de leur bonheur.
CHARLES MAURRAS.

�AGNUS

•

•

P ALINGENESIES

pas comme fui /'art de produire des vers brillants et finis, approchant
de la pureté de ceux de Racine. »

Palingénésies
Yoici comment, en 1835, M. André Thérive appréciait les tentatives
littéraires de ses contemporains. M. André Thérive existait en 1835
sous le nom de M. Odolant-Desnos.
Sur Víctor HUGO : .. Trop confiélnt dans ses forces, il a pensé
pouvoir, non pas devenir /e nouve/ atlas de notre ancienne littérature,
mais /e créateur áune nouvelle... Dans sa tragédie d'Hernani, il est
tres rare de pouvoir trouver deux vers passables de suite; tandis qu'a
chaque page, on rencontre des enjambements inadmissibles, et des
mots áune trivialité du plus mauvais goílt... Ce qu'il y a de plus
désolant dans M. Víctor Hugo, c'est de voir que sa volonté seu/e
commet /es fautes qu'i/ seme expres dans ses ouvrages; el/es
n'échappent point a son instruction... ; lorsqu'i/ veut suivre une autre
voie, il la seme de beautés du premie, ordre. Ainsi... on trouve peu de
choses a critique, dans /e fragment suivant de son Ode sur la statue
de Henri 1\1 :

Sur Casimir DELAVIGNE: « Son style, pur comme celui de Racine,
a néanmoins plus de chaleur que celui de ce grand maitre.

1

On trouve aussi dans M. Casimir Lavigne des vers heureux
frappés souvent au cachet des maximes; ainsi sont /es suivants :

1

Un peuple a tout perdu s'il perd l'indépendance...
Oue la patrie est belle au moment qu'on la quitte !...
Tout doit mourir, tout doit changer;
Un culte meme est passager... »

Sur les vers de CHATEAUBRIAND : « Des lors, ce grand génie
commen~ait déja, mais lentement, a corriger son style, et /'on conna!t
de /ui quelques vers bien frappés. Sa définition de la foret est tres
belle... :
Foret silencieuse, aimable solitude,
Oue j'aime a parcourir votre ombrage ignoré! "

Nous publierons une autre fois I'opinion de M. André Thérive, en

1835, sur les prosateurs du temps.

Assis pres de la Seine, en mes douleurs ameres,
Je me disais : la Seine arrose encore lvri,
Et les flots sont passés ou, du temps de nos peres,
Se peignaient les traits de Henri.

•
• •
A la meme époque, Guillaume /\pollinaire s'amusait déja aux
Calligrammes. Mais, n'étant pas encore assez expert dans cet art, il
se dissimulait sous le pseudonyme de M. Bres. 11 voulait, suivant
M. André Thérive, « forcer la typographie a rendre sa pensée en
meme temps que sa phrase » :
de.
pi

Chacun /e rappelle franchement de tout creur dans la route de /a
bonne littérature, route qu'i/ connait si bien et dans laquelle il est si
brillant quand il veut bien s' y retrouver. ,.
Sur les vers d'Alfred de MUSSET : « a f exemple de M. Víctor Hugo,
i/ fes fait mauvais avec intention. •
Sur LAMARTINE et Casimir DELAVIGNE : « Le chantre des
Méditations poétiques est monté á un seul vol au sommet du Parnasse
fran~ais, et la, donnant la main a M. Casimir Lavigne (sic), il s'y
est emparé avec fui des premieres places... S'il (Lamartine) a /e génie
de la composition plus étendu que celui-ci (Delavigne), il ne possede

ra

tant; il devient
mon

'

en

Le chemin va

�le

Les Romans de Jules Romains

vois de
ce lieu élevé
l'arbre de Beauregard
qui domine tout l'ho
rizon d1.,1 pays
limousin;
che
ne
fa
meux
dans la contrée.

Lucienne porte a six le nombre des romans, contes ou groupes de
contes de Jules Romains. Nous pouvons done, des maintenant, jeter un
regard d'ensemble sur cette partie de son reuvre.

•*•
Rappelons d'abord, dans l'ordre de publication, le sujet de chacun
des livres.

Le chemin
des
cend
et
me
conduit
au bord d'un
ruisseau.
go
pont

Uti

ce

que

de

sur

che

l'on

I'ar

de

l'apen;ois

écumeuse.

•

. ..

ANDR~ CUISENIER

•

AGNUS

BRÉS

Ouant a M. Alfred Poizat, il endormit successivement les
générations sous les noms tragiques de Campistron, de Claude
Guimard de la Touche et de Luce de Lancival. (Les savants bien
informés prétendent que M. Alfred Mortier ne serait que le double
pour ainsi dire métapsychique, de M. Alfred Poizat.)
AGNUS

LE BouRG RIÍGÉNÉRÉ. - Une inscription, mise dans un urinoir par
un nouvel habitant, secoue un bourg inerte, et détermine en lui des
troubles nombreux, variés, profonds, qui le regénerent.
MoRT DE QuELQU'UN. - La mort d'un mécanicien, retraité et solitaire, émeut a Paris toute sa maison, arracbe du village natal son vieux
pere, détermine des formes éphémeres d'existence qui atteignent leur
plus haute intensité au cortege funebre, puis se défont peu a peu, par
la mort des vieux parents et l'oubli progressif des autres hommes.
LES CoPAINS. - Un groupe de copains, apres de copieuses libations
et la consultation d'un somnambule, imagine une série de mystifications
qui secouent une caserne, une église, une place publique, la population
entiere de deux petites villes, puis va, en pleine montagne, célébrer son
triomphe par un repas solennel.
SUR LES QUAIS DE LA VrLLETTE. - Les buveurs d'un cabaret de la
Villette, en échangeant leurs souvenirs sur le 1" mai 1906, le 1e' mai 1907
et autres évenements ou incidents, montrent comment ils ont éprouvé
le pouvoir d'un groupe sur un homme, ou d'un homme sur un groupe.
DoNoGoo-ToNiu. - La réclame faite par un mystificateur et un
banquier véreux autour d'une ville fictive, qu'un géographe en chambre
a située au centre d'une prétendue région aurifere, détermine, par le
monde entier, des mouvements d'aventuriers qui aboutissent a la découverte d'or et a la fondation réelle de la ville.
Luc1ENNE. - Dans une famille provinciale ou les deux sreurs sont
également éprises d'un cousin indifférent, l'arrivée d'une nouvelle maitresse de piano, Lucienne, détermine des changements profonds, qui
aboutissent al'amour soudain du jeune homme et de Lucienne.

21

20

�LES ROMANS DE JULES ROMAINS
ANDR~ CUISENIER
On voit déja, par ce seul aperc;u, quelques-uns des caracteres communs a ces récits. D'abord ils sont, au plein sens du mot, réalistes.
Romains ne raconte pas d'aventures romanesques. Méme a ses plus
énormes mystifications, le Rut d'Ambert, la Destruction d'Issoire, la
Charge des autobus, il donne une base solide : l'auditoire dans l'église,
la place publique un jour de fete, le faubourg un jour de greve. 11 ne
fait pas non plus reuvre d'érudition, et de reconstitution historique.
En fin il ne construir pas de romans a these et ne tient pas, a la faveu r
d'une intrigue amoureuse, a nous donner son avis sur les diverses questions du jour. Bref, il ne cherche ni a s'évader du réel, ni a le déformer,
mais simplement a le représenter te! qu'il est, te! que nous tous pouvons
le voir, si nous regardons ingénument et, selon le mot de Ch. L. Philippe, comme des barbares. Et pour le rcprésenter ainsi, il n'a pas
besoin de modeles extraordinaires, il n'a pas a recourir a des scandales
mondains, des exploits d'apaches ou des danses negres. Il ne trouve
utile de nous entralner ni aux antipodes, ni dans les milieux qui ont
encore écbappé aux enquétes minutieuses des observateurs professionnels. ll Iui suffit, a l'auberge, dans la rue, dans sa maison, de regarder
le premier personnage qui se présente, si banal paraisse-t-il. Et sans
chercher plus loin, il en fait le héros d'une, ou rnéme plusieurs de ses
histoires.
De tels récits sont naturellement simples. Romains ne prétend pas,
dans ses six petits livres, tracer le tableau d'une société entiere, a la
fac;on de Balzac, Zola ou Tolstor, et, a travers les ramifications d'innombrables personnages, montrer le jeu complexe des forces naturelles
et sociales. Il ne cherche pas non plus, comme Flaubert, a suivre le
développement continu d'une existence, et condenser daos l'histoire
d'un de ses héros l'histoire de toute sa génération. Il se contente, au
contraire, d'actions simplu et peu chargée1 de matiere, la fac;on des écrivains classiques. 11 clarifie, allege et surtout unifie. La transformation
d'un village, qui était un épisode dans le Médecin de campagne ou le
Curé de village de Balzac, devient l'unique sujet du Bourg régénéi-é. Le
lancement d'une entreprise, qui se compliquait d'une médiocre histoire
amoureuse dans le Bonheur du dame, de Zola, ou d'innombrables épisodes dans l'exubérant Trust de Paul Adam, devient l'unique sujet de
Donogoo-Tonka. Toute action épisodique est écartée, et le récit, meme
s'il semble prendre son temps et se mettre lentement en route, ne se
laisse entratner a aucun détour et va droit au but.

a

1.

a

Ces récits simples, et qui plongent dans le réel, ont entre eux une
ressemblance frappante. Des le premier aperc;u, on peut les ramener a

22

~

é::;:~:n;

B
é é éré Mort de Quelqu'un et Donogoo-Tonka,
deux 7pes. Da~~
(fait ou idée) et en suit, pas a pas, dans
Romams parlt u
le développement et la propagation. Daos les
l'espace et e temps,
.
·
·
l.
1 prépa. S l
. d la Villette et Lucienne, il su1t pas" pas a
Copaim, ur es quau e . b
uement éclate Et ces deux sones de
ration d'un évenemen,t qu1l' rusq Q e l'évcne~ent soit au commencerécits se completent l une _autre. u a la fin comme dans Je second;
ment, com?"e dans le prem1er tyf~,¡c~ater ou' qu'en éclatant il se proqu'il se prepare lentement avan
s' que ce qui fait le sujet véri, · d' ndes nous constaton
page par une_ sen,c o
'
nt cet évenement se préparc ou se protable du réc1t, c est la fac;o~ do 'ºl
ºt a travers les individus et les
page, autrement dit le _tra¡et qu t
Romains dans ses romans et
groupes. C'est sur ce tra¡et qubeºlse p ace iºe'es qui lui révelent, entre les
· l l'gnes
1
mo 1 es et var
,
comes.
. . II en 1sutt es
s des rapports nouvea ux d'ou il tire toute une
ind1v1dus et es groupe , . .
.
d, ge également de ses autres
. .
d
d Cette v1s1on qui se ega
.
v1s1on
u
mon
e.
.
enu
d'appeler l'unanim1sme.
ceuvres, est ce qu'il est désorma1s conv

tUI

•*•
.
résentc les groupes comme des étres
On sait que Romams se rep
.
et meme comme les seuls
1 ou moins de consc1ence,
.
.
v1vants, ayant p us
é h les individus que par un arttfice
étres réels, dont on ne peut d tac er . • (ce sera l'ob¡ºet d'une autre
.
N
ouvons entrer 1c1
d'abstractton. ous ne P
d
. .
Rappelons-en du moins, a
étude) dans le détail de ce genre e v1s1~n.
propos des romans, les principaux caracteres.
.
'
turellement
Romams
est
D'abord c'est une visi_o1~ d ' e?s,em bles. N ªes
Sans remonter
a la nplus
pas le premier écrivain qui ~1t traite des gFroaunpce. au x1x• siecle, de nom. · ·
eut lu1 trouver en r
,
haute anuqutte, on P
b
llent a rattacher leurs personbreux devanciers. Balzac et F~al_u ert e~cle· la pension de famille, le vila un ffil teu SOCia •
nages a un groupe ou .
d
rtains romans de Zola, les groupes,
lage, la petite ville, Pans. Et _ansdce
utés le cortege de grévistes
B
le Magasm e nouvea
,
.
tels que la ourse,
. •paux personnages. Ma1s les
, . bl
t meme 1es pnnc1
deviennent de venta es, e
a ropos des individus, ou s1,.
romanciers voient encore les grou~eds' p eux-m~mes ils n'y réusis.
d les cons1 erer en
•
comme Zola, ils essayent e
.
f
tºque du réel par un effort
sformauon antas 1
•
sent qu~ p~r une_ tran
hez Romains. La vision des groupes en
d'hallucmatton. R1en de te~ c urelle et se fait sans effort. 11 se transtant que groupes est chez lu1 n~t 1 ;s contemporains, daos ce nouvel
te d'emblée comme les socio ogu
~;;re de grand;urs. Ainsi dans le Bourg régénéré :

�LES ROMANS DE JULES ROMAINS

ANDM CUISENIER

« La ci_té dormai~, a plat ventre sur un pays agricole, dont elle SUfait
et absorba1t le travail au cours de béates digestions » (p. 20).
« Le bourg n'élait qu 'un parasite, une voracité et
(p. :u).

une stérilité »

« S!I vie sans remous ftagnait au-tour de quelques ilots. lls GVaient

beau_ co~tituer les cen~res et les points de jonction des forces , elles n'y
par&lt;!1ssa,cnt guere moms atténuées qu'ailleurs. C'étaient l'église, qui
faisait graviter vers elle la plupart des f emmes; le bazar, dont to u tes
les ámes d'r.nfants dépendaient; des cafés, principalement le café de la
MGirie, ou se réunissait une quantité d'hommes; dans le haut quartier,
IG maison de tolérance. Puis des centres périodiques : le marché du
jeudi, qui n'était qu'un acle régulier d'absorption; le.:; séances du Conseil
municipal; des dtners, suivis de causeries qui assemblaient plusieurs
famiiles influentes, et résumaient l'état d'esprit collectif. L'énergie d'une
ville se mesure au nombre et a la taille des groupes qu'elle suscite en
elle pour s'y condenser. CMz le bourg, ils élaient rores et mesquins »
(p. 23).
« Pendan! un an le bourg s'est acharné a ramper de l'est vers l'ouest.
Comme un arbre qui voudrait se déraciner, il /orce pour s'arracher au
monticule qiii supporte la place Haute; il laisse se dessécher toutes ces
rues escarpées et tranquil/es; il n'en prend presque plus conscience.
Vers l'ouest, il s'étire jusqu 'a se couper en deux. ll s'épaissit autour des
usines : la briqueterie et la tuilerie rue de la Gare, la scierie sur un
chemi11¡ parallele. Un quartier populeux, avec des maisons et des voies
rectilignes, enveloppe les fabriques de sa masse croissante. L'ancienne
nsine a gaz, que le bourg ne percevait pas, car elle se cacho.it d deux
kilometres, dans un repli du sol, iZ l'atteint, la saisit, la joint a son
corps par une troinée d'habitations » (p. 71).

Dans tous ces passages, le bourg se présente a nous, comme a tout
spectateur qui le regarderait du haut d'une colline, et en observerait les
mouvements ainsi que ceux d'une ruche ou d'une fourmiliere.
Mais Romains ne se contente pas de prendre, du haut de la colline,
une vue générale qui resterait lointaine. 11 pénetre a l'intérieur de
!'ensemble, pour le saisir par « une .•arte de perception immédiate. » Ainsi il
arrive au visiteur du Bourg régénété « d'apercevofr a la (oís une fenétre oit
langui11aient dea rideaux brodél, une boutique de pátisserie, un bec de.gaz,
la far;ade d'un édifi,:e public. ll s'intéi·e,sait bien au feu des couleur·s et des
lignes, d l' arrangement des apparences; mais il sentait surtout les r·apports
intéi-ieur1 qui, comme des nerfs invisibles, unissent profondément ces chose, ,
(p. 20). Cette perception est une sorte de collaboration entre celui qui
pen;oit et l'objet per,;:u :
" Le soleil avait aactement ce qu'il fallait de calme froi.s, d'aisance,
de limpiditi! surannée pour que le bourg eut l'extérieur qui convenait
le mieux a sa psychologie et, sans feindre une attitllde, fit surgir chez

son visiteur des pP.nsées individuelles correspondant le mieu.x possible
sentiments d'étre collectif » (p. 18).

a s,s

Et c'est généralement le promeneur, le voyageur ou celui qui vient
d'avoir un soudain bonheur qui, parce qu'ils regardent avec un reil plus
désintéressé, et en se soumettant le mieux aux influences des forces,
arrivent a la perception la plus riche :
« Un voyagcur, au sortir de la gare , prendru ¡uste les rues ou la ville
se révele et qui sont l'axe de son áme; il /era les détours nécessaires; il
s'arrétera a certains carrefours ; il découvrira te centre de gravité et s'y
attardel".l plus qu'en fo¡¡t autre point. Personne ne l'ouro guidé, personne
n 'aurait été capable de le guider ainsi. ll aura du ce succes a son instincl,
a la chance ou a quelque faveur mystérieuse. Le soir, quand il remontera
tn watr-Jn, il possedera une idée essentielle de la ville; il en saura sur
elle presque autant qu'elle, et nul individu au monde n'aura encore refu
d'elle de si completes confidences ». (BouRG RÉGÉNÉRÉ, p. 19).
&lt;&lt; Done, je regardais avec appétit et confiance. Je vouiais profiter de
ma disposition favorable. Trop de fois, me disais-je, entre les choses et
moi, j'ai Zaissé régner un voile qui les éloigne et les fait mentir, u ce
point qu'ime barre de fer me semble alors d'uM consistance douteuse el
d'une matiere sans durée. Aujourd'hui, je le.~ sens bien présentes, bien
réelles, carrément plantées en face de moi, et pourtant amies de moi. Je
me réjouis de l'air de pténitude qu'elles ont. J'ai envie de penser qu'elles
sont combles, et que, si leur surface reluit, ce n'est pa.s d'ttre flattée par
la lumiere, ni t'ue par des yeux contents, c'est d'étre tendue par la chair
trop fournie qui est en dessous ». (LucrENNE, p. 12).

Il s'établit ainsi, par cette perception immédiate, un rapport nouveau
entre l'homme et les choses. Celles-ci ne sont plus seulement, comme
chez tant de romanciers, un décor que l'on pourrait supprimer sans
inconvénient. Elles ne sont pas, comme les intérieurs de Balzac, le
reflet et la traduction d'un caractere. Elles n'agissent pas mécaniquement sur l'homme, comme chez les romanciers disciples de Taine.
Elles révelent sans défiance les dispositions les plus secretes de l'univers.
Et elles le font, précisément parce que le spectateur, le promeneur
qui les regarde d'une fac;on désintéressée ne cherche pas, pour des raisons pratiques ( 1 ), a les isoler, a les décomposer artificiellement. Elles
se présentent a lui toutes ensemble, et l'unanimisme, comme le bergsonisme, est une vision totale. Celui qui est dans une chambre « sent que le,
murs ne sont pa, une limite, qu'ils relient la piece exiguif d une cho,e plu1
va,te qu'ils luí tt·ansmettent la pression de tout ce qui est derriere eux &gt;
' régénéré, p. 28). On peut done, a toute heure et en tout heu,
.
(Bourg
(1) G. BERGSON. -

Mati~re et Mémoire, chapitre I et conclurion.

�LES ROMANS DE JULES ROMAINS

méme le plus désert, éprouver ce genre de v1S1on. 11 ne résulte pas,
comme chez certains philosophes, d'une conception panthéiste qui dissout l'individu dans l'univers, ou, comme chez les mystiques, d'une
communion sentimentale avec lui. C'est une sorte de toucher, un contact direct, comme par une antenne, avec toutes les ondes qui passent :
« C'était un de ces quartiers que nous aimons tant, vastes, tristes et
forts , otl rien n'est apparence, otl tout existe avec vérité et concentration
ou les puissances les plus secretes de l'univers vont et viennent en plein;
rue, parce que personne n'est la qui. les épie. Tu sai$ ? Des maisons pas
tres hautes, et irrégulieres, des cheminées d'usine, un grand mur sans
Jen~tres et sans a/fiches, un bistrot rouge au b(ts d'un Miel meublé, et
surtout une présence continue, un :souffle qui n'en Jinit pa:s, une rumeur
pareille a tin horizon ». (LEs CoPA1Ns, p. 120-121).

Et c'est une réponse aux plus lointains appels :
« Mais le plu:s gra,id frisson, c'était sur la ville qu 'il passait, a cause
de l'heure et du ciel. Et il n 'y avait pas de lieu otl on le conntlt avec plus
de majesté que sur le boulevard désert.
« ll arrivait, ample et lent; ses ondes affluaient !'une derriere l'autre;
les _saccades et le:s spasmes avaient eu le -temps de s'y fondre et de s'y
apa,ser ; les mouvements notieu:c s'étaient résolus en chemin.
« Le jeune homme participait de tout son creur a cette émotion. D'un
centre invisible, des cercles bienfaisants se dilataient jusqu'a lui ...

« ll éprouvait mieu:c qu 'un autre cette poussét que faisait ta ville;

il la receooit contre son flanc droit; elle sembfo.it intense et répé!ée ;
c'étail comme une pulsation; !'O.me la laissait entrer et la transformait
en paroles con/uses qui réclamaient un nouveau destin ». (MonT DE
QUELQU 1UN, p. 211·213).

Réponse qui vient du plus profond de l'étre et qui établit un
rythme commun entre l'homme et les choses, en cette pré1ence continue
d'ou nul objet, méme le plus lointain, n'est exclu.
On voit, par ces quelques remarques, combien est riche ce genre de
vision, et a quel point il serait inexact de renfermer Romains daos une
spécialité, méme la plus vaste. Tout au plus peut-on saisir chez lui, du
Bourg régénéré a Lucienne, une tendance de plus en plus forte a passer
de l'arrangement de, apparence, aux rapport1 intérieur,. Mais rien de plus
naturel que ce mouvement d'une expérience qui s'enrichit, et qui, selon
le programme qu'il s'était tracé des son premier article du Pen,eur (r},
(ex~rimer moins le décor que le sens profond de la vie modeme),
l'onente de plus en plus vers l'étude de la vie intérieure.
(r) Les Sentiments unanimes et la Poésie, avril rgo5.

ANDRE CUISENIER

Nous prenons les termes de vie intérieure au seos le plus large et
désignons ainsi la vie des groupes aussi bien que celle des individus,
puisque c'est le propre de Romains de ne pas concevoir les uns saos les
autres, et de chercher tous les rapports qui peuvent mutuellement les
unir. Nous avons done maintenant a saisir, du dedans, la diversité des
étres qu'il anime. La encore, nous devons nous borner a un aperc;u
sommaire.
Nous trouvons naturellement, au point de départ, une représentation de la vie des groupes répondant a la vision que Romains en a prise
du dehors. Elle n'est pas sans analogie avec celle des sociologues. Mais
tandis que ceux-ci considerent surtout, en savants, des groupes stables,
la famille, la profession, la cité, dont ils cherchent a dégager les caracteres généraux, Romains considere surtout des groupes en mouvement,
dont il cherche a saisir l'individualité fuyante. ll les étudie done de préférence a leur naissance, dans leurs transformations, et a leur mort. 11
suit, dans Mort de Quelqu'un, Le, Copaim et Sur le, quai, de la Villette,
les manifestations, faibles ou puissantes, de leur vie élémentaire. Qu'il
nous suffise ici d'en noter deux aspects. Leur naissance est peut-étre ce
qui nous donne l'image la plus directe et la plus précise de la création :
c'est un groupement brusque autour d'un évenement, réel ou idéal, que
se représentent une ou plusieurs consciences :
« Les clairons reprennent. Des voix commandent. Une masse
s'ébranle. ll se fait un vide dans le fond de la place, comme dans u,i
corps de pompe. La Joule de deu:c rues est aspirée avec un sifflement.
Mais les deu:c rues, a leur tour, aspiren! le reste de la ville. La multitude
se ramasse, se canalise, afflue, con/Lue, Ambert existe, d'un jet ». (Les
CoPAINS, p. 185).
« Nous sommes saisis d'une émotion singuliere; nous ne pouvon,
détacher nos yeuz de cette petite troupe serrée aut?ur du poteau; de cette
chose naissante et inquiete dont le poteau prononce le nom ». (DoNocoo
ToNIA, p. 95).

Et la conscience que les groupes prennent, sous l'action magique
de la parole, de leur individualité et de leurs limites, nous donne peut
~tre aussi l'image la plus claire d'un étre a·la fois « intérieur et supérieur
a nous &gt;, d'un étre divin :
« Les copains étaient envahis par un sentiment singulier, qui n'avait
po.s de nom, mais qui leur donnait des ordres, qui aigeait d'euz une
satisjaction soudaine; on ne sait quoi qui ressemblaii a un besoin d 'unité
absolue et de conscience absolue.
&lt;t lls en arrivtrent a comprendre qu 'ils voulaient certainu paroles,
qu'ils seraient ussouvi:s par une voix.

�LES ROMANS DE JULES ROMAINS
ANDM CUISENIER
« Si plosieurs chosu n 'itaient pas ditu cetle nuit mime, il seroit
jamais trop tara pour les dire.

e

« Si plusieurs chosu rülles n'ltaient pas contestüs et mani/uUu,
elles seroient d jamais pcrdues.
« 11 y avait Id vraiment un besoin vital; on ne pouvait pas ruser avec
lui, ni l'endormir, ni lui en promettre, car il empruntait quelque chose
d'impatient d, l'idü mime de la mort ». (LEs CoPAms, p. 243-244; S également la fin, p. 249-251).

Ainsi la vie unanime, des ses formes les plus simples, révele l'action
créatrice de la pensée, et l'efficacité de son instrument décisif, qui se
trouve étre, par un singulier rajeunissement des vieux mythes, la
parole.
La pensée ne crée pas seulement les groupes réels, qui plongent
dans la matiere et les événements. Elle crée aussi des étres imaginaires, qui tirent leur force uniquement des groupes qui les pensent.
Ces1 ce que les sociologues appellent les représentations collectives,
qui, par leurs ditférentes variétés, et notamment celle des mythes religieux, ou dans l'histoire de l'humanité une considérable importance.
C'est ce qu'Anatole France a illustré par un exemple mémorable, celui
de Putois, ce jardinier imaginaire dont les méfaits troublerent toute
une petite ville. Romains nous en donne, A son tour, des exemples
variés, et ce qui restait, chez les sociologues, une interprétation savante
de l'histoire, ou ce qui paraissait, chez France, simplement ironique,
devient, dans l'unanimisme, une expression directe de la vie intérieure.
C'est un fait, que nous existons non seulement par nous-mémes, mais
aussi par ceux qui nous pensent. Le plus célebre, comme le plus obscur
des hommes existent plus ou moins, selon les grouqes plus ou moins
nombreux ou leur existence pénetre, et ce trajet qu'elle suit a travers les
Ames est sans doute l'image la plus précise que nous pouvons nous faire
de la gloire et de la survie:
u ll ne tenait plus au cadavre par une 1eule /ibre. Entiirement libfré
de cette chair, et la laissait couvrir dans le cercueil. Et il se multipliait
pour peupler cent corps vivants ». (MoaT DB QvBLQu'UN, p. 167).

« Le cortege passa de son allure naturelle. Ses; hommu /rémissaient
d'orgueil et de joie. Le mort leur sembla une chose terrible ; ils l'aimerent avec vénfratio11, comme un dieu qu'on poutde, et ils s'identi/ierent
,i lui » tfbid. , p. 178).

Et ce trajet qu'un étre, méme mort, suit a traveu les !mea, une
idée, méme factice, produit d'une erreur ou d'une mystification ( 1),
(r) Cl. Tu1BAUDF.T. -

peut aussi bien le suivre. Elle peut se nourrir, se fortifier de tous les
groupes réels ou elle pénetre, renforcer l'unité et la conscience de ces
grnupes, et méme déterminer des groupements nouveaux :
u lis ,e turent pour lais1er l'idü lu remplir peu d peu. .(1ri, 1ur Leur,
caiue,, en cercle, ils penchaient le cou, et ils ovaient l'oir de fixer un
mime point du sol. L'idü pétillait Id, a1.1 centre du groupe, et te, quclre
e,prit, luilaient par cet unique royonnement.
« Comme, alentour, les autre, hommes dorm11ient; comme tou, lu
autru hommes étaient une pous,iere de rivts, il n 'y avait plu1 qu '1111C
idü qui vtilldt dans la ville ». (Bou11.c RicÉNfú, p. 43).

Elle peut aussi, et mieux encore que les groupes réels qui sont
éphémeres, briser les cloisons qui séparent les Ames individuelles, se
m~ler a leurs pensées les plus secretes, a leurs souvenirs et a leurs
son ges. Un contact, un perpétuel va-et-vient s'établ~t e~tre Ie_s pensé s
7
individuelles et les pensées collectives, et par son aguauon anime la vte
intérieure.
Les groupes et les représentations collectives remplissent les individus, mais ceux-ci peuvent les utiliser, les méditer, les tran~former a
leur gré. Les psychologues et les sociologues,_act~~ls ne ~ro1ent ylui;,
comme ceux de la génération précédente, que 1 md1v1du son une simple
résultante des forces sociales, un automate 1pi1-ituel qui met le, pa, dan,
le, pa, de ,e, prédéce1&amp;eur1 (1 ), une victime des crises politiq~es et _éc~nomiques, déchirée par des cas de conscience plus ou moms art1fic1~ls.
Des penseurs comme Mreterlin~k, Bergson et Freud, de~ romanc1ers
comme André Gide et Marce! Proust se font une concepuon beaucoup
plus souple et nuancée de la vie individuelle.
Et avec eux, Romains se la représente, méme sous ses aspects quotidiens comme un courant de pemée1 d'une diversité infinie, et que tous
les élé~ents que nous venons de démontrer contribuent a enrichir.
Par le dialogue in::essant qu'elle poursuit a~ec les_ choses, p~r la force
des groupes qu'elle conce~t~e en elle _pour s ~n fat~e un ma~1que po~voir, par le courant des idees collecttv~s qui la penetrent, 1 Ame md1:
viduelle se fortifie de toutes les forces, vibre a tous les mouvements qui
traversent le monde. De la ces ramifications, ces enchevétrements de
pensées qui courent toutes ensemble et que nous ~ésitons d'habitud a
7
percevoir a la fois, mais que l'analyse de Lucienne met en pleme
lumiere:
« J'l1714ginai une longue rue amfricaine, des maison, de ciment, de
mital et de céramique, au:c murs entierement lavables. Et sans perdre un

Nouvelle Revue Fran~ise, juillet 1921, p. 89-9r.
(r) BAllllES. -

Amori et dolori sacr1.1m, le 2 nov,,mbre en Lorraine.

--·1
'

\

•1

l ~

1

1

z'

�LES ROMANS DE JULES ROMAINS

mot de ce qu.e !tfarthe allail me dire, sans cesser d'élre allenlive au~
singuliers mouvements de torsion qui tui parcouraient le cou et le buste,
au point de sentir qu 'ils usayaient de se continuer m moi-mlme, et que
certains de mu muscles cachú les imitaient dtjiJ., je pousuivis avec
insiltanu ma réverie fortuite. Tout en haut de mon esprit, une ,orte de
Umoin considérait mu de~ suites de pensées, les rapprochaif l'une de
l'autre, lu entrela9(lit avec un inuplicable plaisir, et refusail malicieu&amp;e•
ment de donner ta préférence d l'une du deuz ». (LucI&amp;lfflll, p. 103).

Mais, par delA cette diversité, l'Ame peut se rassembler et prendre
son élan vers les grandes exaltations. La beauté (1) et l'art (2) l'y inviten t. L'amour l'envahit comme une fievre :
« Ce qui me prit alor, tendail a ,e détacher et a me détacher de moi,
a.,pirait ma vie hors des limites de ma personne. Mon agitalion, la maue
d'4me remuée, semblait cherchtr d'elle-méme a se porter non 1ous mon
front ou dans ma poitrine, non dans l'épaisseur préservée de mon corps,
mais en avant de moi, dans cette sorte de lieu spirituel que nous 1enton,
se former au-dessus de nos tétu quand plusieurs hommes ,ont rassemblc!s ». (LucrnNNB, p. 204).

L'amitié est une promenade A deux ¡\ travers le monde et les idées,
une expérience commune de l'éternel (3). Et tous ces grands moments
d'exaltation apparaissent comme impérissables, se rejoignent les un¡¡
les autres (4) au travers des espaces immenses que parcourt la méditation.
La méditation peut l!tre celle d'un groupe, comme ¡\ la fin de
Donogoo-Tonka, celle de deux: amis, comme dans la promenade des deux
Copains, ou, comme dans Lucienne, celle de l'Ame solitaire qui « dépo1e le
fardeau quotidien • et par son ivresse éleve toutes choses ensemble « au
niveau des nuage1 univer1el, ». Sous ces diverses formes, elle se déploie aux
moments les plus solennels, dissipe tout mystere, établit le regne de
!'Ame.

•

• •
Cette représentation mobile du monde et de l'Ame, cet incessant
défilé de pensées qui se poursuivent, s'opposent ou se pénetrent, devait
prendre tout naturellem:mt la forme narrative, et l'on ne s'étonne pas
si Romains trouve que leu,r diversité suffit, sans la complication d'une
intrigue, A remplir un récit. On pourrait le vérifier ¡\ propos de chacun
( 1) Lucitnne, p. 186-193.
(2) Lucienne, p . 7,.
(1) Les Copains, p. 11R-119.
(2) Les Copain.s, p. 121. - Lucienne, p . 208.

3o

ANDRE CUISENIER

de ses livres. Contentons-nous de le faire pour le premier et pour le
dernier, afin de voir comment, de l'un ¡\ l'autre, la méme vision se
développe et s'enrichit.
LE BouaG RÉGÉNÉRÉ. - Romains considere la structure et les
rythmes du bourg, et, par dela ces apparences, le secret de son ame
inerte. Puis il montre, par des fragments de dialogues, l'inscription
subversive qui se propage dans différents milieux bourgeois et populaires. 11 en suit les progres dans quelques ames individuelles, celles du
curé, du bedeau, du maire. Il en montre les premieres conséquences
visibles, un jour de marché, puis les changements qui en résultent dans
la structure et les rythmes du bourg. Romains suit done, dans cette
petite légende, la marche d'une idée, avec l'impartialité, a peine nuancée
d'ironie, d'un savant qui en tracerait Je graphique. Et il nous présente
ce développement dans toute sa généralité. Nous n'avons du bourg,
malgré les quelques exemples de perception immédiate notés plu~ haut,
qu'une vue d'ensemble, et des individus, qu'une psycholog1e s1mplement esquissée, pour laquelle il suffit de les désigner par leur fonction
sociale : le postier, le rentier, le percepteur. Le récit est done rapide, et
d'une sécheresse voulue : il dessine la courbe d'un mouvement.
Luc1ENNB. - C'est surtout l'histoire d'une ame. Des les premieres
pages nous en apercevons la mobile richesse, son enthousiasme music~l,
son contact frémissant avec les choses. Ces choses nous sont présentees
sous leuraspect le plus individuelet le plus concret? qui va'.ie selon l'heu~e
et les dispositions despersonnages,et qui nous laisse tou¡oursapercevo1r
leur arrangement et leur sens profond. Romains les choisit naturellement parmi ses impressions familieres : la gare, la salle de restaurant,
une rue de petite ville, une chambre solitaire qui s'ouvre, pour la méditation, aux puissances les plus vastes : le silence, ou l~s cl_oches dans la
nuit. Mais il rattache aussi son héroi'ne, avec une mmuue nouvelle, a
un milieu provincial particulier : la famille Barbe!enet. Le p~re, la
mere, les deux tilles, le cousin, la bonne, nous appara1sse~t tour A tour,
au salon, a la ler;on de piano, a table, dans la rue, en votture, dans les
circonstances les plus simples de leur vie quotidienne, e~ avec leu~s
paroles et leurs gestes les plus ordinaires. _Ils nous appar~1ssent auss1,
non plus en eux-mémes, mais tels que Luc1enne et son am1e, chacune a
leur far;on, les pensent. Ils nous apparaissent encore, chacun avec leurs
pensées les plus cachées, qui s'ouvrent par le développement progressif de leurs confidences. Ils nous apparaissent enfin comme un groupe,
qui peu ¡\ peu enveloppe et pénetre une ame, au point de se l'incorporer.

�LES ROMANS DE JULES ROMAINS

Et nous suivons le mouvement secret de cette ame en qui le spectacle
puis la confidence d'une rivalité amoureuse font éciore l'amour : amou;
qui naít d'une indilfére~ce amusée, d'_un~ conversation familiere, et qui
se transf~rme et grandtt, par la méduauon, par de véritables examens
d~ c?nsc1~~ce, par cette sorte de dévastation que produit la beauté.
Ams! la v1s1on des choses et des groupes s'offre a nous a mesure que se
succedent. les nuances fuyantes d'une ame individuelle. Les analyses
p_sycholog1ques les plu~ neu~es continuent les traditions les plus class1ques du roman fran1¡a1s, mats en les assouplissant par le mouvement
continu du monologue intérieur.
De la plus ancienne comme de la plus récente des deux reuvres il
se dégage done une impression commune, celle d'un art qui est tout en
mouvement. La forme cinématographique donnée par Romains a l'un
de ses contes ne résulte pas d'une simple fantaisie d'artiste qui cherche
constamment a se renouveler : elle exprime la tendance méme de sa
pensée, qui se déroule naturellement par images, et aime a percevoir
ensemble plusie~rs séries d'images qui se déroulent. Le mouvement qui
n_ous transporte ,mstantanément de Londres a Porto, Naples ou l'Aménque du Sud, d un paysage a une pensée, d'une conversation a un souvenir, ce mouvement qui, par son accélération ou son ralentissement
varie !'as~ect et le rythme des etres et des choses, n'est pas particulier
au scenano de Donogoo-Tonka. II est aussi la grave et lente succession
de pensées_ et d'évenem~nts qui se développent a la fois au village natal
et a la ma1son mortua1re de Jacques Godard. 11 est le rire, tour a tour
bouff~n et lyrique, ou s'épanouit le groupe des Copains. 11 est la conversauon, tour a tour gouailleuse, indignée ou épique, des buveurs de
l'Ambas~ade. 11 entratne, co~me de véritables étres vivants, les propos
de Luc1enne et de son am1e, les conversations provinciales du salon
Barbelenet, les discours enjoués de Pierre Febvre. Qu'il se propage a
trav~rs l'esp?ce, ou par des paroles ou seulement daos les ames, qu'il
suscite et a01me des groupes, des idées ou des individus, le mouvement
est _le princi~e et la raison méme du récit. 11 s'y contemple et y découvre
qu'il esta lu1-méme son but, enchainant l'un d l'autre des acte, gratuit, et
bouleversant le train ordinaire de l'agitation humaine.
'
De Ja des changements ala forme du récit. Plus d'éléments stables:
longues descriptions d'objets immobiles ou d'étres au repos, dissertations
philosophiques et sociales. Plus de longs retours sur le passé des personnages, ni de laborieux efforts pour les amener daos une impasse
d'ou ils ne peuvent sortir que par les artífices du mélodrame ou du vaudeville. Sans doute il y a des paysages, des portraits, des analyses
psychologiques daos ces différents récits, mais saos que jamais s'interrompe le mouvement de l'action, ou le coumnt de pemée, des personnages, ou le déroulement de leur conversation :

ANDRE CUISENIER

« Pendant ce temps, je ne quittai pas des yeux Madame Barbelenet.
J'examinais son image avec un exces d'attention presque absurde, sans
toutefois perdre une de ses paroles. Ses traits m'apparurent !'un apres
l'autre, détachés et mRme grossis dans une lumiere dont j'a.vais le sentiment d'ltre !'origine , tandis que la. suite dt ses propos s'engrenait irrésistiblement sur mon esprit comme une fine roue dentée. A ce point que,
visage et discours, les deux choses finissaient pour moi par n'e11 /aire
qu'une. Chacun des traits et chacune des paro/es se levaient du mime
mouvement, comme soudés l'un a l'autre. L'un et l'autre me sembla.ient
identiques par nature,. el depuis toujours. La. bonne écoutant a la. porte
m 'entra conjointement avec le relief granuleux et la touffe gri$dtre de la
verrue de Madame Barbelenet. Le nom de M. Pierre Febvre m'arriva en
liaison si étroite avec la. paupiere gauche un peu gonflée et tremblante
de Madame Barbelenet, que je fis monter mon regard vers le sourcil et la
premiere ride du front, comme pottr activer ce qu 'on avait a me dire de
M. Pierre Febvre ». (Luc1ENNB, p. 70).

Sans doute aussi il y a un évenement qui, comme nous
l'avons vu se prépare ou se propage, et constitue le mouvement
meme du récit. Mais l'auteur suit ce mouvement sans le précipiter a l'intérieur d'une crise, sans le déformer par un dénouement adventice ou une conclusion morale. Par l'emploi des
moyens comme par la vision d 'ensemble, il le laisse se former
et se développer devant nous, pour nous donner l'impression d'un
étre en marche.
Ainsi, malgré les différences dans la conception et la technique nous pouvons dégager de ces récits certains caracteres, ceux-la meme que nous avions entrevus des Je début de cette
étude, _ par lesquels se définit un art classique. Ce n'est pas
ici le lieu de les préciser : nous ne pouvons que les indiquer pour
conclure. Comme les écrivains classiques, Romains croit que
l'artiste doit partir du réel et représenter la vie, sous son aspect
a la fois éternel et actuel, telle que chacun de nous, chez lui, a
l'échoppe du barbier, ou en se promenant dans la rue, peut la
voir. Comme eux aussi, il croit que cette matiere, simplement
ordonnée, doit suffire, et que le triomphe de l'art, c'est avec le
minimum de moyens, de tirer le maximum d'effets. Comme eux
enfin, il y parvient en approfondissant le réel, en l'enrichissant par
une fa~on de le voir, a la fois bien a lui et conforme aux tendances de son époque, autrement dit en le stylisant. Romains prépare ainsi la voie, par ses romans comme par ses autres ~uvrea,
a ce qu'on pourrait appeler un classicisme moderne.
ANDRÉ CUISENIER

33

�LIVRES

REVUES

j Le Mouton Blanc donne son opinion sur tous les Livres qu'il rec;oit 1 ·

1 Le Mouton Blanc_donne son opinion sur toutes les Revues qu'il rec;oit 1

J. PORTAIL : Androlite (poeme).

Dessins d'A . Favory.
Ed. de la Charmille, 24, rue Eugene-Millon, Paris.
2 vol. : 30 Jrancs. - Cf: n • 1 du « Mouton Blanc ».

JULES ROMAINS : Lucienne,

Roman. - Ed. de la Nouvelle
Revue Franraise - 1 v ol. : 6 fr. 75. - CJ : l'article
d'André Citisenier dans le présent n•.

HENRI DALBY : Poemes de la vie mordue,

ornés de gravures sur bois de Raymond Thiolliere. Ed. Images de
Paris, 14, rue du Clottre-Nolre-Dame, Paris. - 1 vol. :
9 fr.

Le sens de la vie moderne, ferme :

une lechnique souveul

Parfois une sentimentalité un peu facile, - un manque
de condensalion et de sobriété. Mais il faut faire confiance
au poete qui a su préciser des notations comme celles-ci :
Lea hommea vont vera lea portea.

11, aaiaia,.,nt la poignt!e

...

Comme un pauvre prend du pain.

Oeux puaanta ae croiaent
Au m~me point qu'hier
Et ae marquen! l"heure.

...

Un enfant court pour rattrapper la minute
100

Directeur : Franz HELLENS,

a BkUXELLES.

N• 5, Septembre.

.JosÉPBIN MILBANER : Un romancier juif : Opatoschou.
ANDRÉ BAILLON : Les « amitiés francaises » et l'amitié
frau raise. « Or, si nous connaissons la France - a
parl les bonnes uolontés que j'ai signalées avec
plaisir - quel effort la France fait-elle, de son cóté,
pour nous connartre ? » Assurons a André BAILLO!'f
que la littéralurc Lelge sera bien accueillie au
Mouton Blanc.
GABRIEL AUDlSIO signale un livre de poemes de Louis
BRAUQUIER : Et l'Au-iiela de Suez.

INTENTIONS. -

Directeur : Pierre-André MAY,

a PARIS,

Nº 7

Juillet-AoOt.

Midi strit! de aireneo.
Leo ouvriera travaillaient
Dan, un tranap: rent silence
Fraaile comme un criatal.

Qui marche avec

LE DISQUE VERT. -

camarade ll-bas tout a;, bout de la rue.

- A signaler un emploi curieux presque inusité, des image,
gustatives ; l'auteur les mele souvent aux images olfactives, comme il est naturel ; lire la piece amusante
« Petite ville a confitures » .
J . H.

AnRIBNNB MONNlER : Gide
Certain,, goOtant la saveur
Du singulier mélange,
Diaenl qu'il cooticot de l"ange•. .
D'autre, , au faible palaia,
S oot brúl&amp; par les épicea,
Lui aieot : • D émon I lea vices
Savent noircir ju1qu au lait. »
0

ESQUERRE : « Saül ».
HENRY DALBY : Trois poemes d'une bonne technique.
G ABlUEL AUDISIO : L'invention artislique et le mitieu
MARTBB

e$térieur.

LA LANTERNE SOURDE. ·

Directeur: Paul Van Der B0RGHT,
BRUXELLES.

a

publie la couférnnce faite par Jules Ro.MAINS a l'Université de Bruxelles, le 2; mars 1922. Nous ne
pouvons malhew·eusement tout citer, mais on en
trouvera quelques passages dans les « VÉRITÉS » de
ce n º . Le grand poete aimé et admiré de la nouvelle
génération a bien voulu nommer plusieurs collaborateurs du Mouton Blanc. « On peut citer les noms de
Gabriel Audisio, lean Hytier, Claude-André Puget,
Mannoni ; en Belgique, Augustin Habaru, Robert
Coffin, Lucia Van Doren, J. J. Van Doren, J . Portail,
Paul Fierens et Paul Chandail. »

LES NOUVEAUX CAHIERS ALSACIENS. - Récl. en Chd:
Henri S0LVEN, N• 6. l.',I P. OY.S :'IIOTILÉs,i°5, RU I! IF.N~O!'I, TOURS.

O. MANNONI : Retour(Poeme).
Le girant :

RBNÉ

GAUDEFROY.

�le mouton blant
ne publie que de l'inédit

Cll.tQUE NU~teno CONTIENT
UN POR.ME OU UNE PROS.E ;

UN GROUPE JMPORTA'.'liT DE POEMES , TOl'S Dl' MEME A(;TEl"R ;
CNE PROSE ;

({ LA DOCTRl~E DU

MO(.;TO~

BLANC

» , NOTES RÉGULIERES PAR

,IBAN HYTJER ;

UNE P\GE o 'ERREURS ET U!llE PAGE DE VÉRITÉS , SJGNÉES PAR NOS
CONTEMPORAINS ;
UNE ÉTt:DE CRITIQUE l&lt;tUR U~ MOUVEMENT OU UNE QUESTION LJTTjRAJRES;

UNE ÉTCOE CRITIQUE SUR UN AUTEUR CONTEMPORAIN ;
0

L 0Pl~ION D1.' 'MOUT0:-0- 8L\'.'of: SUR LES LIVRES ET LES REVUES.

PRIX POUR TOUS PAYS
2 francs
20 francs

Le numéro . . . . . . .
L'abonnemenl d'un an.

COLLABORENT AV « MOUTON BLANC. »

Gabriel ,ludisio, Charles Boisson, Georges Chennevilre
Audré Cuisenier, Marthe Esquerré, Pierre Fa,,re
Paul Fierens, René Gaudefroy, Franz Hellens
Jean Hytier, P.-A. May, O. Mannoni, René Maublanc
Jean Meunier, Adrienne Monnier, Henry Petiol
Francis Ponge, J. Portail, Poujol
Claude-André Puget, Jules Romains

LVON
4,

,-LACIE

0KS

T•PIRKAUX,

4

•

�Nos Amis doivent etre nos Propagandistes
Donnez-nous les noms et adresses des personnes susceptibles de
s'iméresser

a notre

revue. R~mplissez cette fiche et adressez-la:

4. Place de.-.; Terreaux., 4
L..YO N

au " mouton blanc ''
NOMS

ADRESSES

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="436">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560776">
                  <text>Le Mouton Blanc</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560777">
                  <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564397">
              <text>Le Mouton Blanc</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564399">
              <text>1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564400">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564401">
              <text>Octubre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564402">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564403">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564418">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752559&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564398">
                <text>Le Mouton Blanc, 1922, No 2, Octubre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564404">
                <text>Favre, Pierre, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564405">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564406">
                <text>Literatura francesa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564407">
                <text>Arte literario</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564408">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564409">
                <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564410">
                <text>Maupré par Charolles (S &amp; L)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564411">
                <text>Hytier, Jean, Redactor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564412">
                <text>01/10/1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564413">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564414">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564415">
                <text>2020381</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564416">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564417">
                <text>fre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564419">
                <text>Lyon, France </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564420">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564421">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36517">
        <name>André Cuisenier</name>
      </tag>
      <tag tagId="36514">
        <name>Clasicismo moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="36515">
        <name>Franz Hellens</name>
      </tag>
      <tag tagId="36516">
        <name>Jean Hytier</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20284" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16653">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/436/20284/Le_Mouton_Blanc_1922_No_3_Noviembre-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>6bc7e77de85dff740d481cd8e22c23e7</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="564549">
                    <text>•iEVUE MENSUEL.L.IE
PFllX:

DiRE:CTE:.UF? :

2

FFIANCS

IOfEIIIE-lllEIIIE 1111

PiE:.Rf?[. f"AVF?E:

RÉO,'\CTEUfl) EN CHEf : JEAN HYTiEF?

GEORGES CHENNEVIERE,
P. . .. . . . . . . . . . . . . . .
IEAN HYTIER . . . .

ERREURS DE ....
VÉRITÉS DE•.. . .
RENÉ LALOU . . . . . . . . . .
GABRIEL AUDISIO. . . . ..

LES LIVRES ... . . . . . . .

LE CHANT DU VEROER. . . . . . . . . . . . . . .
ESOUISSE D'UNE PARABOLE. • .. . . . . .. ..
LA DOCTRINE DU MOUTON BLANC . . . . • . .
RENÉ DOUMIC, HENRI MANCARDI, HENRY
BERNSTEIN, LÉON TOLSTOI. . . . . . . . . . . .
ALAIN, ANDRÉ GIDE, LUC DURTAIN,
ANDRÉ SUARES. . . . . . . . .. . . . . . . . . ..
EXTRAITS DE L'HISTOIRE DE LA LIITÉRATURE
FRAN&lt;;AISE CONTEMPORAINE . . . . . . . . . . .
L'ART ET LA PENSÉE POÉTIOUES DE CHARLES
VILDRAC. .. . ...• .• •.•. . . .•... .. ..
LES REVUES ET LES JOURNAUX . . . . . . . . . .

:: MAU PRÉ ::
par

CHAROLLES (S. -&amp;- L.)

��•

lf nwutnnbtan!
publiera

En Vente aux Éditions du MOUTON BLANC

prochainernent

un irnportant Nurnéro spécial

Hommage

a Jules

-

Romains

-~'!'!!"'!'!!"'!'!!"~

•

GEORGES

CHENNEVIERE

l

Bibliographie - Biographie - J. R. et le Classicisme moderne
- L'Unanimisme - La Technique poétique - Les reuvres
épiques - Le Lyrisme - Le Théatre tragique - Le Théatre
comique - Les Romans - Les Proses - Le Comique - J. R.
et le cinéma - J. R. prosateur scientifique - J. R. et la Musique - J. R. peintre de París - Qualité de J. R. - etc ... L'opinion de l'étranger sur J. R. : Angleterre, Amérique,
Autriche, Belgique, Catalogne, Espagne, Suisse, TchécoSlovaquie, etc ...

Le Chant du Verger

avec la collaboration

5 exemplaires sur ]apon lmpérial (dont

déja assurée de :

2 hors commerce) marqués de I

Gabriel Audisio, J. Benoist-Méchin, Charles Boisson, Georges
Chenneviere, André Cuisenier, Marthe Esquerré, Pierre Favre,
Paul Fiérens, Franz Hellens, lean Hytier, P. A. May, O. Mannoni, Adrienne Monnier , Francis Ponge, J. Portail, ClaudeAndré Puget, etc ... et de nombreux collaborateurs étrangers.

•••

Édition de luxe limitée

a100 exemplaires

au prix de. .. .. .. .. .. .. ..

25 exemplaires

•••
. . ON SOUSCRIT DÉS MAINTENANT ::
CE NUMÉRO, AU PRIX DE 5 F.o, .

30 F res

sur Hollande van Gelder

(dontS hors commerce)marqués de A
au prix de. .. .. .. .. .. ..

LES ABONNÉS RECEVRONT LE NUMÉRO
SANS AUGMENTATION DE PRIX.

a V,

..

aZ

15 Frcs

70 exemplaires sur vélin pur fil Lafuma,
marqués de 1

a 70, au prix de.

5 Frcs

A

•••

ADRESSEZ LE MONTANT DE VOTRE COMMANDE

IL SERA TIRÉ A PART ,
1

Exemplaire

sur

Japon

impérial

(hon commerce)

•

:: 25 Exemplaífes sur Hollaode van Gelder ..
(dont :S hors commerce) o.u Prix de

15 Frs

Adresser directement
tout ce qui concerne
1º La Direction et I' Administration, a Pierre Favre,

a Maupré,

par Charolles (Saone-et-Loire);

2º La Rédaction - Manuscrits, Livres, Revues - a Jean Hytier,
Maupré, par Charolles (Saone-et-Loire).

a

a PIERRE

FAVRE

Directeur du Mouton Blanc

:: a

MAUPRÉ ::

par Charol/es (S.-&amp;-L).

�EN SOUSCRIPTION
AUX

ÉDITIONS

DU

MOUTON

BLANC

JEAN HYTIER

Le

PlaÍsÍr PoétÍque
Essai de Psychologie esthétique
Tirage limité

a 400

exemplaires :

plaires sur Hollande, marqués de

A

20 exem-

aT

5 hors commerce) au prix de . . . .

(dont

est I' organe du classicisme moderne

T

OUT). l'opposé J'une prétenJue traJition néo-classiquc qui ,,' a

20 Frcs .

,rautrc idéal que rimitation de formes péri.mécsl la Joctrinc Ju

380 exemplaires sur vergé antique numérotés

a 380

(dont 80 hors commerce au prix

de . . . . . .

10 Frcs .

de 1

" mouton blanc "
cntcnd par le contact Jircct avcc la vic moJerne Jans ce

Les T echn iques Modernes du Vers Frani;ais

a 380

.senticl, renouvcler les thCmcs et l'inspiration, aft.rmer une techniquc

Jans l'reuvre J'art, -

exemplaires

(dont 85 hors commerce)
plaquette sur vergé antique au prix de

a cl'cs-

poétique, retrouver le sens Je la forme acl1.evée, rétablir un équil.ibre

Essai d' Esthétique tiré

q1/cllc

recréer

1111

stylc.

Le romantisme a substitué ?i. la matihc épuiséc du classicismc Ju

2 Frcs 50
XVll 6 siecle une partie Je la matihc J' un classicismc nouveau , mais

BULLETIN DE SOUSCRIPTION
a détache r e t

envoyer

a P.

FAVRE 6 MAUPRÉ par Charol/es (S.-&amp;-L.J

sans réussir, faute de savoir organiscr sa découverte.
mCme

une• époque classiquc. Seuls, au

a

constituer lui-

milieu Je cette reuaissauce

impuLive, des artistes plus conscicnts commc Flaubert et Baudelaire,

Je vous envoie la somme de _ .... /res.
souscription
el

a

exemplaire....

monlanl de ma

sur vergé antique

a 10 /res.

a 20 /res.
du PLAISIR POÉTIQUE
exemplaire ... sur vergé antique a 2 /res 50
exemplaire

sur Hollande

des TECHNIQUES MODERNES du VERS FRAN&lt;;;:AIS
Signature --

Adresse

arrívf!:rent

a

Jisciplincr la matihe romantique, sinon moderne, et réali-

serent comme une préÍiguration Ju classicismc futur. Mais, Jepuis eu:x:,
le Jonné littéraire s•est tcllement cnrichi, par l'a1,port mCmc Jes événe1nents, l es révélations J'un précurscur comme Rimbaud, les expériences
tecl1.niq11es

Ju symbolisme, l'effort cl'un

Verhaeren , l'intuiti.on d'un

CJ,.rle,-Laui, Philippe ... qu'J faut reprend,e la tacl,c. pied.-J'c,uvre.
Alors que tout romantisme est une Jispersion anarclúque et _personnclle, tout classicisme est une syutl1.Csc spéciÍique, fruit

J' une

ceuvre

�com..mune et volontaire. 11 comporte une rénovation complete : Ío nd et
forme, matiere et teclmique.

Je

dans des ceuvre.s

la

Il

vise

La

.style. -

a exprimer" l'essence

Je l'époque

matiCre Ju nouveau classicisme, e'e.st .

vie et l'homme moJcrnes, con~us aussi bien sous

vités que .sous l'apparence de l'inJiviJu d'ailleurs, de celui qui constituait l'objet
profonde et

J'aspect des collecti-

1,

1

J

1. l 1 . A ;

BIBLIOTECA

CENTRAL.

U. A.N. L

GEORGES CHENNEVIERE

ind ividu tou t Jifférent,

Ju classicisme

ancien. Cette

barmonieuse, sera

rceuvre

représentation

totale.,

du

XXª siCcle. Le

cla.ssicisme moderne est né il y a environ qu1n:e ans;

A Charlotte CHENNEVIÉRE

1

il

a

ses précurseurs, et déj3. se.11 premiers maitres. Tandi.s qu' une lignée

Je prosateur~,

ala suite de France

ou 3 restaurer le sentiment Je

Ja

et de BarrC.s,. travatllaient

a maintenir

perÍec tion, tandis q u'im C laudel, ou

un Proust pour.suivaient la découverte de la matiCre, J'autres qui représentent le nouvel équilibre, ajou taient 3. leur révélation profonde J e
l'objet une organisation pleinement clas.sique : Ju les R omains,

A.ndré

GiJe, G,o,ges Chenneviere ...

Le

Le Chant
du Verger

meilleur hommagcquenouspuissionsrendre3ces ~aitres comme

a ceux J u XVII'
qui jadis servait

Fantaine,

,i,cle -

J'en.scigne

'º"'

mouton blanc
réuni.s.saient R acine, La

l'invocation Ju

au cabaret oll .se

.Moliere et B oileau _. &amp;era J'a.ssurer . .selon nos moyens,

J' établi.ssement

dé.Gnitif d' un classicisme moderne et des vérités esth~-

tique.~ qui .sont

a la

1

fois rexpression et la condi t ion. Une telle reuvre
1

n e.st pas de celles qui s improvisent en que]que.s années,

a la· maniCre Je

ces mouvements arti.stiques, fugitifs comme des mode.s, dont notre époque
a pris l'habitude. C e ne sera pa.s trop peut-@tre Je tout un .si~cle et de
la bonne et forte volonté de plusieurs générations pour Yaccomplir h onoral,lement.

(IDYLLE)
\lente /'ore et lí raím crollent :
Ouí s'entraíment soef dorm ent.
(CHANSON D'rllSTOIRE)

�GEORGES CHENNEVl:BRE

LE CHANT DU VERGER

\

Le

Toutes les trois.

Chant

du Verger
Vente l'ore et Ji raim crollent

Jeanne. -

A la porte de la grange,
Le vieux Jean battait sa faux,
Car les luzernes sont hautes.
« Pere Jean, ou est Marie? •
Le pere Jean a souri.

Blanche. -

Pauline emplissait les jarres
Ou moussait la chaude neige
Du lait qu'on venait de naire.
« Pauline, as-tu vu Marie? •
Comme Jean elle a souri.

Oui s'entraiment soef dorment

Cla,re. -

Que fais-tu la, sceur bien-aimée,
A la barriere du verger ?

Blanche. -

Sceur, pourquoi es-tu sortie
Avant qu'ait grincé le puiu?

/eanne. -

Sceur, pourquoi t'es-tu levée
Bien avant que la servante
Ait descendu au cellier ?

Toutes les trois. -

Avant qu'on ait entendu,
Sur les pierres de la cour,
Les galoches du valet
Qui donne a manger aux betes ?

Claire. -

Notre pere n'a rien dit.
II regarde maman coudre
Dans la salle qu'étourdit
Le bourdonnement des mouches,
Oublies-tu que c'est dimanche?

1outes les trois. -

Claire. -

Nous avons remonté les poids
De l'horloge au coffre de chene.
La vaisselle et les cuivres luisent
Dans la lumiere vaporease
Que le chevrefeuille verdit
A la fenetre treillissée.
Partout nous t'avons cherchée,
Dans l'étable, dans les champs
Et dans la niche du chien.

2

Nous avons fouillé la huche
Et vidé toutes les creches.
Oublies-tu que c•est dimanche?

Claire. -

7outes les trois. -

Jeanne. -

J'ai poussé la petite porte de derriere,
Celle qui donne sur les prés.
On aurait dit que d'un seul bond
La plaine s'engouffrait avec l'air et le ciel
Dans la maison.
Mais tu n'étais pas la non plus.
J'ai cueilli cette 8eur et je sois revenue
Sans t'avoir trouvée sous les saules.
Et nous avons longé, ensemble, le vieux mur
Qui borde le chemin du bois.
De la breche, ou le bourg s'encadre
Une nouvelle pierre, encare tout humide,
Etait tombée,
Et sur le parterre beché
11 y avait des pas que nous avons suivis
Jusqu'a ce puits ou tu vins seule.
Tu ne sais pas que c'est dimanche ?
Le lavoir est silencieux.
Sur les routes, dans les sentiers,
On n•entend pas geindre l'essieu
Des charrettes pleines de tre8e.

3

�GEORGES CHENNEVI8RE

Blanche. -

Claire. -

Toutes les trois. -

Marie. loutes les trois. Marie. -

Tu ne sais pas que c'est dimaoche?
Sur les cordes et sur les haies
Seche et blanchit le linge gai
Qui gesticule daos la brise
Ou 8otte la 8eur du pommier.
Tu ne sais pas que c•est dimanche ?
A travers un vol de colombes
Sonne la mease de dix heures.
Et daos l'ombre du mail désert
Chaque gar~on guette sa belle.
Regarde-nous. Es-tu fachée?
Que fais-tu la, les yeux baissés,
Et les coudes sur la margelle ?

Blanche.

Toutes les trois. -

Marguerite. -

Habitante du verger,
T ourne vers nous ton visage,
Je regarde les nuages
Qui passent sur l'eau du puits.
Petite sreur au front triste,
Viens a la fete avec nous.

Marie. -

Je me penche sur mes jours
Qui glissent au fil de l'eau.

C/aíre. -

/eanne. -

Je regarde mon image
Se rider daos 1'eau du puits.

/eanne. -

Blanche. -

LE CHANT DU VERGER

Sous les cerisiers, la-bas,
Voici Marguerite.
Elle vient a petits pas :
Sa mere J' épie.
Car souvent elle s•attarde
A causer pres de la haie.
• Mere, ne me groodez pas,
« L'eau s'est renversée.
« Mere, ne m'en veuillez pas,
« La chaine a cassé. •

Marie. -

/eanne. -

Blanche. Claire. -

• 11 •faut que le maréchal
« Remplace les vieilles mailles,
« Elles sont usées, •

« 11 faut que le charpentier
« Répare la vieille poutÍe.
• Elle va céder. •
Marguerite, Marguerite,
Combien de temps te faut-il
Pour remplir un seau ?

C'est aujourd'hui jour de fete.
Combien de temps vais-ie. mettre?
Vous riez 1
La chaine ne casse pas.
La poutre ne cede pas.
Car mon fiancé m'attend.
11 ne me faut que l'instant
D'un baiser.
L'eau se plisse et s'assombrit
Sous les gouttes qui retombent.
Nuages, revenez vite.
Booheurs légers, suspendez-vous
Aux pointes des branches 8euries.
Je l'attends. Je sais qu'il viendra
Bientot, du coté des prairies.
11 viendra, je veux qu'il vienne,
11 sera comme l'image
A la page qu'on connait.
Dis-nous celui que tu attends,
Est-ce le vieux propriétaire
Qui demeure au bout du village ?
Est-ce le beau commis bancal
Qui travaille chez l'arpenteur?
Est-ce le jeune sacristain?

5

�GEORGES CHENNEVIERE

Toutes les trois. -

Marie. -

LE CHANT DU VERGER

11 sont ensemble. 11 luí appoile
L'amour que je lui ai donné.

Tu ne sais pas que c'est dimanche?
Nous danserons ce soir au bal,
Et nous rentrerons en chantant,
T outes les quatre, un air de danse.

Ah I qu'ils seraient beaux sur la route,
Vers moi, les pas du bien-aimé.
Entend-il la voix du verger,
Plus ardente d'etre jalouse?

Sa voix dans la nuit, l'entendrai-ie?
Dites I Que fait-il ? Ou est-il ?
Ou est celui que mon creur aime
Et pour qui mes joues ont rougi ?

Reviens ici. Fais-moi du mal.
Je pardonne : voici mon creur
Qui redemande des mensonges,
Content pourvu que tu lui parles 1

Je le cherche des yeux sous les peupliers gris,
Dans les prés que ses pas égayaient de son ombre.
C'est pounant toi, matin si longtemps attendu,
Matin, qui es déja quelque chose de luí.
L'aube a peine naissait quand j'ai vu, de mon lit,
Dans la vitre profonde ou trempe le feuillage
De la belle de nuit et du volubilis,
L'étoile du matin briller de tous ses cils.

C/aire. -

Qui vous a dit qu'il me trompait?
L'eau du puits est lisse et !impide.
Paix sur la terre a ceux qui aiment.
11 va venir le long des haies.
Cruel horizon, rends ta proie 1
Privés de lui, mes yeux se lassent.
Et vous, mes sreurs, faites silence,
Si vous le voyez avant moi.

11 va venir, sois patiente.
Espere encore, Marion.

Mane. -,Jamais il ne m'appelle ainsi .

Me trouvera-t-il assez belle?
Mes bras a ses bras triomphants
S'ouvrent, comme s'ouvre la grange
Aux chars d'ou débordent les gerbes.

11 me donne des noms qui changent,
Et je sais toujours que c'est ~oi.

/eanne. Blanche. Jeanne. -

5ouviens-toi de la Romanichelle
Qui tirait les cartes sur un chale.

Que dans ses bras forts il m•étreigne 1
Qu'il me prenne dans ses mains douces l
Que ses baisers soient sur mon corps
Comme les grappes sur la treille 1

Souviens-toi de l'oracle des Beurs,
Des vingt pétales aux voix contraires.
Méfie-toi de la rousse aux yeux gris.
Garde-toi de la blonde aux yeux bruna.

Marie. -

Une blonde, je la connais.
Je les ai vus qui se parlaient
A voix basse, sous une porte.
Pourquoi m'a-t-il dit qu'il m'aimait?
Une blonde. Vous le saviez.
Elle, du moins, l' a vu venir.

6

C'est lui la-has. Je suis heureuse.
Le matin l'entoure. Ma joie
Est plus nombreuse que le grain
Qui sort en ao0t de la batteuse 1

/eanne.
8/anche.

11 vient du coté des prairies.
11 a franchi la passerelle.

7

�GEORGES CHENNEVU:RE

C/aire. Toutes les trois. Marie. -

LE CHANT DU VERGER

Sa tete dépasse les haies.
Louange

a l'amour de Marie 1

Je n'ose pas lui faire signe,
Et je sena que ses yeux me cherchent.

/eanne. -

La rosée a mouillé tes bas.

Blanche. -

Ta chaussure s'est délacée.

Claire. Marie. /eanne. -

Marie. Blanche. -

Tu as laissé tomber dans l'herbe
La barrette de ton corsage.
Dites-moi si je lui plairai.
Me trouvera-t-il assez belle }

Les troit. sreurs de Marie. -

/eanne . Blanche. Claire. Le jeune homme. -

II arrive devant la grille du chateau.
Tes cheveux sont comme des ailes repliées.
Nous chanterons autour de toi
Pour qu'il se trouble.
II écoute, debout, l'heure venue de loin.

C/aire. -

Tes yeux baissés sont comme deux tetes d'oiseau.
Nous nous tairons autour de toi
Pour qu'il te trouve.
II approche. 11 regarde

/eanne. -

Les trois sreurs. -

Le jeune homme. -

a travers l'aubépine.

Cette rose nue,
Prends-la dans ta main
Pour aller vers lui.

Blanche. -

Autour de ton cou,
Mets ce collier d'or
Qu'il ne connait pas;

Claire. -

Et sur tes épaules
Ce voile d'amour
Que ta main broda.

8

Tu ne nous réponds plus. Tu lui parles déja.
Laisse-le te chercher encore.
La fe1e n'est pas commencée.
Que cherchez-vous dans le verger
De si bonne heure }
Voici des Oeurs, si vous voulez;
Des fruits, si vous en désirez ;
Et, si vous me la demandez,
Ma révérence.

Ce que je suis venu chercher,
Depuis longtemps vous le savez.
C'est une lille aux beaux atours,
Dont le pied mince est plus joli
Que le museau d'une souris
Au ras d'un trou.

Ne tremble plus, Oamme candide du verger.
Nous danserons autour de toi
Pour qu'il te cherche,

Marie. -

Marie. -

./eanne. -

Les trois sreurs. -

/eanne. -

N'avons-nous pas toutes ici
Le pied mignon, la jambe fine.
Mais vous refusez de nous dire
Qui de oous est la préférée,
Pour que chacuoe s'imagine
Que vous I' aimez.
Ne chaotez plus. Ne daosez pas.
Je veux la voir. Elle se cache.
Son sourire est pareil au bruit
D'une goutte d'eau daos les cendres,
Elle est ma joie de tous les soirs
Et mon dimanche.
Acceplez l'épreuve du jeu,
Et tachez de vous reconnaitre
A vec ce bandeau sur les yeux.
Voici la plus belle des roses,
T oute blanche, au parfum de thé.
Devinez celle qui vous l'offre.

�GEORGES CHENNEVU!;RE

le jeune homme. Blanche. -

Ce n'est pas elle.

Ce n'est pas elle.
Voici le bleu myosotis,
Sans auue parfum que son nom.
Devinez celle qui vous l'offre.

le jeune homme. -

Certes, vous etes peu galant,
Et nos fleurs étaient inutiles.
Vous ne pouvez pas meme dire
Celle de nous que vous aimez.

le Jeune homme. -

C'est celle qui n'a pas chanté,
Celle qui ne m'a ríen offert.
C'est l'habitante du verger,
Qui m' attendair a la barriere
Entre le puits et le pommier.

(aMarie}. -

le jeune homme. -

Marie. -

Ce n'est pas elle.

les trois sreurs. -

les trois sreurs. -

les trois sreurs. -

Voici le plus beau des reillets,
Tacheté, au parfum de camphre.
Devinez celle qui vous l'offre.

le jeune homme. Claire. -

LE CHANT DU VERGER

Je te donne cette fleur
Qui ne pousse que daos l'herbe.
Son nom je ne le sais plus.
Je l'appelle, comme toi :
e Celle que j'aime entre toutes J.
Je te baptise, comme elle :
e Blanche reine du verger J.
La brise souffle daos les branches,
Silence autour de ceux qui aiment.
Tu es si belle que je veux te voir danser.
Mais non, reste debout, presdu pommieren ffeurs.
Laisse-moi prolonger le plaisir de t'attendre.
Quand tu viendras vers moi, tes pas et ta douceur
Orneront le verger d'une arche fine et tendre.

IO

le jeune homme. -

les trois sreurs. -

La feuille change de couleur
Le long des branches balancées.
Mais la fleur a gardé la sienne
Dans la brise qui l'effeuilla,
Daos l'herbe ou tombent ses pétales.
Laissez rever tous ceux qui aiment.
Je voudrais tenir daos ta main,
Et m'y blottir, sans remuer;
Te sentir tout au tour de moi,
Comme le jour et comme I'air.
Je te regarde saos te voir.
Je suis venu, et c'est dimanche,
Et nous sommes au mois de Mai,
Daos un verger, sreur, douce amie.

La brise caresse les toits
Ou les pigeons vont s'endormir
Daos une nappe de soleil.
La fete s'ouvre. Les enfants
Montent sur les chevaux de bois.
Ne parlez pas a ceux qui aiment.

Marie. ·-

Je me rappelle qu'autrefois
Je grimpais souvent au grenier
Pour y rever pendant des heures.
C'était l'été. Je me faufilais sur le foin,
Et la, je me plaisais a répéter, tout bas,
Des mots simples,desmots comme e plaíne J ou • jardin •
Qui me semblaíent plus beaux parce que j'étais seule.
La chaleur dormair sur les blés. Par la lucarne,
J'apercevais, perdu daos l'herbe et daos les arbres,
Un toit que j'adorais de tout mon creur d'enfant.
Je lui envoyais des baisers :
Et j'attendais un grand bonheur,
Tu es venu daos le verger.

le jeune homme. -

Je cueille une fraise des bois,
Tu es belle, au mili!!u du ver~er, sous les branches,

II

�GEORGES CHENNEVIERE

Dans ce dimanche, ou tout parait puri6é,
011 la fleur qui s'en va laisse de sa blancheur
Au ciel des jardins et des champs.
Les trois sceurs. -

Marie. -

Le jeune homme. -

lvtarie. -

les trois sceurs. -

LE CHANT DU VERGER

Marie. -

a

Viens, je te conduirai devant notre maison.
Tu verras la vigne et le lierre
Et la fenetre de ma chambre,

Paix sur la terre ceux qui aiment.
Souffle, brise, dans les· sentiers
Qui vont vers la fete et le bal.
Souffle, tandis que les enfants,
Montés sur leurs chevaux de bois,
Font le tour d'un monde qui change.

Nous franchirons tous deux le seuil, et je dirai
Voici celui que j'ai choisi,
Et voici celle qu'il a prise.

Vois la campagne devant nous ;
L'horizon d' 011 tu vins vers moi;
L'arbre, ou je t'attendais, peureuse,
Craignant qu'on n'entendit mon creur.

Viens avec moi; je te menerai daQs les champs.
Je te montrerai nos prairies
Et les agneaux de cette année.
Viens. Tu me meneras au bord de la riviere.
Nous franchirons la passerelle
Par 011 mes yeux t'ont vu venir.

J'accourais vers toi, sans y croire.
Arbres et buissons du chemin,
Connaissez-vous celle que j'aime}
Je m'arretais. Je regardais.
J'hésitais. Je voulais te voir
Et te quitter, pour te revoir.
Soirs aimés. Rendez-vous furtifs,
Pres des murs ou pousse l'ortie.
Belle ombre de toi dans la nuit 1
Croix amoureuse de tes bras 1
Je sentais, contre ma poitrine,
Sur mon creur, le poids reten u
De ta douce main repliée.
Le chien de la ferme aboyait,
Et le ciel tombait sur mes levres
En meme temps que ton baiser.
Ne dites rien. Laissez passer
Sur le chemin tous ceux qui aiment .
. O nuages, voilez la !une,
Pour qu'ils restent un peu dans I'ombre.
La brise souffle dans les branc:hes.
Dorment en paix tous ceux qui aiment.

12

Je te donne ma main. L'amour est devant nous.
Je t'aime tant que j'aime tout
Dans le monde profond qu'il m'ouvre.

Viens. Je comprends. Je veux tout revoir avec toi.
Je te donnerai mon baiser.
Je ne sais comment te le dire.

Les tro,s sceurs. -

Mettez votre robe de bal.
La fete tourne sur la place.
Dansez jusqu'a l'aube prochaine.
La brise souffle. L'ombre bouge
Et le feuillage se balance.
Paix et silence a ceux qui aiment 1

GEORGES CHENNEVIERE.

.'

�P ...

ESQUISSE D'UNE P ARABOLE

nou, jeter Je, pierres. Nous Jumes riposter, le laissant hientot pour mort

Esquisse d'une Parabole

,ur

la route.
Plus loin nous rencontrames un autre fou qui marchait seul et

péni1lement. TI paraissait

a bout de

forces ; mais, des qu'il vit notre

gibier, il s'élan~a sur nous, espérant nous le ravir. N ous luí en Jon-

Nous

étions Jeux sur une 1aute dme, témoÍns J ' une grande iné-

Jl parut

étonné, mais il était fou, et il mangeait sans joie, nous

regardant avec colere. Alors nous lui parlames, et peu a peu il semblait

galité Je la nature.
On voyait

names.

a droite

a gauc1e, des

un pays dénudé, déserté des eaux, hrulé par

comprendre.

plaines toujours vertes et fertiles ou Jes arbres

e Celui~ci est moins fou que l'~utre, Jit mon Írere. L'autre était

non taillé, portaient des fruits lourds et coloré~. Un aigle planait, Íixant

fou principJement parce qu'il avait trop Je gibier pour lui seul et gu'il

le soleil;

sa proie; et Jans 1'1erbe

e'étaient

marchait courbé sous sa richesse, ne pouvant ni voir ni penser. Celui-ci

des massacres J'insectes.

Cependant notre esprit, attentif au spectacle Je la nature, ne
sen trouvait pas c1oqué.

N ous

échangions en des paroles Jifférente5

Jes pensées Ídentiques : ríen ne nous étonnait ni l'inégalité Ju sol, ni
la guerre des Ínsectes; nous concevions seulement notre supériorité avec

il marchait Jroit, et il pouvait voir, bien

qu'avec Jes yeux Jouloureux et

injustes. » En effet, quanJ ce fou eut rempli son ventre, il s'intéressa au
spectacle Je la nature.

Jl

vit alors et pensa comme nous ; et Jorénavant

cJui-ci marcha avec nous.

Jélices.
Voici : nous v1v1ons , voyions, et pensiona. C1acun de nous jouissait Je gravir cette haute clme en compagnie Je
heau et 1ien ainsi,

était fou principJement parce qu'il avait Íaim, et qu'il était seul; mais

l'autre, et il le trouvait

a sa ressemhlance. Ainsi l'amour entre nous était né;

l'intJligence engendrait la bonté, l'intelligence étant l'amour Je la vie,

.. •

.

a notre

1'un assommait un serpent qui
1'un servait a la nourriture Je 1'autre.

Les autres, maigres, Jévetus, couraient Jevant, travaillant pour les
premiers, aplanissant le chemin, chassant les mouch.es, tuant les serpents,

La lutte

de gibier. Comme nous approch.Íons il crut que nous lui voulions Ju mJ

s'arma

Je pierres et nous

blessa. Alors now lui parlamcs, mais il ne comprit pas, car il continua

a

11 obtenaient ainsi quelque peu Je nour-

était entre certains riches qui voulaient se ravir récipro-

quement leur gibier; et 1'on voyait leurs misérables clients se hattre entre
eux pour 1'un ou pour 1'autre, suivant que l'un ou l'autre avait l'ha1itude
Je leur jeter l'aum6ne. En cette circonstance nou, nous cacha.mes, car
nous étions peu et

Cependant nous rencontrames un fou qui portaitune lourde ch.arge

rencontre. Tow marchaicnt courbés

vers la tcrre. Quelques-un.f portaient beaucpup Je Íruits et Je gihier.

riture.

a c6te, et souvent le haton de
mena~ait 1'autre ; souvent. la chasse Je

14

tueuse Je fous qui venait

cueillant les Íruits Je la terre.

N ous marchions allegrement c6te

( or, nous ne savions ce qu'était le mal). TI

Plus tarJ encore nous aper~11mes une multitud.: agitée et tumul-

i1 étaient beaucoup, et

tous Íurieux. Apres la bataillc

tant Je maigres étaient morts et le butin était en

si mauvais état que la

colere gronJait et tremblait chez les maigres survivants. Alors nous aortimes de notre cach.ette et nous cri1mes

aces hommes de

ma1tres et de les Jépouiller. F urieux, avec notre aide,

15

se jeter sur leurs

ils

vainquirent

�P ...

JEAN HYTIER

wément. Ils se repurent comme eles hrute&amp;. ma.is leur visage changeait

a

vue J'ceil. Alors nous leur parlames, et les ayant Íntéressés au spectade
Je

la

nature, now leur montrames

a voir et a penser. Des lors ils virent

La Doctrine du Mouton Blanc

et pen&amp;crent comme nous, et toute cette multitucle vint avec nous .

. • ..

Des conditions du Classique

N ow poursuivimes ainsi notre route, chassant et travaillant Je concert, et .furtout contemplant la nature, pell6ant et étucliant. Beauconp
clantaient et clansaient, et la vie nous était facile.
Souvent nous rencontrions eles fow affaméa qui venaient rapiJement grossir notre société sans grand elfort Je notre part.

QuanJ nons rencontrions des fous courbés sous un trop grave
poiJs Je gibier, now les Jépouillions Je leur richesse. Alors beaucoup,
se rJevant furieux, étaient hÍentat éblouis Je voir et Je penser, et ils
venaient avec nous. Mais ceux qui, refusant Je voir, aboyant apres leur
gihier, fermaient les yeu:x et tenclaient les poings, nous les abattions san,

11 y en a deux : l'originalité, la mesure.
L'originalité est touiours moderne. 11 n' y a pas d'ceuvre classique
qui ne constitue un enrichissement. C'est pourquoi le chef-d'ceuvre
est imprévisible; son apparition ressemble a un miracle. C'est un fait
unique. Dans le grand art, il n'y a pas de répétition. Le chef-d'ceuvre
n'a pas de ressemblance. Sa prodigieuse nouveauté n' a rien de
commun avec la jeunesse fardée des indépendants de pacotille.
Effectivement, il y a deux f~ons d'etre moderne: exprimer l'essence
du siecle, et reproduire l'effervescence de la surface; toute la différence du génie qui peint l' époque, au gandin qui porte la mode; l'un
foncierement original, l'autre simplement imitateur. Vérité plus que
paradoxe, celui qui atteint la généralité est infiniment plus personnel
que celui qui suit la singularité. Beaucoup s'y trompent.

a

P ...

L'origina lité peut suffire pour survivre, mais non pour créer
l'ceuvre parfaite. Le génie ne construit pas nécessairement des chefsd'ceuvres classiques. Proust qui apporte au monde une psychologie
nouvelle manque, cependant, d' équilibre. Puissance n'est pas raison.
Racine était, a la fois, puissance et raison.
L'ceuvre parfaite exige la mesure. Possession du sujet, mahrise
de soi, libre disposition des moyens, usage exact de la puissance,
souplesse dans la force. Vouloir l' ceuvre, du moins I'accepter et la
re-vouloir quand elle jaillit des profondeurs obscures, au lieu d'en etre
débordé aveuglément. Les classiques ont la plus grande et la plus
subtile conscience de leur art. Ce sont les romantiques qui font leurs
ceuvres malgré eux; quand ils savent échapper a ce hasard impulsif et
trouble ils sont classiques. Le classicisme est rationnel et volontaire,

�LA DOCTRINE DU

«

MOUTON BLANC

»

le romantisme est émotionnel et subi. C'est la, et la seulement, qu'il
f aut chercher leur opposition, et non pas, comrne on I'a fait, dans une
prétendue discordance d'idées morales dont I'art n'a point a s'occuper.
Mais ce sujet mérite qu'on en reparte ...
La mesure accorde le sujet avec lui-meme et avec son expression. L'originalité dans la mesure donne le style.
Si quelques-uns ont cru pouvoir se passer de mesure, d'autres,
plus pauvres, ont cru pouvoir se passer d'originalité. lis n'apportent
rien et périront tout entiers. Leur mesure meme, ne s'appliquant qu'a
un donné épuisé, ne peut le rajeunir. Car la mesure n'est pas étrangere a I'originalité. L'ordre, grace a ce ferment, prend des caracteres nouveaux; sous la discipline des grandes lois esthétiques, on
corn;oit une organisation insoup9onnée, une f ac:;on encore inconnue
d'harmonie, un style. Mais la mesure, non fécondée, n'est que le gout
de I'ordre ancien, le sens de I'ceuvre du passé; rien n'en saurait sortir
de créateur; c'est une mesure sans vertu qui aboutit a l'imitation, au
pastiche, au néo-classicisme. Ainsi Alfred Poizat refait de la tragédie
sans se douter que c'est Romains qui est classique; ainsi cent romanciers refont du Flaubert sans savoir que Valéry Larbaud est plus classique qu'eux. Le classicisme reconstruit sur des plans, mais sur des
plans nouveaux.
11 y a une catégorie de jeunes auteurs bien séduisants qui possedent une certaine mesure, qui ont une originalité. lis ne sont tout de
meme pas classiques. Dons brillants, intelligence excitante, heureuse
habileté, ils ont, de plus, le mérite d'etre modernes. Mais voila que
leur modernité n'est plus que de I'actualité ! lis ne sont pas I'usine, le
port, la gare, mais le dancing et le jazz-band. Leur style, tout en paillettes, tout en étincelles, se boit comme un cock-tail, mais il va se
déchirer comme une soie précaire ! Leur actualité ne fera qu' un
déieuner de soleil. lncompréhensibles dans dix ans, car la minute a
plus de poids sur eux que I'éternité. Articles de luxe destinés a se
démoder. Tout en surface. Ce sont des automobilistes qui s'engagent
dans des impasses; au fond du cul-de-sac certains tournent sur place;
les plus malins font demi-tour. Paul Morand est un de ces charmeurs;
va-t-il continuer 7 Autre sirene : Cocteau, si mordicant, mais qui
manifeste bien sa versatilité quand il prétend, meme avec raison,

18

JEAN HYTIER

qu' un poete ne doit pas tenir ses promesses ; qu' est-ce a dire, en ce
qui conceme Cocteau, sinon qu'il change perpétuellement d'impasses 7
A chaque instant, un mur devant lui, et volte-face ! Trop fin pour
s'obstiner (et se pasticher lui-meme), il se dé peche en trépidant d'aller
faire fausse route ailleurs. - Mais I' art classique est une progression
sur une grande route toujours ouverte ...

________ _________
...

RÉPONSES
1. Doctrine et Génie. - On me rappelle que les doctrines ne
créent pas les ceuvres mais qu'elles en sortent. Tout justement, le
Manifeste du Mouton Blanc déclare que nous voulons assurer, selon
nos moyens, « I'établissement définitif d' un classicisme moderne et
des vérités esthétiques qui en sont a la fois I'express,on et la condition. »
Notre ambition n'est pas d'indiquer des recettes qu'il suffirait
d' appliquer pour avoir du génie ou du talent, mais d'exprimer les lois
dans lesquelles s'inscrivent et s'inscriront les chefs-d'ceuvre et les
ceuvres du classicisme moderne - par ailleurs si parfaitement imprévisibles. Ce sont, au contraire, les pasticheurs du passé qui savent
d'avance reconnaitre la figure de leurs magots. Mais ce que nous
savons parfaitement et rigoureusement, e'est ce que ne devra pas
etre, c'est ce que ne sera pas le chef-d'ceuvre de demain ; nous savons,
par exemple, qu'il ne répétera ni Lamartine, ni Moréas.
Nous essayons ici d'établir les conditions du chef-d'ceuvre et du
classicisme moderne. Nous en cherchons les conditions nécessaires,
non pas les conditions suffisantes. 11 y a, croyons-nous, des lois esthétiques profondes communes aux grandes ceuvres classiques. Si nous
réussissons a les mettre en évidence, nous retrouvons les limites ou se
meut le génie; mais nous n' enseignons pas a avoir du génie.
2. Doctrine et Classicisme moderne. - La Doctrine se formule

a demi par un effort d'intuition intellectuelle, a demi par I'analyse des
ceuvres classiques modernes. On recherche, d' une part, les conditions
esthétiques générales du chef-d'ceuvre; on essaie, d' autre part, de

�LA DOCTRINE DU « MOUTON BLANC »

déterminer les caractéristiques du Classicisme moderne. Or, il y a un
Classicisme moderne. Non seulement il se f ait et se fera, mais il
existe. Des reuvres importantes qui méritent d'etre appelées classiques, et dont quelques-unes sont des chefs-d'reuvre, supportent
I'analyse. Ainsi Marthe Es querré a pu expliquer I'esthétique théatrale
d'André Gide, André Cuisenier pénétrer la structure des romans de
Ju les Romains. Des noms nouveaux sont pleins d'espérance et déja
de succes : ainsi Portail qui s'attaque a la matiere la plus modeme
saura devenir tout a fait classique. J'en citerai quelques autres plus
tard. On aura la sagesse de n'exiger pas qu'ils soient nombreux.
3. « Ordre et génie ». - Apres ce qui précede, faut-il dire que
sans génie il n'y a rien qui compte, meme avec le souci des regles 7
Mais simplement que le génie, sous peine de se perdre, ne peut
méconnaltre impunément les grandes lois esthétiques. C'est une
erreur de croire que le génie dispense de tout. C'est une erreur aussi
de croire que les regles dispensent du génie.
4. Originalité et classicisme. - On conc;:oit que le génie puisse
iouir d'un calme olympien. 11 n'a rien a craindre dans le temps ni dans
I'espace. - Le génie n' a rien craindre des génies du passé: il
enrichit la tradition. Racine n'est pas diminué par Corneille, mais il
diminue Campistron. - Le génie n'a rien a craindre du génie : il se
différencie par essence. Moliere n'est pas diminué par La Fontaine,
mais il diminue Boursault. - L'originalité n'est pas dans la négation
de tout rapport : Racine et Corneille observent une esthétique générale commune, et different infiniment plus que deux néo-symbolistes
farouchement indépendants.

a

S. Unanimisme et UMnimisme. - 11 y a fagot et fagot. J'ai dit
que le Classicisme moderne serait unanimiste. Je n'ai pas dit que tout
unanimisme serait classique. 11 y a un unanimisme batard et facile,
sans vertu classique, un unanimisme romantique.
6. lndividualisme et Unanimisme. - J' ai dit que le Classicisme
moderne serait unanimiste, mais je n'ai pas dit qu'il ne serait que
cela. A la fin du Manifeste et dans la doctrine du premier Mouton,
on reconnaitra les deux tendances exhaustives du Classicisme
moderne, les deux manieres originales d'envisager l'Univers, I'une

20

JEAN HYTIER

foncierement individuelle, I'autre foncierement collective. Pour la
clarté des idées, on peut désigner deux auteurs représentatifs de ces
deux tendances: André Gide, individualiste, - Jules Romains, unanimiste.

L7Auberge et les Clients

Voila trois mois que nous avons repeint les murs, accroché
I'enseigne, ouvert les portes. Une affiche savoureuse, composée par
un maitre enseignait aux passants la qualité des vins. Nous avions
retrouvé dans la cave quelques bouteilles vénérables d'un ius que
Poquelin versait a la Fontaine, dont Racine enivrait Boileau. Maint
connaisseur, plus d' un client gourmet ont voulu s'asseoir sur nos
escabeaux. Mais nul n'entrait sans exhiber ses lettres de noblesse.
Et voyez ! la salle est déja trop petite.
Cet homme sobre qui trinque avec I'avenir, c'est André Gide.
Cet autre qui souleve un monde sous la voute, c'est Jules Romains.
Tout pres de lui, une voix pure révele un secret fraternel : Chenneviere. Voici des compagnons plus jeunes: Portail puissant, Audisio
qui fait voir la Méditerranée, Fierens, Hellens, Puget. Et Pon ge circonscrit des élans sauvages dans des proses exactes. Et Mannoni, léger,
rit et iongle avec les coupes. Maublanc le moraliste, Cuisenier !'historien expriment le suc du siecle; Gaudefroy, Petiot, Boisson, Meunier le retrouvent au fond du verre. Mais voici Marthe Esquerré qui
sait le sens de la doctrine, Adrienne Monnier qui la chante et la fait
écouter.
Favre, la toque sur I'oreille. rit de voir la maison pleine. 11 boit,
pour sa part, plus d'un coup, et porte des santés multiples a la gloire
du Mouton Blanc. Aubergiste ! réjouis.toi ! il ne nous manque plus
rien, car déja les gargotiers ialoux qui frelatent leur piquette ne
trouvent pas notre vin bon.
)EAN HYTIER

2T

�ERREURS
VERITES

ERREURS
n

Sur lu lcrivaina "Jmboliate.r :
en est Je riJiculea. comme ce
1
Stéph.ane Mallarmé, parvenu a la notoriété pour n avoir ríen écrit et
Jont la critique dut respecter le mystérieux génie tant qu'J n'éta.it que
l'auteur Je quelques plaquettes introuvables; mais Jepuis, J a commis
l'impruJence de publier un recueil ou tout le monJe peut fue L4.pre.rMúli J' un F aune, si personne n'y peut ríen tléhrouiller.

RENÉ DOUMIC
•
• •
Sur Pierre Benoít {Revue Fidlraliste} : ... Jan&amp; ces pagea Ju
Lac Sall, quelles admirables répliques de comédie ! T ant pis pour ceux
1

qui s indigneront ou souriront : J Íaut oser écrire, tres simplement, que
e'est de la meilleure veine comique, que c' est du Moliere.

HENRI MANCARDI

•
• •

VÉRITÉS
La liberté ne vaut rien pour un artute.

ALAIN

•
• •
. Le _vér!table ~Lusicisme ne comporte rien de re.strictiÍ ni Je sup~res.Stf; J n est pomt tant conservateur que créateur; J se Jétourne de
1archaisme et se refuse a croire que tout a déja été Jit.

ANDRÉ GIDE

•

• •
. . Toutes les forces valables de la 1.ittérature de notre temps ae
d1r1gent, cro:yous-nous, vers un art krgement huma.in et un moJe J'expression simple et Jirect tel que le f ut celui des ckssiques .
LUC DURTAIN

Judiili.

HENRY BERNSTEIN

•
• •

. I1 faut Jonc .9.ue Je cla"ique ne soit pas semLlable a I'imitation Ju
class1que. Et, en eflet, il en Jiffere inÍiniment. II y a un vrai classique,
un clauique créateur.

Shalespearc ne pcut etre con.sidéré, non .1eulement comme un
écrivain de génie, ma.is meme comme un écrivassier des plus médiocres.

LEON TOLSTOI

22

ANDRÉ SUARES

�I

RENE LALOU

HISTOIRE DE LA LITTlfüATURE FRANQAISE CONTEMPORAINB

EXTRAITS

maitre de cette musique personnelle dont on retrouvera les
accents dans les livres de sa maturité, breve phrase antithétique
au final inoubliablement autoritaire.
PIERRE LOTI. - « Étre I&gt; et e&lt; sembler )), ces verbes élémentaires
reviennent perpétuellement dans les livres de Loti : symholiquement, car, faibles pour _précisément décrire, nuls autres
n'égalent leur aptitude infinie a suggérer.
MARCEL PRÉVOST. - L'originalité de Marce! Prévost réside dans le
róle qu'il a assumé d'écornifleur du romanesque pour jeunes
~ens curieux et jeunes filies inquietes ... 11 a prétendu les initier
a une vie moderne conventionnelle qui exclut soigneusement
toute grandeur meme daos la sensualité.
JU LLES VALLES. - 11 triomphe dans la satire concrete.
MAURICE DONNAY. - Toutes les reuvres &lt;le Donnay sont Jimitées par
ce perpétuel sacrifice a l'actualité ...
PAUI, HERVIEU. - 11 regne par tout ce théatre une pauvreté et un
convenu dans l'invention, comparables seulement au mélange
de platitudes et de hoursouflure que parlent les personnages.
Tout y t:st combiné pour l'optique théAcrale, daos un esprit
d'économie rebutant.
ED~1OND ROSTAND. - ... le drame de Cyrano et celui de Rostand,
le drame de l'écrivain de deux-ieme ordre qui aspire au génie.
GEORGES RODENRACH. - ... Ce caractere superficie! de la pensée
de Rodenbach devient facheusement évident lorsqu'il écrit en
prose.
ROMAIN ROLLAND. - Pour etre un grand écrivain fran9ais, il lui a
manqué de gouter sans effort cette France de Racine et de
Debussy, toute en nuances et en souplesses, triomphe d'une
intelligence raffinée devant lequel son creur est resté froid. 11 lui
a rendu pleine justice, mais, ne l'ayant point aimée, il n'a jamais
pénétré le secret de cette perfeccion.
CHARLES PEGUY. - Malgré cet effort tetu, il tomba avant d'avoir pu
s'enorgueillir d'un chef-d'reuvre authentique. JI ne se présente
néanmoins pas les mains vides et il serait supr~mement injuste
qu'il n'allat pas ce jusqu'a l'audience 1&gt;.
PAUL GÉRALDY. - ... lorsque ce papotage s'exerce autour d'un des
grands themes amoureux que les génies ont placés sous la sauvegarde du bon goút, l'indécence commence ; il est pénible
d'avo\r a r~ppele: ~ l'auteur du ~?rceau intitulé _Dualisme que
ce su¡et a eté traite dans le deuueme acte de · Tristan et Ysole.
Paul Géraldy, avec cet art de ramener tout haut sujet a un
dialogue de salon ...
FRAN&lt;;:OIS PORCHÉ. - Tout son théatre exploite cette fausse ingénuité, il se fait une vertu artistique de son incapacité a égaler la
virtuosité de Rostand,
GEORGES DUHAMEL. - ... son universalité, Duhamel la recherche
non par une synthése, mais par une suite d'analyses ...
JU LES ROMAINS. - ... Son art est un art viril. .. La volonté rude et
tenace de Romains exploite un esprit si riche et si divers que
vouloir, avec lui, est presque synonyme de pouvoir.
.

de 1'Histoire Je la Littérature F ranfaÍse Contemporaine
Nous remercions vivement MM. René Lalou et Georges Cres de
nous avoir autorisés
publier quelques extraits de la remarquable
Histoire de la Littérature franr;:aise Contemporaine de M. René Lalou.
(Ed. Georges Cres et Cie, 1 vol. : 10 frcs).

a

CATULLE-MENDES . - ..• sa redoutable facilité a rimer n'importe
quoi.
JEAN AICARD. - ... son Pere Lebonnard (une piece en versa rendre
jaloux Eugene Manuel) et son Jésus se recommandent aux
fami_Jles pour leurs excellentes leyons de morale théorique et
prauque.
JU LES RENA~D. - Lorsqu' il atteint a une telle perfection, l'art de
Jules Renard évoque le souvenir des estampes japonaises ou un
animal, un arbre, une branche, fait tout fo tableau, comhlant
!'esprit d'une mystérieuse joie; l'influence des Goncourt aidant,
le penchant naturel de son génie, Jules Renard a évité le naturahsme de Zola pour rejoindre le réalisme d'HokusaL
AUGIER. - N'ayant point visé a retenir l'attention du lecteur curieux
qu'aucun obstacle ne rebutera de l'reuvre ou il a découvert
quelque originalité, Augier a passé tout entier avec son auditoire.
DUMAS Fils. - ... il gardera toujours quelques traits du prédicateur,
qui aime appeler le péché par son nom et le décrire avant de le
flétrir ...
·:· ses dernieres pieces, ou !'esprit boulevardier ~e fait apocalypuque ...
HENRY BECQUÉ. - L'art de Becqué est indéniable: on en éprouve
vite les limites.
VILLIERS DE L'ISLE-ADAM. - Axe/ n'est pas seulement l'reuvre la
plus caractéristique et la plus complete de Villiers de l'lsleAdam : c'est encore la dern1ere expression du romantisme européen, le Faust du XIX• siecle finissant.
PAUL BOURGET. - L'évolution littéraire de Paul Bourget s'est
déroulée avec cette régularité consciencieuse qu'on observe aussi
dans chacun de ses livres.
Le Disciple manifeste déja la coexistence en ~ourget d'un
effort sympathique pour appréhender loyalement la pensée de
son contradicteur et d'une incapacité fondamentale a y totalement réussir.
MAURICE BARRES. - ... une intelligence inlassablement curieuse qui
éperonne une sensibilité assez courte.
Déja (Du Sang, de la Volupté et ae la Mort) il se manifeste

'

�RENE LALOU

PAUL CLAUDEL; 7" . •· Ce~te musique universelle encore inentendue
dans la poes1e fran~a1se...
PAUL VA}-,ERY. - ~es images fondent le concret et l'abstrait en un
metal sans pa11le.
M;aitre de la ,Pure perfection racinienne ... il y réintegre la
dens1té mallarmeenne.
HENRY BATAILLE. - Les personnages y sont assortisaux coussins
et aux tentures ...
Avec. Bataille, le romantisme se refait une virginité par
l'encana1llement.
• _11 n'e,st point d'écr_ivain qui _ait plus souvent rappelé la nécess1te de ,1 aud~ce et qui se son s1 constamment dérobé devant la
plus necessaire des audaces, l'audace de la vérité ...
HENRY BERNSTE!N: - De graves critiques traitaient de surhommes
ces croquemnames pour grands enfants.
JEAN SA~M~NT-. - ··: a m&lt;?ntré qu'il possédait un génie « d.u toe,, a
peme infeneur a celu1 d'Henry Bataille.
TRISTAN ,.BERNARD. - ... son temps lui a fait crédit de tant d'esprit
qu 11 dem1&gt;urera probablement insolvable devant la postérité.
MAURICE MAGRE. - .. . une intarrissable fécondité pour démontrer
que l'o~ peut retourner le précepte racinien et faire de quelque
chose nen.
JU LES LEMA_ITRE. 7" .•. fut succ~s~iveme~t ~m universitaire distingue,
u_n P&lt;?ete d1stmg!-1~,. un ~n~1que d1stmgué, un dramaturge disungu~ et un po!J~1c1en d1st10gué : dans aucun domaine il ne se
mamtmt au prem1er plan .
.Sa sages~~ re,st~it ce~le_ d'un_ bou~geois cultivé qui n'abdique
pomt ses pre1uge~ , m,a1s 11 y a¡outa1t, en ses meilleures heures
la fin~sse narq~o1se d u~ p:iysan de la vallée du Loir. Cela lui
p~r~1t de para1tre plus elo1gné de Coppée et de Sarcey qu'il ne
l'eta1t 1·éellement.
PIERRE BENOIT. - Les premiers de ses romans d'aventures Kamigs"!ªT'_k. et I'Atlanti~e n'étaient pas tres inférieurs a~ produits
s1mila1res de Maurice Leblanc ou r.aston Leroux.
RENÉ BE_NJAMI,N_. - Gaspard ne dépasse pas la facilité superficielle
qui caracter1se les autres productions de René Benjamin.
PAUL et VICTOR MARGUERITTE. - Ils ne cessent jamais d'écrire
« comme tout le monde •.
LÉON DAUDET. - _Il fait des injures, chaque matin ainsi que d'autres
• font des halteres.
'
MARCEL PRO U ~T. - ,"; de cet art tout entier basé sur la lente reprise
p~r le mo1 d~s elements gue le temps y a déposés, de cet art qui
I~1sse aux d1verse~ pa~UE;S de la Recherche du Temps perdu
1 aspe~t de va~tes !11mes 1neg3;lement exploitées'. le dernier mot est
peut-etre moms l amour de I analyse que la hame de Ja synthese.
ANDRÉ GID_E. - Parmi les plus rudes assauts de son inquiétude ¡¡ a
garde son refuge assuré : le classicisme.
'
SU ARES .. - Alain ne cherche_point la poésie: Suares la remplace quelfo1s par un fard orato1re.
RENÉ LALOU.

GABRIEL AUDISIO

L'Art et la Pensée poétiques
de CHARLES VILDRAC

Si l'on ne comprime pas son creur, si l'on ne commence par en
étouffer la voix, il n'est déja plus possible de parler librement de Charles
Vildrac. Car le creur oppose toujours trop vite ses raisons irrésistibles a
la raison: qu'il frémisse, toute argumentation est ébranlée et il vaut mieux
des l'abord renoncer a toute possibilité d'investigation critique. Vildrac
est en etfet de ces hommes dont le seul nom est pour le cceur la source
de bien des émois par tout ce qu'il rappelle de tendresses, de douceur
indulgente, d'humanité.
La nécessité de bannir les appels du sentiment ne va pas sans rigueur
quand i1 s'agit de parler d'un poete qui vous offre le meilleur de son
amour. Mais cette rigueur est moindre si on aborde J'homme par le plus
extérieur de lui-meme, ce qui est le mieux sujet a mesures matériclles,
contróle, lois et partant discussions ou contestations possibles; j'entends
le mode de s'exprimer, J'art.
Charles Vildrac fait partie de ces écrivains qu'on a accoutumé
d'appeler, d'une fa&lt;;on _d'ailleU:rs assez simplement global~, les, un~nimistes seul groupe qm depu1s de nombreuses années au ose :presenter l~s caracteres apparents, si l'on peut dire, d'un corps constitué,
d'une équipe, a une époque ou la liberté est de mode, ou le bon ton veut
que chacun travaille en 1solé et n'exprime que des idées sans précédent,
par des moyens foncierement personnels. Le groupe des poetes de
l'Abbaye n'est toutefois pas si cohérent qu'on ne puisse dresser chacun
d'eux dans sa signification propre et son originahté; ou mieux encore,
c'est la belle homogénéité et la cohésion meme de ce groupe qui permettent de retrouver la valeur efficace de chaque effort individue!, la
réalité des différents apports, et de reconnaitre a chaque membre la
place qu'il occupe. Celle de Vildrac est nettement qualifiable, tant par Je
tempérament de l'homme que par l'art du poete.
Alors que Chenneviere, Duha~el et ~urtout Jules Rom~i.ns se
sont choisi une forme neuve ma1s fondee sur toute la trad1t1on et
l'évolution de la poétique franc;aise (comme le montre bien le cours
de technique poéuque institué l'an dernier par deux d'entre eux) (1),
(1) Cf. Nouvelle Revue Fran~aise, juillet 1922. - 1ules Romains, ! l ntroductio!1 d un
cours de technique poétique, et ltfercure de Franoe, du 15 octobre su1vant, un article de
G. Chenneviere ayant le méme objet.

�L'ART ET LA PENSEE POÉTIQUES DE CHARLES VILDRAC

d'autres, tels que Vildrac, s'en tinrent principalement aux moyens et
résultats de la plus récente expérience: le vers libri&amp;me en effet exerce
encore un regne évident sur feur ceuvre. Mais Vildrac ne semble pas
s'etre résolu a proscrire de son art tous les artífices extérieurs, apparents ?U v~rs-libre, ;_ art~fi~e? désormais pér_imés. Aucune phobie de
mauv:3-1s alo1 ne preside. 1~1 a la condamnauon d'une technique qui a
donne des résultats considerables. Tome forme nouvelle doit pour etre
viable se fonder sur l'acquis total de la tradition, meme la plus récente.
Or, le vers-libre, continuant avantageusement l'entreprise de libération
de la prosodie fran&lt;;aise, l'a enrichie et assouplie, a renové l'effort individue! et donné droit de cité a tomes sortes d'effets attrayants de success_ion, de rimes et de rythmes, d'assonances et d'allitérations, d'adéquat10n de la courbe du poeme a celle de la pensée, bref il a montré, apres
le _vers rom~n.ri_q~e et _le. mallarméen: jusqu'ou pouvai~ aller la poésie en
fa1t de poss1b1lites metnques et musicales. Il a montre: ce n'est pas dire
que tom doive etre reten u. Et le tort de Vildrac est bien sans doute d'avoir
pris en bloc une série de procédés qui tirent l'ceil lorsqu'ils sont accumulés, alors qu'ils rendent d'appréciables services quand on en use avec
mesure et pour telle fin, comme il se doit.
Le moindre de ces artífices n'est pas la répétition: il est difficile de
lire un poeme de Vildrac sans etre frappé par une permanente parité
rythmiq ue, une sorte d'oscillation réguliere dont les points extremes
sont marqués par des mots, des expressions ou des images qui se raJ?pellent l'un l'autre. Les Préliminaires du livre tl'Amour commencentains1:
Le grand oiseau blanc déploya des ailes
Qui étaient toutes pures, qui étaient toute&amp; neuves,

et tout au long de cette premiere piece, comme au cours de bien d'autres
dans le livre, au sein meme de la strophe, résonnent ces appels dont
l'inconvénient lt&gt; moins sensible n'est pas de ralentir le train de l'expression, d'alourdir l'image qui se voudrait dépouillée.
ll dévia un peu. il lomba un peu ...
Des plumes aussi, des plumes un peu...
lis joignent leurs paroles et joignent leurs yeux.
Devant cette porte ils s'arréteront
Ayant un pli mauvais sur le front,
A.yanl un mil mauvai&amp; pour s'épier
A.yant tm mil oblique vers la porte...
11.fais elles se plaisent bien ensemble

Toutes tes richesses, toutes mes richesses ...
Le bras égaré de cet aveugle
Que je deviens et que tu deviens ...

ou bien c'est la succession d'épithetes et d'expressions coordonnées:

GABRIEL AUDISIO

On pouvait quand méme demander av 11ent
Et des parfums et des musiques ...

tous moyens qui peuvent aboutir a un tel exemple typique d'alanguissement de la strophe, ou l'image sans cesse retenue ne réalise pas son
envol:
Quand on Jleve entre ses yeux et le soleil
Un verre áeau pui&amp;é a méme dan, lea roche,,
Un verre d'eau peuplé de helea minuacules,
On ne voit rien qu une eau ébloui,aanle el pure,
On ne voil rien que le soleil
Habillé de l'eau et non plus de r air.

J'entends bien que ces effets ne sont pas de pur hasard, mais recherchés · comme ils l'ont été par d'autres poetes. La répétition systématique
est u'ne source de mystere c_hez Maeterlin~k; elle 1;'e~t pas ~'u1; vain
secours a l'ingénuité de Franc1s Jammes. Ma1s le procede en so1 presente
un grave dan~er: généralement, et c'est le cas chez Vildrac, il. apporte
comme un dementi a la pensée. Bien des idées actuelles ou ango1ssantes,
de celles auxquelles on ne songe qu'en serrant les macho~res ou c:is_pant
les poings, bien des images, des sym~oles y prennent un, air _un peu desuet
de complainte et de chansons, d'a11leur~ so~vent aver~ ¡usque p~r ~e
titre lui-méme. Le Livre d"Amour ne conuent-il pas plus1eurs pages mutulées Cinq chamom? Faut-il rappeler le début des Chant, du Dé1e1péré.
Au long des jours et des ans,
Je chante, je chante.
La chanson que je:me chante
Elle est triste et gaie...
C'est la chanson pour tou;ours
Poignanle et légere ...

et le poeme assez récemment publié, Le Jardín, véritable complainte d'un
gars du nord? (1 ). L'adoption si fréq.u_ente_par Yildr?c de ce, type de poeme
est chose bien remarquable et _menterait qu_o1; s y ar;etat plus_l&lt;?nguement ici-meme si l'on ne gagnait tot la conv1ct1on qu elle paruc1pe au
temoérament de l'homme beaucoup pl~s qu'elle ne résulte de la t,ec?!1\que
de 1tartiste. Il n'en est pas absolument de méme lorsque les repet1t1ons
portent sur des sonorites choisies, mises en vedet,te par la chute du vers1
et prennent l'aspect de successi0n de :im~s ou ~ assonances. Ce s,ont la
des movens proprement voulus ou qui do1vent 1 é!re: le résultat n en est
pas tou)ours ce qu'on pourrait attendre. Osons d1re que le couplet de
libretto guette de telles strophes
Le grand oiseau blanc vola moins haul
Et il s'inclina comme un bateau
Qui a au coté une voie d'eau.

Un trou rond et rouge et noir...
(1) Cf. Noueelle Revtte Fran~aise, 1-' avril 1922·

�L'ART ET LA PENSEE POETIQUES DE CHARLES VILDRAC

. C'es~ la ran~ot; des enrichisseme~ts p_rodigués par le v~rs-libre. Faut11 done a to~te, 1~ee venante un tel deplo1ement de sonontés, une mise
en reuvre s1 evidente de moyens purement extérieurs? Acceptons-en
quelques-uns, mais aux places qui Ieur conviennent. N'en serait-ce pas
une mieux indiqu¿e, le grand éclat de lyrisme ou le jet oratoire et imagé
a besoin d'etre alimenté et soutenu? Je pense a cette fin de l'Europe de
Jules Romains.
'
Foule de Hyde-Park en !fai ;
Foule du Lido en Seplembre ;
Foulea du port el du navire
Foule8 de l'Europe vivanle, ele.

~a}s l,e vers mes_uré qu ~ Vildr~c _manie souvent sans amalgame, paye
auss1 a l art son tribut d 1mconvenients, exactement inverses de ceux
auxquels il entend remédier. Qu'un solide agencement de mots pleins
de sens et de propre valeur, qu'un jaillissement harmonieux d'imao-es ne
viennent le soutenir et enrjchir, il lui faut s'incliner devant le grief(dont
on. ne l'épargne pas !) de sechere_sse et de prosai'sme : la poésie de Vildrac
qu1 procede plus par &lt; atmosI?he~e &gt; que par images, n'en est fatalement
pas exempte. On en prendrau a1sément pour preuve s:a et la quelques
f~agments,, d~ns l'Jntermede des Chanta du Désespét'é par exemple, si un
sm~~re frem1ssement de tendresse n'y était un sur garant de la pensée
poeuque.
Qu'a cet examen quasi mot-a-mot on n'objecte pas avec La Bruyere
que « le plaisir de la c1'itique nou.t 6te celui d'étre vivement touchés de tres
belles choses_. ~ L'art et l'enthousiasme ne sont pas sur le meme plan;
quand cdu1-c1 tombe avec l'accoutumance, le premier accrolt sa force
de duré~. J'accepte de me s~ouler de décl.~matio?s nocturnes, mais que
le plus 1vre emportement la1sse une place (il la la1ssera tót ou tard d'ailleun;) au commentaire a creur fermé. L'art est a ce prix; et l'art s'apprend. Lorsque les deux, enthousiasme et raison, se concilient chez le
meme homme (« le cmu1· en ébullition et la téte froide &gt; dit Nietzsche j
voila qu&lt;! prend corps l'idéal du lyrisme organisé, d'ou 1{e peuvent sorti;
que de tres grandes reuvres, mais rares. Vildrac lui est avant tout
lytique; l'appel de son inspiration l'arrache so~ven{ aux soucis de
l'aboutissement rigoureux, et sans doute l'entraine-t-il encore puisque
sa technique ne s'est pas sensiblement modifiée du Livre d'Amour aux
Chants du Désespéré et que, des avant ceux-ci, on trouvait dans les Découvertes, ces proses poétiques, q uelques-uns des « morceaux » de l'auteur
les plus solidement achevés.
. C'est done plus par son tempérament poétique que par son art que
Vildrac nous touche, et profondément; par son lvrisme sincere, chaleureux et sans attitude, par son ame généreuse qúi sait trouver le beau
moral ou il se cache et le créer, par son gout des choses les plus
humbles qui les exalte et les révele a leurs habituels contempteurs. Par
la Vildrac marque bien sa parenté d'esprit avec les poetes du groupe
dont il fait partie. Un des prmcipaux honneurs des &lt; unanimistes » est
bien d'avoir fait rentrer dans la poésie le sentiment de la valeur en soi
des choses, d'avoir &lt; animé », au plein sens du mot, le réel brut, la

GABRIEL AUDISIO

maticre inerte, d'avoir trouvé le langage qui émeut sans anifice en confrontant l'homme et l'objet. Grace a eux, comme dit Mannoni, « le poete
a retrouvé avec amour le monde oublié ... non pas la nature romantique teintée
de sentiment, mais le concret pur et nu, les aut?·es hommes et toutes les choses,
les ai·bres et les maisons, les ca11·efou1's et les usines. ll redevient comme un
enfant qui presse dam ses mains la terre qui lui est neuve » ( 1).

La création de ce langage dont entendent bénéficier plusieurs poetes
nouveaux venus de la génération actuelle, est une des P.lus riches découvertes de la poésie frans:aise: il n'aura pas fini sa carnere quand " l'unanimume &gt; ne sera plus qu'un souvenir historique. Et il faut dire que
Vildrac parle excellemment cette langue. Comme Duhamel se sent
le c~ur averli du bonheur

a cause du passage d'une voiture
Porlant sa bdche jaune el verte
La plus merveilleuse des bdches,

comme Luc Durtain qui montre que
Sur l'élroit steamer, que bossuent
Ses sacs d'oursins, se3 caisses áhuilres
Et ses pa11iers recouverls d'algues,
Un marchand esl couché béant•..

comme Chenne\liere et Jules Romains qui sait rappeler mille choses délicieuses, Charles Vildrac découvre qu'fl regne un soleil libéi-al comme un c,oup
de vin blanc, que l'enfant peut posseder autre chose qu'un beau carre de
ciel, car &lt; il y a la cheminée de t6le _d'un lavoir: fine, élancée, elle dépasse
tout. Un long morceau d'elle, d'un noir pr-ofond et de contours vurs est 1eul
avec le ciel si pu1· ... Mais voici que la cheminée du lavoir exhale 1oudain un
peu d'une fumée rousse et légei·e, une umée &lt;¡Ui plait au ciel et vous rapproche
encore de tui. - Mais voici, tres haut, vire1' frois hirondelles, et les cris
qu'elles étfrent dan.r l'espace sont comme un assoui•i,sement. - L'en/ant se
laisse pleurer a chaudes larmes.

r

II sait dire.
Je voudrais étre un vieitlard
Que j'ai vu sur une route ;
Assis par terre au soleil
ll cassail des cailloux blancs
Entre ses jambes ouverles

C'est parce qu'il voit et anime les choses qu'il peut lancer ce cri plein
de. promesses éclatantes:
Vie11ne du soleil plein le mur d'en face,
A Ion plus haul caneau vienne du bleu,
El les pieds ser~nt nus et cl,auds panni les sables
El des oiseaux voyageront avec lflS yeux !
(1) Cf. Inlenlio;is, o• 4, avril 1922.

3o

31

�L'ART ET LA PENSEE POETIQUES DE CIL\.RLES VILDRAC

C'est par la qu'il montre l'ame d'un paysage :
I t y avait un remblai de gravas
Avec de&amp;Bus un chemin maigre
A jamais inquiet d'etre perché la
Et sans communion avec la terre.

C'est par la qu'il touche !'ame de l'homme :
O toi qui sail la langue
Qui retrouve et alteint dan&amp; leur nudité
Les hommes et les femmes avec qui tu es sur la terre

L'ame du soldat que la releve sauve pour un temps:
Et s'il réve. c'l's/ au délic,
D'61er u s souliers pottr dormir
A Neuvilly . dans une étable

L'ame du fantassin désespéré :
Je voudrais avoir été
Le premier solda! tombe
Le premier jour de la guerre.

Et c'est par la qu'atteignant l'ame humaine, il atteint aussi ie meilleur de son art, dans de telles strophes qui sont sans contredit parmi ce
que la poésie fran.;:aise a compté d'accents le plus purement émouvants
depuis des années :
La bonté des hommes
N étail pas constante ni tenace ...
.Mais lorsque son jour mrivail
Elle était aussi pénétranle el chaude
Qtt'une eau-de-vic qu'on boit en fraude
Dans les pri8ons ...
Il vil une ville
Choyée de soleil.
De beaux souliers neufs
Grinfaient a pas vifs
Sur les trottoirs propres.
El l'on entendait
Le long des boutiques,
Derriere les stores,
Toutes les pendules
Qui sonnaient midi.

GABRIEL AUDISIO

Celle de Vildrac est tout unie; c'est le roete de l'amour, au sens le plus
large du mot: l'amour pour tout ce qui existe et vit, l'amour humain .
L'humanité de Charles Vildrac est sous le signe de la tendresse : elle se
~anife_~te a ~ou~ les instants de sa vie, et non seulement de sa vie poéuque, ¡ en su1s bien sur sans le connaitre; elle se méle a chaq_ue autre
sentiment issu de la sensibilité: humilité, pitié fraternelle, am1tié, charité. Cette tendresse est répandue dans toute l'existence quotidienne que
le poete sait rendre meilleure a vivre parce que son optimisme y va sans
cesse a la &lt; découverte &gt; du beau et du bon et révele mille symptómes
d'excellence réelle chez l'homme. Pour cela, il fallait vraiment aimer
ses semblables, non par systeme, mais d'un amour total, on dirait
presque religieux.
Si cette tendresse se répand bien sur toutes les choses et tous les étres,
si cette sensibilité répond a tomes les sollicitations, s'offre a tous les
silences, reconnaissons aussi qu'elle le tait d'une fac;on « uniforme. Le
poete a en quelque sorte trop d'amour au fond de soi pour luí imposer
des différences de niveau et de qualité. Mais les memes battements du
creur, devaient-ils traduire tant d'émois différents? et l'amour n'aurait-il
point gagné a se hausser davantage ? Certes il est nécessaire d'affirmer,
de redécouvrir que la nature de l'homme n'est pas si entachée par des
fautes originel!es que bien des signes n'accusem encare un réel avoir de
bonté.
Donner du feu si poliment au premier fumeur passant, trinquer alors
qu'on pourrait trouver tant de raisons de se battre, se dévouer au service de n'importe que! promeneur égaré, voila sans conteste des preuves
de l'obligeance nauve de l'homme qui valaient d'etre di tes, avec plus ou
moins d'insistance; et l'on partage volontiers l'émotion du voyageur
angoissé, perdu dans une auberge triste, qui sanglote tout bonnement
parce que la petite fille lui a embrassé la main et donné une fleur.
Tendres chants d'amour, précieuses découvertes. Mais le découvreur ne
pouvait-il mener plus loin ses blanches caravelles? et les quittant, pénétrer des contrées moins accessibles que leurs rivages ? on l'eut aimé; et
ce qui manque, ne serait-ce point ce que les Préliminaires du l. ivre
d!Amour annon\aient, quand le poete était la,
Le réve tendtt désespérémenl vers des archipels
Et vers telle vie :
Une vie dans le vent, tou.les voiles dehors ...

Mais ou sont les archipels? ou cette vie dans le vent? Tant de banlieues parisiennes valaient-elles de supplanter ces Hes; et tant de tendresses de perites filies, de buveurs de guinguettes, de gars;ons livreurs,
cette existence au vent, voiles dehors? C'est Vildrac lui-meme qui
répond

Apres de tels exemples, il n'est pas téméraire d'affirmer que si cette

Et Je voudrais bien...
Mais l'eau croupissante aussi voudrail bien...

« nudité -., ce gout de la réalité vra1e des choses, conduisent Vildrac au

meilleur de son art, c'est que sans dome ils ne participent pas seutement
d'une communauté de tendances d'école littéraire. Par dela l'écrivain
plus ou moins artiste, l'homme se révele et le fonds de sa natu re propre.

On ne le regretterait pas tant si cette uniformité dans !'origine et
l'expression de la pitié n'apportait l'impression d'émois trop faciles et

33

,

�L'ART ET LA PENSEE POETIQUES DE CHARLES VILDRAC

comme une monotonie. Cette monotonie, le cercle fermé assez court
des themes d'insfiration la souligne encore : le poeme Vi1ite dans le
Livre d'Amour n est que le canevas de la petite p1ece l'lndigent qui termine les Découverte,. L'égalité du ton concourt aussi a ce résultat; il ne
change guere d'une piece, d'une ceuvre a l'autre, méme apres l'épreuve
de la guerre qui a pourtant secoué rudement le poete, lu1 meurtrissant
la chair, infligeant au meilleur de son ame le plus cruel démenti et laissant sa mémoire obsédée. Sa pensée garde la méme tournure et son art
le méme aspect. La guerre le surpasse; malgré, comme dit Romains,
que « l' évenement ait lepa, et le poil d'une bete quaternaire », il ne se résout
pas a Je pcendre durement, comme Durtain par exemple (il est vrai que
pour Vildrac « la colere est imptwe et stérile »), et dans sa révolte méme, il
semble se complaindre, et c'est encore sous le rythme de chansons
qu'il dit
C'esl au pelil jour qu'ils trépassent ...

GABRIEL AUDISIO

déja pré~ente au creur et a !'esprit d'un nombreux et valable public, que
nécessaire a identifier la qualité de sa pensée poétique. Par la on retrouve,
sans confusion possible, la place propre que Vidrac a prise par ses accents
persvnnels dans le groupe des poetes de l'humain. 11 est celui qui s'adresse a
tous,
la masse, au &lt;&lt; peuple », socialement parlant (et, qu'on le note, avec
succes), mettant le mieux a leur portée le langage et la pensée communs a
ses compagnons d'équipe; et ce n'est, en somme, pas un mince mérite pour un
membre du groupe auquel demeure depuis bientót vingt ans le nom d'u11animistes ? Contnbuant ainsi pour une bonne part a la cohésion du groupe, il
nous donne le droit de l'y situer. Seul, il ne serait pas impossible que, Charles
Vildrac demeurat sous l'aspect, d·ailleurs quelque peu contradictoire, d'un
élégiaque offert a tous les hommes ; considéré « en corps 11, il a une autre et
grande portée: il est le chemin d'acces de sommets tels qu'Europe, qui, sans
lui, seraient diffic¡lement atteints. Charles Vildrac est préalable a des auteurs
comme Jules Romains: il touche et conquiert des creurs qui désormais ne
se refuseront plus a de pures sources d'art, a de hauts envols d'humanité.

a

Ne m'objectez pas: « Qu'importe que cette tendresse ne s'exprime pas
differemment dans chaque cas; sa pitié est humaine et nous to11che ». Alors je
ne dirai plus rien. N'ai-je pas voulu des :'ahord que mon creur se fermat?
Sinon, reprenant le livre, je ne penserais qu'aux camarades, aux freres, au
frere. La tendresse de Charles Vildrac est d'un frémissement vrai qu'on ne
conteste pas ; on scnt sa main prete a se tendre a tous les dénuments, mieux
peut-etre que celle de mcilleurs théoriciens de la charité; rnais qu'on puisse
dire que toutes les pitiés n'ont pas la merne qualité, ne se traduisent pas de la
meme fai;:on; ainsi de la mort de Henri Doucet, ou Vildrac nous angoisse, et
de la réception de tel colis de poires, qui entend nous émouvoir par d'identiques moyens. Si l'amour total n'a qu'un plan, il est bon que l'expression en
differe suivant les especes. Cela est si vrai que l'on arrive parfois, meme sans
avoir lu au préalable vingt pages de Nietzsche, a ce resultat détestable: l'attendris&lt;:ement aboutit a des effets contraires. Ne va-t-on pas trouver bien que
Bastien ne s'emharque pas sur le Tenacity et se sauve avec Thérese? que les
jeunes filies rient du Monsieur qui tombe daos la rue boueuse? Tenez, on est
tenté de dire, a voix basse, car ce ne serait pas sans honte au fond: i/ est trop
bon ... Et ce qui ne contribue pas peu a donner cette impression, c'est un
certain ton « édifiant » qui regne en bien des poemes ou les « JI Jau t ... il ne
Jaut pas ... Fais ... 11e v.1 point.•. » semblent moraliser. Ce n'est pas a la charité
chrétienne qu'on s'en prend ici, mais a son expression qui peut etre autre.
Ainsi Georges Duhamel, dans la Possession du Monde, a-t-il réalisé un véritable
manuel du bonheur qui est loin d'etre un impératif sentimental ou ce qu'on est
convenu d'appeler un recueil de lectures morales. 11 faut cependant reconnaitre
que Vildrac se présente délibérément sous cet aspect, puisqu'il s'y encourage
ainsi :
Va, ne sois pas géné de laisser paraitre en toi
Lajeune filie et la mere que fut ta mere,
L'enfant que tu étais et qu'd jamais tu demeures.

GABRIEL AUDISIO

..

Indiquer ce qui manque de force mále a l'humanité de Vildrac, de« dosage 11
a sa sensibilité, était moins destiné a restreindre la portée de son reuvre,

34

35

�L IV R E.S
j Le Mouton Blanc donne son opinion sur tous
PAUL GAULTIER. 1 vol. : 7 .50.

L'idéal Moderne. -

LIVRES
les Livres qu'il re9oit

PAYOT, éditeur. -

Ce livre, couronné par l'Académie Crancaise, écrit « de bonne Coi »,
tente de concilier les « antagonismes » des théories modernes « en
une synthese supérieure ». C'est un ouvrage de bon sens, mais
qui nous rappelle la parole de GEoncEs DuMAS : 1, Le bon seos,
c'est toujours la pbilosophie de la veille. » 111. PAUL GAULTIEll
cherche a résoudre la question morale, la question eociale et la
question religieuse. 11 ne nous semble point qu 'il y ait réussi. Le
meilleur profit qu'on lirera du livre sera de revoir, pour son
propre compte, un grand nombre de lheses et d'hypoth~ émises
par des penseurs et des philosophcs de valeur inégale, mais auxquels !lf. PAuL GAuLTIER mele étrangement beaucoup d'écrivains
contemporains dont certains ne brillent pas par une compétence
notoire en ces rnatieres austeres : « Les passions vous rendent
1&lt; esclaves » ainsi que Gérard d'Houville l'a bien vu. » 11 arrive
aussi que 111. PAuL GAuLTIER entonce des portes ouvertes et que
ses développements sentent la dissertation scolaire. D'autres Cois,
plus visiblement soucieux du droit que du fait, il apporte des solutions puremcnt théoriques a des qucstions essentiellement pratiques.
La cause en est 1° daos un manqu ede sftreté Iogique qui conduit
l'auteur a brouiller les not'ons, 2° daos le désir d'opérer a priori
des conciliations entre des theses dont on ignore encore si elles ne
s'excluent pas. - Le style, trop oratoire, est cependant sans relief
0n y décele des clich \5 1 des redondances, des citations misérables,
et un abus de termes incidcnts, copulatifs, restrictiís ... qui alourdisscnt la phrase saos affincr la pemée : « La eharité est indispensable, je veux dire celle-lir. qui n'est proprement ni l'aumóne... ni
a jortiori ... A ussi bien la charité vraie... Elle est don de soi, le don
d'une 11.me ir. une autre 11.me, le don de toute son dme pour
reprendre le titre d'un roman de !lf. Bazin. Cette charité-la ...
etc ... » Une tendance marquée au verbalisme.

GEORGES TURPIN. - Quelques peintres du temps présent. de la Revue littéraire et artistique. - 1 Yol. : 3 fr.
GEORGES TURPIN. - Dans le sentier des marjolaines. Revue littéraire et artistique. - 1 vol. : 3 fr.

Edit.

Ed. de la

Le litre fade contraste avee la Cougue maladroite du contenu.
L'auteur se déclare « spontanéiste », daos une préface truculente,
ou il affirme que « la poésie ne peut etre qu 'immortelle » et les
,, versificateurs » « de fau.x-poetes ». « Ce poete-né incubera une
idée, et, les vers, l'instant venu, jailliront de son cerveau comme
des étincelles. » Les vers de GEORGES TunPJN semblent effectivement
jaillis un peu trop spontanément.

HERNANDO DE BENGO ECIIEA. - Le Vol du soir. - Théatre, portrait par E. A. Bourdelle. - Editions des Tablettes, 1 vol.
C'est un recueil de trois pieces : 1 ° Le Vol du Soir, 1 acte en prose.
Citons, les lextes se critiquent d'eu.x-mémes : « llfadge - Si tu
me comprenais / Mais ce n'est pas possible ; nul ne me comprendra jamais / Je suis nocturne et rétractile I » 2° Le Masque de la

llfort Rouge, drame chorégraphique en I acle et 9 tableau~ d'apres
EoG~ ALLA.N Pre. 3° Sorat/1.ma, drame musical en quatre épisodes,
mus1que de Gu1LLERMO U.NBB.

S. BOUTET-LAGREE. - Trois Légendes d'Armor. Tablettes : 1 plaquette.

Editions des

Ces vers libres ne manquent pas de comique :
Coursier stupide,
Je veux ma Sirene intrépide ...
Entendez-vous Morwack hennir
De la mer a la montagne ?...
Ecoufez sür le rivage
La légende du vieux Gradlon l ... etc...

PAULA. - Pietro mon cousin (mreurs de vierge moderne).
Editions des Tablettes : 1 plaquette.
Nous lisons sur la page de garde « Du mime auteur. Sapho, mon
amie (roman de mreurs lesbiennes), - Jacques, mon mari, Yves, mon amant ». L'auteur n'a qu'a continuer. - Pi~tro est
d'ailleurs, aussi affligeant que sa cousine. 11 p,-rle le méme francai;
qu'elle.

�REVUES
1

REVUES

Le Mouton Blanc donne son opinion sur toutes les Revues qu'il re9oit

1

NOS BONNES FEUILLES. dans un bar.

LA NOUVELLE REVUE F.RANQAISE. - Directeur : JACQUEs
füvIERE. Secrétaire : JEAN PAULIIAN. - Octobre :

MEMENTO
MARCEL PRousT : La regarder dormir. - ROGER ALLARn : Petite
fugue d'Eté. - Borus DB ScBLCEZER : Anton Tchékhov. - JEAN
G11\Aunoux : Finale de Siegfried et le Limousin. - ALBERT TBIBAUDET : La composition dans le Roman.
« L'épopée ne demande pas de composition, seulement les épisodes,
dont elle est formée, en exigent une ... Comme l'épopée, le ro man

LE DISQUE VERT. - Directeur : FRANz HELLENS.

-

Octobre

PAuL DERMÉE : Escale (poeme).

REVUE FEDERA.LISTE. -

Octobre :

dit fort justement par la voix de Castor : « Le grand poete est
celui qui ajuste sa fureur aux moyens d'expression dont il
dispose », mais publie des vers bien mauvais de JACQUBS PRBNAT,
forézien : Pou.r une jeu.ne épousée :

La maison est endormie ;
Et le jour grandit encor.
L'air est írais, a pres la pluie
On avance sans effort.

-

M. JACQUES REYNAUD, en signalant le Mouton Blanc, cite pelemele les noms des précurseurs et des artisans du classicisme
moderne que notre maniíeste s'efforce de présenter avec ordre. Il
nous reproche d'oublier 1',!AuRRAS.. Rassurons M. JACQUBS REYNAUD.
MAuRRAS, s'il n'occupe maniíestement pas la place centrale dans
la préparation du classicisme moderne que, d'ailleurs, il ne saurait,
guere accepter, se situe néanmoins exactement pour nous clans
« cette lignée de prosateurs » !JUi « d la suite de FRANCE et de
BARRES travaillaient a maintenir ou a restaurer le sentiment de la
perfection » dont parle notre manifeste. Nous invitons M. JACQUBS
REYNAUD
le Jire.

a

J. H.

La littérature espagnole en 1922 L'CEuvre b/Uie de Jules Romams.
·

G. DE Toll.RB. -

01 1
s0 :

Novembre

MAunrcE Bo1ssARD : Chronique dramatique.

:ROGER VALeELLE

u

ne fillette

LES ECRITS DU NORD~ - (Direcleurs : FRANZ HELLENs et PAUL
DERBORGHT) n
I, novembre 1922.

BENH~IIN C'nÉMIEux : Henri Duvernois : « On peut d'ailleurs se
demander si le classicisme du xx• siecle ne trouvera pas d'abord sa
forme dans le cante, comme celui du xvu• l'a trouvée d'abord au
thédtre et celui du xn• dans la poésie lyrique. »
MA.RoEL JouBANDBAu : Clodomir l'assassin. ALBERT CoBEN :
Projections ou Apres Minuit a Geneve.

est formé d'épisodes ... Et ces épisodes, eux, exigent une composition a laquelle ne manque aucun grand romancier ... L'expérience
nous montre qu 'un certain idéal de « composition » classique,
portant sur les caracteres et sur l'reuvre, doit étre considéré comme
un danger et un ennemi du roman ... En réalité, il y a deuz
grandes divisions de l'art littéraire : l'art a qui le temps est mesuré
et l'art qui dispose librement du temps. Le discours, la conférence,
le thédtre, la nouvelle, sont des genres tres différents, mais ils présentent ce caractere commun d'etre contraints a ufüiser un minimum de temps pour un =imum d'effet. De la la nécessité et les
lois de la composition. Le lyrisme, l'épopée, le roman, disposent
au contraire du temps a la fai;on de la nature elle-m~me...
L'épopée peut se répandre en liberté, et le roman aussi. »

Septembre

VA~-

'

GABI\I~L A

u-

Ma~omet;e, ~a Revue_ littéraire et artistique, l'Archer,
Lucifer, l A frique Latine, les Cahiers d'lcare la Gazette
des Alpes, les Primaires, la Mouette.
'

- Le -~outo~. ~lanc r~mercie toutes les revucs et tous les ·our;~Jx
quLa1 Ju_squ_1c1 o~t bien voulu signaler son apparition : i'Ane
r,
V1e littéraire, Bonsoir, Comcedia L'Intransi ea t

i

I

Journal du Peuple, l'Internationale, l'Eclai; Le Pro re! d:
Le
la Gazette des Alp~s, le Journa~ de Charolles: La Revie Fédérafut~'
La Dépéche al~érienne, La Liberté, Manometre, La Ré ubli
'
et lous ceua; qui se proposent de la mentionner prochainefnent~ue,

�JJOURNAUX
j Le Mouton Blanc donne son opinion sur tous les Journaux qu'il rec;oit 1

Donnez-noua lea noma et adreasea des pené&gt;nnea auaeeptiblea de
a'intéreaaer a notn: revue. Rempliuez cette &amp;che et adreaaez-la:

a

ACTION FRAN(,":AISE. - 13 novembre 1922. Orion, rendant
compte du Regret de la Grande lle (Madagascar) de PAuL
SouceoN, écrit :
Mais la deuxieme audace de M. Souchon a été cou.ronnée d'un
succes étonnant. ll a écrit ses poemes toul entiers en vers blancs
et, de tout temps, il a sembté qu.'il étail impossible de réussir le
vers blanc en frani;ais. Mistral a réussi le tour de force en proven&lt;;al, mais le Poeme dn Rhone prouve que le génie en sa plénitude
peut, comme la charité dans le cantique de lean Racine, tout
vaincre, tout esperer el tout soufffrir. M. Sou.chon, il fau.t le dire,
a réussi. Ses vers sans rime ont une mu.sigue invisible, mais qu'une
oreille exercée ne peut pas ne pas saisir :

Nous sommes d'une vieille race,
Aussi vieille que le soleil :
Quand nous chantions, les soirs saos !une,
Assis en rond autour d'un feu,
11 nous semblait que la grande tle
Révait taut haut par notre voix.
Voila qui est curieux et qui ouvre des horizons. Le tour de force
n'est peut-étre pas a recommander, a cause de la difficulté, mais,
une fois, on a plaisir a la voir tournée, et, tout compte fait, surmontée.
Comment se peut-il qu'Orion, qui aime la poésie, ignore encore
l'existence d'une lechnique poétique qui a fait ses preuves depuis
quinze ans ? Des poetes comme Jules Romains, comme Georges
Chcnneviere, comme Jouve, - sans compter des jeunes comme
Audisio, Puget, Ponge, Dalby, Goffin, Adrienne Monnier, Fierens,
etc... - obéissent aux regles d'un code poétique parfaitement
constitué, et dont on attend d'ailleurs la parution prochaine. Par
malheur, les André Thérive, qui ont la vue trcuble, prennent les
vers classiques modernes pou.r des vers blanca I Espérons que la
lecture du Mouton Blanc, et des poetes qui observent les lois de
cette technique destinée a remplacer la technique ancienne, instruira Orion et l'empechera désormais de découvrir l' Amérique....
a Madagascar.
J. H.

IMP. DES l\CUTILIÍS, 15, RUE JENSON, TOURS.

Le gérant : RENÉ GAUDEFROY.
#

· MAUPRÉ

..

par CHA ROLLES (S.-&amp;-l.)

au .. mouton blanc "
NOMS

ADRESSES

���</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="436">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560776">
                  <text>Le Mouton Blanc</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560777">
                  <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564422">
              <text>Le Mouton Blanc</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564424">
              <text>1922</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564425">
              <text>3</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564426">
              <text>Noviembre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564427">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564428">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564443">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752559&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564423">
                <text>Le Mouton Blanc, 1922, No 3, Noviembre-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564429">
                <text>Favre, Pierre, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564430">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564431">
                <text>Literatura francesa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564432">
                <text>Arte literario</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564433">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564434">
                <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564435">
                <text>Maupré par Charolles (S &amp; L)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564436">
                <text>Hytier, Jean, Redactor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564437">
                <text>01/11/1922</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564438">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564439">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564440">
                <text>2020382</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564441">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564442">
                <text>fre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564444">
                <text>Lyon, France </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564445">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564446">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36514">
        <name>Clasicismo moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="36467">
        <name>Escritores franceses</name>
      </tag>
      <tag tagId="36518">
        <name>Georges Chenneviére</name>
      </tag>
      <tag tagId="36519">
        <name>René Lalou</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20285" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16654">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/436/20285/Le_Mouton_Blanc_1923_No_4_Enero.pdf</src>
        <authentication>f76b9db142375d68fab5f05af466d884</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="564550">
                    <text>����������������������������������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="436">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560776">
                  <text>Le Mouton Blanc</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560777">
                  <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564447">
              <text>Le Mouton Blanc</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564449">
              <text>1923</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564450">
              <text>4</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564451">
              <text>Enero</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564452">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564453">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564468">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752559&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564448">
                <text>Le Mouton Blanc, 1923, No 4, Enero</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564454">
                <text>Favre, Pierre, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564455">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564456">
                <text>Literatura francesa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564457">
                <text>Arte literario</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564458">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564459">
                <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564460">
                <text>Maupré par Charolles (S &amp; L)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564461">
                <text>Hytier, Jean, Redactor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564462">
                <text>01/01/1923</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564463">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564464">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564465">
                <text>2020385</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564466">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564467">
                <text>fre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564469">
                <text>Lyon, France </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564470">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564471">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36520">
        <name>Adrienne Monnier</name>
      </tag>
      <tag tagId="36517">
        <name>André Cuisenier</name>
      </tag>
      <tag tagId="36514">
        <name>Clasicismo moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="36467">
        <name>Escritores franceses</name>
      </tag>
      <tag tagId="36511">
        <name>Jules Romains</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20286" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16655">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/436/20286/Le_Mouton_Blanc_1923_2a_Serie_No_1_Septiembre-Octubre.pdf</src>
        <authentication>9fd77b7287840d00b5f7092c592099d9</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="564551">
                    <text>REVUE MENSUELLE .

SEPTEMBRE
~OCTOBRE

CE NUMÉRO SPÉCIAL: 5 FRANCS

1 9 2 3

DIRECTRICE: MARTHE ESOUERRE
REDACTEUR EN CHEF: JEAN HYTIER

HOMMAGE
A

'JULES ROMAINS
:: MAUPRÉ ::
par CHAROLLES (S.-&amp;-L.)

DÉPOT : MÀISON DES ÀMIS DES LIVRES, 7, RUE DE L'ODEON, DÀRIS-Yle

��-.__
f

S_ I_S_L_ l O T__
t;:_C_A-·C
--E-N_T_R_A_L--~,

U.A.N.L,

NOTES

HOMMAGE A JULES ROMAINS
Le Fauconnier . . .

Portrait . . . . . . .

Adrienne Monnier. . .

A Jules Romains .

André Cuisenier . . . .
X . ........ ..
Marthe Esquerré ..
Gabriel Audisio ..
Benjamin Crémieux ..
Albert Cazes . . . .
René Maublanc
.. .. ..
Marthe Esquerré . . . .
Franz Hellens .
René Lalou . ..
René Maublanc

Jules Romains. Bio,rr,iphie . . .
Bibliog-raphie-lcono,rrapnie ..
Jules Romains, Poète épique .
Jules Romains, Poète lyrique. .
.. .. ..
Jules Romains, Romancier et Conteur ..
Le Comique de Jules Romains dans « Les
Copains,. ... . . . . . . . . . . . . . . .
Jules Romains et le Cinéma . . . . . . . .
Le Théâtre tragique de Jules Romains ..
c M. Le Trouhadec saisi par la débauche , ..
c M. Le Trouhadec, aux Champs-Elysées.
Sur la Prose philosophique de Jules Romains.

René Latou ...
Jean Hytier . . .
Francis Ponge .
O. Mannoni . .
. .... .
Georges Chennevière
Pierre Sichel . . . . . .
Benoist-Méchin ....
Claude-André Puget. . . . . .
Francis Ponge .

Jules Romains dans son Époque . . . . . . .
Jules Romains et le Clacissisme moderne.. . .
Qualité de Jules Romains . . . . . . . . . . . . . .
L'Attitude unanimiste .. . . . ... . . . . . .
Jules Romains et la Technique poètique ... .
La Phrase d e Jules Romains . . . . . . . .
Jules Romains, la Musique et les Dieux
Jules Romains et les Voyages . . . . .
Jules Romains, Peintre d e Paris . . . . .

J. Portail. . . . .

Étude et Variations sur un thème de Jules
Romains ... .. .... . . . .

Paul Fierens . . . . . . . .
Philippe Kourth . . . . . .
Waldo Frank (texte et traduction)
Herbert Read
id.
Stephan Zweig
id.
J. Estelrich
id.
Antonio Marichalar id.
Mario Puccini
id.

Jules Romains et la Belgique . . .
Témoignage de Suisse . . . . . .
La Vie américaine de Jules Romains
Jules Romains et l'Angleterre . . . . . . . . . . .
Jules Romains . . . . . . . . . . . ..
Jules Romains et la Catalogne
Jules Romains et l'Espagne
Jules Romains et l'Italie

Jean Hytier . . .

Ode .. . . . . . . . . . . . . ..

HOMMAGE

f!~i;s ~~:~~~~o~:~

L"Hommage à Jules Romains

•
••

Ainsi s'explique la composition du présent numéro. Nos lecteurs
nous pardonneront de_ ne pas trouver ici les noms de quelques
ainés de Jules Romams, notamment ceux de quelques maîtres
justement glorieux dont l'approbation nous eùt été précieuse.
Mais, à part un ou deux écnvains du même âge dont le témoigna~e s'explique, nous avons désiré que tous les collaborateurs
de I Hommage fussent plus jeunes que celui à qui il se t ro uve
dédié. Il va sans dire que les témoiRnages auraient pu être beaucoup plus nombreux. Mais le souci d ordonner autant que possible
des études particulières, d'en composer une image assez fidèle, ne
nous a pas permis d'additionner les marques écrites de sympathie
suscitées par notre projet. - Si l'on veut bien songer que Jules
Romains n'a que 38 ans, on pourra mieux apprécier la signification
d'un acte dont" le mouton blanc" est fier d'avoir pris l'initiative.

•••

•••
•
••

•••

L'HOMMAGE A J'ULES ROMAINS

,o

exemplaire sur japon Impérial (hors commerce), et
exemplaires sur Hollande
van Gcldcr (dont , hors commerce) à 10 fr.
ÀDRESSER TOUT CE OUI CONCERNE

t• La Direction, à MARTHE ESQUERRÉ, •64, Àvenue Wilson, Saint-Denis (Sei;1e).
2• L'ADMlNlSTRATlON, à RENÉ GAUDEFROY, 18, Rue Notre-Dame-de-Lorette,
Paris. Ch~que Postal: 543.80
3• La Rédaction - Manuscrits, Livres, Revues, - à JEAN HYTIER, Maupré, par
Charolles (Saône-et-Loire).
Àbonnemcnt: 20 fr. pour tous pays. -

=--=..

•••

Les Abonnés recevront le présent Numéro sans augmentation de prix.
IL &gt;,. ÉTÉ TIRÉ DE

1

I

le Numéro ordinaire: 2 fr. -

Spécimen gratuit.

II

CHANGEMENT DE DIRECTION
L'ancienne direction du "mouton blanc'' ayant cessé de
s'intéresser à notre tentative, nous avons le plaisir" d 'annoncer à
nos lecteurs que la direction du "mouton blanc" sera désormais
assurée par Marthe Esquerré ' . Tous ceux qui ont marqué leur
sympathie à notre effort, et tous ceux qui se fussent réiouis de
son échec, peuvent être assurés que "le mouton blanc" va s\1ffirmer, se développer et continuer, avec la même méthode, avec la
même bonne humeur, mais avec une vigueur singulièrement accrue,
à intervenir dans la grande bataille spirituelle du X.Xe siècle.
Nous prions nos lecteurs d'excuser l'interruption dont a souffert la publication du "mouton blanc''. ~larthe Esquerré leur
demande de bien vouloir lui faire parvenir sans ménagr::ment toutes les réclamations et toutes les remarques de tous ordres qu'ils
pourraient avoir à formuler.
Une revue comme "le mouton blanc" doit être en relations
suivies avec son public. Entre eux deux, il y a, d'ailleurs, une
sympathie nécessaire, un accord de }ait, qui vient de ce que "le
mouton blanc" s'adresse expressément aux 1.500 lecteurs qui
font le public français, et aux quelques centaines d'amateurs
étrangers qui s'y rattachent spirituellement. C'est à ce public que
songeaient les grands classiques du XVII me siècle quand ils prétendaient que la première des règles est de plaire. C'est à ce seul
public que nous voulons plaire. C'est sur ce public que nous
comptons pour nous aider, nous encourager, nous conseiller, et nous juger.
(1) Marthe Esquerré publiera dans chaque numéro une Chronique thé,itrale.
Celle-ci ne ressemblera pas à ce qu'on entend d'habituùe par ce nom. L'auteur
prendra, au_ contraire, prétexte des spec_tacles du mois pou_r ~tudier les conditions esthétiques d'un grand an dramattque, dont le class1c1sme moderne ne
saurait se passer.

�EN VENTE. aux Editions du MOUTON BLANC

EN VENTE prochainement au MOUTON BLAJ\C

GEORGES CHENNEVIÈRE
JEAN HYTIER

Le Chant du Verger
Édition de luxe origina le limitée à 100 exemplaires

5 exemplaires sur Japon Impéria l à 115 Francs
r 5 exemplai res sur Hollande van Gelder, à 7 Francs 50
70 exemplaires sur Velin pur pl Lafuma à 2 Francs 50

Le Plaisir Poétique
Etude de psychologie
Un volume in-80 raisin

rn exemplaires sur Hollande à 20 Francs

'l 80 exemplaires à 10 Francs
50 exemplaires seront réservés aux Amis du Mouton Blanc

VIENT DE PARAITRE:
MARTHE ESQUERRÉ

Cromede:yre - le -Vieil
et le "Chéâlre poétique français depuis 1843
Le Théâtre poétique depuis lù chute des Burgraves
Le sujet de Crornedeyre-le-Vieil. Le caractère
dramntique et la composition de Cromedeyre-le-Vieil

Les Techniques Modernes
du Vers Français
Chapitre 1: Trois Techniques du Vers. classique et du Vers libéré. -

Chap. Il: Technique du Vers

Chap. Ill : Le Vers libre. -

Chap. IV:

Th éorie constructive du Vers classique-moderne

L'expression. La technique poétique.

Un volume à 4 Francs.
50 exemplaires sont réservés aux Amis du Moulon B]anc

Un volume in-8° raisin

400 exemplaires à 4 francs
50 exemplaires seront réservés aux Amis du Mouton Blanc

ADRESSEZ LE MONTANT DE VOTRE COMMANDE
à RENÉ GA UDEFROY
Administrateur du

' Mouton Blanc "

18, Rue Notre-Dame-de-Lorette, PARIS - Chèque postal: 545.80

Àdressez à l'avance le montant de votre commande à l'Àdministrateur du

"Mouton Blanc"

•

�j)OUR PARAITRI: prochainement au l\10UTON BLANC

ltnwutcnMw

GABRIEL AUDISIO

Hommes au Soleil

rendra compte dans son prochain numero

POl:ME S

des O UV RAG ES et des REVU ES

(Prix J)rimiccs Mendès 191.1)

qui lui ont été ou lui seront enl'oyés.

Un volume à 6 francs
( 1

o exemplaires sur Rives ô la forme à 20 fr!'.-:

1

5 ex. sur velin pur

pl

Adresser les Ouvrages et les Revues à

â 12 frc..)

SO exemplaires seront réservés aux Amis du Mouton Blanc

JEAN HYTIER, à Maupré, par Charolles
(Saône-el-Loire)

-

Àdressez à l'avance le montant de ,·otrecommande à i'Àdministralcur du

"Mouton Blanc "

POUR FAIRE PARTIE

•··········································

1:

L'IMPRIMERIE

DES

ANDRÉ SUZAINE

AMIS du MOUTON BLANC

22, RUE GAMBETTA, 22

S

et propter de leurs prérogati\'es,

E

D

A

N

Pondie en tf,66 par Oosuln Gœberl

peut exécuter pour vous

écrire à

n'importe quels travaux d'impression :

MARTHE ESOLIERRE
•-'•·

AIT\U[

-

\lïlSO\,

COMMERCE -- INDUSTRIE

,64

CATALOGUES -- BROCHURES

" S ,\ 1~ l -D ENI S (Seine)

-o'

-o-

-o-

ETC .

-o-

-o-

aux meilleures conditions.

-o-

•
•
.·············1
....................................... ..

�le

mouton

Achetez vos Livres et vos Revues

blanc

A LA

Maison des Amis des Li~res

publie
dans chaque numero:
/

ADRIENNE MONNIER

Un groupe important de poèmes dans la technique classiq_ uemoderne, tous du même auteur;

7, 'R,ue de l'Odéon - P A R I S - V I•

Une prose;

La ·Doctrine du Mouton Blanc,

notes régulières par

Jean H ytier;

.

On _y trouve le MOUTON BLANC

Une page d'Erreurs et

et ses éditions

Une page de Vérités,

signées par 110s contemporains

les plus notoire• ;
La Chronique dramatique régulière de Martl,e Esq_uerré;
Une étude critique

sur un mouvement ou une

question

Lttéraire;

LE DISQUE VERT
DIRECTEUR :

FRANZ HELLENS

Une étude critique sur un auteur . coutempora1n ;

B85,

L'opinion du "mouton blanc " sur les livres, les revue.s et

àUCCLE-BRUXELLES

les journaux.

Chaussée

de

Waterloo,

1385

reparaîtra en octobre prochain

■

Collaborent au

"

mouton

bl anc "

Gabriel Audisio, Benoist-Méchin, José Bergamin , Albert Cazes,
Georges Chennevière,

Adrien

Copperie,

Benjamin

Cremieux,

André Cuisenier, Marthe Esquerré, J. Estelrich, Le Fauconnier,
Paul Fierens, Waldo Frank, René Gaudefroy, Franz Hellens,
Jean Hytier, Philippe Kourth, René Lalou , 0. Mannoni, Antonio
Marichalar, René Maublanc, Jean Meunier, Adrienne Monnier,

Henry Petiot, Francis Ponge, J. Portail, Mario Puccini. ClaudeAndré Puget, Herbert Read, Jules Romains, Pierre Sayn,
Pierre Sichel, Stephan Zweig.

LUCIFER
publie, dans son numéro de juin (24 pages in-4°) :

Grand Hôtel Poil·e et Singes dans le noir, poème,
de MARINETTI; Les Charcutiers, pamphlet, de·Marius
R10LLET ; Beauduin et Marinetti, étude critique,
de Roland BELIIUAIRE
Abonnement:

10

Frs par an. -

Rue de !'Abbaye d' Ainay,

1,

Lyon

�est l'organe du classicisme moderne
TouT à l'opposëd'une prétendue tradition néo-classique 4ui n'a d'autre
idtal que l'imitation de formes périmées, la doctrjne &lt;lu

"mouton

blanc"

entend par le contact direct avec la vie moderne dans ce qu'elle a d'essentiel,
renouveler les thèmes et l'inspiration, affirmer une technique poétique,
retrouver le sens de la forme achevée, rt:tablir un équilibre dans l'œuvre
d'art, - recréer un style.
Le romantisme a substitué a la matit're épuis ~· e du class1 ..: isme du XVrJi
siècle une partie Je la matière d'un classicisme nuu,·eau, mais sans réussir,
faute de savoir org:i nisi.:r sa découverte, à constituer lui-même une époque
classique. Seuls, au milieu de cette renaissance impulsive, des artistes plus
conscients comme flaubert et Baudelaire, arrÎ\'t'rent à discipliner la matière
romantique, sinon moderne, et réalisèrent comme une pr.!figuration du classicisme futur. Mais, depuis eux, le donné littéraire s'est tellement enrichi, par
l'apport même des événements, les révélations d'un pré..:urseurcornme Rimbaud,
les expériences techniques du symholisme, l'effort d'un Verhaeren, l'intuition
d'un Charles-Louis Philippe ... qu'il faut reprendre la tâche à pied-d'œuvre.
Alors que tout romantisme est uae dispersion anarchique et personnelle,
tout classicisme est une synthèse spécifique, fruit d'une œuvre commune et
volontaire. Il comporte une rénovation complète: fond et forme, matière et
technique. Il vise à exprimer l'essence Je l'époque dans des œuvres de style.
- La matière du nouveau classicisme, c'est la vie et l'homme modernes,
conçus aussi bien sous l'aspect des collectivités que sous l'apparence de l'indi_
vidu - individu tout différent, &lt;l'ailleurs, de celui qui constituait l'objet du
classicisme ancien . Cette représentation totale, profonde et harmonieuse, sera
l'œuvre du XXe siècle. I.e classicisme moderne est né il y a environ quinze
ans: il a ses précurseurs, et déjà ses premiers maitres. Tandis qu'une lignée
de prosateurs, à la suite de France et de Barrès, tra\'aillaient à maintenir ou
à restaurer le sentiment de la perfection, tandis qu'un Claudel, ou un Proust
poursuivaient la découverte de la matière, d'autres qui représentent le nouvel
équilibre, ajoutaient à leur révélation profonde de l'objet une organisation
pleinement classique: Jules Romains, André Gide, Georges Chennevière ...
Le meilleur hommage que nous puissions rendre à ces maîtres, comme à
ceux du XVJ1t1 siccle - ~ous l'invocation du " mouton blanc 11 qui jadis servait d'enseigne au cabaret où se réunissaient Racine, La Fontaine, Molière et
Boileau - sera d'assurer, selon nos moyens, l'établissement définitif d'un
classicisme moderne et des vérités esthétiques qui en sont à la fois l'expression
et la condition. Un telle œu\'re n'est pas de celles qui s'improvisent en quelques années, à la manière de ces mouvements artistiques, fugitifs comme des
modes, dont notre époque a pris l'habitude. Ce ne sera pas trop peut-être de
tout un siècle et de la bonne et forte volonté de plusieurs générations pour
l'accomplir honorahlement.

--

•

PORTRAIT DE JULES ROMAINS PAR LE FAUCONNIER
Apparlienf eu A1u$€e dr l'Alherfine ( Vienne)

•

�•

ADRIENNE MONNIER

A JULES ROMAINS

Après sept ans de service
Fait pour toi et pour tes frères
Tu me donnes privilège
De m'asseoir à votre table.
Mon art est encor peu sûr
Et vos lois me semblent dures, ·
Mais armée de ta science,
Je saurai forcer le vent
Capricieux à devenir
Un souffle pur et constant.

..

..

Je veux que mon premier chant
Soit formé pour ta louange,
Oui, la voix de ton élève
Te rendra grâces d'abord!
Ombres pressées en mémoire
Qui me demandez=un corps,
Retournez dormir encore !

•

Tu es grand parmi tes frères,
Et le plus puissant de tous.
Les secrets te sont remis,
L'avenir~t'est découvert,
Non pas l'abstrait infini
Où les lointains se confondent,
Mais la suite de cet âge,
Assez de temps et d'espace
Pour nourrir nos espérances,
Justifier nos efforts.

I

•
•

�A JULES ROMAINS

ANDRÉ CUISENIER

Comme un conquérant romain
Tu as parcouru le monde
Porteur de la juste loi.
Tes armées couvrent la terre,
Tes drapeaux couvrent le ciel,
Les rumeurs sont tes tambours.
Les monnaies et les mesures
Sont marquées de ta figure.
Point de ville ou de village
Qui n'atteste ton passage
Par de nobles perspectives :
L 'œil découvre peu à peu
La coupole et les colonnes
En ces avenues ·nouvelles
Qui montent légèrement
V ers des règnes de lumière .....
Quelle ivresse dans ces lieux
Tracés pour le pas de l'homme !
S'il marche aucentredesvoies,
Sur la ligne où se partagent
Les masses de l'étendue,
Il se sentira le maître
Aussi loin que va son œil/
ADRIENNE MONNIER.

Jules Romains
Jules Romains est né le 26 août 1885 dans le Velay (1), à quelques
lieues du Mézenc, au pays de Cromedeyre, dont il aime la rudesse t:t les
groupements antique,. Il a passé son enfance et sa jeunesse à Montmartre, au dessus de la viUe, des trains et de la banlieue d'usine,.
Soldat à Pithiviers, il éprouva la singulière force des groupes militaires,
et il eut, le 1er mai 1906 à Paris, la révélation de l'Armée dans la Ville.
Elève de l'Ecole Normale Supérieure en 1906, agrégé de philosophie en
1909, il fut près de dix ans professeur en province et à Paris. Depuis
quelques années, il a repris sa liberté, et il est tantôt à Paris, tantôt dans le
midi, ou en voyage par l'Europe.

On pourrait arrêter là cette notice biographi9.ue sur un écrivain qui \'eut
n'être connu que par ses œuvres, s'il ne fallait signaler quelques erreurs ou
légendes, et leur opposer des faits et des dates.
C'est en octobre 1903, en remontant un soir la grouillante rue d'Amsterdam, que Romains eut pour la première fois l'intuit1on d'un être vaste et
élémentaire, dont la rue, les voitures et les passants formaient le corps, et
dont le rythme emportait ou recouvrait les rythmes des consciences individuelles. Il écrivit alors les poèmes: La Ville C&lt;&gt;nscienle, La Conscience de la
Ville, A la Ville, et établit le plan de la Vie Unanime. Il avait lu Zola et
Verhaeren, mais déjà il s'en distinguait par une vision, bien à lui, de la vie
moderne. Il ignorait Whitman, q_ui n'était pas traduit, et, encore élève au
lycée Condorcet, il ne connaissait 9.ue de nom Bergson et Durkheim. S'il
devait plus tard les reconnaître, ainsi que Whitman, pour ses ascendant~, il~
n'eurent aucune part à sa découverte poétique.

Mars

1922.

Dès cette époque Romains comprit qu'une telle façon de voir la vie
moderne allait renouveler toute la matière de la littérature, et donnerait
naissance, non pas à une mode fugitive, mais a un vaste mouv,ment à plusieurs phases (2), qui s'accordant avec des tendances profondes, se développerait au cours de tout le siècle. Il ne voulut donc pas garder jalousement sa
découverte pendant les q_uatre ans où il travailla à la Vie Unanime. Il s'en
ouvrit à Chennevière, puu à moi. Et il la rendit _publique par l'Ame des
Hommes, le Rassemblement, le Poème d1t Métropolitam, l'article du Penseur
d'avril 1905 où paraît pour la première fois le mot Unanimisme et enfin, en 1906,
(1) Dans un hameau de la commune de Saint-Julien-Chapteuil. Son patronyme: Farigoule vient du village de Farigoule, en Velay, souche de ses ancêtres paternels. Le nom de
Romaine a ses origines dans la famille maternelle du poète, c'est-à-dire dan■ la plu1 montagnarde, la plus « Cromedeyrienne » de ses deux ucendances. .

(l!) lJ semble que noua aasiatona actuellement t. la fin d'une de ces phasea, et aux débuta
d'une seconde génération unanimiste.

3

�ANDRÉ CUISENIER

le Bourg Régétiéré. Evitons de prendre cc court récit po~r une pièce jouée à
l'Odéon, et _de. croire qu'Antome, malgré ses audaces, représenta en pleine
scene un ur1no1r (1).
Romains entra à l'Ecole Normale, étant déjà licencié. Il y acheva la
Vie Unaninie, et y éçrivit, en tout ou en partie, les Puissances de Paris, le
Livre de Priéres, Un Etre en Marche. Il s'initia à la botanique, la physiologie et
l'histologie, et, cherchant partout ce qui rattache l'unité vivante a un ensemble
plus vaste, composa un mémoire sur Les Variations de rindividualité che{ les
Thallophytes. Il y avait là de quoi l'occuper, et il négligea de suivre les cours
de phi1osophic les plus illustres. Il ne fut élève ni de "Bergson, ni de Durkheim,
et encore moins, comme on l'a imprimé, de Gustave Le Bon, que nous ne
savions pa~ professeur de sociologie, ou de Gabriel de Tarde, qui était déjà
mort depuis quelques années.
,
Romains resta à l'Ecole Normale de 1906 à 1909. Il est donc difficile de le
faire résiùer à la même époque à !'Abbaye, et même de dire que la Vie Unanime y fut composée, sinon typographiquement. A !'Abbaye vécurent ensemble,
de 1906 à 1908, Arcos, Vildrac, Martin-Barzun, Je peintre Gleizes, l'imprimeur
Linard, puis Mercereau à son retour de Russie. On y voyait aussi, moins
régulièrement, Duhamel, le compositeur Doyen, Je peintre Mahn. La diversité
dt! ces noms peut nous faire entrevoir ce que fut !'Abbaye: un {roupe fraternel
d'artistes, heureux de vivre ensemble loin des bourgeois et de 1 art ofôciel, en
une sorte de phalanstère. Mais si on devine la belle cohésion morale qui
cimentait ce groupe, on voit moins qu'il en soit sorti une esthétique
commune, et encore moins l'unanimisme. Il y avait l'esthétique d'Arcos
et de Duhamel, qui n'était pas tout à fait celle de Vildrac, qui n'était pas ci:llc
de Mercereau, qui n 'était pas celle de Martin-Barzun. Et quand Romains ou
Chennevière allaient voir leurs camarades à !'Abbaye, nous pouvons supposer
qu'ils s'y accordaient avec eux sur la nécessité d'une poésie plus directe, qui
suggérât l'âme j,ar I• peinture du concret; nous pouvons même le conclure, de
la différence qui sépare la Tragédie des Espaces et Ce gui Naît, ou Des Légendes,
Des Batailles et Selon ma Loi. Mais nous aoutons que Romains et Chennevière
aient fait partager à Duhamel ou à Vildrac leur propre vision des groupes qui
est strictement l'unanimisme, pas plus qu'ils ne les convainquirent en 19n de
la nécessité de constituer une Ecole.
Le bruit fait autour de l'Ode à la foule gui est ici (1909) et surtout de
l'Armée dans la Ville (1911) donna à croire que Romains a1lait se poser en
chef d'Ecole · il y eut des enthousiasmes, des haines, de l'ironie, mais pas
d'école unanimiste. Certes Romains et Chennevière auraient préféré que les
poètes de même tendance formassent, comme en 1663 les hôtes du Mouton
Blanc, ou en 1830 les romantiques, ou en 1885 les symbolistes, un groupe
cohérent. Ils croyaient, et croient encore, que des filroupements, unis par des
affinités élaborées et conscientes, sont préférables a l'anarchie actuelle ou au
jeu inconscient des influences, et qu'ils aident le public, la critique et même
les poètes, à voir clair. Mais il n'en fut pas ainsi en 1911. Arcos, Duhamel et
Vildrac, profondément individualistes, ont marq_ué alors en 4.uoi ils étaient
d'accord avec Romains, et en quoi ils s'en séparaient. Et Romams, en répondant à l'enquête d'Henriot (i), a distingué deux zones dans l'unanimisme;
ceux qui comme Chennevière, P.-J . Jouve (peut-être aurait-il dO. ajouter Jean
Richard Bloch) acceptaient tout son programme, et ceuz gui, comme Vildrac,

JULES ROMAINS

Duhamel, Arcos, préfèrent des ajjirmations plus générales et ne consenie11t pas
volontiers à formuler une doctritu ou à accepter une étiquette. Mais ces divisions
n'ont rien d'absolu. Et si l'on se représente mal une école unanimiste formée
seulement de trois ou quatre poètes, et encore moins Romains comme le
de/ de cette école, on ne peut nier qu'une certaine vision unanimiste s'est
précisée à partir de la Vie Unanime, qu'un certain matfaiel d'images, et certaines conceptions techniques de la versification, du roman et du conte se sont
peu à peu imposés aux amis de Romains, par exemple à Duhamel. C'est ce qui
permet de comprendre qu'une étiquette, qui convient mal pour les sujets
traités, se soit appliquée, pour la technique, a cette dizaine d'ecrivains que le
public continue à appeler unanimistes. Cette confusion se dissipera tôt ou
tard, et, avec un peu de recul, il deviendra aisé de faire la distinction _entre
les pseudo-unanimistes et les unanimistes véritables, dont le rôle ne fait que
commencer.

On sait l'attitude de Romains pendant la guerre. Il ne sortit du silence
que. pour protester par Europe, écrite en 1914 et 1915, qui forme une suite tragi9ue au V~yage des Amants (écrit en 191~), et qu'il n) a pas lie~ &lt;1:e prendre,
meme en citant à contre-sens, pour un livre bolcheviste (1). Puis 11 retourna
aux expériences de vision par la peau, qui devaient aboutir à la Vision extrarétinie1111,.

Cet ouvrage n'est pas une thèse de doctorat, comme ~emb!ent croire les
Cahiers de l'Anti-France. Ce n'est pas non plus une mysu~c~uon, c_omm~ le
crurent de nombreux confrères, et même des sava_nts ofh~1els, qui. avaient
entendu {&gt;arler du Prince des Penseurs ou des Copains et qui acceptaient mal
qu'un poete fît une découverte psycho-physiologique.
Et le Cours de technique poétique n'est pas davantage une mystification. Il
n'y a aucune malice à penser que tout art, même la poésie, comprend une
partie, le métier, qui peut s'cnseigner et. se transmettre par Je contact et la
voix des maîtres.

***

Technicien, psychologue, philosophe, romancier, dramaturge et, par dessus tout, poète, Romains se présente, à 37 ans, avec une vingtaine d'?uv_rages.
Leur diversité, qui fait de cha.:un d'eux une nouveauté pour ainsi dire _imprévisible, exprime la faculté qui est chez lui dominante : la faculté créatri~e. Et
leur unité montre que la création, chez Romains, se développe harmonieuse.
Il n'a pas de sincérités successives, il n'a pas connu ces crises violentes d'où
un écrivain sort transformé. Ce qu'il voyait à 18 ans, il le voit encore aujourd'hui, mais d'un regard plus riche.
ANDRÉ CUISENIER

(1) Cahieri, de l'Anli-France, numéro 3, p. 168 : C'est dan&amp; le Bourg rélJénéré,joué à
l'Odéon en 1906, que la formule unanimiste affronta, pour la première fois, le public.
(2) Emile Henriot, A qùoi reoent les jeunes gen, (1913). Page 35.

(1) Cahiers de l'Anti-France, numéro 3, p. 171 ,: Juatemenl, la ooilà qui ae dre,se à
l'Orient, celle réoolulion bénie I
Louange I Une horde tartare
Marche vers la guerre d'Europe.
Quelle guerre P La guerre réoolulionnaire, bien 1ûr, etc...•
Rassurons M. Jean Maxe, Le mot Louange est ironique, et il s'agit ici, non des horde,
de Trotzki, mais des troupes du tzar. Rassurons-le encore sur un &amp;utre point : Romains
n'a de tendresse pour aucun parti politique.

4

5

�BIBLIOGRAPHIE

ICONOGRAPHIE

BIBLIOGRAPHIE

PRINCIPAUX ARTICLES ET PRÉFACES

POÉSIE

Lea Sentiments unanimes et la Poésie. - Le Penseur, Avril 1905.
La Patate immédiate. - Vers et Prose, 1910.
Chronique de Paris. Journal. 1910.
Sur lea conditions actuelles du Théâtre. - Mercure de France, Décembre 1916.
Feuilleton de l'Humanité. 1919-1921.
Chroniques de la Renaissance. 1920-19n.
Préface aux Aventures de Sir Gorden Pym. - Edition La Banderole, 1921.
Préface à l'Album Le Fauconnier. - Edition Malfère, 1921.
Aperçu de Paychanalyae. - Nouvelle Revue Française, Janvier 1922.

L'Ame des Hommes. - Paris, 1904.
La Vie Unanime. - L'Abbaye, 1908 - Mercure de France, 191 3.
Premier Livre de Pritres. - Vers et Prose, 1909.
Un Etre en Marche. - Mercure de France, 1910.
Deux Potmes. - Mercure de France, 1910.
Odes et Pritres. - Mercure de France, 1913-Nouvelle Revue Française
3
192
Europe. - Nouvelle Revue Française, 1916.
'
·
, Les Quatre Saisons. - -Paris, 1917.
Le Voyage des Amants. - Nouvelle Revue Française, 19 n,
Amour Couleur de Paria.-. Nouvelle Revue Française, 1921 .

TECHNIQUE POÉTIQUE
Petit Traité de Versification. - (en collaboration avec Georges Chennevi~re)N ouvelle Revue Française, 192.3.

ICONOGRAPHIE

ROMAN ET PROSE
Le Bourg Régénéré, - Messein 1906 - Nouvelle Revue Française
.
1920
Puissances de Paria. - Figuière 1910 - Nouvelle Revue Française', 1 1 .
Manuel de Déification. - Sansot, 1910,
9 9
Mort de Quelqu'un. - Figuière, 1911. - Nouvelle Revue Française
3,
192
Les Copains. - Figuière, 191.3. - Nouvelle Revue Française 1922 ,'
Sur les Quais de la Villette. - Figuière, 1914.
'
Donogoo-Tonka ou Les Miracles de la Science. - Nouvelle Revue Française,
1920.
Lucienne. - Nouvelle Revue Française, 1922.

THÉATRE
L'Armée dans la Ville. 191 i).

Edition Mercure de France. -(Théâtre de l'Odé

on,

Cromedeyre-~e-Vieil. - Edition Nouvelle Revue Française (Théâtre du VieuxColomb1er, 1920).
M. Le Trouhadec saisi par la Débauche. - Edition Nouvelle Revue Française
(Comédie des Champs-Elysées, 1923).

SCIENCE

Aaaelin, - Portrait (peinture à l'huile) 1917, app. à Jules Romains.
Btcat. - Portrait (crayon) 1919 app. à Jules Romains.
Portrait (crayon) 1922, app. à Adrienne Monnier.
Portrait (peinture à l'huile) 1922, app. à Adrienne Monnier.
Bougeard. - Portrait (fusain) 1910, app. à Jules Romains, reproduit dans l'édition de luxe des« Deux Poèmes &gt;.
Dunoyer de Segonzac. - Portrait (pointe sèche) orne l'édition à tirage limité
d' c Amour couleur cle Paris &gt;.
Le Fauconnier. - Portrait (fusain) 1921, app. au Musée de Vienne, reproduit
dans • Figures Contemporaines •, album par Le Fauconnier, aux éditions
• Lumière•·
Gaffi. - Portrait (peinture à l'huile) 1911, app. à Jules Romains.
Plcart le Doux. - Portrait (peinture à l'huile) 1911, app. à Jules Romains.
Rouveyre. - Caricature, 1910, publiée dans • Visages des Contemporains •·
Sdgle. - Médaillon, 1906, app. à Jules Romains.
Slc:hel. - Portrait (peinture à l'huile) 1922, app. à Jules Romains.
Thleuon. - Portrait {peinture à l'huile) 1912, app. à Jules Romains.

La V:isfon. Extra-~étinienne et le Sens Paroptique. Recherches de psycho-phys1olog1~ expérimentale et de physiologie histologique._ Nouvelle Revue
Française, 1920.

6

7

�MARTHE ESQUERRE

Jules Romains, Poète Épique
Au début du XX• siècle, si l'on met à part les noms de Claudel, de
Francis Jammes, de Paul Fort, ~e Pau~ Val_éry, la poésie française n'~tait ~uèr_e
représen,tée_ que par des symboliste~ repentis. Le mouveme,nt syll?bohste_n avait
abouti a nen de fécond. Ses apotres les J?lus acharnes avaient abJuré et
s'étaient remis à adorer ce qu'ils avaient remé avec tant d'audacieuse ardeur.
Tous étaient revenus au Romantisme et au Parnasse.
De quel côté la poésie de l'avenir allait-elle s'orienter ? En guel point
la puissante nappe de la sensibilité moderne allait-elle se faire Jour ? Car
l'esprit poétique de notre époque était une incontestable réalité. L'âme du
XX• siècle possédait des tendances, des aspirations qui attendaient leur
expression esthétique. Elle était lourde d'un destin futur que personne n'avait
encore nettement formulé.
Romantiques et Parnassiens s'étaient plu à s'hypnotiser sur le pa~sé.
De parti pris, ils détournaient les yeux de la réalité actuelle et se confinaient
dans la solitude de leur cabinet de travail. La civilisation antique, le MoyenAge, tels étaient leurs_ sujets de prédilection. Dans ~es ~uvres pu~sées aux
bibliothèques, on sentait trop rarement la chaude palpitation de la vie.
Dès la publication de la Vie Unanime, Jules Romains révèle qu'il est en
possession d'nne source d'inspiration absolument nouvelle. Toutes les qualités d'une poésie vigoureuse, l'originalité de la vision des choses, l'inquiétude
de l'âme en face du monde, l'ampleur de l'horizon intellectuel suggéré lui
appartiennent. Il inaugure une poésie qu_i renfnce à vivre ~u J:!'.1Ssé. En s'attachant à l'heure présente, certes ~oma10~ n e11:tend pas mer l'1mportanc~ d_e
la culture. Artiste et homme de sciences, 11 réahse en notre temps de spéc1ahsation à outrance, le magnifique équilibre intellectuel et sensible dont Gœthe
fut un des i;lus illustres exemples. Mais lorsqu'il fait œuvre de poète, toute
sa culture n est plus qu'un moyen mis au service de·sa faculté de percevoir.
Il n'en retient que ce qui lui permet de parvenir à la plus haute conscience de
son art et à l'expressio~ )8: plus p~rfaite. ~a richesse intellectuel~e n'é~ousse
pas l'acuité de sa sens1b1hté et n obscurcit pas le regard dont 11 fouille les
apparences.
Dans trois œuvres épiques, La Vie Unanim6, Un Être en Mar&amp;lie er Europe,
Jules Romains s'applique à pénétrer le sens profond de la vie moderne, à
dégager la vérité religieuse que les homm~s d'aujourd'huj porten~ en eux s~ns
s'en apercevoir. Dans la préface du premier de ces trois recueils, le poete,
s'adressant à la ville qui va voir paraitre le livre nouveau, formule en un seul
vers la signification de son épopée:

JULES ROMAINS, POÈTE EPIQUE

dans un siie. Oh ne croit plus à Dieu. La science est à présent toute la lumière
de l'homme. Mais les grandes âmes ne sont pas satisfaites. La connaissance
ne leur suffit pas. Une aspiration religieuse les soulève vers une existence plus
intense. Comme 011 serait content si 011 avait un dieu ! Le dieu qu'il cherche, le
poète n'a pas besoin d'aller bien loin pour le trouver. Il passe à travers une
rue. Des marchands se sont assis au seuil de leurs boutiques. Il n'y a pas
autre chose, semble+il, que des gens qui prennent l'air.
Pourtant, tout le long d'eux, tout le. long du trottoir
Quelque chou s'est mu à cxàtu soudain
- Qu'eat-cc qui tra.n&amp;figu,e ainsi le boufcvud ?
L'allure de■ pua&amp;nta n'est pNsque. pu phyaiq_ue
•- L'air qu1oo rc.spire a comme un goût mental

Le poète a soudain le sentiment de baigner dans un fluide humain 1nmterrompu. Toutes les âmes particulières se mélangent en une chair unique.
Une meme substance nous englobe tous où rien ne se limite à l'individu, où
la moindre pensée, l'émotion la plus fugitive, le plus léger tressaillement de
vie, se répercutent à l'infini dans la masse totale pour en modifier la qualité.
La réalité essentielle, c'est-à-dire Dieu, n'est autre que l'individualité unique
qui résulte de la fusion des âmes ékmentaires. La vision unanimiste de Jules ·
Romains consiste dans la perception immédiate du constant dynamisme qui
organise les individus et rend chacun d'eux à chaque instant présent tout enuer
dans tous les autres. Pour la plupart des hommes, cette contmuelle interaction
reste ensevelie dans les profondeurs de leur inconscient. Ils sont encore trop
débiles pour sentir nettemeut l'inextricable enchevêtrement de forces rsych1ques qui les traverse. Leur pensée distincte éme rge d'une houle d'âme qu'ils
ignorent. Peut-être des philosophes formulèrent-ils, avant Jules Romains, la
réalité de la synthèse sociale. Mais ils arrivèrent à cette conclusion par une
série de déductions abstraites, par un effort de leur pensée logique. Le premier, le poète de La Vce Unanime découvre, dans l'immense domaine des
possibilités sensibles, les notes spécifiques de la conscience collective. Par
une disposition ingénue, il perçoit les groupes dans leur unité organique,
comme un musicien saisit, sans effort, un accord dans son ensemble. Chaque
collectivité considérée lui apparaît avec une physionomie propre et lui donne
une impression sui-generis. L'àme de la caserne éveille en lui une sonorité
psychique profondément différente du timbre de l'àme de l'église. Il n'est fas
secoué de la même émotion par la foule d'un théâtre que par la foule d un
café. Qu'rl me soit permis ùe recourir à une comparaison très imparfaite pour
essayer de préciser la nature si particulière de cette vision. Jules Romains
per{oit le groupe un peu comme un grand joueur d'ichecs se représente une
partie. On sait que les nombreuses enquêtes menées auprès des joueurs
célèbres ont démontré que ces derniers ne s'embarrassent pas de la vision
individuelle des pièces du ïeu. Ils ne retiennent des figures que leur puissance
d'action, leur valeur, leur !onction. A n'importe quel moment de son progrès,
la partie dans son ensemble, ne s'offre pas à leur esprit comme une série de
combinaisons successives d'images extérieures les unes aux autres, mais elle
leur donne le sentiment d'une composition de forces qui s'impliquent réciproquement.

Quelle est cette âme e~core ignorée ? De qu~lle~ richesses _spirituelles
insoupçonnées la Vie Unanime marque-t-elle la revelauon ? Le poeme débute
par un sentiment de tristesse et de désolation. L'univers marche ayant la tête

C'est bien, en effet, le sentiment d'une constante relation d,e forces spirituelles que nous suggère la lecture de Lii Vie Unanime et de Un Etre en Marck.
S'il me fallait caractériser, en raccourci, la qualité essentielle des nouvelles
valeurs sensibles découvertes par Jules Romains, je dirais que ce poète a
éveillé en nous la conscience dynamique de la réalitf psychique. Il ne m'est
pas possible dans un article aussi court, d'approfondir l'analyse de ce genre
de perception. Je voudrais pourtant souligner le caractère si frappant de l'ex-

8

9

Je. te. donne ton Ame. eat-œ que tu en veux?

'

�MARTHE ESQUERRÉ

pression dans les poèmes épiques de Jules Romains. La grande majorité des
images suggèrent le mouvement, l'énergie en action. Je lis dans Lti v,.,
Untinime:
Je suù la poln~ aigüe
D'oû ,.,élancent lu fluidu
Bt leur long g1iuement
Me couvre d'ttincellu.

JULES ROMAINS, POÈTE ÉPIQUE

Tout. chair peu à peu ae Tide,
Ce qu, (ait la titdeur, le poida
La coft.li:atan.cc du TiT&amp;nt
Est aspirt de proche en proche.
On ne peut paa le rettnlr.

Ou encore:
Je. voua imite.rai, ne.uronca. fe. se.rai

L'homme qui salt voler de !'lm• aux autres hommes
Un carrefour ioye.ux de. rythmes unanimu
Un condenuur de. l'énergie universelle.

Je trouve dans Un Être en Mtirche:
Cette rue elle seule a tant de vigueur
Ta.nt de façons de m'atteindre ou de m'avoir
Ta.nt de himil1eme.nta pareils aux couteuvrc;s
A faire serpenter le long de mea membres,
T &amp;ftt de rythmes qui care1se.at ou qui serrent

Que je n'ai presque plua la force d'y penur.

Cette manière de percevoir est éminemment compréhensive et religieuse
puisque la complexe réalité se prolonge et s'organise dans la moindre parcelle d'âme. L'absolu n ous est intérieur et Jules Romains révèle une disposition de la sensibilitê permettant un contact direct avec nos immenses richesses
latentes.

Uf!e inébranlable foi dans la déification des groupes humains quand
ceux-ci sau_ront prendr~ cons~ience de lel!r vérité, anime toute l'œuvre de
Jules Romams. Ce dermer avait rêvé de faire entendre à tous le chant de la
naissance de l'Europe divine. Mais avant 9.u'il ait consenti à l'essor de son
hymne, la guerre" beu!flé. Au milieu du délire général, sa foi demeure inaltérée. Il s'obstine à rappeler mille clioses délicieuses d'autrefois, à redire le$
jours de l'Europe pacifique. Et tandis que trop d'hommes se laissent étourdir
par l~s évènements et perdent jusqu'à l'envie de vivre, il termine Je poème par
un ".tbrant appel aux foules capables de réaliser la conscience unique et
ommpotente.
- Foutu de l'Europe vivante
Poul« contraires à la mort.
J• voue rtpttt qu'il est œmp1.

MARTHE ESQUERRÉ.

Grâce à cette intuition immédiate et spécifique des forces religieuses,
l'épopée de Romains constitue une création que rien avant lui ne faisait
prévoir. C'est, en effet, une épopée sans héros. Jusqu'à présent, il semblait
q_ue pour prendre conscience de soi, une collectivité fût soumise à la nécessité d'incarner son idéal dans certains personnages fabuleux, emhlèmes des
aspirations communes, images de la foi générale. Toute société, possède u ne
remarquable aptitude à créer des êtres sacrés. Certains individus sont particulièrement désignés pour remplir cette fonction sociale. Malgré la fréquente
médiocrité de leur valeur personnelle, les réserves de foi collective se déversent sur eux et les transfigurent. Ils deviennent des symboles de l'âme
nationale. (Monsieur Le Trouhadec n'est-il pas le héros de l'épopée monégasque, la Jeanne d'Arc de la petite principauté?) La poésie épique de Jules
Romains mar9.ue une rupture avec l'expression symbolique de la sensibilité
collective. Relisez le magnifique poème Europe. Aucune représentation emblématique des sentiments communs, aucun personnage héroïque, mais toujours
l'émotion directe. Toute la souffrance d'une chair vivante que la co rruption
envahit lentement trouve ici son expression impérissable. Avec sa vision globale et organique des choses, le poète perçoit la guerre qui ravage l'Europe
comme une monstrueuse larve calfeutrée dans sa proie et poursuivant sans
répit sa « succion irrésistible ».
C'ut un tiralllem•nt profond
Qui déconcerte lea entrailles
Et qui amollit lu genoux.
On tprouvc, on aait - pas cl&amp; doute Que quelqu'un d'énorme pour1uit
Sa auccion irrtaiati&amp;te

C'"t un&amp; douleur ai entrû
Qu'on en pallt

■ ans

en rien dire

10

II

�JULES ROMAINS, POÈTE LYRIQUE

GABRIEL AUDISIO
Tel que

Jules Romains, Poète Lyrique

Jules Romains, d'autres l'ont montré prophète de !'Unanime i qu'ici soit
salué le maître des émois secrets, le poete du. soi"-même et l'inume douceur
de ~on lyrisme. Poète lyrique, Jules Romains le fut dès l'origine. 11 n'est pas
vr~1. que cha~ter l'av~nement et la puissance des dieµx collectifs soit un
sU1c1de; la vie unanime n'est pas la mort de chaque être ; les Prières à ces
dieux mêmes s'élèvent vers eux sous la forme de l'hymne le J?lus individuel. Celui qui annonce la croyance nouvelle ne sollicite pas, li attend la
venue du monde :
J'•I sommeil et je m'étendrai aur le lit plie.•••

il attend, et peut recevoir de toutes parts car il est centre :
C'ut dan■ mon cœur que. tu Kru un Di:eu......

et son attente est la certitude même :
If faut 'béen mA!nte.nant que tu

■oit

un Di:eu.....

Que si pourtant la foule tente un refus, il lui en démontre inflexiblement
la vanité :

Cette rue en pente doucg
Qui sort avec natun1
D'un trop violent ca.rrdour

ainsi le lyrisme de Jules Romains exerce+il son pouvoir émotif. Mieux
encore : douleur ou joie, l'émotion se dégage le plus souvent comme une
douce tiédeur hors d un globe de feu; elle se répand, courbe, enveloppante ;
elle irradie. D'abord vous ne savez d'où elle vient : de nulle et de toute part,
semblable à ces fièvres des rivages méditerranéens qui s'emparent de vous
peu à peu, mais tout a coup vous vous sentez le cœur étreint. Hospenthal ! ô
semaine sonore .... Parfois aussi une joie éclatet ou bien un brusque frisson
passe comme le sifflement des trains g-rand sabre nu, soudain, prés d# ma joue;
d'autres fois c'est une volupté molle qui vous prend et vous humecte, comme
les vagues du lac de Côme si favorables au ventre de quatre canards ; et
encore telles déchirures, les petits éclats poig-nants des pliares dans les nuits où
on manque de pleurer d'e:tii ....
Mille charmes, tant d'émois!
Jules Romains, vous avez su faire çle nos yeux pour vous, ceux de Thérèse
et des filles de Laussonne pour Emmanuel et ses rudes compagnons. Pouvaitelle résister a la voix prenante du 'ih d'Hélier? et nous à toutes les vôtres ?
Non, car elles entraînent un acquiescement total, un suave abandon. Nous
savons bien que Therèse ne refuserait pas son âme à la patrie du roc, au pays
serré comme un ç-âteau de roi, même si le dieu caché de Cromedeyre ne parlait
pas par la bouc'ne élue de son plus valeureux jeune homme ! Nous le savons,
et aussi que ce n'est pas seulement une rencontre fortuite qui vous a permis
de mettre dans la plus haute ùe vos créatures humaines tant de divin.
GABRIEL AUDISIO

Ne te défends pas, foule femelle,
&lt;7est moi q,ui: te veuxt moi qui t'aurai.

Dans mon cœur, moi..•• est-ce là le signe de l'asservissement a la multitude,
l'abandon du soi-1nême?

Non, il est prophète, il est conquèrant: lyrisme.
Mais, tel que les prophètes véridiques, il ne marche pas vers les siens dans
l'appareil d'un mauvais maître ; sa conquête est sans fait d'armes, son règne
sans sceptre ni contrainte, .et, dans sa main, plus souvent que Je châtiment,
il aeporte des trésors d'amour, mille charmes. Sa force est de persuasion,
noble, souveraine ; sans jamais descendre aux séductions, il entraine.
Mille charmes, tant d'émois suscités sans cris, par une J?Ure sensibilité
que le pathos chercherait vainement a rendre trémolante ou a outrer ! Odes,
Le Voyag-e des Amants, Amour Couleur de Paris .... Des images qui pénètrent
l'âme et vous habitynt désormais, pareilles a tel souvenir qu'il évoque :
Cc bruit entrait en moi,
SI loin, qu'il ut restt••••

Des mots comme recréés, plus riches que les fruits d'or de la légende, et
qu'il vous prend un besoin de saisir entre les deux mains, et de palper, pour
y mordre la pulpe la plus fondante, la plus savoureuse.

12

13

�BENJAMIN CRÉMIEUX

Jules Romains, romancier et conteur

Le roman n'est pour Jules Romains ni « le miroir qu'o~
promène le long d'un chemin », ni un tableau de mœurs, m
une image de fa vie privée, ni l'étude d 'un caractère ou d'un
cas significatif soit par sa banalité, soit par sa singularité, ni une
suite de péripéties romanesques. En d 'autres termes, sa conception du roman ne se rattache à celle d'aucun des meilleurs romanciers du XIXe siècle.
Poète lyrique et théoricien par nature, Romains n 'est pas
plus romancier-né, qu'il n'est dramaturge-né. Il est venu au
roman, comme au théâtre, moins par une impulsion irrésistible
que dans le dessein de démontrer l'universalité littéraire de la
théorie unanimiste. Il s'y est révélé, comme dans sa poésie, à la
fois traditionnel et novateur, mais, tout au moins au début, ses
romans et ses contes n'étaient qu'une illustration, une mise en clair,
une traduction presque didactique de l'unanimisme. Le Bourg
régénéré, Puissances de Paris ne sont que des en-marges de la
Vie Unanime et d'Un itre en marche, ou, si l'on préfère, les portiques qui donnent accès au temple.
Le groupe qui suit, tout en étant strictement unanimiste

(Les Copains, Sur les Quais de la Villette, Mort de Quelqu'un),
est plus indépendant de la production lyrique de Romains à la
même époque. La volonté de «classicisme» y est déjà évidente.
Les obscurités, les ellipses, les audaces, les raccourcis et les clairsobscurs d'Un ttre en marche et de certaines Odes et Prières sont
complétement bannis de ces œuvres en prose. Une lumière
prodigue éclaire tous les recoins, tous les plis du récit.

Donogoo-Tonka, où la présentation ultra-moderne sous la
forme d'un scénario de film permet un étagement des divers plans
du roman et quand il le faut leur brusque fusion, Lucienne, dont
tous les éléments se retrouvent dans les œuvres précédentes de
Romains, au moins en germe, mais dont l'amalgame a été une
surprise, ouvrent dans la carrière de romancier de Romains une
phase nouvelle, toujours unanimiste, mais plus encore classique.
Qu'il s'agisse de réaliser sous nos yeux l'irréelle Donogoo-Tonka
ou de projeter devant nous les plus secrètes, les plus fugaces
pensées de Lucienne ou des Barbelenet, Jules Romams a recours
à un même mode quasi-scientifique de narration. Il rend compte

14

JULES ROMAINS, ROMANCIER ET CONTEUR

de deux expérience~ humaines à l'aide d'un langage d'expérimentateur.
On ne trouve plus dans D,;mogoo-7:o_n~a, ni dans Lucienne
les pages lyriques ou philosophiques qui etaient les plus belles de
Mort de Quelqu'un ou des Copains. Le l?oète cè~e la_place au
romancier, ne s'étale plus, tout en continuant a ~mmer har
dessous le récit. En revanche, on p~~t se deman~~r. si le psrc ophysiologiste qui a découvert la Vision ext,ra-retmienne. na pas
mfluencé profondément le roma~cier. ~e _n ;st pas e,n v~m qu un
artiste aussi conscient que Romains a red1ge_ son me~o~re sur la
vision paroptique ~ il _n'a pas pu ne. pas voir toute 1 aide que. le
style et l'esprit scientifiques pouvaient apporter au romancier
moderne.
Renan avait prophétisé une union de l'art et de la .scien~e
ui a été depuis interprétée de cent façons. Ap;ès Zola, apr~s
Paul Bourget dont le scientisme sociologique a fai~ long fe11;, apres
Marcel Proust qui procède surtout par comparaison (Voir, par
exemple tout l'épisode de Jupien et de M. de Charlus, dans
Sodome'et Gomorrhe - I), Jules Romains applique d'une façon
toute personnelle certains pr?cédés _scientifiques à, 1':tx:1 .d~ roman
soit pour conférer un degi-e maximum de « ~redtbillte » à un
roman fantaisiste comme Donogoo-Tof!ka, soi~ po_u r d~nner le
maximum d'« objectivité» à la plus simple histoire d amour,
comme dans Lucienne.
Si dans la clarté qui baigne Donogoo-Ton~a et Lucienne. on
peut reconnaître la traditionnelle clarté française ou gr!co-l!bne,
ce serait une omission grave que de n'y pas reconnaitre eg~ement une clarté scientifique toute moderne. I?ans la formation
du classicisme moderne dont rêve Jules Romains, la part de la
science sera importante, sans doute possible : Donopoo-Tonka
et Lucienne le précisent formellement et marquent a cet égard
une étape dans la carrière de Romains.
*

* "'

Lucienne toutefois, envisagée sous un a~tre angle, doit être
rattachée aux Copains et à Mort de Quelqu_un, de meme que,
d'un autre point de vue encore, les Copains se soudent au
Bourg régénéré et à Donogoo-Tonka.
Les Copains, Mort de Quelqu'un, L1fcienne sont le b-a-ba
A

du roman unanimiste. L'unanimisme visant à renouveler. la
vision de l'artiste, il ne doit P.oint s.'attaquer d'abor~ à des _su1ets
compliqués ou rares. Il doit montrer sa vertu reno!atrice en
traitant en premier lieu les sujets les plus élémentaires : une

15

�BENJAMIN CRÉMIEUX

JULES ROMAINS, ROMANCIER ET CONTEUR

amitié, une mort, un amour aussi simple que possible. Il ne
s'agit pas pour Romains de créer des personnages vivants et
particularisés, d'analyser des caractères, et on a pu l'accuser de
mettre en roman des abstractions, des symboles désincarnés
ou insuffisamment incarnés. C'est mal voir ce qu'a fait Romains:
ce sont non pas des abstractions, mais des synthèses qu'il
présente à notre époque héritière de cent-cinquante ans d'analyse
et de subjectivisme.

du néant des sentiments forts et jusqu'à une ville ; il témoigne
d'un excès de vitalité, et non pas du sentiment d'un ridicule ;
il est à base d'optimisme et de foi et ne recouvre jamais d'âcreté
ou de mélancolie. Comme tous les sentiments étudiés par
Romains, il est à base de santé et de normalité.
*
* *
Il reste à mettre en lumière un dernier apport de Romains
à l'art du roman, ou plus exactement à l'art du conte. C'est,
en effet, dans son recueil de contes Sur les Quais de la V illette qu'on trouve, mis en page pour la première fois avec
sobriété, des récits modernes épiques et légendaires: la charge des
autobus, la conquête de Paris par la troupe une veille de
1er mai, la promenade des ~révistes aux Champs-Elysées, etc ...
Cette innovation de Romams (et ici, il est évident que Walt
Whitman, Paul Adam, Verhreren ouvraient la route) a coïncidé
avec de nombreuses recherches du même ordre - Pierre Hamp,
Jean-Richard' Bloch, Luc Durtain notamment - et c'est de
toutes celle qui a pris déjà le plus de développement et
d'importance.
On voit quel précurseur a été dans le roman, comme dans
la poésie lyrique et au théâtre, Jules Romains. Retour à
l'élémentaire, aux sujets les plus simples ; rajeunissement des
plus vieux thèmes par l'application de la méthode unanimiste ;
art synthétique et objectif; class1cisme de la forme obtenu par
un amalgame du style traditionnel et du style scientifique ;
modalité nouvelle de comique ; technique du film appliquée à
la technique du roman; rejet de l'historicisme et du particularisme romantique et naturaliste et contribution à la restaurationdu sens de l'épique et du légendaire. Voilà en brd ce que nous
offrent et nous enseignent déjà les romans de Jules Romains.
La critique réclame de Romains romancier plus d'aisance
et une charpente moins apparente, bref des réalisations où la
volonté du créateur se manifeste avec moins d'évidence et où
l'idée jaillisse comme un jet d'eau ou un fût d'arbre, au lieu de
se construire pierre à pierre sous les yeux du lecteur. L'art tout
entier conscient de Romains ne condescendra jamais à flatter
son lecteur par des estompages et des concessions. Lucienne,
comme déjà les quarante dernières pages de Mort de Quelqu'un,
marque toutefois un stade où l'accommodation de l'esprit du
lecteur à l'objet que lui propose l'artiste est presque instantanée.
On peut attendre de la maturité de Romains des œuvres où s?n
art synthétique offrira dès l'abord toutes les couleurs de la vie.
BENJAMIN CRÉMIEUX

Ce n'est pas simple hasard si les romans de Jules Romains
ne peuvent se rattacher ni à Stendhal, ni à Balzac, ni à Flaubert,
ni à Meredith, ni à Dostoïewski. C'est à une tradition plus
ancienne qu'ils se relient, en dépit de leur dé_c or et de leur
accent modernes. Ils visent, comme les œ11vres des classiques
du XVIIe et du XVIIIe siècles, mais avec des moyens différents
et originaux, à exprimer l'humain.
A la littérature sensationniste d'aujourd'hui, Romains opp?se
un rationalisme nouveau. Bien longtemps avant que M. Juhen
Benda ait maudit le belphégorisme, Balzac avait mis en équation
le problème dans son étude sur la Chartreuse de Parme, en
distinguant la littérature des idées, qui fut celle des s~~cles
classiques et la littérature des images, propre au XIXe s1ecle.
« Le secret de la lutte des classiques et des romantiques,
écrivait-il est tout entier dans cette division assez naturelle
des intelÙgences. Depuis deux siècles la littérature à idées
règnait exclusivement.... La littérature à idées, pleine de faits,
serrée, est dans le génie de la France. »
C'est cette littérature «serrée» et « pleine de faits» que
nous offre Jules Romains dans ses romans. Nous sommes parfois
enclins à y trouver quelque sécheresse, à trouver trop crue la
lumière qui les inonde, à réclamer quelques coups d'archet sur
nos nerfs, des traits moins nets, des couleurs moins franches,
plus de flou et de mystère. Mais Romains demeure implacable
et ~e refuse 'à tous nos souhaits romantiques.

***

Le Bourg régénéré, Les Copains, Donogoo-Tonka en
mettant en œuvre la théorie de la mystification, dans laquelle
Albert Thibaudet voit justement une des maîtr~sses pièce~ de
l'unanimisme, apportent dans le roman français un ~o,mique
très particulier et nouveau. Nouveau non pas dans ses elements
(les fabliaux du Moyen-Age, Boccace et Rabelais foisonnent ,de
mystifications), mais dans sa motivation et sa port.ée ..L~ ~~e
unanimiste n'est pas négateur, il est constructeur; il fait Jaillir

16

�ALBERT CAZES

Le comique de Jules Romains
dans "Les Copains,,

Lorsque Jules Romain&amp; publia Les Copains, au début
de 1913, beaucoup de bons apôtres, qui avaient pourtant
lu Le Bourg régénéré, feignirent la stu~eur ou l'in~ig~atio~.
Des critiques hargneux, dont l'estomac bien accroche digérait
sans effort certaines plaisanteries plutôt salaces d'auteurs gais
professionnels, prirent des airs de pudeur offensêe. J'en sais
un - je ne le nommerai pas, mais j'ai sous les yeux la coupure de son article - qui déclara: « Le livre des , Copains
n'est ni une charge ni une satire, mais un genre de littéra
ture, le plus grossier, qui convient d'ailleurs parfaitement au
genre de talent de M. Romains. »
Il fallait vraiment avoir de mauvais yeux ou être né vieillard pour \'orter un jugement si péremptoire et si sévère sur un
ouvrage ou se développait un tempérament libre, vigoureux et
d'une si saine opulence. L'auteur _de ponogoo-Tonka et de. cet
inénarrable M. Le Trouhadec, qui triomphe en ce moment a la
Comédie des Champs-Elysées, a montré, depuis, qu'il était
capable de satisfaire les goûts le~ plus difficiles; Tou~ les ou':riers
de la onzième heure, tous les aimables confreres si merveilleusement véloces quand i~ s'agit de co~rir au s~cours. de la
victoire, proclament matntenant la puissance ~ tnvenhon de
Romains, la diversité et la solidité de son espnt supérieur en
tous genres. Mieux vaut tard que jamais: Cependant cette
puissance, cette fantaisie goguenarde, ce don de l'observa~.on
aiguë et cette faculté d'incessant renouvellement de la matiere
comique, cette rencontre de l'image trappante. et ne~ve, &lt;:ette
plasticité avec laquelle la langue se phe aux motndres tntentions
de l'auteur, toutes ces qualités s'étalaient déjà dans L.es Copains,
qui, joyeux, sortaient des presses à l'heure trouble ou ~e consulat
de M. Fallières touchait à son terme : tl ne fallait que les
y voir.

18

LE COMIQUE DE J. ROMAINS DANS "LES COPAINS"

1913 1 En ce temps-là, ni la Bourgogne ni même la France
n'étaient heureuses. Les gens moroses triomphaient, au sein
d'une République de démocrates mornes, quoique indéfectibles.
C'était l'époque où nous n'avions, pour tout potage, que les
brillantes improvisations du citoyen Cochon et du citoyen
Pataud, seules idoines à nous délasser des monotonies d'une
existence par trop « quotidienne )). C'était l'époque où, fée
barbue et « copain)) avant la lettre, M. Chéron, qui ne règnait
pas encore sur les betteraves et sur les navets, inaugurait impitoyablement les vivants et les morts, passait en revue à des
heures indécentes les sacs à brosses et les trousses à boutons,
sans trêve, sans repos, sans merci, sans pudeur. Jules Romains,
dernière incarnation de Momus, eût été bien mal inspiré s'il
n'avait point utilisé à des fins unanimistes ce fantoche qui tendait aux traits de sa raillerie une gorge velue, mais innocente.
Ajouterai-je enfin que 1913, année des Copains, est aussi l'année
qui vit éclore, dans La Flora du 15 février, les vers de M.
Lucien Rolmer, restaurateur de « l'art gracieux», qui chantait
l'élu de l'Assemblée Nationale en trois sonnets réunis sous ce
titre: « Ode à M. Raymond Poincaré))? Je n'en détacherai que
cette strophe :
Le souffle de ta gloire aère mon cantique 1
Comme le coq qui chante une dernière fois
Au moment où la nuit couvre la République,
Je te salue, O Poincaré,

tu seras roi.

Sombres jours I Le simple rappel de ces événements, déjà
lointains, nous fera mieux comprendre, je l'espère, pourquoi
Romains a éprouvé, à cet instant précis, le besoin de se donner
de l'air et de s'ébattre, sans toutefois s'écarter de la voie qu'il
s'était dès longtemps tracée et de sa conception si originale des
hommes et des choses.
Faut-il redire ici le sujet de cette farce plentureuse des
Copains et marquer les liens qui la rattachent aux autres _œuvres
de Romains, même aux plus graves? C'est une question que
notre ami André Cuisenier a déjà très clairement exposée dans
le Mouton Blanc d'octobre dernier: je me contenterai donc de
- reprendre l'essentiel de ses excellentes indications, en y ajoutant
quelques précisions sur lesquelles le plan même de son article
ne lui permettait pas d'insister.

19

�ALBERT CAZES

LE COMIQUE DE J. ROMAINS DANS" LES COPAINS"

Un groupe de copains, - ils sont sept, comme l'étaient ou
le furent les poètes du groupe de l'Abbaye, - après d'abondantes
libations dans un café montmartrois, consultent un somnambule
pour lui demander les moyens de se venger d'Ambert et
d'lssoire, deux sous-préfectures do~.t le .regard prov_ocat~~r,leur
a déplu sur une carte de géographie. Bien que le vm utilise par
le somnambule dans la scène de la consultation ait été récolté
« par des brahmanes monorchites », la réponse de l'oracle .n'est
pas très claire ; mais les copains l'interprètent de leur mieux,
et par des chemins différents, dont l'un notamment passe par
N~vers, ils se rendent à Ambert, puis à Issoire, afin d'y créer
et d'y défaire de l'existence : tour à tour, de par leur inson,da?le
volonté, les copains bouleversent une caserne et une eghse,
dissocient une place publique grâce à l'énergie d'un Eviradnus
modernisé, et enfin célèbrent par un repas ch:1mpêtre, dans une
forêt montagneuse des Cévennes la restauration de 1 Acte Pur,
à laquelle ils viennent de participer.

un tour de force d'avoir soutenu un tel train pendant huit
chapitres et de nous y avoir intéressés : et pourtant, cette course
hilarante à travers villes, sillons et forêts, est conduite de façon
à la fois si simple et si allègre que le lecteur le plus rebelle, s'il
n'a pas d'idées préconçues, se laisse emporter par le tourbillon.
Il est visible que l'auteur, copain entre les copains, a
d'abord voulu s'amuser lui-même ; qu'il possède un fonds de
bonne humeur alliée à un esprit d'observation ironique extrêmement pénétrant, et que, si la fête est réussie, c'est que Romains,
maître du chœur, sait, au besoin, conduire le bal.
Ne croyez pas qu'il soit indispensable d'être initié aux
mystères de l'unanimisme pour se ré3ouir à la lecture de ce livre,
abstraction faite de la doctrine à laquelle il se rattache. L'auteur
des Copains possède au plus haut point de rares qualités. qui
eussent suffi, en des époques moins difficiles, à établir solidement
une réputation d'écrivain dans le ~enre comique. Il a le don de
l'irrévérence. Il a le sens de la plaisanterie à répercussions multiples. Et puis, voyez avec quelle précision vigoureuse sont
silhouettés les sept copains : Lamendin, dont la tête est « ronde
comme une pomme » et le nez « tranchant comme un couteau
à ouvrir les huîtres», a l'air, quand il met la main sous son
menton, de « soupeser un fruit de choix» ; - Lesueur, dont la
figure est « un amas de poil», ressemble à « un caniche qui
aboie sur un meuble » ; - Omer, « qui a le nez rouge », est
doté d'un « facies bilieux et alcoolique», qui le désigne, au
moment de 1a création d'Ambert, pour les fonctions d'attaché
militaire; - Huchon, derrière ses lunettes rondes, transporte
avec précaution ses yeux « comme deux objets d'une réelle
valeur » ; . - et nous r econnaissons même ce Martin, dont la
figure finit par prendre un relief grandiose, précisément parce
qu'à chaque instant l'auteur nous répète que « son aspect ne
comportait rien de particulier». Examinez, au chapitre III, le
portrait de la patronne d'auberge affligée d'une imposante obésité :
« Elle se mit en devoir de faire demi-tour. Cette manœuvre
rappela à Bénin celle du Pont-Gueydon, dont jadis, à Brest,
il avait admiré le puissant organisme.» Toutes ces esquisses
sont bien de la main qui crayonnera plus tard cet ineffable
actionnaire de la Donogoo-Tonka, cet homme dont la calvitie
« reluit avec douceur» et sur le crâne duquel l'éloquence du
banquier réussit à faire lever peu à peu, par sa seule vertu de
propagande, un fin duvet.
Un autre talent que Romains utilise comme en se jouant,
c'est celui du pastiche : qu'on se reporte non seulement aux

Nous avons là une application nouvelle de cette féconde
doctrine qui a conduit Romains à la peinture des groupes,
seuls êtres vivants et même seuls êtres réels, et plus spécialement
à la peinture des aroupes en mouvement, en voie de croissance,
de développement ou de désagrégatio~. Nous retrouvons avec
plaisir dans l'auteur des Cop~ins c~lui de pn ttre e,n ma~ch~,
qui a si puissamment promu a la vie unamme le Metropolttam
ou le pensionnat de demoiselles en promenade. Nous voyons
les groupes prendre conscience d~ leur indiv~dualité sous l'action
magique de la parole, et nous suivons le tra3et. que peut accomplir une idée factice ou erronée en se nournssant de tous les
groupes réels où elle pénètre. Ici comme dans les autres ouv~a_g~s
de Romains, l'événement se prépare et se propage sa~s precipitation ni déformation, selon le rythme même de la vie.
On conçoit aisément que la théorie, chère à Romains, de
l'enrichissement de l'individu par les autres individus et la
description de ces êtres collectifs nés du contact des hommes
entre eux, si elle apportait la matière inépuisable d'une poé~ie
nouvelle, si elle imprimait au lyrisme ou au drame un frémissement nouveau, était, par cela même, et sans arrière-pen~ée
d'artifice ni de procédé, appelée à trouver dans l'observation
comique une application savoureuse et d'un _haut ragoût. Les
effets comiques se développent, dans un tel hvre, en ondes de
plus en plus larges et puissantes, au sein desquelles, comme des
fétus de paille, les menus éléments de la réalité quotidienne
virevoltent en une impressionnante sarabande. C'est presque

20

21

�ALBERT CAZES

bouts-rimés du premier chapitre, où l'auteur détourne sa malice
légère sur quelques poètes contemporains et même sur Jules
Romains lui-même, mais à l'épître en vers alexandrins, classiques
et périphrastiques à faire pâhr d'envie l'abbé Delîlle, épître par
laquelle Broudier, professionnel de « l'appareil qu'accélèrent
les pieds», fixe à Bénin un rendez-vous
.
Au square verdissant des Arts et des Métiers.

Dans ce bréviaire joyeux, tous les lecteurs trouveront de
quoi se satisfaire: les bons latinistes dégusteront l'étonnant
discours cicéronien, renouvelé du Contiones, et prononcé par
Broudier en pleine gare de Nevers, à la réception solennelle de
Bénin, pris pour un conseiller du Tsar ; les grammairiens les
plus délicats seront sensibles à l'harmonie de certaines répliques
de Bénin, qui excelle, par exemple, à faire d'un subjonctif fort
correct, mais un peu mattendu, la plus douce des caresses :
Utinarn aves super caput tuurn cacent ! C'est du frère Jean des
Entommeures, avec l'élégance et la haute tenue en plus.
Et voici ce que j'ose appeler une inspiration de génie: dans
un sentiment de pudeur que tout le monde comfrendra, Romains
a cru devoir mettre en latin un discours où i évoque discrètement l'obscène alliance franco-russe ; mais c'est en excellent
français que le Père Lathuile fait retentir les voûtes sonores de
l'église d'Ambert, en déclanchant, du haut de la chaire de vérité,
d'éternelles vérités relatives à l'œuvre de chair.
Soupesez aussi le discours que prononce, sur la place SainteUrsule « çonflée comme un biniou », M. Cramouillat;.idéputé
d'Issoire, maugurant la statue de Vercingétorix, - ou même au
chapitre III, la conversation poursuivie en une lointaine auberge
entre l'~xcellent ~rondier, qui se fait passer pour)&lt;coureur
Jacquelin, et Bérun, qui tranche du Santa y Cacao, champion
de demi-fond de l'Amérique latine.
D 'aucuns se contentent de reconnaître et de retrouver, dans
des scènes de ce genre, une incontestable propension de Romains
à la P,arodie et à la mystification. Mais prenons-y garde : la
mystification, telle qu'elle intervient dans l'œuvre de Romains,
est ancilla philosophiœ. Qu'elle soit à éclatement prochain ou
retardé, elle repose sur une connaissance admirable de la «pâte»
humaine et de sa plasticité ; elle offre tout l'attrait et tout l'intérêt d'une expérience sociale, qui, sous l'apparente bouffonnerie,
développe une portée presque toujours lointaine et sérieuse.

22

LE COMIQUE DE J. ROMAINS DANS "LES COPAINS "

En résumé, les lecteurs qui ne songent pas à rep~ocher. à
Rabelais sa verve drue, à Molière ses farces ~es plus etour~1ssantes, à La Bruyère ses «charges» les plus copieuses, à~olta_1re
son ironie et son irrévérence, et qui cependant ont la pretention
de demeurer des hommes d'aujourd'hui, s~umis à toutes les
influences et à toutes les tendances de leur epoque! ceux-là se
réjouissent d'entendre vibrer toutes ces harmoniques,. ~ans
l'œuvre de Romains, à côté du son fondamental unan1m1ste.
Quand on relit d'affilée, comme je viens de le faire, cet ouv~age
dont les truculences hardies n'excluent pas les fines notations
d'intuition pittoresque et de sensibilité intime1 on ~omprend à
merveille que des Compagnies et des Assemblees de Jeunes gens,
en divers lieux du monde, aient fait à ce livre l'honneur de le
prendre pour « Conseiller de la Joie et Bréviaire de la Sagesse
Facétieuse».
ALBERT CAZES

�RENE MAUBLANC

Jules Romains et le Cinéma
. , Quand Jul_es Romains co~mença à écrire Donogoo-Tonka, &lt;1 conte
cmematographique », le 11 septième art » ne s'occupait guère en France
qu'à adapter des mélodrames et des vaudevilles; c'est un contresens où
certains se complaisent encore (1) ; c'est pourtant le contre-sens le
plus complet qu'on puisse imaginer, s'il est vrai que rien, malgré lea
apparences, n'est plus opposé à !!écran que la scène.
En dehors de la production française qui était à cette époque
la plus médiocre de l'univers, on connaissait en France les films
italiens, d'une somptueuse absurdité, et certains films américains :
des comédies sentimentales d'une niaiserie désarmante et parfois
agréable, des aventures de cow-boy, simplistes et moralisatrices, avec
le beau resard clair de William Hart, les premiers Charlot, d'un comique
clownesque inventif et direct, gâtés seulement par les affligeants soustitres - fautes d'orthographe, fautes de français, fautes de goùt - que
de misérables adaptateurs français glissaient entre les images. On n'avait
encore vu qu'un des chefs-d'œuvre de l'écran: Forfaiture -(J'entends ici
par clzef-d'œuvre, non pas une œuvre parfaite ni d'une beauté incontestable, mais une œuvre représentative, typique, capitale). l.a production
suédoise était à peu près inconnue, la production allemande l'était
complètement.
Ainsi le cinéma se réduisait pour nous soit à une malheureuse copie
du théâtre, soit à des intrigues puériles, servant de prétexte à quelques
belles images de pays étrangers, soit enfin à des anecdotes brutales, des
faits-divers, des pitreries, des exploits sportifs.

Donogoo- Tonka parut à ce moment, d'abord par tranches dans la
Nouvelle Revue Fra11çais,, puis en librairie. Aujourd'hui, près de quatre
ans après, cc scénario développé en œuvre littéraire n'a pas encore été
filmé. Tout se passe pourtant comme s'il avait été projeté sur tous les
écrans du monde et comme si son éclatant succès avait suscité autour de
lui une armée d'imitateurs. De même qu'après Forfaiture et pendant des
années, il y eut dans tous les films nouveaux une scène de cour d'assises,
de même tous les meilleurs films d'aujourd'hui empruntent des idées et
des procéMs à Donogoo. Au fait, y a-t-il bien imitation voulue et directe?
(1) Qu'on penM au Crime du Bouif el à Triplepalle.

JULES ROMAINS ET LE CINÉMA

Je n'en suis pas sûr· peut-être Romains a-t-il seulement contribué à
créer un de ces mou~ements de pensée par lesquels les arts évoluent,
peut-être a-t-il seulement lancé dans le domaine public des id~s que
depuis lors chacun reçoit, avec l'air qu'il respire. Peu impor~e d'ailleurs ;
en tous cas la plupart des progrès que réalisent dans leurs films les plus
récents les « cinéastes l&gt; de France, d'Allemagne, de Suède et d' Amérique, Jules Romains les avait conçus en 1920•

***

Je voudrais démontrer cette proposition en analysant brièvement les
principales des idées neuves qu'on peut tirer de Donogoo-Toda.
1. Le film doit comporter aussi pe~ de te~te que possible._ San~
doute Donogoo n'est-il p_as, com~e Le .f!ail, un film s~ns sous-titJ:es ,
du moins en comporte-t-il le moms possible: quelques tetes de ~hap1tre,
pour nommer les personnages ou identifier }.e li~u de l'action. ~es
explications nécessaires pour compre~dre_ 1 mtn~e sont donn~
presque toujours au moyen de lett~es, d art1cl~ de J011maux o_u ? affiches : convention sans doute, mais convention proprement cmegr~phique, puisqu'elle fait lire au p~blic ce que les pe~son?a_ges sont cens~
lire, et non ce qu'ils sont censes entendre. Romams eVl:te le plu~ qt~ 11
peut de projeter sur l'écran des. fragments ?e conversation, c est-a-drre
de nous faire regretter que la voix manque a ses personnage!&gt;.
1

2. - Le film peut et doit faire rire sans cloy,~eries et san~ calembours projetés en sous-titres i il doit mêler le seneux ~u comique. ~~
n'a qu'à ouvrir Donogoo à n'importe quelle page pour s en apercev~1r,
et si l'on cherche des comparaisons, on n'a qu'à penser aux dermers
films de Charlot, à L'idylle aux ChaMps et surtout au Gosse.

3. - Le film doit utiliser !e:'&gt; .res~our_ces tec~n~ques et ~es ~ucs du
cinéma pour s'élôigner de la v_ente obJectI_ve et_ real~ser_ 1~ 1~u~1o~s de
notre fantaisie ou de nos passions. Ce qui revien~ a dire . 1 a, enir du
cinéma (comme art et non comm«: moyen d' éd~cation et. de documentation) est moins dans la reproduct10n pure et sunple d~ reel _que. dans sa
stylisation, sa transposition. Ici Romains s'est attach_e part1cuhè~ement
au rythme: si d'ordinaire les scènes de Donogo~ doivent« se d1;rouler
sur le rythme ordinaire des évène~ent~ de 1~ vi_~ » (p. 7), parfo1~ elles
s'accélèrent pour donner l'impress1~n ~ une vie f!evreuse &lt;;&gt;u de 1 impatience crois:;ante du personnage.(') Ams1 lorsque d1ve,:ses ~c~nes nous ont
été présentées qui tendent à nous pénétrer d'uue meme idee (la propagande de la Donogoo-Tonka, l'attrait de son pro~amme ~ur les .aventuriers du monde entier), les mêmes images « reparatssent cote à cote et ~e
poursuivent ainsi pendant quelques secondes, sur un rythme a~celéré (r). ))(p. 6o, cf. p. 70). De même, lorsqu'un des pers6~nages est a _la
recherche d'un banquier pour commanditer son entrepnse, nous ass1s(1J Romains nf 1'est pas servi du ralenti qui était à peine innnt~ _au moment où il
l-criYait. De mème on emploie aujourd'hui quelques trucs nouveaux : ~ISJOn trouble, glac~•
dêformante.q, pellicules n~atives - mai, le principe est le même. La YOie reate OU\trte, mais
o'tat Romains qui l'a ouverte.

�RENE MAUBLANC

JULES ROMAINS ET LE CINEMA

tons sept fois à des scènes analogues, mais la première seule se passe
sur un rythme normal: dans les autres il y a « une accélération régulière
du rythme des évènements, de telle sorte que la septième scène se déroule
comme une vision de noyé » (p. 38). Ici c'est la hâte et la fébrilité du
personnage qui deviennent manifestes par le rythme du film. Mais cela
nous amène à une remarque essentielle.

Autant dire que Romains a cherché le premier à donner au film un
intérêt psychologique, c'est-à-dire non seulement à prêter aux personnages des caractères vraisemblables, mais à reproduire, par des moyens
propres au cinéma, la vie de l'esprit telle que peut la saisir l'analyse
interne.
5. - Enfin Romains â sans doute voulu montrer avec Donogoo qu'un
film peut et doit faire penser. Ne l'aurait-il pas voulu qu'il l' aurait fait
quand même ; car il porte avec lui, où qu'il aille, sa philosophie. Un film
philosophique, c'était alors une nouveauté; c'en serait peut-être une
encore, malgré la masse des films à prétentions philosophiques.
Donogoo, sous l'apparence d'une farce, a un fondement plus solide; ou
en tirerait aisément toute une série de moralités, étagées en profondeur,
dont la première pourrait être : l'erreur scientifique est pârfois aussi et
plus féconde que la vérité; la seconde: une mystüication peut créer de la
vérité; la troisième: quand un groupe croit bien à \!ne illusion, elle commence déjà d'exister ; la quatrième: les croyances collectives ont une
sorte de réalité objective; et la dernière: c'est en imposant aux hommes
un commun idéal que la société transforme le monde matériel. Et ces
deux dernières formules sont les principes fondamentaux d'Emile
Durkheim et de la sociologie française (1).

4. - l,e film peut et doit traduire la pensée même des personnages,
les souvenirs, les projets, les rêves, avec leur rythme, leur irréalité. leurs
incohérences. Jusqu'alors on n'avait exploré qu'une partie du domai o.c
cinématographique. Sans doute les premiers qui tournèrent un film
avaient-ils découvert l'eau qui coule, la vague qui se brise, le vent qui
agite un drapeau, le cheval qui galope, les batailles, les poursuites ; le
monde de la réalité mouvante vu par des yeux normaux, le monde des
sensations visuelles. Mais le monde du cinéma n'est pas celui-là seulement. Il est aussi - qu'on m'excuse, professeur de philosophie, d'employer volontiers les termes de la psychologie scolaire - le monde des
images visuelles et plus généralement, par les associations et les
transferts de sensations, d'images et de ·sentiments, le monde de la
connaissance sensible. Et c'est précisément ce qui oppose, au fond, le
cinéma à la littérature et plus spécialement au théâtre ; le théâtre
cherche, par des mots exprimant des idées et des raisonnements, à
évoquer des images ; le cinéma doit par des images évoquer des idées et
des raisonnements. Les deux arts visent ainsi, par l'un des deux modes
de notre connaissance, à reconstituer le monde complet de notre pensée;
mais le cinéma. essentiellement sensible, use de moyens opposés au
théâtre, essentiellement conceptuel ; et c'est pourquoi le cinéma n'a
pu trouver son vrai chemin qu'en tournant le dos au théâtre.
Je ne crois pas me faire illusion en imaginant, derrière D onogoo,
une thèse de ce genre. Toujours est-il que nombreuse~ y sont les scènes
« où les seuls évènements qui défilent sont les pensées des personnages ,,
(p. 7). Nous avons ainsi l'impresslon de vivre en vérité dans la peau de
ces personnages, de voir avec leurs yeux, de déformer le monde selon
leur imagination (ce qui, appliqué a des imaginations détraquées. donne
l'art allemand « caligarique )&gt;) . Le som·enir et le rêve se traduisent sur
l'écran avec la discontinuité et parfois la simultanéité de leurs images.
Les spectateurs assistent au travail, au &lt;c courant » de la pensée des per •
sonnages. « Nous n'avons pas trop de peine à suivre leurs propos, car, par
moments, la pensée est si intense qu'elle devient visible. Il se forme
autour de leurs têtes des fantômes fugitifs, que nous avons juste le
temps de reconnaître ,,. (p. 73). Le film réalise matériellement une psychologie essentiellement dynamique ou cinématique (ici les deux mots
se confondent), une psychologie tout imprégnée de bergsonisme (1).
(1) Romains est ici très près de la théorie esthétique exprimée vers 1912 par Marinetti
et le futurisme italien; les futuristes prétendaient appliquer le bcrgsonisme à Ja pPintnre,
en rassemblant sur le même tableau les images diverses, incomplètes et fugiti ves qui s'évoquent dans l'esprit p:n un souvenir de voyage ou un rêve d'avenir. Mais ce qni était absurde
pour un tableau devient naturel et juste au cinéma. Fixer sur une toile le mouvement de la
pe~ et étaler dans l'eepace la durée psychologique, c'était un contre-sens ; on n'abontisaait qu'à une sorte de rébus, loin de toute beauté comme de toute -rérité. Laisser au contra.ire

***

Ainsi les dernières découvertes de l'art cinégraphique, elles sont
déjà dans l'œuvre de Romains. Elles y sont même à un degré si éminent
que, réalisé aujourd'hui, quatre ans après qu'il a été publié, D01togoo
serait sans doute le plus neuf, le plus profond et le plus passionnant
des films.
Et si l'on voulait s'évader de la technique du septième art, il faudrait
dire que Donogoo est, entre Les Copains et M. Le Trouhadec s11isi par la
débauche, le second épisode d'une longue histoire, qui a liiOn unité comme
sa diversité. Il faudrait voir avec quel art Romains pour la conter s'est
prêté tour à tour aux exigences opposées du roman, du film et de l'œu vre
théâtrale. Mais cela, c'est une autre histoire.
Et puis il faudrait dire que Donogoo n'est pas seulement un bon
scéttario de film, mais une belle œuvre littéraire, écrite comme Romains
sait écrire, qu'on y trouve des mots de philosophe et des phrases de po~te :
Un homme longe u ne rue dans on ne sait quelle ville. Ce _n 'est P.~int u_n e
promenade, cc n'est pojnt 1;1n e aventure . L'~omme ae:complit u n mnéra1re
quotidien, et les pas qu 'il fait sont peut-être vieux d e dix ans . (p. 147) .

Mais c'est encore une autre histoire.
RENÉ MA UBLANC.
devin_e r sur l'écran, autour de la tê~ du ?erd_onnage, , _une circulat ion de s?nga&amp; ,, {P· 6l ),
c'est imiter, avec la part de conv~nt1on creatr1ce nécessaire à tout art, la reah té meme de
notre vie mentale.
( 1) Comme le montre lumineusement le récent ouvrage de C. Bouglé : Leçon, de Sociologie sur /'Evolution des Valeurs.

27

�MARTHE ESQUERRE

Le théâtre tragique de Jules Romains

En 1911, alors que le théâtre poétique n'était représenté en
France que par une lignée d'écrivains qui vivaient sur l'hérita&amp;e d'f!ugo sans avoir recueilli son génie, et qui n 'avaient
guere dev:el&lt;?ppé que les germes de mort du romantisme, alors que
Rostan~ etait, ce ~ue. nous possé~ions de mieux en fait de gloire
dramatique, 1 Odeon Joua le premier des drames de Jules Romains
L':Armée dan~ la Ville (1). Neuf ans plus tard, en 1920, 1;
V1eux-Colomb1er représenta Cromedeyre-le-Vieil.
L'indigence du théâtre au moment où il l'abordait Romains
la p,rocla~a~t énerAgiqueme,nt da~s la sobre et vigoure~se préface
qu 11 publiait en tete de L Armee dans la Ville. « Je tiens pour
certain, disait-il, qu'il n'y a pas eu, en France, de grand art
dramatique depuis soixante ans, dep-µis la chute des Burgraves.»
D'honnêtes dramaturges avaient cherché le remède dans
deux d!rections o:pp_osées. ~es uns voulaient revenir au passé et
ressusciter la tragedie classique. Les autres proposaient d 'innover
et de. créer un théâtre d'idées. Mais la tragéd ie classique avait
depuis longtemps épuisé son énergie vitale ; vouloir qu'elle se
survive et qu'elle se répète, c'était précipiter encor e la décadence.
Quant, au drame d'idées, avec sa prétention de faire penser les
gens, t1 ne soulevait le plus souvent que des questions sans intérêt
véritable et les traitait avec une mentalité de primaire. Il ne
pouvait faire illusion qu'à un public sans culture. Et c'était
n'importe quoi, des discours, des conférences, plutôt que du
théâtre. Les personnages débitaient des exposés de considérations
abstraites et n'étaient animés d'aucune vie profonde.
Romains ne pensait pas que rien de viable pût résulter de
ces tentatives.
D'ailleurs, c'était en vain que les écrivains sérieux se fatiguaient à trouver la solution. Il leur manquait de se rendre·
(1) Les premières œuvres d11 t héât re de Claudel, Tête d'Or, La Ville, La Jeune
Fille Violaine, Le Repos du septième Jour, sont d'admirables poomes lyriques. C'est
1eulement avec L'Annonce faite à Marie jouée en 1912, et L'O/age, pu blié en 191 1 et
repré■e nté en 1914', que Claudel apportait à la question u ne solution vraiment dramatique
et recréait un ety le.
·
'

LE THÉATRE TRAGIQUE DE JULES ROMAINS

compte d'un phénomène capital dont Romains eut le sentiment
immédiat : la complète oblitération de la tradition dramatique.
Ils se condamnaient à un effort stérile pour ne pas comprendre
d'abord que le lien était rompu entre les grandes époques créatrices du passé et la nôtre. Ils ne savaient pas que, pour eux,
les œuvres de génie étaient semblables à des univers merveilleux
et interdits dont les principes générateurs leur échappaient. Ils
ignoraient leur ignorance. S'ils méprisaient l'inspiration vulgaire
et la fausse psychologie des auteurs applaudis au boulevard,
ils s'accordaient néanmoins à louer l'habileté prodigieuse avec
laquelle ces derniers construisaient leurs pièces. C'était là l'erreur
la plus pernicieuse. Les véritables lois du théâtre n'avaient rien
de commun avec les procédés qui donnaient aux gens l'illusion
du «métier» dramatique. Faute de posséder la saine tradition,
les fabricants à succès avaient peu à peu édifié une technique
purement artificielle. Romains, dans un article paru au Mercure
de France en décembre 1918, a mis ce malentendu en pleine
lumière :
« J'indiquerai l'essentiel de la chose en disant que
les loi internes du théâtre sont ce qui donne au drame une
organisation, une vie autonome, un équilibre et un mouvement
spécifiques, en un mot ce sont des 1ois animatrices; tandis
que les procédés en question sont destinés à obtenir ce que
j'appellerai la participation maxima du public à la pièce ....
Les lois internes du drame ne créent aucune dépendance entre
l'œuvre et un public particulier. Par elles, l'œuvre se suffit. »
Mais ce n'était pas assez de comprendre que les lois de la
dramaturgie étaient corrompues pour être en mesure de les
rétablir dans leur santé primitive. Ici, la meilleure attitude
critique était forcément négative. Pour retrouver les principes
éternels, il fallait un courant créateur qui les dé~osât en poursuivant son mouvement propre. Romains, par 1 essence même
de son génie, par la nécessité de son inspiration, restaure le
théâtre dans sa pureté originelle, et rencontre, intacte, la source
du jaillissement dramatique. Par-dessus les siècles, il rejoint
Eschyle sans se mettre à son école et sans faire œuvte de disciple.
La parenté est frappante entre son drame et la tragédie eschylienne. Ce n'est pas de parti-pris que Romains· revient à l'antiquité ; il n'en subit pas l'influence intellectuelle comme les
auteurs du XVIIe siècle ; il ne se propose pas un modèle. Le
souffle créateur qui anime son œuvre inspire l'œuvre d'Eschyle.
Le même élan organisateur aboutit d'une part aux Perses,
d'autre part à Cromedeyre-le-Vieil. Ici et là, c'est le même
rythme de vie.

�MARTHE ESQUERRÉ

L'.attitude de la presse, au lendemain de la première représentation ~~ (?romede'}'re f_!lt significa~ive. La critique s'écria
~ue « ce n etait pas d1!- théat;e ». Ce disant, elle décernait, sans
sen douter, un magnifique eloge à Romains. C'était vrai le
nouvea~ dra~e était aussi éloigné que possible du poncif auquel
le publt~ était accoutumé. On voyait bien ce que l'œuvre n'était
pas, mats pour comprendre ce qu'elle était, les journalistes
~us.sent dû s~".:oi~ 9ue ce qu'ils appelaient du «théâtre» n'en
eta1t pas. C eut ete trop leur demander. Je ne puis entrer ici
dans une analyse détaillée qui me permettrait de mettre en relief
le caractère profondément dramatique de Cromede'}'re (ce sera
d'ailleurs l'objet d'une autre étude). Qu'il me suffise pour le
mome!lt d'indiquer la parfaite coïncidence de l'inspiration de
Romatns avec l'essence même de la création dramatique.
Primitivement, le drame estla vie d'un chœur, l'action d'une
âme collective. Sans doute, il évolue très vite. Le chœur tragique
repr~sen~e une uni té multi~le dont les éléments ne tardent pas à
se d1ssoc1er ; des protagonistes sortent de lui ; il se scinde en
personnages distincts. Le noyau originel continue d'abord de
subsister, amoindri, à côté des individus auxquels il a donné
naissance. Puis, il s'épanouit jusqu'à sa limite et finit par réaliser
toutes les possibilités individuelles qu'il contient. A ce stade de
'son existence, le drame, au lieu d'être un accord comme au début,
n'est plus qu'un accord ayant perdu son unité primitive et dont
chaque note parvient séparément à notre oreille. Mais quelle que
soit la multiplicité des personnages qui le composent, ces derniers
doivent être unis par une harmonie si profonde que chacun d'eux
soit représentatif des autres. De même chaque note de la phrase
musicale à laquelle je comparais le drame-accord évolué doit sa
qualité spécifique à la résonance des autres notes en ell:-même.
Le théâtre ne reste du théâtre qu'à la condition de se souvenir de
son ori~_ne et de ne pas se dispenser d'être une harmonie. La
composition d'un drame suppose donc un sentiment délicat et
~xiqeant de l'.o:ganisation des êtres.qui le peuplent, une aptitude
mgenue à samr dans une perception synthétique les actions et
le_s réactions ,des _individus !es un~ sur l~s autres. Ceux qui sont
depourvus d oretlle dramatique n aboutissent qu'à une juxtaposition cacophonique d'individus. En d'autres termes, un génie
dramatique est d'autant plus parfait qu'il tend vers la perception
de la conscience unique des ~oupes; l'attitude anti-dramatique
par excellence consiste à considérer l'individu comme une réalité
qU;i s~ suffit à elle-même, à prétendre composer une phrase
melod1euse avec des notes dont chacune est choisie sans tenir
compte des autres.

3o

LE THÉATRE TRAGIQUE DE JULES ROMAINS

Comme je le disais tout à l'heure, il y avait donc, dans la
pensée de Romains, une sorte de nécessité qui le condamnait à
retrouver les conditions génératrices du théâtre. «Dès l'origine,
écrit-il, le drame a été une projection du m'}'stère unanime sur
le plan idéal de l'art.» Mais le ~rstèr~ ~nan!me est p~écisément
son élément naturel. Il en a la v1s1on a1gue ; 11 en expnme toutes
les nuances. Spontanément, il perçoit le groupe comme une
réalité plus essentielle que l'individu. Sa sensibilité à la conscience
unanime en fait un génie dramatique de race.
On comprend à présent que lors9.ue ~omain,s 8:b?rd~ l_e
théâtre, il ne s'en tienne pas aux notes d1ssoc1ees del umte primitive. D'emblée, il frappe l'accord originel. Ce sont des groupes
qu'il anime; il se hausse à des« synthèses supérieures». Groupe
contre groupe, comme dans L'Armée dans l'!- Ville,. ou grot1;pe
souverain comme dans Cromedeyre-le-Vieil. Par la, Romains
restitue a~ drame une qualité perdue depuis la poussée créatrice
de la Grèce antique. Par là aussi, ~1 _atteint les co~flits les ~l~s
profonds, les sentiments les plus religieux dont puisse tressaillir
l'âme de l'humanité. (1)
MARTHE ESQUERRÉ

(1) Pour l'étude complète de Cromedeyre,.Zt;- Vieil, voir. notre essai de
critique : Cromedeyre-le-Vieil et le thédtre poétique français depuis 1843,
paru aux éditions du Mouton Blanc,

31

�FRANZ HELLENS

" M. Le Trouhadec saisi par la débauche "

j'estime qu'une pièce de la valeur comique et satirique de
M. Le Trouhadec saisi par la Débauche devrait avoir trouvé
sa place tout de suite dans le répertoire de la Comédie Française. Quand je songe au théâtre contemporain, niais, sentimental,
qui s'est faufilé parmi les chefs-d'œuvres du répertoire classique et
s'est fait décerner, sans aucun droit, l'honneur de la représentation sur
les mêmes planches que celles qui soutiennent le rythme du pas
moliéresque ou cornélien, je demeure confondu et je me demande
s'il n'existe pas une loi cachée en vertu de laquelle les œuvres
fortes et taillées pour l'avenir ne peuvent s'affirmer 'que sur un
épais fumier d'œuvres mortes. M. le* Trouhadec est une pièce qui
possède toutes les qualités du théâtre classique le meilleur et en
même temps un accent bien nouveau qui vient de l'esprit de l'auteur,
averti des nécessités et des réalités modernes. j'ai déjà dit que le
&lt; rire pur &gt; tient la haute place dans quelques ouvrages de Jules
Romains. &lt; Satire directe, pointue et impitoyable, écrivais-je dans
le Disque Vert de juin 1922, satire d'escrimeur rompu au métier
et qui s'amuse à porter à chaque coup, laissant l'adversaire dans
un pire état que s'il l'avait abandonné. sur place, inanimé, car le
rire des spectateurs d'un pareil assaut persiste après l'affaire, et
l'on voit que le rire tue mieux qu'un coup d'épée authentique. ,

"M. LE TROUHADEC SAISI PAR LA DÉBAUCHE"

« Ce rire se gonfle, s'amincit, spirale, fait accordéon, on l'aperçoit
comme s'il se déroulait en action sur l'écran ; il n'est pas seulement
logique, mais encore formel, et d'un volume qui se spiritualise ou
se matérialise à volonté. Cai unique dans notre littérature... C'est
un rire qui devient chair, métal, fluide, contour, et se résout en
sonorités que les dieux homériques n'ont certes pas soupçonnées.&gt;
Il faut remonter à Rabelais pour retrouver quelque chose à ta
fois d'aussi plein et d'aussi aigu. Je le répète, M. le Trouhadec
saisi par la débauche devrait voisiner à la Comédie Française avec
les meilleures pièces du théâtre classique. Elle y brillera un jour,
et l'on s'étonnera qu'il ait fallu si longtemps pour qu'on s'aperçfit
que c'était là sa place, sa seule place, sa place naturelle.

FRANZ HELLENS

Jules Romains s'amuse à taquiner la bêtise, la muflerie, la
vanité imbécile : les meilleurs auteurs du théâtre classique, depuis
Aristophane, ne l'ont pas fait avec plus de verve et une nervosité
mieux contrôlée. Le rire de Romains est lucide comme celui de
Molière ou de Beaumarchais ; il se différencie cependant de celui
de ses prédécesseurs, en ce sens qu'il est avant tout plastique.
C'est là son caractère essentiellement nouveau. Ici encore, je
ne puis faire autrement que de répéter ce que j'écrivais jadis à
propos des Copains, de M. le Trouhadec et de Donogoo-Tonka :

33

�RENÉ LALOU

RENÉ MAUBLANC

" M. Le Trouhadec "
aux Champs - Élysées

Sur la prose philosophique

A la lecture, la forêt empêchait de bien voir cette clairière.
Les Copains nous avaient imposé une vision de Bénin ; depuis 'DonogooTonka M. Le T rouhadec existait pour nous. En lisant la comédie,
nous nous préoccupions trop de comparer leurs nouvelles images aux
anciennes : l'amateur d'événements prolongeait-il bien le compagnon de
Broudier ? Saisi par la débauche, le géographe restait-il lui-même ?
Aujourd'hui les voici en scène et bien vivants ainsi qu'en témoignent les
rires d'un auditoire qui ignore. le plus souvent leur histoire passée.

Il n'est guère de mode de citer Boileau. Mais le Mouton
Blanc ne sacrifie pas à la mode; il se donne même pour tâche
de dégager les styles des modes, ce qui dure de ce qui passe.
Or c'est précisément ce que sut faire Boileau, avec une prodigieuse lucidité. Aussi le Mouton Blanc ne peut-il manquer de
saluer avec respect la mémoire de Nicolas Boileau-Despréaux,
dont Jean Hytier est aujourd'hui, la férule à la main, l'authentique successeur.

Autre évidence: M . Le Trouhadec saisi par la débauche est aussi
arbitraire qu•une comédie classique. On s'en doutait un peu, à dire vrai ~
la représentation le confirme avec éclat. V ou, connaissez ce, cubes dont
les diverses faces combinées créent des tableaux différents : la ·pièce de
Jules Romains est le plus parfait des jeux de cubes. Il y a le cube Le
T rouhad~c avec ses six faces : dignité, abjection, avarice, prodigalité,
gîtisme, ruse. Il y a le cube de la malhonnêteté humaine qui porte quatre
visages et deux blanc-.. Un cube enfin est réservé aux femmes : Madame
Trestaillon, la Vieille Joueuse et quatre places pour la mobile Rolande.
D'un coup de pouce, Bénin présent ou Romains invisible c~mbine leurs
assemblages, avec tant de prestesse que parfois nous entendons deux voix
sortir du même cube. Car rien n'est plus libre que cette rigueur extrême:
l'apothéose qui réurpt. sous la bénédiction bachique d'Yves le Troubadec,
membre de l'Institut, tous nos fantoches évadés de leurs cubes et rendus à
la vieredoublble, cette apothéose est lucide comme la preuve d'un théorème;
elle couronne d'ironie la souplesse de cette géométrie.

14 Mars 1923

RENÉ LALOU

de Jules Romains

Je cite donc bravement les vers célèbres et méprisés:
Ce qui se conçoit bien s'énonce clairement
Et les mots pour le dire arrivent aisément.

C'est vrai, en somme, et surtout dans les sciences et en philosophie. Le philosophe, dès qu'il parvient à délimiter et à fixer sa
pensée, réussit par là-même à l'exprimer en termes justes et même
à trouver, s'il pousse à fond le travail d'analyse, les formules
exactement appropriées, celles dont aucun mot ne saurait être
changé, ajouté ni retranché. Car il y a une forme adéquate qui
s'ajuste à l'idée claire et distincte : tout philosophe digne de ce
nom la rencontre, au moins de temps en temps.
Cela ne veut pas dire que tous les philosophes écrivent bien.
Il y a, indépendamment de la force de la pensée, indépendamment même de la valeur technique de l'expression, c'e$t-à-dire
de la rigueur avec laquelle elle traduit cette pensée, il y a une
vertu propre du style philosophique, qui est une forme particulière de la beauté littéraire. Il peut exister à la même époque
des philosophes d'égale profondeur et d'égale importance, qui
n'aient, artistiquement, aucune commune mesure : ainsi Platon
et Arist9te. Au milieu du XIXe siècle, nos deux plus grands
philosophes, Auguste Comte et Renouvier, écrivaient mal;
Victor Cousin écrivait bien, mais c'était un philosophe médiocre.

'
35

�RENÉ MAUBLANC

SUR LA PROSE PHILOSOPHIQUE DE JULES ROMAINS

Schopenhauer écrit mieux que Kant, qui le dépasse de cent
coudées. Tarde écrit mieux que Durkheim, dont la pensée est
plus ample, plus ferme et plus féconde.

Bouglé. S'il s'en sert, c'est avec une telle discrétion qu'on s'en
aperçoit à peine ; longuement préparée, l'image est alors comme
natur~lle et presque nécessaire. Qu'on en juge par deux exemples.
Il s'agit d'abord de la découverte en matière psychologique :
Faire un~ découverte, ce n'.e~t pas présenter d'une façon
neuve des notions communes ; ce n est pas davantage esquisser
ou édifier un système général d'explication des choses connues,
non susceptible de vérification expérimentale, et destiné seulement à satisfaire les besoins spéculatifs de l'esprit; ce n'est
même pas risquer quelque hypothèse ingénieuse, issue de la
méditation, mais incapable de subir l'épreuve du laboratoire.
Une découverte est une annexion. L'explorateur découvre un
continent, une île, ou un simple îlot, selon ses moyens et sa
c~ance; ... Mais ce n'est point faire une exploration ni une
decouverte, au sens véritable, que d'avoir des impressions de
voyage dans un vieux pays (page 24).
Et voici une analyse de l'attention. L'auteur distingue
l'attention qui nous est familière et qui est constamment renouvelée par la succession des images et des idées, et « l'attention
vraiment fixe, qui se cramponne à un objet immuable » et dont
nous n'avons aucune idée. Il conclut :
Certes, notre attention est discursive, au sens où discursif
signifie coureur. Nous sommes habiles à suivre des fuites
d'idées. Mais que la proie s'immobilise, et elle nous échappe,
emportés que nous sommes par notre élan.
Ce n'est pâs de la poésie, comme on voit; c'est, semé de rares
et sobres images, un excellent langage technique.

Ainsi il y a bien une beauté philosophique du style, et elle a
son importance. Une importance moindre,. bien sûr, que dans la
littérature proprement dite : on conçoit peu un grand poète qui
écrive mal ; on le conçoit mieux déjà d'un grand romancier ;
on le conçoit tout à fait bien d'un grand philosophe. Mais tourtant le grand philosophe sera puni de mal écrire : car. i sera
·fastidieux et sa gloire en souffrira. On préfèrera Descartes, qui
paraît si clair, parce qu'il écrit bien, mais qui au fond est si
souvent obscur (r), à Comte, si riche et si limpide, mais qui
distille un si redoutable ennui.

** *

Si ces remarques ont un sens, j'ai le droit d'étudier ici le
style philosophique de Jules Romains, sans dire un mot de sa
philosophie.
Que toute l'œuvre de Romains soit pénétrée de philosophie
et que l'unanimisme soit voisin du sociologisme; que d'autre part
la découverte du sens paroptique soit une des conquêtes les plus
décisives - encore que contestée - de la psycho-physiologie (2),
ce serait facile à démontrer, mais ce n'est point mon sujet.
J'ai à dire seulement que Jules Romains, sous son vrai nom
de Louis Farigoule, écrit une des plus belles proses philosophiques qu'on puisse lire.
Cela ne signifie pas du tout que La Vision extra-rétinlenne(3)
soit écrite comme La Vie Unanime, les Odes ou Amour couleur
de Paris. Il y a certainement plus de philosophie dans la poésie
de Romains que de poésie dans la philosophie de Farigoule.
Il est difficile d'imaginer un style plus sobre, plus purement
rationnel, plus dépouillé. Romains ne se sert presque jamais des
images, bien moins que tel philosophe contemporain, Bergson ou
(1) li y a deux sortes de clarté chez Descartes. L'une, conforme à la règle de Boileau,
répond à la clarté de la pensée. L'antre vient de ce qu'il est un grand artiste : c'est une
clarté artiRtique ou artificielle, une cla.rté illusoire de l'expression, qua.nd la pelllêe n'est
que ténèbres.
(~ J'ai quelques raisons de croire qu'elle ne sera plus eontestée bien lo11gtemps.
(3) J'emprunte mes réfé,enee1, à la deui;ième édition : Louis Farigoule - La Vision
extra-rétinienne et le aens paroptique - RA!cherches de psycho-physiologie upérimentale
et de phyaiologie histologique. - N.R.F. 1921.
.

36

** *

Uii langage technique! Il faut insister sur ce point. Romains
n'hésite pas un instant devant ce qu'on appelle parfois le jargon
philosophique ou scientifique. Le premier chapitre de son livre
s'intitule : Remarques sur les rapports actuels de la morphologie et de la physiologie dans l'histologie du tégument;
et le second : De fa physiologie histologique à la psycho-physiologie expérimentale. Bien plus, il forge des mots nouveaux:
sens paroptique, fonction extra-rétinienne, vision homocentrique
ou céphalique, vision sternale ou hétérocentrique.
Un cuistre, nommé Antoine Albalat, a voulu, dans un livre
récent (1), s'égayer aux dépens des pliilosophes. Recopiant des
(1) Comment il ne faut pas écrire (Pion).

·

�RENE MAUBLANC

SUR LA PROSE PHILOSOPHIQUE DE JULES ROMAINS

pages de Cousin, d'Hamelin, de Bergson, il se plaint que ces
auteurs emploient d'autres mots que ceux du langage courant.
La querelle est absurde : autant vaut reprocher à un physicien
de parler de cathode, de volts et d'ohms et d'équivalent mécanique de la calorie, à un peintre de parler de subjectile, de
cadmium et de vert de Hooker, de glacis et d'embu, à un tonnelier
de parler d'erminette, à un charpentier de parler 'de besaigüe, à
un menuisier de parler de guillaume et de brusquin. Il est clair
que tout technicien, pour nommer les objets ou les idées propres
à sa technique, a besoin de termes précis, que n'aient_pas usé les
impropriétés du langage courant. Jules Romains n'a pas le ridicule de prétendre, avec les mots de tout le monde, traduire des
concepts expressément philosophiques et fixer des phénomènes
inédits.

La psychologie de découverte a besoin d'une méthode
et d'une technique de découverte. Cette méthode et cette
technique n'&lt;;mt pas été improvisées. Comme il est arrivé maintes
fois dans l'histoire des sciences, ce n'est pas à la science qui
devait finalement en bénéficier que revient le mérite· d'en avoir
formé l'ébauche et hasaraé l'emploi.... Ses origines empiriques
lui ont valu la méfiance de quelques bons esprits, qui tremolent
à l'idée d'être abusés par les prestiges des charlatans (p. 24-2.S).

***
Une langue franchement prosaïque, une langue rebutante
par sa technicité : qu'est-ce qui fait donc la beauté de ce style
philosophique ?
C'est d'abord la sobriété: pas un mot de trop. Ensuite la
propriété de l'expression : pas de bavures ni de flou, le mot juste
à la juste place, chaque phrase frappée comme une médaille.
Et puis encore le fait, rebelle à l'analyse, qu'une phrase a un
rythme, qu'elle est dense et pleine, riche de sang et bien en chair.
Ainsi le passage suivant :
La psychologie expérimentale, comme la physique, ne veut
connaître que des faits naturels et des lois naturelles. Elle ne
pense pas sous la catégorie du «pathologique». Tout est normal
à ses yeux, en ce sens que tout est soumis aux lois générales de
la nature. Elle ne vise point à recueillir une collection d'étrangetés. Bien au contraire. Elle ne s'intéresse qu'au général. Mais·
elle est persuadée qu'ici comme ailleurs le généra[, avant d'être
reconnu, prend figure d'exception (p. 28-29).

I_l s'y ajoute parfois un autre élément : la connaissance
approfondie de la langue française, dans son histoire comme dans
sa vie actuelle. Il arrive par là que Romains, sans aucune affectation d'archaïsme, donne l'impression de la langue classique:
non pas la langue du XVIIIe, la langue nuancée et subtile que
manie Anatole France, mais la langue forte et drue du XVIIe.
On sentira ce que je veux dire, dans Ia page ci-dessous, à certains
détours de phrase :

38

***

Enfin l'art de Jules Romains est non seulement dans les
détails du style, mais aussi etsurtoutpeut-être dans la composition
de ses livres. Dans ce traité psycho-physiologique, la composition
semble aussi purement scientifique que possible : paragraphes
désignés par des chiffres ou des lettres, récapitulations, conclusions. Tout cela est plein cependant d 'un art discret, mais fort :
il y a dans la succession des chapitres le même rythme souple
que dans ce défilé d'images, de souvenirs et de rêves 9u'est
Le Voyage des Amants. Ce n'est pas le balancement régulier et
artificiel des thèses, objections et réponses, l'ordre prévu de la
dissertation universitaire; c'est la vie même et le mouvement
d'une pensée. On a l'impression - l'illusion - d'assister à une
découverte, d'en suivre la genèse, le développement, le succès :
c'est une histoire - une belle histoire et une histoire vraie qui déroule ses péripéties devant nous. •
Et voilà pourquoi l'essai sur La Vision extra-rétinienne se
lit avec la même aisance que Lucienne, et avec la même attention passionnée.
RENÉ MAUBLANC.

�RENÉ LALOU

Jules Romains dans son époque
_Romains ~ A~ oui, l'unanimisme ? &gt; Il est excellent que le
pub(1c, en sa Justice télégraphique, fasse aussitôt suivre d'un mot
en 1sme le nom de Jules Romains : lier au nom de ce créateur
l'idée d'une doctrine, c'est, en effet, rendre un sommaire mais digne
hommage à l'irréductible alliage d'intelligence et de volonté qui te
fait unique en ,On temps.
Unique parce qu'il est un inventeur de valeurs nouvelles
unique au sens où Rimbaud est unique, irremplaçable. On n~
s'étonnera donc pas que Romains ait pu, à 25 ans, avoir position
de chef d'école devant la critique française aussi bien que devant
l'élite européenne. Songez qu'à la date de 1911, La Vie Unanime
et le Manuel de Déification avaient montré l'évidente nouveauté
de son inspiration, Le Bourg régénéré, Un Etre en Marche et
L'Armée dans la Ville prouvant comment elle ouvrait au roman
à la poésie, au théâtre, des voies encore inexplorées.
'
. D'aut~es se seraient _bornés à organiser ces conquêtes ; il les a,
lm, affer_rmes en les élargissant. Parfois il a déconcerté : le &lt; comique
géo'?1étnque &gt; _des Le Trouhadec, ta psychologie impérieuse de
Lucienne, le su1et même de La Vision Extra-Rétinienne ont dérouté
ce~~ins_ esprit~ qui requièrent d'une originalité qu'elle demeure
umhnéa1re. Mais nous restons persuadés que ces œuvres nécessaires
se~ont comprises ~n jour par tous ceux qu'a déjà enivrés la joie
épique des Copains et courbés l'ardente bise qui souffle sur
Cromedeyre, tous ceux pour qui la double image du monde externe et interne - s'est agrandie lorsque Mort de Quelqu'un
leur révéla un univers aux tentures de somptueuse solidarité, quand
les Odes leur traduisirent en paroles les plus complexes rumeurs
de l'âme, individuelle et multiple.
Sur la carte littéraire de 1922, faisons le point, ne te comparant,
comme il sied, qu'aux premiers. Egalement sensible à l'originalité
et à la perfection, soyons assurés que Romains goate l'une dans
l'ampleur de Claudel ou la fluidité de Larbaud autant qu'il reconnaît
l'autre dans la prose de France ou de Gide, dans les poèmes de
Valéry. Mais ces aînés ne sont nullement ses maîtres, encore moins

JULES ROMAINS DANS SON ÉPOQUE

les sociologues auxquels d'aucuns l'ont maladroitement attaché.
Si nous devons lui chercher des prédécesseurs, invoquons Verhœren
et Barrès auxquels il s'apparente trop intimement pour ~enter _
de
les imiter. Car il possède en commun avec eux un accent moubhablement autoritaire ; sa vision rapproche parfois ses constructions
par groupes des peintures hallucinées de Verhœren ; mais il ne
partage qu'avec le seul Barrès cette soif d'individualisme césarisant,
dernier secret d'un unanimisme intelligent, que l'un et l'autre savent
compatible avec l'universalité de Gœthe.
Essayant de le présenter devant la postérité, j'ai marqué ailleurs
comment sa doctrine, loin de tuer en lui l'artiste, avait accru l'élan
du poète et la soupless~ ~u roma~cier. Pour acheve~ de le situer
dans son époque, il sufflr~1t de ~edue quelle_ den.se umt~ sa ~ensée
confère à toutes ses créations. Rien, avec lm, qui ne soit clair : en
proposant à son siècle un dieu, n'invitait-il point ennemis comme
amis à se grouper logiquement ? Dès le premier bratant appel de

La Vie Unanime

" Je te donne mon âme, est-ce que tu en veux ? "

il offrait à son époque 1:exemple d'une jeu~e libe.~é dans une
nouvelle contrainte. Romains a ébranlé la poésie trad1t1onnelle en y
faisant retentir le cri farouche des gens de Cromedeyre ; nous
l'avons entendu jadis
• Avoir la tonnante joie
D'être, au centre de la foule,
Un éclatement qui tue. "

Et puis, ayant imposé aux hommes la découverte de celui de
leurs visages qu'ils n'avaient jamais so~gé à reg~rd'7r, no~s avo_n~
vu la fougue de ce vainqueur s'épanouir en méditations ou le fmt
de l'expression enclôt une suggestion infinie. Tel sobre poème
d'Europe
• Je remercie la demeure
D'être petite et perdue... "

nous autorise déjà à dater les premières réussites du &lt; classicisme
moderne &gt;.
Aux critiques qui viendront demain_ la tâch~ sera plus facile.
Indifférents aux passions d une heure, ils expliqueront comment
Gide et Romains ont l'un et l'autre, enrichi pour l'âme humaine la
connaissance de soi Gide en y réveillant un arrière-fonds d'anarchie,
Romains en y ranidiant une obscure discipline, une confuse loyauté
cosmique qu'il amène jusqu'à la conscience précise. La dureté de

�.

·-~------------------------RENE LALOU

Romains est la conséquence d'1,1ne lucidité qui ne désarme point.
Sa rigueur égale celle de Valéry, mais il l'exerce sur l'objet qui
semble s'y prêter te moins: on dirait parfois qu'il exige de ta
matière ta même logique que Valéry réclame de l'esprit•. Cette
âpreté intellectuelle cause la netteté de ses articles critiques : à
preuve son hommage à Flaubert, son résumé de la psychanalyse,
sa préface à l'album Le Fauconnier.
Que nos successeurs, cependant, ne dédaignent pas trop notre
aide. Qu'ils écartent nos commentaires pour rester seuls avec
l'œuvre. Puis, qu'ils interrogent tel dessin de Bécat ou bien ce
portrait où Le Fauconnier a peint son ami tel qu'il leur apparaîtra,
certain de son message divin parmi les événements périssables.
Mais si alors l'historien hésite et n'ose deviner dans ce regard
limpide sous le front volontaire toute la sensibilité, mieux affinée
que cette du cœur, dont l'intelligence garde le privilège, qu'alors il
se retourne vers nous, qu'il accepte notre témoignage et qu'il lui
fasse crédit, même pour ce que nous n'aurons pas su dire.
RENÉ LALOU

(1) A titre d'approximation, on sigaalerait entre Valer y et Romains la difference
d'une penaée mathematique s'appliquant naturellement aux mathématiques et d'une pensee
mathématique imposant sa loi aux aciences naturelles. (Etant entendu que procéder par
comparaisons de ce genre, c'11st forcer une fenêtre pour aller ouvrir, de l'intérieur, une porte
rebelle.)
.

JEAN HYTIER

Jules Romains et le classicisme moderne

Le terme de classicisme moder-ne est en train de faire fortune.
Il le doit, sans nul doute, à la valeur de son contenu. Même
ceux à qui il est le plus hostile commencent à l'employer comme
une expression courante et naturelle. Je crois qu'après si peu
de numéros parus, le 0rtouton 73/anc peut s'en trouver encouragé
et, s'il en était besoin, raffermi dans ses desseins. - Quand nous
avons employé cette expression pour la première fois (dans le
manifeste du M'louton 73lanc), ce n'était pas sans l'avoir longuement mûrie. Effectivement, le terme de classicisme était déjà
lourd de sens ; l'abus le plus étrange en avait été fait, notamment
par les successeurs actuels des Campistron, des Gilbert et des
Lebrun, qui, sous l'étiquette de néoclassicisme, ne nous offraient
qu'une fade ripopée de pastiches et de centons; d'autre part, on
sait dans quelles débauches le terme de modernisme s'était roulé;
enfin, le désir d'un véritable classicisme n'était nullement une
découverte originale du 0tfouton 73lanc: l'efficacité de notre
premier effort révèle même à quel point l'époque était travaillée
par le besoin d'un ordre mental nouveau, et, au surplus, bien
des textes d'avant ou d'après-guerre annonçaient ou réclamaient
une discipline classique. Il était tout naturel qu'en nous
vouant spécialement à la tâche, nous apportions la formule.
Nous avions d'abord pensé à moderne classicisme qui, par rapport
à ancien classicisme, impliquait différenciation et continuation
(seule tradition conforme à la vie profonde) ; mais moderne
classicisme sonnait mal et dangereusement, surtout pour nous
qui allions être obligés de lutter pour des héros vraiment représentatifs du monde moderne mais aussi contre certaine litt~rature
superficielle et modern'style. Classicisme nouveau n'était pas
inexact, quoique un peu mou pour la bataille, mais rappelait
trop néoclassicisme, dont il fallait se garder comme de la peste.
En retournant moderne classicisme, fes difficultés s'aplanirent ;
classicisme moderne sonnait bien, indiquait bien notre situation ;
on comprenait que nous voulions une organisation aussi ferme
que celle du 17me siècle, mais que nous ne songions pas à la
répéter en plus mal, que nous avions à exprimer parfaitement

�JEAN HYTIER

JULES ROMAINS ET LE CLASSICISME MODERNE

un univers inconnu, original et présent. On a vu dans le manifeste et dans les premiers 04.outon que, depuis quinze ans, le
classicisme moderne attendait seulement d'être compris et nommé.
Il existait. Il y a de grands écrivains classiques-modernes. Il y a
des chefs-d'œuvres classiques-modernes. Il y a un esJ?rit classiquemoderne. Le classicisme moderne possède une techmque poétique
originale destinée à remplacer la technique poétique ancienne ;
il emploie un vers régulier, parfaitement organisé, qui est proprement le vers classique-moderne . .
Le classicisme mode1·ne doit à Jules Romains plus qu'à tout
autre. Nous le dirons mieux quand nous aurons rendu pleine
justice au sénie d'André Gide. On a souvent dit que si Chateaubriand était le père du romantisme, Jean-Jacques Rousseau en
était le grand-père. On pourrait peut-être dire, en l'entendant
bien, que si Romains est le père du classicisme moderne, son
grand-père est André Gide. - Le classicisme de Gide a été
vraiment cette victoire dont il parle sur le romantisme intérieur.
Au reste, le rôle de Gide se marque par une influence distante ;
on sait qu'il a toujours aimé mieux faire agir qu'agir lui-même.
Il nous a redonné, après une époque incohérente, le goût du
classicisme ; il nous l'a conseillé ; il l'a surtout pratiqué pour luimême : son classicisme est presque un classicisme personnel.
S'il agit, c'est par un rayonnement qui lui laisse sa liberté ; en
lui-même il respecte toujours l'indépendance d'autrui ; si Gide
ne s'est complu qu'aux influences secrètes de l'exemple, c'est qu'il
n'a jamais voulu être un chef. Romains débutera plus rudement,
sans craindre de mettre la main à la pâte et d'agir directement
sur le siècle. Il n'a rien du magicien dédaigneux; s'il a quelque
hauteur, c'est celle d'un conquérant. Il marche de face, sans
pourtant ignorer la souplesse qu'exige le maniement des forces
terrestres. Son action est précise et d'une admirable économie,
d'une étonnante simplicité de moyens. Il y a plus de prodigalité
sous l'apprêt de Gide. Sans Romains, il est douteux que le
classicisme moderne eût pu se faire; autour de l'unanimisme se
sont rassemblées les forces d'ordre de l'époque. On peut dire que
le classicisme moderne, Romains l'a voulu. - Gide, tellement
éloigné du choix (j'entends dans la réalité des faits) par sa philosophie, a considéré la bataille spirituelle de haut, non qu'il y fût
indifférent, mais sa curiosité ne lui permettait guère l'intervention.
Même ses notes, si lucidesi sont d un témoin. Sa responsabilité
est souvent involontaire. Il ne jouit tant de son influence que
parce qu'elle est imprévisible. Néanmoins, répétons-le, Gide est
tout Je contraire d'un indifférent (il est intensément attaché, mais
il ne veut rien sacrifier) : il a toujours, avec une générosité

admirable et un désintéressement qui ne se trouve que sur le
plan supérieur où la sûreté irréductible du génie l'empêche de
rien cramdre, signalé hautement les écrivains (les v1·ais), notamment ses cadets, dont la vertu profonde méritait sa sympathie, et
qui sont les plus dignes du respect du classicisme moderne :
Jules Renard, Francis Jammes, Charles-Louis Philippe, Péguy,
Valéry Larbaud.... Romains lui-même. Avec non moins de
courage il a dénoncé les erreurs funestes à l'art. Il a écrit sur le
cl~ssicisme même _un certain n&lt;;&gt;~bre de textes qui ~onstitue_n!
déjà comme une Bible du classicisme moderne. Ce n est pas 1c1
le lieu de parler de l'œuvre. On sait sa place pour le Mfouton
73/anc.

44

Romains, lui, est volontairement responsable du classicisme
moderne. Il lui a donné son sens, sa direction centrale, non pas
la seule, mais enfin l'essentielle jusqu'ici. Il lui a fourni sa
matière la plus neuve, la plus moderne, celle qui constitue la
substance même de notre temps. La prise en considération du
fait social en est la caractéristique féconde. L'importance de
l'unanimisme n'a pas besoin d'être soulignée. C'est une révolution
qui change tout. Il n'y en a pas eu d'aussi radicale depuis le
romantisme. L'étonnant, dans la réussite de Romains, c'est qu'il
a su échapper aux dangers de la découverte ; il ne sait pas
s'égarer; dans la révolution il maintient toujours l'ordre ; il
dompte toutes les rébellions. Son unanimisme a vite pris la
grande allure classique. On imagine ce qu'aurait pu être un
unanimisme romantique (on s'en rend compte facilement par les
contrefaçons de ceux qui, craignant sott~m.ent d'avoir un rang de
maître dans un grand mouvement unamm1ste, ont préféré, dans
un isolement sans grandeu., subir l'influence d'un homme).
Au lieu de cela, Romains a imposé à la matière une forme
de plus en plus achevée. Sans doute, au début, il avait p~ine
à maîtriser une fougue superbe (La Vie unanime, Un Etre
e,i marche, Prières, L'Année dans la Ville), mais bientôt l'abondance se discipline, et la période des purs chefs-d'œuvres
commence. A 1exemple brutal de Hugo, Romains préfère alors
l'exemple équilibré de Gœthe.
C'est devenu une banalité de dire gue Romains a renouvelé
tous les genres avec l'unanimisme : .poésie, roman, théâtre. Si
l'on ajoute qu'il a cr~é une technique poétique nouvelle, _qu'il a
illustré la psychologie d'une découverte surprenante et nche de
conséquences, le tout avant l'âge de 38 ans, on lui refusera
difficil~ment la plus h~ute a~mir,'.1tion. Sa té~acité lui a. fait
acquérir les qualités qm ne lut étaient pas foncières ; de visuel

�JEAN HYTIER

FRANCIS PONGE

et moteur qu'il était en poésie, il s'est fait auditif et musicien.

Il est impossible de prévoir jusqu'où il étendra ses conquêtes.
Je crois que Jules Romains peut être tranquille pour sa
gloire. L'hotnm~ _gui a donné en poésie Europe, au thé~tre
Cromtdeyre-lt-Vteil, dans le roman Mort de Quelqu'un, dans le
genre comique Les Copains, n'a pas grand'chose à craindre de la
postérité. D'ailleurs aucun de ses ouvrages n'est indifférent.
Un petit livre comme Manuel de Déification est une des clefs,
peut-être la clef même de son œuvre. Les Odes sont d'un lyrisme
personnel qui étreint et qui dévaste. Il y a dans les Quais de la
Villette des modèles de récits épiques et populaires : quelle sève
et quelle santé f Lucienne a été une révél ation Jélicieuse. Les
d~rniers poèi:x1es de ~o~ains ,(Amour coul~ur de Pans, et les
pièces qui suivent, ams1 que I Ode pour le ._1, /1.outou 'Blanc) sont
peut-être les plus pleins, en même temps que les plus heureusement cernés, de ceux qu'il a écrits. Enfin, l'ensemble architectural
de l'œuvre est d'une religieuse harmonie.
N'oublions pas que Romains est un Jort. Il s'est fait tout
seul. Il veut le groupe, mais pour en être le neurone. Il ressemble
au bélier noir ~ui, dans Cromedeyre, donne sa forme au troupeau
de Thérèse. C est un maître. En ce sens il nous donne aussi un
exemple ; à regarder Romains, les forts comprendront ce qu'ils
doivent consentir au groupe, ce qu'ils doivent garder pour eux.
Romains aura, sans doute, des disciples, mais toute son œuvre
volontaire crie, à qui sait l'entendre, l'indépendance foncière des
vainqueurs. Il ne faut pas s'en étonner : le génie est spécifique
et, en un sens, toujours solitaire. Si donc, comme on le veut,
le classicisme moderne s'affirme, si, comme il est nécessaire pour
qu'il vive, il doit avoir, après Romains, des maîtres, ceux-ci ne
lui ressembleront pas plus que, jadis, Racine, Molière et La
Fontaine ne se ressemblèrent entre eux ou ne ressemblèrent à
Corneille. C'est la communauté des grands principes de l'art qui
crée les écoles classiques, et non pas celle des tempéraments qui
sont irréductibles. Mais les écoles ont besoin de maîtres. Romams
en est un pour le classicisme moderne. Il a aussi sa place parmi
ceux de tous les temps.

Qualité de Jules Romains

D'un sexe très défini, ni grec ni latin, mas...
cul.in, français, moins populaire que montagnard.
Moins gaulois que Rabelais, moins parisien
que Molière, moins bourgeois que Flaubert, un peu
plus sentimental que ceux....là.
Il parle à haute voix dans un air léger de
montagne. Il tient à la terre par les pieds. Il n'est
pas soucieux.
Sa demeure aux générations e-,t une anfractuosité
d'un confortable naturel.
Frère jovial, aîné qui tient du pére J

FRANCIS PONGE

JEAN HYTIER.

47

�O. MANNONI
L'ATTITUDE UNANIMISTE

L'attitude unanimiste

L'unanimisme est une foi. C'est la croyance dans une
chose à fain et que des hommes font peu à peu. Il s'agit
d'exalter une forme de conscience qui nait d'un certain accord
entre plusieurs consciences ; de réveiller en chaque homme
un être qui le dépasse. Jusqu'ici c'est surtout la littérature qui a
subi l'influence de ce levain mystique. Mais la littérature est un
domaine assez vaste et dont on fixe malaisément ies limites.
Toute une période qui fut romantique ne le fut pas seulement
en littérature ; un événement littéraire influence toujours les
mœurs, la politique, la philosophie et les religion les plus traditionalistes d'une époque.
Cette forme de conscience gu'il s'agit d'exalter trouve sa
place quelqùe part entre l'intelhgence et le moi profond de
Bergson. L'intelligence n'appartient pas plus à l'unanime qu'à
l'individu ; elle est universelle. Quant à la richesse obscure que
nous sentons en nous, à cette vie sentimentale qui est le fond de
notre être, elle échappe également à la conscience collective.
Aussi l'unanimiste se détourne toujours de l'individualisme sentimental et de ce conceptualisme sans force cher aux philosophes.
Et c'est pourquoi il est toujours décevant d'exposer l'unanimisme
comme une doctrine, et celui qui en parle en termes abstraits
ne le fait pas sans un vague déplaisir. Analysé, il prend une
figure trompeuse et semble une construction adroite mais un
peu arbitraire. Il faut être unanimiste d'abord, sans espérer êtré
converti par la théorie. Comme toutes les conceptions un peu
profondes et créatrices, l'unanimisme ne se laisse jamais que
circonscrire mais non pénétrer tout à fait par le raisonnement
seul. Il échappe à l'esprit du critique comme le style au grammairien ou la conscience vivante au psychologue. La religion
n'est pas dans la théologie.
***
Jules Romains ne nous apporte ni un système fermé ni un
plan de réforme sociale, mais bien plutôt une hypothèse laquelle
n'a d'ailleurs pas besoin d'autre justification que ses écrits. De

cette mys~ique qui, mal entendue, eût pu conduire soit à une thau~aturg1e Insoutenable soit à un humanitarisme facile - et ce dern~er défaut, tous le~ unanimistes ~e l'ont_ pas évité avec a~tant de
sureté qu~ leu~ maitre - est sortie une littérature singulièrement
forte et smguhèrement riche en possibilités de renouvellement
ou de développ_ement. A telle enseigne qu'aux yeux de beaucoup
de lec~eurs qui ne peuvent se refuser au charme vigoureux de
cette htJérature, la doctrine unanimiste semble cependant inutile.
Cho~e imprévue,
tal:nt. de Jules Romains en arriverait ainsi
à fa1re du tort à 1 unamm1sme ! Cela sera com.eris plus tard ·
pour_ le moment beaucoup n'ont vu dans l'unarumisme qu'un;
doctnne abstraite assez étroite qui, donnée avant l'œuvre semblait
ne pas la pouvoir porter; mais c'est dans l'œuvre totale &lt;les unanimistes que l'unammisme se trouve, et non pas dans les exposés
qu'on en peut faire abstraitement.

!e

Il y aurait beaucoup de choses à dire sur ce qui caractérise
l'œuvre unanim~ste, e! de choses difficiles. Il ne suffit pas que
des groupes y s01ent mis en scène; et encore bien moins que des
sentiments altruis_tes_ y soient exaltés; l'altruisme s'oppose radicalement à l'unanimisme par cela seul qu'il distingue le « moi »
de « l'autre» et surtout parce qu'il a un fondement sentimental.
Jusqu'~ù faut-il avoir poussé l'in?ivi~ualisme pour se laisser
attendnr par une morale de la sohdanté ? Rien de plus impitoyable que le véritable esprit unanimiste · il ne s'accommode
q~e d'une lucidité virile. Toute sentimentalifé lui est faiblesse et
laideur.. Le vaSl!e ~ l'âme, vo~là ce do1:1t il faut triompher d'abord.
La po~s1e 1:10amm1ste se plait à décnre ces « réveils », pénibles
lut~es mténeure_s des ténèbre~ et de la lumière. Il y a dans cette
attltu~e volontaire _un_e énergie é~onnante 9_ui :i'~ban~onne jamais
Romams. Pour lUI, Il semole bien que l mdividuahsme ne soit
qu'une paresse de l'esprit. Sans doute il y a un individualisme
qui n,e ma~q~e pas de force, 1:fiais ce n'e.st pas contre celui-là
que 1 unammistne est une réaction. II serait trop simple d'opeoser en bloc unanimisme à individualisme. Ce 9.ue Jules Romams
a toujours repoussé c'est l'individualisme sentimental et dépri!Ilant, _la tare r?ma~tique, le narcis_sisme i~tellectuel, le culte
1mpréc1s du mo1; c est là le sommeil dont 11 faut se réveiller.
La première chose à faire, c'est de sortir de soi, et de reprendre
contact avec le monde concret. Un caillou dans la mam d'un
e_nfant c'~st une plus vér!table richesse que toutes les hallucinations faciles auxquelles s abandonne un symboliste.
Cet amour des choses, qui est peut-être le fond de toute
poésie véritable, imprègne d'un bout à l'autre l'œuvre de Romains.

49

�O. MANNONI

L'ATTITUDE UNANIMISTE

Il perçoit avec amour et pense toujours avec des choses.
L'imagination sentimentale cède chez lui le pas à une sorte
d'intelligence sensible. De là est né ce qu'on appelle « l'expression
immédiate &gt; des unanimistes.

. On connait ce défaut dans ces romans où le lecteur se retrouve
tOUJ?urs pa!ce c~ qu'il est invité à s'y mettre d'abord par une
~e~umentahté qui_rest~ forcément dans le vague tout en prétendant
a 1 a?,alyse. Comb1end œuvres ne sont que des canevas vendus tout
dessm,és pour que ~o~s y ~rodions nos rêveries ? Là aussi et jusque
dans 1 étu_de ~e _la vie lnténeure l'unanimisme apporte une lumière
neu".e qui dissipe l;s _vapeurs sentimentales. Une œuvre comme
Lucienne est unammiste à plus d'un titre · non pas seulement
parce que l'événement qu'elle rapporte est i'imroduction dans un
groupe fermé de deux éléments étrangers, mais encore et bien
plus 1;ar le ton et _la méthode d'analyse. Ici la vie intérieure est
traduite toute e~u~re dans ce langage d; l'~nt:lligence sensible
propre aux unamm1stes. Je pense à ce qu écnva1t Jules Romains
dans un des premiers numéros d'Jntenttons à propos du problème
du ~tyle chez Flaubert. Les_ rêveurs t[~uveront sans doute que
Luczemze est une œuvre froide. Ils n aiment pas trop voir les
c~oses à _la gr~nde lumiè!e d~ jo~r, ils préfèrent quelques allus10,f!S 9.u1 e_xcaent leur imagmatton, car il leur semble que ce
qu ~ls imag1,nent ~s~ plu~ beau que ce qu'il_s _voient. Mais je ne
cro1_s pas qu 11 y ~lt 1ama1s eu de grand mus1c1en méconnu parmi
les Joueurs de guimbarde.

Cette façon de dire n'est _pe~t-êt~e p3:s trè~ juste. _Toute
expression est un détour, et un en n expnme nen. L expression est
d'esprit à esprit. Passer par la chose pour exprimer un&lt;&lt; état d'âme»
dans le sens le plus large, bien entendu, de cette locution, on
ne peut pas dire que ce soit exprimer plus immédiatement qu'avec
des mots abstraits. Mais c'est exprimer avec plus de force, c'est
donner à l'œuvre écrite un peu de cette éternelle jeunesse du monde
des choses, devant lequel nous restons toujours des enfants à qui
on a seulement appris à ne plus ramasser les cailloux. Tantôt le
poète évoque des choses qui sont quelque part dans ce monde et
nous oblige à y prendre garde. (Kurop~. - Le ~oiteux, _dans le
dernier acte de Cromedeyre.) Tantôt 11 constrmt un obJet à la
mesure de ce qu'il veut exprimer:
« Il nous fallait un été

Bâti sur quatre pilastres ;
Une saison en coupole
Où le pas fît un écho ... »

Ainsi la poétique de J~les Romains s'~ppose parf~ite~ent à
celle de Mallarmé (ce qm ne veut pas dtre qu 11 n y ait une
influence sensible de Mallarmé sur Romains). Tandis que
Mallarmé s'efforçait de suggérer un objet au moyen du sentiment,
comme peut essayer de le ~aire la_ musique qui pr?~oque le
sentiment d'abord quelquefois avec iuste assez de précision eour
suggérer un objet vague (encore que presque toujours la musique
n'exprime qu'elle-même), Jules Romains, au contraire, pose
l'objet pour provoquer le sentiment et ne fait grâce à aucun de
ces mots abstraits et imprécis qui émeuvent par leur seule imprécision.
1

L'écrivain qui au lieu d'apporter la réalité solide sur laquelle
les mains ont prise ne fait que semblant de la donner est une
manière d'illusionniste. Il suggère, mais suggérer c'est trop laisser
au lecteur d'une dangereuse hberté. Le lect~ur imagine et croit
voir ; il retourne vite dans cette rêverie facile et paresseuse, et
comme il y a toujours assez de raisons de penser à soi il revient
toujours à lui-même comme Narcisse à la fontaine. Ce n'est pas
là le défaut de Mallarmé, il était trop grand poète pour ne_ pas
l'éviter. Mais c'est proprement le défaut romantique et symboliste.

So

l_l est toujours trop f~cile de ramener l'homme à lui-même,
de lui rappeler une expénence obscure que le langage obscurcit
encore. Au_ contraire l'unanimisme a conduit Jules Romains
SUf une, voie parallèle à celle o_ù titube Freud: Le Dragon qui
veille à I entrée de la ca!erne y laisse pénétrer qui veut, et ceux qui
sor~ent ~euvent aller ou bon leur semble pourvu qu'ils aient les
mams vides. Le héros seul, par ruse ou par force rapporte
dans ses mains fermées quelques pierres précieuses dé;obées aux
t!ésors o~sc~n:s. Ceux qui ont plongé leurs mains dans les
richesses_ mv1s1bles sans en savoir rien distraire s'étonnent de voir
àAla lum1è,re du s?leil ce qu'ils n'o_nt pu que toucher comme en
reve. Ils s ém:rv_e11le!1t et eux auss_1 vou_draient annoncer ce qu'ils
en savent. Mats Ils n en peuvent nen dire, sinon que ce sont de
grands trésors.
O. MANNONI

Sr

�GEORGES CHENNEV[~RE

JULES ROMAINS ET LA TECHNIQUE POÉTIQUE

Jules Romains et la technique poétique

Dans l'intention de transformer le vers, les symbolistes, ou
plus exactement les verlibristes, l'ont réduit à un simple caprice
d'écriture, qui rend impossible tout contrôle, et que ne suffit pas
à justifier l'usure de l'ancienne technique.

Mtme dans le choix de sa technique, M. Jules Romains
s'est manifestement Inspiré du docteur Le Bon.
PLORIAN-PARMBNTIBR
Les unanimistes seuls s'en tiennent aux vers blancs.
ANDR8 TH8RIVB

La deuxième audace de M. Souchon a été couronnée
d' un succès étonnant. Il écrit ses poèmes foui entiers
en vers blancs.
ORION

Parler de la technique poétique de_ Jules ~omai~s est pour
moi une tâche aussi agréable que facile, m~is . déh~ate pou~tant, parce qu'elle m'engage dans ~n débat ou 1e sm~ à la fois
juge et partie, sans autre ahernauve que de me !aire ou d_e
défendre les idées que ~ous . avons. e~posées, Ro:11arns et m01,
dans un Traité de Versification qm vient de paraitre.
Selon l'excellente méthode du Mouton Blanc, je profiterai de
l'occasion pour. rectifier c~r~aines erreurs et affir~er. quelqu~s
vérités, à nos nsques et penls. Cette _formule r:str,ict~ve est, Je
l'avoue, d~ pure politesse, car la techmque dont il s agit ne court
pas le morndre danger.
*

•*

Les vers de Jules Romains ne sont ni traditionnels, ni libres,
ni blancs. Ce sont des vers accordés. Mais je ne me charge pas
d'expliquer en quoi ils procèdent des théories du docteur Le Bon.
Tout le monde sait que la technique poétique traditionnelle
repose sur certains éléments ~'obligation qui peuvent. se résumer
ainsi : syllabisme de la J?étnque ; p_résence de_ l~ nme à la fi~
du vers · alternance des nmes masculines et fémmmes ; césur~ ,
règle de '1•e muet; prohibition de l'hiatus ; arrangement spécial
des vers dans les poèmes à forme fixe.
Cette technique, qui est encore cell~ de Malla~mé et d_e
Moréas, s'est épuisée à l'usage. Le seul Rimbaud y a1oute vraiment quelque chose de neuf (1).
(1) Voir des poème• comme

Jeune Ménage, Patience, Eternité.

Toutes les erreurs, en cette matière, viennent d'une confusion
entre le fond et la forme. Le fond se renouvelle de lui-même,
selon l'époque et selon le génie du poète. Mais la technique
relève de la forme seule, et la forme a ses conditions sur lesquelles
le génie ne peut entreprendre qu'à moins de respecter les données
essentielles du vers. Répétons-le une fois de plus. Si rien ne
distingue le vers de la prose, inutile d'aller plus avant. Mais si .
l'on admet une différence entre ces deux formes du langage, il
importe de la fixer avec précision, et sans recourir à de faciles
jeux de mots. Gardons-nous d'aborder une discussion qui nous
mènerait trop loin, et qui fait, en partie, l'objet du livre plus
haut cité. Nous prenons le droit d'affirmer qu'un vers, reconnu
comme· tel, impfique sa définition. Il n'y a vers que lorsque le
langase est soumis à des conditions précises de rythme et de
sonontés. La principale de ces conditions réside en une répétition
aussi régulière 9.ue possible, d'un effet rythmique ou sonore. La
notion de vers-hbre est contradictoire dans les termes, comme
le serait celle d'un carré libre, abstraction faite de ce que le vers
ou le carré sont susceptibles de contenir.
L'existence d\l vers est liée :
1° à un support métrique indispensable : le pied en latin ou
en grec, la syllabe en français ( 1 ) ;
2° à des rapports de sonorités .
A ces deux propositions, nous pouvons ajouter les deux
suivantes :
1° La nature même du rythme oblige le poète à une répétition de l'effet rythmique. En principe, il n'est point de vers
isolé. Tout vers doit avoir son « pendant ».
2° La nature même de la sonorité lui permet d'envisager
d'autres rapports sonores que la rime, et d'autres positions de
sonorités que la fin du vers.
Il suffit d'un peu de Iogigue pour comprendre ce qu'une
telle technique ajoute à l'ancienne. Elle admet de nouveaux
(1) Toutes le, tentatives qu'on a faites pour fonder le vers français sur la quantité ont
échouè, -la même 1yllabe ·comptant pour une brève ou pour u11.e longue, selon iea besoins de
la cause.
·

53

�GEORGES CHENNEVIERE

JULES ROMAINS ET LA TECHNIQUE POÉTIQUE

mètr~s, peu e!Ilployés jusqu'ici, notamment les vers de 9, II, 13,
14, 1:&gt; et 16 pieds _(1); et des accords ayant pour base non seulement l'homophome des voyelles ou diphtongues (rimes) mais
aussi l'hétérophonie des voyelles ou diphtongues avec ho~ophonie de l'une ou des consonnes adjacentes (accords proprement
dits). Elle admet enfin pour tous les accords, c'est-à-dire pour
tous les rapports de sonorités, des changements de position qui
offrent au poète une liberté nouvelle, tempérée par de nou~elles
obligations. Voilà pour la théorie.

Pour exprimer un effort pénible et inquiétant, Romains
recourt avec bonheur au vers de 11 pieds :

***
, J'aï sous les yeux .les œuvres poétiques de Romains, depuis
1Ame des Hommes qm fut couronnée en 1904 par la« Société des
Poètes _frança~s », ju~qu'à ce p_e!it recueil intitulé Amour couleu,·
d~ Parzs que Je considère (am1t1é à part) comme l'une des expressions les plus achevées de la poésie française contemporaine.
J?~ l'un~ à !_'autre, ces œuvres marquent_ le progrès incessant, et,
si Je pms dire en hauteur, dune technique à la fois solide et
complexe, dont l'architecte retouche de temps en temps les détails
sans toucher aux fondations ni aux lignes générales.
'

Trop de voitures agissent à ma gauche,
Et trop de boutiques peuvent à ma droite ; ..
(c Un Etre en Marche&gt;, p. 132. (1)

Le vers de
l'alexandrin :

Le vers de

comme celui de

11

à

14

pieds est propre au récit soutenu, ou épique

Elle a dit que les garçons se contentent trop souvent
De choisir un visage, et dans le visage, les yeux ...
(« Cromedeyre-le-Vieil ,, p. 110.)

Dans les Odes, Romains rend à la strophe de 4 vers courts
(de 6,.7 ou 8 pieds) cette vivacité saisissante que la rime transf?rma1t en un badmage sans accent. Et voici des rythmes plus
aisés _et et plus subtils, dont la signification est si nette que je
me dispense de les commenter:
C'est une rue où l'on voudrait
Venir danser;
Une gaîté surnaturelle
Passe en cadence ...
(c Un Etre en Marche,, p. 115.)

Secouent la tête, tournent leur torse,
Piétinent les cheminées, se cabrent
Dans un désir bru ta! de galop. (p. 67 (3)

Des chocs profonds
Seeouent
La tête et les
Entrailles ...
(« Le Voyage des Amants,, p. 27.)

Ils affluent ensemble vers les portes,
Et la foule aussitôt ressuscite
Que le cimetière exténuait. (p. 109.)

,. Le_ vers de 9 pied~ convient également à l'interrogation, à
1 mcertitude, à la surprise (cf: le début de !'Armée dans la Ville
et de Cromedeyre-le-Vieil).

La ronde tourne
En bondiuant,
Comme la force
Des carrefours ...
(« Un Etre en Marche•, p. 79.)

(1) La limite pratique du vers e,t naturellement en fo11.ction de la capacité de l'oreille
l'égard du rythme.

, (2) Je ne puis, traite~ ici de la question de « l'e muet,, qui est d'ailleura plus simple
qu ~ ue le pense d ordm&amp;1rc. Je me contente do renvoyer le lecteur au cc Traité de Vera1ficat1on » .
(3) Ces référeaces se rapportent à !'Edition du •Mercure» (1913).

14

Cependant d'autres nuées sous le même accablement.
Dans l'abîme gris de l'Est, d'autres gares de l'Europe.
(c Europe•• p. 64.)

Mes famées cambrent leur poitrail bleu,

à

est au vers de

L'Eglise est terminée sans nulle aide, contre tous.
Elle se tient debout, malgré Monseigneur !'Evêque ...
(• Cromedeyre-le-Vieil •• p. So.)

1

. Les rythmes, chez Romains, sont très variés, mais ils restent
touio1;1rs soumis à cette loi de répétitio!l d?nt j'ai parlé plus haut,
et qui_ assu,re au poème son armature indispensable. Dès la Vie
Unamme, 1auteur recourt assez fréquemment au vers de 9 pieds
excellent pour traduire les mouvements saccadés martelés'
.
é neux.
.
'
'
1mp

13

(1) Cf:

c

Cromedeyre-le-Vieil •, pp. 11 en bas, 54, en haut, de ...

55

�GEORGES CHENNEVIÈRE

Mais je suis débordé. Je n'ai point fini d'étudier les rythmes
qu'il faut déjà que je passe aux sonorités. Le lecteur voudra bien
m'excuser de cette hâte, en considération du peu de place dont
dispose notre jeune Mouton.

*

* *
Romains n 'a jamais proscrit la rime. Qu'on se reporte, par
exemple, au f.0ème de la Vie Unanime intitulé Pendant une Guerre,
on verra qu il est écrit en rimes proprement dites à alternance
régulière. La seule liberté que le poète y prend avec la technique
traditionnelle, c'est de faire rimer un pluriel avec un singulier
(iJraines et humame) (1). Et quand j'ouvre Amour couleur de
Paris, force m'est de constater que gris rime avec Paris à la
page 10, et qu'a 1ur rime avec murs à la page 11.
Veut-on des exemples de rime imparfaite? (2)
Mais il ne peut plus repartir, il me tourmente;
Je crois qu'il s'insinue à travers tous mes membres
(« Vie Unanime&gt;, p. 123.)

de rime par augmentatio11 :
Ne laisse pas d'espace mort entre elle et loi;
Cache-moi la fenêtre où bouge de la toile ...
(«1•• Prière à la Maison&gt;.)

de rime par diminution :
La bicyclette osseuse a pourchassé les r,utes;
L'air qu'elle déchirait tremble encore à ses roues ...
( • 2• Prière au Village &gt;.)

de rime renve1·sée :
Mais tâche de peser à fond,
Pour nous rire de ton triomphe.
(« Amour Couleur de Paris • , p. 35.)

JULES ROMAINS ET LA TECHNIQUE POÉTIQUE

générale les œuvres de Romains sont très riches en effets de ce
genre, et si je ne craignais de donner à mon article l'ap~arence
d'un catalogue, je multiplierais les citations ~1). Je suis d ailleurs
fort étonné que tant de critiques soient demeurés insensibles à
une prog1·ession comme celle-ci, qu'il serait impossible d'obtenir
avec de simples rimes :
De la halte encaissée un chemin part sa ns ombre.
Il rampe sur la plaine, puis monte et se cambre.
Le clair groupe un instant trouve que c'est lug-ubre,
Ce chemin qui s'en va jaune comme un octobre.
Mais la lumière envoie une force aux vertèbres.
Il sourit au chemin sans âme où l'on est libre. (2 )

Pour finir, je recommanderai tout spécialement à la curiosité
des amateurs et des techniciens (Dieu sait qu'ils ne manquent
point à l'heure actuelle), l'Ode parue dans le premier numéro du
Mouton Blanc, où le poète réalise l'intégrité de la strophe par la
double systématisation des mètres et des sonorités : strophe de
six vers de quatorze pieds avec césure médiane, et dans laquelle
les deux premiers vers sont en accord simple féminin, les vers
5 et 6 en accord par diminution, les vers z et 3 en rime proprement dite avancée de 7 pieds au vers 2, le vers 4 seul restant
indépendant.

*

*

*
Je me garderai d'ajouter à de tels faits le moindre commentaire, 'et d'accoler au nom de Romains la moindre épith ète. Ce
n'est pas en trois ou quatre pages que l'on peut étudier la
technique d'un poète comme lui. Je n'ai eu d'autre dessein que
de guider le lecteur. Je le prie de bien vouloir maintenant relire
avec soin les trois épigraphes que j'ai mises en tête de l'article.
GEORGES CHENNEVIÈRE.

Ouvrez U11 Etre en Aia1·che à la page 142 1 vous y verrez
plusieurs exemples caractéristiques d'accords proprement dits
(amère, meurt, membres, mares) combinées adroitement à des
rimes (rassemblement, membres, meur·t, rumeur). La première
strophe de l'ode V (Odes et Priè1·es, p. 23) reproduit la méme
combinaison (chemin, cruellement, amère, membres). D'une façon
(1 ) Ou encore u11e troisième personne pluriel du présent indicatif avec un 111bst1ntif :
IIDOllOlll1nt et ombr1ll1, vlctent et ride.

(l'J J 'emploie ici la terminologie que nous avons adoptée dans le• Traité de Versification •. Le lecteur tirera aisément la définition de l'exempfe.

( 1J Cf : • Odea et Pri~res •, p . H% ;

c

Un Etre en Marche•, p . 157, vers 5 à H ; etc...

(2) « Un Etre en Marche•, p. 33 ; cf: • La Vie Unanime•, pp. 79, 81 ...

56

�PIERRE SICHEL

LA PHRASE DE JULES ROMAINS

La Phrase de Jules Romains

mots qu'elles rencontrèrent une justification physique. Elles communiquèrent à la forme unanimiste une sorte d'irréductibilité charnelle.

C'est peut-être une des œuvres les plus importantes de
M. Jules Romains que la manière dont il a introduit l'unanimisme
dans le langage.

On ne doit donc pas seulement à l'unanimisme un enrichissement de vocabulaire, mais une tendance de la phrase entière à
une possession de soi plus vraie, plus physique. On a souvent
parlé de la vie idéale des mots. Cette vie inférieure était la raison
de leur hypocrisie. Mais que n'avoueront-ils pas maintenant qu'on
les a amenés à découvrir leur peau ? Déjà M. Jules Romains a
ménagé à sa phrase des instants où plus rièn ne l'empêchait de
devenir un être, où l'harmonie de ses membres lui était anssi naturelle qu'à n'importe quel animal.

En se faisant l'interprête de phénomènes qui commençaient
à prendre conscience d'eux-mêmes, il a également aidé à sortir du
néant toute la terminologie qui leur est relative ; il a fait valoir les
droits des noms collectifs à une sorte d'autonomie grammaticale.
Pour leur avoir accordé délibérément la fonction de sujet
logique aussi souvent qu'il voulait suggérer leur responsabilité,
pour les avoir employés aussi religieusement que les noms abstraits
les plus redoutés, il a non seulement fait triompher la cause des
consciences plurales, mais il a découvert un Incomparable moyen
de traduction fidèle. On ne peut manquer d'apercevoir le progrès
décisif que fait faire à la phrase française le lancement de tournures
telles que:

Le bourg dîne plus tard, il dort moins.
A quatre heures, Issoire était devenu la place Sainte-Ursule.
Le groupe eut envie de se ressaisir davanta{fe.
Cette admission dans,le vocabulaire psychologique de termes
condamnés jusqu'à présent à un rôle purement descriptif a une
portée considérable. En même temps qu'elle élève la langue au
niveau de l'actualité scientifique, elle la débarrasse une fois pour
toutes des approximations préexistantes. Une acquisition aussi
vivante a en effet pour conséquence de modifier la valeur des
richesses auxquelles elle s'ajoute. Une fois autorisées à parler dans
la phrase les rues et les foules ont procédé à une sorte de révision
de ses anciens éléments. Elles étaient si récemment divinisées par
la connaissance de leur corps qu'elles surent exiger de tous les

58

Un livre comme Mort de Quelqu'un se passerait de lecteurs
pour exister.
PIERRE SICHEL

�BENOIST-MECRIN

Jules Romains, La Musique et les Dieux

Si l'on adopte la division des arts en arts de l'espace, et arts du
temps, il me semble que c'est à ces derniers que revient la plus ~nde
pa~ ?ans la formation du groupe. L 'espace serait-il une donnée plus
md1v1duelle que celle du temps? L'espace serait-il ce qui divise et le
temps ce qui unit ? Toujours -est-il que ni la peinture ni la sculpture
ne peuvent, dan~ ce domaine, le disputer à la poésie et à la musique.

JULES ROMAINS, LA MUSIQUE ET LES DIEUX

chaînes du sommeil, et en use avec nous comme Orphée des animaux.
La musique sera destinée à tuer en nous les derniers soubresauts du
monstre intérieur; les efforts de ce qui, en nous, n'étant pas communicable, n'est pas susceptible d'être « élevé à la puissance:, du groupe pour
nous révéler, autour ds nous, la naissance et le battement d'une respiration collective. Précédent de sa démarche l'approche foudroyante du
dieu, elle sera le lut qui unira indissolublement, ne fùt-ce que pour
quelques ins~ants, les individus entre eux, lts vidant comme des éponges
he'!rmses! afm qu'au centre de cette dépossession plus complète pût
s'epanouir,
comme u11 maitre cruel

La. Musique qui fut médecine chez les grecs, qui fut prière un peu
partôut, qui servait à chasser les démons, à endormir les bêtes ou à provoquer les tt-anses de la Pythie, la voici maintenant qui prépare la naissance des dieux nouveaux, mieux encore que le mot, le son aura
puissance de sortilège, d'évocation ; llomains accable l'individu sous les

cette autre présence qui
fait sourdre les larmes.
Par suite de son assimilation à un phénomène d'ordre psychique, la
musique, chez notre poète, sera souvent représentée comme un liquide,
un remous, un flux qui sourd invisible, secrété par les instruments et
s'élevant de l'orchestre comme une marée irrésistible. Soupirs rumeurs
sifflements, tels sont les mots que nous rencontrons sous 'sa plum~
pour é"oquer le moude sonore, qui se trouve, à son contact enrichi
d'accord et de résonances nou velles. Parfois ces éléments sont concentrés jusqu'à ne plus faire qu'un seul grondement continu souterrain
une sorte d'explosion ralentie.
'
'
Toute la fin de Cromedeyre est significative à cet égard. Rejetant
bien loin le dialogue des instruments champêtres, violentant le concert
pastoral, la voix de Cromedeyre s'élève soudaine et impérieuse comme
sa joie, et comme elle semblable à un déchirement du sol.
(Etde la manière dont il en parle, on sent bien que Romains connaît,
pour l'avoir subi, ce déchirement intérieur, cette lutte, ces abandons et
cette violence terrifiante de l'invasion musicale.)
'
On pourrait encore pousser la question plus loin et se demander si
ses phénomènes psychiques ne sont pas, en dernier lieu, assimilables,
c'?mme_ P;esque to~s les phénomènes de la, vie, à_ des lois physiques
determmees, (ce qui leur suppose une donnee spatiale et la possibilité
d'une mesure). Je ne sais. Freud prétend que le psychique forme un
domai_ne à part, irréd?-ctible ~ toute explicatiol! mécanique. Toutefois,
cette ivresse, cette depossess10n de nos facultes propres ne proviendraient elles pas d'une modification dans l'écoulement d~ notre durée
(qui a une si grande part dans ce que nous appelons notre personnalité)
rupture en quelque sorte de notre moi habituel par la présence d'une
durée autre qui se substituerait à nous-mêmes? Cette hypothèse serait
terri~le si on la_ pou~sait jusqu'au bout Elle l~isserait entendre que la
Musique pourrait arriver à provoquer la mort s1 la rupture parvenait à
être complète. Ne suffirait-il pas toutefois, pour cela, que nous commencions par être endormis momentanément, possédés, comme on l'entendait
au moyen-âge en parlant des démons? Malheur à l'imprudent qui s'aventure dans ces régions inexplorées ! Il court le danger de n'en point

6o

6r

Il est beaucoup d'angles sous lesquels on peut considérer cet art
mystérieux qui accorde, pour notre bonheur, les bois ou les métaux, avec
les plus secrètes exigences de notre cœur sonore. Chez un poète comme
Claudel, par exemple, dans l'univers duquel toute chose dénonce une
force captive, une fuite éperdue, quoi d'étonnant à ce que nous puissions
assimiler le monde à un chœur entremêlé, à un écheveau de paroles et de
murmures, toute force décelatit à son tour une vibration cachée, à l'unisson ou en harmonie avec notre propre mouvement?
Il suffit de s'ouvrir un instant aux cbuchotements de la création, à
la grande voix farouche des vents ou de la mer, à la prière de la forêt
attentive qui écoute et qui supplie, pour saisir dans son essence un univers
ou rien ne peut jamais atteindre le repos hors du principe créateur: oi.1
ce qui nous semble le repos. ne sera qu'un clza11gtment de mouvement
dans cette fuite vers Dieu qu'est l'horreur du dde (Et l'oreille intérieure,
si elle est assez pure saura même entendre, au-delà des rumeurs de ce
monde1 cette autre Voix, que nous font pressentir parfois un appel entre
les feuilles, une tristesse inexplicable ou une secrète hilarité).
Si j'ai prononcé le nom de Claudel, c'est que Jules Romains est lui
aussi un mystique, quoique d'une autre mani~re.
En ces deux noms se résument le double visage de la mystique
divine ei de la mystique humaine.
Chez l'auteur de La Vie Unanime, la musique nous apparaît revêtue
d'un sens différent non moins ancien ni moins émouvant. Remontant vers
ses origines, elle reprendra ses caractères -magiques, et nous verrons en
elle un phénomène psychique, hypnotique, de la plus haute signification.

�BENOIST-MÉCHIN

revenir. Perdü dans cette« nappe d'éclairs oscillants •, derrière la quelle se
dérobe la présence des dieux ou du néant, arrivé à ce point de sommeil
il risque de ne plus renaître au sein du groupe, pour peu que sa mémoire
ait été vaincue dans le combat: c'est du degte de résistance de cette
dernière que dépend dans ce cas notre immortalité.
.
.
***
Mais Romains entretient également avec la Muse des concerts, des
rapports moins inhumains et moins dangereux.

Comme ces pièces de musique de chambre. qui permettent une plus
grande concentration du bonheur, le poète nous fait goûter, dans nombre
de pièces plus courtes cette qualité enivrante qui semble l'apanage de
certaines phrases musicales favorisées. Le vers se creuse alors, il se
replie sur lui-même pour mieux contenir l'harmonie : la tendresse
déborde de toutes parts avec une effusion contenue ; voyez, dans les
Odes, d'une si riche perfection, après un moment d'hésitation, ces mouvements arrondis, eu partance pour l'azur; dans les Quatre Saisons, où
chantent tour à tour graves ou éclatantes toutes les fanfares de l'année,
la grande entrée de,; violons sous les mots
Tu veux que mon âme rompue
Pleure au souvenir des forêts.

Quoi de plus musical dans sa forme même, qu'Amour Cottleur de
Paris, avec ses rappels et ses refrains, comme une voix caressante ou un
bras qui enlace? Voyez lorsque Lucienne, traversant les voies de la gare
sent vibrer en elle-mème, comme une harpe, les lignes parfaites des rails,
pures comme les nombres d'or !
La seule perfection d'une forme amènera toujours le poète à la
considérer sous l'aspect de l'harmonie.
*

**
Vous connaissez bien, Jules Romains, les secrets de cet art difficile.
Vous avez part aussi à cet esprit de puissance et de liberté qu'est celui
de l'assembleur de modulations. J'ai pu juger souvent de vos connaissances dans ce domaine. Et que dire du rôle de la musique dans votre
technique poétique, oû vous remplacez l'harmonie de la rime par celle
plus cachée de l'assonuance intérieure et de raccord ?
Je voudrais qu'il m'appartint de dire ce que les musiciens doivent à
votre œuvre. Mais si mon hommage se fait hésitant et maladroit, alors
laissez la musique elle-même nous prendre comme la mer. C'est sa voix
impérieuse que j'ai voulu évoquer ici pour vous. Si j'y ai manqué, pardonnez-moi en raison de l'amitié avec laquelle j'ai tenté de joindre quelques harmonies à vos yers. J'espère ne pas en à.voir été trop indign-e.
C'est là surtout que je voudrais vous voir trouver l'hommage que je
vous dois.
BENOIST-MÉCRIN

6z

CLAUDE-ANDRE PUGET

Jules Romains et les Voyages

Il avance. Il s'arrête. Il examine. Le regard qu'il pose sur
les choses va jusqu'à l'âme, et l'âme elle-même ne lui résiste
point. C'est une prise de possession, je dirais presque une
absorption de ce qui l'entoure. Loin de lui la fièvre et le cosmopolitisme d 'un Giraudoux : tout ce qui est extérieur, trop
particulier ou éphémère, il le néglige à dessein. Giraudoux frémit
de la griserie des distances, d'un lyrisme cosmique, d'un besoin
de rouler beaucoup, de sentir vite et avec acuité, d'enre~strer
plus rapidement encore, et de repartir. Romains ne v01t que
l'essentiel, ne goûte que le durable. Il ignore la nonchalance
de Gide, qui naguère disait négligemment: J'ai pris le parti
de voyager. Romains marche lentement. Il est le conquérant
infatigable et sûr de lui, qui fait jaillir la voix unique que
recèlent les choses. Il a l'intuition du secret qui se cache, il le
dévoile brusquement, et sans crainte de méprise : il est certain
de ses aboutissements. Lorsqu'il écrit:
'
Cette ville sous le crépuscule, il faudrait
Qu'elle ait un corps pareil au mien et que je puisse
L'interroger tout bas en lui prenant les mains.

il sait qu'il va la questionner, il sait qu'elle lui répondra. seule victoire ne lui suffit point ; il n'a pas de paresse :
'

Une

.
Partout, je t'ai cherchée, Europe....

Partout, ill'a trouvée: le Midi, Marseille, le Rhône: [ « Vo-,,age
tordu comme un cep!»« .... le Rhône passe entre les champs ae
maïs, - Entravé de roseaux, appesanti d'îles boueuses,
griffé d'insectes d'or et rebroussé par le mistral. »
Le port de Brest ; [ « Et je sentais se poser sur moi,
Comme des gouttes l'une après l'autre, - les fanaux des
navires à l'ancre. » [ Le Rhin: « .. .. chargé de nations, - ses
eaux charriant les frontières comme des épaves.»[ La Hollande:
« Un sol ancien cftargé- de maisons trop nourries. » [ Londres
et « Tower Bridge en deux, dont les moitiés supplient le ciel. »
[ et l'âme de tous les hameaux rencontrés: « Il y a, vers le Nord
de la plaîr,e d'Europe, - dans un pays d'étangs que serrent

63

�FRANCIS PONGE

CLAUDE-ANDRÉ PUGET

des forêts, - Au carrefour de deux canaux voués à l'âme, un village, comme le cri d'un oiseau triste. »
Il soupire, évalue et juge en dernier ressort. Il est un des
seuls que je connaisse à ne regarder point ce qu'il a déjà dans
l'esprit. Il passe; il prononce quelques mots auxquels rien ne
pourrait s'ajouter, car ce sont les paroles mêmes que le pays
traversé murmure à son oreille. S'il entre dans une ville, il veut :
« prendre les rues où elles se révèlent et qui so'nt l'axe de son
âme »; il désire« en découvrir le centre de gravité, en posséder
une idée essentielle». - C'est toujours à cette pensée-là qu'il
revient. Aussi trois mots suffisent-ils pour une église : elle est :
« habituée aux siècles »; et deux vers consacrés à une rue d'Amsterdam aux maisons calfeutrées en murmurent le sens intime :
« On sentait en passant - que les murs avaient chaud. »
Sourcier des mouvements les plus secrets de l'univers ;
pèlei;in chargé du mysticisme de l'humain et qui dans son exaltation translucide, en donne la vision profonde ; « passant
efficace qu'un sol ne porte pas en vain », Romains voyage ..
CLAUDE-ANDRÉ PUGET

Jules Romains Peintre de Paris

. Eprouvant avec jouissance les progrès d'un si grand artiste, Je constate que le poème « 01.mour couleur de Paris »
est ~•une ~ualit~ très supérieure au recueil « Puissances de
Pans», et Je le dis dans une intenùon d'hommage.
L'art, da_ns « Puissances de Paris », est excellent. Ces peintures sont mieux que des états-d'âme. L'esprit de Barrès compose
ses p~ysages, sa volonté les soutient, son humeur les colore.
Roma~ns pro~ède autrement. D'un coup il donne la vie (1 ) . Puis,
se r~urant, 11 regarde, et décrit seulement. C'est tout-à-fait
class1~ue. Cependant, malgré rhabile disposition de reléguer la
thé_one à la fin, les sujets de chaque paysage, traités sans
lyrisme, sont peut-être trop étroits, toujours est-il que ces proses
~e _sen:iblent exemplaires et, pour parler méchamment, sans
msp1rat1on (2). En. somme l'idée du livre n'anime directemeqt
que la postface, qut est splendide#
·
« 01.mour, couleur de Paris» est un chef-d'œuvre. Il y a là
autant de «souffle» et plus de discrétion gue chez Claudel.

Plutôt que ses men:ibreE., !~âme de la ville y paraît, la figure
de son charme, sa manière d aimer, son air du moment.
1

C'est une romance. Paris les aime. Paris aime ainsi.
La mesure en est facile, jusqu'à étonner (3). Mais c'est un
défaut de Paris.
(1) La Rue Soufflot : « Elle est largé, etc.». La Rue du Havre : «Elle e:riste, etc.•
(2) Comparez: le «Bangan», « Ville la Nuit» «Décembre» dan• «Co

de l'Est».

'

,

•

·
nna,ssance

(3) « li faut te pencher un peu - maintenant que c'est la nuit _ te encher
sur mon épaule - amour couleur de Paris. »
p

65

�JULES ROMAINS, PEINTRE DE PARIS

L'atmosphère est obtenue grâce à. quelques
nuances d'être et d'agir préférables aux couleurs. (1)

J. PORTAIL

adverbes,

Enfin c'est un air comme il lui convient pour chanter ce
Paris actuel, qui ne conserve d'insolence qu'un peu, comme ~ne
bête atteinte qui s'enfuit mal (2), et qui tente, dans un bien
mauvais ordre des choses, après tant de bouleversements,
si faible, - un médiocre regain. (3)

FRANCIS PONGE

Etude et Variations sur un thème
de JULES ROMAINS
LA VILLE UNANIME*
I
La ville est au poète.
Elle existe par lui et pour lui. Elle est à la fois son avoir et
son être, sa joie et sa douleur, le corps inerte et répugnant de ses
biens, l'âme délicieuse et finement éveillée de ses maux.

Tout d'abord elle est laide, de cette laideur qui enivre l'homme
moderne comme un mauvais vin, défigurée, pleine de coutures et
de cicatrices et, six jours sur sept, l'haleine forte et le front
mâchuré. Elle est grêlée de \rous noirs, zébrée de volets, tatouée
d'ouvertures. Elle est à jour et cependant obscure, une ombre
orgueilleuse et froide coule comme de l'encre de ses édifices ... Elle
a des tours de hauteur, des colonnes de dédain, des campaniles
d'arrogance, toutes sortes de monuments, arcs, cintres, dômes,
beffrois, coupoles, gonflés de superbe et d'emphase ... Et pourtant
je ne sais quelle sombre humeur, cité l quelle jalouse langueur,
troupeau! exsudent tes murailles: mon œil, si loin qu'il t'observe,
n'aperçoit que maisons craintives, palais défiants, temples anxieux,
prisons soupçonneuses ...
La ville est forte et grillagée. Ily a des barreaux aux fenêtres.
Qu'importe !. .. Qu'il y entrer Elle est sa proie. Il ne sera point
dévoré puisqu'il est né dompteur. Regardons le pénétrer dans la
cage des hommes, le fouet à la main ...
*

* *

Ce qui est chair est vendu, esprit, aliéné. Le temps est précis,
l'espace, strict. Les rues sont rigides, les maisons sévères, les
(z) .- Une flamme a11ez heureiue », « une flamme à peine heureuse»,_ un feu
doré .- tout de mime », La c couleur ie Paris • e ■t si conventionnelle, ou a111rs s1 rare.
(,) Dernier couplet.

(3) On a parlé seulement des ouvragea dont Paris eat le c propos ».

66

• Pour Ulle récitation publique.
NOTE. - Apr~ avoir écrit l'article de critique que nous lui avions demandé pour le
préMnt numéro, l'auteur a préféré au dernier moment noua em·oyer ces pagea, howmagc
d'un poote à un autre poote (J. H.).

�J. PORTAIL
ETUDE ET VARIATIONS SUR UN THÈME DE ROMAINS
hommes inexorables. Tout est pesé, compté, mesuré. Tout est
insensible et absurde, exact et insensé.
Le jour, innombrable, le fond mêm,e de la ville est un
labyrinthe de divagations, la nuit, le lit à sec d'un Méandre
d'égarements. Les prudents s'y fourvoient, les vertueux s'y
détournent, la sagesse y va cacher ses écarts et tous font le saut
périlleux ou marchent sur la tête. L'homme des foules y erre sans
trêve cherchant son amour perdu et le fol enfant prodigue
achève avec des pleurs d'y dévorer le doux patrimoine de sa
raison. De beaux déments y courent porter leur âme en gage, nos
lévriers favoris, les nobles champions décimés du cross-city,
volent à leur perte, des funambules bvagabonds oscillent, des
équilibristes aventuriers chancellent, tous les chers illusionnistes,
tous les pantins adorables dont la vie ne ti~nt que par un fil
défaillent et périclitent.
*
L'homme va et vient sur* les* pentes de la ville ; il monte,
portant sa croix et ses péchés, il descend, retenant sa colère ou ses
larmes, comme un charretier son attelage. De longs trains fauves
et gavés de foules s'étirent au soleil comme des boas; d'autres
se tordent et fouillent la profondeur comme un tombeau. Des
hommes assis, des morts vivants voyagent sous la ville et dévident son intestin. De la terre pleine de larves et de vers blancs
éclosent sans cesse les autobus blindés, hannetons vulgaires, les
torpédos limousines, scarabées sacrés. Les stations des métros
sont celles d'un calvaire.
... On suit le cours inépuisable des rues. Des bancs d'hommes
passent, défilés funèbres, régiments, processions... Çà et là, retirées du flot, des places d'indifférence, des squares staçnants en
marge de la vie, - pelouses plantées d'arbres aux futs noirs,
havres de gazon (pourquoi n'y entrons-nous jamais ? - l'Eros
populaire y appareille ses pauvres idylles, des enfants s'y ébattent, des couples y relâchent, des barbons s'y échouent...
Le jour naissant se traîne comme une limace. L'aurore mal
cueillie est un coquelicot fané. On vend les cheveux coupés de la
terre. Des femmes charrient la dépouille mortelle de l'été ... Etal
des saisons, les marchés sont des morgues de fleurs, de fruits, de
chairs roses et de poissons. Les halles brillent, se fendent, éclatent.
Du ventre ouvert de la ville s'échappent ses entrailles. ..
Des maisons qui nous font signe les plus jeunes sont hâves
et ne peuvent nous retenir, d 'autres ont les joues fardées, la peau
recrépite, de plus vieilles, d'immémoriales, un sourire en ruine,
des yeux déjà brumeux ... Il y l:l des écoles, des usines, des casernes,
des hôpitaux, des cimetières, de profonds et solides entrepôts de

'

c_onserv~ humaine. Il y a des bâtiments anguleux, des constructions en eAquerre, des hangars à perte de vue ... 0 docks infinis, murs
s:1ns fenetres,. profils sans regard, passants sans espoir 1. .. Tout
1 esp~ce, au !oin est coule~r de pain bis. Frontière sévère, ride du
s~uci, 1 horizon renfrogne nous garde à distance, sentinelle. Les
biplans sont les seuls oiseaux de l'air ... Défense aux aviateurs
d'emporter la carte du ciel.
Des viaducs poussent leurs verrous sur la ville ; des ponts de
!er la cadenasse_nt à triple tour. :rrisonnier de ses quais, de temps
a autre aux arrets dans des bassins aux cadres de ciment le fleuve
fortifié roule entre deux remparts sa masse verte et c~uleur de
forêts. L'e.au déplissé;, tirée par les herses d'un puissant barrage,
es! contrainte de refleter la face camuse des maisons ... La ville se
mire dans le fleuve ...
... Et toujours elle naît, s'enfle, s'accroît s'élargit plus durement. Les places se dilatent, les carrefours se'gonflent, les rues se
changent en avenues, les avenues en boulevards ... La coupe aux
bords mouvants, amers, s'évase avec violence. Toutes les venelles
sont,rompu_es, tous les passages forcés, toutes les impasses fouï~s ;
l~s levres distendues ne peuvent plus se donner de baisers... La
':i!le aux.flancs stériles, ~u cœur désert, aux seins gonflés de vent,
s epanouxt sans amour ...
*
* *
Des querelle\s la déchirent. Le peloton téléphonique s'use à
les ~accommoder. . L'ab~me de froideur qui s ouvre entre ses
hab~tants est sa plaie tQUJours b~ante_. Les cordes des trolley, les
grelins des p~sserelle~ e~ ces vieux Jou~urs attentifs qui posent
feurs arches 1, une apres 1 a_utre y font ça et là de gros points de
suture ... Mais quelle angoisse cruelle traverse en cet instant mon
cœur, q~~l re_gret aigu? ... Ah! Vains g~iefs, chimériques reproches,
alarme tnJustifiable 1 De quoi ~e plaind~e? ~our quoi protester?
Les ra~ports du monde n~ sont-ils pas tres sains !... Ni contact, ni
contagion. I;es hoIJ?-mes s appr_ochent, mais ne se touchent point.
Fortement immunisés, parfaitement réfractaires inaltérables
impénétrables l'un à l'autre, ils se hantent se 'cherchent s;
~~urt;nt, se croisent, se liguent, mai~ san; jamais se no~er,
s etr~u:~.dre, sé &lt;:onfondre. If y a des ~iaisons sans alliage, des
affi.mtes sans fusion, des accords sans union. Il y a des aimantations
~ans l;lm?!lr, des abouchements sans baisers, des ententes sans
Ja~ais s eco!1ter... 0 le bel entassement des hommes! Ils ne font
guere que s étayer entre eux, chacun prenant l'autre pour ados
ou support. .. Faux géants L~ur ~r~ndeur ~e se soutient que par
la courte échelle et tout 1 altier edifice qu ils construisent n'est

!

68

6g

�J_-PORTAIL

ETUDE ET VARIATIONS SUR UN THEME DE ROMAINS

qu'une pyramide d'acrobates, incessamment défaite et refaite, où
les plus lourds, les moins agiles sont en bas, les plus les~e~ en haut ceux-mêmes que Pascal nomme les habiles-. 0 cite, monceau
d'hommes! ...

des esprits, et certains jours, il croit presque y parvenir, il s'en
approche, il l'appelle, il l'atteint, et déjà les corps se sont trouvés,
les lèvres se sont bues, - ô ces mains qui s'étreignent, ces seins qui
s'écrasent, ces reins qui s'épousent. .. -quand les âmes se cherchent
encore ...
...Adieu, beau courte amoureux de toi-même... Sache
désormais rester pur. N ajoute point à ta division ... Et surtout
défie-toi moins des baisers du serpent que de sa bave ...

*

* * bien profondément au cœur
Nul vivant en effet ne s'implante
d'un autre. Distincte, close, inaccessible, l'âme humaine est
pareille à ces fruits rebelles qu'on ne peut ouvrir qu'en les brisant. N'est-elle pas en effet, petite ou grande, amère ou douce,
vivace ou .racornie, l'amande d'os ou d'ivoire, le grain de nielle
ou de blé, ou plutôt en notre tourbillon plein de dangers, ~a ~pore
inconnue et charmante qui se referme et fait la morte, dirait-on,
pour échapper à la mort? Ah! subtile, t'éveilleras-tu un jour en
d'autres mondes naissant à d'autres vies ou bien te faudra-t-il
toujours attendr~ en ton sommeil, dormeuse, que les démons
t'emportent ou que les anges te recueillent ? ...
*
* possible,
*
La transfusion du sang est
non celle de la pensée.
La communion charnelle est moins impraticable que celle des
esprits. Epanchements d'un côté, étanchéités de l'autre. Elle _est
aussi la seule qui soit permise aux vivants. (Il n'! a de comm~nton
spirituelle qu'avec Dieu. Iln'y a de greffe humatne que physique.)
Et la première est née, depuis qu'aux Jardins harmonieuxd'Eden
y préluda notre Adam, d'un baiser modèle à l'aurore du monde
et ne s'achèvera qu'avec eux, la seconde n'a point encore
commencé...
Immédiate attirance I Foudroyante attraction ! Vous aspirez
l'homme comme un fétu, vous buvez en un éclair toute sa
substance, mais vous n'absorbez qu'elle!. .. Au pied de l'arbre du
péché les tronçons du se~pent! disjoit~.ts par .l'a~change,. -youdraient se rassembler. A 1ama1s banm de lui-meme, exile de
son unité première, indéfinime_nt divi~ible, l'être h~maindédou?lé
cherche à se reformer ... En vam !... Lange au glaive de feu qui le
déporte l'a marqué du signe multiplicateur, la croix ixée et p~ur
toujours l'a flétri du fatal matricule pair, le chiffre deux, racme
du nombre des vivants. La progression invincible commence.
Le désir est né. La multiplication continue engendre la division
perpétuelle, serpent qui se mord la queue ... Le couple, tordu de
spasmes, renversé de fureur ou d'amour, ~'épuise en efforts
effrénés en fébriles réflexes... Folles prétentions ! Monstrueuse
exigenc~ ! Cupidité sans bornes! Dans son farouche désir d'union,
il voudrait tout, l'hymen complet, absolu, l'entente des pensées
et la fusion des sens, l'embrassement des chairs et l'intelligence

* **
Cloisonnement général. Des enfants d'Adam nul ne trouble
l'autre. Tout un monde nous sépare de notre prochain et nous
rions et pleurons sans cesse à l'écart de nos frères. L'antique
alter eg~double comme une monnaie n'est qu'une contradiction,
un être fabuleux, un hermaphrodite. L'Amour lui-même, fils de
la Nuit (x), est aveugle. Les couples sont des parallèles qui ne
se rencontrent jamais ...
L'homme, né rebelle et singulier, a dans le cœur, pareil au
désert, d'inatteignables réserves d'isolement, des espaces sauvages
d'indépendance, et comme qui dirait des steppes de libre oubli,
des infinis d'éloignement. Il pénètre chaque soir en son Sahara ...
Il s'enfonce à travers cette terre sans routes, ni pistes, semblable
à l'air qui tremble et se consume, à l'océan ... Il s'avance amoureusement parmi ces collines qui ondulent à leurs cimes et dansent, foulant leur herbe sèche et brune, pareille à du poil de
chameau ... La trace de ses pas s'efface peu à peu à l'horizon ...
Il marche ... La \'laine frémissante qu'aucune ombre ne souille,
qu'aucune frontiere n'offense et comme agrandie encore par le
vent qui la presse, lui cède toujours ... La solitude brûlante ne
se refuse point à lui... Il marche ... Il n'y a rien à voir, ni
entendre ... Et cependant, tandis qu'il s'écarte ainsi, il ne s'égare
point et tout au bout de sa longue et muette traversée, l'enfant
prodigue, l'errant, le fugitif que tous croyaient perdu se retrouve
enfin en lui-même comme en la plus sûre et la plus suave des
oasis ... U s'y couche avec joie, s'y déplie ardemment et le beau
ciel sablé d'étoiles l'écoute chanter pour lui seul sa fervente
monodie ...
Si, plus haut que les autres, artiste, il se dresse, il n'édifie
encore et toujours que lui-même, obélisque intact, unique, d'originalité r De l'égoïsme sauvage, âcre, épineux, le génie est la
fleur cultivée, le fruit plein de douceur...
(1) Hésiode. Théogonie.

71

�J. PORTAIL

ETUDE ET VARIATIONS SUR UN THÈME DE ROMAINS

Nos grands élans nous mettent en nage. L'indifférence est
une boi~son fraîche, l'ingratitude, un délicieux sorbet. Nous ne
pouvons rien les uns pour les autres. 0 mon semblable, mon frère,
mon profond désintéressement de tes joies n'a d'égal que ta
parfaite e.ndurance à mes maux! Je suis rétif à tes transforts, tu
es invulnérable à mes blessures. Pure et naïve réciprocité., .. Seuls
sentiments dont il nous soit permis de faire l'échange!. .. Que
tardons-nous? ... A ton tour sois aveugle à mon extase, je suis
sourd à tes plaintes ... Ah! Que du moins notre honte mutuelle
achève tristement de nous unir, - frère, soyons muets tous deux,
toi devant mon bonheur, moi devant ta peine, - et qu'à défaut
d'amour ou de pitié, nous confonde enfin l'un l'autre, - gardons
notre secret, point de chants pour mon ravissement, point de
mots pour ta douleur l - un égal et cher silence, notre seule
sincénté ...

reposait notre âme est enfin tout à coup trouée à ses deux bouts,
et dans sa trompe subitement sonore, dans soit vide soudain
retentissant, là même où s'entendait jadis le doux battement d'un
cœur, le monde tonne à présent...

** *

· Grande ville diligente et affairée ! Métropole salubre et
laborieuse ! Le mouvement et le bruit qui ventilent tes artères
purifient aussi notre sang. Dans ton tourbillon souffleur qui remue
les eaux dormantes et retourne les nuées, la médisance en~ourdie
est battue, la calomnie inerte fouettée, la diffamation torpide cinglée. Partout ailleurs, dans les cités chétives, l'air est moins pur,
moins vif, moins renouvelé. Les pans de rues s'observent comme
des couples sournois: percevez ces échanges inquiets, ces coups
d'œils obliques, écoutez ces confidences malignes ... La cité géante
est plus saine que l'autre et pourtant en celle-ci la grand-place
provinciale qui tient en respect ses maisons respire déjà mieux
qu~ le cours, la route plantée d'arbres qui la traverse que les rue.-5.
Il y a presque une haleine de brise à ses deux bords sans vis à vis,
au versant solitaire des remparts, sur le quai frêle et dépareillé du
canal, un souffle à ses deux ailes, le port et la gare ... Qu'importe!
Leur solitude incomplète et stagnante est plus irrespirable que
la pleine et houleuse multitude et l'immobile et sourde mélopée
des cités t:ndormies, leur chuchotement étouffé, plus suffocants,
plus mortels que l'emphase agitée et gonflée de vent des villes
. capitales ...
L'action, sitôt qu'elle ~ntre dans la maison de n~tre corps,
en déloge, bonne ou mauvaise, notre âme. La vaine poussière
des miasmes ou des esprits est projetée au loin ... Trépidant tarare l ..
Voici désormais la maison propre, nette, hygiéniquement purifiée
de celle qui l'habitait, sans émanations ni touffeurs, lisse et
stérilisée... L'air et la lumière y entrent à flots comme en un
coquillage p~rcé ... La conque silencieuse au fond de laquelle se

... Ah! Que vienne le soir! Dors à ton tour, Tumultueux! Et
tais-nous ta rumeur ...

* **
... La ville est la nuit un fond d'océan. Les étoiles qui
naviguent, la lune qui se lève et prend son quart y découvrent
des déserts madréporiques, des solitudes pétrifiées, des monuments récifs, des habitations carapaces... Ce mont noir aux
étailles d 'ardoise est un rocher de moules endormies, cette colline
incrustée de toits pâles élève ses bras comme un arbre de corail,
cette place au centre allonge ses rues comme une pieuvre, ces
ronds-points sont des astéries, ces carrefours, des oursins, ces
coupoles vitreuses, des méduses, ces gares enfin toutes rayonnantes
de rails et qui vivent, des coquilles entr'ouvertes, et dans la nuit
de nacre, de paisibles plages, ces terrasses couchées que l'ombre
ronge, ces grands halls moirés, ces champs perdus de course et
d'aviation ...
Et l'homme ? ... L'homme !. .. Humilié par le sommeil,
plancton invisible à l'œil nu, il dort, les genoux soudés, sur son
dur lit de pierre. L'eau de mort qui suinte de ses murs et dans
laquelle il baigne dévie-t-elle la lumière céleste ou, fanaux oscillants, convulsives vrilles, les feux ~ivins s'y peignant tout en
pleurs la pressent-ils comme autant de ressorts ? ... Je ne sais .. .
Mais voici que soudain tout est abaissé, diminué, dissipé .. .
Tout glisse et choit sans nul bruit. De grands pans de silence
tombent doucement ... Tout vacille ou s'immerge ... Tout vogue et
va~e bientôt dans l'immense et profond courant universel et
déjà je ne vous vois plus, fiers édifices qui m'entouriez, colonnes
majestueuses et redressées, statues imposantes et renversées ...
Qu'êtes-vous donc d~venues, dites! dans cette onde étrange qui
monte et recouvre la ville, sinon maintenant d'humbles actinies,
de timides rotifères? ... Portiques, pylônes, beffrois, palais, l'ombre
qui sourd de toutes parts vous a, déracinés ... La nuit déferle
toute ! Quel puissant château de pierre et d'eaux s'écroule !. ..
L'eau même passe à son tour sur les ponts que le courant
entraîne. Le fleuve chevauche les arches. Les passerelles retombent et fuient comme des lianes ...
Ah I Dénouez-vous enfin, fils, nœuds télégraphiques qui
m'enchaîniez, cablessous-marins, flèc~es, clochers, paratonnerres,

�ETUDE ET VARIATIONS SUR UN THEME DE ROMAINS

PAUL FIERENS

désormais écheveau fragile et délicat de vérétilles et d'encrines ...
Houleuse ténèbre !. .. Tout chancelle et s'effondre sur des marches
invisibles ... Tout s'abandonne ou s'abat! ...

Jules Romains et la Belgique

Allez et dérivez, sombres rameaux de serpules que je n'ai
pas cueillis, fuyez, chavirez, tournoyants et noyés, hautes tours
métalliques que je n'ai point servies, grands arlequins treillissés,
fausses échelles de Jacob que Dieu repousse du pied !...
*

* *

Mais déjà les constellations se fanent et l'aube au loin
commence goutte à goutte de teinter l'énorme flot ténébreux ...
Le matin affleure ...

J. PORTAIL

(A suivre)

Jules Romains a beaucoup d'amis belges, ceux qu'il .connait,
ceux qu'il ignore. Il fait à Bruxelles, à Liège, à Anvers, des tournées
de prédication. Or, flamande ou wallonne, notre hospitalité se concevrait mal sans agapes plus ou moins jordanesques. Le rire des copains
secoue un instant la bedaine des taciturnes, l'enthousiasme a raison
des plus naturelles timidités. Naît-il un dieu ? Toujours est-il que
l'on peut voir, devant un Jules Romains surpris, souriant, ému,
cordial, un poète émêché boire à l'unanimisme!
C'est en de telles circonstances, parmi la fameuse &lt;.l chaleur
communicative», que j'approchai pour la première fois l'envoyé de
Cromedeyre. Il y avait de vieux poètes : des femmes récitaient leurs
vers sur un ton de mélopée tragique. Il y avait des jeunes gens qui ne
disaient rien. Mais sellicité lui-même de lire un fragment d'Europe,
Jules Romains ne consentit à s'exécuter qu'après un hommage à
Verhàeren. Retenons surtout ceci.
Si l'auteur des Odes et Prières - et ce n'est point au hasard que je
cite le recueil, aucun autre n'ayant plus complétement mis en lumière
les intentions et les procédés du maître - exerce à l'heure actuelle sur
les écrivains du nord une fascination dont je puis bien parler, la subissant, s'il enrichit notre conscience et nous aide à fixer le rythme d'une
démarche plus sftre, d'une progression continue, n'y a-t-il point, dans
le don qu'il nous fait, quelque restitution par équivalence ?
Entre Jules Romains et la Belgique un certain commerce d'échanges
s'établit. La Vie Unanime procède de la Multiple Splendeur, des Villes
Tentaculaires, des R7thmes Souverains, comme la peinture française du
diic-huitième sièole - et l'on peut dire alors: la peinture européenne procéda de Rubens en élargissant l'horizon de conceptions universelles,
en héritant de moyens techniques qu'il suffisait de porter à leur perfection.
Nul ae conteste à l'art français d'aujourd'hui, dans le domaine
plastique, sa s~prématie, son empire. ~t si la I_&gt;oésie. d_u nord ne sul,it
point la seule influence de Jules Romams, mats conJomtement celles
de Paul Valéry, de Blaise Cendrars, de Jean Cocteau, il faut reconnaître
que ceux-ci, s'imposant à nous, dérangent quelques habitudes de pensée,
tandis que que celui-là, bien au contraire, n?,us trouve disposés _à
l'accueil, préparés, favorables et comprenant déJa confusément ce qu'il
signifie sans détours. Par un phénomène analogue, un peintre comme

74

�PH. KOURTH
JULES ROMAINS ET LA BELGIQUE

.

Le Fauconnier, très aimé de Romains, impressionna vivement no,
meilleurs «constructeurs», leur suggérant un idéal qui, par tradition,
devait leur être na\urellement accessible.
Poètes belges de la dernière génération, nous avions pour Verhaeren
un culte assez platonique. Ce n'était pas ingratitude et, bien entendu,
nous protestions de toute notre ferveur contre la manœuvre des académiques escamotant la gloire d'un très grand p'oète pour faire le jeu de
sonnettistes proTinciaux. Mais Verhaeren nous était gâté par ses
tiisciples, imitateurs de ses tics de langage, impuissants, malgré tant
de souffle en vain dépensé, à rallumer les brasiers éteints.
Jules Romains nous rend Verhaeren, épuré, peut-être grandi. Dans
les strophes du méridional, nous percevons l'écho de la vibration
flamande. Cependant le tumulte s'organise, le chant de la vie intérieure
s'accorde aux harmonies de l'océan, de la campagne et de la ville, du
labeur moderne, d'une âpre joie révélés.
Et voici que d'anciens «intimistes» sortent de chez eux, regardent
le jour, clignent un peu des paupières, mais bientôt font sonner sur la
route leurs talons, leurs bâtons de voyage . Dans leur troupe, saluons
Franz Hellens, notre aîné, toujours prêt au nouveau départ et ne
s'arrêtant guère aux auberges, Robert Goffin qui approche d'un tournant,
Augustin Habaru, Lucia et J.-J. Van Dooren, René Purnal, quelques
autres.

Jules Romains nous passe en revue . Jean Hytier et ses compagnons
nous font signe. Sans oublier d'où nous venons, nous aimons nous
fondre dans le« groupe», y jouir de la meilleure sécurité, noul' plier à
quelque sérieuse discipline.
L'individualisme du nord est-il capable d'un tel renonceme nt ?
Ou l'exemple de Jules Romains serait-il plus fort que son enseignement ?
Je crois, pour ne rien céler, que nous n'accepterons pas en bloc ce que
le maître nl'us apporte ou nous restitue. L'œ uvre de Romains est de vant
nous qui proclame: occupez-vous moins de faire comme li dit, que de
faire, selon votre loi, comme il fit. Voyez comme il se cherche et se
trouve, comme il triomphe seul de lui-même, comme il monte en se
libérànt des attaches primitives, comme il réalise enfin son ordre.
Allez, et si quelque jour il semble que vous soyez loin de lui, sur
une autre pente, il saura bien que vous ne l'admirez pas moins, que
vous le respectez peut-être mieux et davantage. Le bon maître qu' il est
vous apprit l'audace; il doit tenir une certaine obédience pour le
contraire de la vénération, pour la parodie de l'amour.
PAUL FIERENS

Témoignage de Suisse
Cet article n'a pas la prétention d'apporter l'opinion de teut un
pays étranger sur Romains, mais simplement Je té~oign~ge. ~'un
groupe de jeunes qui, avant d'embrasser une carn,ère defi!11t1ve,
passent une partie de leur tem~s ~ mus~r, et une ~uJr~ a s_e pass1on1:1er
pour quelques uns de vos écnvams. C est donc 1c1 1~fi01ment _mo_ms
que le jugement d'une autorité et un peu plus qu une aàm1ratlon
individuelle.
Avant la guerre, :1-ous a_vions déjà 1~ Romains, mais part_ielle~en!,
certains d·es nôtres 1'1gnora1ent presque, bref notre commumou n avait
pas encore pleinement conscience d'elle-même. « La Vie Unanime »
circulait parmi nous, éveillant notre curiosité, notre intérêt, mais pas
encore notre enthousiasme.
Puis nos aîné11 glissèrent entre nos mains un exemplaire des
Copains n alors épuisés. Un frisson nous ttarcourut. C'était là temporaire mais d'autant plus intense, notre idéal de vie. C'était là une
forme littéraire qui convenait merveilleusement à notre mentalité.
Enfia quelques exemplaires, trouvés par hasard chez un libraire qui
n'avâit pas manqué d'intuition, produisirent l'effet d'une balle explosive:
de son centre le plus intime à ses plus lointaines extrémités, notre
organisme frémit.
&lt;1

Chaque œuv:e ~ouvelle ~ut_ comme le geste _qui cc_&gt;nfirme un_e
admiration. Adm1ratton, à vrai dire, dont le héros 1gn&lt;!lra1t tout, maIS
ne sont ce pas les plus ferventes et les plus durables ?
En automne 1919, il vint à Lausanne - précédé de Duhamel parler de la poésie moderne: nous bénîmes cette p're.nièae occasion de
posséder son visage. Le lendemain (ou le surlendemain) il consentit à
passer un après-midi parmi nous. Que nous étions fiers de le tenir enfin,
Que nous étions fiers de le tenir enfin. Nous étions émus du privilègeau lieu d'adorer des idoles de notre dieu, portraits médiocres, images
fantaisistes - de partager avec lui la « fondue », de suspendre nos
manteaux le long de la même paroi, de boire le vin tiré au même
tonneau.
La pr.emière partie seule de Donogoo-Tonka avait paru à la N .R.F..
Il lut le conte entier, forgeant à chaque phrase notre jouissance,
comblant notre avidité. Un sens que nous ne connaissions qu'à demi
s'épanouissait en nous, comme une fleur qui s'étale ...

77

�PH. KOURTH

TÉMOIGNAGE DE SUISSE

** *

ramassée. Il tempère ce besoin de communion avec l'uaiversel ou
l'absolu, au fond mystique et maladif, avec tout ce que l'existence
actuelle a mis en nous d'esprit critique et de méfiance, qui sous
empêchent d'être dupes de nos attendrissements. Ainsi ce lyrisme
premier et essentiel (et nécessaire), qui contient des chimères, de
l'idéalisme, de la souffrance, est contenu par une ironie, un «concrétisme»,
une joie de vivre. Maître de son bouillonnement intérieur, le dominant
(condition indispensable), Romains ray onne de joie, d'optimisme, de
tendresse discrète et généreuse. Balayant le médiocre, l'artificiel,
l'inanimé, il crée la vie et l'action. Ayant retrouvé une sorte de naïveté
et de simplicité subtiles, il se découvre un monde neuf, immense.

Pourquoi Romains sous une telle auréole ? L'âme contemporaine,
une nouvelle façon de sentir et de comprendre la vie nous passionne :
les personnages de Romains et lui-même nous éclairent, en qui vibre
une âme tissée de fibres si caractéristiqües du XXm• siècle.
Au milieu du confus chassé-croisé des idées, des théories, des
divergences, nous cherchons le courant qui semblelemieuxsymDoliser
notre époque : l'œuvre de Romains forte et claire nous sollicite encore
à cet égard. Elle nous émeut comme la vue d'un édifice ju,qu'alors
inconnu, conçu selon nos nouveaux gotlts et satisfaisant nos nouveaux
besoins. En deux mots nous y avons puisé l'approbation que peut
donner un moraliste et les jouissances que procure un artiste.
*

* *

On parle beaucoup d'une renaissance classique au milieu de la
confusion actuelle. On la dé5ire, on la pressellt, mais l'on n'y voit pas
toujours clair. En effet, les efforts semblent épars a s'approcher du but.
Celui-ci apparaît d'ailleurs brouillé, dans le lointain, le t errain est semé
d'obstacles déconcertants. Aussi ceux qui y tendent s'écartent souvent
les uns des autres selon leurs audaces ou leurs ressources particulières.
Quand à force d'attention l'esprit saisit enfin le sens et la portée d'une
direction, il se fixe et se repaît de la solution découverte. Ainsi Romains
nous retient, affirmatif et obstiné.
Le problème qui se pose est touffus : pour atteindre cette forme
littéraire ( qu'il est convenu d'appeler un nouveau classicisme) où
l'Europe d'aujourd'hui enfin dépouillée de son inCJuiétude se complaira
comme en son symbole, il ne suffit pas de pasticher un vieux siècle
classique. Non, ce qu'il faut, c'est posséder la richesse et la complexité
d'une âme moderne, prendre conscience en une seule vision de cette
richesse et de cette complexité, et les ayant ordonnées, en imprégner
la matière littéraire: alors l'œuvre sortira telle que nous la souhaitons.
Il nous semble que Romains possède cette richesse, qu'il a eu la force
d'imposer l'harmonie aux passions, aux élans qui se disputent nos cœura
modernes.

Un thème unanimiste est au centre de tous ses développements
littéraires, parce que mieux qu'individuellement, par le groupe on
pénètre la joie, la vie, on les perpétùe, on fait« cette expérience de
l'éternité » dont Romains est si avide. En appelant à la conscience les
groupes vrais et profonds, l'unanimisme est créateur d'action et d'ordre.
Sur les qualités de l'âme se moulent les qualités du style. A l'amout
du concret correspond ce qu'on pourrait appeler· le concrétisme dea
images. Images oh-tenues uniquemeRt par l'assemblage de mots concrets
et de verbes exprimant une action, qui suggèrent plus directement la
vie réelle.
A l'homme vibrant qui se domine correspond une langue nerveuse
~ui .s e dompte ; elle jette aux yeux la vision lumineuse ou au cœur
l émotion neuve.
Nous nous penchons pleins de ferveur sur l'œuvre de Romains,
parce qu'à son contact notre âme moderne vibre, notré esprit moderne
jouit, nos yeux modernes sont rassasiés.
Lausanne, février 1923.

PH. KOURTH

Comme un grand nombre d'écrivains actuels - Duhamel, Girau
doux, Salmon entre autres, poètes ou prosateurs, Romains est
essentiellement un lyrique. Lyrique qui veut exalter non le moi des
romantiques, mais la vie universelle, concrète et -terrestre, la vie
complexe, immédiate, et l'Htion qui en est la manifestation la plua
brute. Si ce lyrisme qui pousse à un besoin d'embrasser tout l'univers
n'est pas enrayé par un contre-poids nécessaire (ironie, certain
scepticisme, cynisme, esprit d'aventure, préoccupations esthétiques),
il provoque un déséquilibre, une mélancolie, si éloignés de cette
plénitude qui ne se trouve que dans l'ordre et la mesure.
Romains a su éviter l'écueil, il a eu la puissance de réaliser cet
équilibre qui le fait apparaître éclatant de santé, de force, de sympathie

79

�WALDO FRANK

La vie américaine de Jules Romains
He is herc in two ways which together make the One that will always
be associated with his name. The one
way is the litera!, the literary : and
here the limitations of American readers impose strict limits. America is
not qui te yet a people of 110,000,000 :
someone has called us a « state of
mind » : I once said that we were a
«promise». Howsoever, among these
myriad brains there are pathetically
few with a genuine sense of literary
values. And even of this small number (the brain cells of our colossal
body), there is the mere fragment that
reads French. But this small group,
alone not barred from reading JuJes
Romains, knows him unanimously
and has a sense of liis riçhtful place
among French writers w1ch yerhaps
is clearer than bis recognition m
France. It is a small group - but it
has good eyes.
This is the « nô~inalistic » place
among us oî Romains and of his associates - to borrow the good old terms
of Anselm and of Abelard. Realistically, his place in our spiritual and
literary life is vastly greater and far
exceeds the limits where his name is
known. W e are fond of saying hete,
that the true father of•Unanimisme is
W alt Whitman. Whitman is the lyric
prophct of Unanimisme. We «Ise
sang as he did the divinity of crowds,
the reality and inherency of groups ?
And his vaticination was not figurative, not ethical, not economic. Whitman undoubtedly was moved by the
organic vibrance of ferry-boat and
stage-coach, of hospital-ward and cavalry-brigade and funeral and church.
If you analyse his great poem, you
will find that in large measure the
density of his forms is due to his evocation of these neo-archaic bodies :
in large measure his resthetic relies

80

Romains se présente à nous par
~eWI: voies qui n'en font qu'une,
1 Unique, laquelle portera toujours
son nom. D'abord il se présente à nous
littéralement, littérairement : et ici
l'esprit restreint des lecteurs américains impose de sévères restrictions.
L'Amérique n'est pas encore, comme
on pourrait le croire, un peuple de
110.000.000
d'habitants : quelqu'un
nous a appelés un « état d'esprit».
J'ai dit un jour que nous étions une
« promesse ». Cependant, parmi ces
myriades de cerveaux, il est émouvant
de voir comme il y en a peu qui aient
un J;&gt;ur sens des valeurs littéraires.
Et c est même un simple fragment de
ce petit nombre (les cellules cérébrales de nol!·e corps colossal) qui lit le
français. Mais ce petit groupe, le seul
qui puisse lfre Jules Romains, est unanime à le connaître et a le sens, peutêtre plus clair qu'en France, de la
place qui lui est dûe parmi les écrivai~s _français. C'est un petit groupe,
mais 11 a de bons yeux.
Telle est parmi nous la place « nominaliste» de Romains et de ses compagnons, pour emprunter les bons
vieux termes d'Anselme et d'Abélard,
D'une ma1iière réaliste, sa place dans
notre vie spirituelle et littéraire est
bien plus vaste et dé~asse de beaucoup les limites jusqu où son nom est
connu. On aime bien dire ici que le
vrai père de !'Unanimisme est Walt
Whitman. Whitman est le pro~hète
lyrique de !'Unanimisme. Qui d autre
chanta comme il le fit la divinité des
foules, la réalité et l'existence en soi
des groupes ? Et sa prophétie n'était
ni symbolique, ni morale, ni économi&lt;JUe. Whitman, sans aucun doute,
etait remué par le frémissement organique du bac et de la diligence, de la
salle d'hôpital, de la brigade de cavalerie, de l'enterrement et de l'église.

LA VIE AMÉRICAINE DE JULES ROMAINS

upon the dimensionality of groups :
in large measure the lyric mass of bis
voice is volumed and sustained by
this same intuition, of the voluminous
lives about him. But of course, it was
never more than an intuition, unconscious, evanescent. Yet, if this be so,
you will understand why Jules Romains and his friends, realistically,
are a great part of ourselves. America
has been unable to continue the heritage of Whitman. Our group life is
still almost as inchoate as in 186o :
our activity of individual life is still
almost as anarchie. W e have not
groups, but herds. It was but natural
that France, the land of groups, the
land where almost alone in Europe
the individual atoms have combined
into complex, higher organisms,
should realise the superb prophecy of
our poet: should give it that actual
being in experience which is resthetic
form.
But I am convïnèed that American
writers await merely an adequate
translation and presentment of Jules
Romains - a Bazalgette - to recognize in him one of their dominant
unconscious masters. Much in France
that we love is outside ourexperience:
Gide, for instance, or Valéry or
Proust. Romains is so dee:ply an expression of our potentiel life - of the
inevitable direction of our cultural
growth - that even such American
writers as have never read im are
unconsciously his debtors. I might
cite such significant recent works as
the Spoon River Anthology of E. L.
Masters - the erection into extended
form of a town graveyard : or the
Winesburg, Ohio - Sherwood Anderson's most significant work - in
which the writers are foreever straining beyond the individual voices
whi,ch they alone know how to use,
to give articulation to the inchoate
group-soulofthe town. To such works
as these, the knowledge of Romains
would have been a godsend. For
what they lack precisely is that ratio, na! leverage of the cônscious mind
whereby the intuitions and~ecstacies

81

Si vous analysez son grand poème,
vous trouverez que la densité de ses
formules est due, en grande partie, à
son évocation de ces êtres néo-archaïques ; en grande partie son esthétique
repose sur la spatialité des groupes ;
en grande partie la masse lyrique de
sa voix doit son volume et son soutien
à cette même intuition des volumes
vivants qui l'entourent. Mais, naturellement, ce n'était jamais plus qu'une
intuition, inconsciente, évanescente.
Si l'on admet qu'il en soit ainsi, on
comprendra pour9,uoi Jules Romains
et ses amis sont, dune manière réaliste, une grande partie de nous-mêmes. L'Amérique a été incapable de
prolonger l'héritiige de Whitman.
Notre vie de groupes est presque encore aussi embryonnaire qu'en 186o ;
notre activité dans la vie individuelle
est presque anarchique. Nous n'avons
pas de groupes, mais des troupeaux.
Il n'était que naturel que la France,
le pays des groupes, le pays presque
le seul en Europe où les atomes individuels se sont combinés en de complexes et supérieurs organismes, réalisât la superbe prophétie de notre
poète et lui donnât cette existence
réelle qui est la forme esthétique.

Et je suis convaincu que les écrivains américains attendent simplement
une traduction et une présentation
adéquates de Jules Romains (un Bazalgette) pour reconnaître en lui un
de leurs maîtres par lequel ils sont
inconsciemment dominés. Bien des
ouvrages que nous aimons en France
sont hors de notre expérience : Gide,
par exemple, ou Valéry ou Proust.
Romains est si profondément une expression de notre vie potentielle, de
l'inévitable direction de notre développement intellectuel, que même tels
écrivains américains qui ne l'ont jamais lu sont inconsciemment ses débiteurs. Je pourrais citer tels récents
ouvrages significatifs comme : the
Spoon River Antholog_y de E. L.
Masters (l'extension d un cimetière
citadin), ou the Wtnesburg Ohio
l'ouvrage le plus signific:itif; de: Sherwood Andersont~dans~ tlesquels_! les

�WALDO FRANK

of the soul are formed into enduring
literary art.
And here, though I do not mean to
brillg my own wor~ even remotely
into a discussion of hterature, I must
testify to the great heartening and
strength which my knowled_ge of Romains has brought me. I d1scovered
him in 1916. And since those days,
when with a passionate sense of revelation I scoured the New-York bookshops for every word of his that I
could find he bas been to me ,nourishment ~nd a guide. For in him, I
discovered that alchemy of primitive
elemental uncreated stuffs into bard
pure forms, which is- the gold of art.
Y es : Jules Romains and Vildrac
are in our air. It would re9.uire the
technique of Mort de Quelqu'un. to
trace how this creating and expandmg
life works among our spiritual forces.
WALDO FRANK
Darien, Conn. December

1922.

HERBERT READ

écrivains ont sans cesse fait effort
pour dépasser les voix individuelles
qu'ils savaient seulement employer,
afin de donner son articulation à la
naissante âme collective de la ville.
La connaissance de Romains eut été
providentielle à de telf ouvr~~es. Car
ce qui leur manque, c es~ prec1sfme~t
ce rationnel coup de levier del ~spr~t
conscient au moyen duquel les intuitions et l~s transports de l'âme sont
fondus en un art littéraire durable.
Et maintenant, bien que je n'aie
pas l'intention d'introduire, si peu
que ce soit mon œuvre personnelle
dans une discussion littéraire, J"e dois
attester ~ue la connaissance e Romains m apporta un grand courage
et de la force. Je le découvris en 1916
et, depuis ce temp!, !J.Uand, ayec_ le
sentiment passionne d une revelahon
j'écumais les librairies de New-York
r.our y trouver le moindre mot de lui,
il a été pour moi une nourriture et un
guide Car en lui j'ai découvert dans
de rudes et pures formes, c~tt~ ~lchimie de materiaux bruts, ,1&gt;rtm1hfs et
élémentaires qui est le tresor de l'art.
Oui Jules Romains et Vildrac sont
dans ~otre air. Il faudrait la technique de Mort de Quelqu'un pour montrer comment cette vie créatrice et
dynamique travaille dans nos forces
spirituelles.
·
Trad. par Andrée JJ11tier.

82

Jules Romaîns et l'Angleterre
Any account of the influence of
Jules Romains in England must be in
the nature of an estimate rather than
a record. I think the first general notice of any of his writings in an English rev1ew was given by Mr F. S.
Flint in 1912 (Tlu Poetry Review, vol. 1
n° VIII). Mr Ezra Pound wrote about
him some months later in The New
Ag-e, and I myself published an essay
in Art and Let/ers in 1918 (vol. II,
n° 1). Ail thest! introductory articles
appeared, as one would expect, in
periodicals almost eii;clusivefy devoted to the interests of « les jeunes i..
Recently, however, the Times Literary
Supplement, representing our more
dignified literary interests, has devoted some attention to M. Romains'
work, and appreciative reviews of his
later books have appeared as a matter
of course. The recent critic of Lucienne, however, seemed rather wilfully to ignore the wonderful delicacy
of that psychological romance.
A translation of Mort de Quelqu'un,
by Desmond Mac Carthy and Sidney
Waterlow, appeared in 1914 under
the title of The Death of a Nohod'}I. It
met with a good deal of appreciation,
but it did not run into more than one
edition - perhaps it was overwhelmed by the distraction of the war.
I have not met with any other renderings of M. Romains'work, except the
translation by Miss Helen Rootham
of a few of h1s poems which appeared
in Art and L,tters in 1919 (vol. 1I n• 2).
But if the record of Jules Romains
in England is up to the present so
bare, r think that in the future it will
be different. In England the work of
a foreigner has to contend with
strong prejudices. In the first place,
the Eng1ish publishers are tàe most
craven set of commercial bagmen

83

Tout compte-rendu de l'influence
de Jules Romains en Angleterre doit
être plutôt de la nature d'une évaluation que d'un compte exact. Je crois
que le premier avis public, dans une
revue anglaise, de quelques-uns de
ses ouvrages, fut donné par Mr F. S.
Flint en 1912 (The Poetry Review, vol.
1, n• VIII). Mr Ezra Pound parla de
lui quelques mois après dans The New
Ag-e, et 1e publiai moi-même un essai
dans Art and Lelters en 1918 (vol. II,
n• 1). Tous ces articles d'introduction
parurent, comme on pouvait s'y attendre, dans des périodiques l?resque
exclusivement dévoués aux tntérêts
des« jeunes». Récemment cependant,
le Times Literar.7 SupplemenJ, représentant ce que nous avons de plus
littérairement solennel, a consacré
quelque attention à l'œuvre de M.
Romains, et des compte-rendus compréhensifs de ses derniers livres ont
paru tout naturels. La récente critique de Lucienne cependant semblait
plutôt ignorer à dessein la merveilleuse délicatesse de ce roman psychologique.
Une traduction de Mort de Quelqu'un
par Desmond Mac Carthy et Sidney,
\tVaterlow, parut en 1914 sous le titre
The Death of a Nohody. Elle rencontra
beaucoup de succès, mais elle ne dépassa pas une édition - peut-être futelle étouffée par le souci de la guerre.
Je n'ai pas rencontré d'autres traductions de l'œuvre de Romains, excepté
celle, par Miss Helen Rootham, de
quelques-uns de ses poèmes qui parurent dans Art and Letters en 1919 (vol.
II, n• 2).
Mais si le bilan de Jules Romains
en Angleterre est, jusqu'à présent, si
pauvre, je crois qu'a l'avenir il en sera
autrement. En Angleterre, l'œuvre
d'un étranger doit lutter contre de

�HERBERT READ
that ever impeded culture. To some
degree they are excused their lack of
enterprise by the indifference of the
reading public at large : in England

the number of intelliient people, who
interest lhemselves 10 modern developments in art and literature is extremely small. This is probably due
to the disproportionate influence of
the universities of Oxford" and Cambridge. These two cseats of learning &gt;
almost monopolise the higher educaùon of the country, and tend to produce a soci,,J rather than a eu/Jurai
tyfe. Good breeding includes beauùfu manners and a capacity to endure
a cold ~ tub &gt; every morning of the
year, but it does not necessarily im,ply
a knowledge of literature and pamùng. Remember, too, the English
tcmperament : an Englishman is
ashamed to be seen reading a volume
of poetry. In the train he will bide it
within a copy of The Sporli•z Times.
But the art of Jules Romains will
in time overcome even these circumstances, and I think in all probability
that bis triumph will come via the
thea1re. The English public, despite
the terrible post-war débauch of sentimentality, still retains its traditional
regard for the drama, and if there are
very few good plays to be seen in
London now, it is largely because
there are very few good plays written.
The theatres are also in the possession
of stupid financial speculators, who
neglect its possibiliùes. But there is
an unsatisfied need for good drama,
and the supply of native plays not
being equal to his demand 1 we shall be
compelled to go abroad. Wnen that day
cornes, such plays as L'Armù dans la
Ville Cromedeyre-le-Vieil, and M. le
Tro11Ldeç (this latter a comedy of true
Jonsonian «humours&gt;) will play in important part in our dramauc history.

I cannot honestly say that so far
the fiction and poetry of Jules Romains has had much infltlence in Engla.nd. E11r&lt;&gt;je was greeted with an
appearance of entbusiasm1 and M.
Romains is certainly not w1thout his
fervent disciples. But I can see little

vigoureux préjugés. En premier lieu,
lee éditeurs anglais sont la bande la
plus couarde qui jamais étouffa la
culture. A quelque degré, leur manque
d'initiative est excusé par l'indifférence de la masse des lecteurs : en
Angleterre1 le nombre des gens intelligents qui s'intéressent aux mouvements modernes de l'art et de la littérature est extrêmement petit. Ceci est
probablement dtî à l'influence disproportionnée des Universités d'Oxford
et de Cambridge. Ces deux centres
de culture monopolisent presque l'éducation supérieure du pays, et tendent à produire un type plutôt social
qu'inteflectuel. La bonne éducation
comprend les belles manières et le
pouvoir d'endurer un tub froid tous
les matins, mais elle n'implique pas
nécessairement la connaissance de la
littérature et de la peinture. Rappelez-vous aussi le tempérament anglais:
un Anslais est honteux qu'on le voie
lire un volume de poésie. Dans le
train, il le cachera dans un exemplaire
du Sportinz Timt1s.

JULES ROMAINS ET L'ANGLETERRE

positive effect on our literature. But
then we have very little literature to
b~ affected. If we do experience a
renaissance in the near future (and I
am not without ho{le) than I am confident that the fertile technical experiments of Jules Romains, the consistent modernity of his outlook, and
the beauty and firmness ofhis writing,
will contribute largely.
HERBERT READ

que, jusqu'ici, _les r~mans et la poésie
de Jules Romains aient eu beaucoup
d'influence en Angleterre. Europe fut
salué avec un semblant d'enthousiame
et M. Romains n'est certainement pas
sans de fervents disciples. Mais je
n'en peux voir que peu d'effet positif
sur notre littérature. Seulement, en ce
moment il n'y a presque rien dans
notre littérature qui puisse être influencé. Si, vraiment, nous faisons
l'expérience d'une renaissancl: dans
le prochain avenir (et je ne suis. pas
sans espoir) alors je suis convamcu
que les fertiles expériences techniques de Jules Romams, la modernité
logique de sa vision et la bea~té et
la fermeté de son style y contribueront.
Trad. par Andrée H11lier.

.Mais, en son temps, l'art de Jul1:s
Romains triomphera, même de ces
circonstances, et je crois qu'en toute
probabilité son triomphe lui viendra
par la voie du théâtre. Le public anglais, malgré la terrible débauche de
sentimentalité d'après-guerre, 6arde
encore sa traditionnelle considération pour le drame, et s'il y a très peu
de bonnes r,ïèces à voir maintenant it
Londres, c est, pour beaucoup, parce
qu'il y en a très eeu d'écrites. Les
théâtres sont aussi la possession de
spéculateurs financiers stupides qui
en négligent les possibilités. Mais il
existe un besoin non rassasié de bon
drame et l'offre nationale n'étant pas
egale à la demande, nous serons contraints d'aller chercher à l'étran~er.
Quand ce jour viendra des pieces
telles que L'Armée dans la Ville, Cromedeyr,-le- Vieil et M. le Trowl,adu
(cette dernière, une comédie de véritable « humour&gt; jonsonien) joueront
un rôle important dans notre histoire
dramatique.
Je ne peux pas sincèrement dire

85

�' .

STEFAN ZWEIG

JOAN ESTELRICH

Jules Romains

Jules Romains et la Catalogne

Jules Romains ist - und wer bestreitet dies noch ? - eine der strerksten dichterischen Krrefte Frankreichs
und dies nicht nur dank einer sprachlichen, einer rytmischen Begabung,
sondern auch aus einem prachtvollen
selten _klaren, ~elten energischen
Kunstwillen. Seme ungewœhnlich
scharfe, rapide Intelligenz ( die strerker ist ais die sonst lyrischen Dichtem erlaubt ist) dominiert und unterwirft die starke Phantasie : er weiss
immer im Schaffen was er will und
vor allem : er kann was er will. Niemals ist er das Opfer eines Einfalls
Gefangener eines Traumes, der blos~
passive Dichter - immer bleibt er
dank jenes leuchtenden Intellects Herr
und Meister seiner Kunst und wie ein
Feldherr erobert dieser siegweise
Willen Provinz nach Provinz. Dieses
Mamnliche liebe ich an ihm sehr :
selbst seine Traüme haben noch Willenskraft, seine Phantasien Lebensblu_t. Mit ihm verglichen, haben die
meisten andern Dichter die Bleichsucht und die Sentimentalitret unbefriedigter 1·unger Mredchen: man
muss selbst eicfenschaftlicher Intellectueller und Fanatiker der Wirklichkeit sein, um diesen wachen Traümer
ganz zu verstehen.
STEFAN ZWEIG

Jules Romains est - et qui le conteste encore ? - une des forces les
plus puissantes de la France littéraire
et ceci non seulement par ses grands
dons rythmiques et techniques, mais
av~~ tout grâce à sa superbe volonté
artistique (rare en telle clarté, rare
e1;1 telle énergie). Son intelligence rapide et excessivement claire (plus
claire qu'il n'est permis en général à
un poète lyrique) domine et maitrise
son imagination puissante : il sait toujours en créant ce qu'il veut et il
peut toujours ce qu'il veut. Jamais il
n'~st vi~tim~ de s?n i~agination ou
P.nsonmer dune revene - toujours
il reste, grâce à son intelligence artistique et lumineuse, maître de son art
et par cette volonté il conquiert
comme un général un domaine, une
province de l'art (poésie, drame, roman) après l'autre. J'aime beaucodp
en lui cette virilité, - même ses rêves
ont encore de la sève et de la volonté
ses imaginations un sang rouge et vi:
vant. Comparés à lui la plupart des
autres poètes semblent souffrir de
l'anémie de ces jeunes filles qui sont
leur public, tandis que pour aimer et
pour comprendre Romains il faut être
soi-même intellectuel passionné et fa.
natique de la réalité.
Trad, par l'auteur.

Pocs mesos ahans de la guerra, ja
fa mes de nou anys, un excel-lent

esperit de casa nostra, M. S. Oliver,
comentava al diari c La Vanguardia&gt;
de Barcelona la munior d'escoles literàries que venia produint la complicaci6 de la vida moderna. - Cinquanta escoles, en trenta anys, i només a França, en una sola llengua ! exclamava. Conreu artificial de la
inquietud - aqui també predicada, per la sola inquietud ! I el nostre
Oliver, que també era un conservador
escèptic, repetia amb Renan : - Tanta febre, tant afanyar-se per a canviar
d'error? Què en restarà de tantes
escoles?
En aquell article volander vaig
llegir per primera vegada el mot unanimisme, c amb la seva literatura collectiva &gt; i el nom august de Jules Romains, camb les seves proclamacions»·
D'aquelles cinquanta escoles non'hiha
rastre apenes. De les poquissimes que
han reeix.it, l'unanimisme n'és una.
Dels pocs noms que s'ha.n salvat, el
de Jules Romains és principal. Els
unanimistes han triomfat pel valor
individual de cadascù, pero també
pel contingut de la doclrina que els
ajuntava. Es que llur didàctica s'apoiava en una realitat social ; és que llur
estètica portava intimes virtus. I aiXi
suraren com a comunitat poetica ; i
ai:xi s'ha extès l'unanimisme, França
enllà, per Suissa i per Anglaterra,
fins a l'Escandinàvia.
L'agitaci6 moderna aglomera les
criatures humanes. Podia naturalment
preveure's una forma d'art que prengués per objecte la vida col-lectiva.
Podia preveure's l'artista que posés
en una ànima col-lectiva l'interès que
posem de costum en una ànima individual. Novetat? Novetat, absolutament, no. Animar corn un sol ésser

Quelques mois avant la guerre, il y
a maintenant plus de neuf ans, un
excellent esprit de chez nous, M. S.
Oliver, commentait dans le journal
« La Vanguardia » de Barcefone, le
foisonnement d'écoles littéraires auxquelles donnait naissance la complication de la vie moderne. « Cinquante
écoles en trente ans ! et rien qu'en
France ! dans une seule langue ! &gt;
s'écriait-il. « Témoignage artificiel de
l'inquiétude pour l'inquiétude ! prêchée aussi parmi nous - &gt;. Et notre bon Olh,er, conservateur et sceptique, répétait avec Renan: « Tant de
fièvre, tant d'affairement pour changer d'erreur l Que demeurera-t-il de
toutes ces écoles?&gt;:
C'est dans cet article que je lus
pour la première fois le mot unanimisme « avec sa littérature collective&gt;
el le nom auguste de Jules Romains
c avec ses proclamations&gt;- Des fa.
meuses cinquante écoles, à peine s'il
reste trace ! Mais parmi le petit nombre de celles qui ont réussi figure
l'unanimisme. Parmi les rares noms
qui ont survécu, celui de Jules Romains est le plus marquant. Les unanimistes ont triomphé grâce à leur
valeur individuelle, sans doute, mais
grâce aussi au contenu de la doctrine
qui les réunissait. C'est que le fondement de leur didactique était une
réalité sociale ; c'est que leur esthétique comportait une intime vertu. Et
c'est pourquoi leur communauté poétique a duré ; c'est pourquoi, par delà
la France, la Suisse et l'Angleterre,
l'unanimisme s'est propagé jusqu'aux
pays scandinaves.
L'agitation moderne entraine les
agglomérations humaines. On pouvait
naturellement prévoir une forme d'art
qui eftt pour objet la vie collective.
On pouvait prévoir l'artiste qui don-

86
4

.,

�JOAN ESTELRICH

una muni6: de gent,: una naci6,~un'poble, una c1utat, un cos d'exercit aixo s'ha fet en tots temps. Pero manc_ava ta! volta que aquesta obra poèhca s'exercis en forma reflexiva 1 del
tot intencionada.

nerait à l'âme collective tout l'intérêt
qu'offre ordinairement l'âme individuelle. Nouveauté? Dans toute la rigueur du terme, non. Animer comme
un seul. être un groupe d'individus,
une nation, un peuple, une ville, un
corps d'armée, cela s'est fait en tout
temps, mais il manquait à une telle
œuvre poétique une forme réfléchie
et parfaitement intentionnée.

Per qué l'unanimisme ha triomfat?
Fàcil és respoi;idre : Par la mateixa
r~6 que s'a~anten totes les construcc1ons, no edificades en la sorra, sin6
en la st&gt;lida realitat. Es a dir : perquè
é,~ un~ forma de l'art e~ern ; perquè
s n1:sp.1ra, pre~ent!!er ~bJecte la caractenstica social d 'avm, en les linies
essencials de l'art clàssic de tots els
temps. El seu perill està em el sistema,
que porta sovint a una arbitrarietat
extra-humana. D'on s'en deriven errors de psicologia i deformacions de
la realitat. D'on s'en deriva també
l'excés de detalls, fins a diluir-se
massa la materia poètica. Podem conce~ir, pero, en gràcia a l'obra acompl~da, un vot de confiança a l'unanimisme.

Pourquoi l'unanimisme a triomphé?
La réponse est aisée : pour la même
raison qui fait que durent les constructi9ns édifiées non sur le rêve mais
sur la solide réalité. Autrement dit
il a triomphé, parce que c'est un~
f~rm~ de l'art étern.cl _; parce qu'il
s msp1rc des caract~nstiques sociales
d'aujourd'hui et qu'.il en fait son objet, en restant dans les lignes essentielles de l 'art classique de tous les
temps. Le seul danger pour lui, c'est
le système qui dérive souvent vers
l'arbitraire et le non humain. D'où
les erreurs psychologiques et les déformations de la réalité. D 'où aussi
l'excès de qétails qui finit par noyer
la matière poétique elle-meme. Mais
en considérant l 'œuvre accomplie,
nous pouvons pleinement accorder à
l'unanimisme un vote de confiance.

Mes parlem, coicretament, de l'art
persona! de Jules Romains. La sevaa
obra, tan diversa i matisada, s'ha im~osat lentam_ent pero solida. Una qualitat excel-le1x en tota· ella : la seguretat. El nostre poeta podria pendre
per lema el vers de Leonardo : « Vogli sempre poter quel que tu debbi. &gt;
Sab el que vol, sab el que pot, sab el
que deu fer. Mostra, en tota l'obra,
la senyoria sobre si mateix i sobre la
propiaart. _Sembla contenir-se sempre
pcr_ a dommar el tema, perquè no li
fugm les idees, per a triar lliurement
els mots a cada instant.
La seva art, doncs, és la més 01?_0sada a l'art del poeta natural, a 1 art
de la &lt; paraula viva &gt; del nostre Maragall. Jules Romains no s'abandona
mai à la inspiraci6; ans bé, la regeix
sempre. No es deixa dominar mai
pels mots, ans bé, els tria i els compon a son albir. Es un artifex, un meravell6s artifex, amb els millors recursos de l'artificiositat i la mixtificaci6. Sostenia el nostre MaraRall que
només en la sinceritat i en I aband6
podia crear cl pœta. Jules Romains
demostra, pel contrari, que també la

Examinons maintenant l'art personnel de Jules Romains. Son œuvre,
si diverse et si nuancée, s'est imposée
lentement, mais solidement. La qualité dominante en est la sûreté et
notJ:e poète pourrait prendre comme
devise le vers de Léonard : &lt; Vogli
sempre poter quel che tu debbi. &gt; (1)
Il sait ce qu'il veut ; il sait ce qu il
peut; il sait ce qu'il doit faire. Dans
toute son œuvre éclate la maîtrise de
soi-mème et la maitrise de son art.
On croit sentir en lui une tension
continuelle pour dominer son sujet,
pour empêcher les idées de s'éparpiller, pour choisir librement des mots,
à tout instant.

(l) Que tu veui lies toujours potn·oir ee
que tu dois.

88

JULES ROMAINS ET LA CATALOGNE

mixtificaci6 pot ésser creativa. Pcrtany la seva lirica a la tesria de l'engany conscient, sistematisat per medi
d'una tècnica àgil i segura. El pœta
no és, aqui, un suggestionat, sin6 un
suggestionador.
Si Jules Romains ha tocat amb
emoci6 i sapièn-cia moites cordes de
la lira, també s'ha extès i complagut
- corn saben - en els aitres genres
literaris moderns : teatre i novcl-la.
1 dintrc la novel-la, la uovel-la colnica. Era natural que l'unanimisme,
per la seva universalitat, s'incorporés
el riure. El riure esdevenia l'experiment decisiu. L unanimisme era mort
si fracassava rient ; si sabia riure,
l'unanimisme estava salvat. Celebrem
de tot cor aqucst triomf. La Ciutat
futura f6ra insoportable abandonada
a la ferotgia dels agrupaments. Per a
equilibrar la fretura dels misticismes
col-lectius, calia cl ~ai deslliurament
del riure, la « gaia c1ència &gt; del riure.
Em sembla almenys curi6s remarcar aquest aspecte de l'unanimisme,
que pertany sercer a Jules Romains.
B. Crémieux ha so~tinçut una tesi
brillant sobre el seu sentiment comic.
Jo em permetré pendre peu d'aquesta
lesi de Crémieux, per a exposar els
meus punts de mira.
Quin riure ens ha ensenyat el tempcrament humà i liric de Jules Romains ? El pœta és home d'ulls blaus
- aquclla blavor de ce!, dels primilius flamencs, - pero de cara ampla,
de fermes linies facials. L'ensomni de
l'esguard contrasta amb la duresa del
rostre. Perl&gt;, tot i el coutrast, no en
resulta un rostre absurd, sin6 especialment, particularment harmonie.
Aixi el caràcter del seu sentiment comic, el quai fluctua entre Flandres i
el Mitjorn, abraçant tot el cos de la
França eterna. Del cel angèlic i les
esbojarrades kermesses del Nord, a
la llum, la claredat de perfils i els
forts repassos del Sud, mullats en vi
vcrmelf.
Primera condici6, doncs: un comic
pur. Segona: un comic «nostre :».
Tercera: un comic sense objectius
extra-comics. Volem dir que el comic

Son art est donc aux antipodes de
l'art du poète «naturel&gt;, de l'art de
la « parole vivante» de notre Maragall. Jules Romains ne s'abandonne
jamais à l'inspiration; il la gouverne
toujours. li ne se laisse jamau entrainer par les mots ; il les choisit et les
groupe à sa guise. C 'est un artiste,
un merveilleux artiste, qui possède
toutes les ressources de son métier, y
compris la mystification. Notre Maragall prétendait que c'est seulement
dans la sincérité et l'abandon que le
poète peut créer. Jules Romains démontre le contraire ; il prouve que
la mystification elle-même peut être
créatrice. Son lyrisme est lié· à la
théorie du mensonge conscient, érigé
ensystème, grâce aux ressources d'une
technique agile et sûre. Sur le poète
n'agit aucune suggestion ; la suggestion, c'est de lui qu'elle émane, au
contraire.
Si Jules Romains a su faire vibrer,
avec non moins d'émotion que de
science, bien des cordes de la lyre, il
s'est exercé et complu, comme on le
sait, aux autres genres littéraires
modernes : théâtre et roman.
Dans le roman, c'est le comique
~u'il a choisi. Il était naturel que
1unanimisme , dans son universalité,
s'incorporât le rire. Le rire était pour
lui l'expérience décisive. L'unanimisme était mort s'il y échouait; s'il savait rire, il était sauvé. Célébrons de
tout cœur son triomphe. Livrée à la
férocité des groupements, la Cité future deviendrait insupportable. Pour
y tenir en balance la rigidité du mysticisme collectif, il fallait la joyeuse
liberté du rire, la « gaia sciencia:,; du
rire.
Il me semble tout au moins curieux
d'attirer l 'attention sur cet aspect de
l'unanimisme, qui appartient en propre à Jules Romains. Son sentiment
du comique a servi de prétexte à B.
Crémieux pour défendre une thèse
brillante sur laquelle je m'appuierai
pour exposer mes propres points de
vue.
Quel rire nous a appris le tempérament humain et lyrique de Jules Ro-

89

�JOAN ESTELRICH

de Jules R-0mains no resulta pueril
corn cert .«humour&gt; britànic, estèrilme~t achma_tat a casa nostra. Ni és
cl nure satir1c de la desolaci6 intima
que fa un rictus forçat per a no esclatar en plor. Niés producte tampoc
de la banalit_at joiosa, que s'engresca
a_mb la prop1a rialla incoherent. Un
nure_ que no amaga agrures pessimistes n_1 reserves mentals ; un riure sense
finahtats . morals : un riure, en resum•
que no t e r~s que veure amb el « ridend~ corr1guntur mores&gt;. Hem dit
tambe un riure « nostre &gt;. Es a dir :
q:ue pertany a la nostra Europaessenc!al, la Europa humanista i comprensiva de Rabelais, hoste de Montpeller·
seiz~r de dinades famoses, begude~
a .010, llati mac~r!oni~ i paraules
~xudes. La trad1c16 d aquest riure
:trnb:t ~ns a les portes de casa nostra,
1 _avu1 s ~xpressa per exemple en els
nmots. den ,N~gués, &lt;J,Ue mostren el
que hi ha d uruversal 1 unanim en el
nostre. sabor6s barcelonisme. Jules
~omams recull la mateixa tradici6,
1 embolcalla amb una mica d'ensomni
blavis i la refina amb el seu esperit
selecte: Es optimista natural i relatiu.
Vull ~Ir.= que no desespera del proïs'!1-e, ~1 ~1 confia massa. Fi~rem-nos
1o:ptim1sme del doctor Pangloss des~re~ del comentari de Voltaire; l'optimume del doctor. Pangloss despuJJat de la seva candidesa prirnitiva per
la hurla civilitzada de Voltaire.

••*
El llenguatge d'alguns unanimistes
corn Duhamel, ens recorda el del
nostre MaragalJ. Uuanimista abans
del mot, unanimista del carà~ter de
Duhamel, fou el nostre MaragalJ
(186o-1911): Em refereixo al Maragall
àels « Elog1s de la Pœsia i el Poble »
al Maragall de. l'« Oda nova a Barce:
fona &gt; i dels articles- on condensava
la n~stra unanimitat patriôtica. Corn
segu1_a el fervor6s pœta, la marxa de
~a Cu~tat I Aquesta marxa amb els
1deals mconseguits 9.ue floten enl'aire
amb els estimuls mnumerables qu~
brollen de terra, amb les passions que
generen en els nostres pits, amb llur

go

mains? de ce poète aux yeux bleusde_ ce.~e limpidité couleur de ciel des
p~1m1hfs flamands - mais au large
vJSage d'un dessin si ferme ? Quel
co~traste chez lui entre le regard embue de songe et la dureté des traits 1
Cependant ni heurt ni contradictio~
da~s la physi~nom_ie ; mais une particulière, une smgulière harmonie.
Et c'~st là tout juste le caractère
du sentiment comique chez lui, qui
fluctue entre la Flandre et le Midi
et, embrassant le corps tout entier d~
l_a France éternelle, va des ciels angéliques et des débordantes kermesses
du Nord à la lumière, à la pureté de
P!Ofils, _aux: forts.repas du Midi, arroses de vin vermeil.
Ainsi. donc, condition première:
un comique pur. Deuxième : un comique « à nous». Troisième : un comi~ue sans obje~tifs extra-comiques.
~us voulons dire par là que le com1qu~ ~~ !ul~s Romains n'a rien de
la puenhte d un certain humour britannique _que l'on a prétendu stérilement acclunater chez nous. Ce n'est
pas no~ plu_s l_e . rire satirique de la
d_ésolahon mteneure qui se force au
rictus P?Ur ne pas éclater en sanglot..
Il ';le nait pas de la banalité satisfaite
qm e:,_ccite l'incohérence de ses pro:
pres nsées.
_C'est un rëve sans aigreur pessimiste, sa~s réserves mentales; un rire
sans finalité morale,. qui n'a rien de
commun avec le « ndendo COJTiguntur mores». Un rire «à nous» avonsnous dit ; un rire qui appartient en
~ropre à notre. Europe essentielle,
l'E:1rop~ humamste etlargement comprehens1".e de Rabelais, de l'hôte de
Mo~tpelhe_r, maître ès-agapes, beuv~nes, latin n_i~caronique et gaillar~1ses., La tradition de ce rire s'étend
JUS_qu à nos portes mêmes et se tradmt de nos jours, pour ne citer q u'un
ex~mple! dans les « ninots » d'un Nogues qui montrent ce qu'il y a d'universel et d'unanime dans notre savoureux . barcelonisme. Jules Romains
recueille ceJe ~radition, y mêle une
goutte de revene, y introduit le raffinement de son esprit d'élite. C'est un

JULES ROMAINS ET LA CATALOGNE

topada i encara amb les catàstrofes
que occasionen ! Per ella estava sempre apassionat i sempre serè, i somreia enternit al seu plrer i a la seva
dolor. Sempre el trobàrem entre la
multitud dels seus germans, ai:xi en
les grans festes, corn en els grans dols,
acuaint a renovar el seu sentit fratern.
Ell matcix ha ex,Plicat com sentia cl
dcliri triomfal d ajuntar la seva veu,
en una sola aclamaci6, amb les mil
veus de la multitud unànim. Odiava
l'egoisme dels que disfruten tancantse en la fortalesa dels propis murs,
sentint a fora passar el dolor, corn
un riu al peu de la casa. L'horror a
la multitud - que aigu professà després a Catalunya - era per ell un
signe de feblesa moral. Com l'horror
a l'espai és un signe de feblesa.fisica.
« La societat dels homes - digué és l'espai de l'esperit Humà &gt;. Jules
Romains degué reconèixer en aquests
mots una anticiJ&gt;ada definici6 moral
del seu unanimisme.
No desitjo palesar, recordant aquest
fet simpàtic de la nostra historia literària, aquella estulta vanagloria dels
pobles petits que en tot vollen ésser
els primers. Vull indicar només corn
la palpitaci6 universal, l'orientaci6
europea vers uns determinats objectius estètics s'ha expressat també expontàniament a Catalunya. Hi ha un
cas, per cerl, més concret i zairebà
anterior al de Maragall, en la literatura unanimista calalana : Raimond
Casellas, (1855-1910), primer mestre
de la nostra prosa ciutadana d'avui.
Tota l'obra lilerària d'en Casellas té
pcr finalitat expressa, ja del tot intencionada, la vida de les agrupacions,
l'estudi i l'expressi6 dels moviments
de les ànimes col-leclives. « Les multiluds &gt;, posà precisament per titol a
una de les seves obres capitals. I l'altra obra que sosté la seva gloria,
« Els sots ferèstecs &gt;, és per cert una
solida anticipaci6, bellament reeixida,
de la tendència que, dins l'unanimisme de Jules Romains, ha culminai en
« Cromedeyre-le-Vieil ,., El protagonista d'aquesta obra de teatre és un
esquerp vilatge de Cevennes. El protagonista dcls « Sots ferèstecs »,

optimiste naturel et relatif : il ne désespére pas du réel et n'a pas en lui
une confiance absolue. Imaginons
l'optimisme de Pangloss après le
commentaire de Voltaire; l'optimisme de Pangloss dépouillé de sa candeur primitive par la raillerie civilisée de Voltaire.

L'expression de &lt;tuelques unanimis·
tes, Duhamel entr autres, nous rappelle celle de notre Maragall. Unanimiste avant le mot, unanimiste du
genre de Duhamel, voilà ce que fut
notre Maragall (186o-1911). Et ce disant, c'est au Maragall de « Elogis de
la Pœsia i del Pobfe » que je pense,
au Maragall del'« Oda nova a Barcelona,. et des articles où il condensait
notre unanimité patriotique. Avec
quelle ardeur le fervent poète suivait
la marche de la Cité ! Cette marche
avec tous les idéals encore inaccessibles qui flottent au-dessus de nos têtes,
et les ferments qui sourdent de la
terre el les passions déchaînées dans
nos cœurs, leurs conflits et les catastrophes qui en dérivent ! Il la considérait, cette marche, il la vivait toujours avec ardeur, toujours avec sérénité et il souriait, attendri, à son propre plaisir et à sa propre douleur.
Toujours nous le trouvions parmi ses
frères, dans les grandes fêtes et dans
les grands deuils, renouvelant sans
cesse le sentiment de sa fraternité.
Lui-même nous a dit comment il s'abandonnait au délire triomphal d'unir, dans une acclamation unique, sa
voix à celle de la multitude unanime.
li haïssait l'égoïsme de ceux qui, retranchés dans leur forteresse, sentent
avec délice la douleur passer au dehors et battre leurs murs comme un
fleuve. L'horreur de la multitude était
pour lui un signe de faiblesse morale,
tout comme l'horreur de J'espace est
un signe de faiblesse physique. « La
société des hommes, nous dit-il, c'est
l'espace de l'esprit humain. » Jules
Romains n'a-t-il pas dft reconnaître
là une définition morale avant la
lettre de son unanimisme ?

91

�JOAN ESTELRICH

~ontmany, és, paral-lelament, un
vilatge de muntanya, esquerp i dur
també, c ferèstec &gt;. La lluita s'estableix entre el rector nou, que vol reconstruir la parrôquia enrunada, i
aquella «gent dels Uimu, desconfiada
neguitosa i autôctona. L'ànima collec:
tiva d'aquell~ « gent dels llimn, en tols
els seus mov1ments, en totes les seves
intencions i replecs, és meravellosacent expressada per la prosa artistica
de Raimond Casellas. r Casellas com
Maragall, moria pels volts de \910,
quan a Paris aquest art, que era el
seu, tot just començava a batejar-se
amb el nom d'unanimisme.
Què volem dir amb tot aixô? Simplement, que el millor esperit de la
França moderna s'al-lia perfectament
amb el millor esperit de la Catalunya
ressorgida. . Aixi_ comprenem que
Jules Romams vmgués, ja per dues
vegades, a Catalunya, i s'hi trobés
tant bé. Ens el condui, sens dubte,
fins a casa nostra, la seva curiositat
profunda per les ciutats originals i
potents, com Barcelona. Perquè, corn
ell la defini, Barcelona és « ciutat &gt;
amb intransigència i plenitud ; Barcelona s'encamina cap a la « ciutat
absoluta &gt;. L'impressionà la nostra inc~pient ~bra na~ional, corn aquesls
r1us que 1a s6n r1us a dues llegües del
punt on brollen. Veié que presideix
aquesta obra tant de seny corn d'entusiasme ; que no res corn el nostre
esforç s'assembla menys a una temptativa quitnérica : que té sôlids fonaments, d'acord amb la tradici6, i no
obstant, sense rutina. I senti aixô que
ja no pot sentir-se en les civilitzacions
incoherents: és a dir, que un moble,
una terrissa, un tapis i un pœma, poden pertànyer a un mateix sistema
d'humanitat. Tot aixô el confirmà en
la idea d'ésser els catalans, en els
confins, « homes d'Europa &gt;; d'haver
guardat sempre el contacte amb
l'Europa essencial; d'haver sabut, tot
servant la nostra sabor original, no
fer c bande à part&gt;, durant segles.
Car aitres peninsulars n'han fet de
« bande à part&gt; durant segles o se
s6n abandonats a influències extraeuropees. Existeix a Europa, com un

•

E:t mon intc~tion, en rappelant ce
trait sympathique de notre histoire
littéraire, n'est pas de donner dans la
niaise vanité des petits peuples qui
p_r~tendent, en tout, être les premiers.
Ja1 voulu montrer seulement comme
quoi la palpitation universelle l'orientation européenne vers des bu'ts esthétiques déterminés a trouvé son expression spontanée en Catalogne. Il
y a encore un cas, plus concret et un
peu antéi:ie~r à celui de Maragall,
dans la htterature unanimiste catalane : celui de Raimond Casellas
(1855-1910), notre premier maître dans
la prose « citadine &gt; d'aujourd'hui.
L 'œuvre littéraire de Caselfas a tout
e~tière po!lr obtet - un objet exl'ressement et intentionnellement choisila vie des groupements l'étude et
l'expression des mouvem~nts de l'âme
collective. « Les multitudes &gt; tel est
le titre de l 'une de ses œuvr;s capitales. Et parmi celles qui assurent sa
gloire, « Els sots ferestecs &gt; est assurément une anticipation so}ide et bien
réus_sie_ de la tendance qui , dans l'unamm1sme de Jules Romains a
abouti au couronnement de Cr~medeyre-le-Vieil. Ici le véritable personnage . c'est un â pre village des Cévennes. Dans « Els sots ferestecs &gt;, le
personnage, Montmany, est pareillement un villa~e de montagne âpre
et dur lui aussi, « ferestec &gt;. L~ lutte
s'engage entre le nouveau curé qui
veut reconstruire l'église démantelée
et cette « gent dels IIims &gt;, méfiante
et farouchement autochtone. L'âme
collective de cette « gent dels llims &gt;,
dans tous ses replis, dans tous ses
mouvements, Raimond Casellas a su
lui donner une merveilleuse et artistique expression. Et Casellas (comme
Maragall) est mort aux environs de
19m, alors qu'à Paris on commençait
tout juste à baptiser du nom d 'unanimisme ce qui avait été proprement
son art.
Quelle conclusion tirons-nous de
tout cela ? Simplement que le meilleur esprit de la France moderne
s'allie parfaitement au meilleur esprit
de la jeune Catalogne, qui prend
conscience d'elle-même. Et cela nous

92

JULES ROMAINS ET LA CATALOGNE

. pol de salut intel-lectual, que ha pogut canviar de Hoc lleugerament, en
el Cami_ dels seglcs. L 'agulla de la nostra bru1xola-son mots del pœta-indicà
sempre, obstinadamenl, aqueix pol.
De la mateixa fais6, iniciat el nostre ressurgiment, Catalunya s'ha posat al costal de l'Europa essencial.
En ~ot ~l que P?rtem de segle, una
asp1rac10 ens agita de r enovaci6 clàssica. Potser, després de França, cap
més literatura hi ha a Europa, llevat
de la catalana, de tant rica bibliografia, de tan insistent propaganda, a
favor del classicisme. Ra6, seny, intel-ligència, humanisme, claredatheu's aqUi les nobles banderes, a
Paris i a Barcelona. Estem d'aco,·d
en el projecte. Perô, corn bastirem
l'edifici? Els clements mater ials sôn
esc9:sso~. Poquissims s6n els pobles ·
avu1 dia capaços de realitzar una
organitzaci6 clàssica de la vida i de
l'àn_ima modernes_. Alguns escriptors
pansencs han arnbat a sostenir que
sols els francesos hav ien guardat una
certa salut moral.
Jules Romains, ben altrament, ha
indicat una tesi, tal volta d'excessiva
benevolència envers nosaltres. Creu
l'il-lustre pœta que les nostres aspiracions espontànit's ens designen corn a
col-laboradors inmediats de la França.
c D'altres no'n trobarem - ha dit enlloc, tan ben dotnts corn a Catalunra: bon seny, optimisme, gust de la
vida. Tenen lot aixô els catalans,
sense l'èmfasi ni la lleugeresa meridionals tan justament odioscs pels
homes del Nord &gt;. Estimulats per
aquest elogi d'un home sense rctôrica,
pot estar segur Jules Romains que
nosaltres seguirem treballant amb la
mateixa fe al cortat dels qui adualment, en totes les arts, actuen a Europa per mantenir la lliure respiraci6
de l'esperit i per dreçar la gran època
clàssica que els temps ens lian preparada.
JOAN ESTELRICH

g3

aide à comprendre pourquoi Jules
Romain~ est déjà venu deux fois en
Catalogne et s'y est si bien trouvé.
Ce qui J'a conduit, sans doute, jusque
chez nous, c'est sa curiosité profonde
des villes à la physionomie originale
et puissante, comme Barcelone. Car,
selon sa propre définition, Barcelona
est « ville • avec intransigeance et
plénitude ; Barcelone tend à devenir
la c ville absolue&gt;. Notre œuvre nationale encore à son berceau l'a impressionné, comme ces cours d'eau
qui, à deux lieues à peine de leur
source, sont déjà des fleuves. Il a vu
comme à cette œuvre préside autant
le bon sens que l'enthousiasme ; q_ue
notre effort ne ressemble à rien moms
qu'à une tentative chimérique ; que
les bases en sont solides, conformes à
la tradition, encore qu'étrangères à
toute routine. Il a ressenti chez nous
cette impression qui ne se peut point
dégager de civilisations incohérentes,
à ~avoir: qu•~ meuble, une porcelaine, un tapis, un poème peuvent
aepartenir à un systéme commun
d humanité. Tout cela, il l'a confirmé
dans son idée que les Catalans sont,
aux confins du continent, des « hommes d'Europe&gt;, qu'ils ont toujours
maintenu le contact avec l'Europe
essentielle, qu'ils ont su, tout en conservant leur saveur originale, ne pas
f~fre « bande à part&gt; pendant des
s1ecles comme tels autres péninsulaires qui ont fait « bande à l'art&gt; pendant des siècles et se sont hvrés à des
influences extra-européennes. Il a toujours existé, en Europe, une sorte de
pôle de santé intellectuelle, qui s'est
légèrement déplacé au cours des siècles. Mais « l'aiguille de notre boussole&gt; - ce sont les propres paroles
du poète - a, toujours indique, obstinément, ce pole.
Pareillement, dès le début de sa
renaissance, la Catalogne a pris f&gt;lace
aux côtés de l'Europe essentielle.
Dans tout le quart - ou presque de XXm~ si~cle écoulé, se fait jour
une aspiration vers la rénovation
classique. Et aucune autre littérature
en Europe, après celle de la France
n'y a participé peut-être par une aussi

�JULES ROMAINS ET LA CATALOGNE

riche bibliographie, une aussi constante propagande en faveur du classicisme. Raison, bon sens, intelligence,
humanisme, clarté : voilà les nobles
mots de ralliement, à Paris et à Barcelone. Nous sommes d'accord quant
aux plans. Mais l'édifice, comment le
bâtirons-nous ? Les éléments matériels
font défaut. Et ils sont bien peu nombreux les peuples capables de mener
à bien aujourd'hui une organisation
classi4ue de la vie et de l'âme modernes. Quelques écrivains parisiens ne
se. sont-ils pas même ris&lt;j.ués à soutenir que les Français. étaient les seuls
à avoir gardé une certaine santé morale?
Jules Romains, avec peut-être une
excessive indulgence à notre égard, a
émis une thèse tout autre. L 'illustre
poète croit que nos aspirations spon-

ANTONIO MARICHALAR

tanées nous désignent pour le rôle de
collaborateurs immédiats de la France.
« Nulle part nous n'en avons trouvé,
dit-il, d'aussi bien doués pour cela
que les Catalans; bon sens, optimisme,
goût de vivre : ils ont toutes ces qualités, sans l'emphase et la légèreté
méridionales, si odieuses aux hommes
du Nord».

Jules Romains
Sa présence parmi nous

Stimulés pa1· cet éloge d'un homme
qui n 'a pas coutume de faire de la
rhétorique, Jttles Romains peut être
sûr que nous continuerons à travailler, soutenus par une foi commune,
aux côtés de ceux qui, actuellement,
dans tous les arts, s'efforcent de
maintenir en Europe le libre souffle
de l'esprit et de s'acheminer vers la
grande épo9-ue classique que les temps
ont préparee.
Trad. par Mathilde Pomès.

•

94

Era en Madrid, en la primavera
de 1922., y un grupo de amigos, que
inconscientemente se habia formado
en tomo al poeta, durante su breve
permanencia entre nosotros, regresaba lento después de decirle adi6s en
la estaci6n. Sin decidirnos a desmembramos defi.nitivamente, nos fuimos
acompanando unos a otroshasta nuestros portales respectivos y, una vez
separados quedamos, cada uno de
nosotros, debilitados, disminuidos,
con los bordes desgarrados y las aristas deshilachadas ... - pero claro es
el unanimismo nada tenia que ver en
todo esto y nuestro pensamiento se
enlazabra tan solo con el eje partido
de este nucleo al cual una brusca
arrancada de tren acababa de desligar.
Cuando, completamente solo, me
encontré en mi cuarto, me sorprendi6
evidenciar lo efimero de aquel desquiciamiento, pues le vi desaparecer,
poco a poco, para dejar paso - sin
paradoja - a una sensaci6n diametralmente opuesta : me empezaba a
sentir, en efecto, mas fuerte, mas intimamente cuajado y mas substancioso, hasta el punto de que en mi espiritu, lleno de ansiedad, pero también
de creciente firmeza, se formul6 netamente, esta prejunta : no estara precisamente, la eficacia del viage de Romains en su propria presencia y ella
mis ma ha podido ser bastante para
entonamos realmente, como un trago
de vino, rojo, caliente y cordial?
Esta primavera se habia iniciado
desapacible y revuelta estabamos,
seguramente, flojos, enturbiados, estragados también por las bebidas excitantes y artificiosas que habfan ser-

C'était à Madrid, au printemps de
Un groupe d'amis inconsciemment formé autour du poète pendant
son bref séjour parmi nous s'en revenait lentement, après lui avoir dit
adieu à la gare. Ne pouvant nous
résoudre à nous démembrer définitiv ement, nous nous raccompagnions
les uns les autres jusqu à nos seuils
respectifs. Nous étant enfin séparés,
chacun de nous se trouvait affaibli,
diminué, ses contours déchirés et ses
arêtes effrangées ... Toutefois l'unanimisme n'avait évidemment rien à voir
à cela. C'était seulement notre pensée
qui demeurait unie au pivot brisé de
ce noyau disloqué par un brusque départ.
Une fois dans ma chambre, complétement seul, j'eus la surprise de découvrir combien un tel amoindrissement
était éphémère. Je le vis même s'évanouir peu à peu pour faire place sans paradoxe - à une sensation diamétralement opposée. Je commençai
à me sentir plus fort, flus intimement
dense, plus substantie , à tel point que
dans mon esprit, encore anxieux,
mais pénétré d'une assurance de plus
en plus ferme, cette question se formula avec netteté : l'efficacité du
voyage de Romains ne consiste-telle pas précisément dans la présence
même de celui-ci et cette présence
n'a-t-elle pas suffi à nous donner du
ton, comme une rasade de vin vermeil, cordial et chaud ?
Le printemps s'était montré aigre et
mauvais. Nous étions sftrement affaiblis, troublés, empoisonnés aussi par
ses boissons excitantes et frelatées,
tervies à notre avidité par les profi•
teurs de la guerre, par les exploiteurs

95

1922.

�ANTONIO MARICHALAR
JULES ROMAINS, SA PRESENCE PARMI NOUS
vido a nuestra avidez los profiteurs
de la guerra, los explotadores de la
confusi6n, de ta mê!ée y de la per_eza
subsiguiente .. y la llegada de Roma.ms,
su estancia y su vida, en Madrid venia a ser a modo de inyecci6n necesaria, oportuna, saludable. Conociamos
de él sus libros ; escuchabamos ahora
su palabra ; pero era, mas que nada,
su presencia misma la que lograba
realizar esa aludida transmisi6n de
clasicismo que es, esencialmente, vida.
Veamos: Jules Romains es clasico
por esencia porque la sabrosa enjundia
de su temperamento, calido y sens1;1a_l,
esta regarda por la sangre de la v1e1a
cepa rabelesian_a ; de la ~a~ pura tradici6n, pero v1va y balhc1o~a, pues
es bien moderno y actual qwen realiza una revolucion poética y aporta
una afirmac~&lt;in constf1;1ctiva qi:e constituye un SIStema. (S1 yo hub1era de
e~licar el Unanhnismo, lo haria
sobre un mapa humano, de esos en
que el desollado muestra ~odas las
ramificaciones y dependenc1as de la
trama vital).
Es clasico, también, por potencia,
pues la recia estructura de este avido
perceptor ùe « p~tenci_as » esta ~ni~ada por un espfntu. v1goroso, 10:1nal,
estimulante : impuls1vo. Su clas1c1smo
esta siempre « en marcha» y va, como
alguien ha notado, propagandose en
derredor d~l mito que lo engendra.
El fuerte no es él que se abstiene,
por miedo a embriagarse, sino aquel
que bebe copiosamente y el vino no
se le sube a la cabeza, sino que se le
derrama por las venas y toni~ca su
trepidacion. Los ojos de Romam~ que
parecen saltarines, turbados, oscilantes prôximos a caer de espaldas... no
pie'rden nunca ese deste~lo de « luci&lt;;J.a
embriaguez » (mas_ luc1~a, para _el,
que la severa continenc1a) de_ q~en
sostiene y domina sempre - y s1 deJan
de mirar, no es para caér apagados y
rendidos, sino apartandose alegremente con la confianza plena, con la
despr:ocupacion de quien ha comprendido sobradamente.
Hemos, llegado, naturalme11:te, a
fijarnos en la persona de Romains, y

de la confusion, de la mélée, de la
paresse d'après.
L'arrivée de Romains, son séjour â
Madrid, se trouvait être ciuelque chose
comme une injection necessaire, opportune et salutaire. De lui nous ~onnaissions ses livres ; nous écoutions
maintenant sa parole ; mais, plus que
tout, c'est sa présence même qui opérait cette transfusion de classicisme,
lequel est, par essence, de la vie.
Jules Romains est essentiellement
un classique. La richesse savoureuse
d'un tempérament ardent et sensuel
s'abreuve chez lui au sang de la vieille
souche rabelaisienne, de la plus pure
. tradition, mais d'une tradition toujours
vive et toujours active. N'est-il pas
bien moderne en eŒet et bien actuel,
celui qui opère une révolution et apporte une affirmation constructive qui
est tout un système (si j'avais, moi, à
expliquer 1 Unanimisme, je le ferais
sur une carte humaine, sur une de ces
figures où l'on voit sur !'écorché toutes
les ramifications et toutes les dépendances de la trame vitale).
Classique, il l'est aussi par P1!-ÏSsance. La so!ide structure de cet avide
perceptêur cle "puissances" est animée
par un esprit vigoureux, jovial, stimulant, impulsif. Son clacissisme est toujours "en marche" et va, comme on
l'a fait remarquer, se propageant autour du mythe qui lui donne naissance.
Le fort n'es~ pas _celui qt:.i,_par ~:mr
de l'ivresse, s abstient de boire. '-' est
celui qui boit copieusement et chez
qui le vin ne monte pas à la tête, mais
se répand dans les veines et stimu~~ la
trépidation vitale.
Les yeux de Romains, on dirait
qu'ils sont titillants, troublés, vacillants, prêt à... rouler sous la table ;
mais il ne perdent jamais cette lueur
"d'ivresse lucide" (plus lucide, pour
lui, que la continence sévère) de c~lui
qui toujours reste ferme et donune.
S'il leur arrive de ne plus regarder,
ce n'est pas pour se reposer, éteints et
harassés, c'est pour se détourner joyeusement, avec cette entière confiance
et cette insouciance de ceux qui ont
compris de reste.

96

es que también es clasico por presencia
y aun esto : fisica y espiritualmente.
Su aspecto refleja las dos cualidades
tfpicas de la casta francesa : el perfil
penetrante, incisivo, de buscador inquieto, a la vez ironico y lirico, y el
cogote jocundo y sanguineo de robusto
tclemita placido, denso, nutrido. Su
espiritu ofrece, igualmente, esa « présence continue » que las cosas tienen
para él y que él tiene para las cosas,
a las cuales enfoca esa facultad, peculiar en él, de sentir directamente, que
diriase, al mirar toca, para gozar las
cosas mas y también para comprobar
la auténtica estructura de su forma.

•*•
i Qué habra de verdad eu estas reflexiones mlas? Jules·Romains, facétieux
y babil mœestro de optimos elementos
y " cuisine profonde ,, es hombre capaz de dar reiilidad a un mito. Cierto.
Pero un feliz encuentro, al poco cempo, vino a comprobarme la legitimiaad de todo lo expuesto.

Era, esta vez, en Paris ; una noche
en que, después de asistir a la clase
de técnica poética, ,cenabamos en la
Butte. Y cuando Jules Romains, frente
a mi, me sirvio un trozo de cordero y
lleno después mi copa, recordé aquella
transfusi6n de savia que habia entonadomi primaveramadrilenay me senté
mas hierte y mejor dispuesto para asimilar ahora el sabroso vino que él me
ofrecia, y poderlo pensar - sintiéndolo, plenamente, hasta transfigurarlo
en esplritu.
ANTONIO MARICHALAR

Il était naturel que la personne même de Romains retint notre attention.
C'est qu'il est un type classique. Son
physique reflète les deux qualités distinctives de la race françaue: le profil
pénétrant, incisif du chercheur inquiet,
ironique et lyrique à la fois ; la nuque
gaillarde, sanguine du robuste thélémite placide, dense, nourri.
Son esprit offre cette "présence
continue ' que les choses ont pour lui
et qu'il a pour les choses, cette faculté
de sentir directement, si particulière
chez lui et si forte qu'il semble toucher
du regard, comme pour mieux jouir
des choses et vérifier l'authenticité de
de leur structure formelle.

***
Quelle part de vérité peut-il y avoir
dans ces réflexions ? Disposant de
merveilleuses ressources et connaissant la "cuisine profonde", Jules Romains, facétieux et subtil maître, est
capable de donner la réalité à un mythe. Sans doute. Mais une heureuse
rencontre vint, un peu plus tard me
prouver le bien fondé de tout ce que
je viens d'eposer.
· C'était, cette fois à Paris. Nous
dînions un soir, sur la Butte, après le
cours de technique poétique, auquel
j'avais assisté. Jules Romains, assis
en face de moi, me servit une tranche d'agneau et emplit mon verre,
Je me rappelai alors cette transfusion
de sève qui avait bonifié mon printemps màdrilène et je me senti~ ~lus
dis_pos et plus fort pour assimiler
maintenant le vin savoureux 9u'il me
me versait, pour le penser, dans une
plénitude de sensation qui le transfigurerait en esprit.
Trad. par Mathilde Pomè•.

97

�MARIO PUCCINI

Romains et l'Italie
Romains non è un ignoto in Italia.

Ma mentirei per certo se dicessi che

•

la fama di Romains nei nostri circoli
lctterarii sia altrettanto vasta quanto
quella di Duhamel o di Proust. Dièo
nei circoli letterarii ; chè, quanto al
pubblico dei littori comum, l'ltalia
non ha fatto un passo avanti dal 1914:
cd è ancora, per dire un nome, a
Bourget. Ma b1sogna tener conto di
moiti fattori, e non solo littcrarii.
Dopo la guerra, infatù, dilago da noi
una lctteratura d'acatto, mediocre e
stanca: e tutte le esperienze dell'
anteguerra parvero dimenucate. Una
parte di coloro che ieri avevano spezzettato il mondo di Rimbaud, di Mallarmé, di Laforgue in un frammentarismo di maniera, ginochi di parole o
poco più, si dettero con la medesima
leggerezza al romanzo facile e procace, quale il gran pubblico domandava; mentre Paitra, la {&gt;ÏÙ seria d'intenzioni e d'ingegno, remtegrando le
csperienze dell' anteguerra; cerco di
reagire alla cattiva letteratura con una
disciplina di studio e di ricerca,
stretta c soffocata. E mentre il romanzo corne invenzione e scrittura decadeva fino al feuilleton, i pochi giovani che chiameremmo conservatori,
tornavano con un cilicio addosso alla
parolâ, decisamente votati a ritrovare
il senso dello stile, onnai trascurato
e stemperato dai {&gt;ÎÙ in una prosa
corrente e facile, di andatura giornalistica. Questa esperienza ebbe una
palestra combatuva ed esemplare
nella rivista La Rontk che si stamp_o
a Roma dal IJ19 al 19:12. Ma se l'efficacia polem1ca della rivista dette
frutti notevoli, non altrettanto diremmo dell' efficacia artistica. Il ritorno
a Leopardi ed altri sforzi della Ronda
per creare un lnovimento neo-classicista si frantumarono nella concezione

Romains n'est pas un inconnu en
Italie. Mais je mentirais assurément
si je disais que la renommée de Romains dans nos milieux littéraires est
aussi vaste que celle de Duhamel ou
de Proust. Je dis : dans nos milieux
littéraires, car, pour ce qui est de la
masse des lecteurs, l'Italie n'a pas fait
un pas en avant depuis 1914: elle en
est encore, pour citer un nom, à
Bourget. Mais il faut tenir compte de
nombreux facteurs, et non pas uniquement littéraires. Après la guerre,
en effet, ce fut chez nous ùne inondation de littérature de bric-à-brac,
médiocre et usagée : toutes les expériences de l'avant-guerre semblaient
oubliées. Une partie de ceux qui
avant 1914 avaient brisé l'univers de
Rimbaud, de Mallarmé, de Laforgue
en un« fragmentisme &gt; poncif, assemblage de mots ou guère mieux, s'adonnèrent avec la même légèreté au roman facile et piquant, que le grand
public réclamait; les autres, les plus
sérieux, les plus pleins de tafent,
complétant leurs expériences d'avantguerre, cherchèrent à réagir contre
la mauvaise littérature grâce à une
discipline d'étude et de recherches,
étroite et étouffante. Et tandis que le
roman - fond et forme - se ravalait
au rang du feuilleton, les quelques
jeunes écrivains que nous appellerons
conservateurs, en revenaient, le cilice
sur les épaules, à la recherche du
style, qui, négligé et délayé, n'était
plus qu'une prose courante et facile
de journaliste. Cette expérience littéraire eut un organe combatif et caractéristi9.ue dans la revue La Ronda qui
parut a Rome de 1919 à 1922. Mais si
l'efficacité polémique de cette revue
obtint des résultats notables, on n'en
saurait dire autant de ses résultats
artistiques. Le retour à Leopardi et

g8

ROMAINS ET L'ITALIE

medesima che ispirava gli scrittori
della rivista : i quali videro appunto
non un classicismo moderno e vivo
quale ci ha dato precisamente Ro~
mains, ma un classicismo freddo e
stilizzato: di ricalco, non di creazione.
Romains, per intenderci, raggiunge
una severa disciplina stilistica attraverso una densa esperienza di vita ·
laddove i neo-classicisti italiani dell;
vita e della realta non hanno (nè se
ne curano) alcuna visione o sensazion_e - e il loro sforzo si esaurisce essenz1a1mente nella parola : che si illumi!1a be!1si, . e acqu~sta. ':ita, ma di una
!llummaz1one e v1tahta non durevoli;
10 quanto la materia su cui si esercita
è troppo fredda e libresca. Da qui
l'_errore; e la conseguente incomprens1onc non solo del problema capitale
di un classicismo moderno, ma anche
dell' opera di certi scrittori stranieri
o nostri che lo venivano realizzando
davvero. Romains avrebbe dovuto
essere sentito dai rendisti : ma, se
anche essi lo avvicinarono, Îl loro interesse fu breve e momentaneo. Troppa umanità e vita crano infatù m
Romains, perchè essi si abbandortassero ad una tiduciosa ammirazione.
D'altra parte neppure il nostro Leopardi fu da loro intenso per quello
che era ; e sebhene vedessero gmstamente nella sua opera il centro vitale
dal qua le prenderc le mosse per creare
un classicismo moderno, essi ridussero la tragedia di Leopardi a una
tragedia di stile, impoverendolo, o
tentando, di tutto il suo contenuto
umano e morale. Questa mancata
adesione alla realtà annullo dunque
il più no bile sforzo di rinascita che
abbia avuto l'Italia dopo la guerra.
E bene si intende che, mancata questa comprensione da parte del gruppo
più vitale, poco o niente altri gruppi
o elementi di gruppo produssero.
Tuttavia, bisogna dire che se non
c'è ancora da noi un vero classicismo
moderno, e mancano per esempio
scrittori corne Romains, Gide, Proust
e Duhamel, germina o verzica nel
nostro terreno un' inquietudine latente
chc potrebbe da un giorno ail' altro
trovare i snoi artisti. Quello che Ro,

les autres tentatives de la Ronda pour
cr~er un mouvement oéo-classique se
br1serent sur la conception même
dont s'inspiraient les collaborateurs
de la revue : ils rêvaient en effet non
pas d'un classicisme moderne et vivant, tel que nous l'a donné précisément Romains, mais d'un classicisme
froid et stylisé : un calque et non
plus une création. Romains, précisons-le, se plie à une sévère discipline de style, mais l'applique à une
vaste expérience de la vie, tandis ~uc
les néo-classiques italiens n'ont (et
ne se soucient d'avoir) de la vie et de
la réalité aucune vision, aucune sensation. Leur effort s'épuise essentiellement sur les mots : ces mots s'éclairent certes et prennent de la vie, mais
c'est d'une lumière et d'une vie sans
durée, car la matière qu'ils recouvrent
est trop froide, trop -livresque. D'où
leur erreur, d'où leur incompréhension non seulement du probleme capital du classicisme moderne, mais
encore de l'œuvre de certains écrivains étrangers ou italiens qui étaient
en passe de réaliser cet idéal classique. Romains aurait dû être senti far
les écrivains de la Ronda, mais s ils
l'approchèrent, leur intérêt pour lui
fut bref et momentané. Il y avait en
effet trop de vie et d'humanité dans
Romains, pour qu'ils l'admirassent en
toute confiance. D'ailleurs, Leopardi
lui-même n'a pas été par eux admiré
avec justesse: ils virent bien dans
son œuvre le centre vital d'où pouvait
naître un classicisme moderne, mais
ils réduisirent la tragédie de Leopardi
à une tragédie du style, l'appauvrissant, ou tentant de l'appauvrir, de
tout son contenu humam et moral.
Ce refus d'adhérer à la réalité a réduit
à néant le plus noble effort de renaissance qu'ait connu l'Italie depuis la
guerre. Et l'on conçoit que, cette compréhension ayant fait défaut au groupe
le plus vital, les autres groupes ou
éléments de groupe n'ont nen produit
ou guère.
Toutefois il faut dire que s'il n'y a
pas encore chez nous un véritable
classicisme moderne, que si nous n'avons pas d'écrivains comme Romains,

99

�MARIO PUCCINI

mains ha realizzato nella sua opera
comincia sabbene con altri mezzi e
forme, ad esprimersi anche in altri
paesi, sopratuttô latini. Si veda !'opera
del nostro Pirandello, per esempio.
Non diresti che Pirandello sia un
unanimista; e pure lo spezzettamento
o trituramento ch' egli tenta della
realtà, se non lo porta a realizzazioni
di gruppi umam potentemente vivi
corne in Romains, gli dà almeno una
fisionomia curiosa e nuova; e Unamuno e Gomez De La Serna in Ispagna non hanno tentato il medesimo?
Chi legga Las nove/as es•mp/ares di
Unamuno trova appunto nel prologo
di questo libro una teoria che non è
diversa da quella che ispiro se non
tutta almeno gualche lato o momento
deU' opera di Romains ; chè anche
Unamuno non vede il dramma umano e l'individuo con la scolastica e
monotona opacità degli psicologi e
veristi ; ma ne studia e scopre le varie fü;ionomie attraverso la sensazione
non tanto della realtà apparente quanto della interiore ; e questa, corne
risultato di un' irradiazione vasta,
universale.
Certo Romains è oggi, tra i romanzieri occidentali, il più classico e
moderno ; in guanto esprime la vita
nei snoi aspem universali ed eterni,
ordinando la sua materia con un procedimento ed una tecnica elastlci e
nello stesso momento semplificativi :
si da raggiungere appunto quella reaiiHar_ione epica def dramma umano
che fu precisamente la conquista dei
classici del passato.
MARIO PUCCINI
Falconara Marche (Italia)

r8 marzo 19:13

Gide, Proust, Duhamel, germe ou
lève chez nous une inquiétude latente
qui pourrait du jour au lendemain
trouver ses artistes. Ce que Romains
a réalisé dans son œuvre commence,
bien qu'avec d'autres moyens et sous
d'autres formes, à s'exprimer dans
d'autres pays, et surtout dans les pays
latins. Voyez, par exemple, chez nous
l'œuvre de Pirandello. On ne {&gt;eut
dire que Pirandello soit unanimiste,
et pourtant l'émiettement, la trituration qu'il fait subir au réel, tout en
ne Je conduisant pas à des dalisations
de groupes humains, puissamment
vivants comme chez Romains, lui
donne du moins une physionomie
curieuse et neuve. Unamuno et Ramon Gomez de la Serna n'ont-ils pas,
en Espagne, tenté quelque chose de
semblable? Qu'on lise les Nove/as
Esemplares d'Unamuno et on trouvera
dans l'introduction de cet ouvrage
une théorie qui ne diffère pas beaucoup dè celle qui a ins{&gt;iré sinon toute
l'œuvre, du moins une partie de
l'œuvre de Romains. Unamuno ne
voit pas le drame humain etl'individu
à travers l'opacité scolastique et monotone des psychologues et des véristes; il en etudie et en découvre les
aspects divers à travers la sensation
non pas tant de la réalité extérieure que
de la rtalité intérieure, qui est pour
lui le résultat d'une vaste irradiation
universelle.
Certainement Romains est aujourd'hui, de tous les romanciers d'Occident, le plus classique et le plus moderne: il exprime en effet la vie dans
ses aspects universels et éternels, ordonnant sa matière selon une méthode
et uné technique élastigues et en même temps simplificatrices, si bien
qu'il atteint cette réalisation épique
du drame humain. qui a précisément
été la conquête des classiques du
passé.
Trad, par Benjamin Crémieu:r.

100

JEAN HYTIER

ODE
Quand la ville inquiète en mal:de son génie,
Souffrant que son destin rampât sur les genoux,
Implorai(l'horizon,
Quand son corps dispersé cherchait sa voix dans mille
Et, toujours en gésine, au hasard des cellules
Retombait impuissant,
Du fond tumultueux des Cévennes, un homme
Jailli du roc barbare et dans son front massif
Portant un dieu humain,
Accourut se pencher au-dessus des enceintes
Et, nommant leur sauveur aux foules inconscientes,
Cria : Jules Romains !
Tu fis souffler l'esprit_au plein des multitudes,
Trépider la conscience au creux des bâtiments,
Bondir le cœur des gares ;
Le théâtre et l~ port, la caserne et le -temple
Rassemblèrent soudain leur âme obéissante
Comme au bruit d'un tambour.
Tu donnas une forme à la tribu confuse;
Tu foulas son terroir comme un libérateur
Ou comme un conquérant.
La foudre de tes dieux est tombée sur les hommes ;
L'éclair de ton passage est inscrit sur l(monde
Et sur tes monuments.

IOI

�JEAN HYTIER

•

* •

Ton ouvrage est pareil aux orgues de basalte,
Harmonieux volcan dont la lave s'étonne.
La force bouillonnait au creuset du cratère,
Mais l'esprit la tira des entrailles terrestres
Et, fuseaux délivrés, et, parfaites colonnes,
La fit s'élancer vers le ciel!
Napoléon forgeait âprement la victoire,
Mais Gœthe par l'esprit lui donnait l'air facile.
Qui vaut mieux du César ou bien de l'Olympien?
Toi, tu voulus monter du combat à la cime,
Et tu voulus sept ans au roc de Cromedeyre
Que Corneille se fît Racine !

•••
Enfin ton plein génie gonfle une gloire forte,
Constructeur de cités !
Même en leurs cris jaloux mille crapauds te chantent:
Ecrase-les du pied !

ODE

Mais voici, joie et tempête
Mille jeunes cavaliers.
Sur des routes, d'autres troupes
Font miroiter l'étrier.
Que le vent, été viril,
Rafraîchisse tous les fronts,
Et qu'emplisse l'air salubre
Les poumons prêts aux vivats !
Les panaches, les écharpes
Sont un soleil dispersé.
Une ville qui t'attend
S'ouvre au loin comme un portail.
Et dans la foule unanime
Qui crépite en étincelles
Et de toi tire son feu,
Une main se dresse et vibre
Pour lancer, aigle invisible
De ton triomphe augural,
Le salut d'un homme libre
A ton char impérial.
JEAN HYTIER

Que les cœurs subjugués te louent ! mais dans le siècle

Seulement quelques-uns
Parmi tes monts abrupts bivouaquent sur les cimes
Où souffle la Raison .

•••

102

103

�Les Qyatre Premiers Numéros du Moulon Blanc
et la Presse
I

EN FRANCE
L'ACTION FRANÇAISE (25 Février 1923). Orion. LA DOCTRINE IJU "MOUTON BLANC" « Le troisième numéro du mouton blanc est riche en axiomes
irréprochables. Il, est beau de voir des écrivains, qu~ s_e veulent« avancés»,
graver cette enseigne sur la porte de leur revue. Vo1c1 les excellents principes qu'ils posent: (suit le résumé de la doctrine).
Ces bon~es généralitès sont so~tenues par ui:i détail judicieux et pertinent. Ce tran, par exemple: « Racme et Corneille observent une t'Sthi:tique générale commune, et diffèrent infiniment plus que deux néo-svmbolistes farouchement indépendants.,.
·
L'EcI,AIR. (19 décembre 1922) • Beau programme! Belles formules: ... Dans chaque numéro de la nouvelle revue, nous trouvons - entre autres pages fort
intéressantes - un tableau d'« erreurs» et de « véritéS&gt; qu'il nous sera toujours agréable de citer. »
L'HUMANITÉ (11 février 1923), Parijanine : LE MOUTON BLANC. « Je ne
crois pas que le Mouton Blanc se satisfasse de peu, qu'il ne tienne pas compte
de la substance des livres ... Tantôt je m'éloigne de M. Jean Hytier, r,rntôt
je me rapproche de lui ... C'est dire qu'en cet instant je règle mon attitude
sur la sienne. C'est alnsi que je lui rends hommage. Sa théorie et sa critique
m'intéressent beaucoup.
.
... Le troisième cahier de cette revue contient un ddicieux poème &lt;le
Chennevière : Le Chant du Verg-er. &gt;
LA Vrn LITT~:RAIRE (1•• octobre 1922) : « Marthe Esquerré signe une intéressante étude sur André Gide et le problème du style.»
REVUE CONTEMPORAINE (1•• Avril 1923) Léon Treich : « ... un parfait essai sur
Georg-es Chennev1ére. »
LA RÉPUBLIQUE FRANÇAISE (15 novembre 1922), Gilbert Charles : « ... présente le
plus vif intérêt. - Cette revue à une doctrine. - La revue est h1en laite et
tout à fait digne de l'intérêt le plus actif. C'est substantiel sans pédantisme ... &gt;
LEs PRIMAIRES (Février 1923), Guy Otte: « Ses ambitions sont grandes et nu:,les.
Dans une ode liminaire, crânement campée en vers de 9uatorze pieds, Jules
Romains nous présente «Jean Hytier et sa séquelle». D heureuses prl;miccs
dans les deux numéros du début. Nous suivrons avec intérêt ces gén.:reux
efforts tendant à faire naître une synthèse ordonnée du choas littéraire et
artistique actuel. »
' L'INDÉPENDANCE ARTISTIQUE ET LITTÉRAIRE (Mars 19231: « une revl.le qui occupe
une place tout à fait à part, c'est Le Mout1;n Blanc. Revue d'avant-garde, le
Mottlon Blanc veut travailler à établir le classicisme moderne. C'est ce que,
dans chaque numéro, explique avec force J. Hytier, affirmant « la doctrine
du Mouton Blanc». Dans le numéro de décembre, ses affirmations sont
illustrées superbement par le poème de G. Chennevière: le Chan/ du Verg-er,
et, en janvier, par les Odes, de Paul Fiérens; le Mouton Blanc est de ces
revues qu'il faut suivre, car elles iront loin.»
L'ÉvEIL "l&gt;ES JEUNES (4 novembre 1922), Jean Desjardins: « De Gabriel Audisio...
des fra~ments d'un recueil: Hommes au Soleil... Il me plaît, aujourd'hui,
d'avoir a dire tous le cas que je fais de sa poésie chaude ... Enfin je signale
la large ètude de Mme Marthe Esguerré sur «André Gide et le problème
du style». J'en reparlerai, la question « Art, Vie et Beauté» étant toujours
d'actualité littéraire. »
BoNSOIR (12 février 19~3}, Charles Derennes: «Les bonnes lettres ... et les mauvaises. - Je ne parle pas d'unanimisme (ou de classicisme moderne) avec un
peu d'ironie, d'ailleurs affectueuse, pour donner un coup de patte - de ma
patte d'ours - à la jeune revue le Mouton Blanc, dont le dernier numéro
contient beaucoup de réflexions justes, ce qui est d'autant plus méritoire
qu'elles sont le fait d'hommes qui veulent fonder une école, que dis-je ?
une doctrine! .•. C'est pour Jean Hytier que je parle, à lui que je fais allusion.
Bon dieu de bon dieu, quand donc se déc1dera+on à comprendre qu'il n'y
a pas d'écoles, qu'il n'y en a jamais eu ... Il y a ce qui est beau d'une part;
d'autre part, ce qui est moche .... »

�LE PROGRÉS DE LvoN (6 octobre 1922\. R. Cantinelli: « une revue qui dès son
premier numéro ... s'impose à l'attention. M. Jules Romains l'inaugure par
un poème truculent, qu'accompagnent des articks bien pensés et nohlcments écrits.»
· LA GAZETTE DES ALPES (23 septembre 1922), Henry Petiot: « Aussitôt les principes que porte imprimés la page rose de garde sont appliqués : Gabriel
Audisio publie un fragment de son livre de poèmes qui vient d'obtenir le
Prix Primice-Mendès. •
(25 novembre) « Tout serait à citer ... et surtout l'excellent article d'André
Cuisenier sur les romans de Jules Romains. »
•
(24 février) «•••toujours intéressant et vivant. Jean Hytier expose comme
d'habitude la doctrine... tandis que l'illustre merveilleusement le beau
poème idyllique de Georges Chennevière : Le Chant d1, Verger. »
LE BoN PLAISIR, Toulouse (Février 1923). J. Léger. « Voici un très beau poème
idyllique d.e Georges Chennevière: Le Chant du Verger, qui possède un vrai
parfum de printemps. Les images multipliées et neuves sont d'une touche
délicate ... Oui, c'est un beau poème d'un grand poète. »
LA TABL.E RONDE, Arras (Mars 1923), Claude Kamme: « Applaudissons à cette
profession de foi et aux intentions dont elle témoigne. Le Mduton Blanc ...
pourra devenir le signe de ralliement des partisans d'une œuvre salutataire. •
LA MouETTE, Le Havre (Avril 1923) : « A. Maupré (Saône-et-Loire) ... paraît
superbement édité Le Mouton Blanc... On y trouvera une longue et délicate
poésie de Paul. Fierens; un im~ortant essai st!-r le poète Georges ChenneYière, par Rene Mauhlanc, et bien des pages rntéressantes. »
Luc1FER, Lyon (Décembre 1922) : « Fort belle étude des romans de Romains
par André Cuisenier. Notes très justes de Jean Hvtier sur le cl.assicisme, le
Je symbolisme, l'unanimisme. Er de Jean H ytter encore, cet « Edmond
Rostand ... » .
L'ANE D'OR, Montpellier: •· Une rubrique fixe d'~ Erreurs» en parallèle avec
celle des «Vérités» promet d'être souvent piquante. Heureuse idée. Dans
son ensemble le « Mouton Blanc» est fort intéressant et je serai très heureux d'en reparler. »
LA PENSÉE FRANÇAISE, Strasbourg: « •• .les Odes de Paul Fiérens plaisent.
LE RArn: L DE L'YONNE (4 février 1923), Henry Dalbr: « Cest une revue hardie et catégorique ... Je signale au passage ce be effort, et je vois grand
son avenir. »
JouRNAL DE CHAROLLES (Octobre 1922), Antoine Rigaud: « C'est une tentative
ùe la plus haute portée littéraire et dont toute la presse se fera l'écho. «
LA Vrn PROFESSIONNELLE, Sénonnes (Fév:ier 1923): « N'e~t-elle pas belle cette
doctrine qui entend « par le contact direct ave~ la. vie; moderne dans ce
qu'elle a d'essentiel, renouveler les thêmes et l msp1rauon »?
.t\.KHBAR, Alger (15 décembre 1922): « Le Mouton. Bl~nc... Sa cuisine de bon
goût veut être classique et moderne. Elle y reuss1t. »
,
LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE; LA RE\'UF. FÉDÉRALISTE ; LA LIBERTÉ:
L'INTRANSIGF;ANT; LE JOURNAL DU PEUPLE; L'INTERNATIONALE; MANOMÈTRE i
CoMŒOtA ; LA DÉPÊCHE ALGÉRIENNE; LE SuD-EST RÉPUBLICAIN; LES EcR1Ts DU
NORD ; LES CAHIERS D'ICARE; LES BEI.1.ES-LETTRES; LE PETIT PROVENÇAL;
INTENTIONS; LA VIE UNIVERSLTAIRE; LA PAIX NATIONALE ; LE COURRIER CINÉMATOGRAPHIQUE ; LF- PROGRh DE SAÔNE-ET-LOIRE; LYON RÉPUBLICAIN; VIENT
DE PARAITRE; etc ...
ont
annoncé Le Mouton Blanc, reproduit, analysé, cité son manifeste, ainsi que ses
sommaires, ~ertains de ses textes, ses Erreurs et ses Vérités, discuté sa doctrine
et son espnt.
IJ

A L'ÉTRANGER
Les revues et journaux étrangers ont parfaitement compris le sens et la
portée de notre effort. Qu'ils en soient remerciés vivement ici.
BELGIQUE.
Dans le THYRSE, du 15 janvier 1923, G.M. Rodrigue présente
avec précision et cite en partie n&lt;?tre manife~te et le s?~maire des deux
prenners num( ros. Il nous souhaite de devenir un fort belier.

=

LES ECRITS ?U NoRD (Novembre 19n) , citent une partie importante du manifeste et signalent l'Ode de Jules Romains et l'article de Marthe Esquerré
« André Gide et le style au théâtre )),
Da~s Mrn1, J.J. van Dooren signale plusieurs fois le Mouton Blanc et ses
sommaires.

~

SUISS~. - GAZETTE DE LAUSANNF: (19 Janvier 19..13): « le Mouton Blanc a
p1u~hé 1~ns. s~n N° 3 quelq_u~s judicieux extraits de !'Histoire de M. Lalou.
J a1 pla1~1r a signaler cette Jeune et entreprenante revue de littérature et
d'art qui, dans ses études du mouvement contemporain fait une large et
juste place à Jules Romains et à l'ancien groupe de !'Abbaye. ))
ALLEMAGNE. :- D.\s KuNSTBLATT (Avril 1923), présente la revue et son pro·
gramme. Il aioute : « Le Mouton Blanc combat contre le romantisme et le
sensualisme, mais résolument aussi contre le faux classicisme ce néo-acad,·misme dans lequel un.! partie de la France littéraire et artistiq~e est tombée.»
CATALOGNE. - LA REVISTA a reproduit intégralement notre manifeste.
LA VEu DE CATALUYNA (7 janvier 1923), nous consacre un long article: LI:: MOl;TON BLANC. - « Par son programme, par son art de choisir par sa
sévère critig_ue étudiée, l'initiative du Monton Blanc nous sembie d'une
solide vocatwn à la durée . »- Voir aussi le numéro de Juillet de LA VEu.
EGYPTE. - L'EGYPTE Nou\lELLE et les CAHIERS DE 1.'OAs1s (Alexandrie) nous
signalent plusieurs fois.
ESPAGNE: - HoRIZOt:iT.E (15 déc_embre 1922), José Bergamin, dans u_n, excell~nt. aru~le ~ Class1c1smo », dit du Mouton Blanc que « son appanuon est
sigmficauve ».
Til Blas nons signale dans LA EPocA de janvier 1923.
HOLLANDE. - ~ET GETIJ (Jan\"Îer 1923) présente et commente l'effort de
nos deux premiers numéros.
NEwE ROTTERDAMSCHE COURANT daus un long article sur la « Trilogie
de Jules Romains (Les Copains, Donogoo, Le Trouhadec) » se réfère à
l'article d'André Cuisenier sur « Les Romans de Jules Romains» (M. B.
Oct. 1922).
ITALIE. - LA CUI.TURA: « Le Mouton Blanc .. . se définit, rien de moins,
«organe du classicisme moderne,, .... Nous verrons, puisque la revue est
écrite par des gens de talent et de goût, à en extraire quelques jugements
sur les contemporains. On lit ceci, que nous trouvons dans le fascicule
d'octobre et que nous ne pouvons pas ne pas appprouver, sur Henry
Bataille; c'est de M. Jean Hytier: « li commença ... ».
IL CoNSILIO (Avril 1923) : « Le Mouton Blanc que nous avons annoncé
dans le 1•• numéro continue à se publier à Maupré et avec beaucoup de
succès. Dans le dernier numéro nous avons lu quelques odes de Paul
Fierens et l'habituelle rubri 1ue distinguée que le rédacteur en chef Jean
Hytier écrit dans chaque numéro;« La doctrine du Mo1tto11 Blanc,,, destinée à résumer la pensée et l'art contemporains. Très belle dans sa concision est la synthèse critique de l'œuvre de Proust: « Explorateur d'un monde
qu'il n'a pas su ordonner» et excellente la défense du livre de Lalou, contre
lequel se dresse-ta banniere de l'orthodoxie parisienne. »
LETTONIE. - LAIKMETS présente le Mouton Blanc et son programme, et
reproduit les.passages essentiels du manifeste.
TCHÉCO-SLOVAQUIE. - Dans la REVUE FRANÇAISE DE PRAGUE que dirige
Daniel Essartier, René Maublanc dans une longue et pénétrante étude
« Vers un nouveau classicisme», présente excellemment 1e Mouton Btanc,
cite presque en entier son maniteste, et expose avec une justesse remarquable les conditions d'un classicisme moderne. L'effort du Mouton Blanc
trouve ici un interprète fidèle et précis. René Maublanc ajoute enfin :
« On dira: autre chose est de concevoir, autre chose de réaliser. Certes, et
je ne prétend point que cet effort si digne de remarque remplira son grand
dessem. Du moins la nouvelle revue s'annonce-t-elle vivante et variée. Les
deux premiers numéros contiennent des articles sur André Gide, J. Portail
des vers de Romains, de Gabriel Audisio, de Franz Hellens, une pénétrante étude d'André Cuisenier sur les romans de Jules Romains. Il contient
aussi la « doctrine du Mouton Blanc» des pages où Jean Hytier, avec le
dogmatisme tranchant du doctrinaire, mais aussi avec un bon sens souriant,
pose ses principes esthétiques en des formules frappantes et fortes.»
« ... Le Mouton Blanc, lui, a son hut : comme autrefois le Mercttre de
France, plus récemment la Nouvelle Revue Francaise, il naît pour défendre
une doctrine littéraire. Il lutte, donc il vit. ~

�Spécia::-1
Duplicmeur:- de toute-.; Marque..; 1

AGRANDISSI:\ IENTS

Fùhriquc de Produib
pou r

Pl IOTOGRApH IOUES
AR I ISTIOUES

E'- C H S

I: N

ROGESTOR

T O LI S

~11i~~~~:'.:'.'.=~='.'.:;:'.'.%~::~=::=::~=1=1~~~~:~;~~;:~'.:~~::~:=~~~=:::~~::~:.~:~:~:~:lmrll
,, "
ï
U
LA NOUVELLE
L

G l '\ R E S

HREVUE

STE:-. CILS

"i
ûr:

DUPLtCAT EUR S

Mlle MONY

1oe AN~Ü:. -

- , RUE DE LA FIDÉLITÉ.

D

À

\ ..:•:.. )

CO P Y

/ \/'·,.,
··./ ··./
...-···/··..

130, Rue Montmartre, 130
PARIS
Téléphone: Central 46-69

,ww,eau.~ ,)e la pe1tJÜ d ·de, l'arl_, par l'e~~acle infiwmalio11

BOURSE

HOGESTOR ~
Directeur: André PeRIER

7

R I S _ Xmc

J

EDITIONS d, MONDE MODERNE
t30, RUE MONTMARTRE_ PARIS
Téleph.: Central 46-69

•

u

critique Je

Jt,r

Il

chroniqueR•,

LA NOUVEL:~,_,:~~i~~· FR,JNÇAISE

11

Ju 1110111•enieu1-,

1j

liltirairv ronlemporain,

ij i

LA NOUVELLE REVUE FR,-/NÇAI5E

!i il

publiera dans ses prochains numéros

r11
1::

§ !:
=~
"H MON PLUS SECRET CONSEIL, par Valerv LARBAt'll. H''
Un chapitre inédit de SIEGFRIED
Jean GIRAUüOUX.

POUR LA PUBLICITÉ dans LE MOUTON BLANC

1REN É

!
li

Directeur: JACQUES RIVIERE

Pt1r la qualili drJ œ,wre"'-' el JeJ auleur~ qu'ellt riioèle au
publÎl· lellré,, par lt .,ouci con.lianl J' iclairt1,.., le,1 ci.iped,r

1

•

PARAIT LE,., DE CHAQCE MOIS

nié.phone : Roquette 31.0I
\.()(
SUCCURSAL'e:

Il\IPRI.l'U:ER.IE

lgi

RE\TE ME'iSt:ELLE OE LITH: RATl"RE ET üE CRITI&lt;iUE

~!;,if:J~~~~I~i :_ ~_: , _: _: :_. : 1

S'ADRESSEK A

FRANÇAISE

LE TOUR DE VIS, roman inédit"' français, par llenry JAM ES.
VALERY LARBAUD, par Edmond JALOUX. Etc.

S'ADOE!SSE!O A

GAUDEFROY, Administrateur du Mouton

ET LE LIMOUSIN, par

Blanc

18, RUE NOTRE-DAME-DE-LORETTE -- PARIS

CONDIT/ONS DE l ABONNEMENT
0

1 Le Courrier de la Presse •.
L'ARGUS
'LIT TOUT"
de la PRESSE
"VOIT TOUT"
Pondée en 1879

t":&gt;-x"

L~s plus anciens Burc.11ux ~;-:''(
Journ&lt;'!ux \{:-◊

·:.&gt;{:~ d Àrticlcs de:-

37, RUE BERGÈRE - PARIS-9'

L'Argus

SC'

c~~r~

publ 11.:11cs
les lournau x et Renies -o-

p

ublicité Pinar11.::ièrt'

de toutes
dans 1ous
-o -

-o-

0

0

ub licilé Economi411t· 0
ublicilc Co11111u:r..:ia ll' o

0

0

ublicité liut'. raîrr ct mondaine

1

RENSEIGNE SUR TOUT
ce qui est publié dans les
Journaux, Revues
et Publicàtions
paraissant en France et
· à l'étranger et en fournit
les Extraits sur tous Sujets
et Personnalités

ÉDITION ORDINAIRE
. . . 38 t'r. - SIX MOIS
Fran, t'
: UN A:\'
. . . 46 Fr. - SIX MOIS
.\ •1trt11 P;1.y11: UN A~
ÉDITIO:'&lt; DE LGXE
76 Fr. - Autres Pan,:
l.: X A~ : France
PRIX DE VENTE AU NUMÉRO.
Franre
4 Fr. - Autres Pays :

~ )\

g

:: :i

ffi
:: r:

BULLETIN

-llÜft
l,:.·.

il ll

~~

fi ij

...

Ch. DEMOGEOT
Directeur
21, BOULEVAUD MONTMARTRE, 21

Adresse Ttlégraph.: Achambure, Paris

PARIS - 11•

iL...........~...

:i:::1:;;:m=:::1m::m-.m-r:::::i==s====-==.-:-.:i::::-=:mia::ms_,.,r·-

Circulaires explicatives
el Tarifs envoyés franco
·-::-·

Téléphone : Gulemberg 02-62

4 Fr 60

Téléph. : PLEURUS 12-27 - Compte chtque postal 169-M
Adresse Télégraph[que: ENEREPENE PARIS

li nm:m:,::::::m:::::µ

~.l

20 Fr.
24 Fr.

11~
;

Vi•uill t•)':

,.
)n

•

IIlSl." rlrC pour ltn a

bo

l tde•Uf'IIAN
nnen en
SIX MOIS

aPdit·o
t.'

I

~~:~

a dor,,idlt

u --~

· · ··-····

1

l Il

·ORDIN~JRJ::
DE LUXE

1n-1
90 fr·
46 fr.

24 fr

11&amp;11I mojorit• de I fr. 7.5 pour frai, de r«011&gt;'Nmt1tl)

«•- ..

§ \j

=p H

D'ABONNEMENT

dr la XOUVELLE REVCE FRAXÇ \ISE â partir du \•'
' l'i-joint mandat - cht'.-qne" dr. . .
• . • • • · j '75 fr.;
J" vous en,·oie p::ir courrier de cc JOU~ ~lw&lt;111e post.al d1•
38 rr. i
Ycn illl'z fair&lt;' recomrer â mon donm;1\t• la. i,amml' dt• . 20 fr.;
(Lu qulfl•nceJ pri1JC11rru

1

~U
HH
:; ll
i_i'ft
H il
t._:.:

~::

:: µ,

Hfi

~Ü

v.::~.=:;;~::: 11

DE LA NOUVELLE REVUE FRANÇAISE - PARIS, 3, RUE DE GRENELLE (6•)

ij

tl

;; ,::::,nmu::1::i:::mnn,m1111n::mn1:m:n:m1::::m11n:::m:1r.::t1:tm1SU1m::::mm::::::::::::::::::::m:mi;ruw1:1::::::mn:::m::::cun:i::::111,11t::::t ;;
11
/i:ii:n=:m=t::1::=:nr-.:11:::::::::::::n::m1111:::::iii:m:::::m::;;::11mmm:1::m:1m::::m:,::::1::11,;::i::m::;:m:m::::un:n-.;umn::u1:u:m:1u11:::1mm

�nn

g::m::mu'.1nnm.::u::::::::::mnn::u::::::::umm:mms::::::::::::::::::::::N

:l' """':~::::::::::~:::::::::~:l!

1ÉDITIO NS DE li
~

LA
jj
" NOCVF~ ilE"
Ë
....
H
g RE V U E
il
ij ~~
i~

iï~FRANÇAISE

Il

ll

ll;~:::::::::::~:::::::::::::··••::••···""'1

li

jj

3, r. de Grenelle
PARIS-Vic

"
H
E

l~

..______

[l

Téléphone:

-

FLEURUS

Œ~~ES ~OMPLÈ~ES

12.27

~

B
..g9u
gi

il t

lll

~ -=il

li MARCEL PROUST Il
PASTICHES ET MÉLANGES,
vo1..

1

IN-8°

••

8.

So

"A LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU"

le mouton blanc
publiera prochainement;
FRANCIS PONGE.... .. .. ..

ESCLANDRE .. ................

J. PORTAIL.. .. .. .. .. .. .. ..

IBÉRIA .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. ..

RENÉ GAUDEFROY .. .. .. ..

RUES, CHIENS ET DANSEUSES

GEORGES CHENNEVIÈRE

POÈMES.......................,

ADRIEN COPPERIE .. .. .. ..

POÈMES........................

PIERRE SICHEL .. .. .. .. ..

NAISSANCE D'UN SENTIMENT

FRANCIS PONGE .. .. ......

DU COTÉ DE CHEZ S\VANN,
5 tR.

2 \'OL. IN-8°, CHACUN

(Prix Goncourt 1919)
2 VOi.. J;,.-8°, CHACUl\

•.

6

25

r,

1 VOL. IN-8°

10 FR

LE COTÉ DE GUERMANTES TJ,
SODOME ET GOMORRHE J,
I

12. So

VOL. IN-8°

LES ORIGINES DE L'UNANIMISME .. .. .. ..................

MARTHE ESQUERRÉ .. .. ..

LE THÉATRE DE CLAUDEL

ANTONIO MARICHALAR

ESPAGNE ET CLASSICISME
MODERNE: R.P. DE AYALA

JOSÉ BERGAMIN.. .. .. .. ..

ESPAGNE ET CLASSICISME
MODERNE: JUAN RAMON
JIMENEZ ......................
L'ALLEMAGNE ET LE CLASSICISME MODERNE .............·

BENOIST-MÉCHIN .. :. .. ..

SODOME ET GOMORRHE H,
3

\'OL. IN-8°, CHACUN

li. j5

RENÉ LALOU. . ............

LE LYRISME DE MAURICE
BARRÈS .......................·

LA PRISONNIÈRE, SODOAJE ET GO,'v/ORRHE IlI
LES PLAISlRS ET LES JOURS

RENÉ MAUBLANC ........

ESSAI SUR LES PROPOS
D'ALAIN .. .. ..................

PIERRE SAYN .. .. .. .. .. ..

JOSEPH CONRAD .. ............

EN PRÉPARATION

JEAN MEUNIER .. .. .. .. ..

MALLARMÉ ET LA SYNTAXE
ANGLAISE .... .................

JEAN HYTIER .. .. .. .. .. ..

L'ESTHÉTIQUE D'ANDRÉ GIDE

SOUS PRESSE

ALBERTINE DJSP ARUE,
SODOMJ:,,' ET GOJJORRHJ,_.,' , Suite\.

~l

DE QUELQUES STYLISTES
RÉFLEXION SUR ARICIE........

ANDRÉ CUISENIER.. .. .. ..

A L'OMBRE DES JEUNES FILLES EN FLEURS,
LE COTÉ DE GUERMA~T ES

1

1

LE TEMPS RETROUVÉ
MORCEAUX CHOISIS

~

~:: ~~_,,......... ..............s.mu.,........,.............., .•.m ...omu.:.:::..11,;.

~

li~
~

........... ......................................:..............:..................................::....:::::::.::•::.:::.:~..:•::.:-::1...
1

ADRESSER LES MANUSCRITS A JEAN HYTIER

�IMP. A. SUZAINB

SBDAN

j

4

�</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="436">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560776">
                  <text>Le Mouton Blanc</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560777">
                  <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564472">
              <text>Le Mouton Blanc</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564474">
              <text>1923</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564475">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564476">
              <text>Septiembre-Octubre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564477">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564478">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564493">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752559&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564473">
                <text>Le Mouton Blanc, 1923, 2a Serie, No 1, Septiembre-Octubre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564479">
                <text>Favre, Pierre, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564480">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564481">
                <text>Literatura francesa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564482">
                <text>Arte literario</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564483">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564484">
                <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564485">
                <text>Maupré par Charolles (S &amp; L)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564486">
                <text>Hytier, Jean, Redactor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564487">
                <text>01/09/1923</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564488">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564489">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564490">
                <text>2020383</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564491">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564492">
                <text>fre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564494">
                <text>Lyon, France </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564495">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564496">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36514">
        <name>Clasicismo moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="36467">
        <name>Escritores franceses</name>
      </tag>
      <tag tagId="36513">
        <name>Marthe Esquerré</name>
      </tag>
      <tag tagId="36519">
        <name>René Lalou</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20287" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16656">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/436/20287/Le_Mouton_Blanc_1923_2a_Serie_No_2_Noviembre.pdf</src>
        <authentication>55ee66e55cfe17e912359a236beb3f2f</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="564552">
                    <text>������������������������������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="436">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560776">
                  <text>Le Mouton Blanc</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560777">
                  <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564497">
              <text>Le Mouton Blanc</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564499">
              <text>1923</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564500">
              <text>2</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564501">
              <text>Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564502">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564503">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564518">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752559&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564498">
                <text>Le Mouton Blanc, 1923, 2a Serie, No 2, Noviembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564504">
                <text>Favre, Pierre, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564505">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564506">
                <text>Literatura francesa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564507">
                <text>Arte literario</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564508">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564509">
                <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564510">
                <text>Maupré par Charolles (S &amp; L)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564511">
                <text>Hytier, Jean, Redactor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564512">
                <text>01/11/1923</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564513">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564514">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564515">
                <text>2020384</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564516">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564517">
                <text>fre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564519">
                <text>Lyon, France </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564520">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564521">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36514">
        <name>Clasicismo moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="36467">
        <name>Escritores franceses</name>
      </tag>
      <tag tagId="28446">
        <name>Francis Ponge</name>
      </tag>
      <tag tagId="36521">
        <name>Pierre Favre</name>
      </tag>
      <tag tagId="36522">
        <name>René Maublanc</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20288" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="16657">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/436/20288/Le_Mouton_Blanc_1924_No_Ultimo_Noviembre.pdf</src>
        <authentication>0a5c6e0bca38d869481640cfd4e8b282</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="564553">
                    <text>����������������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="436">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560776">
                  <text>Le Mouton Blanc</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="560777">
                  <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564522">
              <text>Le Mouton Blanc</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564524">
              <text>1924</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564525">
              <text>Último</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564526">
              <text>Noviembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564527">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564528">
              <text>Mensual</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="103">
          <name>Relación OPAC</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="564543">
              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752559&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564523">
                <text>Le Mouton Blanc, 1924, No Último, Noviembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564529">
                <text>Favre, Pierre, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564530">
                <text>Literatura</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564531">
                <text>Literatura francesa</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564532">
                <text>Arte literario</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="564533">
                <text>Poesía</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564534">
                <text>Subtitulado "órgano del clasicismo moderno", Le Mouton blanc imprimió siete números entre septiembre de 1922 y noviembre de 1924 (primera serie: septiembre de 1922 a enero de 1923; segunda serie: septiembre-octubre de 1923 a noviembre de 1924). Su título hace referencia al cabaret Le Mouton blanc (rue Saint-Denis en París) que alguna vez frecuentaron Racine, la Fontaine, Molière y Boileau. Esta publicación fue editada primero en Lyon por el crítico literario Pierre Favre, luego en Maupré, en Saône et Loire, por Marthe Esquerré. Pero esta revista de estilo clásico fue ante todo obra del escritor y crítico literario Jean Hytier (1899-1983)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564535">
                <text>Maupré par Charolles (S &amp; L)</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564536">
                <text>Hytier, Jean, Redactor</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564537">
                <text>01/11/1924</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564538">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564539">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564540">
                <text>2020386</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564541">
                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564542">
                <text>fre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="86">
            <name>Spatial Coverage</name>
            <description>Spatial characteristics of the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564544">
                <text>Lyon, France </text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564545">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="564546">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="36514">
        <name>Clasicismo moderno</name>
      </tag>
      <tag tagId="36467">
        <name>Escritores franceses</name>
      </tag>
      <tag tagId="36524">
        <name>Gabriel Audisio</name>
      </tag>
      <tag tagId="36523">
        <name>J. Portail</name>
      </tag>
      <tag tagId="36519">
        <name>René Lalou</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
  <item itemId="20879" public="1" featured="1">
    <fileContainer>
      <file fileId="17283">
        <src>https://hemerotecadigital.uanl.mx/files/original/466/20879/Quimica_hoy_2010_Vol_1_No_1_Octubre-Diciembre.pdf</src>
        <authentication>2b304a586cd38cbd50e93e939a63d943</authentication>
        <elementSetContainer>
          <elementSet elementSetId="4">
            <name>PDF Text</name>
            <description/>
            <elementContainer>
              <element elementId="56">
                <name>Text</name>
                <description/>
                <elementTextContainer>
                  <elementText elementTextId="582794">
                    <text>������������������������������������������</text>
                  </elementText>
                </elementTextContainer>
              </element>
            </elementContainer>
          </elementSet>
        </elementSetContainer>
      </file>
    </fileContainer>
    <collection collectionId="466">
      <elementSetContainer>
        <elementSet elementSetId="1">
          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
          <elementContainer>
            <element elementId="50">
              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="581782">
                  <text>Química hoy</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="41">
              <name>Description</name>
              <description>An account of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="581783">
                  <text>La Revista Química Hoy inicia en el 2010 y se publica trimestralmente, es una nueva fuente de comunicación científica para investigadores relacionados con las áreas de la Química. La Revista Química Hoy publica comunicaciones y artículos que presenten resultados experimentales originales en todas las áreas de la teoría y la práctica de la Química en su mas amplio contexto. Así mismo, se aceptan contribuciones originales de revisiones sobre temas científicos de actualidad en Química, donde el autor sea un experto en el tema a tratar.</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="39">
              <name>Creator</name>
              <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="581784">
                  <text>Fernández Delgadillo, Sergio Salvador, Director</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
            <element elementId="40">
              <name>Date</name>
              <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
              <elementTextContainer>
                <elementText elementTextId="581785">
                  <text>2010</text>
                </elementText>
              </elementTextContainer>
            </element>
          </elementContainer>
        </elementSet>
      </elementSetContainer>
    </collection>
    <itemType itemTypeId="1">
      <name>Text</name>
      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
      <elementContainer>
        <element elementId="102">
          <name>Título Uniforme</name>
          <description/>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="581786">
              <text>Química hoy</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="97">
          <name>Año de publicación</name>
          <description>El año cuando se publico</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="581788">
              <text>2010</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="52">
          <name>Volumen</name>
          <description>Volumen de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="581789">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="54">
          <name>Número</name>
          <description>Número de la revista</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="581790">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="98">
          <name>Mes de publicación</name>
          <description>Mes cuando se publicó</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="581791">
              <text>Octubre-Diciembre</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="101">
          <name>Día</name>
          <description>Día del mes de la publicación</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="581792">
              <text>1</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
        <element elementId="100">
          <name>Periodicidad</name>
          <description>La periodicidad de la publicación (diaria, semanal, mensual, anual)</description>
          <elementTextContainer>
            <elementText elementTextId="581793">
              <text>Trimestral</text>
            </elementText>
          </elementTextContainer>
        </element>
      </elementContainer>
    </itemType>
    <elementSetContainer>
      <elementSet elementSetId="1">
        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
        <elementContainer>
          <element elementId="50">
            <name>Title</name>
            <description>A name given to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581787">
                <text>Química hoy, 2010, Vol 1, No 1, Octubre-Diciembre</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="39">
            <name>Creator</name>
            <description>An entity primarily responsible for making the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581794">
                <text>Fernández Delgadillo, Sergio Salvador, Director</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="49">
            <name>Subject</name>
            <description>The topic of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581795">
                <text>Química</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="581796">
                <text>Bioquímica</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="581797">
                <text>Ciencia</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="581798">
                <text>Investigación</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="581799">
                <text>Ingeniería Química</text>
              </elementText>
              <elementText elementTextId="581800">
                <text>Ciencias Químicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="41">
            <name>Description</name>
            <description>An account of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581801">
                <text>La Revista Química Hoy inicia en el 2010 y se publica trimestralmente, es una nueva fuente de comunicación científica para investigadores relacionados con las áreas de la Química. La Revista Química Hoy publica comunicaciones y artículos que presenten resultados experimentales originales en todas las áreas de la teoría y la práctica de la Química en su mas amplio contexto. Así mismo, se aceptan contribuciones originales de revisiones sobre temas científicos de actualidad en Química, donde el autor sea un experto en el tema a tratar.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="45">
            <name>Publisher</name>
            <description>An entity responsible for making the resource available</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581802">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Facultad de Ciencias Químicas</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="37">
            <name>Contributor</name>
            <description>An entity responsible for making contributions to the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581803">
                <text>Gómez de la Fuente, María Idalia del Consuelo, Editora Responsable</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="40">
            <name>Date</name>
            <description>A point or period of time associated with an event in the lifecycle of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581804">
                <text>01/10/2010</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="51">
            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581805">
                <text>Revista</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="42">
            <name>Format</name>
            <description>The file format, physical medium, or dimensions of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581806">
                <text>text/pdf</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="43">
            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581807">
                <text>2020887</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="48">
            <name>Source</name>
            <description>A related resource from which the described resource is derived</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581808">
                <text>Fondo Universitario</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="44">
            <name>Language</name>
            <description>A language of the resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581809">
                <text>spa</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="46">
            <name>Relation</name>
            <description>A related resource</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581810">
                <text>https://quimicahoy.uanl.mx/index.php/r</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="38">
            <name>Coverage</name>
            <description>The spatial or temporal topic of the resource, the spatial applicability of the resource, or the jurisdiction under which the resource is relevant</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581811">
                <text>San Nicolás de los Garza, Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="68">
            <name>Access Rights</name>
            <description>Information about who can access the resource or an indication of its security status. Access Rights may include information regarding access or restrictions based on privacy, security, or other policies.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581812">
                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
          <element elementId="96">
            <name>Rights Holder</name>
            <description>A person or organization owning or managing rights over the resource.</description>
            <elementTextContainer>
              <elementText elementTextId="581813">
                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
              </elementText>
            </elementTextContainer>
          </element>
        </elementContainer>
      </elementSet>
    </elementSetContainer>
    <tagContainer>
      <tag tagId="38007">
        <name>Ferromagnetismo</name>
      </tag>
      <tag tagId="38005">
        <name>Manganita</name>
      </tag>
      <tag tagId="38004">
        <name>Películas delgadas</name>
      </tag>
      <tag tagId="7678">
        <name>Plata</name>
      </tag>
      <tag tagId="38006">
        <name>Samario</name>
      </tag>
    </tagContainer>
  </item>
</itemContainer>
