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1

j

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Atw J.-1 !

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MÉxtoo, AoosTo 7 DR 1000.

ErocA.

ToMo 1.-NóM.

l.

Rodolfo Grünberger.
Callejón &amp;píritu Santo núm. tt,-J,féxico.
1
1

Importador de muebles Am.ericBD.os, /
j

11

MaqUiqarla de t.odas clases para la iqdUstrla.

Contrata la construcción de toda clase de obras para fábri- /1
cas é instalación de maquinaria.
J

Proyectos, planoS, presupuestos é in- /
formes de lodo gér¡ero sobre industrias di- '
versas.
/
=

SASTRERÍA DE SABINO CADENA.
Cal/e de Santa $/ara, bajos del núm. 4.

1 ronu. no \l•n• mll
L~ llbert&amp;d J• mpto t!. I• vida prhada,
limita. qu1o e¡ Í~•~ ¡&gt;Obllca. {Art. 7. 0
t.lamoray)
de¡~ Constitudón.

,

DIREC~ORES.
Flores Jl{ag6n.
,
.e
finfomo
;(orc,as,'fas. -»icardo
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.ti, Jesús FloresS' ,J,1;.:::_a~g:o:n·~::'.:.c·_:__~-~-::;:-~~
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(MéxicoM
D. F.)~ Teléfono 264.
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til er piso
num.
2 0•
Oficinas: Centro ·'1ercan ' 3 ·. » ·' do Flores ✓" agon •

fidministrador. '\,car

no habla ol ilustro abogado, so ostrollarfa'.
q
11 ostrollado otras muchas ener
como
se
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- - • t3 úlUmo do cada meJ,
ías nl protestar
contra la v~narl dad de al• uREOF.UIUCJÓ:lu tale los ella, 7, la,
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.. Q consiguiendo tan solo
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t 1.60 gunos funcional 10 ,
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., ~!r~ ~¡,!tal, trimestreadel~dntado .•••• - ......... .-...-.-.-.-.. t .00
per·secncioncs injustas 6 las lnJUStas 1es1s
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l'an loa E,bdos,
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Id.
CD oro ----- - .... ~· 2.00
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d ue habla el Sr. .ru. n ez.
Par¡ el Ertranjero,
Id.
t-••dos 25 ch•tenc1as
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en caso· de que no '!O deNosotros no teIlomos la pre
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So entcn e aco
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¡ importe de un trl•nca.re.
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,ue1,a ol periódico y ,e g.rar.\ ¡,ore
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constituir una. a o '. •
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Aloaa¡cnteateleaabo11ar.!ell5porc,cn .
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nil y nuestro patnOfaSIDO, Il0S1Il
No te dmwh·en oririnalea.
o t~ritaJ.
JUVe
• edi
1 efecto sefialar,
Para ltl anu~cloe en el periúJlco, pídan1
•
á buscar un rom o, y a
' 1 fun_____,,,v ___
d une;.,,. todos aquellos actos de os
------~-en ,.....
d é.
diciales que no se acomo en
I
::•-:::~, do la Ioy oscrita, para quo I_a
P.. a pública haga. con ellos la. JUst1verguenz
Este :[?Criódico es el producto de una cía que se merecen.
.
•
CONDICIONES.

1

v

1

¡

€n esta casa se confeccionan trajes de 1
/ todas épocas. &lt;3orle elegante y comodi~
' dad en los precios.
/

1

-

.--

"REGENER

__ ..,...,.____

ACIÓN,,

. . .

convicción .dolorosa.
.
. n Habría otro romodio. Para que los mteEn el discurso pronunciado en fo._s0s16 reses de los litigantes, actores 6 roos, ten1 mne del 9 del pasado Marzo, al roanu·antia la ley sefiala los casos on
so e
. C t l gan una. ga1
,
. d á
darse las sesiones de la A~adomia. en_ ra ue ha.y lugar á exigir responsabihda es
Mexicana. de J urisprudon~a y Legi~lac16n, { ·ueces pero solo una vez, parece ~endecía sabiamente el Sr. Lir. D. Luis MénJ n ol reciente asunto Dioz do Bonill~,
doz: &lt;Cuando la justicia se corrom~e, cuan- s:~e:laró haber lugar á exigir responsab1do alguna voz las causas se deciden más f d des aunque no se ha concluido~ subspor considoraciones estrafias á la ley quo l a . '., dgl procedimiento, neces1tlmdoonderá. ha- tanc1ac1on
. . d 1
por la ley mis~a, ¿que corrosp
. del se ue la Suprema Corte do Justicia e a
- cer áJos quo eJercen la noble prof~s16n
N q_, con toda su autoridad y peso, conpostulanto ó á los que velan por mto~daeses 'dac1:nso' quo los hechos comotidos por el
~
t • ra SU Vl y Sl Ola
que no U
tienen mas garan ia pa .. t '6 J
1º Correccional Wistano Velázquez,
1 onrada adnums rnc1 n •ez
.
~ 1 ~ _. do
de!'-arro o, que una l
11
l
·t ban la consiirnac1ón Cte r01en
•
• • ? .,r d boríamol:i to&lt;los, egac o amon a
º .
.. d1
de~nshcm. G..,o
.
e
. •e
1 to un grupo fi.r- Jnez
a1 T 11;bunal Sui&gt;enor de Justicia
•,
el caso, constitwr on o ~e . . t .. in. ustos Distrito Poderal á fin de quo procediera on
mo como unn muralla pma 1es1s u J .
tra con arreglo á derecho por los de.
una folan O'O O'l'lO- sn con
1
atáquos, 6 v1poroso como .
. b? º
litos d3 que aparecía responsable, «como o
ga, para atacar injustas res1stenc1as &gt;,
•
1 J·usticia la convenioncia social y
, AUTORIDAD&gt;.
'l'al como so encuont ra, con muy honro- exigen a
DE LA
'l. · · t ·Ó11 de Jus- EL PRESTIGIO
sas excepciones, la A mlills raci •
d ·1a Supremo Corte honradamen~denun•
ticia. en ·la República, esa falange griega e

tª

FONDO
FERNANDO DIAZ RAMIAEZ

�a

REGENERACIÓN.
REGENEltAOIÓN,

2

:::

•ei6 los hecho!! que ameritaban un castigo\ placer de ver co3dyuvados sus ardientes
para Velázquez, denuncia que no hizo antes anhelos y nobles ansias de equidad y de

I

el A.gente del Ministerio Público '.adscrito al Justicia.
Juzgado 1° Correccional. En cambio, como Qtúzás más de nna vez nuestros ímpetus
grotesca antítesis á la doclarnción dela Su- juveniles herirón con demasiada dmeza;
prema Corte, aparece el pedimento del Pro- pero sírvanos do atenuante nuestro profuncurador de Justicia dol bistrito Federal al do amor á la justicia y el odio que provoJurado de Responsabilidades, pedimento can los atentados groseros al derecho.
de que nos ocupamos en otra parte y que Procuraremos despertar las energías que
es solo un borrón para los anales del Minis· hay ocultas y que no se manifiestan por
terio Público en México.
injustificado temor.
No constituimos una falange, repetimos, El espíritu pl\blico, tan decaído en la•
pero sí ayudaremos con todas nuestrasfuer· actuales circunstancia&amp;, dado el momento
1a11, y peso á, quien le pesare, á todos aque· histórico porque o.t.ravesamos, necesita esllos, que on lugar de recibir justicia de las timulantes enérgicos á fin de que despierte
autoridades judiciales, hayan recibido, con de su marasmo y haga. sabor sus aspiraciomengua. del derecho y de la moral, la. ver- nes y sus ideales. Al efecto, ponemos á dis•
güenza. de una. de1·rota injusta.
posición de todas lns personas do 1n RepúPor estos motivos vamos á. hacer públi- blica, las columnas de nuestro periódico,
coa los actos de las o.ut&lt;tidades judiciales. invitándolas á que calcen con sus firmu
Los o.ctos buenos, aquellos que estén arre- sus artículos, para que resalte la. lealtad en
glados ó. los preceptos ele la justicia, los 1n discusión y no porquo queramos rehuir
aplaudiremos; pero aquellos que hacitmdo responsabilidades, quo desde luego asumiá un lado 1n verdad, y que desquiciando las mos; pero &lt;•n todo cailo recibiremos con
fórmulas severas de la justicia, solo sean el gusto cualquiera observación que se ha¡a
producto malsano del volnntario30 ca,pri- f. los acto:; judiciales, y la haremos nuesb:a,
cho de los miembro3 del Poder Judicial, so- si encoja en nuestras convicdmes.
rÁn objeto do nuestros ataques.
El funcionario que &amp;Jtimo su reputación
Bien comprendemos que á..los miembros profesional, cumplirá un deber defondién·
podridos de la Administración de Justicia, dola, Y al e~ect:◊, le ofrecemos las columnH

á &amp;quellos para quienes su investidura no de oste poi-iódico.
H mas que la. venda que oculta sus llagas
Por nuestra porte, no tratare~os 101
1
6 el pretexto de incalificables violaciones; asuntos que dofendemos ante los ~r
bnale11,
1
para 11r1uellos que amurallados en su inves- para. C)_UO no se.nos_ tache de rarc ales y ..
tidura, solo les sirve para, dar á sus crime- crea que nos msp1~·a el ego1smo 6 el detnos una forma más ó monos justificada, con pecho _clo haber ~ufr1do un_ fra~so en algú?
detrimento de las garantías individuales; negocio; per~ s1 algmut d1scus~6n se susc1para aquellos quo su nombramiento de juez ta, con motivo de esos n~gocios, no 1~ re·
,ó de magistrado les sil'vo de escudo para el h_usaremos, ~ues estamos d1Spuestosá diecu•
•jercicio dc__sus asquerosas venganzas, para tu· en público lo qua 11oatengamos en lot

w. D1nco1óir.

.

n.1estrn públicación será vista con •11trado1.
odio, y algunos de ellos, al solo anuncio de
«BitOENRBACIÓ~• han sentido arder sus iras
como el malhechor al i-olo olfato de la. policía. Poro el magistrado integro, oljnozjusticiero que osl.á S&amp;tisfecho do cumplir con

IIOI,

CORRUPTELAS JUDICIALES,

-

noble y dificil tarea, el que haciendo un
La mayor pade do las injusticias come·
•cerdocio de su profesión, oficia en lou
tidas por los tribunales ele todo el mundo,
inmacul11.aos altares de la verdadera justi1e
encubron bajo una disposición lesal,
eia y de las tanlas causas, sentirá. inmenso

tu

c::zz:

qne les sirve de careta, sin que tal disposición tenga nada que ver con la sentencia
d
· ,
• f:
que. ospoJO. o que m ama.
.
. .
Sm embargo ha.y toda una serie de 1mqnidades judiciales, que se cometen tarabién on todas las naciones sin hipocresía ni
rubor, y que en fuerza de ser una. violación
ouotidiana de la ley, nadie parece resentir
dan.o alguno, ni menos se reclama tal violación,

ta, no cuenta más que con el instinto del
derecho, falibla muchas vecos para. d fi •
,
e en
dorse de las argucias del contrario y de las
traiciones de un juez perverso.
De las veces que yo he tenido conocí•
miento hasta ahora de esa corruptela, en
ninguna los jueces han adulterado lo esencial de las respuestas que ellos redactaron,
pero basta que esta práctica pueda ser
una arma poderoso. de felonía en las manos

..._/ :Me refiero A, las corruptelas, pocas de
ellas inocentes. Por hoy me fijaré on una
de las más graves. Consiste en que los jueces redacten las respuestas que dan los litigantes al absolver posiciones.
Peligrosísima desobediencia al Art. 421
del Código de Procedimientos Civiles del
Distrito Federal, que ordena que asienten
los jueces literalmente las rospuestas de los
litigantes.
Preguntas hav sobretodo las capciosas
J'
'
'
que pueden contestarse afirmativo. ó negativamente, sin faltará la verdad, y qno sin
embargo pueden producir efectos diversos

d~ un juez o.rbitr~rio, para que de ella1 se
la arranque enérgico.mente.
. N solo e~ un desacato á la. ley, la pric·
t~~ contraria á lo dispuesto por la disposición JlUe vengo examinando, sino que en
el caso ele tergiversación maliciosa, puede
ser la más grande de las tiranías, arreba•
tarde los labios del litigante, como no lo
haría un inquisidor, la verdad que formn•
la para. trasformarla en mentira, para con•
vertir la afirmación en negación, y para
s t . .
.
en encim: como se antoJe ó. mansalva,
~ues ~~eda. asentado en el papel lo que el
JUOZ diJO, Y no lo que el individuo afirmó

al considerarse en la sentencia.
Por ejemplo, supongamos que capciosamente se desea obtener la. respuostn siguiente: es cierto que estuvo paseando con
B en la calle de Vorgara, y que la pregunta se formula así: "Diga si es cierto como
lo es: que el absolvente estuvo ayer con
B paseando por la calle de Vorgara."
Puea bien esta pregunta se puede con•
testar diciendo: "Es cierto; poro no estuve 1,aseando con B.• O bien: .~0 es
cierto, pues no acompaM á B ó. pasear.•
O simplemente. cEs cierto• 6 cno es cier, to.• Y no todas estas respuestas tienen el
mismo efecto jurídico.
El juez por su educación profesional, or
,u costumbre de calificar la ru b el p
P e ª e las
confesiones judicinles' tieno más
.
. roalicia

°

6 negó.
Lic.

RAKON ÜBHGOlf,

EL LIC ARCAD O
•
1 NORMA.
--Una infatigable labor hermanada 1 un
buen talento, han hecho del Lic. Nor•
ma uno de los empleados del Poder Judi•
cial, desgraciadamente escasos, que IO han
~~quisto.do la esti~ación y simpatía de los
litigantes. Su gemal amabilidad, llena de
esa dignidad r~spetuosa del hombre de va•
ler, Y su contmua labor y expedición en

el ~espacho de lo~ negocio11, le_ han con•
quistado el aprecio de los Magistrados de
la Suprema Corte
fr
·
,
Y
con
ecuencia
su
aplauso. Su eJJquisita atención nAn. con
que el
. absolvente, y sabe al primer gol1)0 ims subor dinados, es e1 secreto der-esa actila respuesta
que hace per- vi'do.d en 1os negocios
. que se adV1erte
.
.
en la
de vista,. cuál esl't'
1
0
1
er 6 ganar un ~ •
•
1ª Secretaría. de la Corte.
. de su Oficina
dLa persona sometida al mterrogatorio' El complicado engrana.Je
a emás de ~ue caroce ele la pericia. del juoz, tiene una precision matemática 8
•
está apremiad
·
• no tractos en los negocios, á. más de
Y demos•
us ex
. a por 1as c1rcunstanc1a!l,
recuerda
b1on los
se. lo borra de la trar esa percepc1.6n dificilisuna
. . . en los asunmem
. l&amp;
.6 hechos,
ó
ona aoc1 n excepción que ejercí• tos intrincados, tienen el sello de la ver•

•

•

�..

..,....

dad, sin que jamás haya habido una dudalpone el fruto de sus d1:1svolos al servicio de
sobre la veracidttd d3 sus ~nformes.
\ia víctima do inicuo, despojos y que busSu honr~doz_ os proverbial. En él so es- · ca en el postulanto la salvación de su patrellan las mtngas do algunos quo supo- trimonio, 'lllO en d~do raso, puede estar
nen do ~oderosos por_ su posición social ó vinculad.o estrechamente con la honra; pcpor_ su n~uez~. Con igual urbana soñrisa ro aun entonces, descans:i.remo3 on la pro•
recibe al mfehz á quien so ha arrancado bidad dol Juez, en su criterio no proocuun miembro de su familia pam sepultarlo pado con 1n. lamentación uol ofendido, con
e:i un cuartel, que al a~udalado ban9.uo- ol cuadro u.el desamparo, y sin la pasión
TO qu? penetra á la Oficma con la despóti- que á vecos se apodera del patr0no que so
ca altivez del potentado.
posesiona do la justicia que asisto á su
A. la complicada labor de su Secretaría, cliente.
labor continua do cinco años, se une la L t 'bl 1
d d
más complicada aun do formular scnten- ost·t º.,n elmol o, o dvolr a e_ratmednte grave
• H
.
.
11, ,
s errores e mt\O"lS
ra o Contra
0
mas. a salido airoso en ollas y ha mere•
oido sinceros pUcemes de los }.fo!ristrados él sí levantaremos nuestm voz, pues que
Debe tenor con frecuencia ese :n:rl'rimient~ po~·. ollo solamente nos hemos lanzado á la
del hombro recto quo se vo obligado á ro- p~ igrosa arena drl periodismo indopendactar sentencias con~ra su opinión y su dimto. Toda Yez quo ?l funcionario inculoriterio, pero salva la clmcultad magistral- que la ley hab~·i de tropezar con m.cstrn
msmte y presenta su proyecto que es aco- c:msura, no s1ompr;i, por fortuna, para
gido con aplauso.
echarl~ en cara la desvergüenza do su malEstamos seguros que estas líneas heri- d~d, Hno solo para demostrarlo su error.
rán su modestia, signo clol verdadero méri- Smceramonte .dese:imos no encontrarnos
to¡ pero sírvanos de disculpa ol dosoo de nunca en el p~·illlor caso; pero pretendemos
dará conocerá un empleado modelo para qu~ los que tienen qu_e resolver sobro los
que sirva do ojomplo á los empleados inep- d_erechos do los part1cularos, so muestren
tos y do estímulo á. lo-; 'lue luchan sin sie~1pre perfectamente justificad.os y por
a.plausos y sucuriiben sin reconocimientos. ~nclffia de to~a cabilación. Que todos sus
iueas pasen s10mpre por el más apretado
tamiz de la ciencia y sus conceptos so
muestren profundnmento conocedores dol
tecnicismo u.el derecho.

I

EL MINISTERIO PÚBLICO
EN LA CAUSA VELÁZQUEZ.

REGENERACIÓN.

-

REGENERACIÓN,

5

No os así como aparece el Ministorio
Público en el pedimento presentado en el

La argucia del tinterillo, la rhicana del proceso que se sigue on contra del Juez
legúleyo, no son manifestaciones de degra- Primero Correccional.
No c1·oomos quo so ]iaynn J1cc¡10 osfuorzos
clo imaginación para mostrárnoslo sujetándos,) á la loy en touos sus procedimientos
que esas torturas á la lógica so hiciera~
con ol propósito de sostener ó. todo trance
á. un miembro dol poder judicial, convicto
do irrespetuoso ante lu loy, porque así entendido el compafiorismo, serfo una mt\scarn para la compliciuad; y el cleico de mantener siempre muy alto el prestigio del
gremio.
Suponemos &lt;¡no ol Ministerio Público
l&amp; en su degradación.
ha
expresado en eso poilimonto sus mas
. . Sería desconsolador que ese ejemplo se
jniitara por el re~petable jurisconsulto, que profnndas convicciones, pero elfo~ ij0n no-

.- .. ,.
a su
dación en el foro·, son tan adocu!'d,,s
modo de ser, como el robo en el ratero, co•mo la frase obcena en el cargador.
Sería tarea ociosa hacer resaltar en cada escrito do cualquier rábula, los esfuerzos de imaginación que h11ga para conseguir que se inculque la ley y se falseen
sus disposiciones. No debo alarmarnos la
ostensible manifestación do esos deseos
en el litigante desprestigiado, que por ostarlo,en lo absoluto, no puodo hacer oscue-

•

toriament-e errónea!:;, y como tales, se hacen fianza desdo el momento mismo en que el
screedoras á ln pü.blico. censura.
arrendatario enajena FRAUDULENTA. :Muchos son los errores quo se notan en )1ENTE la cosa arrendada. Y después ciese pedimento y la mayor parte do muy ta el art. 9 del Código Penal que dice:
grande trascendencia, como lo demostrare- quo «siempre que á un acusado se le pruemos en artículos sucesivos que verán la be quo yioló una ley penal, se presumirá.
luz pública en esta revista. Por, hoy solo que obró con dolo á. no-ser que se averivamos á. hacer evidente, quo para que el giie lo contrario, 6 que la ley exija la intenMinisterio Público pudiese dar un paso en ción dolosa. para que haya delito&gt;
su argumentación, le fué preciso desatenEstos. dos precept~s cond?nan al Sr.
derse do una de las conshmcias procesales Juez Prnnero Correccional, leJOS ele defenque tenía {,. la vista.
de_rlo, como lo pretende e~ ~nisterio_ P~•,
•
't
d
bhco, que comete una petlcion de prmci•
on re1acion a1 pruner capi u1o e acu- p10,
. pues lo que se trata d e d amostrar es
saci6n reasume
sn defensa,
.
. .que .no es otra
.
que esté probad o qua e1 r. D'1ez d o Bon·1.
cosa el Pedimento
del ::Mmisteno. Público, .lla 11abía vio
• 1ad o una 1ey pena1.
.
á estos térmmos: «Los hechos eJecutados
.
El S r. y e1t1.zquez
i
h ab'ia ya averigua
·
do
t
por los Sres. Diez de Bonilla consiS ieron que la venta se había. hecho con autoriza.•
en enajenar uno de los objetos comprendidos ci6n expresa de lo estipulado en el contra•
en el arrendamiento celebrado con la Com- to ero á mayor abundamiento la pre' L'muta
. da de MensaJerias
. ' y coi_no 1a sunción
' p no exista en los casos en' · que se
pnfi1a
tal enajenación es un hecho contrario á la haco necesaria la comprobación do la in•
naturaleza de_ ~al contrat~, _que no transfie- tención dolosa, como lo es para el caso dere la translacion ~e d~mmio, es por lo q~e finido por el art. 407 del C6tligo Penal
tenía toda la apanencia. de hechos prev1s- que expresa como primera y principal con•
tos y .penados por la ley&gt; .
. . para la existencia
.
. dol dehto,
.
.
.
dici6n
que la
DeJando para o~ro. ocasión e~ discutir to- enajenación sea fraudulenta. De modo que
da la trascendencia que tendna que se ad- no basta que haya existido una enajenam.itiera. esta doctrina, do que tan pronto ción sino que es preciso que sea fraudulencomo un hecho no esté de acuerdo con lns ta, y por lo mismo se está on el caso de la

c

s

~on~ciones nat_urales de un contrato, _h~ya. excepción del art. 9º.
n:iohvos para, dictar u~a orden de pnsión, Las reflexiones que hemos dejado apunta•
sm habe~ leido préviamente el_ ?ontrat~ das se imponen á la simple lectura del escripara cerciorarse d~ que las_ condiciones na- to que contiene el pedimento, porque son
~urales no han sido modificadas por los sobresalientes y manifiestas, y por ésto no
contratantes, on el caso existía lo. circuns- hemos podiio menos que presentarlas, aun
uncia de que el Sr. D. Wistano Velázquez, sin entrar á un estudio profundo de ellas y
había leído el contrato de arrendamiento de su trascendencia, pero on los siguien·
y sabía que estaba facultado el Sr. Díez de tes artículos, demostraremos que udmitiBonilla para enajenar los bienes muebles das estas teorías del Ministerio Público,
de la n~gociación. Este_ hecho consta de queda definitivamente elevada á la ca.tegoun certificado del Notario en cuyo proto- goría de precepto legal, la más temible de
colo existía la minuta del contrato relati- las tiranías, la del poder judicial, que puevo y que certifica que ~n su oficina la le- do disponer de la fuerza pública pam royó el _Sr. Juez Correcc~ona1,_y de esta cer- ducir ó. prisión á cualquier ciudadano que
tífica.ción no h~~e m~nc1ón ~mguna el Sr. haga un contrato, cuyas condiciones natuAgente del Ministerio Público que firma rules hayan sido modificadas por el conél pedimento.
venio de las partes, que es la ley de los
Aunque el contrato de arrendamiento, contratos.
dice al Ministerio Público, produce accio-

nes oivilee, puede motivat el abuso de con·

�'

.
·REGENÉRAC!OÑ.

8

REGENERACIÓN.

LOS CAMBIOS DE LOS EMPLEADOS pleado, y si tienen que hacerse fuera del
JUDICIALES.
Distrito, es materia de exhorto_ que tar_da
para salir del Juzgado ocho, qumce ó trem•
-ta días, más la legalización, más el tiempo
Asombra. la facilidad de los cambios de que tarda en diligenciarse, resultando un
los empleados de la Administración do J us- total de dos ó tres meses de pérdida de
tioia. Casi es un juego de nifios.
tiempo, y todo porque al Juez H le pareEl Lic. Manuol Patifio Suárez, actual ció que estaba enfermo y quiso atender á
Juez 3.0 Menor, ha recorrido en meno~ _de su quebrantada salud.
seis meses, tres juzgados, Y por noticias
Ahora bien, como cuando el exhorto vieque tenemos, va á emprender el cuarto ne diligenciado, ya otro funcionario ostá
viaje, ósea, á; cambiar nuevamente de Juz- en el lugar de R que substituía á H, se re•
gado,
pite la misma operación, de donde resulta
0
El actual Juez 5. de lo Civil, era Juez que con cuatro cambios hay para que un
t.º Menor. El Secretario del mismo Juzga• negoci9 se paralice un afio ó más.
do 5.º de lo Civil, fué Juez 3.º Menor, Y Hay otro inconveniente,quizás más gra·
siendo hoy Secretario del 5.0 de lo Civil, ve y que consiste en la inseguridad de la
TOlverá á ser_ Juez 3.0 Menor. .
.
justificación de los autos que recaen á las
Este cambio de empleados es mexphca- peticiones. Hay acuerdos que deben ser el
ble. Los Jueces entran á desempefiar sus resultado del conocimiento exacto de la
funciones por elección popular (al menos tramitación que ha seguido un asunto; del
· así se asegura) y no es posible que los elec- conocimiento perfecto de los derechos que
torea hayan elegido á los funcionarios an- se controvierten en un juicio, y ese conotes citados, para suplir las faltas de otros, cimiento no puede tenerlo un funcionario
que por enfermedad ó por arreglo de sus que oye aisladamente una petición, y tie•
negocios particulares, no concurren á. su ne que oir al Secretario que le da cuenta
oficina.
como el que oye repicar ~in saber donde,
Si algún Juez está enfermo ó su salud se lanzando por lo tanto un auto que casi
quebranta con el pesadísimo trabajo de tres nunca está de acuerdo con la Justicia. Y
horas de oficina, no completas, que re- que motiva una apelación 6 una revocanuncie el empleo y el sueldo, retirándo- ción equivalentes á semanas ó meses de rese á buscar en la tranquilidad del hogar el traso en el asunto, originándose las más de
Álivio de sus males, y que, en cambio, el las veces, perjuicios irreparables.
que lo snbstituya,permanezca en ol puesto Existen otros inconvenientes más grael tiempo legal. Que el Juez 2.º Corree- ves, con los cambios de personal en los trioional, por ejemplo, pide licencia para se- bunales. El Juez formado por accident~,
pararse desu cargo por atender sus asuntos y que desea hacer méritos para halagar á
particulares, pues entendemos que poníen- la mano poderosa que lo ascendió, es terrido su renuncia los atendería mejor.
ble. Mucha energía, mucho apego á la ley,
Aparte de la irregularidad que resul- si de ese apego puede resultar que se le
ta de separar de su cargo á un ftmcio- elija en el próximo periodo, ó bien, mucha
nario que ha entrado á él por elección po- debilidad y sobrada complacencia, si juzga.
pular, pa.ra que desempefie otro para el que que eso puede ser un medio para conserno se le ha elegido, es un hecho de bastan- var el puesto.
te trascendencia. Loe asuntos se perjudican á ca.da ca.rabio del personal del Juzgado, ameritando una notificación personal ESCANDALOSA V10LAC1ÓN DE GAdel primer auto que se dicte, y tales notiRANTÍAS.
ñcacionee, si son en el Distrito, equivalen
1, una pérdida de tiempo de ocho, quince ó
El Juez de Santiago Ixcuintla, Tapie,
treinta días, según está de humor el em- proces6 y encarceló al Sr. Lio, Francisco

delitos de falsedad y peti- nía Powder Works&gt;, fueron embargadas
Serrano por 1os
, d · d
1 d manda
'ó
t~ ley expresa haciéndolos con· las mercanc1s es1gna as por os e
•
~:s:ir: :que el supuest~ delincuente, pa- dos y que existían en po~?r ~e los Srs.
• do derechos de una infeliz viuda' Hasam y Moreno como com1S1omstas
trocman
.
d de la
.
fi nló un escrito apoyándose en los con- CompaiHa referida. Se nombro un epos1•
~:randos de una ejecutaría del Tribunal ta.río de las mercanc!as conforme á,lo~ arts. ,
8
Su erior de aquel Territorio, y estima el 801 y 802 del Código de Procedimientos
J pz que el Lic. Serrano hace decir é. la Civiles y se previno á los Srs. Hasam Y
ej::utoria lo que no dice.
Moreno las entrega:ª al depositario, á cuya
A las seis horas de haberle tomado su de- prevención se opus1~r?n estos Sefiores, deciaraoión preparatoria y á las cincuenta y sechándoseles su sohc1tud por no s?r pa~euatro de detención, sin oírlo en defensat tes en el juicio. En vista de la resis~nc1a
le notificó la sentencia que lo condenó á de los Srs. Hasam y Moreno para ven~c~r
118
dieciseis días de arresto
esa entrega, el Sr. Juez Cu~rto ~e lo Civil,
El Lio. Serrano interpuso contra tales A solicitud del actor, pronunció un auto,
itrarios actos el recurso de amparo, so- apercibiendo á los renuentes con multa dearb
. . t h
licititando la suspensión del acto reclama• $50 si dentro de vomticua ro ora~ no en•
. do y aunque el Juez de Distrito concedió tragaban las mencionadas mercanmas.
~s~a, la autoridod responsable desconoció Contra ese auto pidieron amparo los Sra.
la. autoridad de la justicia federal burlán- Hasam y_Moreno, porque en su concepto
dose de su determinación, siendo necesario fué aplicado inexactamente el nrt. 1055 del
que la Supremo Corte, rO"~isando ~l auto Código de Procedimientos.Civiles y ~o fut\
relativo, lo confirmara é mterpusiera su observado el 1057 del propioordenamiento,
autoridad para hacerlo :-umplir Y obedecer. El Juez de Distrito amparó á los quejó•
El Juzgado de Distrito concedió_ el am· sos fundándose en que el art. 1055 no tie..
paro por no haber sido oído el queJoso en ne aplicación en este caso, porque ese p~edefensa, y la Suprema Corte reformó el fa- copto legal supone que la cosa se halle en
llo otorgando el amparo por no haber deli- poder del demandado, y de los autos se desto que perseguir y mandando procesar al prende quo la cosa se halla en poder de un
Juez de Santiago Ixcuintla como reo de tercero, quien la conserva en calidad de coviolación de garantías individua.les.
misionista siendo entonces de extricta
Ese Juez procesado lo es el Lic. Isaac aplicación' el art. 1057 que preveé el éaso,
Correa C~stileo,-El defensor a~te la Co~·te pero que tampoco ha podido s~rvir de apo•
del Sr Iñc Serrano fué el Sr. Lic. Faustmo yo al auto que motiva la queJa, porque la
Estrada.
acción no se ha entablndodirectamenteconAnima y es de aplaudirse la actitud que úra los recurrentes como terceros poseedova tomando la Suprema Corte de Justicia res. Esta sentencia está. en revisión ante la
de la. Nación que, cumpliendo co~ la misión Suprema Corte.
de su elevado encargo, salva siempre al El f¡ 11 del Juez de Distrito tiene por
oprimido de la arbitrariedad y la injusticia, fund ª ºto
grave error. Ese fallo
. . d
.~ t .
d
amen
lID
repr1m1en o esas mam1es aciones e un es. deslinda perfectamente este punto capital
tado social morboso.
eri'la cuestión: que los Srs. Hasam y More-no tenían en su poder las mercancías embargadas por el Sr. Duvergey á la Californía Powder Works, con ol caracter de coDEL
misionistas de esta Compañía. Conforme á
JUEZ PRIMERO DE DISTRITO DE MÉXICO la ley comercial, el man~ato aplicado á a~tos concretos de comercio se reputa com1•
·
·
·
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D
Hi
6lito
Dusión mercantil. La
E n Jmcio segw o rr . p
. ley sefl.ala
. á la. comisión
verpy contri la Oompaflía «The Caliíor- U1ercantil moclaJidadea ,u1, genm,; pero no

UNA SENTENCIA

�s

REGE:NERACIÓ N.

puede ni podrá destruir con esas modalidades pricipios jurídicos sancionados y roconocidos, sin desquiciar por completo el
sistemadeuna logislación, que debe recono·cer siempre un principio de unidad, para
evitarperturbacionesgravísimas, precursoras de un desastre;
Si, ·pues, la comisión mercantil no es mas
que el mandato aplicado á. actos concretos
de comercio, debemos ocurrir á los principios generales sobre mandato, relacionándolos con los principios generales sobre posesión para descubrir la verdadera situaoión jurídica de los Srs. Hasam y Moreno
hacia la California Powder W oks con ralatñón:á las mercancías embargadas, y para
descnbrir también la situación jurídica de
los Srs. He.sam y Moreno hacia el Sr. Du-

vergey.
El apoderado, (en nuestro caso el comisionista) no posee á nombre propio, sino á
nombre de poderdante (en nuestro caso el
comitente). En la cuestión propuesta, los
Srs. Hasam y Moreno no poseían á nombre
propio, sino á nombre de la California Powder Works. El Juez de Distrito confundió
la posesión de una cosa á título de dueño,
con la posesión de esa cosa á nombre de
otro, desconociendo el principio general de
derecho en materia de posesión que dice:
«El que posee en nombre de otro no es poaeedor en derecho&gt;.

,.

El Juez de Distrito dice que el art. 1055
no tiene aplicación en este caso, porque ese
precepto supone quo la cosa se halla en poder del demandado. No creemos que las
mercancías demandadas á la California se
hallen en poder de otra persona, sino en la
suya, toda vez que, aplicando los pricipíos
sobre posesión anteriormente expuestos,
los Srs. Hasam y Moreno no poseenennombre propio, sino en el de la Compai1ía referida y no por haberse enviado esa cosa á
un fercero que tiene el carácter do representante del duefio, se pierde la posesión
de ella. Si se siguiera la teoría del Juez de
Distrito tendríamos este resultado: el duelio pierde la posesión de la cosa por entregársela al apoderado: como éste no es po-

eeedor en derecho, la cosa no estaría_poeeí-

1mU-:&amp;';ERAOION.

da por ninguna. persona, esto es, no tendría
duefio y estaría snjeta á ser denunciada co•
mo bien mostrenco.
Es, pues, indudable que el . Sr. Juez
Cuarto de lo Civil ha aplicado exactamente el nrt. 1035 referido.
Dice el Juez de Distrito qne hallándose
la cosa en poder ele un tercero, era ele estricta aplicación el art. 1057 del mismo Código por preveer el caso, pero que tampoco
ha podido servir de apoyo al auto que motiva la queja, porque la acción no se ha entablado directamente contra los recurrentes como terceros poseedores. Vuelveáconfundir el Juez la posesión con la tenencia
de una cosa en nombre do otro. La confusión del Juez estriba en que el Código de
Procedimientos Civiles dice: «Si la cosa se
halla ert poder de un tercero&gt;, Al decir el
Código «en poder&gt;, toma esa frase on su
sentido jurídico,en el concepto de posesión
á título de due.ilo,yno on el sentÍ'lo vulgar
que le atribuye el Juez de Distrito, esto
es, en el concepto de tener esa cosa sin
ánimo de adquirir. Ya la ley substantiva,
ci.iléndose á un sistema único, sobre posesión, precisó quienes eran poseedores, y determinó el carácter científico de éstos, por
lo que el precepto de la ley adjetiva tiene
que relacionarse con el de la substantiva,
sin que soa lícito provocar un sistema, por
una frase mal entendida y poco estudiada.

I

La cuestión presenta este otro aspecto.
El art. 1057 .~onsi~a
facultad do promover la acc10n eJecutiva contra el duefi~
de la cosa ó contra el tercer poseedor. Dice ese artículo: «Si la cosa se halla en poder de un tercero, la acción ejecutiva no
podr~ ej~rcitarse c?ntra ésto sino en los _casos s1gmentos:-Pnmero. Ouando la acción
sea real&gt;. Ese artículo no es preceptivo, es
decir, no dice: «la acción ejecutiva no se
ejecutará&gt;, sino que dico: «no podrá ejercitarse&gt;, lo que indica que la acción puede
ejercitarse contra ol dueño de la cosa ó
c?ntra el que la tenga en. su poder, á elección del actor. Es, pues, mexacta la apreciación que hace.el Juez .referido, sobre que
tampoco. ha podido_ servir de apoyo ~1 auto
que motivó la queJa, porque la acción no

!ª

se entabló directamente contra los recurrentos como terceros poseedores.
De todo lo expuesto, se desprende sin esfuerzo alguno, que no debió el Juez de
Distrito conceder el amparo que solicitaron los Srs. Hasam y Moreno, porque no
existe la pretendida violación del art. 14
de la Constitución, toda vez que estos Sefiores tenían en su poder las mercancías como comisionistas de los demandados

entro el Abogado y el Juez para edíficación de los oyentes.
Ese Juez ignora que en virtud de tener
un cargo público, sus actos están bajo el
dominio de éste, y por lo tanto, sujetos á
la censura 6 al aplauso. Ya es tiempo de
que comprendan ciertos Jueces que deben
obrar conforme á. lo. ley, y no conforme á
los dictados de su capricho.

LA SECRETARÍA DE JUSTICIA

JUEZ COLÉRICO.

Y LA.S MÁQUINAS DE ESCRIBIR.

El 26 de Junio del a.fio pasado, la Seora- Como una prueba de .que hay jueces que
no cumplen con su deber y que como cualquier analfabeta no están subordinados sus
actos á. los preceptos de la ley, sino que
son el producto de innobles pasioncillas,
vamos á dar cuenta de un altercado que
tuvo por escenario uno de los Juzgados
. dad .
Menores de est a Cm
otn1s1onado por un ab ogado, se presen-

e ··

taría ~e J ustic~a, ª.sesorada por el T~ibunal
~up~nor del Dist~1t~, reda~tó una crr~ular,
m~d1ta hasta los últimos d~a~ de Julio del
m1sm? ano, en la. ~ue prohibió el_ uso ~e 1~
máquma ~e escnbrren las actuaciones JUdi
les. Esa crrcular que retó al progreso, fuá
una amenaza á la violenci~ en el desp~cho
delosnegociosy una confusión para los JUe•
ces,
hubo quien
. . puos
.
.
. creyera actuacione1

t6 una persona, demandnndo en juicio ver- JUd1c1ales las copias simples de un traslado,

bal á. otra por determinada cantidad y al rechazándolas por haberse presentado es•
efecto se levantó el acta respectiva., mandando citar el.juez á la persona. demandada, para que compareciera en juicio en un
día y hora determinados.
. Comparecieron el actor y el demandado
el día sefialado para la diligencin, y al dar
lectura el Secretario á la demanda del actor, el juez echó en cara á éste la obscuridad de aquella en términos que no hacen
honor á ese juez ni son apropiados al tribuna.l, dando por resultado que el reo se
excepcionase con la.manifestación delJuez.
El Abogado, luego que tuvo conocímiento del mceso, se apersonó con el Juez,
ha.ciéndole saber quo no estaba en sus funciones el dar excepciones á los reos. El
J uez irritado con esta observación, dijo
que él cumplía con su deber, y que, además,

r1,adie tenía derecho á criticar sus actos,
apercibienclo al Abogado de imponerle una
corrección en caso de que con sus observaciones continuara faltando el respeto al
tribunal.
Con este motivo se origin6 una disputa

critas en máquina.
Pero esa circular tuvo una significación
más desconsoladora todavía. No sola.mento
veriñ~ó la exhumación de dos cfrculares
expedidas en los años de 38 y 40 en las que
se ordenó el uso de una letra que se llamó
de Palomares, que no conocemos ni conoce
la Secrota:da de J~s~icia~ sino _q~~ ~os d~mostró que ese Ministerio rov1v10 dispos1oiones derogadas, desconoció totalmente 11u
competencia. y desconoció totalmente también lo que son actuaciones judiciales.
Las circulares de 38 y 40 formaron parte de las reglas de procedimientos de aquella época, así como nuestro Código de Procedimientos Civiles determina. los requisitos que deben tener los ocursos de las partes. La necesidad de aquellas circulares
vinculó en la deficiencia del estado embrionnrio de las leyes de procedimientos que
no pudieron abarcar todos los detalles de
ellos. Expedida una ley, surgían multitud
de circulares aclaratorias y algunas deellas
con el carácter de, verdaderas leyes, como

�REGENERACIÓN.

10

..

tf

acontece en nuestra actual legislación mi- trndo no conocer el sentido técnico de lo
nera complementada por una multitud de que son actuaciones judiciales.
disposiciones de esa naturaleza.
Las actuaciones judiciales están constiSi pues las circulares do 38 y 40 forma- tuidas por los decretos, autos, diligencias,
ron parte de las reglas do procedimientos razones, sentencias, etc. Son todos aquellos
en esa época, ellas deben caer bajo la dis- actos que llevan la sanción de una autoriposición general del art. 6º. transitorio dol dad judicial para garantizar su autenticiOódigo de Procedimientos Civiles de 1884 dad¡ son«toda providencm 6 acto de cualque las derogó, no siendo por lo tanto le- quiera. especie que se consigna en un progal resucitarlas mientras esa disposición cedimiento judicial con autorización de Ea•
transitoria esté vigente. La Secretaría de criba.no&gt; 1 dioen los autores de la EncioloJ usticia ha comenza~o,~u~s, por desc~rtar pedía de Derecho y Administración, 6, coy desobedecer ese prmc1p1olegaltermman- mo expresa Caravantes (Vol. 2º. núm. 787)
te que debe ser respetado.
«los actos que tienen lugar ó que se hallan
Siendo la disposición que contiene la autorizados por el Juez y el Escribano•.
circular de 26 do Junio de 1899 de mero Pero no era necesario que la Secretaría ei.
pr0cedimiento ells. debió ser objeto de una calase tales alturas para conocer lo que 110n
1
ley y no de una disposición administra.ti- Actuaciones¡ bastaba, sencillamente, que
va. En efecto¡ el Código de Procedimien- hubiese hojeado al Diccionario de Escrich
tos Civiles, en el Capítulo relativo á for- y hubiera leído: «Actuación. La redacción
malidadas judiciales, determina con gran ó instrucción do un proceso•.
claridad q,¿é requisitos deben tener los
Si la Secretaría de Justicia no quería toocursos de las partes. Entre ellosseencuen- marso la molestia de hojear libros y conaul•
tra el de que deben escribirse en papel tim- tar autores, fácil hubiera sido recordar que
brado conforme á. la ley, con margen de el art. 45 del Código de Procedimientos Ciuna cuarta parte y con la ceja necesaria viles dice: «Todas las actuaciones judiciapara. la costura. Esa disposición legal no les, así como todos los escritos ú ocursos
indica si la letra debe de ser de Palomares, que presenten las partes, etc.•, de donde se
si ~1 papel debe reunir tales 6 cuales con- desprende claramente, sin necesidad de
diciones y si la tinta. debe ele ser deleble 6 ejercicios de lógica, que los escritos no
indeleble. Sorprende, pues, 1a circularmen- son actuaciones judiciales.
cionada, tanto porque ella evocó disposicioAdemás, el art. 554: del mismo C6di-·
nes empolva~as, magníficas para su época, go dice que «las actuaciones judiciales ha.pero anacrómcas para la actual, como por- cen prueba plena.•Si los escritos fueran
que sien~o esa cuestión _objeto de una ley actuaciones, sería inútil el requisito del art.
aclarat?n~ ó der~g~tona del Código de 437 que ordena: «Cuando la confesión no
Proce~m1entos Civiles_ en lo conducente, se haga al absolver posiciones, sino al conse hubiese presentado lisa y llanamente en testar la demanda ó en cno.lqnier otro ac1~ forma de una circular que tiene el vi- to del jucio, no siendo.en la presencia juc1oso 01·íg~n ~e. haberse dictado en pugna dicial, el colitigante podrá pedir y deberá
con los prmc1p1os que sobre competencias decretarse la ratificación. Hecha ésta, la
dominan en la Constitución.
confesión queda perlecta•.
El Congreso es el único competente pa- Mas todavía¡ tengo entendido que le. jura expedir disposición de osa naturaleza y risprudencia constante del Tribunal Supe-no la Secretaria de Justicia. que tiene nn rior del Distrito sobre el particular, es la
círculo de atribuciones especial.
de que los escritos no son actuacione1
Por otra parte, y es lo más grave, la Se- judiciales. Tal declaración ha hecho el Tricretar.ía de Justicia, por atender las indi- bunal cuando algún litigante, i la altura
caciones de un Tribunal que suena con ar· de la Secretaría de Justicia en estamateria
caicas bellezas caligráficas, nos ha demos- ha pretendido obtener un autó de emb&amp;r~

,

REGENFRACIÓN.
fundándose en un simple escrito de la con.
tracia.
Para concluir haré notar que la actitud
alarmante de la Secretaría de Justicia motivó que la Academia Mexicana de J urisprudencia y Legislación elevara en 21 de
Agosto del afio pasado, una solicitud, por
demás respetuosa, pidiendo la aclaración de
la circular en el sentido de que no comprendía los escritos y demás documentos
. .. A
que 1as partes presentaran en J~Clo. peear del respeto que campeaba en dicho ocurso y á pesar también de que se suplicaba
una aclaración en vez de pedirse una revocación, la Secretaría nada ha resuelto aneerrándose hasta ahora en el más absoluto
misterio.
,
J. FLORES MAGON.

EL TINTERiulrO
Y EL JUZGADO MENOR.

11

«promoviendo on forma,• que un «como se
pide.•
Esa ·actitwl hostil es ten-ible porque
la soberanía del Juez Menor, lo convierte en un verdadero tirano. No hay recurso, en contra de sus determinaciones y
el de responsabilidad como saben muy bien
lo que vale, no les ha de quitar nunca el
suefio.
Todo despotismo comienza por manifes•
taciones de hostilidad sorda, embozada, alfileretazos que amohínan, pero que no dejan huella palpable¡ pero va ensoberbeciéndose en la impunidad do que disfrutan
hasta llegará ser tiranía manifiesta.
No es raro tropezar con jueces de larao
tiempo en el servicio, que ya ni siqnie~a
rase acuerdan 1,01· qué se decidieron á po•
nerse en guardia contra los litigantes, y en
la actualidad, muestran su hostilidad con
verdadero lujo en contra de cualquier litigante, sin distinguir del tinterillo que
hace de los artículos del Código de Proce-

Y a varios :periódicos han hablado algu- ~e~~os, juegos. malavares, al abogado

na voz del maridaje formado entre el aQ'Ío- prmcipiante que tiene que pasar por las
tista y el tinterillo. Dos séres que se c~m- horcas caudinas del Juzgado Menor, como
prenden y se unen: simentándose la avaricia sórdida del uno, en las promociones temera.rias del otro.
Por fortuna, aunque algunos de aquellos

el estudiante do medicina por las salas de
un hospital, ó el abogado de IJU1.yor categoría que suele litigar ante dicho tribunal
en desempefio de un poder general que no

muestran tener grandes intimidades con puede renunciar.
los jueces menores, á quienes tu,tean con En esa sonda muchos de los Sres Jueces
ostensible familiaridad no pnsan de ser acti- Menores olvidan lo que deben al compatudes estudiadas para desconcertar al deo- ilerismo, á. la clase social á. que pertenece
dor y conseguir que por temor á un fallo el profosorado y su trato descortés, sus au•
inicuo, so avengnn á cualquiera transac- tos ofensivos hacen odiosos sus Juzgados,
ción ruinosa que aplaza el riesgo inmedia- sin pensar que esto redunda en su dallo,
to, aunque con cargas abrumadoras. Es pues habían do quedarse con la única claso
palmario que, en lo general la honradez de que les soporta, y el resto de Abogados
los Sres. Jueces, ve con malos ojos ese van á. buscar á los que no humillen, á. los
con~ubernio que constantemente tienen á que saben dará cada quien lo que es suyo,
la vista.
No está renida la recta aplicación de la
Pero como en el Juzgado Menor los 1i- ley con el comedimiento, y si todos los Srs.
tigios de la usura son los que llenan las Jueces Menores se pusieran en guardia
tres cuartas partes de la lista de acuerdo. contra sus mismas buenas pasiones, que
aquella _r~pugnancia ha llegado á ser fru~ les hacen llenarse de tanta indignación ande ~~st1hdad sistemática del juez para con te el litigante temerario,los abogados posal litigante. No hay promoción que no se tulantes no aceptarían á. los Jueces Menomire con repugnancia y siempre están más res, como hoy, con beneficio de inventario

dispuestos i la111M \lD •no ha lugar• un sino que irían con igual gusto á sus Juzga:

•

•

�12

REGENERACIÓN.

REGENERACION.

:5

dos que al J uzgaclo de Primera. instancia. que no estó. hecha para la aplicación conConocemos Sres. Jueces )fonores ,erdadernmentedignos u.e aprocioáquiones siempre hemos mostraclo pública y privadamente nuestro afecto, y por no personalizar
no los mentamos, como lo desearíamos para
ponerlos de ej"mplo á lo::; demás y demostrnr de ose modo, que se puedo tener educa-

creta.
}Iuchac, disposiciones pueden citarse
que no son viables en la práctica, otras
que no tienen sentido alguno para la interpretación ó que pueden recibir muchas
contraditorias; hay omisiones de suma tras
candencia., hay redunuancias perjudicia-

ción y ser Juez Menor.

los.
No es fácil en un solo artículo hacer fa
revista de todas esas disposiciones, mucho
menos fundar la critica á que son acreedoras; pero en apoyo de lo asentado y para
provocar el estudio de los abogados quo
deben mostrar interés en asunto de tanta importancia, queremos apuntar algunas

EL CÓDIGO DE
Procedimientos Federales.
Con el cambio efectuado en la organización de la Suprema Corte, según el cual
no habrá ya Magistrados Supernumeraríos, y el Procurador General de la Naci6n
y el Fiscal de la Corte, que antes formaban parte de ella, ahora serán agenos ó. sus
labores, pero formarán un cuerpo aparte

de ellas.
.
. La frac. I. del art. 93, no di~e nada. «Es
Juez competente el de la localidad en donde debe o.plicarso la ley.&gt; .Est~ es preciso.mento lo que se trata do diluCLdar: en qué
lugar debo seguirse el juicio, cual juez de-

como el Ministerio Público en el Distrito be aplicar la ley.
y Territorios, habrá de reformarse el Códi- ~l a.~·t. ~6, ha_ce nacer cuestiones de_ muy
go Federal y sería muy conveniente que sena ~igm:ficaci6n,_ que no deben doJa~· de
se hiciera una revisión do todo él pues la estudiarse. Prescribe que para determmM'
premura conque la Sria. de Justí~ia se vió le~ domicilio de una ~ersona se es~rá á. lo
obligo.da á hacerlo, no le permitió dedicar-! disp~e.~to por el Código de Comerc~o ó por
le todo el cuidado que merece un cuerpo el Civil en su caso. ¿Queda foderalizado el
de derecho.
1Código Civil del Distrito, en las cuestio-

I

Los abogados todos deben ele contribuir nes de domicilio, cuando so tengan que
I
{i. una obra de tanta importancia como es ventilar en los tribunales federales? ¿Ha
1
un código, y «REGENEDAOIÓN&gt; se comploco- podido el Código Federal, federo.lizar ol
ría en recibir las observaciones que losl Civil? En caso afirmativo, sería correcto
abogados, principalmente los postulantes, determinar el domicilio de un ciudadano
que de diario encuentran muy serias di- d~ Veracruz, p~r ej~~plo, por_ las_ disposiftcultades al hacer prácticas las disposi-1 01ones del Código Civil del Distrito Fede-

I

ciones de ese Código, hicieran sobre eso Iral?
cuerpo de derecho.
1 «Todos reconocen, dice Fiore, que es neI
Si cada vez que so tropieza con una de cesario ~eterminar el Est~do jurídico. de
osas dificultades, so hace notar y se apun- ' la persona por una ley úmca, pam evitar
I
ta la. manera de allanarla, dándose ro.zonas el inconveniente de un estado mudable.....
jurídicas para solicitar la. supresión ó pa- \ La mayoría reconoc~ que el estado de la
ra. fundar su reforma, se conseguirá: que la persona debe determmarso por la. ley del
comisión"revisora que el ejecutivo nombre,\ domicilio.&gt; Pero si el mismo domicilio ha
tenga allanada la principal dificultad; su ' de :fijarse por una ley que no sea la del ludiscusión podía versar sobre puntos con- 1gar en que se reside habitualmente ó donI
cretos y perfectamente detallados, huyendo de se tiene el asiento principal de los neI
del empirismo que desgraciadamente se gocios, todo criterio se extravía y todo el

l

nota en todas las dispoeicionet de ~sa ley sistema estará desc¡uicindo, ,A.demás esa

•

disposición ataca la soberanía de los Estados; porque la Federación no puedo, por
medio de una ley, clejar sin efecto, como
pudiese en caso de contradicción, las dofiniciones que la legislación local dé sobre una materia quo forma parto del osbtuto personal de los ciudadanos del Estado.

13

encomio. No siempre se consigue que los
jueces estén dotados de estas relevantes
prendas y á esto obedece la repugnancia y
la falta do fé con quo ocurrimos al recurso de reposición.
Es necesario ampliar ol art. 497 para
que comprenda todos los casos en que ha.y
gravámen irreparable, aunque no se haya

Interminable es la lista de las imperfec- decidido incidente ninguno.
cionos clol código aludido, algunas todavía
La revisión dol Código Federal es fo1'má.s lrascedontales que las citadas y sería zosa y urgente.
imposible, como ya dijimos, apuntarlas toTonemos la porfocta con:vicción de que
das on. un solo artículo.
si se accedo por la Sria. do Justicia á ofocPara concluir, hablaremos dol art. 497 tuarla, la comisión que se nombro, ha de
que es enteramente doficiento para su ob- nombrarse como se nombran todas aquejeto, como so palpó en un caso present&lt;tdo llas que han de percibir sueldo; es decir,
ant~ los trib~alos.
por cuanto tengan influencias y recomenSe mandó correr traslado de una doman- daciones y no por quo tengan aptitudes y
da é. B. y C. El primero fné notificado, los conocimientos necesarios. Pero nos es
pero el segundo, por cambio de domicilio, urgenlo tener un buen Código. Acudamos
no lo pudo ser. Seis días después u.e la no- á ésta necesidad. Que la comision nombrati:ficación de B. el actor pidió que so noti- da aprovecho el sueldo, que es á lo que
:ficara á C. por medio &lt;le exhorto, que en olla aspira, hagamos nosotros el trab&amp;.jo;
cuanto á C. se diera poi· contestada la do- perfeccionemos la obra, que es á lo que
manda en senti&lt;lo negativo. El juez acor- nosotros aspiramos.
d? de ~onformidad, causando á B. un agraColeccionados en las columnas do uno.
vio ev1dento, supuesto quo los términos revista, los estudios relativos á cada uno
comienzan á contarso después do la ültima d e los artículos del Código, la comisión no
notificación y aun estaba poncliente de tendrá más trabajo que apropiarse las ideas
notificarse C. So apeló del auto, Y el Juez, discutidas, su tarea será cómoda, y los re1
o .u,
necosicon. fundamento del art. 497 le noaÓ
" a¡le- sul la·d os sahsfaran
·
, la apre1mante
·
·
lación, porque ésto decln.ra apelables, uní- dacl pública en qu~ en la actualidad nos
camente los autos que deciden un inciden- oncon t ramos.
Antiguamente teníamos una legislación
te y en el caso no se l1ab'10. dec1·dido nm·
.
guno.
dif'tc1·1 d e consul tar, pero l1ue llenaba todas
. 0 omo O1 antonor, iO pueden presentar las necesidades. Hoy ost:L derogada por ol
• ••
·1 •
:,
para llomnumerables
casos nuo
CJ.tranclo
g iav
· á- el nuevo código,
· y éste es lllepto
·
•
~
· 1·emetlio nar o1 vac1O
que
hn
deJado
la
derogación
men ureparnblo
no
tien"n
i11ás
,
·
·
1
quo el anoclmo
recnrso
do re¡&gt;osición JlOr quo él 1mp
· li ca.
. .
.
contnmo impeno, que solo puodo interA.~TONIO Ho:acASITAS.
ponerse con esperanza do éxito, cuando so
cuento con la buena fé y clara intclicrencia del juez, porque es claro que más f~cilmente evitamos un error que conogimos
ya cuando ol amor propio so oncuontni. inI•
toresado en sostener nuestros actos pm:a- ABATI~ENTO YOR.~L DEL PROFESIO~IST~.

LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA.

dos. Si es meritoria y ::;impática lo. conduc--~ta del hombro que ,dé sati!;facciún fli una
El distinguido jurisconsulto D. Luis
ama, es porque . allI está ~a humillación :Méndez uecía en su discurso inaugural del
de SUS ~alas pasiones; castigo voluntario bienio do 1900--1001 do sesiones do fa Aque se impone Y por lo mismo digno do caüom.iii do Jurisprudencia y Le~islación,

�REGENERACIÓN.

REGtNERACIÓN.

15

briPnta de instrucción, ha llegado á las nes de la ciencia.
altas regione1 del talento.
«Hay que descubrir y precisar la causa.

Superior Tribunal de Justicia del Distrito
Federal, y por la. Sección primera de asta
Socretaría, el Ciudadano Presidente de la
República ha tenido á bien so diga i ustedes en respuesta, que los escritos y clocumantos presentados en juicio por los litigantes, no están comprendidos en la circuIs:r de esta misma Secretaría de 26 do Junio de 1899.&gt;
y lo transcribo á ustedes, por disposición del mismo Ciudadano Presidente de la
República, para su intoligenoia y efectos

sa distinguen por el zelo quo deberían tener en el desempeño do sus funciones. Iface poco tiempo se ordenó on dicha ciudad
la aprehensión de un Sargento de la policía, acusado de habor cometido un delito,
que por lo repugnan to nos abstenemos de
mencionar, y la aprehensión se efectuó,
hasta los dieciocho días do expedida dicha
orden, paseándose ontro tanto dicho Sargento por las calles de la población, sin que
nadie lo molestara, y tuvo, por lo tanto,
tiempo de sobra, para burlarse de las auto-

Citamos al respetado maestro, no por 6 ca.usas de tan dolorosn situación&gt; ¿Seri,
temor á. la mordaz cabilaci6n que crea. en- como lo afirma el Sr. Lic. D.Luis :Méndez,
contrar la causa de nuestros estudios en que el Abogado qnenín que todos los Jueotra cosa. que no se:i ocurrir al llamado del ces y Magistrados quehando resolver de un
ilu.c;tre actual Presidente de la Academia, litigio, tengan conciencia de lo muy elepues que aun siendo solo po1• amoT á 1a re- vado de sus deberes y no se aparten
forma, siempre es honroso buscar ]a que nunca de la senda recta de la justicia, y
abre campo á la lucha franca del tafonto, encuentra solo :ilgunos rectos cuando dey limpia la arena r&gt;ara sus torneos. Cita- hieran serlo todos? ¿Serú. que acaso nlgumos al ilustre Abogado, por,pto él es la no de los otros Poderes se inmiscuo demapersonificación de esac: luchas. Su juvon- siado en las funciones dol Poder Judicial?
tud gastada en el gabinete, en la t~·ibtma ¿Será. deficicncin, on la -escuela y falta de
y en los estrados, defendiendo siempre la conocimientos necesarios para desempeJ\nr
causa. noble, ha. tenido por sazonado fruto dignamente la nobilísima profesión del A-

corrospondientes.
Libertad y ConsLitución. México Julio
28 de 1900.-BABANDA.~
Nos agrada ver que la referida Secretaría
corrija. el yerrr0 de que nos ocupamos en
otro lugar de este semanario· poro nos desl
consuela el que, para corregir ese yoiTo,
haya tenido necesidad de dejar transcurrir
un afio con lo quo so han ocasionado serios
perjuicios á los Abogados que tienen en su
bufote un gran movimiento. De todas maneras onviamoa nuestros plácemes á la Secretaría por haber escuchado las justas
quejas de la Academia de Jurü;prndencia

rielados.

que ''los mismos jóvenes, los jurisconsultos de las generaciones nuevas, prorrumpen con frecuencia en clolorosas lamentaciones por la debilidad de su instrucción,
por lo exiguo del bagage que han recogído on las aulas y con el cual tienen que
e~prender la peregrinación dela vida práctica, profesional.&gt;

que puede encontraron los templos de Temis, y cree profanar ó. la ciencia si hace de
elfo, la F-rinea que en su augusta desnudez
hallara la mejor defensa.
Lai discusiones científic:i.s en la Ace.demia de Legislación, no se muestran animosas en ningún periódico de jurisprudencia,
y en los estrados degenera en simples as·

La justisima queja de esa iuventud ham- tucias de litigante, sin lanzarse á las regio-

SE PROHIBE FUMAR Y ESOUPIR.
_El Sr. Procurador de Justicia del Distnto, que e~tre º.tr_as cualidades, tiene la
de acordar d1spos1c10nos fundadas on leyes
• d
•.
0 oc~n~as qne solo él sabe que existen,
mandó fiJnr_ on los Juzgados del ramo penal, unos av1sos'en losquesepreviene,que la
parsona q_ue fnme ó escupa en el pavimento sora penada contorme á la ley.
Por supuesto que esa ley solo existe en
01 cerebro clol Sr. Procurador, pues hasta
ahora no snbe~os quo alguna ley prohíba

esa laboriosa ancianidad donde no han bogado?

y á ésta le enviamos nuestro agradecimien- fumar y escupa-.
to cordial por haber prostado tan valioso Por fortuna, algunos Jueces más cono10rvicio á los Abogados de la Capital.
cedores do las leyos, han recortado los avisos en la parto rolntiva á la pena.

cnrtas de recomendación y las visitas de medio.
nntesala, á pesar de que las suya'! sorían
las más•valiosas. Eso nobilísimo anciano
G-7(
está entre nosotros, en la barra donde lu- '
fi '-'

DE 1Ulll8PBUDENCU y LEGISLA.CIÓ~, CORRES•

muerto los ahincos, donde el egoísmo d.e
Acaso algunas de esas causas influyan y
de la vejez no ha encontrado cabida y sue- cada una de ellas merece especial estudio.
i\a en un Palacio de Justicia. dondo oficia- Ojalti nuestro empeño consiga apuntar siran siempre los Ignacio Pavón. Odia ]as quiera algunas de ollas y proponer su re-

rETJT.
T.
7(•
lilifl

chan los ideales de la juventud.

AULTIMA HÜRA.

Precisa investigar culll pueda ser la causa
de ese decaimiento qne se'nota onelAbogado,cuál lado esaatmósfern. mefítica que en- Ya en prensa nueE-tro periódico, hemos
venena y mata los ideales, que enerva lns sabido que la Secretaría de Justicia ha enenergías, que h:i. tenido el triste privile- viado la siguiente circular ó. los Juzgados
gio de hacer de una gran maestro, del que- y Tribunales del Distrito.
rido maestro Pallares, el gran decepciona- "Hoydigoá los son.ores Licenciados Ferdo, que on su gabinete se eleva. 6, las altas nando Vega, Agustín Verdugo, Manuel
regiones de la ciencia y cosecha sus frutos Vázquez Tagle y demás signatarios, miemmejor sazonados, para dejarlos caer con bros de la Acnd&lt;lmia Mexicana de Legisladesaliento en las coluronns ele alguna re- ción y Jurisprudencia, lo que sigue:
vista, pero casi nunca para llevarlos á los
«Dada cuenta dol escrito de ustedes, reestrados donde su decepción se arma de la lativo ó. la prohibición do la. oscritura en
frase punzante, del período satírico que máquina en actuaciones judiciales, y con
µeja descubril' el triste conocimiento de lo vista de los info1·mes producidos por el

ACADEMIA

MEXICANA

PROTESTA CONTRA LA SUPREMA
CORTE.

POKDIZNTE DE LA REAL DE lU.D!lID

Por acuerdo dol Sr. Presidente d~ ostn
Academia se hace 1..-r á 1
• b
,
63 uti
os m1em ros
de ella que suipendcn las s •
cstonos soma88
narias, para reanudarse J. madi d d 1
"
a os o mes
de Septiembre pro' ·
,.
"
:iumo, u. cuyo 01ecto se
anunciad oportunamento J. 1 S . A
11 os
is. cadémioos 1 fi 1..,
afi ecua
,esion
'd en que M reanuden las·
es
re
en
Si el S p as.
·a t
r. ~ós1 on e acordare quo se ceebreáalgua tses1 n extraordi
· se comu1
ni
. nana,
car
opor
unamonte
dicho
aouordo
Mé • A
·
gosto
01800 neo,
T.
B 2 de 1900.-Lxo. FBAN·
ral. ~· DB u ABBA.-Soc1·otar10. Gene·
--

Hem~s s~bido quo actual Juez Tercero
Menor, mdignado por la, homada actitud
de la Suprema Corte ele Justicia de la Na•,
.
c10n, a1 consignar al Juez Primero Corree·
,
.
ciona1, en e1 asunto Diez de Bonilla, so a per•
•
sono con vanos Jueces del ramo, proponiéclolo·:, f.vrmu
. l ar una prot osta contra la Suprema Corte, por haber efoctuaclo la referida.
.
. . p or supuesto, quo no hubo
cons1gnac1on.
quien tomara á lo serio la hostil actitud
. Juez; pero ol hecho nos prodel rofel'ldo
·
porciona 1a desconsoladora enseñanza de
.
c¡ue cuand o una autoridad
cumple con' su
d eb er, no fialta otra autoridad ciue manifioSte su desagrado á mm acción correctí-

I

A UTORIDADES NEGLIGENTES
sima, dando así el espoctáculo de antician J
parse. al fallo, &lt;.luo en pro ó on contra, propop ' ª i:,co, no¡nuncie la autoridad competente.

Las autoridades de Za

r- .

I

�REGENERACIÓN,

16

La «Revista de Puebla&gt;, publicó un pirrafo en que anuncia un litigio al que lo da
el título de sensasional, y quo «El Imparcinl», sin quitarle puntos ni comas, lo hace
suyo. Dice ol párrafo:
''LfTIGIO SENS!.CIONA.L,-(De la «Revista
de Puebla.&gt;)
Pronto tendrá lugar uno entre el senor
General Mucio Martínez y los selíores Ramos Hermanos, de México, (Callo do Cade-

OJ?IOIOSOS.

¡QUE SE HAGA JUSTICIA.!
El Presidente Municipal deJunnacatlán,
Jalisco, quiso abrir una callo on dicha población; poro para abrirla se hacía neces:1.río derábar una casa tlo propiedad particular. No fué ésto obstáculo para que el
Presidente Municipal llevara adelante sus
déseos, ordenando, sin provia substanciación do un juicio de expropiación por causa de utilidad pública, que se derribara la
casa,comotiondo un atontado brutal contra

na número 21,) porque éstos, de!';pués de
celebrar con aquél, por medio del Licenciado Don Andrés Ortega, un contrato de
compra de una importante :finca do campo,
se rehusan ó. cumplir la palabra ompofü1da.
Si pues, lo que no os do espornrso de la respeto.ble casa Ramos Hermanos, no vuelve
ésta sobre sus pasos, la justicia tendrá. que

las garantías individuales.
So impone el quo se aplique á eso Alcalde todo el rigor ele la loy, par:i su escarmiento y el de otros muchos, de los quo
está. plagada nuestra. República, quienes
aprovechándose do la ignorancia de las
gentes, so sirven del puosto que ocupan
para cometer atentados sin nombre . .

ensefiarle el camino del deber quo parece
han olvidado dichos sonoros."
tennmos ant d t el
t
v
ece on es o es o nogoNo
cio; pero visto ol empeño, quo tanto ol poriódico poblano como «El Imparcial», ambos oficiosos, tienen de adyudar al Goberna.dor del Estado de Puebla, Gral. Mucio

FUNCIONARIOS PEREZOSOS.

El despacho de los nogocio3 on n1gunos
.
.
.
tribunales, s~ res1~nto en virtud de qu_e
algunos funcionarios no llogan ú, ~a o,fic1na á la hora que lo~ marca. la ley, smo u. la.
que creen conve_mente, lo cual no obsta
~.
,.
.
para que so retiren antes de fa una do la
.
ar11mez,
u
que
gane
su
negocio,
nos
t d
P M
obliga á indicar á esos órganos, que míen- ar e.
tras n h
. , . d' .
No damos por lo pronto los nombres de
O aya una l'0SO1UClOil JU lCla1 que esas personas, pero on caso do que cont1•
, cometiendo
.
declaro que los Srs. R amos Hermanos
, . no nuco
la falta de que hablamos,
o
con
su
e
er,
n
a
11ienon
, .
,
,
ad
b
d
han Cumplid
. d'c
ál
fi 'd
los haremos pubhcos, a fin de que llegue a
1 ar a ro en a casa comer. .
.
ellos
inl sque
· qulil p
conocUIDento de la autondad encargada de
1
1
e arozca que 1es va a go en e corregir
. osos abusos.
C , 10
negocio.
VISITA AL JUZGADO 6.0 ~ENOR.
VIOLACION DE GARA.N1'IA8.
El Sr. Lic. Manuel Mataos Alarcón, Ma
Nos dicen
de
Zacoalco,
Villa
dol
4.°
Can.
L'b d p
gistrado del Tribunal Superior, acaba u
'lue
1
ra
o
eña
que
en
• 1a v1S1ta
· · 1·egwmontana
,_
· a1 J uzga
J al1sco,
tón d e•,
d
. . .
'
. practicar
compa11m e otros mdiv1duos era conduc1- d 6 o"'
d
d
d' h
.
o . J.U_enor.
o en cuer a por 1c a poblac1ón1 pidió
A
ful
· ·ta 1
-:\I t
amparo al Juzgado de Letras en auxilio
campa ron ~n st~ ns1 a
.• n.
. t ·to El
."
di Alarcón, el Secretario de la tercera Sa
1o tuo conce - Lic. Angel Garcm
. Pe11a y ol Agento de
d e1 d e D1s n . 1 amparo
. ,
do á• Peña; poro . contmua
proso• y . ol Juez
'H" • t erio
· Públ'1co, IJlC.
· Be1·1sar10
· e·1cero.
.
• • J,U.lillS
le ruega las audiencias
quo
Craemos que 1os enores
~
.
. á ,&lt;l.iar10 solic1.
v1s1·tant es
ta, permaneciendo
iv1uol mfeltz en una s1- habran
, fi'Jªd o en 1os negocios
· quo estiun I
.ó .
.
1
0
tu~.1 ~ mexplica? . •
d' .
ra 1;esolverse haco tiempo, y habrán l10ch
~a1 que el V1S1tador Ju_ icial que se las indicaciones necesarias, encaminadas
encuentra
· 1 no cont·muen
,
. , en Zacoalco, so rnforme de lo que dich os negoc1os
relativo a esto
. asunto, quo es escandaloso, zad os.
para quo el citado J uoz do Letras no con- _ _ __
_ _____ ...

s

s

tinúe bu_rlándoso do la ley.

·

Tll'. LITE11.um,, BETLl:MIT!.S 8.-M~,

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Caballeros
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De caaimlr vi peft •• • • • • t 1 ,o
CAHS DRAGONAS
De pal., a:cul coa 'liltu de
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IIACl'l!RJ,.um
De casimir &amp;no del p,dt, -e.
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111ft Selloru, c:ai-1 etipalolu para calNIDtnl,
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'lolJ (ll'ldal .... ttclucldoe.

~ • pedlde debaa 111Udane el Importe y lu medida á ta

lg,w • ElltJtlllfOI EMILIO TEMOR/O. Ap. 989. MEXICO

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                <text>Regeneración : Periódico jurídico independiente, 1900, Primera Época, Año 1, Tomo 1, No 1, Agosto 7</text>
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                <text>Política y gobierno</text>
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                <text>Fundado en la Ciudad de México en 1901 por los hermanos Flores Magón.Periódico de carácter anarquista, se caracterizó por su oposición jurídico-político al régimen de Porfirio Díaz.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>· dé Jurispru•

�MÉXICO, AGOSTO

Rodolfo Grünberger.

ToMo I.-NúM. 2.

egen-erac1on.
•

Callejón espíritu Santo nlJm. tt.-Jtf'xico.

•

41

.PERIÓDICO JURÍDICO INDEPEXDIBXTE.
1

,,.

15 DE 1900.

Importador de muebles Americanos.

La llix'rtod ele hnprenfn no tiene rrh
limiteo, quo el tespeto á In vid~ prlrnrla,
i la moral )' ll la pu pOblica. (Art. 7. 0
do la Constitución.)

Cuando la Repfiblic~ pronuncie su voz

sobc1ana1 sera fon:oso someterse ó dl•
mitir,
OAllBETTA.

DIRECTORES:
.tic.Jesús Flores )1agón.-.Cic. ..f{nfonio J(orcasifas.-~icardo Flores )1agón.

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Oficinas: Centro i\fercantil, 3er. piso, núm. 20. (1Iéxico, D. F.) Teléfono 264.
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l'ara loa Estadoa, id.
id.
.. ............... ,. 2.00
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NGm&lt;rOI •utllo• 15 ctvs. Xtlmeros atras:, d os. 25 ctvs.
Se cnte nd e,, accptado la rnbscrp&lt;.ión, en caso &lt;le qu~ no ~e devueh•a el periódico y se g!raril ~or el Importe de un trimestre.
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Parn',lc s onu~cloa en el periódico, i,ldonse tarllas.,

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.Ca parfe final del arf. 17
J
la onsf I"fuc,o
. &gt;n ~r,e, íl~eral•
ue

Calle de Santa &lt;51ara, bajos del núm. 4.

e

€n esta casa se confeccionan trajes de
todas épocas. 6orte elegante y comodi·dad en los precios.
,
1

- -·
, ) seri~! grat m•ta, que. . . . E st a 11
\'ª Just'1cm
· ab olidas las cost as
dand o en consecuencia
. d. . 1
JU;ma es.
.
d
d
1
6
6
ay q~e examma~ ~ múoblio c mo pue
&amp;er·gratU1to un serv1c10 p
co para com•.
al
.
d
prender 1a dispos1c16n 1eg que SITVe e
tema á estas líneas, y para demostrar, que
el impuesto de la ley del timbre, que grava las actuaciones judiciales, con eetampillas de á cincuenta, de á diez ó de cinco
centavos por hoja, es contrario al precepto
constitucional.
Por ejomplo: será gratuita la enseñanza
de dos maneras: ó porquo nada reciba el
pr ofesor directamente del discípulo, ni de
otra persona ó corporación. O cuando el
educando nndn p:igue, pero sin que el profesor trabajo de baldo porque haya otra
persona que le indernnize sus trabajos como sucedo on las escuelas dol Gobierno.
L o mismo pasa con la beneficencia pü.blica,

•

con las bibliotecas y las diversiones gra•
tuitas que paga el Gobierno.
¿Cuál de las dos clases do justicia gra~
tuita quiso decretar la Constitución?
Á no dudarlo la justicia que no habría,
de pagar el pueblo en cada juicio sino el
Gobierno en todos los Juicios y p~r medio
0

ele sueldos y gastos tomados de las arcas
públicas. Por eso el inolvidable •I campeón
de nuestras libertades, Ignacio Ramirez,
decía en el Constituyente, á propósito de
las costas judiciales. «Si fo, sociedad paga
al Gobierno, ¿porqué ha do tener que com. . .?
·
prar 1a JUstma » 0 on otros térmmos, 1as
contribuciones que se pagan· por derechos
de
. , patente, por
. el ejercicio
.
.de una profesion, de una mdustna, los
tunbres
en .do.
cumentos de toda especie, derechos de 1mportación y exportacion &amp;. &amp;. O sea los
ingresos todos son para cubrir los servicios
bl'
E' • p d L · 1 ·
pú 1cos como aérc1to, o er egis at1vo
E'
t'
J di .
oecu ivo y u c~a1·
No liay un impuesto por_ ~aparado
p~ra ~agnr al Congreso, á los Ministros, al
EJército.
Y el papel sellado y las costas j udiciales
son un impuesto especial para pagar un
poder l)úblic?, _cuyos fondos son tambié~
los fondos publicos, que están ya reurudos al cobrarse los ingresos ya mencionados.
Por lo cual, cobrar costas 6 sellos á los
que ocurren al poder judicial, es establecerdos impuestos para un mismo fin; el
impuesto general de los ingreFos y ol de
los sellos y costas, contrario esto, 6, los

�REGENERACION.

REGENERACIÓN.
principios de la eqtúdad y de la economía que el d~recho y la justicia dejen do se
•t·
mercancrns»
pol 1 ,rea.
· ·
• texEn la época actual m· srqmera
e1 pre
1
Si en aquel me~orable co.n groso so l~- to do nn mal estado de nuestras :finanzas,.
bló de las malas circttnstancias del Erario puc11érase
.
: · ·
a1egar en cont ra d e1 punCJpio
l
11
d
no se le creyó por eso exent o e. pagar
. t·icm
. sea grat m·ta.
de que 1a JUS
poder
· una
. .judical, sin gabelas
· especiales para
Mas aun, cuan do d eben Jol'0ducn·
los litigantes.
.
.
.
.
.
friolera las ostamp1llas
de las actuaciones
Algún día el Erano podna satisfacer co- judiciales, y cuando es tan facil sustituir
mo ha satisfecho s~1s cargas.
,
ese impuesto por algún otro; por · ejemplo,
Y por eso el valiente Zarco decta ta1:1· se nos ocurre, que podría aumentarse el
bién con motivo del mis~o asunto. «Tris- impuesto á las herencias en la proporción
te es que e~ pueblo á qmen se llama sob~- en que deje de producir la. abolición de las
1·dho contribuyendo á todas la~ ca~·~as pu- estampillas para las actuaciones judiciales,
blicas, tenga que comprar la JUStlma, coy como decía también Ramirez. ''El pa•
mo compra, la gracia, los sacramentos, la go de costas es absurdo, es abusivo, es un

\

'

\

sepultura.»
contta-principio insostenible"
Lo que se quiso establ~cer, pue~,. fué
La mejor prueba de ello es que el imqu~ el _i~dividuo q:ie necesrta ~1 auxilio de puesto no invade de igual modo unas acla JUst1c1.(l,, no _bviera el obstacn\0 de _su tuaciones que otras y no sigue siempre un
pobreza, para 1mpetrarla, lo que ~e qmso criterio igual para gravar uno clase de jllÍ-!
abolir fué ' que nadie para restablecer
sus mos
. meJ0l'
. que ot ra.
.
derechos vulnerados necesitase empuñar
¿Porqué, si no, en las actuaciones d
una moneda para sueldos ó sellos antes de orden criminal no se deben expenaar e.subir los escaños del Foro.
tampillas?
'
Un timbre de á cincuen.ta centavos es
Ya sabemos cual. va á ser la contest,;
una gabela irrisoria, dirán los abog~dos ción que se nos dé.,
que patrocinan á empresas de ferrocarriles,
Se nos va á decir, porque en la anriguaá compaíí.ías bancarais ó á capitalistas; pe- ción de los delitos está interesada la soci~
ro interróguese á los abo~ados que patro- dad entera y no sólo el individuo; porq
cinamos al pueblo, Y diremos todo~, que es de derecho público la prosecución de
muchas veces no hemos inter~ueSt ~ nna esas averiguaciones.
·
demanda, un recmso, P?rque n: el cliente ¡El derecho pliblico! ¡He ahí, una es
ni nosotros hemos temdo el dmero P_ar~ cie de tafetán jurídico, inventado para e
comprar los timbres que devoran los JUl- cubrir llagas, sangre, y ·podredumbrel
cios.
.....
Por lo demás, si son de derecho públi
. El impuesto de estampillas para las ac- las actuaciones de los juicios penales
tuaciones iudiciales es un hijo espúreo de por eso no se gravan con el timb
la moderna legislación que hace pagar al también serán de derecho público
poder judicial con el tesoro del. ~obier~~; juicios de ampar.o á ~ue muchas ve?es d
y hay que expulsarlo de la famih1. legtti- lugar aquellas actuaciones, y también s
roa de leyes procraadas por el precepto indudablemente de derecho público, 1
constitucional abolidor de las costas judi- juicios de amparo quEl' surgen de los ~i
ciales.
les, y aun lo, civiles, pues que la ad1m
En aquella época aciaga para nuestra tmción de justicia es una garantía del ho
hacienda pública, docía Zarco: «Ya q~e el bre, y que osas .garantías 6 ~er~cho~
Congreso en el acta de derechos de.Jfl. al la, bnse y el ob1c_to de las mst1tuc10
pueblo la horca pórque no hay hacienda, sociales. Ó como dico _Spenc~r: «La m~
el grillete porque nJ hay hacienda, líbrolo protección ~ue deben unpart~· lo~ ?obl!
al menos de las costas judiciales, y haga nos Republicanos, os la de la Justicia.
1

I

¡Y sin embargo, todos esos juicios son
gravados por el impuesto del timbre!
No es necesario ser un Aristóteles para
comprendor que no es gratuit a la justicia
que debe llevar en sus folios un sello g_ue
tenga valor pecuniario.
Un esfuerzo insignificante do los Secretarios de Justicia y de Hacienda para concertar la abolición del impuesto judicial y
un acuerdo del Presidente de la República
decretándola, derramarán más beneficios
sobre el pueblo de los que podemos escri-

bir.
Entonces correrá el llanto de la gratitud porque es llegado el tiempo de que se
empiece á saciar el hambre y sed de justicia, como verboso orador dijo en la cámara, que sentía el pueblo mexicano.
Éste ha recibido de sus inmortales hé. roes la independencia; de sus valientes guen-eros la libertad, de sus audaces pensadores el progreso.
y on este momento histórico de felicísi.mas circunstancias favorables para clesple, gar en nuestro suelo la bandera de la equidad, será glorioso para el Gobierno darle
al pueblo justicia recta y gratuita.
LIC. RAMÓN ÜBREGÓN,

3

Montiel pidio amparó y la Suprema Corte
lo amparó por unanimidad do votos, rcc:;olviendo g_ue ol Juez 110 tenía facultades para iniciar de oficio un procedimiento criminal que solo á petición de parte puode
1mciarse.
Imí.til parece hacer comentarios sobro el
particular. La lección de la Suprema Corte ha sido dura, pero merecida, pues de
esa manera comprendf)rán algunos Jueces,
que la ádulación á los poderosos, casi nunca se compadece con los preceptos severos del Código Penal.

El Ministerio Público
•
en la causa Velázquez.
La mayor parte de las injusticias come•
tidas por los tribunales de todo el mundo,
decíamos en uno de los artículos publicados en el prime~· número ~e est_a _Revista,
se encub~·en baJO de una disposición legal
q~e les sirve de careta, sin que tal disposi~ion teng~ n_ada q_ue ver con la sentencia
que despoJa o que mfama.
En el pedimento del Ministerio Público
en la causa de Wistano Velázquez, esa más-

UN PROCEDIMIENTO
DEL JUEZ

DE

LO c:arnINAL
PUEBLA,

cara tiene un gesto despreciativo para la
sociedad y U)la mueca de burla para los
DE TEHUACÁN, derechos más sagrados, que debieran ser
los más respetables para el Ministerio Público, que tiene por misión cuidar los inte-

Se ventila en Tehuacán un asunto del
_. qua no hablaremos, por ser defensor de
uno,de los procesados el Lic. Flores l\fagón, uno d~ los Directores de esta Revista;
pero como respecto del otro procesado no
ha:y liga alguna, podemos tratar un incidente que ha surgido en la secuela del asunto. D. Esteban Nontiel pidió, por vía
de prueba, que informara ol Gobernador
del Estado de Puebla, si era cierto que había recomen~ado al Juez de Te1macán el
asunto refendo. Ese Juez c;eyó qu~ ~al
~:·obanza encerraba un_ delito, el do miul~as al Gobernador, y sm aguardar acusación de_ I~ ~~rte .ª~r~viada:
oficiosamente, imc10 el JU1C10 de mJt1t·ias. El Si·,

~in?

reses sociales, fundamentados en los derechos del hombr~, base y objeto de las instituciones humanas.
El Lic. Rabasa decía en un arti&lt;;ulo sobro materia que tiene grandes afinidades
con la que hoy se debate: «En los pueblos regidos por un sistema absoluto, el individualismo ha venido bastante tarde á ser
un elemento de la fogislación y á entrai' en
ella como moderador de aquel afan
por sostener antes que todo y pasando sobre todo, +os intereses tiranos y egoistas de
la comunidad y del Estado. En tales pueblos hasta los comienzos del presente siglo
en que so inició la era constitucional en qu;
vivimos, los derechos indiyiduales parece

•
.,.

'

�REGENERACIÓN.

---

REGE~ERACIÓX.

4
E

•

que fueron desconocidos é ignorados por Dclem al inoco,nte'. Está justifice.do ol Juez
completo.&gt;
que manda cntcar n-iestros casas :-in rospeEn e.su erJ. de ntroceso absoluto Yi(lne á to ninguno ó, la madre afligida ante la en·
colocars~, á fines &lt;101 siglo XIX, el jfinistc- formedad del hijo, sin consübración ninrío Público del Di!itrit0 Federal.
gnna á la atemorizada esposa que ve su re• El Juez Primero Correccional, tu'\'"0 co- cámara inrntliüa por la impertinencia tbl
nacimiento de qno nñ arrenchtnrio habin eF:pía. investido con carácter de cantinela
vendido un mueblo do los comprendidos en clo vista, para vigilancia que, lejos do le· t
B t di 1 'l' · ~ionar 1n libertad individual, tiende á cumo1 arrendam1on o ... , ¡ as n, co e ,1 m1st erio Público, no se necesita más'. .Allí es- plir co~ e~ DEBER y á evitar que no se elutá la presunción de un delito. Ponga.c:e en dan, por un vordacloro artificio, (1) las demovimiento á la policfo, sáquese al Ciudn- terminaciones ele la autoridad pública&gt; (codano ele su h0g,w; sep ütcsele en una m.as- pi~tlo literalmente del pedimento). To:lv
1
morra, échosele sobré\ su frent 3 honrada eso cabo en nuestra legislación, á todo eso
el lodo del crimen; que so cateé su casa, estamos expuestos, si toma cartas ue nacioque so catéén las casas do todos los miem- nalización la doctrina qne en este momento
bro~ de su familia; pónganse centinelas de so estA sosteniendo en los estrados de la
vista al enfermo mientras se ejecuta la or- Justicia nada menos que por el :Ministerio
den ya da4a do que se traslade nl hospital, Público, en nombro do la sociedad que re-procPdac,e como si estu'\'"iéramos en presen- presenta y defiendo.
cia de un crimen que haya puesto en graví- Mal la, defiende si maniatada la entrega
simo riesgo la tranquilidad pública, y dos- á la arbitrariedad de cualquier juez cavilo·
pués vengamos. á ante los estrados de un so que solo porque pudiera suceder que en
Tribunal á oficiar como representantes de un contrato civil so esté cometiendo 6 se
la sociedad, &lt;'ll h ara c.;acros:mb do la jns- haya comctiJ.o un delito, libro. la orlen de
ticia y de la ley, y Yi!ngamos ante el mun- aprehensión y trata :í un caballero, de los
-do entero llamfodonos c:ivilizaclos por más más honorables do nuestra sociedad, como
que procedamos como procediera cualquier tratara al más empedernido de los criminagobiorno embrionario.
los, solo porque el contrato que celebró con
«El J uoz Lic. D. Wistano y clázqnez pre- el Sr. Magistrado D. Domingo León, con. sumió con buen cri torio jurídico la exis- tiene una. operación que fuera ó pudiera
•
t encin. clel delito previsto y penado por los ser pe1judicial para el acusador!
rtrts. 405 y 4:')7 del Códirro Penal, desde el "!Ojalá, que todas las autoridades, decía
O
momento on qne imdo comprobar (aun- el Constitucionalista Arriaga, y los ciude.qne· tod.avía no lo ha&gt;'ª comprobado!!) que danos todos se levantaran como un solo
· tnl operación era Ó PODÍA. SER porjudi- hombre, creyendo que el ataque á las ga·
cial l)ara fa Compaíií:t arrendadora, que se rantías de un individuo,
es un ataque á la.
1
hizo sin derecho y que tenia Ó PODL\. 'l'E- sociedad entora.P ¡Que no lo espere de los
NER el carácter de traudulenta&gt;
acLuales representantes de la.sociedad!. El

;¡He o.qu( .en toda. su deformidncl
. . ; la. doc, ~, -(1).-En los autol obran certificados de m6dlcoa
tuna sostomda poi el ~Iimsteno Publico. qne han declarado qne D- José Diez de Bonilla estaba.
No está probado ningún hecho delictuoso, realmci:tJ enfo?mo y el Ministerio Público, nl oJm,n•
jPEROPUDIERASERQUE SE LLEOARAÁPROB,rn! zar su pcdiroen o, cicJ: "El Ministerio Público ha
Ha habido una enajenación, no so sabe si cxnininado atentamente to.las y cad11 una de las clr-

cun~tanri ,s que se encuentran en est0cx¡&gt; diente" y
será fraudnlent.'l 1 ¡PERO Pt'Ef&gt;E SER QUE :,Í de~p"é~ &lt;1~ este nxlmcn atento concluye, que estuvo
SEA.! Esa operación&lt;].uizá es, como en el caso, ju, ific.l•lo el J uei qu~ ponla centin~•a de vista para

altamente beneficioc:n. para el qué,ioso, ¡pero
PUDIERA. SER J&gt;ERJUDICIAL! El ~[i.

, .

.

quo no ~e du 1,da ~u c,rJcn ¡,&lt; r un "vlr la.dcro artifi•
cio'' ;En su ahinco &lt;le sosten• r una incw&lt; e :i~n, piso·
tea J:i. honornbili,lad de tocia h f.1milia D,ez de Boni-

nisterio Público S03t1eno &lt;1no Otila JUSbficu- lla y de dos facultativos que han asegurado que el Sr,
\
do el J uoz qno manda abrir hi Crtl'Ccl do ·, D11:z &lt;.Le Douill:i. cstalta realmente cufcrn o. .

•

5

Ministerio Público cree, aun después de I(1costumbnm llamar reYoltosos á los que
que la Suprema Corte, ha declarado evi- ejercitan un derecho).
den~mente ~nticonstitucional el acto de- Sería interminable la lista de violacionunciado, evmentemente cl::i.ro y tangi- nes cometidas por Jefes Políticos. Paro. no
ble el ataque á ~as garantías individuales, cansará nuestros lectores, les presentare~ue e~ reo convicto de tal delito, es solo un mos tres ojemplaTes, innprociables docu3uez mtachable, ~ue ha obrado estricta- mentos humanos. 8antana Salazar pidió
mente en los términos de ley!
amparo contra la orden del Jefe Político
ANTONIO Ho:acA.SITAS.
de San Luis de la Paz, Guanajnato, que lo
¿
man~ó aprehender para ser remitido por
cordillera
á Doloros HiJalgo. El J efo Po..
lítico, on su informe con justificación, se
Jiscnlpa diciendo que mandó aprehender
á. Sala~a~ co~o sospechoso y desconocido, y
la ronnsi6n a Dolores Hidaloo tuyo por
objeto el que el quejoso com;robaso ante
la Jefatura éh c&lt;io lugar1 sn buena conducLa graciosa expresión de. J uan A , 11'.\1a- t a como vocmo
· uo
1 él. Burda es la disculpa
teos en olJ~rado Cahuantzi,rospectode los del Jofo Político, y como b1mla,. alarman•
Jefes Políticos, tiene una expresión gdtf.- to. El Juez Je Distrito concedió ol amp~ca, que caracteriza un estado social. En ro y la Suprema Corte acaba do confirmar
efecto, por lo general, con muy honrosas por unanimidad do votos la sentencia del
excepciones, los Jefes Políticos tienen en Sr. Juez do Dititrito de Guanajuato.
b
hill un aspecto do Sei1ores de :So conocemos al Sr. Juez de Distrito
su demarcación
orca. y ~~c o, que n.o onca~a.~uy bién de Gnanajuato, poro por el tono do otro.
en
de civilizado· Cr·
, t oncrn
· suya, también
. contra un J efo
· tun
dapa.~ queb'se precia
.
,. sen
1
s1 o s 1as ar itrar1edades que cometen u 0 l't'
. do Guanajuato
1 ico, e1 de D'istnto
los
Jefes Polít' t·
1 ,
J:
icos 1enen e caracter do una
'
orden do destierro quo
tl
&lt;].Ue por ser del centro podía parecer más
110 so compa ece ilust1·ado
d'
con nuestras instituciones polític:ai. Estos
'
: llO:, parece que
icho Sr. Juez
Procónsules son terribles Si X 1 . 1 - obr~ en estos ca::;os con la energía con que
ta suprim : X
., &lt;l l . es mo e;,- debieran obrar toJos los Jueces de Distri•
t 1, ,·t . .e11,.ªdi ~nvialn ....~ 0 fuera de ~~ to de la Hep1í.blica, al reprimir arbitrarieeui ono
.
t JUUSb cciona
. . Si en ol pueblo 11 ta
n]O'unos Jueces
1 dcs. Desgraciadamente
ec
ores,
a
urndos
por
las
arbitmricdo
Distrito
están
su•cstionados
por los po•
1 1
es q~e cometen los protegidos del Je- tentados dc.provinci.1 1 por debilid d
fe Político
·
a de
unos,
. puestos casi· siempre
en el A- pues no comprendén la ,importancia
su
d 1t amiento
bl , porque los Ay1mta' imon
yun
· t os puesto, l)0r tc·mor otros y por afición los
1,
El
. . . do GuanaJ·uato
f e os
d pue os
~ yt los Jefes Políticos· so en· nu:,s.
', J uez a,o Di:,tnto
ien
en
perioc
amente
y
osos
olect
.
l
.
con un e ·f
d . !
. oios, en a sentencia que tenemos á la vista1 no'
. . e civismo plausible 'asal
.. , - parece ser un J uoz vulgar1 sino un Juez
:, uerzo
an
os
comicios
y
vencen
en
ellos
1
J
· con su deber. Ojalá así
.
· 1 e Ofie que sn.bo cumplir
1 d
tp n·
o i i:o es?bo~oce las listas do escrutinio -;ea y quo nuestm opinión se confirme.
Y onvia al O~bierno el nombro de las per- La otm sentencia del Sr. Juez de Di _
sonas ~uo moJ0r lo parecen, y á quienes ya trito mencionad.o. recayó en un J·UI·c1·0 clsn
extondi'
• · amp:::tru promo-riclo
· por
· Eleuterio L' "
·
o 1os rospect'rros nombranuentos;
y cuando los electores elevan una protesta contra 1n orden &lt;lol Jefe 1&gt; lit' d Gopez
ante el G b'
1J
..
o ico o ua•
da c
o. ~0~10, e ofo Poht1c~ so escu- naj1~ato, cino tlis¡rnso fuera desterrado ol
. on la s1b mente frase o:;tcrcotipada en queJo,o do la Haciemlr. do Santa. T
ellos·· «conveni
. polit.1cas; no creo que donde estaba
. avocimlado, En' el informe
eresa.
.
encias
e10obiorno me haga quedar on ridículo con justificación rendido por ol Jefe Poli•
para que sea yo la burla do ~sos rovoltcsos., tico, negó éste ht\bei· o~eclido osa orden,

ros J&gt;rocór¡su/es
oe provincia.

::a"

�,

6

7

REGE1TERACI0~.

REGENERACto~.

Algo sobre lanzamientos.

pero el quejoso compr0bó la existencia c'e
ella. Parece que en ese asunto jug6 un particular, intimo amigo del Jofe Político,y á
quien éste, para servirlo, di6 la orden pare.
- -/
Juez
. en nuestros tnbunales
.
quo la. ejecutase
Ell
dpor medio
d d de un· w·
n
Existe
una prác•
1
o.uxili ar.
o so espren e e . as
. contrana
. á la ley que afecta profunda·
t •tS1g. eL • tica
tes
.
. frases
. . del Sr. •J uez d,e Dis tn o. • « a mente vastos mteroses
si. no por la cuantía
1
mstJgac1 6n a1 particu1ar a un ac o vio en- pecUlllana
. . que representan, si, por los nu•
to' el concurso dno solamente
'd d espontáneo
á
merosos en una c·m dad cotno 1a nues1a .consu. o interesado e lo. auton a
.
.
.
.
tra, en la que hay multitud
de propietarios
slll
cons1gwen- -iue tropiezan
.
. con osa prác. ese.acto
, ' ol atropello
.
con frecuencia
me.ci.6n de
te á fo, eJecuc1on y por. último
ol
escanda•
.
il
N
~
•
1.
• · · sul
+nl
vlca ega1. os reienmos u, 1os JUlClOS
so y lamentable e1emp
o en w es ca- tnanos
. por desocupac1on
. . a, que SB refiere la.
J
lo
sos, etc. etc.&gt;
trae. III del art. 960 del Código de ProceHay
lID
antecedente
en
este
asunto
que
d'
• tos c·1V1•¡es.
.
.
.
1m1en
dá la medida de la mmoralidad que enceSucede con frecuencia que los propietn•
l'l'aba la orden do destierro, y es el do que rios do casas en México, celebran con sus
Eleuterio L6pez había pedido con anterio- inquilinos contratos de arrendamiento sin
ridad, otro amparo contra otro neto viola- que medie un documento en que ,Jicho contorio del mismo J ofe Político. A esto res- trato conste. Es decir, celebran el contrato
pecto, dice el Sr. Juez de Distrito: ..... . sin observar las formalidades externas de
«deduciéndoso do ésto, que se ha cernido ose contrato.
sob1·e el quejoso la implacable salla de la
nd 01
ncci6n terrible del poder en sus excesos de Cua o
inquilino deja de pagar las
t·entas estipuladas, y el propietario desea
apasiono.miento.&gt; La Suprema Corte acaba también do confirmar por unanimi- lanzarlo de la casa que ocupa, comienza la
dad do votos, la sentencia protectora. pro- peregrinación del actor de Juzgado en Juznunciada por el Sr. Juez de Distrito.
gado, porque nueSt ros Jueces (pudiera haOtro caso también es el de Narc:i3o Gol\- ber alguna excepci6nque con gusto presenzález. Este pidió amparo contra la' orden taremos á nueSt ros lectores) no admiten esa.
de destierro pronunciada por el Jofe PoH- demanda. do lanzamiento,porque'pre~nden
tico c1o Salvatierra, Guanajuato. El Juez que todos los contratos de arrendaIDlento,
de Distrito lo amparó y la Corte, por unr. cuando la renta pase de cien pesos anuales,
nimidad tr.mbién,con:firmó la sentencia del deben constar en documento privado, 6 en
inferior.
escritura pública en su caso. Se fundan
., Eslos tres amparos so fallaron en un so- en el art. 963 dol Código de Procedimien•
lo dfa en ]a Corte y do igual manera, sien- tos Civiles quo dice en lo conducente: «pre•
do do notar qne los tres yan dirigidos con- sentándose el actor ...... con ol documontra actos arbitrarios do Jefes Políticos del toó contrato on que se concertó el arren•
Estado ue Gua11cljuato, lo que nos hace su- damiento, cuando oste fuere necesario paponer que en osa entidad federativa, no hay ra la validez del contrato conforme al Cómucho respeto á las garantías individua- digo Civil, ó en caso diverso, justificando
con documento · ó por medio de informal os.
Creemos que con la relación anterior y ción que aquol á. quien demanda ocupa la
con otros datos abundantísimos que tene- finca,etc.» Al obsorva.r los Jueces extrictamos en cartera, pero que en obsequio á la monto ese l)recepto de la ley adjetiva, dobrevedad no publicamos ahora, se confir- sobedecen un l)reccpto terminante también
ma la graciosa frase de Juan ~Jateos «Los de la ley substantiva.
1 Procónsules de Provincia.&gt;
En efecto: El contrato do arrendamiento
no es de los solemnes conforme ó. la ley Civil¡ es decir, no es de los que deben obse1·-

PRACTICA ILEGAL.

var solemnidades extemas para ser válidos, guirse para hacer efectivo en la práctica
como los de hipoteca y donación, por ejem.plo,
Así lo ha resuelto en varias ejecutorias

,

ese principio, sin quo sea lícito destruir
'
con ol pretexto ele un procedimiento, una
ley fundamental.
Por tal razón, en caso de que el citado
artículo del Código de Procedimientos invadiese la órbita del Civil, los Jueces no
deben respetarlo, y deben a&lt;lm.itir las promociones de lanzamiento que se presenten
sin contrato, siempre que éste se pruebe
por alguno do los modios legales. De esta
manera se cumplirá con la ley y se evitará el pe1juicio que hasta rthora se ha ocasionado á multitud de propietarios de esta.
Capital.

nnestro T1·ibunal Superior.
Es verdad que el art. 2,94:7 del Código
CiTil establece que el arrendamiento debe
constar por escrito cuando la renta pase de
cien pesos anuales, pero tambien lo es que
el 1679 preceptúa. que la ratificación y el
cumplimiento voluntario de una obligaoión nnla por falta de forma ó solemnidad,
en cualquiera tiempo en quo se hagan, extinguen la ncción de nulidad; exceptuándose lM casos en que la ley expresamente
dispone lo contrario.
Cuando dos personas celebran verbalment~ un contrato de arrendamiento, estipulando un precio mayor de cien pesos
anuales, por más que se pongan de acuerdo
en las modalidades y condiciones especi~les/del contrato, éste no existe y por lo
· ~to no
. ba de 1mparcia
·
· lidad publicamos
•
~ tiene valor
. alguno ni produce .nin- E n prue
gún e1ecto;
pero si despues
do convemr en á, cont'muac10n
· • una carta que nos ha en•
• •
1
os
tt,rm1nos
y
cond1c1ones
del
contrato,
el
v·
d
1
S
L'1c. JJ,
1'\ ,r
· Suai:ez
ia
o
e
r.
.1.u.anue1 p ati.110
1
arrendador. entrega la cosa arrendada y el D'1ce 1a carta:
'
arrendatano
paga.
la
renta
que
se
estipuló,
,ré
·
A
, .
«.l.ll. x1co1 gosto 9 de 1,900.
ese contrato es valido y surte todos sus Señores Directores de «Regeneración •
efectos legales, porque no está penado ex·
presamsnte de nulidad por la ley Civil por
Presente.
la falta de la formalidad externa.
:Muy Señores mios:
.
En el periódico del nombre expr s d0
S1 el •contrato
surto
todos
sus
efectos
le.
.
ea
bl' .
.
que comienzan
Uds.. a, editar
se refiere
gal os, s1 11ay o 1gac1ones reciprocas entre
.
'
n
los contratantes, debe admitirse la doman- en un párrafo á mi persona, asentando que
da de laza.miento que rechazan los Jueces. yo l)ropuse á varios jueces, el que se forEstos basan sus resoluciones en ol art. 963 mulase una protesta contra la Suprema
da}o del Código do Procedimientos CiYi- Corte, con motivo de haber hecho dicha
les. En efecto, ese artículo dice que deLe Corto consignacion del Juez 1° Correccio•
presentarse el documento en que consto el nal por ol asunto Diez de Bonilla.
arrenc~amiento, cuando fuere necesario para S~ncillamente no es verdad que yo prola vahdoz del contrato conformo á la ley; pus1ora tal protesta y de seO'urO han sido
pero dobe interpretarse eso articulo sema- Uds. mal informados, pues
la reunion
tamonte y no tomado tal y como· está re- que tuve con algunos jueces, se habló y
dac~ado. Si la ley substantiva releva do la hablé yo de puntos legales que de ningun
nulidad los contratos que se verifican ón modo sig\"lificaban antagonismo á, lo re•
llenarse las formalidades externas, la ley suelto por la Corte Suprema.
a~jetiya debo reconocer también ese princiA?raueciéndoles anticipadamente que
p10 y respetarlo, y por tanto, los Jueces de. publiquen on su periódico estas líneas, soy
ben rospotarlo también, y no hacer que im- su atento y S. S.
pero el CúJigo do Proceuimiontos Cfrilcs
)f. P.A.T1~0. S.&gt;
8?b~e elCódigo Civil. Este con::;agra el prin- Queda soryido el Sr. Patiüo Suarez· pe•
cip10 y aquel indica el camino ciue debe se• ro no sabemos quo cuando la Sup:emA

Eljuez Patiño-Suárez
se defiende.

:n

..
'

�REGENERACIÓN.
Corte a.cuse á algun juez, deban reunit·se por la invitación quo 1a instrucción gralos compalieros de éste para tratar de pun- tuita está haciondo á todo el mundo para.
tos legales de ninguna. claso.
una carro_ra, sin que ~reviamente el
De todos modos, resulta cierto el hecho mdtv1duo estudte su orgarusmo y su ca-de que dicho Sefior se apersonó con v~- ráctor; si~ que hnga un bala.neo de sus farios jueces, como dijimos en nuestro pn- culto.des mtelectualo~. Ind~ce á. p~rd~r los··
raer número, lo quo era innecesario con- mejores af\os do la vida fol'Jando ilusiones
forme á. lo. ley, pues el asunto estaba su- que no se compadecen con la vido. práctijeto á, la decisión do un Tribunal.
ca, on las que no se prosienten siquiera,
que no diré medir, las dificultades de la
lucha que so va á busc¡1r y qno se presentan en la forma desesperante de un bufote
desierto de clientes, pero yo. dema'3iac1o
II.
tarde, cuando las exigencias del título han
enajenado la libertad de elegir un círculo
INEPTITUD DEL PROFESIO~ISTA. PARA LA LU- favorable á nuestras fuerzas; la categoría
CHA l~DEPENDIF.~TE,
de lloctores prohibo descender á la osfera.

~~a1:

' A
LA INSTRUCCIóN PUBLIC •

..

. .
.
.· del trabajo y las preocupaciones· ridículas
Los conocumontos técmcos noces:mos de .la superficialidad que carJ.cteriza á
para mantoner muy levantada la f~ma de nuestra. raza, nos haco imposible corregir
un bufeto' para desempeñar con amorto la nuest ro t rascandent a1 error.
dificilísima misión del abogaclo: no se o~Queda entonces un solo expediento: bus-t'iene en la' Escuela N. de Jdunsprudencia
.
d
t car el presupuesto. Alil, com10nzan
las h ude México. Esto plantel es e. to o pun o m1·11ac1ones
.
en b usca. de un buen pa.:i··m·
w o
st
inadecuado para llenar su obtJot~ Y º
pam obtener las cartas de rocomendación,
1a
obedece' en nuestro
concop
o,
n
que
.
.
•
•a
las osperas en la antosala, que es 1o. meJor
1
instrucción profes1onnl,
.
. 1mpartt a por e• escue1a de 1a boJeza,
y cuand o mueh os d'tas
1
Gobierno, on un medw como e que so Vt- on olla han ensoñado á tener sonrisas adn•
ve ~n :México, . convierto á lo. escuela on ladora~, aquella ineptitud tronsfuga de la
o~cma de Gobtern~ ~ al profesor en un lucha y on bancarrota con toda buena. cua•
simple empleado pubhco.
.
lida.d, obtiene un empleo, porque ya obtuIntentamos demostrar
con
esta
seno
de
• para. d esem•·
.
.
vo 1as cualidad es necesarias
11
artículos, que la a.cht_ud del .~obwrno ~
eúarlo como se necesita desempeñarlo
lo que se refiere á la mstrucc1on profes10- P
.
fi
d 1
dr' w
nal, debe reducirse á nlontar, proteger y para enaJona: e1 a ecto e os pa mosJque
sostoner la iniciativa privada, para pro- so lo proporcionaron.
. d
.
.,
En ol bufotC' dondo las aphtu es para
orcionar
esta mstrucc1on, pero no darla la lucha, la mtehgoncia,
. ' .
. los conoc1m1entos
. .
.
P
, ·
' ·
g ratmbmonto..
.
.,
demostr,1dos practlcamento
son o1 umco
En b, actuahdad
la
ms
rucc1on
profe.
•.
e ·
• t
.
, .
c,lmmo e1o ser acrp1.ar1o e1 pro1estoms a por
sional proporcwnacla
por
ol
Gobierno,
ha
l'
t un a p Or la
.
.
e1 p úb]'1co, 1a se1ecc1.6n eiec
consegmdo el aborto de la selección en el cliontola va expulsando á los que no rou•
·
· para 11ena
. .
.
nen las conc1·1c1ones
nocesanas
Pro·lucto do la escuela.
El •amor propio sm ley m nor,na,
que d eb'cl
,
.,
1 ament o su t area. El ogo1smo
cerce na
nos induce lÍ buscar ln ostontacion, el apa. .
.
.
1 d · ·
b 1 ol mal profes1omsta, como el agnculto
ratoso b1en parecer, o omllllo so re os
. . .
,
d
d
· · , doJa sm stembra el mal terreno.
emas
e
esoo
e
ocupar
una.
po~1cwn
d
' 1
.
.
•Qué ~e hace del desecho? So arrlome
0
brillant~, aunque soa falsa, ha stdo s10mprc
~
,
.
,
•
•
, h •
,
e
alh donde esta oxbrp.ida ,a sana olecc16n
1
1
el úmco movi1 quo a 1mpu sato a prc10.
.
•
,
fi ·
allí donde no so necesita la aptitud com
ru· una carrera a un o c1O.
Este defecto social, de muy serias con- pro~a~ ni méritos alcanzados á, fuerza
secuencias, está eficazmente favorecido sufruruentos Y pruebas, allí donde todo

°

a

9

consigue una buena amistad y una buona En lugar de que el padre de familia, ya
recomendación. Resulta de ésto, que toda que el joven no tiene ni puede tener comineptitud notoria, todo carácter débil quo petencia para hacer su propio exámen, hano puedo soportar los sufrimientos de la ga balance de la inteligencia del hijo, eslucha. todo aquel que tione la resignación Ludie ~us aptitudes en esta 6 aquella esfera
bastante para sufrir las antesalas, va á llenar de acción, Y después estudie también las
las funciones publicas, va á hinchar las ofi- necesidades del pt'tblico que tiene que sacinas del Gobierno, que de este modo se tisfacer para que haya demanda de sus
conviorten en recipientes do abogados con- servicios: se encuentra seducido por el otra.hechos é ineptitudes manifiestas.
frecimiento de una escuela donde se fabriEsta es la causa do que en algunas de las cnn,á insignificante 6 ningún costo,abogapasadas administraciones so· ha vistb la cu- dos 6 médicos, y creen que aprovechándose
ria dosompofl.ada por abogados fabricados do ese ofrecimiento nada so pierde, porque
de prisa en olgtín colegio do Jalapa, Cbil- siempre será tiempo para pensar en el porpancingo 6 Tlaxcala. Los hijos mimados venir. De este modo el exámen que debe
de fo, influencia tienen rozón en no querer precederá la producción queda extirpado
perder ol tiempo cm·sando las asignaturas por una alucinación que dará por amargo
de las aulas de la Capital, que no superan fruto, un parásito para el presupuesto.
en mucho á las de cualquier Estado, pues
.A.hora tómese en cuenta quo el abogado
al fin por camino más corto hacen pronto depurado en la lucha abrumadora de la
la misma carrera ó mejor que la que haría postulancia, que no ha querido recurrirá
un hijo legítimo de la Escuela de Juris- los inmorales recursos de las cartas de reprudencia, si no tieno recomendaciones comendación, tiene que encontrarse bajo
que lo hagan entrar al cuadro, como se di- la férula del empleado, acaso de alguno
ce en el longuajo de antesala.
de esos hijos espureos de una escuela veN o será este el primer ejemplo de con- cina, Y dígase si hay motivos para que el
fl.ictos entre el producto y el consumo que ánimo so llene de grata fruición al ejercer
p:&gt;r el contrario, siempre habrá ele produ- ante los tribunales bajo condiciones tan
cirse, cuando ol Gobierno proteja de una poco alhagacloras. ¿No podrá ser ésta· una
manera inconsiderada tal ó cual produc- de las causas de eso abatimiento moral que
ción. Se explica quo habiC'ndo carestía de dejamos apuntado en nuostt-0 primer artí•
un efecto se ostimulo su producción, poro culo sobre esta misma materia?
desde el momento en que la nfrolación so
ANTO~IO HoRCASITAS.
efectúa, mantener el estimu1anto, es perjudicial. ¿Qué diremo,;, cuando notándose
el exceso en la producción y falta en ol
consumo procura todavía aumentar a1uolla sin discreción ninguna?
Desde el momento en que se cstabloco el
estado normal, la misión del gobierno debo
consistir en dejar hacer, dejar que la ini- Hasta nosotros !m llegado ~ rumor
ciativa privada obre c~pomaneamcnte sil alarmante. So ha dicho que se hone el de'
l
d
"E'l J:T.'. l l AJ . "
crearlo dificultades, poro tampoco hajo alu- seo, 0 &lt;l 1~ ' ii~o le uuzote no vuelcinacionos engañosas ó promesas inC'onsi· jva .~ pt~1Jhcnr:-,o. Cuando sobre el particu·adas d i- ·1·a d
.
lar buscamos dato!=;, tropezamos con el sidel . ,
o 1aci i a es para rea1!Zar un
.
,
,
ideal.
gmC'n't~ parrafo do llll_ ~rnmoro de ese soii'
. r,
•
•
m_anano, que so rec1~g1O por_ la policfa en
~~la 1c0 ~a do conducta ha. stdo 0lv1a~cfo 1 irl ud de la c1onw1cm que luzo un abogapor el Gobierno desde el punto de n~ta do, que consideró corno injuria gl'ave una
del producto quo se elabora en las escuelas inofensiva caricatura: .. , ....•. , .... «Ha•
profesionales.
hiendo denunciado D . .Antonio )Iei·cena~

EL ASUNTO DE
"EL HIJO DEL AHUIZOTE."

.

.

�REGENFRACION .

i1

. REGENERACIÓN.

10

rio algunos números de "El Hijo del Ahui-

«Y el Juez entonces pidió hablar con el

zote" el Juez Primero Correccional inte· enfermo.

.
rino' Lic. D. Emilio Perez de León, d1ct6
orden de aprehensión contra D. Daniel
Cabrera, á pesar d~ saber perfec~a~ente
que está éste ya retirado del periodismo.
Y al efecto, el miércoles 11 del actual (Julio,) como á las doce del día Y eSt ªndº el
Sr. Cabrera en su cama, casi moribundo
porque su enfermedad es verdaderamente
grave, se presentó el mismo Juez en persona y le intimó la orden de prisión.
«El Sr. Cabrera manitest6, que no solamente no tenia que ver nada con la red acción de "El Hij del Ahuizote" desde el

•........ , .......................•.•
.......... .. ...... . ... .. . .. .. , .•....
.......•........... . ......••. , ..•• , ,
«Lo que se habló en aquella pieza, lo
que pasó entre aquel Juez inexorable Y
aquel moribundo, esperamos que no se nos
obligará 6, revelarlo.
....... . ... ... .. .... .....•...••...••
............. .. , . ....... .. .........•
. . . . . . . . . . . . . .. ............ • •..••••

,,

«Solo diremos que, media hora después,

el Juez respaldaba la orden de 11,prehensión, y el Sr. Cabrera determinaba que
asado Noviembre, sino que aun ignorab,a «era su voluntad» que «El Hijo del .AhuiP
lo que se había publicado, y que le parec1a
una injusticia aquella orden de aprehen- zote&gt; dejara de existir&gt; .
'6 · d comr)letamente extraño á la La lectura do los anteriores renglones
Bl n, sien O
• di
'6 S'
' to 1
'6
obre todo estando en aquella provoca m gnac1 n. 1 es cier
o que
redacc1 n, y s
,
.
situación en que no podía ni aun levantar- de ellos se entrevé, se trata senc~lla~ente
de un ataque al art. 7°. Constituc1ona.l,
O

se.«El Juez perroaneci6 inexorable, como conforme al que es inviolable la. libertad
d á un funcionario que por su de escribir y publicar escritos sobre cual·
cor~es~6ont~ene que despoiars~ uo todo sen- quiera materia, y ninguna autoridad está
proieSl n, 1
J
•
d'
bli '6
timiento de humanidad, y contestó quEI aut?riza~a para impe ir. una pu. caci n
n,ada tenía que ver con aquellas disculpas, penodísti~, para ~reverur los delitos ~ue
y qúe el Sefior Cabrera, por el solo hech_o en 1~ sucesiv~ pudieran comete~se..Si. el
. . 1 propietario uobía sor aprehondi- escritor público desobedece la restncción
e
,
.
.
ddoe ser
irremisiblemente.
de la ley fundamental, si ataca la vida_ pri«El Sr. Cabrera so limitó á decir que vada salvando el respeto de que la mi~ma
bic'osen de él lo que quisieran.
ley la rodea, si ofende la moral y subvier«Hay q_ue advertir que ha sufrido ya tres te el orden público, que responda ante_ un
a.taques de congestión cerebral, el último tribunal del delito que hubiese cometido;
de los cuales le produjo una hemiplegia, pero no se tomen providencias generales
y que su médico de cabecera el Sr. Doctor que traen consigo el desquicia.mento de
Secundido Sosa había advertido á su fami- nuestras instituciones.
lía que el estado del enfermo era tan pePor otra parto, la orden de prisión dicligroso, quo cualquiera impresión ruda, tada contra ol Sr. Cabrera, fué infundada,
cualquiera preocupación, cualquier choque porque dicho Sefior, como se ha visto en
moral podría acarrearlo ol cuarto ataque los números anteriores del «Hijo del Ahuiquo necosariamonte tendrá que sor de con- zote,» se ha separado por completo de la
secuencias funestas.
Dirección de dicho periódico, la que tiene
«En aquella orden de prisión iba pues oncomendaua al Sr. D. Remigio Mateos.
'
,
implícita, una amenaza do muerte, y no es Si pues el Sr. Cabrera no es mas quo el
extraño que tratándo:;e de la viJa ue, un propietario tle ese periódico, si ninguna
hombro, su familia suplicara al Juez no ingerencia tiene en él y le son desconociojecutase su oruei{, exponiéndole la verda- dos los artículos que publica, tanto porque
dera gravouacl &lt;l.ef caso.
esa separación lo aleja de todo asunto rela• Y la familia suplicó,
tivo á, él como por la grave enfermedad
que adolece dicho Sefior, ningún delito pu•
/

"

,

do haber cometido el Sr. Cabrera para quo
«En presencia de un crimen, lo primero
en su co,1tra se c.lictase osa orden. No por- quo nn Juez anglo-sajón supone es la inoque e&amp; el propietario del periódico, es co- concia del acusado. No vincula vanidad ni
autor de los delitos que puedan cometer en encontrar ni en hacer castigar al culpalos redactores. Esto conduciría á la aberra- ble; espera pacientemente las luces dela evición, de que poi· el hocho de ser una perso- dencia y parece confiar, impasible y austena el propietario del cuchillo con que so ro, en que el criminal venga á ofrecer sus
cometió un homicidio, se le consitlere co- manos á las esposas, sus pies á los gr.illos,
autor de ese homicidio.
su cuello al dogal, sin creer que ha fraca•
En los delitos do impronta, se ha desea- sado, si el criminal no ha sido habido ni
do por nuestros Jueces llegar á un rigo- creerse deshonrado si ol delincuente no ha
rismo exagerado, que no puedo tener más sido descubierto. En este sentido, el Juez
fundamento que ol deseo do concluir co,1 anglo-rnjón es un artesano; ha~e su tarea
una publicaci(.n, salvanuo el respeto que cuando puede y como puede.
merece Jn prensa. Para concluir, nos pei- En presencia de urr crímen, lo primero
mi~iremos r~cordar las fr~ses ~o un distin- que un Juez francés supone, es la culpabiguido Constitu!en~e al discutirse el pro• lidad del acusado. Todo su ir y venir, todo
yecto de Constitución, en el Congreso de su afán, todo su empeño se concentra en
ó7, del ~r. Lic. D. ~élix Romero: «Haga- acumular indicios, sospechas,prosunciones;
mos
de lo. que los papas en amontonar· testllD·0 mos
·
. . aqm lo contrario
.
vagos, ant eceh1cieron en los yrllDeros tiempos ue la im- dentes onga11~ osos
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f: 1
prenta: si ellos la maniataron, la esclaviza- . st. . '
'llprehace len es ª aces Y
.
con rrur con aque a e r a y aquel humo
ron, la escarnecieron,
démosle nosotros
· d e prueba. Jnri
· 'dica, sólido
• co•
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.
. vue- un edificio
lo. á sus alas, ensanche á su imperio
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, . ' . . mo e gram o, mconmov1 e como la monciendo de ella no solo una garantia mdiv1- .
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taña. El Juez y el polic1a buscan «su en•
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vidéis que la prosperidad de los primeros ~en,» com~ el poeta su poema, c?mo el aríses del mundo se debe á la libertad tl tu,ta su obi a. maestra. Es cuestión de re_
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imprenta~ que la América es poderosa por puütcl0~1 , e carr~ra, do por venir, de_ vanila libertad de imprenta, y que :México está dad ca_si de glona, al llevar á algruen al
llamado á ser grande por la libertad de banquillo, ol acumular sobre su cabeza las
imprenta.&gt;
«~ruobas,» el arr~ncar al jUl'ado un veredict.o eondenatono. Otra cosa sería incapaci&lt;lad, deshonra, mediocridac.l, porvenir
desvanecido, carrera interrumpida. Como
el francés es esencialmente dialéctico, «dis_
cutidor,» polemista; como los silogismos le
hacen mayor impresión que los hechos, y
como el enlace lógico lo preocupa mhs que

UN ARTÍCULO DEL Dr.
MANUEL FLORES.

P.- Creemos do importancia copiar el si- la ley científica, nada más natural que enguiente fragmento de un artículo del Dr.
Flores, quo nos revela fa manera do proceder de algunos de nuestros J uecos. El Dr.
Flores dice al :fina1 do su artículo que nuos• tros Jueces :Mexicanos no proceden en la
forma qno lo hacen los franceses. Esa afirmación es c&gt;rróne:i y procedo dol carácter
oficial clel artitulista, poro nuestros .lectores :iabrún aplicará algunos do nuestros
Jueces las apreciaciones quo hace el Dr.
Flores de los Jueces franceses,

sartar hechos dispersos como quien onsat•
ta chaquira, que apoyarse on ~l argumento
favorable y despreciar ó · Jepreciar el adrerso, quo fo1jar cuando pretende averignar, cnando aspira. á esclarecer. Gracias á
o:;to mecanismo y ú este vicio de carácter,á.
vuelta de correo, ol más honrado ele los
hombro;; ªJlaroce como el más odioso de los
crimillllles y Lucrecia puede resultar más
impúdica que Mesalina.
Cuando un Juez inicia su interrogatorio

J

�REGENERAOION.
REGENERACIÓN.

i2

s
C')n esta prcgunta:-¿Qno hacía usted y olo se li?1itó ó. rocoier al herido, sino qu~
clónde estaba la nocho del 21 do Enero de a.pre:1endió al coch_er~. Eseactofué unaarb~l870?-y como es natural,so lo contesta:- tranedad que á diario se comete en Mé:u•
N lo recuerdo. Cuando ol Juez, sovero
co. Con ellas va á darse el caso de ~ne al·
O
. •No lo recuerda usted1 gún individuo que vea el cuerpo lesionado
o.ugusto replica.-e,.i.:
'
b
d
·
· t
·, 1 robará que esa no- de alguna persona, se a stenga e comumpues 1a rns rucc1on e p
,
.
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ti·an crular {J. su car á la po11cía su escu rumen por wche se ocupab a Uf-t ed en X
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mor de que se le aprehenda.. Resultad o: s1·
roadre.
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1' . 1 1 ll
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Cuando un certificado de autopsia no se comunica_
po ic1~ e _1a azgo, ~e e
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·
· 1 señora mmió ó no ex- aprehendo: s1 doJa al hendo sm comumcar-puo o plrdec1sar,ls1J :~ ó ol 'acuc;ador públi- lo á la policía, se lo aprehende también cotrangu a n, y e u
·
o infieren do la falta do pruebas en con- mo reo de ~bandono de e~fermo.
c. •
h 1 · utado es posible·
La práctica que denunciamos es constantrano que e1 oc 10 1mp
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d B 1
'
d p ·ob"I' al i·eo el delito se te y tan lo es, que la cárcel e e em sd
cuando en vez e r "
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b de quo no lo cometió· llena de rndiv1duos que son aprehend1 os
le exige 1a pruo
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1 1 nbr·o más se-' por la mas leve sospec]1a, y á 1as veces sm
nada d e raro t iono
que
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sospecha alguna, como on el caso re &amp;ta o.
reno y más. fno t1c111 e y so . m 1)O an o e1 Ahora nos explicamos el por qué de la d es·
contrad1aa
, . del Procurador de
.
º ' quecarez- consoladora estad1st1ca
J uez, que titubeéyse
" de testimomos y do 1n-uebas, todo lo J ust1cin
. . d e1 D'1st n·to re1at·1va a1 auo
ª de
C••
acumulará
en
su
contra
y
se
le
.
cua1 se lo
.
1897. En eso afio mgresar0n á, Belem sob re
computará en su pasi_vo.
.
14.500 individuos, de ellos fueron condena•
Si por fortuna se bcn~n tcSt1gos do ~es- ·dos 8000 y los 6500 restantes fueron puescargo, ol Juez los fulmmará. con la mu-a- tos en libertad, por desvanecimiento de
da, los amenazará con el Cód1.go,_ los _ate- datos, por absolución, por no acusación, Y
rrará con la5 penas dol falso toShmomo Y por falta do méritos. Y todavía en esa. me•
los pondní en vergonzosa fuga. El defensor moria decía el Procurador: «Hubo en este
luchará on vano; ni tiene la autoridad, ni año 14500 delincuentes; pero no se alarmen
los medios do acción, ni los recursos do la Uds. Senores. Da esos individuos que inmaai:,tratura;
luchará como el náufrago oaresaron á Bolom , 6500 salieron libres por
o
contra el oleaje, contra la invasión ere- varios motivos. La criminalidad no es tan
ciente y ol empujo incontrastable do los grande.&gt;
recursos do la acu-;ación que dispone do
No se alarmen Uds. queridos lectores, no
los millones del presupuesto, do las legio- hay tantos criminales. Lo único que hubo
nos administrafrrns, clo las cohortes juclí- en 1897 fueron 6500 prisiones arbitrarias.
ciales, y puedo resultar una condona á La verdad de las cosas es que por nuestra.
muerte, fundada do lejos, pero sólidamen- parte, preferimos la agresión brutal del ru•
to, on una acusación do contrabando.&gt;
füm, á la agresión solapada de un Juez arbitrario. Al rufián podemos oponer la fuer•
za bruta á la fuerza bruta. Perecerá el menos apto; poro liabrá defensa. A la agresión
del Juez arbitrario, ninguna. defensa pode•
mos oponer. Si protestamos, la protesta
constituye un nuevo delito. Si ocurrimos
al juicio de responsabilidad, resulta ésta
Hace varios clias leímos en «El Impar- una bella mentira. Paciencia.

°

.ª

Comprobación de una
Estadística del Procurador.

cial~ que un cicfüta ll'ibín. !mfrido un fuorto goli&gt;o en el cerebro rl bajar la pondicn- EL CÓDIGO DE PRO~EDIMIEXTOS
to do Dolores y que uno de los cocheros do
FEDERALES.
can·os fúnebres, al ver el cuerpo inanimado
El artículo 198 prescribe que cuando hu•
del ciclista, dió aviso 6. la policía, Esta no biere de citarse á juicio á una persona. que

baya desaparecido, será citada por edictos

€/ asu17to
del "Onofrofj"

que se publicarán en ol Diario Oficial por
un término que no bajaró. do dos mesos ni
excederá do seis. Si pasado este término no
comparece se le nombrará un prowraclor, :?iiás alarmr.nto es unnarbitrnriotfad, cuan~
con quien se entenderán las diligencias del do mas irrespet noso o;:;. e1 Juez para con a
juicio.
Con:;titución Federal. L a c11icana Jw1icial
Esa clienteln. de los desaparecidos, puede á que so prestan las turtuosas disposiciones
tener el inconveniente de que no pague del Código Penal, pareco quo se atenúa
honorarios, y la loy no se cuida de salrnr cuando surge una violacion á las garantías
la dificultad, por lo que tal vez no encuen- individuales.El Juez que así obra,-0s el más
tre ó. quien nombrar procurador.
peligroso de todos los clestructoros.El anarA la altura de este artículo está el 188, quista arroja una bomba, y destruyo un
que manda se aperciba de lo que haya lu- edificio. El Juez, arroja un neto inconstitugar al que no siendo encontrado á la pri- cional, y destruyo una institución. Al anarmera busca, se le haya de notificar por cé- quista lo espera la cuchilla de la guillotina.
dula. Se ignora qué apercibimiento mere- A.l Juez lo espera Ja impunidad. ¡Dosigualcerá el que salgo de casa á la hora quo lo dad tremenda!
visite un Actuario, y so desea saber para Si en esta Capital, en donde parece que
qué sirve el apercibimiento una vez que ya seriamo:'l lo suficientemente ilustrados pa•
se le notificó por medio de la cédula, «que ra elevar una protesta contra un:i iniqui,e le dejará sin necesidad de mandato ju- dad, se cometen con frecuencia violaciones
dicial» según al art. 191.
constitucionales, muchas do ellas no reclaEl 20-2, en pugna con el 191, manda ha- madas por no sabemos que desaliento que
cer las notificaciones en audiencia pública, nos hace olYi&lt;lar, no s l.; el respeto que se
pero no dice á. qué hor3.s se efectúan esas n0s debe como ciuda&lt;lanos, sino la consideaudiencias, lo que es necesario saber para ración que dobe tenérsenos como hombre$,
estar presente á. la hora que se hacen lns en los Estados de la Rcsública esas maninotificaciones. SerÍH oportuno suprimir el festaciones hostiles á la Constitución, lleartículo 194, por ocioso, dado el 198 ó on nan de negocios las tres Secretarías de la
au caso el 202.
Saprema Corte,
El «Onofroj)'» atacó en sus últimos
ASUNTO IMPORTANTE.
números varios netos do un Sr. D. Felipe
Ante el Tribunal del primer Circuito se Quiñones, do Toluca. A fines de Julio pa1igue un juicio promovido por D. Carlos sado llegó á osa ciudad D. Abraham SánVezin contra D. Michael Bullier,sobre que chez Arco, redactor do «Onofroff&gt;, para el
te declare nula la patente concedida al se- arreglo do asuntos particulares. A las pogundo, por sus procedimientos de fabrica- cas horas fué aprehendido y consignado al
ci6n de carburo de calcio y sus productos. Juez el" Primera Instancia, acusado de diSe funda la demanda en que el Sr. Bullier fumación por Quifiones, acm,a1,ión que se
no ha sido el inventor del procedimiento, fundó en los artículos publicados on el sosino que éste ya había sido patentado por mano.río aludido.
gobiernos extranjeros, y para probarlo, se El Sr. 8ánchez Arce pidió amparo y el
han enviado exhortos, á la fecha diligcn- Juez ele Distrito suspendió ol acto reclamaciados, á varias naciones extranjoras.
do. A pesar de c$a susponsiC,n, que produce
Ya se había citarlo para sentonc:n por el ol efecto do qnccbr el reo íi disposición del
referido Tribunal, cuando snrgiú un inci- Juez de Distrito, el procesado i:;iguc sujeto
dent{', qne so ostíi substanciando, sobro la á vcjacionos en la pri'-:iún, con un vigilante
amplitud del término de prueba.
que le impide ol menor movimiento y sus
Nos ocuparemos más detenidamente de cartas son revisada::; antes ele sor despachaeete asunto poi· creerlo do intorés.
¡das,
1

.

•

�14
L : : -- -

La sola enunciación de los hecho3, reve- deramlos la idea capital y dominante de la
la la falta de justifi.caciún on los ahos del disensión.
Juez de Tolnca para aprehenucr á Sánchcz ·En cambio del Semanario debiera funArco. Varias cuestiones surgen &lt;leStlo luo- darse el Diario rlo los Dohates de la Supro.'
go, las que oi-tudiaremos proximamonto, ma Corte, que nos haría conocer ó, cada uno
no heciédolo desdo lnogo, por falta de es- de los Srs. :Magistrados, con su per¡:¡onalipacio en esto número. Entro o1la'-, dos son dad propia y no con la que lo proporciona
de gran importancia: la incompetencia del el )Iagistmdo revisor.
Juez de Toluca para conocer de e&lt;;to asun- )[ás urgente que el Somanario es para
to y las violaciones á la Constitución quo los Tribunales Federales ol establecimiento
se han cometido. Entre estas lí.ltimas, se de un Boletín Judi~ial de Juzgad')s y Trihalla la clausura de la impronta por un bunales Foderales y Suprema Corto do J usJuez de esta Capital. No sabemos todavía ticia, con ol que se evitarán las deficiencias,
cual fué ese Juez que cumplimentó un ex- que on otro lugar hacemos notar, del Códi·
horto emanado de una autoridad notoria- go Federal, en el C,ipítub do Notificacio•
mente incompetente¡ pero lo averi00-nare- nes.
mos y lo presentaremos á nuestros lactoLO QUE DICE LA PRENSA INDEPEN•
res.
DIENTE.
«REGENERACIÓN »-Escrito con virilidad y buen criterio ha aparecido el pri•
mer número del periódico do aquel nombre,
destinado á asuntos fonms:n y redactado
EL «SE~fANARIO JUDICIAL»
por los jóvenes abogados Josú, FloresMaEsta publicación se propone hacer cono· g6n y Antonio Horcasitas y el pasante do
cor la jurisprudencia de la Suprema Corte, derecho D. Ricardo Flores ~fagón.
dando ó. luz las sentencias que ella dicta.
«R13goaeración&gt;, viene á llenar un vacío
Creemos que no puede llenar su objeto con on lt. prensa y lo. misión ql'lO so ha impuesese procedimiento.
to es de la mayor imJfortancia y trascenEn un cuerpo colegiado, la sentencia no dencia social
puede relatar y compendiar las opiniones
«Deseamos al colega larga vida y co1TdS·
de cada uno de los magistrados. Uno de pondemos su Yisita. «EL ÚNIVERSAL&gt;,
ellos redacta la sentencia, y al hacerlo, ex«REGENERACIÓN &gt;-Con este signipone los razonamientos que él cree más con- ficati,o nombre y bajo la inteligente direcducentes para justificar la resolución die- ción de los ilustrados jóv~nes Lic,. _Jesús
tada en el caso concreto que se falla, pero Flore~ !lagón y Anto~10 Horcas1ta:, y
la mayoría ha votado en contra, muchas ve- Sr. R1?ardo Flores Mag_on, h~ c~menzado
ces por principios mas abstractos, como por á_publiclrse un semanar:o de JUr1s_rud~n-

GAGETILLA·

...

15

REGENERACIÓN.

REGENE1lACIÓN.

ejemplo, por no, creer
procedente el. ampa· cia.La, admrn1strac1
. .
'ón y d espacho de R ege·
.
ro en asuntos civiles, y no por
. que Juzguen
t
t neración se encuentra on el Centro nier)
que enel caso se·t ia apli cael. o mexac
amen
e cant1.1, tercer piso,
. num.
, ·2o.
d .
1
a
ey
quo
se
c1
a
como
no
'
.
\
a.
1 1
. ·.
Deseamos al nuevo colega larga y prove1acer conocer 1a-; op1moaes que
.
P a.ra l'd'd
, d' t
ll
t
chosa vida, y quo en la senda qno se p.·ro1
an
ec1
1
o
a
1c
ar
un
1a
o
on
e
e
arh
d
pone recorrer, flagelando abusos y reclaminado sentido, en un cuel'po colegiado, so· mando derechos, no tonga tropiezos ni perlo puedo bastar un Dial'io clo los Dehatea cances psicológico&lt;;.
quo haga el relato ele la cfocusión on todas
«DIARIO DEL HOGAR,&gt; . .
•Sinceramente damoi fas gracia.; ú nuessus faces.
Con el acta pormenorizada de la sesión tros dos aprcciabfos colegas «EL u~uvER·
podemos apreciar el alcance de lnscntencia, s.AL&gt; y e DIARIO DEL HoG1R&gt;, por las honcla
que en muchos casos, falseará en JUS consi- dosas frases que se han scrddo dodicarno;:; .
¿'

•

•

e,to asunto, sensacional por los esfuerzos
LA VISITA AL JUZGADO 6º :\IE~OR.
Infructuosa resultó la visita que prac· del defensor Sr. Lir. Francisco A. Serralde, para salvar á Andrade.
..
ticaron el Sr. )fagistrado )fonuol )fatecs
Alarcón, el Lic. Angel García Pofia y el
Agente del Ministerio Ptíblico Belisario HE:iIOS RECIBIDO.- Unos folletos
Cícero al Juzgado 6º :Menor. Los nego· quo se ha servido enviarnos el inteligonte
cios están,como estaban en el momento de Abogado~- Ramón Obregón, uno do los
• •t
t'
t d
más entusiastas do nuestros Colaboradores.
. . . de ampa1a v1s1
. a. y mue110 1eropo an es e e11 a, es Esos folletos se refieren al JUlClO
decir, sm resolverse los que estaban pa- ro promov1'do en e1 J uzgado 2 o de n·1st n·
ra e110 •
•
•
• • •
•
Esto trae senos perJmc10s á los mteresados y os de esperarse que se ponga el re·
medio 1o mas pront o que se pueda.

to por la cSterling Cycle ·works Co.&gt;
cont ra netos de 1a ·2 ~ Suala de¡ Tr1'buna1
, , Federal, qu3 revoco,
Superior del D1stnto
. . dteta
. do á •instanel auto de formal pns1ón
cia do dicha Compa1iía, contra H. F, Ho«HAY QUE TENER,E
berts, cliente del Sr. Lic. Obregón. EstulEN LA JUSTICIA&gt;
diaremos este asunto.
D. Evaristo Osnaya acusó al Juez do Paz
de San Andrés Totolotepec José Cruz Cabrera, y ha quedado formado el Jurado SECRETARIO POCO DILIGENTE.
que deberá. decidir si es ele procederse ó No se distingue por su actividad el Seno en contra tlel acusado.
cretnrio del Juzgado de Santiago HuatusNo tenemos iclea de lo que pedirá en co, Cantón de Córlbba, Veraoruz. El Gral.
este caso el' Ministerio Público; sin l'm· D. Pedro Hinojosa promovió un juicio de
lanzamiento contra D. Florencio del Valle
bargo, no .está. por demás recordarle
su
fa~ 'do J uzga do. E1 n Agost o de1
.
ante el re1en
moso
pedimento
on
el
asunto
Diez
de
Bod
· reqmn
· '6 R1 mqm·
·
.
afio pasa o, e1 Secretano
nilla,
· de oclio dt'as
h d á fin •de que norme la conducta que lino para que en e1 térinmo
a e seguir.
degocupase la propiedad arrendada. Pasaron los oche días, el inquilino no desocu•
UN AMPARO CONTRA
pó y á pesar do las gestiones del apoderaEL JUEZ 3º MENOR. do del actor, el Secretano
· pract'1co' 1a d'l'
1 1•
En
otra
parte
hablamos
de
que
este
fun.
d
·
~
t
¡
t
1
mes
do
Ju
.
.
.,
gencia e 1anzamien o u1s a e
c1onar10 cree. que c,Regenerac10n&gt; le ataca mo
. de est e ano,
~ 'á 1os d'1ez meses de d ecrepor haber dictado un auto en contra de d l l
. t
d
D'
N' . .
ta o e Rnzam1en o.
uno ednduestlros ta1redctorlaesd. t l s~qm~óra ¿No tendrá noticia el Juez de Santiago
a o &amp; no
e
e ennrnac1 n
• •
S
h_,emos
dida
h 'd b' t d
Huatusco de la. escasa act1v1dad de su e·
-1u
, que a s1 o o ~e o e un recurso cretario?
de amparo del que tal vez no tarde mucho
el pú.olico en conocer pormenores, pero
NUESTRO PERIODICO .
no por conducto de esta revista, que, co.
. .
1 h
d' h
d
Muy agradecidos estamos al publ.co, por
mo ya o emos ic o,. no se ~cupa e la be~évola acoaída
que ha dado á nuestra
O
asuntos en que hayamos mtervemdo como publ'1cac1.6n ...,T,o sacn'ficuremos cuan·t oc:: os·
~~~fuerzos estén a nuestro alcance para com0
EL ASUNTO ANDRADE.-Acaba do I placer los deseos do nuestros ilustrados

.

ser remitida á la Suprema Corto de J usti- lectores.
·
cia la, Rontoncia pronunciada poi· E'l Sr. Contra la profecía del Juez Serret, que
J nez 2 ° do Distrito neaando á 'l'imoteo aventuró su opinión al uecir qne ninguna
0
·'
· el ccen te 1eería nucst l'J penol
. '1·1co,·
An&lt;ll:acle ol nmparo qne pronuncio
contra I pcr~ona
netos del Tribunal Superior del Distrito éste es leído por cuantas personas scn~atas,
que lo negó la admisión ele varias pruebas. ilustradas y do buen criterio científico h~y
Con mayores clat-0s, nos ocuparemos de on la República.

l

..

�16

REGE~ERACIÓ~.

t:::==

MENOS ASEO~ ~fAS TRABAJO
E:N" LA OFICINA
Parece qno on la l?rocmaduría c1e Justicía del Distrito no mwch".n los asuntos
con la rapidoz q_ue se descara. En cambio,
el Sr. Procura&lt;lor so entrega 6. minuciosidades y detalles. To1os lo'! días se lo vé,
con una actividad envidiable, dar órdenes,
contraórdonos y más órdenes encaminadas

,u

r"rln que la persona á qn.ien mandnn aprehendor1 s~a conocida en la locali1lacl, ni
que por ~u posición social sea acreedora á
cierto género do consideraciones, r1ue clarumento &lt;letcrmínn, la ley. 'l'mtándose de
un periodista, inclepondi;nte por supuesto,
sobra toc1a consideración, y lo que buc;cnn
algunos jueces no es precisamente apegarse á la ley para cumplir ac;í con su deber.

.

á que los Juzgados de Cordobanes queden
en el estado del más plausible aseo, y
EN UN CORRILLO.
cuando se inaguró el Palacio de Justicia Días pasados ol Sr. Juez 3 ° }Ienor, forpenal, ese Palacio que «se mandó comtruir formaba corrillo en uno de los corredores
y se inauguró ol 6 de ~rayo,» o1 Sr. Procu• del Palacio de .Justicia á las horas de ofirador en persona, inclicj á los funcionarios na y 80 cmtretenía en comentar el primer
judiciales la manera de sacudir ol polvo, número de «Regeneración» en estos térmi•
limpiando personalmente con sn panuelo nos: «Esos Directores de «Regeneración•
algunos de los muebles y haciendo acer- han oído canbr ol gallo y no saben por
tadas indicaciones sobro que no debo pr.- donde, y0 sé quo H orcas.itas os el autor de
sarse el sacudidor sobro los muebles porque esa «Protesta contra la Suprema Corhe,»
éstos se rayan.
que me achacan, y todo porque le di un
Sin embarg::&gt; do tanto empefio, de de- palo (lo que on la jerga de los Juzgados
searse es que el Sr. Procurador se dedica- ~enores, significa toütt disposición que de•
rá más twmpo á las labores de la oficina y sacha una. promoci(m) pero yo me río de
menos al aseo de los tribunales.
sus decl_amaciones y ni siquiera me ocupo
de ellas.»
LA LIBERTAD DE IMPRENTA
EN GUADALAJARA.
b
dº . d G ,:i .
ª emos polr Suu DtarGwuilel ua Ha1ªJª~·a,
q_ ue a1 .pasar
t ed t·.L • 'G t armo arv1gd
son, Direc or . el « a· d ace
s,»
por
una
d f é
h dide
as
ca
os
e
1c
1a
cm
a
n
apre
en o
d
d
11
1
por un oficial do policía y conducido con
lujo de precauciones, á la primera Comisaría, de donde más tarde, y por disposición

s

No eludamos que los juece, habl'lm de
achacará enemistad personal la critica que
de sus actos se haga en nuestra r~vista,
pero ello no dosconceptu,wá nuestros jui. los que siempre
.
. , fund:1dos en el
cios,
iran
.
. . y e, probable que
más estudioso
cnteno,
.
.
s1~mpre habrán do estar los resentidos tan
le~os de:ª verdad, como hoy lo ostá el Sr.
Lic. Patil1o Suárez.

del Sub-Comisario, se le remitió á la PeNOTIFICACIONBS.
nitenciaría custodiado por un oficial de poSe observa en ale-unos
Juzgados una.
O
licia y un gendarme, como si hubiera pe- práctica que origina perjuicios á las perligro de que se les oscapara. La prisión de sonns que desean estar al tanto de sus nedicho señor la ocasionó la denuncia anta- gocios, Y que consiste en entregar á los
blada contr~ «Ln Gaceb» por el ex-alcai- A~tuarios, los expedientes en ~ue_ h~ re·
.
caido a1gun acuerdo, hasta el dta s1gmonte
de del departamento de sentenciado'3 do la á aquel en quo se dictó la providencia. Con
Penitenciaria, D. Fernando Ortiz Rosas.
esto motivo no &amp;o hace ninguna notificaEn la prese:i;ito época, en que la prensa ci6n el día de la fecha do los autos ó de.
~, ¡ .
•
crotos, sino hasta ol ~egundo ó tercero, ó
1n ¡¡1mp1o cuart o o, más el'ias, cuan&lt;lo os persona1, pertiene tan
. pocas garan
. ..lils,
. .insta
.
denuncia do cnnlq_me~· md1v1duo, para de- diénclose un tiempo precioso en los negocrotar la aprehensión do los periodistas con cios que requieren por sn natnralezi ó cirtodo el lujo de fuer1..a que so dosplega para c~mstancias ospecialos, una tramitación rá-

=

la persecución de crimuiales empedernidos. ~~da_. __ - ~- - A alguuosjuecos do Guadalajarano les im'1'11', LITERARIA, BETLEYITAS 8.-MEx,

•
o
CI

CI

&gt;
ce

1■ 1

e--,

1■ 1

ce

�Notario Público.
•

juenas referencias.

•

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>.
egenerac1on.

AÑ'o I.-1!

EPOCA.

MÉXIOO,

AGOSTO 23

D11

1000 'roMO J.-XúM. 3

.

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1

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f

PEEIÓDICO JURÍDICO INDEPENDIENTE.
Lo. liber~ad de imprenta no tiene más
.

limites _que el .re;;peto S. lo. rida privad11r,
fi. la moral y !i la. pnzpúblicn. (Art. 7. 0
1 de JoConstitució.,. )

Cuando hi, Repl1hlio:i, pronnnoie au voz
sol,erann, ¡erá forzooo someterse ó fü.

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G.\MDETT.~.

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DIRECTORES:
1.c;c. :Jesús Flores Jt{agón.-.Cic . .flnfonio i(orcasitas.-'R/carao Flores Jt{agor¡.

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Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm. 20. (México, D. F.) Teléfono 264.
_jidn¡inisfrador: 'RJcardo flores )Ylagón.

Lic. Antonio Rorcasitas.
Representante del Estado de Chihuahua ante las
Secretarías de Estado.
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REFERENCIAS:

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J:i&lt;;. j). J:uis j'r1éndez.
J:ic. j) . .fernando Vega.
'• J:ic. j). Emilio Ve/asco.
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J:ic. j). €milio pardo Or.)
Cenfro )'fercanfil, 3er. piso, n. 0 20.

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tlel clero; ~i pu·a cllns pesa uiíts la cl~rigalla
que el recuerdo &lt;le las lucha-; tic nueilro~
,,f.HH-'l ll \CIÓ~" blllC los dias j, ¡:;, 2J) u)IÍ1'10 tk ,ada we~. padre-; p,n· la riviliza..:ión; si la ~angro' 1\ll0 .
y \qJ r r:dos de ~11'J!;(ri¡,:ión son:
'
é.-.t.is dorramat\lll en pagna e1m ol r elroce_.
l'ar• la C~pital, triwe,tr-' adclantn~o .... ............ . :i !,¡,,.}
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la ig11_ominia 1lcl fraile, 11uo pi-.otea _nues- .,.
);Qum os suultos Jj cl,·s, :-.ú111e1~~ ati:11alo, ~j ,ira.
Se entcndri:, aceptada. la &amp;uts, rlpd1•11, (11 ca~ tk que uu •e do• lr,,s 11u\s ~agrat1Js m11nhrcs, y hmgando ·
1 teha (l ¡icñódiN y se ~ir~rl J ~r el iO'J'0rk de un lri•ll&lt;!l!re
cOUlO la hiena, profana la-; tumbas 111n·a
A ¡.,, &amp;ocliJCs se!(' al&gt;&lt; nar,¡ el ló !'('f fi~nttl.
~ o be ,~e, uehc n c:ri;ir a1e"'infamar las b~111bcida5 ceniza-; &lt;le nue::.tros
J'Q1 ;\ h s nnu;,c:os en el )'CliúJk", ¡,f,J.11s&gt; tarila·-,.
,
héroe:-; ya que los nuloriua&lt;le. nnt.ht bacon,
valg,l nuestra enérgica protesb1, en nombre del Progrc--o, con(ra tales acto::;, p.m:i.
11uo las genoracionos veniüor.is no s.J twergüc1wcn 1lo haber tenido por pa1lrcs indi:
vitluo,, quo no' :,abie111lo.honrar ú sus beEn1r apa&lt;la en otlio: o!-Ú lraziu·. unu plunemérito~, pcnnilen i;ubrir de loLlO slunc_:ma maldita, lu má,; uhomiirnhlc lle las bla::;1í.·mi,l~.
mona.
.\ riliz do una velfüh ffmolirc organiznDonnm:iamo-- el hecho á l.~s autorüln'~ª l'ºr los li!Jcralcs de 'l'ulancingo para des do Tulanci1116 0 para el ·castigo u.o los
l1onrar la me1Úoria del ilustro .l núroz, lo;; culpables c:mtonno .'t la ley, y exigimos
::,cminuristas de esa población, hici&lt;'ron cir- del Ctobernac1or &lt;lel Estado t1e Hidalgo,
&lt;·nhr un s_onoto en el 11.uo so denigra la l n. PeJrn ]lodrígnez, 11uo, haciendo á un
m••mnri,i tlel Benoú1erilo, con las injurias lr,tlo sns afü·ioncs religio·~as, proceda con
m,'t,; IJlinlas 11nc. protlucc una alma cnnnc- fa cncrgi,111uc la yimlicta púhlii;;\ reclo.m1,
•
L.\. Duu:cc1óx.
,,
1
natla.
·
~¡ las n.nloriclado~, por una wmplacouc:a
•
p1111ilile no han ea::.ligaL1,1 t'Llll la c~crgía
ncces:i.ria es,),; desahogo,; dcricalo:.-, &lt;1ne
hieren en lo más intimo á la naciún mexircsú1qc1l del "Juez 0
cana; si con:,;ienlen ~porqno al no reprimir,
de lo c_::rimiqal.
consionten)11no la memoria de uno de nuestros hombres m.\s ilustres, s~a ultrajada á
man:,alva, por la canalla; sí indiforonlcs al · l;rsulo füunírez mató á un gondarine
escnpitnjo, lanzado cínica monte al rostro compaiíero su~·o. Doc:larú ol reo &lt;1no el oc-.
del ¡,a~ricio, perma11ecc11 inactivas :,;uhyu- ci:;o 19 había ,{mc11.1za,du ~-...,1,~u~,\
gadas por no ::iabcmoi:í q_uo inilueucia fatal l y &lt;1uc, c~gauo por el miedo había b.ed19

· CONDIC I O ~ ES.

.

,

·PROTESTA.

--------◄-----IrA N011E NOUGE.

..

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a

~~~t~Í1i;;~;.

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•

2

REGENERACION.

.==-==z.

uso de su pistola disparándola contra su Ibncias del proceso estan acreditando lo
contendiente. No probó su dicho con nin-1 contrario. NO CREÉ el que hoy lleva la
gún testimonio. Por el contrario, un testi- l voz QUE SEA JUS'rO el que se declare
go declaró que Ra.mírez había matado ó. su la exculpante (quo exculpa de toda responeompafiero, de improviso, .sin que mediara sabilidad) de haber obrado impulsado este
rilia. Vista la causa en Jurado, se absolvió hombre por una fuerza moral que le proá Ramírez. El Juez 3° de lo Criminal casó dujo un temor fundado é irresistible de un
el veredicto y al verse de nuevo la causn. mal inminente y grave on su persona.:t
en Jurado, el referido Juez se oxtralimitó « • • •• Y YO NO CREO que este hombre
en sus funciones como so verá después.
pueda tener á su favor esta circunstancia
El art. 314 del Código de Procedimien- exculpante; en primer lugar, por la declatos Penales ORDENA á los Jueces do lo ración del sargento Jesús García, declaraCriminal que dentro de los limites de LA ración que ya he tlicho,es importantísimas
MAS EX'l'RICTA IMPARCIALIDAD, porque no he encontrado tacha ninguna
hagan á los Jurados un rosúmen metódi- que oponor á oso testigo.:t Despaés arguco, claro y suscinto de los hechos sobre menta el Juez en contra del reo en los sique haya versado el debate, PERO ABS- guientes términos:
TENIENDOSE DE REVELAR SU PRO- « •••• NO ENCON'l'RÉ FUNDADA la
PIA OPINION Y DE HACER APRE- declaración de osa excnlpante, PORQUE
OIACIONES SOBRE LA. RESPO~ABI- SI HUBIERA SIDO CIER'l'O que este
LIDAD DEL ACUS~~- Lo~ J~eces ~o hombre hubiera procedido únicamente por
pueden traspa58:r. esos hm1tos sm mcurnr miedo, por el temor quo tenía de que el
en la respomab1lidau q_ue marca el art. 74-0 gendarme le disparara el arma, entonces,
d~l Código Penal. Esta pre:isión d~ 1~ le! lo natural, lo lógico hubiora sido, q_ue hut~ene por fu~damonto el evitar las 1~Just1- biesebuscado deuna manera empefiosa á al01as ~ue pudieran comet?rse po~· los Jneces guna persona que lo auxiliara. El hombre
:ras10nad~s-~ue, no tem_ondo idea de_ su q:1e tiene miedo, el hombre que no se ~n_evada m1S1on, obscureciesen la concien- sidera capaz para contrarrestar la agresión
c~ de los J ur~dos con alegacio~es que pu- de otro hombre, lo natural es que llegue
die~an determmrr la c0nclenac1ón del acu- hasta buscar el auxilio de las autoridades.
wado. B~en sabido es que los Jurados son « •••• Además, NO ES FÁCIL SUPONER
s~scept1bles d~ ser trastornados en sus opi- MIEDO en el hombre que, como éste, ha
~ones por la mfluencia qu_~ sobre ellos pu- pasado una gran p1rte de su vida. desemdiera eJercer una personalidad respetable, penando el oficio de soldado .... Y á un
ya por su elocuencia, ya por su talento, ya hombre quo durante siete anos no se ha,
por la posición q_ue ·ocupo. A evitar esas ocupad) de otra cosa más que del maneofu.s~aciones. está dirijido el artículo del jo de lai, armll.s, y se ha encontrado en meCódigo refendo, pues el Juez es uno de los dio de los peligros en que se encuentran
f;ctores que más pueden influir en el ánin:o los soldados, NO ES POSIBLE CONSI•
del Jurado popular.
DERAHSE PUSILÁNOfE, ni MENOS
No copiaremos, por ser muy extenso, el COMO UN HOMBRE COBARDE. Aderesúmen del Juez 3° do lo Criminal en es-1 mas de ésto, hay otra consideración que
te asunto; poro presentaremos Á. nuestros ME HIZO ABRIGAR LA CONVICCION
lectores algw1os fragmentos de él. Dice el ÍNTIMA que en aquella ocasión abrigué
Juez:
y QUE SIGO HOY ABRIGANDO, que
cEl que en esto~ momentos lleva la pa- este hombre NO OBRÓ baio el influjo de
labra ESTIMÓ infund.i:da. esa. declaración esa circunstancia etc. etc....• Puedo decirdel Jurado (la de irrospcnsabilidad pronun- se, A MI JUICIO, quo no está comprobaciada en la primera audiencia); y la estimó da esa circunstancia oxculpante de haber
así, porque, A SU JillOIO, todas la&amp; cons- obrado impulsado por una fuerza mor~l

ltEGENEltAOION,
e

9
k

€/ asu!]lo
del "Onofrofj"

que le proJujo un mal inminente y grave
en su persona.»
Después vienen los siguientes conceptos
que los lectores calificarán in pet:tore, porque en México la calificación en voz alta
--de actos judiciales constituyo el delito de Jncompefenda
difamación.
del Jue~ d, ~o/uca.
«NO HAY PARA QUÉ DECIR QUE
YO NO DEBO(!!!) EXTERNAR MI OPI(COLABORACIÓN)
NION on estos momentos. Efoctivamento, La facultad que tiene un Juez 6 'l,ribu•
NO DEBIA EXTERN ARLA &lt;!!!) ...... « nal para conocor do un a&lt;;nnto, está. limicDecía yo q_ue EXTERNABA MI OPI- tada. Esta limitación on derecho recibe el
NION on esta audioncia; y para JUS'l'[- nombro de Competencia. La palabra comFICARME de esta nctitudHASTACIEH- petencia, derviada del latín Competere, tieTO PUNTO CO~IPRO:METIDA en que ne en la ley positiva una acepción general
me encuentro, solamente puedo decir otc., y torminante, y en la filosofia do la loy
etc..... No obstante lo dicho Y A PESAR una significación onteramente definida. La
DE QUE LOS SEÑORES JURADOS SA- competoncia do un tribunal ó Juez, deponBEN Y A CUAL ES MI OPINION y cuál do la naturaleza del negocio, de la porsona
la opinión de los CC. Magistrados do la de qne se trata y del territorio en que 110
Primera Sala que confirmaron esa decisión, comete ó ejocuta ol acto.
debo manifestar ,1ue su apreciación es en- Las relaciones entro los individuos qua
. teramente soberana; que están en libertad forman un grupo social, son Val'iadas y
para condenar ó absolver, seglin la apre- múltiples. El hombre en sus relaciones con
ciación que l1ngan de los hechos en su con- los demás, contrae obligaciones y adquiere
ciencia.»
derechos de distinta natmalezll.. A medida
Imítil nos parece decir que después de &lt;1ue ol progreso avanza, las necosidudes anese rostímon, el Jurado condenó á muerte á mentan; aumentando lll. heterogeneidad
luimirez.
de la. estructura, el ensanche de la activiNos dojamos sin copiar vari,H otro&lt;; be- dad es cada día mayor. Los actos que en
llisimo~ trozos de osa REQUISITORIA los tiempos ombrionarios de la civilización
del J uo~~ 3º de lo Criminal, pues no sería no interesaban más quo á aquellos que loa
posible insertarla toda en esta Revista, pe- ejecutaban, tienen on la civilización acro la ton'lmos h disposición ele lns personas tual importancia para todo el grupo.
que deseén verla. Los puntos copiados dan El ensanche del territorio, la forma do
perfectamente idoa, del poco respoto q_ue gobierno, la división p_olítica y l_a noción
mereció al Juez, el art. 311 citado, de ese más perfecta de las ideas de libertad é
artículo sa.bio y previsor encaminado á o\'i- igualdad, modifican de una manera subs·
tar qne los rrocesados sean víclimas del tancial, la competencia de un juez ó tribuapasionamiento de los Jueces.
nal, desde la competencia para juzgar de
Pnra concluir diremos, que ol defensor todas las contiendas dol grupo social reude Ramirez pidió amparo, quo se halla á nielas en el jefe do lati:ibu, hasta la variedad
revisiún anto la t;uprema Corte la senten- do atribuciones,fücultades y gerarquias del
cía denegatoria pnmuncir.da por el Juez actual podor judicial.
1º do Distrito, y que próximamente nos La sencillez do los pactos y contrato,,
ocuparemos ele esa scnlcncia, quo en su traía como consecuencia la sencillez on law
considorauo 2° dice cine el Juez, al hacer resoluciones do las contiendas que do loa
el rosúmen, lo voreficó dentro de las reglas mismos resultaban; pero IÍ modida q_llo las
~das por el art. 314 del Código de Proce- relaciones se multiplicaron, el trab~jo de
dimientos Penales!!!
la administración de justicia se hizo más
heterogéneo, llegt\Ildo en lo11 !iglos XVll

�TIEÓENERAOIÓ~.

..

,,

y XVUí á conslitui.i·so un tribunal para do algunos funcionario-: en ol &lt;1etiero11oño

caclaunode los gremios y aun para cacla uno do su cargo. La división política Y terride los actos, desconociéncloso por cornple- torial cle nuestra Repühli~n, trao como
to la noción e.le iguakla&lt;l; pero afortunada- C'Onsecuoñuia inmediata h divi'.;ÍÓn Y limimente, dol conocimiento que· ori~inu en el taci6n do las facullacles 6 competencia de
inclividno la itlen faba, y do la repetición los jueces ó tribunales &lt;le las distintas ende los males &lt;1ne 1n mi-,rna idea hace ob1:,er- tiua&lt;les federativas. Cada una de ellas es
var, hurgo ca-.;i ~icmprc la idea venlnclern¡ libre y sobemna en sn régimen inlerio1·,
la manifestación en el e,píritn ele e-.ta itlea, pero tle la misma manera quo en los i}l(\ieropieza á forn{ar una especié Je ns&lt;.:ilaeión viclnos la libertad ::;e halla limitada 'por los
y •á medida &lt;1uo lasoscifacionestlecreecn el derechos ele los demás, los Estallos iionon
oq1úlibrio so o.c&lt;'rca, á mi:lc1ida qno el e&lt;1ui- sl~ libertad limitada y ::ius derechos deflnilibrio se acerl'a, r.dámsc la teoría exacta Joi;; sus jueces ó tribunales juzgan ünica
del eq~ülibrio mi-,mo" (1 ) y á fines del c,iglo y c:xdu-;iy,une:\V' lle las conüembs civiles
XVIIJ la }'rnnuüi. c:st:i.bleció ol oquilibrió ó crimina1e~ que !'O ~u,.,uilan on el interior
htr.zando e1 grilo de iguo.lJa· l. y libcrLad, ó límite de c,itla. uno do ellos, lirnilación y
haciendo &lt;l.esaparecor esa tlosigualdacl llue lli\·i.,ión enteramente &lt;lo acuerdo con lo
i.raía consigo lutlo el enervamiento &lt;lo las ,1ue s;: llama competencia do jurititlicción
facultades morales é inteloclualc:,;, por el 6 territorial y tlo ninguna manora pvdria,
temor propio lk la tlÍ\'crc;:idaJ Jo l&lt;'gi,,;la.- cligo mal, 1lcbcría un juez &lt;p,c tuviera la
ción y uornpot&lt;'ncia. de lvs tribmialcs, de- concicneia &lt;le ,;n mi:si0n, invadir l.i e::;fom
jarnlo o.;ohune11lc espP.cialidaJes funda1las en de jurisdicción tle otr0, no solo ue entidad
rnzones tlo ec0n0mía, prv.;rejo y scguri- distinta. ni aun de la mism:\ ó Jo gerar
tlatl.
qufa inferior ¡,Ín c:)motcr un atontado.
La. clivi:;iún del trabajü e:; una ley oco- El CóJigo do Procetlimicntos })enal
11ómica reconocida y uni,·cr::;,ümente acep- del Estatlo uc )léxico, &lt;lo una manera ter•
tada; y la tcntlencia •,lo las autoriua&lt;los minm1te tlicc: 1¡uo ~onocc;:{rn los jueces tlel
absoluta,; á la tirnnía, es un fcnúmeno &lt;1uo E-;tt,,.lu, Jo lo:,, delilüs y faltas c¡ue se e
la h.i!sLoria uo::; demnostrJ.. La primera do melan dentro Je su territorio y en lo::; l
rsl~; ra~one&lt;:-, á mi juil:iv, _i'uutla la necesi- milo:; de su juri-,&lt;lición. El 'delito 1le 'l
&lt;lad ele quo exi-,,ta en ca&lt;la uno 1\0 los E~- 1;0 acusa al ~r. Abraham Sánchez Arce, l'
tad0s, juec":,, CQ}l lll-; misma'&gt; fal:nltatlos tle Jaclor tle «Onofroft',&gt; fué cometido en C
. conoeor, con la misma cJlllpctoncia: y la ta Capital: aquí se con'&gt;umó el delito, pue
segun&lt;li, iuslific,t las tlistinlas gerarqtúas to quo la difamación queda consuma
do los tribunale:; y su-; 1li.,tii1ta,; atribncio- des&lt;le ol momento en que se comunica el
ne:-. ·
·
losamonte á una persona ó má&lt;;, un hec
La cafohul de h~ p~rsuna por el puesto cierto ó falso~ lletermillatlo ó imletormi
1ue ocupa en l.1 s•1cioda1l, e,; nn elemento do &lt;]_Ue pueda cansar &lt;loshmua ó deticrécli
c1ue •lebe t9uu,r:-,c ei1 con~i&lt;loraciúu para ó exponer 1tl desprecio de alguno .El cleli
1
1leLermiunr
la. l'Ornpeloncia do nn juez ó es; único, ni anmcnla la pc11a, ni varia su e
trihuÍrn.1, espel:ialiclacl funda1la pur rn;:ones sificadún, por11ue tlllmenle ú disminuya
de ~egm·idad ó ::;oheranía; tales s0n, ptn: uúmcro do las personas á quien ~e comu
rjeinplo, la compctcMia .t1uo 50 atribuye que el hecho. Li ley clcl E~ladu lu mis
10.m los üolilos que tionon exacta conección ,pte lr. del Distrito l!'c&lt;lcral, considera c
1con la di;;,ciplina militar, los cuales son stuna1lo el delito, con solo qne se comu
juzgados por lo,; tribunales militares, aun que á t111a. sola persona el hecho imputa
cuando sean com"folos por personas extra- y si nquí fué en donde primeramente :-;e
ñns·ú, la arm!\d'l ú ejército; y la inmunidad ;nunicó el hecho en c1ue so hace consi
ue los ~gentes diplomáticos y los fueros la, difamaciún, los .fueces do h Capital, l
~ido v serán los Ül1Íl:úS cumpeLeules
(1Jfp0 !lc.er. L&amp;. Ju;llcia.,

juzg~r de ese clelilo.

C,mvenimo; en quC1 exi:,,ten c1tsos de lo,;\ le;;, y má;; c1no on (\tros, en lo~ antos clo for·
cnalos á. primera \"ista s:,,ría difícil cletermi-, mal pri"ibn.
«Es mny p\1sihlo c1no en las mullipliranar á qué juez corresponde conocer de una
das
bhores que tienen los J nzgados do lo
contienda, otros on que en ox:tricta jnsticitt
corro~pondóría á "\"arios, como on ol caso rriminal, transcurrnn los tres elfos que L1
de delitos continuos, ele los cuales corros- Conc;titnción señala, corn? el término im¡1.mde conocer ni primero que se avoca el pr0rrogahlo tlcnlro del cual se pl'onuncian
conocimionlo del negocio, y otros en qno &lt;'.-;os 1nlt0.~, y qne l0s Jnores, parn cubrir
10 cncuenl ra, 1ij no jn:;;t ific;ulo {porriue nnn su l'espon,:;:"thilitfo•l, los cliclcn: pert1 entonbuena ilu&lt;1tmción jurhlicu· h:i-;l~ría al juez ces, lejos ltfl lucor¡:e ofeC'tiYo el respeto que
para compren1ler sn compelcncia í, in,,,1111- exige Lt (\ mstilncii&gt;n Íl lu liborlatl &lt;lol hom- •
patencia) por lo monns exnlic~hlo el Ol'l'Ol' hr&lt;\ ol rumplimicntP clel prerepto constitu1ohre la _competoncia; pero on casos hn cional sP. conriorte on uM nrd:i&lt;lera. ini~laro, , cmno en r.1 l1t!l Sr. Sánchez Arce, ,:;ión, en nnn y~olnciún do la. lih~rtad y en
'
1010 un tlesconocimionto completo do las nn Mtorio atentado.
«
Po.:
&lt;'Stas
con,:;ideracioncs
IXTT1'0 á los
· neciones docleracho ó una deliberada i.nteneió:i, obligó al C, Juez de primera Instan- s9nores .Jueces do lo Criminal, á fijar sn
cía de 'l'oluca, {i conocer de un asunto atención do un modo especial en ostos an- '
., que no le correspondía, tanto por t.rat11r- to'", "011
~
ln""re·g,11·1·u..
.lnd tle qne es·t os fnnc1011a· .
■e de la acusación de un delito que se ha- nos,
• 110110t ra ¿¡os· como yo 1o 0s toY, ele 1a
bia cometido en ostu Capital ' cnanto
· •a ,1cl d&lt;' poner en pm9hca
, • LEALMEXTE
·
·
f por- neccs1
que on elí:lia en que esa ()_uerelln, né pre- Y COX J,:.&lt;;TRICT.\. C'O~CIBXCIA, T,OS PJUNC'IPIOS
aentacla, no estaba do tnrno ('1 expresado E:-TATILF.cmos RX L\ OoxsTrrrcn',x, pondrán
cuanto esté &lt;lofm parte, par:i q_no en ningún
J uez.
FlLI.ICI.\XO A. (-1o~ZÁLF.Z, caso !ie puec1a conyert'1r la garant1a
, const·t
tn&lt;'ional -r.N ET, ATEXTADO quo antes ho indicado. (lF.~ER.\.L,rn~TB SE RA CRF.i oo QU"P.
B.\.ST.\ co~ REFElURSr: .i.. LO Q\'E n.,~ DE sí (&gt; .
RESULT.\ DE L.\S DILrGE~C'IAS PRACTICADA!'!,
PARA. QtF. !-E TEXOA. POR CUMPLIDO E'L PRE·

------···----'---

Alos SeñoresJueces
del Ran10 Penal.

CEPTO COXSTITUGIOXA'L

Qn: 1EXIOE

U::{ AUTO

}[OTlYADO PARA D'EOLAR.\R L.\. •FOR!fAí, PRl-

.
.
. sró~. PARECE, $L'- E,rnARGO, QUE NO ES :Rf-·
En yistn e1e su importancia y e1e que qm- TO LO }Ú'- EXACTO; la Constitución exige
zá muchos delos Sres.
J•,uecos no 1·a conocen,
•
1
· cine on el auto respectivo. so expreso ol moC )piamos á contmuac1on una c1rcu ar, vigente aún, que conticno ncortadas instruc- tivo, el fundnmento de la prisión; y esto
riones encamino.clns á evito.!' netos Yiolato- porqut&gt;, l1aciérnloso así, tiene por neresiclo.d
ríos tle la Constitnción que t1esgracia1la- qno fijar~o ln atención del .Tnez do un modo
especial y cletermino.,1o en la apreciación ,ele
los motivos qne justifiquen 6 no, la declnmento so cometen con frecuencia.
ración de la formal 1)1-isión.
Dice así la circular:
«Tribual Superior de J nsticin Jel Distrito.-El respetoprofundo que nuestra Cons«Yenla.d es qno tal manem &lt;lo proceder
titución consagra á la libertacl del hombre, cxijirn alg1rn:l detención que aumento el
á. lacna1 considerainviolablo, y qne debe sor trabajo, nunc1uo no o:s:ugerndamente por '
la base de.las instituciones ele todos los pue- cierto, {, los Señores .Tueco!,: verdncl es que
blos libres, y es el síinbolo de la civiliza- lo.s clepen!lientes de ellos no cleben asentar
ción act ual; esto respeto tlel que deben clar los autos de fon~al ~risión sin órd?n exprool primero y acaso el más pro\"echoso ejem- sn del :J uez, q1~1~n si_n cln.da aprec1aní, pura
plo los Tdbu.nales, exige una atención de- cl~1·la, los 1u~t.n·os quo ofr~zcan lns_actua. licada en todos lo! J?l'Ocediniiento! judioia• monc!ll 4ue !le hny.an prachcndo¡ pel'O tam•
1 •

..

,

•

\

�. o

REGENE:RACtON.

RECtENERACIOÑ.

1

/

bién os verdad, qu:i fa ]ibortad clol hombro APJYEN EN c.1.n.1. CASO LOS AUTOS DE FORlBL
os unn. propidn.d, TAN RESPETAilLE, QUE PARA PRISIÓN y LOS :F!XPilF~'&gt;E::f P.\.R.\ QUE DICH')S
BUSPE~DEil SU POSE,IÓN1 NO PUEDE SER llAS- AUTOS SEAN MOTIVADJS. NI EL RECARGO DE
T.\.Nl'E EL CONCEPTO PRIVADO DEL JUEZ, sino TR.\BAJO, NI L.\. REVISIÓ::f QUE ESÓS AUTOS
que o'&gt; justo que S3 exija la declaración fun- DEBEN TENER AL TIRSE LA CA USA EN EL S.;dada y solemno de esta suspensión.
PERIOR, ni In circunstancia ele que el mi:,mo
«Una sentencia, por insignificante quo S11porior no encuentre en ellos causa do
se la suponga, ha do funclarse, y no soda 1·esponsabilidad al practicar In reYisión (soa
bastante ni aun decorvso p1ra un Tribnnal, esto dicho en honor de los mismos J ucces,)
pronunciarla por la s-;ln, reforencia á las I NI NIXGUNA Ol'RA C..\ USA, PUEDEX SERVIR DE
constancias de a:1tos, 6 á lo que resulte del FUND..-1.MENT0 PARA QUE NO SE CUMPLA EXAClas actuaciones y diligencias practicadas,!' ITA y I;ITERALMEXTE CON LO PREVENIDO EN
el auto de f orm il pri;iJn e, una sentencia u CoNSTITuc1ó,, tan to PORQUE ÉSTA ES LA
que suspende la pJse1ián do la libertad. El LEY SUPREMA, como porquo los derechos
precepto constitucional ha querido, y con que ella garantiza, soN NATURALES Y PII.0razón, que se docrekl con expresión do cau- 1CEDEN DE LA ORGANIZACIÓN DEL HOMD.RE•
sa., pxplicando los fundamentos y motivos 1«Sírvase V d. comunicar lo expuesto á los
en quo se apoyo. Si así ·no füera, no habría sefiores Jueces de lo Criminal, sirviéndose
1
razón para que ol mencionadó precepto exi- también darmo aviso de haberlo vori:ficado.
jiera el auto motivado, sino que habría bas-! «Libertad en la Constitución l\féxico,Mayo
tado con decir, que dentro de tres días se 26 de 1877.-José .M. dol Castillo Velasco,
pronunciara auto do form1.l prisión.
-Ciudadano Juez 1° do lo Criminal.»
«Si la Constitución no lo exijiora así, habría siempre razón y fundamento para exi- A propósito de la circular anterior y pajirlo, siquiera para restablecer la dignidad ra ensoiianza y ejemplo de algunos Jneces
del hombre, que con swwi facilidad suele~ que por halagar poderosos cometen mjnsser ag1'auiada. Y hay una consideración ticias, rccomondamos la loctma el.e la por
más li que atender: los prosos son, por lo'. toclos aplaucliua sentencia de 23 ele Octucomún, gente clesvalicla é ignorante, quo. bro de 1888, pronunciada por el entonces
necesita absolutamente de la moralidad del Magistra.do tercer suplente dol 'l'ribunal
1
Juez, como un e~emento para su defensa, á de Circuito de México, Lic. D. Fernando
la cual no S!Lben atondar por si mismos.-· Vega, maestro en derecho Constitucional.
Si para librar un mandato do aprehensión, 1A pesar do las intrigas qu-a contra Philippe
son necesarios los datos y fundamentos que: Bonny se desataron, y á pesar también de
deban constar en ol mismo mandamiento, las altas personalidades que pretendieron
6 en las diligencias respectivas, cuya insor-' el castigo del inocente, el Magistrauo, seción se exijo en los exhortos que vienen de' reno, con la impasibilidad del funcionario
los Juzgados qno no son del Distrito, mu- honrado, sin temor á la pérdida de un porcha más razón hay para quo se hagan cons- · venirquenadasignificaríaante la tot-tura de
1
tar, apreciándolos dobiclamonte, en los au- una conciencia quo so levan taso vengadora,
tosmotivadosde prisión,q~~ confirman,por pronunció, con h~o de erudición, ese fallo
decirlo a.sí, los de aprehenswn, Y suspenden que se consulta y so cita con frecuencia.
por todo el tiempo de la causa ha.sta la sen- Ojalá quo ose proceder tuviera muchos imitenciadefinitiva, lapose 3ión do lalibortaJ.- tadores.
Por estas consideraciones REITERO Á LOS S.e:- '.
!ORES JUECES La ;tNVI'l'ACIÓN QUE TENGO LA
HONRA DE DIRIGIRLES, y que ya indiqué,
V 1'
con el objeto de que fijándose en la cxpre1~Z.
1
sa prevención el.el artículo constitucional,
._,, • J.." r~r 8B SIRVAN FIJAR DE UN KODO MUY ~~CIAL
La def~n~~ U?--LleliffCµ,~n~! Q,',C!l)~e.~ y
su ATENOIÓN :IN tos FUNDAMENTOS EN Qui: depura la acusación. Si ésta es fundada,

I

El Ministerio Público
1
en a causa e-~~'JP

aquella tiene nocosidad de ocurrir á sulile- quoz del formidable cargo que le hace la
zas y argucias que por solo ser argucias y Suprema Corte.
sutilezas implican la confesión de ser indes- «El art. 230 del Código de Procedimien~
tructible el cai·go.
tos, dispone que esa clase de detenciones
Modificar las constancias procesales en deberán verificarse precisamente, en algún
una defensa, es declarar que, tal como el estableci~iento destina~oén cada lugar pacaso se presenta, es indefendible el acusa- ra oso obJ~to y que en rungún~so exce?e:'á
do. El torturar el sentido de la ley que pe- do tres cltas. De manera que, dice el Mm1sna, y castiga el delito denunciado, es confe- terio Público, para que haya detención lesar que, mientras la ley se oxprose como galmente habl_ando y para que los Jueces
realmente se expresa, ol caso denunciado puedan cumplir con los arts. 19 y 20 Cons•
no puede salirse de su terminante prescrip- titucionales, es indispensable que se apre•
ción.
henc.1~ realmente al inividuo.&gt;
Tal acontece con la defensa quo el :Mi- El Ministerio Público amaneció ren.ido
nisterio Publico ha emprendido de los ac- c~n la lógica el 'día en que redactó su pe•
tos del Juez 1° Correccional que hoy ocu- dimento.
pa el banquillo de los acusados «para pres- . Las leyos o~denan que los cadáveres se
tigio de la autoridad,» como elijo la Supre- mhumen precISamente «en un lugar desti•
ma Corte.
nado en cada Ciudad para ese objeto.&gt; De
•a S D J manera que, dirá el Ministerio Público, pa..
Se 1e acusa de haber t em o a1 r. . o-J.D'101: de Bom·na det em o por mayor t'tem- ra que haya. un muerto legalmente hablan•
ISt,
· d
·t
C t·t ·,
do, es precISo que esté realmente enterrado
po e1 que penm e 1a ons 1 uc1on.
•
. .
.
.
· t eno
· Públ"1co, d'1co «que est e se- en el panteon mummpal
y s1 hay una mhu.
El Mims
• maciónclandestma,nohay que buscara! deflor no est uvo legal ment e nunca, en térnu- .
.
.
..
, a·
·- d J
lincuente, s1 no á la vmda y los hiJos, panos de derecho, a 1spos1016n e1 uez que
. ·
. .
.
determinó su aprehensión. Así se desprer.• ra convencerlos, con lógica del M1mster10
·
· d"
Público, que su deudo no ha muerto.
de 6 deduce de1 parte ID1Smo que rm 1era
,
.
d M'
. G
al d p . ,
Querríamos oll'laselucubrac1ones e1 11
1
1
la Inspocci6n ener e o icrn, a que a .
.
.
•
6a
d
di6 · · d · -1 msterio Público, en presencia del art. 3
p~oco er como procod SeJ_erciDe~ odv1gBt a~- del Código Penal, que dice: «los duefios de
cia sobre el expresa o enor 1ez e om.
• .
.
·
fi
·
•
·
·
t
·
panaderías,
obra1es
6
fabricas
y
cualqmera.
.
'd
11a no l e in ria agravio m con ese ac o vio·t · 1
otro particular, que sm orden de auton ad
• "d
16 garantía alguna const 1 umona .»
. a·
competentfl y fuera de los casos perm1ti os
El parte de la I nspecc16n tce que e18r.
, d
J.
t
por la ley, arresten o etongan tl o ro en
D. José Diez de Bonilla quedaba
vigilado
_1.
. da o- e-n otro luga•·, ser1n
.
. una \;l.l,rce
A
1 priva
mient1-as el Sr.Juez determinaba qué habia
. d
t
castiga os, ec .»
de hacerse de él y consta en autos que el H 8 uí
ley que segun el Ministerio
· •
li · d d 1S L ·
aq una
Sr. Juez determmo, á so mtu e r.. ic. Público, no está hablando legalmente, ¿CóDomingo León, que lo pasaran al Hospital. mo ha podido pensar en un arresto en otro
De este parte se desprende y deduce, que lugar que no sea el destinado para ese efec•
fué puesto á disposición del Juez que lo to? Solo la ley, clirá. el Ministerio Público,
mandó aprehender y de .su auto aparece ono de sant a in
• dignacion,
•
·, puede ,,.,...;.....,,,.
al
==
11
que dispuso del aprehendido por más que sentido común que por voz de Escriche disu disposición_ no se ~aya_ llevado á e~ecto. ·o: «Arrestar; es prender 6 quitar á una
•
El Ministeno Púbh~o mtenta modific~r ~ersona el uso de su libertad para qÚe éste
el parte de la Inspección General de Poli- so mantenga á disposición del Tribunal.»
cía, no obstante que en él se fundó ~l Juez ¡Hay que confesar que-Escriche no tiene
procesado para ordenar la traslación del los tamafios necesarios para ser Agente del
enfermo al Hospital. Convenimos con el :rir ·sterio Público en el Distrito Federal!
Ministerio Público en que es necesario roo- lID
ANTONIO BoBOASIUB, ·
•düicar el parte para defender al Lic._,y eh\z-

·a

�-------------~-------..,.;.------------HEGENBHAf'IOt{.

8

rilw·artít·ul,i. ([Hu tí In ~r11cla prüfPsion:il,
E~~
so ya hoy, no porc¡_uo s.:- tengan apt itn,lr,
~.
p:-1r:\ ser profo:::0r, sino pot'i'[llC la csrn"h
p1-.):'csi-:mal e;; gra\ nil::i; de tlomlc resnlt., ~·
tirno ,1uo ru;;nltur un mímcrn inmenso ü1•
El .J ucz ele., Primi:-m fnslanci:1 ele 'l'cn\y)gados ó m:• ticos r¡no,no habioa,lv t(\nihuanlepcc y el ,)('fo Político del mismo
do aplitmb~ pam 1n c~1Tcra (lllO eligi1mrn, ·
Distrito, son dos lfr;cípnlo~ do Pedro do
t icnen r¡ uc ser mah)s pnif,, ,i•.mi ,ta;:.
· Arbn~,;. No _conoronh), á e-:o;: funcionario~;
E :;t,1 nrny fornnch e,1nc:a lbl alntim:en. p~rd ;:;us hecho; no:; ~bm \lC,! r.:rn ftUO füito de espíritu 11,,1 prol'"si,1ni-.l.1, 110 es úni. nen un ccrí'brn pro!':mlo &lt;l1' trntlicionos
('.\ ¡1a1·.1 pn1tl11c·ir rl ef.:eto cny,i,; cn·íguno'· meclioe,nle;:;.
o.,tam1)'- o,-t n,liaml,l. J ,:1 c,rtH'h cm sí e~
Un pobr('I homhr0, nno 1lc c;;o&lt;; infolicos
nrn In )' l ienc lpt :.- sarl,). porqnP el a,i1ln 1
inifo·iduo-; drtim:1..:; 1td llci&gt;p'.lti~m•,) de lo.s
ompi!ÍlO&lt;tnc se re,luiero para :-:n JJ•3t'focrtonutorilln&lt;les ,lo j1 nehlo,;, ]\\t roeinioG nzmán,
namicnto, no 1rncclc rxislir des1lo rl mofné enr;irc&lt;'lo.do en 'l'chnantPper, :•: crnelmento en 'lno c;;tá conYort illa en nnn ofimente martirizau.n c:1. b p1+~ión. 80 üo,-igcina del (l ohierno.
nñ como rcc:ponc:uhlos do esa i11fomia nl
Baj,1 la iniciativa privaclu, cnyo int(\ré!-1
Juez y .Tefo Polit.ico menciornulos.
estr.ría cstrcc1rnmcmto vinculado con ol éxi(hzmiin pidió amparv al ,J nez clo Disto 1lc la empresa, no so aceptaría como protrito clo Oaxnca y 1a snc:;pensión del arto
fesor sino al cine comprvbase toncr aptitnrerlo.m:ulo; iiero esta autoridad federal.
tlc3, r,•conoridas ¡iúhlicamente. Y si acaso
romplncionte, romo otro.~ rnnrhus, nrgó 1~ la torpeza del cmprc;;ario nceptnba la inepsuspensión y el am¡:nrn.
.
titrnl ele nn profo-;or por ulh:tgar una rAroLa 8upre:11:-1 Corte. c..;c 'l'ribunal por
m&lt;'t11laciún. la iniciati ,Ta priYa1la ton,lría
u.onde á diario de~fibn la'l ,¡uojm; p1wlnriamplio campo 1nr,1. l., ro111petenci:1 y nacecla,; por la exa-.pl'r,wiún 1bl &lt;lorerho heri&lt;1o,
ría, en forma d0 ronforC'ncins pühlicas, el
reyisó los actos &lt;ld .J nrz 11t, l&gt;i:-trito. los
encontró contrario:.; Í\ !ti lí'y )' pronunciú profosora.tlo que supliem las parte:.; deficientes tlel pfanlel do instrnccíún 1,tí.blicn.
su rosolnción soherana r. mpnninclo y proDo nq_ní do:; beneficios de a1Lísima imtegiendo á Patrocinio ( l nz:iün. A moción
portancia: primero, la in:;truc~i6n pública
&lt;le uno do lo.:; Rrs. )fogist,rncfos, se ordenó
vigilada oscrupulosamonto por el interés
unn avcriguaciún rn conlrn do bs eitatlos
gonoral; y segundo, ol estímulo para haror
.Tuoz do Primer,i In::;lanci1 y Jefe Plilílico
una. especialidad del profesora&lt;fo.
de Tehuantcpor, y al 1:ü~mú tiompo so orEn la act uali&lt;lacl, el profesor no es' roó.s
de~6 al Juez ck l)i,lrit0 &lt;lo Oaxaca tino,
q_ue un cm]ilcaclo clol Gobierno \ne .percibajo su responsabililla&lt;l, se &lt;lieran todo gébe snoldo inclepen&lt;l.ic1)temonfo de la calinero tle garantías al pres,).
clncl del scrYicio prestado.
Lástima grnrn1o es nuo &lt;'Sa rbso do auLns oficin::is dcJ Uobierno son to1las igna~ toridades no oscarmiont-c11, (1nizá porque
los, lo mismo ~e llame Hocandaciún do lfongozan de la impnnit1ucl ron qno las proteta--, .Juzg:Hfo ú Escuefa. El abogado dnnjan los Ciobiernos do los Estados quo hasta
tlosLino fabrica&lt;lo en Jalapa, Chilpnncingo
nhora no so han fij:Hlo on quo se necosit;m,
b 'l'la.xcaln, tiene el mismn derecho paro
no ompleaclos adictos .'i los Gobernantes,
aspirará non c~cnoln quo á nn Juzgadl&gt;,
sino empleados respetuosos y adictos :í. la
s~1puosto que no son ~ne: aplitudes_bs que .,
ley.
•
'
lo lleYan al 1mesto quo consigue &lt;'On l'&lt;'·

. INO L' ISIDORES
TEHrANTEPEC.
I

--------·-------LA. INSTRUCCJON PUBLICA.
,

,

lll
EL

EllPLF.ADO PÚ~LICO PROF:ESOll,

comonclaciones.
Un imfü·i•luo quo por medio ele una carta do prosent:iciún se haco nboglldO y Villiúntlose de otra, conc,igne una clase en un

Jntrmtomo~ tlemoc:h~r on nuestro ;tnfe: pl1uite\ de, jn1h11~ción rublica ¿]'{lc\n\ J'Tº~ ...
'

-

,

.
' .!:Slíl')C1mt01lt,)'. . .
porr10n!\r
el 1•.1U(11l &lt;1.~
no- I lla1lo, rreyendo que los tler(lc-hos ele lofi litisarios p~r,1 em )1·omlnr la peregrinariim ele gantr" son iguales y que l¿-9.ue á uno se
1
fa ,,i,ln- prítctira prnfo:-.ional'?
ni.oga no clebo concederse á otro. reportanA t~,do esto :i.~1·t'•gncso qur, si en el roo- u.o ambos illénticas obligaciones.
..
nirnto en (lllC la intelig"nria: pre:íada ele- ~fe permito consultar el parocor lle «HE1

i1lcnles -:,: 1le cnsn')ÍI0::, se o.ntre~a con ahinco {, bn,.;c,tr ol alim&lt;':11 o qu·;! l,1 nutra, solo
hall.1 ó. un profo&lt;::or, c1o ci':!nriq.,exhan&lt;::to, pero durll() en o1 arto d~ ugr::1.11.lr al suporior.
F,l ohunno ticme nnt c.. ,m ojo, &lt;1 01 mo,lf'lo
quo l1a dr i111it.1r :--i a:;;pir:1 ó. b r:1nera cli)
~111p!Pado. Í&gt; el f'nc111ii o1 con qnien Ji,, tlCI
roml.ati1·, ~i 1wep!u Ja..; \l·,!¡);'1)5.1 ' · lurh:\, 1lol
postulante &lt;¡1ie \1_10 pret·emlo on \iloror la
justirill rvn rartas &lt;lo ror0m0mlal"ión.
A::s-TOXIO Jfonr.\SITAS.

SECCIÓX DE

co~su LTAS

GE~F,JL\GIÓ~ ~ sohro e~foc:, puntos ofrceionc1o comunicarlos otras dudas que en osos
mi~mos autos mo han sugerido los decretos y
deci,;i.onos en C'llos &lt;lirtaclo::-_.porq_ue dosronfiando de mi propia opinivn. desearill ciu0
Ab,1J,Hlos il11c;tyadosmeconyeneicsenJ.e que
han e~h&lt;l&lt;) anoglados ti Jcrrcl10.
Qne&lt;lo tla V Je'l. afino. atto. S. R.
,J ,wn:R OA RCÍ!. ToR111:1.
En el asunto de usted, Sr. Garría 'l\me'!
so ha cometido, sencillt\mflntc, una injusticin. E-;os autos del J nez son contradicto-

rios y establecen una desigualdad alarmante ontre actor y reo. Dirho J nez segnramonte afecta ercer que en un jnirio las
partos no tienen iguales derechos en el
¡ .H1TOS CO~TlL\UILTORIOS'?
• procedimiento.
8ros. Diredüres tle 'HF.C: F.~ER ACIÓX »
Xingunn clispo::;ición legal nutorizó al
l'rnbrnles.
Juer. para oxigir 11nc,proviamente al aruf\r~lny !,erinros míos:
tlo de la solicitud ele usted sobre prnehas.
F.:1 (\1 jniri,, inicindn por la Rc1'&lt;,ra Tri- e~pensase el timbro para hacer el cúmputo
nidnd Urihe Vda. de Manón contm el suhs- del término prob.J.torio. Si el J nez no estucrito, se pitlió por la parto tlomanclatln una vo autorizado par.-\ roclnctar ese acuerdo,
pruolfa dontro &lt;lel término legal. El Jnz- cometió nn acto Je mero arbitrio, con p&lt;'rgadv mamló quo el }'l\)movonte expensara juicio do los int.oroscs tle ust~tl, pnes no
un timbre par,1 qne la 8orrobría hiciera por ol he..-ho do haberse dictado ese acnerel cómputo del término c1c prueb:1. Consi- do ilognl, se suspendió d término probatoderando infundado esto unto, porqneuo hay rio. Esto siguió sn curso y quizá hubiera
precepto ninguno legal en que puoda fnn- transcurrido ya, cuando se expensara el
dari.e :,;e apeló do él, habiéndose dosochado timbro., cuando por In. Secretaría so hicie1
la apelaciún
por lo que fné menosbr ont&amp;- so el cómputo clol término probatorio y
1
blar el recurso de don('go.da upelarión. :Na- cuando llegase á recaer un acuerdo al ();.
da de c,xtraño tiene ésto, pero lo extri\Ol"- crilo de usted. Entonros se hubiero. u,;trd
dinano consi~tiú en qne, guardando el mis- visto obligado Í\ ocurrir:\ un juicio tle resIDO estado los autos h contraria solicitó ponsabilidad para perder lnslimosamente
una pruchn y el .Juzgado, en yez ele man- en tiempo y $U &lt;linero.
dal'le que exhibiera el timbro, aconlú: «Co- Por otra parte, el hecho 110 haber acor1no lo pitle.&gt;
dado u.e conformidad el escrito de pruebas
Ajeno Í\ las cuestiones ele derecho •o he ele la parto nctora, clemnestm palmaria- •
pod~uo sin embargo explicarme estos dos mente que con usted se cometió una injus- . ,
autos en mi sentir contradictorios y ocurro ticia,injusticia más sensible al ne~arso áusá los ilustrados Directores do «REGENE- ted el recurso de npelaci6n de un auto que
RAOIO:N•p:n·a1¡úeello::;medenln.clavepara le c~nsaba gra,ámen irreparable. Alli fná
&gt;resolnt esto enigrna y me saquen del e1TOr donde surgió la desigualdad eñtre actor y
en que hasta noy 11egurament~ me he ha-, ?99 y donde surgió jambién el ataque i lo•

�•
REíl ENERA CIÓN.

TII~GENERACIÓN.

10

derechos de ustod. Si el cuaderno principal,
Necesitaríamos mucho espacio, del que
uo es donde debe hacorso el cómputo dol no dispon_omo~ on estas colm~nas,para oc~irmino probatorio, se halla.ha en el mismo parnos mmuc1os~mente de dicha sontencia.
· sin el timbre para hacer- Solamente mencionaremos algunos puntos
est ad o, es d ecrr,
d fi ·.,
Ha
uando el actor presentó legales perfectamente e ruuos en e ·
C
Ómputo
se ose c
,
t'
•t
¡· ·tundo pr·obanzas y no 10 El actor alegó en la au 1encia respec isu escri J so 1c1
'
· .
1
f é
l ado como á usted con aquél fútil va que el demandado no había opuesto 1
:et::t~~no creemos q_ue merezca ol asun- excepción de simulación de contrato al conun serio estudio y basta su enuncio.do testar la demanda;. pero el Sr. Juez repara que so forme ol público idea de lama- solvió en su sentenc~ que lo que la ley
nera do proceder del Juez.
·
erige es, no quo ~e diga que so o_pone tal 6
:Más todavía; si fuera legal la oxigencia cual excepción, smo que se prec~so e~ .heda que en el cuaderno principal so_ ~xpen- cho de la defensa y éste se prec1SÓ. di~1én•
sase una estampil1a para que se luciese el dosl\ que el contrato cuyo cumplimiento
cómputo del término probatorio, parece pretendía exigir D. Bruno Rivera era siser lo natlU'al, que el actor expensase esa mulado.
estampilla, por ser ol obligado á ministrarOtro punto legal tratado en la sentencia
la como parece desprenderse del art. 120 os el de que la simple negación de la dedel Código do Procedimientos Civiles. Al manda solo implica la de los hechos en que
escrito do prnobas del actor, en to.l caso, se funda, é impone al actor la obligación de
debió el Juez proveer lo que provoyó al e¡,• probarlos, así como el derecho que inv~ca,
crito de pruebas do usted.
pues cuando la negación os por determmaDamos á. usted las gracias por su ama· da causa, envuelve afirmación y tiene que
bilidad en consultamos; pero son~imos mu- probarse. Estos principios legales de ~
cho que no hubiera usted mencionado en pureza científica, no son comprendidos
su consulta qué Juez redactó esos provoí- desgraciadamente por algunos Jueces que
dos, pura que llegase á. conocimiento. del obstinadamente protendon que en todo caso
público, que os el más eficaz Üo los tribu- el actor debe probar su acción.
nales.
Como el actor supusiese que el re:&gt; se ha•
bía contradicho en su contestación á. la demanda, pues el oponer una excepción y negar la demanda al mismo tiempo son cosas
Una senfencia del
contradictorias, porque al oponerso la ex•
Juez. 4º de lo Civil. capción no se niega la obligación reclama•
.
.
da sino que se hace valor un hecho destrucMuy pocas, rarísimas son las senten~1:s tor de dicha obligaci6n,el S1·. Juoz dijo que
de nuestro_s tribunnl~s que, ~ron~ cm a en el presento caso no existía esa contraen determmado
en pmnora m stan· laci'ón alegada no nie. sentido
,
• a·1cc1.6n, pues 1a s1mu
cia, recorran mco~t~es e!;:a 1arg~ peregn- a la existencia del contrato sino su cortenación á que los hhgan~es las suJetan. ~na !a; negar ésta y oponer la simulación son
de ellas tonemos á la vist~, ~a pron~ci_a~a cosas que se confunden y que no entral\lD
en el JU1Cio
t di .
Por el Sr. Juez 4º de lo Civil
.
D con ra c16n a1guna.
segrudo por D. Bruno R1vero contra
J
40 d lo
Alonso del mismo apellido. Esa sentencia . ~ay que no~r que el Sr. nez
e
00en a1gunOI
. 'ó
á
d
•
m'
stnncia
lo.S
Civil
no
procedió
como
proc
res1sti e1 ex men e 1a 2
"
,
•
1 M
torturas de la Casación, la observación de otros jueces, especialmente. os ~norea,
un Juez de Distrito y el desmonuzamien- cuando se opone una oxcepció~ .de simu~
de la Suprema Corto. En esa larga pe- ción, de falsedad ú 0~1~••Los ht1gantee di0
t regnnac1
· '6n no sufr'6
cai'da nlcruna. y vol- cen que no hubo pe1JU1C10 de tercero en 11
1
... b
•
•
alsedllt
vi6 al J w,gado de su origen. con la supre- s~m:ulac16n 6 que ~ trata de. una fi
ma autorización para ejecutarse. • ..,(.,~. civil, y ~l .:fuez,,s_m más motivo que. ha~

a· ·

t

Sr,

11

s:ma&lt;lo en sus oídos las frases «simulación,»
«falseda.d,» consignan el hecho á un Juzgadu de lo Criminal, con gran conLentamiento deldem:mdrtdo que preveé 1n calumnía judicial y p:&gt;r onde la probabilidad de
eludir una obligación, y con gran descontonto del actor qno exige la satisfacción de
un derecho y proveé la cárcel por satisfacción do ese derecho.
Nuestrvs pláceme, al 8r. Juez 4° de lo
Oivil y nue,kos deseos de yerlo siempre
acertado en sus fallos.

principio económico que conduce á ostablecer entre los individuos de una Nación y
h'\cia las naciones extranjeras, la confianza
que debo existirá fin de que la circulación
de la moneda se verifique sin osbtá.culo en
las transacciones, procurando el ensanche
de éstas. Esa con:fiunza so perdería si cualquiera persona pudiera ofoctuar la acuñación de la moneda y so pe1judicarían los intc~·esos oconómicos gonerales do la ~Repúbhca.
Dos:le luego se desprende el interés federal que domina en la cuestión. «Toda alteración en la calidad ele las monedas, dice el Si-. Promotor, es un delito de falsificación que debo castiga1·se por la autoridad
1edoral, puesto que viola di1·ecta é inmediatamente un precepto federal; pero la
circulación de esas' monedas, por más que
El Juez de DistritJ del Estado de :Méxi- constituyo un fraude respecto de la persoco so declaró incompetente para conocor do na ó porsonus á quiones se los ontregan cola causa instruida contra María Ignacia mo buenas, no deja ol acto por sí mismo
por cu:culación do moneda falF-a, fundán- de sor on primer término, una violación de
dose en que no Sd trataba del delito de tal- la misma ley foderal, puosto que daña la
sificación ni alteración de moneda, que es confianza quo tieno por principal objeto inde la competencia do los tribunales fodera- fundir con la acunación de monedas legíJe;;, i:;egún la frac. XXVI dol art. 60 del timas, po,judican&lt;lo á la vez los intereses
Código do la materia, sino c1o circulación económicos generales do la República.»
de moneda, hecho que solo puede ser conPor otrn parte, si el art. 60, frac. XXVI
siderado com) fraude al particular i quien clel Código ele Procedimientos Federales,
se sorprondiera con olla. En tal virtud, se concello al Juez do Distrito la competenpuso en libertad á la procesada, bajo de cía para conocei· de la falsificación, sin defianza, dándose conocimiento del asunto al cir una sola palabra respecto de la circu.
Tribunal del Primer Circuito paro. los efoc- bción de la moneda, esa omisión era natutos clel art. G9 clel 'l'í~ulo Preliminar del ral toda vez quo la falsificación sin la cirCódigo de Procedimientos fcdoralos.
culación carece de objeto. La moneda falTenemos á la vista el pedimento en este sin.cada, por sí misma, sin circularse, no
asunto presentado al Sr. :Magistrado de produce peijuicio alguno á los intereses
Circuito por el Sr. Promotor de dicho Tri- generales económicos lle la República. Ese
bunal, Lic. José :María Lezarna. Seguí.ro- dano so produce cuando osa moneda se cirmos en estas líneas ese pedimento, redac- cula. Adomás, hay otro razonamiento que
t&amp;do con a.copio de fundamentos jurídico■ puede sor do gran poso y es el de que, 6 el
y buen criterio científico.
circulador de moneda falsa es ol autor de
La. Constitución Federal on la frac. ella y entonces so le castiga como tal auXXIII del art. 72 confiero, al Congreso la tor, siendo coinpetento para a1jlicÓ.r 'o1 d~1facultad para establecfil,.,2.~ªs de_ ~P::~da, tigo la autoridad federal, ó ese circulador
fijar las cotY!.#-1~-~!Ul--#JJa
de moneda no es el autor, y entonces se le
etc. etc., ,y lit ':&amp;:ac. :XX?~¡: mi~~- ar!C- tiene que castigar como coautóf~ft_ ofdfiliculo confier~ al Congreso la facultad tam- to de falsificación y tambrm'es' cfó'mpeteti.bién de expe~ leyes sobre esa materia . .to para ello la aµto1jdad federal.
El origen.de aquella facultad radica en un
Se ve pueli, que· o1 juez éómpetente

CIRCULACIÓN
DE MONEDA FALSA.

éf't::f!J!W,

para

�•
:::&gt;

12

I{ EGENEHAC'rOX.

1

'""

conocor uel delito clP ril'cul!lribn do mono- 1 gún Agrnte del ::\Hnic;tcrio Púhlico CJ.Ue

motivo f~ndn.do ni aparentemente. El :-;r.
Gouemadol' co:1-;ignó el asunto á uu Juei

1

ch falsn es rl c\c Distrito, pür lo qnc nl ¡,e- acnsc sin temorrs.
dimento reforido clcl 8r. Promotor eshrro l «REG E~E H.\ CIO~ » c;o propon o seguir
correcto y la deeisión Ml 'rrihnnol on el l'"'º á poso este proceso ¡,oro ¡ll'opwiol1or
mismo sentido cstnYO correcta t1unbién. :l la Afüninistrnción de .Tusticia unn maneEl 'l'ribunal no consi_tleró responsnblcs ra\lo hacer públicos sus actos y nlcanzur los
al fk. .T ncz do DistriLo ni al Promotor clel elogios que pncc1(\ r,mqnistnrso en esla
reforiclo .1 nzgaclo, «porque., en su concepto,
esoc; flmrionario'- hnhinn rmnplido siempre
ron sudeher,son loboriosos y no hnn tenido
e"!:tmñmnimü,o nlgnno por p:nte tlel wferi' c1o Trihnnal, y ri&lt;lom:i~. ponltw sin un est u11io tlotE&gt;nit1o fácil es en d rast) inrnnir en
llfi orror ele opinión.,

-------------

r:l 11agistrado t)omill~º
lceón, acusado.

-------·-·------Importantísimo,

lfoy murho:: inc1iyi{lnos C¡_llC gustan · ele
lrer nue-,tro poriódiro ~in pagar ln subs1~ripciún, ~- con frccncnriu sncecfo, c¡u&lt;' unnqno ynn rol llln&lt;los lo-; cnuclornos ron los
nombres do nuestros ahonaclns, rsos inc1ivicluos do quo trntamos, no conformúnclos&lt;'
con leer lo rtnc no va dirigido {t ellos, so

Pí\reco qno ha sonado h horn do la jns- hmlan los rjomplnre,; qne no les pHtcnctiri,,. ya qne no lo elo los roprosnlios. El cen, oc,siooóndono,; con tnl procedimiento
)foO'i;trn.clo León ha sido nrnsado de rn- 1r!',inicios inrukulablcs.
lm;oin judiciol ¡,o; los Sres. Diez ele Bofi:• En douelo mi.s '.e ohs;rv~n esos obusoe
llo yirtiroas do nna sorio ,le iobigas que es on nlgunns ofrcmns publ,cns..
tuyict·on poi· osconnrio ol .Tn1."'"10 1" Co- Jgnomn, sm dudn, esos ,mhnduos, que
·n•cccionnl y qno tienen por 0 epilogo &lt;los m\CSt r.1 publicuciún, no
1 '.cni_en&lt;lo tinblS (le
procesos, uno rontniel J uezcompbcioot ., umguna cspCC!O con • (' obierno, y !YO por
51

otro ronlrn. e1 acusauor. Tocltwín abriga- solo.
mos la il nsióo elo qno se hará jusiici,.
Por este moti"º suplicamos á nuo,tn,saNueslros lectoros conocen todos los ele- bonoclos,sedig~en ordcnor icsus subordiontolles de o.,te oscondaloso nsunto. Saben dos, dopcndicntcs, mor.osó po11oros, que
les entreguen los ejemplares que so les
ya que se n.hrió procéso contra los Sres. 1rnn serYido.
1
Diez de Doailln. por o.buso do ronfi.1nzn consi¡.;tento en ln venta. c1o un rnrro quo tcninn
focnl tnd tl" onnjcnnr y la clesn.paric·ión üe
unos o-erit,nfos )' un lihrrrn, oporccicmlo

Jllez &lt;le L:etras lego.

I

13

11ne n110 c1c los escritorios, srgún nfinnan
los qut'rrll.,ntes, estaba en poder dol ){a--gisb•o,lo Loim. ()ooocen yo nuestros lccto- No so ,.bo por ,¡no con~, rMnnció 6 l,i1.s 1• sorio largnisimo ,lo molostius inmo- cicron renunciar al .Juez do Lctms do
ti.u,lns c¡uo ,,,frieron los 8rc,, llíoz de Bo- :Sombre de Dios, llumngo; osto na,fa tiene
nillo, ,¡uo la Supremo Corte los amparó y de purticulor; pero lo que si puedo ocnsioqnc la consecuencio de oso omparo fuó ,1 nnr un grave peligro á la justicia, es ,¡ne
proceso ,lel J uc1. que, cegado por la inflnon- se ha babilitn,lo de Juez ,lo Letras al .Juoz
,is del acusador, tropo7.Ó de improviso con )[unicipnl, qne como todos los JncceS Muun Jurado do Responsabilidades. Todo eso nicipoles, desconociendo las leyes, no s,ben
s,ben nuestros lectoros; poro ln que el por- splicar •~• preceptos, guul~do:•. tan solo
venir les roser\"ni es saber si todavía pode- por los dictados do su conc1enc1a.

1nos nbrigar la esporanzl\ ele qno en Mé:s.i~
. . ,o baga completa juc;ticía. y $Í hny n1•

..

·

----------

¿EL ugLlTO DE B!PRE~TA ES no &lt;le turno.
CONTIXUO?. -Un semanario Je 'l'oluca l-faco Yointo y c:untro hora-; que e::,tr. el
afirma quo ol tlolito do imprenta. es con ti- Sr. Portiche incomunicado ~in cleclaración
nuo. )tal carLe:i.clo ancla oso jóvcn alumno Y_ con centineh,s tlo vista. La sociedad inen cuestioñes legalc:,;; pero corno el nsunlo dign.,&lt;1a. La prcn:-a tJda, con exccrción
e!:i de importaiwia, loda wz cinc la lihcrtau clo La Re.vista, prote:;t.m onérgicamcntc.
&lt;le iruprnnta cn:laRopública guarJa una si- íJ.'ahurcs baten palm,~:-.
/
tuación prorarisima vnoha. faltado Juez ele
],UI~ D. JlOLLX-L•
est:1 Capital que ha;;c,bse,tuiaclo un cxhor- Y no ~olo la pr~nsa, roclucicla ahora á
to, omnnado do autoridad incompetente, ~ncrza clo ílenunci,t:c:, ha 11rolo:;tado c,mLra
para clausurar una imprenta, fundámloso ese hecho escm:cl.1!0-,0. Calzado 1,1n· millaquizá en que ol c1elilo do imprenta es contí- res tfo firmas, ha ciré.ulado en Yucatán nn
nuo, ~n el próximo mimcro Lr,ü,u·emos ele voto lle gracia:; á lo:; retlactore:-. lle ~Xl
esa cuer,.lión, procurando · destruir fas ase- Ec:o del Comeaio,» ,•oto rpto e11vuelvo una
vera.ciones ilegales del i,emanariJ 'l'olwiue- protosla contra el atentado y un ci~i'•rgi~
no.
co ro¡nw:he á L\c; nutoriilados por su aditml ho,-til contr,, nn,, prcn·,a. honrnJ.i que
J.J
u •.J J:.u\
!i, Ul üO.-A.
la greñfl denun1.:ia.
J3áslonos decir.
1
1
. tteLo:; 1rn1igno~.
.
A uu,--10~.' •''" 'l'EX )
nodnn l~s nnlol'i• lo, \o, j •td icio les Je! lisl a,\o I'"'ª .i nslificar la c,unp,tíut ,¡uo 1•. pren,¡
ele ~1(,xico con los pcrióJicos de osta Capi- lildcpendientc tlc \" ucatún ha abierto contn1. l)nspués ele la nrhitmrin encarcolación tm el ju')gü, que so ha lleg.iclo nl 1•ini:;mo .
do un_ Redactor do ,nnol'eoff,• y como el do fija!' 011 In'. puertas Jo fa, J&gt;&gt;ll'lid,s un
mal Ojomplo es c:on tagioso, un Juez de 'l'ex- letrero que t11c:e: «L(! F:mJ&gt;l'fSa ,10 re.~11on- ,
omaneció do ntnl humor y la cmp!'eu- &lt;le''.' loB '"ª'".jos d~ ,u, t«/u¡,·c,.•
diu conIra un Age~le do ,l\l Españo1,, dia- :,; '."slms sunpolios al nlien to eolo¡;a
no ele esta. Ciudad. Llamó e} Juez al .\gen- :J.crnlan~ y nuc~tn&gt;:, t1cseo,, Jo _que ol ~l"
lo Y le prohibió lerminantomento fa venta Ing. P.cmcl:c :dga avant~ Jo la:; per::ocu-

º~;•

delos ejemplares &lt;JUe recibo ele )léxieo. No cionc:; tiuc sufre.
La
!;abem9s que pena nnuncinría el Juez al
Agente como sanción Jo su onlenallliento. :-5ECCIÚ~ D.E Cv1:-,UL'L\:--.
Si algunn ¡,er,on• lo sabe, sin·asc comuni- mangununos en e,le númc!'O, poni&lt;'nduln
nicárnoslo.
á disposiciún tle tollas las pcr~únn:,; &lt;iuo so
Llam!lmos muy seriamenlo la :üonción ,;in·an ctin:;ullarno::. nlg1ma cue:;lión clo dedel Sr. Gob0rnador del Esla.clo clo )féxico recho, Yª sea. que e1\a. ::.mja., ó 110, en la ::.esobre los procedimientos de sus autorida- cneb' de nn iuicio.
.
de, judicia\ , !'"" t¡no ¡,onga el remedio l(uoslro ,midu ,ori, cutcmrocu(e gra·
88
. .
luiLo.
energ1co que exigen •la J uslicia, la conveniencia !&gt;Ocial y el prc,.;li;;io de ht Autori- EL .\:\lI'AilO üW::iULtl lL-UllHEZ.
-En n11e:;tras columnas haeomos hoy alndad.»
._ión .'.t un nlllparo promoYido por R~·mirci
E~l'.\HCEL,DllE~Tl) [)E üS PE- conb:,l rnrias irregulariuatle:,; comet,idas en
HTOlH~TA EX :"In'.: 1auA. -De .Mérida ol J uraclo Popular y especinlment.c pol' no
ha reeibido «El l:11ircrs,tl» ol :;ig11icuto tc- haberse ce1folo en su re~umcn ol Juez !3".
de lo criminal á una cxtric:la i~parcialilogra1na:
datl. Ln Suprema Corte acaba ele revisar
•Por Jo:,; al'ticulos de El Eco clcl Come,·eontr., los jnogos ¡n·ohil1idos, nuocho In senkoci• del ,Juez 1' do l)isLrito y Ja
i a·• enrarccl.Hlo el director üo e!:ie periú&lt;li- rerocb, por 110 e~lar arro11laua á dere~lw
cu .Sr. Ingeniero l'riruitivo l'euichc, ,iu ,unrurandQ, cu consecue:cia, á Ramirez'.

'fo.

�14

REGENE:BACIÓN.

REGENERACIÓN.

QUEJA CONTRA EL JUEZ SAUNDERS.-La fineza del fü-. D. Guillermo
Saunders, cuyos modales de la más oxquisita educación parece que han sido objeto
de públicos elogios entre abogados y co 1currentes á su Juzgado, en'.ostos días ha dejado algo que desear, pues tonemos una
queja de la que no queremos hacer ningún
comentario hasta tomar los datos suficientes y cuando tengamos la firme convicción de que el Sr. Saunders ha cometido
una incorrección que merezca ser :1notaJa,
lo que habrá de sorprendernos mucho, por
ser la primera, trataremos eso asunto.
Parece que se trata de una señora que

mentos vigorosos de la minoría y del pa•
recer del Fiscal que sostuvo con onergía.
la culpabilidad del Juez, resolvió que no
había delito que perseguir. Como esa declaración, redactada sin fundamento legal
alguno y hastaconhorrorálosCódigos, pu~s
ni un s:&gt;lo articulo se cita on ella, el Sr,
López ocurrió al Juez de Distrito en solici•
tud de amparo,el quo se está substanciando
Ese amparo es de gran importancia. De
él resultará que el Juez acusarl o depure su
conducta, ya que el 'l'ribunal Superior,
complaciente como todos nuestros tribuna•
les de responsabilidad, ha desoído llJ, voz
de la Justicia.

fué á querellarse de inju~ia_s en contra de
otra y el Sr. Juez la recibió con menos fi.

FUNCIONARIOS OCUPADOS.-LeeL E
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mos on « a vo1uci6n» o urango que
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Sentiembre
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ficara la V1S1ta
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con este motivo, :Magistrados y Jueces es•
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tán trabaJando act1vmnente, a n e tener
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pocos negocios con que ar cuan a en ..

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neza de la que la querellante esperaba de
· · cuyo nombre fuémuy
un empleado público
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conoci o con mot·ivo d e un fio11ot o publi'frél
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cado por un Sr. Car1os v ez re1a 1vo a
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C
asuntos d e la A menean urety ompany.
·

4

CLAUSURADEUNAIMPRENTA.- visita. '
•
Felices Duranguefios. En esta Capital,
El Ayuntamiento de Hermosillo, Sonora,
antes y después .do las visitas, los negotambién so afana en procurar la suspensión
cios caminan con la misma lentitud abrudo periódicos. Acab~ ,d~ descargar sus i~as rnadora. Ejemplo: se visitó el Juzgado 6º
contra «El Sol,» penodico de aquella Cm- Menor hace algunos días y hr,sta ahora se
dad, porque hizo apreciaciones sobro el sor- encuentran en el mismo estado alguno¡ de
teo qno efectuó ese Ayuntamiento para de- los negocios pendientes.
signará los empadronadores qne deben funcionar en lns próximas elecciones munici«JUAN PANADER(),» DE GUADApales. El J uoz 1° de Primera lrn;tancia aco· LAJARA.- Este colega ha caído también
gió con agrado la denuncia, procedió desde en las garras de la justicia. Un Sr. Ignacio
luegoá suspender la publicación, á encarce- Mendoza y Alcázar, Prefecto Político dJ
lar á su Director D. Belisario Valencia y á Zamora, ha hecho un viajo ..í Guadalajara
clausurar la imprenta.
con ol único propósito de denunciar al co·
?ero el Ayuntamiento ignora que los lega citado, quien hizo alguna~ apreciarigorismos no sofocan energías, sino que ciones sobre actos del r oferidn Prefecto
las alientan. Los redactores de «El Sol&gt; P~lítico. Gracias á la actividad del Sr. Lic.
que quedaron en libertad han comenzado Juan S. Castro, se obtuvo la libertad bajo
á publicar .otro periódico llamado «La Lu- caución de D. Gre6or¡o Flores, redactor
do «Juan P::macbro.»
na,» con igual programa al anterior.
Nuestros deseos de que conclnya el ri- El representante de la autoricJa 1 mercionada füé el Lic. Francisco B. Rarnírez,
gorismo Municipal.
siendo de notarse, según un colega Jal:s·
AMPARO IN'l'ERESAN'l'E. - D. Ma- ciense, que Abogados como J)..Luis Pérez
teo López acusó al Juez de Letras de Ve- Verdía y otro~ tres cuyos nom~res · inda
nado, San Luis l&gt;otosí1 por diversos aten- garemo-:, desecharon sin examen las pretados contra su persona y sus bienes. El tensiones del clcnuncianto. Bion por estQ$
'fribunal Superior, á pesar de los argu- letrados.

' MJNIS'l1I·WS JÓVENES.-Loemos en
un cablegrnma que se refiere al Gabinete
del Rey Víctor Manuel 3°:
«Asegúrase también que el Rey ha indicado claramente que su deseo es obrar
y gobernar y que quiere tener Ministros
j6venes, coN INICIATIVA.»
Bien por olnuevo Rey do Italia. Ya quis.iéramos en l\Iéxico Ministros jóvenes, con
iniciativa, sobre todo en el ramo de Justi·
c1a.

15

«REGENERACION.»-Con el nombre
con que encabezamos estas líneas, han da•
do á luz los inteligentes abogados Líes,
Jesús Flores Magón, Antonio Horcasitas
y Ricardo Flores Magón, un periódico jurídico independiente que, á no dudarlo, vie•
ne á llenar un vacío en la prensa indepen•
diente, en lo que to~..1 á la parte jurídica.
«Regeneración» consta de 16 páginas
impresas en buen papel, más su carátula,
El primer número de «Re0oeneración»
en su parte de editorial produce lo que sá•
RENUNCIA DEL JUEZ 6º MENOR. biamente expresó el Sr. Lic. D. Luis Mén-Se dice que á, consecuencia de la última dez _en la Academia Central de Jurispru•
visita practicada al Juzgado 6° Menor por dencia y Legislación que dice: «cuando la
los Sres. "Magistrados :Mataos Alarcón, Se- justicia se.corrompe, cuando alguna vez las
· creta.rio García Pofia y Agente del Minis- causas se deciden más por consideraciones
terio Público Cicero,elJuez ClímacoAgui- extrañas á la ley que por la ley misma ¿qué
rre ha deseado poner su renuncia. Si fuera corresponderá hacer á los que ejercen la
cierto·, aplaudiríamos su actitud.
noble profesión del postulante, 6 á los que
velan por intereses que no tienen más ga·
HEMOS RECIBIDO.-Un alegato im- rantía para su vida y desarrollo que una
preso del Sr. Lic. D. Ricardo Toledo, de honrada administración de justicia? ¿No
Puebla, escrito con energía y talento, de- deberíamos todos, llegado el caso, consti•
fendiendo los intere5es de la Sra. Esther tuir en el acto un grnpo firme como una
Garch en el juicio ordinario que lo promo· muralla para resistir injustos ataques, ó
vi6 Dª Guadalupe García por falta de cum- vigoroso como una falange griega para
plimiento de contrato, ante el Juez 1º de atacar injustas resistencias? ...... »
Primera instancia de aquella Ciudad.
Damos las más cumplidas y expresivas
Damos las gracias al distinguido letra- gracias á los señores abogados, Directores
do por su atención.
de tan interesante y útil publicación, por
el ejemplar que se dignaron remitirá. nues•
LO QUE DICELAjPRENSA HONRADA tro Director, espec;almente, y el cambio
-que nos dirigen, y al desearles que sus es«REGENERACION&gt;.-Es el nombre de fuerzas en pró del bien común, se coronen
un periódico jurídico independiente, que con los laureles del éxito, nos alegramos
ha comenzado á publicarse en México ha- demasiado que se hayan dedicado á asunjo la dirección de los señores, Licenciados to que merecía especial atención.
Jesús Flores Magón y Antonio Horcasitas Ya ordenamos el cange respectivo. Un
y Ricardo Flores Magón.
apretón de manos, colega.
•Regeneración» es un periódico de su- (El Monitor de il[orelos.- De Cuerna.vaca.)
ma utilidad, según hemos podido ver por
el primer número que se nos ha remitido
y que demuestra alta erudición y suma «REGENERACION.»-Hemosrecibido
. . . .
competencia de sus directore5 pardo la rea• el primor m~mero d~ e_st~ semana.no JUndilizaci{m de los fines 'lue señala en su pro- co independiente, dmg1~0 poi: los sefior~s
grama.
Lie. J ~sús ]'l~res Magon, Lic. ~toruo
.
t
dín
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Flores :Magon.
Daseamos al val1en e pa1a I mue os Horcasitas y. Ricardo
.
a• E t · ,
•L~ d
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él
En su primer articulo ice: « 1 s e penolll"II' 3 v1 a, y esta ecemos oon
e1 can. ,. d
je de costumbre.
dico es el producto de una conv1cc1on º'"

·a

(El Atalaya.-Toluca,-Méxice.) lorosa,,,

�16

HEUENJ-:HACIÓN.
- ---

-

Alude con· esto _á la con 1:usión ~~••. '.ree \ tiene o.,tudios ,obre &lt;l ivci·,ns ,oueslion
ex1sie on la Atuumi,;tn1c1on uo J U'&gt;i101a y \logalc::;, t1.h1a:; de ,·1titl mterés pnra la s
dice ,1;1,pnés que procurará dos¡,erlar las cieda&lt;l, ,le índole ontóra_"1enle J"íicti,
energia'&gt; &lt;¡ ne lrn,y oculta...:;, para lo cual p,me expue,,ta;:; cJn t:rnl.t :;cnc1llez, c1HUO lra
lascolumnasuel pcrióuicoú la dispü--icíún de da,; it 1:úncicm·ia y c1m li!Jcrtad, y que de
cuantas personas &lt;l'lÍenm cofahorar en él. cuorc en lo" art iculi-h::- á pe1·~ona,; ilu
Damo., la bienvonid:i al 11uev1) colega y tr,ul.t:-- y\•xpcrta-:, avc:1. m!a-, en 1.t-; litlc-:;
le descamo:; larga, y pr&lt;bpcra c.xi::.tm&lt;'ia. hl-: materia,; 11ne trnbm.
A contimrnr a--í el t·o~e;;,i, le augurnm
( El C'oNtO E~p&lt;tli'.Jl.)
un lugar &lt;.li::;tingnido entre ln.s puhlicaci
«HEGENElL\CJO:N'.»- Tan cxpro:,ÍYO ne:- ucl pa.ic:. ...
(La Libertacl," ue Guad,ünj~m1, ,Jal.)
titulo es de una revi:;ta jurídica que ha ccmeniado á yo1· la lni en la capil.tl tle la Ho''L:\ tn~UENE1L\GfÚ~".-l:s el ni)
püblica. 8011 stiti directores los .\bogado~
lll'e
tic un interc:,,lllll' perió,lico lJIIO
Jcsüs Flores )fa~ím, Antonio IIorcasitas
cin¡1ez,ul0 Ít wr la luz plibli1:a en "la C'a
y Ricardo 1''lorc,; )lagóu.
El primer nümcro denuncia. tle~tlc. luc- tal, sieu11o llicho :,em~1n.u·io muy íntcrc:,
go talenlu, lJuon criterio jurhlicv y ll.JOOr Íl le, por su:; nrt il;u\o,; ~-,~l1gi(h1~. ·
· Honiitimo~ &lt;'1 e,i'mliio lk ·c,tih1, 1!C'~e
la ju,-tiát.
(La Libertad tle )lurclia./ dolo mil prn,;prri1l.1tlc::;.
r"]:,'l ,,ol" t1e Uw11laL1jarn, .lnl.)

I

«HEUEXERACIO:X.~- Ilcmos recibi- 'PUBLIGAC[Ú~ .H'íHÍ l)JC~\·.--He1
do el 1º y 2•) número:; uc tan intcre:-:nnio rccihido el primer ntíniero uo la ii1tc1:I!.
pnhlic,tciun, la que trae material sumamen- lo p,tbl icl\&lt;·ión 1lcnulll!n,1da «Hcgonernci t
Ctlitr.-hi en la Cilpital tlc l.1 lloi,ühlico
te i11toresa1lte.
:Xos c01Ígralulamo:; 11nc puhfo:acionc::- de con~,1grad,t e);clll:01Yameí1te ¡'~ tratar a!:i
tanlo mérito Ü:,iteo al humilllo Dcien::;or. to:: .i nri1\ico~: En el primer 11tí1110\l do
~lucha vida ue::,1¼\lllOS ú. « Regenera- CÍH) pcrió,lic,l que tene:nú~ :-o11ro ntH'
ción,» y de toe.la:; vera:; fcliciln!no:; ,i ,-u-: mosa tl,)·rctlacciÍ&gt;ll, so tr.-itan intcrc::,,lt
;t-;nnt\l-.. ::,Ohro lúgi,,Jaciún yigcnlc. ci
fundatlore-::.
(« El Dt'fe1i~or del l'w;blo,~ de .\Jv,ti·a- p~Hil y s ihrc el ejN•e;cili tlo b jmli1:a
en lo., 'l'ribu11al,1::¡ del ¡i,1i:-.
do1 V. C.)
Lo:; directorc:, de b publica('iún
LA HEGE~El-L\CJÚ~-- Cün e:;lc ti- no-. referimo~ ::;on lüs :::iros. l .íe. ,)úsú:tulo ha ap,uccido en 1.1, Capital do b Rc- res )fof:;Úll: Li(· . .,\ nloni,&gt; I-l orcasita~ y
púhlica un periódico jurídic1) cuyll progra- Hic,tnlo Flore:-- :,fog&lt;lll.
] lamo-; las gr,1cía:; por el llllUICl"O 11t
ma no puedo i'CI' mí,-; hcllo, ponp10 está
1leslina&lt;.lo á sefotlar y ('onlntslar to1\a-; las nos h,1 en vüuh1, tlc--óalltll,' ..tl nuc,·1&gt; 1
corrupcione~ do la ..\tlmini:-;lraeiún Je J th: dico lodo acicrlo en los ai;tmtos qne t
(«La 1·oi de Suau L,·úll:" :'-Íonlu1
ticia. E:,Lti diri jido por los t-rc:--. Líe:; ..\ntonio llorca~ita-; y Hic,mlo y ;Jesús Flo})amo~ ht:-: gracias á la Prcns,\ hna
res ~fogón.
U'? la que lomamos los a11leriores pún
Hecibu. uueslro afectuoso sa1ntlo.
(«El Obseri-ador Zacateca11u.») poe las galantes frases que nos dedica,
ploramos no poclrrlas dnr ú algunos
«UEUI~KEHACIÓN.»---El pcriódicojn- órganos üi,,ti11g11i1los de la pn1ns,1 mo
na en virlllll tle no haber rc\'.ibido a
ridico do este noll1bro qno ~e publica on la
Capital do la Jfopública, eslú llarnauo á cango rc~ped i ni.
prestar servicios do inapreciable valía.
'1'11', L 1T.i:;RAltlA, Bl~T~J::XlTAS 8,-...
}::1 número Z que teuelllü:i á la v~la, con-

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>l i ;: •
! ,.::I·
1

•

i

ANo

I.-P EPncA. Miíx100, AaosTo 31 o~ 1900. 'foMo 1.-KúM. 4

.
egenerac1on. ·
~

PElUÓnrno JUTIÍDIOO INDEPENDIBNTE.
LEI. libertad de impre11ta no tiene máB

!

t
1

Cuando la República fJl'O!JUJlcie Sll \'OZ
sohcrnua, i,erá forzoso someterse ó fü.
ú1ith'.

lllnitcs que el rfl!'peto !i. la, ida prl\'a(la,
fola mOrn.1 y fila pazpC'tl1licn. (Art. 7, o
de lo. Co11atit11ción.)

~

-1;

1

•

1

1'

O,HITIE'.l:TA,

jJ'

DIRECTORES:

: 'i

Í.Cic. :Jesús Flores )llagón.-.Cic. .f{nfonio J.(orcasifas.~·¡¡.,-,ard"o Flores )Ylagoq.
1

''

Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm. 20. (México, D. F.) Teléfono 264.
_jld/7/ínísfrador: "R,icardo flores JYlagón.

Lic. Antonio Horcasitas.

"

s.

Re.presentante de~ Estado de Chihuahua ante las
Secretarías de Estado.
Socio de la Academia Mexicana de Jurispru...
'dencia y Legislación.
;
-

1

¡

Centro JYiercanfil, 3er. piso, nú171. 20.

Teléfo:qo 26-i.

Lic. JESÚS FLORES MAGÓN.
ter. Secretario oe la .ficaaemia JYlexicana oe Jurispruoe,¡cía y ,
.Cegislación y .fipoderaoo y fJ011sejero
'de eonsfrucciones !/ j)résfamos.

9 ere11fe

de la eompañía ,

REFERENCIAS:

lar

Mé-

.J:i:J. j) . .J:uís )Vléndez.
.J:íc. j). fernando Vega.
.,Cíe. j). Emilio Ve/asco.
.J:ic. j). J'i1anuel _ji. )Vfercado .
.J:ic. j). €mi/fo pardo O'rJ

piso,

' (!entro JYiercanfil, 3er. piso, n. 0 20 . .

TELÉFONO 264.

·1.,,., .
y~~

'

�.
egenerac,on.
MÉx1co, Aoosro 31

A~o J.-1~ ErocA.

·-

Rodolfo Grünberger.
Callejón -espíritu Santo núm.11.-,/tfíxico.
•

MaqoiQaria de todas clases para la iQdostria.

1

Importador de muebles Americanos.
SASTRERÍA DE SABINO CADENA.
Calle de Santa 5lara, bajos del núm. 4.

€n esta casa se confeccionan trajes de
todas épocas. 6orte elegante y comodi
dad en los precios.
•

+

~

'

.PEDIODICO JURIDICO INDEPENDIENTE,
Cuando la R cpt\bllo~ pronuncie su voÍ
wohe1ana, ■or.\ fer.oso eometeree ó di•

Li libertad ,le Imprenta no tlr ne mu
llrulteo. qu~ el tet1~lo á la vida prhnd~.
f, la moral Vi la paz pl\blle&amp;. (Art. 7. O
de la Con1t1•u~lón,)

•

mitlr.

0A'IBETTA,

=:::::s

DIRECTORES:
.tic. Jesús Flores Jllagón.-.tic. .,/lnfonio ~orcasifas.-~icardo Flores )llag6n,

Contrata la construcción de toda clase de obras para fábri..
cas é instalación de maquinaria.

Proyectos, planos, presupuestos é
informes de todo género sobre industrias diversas.

ToMo 1.-NúY.

1900.

•

i--

l

DR

Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm. zo. (México, D. F.) Teléfono 264.

.

_jldminisfrador: 4R.icardo Flores Jtlagón.

CONDICI ONES.
'
1
R EOEllfRACIÓ!!u ult los dlas 7, Jf , 23 y último de cada mes,
• y lne r ree!ot de 1ub1cripclón ~•n:
Pare la C'apltal, trlmtttreadelantado.... ... .. . .. . . . .. $ 1.50
l'na los r:atado1,
M.
Id.
. .. ..... . . . . . .. . ,, t .00
P ara el .:~trnjero, . Id.
1~
en o o ...... . .. . ,, 2.00
0

:SCmnoe ,u,110115 cln. :S6mcroa airo.neo ·. ~5 ct11.
Se er.t~ndetf. aocptada la eubs&lt;rlp,.l~n, en ca•o que no K de•
rneha el reriédico y ge Jirari J.or el 1n,pt'rle de un trln,estre
A 1,1 oftQ!tt ,e lts a~onará el 15 por Mento.
Jio ,e 1!crnehen criirina!n.
rarn Jr I nnu~cios e11 el ptrló.llco, rldanse brila.• .•

de

.... - ......

--------.. , ,.__------ _________

¿NO HAY VALOR CIVIL?

..,,,.

El Magistrado integro •so reveh. poi: l:,. independencia do su carácter. Do ello hemos
tenido digno::; ojemplo:; en nuostm judicatura. Si el Juez 3° Corrocional sintió posar
sobre sus hombros la !:-itnación gerárquica
11u1Jcrior dol acu:-:ado, debió dol&gt;J&gt;Ojarse de
sus simpatías pcrc;cfnales, -y rodearse de su
presligio de J ltcz, ele su invoslidura invulnerable, d&lt;.' su posición social, para juzgar
sin temores y senlonc·ar sin remordimientos.
Si el :Magistrado León es inocente, el

Cuando la querella contra el )Iagistra- Jnez tendrfa h oportunidad de hacer jm,do Domingo León cayó sobro el bufete ticia. Si el :MagistradJ León e:; culpable,
del Juez 5° Correccional, redactó esto so- el Juez tendría la oportunidad de de ;ple·
no:· su excusa. Ese acto, bOncillísimt en gar sus energíag, com:&gt; las desplega con to,
.
la f0rma, concreta.do al laconismo do pocos da e~a turba, quo con razón ó sin ella, desronglones, :1os trae la prc"'isión de que no fila tras do las r vi,1s do los Juzgados Penahabrá un Juez que en este asunto proceda los. So habría coronallo do la atll'eola de l1t
COR iadependencia y energía.
resignación para sufrir las com;ecuencias
Esas excusas son el producto c1el modio do sus actos. Si caía. d,o la gracia del póde~n que vivimo!-. Se os complaciente con ol ros:&gt;, recibiría on cambio el aplauso do un
poloros:&gt;, con una complacencia qne ma- público quo premiaría su yalor c:vil.
niab. Se tiene temor ·de eumplir con un Es nece8ario quo nuestros jueces asuman ·
deber, cuando eso acto conduce á la mis•- valerosamente «ln. responf:abiliJarl do lo
ria, al hambre, al sufrimiento. Si se es po- que crean que es la verdad y pongan de
e l apto para la rudezn. de la. vida indepen- acuerdo sus actos con sus conTiccione'- . Se
diente, so acepta toda coacción. Hay espí- considera que es p1:uclonto y 11ábil conforrilus débiles quo no resistirían las a,pore- marso con los usos, observar las exteriorizas de la libertad. Cuanno Milton puso en I da~c::., aun cuanclo on el fuero interno se
boca del Angel ?aido estas palabras: «pr•- haya rot~ complotamonte con todo é:-to.
1
· fiero mia dura. h?erlad al ligero yugo de No se qmere mo~?::.lar á nadir, ni herir n ·11uia pompa servil,» lo,antó una prolesla guna preocupac10n. Ei:;La, falla üo valor y
enérgica c?ntra e~ medio.
.
\ do sinco~·idad es lo qlle ~rolonga nnn vida
La presión ofirial no dcbena ser un ob~- de mentiras y retarda á 0,10s yi,,tos el lriuntácufo,pora el cumJ'lim.iento de un deber.~fo de la verdad» (Max Nordeau.)

I

'

J.

•

�, REGENERACiON.

2

REGENERACION.

3

#4

El Juez debe tener como cualidad aspo- pronuncien o; les juicios qt1e no excedan
cial una gran dosis clo valor civil._ Si de cien pe::;os, no caben má~ rcctirsos quo
el Juez titubea al poner ol cauterio sobre el ele aclaración y el do respjn!'ilbilidad,
la llaga, no está en lo justo, no cumplo con El infoliz despojado d" su esca';o patrimer
su deber, eomo no lo cumple el cirujano, nio, jamás reparar.\ el p3ijuicio que se le
que para evitar nuevo!! sufrimientos al pa- sigue, si invoca el rocur.:;:&gt; ele aclaración, y
oiento, se ab!!tiene de pnicticar una ampu- menos, si invoca ol ele re::iponsabilidad. Es•
tación uolorosa.
tos recurso:i s:m completlmente inútiles; el
El Juez es el cirujano á quien toca prac· primero s3rviría para, hacJr más palpable
\icar esas amputaciones en el cuerpo social la violació:i. co..neticl.l, pero no para correy debe hacerla!! sin odios ni temores.
girla, y el seg11ndo es perfectamente irriCon las mismas pesas clebe calcular el sorio; aun llegado el caso de qt1e SJ hiciese
grado de culpabilidad del rufián y del per- efectiva fa resp::ms1bilidac1, qu3 es muy
sonaje, y no us:ir diferentes balanzas para dudoso qu3 llo6 ue, en nada b,meficiaria al
uno ú otro.
peijudicado. La sentencia tendría que oum·
El prestigio da la judicatura es exigente plirso y el de.ii1:&gt;jo se c:&gt;:umm 1ria.
y exigente también e3 el rúblico cuando Nuestra legislación, calcada de la legisnot:i. desigualdades.
lación o::ipanola, ::io 1:,eparó en esto punto de •
¿Por qué cuando so trata de juzgar á los ella. En esa vieja legislación encontramos
individuos de nuestro pueblo no hay e:uu- principios de uny0r oqni lady jmticia, q_ue
sas? ¿Por qué cuando se trata do aplicar la nuestros legisladores pasaron inadvertidos,
ley con sus más severos preceptos, se apli- sin preocuparse ch la cbs:i de ;valida, de
ca ésta, y, forz0so es decirlo, á las veces esa clase que cae en manos del tinterillo
con demasia lo rigor, tratándose de parias? que c)mi~nz:1 po!' arrob:ltarle la peseta, pa¿No tienen estos los mismos derechos, y ra después arrebatai-b el producto del necomo hombres, las mismas prerrogativas gocio. Esa legislación establecía dos recurque los acaudalauos?
sos que cr.m llevado3 coa fa~ilidad á la
Esas complacencias con los poderosos práctica, el de apelación en cuanto al fondo
traen serias consecuencias que á los jueces del fallo, y el d, nalickl on cuanto á lo'i
honrados toca evitar, pues cuando lamuche- procedimient i,;, rcctu-sJs sencillísimos de
dumbre traduce un acto judicial en debili- resolución rápida. que exi¿en esta clase de
dad, pierde su pre!!tigio la id~a de justicia. negocios. D.3 esta manera se eviLó e~a desigualdad que ahora exist:i entre el litigante pobre y el litigante rico. Aquel, al
pronunciarse una sentencia en su contra,
lras sentenc:as en los
encuentra que la cantidad reclamada no

'uicios de menor cuantía.

J

(Culaboración).

vieneásupoder,nipuedeesperarqneotro
'rribunal resuelva que el Ju·z de la cau-a
cometió una injusticia. Por el contrario, el
litigante rico tiene recursos numerosos que

¿Porqué nuestra legislación del&gt;po~a al puede ex¡~lotar co~ éxito, ti~~e elemen~s
litigante en los juicios de menor cuantía para sogull'los, Y 81 en defimtiv~ ~ vencida todo recm·so oficaz en contra de los fa- do, no faltará el pan á su familia, como
·
· · · ?E
acontece al intelíz que quizá no tenía más
llos pronunciados en estos Jmcios n ver- '
.
.,
.
clad es dificil saber el por qué de eso de- e::;pcra1:7'8- _pa1:a salvar l~~ª situac10n crítica,
samparo on que so oncuentra ol litigante que el msigmficante puna.do de pesos que
pobre, q_uo al dcf.'n'.l or sus exiguos intere· demandaba.
.
ses, tiene qm c~ülar anb tml s:intoncia des- Podría señalarse un rem~~o á ese defecpótica que á las veces lo despoja. La loy to legal. No el que se adm1heran para los
es inicua cuanlo dice on su artículo 1111 juicios de menor cuantía recursos como so
que do la-3 ::-entenciar, definitivas q_ue ·se admiten para los otros: para lo que, en

print'.pio, no habría ~nconvenionto alguno, leyes no pneden ser alteradas por cualquie¡,
pne::; igual derecho heno el quo reclama un jm,z, necesitándoso para corregirlas hom•
peso quo el qu~ reclama 1m millón, ::;ino el bres estudiosos é inteligencias superigres,
qu~ se estableciera un recurso rápido, co- y en México, los jueces no estudian.
mo lo exigen las necesidades do los litigantes. E::;e recurso podría ser el de roYocaoión clo la sentencia que doi;poje, de cuyo
recursJ conocería el Juez inmediato en
númcrv al que la pronunció. Con el establecimiento &lt;le esto r0ctuso, aumentaría en
«Con oso nombrJ ha empezado lt p:1bli•
algo el tmbajo do los Jueces :Menores, pe· carse en ~féxicJ un periódieo qu HO pr..:•
ro se sat.isfaría una exigencia de la Jusli- pone se11alai· ~,1s_ abusos ~o la judi~a',pra,
cia, qne tiende precisamenle á eyiLar des- enderezar ln JU1'1sprndencm, moralizar la
imialclades
De osa, 111anei·a
.
' 1 gente do
o·,
•
,
, H no en lO&lt; os .
. curia, ele, cte. .Lab1r tan merite,•
.., casos - • lo. :\,. . 1 . . • .·
. na sena do secundar::-e :-;1 fuera JDsiblo lolo~ , -, 8 1 011 .~ 111, .,., :;e &lt;e:;1nuua 1a mju--licia co:neli&lt;la por el Juez lfonor quo gr~r los altos fines ~no e~ cJ1ega ::;0 p~·opo•
hubiese pronunciado una scnlencia que ne, hoy por hoy es unposible, porque u ello
de,.¡io;e
pues- bie11 sab1'clo
res•
,
J ,
,e
e:;. que nl ounos so oponen,
, I á la. YCZ c¡no el. .obstinado
.
lteco ,. "&lt;•o g111'-,n
.
.
1
d'
t 1º l peto a n rutina, al tradie10nah.,mo, fre•
" mns por os 1c ac o.; e e
.
. ..
J
so capricho quo por los onlenamionios de c~1~ntome1:te disfrazados de Jm,t!e1~, d ser~
·.,zo'n .
. ·l
. vil1smo reman to &lt;}U" somete á los Jueces nl
la ley. Con lnás• i "
se mltC:, ran C'apn.
.
.
.
chosos cuando la ley, ó la práctica, 1 &gt;s hnce P?der OJec1lt1Yo_, h~c1onclo ~o ellos unos SN'~
Íl1'C'~pon::;ables.
v1&lt;lorcs del cac1qu11smo. Bim saben los v~lientos redactores del periódico á qno nos
I.,1c. E;,uoE~Io L . A mrnux.
.
referimos, que la inamoúlidtd de los jue:o;;
fué n1elta motiYo de risa, porque no co:1,Yenía al poder tomarla en serio, como quo
ele ella arranca la independencia judicial,
bai:,e única do sn regenerac:ón.
«No obst:rnto, bueno os que ha):ª quien
y
se proponga fustigar íi los jueces prevariYa hemos dicho q_ue alounos jueces no cadores, á lo-s abogados chicaneros, á los
n~ustan sus autos y decretos á las preven- curiales rap~ces, porq_ue ese movimiento
Clones legales, sino á los dictados de su ca- que, lo repetimos, no regeneraría á la ju~
pricho.
clicatura, haría al menos c¡no la nueva. geEl Código de Procedimientos Civiles or neraciún tle abogados s? fije ideales máb lcd~na, que cuando un Juez len()'
a·,._ vantados, q_ue tenga 1ma homndez ·profe-l
ª que 111 . l ' b' . l fi ·
Ju-se á otro para encomendarle la práctica siona mas ien te ~Hla? qne adqmera o
de alguna diliO"encia "' est •
d santo horror al medio remanto, ho»J:or qt·e
6
, .,
e JUez no sea e1 18 1 .
,
mismo distrito J'udicia·1
• i,. . t
uma pro1&gt;em1era una refohna radicd
·
, 1)ero si esllt'. SUJO o
1t
al mismo Trib~mal Superior, no sará nece-1 y c~~p e .ª· . ,
.
'
sn1io exhorco e r .
.
.
fi .
« I enclm ho,Tor a osos J neces, qne poi smo s11np1e o c10
. t
Ahora b'• n ,oima,
..
,.
. · ¡quo so sien en apoyados por el gobicmo,
1
·
·
· y oncarcelan i&gt;erion_
lº1cn,. O;, Jueces. .-err.!t ·y Lopez,, docom1san
improntas
1.wmano,
y
0° l'OSJ&gt;ectivamenle tlel ·a
d'
,
· sm
· que haya ni la
civ'l
·
i mo istas a. lrocho y mocho
1,no cum1&gt;1en con osa provensión y &lt;lir'
¡ d
.
'en . ·t
'•
i- som )ra el delito; que Yen con punible ii~1101 os en forma al Juez do 1ª Instan- d'f' . ·
Jcia ex
.
'
·
do 'l'l
. .
'
i e1 encm pasai. semanas y meses
ele pri1
,
ª1pam, flm importarles ol mandato sión de un inocente, sin 11u~ lo.; &lt;len ,,a¡,, s
_,
de 1a leY Y com1)1·1can lo l os negocios que Iele concluir el proceso; q_uo reciben t,'ob:sepo~ natm:leza son sencillis~~s.
1qtúos de los litigantes 1&gt;arn torcer laj tbticü,,
rich eramo,) ~ue estos_procechmientos ca- buscando en el sofisma w1 calmante para
P osos, seran conegidos, pues nuestras I el escozor del remordimient-0¡ y que deJSo•

''REGENERAGIÓN"
0

Hay que ajustarse á la
le_v no al capricho.

..

0

�I

5

REOENEHACIOÑ.
rmsc·

4

a
yendo los diclados de la rectitud y do la
lógica, se dejan guiar por las sutilezas de
la. chicana, que tanto abundan en la jmis-

abr1·.r el térm_ino probatorio, quo no exco- falseda(1 en m't·or·me"" rendidos á una autodera de 1a _mitad del s )!1a1ado en la prime- ridad fraudo.

,,,,

REGENERACION.

r.1 Desearíam:&gt;3
mstancia." que la ilustre comisión re- .So ~o.ce
y consistir osos ~elitos en que el
81
dactora. del Cjdiao
diJ·era qu'- q .
: Lic. Perca con su caractor do Juez, dió
º ' 003
~ mso aviso al T 'b 1 d
1 •
dacir con este artículo y porqué lo di'JO, un escnb:onto
" . .n una
e quanombr,1.miento
U1b1&amp; nombrado
interino,
que

Jmportanfc.

R_ecomenOamos á 1:uesfros
subscripfores, [ocales !I foráneos,
JDente eJercen de 1\bog~do~ ! noüu:ios, se sirvan reclamarnos los númeaunque la ley se ]os prohiba, smo 11ne son
··• ·,
, • ··•
jueces y liliganl.es, empleados y postulan- ros que no ha;·an recibido d,
tes, recibiendo sueldo del E,~l'io y cmolu• nuestro periódico, para remifír•
mentos de los particulares. Y se m·orgon- seles, !I el mism~ fief1/PJ, n~s in•
wá de oponer recur::;os ~in más fin que diquen con fooa exacf ifuo sus
ganar tiempo, como habido ha::;la aquí cos- domicilios, pues como dijimos en
.
.. .
. nuestro r¡umcro en,.Jertor,
tumbro en la lleptblica.
•
hay n¡u•

prudencia actual. Tond!'á horror 11 los le1,rados q~e, sin el menor embarazo, no sola-

°

«Y acaso as1, cuando el m1htansmo ca1• . •,
ga, cuando el eaciquisn10 se acalie, la jus• chos md1v,~uos q,;e gus/'an de /e,r
ticia podri. apoderaise de los Tribunales, sin ([liC les ri:esfe el valor del peon donde menos sa b hall• ahol'O, Enlon- rió~ico. €sfo sucei!• con especia•
ces tendrá algún resultado el trabajo de /idad c.1 /JS Jaga?Jcs y J"ribu•
p'.)r ahora es Yi&lt;-iblemcn-

te estéril. PerJ entonce:; bel'á el medio
otro, y la reform:i yondrá independiente-

mento del ¡10riódico aludido, al que felicitamos á pesar de tod,1, pues al mcnot su
existenci• demuestra l.i honradez, buena

na/es; pero para su escarn1ienfo,
/os anercibimc.s c:e publiccr sus
r

nombres, si con sus mat¡uinaciones confimlan entorpeciendo el
servicio de nucdrcr publicación,

voluntad y valor civil tlo ::;us reclactorob,
cosas tan dificileti do rounir en esto::; tiempos&gt;
Las anteriore,; Hnca:; las hcmJs lomado
de "El Heralrlo" de Agna::;calientes, que
dirije ventajo:;:1mento el inteligente •Abo-

Eu GODIGO DE
procedimientos Federales.

gado Sr. H. Valdepefin.
,
"A.rt. 511: Resueltos los incidentes 6 ,1
Esos concoptos ¡m1·ccen el prod neto do no se h ubios'" pr, n ,·: :,l &gt;, pnsad " 1,s seÍI
un pesimismo desconsolador. El inteligen- días 110 ,¡ue l.a'ila el art. 3'7, el apelanll
te abogado croo que nuestros esfuerzos son expondr.1 los agravios quo en su concopt,
oslérile~. Pudieran serlo; pero 11or nuestra .lo canso la resolución apelada y expre,
parle espera:nos que, si no en mucho, si en ·,lo suscinlamenlo los puntos de hecho Y
algo serán 1\tiles, cuando menos ¡,ara pre- derecho on que se funde cada agravio.''
pa1~d csl~ j uvon l ud, pos:misla 1&gt;0r he~e_n- Suponemos qno si el apelnnto qui
cia, á la c,nqni,la del ma(,nno.
promover 1iru•b• lo habrá do manifestar
No ospera:n ,s b compleb rogencmciún osl o oscrito, puos la ley no , seftnla 0
del Podor J udicinl do lo Ropt\blica, Hny oportunidad para promoYcrla, y os ló '
miembro,; do él, quo son irrogonera.ble:;. suponer, quo teniemlo quo c~qwesar
Jueces cnltos ha habido que honradam~n- qué objeto s~ pide la prueba, lo haga
te deseén conoce1· nuestra opinión respec- e:xprcsar agravios.

to de sus fallos; poro h• habido tambi·'n

Tropezamos luego con el ai·t.

quienes, al hablársclc;; de nuestro periódi- la letra dice:

•

eo, hay•• contcstat1o, como único y snpromo argumonlo, 'con la robbra "cá, c,L"
Estos últimos son los irregenerables, éstos
,¡uo contestan con el ar&amp;~lmCuto de todas
la,; tiranias,

r,13

- - - - - - - - - - ~ - - - no so ven~c6, sogtín ose 'fribunal, y en
que figuro ol sueldo de eso escribiente en
el presupuesto, imputándose al Sr. Lic.
Perca el haber d~spuesto de ese sueldo. Este se~1or pidió amparo contra los actos del
?Ingistrado de la l II Sala que lo declaró su11.f"
•
.
Joto á formación de causa
E 1 .. ·
os
lli.ag1str:H
os
del
Tnbunal
Superior
·
1
deLZacatecag merecen una severa censura
n .1mcw. de amp11.ro probó amplia1"'' su actiLud en contra del Sr. Lic. 'l'ri- monto el Sr. Lic. Perna que había hecho
nidad :Perca, en el siguiente asunto.
eso nombra:11iento do escribiente y que 1ai
Como Juez 3° do lo Criminal do Zacate- 68t8 no habm torondo posesión de su emcas, el Sr. Lic. Perea, con plausible oner- pleo'. ~l sueldo se repartió entre loi demás

El Sr. Lic. T~inidad Perea y
los Magistrados de Zacatecas.

1

cREOE)IERACIÓ~•:

&amp;

qUI

,

"Si huhicro tic rendirse ¡,roeba,
goncia de qu• hablo la primero parte
nrt. óll, so reducin\ á la oxprasi6n J
tostación do los ngmvios en una sola
dienc;;. y en seguid• o! tl'i\Íuñiu roan

gía, suspencli6 la"partid• de j nogo, do azar escnbi6llles que habían clasempeilado Ja,
que so hallaba instalada en los altos del laboro: dol foltista, como os costumbre en
:Mercado público de dicl1&amp; Ciudad. Su ne- el rég,m•". interior de esas oficina,. El Sr.
titud enérgica tuvo como premio una se- Juez do Distrito, que se ha distinguido por
rie do intrigas que so resolvieron en un su honradez y talento, •mpar6 al quejoso

proceoo. El Presidonte del T,·ibunal indi- Y su sentencia o,tá en ,..visión anta l• Su•
c6 en lo privado al Se. Peroa lo. convenion- proroa Corto.
cin. do qne solicitMe una licencia cortt1. Esta narración de los hechos demuestra
mientrM iJasaban lo~ comentarios aceran. q'.1º el Tribtmal do Z&amp;ca.tecas ha obrado arde su actitud, comentarios que le fueron bitrai:iamento Y que sus actos reprochables
desfavorables, porqno parece que 011 toda constituyen una intrigo. para despojar al
la República ha tomado el juogo el cmí.c- Sr. Lic. Porea de su empleo. Esto 1ef\.or ha,
- tor de una insfüutión inntacl\ble.
mostrado rectitud, energía y honradez en
. E~ Sr; Lio.. Poroa füé condecendionte y el cmn1,limiento do su oncai·go, alemen·
pidio licencia; poro quedó sorprondido tos quo no conTienen .\ ciertos funcionacuand? 1A voz pública le informó qu8 so ríos.
deseJ.ba ~~ volviese al Juzgado, lo que so El 81·. Lic. Perea se ha mostrado enérgi4
robuateci~ con _el he_cho do haberse nom- co on este asunto. Leomos en su escrito dt ·
bra~o un.Jue~ _i~termo. C~ndo co~cluy6 amparo, apropósito de la imputación de in4
sn licencia pi~10 por escnto al Tribunal 1mbordinado que le hace el ::Magistrado do
q~e 110 le res~1tuy~r11. e~ su empleo. Ese es- la. 11\ Sala: «El lenguaje de 111. dignidad hoorito fué en,mdo .ª~ Fiscal y entonces su- riela no e1, el de la bu~Uación á que omino_
po qu_e se le seguma una averiguación. El ,amente se acostumbran 11.lgunos · ¡¡uperio~r-. L~e. Parea protestó contra tales a'ctos, ros. ¿Se admira este Maaistrado de la irre4
lllilStió en que debía restituírselo en su verencia de un inforiort pues mái debería
alguna que admirarla
el do11pot1·s,110
d e un superior
.
¡empleo
h b' pol'dno haber resolución
,
.
·
o u 1ese eclarad~ SUJeto á formación de ¿Lo paroco al Sr. Ruiseco irrespetuoii~
~usa _Y acusó al Tribunal por sus actos ar- dad el que yo defienda con energía mía

!'~"°'

anta la Diputación pennaneuto darechos estropeados, y no 1• parece oftn•
e. Congreso del Estado. En cambio, ollsivo tratar sin más ni menos y á título d
Trtbun:1 lo consignó ante el Magistrado Superior, de falsario y ladrón ó un em
de la 1 Sala, por los supuestos delitos de do de la Justicia, tan sólo porque a~ lo
I

¡,.:

�REGENEnAóION.
qui3 r 3 ? No, sefl.or: si jueces hay que doble- jas en las colum1:as_de nu:stro perió&lt;l.ico,
gan ta, cerviz, también hay otros que se el quo nunca sera sistemático para censulastiuun c:m las ofensas y arbitrariedades rar ó para aplaudir.
d() un Superior».
Si todos nuJstros juec:is y ompJeados judici;ile, fueran tan levan.talos y dignos CO·
mo el S r. Pera:1, no presenciaríamos esas
escenas en que los superiores se portan como energúmenos. 'l'onga la seguriJad el Sr.
Lic. Purea que, sisa lo des1x,ja, de su empleo, tendrá abiertas las puertas ele un bri· 1. Sti J1 onra lez lo s:11 vará del
11an t e porvenl .
·
· y su prest·1a·o
ese l)restiaio
y
nau ft'al'Y10
1
,
o
0
0
,
•
h"
st" marlo cuando fuienerg1a que nos izo e 1
. · l os, lo pondrán por enm0s sus cond1sc1pu
·
d
1 ·
·ntrio-a, que IJratenda
cima o cua quiera 1
O
d 3struir su raputación de hombre honrad
o.

El Ministerio Público
en la causa Velázquez.

Di~ícil le hubiera si,lo al Sr. Juez 1º Cor~·ecc1onal encontrar otro defensor más apas1onaclo que el que tuvo Ja fortuna de en• •
· p bl"
contrarenel Sr.Agentedel Mm1ster10
t't 1.
co, que en nombre ele la socieda.l que repre.
. .
,
._
senta, ha pedi&lt;lo se &lt;lecla1e. sm lu~a1
, á p10.
ceder contra un Juez cJ:1s1gnad.:&gt; «por exi•
,
•
•
• •
gwlo a conveniencia social,» sJ_~un resp(}table opinión de la Suprema Corte.
Para sJstener su bsis, tl Minístsrio Público ha procurado aprovecharse, aunqu3
no con grandes den·Jchas do inteligencia,
de todls bs olementJs qwno ha podido
proporcionar, m'.)dificando los pa~-t:is oficiales y tergiversando disposiciones tn·min::mDedamos en nuestro ~rograma que tes de b ley.Desfiguró el parto rendido por
aplaudi.rfamos los actos buenos Y censura- el Inspctor General do P0licfa, y b obligó
rír.mosbsactos malo3. Parece que estas frs.- á decir que no prdo aprehond)r á D. José
se.3 pa:;aron inadvertidas para algunos de Diez ele Bonilla,cuan&lt;l.J b allí asentado fué,
nunstro 3lectores,quohan croidoverennucs- que quedaba á disposición del Juez, vigilatros elogios el dese::&gt; do halagar á algunos do por la p:&gt;licía. Aseveró qm ol Sr. Diez.
miembros del Poder Judicial. Nada más de Bonilla trataba de evitar las determinaerróneo que esta suposición. Si hemos di- ciones de la autoridad pública por un ver_cho que el Lic. Norma os u~ ~uen emple~: dadero artificio,habiondoasontadoanteriordo, que el Jmz 4º d(3 lo Cwil pronunc10 mente, que «el individuo que se finge en- .
una b:iona sentencia y qu:i el Promotor de] fermo, etc,» en c:intra del dictam 1m do dos
Tribunal del ler. Circuito hizo un buen pe- médicos cuyos certific.1:los tonfa á b v ista
dimento, ha sido porqun los hemos exami- ybajosuautoricladdejurisconsulto hasostenalo en su3 actos y los hemos encontrado nido que, LEGAL)fENTE HABLAN:QO,
correctos; poro si alguna nz dichos seno- no hay detención cuando ésta no «se veriJ: )3 no observaran la ley y cometieran ac- fica precisamente on ol establecimiento
t 1 s censurables que l'tegaran á nuestro ce- destinado para ose efecto», y por último,
ne&gt;cimient:&gt;, tambiénlosconsurarfamos,puos siempre en pro do la imposible defensa del
nin auna liga tenemos con ellos. También Sr. Juez 1° Coneccional, ha roto lanzas
al Juez Patino Suárez, al Procurador y al abiertamente con el art. 813 del Código de
Juez Clímaco Aguirro, no les escatimare- Procedimientos Federales.
m:::&gt;s nu3stro3 a;_:¡husos cuando so los me«Parece cJnveniente hacer constar, nos
r 0zcan.
dice en su famoso pedimento, por lo que

i(eclificació17.

Si alguna persona conoce actos ilegales
do los funcionarioJ ó, quienes hemos aplaudido, Y tiene el suficiente valor civil para
publicados, con gusto admitirenws sua que-

toca á Ja acusa~ión formulada p~r el tantas veces menc10nado D. Pedro Diez~de ~0nilla, que en el ::unpiH'J que este senor m1
di . t
terpuso contra os netos y proce m1en os
1

,,

que _onsu contradicta1:ael Juo~1J~'Í?1or~ Co- parar al Sr. Esteban Montiol por el procerruc1onal, so sobrosoyo en el Jmc10 dicho, so, que por injurias al 81'. Gobernador Mulo que hace entencler que el Juez procedió cio P. Martínez lo inició el Juez de Tec?n~vr~e á derecho Y á.sus facultades ju- huacán, declar;ndo el Alto Tribunal de
nsd1cc10nales.»

. .
. Lo qu~ hace entender, es, que el MmiSt eno Público, profundo conocedor
de nues.
tras leyes, ha procurado olvidarse de ellas
al pedir en pro delSr. Juez lºCorreccional,
pues no podemos
pensar
.
. , que esté á tmícorta. altura su ilustrac10n como abogado.
.
Se sobreseé,· cuanda el actor se desiste,
cuando muere el que promovió el recurso ó
cuando, como en el caso, han cesado, lo;;
efectos del acto reclamado, pero nunca se
sobreseé, cuando
la autoridad
responsable»
.
,
· ha procedido
a derecho
y á sus
. . conforme
. .
.
facultadosJur1sd1ccwnales,»
smo
que
enton•
•
ces ~e. dicta sent_encia declarando qu_e _la
Justicia de la Umon no am1Jara al petic10nario_ ~ en el c~~o, lo que en la se~t_encia
defimtiya se d1Jo es que el «prestigw de
la autoridad, la justicia y la· conveniencia
social» pedían á gritos la consignación del
Juez, y con esta declaración la Suprema
Corte se ha puesto á la altura que exige su
zelo por la justicia de la que ha llegado á
ser el principal, que no podemos decir, el
único constante paladín.
«El sobreseimiento no prejuzga la res·
p:&gt;nsabilidad civil ó criminal en que haya
podido incurrir la autoridad ejecutora y
\Uedan expeditos los derechos de los interesados para hacerla etectiva ante los jueces
competentes,» dice el art. 813 del Código

de procedimientos, LO QUE HACE EN-

J us t·1cm,
· que ese J uez no.vema
11L
•
facultades
para iniciar do oficio un procedimiento
criºmi·n·'l
:. q uo so1o a, pet·1c1"ón d e part e pued e 1mciarse.
• ••
L a act·t
·
d e 1a S uprema
1 u d correet'1s1ma
Cor t e os mot·1vo de b ur1a para ese peno
· 'd"1t
·
·
d
G
b
d
~
r
co, pues o a1se1-v1c10 e1 o er11a or J.uar~
ti'noz . Olv"d
• d u d a, que no es éste e¡
1 a 9m
úni·e0 caso en que 1a Cort e 11a amparad o á
Mont'
·
101 cont ra act os d e1 J uez á que nos
~ •
• que cad.1 vez que ha ped"1re1orunos,
sino
do amparo, se 1e h a conced"d
· t a de
i o en vis
¡a JUS
· t=.c
·, de sus ped'1ment os, cast·1wcac10n
a do
· tas roso1uc10nes
·
1os proan con sus JUS

0

1

ceclimientos contrari~ á derecho de· la autoridad responsable.
y a era tiempo de que oomprendiera el
Juez aludido, que la adulación al Goberna•
dor no se compadece con los severos pre•
ceptos del Código Penal.
Risible nos parece la defensa que la Re..
vista de Puebla, periódico sin prestigio
alguno científico, hace de los actos del
Juez de Tehuacán, que mal e¡_uo le pese al
Juez, al gacetillero del periódico y á quien
lo inspire, han sido reprochados por el
cuerpo más alto de lotrados, la Suprema
Corte do Justicia de la Nación.

•

CORRUPTELAS JUDICIALES.

TENDER, que cuando se sobreseé queda
en tela de juicio la conducta de la autori- Eñston algunas prácticas v1010sas, en
dad responsable y no se entiendo que ha abierta pugna con preceptos terminante;
obrado conforme á derecho y según sus _fa. do la ley, y de tal manera arraigadas en
cultades jurisdiccionales.
nuestros tribunales, que, á pesar de ser
alarmantes, ni siquiera a1Tancan una protesta de aquellos en cuyo perjuicio se viola la ley.
Vamos á presentar, en confirmación de
ese acerto, un hecho que á diario se produce,tanto en las Salas del Tribunal Superior
l
cerno en ]03 Juzgado¡ Civiles y Menores.
Dice el gacetillsro de la Rwista de Pue• El art. 610 del Código de Procedimien•
bla, periódico oficioso, pero malo, que la Civiles, borrado por nuestros funcionarios
Suprema Corte incul'l'ió en en-or al am- judiciales civiles del catálogo de las leyes,

Ia defensa del

Juez de 'Cehuacá17.

•

�R:EGENE:RACION.

-

=----2

8

previene q_ue, si al espirar el término fija- do en su nÚID:)1'0 c0rro,;pon&lt;lionto ul 23 da
do por la loy pura prJnnnciar sentencias é!'&lt;te, y satisfaciendo su curiosidad deb:&gt;
definiti n:; 6 interlocutoria!'&lt;, no so hubieren manifestarles quo los autos contradictorios
expensado las estampillas necesarias, se ex- á qno roe refería, en mi ante11io;:, fneron
tenderán b s res0hi-.;iones en papel simple dictados por el muy honorable y justificn0
m:tnclando qu9 ol act:&gt;r 6 recurrente las ex- do. Señor J unz 1. de lo Civil, que conoció
penso, apremiándolo c:&gt;n alguno de los me- del juicio á que me he referido,y on el cunl
üios quo est¡¡,bloro el art. 140 c1el mismo han parndo acontecimientos muy cxtraorCódigo.
dinarios quJ&gt;- someto ú. la calií1cación de
Con pocas excepciones, entre las que e~ Uds., pórque no sionch ducho on las exde justicia moncionar al Juzgado 8° :Menor, tratagemas jurídicas, no ]JUoÜo omitir sobro
donde siempre s) ae\ta e,a disposición, las ellos mi desautorizada Ol)inión.
santencias lleyan siempre el estribillo de Uno de csJs acantocimientos con~iste en
«se firmó hasta hoy en que el intere:mdo que la p:irte ac~ora solicitó una providenexpensó la'&gt;. esbm,ühs para. el presente cía precautoria en mi contra, sosteniendo
fall ,» lo cual sobro ser una flagrante vio- quo n:&gt; tenía yo otros l,i:mes q-.io una cusa
0
lación
del citac1o art. G10, también es, en y un terreno y que pretendía yo enajenarla mayor rarto de los casos, 1ma falsedad. los. Esto'.J do3 hechos son perfectamente
Casi siempr:i el intons::i.d;, va diariamente á falsos como yoy á demostrarlo en el juicio
.
'
informarso de si so ha. dicta-do sentencia Y respectivo, per0 suponiéndolos vordadJros,
de si so ncco,itan estampillas, porque sabe el fonda.mento de osn. p1\widencia ])rocauque, si no so toma ose trabajo, su juicio toria debió ser la fo1c;:ión 3.'\ clJ1 articulo
quedará indefinidn.monto citado para son- 32G del Código de Procodimient:Js Civiles,
tencia.
. advirtiendo que la acción qu9 on mi contra
_Los términos judiciales so obseryan n- so ojorcita, os personal y s:i doriva de un
gorosamentc cuando son sofü1lados p~ra pa.garé quo fa parto actJra sostiene que le
quo las parto:; evacúen un traslaclo ó nn- debo. Pues bien,cl Señor Juez tuvo á bien
dn.n una pruolxt, pero tm proato como son f.:tndar lo. pr,widoncia. on algo que nadie le
exclusivamente señalados l)ara el Juez, son había pedido, á sabor: en b :fracción 2.!\ del
interminables.
propio articulo que á 1u letra dice: «CuanTan frecuontJ os la ro1)otici6n de estos do so tema que se oculten ó dilapiden l ,) S
CllSOS que ya no no:; soL1)rcnden; pero debe bienos en que debe ejercitarse uno. acción
evitarsa quo los jueces, lJor no quodar á real» Ahora bien, llevo tiempo de devanar·
descubierto cfo una nsJHLSJ.bilitlaJ iluso- me los sosos pensando cual será esa acción
rin,, oct11ten su falta üotrá.s éb nna montirn, real que se supone intentada en mi contra
qua puedo sor trascondcntal para el apodo- y yo debo preguntar á osn. reducción, si el
rado que haya rccibill-l c1o su cliente las ,Iuoz pudo fundar asi su providencia pro•
expensas n:ico3arias,;; á quio71, con toda la cautoria., y si con tal fundmento se me pu•_
seriedad de un fallo, so lo tache do moroso do molcstnr en mis bienes, sin violarse lo3
al cubrir las quo so ca.u~on, mo~~sidad qno artículos 14 y 16 de la Constitución.
se pueJo t1w1ucir en responsab1lidac1os que En osos mismo-, autos hay otras deá;io·
le son ajenas.
______ nos que pudieran llamarse 11erla1 de Juris·
prudencia y quo iré dando á conocer al

.

SECCIÓN DE CONSULTAS

público, para la debida enseñanza ele liti•
gantes, J noc3s y Abogados.
MéxicJ Agosto 24 de 1900,
Soy de Uds. afmo. atto. y S, S.
1
Sres. Directores de «REGENERACIÓN»
JAV'IER GARCÍA Ton11.Es,
•
Presentes,
- -1'1uy soÍl.Jres mios:
Nos con1pla~e el que haya Ucl. quedado
DJy á, UdJ. las gr.icias más expresi,~as satisfecho c.on nuestra con~ul~a y ol que
¡1or s1.t consulta que he leído ceu todo agra- haya atendido nuestra curiosidad,

'

9

REGENmRAC!ON.
ji

Respecto á su ~ueya c?ns~lta le maní- uno antes y no es ¡)rudente dejar agotar
festaremos q~e, s1 la obligación que de- un término para ójorcitar el derecllo que
m'.l.nda la pn,ru'.3 actorJ. es personal, y en es9 puede perderse por una hora do atraso.
conceptol' la
á la.consideración
del Sírvanse Uds. perdonarma la molest'1ay
· pr.,sontó
d
.
J_u:iz so_ic1tan o la prondencrn precautJ- aceptar las saguridades de1 mi atenta conna, debió fundarse el auto respectivo en la sideración, -S, S ,--J OSÉ 1:\-ODRí GUEZ l'tEINA ·
o da
.
-fracción III del artículo 326 del C6dio-o
·
.
.
Procedimientos
Ci,iles,y
no on la fracción Estamos· á Ud, muy agradec1'dos, Sefior
1I de,1 ~1S1no artwulo. E11 tal Yirtud, se Rodríguez, por su amabilidad en consul·
aplíco mexactamente la roferida fracción tarnos.
II, Yse violó, en consecuencia, el articulo 14 Creemos como Ud,, que o1 artículo 537
03 indu- no contiono una d'I.'spos1c10n
· ·' que merezca
.
. Esa violación
.
dde la Constitución.
able y no tiene m la evasiva del artículo la pos!)sión de estado de hija leo-ít'
d 1s
809 del Código de Pr0cedimiontos Federa- vastos talentos é ilustración. 1;c:oªci;~ ~8
. de un hecho dudJso 6 los Sonoros Ab,)O'ad,\s
º y que 11!'ormaron 1a eoles, por no tratarse
e
un
punto
opinable
de
derecho
Civil.
misión
redactora
del Códio-o
0
.
.
.
a1u d.d
1 o. ¡ nd
d e1onsecuenc1a
1
1 do1esa. lllexacta
.
. aplicación terpretá.ndolo eh el senfi do en qu0 U d. lo
e ~ ey, es a mo e~tia mmot1vada que ha hace, esa disposición no merecería el calisufndo
;·
· 1 'óUd.
d len sus
• bienes, y, por tanto, la ficativo do absurda, que Ud. la obsequ1a·
v10 aci n e articu
pero creemos que ta1 m
· t erpre tac1'ón es de'
, 1 ,1od16 Constitucional.
d
ue
amos
a
as
or
ones
o
Ud.
masiado
forz·él.da
y
no
cab" 0~1l 1OS térmmos
·
Q d
en quo está concebido el nrtícufo·5a7 roen•
'

,

0

.r.
V
cionado.
uxpam, eracruz, .ti.gosto 17 de 1900.
T
Sros. Redactores do •REGENERACION, Nuo,rrüs Tdbunaies de Circuito han re•

u
.
. .
suelto que el término pfira continuar ol reméx1co,
D1stnto Fedora.1.-CentrJ Mor- curso ' 80 cuenta&lt; desdo que so dictó 1a reso·1
canti , 3er. piso. Núm. 20.
lución que la origina. En vista. de los térmmos
on que estn concebida. la. ley, somos
Muy Sonoros míos:
·
. . m )lastar h atonción
.
Me permito
(1.3 Ud,. nosotros do la misma opinión, por más que
iu
i o cocon la siguLento consulta, ha:)Dn&lt;b uc;o dol esa O]linión esté rel'l=da
con e1 sont'd
m
n,pmso
precepto
legal
llega
alabsurdo
b:indadoso e5frocimient:&gt; dol número ante- ú
1
rior c1e su interosante publicación.
de disponer q¡io so continúe un recurso
El término para continuar ol recurso de d e~de antes do h aber sido interpuesto, y
casación se contará desde que se notifique quizá desde antes que el litigante se haya
la- resJluoión d9l .T uez ó Tribunal quo la decididJ á interponerlo.
pronunció, dice el artículo 537 del Códio-o
.:,
de Procedimiohtos ]'odor:i.les.
11
¿A qué resolución alud3? ¿Ah qu'3 die((
?""°
ta el Juez 6 Tribunal admitiendo el r.:rcurc::L
l..,
so en los términos del artícul0 53J 6 á la
renlución recurrid:1? porquo p!.U'uce ab3ur- Cuando la escena se cimbra al paso del
do que se refiera á la 1Utima1 supuesto quo J ~1cz inexorable; cuando se anonada al tesse trata de continuar un recurso y no pue- tigo de descargo; cuando se pretende arrand~ CJ~tinuarse lo que no ha principiado; y car al acusado la confesión· de un delito
s1 se mterprota ol artícub 637 on el son- que .no ha_ cometido; cuando la primera
tidodeque se rJfiere á la resolución recurrí- víctima dol rudo despotismo del Juez es
da, se producirá siempre ese absurdo, pues el empleado, y la otra víctima es la
repar. ada 1a casac1'6n cmco
.
d'Las después do iateliz que suplica. y llora, llanto y sú
esposa
-.
lica
P
notilicado el fallo, llegan\ ol _~·ocurrente ó. que se ostrellau en la empedernida ~on•
saber
d i que
• el recurso fué adm1t1do, después ciencia de un Juez acostumb.rado á esce•
_ e déouno dil, 6 esJ mim:&gt; día, ó á lo sumo . rnn desgarradoras, parece como que asisti-

r

a oga lfoja

�10

R~ílENERACIÓN.

REGENERACIÓN.

I

J:uece::; de Distrito son reyisadas por la Su-

=

EL AMPARO
do.
Mr. Brioux ha arrojado á la escena un
URSULO
RAMÍREZ.
cuadro de realidad palpitante, un tanto

mos á ospoctáculos que hemos presencia-

anarquista, es cierto, pero no por ello me. ·
nos real, ni menos abrumador. La brama
de la toga, es la más desquiciadora, la más
odiosa de todas las tiranías. Si al buscar
la satisfacción á un derecho, la penalidad
para un calumniador 6 la salvación de una
reputación destrozada, tropezáis con un
Mouzon, con un inquisidor enyuelto on su
investidura oficial, que no tortura vuestro
cuerpo con fuego, poro que tortura y ani-

LA SENTENCIA DEL J uEz 1.0

DE D1sTRI'IO,

.
Decíamos en nuestro número anterior,
que el Juez 3.º de lo Criminal desobe~eció el pre~ep~ del artículo 314 del Códi~o
de Procedimi_entos Penales, al hacer su rosúmen en ol Jurado de Ram~·ez. Pa1:a documentar nuestra. aseveración, copiamos
entonces algunos fragmentos do ese resú-

quila vuestro cerebro con sofismas, relaja roen.
vuestra voluntad con sugestiones y exa·sVeamos ahora el considerando 2.º de la
pera vuestra honrada actitud con su acti- sentencia pronuncioda por o1 Juoz l.º de
tud insolente y soez, no podréis menos que Distrito en el am¡ aro pedido por Ramfrez:
aplaudirá Brieux que ha revelado el más «que igualmente aparece en auto~ por haespantoso de los crímenes, con ol objeto, llarse en ellos la vertión taquigráfica . de~
quizá, de buscar un correctivo.
resúmen, que el Juez, al hacerlo, lo verifico
Han abundado en el mundo los Jueces dentro de las reglas dadas por el artículo
que adulan al Diputado, torpe para la ex- 314 del Código de Procedimientos Pe~es;
presión, pero que tutoa nl :Miuistro; los y en consecuencia, los actos que mot1YaJ ueces que frecuentan el trato de MeAAli- ron la queja no violan .&lt;J~i·antias&gt;
.
nas y ultra.jan á la policía, los ~ueces que
Cuando el acusado tieno u~a garanha
viven públicamente con concubmns Y ha- quo la loy le concede y se le mega por ~l
cen aaln. do su compañía on los paseos, los Juez e~a garantía, cuando la ley protoJO
Jue;es que se embriagan y escandalizan é un derecho y ol Juez no acudo en clefe~sa
invocan su investidlll'a oficial para sor- de eso derecho, no sabemos que hará el m1wender ú. la policía, los Juocos que ejecu- díYiduo para defend~1-so.
tan oficios bajos ó innobles, y los que haEl articulo 314 citado ordena al ~uei
cen del litigante una víctima de su educa- instructor quo en su resúmen sea es~ncta'6
za
monto im1)arcial, que so abstenga cmdadocac1 n osca ,
.
. .
De eso conjunto ha tomado Brieux sus samento do _ro:olar su proprn. opm1ón y.~.º
personajes y los ha lanzado á la escena,
hacer apreciaciones sobre la responsabiliEs un drama quo puedo tomarse como dad tlel acusado. Este frecepto ~o _fué ohejemplo admii-able. Todos nuostro3 fun- servado por ol Juez 3. do lo Crmunal, c_ocionarios debieran asistirá su representa- mo se clesp:cnde de los f:ra~e~tos del 1eción, para evitar en sus funciones las chi- súmcn copiados en _nuestr~ ultimo n~~ede :Mouzon y la insultante desfücha- ro. El Juez no fué unparcial, el Juez 1 e, fr.
canas
.
. •,
J
h·
·
tez de osos Magistrados ompedemidos en 16 su propia opimon, e.1 -~ez izo apre9iael crímon judicial. Nuestros Agentes del ciones sobro la responsabili~ad delucusado,
:Ministerio Pt\blico, debieran concurrir pa- y á pesar de todo, la autondad federal, la
ra seguir el ejemplo de ese humilde Pro- encargada de destruir violaciones á la
curador, que sentía el torcedor do su con- Constitución, la qu~ representa el supremo
ciencia cuando acusaba sin conciencia, y refugio cuando se cierran las puertas á la
que á pesar de la pérdida de su porvenir justicia en los tribunales com~nes, declara
en la Judicatura, sintió que su honradez dogmáticamente que ol Juez mstructor se
se revelaba ante el espectáculo ele un crí• ciM á las reglas del artículo 314!
. ~en bonancible.
Afortunadamente, las sentencias de los

11

trito de dicho Estado on solicitud del nmparo federal.
El Juez 3º Menor, qua conoció do la
riuerella, decretó la formal prisión clel Sr.
Llamas y su incomunicación rigurosa. Este Se11or pidió amparo contra tales procedimiontos y el Juez de Distrito, tan complaciente como el Juez Menor, negó el amparo. De entre los considerandos curiosísinos dol Juez, presentamos este á nuestros
lectores. «Los netos recurridos por el que:030 no violan el 11rt. 14 ele la Constitución, porque en el 1n·oceso no se ha pronun-

proma CorL3, y alguna, d~ ellas, especial·
mcnt~ h s clcl ,Inez qne n o3 ocupo, son
pr~ccdi&lt;la-, de so:·ias m"clitacionec:;, pues con
frecuencia no ha sid) patr0cinado en su~
tooríac:; por aquel chYudo Tribunal. T&amp;l
aronteció en este cn!';o, en el que la Corte
rCYocó la ~entencia del inferior, co.1sidenmclo que con d restí.men dol Jt.ez 13.º de
lo Criminal se h1bía violado e1 m tículo 314,
ese artículo tan poco obedecido por nuestra judicatlU'a, oso artículo quo cierra la
puerta ó. las aspimciones de lo~Jueces,que
fundan s~ Yanidacl c1e funcion~rios cm el ciado sentencia, pues ante$ de hacer la aplim 1yot· numero de c~ndenados ~ ~uuertc.
cación de la ley en fallo definitivo, eJ im. La causa do Ranmez_ ,ol,era a Yerse en vosible que se le aplique con e:cactitud 6
Jurado, y no sabemos sL el Juez /l.º do Jo sin ella». Por lo visto, el Juez de Distrito
Criminal insistirá, con no. excusarse, en cree que en los autos que re pronuncien
peYar á este hombre al p~tibulo, pue ; 10s antes do ]a sentencia:, no hay aplicación de
resú~enes como el de dicho Juez, traen leyes, sino un procedimiento de buena fé,
comago la pena de muerte para ol acusad&lt;'. según la conciencia y arbitrio del Juez.
La Suprema Corte revisó la sentencia
del J nez de Distrito y la reyocó por unanimidad.
La ejecutoria de la Corte es de gran importancia. para los a.bogados postulantes.
,..,
Ella conserva el respeto de quo debe estar
rodeado el defensor al cumplir con su noEl carActer do defensor tiene el aspecto ble encargo. N O confnnde, como el Juez
de una magistratura. quo siempt·o debe ser de Distrito, al defensor jnvestido de una
respotada. Algunos Jueces y Magistrados magistratura resretable, con el individuo
han desconoci~o la elevada misión _del do- vulgar que produce desahogos. La Corte
fensor y han nsto en él al ~tagomsta que consideró que, si el defensor producía en
sólo pretende arrebatar Yíctimas do la fé- sus ocursos é informes frases que 11 • ,·
' ,. · U
·
,
111eson
ru1!l JUt 1c_ial. na víctnna salviv1a,. sign_i. á un funcionario 6 faltasen el respeto debifica un tnnnfo menos para el funciona.no do al '11i·ibuna1, no ora roo de los delitos de
judicial que ccnceptúa cada cor.clena co injurias y difamación, sino que debía ser
mo un factor más p~ra su gloria.
corregido disciplinariam:mto por el refe1-i'El J nez y ol Jfag1strado deseosos clo en- do 'l'ribunal, toda voz que comete una falcumbrarso, ven con _resentimiento_ al de- ta, pero no un delito. Como en el presenfensor quo los despo_a de sus motivos de te caso, el Juez de Distrito no había coiTe-·
triunfo. No es raro, pue~, que busqn_en el gido disciplinariamente al quejoso, ninpretexto para hacer s~nhr su ~odeno so- gtin otro Juzgado ni Tribunal pudo juz- ·
hre el rebelde que no ::;o pre3t.'l. a su deco- aarlo sin coniundil' lastimosamente 1 fal., d , .
º ,
a
racwn e g,orrn.
ta con el delito.
Un caso tenemos ó, b. Yista. El :Magistrado de la 2 11 Sala del Tribunal Superior

-------------

LOS DEFENSORES
NO DELINOUEN.

de Querétaro, se sintió injuriado .y difama-

do por un escrito que pres~ntó D. Mariano Llamas Puente, co:no defensor do D.
Ventura Hernández, ante el Juez de Dis-

Secc,·o'n U~e \.-nonsu /Ja. ~.
1

/ / 1

~.

.Ca ponemos á 8isposición d,

•

�'
REGENERAC1ÓN.

-·

E

12

todas las personas que se sirvan
consultarnos a/guqa cuesfióq oe
derecho, ya sea que ella surja,
6 no, en la secuela de un juicio.
Jfuesfro servicio es eqfcrame11t, grafuifo.

-

truye la pretensión do muchos fnncionnrios públicos que se sienten difamados
cuando se los re:¡,rochn, un acto indecoroso
cometido en ejercicio do sus funciones.

El Ministerio Público
en la querella contra
Dolllingo ueon.

Las imputaciones á
notablo la antítesis entro l&amp; actitud
Funcionarios Públicos. delEsJuoz
5.° Correccional y la del Agente
So ha protondido rod•ar á los Funcio- d•I :Ministo1io Público en la querella m•n·
narios Públicos d• una inv•stidura invul- cionoda. Aquel s~ oxcuS&amp; y ésto pide 1•
norable. Puedon comotor un acto indecoro- apreh•nsión del acusndo. Aqnel se mues•
so en nn asunto •n que estén interesados, y Ira débil y ésto se p1~senta robusto y fuersi algu{enindicaquese ha cometido••• acto to, con la fortal.,.. de un cargo público, el
punibl•, quedará sujeto' á un proceso por di- más importanto de los cargos públicos.
füroación que so abrirá á instancia del fun- El Agento Lic. José R. Azp• recibo la,
oionario aludido.
querolla, documentada hasta la minuciosiLa Suproro&amp; Cortn ha·precisado parfocta- dad, y la consigna al J uzgndo 5.' Corree·
mento el car,lctor de osas imputacionos.
cional 11idiando so proceda conform• o.larD. Víctor Gutiérrez se dirijió on quej• \!culo 43 del Código do P1-ocedimiantos
al Supremo Tribuno.l ,lo Sinaloa denun- Pon.les, ésto es, á la separación del Magis·
cihdolo i1Tegularidados del Juez d• 1.• trado do su encargo y á su prisión, á cuyo
, Instanciad• Concordia, Lic. Edu.irclo Az- ofecto pidió también que se oyro·a el Prop•itia Palomar, on •l proceso qno por de- curaclor do J ustici• conform• al a.rticulo
lito do JosWnes so abl'ió á instancia do! So- 45 del mismo Código. El Ag•nto precedió
nor Gutiérroz contra Santi,go Tr•wartha. conforme á la ley, on cumplimiento de su
Entre los hochos denunciados so moncionó d•ber Y sin tomor alguno á la p01sonaliclad
qu• •ra to! la parcialidad do! J uoz ¡. favor d•I ncusndo. Dió un gr•n •jomplo de vnlor
de Tre-wartha,quo llegó á ofrocorlo,el Juez, civil.
ni Sofior Qutiérrez, cioo pesos si retiraba Su proccdor fué arreglado á la l•Y· La
su ocnsoeión, El Juoz so creyó difamnclo y quoroll• contonio todas l:ts constancias ne·
acusó al Sofior Gutiérroz anto el Alcaldo cosaiias pn1·a procederá la aprehensión de
Constitucionol do Concordia, quien rod ujo un individuo, se acompaM en •ll• la minu·
á foi,oal prisión ni Sofior Gutiérrez. Esto t, d•I contrato d• ,rrondami•nto, •n don·
pidió ompa1·0 y la Suprema Corto lo aropa- do so hace constar la facultad ni ar1~ncla·
ró por unnnimidncl do yotos, considorando torio de vend•r los obj•to• p•rtonoci•nt••
qu• •I qu• haco uso de un dorocho que la Ola nogociación d• M•nsaj•rias; la quor&lt;&gt;ley lo coneocl•, ó nndi• haco injuria poi· el 11• de Domingo Loon, en Is qu• so hacen
hecho do ojro·cirol'lo. El Sefior Gutiórrez imputaciones ó los hcrmonos Dlez d• Bo•joroit6 un dorecho al qn•jars• y no hn po- nilla; copia justüicncla do los procedimien·
dido com•\or el dolito do difamnción, (qu• tos del Juez Correccional, que ys conocoo
enh~ otros elementos que lo constituyen nuestros lec\01-es; y copias de los sent•n·
r•qui•ro lo intención dolosa), ¡1or •I solo cins del Juez d• Distrito y de la Suprema
h•cho d• haber acudido en qn•ja contra al Corte que amporaron á los Sefiores Diez de
Juoz d• Concordia sn\o •I Supel'ior inmo- Bonilla y do la moción do! S•fior Magir.dia\o,
trado Dorantos picliondo lo consignación

Con •sa •j•cutoria ds la Cort•, •• des- d•I Juez Correccional. Fué, pu••• eon-cclO

•

13

REGENERACION

Q

•

± -

•I p;o;;er de: Sofior Agente del Ministe- •ntre formalidades r•queridus provationis
rito.
ico Y O enviamos nuestras folie:- ca1"8a y las que son requeridas solemnita
Co
.
tis causa. Una formalidad es prescrita proac1on•s.
·
•
~º D')b final ~emos, que la 2.&amp; Sala bationis causa, cuando su único ob' eto es
del Tribu~~¡ Suporwr, sdmitió _la •xcusa probar la existoncia d•I hecho y
•stadel Juez.º· ?onacc1onal. C:&gt;m:enz111mes, blecida solemnitatiJ causa, cuando se axila peregrinación do e::;to negocio do Juz- ge, no solo corno prueba sino porque el leo
gis a :n, por razon de la importancia del
gado en Juz,.,ado.
· ·1 d •
·
' ·
act-0, ha querido rodearlo® una solemnidad mayor.
El resultado jurídico de osa diferencia.
e, el siguienLo:
La falta de las primeras, no anula el ac•

!

El Juicio ~e Lanzamiento.
Ob' ,

d "El p l ,

JeCIOil68 e

- -- --

opu ar '

to y pueden suplirso, siernpro quo la prueba supletoria tenga en juicio el mismo valor que tendría la omitida; mientras que

. ,SI Po~olru',• •n su número corrosp&gt;n- la faltad, las segundas staca, no solo la
dt•nta, al 3J do esto mes," ocupa de nu•s- validez, sino la •xistencia misma d•I con•
tro a:·ticulo infünlalo "Algo s,br• lanza- trato. Mil personas_ p110d•n testifü:ar la exism,on to, . - Práctica il•gal" y pi·esont:&gt; on
do un mat&lt;-1momo, pero Sl no ll•gó
contra O• lo expu sto por nosotros, un ar- a_exisl&lt;r •I acta dol Juez del Registro Ci8
ga:nonto 4110 eo su
conc•pto es bastante v,l, el matrimonio no oxisi.e. Estosso 1Japa1·a dostruir nuestra lési,.
man contratos solemnes; squollos se llaman
No·, o, muy gr.to contesta,· al colega y tratos no solemnes y nosotros mt.enoro03 •
la agradecemos •I honor quo nos concede qu• el c,nt.t-ato ds arr•ndnmi•nto, no es
c,n ls discusión. Si n la \éSÍs que sosto- sol•mno, por . lo que \ien&gt; vida jurídica
8
nomosestamos on un
error y llega él á au~quo no •usto el dooacncnto que 1• ley
dGJvsnocerlo, agrsdeceremos •n ¡0 qu• va- OXtJ•_ probation&gt;J causa, y probrulo su e.,isbol boneficio qu• se nos hace, roctüicando toncm, surto tt, 1,s sus efocl.os legal•s. Uno
una opinión oqu;vocacla.
·
de ellos es fundar •I lnnz&gt;mi•nto p,r falta
El srgum•nl.o que el colega presenta os de pago do:renta ó cualquiera oh'a causa Je-

~º'.ª

el siguiente:
gol.
·
"El ar\. 1679 del 06d. Civil declsra qu• El hecho d•"' p,sterior el arl. 2,9.17
ln acción de nulidad de una oblignción
al 1,679, no es una _razón aceptable en dese
h L st't '6
" ·
ox~ngu• por In rstifiClCión y .1 cumplí- roc o. ª
n o~m-m" de J;s srlimien\o ,olun\tu'io do olls. Esc,¡,tuándose culos en el Cod&lt;:io no m•l1cn la
1 pr•p,mdclos caiOJ en que la ley apre,ammte dispo- rancm ~, los uu,s s,bc, los o n&gt;, sioo el
ne lo contrario."
orden log,co que deban gu1rJ•r por razón

'."C'

"Pues un el e e:s11os
,, casos creemos
· que de materias.
. •
.
•
.
•s la falta deO con\mto oscrito on los arren- . Volvomos_ á enano fosta,· a nuostro aprcdamionlos do casas do más do cinn pesos cmb~• con_t&lt;"mcant,, qu• ost,mo; dispu05·
anuales, porque la ley di,¡,one expresamen- tos• ractificar cn'U~uiora opinión nuostm
te •n su art. 2,947, quo "postorior al art. que a¡iarezca convicta de error.

1,679, que el a1Tondamiento clebe constar El Juez de Texcoco y el
11or o&lt;scrito cuando la renta. pase ele cioó
agente de "El Espailol"
po,os anuales."
En efocto, la ley dispone 9.no el arrenda-miento
por escrito cuando la renta En nuestro número anten'or' di"
d conste
.
JlDlOS
pas:i. o cien ~c~os _anuales, pero es preciso\ qu:l ol roforido J ucz h:ibía prohibido al
recordar la distmc16n que la ley e:stablece Agente de «El Espaíiol&gt; la venta de ese

�•

14

REGENERA.CIÓN,

-==

I

periódico en 'l'excJco. Dicho J uoz explica EL ARTÍC[LO 1¡3 DEL CÓDIGO DE
su conduela en una carta enviada ó. nuos-:
PROCEDIMIE~TOS FEDERALES.
tro colega «~l Popular.&gt; Drspués do ~nd~- I
car que ll~mo a~ Agente de ~quol ponódi· ¡ El Sr. Lic. Dn. Ignacio Cojudo, de osta
co en averiguación do los delitos quo hu- I Capital, so ha servido enviarnos un folleto
hiera podido comet3r el cabo do policía. de que se refiere ó. la errónea intcrpretl\ción
1
esa Ciudad, hecho denunciado por «El Es- que &lt;lel artícab 173 dol CI'. digo roferido,
paiiol,&gt; dice el Juez:
.
lruzu ol Jurz Prinnro t't1;,lente do Distrito
«Además ~e todo esto, te lo hizo_ con:- dol Esta,lo do ::\fé'{:co. Dicho Juez p1-.eton~
1
prender al d1ch'c&gt; papelerJ la cxlens:ón Je de, ó protenrlió en el Cl'D e-;pocial tí que
la libertad del trabajo y del comorcio, re-' ol folleto se rofiero, que las promociones on
I
pitiéndole varias vecos en previsión dJ un los juicios do amparo so haaan por medio
,
}'
,
.l' .1 d'
error en su mte
1gencia,
que p~u1a
ue ica~·- 1dc'c )mpareconcia y no porb escrito, rccha1
se con toda confianza al traba.JO quo habia zail'lo, por lo bnto, una justa petición del
elegido de repartidor do perióJicos; por&lt;1uo Sr. Lic. Cejudo qn ~jnndo'&gt;o do qne ol Soeste tJ abajo s:.ompre ha sido, es y será util I cretario do Jo. Primor.i S1\n. cl"l 'l'ribnnal
I
y honesto á la rnciedad, á los ciudadanos Snporior del Estado de :México y el J uoz
I
y á los Gobiernos, puesto que contribuyo de Primera Irnstancia üo Olumba, preLen·
1
en su último detalle á la libre manifosta- dfan quo ol qn"joso pn'&gt;iorn oscriuionLos
. .
. . ' 1qne hicieson las copias corlificadas quo bO
c1'6n do 1as op1mones
y u1. la vulganzac1on
de las verdades; lJero co~ motiv~s. funda-\ habían solicitado como prneba en un jui•
dos y que en su oportumdad qmza soránlcio &lt;1o a:nparo.
debidamente api·~ci~dos,se le-~íz~ co~n1~re1:- El Sr. Lic. C~j~1~0 solicitó de la 8nprn·
der que no llega, a a desnatu1 alita1 s.¿ ho- ma Corte la rcvis10n de ese auto conlm·
n_esta y i~til ocup~ción repartiendo á la vez rio ú la ley y del 011 quo s::i lc imponía un
libelos difamatorios, pues éstos en su
ca- I apercibimientol si 110- banardaba. el debido
•
rácter de tales, por más que vayan impre- respeto al Juzgado. L::t Corte rt'.lvisó lo~
I
sos, siempre serán estigmatiza los por la a •tos del Juez do Distrito y resolvió que
prensa hon~ada.&gt;
.
1as pronn::ioaes escritas hccl as, tanLo al
«De lo dicho so desprende que loJOS de interponer oljnicio de ampnrJ c1:no al po·
habérsela 1)l'~hi?ido ó. Amado Mu~oz el ro- : dir la prueba, eran legales y cbbieron ser
parto de pen6d1~os'. SG le reconoc~ó su de- tram:tadas por el J nez suplenlo de Distri1
recho y so~o se l11rutó el J ~z~~do a llamar- to, por'lu) esth fnmlaclas en el textJ exle la aten~1ón sobro la pos1~1hdacl de ~ue preso del artículo 75g del Código de PrJllegara á modano en la acción reprensible cedimicntos Fedcralos: que, en consecucnde circular libelo_s difamaLorios.&gt;
\ cia, el aulo en qno so . rcchú.6 la !-Olicitncl
Para n~da_d~b16 el Juez ~acer compre11-I referida, n,l estaba arre.~lado á derecho; no .
d3r á un mcliv1duo llamado a declarar co- sirnclo legal tampoco el apercibimiento hamo testigo, pues no fué otro su carácter, 1cho al quojo-,o. La Corto rovucó y deolarq
I
que no debía. desnaturalizar su honesta y insubsistentes los autos ilegales del J ncz .
útil ocupación repartiendo libelos difama- suplente do Distrit:&gt;.
torios. Claro se vé que el Juez proti ndió El folleto del Sr. Lic. Cejudo r.::vo1a
intlnir en el ánimo del Agente do &lt;,El Es- energía on la defensa del derecho do su
pañol,&gt; para que no vendiera en 'l'cxcoco cliente, osa energía quo en todos bs po::;ose perióidco, rostringiendo con eso acto tulantos debe existir para protestar contra
la libertad do comercio, puos si «El Espa-l 1os actos d'.3 lvs Jueces, quo no se c:úcn á
1
fiol&gt; es un libelo, como lo llama ol Juez, os- los preceplo'l legalos.
tará sujeto á \ID proceso cuando delinca;\ Damos las gracias al t,r. Lic. Cejudo por
1
pero ninguua autoridad debe adelantar jui- su au~abilidad en enYinrnos el folleto refe-

I
l

¡

I

cios sobro una publicación sin incurrir en rido.
wia censura,
1

15

REGENERACION.
e

GAGETILLA•

AcadelJlla _Ge11tral

•
~ ex1ca..

11ª de Jllr1sprllde11c1a y Le..gislació}1, correspo11die11te
de la Real de Madrid.
1)

s

EL ASUN'l'O DEL «HIJO DEL AHUIZO'l'El)-Acaba ele resolver la 2·ª Sala dol Tribunal Superior del Distrito que
e~ do nogársele á Don Remigio Mateos,
Director de dicho Semanario, el beneficio
de la libertad bajo caución que solicitó. Era
natural. En tratándoso de periodistas, todos ellos s~n C.'.lpaces de fugarse, según la
opinión do los J necJs y )fa ..,istrados del
Ramo Penal.
.
~

ror acuerdo del Sr. j)resiger¡ ..
fe ge esta ficademia, teqgo el }¡o. --.
nor ge suplicará Uds. se sirvan EL PROCE~O VELAZQUEZ.-Acaba
concurrirá la sesión de la Junta de_ pasarse el expediente al_ Ministerio Púdi r. I,.
~
bhco para qne haga su ped1m"nto. lié alli
e :,O terno '{Ue _se ef~cfuara en un procedimiento necesario loga1mcnto éinla casa del Sr. .C,c. )fende%. (2a. nocosario prácticamente, pues bien cono~, las })amas r¡úm. 1) el oía 10. cida es la opinión del Ministerio Páblico
del próximo Sepfie"lbre, á las en este asunto. Por nueslrl parle, nos ale5 p. "l• Suplico á Uds. su puntual gram~s del trÁmitc, pues con él no faltará
asistencia á la sesión e I
matenal para llenar las colUJllnas de «HE~
' n a que GENERACIÓN»
si resolvera sobre la c,nsulfa }¡ec}¡a por la Secretar/a de Comu- DES1'ITUIDO.-Por haber concurrido
nicaciones, referente al abandono á las sesiones del Club «García :Morales»
de un tren er¡ "larcha por un ma- de_Hermosillo, Son., Club q1te tiene por
quinista.
obJelo alentar al pueblo para quo particij) t t ~ Ud.
.
pe on la lucha oleclora1 quo en dicha Ciur~ ~s O a s. mis respetos. dad se e,-,tá entablando con motiyo de la
)fex,co,figosfo 30 oe 1900.-- renovación dol Avuntamionto fué desti•
J. flores J,fagón, 1er. Secretario. tuido el jóvon Da~elrio l\Iarlínez Volasco
.fl los }Vlicmbros de la Junta del empleo do Ministru Ejecutor qu~ dedi gobierqo de esta Cor-poración. Insemtapeii~badolnDe: .J~12gdadoH2º de_ Primera
1)
s nc1a e 1slnlo 3 ormos11lo.
r resenfes.
Mal camino llernn las autoridades ele
1

.
aquel E&lt;;lado reprimiendo todo ejemplo de
TAMBIÉN QUIERE RENUNCIAR. civismo, ya con destiincionos, c)n onrarée- El Secretario Anzorena, del Juzgado 6º !amiento ele manifestantes y con clau&lt;;ura3
Men'Jr, imitando a.l Ju'lz Olimaco Agui- de impronta&lt;;. Ha llegado la presión oficial
r.-e, quiero poner su renunoia, contrariado al oxlremo do obligará los vecinos de Horp Jt' la visita qua haco algún tiempo prac- casitas que presentaran un ocm:.;:&gt; al Got· ~ron á dicho J L1zgaJo el Sr. Magistr.1.do biorno dol Estado,' picliondo la - liberLad de
!hteos Alarcón, el Srio. García Pe1ía y ol Sufragio en las oleccio~es Municipales. Esa
Agonte del Ministerio Públic:&gt;, Belisario solicitud no fué atendida. Esto os bochorCicero.
·
noso.
Aplaudimos también la actitud del Secnt:lrio, y abrigamos la, osporanza, do que OTRA VEZ EL JUEZ :3° :MENOR....:..
e 1 su lugar so pondrá alg1ín abogado la- Se nos cuent&amp;, prometiendo ratificar ó recb')rÍJ,:&gt;, co!l lo qu'3 indudabhmenVi ganará tifie;ar la noticia, quo el Juez Patiílo Suáel públi ~o al tumitarse con más violencia rez se negaba á firmar un convenio cele~
l~s nc6o~i~.3, ~'l3 h:J.sta ahora han permane-lbrado por las d?s par.to.3 on un juicio, porc1do paralizádos,
que e.:oe conve~o deci.a el J uez, era muy .

�REGENERAOIÓN.

,16

===

gravoso para el demmidado qu tenía qae

Buen') será quo Saunders ar.isla Íl sus lapaga.r una cantidad relativamente granue· borc~, si,¡uiora. soa rarn Lt ~ali·{ac~ión clo
como honora.ríos dol patrono del actor.
las personas que han tenido la buena suel'No basta que tengamos que sujetar nues- te de tener que litigar en su Juzga'.1(1.
tras planillas á, un Arancel anacrónico,
sino que los jueces (esta. es una corruptela
O'rR A VEZ EL JUEZ 60 MENOR.
que seflalaremosen
..
l}el próximo
1 'll número)d tie- -En lo. dem'.lmln que entabló D. Em1ho
nen gran horror "' as p am as e1eva as y
procuran disminuirlas l. pesar de que ,._ En1eslo Suffrén nnÚ, el Juzgado 6° :Yenor
ttn cefiidas á. dicho Arancel ó que las par- conkn una Compoín~ cuyo nombro no ro•
tes hayan convenido en su monto. Recor- cordamos, ol Juez, sm emplazar al d~man•
damos al Sr. Patino Suárez que el conYe• dado, como ~ra do su deber, proYoy~ ~~10
nio de las partes es la suprema ley en loi, el o.clor d~s1gnaso en autos su dom1cil10.
contratos.
El rcpro'-ontanto del actor indicó al Juez
que n:i em l3gal esa clelerminación y que
EL PROCESO DEL LIC. OLIV.AS.- se cst..aba perdiendo el tiempo con la no
citación para el j\úcio. El referido funcioSe dice que por la mala Toluntad qu• se tienario cont.esló que era una práctica ele su
ne al Sr. Lic. Pedro S. Olivas, do Durango1
Juzgado y que á ella debía estarse.
se ha hecho retardar la resolución del proIndicaremos al J nez 6° )lenor quo ninceso que se le abrió por el delito de homiguna pní~tica es admisible c::iando la ley
cidio. Hasta últimamenle se lo pu.so en ·lim la impone. Esta dice que el actor seíinbertad, cuando despu~s de ano y medio ele lará casa donde se lo hagan las notificacioestar en la cárcel, se resolvió qu no había nes que fueren personales, y la desobediencometido el delito, que era inocente.
cia do ese precepto tiene su pena, muy &lt;lisEs de reprocharse la conducta de las au- tinla á. la, impuesta por el Juez mencionatoridades ele Duranio, si osa noticia es cier- do, pues ol no cilar par:i. ol juici::i os una
ta. ¿Quién indemnizará al Lic. Oliva.s del
pena. .
perjuicio que ha sufrido, de la muert• civil que le ha ocasionado su prisión prolongada? Cuando fué puesto en libertad, so- EL COMPLU[[EXTO DE U;f DEguramente que todo le pareció extraño, ol- BER NO ES UN DELITO.-Nos clicon
yidado de:Sus amigos y abandonadq por su que ol Juez Patiiio Snároz hn. tenido concliantela.
forencias con varios jueces tle esla Capital,

Y si se encara con su Juez moroso, éste y on ellas s3 hl tratado de fümar un ocurle contestará, como el do 1a •La Toga Ro- so pidiendo á. la sup:n·ioridad b. supresión
ja,&gt; soy irres11onsabl~.
,

de nuestro periódico.
No tomamos á lo serio la ospeci&lt;', no ous-

LAS SIMPATIAS A SAUNDERS.El domingo anterior estuvo de turno el
Juzgado 3° Correcional, lo c~1al no º?st:6
para que el Juez Saunders deJara d~ as1st1r
por la tarde al despacho de su oficina, ~esempefiando las labores ,¡uo corrospond1an
·á elle Juez,otro em~loado judicial facultado

tanto quo la noLicia no~ ln lun cln&lt;lo persona5 qu1 so dic.m bien informadas, pues
si alguna vez m)stramos nu'3slro dosagrado por ciertos actos que no están arreglados á derecho, eso dosa.~ra.do, dicho en voz
Ita y sin reticencias no constituyo delilo
:lgu;10 de nuestra p~rt&lt;', sino oÍ cumplí-

porElno úbli
eabamos quien
.
.
t· para ello. h
titn miento
de un clober que como cmcladano",
J. ºA pd
co, que iene en:6. mue ~Aels l a tenemos do denunciar toclo ª'luello c1ur,
11, =un ers, pues por
• · · sea acreo,1or t\,· 1a
. sus
d"' nos
· mouu
h es co- bur1and o a, 1a Jt1sL1cin,
roo
. . a. fin de cine se pon,:n
· dya en otra
t· ocas1
· • 6dn 1J1mos, se a gran, _ ,. censura clel pubhco,
Jea o 1a es imac1on e 1os concurrenws 11, o1 necesano
. cornee t·1vo.
su Juzgado, se mostró descontento al perder
la oportunidad de demostrarle sus simpatías,
fu. LlTEBAllll, BETLEIIIT.u, 8.-:MEx.

o
e

•

CE

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e---.,

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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egenerac1on.

A:&amp;o 1.-1 ~

EPoOA. MÉXICO, SEPTIEMBRE

7 DE 1900. 'l'oMo 1.-N ÚM. 5
~

fi,,

1
1

'

PERIÓDICO JURÍDICO INDEPENDIENTE.
L:t. libertad &lt;le imprento. no tfone más
llrult.es que el roopeto li, la ,·ida privada,
~ la moral y :i lo. paz pCibllca. ('Art. 7, 0
de ln.(..'oruititución.)

Cuando la RcpCilJ!ico. pronuncie su voz

1

sohera.n!I., será forzoso someterM 6 di·

' 11

1:

mit.ir.
GAMBET'l'A,

¡

:

'

I'

t~

DIRECTORES:
,t;,. Jesús Flores J(iagón.-.Cic. fintonio j(orcasifas.-Jiicaruo Flores jríagoq.

Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm. zo. (México, D. F.) Teléfono z64.

.:fidrr¡inistrador: 'R_icardo flores )Ylagón.

·Lic. Antonio Horcasitas.
'Representante. del Estadó de Chihuahua ante las
Secretarías de Estado.
Socio de la Academia Mexicana de Jurispru"
dencia y Legislación.
Cenfro jY'lercanfil, 3er. piso, nún¡. 20.

'f eléforio 26-i.

Lic. JESÚS FLORES MAGÓN.
,s . .

dor

ter. ~e~~~ario oe la ftcaoemia jYT~:,dcana oe Juríspruoer¡cia :
.Ceg1sla~n y ftpoderaiJo y Cor¡se¡ero fjerer¡fe de la Compañia
·ge Consfrucciones y j)résfamos.

REFERENCIAS:
...Cb. j) . .,Cuis }r1éndez.
.,Cic. j). fernando Vega .
.fic. j). €mi!io Ve/asco.
.,Cic. j). jr1anuel ;li. jr1ercado. ·
· ..Cic. j). €mi/io pardo Q'r.)
Centro jY'lercanfil, 3er. piso, n. 0 20.

..

TELEFONO 264.

• • 1l í
1 •

'

�,
•

'Atto J.-1 ~ Ero0.1.

MÉXICO, SEnrtMBnR

7 nl 1000.

'füMo

I.-NúM. S
~

egenerac,on.
#

-

.

,

.PEltIÓDICO JURÍDICO I~DEl'E:S-DIE:{TE,
CU4ntlo 11 RPpOblloi pronuncie au ,·o,
aohe,enn, asrl f~r.:010 ecmeterae 6 di.

t , ll?&gt;ertad ,le lmpPJnta no U~ne mh

balllt'I, qu• el respelo á la vida prlrad~.
1 la 11101al y l la paz pObllca. (Art. 7. •
.. la Oonatl~udón.)

m:tlr,

' GA&gt;IBETTA,

e-

DIRECTORES:
,lle.jesús Flores )'lagón.-,,Clc. .1/nfonlo J(orcaslfas.- ~lcardo Flore, J((ag6n,
Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm. 20. (México, D. F.) Teléfono 264. •
_jldminisfrador: 'R,,icardo Flores Jrfagón,

-====== : S . --

CONDICION ES.

--

misión, y siempro será muy peligroso pare.
el
Gobierno, hacer de una sencilla manifes•
1JlEOI SER \ CIÓ!íu ulo los dlu 7, 16, !.l r úlUmo de cada mCl,
tación de la actividad, un fanatismo, deE•
71111 rrecloe de eubscrl~lón sen:
Pan la Capital, trimeltre adelantado.... . ........ .. . t 1.50
tructor como todos los fanatismos, precm·•
rara loa Eebdo•, Id.
Id.
.. ......... .. ...... !,00
rara el EdranjEro, Id.
Id
on 010 ... ....... ,. 2.00
so1.· quizi de una r0Yoh1c:ón T"iolonta que
Ndmuoa suelto• 16 ctu. Nómeroa atrn&amp;ado•. 25 ctve.
~ entendt1' aceptlldA luubl&lt;.-ripdón, en caso de que no 'le de- es necesario y urgente evitar.
nelra el ¡,erlódlco y ■ e glrari ¡,or el Importe de un trimestre
Las re'\"olucionos futtu-as no tendrán yo,
Ak&gt;I agante1 ae les 11bonará el 15 por ciento,
os decir, no deberán tonei· ya ol seilo de la
!(o 1e 1!crudvcn orlglra'es.
Para 1,, ADUJClOI en el periódico, ¡,í~SG t~rlfu.,
impetuosidad de nuestras teatrales revoln•
• .,,...,.,,,,..,.,,, __ . . , , . . . _ , . . . _ , . ~.... w ~ '
cionos pasadas, La rernlución tutura será
la de la palabra, ya sea quo S3 crnploé C)•
mo aplauso 6 como ariete. Y para propa•
ramos á esa revolución científica, nocc1-;i•
tamos ir conociendo la amplitud de ·nucs•
tras miras y las del bagage que llevemos
APROPÓSITO DE LAS OLAUSURAS DE IMPRENTAS
á la lucha.'
, --El fenómeno de pensar libremente es ol • Para ello, para que seamos fnerte-., parñ
)lll)ducto do una. larga evolución. Las so- que seamos aptos, para obrar con eautelo,
ciedades embrionarias que tienen &lt;]_Ue com- para evitar otrn roYolución quo sm:ja ele
batir contra olem~ntos revolucionario", so una oncrucijada, lo que sería tremendo por
pena de perecer, no conocen ese, fenómeno. los vastos intereses sociales quo juegan en
A esa época rudimentaria. y nebulosa, cs- nuestro paic:, noco!é'itamos libertad alJsoln·
tamo~ retrocediendo en México. Desde la ta en la prensa, libertad ah,ol uta en la 1&gt;a•
la frontera de Sonora hasta ln. Península labra, libértad absoluta en las ideas, Si so
de'Yucatán, cada Gobierno local atacado reprimen osa~ libertades. podía proYocarse
en sus funciones, lleva un atentacl0 á la li- una c-xplosit'm que mgo crilar. «E-s cierto
bertad do imprenta. No parece sino que un que fa libro emisión de las ideas t iene sns
régimen militar depresivo ahoga todo pen- inconYeniontes, dice Sponcer, poro la:s rcsamiento libre. 'l'al actituü ho;;til do nues- .fic:,¡:iones 'l ue prc.:eden cntraúan L'l concln~ funcionario;; tiene un g1·an inconve- si ',n do t¡ue los incom·rnientes dehon sp1•
acepüu1o en J)l'&lt;n-ic:ión do ,·pnt-.1ja'4 posiniQnto para ol Gobierno mismo.
El perio:li:-mo os unn lab0r, como la la- bles. El ostracismo socia.1 ú que so relogabor.del médico, como la tarea del Abogado. rfa al escritor no honrado, es un ohstácnlo
Cuando esa labor se hace objeto de perso- más eficaz q_ue la represión inscrita en la-;
cusion~s injustificadas, so transforma en leyes&gt;
1

l- -

la ~rensa yel ~~ta~o.

,

�•

REGENERACION .. - --

1U:GEN1~HACIO~.

- - _ _ _ _ _ __ _

,2"!

:2.--- - -

- - - -·

Nuestrns auloridndes, á rH1usllas á quie- Esa consulta. 1a origin6 el quo un maqui•
nes se arroje sobro su lrnfoto ol im·ontario nista en sorvicio del Ferrocarril Mexicann
de sus extravíos ndministrati,·0$, &lt;leben abandonó un tren en ln estación do Omeaer muy cautos par.1. eYitar conflctos. tusco,y originó el gra'\"o peligrJ do un choCuando se persi~ne, la ·dctima se sublimi- que que pudo scl'llecon~ccuoncias funost11,9.
za, y ad1uioro simpntíac::, y no siempre esas A eYitar ést11s, tiendo la consulta. de Cornu•
simpatías do la murhedumhre son gnindas nicaciones y ln resolución quo á la comrnlta
· por una. razón fría y anal:zadora. 'l'oclo ello dé fo. Acndomin.
so evitaría c 1n una amplia liberbul de im- Esta ha resuelto hasta nhora qu3 el hecho
prenta. En )léxico podemos aspirarla uada no ostá 1n·ovisto ni peno.Jo por ol C6digo
nuestra progresiva marcha pacífica. Hemos &lt;lo la materia y que merece ol caso la preadelantado, pero solo materialmente. N'ues- visión de lo.s leyes. En tal virtud, se ocupa
tros cerebros yan degenerando din á día y la A.endemia en discutir un proyecto de ley
ya es dificil encontrar ho:nbre~ intolectnol- redactado por el Sr. Lic. Emilio Velasco,
\Jlente robustos rnru la luch.1. 'l'c!tcmo~ proyecto qno so pro1'entará. á las Cámara11
pedagogos que leen, pero no n-.imilan; filó- por conductu de la Secretal'Ía do Comunisofos quJ desban.1.n; .Abo6aclo3 prltcticos, cnciones.
pero no jurisconsultos. So ~icntc no sabe- Tan luogo como la Academia resuelYa la
mos qué depresión en L:i._; cJ1-.:iko ,, de pre- cuestión y apruebo ol proyecto de loy resi6n que comienza bajo ol régin~cn miltar ferido, lo haremos conocerá nue t:os le :tode la Escuela Prepamtwia y rontinün
rescon un resumen do la di-,cusi6n de •
la vida práctica. SJmos pusi!ánuncs ror importante asunto.
educación, y pocos, mu)· ]DCO~, son los que La Junta de Gobierno de la Academia
en voz alta censumn el incJ:-rccto proce" celebrará hoy m1e,a sosión pat·a continuar
der de un Juez. SJlnm~nto una amplia li- ln discusión pendiente y para resolver la
bertad de imprenta prodnr.irta una reacción consulta que le ha hecho la Socrotaría de
favorable. De lJ cJnt1\u·iJ, cuam1o salga- r'omento, sobro las medidas que deben
mos de la tutela tlol actual Jete del Ejccn. tomarse para impedir la inmoderada ta'1
tivo, procedcrC1mo.:; como proceden e~os de nuestros bosque:;.
muchachos edncatlus r.on rigidez, que á la
muerte del pudro confnnclcn la libertml
con el libertin!ljl} y se pcni~rlcn y se pro-;-

en

Sentencia

tituyen.
A más de ·es:ls ro:1sicbr.:-.eion~s ele un or- del Sr. ]ue7. 40. de lo Civil ,n ,I
asunto ~eon-,Píez.de Joni/ltt.
den social, cxi;len otras cb un orJ.Jn legal,
que confirm'.lll la necesidad el•)· cp10 la prensa sea libre. Do ello no-; ocn:-iaremos en el El Senor Juez 4:.0 de lo Civil acaba de
próximo número.
resolver un incidente en el juicio que el
:\IagistradQ Domingo Leon si6 ne en contra
do los Scí1ores Diez ele Bonilla., en el asun•
LA ACADnlL\ DE JCRISPRl'DEXCL-\ to clo la., )Iensajerías, declarnulo que el
YLEGlSL..\CIÓX.
reforido ~fogistra:lo Lo:m, tiene verson..
Jidn&lt;l para entablar y seguir la demanda

-------···-------

El &amp;'lbndo l\l!L'rior c·t-lcbn', la ,J unla lle 11nr, &lt;'ll juicio snmnrio de desocupación, ha
Gobierno do laAcndemin una se:-;iún que ln- cntauhulo en contra &lt;le aquellos Señores.
vo por objeto di-;cutir s,ibro la co_:1su~ta No cree_mos q_~e el Seüor Jue~ 4:·º haya
que la. hizo la Sf\;:iretaría do Uom:rn1cac10- pagado tributo_a ln complncenc1a con qué
ne, relativa á la penalidad qu3 deba apli- pr.rece que acoJcn la cau~a del Sef\or Leon,
1
carse al mJ.quinis:c1 cr 1~ acl,1r.&lt;lonc un tren \los funcionarios jniliciales dol Distrito ~..
(ler·ü c1ue han conocido de lo~ diveNOS lll"&lt;
en ma1·clw.
•

oidontes de este ruidoso asunto, pero en- montos clel Señor Juez, pero debemos rec•
contramo; que su follo no está, en nuestro tificar do, inox:nctitnrles qn&lt;' se mtan des..
éoncopto, npogado á los pl'eoeptos de la ley de luego. Sostiene que en la minutn. n,pay de la justicie..
rece comprobado que Lcou es Presi..
El ~Iagi¡¡trado Lcon promovió contra los dente de 1n Compañía do :Mon;:;ngeríns y
Sel'iores Diez de Bonilla juicio de desocnpa- que los Sl'i!ores Diez de Bonilla aceptaron
ción de la om1:iresa do :Mensajerías, fon- esto carácter y lo han seguiclo aceptando
dámlose en la falta de pago de las pensio- en los diYorsos e::lcritos que obran en un..
n )S estipuladas, á partir de la época en to'.!. La minuta 8 )10 dice, que Lcon
que los Señoros Diez de Bonilla tueron re- contrata como Prcsi&lt;lente de la Compafi.ía,
clucidos á prisión por instancias del referí~ pcrJ no se transcribe allí ninguna constan·
d9 :Magistrado, y pidió se pr0ccdicra pre- cia que lo acredite, y ni estando transcriyin.m·mto Ú, Lt diligencia de lanzamiento. tas podían lrnccr fé, porque la minuta no
: .Terminada ésta, ovncuaron los doman- es acta auténtica . .t.SÍ pues, no es exacto
dados ol traslado de la demanda, oponien- que de la minuta aparezc,t comprobada
t{o la excepción de falta de personalidad la personalidad que se niega Íl Leon,
en Leon, fundándose en que al pri- Tampoco es cierto qne allí se admitiera
mor escrito no se acompañó, ni obraba en por los Sefiores Diez de B:milla esta pernntos; la escritura constituti-vn de la Com- sonalidad, sino que simplemento cada. nno
1unía Limitada de ~Iensajerías, con la que do los comparcmtes menciona el 'cnráct~1·
se debía haber probado la existencia de os- conque contratan, pero no renuncian al
tasociedau,quo de ella es Presidente el ~fa- derecho que tie:1.cn.al formalizarse el congi~trado Leon y que entre sus facultades trato, de-examinar tanio la personnlidacl
tenía la d3 comparecer en juicio y todas las como la legitimidad de los . derechos que
o'tras nece;;arias para ejercibr la accién so enajemn, y ror otra 1nrte, en los diverquc dedncíu. ·
sos escrit0s presenb&lt;los en nutos, los SeLa foncaron también en que aun supo- flores Díe~ de Bonilh sie·npre cuidaban de
n~endo que la escritura le concodiese esa decir, que compare ;íun on el juicio qno el
facultad, no podía tenor efocto algnno, pue~ l\Iaaistrado Lo m les cntablab 1,' «diciéndose
tahto-valdría como constituirle procurador pro~idente de la expresada sociedad,&gt; lo
en juicio,h que está pr0hibitb á los ~agis- cual no es reconocer su personalidad.
trados en los límites de su jurisdicción.
Tomando como ciert-0 ese reconocimient
El Juez 4:.º h!l resuelto las cucS iones to tácit-0, tampoco sería jurídica la consemencionadn~, declarando que on la minuta,, cuencia ele qu(I él implica comprobación de
qt1e en copia certificada so acompañó al la vcrsonafü1ad qne se niega, porque ésta
primer escrito, aparece comprorado que el debió sor comprobada antes de dictarse el
Magistrado L 3on es Presidente de laCom- auto con efectos de mandamiento on forma,
pal'iía Limitadade Monsajerfos yc1ue, aurnp1e y la conformic1ac1 túcita,. se había referido,
e,ta minuta fué tachada como un simple hasta ontoncos, solo á la facultad del Seprvyo~to de contrato, el Juez no debe ca- ñ.or Leon c1c representará la Compañía en
lificarla, sino en h s::mter.cia definitiva, asuntos de mera a&lt;lministración, 1:ero no {i
por,1uo así lo orclena el artículo /360 del 1a facultad de comparecer en juicio que es
Código. de Procedimientos Civiles. Que, la que so lo niega. El mismo S011or Juez
además, en osa minuta el demandado roco- 4.0 de lo Civil
. ha resuelto en otros fallos '
nocc en el :Magistrado Leon el carácter do que la minuta solo puede servir para obtePresidenie de la sociedad y también lo re- ncr que los contratantes no so nieguen á
cono::e en los diversos escritos que obran firmar la escritura que pretendían llevar
en autos y p:n· ültimo:que comparecer con adelanto al prescntar::;e nntc un Notario,
carácter do Presiuento de una sociedad, no pero no es olln,do ninguna manera, un eones comparecor como procurador en juicio. trato en forma, ni prueba otr~ cosa, sino
Vamos á hacemos cargo do los argu- que los contratantes se han presentado al

�4

REGENEil.ACION.

---·-!? ---

- - - :zz:ac:

&gt;.a

Otra consignación hecha
por la Suprema Corte.

Notario para J?l'3tender formalizar un contrato.
El artículo 360 so refiere á la valorización de las pruebas que dabe hacone en la
1Emtencia definitiva, y no es aplicable para Ante el Juoz de Distrib ds Guana,jua•
resolver sobr0 la cu%tión &lt;J.UO planteó el to pidió amparo Hegmo L1za contra su
demandad :i, sobre qu::i no se habían acom- a~rehensión efectuada pOL' el Prosidanto
pafiado á la d)manda los_ documen~os &lt;J.Ue Municipal de Jesüs María, á petición del
comprobasen l&amp; personalidad. Es ind_uda- Juez do 1,n Instancia do Piedra Gorda,
ble que para r3solver este punto prcvLO, el Guanajua.to, El Juez de Diitrito sobi·e11ey6
Juez tien::i qü.) v.1lorizw el d0cn·11ent? en en ol amparo pOL' haberse desistido ol re•
lo que se rafbre á su f.t::irza probatona so- currante al ser pnesb on libertad. La Su•
bre ese p1~nto.
.
prema Cv:·te o'Jnfiinn6 el ¡¡obreseimiento;
Por último,
qu1
el
ser
Pros1d:m&amp;o
de
una
,J,. h Yio1nción de garan•
1 .. ,
.
. .
, pero fue, t an b11
Compafüa le qmta a L:ion el ~arac- tías cometilla en la por ona de Loza, qa_e
ter de procurador, es da t0lo p~rnto msos- la Corto ordenó fo consignación dol Pres1tenible.
dente Municipal &lt;lo Jesús :María, del Juei
Procur.1dor, según el sabiJ rey, «os a- de Pio&lt;lra Gorda y de los Agentos que
quel que recabda ó fa.ce algúa pleito ó co- aprehendieron al que,;L&gt;SO, para qn~ fuesen
sa agana.por manda.Jo del &lt;lueiío do olla» •nzaados conforme á lá loy. •
El Magisti-ado L::i:m dica pro,en tat'so por J Este es el mejor medio para mornlizar 111,
l(Compañ.fo cb Mensajerí 1:,, luego e-i su Administración de J tlstici.n. A más de ese
procurador.
beneficio, resn]ta otro concreto, cspecialí'Escrich llega á, la misma eJnsecnenc:o • simo, el de demostrar al Ministerio Públi•Procurac:ón,dicc,e:- el acto porel '}lle una co del Distrito Fedm·al que no estuvo coporsona da p'::id~r ú otra para q_uo haga al- rrecto on la causa V cláz'luez al clccir que
guna cosa en isu nombre» La escritura de 1 obresei.miento en el juicio de ampare~
la sociedad que &lt;losigrn1 focultados á su :a:e entender que el JMz procedió con•
Presidente, es un acto p:ir ol cual la socie- forme á derecho. Y,1 nwá al Minisj,edo
dad ó los asociados, &lt;lnn l)Odor á su conso- Público que no tardó mucho tiempo para.
cio, para que lrn.;a en su nombro lo que en que la Corto repro1nra su creencia y pira.
dichas facultades so c~presa. .
que se lo demostrara que el sobroseimienTal vez da1_-cmo3 111:1s ex_tcn:;1Ón á nu~s- to no es la careta de la impunidad.
tros razonarment-0s en articalos posteriores, pero con lo expuesto nos parece bastante para demostrar quo ol fallo quo aludimos,no s;a ape~a á las dispo-;iciones legalee
Objeciones de un funcionario judicial

EL JUICIO DE LAN

ZAMIENTQ

-----♦-•-----

,:\

íJ

/'J.

Un funcionario Judicial, dü,tinto ó. otros
muchos, que no contesta con la palabra
«cárc:il,» sino que contesta con argumen.Ca ponem;s á aisposición de tos: un füncionario que honradamonte nos
todas las personas rrua se sirvan ha manifo:;tado sus duc~as sobre_ un artícu•
·~
lo que en nuestra Revista publicamos con
consulfarnos a/gur¡a cucsfioq .0e el título de «Algosobr0 lanzamientos. Prácderecho, ya sea ~'Z:e ella sur¡a, tica ileaal» nos ha enviado la siguiente cnró no, en la secuela de un juicio. ta que ;iene á honrarlas colu:nnas de «REJ(uesfrJ ser11ici1 es er¡feramer¡- GENERACIÓN.»
te grafuifo,
No la contestnmos dél'jcle luego por no

Sección ue \..- onsu ,as.

.'

_, e _::::z::::=y ...

RBGENBHACT01.
s.::::x.:::

disponer de gran espacio en estas colnm-1 tiempo on que s3 hagan, extinguen la acna.s; poro en el próximo número tonel.remos Ición de nulidad, sah-o los casos de excepel honor do procuyar cbsvanoc'.lr b,~ obje- ci.ón.
eiones que leal y corractamente s'.l nqs ha«PLlcs bien, yo quiero suponer que falta,
een.
•
el título escrito del c::intrato, que hubo la
Enviamos nuestro agradecimiento al in- ratificación del mismo, y quo el caso no es
teligente Sr. Lic. D. Matías Chávez, con tle los exceptuados por la ley; esto es, que,
qnion cruzamos gustosos nuestros escas'.ls el arrendamiento no es de los contratos
elementos de combate, no dudando, como formales ó solemnes que no pueden conva•
donoso escritor ha dicho, quo paliará el locer de ninguna manem, y que por tanto,
rubor de la caída la gentileza del adYersa- no tiene aplicación el principio aquel que
J.'10,
dice: qiwl a!J initi, vi!ío,wm est, tractu
Dice la cart\1:
temp¿re conuale::ccre non potest.
«Papantla, Agosto 28 do HlCX.l
«Bn ese cas:&gt;, el J U:?Z admite la dema.nda
Sres. Directores de «REGENERACIÓN» de lanzamiento y lo da curso, porque pre1\Iéxic(l. yia nna información testimonial, que su:Muy sellores míos:
pongo so recibe sin citáción contraria, se
«Comenzaré la presente carta por felici- ha convencido, con toda anticipación, de
tar á, vdes. por la aparioióp. de un periódi- que una obligación nula por falta. de solem•
eo como el que Vdes. dirije.n: y redactan, nidad, ha sido ratificada ¿Qué quedará enperiódico que era, una necesidad que se ve- tonc3s por resolver en la sentencia de:fininía. acentuaJ!dO más cada dí11,, pero quo na- tiv.1? En mi humilde concepto, el jtúcio dedie había. querido echar sobre sus l1ombros bía terminar allí, puesto qno legal y jurí•
un fardo como el que nstodes se han echa- dicamente ha quedado resuelto, de antema•
do.
.
no, que un contrato nulo es válido porque
..Yo, aw1que soy funcionario juilicial, es- ha sido ratificado. Rin embargo, lo contra4
toy enteramente de acuerdo con el progra- río podría ser una verdau como un templo,
roa de «REGENERACIÓN:» lo acepto en
«Es birn f-1abido que la prueba testimo•
t,odas1ms partes. Y confia.doen la oferta que nial es muy peligrosa, y que en los Tribuhace la publicación referida, voy á permi- nales de Justicia, hay siempre p0rsona.s
tinne expresar algunas dudas que tongo, dispuestas á. atestiguar que el Sol que ,ha.
nacidas con motivo del ar'. ículo que se llegado al Zenit a-un no aparece en el horiintitula: «Algo sobre lanzamientos. Prác. te.
tioa ileial,• publicado en el número 2 «Yo creo que os esta nna de las razones
qne tengo á la vista.
que el legislador tuvo presente para pre«En ase artículo, «REGENERACIÓN» venir que determinados c0ntratos deban
SO!tieno que no obstante la prevención ter- constar por escrito.
minante del art. 963 del Código de Proce- «Por otra parte, no me parece legal ni
I
dimientos Civiles, de que el actor dobe pre- jurídico, aconsejar ú los firncionarios judi•
80ntar el título en que funde su acción ciales el desobedecimento á. la ley, por más
cuando, conforme á la ley, debe el contrato que ésta sea mala: dura lex, sed lex. Si el
constar por escrito, los jueces, sin embar- art. 963 manda que se presente e1 título en
go, no deben respetarlo, y por lo mismo, quesefundelaacción, todos deb_e~os obededeben dar curso á fa demanda; y para sos- cerlo, aun cuan sea una ley adJet1va. En el
tener ésto dice que, si bien ol art. 2947 del capítulo relati-ro al juici~ ordinario tenaCódigo Civil, exige que el contrato de mos el art. D24 que también manda que al
arrendamiento se haga constar por escrito, entablar la. demanda se presenten los docu•
cuando la. renta anual pase de cien pesos, mentos en que se fundo la acción; y el 926
el 1679 establece que la ratificación y el previene que so desechen de oficio las decumplimiento voluntario de una obligación mandas no form';1adas con claridad, Y, que
Dula poi· faJt¡i, qe solemnidad, en cualquier no se acomodan a la$ fe8las establecidas,

�6

Entiendo quo tot1as estas disposiciones no esa disposición legal quo es proceptirn y no
deben ser letra muer.a.
focultafrva. Cuando la contraria no objeta.
«Yo, como J ncz, no daría curso á una la planilla de costas, hay Jueces que la obdemanda on ol caso que nos ocupa: y como jetan y la t1isminuyen en sus resoluci:mes,
postulante no la entablaría.
co1wirti~doso, con tal acto, en procurado~
« Yo, aconsejaría á los propietarios el res &lt;le la parte cond,.-,nada. Esto, á más de
cumplimiento del art. 2:)-:1:7 del Código Ci- ser u_n~ in.morali&lt;lad, es un ataque violeuvil y las disposiciones rolatiyas :'t la ley del to. é 1:1JUS~ifica&lt;lo á un der"cho adquirido·
timbre; por otra parto, gestionaría la ro- é rndiscubble. Algunos J uecos no so conforma de la ley, en caso de ser mala, ó de form::m con disminuir algunas partidas, i:ique existiese una verdadera antinomia.
no que borran todas las consultas, á pro«Yo no llamar fa ilegal la prílCtic:.-, texlo de no estar j ustificaclas, y con ese
que combate «REGE~EHACIÓN,• por- ~cto, desobedecen la ley. y so m~ostra~
qno ella obedece á una lov; si lo contrario inespetuosos con la J unsprn lenc1a unisucediern, el calificativo ;ería muy apro- forroeeS t ablecitla por el Tribunal Superior,
piado.
·
que h~ resuelto que las conferencias no eE•

«Además, tengo entendido que en esta tán SUJetas ~ JJruoba Y que ellns se tomavez «REGENERACIOX,&gt; contraclico su ní.n en consideración según la honorabiliprograma; porqu ~ en ésto ofrece denunciar dad del A bo?ado Y los trabajos impenditoclos aquellos ac' os di' los funcionarios ju- dos. ~sta ~~msp,rudencia deben tenerla en
diciales quo no so acomoden á los prccop- ~onsideracion _los J uec3s cuando so ha obtos de la ley escrita.
Jetado la planilla; poro cuando no lo fuero, .•
«Si talessupropósito ¿por qué en el artí- no les es lícito hacer objeción alguna.
culo á que me refiero, aconseja que no . No sabem:&gt; 3 á qu6 obeclecorá ese antago•
rcs11eten los juecc, ol art. 963 del Código -msmo entr~ el Juez Y el postulanto; pero
ele Procedimientos Civiles?
el hecho ox,ste. No basta amoldar nuestl'l!S
«Son estas mi,- &lt;ludas, sonoros Directo- necesidades do hoy á las necesidades de
res, que uosoarfa ver desrnnecidas en las 1s40, éroca del Arancel, sino que á más
columnas üe su simpática y ,aliente pu- de eso tr;)pezamos con el afün de los J u&amp;-:_
blicación, y no dudo que serán V des. dete- ces, de disminuirnos arbitrariamente nuesrentes con su afino. y atto. S. S. que les tras JJlanillas. Parece como que un Juez Ye.
anticipa las (lebidas graci11s.
c:m envidia, que un postulante tenga ma)fATÍAS CnÁ,EZ,&gt;
yores emolumentos que él. Si fuere ésto,
que no podemos descubrir otra causa, indicaremos á los Jueces que ion un poco de

------------CORRUPTELAS JUDICIALES

amor al trabajo, buena voluntad y pacien• cia para. soportar los vaivenes de nuestros
presupuestos, podrán presentar planillas
Dice el ~rUculo 116 del Código de Pro- de honorarios que seguramente represen•
cedimientos Civiles, !)_UO «s~ nada expusie- tarán unidas una cantidad mayor que la
re uentro del término fijado la 1,arle con- exigua asignada por el presupuesto oficiai.
donada, se decretará el pagoi1 La regula- Por lo demás, es conYeniente que los
ción de una planilb de costas so haca por J uecos observen extrictamcnte la ley, ya
la parte victoriosa on el juicio, so co1re que ese os su deber,
traslado do ella á la contraria, y si ésta no
la objeta, debo el Juez decretar el pago de
la planilla. Articulo tan terminante, tan
claro, tan imperativo, no puede ni debe estar suieto á interpretaciones ni á restricciones ilegales.
"Un sello que dice: Juzgaio 1º de lo Oi•

SECCIÓN DE CONSULTAS

Algunos de nuestros Jueces no observan vil, México,-En contestación é. su oñoio

1

REG-BNEÍ?ACIUN

lr8GENERAótON.

fecha do ayer, tengo el honor do insertar1o Ip1rn el cwil no n:cJsitaba tim~re v
,
11tn lJ;d, 1· h, · efingo a.
el
auto
que
lo
rocnyó.-:México,
Aaosto
31
p3dir
r''S{Y•tno:nmo
d 1900 E t a
·~
' · v, • .• t LC :&gt; m orme

°

's an
mandado expedir las apromiúndc,lo en los térnun· os q d te .
l 19
·
1
uo e rm1eop1as e~ e e
de J uho tUtimo á co,-ta I ne. la .ley.-Ferha ut snpra.-B. Portu.-del 8el\or Eduardo. Portu y no hahiéndo~e R ubnra. - La H;icrotnría hacn ronstar, que
1
pr11entado,
n:.t 'to á ficomumqueso al f:foüor, J ucz ele el .Señor Portn: ·se JJt·e:,·ent,o en cump¡·•
vu, n
n de que se 11resente a este .Tuz- mtent11 de l.i m:md:icl) en el t
t •
gado con las estampillas necesarias.-S'- oxhibienclo las ~sta~p-illas nu 1 an er~or,1
rret-L l
R 'b •
.
.·
· · '
para as copias
• . ª .~une.u neas.- Llbortad y que heno s:ilicibda-; comJ prueba de1Juz
Const1t uc10n.-)féx.ico, Agosto 3 do rnoo n-ado l.º do 11) Civ'l , · ,r.
d '
.-José H S
• Rúb •
· º
L') ª &lt;'Jecto e determi. •en·ea.- . nca.-SJU)l' Juez nm· cwíntaJ
se ?lºC"'Ítnl.n¡¡
·,
·
11 .1 D'
.
- ~~ · " 1 •• , O"llrr10
el 1n1 Portu en auto,· frascnt-o S3Cl'3tario 'a')":.
~ p or1
d. 1ue
· · ·1str1to.-Eduard
d
' ~-...,,1~--... tlel Sonor
e JU1c10 : ª'.11?aro que sigJ contra actos tn, al refori:b J uz~pd.), é impuesto el Señor
del Juez l. C~vtl y de 1~ 3.11 S11a, anto Juez del º?jet:&gt; expresa lo que era el de dar
Ud. confurme a derecho digo: que mucho lfü ~Jl~:npilla~, contestó: que por falta de
me ha estrat\adJ por h in3xacto, el infor- e:c'.·tbiente no e.:taba;i todavia lm copias some que en 9u úl~i~) oficio rinde el S~íior lt~ita/l.aJ, pJ,' b qa:i n) ora posible fijar el
Jnez 1.0 do lo Civil a1entando qtte yo no numeiJ cx~cb (b estampillas, ni para qu~
tnt he presentado en el JMg,,, lo pt:zra e:r- fechrt JJOdnan e1tar lM copia; terminadas.
~ar las estampillas para ltiJ copia; cer- -)[éxico, Agostj 18 d:i 19JJ.-Antonio
!•ficadas que 'ke pedido como pru'3ba; lo- Balan~ª.~º·-:lMbrica.-En once de AgosJOS de eso, Selior Juez, he ocurrido inwne- to S'3 pulto el mfor:m c1n justificación por
r~'les vece.t Y nunca se me ha dii;ho el mo- segunda vez y hasta esta fecha,31 de Agos•
lwo por el Cllal no se expiden, á p~sar de to no s3 ha rendido&gt;
que ~ entregado dos cuadernos de papel y' ¿Cual es 1n orinión do bs Se15.ores redac1"11 mmno,m la rna1i.ana,he estaio á infor. torcs da R~gen~r.1cióu sobre los hechos que
""'~ de cuánta1 estamvilla, se necesita- fielmente refüron las anteriores copias?
c,

'

.-

d d

°

ban y,todavía no comenzaban á hacerlas, ele
E. Portn."
1
manera qu3 m-ilamente 1mdo e:c. iibir e:1tanapilla.:J cuando ni si11úer,i Je !vin c:J- Una opinión sobro lo anterior, Sefior
~tado á ponei: en o"1ra lai referidaJ co_ P~rtu, se la dará tÍ Ud. el p;íblico, ose pú~,.-En esta vrrtud vengJ á pedir se cli- bltco l1ue, á pe&lt;;ar do su retraimiento, des•
n~•.at&amp;nto oficio al Seii.'lr J LUZ l.º de lo m:muza con grnn dosis de sentido común
Cml para qua inm3diatamonte ra:nita. di- los actJ; do nuestros J ueccs.
e~ ?:&gt;pías, si es cierto quo e'!tán hechas
Lo trnmcript::, Ya sin comentarios.
oblig11J1dom 9 á. exhibir on este
Juzryado·
1
--•
.:,
1
4?8 me merece absoluta c:mfbnza, y bin Sr. D. Franci-;ro &lt;lo P. Navar,·o.-Pu•

l

ninguna demora, cuantas e3tampillas s3ai1
n~cesarias para 'luo ol Sofior Juez do Distrito, á qtúeu me dirijo, formo juicio sobre
uié d' l
q n ice o exacto on este a,unto y ele
parte do quién está la mzón y la justicia
lo mismo en el pormenor que nos ocu '~
qu~ en las violaciones cometidas por la a~tor1dad responsable qu3 moti,•a este juicio

de am

p

paro.-- or j;anto. -A Ud. suplica se
llrVa acordar de conformiJad.--)féxico,
oato 9 d 1900
Ag
,-E. Portu.-Rübrica.
-ot {d' e
el Sen1'0i Jigo: 1que
· no habiendo rendido
or nez e mformf' con jnstificncic'1n,
.

rnándiro. ::\Iich.
?ornpencliamos f&lt;U consulta en los sigmente1, término~:
•
.. ·
.
D. S1h tano ::\faclngal, en su propio nom•
bro.. cle~1.andó al Sr. Ger(mimo Moreno la
rcpa~·ac10n el~, una barda que, Í\ decir del
alctlo1. so don mnbó p')r culpa del deman:
e ac o.
r•,c;te negó la demanda en el roncept-0 de
c1ue la barda Ro derrumbó l)Or causas d1'fierentes de las que afirma el actor· y no
•
'
opuso nmguna
otra oxceJlCÍÓn.
1&gt;nranto el j;1icio, lleg6 á comproharso

..

�REGE"N'ERACWN.

8
-

fa

1

que aqnell ~ barda era de
propiedad de\ fianza que on él se doposit6 y ~no no ~rol i esposa del MtJr y n0 de ést3, y para c-.iró grangearse con ese fin? o por último
subsanar esta dificultad la Sra. Madrigal ¿lo füeron entregados en ,irtud de algun
ratific6 lo hecho por su e3po3 o.
contrato que no le trasmitít. lt. propiedad
Ud. ms c:&gt;:1c;ult:1 lo, siguient3s puntos: del objeto de que so trata?
«¿Prosp3ra h n.c~ión qtn so ejercita suSegundo: ¿Qué relación jurídiMi existe
puesto que el actor enbbló_c1omamla por entro esJ. «otra persona» y la «tercera» que
propio derecho y no cOm'.) representan- r ecogió la remil&gt;ión?
t) de su esinsa?»
'1.1orcero: ¿De qu~ m3c1io3 s2 vali6 esta
«¿La ri1tificación que ésta hace, puede últimtt pn-ra obtener que so lo creyese que
dar eer á la acción quo intenta Madrigal ó firmaba ])Ol' el destinatario?
no produce ningún efecto atento el estado
Quedamos en espera de sus órdenes.

~11

tlel juicio?&gt;

,

La s:mtencia sólo puede ocuparse de las Q
Mciones deducidas y de la, excepciones 1..:r\
opuestas en la demanda y su contestación.
En este negocio el cuasi-c'.)ntrato del
juicio planteó estil. sola cuestión: ¿hay ó
no culpa Qil el demandado por el derrum.
,
.
be de fa barda? Si la sentencia se ocupa de
Dimos en nuestro numero a~ter1or_la. noresol -rer cualquiera otra cuestión, será in- ta de que se había n~g~do por el T~ibunal
conaruente con el referido cuasi-contrato. Superior á Don Rem1g10 Matees, Director
E~ cons3cuencia, la accióa puede pros- de«El Hijo del Ahiézote,&gt; la libertad b~jo
,

~irector

del

parar, aunque el actor haya de:nanclado en
15u propio nombr.:i.
La. ra,tifl.cació:1 de la Sra. :Madrigal es
ociosa é inútil. Lo prim~ro, porque la mujer no puedo ratificar los actos de quien es
su legítimo roprosentm1b, y lo segundo,
porque si pndierr. esa ratificación modificar en algo la sitmción judilica del litigio,
lo que modificabl era uno de 103 elementos
c~nstitutivosdeladem.rntl.:;~ saber: «quién
pide;» y és_t,o no es perm1t1do después de
la contestacion de la demanda. En resumen,
no ¡,reduce efecto
. . alguno,
. , atonto el. estado
del juicio, la ratificac10n ele la muJer.

~~o .del ,A~uizote:

caución que solicitó.
No es de estrañars~ tal pro-Jeclimiento
tratándose de periodistas independientes. •
Sobre cien periodisoos(periodistas indepen- ·
dientes por supuesto, puis bien sabido es
que los del Gobierno nunca pisan la cárcel)
á noventa y ocho se les niega el beneficio de .
libertad bajo caución, motivándose siemre el auto denegatorio, en que ájuicio de
iuez, hay temor de que rn fugue el reo
Por otra parte, y en compensación, á
muchos pilloe de nota se les con cede ese be•
~ • sm
· que haya temores de que se funeumo
guen.

El Sr, :Mateos tiene domicilio fijo en esta
Subscriptor.-Apam, Flgo.
Sírvase yd. precis:i.r los signientas he- ciudad, t.iene buenos antecedentes de moralidad y modo h onesto de TiTir, Eetas cÍl'~
chos inc).ispensables para resolver su con~
cunstancias quedaron plenamente comproFmlta.
Primero: ¿Cómo logró hMcrse do los clo- bada.sen auto~, Y sin e~bargo, ta.nto_el Jue&amp; .
• · ·
o' l 2a. Sala dol Tribunal Supenor han
enmontes que amparaban tales r elillsiones coro ª
. .
d d ' . .
·
creído quo un penodista carece e om101el que vd. designa conla frase« otrapersona?» ·
d t 1
,. 1·
·• ·
· ·
lio fiJ' o de buenos antece en es to
mo;a 1¿Selosaprop10
sm
ol
consant1m1ento
deldne'
d
•
•
T
.
.
. .
dad y de modo h onesto e·v1v11·. amb'é
1n
ño? ¿Lo
hizo
por
med10
de
nwpunac10nes
. .
. li
f: el d ó han creído y creen que el noventa y och o
y alirétifidmos qdue no udnp quen a1sho' ad, por ciento' de periodistas son capaces de fu.
va n ose 3 un me 10, aprovec an ose
,
una ocµsión &lt;¡ue no tendría fSin la con-, garse.

ne

'lfo
es ue extrañar que ol Juez Emilio
1
é: l I ó
. .
ma es que superan en mucho á la venta 'a
P rez e o .,o n tenga entono tan estrecho
b ·
•
J
pbt_qué l1ástaal10ra todo el mundo ignora lo~
." 1en tes. c10n
. tüicos de eso J uei; pero
tevel
si es de laman tarso qne los miembros do la
2&amp; Sala del Tribunal Superior, quo se precian de ilustrados, den el espectáculo a
asimilar su modo do pensar al del .Juez Pé~
rez, por lo que el püblico,queos exigente y
no perd011a, ha quedado descontento de su
1;e~olución, vi~ndo on ella, no el procedím10ntoquedeb10ra soguirse,sino el procedimiento caprichoso usaclocon los periodistas
independientes.

an

~------------

11egal disposición del
Gobierno del Distrito.
. .
. El Gobernador dol Distrito Federal, penetrado do fa importancia que tiene el registro de las declaraciones de nacimiento,
l~a _estable_cido un servicio especial de pohcrn, d?~tmá.do á la detención de los padres
de famrlia, y en su caso, de los médicos cirujanos, matrona!! y demás r esponsablos ele
no haber cumplido con lo que dispone la
ley de la materia.
. No de~c?nocemos la importancia del Registro Civil, pero croemos que los medios
propuestos por el Gobierno del Distrito y
que están llevándose á · las -vías J.e hecho
para que ~quel lleno su objeto, no se comp~decon ~1 con nuest~~ sistema constitu.
c10nal1 m con la ley mvil.

que se o tiene con el registro de nacimientos.
.
.
Otro faz de la cuestión, 110 ~enos delicada,_ e~ la ~uo nos proponemos tratar, y
lo_s distmgmd?s abogados Sres. Rebollar y
Zimbi:ón, aquilatados en la judicatura, no
debcran de
t'
l 'd
.
sen irse ien os con las observac1ones que sobre el particular se hagan,
i¡~rque saben ml:Y. bien, que no hay ~ueson de eSt ado civ:l que no esté enza.da
de ~uy_grandas dificultades, y lo~ yerros
seran disculp3 bles aun en -jurisconiulto~
de su talla.
·
Las dispoeioionee aludida!!, han proyocado muy seria discusión en la prensa y «REGENERACION « está en el deber de abor.
dar, aun_que sin pretensión ninguna, loe
muy senos_prohlema1, que se han :planteado eon la 01tada disposici6n del aefior Gobernador.
,,
El art. 72 del Código Civil no ha sido
nunca ~a disposición viable en la práctiPreviene que la presentación d• un
mno tmte el Regü1tro Civil habrá de hacerla el padre, la madre ó en defecto de éetos
los médicos, cirujanos ó matronae que ha~
yan asistido al parto. El Gobierno del Distrito, no ha hecho en el caso más que reco~dar esta disposición, pero á renglón ge.
gmdo ha~la de esa policía especial que tiene por obJeto consignar á los médicos, comadronas ó p_arteros, á igual que á, los p~dres ~e fami11~, para que se les juzgue por
el delito prevuito en el 11.rt. 783 del Oódi-

G~:

Tiene la cuestión al uebate un aspecto go Penal.
muy- serio y de grande significación desdo
¿Estará seg-m·o el sefi.or Gobernador dil
el·punto de vista sociológico, dado el mo. Distrito di que esta disposici6n legal es.
do de ser de nuestro pnéblo, de nivel mo- tá vigente? Y en caso de estar vigente
ral no muy _levantado y cuya estadística ¿cree que sea aplicable á loe médicos, c;
nos proporc10na ~1 dato desconsolador de madronos y parteras, á pesar de lo dispuesun noventa por c!ento de uniones ilegíti- to por el art. 768 del mismo ordenamienmas, 10 que trae la consecuencia necesaria to? ¿Pueden los médicos, parteras etc., dede q~~ la-may_or parte de · los nacimientos signar el nombre y apellido del registrado
habrá~ de registrarse como de panres no «requisito que por ningún motivo pued;
C~n?mdos. No obstante esto, el servicio es- omitirse,&gt; sin violar el secreto profesional?
~m~l _de ~olicía se propone. ~b_teneda de- ¿Será j~stosalvaresta dificultad registr&amp;n•
tenc1ón de los padres de familia, lo que se do al mfio como de padree no conocidos?
traduce por una evidente investigación de ¿Puede aprehenderse á un individuo por
la paternidad y proporciona otros muchos, el delito que prevee el artículo en cuestión

T'

�UEG~NERAClüN'.

10

;

i

sin que so pruebe primero que os padre del tuyen, las primeras_, delitos_ instántaneo!I,
d · 1 T las segundas dehto!I contmno!I.
niflo no presentado? ¿Como obt en ran os J
'
1
. te .
.
11
Obsérvese que se tr:,.ta de a perins ~
1
agentes de osa policíaespec1a aque a prue· . 6
"6 d 1 acto mismo no de sus
. .
d
dO ·dente la ley c1a cesaci n e
·
,
ba sm violar e µn mo evi
'1
• El
} · 6 el quo roa.ta.,
'
hib
lo ab~oluto hacer inquisi· sonsecuenc1as.
que uore
que pro e en
:o
h h h 1 dispnro 6 causa•
ción, directa 6 indirecta, ~obre· la paterni•
c:saº:nº :u acción, por mb

I
11

1::;:;1:J~:,

dad?
.
ue el efecto de olla, pedure por todo el
Todas estas cuestiones se presentan an-1 q_
~
d d d 1 h .do ó et-er,,
·a
.l
tl• tiempo de la en1erme a o en
te lo. disposición a.lud1 n, y ra·-ia una
d h ..di
.
d
t di d te- namento en caso e OIDlCl o.
ellas mereco ser obJeto e un ts u o e
1 la . cafi . • del deli•
nido quele dispensareroosen artíc11los 1xis- Si la ba~9 para .ª e s1 cionh b'
d
.,
to en contmuo ó mstnntáneo, u iera •
teneres.
ser el tiempo de duración de lo!! efectos
del neto punible, muy pocos delito1 serían
instantáneos y habrían de listarsa entre
J.
los c:&gt;ntinuos el h:&gt;micidio, 1~ Tiolación
·~ 1
Ietc., etc.
. .
/(0 /./,, Erdelito de injurias, según el cnte:10
U
'J' 'JJ • que acabamos de establecer, es un dehto
el delito de imprenta
instantáneo, porque la acción del agente
'70 es conti11uo. concluyo dosdo el momento on que lanr.&amp;
la última frase, aunque el eco, el fonó-

L:-/

asu17 ,o
-le/ "ono
1

y,. conocen nuestros lectores «El asun- grafo ó ln imprenta la repr~uz~, como}ª
to del Onofroff&gt; de quo hablamos en uno 1fotografía pudiera reprodu~1r e ·tcenano
de nuestros números anteriores.
de un homicidio ó de una violac~ ~'. y no
D. Abraham Sánchez Arce, redactor de por ello se conside~arian el_ homicidio Y la
aquel periódico que se publicaba en esta violación como delitos contmuo!I.
d
1
Capital fué ap:ehendido en la Ciudad de A1uel delito se comete a.lH don .e . •
1
Toluca: por acusación que presentara en agente lanzó á la publici'.lad la
~::
su contra un señor D. Felipe Qui11pnes. riosa, y no º~. donde el viento lleve a
El Juez del Estado de México, es noto- ma repercuc1on del eco.
.
las
· ente incompetente para conocer de La imprenta presta su, formidablos
: :acusación por deli~o comotido en esta. á. ln palabra y puede hacerla repercu~n· ~1 ·
Ciudad, pei·o ha creíno encontrar un expe· otro lado de lo3 ~nros, pero todo cntei~:
diente para justificar sn proceder, en la co· sano al pasar la vista por las columnas ,
·d clasificación entre delitos continuos un periódi00, no puedo creer, que allí, ª
noci a
. .
.
.
l él
tá 1 rebro nne
é instantáneos, lanzando en publwo la on· su lado, JUnto e e , es e ce
·1
ginal doctrina de que las injurias por la piensa ni la pluma que traduce.
•
prensa son delitos continuos que se yan No sah-a al Juez do Toluca, de la cen:u
cometiendo por todos los 1ugares por don· ra á. que es acreedor por avocarse el co ode pase la hoja denunciada.
cimiento de una cAU!!a parft. la q~e es noEstableciendo la referida clasificación, toriamente incompetento, el ardid de que
dice Ortolán: «En lns acciones humanas, se vale, que no os más quo una acechanza
hay algunas que, desde quo s~n cumplida!!, tendida á la ley.
cesan por ese mismo hecho, sm poder p~olongarse más allá; otras por e~ ~ontrano,
aun después del primer cum~limi~nto, son
de naturaleza de continuarse 1dént1cas con·
sigo mismas,dw·ante un término más ó me•
:Mas de 500 vecinos de Tlaxcala hicioroJl
nos largo, acaso indefinid~.,.
. un vioje á Puebla con el objet~ de suplir11'
Si estas acciones son onmmosas, constl•

fras;

.ª

La -cnhardía: pnlílica:.

•

1

-~ ,. ' ..
•

1,

~

R~GENERACIÓN.

11

i D. 21lrr:an) Gr~jf&lt;les aceptara !!U candiclo.- disgustados do la pésima Admini!!tración
tnr&amp; 1ari Gobernador de aquel Estado. de Cahuantzi,.,do recurrir en su ayuda al
Uno de lo, mrnifestmte, hizo reminiscen- Ejecutivo do la Unión?
ciM· de la época en que los había goberna- ¿Porqué aconsejó el Sr. Grajales á los

do el fr. Graiah~; expuso la, ronalidadoe
é injustas vejaciones ele que son víctimas;
la tiranía de los Jefes Políticos de los Distrito1 y de los Presi&lt;lent is :Municipales de
loe pueblos, y concluyó por suplicar al referido Sr. Graja.les aceptase su cuncli&lt;latnrapara Gobernador do 'l'laxcala en el entrante período, indicando la seguridad que
tenían de que triunfase en las próximas
elecciones.
El St-. Grajalos contestó aaradecido· proº
'
poniehdo .'.~ los manifestnnteo que se· dirijiesen al Presidente de la República PARA
QUE LOS ILUSTRASE en el gravo asunto que
traían entre manos, suplicándoles xo HICIECD SL"'o LO QUE EL PRESIDENTE LES INDICASE. Los manifestantes acogieron ron
aplanso esa rropoiicíón.
Es altamente vergonzoso que para toda
cuestión electoral, se ocuri-a al Jefo inmediat¡o solicitando su yema y su ayuda.
Cuando so ojercita un derecho, salen sobramlo esas complac:mcias que siempre se
traducen en cobardía. Si la frac. I del &amp;rt.
35 de la Constitución indica que os prerro·gath·a dol ciudadano votar en las olecciones populares y la frac. III autoriza á, las
asociaciones para tratar los asuntos políticos ,dol país, está por demás la indicación
de No HACER srxo LO QUE EL PnESIDENT111
_INDIQUE. No p~reco sino que_. éentralizado
• el Poder, la suerte de los Estados, libros
en su régimen interior, depende de u.s IN·
DICACIONEs.del Gobierno General.

manifestantes que pidieran ttpoyo al Genera.l Diaz?
D. :Mariano Grnjales, pone como pretexto
que en otrai. ocasiones y on circunstancias
análogas, había habido 011 Tlucala muertos y heridos por la Yehemencia con que
habían trabajado los ciudadanos en el cam•
po de las elecciones.
Esto es un fútil pretexto. Lo que pasa,
con el Sr. Grajales, os que está atacado por
esa grave enformedad que produce una sit .,
.
uacwn social co~o en la que no¡¡ tncontramos: la cobardia politic1.
. Un hombre ':íctima de esta enfermedad,
no puedo servu· para gobornante, y lo!!
t~ti.xcaltecns sensatos han de sentirse decepcionadoB, al motrarse do relieve l&amp; cobardía de su candidato.
El Ejocutivo, ningún ca90 had. á las pre•
tensiones do los manifestnntoB, porqué tstí.
comprobaclo que vé con disgusto toda
iniciativa popular de carácter político, y
los tlax&lt;"altecas tendrán la pena do volver
á !!US hogares con SUti aspiraciones despre•
ciadas, como aconteció á los manifestant-es
de Yeracruz.

UJla ejecutoria de
la Suprerqa Gorte.
A nuestro entender, la Corte ha confun•
dido en el siguiente asunto, una servidum•

Sería do desearse que los oloctoros coro- bro con un derecho do inquilinato.
pr,nidiesen,que,tienon ol derecho, y m!4' D. :Manuel Homero y D. Alfonso W"ioqu.e el derecho, la obligación, porq_ue olio ner ocupti.ban respectivamente los bajos y
tiende Íl nuestro 1&gt;rogreso cívico, do elegir los altos do la casa núm. 3 de la 1 ~ calle
~'bremento ti la persona ó personas quo me- do la Independencia. El Sr. Romero U!!aba.
Jor los l1arezca para servir los puestos pú~li~s, sin necesidad de ocmTir á ninguna
msp1ración superjor, quo no trae ninguna
~entaja y sí la dosnntaja do mostrar debilidad en asunto,; en quo es necesario pro1entarse robustos y viriles.
¿Qué 'necosidad tienen los tlaxcaltecas

de una puerta que comunicaba el local
quo tenía en arrendamiento con el patio de
la casa, puerta que obstrnyó el Sr Wiener
colocando en la. parte exterior cajas quo
impedían el tránsito.
El Sr. Romero promoYió un interdicto
de despojo conh'a el Sr. Wiener, asegu..

�REGENERACION

:kBGI~NBHACTO~.

t

_ _.e_

±tt!.L!!!!!'

~
- -.- - .- -- . 'd mbre do Sr. '\Viener, con igual carácter, ocu~aba
rand'O que se le impedta la S)t :1 ;
t' "- la parte alta. El patio, á. d,:mcle conducta. l&amp;
entrada y salida p~r.1, la locadhdl3 Cq~~l ~-- I)t1e1·ta obstruida. qua proporcionaba, el
J
9 O '-' O lYl 1&lt;\'
•
ne arrendnd a. El nez fi . t 1·án~i·to por él se utilizaba, por los dos 1n'
lió en contri\ del actor, full0 qt10 con. ,rmo
il'"
los dos
tenían el mi-imo dereeho,
el Tribunal Su1)erior. El acto1~ recur~!º.:n- {u :;:, podían usarlo librumento eomo ....
toncas on nmparo la ejecutoria del ,n u- to·só 'to Resultado: le. Corte confiere un.
fi . •
e ·te lo amparo con1 ns1 •
nal y en de mttva 1~ or
.ó d recho de servidumbre sobre una. cosa
siderando que el queJOSO estaba en po~~s\ n e d en común· contra un principio elede la servidumbre de tránsito fºdr e lmle- usa ta.al de derecho aplicado _por analogía'ú
3 d fa 1 ... e a n- men
'
rior de ln, ~asa n m:
e del c:mtrato de este raso, según el cual ninguno p~ede tedependen~1&amp;, en vrr~!l dueño había ce- ner una servidumbre sobre su propia cosa-,
-arrendamiento que co
l'd d b . de la
d . refiriéndose al CMO concreto, soto á la loca 1 a aJ&amp;
es ecu,
S
labrado respec
. uilino do la pa1te bre ltt e-osa que ])OSeían en c-omún los. res.
misma casa, y que el mq
1. t . R
. y Wiener Si los an·ondat:mos se
alta, esto es, el domandndo en de m e~- o~e1nodel p•t1·0 .en común, ox.eluye esa
· · l t y o proprn sery1a
"
dicto,. por un mo~tO. v10
el uso de eso situación legnl toda idea de ¡¡ervid~mbre.
autoridad, le hab111. im~e 1
~ d co- LA Corte no debió pues, destI;Ill' con
.d b
1 obstruir a puor~a o
"
,
serv~ n~ó re e:tro el p:i.tio y la localidad su ejecutoria, sentencias dictadasbdo :uermumcac1 n
do con lmi principios legnles so re maarrendada.
.
La. ejecutoria de la Corte no ac~ta los ter1a,
principios !egales que rijon las sen:dum_ _ _.,;.._._,•.
V

:~1~

Jm, noriante

bres. Paril constituirlas son neces~rlOS estos elementos: quo haya dos pred1~s ~ he.
J-"
• •
. d11.des, y queestos pertenezcan á.distintos
»ecomenoamos a nu1slro1
ie
di
'\
•
duel\os: Eilos dos elementos son ~ sp:m- subscriptores, locales!/ foran1os,
sa.bles p!ra qu'} del contrato sni'Ja el gra: se sirvan recla111arqos los nú111evamen impu3sto sobre una finca en prove
ha an recibido d,
ho ó para servicio d9 otra. Cuando esos ros que no. _Y
:os elementos faltan, CJIDO e .l este raso, nuesfro per,o_d,co, ~ara r,m, ~rno habrá servidumbre.
se/os, y al mismo f1e111po! nos In•
Podría. ha.bJr tonido en cJnsideración la diquen con foca exad~~~a SUI
Corte el derecho de arrendatario que tenía domicilios, pues como. d1J1mOS 111
ol 81'. Romero, y que ose derecho se con- nuestro rzúmeroar¡fer,or, hay 111usiderase real, comoseha pretondido ~lgunas chos individuos (fUI gusfan de /e1f
vecee. Suponiendo exacta esta teona llega- • ue les cueste el valor del pe•
· · Por una. parto Sin q
,
riamos tí esta consecuencm.
' : •• 'co esto suceoe con especu:1 S. Romero tendrí11. dorecho real sobre r,o l •
~ 'b
arrendada, y por la otra también /idad en los Juiga0os Y :' Ulo tendría el Sr. Wiener. De manera que na/es; pero para su esca~1111enfo,
80 esliablecerí&amp; lo. serYidambre de la por· los apercibimos de pubhcar sul
ción arrendada á ~ste último señor, á fayor nombres si con sus ma((uinacio•
d {¡,
1 No es del
'
d ,I
de 1~ porción arrenda 11, • ~~ue . . á lla nes continúan enforpecien o
1
81
:!~!:í:caje::~~-~:~:
:tr~ servicio de nuestra publicación.
manera no nos explicaríamos por qué es_c

·r

a

ta fi~ca

~º~~rfe: ~e

f:::.:ribunal ció on·ol

~~- POSTULANTES AGRAV.IADOS

ca~ una
Pero en es3 supue¡¡to llega.naxnos a es a

--

consideración: El Sr. Ro.mero ocupaba. c~ Con sorpresa hemoa sabido queel Preidd~
inquilino la parte PªJª de h. casa y e

JnO

te de laPrimoraSala dol Tribunal Superior asunto intervienen, por la parto acusadora,
del Distrito, se porm.itió mandar apercibfr un hijo° del Ministro de Justicia, y por lA ·
con lo que haya lugar á. los jurados qm:ino otra, el c,mociuo criminnlista Lic. AgUBtín
e:mcurriesen al sorteo respectivo del Jura- Verdugo.
·
do que ha de conocer de la l'Osponsabilidad Los Sres. :Mariano Carrandi y Mam10l
quosoexigealJuezdePaz do 'l'oltepoc. Este Garay, celebraron un contrato obligatorio
procem!ent-0 no puode tener fundamento por cinco anos, en el quo se estipuló quo_ól
bgal alguno, pues el Código ue Procedí- segundo quedaría nl frente de una negocia•
mientos Penales dice en su nrt. 342, parte ción do préstamos de la propiedad del pl'Í•
final, que cuando no concurriere el número moro, recibiendo ol cinouenta por oiento de'
que dicho artículo sel\ala se repetirá la in- las utilidades quo se obtuvieran cada ol\o'.
eaculación ó sorteo que previene el nrt. También se estipuló quo en caso dé negli•
811, pero no impone pena alguna á los ju- gencia por parte del Sr. Garay en i: admi•
r,dos faltistas ni autoriza ning,í.n apercibí- nistración do ose nogoci 11 podría el Sr. Ca•
,miento.
rrnndi reconvenirle por medio de persona
Por otra parte, si es cierto que algunos autorizada al efecto, perdiendo en ese cnso
d• 1011 jurado, citados pnra esta última in- aquel un quinco por ciento de las utifolataCllación, lo habían sido -ya para la pri- des, á favor del Sr. Carrandi, quien estaba.
mera, también Jo es que fueron citadoi. facultado para rescindir ol contrato on ca,,
AbJJ,uln que jamás habían rocibido ciLa- so de reincidencia.
_
ción alguno. 1mterior, y estos último::s son Carrandi supuso que Go.rny no cumplía.
los mns agraviados por el apercibimiento. con su deber, y lo reconvino en la forma
Además, cuan&lt;lo se cita á alguna per~o- indicada. Garay indicó que ninguna. falt;a
na, se procura estar puntunl á la hora se- había cometido. No satisfecho con olio Caflalada, y ol Presidente del 1'ribunal no lo rrandi, por medio d() un Notario notificó á.
bizJ,sino qu3 se prosentó á las once y quin- Garay que le revocaba el poder quo le ha•
ee minutos ele la mafl.ana, y la citación se- bia conferido, poder que no existía pues no
ftalaba las diez y treinta minutos para ln estaba al fronte de la negociación como su
celebración del acto. De manera que el Pre- mandatario, sino más bien como su socio,
lidimte del Tribunal, no solamente agravió Garay se opuso á la pretensión de Can·an•
gratuitamente á los Aboiados referido11, di, por no ser lo estipulado en el contrato,
11ino que los hizo perder lastimosamente 1u y en vez de ocurrir éste á un procedimientiompo por no concmTir ó. la hora en que to judicial de resci-,ión, o_currió al .Ministetania la obligación de estar en su oficina. rio Público acusando á Garay del delito de
Desearíamos que el Presidente de la Pri- ataques á las garantías constitucionales.
m~r.i Hala del 'l'ribual Superior fuera mári El Sr. Garny ueclaró ante el Juez Snuncuidadoso en au, citaciones en lo futuro y ders, quien decretó su detención y más tar•
aais~a con puntualidad á, las diligencias se- de su formal prisión. Do ese auto ilegal
ftaladas, pues los Abogauos que á ella, de- apeló Garay, Y. para hoy está sofialada la
ben concurrir son ¡)ersonas ocupadas que Yista en el Tribunal.
merec~a todo génorv de co:isideraciones. La sola narración de asto asunto convence de que se trata do una cuestión meramente civil, sin que sea lícito á ninguna
autoridad penal avocarse el conocimiento
de ella. Más tod::n-fo, en todo el Titulo del
Código Penal sobro atentados á las garan•
En el procesJ Gar(ly.
tías constitncionalos, no hay un solo ar,
ticulo que pudiera aplicarse al caso proConoce el Juez 3° Correccional de una puesto.
IOlllaci6n infundada, que ha sido, sin em• El contrato indicn. que por la falta de
bir~1 acoiicfa benévolamente, En ege. cumplimiento de él por parte de Garay,

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R~GENEHACION.

tiEGENERAOIÓN.
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rores o a
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-Oarrandi podrín rescindirlo, y esa re~cmón,
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anrec10
el más ignorante lo sabe, se ver1 ca nn o corzs1 erac1oq • r
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los jueces del ramo civil y no ante los de~
JY1éxico,Sepf1embre 5 ce 1900.
nd
penal. Se dirá. que bastaba que Can•a i ••J, flores )fagón,1er, Secrefa.
hubiese revocado el podor ó. Garay Y que •
·
esa era la roscisión del contrato; pero el r10.fl. / ~.. irores Miembros de la
" 01 do mandato:
OS J1wll
contrato colebradO no fª 3
• ·
b · ✓"'
da esfa .flca•
más bien tiene los car.:icteras de un~ soc10• ]unfa de go 1er17 0
dad, y es muy lamentable que un Juez co· demia.
d" t·
· m mandato
- -1•recoional no sepa 15 mgmr 1:
TE:1 DE OCA INFRACTOR DE
de otro contrato.. .
.
con• ~{~~y ~«El Estandarte• periódico ele
Con los procedimientos se~wdos en la· ~Al d S:m L·us Po~o,í, publicó haca pr
tra de Garay, ya. que hay J~~ces comp . uca ~ .· : ~. . •·onu:ici:iuJ en P.irís p:&gt;1'
. te cualciuier contrato civil va á tener co ol d1~cl1r:,'.l P·
A bl
cien s,
d B lé
b'
M t s de Oca en 1J. ~nm ca
,u resolución en las bartolinas e ~ ~- ol O ispo on 3
' .. "' nal dJ las
Será. el medio m4s expe&lt;l.ito para resc1ndÍl' General cl~l _Co:igroso IutJ,ntLlO
Obrns Catohcas.
contrato1,
. . nto del Juez Saun• "\lontes do Oca declara ante el mundo,
Ponemos en conocllllte
. . 'd 1 ~ 1
"\léxico.
que sus actos han quo ha mfring1 o w oy on • ·
.
ders, por. s·1 lo jQ'Ilora
o
,
,
•
. d z , leyeJ que sigut-1&amp;
• ·
· 1 ·' á las garantllls Dice qno a 11esai e a
.
-00nst1tmdo una no acion
·
'
.
h h cho la Ilacillca•
• di "d l s que en el caso prosperada un siendo la1 mismaj, so ª e
d l
m v1 ua e ,
.J.. á
. .
la Sociedad e 8agraue la Suprema Corte venw·ia ción rohgwm; quo
.
.
•
amp~ro
yl
q
desobediencia
á la Comtitución do Coraión tiene en Jft!r:ico cuat, o ca~a1
precisar a
.
did
y florec1°nteq,
á que hemos alu o.
,m~o eslns y otras infrac,.,iones á la ley de

T . T. 7'(

que se acu~a Jfontos do Oca: ~os ocuparelilifl•
mos en un:&gt; do nuostrJs proxnn:&gt;s númo~=~~~===-=======:.=--' ros ' no p'.1diendo hacerlo ahora por recargo
..
cadelllia Ge"Qtral ex1ca- ele orig:nal.
.
. . •
de J llrisprllde"Qcia Y Le- 1 Ya tendrnmos oportnmdacl _de ~ Cl 8t
~~lació"Q, correspo"Qdie"QtC ll'l()i,.tl'a_s antoridacb~ ~aben cast1gn.1·, como
de la Real de adrid.
se merece, á ose in~hy~Jno, qna no confül"'
-, mándoso con infringil' nuestras leyes; hace
Jor acuerdo ael Se~or )res,- alarde de f;US violaciones con una 1mpu•
der¡fe ae esfa ficadem1a, fer¡go_ el dencia que exa~pera.

GAGETJ

A

M

.

1\1

honor de suplicar á UdS. se str•
'A DEL-;IINISTERio PÚ•
van co~currir á la sesión _que ce-. BiI~~~E~;bcmo:; qm,: en la reunión_m~llf
librara la Jur¡fa de gobierno de 1 d los Agentes del ~inistcrio Publico
esfa Sorporaciór¡ en la cas~ de :;:ctu:da el 1º del corriente-, decidieron esdicho Seffor j)residenfe, el d1a ? tos funcionarios protestar contra ?l acuer.
del acfual á las 5 p. 111· en esa do del Gobierno del Di~trito relativo al 1
'
,
/f
• · t L actitucl levanta•
t
S asión se resolveran las cor¡su as gistro ele nacumen os. ª
.,., h·,s á la 4caaemia por la Se- da del )Im1steno
. • - · p ~'blico
merece nues 1'0f
. '
. 1 ., d
hec a
.1 •'
.
~
Jlauso,; pues olla md1ca que 'a a ºJªn
crefaría de Com_unicac1ones !/
do os; tutela que siempre han de~ead
menfo, respecf1vame~fe: sobre a imponerlo b ·; autoricla~cs, y quo e_mp1:
bandono,porel maqum1sfa, deun á discutir y rcsolnr hbrcment_c, r@fiJm.
tren ,n marcl¡a, y sobre las 171e- on la imJ1rcsión que ~us :·csoluc10nos P
aiias n,cesarias para ,vife{r la ran c~usnr á las auhmclndes· cuyos ar
iqmod,rada fa/a de los bosques. estudian,

º: :!

¡

•

us

LA PRENSA EN SONORA.-.-Justa es Distrito del Estado, algunos intoresnntes •
la alarma de nues~ro colega •El País, al
eonaiderar la situación que guarda la prenu en Sonora. S.} han dictado órdenes tan
rigoristas, so han cometido talos atropellos,
tales njacio::103, que 101 redactores de •El
Demócrata, y cEl Sol,» qu9 sJstienen la

dato:; que dan una idea justa del gran movimiento de negocios habidos en aquella
oficina, desde ol 5 do Octubre de 1892 on
que recibió el Sr. Lic. Daniel R. Aguilar,
hasta el presente. Las sentencias pronun•
ciadas on ese poríodo do tiempo por el citaeandidatur.1 del Club •Gircía Morales, en do funcionario, ascienden á la respetablo
las elecciones de Ayuntamiento,se han vis- suma de mil doscientas diecinueve; de cu•
to precisados, des_;.mé8 de la clausul'a de aus yo número,han sido confirmadas mil ciento
imprentas. á publicar manuscrita, una hoja sesenta y una, veintitresrevocadas por unaperiodística, con el nombre de cEl Suplon- nimidad, y treinta y cinco revocadas por
t&amp;» Estos 11etos de rigor dan una idea bien mayoría; en consecuencia el número total
triste de nuestro estado social, y del sentí- desentenciasrevocadas es insignificante con
clo moral medio, bien escaso por cierto, relación al gran número de negocios falla•
de las autorida hs de Sonora.
do:; en ocho aitos. •
De esos reglones, tomado8 de nuestro
...
MAS CLAUSURAS DE BIPBEN- laborioso colega «ElDobate,, de Zacatecas,
TAS.-~o se diatingueu por sus ideag li- co1Tem'.Js traslado á nuJstro Juez 1° de
b!riles y pro61•e3istas las autoridades de Distrito Pérez do León, que tiene la poca
Sonora. El J U'3Z de 1ª Instancia da Hermo- fortuna de ver revocados sus tallos en gran
eilb ha claniurado la imprenta de cEl De- número, quizá el 50 poi· ciento, y tal vez
mócrata,, periódic'.J de esa Ciudad, como nos andemos cor~os.
anteriormente lo había heo\o con la de •El Ojalá que el proceder del Sr. Lic. Daniel
Sob
R. Aguilar, Juez de Distrito de Zacatecns,
Estos act.:&gt;s llevados al extremo de un ri- tenga muchos imit&amp;dores.
g,rismo ox.i¡erado y necio, s:m la consQ•
c.
, "' 'd
ouen~ia. de la lucha eloct'.&gt;ral que se está E.fil&gt;LEADOti MOZOS.-Homo~ :ab1 o
ttectuando en Hermosillo, do la que ya he- que algunos de nuestros J~e?os uti~izan á
mos hablado. El Gobierno desea imponer sus empleados para ~u sernc10 part1cula~··
111 candidatura oficial y el pueblo con un Los mandan con tru.1etas, á traer á 1011 ch1•
- 1
• ·¡ ·
"tado, 'defi ende por'su parto cos al 1mlir .1de la escuela,
viuor
c1v1 mus1
,
J etc. etc.tal L.
Recomenuamosa 1os uecesque uucen,
so cn.nd1datura. No es de dudarse que el
d' ·ru d d
1 dos
triunfo será. del Gobierno como en toda la respeten más 1a 1gm a e sus emp ea . ,
· te auos,
ict
1o la que lbga ú. relajarse con eeos. procedi•
R-epu'blica 1o ha s1"do hace' vem
qu~ no3 damost rar~,. una vez más que en mientos. Suponamo3 que no haria .mucha
d
.
. .
gracia á dichos Jueces que un Mag1stra o
Tez de o._lentar lo~ eJemplos de ~1v11mo, se del Tribunal, á título da Superior, los en•
les deprm~e, nuh~ca y ahoga, s10ndo. r_ara viaso por los chicJs á la escuela.
ello el meJor medio, pero el más dospot1co, No es dificil que es'Js actos sean el prola clausura de las improntas.
duct-0 del ejemplo. Record,1mos que en el
D~~amos á los dignos electores de Her- R-::iglam ,nto d"l Palaci0 ele Jm,ticia Penal,
niosillo qu) no desmayen. La ley les da el los fonciomtrios pliblicos son los encargaderecho para rombatir en osa campana do:-; do yigilar la limpieza de las oficinas
electoral ! si no vencen -~hora, .Yoncorán acto que no so compadece con la categoría
ma!lan:i, o Tenc~1·án 1n-s h1J0_5,_qu1onos ten- ele dichos funcionario!!, quienes, con segu~ran u_n bollo eJom~lo do _c1v1smo quepo- ridad, han visto esa prevención con el más
rán eJocutar en ot10 medio.
olímpico dosprocio.
Co1Temos traslado de lo anterior al Pro• .

E'JTADISTICA JUDlCIAL.-«Hemos eurador de Justicia del Distrit-0, indicánt.enido oe.asión de recabar en el Jw.gado do dolQ que el el Juez.Clímaco Aguirro !ltili-. :

•

�16

REGENERACIÓN.

ia, ó ha utilizado al Comisario del Juzgado nas, y qno ndemús do ésto so tardan mu•
Bº Menor co:no cuidador de su chiquilla al chos moses para pronmrniarlas.
~alir de la escuela, acto que se verifica 6 ha Pnoden dar informes el l\fao,ístrado 1fa•
verificado, á horas de oficina.
teos Alarcón, el Srío. Garcí: Peña .Y~ el
Agento Belisario Cícero, que ültimllrntmte"
NUEVO PROMOTOR FISCAL.-Ha visitaron al Juez Cl_ímaco.
tido nombrado Promotor del Juzgado do
.
Distrito de Aguascalientes, el Sr. Lic. Luis
QUE LO HAGAN RENUKCIAB...;...;
M. Calderón. Mucho bueno se espera del Numerosas son las quejas que recibimos
inteligente Abogado, que va á ocupar su dol público contra el Juez Clúnaco Agui•.
empleo lleno_de fé en el trabajo y ansioso
de conquistarse un porvenir brillante y
una. reputación inmaculada.
Manifestamosa1 joven Abogado nuestros
deseos de que «REGENERACIÓN» tenga
para él aplausos y no censuras.
CRIMINAL SOBERBIO.-Como ejemplo de la soldadosca ensoberbecida., puede
citarse la actitud del Coronel Mainero, contra la resolución del Consejo do Guerra
que lo condenó á sufrir la pena de quince
a.fios de prisión, por los crímenes de que
resul«, culpable.
Mainero no está conforme con la pena
que se le~mpuso y ha apelado de eDa.
Los crímenes q11e la prensa anuncia co·
mo cometidos por ese hombre, han horrorizado á la sociedad, y nos parece demasiado suave la. pena que se impuso con rela•
oión á la magnitud de ellos.
Por lo tanto, esperamos que el Tribunal,
al revisar la sentencia, la, reforme imponiendo á Mainero pena mayor, que la que
le impuso el Consejo de Guerra.
UN JUEZ NEGLIGENTE.- El mal
ejemplo tiene imitadores. El Juez 1° Municipal del Oro, Durango, dictó hace mái!I
de un afio auto de lanzamiento contra Don
]'rancisco Pifiara vecino· de dicha pobla·'
·
'
cwn, e~ virtud d_e ~cupnr este sefior una
finca sID consentimiento de la dueñ.a Sra.
Maria de Jes1ís Sienz viuda de CamJJillo,
y sin pagar la renta.
•
•
A pesar del auto de lanzamiento' Pm.era
•igue ocupando la finen, sin que al Juez le
preocupe la burla que con tal motivo ee
hace á la Justicia.

Aquí también hay jueces, á los que no
les i.mpo1-ta hacer obedecer sus disposició-

rro.
.
Los negocios no caminan on su juzgado
con la rnpi.dez que se do~cara, y cuando s~
cita para sentenria, pueden ~star segm:o~·
los litigantes de esperar semanas, meses y
más meses, sin quo el _deseado fallo se pro- .
nuncic.
¡Ah! y cuando se pro~uncia _el falló, esto
solo sirve para tener ol disgusto de leer
una pieza antijurídica que pone de man:fiesto la escasa ó ninguna ilustración· del
funcionario, que como cualquier Juez de
Paz, no da sus fallos conforme á derecho.
Los jueces tienen quo ser personas ins- ·
truidas y aptas para desempeñar su come
tido, y á los que no reunan estas circuns•
tancias, clebc hacérseles renunciar.
4

«VILLA MORELOS.,-Hemos recibido para su publicación la siguiente: ~ircn·11
lar número 10 o:xpeclida por la So~c1ón _4
ele ln. Secretaría del Supremo Gobierno de
Michoacán.-«No obstante lo dispuesto en
la lrv núm. 29 de 2 de Jtmio de 1898_ ha
podido notarse gue en nl~nnu_s, comunicaciones oficiales y en la dll'ecc1cn post!}~ do
las piezas que F-e depositan en las_ oficinas
de correós se continúa dando·el nombre de
Huango &lt;l~l Rosario, ó ~i_mp~emente·Huan·
Í1 fa población del TI1stnto de Puruándii'.o, que así se llamaba antes ~e _la foclrn .
citada.-Para dar exacto cumplimrnnto ó. la
disposición legal que se menciona, el, 9dfo- .
bierno re&lt;'omiencln Í1 Ud. que dé sus or ene~ {t las Autoridades ürpendientes de esa
Prefcct,nra, para que en lo .Rucesivo y do
una manera e.-rdnsiva i::e desi{:!no á la m~n1
cionada población con el nombre de" V1Ut
11.[
• lo
, c f'S el r.ne le corresponde con11 01
e s, » 0 1 · •! .
.
· · · •.
forme á dicha, lev.-«Jn&lt;lependenc1a y 1JI- •
hertl.ld'.-l\fnroli~-. Julio 18 de 1900.-Por
o. D. s. El Ofi.C'ial }.fayor.- -l-lannel G-.
Rcal.»-Una rúbrica.

ªº

TI.P, LITEIU.BIA, BETLEMITAS 8.-MEX.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>DIRJ!C'J'.nll,q:
,., ],fag6n.-J:J~• .,Jfnlotllo ,r.,w.u;,.,.~Nli

tro Mercantil; 3«. piao, aúm. zt. '(B
.fld11Jinisirildor: ,v_. /i'IOl'd

• F.)

ntonia
nte del Estado de Cfilb
s de Estado.
de la Academia .Y - de

·1~m.

SDSf
hi.~J-~

Mr'li6

�.
egenerac,on.

ToMo I.-~ÚM. 6
~

PERIÓDICO JURÍDICO INDEPENDIENTE,
L'l libertad de lmp_.nta no tiane más
llruites, que el resp,,to á la vida privada&amp;
la p&amp;z pGbllca. (Art. 7.
de la Con•tltu&lt;'ión.)

, t. moral

y,

Cuando la Repl\blim pronuncie 1u voz
.aerá forzoso someterse ó di,

10h01 ann,

mitir.

GAMDETTA.

DIRECTORES:
.Cic. Jesús Flores jtlagón.-.Lic. .f/nfonio J(orcasifas.-7'lcardo Flores jtlagón,
Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm. 20. (!léxico, D. F.) Teléfono 264.

fidminisfrador: RJcardo Flores J,fagón.
CONDICIONES.
11REGE~'ERACJÓNu sale los dlns 7, 15, 23 y último de cada mes,
7 los precios de subscripción sen:
Para la Capital, trimestre adelantado ..... ....... · .. · ~ 1.~0
l'ara los Estados, l l.
id.
2 00
Para el Extranjero, Id.
1c1
~~- ~~~.. :::.:: :::::: 2:00 •

Nl\meros sueltos 15 Ct1'8, N6meros atrasados. 25 ctvs.
Se ento11dc1(, aceptada la subscr'pd/m, en caso ele que no ~e de,
nelva el perl6dlc1 y se girar! ¡,or ·et imp~rtc de un lri·ncstre
A )(ll agentes 80 les nhonari el 15 por c:cnto.

No se ,'evuolvcn crigiria'es.
Para )í,S anu~oioe en el perió,lico, pídanse tarifas.,

- ____...,._~---"'-'""'---- _ _______

ra j&gt;rer¡sa
y la Sey
«La libertad de imprenta no tiene más
límites gue ol reflpeto á la vida, privada, á
la moral y á la paz p)iblica.:r (Art. 7º. de

la Constitución.)
· La impunidad en el ejercicio de una función pública se traduciría en el relajamiento de nuestras instituciones. A evitar esta deformidad social está dirijido 0 1art 7º,
El medio para realizarlo, es la Prensa.
La Prensa gmrda en nuestros días una
, aituación precal'ia. Se ahogan sus manifestaciones por temor al escándalo, á per-:ar de
ser más escandaloso ol ejercicio do actos
pnniblos que se guardan en el secreto de
111).a complacencia funesta. Para llegará este extremo, !le ha torturado la interpretación de un principio constitucional.
Se argumenta en estos términos: Desde
el momento en que ol art. 7° Constitucional fué reformado en el sentido de que, tlos

delitos que se cometan por medio de fa imprenta, serán juzgados por los· Tribunales
1 d
competentes de la ]'ederación Ó por os 8
los Estados, los del Distrito Federal Y Territorio de la Baja California, conforme á. la
legislación penal, deben ser juzgados los
periodistas con ol extrecho cartabón de la
legislación común. Si dicen que el Juez fu.

lano ó el :Magistrado zutano venden públic::imente la justicia y al mijor postor, deben sor considerados como reos de difamac:ión 6 calumnia.
Esta argumentación forzada é inmoral
tiendo á destruir el sabio principio del art.
7° de la Constitución, y á dar mayor auge
á la imptmidad, que á continuar así, nos
veremos ulg1m día sujetos á un proceso por
ataques á la libertad del comercio, cuando
digamosquea]gún Juez vende públicamento la justicía.
La reforma do 15 de Mayo de 1883, no
destruyó ol 11rincipio de absoluta libertad
de imprenta, sancionado por los liberales
creadores de la Constitución de 57. Esa rtforma !lignifica únicamente la supresión
del fuero de que gozaban los escritores públicos; pero jamás pudo significar la restricción á toda denuncia ele actos ilegales
cometidos por funcionarios. En vez de juzgarsc los delitos do imprenta por un jma.do que califique el hecho y por otro que
aplique la ley y designe la pena, seráu juzgados. por los 1rribm1ales competentes de
la Federación ó de los Estados. Se modi:ficó el procedimiento, pero no el principio.
Este subsiste en todo su vigor, amplio y

._ I

�'

•
REGENERACION.

REGENERAOION.
-

liberal, coms protlucto d3 cerebros podero-

EL JUICIO DE LANZAMIENTO

10!'1,

La interpretación nuestra, no puede ser

Contestación al Sr. Juez de Papa·ntla.

forzada, como lo supondría algún funcionario judicial en un e:¡:ceso do suspicacia.
Lo!! dos primeros inciso:; del art. 7° nada El ilustrado J nez de Pa.pa.ntl, , no1 ha
aufrieron con la reforma. QuedarJn intac- concedido la. honra de rebatir nuestro arti•
to, y á, salvo de toda profanación. EL últi- culo sobra lanzamientos por f~lta de pago
mo inciso fué el reformado; es decir, aquel de renta!!, y su bien razonada argum,nta-f)_Ue en el artículo primitivo determina.ha. ción merece estudio detenido, por lo que, y
,1 procedimiento. Si nuestra intorprotación para no hacar canzado nuestro debate, tra•
fuera errónes., habría una antítesis ine:xpli- taremos sus diverso• argumento» en diJ.
ca.ble entro la libertad amplísima. de los pri- tintos artículos, por ser merecedorea de esmero• incisos, con la taxativa despótics. tudio.
del último. Esto seria inadmüiible, traMn- Permítasenol!! comenzar por defendernos
dosede legisladores en los que hemos de r.u- del cargo que se no!'l hace de faltar á nutt•
poner !'lentido común y en los que, por mái tro programa, en el que hemo!'l prometido
adictos 1,et'\Tidores del Gobierno quo fnoran, criticar á. lo!! J uecas y Magistrado, que fa.
les había de chocar el cambio de un prin- llen contra ley expresa, ya que hoy se not
cipio decoroso y digno de las prostrimería.s echa en cara que nueatro artículo citado,
del 1iglo XIX, con uno nacido al calor del acon1eja la desobadiencia. á. un precepto dt
deapotismo do una sociedad embrionaria. la lev escrita.
No 03 así. L:;i ley en su laconilllllo y á
pesar de sus imperfeccionesgramnticales,et
la. expresión del derecho, pero no el derecho
mismo; ~s !!Olo la regla para juzi3r de las
relaciones jurídiclS. Un Código no es más
'Hace mái do un ano que ostú. citado pa- que el compendio de la ciencia, un vocabu•
ra sentencia un juicio seguido por Don Pe- lario de sus 1'tltima!'l onsenanza,. c¿De dón•
di·o OrLíz contra Don Juan Blázquez, y aun de debemos tomar ol verdadero e1pfritu 1 el
no se ha podido lograr que e,e actívisimo alma. del Código, la. intención de verdadero
funcionario se digno fallar eso juicio que os legislador? ¿Será., acaso, del sentido gramade 15encillis1ma,fácil y obvia resolución.De- tical de sus palabras?. Convertir en orácufo
be 11.dvertirse que onese juicio ha.y undepó- el texto literal del Código, es reducir el fo.
sito de dos mil y pico de p3sos, y ol perjui- ro nacional á la triste y pobrí!'lima ta.rea di
cio que se sigue teniondJ amortizado ese chicanear el sentido gramatical dt 101 tex•
dinero, debía se1Tir do móvil á aquel funcio- tos y 1mtilizar , obre l!l ortografía. y pros~
nario, para no d~iar dormir es) negocio tan dia de la!! palabras. (Pallares.)&gt;
largos nJ\o~, mediando la circunstancia de
«Cada día se comprende mejor,que la leJ
que ha dado la prefüroncia á otro,; negocio¡¡ no es el derecho, que no puede 1.rlo. No
de manos importancia.
·
tendrá jamú~ la fineza ni lo. precisión neceUno delosint'.)rosacl.&gt;sha q aerid1 ocurrir saria para proveer y resolver conveniente•
pidienclo una excibtin1 do j u;ticia, pero ha mente, todos los problemas que te preien·
preferido hacerlee:sta oxcibti va p:w la pron- tan. Esta t~rea no ~ued_e 1er llenada de una
aa, pues está segmo de qu, d expr,:i,aclo manera sat1sfactor1a, smo por la Toluntf.d
Seilor .Juez 4~ do lJ Ciril dC'smontirá la intoligente, capaz de apreciar cada aitna·
imputación do lontittl'l en el despacho, que ción jurídica! (Las Revolucione, del Dert·
se le hace, dictando un fallo buen() ú malo cho por HelU'i Brocher.)&gt;
en ese juicio, ó oxcusándo,3 si algtin moti«El espfritu, 111, inteligancia de e.e com·
vo particultu· tion,., para no fa}~arlo.
lpe~Ji_o ~ebo buscarce en las doctrin_a.a,, e~
LJC, PEDRO OnTfa,
pnnc1p1os, en los 11.ntecedentes loe h18tor1•

El sr. Juez 4~
.

de lo Givil.

.

3

cos, en las fuentes científicas d dó 1
""
t ornado ese compendio· ~,debe b ne e e!!- por un entret:z
t
.
I.G
¡i e que insertamos en nues•
,
e u!'lcarae tro nú .
t .
en los expositores do la ciencia que
•
. . meio .:m er1or, y on el que dimo!! la.
1 con
•
noticia
de
di
h
sultan do l a historia, analizando es . u1
que c o señor, se permitió man•
crup o- drir an . 'b11·
umente 1as consecuencias de los · • •
'.l:'e,ci • con lo que hubiera lugar á,
legale; en Ja infinita co~plicaió}~·emlco1sp10~ los Jur~dos '}Ue no concurriesen al aor~a
tos mv1
. ·1es, buscando la razón generador
. ac rospect a 1 J
,
ivo e urado que había de conola causa verdadera por que ie ha a.do t ªº
d cer de la responsab']I 1'dad que se exije al
taló cual principio de justicia tal ou ~ fia01~ Ju~z de Paz de Toltepec.
· 'dica,
· corrigiendo las 'imperfeceioª
· dne1Sr. Zubieta,que antes
mula JUr1
d N
d os reco nuen
nes de ~o~ textos ls~ales que conducen á c:n ar nuestra _opinión, re,iMmos las leyeg,
contradic1ones y conflictos busca d 1 .
pena mamfe:stamos al Sr. Preiidente
,
.
,
u o a ar - de la 1a S 1 d l
.
~ oma y unidad de los principios de justi- l
a a . e Tnb1mal Superior, que
cu, adoptada en eso Código
d
'lS hemos revisado Y en elentrefiletalndid
, nos an con h · •
t
·
o,
aus ens~ñanzas y observaciones ol Terdade- d:c~~os n~ a~· que el art. 3-12 del Código
ro sentido de la ley, noa revelan su v d 1oce~11mentos Penales, en su parte fidero Ob'~eto Y propósitos no!'l cond or ª. naJ, ' previene que cuando no concurriore el
t 1
'
ucen a numero que a· h
t'
pene rar ª. verdadera y natural tendencia . . • .
lC. o ar iculo sefiala, s~ r eve• del pe~sam1ento deju!'lticia imporfectamen- ~1;8' la msacu!!lc16n 6 sorteo que ordena el
te vacm&lt;lo en los textos loo-aJes (Palla
) , 1, pero _no un pone pena alguna á los ju. Hé allí el criterio que ~'ldoptamosr~:·1~a ra_doR talti~tas ni autoriza ningún apercibí•
~terpreta: la ley, é interpretarla, n~ es miento.
~ol~rl~,. sm? solo ponerla on rolación con
Ya ~é el Sr. Zubieta quo no hablamos de
e _pnc1p10 c1etifico que extracta, con la doc- me mona.
trina que compendia.
Por otra p~rte, si chocan esas citaciones
Sos~enemos con el maesti:o Pallares que ~~n ?e1:eibimiento, choca más el tener que
el abogado y el Juez no aomos simples de- _,pornr a la pe1·~ona que con tanta mgen.Ietradoros de palabra!! on los Códigos, sino Cia manda hacor la citación, para determique hemos de penetrar su sentido jurídico narl_a J1ora, y quo fle presenta mií.s tarde,
con la ayuda de la ciencia. de donde ellos haciendo perdor imítilmente !'IU tiempo á
eatán to::nados.
los postula~tes que viven de l'IU trabt1jo.
. En ese terreno hemos planteado la cues• Ahora, bien, noeotros deseamos saber en
tión, y en el sostenemos que no d•... b'd qué loy o leyes se fundó el Sr. Lic. Zubieá la di .
'
= ca 1 a ta p~r~ c1'tar co~ ~J~ercibimiento y hacerse
ligencia de lanzamiento por falta de
~o de renta!!, cuando exiatil'ndo un con- ospeiar con pe1:¡u1c10 de las personas cita•
tiato de arrendamiento, que puede probar- dai.
ae por todos los medioa que la. ley permito
pero quo se haya perdido 6 no haya lleO'a~
..
~o~ ~edactarse por escrito, eg un disl:te
Jnndioo, es una iniquidad, que no puede
:ntener la ley por má, que sus palabr11.s
~an tendido una red al pen1amiento del
(COLABORACIÓN)
1egtslador.

A, Igo sobre
:Qotificacio:Qes.

. La l:gislación es la ba8e del orden socrnl. .M10ntras ella e:-; lllÚ:s l&gt;orfiocta, illlCll·
.
t~~s sus principio·, so acercan mús ,í Ja nocwn abstracta do justicia, el grupo social
crece y ~r de:,arrolla con mayor vi"or al crecor y desarrollarse, ln~ necc~ida~le~
_dice que el Sr. Mngistra•lo Don
de la época. :7nn aumentando y ron l'llas ~
Zub1eta, está .sumamente clisglliitado
gran neecch1dad do reforma que Sti impo•

el Sr. Zubieta.

disgustaoo.

J!nos

�..

• ;:

REGENERACION.

'!tEGtNERACION.

ª

,..
ncurre al emplazamiento,
. . , · la marcha tal JUlCllO, no co
1
ne para que la leg1s amon s1g~
. , . l . u. ci~ se sicrne en rebeldía, viene una
eterna de las complicadas relac1oncs 1ndiv1- esenJtler. 01a
. co.nd,:,"nando
sentencia caup
"'
, e"!\
~
duales.
de e· ecntoria y so ejecuta, sin poder hacer uao
Para llegar á este rosultaclo,-clespués
Jl
1 do de ninvún reeurso contra la
.
. , , t ·avés dP. e com ena
o
un rudo trabaJO el~ se1oc~1on a 'd1 1
determinación que lo despoja, pues probar
_. ()'los y atraves de la-, necos1 uc es
. 6 (Jo..d . - 1 f: lta de veracidad en el Actuario
1os s1b
los tiemp:&gt;s, es forzoso tener en c:&gt;ns1 era a. a .
de fé pública,, ei casi
ción las aspiraciones de la raza, el carácter, m1sar1~, que gozan
.
l
d' o t0da esa multitud de circ,mstan- imposible en muchos casos,
. ,'
. se me l ' .
. .
. rinciLa ley espal\ola, llena de prev1S1on, pie
oias especiales que hacen elmnnat p
'b t . 'nantemente que toda notifica•
·
t
t 'bles en ol terreno espe- cri e ermi
.
pios, mcon rover 1
I . , d be firmarse por el Eser1bano
Y la 1
.
• fi
y funestos en a c10n e
..
h
culat1vo, pero mo caces
.
·sona íi quien dicha notificac1on se aga,
prá~tica. El legislador' al formular los 1mn- per.
' sa el notiftcaclo firmarán doa
•oair al 1)uebfo pa- y s1 se reim ·
·
'
'b
oipios legales que dob on I º ' t
.'
t'
. ueridos al ofecto por el Escr1 a•
.
•
d b t 10 r en considera- tes 1gos req
ra quien leg1s1a, e o e1
.
caso de no ser encontrada la per•
sus determ1- no, Y on '
ción esos elementos, para que .
.
· á 1,uien se va á notificar, se fo¡rá esta
11 de 1m1wop1edad sona 1
d
·
naciones no tengan el se 3 ·
cédula exigiendo e qmen
. . . t J c.lel ord en not l'ficacl'o'n nor
i·
'
•
y pro:luzcan el des1mciam1en ·O
reciba ést11, que firme la razón respe~tiva, y
¡¡acial.
.
.
x _ si á ello se negare, se firmará también por
0
Nuestl'Os legLsladoros han temtlo e._ p d te~tiaos. Con esta práctica, el abuso"
· con el esuu
" d'10 de •la, lea1slaos difícil
:; 0 y los intereses de la soc1e
• d d
dito el cammo
. }''
más
a
"
tct 1
y
el
trabaJ·
o
de
croac1on
no
.
d
.
c1on espallo a, .
'
.
estarán más garantiza os.
_
les pertenece, e:;taba hecho, y no tuvieron u ·sa y 11eus comentando eita aabia
.
f .
. Pero .lllanre '
:\J
'
más que sebccwn.w y p::r ecc10nar. . .
d' posición sa expresan de este. modo:
.
t
·... )TO I)erfecc1ona- E.
is .ndiSJ)CUSable
'
. • d
de!0'1'ac1adam
:m e, no Slv:11I
n ne los depos1tar10lil •
º
.
Ab clonaron muchas « ra l
'.l
•
ron ni selecc1on::iron.
::i,n
.
l .f!J.. 'blicn, tuvies~n trazadJ un caIIllnO
·
· ·
la expenen- ª ltl pu
de aquellas ilispos1c1ones que ' ·
.
. bl del que no debieran apirtarat
. d
1.,ío tomarotl mvana e
cia había aconseJn o, y en cam .
l sin contraer re'-ponsabi1idad, para que dt
otras muchas malas, que la prác~i~ Y ~
t
do no s: J)l'odnzcan abusos que to-'
.
h
E
t.
los
principios
omies
e
mo
medio rec azan. ' n 1 e ·
. .
d h os lamentado hijos muchas veCII
1
·
1
d
·~sal
ms1J1ra.r'
·
31
tidos por nnestr.:&gt;s eg1s a "
dos1 l em •do ó i()'norancia,
pero también-en
se en la Codificación Española, en~ontra- ; &lt; o~~:asos d; ltt mala fé.&gt; Mas adelant4
mos uno de la m::i..y~r trascendenc1a pa;~
los sabios comentadores: «No •ie!'-"
la vigilancia de los mteroses_-que .s,e v;~~la re debe dejarse el cumplimiento de 1i
lan en juicio, y que esa cudificac_10n ~ 1 ..
1 buena fé y diligencia de los qut
con
el
mayor
escrúpulo,
el
re1ahvo
a
o:;
oy
a
a
'
r ue el corazón hu
i
. ·t
debían r,uardarse en las no- deben observarla, po q
..
reqms~ os que
b
no no está siempre dispuesto á ser r
tificac10nes.
debsres y en ocasiones dadas
Le, faltad~ una notifica~ión puede ~r~d~- clon sl·tt1s.
salta por encima de ella iÍ
.
d d
naparteenJu1c10, esa a1,y
c1r el resu1ta o e quo u
,
ónl cualquiera que sea, que 10
1
sea condenada en él sin habérselo o1do, o nelun ~ r ¡ua:lo »
,
t 1 yoc: puede &lt;::uce- pu se a, 01ec
.
•
que,conforme n nuos ras e -,
,
E . t s cortas consideraciones se en
. b' l
. c1ac1a 1a defii n es a
.
der y de ello ha 11a it o casos, '
,
..
ª. cantidad do experienma,
~
,
. l '61 en esta roa- na una ,,ran
l
1
ciencia do nuestra eg1s ac1 J
t . s loaisladorcs
pasaron por
a to
llUl:lS 10
n
. d' 'd
teria.
.
• · raYo periuicio de los intereses m 1v1
. , C ·-. :'J ])Or 1arnmm- g
J
•
•
El Actuan:) o om11oa11 '
º
1.
J)Ueden ser senamente perJU
•
,
l f·
haco la no- es, &lt;1ne
cía, desclUdo o ma" t•, no . . .
d
. el hecho de clojar á la buena
1
· t) al Jmc10 afir- os poi
tifi.cación de emp azaunen ~
1 Actuarios ó ComisariJs, las conse
'fi
,
,
l
.
'J 1a por modio do os
roa que not1 C'.) a a -pr1 s J •
•
.d una notillcación. ¿Por qué en
.
1 . ' , 11 ó r l) 11uo no cias e
iustruct1vo qli&lt;' e l'~º u · .~,
·
d teria tan importante~e apal'tiron nu
firmó el demandado, y éste, ignorante e

a:

~!::

i ,

...

i

._

L

L

.,.

'

' .

"

legisladores de la ley qne cn'.caban? Qnizá, á
mi entender, s3a fsto la con:-iecuencia de
que al redactar un cuerpo do leyes, so escapan las dificult.ades qun pueden traer en
la práctica la aplicación de ellas. pero 11upongo tambiéil, 9.ue una vez apuntadas o!as
deficiencias, deben tonnrso en c:&gt;nsideración y procurars3 c:megi.r el mal Debiera,
pnes, reformarse nuestro Código de Procedimientos Civiles en ol sentido de que se
exija &amp;los Actuarios ó Comisarios, que en
toda notificación hagan que la persona notificada firrn ", y 0!1 ca }O de re1ms.irso, hacer
constar este hecho y tomar b, firma de dos
.testigos, mi('mbros de la familia, criados,
caseros ó agonteR dJ la p.:&gt;licía, obs:i1Tándose igunl preyc11cién rcspoc-to do la per-sona que reciba un instructin&gt;, en caso de
no ser hallada la parte interesada. A esta
• práctica se objetará que puedo traer una
• dilación en las notificaciones, pero creo
que los peijuicios que he señalado· y que
pudieran recibir los particulares en la actualidad, son bastante serios para que esta
consideración lúciese que se ~acrificasen
estos intoreses por evitar una molestia más
i 101 encargados de hacer notificaciones.
Lro. Eu0ENIO L. ABNoux.

Morttes de Oc~

y las Leyes
de Refor111a.

En el ditcurso que pronunció el Obispo
llonte1 de Oca en la Asamblea General del
Congreso Internacional de las Obras Católicu, en Parí!, ha declarado, sin reticencia11,
y con la franqueza, que le dá b, impunidad,
41ue tn México l}Q violan las Leyes de Re-

l&gt;rmtt.
Dice Montes de OCA, que la pacificación
religiosa se h11. hecho en México «á pesar
l, la, leyes que siguen siendo las mismas,&gt;

5

truoso consiste en qno ln.s autoridades la
permitan, en que á cienria y parioncia de
ellas, y sobre él.e ellas_. se la c1esprecie y H
la infame.
Esa complanencia de las n.utoridacle1,
puede ser el origen disturbios que vuelvan
6- ensangrentar el suelo mex~ano, y el culpublu, no será ol clero, no será él que abiertamente declara su desobediencia á nue1•
tras leyes, haciendo motirn de risa nuestra,
institucionoR, 110 sGrá él qno manifiesta ¡¡in
rubor que «la So~iedad rlJl Sa3rrdo Oora-

zón tiene en ~lD:cico cuatro ca1as rnny fiorecientes,» y qn-:i expresa sns deseos y simpatios porque nos conquisto "un Iiernán
Cortés en traje de mo~ja ..,, Nuestrils autoriclades ssrA_n las cnlpables pJr su complacencia.
De todos mJdos, C:)~no mexicanos y como libemlo:3, oxijim )~ do ellas la.. investigaoión de los delitos ele q no hace alarde Montes de Oca, para el escarmiento de 101 malhechores.
-------♦-------

L·os resistros de' ndcimientos

y el secreto p1'ofesiónal.
«Convendría, si fuero posible, que las
parteras olvi&lt;lasen hasta ol nombre y· lu
señas particulares de las mujeres á las que
hanasistido3n secretJ. P0r lo m'.}nos, no deben hablar de ollas, ni directa ni inclirecta.me,1te. Están on b obligación de saber,
que son á esto respecto como confesores.»
(Jean Astrnc. L' Art d' .Accoucher reduit
ó. ses vrais príncipes.)
No opina lo mismo el Sr. Gobernador
del Distrito. En México, según él, los médicos, cirujanos y matronas, .deben hacer
saber el din, la hora y el lugar en que asístieron al parto y si el producto fné varón ó
hembra y aün debe indagar qué nombre y
aún qué apellido habrá do llevar el recién
nacido.
La indiscreción más trascendental, la dtl
profesor que en momentos de angustia, en•

• decir, contraviniendo las leyes que e11t,¿n en Tigor, y que por lo tanto, deben acataree y reapet&amp;rse.
E,ta burla á, la ley, no asombra que la
lsaga ese indiTiduo, lo asombroso, lo mons- tra p.l templo de la conciencia con la in•

-

�6

REGENERACTON.

T0stidma del eacerdocio y á travos de los El Sr. Notario Bernardo Romero, tuTO
gemido11 de un enfermo, ve la honra de to- conocimiento de que una persona había 1ida u.na familia, sin los atavíos con que se do víctima de un robo en la cercana pobls.presenta en sociedad, quedará desde ahora. ción de Guadalupe Hidalgo.
ñ, merced de los esbirros de lma policía que
Las autor~dades de e11a ciudad ignoraban
el Sr. Gobernad()r establece, para que loe totalmente la comisión de tal dolito y el
hombre::; tengan estado civil, aunque ~ea Sr.Romero, en cumplimiento del deber que
1in honra y aunque sea con oprobio.
k&gt;do ciudadano tiono de denunci~r los dey a la mujer quo caiga víct,ima de la11 lites por estar interesada la sociedad en
acechanzas del amor, no tendrá. lm rincón el castigo de los culpables, 1!9 presentó
obscuro donde esconder su vergüenza. Tie- ó, denunciarlo ante la Prefectura. de Guane que elegir ontre la muerto, que proba- clalupe Hidalgo. No encontrando al Preblemente encontrará 11i elude toda ínter- fecto Político, quien !!e hallaba ±uerá de 11ú
vención médica, ó lapubliciclacl in-emisible, oficina por asunto11 persona.le!! que tonía
que representa esa partera acosada por los que arreglar ó bien porquo anduvier&amp; d~
esbirroe y temerosa clo caer bajo la acción pa11eo, puso ol Sr. Romero 1tl Secretario al
de la justicia.
tanto de lo ocurrido.
Si este solo argumento hubiera en con- El Secretario, lejos de oirlo, como era. de
tra de las determinaciones que estud.iamo11, esperarse de una autoridad que p&amp;rll eso ee
sería bastante, para tacharlas de inicuas y le ha nombrado, trató con dureza al denuncontrarias á, la tranquilidad de la!! familias, ciante, diciéndole que solamente la peraoa.mbas cosas protegida11 por los arts. 264 y na robada estaba facultada para poner en
768 del Cód. Penal que castiga, el primero, conocimiento de la autoridad el.delito que
con 2 afios de prisión al que revele un en sus bienes se había cometido, y como
1ecreto que esté obligado á guardar, por el Sr. Romero se indignase por ese t rahaber tenido conocimiento de él en razón to, no muy exquisito, el secretario lo ame¡, su e11tado 6 profesión, y el segundo que nazó con meterlo á la cárcel.
prohibe á las autoridades á compelerá los
No sabemos cómo se llama ese Secretario
confesores, m~dicos, comadronas, abogados que ignora los más rudimentales princietc. etc., á que revelen 1011 secretos que píos de derecho¡ pero quien quiera que ¡¡ea,
sorprendan en el ejercicio de sus profesio- debe ser destituido pues no está bien que
ne!, •
tengamos en el Distrito, autoridades que
por su ignorancia dejen de oir ·las denuncias de los delitos que el Código Penal clasiftc3, entre los que deben ser per1tegui- ·
&amp;Secretario de la Wrefectura dos de oficio.
El Sr. Notario Romero nos ha comunicado la noticia anterior, para que el público sensato califique la actitud del referido
Secretario y la censure, pues sabe perfec.
úm
d d
t tamente que una acusación en contra de
E n ot ros n eros 1iemos a o cu.en a é
i . útil
.
,
la
'd
ste, ser a rn
.
d e act os cont ranos a 1ey, comet1 011 por
funcionarios do los Estados y que por su
naturaleza, se han hecho acreedores á la
censura pública.
Ahora vamos á referir un hecho, que por
_ su sola relación, basta para formarse una
idea del poco ó ningún apego que tienen
algunas autoridades á los preceptos legales,
por ignorancia las más de las veces, aunque De un interesantísimo brindis (por lo malo,
ptras, fuerza es decirlo, por capricho.
literaria.mente considerado) pronunc~do

~¡

de @Uadalupe ~idalgo.

•

él ,Brir¡dis
del cansancio.

REG-ENERAC10N

7

por ~l Ministro de Justicia é Instrucción consagra~o sn laboriosa oxistoncia. (AplauPtiblica. en el banqnote que lo ofrecieron sos.)
a~gn?os de sus 11.~iraclores, toma.m_os los
«En lo voqueúo, seúores, y digo peque11gmentes párrafo~, q~e hoy publicamos fl.o relativ1tmente, tam1)oco nos cansamos,

para solaz de nuestro8 ilustrados lectores. Vosotros, bondadosos amigos mios, no

01

al A:,que 1tlgunas personas le l1an pue,to habéis cansado de manifestarlfle vuestra
.. ._.,_erud·¡lo dol Sr. Baranda, el mote de
11rtnut,$ e cansancio creemo8 .
"'-'. t
., .
que no esU1U en 1o JUS ot pue8 nadie se cansará ni
.
'
sed b&amp;bcansado, m ~esotros nos cansamos,
e M orear
la &amp;memdad
que campea di
. d' H
,
,
en eho brm 1s. e. aqu1 los parrafos· tomados
de «El I mparcia1. »

consideración y vuostro afecto ofreciéndo
me afio p::ir ano, este b:inquote dümo de
Lú ul
.
b
c o, en e1 que se han mterpretado vueitros nobles sentimientos elocuentemente
1 a· ·
·
por 8 1stmgtudo orador quo acaba de ha1
l
cor uso CLe a palabra en o-alarnts frase¡¡ y
b é J
•. º
en vo os conceptos, m1 ilustrado, antiguo
compafiero vJ smiao
el .JRi·• Li'c • E nnquez.
,
6
« Yo tampoco me canso, ni me cansaré
nunca de tributaros mi profunda gratitud,
que guardo on lo más hondo de mi corazón
V

'

-

fu «Recuerdo 8el'l.orM, aunque
. . no 11oy
· muy
. erte en aehaques da historia: que Arísti- des fué desterrndo ,de Ato'.ias, únicamente
po~~!~ @Ul!l conterraneos dieron ~n llam::rle
81Jw,w,
· sucesores, como heren.Y que 1egaré a' mis
«Es nn fenóm~~o p1icoló~ico digno de la cía forzosa. ~ 1te en esto no reza el precepto
~yor ob8erva.cion y e¡¡tudw qno lo,1 indi- legal do la libre testamentifacción (Nutrinduo~ Y los pueblos 1e cansen, M lleguen do1 a.plausos.)
Ahutiar de to~o¡ tanto de lo bueno como « •••• 'l'rnemos por último al Sr. Mini11tro
de. lo malo; aunque por desgracia, más de do El'\pana;y pormitidme que haga una es1? h•eno que do lo malo; pero el hecho es peoial mención de éJ, porque si 110 la hicieme~. Y ?ntre otras muchas pruebas, ahí ra, no 1µerecería hablar en la hermosa lent.enéi~ la e1ta histórica á l&amp; que 11.rabo de gua en quo torpernento mo estoy exprerefenrme.
sando. (A1)lausos.)&gt;
«Nosotrosaei'lores, parecequono nos canDespués de ésto, que no ¡¡abemos como
ni en lo iJ.'anda ni en lo pequei'lo. On- llamarle, solo nos rosta preguntar: ¿Una
ce aflos lnchttmo11 por la. independencia. do persona que habla de este modo y tiene
la patria, cuatro por la Reforma, seis ·por co~~eptos tan ~º?res, podrá ser un buen
defender una y obra de nuevas é inJ'ustas Mimstro de Just1c1a é Instrucción Públiaa. ·
ca?
-e&amp;88lones. Cuauhtemoc, HidalO'O Guerre- '
ro, Juárez, son modelos acabado; de per- Nosotro~ conto11taremos siempre nega.tiseverancia; nunca se cansaron de cumplir vamento.
oon IU8 árduos y trascendentales debere11, . Ade~~s, desde luego so comprendo, que
Ypor elO han alcanzado la gloria y la in- 81. el ~stro no es fuerte en achaques de
mortalidad.
historia, como familiarmente confesó en el
~ Sr Gr"l D P rfu' D'
banquete, ¿cómo andarán los J·uece11 en
. •
u •
•
o 10 iaz no so can• h
. .
d de recoger laureles
1
d ac aques de JU1'1sprndencia? ¿Climaco, P,6
1...,.11_
en .ºª campos
rez y Patii'lo Suí.rez? ....

'"'!!""

~...ua, dur&amp;nte esas dos últunas épicas ln•

obu, ni Be ha cansado en el Poder

Supraniodehacer la.felicidad de !&amp;nación (Aplau•

~-&gt;

·

•Sefiores; el pueblo mexica.no no se ha

_,atlo~e admirarle y bendecirle¡ y más
por entt111asmo y unánime aclamación, que
por el voto público, acaba de imponerle un
111tvo perí dO
'd .

€

- - - - - - - -- - -

sladíslica del
~A"• • J.
•
i) "b .
)r71n1s,er10 r U hco.

El art 207 del Código de p O di ·
·
r ce m1entos Penales preTiene que los Agentes del

pre_s1 en01a1, para honra y
JreTecho de ese nuemo pueblo,), quien ha, Ministerio
o

Público deu al P1·ocui·ador de
I

�8

R.ÉGENERACION.

- n~G-EN~UAC!ON.
t C

;nsticia noticias por Clscrito de las senten_l no al homhrc ci.no va á dr.r á cada cual lo
cias quCl se pronuncien on los negocios en qtD e,, snyo, sino el h'.&gt;mbre venal dispuesque hayan intervení lo, expresando los cla- tJ á todas las infamias, pronto á todos los
tos que crean que pueden senir para la atentados, sufre un desquiciamiento en su
fo:i;maci6n de la estadistica.
rudo cer&lt;1bro, predispuesto á prohijar ideas
Parece quo hasta ahora no se había da- malsanas y pondrá éi:;tas en práctica, dando
do cuenta e1 actual Procu1~,clor de Justicia 1)or resultado la catástrofe social.
ele- esta disposición legal, y se empeña en
El miserable que nota la. diferencia del
subsanar su omisión y al efecto ordenóá los trato que se lo dá, ya Ma que haya delinAgentes que formaran la estadfatica.
c1nido, ó bien que sea inoce:1tc, con el trnNo sabe tampoco que el trabajo de nna to que recibQ el potentt\do infract-or de la
estadistica es delicado, clificil, y no puede loy ó el porsonojc ongroiJo con una, posirealizarse á conciencia, si al mismo tiempo ción que no lo corretiponde, pues que por
se ha de ocupar el que la forme, do labores sus acciones mezquinns es tan canalla. copesadas, como son la!i de los Agentes, aun roo el miserable, adquiere la conTicción,
para aquellos que trabajan mal y despacio. no de que determinado juez sea injusto, 1iEn la imposibilidad de cumplir con la no la de que todos lo eon.
determinación del Pl'ocurador, los Agentes
Esta malsano. enseñanza., pas11, de geiie•
se valen de segundas manos, ineptas en lo ración en generación como verclad absolu•
absoluto, y hemos oíüo decir que algunos ta, que de tiempo en tiempo se comprueba
de esos escribientes, on obvio de dificulta- con el despotismo de algunos funcionario,.
des, preguntan á sus superiores cuántas
Para el miserable, el juez es objeto de
causas les gustaría que ararociesen como odio; es el azote, el verdugo que transfor- _
falladas, cuántas. como pendientes, y ele es- ID8. en vehículos ele torttu·a los precepto!
te modo se colman ~03 deseos del interesa- legales; el que hace mofa de loe derecho8
do¡ pero no las necesidades de la ~sta~ístí- del hombre y befa ele la dignidad personol,
ca, que resultará linexacta y sin provecho para arrojar el bagazo humano en el pudrininguno.
, ,
clero de las prisiones. .
Llamamos la atención del Procurador :Para. él, no es el magistrado el sacerdote
sobre el particular y esperamos que pondrá encargado de purgar al cuerpo social de l~s
gran empeño en rectificar ó ratificar los m'lles de que adolece, y qne ll~no de ii~b~datos que obtenga. de los Sres. Agentes, á duría procura conservar los D11embros utifin de que rns propósitos no alcancen un les y aicilar los corrompidoe; para él, 08 el
resultado contraproducente.
dios pretiado de odio y dispuesto á ejercer
venganza; un dios sanguinario qua todo lo
puede, puesto qua es dios.
Para remediar esas ideas da las multitu•
dee, no ha.y mú.s que un camino, sencillo,
p11,1·a los juaca• honrados, erizado de difi•

EL JUEZ YEL PÁRIA.

La misión del juez es sagr11,d11,. Del Juez cultades ps.ra los nnalee: cumplir con su
depende en gran pa.rte ltt moralización de cleber.
.
. -las sociedades, y por lo tanto, el encargado
Cuando en nuestr1. patna, todoe loe JU8•
de desempeñar esa magistraturn, debe ser ces cumplan con eu deber,se habrá dado un
hombre JJrobo y justiciero.
_
gran paeo hacia la civilización, mientra!
Nada repug ~a más, qua ol Juez desver- no eea &amp;sí, mientras en.el transcurso de 1A
1
gonzado que vende la justicia y trafica con vida encontremos jueces que todo lo auborella. De la recta aplicación de la, ley en 1i1é- dinan 6. su pasión, y para los qua la ley el
;rico, dependel'á que no prospere en nues- mig11. de pan susceptible de tomar la form&amp;
tro suelo fa semilla de las doctrinas disol- t1ue ee desée, de nada vale nuestro aparatoventei.
go progreso material, que no tiene un pt"

;Ea .misoi·able que vé en el Magistrado, c:lestal en que de.scanse: la. Justicia,,

sección Oe eOnSU/las.

conlorme d art. 1421 del código Civil, en

la facultad de exigirse judicialmente el
cumplimiento de lo convenido óla. rescisiólf
del contrato, y en u,to y en otro caso el pa-

. .Ca ponemos á oisposición de
todas las personas que se sirvan
consulfarnos alguqa cuesfióq ce go de daños y perjuicios.
derecho, ya sea que ella surja, Cuando uno de los interesados enun con~

0

l

¡ d

. ..

no, en a secu~ ~ e un JUICIO.
J(uesfro serVICIO es eqferameq ..

fe grafuifo.

.

CORRUPTELAS JUDICIALES.

trato no cumple con éste, sabe perfeota
mente, Y también debieran saberlo los Jueces, porque laignora,nciadeladeyes no iiirve de excuaa y á nadie aprovecha, que con1
forme &amp; la fracción del art. 1458 delCódigo
citado, queda sujeto á una responsabilidad
civil Y obligado, de acuerdo con los arts.
1421 y 1459 del mismo ordenamiento: al

y peijnioios, que ·se resuelDeciamos on nuestro número pasado, que Ten por pago de gastos y costas del litigio,
Jo3 Jueces ele lo Civil sienbn gnm horror pues ellos répresentan una. parte de la pérpa.go de dan.os

por las planillas de honorarios que 50 pre·
sant::m en juicio por la plrta victoriosa. Al
presentarse una planilla, exiete cuando menos la osperanza de obtener alguna canti-

ditla.. Ó m,enoscaboque ~l contratante haya
sufi:do o. quo necesariamente sufra en su
p!tn~om?: por la falta de cumplimiento de
la,o?ligacion (arts. 1461 y 1466 de dicho

d~d que compense en algo el trabajo impend1do. No se resenti.t·ii, con ello gran perjuiLo verdaderam 3 nte grave y perjuclieial es que los Jueces muy rara vez condenen en i;ostas á la parte vencida en juicio.
Existo en la, cli.:mtela, con may raras
.. excepcione3, la preocupación do quo, al re1olversa un litigio, la parte condenada 03_
té en la obligación do pagar los g~stos y

Codigo).
, .
. .
Estos precepb3 del Cod1go C1Til concuerdan con la _de~arminación del &amp;rt. 143
Jel de Proced1m1etos que ordena: «La
condenación en costas se h~rá. cuándo ái;í
lo prevenga la ley;t, En los casos de que
habl~~~s, que representan la mayoría de
los li_ti~ios que se ventilan en el Palacio de
Justicia, la le! 01 e:x:prNa y termin&amp;nte

costa, al vencido,y fundadosonesa preocupación, ca::mdo los Jnecas n:&gt; c:mu:man en
c0stas al vencido, se entabla una lucha en
la que el Abo.'.YaclJ defiende ol hono . .·
º
rano
que ju&lt;;tamento s:&gt; le debe y el cliente ee
niega á pao-arlo con dotrimento de sn p o
acu
lío. De esa lucha surge á las veces un litigio entre el Abogado y ol cliente, litigio
.que la mayor parte de los Abogados rehuyen, prefiriendo perder el fruto de su tr11.baio á tener en el· t
f . 'd
d'
e1 ion e en meci o un 1fa ~ ,d ·
b
ma or mcansa le, con mengu&amp; de una reputación que se va adquiriendo con esfuerzos hercúleos.
Eate serio pe1juicio lo ocasionan los Jueces, ilegalmente lae más de las vecee. La
inmensa ma,yoría de los litigios tienen por
fundamento la falta de cnmplimiento de
Un contrato por la parte contraria.Esa falt11.
d1 cumplin,iento de contrato se resuelve,

como hemos visto ..
Es,pues,necesano que los Juece1 H eonvenzan de que la ley les ordena, en la mayor parte de los casos, que decreten la cond
.,
enac10n en costas y de que no en todos 101
quo se les pressnten á sucQn1ideración,que
d á . . . 1
ª · su Jmcio e resolver sobre condenación
811
ellas.La ley l~s concede ese arbitrio y en
casos muy especi~le.s; _sol~ ~s forzoso fijarso ~n q~e, el arbitrio Judicial degenera' en
al'b1tranedad cuando se hace de él un u,o
'li ·t d
.
1 m1 a o y poco c1entí:6.oo.

c!º·

LA JUSTICIA DE DUELO,
Acaba de ser víctima la Jnsticia, de na
atentado sin nombre.
En nuestro segundo número dijimos qut
hasta nosotros había, llegado un rumoral&amp;t-

�..
E

REGENERACIOJ.(.

10

mante: el deseo de-que El Hijo del Ahuitote.no te publicarft. má11.
Eae rumor h11, eido ampliamente co~rmado con l&amp; sentencia. que el Juez Correecion&amp;l Pérez de León, ac&amp;ba de notificará.
los procesados, Director, Adminietrador,
r?dactore11 y empleados de aquella publica01ón.
'Lo11 puntos resolutivos de l&amp; aentencia
eo reducen á lo 11iguiente:
El Sr. Remigio Mataos, Director del peri6dico denunciado, y el Sr. Alfonso C&amp;brera, Administrador del mismo, sufrirán
dos aíios nueve meses de prisión y mil p•80S de -multa cada uno, ó en su defecto cien
días más de arresto, quedando privados

durante la prisión de leer y escribir.
Al Sr. Leonardo Pardo ea le dá por coropurgado por lo relativo á la primera denuncia, y por la Mgunda se le imponen do,
a.11os once meses de priiión y dosciento1 peeos de multa, ó en 1u defecto diez J HÍI
día.a má1 de an·esto.
Al joven Luis M.at&amp;, Admini1tndor de
la Imprenta Literaria, tres meses de prisión
y doscientos pesos de multa, ó en su defecto diez y seis días más de arresto.
Los Sres. Román Félix Delvaille y Fernando Celada, seis meses de prisión, quedando abierta la causa hasta que se com1ifl&amp; ls. aprehensión de los Sres. Santiago
Hernándtz y Martínez Carrión.
La1 prensas Marinoni de El Hijo del
Ahuieot~, Cotrell de la Tipografía Literaria y la litográfica del Sr. Moreau, quedan
í. la dilpo1ición de la Secretaría de Gobernación.
Como se vé, esta ientenci&amp; el! la máe terrible que ha recaído sobre periodista., J
no i~ observa. en ella la justicia, sino la.
oonfirmaci6n del rumor, del deseo que 1e
tiene de que El Hijo del .J.huieot,, no ,e
publique má8.
En nuestro próximo número e11tudiaremos detenidaménte el fallo del Juez Pérez;
pero desde ahora., «REGENERACIÓN&gt;
protesta enérgicamente contra dicha sentencia, que no es otra cosa que un absurdo
jurídico, que tendrá como resultado el merecido reproche de la 2ª Sala del Tribunal

.A.hor11. 011 tiempo de que demue11tren los
Magietrado! de esa Sal&amp; que son incorrup-.
tiblee, como nos lo 11,seguró uno de sus
miembro8.
·
Protestamosenérgic&amp;mente t&amp;mbién con•
m 111, 11,gravación, que no ea otra co~, clo
la pena impue11ta á los 11ef\orea Director y
Admini1trador de El Hijo del A.huieole

es:

privándoles durante la prisión de lter y
cribir, porque tal hecho, á. má.s de aer un
at&amp;que ! la Con1otitución, deja. suponer, que
en el concepto del Juez Correccion&amp;l Pérez, el eje1·eicio del periodismo no H ho·
neeto.
De todos modos, Pé1·ez tiene ! 1m fuor
la atenu&amp;nte de 11u poca ilmitración, pues
eomo y&amp; lo hemos dicho, todo el mnndo ig-nora. 1011 11,ntecedentes cientfficos de tse
Juez; pero dada eata circunstancia, debtt
de1tittrír11ele POR 11:tIJIRLO .1sf r,.1 ooIVE•
muca MCUL y EL PRUTIGIO DE LA A.uro,.
11.ID.il&gt;,

La sentericia del Juez 4~
de lo Civil, en el juicio
León y Díez de Bonilla.
En nuestro número anterior n08 ocupamos en demo1trar1 que es de todo punte
antijurídica la resolución del Sr. Juez 4•:
de lo Civil que h&amp; declarado que, el pre•
1entarse un magistrado oomo Presidente
de una socied&amp;d, no M com1titnn'&amp;e gettor
judici11l de la miema. Lo demo11tnmos en
presencia de la definición de la palabra gestor y del significado gramatical y ju.rldico
de la gestión.
Ahora, en preMnci&amp; del fundamento ra...,
cional de la prohibición, T&amp;moe i. demos.
tru que esté.n impedidos los m!gistrados
de ser gestores enjuicio, aún con el c&amp;ric..
ter de Presidentes de un&amp; sociedad.
La exposición de motivo, del Código de
70, examinando las razones que ae habian
tenido para conservar en nuestro• códig~
las prohibiciones de las antigua&amp; leyes en

Superior, al revocada en todas sus partes. lo que se 1·eftere á los gestores judioiales,

. ,.

REGENERACIÓN.

11

dice: «Respecto de los jueces y demás empleados del ramo judicial, así como los de
hacienda pública, son patentes las razones
~ecomenoamos ~ .
por las que se ha conservado la prohib º .6
/,
•
a nuestros
El tomor de falta de imparcialidad
su s_cr1ptores, locales y foráneos,
eólidamont~ la fracción 6ª., La leg:si::6: se sirvan reclan¡an¡os los nún¡eant~ decía: «Eesto es defendido . . . . . . ros r¡ue no hayan recihido d,
porque,noudestoruassen .í los otros metién- nuestro periódico, para remitírdolos en costa,
Y al mismo tiemrto
•
la
. por razón del l)Oderío é de se/os,
J•
··,r , nos mconocenc1a que han con los de la Corte.&gt; u1r¡uen con tooa exad ·¡ 0
El te~or de falta de imparcialidad cuan- domicilios, pues como d~-~ sus
do se _trata de asuntos en que interviene el nuestro ú
. l)lmos en
mpenor jerárquico, «el poderío y la cono• ~ ':'ero a,¡lenor, hay n¡ucencia que estos han con los do la Cort,e, no c~os md,viduos r¡ue gustan de leer
mengua P?r que se presente en nombre de s~~ ~ue les cueste el valor del p,lo! consocios en lugar de representar á lós r1001co. €sfo suceoe con es eciaelientes.»
/idad en los Ju~ aoos
'P .
:AJ~~ent~ peligroso es sent11,r como na/es; ero ar '.g
y .7_rihuprmcipio de JUl'Ísprudencia, un experliente los ª'Pp ·¡,
a ~u escarn¡tento,
al al~an~e. de todo el mundo, para ser gee_ no
ere, _,mos ue publicar sus
tor. Judicml, por encima de la prohibic'ó
mhres, SI con sus mar¡uinacioexpresa de la ley.
i n_ nes Continúan entor'/Jeciendio 1¡
Ti'
·•J
.º oJ~ez, ~o~o magistrado, pueden en serv1c10
ue nuestrapuhlicación.
lo . sucesivo litigar en nombre de cualqmera casa de comercio, valiéndose del ino~nte ardid de presentar, en vez de un testil!l~nio de poder, común y corriente, una
eecri_tura ~e sociedad en que se designe &amp;l
,
ftmcionario ~úb:ico con el nombre, supongamos, de smdico con personalidad para
representar á la sociedad en juicio, y liti- El Sr. Agente del Minister·10 Públi
·
Belisano
• . C1cero
.
gar en su nombre.
· como anunciamo,
• eo
El
d'
' á qmen
expe 10nte sería perfectamente viola- en uno de nuestros número
t •
tori0 d 1 1
s an eriorea
• e a ey en su espíritu y sumamen- se había pasado el l'lroceso segw'd
'
te peligro
,
t
r
o conªº., como se esta demostrando ac- ra el Juez 1°. Correccional w· t V
tualmente
1 .
lá
is ano •~
en e mismo negocio, donde se zquez en el asunto Diez dG Bonill h
c~_~sa resol~ción, y en el cual el pode- devuelto ya el expediente con el ped~en~
~ conocencia.s qiie ha en las cortes el to respectivo.
=t~ado León,_ obtuvo la complacencia El pe~ento del .A.gente, concluye con
edida de un Juez correccional que ha la declaración de que no hay delit 1g
merecid
'·
o ll. u. o la censura de la Suprema Corte no que perseguir, lo que no nos admira,
la mcoación de un proceso, y ha obteni· ~ada la defensa incondicional que hizo del
~ue se excuse otro juez correccional Juez procesado, ante el Jurado de Respo •
118 no se encontró -con valor civil bastan~ sabilidades.
n
: : contrarr_estar ese poderío y el peso Como el nuevo pedimento contiene alconocencia.
guno_s puntos nuevos basados en las diligenc1~s que se han practicado ante el S
Juez Instructor, nos ocuparemos de él br~
vemente en nuestro próxima número y d
.
b
' ecnnos reveme~te, porque como ha• ,ido
, pasados lo, autos á la parte acusadora, el

J mporfanfe

;c1 ;-

!'

EL PROCESO
VELAZQ UEZ,

"°

t

�-

12

REGENERACIÓN.

Juez Instruct'o r estnrá dentro do pocos nario público no es un sar inatacable. Por.
días en apti\ud de pronunciar 5U senten- el carácter mismo de 1u emploo, esté. sujeto
cia; la que seguramente me1·ecerá un dete;- á. lo. censura de los que bien 6 mal lo h&amp;Jt
nido estudio, ya sea que se pronuncie en elogido para ocupar determinado puesto.
favor 6 en contra. del acusado.
Sus menores actos incorrecio1 de~n .atar
Mucho hay que esperar de lo. honradez, sujetos á una crítica severa, pues de lo con•
talento é independencia dol Sr. L:c. do la trario gozarían de una. impunidad que 1óe'
Barra, y desearíamos verlo on este asunto a.lenta.ría. paro. seguir dilinquiendo. Si deoi•
ó. la altura de su p:ipel, sentenciando ó ab- mos, por ejemplo, que tal ó oual funeio~
solviendo; pero no con los procedimientos rio Judicial ha pronunciado su fallo en cam•
d~ que s~ ha valido hasle ahora el J,!iuiste- bio de quiniento, pesos, ese funcionario no
l'l0 Público.
podrá acusa.rnos ni de injurias, ni de d.iS,;
_ _ _ __:..._ _ _ _ _ ,,
mación, ni de calumnia. Tendrá, que depu•
rar su conducta, pue1to que hemos denun-1
ciado, a.nto un Tribunal que nos oiri y ncibirá. nuestril pruebas.
De otra maner,, como lo comprenden.
-muy bien el Sr. Juez de Texcoco, los tun•

Una opinión del
Juez de Texcoco

D ·. Francfsco H ..Monle~o, Juez de 1' Ins- cionario• públicos cometerían acto, punitanc1a ~e 'Iexcoco, Méx. ha hecho circular bles amurallados en su impunidad, y now
una hoJa suelta en la que pretende defender tros, que tenemos el derecho de denunciar
la te?ris do quo los delitos de injuri••• di&amp;.· eso, solos punibles, quedaríamo• ,ujetod
mnc1ón y calumma cometidos por escrito- lo• rigores de nn proceso.
res públicos, son continuos. Sobre oste particular, y yaqueelreferido Juez dese&amp; concer opiniones sobre su teoría, lo remitimos
tóilig11
á nuestro número anterior en el qu• e1tá
tratada esa cuestión con motivo del asunne
to del cOnofroff,&gt; y esperamos RU opinión

t\

El ~rraigo

13

HEGENERACIOK

~e Prowlimientos ,oo,m

es~r á ueroob~

• sobre dicho estudio.
.
o o de p roceuw,umw!I
lTil•
Nodejaremospa.sarenaltounplmtograEn elC'dig
.l:-· ••
. Juez
, trata en
, su del D'..j.
1a~r1·to F edera1, encon tramos una wr
ve •que el mencionado Sr.
:i:0
J
•
•
po11m
n
an
a
sur
y
an
lJUt
Le&amp;,
com
ho1a ,uelto.. Nos rofenmos a su teoria dt
· '6 t
b da
t" {d'
. los delincuentes que ofendan monst ruose.mente aten t at ona
repros1ón de
· d• garantiit
•
con•
1
uc1ona
es.
os
re1er1mo1
lareputac1ón de las personas en su carácter
t't • l N
~ · al ar11.~
otlc~l. Dice dicho Seno~ qu~ el '.acritor y ,us relativos que decrolell el arraigo dol
público quo, abusando, inJU1'lt1., difama ó demandado cuando lo solicite el actor
calwni• á los personas con referencia •l jo las pena; de desobediencia l un
cargo público que desempef\an, contrae t-0 legitim'.&gt; de autoridad pública, para
una responsabilidad penal, aplicándosela l• caso en que aquel ,e quebrante.
ley quo hay• sido violad• y que o,tablezc• CoU!ullendo nuestra legislación anti
la pen• ó que se hubie10 hecho acreedor ol adquirimos el triste conocimianto, de q
cscrito1· delincuente.
nune&amp; se había mostrado la ley más i
De esos conceptos parece desprenderee petuosa contra los derechoe del hom
que el eacritor pllblico ser!,, juzgado desde que como oe nos muestra t• el C6digo

e·

,..:..i.,

luego y con motivo de la imputación qne ¡ente,
90 haga á la autoridad, de cualquiera claParece que la disposición mM an ·
,e que,.., sin esper&lt;r que ol funciona¡io en Espnlla sobre el parlioular, e;i.
pllblico depure ,u conducta.
Fuoro Real. Este pro,enla al deman
A. nuestro entender, esa teoría ei. contra- que, para separarH diera ñalll, 6 tn
ria al ar\, 7' do la Cen,litución, Un funcio• de renunciA, seria embargado, de ,nodo.

a
' y no 1ase110,ral···
·
·
altmpre
reapondel'ian
80m.
nanona 101
de bienes
las deudu
d
t
e JUlClO sm necesidad de hacer
r
e un Cl\r~cter la .
t 'fi .
-ente civil. Ln, Siete Partidas rol.
primera no, c,.ción ó emplszamiento
l,en1anas todavía prev~n~
l '
s personalmente (arts. 2-12 y 34:4). Esto es lo
-o··
,
...._.aron so o cque • ídi.
.
.
non te puede (el demandado) excusar uo Jlll' co, Y ~enti~os quo la primera vrz
oo• responda por si ó por per,onoro~n- que e,. Código tiene slgo originsl, verdnt. aquel que lo avl,, omp1-do. E si non deramente ¡m·ldico, apore.zc• el principio
lo ~ciert puede el judgador facer contra tsu confuso y tor¡,~mente exp":sado, reve•
il 11! eomo contra renlde.•
laudo q~e acepto por caaushdad y ,in
T. 1
t
.
premeditación
ua- ey 1lC ua1 arraiga á una pei•¡¡:&gt;na pa·
·.
!&amp; contestar en juicio, y cualquiera entenEn ~fecto, dice que esta _dilig~ncia predtrí&amp; que una vez que conteste deja ob - cautor1a H establece })ara imped·w que un&amp;
quiada la orden recibida, y 61 ~ued• ¡¡:;e peroona" ausen!e del lugar donde h• aido
d• toda. responsabilidad á es~ ro:apecto; pe- demandada.. Dada la sanción :que otorga t
ro no es as{, sino que debe deja~ apodera- ,u.mandamiento, no puede conseguir He
d
d d
obJeto.
qus respon a e las resultas del juicio.
.
0
Esto ca.mbia por completo la faz de lii enes- . HaSta aqm, la ley se muestfa desconotión. No se trata ya de la promesa do _ cien~o el principio que promaclama, pero á,
911
t&amp;r á juioio, tino do la caución ,judicatum co~tmusción, aparece pueril y ridículasoln&gt; proscrita ele nuei.tro si9tema para el Ex1?e qno el_apou~rado osté expensado ¡paao~r, poro 8'teblecicla p•q ol demsndado ro o,r las ~otificamones! ¿Cuánto dine,o ha•
ha¡o la forma ruda de un arraigo que pne• brá n~c'.Sidnd de tenerse en ol bolsillo pa·
dt resolverse en cá.rcel.
ra recibirá un actuario de 101 Juzgado•
Qui,re la ley que el demandedo n• se Foderafos? Porque esto Có&lt;ligo no ordena
apa1te dellu¡ar dtljuicio, so pena de echar que ,e ,esponda de ls, resulta, del juicio,
-aobre él la ferre¡ mano del policía. En bue- amo quo el deJnr opoderado instruido y exno, términos, le impone la ciudad por cár- penssdo solo es para.que '? hags p,rson•l·
ool, y no precisamente porque debe, lo qut mente la pnmera notrlicaci6n, ¿Podrá ha·
111 iudoso en ese estado d l · · •
.
.
cerse cuando el apoderado muestre tener
e JUlClO, illl0 simplemente, porqueñay quien ,firmé que de- co~o expensas ~•a moneda de cobre?
be.
¡Cuánto tróp1ezo, hasta en las cosai mh

~

. ¿Y haale cuo.ndo habrá de dnr&amp;r ,n pri- in,iguificantes, pa•~ el que u pone !. hacer
tión? ¿Hasla q~e.,. ,dicte la sentencia y un• co~ que ~o sabe, y clo la quo sl pare·
ponga fin al JIDcw? Si esta es conuenatoria Hr no tiene m una idea apro:ximada!

Y pasando en autoridad de cosa juzgada
}&amp;

pre1unción de que e1 deudor se convier:

te en realidad inatacable ¿podrá entoncei
~~.rarse del lugar donde fué sometido á
Jllltno? Lógico parece resolver neaativamente la cuestión, tanto más cuan;o que
ha r~sp:&gt;ndijr de las resultae del juicio,
J
J 11 tf maol vente y no puea.o deiar
a.pouera
·) expen&amp;a.do, la vía
se ¡]a
p dindefinidament
' de o.premio
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prevención
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1suea
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. . á derech.o, eusndo
ta e~ aperc1b1m1ento, cons~te en que

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ª?ª

'

SECCIÓN DE CONSULTAS
Aparo, Agosto 28 de 1900.
Sref, Directores do REGENERACIÓ:S.
)léxico.
~Iuy Seftorcs mios:
e A pro,echnndo fa interesante «Sección
de consu1tas• 1nnugurada
.
por ol importa. ne
t porio
•, a·ico que Uds. d,gnsroente
.
dingen; he do merecerles se dignen darme
t d• op1mon
. . . oce1~a del asunto que
8·u ocera
en saguida paso á referirles
«Una persona embarcó en· 1 E t ·' "
• can
• ac1on
del FerrocarriDfoxicauo diversas
tida- ·
des de pa.ja, _con destino· á la Ciudad de

/

�u

REGENERACIÓN.

-··----México y para que el mismo 1'emitente las Juez quo-previene1 es decir, el que conozrecibiera en osa Capital; más otra persona ca primero, es competente para seguir celogró hacerse de los documentos que am- nociendo del proceso.
paraban tales remisiones y los mandó á. u.na
tercera, quién sin consentimiento del remi. tente, que, como llevo dicho, era el mismo
se:l\alado como consignatario, 80 presentó =-----,,=--=-=-=--=-=-"'=-==--= -=---===~
Arecoger la mercancía, firmando los talo- EL SECRETO DEL SU:MARIO.-Dt
nes respectivos y diciendo en ellos que lo nuestro colega «La Evolución ,» de Duranhacía á nombre de la persona indicada on go, tomamos la siguiente noticia:
los propios documentos.
«La Suprema Corte de Jus~icia de la
«En vista de esto ocurren las siguientes Nación acaba de confirmar un:i sentencia
dudas:
'
pronunciada por el Juez de Distrito en el
el ... ¿Existe con tal hecho la comisión de Estado, concediendo amparo á un defensor
un delito?
á quien se lo negaron las diligencias practiá su cliente,
e 2..• easo afirmat'ivo1 ¿qué delito es el cadas en el proceso instruido
.
perpetrado y cuáles los preceptos que lo alegando que el l!mnano es secreto.
enan?
·
«El Juez de Dic,trito y la Suprern11. C01·p «3'\ ¿Qué juez es el compet~nte pru:a co- te, declaran q1:o la inquisitori~l é injusta
nocer del proceso, el del lugar en que se ley quo prescri?e que el sum~r1~ se~ s_ecredist{ajeron los documentos ó el del en que to, es atentato:1ª ~ las gara~tias 1~drv~duaae retiraron las m'ercancías?
los, y por consigmonte 1anticonshtuc1onal.
«4... ¿Cabe iniciar dos procesos, uno ante «Veremos si en vista de e~a declaración
el juez del lugar de remisión de la mercan- se resuelve la Legislatura del Estado á decía, y otro a.nte el de la Capital, ó uno solo rogar la ley de quo se :rat~.
:
debe conocer de la causa contra los dos re~ «Como el asunto roY1st~ 1mportan01a1 en
ponsables? y
nucstr? próxim? nümoro ~os ocupar~mo1
«51\ ¿Qué juez es el competente para, que con mas oxtens1ón de él.&gt;
en su caso, sustancie el proceso que deba seguirse contra ambos responsables?
NO HAY COSTAS.-Dice «La Liber«Anticipo á Udes. las debidas gracias y tad, » de Guadalajara: Pleitoruidoso.-Acame es honroso ofrecerme su afmo., atento y ha de ser fallado en m10 de los juzgados de
S. S.
· esta capital un juicio en.tablado por 1m aboUN SUBSCRIPTOR.
gado muy conocido, contra personas que
disfrutan de una bu~na posi~ión, tanto so--cial como pecunarü11 reclamándoles el pago
En nuestro concepto y dadas las explica- de servicios profesionales. El letrado exiciones que se sirvió Ud. hacer, el delito co- jía por eso capít ulo una fuerte cantidad, y
metido es el de robo, porque se han apodo- el Juez sólo concodió una remuneración
rado de una cosa ajena mueble, sin derecho bien exigua por ci~rto1 que no coITesponni consentimiento do la persona que puede don ni ft la dignidad·del abogado ni á la ca~
disponer de ella con arreglo á la ley.
tegoría do las personas que recibieron eso1
Es competente para conocer de él tanto servicios.
el Juoz del lugar donde se extrajeron las «Sabemos que el letrado no se conformó
guias, como el de esta Capital donde se apo- con ol follo y desile luego apeló do él. K oderaron de los bultos, porque el acto de ro- sotros eremos que no sólo ha do haber apebarse las guias es principio de ejecución del lado, sino aün repelado, por lo mezquinode
delito y os competente el Juez donde se la retribución quo la justicia le otorgó.
comete el delito.
«Lo qno llama la atención, es que la parNo puede iniciarse más que un solo pro- te demandada haya desconocido complcceso, ya eea a~ ó en esta Ciudad, pero el tamenti el derecho del snsodicho letrado

GAGETiuúA.'

:REGENERACION.

15

para ser pagado, olvidando 1in duda aquel tado el 111eldo de que disfrutan, en vista
precepto general de derecho que ordena del aumento de las labores que cada día
dar Acada uno lo que es suyo. Suum cuí- pesan más sobre ellos. La Secretaría conpe tribuere.
tostó últimamente que en la primera quin•
•Generalmente !!Ólo los litigante, de ma- czna de Octubre se estudiará la manera de
la fé apelan al extremo de negarlo todo, aumentar el 1ueldo solicitado.
por que así Crien defender mejor iU cuasa Nos parecerí&amp; bien quo la Secretaría do
y obligar al contrario á probar todo. No Justicia se preocupase de este asunto, no
reflexionan que en buen criterio tl que nie- ya tanto por el exceso do trabajo, que no
p todo, concede todo.
,erá tal cuando se equilibre oon el sueldo,
cEspe1·amos nr •l fallo de Segunda Ins- sino por ltt situación precaria que guardan
taucia para saber ai hay que tenor fé en la los escribientes del ramo Judicial, pues el
juaticia como dijo el otro.»
insignificante sueldo de que gozan no es, ni
Lo, jueces del Distrito también están re- con mucho,suficiente para llenar sus aotuaftidos con todo lo que significa condenación les necesidades. Una vez aumentado el
en costas, principolment. los Menores.
sueldo, se pnede procurar también una i&amp;Clímaco y Patino Suárez, por ejemplo. lección en el personal.
No solo los escribiente, necesitan un
_. LOS PROCÓNSULES DE PROVIN- buen iueldo, sino todo el personal de JusCIA.-Nos comunica nuutro corresponsal ticia. Sobre este punto nos ocuparemos
en Morelia (Mich.) que la Jefatura Polfüca detenidamente.
utá desempofiada por una persona, que en
lo relatiTo á iluitración está á la altura del QUE LO PONGAN A LEERY ESCRIJuez Correceional Pérez y á la del Menol' BIR.-Los Sres. :Remigio Mataos y AlfonClimac:&gt;.
so Cabrera, Director y Administrador resPor falta de tipaoio no :ao, ocupamos pectivamente de «El Hijo del Ahuizote,•
hoy en dar á conocer algunas infraccione1 sentenciados hace pocos días, entre otras
Ala ley que se le atribuyen, pero quo ha- cosas, á no leer y escribir_ clurant~ los ~r~•
remos pública, en la primera oportunidad. aüos de su prisión, estuvieron baJO la vigilancia de un Presi-dente, armado de grueso
NUEVOABOGADO.-Enatenta º\que- garrote, que les .impe~ leer y escribir.
la nos participa nuestro inteligente amigo La vigilancia era rigorosa ele día Y de noel Sr. José Gonmlez Márquez, haber sido che.
aprobado por unanimidad de votos en la A más de ilegal de la pena, de qu~ e1
Escuela. Nacional de Juriipruclencia para Juez Pérez Gr,) noJ:,w.ro facultad para imejercer la profesión de Abogado en 1~1 Tri- ponerla_Y de que h~~ienclo sido_ .apela~ la
bunales de la República.
sentencia, la apelam_o~ ~~1Spend10 la 0Jec~El Sr González Márquez cou,n•ó como ción ele ella, la prolubic10n de leer y escnestudia~te uno de ¡08 pri~ero, lugare¡¡ en bir se hizo efectiva clesde luego, hasta que
U Eacuehi.: por iu Iaborioiidad y talento. el Sr. Coronel _Campu.zano, .~á~ con?cedor
Dados estos aniecedentes, auguramos al jo- de la~ leyes, hizo cesar la vigilancia del
venAbogado1 una aerie no interrumpida de PreSidente.
.
trinn10s
~ en 1a noble profies1on
· • par¡¡, ¡a que Suponemos. que no sería del agrado del
· 'dad fué 1ac
~ nltado.
J nez Pérez Gr,) dádo que .no es nada afecto
por unarum1
•
•
·
,.
armado de
:Reciba nuestros smcero1 parab1ent1.
a. la lectura 1 que un •Presidente
•
, •
1
grueso garrote, lo vigilara contmuamente
para obligarlo á lee,· y escribir.
AUMENTO DE SUELDO.- Hace algu-nos meses que los escribientes del ramo ABUSOS CONSENTIDOS.-No se tojudicial dirigieron á la Secretaria de Jus- man gran cuidado las autoridades del país
ticia, un ocunio pidiendo les fuera numen- para i:eprimú: tm abnso que se comete en

!º

•

�,
REGtNERACIÓN·

• 16

'casi toda la República. Ese abuso os el de

•

"

)

...

«REGENERACIO~. - Con esto bien
pagar los due11.os de fundos rurales ó mine-- significntivo título, ha comonz.1do á publiroe con boletas ó fichas que son válidas carse en la Capitnl de la República un bien
'1nicamente en las tiendas de raya.
escrito y concienzudo colegn, quien nos ha
Ese hecho es dolictuoso, pues esas bole- honrndo con sn i.1mnble viRita. La Reda e•
tas 6 fichas tienen el carácter do una mo- ción d&lt;:&gt;l nuoyo cam1&gt;eón lo forman jóvenes
neda que solo el Gobierno Federal puedo abogados, quienes con un brío digno de
crear, y á más de ser delictuoso, constitu- aplauso, se proponen hacer µúblicos toc1oa
ye el grave abuso de obligar al dependien- los netos buenos ó malos ne las autorida~es
te á. comprar sus mercancías en las referí- judicínk~. La nueva pt'.bliración vendní á
dila tiendas, en donde so les explota.
no dudarlo, á despertar el interés público.
Llamamos la atención de las autorida- Nosotros deseamos á Regeneración, prosdes de la República para que corrijan se- poridad y acierto en el esrabroso camino
veramento eso hecho delictuoso.
que á sí mismo so 1Ht marrado.&gt;
·
(El Correo del Centro, Aguascaliont-0!9.
LO QUE DICE LAPRENSA HONRADA
«REGENERACIÓN.-Con este título
«REGE11ERACIÓN.-Con esto signifiaparece en México un periódico jurídico é tativo nombro y bajo ]a inteligente airee•
independiente, quo..está llamado á prestar ción do ]os ilustrados jó,er\CS Líe!=:. JcF-ús
un servicio de gran importancia á la Re- Flores Magón, Antonio Horcasitas y $r.
pública, poniendo de manifiesto los abusos Ricardo Flores ::Marrón hn romerzado •á
y torpezas .de las autoridades judiciales, publicarse un sema~ario de jurispruden·
ya. que éstas á granel son encontradas y cía.
•
vistas, -por sus desacatos, como la rémora de De!=:t'amos nl nuo,o colega larga y prelas aociedades. .
.
vechosa vida, y que on ]a senda que. se proNada más tornble,. na~a 3:1~s lastimoso pone recorrer, flagelando abusos y roc1n•
es contaron un partido Judicial con hom- mando derechos, no tenga percances psi•
bres q"?-e e?1pufia.n el estandarte 1:1-ás sagra- cológicos.&gt;
. ·
do: la JUst1ma, y ponen de manifio~to on (El Hijo del Parral H. del Parral Olnch).
sus arbitrarios actos las miras rastreras,
'
'
ímpetus belicosos y mala fé. Estos debían
«REGE::XERACIOX ». _ Ha honrado
encontrar en los presidios la más apropiada y justa redención de sus netos, puesto nuestra humilde re&lt;lacciónelYalienteycon•
que, cuando ellos han tenido en sus garras cienzndo colega Jmídico Indepenáiente
á, sus víctimas, son indolentes y ante&amp; bien cn,o nombre sirYe ele rubro á este párrafo,
quisieran ser absolutos y mandar extormi- Como lo tenía ofrecido la Dirección,
7 del actual ¡;alió á hi.z el primor mímero
nar1as.
•
· b · 1
Oh! la abogacía do estos tiempos. y nl de tan importante semanano a.10 a 11.cer•
ver á aquellos hipócritas rastreros, que se tada di.r~cció1; do los Si:oR. Lic. J ?sús Fl
acercan á los templos á beber agua bendi- re~ )lagon, Lic. An~omo Horcas1tas y Sr.
ta. y á darse golpes de pecho nos da gana Ricardo F!ores ~fagon.
.
·
de exclamar con el inmortal Zolá: «Van á LArga_nd~ ~ muchos suh,mtores des~
pedir á Dios que los ayude en aus críme- 1~os al :mnpaüco c~l.: ga ;i' clc:-4e 1nego eones......
ires11onde;nos sn , 1süa ..
Ya otras publicaciones honradas han (_cLa 1i uera Era:• Hidalgo. del Pn11
afrontado 1n cuestiónjiwídica cuya honora- Cluhuahun,,
,biUsima misión así la llevan á la meta de
la celebridad· muchos abogados. Y estas
«REGENERACIÓN».-At&gt;í :--e llama .
han sido para poner el grito en el cielo_ bien escrito periódico de J tuis1Jrndo~
desde México, ol Est1:1do de Jalisco, Sina- que ha llegado á nue~tra mesa dcred~cc1ó
loa y otros. ¿Porqué en este Territorio no Di.rijcn esa pübli.cac1t(n, íJ':e debe salir 0UJ
H hace ya que también se ha implantado tro veces r.1,mes, los 11;teligente,- ah?gad
la plaga?
D01: ,J e!--lÍs 1• lores?fagon,~onAntomoH
-¡Ah! pue■ porqué aquí no estamos en casitas ). Do!1 Rirr:rdo J, l_or~s:Magón. D
}léxico . ..... !
mos las graC"ins por el cnno.
Regeneración :pue!!, tiende á regenerar
(e La Idea». Agnaicalicnte~.)
arbitrarios exhib10ndo, hechos quo como á
tales los acreditan,
/
. . e,tamo:-.
•
ll'dy deseamos de todas veel
:Mnv arrnulec1do:-.
por 1o, n
1
1
rilas tno dea1gan fiad1 as das _eósp~r1mzads e bles conc~ptos do nuestros colegas. ,,
us ra o cuerpo e re acc1 n 1orma o, en
■u tomlidad, de eminentes jurisconsultos.-. - (El Cambio, de Santiago hcuintla., 'fepio.) TLP, LITERA.RIA, BETLEMITA.S s.-=Mn,

•

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                <text>Regeneración : Periódico jurídico independiente, 1900, Primera Época, Año 1, Tomo 1, No 6, Septiembre 15</text>
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                <text>Fundado en la Ciudad de México en 1901 por los hermanos Flores Magón.Periódico de carácter anarquista, se caracterizó por su oposición jurídico-político al régimen de Porfirio Díaz.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�Ato I.-1 ~ ErocA. M:Éxtco,

SErTIEMBtrn

23 DE 1000.

ToMo 1.-NóM. 7

egenerac,on.
•

# .

PERIODICO JURJDIOO INDiPENDJENTE,
La llbert.ad ,1, lmpre!nf• no «r.ne m4a
ltml-. qu11 el respeto á la. vida. priv:ula1
lt. pu pObllca. (Art. 7, o
de la Con•tituclon.)

&amp; la moral

Cuando la Repdbll~ pro"uncle ,,. 1·01
1obe1an1, ■eri fcrioeo eometene ó d1,
mltlr,

y,

0 .IHBETU,

DIRECTORES:
.&amp;ic.]esús Flores Jlfagón.-.Cic. ./lnfottio ~orcasifas.-'Jllcardo Flores jllagón.
Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm.

20.

(México, D. F.) Teléfono 264.

fidminisfrador: ~icardo Flores Jllagón.
CONDICIONES.
uREGl!JIEll4CIÓNu Mle IOI dlu 7, 16, 23 y úlllmo de cada mes
J 1111 rrect01 de 1ub$Ctlpclón sen:
Pan la Capital, trlme1tre t.dolantado .••••....• . . . . . . .t 1 50
Ara l0t Estado•,
M,
Id.
.. ....... .... .... ,. ~.oo
Pa~ el Extranjero, Id,
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en oro .......... ,, 2.00
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-~--~-""""'WWW~~--

El aumento de sueldo
á los empleados J' udiciales.
En nuestro número anterior dimos cuenta, de que la Secretaría de Justicia ha prometido estudiar la manera de aumentar el
sueldo á los escribientes del ramo judicial.
De sobra es decir que se impone la necesidad del aumento de sueldo á dichos empleados.
En efecto, el me?.quino sueldo de que
go1.an, no basta para llenar ]as necesidades
ordinarias del modo de ser actual de un
individuo perteneciente á ]a que se da en
llamar clase media. El individuo de la clase media, tiene que sostener una posición,
que si bion dura y pesada para él, se hace
necesarísima en consideración á las exigencias sociales.
De aquí puede provenir que algunos escribicnte~, no bastándoles la exigua remuneración que reciben del Erario, transformen los Tribunales en establecimientos de
especulación, y hagan objeto de lucro la

más insignificante ele sus atribuciones, por•
que si el suelclono alcanza ti. satisfacer sus
necesidades, y las más imperiosas de éstas
reclaman la ayuda del dinero, pueden calcularse los medio¡ de que podrán valers~
algunos de esos emplenclos que sean poco
escrupulosos en lo que toca lÍ lossenUmientos de honradez y moralidad, para arbitrarse ese dinei·o que no pueden obtener de la
mezquindad do su sueldo.
De seguir retribuyéndose tan miserable-mente á los escribientes del ramo judicial1
pueden resultar hechos, tan asquerosos,
que harían perder el decoro de ]a Ad.ministración de Justicia y el prestigio de lo
que debiera ser una Administración recta
Y justiciera.
El escribiente que con cincuenta pesos
mensuales de sueldo, tiene que sostener
una familia, y á la que no solamente tiene
que dar alin1entos,sino que tiene que vestirla y alenderla en caso de enfermedad,
dando al mismo tiempo la indispensable
educación á sus hijos, so verá precisado, si
no tiene escrúpulo para ello, á vivir de las
propinas de los litigantes como cualquier
recamarero de hotel ó á poner precio á su
secreto profe:;ional 6 á Ja mayor 6 menor
influencia ó confianza do que goza cerca
de sus superiores ó que éstos le dispensan.
No se necesita tener una inteligencia superior, pam poder apreciar los funestos resultados que pudiera acan-ear una conducta semejante, á la que empuja la miseria y
alimenta una retribución mezquina.
Nosotros creemos que no .solamente á los

\

�REOEN~RACION,

REGENERACION.

2

escribient&lt;)s debería aumentarse ol suelilo;
también {dos Juocos y N:agistrados.

3

"'

La Justicia en Veracruz."

Do estas. personas. de~e~1do en _gran par• · Por el mes de Julio do esto afio, fu{i apreto qne se imparta Justicia, y Sl ellas, lo hendido y dosd13 lnogo.consignado al servimismo q no los escribiente~, cuentan con cio do lus armas en Veracruz, Floroncio
familia quo sostener, y so tiene en cuenta, Flores, por creérsela sospechoso y dosconoadomás, el rango que por su ompleo tienen cido.
, ;
que ocupar_ en~~ sociedad, resulta indeco- Una per:;dna de su ía.milia, pidió amparo
rosa la retribuc1on que so los dá.
ante ol Juez do Distrito de Voracruz, y
Para ser Juez ó )fagistrado, haciendo á hasta ahora, nada ha conseguido que son de
un Jndo los motivos de influencia que has- sll provecho.
ta ahora han bastado para encumbrará mu- Con esto hecho,Etl infeliz preso se oncuenchos do esos funcionarios, se requiere que traen el estado más lastimoso do miseria,
la persona que va á ocupar alguno do osos pues como no om conocido en Verncruz,
puestos sea, n·o solamente honrada, puesto tuyo que depositar á s~ abogado el Sr,
que entonces se podían asimilará los Jue- Ed~ardo Guerrero la suma de $115, únices de paz, analfabetas las mús ele las veces, cos con que contaba ese desoraciaclo.
sino que se requiere que la persona que va Choca ya den,asiado, que~ cualquier ina_ocupar pue~to ta~ alto, sea,además, sufi- dividuo, por el sJlo hecho de no ser conocicientemente mstru1da_ ~ ~pta par~ _dese~- do en la población donde se le encuentra, se
peJ\e.r el cargo, y es d1fte1l, y cns1 1mpos1- le reduzca á prisión, cometiendo el ntent••
ble, que uM rer3ona que reune esas cir- do más grave contra las garantías indivicunstancias so conforme con ganar el suel- duales.
· .
do que le asig·na el pre,-npuesto; y entonces, No es de extrJllarse quo talos hocho,
despreciados esos empleos por los hombres ocurran en ol Estado ele Veracruz, pues 011
· de valer y Yerdacl"rO mi'!rito, clarán paso á notorio, que dicho Eitado atraviesa contra,
l~s nulidade~; científica~, que por desgra- In. yoluntad ele los buenosverncruzanos,por
01a abund1n en la m:i.!jistratUl'a,
una crisis que do uosearse es que conclu.Además, c;i el escribiente pudiera con- ya, para que siquiera tengan el consuelo
formarse ron propinas para ver de nivelar los habitantes de tan infortunado, pero no
on algo sn modnsto prcsupn::isto doméstico, por éslo menos simptítico Estado, de qut
el Juez ó el ~fa~istrado ncos..'l.d?s por el impartan justicia las autoridades que se le
hambre, gravital'lnn sobre el litigante, y han impuesto.
sacando la justiria {¡,: remate, la adjudicarían al IDPjor postor.
Bien comprendemos que los funciona- 1
'
. ríos h:mrado~, y pora los qne sobre toda
preocupación, !':Í~nen la senda del deber,
escabrosa, os cierta, pero no por eso menos
digna, na&lt;la importan el hambre y la miseria, si el triste pan qne llovan á. la boca
es el producto de una labor hono!;ta Y. no
el resultado clo una conduela equívoca.
Hemos recibido un folleto que contiene
.
.
.
la fientencia de la t3uproma Corte do J ustiP~ra 0~1üu· oso~ gravc'l mconvemente!, cia &lt;le la Nación y otrns piezas relativas al
que a la .1,.;cr.i cll•pmos apuntados y que juicio ~cguiclo entro «El Duen Tono• y el
no dociun; quo existan, poro sí qne pudio- Sr. W. II. Butler. Contiene, además, dicho
ran pro~ncin;e, es urgimtísimo retribuir el folfoto, una serio do ob~ervacionet, en fortrabaj"&gt; do los ompleidos d~l i:&gt;ocler Judi- ma do notas1 de los difitin!!lli&lt;los
abo..,ados
'
O
r:&gt;
cial liboralmo11tc y• no con la m~zr,uindad
An-ustín
Vordurro
Joroe
Vera
Estatbl
-v
J.
t&gt;
o '
o
J
(1ue hasta ahor.i se ha hocho. ·
·
Manuel Calero y Sierra, ventajosamente oo-

El Buen Tono,, y
la "Bonsack
Machine Company."

..

,

nociáos en nuestro foro, notas escritas con El art. U do la Constitución habla de apli~
,igor y talento y que constituyen un anó.- caci6n inexacta do la lev, y donde se hace
lisis científico, nutrido de doctrinas, de la la aplicación es en la pa~·t~ decisiva de la
181ltencia de la Corte.
sentencin, no en los Considerandos: en esComenzamos hoy á darlas ~ conocer ó. tos solamente se hace ex11osici6n. El }itj.
nuestr~s leotoros, pues las consideramos de gante que en virtud do un debate judicinl
,mno mterés,
obtuvierR., como resultado, que el Tribu•
NOTA I.
, nal hiciese una brillante exposición do la
apnl'ece del último párrafo del ley, toda favorable á sÚs pl'etensiones, pe•
Considerand,1 1º, lP ejecutoria estima quo ro sin decisi6n sobre el negocio, podría ac,~•
para que el amparo no pudi1'm prosperar, dir válidamente. al ~~nparo, porque no se
aería necesnrio establecer la lerritimidau de había hecho aphcacion de la ley en el cnso.
.....ª .. d
l ·
d
i:, t
.
Por el contrario, no 11odrín intentar eficaz..
~- os cJnc us10nes o 1a sen enc1a reclamada: 1º. Que «El Bt1on Tono• no me- mente el recurso contra fa decisión fnTorn•
joró en tiemrn y forma su oposición á la ble ó. sus pretensiones, si ésta no ron tenía
aolicitud B~tl~I" 2º Que «El Buen To- la exposición de los fnndamentos. Y es cla•
no• no probó su 'aereello á op:morso á esa ro: ol art. 102 Constitucional concede el
aolicitud. Planteada en tales términos In recurso á la persona agr4:viada, y en una
cuestión constitucional, pareco qu~ en el sentencia lo q~l~ ngravia :s la decisión,_ no
11911tir de la. ejecutoria, la sentencia recla- la parte o~positiv~. L? mismo dobe decll'se
JDda debía dar motivo á la concesión del del art. 16 Constituc1onal: éi:;te habla ele
·amparo, si alguno de los fundamentos re- molestias, Y nadie puedo considernn;o mo~
Rlt,aba ilegal, por má, que el otro fuese lestado porque una sPntencio. contenga.
legítimo y por sí solo sostuviese la decisión cualquiera exposición, sino porque la parte
adversa al «Bnon Tono.• Así resulta ele! decisiva lo portnrho positiYnmente on 11u
Considerando 4° que asienta, que no puede persona, posesione&amp;, etc. Entonce!', &amp;i el
prescindirse do las violaciones que involu- amparo solo procede en los cnsos do los
en el primero de los fundamentos de la ar~s. 14 Y 16 Constitucionales, por inexac•
NDtencia reclamada, por más que ella sea ta aplicación, no por inexacta exposición
eorrec:a en sus demás partes principa· de la ley, Y por molestias positiYns origile,, En otras palabras: los Considerandos nadas de una decisión, no por molestias quicitados suponen, y mejor dicho, afirman, mé:icas del orJen teórico; si el amparo se
que ol amparo cabe contra. los- fundamen- concede al agraviado y el agravio se entos de una resolución judicial, nunqne ésta cuentra on la parto decisivn y no on la parse sostenga por otros fundamentos, aunque te expositiva, es claro qne contra aquella.
1u parte decisiva sea ajustada ó. la ley. Es- y no contra ésta cabe el recurso de ampata doctrina, lanzada por primera vez nl ro. Si, pues, tma sentencia se sostiene por
campo de la jurisprudencia, exige atención dos fundamentos separadamente, uno do
e~ial y sugiere una cuestión de interés: ellos ilegal y el otro ajustado á derecho,
¿Viola. la garantía del art. 14 Constitncio- no puede prosperar el recurso de amparo,
nal una sent-encia que en la parte decisiva pues para ollo sería necesario que ambos
ha aplicado exactamente la ley, solo por- fundamentos fueran ilegales. Así, por cuanque en los Considerandos ha hecho una ex- to á que la sentencia debía ser adnrsa al
posición que se estima contraria ó. derecho? «Buen Tono•, si su oposición no se había
¿Viola la garantía del art. Hi, una son ten- mejorado debidamente, aun cuando lmbiocia cuya decisión impone una molestia que ra tenido derecho á oponerse, ó si carecía
encuen~ra fundamento y motivo on la ley, do osto derecho, aun cuando hubiera mojosolo porque on la paL·te expositiva se ex- rado dobidamonte la oposición, ol fallo del
presa algo ~ue no so con~idera como tal, y Tribunal del 2° _Circuito no podía dar mol'IJllque no sea la. base única de la decisi6n? tivo á un amparo, sino ' baj1&gt; la condición'
Formular estas cuestiones, resolverfo.s. de quo se considerasen ilegales á la vez sus

Segd'

es

•

I

�4

ltEG:hlNERACTON.

1n1nPiNERACi0N.

5

dando con tal procedimiento encerrada la al mal tino que ahora so ]1a tenido para

familia, hasta que el Jefo Político hizo des-

Hace pocos días decíamos que D. Mat.o
López, con plnusible valor civil, había. acu..
sado al Juez de Letras de Venado ante el
Tribunal Superior de San Lui! Poto!Í :,
,
-. .
que dicho Tribunal resolvió que no había
. La Suprema C01·te de ~ust1cia de la N~ delito que perseguir. En vista de esa rcsoc~ón; araba de ~r otro eJemplo de pla.us:- lución el Senor López ocurrió en ampare
ble mdependencia, al revocar por un~mm1- ante el Juez de Distrito de dicha Entidad
dad de votos el auto del Juez de Distrito F edera t·,1va.
de Yuc~tán, que neg~ ~l Sr. Ing. Primiti- Los Capítulos de acusación formulad01
v.o Pemche la suspens10n del acto reclam~~ por el Seiíor López 80n los siguientes:
do en el amparo
·
. quo
. este
. . , se11or. .promovio D, p edro G. Ló pez muri'6 en San Lwe
contra ~u arb1\rana pr1s1on on~ma&lt;la por Potosí y los herederos denunciaron el indenuncia tlel (,obernador
Can
testado an to e1 J uez 1.• de 1o e·1v1·1 . 41
'r..
.,
. ton.
El Sr. Ing. Pemc.1e
·
.
. ,era
. D1roctor de El J uez ele Venado a·1sgustó ese procea·11men•
Eco del Comercio,
penodicJ que con honra- t
J'.
d' d
1
d 1
,
.
,
o, y Jttn an oso en una esque1a. e e ne o,
dez, onergia y vigor, ataco los escandalosos
'b', . s•
d
t d Dp
.
.
.
rec1 10 m1ormaci6n e 1a muer e e . &amp;maneJos de .los Jugadores
· · to
. . de Ménda y
· la dro G. López, y· se avoc6 o1 cono~1m1en
complacencia del Oobrnrn:&gt; del Estado.
del intestado.
La actitud de la Suprema Corte es dig- El Juez ele Venado obró ilegalmentr,
na del aplauso de los buenos ciudadanos, porque la bRse de sn procedimiento ful
porque en este caso hJ. juzgado sin preocu- una esquela que no hace fé público, e~
paciones y nada le ha importado la perso- giendo la ley que la b1Jse de esos procedínalidad del ü _,} ernador Cantón, procuran- mientas soa el acta do dofunción. Además,
do tan sólo prote6er á las p:irsonas que son si el intestado se había denunciado ya an•
víctimas de alentadJs que to&lt;lJ el mundo te el Juez de San Luis Potosí, éste era ·,r
repruaba y &lt;¡ne por no sabemos qué fatales competente por haber habido sumisión e:t•
circunstancias, b.s u+ás de las veces, q_ne- presa de las partes, (art. 155 en relación.
dan burladas las Yíctimas sin oírse las pro- con el 154 del Código de Proccdimien~
testas de los hombres honrados.
Civiles del Estado) y el Juez de Venado
Las autoridades de Yucatán no deben no pudo declararse competente sino á il18estar mny satisfechas con el reproche de la tancia de parte (art. 179) y previa la sub..
Corte, porque la suspensión que acaba de tanciación legal.
conceder á un periodista honrarlo, significa Aparecía de la información recibida por
que según el ilustrado criteri&gt; de eso alto el J1:tez de Venado, que había un cónyu~
Tribunal, nJ rnn bien cousiderados sus ma- supérstite é hijos IegítimoB, y á pesar d~
neJos.
ello, .decretó desde luego la. intervención
.Muchas do esas lecciones necesitan esas do los biene,i del intestado, sin dar audien•
autoridades y otras muchas, c:&gt;mo algunas cia á los herederos, y 6, reear de que al no,
de ·Yorucruz, qne por:,iguen hasta, el to1Tor tificru·se al represenfanto del Fü,co del Eeá los pcrioclistas honrados y se solazan tado, éste dijo que so abstenía de procon la, impunidad do que gozan los tahu- mover porque había sabido que en In Capi•
re~.
tal so ost.aba tramitando el juicio heredita:
Exaspor.m es lJ ata1uos á las garantías rio J arreglándose el interés fiscal. El Jm•
indfritlnalos,quo urge ro¡,rimir severamen- llevó adelante su determinación efectuante cJn-;i¿namlo á las autJridades responsa- do lo que él llama intcrvención,consistentf
bles para que s 'an &lt;&gt;:btigadas con todo el en cerrar una panadería y una. tienda,
rigor la loy.
una cédula 9.ue decía «Clausur~do,» qu

La denuncia del
Gobernador Cantón.

...

ue

imponerle autoridades, ya aclministratirns,
clavar y abrir las puertas.
ya judiciales, que han Yisto y Yen con dosLu mercancías quedaron abandonadas pego todo lo que se refioro al adelanto moen los loeales clausurados, perdiéndose por ral y material del infortunado Estado sula-acción del tiempo. El crédito mercantil riano, tiene jueces que no cumplen con su
de 1M ca~~s de comercio sufrió también á deber, salvo honrosas, pC!O escasas cxcepc,ausa de lo. clausw·a.
ciones.
Esto! proeedimientos del Juez de Ve- El Juez de Letras de Coyuca do Catalán, •
nado, constituyen actos arbitrarios que no Don Domingo Zambrano, tuyo alg1,nas
-'n de aouerdJ con las leyes. En efecto: desavenencias con el Socrotr.rio do su Jnz•
elart. 2063 dol CóJigJ Civil do San Luis gado,, por lo que se separó est.o,seí.or.
Potosíordena: «muerto uno de los cónyuges, Por esta cansa, y encontrlm&lt;los(I el Jnrz
~atinuará ol qno sobreviva en lapose,;íóny en la imposibilidad de despachar él solo lo~.
tulministraeión u.el funtl,, social, etc.» yá pe- negocios, _pues que como en nrnteria do
111' de esa provención legal, el Juez impi&lt;lió ilustración no se distingue, y a&lt;lomús, 110
al cónyuge !Upérstito la posesión yadminis- estudia, como acontece aquí con el Juez.
tnción de los bienes con lo que llamó in- Correccional Pérez y el :Menor ClímaC'o, no
tervención, la que, en derecho tiene por ha, actuado con los testigos do asistencia
objeto únicamente, la vigilancia &lt;le la ad- que ordemi la loy, sino que &lt;Üjo á los liti•
ministración y no la clausw·a de las nego- gantes: qno se suspendía la tramitarión ele.
eilciones intervenidas, con detrimento de lo eiYil hasta que el Tribunal Superior le
Ju mercancías y del crédite comercial. A- mandara Secretario11ara ei,itarse responsa•
demú, una vez que se nombró Albacea. en bilidades. Sin ombargo, actüa en los nogo•
11 intestado, el Juez debió levantar la lla- cios que mejor le parece.
mada inte1·vención, lo que no hizo hasta Se ha visto, que aun ruanclo liay ~erre•
que Aello lo obligó el 'fribunal Superior. tario, rara Yez asisto al 'l'ribunal, ptws qno
Por otra parte, el hecho ele haber dejado so dedi.ca con asiduidad á sus labores ngrí."
encerrada á lo. familia puede revestir el ca• colas, en lugar &lt;le estudiar los negocios que
neter de una prisión sin que haya proce- tieno obligación ele conocer.
dido un delito que mereciera pena rorpo- C011Yeniento nos paroce, ~-a que ol Juez
ra1, y con tal acto violó el Juez el artículo Zamhrano es tan ctú&lt;ladoso dP i-n,; inter(l18 de In. Constitución.
ses agrícolas, q_uo se clcclic¡uo todo el tiem•
Muchas otras violaciones se desprenden po que quiern á ,º"ª r1asc de labores, y al
de los procedimientos atbitrarios del Juez efecto, llamnmos In atención i\ quién corres•
de Venado, y á pesar de todo, el Tribunal pondn, para que harionJo renunciar :i Znm•.
de San Lttis Potosí, por mayoría &lt;lo votos, brano, ponga en su lugar alguna persona
declaró que no había lugar á formación ele competento p:1ra c1esompoiiar tan delicado
l!a• contra dicho Juez. Es alarmante la cargo como es el clo Juez ele Lotras, para
aditud de ese Tribunal y es do esperarse ol q~e se roquiel'e ilustración, y mucho es•
que la Justicia Federal le dé una severa tud10 sobro todo.
,_.,_!,
Esta noticia nos la comunica el inteli..
llllelOll,
gente abogado Sr. José 'rrinidacl Lngo,
Felicitamos á D. Mateo L6pez por
su para que hagamos públicos los anteriores
IOtitud enérgica.
hechos.
Felicitamos al Sr. Lic. Lugo por ol va•
lor civil que demuestra al comunicarnos
esa noticia, ose valor civil que por desgra•
cía escasea on el país y por cuya carencia
se
Eatado de Guerrero, que es uno de ensobe1·becen los malos funcionario~.

DI JUEZ H&amp;RlClllrf IlR.
P

Jot • •inMlldoff do 1ft República, ¡nicia.s

-

�REGENERÁCTON
.z _

6

REG:ffiNERACtoN.

€/ juicio
de /an3amiento.

/

(;o"Qtestacióq al Sr, Juez
de papa"Qtla.

contrincanto so reduce ó. ésto. Si el jues
da por ,áliclo el contrato nulo por fol~a de
formalidades externas y lo hace surtir todos sus efectos, ¿1ué quedo. entonces pnra
resolver en lil sentencia definitiva?
Primeramente, el juez no 1·e~uulve ninQ'UM cuestión de nulidad al aceptar el dib

Nuestro distinguido contrincante, el Sr.
• Juez de Papantla, 110s haco el. ca.rg~ ~e
nsoiamos á los fnncionanos 3udimo.que aco J
les la desobediencia al articulo 963 clel Código de Procedimientos CiYiles. .

.

,.

cho de los testigos, sino: ~implemente da
por proba~a la existencia clcl ~ont1..ato do
anendam1ento y la otra parte podiá opo.•
•
1
ner las excepciones que tu'. 1cre, igua qae
si se e~contraru en presencia del documen-

En nuestro número anterior fiJamos ol to oscnto.
criterio qne acepta «REGENERACIÓN»
Hay pe1·sonas siempre dispuest!s á. a~
para la. inteligencia y ~plicación de ]a ley, tiguar que el sol que ha _llegado al ze~\
y en éste nos proponemo::1 demostrar que, o.un no aparece en el honzonto, como diee
aceptado ese criterio perfectamente jmídi- el Sr. Juez, pero tamb~én pueue haber perco de interpretación de la ley, la que nos sonas dispuestas h falsificar documentos 1
ocupa, intorpretada do m~do que_ no so tra- lo mismo que so alogo. la fals~dad deLd~
duzca por una cliscordanci~ mo.mfie~ta con cumento se acusa á. los testigos clo falae
el sistema goneral dol Código, sostiene Y testimonio y en uno y otro coso se susl)IR
apoya fa tésis quo hemos plantando, lejos de todo procodimient~ y se c~nsigna el cade implico.r desobediencia 6. sus proceytos. so al Ministerio Pú~hco¡. s1 aparece (lut
El artículo 9G3, lo mismo que el 8 del el demandado como mqmlmo posein la cal&amp;
mismo Código, oruenan., que con el escrito á. titulo de duefio ó por cualq~iem otro, el
de demanda se acompañe el título legal procedimiento~e habrá re 1uculo á una no-que acredite la acción que s~ ejercita, sien~- tificación y á un embargo ,Cl__l~e. darLÍ lug.
pre que el Código Civil exiJa, para ui i,ali- á la acción en d~i\os 1,erJmcios. R?1,eüdez do un contrato, que se otorgue en es- mo~, que esta situación se prm,entana, ya
critura pública 6 documento privado.
que so tratnra de v-n falso testimonio, ó ya
Ahora bien, nuestra tésis ha sido la si· de un documento falsificado . .
~guiente. El contrñto do arrendamiento,
Por otra parte, rotorcemos el argumento
no es solemne, por consiguiente, la falta al Sr. Lic. Cllávez y le damos un a~pecto
de docnmento público ó prindo, en que más seTio; es á saber: si á eso dueno de ~
debiera constr.r su existeflcia, no hiere su casa nrrcndada, que reclama el cumpD'
validez¡ poro aun suponiendo, que en su miento ~o fa oblignció~ r?validada por-.•
contra pudiera presentarse la acción ele ratificación y _el ~umphm1ento. _,-o~untano,
nulidad por falta de solemnidades externas, no so le penmte mco~r su acc10~ &lt;,no eqaiel articulo 1769 del Cóuigo Civil, le purga yale ésto á resolver. sm forma nmguna .
· · desde el momento en que ha juicio, que el contrato que se trata de e
•
'
d' l tAI
de 058 VlClO,
habido ratificación y cumplimiento volun: cutar es nulo y est~ sm que na 10 }) ~
tario de la obligacibn contraída.
la excepción de nulidad? ¿Qué qu~daria ~
En estas condiciones sostenemos que el toncos por resolver en la sentencia de
Código Civil no ~ci,&lt;Je para la validez del tiYa, ó míljor di~ho, cómo h~bría de lle
contrato do arrendamiento, que consto en se á s~ntencia s1 no.se permite plantea(•
escritm·a pública. ni en escrito priYado¡ por cuestión ante los tribunales?
. .
· · t no ti'enen aplicación los'artíCreemos haber contestado las obJecl
cons1gmen e
.
culos 8º y 963 del Código de Procedimien- de nuestro respc~able contnncante,
tos y J)edir que no so apliquen, cuando no nos es grato mamf.esto.rle que no te~e
~ aplicables, ~o es aconsejar su viol_aéión. la pr~tensión de creer que nuestr~ in
80
El argumento ¡le nueilh'o mteligente ~ancui 119 se ofit~que 6 que nuestra e

?'

!

,

·'

ilustración nos ponga siompro en la verdad, y con gusto rectificaremos nuestros
juicios cada voz que aparezcan c.m victos
de error, y en oste concopt-0 recibiremos
con gusto las obj1::cionos que de nuevo se
no• presenten.

.~I asun fo de

"O ,./i

, 11 ' 1

no¡rO¡¡.

tj,cuforia de la Suprema Corle.

7
::S::Z::.-..l

--

conocer clol negocio.
Ya vorá ol Juez do Texcoco quo notardó mucho tiempo para que la Suprernn.
Corto se encargara do refutar su hoja suelta. 'fambién no tardó mucho tiempo para
que ol J nez 1° Correccional, que fué quien
cumplimentó rn esta Ciudad el exhorto
para que se clausurara h imprenta de
«Onofroff,» recibiera de la Suprema Corto
una lección, á fin ue que 011 }.¡ snce~i \'O sepa que un Juez no está obligado á obse.
quiar un exhorto quo encierro una viola-

ción á las g.irantías individuales, pues, co•
mo ha dicho el ilu..tro Vallarta, á quien el
Con satisfucción houu.:; s:ibiJo que la Su- J uoz 1° Correccional no c.:inoce, sobre la
préma. Córta ha amp1n1b al Sr. Sánchez cortesía para cumplimentar un exhorto,
Arce, contra el auto do formal prisión dic- están los derechos del hombre,
tado por el Juez da 1ª Instancia de Tolu_
ca, en el proceso seguido al referido Goren. te y responsable do «Onofroff.» Sentimos EL REGISTRO DE XACIMIENTOS
satisfacción, porque la Corte ha venido á
YEL GOBIERNO DEL DISTRITO.
confirmar nuestra iésis plnnieadn en nú__
meros anteriores, do que lo!! 1lelitos cl)meF,l Seiiol' Gob-irnador del Di::1trito, ha
tidos por medio do la prensa no son conti- mouificado las determinaciones que &lt;lió res•
' imos, y porque la teoría substentada por pecto á. la. policía especial destinada a. la deel Juoz Moñtallo de Texcoco en la hoja tención &lt;lo los padres de familia y demás
suelta que refutamos en nuestro número responsables de no habar cumplido con lo
anterior, vie~ por tierra ante la se-veridad que dispone la ley sobt·e el re3istro de nade nuestras leyes.
cimientos. Esa modificaci~n, se lúzo en el
· La Suprema Corte ha resuelto que el sentido de que los infractores recibirán un
-Juez de 1• Instancia de Toluco. aplicó ino- extraiiamient.&gt;, en lugar ele hs penas que
xactamente la ley penal, porque cÓnflidoró les imponía el art. 783 del Código Penal.
como elemento constitutivo del delito de
Nos habíamos ya ponnitiJo plantear la
difamación, la publicidad, la que, según el dudosa cno:;tión, de si sería aplicable esa
. • art. 1052 del Código Penal del Estado de ley,dado lo que ordena el art. 183 del mis·
México, constituye únicamente una cir- mo cuerpo ele derecho, poro ya no tiene
cunstancia agravante do 4ª claso. Que por razón do ser esa discusión, por ol cambio
lo tanto, no siendo la publicidad la quo que han sufri1lo las cletcrminacionoi del
constituye el delito do difamación; no pue- Señor Gobernador.
de sostenerse, sin aplicarse inoxactomonto Creemos que osa atenuacibn á la pena'
la ley, que la circulación de un periódico sobre no estar en las facultades tlol funda competencia. á los jueces de los distin- ·cionario que la ha decretado, como ya lo
tos luo-aros donde residen los lectores del hizo notar un diario de la tarde en uno de
•
1:)
'
tnismo.
•
iUi números pasados, no salva á las dispo..
Definido por la Corte que el delito de sicione11 aludidas, de los graves cargos que
difamación cometido por la prensa, no es pueden hacérselos por otros mil aspectos
continuo, resuelve que el auto de formal que presenta la misma cuestión.
·
prisión dictado en contra de Sánchez Arce Tanto la pena prescrita por el art. 783
ee violatorio de los arts. 1-1 y 16 de la Cons- del Códig9 Penal, como la que hoy ha. dt•
tituci6n, por ser notoriamente incompeten• cretado en substitución el • Gobierno del
te el Juez A&amp; 1" Inst1mcia de Tol\lca para Distrito, no pueuen aplicarse, sino cuando

�8

REGENERAC10N.

esté comprobado que so ha cometido el delito 6 la falta que amerita represión., y que
de ella es rosponsable la persono. á quien se
impone la peno; es decir, cuando esté comprobado que el acusado es el padre de la
criatura no regi:1trada. ¿Y de qué manera
D. Rafaei Izábal, Gobernador del Estado
comprobar este hecho sin investigar lapa- de Sonora, parece que ~espués de comei;
ternidad por encima de ln prohibición le- r~s.ulta amable y .~xpansivo, aun,1uosnnmagal de hacerlo diroctu ni indirectamente? b1hdad y expans1on no estén do , acne~·do
La sentencia que aquella pena aplicara, con los severos preceptos de· b ley escl'lta,
llegada á ser la verdad legal, dejaba fuera S_us procedimientos e~ los banquetesti~njln
de discusión la paternidad del sentenciado, cierto sabor monárqmco, que n~ en~aJa en
y el nifiJ obtenía la prueba inmoral que la nuestras costumbro_s; Nuestro inteligente
ley h;1, prohibida cxtrictamente buscar. colega «La Evoluc10n,» ele Durango, nos
La responsabilidad por falta de registro, da cuenta de uno de ellos.
1
no podrá nun~a _ponerse á discusión, ni aun
A fines del mes pasado, dicho Gobernaen el caso del naeiclJ do leaítimo ruatrimc- dor di1&gt; un banquete, y en él so acordó
nio, porquo en el orden m~rnl, en Jo q1.:e ioner en libertad á los presos políti~os,
atan.o á las intimidades del hogar, nadie atropellando las facultados del Juez y los
puede sor J uoz, ni oxiste poder alguno que preceptos d? la ley á la que, bien 6 mal,_ er ..
obligue al corazón honchido de celos,á Ha- t.tban ya SUJetos los procesados. D. Behsamar hijo al odioso fruto del adulterio, que río Valencia, Diroctor de «El Sol,» se negó
sospecha ó que acaso ticno comprobado, á salir de la prisión sin orden.del Juez~
pero que cuidadoso ocult.ará de las miradas ro fué sacado ?e ella P?r e~ Fiscal del Iridel oscándalo y de los epigt11mas de brutal bunal, D. AleJ~ndro Ainsbe. C_~mo no so ~e
maledicencia.
devolviera su imprenta, ocurno por escr1•
Por otra parte, aplicar la pena cuando to al Juez solicitando la devolución: 6 que
aparezca comprobado el delito, sin mediar se co~tinuara su_ pr~ceso, del .qu~ _tiene la
· a a de fas violaciones apuntadas pu- segundad de salrr bien, con auxil10 de la
llllli:,Uil
/
•
• •
L
., d 1 J
diera ser legal, poro buscar el delito sin Justicia federal. a ~0ntestac10n o ue~,
sab:rse que se ha cometido, introducirse fué mandarlo reducir nue~amente. á pr~•
en el seno del hogar para descubrirlo y sión, después de cuatro dias de libertad
·
b·
· 'fi
por orden del Gobernador.
arroJarlo al pú hco, esto s1gm c:1 una
.
'd d
d' • t d 1
· .
.
Muy triste i oa a e1 proco im1en o e
repuonante
pesqmsa
que
está
termmante.&lt;l
.
G
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d
l
· •
0
refen o o erna or, que {\n una so emm•
1 'b'd
1
1 1
mente pro n ª por ~ eY·
. il
dad se sintió magnánimo, y resolvió la
Vemos pues que m 1a 1ey c1v e1a su
lí ·
S
. :,
' . • . .
.
.
libertad de los presos po t1cos. egw·a·
autor1zac10n á la d1sposmón aludida, m la
ó
t
el' ha ·l ha ·ta
. .,
.
.
. . . mente crey que oc1o po ta cei o, s
Const1tuc10n la cons1ent~, 111 los prmcip10s invadir las facultades de la autoridad judide derecho penal la sanc10na.
cial, con un proceilimiento quo solo era de
Loable es el deseo del Señor Goberna.
b
· d ésta
1a mcum encrn. o , .
dor, de que el e::itado civil de las personas
Es necesario que el mencionado Gober•
ap~rezca autenticado como la ley lo pres- nador, estudie su papel, y deslinde el círcucnbe, pero no hay má::1 que una manera de
d
t 'b •
á fi d
·t r· es
.
.
.
. .
n e evi a
1o e sus a ri uciones,
conseomrlo:
0
la rlustrac1ón 1 el conoc1m1cnto
á ul d
ta t 1
También es
•
•
d pect e os e es na ura eza.
del objeto de esa ley, el convencimiento e
.
.
t b
1
.
d
.
t·t
.
d
R
.
t
necesano,
que
os
Jueces
acos
las ventaJas o 1a rns i uc16n e1 eg1s ro
. .
. um
. ren pro.
·
f
d'&lt;l
d
h
testar
v1rilmento
contra
mvas10nes
semeCiv11 m un 1 o en 1as masas y 11ega o as- .
ta las últimas capas sociales.
Jantas.
lt
Fnera de ese medio, no hay ningun otro
4u8 pueda .conciliarse con 11\ misma ley
f:j.Ué ha reglnmantl\do la institución,

Resabios mo-., .
narqu,cos.

r~

CORRUPTELAS JUDICIALES.

infidelidades de la memoria recargada de
inumerables hechos, si no perfectamente
idénticos, si muy parecidos que fácilmente
Entro !as corruptelas más trascendenta- cambian las especies, atribuyéndose á un
les y de 11nportancia más seria, es sin duda testigo examinado en un proceso, ·datos,
alguna la qu~ vamos~ apuntar en este ar- hechos 6 circunstancias declaradas por otro
tícul~.
.
diferente.
•Azi.t? Juei ?ivil, viene á discutirse el Causa honor pensar que esos son los ele~trimohiJ, q_ue en algún· caso pou1:í~ sig- ,mentos con que se construye unacondena,lt'li
nificar _honra, pero que en ~a g_eneral~dad, piedra angular de una sentencia cuya paite
, e~ solo el problema del ego1smo y la d1scu- resolutiYa vendrá á ser el anatema de una
s1ón del lucro.
,
h(lnra, la muerte de tm hombre.
Ante el Juez del ramo penal s~empro ~e
El remedio sería sencillísimo: que los
pla~tean problemas cuya resolución 1rnph- Jueces se preocuparan más de la suerte de
ca libertad y honra. Las fórmulas judicia- los infelices nue raen en su r.ccl
l ·
- ,
•
.
.
'l.
i'
er y que
e1:t1cr.en aqu1 un_a i~portan~ia tra~cend~n- se drdicaian con terón al cumplimiento,de
~~bn'oé solo por aq~etla cons1d~rac16n, _smo su en·cargo, procurando que los esc1ibien~d i n por~ue, si .el _p~·ccav1&lt;lo ego1smo tes tuvieran menos ingerencia en las canno a paso sm el conseJo del abogado y sin sas.
la ayuda del patrono, en la materia penal,
ni es posible asistÍl' á todJs 10s actos del

el

cliente, porque Jo prohibe en algunos casos la ley, ni la mayor parto de los quo rom-

OTRA VEZ EL JUEZ PÉRfZ,

parocen ante aquellos estrados son persoContra derecho, a.raba de poner en líbernas que pudieran comprender la nece!&gt;idad tad el Juez 1° Coneccional Pérez, á un in•

áe asistirse de patronos.

dividuo que despues de haber estado to- No queda allf más garantía que la oh- mando copas en una cantfoa, se negó á paservancia rigurnsa de la ley,la que no siem- gar el importe de ellas. El dependiente de
pre se observa, dado que los escribientes y la cantina por más que reclamó el precio
no los jueces son lo's que toman sus decla- de las copas servidas, solo consiguió que
raciones á las personas citadas en un juicio el bebedor, indignado por el cobro que se
criminal.
lo hacía, se armara de un ladrillo con el qua
Esta práctica ,iciosa produce el siguien- lo golrJeÓ causándole una herida.
te resultado con mengua de los intereses En el Juzgado declaró la madre del hesociales y de la Justicia.
riuor que el dependiente la había dado un
Se presenta un testigo ante el infoliz es- manazo, y que su hijo, en su defensa, golcribionte agobiado bajo el peso deochenta 6 peó con el ladrillo al dependiente. Con el!•
cien partidas que tiene á su cargo. Lo exa- ta declaración estuvo conforme el heridor,
mina violentamente y según el 1·esúmen ratificando que en defensa.de su madre se
que él hace de la cita que le resulta al com- habia visto obligado á golpear al cantineparente, que casi nunca le leé íntegra, y en ro.
un pedazo de papel apunta las generales No hay testigos que abonen las declaradel testigo y el sentido de su declaración, ciones del heridor y de su madre. Tampoque después desarrolla colaborando, no so- co obra en el proceso constancia médica
lo en la terminología, lo que es ya bastan- ninguna en que se asiente la existencia de
te para e~traviar el criterio del que ha de huella alguna causada por el manazo del
jutgar con presencia de aquellos datos, si- dependiente, pero ésto no obstante, el Juez
no también, con serias modificaciones en el Pérez, ha declarado exculpante la circunsfondo de la deposición, y esto no por malí- tancia de haber obrado el heridor en defencia, aunque allí puede hacer su mejor cose- sa de su madre, circunstancia que no está
cha, sino en la mayor J?lll'te de c11i;os, por proba®,

�10

MGENÉRÁCíQN.

Por lo visto, nnnca podría tachársenos ricio Dá.valos, ~º?1º apoderauo ~eneral d~l
de apasionados al pedir fa destitución del Sr. Vázquoz, pidiendo, por ~~d10 ~e ~s:,
'•
.1-1. d sempefia.r to se declararan nulas las notwcae1ones eJ uoz. Pérez, quien no
powu.
o de ilus- eba.s
, desde que se cito
. . para alegar, el\ vrr
.o r su falta
deb1~amentelsud ca.rhgt pol último grado en tud de qu• no obstante haberse dejado de
tración
~ acabamos
a. e
to; reve
comoaela que
de relatar. actuar más de dos meses, haber ocuITi·do
asunN
. amos de decir que el cambio en el personal del Juzgado Y tener
unen nos cansar
,
• • · des1gna.
· do en
,.__ ostar dosemnni\ado
por el Sr. Lic. Dávalos domic1ho
cargo de J uez deuu
..r
.
:-'!
•ó
.l-d . b ,r.Jos es decir por persOill\S a.utos, no se le hizo la primera notwcaci n
verUJl; eros a ººau '
'
personal, violando
.
asi 1o d'1spuest o en e1llrt,
realmente ilust radas.
• •
e·1v• iles.
87 del Códiao
de
Prooedun1ento1
o
El Juez Grageda proveyó al escrito •n
que interpuso nulidatl el Sr. Lie. Dtívalo,,
que se diera vista de él á la parte contra•
.,.
ria.
Desde osa fecha, todos los ~ so prestn"
Honda sensación ha causado en la Socio- taba el Sr. Lic. l\fauricio Dávalos, con su
dád do San Luis Potosi, el juicio que el carácter de apode1-ado goneral del Sr. V~·Obispo Montes de Oca. ha promovido en quez, á informarse del estado de.l _negocio
contra del Sr. D. Francisco Vázquez 1ob1·e que se le había encomendado,y rungún emel otorgamiento de escritura de unas oasa1, ploado del Juzgado de Grageda le daba ra·
que según•afirma Montes de Oca,eo~pró al zón de él, basto. que se ape~onó con ol ~~ez
Sr. D. Mariano Morales en la cantidad de ;. fin de pedirle que resolviera su pet1016n
tre• mil pesos. Mo~tes de Oca asegu~ ~ue y se le permitiera yer el expedi~nt• para to-compró, pero hasta ahora no ha exhibido mar unos puntos t¡ue creía de mterés. Gra·
documento alguno, como. ro~ibo ú otras godo. le contestó, que su petición estaba 1 econstancias que pudieran JUSt1fic~· tal ase· suelta y que el expediento fo tenia el Se•
yeración ó que lo que a~rma es cierto,
cretario; por último, interrogado el ~~~t·
El juicio, por su senc1llez, nada t.endda tario, contestó: que nada sabia. del .JUlet~,
de pai·ticular, 1 i no hubieran ocw·ndo en pues quo él solo conoce de los negocios en·
eu tramita.ción hechos tan dosagra.dables, minales.
·
que han dado por resultado el que el Sr. El Sr. Lic. Dé.valos'. o~m:·ió nuenmente
~ D. Francisco Vázquez se pr.e~entara ante ~l poi· medio de escrito, ms1st1endo •~ s~s an·
Supi·emo Tribunal do Jus~1cia ~e San Luu1 teriores peticiones, pero ~ólo cons~gmó que
Potosí acusando al Juez L1c.Lu11 Gngeda. el Juez 88 negara á. rocibtr el escrito, hasta
El J•uicio pasó á. conocimiento
de este que entroaado
al Secretario, éste lo pUiO en.
.
~
Juez con mot.ivo de recusamones y excu- manos de Gragoda. Poro ni por ésto cons1•
11as de calli todos los jueces de aquella Ciu- guió el abogado ver el expediente ó que 11
.J_.J snrodiendo allá lo que pasará aquí con
1e notifica1..
"' alaún
nuto ·
W1U1
•
º
la acusación de Domingo
. il ufi .León, que• nadie p or est os moti·,,, 0 s,el Sr· VAzquez ha e.cu•
Juzgar. d...., de lo si!ruiente·
•tendrá el valor c1v 8 ciente pin-ate
1 sado al J uez Gtaio
º
.
lo, por no sabemos. que e~ti~t\~ con ~p a- Primero. De haber violndo el articulo 8°
ciones que para rungún mdiv1duo debieran de la Constitución General do la Repúbli·
existir.
.
.
ca, y por tanto comprendida la Tiolación
Sin duda esas excusas ~rovienen de que en el artículo 1,006 del Cóui¡o Penal.
no siendo justa. la pretensión
de Montes
. ~,.,l;do la p1esen
.
•
d
. d de
d
Segundo D• haber un~
Ooa, nadie quiere :ser es~ gra01a an ~ to.ción de~ solicitud á que haoemo• refeun fallo en su con ro.
,
'
h be dadO
i
Tan pronto como pasó el juicio á que rencia, y despué, no a r
ourso
nos referimos á. conocimiento del Juez Gro.- ella, comprendid~ el ~echo en el artíou•
1
¡eda, 1e vro~entó ante él "l Sr, Lio, :Mau~ lo 1,004 d~l p1·op 0 O~o,

ACUSACION CONTRA UN
JUEZ COMPLACIENTE.

11

ññ

1

'r:erc~r0. Do hab~r v'.~la&lt;lo el artículo 17 tica, es raro quo haya hombres como 1o3
do
porque los tri- redactores de ese periód'1co, que l1agan sa.
b lalmtsma
t Q,mstitnc1on,
, •
una
·
. . es os. aran
. .810mpro expeditos para ad- ber con honradez Y franqucza sus prop6s1•
ministrar ;usttc1a y ol Juez Graoeda
no
la
tos
y
por
lo
mismo
es
d
0
l
a·
0
ha administrado. ·
'
e P au use su
act'.t
1 ud resuelta y enérgica.
Cuarto.• De haberse. neaado
á despachar n·ice: «El Paladni-»
,
0
ol negocio, comprondúlo ol caso en el artí·
culo 1,007 de la repetido. CoJificación
•El pueblo de Jalisco, sufre como nun·t · t· ·
·
ca; padoce y calla.
E s a no 1c111, que tomamos de nuestroco• 1.ego. El Contemporá11eo, de San Luis Poto- «Vamos á hablaron su nombre; á lu11í, re\'da., que cu.indo ee tmta do sc1Tir á char en su favor.
cualquiem personalillnd, do nad:i. valen los . «Y ni eSta actitud es nueva en nosotros,
textos logalos, siempre quo el poderoso m desc~nocidos para él nuestra entereza y
quocle halaga&lt;lu.
desprecio á los peligros.
E:1 esto casJ, el Obispo Montos do Oca es . «Callar, cuando se necesita debatfr los
el pJuoroso, cuya' personalidad ha bastado intereses sociales, es una folonía atroz.
J~ara que autoridades pusilánimes, se excu- « y gual'&lt;lar silencio ante el temor del
¡;en &lt;le conocer asuntos, on los que sin du- iesagratlo oficial y ms tremendas represada, la &lt;ler!'ota debe ier para él. Pero lo que ias, os una cobardía repugnante y vermás exaspera, os quo las autoridacles se gonzosa.
, a~revan f. ¡;er complacientes, cort un indi
«Por lo cfomás, nuestra tarea tiene que
~iduo que hace alarde, no sólo on el país, r~sultarn~s á la postre, ingrata y dificilísmo en ol oxtranjel'o, do que en :Oléxico se snna. No importa.&gt;
. violan las Léyes de Reforma.
..
Tiene razón «El Paladín,» no hay pala•
b.ra con que designar la cobardía, que consiste en callar, cuando se nPcesita debat •

Sección Oe Consultas• ".'snve' intereses
eocialos. Esa cobardía ..;:
para alentar on el camino,de Ja des•

. .Ca ponemos á oisposición de
fodas las personas que se s_i!van
consultarnos algur¡a cuesf1011 oe
derecho, ya sea t{Ue ella surja,
6 no, en la secuela de un juicio.
Jfuesfro servicio ,s er¡ferameq..
fe grafuifo.

'

"€/ f&gt;a/adln."

. . .Hemos sidJ unpro11io!1ndos de una grato.
so!·pi:osa:'no ha muert.:&gt;, 1el touo, el espíritu
1,úbl~co en l\Iéxico.
Al revisar la prensa de ]os Estados, nos
' encontr_amos eón el prime~· número· do · un
nuevo órgano de la opinión pública, de la
verdadera opinión, la.AJ.ne no está sulxmli~~ al mandato de lo3 poclerosos. Nos ref,mmos -á «~ Paladfo» ~ne acaba de ver
la luz pú~hca en GuadalaJa1-a.
l.'
t t'
.1
,
•
•
• .l.
+"n es os 1empos ue pusilanµn1u1'd poli·

vergüenr.a á alguna~ autoridades, poco 6
n~da escrupulosas, do las que, por desgra•
c1a, .no son escasos los ejemplares en nuestra mfortu~ada Rep_ública, pues 88 natural
que n~ habiendo quien tonga el valor sufi•
ciente, pai:a demostrar los malos manejos
d~ cierto::; funci.onarios, éstos, con la impu•
mdad de sus cr1menes darán rienda suelta
ó. sus pasiones y. ~a11ln alarde de sus ci·I·
menes con menospre~io. de !~ morat'
I;&gt;r otrn parto, hncen, bien los ..,redacto•
res, &lt;le «El Paladín• con no desmayar en
su·empresa. Si ellos no Hagan á ver reali~
za.dos s~s ~obles .d~seos, los · l'ealizarin las
generacio~es • venideras, al secundar el
ejemplo de civismo dado por sus mayores
en e~ta épo~a aciaga P
~ªrª los estritores
públicos.
.• ~
Felicitamos muy cordialmente ! )los in•
teligentes Set\ores Licencfados Leopoldo
:Valencia y -Enrique A. Bravo, Director y
Secretario de, Redacción respectivam t
.
en ,e,
de tan ·simpático y vallen~ colega, .. .

.

l,

�REGE!NtRACtóN.

iy Vll-'lOR CIVIL,

cuencia de nuostm dignidad de ciudadanos, para. exijir el cumplimiento exacto de
la ley y no implorar como merced lo que
se tiene la obligación de satisfucérsenos.
En el corto tiempo de vida que lleva Si algunas autoridades comoten las vionuestro periódico, hemos podido compro- laciones que vagamente bosquejan. nuesbar una verdad, dolorosa como toda ver- tros anónimos informantes, y esas violadad que conduce al conocimiento de una ciones quedan en la más perfecta impunienfe1·mecla.d social. TriUase de la falta de dad, cúlpense ellos mismos de que no se
valor civil.
con·ijo.n 1os vicios quo a.penas disel\an, porNo es ro.ro, !lino, por el contrario, fre- que la. autoridad que se hace culpable por
cuente encontrar ó. cada paso, víctimas de sus malos manejos,se ríe de esa táctica coatentn.dos más ó menos graves, cometidos barde que solo le sirve para envalentornu-en sus personas y sus bienos por algunas la en la maldad, alentada por la pusilanio.utoridados, y sin embargo, no obstante de midad de los ciudadanos.
que lamentan las vejacionos de que han Por nuestra parte, no exijimos que las
sido objeto, se niegan ó. denunciará la au- noticias que so nos remitan, deban apare•
toridad transgresora que ha manchado sus car en «REGENE.RACION &gt; con la firma
derechos y ofendido á. su dignidad de boro- del informante. No, no tenemos esa pretenbres.
sión, pero sí que se firmen los comunicaAleccionados en esta escuela de degra- dos, que aparecerán sin el nombre de las '
dación moral, los hijos de esas víctimas pa- personas qüe nos los envían, si así nos lo
cientes aprenderán forzosamente á sopor- indican, quedando los nombres en el · más
tar cuanta humillación se les imponga, ha- absoluto secreto, para que así sepamos 11ibiendo sufrido de antemano, con la pérdi- quiera quo hay lealtad en las intormaciolla voluntaria de sus derechos, la atrofia de nes. Lo que sí e:rijimos, de todos modos
la vergüenza.
es que se designo en esos comunicados
Diariamente recibimos quejas anónima~, que autoridad no cumple con s~ ,deber, y
en las que, sin designar á que autoridad los hecl~os en que se hace cons1!!tir la falta
se alude en ellas dan cuenta con una va- 6 el deht-0.
gnedatl que irrit~, do violaciones de dere- Cree~os que ésto_ no es dificil, y ~? oso
chos, de abusos de autoridades, pero sin modo, si no ~e co~s1gue que. se coiT1Jan y
precisar qué derechos se han violado y qué que los func1onar10s denunc1acl?s cumplan
autoridacles han contravenido á la ley.
c?n su deber, _se habrá c~n.segwdo ~n cam•
En nuestl'o artículo programa, lúcimos bio, que d~spiorto el espmtu ~úbhco para
al público forma.l invitación para que pu- que en meJ01·0s épocas, pue~ imponerse y
siera firm1 á las noticias que nos enviara, hacerse respetar.
no para eludir nosotros responsabilidades,
que asumi1ilos desde el momento de dará
•
luz1'n las columnas . de «REGENERACIÓN &gt; esas mismas noticias, sino para quq
•
el espíritu público, tan decaído como con1
secuencia de nuestro modo de ser actual,
!-despreciando ese temor infundado de de- Hasta nuestra mesa de redacción ha llecir la verdad, hiciera saber, ante el mundo gooo un reportazgo que rectificaremos ó
entero, sus aspiraciones y sus ideales.
ratificaremos en vista de los autos respeoEs necesario comprender, que con ma- tivos. También en vista de esos autos da-.
nifestaciones tan vagas de un pudor que remos á conocer en su oportunidad detalles
está por perderse, nada se consigue.
de un oaricter alarmant~.

ft

NO H

Atroeidades
d l
e11 ff a go.

Es neoé~rio ~ner val_?!, como conso• !Se trata de un juicio do amparo, dtl c¡ue

25-

REGENEllACION

19
estii conociendo el Juez de Distrito ,j 1
.
·- ·
-Estado de Hidalgo, promovido por D.
en todos sus puntos está de acuerdo
nulfo Basurto, contra actos d l J
C
verdad, podemos asegurar que es
eiliador de Huichapam Líe eCa luez Cho~- Jsumamente crítica la situación del Sr
'
·
r os
u.uez Chá
vez Nava, en funciones de Juez d p .
. vez Nava, no solo ante la actitud·
ra. Instancia, por falta temporal : 1nme- :ue sm duda habrá de tomar el. Gobema8
pielario.
pro- or del E stado, quien debe ser celoso do
Ja honra de su dm' · t ,6
.
El caso s gtin
1 h
ª lills rac1 n é mteresar.
, e
nos o a referido nuestro se en castilar á los fun ·
·
informante
d'
c10nanos que se
, persona 1gna de crédito y muestren poco dignos de la confi
res?etable por todos conceptos, 8$ el i;i- en ellos se ha depositado· sino tamªb~~a que
gmente·
, t
S
,
· 1en, an.
.
' ~ 1ª uprema Cort~, que tan hermosos
El Sr. Basurto tiene escrituras públicas eJempJo~ h~ ?ªªº de su respeto á Jas gaque comprueban su propiedad sobre unos ~ntias md1v1duales y que ha llegado, deterrenos don~e está plantada una mngue- b1do á esa digna actitud, á ser considerada
ye~. El cultivo y explot-ación de ésta me- como una salvación en el desastre d la
roe16 el calificativo de robo por part~ de justicia.
e
;n ~rcero que cree tener derecho sobre
a misma magueyern y presentó querella
an~e el Juez que hemos mencionado
q lten, según se nos asegura, había sido
ª?tes patrono del querellante en reclamación de los mismos maguoyes. Para com·
probar la propiedad del objeto que se decía «El Imparcial,• periódico ni que por su
~:~ad~, sol~mente lo presentó una prueba, caráct~r semi-oficiaÍ, es necernri~ dalle
. eSt unomal, insuficiente poi· tratarse de crédít-0 cuando trata asuntos oficiales a
b1enee. raíce
' e. s, Y con este endeble fundamen- cíª (Y aceptaba, porque al no contradecir
~' se dictó el auto de formaJ prisión que aceptaba) lo siguiente hace pocos días·
0 é revocado por el Tribunal Suporio; con
«El Gobernador del Distrito como m. d'
e1 mu Ob .
'
'
e lb Y vio tu_nda.mento de que no hay d~ preventiva, dispuso que en Jas Ins ecro o de cosa. r?iz·
. ,
c1o~es de Policía, fueran detenidos po:esLa rara manera del Juez infractor para pac10 de t~es días, todos aqut&gt;llos indivi?urlar_ el tal_lo del Superior, fué dictando duos á ~UJenes so conoco como rateros, por
mcontmenti otro auto de tormal prisión haber sido castigados repetidas veces. Se
p)r robo del aguamiel extraído de los mis· trata de prestar In mayor seglll'iclad posimos magueyes, lo que creyó el Juez que ble á los forasteros, que en estos días d
no podría sor tacharlo do bien ral.z.
gran movimiento visitan Ja capital.
e
Contra este auto se ha pediqo el ampa)'O
«La detención de dichos individuos dude que conoco el Juez de Distrito del Es- rnrá tres díaii, como dejamos dicho y r
tado de Hidalgo.
las mismas demarcaciones en qu~ ~ea:
Se nos informa. que los mencionados ma- arr~s!ados se les darán alimentos. Esta dis~eyes están dentro de los terrenos del pos1c1ón _se ha comenzado á JleYar A cr.bo
SJ'. &amp;surto, de manera que no puede con- d~sde el Jueves, y ya en algunas Comif'a•
~bit-se error posible sobre sq ·o iednd nas hay guardado buen número do disoíque este hecho h
d d r, P
Y pulos de Caco.»
a que a o plenamente D
pro~ado ante el Sr. Juez de Djstrito or . e manera. que, sobr~ lns ganntías indimed10 de peritos que, con vista de los titu- viduales, que son las mismas para el potenlos, practicaron un apeo.
.
tado qt~e para el ratero, sobre nuestra alSin hacer mención ninguna de los deta- haraqwenta pretensión de civi]izadoi-, y soDes á que hemos hecho referencja y con¡ n~estro deca~tado r~spe~ ~ la libertad
eolo el sencillo relato que acabamos de havi ual, se dictan d1spos1e1oncs de la
1 naturaleu de la anterior, que el diario ee,;
-

-

-.

1

A;- ;;~ 1:

y f)isposició11

arbitraria.

t~

�I

mi-oficial lanza á una publicidad de cin- el resultado do fa apelación de Gnrny par!\

cuenta y tantos mil ejemp!Aros. Cnando denuilrinrnos, sólo o! sabe poi· qné delilo,
en el extranjero vean cómo entendemos N0s abstenemos de dar crédito ó. esta.

nadas, tanto nacionales como extranje~as, afimnrlo y sobre t-0clo sensata. ~ás biei:i

á. voz en cuello proclaman n~estra. civili- creemos que 10 calumniun.

puesto de Procurador General de la R~pú·
blic.a á que parece esta.r designado, pues
Sr. Gilborto 'l'ovar. 'J'elrnnchn. Puebla,
1
.
un Procurador de e~n. especie, necesita se.·
E·,n nue-;t ro concepto, e1 Juez ele o n·
.
. ser molestado on. su mina
ber, que ·nadie
puede
• 1 uo
J
'I'eh unc1111
• no e1·1ct6 «un aul o mo.
1vac
o
o
pns1vn,»
como 1n. onst't
1 uc1'6n
persona; smo en virtud de mnndamienlo t' ·1 d
· · J.
.
se 1o orelenn. en el ar t. 1'). . 1·)•1c110 J nez cree,
escrito. de autoridad competente, que funde
L
á del..procedimiento,
d . que le hns,6
y motive lA. ca-u..'-&amp;
legal
• clccn
; . on su
. nulo 'lllº hny mo.:,
1
llvos
sufic11:nlcs
rnra
Nms1d('rar
6. Ucl. ros·
quo sol o h ab r11&gt; 1u(J'ar pr1S16n por e 1to .
.
.
.
con
ue merezca,
pena corporal y que todas las vonsable y dec•rPtar su formal pr1s16n
..
q
ese
escn,i
t
0
um
1mrn
o.
n
a
rouf;
err
autoridades del país deben respetar y sosi]'d f l
t N d
J.
6tener las garantías que otorga la Constitu- neo que e-;a crooncin. El rrspcto qne deho'
guardnrse ó. ln libertad del hombre, obligó
oi6n.
De todns veras desearíamos que el Sr. &amp; los clln~titnyentes 5. oxijir que se moti'
los ntltor; ele prisión; y no se motiva
Lic. Reboll&amp;r, ordene al periódico semi--ofi- varan
un
nutp
gnard:,nc1011e in pec/_ore sus fuiylncial la rectificación de la noticia anterior
pues A. pesar de i-0do, n~s negamos á creor mento'-. F.n eso,; autos e~ f lrzoso que el
Juez el-preso la causa del procodimienlo,
que sea au.téntica.
explicaflllo
los fund11mentos .y motivos en
,
lquc i.o apoyo. Si el JnPZ no b hace, come- •
te un ntontnd J i\ h. libertad
indivi lunl.
·,
El auto del Juez ele Tehuncán está desprovisto de fondamrntos y motivo!! y por

nombre de las perS: qu~nos diera Ud. el d1J1mos en uno de ~ ª'":que después, como
el del Juez Aque al:d:. que se refiere y ~eros,,.. fallo
anteriores núEsperamos sus d
.
6r enes.
--

e·

e

..

1

En nuestro número 5 dimos ¡,. noticie tanto, es vio1nl 1rio tlol arl. '19 de le Consde que el Juez Saunders, autoridad del ra· litución. Por eso r'. pít nlo. y poi· el d~ ha·
mo Penal, se habf. .vocado el conocimien- ber s,do HJ. dotenJ1lo el 21 de!J unto Uo
to de una cuestión meramente civil. No• esto afio Y haberse pron\mciailo el auto el
referimos al proceso Garay, motivado por 28 del mismo, es dcri,·, de:pués de las 72
!,. acusación que el Sr, Mariano Carrandi, horas que roma In Con,t.ttunón, procede
J ustici• é Instrucción Públic~, interpuso

..

No vemos clnm ].violación del ar\. 20

contra D. :Manuel Garay.
Constitucional, sah·~ el caso en que no so
Con motivo de 16 acusación que fué seo· haya herlio ,nbor /J. Ud. el motivo del pro-

gida con benevolencia por Saunders, este cedimicnto, ó que no sel•. haya toma•Ío SU
funcionario provoyó auto de formal prisión doclarnoión ¡1rernratoria dentro d0 las 48
contra Garay, quien apoló desde luego.
horas, cont11lns desdo quo estuvo Ud. l
Ahora bien, no sabomos por quo mala disposición de su Juez, ote. Eslos datos no
voluntad que nos manifiesta 01 Juez Saun- ae desprcmlen de su cnrtn.

dera, díeose que anda haciendo públicas en • Es muy convcnicn Lo quO prmnuev&gt; Ud.
los corrillo• de BeÍén,'8US intencionés paii un ~mpsró, ,\.forfonadamente nues~ Su·
con nOSotros, diciendo, que solOesper&amp; V!r, prema Cort• sabe
que el Juez de lo,

Y•,

,

tesoo ?n.t~e ln nüia ~oba¡ela~16n de paren- su J~gado estactegt1os permanecen en
en el
a y a otra parte ses sm qno se pronuncie
ona ?B metes
' JU1c10.
en ]] y más meSería convenient
.
e~P.erado con ansia
e os el follo

SECCIÓN DE CONSULTAS

patrocinado por un hijo del :Ministro de el recurso de amparo.

~ GETiúuA,

EL JUEZ OLÍ
- ==-.:::
JE. - No obstaniMACO NO SE CORRIpu~to _mdl6pensable sabe ta,:••~• de todo nos se hn dicho •deque en todos los toel JU1c10 á, que Ud. se refirequ ~bJeto tenía t~nto pnra desei:t: ese Juez no es compelaba ante un Juez de lo .r~ : se venti- sabemos á que mf ·tr 31 puesto, que no
Penal y si había al una, 0 iv11
. del ramo tenido, y que los n s . eberÁ el hnber ob•

se grandemente, pues las hojas subvenoio- persona pruden\o, como muchos pueden

ElJuez Saunders
quiere denunciarnos.

1tS

'+-

Un Subscriptor curioso .M .
Pan:
"'!olversu consnl .- é:uco. D. F.

las medidas preventivas, van á sorprender• noticia, dado que el J nez Correccional es

trito, esté haciendo-méritos pam llegar al

:8EGENERACION

Criminal de Tehuacá ·
.
~--t,ra respotuoso con 1~'~f11 s1e~~re so mues•
nant~s de la Constituci6n:ºs1c1ones termi- -

E!2

zad6n,
No creemos que el Gobernador del Dis•

z:zs:z:__ r'~-

ili

REGENERACIÓ,,

sol:~~:

disgusto de leer una .
Pª~.ª tener el
obstante ésto 1
pie~a antiJurídica no
t~do en que s~ z:c~e~OCJOS siguen en ei' es-

sita, en la visita / raban antes de lovi-

Sr. J M L

. . U. .-Atotonilco.
Como es nat yl espués de la YÍ!iita.
sirve d co ult
]'t'
ura, con esa rá .
se los sioui~n~s ar nuestra opinión l igantes huyen de su Ju dp ctica, ]os
1&lt;&gt;bre

¿Proced

o

•

puntos:

en otro quizá tamb'

,ga o para caer

ta pecunia! In •~cepción de •non numera- como i,l 6' Menor. ién malo, pero no lanlo
1
t.un
con ra un documento d
Y no ment·

B';,i~;¡;j,'~'-º .

J ~.~: ~ranUa prendaria?
e présdel acreedcir
_Prenda ostá en poder
prueba de que :~ d'no ¿lierá bastante como
b,rl. ••r ronden mero ,e entregó y defe le reclama? ado el roo al pego de io que
O

cuerdos del
•• listas de aal conocimiento de qu~
so llegará
no se trabaja, si comparar 1 _c / Juzgado
negocios ncordados en otr ns tstas de lo,
la do los acordados en el 8 CJ~lgndos, con
¿Hasta cu d I
,
imaco.

1mdeslta una excepción para el d'
e o qu13 se deb .
u 1r el
sta ¿ha te
• o, 81 no se comprueman1ado? y mondnd por par~ del de..
pmamos u I
O pecun'l. o n exc¡pción ,de •non numerota
ta'i'o esté gnr.:i: e, aunque el pré&amp;obJeto es ven•
con prenda, pues '-U

an o o haran renunciar?
_
8 ESCRIBIE
bamos de rcci~;! PA'f~ONOS.-Acn•
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minÍ&lt;stración de Juftr• e,tado do la AdDistrito del Estado
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J;~é'::]

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documento :. '!" ayuda del qne firma;;. gndo de ¡• Instanci::"/'cnbientcs del Juzno ha recibido eid¡,orta obligación cuando los pstronos de los t"." población, son

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to se refiere

mero Á que el documen ellos las promocion
J igantes, haciendo
• tes l. la defensa de 1:s J°e creen conducen•

El ..ta .
~~de;;.:"l,...aºJJ:8ndario en poso- te,cl los proVeídos; .:::~~~~~• ~mclienque oe enl~ó elserdin::. presun- la ju~~ici!"n~'.d:~~fAcil será imagf~:::·qTie
:diu• ;!,;¡ne solicita
dr, en razón de est.'}"i~:':r:~10 ~i¡n psra-

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=~:::~in ~ibi:•ei'~in~~. si~:• :! f,:0!°~~;:i.::~~dr.:•:i.;•s juicios ;:,.e;.:
sanción,. tien!~! ~fJ:~nda; pero como i.. •b:;1iucalcula bles que .,~'r;e:~:;¡~.

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es con tal

·m:~"ro'::':~t de~ ser condenado co- tei;¡"~jc:¡ten set, ci~:}.ri::i ~~~/!•n::-i!l1 que opo_ne 11~~:c:~~Ófd'tos Y eo&amp;- hechos, 1:S•;,.a:e,;!~nepsn_tla igno!" _..ios
ra a pecumn »
o «non nu- para u
en su conocnruento

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1
~ recibido _;I d:~:·q:s:1:;ic\• do está t!,.:rr.:it~~nt~::1,•~7ctivo,
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: ' po7í,.~bf!:'ta':."!fn::~ eij &lt;:()~m!i :/ria';;' d~ ps:f.~':t) del p'JefºJui!~
aontrato Sobre el
. p mento de riamonte la t
, ; amamos tamhién se- .
!.l:"w· nuestro núm.:":: remitimos Visitador d8~.i,:d:i:ºb11fl perlicular, al
08

e

o titulado «Oonu1Jtelas iJor,di. ~ágl·. 9, del Estado para que c/-~- rl. Gobernador
u . c1a es.• .esos escribientes.
n 1Jan os abnsos de,
.I

I

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16

REG~RACIÓN·
1

E

E

EL ASUNTO DE «EL HIJO DEL A·
EL JUEZ CLlMACO NO ESTUDIA.
HUIZOTE.,-Por las &lt;Vfir,ultades con que - Haco unos cuantos din@, se entretc•
hemos t!·opezado µara adqtúrir una oopia nía el Juez Clímaco e!Í comentat algunos
de la sentencia del Juez Pérez de Leon, artículos de nuestra publicación, en sentí•
dificultades vencidas, pero y¡¡, cuando era Jo desfavorable por supuesto; y é. propósi•
angustioso el término para hacer un Astu- to del artículo que publicamos referente é.
dio do ella, no trata¡nos ahora de ese es- lanzamientos, el Sr. Anzorena, Seoretorio
Cl&amp;ndaloso asunt:i que ha llenado de índíg· del Juzgado 6º :Menor, Je deoía q1ie tonín•
nación á la sociiedadhonrnda. Prometemos mos sobrJcla razón en declarar ·ilegal la
ó. nuestros lectores ocuparnos de la sen• práctica que se sigue en el procedimiento
tenoia del Juez Pérez en el próximo núme- de juicios de osti naturaleza, al ro admitir
ro con la extensión que merece, pues es las demandas ruando no van acompaiiadas
forzoso demostrar que los actos del Juez del contrato de arrendamiento. Con sólide&gt;s
desobedecen la ley-penal, violan la Cons- argmnent()s sostenía el Sr. Anzorena su tétitución y constituyen una amenaza é. esta sis, pero el juc~, que en cuestiones de deresooiedad sedienta de justicia.
cho ignnr11 murho, se concretaba ó. docir
~'
que nuestro~ rozonamientos no eran más
UN FOLLETO IN'l'ERESAN'l'E,-Hc• que muchacl;.ada, que los jneoe.s ilustmclos
mos-recibido un follel,o que pontiene los tenían que ver con el más absoluto despro•

- 1

alegatos presentados ante la Suprema Cor· cio.
te por el inteligente pa:iante do derecho
El .Tuez ¡;• :Menor, con tal contestación,
D. Rodolfo Reyes, como representante del s~ declaro. ilnstrndo, porque él es uno de
8r. Bielemberg, en los autos de amparo so- los que siguen la práctica ilegal que apunlicitando por el Sr, Scott, y hemos leído tamos. De toclo~ modos nos complnce yer
con detenimiento su bien ·fondada argu- la cordura del Sr. Anzorona en esto asunmentación sobre 1'.s cuestiones que trata. t-0, cordura que revela on dicho señÓr, que
Es una de ollas, si el testimonio de uno estndin los asuntos que,se p-0nen al debo.te,
escritura pública otorgada en Estados Uni- como no lo hace Glímaco,
dos puede motivar un juicio ejecutivo en
México, y con gran acopio de argumentos
-.
se resuelve por la afirmativa, sosteniendo
I\fPORTANTE FOLLETO.- Hemos
su tésis desde el punto do vista intemacio- recibido el import"nte folleto que contiene
nal, y en presencia de las dispociones de la el alegato prqducido por el Sr. Líe. Rnfael
ley positiva.
·
Lozano Saldafia, como apoderado jnrídico
La tésis foé patrocinada por le. Snprema de la ~ucesión Martinez-Echartea, para la
Corte, pues negó ésta el amparo solicitado vist.-i en alzada de,] incidente M acumulapor el quejoso que sostuvo la tésis contra- ción de autos relativos á denuncios de bnlria é. la presentada por el Sr. Reyes,
&lt;líos en la Hacienda de Mederos, Nm,ici- .
Felicitamos á 1'.uestro bue1'. amigo por palidad do Monteney.
el acabado é inteligente trabaJO ó. que haDamos las grarins por el envío &amp;l inteliceroos referencia y por el merecido triun- gente abognclo y 11 felicitamos por el acier· ·
fn que obtuvo.
·
Lo con qne traln las importantes cuestioNuestros agradecimi~ntos por el envío ele nes jurídicas quo contiono su alegato.
ese folleto, del que qmzl, nos ocuparemos
·
EL ECONO~IISTA INTERNACIOoon detenimiento por considerarlo de interés, dadas las relaciones mercantiles en au- NA L.- Romos rorihido ~1 cuarto mt\mero do esta importante pubbcación que se
mento entre Estados Unidos y :México.
GRACIAS.-Suplicamosencarecidame.n· edila en Nueva Yor~ y que esté., dírijida
te é. todas las personas que nos han remití- por el Sr.~- ~- Peny. .
.
.
do cartas felicitándono:; por la apal'ición de
Este penódico, que e~ta dest~ad? á ha•
«REGENERACIÓN,• se sivan dispensar· tar los asuntos do p~l1nta1:te rnte1és ~ue
nos de quo no hayamos contestados é. todas, se debato~ en los pa1ses h1spano--americ&amp;pues nos ha sido imposible ol hacerlo, muy no_s, csti.\, impreso en magnífico papel Y osé. nuestro pesar, en consideración al sinnú- en~ en buen. c~stella~o. .
. ..
mero de cartas de esa especie que hemos
F,l Econom~•t~ Int~, nacional está lla°¡;
recibido de todos los Estados de la Repú- do á desempenn1 un 1mp?rtante papel
blica y del Extranjero; pero no por eso, 1~ n_1archa_
las. _rep1\hltc~5.,. ~o AménCI
dejamos de hacerles presentes nuestros h,ic1a la c1v1hzaciun y el p10.,10s0.

º.º.

agradecimientos por las desinteresadas frases que se han servido dedicarnos.

.º

fu, LITEllAllIA, BBTL/!-JllTA.118,T:Mla' '

��</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>,..
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Aio 1-1 ~ EPocA. MÉxico, SÉPTIEMBRE 30 o~ 1900. ToMo 1.-.~úM. 8 .

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PERIODICO JURÍDICO INDEPENDIENTE,
La libertad de lm-prenta no tiene m¡is
Jtmttes que el respeto a. la. \'Ida privnda,
l la moral y li. 111 pazp\lblico, (Art. 7, 0

do. laC!onBtitución.)

Guau.do la Repül,)lica. pronuncie su voz

eobemna, serri. forzoso ssimetcrse ó di·

.

n1itir.

GtMBETTA. ,

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DIRECTORES:
.Cic. :Jesús Flores J(fagón.-.J:ic . .,1infonio j(orcasifas.~R,icaroo Flores J(fagoq.
. Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm.

20.

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En el corto tiempo de vida que lleva nuestro
·periódico, sus forros han sido objeto de los más
rudos ataques de algunos individuos, que no
atreviéndose á tocar las verdades científicas que ¡
informan nuestros artículos, por carecer dichos
· sujetos de los conocimientos indispensables Pª"
ra ello, han hecho _blanco de su despecho es.. ·
tos mismos ~orrpsr por lo que, á fin dt f(;!e
. cese en esos 1nd1v1duos él mal humor aue Ue
'ellos se apodera ·al leer los anuncios dé esta !
plana,los mandanios retirar,para que no distra,.,. ¡
yéndose con superficialidades, entren al ~studio
de las cuestiones que tratamos en el cuerpo
. del periódico, y de ese mo¡lo, ilustrando su crite-rio, puedan aspirar á ser dignos contrincantes.

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·ANUESTROS DETRACTO RE~

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Para todo lo relativo á esta publicación, dirigine á su Director y Adminit

MANUEL AYALA• .
Hidalgo del PaN"al, Chi"h. Calle de Mercadere, t1ÚIII, 9.-AP.t.ru.oo 870.xieo, dirigir!8 al Administrador de •RBGl1!1111l.lCIÓll1• Centro :Mercantil,·
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núm. 00.-Teléfono 264.
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                    <text>fo.l(o 1.-N.tni. 9

Mnroo, Oooreas 7 011 ltJOO.

~eneratión.
hi:rónroo llr.aiDxdo no&gt;&amp;MtabilblTJL

DIRECTOlBS:

• F/on• J#ag6n.-J:J&amp;. .Jftilo.ldo~Htr,.-_,~ /4,r-,Jfta,alq.ll
Centro Jlen:alitil, :w. ~. .ali$. zt{_(Málllo, D. F.)
./1:Jir¡iftislrfidór: '/1.1"1-rd• ¡;/9.r•
in,

.

.

-

UESTROS DET
n el corto tiempo de v a que a n
icOj sus forrosllan sido ~-0 dé kJ
ataqijes de algµnos indfy~

ose á tocar las v

ltlan

nuestros art,
los conoci~

han hecho

os forr()$,
esos mdiv
apodrra a

'"

�•
ARo J.-H EPOCA.

Minco,

7 DE 1000.

.
egenerac1on.
ÜCTÚBRE

~

PEBIÓDIOO JURÍDICO INDEPENDIENTF,
La llbert.d de lmrrdnta no llene mú
lbllllel. qu11 el rupeto é la vida ,,rhllda,
6 la moral y 6. la ¡,11 pObllca. (Art. 7. o
de la Con1lltuclon.)
•

'
Cuando la Reptlblltl:l pronuncie ,u v&lt;&gt;s
teti for.010 aomtterte ó di,

1ohe1&amp;na,

mitlr.

0AltnHTA.

DIRECTORES:
.&amp;le. Jesús Flores J,fagón.-.Clc. .1/nfonlo J(orcaslfas.-1(,lcardo Flore, )rfagón,
Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso. núm. zo. (~léxico, D. F.) Teléfono 26~.
.fldminisfrador: ~icardo Flores J,fagón.
CONDICIONES.
.,.!GIIID.ACIÓ~.. sa1e los dla, 7, 16, 2' y último de cada mea
11111 precloeduubscrlrclón gen:
Para la Capital, trimeetre adelantado ................. S 1.60
rara los E■tado~. Id.
Id.
.. ........ . ........ 2.00
Par• el Extranjero, Id.
Id
en o:o ............ 2.00

Jlrllmero1 rueltoe 16 ch·a. Nómel'OI atraaadOL 26 ctv1.
le eotenderf. aceptada la mblcrlpc.lón, en cuo de que no 641 de,
'fllllva ,t pe,-iódico y ae girari ),01' el importo de un trlme¡¡!re
A IOI a¡entct ae ]~ abonara el 15 por dento.
!fo M devuelTen orlglnalee.
Para Je., anu~do1 en el perlólloo, pfdanso taritas.,

. --------""""--~----~ -~""~-~

'

Esa rupresión violenta e~ la resultant.a
del principio de la propia conservación
puesto en práctica on el te1Teno do} cri•
men,
El_egoísl:i, viéndose acosado, y consideraUUO que n) ya :,U r~pubciÓn, porque pa•
.

' .

.

.

ra él nada :.1g111fica ese término, Sl on su
lu()'ar
puede satisfacer sus pasiones; pero
,0
•
•
Sl que éstas S6 encuentran en poligro lil•
minente de perjudicar:.e, dará rienda suelta á sus ímp:itu-,, y con el fin ds salvar stbl
apetitos, encontrará la r~zón en !ti violencia.

La Historia on :.u p1·oceso serano é imEl funcionario que estimo sn reputación parcial nos refiere los atentados del egois•
profesional, cumplirá un deber defendién• mo y nos· dice que éste medra á la sombra
dola, decían:os en nuestro primer número. de las tiranías.
Desgraciadamente no sucede así. En En efect.&gt;, las tiranías producen ese fernuestro país, el funcionario que ss ve ata- m&amp;nto. Es una verdad social; triste como
bado por los notos notoriamente ilegales toda verdad qu1;1 conduce al convencimien•
\Ue ejecuta, no se defiende, encarcela.
to de males reales. Esa verdad, sirve para
Y decimos qus no se defiende, porque la decepcionará los espíritus débiles que creen
prisión que sufre el que ataca al mal fun- encontrar la razón dal E1goísmo en los me...oionario, no constituye la satisfacción que dios brutales do que ésto se sirve, justifi.- •
'8te está obligado á dará los ciudadanos, cando su oxisL-:mcia por su imposición for4J1lienes tienen clcrecho de exigirla en vir• zosa y sobre todo dorecho.
nd ele los princiJJios que rijon á toda de- Pel'J nó; ol funcionario honrado, nunca
Dlocracia. No se defiende el quo para aca· se valdrá d:i 103 medios Yiolontos á quo
llar la grita quo se levanta on contra do acude on defensa do su-; apetitos el funcio1111 malos manejos, emplea la mordaza co- nario Yenal. El funcionario honrado cun:.iJllO el mejor medio para sincerarse. Esa dorará corno afrenta las ropresionos YiolonlllOrdaza solo sirve para dejar impune el tas, porque, viéndoie atacarlo, buscará lJ,
ieli.to que comete el funcionario, como el fuerza de su defensa en· la razón, y para
ladrón que asesina á su víctima para que sincerarse de lds cargos que se~ imputen,
. . hable, porque l'li ésta habla, está perdi·¡pondJ:á en conocimiento do la autoridad
4ó. ·
·
competente, esas ~putacione!,las que,por

�•
.,

/

.

.

2

'

¿____ __ - --

REGENERACIO; ·

.

-----...---=----

El Buen Tono" Y
.
la "Bonsack
11achine Company," ·

NO'l'.A TI.

En el O::imidernndo 2º, la ejecutori:i ~
tin1a que es orrónoa la t~sis dol ~fa~
n
trado del 2º Circnito, sogun la cual la con
JJ.
B
ni no» y al Sr. Bu•
tienda entre «El uen L 0•
•
. --' ENERA- tler nació do las diligenc_ias segwdas ~nte
No pasa un nutnero de «.REG
•~: 1 d administraL1va, en tal fo1ma,
ta de actos la auwnt a
é ·t . donclo debía buscarse. 1a e'F
ºIÓN » 011 quo no demos cnen
·ad ele los q_ue es en •s ªº
cometidos por auton ª es
. , dad" I)Ol' «El Buen Tono» ~ la 0
ileaales
0
,
~ : •unhechoocu- tens1on
"
....
Estados. Tócanos a11ora10 e1 u
. . d . '6 D' ho Considerando expresa, 4•
1
uo do ser cierto, a s1c1 n. ic
l óe
rriJ.o on Ixtaca ~o, y q .,
erca del tal tesis carece. de apoyo en la ey
Jl
ugar-á
rnny
sn1.as
refie:xion_es_
ac
.
,
d
d
t:
y
conduce
á
prorrogar
á
la
esTi
l
d
strac10n e oc nna,
. . t t'
do t1ne guarda l a a rn1m '.
t
. d' . l las funciones adm1ms ra 1
ta
es
á . . . amfican es ra JU icia
,
db
Justicia 1rn.,;ta en sus m s ms1º
Ba'o la nota 4 exponemos como e ~ p
J
· ·6
cué se ent1en
detalles.
. Ibarra sentarse una opos1c1 n Y l
Dice un lJeriódico, que Gorgomo
1.
. e.iorarla en los términos de los
.
t on lID cuc u- por m J
,
A , .
fué agredido repentmame~ e c . . ,
. 21 r 2B de la ley de Patentes. qm 'a
hmó ti Ibarra , dJmos·trar que no hay la prórroga ó
110 IJor Jerónimo León, q..men
: 6 n el coreano a e
l
l
brazo.
E8tO
ocm11
e
.
. , de f:acultade,s que supone e
en e
.
mYaSlOll
•
pueblo de Santa An:la..
. ,ln &lt;YJ'O· :\facristraclo ponente: y para ello nos' e
Elherido que habm sido tn.mb1én e , ,., . . º1
ele fijar prerjamente la nat
.
'
,
t "l n •&lt;Y1&lt;l.Jr ele Poli- en e caso
. ..
d de solicito
clido1 se presc.11h&gt; , un e, ~ - l ~ n ta de lo que za de la opo.31c10n, cuan o t 20 de la
cía de Ixtacal:.:;&gt;, a &lt;lar,e _cn ,n &lt;-r , d ro- de previlegio se trata. El ai .
.
ocunió,· y este funcionano, rn 1_u,,,~1 e;:dó de b materia, con~ecle á todo aquel que
·at· la, a ·1rah:rnsió:1. del horia.01, m
'der·a per'¡udicadc, el derecho á op
eUI
, ~
. .
cons1
•
El
enca1~0elar ~í. b v:ctuna.
.
.
;.e á ·1a concesión de una patente.
Además á Ioarra n:o se le ~o . ninguna ~

El Ju:ez d&amp; Paz ' .
d Ixi:a~al en..

, ,

3
5:

'ón duranLo su encierro, que se }lIO·oceso for- curnci
d t
echo
de
desvanocer:men
un
pr
.
1
.
d l l•mes al miércoles e os a sema•
el h
d 1 lumma- vn•ro e •
h b'
mal acarrearán la deshonra e ca . . .
º rque según el J nez de Paz, no a ~
'
·
sobre él an ºJª na, po
·a·
med1
dor, siendo el desprecio que.
ás d~·o obligación de proporcionar me ico y
•
la sociedad honra.da, el castigo rn
cinas al primer herido que Stl presentara,
que pudiera merecer.
.
. a- Esto uiere decir, c1ue 6egún el Juez_ de
Al mismo tiempo que el func1onano c
ql d'd olo á determinados heridos
. dor con so- Paz a u l o, s
.
l
lurnniado castiga á su ca umma
b1' .ón de hacérseles las curaciones
d d rá un gran hay o igac1
·1 1
lo hacer brillar su honra ez, a e
•• e: lo que además de ser i ega , .es
.
á los em leados que por toda ra- necesana.. ,
&amp;Jemplo .
p li ti de sus torpes inhumano.
zón por toda exp cae n
. ..
ma~ejos corren los cerl'ojos de la pns10n
)ara da:. paso al que quizá _tuyo so~rada
~azón de lanzar á sn cara el Justo reproche ' 1
oomo precio ele su maldad.
.
.
Por lo asentado, se vé que el ~eJOl' canuLomar una autor1dad, cuanno que puede
.,
f _
do vea que peligra su reputacron como un
.
: o es el de sincerarse de los cargos
monan ' .
t sincemrse por medio de
ÜBSERV ACIO)íl~S DE LOS Sm,:s. Lrcs.
que se le impu en,
,.
la razón, no por la foerza, l)ue:; que é~ta A.Gl'STÍN y ERDUGO, JORGE y E~A EsTA~OJ¡
t'. o, v éstos nunca
y ~fANUEL CALERO y SIERRA,
solo la em11l0an 1os n an :s, .,
. '
.
ón ¿[)Ol' qué? porque so 11nponen, Á LA EJECUTORIA DE LA f:hJPREl~A CoRTB
tienen raz
.
.
el
la
imposición
implica
abuso
y
DE Ju-STIOU DE LA NAOION,
porql10
abuso no es razonable.

e

REGE~ERACION.

21 establece que la oposición sólo puede
fundarse: 1º., en que se trata de invención
ó perfeccionamiento que no sea patentable,
y 2°, en que la solicitud invada una paten-

virtud de la oposición formulada, el interasado no pretende ni obtiene la &lt;leclaración do un dercclJO, sino q uo se le reconozca su acción pura que ese derecho sea clet.e ante~ior 6 _sea presentada por quien no clarado por la.autoridad judicial. Si ningues el 1mmer inventor ó perfeccionador, ni na oposición se formula ante la autoridad
su legítimo reproi;entante.
administrativa, nadio puede ya impedir
En orden á este derecho, la ley pudo ha- que la patente sea concedida: es que nadie
e.el' lo que con otros derec:hos, lo que otras· se ha reservado el derecho do impugnar la
legislaciones han practicado: facultar á 1A, s01icitud, y la falta de esa reserva ha pro•
autoridad administrativa para expedir la ducido la caducidad de ese del'echo.
patente y dejar al pe1juclicado que ocurrie- Supuest,o qur, como se ve, la oposición
ra á los tribunales. Si la ley previniera tal no J&gt;uecle toner más carácter qae el de una.
oosa, el p01judicado podría prnsentar su reserva expresa de derechos, la demanda
· demanda do oposición en términos tan am- solo puede trae1: al debate los df&lt;rechos que
plios como considerase conducentes, y la comprendió la reserva. Sobre este pal'tir.uextensión de la oposición se tendría que lar son decisivas 1a prevención del rrt. 21,
medir por la extensión do h~ demanda. Pe· ')_Ue obliga al opo~itor á precisar la cansa.
ro la ley ha consiuerado que este sistema de su oposición, y la del art. 23, conforme
es pe1judicial al espíritu de invención, sin al cual, sólo puede c1arse c1u.·so á la oposíduda porque mantiene en completa inse- ción qne precise sn causa. ¿Hay algo de inguridad, por un tiempo indefinido, la sub- vasión de poderes en la prevención de que
iristencia do los privilegios, y á füi de evi- la l'esorya de dorechos ante la autori&lt;lad
tar est~ mal, ha establecido otro sistema: el administrativa sea necesaria para que osos
de la oposición administrativa, previa á Ja derechos puedan ser ejercitados ante la au• _
demanda judicfa.1. En osb ültimo sistema tot·idad judicial? ¿Hábrfa desconocimiento
el quo se considere perjudicado debo ocu~ del Poder .Judicial, si la ley exigiera qus
nir á la Secretaría el.e Fomento, en el pla- la expresada reserva se hiciese ante un
zo de dos meses, á, formular su oposición tario, ó por medio de correspondencia, ó
'
¿La oposición formnlada constituye una de cualquier otro modo? De ninguna mademanda? ¿Es la reclamacíón de nn dore- nera; la ~orma en que deba hacerse una recho enderezada á obtener la reclamación serva de derecho, nada tiene que ver con
definitiva de éste, mediante una resolución la Üecisión de esLos mismos derechos. ¿Hay
en que se discutan las cuestiones propues _ algo de _invasión d~ po~eres, porque la ley
as en la oposición? Ni la ley, ni la doctri- no admita quo S3 eJermten otr0s derc c1:tos
na est::iblecen semejante aseveración, y e:i que aquellos d~ que se. ha _hecho reserva
el Sr. l!agistrado clel 2º Circuito la hubie- expresa y prec1sa?Tampoco mdudablemei se establecido, merecería el reproche de te: las caducidade&lt;; ele derechos pueden csco~fnndir las aLribuciones de los Poderes tabl~cerse por ol Pvcler Legislativo, baj.)
Ejecutivo y J udiciaJ. Pero si 110 es una las condicipnes que el mismo e.st.ime condemanda, si no es una reclamación para que ducentes; que la ley exija que para ejercí-·
se decida sobi·e el der·ech o, ¿que, es, ent on- él
tar un uerecho se haga expresa reserva do
d
.d . .
. . .
cos, la oposi'ci'o'n? p ara e1 quo ent'1enda 1os d ,ennaT a. merma m eb1lita.la ·1m1sd1cciún
arts 20 y 23 J
••
.
e 1os nbunales, su facultad do decidir
• . , a opos1c16n es s1mp1emente
. . , .
una r .
d d
h
. . controversias JUndicas, que es lo único que
ese,1va expresa e erec os exigida
d
-:-..
1
" 4 •
.
pue e recamar
el roder Judicial. SJ YE'
por la 1ey. E· n eiec~o
s1 e1 mteresado ocu•
'
rie,
.'
. . pues,.que cuando el 'l'nbunal del 2º Ciry no se logra un avemm1en- •
• ,
w, 1aaoponerse
.
cmto esL1mo que la demanda no podía com1ey emp1aza al opositor
para que pred
,
• •,
lente d _.3
•
•
• pren er mas quo la opos1c10n, y que el desu emaiw.a .ante la autoridad, Jt1d1- b t . a· . 1
. ..
cial 1
d 'fu'
.,
a e JU wia estaba restnnJldo. por los tér' a que ecic a la cuestion; luego por .
d tal
. . . ,:i;_;
mmos e opos1c1on, cu¡tO 1o que la misma,

,

No•

.

•

'

�•

4

,

e:

ley establece, sin desconocer q_ue ~oc1er 1
J~dicial es el único que puede decidir_ una
. . . la aseveración contraria de
controversia, y
lo absola ejecutoria de amparo, carece en
luto de fundamento.
•

Los Jueces de Texcoco
.
d 1\r lle
"
y Tenango e a

«II. Con la de tres á once meses meses

proyecto de Ley
presentado ·
por la A cadelllia G~ntral
de J urisprudertc1~

r

p::

:.e1~~da

dado tanto &lt;)_Ue decir con sus e~traúa.s teo- visto en el Códi~::&gt; Ponal;.efa~~a
.
bra de'itos contínuos é incJntmuos, propuso present:n á L1 Sec
.
de ser. romoYi&lt;lo de su empleo de un proyecto de le! q_u; loill'~~~es~onroy;ª Instancia do Texcoco, para pa• El Sr. Acadérruco · mi,
. .
Juez de. 1. 1 empleo al Distrito de Tenan- conocido cri1-1inalista, presento el s1gdmett
sar con 1gua
.
1 Sr
f , . hado después e UD
go del Valle, Estado de ~Iéxtco: y e
eÍ pro-ye~to, q_~e n~ apio
. Emilio 1'éllez, q_ue desemp~ñaba
detemdo oxarnon.
.
Li_c.
. .
este último Distrito, pasa- «Art. 1o El empleado &lt;le una Empre~
mismo cargo en
,
.
tuviere á su cargo el det
'- , desempeüarlo en 'Iexcoco.
rrocarnlera q_ue
. , .J.1
r111 a
· 1 s
•, 6 1 prestn.c10n Wll
Regocijados se muestran los eme ano pacho, la conducmon. . a
ron ó al
de Texcoco con tal cambio, pues q_~~ en cualquiera otro serv1c10 d\::i:re en
:Montan.o tendrán nn Juez Joven una vía férrea, que no es
1
lugar d~ t q,ue hacie11do á un lado teo- I?uest:&gt; á la hora &lt;lel despacho ó d~ a
y progies1s a
d rt s
, , d 1 l)rostac1ón
.
.
tes :1cerca de los el o ' l'd:1
&lt;le un tren o a 1a e a
1
rias extravagan
. ·t d O la
. t· rr do con la pena
servicio, será cas 1na
.
li , la loy conforme al espm u
ap cara
b
Ad
lt de uno á quince
·
como
lo
requiere
una
uena
~
arresto
menor
Y
rnn
ª
IIllSIDa, .
. .

:::b:::&gt;

"ª'

A.

.'

ministración de JuShcia.
so'.;.
·
&lt;lrá á di
·t los de 'renancro
del Valle «La misma J)ena 50 impon .
l,
0
Por su par o,
•
h
de embnagarse u
1
b'o al eonsiderar que s1 en empleados por e1 ec 10
deploran e1 cam 1 ,
. .
or el de presen
D' trito en que no hay gran mo_ rante el serv1c10 Y P
T~x?oco, is e ocio, Montano no Rodia ebrios al tiempo de prestarlo.
v1mitmto de n g 1· ' como es debido, en
Art 2º El ma~uinista, el conductorrril
desempeñar su emp eo
«
•
1
tren de Ferroca
e e un
d
. , lo
T enango lo desempeñará . menos, por ser guardafrenos,
di tes de la Fe erac1on,
, .
rtante ese Distrito.
los depen en
,
. de e
roas i~~o
. ~ lo. litiaantes de 'l'excoco mo que el cochero o conductor 1
Felic1tam &gt;S ,i ~
º . . á lo· de Te- uiera otro vehículo ocupado en e
y sentimoa lo que le; ocmre
"
q_ d l 'blico en el Distrito Fede1
c10 e pu
· · t quo
nango.
Territorios, sean 6 no maq_m~1s as, 1 t
. . . su carrro
la conducción de
O
vieren a
1 y
del vehículo puesto -ya en marc lll.
:1bandonasen voluntariamente, serán

oe Consultas.
Sección
t&amp;a ponemos a CJISposición
. de
..

!I'

de arresto ~ multa do cincuenta á d,osciei:tos pesos, s1 ol abandono del tren o voluculo se hiciesen estando estos en movimiento y no resultare dafio alguno á fa¡:; perso-

a: .

aados:
t es
b I Con la pena de ocho
ias a r.
s;s .de arresto y multa de cinco á c1e

fodas las personas CfUe se S!;vª/
consultarnos algur¡a c,,est:u~jae sos, si el abandono se hlcie~e al enc~n
derecho, ga sea que e '! . . , 1se el tren 6 vehículo deterudos en o
ó no, en la secu~ICf de un 1u1c;:; _ del viaje, aun cuan&lt;lo fuore en alguna
. W'uesfroserv1c10
eser¡fera r¡ 1,Cl'6n dé la&amp; del tránsito.
if
fe grafu o.,,,,

'

./'

/

•

"

oFI eIAL "
.

1

---

6 del vehículo en marcha y en movimieRto,

Suplicamos atontamonto al respetable
resultare daño á las personas ó en las co- colega, se sirva informarnos sobre la distri118.91 á la pena señalada en la fracción ante- bució1'1. que en lo sucesivo so dar{¡, á las can•
,rior se agregará la que corresponde porra- tidades que pagan las casas de juego estazón del daño causado conforme al Código blecidas en el .Distrito Federal, pues parece
Penal vigente en el D~strito Federal. . , quo la inauguración de la Penitenciaría á
cFuera del caso previsto por la fraccion cuya conclusión estaban dedicados esos
ill del ariículo 3! del Código Penal del fondos, deja ya sin objeto esa recaudació,n.
1
Distrito Federal, la embriaguJz en los de- y por lo mis~o, debe cumplirse ahora, con
litos de que se ?cupa esta.ley, será consi- lo preceptuado en el Capítulo IIJ, Título
den.da como Cll'cunstanc1a ;igravante &lt;le 8º del Código Penal vigente, que prohibe
cttarta clase.
los juegos de azar que hasta la fecha se hacArt. 3º. Los delitos intencionalmente bían disimulado con aquel fin benéfico.
eometidos con un tren ó con otro vehículo
ocupado en el servicio del públtco, se castigarán con la pena seííalada por el Código
Penal vigente on el Distrito Federal, agravada en todo caso con un afio más de pri-

I

CORRUPTELAS JUDICIALES.
Los fallos en partida.

sión.
•Art. 4°. Las ll0nas sefialadas en los dos

artículos anteriores son igualmente aplica. El Código de Procedimientos Penales en
bles en sus rgspectivos casos á los maqui- su art. 249 faculta á los Jueces Correccionistas, conductores y guarda frenos de tre- nales, cuando solo haya &lt;le sujetarse á alDes en marcha; á los Jefes ele Estación te- guíen á una medida preventiva de las exlegráfica y guarda vías, que de cualquier presadas en el art. 94 del Código Ponal, ó
modo dejaren de prestor en el tren ó res- haya ele imponerse una pena q_ue no excepecto de la vía los servicios que por su da ele arresto menor ó multa menor ele cintmpleo y para la seguridad en el tráfico les cuenta pesos, á proceder sin necesidad de
illtuvieren confiados.
formal substanciación, pero haciendo cons•
•Art. 5º A los hechos de.scritos y penados tar susci~tamente en urui, acta los motivos
por esta ley, son aplicables las prescripcio- y fundamentos de la resolución que dicten
contenidas en el Titulo preliminar-y en y apreciando las pruebas.
Libros I y II del Código Penal sancioSon innumerables las injusticias que alo para los delitos comunes en elJ)istri- gunos Jueces Correccionales cometen al
F.deral y Territorios y para los que son amparo de ese precepto legal. Cierto que
tr&amp;rioi, á la Federación, en toda la Re- esas injusticias tendrían como 1·esultado un
ca.•
juicio de responsabilidad, si el juicio deresFelicitamos á la Academia por su laho- ponsabilidad no fuera exótico en nuestro
' 'dad encaminada á nuestro adelanto en país. Mientras ese juicio no deje de ser una
ciencia del derecho, y deseamos que, co- utopía, peligrosa para el acusador y no paen este caso, sus resoluciones sean ra el acusado, los Jueces Co1Teccionales sepre la expresión de nuestras aspiracio- guirán fallando en partida con el siguiente
1 necesidades nacionales.
rápido, pero ilegal procedimiento.

1

4

A'L "o·1ARgI

5

r .:rm

nas ó en las cosas.
«fil. Si del abandono voluntario del tren

anteriorea
En uno do nuestros números
t ' d Oomu
mstamos q_ue la Sacre aria e
•

:::ci:neshabía consultado á 1~ Academ~,
d d ue correspondena al maqui1
~i~~:n;:e :bn~1donase llll tren en ~archa.
-. des1)ués de un detemdo
et-La A cademia,
b
El Juez )fontano, de Texcoco, q_ue ha tuilio, resolvió quo el caso no e~t~ a

•

o

REGE~ERACION.

HEGENERACIO~.

.

,

.

Se 1·evisa el acta de consignación, mal
/

'

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:ÍEZ-·

6

1

1

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.,

\

porjeñad• en alguna Comisad• por escri· gado 8' ;l[onor do osta capital, acompaila•
bienios roaUmmora,los, y frecuonlomonto do del Sr. Lic. Eugenio L. Arnoux y de
sin oirse al acusado, se le condena y se lo D. Sabino Cadena, á la casa ,lo un sofior
notifica verbalmente la sentencia, pues Gonzúlez, obedeciendo un auto de excquenacontece que esas sentencias se redactan do dictado por el Sr. Juez Patifio Suárez
con posterioridad á la notificación de ellas. en un juicio que sigue el Sr. Cadena con·
Esas sentencia:; adolecen de una senci- tra dicho González, surgieron en los mollez desesperante. Su fundamento os el si- mantos de ir ñ practicar la diligencia en el
guionle: ,Fu\ono cometió tal fa\! a, como domicilio del tlemlor, algunos hechos de,a•
aparece de la averiguación verbal que se gradables motivados por un Gene1-.l Ped1'
verilicó, y por lo tanto se le condena, etc.• Gonzilez, que se dijo t[o del demandado, •
Tol procedimiento, indigno de un Juez le· ocasionando el Generol con sus procedí·
trado, no llena los requisitos del art. .247 mientes el que fuera imposible dar cumplí·
del Código de•Procodimientos Penales. En miento á la ord~ del Juez.
es, clns• de Procedimientos deben hacerse También l19mos sabido, quo el Sr. Ju'"
constar suscinbmentc en una acta los ?&gt;l&lt;l· Patino Suárez, encontrando en dichos ,,_
tfoos y Jondamento, do la resolución JIUO tos cometidos por el O.ncral, motivos pa•
dicten los Jueces, api·eeiálldose Juspruebas. ,,. un proceso del orden corrcccionol, los
Dé lo contrario, sus actosconstituiránsiem· ha &lt;onsignado á ln autoridad competente
pre un ataque i las garantías individuales para que los juzgue.
y procedería un amparo por violación ,le Con mayores datos,informaremos ánuesesas garantías,
tros lectores acerca de lo que ocurra en e~
Por otrs parte, no parece conecto que to asunto que p1-omete se1· de iroportanciA.
los Jueces Correccionales follen esos asuntos conforme al dictado de su concienc:a,
Esa facultad está concedida á los Jueces
d3 Paz, 1ue son legos, pero los Correccionales, quo son letrados, conocen ó deben conocer todas nuestras leyes y pueden doslindar perfoctamdntc, aplicando principios

WISTANO VELÁZQUEZ
PERDONADO·

Los Sres. Salvador y Pedro Diez de Bojuridicos, las varias cirounstancias que in- nilla han presentado, ante el Sr. Juez Illlltervienen en esa clase de procesos fallados tructor de la causa Velázquez, el siguiente
tan á, la ligera.
escrito:
Desearíamos que nuestros Jueces Co«C. Juez Instructor:
'b t más
d ·por
d. el'dres
«Salyador v Pedro Diez
rreccionales se preocuparan
. deBonilla,elpn·
.
.
1
e
t
d
•
ul
d
mero
como
apoderado
de
su
hermano
José,
pe o que se deb a á l a l 1 er a m 1v1 ua ,
"
t
26 y el segundo por si, en la causa de respon•
,.r
d
77
b'
1
y a1 eioc o 1es recor amos a cll'C ar e
1
1 C 10 sabil'd
e 1uayo
·
.' · e 18
list , L'expe~
D1Ha
J1 épor
11..r ed sa
1 ad contra e J uez lº Correcc10D1UJ
d
constituc1ona
. os .lll, e1en as-1 W15ta110
.
tillo Velssco, la· aquo1c.
ya publicamos
V.,.clázquez, ante yd. respetuOSI'

ft,

6

-- - - -

_·

_ R~GENERACÍON

por León y los proce¿·umentos
.
do V -l' ·quez.
Ya
lo
hemos
conseaui&lt;lo·
1)11es
de
azto
t
° ·
e aus cons a e bnen nombre y pfobidad d
1
' de
lnuestro hermano J osé y del se"Ulldo

7 El
Juoz
1i\Tistano
Volázquez
s
do
d
,, • ha sal•
d , 1me:. e la acn~ación ele los Sre· D'
e Bonilh, ' po,. 1,aberlo ¡iertlonado ::..d. 1iez
os quo suscribimos. Consta ta;;,bién e: caballeros. Debemos hacer consta,· lC 10s
6 el
1 aatos, la culpabilidad del J
verdadei·o motivo le l d l
' ,¡ue
-

1
0
1'.°'4º~ ;'°dos los hechos que ,::;,:~:s;::'. proceso de que se t,!:a, ; ª ;;: ; ndel
mgnac,on de Suprema C ·t
'" aeu,aci6n del ~- . .
. IDO la
la

p::. ~

querelías, están probadas
y nuost»s
públicos como
1
ocnmentos
tos y lo; certifi=~•sª: ~~::::ías do au.
pección General de Pol' ,
s de la Ins, eiones de Velá
,c,a; por las con/e.
d 1
. , zquez; por las declaraciones
e os pohctas que inter-rinioron e11
apreh9nsiones
de José y p eel ro Y d etenc1on
_l~s
dI ·
e primero en su casa, tanto Íos ol · ,
:;:e ::n ya sepa,~dos del soriici:, ,;:;

á

,

el perdón que en~-::'"'tt'" Público, sino
De tod •
. 'nae osmto anterior
Velé.zq::;u::::1~ 01:e.emos que Wistan~
gir'lo asila e
. a ser Juez, •por exigio d l
on~enie,wia social y el J!restie a autondad.,
.

Ef t
ec os de una averiguación,

las l actu_almonte están prestándolo por
-ec arac10nes de cinco t t.
'
E 1 ,
bles, como son los Sres. n:/~a.1badoeslah0Fnora- dim:s ºunnaunmet1:◊, siete ele nuestro periódico
te J .

G .

t~;··~~

,

o 1c1a que , 'b'

uen-

llan;:f;s:.~:·~
~érez Gil, Lic.
los testigos pres~ntado: enu:tl, ~dor las de
la libert a(l en :fiado
d mm ente de
facolt t'
' y poi· eclaracionos de
d a ,vos que acreditaron la enfermedad
e nuestro hermano José
1
se ocasionó al se und , y a fiebr~ que
.
g
de los subscnpto
con a mjusta prisiónOsuf .d t.
,
s,
bartolinas
n a rns dias en
1
·
«El día 25 á las 4 de 1
~
la pena de pord,,r á nno::•:,~~~::1:s
por los mismos padecimientos el
os '
Procurador de Justicia, con tantae );~~
dad parn el acusado, se atrevió á } , ~ma 1" fingía enfermo.
em que
e sta desgracia ue
.
sufridas
q colma las angustias
E
han tenid~ ;: ~:ipq:c:;e!n Yb. Velázquez
pleto n t. 1 .
1 am ia por com~
IO ámmo para continuar el . •
ceso,- noues
queriendo
dar a u
p10

t

que los e&lt;cribientos det7~;:: :~In:~
tanc:a c1de Tlalnepantla, Estado de México
servrnn
e patronos áe 1os 1·t·
,
d
l 1gantes hac'
o ososcmploodos las pro
.
'
,en·
nadas á la de~ , d
moc1oues encaro~
,
en._a e sns clientes y loi1
pr0Ye1dos á. dichas promociones.
Nuo~t
· ·
:,:, ra nohma coincidió con un
.
que elevó
un
preso
de lae careo
, 1 de Tlalnea queJa
l
.
pant a, y considerando el señor Gob
: : d•l Estado de México, toda la g;:::
J ~~e para la buena ac1ministraci6n de
ut1cia encerraba ol hecho de servir u.e
pa ro~os los escribientes, mandó en el t? nbm una averiguación eucamin d acá
limpiar lo l
a a
roa o quo apareciese en el J uzgado de 'rlalnepantla é invest·
.
1
ci".-tos los hechos de que se q~:i.';,.'~ ;:.~
so a que nos referimos.
El ros
. ultado
.
.
ele b avenguación
ara la

r•

a,; iuzaa,

da,_contribuir al casti•;d ¡"¡as~quo puefué designado o1 Visitador
y dejando á su
. o . e I. elé.zquez os, ha comenzado á produci · 1
"
IOl actos.
conciencia la apreciación de tisfactoriosefectos.
l , os más sa,

n,lmero 8 do esta Revista.

«Qued~imos:
hoy concluye el plazo que ten~m
mente
«Por lo ex
t
Desde luego, 01 Alcaide de la r· ·
para formular acusación y pre!;entar con• ...ción y con fpudes o, no formulamos acusa- puesto su renuncia y se remov· ,Pd is10n ha
clusiones en contra del Juez procesado.·
0
.t:~ '
un amento del art 3-4
10 Jeuzsu ad
em~o do Procedimient
o. (l e1 C,o- pleo a, uno de los escribientes del
«Las acusaciones están redactadas colll te,,
. presos de la cárcel, se m uestrangmuy'
os en su últ1IDa par- Los
lo demuestran los pliegos que acompa
cA. vd su l'
satisfechos por la renunciad 1 Al .
mos, para que conste la verdad del hec
pediente.. p icamos mande archivar el ex- b'
los particulares por la remoc1
e_ón dcal1de,
e escn"
«Nuestro ánimo, al presentarnos á e
«Prot · t
1ente.
autos, formados por la consignación de
•"
~s amos
lo necesario.
.a,.éxico,
Septiembre
27
de
1900.~
t'
~osotros: con gusto consignamos la no•
Hemos sabio.o que hace pocos días, con Suprema Corte, fué defender hasta el ·
' icla y env1amos al señor Gobernndor del
motivo de haber ido á practicar una dili- mo nuestra honra i~cuamente lasti
gencia de embargo el Secretario del J uz-

Diligencia
impedida,

I

¡

!

..

�8

RÉGENER.ACiON.

......,_

;~~ado do l\I~xico,-nuestras más calurosas el cumplimiento voluntari~ d~ eylJa;;;::~:
. . .
.
.
actos en pro de la tu[rndose los casos en que a e . ,
~elitc;1t~c10n;e; ~:e:u~ombro de su aclminis- rnente dispone lo contrat·io. Igua~mtelrpCr~JUS 1cu1 y
. , h'
S Juez del art 8 de otración. l\Iuy raro es consignar hechos co- ta.c10n izo e1 _r. .
. . .
to ·0 d a·1 0 de Procedim1ecltos Civiles.
moel que relatamos,~?rq~e¡as aue ~c: ~: ~ 1 Sr. Juez sa fundó para resolver que
nunca prestan atencwn a O qu
b' . t'ficado en que al
. a;r los abusos que come- el contrato ~o 1,a ia rn i
'
prensa para correb.._.
. .
d
d d
ontesó
ten lo; servidores públicos, y por lo tanto, absolver posiciones el eman hab?~ e ao-ado
volvemos á repotir nuestras felicitaciones qno ocupaba In casa y que a _1 p º
.
dos mensualidades do rentas.
al Se. Gral. V11lada,
No podíamos haber csperndo mejor san-

El contrato de arrendamiento

ción á nuostm tesis substentada en esta
Revista, con motivo del juicio do lanzamiento. La sanción ha vem'dO d e uno .de

nuestros Jueces estudiosos que no se c~i\e
al precepto literal de nuestras _leyes, smo
éonflrmaciones de nuesfra tesis.
que escudriña su espfrit~
mt~i-p:e~arlo de acuerdo con los prmc1pios JUndicos
El Sr. Juez 4° de lo Civil, Lic. Jesús F. substantivos.
0
Üríarte acaba de pronunciar una senten- Estamos seguros de que si al Sr. Juez 4
día que' corrobora nuestr,i opinión sobro do lo Civil se le presenta el caso de un lanque el contrato de arrendamiento no es zamiento que no se funde en contrato. essoiemne es decir, que no necesita de la for- crito, por no haberse llenado las form~lidamalidad1 oxterna rara subsistir.
des externas, decretarií el lanzamient~,
En el juicio que promovió D. Juan ~· pues la exposición de su teoría conduce di.
::M ·tinez contra el Lic. D. Guillermo Sil- recto.monte á ese resultado.
,:; Valencia, sobre dosocupacion de una El demandado en el juicio á que nos r~
casa y pago de rentas, el demandado se ex- ferimos, pidió amparo, pero pod~mosr¡;;,
,. ·onó diciendo que el actor no había aurar que la Suprema Corte sanciona
.,epc1
o
, •
del Sr Juez
ntado con su demanda ol título lega1 procedimientos corroct1s1mos
·
:::s:creditara su acción, tod_a vez qu~ asi 4º de lo _Civil que ha demostrado su amor

no es solemne.

Pª:ª.

lo exioia el art. 8° del Código de P10ce- al estudio.
\
dimie~tos Civiles, de acuerdo con lo, pres·
cripción del art. 2947 del Civil, sobre qu_e
el arrenc1amiento debe otorgarso por escrito cuando la renta pase de cien pesos anua- UN ASALTADO PRESO
les.
y LOS ASALTANTES

LIBRES

El Sr. Juez resolvió en su Considerando
8º «que si bien el citado art. 2947 deter·
A b d foctüarse en el Juzgado de
~a
que
el
arrendamiento
debe
otorgarse
cda Tan o ~tl 'rlalpam algunos actos
m
d .
e- Paz e ecom1 ,
,
. '-•
ol' escrito cuando la renta pase e e1en p ·1 l
metidos por el Juez do d1cuD
P
.
. .,
d fi rma y 1 ega es co
.
d d
sos anuales, esta dispos1cion es e .º
' . oblación los que por revestir grave a
no siendo el contrato de arrendanuento de p 1 quo,concierne al buen nombre de la
1 d h· t
y otros' on
á
los solemnes, como e e ipo ec~
Administración de Justicia, pasamos r8"
respecto á los cuales está prevemdo que no 1 t
•
.
d t 1 cual ª ar.
D
sJn válidos s1 no se otOigan
ª
El Sr Marcelino Castro, su hermano r
.
1 caso aphoación
·
.
llid
¡ao,;
manera, debe ten01, en e . , . .
ue Atenedoro del m1~mo ape o yun aro e·
1
el art. 1679 del citado Código vil, q
d
bos fueron víctimas de un asalto~
· ·6 d la acción de nu- e am '
1
b
preceptúa la extmc1 n e
d
, bandidos á la entrada de pue
lidad ele nna obligación nula por falta e vario~
. ;iftd con la ratificación y mencionado.
foi'Q19, Ó SOl emnl\.UI- ,

°

° ! .

?

,_.

llEGEN'ERACION.
C2!2

.,._::::es

9
X

Sentenciado sin
formación de causa

Uno de los asaltantos tné herido por D.
l\farcelino Castro, al repeler el ataque violento do que en unión de sus compañeros
fué víctima.
Ahora bien, el Juez do Paz, en lugar de
aprehenderá los asaltantes, aprehendió al
Sr. Castro y lo puso rigurosamento incomunicado desovando las afirmaciones que
se hacían ~cerc; de q-t'lienes eran los malhcchores, quienes han servido de testigos de
cargo en este asunto y aozan do libertad,
po1·que ar;i 1~ han qu;rido el Juez, que se
apelliJa Guevara, y su hljo, un maestro de
primeras ietras, que ha fungido de asesor
en este escandaloso negocio.
No sabemos á que atribuir esta extni.fia
complacencia de ese Juez que deja á los
bandidos en libertad y encarcela á la yfotima.
Por otra parte, el Sr. Castro ha estado á
punto de perecer ó. manos de los asaltantes estando ya proso, sin duela para ovadir
éstoslasresponsubilidades que pudieran originnrles la denurrcia que hiciera de ellos su
víctima, habiendo llegado la audacia de los
malhechores hasta pretender derribar la
puerta del calabozo en que aquel se cncontraba.
Ni el Juez, ni su hijo el maestro de primeras letras, que le s,,vió de asesor, ni los
gendarmes, parece que se apercibieron de
semejante atentado, y cuando so les hubo
relatado éste, nada hicieron por capturar
á los delincuentes.
Estos hechos horrorizan. Esa negligencia por parte de las autoridades encargadas do velar por las viclas y bienes de los
ciudadano~, exaspera, y hace ontrar en
consideraciones pesimistas, porque si en el
Distrito Federal, en donde es fácil suponer
que se acatan los preceptos legales, acontecen esta clase de actos, en los Estados, y
sobre todo, los lejanos del centro, ha de

Corroboramos nuestro aserto, de que en
el Estado de V eracuz es donde se cometen
.
.
m:tyores v10lae1ones á la ley. Tal vez provenga e~ hecho de ~ue estando tan cercan~,relatmimente,di~ho Estado de esta~~pital, se hagan públicos con mayor fa01hdad los atentados á las garantías individuales que allá so cometen. Pero, entonces ¿cómo andarán en materia de Justicia los E'itados lejanos?
Antonio Gregorio, indígena que estií extinguiendo una condena de veinte afi.os e_n
la Fortaleza de San Juan de Ulúa, ha peelido amparo ante el Juzgado 2° de Distrito de esta Capital, contra la petición del
Promotor Fiscal del Juzgado de Veracruz
en que se opone á concederle su libertad
preparatoria, por no haber presentado 01 ·
proceso que dió margen á su sentencia.
Antonio ,Gregorio dice, que el alfo de
1886 fué sentenciado por la autoridad respectiva de J alacingo, Veracruz, á la pena
capital, por la acusación interpuesta en su
contra do los delitos de asalto, robo y heridas. La sentencia le füé conmutada por
la extra.ordinaria de veinte años de prisión.
El reo, en virtud de haber observado
buena conducta en la prisión, solicitó su
libertad preparatoria, ~~ro el Promotor
Fiscal del Juzgado de Veracruz, al pasá.r..
sele el expediente con la información respectiva de la conducta del reo, dice: qui
no se ha acompafiado la causa, cosa indispensable para formar juicio sobre la proce..
dencia ó improcedencia de la libertad pni•
paratoria, y que, como falta ese requisito,
no puede concedérsela al reo dicha libar..
tad.

dejar mucho que desear la Administración
de Justicia.
Si las autoridades en lugar de encaroelar á los bandidos que a.saltan, encien'llll
al asaltado, ese hecho traerá la consecuencia de que en lo sucesivo, no habrá víctima
que interponga queja alguna y los malh3ehores obriirán coh entera libertad;

La causa, por más que ha sido buscada,
en el archivo, no se ha encontrado.
Causa pena tener que consignar noticias
como la que antecede, y por la que se vá
que la libertad del hombre, depende tan ;olo del mayor ó menor cuidado que se to•
men las autoridades para conservar los
procesos.

�REGENERÁCÍON.

10

■I

ü

¿Con qué indemnizarán esas aut oridades contrario.. La Corte, estuYo,_ p~tos, corree,•
de Jalacingo los peijuicios quo por su cul· ta, al cons1clerar que ora mert~ el h~cho
a se están originando á Antonio Grego· del tormento, y como éste o_sta ~xpiosa·
P. ?
mente prohibido por la Constitución, Yla
noCon nada, y por el contrario, quizá su autori~d que lo _apli~ue es reo de ata~ue~
negligencia les sirva para ascender en la á la misma Constituc1on, la Corte c011sig~?
Administración pública del infortunado á los presuntos responsables, á la autor~dad competente para que depurasen su
Estado e V eracruz.
conducta.
Verá, pues, nuestro apreciable colega,
que la Corte no cometió en este caso, la
ligereza que se le imputa. La Corte se ba·

ª

''€/ éco del Jstmo"
'a SuJ-'nrema Corle.

só en una presunción_ legal, rob~sta como
todas las de su especie, y suficiente para
--motivar una averiguación como la que tie•
Este simpático colega, decano ~e la ne á su cargo el enérgico Juez de Juchiprénsa liberal oaxaqueña, ha pubhcn,clo tán, tan zaherido por nuestro colega. En
algunos artículos en los que censura la ac- esa averiguación, las autoridades re!.pOn·
titud de la Suprema Corte de Ju~ticia,_ ,ªl sables depurarán su conducta rindiendo
ordenar que se abriera una avenguacion pruebas que destruyan la fuerte presun·
en contra del Jefe Político y Juez de lll ción legal que existe en su contra, por no
instancia de Tehuantepec, que aparecían haber informado sobr.o la queja de Patroci·

Y

/ i

r~sponsables del tormento que _dijo P_atro· nio Gu~mán.
cinio Guzmán, se le había aplicado inhu-

•

manamente.
No creemos que esté en lo justo el colecitado, y al efectd precisaremos a.lgunos
;untos. Patrocinio Guzmán, al solicitar el
amparo ele la Unión, se quejó de que se le
había atormentado en la prisión, de que
temía ser atormentado en lo sucesivo Y de
Desearíamos sabor, por qué figma en el
que se le tenia incomunicado en un ?ala- PresupueitO Federal, en la planta de embozo húmQdo y obscuro, en ~l ~ue peligra· ple:idos del Juzgado 6º Menor de esta. Cin·
ba su salud, por lo que solicitaba la sus- dad, el nombre do un Sr. Felipe Duque de
pensión del acto reclama~o. Al })ecli.rse el Estrada como escribiente del Ji1zgado,
informe de ley á la autoridad r~sponsable, pues tenemos entendido que dicho sei'i.or
ésta no lo rindió respecto al primer_punto, no ha concurrido á la oficina á cumplir con
ir, al tormento de que se queJÓ Guz- sus obligaciones.
es dec
,. se contraio
~ á informar sobre
Desearíamos saber, tamb'é
1 n,si• se t rat a de
mán ' Sl·no nue
d
t
el
:relatiYo
á
la
incomuel segun o pu~ º'.
l~n escribiente honorario con sueldo 6 s1· 1a

ªª

fl (Jl{Jé)/
~OlflféSj&gt;OJ(pfl

nicaci6n desmintiendo el hecho.
Secretarfa de Justicia está dispuesta á per·
Como'la queja ~e Guz~án ~e refer:;~ mitir que un empleado, que debe ocuparse
tormento y á la mcomumcaci6n, y c
de las labores de su empleo, desatienda osa!i
respecto al tormento, la Suprema Corte no b
tuvo á la vista informe a1guno de la auto- la ores. - - - ~ - . - - - - ridad Tesponsable, aplicó el artículo 800
del Código de Procedimiento~ _Federa~es
que preceptúa, que la no re~dic1ón del m·
forme justificado de la autoridad re~ponsa-

Ultrajes á la
Soberanía Nacional

'

ble, establece la presunción _del ~er _ciedrto el En .E1, Ponular acabamos de leer un ar·
t
estima como vio a~orio e ga·
.r
ac o que s~
. d . ba en tículo nublicado 1)01' el periódico nortea.J:l:\Utías, uuentras no s@ rm ~ :p:i:ue
,.

/

RiGRNERACIÓN.

zp_:-

!2

U

mericano Los.. Angeles 8anday Heralcl., y
c1ue., según El Popular, ha reproduciJ.o,
nquí,en México, y sin coi.pentarios de ninguna especie, The Two Republics.
En ese_ articulo, ~reJiado de orgullo y de
arro~ancia, se ~·eboJa el honor ~e _nuAstra
Patria
,
•y se 1nsotea nuestra d1gmdad de
mexicanos•
Comienza ese artículo con estas frases:
L.,
,
~
b , 1\f"é .
«¿.c,n que ano e1e GrtL lll x1co Sil' anexa. ? S t
enesd.o á d1os E. stad,osd'UnH1_os f¿ era eso
?M h
ti6n e cmco o 1ez anos uturos. uc as
.
.
personas
, de saber
. . se pregun._tan
• s1 :México
debera ser_asimilado, y la mayor
parte
.
, de
ellas convienen en q ae México sem una
porción le los Estados de América, dentro
. .
- de muy pocos años y con el consentimien.
1

to dpel pueblo d e aqu~l 1paist. d
t
, or cercn. e1e un s1g o, o os 1os es u.
.
chantes (scho:&gt;lboys)' hm estado aspirando
las teorías del «dos tino manifiesto.» Han
aprendido á. creer que ES INEVITABLE
QUE LAS ESTRELLAS y LAS RAYAS
FLO'YEN SOBRE EL TERRITORIO
QUE SE EXTIENDE AL NORTE DEL

LSTM.
O

« •.•• . •••••• _hay fuerzas irresistibles
que están empujando á las dos Repúblic!'s
hacia. la absorción de la más pequeña por
1~ más grande, y NO SE HAN DE PASAR MUCHOS AÑOS SIN QUE LA
OBRA QUEDE CONSUMADA. Por nrios afiosLOSAMERICANOS RESIDENTES EN MEXICO HAN ESTADO TRA'BAJANDO POR EL INEVITABLE F!N
DE LA ANEXIÓN.
«No hay que creer que «el destino ma
nifiesto» ele México se escapa á las miradas
de los mexicanos de las clases suoeriores
comprenden lo que va á sucader con su
República y están contentos.
«La mayor parte de la población de México, que es la clase de peones, apenas puede considerarse como factor en la óbra de
la anexión. ANALFABE1'AS, PEREZO
SOS, SUPERSTICIOSOS, V ANOS, ORGULLOSOS «DE SU HONOR,» depende
de las escasas comodidades que les pueden
proporcionar sus miserables 'jornales, si
acaso trabajan, y son esencialmente, súbditos del hombre con dinero.
«CUANDO LOS PEONES SEAN ELIX

/

)

==--=-:s

11

~IINADOS COJIO FACTORES EN LA
REVOLUCIÓN DEL PROBLE.JIA DEL
FU'l,URO,COMO '11ENDRÁN QUE SERLO, quedarán apenas unos cuantos cantenares de miles de castellanos como población gobernante, además de los americanos
vJ de oti·o"., exti·a
· 0s. s·1 t oc1os 1os mexi·
·
, DJer
f
' O
'
d 1 ·
can?s u~ran mas menos e a misma capacidad mtelectual quo la pequeña mino,
·
na de los de las clases superiores sería
.
. .
.
'
preciso que enngraran millones de ameri.
ncanos
para balancear aquel ·factor. Pero
·
• fl uencia
en las cona·ic10nes
act ua1es, 1a m
d e 1os amencanos
·
· d o tan rápi
está h ae1en
d
•
_os progdreso_~, que no pasarán muchos aiioi
sm que ommen por completo el dast'
.
mo
de la Repübhca hermana.»
y concluye:
«Tenemos á la "ista co · d 8 1 d
' '
pias
os ·os
principales diarios de la ciudad de México
impresos en inglis, editados por america~
nos, Y tan americanos en todo Y por todo
como si fueran publicados en los Angeles.
Son los periódicos que todo el mundo está
obligado á loer en México si se quiere es•
tar al ta~~o .de los imceso~ del universo.»
~l penodico norteamericano nos· ha ul•
traJado con el artículo del que tomamos
eS t Os p~rrafos, Y el periódii)o «The Two
Republics», al reproducirlo sin ruboT da
ninguna clase, se hace solidario de esos
ultrajes que ameritan penas severísimas.
Como se vé, los deseos del periódico
nprteamericano son clarísimos, y clarísi•
mo también el aplauso con que acoge «The
Two Republics» tan denigrantes concep•
tos para México. Los ultrajes contra la Pa•
tria qua dirije este periódico no debemos
perdonarlos, por el contrario, debemos exi•
gir su castigo para escarmiento de los autores de esa infamia.
Se trata aquí ele los delitos á que se re·
fiere el art. 184: del Código Penal, relati•
vos á la independencia é integridad del territorio nacional, y de la apología de los delitos de que trata la fracción III del art,
1077, conforme al 840 del roferido Código.
Con toda la energía que el caso requiere,
exigimos do nuestras autoridades el castigo de los responsables del periódico « The
jwo Republies,» de ese ¡;,el'iódico que no

�12

REGENERACtó.N.
.±

ha tenido empacho en reproducir la bnrla más sangrionta y ol ultrajo más soez q_ue
pudo hacernos un espíritu mengue.do.
En ese artículo se ultraja !Í las clases superiores al aecir, que están conformes con
la suerte que pudiera. correr nuestra Patria y se ultraja al pueblo al llamarlo vano

-=

REGENERACION
X

X

ya bajo el dominio de un Comisario de Policia: cosaba la obligación del Juoz de lo
Civil de denunciarlo. Si el Comisario nada
hizo on averiguación del delito, 6 no envió
al turno el acta respectiva, debe ser procesado por esa omisión que impJica una
falta grave en el cumplimiento de su de·

y orgulloso do su honor, ¡como si fuora in- ber.
decoroso el orgullo de la honra!
2° No estaba obligado el Juez de lo Civil
Ese artículo destila toda la hiel que en· á dar la orden que se le pedía.
cierra para nuestra raza el corazón del anExiste un procedimiento legal para que
glo-sajón vulgar. Ahí está evidenciada la el Sr. Juez de lo Civil diese la orden de
frase de aquel individuo hueco y lleno de recuperar ol infante y es el que prevea el
humo que se hinchaba de arrogancia al de- art. 1133 del Código de Procedimientos
cir que no había quedado un solo indio al Civiles para poner en práctica el 323 del
Elite del :Mississippi.
Civil. Ese procedimiento es el interdicto
¡Ojalá que seamos oídos por nuestras de recuperar la posesión, pero para. llegar
autoridades, para que apliquen un castigo á. ese fin, era indispensable llenar todas la!i
ejemplará nuestros gratuitos ultrajadores. solemnidades ele esa clase de juicios sumaAl menos, que se expulsen de la Repú- rísimos, por lo que no aceptamos 1a idea
blica, como extranjeros perniciosos, á los del Abogado de la Sen.ora sobre que, si el
responsables de «The 1'wo Repuolics,» ya Juez de lo Civil conocía el derecho que teque ultrajan la soberanía de nuestra Patria nía la. madro para reclamar al nifio, pudo
y no agradecen el pan que logran comer haber expedido la orden de que se le ontrogara.

en ella.
/

3° Contestadas sm.s dos primeras preguntas en sentido negativo, creemos que no
tiene ebjeto práctico contestar la tercera.

Jmportante.
Suplicarr¡os á quesfros subs..
cripfores, locales y foráneos, se
sirvan indicarnos los qúmeros
que no hayaq recibido,para rerr¡itírselos.

SECCION DE CONSULTAS

Sr. Rubén Acuña.-Tula-Tam.
Notamos deficiencia en lo.s copias que
Ud. so sirvo enviarnos para fundar nuestro. consulta, por lo que le suplicamos se
sirva romitirnos, si lo es posible, ('opia de
la acta de confesión con cargo&amp; en il pro• ceso á que se refiere, pues no podemos saber si al acusado se le hizo solamente el
cargo de robo, ó el de ataque á. las garan·
tías individuale11, ó el de ambos delitos á

Subscriptor curioso.-:México.-D. F.
lll, vet:.
1º Croemos que el Juez de lo Civil no Esperamos sus órdenes.
1&gt;udo legalmente dar la orden que 110 le pedía.
•
Nos parece que el acto de apoderarse del
«El Paladín.»-:-Guadalajara.-Jal.
ni.fto está previsto y penado por los a.rts.
La deuda 9.ue ha ~ontra_ído ese Estado,
775 y 780 del Código Penal. En tal virtud, aunque carezca de d1screc1ón y tacto,_ tieel Juez de lo Civil pudo haber puesto en ne que pagarse con las rentas del IIDSmo,
conocimiento del )linisterio Público el de- por más que el producto del empréstito iG
lito que había tenido la oportunidad de co- haya invertido solamente en mejorar la si•
noe)r en ojercicio de sus funciones; pero tnación sanitaria de Guadalajara. La divi..
en vista-de que el hecho delictuoso estaba sión territorial de un Estado no significa

.

•

•

::C:-- '

13
:::w:

que esas_ porcion~s territoriales sean sobe- ni este.recurso tendrían Ustedes, toda ni
rana~ é_ mdepend.ientes de las demás y vi- que los Gobernadores no lo sou pol' olee•
van uruca~ente -~e sus productos reduoi- ción popular.
dos á una. s1tuac1on egoí~t&amp;. Desde_ el moPor otra parte, indicaremos que el au•
mento en_ que esas por(l()nes terntoriales mento de los imJlUestos efectuados en Ja•
isa h9:11 SUJ~tado á un determinado 1·égimen lisco, ha sido exagerado, porque con pre•
polít1~0, tienen que_ someterse á las conse- oipitación y sin cálculo se elevó su monto.
cuenc~as _de ese régimen, y ~ma ¡:le ellas es Esto puede verse en el informe que sin
contribuir ó. los gastos públicos.
empacho dió el Ejecutivo de ese Estado
Si ~l Gobierno s_e:ocupa solamente de be- por conducto del Director Goneral d;
nefic.mr ~ determinada porción territorial, Rentas, á la Cámara de Comercio de esa,
d~satendiendo las demás, el ~·em~dio no es ~iudad, en la parte que dice: «lo angus•
m puede ser el amparo Comsbtucional, por- tioso del término de que dispuso (el Di•
que la Suprem_a_Corte no puedo invadir las rector referido) á fin ele variar los impne••
facultades pohticas ó administratins ele tos, lo impidió revi::;nr las últime.s cotiz11,.
un G0~ierno_ libr~ y soberano en cuanto á cion_és para aumentarlas proporcional y
su régimen intcnor.
equitativamente.»
No creemos, como cree el subscriptor Esa c~nfesión del Director de Renta~,
del inteligente colega «El Paladín,» que el hecha si~1 esc~úpulos y con reprochable
aamen~o de los impuestos decretados por clespar1)aJo, un1&lt;la_ al hecho de que, en afeola Leg1s1Atura de Jalisco, carezcan de la to, el monto del impuesto excede, y con
indispensable cualidad de ser equitativo¡¡ mucho, ~ lo neces11_rio pa.ra cubrir los gaspor el hecho de aplfrarse ft solventnr una tos p~blic~s, autonza y funda un amparo
deuda destinada exclusivamente al sanea- Constitucional.
mientJ &lt;le Guadalajara. La falta de equi- En efecto: si Pn tesis general, á la Su•
d~ en el impuesto no procede de que se prema Corte «no toca corregir los abusos
aphciue el producto de él en tal ó cual me· que el Congreso puede cometer decretanjora 6 en que se satisfaga tal ó cual necesi- &lt;lo contribuciones,» clics el ilustre Vallardad pública con exclusión ele otras. La' ta, «cuanclo el Poder Legis~ivo cometa
idea de equidad, fa sancionada por la frac• flagrantes '1 nalpables atentados contra la
U del art. 31 de la Constitución, tiende á propia ad, pueden los tribunales interve•
determinar que los impuestos se repartan nir en negocios ele impuestos para hacer
entre todos los valores, para que todos en respetar los clere~hos individuales.» En
proporción contribuyan á cubrir los gastos este último caso se hallan los contribuyen•
p1íblicos. No creemos; pues, proceclente un tos de.Jalisco.
·
- amparo, fundado en la argumentación del
El au~ento del impuesto se creó con el
Subscriptor de «El Paladín.»
fin de pagar la deuda contraída. Esa exi•
"'

Si los 'l'ribunales no pueden corregir
esos abusos, porque se abusó al gravar inn~~doradamente_~ los Cant?nos en benefic10 do una porc1on determinada, por más
que esos acLos tengan un a~pecto legal,pero
choquen con la prudencia y buen juicio
que deben presidü- los actos gubernafrrns
para proporcionar beneficios á todo el Territorio, quedará al pueblo el ~·ecurso lo~ gal_ de r_etirc1r su confianza al gobernante
y ocurrir á los Comicios á elegir á la pcrsona que llene sus aspiraciones. Pero dado
el momento histórico por que atravesamos,

gencia traía como correlativa esta otra: no
aumentar el impuesto en términos que excediera su monto á las necesidades que
debían cubrirse. En Jalisco no se llenó esa
oxigencia. El aumento inmoderado del impuesto dará el resultado de un remanen-·
te en las arcas públicas, sin aplicación, sin
objeto y sin producto, remanente distraído
de la circulación, con mengua del adelanto
económico de Jalisco, con mengua también de las propiedades y con sacrificio
inútil de los contribuyentes. Esto es ol
flagrante y palpable atentado á. la ¡ropie-

..

•

�..
14

REGENERACION.

REGENERACIÓN,

de.d de que habla Vallarta y eso sería el
fundamento del amparo que tendría derecho de promover el contribuyente, basándose en el artículo 31, fracción TI, en relación con el 27 de 11, Constitución.

las oposiciones son admitidas hn,c;ta el m~mento de expedirse el tí~ulo; pero con h- mitaciones que no es posible trasponer, E_n
efecto, las oposiciones ante la Secretaria
de Fomento deben presentarse docum~ntadas, es decir, c0n las pruebas necesnnas
que la funden, á fin de que el Ministeri~

Sr. Roberto Huesca Mendieta.-Oaxaca. pueda tomarlos en consideración Y ordenar
Concuerdan las observaciones de Ud. con ó no ]a !.1lspensión de la.expedición del tínuestra opinión profesional sobre el punto tulo. Sin ose requisito, las oposiciones anque se sirve consultarnos, por lo que acep- te la Secretaría no prosperan y el título se
tamos su patrocinio ante la Secretaría de expide á pesar tle ellas.
·
Fomento.
No encaja en los límites de esta consulEl notable desarrollo de la minería en ta examinar i:,i es científicamente correcta
Oaxaca, traerá consigo dificultades como la 6 no la t ~oría. que patrJcina la Secretaria
que se sirve consultarnos, y á fin de evitar de Fomento. Presentamos á Ud. el caso
dilaciones y pe1juicios, es forzoso conocer práctico, tal y com) se o"'JservJ. Y puede
la práctica que en la Secretaría de Fornen- serle útil.
•
to se sigue en los diversos casos.
La oposición ele que Ucl. nos habla, no T • J\
se ha presentado ante la Agencia de )fine1
1ll~•
. ria dentro del término de cuatro meses, á .,;..._.:....:..-----------que se refiere el art. 26 del Reglamento de
,
. z r1CATECAS.-No
la Ley Minera. Ese plazo es la traducción, EL JUEGO EN . .'
.
d G. 1
..
• dd
b' t . "nó la a'lmm1-;trac16n e1 rn ·
en forma pos1t1va de una neces1da e or- 1en e1m1
. •'
d l A. é h'
z'
t cas que parecía se herden que se impone en todos los ramos e a .hJ' c 1ga en aca o ' · ,
•
·
·
·
T'
b'
·t
b
fiectan1onte con ese ct\ncer social
1ene por o 3eto ev1 ar man~ a per
·
,.
A dmlllistrac16n.
.
.
.
ll
1 · , la Jefatura Política de la
que el denunciante de pei:tenenc1as mme- ~mato Jlte,., 0 ,
.
. .
C ·tal d
E t do ha recho circular una
ras, sufra en cualquier tiempo la amenaza ap1
e ese s ,a
.
•
10
de alguna ~rsona que, sin motivo ó con él, ho.ia impresa, en 1a. qu3 manifiesta ~~e s nquiera oponerse á la concesión. Si después do obligación de la autori~d pohtica _r~de transcurrido el término para la oposi- prim.ir con todo rigor los JUe~os. prohibición, se presenta alguna, el Agente debe dos por la ley, recuerda al publico, para
desecharla de plano, porque si el opositor que sean estrictamente obse~v.ndos, los
descuida presentar su oposición en tiempo arts. 86~, 8í1, 872 y 877 del C_odi?o Penal, .
legalmente oportuno, si por ignorancia, iguales al del vigente en el Distrito Fedeabandono ó cualquier otro motivo, no ocu- ral, en la inteligencia de q_ne los ~ontraven- ·
rre dentro del término á hacer valer sus tore5 serán castigados con las penas que
1
derechos en la yía administrativa, no debe dichos preceptos seflalan.
•
•
,
por.ninaún motivo tutoreársele, aplaudien- Ojalá que en toda 1&amp; Re¡,úbhca se dictado su i;norancia ó abandono, con la adrni- ran disposiciones semejantes, sobre iodo
si6n de una solicitud quo debió presentar- en los Estados de Yeracruz Y Yucatán_qne
se en un término que tiene el carácter de han tomado el aspecto de inmensos gantos,

---

m11
GAGE"

,

· improrrogable. (art. 21, frac. IlI, dol Re- ~
glamonto de la Ley Minera) . .A.demó.s, con
el próximo número
la falta de presentación de la oposición en
que contendrá · asun- ·
término, los denunciantes tienen un dere- tos de palpitante interés.
cho adquirido que no puede destruirse.
Números sueltos .......... 15 ctvs.
Las oposiciones ante la Secretaría de
atrasado" ... , .... 25 ,,
Fomento revisten otro cará.cter, según la
práctica &amp;e¡uida en dicha Secretaría. Aguí

BÚsºUESE

•

I
J
•

U~A SOCIEDAD PRÁCl'ICA"llENTE UTIL.-Una circular que se nos ha
enviado, nos anuncia que se desea establecer e~ nuestra República una suc.:m,al de
la «Compa.liía de .Aire Líquido ele Tripler&gt;
establecida en Nueva York (E. U. A.) con
más de un millón de pesos oro. En México
tiene la Compatiía como representante general á D. Andrés :Monroy, hijo del inteligente y conocido Abogado D. Emilio :Monroy cuya honraclo1. es ya una garantía, ycomo Agente á D. Josús J. Adalid. El despacho se halla en la casa nümero 8 de la calle
de 'l'iburcio.
Dadas las aplicaciones prácticas del aire
líquido y su gran utilidad, así como lo re'elucido de su precio al utilizarse en s~s
distintas aplicacíones, creemos que el capital necesario para formar on México la. sucursa\ éie la Compañía Americana, se aportará rápidamente, tanto más cu:mto que el
precio do la acción (quince pesos plata
Mexicana) es insignificanta.

15

UN AU'l;O DEL JUEZ PÉREZ DE
LEÓN, REVOCADO.-La 2.ª Sala del
Tribunal Superior no3 ha dado ültima•
mento otro ejemplo de imparcialidad.
Recordarán nuestros lE1ctores que el
Juez Pérez de León negó á D. Alfonso Cabrera, fundándose en que un hermano del
procesado se hallaba prófugo, la líber•
tr.d bajo caución que solicitó. Los Sei1o•
res :,fagistrados, por unanimidad de vo•
tos, Y sin preocuparse de ese hermano prÓ•
fugo que es la pesadilla del Juez Coneccional, acaban ele reYocar el auto de éste v
de resnlver que es de concederse al peticionario dicha libertad bajo caución, proYio
el depósito on el Banco Nacional de un mil
pesos.
~fuy bién, Sre:-. :.fagístrados!
BUF'ETE Y NOTARÍA. El Sr. José
García Plaza, .Abogado y Notario, se ha
serYido anuciamos en atenta etiquela, qua
ha. abiert_o nueYamente sn despacho on los
bajos de la casa mímero 17 de la. calle de

«Cm[PA.~ÍA 11EXICAN A DE JXGE~ Cordobane:..
NIERO~.»-~emo_s recibido una_ circular
en la que At'
dos mteligentes
Fa·
,.
DL Ingemeros,
. . D.
e enco . nSlam Y · _auro D. Viacl~s,
no-;
en unión. do
•
.comtm1c1n• que,
.
. varios In, g:rn.1eros
. . de d1stmtas
. especiahdades, han
constttmdo una 8oc1odad que lleva el nombre qus encabeza estas lineas, con despa, cho en In casa número 26 do la calle del
Aguila de esta Ciudad.
LJ, Compaíiía posée un laboratorio de

LO QUE DICE LAPRENSA HONRADA
1OIÓ',.
. . 'b'd
«REGENER
.1.
rt.
.,.» -H
. emo:;1ec110
el m'nnero --1 do este interesante semanario
· •1·1co e&lt;1·t
·
Jlll'l&lt;
1 ado en 1a e·m dacl de '[é
_, xico
· r\.bogados ele t al C'nt o y prest·,1~
por yar1os
gio.
,
Es 1m cmderno de 16 páginas n utri&lt;las
de material selecto é instruct iYo y vale la
;,uscl'Ípción on los Estados dos pesos por··
trimestre.

química para ensayes de minerales, vinos,
.Agradecemos al ilustrado colega tan Yatierras,abonos,ensayes industriales de nz1í.lio~a Yisita.
cares, etc. etc., y cuenta con un per&amp;onal
(«El Ob~e1Tador.&gt; 1lier.-Tam),
numeroso y apto que le permite encargarse ,fo todo gén_ero de trabajos de ingenie- •
,
ria,
«REGENERACIÓN.»-Este significatiCómo la sociedad está constituida sobre ,·o nombro tiene un bien escrito periódico•
-la base de pequeñas utilidades e~ muchas independiente que se edita en la )Ietrópooperaciones, está en aptitud do ofrecer tm~ li_,bajo la dirección do los Seúor&lt;'s Ricardo
b:ijos perfectos por honorarios los más ba- Flores Magón y Licenciados AntGnio Hor
jos posibles.
casitas y Jesús Flores )fogón.
Croemos que la Compafiía Mexicana de So propone seguir In marcha do lodos
lngeniero3 vendrá á llenar un vacío en el los Tribunales del país y aplicar á ~U$ neramo y que prosperará, pues á la actividad tos el escalpelo de fa ley, sujetándolo,; á
~e los socios se une su honradez y.amor al una razonada crítica escrita bajo el imretrabajo.
río de la justicia.
'
\

..

•

�•

•

REGENERACIÓN·

16

_az

tz.11..!.

e.

- a

¡ ;

Con todas veras deseo que «Regenera- la enselianza que proporciona es abundanción» alcanca tan nobles fines; agradezco te y sólida.
el ejemplar con que se sirvió obsequiarme También con la mejor buena voluntad·
y ya ordeno que se establezca el cambio de correspondemos el cambio y le auguramos
costumbre.
éxitos lisonjeros.&gt;
Para «Regeneración,»
El Centinela..-Morelia, ::Mich.
Muy estimado colega,
Yo deseo de corazón
«REGE~ERACIÓN».-Can este nomQue salga triunfante en la brega. bre ha comenzado á ver la luz pública en la
(«Juan Panadero.»-Guadalajara. Jal) Ciudad de México, un interesante semanario jurídico independiente, redactado por
«REGENERACIÓN.»-Por correo de
hoy hemos recibido un bien escrito periódico jurídico que se edita en la ciudad de
México, siendo sus R.R. los Sres. Lics. Jesús Flores Magón, Antonio Horcasitas y
Ricardo Flores Magón.
Jll dar las gracias le deseamos larga vi, da y prosperidad al nuevo colega.
(«El Liberal.&gt; :Mazatlán. Sin.

varios inteligentes abogados.
L:&gt;s primeros números que tenemos á la
vista no carecen de interés, pu s contienen
magníficos artículos sobre Legislación y
Jurisprudencia.
Al recomendar merecidamente al nuevo
c:&gt;lega, le deseamos una ora de prosperid&amp;des, saludándolo entr~ tanto y estableciendo por nuestra parte el cambio áoostumbrado.

«EL TERCER NÚMERO DE REGE-

(«El R~publicano» Periódico Oficial de
Aguascahentes.)

.

0

NERACIÓN.-Como el primero y el segundo, el subsecuente número de nuestro
«REGENEUACION».-Así se llama un
querido colega «Regeneración,» viene es- intere:sante periódicJ de jurisprudencia que
crito con valor y firmeza, se nota en sus se ha empezado á publicar en la capital de
artículos, el deseo ele que se remedien las la República, bajo la, dirección de los intedeficiencias en algunos actos de los jueces ligentes Aboga&lt;bs Srs. Jesús Floreil }laque no se encuentran ajustados á la ley, y gón y Antonio Horcasitas
no se desborda en los citados artículos la El periódico aludido trata las cuestiones
injuria, sino el reproche juitísimo y mare- con tino, á la vez qua con energía, y fuscido.
.
tiga sin piedad á los malos funcionarios,
nos cans~remos de rep~trr: «Re~ene- fundando siempre sus censuras.
rac1on•. es_ un ilustrado, _val1~nte y smgu- Con gusto establecemos el cambio con
l~r penódico que ha ve~1d~ a llenar el _va- tan apreciable colega.
c10 que se notaba en la Judicatura mexica- («La Evolución», Dmango.)

~?

na . .

El Monitor de Morelos.

NUEVO COLEGA.-Hallegado á nuestra m'3Sa ele RYlacción u:i. nuevo colega ju•

«REGENERACION.»-No ha sido me- rídico, independiente, que lleva por título
nos nuestro contento al tener en nuestras Regeneración.
manos esta interesante publicación, que se Agr.tde::e:ms la Yisita y con gugto esta•
edita en México y está dirigida por los íns- blecemos el cang~ _de estilo, que ya orde•
truidos letrados J est1s y Ricardo Flores namos le sea remitido.
'
:?tlagón, y Antonio Horcasitas.
Se ocupa de materias jurídicas, perlectamente bien tratadas, con mucha erudi-

'ó

• t

.

c1 n y acier o.
Recomendamos tan Ultil periódico á los

Jueces, Abogados y demás curiales, pues

(«Revista Internacional." C. J uárez.
M
d •d
t
á
t
uy agrlaa eci bosl es.e.amos nuei1hanros coser1ogas por sama es u-ases que se
.dÓ d di
e carnos.
6
-!9
TI.P, LlTDilU, BETLDITil 8.-Mtx,

vi

��</text>
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                  <text>Fundado en la Ciudad de México en 1901 por los hermanos Flores Magón. Periódico de carácter anarquista, se caracterizó por su oposición jurídico-político al régimen de Porfirio Díaz.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752796&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=&amp;isbn=</text>
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                <text>Regeneración : Periódico jurídico independiente, 1900, Primera Época, Año 1, Tomo 1, No 9, Octubre 7</text>
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                <text>Fundado en la Ciudad de México en 1901 por los hermanos Flores Magón.Periódico de carácter anarquista, se caracterizó por su oposición jurídico-político al régimen de Porfirio Díaz.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>r

MÉXICO, ÜCTUBRE

1.5

•
Dll

1900.

TOMO I.-NúM.

10.

• I

egenerac,on.

!
1

1

PERI-ODICO .JURIDICO INDEPENDIENTE.

.

Cuando lo. RepCiblica pronuncie en ,oz

La llb-rtad de impre11ta no tiene más
Utnltcs que el respeto 6. fo. \'ida privada,

soberana, será forzoso sorueterso ó di- 1
ruitir

, la. moral y á--la _p:izpfiblica. (Art. 7. 0
de ]11-Constitución.)

GA1lffiETTA.

DillECTORES:
¡;,. Jesús Flores J({agón.-J:ic. ,/lnfonio i(orcasifas.-'PJcarao Flores ;Wagór¡.
Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm.

20.

(México, D. F.) Teléfono

264-

fldn¡inisfrador: 'RJcardo .,¡:lores Jllagón.

LICENCIADO

EUGENIO ·L. ARNOUX

ll

1

•

l

1
1

DESPACHO: Montealegre 12.

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MÉXICO, D. F.

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Se ocupa de toda clase de
asuntos relativos á su profesión,
y con especialidad de los negocios ad~inistrativos y federales.

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�Ato t.--1~ EeooA.

MÉX'.ICO, OCTUBRE

e:z== .

ToMo I.-NúM. lO

15 DE 1000.

e b

egenerac,on.
J

PERIÓDICO JURÍDICO INDEPENDIENTE,
Cuando l1 Rep11bli0.\ pronuncie 1u voz
1obe1ana, sora fon:oeo somor.erse 6 di•
mitlr.

La Hbert:ul de lmr . nll&gt; , llP.ne mfi.ll
llm!te8, qu~ el res¡, · o á 1 ida ,.,, , lldl\,
, la moral y i. ia pus pe,, ca. (: .. e 7. 0
•e la Cou-Utución.)

DIRECTORES:
.tic.Jesús Fiares )dagón.-.Cic. .1/nfonio 7(orcasifas.-1{icardo Flores }11agón.
---------♦----------

Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm.

20.

(México, D. F.) Teléfono 264.

fidministrador: ~iccrrdo Flores )1crgón .
.,.

CONDICIONES.

Si nuestros reformista hubieran pensado
como El úniversal ¿nos habrían dejado la
Co~s~itución _de 57? no; por el_ contrario,
regman los sistemas de encomiendas Y el
pueblo que sigue siendo esclavo de hecho,
lo segu.iria siendo de dorocho.

Esta doctriim, de un marrado sabor monárquico, es la doctrina de todo5 los tiranos. Esa doctrina fué la que destruyeron
nuestros padres de 57 al predicar la democracia, redactándola con letra de molde clara y viril, sin prMcuparse de femeniles temores &lt;l.o e.ccitar el apetito revolucionario.
Predicar las doctrinas monárquicas en
nuestro país, ahora que todos los pueblos,
aun los más monál'quicos, tratan do dar
ilustración á las bajas capas sociales, os
sencillamente un atentado contra las ideas
del siglo, un atontado contra los ideales de
nuestros reformistas, que quisieron hacer
un pueblo digno y culto del que hoy se
trata de rebajarlo y envilecerlo.
Si no so dan instrucciones de ciTismo á
nuestro bajo pueblo, á cada rato lo veremos injuriado, impnnemento, como el periódico The Two Republics acaba do hacerlo ron desenfado, llamándolo analfabeta,
perezoso, :mporsticioso, vano y orgulloso
de su honor.
~Iatar todo espíritu ele democracia en
nuestro pueblo es perdernos. Está probado
históricamente, que en general, nuestros
hombros do enorgia han salido do esa masa
popular á la que ahora quiera El Universal dejar sumida en la más completa ignorancia. Recórraso la lista ele nuestros Generalos, y véase de que e,wala social l1a

Según El Universal, el pueblo, oso puobloque ha derramado su sangro para líbertamos, no necesita libertades políticas, no
necesita que sa le ensefie á practicar la
democracia, no necesita. sabtr leer.

salido la mayor parto &lt;lo ellos¡ la ]isla de
nuestros políticos, y se verá do r1ue clase
han· salido también.
.Ahor ~ien, no sabemos de_ donde inferir
que predicando la democra0;a se produzca.

11REOENERAOIÓN11 aalo los dtas 7, 15, 23 y tlltlmo do cada mea

r loe precloa de subscripción aen:

Pan la Capital, trimestre adelantado .............. ....$ 1.50
Id.
Id.
.. ............... ,. 2.00
Pare el Extranjero, Id.
id
on oro .......... ., 2.00
NO.moroiaueltos 15 ctvs. Nllmeroa atrnsados. 25 ctl'S.
8e entenderá aceptada la subscrlpdón, en caso de que no se deYUelva el periódico y ·se girarf. ¡,or el importe de un trimestre
A lOI agentes se les abonará el 15 por cionto.
No se devuelven o~iglnallltl.
Para le,, anuncios en el perló:lico, p(danl3 tarüas.
_.._...,,,,._
.............._.._..__.
..,,,, ........... .

rara loa Estados,

_______________

~~

•

•

__

___

~~~@~R1\~11\
1 EL@M@fl~
En México el profesionlsta no puede
prediCár la democracia, porque en el acto
10 produce el mot.ln; no puede escribir Ji.
bremente, porque la letra t!e molde clara
y ,·iril, exoita el apetito re,·oluctonnrio; no
puede en auma luchar por lo. libertad hasta
conquistarla, porque autos conquistarla la
re,·)lelta con todos los horrorea del r?uo y
el 01trellamiento de I a aparadores de Plate•os.
"EL UNIVERSAL''

�2

REGENERAOION.

REGENERACION.

el motín, no sabemos por qué la rerlamación de los derechos ha de producir trastornos.
Si al predicar la democracia y ejercitarla, viene una füorza extraña á oponérsele;
si cuando se reclama un derecho, entiéndase bien, un derecho, se niega alguien á concederlo, más bien á satisfacerlo, porque los
derechos se satisfacen, no se conceden; si
cuando se reclama justicia, se obofetea al
reclamante, entonces si se producirá el motín, porque á la conquista ele la libertad, se

hacen comprender al ciuda-la~o, que no
debe contar con garantías de mnguna clase para poner á salvo sus bienes, los que
están á merced d~ cualquier J u~z vol~ta-_
rioso, que á bien tenga traficar con la JUs·
ticia á posar de la verdad legal.

El juicio de lanzamiento.
Refutación del Sr.Juez de Papantla.

opondrá la tiranía, y al conquistar aquella
Con la misma caballerosidad, el Sr. Lic.
contra ésta, chocarán ambas fuerzas, de cu- Mat-ías Chávez se ha servido continuar reyo choque se obtendría la revuelta co~i to- futando nuestras teorías sobre el juicio de
dos los horrores del robo y el estrellamiento lanzamiento. Acabamos de recibir de él la
de los apar~do~·es de Plateros. .
siguiente c:¡,rta:
No, lo, pra_ctica de la de1:1?cracia no pro«Papantla, Octubre 3 de 1900.
duce el motm, la reclamac10n de los
dereD'
el REGENERACIÓN , •
. ,
8res. rrectores e «
chos no acarrea trasto1nos. La tirama es
México.
la que produce el motín, y la opresión es
Muy sei\ores míos:
la que acarrea los trastornos.
«Más que para seguir 1·efutando el artículo, que sobre juicios de lanzamiento publicó «Regeneración&gt; en su número 2, escribo la presente para dar fl. udes. las más
cumplidas gracias por la benévola acogida
que se sirvieron dar á mi carta del 28 de
Agosto; pues no solo la publicaron, sino
Nada bien anda la justicia en Guadala- que le hicieron el honor de refutarla con,
jara, en virtud de haberla puesto á dispo- toda lealtad y buena fé, condiciones que, si
sición de ciertos Jueces, que más merecen faltan, es inútil y muchas ,eces onojoso,
empmíar una azada quo la espada de la ley. sostener discusiones por medio de la prenSucedió, que una persona fué demanda- sa.
da ante uno de los Juzga.dos ::\fenores de
«Pero ya que, como lo asegura «Regeaquella Ciudad por cierta cantidad de di- noración,i. se trata de un asunto de vital
nero que debía, según el demandante, y no importancia, voy á permitirme expresar
habiendo probado éste su acción fué ab- algunos otros conceptos que aclararán el
suelto el &lt;lcmancla&lt;lo.
sentido de mi primera carta, á la vez que
Poco~ días después, y anta el mismo Tri- tenderán á contestar el contenido de los
bmml, se le volvió á demandar por la mis- artículos publicados en los números 6 y 7.
ma persona, reclamándosela la misma suma
«En mi carta citada hice á «Regenerada dinero por los mismos motivos, y ción» el cargo de faltará su programa, carsin citársele para comparecer en juicio, ni go que ha quedado en pié, á mi entender
habérsela notificado auto alguno que lo hu- por lo monos.
biora puesto al tanto do que se seguía un
«Si en el programa del periódico se sosjuicio en su contra, de improviso se le no- tiene el principio del respeto á. la ley escriti:ficó la s,mtencia, en que se le condenaba ta, al texto de la ley, y después «Regeneraá pagar la cantidad por la que so ~o absol- ción• proclama el del espiritu de la ley para
vió anteriormente.
aplicarla, entiendo que el cargo subsiste.
Estos hecho.s crispan loa nervio,, porque
«Las cit~s del maestro Pallares y de He-

Juez J)1enor
arbitrario.

mí Bwcher, que ustedes hacen, confirman mientos, ya cualquiera otra ley). Este es el
mi aseveración, esto es, que habiendo pro- principio consagrado en el articulo 8º, ba·
clamado en el programa el principio de la
ley escrita, después se deciden por el espíritu de la ley. E::;to es explicable en mi
concepto¡ pues creo que uno es quien escribió el pro.:,;rnin·i cl0l periódico, y otro el
artículo que no_, lll.:Ul'ª·
«Por vía de aclaración diré, ya que de
interpretación se trata, que para mí la letra de la ley, el texto y su espiritu, no son
dos cosas diferentes, sin una sola; no 1mede separárselas, como no puede separarse
el espfritu de la materia, sin que venga
el aniquilamiento del ser.
c

euando 1a 1ey es c1ara, como en e1 ca-

•
so do1 art. n63
.., d e1 Cócl'1go d e p roced'1ID1en-

. il
b
b •
tos C1v es, no ca en e1ucu raciones, porque sería bordar en el vacío. :Mientras que
.1 1
·
fib ló •
b
81 a ey es oscura, s1 es an o D"1Ca, se us0

• ,.

•

oa entonces el espmtu de la, ley, la mtención del_ le?i~lad~r; y ~ara _ello, se :recu,rre
~ l~s prmc1p~os, ,ª la histo:1ª de la ley, a la
..J.llr1Sprudenc1a, a la doctrma. Fuera do este ca~o, el Abo~ad?, el Juez, el 1\fa~istrado, tienen que mchnarse anl,e la majestad
de la ley.
,
.
«Para m1, los mtérpretes del Derecho,
.
. ,
los Magistrados, no
deben
usurpar
Jamas
.
.
. .
el puesto
del
Legislador;
si
lo
lucieran,
la
, ,
ley. de¡aria
· , de ser lo que es: un precepto
obl1gatono.
.
.
. .,
No copio para apoyar nu OJHmon, las
· d L
d
t d
doctnnas e alU'en~ consigna as en o a
.
'su obra porque aparte do que sn.ldna ex'.
tensa m1 carta, conceptúo que f'l autor de
.
.
.
referenma es demasiado conoc1clo.
,
R
'ó
e Ene1 numero 7, « ecrenerac1 n,. sos-

jo pena de suspensión de uno i\, seis meses,
al Juez que no lo respete.
«Este es el «sistema general» clel Código
de Procedimientos Civiles,comopuede ver•
se al tratar do los juicios ordinarios, suma·
ríos, ejecutivos, verbales, interdictos, etc,,
etc.¡ y cuando la ley dispensa &lt;le ese roqui•
sito, tiene cuidado de decirlo, segün se vé
en el interdicto de retener, en ol de recuparar, en el de obra nueva, etc., pero el
juicio de lanzamiento no está exceptuado
p~r _l.1 ley de Procedimientos. El ?ódigo
Civil tampoco lo exceptúa, antes bien, lo
incluve en el principio, así lo dice el artí..,
culo. 2947. Es verdad
· que el 176!) .purga la
nulidad del contrato de arrendamiento ce.
.
labrado sm ~as !orma:Lidades de la ley; pero esto
de. , no significa, en manera
. alguna,
.
rogac1on de la ley do Proced1m1entos, que
l e1erec110 públ.1co. El
es te
, art'iculo 1,.,,t.:n
vil no
dispensa al actor de presentar el título en
que se funde su acción. Se dirá que el precapto consagra un derecho ilusorio, puesto
que no puede ejercitar8 o; y se dirá la verdad· alauna pena debia tener ol que no
' º
cumple con la ley.
,
t
t
t J
0
«,:iegun
es o, acep o e1 argumen o reLorci'do de «R egenerac1'ón,» v eO que la eqm'd ad se r0s1en
. te, pero no 1a ,1us
· t·icia,
· . los J u 0. •t
d
·d d sm·0 d e
ces no son ,,.
l-'1mis ros e 1a eqm a ,
la ley, que es su norma.

. .
. •
«Reconozco el caracter seno, quealasun
.,
to da «Recrenerac10n
» ¡)ero creo, que no
0
'
'
.
debiera vacilar en aceptar las consecuen. el
.
., d
y e1 postu01as e 1a vio1a01on e 1a 1ey.
1
lante, en el caso que nos ocupa, y en e su,
.
•
,
º
. puesto do gue a su demanda de lanzam10n0
t1ene, que los, arhculos
8 'y 963 del
Códi-,
t O no R¡:l 1e d0 CUl'SO, IO lln~ dPbo hace,·t es
,
.
,
1
go de
Procedimientos, no son aphc.ables a
d
· • r1 ~ debe 1·n
1
. . .
.
.
.
. pen~ar en 1a case
e acc1 0 n ., 11
los JUICIOS de
lanzamiento, y paia apoyar¡·
t
·
·1·
debe quedar·
. ..
· . .
. ·
ten .ar, por'lue e1 rnr¡m mo n 0
esta proposrn10n, busca un criterio de inter- . m
. d fi
t
:fi
•
·en
e m amen e en 1a nea an dada·, es1
pretación tal, «que no se traduzca por una
á
. t d ,
, t·
.
.
.
¡tome parece m s seno o avia, y prac ico
·discordanc1a manifiesta con el sistema ge- 1 á
•
1a vez.
neral del Código».... . . . .
1
•
·l
ild
t'
1 ·t
1
«Así afirmo yo, seiioroR P1redorcs: osto
«P oro en nu mm e sen u·, e sis ema
'
··
1 os mi criLeTioJ·urídico, pobro tal
vez, poi:g enera ldelco.d.1go es, que toda acc1on,
rea I
.
ó personal, debe ir acompaí1ada del título que se conforma con la ley escnta; procla•
en que se funcla, cuando la ley lo exija, (ya ma el respeto al texlo de la ley, porque
,ea el Código Civil, ya sM el de Procedí-; creo que proceder de otro modo es crear
j

•

p

·a

-

�4

REGENRRAOIÓN.

1a ley, es invadir el ten-eno del legislador.
«Per~onen udos. que los haya distraído
con esta carta, que publicarán en su ilustrado semanario, si la creyeren de alguna
utilidad.
«Soy de udes. afmo y atto. S. S.
lú.A.TÍAS ÜRÁVEZ,

j

REGmERACION.

"El Buen Tono" y
la "Bonsack
11achine Comp_any."

ÜBSERV.A.0I0NES DE Los SRES. Lros,
AGUSTÍN VERDUGO, JoRGE VERA EsTA~OL
No nos sería dable en este número, por
y MANUEL CALERO y SIERRA.,
falta de espacio, contestar la carta ante- Á. LA EJECUTORIA DE LA SUPREMA CORTE
rior, prometiendo hacerlo en el próximo.
DE JusTICIA DE LA. NACIÓN.
De todas maneras, damos, á nuestro ilusNOTAID.
trado contrincante, las gracias,por la honra que nos dispensa al ocuparse do nuesPara demostrar que la oposición fué:detras humildes producciones.
bidamente mejorada ante los Tribunales,
el Considerando 3.0 de la ejecutoria sostiene, en primer lugar, que el único efecto de
la oposición administrativa, es suspender
LOS JUECES DE PAPASQUIARO
Y EL JUEZ CLÍMACO AGUIRRE. esta tramitación y que se consigne el'.asunto á la autoridad judicütl. La oposición,
.
.
D
t
que, como se ha visto, es una reserva de
En S antiago Papasqmaro, urango, ra,
•
J
t t
,
J
derechos, conforme a la ley de patentes
. .
b aJan 1os ueces ano como aqUI e1 uez
,
A
•
d •
(art. 23), da lugar á un proced1miento ad.
.
. . . .,
elllD.aco .1;1.gmrre, es emr, poco, pero ma1. . .
•t
• m1mstrat1vo posterior á la inwiacion de la
. .,
.
. .
Allí 1os J ueces no t rttffil an 1os negocios,
·
-"11
llos
abs
opos1c10n
m1sma.
Este
procedimiento
cony por 1o m1~mo,nunca 11:1J. an en e
,
- .
. .
.
. en la ,citación á una JunfaJ en la cual
t eru'én d os~ 1as personas, p 0 r ese moti'vo, Slste
de seguir juicios ante esos jueces, pues pre- la Secretaria de Fomento debe proclll'ar el
.
avenimiento do las partes; y no consiguiénfi eren y con raz6n, perd er e1 d mero que
· ,
.
.
dose éste entonces os cuando se suspende
reclaman,a perder lastimosamente su tiem- d
, '.
al. . .
.. ,
.
to o tramite, no llllciarse 1a opos1c10n,
po en las oficmas en que no se despacha.
.·
t ,
t 'd d •
.,
.
,· y se consigna e1 asun o a 1a au on a JU·
Ya llaman la atenc1on del Snpiemo Tu- di . ( t
d
) D' h fi ali
. .
c1a1, ar . 23 e 1a 1ey . 1c as orm banal de Just1c1a de Durango paraqu_epondades se siguieron on el caso concreto qua
ga remedio á esos males, pero creemos
se examina, y es, por lo mismo, inexacto
que nada conseguirán, porque aquí también
que al iniciarse la oposición no se haya t~- /
llamamos la atención repetidas veces sobre
nido otro objeto que el de suspender 111, traque el mencionado Juez Clímaco Aguirre,
mitación en el orden administrativo, la
no trabaja lo suficiente, como puedo com~
cual tramitación, como se ha visto, siguió
probarse con los negocio! quo en su J uzdespués de iniciada la oposición, como congaclo se acuerdan al día, y no conseguimos,
secuencia de una reserva do d"rechos.
no ya qn3 lo destituyeran, pero ni siquiera que se le amonestara.

El Juez f&gt;érez y los

Jmportante.

Jueces de 0erlí11.

Suplican¡os á r¡uesfros subs- En un cablegrama para El Mundo lee·
criptores, locales y foráneos, se mos la siguiento noticia:
sirvan indicarnos los r¡úmeros «El editor y principal redactor del Zu({Ue no haya,¡ redbido,para ren¡i- kunft, ha sido sentenciado,por lesa majes·
dad, á !eis meses de ¡,nsi6n e-n una forta•
fírselos.

loza; consiste su delito en haber publicado
, en el Zukunft un artículo intitulado «Batalla con los dragones.»
Así se sentencia en Berlín á, los periodistas convictos del delito de lesa maiostad.
Entre nosotros, la cuestión varía de aspeeto, porque el Juez Pérez, por ejemplo, los
hubiera condenado á-muerte, pues que si
por el delito de que se quejaron Paz y
Mercenario, ese Juez condenó al Direci:.or
y ·Administrador de El Hijo clel Ahuizote
á sufrir casi tres años do prisión, por el delito de lesa majestad, si lo hubieran cometido, los habría condenado á muerte como
dijimos.

fltentados
., ,, ,efe/a de cJcan¡po, j)ueóla.

5

con los testigos que depusioron en su contra, etc. etc.
A los dos meses de estar sufriendo el
Sr. Bonilla las yejacioncs do la prisión y
las molestias consiguientes, se le puso en
libertad por no haber delito que perseguir.
Ese auto demostró palmariamente la arbitrariedad cometida.
DUI·ante la prisión del Sr. Bonilla, la
Señora su madre, una respetable anciana
do 67 años, su esposa y sus dos hermanas,
dirigieron al Presidente de la Reptí.blica y
al Gobernador del Estado, cartas quojándose de los actos arbitrarios do que estaba
siendo objeto dicho Señor, y designando
especialmente al Jefe Político como instigador de ellos, denunciando, ad9más, que
esta autoridad destierra, e':lvía al ejército
y encarcela arbitrariamente á sus enemigos.

El Gobernador Martínez, envió entonces
á Tetela á un Agente de Distrito especial;
Es alarmante lo que acontece en ese
..
t·
·
en com1sl6n para que prac 1case 1as aven~istrito, _mal gobernado por nn Jefe Polí- guaciones que resultaran de la denuncia
tico caprichoso y· no muy afecto á respetar d e 1a f:ami·i·rn, Bonilla
, •

la ley. Tene1:11os abundantes d~tos de tro-

El Agente citó 6, las referidas sei1oras,
, pellas cometidas por las autor~dádes d~ es_e las que so negaron á declarar ante él, por
lugar, pero por falta de espacio nos re eri- no ser el competente para averiguar ni paremos á una sola, aunque abundante en ra conocer de los delito&lt;; ó faltas oficiales
detalles que exasperan.
que h ub'iese comet·d
1 o el J efio p o11't'1co, y

El Sr. Manuel Cortés Bonilla, r. solicitud de Dfia. Dolores Toral de Hernández,
redactó un escrito dirigido al Presidente
del Ayuntamiento de Tetela, haciendo notar que irregularmente, sin solemnidades
, legales, se pretendía despojará dicha senora do un terreno de su propiedad, por medio de una denuncia hecha por un individuo á quien protejo el Jefe Político. Como detalle diremos, qne tan luego como
ese individuo hizo la denuncia, se posesionó del terreno, á ciencia y l)aciencia de las
nutoridades, y comenzó á hacer excavaciones para sacar adobes y construir en él.
Aquel fué el motivo para que las iras
del Jefe Político, comenzaran á descargarse contra el Sr. Cortés Bonilla. Se le redujo á prisión, se le tuvo en un calabozo pestilente, se nego el Juez, á las 17 horas de
prisión, á hacerle saber quien lo acusaba y
por qué delito se le detenía., no se le careó

además, porque en Tetcla no c:e goza de
garantías y tenían ol temm· de un dalio
en sus personas. Eso bastó para que se
abi-iese proceso contra las referidas señoras,
las que, sin consideración á su sexo é ilegalmente füeron reducidas á prisión, por
los delitos de desobediencia y resistencia.
de particulares, t:ida voz qno, conforme al
art. l.º del Córlig0 P enal, tenfon la obligación do ayudar á los tribmiales á la investigación de los delitos.
· Causa indignación con~cer actos de esa
naturaleza, originados por antoridades que
no tienen ni idea de su misión, ni conocen
las leyes que tienen la obligación estricta
de respetar. Como ejemplo pondremos al
Agente de Distrito que ha dicho en autos,
que las pi·ocesadas se negaron á declarar
ante él «sin motivo legal,» como si no fuera motivo legal la notoria incompetencia
de ese Agente arbitrario y falto de orite•

I

�REOENER.A CTON.
río en el ojercicio de sus funciones.
En efecto: para averiguar si el Jefe Político ora ó no responsable de los delitos
denunciados por las referidas sefioras, no
es competente ese Agente. El art. 71 de la
Constitución del Estado dice: «Habrá Wl
Consejo de Gobierno, compuesto de sois
miembros nombrados anualmente por el
Gobernador;» y el 73 do la misma, en concordancia con el 71, y tratando de los deberes y atribuciones de ese Consejo, dice

pronto sah.:;factoriamente para las procesaclas.
De todas maneras, y á reservra de dará
conocor otrJs tlotaTiec;, llamamos fa atención de la:. nutoritlaues Fouorales y locales
sobro esas arbitrariedades indignas de un
país culto, en el quo ol res~eto_ á le?, debo
ser la norma de todos los funcionarios públicos.

Funcionarios
en.iestados.

literalmente en su frac. II: •Constituirse
en Jurado para. conocer de las acusaciones
que se hagan contra los Jefes Políticos ..... »
Se vé, pues, que la autoridad competente
___
para conocer de la denuncia hecha por las
.
Señoras procesadas, no era oso Agente que . En uno &lt;le_ ~uestros números anteriores
ilegalmente se toma atribuciones que no le &lt;l1IDos 1~ notma de que lo~ Jueces ele l."
con·esponden, sino el Consejo ele Gobierno i.nstancm el.o Celaya, no asisten al despacho
aludido, por lo qu13 en su perfecto derecho de st~s oficinas como lo_ o~·dena la ley, y
estaban d"ichas Señoras, para negarse {t de- que cuando llegan á afnst1r, lo hacen á hoclamr ante una autoridad intrusa legal- ras en que ya nada d~ provecho pueden
mente.
practicar.
El n.rt. 14 de la Constitución, cuya exis- Un susbcriptor de nuestro colega El Estancia ignora dicho Agente, y mhs ignora pañol, afirma que dichos íuncionarios no
to&lt;i~Yia su espfritu, establece en su segun- dejan de cumplir con su deber, y pide so
da parto como garantía individual, la com- cite un solo· caso en que hnyan faltado á
petencia. do los tribunales que deben cono- sus obligaciones.
.
cor de los juicbs del orden penal. Si ese Hay muchos casos, pero por ahora úruprecepto parece referirse únicamente al camente nos bastará hacer mención á uno
acusado, el Agente no ¡:abe que la S11pre- reciente, para que se vea que n_o atacamos
ma C0rto, interpretancb inteligentemente por el tol'pe placer de atacar, smo porque
ose artíeulo, ha resuelto que 1::t garantía se creemos fundados nuestros reproches.
extiende tanto al acusado como al acusa- La Colonia española en Celaya,celebraba
clor, poqnJ en ol juicio criminal purden e~ día 6 del coni~nte tma fiesta en la ~asar jnzaadJ3 y ,;enbnciaclos tanto el uno menda de San Nicolás, fuera del partido
como el otro.
judicial.
No pueuon existir, 1mos, en este caso,
Con motiyo de esa fiesta, el Lic. :Manuel
los delit-os de llesobediencia y resistencia Olmedo, Juez 2.º dol Partido, que debía
ele particulal'es. Las Seíiora~ procesadas no presidir, el citado dia 6, la visita ~e~an~ss han neaado á declarar anto quien co- ria de cárceles, y el Agente del Mmisterio
1Tesponde: sino quo han negado y seguirán P~\blico ~ic. Pedr? P._ ~sizmen'.11,. qu~ tenegando h competencia del Agente de ma también la obligac10n de asistir a esa
Distrito, lJ quo es una causa legitima, que visita, dejaron do practicarla y se la encoose Agente desconoce y que la ley del Es- mandaron al Lic. D. Abundio Madrid,
taclo provee, para nega.rse tÍ declarar nn- profiriendo pasar el tiempo en la alegre
te él.
fiesta, á cumplir con los deberes que al
Eso proce~o dehe resolverse dentro de aceptar sus respectivos empleos, prote¡¡tapoco tiempo p'Jr un Juez, cuya integridad ron satisfacer debida1:1ente.
se nos ha referiuo, por lo que no dudamos
Ve, pues, el subscriptor de nuestro oole~UB ose ilegal procedimiento concluirá ge. El Español,qua citamos acto• concreto.

7

REGENERACION .

y recientes para que no crea que el tiempo nía, dol rebajamiento de

dignida~ healtera los hechos.
cho con descaro por extranjeros perniciosos é ingratos, ese Poder quoda iuactivo,
se muestra indulgente; como no so muestra ni indulgente ni inactivo, cuando se
trata de un Mercenario, de un Cantón 6 de
algún Dehesa.
¿A qué se debe esa complacencia? ¿Vale
.
. -más un funcionario público, que se dice in· · do cuando se e1·1scut en sus act os p1íbli- ·
. Fuimos los pruneros en reprochar enér- JUl'la
gicamente la actitud asumida por el periór .,
.
di Tl p. R
bl.
h'
cos, quo la Nac10n mismr.., cuando entre
ie 100 e!u ics, que se izo e6m- masticaciones de tabaco y ornctos de whisplic? de los ult,raJes -~e~hos á la Sobe:anía koy se lanza sobre ella y su:; ciudadanos la
Nacional por el penot1100 norteamencano saliva pestilente y la injuria procaz? ¿Qué
Los
Sunday
n
ade d'1gm'dad vamos á· t rasm1·t·1r
, Angeles
.
. Herald. .
. enseuanz
ramb1én ~n~rgicamente, fmmos l~s pn- á las generaciones futuras, cuando permimeros ~n e~grr de nueSt ras autondad3s timos que en nuestra propia casa. se infaun ca~tigo ~Jemplar para los respon~ables me á nuestra Patria? ¿Podrán ser nuestros
de la mfamia, por tratarse de
delitos á hijos dignos ciudadanos y amantes clol hoque se refiere el art. 184 del Codigo Penal, nor de la Patria, si sus padres permiten
relativos á la independencia é integridad sin protesta la torpe discusión del decoro
del territorio nacional, y de la apología de nacional?
los delitos de que trata la frac. m del art.
¡1fás valdría que hubiéramos muerto, si
1077, conformo al 8-10 del referido Código. no tuviéramos valor de castigar la injuria!
Indicamos al mismo tiempo, quO' se expul- ¡Másvaldría que pereciésemos si tuviéramos
sara á los responsables de The Two Repu- que prohijar una descendencia cobarde y
blics como extranjeros perniciosos, en vir- desdeñosa do su historia!
tud de ultrajar cínicamente la Soberanía
Con toda nuestra energía juvenil, volvede nuestra Patria sin agradecer el pan que mos á protestar contra la blll'la sangrienta
logran comer en ella.
que se ha hecho á la digniclarl de nuestra
Otros órganos de la prensa honrada han Patria, por el periódico norteamericano
tratado la cuestión y señalado las conse- Los Angeles Sunday Herald y por la comcuencias á que da origen la insolencia de plicidad criminal ele los responsables de
1
los responsables de 1 he Two Republics, y The Two Re11ublics. Pai·a los responsables
sin embargo de todo ésto, parece que nues- del 8unday Herald pedimos su extraditro Gobierno, desoyendo las justas exigen- ción conforme á la parte final del art. 184
cías de la prensa mexicana, éstá dispuesto del Código Penal, y \'"Olvemos á exigir de
é. dejar impune el ultraje hecho á la digni- nuestras autoridades la aplicación Je los
dad de la Nación.
más soveroscastigos para el oscarmientode
Nos duele, y mucho, que cuando algún losmalhechoresdel Sunday y Two Repuperi6dico se encara valerosamente ante el blics,como saludable enseñanza de que no
Poder, para denunciar con honradez y :fir- impunemento se rebaja la dignidad ele la
meza los malos actos de los funcionarios y Nación y el decoro de nuestra heroica Paexigir la. d¡)stitución de éstos, solo consiga tria, que ha podido sostener sus instituciola prisión de sus redactores y empleados nes libres con la sangre ele sus hijos.
y el decomiso de imprentas, para acallar
- - - - -,- - - - con esas confiscaciones y con el terror de
,
ó •
úm
e1 pr ximo n ero
eios encarcelamientos, la manifestación del
t dr'
.
.
que con en a asunmás noble de los ideales: la regeneración tos de palpitante interés.
política. Y cuando se trata de injurias heNúmeros sueltos •.•..•.•.• 15 otvs.
cba1 á la Nación, de ttltraje• i 1:m Sobers.~
,,
atra.8ado1 ..... , .. 26 ,,

Los ultrajes á la
Soberanía Nacional.

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:º~

BusºUESE

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�9

RÉílENÉRAC!ON.

REGENERACTO"N.
artícmlo Con5titucional ~e reftere también
á osa cJa.::e &lt;le competencias.
Es muy lamentable que ol Juez CasteHasta ahora, dicho Juez había escapado llanos León hubiese oh·irlado, para que la
ó. nuestra censma, no por falta de clemen- 2.ll Sula se los recordara, los transcriptos
tos para presentarlo á nuestros lectores en rudimentos de dererho, con perjuicio do
sus actos oficiales, sino porque, siendo co· lm indivilluo que merece todo respeto desroo es, un funcionario muy f:nscoptiblo,po- do el punto do 'Vista legal. Si se tratase do
dría creer que nuestras apreciaciones so- un punto de interpretación, podda haber·rían injustificadas. Hemos esperado, puos, so equivocado el J nez, poro cuando so trareunir datos tomados directamente de los ta &lt;lo la aJJlicación de un precepto legal
expedientes respcctivos,para que no se nos terminante y que no so presta á dudas,
• tache ni do lije1·os, ni de apasionados Y el Juez debió respetarlo, ya que es esa su
violentos.
misión en la judicatura.
Veamos alJuez Castellanos León en w1o Esperamos que ol Juez aprovechará en
de sus netos oficiales y jnzgnon nuestros lo futuro la lección de la 2.~ Sala, y que no
lectores.
proceder{i ya con igual lijereza, con menD. Juan :M. Neoland acusó á Roberto gua"de la libertad individual que debe ser
Hayas ante dicho Juez, do robo cometido generalmente respetada.
en Oaxaca. El J uoz, sin preocuparse do que
ol robo no so había cometido en esta Ciudad y ele que, por lo mismo, no era cºmpetente para conocer de ose delito, dictó auto do aprehensión contra Hayas, y dentro
del término Constitucional decretó su formal prisión. El procesado apeló de ese auto que violaba una garantía individual y
El Sr. D. Mariano Díaz tenía en arrenla 2.ª SaL1. elel Tribunal Superior re'\"oc6 el damiento la hacienda do Santa Rosa, ubiauto do formal prisión dictado por el Juez. cada en 'I1ecali, Puebla, propiedad de la
La revocación era indudable. En efecto: Sra. Dila. Guadalupe Vélez.
según el art. 577 del Código de Procedí- Falleció el Sr. Díaz, y sus acreedores pimientos Penales, es juez competente para dieron ol aseguramiento de sus bienes,
persegtúr y castigar los delitos, el dol lu- contándose en el número de los acreedores
gar en que éstos se hubieren cometido. El la Sra. V élez.
Juez Castellanos León debió, pues, en En Febrero del corriente a!io, terminó el
cumplimiento de su deber, resolver desde contrato de arr~ndamiento de la finca que
luego
que era incompetente para conocer tenía arrendada D. Mariano Díaz, pasando
,,,
de ose delito, toda vez que en materia cri- la hacienda á poder de su dueña. Esta, en
minal no cabe prórroga ni renuncia de ju- Agosto anterior vendió cincuenta cargas
tisdicción, según el art. 576 del mismo 06- de trigo, y como uno de los acreedores de
digo.
, D. Mariano creyera que no había concluíPor otra parte, entre las garantías indi- do aun el arrendamiento, formuló acusaviduales está consignada (art. 16 do la, ción de abuso de confianza contra la sen.oConstitución) la ele que nadie puede ser ra,que había dispuesto de las carga! de trimolestado en su persona, sino en virtud de go que le pertenecían.
mandamiento escrito de la autoridad com- Un Juez de Tecali, ante quien se inter'
.
petente, y aunque en materia civil os aun puso la acusación, mandó cerrar, por creerdiscutible si eso artículo so refiere 6 no á lo así conveniente, las trojes donde se hala competencia j urisd.iccional, en materia liaban los instrumentos de labranza y otros
pona1,por el contrario,ha sentado jurispru- objetos indispensables para los trabajos en
doncia en ntlestra Suprema. Corte, que el ll\ mica de Saµta
h&amp;hiv31do c,oa,,j~

Arbitrariedades en el Estado
do Mucio Martinez.

Ro•,

nado con tan torpe proceder, el que so parnli.zaran _los trabajos é interrumpiera la ta_
pa del tngo.
C,mtra estos actos arLitral'ios, pidió amp~ro ~a Sra. G uo.dal upe Vélez, y el .J nez de
D1stnto do Puebla so lo conceclió,mandando suspender el acto reclamado.
• Ahora so trata. do exi00 ir responsabilidad
al J uez do Tecah por sus actos
. arbitrarios'
• pues
que. hasta ahora .se .ha
.
, visto.' que para
mtervemr una negociac10n, so cierren sus
puertas', paralizándose así toclo trabajo con
. •e· d
d
porJm 10 e su ueuo.
-...
. t
.
.111uy convemen e es, pues que se cast1.
'
gue conngor á ese Juez, para que aprendan otros muchos á cumplir con su deber
,
.
.
.
·
Pero pocli:11os lo 1mpos1ble, porque no
se le castigará, y por el contrario tal
vez lo elevo el Gobernador Martín;z al
Tribunal Superior, pues parece que está
decidido á sostener Jueces como eso de Tecali y aquel famoso de Tehuacán, que no
por estar tan lejos,dejan de oirse ue·as ~n
au contra.
.q ~
•, d J t· .
E
L"'" Admini'strac10n
e us icia en e1 stado do Puebla
•
á
d h
moJorar cuan o agan renunciar al Gobernador Martínez, cosa que

innwcliato superior ele la autoridad ,ioladora, ó á olla misma, si no tuviere superior,
para que en el término ele seis días quedo
ejecutada ó en vía de ejecución, seaún el
caso (arts. 828 á 830 del Código do Procedimientos Federales.)

Sucede con frecuencia, que esa falta de
·
·
eJocuc1'6n di mana d e las recusaciones
que
la cont rana
· ofiectúa en la. persona de los
· t rados que mtegran
·
" w1 '11ribunal Su.'I
,. , agis
,· . ó é t
•
pe1.io1,
s os se excusan ~ven~a.ndo 1&gt;retextos, con mengua de la eJocucion de la
.
sentencia. Para fundar esas recusaciones
•
y excusas se mvocan
las leyes clel Estado
á
1 T ·b 1
t
q~óe ed nt nual per onece¡ pero la aplicac1 n e es as eyes es un procedimiento
contrario á la Constitución.
.
. El Tnbuna~ do un Estado tiene existenma legal propia eman~da de la ley local¡
p_ero cuando se le considera como autoridad
0
Jecutora responsab_le en. un juicio de
amparo, pierde esa existencia legal propia
en lo que se refiero al acto reclamado, y
queda sujeto á la ley federal que le sefi.ala
.
el térmmo dentro del cual debo ejecutar
. d •
una sentencia e a~paro. La ley aplicable,
.
no es ya la local, sino la federal por lo que
es tan difícil como e1 hacer renunciar á
'
.
debe respetarse ésta, por más que aquella
Dehesn, antón y Mercenario.
.
.
sanciono las recusaciones y las excusas.
En efecto: las leyes emanadas de la Constitución, son ley Suprema y á ellas deben
sujetarse los Jueces y 'rribunales de loi
Estados, por lo que, en cumplimiento de
una ejecutoria. de amparo, no debe aplicarse ninguna ley local que tienda á entorpeCon frecuencia acontece, que las senten- cer el cumplimiento de esa ejecutoria donc~as de la ~uprem~ Corte permanezcan sin tro los términos perentorios que fija la ley.
8Jecutarse mde:fimdamonte, ya porque jue- Por otra parte, si la Constitución esta-•
gue en los Tribunales de los Estados el bleco que las garantías individuales son la
amor propio herido, 6 ya porque los litigan- base y objeto de las instituciones sociales
tes venc~dos en el juicio de amparo, pon- y que todas las autoridades del país debe~
gan_ en Juego elementos obstruccionistas respetarlas y sostenerlas, y ella sanciona
rellidos co~ la ley.
-.
recursos para que el individuo, en caso de
Pronunciada una sentencia de amparo, que sus garantías sean violadas, pueda ser
debe procederse á su ejecución, quedando eficazmente protejido, toda traba.en el cu.mal cuidado do ésta el Juez de Distrito, plimiento do esos preceptos os inconstituquien comunicará sin demora la sentencia cional y debe destruirse á fin de que la ari la ~utoridad _re~onsable, para que en el bitrnriedad no subsista ni so prolongue,
t•rmmo de vemticuatro horas quedo cum Por tanto, las recusaciones y excusas de
llida, y si no lQ fuere, el Jue~ ocurrirá al l.fogistrados que deben ejecutar una 1en•
jt

e

LA EJECUCIÓN DE LAS
SENTENCIAS DE AMPARO

!

�10

REGENERACION.

.:

l

tencia de amparo, son actos contrarios á la
n9uisidores en el
Constitución y no pueden subsistir.
Además, cuando la ejecutoria de ampa~stado de @:antón.
ro abarcó toda la sentencia del Tribunal
Superior, considerándola violatoria do la
Constitución, el Tribunal está obligado á D. Jesús Domínguez Fuentes, Juez 2.0
pronunciar nueva sentencia absolutamente de Paz suplente del pueblo de Abalá, Yuen el sentido de la ejecutoria de la Corte. catán, tuvo un disgusto con un tal SecunEntonces,
•
d e 1a 1ocalidad, y co. el Tribunal tiene
. el carácter de dino Ay ala, cacique
mero eJecutor, que está eJecutando
la
sen.
t·
• • · que 1a
.
mo e1 prunero cas 1gara 1as mJur1as
tenciad~ amparo haSta pronunciar su nue,a propinó el segundo, éste se puso de acuorsenten~ia ~e _acuerdo . co~ e~ª·. En eSt e ca- do con Fernando Sosa, Juez 1.0 de Paz, y
so, el eJercic10 de su JUnschcci6n eSt á so- con un Capitán ele la Guardia Nacional
metido á los ~~oceptos de la ley de amparo, llamado Felipe Ayala, para pegarle al Sr.
y las recusac10nes Y excusas son actos que Fuentes doscientos cuarenta y cinco palos.
entorpecen el cumplimiento de la ejecuto. Al efecto, el Juez Fernando Sosa, reduria dentro del término legal.
jo á prisión al Sr. Fuentes y después losaEl escrúpulo de los Magistrados de los có do su calabozo para :flagelarlo ignomiTribunales locales consiste en que, si no se niosamente, en presencia de los Jueces de
excusaran, fallarían en contra de su opi- Paz y del Presidente Municipal D. Pedro
ni6n. Los impedimentos, recusaciones Y Marcio.l Alvarez
excusas, que son medidas muy justas en El Sr. Fuentes ha presentado su quercl;s casos en que dichos Magistrados tu,ie- lla ante la autoridad judicial de :Méri?-R·
sen libertad de acción, no tienen razón de Estos hechos son escandalosos y revelan
ser cuando la. Corte en la ejecutoria marca que los yucatecos, tienen como los veraal 1'ribunal la resolución quo debe dar, y cruzanos, ciertas autoridades que en lugar
al ser meros ejecutores esos .Magi~trados, de c~dar el decoro que debe tener .toda
sus escrúpulos de hombres están salvados autoridad, se YalQn de sus puestos para vecuando su obligación de Magistrados les jar á los ciudadanos, dando espectáculos
· pone seo-uir determinado camino.
salvajes en las postrimerías de este siglo
im
t)
d 1 . 'liza "ó
Bstos principi,os han sido llevados á la con mengua e a civi C1 n. . .
.
púrtica por dos inteligentes y ~ventaia~~s Está comprobado que las ndnnrus~rac10·
Constitucionalistas, los Sres. L1cs. Emilio nes de Dehesa y Cantón, personalidades
y olasco y Fernando Vega, en asuntos di- impuestas á los veracruzanos Y_ yucatecos,
versos. Los Jueces de Distrito á quienes son las más malas que han temdo dos Es·
se han expue&amp;to, las han acogido, requirien- tados, que por sus riquezas naturales é ilusdo á los Magistrados de Zacatecas y Du- tración de sus ciudadanos,son merecedores
rango respectivamente, á que cumplan con á aspirar una honrada y recta Administrala e:ecutoria de la Cotte, pronunciando ción de Justicia.
nue~a sentencia. El procedimiento no fué
del agrado del Tribunal de Zacatecas, por
lo que se queió de él á la Corte, la que aun
no resuelve sobre dicha queja.
Haremos conocer oportunamente á nues.
.Ca ponemos á aisposición de
ttos lectores la resolución de la Corte, pues todas las personas ((Ue se sirvan
se trata de un asunto de vital importan- consultarnos algur¡a cuesfiór¡
cia, que abarca vastos intereses paralizados derecho, ya sea ((Ue ella surja,
ó no, en la secuela de un juicio.
por culpa de los Tribunales locales.

Sección oe Consultas.

a,

J(uesfro servicio ,s er¡ferameq•

t, gratuito. ·

REGENERACIÓN.

El AIcaide de
Huejuquilla, co~sigrtado
Si la Suprema CoTte ele J nsticia de le.
Nación,no procurase reprimir enérgicamente con energía que deso-r•ac1"ad
t
,
,º
amen e se
estrella las más de las veces en ciertos compadrazgos que existen entre las autoridades
las violaciones de leyes ó las desobediencia~
de los ejecutores de determinaciones judiciales, nuestra República sería una vasta
factoría desorganizada y anárquica.
Un caso de represión dictado por la Corte contra un Alcaide rebelde, tenemos á la
vista.
D. Luis González pidió, ante el Juez Letrado de Colotlán, en auxilio de la Justicia Federal, amparo contra actos del Director Político de Huejuquilla el Alto, Jalisco, por haber sido arbitrariamente aprehendido y desterrado del lugar de su residencia. El .Juez decretó la inmediata suspensión del acto reclamado, y al efecto se
dispuso se notificara al Alcaide de la cárcel de Huejuquilla que no permitiera la extracción del agraviado. El Alcaide contest6 de muy mal modo, negándose á recibir
la orden que se le entregaba, y por ende,
á cumplirla y obedecer el acuerdo de la
suspensión acordada faltando con ese acto
Asus deberes oficial~s.
. El amparo se sobreseyó porque postenormente quedó en libertad el quejoso, peroestimandola Corte (de esto corremos traslado al Ministerfo Público, que en el asunto Diez de Bonill fi
b
.
a a rm 6 que e1 so reseimiento en el juicio, hizo entender que el
Juez Velázquez procedió conforme á derecho) pero estimando la Corte que no podía
-pasar desapercibida la negativa del Alcaide
para cumplimentar la decisión federal, lo
puso á disposición del Sr. J nez de Distrito de Jalisco, para que inquiera y defina,
la responsabilidad en que pudiera haber
~currido dicho Alcaide, y en su caso, cast1gue al rebelde.
~i consideramos la trascendencia de la
act1tud rebelde del Alcaide, la decisión de
la Corte merece la aprobación do todos los
hombrei,honradO$, Negarieácumplilmmtar

::x::s

11

un auto de suspensión, significa tanto como coludirse con la autoridad responsable
para que se efectúe hna violación de garantías, sig~fic~ ~anto como revelarse contra la Constituc1on ~el país, que t~dos los
hombres y las antondades todas tienen la
bli . , d
o gacion e respetar.
Debe, pues, ser enérgica la corrección
que se haga_al culpable, para su escarmiento Y para eJEimplo de tant~s autoridades
que se burlan de la ley,hamendo alarde do
una desconsoladora impunidad.

ExfrañamiBnln á un
Jn&amp;.z d:a Ilislrifn.
E~ Juez de Distrito de Michoacán, ignora c~mo se substancia un incidente de suspensión¡ _pero á ~esar de ser alarmante esa
falta de mstrucción, el Juez seguirá ocupando ese_ empleo en donde se necesitan
personas ilustradas, ya por la gravedad de
las cuestiones q~e ~eben resolverse, ya por
el decoro de la J~d1catura federal. y deci~os que e~ J~ez ignora cómo se substanman esos mc~dentes'. porque la Suprema
Corte ~e ha visto obligad~,e.n elamparo que
ante dicho Juez promovió el defensor de
Mariano Gómez, á hacerle un extrefl.amien~
to por ~se motivo.
. .
~o cre~mos qu~ el Juez de Distr~to _ref~~ido deJe de apiovechar la severa mdicac1on ele la Suprema C~rte, y que en lo fu.
turo, procurará estudiar para hacerse clig•
no del aplauso de este elevado Tribunal.

El Juez Sao.Jlders
eJ:l el proceso Garay
El Juez Saunders no ha logrado quedar
bien quisto en este proceso, ni con Oa1Tandi,ni conGaray. AGaraylo declaró formal•
men';e preso cuando no estaba comprobado el cuerpo del delito. El Tribunal revoc6 por unanimidad ese auto. Ahora resuel•
ve, en contrA- de 01uTandi, de una sola plu.i

�i2
d

El Juez Saunclers, al no proceder en e~a
:~e: ~;echo, un incidente de respon- forma legal, invadió las fa~~tades del 3.uez
sabilidad civil que tiene determinados pro- Civil y dislocó un procedn~ue~~o de orden
cedimientos y formalidades.
público, que t.iene su traID1tac10n regular, .
En efecto: D. Gn.bino Carrandi se cons- y ordenado. por una legislación que el Juez
tituyó en parte civil on el proceso que á Saunders demostró no ~onocer.
gestión suya se siguió c~ntra el Sr. _Garay,
Para concluir diremos, q1i.e nos ha agray en el incidente respectivo se le_ hizo e~- dado tocar esta nuava faz del asunt~ _Catre17a de la negociación mercantil en d1s- rrandi-Garay, para que algunos espmtus
puta. Cuando el Tri?unal ~·evocó el auto suspicaces se convenzan de que, si defendide formal prisión, dictado ilegalmente
mos á Garay en algunos de nuestros núel Juez Saunders contra Garay, éste p1dio meros anteriores, no fué por el deseo de
que se le restituyera la P?sesión_d~ la ne- molestar al hijo del Ministro ~e Justicia
gociación mercantil retenda'. solimtud que que intervino en ese asunto, smo por~~e
hizo en el cuaderno principal y no en el del lado do Garay se hallaba la Justicrn.
: 1~cidente de responsabilidad, Y_ en aquel que ahora está al lado de Carrandi, pue~ á
mismo cuaderno el Juez re~ol:;ó que se le nosotros, poco ó nada nos preocupa que mhiciese entrega de la negociacion á Garay. tervengan en los asuntos que tratamos, cuaCarrandi, como era nat~r~, no est~vo lesquiera personalidades.
acuerdo con ese procedimiento, tan lle&lt;19.
.d.,
gal como la prisión de Garay, y pi io am. El Sr. Juez de Distrito, D. José Juan
pmo.
.
. d
U
Chavarría, vió tan patente la violac_ión e
@lVlOS arbitrarie a es.
garantías individuales, que suspendió, con
toch justificación, el acto reclamado, previa' fianza.
.
Nuestro Corresponsal en Morelia, Mich.,
No pueden ser más terminantes las dis- acaba de comunicarnos la noticia que en
posiciones legales que dejó olvidadas el seguida damos á conocer á nuestros ilusJ~oz Saunders. La frac. I del art. 862 del trados lectores para demostrar que los carCódigo de Procedimientos Penales, pre:ee gos públicos e~tán desempeña~os P?r indi·fi ctamente el caso. Cuando hayarecaido viduos que á falta de ilustración, tienen el
pe1 e
1
.,
1
'
.
ún E
sentencia irrevocable sobre a acci?n pe~a-' defecto de carecer de sentido com . nsin que el incidente sobre lq, acci~n civil tiéndase que hablamos en g~neral, porque
esté todavía en estado de senten~1a, esta hay honrosas excepciones, solo que éstas
acción deberá seguirse ante los tribunales escasean.
ciYiles, dice ese artículo, y á ose efecto, el El Sr. Manuel Olmos, compró á la o~pre276 del mismo Código, ordena que la cosa sa de la Compañía de Zarzu~la «Pa,Jares
que se reclame se l:ondrá á disposi~ión del Campuzano, &gt; que actúa en Morelia, las
Juez Civil que designe ~l q-µe_ l_a. reclame, funciones de la tarde y nocho del 7 delco. que ante él se ventile elJmcio re2pec- .
parn
.
rnente.
·
tivo sobre propiedad. .
. .
En el documento que furmalizó el con- En este caso, Car1:a~d1, ~~ el mc1de::~ trato entre el Sr. Olmos y la Empresa, consde responsabilidad civil, P:di~ y obt~v . ta ue solo ese señor tenía derecho de disi
e.soguramiento de la negoci~món me1 caln~1ól o \r del produ;to de las localidades venli t C ando el rrnbunal reso Vl p Il
•
en e spu a. u
.
G
didas para las funciones.
que no había delito que persegurr, y a1:ay
Ahora bien; como los coristas se queja.pidió que se le restitu~era en la podsesión an de que la Empresa no les había paga.1 Juez debió haber neaa o esa r
. . t
de la cosa, e
.
. .
al Juz- do su sueldo, que se vencía al día s1guien e,
restitución y enviado el m~1de\ .
d 1 Juez que presidió el espectáculo por la.
gallo de lo Civil que hubiese esigna o te d
un Sr Salvador Escalante, em. t d
·
. d
8 no i;e hallaba aun en ar e,
Carandi, o a vez. qu
bar 6 el producto de las entradas, deJan o
estado de sent,ncna,,,
g

la

13 ,

REGENERAC!ON'

REGlDNERACióN.
1 'dándose de principios el;U:~;-

_P~:

dd

t:

I
/

.con ese procedimiento imposibilitado al

Sr. Olmos para verificar sus pagos.
Como se ve, fué incorrecta la acción del
Jnez d0 espectáculos, quien de un modo
abitrario, se abrogó facultades que solo
competían á la autoridad judicial, la. que
tenía que resolver, previa demanda de los
coristas, si era justa ó nó su pretensión.
Por otra parte, graves peijuicios se est,án ocasionando al Sr. Olmos, en virtud de
permanecer aun el dinero embargado en
poder de la autoridad administrativa.
De esperarse es que se castigue á ese
Juez de espectáculos, para que por medio
del rigor, aprenda á respetar el derecho

~.
Apena consignar esta clase de noticias,
. que no hacen ningún favor á la idea de
adelanto, de que tanto alarde se hace por
las hojas subvencionadas del país y del extranjero.

LA. IMPRENTA
COMO INSTRUMENTO DE DELITO.
~.
En la sententencia pronunmada en con, tra de los redactores de «El Hijo dol Ahuizote,» cada uno de sus detalles hace evidente que se ha tratado de hacer desaparecor esa hoja periodístiea, pasando por encima de las garantías individuales Y de todo respeto á la ley.
Decomisar la imprenta, es el último extremo á que puede llegarse persiguiendo
ese fin, y jamás tan inaudito at,mtado, podrá citar en su apoyo ninguna disposición
legal.
La injuria., la difamación y la calumnia,
se pueden cometer por medio de la escritura, ya sea manuscrita ó impresa, por medio del télégrafo, el teléf0110, la fotografía
etc. Destruir con fundamento del art. 106
-del Código Penal, una instalación telegráfica ó una cámara fotográfica, solo porque
la pi;imera trasmitió la palabra obsena ó la
segunda reprodujo el acto lúbrjco que caen
bajo la definición del Código Penal, serían
verdaderos actos de salvajismo y rasgos
d• barbarie.

La civilización habrá de protestar siem•
pre contra esos actos, por más que, á golpe de mazo, se les haga entrar en la torturada significación gramatical de la ley, con
detrimento de su alcance moral y filos6fico.
El veneno con que se comete el homicidio, es el instrumento inmediato y directo
del delito, pero ese veneno fué JJreparaclo
en un consultqrio, sirviéndose de la balanza, la retorta, el almirez y el libro ~u.e_ redacta la fórmula. Todos _éstos han sido mstrumentas que han servido para que el delito llegue luu¡~a su ültima escena. Po~omos llamarlos mstrumentos remotos é m-

~~~~~
.
Lo mismo_ encontraremos con_ relación al
pru1a_l y la pistola. ~lJos son los mstrumentos directos, pero existen los remotos, aquellos de quo se sirvió el industrial para fa
bricar el arma.
Confiscar el veneno, el pu:nal, la pistola
es atacar el delito; pero confiscar la fábrica donde estos se fabricaron, todos los útitiles donde se compuso la droga, es atacar
la industria y el comercio, herir las fu.entes del progreso de la sociedad que se trata de favorecer, es llevar un principio de
sana lógica, hasta el absurdo y la deformidad.
Un criterio perfectamente sano y científico tiene quo interpretar el art. 106 del
Código Penal, en ol sentido de que ordena
el decomiso de los instrumentos y objetos '
que hayan servido directamente para cometer el delito, pero nunca hará extensiva
aquella determinación á los instrumentos
remotos, que han venido á coadyuvar indirectamente á la comisión uol hecho punible.
.
La frase i,1juriosa. ¡~ara reprod~cirse ~~
vale del papol, de la tmta ~e la mdustna
tipográfica con todos sus utiles. _~s.tos elementos vienen á formar un penodico, del
mismo modo que l_as di~erontes sust~n?ias
medicamentosas v1~nen a formar la ~oc1~m
y de la misma manera que la maqumar1a,
en cada industria, lle~a á form_a.r el artefacto á cuya. producmtín se dedica.
Si aquel periódico contiene una frase
ofenisiva, ,1 relato de un hecho que causa

!

�REGENERAC!ON.

REGENERACIÓN.
deshonra ó desprecio, 6 la imputación de presente, pueden considerarse instrumenun delito, él podrá. ser el instrumento ó la tos del delito, á saber: aquellos que no puecosa conque se cometió la injuria, la difa- den servir sino 1)ara la 1·eproduoión delicmaoión ó la calumnia, como la pócima es tuosa, lo que quedó destinado para siempre
el instrumento que causó la intoxicación, é irremisiblemente á la comisión del acto
pero ni en aquel caso la prensa, ni en éste que ha merecido la censura de un fallo: el
la retorta y las balanzas, son instrumentos diseño, la figul'a explicativa á que el texto
de delito en los términos del a1t. 106 del se refiere, todo lo que no tiene vida, sino
Código Penal.
al lado de lo. obra tnlsificada; pero nunca.
Por otra parte, «la publicidad no es una los caracteres de imprenta, no la rotativa
constitutiva de los delitos de injuria, difa- 6 la prensa que están en espera de la nuemación ó calumnia, sino solo una circuns- va forma yc1olempleonuevo; verdaderos instancia agravante,» decía en una reciente trumentos de que la idea se sirve para inejecutoria la Suprema Corte, entrando al mortalizars"' en bien de la civilización Y
fondo de los delitos de imprenta.
convertirse en herencia do generaciones
Si el delito, para la aplicación ue la ley, futura~. Touo ei:;o tiene que ser sagrado Y
ha de comprobarse demostrando la. existen- las manos que lo tocan, quedan por su procía de todos los elementos que lo constitu- fanación, nnatematizadRs en. n?~br~ del
yen, estos elementos serán los únicos que progreso y en nombre do la civilización.
i1abrán de tomarse en cuenta para clasifi- La confiscación doel instrnmento del d&amp;•
carlo en la escala de la penalidad. Su lito, no puedo toner más que uno de e~os
instrumento será también aquel que haya dos caracteres: si no es una pena., propinproducido esos elementos constitutivos; mente hablando, sino, como dice Ortolán_
o.lgo de lo que es indispensable parasuexis- interviene solamonte como accesoria en lo~
tencia. Pero si la publicidad no os de esa casos en que el principio mismo do la pro•
clase, sino una circunstancia que puede no piedad do taló cual objoto, relacionado con
existir en los delitos do injuria, difamación ol delito, fue~e vicioso, ya sea en atención
ó calumnia; no habrá que considerar como al culpable ó por cualquier otromotivo, deinstrumento de estos delitos ª'luello que tru manera c¡ue no ha.ya, por decirlo así,
ha. servido exclusivamente para obtener la propiedad legítima,entoncesel precepto lecircunstancia de la publicidad, y no para gal no comprende en su disposición la im•
cometer el delito que se persigue.
prenta, qne ni por su origen, ni por su naHay una ley de íntima relación con el turaleza, ni por el uso á que está destinada,
principio que nos ocupa, el Código Civil, descubre parentesco ninguno con ol crique en su capítulo sobre penas de la falsi- men. Si alguna vez, sus millones de lenficación, art. 1215, dispone, que se dostru- ~uas repiten la fra'le injuriosa. ó el calumyan las planchas, moldes y matrices que nio~o preropto, su movedi1,a torma, no quehayan servido para la edición falsificada; da vin~nlnda con el delito,y la infinita com·
pero que no se comprendan en esta dispo- binación de sus tipos, está siempre al s~rsición los caracteres de impronta.
vicio del verbo fecundante de la ciencia ó
Nadie puede dudar que esta disposición de la inspirada frase de la poesía.
a.taca directamente al delito, sin tomar on
8i es una pena, su aplicación exije, no
consideración al delincuente. Trata do im- solo la observancia de los preceptos del
pedir su reproducción, privándolo de los Código Penal, sino también la de aquellos
medios de que se vale para ello, en una pa- c¡_ue están por encima de todas las leyes:
labra, tiende á i·omper el objeto que lo pro- los de la Constitución Federal.
clujo: el instrumento del delito.
La riencia ha borrado doi Código la conSin elogios para esa disposición queman- fiseación, y lo ha hecho por razones de muy_
da destruir objetos qué pueden sor legal- alta trascentlencia social.
monte útiles, podemos presentarla como
La confiscación es fecunda en males,
criterio le~ de lo que, en caios como el porque comprende á un&amp; multitud de indi·

15

viduos que no tomaron participación en el
-delito; es perjudicial al adelanto económi- d_e ~l momento en que hay mutuo consenoo de la sociedad, porque el que antes era turuento en la cosa y en el precio, y en el
un mie~bro útil que derramaba la sabia casad~ Ud., lo hubo. La escritura os solo
del capital, se constituyo después en car a formalidad para la prueba y para el Regispesa~a al convertirse do productor 011 co~- tro, poro no para la esencia del contrato.
snmidor.
4 - Queda resuolto con lo anterior.
Pues ~ien, decomisar una im renta n ~uesto que la falta de la escritlll'a no YÍ·
la actualidad, significa lo mismo ;ne imp:- cia 01 contrato, no puede sor fundamento
nor la pena de confiscación.
os~ falta p_ara que al comprador se le desEn el medio en que viven las sociedades P,0J0 del bien.raíz quo ha adquirido con ese
mod~rnas, en una lucha de ruda com
tlt~o traslat1Yo do dominio.
ten~ia, los vrogresos innegables do la ge;; n. 6 ~Está contestada co~ las resoluciones
de m~ustria han matado á la pequeña. La 2 Y 3 · Ade~á.s co~ lo~ ~ismos fundamenoreación de poderosas sociedades anónimas ~s puede exigirse JU&lt;l1crnlmente al vendeP?.nen á la actividad individual en situa~ or 011ue oto_rgue la escrit?I·~ ptíb~c_a. .
c1on do no soportar, por sí sola y aislada
~ -~l art. 2818 del Oocligo C1nl tiene
la tremenda competencia, que por tod~~ ap,licación. en º.l ..caso ;[ son ªl?~icables, _adopartes le hace el capital.
mas.los aits. l.216, 12,8 y 16,D del mismo
Una instalación tipooráfica para conta~ Có1igo.
'
co~ algunas probabilid.1.des Je éxito, r~,º-El art. 2818 no esta9lece distinción
qwere actualmente un capital que absor- a~guna e~tre la Yenta do muebles y la de
vo ~~ so~o el patrimonio entero de una bienes raicos. J?o1~do ~a loy no distingue
mm1ha. smo que reclama mayores contin- ~o debemos d1stmgull' .. Además, el art.
1
g~n~~s. Se hace necesario recurrirá 11, aso- 2818 _es una consecuencia filosófica do la
~1ac1on para hacer frente {i los gastos do natui alc~a del contrato. de compraventa, y
instalación y mantenimiento de la grande esa nat~ualeza no cambrn, ya sea que se traindustria.
te ele bienes raícos ó de bienes muebles.
E~ este e~tado de cosas, decomisar toda
S~gun'.lo caso.-Materia Penal. .
O
~na ~dust:r:ia como instrllillento do delito,
1 :-~roemos qne José Jesús Cancino,
implica henr á un ,rran número de • di- co!1sideiando el caso tal y como Ud. lo desviduos que no tom~·on participaciónm __ cnbo_, es responsable de un dolito do culpa
guna en el defüo es hundir en la ruin runl provisto on la frac. I, del art. 11 clel Oódiind~strial q~e
productor habrá do ~0 ;_ ~o :onal, ostanclo comprendi~a la pe.n~ en
vert1rse en simple consumidor, 011 wia )a- la _f~ac. ;V del art. 1!)9_ clol mismo Codigo.
Jabra! ~s aplicar la pena de confiscación 2
creom_os aph~a°?lo la frac. XII
p1-oh1bicla por el art. 22 de la carta funcla- ~ol art .. -~; do dicho Cod1go,. porque una
ment~l, es apl~car una pena trascendental im?r~vis10n como la ele Cancm_o! no puede
notan.amente micua y contraria á los inte- ~81 oxcluyen~e de la respon!3abiliclad penal
reses ele la sociedad, cuya defensa reten- a que está SUJ~to.
de el Código Penal.
p
'I'ercer ca&lt;;o.-)~a~;ria )forcan~il
Oreemos que la om1s1on ele cualquiera de
los requisito::; que marca el art. 546 del Código &lt;l.~ Comereio, h~ce perd~r al pagaré
su camcter T?ercanhl, toda yez que al pa'
.
garé son aplicables la-; disposiciones do las
Sr. Lic. José H. Ruiz.-San Cristóbal l~tras ele cambio yel art. ,1:78dol mismo 06las Casas.-Chis.
digo pre~ci:ibe, rlno si «por :;nposición ó dePrnn·er· caso _111 t · c· .
fecto careciere la letra do cambio do alg!U.•
J.1 a ona
1v11.
d
. ·to
.
.
1º-La m'n t
1 .
.
no e 1os re11ms1 s esenciales parn la ox1sel Not . 1 n ª so O tiene por obJeto que tencia del convenio, el acto será nulo y si
los tér::luat compr?bar cu~tles füerou no fnore de los esencialos, sorú nula la letra'
celebr la s ~ conve~o qi_ie mtonta~anl poro subsistirán los derechos y obligacior / r s Pªd1tos. No tiene _forma especial, nes clorivados del contrato que hubiere inpo 1 que, e1 ocumonto privado que se le torvcnido.»
·
para que de él tome los puntos del Respecto al ejemplo quo Ud nos pone
es bastante para la aplicación relativo á quo un pagaré _c~~·e1,~a ele. la fe~
2°-Dad h:
,. . .
.,
1cha Y lugar_~~ su oxpedicion, le diremos
gunda c a.¿'\ ante~101 re~oluc1011, la se-, c¡ur.- osa. OJUl"IOll haco perder :;n caracter
ced
uosti n no.tiene obJeto. Puede pr\&gt;- ejecutivo mercantil al docwnento pero dede ~ c~~no_ previen~ ~l ~rt.10 del Código ja subsistentes los clerechos del q~o entreSº
rrmentos C1nles.
1gó ol dinero para recuperar éste y sus ré~ . compra~enta se perfecciona des- ditos, ya. en la vía mercantil, si se trata de

ad

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SECCJQN DE CONSULTAS

tresen~a

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7

REGENtRACióN·

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una operación de comercio, ya en la ordi-1 cl1m1ciones se depuren con los inte11yganaria civil, si no interviene esta circuns- torios de repreguntas. En consecuencia, el
1acusador puede repreguntar á los testigos
t:mcia.
-que presente ol defensor, por más que él no
Sr. Lic. Crescencio Alvarado.-Villa Al- haya pedido la dilación probatoria..
dama.-N. L.
Croemos que el art. 8° que Ud. copia,
En efecto, el art. 418 del Código ele Pro- pretende significar, con la mala redacción
cedimientos Civiles de ese Estado, os ter- y pésimo criterio jurídico que se nota en tominante cuando 'dice, que será declarado da la ley de l&gt;rocodimiontos Criminales de
confeso el que deba absolver posiciones ose Estado, lo que el art. 20 de nuestro
cuando sin justa causa no comparezca á la Código Civil, esto es, que en silencio del•
segunda ci to.ción.
ley, se falle conforme á las reglas generales
En tal virtud, el Juez que conoció del ele derecho, lo que no es admisible en ma.
negocio debió haber hecho esa declaración teria penal.
cuando la solicitó la parte contraria, y no __;,..________------=--=-:e-----::qdebió haber resuelto que no se podla decla.J\
rar confeso al absolvente porque se necesi- ____tt
______li
__U:_~
__• _
taba hab~r probado, además, que el ?ita.do NUEVO ABOGADO.-Acaba de obte-no
causa, para no concm-ru· ala ner e1 t't
dil'tuvo Justa
•
i u1o de Abogado e1 sr. Eduardo
ienc~ .
J
bó . g
Olivares, &lt;1uien fué aprobado por unanimi~ pa
qu; ese ~ez r d 11e .~1- dad en consid'3ración {t los notables cono~0en 8 Yª 0 eúnce 8 unª es r~c 1ez oLcnl e- cimientos que demostró poseer ante el Jun , muy com en a1gunos Jueces. a ey d l'fi d
t bl 1
'6 d la • t
ra o ca 1 ca 01·.
es ª ece a excepci n 8 • ,.1fius a caui:;ba, El Sr. Olivaros es un luchl\dor incansapara que la oponga y la JUSh que el a - bl 81 11
d
·
t't
1 d
solvente y no para que la pruebe el arti• eno
~ ener~ias Y ap u es para
· 1
• ·
'bl
á abnrso amplio cammo en la noble carrera
cu1ant e, á qmen e sena 1mpos1 e, 1as m s
1 ~ue, repe t'irnos, ñ 1é aprobadO por
de las veces rendir esa prueba de un he- para.ª
. '
,
una111m1dad.
eh o negativo, pues tendna quo demostrar D8 1 1 h d
8l t · nfi0
que el obsolvente no tuvo justa cazi,Sa paos uc ª oros es
~m , Y p~r eso,
· á 1 d'li
• p
t
no dudamos que el Sr. Olivares rocoJa, co0
0
rt·a con~urnr'bl ªt 1 b~eéncia.
r }:Uulpar- mo merecido prenúo á su actividad y ta1
o, es 1mpos1
e
am
1
n,
que
o
. d 1 dili
· · t dar~1c an- 1ent o, ..10s 11onr0!;0S frut os á que so1o son
crencia' siga o os 1os1m- acreedores los hombres do trabªJº·
·
t e' e1 d1a e a
0
sos del absolvente, para procurarse la pro- H' 'h 1 S 01'
t
lá
hanza de que éste no tuvo justa causa para
_ic·1 a e r. ivaros nues rosdp cernes,
· d · t· á 1 'dil'
·
1v smcoramonte le deseamos to o género
1genma.
d
·d d
d8Jar e a.sis u· a
Es tan patente la t011)eza de ese Juez, 8 prospen ª e::i. __
que por su mis.ID:ª claridad ~s difícil d~mo~- EL ODEÓ~ )IICHOACANO.-Hemos
trarle que obro ilegalmente. A un criterio
'b' 1 1 ,
t d0 t 8
'ócl'1 0
nn poco ejercitado en las cuestiones lega- r.~ci H_o e nun~orf res
c!ft
perM0 c
les, no escapará. que está Ud. en lo justo V 1~ erai:10 y m1;1~1ca. que_ se e ~ en. re• . , 'fi ·., ·· ha, )hch., hnJO h mtehgente dirección del
quep e1 dJ uezá h a obrado ·sm JUSul
·
do J esus
· 'I'ones.
..
·
á Ud cac10n. .. S.
, 1. L'1c. J) . 1,"1 ariano
1
or ebmil_ds ªas áacooseJ.1ar
· que ex Jª 'l'rao material variado é instructivo, y os
responsa
no l11a1.'.
L'1c. T orres, para que no
'é d
t i t'a ese
l b nez,
la porque
•
ta de a1entarse a1 ,JJ'.
c1 \osee oc iv\ a nr sen!\ comp e desmaye en su benéfica empresa de difuny m 3 exasperan 6 •
dir el gnsLo literario. Con la ~jor volun·
tad estahlecomos el cambio con tan intereSr. D. Jesús Laborín.-Cumpas.- Son. sante colega.
Los términos de prueba son comunes
para las partes. Cuando la ley dice que ol
,,
. .
acusador al evacuar el traslado puede pe- CARTÁ: ABIERI~:-Hemos 1:ec1b1do
dir término de prueba, y repite después lo la carta abierta .9110 dinge el Sr. Lic. Anmismo con relación al defensor, no quiero tonio Cárdenas valladares al Sr. _Manuel
decir que haya dos términos do prueba, Rcpel_to N_., en respuesta á una hoJa ~uelta
sino que cualquiera do los dos puedo solí- quo h1zo circular este Sonor en la ciudad
citar quo se abra la dilación probatoria.
de Carmen, C~mpeche,. refutando u~ páPor otra parte, los inten-ogatorios ele ~rafo do g~~e~1lla pnbl:cado on el numero
preguntas, no forman parte de la prueba 63 del penod1co ~La \ 1 oz dQl Pueblo,» de
del que presenta el interrogatorio, sino del 19 de Agosto lilti?10.
.
que presenta los testigos. La ley ordena Damos los gracias por el envio.
que esta prueba se reciba con citación do
la parte cot1tra.ria, é. efecto de q1:!_e las de- fu, Lrru.uw., BETLJDKITAS 8.-Mix.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�·Arm I.-l ! EPocA.

MÉxrno,

NovI!mBRE

7 DE 1900.

ToYo I.-NúM. 13
#

~generac,on~
I

•

.PERIÓDICO JURÍDICO INDEPENDIENTE,
La libertad

/

de imp,enta no tlene mis

IJmltel. qud el reape&amp;o ti la\ Ida prhlld&amp;,
, la moral y, la paz pQb. ca. (Arto 7, 0
de la Constitución.)

Cuando la Repll.bll~ pronuncie 1u voz
1obe1a11&amp;, 1erf. forzo■o someterae 6 di,
mltir.
O.UIBETr.l.

DIRECTORES:
.tic.Jesús Flores )líag6n.-.klc. ,.1/nfonio ;(orcaslfas.-~icardo Flores ),1ag6n.
Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm. zo. (México, D. F.) Teléfono 264.

_jldministrador: 'R.icardo Flores J,1agón.
CONDICIONES.
11BEGENERACJÓN11 ale loa dlw 7, 15, 23 y último d.e cada mee
y lll8 precloe de aubaoripción nn:

Para la Capital, trimeetre adelantado ........t .........1 1.50
Para loa Esta.dos,
id.
Id.
.. . . .. • . . . . . ..... ., 2.00
Para el Extranjero, id,
Id
en oro .......... ,. 2,00
Nl\meroe sueltos 15 cLv1. NQmeros atraeados. 25 ctva.
Se entondori. aceptada la subacrlpdón, en caso de que no se de,
vuelva el periódico y se girari ¡.or el importe de un ir!mestre
.l 101 agente, te les abonará el 15 por ciento.
No se de,uclven originales.
Para lc,a anu:ioios en el perióJico, pídanse tarifas.

úOS EMPúEOS
PÚBúlGOS,

tan posada, sino con humildad, con mansedumbre de santos, una partida en el presupuesto Je egresos, cuya aplicación es el
precio de su adhesión al Gobierno.
En el ramo judicial, los resultados de
esas recomp@sas están en razón inversa
de la buena administración de Justicia. En
efecto, al iuez y al magistrado, altas personalidades de dicho ramo, apenas los conocemos en la estricta acepción de las pa-

la~~~-uez y el magistrado, tienEn que ser
individuos dotados de un sentido común
práctico¡ armados de vastos conocimientos
Si hay algo desmoralizador en la admi- •en la ciencia del derecho; provistos de un
~stración pública de las naciones, ello con-1 espíritu de obseryación :6no y sagaz y de
inste en gran parte, en favorecer con los Iuna reflexión ordenada y lógica. Las pere~pleos públicos á p~rs~nalidades, que si Isonas que reunan estas circunstancias, subien carentes de patnot1Smo, poseen de so- madas á un buen criterio jurídico, son las
bra el arte egoísta, y como ogoista, corrup- únicas que pueden cleseropen.ar cargos tan•
tor, de halagar por cuantos medios tienen delicados.
á la. mano, á los poderosos de quienes espe- Pero en nuestro país, no se acostumbra
ran una recompensa.
esa clase de magistrados, porque para lleEse sistema de halagar, de somoir á todo gar á, obtener un om1lleo de esa naturaleza,
lo que el superior haga ó disponga; de po- basta con aplaudir, hasta romperse las maner ft la orden del Poder, sin condición ni nos, los aciertos 6 desaciertos del Poder¡
protesta,la.s energías activas del individuo, felicitar al poderoso en toda ocasión; iml)nra transformarlas en pasivas; de despo- provisa,r festivales en memoria de nuestros
jarse de la voluntac1, para convertirse en grandes hombres, para que, desdo lo allo
instrumento, y como tal, ciego, y por esta do una tribuna, so establezcan paralelos,
circunstancia, torpe; ose sistema de halagar, por oradores torpes y doi::garbados, cntrn
es lo que llamamos en México, servicios las grandes virtudes del heroe, que :-;itve
políticos.
de pretexto á la fiesta, y las &lt;1ue, según ·los
Ahora bion, los qno prestan esa clase de oradores, adornan al personaje que preside
servicios, reclaman, no con orgullo, porque la función.
de antemano han tirado en el arro.yo carga Como es de suponeriie, lajj dotes 01·ato•

�.2

REGENERACION.

,,

rias, más ó menos vulgares, el aplauso in- nef:tar de aquellcs sobre los que se les imcondicional y el halago vergonzante, casi pone y menos por granjearse la buena vonunca han tenido como factor un cerebro luntad de quien los impone. Para esos puespotente ni una voluntad á toda prueba. tol hay que escojer de entre los que no
Porque el hombre que cuenta con estas dos prestan servicios políticos, lo cual es de tal
bellas cualidades, nunca necesitará, para modo imposible, que no insistimos.
encu!llbrarse, de recurrir á los medios, qtte
paralógrarlo,empleanlosespíritusmezqui- ,¡¡
1
nos y las voluntades nulas.
.,/
I""
Al espíritu animoso y fuerte para la lu•
cha bá t 1
fu .
á .
Deseanamos ¡¡aber, vor qué figura en la
, s a e su so1a erza y su mmo pa- 1 t d
d 1o M
1 d0 d 1 J
ra alcanzar, por medio del trabajo honrado, p anda etemCp e~t s e uzg~b?
e•
.
nor e es a ap1 a1 como escn 1ente un
1o· &lt;J.Ue
' ·
· desea.
l't • Nunca necesitará prestar ser- Sr. p ascua1 Tovar, 'pues tenemos enten.divicios po. i icos.
d d •
t
. do que dicho señor no concurre á la oficienc1a en nues ra mag1s- na á cumplir con sus obl'1gac10nes,
•
·
De ah1 esa eca
,
y ·sm
pero embargo, cobra su sueldo con religwsa
· pun·
t rat ura, fiormacLa,
. con muy
: honrosas,
. .
escasas excepc10nes,
por
md1v1duos,
que
á
t
lid
d
.
uaa.
falta . de dotes
mtelectuales,
cuentan
con
y a l1emos dicho, y 1o repet·iremos hast a
.
una· mtermmable,
y
para
ellos
envidiable,
. que esa
· clase
. de empleados
d
• • · z·t·
el cansancio,
h OJa e servicios· vo
. con sueldo, son el germen del
t 1 wos.
d
.t t
honorarios
a 1a maº1.s
ra ura descontento de los que cumplen con su de•
De ese modo, m e&lt;Yra
O
n
h
por
ombres
(ténganse
en
cuenta
las
exccp·
ber. No est a• b'1en que la Secretana
• de J us-'
.
)
.
01ones desprovistos de voluntau y de sa- t· · t
1
·
·
ber, ella se encuentra al servicio del más lichia heng~ e~als ?omp actencias, s1 cbonoce
.
e ec o, o s1 o ignora, ampoco es ueno
fiuerte, d1spuestos á cada rato á convertir que no eJerza
·
1a deb'd
· ·1anc1a.
·
1 a v1g1
e1 texto
· paga, m·ás b'ien dicho, 1os 1·t·
. legal en espada
. de. dos filos, . para El Erar10
1 1contmua.i·, como func10nanos, las mismas gantes pagan, para que se les sirva con la
prácticas y los mismos ejercicios que les religiosidad que deben observar todos los
valieron para conquistar el puesto. Y esos
puestos, desempeñados por personalidades empleados públicos eu el ejercicio de sus
ajenas á las tareas científicas (volvemos á funciones. Cuando los empleos se convier·
repetir que se tengan en cuenta las excep· ten en canongías, los litigantes tienen ol
ciones) y solo encumbradas en pago de sus derecho do exigir que se supriman esas cabuenos servicios, no á la nación, que ésta nongfas.
nada les debo, sino al poderoso, adolecerán En nombre de los litigant!}s manifestasiempre de deficiencias en su desempeño y mos esa exigencia.
no llevarán el sello de independencia que
---------req1úeren, porque tal carácter, conduciría
á la pérdida del favor y á la ruina cierta
de los espíritus débiles.
Para corregir estos defectos capitales en
la magistratura, ya que para ascender á
ella no se cuenta con el voto popular, coOnsERVACIONEs DE Los SnEs. Lrns.
mo no se cuenta tampoco con dicho voto Aaus-ríN VERDUGO, JORGE VERA. EsTA~OL
para ascender á cualquiera otra, por opoy :MANUEL CALERO y SIERRA,
nerse una resistencia tenaz á que el pueblo
•
•
Á. LA EJECUTORIA DE LA SUPREMA. ÜORTE
eJerc1te sus derechos; ya que á éste se le
DE JUSTICIA DE LA NACIÓN.
han de imponer sus jueces y demás autoridades, bucmo es qne se designen para taNOTA VI.
0
les á personas competentes, ilustradas y Afuma el Considerando 3. , en tercer
patriotas,r1ue se preocupen más por ol bie- lugar, que en el supuesto dQ que al dese·

quien corresnonda

"El Buen 'Tono" y

la "Bonsack
Machine Company."

8

REGENERACION.

charse la excepción dilatoria de obscuri• que la sentencia del Tribunal del segundo
dad, no se. hubiera desestimado (tácitamen- Circuito es incon&lt;Yruente
porque se ocu•
o
'
·t4, se entiende) la defensa consistente en pa en cuestiones que no fu9ron materia del
que la oposición no se había mejorado en i1Jicio· ¡1or tanto no aplica el artículo 454
tiempo y forma, de todas maneras el fallo del Código I!'ederal de Procedimientos Ci•
reclamado es anticonstitucional, porque viles y viola el artfoulo 14 constitucional.
examina una excepción perentoria que no Aquí el Juez primero de Distrito incurre
alegó el demandad0. Este párrafo del Con- también en un error inexplicable. Tanto
siderando 3.º contiene una verdad precio- por los términos en que füé planteado el
sísima, que in continenti perdió de vista debato, como por las ineludibles prescrip•
el selior Magistrado ponente. Dice:» .... ciones de la Íey, el fallo del Tribunal del
si se niega simplemente la demanda., se Segundo Circuito tenía que examinar y
quiere, por este medio, indicar qu3 no son debía de resolver si la oposición se había
ciertos los hechos asentado&lt;J en el libelo de propuesto y mejorado en tiempo y forma.
la demanda, así también que no es exacta «El Buen 'l'ono» asegura, en su escrito de
la aplicación del derecho en los términos demanda, entre los fundamentos de hecho,
precisos en que el actor plctntea la cuestión quo en la junta de avenencia ante la Sesometida al debate judicial.» Estamos con- cretaría do Fomento, extendió sn oposiformes con esta verdad y vamos á hacer ción á todos los sistemas solicita.dos por el
aplicaciones lógicas y legales de la misma. se:!ior Butlor; y on su mismo escrito, con«El Buen Tono» afirmó en la demanda que cluye pidiend~ que se tengci por rnejorada
en la junia de avenencia había ampliado la oposición. La parte del señor Butler nesu oposioi.ón á los tres sistemas de Butlcr. gó la demanda. En esa virtud, quedaron
Por el hecho de negar este señor la doman- al debate todos los fundamentos de hecho
da, «El Buen Tono» debió probar su afir- y la procedencia legal de las peticionas formación, y la sentencia debió examinar tal muladas por «El Buen Tono;» el Tribunal
cuestión de hecho, para ser congruente con sentenciador, con fundamento en el arLícula misma demanda y con su negación. De lo 454 clel Código Federal do Procedimiensu afirmación dedujo «El Buen Tono,» que tos Civiles, estaba en el deber de examinar
debía tenerse por mejorada en tiempo y si realmente «El Buen Tono» se había
forma su oposición, y así pidió en la de- opuesto administrativamente á todos los
manda que lo declarase la sentencia. Ha- sistemas solicitados por el sefior Butler, y
biend"negado la acción el señor Butler, en este caso, si debía tenerse por mejorada.
quiso indicar que no era exacta la aplica• su oposición. Lo primero lo condujo á esta
ción del derecho, es decir que no debía te- convicción: «El Buen Tono» se opuso á
nerse por bien mejoracla la oposición, por- uno de los sistemas solamente, sin decir á
que ésta no se había referido, ante la au- cuál; lo segundo lo llevó á esta resolución:
toridad administrativa, á todos los siste- «El Buen 'l'ono» no mejoró su oposición
ma'3 solicitados por Butler, según afirma- en forma, porque no se contrajo al sistema,
ba la demanda. Para ser congruente con objeto de la oposición, ni determinó cuál
ésta y con la negación de la demanda, el era éste: la congruencia del fallo con la
fallo debía examinar si la oposición, dado materia del litigio es evidente. Contra esque era inexacto lo afirmado por «El Buen to arguyo el Juez del amparo, que en el
'l'ono:o en su escrito inicial, se debía con- caso se trataba de una prescripción, que
siderar mejorada en tiempo y forma. A debía ser opuesta bajo la forma de oxcop·
este respecto, decíamos en nuestra exposi- ción. ¿Es verdad tal cosa? Ni lo demuesción ante la Suprema Corte lo sigtúente, t.ra el Juez primero clo DistriLo, ni habria
que convence do la improcedencia del ra- podido demostrarlo: los artículos 20 y 23
· zonamiento del soííor Magistrado ponente: no establecen ninguna prescripción; estae 13. En tercer lugar, y en este mismo or- blecen cacluciJades de pleno derecho, ver·
den de ideas, el Juez del amparo sostiene daderas deserciones, y nadie ignora la di1;.,

'

J

�I

4 -

'

REGEN1tRACIÓN.

I

feren~a ~~tre éstas y!ª prescripción.. La de dos mes_es pn.:a ~~jorar su oposición ~nprescr1pcion (nos 1·efenmos á, la negativa) ; te h :mtondad Judicial; pero tran~eurr1~0
supone la existencia do un acreedor y de éste, su 011osición se tendrá por tmubsisn.n deudor, y cuanuo la ley la establece, ente:» el precepto tampoco contiene un
no prohibe al acreedor el ejercicio del de- derecho de u~o facultativo para el solicirecho¡ concede al deudor un derecho opues- tanta dol privilegio; contiene un m&amp;ndato
to: el de extinguir el crMito, alegando el imperativo á la autoridad judicial, de dalapso de tiempo que ha transcurrido. Si el clarar insubsistente la opo!'!ición. La. cadudeudor no hace valer su derecho, no pue- cidad en ambos casos es, pues, de pleno de impedirse que el acraedor haga eíecti- derecho, y su declaración es obligatoria.
vo el crédito. La caducidad, mejor dicho, para la autoridad que conoce, independienla deserción, no l)equiere la existencia de teinente de que la pida ó no la pida el soacreedor y deudor, supone solamente que licitante del privilegio; porque los precep•
hay· mtereses opuestos, y cuando la ley la tos legales invocados no dicen que dicho
establece, impide que se ejercite un dere- solicitante pueda pedirla, sino que la opo•
cho y desconoce, ipso jure, su procedencia. sición no será admitida, en un caso, y que
En la prescripción, el derecho existe inde- la oposición serádeclarada insubsistente en
pendientemente del tiempo, y la ley exige el otro, por las autoridades á quienes cocierto lapso para que pueda pretenderse la rresponde conocer de la oposición y de la
ixtinción de aquél: es una facultad conce- mejora. Luego el Tribunal del segundo
dida al deudor, de la que puede hacer uso Circuito aplicó exactamente la ley, cuando
6 prescindir; en la deserción, el derecho examinó y decidió la cuestión relativa á la
existe bajo la condición de que se ejercite improcedencia de la op~sición y de ~a meen detirminado tiempo; la ley prohibe que jora, y lejos de producll' un fallo mconfuera de éste se hao-a valer aquél; es un gruente, guardó perfecta relación con la
mandato prohibitiv~, que tiene torzosa apli- materia del litigio y con la expresión de
cación y al que no pueden renunciar la3 agravios, de conformidad con los artícul~a
partes. La excepción os necesaria en el pri- 454 y 511 del Código Federal de pro~edimer ±onómeno jurídico, para que conste mientos Civiles, puesto que la sentencia di
que el deudor hace uso de la facultad de primera instancia, consentida por «El Buen
extinguir el crédito por la prescripción. 'l'ono,» también examinó en sus consideLa excepción es innecesaria en el segundo nmclos y decidió en el inciso primero refenómeno jurídico, porque no es una facul- solutivo esa misma cuestión de procodentad, es una prohibición de que el derecho cia: el acto reclamado no contiene, ~nt~nseejercite. Nuestras leyes procesales abun- ces, violación del artículo 14 constituc10dan en ejemplos de deserciones y caduci- nal.»
dadas. El que deja pasar el término para

J

interponer una apelación, una casación y
otros recursos, ó para continuar éstos, no
incurre en prescripción, sino en caducidad ó deserción de su derecho. De la propia índole son las disposiciones contenidas
en los artículos 20 y 23 de la ley de 7 de
Junio de 1890. El artículo 20 previene:
«Transcurrido dicho plazo, no se admitirá
ninguna oposición.» En el precepto, como
se ve, no hay un derecho de uso facultati·t t del privilegio· hay
vo para el solic1 an e
, .
una prohibición á la autoridad respectiva
de dar entrada á la oposición. El artículo
23 clispone: «El opositor gozará clel plaze

;

.,(jrb,·I;J.ra ,,.,·eUA'ad?

C.. ../ 1 i

1 ,

1

Primero de «El Popular» y después de
«El Imparcial,» hemos recogido 1~ ~ot&amp; de
que el Inspector General de Pol~01a, c?n
motirn del incendio de «La Teneria Nac10nal,» ordenó la detención de ~os_ Sres. Jo1:ge Hiss, Direc~or del es~:1~lecm11ento, G~1llormo Frederwh~ Adr~nmstrador del m1~roo y el GerenLe récruco Gustavo Rohrer.
· '·
S ff f é 11 _
Según «El Popular,» el r. iss u a
mado á declarar por el Inspect~r General
d0 Policía, y por no haber podido dar ex-

TIEGENERACION.

5

plicación satisfactoria respecto de la causa
del incendio, pues estando paralizados los
trabajos, difkilmente podía. haber fuego en
el interior del edificio, fué detenido é incomunicado. Se ordenó tambi,.·n la detención
de las otras personas.
Sorprende la determinación del Inspector General que ordena la detención de

res, sino solo las del ~Iinisterio Público; y
4.0 Qne os legal el procedimiento seguida
contra la familia Cortés Bonilla, la que no
debió rehusarse á declarar ante un Agente
nombrado ad hoc.
El texto severo de la ley, se encargará
de refutar al ilustrado colega poblano.

una persona, por ol flHil motivo de no had
h 1
her po ido ar exp icacwnes so ro n, causa del incendio. No siempre se puedo precl·sa1• el origen de un siniestro. Mucho se
.
.
.
discutió después del mcendio de «La Valan?iana,» ~obre si el origen el~ él fué una
colilla do cigarro ó un ci:uzamiento de los
o.lambr~s de ln, _lnz eléctnca.
.
A prrmera vista, salvo alguna rectificac~ón P?s~erior, nos parece aventumda la
disposición delinspe~torGeneral.Para motivar nuestra creencia, r~co_rdaremos que
en México, según la estadistrna del P~·ocurador de Justicia, un cincuenta por ciento
de las aprehensiones ;son arbitraria-a.

Grave gravísimo sería nue la leo-isla'
' 'l
b
ción de Puebla encomendara únicamenta
á
.1
d
1'.
ult d d
un ramo ue omp1ea os, 1a 1ac a e re..
.
clamar la responsabilidad de los func10narios públicos neo-ando esa facultad al puablo en cuyo ~ombro funcionan, es decir1
negando al mandante la acción para exigir la responsabilidad en quo hubiera incurrido el mandatario. Por fortuna, la legislación de Puebla, tan torturada por los
malos fw1cionarios, se aparta de esos principios disolventes. El Código de Procedímientos del Estado, dice: «Art. 2.º Modiante acusación ó de oficio se encausará
á los reos de faltas ó delit;s comunes ú

"Rege~~raciílíl" J cl

oficiales.»-215. «Tienen dorecho de acusar: I. La parte agraviada.-II. El Ministerio Público.-ID. Cualquier habitante
del Estado.» (Estos dos ültimos no pueden

ª.

r ·

[~taílíl

íle

«Clarin ele Oriente,» ilustrado colega
que se 1mblica en Puebla, nos dedica, con
el mismo título que encabeza estas línoas,
varias columnas para decirnos quo noS'portamos ligeros é ignoramos la legislación de
ese Estado, al redactar un artículo sobre
los atentados cometidos en Tetela de Ocampo, contra la familia de D. J'lianael Cortés
Bonilla.
Prescindiendo de las apreciaciones personaies del colega, diremos que se propo0
n¡ demostrarnos: 1. que no hay acción
popular en Puebla para exigir la respon- aabilidad criminal á los mandatarios públicos; sino que esa acción corresponde única mente al Ministerio Público. -2.0 Que
éste es el competente para instruir el expediente informativo.-3.º Que el Consejo
de Gobierno ·no está á merced del público
para oír la~ acusaciol).e~ de los ps,1·ticula-

I.

ejercitar acciones provenientes de delitos
privados).-1186. «Se estima parte acusadora de los delitos á que se refiere el artículo 2.0 : I. El Ministerio Públi~o.-II. La
parte agraviada.-III. Cualquier habitante del Estado á qnieJ la ley no le prohiba.» (Sólo se exceptúan de esta regla lo11
comprendidos en el art. 2190).
Se dirá que no es aplicable á los juicio¡
de responsabilidad el Código de Procedimientos, sino la Ley Orgánica del título
IV, libro III do la Constitución del Esta.do. Esto no es exacto, porque aquél reglamentó los procedimientos, tanto en les juicios civiles y criminales del orden común,
como en los dol fuero constitucional; pero
concedM3ndo que fuera así, nuestra tesia,
en vez de vacilar, se afirma. En efecto; la
ley de 21 de Septiembre de 1894 (orgánica
del juicio de responsabilidad) dice: «Art.16,
Los delitos y faltas oficiales producen acción popular que puede ejercitar también
el Ministerio Público, etc.&gt; Los · arts. 13
µ:o.e, II, y 29 esta9lecen ,1 miemo prinoi!

�-

6

pio, es decir, dan acción para oxigir la res-\1){1/'le y no como instrnctol') (art. 15). Enponsabilidael de los funcionarios, en 11ri- contramos, adomás, el art. 17, que dice:
mer lu,qar ó. los particulares, y despUlss al «En cao;;o ele &lt;¡uc ostuviose ausente de la
:Ministerio Público.
Capital el acusado (como en el &lt;lo que se
Si «Clarín de Oriente,» ya c1uo su Dircc- trata, puos ol Jefe Políl,ico ostaba en Tetetorno os letrado, huhieso consultaclo sobre la)so remitirá el expcL1ionto en pliegocerrael particular, no hubiera negado al pueblo do al Gohernador, paraquo, por su con&lt;lucto,
el derecho ele exio-ir
,.., ú, sus mandatarios la ~e romila al.Juez do 1.ll Instancia clcl I &gt;isresponsabilidael criminal, solo por la frfro- trilo uon&lt;le so hallo el acusado,&gt; (no nl
la consideración &lt;lo quo el Consejo de Oo- Agente del ::'.\Iinist.erio Público, ni mono~
bierno trabajaría &lt;lía y noche. Si fa pricti- aún !':O nombrará un Agente ad hoc.) El
ca disolvente, antidemocríitica y tan poco .Juez, en esto caso, proceden\ conformo al
conforme al derecho pü.blico nacional, ele art. 15 citado, cleYolvorá el expediente, y
coartar la acción del pueblo, os 1a seguida en vista ele lo actuado, el Con.c;ojo fündará
por el Gobierno &lt;l.e Puebla, según confiesa su dictamen concluyendo con la declara«Clarín de Oriente,» no moroce ose Go- ción ele si ha&lt;'&gt; no lugar á proceder (art.19).
bierno la defensa que le hace tan ilustrado
Como se vé, en ol expediente informaticolega!
vo, y hasta la declaración do si ha ó no luII.
gar á proceder, para nada interviene el :MiEl Consejo do Gobierno es ol competente, nisterio Público, excepto en el caso en que
y no el Ministerio Público, para instruir á su petición se haya procedido¡ pero en·
el oxpecliente informativo.
tonces representa el papel de parte y no
La ley que organiza el juicio ele los ju- de autoridad instructora del expediente inrados ele responsabilidad, dice:· «Art. 29. formativo. Su intervención comienza ante
La Comisión de Justicia quo, contormo á el Jurado de sentencia, cuando el Juez de
lo dispuesto en la ley do Administración, hecho ha concluido la averiguación y pasa
deber.'L formarse de tres Consejero!':, será el oxpedien~e al J uoz de dorecho, cuando
la que conozca de las acusaciones que por el art. 37 de la Ley Orgánica á que nos hedelitos comunes, delitos ó faltas oficiales mos estado refiriendo, ordena se proceda
promuevan los JJarticulares, 6 el :\finisterio conforme á los arts. 2421 y 2124 del CódiPúblico (l\iego ésto :figura como parte y no go de Procedimientos. Y es de notarse que
tomo instructor), contra los funcionarios el art. 2421 referido dice: quo «al recibirse
mencionados en el art. 9.0 ele esta Ley.»- por el Tribunal Superior las diligencias,
«Art. 30: El primero do los Consejeros que las mandará pasar al represontante del Miformen In Comisión elo Justicia, en el or- nisterio Público, que para el caso lo será
den do nombramiento, ~orá el Presidente el A_qente auxiliar del Procm-ndor, para
del Jurado¡toclos los Consejeros que lo for- que formule su ac1"8ación, y en seguida al
roen se turnarán para la instrucción del acusador prfoado, si lo hubiere, y al acu-

proceso, y funcionará como Secretario, sin sado.»
voz ni voto en las deliberaciones de la Comisión,el general del Despacho.»-«Art.31,
Los procedimientos, tanto en los casos de
acusación por delitos del orden común, como por delitos y fultas oficiales, urán los
mismos que esta ley prescribe para el Congreso, etc.&gt; Entro los procedimientos á que
alude el artículo anterior, hallamos el de
instruir el e:rpediente informativo (art. 14)
y el ele recibir las pruebas q uo rindan el

Croemos haber demostrado quo no es el
Ministerio Público, sino la Comisión del
jurado especial la. quo debe instruir el expediente informativo. Es verdad, como dice Clarín de Oriente, que el Ministerio Público, en cnmplim!onto de su deber, for·
mula la acusación conforme á la ley orgó.·
nica de su institución; pero la tormula on
el segundo período del juicio, ante el Juoz
ele derecho, como hemos visto en el art. 37

procesado, el acusador 6 el Ministerio Pú- transcripto.
biico (que figura, según indicamos, como
De lo anteriormente expuesto so de..

7

TIEGENBRACION
prende, que ni el ::\Iini,,terio Ptíblico fué
competente para instruir el proceüimiento
informativo on el caso Cortés Bonilla, ni
el Gobernador, ni el Procurador General
tienen facultan para encomendar osa instrncción á un Agente espocial, porque se
viola el 14 Constitucional que exige, para
juzgar, una autoridad pre\ iamente establecida por la ley.
No os cierto lo que die(\ nuo~tro ilustrado colega, de que el Procnraclor, al nombrar un Agente especial, usó ele las facultades concedidas en 1~5 fracs. VJ, XI y
XII del art, 13 clo la ley Orgánica elel Ministerio Público, porque esas fraccione,; no

'luejas hahni en Puebla!!), eso e::; su deber
ineludible.

IV.

ITI.

Si, como hemos visto, ol Agente especial mandado {i 'retela, usurpaba f'unciones públicas con autorización del Gobernador ó del Procurador General, la familía Corté:-; Bonilla hizo bien en negarse á
declarar ante el funcionario intruso. Pero
suponien&lt;l.o, que ya es mucho ~uponor, que
el Agente era autorida!l competente en el
caso, do todas maneras el proceso abierto
á esa familia os arbitrario y atentatorio.
Las personas procesadas, solo podrían
declarar como parto agraviada ó como
t
teS ig~s. ,
.
Obligarª la pa~-t~ agranada á declarar
8 ~ tanto como exigu-lo quo acuse. Dos sabws preceptos de la. ley el~ Proceclimiontos
de Puebla, preceptos que ignoran fas aut ·d d d 0
E t d0 l
19
~~
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~:ts.bl~
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1
1
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2 9 0
, . t' tr onan que_ , nac ºt po ·
garso
a m en ar una acc10n con ra su vo1untad
y no ~o excitará al agraviado á que se cons-

El Consejo de Gobierno. contorme á la
ley, debe estará morcad del público para
oír las acusaciones do los particulares. La
opinión en contrario de Clarln de Oriente
es opuesta á los principios legales quo hemos mencionado, y la práctica en contrario también que se siaue en Puebla seaún
º
' t,
confesión del colega, os ilegal y funda los
ataques ó. ese Gobiernoque, sin solomnidades de ningún género, modifica ]as ]oyes
arbitrariamente. Tal vez por ésto, jamás
ha sido una verdad práctica en Puebla la

tituya acusador. Luego ol procedimiento
d_e e::;~s ~u_t°Fida~es ha ¡,ido ilegal, porq_uo
si la. fumiha. Bonilla era parta agraviada,
no estaba obligado. á cleclarar.
Si se conceptuaron te::;tigos á las sonoras
acusadas, tampoco procedía ol proceso por
su negativa, sino, solamente, una corrección discipliliaria, ó una medida. de apremio, conformo al art. 4b\) que dice: «Los
testigos que sin causa legal_ se nieguen á
declarar, _pueden ser apemiados por el
Juez,&gt; Los a.rb. 1817 y Hl91 establecen

son aplicables al caso, y porqu~ ellas no
facultan al Procurador para nombrar lm
Agente especial que usw-pe las funciones
de la Comisión del Consejo de Gobierno.
.
·
.
.
En homenaJe á la brevedad no reproduc1mos esas fracciones; pero basta leerlas para cerciorarse ele nuestro acerto.

~~

~ 1.

responsabilidad de los funcionarios públi- los modios ele apremio.
cos.
Si el Consejo de Gobierno es un Tribunal establecido previamente por la ley,para juzgar ó. los Jefes Políticos elelincuentes, y si conformo al art. 17 do la Constitnción Federal, los 'l'ribunalcs siempre deben estar expeditos para administrar justicia, no nos parece quo esté en lo justo
Clarln de Oriente, para negará los ciudadanos poblanos el derecho de acusar á sus
mandatarios públicos, y para relevar al
Consejo do la obligación de oir las acusaciones. Si el Consejo, como dice Clarín, se
verúi obliiado 6. traliajnr JllUC'hO (cuántas

~o blasonamos &lt;le conocer profundamento la legislación &lt;l.el Esta&lt;l.o de .Puebla;
pero abrigamos la creenc·in do no merecer
el dictado ele ligeros. Cuando incidimos en
un error, tonemos la honradez y el valor
suficiente de confesar nuestras faltas; poro
cuando estamos en lo ju::.to, en lo recto, en
lo honrado, segufremos adelante, por más
quo nuestra crítica sea punzante y doloro-

::a.
Creemos haber estado circunspectos en
Imestra réplica, como lo desea Claríuade

Oriente, y es¡,eramos que nuestro inteli-

�8

R:EGENiRAC!ON.

gente colega, retirará las frases que dirigió
á nuestras personalidades, por ser agenas
al deb:ite.

U11 Juez llábil.

\

.Aberraciones
. , ..
1ur1a1cas,
Con este título ha publicado ol inteligente Sr. Lic.D. MauriciJ Dávalos, una hoja
suelta qne contiene el escrito de amparo
quo presentó, como apoderado de D. ]'rancisco Yázquez, ante el Sr. Juez do Distrito de S. Luis Potosí,contra actos del Juez
l.º Menor Suplente, de la Capital de dicho
Estado,quien, en ol juicio que promovió al
Obispo Montes ele Oca al Sr. Vázquez, sentenció á éste ilegalmente.
Ya nuestros lectores conocen suficientemonte este negocio, por lo que no entraremos on la repetició;1 de los detalles en
quo abunda el bien redacto.do escrito del
Sr. Dávalos. Tócanos esperar la solución
final, para ver si la lucha en ol terreno de
la justicia SG resuelve á favor del poderoso
con agravio del débil.•
Pero no dejaremos pasar inadvertido este detalle. Con fecha 25 del pasado Octubre y á petición del Líe Carrizalos, apoderado del Obispo á pesar de ser Juez que

Hace unos cuantos días, decía El Popular: «Conocida es la habilülad del Juez Castello.nos León para hacer que los criminales confiesen todos los detalles ele su criman.»
En efecto, es bastante conocida esa habilidad on dicho Juez, pero ella no puede
ser nunca objeto del aplauso de los hom~
bres sensatos.
No se requiere que el Juez sea hábil, esto es, artificiosJ, para hacer confesar á los
reos. Ese artificio ó habilidad conducirían
siempre á ofuscar la inteligencia de esos
mismos reos, porque, el hombro que se en-·
cuentra en presencia de un Juez, sufre un
notable desequilibrio en sus facultades
mentales, ocasionado, ya porque en efecto
sea culpable, ó bien porque, siendo inocente, abriga un gran temor de ver comprometida, si no su reputación, pues hay i11_
dividuos que no alcanzan á comprender ese ejerce jurisdicción en el lugar del juicio,
término, si su libertad, estimable aún en- el Lic. Manuel Rivas, Juez 1.0 Menor,
tre los más pervorsos. Y si al hombre mandó dar posesión de las casas en disputurbado por la presencia del Juez, so le ta, al referido Oarrizales, sefialando al afeeinterroga con habilidad, os decir, artificio- to el 27 del mismo Octubre.
samente, cuando no está en ol pleno domi- El día anterior á la diligencia, se notifinio de su ánimo, fácil sorá sugestionarlo, có la resolución al Sr. Lic. Dávalos, quien,
y arrancarle un confesión forzosa de hechos á las cinco de la tarde del mismo día, ocu-_
que se le imputen y en los cuales ninguna rrió por escrito al Juez aludido pidiendo
ingerencia haya tenido.
revocación por contrario imperio, do dicha
El verdadero Juez nunca debe recurrir resolución,fundándose, á más de otras irreal artificio, nunca debe violentar el ánimo gularidados, en que aun no se habían otorconturbado de los reos para obtener, como gado las escrituras do traslación de domifruto de oc;a violencia, una confesión arran- nio, ni so había registrado la sentencia
cada á la fuerza.
como lo ordena la ley. El Juez nada resolEs necesario que comprendan los J ue- Jlió, y á posar del recurso, dió la posesión
ces que se respetan, que para ganar triun- de las casas al apoderado del cura.
fos en su carrera, no es necesario procurar Este procedimiento es atentatorio, y hasque todo el que tenga la desgracia de caer ta el detalle,para comprobar la parcialidad
bajo su autoridad resulte culpable, pues su de ese Juez servidor del Obispo. La solicimayor triunfo consistiría en tener entre el tud del Sr. Lic. Dávalos debió ser atendida
público sensato, el concepto de justicieros, por ser legal; pero suponiéndola carente
y recibir las alabanzas de los desheredados de funelamentos, el Juez no debió llevar
que habían visto salvada su inocencia por adelante un auto recurrido. Debió, porque
~ verdadero Juez,
á ello está obliiailo1 resolver el reclll'So an..

,

.

ftEGENERACIOÑ.
tes de ejecutar su determinación. &gt;Iientras
ese recurso no se resolviera, las cosas debían permanecer on el mismo estado, toda
vez que su referida determinación no había
sido consentida por una ele las partos.
Tal es el aspecto ele todas las resoluciones de ese Juez en este negocio. No sabemos si el Gobierno dol Estado consentirá
esas arbitral'iodacles y si destituirá de su
empleo á ese Juez complaciente y servicial.
'l.1enemos fundadas esperanzas de que la
autoridad federal que conoce dol amparo,proceda con rectituel on esto asunto.
Desde luego es do justicia expresar qL1e
ha mandado suspender el acto reclamado.
Veremos qué actitud toma la Suprema
Corte.
/

EL SECRETO
DEL SUMARIO

9

el delito, no se presenta en todos· los pro•
casos, y en su ausencia, carec8 de fundamento el sigilo. Ya la Suprema Corte:de
Justicia ha d8clarado, que el sumario sorá secreto únicamente en los casos en que
se necesite esa reserva,ytan solo paraaque.
lla parte we deba permanecer oculta.
Nunca puede 0Kistir esa necesidad en lo
que se refiere á la comprobación del cuerLlO del delito, porque si olla os la base de todo proceelimiento, la comprobación ele la.
existencia del hecho punible deba ser pr8via á toda averiguación.
Además, el acusado tiene indiscutible
derecho de informarse de si se ha llenado
este requisito y de qué manera se ha llenado. Si fué por meclio de testigos, tiene
derecho de saber quiénes fueron éstos, parn denunciar, en su caso, la falsedad do sus
declaracioues.
Es enteramonto inútil que el acusado
tenga un defensor desde que rinde su preparatoria, si no ha de poder empaparse en

El derecho de defensa es una garantía todos los detalles del proceso, ya sea para
reQonocida por la Constitución. El acusado apelar en vista de ellos del auto do formal
puede exigir que se le faciliten los datos prisión dictado sin la previa comprobación
necesarios para preparar su defensa, la que dol cuerpo dol delito, ó ya para pedir la lino solamente consiste en buscar una abso- hartad por desvanecimiento de datos cuanlución final~ después de apuradas todas las do lo autorice la ley de acuerdo con lo acamarguras de un proceso, sino, y acasoprin- tuado.
cipalmente, en hacer que sus derechos sean E st0s principios, que han sido reconocírespetados y se observen fielmente las fór- dos expresamente por algunas legislaciomulas tutelares del juicio.
nos, entre las que puedo verse la del EstaEsta garantía de derecho constitucional, do de Chihuahua (art. 314 del Código de
de derecho universal positivo, de derecho Procedimientos Penales.) deben servir panatural, no debe sacrificarse en aras de un ra la interpretación de la ley, la que ha de
principio mal formulado y peor compren- estar _sio~pre de ac~erdo con los preceptos
elido, no debe quedar aniquilado por la in- constitucrnnales, v10lados hoy con el sigiteligencia gramatical de un aforismo.
lo absoluto de todas las diligon-.s clel suEl sumario en los juicios criminales de- mario.
he ser secreto. ¿Para qué? Para impedir
que la mano del delincuente rompa el tinísimo hilo qua va conduciendo al juez á la ("
• ~ _.:\ /";)
JJ.
averiguación de la verdad. Es necesario ...;eCC/On ue 1..-0nSU11aS.
que desconozca cuál de los rástros que
.Ca ponemos á rJisposición de
tras de sí deja el delito, ha caído bajo la rodas, las personas c¡ue se sirvan
observación del Juez. De este modo se evi- consultarnos algur¡a cuesfiór¡
ta que el delincuente consiga borrarlos ó derecho,. ga sea que ella surja,
que se preparo á dar explicaciones engaño- Ó no, en la secuela de un juicio.
aas que extravíen el criterio judicial.
J(uesfro servif!i() es eqferameqPeJ:o esta lucha diffoíl. entra la verdad 1 fe grafuifo.

oe

�lÓ

. REGE"NERAC!ON.

€/ 9obierr¡o
Complaciente.
Los ultrajes á la Soberanía Nacional.

\

Vamos á consignar una nota desconsoladora: los ultrajes á la Soberanía de la Nación,
inferidos por el Sunday Herald y The Two
Republics, han quedado impunes.
Nada ha valido la protesta do la prensa
nacional y su justísima exigencia de que
se castigara {1, los injmiadoros. Por toda fa
vida llevaremos la atrentosa mancha de
nuestra cobardía, y nuestra inacción es la
mejor prueba do que, si no nos os grato,
cuando menos nos es indiferente el ver escupida la dignidad de nuestra Patria.

El Despertador, de Aguascalientes; y Bt
Combate, de C. Guerrero, Tam.
Sin duda que dejamos sin mencion~
á otros estimables colegas, pero la omisión
consiste en que, no recibiendo cambio
de ellos, ignoramos si han tratado ó no de
este asunto. Por los mencionados periódi,.
cos se vé, que no fuimos -nosotros los únicos on protestar contra la injuria hecha á la
Nación; no fuimos tampoco los únicos en
pedir el castigo de los responsables de The
!wo Repi¿_bl!cs y su e~pulsióncomoextranJeros permc10sos, y sm embargo, nada se
ha hecho, yendo á estrellarse nuestras protostas contra la indiferencia oficial.
La Historia tendrá en cuenta la noble
actitucl do los ciudadanos en este asunto;
tendrá también en cuenta, que el Gobier-

La prensa Nacional, sin distinción de no, por medio de un órgano oficioso, ha declarado nue
el asunto no es de interés, y
ideas políticas, ha hecho causa común en
·1
ue, la indignación de la prensa honrada.,
tan escandaloso asunto y ha dejado oir su q
no es más que una tempestad en un vaso
enérgica protesta, que es la protesta de tode agua. A las generaciones futuras toca
dos los ciudadanos amantes ele su Patria. discutir estos actas, que revelan falta de
Y las autoridades continúan inactivas, á patriotismo de ose periódico, que no ha tepesar del ultraje sangriento y á pesar tam- nido un crispamiento de nervios al ver ulbién de las protestas.
trajada á la Nación, y que no ha tenido ru•
bor
de ensuciar su papel con la mal oncuHe aquí la lista de los poriódicos mexicanos que han protestado con virilidad y bierta burla que hace delas manifestaciones
honradez: El Contemporáneo, de San Luis de patriotismo.
Insistimos en que se castigue á los culPotosí; La Voz de la Verdad, ele Oaxaca;
El Heraldo, de Aguascaliont.es; El- Univer- pables, ó que se declare, de una vez, que no
sal, de :México, D. F.; Diario del Rogar, se castigan las injurias á la Nación, pero
de México, D. F.; El Progresista, de Ciu- en cambio, se castiga á todo aquel que tendad Victoria, Tam.; La Evolución, de Du- ga virilidad para discutir los actos de los
rango; El País, de México, D. F.; El Eco funcionarios. Que se declare, en suma, que
del Istmo, de Tehuantepec, Oax. El Pala- la Nación está por abajo de las personalidadín, de Guadalajara, Jal.; El Correo ele M· des políticas, y que nuestra vergüenza ha
tavento, de rrlacotalpam, Ver.¡ El Espmiol, hecho bancarrota.
·
Y entonces, se oirá de nuevo nuestra
do :México, D. F.; El Correo de Sonora, de
Guaymas, Son.; El Observador, de Mier, protesta.
Tam.; El Chisme, de México, D. F.; El Popular, de México, D. F.; La Alondta, de
Celaya, Gto.; La Li,bertad, do Guada1ajara,
Jal.¡ El Liberal, de Mazatlán, Sin.; La
Nueva Era, de Hidalgo de Parral, Chih.¡
El Sol, de Guadalajara, Jal.; El CosmopoliContinúa la familia de D. Manuel Corta, de Orizaba, Ver.; El Hijo• del Parral, tés Bonilla, siendo víctima de la arbitra•
de Hidalgo clol Pa._i1, Chih.; El Debate, riedad y la ignorancia. Decíamos en nues•
de Zacatecas; Clarín de Oriénte, de Pue• tro número 10 que pronto resolvería el prolJla; Juan Panadero, de GuadD.J.aja1'a, JaJ,; ceoo uu. Jµez¡ ~l parecer íntegro, y resultó

Atentados en Tetela
· de Ocampo, Puebla,

I

11

RÉGENERACIÓN.

•

?º~o_lo3 otro_3, escas:&gt; _de . conocimi n~tos
JUtf:dic?~ Y m10po de ~nter10. Sentenció á
Ja am1!10. del S_r. Bonilla á pagar 16 de
~ulta o á snfnr on su _defecto dieciseis
cl1as do arresto, por un unaginario delito
que,
·d on
1 en el· supuesto de que hubiese exis•
h o, o motIYaron las torpes persecuciones
á un hombro honrado, de no escaso valor
rivil.
La familia Bonilla ha o::urrido alampad 1 U ·ó , ·
f .
ro , e ,ª . 111 n, umco re ug10 que tienen
esas victimas de los caciques de provincia
que gozan de la incondicional protección de los Gobernadores. Pero 1n, familia
Bonilla, ni en la justicia fe.doral ha encontrado_auxilio, ~ues el Juez .Menor y Correcc10nal á quien ocurrieron las quejosas
en solicitud de amparo, también colabora
en contra ~e ellas. El escrito do amparo
se presento el día 18 del pasado Octubre á
5 y 27 minutos _de la tarde y el Juez, hasta las 4 y media p. m. del 19 no había
di~tado providen~ia ~lguna, oca~ionándose
qm.zá con osa dila01ón, mayores atropellos y nuevas vejaciones á la familia quejosa.
Estaremos pendientes de la secuela de
este asunto.
Res~ecto á los fundamentos vigorosos
que existen para conceder el amparo, pueden verse los que en esto número publicamo~, refutando un artículo do Clarín de

a

Oriente.

' LA LINTERNA.
EL CULTO A
--.
. El genda~e, e.n la. cm~ad da México,
tiene un fetiche, a cuyo cuidado debe consa¡f{8r su atencióf, ?Orno que ello ~fe.eta
na a_menos que ?S mtoroses pecumanos,
relativamente exiguos, del gwtrdián del
orden pú?l~co: ese fetiche es la linterna. .
¿Qué dirtamos de un hombre· que al to•
.
ma1· e1 fierrocarril para emprender un viaj~, ~e c~lzara las espuelas, recordando los
vieJOS tiempos en que sólo á caballo se via·ab~?
J E
.
~ta y otras repexiones por el _estilo,
ocurren. á los habitantes de la capital en
pres?n.01a de lo~ ~endarmes encargados del
s~rvimo d? pohcia nocturna y que, en la
ciudad moJor alumbrada de toda la Amé1·ica, descansan su pálida linternilla de
aceite al pié de un poderoso foco eléctrico
de dos mil bujías.
A todos les viene á las mientes esta pregunta: r,por qué el empeño de conservar
la vieja reliquia histórica del tiempo de los
serenos, de la época feliz en que el a()'ente
de seB°uri~~d neo~$ÍtRba de su linte1•:a

ra-

ra abrirse paso entre las sombras, ho ue
el servicio municipal del alumbrado lú%lico pone á la capital de lo, Repúblic á 1
misma altura que las más cultas ciu~ d ª
del mundo?
ª os
N1º en N ueva y ork m· en p .·
·
B •l'
1 li , 11 ' .
aus, m en
er m, e PDº. ,c1a eva hntorna. Aquí, como nuevo . 10genos, se alumbra con la lla~a dcloldaceditel, en medio do lma atmósfera
mun a a e uz.
..
.
.
.
.~demás_ de ser_ mútil la lmternilla; ado~as de la nnpresió~ ~ue to_do lo que es ridículo cau~a en el _ammo,_ impresión de la
que no &lt;l~brn s~r obJeto qu10n, como el gendarme, s1_111bohza una alta fm:ci?n en el ord_en público, el us~ ~el a~acromco farolillo
tiené graves Y positivos mconvenientes.
De_cíamos al P:·i~cipio que la linterna se
convierte en un fetiche: el gendarmela cuida como á la~ niñas de sus ojos, pues si perece, aquel tiene que pagar su nlor-un
día de haber-ó justi~~a~· que no pudo defenderla, lo cual es difwil ante las severidados del pagador ó del encargado dol detall. El g?ndarme, puos, consagra un brazo-la_nutad de su fuerza-á la protección
de la linterna; la defiende con el afán con
que un homb1:e. defiende su hacienda, el
pan de su familia.
En una tierra donde por desgraci la.
policía no es re3petada; debía de dota:~e á
e~te cue,rpo,cle ho~bres, que porsus condiciones físicas pudieran :fiícilmente hacerse
re~petar. Esto, emp~ro, es dificil, en un
pais de hombres débiles y mal alimentados.
El gendarme de Nueva York es un gigante, no ostenta más arma que sus pufios
de martillo-pilón; y si el pueblo norte-americano no estuviera educado en el
t
á la ~olicía, respetaría á los gua::~f:e~
que disponen de tan considerable fuerza.
física.
Aquí, el gendarme es débil
,•
d d
, raqmtico á
menu o, e menauada estatm·a· lo •
mos de un fen ° 1
·
aimaver de un fo~t:i~:t1 Yª º~~en~oso . revól10
blan1i• estasannas le ~o~tcudote, Pº , 1 para
. ,
e emos so ouna
mano: la otra cuida el objeto sae-r l 81
pálido ojo cuya llama es eficaz á ac o,
ara anunciar al ri' oso al . '
su:no,
~erraduras dónde Jse e! ~~ct~ador de
gado de s~ persecución cuen ia e encar~
·
El senor Gobernador del Distrito, que
en Eu~o:pa Y en Norte-América ha visto á
1ª_.P01:cm noct~un~ prestar . servicios de
pumer ºrden, sm linternas m faroles, ¿no
h~rá dar un nuev:o paso á la policía de la
C1ud ad en el cammo de la ~odernización?
Al sefior Bati·es con las linternas de los
n
ge tlarmes,

1?

�,

REGENERA CION

12

REGENERACIÓN.

QUEJAS.

.,

-

Juez caprichoso.

Muy quejosos se muestran los vecinos
Toluca, Noviembre 1.0 de 1900.-Seño- de Concordia, Sinaloa, con el Juez de 1ª.
res Redactores del periódico «REGENE- Instancia Lic. Eduardo Azpeitia Palomar.
RAOION.»-México. D. :V.,,
Este Señor se desvía con frecuencia de
los preceptos legales para satisfacer su
Muy Seiores míos:
voluntarioso capricho.
Si Uds. consideran el presente remitido
Si una persct1a comparece ante el rafede interés público, agradeceré se sirvan rielo Juez y lo pide por ejemplo, que coninsertarlo en su acreditada publicación, de forme al art. 325 del Código de Procedi1? cual me_ anticipo á darlos las más expre- miontos Civiles, cte á, otra para que recosivas gra_cias. .
.
. nozca un docume1¡to privado, á dicho funPor fil desdicha, ho ~~mdo que segun· cionario no lo preocupa que ol emplazado "
ª:1 el Juzgado 1.º Conc·i~ador do. e~t.a Ca- viva ó no on la Ciudad, sino que sefiala pa- __
p1tal del Estado_de México, un JUICIO,. ~l rala práctica de la diligencia el día que
cual no ha ternunado, por falta do. u.cti~i- meior le parece.
dad del Sr. Ju~z, porque est~ funcionario,
Es cierto quo el art. 325 no señala terse ocup~ más bien do la agricult?J'ª y de mino para que se verifique la diligencia¡
la Iglesia, que ~el despacho de dicho Juz- pero el 116, frac. VII, del mismo Código
gado, que está a su cargo.
•
seó.ala en general el de tres días para esos
. Todos los sábados, no concurre á la ofi- casos, á no sor que poY circunstancias escma, por at~nder á las labores de sus terr~- peciales (como la de que el emplazado no
nos, y ta1_nl:nén nunca falta ó. las solon:m- viva on el lugar del juicio, por ejemplo),
clades rehg~o~as en la~ h~r~s que debrnrn creyoro justo el Juez ampliar al término.
e~tar adilllmstran~o ~usticia, d~spreocuAl Juez de Concordia no le preocupa
pandose de las obligac10nos _que trnne que ese precepto, pudiendo suceder que cite
llenar como emple~~o público. Y . l? que para la práctica de una diligencia á una
más llama la atenci?n es quo, ~es1diendo persona no residente en el lugar y le señaen e~to lugar las pnmeras autonda~~s del le un término corto que hiciese imposible
Gobierno, no ha_cen_por_q:ie se admm1stre, la comparecencia.
pronta y cumplida Justicia.
Otro caso: se solicita del Juez el emplaCo!1 respecto al Sr. Juez 2.º Conciliador, zamiento de una persona para. celebrar una
les diré que tampoco es_ un modelo, en el demandft. en juicio civil verbal. El art.1115
desempeño de iUS fu.nc1onos, porque aun- del citado Códiao de Procedimientos dice
que ~o tiene fincas ni es partida~·io de la ........ "mandando emplazar al d~manIglesia, como el otro Sr. Juez, tione otras dado para que comparezca dentro de tres
distracciones que no le permiten concun-ir días á contestar la demanda etc. etc." El
al Juzgado, sino algun?s instante~.
.
Juez de Concordia no obede~e el precept,o
Débese recordar á di~hos funcionarios, citado, sino que señala al demandado ocho,
que conforme á la ley, tionen q_u e per;111a- diez, quince días, según está de humor,
necer d?s~achando en las oficinas, . cinco con notable pe1juicio de los interesados en
horas d~a1:i~s y no u_na como lo . verifican, que un negocio se resuelva á la mayor
con pe1'JU1?10 de los mtereses sociales. Ton- brevedad pasible.
go ontendido que el que ~cepta un emploo,
Los procedimientos del Juez de Concordebe clesempena_rlo debidamente, puesto dia, en tales casos, son ilegales. Los Jue•
que á ello se obligan, y en caso de que el ces tienen la obliaación estricta do obeie•
e~p_l~o no convenga á sus intereses, deben cer las leyes, sin que les sea lícito ampliár
d1m1tirlo¡ porque de otra n~anera burlan los términos que ellas sef\.alan paro. la prácal Erario y engafia~ al pübhco. . .
tica de los actos ó diligencias judiciales.Me reservo segmr dando noticias res- Su nealigencia su irrespetuosidad, su fal.
.
o
'
1
pecto de los expresados f unc10nanos, con ta do amor al trabajo, su ociosidad ma entanta maror razón, cua~to que se acerca el tretenida fuera del cumplimiento de sus
nombraffilento de los mismos para el año obligaciones, son actos que hacen perder
do 1901_, á fi.1;1 de qu? se tenga en cue~ta el respeto á la autoridad y la confianza que
su negltgen?ia, y qmen tenga que des~&amp;- debe tenerse á los que han aceptado la minarlos, se fiJe on personas de mayor d1h- sión de distribuir la justica.
gencia y aptitud.
Con el ejercicio de esas prácticas arbiDe Uds.S.S.--)fARTt'i' GoNZÁ.LEZ Y ÜBRE- trarias, los Jueces, en vez de ser factores
QÓ~.
del Progreso, se convierten en rémoras al
adefa.nto,

18

pesar de esa suspensión, y ~obre
Atropello á la Justicia lacuando~
autoridad que la dicta, se usa de medios
reproba~os para burlar la ley y para hacer
de la Unión. que
se pierda la materia del amparo la pe-

t h
na inflexible debe caer sobre el cttlpable
arman e asta la. indignación, es la ó culpables, y la autoridad debe mostrarse
nota que de_ Puebla He ha esparcido á to- inexorable y tenaz, hasta que caiga el de•
d.~ los ámbit~~ de la :I:e.pública. ~a Ju~- lincuente y se vindique la Justicia.
t1cia de ~a Umon, ese ultm:~o y qmzá úru- De lo contrario, se producirá la anarquía
co refugio d? todas las queJas quo produce y la incertidumbro do la existencia. Para
la exasperación del derecho horido, ha_si~o eyitar el cumplimiento do una orden judibruta~~dantde atropella~a, Y s~ prestig10, cial respetable, bastaría enviar un soldadón
su auton
y su ommpotenma se estre• de prognatismo rudo.
liaron en las paredes de un Cuartel y ante
la actitud hostil y amenazante de un soldadón de encallecido criterio
J'(
Nuestros lectores saben ya: que el solda- tt. U Orl fl
do Agustín Go~ález fué fusilado 'en Pue~la .hace pocos dias; sa?en ya, porque lo
..._ (
•
mdic~m?s en una gacetilla, que el Sr. Juez
de Distrito de Puebla mandó suspender el
Hablando en nuestro número antei·ior
acto rec~amado¡ pero lo q~e tal vez no ha- del amparo solicitado por los Sres. J . .Ai·yan sab_1do, es quo se p~s1eron obstáculos ce y Comp. contra actos de la Secretaría
para evit~r esa su~pensión.
.
de Hacienda, manifestamos que, en nuesEl Sr. Lic._Feder1co M.del Castillo Velas- tro concepto, no estuvo justificada la Suco, Secret~no del Juzgado d? J?istrito de prema Corte al nogar aquel amparo.
Puebla, ª~D:º~~ en el cumplimiento de su El acto reclamado consistía, exclusiva•
de~er, ~e ding10 en la noche, víspera del mente, en que aquella Secretaría hizo uso
fus1la~1ento, a~ c~artel do~de se hallaba de la facul~d económico-coactiva para coencap1llad@ el reo, pregu:zito_por el Coronel brar el prec10 de la Hacienda do San ..Mardal cuerpo; un oficial le ~dic6 que se ha- cos, que el Gobierno vendió á los Sres.
llaba ausente. El secretario entonces orde- Arce.
nó ofici~l que recibi~se el ofici? e~ que La soberanía, que no es otra cosa que la
10 p10vema la suspensión del fusilarruento, voluntad del pueblo, se ejerce por los repara que, l? entregase al Oor~nel. El oficial presentantes de los tres Poderes· pero la
ª? rehuso a obe~ecer al referido funciona- Nación es también una persona ~oral en
no. El Sr. Castillo :elas_co insistió, se dió lo_s ~érminos del art; 38 frac. I. del Código
á ?ºn?cer como Secretario del Juzgado de Civil y con este caracter puede ejercer los
Distr1to_y como portador de una orden de derechos civiles relativos á sus intereses
la autoridad federal que debía respetarse. en las mismas condiciones que un particu~
El soldadón aquel, con grosera entonación lar.
y mo~ales soeces, ordenó al Sem:etario que
La personalidad representativa obra, en
se r?hras~, porque delo contrano, lo man- consecuencia, unas vecescomopoder, cuandaria retirar.
. .
, do representa la soberanía del pueblo, y
Resultado: ~l fus~am1ent? ~e unhom~re, otras como particular, si aboga por los inel at1:opell? b~utal ~!ªJusticia de la Umón teroses de la persona moral.
y la J~sta mdignacion de todos los que han En el primer caso, tiene los atributos del
conocido estos detap.e~.
poder yfacultades imperativas, coercitivas
No sabe_mos qué actitud tomarán nues~ y ejecutivas. En el segundo, tiene dereka~ atltorida~?s ante_ esos hecho,;, ni qué c~_os y obligaciones y _cae _bajo la prescripact'. tnd tornn.Ia os~ec1alrnente la Suprema c10n_ dfll art. _17 Oo:zistituc10nal, que prohiCort~, gue tan _rui~ad~s.a se muestra del be eJercer v1olonc1a para reclamar dereprest1g10 do la rnstituc10n del amparo. Por chos.
nue~tra parte, pedimos para los responsa«Ahora bien, dice D. Vicenta Santama•
, blos de ese asesina~o, porque asesinato es ría de Paredes, citado en un estudio por el
e~ que_ se comete v10lando una ley, el cas- Sr. Lic. D. Lui,; Labastida, Jefe de la Scctigo OJeniplar q?e sus actos merocon.
ción de Logislnción en la Secretaria de HaLa conservac10n de la materia del am- cienda, ¿á .cuál de éstos dos aspecto-; puede
paro está eficazmente protegida por la ley, referirse la relación entre la Administray más aun, cuando sa trata de la pena de ción y los particulares en todo contrato?
muerte. De allí el procedimiento rápido -Si contTato os concierto de voluntades
para suspender el acto reclamado. Pero si su fin consiste en la prestación recípro~
.Al

ht

ª:

•d d
·
Y
persona IQOral

�-

14

REGEnRACIO~.

RE&lt;lENERACIÓN.

TROPELLAS
ENSINALOA.

ca de condiciones libremente estipuladas,
bien se comprende que cuando el Estado
contrata, no manda, sino que ofrece dar ó
hacer algo en cambio de otra cosa .... Las
cuestiones que surjan sobre el alcance de Dos inteligentes Abogados, D. Alejandro
la obligación, sobre los efectos que se han Buelna y D. Herlindo Elenes Ga:úola, ae
producido ó puedan producirse, serán cues- han servido visitarnos y hacernos conocel'
tiones entre dos personas jurídicas, es de- un folleto que constituye su defensa.
cir entre dos seres individuales ó sociales,
Estos dos valientes Abogados, son vicco~o capaces de derechos y obligaciones.» timas de la tiránica administració~ del GeEn esta situación, no le es permitido á la neral Cañedo. Publicaban en Cahac.~n un
Administración pr~valerse de su carácter periódico titulado «La Regeneramon de
de autoridad y ponor al servicio de sus in- Sinaloa,» ett el qu_e _ap~reci? un artí_c~lo
teresas, sus atributos do fuerza y sus fa- considerado como lTIJlll'lOSO a la ~drrunurcultades coercitivas, porque ello equivale tración de Justicia, por el susceptible Proá ejercer violencia para reclamar su-; dore- curador General del ramo. ~ecían ,los páchos y cae bajo la censura del art. 17 Oons- rrafos den w1ciados _del referido arLiculó:
titucional, en que so debió haber apoyado
«¿Qué puedo decll'se, º1: ~l Estado, de la
la Suprema Corte para cenceder el ampa- Administración do J ust1c1a? Jndud~b~ero que con evidente justicia, solicitaban monte que muy poco bueno. La admmislo~ Sres. Arce y Comp. So violó también tración de justicia, siempre.que el Sr. Gr~l.
el art. 14 de la ConstiLución,·porque la ley Cañedo ha sido Gobernador clel Estado, ~10no fué exactamente aplicada al caso deba- no su calvario después de un angustioso
tido, pqr una autoridad competente.
viacrucis ........ ».
«La sociedad toda se lamenta de la falta
de garantías y todos se e_xcusan de lle.-ar
sus cuestiones ante los tribunales por falta de confianZc\. ....... ».
«Más todavía, en Sin aloa la justicia adoleco de otro inconveniente, y quizá sea el
más grave: que el Sr. Lic. Rafael Caíí.edo,
hijo del Sr. Gobernadr, litigue en los tribunales del Estado. La Suciedad clama
.A las personas que pagaron nuestro giro Justicia y se halla verdaderomonte alarpor el trimestre de Ago¡to á Octubre de macla, al presenciar, como lo está preseneste añ&lt;J, les giramos ahora ünicamente por ciando, que abo~uo el joven Cañedo, Y la
lo3 meses de Noviembre y Diciembre para alarma es de todJ punto fundad.a, porque
comenzar el afio entrante á girar por sus es lo mismo que si viern li_tigar al 81:, Gru.l.
trimestres naturales.
. Caí1edo. ¿Qué Juez P?clra pronunciar sus
A las personas que pagaron nuestro gu·o fallos imparciales, sabiendo que~?ª de las
por el bimestre de Septiembre y Octubre parLos está repre.;enlada por el hIJO del Sr.
ae este afio, les giramos nuevamente como Gobernador ........ '!»
. ,
álos primeros, esto es, por Noyiembre y
«El Jnez Lic. AvifiJ. fué el que llevo la
Diciembre, para comenzar también por tn- palabra ~e~ el ban:1ne:o) 011 nombre del P~mestres el año entrante.
der J udic1al y brindo por la buena adunA las personas que han recibid~ desdo nistración do ju-;ticia que h:1y en olJ~stael número 9, les _g(ramos po~ ~l tnmest1:e do, principalinei:l~ dosJo ~1uo ~l h1JO ~~l
ele Octubre á D101embre prox1mo, cont1- Gobernador es litigante y pmás ha peichnuando después girándoles por trimes~res. do un pleito .......... »
. • •
Por último, á las personas que remban
Esos párrafos espolearon 1~ _susceptibil~del número 13 en adelante, los giramos por dad dol Procurador do Justicia y lo obliel bime~tre de Noviembre y Diciembre, pa- eraron á denunciarlos con:o injurioso~. Con
ra comenzar el año entrant·e por trimestres. la denuncia, vino ese cortejo de tropelías
NOTA.-Suplicamos atentamente á las tan usad'.ls
se aprehe_ndió á los redacto:
personas contra quienes giramos, no res- ros, á los caJ1stas, al editor responsable ~
palden nuestras libranzas c?n la no.ta de de pn.so (toque burdo de ese aten~ado) ~
que cuando reciban determmac1o numero nna persona que casualmente ha~ía llega
que no se les ha remitido, cubrirán el im- do ~l lugar del suc,eso. ~las _todavia, la at.·
porte de la subscripción, pues pnedon cu- Londad que c~no01a del. p1 oceso, e~ Juez
brirlo y escribirnos acerca de eso asunto, de 1a.. Instanc~a de O~cán, llevos? _las
con la seguridad de que será!! atendidas prensas, las _ca~as de tipos y otros utiles
sus quejas con toda eicrupulo11dad.
del establec1m1ento.
~

-A nuestros

subscriptores.

r~:

0

15

E~ atropello de~í~ ser completo. Se de-1 Tercero: ¿Puede el que embargó Ín :fin..
~tó la form~l pr1S1ón de los procesados, 1ca hacer registrar de nuev-o el embargo
quienes oc~rl'1:eron al ,amparo federal. El¡ antes de que se dicte sentencia que ordene
Juez de_D1strito, nego el amparo y no sa- la cancelación?
bemos s1 la Suprema Corte lo ha resuelto ó Anticipando á Uds. las gracias por el
no.
. favor que se sirvan concederme con su re. Abunda el proceso en ~etalles que m- solución, me ofrezco á sus órdenes como
dignan. Por falta de espacio no_los publi- afino. S. S.-J. SÁNCHEz MrnELES.
camos en este número, prometiendo que
__
en el próximo los conocerán nuestros lec- Primero. Solo el que pueda prevalerse
tore.s.
. .
.
. de la falta de una inscripción, puede pedir
Si no deJ~remos pasar sm nuestra pro- q~10. so cancele el registro de un gravamen.
testa_enérg10a el hecho esoandaloso de ha- Ticio no puede prevalerse de ella, por las
her sido P;Ocesadas ~erso~as honorables, razones que después expondremos. En conpor un art10ulo que, si enm~n:a ~a ver- secuencia no puede pedir la cancelación.
~d,_ no J?~ede c~nt~ner. una lllJUna. El peSegundo. El objeto &lt;le 1H inscripción do
nód1c~ s11ve ~ara_oJerc~tar derechos y pa- l~s embargos y demás gmn\menes sobre
ra de~1~fecta1 persona~da~es sospechosas. bienes raíces, os advortiJ- á los terceros la
No delinque e_l _que. ºJ~rcita derech?s, Y existencia de aquellos y de todos los despresta un .servi~10 pubh~o el que desmte~- membramientos de la propiedad sobre qu_o
ta esas p_ersonahdades.. S1 los J naces de Si- pueda versar algún contrato. No estando
nalo~,. s1 ~se susceptible P~ocurador de registrados, pueden ]os contratantes ser
Justima, si el Gobernador. ~1smo, ~esean inducidos á error y resentir perjuicios; peque no s? preste ~se s~rv1c10 pü.blico, no ro si suponemos qne el comprador es aclocurraR a los_ m~dios y10!entos y 1:eproba- vertido de la existencia del gravamen no
dos de s~pnm1r periódicos. Desmfecten registrado y lo toma en cuenta para llevar
ellos, punfiquen e_sa atmósfer~; pe!o en el adelante la operación, descontando, por
t~rr~no legal, castigando fonmonanos com- ~jemplo, del precio, lo que pueda importar
plamentes, enc_a~ce~ando á lo~ Jueces que el saneamiento de la finca, prevalerse desvendan la.Justicia, a las autoridades sobor- pués de la falta de registro, sería una manables.
.
nera inmoral de evitar que se cumpliese
. Ahora n_os explicamos ~l _por q~é de esa una obligación.
·
~popularidad de la Adm1111~tración Cafl.e- Ahofü bién, hay un principio de dercdista, el por qué de esas queJas constantes cho que dice: lo mismo es saber que tener
que dasfi~an ante la Suprema Corte, el por obligación de saber.
qué, en ~' del desastr~ en el Estado de
La inscripción en el registro equivale á
ese negocio de D. Ignacio Inda.
la notificación que so hace á los terceros de
la existencia del gravamen. Ticio, tercero
que compró la casa con uno debidamente
registrado, se supone que lo conoce, porque debió conocerlo. El importe de aquel
gravamen entró ó debió entrar en sus cál1\íéxico, Octubre 20 de 1900.-Señores culos al considerar la finca en relación con
Directores de «REGENERACIÓN»
el precio que daba por ella. Prevalerse hoy
Muy Señores míos:
de la lentitud de los trámites judiciales ó
Hacien_douso ~e su Secci~n -~e Consultas, quién sabe si de la malicia que ha hecho
~e J?erm1to pechrles su opm10n sobre el durar la vía de apremio por más de tres
s1gmen_te _!:laso.
1años, sería en nuestro concepto, si no inHa sido embargada una finca y el ern- moral, por lo menos contrario á la mente
barg? ~e registró deb~da~e~te. ~n estas de la ley. Croemos que mientras la :finca
c?nd1c1ones la compro 'l1C10, qmen ho:y esb~ en poder do Ticio, debe ella responder
pide la cancelación del registro fnn&lt;l.ánuo- por el monto del gravamen. La cancela~ª en quo h~n p~sa~? tre~ aií.os desde la ci6~1 servirá c_xclusivamente para los posf~cha do la mscnpmon. Sll'vanse Uds. de- tonores adqmrcntes que puedan alegar igcrrme:
norancia de dicho gravamen.
Primero: ¿Puede 'l'icio pedir esta canee- En consecuencia, á Ticio no le favorece
lación?
la rancelación, en el sentido de pocler pre. Segundo: Si llega á obtenerla ¿le apro- valerse do olla para lograr que la finca no
\rochará en el sentido de que la finca que responda por ol importo de la traba de ejeél compró gravada, no responda porel mon- cución, y si no puede prevalerse de la faita
to del gravamen de que él tuvo ó debió del registro, no puede podir la cancelación
tener conocimiento antes de comprarla? de él.

SECCION DE CONSULTAS

�16

REGmNERACIÓN·

Tercero. Laurent re1rnelve este punto no dará oi.dos á influencias erlrafias, y lt•
brá aplicar la ley con total independencia.
en el núm. 124 de Hipotecas:
«No teniendo por objeto la 11eremptión
extinguir la hipoteca, el acreedor puede VALIOSO OBSEQIDO.- «El Econ.osiempTe efectµar una inscripción nueva mista Internacional,» ilustrada nublioación
después de la exprracióR de quince anos; de Nueva York, Estados Unidos del Norpero esa inscripción no tendrá efecto sino te, se ha serYido enviarnos una variada coá contar de su feqha, mientras que la ins- lección de hermosos fotograbados &lt;le las
cripción renovada dentro de los quince cataratas del Niágara. Es la prima, bella y
alíos conserva su prelación y el rango que costosa, con que obseqma á sus lectores, i
adquirió por el primer registro,,.
quienes, con creces, deja satisfocbos tan
Conforme á esa doctrina, creemos que estimado colega q"Ge no escatima medios
puede registrarse por segunda vez el em- para lograrlo.
bargo, a~n después de cancelado el ~1;i- Quedamos muy agradecidos á nuestro
mer registro; pero entonces, la operac1on colega por su delicada atención.
efectuada entre la ±echa de la cancelación y
la dal nuevo registro, puede ser con perA NUESTROS COLEGAS DE LA
juicio del gravamen. Si se registra de nue- CAPI1,AL Y DE LOS ES'rADOS.-"Les
vo antes de que se efectúe la cancelación, suplicamos la rcprodución del siguiente
no habrá solución de continuidad, pues en suelto:
nuestro derecho no se conocela peremptión,
"Al Sr. R Hevilla le rogamos atentaque no os precisamente cancelación, sino mente se sirva pasará la A.dmini~tración
que significa invalidación del registro de «Et Espa1íol,• 6. donde so le necesita
subsistente. En el derecho francés, pasados para un negocio particular, ó indicarnos á
quince a:n.os de registrada una hipoteca, si dónde podemos dirigirle nuestra corros•
no se renueva, se tiene como no registra- pondenria.
da, sin que sea preciso mandarla, cancelar,
«Así mismo suplicamos á la prensa que
ni ponerle nota ninguna, como so necesita sepa su paredcro, nos dé aviso, al Aparta- .
en nuestra legislación.
do s2g México.»
Agradecemos {i U d. la alta honra que se
Quedan sevidos los deseos de nuestro
h8, servido concedernos, consultando nuestra humilde opinión en tan dificil p~to. estimado colega «El Es11aflob
Sr. José María Rodríguez.-Concordia.
Sinaloa.
Suplica,mos á Ud. respecto á su consult11,, se sir-va tenerla por evacuada en los términos de nuestro entre:filet titulado «Juez
ca,prichoso,» que publicamos en este número.

EL SR. NOTARIO ANTONIO PACHECO.-Se ha ser-vitlo nuestrobnen amigo anunciarnos qne ha cambiado fin despacho al Centro de Kegocios, Cordobanes n.º
8, m donde recibirá las órdenes de las personas quo deséen utilizar sus servicios profesionales.
Honradez y acliviclau. hermanadas á un
T. 7{
buen talento, deben ser las cualidades ü1H.
1 lili~l•
dispensables de un Notario. El Sr. Pacho=--==============-==-- colas reune ampliamente y por tal motiPRÓXIMO JURADO.-Mucho se dice vo lo reromen&lt;lamos á nuesLros lectores.
acerca do que la causa instruida contra Vi- Agradecemos á nuesko b~rnn amigo su
llavicencio y soc}os, ª'luellos pol.icias que . aten~ión y le dm;eamos corcbalm~nt~ qu_e
en la noche del 1'6 al 17 do Septiembre de su clientela son numerosa, como rndiscuti1897 sacri:ficarón al infeliz ArnulfoArroyo, blemento se lo merece.
8erá llevada. á jurado antes de que termine - - - - - - - - - - - - - - - el presente trimestre.
LIBRO DE MELCHOR OCAMPO'.
Este Jurado se ha hecho e~porardemasiado, d~ndo lugar á. co:111entarios más 6 n~e- rOLEMICAS BELIGJOS.A.S, en qu traza la obra de
nos vivos en ol publico, que no s~ o~.phca j la r.eforma.. está su Credo religioso y político y ~e le
el hecho de que, . cu~n~o deba ~Jc1:c1.tarse p1c,l!ce un fin trágico por ~e, el Apostol de las ideas
pronta y severa p 1stwia sobre m&lt;liV1dUC'S · r¡i1~ rnforman la Const1tuc16n de 1867 y las Leyes de
. j l\ furma. Precio (adelantado)......... $ 1 60
'1_Ue oseanda1.,.za.ron h on damen te a• la soc1cdacl, se desatienda tanto eso asunlo.,
. ! P~ra pedidos: F. VAZQUEZ, México, calle de l'acuba
El proceso ha pasn.do á poder del Sr. Lic. r.umcro 25,
Demetrio Sodi, Agente del Ministerio Pú- 1
blico, para que formule sus conclufiiones.
1
Esperamos que la justiiia, en este easo,
11'. Lin1uBI.1, BE'l'LEKI'!AS 8.-MÉX.

_]{GEIBJT.

G

¡---------------..;.1

�HERIBERTO MOLINA
1

1

Notario Público.
juenas . re/erencias.
. €ng/ish Spoken.

J

'

'

"Centro Mercantíl," 3er. piso núm. 20.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�Ato J.-]! EPOCA. Mmxrco,

NOVIEMBRE

23

D&amp;

1000.

TOMO

I.-NúM. 15 .

egenerac1on.
•

¿,

PERIODICO Jt:RlDICO rnDEPJ~NDIENTE,
La libortatl Je lmp.enta M tiPne mú
lfrullel, qu. .1 reapeto, la ,!da prh'lda,
, 11 moral y, la pu pQb, ca. (Art. 7. o
de 11 Cooafüu:!ón,)

Cuando la JkpQbl(c,. pronuncie 111 ,·01
aobe1111,, sen forio10 aomctene 6 di,
mitir,

!!E!

G.l)lllETTA,

DIRECTORES:
.tlc.J•sús Flores Jl{agón.-.tic. finfonio J(orcasifas,..:._l{icardo Flores jrfagón.

--------···---------

Oficinas: Centro Mercantil, 3er. piso, núm. zo. (lféxico, D. F.) Teléfono 264.

fidminisfrador: ~icardo Flcres Jtfagón.
CONDICIONES.

on práctica sus 'Sordos m11.11uinocioncs, con
la
certidumbre ele mu impnnitln&lt;l m,can,,JlEOISEIUCIÓ:'fu ~le 11&gt;1 díu 7, 15, 23 y último de c1,J1 me•
y 11&gt;1 prtcioe de @nh~pción Nn:
clalosa: su dofonsor los salvan't, los 1&gt;ervÍl',1
Para la Capital, trimeatre adel111tado............. .. ..$ 1.50
l'ara ro:; •!itados,
Id.
Id.
.. ............. . ,. ! 00
do cómplice 6 de cmcubridor,oponiendo 1-,u ,
Para el Extr ,ajero, id,
id
on o:·o .......... ., 2.00
saber
entro ellos ";,' la justicio, como una
NQmcro1 suPltot 15 cto. Námercs ahvAdo"- !á ctr,.
So entcndcr.i IO&lt;'plada luubeM"lpd(,n, en ca;¡o de que no ,e de- muralla en la qne se hnrú pe&lt;lazo:, la Yinvuelva el perióJlco y 1e girui ¡,or el importe de un trimestre
dicta ptíblica.
A loe agente, se les nbonani el 16 por ricnto.
No se deruelren origin1!e1.
Dofonsores do ef-a ef-pecie, clcsacrer1it.111
Para Ir.■ 1nunoio1 en el peri6Jico, ¡,fd~n■, tarifa,.
al gremio, porque hacen perder ít la insti._ ... -- .....
._ --- - .,
... ~ - - - - ... ., ... - - Luci&lt;'111 toclar, SU:-i simpntín$: JlOl'')Uo npartúnclo!-c de su misi611 "lr&gt;,·ada y honro,-n,
descicLtlen nl terreno del &lt;·rimen para.convertir al estupro Yergonzoso, al robo cínico y al asosinnto pro&lt;litorio on otras lania,-,
En México se dan casos do complicidad yi.rtudes clo su;; mongunclos dientes. P.1m
entre los reos y sus defensores. El roo y el osos hombros1 el c1·im~n ost.í justificarlo,.
defensor forman entonces una societlncl te- tiene razón ·c10 ser, tratando &lt;lo proyocador
nobrnsa. El roo asesina, roba, estupra: el ó pendoncioro al nsosinarlo, &lt;lo hohalicc'in 6
defensor lo escuda con su sabor .y ostú ele idiota al robado y ele liYiana &lt;'&gt; sensual
pronto á demostrar, sin escnípulo~, quo su á la estuprada.
cliente no asesinó, ni robó, n; estupró, que La defensa tiene una alta misión. Ln desu defenso (por criminal quo sea) o:- un fonsn tiene que &lt;lcmoi::-trar, cuarnln ol reo
miembro útil para la socio&lt;la&lt;l y tiene de- es inouente, 'lllO Of-t'Í. limpio de toda rnnnrocho á vi,·ir en olla.
cha; tieno quo demostrar, cuando haya cir'I'alos clefensores son, por fortmrn, esca- cunslnnrias atenuantes, on 'lll ·, consislon
sos; pero existen para vergiienza del foro r~stas; tiene r¡nQ co11lrnhalancenr los inslinnncional. A bogados ele las malns ,a.usas y tos apasinnndos y brntalcs do un ,Juez parele turbios negocio!';, dislocan la lógica ra- cial; tione c1uo destruir la~ prerencionrs '
ra pesfigurnr los hechos, y, sin rubor, con- ,1ue en el ánimo de lo.~ jueces haya pron&gt;vierten en c.:ul¡,able al ofendido con tal de cado ol delito do su clofon!'io, por la enorganar unos honorarios, que llevan on sí to- mida&lt;l del neto; ticno 'lllC' dei;trnir lo~ predas las amarguras de la víctima y la mal- juicios; para &lt;1ue la ley so aplic¡1113 on sn
clicit'm social.
jm~to ~enti&lt;lo, en fin, debe procurar la seEsos dotensores son una amenaza para reniclacl riel Animo clo los juoces, parn quo
1a a;ocieclad en que vivoa. En efecto, con el no juzguen con odio ni con temor.

--

- --

-

.,,

-

LOS DEFENSORES CLO\VNS.

mal defensor, 101 crim.iuale, pueden pon~r

Pero cuando el defensor, dejando el

Cd

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REGENERACION.

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. . .
r
do sn miserable suei&lt;l1l, poro esas circunsmino recto de la Justicia, opta po el ~or- _ . .
, toman en cuenta cuando and üesprend1én- h .. &lt;'! l i- Jl() s 0
•
tuoso de la chicana; cuan o
t da ele por me11io el cg-01:;mo.
dose de la honrosa toga ~e~ letraelo, , op a Además, los contribuyr.ntes no . pagan
por el lentejuela.d? el?~mo del clow~, ~ los impuestos destina&lt;l~s _á instrucción p_úen vez de clamar JU~t1C1a, trata de ~~1q~~ blica y al r.1mo ele justicia, ~ara q~o ~1s1....,. á la víctimri ,·ociferando como h1stno t • nclo los fondos clo su obJeto, so mv1or......
, · d lo!. ra) 0
·
h ál
de foria, para conturbar el ummo o . tan en fiestas, quo s1 tra~n prove~ o . os
jueces á fuerza do gritos, de tontas prole:- que las organizan, ningún beneficio roc1bo
tas y de vanos oropeles; cuando ne cont~n- la Nación con ellas.
.
to de abofetear al texto leg¡u, abofetea rnPor otra parte, si so trata de granJearse
da y cruelmente .i la, moral y_á la~ buenas 1 voluntad del Presidente, bueno os que
costumbres, comp~·a~do á los Jueces y t~·agasten los fondos propios y no lo:; del
ficando con la j ust1C1a como con _el cue1 po
blo
de una prostituta, entonces, el defensor pue .
-----·•
d . de llevar este nombre, que solo ha lleeJa.
· d el el
aclo para escándalo de la socio a ' y esV
prest·1g1·ado, caerá al peso de las censuras
dir
de los hombros honrados, para confnn ·se
en ol medio canallesco de sa. tenebrosa

s:

7Jemocracia Y
.
fiutocrac,a.

'

6
á·
El pueblo, quo es el soberano_, quo m s
bien dicho, entre nosotros deb1~radser el
soberano, puesto que la.:; antor1da es, en
toda democracia, emanan del pueblo, q~e
es, e1 u' nico que ¡modo nombrarla
. 'l 5,h eso m1se Yé
mo pueblo, a Jver tuerta y nn,'da oro.. s
Sometl·clo por sus mismos serv1 orefl._s. b 1
Del papel de amo, qu~ desempe a a e
pueblo, ha pasado al de subalterno de, •sus·
r
autoii.dades. Esto hecho que parecena miaun en los pueblos sobre los que pecuo
. .
san los gobiernos ~~s autontanos, :e;;
tre nosotros cosa facil Y hacedera, 8 b. d
-tud del° mal tino quo siempre ha ha l o
No teniendo nada práctico que hacer l.a ara imponer autoridades, ya que éstas no
. · h dispuesto um- P
1
Secretaría de J ust icia, a
, on ele,ridas por el pueb o.
.
formar mil quinientos alumnos . de las ~-- s Com6 una prueba de la soberbia de las
cuelas públicas, para que hagan. evoll1c10- autoridades, es decir, do los servidores para
nes militares en honor clel Pros1donto rn con el pueblo, esto os, para con su amo, ~~s
las fiestas llamadas de la Paz.
fi . ·emos á la imprudente h·ase que diri·b ·
re eru
No se aumenta ol sueldo á lo3 osen ien- '6 !Gobernador del Distrito á los sonoros
tes laboriosos de los Juzgado;,. qus desem- ~:.o;ietarios de coches do alquiler, con mopena.n un trabajo útil y honrado, porque tivo Je la ,Htima huelga, que tanto e$canse asegura que no hay dinero;_ per~ .cuan: dalizó á la sociedad. Dijo ol _Gobernador:
do se trab de halagar al Potlo1' so,&gt;1 .1 nu I os cocheros y los propietanos que estén
· · n·a·icu1os,· que
•
deben comera.rio para vestiJos
• con d« .J acuerdo con los huelgmstas,
disgusto se pondnin los muchachos de las :enzar por mostrarse SU.JUSOS y OBE.
·
.r habr á fiempo de coescuelas pnmadrias.t
olas harán falta DIENTES. Después
En muchas e es as escu
rreair el est,ado de cosas.&gt;
.
útiles indispensables para la onsoúanza, y
sºu,rrSIÓN y OBEDIENCIA á una dia· á .,e } ambre' en razón
. · ..I.Ll
•
·
•
eI ,,rofeisora
r
. d o monr· u. 1

clientela.
.
.
Urge, pue~, (no nos referimos á los
defensores honradi)s) que haya def!nsores
. li es que haya togados y no fany nho compe :10 'se ultraje á la justicia hatoe
es, qu
.
.
cl·endo la apología de losdehtos,msetuerza
lamentablemente á la ley pa_ra hacer rosa1ta la inoconcia en un band icl o.
, r

.,
Fondos de 1a Nac1on pa a
las fiestas de la Paz.

:i~:

_ _

REGENERACION.

posición caprichosa, ntentoria contra la libertaddel trabajo. SUMISió·; y OBEDIENCIA se exige del pueblo, uando las

-,:¡
•
../1 qUlen

ª·

e_

_J

C0TreSp0!]ua
---

autoridades son las primeras en no mos- En uno de nuef.tros números J)asados
trar ni SUMISIÓN ni OBEDIENCIA en 1icimos !:iaber que :figara como escribiente
lo que respecta á los derechos de los ciu- del Juzgado 1° Menor de esta capital un
dadanos.
Sr. Pascual Tovar, á quien nadie conoce,
Sumisión y obediencia dobo reclamar el porque nunca concurre á la oficina á depueblo (el mandante) á las autoridades (sus ~ompofiar su cometido.
mandatarios). Forzoso es que no so con- Ahora hemos sabido &lt;1ue ese sefior estií
fundan los derechos y las obligaciones del empleado como mayordomo do carros del
mandante (el que ordena) con los derechos Ayuntamiento, y qnizá 1&gt;or ese motivo no
y obligaciones del mandatario (el que obe- pt1ede asistir al Juzgado Menor.
clece la orden).
El Sr. Duque &lt;le Estrada, que :figura coEl pueblo es el soberano, la autorielad es mo escribiAnte del J uzga&lt;lo 6º .Menor, so11u servidora. El pueblo os el que tiene fa- to asistió, ospoleaclo por «REGE1TERAcultad d~ reclamar sumisión y obediencia CION,» unos cuantos días á osa oficina y
á su semdora.
no se lo ha vuelto á ver más por a11í.
Es bueno que el Gobernador estudie su Bueno es, ya quo esos señores no puepapel, y sobre todo.. que lo comprenda pa- den desempeñar sus empleos como escrira que no vuelva á incurrir en desacatos de bien tes, que so les destituya á fín de nomlesa democracia. Las democracias necesi- brnr á otras personas que sean más esci·utan servidores y no amos, para no conver- pulosas para cumplir con su cleber.
tirso en autocracias.
Al menDs, que el sueldo que les corresAdemás, si comprendié&gt; el Gobernador ponde, y que religiosamente cobran, Re
que había de co,-regirse después el estado apliquo á los demás empleados de sus ofi..
de cosas ¿por qué no lo corrigió desde lue- cinas o:i virtud de desempeíiar ús!;os las
'go? Pudieron ocurrir infinidad de desgra- labores de aquéllos.
cías con motivo de la huelga; pero oso no
ÍnJ.portaba, después podía corregirse la disposición absurda. de un Regidor, es decir,
después de que hubiera habido muertos,
heridos y se hubiera escandalizado á la sociedad.

"El Buen Tono" y
la "Bonsack
Machine Company."
---

No corrigió inmediatamont,e la disposición, porque surgió el orgullo, se sobrepu&amp;o el amor propio, y nada se hubiera con0BSEBVMIONES DE LO! SRE!. LIC!.
seguido, si los huelguistas no hubieran
mostrado resolución al sentirse atacados AousTiN VERouoo, JoRGE VERA EsrAjoL
y MANUEL ÜALERO y SIERRA,
por la autoridad en sus más rudimentarios
Á LA EJECUTORIA DE LA SUPREMA ÜORTE
derechos.
DE JUSTICIA DE LA NACIÓ~.
'l'riste estado social éste en que los gobel'nantos imponen sumisión y obocliencia.
NOTA VII.

El Considerando uº do la ~jerutoria re~
J,
procha al sof\or )fogistrado del Seaundo
Circuito, quenohubicso examin,ido;onn .
Suplical1JOS a r¡uesfrcs suhs- orden, pri,nero, las pretensiones del «Buen
C~ipfore~, /~cales !/ f orán#eos, se 'l'ono,» y en seguida las dol seiiot· Butler.
sirvan md1carn~s. los r¡umero.s Esto supone qno la sentenci~ &lt;lo apelación
r;:e no hayar¡ reci/;ido,para ren¡1- dej,e revisar punto 1,or punto la ele primers,los.
ra instancia y sii",liendo el orden de la mis-

/i
mpO! an,e.

�REGENERACION.

REGENERACIÓN.

4
LZ

-

-- --

-

-- -

ma. Nos explicamos-sin dejar por eso de fué precis~mente_ lo qu_-i le concedi6 /
lamentarlo-este nuevo error del sefior Juez Ü,) pmnera mstancia. Pero el :'lfogi;¡- ·
Magistrado ponente, qui.en, acostumbrado trado de Circuito afirma que el o~osi,tor p_i-_
á las rovisiones que la Corte hace toclos los dió más de lo qne legalmente 11odi~ o te1n~
días de las sentencias pronunciadas por los derecho á pcclir, y que la sentencia de pnJ neces de Distrito en los juicios de ampa• mera instancia concedió al opositor, no m:i~
ro, creo que
igual manera es de la sobe- de lo qu~ pidi_ó, sino más ele lo_ que
i·anía de todo •rribunal SupGri0r, revisar derecho a peclir. E~ otros térmmos: el_ ~~l•
en toclas sus partes las resoluciones del in- bnnal de Circnito JUzga qué la oposic1on
ferior, aun en los l"mtos no recurridos. tle "El Buen 1'ono" á torios los sistemas de
· 1o o-11 d e1 B u tle1·, or·a i'le"al
é improcedente
por 1-o.
Los autores ensettan y e1 articu
':
•
•
, •
Códi()'o de Proceclirnientos Federales, man- cual la sentencia de primera instancia, que
da e:presamento que la sentencia ele vis- accede á t?clo lo pedido por "El Buen
t a, debo solamente ocuparse en examinar Tono,»clebeserrevoc~da.~ntonces,aldecl~los agravios alegados; en consecuencia, el rar_ o~_Tribunal d_o ~:rcutto _lo que dec~a_1:o,
~ 1I · t d 1 c· ·to no sólo no emit10 una apreciacion s;0b10 una cuest10n
seuor . ag1s ra o te ircm '
. J'urídica-la de si «El Buen 1'ono» tenía 6
estaba obligado á pasar sobre la sentencia
di
t d
recurrida y t\ examinarla punto por punto no derec~~ para que se 1e conce . era o º.
y en el orden do las partes de la misma lo que p1d10 en su demanda,-oplilan~o de
sentencia, sino que debla circunscribirse, de distinta maner~ quo el s~ñor _~fag i5tracomo en efecto lo hizo, á examinar los agra- do .ponente; pero m desconoció, m desnatu-

~:ni~

a~

•vios propuestos por el apelante y clecidir, ra1izó los hechos.
en vista de ose exam'm, si la sentencia recurricla debía ó no revocarse.

NOTA YITT,

Otro perióaico
·
denunciado,

En el Considerando 6° se lurce al ~Iagis«El Reproductor Campechano,» acaba. de
trado de Circuito el grave é infundado re- ser víctima de un atropello. Por un sesudo
proche de haber desnaturalizado los heohos artículo sobre la deficiente organización de
consignados en autos. Veamos cómo so tra- la policía de Campeche, tueron encarcelata ele justificar este reproche.
dos el Director del semanario, D. Salvador
Se tlice en el párrafo A del Consideran- Martínez Alomia y el Colaborador D. Ma~
do, que por haber declarado la sentencia nuel Gutiérrez Zamora.
de seo-unda instancia que la de primera dió
La denuncia la efectuó el Agente del
al op~sitor más de J-o que podía pedir (ó Ministerio Público, reputando_ n:trajes á
tenía derecho á pedir), falseó los hechos, funcionarios públicos las apreciaciones he·
porque á, juicio del señor ~fogistradoponen- chas acerca de la inorganizada, torpe Y arte, estuvo el opositor en su perfecto dere- bitraria policía referida.
cho para. dn.r á, su demanda la extensión Nuestro colega prote~ta contra ese atenque le plugnieso. Es la primera voz-que ve- taclo, protesta que ta;nbien nosotros levan·
mos, qno cuando un Juez ó Magistrado tamOf: con la energía resultante de la ~xa:,;•
hace una apreciación legal sobro una cues- peración que produce el torpe manoJO ~e
tión jurídica, se le impute que ha falseado unas autoridades que, en vez de corregir
los hechos, sólo porque tal apreciación no lo, detectos que la pr'lnsa les señala, encarestá en con~onancia con las miras del supe- celan periodistas, confirmando con sus ac·
rior. Si el :Magistrado ele Circuito hubiera tos la triste situación de ~sta "cafrería deafirmaJo que la sentencia ele primera ins- mocrática.»
tuncia clió al opositor más de lo que pidió,
Y a haremos conocer los detalles de este
habría falseado los hechos, porque en los escandaloso asunto.
autos se lee c1uo lo que pidió ol opoJaiitoi,:

falto de
trámite ó resolución que yo
Al Sr. Martín
deba dar.
el Sr. }fortín González Obregón no
González Obregón. so «Si
presenta á mi Jnzgado, será la mayor
un

prueba de c1uo el ro:nitido publicado por
Uds., es calumnioso, y de que so ha tomado
1!:N LA SIGUIEXTE CARTA:
la publicación &lt;le Ud!:'., ro:.petable por mu«Toluca, Noviembre 11 de 1900.- Sres·
chos conceptos, com.o in,,trumonto de desaRe~acton,s del periódico «REGENERAhogos y venganzas, lanzando_. como on otra
CION.»-~éxico.
ocasión, afrentas que con \'ortlacl no mere«::\Iuy Sefiores míos:
cemos.
«En el número trece correspondiente al
«Aprovecho esta oportunidad para ofredía siete del presente mes, de su periódi- cerme como su atento afmo. y SS. »--FRL'l•
co, he visto publicado, con el rubro de CISCO URIBE.
«QUE~As» un ª;·tículo que se refiere muy
especialmente a mí como Juez 1.º ConciEsperamos que el Sr. Gonz'tloz Obregón
liador de esta Munic:i;&gt;alidad.
á que se refiere el Sr. D. Fmncisco Uribe
«Con verdadero escrúpulo, con mmio se servirá obseqniar los &lt;loseos de dich~
empefio, he buscado en los inventarios clel funcionario, prosrnt:índose al Juzgarlo 1.º
Juzgado, que es á mi cargo, el juicio á que Conciliador de Toluca, p:1ra indicar al Sr,
ae refiere el Sr. Martín González Obre· Juez el asunto do gnc f:O trata.
gón, quien suscribe el remitido á que me
Por n~~stra parte, diremos qué, si en
r~fi.ero, y no exist~ juicio algnno en que en defimtirn resulh. sor nna.., falsedad Jo
dicho señor haya mtervenido, como actor ascnt_a~o on la carta á que el ~r. Juez 1.º
6 como reo.
Oo_nc1haclor do 'l1oluca se refiere, y que no
t
«Me he informado tambi'én con varias
• oxiS
y
, e el Sr. :)Iartín González Obreo-6n
o
personas: de distintas clases sociales, y el si al~t~a persona que ~e ocultó t_ras ese
Sr. Martm González Obregón, es perso- s~udo~imo p_ara calumniar al referido fun.
na enteramente desconocida en esta Uiu- monano, seria }-Iluy duro nuestro reproche
dad; hechos que me autorizan suponer, que para la persona que ha sorprendido nuesse _trata de alguno_de esos enemigos gra- tra buena fé asenta?do hechos falsos.
tmtos, que por deso-racia no faltan á
Esperamos también nosotros, que el Sr.
funcionario públic;, que valiéndose de~~ :úart~ González Obr?gón, si es que existe,
suposición de nombre, de la¡ mentira
la tendra l~ eaballoros1dad de presentarse
diatriba, lanzan un insulto para van[glo- ª~ Sr. Unbe,_ Y á osto Señor suplicamos se•
riarse en las dulztu·as de su ruin veno-an- sirva comunicarnos lo que en lo futuro
0
acontezca.
za,
SUPLICAMOS Á ESTE SE10R, FIJE

SU ATEXCIÓX

«.A.nhelo,y si á Uds.les es dable,les suplico, se presente el que se dice ó es Martín González Obregón á mi Juzgado, y mo
indique el juicio de que se trata, pues si
La prensa jalisciense nos anuncia que en
bien hay en mi referido Juzgado algunos Lagos, en las últimas elecciones municipanegocios ó juicios pendientes de ])romo- les, triunfó la candidatura del pneblo, deción, por parte de los litigantes, quienes 1 rotan di) á la oficial.
tienen su derech_o expedito para promover
Eso han hecho los laguenses, y en camá, la hora que qme~·a~, á mí me es prohibi- bio, nosotros jamás hemos tenido ese rasgo
do p~r la ley,_ ~~1g1rles ó estrecharles á de civismo. Aquí, se impone al pueblo el
que sigan un JU1c10, que tal vez ya no les Ayuntamiento foriado en el labo, t ·
·
ó
•
J
rn ono
conviene no quieren seguir, y en ese caso, oficial. Antes de la elección, circulan las
ellos son los culpabl_es, no yo que ~umplo listas oficiales que norman dichas elecciocon 1~ ley, pue$.repito, no hay mnguno nes. De alú sm·ien los Pél'ez G~lvez y loo

UN PU.EBLQ VJRJL.

I

,

�•

6

1

· REGENERACTO:N.

!caza, almácigos de amparos de garantías.
De ahí, las huelgas de los cocheros y In
sumisión y obediencia paternalmente o.consejados por el Gobernador del Distrito.
Reciban los'laguenses nuestras cordiales
folicitaciones.

ltEGENERACION

tas corruptelas no aparecen justificadas
en los autos, debido á que se simula la diligencia como lo previene la ley, firmándose, después de practicadas, por los que
devieron intervenir en ellas.
Nuestro Código de Prococlimientos Penales, precisa con claridad, cuáles son los
únicos medios de que el acusado puoda vn-

COf f UptelaS Sinaloenses. lerse para obtener su libertad provisional,

Estos medios son la libertad bajo caución
-y la libertad bajo protesta.-No hay otros.
Concordia, Sin. Octubre 31 de 1900.- --Pues bien, ha hecho práctica dicho Juez,
C~ando la violación á la loy parte ~e los de sacar de la prisión á procesados, sin obm1smos Jueces encargados do aplicarla servar las disposiciones del Código sobre
con exactitud, y cuando es una prec~osa tal libertad, para servirse del trabajo de
ga~antía para ol l1ombre, el que los Tribu- dichos procesados como sirvientes domésnales estarán prontos para administrar ticos, si bién es cierto, que también los
cumpli&lt;la justicia; es irritante encontrar ocupa en el aseo del Juzgado y mandados
funcionarios, que á despecho de toda cen- del mismo.
sura, se afanen én proceder contra las disEn materia civil, el citado Juez, descueposiciones claras y terminantes del legis- lla por su impericia y por su negligencia.
lador.
-Dice el artículo 103 del Código de ProDos años hace que este Juzgado de 1ª cedimientos Civiles, que en los autos se
Instancia está á cargo del Lic. Eduardo hará constar el clia en que comienza á coAzpeitia ,Palomar, los mismos que han rrer un término y aquel en que debe con•
bastado para introducir prácticas viciosas, cluir,'"y en el siguiente artículo, el 104, se
con pe1juicio de la marcha regular de la sanciona aquel precepto, con una multa
justicia. Ejemplos:
que se aplicará al Secretario si no lo hicieEn el procedimiento penal, la ley rolati- se.
va dispone que el Juez estará acompañado, Pues bien, acostumbra el Juez, á pesar
en todall las diligencias que practique, de de la constancia que debe existir en los
su Secretario, si lo tuviere, ó de dos testi- autos de los términos que corran y de su
gos de asistencia, que darán fé de todo lo conclusión, dictar un proveido, á las peti..que en aquellas pase.
ciones de las partes solicitando el curso
En este Juzgado, muy rarísima vez ha- del negocio, poco mas ó menos en los sibrá. tenido acatamiento tal precepto, pues guientes términos: «Certifique la Secretase aconstumbra hacer lo siguiente: c~mo el ría si és cierto que há concluido tal ó cual
Juez ha sistemado despachar solamente de término.»
9 á 12 del día, en este tiempo, recibe per- Esta irregul¡iridad, prueba el prurito de
sonalmente, no siempre, á los procesados entorpecer y dilatar los negocios con meY sin que esté acompañado del Secretario, nosprecio del precepto constitucional que
(que lo tiene el Juzgado,) practica la dili- dice: los Tribunales administrarán pronta
gencia, sirviéndose de un meritorio, como y cumplida justicia; y demuestra la ninescribiente, ó de un Sei1or Martínez, que en guna voluntad al estudio por parte del
dicho despacho se halla extinguiendo una Juez.
condena de varios ailos.
En otra correspondencia seguiré dando
Como por la tarde dicho Juez duerme á «REGltNERACION » datos del pésimo
todos los días una larga sie~ta, entonces, servicio del ramo de justicia en este Di.sya no es él quien practica las diligencias, trito, que tiene un Juez inepto, negligeneino el Secretario en unión del procesado. te y voluntarioso.
;Depe inferi~.,, con sana lógiro.1 ~~e e,¡•
Eta R1lX&gt;MTOl\ ~:ii114,0N$A.ti,

-

JUEZ ilE ITISTRITil
HilNRAilIL

7

tenido contra la voluntad del pueblo, por
su protector el Gobernador Mucio :Martí•
n~z.

Cansado y difnso sería enumerar uno
Nuestro querido Oologa «El Demócra- por uno los actos de que se quejan los bata,» de Hermosillo, Son., nos trae la grata bitantos de 'l'etola. Nos concretaremos á
noticia de qu~ el Sr. Juez de Distrito de unos cuantos1 que bastan para comprender
ese Estado, Lic. D. Germán Velasco, am- que no nos inspira la pasión al decir que es
paró á D. Belisario Valencia, Director d_e un mai funcionario el Jefe Político.
«El Sol,»_ contra los actos arbitrarios y
Ese funcionario encarcela A los que no
atentatonos del Juez 1° de Primera Ins- pagan la contribución personal, violando,
tancia de aqu@lla Ciudad, consistentes en con tal procedimiento, el art.17 de la Consla encarcelación del Sr. Valencia y en el titución, violación que hemos clemostrado
decomiso do la imprenta.
en números anteriores con respeto al Jef&amp;
Estas arbitrariedades fueron originadas Político de Córdoba, T'eracruz, que gusta
P?r la querella insubstancial que promo- t~mbien ~o violar la garantía que otorga
TIÓ el Ayuntamiento hermosillense, que dicho art1cul9.
más se preocupa de ejercitar venO'anzas
E,tos actos los ejecutaáciencia y pacien0
que de cumplir con su deber.
cia de los habítante&lt;i ele Tetela 1 que cansaNos parece que la lección es dura y que dos de tantas expoliacioncs,notienen aliertla confirmará la Suprema Corte. Pero lo tos para protestar contra ellos.
sensible é irritante es que esas autoridades
Nos refieren quo un infeliz,arriero llama·
(~l Ayuntamiento y el Juez de 1A Instan- do Rafael Moreno, hombre honrado, y tracia) no aprovechen esas lecciones, anima- bajaJor como el que mús, foé víctima de un
das por el favoritismo que les dispensa el atentado cometido por el Jefe Político
Gobierno
impopular de ese Estado tan quien tal vez por icrnorancia
se abroO'Ó'
•
•
O
l
b
opr1m1do.
facultados que solamente conesponden t\
Esperamos datos sobre la sentencia del la autoridad judicial. Parece quo Moreno
Sr. Juez de Distrito.
tenía una pequeiia deuda con un individuo
de San Pablo, población del Estado de
Tlaxcala. Un día que conducía su ata.jo,
como siempto lo hacía. de una á otra de
las poblaciones en que aprovechan sns servicios de arriero, fué detenido por unos
agentes del Jefe Político, quien se encontraba á corta distancia ocupado en distraeHasta nuestras oficinas llega el clamor ciones cinegéticas, á que es muy afecto
que levanta el infortunado Distrito de con perjuicio de la administración del DisTetela de Ocampo, Puebla, agobiado desde1 trito que mal gobierna, en virtud do per4
hace veinte ailos por las arbitrariedades, der el tiempo en esas distracciones enlugar
que en en el ejercicio de sus funciones, de aprovecharlo para atender los intereses
comete día á día el Jefe Político de dicho que se le han confiado. Llevado Moreno á
Distrito.
presencia. del funcionario, éste le hizo saber
Los actos de ese funcionario han tenido que teniendo una deuda pendiente en San
el sello despótico de los cacicazgos, nada Pablo, tenía que recogerle las mulas en
de provecho ha practicado en el Distrito y pago de esa misma deuda, como se hizo en
en vez de simpatías, solo ha logrado ro- efecto, despojando al infeliz hombre de sus
dearse de una atmósfera pesada, producida medios de suL:;istencia sin haberse tramipor el descontento de los buenos ciudada- tado ningún juicio.
nos de Tetela de Ocampo, indignados por Ignora ese Jefe Político arbitrario y
1-- péairol\ administración de ese Jefe sos- voluntaiioso, que solo onando hay orden~

,

flbusos en
'Cele/a de Ocampo._

1

•

. -

�•

REGENERACION.

8

----

a

:t

mion lo .i mli&lt;'inl qno pro\'c11;a el ::;oc ue~tro
do los hionc.,; del demlor, puede hacerse c::;o.
Atlem(is, pam Jleg,n· al ::;ccncstro y on úl-

Un cura como

t imo resullatlo, á la acljuuicación rlo los
biene,; dol deudor, so r cciuiero &lt;! uo :,e haya
,nbstanciado nn juicio _ante ~utori_dad co~;
potente, y nada se hah1a snb..,(11nr1a~lo _en
~
. I·' ' to 11rc:ronoc11111ento
,-.1so que no, ~rupn. ,-. ·
·
l l . 1 . ~ en 11na Jlorsona &lt;t no &lt;lesemt o as º_) e:,,
. ·.
.
&gt; &gt;lí·
1
peúa el 1111~,ortanhsuno ~argo d~- .J:~e l ,,
1
tico, os pehgro~o )' ocn::;iona pei~mciM, _ª·~
más do las ,·ece~ irro¡~a_rab~cs. };~ so 1.u:1
tondo que el ,Je_ic Polit1c0 :,,ca~~ ( º.~to~ e derechn pero s1 que tenga el t:1110110 snfi
'
l
ciento para a.preciar qué asuntos son to su
.
.
incumbcnm. Y cuales no. .
.
De cnalqniC\r mo&lt;lo, ganarian los ha.bit_ant~~ del Distrito tle Tctela con la cleshtncion de eso ompleaclo.

Los clérigos no abunJan en las cnaliclades qnc predican á su::. feligreses. La 01 atoria trm pestuo~a -~, epiléctica clel r_tílpitn,
n 1 rez:1. con PII05 Y sn falta do virtudes
&lt;
' •
l 1
evanCYiJlicns,son un contrasto con sus t ec· aº
.
l .l l
macio1w::; rahio::;as prechcando a vu nc .
Fn ejemplo do ,nanc;eilnmhro.El párroco
&lt;le Snnli::igo Tlaxala, Distrito de Tlalnepantla, 1[éx., se encarga de proporcionát'no:-lo. 80 le impidió adjndicarso una faja
.
. d d d 1 S.
Gonzáde terrono propio a e os res.
' . "6 . t 1 ·t· a indiglrz. Esa opo:;1c1 n, Jns a y eg1 1m ,
ó al cura y moYido por la candente labor
i~ stibQ í~ula viliar so desahogó en impro~&gt;:ríos c~ntra dicho~ senores y ?,tros hon•
mclos vecinos &lt;lo aqnella poblncwn. En su

A nUestros
su bs.cr1 ptores

otros muchos,

■

·

.

1

·.

A las verso~asdqueApagatro1~
i~~~~~eg1d~
O

•
lJor el tnme:stre e gos
·t "o les giramos ahora úmcamente por
es o ali '
D. . b
los meses do Noviembre y I?iem re parn
comenzar el afio entrante á gll'ar por sus
trimestros naturales.
.
t . airo
A lus per~on::is que paO'a10n
nues ro b
or el bime:tr; de Sopt~mbre y Octubre
P
e1o est e ..., 11~0, le"=- "'c,iramos nuevamente
r .
bcomo
íi los primero~, esto o~, por N o~·iem re ,-Y
Diciembrc, par,i comenzar también por ti imcstrcs ol afio entrante.
. .
A las porsonas ~no han rec1b11l~ clo~s~o
el mí mero~); les girarnos Pº1; ~l tnmo:,tI_e
do Oetnhro lÍ, Dici_e1!1bro prox1111~, c_o~t~nuamlo de:--pués girnndolos por tmne:,,~1e:s.
Por último, tí. las personas qt~e reciban
del número V3 en adelante, lcs.~1ramos por
el bimestre de Noviembre y D1ciel?bre, para comenzar el aúo entrante por tr1me~tres.
NOT A.-Suplic~mos at~ntamente a
pet'sonas contra qt~ienes gmimos, no 18
polúon nuct,tra::;. hbranlztas. c~n no.t:e~·~
&lt;1110 enamlt&gt; reciban ( o ounm~( ? nu1 .
ue no :;e los ha remitido, cubnnm el 1m~orte de la sub:-;cripción, pues pueden cubrirlo y escribirnos acerca Jo, ese aSunl'dto,
l .. " ·idatl tlo que serna atom 1 as
cou c¡uepl)
a i:;_eb UI
,. .1 1
;su~
con t~n 9sc1•npu1os1uac.

ti.

.1ª.~
1

intrrpi&lt;lez y arrogancia, arrasó también
con la reputación clol Primer Regidor del
Ayuntamiento, designándolo ptí.blicamonta
con el epíteto de ladrón.
La altanería. del fraile hubiera sido vigorosamento castig_a,da por el ~uez que cono:
ció de la acusac10n promovida. en sn con
tra, si no interviene la caballerosa actitud
del Sr. D. Eduardo del Valle, J efo Político
•
•
• 'ó 1
ó. ·
de aquel Distnto, que concili os mmos,
.
1
fi
obligando al párroco á retirar as o elll'las
vertiJas y allanando las dificultados motiyaclas po 1· ol terreno en disputa.
.
. .
~on muyyoco a.propós1t? para msp1rar
l)icdad fernento on sus feligreses, los ,proce&lt;limientos clel colérico y arrogante pnrroco ele Santiago '.l'laxala.
- - - - ·•·
/

-.

f.

"

"€/ € co de J s ¡-;,
mo J.
y la Suprema
\-Or,e.
-1 S
En nuestro núm. 9 defe~dimos á_ a uprema Corte de la imputación de hgere~
e uo el estimado colega "El Eco del ütmo
/ hacía por haber acordauo' la consignae
..
d 1ª I ,t ción del Jefe Poht1co y Juez e
n~ an
cia de Tehuantepec, como presuntos res•
l&gt;Gn5 o.Lles del tormento que según Pntro..
h bí
1· d
rinio Guzmán1 ee le a a ap •1ca O,

s

REGENERACION. .

El apreciable colega se lia sorvillo refu- odia, porque no puedo medrnr corca de
tar íictoriosamentenuestrasaso,·eraciones. quienes sus manejos son bien conocidos. lJe
Hecordemo,; hechos.
allí ha brotado e:,,o ouredo. El Abogado de
Cuando el colega arro~ó á la Corto el die- Oaxaca, mal informado por eso indivicluo,
torio ele ligera, acudimos i\ ver el toca reb- pu::.o onjuego su personalidad. La wala atpectivo, pues ya. los antos hnbian ¡:ido de- mósfora para los funcionarios aludido\ crr.
vueltos al Juzgado Je Distrito. De oseioca inevitable. Resultados: eso proceso inicuO)
aparecía que la autoridad responsable no llevado á la exageración por el Juez de
había rendido su informe con justificación, Juchitán, pobro en elemoutos inteledualo quo hacia presumir (art. 800 del Código les, pues clasificó como DELITO DE TOR&lt;le Procedimientos Federales, quo el tor- ME:N1'O, el supuesto delito que pci:segu.ia¡
mento se había aplicado á Patrocinio Guz- y la arrogancia de Patrocinio Guzmán,
mim y que la autoridacl f'jecutora era res- que tuvo por cárcel la Escuela de 'J.1ohuanpensable de un delito contra las garantías tepec, con escándalo de la sociedad ele ese
individuales. La deducción era lógica, pero lugar, mientrns las autoridades calumnia.las premisas resulto.ron falsas.
das eran llevadas entre soldados á pié, bajo
En efecto: cuando Guzmán ocurrió al un sol candente, ele 'l'ehuantepec á JuclúJ uez de Distrito en solicitud de amparo y, tán.
por ende, la suspensión del acto reclamado, Así como nosotros hemos reconocido
la autoridad federa], haciendo uso ele la nuestro error, sería conveniente, más bien
autorización del art. 786 del referido Códi- dicho, necesario, inevitabl~, forzoso, que
go, suspendió de JJlano, sin substancia- la Suprema Corte reconozca ol suyo y proción previa,el acto reclamaclo,y ordenóála curo el remedio n tantas infamias, v~jacio- •
aut:Jridad responsable rindiera el intormo nes y arbitrariedades originadas por su
á,!que seTcfiere-el art.799,estoos,on cuanto ligereza y por las intrigas del tinterillo
al fondo de la queja interpuesta, informe Valencia.
que se rindió debidamente,
AgradoQemos cordialmente ú nuestro
N::itural era, pues, que la Corte, al revi- querido colega «El Bco del htmo,» su amasar el auto de suspensión, no encontrándose bilidad al destruir el error en &lt;)_He nos haen el incidente 1espectivo el informe de la llábamos. Hemos reconocido y reconocereautor:dad responsable, 1º, porque no se pi- mos siernpro nuestros errores. En este
dió el informe á. que alude el o.rt. 783 res- punto no conocemos susceptibilidades.
pecto á la suspensión del actv reclamado,
y, 2°, porque el informe que rindió laautoridad responsable en cuanto al fondo del
•
negocio, no se agregó, porque no debía
agregarse al incidente de suspensión, sino
h
al cuaderno principal del amparo, que la
1.cO:Qra OS.
Corte, no tuvo á la vista, ni pudo tenerlo,
por no estará revisión y haberse quedado Nuestro valiente colega «El Heraldo,»
en el Juzgado de Distrito. La Corte, pues, de Agunscalientes, inserta en sus columna debió afirmar dogmáticamente, como nas la s~ntencia que pronunció ol Sr. Juez
lo l,úzo, q~e l~ autoridad respon~ablo no 2.º Penal de clit-ha Ciudad, Lir, D. Foderiha.b1a rond1do mforme alguno. Si osa au- co :lf. Sotomayor, con motivo ele w1 protorid_ad no lo rindió en cuaD:t~ _á la sus- ceso que so siguió á su ex-Director Lic. A.
pen~i~n, fué porq~e no se le P!dio, Y no se Lomelí á solicitud del Ayuntamiento, que
le pid1ó, por habe1se suspendido de 11lano parece ser tan susceptible é insubstancial
el acto reclamado.
como el de Hermosillo. Esa sentencia, con. Ha estado, pues, en lo justo nuestro es- firmada por ol Tribunal Superior del Es~
tuna~o colega «El Eco del Istmo&gt; al tachar tado, absolvió do la q uerolla al Sr. Lic. Lo' ele lige~eza á. lo. ~orte y le agradoce~os melí, y como sus fundamentos deben ser
quehub1esedestrwdonuestro e1Tor,mottva- conocidos para onsefianza de otro.i muchos
do por la. afirma?ión ele dicho Tribunal, Jueces, que por adular encarcelan y decopara el que.no abr1gábamosdutla alguna en misan imprcntas,los publica1·emos en nueseste negocio.
tro próximo número.
En resumen: Ha com~tido la Suprema Cuando los tribunales todos de la ReCorta una ligereza y vamos á clecfr, por- púb;ica procedan con la inclopendencia. y
quJ os forzosJ har.erlo, qui?&gt;n la ha origi- honradez ele los de Aguascalientes, cuando
naclo, Litiga en Tehuantepec un tinterillo se jnzgue á los periodistas sin que medie
apellidado Valencia, apoyado por un cono- la consigna ó la adulación innoble, cuando
cido Abogado de Oaxaca. Eso tinterillo se los aplique la. ley con justificación com~
odil\ á los funcionarios com:ignad-0$1 y loi pleta .... Es imitil bordar en el --rado,

Juez y Tr1bu:Qald

�'

REGENERACION.

10

€/ proceso de "€/
J{ijo del _jihuizote"
La calumnia extrajudicial.
0

•

•

•

•

do. Para llegar á este resultado, es indispensable que se haya abierto en su contra
un proceso, y ninguno se abrió al Gobernador Mercenario, por la imputación que
le hacía «El Hijo del 1-ihuizote. » No existe .
en autos constancia alguna encaminada á
la comprobación de ese elemento indispensable para la penalidad, y el Juez, á quien
la ley estrictamente le prohibe imponer
por simples analogías y por mayoría de
razón, ena alguna que no esté decretada
en una)ey exactamente aplicable al caso,
no ha podido desatenderse de aquella circustancia, cuya omisión hace notoriamente
inexacta la aplicación del artículo 666, al
caso or el que fueron sentenciados los Redactcfr.es de «El Hijo del Ahuizote,&gt; y por
tanto, se ha violado el artículo 14 de la
C t·t .6
ons 1 UCi n.

~l. Juez l Corr?ccional rn~ermo, Lic.
Emilio Pérez de ~oon, on su a~mco de lanzar una sentencia condenato1?.ª en contr~
de los R?dactores .de. «!)l HiJo del Ahuizote,h ol~1d6 los prmcipios elementales de
la matena.
y a hemos hecho notar la falta ~e c?mprobac~ón de l~s elementos ~onstitut~vos
del dehto Y las mnumerables irregulandades cometidas en ese proceso. Vamos aho·
t ament e
ra á demostrar, que h a si'do mexac
aplicada la ley en que se fundó la imposición de la pena.
.,,,
.
Previene el artículo 600 del Código Pe- Las apre1le11sio11es
, nal que la calumnia extrajudicial, delito
arbitrarlas.
po; el que fueron sentenciados los Redactores de «El Hijo dei Ahui'zote, » tiene la
misma penalidad que el de queja ó acusa- Dice un periódico oficioso:
.
.
ción calumniosa, de que trata el capítulo
«El «Boletín mensual de Estadística Mu11 del Lib ID del mismo Código.
nicipah nos hace saber que durante el mes
Este capítul~ establece tres grados en de Agosto próximo pasado, entraron en_la
la comisión del delito que ~astiga, á saber: ,Cárcel _de Belem,-entre_ hom~res, muJePrimero: Que el calumniador se retracte res y mños,-«cuatro mil doscientos cu~antes de todo procedimiento judicial en renta y nuevo» acusados de ~altas y c!1contra del calumniado. En este caso se le menes. No llegando la po~Jación d? la cn~impone al calumniador una multa de se- dad do México á cuat~·ocientos mil hab1gunda clase.
tantas, el tanto por mento que resulta,Sec,undo:
Quo
la
calumnia
se
descubra
más
del cuatro-es bastante elevado.»
t,
•
.
•
antes de que se pronuncie sentenma rrrevooable contra el calumniado ó cuando en
En realidad es alarmante ese número
ella sea absuelto y reconocida su inocenci~. tan crecido de ingresos á la Cárcel de BeEn este caso se impone la pena como deh- lem, pero si se formara otra estadí~tica pato frustrado, porque en efecto, ha llegado ra saber cuántos de los aprehendidos scha~ta el último acto en que debió verificar- rían puestos en libertad, veríamos, q~e
18 su consumación, y ésta no se realizó por muchos de ellos saldrían por . desvanecicausas extrañas á la voluntad del agente; y miento de datos, otro Rúmero 1gualmen_te
Tercero: Que el delito llegue hasta su crecido, por no acusac1on, otro d? las IDJS•
consumación; es decir, que por sentencia mas proporc~ones que los ~ntenoros, por
irrevocable se im¡,onga alguna pena al ca- no haber dehto que perseguir, y _otro no
lumniado. La misma, en tal caso, corres- menos numeroso por falta de·méntos: .
ponde al calumniatlor.
No obstante, los datos de la Estadistica
De este examen so desprende que la ca- Municipal servirían á los Lombros~s .del
lumnia solo es punible, cuando se con~igll:e país (como don?sarnente apoda _u~ d1~r10 Á.
poner en movimiento la acción de la JUsti- los que en México hablan de cnmmalii:lad,
cia en contra de aquel á quien dolosamen- bordando en el vacío) para declara.r rotunte .11e hace la imputación de un hecho de- &lt;lamente, que el nuestro, es un pa1s de caterminado y calificado como delito por la níhales.
ley sabiéndose que es inocente 6 que el Lo que deben hacer esos Lombro_i;os, c1
hecho no se ha cometido.
denunciar, que aquí, se aprehende sm ton
Ahora bien: el artículo 666 en que so ni son, y que si hay muchas ent!adas en
ha fundado el Juez para la imposición de Belem, es solo por ellas aprehens10nes ar•
la pena, requiere que la calu~ia se de~- bitrarias.
·
cubra antes de que se pronuncie sentencia,
__

Ú.Ttvoe•bl&amp; 6 que iea •abanelto el cttlumnia•

REJGENERACIÓK.

11

CORRUPTELAS JUDICL-\ LES

~o sos11~choso, los ti:es ó seis meses, y con
. frecuencia, afios de mstrucción; si no so
c:imple con ese precepto legal la justici
_G~·aves, _como t~do lo que ultraja y res- sm ayuda, averiguará ó no los' delitos :~
tr1~Je _la libertad mdividual, son los pro- ro s~ gozará de la libertad. De estos 'dos
cediauefitos de ~uest~·?s Jueces cuando 88 cammos, se opt~rá seguramente por el _
56
trata de la avenguac10n de los delitos.
gw1do. En Mé:'-1c~, para cumplir con las
N uestr~~ J u~c~s del ramo penal, tienen leres! so noces1taria un temperamento de
~na obsesion, vimosa, como todas las obse- martir.
s10nes ~~e prod~ce la falta de un criterio Deben, pues, nuestras autoridades enasereno e imparcial. Esa obsasión, es la de les, mostr~r mas cordura y tacto ~n la
que son deli:11cuentes todos los individuos ?Dc~rcelación d!i sospechosos. La libertad
q~e de-,gramadamente caen bajo las garras md1vual merece todo respeto y es
.'
bien afiladas, aunque manejadas con torpe- sible restringirla sin criterio y sin
za, de nuestra Justicia. Inútil, y casi nª en o.
pugnante, les es el sab~o principio de que
to~o acusado será temdo como inocente,
•
•
mi~ntras no se l?ruebe que se cometió el
dehto que se le illlputa y que él lo parpe...... (
... (
t~ó. Nuestros Jueces eláboran en su prodi.
. -'
g10sa_fantaiía ol delito, y la obsesión les
?~mo al mfiu10 de 1;1na. eyocación h1tn
hace unputarlo al acusado.
smgido á_la lucha penodística, pletóricos
De ahí esa estadística pavorosa de nues-· de sanos ideales Y. ~e firmes convicciones,
tro Procurador de Justicia, de la ue se nuevos 6rga1:o~ viriles y altivos, que traen
d~sprende, con la implacable lógica qde los la sagr~d~ m1Sión de hacer la luz disipannumeros que de cien indi 'd .
. d do las tm1eblas.
uos priva os 'r
1. l
.t l
d• 8 su l1·b'ertad, el cincuentaVlpor
cie1'to son
en~,n~s u a vis a e primer número de
mocentes. De ahí ese afán inmoderado de Renac!miento,. órgano del Club liberal
a.pr~hender sin criterio cuando se ha co- «Poncia~? ~rriaga,» de San Luis Potosí.
metido ~n delito; y de ahí, también, la re- ~ste peno~1co: e?o fiel de los dignos libeP?gnanc1a que todos sienten en la presen- i~les potosmos, tiene~ nombre, que por
oia de un Juez que, con la pretensión de s1 solo, es_ u~a revelación: Renacimiento,
un Lo~broso, pretende descubrir en un . Renacimi~nto, es la nueva vida de los
rostro mofensivo, los siO'nos
característicos id~al~s ~e libertad, la nueva vida de los
6
de nn criminal nato
pnncip10s democráticos, sostenidos por
A un individuo, pescador ele uno de ~ombres abn.e~ados_ y patriot~s que trabaDJ?-estros lagos cercanos, con el aspecto pa- Jan por destrmr el mdiferentismo político,
tr1arcal de las tribus lacustres y que el día procurando que ~rote nueva y llena de vie1;1 que se había cometido un delito en Mé- da, una gener~món que no permita la,
x100, gastaba sus energías tendiendo redes, t~ansgres1~nes~las ~eyesde Reforma,opofué d~cla~ado,_ desde luego, con asombrosa n_iendo su rnteligencia Y. su_saber á los obsperspicacia,criminal nato. Esa clasificación tmados a~ac¡ues de~ clericalismo.
ocasionó que el pobre hombre vejetase en la . Rena~imiento, v1e.ne á cumplir una micárcel, los tres meses que duró la instruc- sión so01al de snm~ importancia. Arrancación.
rá la careta á la hipocresía, por medio de
Sería muy conveniente, que nuestros la p_ropaganda de.la doctrina liberal, y comJueces huyeran de sus aficiones á esa an- batrrá tenáz y eficazm~~te contra la gantropología rudimentaria, que produce muy grana que se llama pohti~a ~e conciliación.
graves .conse~~encias. Quizá un herido
Por otr~ parte, Renacimiento, empapamuera sm auxilios porque si se le prestan do en los ~deales de la Reforma, combatirá
puede hacers~ sospechoso (á los ojos del el absolut~s.mo ~n cualq1?e~a de sus forJ ue~) el qqe e1ercita sus sentimientos hu- mas, el Illlhta~ o el monast1co, que chocan
mamtarios. Quizá no lle!?lle á saberse el con el pensamiento de los reformistas de
· porque
º
n?mb1,e de un asesmo,
los que hu- 1857.
.
.
biesen presenciado ]a contienda huyan
~amos la b1envemda al enérgico colega
de la Justicid., en vez de acudir
ella y en_viándole todas nuestras simpatías y de•
prop~rcionarla los elementos de prueba ne- sea.ndole 9.ne su labor, ruda º?roo toda lacesanos para satisfacerla.
bor_ quo tiende á la regeneración política y
Am_bos casos se han presentado con fro- so?1al, sea coronada por el más feliz de lo»
caenc1a, y con razón: si se cumple con la éxitos.
frac. Il del art. 1° del Códic,o Penal casi
--

[1PI~n-

ReJlac1rn1ento.

!

e, ~orrJ 1-. p•rnianencia e; 1., Cál'c~l, ~o-

...

�.J:

REGENERACtóN.

Los Jueces

de Celaya.

•
:r •
S.
«El J neves 8 do Noviembre de
1.
.
J
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1:11
11f
'
e
t.
nf
L ic. es s Je ores .1., agcm.- en Jo .,_, er. 3
.
. 20 llé . D F
cantil,·
er.
xrno,i1 .· ·
, r
S ]Jiso,
~
•num.t· --~
d
«.uu~o- ~11or mio, es ima o compa ero y
fino amJbo.
•
•
1
«:J[uy pronto ¡ay. mueren ~as ilus10nes.
«.Los Sre_s. J ue_ces del Partido h~n vu~lto a su antiguo sistema de no asistencia,
. ':fi d
t d
o
J:iastant e JUS~1
ca a respec o e1 1· porque es no tono
que está. enfermo.
0
«El día 1. del actual, fie~~a que no reconoce el Est~do, no se abno por la tarde
el Juzgado primero.
.
REGENEd á1
O
« tr~ tar e, . ª sazoll: qu~ «
•"
RAOION » pu?hcaba m1 carta.· de 21 de
Octubre0 próximo pasado, el Sno del Juz~ado 2. , dormía sobre su bufete, como un
t
JUS o.
d.
«Así es q~e no tenemos. reme 10i per~
espero ciu.e s1 se ponga poi el ;rocurado1
de Justicia del Estado, que, sebún sé, ya
est~ ~nteraclo de .lo que p~sa. .
« "\ eremos Y. diré!
entre
~-~
os g~·~to repetirm~ e
. con . o a es l
macion, afino. amigo, compafl.ero Y S. S.
q. b. s. m.»-C. ZuRIAG.A..

rnoo.--

~d

..

¡ªtº'

-

-

_ _ . _ __

- ___q

tra buona fé. El Sr. Lic. Zuriaga nos informó que dichos Jueces no cumplían con su
deber y así lo hicimos constar. Después,
nuestro apreciable informante nos manifestó, que los Sres. Jueces menéionados
.•
al despacho de. sus oficinas v
concurnan
.,
bli
o In car·ta d"l Sr Lic Zuriao-a
pu cam s '"'
"'
.
.
i:, ,
coment'an dola en el sentido de que nos
agradaba ver qu? di_cho~ funcionarios atendiesen nuestras rc.dicamones . .Ahora,por la
carta transcripta, puede verse que aquellos
funcionarios han desatendido de nuevo rsus
bl'
.
o 1gamones.
N O ha sido pues sorprendida nuestra
b
fé Lds hech'os relatados han sido
roceden de un caballero de reconocid;h~norabilidad, como lo es el Sr.
L' z ·
ic. unaga.
Debemos también manifestar, que los
Sres. .Tueces de Cela a se han mostrado en
este asunto excesiv!mente susceptibles;
pero por desgracia, esa. susceptibilidad .no
se ha dirigidQ á corregir sus defectos, smo
á rocurar inferir molestias al Sr. Lic. Zuriiga, ya excusándose •en sus negocios, ya
dirigiéndose en queja al Sr. Procurador de
Justicia ae1 Estado ó al Sr. Gobernador.
Afort~adamente estos dos funcionorios,
sabrán corregir á sus inferiores y hacer
justicia á la rectitud y no escaso valor civil del Sr. Zuriaga, que se preocupa, y
con razón, del adelanto y prosperidad de
Celaya en el orden judicial.

e!:~t:s ·

Habíamos abrigado la ilusión de gue los
Sres. Jueces de Celaya cumplían y~ co~
su deber; pero la car~a de _nu~stro 1~tehgente amigo el Sr. Lic. Ohceno Zunaga,
•#
~ ,:,
IJ.
viene á d~s~ruirla.
.
A propos1to de este asunto, dice nues.. !\.
• • ..
di
tro estimado colega «E/, Barretero», de
oCa ponemos a r;11spos1c1~n I
Guanajuato:
fodas las personas crue se s,rvan
«Por recargo de material no nos h~~ía- consultarnos algur¡a cuesfióq
mos ocupado de una carta que nos clmge derecho ya sea crue ella surja,
el Sr. Lic. :Manuel Olmedo, Jne~ de Letr~s ..
en' la secuela de un juicio.
de nse Partido, en la que nos dice ser del O no,
..
f
todo inexacta la noticia que publicamos
J(uesfro serv,c,o eser¡ eramer¡respccto á la demora que sufrían l_os liti- fe grafuifo.
.
gantes en el arreglo do sus negocios por
Ja apatía de los .J ,teces.
«Las razones q ne nos da el Lic. Olmodo nos convencen, por lo que aseguramos
hO ser cierta la noticia que publicamos res- •JlO asistireIQos á
pecto al Sr. Lic. Olmedo.
la procesióll ~e la
«.REGENERACIÓN,» ilustradísimo periódiro de h Metrópoli, hace ta~b_ién esta
aclaración respecto á la honorab1hdad del
Como pudiera interpret~rse J.&gt;0r un ac~o
Lic. Manuel Olmedo, asegurando que fué de discolería nuestra ne~~t1v~,franca y sm
sorprendida su buena je.
reticoncias,á tomar participación en l~~ro«¡Si así rectificaran todos aquellos de cesión de la Faz el 1.0 del entrante Dic~emquienes se ocupa 1~ prensa, resultarían bre, creemos de nuestro deber exphce.~~
ellos mismos beneficiados, pues que su ho- por qué «REGENEH,AOIÓN » ha as~nn
norabilidad en nada se perjudicaría.»
do una actitud retra~da respecto de dieha
Debemos hacer constar que nunca he- fiesta.
•
mos dicho que babia sido sorprendida nuesDesde lue¡o dfremos, y así se lo maíu·

Secc1on ue '-onsuuas.

a,

POR QUÉ

Paz.

REG]jNERAOION

13

fe~tamos á los caballero~ comisionados por que noci hemos impuesto, publicamos lo
el Círculo &lt;le Amigos del Presidente, cuan- siguiente:
do se presentaron en nuestras Oficinas á
«Prisión de Belem, Nov. 1° de 1900.
• hacernos la invitación, que n_uestras conSeñores Re~acto1:Js del periódico «H,Evicciones eran enteramente contral'ias á la GE~ERACION .,
idea rle los festejos de Diciembre, en virPresentes.
tud de profesar nosotros el credo clemorrál\fuy senores míos;
tico y tener dichos festejos el carácter y
«En ol último número del p0riódico que
sabor de festivales monárquicos.
e-,ti bajo su ac.ertada Diréccíón, se eHcuen~
Por otra parte, siendo nosott-os partida- tra un tmtrefilet guo bajo el r:1b10 do
rios do la alternabilidad del Podor, por ser «A.íe1ttado :í. la libertad Íilllividual,» somo
ol principio más liberal, por ser el que san- hacen imputaciones, suponiéndoseme el
cionaron nuestros reformistas y por ser responsable de ladetención inmotivada que
también ol mó,,,-il que impulsó á nuestros sufrieron los hermanos Cesáreo, José y 'l'o])Bdres á sostener con su sangre el Plan de más Monroy, llamando á la vez la atención
'l'uxtepec, no creemos consecuente ni hon- de la Secretaría de Justicia, á efecto de
rado, ahogar nuestras convicciones lib ,ra- que en lo sucesivo se eviten atro1_&gt;ellos de
les, para aceptat· las ofertas del ÜÍl'cnlo de esa naturaleza.
Amigos, á quienes mueven más la ambi«Tengo la profunda convicción, de que
ción y el egoismo, que la admiración since- los hechos q uo ustedes refieren en su perió- ·
ra y leal.
dico fueron tomados de fuente perfectaHuelga decir, que no sintiendo nosotros mente extraña á las prác~cac; judiciales,
regocijo ni placer con la nueva toma de supuesto qt1e, de acuerdo con lo que pre•
posesión del (fobierno por el Gral. Díaz, viene la Ley de la materia, no soy yo
haríamos des1iran.o papel caminando entre quien pueda mandar ií la prisión á ninglfla alharaquienta turba adulona, como un na persona, sino solo soy el Sub-Alcaide
cadáver en medio de un festín.
de la prisión do Belem, encargado de cumSi se tratara d.e honrar la memoria de plimentar las disposiciones dictadas por
nuestros hél'oes con manifostaciones de los funcionarios encargados ele la. Admi• •
simpatfa hária sus obra beneméritas; si se nistración de J ustieia.
tratara de c.ilobrar los grandes días de nues«Además los hermanos :l\Iom-oy fueron
tra Patria (5 de Pebrero, 5 de Mayo y 16 directamente consignados ií la prisión por
de Septiembre) ó bien que se celebrara al- el ::\finisterio Público en tumo, el día 17
gnna victoria en el campo del saber y del del actual, lle,,,-ándolos á la Alcaidía la
talento, g ustosos prestaríamos nuestro in- propia escolta que S3 los presentó y tocansignificante contingente para hom·ar nn do al empleado Seiior Gorostiaga, darles
hecho ele trascendencia provechosa para entrada en los libros respectivos: no teniennuestra querida Patria; pero cuando se tra- do yo conocimiento de la detención sino
ta de celebrar actos contrarios á las convic- por' concl~to del Senor Lic. Hidalgo Carciones del pueblo, reclutando para ello pío; Defensor clo los .:\fonroy, á quienes
elementos disímbolos, que contrarios en mandé poner en libertad tan luego como
pTincipios, convergen en un mismo punto, tuve noticia ele que en su contra no exispor egoísmo y nada más; liberales y con- tía determinación alguna.
servadores, nacionales y extranjeros acorPara corroborar el herho anteriormei:ite
des en un mismo sentiiniento, el de adu- indicado, adjunto á ustedes la contestación
lar, el de liacer méritos (servicios JJoliticos) á una carta que sobre el particular dir~jí
para atraerse la atención del Poder, no por al citado Senor Defensor; espero, pues, ele
sus Yirtudes cívicas, tampoco por su talen- la reconocida justificación de ustedes, que
to sin o por su idiosincracia á todo lo que se servirán ordenar la publicación do estas
~nifica sonreír, aplaudir y gesticular piezas, por ser de estricta justicia, quo
dando gracias, entonce~, como ahora lo he- ca1la qnien soa responsable de los acto::; que
mos he('ho con fraqueza y dignidad, rehn- ejecute.
saremos tocla invitación, que aceptándola,
«Aprovecho la oportunidad para ponertendríamos que esconder de vergüenza el me á sus órdenes como su afmo. y S. S.
rostro por toda la vida, al haber cambiado
FERMÍN ARTEA.GA..»
pOl' un pedazt1 &lt;le papel, nuestras convicciones democrática!!.
La carta á que se refiere el Sr. Arteaga
es la siguiente:
«Su casa. Noviembre 2 de 1.000.-Sr.
Dn. Fermín Arteaga.
Muy estimado y :fino amigo:
1
P-ara !!atidac•r 'tl pro~anía imparcial «Conti.itando su irata de hoy, en la

Carta~ael Sr. Fermin Arteaga.
,
,.

�14

:REGENERACIÓ,N.
J

q ne me pide, por ser de iusticia_,aclare ~-o
la intervmción que tuvn Ud. en la prisión
de mis clientes José, Tomác; y Ce~áreo
Monroy, tengo el gusto de manifestarle,que
clebido al interés y eficacia de Ucl. tan luego como por mi conducto supo que los referidos Monroy, estaban presos, sin que en
su contra se hubiese dictado anto de rleteneion alguno,losr~feridos individuos fueron
puestas en absoluta é inmediata libertad;
eonstándome a.demás, que al empleado Sr.
Gorostia.ga, tocó tomar conocimiento del
hechohaciendopersonalmente las anotaciones en los registros respectivos.
«Quedando Ud. enlibertad para hacer de
estaaclaración, el uso que másle convenga,
sabe puede oraenar á su agradecido amigo
-que bien lo aprecia.-Lw. F. H. ÜARPIO.»

De ser cjerta la noticia que tenemos, da,.
mos el pPt,ame-á los veracruzanos en virt ud de halrnr,;;e dado muerte á sus legíti.
mos derechos, entre ellos, denunciar actos
arbitrarios.
De hoy an adelanto, la arbitrariedad y
el abuso arrojarán la máscarll. en el E11tá.
&lt;lo de Veracruz, y no habrá ciudadano q'Uo
se atreva á sefialarlos, sin que en ol acto
sea víctima de injustas y brutales persecuciones.

Los Jueces
Municipales,
Nuestro ilustrado colega «La Bl'olu•

ción,» de Durango, hace en un artíoulo

Itas arbitrariedades bien meditado, muy discretas y justas observaciones acerca de los J ueres l\funície11 V eracruz. pales
no retribuidos por el Gubiernq. Esar,;
obseHaciones son exactamente aplicables
,Otra vez más, vamos á ocuparnos del á nnestr0s Jueces de Paz.
Estado de Veracruz. Hasta el fastidio he'riene razón el coh1ga al afirmar que la
mos consignado actos contrarios á la ley, mala organización de esos empleos, la caque han siclo llevados á cabo en esa enti- rancia de criterio, ya no jurídico, social
--dad federativa, que ha tenido la :mala suer- cuando menos, en sus scrridores y el desate de soportar autoridades impuestas con- pego para ejercer sus funciones judiciales,
tra la voluntad de los ciudadanos.
influirán muy directamente en la pésima
Recordarán nuestros lectores, que en el marcha &lt;le la administraci&lt;',n de justicia.
número 12 de «REGENERACION aparel\fiAntras no so remunere, cuando menos
ci6 una carta subscripta por el Sefior Lic. decentemente, yn. que no con holgura, á
Luis G. Otero en la que dicho sefior de- esos empleados, la modesta categoría del
nunci6 con raro y plausible valor civil, cargo y la ninguna ventaja que propurcioalgunos procedimientos nada correctos (en na su desempefio, alejará de él {i, todos los
materia oficial) del Juez de 1ª instancia qne posean un criterio medianamente insde Túxpam, Ismael Iriarte y Dr¡sina.
truido y que pudieran ser aptos para adEn dicha carta se decía, que el 1uez Dru- ministrar justicia. 'rendrá que continuar
sina no aplicaba la ley sino su capricho. como candidato nna personalidad humilde,
Tal denuncia de actos oficiales no ajus- si no moralmente, si en ln que se refier13 á
tados á la ley, merecería la aprobación de sus aptitudes intelectuales, personalidad
todo gobernante que deseara depurar su que no comprende ni aprecia las atribnadministraci6n de cuanto elemento nocivo ciones que le sq1f propia¡; y que descuida
hubiera para su buen prestigio. Pero en el cumplimiento de sus obligaciones para
nuestro país no sucede tal cosa, y especial· satisfacer sus imperiosas necesidades.
mente en el Estado de Veracruz, pues heLn. distribución equitativa de la justimos sabido, que en virtud de la denuncia cia, es .una función que solo pueden comque hizo el Sr. Lic. Otero, se ha separado prenderla los cerebros ilustrados. Los ce•
á éste del empleo que desempe~aba á con- rebros rndimentarios, casi inorgánicos, de
ciencia en Túxpam, como no desempei1a los rudos Jueces Municipales, no tienen
el suyo el Juez Drusina.
ni podrán tener el ejercicio intelectual suEse resultado era de esperarse, en un ficiente para resolver cuestiones jurídicas,
Estado en que los jueces se tutean con el aunque sea empíricamente. F.l fallo conGobernador, como se nos ha dicho que forme á la conciencia humana, es una hueacontece con Drusina y Dehesa, deben ca fórmula primitiva, fosilificada en nuesatenderse más las indicaciones del cama- tra institucjón ju&lt;licial. Esa fórmula arrada, que del hombre que cumpliendo con caica, es el más repugnante semillero de
un deber de ciudadano, sabe decir con fir- arbitrariedades y vejaciones. Ella debe
meza en dónde hay ülceras para que se las traducirse ahora por un cerebro que, aun-

cauttriM.

que medianamente ilustrado, se ,ntré¡t18

..

b

A

REGENERACION.

115

con frecuencia
á sanos eiercicios
de 16aica
de Circuito de esta Capital
entre el enton•
J
•
b
'
y s~ fo:t1fique con 1:1;1- buen acopi? de ex- ces l\Iagistrado D. Andrés Horcaf:itas y el
penenc1a y_obsorvac10?-· L~ expenencia y Promotor Fiscal D. I sidro Montiel y DuarIa observación están divorciadas de los ce- te, si un auto de sobreseimiento que causa
--rebros ~udos y ~e las ~ifíciles y lentas ejecutoria, es la última palabra do un jui•
concepciones rudimentarias.
cio, y por consiguiente, si abrir de nuevo
Creem~s, con_ nuestro colega, que el lini- la averiguación, sería juzgar dos veces por
co remed10 posible es el de la retribución el mismo delito. R emitimos á Ud.á esa disde eso_s se;Yicios. Esa ret1~bución, traerá cusión, que fué agotada por completo sobre
como lllev1table consecuen01a, la selección el punto que Ud. nos consulta.
en el personal, y ese personal seleccionado
eyi_tará los ultrajes que a.hora sufre la jusSr. José María 'rrejo.-C. Porfirio Diaz.
ticrn,,
Coah.
1ª Consulta.
Es evidente que en materia civil ningún
auto puedo quedar reservado para una de
las partes. La notificación ha de hacerse
.
.
levéndose íntegro el auto y si no se hace
!lfu_y qu~iosos se muestran ~os vecmos eñ la forma que la ley lo determina, da lur1t3 ~1chucal~o con sus autondades. El gar al incidente ele nulidad.
Prefecto,Ennque Zepeda y el Juez ~stra2ª Consulta.
•
&lt;la Martmez, han establecido un cao1cazgo
En nuestro mimero 5 en la sección de
repúgnante. Lo peor del caso, es que algu- «Corruptelas judiciales,; puede Ud.encon•
nos hacendados de ese lugar, poco ~s~ru- trar expresada ampliamente nuestra opipulo~os,_ l!rocuran ro~ear. de. prestigio á nión sobre el punto que nos consulta. Cree•
osos mdiv:1duos, para eJerc1tar impune~en- mosque la rebeldía acusada en forma,hace
!e aotos ileg~les, como es el de esclavizar perder el derecho para objetar la planilla
a sm _dependien~es Y medrar al amparo de y debe aprobarse tal como fué presentada.
autondades nocivas.
· S L' "lrr
1 A Y'fi
J
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El s G b
d d E t
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r. 1c. vv ences ao . a oz, uez ,J
r. o erna or e.1 1 s a&lt;1o, ,e qme_n de lo Criminal de Zacatecas.
tenemos buenas referencias, sabrá corregir
La cri · l'd d d 1 J ·
los abusos implantados en esa entidad fe- ducen lammrnae a e las. e~d1onets quetprod t'
1
d · ·
•
u r e, cuanc o ev1 en emen e se
era 1va por as a m1mstrac1on?s pasadas causaron sin el propósito do lleaar á ese
que,_poco escru,pulosas_y demasi~do com- fatalresultado, presenta muy seri:s di:ficulplac1entes, deso1an las Justas queJas de las tad s L
'd d d 1 · t
1 ·
• •·
d t
l' · ·t
e . a perverst a e agen e y a m·
v1cv1mas e, rope 1as irn antes.
ten'sr·c1ad , d.1gá mos1o as1,, d e su vol un· t ad cn·
minal, no puede medirse por el resultado
material de las heridas, porque equival·
dJ:ía á hacer responsable al acusado de la
débil constitución de la víctima, do las imSr. Lic. D. Edilberto Duarte.-Ticul, prudencias del entermo ó ele la impericia
Yuc.
del médico, etc.; pero no debe concluirEntendemos que la disposición que se de esto, que las lesiones que han tenido
prohibe á los hermanos consanguíneos ser un reultado tatal, no deben reprimirse más
· ac~~dores entre sí, no autoriza un sobre- severamente que las que no tuvieron resulse1mie~to cuando se_ trata de delitos que tadosdignos de tomarse en consideración.
se pe:·s1guen de _oficio. Consecuentes uon Es evidente que el delito se yuel ve más
esta mterpreta~16~, decidimos la consulta grave cuando el pe1~juicio es mayor.
de Ud. en los s1gmentes términos:
EL legislador, en presencia de esas difi,..
I. No podía. el Juez desechar de plano cultades, tiene que elegir entre estos dos
la acusación que m1ltuamente se hacían los extremos: ó dPja. al juez ol cuidado de tohermanos por lesiones, pues tenía obliga- mar en consideración en cada caso las circión de perseguir de oficio el delito.
cunstáncias en que se cometió el delito,
. II. Dada nuestra anterior resolución, no reduciendo á dos clases las lesiones:graves
tiene caso el segundo punto de la consulta. y leves; ó al contrario, restringe las atribuIII. R9p~~imos que nuestra opinión os, ciones cleljuez y entra el legislador á hacer
que no ha sido correcto fundamento para el examen de cada lesión según su gravesobreseer, la fracción II del art. 100 del dad, y en este caso, el Juez no tiene que
Código de Procedimientos Penales, porque ocuparse en consideraciones sobre las cirel delito objeto de la averiguación es de cunstancias antes dicha:s.
aquellos que se persiguen de o:ficio.
La legislación patria optó por el segun•
IV. Fui muy discutido en el Tribunal do ,istema, como ae ve clara.mtnt.t en la,

•

fibusos_en Cf¡iapas.

:t

SECCJON DE CONSULTAS

-

•

�:rtEe-t;mJRACIÓN.

16

t=.:=

•

I

- •- =:::=r •

::.as

clasifiraciones que hace entre heridas que fla que !&amp; ap!:enderó, sin pasar por la~ a,.
p~sieron 6 pudieron poner en peligro la perezas de lor: antiguos métodos.
vida, las que duraroti má:s de quince dias
Agrad0cr,·nos debidamente el obieq_uio,
para, su curación, las que dejaron cicatriz
perpetua y n0table en parte visible, etc.
INSOLENCIA CLERICAL.- En lapaEl juez,seancualesquieralascemmras quo rroquia de Santa María la Redonda, iba á
puedan dil'igirse al sistema adoptado po1· contraer matrimonio el Sr. Antonio Canol Código, tiene que aceptarlo y aplicar soco con lá Srita :M. Concepción 'l'orres,
la pena que señala en cada raso. Si el herí• Cuando llegaron al templo, i:,e sorprendiedo fallece dmante los dos primeros meses ron al ver que la misa había comenzado.
de su enfermedad, debe calificar el delito Cuat1do ésta concluyó, ol cura los hizo sacomo homicidio.
her que ya no los podía casar y quo volCreemos qu@ en el caso que Ud. se sirve vieran al día siguiente.
consultarnos, el procesado causó involunEl Sr. C11nseco, comedido y cortb~, in•
tariamente la muerte de su víctima,áquien dicó al fraile que se le s.egufrían gran&lt;lo,
solo pretendió causarle una lesión no mor- porjuicies si se difería esa ceremoni11, á.
tal, y en consecuencia, la penalidad está la que habían concurrido tl la hora indicacomprendida en los preceptos del art. 557 da. El altanero fraile contestó con frases
del Código Penal. Nos parece quo, si Ud. duras, que no pudo soportar ol Sr. Cansepronuncia su fallo en este sentido,será per- co, quien se dirigió á lu Comisaría respecfectamente legal su~rocedimiento.
tiva en donde entabló formal acusación
Muy agradecidos por haber deseado Ud. contra el envalentonado curn.
oir previamente nuostra opinión.
No es el primer caso semejante. Olros
muchos han acaecido. E1,peramosque nuestras autoridades castigarán al ins,&gt;lento .
•
Es curioso que esos ensotana&lt;los, después de que se les paga, y con exceso, fói
,,,...,=,--======--======= nieguen á prestar un flerdcio á que están
CAMBIO DE BUFETE.-Los Sres. obligados y profieran insolencias digna;
Lics. Luis Gutiérrez Otero v Emilio Váz- de un cochero.
quez se han servido avisai:;,ws en atenta
esquela, que han cambiado su butete de la FALTA UN BUZO~ EX BELEM.casa núm. 9 de Santa 'l'eresa á la núm. 2¼ N º" dicen que en la esquina do la Calle
del Hospicio de San Nicolás.
del Bost1ue, frente al Palacio &lt;le Justicia
Agradecemos tan amable atención.
Penal, había un buz 'm quo e1-.t de suma utilidad, pues que en él se de¡,o,,itaba gran
FOLLETO.- El Sr. Lic. Antonio Ra- parte de la correspondencia dirigida á lo¡
• G ál
·¿
.
l presos (le Belem.
mu·ez onz ez se 11a servi o enviarnos e
E b ,
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l 0:fi ·
el informe que produJ·o ante
dse ?zon se man ºt.re irar P?r ª cique contiene
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na e 0 orreos res¡&gt;ec 1va se ignora pot'
e1 T nbunal Super10r de :Mwhoacán, en e]
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·mci'dent e de personena
, promov1'do por 1a que
causa,
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que 1e sigue e r. 1c. , os ~prnosa.
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t gra ecemo! -~ renusi n
ºt e- necesidad de depo&lt;;itar su cort'esp• indencia. •
1lomo: 01 o
1o,
agr~ O
o })Or y que en la actnalidacl tienen que hacerlo
os 1;Il eresan es p~·~ e1:1as JUl'l icos ql~e en la Oficina Sucur:,al, que se oncuAnt,ra á
contiene, como por la fo1ma galana y .flm- cons1'derable d'1st ancia
· de Be1em, b ueno seda d e su t ext o.
í
ll
á
-l"
t o la rneJora
·
raque se evara 01ec
co1ocando &lt;'l buzón en la Plazuela del mismo
OBRA UTIL.-El Sr. 'l'omás V. Gó- nombre.
mez, Director del Liceo de Varones y Escuela Normal de Profesores de GuadalajaLIBRO DE MELCHOR OCAMPO.
ra, se ha servido obsequiarnos con un l'OLEMICAS RELIGIOSA~, 1 n qne tra1a la obra de
ejemplar de la octava edición da su obra la Reforma P6 á su Credo religioso y po'ítiso y se le
titulada «Nociones Elementales de Gramá- pre1ire un fin tdgi ·o por ~(•r el Aposto) de las ideas
que infvrman la Uonstituci6n de 1857 J a, Leyci de
tica Castellana.»
Las varias ediQiones de esta obra, acre- Rcfurma. Precio (a&lt;lelant;ido) ......... $
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ditan su utilidad. Presenta las doctrinas Pa"a pedido~: F. YAZQUEZ, ?tlb:ico, calle de racuoa
bajo un método claro y une á la teoría al- número 26 .
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8.

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                <text>Regeneración : Periódico jurídico independiente, 1900, Primera Época, Año 1, Tomo 1, No 15, Noviembre 23</text>
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                <text>Fundado en la Ciudad de México en 1901 por los hermanos Flores Magón.Periódico de carácter anarquista, se caracterizó por su oposición jurídico-político al régimen de Porfirio Díaz.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Alo 11.-li

Mi :uoo, Julio 7 DB 1901.

EPooA,

Toim n.-Nmi:. 45
4 ,

egeneradóh.

hz::=~r~1t~-::,;¡
~·-!'
......

PERIÓDICO lNDEPEIIDIJDITE DB 00XBAT6

-

ile lt Oon1• IM.)

(,In.,.

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.'• . -~ ~ j-.}'t•, P_.I.J
-~-:
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Dlll!CTOUS:
Dt.J1diFJ-ru)I.,..-.,.
-

- \---.,.,.,_...,...

-

,;ldminlsfrádor: 'l(ict1rdo.Floru /lf•g6n.

LICEICIADO

EUgE NIO L. ARNOUX.
DESP ACfO: Montealegre 1Z•
.

Mé-XIOO. D. F.

S1 ocupa en toda clase de asuntos
elativos á su profesi6n, y con

¡

rn, '

O&amp;ciaac Catre llmuW, Jtl; plet, adm. zo. (M&amp;lco, D. F.) Tellfw.26t,

es-

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ecialidad en los n11ocioa #fflini,tra·
·vos y fed1r1l11.

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A!\O II.-1 ~ Enora. M6xieo, ,Julio lií. de 1901.

'l'o)roII.-N Ú)L 4 ií
·. -.

-

., t,a libertad dt lmpronta no tiene n:h
lmlkt. qu1t el respeto á » 1'.!d'a rirh-.d"o
t la morsJ r, i la paz pó.bllc.a. (Att.. 7.
lt l• Conttituclón.)

Cuando !c. Repdblle&amp; rronuncl, 111 vOt
1Qbt1ana, nrA !or-.:010 1ome,erue Od1,
milit.

•

G.tMBE'í'f-l,

•

DIRECTORE8:

- -lf.{cardo Flore: Y,ag6n.
,., OliciaaJ: Cc11tro Mertantil, 3~. pi&amp;o, núm. -20~(ll~xlca. D. F.) Teléfono. zO.¡._

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_jldminisfrddor:
~,icardo r1or(IS )fagó11.
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1·antía~ ha.van 1:,ido consignadas
en la, gigante ob1·a &lt;le los f'onsti·R1mBNERA.OIOlf si.le los días:7, 15, 23 y tfüimo
tnventss de 18:57. Pe1·0 toda
de cad1 mea y Jm, precios "e subscripción son:
p.,. la Capital' trimestre adelantado ............ $1 50 liGe!'tad se enriPJTH &lt;lent1·0 ele sns
Para los Eatados id
id
............ $2 00
Para el Extrang~ro irt
id en oro ... ... f2 00 lírniteR r¡ue se puPden prrri~m· por
Números sueltos 15 cs. Números atrasados:25 cs. aquell11s palabras de Juárez ·•elBe entendera aceptada la suhscripcion. en ca,o
de que no se devuelva el periodice y se girara pcr l'PHpeto al derec·ho ag-eno". 'Siesos
el importe de un trimestre.
límiteH no ~on rPHpetaiJos, si se soA Jns A gentes se les abonara el 15 por ciento.
brrpa~a el derer·ho de otro, In. so/g_o se devuelven ot1ginale1,
Para los anuncios en el periodico pídanse tarifas. &lt;·iednd no puede existir, y el nomNOTA. Rl precio de 1ubscrlpcl6n en bre bendecido do libertar] setrneca
¡:nalq1ler paí1 de América es de DOS PR·
8OS PLATA llHXICANA por cada tri- en el odioso de libertinaje.

CO.\"DICIO:H~S.

1

11

mestre.

..___ "''=======aa===-~==
CLl'B LIBERAL

"POiiClANO ARRIA9A"
CEX'l'RO lllll EC:1'OR DE L..\

CONFEDEilACIOX DE CLUBS
LIBERALES

No ha?, ni puede haber, le_y en
el mundo que prntPja la libertad
humana en sus absolutas manifestacioneR: no rige, ni puede regir,
código alguno que implique entre
sus preceptos el de hacer todo lo
r¡ue al hombre se Ir dé la gana,
porque entonres, so pretexto de libertarl el aseF.iuo mataría y el ratero despojaría de su propiedad al
1 primer potentado r¡ue tuviera an,t
.

1

e SUS

OJOS.

La libertnd de cultos es uno de
Nuestrn legislación C&lt; nfirma los
loR máR preciosos bienes que ba, anteriores principios al igual de
at&lt;&gt;sorado en sus _ inagotables y todas las legislariones contempobrnC,fieus ai·rns rl liberaliBmo ele ráneas que rigen en los pueblos
torloF los pnebloR; el respeto á la cultos; la libertm.d de enseñanza eslibertad de conciencia es una de tá. suficientemente amparada por
a~ más preciadns conr¡uistas que la Constitución. pero no por eso se
a fllr-anzado la civilización mo- puede santificar el hurto, ni preg·oderna, y somos los primeros en J 1rnr las ventajas del adulterio, ni
enorgullecemos porque tales ga- 1 incitar al motín.

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HEG EI-;ElLI.UlUi

REGE~ ERAClON.

De lo aniRrior se deduce que ~a ril de consignarse en leyes poRitilibertad de cultos no puede s9r in vas, sí puede y debe el Estado pofinita. En nuestra Ilepúbliea el ner poco á poco el mayor número
posib]P de trabas á los engañadoClericalismo es una potencia yuna
potencia funesta, que no solo se res euotidianos, ÍI los estafadore~
concreta ú, entenebrecer las apoca- de oficio, á los revolucionarios indas conciencias de los imbéciles, si- cansables.
Circunscribiendo y estrechand✓
no que como partido político 'lS el
la esfera de acción del Clero, se imjefe supremo de una facción perturbadora que acrcba el momento Je pediría á los minisstros del culto
católico que continuaran haciendo
encaramarse al poder, ya sea por
fechorías propias de una ¡:raYilla, y
medio de algunos de sus adeptos
ó fan¡¡.tizando á quien sea Presi- no sería cómplice el Gobiei-no del
retrocern dP .sus goberuad0R, toledente de la República.
rando por más tiempo ln predicaAdemás la riencia moderna deción de isubverRiYOs conRejos, la ··
muestra que todas las religiones
práctica de teorías inmc rales y la•
son una serie inverosímil de patraexplotación de lfL ignorancia nañas, una espantosa urdimbre de
ab~urdos·y que, poi· consiguiente, cional.
El momento es oportuno pará
el progreso humano marcha en
iniciAr y llevar á término en tal
sentido opuesto al dominio 1•eligiosentido un coniunto de reformas
so: de tal modo que mientras más
en la lPgislnci{Ín de nuestro paíR,
RuperticioRo efi un pueblo más se
el momento es oportuno, puesto
embrutece y más retrocede en el
que los altos dignatarios del Cleri•
camino del universal adelanto,
calismo que andan á la greña, ha1'
La filosoña positiva ha venido á
descubierto un fondo de inmumliprobar que lf1 verd!ld no esU1 rn
cia y de fango nauseabundo. Los .
ningún credo y el sentido común
Srs. 'l'errazas y Alarcón se han in•;
de nuestras g·rntes sensatas ha
culpado mutuamente de cosas iRcomprendido que todos los cultos
dignas. Nosotros sin prejuzgar la
,on centros mercantiles, fundados
cuesti6n y decidir si es asqueroso
y sostenidos con el exclusivo objeel Sr. 'rerrn.zas 6 lo es el Sr. Alart0 de lucrai· indebidatnente.
cón, no8otros sí podemos decir k1 ,
Si bien et! cierto que el Estado
que tantas veeesJ1emos dicho aunno puede imponer religión alguna,
que se nas acusó de alnrmistas por ·
sí debe lleyar á cabo, dentro de su
la misma prenRa que hoy nos da ]a
papel de moralizador, la ímproba
razón, podemos decir que no hay tal
tarea de reprimir á los que ofuHn,bnegacié,n ni tal c~lo entre los cié-,
cando los intelectos Re apoderan
rigos sino un di~imulo de las más
de los bienes tei;renale~; á los que
repugnantes pasiones y un medio
dominando las voluntades tibias
de dominar las masas nnalfabetas.
lassojuzguan confines aviesos: con
llámense nristocracü1 ó plebe, pa:
los propósitos políticos di aduera, nulifirar nuestras instituciones,
ñarse del poder temporal, aun
para desahogar torpes 1·encores y
cuando, según 111- frase del liberal
· para vivir cómodamente á expenfilósofo de Galilea su reino no sea
sas de los explotados fanáticos,
de este mundo; á, los que subyuAparte de todo eso están los escángando los sentimentalismos dócidalos del fraile Amado, el caso in·
les, se raptan don&lt;'ellas y convier- mundo que señala el Sr. 'Terrazas
t t n á las mujeres tJ.e I u grey en asde ese alto dignatario del Clero que
querosas barraganas. Y si la pehizo de su manceba la esposa de
nalidad de tales hechos fuera difí-

un crf'yente candoroso y confiado
ei~_la hon_rftdez del Racerdote; Jarapma _eleneal demostrnda en la fin_anc1era obra de loR Ai·aoz, sugestwnando á una crédula señorita
P-:L.:'ª arraural'le suR dineros; Jarapma_ clm·1cal estancaudo antieconom'.samente y aniquilando la pro-'
durcwn de 17 millones de pesos
an~ales, suma de los diezmos que
Re co_b'.3:n á pesar ele las expresas
p_rolub1c1011eR de la Iglesia, la multit~1d de escándalos dados por los
frai\es ron motivo de Ans &lt;·oncnbmas, el cura de almas deOt.umba muerto no hace muchos días
por su querida, furiosa de despecho Y relos Y Pl f:aso de unAs cuantas_ seiiori!as que rebeldrs ,1 la ley,
P?I que as1 lo manda la Iglesia. teman Ull CO!lYentículo, en donde se
p_asaban _una vida perezosa é inútil que, si no les permitía Raber algo ?el progreso humano, sí les daª, C?nocer que 1í, cierta~ muj&lt;ires
1mpu,d1cas se les tolern, Ja vida en
COmlllI.

?ª

Tales hechos pintan mao-istralmente á la Clerecía eorrompida que
se a~lur~a en nuestro país de las
conc1encrns, del dinrro y de los
puestos públicos.
Hemos apuntado no solo las razonrs sociológicas y morales sino
n ~n las c_ientí dcfü que en nuestro hu
milde cnterio mu suficientes pai·a
gu~ se ponga coto á los abusos religiosos. Somos loA primeros en com
pre~der, que los dogmas son una
1;1a,¡adena ante lacioncia, pero que
n es0s de gmas no se ¡les puede poner obst1í.culo, por que entre otras
r?zones, el fut&gt;ro interno de la conciencia individual es inviola'ble.
Que crea cada quien Jo que 11 mien~es le venga, siempre r¡ue no infrin¡a 1~ ley, ni perturbe el equilibrio
8 ?cml, ni valiéndose de las creencias corrompa los hogares, arruine Y embrutezca al pueblo haga
armas ó de algún modo t;•a,baje

3.

en contra de nuestras instituciones democráticas.
.El ~ sta~o no debe permitir el libre e¡erc1e10 de la explotación sacerdotal. del medro i·elio-ioso supuestos_ los inumPrubl1~ ab~sos
que se cometen como lo está.n prob'.1ndo palm3.riamente un Arzobispo, ~1 máH importante de todos
los , n,1tradoR n~exicanos, el Sr.
Al~i eón; un e1;cntor valeroso é int_ehg~nte, Hegis Planchf't, 1111 catóh,C~ !e;vor?so, Doi~ J os~ Joaquín
'1.enazas J uu Obispo mt,r igante
Mo1,1tes ele Oca que no ha mucb¿
?acia ~larde en Pai-ís de impunes
mfracc1ones á la leyeometidas por
el CIPro en Méxieo.
Si la clase tlel Hncerrlocio nociva
tal como lo eH hoy, Jlf'rmaneciera
dentro desusatriburiones, tt&gt;ndríamos que_ tolerarla como se tolera
la J?rost1tur·i~n, ó el expendio de
bebidas embriagantes; mas cuando la charlatanería religiosa explota las co~ciencias, roba á los
mcauto$, sncm sus faunálicos ardores en púdicas doncellas ó fascina gentes 111oralmente in:esponsables que se prestan inconscientemente á prrvr1·sas maquinaciones
cuand? la sodedad se enloda co"~
)os puna d~s d_e cieno que se arro¡an las digmdadPs eclesiásticas
cuando esquilma el Clero 17 millo~
nes de pe~o~ anuales solo en diezmos Y P1:imicias,cuandosecacaFea
el es&lt;-armo á nuestras leyes y cuando ]?ara c?lmo de cinismo y de audacia, abiertamente se incita al
pueblo á la rebelión como sucedió
con el pasquín firmado por un supuesto ~,uis María de Jesús Méndez Y ~erez Y con los se1·mones de
un fra!le defensor de Amado, cuando se alza el telón de ]a Iglesia y
se d~scubre podredumbre, miseria
y cr1m~n, el Estado, fü,l guardián
de l?s mtereses sociales debe inter,e~ir Y _con el bisturí acerado de la
lPg1slac1ón cortar el mal de raíz aun
cuando el enfermo se debata en el

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4.
REGE~ERACIOX.
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paroxismo del dolor. Cuan el o el mal crermos enemiga ele lrl, Demacraría
está avanzando, se nereHita, como · y antugonitita del Prog;.reRo huelijo un lc'srritor, la extil'pación por rnm¡o.
'l'odos ,o~otros os lrn bPis diRtinmedio dPl acero.
guido
por vuestrns avauzmlo, idPn.
'l'iempo es ya de cauterizar ese
cáncer que invade y roe las partes les: 1l8ted, 1-,r. Pinecla, ha bTillarlo
sam1s de nuestro organisnw ~odal. nptP la Hlc'µúuli ca eomo un Jibernl
Si vemos que el sentido comíh, ele convicdo11es, como un tribuno
am1qu~ irreligioso , es desgraciarla- ilustrado y enérgico sin prejuirios
mente poco común; si nos 1-onsta religiosos y sin compromisos cleque las verdades de la Cieni-ia no ricales.
líHtecl. Sr. BulneR, es un hon}hre
pued.-n llegar á los campos y á los
pueblos remotos, ni penetraren las ele riencia, un pensador que carece
masas, pórque la instrncción pú- ele p1·eoc:upaeioues ridícul,ts y siemblica está pésimamente difundida pre ha silla intransigen te eon la
y se ahogan en su aislami:nto los Cllc'rorar·ia como lo prnebn, su voto
esfuerzos particulares que a ese fin contn, Cnhuantzi.
lístPd, Sr. Pana, continuador
tiendan; si no hay procedimientos
ele
la gi•ande obra de Barn•ru1 ,__ cupracticables para ilun1inar deteryos
alcances no se s11pirron apt·eminadas inteligencias pobres y raquíticus, porque, como dire la Bi- dar deRpnés de Juúre·z, Ud. con su
blia, infinito es el númE-ro de los&lt;•F- rxtraol'dinario talrnto y su protultos, no queda otro remedio p-o8i- funda erndieión 110 podrÍI ver con
ble que una rlé'rorma legislativa indiferencia el peligro clerical.
Usted, i-,r. Juú1·ez, lleva un nompara pon0r coto á tanta imnoralibre
ilustre, el nombre del genio
d11d y {i tan alarmante invasión
más
podrroso de América, el rlrl
del partido funesto.
Aprovethándonos -pnes del inte- político de inteligenein suma y vorés que en estos momentosdeRpier- luntad fé1-rea, que postPrgó al Cletael problemacl'lrical nosdirijimos ro, eucndennndolo como se encná-Ydes., Señores Diputados, para deLlan los animales indómitos y
que, en pro de la Patria y de nues- dañinos, y por ese nombre y por H.U
tras libérrimas instituciones, for- reconocido liberalismo v su il uRtramuléi, con vuestro talento inicia- ción, suplic-úmosle haga suyas
tivas de ley ante el Parlamento de · nuestras resoluciones.
la Unión, de acum·&lt;lo con las resoY usted Sr. l\IateoH, cu , o hermaluciones que al final se expresan y no fuP tan inicuamente sacrificndo
qu0 fueron aprobadaR por el Con- por esa permriosa facción, Ud. que
greso Libflral, reunido en esta ciu- con su palabra punzante ha 1nnldad el 5 de Febrero del presente trecho las filas de la Clereda, [el,
año.
también debe ~er nuestrn colaboHaciendo á un lado la divergencia rador en esta patriótica tarea.
de ideas que pueda exi,tir rntreusPor eso nos dirigimos á Uds.
tedes, Sn. Diputados, y nosotros al
8res.
Diputados cuyos méritos hejuzgar los a.etas de la Administtamos
enumel'ado
rneintamente, ,1
ción actual; posponiendo la &lt;lifoUstedes
que
siempre
han pertenerencia (le criterio que podamos tener al opi11ar sobro los actos que cido al partido progresista, y que
infoi·man la política del General si están mns ó rnlc'nos ligmlos con
Diaz; aparte de ei;o y aun mucho 1rnestro Gobierno, sin eníbargo, no
más, tenemos que perseguir untt tienen lazos con la Ig·lesia sino
facción que ustedes y nosotros muy al contral'io, su criterio cien-

=======R=E=•G=-E~N7'ER=·=·\C=l0=~=·========~5-:.= ·
tífico marchn, con lo~ adelantos que todas las oficinns del culto en
del siglo.
·
que po1· cualquier motiYo se hao·a
Antidpamos á Ustedlc's nuestro recaudnción de fomlvs, tales ro;;o
agradec·imiento y les protestamos las pm·roqnias, cuadrante8, cabilnuestra conRideraci&lt;Ín distinguilln. dos; gobiernos de mitrns.- cof1 a
l!dorm:1, Onión y Libertad. San día~ etc., qtIPdlc'n sujetas á la obliLms Poto~í, 28 de Junio de Hlül. gación de llevar· una contabilidad
-Camilo Arriaga, Presideute.-Jo- en forma, y al pr.go de los impnessé M. Facha, ler. Secretario.
tos federal del timbre y lo&lt;·ales sobre
ventas al rneñudeo yentas al
-..
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por mnyo1· y otros, segíin · el caso.
RESOT,UCIONER .l QUE SE AT,UDE EN
quedm1do eHas oficinas para los
LA ANTEIUOR COMUNICAC!ON, '1'0- efecto~ fiscalPR hajo la Yigilancia
MADAS POR 1&lt;:L lER. UOKGRlc8O LI- de los mspectores de impuPstos.
BERAL, REUNIDO EN SAN LlJIS PO- 3G O TrigéHima sexta.
TOSI, ·EL 5 DE FEBRERO Die 1901.
El ler. CongrPso Liberal exritará á lns Cámaras ne In Unión, (t fin
33 a 'l'rigésima Tercera.
Como_medicla la múH eficáz para de que el artículo 19 Recei6n 3 o
combatir el alarmante idlujo que de la ley de 14 ele DiciPmbre de
sobre nuestra sociedad ejerce el 1873, se modifique en el sentido de
Clero, iniciesa en la forma legal la fijar en él con claridad y exactitud .
pena. en que incurreµ los que lo
impla~taciór! del .siguiente precepvwlaren.
·
to nbhgatotuo en el país:
Sres. Diputados· Lic.· ITosendo
".::lolo se permitir(t un sacerdote
de c,u.la-culto · por cada diez mil Pineda, Ing·. Francisco Ilultrns. Dr.
l'orfil'io Parrn, Benito Juáréz y
habitantes."
Lic. Juan A. Mateas.
34 :e 'l'rigr:sima Cuarta.
El Partillo Liberal, valiéndose
México:
de los medios que PHtén á su alcance, procm·m•ú, obtener mm reforma constitucional que abrace
los do8 puntos sig11iPntes:
ALGO SOBRE
I. Reforma del artículo 33 Constitucional en el Rentido rle que se establezc·a una penalidad severa para
el que habiendo ~ido expulsado como pernicioso, regrese al territ&lt; rio
nacional.
H. ]{pforma de los ai'tíeulos 33
y 37 en el sentido de declarar que
Durante nuest1·aincomunicacáón
pierden su calidad íle ciudadanos nuestros in :eligeutes y acth-os de'.
mPxicanos y quedan equiparados fensores, Líes. Francisco A Serralá los Pxtranjeros.
de, Eugenio L. Arnoux, Diódoro
A. Los que en contraversión á Batalla y Faustino Estrada un
laR leyes pronuncien votos monás- grupo de jóvenes que odian l~ titicos perpetuos.
r_anía, porque la tiraníad&lt;&gt;spoja de
B. Los qu~ abracen el estado libertad, promo,ieron nuestra Ji.
eelesiástico como ministros del cal- bertad bajo caución. Después de
.to católiPo romano.
·
llen;-ir los requisi~os_ que exige el
35 ciJ Trigésima Quinta.
articulo 440 del Códwo de ProceEn el programa del partido Jibe- dimientos Penales, det~llados, en el
ra l se incluye la tarea de conseguir tas del mismo Código, el Juez Ve-

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Nuestro
~roceso.

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6

REGENERACION.

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Jázquez negó dicha libartad por tener temoresdeque nos fugáramos.
Acostumbrados e~tamos átales
temores de nue¡¡tros Jueces arbitrarios. No nos sorprende el mal
uso que bacPn de una faeultad, co
mo de todRs las otras facultades
que les confieren las leyes. Un11. pésima administrac-ión de jm,ticia,
creada por un Miuistroin11pto, Baranila, solamente puede producir
el abuso del arbitrio: la arliitrariedad. Pero Jo que nos basorµreadido hasta la estupefacción, lo que
no habíamos visto en otra resolución judicial, porque los otros J ueceabansidocautosalaventurarsus
temores de fuga, lo que solamente
podría invocar la mediocridad intelectual del Juez Velázquez, son
]os motivos d11 su 't,e mor infantil.
Funda el Juez su ttmor en que.
además de que nuelitra pena ijería
de impartanria, de do11añosdepl'Ísión, nosotroH creemos que somos
inocentes, porque como pei1olli~tas
ten!)m01&gt; dPrecho ácensurar los actos de los funcionarios públic:üi,; Y
en que rnanifestamo_s en ~utos que
no tenemos fe en la1nstfcia,, por 10
que parece que d_amos _á entei~dfü•
que se nos persigue sm rnot1vo.
Pasaremos J?Of alto alguna_s injurias gramaticales y otras dislocaciones de criterio, para evitar á
nuestros lectores la pena qm c11usan las co11torsionee del escaso intelecto de Velázquez.
'l'res son los fundamentos para
negarnos la libertad bajo caución:
1 o Que la pena es de importancia.
2 o Que nos creemos inocentes; J
3 o que 110 tenemos fé en la justícia.
Hespecto al primer punto, ignora el ,Juez Velázquez que existe el
artículo 440 del Códio-o de Procedimientos Pena~s qu~ concede la
libertad bajo caución de aqueJlos
procesados para quienes eI máximum de la pena. no exceda de siet•
añO!l de_prisi6n. Como la pena que

,=""-ce-"--==-=~===
habría de impon6rsenos, sí bubié,
semos cometido el de!ito que el
Juez nos imputa y si fuese oplicable el C6digo P,mal y no la Ley
Urgúnic·a deLiliertad de Imprenta,
uo excede &lt;le do¡¡ años de pri~ión,
nos parece qrni la torpPza d&amp; \' elázquez se hace más visible al invocar'
c•omo fundamento una cfrc:unstanda que no SP apoya en la ley.
Respecto al s.-g·undo punto, precisamente porque nos rreemos inocentes, no habríamos d&amp; fugarnos
pai:ahiwersospecbosanuestraconducta, siempre iutarhable, mal que ,
pe~e 11 l J le~ Ve]ázquEz, Porque nos
creemos inocentes. haremo~queeste negocio se· resueli'a en definitiva; y porque nos creemos inoce11tes, tenemos ·espel'lmza t'n el triun
fo y en el castigo de los que nos
hau calumniad• y dt1 los que han
abusado det&lt;u-autoridad. El,'te es
un motivo poderoso para no apelar ú la fuga.
Respecto al tercer punto, es tan
futil, tan pueril, tan inofensivo el
raciocinio del Juez·, qué no nos detendríamos á analizado sino tuviéramos que indicar al~o
que es
0
importante indicar.

l

Corre dt boca en boca una vulgar1dad: •·Hay que tener fe en la
Justicia," frase que brotó de los labios del Presidente&lt;le la Republica
en un momento en qufl era forzoso
no aumentar el dolor de un padr@
que su picaba. Dicha frase, perfectamente anacrónica y hueca, despertó la garrulería de la prensa
asalariada y en editoriales y gacetillas se comentó esa abstracción,
sin preocuparse, más bien dicho,
sin quererse preocupar de que en
nuestros tribunales, nyunos &lt;le
Justicia, desfilaban multitud de infelices vfetimas de la tiranía judicial. Seguramente que no se nos
presentarán para desmentirnos, las
e~tadístieas de la Pi•ocuraduría de
Justicia que arrojnn la enormidad

=========U=E-=G_
E ~fl{ACI_o_:-;_··-==-·======7=.
de un sesenta por ciento de inocen- juzgue sin consideración á la maffia
tes encarcelados.
de la toga, cuando seau destituiSi impresion6 la frase del Gral. dos los \'elázquezy l'rrezqueabunDiaz, esa impreRión fué la del pú- dnn en la judieatura. Entonce;:
blico que no ¡usta de aventm·ai·Re tendremos fp en la justicia; entoneu la maraña dt las estadfsticus ces l&amp;ij palabras del Presid ente
del Procumdor. Hubo uua parte Diai no serán un sarcasmo, como
de público que conocí11, esas etita- lo son ahora .
dfsticns, !tubo ot1·a considerable
pordón que sufrió las iníusticins
·concluil-emoi presentando á
de los J uece8. y allí hizo fiasco la nuestros lectores un ejemplo del
frase. Se le sometió al escalpelo -de corto alcance intelectual de alo-ula rrítica, y resultó vana, tan va- nos funcionarios judiciales.
"'
na romo todns las abstracciones
Al notific11rsiuos el auto en que
libérrimas en un pueblo vEmcido por s? no_s neg6 la- libertad bajo c11ula Dicto&lt;lura.
c1611, uno de r1011otroi manifestó
Nosot,r-os conocemos las ei;ta- en la respectiva diligencia que didíi1tica11 del Procurador, nuestra e~? auto ro busfocía nuestro escepprofesión uo11 pone en contacto t1c1i1mo respecto á la Ju~ticia coron el seseut11 por ciento de ciu- mún .. El Secretario del Juzgado,
dadanos vejado¡¡ por la rabiOiia ya tr1stemrnte célebre Emilio Pétiranía de la toga, 1101otro¡¡ mis- rez de León, sirvió de ame.nuense.
mos somo¡¡ vfctimfU! de esa tiranía , Al entr11gárseno1 el expediente pasabemos que una gran parte del ra firmar la notill.cación, advertipersonal de lo admini8tra.ción mos que el Secretario había escrirle Justicia es obra. del funes- to exeptícismo en ve, deescepticisto ex-Ministro Baranda y sabe- mo.-Topo está bien, dijo uno de
mos también que ese ex-Miniwtro nosotros, salvo la p11.labra "escepprocuraba rodearse de lo más des- ticismo" que seescribe con s cy no
prestigiado y de lo má11 in ■ ·mo. con x.-¿Y no sabe usted, contestó
Con estos antecedentes, mal asen- airado Pérez, que las c equivale á
taríamos quetenemo¡¡ fé en la Jua- la x? Sobre todo, no estamos traticia.
tando cue1ttionel!de r.a.Jígra,/ía, (!!!!)
Tendremos esa fé,cuandolosfun- -De ortografía dirá ust€d se li
cionarios judiciales rechacen las contestó inmediatamente. '
indic_aciones de los poderosos y las
Ya vert el público en qué manos
consignas en los asuntos que s11 li- está nuestro proceso.
gan con la política. Tendremos
esa fé, cuando se follen las causas
conforme {t la ley, cuando se des- ·
p_ojen los Jueces de caprichos nec10s, cuando equilibren su sentido
moral_ con la gravedad del cargo
que eiercen, cuando no priven en
las oficinas ciertas personalidades
El treinta del pasado Junio esta
sombrías que derrol'han dinero y ciudad se conmovió. La cloaca soejercen bajos t&gt;ficios, cuando se pe- cial llamada. clero tiene justamennetren los jueces de la bondad de te indignada á la sociedad.
su_ ministeriei, cuando los procediLa p1·ensa noticiera vino dando
mientos de la"Toga Roja"nosean día á día noticias y más noticias
el m@dio inquisitorial para arran- de crímenes cometidos contra el
car confesiones, cuando haya un honor, la familia y los bienes de
'l'ribunal de responsabilidades que las personas, por esos individuos
'

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Te119Qmos

va~eii.

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REGENERACION.

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que aprendieron en los seminarios
el sistema de delinquir orando, y
que una vez facultados para embaucar á la humanidad, ponen la
religión como escudo, como pantatnlla para ejercer impunemente el
crimen.
La prensa noticiera nos hizo saber, cómo debajo de una sotana se
encn brita la lubriddad de un sátiro; nos hizo saber, cómo en las penumbras ele las sacristías se mancilla el honpr ele las doncel!aA y &lt;le
cómo el Jefe de la iglesia católica
en l\1 é xi c o permanece impasible
cuando se le denuncian las concupiscencias de sus libidinosos frailes, de sus impúdicos faunos.
La sociedad se horrorizó. Los
mog·igatos creyeron al principio
que setratabade una mistifiración.
Los liberales siempre hemos crei&lt;lo
que el clero es criminal.
La sociedad se escandalizó con
justicia. Las mayores desvPI-giiPnzas corrían de boca en bora. Los
crímenes que tienen por cómplice el
confesonario fueron divulgados
uno á uno. '!'oda la podredumbre
que se oculta vergonzante en los
rincones de las sa.cristías fué exhibida {da vergiienza públicaylasocieilacl se indignó.
El gremio estudiantil protestó
enérgicamente contra la maldad
del frnile; del fraile qne enbruterc
al pueblo, que corrompe á la mujer; r¡up, esplotaála sociedad y que
hace sentir al pe1¡¡p de su tiranía
ultramontana anonadando las
conciPncüts y quebrantaudo las voluntades.
Pero el genio estudiantil no se
atrevió á atncar la acción mas
odiosa del clero católic·o, su crimen más repugnante. Digámoslo de
nna vez, la juventud se 6intió sin
fuerza para decir que el clero católico ~e lrn. unido al Gobierno del Gene
ralDíazparanyudur á embrutecer
al pueblo y rpmacharlesu8 cadenas.
8i digna de alabanza fué la arti-

tud de los estudiantes protestándo contra los abusos del clero católico; si simpática fué la idea de
la juventud al · desenmascarar al
fraile hipócrita presentanilo su miseria y descubriendo su _inmundicia, mal hizo cuando no tuvo una
sola, frase de reproche para censurar públicamente con la franqueza
y energía que es patrimonio ele loa
pechos juveniles, la funPstl.i. política de conciliación que ha hecho fuerte á ese clPro y que casi casi le ha
dado patente de impunidad para
ejercer su bandinaje de honras, par~ pra¡:tica,r sin riesgo el latroci1110.

La juventui reunidael 30 de Junio para protestar contra los abusos del clero católico l'ometidos al
amparo de la necia política de conciliación, no tuvo una frase de reproche para esa insana política.
La juventud combate el efecto
·sin preocuparse de la causa.
Y aquí Pnt:-a algo que nos hiela la sangre. Refieren las crónicas
que en loA momentos en que los estudiantes estaban poseídofl del mayor entusiasmo protestándo contra los ci·imenes del clero; en los
momentos en que protestaban contra ln tirirnía del fraile estimulada
por la política de éonciliación, ell
esos momentos pase'\ el Gral. Díi:u
por el lu¡rar de la manifestación,
el PreRidcnte que se ha aliado al
cl~ro para hacer eterno el continuismo Pn PI poder; el Presidente que se
ha a lindo al rlero 1mra embrutecer
al pueblo; r.1 Presidente que ha colocado "ll los puestos públicos árecalcitrantes clericales y ha hecho á
un lado álos demócrat11s para pro-•
tejer (t los traidores; el Presidenta
que nos ha arrebat:i,do nuestras libertades; que ha matado el sufragio para de ese modo imponer déspotas c:lericales; que ha aherreojado al penBamiento por que éste ea
luz y la oprel'!ión ya sea clerical,
militar ó el conjunto de ambas co-

HEGE.\ ElL\.(;10:..

mo la que soportamos, es sombi·a.:
que no admite rrplica porque ha
~roscrit,o la discusión, que con la
punta de la espada hn desgarrado
la ley y con su política autocrática ha dado muerte á la$ intituciones liuerHles: el Presidente conci', Jiador pnsó por el lugar de lamanifeHtación y ............ fu~ aplaudido, fuó achunado por la juventud
que proteHtaba en esos momentoe
eontrn todo lo que oprime, contra
tod0 lo que veja y ijlllbrutece ....... .
¿Por qué fué as(? ¿..Por qué aplúu~i? la j uvent1;11 ªieutor de la pohtwa de conc1hac-wu?
· Veinticinco año8 hal'e que la Patria gime encadenada por el absolnti,mo. Veinticinco a.üos hace que
murió la libertad. Veinticinco
años de tiranía han hecbo que no
tengamos ciudadanos.
Cuantlo por cnnlquiera, parte de
la R~pública se hace ostensible una
voluntad, en el aeto de la abate;
cuando surge uu 'lai ácter, desde
luego se le corrompe. No tenemos
.ciudadanos.
Las escuelas oficiales han tomado como modelos de discipliua los
seminarios y los cuarteles. Los pechos juveniles son objeto de un
brutalmassage, d.- una alrevesada
ortopedia moral que los vuelve débiles. Lo¡¡ cerebros no pueden te•
ner mas criterio qt10 el abstruso é
inmo1·al criterio ele dómines analfabetas que no ensefürn otra doctrina que la del servilismo, ni más ejercicio físico que el .le hincar la rodilla.
Por eso los estudiantes no to vieron una frase de reproche para la
_política de coneiliación; por eso los
estudiantes aplaudieron, aclamaron al autor de esa funesta política, al autor del absolutismo.
Vamos mal por ese camino. Si
la inmoralidad del clero católico
no es más que une. resultante Je la
beneyo)pncia del Poder para con
¡1): si el avance dtl tl@ricalismo no

9.

es más que el resultauo de la prot?cción que le dispensa el Poder y
s1 nos vemos amenazados por la
hidra de sotana esporqueesbá sos
tenida ~or la hidra de machete,
¿por que no somos francos? ¿Por
qué tenemos frases de indignación
contra el p1•oducto de la actual política y aplaudimos á esa funesta
política?
Tengamos valor para luchar.
Nos estamos engañando solos. Finjimos creer que atacando la inmo1·alidad del fraile, producto de la
necia polftica de conciliación, efectmtrnoR ll'lla obra niµ;eneradora.
El fraile continuará ejerciendo el
crimen mientras exista esa inmoral
política. Hay pues que sanear la
política.
Que la lucha ofrece serios peligros para los que la emprenden,
nadie lo eluda. La tiranía, es un
&lt;'rizo. Pero á fuerza de dar contra
n I erizo perderá éite la agudeza de
sm,puas.
¡'rengamos valor!
•

DESBARAJUSTE
-EN-

A diario recibimos quejas y más
quejas de los abusos que comt'ten
las autoridades del Estado de
Coahuila.
Creíamos que con la caída
de Garza Galán, cambiaría la Rituación política y social de Coa.huila, pero nos hemos equivocado.
También es cierto que no contábamos con la circunstancia de qm1
rnier, tras ocupe la Presidencia el
Gral. Díaz la administración general y la local de cada Estado marcharán de desastre en desastre,
porque no hay funcionarios sino

�•

•

•

=1º=·====-~=R~EQ~~~~~C=l=O=N=.========='

•

rnanequíe~. La iniciativa _indi_vidual se estrella ante las rutmarias
y caprichosas disposiciones del
Presidente.
Poco á poco iremos dando
á conoePr todo lo malo que hay en
Coahuila.
Se nos informa que el Dr. Juan
Cabello Siller es Presidente de la
Municipalidad del Centro, Diputa- .
do al Congreso del Estado y Director del Hospital Civil. Con ligeras interrupciones, ese funesto
funcionario ha ocupado los tres
puestosáquenos rPferimos, dt~rante los des periodos C0l)Recut1vos,
que, para desgracia del E~tado de
Coahuila, ha estado á su frente el
Lic. Miguel Cárdenas.
El Dr. Juan Cabello Siller, como
funcionario pi'.1blico, según se nos
informa, ha hecho cuan to de su
parte ha estado para impedir la
cre11 ción d0 ClubA liberales en el
Estado, por lo que se vé que ha seguido, y sigue, la misma práctica
ol.Jstruccionista que ha hecho a bsolutamente impopular al Ministro
Reyes.
•
Sabemos perfectamente, porque
así lo sabetodalafronteradel Norte, que la influencia de D. Bernardo Reyes es decisiva. no sobre 1.08
ciudadanos, sino sobre los funcionarios, que son hechura de, él, ~l
menos los de Nuevo León, Coahml~ y buena parte de los de Tamauhpas. Con e11a influencia q1;1e tiene
el sello delaa~s~lu_taautor1daddel
Jefe s?bre losmferi?res, nada marcha bien e~ ~oahmla. Del Gobern~d~ al ul~1mo de los ~~?leado_s
pub_hcos de¡an de cumplu sus obhgacwnes.
Ninguno de los empleados de la
administración de Coa.huila es apto para desempeñ11.r sus f1;1~cione~.
Sólo sirven para los serrwws politicos como los que forman el nauseab~ndo "Círculo Unión y Progreso de Monterey," para gran-

gearse ascensos debid?s á la adu.
lación y nunca al ménto.
Coahuila necei'ita una seria désinfer:cióu. En nuestros próximos
números diremos hasta que grado
de desbarajuste ha llegado su ad_.
ministración pública.

ALGO DE BIZARlUA

~1Jh.JT6li.

El machete está conquistando
tdunfos por todas partes. El sable está de pláceme~.
Después de la heroir.a, toma de
Chan de Santa Cruz en donde como botín de guerra apresó PI cascarón de una miserable aldehuela
y una mula m11erta, en Sonora ha
~1,lranzado una, singular victoria,
SPgún participa el Gral_ L~is E.
Torres al Pref.,cto del D1str1to de
Gnaymns.
Dice Tor1·es, que en ~Íflzacoba
se logró dar muerte á 'I'etabiate y
fueron hechos prisioneros cinco
mujeres y diez 11 iJios.
.
Progresa el militarismo. Antes
las hazañas bélicas consistían en
hucl)r prisioneros á los varones.
Ahora, las energía.s militares se
ensmian con laR muj 0 rps y los niños. Antes el heroismo, el valor
militar, bu.1cabalafuerzaparaquebrantarla. Hoy Jo hacP con la debilidad. Antes el SR.lvajismo militar . oponía á la fuerza la fuerza
brnta. Hoy, el mi~mo ~alvajismo
opone la misma fuerza bruta á l:;i,s
desamparadas mujeres y los inoI centes niños
Y para eso se distra~n enormes
sumas del 'I'esoro Nacwnal. Las
mejores rent~s ~on invertid~~ -para el mantemm1ento de un e¡erc1to
ocioso, que en caso de guerra co~
alg·una nac-ión extrsnjerano serv1ría, por que sus clases de t,r opa es-

ltEGE~l~II.AClü,'l.

====
tán integradas por individuos re-

clutados por ese modo atroz que
buce de nuestro país un país atra~Ado, la '·leva". La leva que
nos deshonra ante el mundo entero y lesiona nuestro estado económico, arrancando á la Nación un
"productor" para convertirlo en
"consumidor" y en vicioso. en la
podredumbre de los cm:uteles.
El Gobierno debe licenciar al Ejército que agota á, la Nación y
crear la Guardia Nacional. Si es
cierto que es un gobierno fuerte,
no debe temer al ciudadano armado, porque sólo las tiranías se
sienten débiles ante el soldado del
pueblo.
Pero estamos bordando ene! vacío. El Gobiemo actual ¡¡s una
Dictadura militar y si suprime el
Ejército, desaparecerá, por que no
lo sostiene la voluntad del pueblo
sino las culatas de los fm1iles. Las
tiranías sin soldados son imposibles.

DOS

Nos han hoJ1rado con RU visita
dos estimables colpgas El Col'Sario, de Morelia, Mich., y Él Pensamiento Libre de Mérida, Yuc.
Ambos colegas son netamente liberales. El Corsarfo, es órgano del
Club "Liga Patriótica" de Morelia, que forma pai·te de la Confederación de Clubs Liberales de la República. Su programa es amplio,
digno y valiente. Exhibe la inmundicia que se ocuJt,a vergonzante en las sacristías, así como las
bestiales pasiones que bullen hipócritas debajo de las sotanas.
El Corsario, es infatigable. Semana por ~emana disipa con sus
luces las negruras del fanatismo.
Su labores de vida; su labor es de

11.

luz; calienta y alumbra como el
sol.
El Pensamiento Libre, no es nuevo Rn la lucha. Tiene algunos meses de haber sido fundado. Pero
las penalidades porque actualmente atraviesa la prensa indencliente y honrada, ·hicieron que el
querido colega suspendiera por
algún tiempo su noble propaganda. No obstante, sus fundadores
no desmayaron en su empresa, y
hoy tenemos el gusto de anunciar
su reaparición.
El número que tenemos á la vista viene. vibrante de patriotismo.
Contiene un artículo titulado "La
agonía de una adminietración,"
escrito con tal vigor y va len tía.,
que por sí solo basta para honrar
á cualquiiPa publicación periodístira. En ese articulo ie trata del
d11sprestigio en que ha caído la
administración del imper;ialista
Gobernador Cant6n. También en
dicho artír,ulo se pone en conocimiento del pueblo, el legado de miserias que deja la misma adminiiitración.
Con gusto mauife¡¡tamos á los
dos honrados colegas, que mien,
tras sig'lm el digno programa que
se han trazado y dediquen sus energías á la defensa del pueblo contra
el absolut.i¡¡mo y el fanatismo, seremos sus aliadoe, porque nosotros también luchamos por la reconquista de los ~·incipios liberales, que e.x:cluyen toda tiranía.
LOS SER VICIOS

Escandaliza el modo de ascender
que se usa en esta época de cesarismo. Los servicios políticos de
que tanto hemos hablado, son los
mejo;·es méritos que pueden hacerse para obtener la gracia. di 1011
magnates.

"

�•
&lt;

'

12.
REUEN ERAC::'l.:::..ON::.,'· ; . - . . - - - - - = =
:.;_~===l===_=l=t=l=t==.=la~1·1·toR,
aino por SUR servicios P_,_olítiHoy
no va en m e a en o, m &lt;
•
ilusti~ación, ui el patriotismo. Pa- cos. Se le ha pa¡rado la mftrrrrestara, ser influyentP, para codearse ción-protesta de ?llonterrey.
con los prohombres de esta negra
Yeremos con que se paga á los
política, ha~ta con el aplauso ra- demás manifestantgs_
hioso é incondicional {L los actos
más descabellados del Poder; basta con tener siempre la sonrisa €'n
los labios, por m(1s q uo en el fondo
del alma. se abrigue el renror y la
con~iencia r¡ crimine la rlebilidacl
C'1
de los caracteres que ~e doblegan.
L!l. servil ma.11ifestaci6n que organiz6 en contra de nosotros el
Publicftrá nO\-ela,s sensacionales,
impudente "Círculo Unión y Propor
entregas diarias, de 16 piíp;iºTeso" de J\1onterev porque diji~10s que no son liberales ios mili- nas, primorosamente ilustradas,.
tares Díaz y Reyes, ha dado su fru- que valdrán un centavo en 111 cato. El servicio p•lítico prer,tado pital y do~ en los Estados. Al
poi, ese SU('io Cfrrulo, ha tenido su principio de cada noyela s?. regu.recompensa. Miguel F. _Martí~ez. la,n siempre las pastas, h¡eraH y
el organizador de la m¡¡.111f€'stac1ón- modernas, propias para €'ncuaderprotesta, acaba_ dt ob,t~ner el pre- nar eri casa. Al mes :3011 480 pá.
cio de su serv1c10 poht1co, acaba ginas. Obras que va]Pn tres ó
de ser nombrado Director General cuatro pesos resultan enc·rnc!lenta
de Instru&lt;'cicín l'rímariadel Disti-i- ó sesent,ll. cPntavo~. En la forma
más cómoda yeeonómica que bas- _
to Feder!ll.
Decimos que ..\1i~1wJ F . }lartínez ta a hora se &lt;·011oce.
Subscripeióu memma I forú1~ea,
acaba &lt;le obtener el precio de ~u ~ervicio político, porque no s~ di~tin- sesenta centavos, pag·o prec1saguió jamás po1·su talento, m su1lu_s- ment1 adelnntado a 1 t:\r. Abrah!!-1~
tl'ación corno Director del Coleg-10 Si:Ínchez Arce, Apartado postal 2t&gt;
Civil de Nuevo León, al que no hi- bis.-México.
zo progreear, habiendo dejado en
el mayor at,raso á la Escuela :N'ormal dé Montere,v ele la que desdi'
ehadi, mente también fué. Director.
Como Director ele la Instrucción
Pública del Estado. sus vuelos al·
eanzaron la mism11 altur¡¡, que los
del Dr. Luis E. Huiz. Miguel F.
hlartínez no es merecedor dial] c31•. ,
Si no fuera porque se ha entor
go que acaba de obtener en el Di~pecido
1ft marcha admínistr~t_i~a
trito :Federal ayudado por el Mide
nuestro
periód.ico con per¡uic10
nistro Reyes.
Se lo recomendamos al Sr. Lic. de nuestros amables favorecedoD. Justo tlierra, pues si el Dr. Ruiz res, nos regocijaríamos por que
no fué apto pal'a desempeñar el existea un CóJdova, un Quevedo Y
cargcr que se ha encom~ndado á un Velázquez, trinidad que albaMartínez, creemos que éRte será tir furiosamente el record de la
más inepto que aquel, pues que h~ torpeza, 1108 proporcionan un
ganado el emplPo, no por sus ID€'- inmenso placer: el de compro-

l:,o l13iC,iiote"·
Bi'-ltt1'1ute.

,,

Nuestros
l~ruef,Qs.

REUF,..~EHAClON.
bar qtw REUENERACION no injuria, ni difama, ni caluurnia.
Se nos presenta 1,L oportunidad
de confundir á nuestros ra bio~os
detractores, ií todos a quPllos ~el'vile, alharaquientos que llevnron
su zaña hasta Jl¡,gar á pI'etP11&lt;ler
emponzoñamos nuel,(tra eHtarn·ía
en bartolinas con artículo,; ,irnlcntosy rnere~, ú. todosaqtwl!o:4 rnaniiestnntes de Nuevo León que moRt1·aron su insignificancitt y su fu1·ioso amor á la tiranía.
Todo lo que n•lutamos en mwstro artfrulo '•'Instintos snlrnje.,,"
es rio-urosamenta ciei·tci. Cürdova
pret~1dió despojar de ún tei'l'eno
á D. Pioquinto Leí va y apnle6- á
este Señor porque se opuso al despojo. Las pruebas que hemoR rendido, corroboran nuestra inform11ción.
Más toda.vía. Córdova fué destituído de su empleo, po1·que ern
imposible soport¡1r poi· má.~ tiempo las deprerlaciones que cometía
corno Jefe Político de Huajnúp:im
de León, Oax; y cuan lo un Unbieruo toma una dee íHíó:1 enh-~ica, rompiendo la atmósfera complaciente de que gustan todoH iine~tros gobernante,, CórdoYa clrbe
haber siclo un funcionario modelo
entre los noeivos flfl la República.
Y sin embargo, s@ querella, y lrny
un abogado ayuno ele negocim,
que patrocina esa querPlla, y hay
un .Juez ayuno ele escrúpulos que
acoje esa querella.
El sío·uiente avi~o, profn,anHmte
public~do por el achrnl Jde l'olíüco de Huajuá.pam, rnvelru1í. que,
no solamente se dPstituyó {¡ Córd0vn, Hino que se ha rerunido ú
procedimientos hasta ahma desconoeidos. ·
''Jefatura Política del Diskito.
-A YiHo.-Hag·o sabei· al público
que, autorizado por 01:clen. superíor para formar expeclwnte ~n el
Distrito respecto al lapso ele tiempo transcurrido desde el 1 o de Ju-

•
•

13.

lío de 1899 {¡ In fecha, y por lted10s
de nutoridndrs. las pel'~ouas que
se Cl'l'i111 agnlYiaclas podnín ¡iasmal local rlc e~fa ofi&lt;'ina ú exponPr
las qnejaR que tm·ieren, en el concepto que Re recibi1·ún de oficio y
con torla justi1knció11 ll('f'l'Hai·ia
hn~ta el día 10 del próximo ,Junio.
-Hua_irn'íparn de Le6n, :'lfo~·o 2(j
. de lHOl.-El .Tefe Político, All'reclo
M. Saarnclra."
'l\u1 hwgo r.01110 rirruló rse aYiso, Sü pi·l'~rntn·on :í. la Jefntura
Polítir·a mfor de Yeinte quejni; do
veeinos ng1·m-i,HloH, y entre Pllas
In cll'l 8r. Pioquinto Leiva dcnuncinnilo PI deRpojo que pretPndió
efec:tuar C61·dova y lnH lc8ione8 que
este indiYiduo le infil'ió.
Todavía esper,tmo; las declaraciones de algunos honorables vecinos dBHuajuápam. Ellas acabarán
de confundir á nuestros detractores, aT qu~rellnnte y al ,Juez.
Dt&gt;seamos que el público independiente yst:'nsato, conozca estos
detalles, pol'queuos dolería, y mncho, que hubiese quien duclara de
la irnparcialirbd y buena fe denncstrns informaciones. Deseamos co1-regil' abusos, ií pesai· ele que ~stos
se yei·gan con la pretensión de anonadarnos en combinación r·on un
Juez qne prrsonifica el abuso.

11

LA Corregidora"

Semana1'io libeml que se edita
en Lnredo Texas, E. U. A. bajo l:J
inteligente dirección de la Srita.
&amp;u·a E. Ifamírez.
Este periódico debe sel' leído por
todo buen mexicano, p11es en el se
trat¡¡n nsuntos de ¡ml¡litm1te i11te-- ·
1·~s rmrn, el G.ra.n Pm'ticlo Li/Jernl.
"La, Corregidora" es uno de los
pocos periódicos ·que pueden llamarne rerdaderamente liberales;
sus ideas avanzadas ilustran á !a

,

�14.

. REGBNERACION.

REUE:-i El.tAUlüN.

vez q11e fol'tiíica,n fas convicciones,
y el sano patl'iotismo q11e informa,
s11s a,l'tíc11los ent11sfasma, f111nientando el a,mor á, la, Patria, q11e s11fre tanto bfljo el y11go de los déspotas.
La s11bsr.ripción va,le por 11n a,ño
11n peso oro. Pa,l'a todo as1111to
dirigirse á, la Srita. Sara E. Ramírez, calle de Lwcóln 1202, Larodo
'1.'exas E. U. A.

El honrado comerciante D. ,losé
Mancinas, tuvo la idea de feHtejar
uno de los grandes días de la Patria. Adornó la fachada de su casa, y como buen patriota y liberal
que P,S, izó una bandera en la que
puso la siguiente inscripción: "Viva la gran notabilidad del siglo
XIX, D. Benito Jnárez." El Jefe
Político, cleri&lt;'al r1:&gt;calcitrnnte. se
encaró al Sr: Mancinasy con palabras dm·as le exig·ió que quitase el
=·=----"""'"""'="""'=,,.. === adoi·no, diciendo que, "no permitiría que figurara aquel nombre (BeUN DESPOTA
nito ,Juárez) por ser contrario ,í,
-DEsus ideas." Amenazó, además, con
imponer una multa de veinticinco
pesos ~i en el término de media hora no se hacíadesapllrecer el adorEl Jefe Político de San Juan de no.
Como se vé, el .Jefe Político de
Guadal upe. Dg-o,, rs un funcionaSan .Juan de GuadalupP, es un funrio que gusta hn.cer su voluntad.
cionario
a,rbitrnrio y clerical. No
Con el peligro de que nos denunpedimos
que
se le destituya porque
cie, porque gracias á la venalidad
no
se
hará
H.HÍ,
á lo Rumo se le rede ciertos jueces, las antoridades
arbitrarias experimentan placer movPrá de sn puesto para ponerlo
1m oprimir, pero se encolerizan en otro m{,s lurrativo.
Llega á tal grado su afecto á los
cuanrlo se les 1·eprocha su mal comensotanados
que hace poco tiemportamiento, comisionando á famélicos tinterillos para que los re- po llegó un buen número i'le esos
pre¡;enten, vamos á denunciar al- vampiros, siendo él el primero en
gunos actos de ese Jefe Político rendirles culto,
que lo acreditan como pésimo funcionario.
Al Sr. Miguel Cordero se le disparó accidentalmente una arma de A NUESTROS SUBSCRIPTORES.
fuego en su casa. Nadie se había
dado cmnta del suceso, pero el JeComo ven n11estros amables
fe, haciendo alarde de su z.utoridad, penetró á la casa del referido s11bscl'iptores, estamos reponien•
Sr. Cordero á quien llevó á L.t cár- do los númel'os q11e no se p11blicel con lujo de despotismo, 811 don- Clll'on en su oport11nida,d por vil't11d de Ja, inícuapersecución de q11e
de lo incomunicó en un separo.
Por medio de nuestro colega El somos objeto.
Creemos q11e dentro de pocos
Universal, se requirió al Jefe Político para que indagase Pl resulta- dfos ya estfll'emos al col'riente.
do de la rifa de un caballo que hi- Por lo pl'onto suplicamos á, nueszo el rPcauclador Eutimio Escobar. tl'os subscripol'es se sil'van disc11lEsta rifa no dejó ,atisfecho al pú- par rl atraso con'!_qu(sale REGEblico ni el Jefe dió ninguna explica- NERACION.
El público debe: tener en c11enta
ción, según se dice porque~scobar
qne
en un r,1.is como el n11estro,
es primo suyo.

•

en el que no ha,y ga,ra,ntfas y los
cizzda.danos ven .i cada momento
atropellados s11s derechos, el Poder descarga toda s11 fra sobl'e los
q11e, como nosotros, se a.tre ven á,
disc11til' los malos actos de los Íllnciona,l'ios y hacen blanco de s11s
críticfls el desbaz-aj11ste administ~·ati ~o q11e reina, en esta época, de
tnwma.
Espel'amos q11e zmestros subscriptoros se servil'á,11 cubrir el imJJ0l'te de las libranzas q11e nos pez.
mitimos girarles.

Para p1:obar que la tiranía no
sirve más que para afeminar caracteres. y que 1por lo mismo, la
Dictadura del Gral. Díaz, es nociva
al pais, sepan nueRtros lectores
que much_as_person_as de anaigadas con v1cc10nes hberales se niegan á constituir en Club por temor
de que s11 inicie en su contra la se1·ie de atropellos y vejaciones
que acostumbra nuestro moná·rquico Gobierno como sucedió en
Lampazos y Candela.
En C. Guerrero, 'l'am,. hay un
buen número de liberales que no
se han agrupado en Club porque
se nos informa, temen las persecuciones de la tiranía.
Esto es indecoroso. La abstención de los ciudadanos en C. Guerrero nos comprueba que en los
Estados y en esta misma capital,
no hay garantías individuales.
Pésimo es el Ristemadeperseguir
convicciones, de sofocar ideales.
Por ese sistema no se logra más
que el despr~stigfo de cualquier
Gobierno.
El Gobiemo ·está en la obligación de ayudar, de protejer á los

ciudadanos, más bien que tratar
de opr·imirlos. Si un Gobierno quie.
re hacerse simpático debe ser lib¡¡ral y 110 como el nuestro cuJ o liberalismo consiste en oprimir el pensamiento y arrebatar las libertades.
Los ciudadanos de C. Guerrero
deben formar su Club. Si el Gobierno los atropella, ese atropello
servira para desprestigir más á la
tiranía, y deesemodo.• seconseo-uit:,
rá.hacer ver al pueblo de un modc
objetivo, las inconveniencias delas
Dictaduras.
Al pueblo lo engaña el Poder,
pretendiendo hacerle creer que es
libre y tiene derechos. Los papeles
gobiernistas lo engañan en el mismo sentido. Esbuenomostrarque
hay tal engaño. Es bueno desenmascarar á los déspotas. Las persecuciones al pensamiento y los
atropellos álosderechos, ponen en
caricatura á los césares.

MALES EN

e Guerrero.
El Ayuntamiento de C. Guerrero, 'l'am., hechura del Gobf!'nador
Main1:&gt;ro como lo hemos dicho en
alguno de nuestros anteriores números, tiene muy poco cuidado pal", la guarda del tesoro municipal.
El año pasado siendo Presidente Municipal D. Manuel VelaRamfrer,, y durante el tiempo que é,t11
señor se separó de dicho puesto dejando substituto por ministerio de
la ley, desaparecieron más de cien
pesos del fondo de mostrencos.
Se practicaron mil averiguscionee
y el ladrón no fué descubierto. De
aquí se desprende que la seguridad
no reina en la República aunqmi
el Presidente se empeñe en hacernos crier t,¡¡ D billa mentira, por-

�10.

ri:
p,1
'
r

REGENERACION.

que si de las oficinas de un Ayuntamiento, se desaparecen mús de
cien pesoi, con mayor razón dr,beni temerse que en cualquier otro
lugar haya más inseguridad.
Parece que nunea liabrá buenos
Ayuntamientos en C. Guerrero.
BI actual cuenta con un Presidente, el Sr. Antopio G011zález Martí
nez, que es honratlo, pero los Hegi1lores no son aptos_para el pnesto y nada de provecho se hace.

t.

ir
,

El 'l'esorero,'rtambien es cumplido. En cambio el Director de los
Juzgados locales, que es el escribiente de efas oficinas, no cumple
con su deber. El solo tiene que
atenderá tres juzgados y ninguno
marcha bien. Cuando hay feria en
la ciudac1 desatiende por completo
sus mal desempeñatlas labores,
para hacen•e cargo de cualquier
garito, de los qne permite el progresistaMaiuero, como le llama u·1
periódico venal.

'

enorgullece porgue amantes queso•.
mos dela libertad experiml'ntamot
placer al ver el ensanche delas~an.
tas doctrinas liberales, y también,
porque vemos que nuestros paÍSá•
nos 8e apl'esuran á propagar Joa
sanos principios de la democracia,
agn1pnndose en clubsq·ue l'obustecerún ií la Co1üederación de Clubs
· Liberales de la República.
La Afosa Directiva del Club Li-.
bP1·n l Hrformista "Ignacio Ramirez, "~quedó iÍltPgrada por los siguientes ciudadanos: Pl'esidente, .
Lino Ramón Campos; Vice--Presidente, Angel Santa María;' Primer
Seer; tario, Adolfo C. Gurrión; Se•
gundo ReCJ·etario, ,Jnlián_Arreola;
'l'esol'Cl'o, Luis B. 1'oledo.
La idea de los liberales potosinos
se ensancha cada vez más. Por todas partes de la '.Hepública se instn lan nuevos clubs liberaleR, pue,
los cindadanoshonrados y patriotas, no pueden tolerar que por más
tiPmpo J con sin igual descaro, s0
siga violando el deregho. El pueblo
ha. com¡mindi1lo al fin, que la larga é inn ti! gestión administrativa
del actual Presidente no dará buenos frut.oR, encastillada como está
en la idea 1.lel personalismc, má1
opresor y absoluto.
~

Lofl vecinos de C. Om•nero espernn ti que conc-luyan tantos males,
Aólo qne en lugar de disminuir aumentan, pon¡ ue bajo el 1·pgimen del
General Díaz los males aumentan
y escasiia.n los benrficios corno Rucede en los gobiemos abRolutos.
Hasta que Re deje al pueblo nombrar sus funciom1rios se l'emediaEl pneblo quiere gobernar. El
rán lo~ male~ qne provienen del
' pueblo ha comprendido que toda
despotismo de las autoridades.
autocracia es funesta y por esa razón re agrupa en clubs libernle1
que eerán Íos que salven á la Patria de la perdición á que la ha oriEL LIBERALISMO
lla lo la Dictadura.

acciou.
•
Por vil'tud de la persecuci6n que
sol'rimo~, nu lmbfamos noticiado
al ¡&gt;tíulieo la instalaci6n .del Club
Líhernl Heformista "Ignacio namírez," Pn Ju ciudad de Oaxacn.
La in8taladón de dicho Ch1b nos

Felicitamos á nuestros patriotns pai~anos por su noble resolución de combaLir á las dos hidras
que &lt;}llieren acabar con el pueblo:
el cleriralií!mo y el militarismo,
hel'manmlas hoy pm·a harer sentir la opreso!'a tiranía que nos
embrutece.
Ponemos "REGENERACION" á
sus órdenes.

�-

NOTARIO PUBLICO.
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Buenas 11efettencias.
English Spoken.
"Genttto lYlettcantíl" 3ett. piso núm. 29.

''EL AGRICULTOR MEXICANO."'
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Porunaño ........................ ,¡. ··;.!: ...........
Por semestre...................... . . . ....... . ........ ..
Por trimestre. . . . . . . . . . . .. . . . . . .. . . .. . .. . . . . . . . . . . . . .. .
PAGOS DE SUS0RIPCION ADELANTADOS.
Para. todo lo relativo á esta publicación, dirigirse á sn Director y

MANUEL AVALA.

~2.50
1.50
l. 00
Admor.

Hidalgo del Parral, (Jh,ih. Galle de Mercaderes núm,. 9.-APARTADO 870.
-En México, dirigirse al administrador de «REGENERACIÓN , » Centro Mer·
cantil, 3er piso.-Teléfono 264.

�</text>
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                  <text>Fundado en la Ciudad de México en 1901 por los hermanos Flores Magón. Periódico de carácter anarquista, se caracterizó por su oposición jurídico-político al régimen de Porfirio Díaz.</text>
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                <text>Fundado en la Ciudad de México en 1901 por los hermanos Flores Magón.Periódico de carácter anarquista, se caracterizó por su oposición jurídico-político al régimen de Porfirio Díaz.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>..

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Olicioas: Ce~tro Mercantil. 3er. piso, núm .. 20. (México, D. F.) Teléfono. 264.

;/idmínisfrádor: 'i?,icardo Flores JrTagón.

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EUGENIO Li ARNOUX
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los negocios administrativos
y federales.

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Nliruerns sueh&gt;f'. 15 cs. Números atrasRdos ~5 cs.

Se euteudera &amp;.cepttt&lt;ltL lh tiUbscripciuu. eu ca~"'

rle· que no A~ ,1, vuelva el periodic y se gimra pc.r
el imporf,e de tm trimestre
A l"s Agentes se les abonara el 15 por ciento
No se &lt;levuf'lrén original s
_
Para }o.~ anuncios en el periodico pídanse tr. rifas

NOTA. El precio de rnb,crlpd6n •n
cualq il•r pa&lt;s de América es de pos Pli
!&gt;(lS PLATA MJ¡!XIí:ANA por cada td
mestre.

-

LA PRENSA

•
•

-YLOS-

I

En esta época de inmoralidad
política en que nada se respeta,
deberíamos presenciar forzosamente a&lt;¡¡&gt;s de salvajismo cometidus
por funcionarios pasionales.
El periodismo honrado ha sido
generalmente respetado en todos
los países cultos. El periodismo
honrado tiene garantías en las Naciones. civilizadas por ser el perio-

dismo independienteel mejor defensor de los interni,es sociales. Solo
en nuestra infortunada fü•púhlica
¡.n la que impera el alJ¡;¡oJutismo
corruptor, el periodismo hom·ado
e~t,i á merced de todos los caciques,
está
. . á merced de todas las infa
m1as.
La Ca.rt,a Magna da ámplia libertad al pensamiento. Nuestros
conRtituyentes consideraron como
unfl. de las libertades más dignas
de respeto, la de imprenta. Creyeron nuestros constituyentes que
sería atentatoria áladignidad humana cualquiera traba que se pusiera á la manife~taci6n &lt;le las
ideas.
Pero eRa franquicia que la civiliiación reclama á favor de la libre
emisión del pensamiento, no puede
ser sanciona la por el cesarismo
imperante. A los dé;potas, como
á todos los malhechores, lPs repugna oír hablar de sus vicios y
por esa razón trat.l.n de sofocar la
in lPpendencia de la, ideas.
Las persecuciones se suceden
unas á las otras con una tenacidad implacable. Lfls cárceles ae
llenan de periodistn s.
La inquina oficial llega al grado
de atropellar deshonestamente la
ley para hacer aparecer como delictuosos los artículos periodísticos que tratan de ilustrar al pue-

.

�,

REGE1-,ERaClON

3

====-c:m-==== =====

blo, pnra que-no s11 deje smprender por el pintarrajeado ropaje de
una tJranía abrumadora.
Here veinticinco años que el periodista está sujeto á todas las vejaciones, ~ se ha dado en esta nuestra
pobre Patria el disolvente ej11mplo
de asesinará los periodistas honrado~, ~ los periodistas que no
, transigen co,n los vicios de la corrompida administración nacional. En la. República no f olo se
hw, encarc ➔lado el pern,runiento;
no solo se han puesto grillos á la
libertad de imp,enta; no solo se
ha encadenado á la libre emisión
de las ideas, en la Hepúblira. se ha
llevado la vejación basta el último
extremo, se ha asesinado á los periodistas ........... .
Valadés, en Siualoa: Olmos y
Contreras en Puebla; Ordoñez en
Hidalgo; Ignacio Martínez en la
· fronterá del Norte y otros más,
han caído á la tumba ví~timas de
la energía y virilidad de sus escritos en esta época de oíliosa tiranía.
Y aquí, en el país. donde para
vengar supuestos ultrajes á los
déspotas se llega a,l asesinato, fa..
cil será comprender que la prensa
-independiente no exista y que los
contados órganos con que cuenta
la prensa honrada de la, República, son los blancos á que los t,iranos dirig( u todos sus o Jios y sobre los que descargan sus inmuntlas pasiones.
El atropello de que ha sido vícti_ma el caballeroso Sr. Hafael Bello,
Director del enérgico y liberal r.olega El Cuarto Poder, de Teziutlán, Puebla, nos dá la medida de
lo que podemos esperar de los despóticos mandatarios del pueblo·
Un Jef11 Político, que como una
maldición ha caído sobre 'l'eziutlán, se atreve á ejercer coaeción
sobre la conciencia honrada de un
periodista digno. Franrisco Ma-

chorro. el Jefe Político, abusando
de la a.utoridad con que para ultraje de la civilizaci6n se le ha investido, llama al Sr. Bello, Jo encierra laH habitaciones dela Jefatura, y allí, inerme el honrado
ciudadano, se vé ultrajado en ~u
persona y en sus sentimientos y
amenazado de muerte por una
pantera feroz y vengativa.
·La sangre hierve de indignacion
ante tales a.tropellos . .Se pierde In.
calma en atención á tales ultrajes.
Ya no hay gar8Jltía posible pnra
los homb.reR de honor. La vida de
los ciudadanos es un juguete de los
sátrapas.
Nosotros denunciamos formalmente el odioso atentado rometido
por el Jefe Polít,ico de Teziutlán,
Francisco Machorro, en la perRona del perioclista Sr. Rafael Bello,
para qUfi las autoridades judiriales del Estado de Puebla ttt·ocedan
en contra de ese funeionario. Con
toda nuesúl'a energía exigimos que
se castigue á Mnchorro. Urge que
se pracGique un escrupuloso saneamiento en la administrnción pública de la nación y se CR!&lt;tigue á
tanto malhechor que se sfrve de
una investidura o.acial para abofeteará su sabor la dignidad humana.
En Puebla per.-ció asesinarlo Olmos y Contreras. y en Puebla también se ha amenazado de muerte
al periodista Sr. Rafael Bello.
Es necesario que se haga justicia.
Deben comprender los tiranos que
la opresión exacerba los ánimos;
que de la opresión nacen las revoluciones y que sería tristísimo que
los perkdistas tuvieran que empuñar la espada, ya que con la
pluma no se les permite obrar.
El Gobieno debe procurar que
baya paz, para eso es necesm·io
que haya justicia; es forzoso que
baya libert,ad.

en

.

-UN-.-

(:)r" dOr

eflirfe

ca manifestación de desagrado,
porque se trat,6 de e¡¡gañarlo. El
público asistió al Teatro, Orrin
para rendir homenaje á Jm'írez y
no para festejar los desaciertos políticos del Gral. Díaz. El público
está cansadp de hediondos panegír-icos á la torpe polítira de conciliación y por esa razón reprochó
al Sr. Cejudo, que en lugn r de hacer la apología de la benemérita
obra del GJ'8n Juá1·ez, hic'iera la apot;ósis de la pestilente política
autocrática del Presidente Díaz.
La severa lección que el pláblico
sano. 111 público patrióta dió al
orador de relumbrón debe sei· api ovecbada por los serviles, que
no cantan las virtudes de losmuertoR porque estos ne pueden darrecompensns y en cambio entonan
furiosos cánticos Á los de~lices de
loF vivos, porque éstos son poderosos.
Nuestros aplausos para ese público sensato.

Un grupo de jóvenes liber11les de
esta ciudad discuti6 y a;irobó un
progl'8ma que debía cumplirse en
conmemoración de I fa11ecimient.o
del ilustre Juárez.
El Teatro Onin fué el escogido
para el acto fúnebre y á él asistieron millares de personas la tarde
del 17 de este mPs.
Los onidores cumplieron á conciPncia su cometido, excepto uno,
el Sr. Manuel Mateos Cejudo, que
pretendió mistificar al público con
destempladas alabanzas al GralDíaz.
Debemos hacer constar, que entre uosotPos, y por virtud del servilismo honilamente arraig.tdo
por veintieinco años dfl tiranía, e!'
común encontrar oradores, que saliéndose de los límites que la conveniencia eeñala, aventuren deRde 1
lo alto de una tribuna cívica, las
más extravagantes lisonjas á loA
malos funcionarios de la RepúbliSe nota una reacción saludable
ca, entre éstos el Gral. Díaz.
•
E11 Méxieo se ·dá el triste caso. en el pueblo Sonorense, que tiene
eou escnndalosa frecuencia, de la energía que caracteriza (í las raaprovechar las solemnidades pa- zas superiores y altivas.' Parece
trióticas para, ejercer el servilismo. que sérá un hecho la 1reorganizaSi se trata de la muerte de ·Juárez, ción del Club popular •GarcJa Mo
no se dicen tres palafiras en honor rales," para invitar al pueblo Herdel Grande Hombre, sino que todo rnosillense á que tome activísima
el discurso de los oradores ramplo- participación en la8próximas elecnes se dedica áhacer la apología del ci&lt;mes Municipales, y conquistar la
Presidente, · coino si el Gral. Día.z victoria que en el año anterior le
valiera más que nue,tros benemé- arrebató la iutriia oficial. En
otras partefl' del Estado, se efecritos.
El Sr. Mateos Cejudo pret,mdió túan idénticos preparativos.
Ademas, y con el objeto de prehacer la apclogía de la Dictadura,
parar
el espíritu público sonoreny el púbfüm sensato, ese público
se,
~e
form11,ráneu
distintas partes
independiente que no 20 deja sorprender por los ridículos oropeles del Estado Clubs políticos vigorode una oratoria chirle, hizo publi- sos, que harán la propaganda de

•

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==4-===== ===:......ltEGEi'lE.l.lACION.

la candidatura popular que substit,uya en el poder á la funesta personalidad de Igabal.
Aplaudimos la JJ.oble actitud del
simpático pueblo sonorense. l'ara
eliminar del poder á los que en vez
. de cuidar al pueblo, lo oprimen y
lo befan, no hay otro recurso legal
que el aeudir á los comicios en busca, de la reivindicación del derecho
conculcado por nuestros Gobernantes. Al principio sofístico que
invoca la necesidad de la política pwsonafüta y dictatorial, debemos oponer el sam principio
de la política popular que sanciona nuestra Constitución.
Ojalá que los habi~antes de los
demás Estados siguieran el ejemplo de los patriotas sonorenses, y
que comenzaran á hacer sus ensay os de civismo, arrojando á todos
los parásitos que ha inpuesto el
Gral. Dfaz.

Be j ui,tici'1.
Recordarán nuestros ]Pctores que
hace algún tiempo publicarnos un
entrefilet aplaudiendo el valor civil de nuestro colega La Evolución
. de Durango, por haber denunciado un hecho que llegó á sus notirias, refefente á las sospechas que
había sobre que D. Benjamín Laví_n fuera el responsable de la desaparición de Manuel Hernández.
Ahora, el mismo colega, con la
honradez que lo carecteriza, publica la gacetilla siguiente:
"Se nos comunica de Ciudad
Lerdo que en la hacienda de la Goma fué aprehendido por la policía Manuel HPrnández, individuo
de cuya desaparición se acusaba
al Sr. Benjamín Lavín. Hernández se halla preso en Lerdo, bajo
la acusación de haber matado re-

J

REGE~ERACION.

ses de la propiedad de los Srea.
Lavín.
"La aprehensión de Hernánde¡
favorece mucho al Sr. Benjamín
Lavín quien ahora solo podrá set
proce,a10 por los delitos d11 URUrpación de funciones y de prisi6n
arbitrar_ia. Cierto es que, •egún
se nos dice, Hemández hace algunas inculpaciones al Sr. Lavín; pe- .
ro, además rle ser estas de relativa
poca importancia, parécenos-que
será difícil presentar [Jruebas en
su apoyo.
"Ya diremos cual sea la resoluci6_n final de justicia."

"En cumpliendo con lo mandado, se expide éste para su publicación en la Ciudad de Chilpancingo,
á veintidos de Junio de mil novecientos uno.-Jesús Vázquez del
Mercado, secretario."

1:!fí'1 se dic.,
t'1fcJriur.

El delito de sedición á que se refiere el anterior Edicto, es de los
llamados políticos, por el caracter
especial que tiene. El legislador
se cuidó de precisarlos perfectamente, á fin de evitar la chicana
que propende á de;lizarse en todos
los actos judiciales. La pt&gt;ác ·,ica ha venido á sarn·ionar la clasificación legislat,i va y haF.ta ahora
no sabemos que un Juez del orden
común haya conocido de un caso
de sedición.
El Código Penal vigente divide
y clasifica los delitos en dos éategorías: aquellos que son del or&lt;' en
común, sujetos á la investigación
del Juez común, y los que se cometen contra la Federación', sujetos
á la competencia del Juez Federal.
Conforme á esa clasificación, sábia
y meditada, itílrexible y severa, el
Juez de Distrito del EstadodeGuerrero se avocó el conocimiento de
la causa seguida contra el Sr. Lic.
Castillo Calderón y socios, qye cometieron el dt&gt;lito de s,:,dición,~s
decir un delito político.
Como el Código Penal dP1 Distrito y Territorios es el aplicable en
lo que respecta á delitos contra la
Federación, nos ha extrañado mu-

Causa estupor saber que lo mismo se juega con la vida de los
hombres que con las leyeE", y que
las garant,í as individuales están
sujetas á los acrobatismos caprichosos que quiera imprimirla.s un
Juez de Distrito. En Guerrero, la
garantía de la vida de los ciudadanos está á mereed de la autoridad Federal.

Nos ha Rorprendido leer en las
pastosas columnas del Periódico
O.ida,] del Estarlo de Guerrero, lo
siirniente;
JUZGADO DE DISTRI'.1'0 DEL
ESTADO D8GUERllE:RO.
EDICTO.
"En la causa criminal instruida
contra el Lic. Rafael del Castillo
Calderón, Anselmo Bello, l\:[a,...
nuel Vázquez y socios, por los
delitos de sedición y otros, se
ha mandado, de conformidad con
lo que dit,pone el art. 4 o del &lt;le- ·
creto de 6 de Diciembre de 1856;
se convoque por medio del presente á los presuntos responsables da
dichos delitos, para que comparezcan ante este Tribunal, á fin de
que sean juzgados: bajo /a, garantí@ de que no se les impondrá, la,
pena de la, vida,, á los que así lo
hagan dentro del término de las
publicaciones; eñ la inteligencia de
que los que no lo verifiquen en ese
plazo, no gozarán de fa expresada, garantía. •

•

5.

choqueelJuezde Distrito del Estado de Guenero invoque en apollo de
su descabellada determinación, el
decreto de 6 de Diciembre de 1856,
que ha quedado derogado, tanto
por el Código Penal, como por la
Constitución General de 1857 que
abolió la pena de muerte para los
delitos políticos.
El Código Penal, en armonía con
los precPptos ConsLitucionales, no
contiene la pena de muerte para
los sediciosos, ni para ningún otro
responsable de la comisión de un
delito político. Si, pues, el Código
Penal que ~s el aplicable, ya porque él derogó el decreto que cita el
Juez de Distrito de Guerrero, como
por r,stár calcado en los sabios
preceptos constituciop.ales, no señala esa pena á los Sres. Lic. Castillo Calderón y soP-ios, el referido
,Tuez se mofa de la ley, atropella la
Constitución y agravia á la Justicia, al ordenar la publicación de
un Edicto que puede confundirse
con un acto de barbarie.
Además, estando prohibido por
el art. 2 :3 de la Constitución de la
República la pena de muerte e'l los
delitos políticos, precepto que pasó intacto á través de la última
reforma no sin disgusto de la Dictadura que hubiera deseado esa.
sanción legal, debe respetarse el
principio mencionado, tal como es,
·y no aceptarse que un Juéz de Distrito, á su antojo, siempre voluble
como depen'iliente de la Dictadura,
conceda ó no incJulgencias á los delincuentes y les prometa no fusilarlos si se presentan para Eer juzgados. Las garantías indi vidualeH
no están á, merced de cualquier
Juez modesto. Para suspenderlaR,
se necesit,an requisitos especiales
que no encajan en las humildes funciones de una.autoridad oficial. Y
rro sabemos que las garantías individuales estén en suspenso.
Por otra parte, desearfamos saber como se justifican los fusila·

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IlEGENgRACION.
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mientos de principios de Junio pa- en Ano yo de Tambor, ~Iunicipalisado, esperamos, que el Diario Of1- dad de URila, Distrito éle Tuxfu.
cia1 nos iluRt,re. Entre \!SOS fusiln- pee, Oax., nos envía un l'emitid6
dos, estaban los Sres. Dr. Eusebio Pl:l el que nos relata las vrjaciones
S. Aln;10nte y Lic. Genaro Ramírez, de que ha sido víctima poi· pai:te
que eran socios [como dice el Edic- de un tal Federico Hazas Salinas,
to J del Sr Lic. Castillo Caldf'rón. Secretorio del :Municipio de Usila.
DicP el Sr. Argudín, que recibió
Desearíamos saber si el JuezdeDistdto no tenía volúntad de perdo- un recado clel Agente de CorreQ!I
nar la vida á dichos Sef1ores con paro recoger una piefo certificada,
fundamento en el Decreto referidf•, á cuya. oficina ocunió dicho Reñor,
y por tal motivo no publicó su encontrando en ella á SalimtR,
Edi~to con anterioridarl como pu- quien sin que hubiera p1·ovocación
do hacerse perfeetamen+,e: Desea de parte del Sr. Arµ;udín, le diitmos sn ber también si los sedicio- gi6 lai, m:ís soeacPs injurias, amesos estaba¡;¡ clab-ifkados en dos nazándolo con conducido atado á
. .
grupos; uno fornrn.do por aquellos 'ruxtepec.
Tan
intempestiYa
fué la agresión
á q1lienes babia de fusilan,e y otro
por aquellos á quieñes habí::i de de palabra del Seeretario, que et
Sr. Aro'udín ;se sorprendi6 al prnñperdonarse la vida.
No vemos claro en esta cuestión to y 1~da contest6 al de,póti
que es de palpitante interés. El Gd- funcionario; pero una vez repuesbierno debe, por medio de su órga- · to de su asombro, pretPndió hacer
no, dn.r cuenta de sus actos, ya comprender {i 8alinaE su mal comque es nuestl'o mandatario. De~ea pol'tarniento. subrayando ra, dife.el público conocer detalles, aven- reneia que hay e11tl'e un ciudadano
·guar la verdad, Fn,b er si se han res- pacífico, trab¡¡jador y ltonrado !
petado las leyes ó se han violado una autoridad capr-ichosa y arln•
brutalmente. Desea el público sa- traria,.
Al siguiente rlía, ~e p re,entó en
ber si se ha fusilado previa forma- ción de cu usa ó se ha asesinado . la casa habitaci6n del -Sr. ArguEs forzoso que concluya esta incer- dín ' el Presidente Mnnici .pal, José
tidumbre, para evitar los comen- Medinilla, debif y pusil11nimecomo
ta1ios desfavorables ·que, por este uua mujer, á quien Salinas mmte.
asun"to, se hacen de México en el ja ií su antojo.
l\:fedinilla, para fortificar RU naextranjero.
tura1eza medrosa, llevó una escok

e"ciquillo
de.(:lfde'I.
•

'

Los -caciquillos ca?ª día ~e efl.soberbecen más, gracias á la impunidad de que gozan como ~birros
de los poderosos.
El Sr. Ramón Argudín, hombre
honrado y trabajador que re,ide

ta de veinte indios armados de
cai'ubinas, y todo tembloroso .Y'.
baluuciente rnanifeRtó al Sr. Argudín, r¡ue por orden del Secreta..
rio Salhms-lo aprehendía p~r~
ccrnducil'lo á la caree! de Usila,
donde se ejPrció con el infortuntfflo
Sr. Argudín todo gh10n'. Je vej~
riones, privándolo, ademas, cleahrnentos durante tre~. d!as por orden expre~a del esbirro Salinas. N"
agua se permitió que t?mase el
preso durante esos tres dms~
Mientras el Sr. Argudín perm
necía en la caree!, Salinas se tra

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HEGEJ\IEllACJO:-.. .

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7•

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lacló á. In cnsa ele rlicho señor, clizt'
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1.;_ • ra
que pmr, practicar un cateo. Rew 1~
11
9
rn 6rió ,m·ios papeles, dos billetes
ele Baneo por valor ele diez prsos
('ada m,O y i;;iete prsos 1&gt;11 plaia. Los vecinos déTapachnlaChnps.,
Dei'lprs de tanta vejación iinno- por r,o nducto de nuestro 01,timado
tivada, el Sr. Aigudín fné rnvit1- colega LaRevi&amp;ta de 8_ocon11,~co, se
do á, 'l'uxteprc consi¡..ri ado á.la Je- riuejan rlri la insegurirlall que .reina,
fatura "J'olítiea y ésta lo puRo á en esa Munwipalidad &lt;·omo para
dispo~ición del .ruzgrvlode 1 ce ÍllS· de~~enti1· ariuel)a afíl'lllflCión clog- '
tancia, en donde se hiw saber al m?t1ca (le! Presidente dH la Repú- ·
re-0 que e~tn ha aeuRaclo de querei· bhca Hobre &lt;J.UC;l la Regu1·iclad P.S
aseRinar al alralrle.
complet:1 en el PaiR.
Nuda se probó en contra del Sr.
E,,a inseirm·idarl
tirne
su
orio·en
u
o
Argudín y fu6 puesto en libertad. en &lt;¡ue la policía de 'L'apnehula esLa burda e11lurnnia fué urdidtt t,í muy mal pagada, cuando algupor tlnlinaR, riue á todo trance que- na vez se le pagn, y RUti miembros
l'ía í]UP.el Sr. Argndín fuf)se casti- ee r!Pdican, para atenderá sus neg-i)cJo por snpu"Htos delitos r¡ue cesidndes más m·g-Pntes, á servir en
111mea lia pen:&lt;arlo cometer.
1 el 1lercado, hacie11do el papel de
El Sr. A1·guclín aebti acusar ií cocinerns y dm1do el espP.ctáculo
Salinas. Es r1ece8ai·io riue los riu- . in;~:&lt; rídículo y extravagante.
.
cla,fon_os ¡;p lrngan el ¡n·opóRito !le r l~ero lo '.n~s curioso es que la J'QllO cle11.1rse atropellar por nadie J fonda l'ohcw, eon motivo de las
que valido &lt;lr un car¡z;o púulico R~ indicaciones del cóleg,t, en vía ,í esatreva á cometer actos ai·bitra- 1 tci una carta que confirma lo anterios para, ~ati:;J'acciún de ruines I rim y agrega, r¡ue no teniendo un
pm,ionsillas,
1 sneldo diario, sin~ que se Je pao·a
El Si·. Argudín ha estr,do preso, · de wz Pn cuán&lt;lo, ''Ps nmy nece;a.
ha su'fl'ido perjuirios en su1:, itnn- rio nos acojamos á !al:! menpionaH~s, á su per~ona se la ha mortifi- da~ ehinamba,s á, eferto que'c11brtrn
eaclo con la privaci6n rle SUR ali· nuestrns necesidndes. e:stomacales,
mentos; debe, pues clkh.o s!"üor ,· portju~ como Uds. saben Señores;
1
acuRAr {i suralumnifi.dm·, clebepro- e! vapor no camina sin fuego."
curnr que se proceda 011 eontra d0
Con una pplítica hambi·ienta,
la autoridad caprichosa, porque deKmedrada, torpe, porque el homes Lien triste que despuél:! de tanta bre agotado por la inani~n,
vejaci6n y de ·tanto atropello, El revela torpeza en todos Rus actos,
culpable se bnl'le dela ley; Re bur- Ja, insegnl'idácl debe reinar en Tale de la justiria y de la sociedad pnrhula. Y debe agregarse á ln antou la impunidad de sn odioso lle- tel'iOl' que no pndrá eim policía
lito.
substrael'se á lri tentación qtleproEl m, jor sistemfl, de correcrión vocil la abstinencia y que por lo
pura loR drRpotas son las acus,i.- tau to puede estar su¡ ita á las veciones que contra ellos se ínter- na,lidadPR y sobornos .
•
pongan. Si todos los ciudadanos
Lo~ pneblos cultos Re preocupan,
que á diario son atropellados en y ron rnzón, de rodearse de una
la República, levantaran la voz policí(¡l eficáz que, cuidando la vipara á acusar, ya no tendríamos da é intPreRes .~ los eiudadanos,
déspotas,
proporcio.ne la estabilidad y confianza provec-ho,a~ al desarrollo y , ·
progres~ socialef, Sería convenien1
1

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•

�8.

HEGENERACION.

te que las autoridades deTapac~ula se preocupasen más por los cm,
dadanos honrados.

A NUESTROS ABOKADOSEN
LOS ESTADOS U~IDOS DE AME- RICA.

•

Ponemos en conocimiento de
nuestros abonados en los Estados
Unidos de América, que para faciIit arles el pago de sus subscripciones á REGENERAClON, está facultado el Sr. D. Nemesio G11rcía,
de Laredo, Texas, E.~- A., p11.ra
recibir el importe de dichas subscripciones.
En esta virtud, suplicamos á
nuestros abonados en la vecina República, aeí como á lm1 personas
que allí residen y reciben nuestro
periódico co1r_io propagar_ida y deseén subscribirse áél, se sirvan enviar al Sr. Ga.rcía elimporte de sus
1mbscripciones en la inteligencia
de que el..-alo; de la subscripción
por un trimestre es de oos PESOS
PLATA MEXICANA.

Deberá dirig·irseasí: Sr. D. Nemesio García, Laredo, Tiix,, U. S. A.

't

LECCION

,

La Suprema Corte de Justicia,
ha dada una severa lección á Wistano Velázquez, quien, como todos
los jueces inferiores y ~i~meos que
11e guían por la vo)ub1lid~. de su
capricho, desatendió 1~ ¡unsprudencia de aquel alto T1:ibu~al con
su irrespetuosa deter~ma?1ón ?e .
clausurar la tipografia Literaria
de D. Filomena M11.ta. en donde se
imprimía REGENERAClON.

El Sr. Mata solicitó oportuna:
mente el amparo de la Unión con.
tra el ati·opello de que era víctima
por parte &lt;le VeMzqnez al clausurarle su tipografía J la 8uprema '
Corte concedió la SU8pensión del acto reclamado, con uno de loR
tres fundamentos que en un numero anterior habíamos previsto.
La Corte se fundó en la frac. III,
del art. 784 del Código de Procedimientos Federales y determinó
que con la clausura de la_irr_i~renta
se siguen mayores per¡mc,?s al
quejoso. que los q?e pudieran
ocasionarile á la sociedad con la
reapertura del Establec~mie1;1to
Tipográfico. Esta determmac1ón
Pnseñará al .Juez Velázquez que
debe obrar c0n prudencia, conforme á la ley y que debe respetar la
jurisprudencia de la Supre°:1a Corte, que está muy por encIIDa de
la ineptitud de ese Juez.
Pero daremos á conocer un detalle que revela. ó la iguorancia
del JuezVelázquez ósuafándecont1·ariar á la Suprema Corte abofeteando á la ley.
.
. .
El Juez2 o de Distrito trascr1b16
la ejecutoria de la Suprema Corte
al 1 o Correccional; pero éste no
la cumplimentó desde luego como ~
era de su deber, sino que contestó
que tanto la personalidad del Sr.
Mata, como la imprenta, estl!.ban
á dis~osición del Juzgado 2 de
Distrito y no á la suya. 'l'an torpe y desvPnturada con~s1:3ci6n,
mereció que el Juez de D1stnto enviase una severa excitativa al rehelde Velázquez. La reprochable
actitud del Juez, ocasionó que la
clausura de la imprenta se prolongara por veinticuatro horas más ..
Muy duro sería el reproc~e que d1rijiéramos á Velázque_z, s1 no ~o.s
pareciera mejor recurrirá Ia max1ma evangélica que indica ense1iar
al que no sabe.
,-Parece que el Juez Velázquez, da- dos los términos de su contesta-

°

ltEGE1,ERAClOS
ción al J~ez de Distito. pre~ndía
que éste e¡ecutara la sentencia de
amparo. IndicarPmoA ~ V1láz..
quez que existe un Código de Procedimient,os Federales, muy mal
pergeñado, pero existe y está vigente. En ese Código hay un artículo, el 828, en el que se ordena
que la sentencia de la Corte
se en vittrá en te~ timonio al
Juez de Distrito, para que éMté
CUIDE de su ejecución, no pa.1·a. que /a, Pjecute. En seguida hay
un art. 829, eonforme al que el
Juez de Distrito debe dar á conocer á la autoridad resp&lt; nsable ó
violadora ó arbitraria, papel que
en este asunt.o desPmpeña el Jnez
1 o Correccional. para que PSa autoridad respon~able 6 violadora ó
arbitraria,, LA CUMPLA, esto es,
LA EJECUTE, &lt;lent1·0 de VPinticuatro horas. Por t11J razón la
autoridad responsable tema también el nom b1·e de ejecutora. Esta
autoridad debe Pje&lt;"utar la sentencia de la Corte &lt;!entro de la¡¡ veinticuatro horas mencionadas, l'&lt;in
que le sea lícito bul'!arla con pretextos pueriles que dentmcian ignorancia, bajo la pena que impone
el art. 840 drl mismo Código, esto
eH, la ie suspenHión de emplPo poi·
seis mPses, que es el mejor castigo
para un Juez Correccional como
Velázquez, que no imbemoe tenga
otro campo en que pudiera ejercitar su Hctividad, si alguna le queda fuera rlel encarcelamiento de
periodistas y decomisos ele i mprentas.
Ya ha recibido el Juez 1 o Corree
cional la primera lección en este
11.sunto. Que 3ea provechosa, y
que cuide de tropezarse en lo futuro con la agria censura de la Suprema Cort.e.

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1

9

~
•• J~ .e''t♦tJ~Mr.&gt;­
l.._.
~l.::, ;;., '1.;,I
-

Cuando comenzó en la República
el movi16iento de determinada clase Rocial para que sus miembros se
ejercí tasen en las prácticas militares, en virtud de una diRposición
por Ja que se creaba la clase de oficiales reservistas nosotros callamos; nada dijimos acerca dela con,
veniencia ó inconveniencia de esa
clase, y más bien, guiados por un .
sentimiento de simpatía hacia la .
ju,'entud que generofiament,e acudi6 á las academias para aprender
el arte de la g·uHrra, nos congratulábamos de que el amor á la Patria
no se hubiera atroilado l'n una generación que ha tenido que vivir en
plena época de inmoralidad política.
Experimentábamos inmensa satisfacción al ver que la juventud. poseída de nohl ~ entusiasmo, se preparaba á aprender Jo indispensable para defender la int.egridad y
honor nacionales en caso deguerra
extranjera. Pero esa satisfacción
nuestra se ha trocado en decepción.
El Mini~tro Reyes, viendo que sn
escasa popularidad bambolea y
amenaza caer y perderse para
siempre, porque la.i popularidades
11dquiridas ~ fuerza de imponer silencio á lo~ enemigos son deleznables como toda ficción. Compren,
diendo el Gral. Reyes, que su populnri 1a&lt;l es la negativa popularidad
de los aut6c1·ata!lcreadasobreel silencio forzoso de los oprimidos; popularidad que consiste en dejar hablará los queadulany 1m amordazai á los que censuran, lo mismo
que hacfl el General Diaz; comprendiendo el General Reyes que 1111 deseo ó ambición de encumbramiento político estaba derrotado, porque el pueblo ya no apetece tira-

•

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11
10.

REOENEltACION.
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- .

•

•

níaR y quie1·e .ser libre, llecidió ha·
cerce simpát!co, decidió borrar.
aunque sin lograrlo, la pésima im ·
presil'in que dejó en la frontera,
cuando con el rudo acicate del sol•
dado hizo pedazos lm derechos del
pueblo. Comprendió 'i1 Gral. Reyes demasiado tarde por cierto
que sus pretensiones de grandeza
habían quedado aisladas, porque
tuvo el tn,cto de cren,1·se enemi~tades políticae en lugar de grangear'.
se partidarios.
- El Gral. Re¡ es qurrín á todo
trance crearse la populariuad que
Je faltaba y cre6 la clase de oficin,les reservistas. El pueblo en tusiasmado batió palmas, sin comp1·ender que cada oficial resel'vi~a es
un n,liado del Gral. Reyei,.
La juventnd, entuiiasta y generosa como e~, voló á los campos
de instrucción militar, y Hoportando la rndeza de los marciales ejercicios, des.preciando ln, inclemencia
de un sol · abrasador, y ·sin fijar~e en la fatiga de las marchns forzada,s en los caminos polvosos ó
en los llanos plagados de ciénegas
pestilentes y malsanas. acometió
la empresa de adiestrarse pn,ra la
defensa de la Patria: ¿Quien 110
siente simpn,tía por esa juventud
patriota y r,signada? Solo loR corazones depravados podrán ha&lt;'er
mofa del altruismo en que se informa el esfuerzo de esa, juvf.lntud abnegada. 'l'oda la Nación se sintió
conmovida ante el desinterés dP- la
juventud. .
·.
Pero el infortunio ha hecho qw1el
pueblo vayn, de engaño en engaño.
Cun,ndo el entusiasmo popular provocado por algún acj:o del Poder,
que tan biéll' sabe barnizar para
engafiarno~; cuando ese entusiasmo llega al frenesí, viene una cruel
realidad á rasgar el hermoso velo
que cubre el cálculo, á destrozar
sin piedn,d ia bella envoltura bajo
la cual palpita. un egoísmo desilusionan te. Y ~sí há sucedido con

,

-·r,- - - - - - - -

el reservismo militar. El pueblo
solo se hábía fijado en la exterioridad. El pueblo, y 1'on él nosotros, ~ree qne debe estin1ularse el
patriotismo en la juventud, y pOL'
esa razón la í'.reación de la ofir.ialidad re8e1·viRta fué acoghla entre
un formidable aphnHo.
Ah.ora el cá.!culo, el egoismo hnn
dejado verse á travé~ de uua disposición que se crr.ía pll,triótic~.
Se ha drscubierto que el GPneral
Bernardo Reyes quiKo tener alin&lt;los. Sil ha desc:ubi.r rto que el Ge- '
neral Bernardo Reyes quiere tener
partidarios qwi le ayuden para Pl
triunfo de sus ambieiones ,:¡olíti•
CUR.

Los re~ervist.as de ~\rnvo Lareclo, Tam., yociferan por todnti partes que el rese1·Yi~mo no es mÍI R
que el disfráz conque se ocnlt,a un
vPrgonzante partido político, el reyista. DiPen esos reHervistas-quH
~oRtenclrán {1 DP.rnnrdo RPyes para que ocupe la Pl'e~idenci:1 de la Hep1íblira.
El 'reyis1110," es aJg( aRí cómo
"barandismo." Como é~te, aquel
está f&lt;i·m11do ele Jn, amalg-ama de
lo inútil, de lo nocivo, de lo impudent '· El "rryismo" es lo mitiíllO
que hibridismo.
Bl reyismo es un mosfli&lt;'o de su·rios colorc.s. En ese ¡nir-tiqo ó fa.e- • ,,
ción fer-menta una mezcolanza de 1
egoísmos desbordantés~ Así como
el '·barandismo" es el resumidero
,le tpdas las corrupciones, de t,odas las infidencias, en el que ad·
quie1·en celebridad las nuliiladPs
procnces y la,s insignificancias virulentas, en el "reyismo" se han
dado cita esas mis¡pas nulidades
y han pnéstose de acuerdo las mis-,
mas virulentas insignificancins.
Ponemos esto en conocimiento
del G!-an Partido Liberal parn que
no deje sorprender. También damos la voz de aln,1ma para que los
sanos entusiasmos que han puesto
sus energías al servicio de una idea

se

to res con reEpecto ií,lainjustificada
prisión de los dign.os pe1·iorlist,a8
SrPs. Flores Magón, quienes con un
val91· yunn f'ntereza muy por encima de toda ponderació,n. han emprendido llenos de fé, la nob!P. obra
de la demolición de ese ca~tillo fe.u•
da! de esa µueva bnstilla de perversidaJ ydedoloenque,e h!iln encerrado. armadoH de todas la, armas
de maln, le_y. ·algunos magistrado~
corrompidos y venales p:na quienes ln libertad en todaR sus manifestaciones; no es el derecho que In,
natn1:aleza ha otorgado al hombrH
sino una formula vana que definen
á AU anto.io.
Semanario liberal que se edita
Hechas estas consideraciones. enen Laredo 'l'exas, E. U. A. bnjo le t1·emos eu materia.
inteligente dil'ección de la Srita.
Un Señor· Luis G. Córdo11a, de
Sara E~Ramírez.
Hunjií,pam de León, Oax., pretenEste periódico debe ser leido po1 día npoderarse, sin solemntdadeH
todo b11en' mexicano, pues en él se l/lgaJes y ron el fin de que paRara
tratan asuntos de palpitante intc~ por allí el c,,mmo cal'l'etéro, de un
rés p!U'R el Gran Partido Libernl. · terreno de Don Pioquinto Leiva y
"La Corregidora" es uno ele loó como dicho Señor se opusieraá \al
pocos periódicas que pueden Jfa. rlespojo, el Jefe Político Jo golpeó
marse verdaderamente liberales . cruel y bq1talmi nte con un bastón
sus ideas avanzadas i/ustrnn á, Ir, haRtn, dPrribarlo herido.
vez que fortifican las con vicl'iones, · La ac·ciórr estúpirla y salvaje de
j el sano patrioti.'lmo que informa, esa autori'iad proll'OCÓ en los rP-sus nrtículos entusiasma a.11me11- dactot·Ps de REGENERACION la
tanclo el amor á la Patria que su- consiguiente indignación y, cou hL
fre tanto bajo el yugp de los dés- energía que Riempre los ba distin•
potas.
·
gnido, se ocuparon del asunto en
La subscripción vale por un aií0 las columnas de su Semanario deun peso oro. Para todo asunto nunciado Pl hecho.
dirigirse á la Sritn. Sara E. RamíCórdova se queFelló contraeHos,
rez, A yenida de Salinas No. 407. sirviéndole de apoderado un licenLaredo'l'exas E. U. A.
ciado sin negocios y sin antecedentes, y los Sres. Flores Magón fue, ron riguroHamente i.ncom uuica, los
LO QUE DI,CE LA PRE~SA . en imnungas bartolina,, pot· or1.t ,:.
~ 1:-1 ~ 1:-1 tien de aquel famoso juez Don WisJ:J ~
~ J;, ~~ tano v1I(tzquer, que dejará en la,
his tor-ifl tle la ju iticia una mancha
neg-rísima.
¡REGEN ErtACION!
No pasaremos aoelante sin hacer
uota1·
antes lo absurdo de esa -queEJCalv11rio de unos Periodistas.
rella pues el abogado que la._promovió dice en efü1 que se difama á
Tenemos nuevos y preciosos dn- Córdova en su calidad de funriohatos que comunicar á nuestros lec,

que pare&lt;'ió magnífica, ln, del reservismo, no se dejen engañar mas,
ni permitan '\lle los paniaguados
del Ministro Hsyes les tomen como
manequíes, como instrumento~
destinados á fab.ric·a1· sobre.las ruinn,s de una popularidad de rélum•
brón, los del&lt;1zuables cimiento¡¡ en
que se pretenua colocar en lo fntnro 1m gobernante, como lleyes,
que haría caPr á la Nnción en la
máE rompleta,ana1·quía.

,

••LA Corregidorá"

,

-----

.

N l'-

.

,

'

,

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-

,,

. ,:

12

,.

hace la acusación, ignorando 6 queriendo ignorar, que los funcionarios
público8, cuando ejercen sm funciones no tienen vida privada, que e~
un~ de las restricciones de la libertad de imprenta.

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1

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13=·=
REGENERA~CJ~O~N~·-=-=====--

REGENERAClON.

.,,,,.;;;;·""""""""""""""""""""'""""====;===== """"= =====:-~
río público y que c9n ese carácter rez de León que sentenció á los

1

1.

•

Y el J~ez, acogió la querella en
los términos presentados.
Sabido es que para ese Don \Vis'1:ano la ley no existe, conocidaR son
todas sus arbitrariedadef que ha
cometido durante su manchada carrera, y por eso nadie extrañar~
que dictara el auto de formal prisión de los int~ligentes eicritores
sin que precediera lacompr~bac!órr
del dolo que es una const1tut1va
del delito de difamación y sin la:
cual el delito no-exi8te.
Auemás el mandato en materia
penal no existe desde el momento
en que el código respectivo dice que
las querellas á petición de parte se
promoverán por la persona o!endida y no por alguna ?tra y s1en?o
· personal esa promomón debe su¡etarse á un artículo del Código Civil que dice ~ue los actos pPrsonalisimos de algún indjv,iduo no son
susceptibles de efectuarse por medio de mandatario. Por otra parte como el mandato en materia
' no está reglamentado, no
pena.!
podemos saber que condiciones
sean necesal'ias para la validez de
dir.hoscontratos y qué solemnidades externas deben llenar esos contratos.
Asi pues, el juez no debió ad~itir la quereija por no haber sido
interpuesta perRonalment~ por el
ofendido; pero ya hemos dicho ,s;¡ue
para Don \Vistano to~m1_ esas conf!ideraciones nada s1gn1fican, ya
4emos visto como se burla de la
ley y ya sabemos también, que para m•mgua de la ju¡o¡ticia y del derecho no está solo en su 1nfame
la'bor' pues se 1·ecordai'.án. las disposiciones de aquel otro Juez, Pé-

'' Hijo del Ahuizote" á no leer
escribir.
[El 1Jemócfata,, de Hermosillo'.
Son.]
REGENERACION.
Ha vuelto de nue,·o á visitarnos
el valiente periódico de combate con
cuyo nombre encabpzamos, este
párrafo.
Grande, mejor dicho, inmenso, fué
el placer que recibimos con tan estj.
rnable visitaliheral.
¡Hacía falta Regenel'atión!
En los hogares de los liberales, eq,
las oficimtR de Redacción y en to.
das partef, se sentía el vacío oc'aAionado p1 r su justa ta,,dauza, poi'."
eso hoy que aparece dennevocom.o
siempre enérgico y como sie~pre
dirrno, le damo~ nuestra mas smceraey cordial bienvenida. Esper-amosque ya no sufra retardos ocasionados por injusticias por que la
libertad de imprenta en todas las
naciones civilizadas,dehescrun hecho y no una frase ilusoria.
·
Es digna deadmirar y de imitar
la enérgica y decidida disposición
de ReJ[enel'ación.
¡Bienvenida -sen!
[ La Cí)rregidora, de Laredo, Tex.,.
E. U. de A.]
EN LIBERTAD.
Nos alegramos infinitamente de
que los liberales y valientei, periodis~
tas Sres. Filomeno Mat11 y herm~nos Flores Magón, se encuentran
gozando de libertad"
Mucho agradecemos á nuestro
querido colega El Defensor del Pu(}blo de Al varado. Ver., á.quien pert.&gt;n~en las anteriores líneas, sus
buenoR deseos; pero sentimos decirle que aun no hemos sidQ puestos
en libertad, sencillamente por que
la tiranía de la actual Dictadura

no suelta facilmente á las presa'!
que caen en sus garras.

EL ASUNTO DE
1

1.!a~tfdtes.

El ridículo sainete que representó la soldadesr·a calumniando á,
los patriotas lampacens~s Y que
indiii:nó á la parte sana ae la !\ación acaba de tener su dPsenlace.
E~ta noticia c01 responde al 16
dP. Agosto, pero Á fin de que nuestros lectore, no la reciban con rnu&lt;·ho atraso. las damos á couocer
hoy.
Como era natural- t&gt;l asunto d_e
Lnmpazos, fraguado ¡,orlos esb1ITOS de la Dictadura para hacer
caer en des&lt;&gt;rédito al partirlo liberal debía tener una solur1ón procu/ada por medio de infames curvas y cruele::1 torturas al derecho
y á la justicia.
.
En la conciencia de la Nación está la inocencia ce los libernleR de
Lampazos. La conciencia pú~lira
sabe p 11rfectarnente que los miembros del ;,Club Liberal Lampacense" no son culpablei; de ningún ?e
lito y que solo la mald_ud ofic'.al
fué capáz de frnguar ~e-:uu, ~CUH~riones con que t-mpanar la hmp1a
1·eputación denmstro poste1-gado
partido liberal,_que no p_or estar
postergado deJa ~e ~er digno, que
no por estar caído de¡a de ser honrado.
.
En Monteney se reumó un
Consejo de Guerra que C?ndo~ó
á los Sres. Ing. Francisco Nm·11.nJ?
(h.,] Aurelio Zepeda. Luis G_.
Ja Vida! Garza Zubía é H1gm10
M~rt,ínez, por los delitos de p1:otección de fuga de un preso y v10lencias , una guardia, á sufrir la pena de nueve meseR cuatro diaA de
arresto, contados deRde el 11 de
Abril último fpcha de 6U formR.l

~,:1-

f)l'ÍRÍÓf.l.

Tan inícuo fallo pronunciado por
militares agenos á la rie~ci:.1 del
derecho indignó á la sociedad Y
entonce~ el pueblo &lt;'reyó lo 9ue
tanto hemos dicho, que no hay¡usticia en la RPpíiblica y que todo se
subordina á la voluntad de un solo hombre del Gral. Díaz Y á las
maquinaciones del MiniAtro HeyeR
que quiPre ser presidente de la Ilepú blica.
,
Ese fallo Pn el que todav1a &amp;e obsern1, la repug·nantehuella del machete. la tenebrosidad del bonPte
y que fué dado dP_strozan?o
ron Ja brutalidad d~I acicate la mviolabilidad de la justicia, escand~lizó á cuantos anhelamos que
nuestra Patria se vea libre de déspotas.
. .
Ese odioso fallo paRÓ en !'ev1s'.&lt;5_n
y á la 1 OJ Sala del Supremo '11·1bunal Militar tocó ronc cer de tan
e~pinoso asunto.
El inteligente abogado Sr. D. Rafael u'Horun llevó la voz de la dP.fensa en laA dos audiencias rle dicho ni'goeio.
Pidió el Lic. U'Horán, que la Sala se Birviera revorar la sentencia
del Con~ejo de Guerra de la Plaza
de Monterey por la que se condenó al 81·. Ing. D. FrAncisco Naranjo hijo y demás compañeros de
causa, á sufrir cuatro meses cuatro días de ariesto; queen vista de
tal rPsolución, procediera á encausará los miembros del Consrjo de
Guerra,, y por último que manrla!'a procesar :il caho Podro Hernández, por los delitos. de pa~te
falso cohecho á los testigos y vio' contra 1os mismos.
.
Jenc-iaA
El def,msor hizo una reminisrencia de los ya bastante conocidos
"sucesos de Lampazos." Dijo que
los testio-os de cargo habían sido
"
. te·
arrastrados
por una mano mis
riosa. Dió lectura el Sr. O'Horan á
la correspondencia cambiada entre
el Sr. Gral. D. Francisco Naranjo_y
el Gral. Diaz, en virtud de la que¡a

�ltEUENh:HAClüN.
14.
===========
==="""=,-------;=-----c===

que el Sr. Gral. Nuranjo elevó por esto es, que en la Repúblicasesucehaberse sitiado su casa.
den los asesinatos y que hay rPpuEl Gral. Diaz, dice en una de esas tal'iones amasadas en la sang1·e de
cartas que leyó el Sr. O'Horan, que victimas de un salvajismo.atroz.
en el caso del joven Naranjo se haEl Sr. Ing. Naraujohijo, no salió
ría estricta justici11., y aconsejaba de su casa,pmque se lelmbría asea! Sr. Gral. Naranjo que entre él y sinado.
r
el Jefe de la Zona, un tal THán, eviNo faltó algÍínesbirro desalmado
taran quP el Ejército se pusiera en y criminal, que diera la orden de
ridículo. También en esa cartt1 se que se asr,sinal'a o I joven l\a1'anjo,
queja el Presidente ele que el Sr. Ing. si llegaba á, salir de RU casa. Uno
Naranjo hijo, rn hubiera cons ,itui- de esos tipos lombrosiunos dijo que
do en sitio para bul'larse de las or- "se le matara como á un pP1To .... "
cienes de la autoridfld militar.
Si el Ejército se pone Pn ridículo,
'l'ales conceptos de 1 Presidente no es por culpa de los ciu,larlano~.
nos ponen nervioso~. El Gral. Díaz E8 por culpa de la tiranía, por culsabe perfectamente que no hay jm- pa del despotismo que pretende
ticia en el país, y sin embargo, se acn,'lar conciencias á fuerza debaatreve á decir que se hal'Ía justicia. yonetas, sin comprender que el de,
El Presidente sabe qne hru·e veinti- 1•echo es invulnerable y que lafuercinco años que no hay justicia., za bruta jamás podrá someter (1,,porque ha huido asquPadu el&lt;-' la la razón.
chican.'., oficial. El miHrno PresidenEn el asunto ele Lflm])l.lZOA el
te es el que nombra jue&lt;·esy magi:l- Ejército se ha riclieulizarloH sí miHtrados manequíes, y ahora nos viene n10. La plebe ·de cuartel, fraguó
repitiendo el neciochichr, tan bflbo- una impo~tura y ht➔ irnposturaH
seado por todos d J que se haría tienen por resu_itndo PI ridículo pajusticia. ¿Cuándo se ha hecho jus- ralos impostoreH.
ticia en la República? Irrita que se
Fué una impostura qno losjol"i·
invoque á la justicia, cuando todos neE Bravo, Ze11mche y C,urnles husabemos que en México impera, la [ biesen cometido el delito de sediarbitrariedad y el a~uso.
, ción y ha resultatlo una impo.,tuPero hay algo quP- pone aun más ra qne lo,i Sres. Ing. Francisco
nervioso. El Pl'esidente se queja de Naranjo hijo, Vidal Gai•za Zubfa,
que el jóven i'.aranjo se hubier.a en- Luis G. Avila, Anto¡¡io Zepeda,
cerrado en su casa. ¿Y cómo no se Higinio Jl,fartínPz, Antonio Ea:
había. de refugiar en su casa el jo- , rrientos, .Juan V1iemann y 'l'om;ís
ven Naranjo ~i corría peligro de de Hoyos baym1 cometirlo losdeliperder la vida?
to.; de ataques á nna guardia y
1
Bn la República la vida de unciu- protecrión de fuga.
dadano nada significa. El asesinal'or las derlantriones dP los testo polítiro se ha. ejercitndo con una tigos de descargo, que fueron treinfrecuencia abrumadora. Al Sr. Dr. ta, se vé que los patriotas lampaD. IgnacioMartínez sele nsrsinó en cenBes son iuocenws, y PSO n,) obAla frontent y á milla1·es Lleciuda:cla- tan te, el Agrnte del MiniHterio P,ínos se les ha abesinado también en hlico, Samuel Contreras, ron un crila frontera. El país e~tá pingado trrio rudo ymacizocomoelgranito,
de lugareR que recuerdan las horri- dire con el mismo despHrpajo qneel
bles hecatombes efectuadas por vía Presidente cuando pronunria sus
de venganza, por vía derepre8alias frases de la r·lase de "ha_y que tecrueles y brutales.
ner fé en la justicia," que los proEsto lo sabe bien el Presidente, cesados son inocentes porque mula

HEU B;,l~llA\JlüN.

se ha probado en su contra excepto el siguiente hecho : que ~uanrlo
el eRbirro Pedro Hernández impuso silencio á los flcusaclos porque
éstos se despedían de s11s compañeros en la Estaciún de Lampazos,
S!) lP contPstó: "no silencio."
Debemos hacer constar que 110
está probado que los acuRn&lt;los hubieran proferido tal contestación,
de modo, que el Ag·ente Samuel
Contrerfls no obró r·on justificación fil pedir que se diera i)OJ' compur¡ra~os (t los 8res. Xa1·nnjo hijo
y demas compañeros con los meRPS de priRióu sufridoH, por su falta rle respeto á In !'scol ta v á su
romanuante. Lo que se ha pretAnrli1lo hace1· en este asunto, es salvar ele! ridículo á los promotores
del esr·ándalo, á los reclutas.
El disparatado pedimento del A.
gen te del Ministerio Púhlil'o, atncado de miopía inteleet.ufll, no ha
isido má~ que un Hubterfugio para
no derlarar del todo inocentes á
los homados liberales de 1:am-pazoR
La tiranía guHta de consPrvl.lr
una buena reputación qne no tiene. Ha.n comprenclido los p&lt;lrReg-uidores del elemento snno, del
elemento liberal, que derlarar inorl'nt.es ;í los miembros del "Cl11b
Libn·al Lampacense," Rería tau to
como declararse ellos culpables de
un ate11tado que merer1, las más
arres censunt~, de un atropello por
P] que se abofeteó á la justicia.
El follo era rosa hecha. La maldatl miRma Re Hintió (•obnr&lt;le pr:ú·a
asestar otro golpe más {t la limpia
reputación de unos ciudaclanos que
no tienen más rrímen que amar
mueho á sn Pntria, de unos ciurlacla1:10s qúe 110 tienen m{i s crímen que
trabajar pol'larestauracióndel republkanismo sobre los Pscombros
del apolillado é inepto solio en que
hoy se a~ieuta el cesu1·ismo.
La confabulación Lle! militaris
mo y el clero se sintió cobarde y
0

lñ

-'======
pl'etendió obrar COll una justificación que infesta y declaró, que los
pr~cesndos eran culpables de un
delito que solo es capaz dr clasifi
f'R I' la petrea in telectuaridad del
A¡ren te Contreras.
Solo en la mente de ase fun('ionario puede r·aber nn pedimento tal
pal'a un acto que, ademá8 de no
ser delictuoso, no Pstá probado.
Pel'O Re quiso quelo asqueroso del
asunto pel'lnaneciera oculto. y pal'fl ello, se ha enlodado la en ba llerosidad deunoshombresdr honor.
-Pero hay más -en este negocio
que cm·icaturiza el inmornl modo
d~ sp1• p01ítico de la tiri;mía. El Sr.
L_ic. O'Horan pidiú que se procediera, á encauHAr á los miembros
del ConRPjo de Guerra de Monte1Tey y mm1clara procesará Pedro
ffp1·n.ímlez por los delitos departe
falso,. cohecho á los teetio·oR
y vioo
] enc,as coutra los mismos v la Sala ael 'l'ribunal, en su fnllo no
obstan te habe1· absuelto á, los 'pl'ocesadoR ele los cargos que hace Hernáudrz, dec}ara que no hay re8ponRa bilirlad q11e exigir. .
Eso es atentat,orio. ¿Si no estan
probados los rn,ro·os
del esbirro '
o
por (]Ué no se le proresa? · Es qur
se qmere salvllr a,l verdugo. Está
probado por los testigos de drscargo qne milltió Pedro Hel'l1nny no se le ¡wocesa. La Rala dice
q11e no se ha en con tracio responsa-·
bilidad ni pura /il ni pm·a los
miembros del Consejo de Guena
que obraron sin justificación. ¡'l'éng-ase fp 1m la justir.ia ........... . !
Hay ot,ro detalle que horroriza.
A los lamapacenses Re les ha rondenado por unfl frase q11e' no estí1
prolrndo que la hayan profe1·iao:
''no silencio.'' Pero aun suponiendo que la hayan proferido y que
ella ameritara un castigo, no es la
Sala del Tribunal Militar la quP
tiene gue condenar por ese supue,;to delito. El Tribun::1! Militar ha
transgredido la ley; ha Rentenria-

�16.

REGE:NERACIO:'i.

-·======"""""""'=====:====== ===== -==a;a
do en atAnción á un supuesto deli- sirvn,n flr:1Jpt11,r mis snvir.ir1., proto por el que no se procesó á los . fesionales, que todo asunto rela.tivo á, mi profesión, puede tradignos liberales ile Lampazos,
El ultraje á. la ley esHí e-Jaro. tarse, ya, con el Si-. Lic. Eugenio
Para que haya sentencia es preci- L. Amoux, en su despacho situa.
so que haya proceso y en este caso do en Ja, Calle deMontettlegrenúm,
se ha sentenciado por un tribunal 12, o yn directamente conmigoincompetente en atención á un su- pues debido á, fa a,;tivida'ti y talenpuesto delito que no ha sido moti- to de mi mencionado (;Ompaliero,
en nada ha pe1judicado li mis
vo d€ ningún proceso.
·
~ Tal mofa hecha á la ley debe ser se- asuntos profesionales 1n prisión
veramentecastiiraday excitamoE á á que me .ha J'educido Ja, arbitralos honrados liberales de Lampa- riedad del Juez Wistano Velázzos. á quienes se ha pretendido en- quez.
suciar con una f!/lTI-tencia inicua, á
que ocurran álos tribunales fe&lt;leraLic. J. Florns Magón.
les Pn demanda de amparo, y estamos segu¡-os que la Suprema Corte
de Justicia di la ~ación les amparará y consignará á Hernández, á,
los miembn,s del Consejo de Guerra, á los Magistrados de la 1 ai
Sala del Supremo Tribunal Militar
y el Agente del Ministfrio Público,
Contreras, para que se les juzgue y 1
aplique á esos funcionarios el merecido castigo.
Los liberales tenemos la obligaPublicará novelas sensacionales,
ción_de sincerarnos de los cargos por entregas diarias, de 16 págique se nos hagan y de exigir que nas, primoroAamente ilustradas,
se haga justicia. aunque el rigor que valdrán un centavo en la cade ella tenga que caer sobre las pital y doJS en los Estados. Al
mai encumbradas personalidadPs principio de cada novela se regaHe aquí el desenlace dfl una parte lan siempre las paRt1:1s, lijeras y
de la comedia fr11guada por la im- modernas, propias para flncuaderpudencia de los reclutas. Falta nar en casa. Al mes son 480 plíque la comedia termine en trage- ginaa. Obras que valen tres 6
dia, y que tengamos que ver en el cuatro pesos reAultun en tincuenta
banquillo de los acusados á las 6 sesenta centavos. En la forma
más encumbrades personalidades, más cómoda y económica que haspor las responsabilidades en que ta ahora se conoce.
ha.van incurrido con motivo de tan
Subscripción mensual foránea,
1méio,negocio, obra. del despotismo
sesenta centavos, pago precisaque nos aboga.
mente adelantado al Sr. Abraham
Sáncbe,; Arce, Apartado postal 25
bi,.-México.

~" l~i~liofe.,

•

c'1 Bi'1utQhfe.

-

-

-

Pongo en conocimiento de las
ptnWonas que se htm ~rvido ó se

-TIP. DE J. S. TORRES.-=--

,

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HERl·BERTO MOLINA

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�2

HEGE;\IERACIOX.

A la vida libre siguió la Ylda del
esdavo . Tres Riglos de rmbrntecedc ra tiranía convirtieron en siervos abyectos á los desc~ dienteo de
la noble estirpe mexicana.
Pero Hidalgo se alzó. El débil
anciano se sintió fuerte- apoyado
en su idea reden,tora, LadPbilidad
senil sacudió su hielo alPntado por
el calor ele la Democracia. Esa debilidad fué fuel'te porque rppresentaba á; un soberano: el pueblo.
El pueblo frente al tr9no. Bl derecho contra la ursupación. La
justicia entre la arbitra,l'ieclad y el
abuso. El trono S!J sintió herido
on ,u orgullo. La ursnpación se
removió colérica y la arbitrariedad y e1 abuso y la ursupacicín y
el tróno asesina,1·011 á Hidalgo el·
30 de Julio de 1811.
El pueblo mexicano llora lawuerte del Gran Anciano y hace bien.
En Hidalgo tenemos el ejemplo de
JA, abnegación, de PRe een timiento
ageno todo cúleulo. ImitPmosle.
Pero hay más. Hidalgo dió su
'Vida por nuestra libertad. Hidalgo t¡uiso que no fuésemos esclavos
y nosot,ros hemos traicionado su
voluntRd. Nos hernoo dejado encadenar.
Nos librarnos de una, tiranía,
odiosa: la esp~,ñola, y estamos oprimidos por otra no menos odiosa, por otra igWtlmente embrutecedora, laque nos asfixia, compuesta de tres elementos unidos: el militarismo, el clericalismo y la an- ·
tocracia de Pm·firio Díaz.
Hidalgo dió su vida por nue~tni,
libe1¡tad y nosotros, ingratos, la
hemos dPjado perder, sacrificando
nuestro honor en ha ras de un hegoísmo y de nna cobardía inven
cibles.

a

f
1

' 1

1 ,11

1

1

con que á los pueblos infestan las
tü-anfos y que ~e llama miedo!
Vol vamos por nuestroH fueros.
HRgamos saber á.los tiranos que
no hemos olvidado uuestraHistoria y que somos dignos de ella.
Hrtgarnos saber ú l.os tinluo8 que
en nuestras venas corre la, s&gt;1ngre
de Guahutemoc, de Hidalgo, &lt;le
.Jrnírez ............ Hagamos ~aher ú
los tirn,n os que a preciarnos el estoicismo ele Cunuhtemoc, la abnPgaci(m rle Hiclalo'o, l¡i, fin:ueza de
,Tuárez y tP1,e~s el patriotismo
de todos ellos.
DebemoR honrar la memoria de
nuestros heroe~. Si ellos f:e hansacrificado por nue;;tra felicidad, no
debemos permitir que se nos befe,
porque el esmmio cae sobre Pllos
v se les considenn'Ía corno unos
ilusos qne liabfan tra bnjmlo necJamPnte p01· la inisoria diguidad de
un rebaño de canieros; M lM tacharía de insulsos rnñai'loreR por
haber pretendido hacer cii1 dadanos
de una tribu "de abyectoH ilotas.
Honremos á nuestros heroes. No
el esrnintam'"8 ni l,1 dignidad dn
nuestra Taza ni la grandeza, ele
nuestra Historia. Sepámos ser libres: parn ello princi¡;¡iemo~ poi· saber ser ciudadanos. No. permitamós el entronizarniento de ningún
tlé,,pota. Ejercitemo~ nuesti'os derechos. El dererho es un escuelo
fo1·rnidable en e) que se embotan
las armas de los césai·r,s.
¡Ejel'Citemos nueitra,s derechos!
~

eacique~
in~olente

El ejemplo rlel anciano qirn comprometió su tranquilidad y perdió
Recordarán nuPstros lectores
la vida por hacernos libres, no nos que el Presidentel\Iunicipal &lt;le Han
conmueve, eniermos como est..1.- '.'l,'icolásTolenti110, SRn Luis Potosí
rnos de esa maldita enfermedad Albino Sanr.hez Nieto ol'den6 qne

~pmparecieraante el Sr. D. fücolás
Len!, P1,esid¡mte del Club Liberal
"Benemérito J uál·ez," de dicha Munidpalidad y que una vez en su
l'pre~enriaeRte señor, aquella caprichosa a ntOl'idRcl le habl6 en tono
altanero en (&gt;;,tos termfoos: Tengo
conocimiento que Pn su casa tienen lugar algunas reunionesde1'a1·ias p 1r-sonas, que se dice forman
un club lib~J'a.J, y &lt;'orno esto est,i
prohibido por h lPy, no estoy por
tolerm· una reu.\1ió11 más, á no ~er
que para éllo me p1·ésente V. um\,"orclen del GnbernadoT ó del Jefe Politico drl Pm·tido rlP Cenitos. Así
es, que desde hoy le ordeno no
vuuelv-a Ud. á ter¡ere11 Ru cn saotra
junta maR de ning;unae~pecie, pues
que si Ud. Re rnjeta á laR conseciasJ e haré ,el' la lPy q ne prohibe
esaR rP1mionek y dt&gt;sde Juego sPrá
Ud. multado y castign,clo en unión
de las personRs que fornwn suH
juntas, Rin omitir mandarlos pon01· ,í. dispo~ición ele la JPfatura
Polítiea del l'a1-tido, pues corno dije antes, no son de mi agn1do lus
reunfoneR ele tnl Club y -estoy reRu(;)lto á. castigadfls enfrgic-arnente con él rigol' rle la ley."
'11 ales fueron lnR arnenazuR que
en tan necio leng1111je lanzó la, nutoridad de San 1\'icvlás Tolentino.
Los IDÍf'Il1 bros del mu b OCUl'l' iPl'Oll al Juez de DiRtrito deS,mLnis
Potosí en dPrnanda de amparo.
fjse Presiden te Municipal y Baneda, el de Candela, forman una
dualidarl preciosa para, que los
admire la r,osteridad como mo&lt;lelos de malos fn1H;i, narios en eRta
épocn de opresesión y dP euvilPeimiento.
Lrt S11pr0rna Corte debe consignar al Aleal de SáLchez .\'ieto para,
que se le c::rntigue como ~ lo merece por ,·iolador de la ley.
Hay que escarmentará los caciquillos insolentes.

3.

Hemos rPcibido los ~iguientes,
cuya remisión agradecernoB,
"lturhide," folleto históri~o-filosófico, dedicado á In Conferleraci(ín
ele Qlub_s LiberalPs de J:-t República
y f!BC•rito por el Sr. ·J os(, T. Pére.z.
"l:Iornenaje tributado por la
"Junta LiLenil Josefa Ortiz de Domínguez y F1·ancisca Carrillo." al
Pg1·egio patricio Melchorücarnpo."
Un folleto publicado por la '·Corporación Patriótica Privarla" de
Pachuca, con motivo de la solemnidad drl 18 del corriente.
'·}Iomennie al Gran ReforrnRdoT
C. Lic. Be11ho Juárez, Benemérito
cb Jm; Américas," publicado por el
(,;lnb Lfüeral "Juan Villerías," ,le
l\1atehnala,, S. L. P., el 18 del co1-ri&lt;'nte.
"Benito Juárez," folleto publicado por la ''Junta Liberal JosPfa
Ortíi deDorníngnezy Francisca Canilla."
'·La EmbriaguPZ," obrita intf,resantP y útü publicada en .Ag·uascalientex por el I'resb. D. Ignacio
Rivern Calatayud, quien se sirvió
enviárnoRla con ·una atenta dedicatoria que mucho agTadecPrnoR.
Alegato producido en el Tribunal
Superio1· de Plwbla por el Sr. Lic.
Rir:wdo Toledo, Pn represer tación
clPI Sr. Felipe Ph·1&lt;z, con motivo del
int,,1·dirto de obra pei·judicial que
le promovió D. Herculano Silva.
Mernorapdinn Robre Pl amparo
promoYido por la Sra. Enriqueta
Fuertes ele Manuell, contra la t&gt;jecutoria dictada por la 3 e: Sala del
· Tribunal Superior del Distrito en·
h tercería de dominfo interpue~ta
pot· dicha señora durante , l juicio
seguido por E. Julio Polack contrn,
la Compañfa, Minera de San Hafael
y AnexaR.
-El inteligente Sr. Lic. Fernando
Vega, patrono del Sr. Polack, pre-

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�4

REGENERACION

cisa en ese folleto que las tercerías
de dominio pueden revestir el aspecto de la reivindicación, tesis tratada con talento y maestría.
Folleto que contiene los di~cursos pronunciadors en la velada que
la ''Sociedad Artístico -- Literaria
Agustín Rivera y Sanrom,ín organizó en la Ciudad deComitán, Chis.,
para saludar el siglo XX.
Reglamento de la "Convención
Liberal ,J alisdense Ignacio Herrera y Cairo."
Folleto publicado en t:lan Juan
Bautista, Tab., por el Sr. Lic. Manriqu~ Moheno, como defensor de D.
Lorenzo A. PratH, contestando el
pedimento del representante del iHinisterio Público.

El Gr.neral Díaz tiene ií veces humoradaR quQ espantan. El Presidente, en determinadas ocasiones,
tiene genialidades antité~icas y
pensamiento¡¡ que son paradojas,
como paradoja es, y bir.n desconsoladora, que se dé el nombre de
República á esta monarquín abrnluta que por desgracia nos rige.
La política. del PresidPnte Díaz
· es una ~ontra.dicción continua.
Las palabras que el represrntante
de la Dictadura pronuncia en todas partes, y que la bajeza recibe
entre aplausos y sonrisas, encierr11,n una ironía que pasma. La incongruencia que se nota entre las
palabras y los hecho~, escandaliza.
El Presidente Díaz no óiene empacho para decir: "hay que tenerfé
en la justicia." Y esta frase, la dice precisamente cuando la justicia
desfallece en los sucios deRpachos
de los jueces del ramo penal. Dice
esa frase el Presidente, cnando áe8a
matrona SA la haconvertido en es•
clava y cuando se ejerce con su

cuerpo el innoble comercio de l
mesalinas; cuando el tr.mplo de
mis se ha convertido en tienda d
.Mercurio y cuando hay jueces com
Wistano Velázquez ques ➔ escanda.
liza, de quenotengamrn, féen laju
ticia, esejnez en cu_yoE lab:o, la so;.
la palabra "justicia" eR un ulti·aje
una bhtsfemia á la }usticia mi$rn
" Hay quP. tener fé en la justicia."
¿Yqne résepuede l,ener en la, juHticia aquí donde es.t pnlaura tiene
la elasticidad del caucho; aquí
donde la ley tiene mfü; ve1·icuetos
y encrucijadas que el rorazón de
la i:'lierra i\L-i dre y en donde las
obligaciones y las cal'g·as son para
el pueblo, para el pueblo que trabnja, que sufre para que se le explote? ¿Qué fé se puede tener en
la justicia aquí done e no hny jueces ni magistrado• elegirlos poi· el
pueblo y en donde pesamiís ladesmoraJizadora f'Onsigna r¡ne los
pl'incipios de la jnriHprndPnci;1 y
del i!erecho'! ¿Q11é fé :se puede tener,
en suma, cuando la 1·onr·ie11cia de
los jueces y map;i8trados [hay uno
que otro honrndo] es mnleable como miga de pan y plega'.lizá á la
conveniencia pl'Opia '?
Nadie. á no ser que ser que se
trate de algún idiota, puede tener
fé en la justicia. Y esta afirmación nues era sabemos qne alza
ámpula á muchoR jueces y magistrados, ptecis:;i,meute íi los que
más 8e distinguen poi· su falta de
pudor y su vituperable venalidad.
Y es natural: el aseHino v el ladeón
se sienten mal cuando He !eH deHcubre, cuando se les echa en cara
la monstruosidad c!A sus crímenes.
;i'o se puede tener fé en la justicia Mientras el Presidente Ee empeñe en sostener funcionarios judiciales como los que protegió el
ex-J\Iininii,;tro Baranda; mientras
el Pre.,irlente insista en coloca1· en
los puestos públicos :í, inrlividuoi.
que no apetece el pueblo y mientras el Presidente mismo se en-

'
'

•

REGENERACION.

5.

MALESTAR
cuentre en el Poder, no podremos
tener fé en la justicia.
La Justicia importa poco para
los cálculos políticos de la Dictadura. La Justicia puede andar,
También en Tapaehula, Chis.,
como mejor les parezca á los encomo
en casi toda la República,
cargados de impartirla. Lo que
importa á la tiranía, !oque desve- las autoridades no cumplen con su
la á la Dictadura es la implanta- deber, los delincuentes gozan de imción del régimen monárquico, el punidad y el pueblo se ~!arma y
afianzamiento de los lazos que la teme por la saguridad de sus dereunen a,l clero corrompido y la chos.
En Escuintla, un tinterillo rabioindisolubilidad del contubernio del
so
ex-funcionario.rle aquel lugar,
militarismo y del clero.
· hu'.ió al Agente de Correos, inuti!iLa .Justicia nada significa para zándolo, pues le fracturó una tibia.
la tiranía y más bién es su enemi- La autoridad judicial tomó conoga. Si hubiera Justicia, no ha- cimiento del hecho y sin embargo
bría tiranía. Los ciudadanos se- el malher.hor esca,p6 á la acción de
1:ían libres pa_ra _e mitir sus ideas, Ja justicia porque el Presidente Mulibres para. :-Jercitar sus d,erec~os nicipal ínterino, Gamaliel Becerra,
en los c_omlC)OS Y. no_ ~abria tira- influyó cerca del Juez para que no
nía. 'S1 hubiera ¡ust1c1a n~ se_ ~u- se eiwarcelase al tinterillo Pedro
bieran conculca.~o l?s ~r(nCIP.10.8 Jiménez, quedando verbalmente
liberales; si hub1er~ J~sticia nvi- como fiador de éste. Es clara la
ríamos en un~ Repubhca Y no en 1 irregularidad del procedimiento y
una monarqma más absoluta que la complacencia del Juez, y sin
la rusa
embargo, la,s autoridades supey estaremos condema,dos á no riores no hau eastigado á este funtener justicia, hasta que el pu~blo cionario nocivo.
haciendo uso del derecho justío1mo
Por otra parte el IDUlllC!p!O de
que le confiere la ley, elija un Pre- Tapachula, adolece de un pésimo
sidente que no se parezca al Gral. servicio de aguas, lo que trastorDía.i, esto es, elija un Presidente na la salubridad pública, y para
liberal y progresista que no se~ colmo de males, la botica c11rece
militar como Bernardo Reyes m de profesor responsable Y está, al
aristócrata de dudosa nacionali- cuidado de un individuo inexperto
dad como el ministro Limantour. y caprichoso que solamente dl)spacha, las recetas firmadas por dePero mientras dure la actual terminados médicos, que segumtiranía v los mismos hombres que mente lo subvencionan. En la nohoy pesan sobre la Nación, C()n- che, á pesar del Bando ~e P_olicía
tinúen pesando sobre ella., para y buen Uobierno, el boticar10 no
nue~tra desgracia, no tendremos, despacha una sola 1'1:)('eta.
no podremos tener fé enla justicia
Agréguese á lo anterior, el antay esa palabra enlabios de los._Wis- gonismo que existe entre el Jefe
tanos VPlázr¡uezy los Pérez nos se- Polít,ico y el Ayuntamiento. Son
guirá pareriPndo un ultraje, una dos potencias que se estorb_an,
blasfemia {t la jmtiPia misma.
saliendo vencedor el Jefe Político.
A esto se ha debido que un _tnl
Guillermo Lesher haya obstruido

e·u T&lt;lp&lt;Jcftuf&lt;J •

�6.

1

REGENER~~CION.

una calle con la construcción de
una casa-taller, sin que para ello
hubiese recibido permiso alguno.
El Ayuntamiento no ha objetado
esa invasión, porqu&lt;i el Jefe Político proteje á Lesher, y si aquella ;
Corporación tomase alguna, medida,, el Jefe Polí ,ico se encargaría
de burlarla, ridiculizando al Ayuntamiento. Sería conveniente que
el Gobierno del Estado separase
de su empleo á ese Jefg Político,
que no se interesa por Tapachula
sencillamente porque no es oriundo de allí.
Deb•m los gobernantes preocuparse por el pueblo que gobiernan.
Hasta ahora, se ha visto á éste
con sumo desprecio. En lo futuro,
parn. evitar el que se entronice á
cualquiera eu los puestos públicos,
debe el pueblo despojarse &lt;fa 1~
apáticit actitud en que lo ha sumido la tiranía de· nuestros gobernantes y ocurrir á los comicios
eligiendo manrlatarios.

1:-'1 t~i~I iote"'
CQ

~tQfflCJttte.

Publicaránovelas sensacioBal~s,
por entregas diarias, de 16 púginas, primorosamente ilustradas,
que valdriÍn un centavo en la capital y dos en los Estados. Al
principio de cada novela B?. regalan siempre las pastas, h¡era3 y
modernas, propias para encuadernar en caRa. Al mes 80n 480 páginas. Obras que vale~ tres ó
cuatro pesos.réRultan en (·mcuenta
ó sesenta «entavos. En la forma
más cóu1.9da yeconómica que basta ahora se conoce.
Subscripción mensual forú~ea,
sesenta centavos, pago precisamente adehmtado al. Sr. Abraham
Sánchez Arce, Apartado pr.stal :l5
bis.-México.

IlEUENl&lt;il-tAClON.

LAS GARAN'l'IAS

Los desafectos á la pésima adrninistracíón del Gobernador Izaba], los que tienen la virilidad ele
externar sus opiniones, los que no
comulo·an con las tropelías que se
enrosc';i.n al cuello del befado pueblo sonorense, est/tn siendo víctimas ele la indolencia punible ele
las autoridades.
Ocultas manos criminales incendiaron ultimarnente una galera
ubicada en Santa Ana, del Sr. Arturo Serna q ne es desafecto á la
actual administración Sonore1¡se.
Las autoridades tuvieron conocimiento de ese hecho delicwoso, y
sin embargo, mostrando más
·udolencia de la habitual, no se
ocuparon en persep:uir á los m~lhechores, no ohHtante que estuvieron á punto de perecer algunas
personas de la familia del Sr. Sern ¡¡..
llll SI'. Lic. Antonio Sarabia, inteligente y enérgico apoderado de
edte Señor se vió obligado á, ocurrir al G~hierno I o e a 1 pidiendo
"'arantíaR para la familia rl.u Sr.
b
.
Serna, que, por los frecuentes vmjes de éste, queda desamparada.
Atraviesan los Sonorenses honrados por una situación d~sesperante. Cuando 1As autoridades
se complican con los malhechores.
la sociedad desampamda no sabe·
á que mediooeunir paradefendel'se. El Gobernador Irnbal. como
la mayoría absoluta de &lt;Jobernadores de los Estados, no se preocupa por la colectividad, si no es
para imponerla el pesado yugo
de su despotismo.

•

7.

qu&gt;' la vAjilla consta de 3,000 pieA NUESTROS ABONADOS EN
LOS ES'l'ADOS Ui\lDÓS DEAM:E- zas de plata maciza y plata sobredorada.
RICA.
Es~ lujo asiático solo se a{'OSPonernos en ronorirniento de tumbra en las monarquías, por lo
nuestros abonados en los Estarlos qne se vé que hasta en los detalles
Unidos de Amfrica, que para faci- más insignificantessepret,ende callitarleR el pago de sus subscripcio- car las cüliturnbres aparatosas de
nes 1í. REGENERAClON, está fa- las viejas casas reales.
Como para burlarse de nosotrós,
cultado el 81'. D. Nemesio Gnrcía.,
de LAreclo, Texas, E. U. A., p&lt;1ra, la vajilla en cuestión se exhibe en
recibir el importe ele dichas subs- una casa de ParíR, para qu" los
extl'anjeros sr. mofen de nuestras
cripcionee.
En es t a virtud, suplicamos iÍ pretensiones dfl grandeza, pues
nuestros abonarlos en la vecina He- sienta mal que se fabriquen lujosas
púl.Jlica, así conio á Jm¡ personas vajillas, cuando el pueblo tiene
que 111lí residen y reciben nuestro hambre v anda desnudo.
Pero a·sí somos nosotros, comperiódico como propaganda y clepramos
una rica vajilla para serseén subscribirse á él, se sirvan enviar al Sr. García el importe de sus vir en ella 1m humilde cocido,
El Gobierno debería preocupa1·si,bscrinciones, en la inteligencia
de que ei valor de la sul.Jscripción se más.por el progreso de la Na' por un trimestre es de DOS PEROS ción, que en comprar vajillas pre- .
tensio.:as é inúliles.
PLA'l'A MEXICANA.
Deberán dirig'irseasí: Sr. D. Nemesio García, Laredo, 'l'ex., U. S. A,

-DlAZ-

1:-a vaJJ~t:.a

y

MCKINLEY.

DE LA PRESIDENCIA.
El Presidente Díaz, se arist0cratizrt á gran prisn. Para él poco importa que los profesores de primeras letras no tengan que comer y
que los escribientes ele los juzgados anastren una ,ida mi8eral.Jle
po)· virtud de la mPzquinrlad
conque se les retribuye su trabajo.
Ha mandado fabric,u' un11 valiosa
vajilla que importa un dineral, que
es casi segurp que pague la Nación:
Esa vajilla fué mandada fabn car cor.i motivo del triste·suceso de
la sexta relección forzada del Gral.
Dínz.
_Para que nuestros lectores se formen una idea del derroche de dinero que se ha hecho; deben saber

El Presidente ele los Estudos
UnidoH, Willia111 Me Kinley, por el
contrario del Presidente Diaz, rehusa la reelección.
He aquí Jo que dice ese hombre
ele Estado:
"Siento que se hay::í hecho la sugestión de una tercern. reelerci4.n y
vacilo acerca de si yo debo dar esta notiP-ia. Pero hay asuntos graves ó'Jl la Administración píiblisa
que no deben perjudicarse por dar
atención al PStudio de la conveniencia ele una tercera reelección."
"Pero en vista de que la sugeRtión ha vuelto ha ser hecha. debí
ahora decir una vez por todas y
expresando una resolución tornada
de antemano, que no solamente

•

v·

·), #

.,r.~

.~,.

',¡¡
;;1'

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•
'

�8.

REG:ENERAClON.

-----======== -===-=e----=====

no quif&gt;ro Fer &lt;'andidato para la
tPrcera reelección, sino que no
aceptaria el nombramiento si fuera agraciado con él."
'·Mi única ambición es servir
du'i·ante este periodo con los hom •
bresque me honran con su generosa confianza, que y o aprecio
profundamente, y siempre con
,,lJos cuidaré de cumplir mis deberPs de simple ciudadano.''
"(Firmado) William Me· Kinley."
Es te e.iemplo debería seguirlo
nuestro Presidente, quien no ya
acepta, porque nadie á no ser un
servíl !e ofrece la reelección, sino
que él hace que se le acepte por
grado ó por fuerza.
Por la declaración del PrPsidente de nuestros ambiciosos verinos
vemos que Me' Kinley es un hombre de Estado, cualidad que huelga en el Gral. Díaz que no pasa de
· ser un militar afortunado, como
hasta el cansancio hemos dicho.
El Gral. Díaz debe sobreponerse
á su insaciable sed de mando y
cuidar del progrsso del pueblo como lo hace Me' Kinley.

esa cl:i$e de diligencias sin secretario ni testigos ron una mujer llamada Carme!a Solís muy conocida
por la gente de trueno de Campeche. De doce á una del día no despachaba al público por algún tiempo, con perjuicio de los hombres
de negocios.
La sociedad está escandalizada
con el anómalo proceder del Juez
que dedira toda su atención á un
solo asunto dejando que los demás
Ee empolven.
.
Este Juez .f:'B pernicioso para loe
presos así como el Fiscal Lic Manuel Contreras.
El Fiscal gasta su tiempo en solazar~e, de~cuidando el despacho ·
de los negocios.
SegÍln sabemos, esos dos funcion:;i,rios se jactan de estar muy bien
apoyados por el Gobernador Mac
Gregor, hechura de Baranda y pésimo como todo lo qu!') protegió
esa funesta personalidad.
Lo hijos de Campecheadeseanque
_¡,e destiLuya al Juez Rico R. y al
Fiscal Contreras, para que en su
lugar rn ponga á, hombres de trabajo que se preocupen por el bien
general.

LA JUSTICIA EN

Varios liberales, vecinos de CasYa hemos dicho que en Campetaños
Coah,, se presentaron al J ue~
che no hay jµsticia. como sucede
auxiliar
Benigno Cárdenas, en solien todo el pa,ís.
E1 Juez 2 o de lo Criminal de citud de permiso para solemnizar
Campeche, Lic. Domingo Rico R. debidamente el aniversario de la
administra justicia deun modo ori- batalla del 5 de Mayo de 1862.
Entre los vecinos se encontraba
ginal. Todoi;; los jueces practican
sus diligencias con testigos de asis- la Srita,. Profesora de instrucción
tencia ó con el Secretario, pero Ri- primaria de ese lugar.
El Juez recibió malhumorado la
co R. se ha salido de esa rutina y
respetable
comisión y se negó á
las practica solo con una de las
dar el permiso, diciendo que no popartes.
Varios días estuvo practicando día permitir que se efectuara tal

.

9.

HEGEXERACIO.'ii.
fiesta por ser domingo y que por
ella sin- cludi;t no Asistiría ninguna
persona al rosario que iba á rezarRe en la iglesia.
Eso juez clerical y famítiro , impidió de Psemodo y por tan imbédl
pretexto, que los buenos libera]e,,
los que saben iestejar los días gloriosus de la Pntria y llorar su~ lutos, solemnizacen uno Lle los trrnnfos máR grandes del pueblo contra
la fuerza bruta.
J&gt;ftra hacer más patente el burrlo
f e&lt;air&lt;' (1 los patriotas, se mofó
~oezrnente de los sentimientos liberale14 y ultrajó del mod6 más br1'.tal la ob1·a, ele la Reforma, perm1tiéndo que 1:us secuaces fanáticos
sacaran en procesión á e;;e santo
que e~ una especie de im_~n 1rnr~ el
acrua y ron el que la rapmadrr1ral
P;plota á los cándido~, San Isirlro;
que con gran pompa fué lleva•Jo a
las labores de los que ereen Pll las
papanuchas de los ensotanados.
Benio·no
Cárdenas no hace mií~ ·
o
qup, ajecntar las órdenes del cura
Arpón, de eRe famo~o Arpón rle
Monclova que ensucia la casa de
Dios con ~ns denue;toe contra los
dignos liberalPs del Club "Miguel
Blanco.''
·
Benigno Cá rdenrts llrva á tal gra,do su fu.natiHmo que se ha convert,ido en sacristiín dR lfl, Parroquia,
pues él, guarda lasllavesy hace sonar la campana que llama ií, los fip.
les para que Sf' Ir~ exploteyembrutPzw.
Arpón ~stá satisfecho, ron e~efun ·
rionario pel'o no as, k s liberales rro{1 teifaos qur ven ajados
HUS sPntimientm, patrióticos por
]ns neriaH práctiens del rosario y
el sel'món.
.
Decididamente retrogradamo~.
. Las autoridades de la llepública
son clericales y el liberaliRmo sesofoca eon el humo del inci!filSO, y se
le bnmilla Ct culatazos cuando 1~0
se te encie!'l'a en asquerosas pr1-siones .

O'I'RA íEZ

El (Mricalism( avanza cada día
más gracias á la complacencia de
las autoridada~es. DPsde el Presiden1;e de la Ue]ftíblica hasta el más
modesto cacique, todos los funcionariu$ públicos v1'n con agrado que
el fra41e 1nedre embaucando al pueblo. Las autoridades ven con regocijo que el pueblo degenere, porque
mientras íJl:ÍS d"gener·ado y abyecto esté, más fácil es ron,olidar las
tiranías.
En Yiezca, Coah., la sotana está
RobrP los principios liberales. El
Presidente Municipal de esa población, tomando por ejemplo la conciliar ora política del Pre8idente
Dínz, pérmite que el cura del lugar,
un t,11 Buenaventura Acost.a, pasi'P
por las en lles Je la población lnciendo el traje talar.
Algunos ver.inos liberales ~e han
quPj,ulo de ello, pero el Pr~s1d~ntP
Jiunicipal no les hace aprecio, ayudanrlo al cura á infringir las }pyes.
Las campanas se repican á toda
hora y hubo días en que publicamente 1,e rindió &lt;:nito al famoso San
Isidro que es el anzuelo que emplean
los frailPs para eRcatimar Íl loF in. cautos, prometiondo abundantes
llnvias.
Los liberales de Yiezcn están justamente indignados con esos atro•
· pellos á la ley y piden qne se proceda contra el Pre~idente Municipal
por no impedir que se escarnezcan
los principios liberales.
.
.
l'iclen mn1·ho los aprPcrnbles hbernle~ de \'iezca. Si el Presidente
ele ~sa población fuera progresista
á la' ley, entonces se le
Y apeo·ado
o
.
castigaríu,;
peroI como es f_an átic_
y arbitrario tiene ganada la 1mpumclad.
Ahora ~o se procesa á nadie, por
que todo el mundo infringe la. ley.

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10.

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REGENERACIO~

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•

Infringir la ley es un mérito para
nuestro inmora,l ambient~ político.
Los liberales de Viezca, si quieren
que el pueblo mejore de situación,
deben ejercitar sus derechos en los
comicios para elegir una persona
apta y 'de sanos ideales. Es necesario quedejemos la brutal tutela del
Gobierno y com(lncemos á obrar
por nosotros mismos. Bolo así mejoraremos.
Invitamos pues, forma]mente, ií,
los liberales de Viezca y á los de toda la República, para que este año
ejerciten sus derechos en los comicios y eligan para autoi¡idades, las
que sean de elección popular por
supuesto, á ciudadanos honrados
y de principios liberales.

El Presidente Municipal es un
hombre sin voluntad, sostenido
desde el año de 1897 por el cacique del distrito de Rio Grancle.
Los demás miembros del Ayuntamiento, entre los que se encuentran
Celestino Martíuez, José Gana
López y Encarnación Flores, son
manequíes del Secretario Arévalo
González y compadres de él.
Estas perRonalidadee pesan EObre el pueblo de Morelos. :fo buscan más que el bienestar personal
y para ello, poco les impor~a que
el pueblo permanezca sumido en
la ignorancia.
Desde 97 á la ferha la población
no hatmidoninguna mejora. No
progresa ni material ni intelertualment.e, y sin emharg&lt; , se cobran las conti-ibuciones con una
exactit,ud gue enfada.
Ya lo b os dicho. El pueblo
debe ejercitar sus derechos con valor y energía. De ese modo se verá libre de odiorns cacicazgos.
La recomendación que hicimos
á los ciudadanos de Viezca, la hacemos á los de Morelos. Hay que
Como habrán visto nuestros lecser valerosos si se r¡uiere estar Ji.
tores, nos hemos esforzado por dar
bres de tiranos. Es necesario ele:,conocerelpésimo estado dela Ad
gir buenos fun&lt;,:ionarios.
ministración pública para que comprendiendo el pueblo- que los males
que le aquejan proceden de la maldad ó incuria de las autoridades,
se apresuren á ejercitar sus derechos en los comicios y de ese modo
puedan los ciudadanos tener buenos mandatarios.
Seguimos en nuPstra tarea, y hoy
Tienen razón los colegas deripresentamos á la consideración de
cales
de estar tau satisfechos con
las personas honradas otro ejemel
actual
Gobierno. Las autoriplar de autoridades arbitrarias y
dadeR
son
clericales y todo se ¡i,rredespóticas.
El Secrerario del Ayuntamiento gla al estilo clericdl.
En Durango no hubo manifesde Morelos, Coab., Va.lPnte Arévatación
alguna en memoria de JuáJo González, tutorea al anodino
rez
el
18
de Julio. Algunos libeAyuntamiento de aquel lugar. .b;ste Secretario eJl un clerical rec11.Jci- rales quisieron organizar veladas,
trante que obra por instigaciones procesiones en honor del Grande
Hombre, pero las autoridrdes no
de los curas.
se dieron por entendidas.

$ecrcf'1rio

Jnfrugeute.

[L f ANATISMO
lN DURANGO~

,,

Hay que saber que Durango es
uno de los Estados de la República en que hay más fanatismo.
Allf tiene mayor influencia un cura
que un eiudadano digno y honrado. ,
No hubo manifestación alguna
en Durango el 18 de Julio, pero
en cambio hnbo un acto religioso
en desagravio, tal vPz, de los
avances de la idea, libr.ral.
El P1·e~irlente del 'I'ribunal de
Durango Lic. SaturninoMuñíz; de
ideas hondamente fanáticaR, giró
una convocatoria :í, los miembros
&lt;le una lwrmandad religiosa, para
el acto á que nos referimos y la,
,mbscribíó de este modo: ·'por
órden del padreg11ardián .-Saturniuo Muñíz."
Por esa cirrunstancia se explica
que en Duntngo no baya habido
manifestaci6n en honor de Juá:ez.
Las autoridades son clericales, y
como lo ha&lt;'e Sat11rnino 1\Iuñíz,
que es el Jpfe- del Poder Judicial
en Durango, más se preocupan de
tantas zaranrlajas religiosas, que
de honrar la memoria de nuestros
grandes hombres.

Un Telegrama
ClNICO.
Para que el pueblo comprenda
que se le buda y se le ultraja despiA,Jadamente, vamos á dar á conocer uu telegrama que Rería gracioso si no proclujern indignación.
Dice así:
.
"Sr. Genentl Porfirio Dfriz. Presidente de la llepública.- México.
Los hacendados que suscribibimos, y con nosotro:; todos los
votnntes de eRte Distrito, nos pPrmitimos felicitar á Ud. respetuosamente y por su digno conducto
ú la Nación, por la reelección unánime quP n&lt;·nbn dP tener lugar

11

aquí en favor del Sr. Lic. Joaquín
Obregón González, para Gobernador Constitucional del Estado.
"San Diego de la Unión, Gto;
Julio de 1901.,,
SP. trata, como vPn nuestros lectores, de la rer.lección á favor del
inepto Gobérnador Obregón González.
Se felicita ó, la Nación porr¡uc
nna ineptitnd acaba de ser reelecta. Si eso se dijese en son de burla, pasaría bien. Pero cuAndo setratu de dar seriedad al asunto,
ehoca porque se ve el poco respeto que á los serviles J_es merece la
:',ación.
Todos sabemos que no hay elecciones en la Republicn porr¡ue el
pod,,r no permite que laR haya. De
modo ¡,_ue en Guanajuato no ha
habido tal reelección por parte del
pueblo. El General Diaz qne ha ·
dado en turorearnos para, hacer
su voluntad, es el q_ue ha hPcho tal
reelerción y el que á si mismo se
reelige.
Los lrn bitan tes de San Diego de
la Uni6n, deben protescar contra
el cínico telegrama en que se hace
burla de ellos.

•

El Jacobinismo.
El 18 de .Julio fué un día propício á las rnayoreH irreverencias ;i
nue8tro Gnrn J mirez.
Los oradores independientes estu vieron felices en sus or11 ciones
fúnebres. Lázaro Villarreal, A velino Espinosa, José M: o: Lózano "y
otros más r.antaron las virtudes
del pat.ricio muerto. Sus discursos causaron honda impresión en
el corazón del pueblo. Pero Urueta, Porfirio Parra. Mateo Cejudo
v algunos otros, hicieron á un lado la benemérita obra del Gran
República, á la que algunos de
ellos tacharon de soñadora é im-

•

�12.

•

'

1

t.
'

•

•

'

REGENERA.C
~I~O~~=·========/

posible y trataron de ridiculizada pasa en Yucatán, Campeche, Tabasllamándola jacobina.
co, Chiapas y ot.r'os muchos Estados
Nuestros mediocres intelectuales ó Satrapías; la opresióndelabul'O·
hacen hurla tlel jacobinismo, ha- cracia inutil y laopl'esión del mismo
cen burla de Juárez porquP fué Porfirio Día:,;, y también t1·innfaní
jacobino. Tal irreverencia ano• el jacobinismo, Á pe~al' de Díaz,
nada.
de Liman tour, delteyes; á pesin dA
¿Qué'ideal puro no e_stá basarlo los negreras capitalistas y de los
en el jacobini~mo.? ¿Qué princi- soldado,i y curas; á pesar de todo
pio liberal 110 tiene como asiento eso triunfará el jacobinismo, pése, 1 jacobini,mo? ¿Qué idea de pro- le á los mediocres intelectualei; y (t
gr·eso y dP. adelanto dPja de infol'• los oradores de relumbrón.
mar,e en el jacobinismo? ¿Xo es
El pueblo hace !Jien no escuchanjacobina nuestra Constituc-ión de do las inmorrrles dotrinas de esos
157'/
intelectuales, que COJTompen los
Las nobh1&lt; amhtR de los pueblos sentimientosaltrnistrn,. Para esos
hacia la perferción social y políti- oradm·es, Porfirio Díaz e., supeca, tienen por principio el más pu- rior á Juárez y nnsot,ros le neg:aro jacobinismo. El jacobinismo es mos rsa superiori.dad. ,Juárez fup
luz en la ciencia, belleza en el arte, un demócrata, Porfirio Díazes analtruismo en moral, abnegaci6n tócrata.Juárezfu(&gt;ungran i•Ppú!Jliy Racrificio en las lucha1:1 sociales 1 &lt;;o, Pol'firio Diáz eA m, monal' Ja.
y políticas.
.J Üárez am6 la libertad, Dia.z ama
El jacobinismo es la perfecci6n. la opresión. La inmensa, aspil·aEl jacc binismo eH la juRtida per- ción de Juárez fué la dequA el pue•
fect~, · 1a libertad sin trabas, el blo fuese libre. la inn1..ens11 rtRpiraprincipio de la igualdad humana ción de Diaz Ps la de que el pueblo
pura y noble.
Rea esclavo .
Rócrates, Jesús, ,TuárPz; tres jaReciban nuestros nplílusos los
cobinos r¡u~ rasi son dioses.
jóvenes oradores Villal'real, E:ipil"n pueblo siu jncobinismo, es nosa, y Lozano. Para los otros, el
un pueblo eondenado á radena pueblo se lm encal'gado de eensuperpétua. lln pueblo ~injacobinis• rarlos.
mo es un pueblo envileeido, un a 1mácigo de déspotaR y traidores,
una 1::entina de c·rsal'eR v tiranos.
El jacobinismo proteAtÓ contra
la dominarión espaüola y triunfó.
El jacobinismo protestó rontra la
soberbia de Iturbide y venció; proCLBRJCAL.
testó contra el militnrismo y el
clero corrompidos y también tr·iunfó; protestó contr:, la odiosf\ tiraEl Obrnro Católico, di&gt; Guadalanía de Santa Ana y venció el jacobinismo; luchó contra el lmperio jara, Jal., conoce á su gente. Bate
• dPl ambicioso Maximiliano y vol- palmas porque el Gral. Díazes clr.vió á triunfar; ahora protesta con- rical recalcitrante y se encona J
tra el ce~arismo de Porfirio -Díaz e111'enena cuando habla del PartiqutJ es la síntesi~ de torlas las O· do Liberal. Ern lo hace el pobre
presiones: In del clero, la de la mi- papel crerical, porque sabe que de
licia, la, del cnpital que hace escla• ese modo, halagando el ultramon·
vos de los ciudarlanos libres como tanismo del Presic'lente, el necio

---•---

El Gral Díaz

======~REGE~ERAClü:N
13
partid o conservador y los ""trc.ca==id'-o---,-ia-d-o--en-=p=ro=,=,e.~c==hzo==d=e==s==u==p==a=r=-ct=iti~o;;_,~cl
res continuarán ocupando los conservador, que gracias á él ha
puestos públicos.
·
podido levantar la cabeza.
El Obrero Católicohaceconfe¡;ioTambién hay que convencerse de
nes preciosas para que el Partido que el Gral. Díaz no es un es tadisL~beral comprenda que el Gral. ta. Ha sido un militar afortunaDiaz, como lo hemos dicho infini- do, que dió las espaldas á los Jibedad. de vecPs, es redomado clerical. rales para entregarse en cuerpo y
Dice el libelo de sacristía:
alma al clericalismo.
"No seais ..... .imbéciles, liberales
Se conprueba qull el Gobierno
?e nuevo cuño, considerad que hay actual es clerical.
11~n.umerables pe1'sonajtJs distinguid.1~1mos por su gran talento y poR1c1ón que son verdaderos católiLrt DENUNCIA DE
co~; entre ese gran número podfüs
conJar ~· la disti11g11idísima Sra.
D&lt;;na Cnrmen Romero Rubio de
D'.az j, s•u aprecin ble espo8o el ínclito Jefe &lt;!e nuestrR, nación, Gl'al.
il. Porfil'IO Díaz. Recordareis vosoE) clero, e,sa .ola negr¡¡, que invatro_s 9ue al subscribirse en el Censo de ,t la Repnbhca g1·acias á la torprox1mo pasado dijo entre otrns pr y necia política de conciliación
cosk,: el Sr. Gral lJfaz que, "cnmo d.es&lt;'a enmasc/lrar sus pasiones su'.
Presidente de la Repúblicail[exica- &lt;'11:8. y sus actos inilignos, en comna no se le permitía _la Religi&lt;Ín, phc1dad con los jueces c!Pricales de
: pera, que como Porfino Dfaz, errt Morf'lia. Agustín Guzmán.cura de
Cfl'~ohcoApostólico Romano.'' Es Boeaneo, Mich .. nombrósu apodefncil r¡!,e ya, se l!nya, olvidado, pe- rado al abogado rrerical Francis.
ro decidme ¿que os pa,rpce de esfa,s ro Elguero, para q ª" se querellase
paJabras?''
contra los redactores de nueRtro
A nosotros nos pm·ece que esaA estimado colega El Corsario que
palabras del Presidente están muy se publica en :Morelia como órgae~ consonancia con su torpe polí- no del "Club LibPral Liga Patriótica. Por esas palabras vemos que tica," de los delitos de injurias diiil Gral. Díaz engañ6 á los libera. famac(ón y ealumnia, qÚe se dicen
les;
~llas vemos también que cometidos en un artículo titulado
un md1v1duo que se precia de ob- "Ecos de Zi napécuaro " que se pu. ,
1 ¡
)
~ervar las ridículas fórmulas de la b] wo en e Núm. 3 de nuestro co1~lesia, como el Presidente, tiene legn.
&lt;fue ser un funcionario clerical.
'fitn luego como se presentó la
Esa declaración faltaba para q~ere:la, el_Juez delo Criminal Lic.
qne los pocoslioeralesqnetodavía Nicolas Mendez, perteneciente á,
creí.tu que el Presidente es progre- varias cofradfas religioRas, lo que
sista, se inscriban en el Partido Li- no obsta pn ra que haya protestaberal, el que He está reorganizan- do cumplir la Constitución y no
do á despecho del conservador Pre• cua1pla, su protesta, dictó auto de
sidente y que tanto á Pl como á RU aprehensión contra el Sr. D. Juan
Ministro Reyes tiene tan malhumo- ~edal, Dir11ct?: de nues.tro colega.
Sll encarceló,e mcomumcó riguro.
rados.
Ha,y que desengañarse. El Gral. samente al Sr. Meda! y se dictó en
D.íaz nunca ha trabajado por el su contra auto de formal prisión
'
nenestar de la Nación, ha traba- del que apeló desde luego.

.r

''El eors~rio''

.Pº:

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,

�14.

REGE_, ER.:i.CIO~

========

REGE~EHACION.

Ya la prensa liberal de la Repú- juria de la socieda.J en que nv1blica ~ ha ocupado ampliamente mos, que el dero católiro constide rste asunto, comentándolo y tuye !a más rrspetabl1 de nueRrealzando lai, irregularidades pues- tras clases sociales, que la
tas en juego por ese tropel de ele- reputación de ese clero está baHada
rirales que pretende ahogar la en la verdarl notoria de su l'irtud
reacción libel'al de loH Michoaca- y d~sn ciencia y que la conducta
nos honrados. Nos ocuparemos de loR individuo1:1 del r-lel'o no e~tíi
del pl'or.eso, en los puntos que no ú merced de eualquiera que prehan sido comenta jos.
ten da exponel'la ·'á 1o i; cuatro
Tenemos á la vista un ejrmplar vientos de la publicidad" clid1/\
de "La ,Justicia," periódico de .Ju- tan gastado que ya n6 lo uRa ni t'l
risprudencia, come!'cio y fir unzas gac&lt;Jtillel'o de mayor ex tri flimien11ue publica en Morelia el Lic. Fran- to intelectual.
cisco Elguer0, para darse con ti! el
Por fol'tuna , la ~rcei6n de ·'El
bombo que su mediocridad intelel'- Drenaje Cleri1·al,'' que ha estado
tualnopnede conquistar. "La Jus- publicando 1111estro eRtimado roticia" se ocupa únicamente en pu- lega El Univel'Sal y loHescándalos
blicar los escuálidos y sososalegn- del cura Amado y del P1•f&gt;Rbítero
tos del Lic. Elgurro. Forzozamen- kaza, He !mu enen 1·gn do de refutar
te debía publicar en su periódico, la !meca palabr•1ria del clerieal
el escrito do querella contra los Re- Elguero.
dactores de El Corsario. Veamos
'también asPg\lra J&lt;;lguero que
ese escrito.
ya pa~aron los tipmpo~ en que los
PasaremOR por alto que el Lic. frailes tenían la condil'ión ,le eaíElguero dice al Juez de lo Crimí- dos. PrrciHamente por eHo e 1
nal qui' es apoderarlo del rura Guz- Partirlo Liberal He ha kvantndo
mán, "como com,ta de laesrrituni enérgico pan1 aplastar la aeha ta·
adjunta,'' lo que nos indica que da cabeza de esa serpienta llUP el ·
ese letrado no sabe di,tinguir en- clerical Gobierno clPI Gral. Díaz ha
tre lo que eti una escl'iturn, y el tes- ama man ;ado Pn su seno. Lapotimonio de esa eHcritura. De eRta lítica de conciliación, tan H1JC'ia cono puede disponer un particular, mo mal meditada y torpl', produpor qi,¡e debe quedar siempre ú la ce el que un fraile (}uzmau, asoguarda del ~otario en su ofir·iua ciatlo de un Lir. Elguero Y en .
pública. Por esta razón si&gt; expi- cornpliridad de un ,Juez l\léndez,
den testimonios, que 'Son copias, \ encarcelen á un liberal de honuutorfaarlas por el notario, de las rad~z intachable, con quien sus
escrituras que guarda en su proto- persegúidores no pueden sostener
rolo. Pero esa es una falta perdo- un paralelo.
nable en una persona que, como el
l)(;spués de un harinamiento ,Je
Lic. Elguero desr.onoee la cien ria frase8 injurio8aA, de vuJ¡raridad
del derecho y &lt;11 terminología.
irritante, el Lic. Elguero ~e ocupa
El Lic. Elguero hace gala de t!n del artículo denunciarlo y lo arreimpunidad al injuriar á los Hedac- gla á su sabor tra,;tornando In
tores de El Corsario y al Partido verdad y recurriendo á puerilidaLiberal, en su mal pergeilado es- deR que no encajan en un profeso1·
l'l'ito, y hace la apología de .un ele- eu derecho. Ya nos ocuparemot1
ro que, por más que lo niegue el detenidamente de e~te punto. Por
Lir. Elguero, es af,queroso y des- ahora concluimos, no sin reproprovisto de toda noción de mora- ducir las consideraciones de_ derelidarl. Dice ese abogado, con in- rho en que baRa el Lic. Elguero su

,

15.

acuSRl'ión. Este sabroso perio- pocos periódicos que pueden lfado de literatura jurídica, sería marse verdaderamente libernle,~:
rehusarlo por el más torpe prind- sus ideas avanzadas ilustran fí lá
,-ez que fortifican las convicciones,
piante en la ciencia del dereeho.
y
el sano patriotismo que infornw
"La califieadón, &gt;1egún clererho,
ele ultrajes semejanteR, no ofrece sus artículos entusiasma, aumenta,ndo el amor[¡ fa Patria, que 8U·
la mínima dificultad."
'· La,; injm·iaR son manifiesta~; fi'e tanto bajo el .rugo de los dés[llrtículo 691 dPIC6digo penal las potas . .
[.,u subscripción vale por un añ0
imputaciouei; de abuso,; eseandaun
pei;o oro. Para todo asunto
losos del ministerio, y de acciont's
dil'igil'se
[¡ la Sritn. Sara, E. Ra,míinmoraleH, imputueiones notoriarez,
Avenida,
rle Sa.Iinns So. 407.
mente cloloHas, pue, que NO TIA·
SANDOHE EN .N ,\TIA, no puedpn ser LaredoTexas E. U. A.
hij,1s de1m juicio Prrado, 1·onRtituyen v r. Jt o A o ¡; lt A ['?] difamación
[artículo 69:.l df&gt;I miijIDO Código;]
LO QUE DICE LA PHEM·L\.
y corno los proyectos que a I sacrrdote se atribuyen, serían verrladeros dP!itoR si fueRPn cierto~, y son
falsos, su imputación constitny~
'·HEUE~EltACI(lN."
calumnio, ~egírn PI artírnlo 6\lH.''
Conemos traslado de ese inroherente--. párrafo á los abogadoR
A pr~ar de las perRer-ucioneA y
que desPén tomar una IPrción de contmrir:dades que los valiPnies
jurisprud,mci a c-!Prical. Es A s li- reduetores de Pstesemanario están
neas no merreen comentario al~u- 8Ufriendo, ha vuelto 6, aparecer ya
no, porquePn HU vacirdad revelan A en ~I eRt,tdio ele la prensa, sin que
su nutoi-. para qui/\n la jurispru- su virilidad 8e mengiie ni que dencia es inarcesihle y 111 gramá- brante.
. •
ticn till enemiga irre&lt;'~neilin ble.
Aplaudimos esa condurta y feliYa noH ocnpnremoH m{ts de este 1·itm110R al público por la reapariaRunto, pnes Pstamos spguros que ·ión del periódico mencionado.
el Lic. J&lt;;lguero seguirá inundando . [ El ('1mti11eltt, de ZaratecaR.]
laH sos11s eolumnas de "La Jrn,ticia." con sus in!Plircs produccioLOS SltE:-\. FLORES MA&lt;lO\'..
nes jurí11ieas en el a11rnto de EL
Sabemos por In prensa qur los
CORSARIO.
1,ef1ores Je~ús v Hic'ardo Flore~ Mngón, los intré[tidos y valien le;; Redaetorei'I de HEG E:'-, EttACION despuÍ'H de ¡sufrir diez y nuP1·eir,terminablei; días de _pri;;ión en ba1·toli11as rigurosumentein&lt;:omunicados,
Semaiwrio liberal que se editn el día :1 de los corrientPR fueron
Pn Lare&lt;lo 'l'exas, E. U. A. b11jo le pue,tos en comunicación. Sentii11teli~ente direrrión de Ja, Srita. mo~ romo todos loR li~rules que
&amp;ra, E. Ra mírez.
saben compadecerá sus bf'rmanoH
Este periódico debe ser leído por que pA.san pol' el duro crisol rlPI HU·
todo bllen mexicano, pues en él se frirnieutO', ~entimo~ hondamente
tratan asuntos de palpitante inte- !ns afliciouHs que anonadan ~í tan
rés pnrn el Gran Partido Libernl. dignos liberales y e~pernmos que
"La Corregidora," es uno dr los

1i0N~'3Bd.
,

••LA C9rregídora"

�16.

REUENEKAC..:lUN.

la justicia pronto decida en favor
de los atribulados jovenes..
Sres. Mag6n: El partido liberal
como siempre, os necesita, soportad con calma el sufrimiento, y recordad que no os pertenecéis ¡sois
de la Patriar
[La Corregidora de Laredo Tex.
E. U. del N.]

tan pronto como deseáramos. Sin
embargo hacemos esfuerzos por
cumplir nuestro compromiso con
el público y hemos seguido siendo

"REGENERACIOX."

los númP-ros que no hemos publi-

liemos tenido el gusto de recibir
el número 41 de este ilustrado y
Yiril colega, que 80 h a publicado
con alguna irregularidad á causa
de las arbitrariedades judiciales
de que son víctimas aus redactores.
Sabemos que muy pronto repondrá el colega los números que faltan á sus numerosos lectores; y
continuará publicándose con toda
regularidad.
[La Evoluci6n, de Durango.]

cado y pronto cumplirémos, si rircum~tancias agenas á nuestra vo-

.

fieles á nuestro partido, al partido de la libertad.
Nuestra preocupación es pagar

luntad no nos lo im ride hacerlo
jrronto_
Esperamos que nne:,tros 1mbscriptores se sirvan corrPSponder á
nuestros esfuerzos pagando nuestros giros✓•
&lt;

Jaaport~ute.
A NUESTROS'

Pongo en conocimiento de las
personas que se han servido 6 se
•

Ve lvemos á suplicará nuestros
subscriptores se sirvan disculpar
la tardanza de este número. Pron-

to curregirémos la salida de-nues tro semanario, asícomo su impresi6n.
Los trastornos que ocasionan

Rirvan 8,l'P,ptar mis ,"lPrvir.inR profesionales, que todo asunto re-

lativo á mi profesión, p11ede trata.rse, ya con el Sr. Lic. EugenioL. Arno11x, en B!_J¡despacho situado en la Calle deMontealegrenúm.
12, 6 ya directamente conmigo,
pues debido á la aetívidad .,vtalento de mi mencionado compa1iero,
en nMla ha peI;judicado A mis
asuntos profesionales la, prisión
á que me ha, ,educido la arbitrarieda,d del Juez Wistano Velúzquez.
Lic. J. Flores Mag6n.

las h:11tales persecuciones de la ti-

ra.nía no pueden ser remediados

-TIP. DE J. S. TORRF~.-

�</text>
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                  <text>Fundado en la Ciudad de México en 1901 por los hermanos Flores Magón. Periódico de carácter anarquista, se caracterizó por su oposición jurídico-político al régimen de Porfirio Díaz.</text>
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                <text>Regeneración : Periódico jurídico independiente, 1901, Primera Época, Año 2, Tomo 2, No 48, Julio 31</text>
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                <text>Fundado en la Ciudad de México en 1901 por los hermanos Flores Magón.Periódico de carácter anarquista, se caracterizó por su oposición jurídico-político al régimen de Porfirio Díaz.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>t

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�Indice

REVISTA DE PSICOU&gt;GIA PSIOOMALH.'ICA
SEPT.

Afio 1

1977.

mra.

11

DiaECTOIIUO

CORS&amp;JO DDIBCftVO

. .................... .3

David F1ores Pa1acios, Rcdo1fc A1varez de1 Castil1o.

EDITORIAL. • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •

SECRE'l"AIUO

BIOGRAFIA DE SIGMUND FREUD
~srael Martínez Escamilla ••••••••••••••••••• • ••••••••• 5

Leocadio Pa1acios Sanchez

COMITE DE RED.ACCIOD

ISICOANALISIS Y MEDICINA
~. Néstor Braunstein

Israel Rartínez Escann~R1a, G¡abriel &amp;reva1o ~renda,

••••• • • • • • • • • • • • • •

Huaherto Sarai.entc Puente, Jmmando Z111rita Viera

tONALIZACION Y CONTRARREVOLUCION
Armando Bauleo •••••••• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •••••• 70

ASESOR TECRICO

Lic. Jaiae Luis Mora Ga~cia

VOS ASPECTOS SOBRE LA COMUNIDAD TERAPEUTICA
Jorge Valdez ••••• •••••••••••••••7 • • • • • • • • • • • • • • • 76

COLABORADORES

_,.t\TISTA A LA DRA. MARIE LANGER ••••••••.••••••••••• 84

Dra. Rarie Langer
Dr. Nanue1 Contreras

tSERAS •••••••••••

Dr. &amp;estor Braunstein

"' ••• • ••• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • ••••••• 90

NOTAS E INFORMES •

• •• ••• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •••••• •• 94

Psic. Jorge Váldez -

f;GelDO ..JVUtt•• RJO

I
Registro en Trámite.

La correspon~encia científica o adainistrati

va debe dirig~rse a: ImlGO, Salvatierra y Rutuali~

mo, Col. Nitras Monterrey

35

rLEXIONES EN TORNO AL CONCEPTO DE SALUD y ENFERMEDAD
\lolfo Boholavsky .••••••••••••••••.••••••••••••••••• 46

Roraa Angelica Ranqe1 SewiI.la, illoberto Carmi.o:nna mJeri.

Publicación Bi~estra1,

• • • • • • • ••••• ! •

Huevo León, México.

�I
Indice

REVISTA DE PSICOLOGD\ PSJ:00.MmLH'ICA

SEPT.

dol

1977.

1111mm. 1

DIBECTOJUO

J

'

CORS&amp;JO DDIECTIVO

David F1ores Pa1acios, bdo1fo Alvarez de1 Castí1101

EDITO.RIAL ••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••• 3

SECRE"l'ARIO

BIOGRAFIA DE SIGMUND FREUD
Israel Martínez Escamflla ••••••••••••••••.•••••••••••• 5

/

Leocadio Pa1acios Sanchez

COMITE DE RED.ACCIOll.i

Israel Bartínez EscállDll~A1a, G~riel 7Areva1@ mrenda
Rora.a Angelica Rangel Sevilla, Roberto Carimona lllleÍ
Buaberto Sarai.ento Puente, Alrlmando Zurita Viera

PSICOANALISIS Y MEDICINA
Dr. Néstor Braunstein

••• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •••••••• 35

REFLEXIONES EN TORNO AL CONCEPTO DE SALUD y ENFERMEDAD
Rodolfo Boholavsky

• •••• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • •••••••• 46

RACIONALIZACION Y CONTRARREVOLUCION
Dr. Armando Bauleo

ASESOR TECIUCO

•• • ••• • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • ••••••• 70

Lic. Jai•e Luis Mora Ga~cía
COLABORADO.RES

ALGUNOS ASPECTOS SOBRE LA COMUNIDAD TERAPEUTICA
Psfc. Jorge Valdez •••••••••••••••••••• ,.•••••.• •••.•••• 76

Dra. Narie Langer

ENTREVISTA A LA DRA. MARIE LANGER

Dr. Manuel Contreras

RESENAS ••••••••••••••••••••.••••••••••••••••••••••••• 90

Dr. Bestor Braunstein

NOTAS E INFORMES ••• ••••• ••••••••••••••• • •.••••••••••• g4

Psic. Jorge V -al.dez -

Pub1icación Bioestra~.

IJ»IIO•!Va!t•

Registro en Tranite.

La correspondencia científica o adni~istrati
va debe dirig~rse a: IlmGO, Sa1vatierra y Rutua1i~
mo. Co1. Ritras Monterrey

• • • • • • • • • • •••••••••• 84

Huevo Leónr México.

0

RIO-

�FONDO UNl~ITAllO

Editorial

.,1

Toda actividad que se intente
es siempre difícil. Todo camino que se in
estará siempre lleno de obstSculos y dificultades
mos vencer para salir adelante. En la historia de
logía --así como-: en cualquier otra historia--, encontz:amos
que desde tiempos inmemoriales, ésta ha ido avanzando y se
ha desarrollado en muchas direcciones; han surgido a lo
largo del tiempo múltiples corrientes y escuelas psicológi
cas, muchas han desaparecido, algunas se mantienen en pie;
así, vemos hoy una verd~dera Ensalada de psicologías, has
ta el punto en que, cuando alguien pregunta lqué es la Psi
cología?, se le puede responder justificadamente: "La Psi
colegía es cualquier cosa que usted quiera que sea".
Entre el gran número de escuelas psicológicas, hay u
na que sobresale por su carácter científico, su profundi
dad y su capacidad de explicarnos el psíquismo humano, nos
referimos obviamente al Psicoanálisis. Debemos advertir de
entrada, que ésta será la línea que llevará esta revista.
El Psicoanálisis en su historia, ha tropezado también
con sus obstáculos y sus problemas, ha tenido algunas desi
dencias y nosotros nos orientamos concretamente -por el Psi
coanálisis Freudiano, por ser éste el verdadero Psicoanáli
sis, completo y fundamentado científicamente. Suponemos
que no faltará un ecléctico que se moleste por ello, sin
embargo, el hecho de que nuestra revista tenga una orienta
ción específica, no significa que sea elitista; ya que es
ta revista está dirigida predominantemente a la gran mayo
ría del estudiantado de nuestra Facultad, esto es: el área
básica, por lo que publicaremos articules accesibles al es
tudiante medio, así como una menor proporción de artí~ulos
más especializados para el estudiante avanzado.
Cambiando un p~co el tema, suponemos que se pregunt~
rán muy justamente, el por qué del nombre IMAGO, cosar-que
merece su explicación. Decidimos adoptarlo porque fue éste
el título de la primer revista de Psicoanálisis que se edi
tó*por allá por el año de 1912 en Viena y queremos mostrar
con ello, la vigencia que ha tenido esta ciencia a pesar

�4

4

del tiempo transcurrido.
IMAGO nació de la inquietµd de un grupo de estudian
tes por difundir en nuestro medio, el estudio de la Teoría
Psicoanalítica; es también una modesta contribución a la
actual crisis académica por la que atraviesa nuestra facul
tad y pretendemos además sensibilizar al estudiante, me
diante esta difusión, para que lleve a cabo su práctica
social al se~vicio de la clase marginada.
Esta revista empieza a recorrer su camino, sabemos
que la tarea no es sencilla, que la labor es ardua, pero
esperamos salir adelante para cumplir con los objet ivos
que nos hemos fijado.
Por Último, expresamos nuestra s incera bienvenida a
los compañeros de nuev0 ingreso en la Facultad, es perando
que encuentren lo que buscan; así mismo, invitamos a to
dos nuestros lectores a que nos envíen sus opinione s , c rí
ticas y sugerencias para superar en lo sucesivo la oubli
cación de esta revista.
~ · -

* Por Psicoanalistas no Médicos (Profanos).

5

Biografía de Sigmund Freud
ISRAEL MARTINEZ ESCAMILLA

El presente intento de síntesis biográfica de Sig
mund Freud, es un modesto homenaje de "!mago" a la vida y
obra del fundador del psicoanálisis. Debido a la exten
ción final del trabajo hemos decidido editarlo en variaspartes, la primera de las cuales (etapa preanalítica) sepresenta en este primer número.
"He destruído todo lo que había anotado desde los ca
torce años, mis cartas, notas científicas y manuscritos:de mis trabajos •... Todos mis sentimientos e ideas sobre
el mundo en general y en particular, en tanto que me concernían a mí mismo han stdo juzgados indignos de subsis tir . Hay que volver a pensarlos y yo había escrito muchas
cosas . Ahora todo ese papel se extiende a mi alrededor co
molas arenas alrededor de la esfinge. Pero no puedo mad~
rar ni morir, sin preocupa.one por lo que vendrán a hurga;
en esos viejos papeles . ... En cuanto a mis biógrafos, que
se torturen, no les facilitaremos la tarea. Cada cual podrá tener su idea sobre la evolución del "héroe" todos -tendrán razón, ya me regocijo con sus errores". (28 de a
bril de 1895, correspondencia a Martha Bernays).
"Quien quiera convertirse en biógrafo se compc-omete-·
con la mentira, la hipocresía, y aún el disimulo de su in
comprensión, porque la verdad biógráfica no es.accesible,
y aunque lo fuera uno no podría servirse de ella". (31 de mayo de 1936, carta a Arnold Zweig).
Los anteriores epígrafes .los hemos usado para acla rar la escasa información testimonial del puño de Freud,su concepción de los biÓgrafos y su preocupación por salvarguardar sus ideas y sentimientos de esa época contra -

I

�7
6

6

la curiosidad legitima de sus sucesores y la malignidad-de sus adeversariós.
Freud inicia su autobiografía de la siguiente mane ra:

Nací el 6 de mayo de 1856 en Freiberg Moravia, una pequeña ciudad de la Checoeslovaquia actual Mis padres~
ran judíos; yo he seguido si~ndolo. De mi f ;unilia paterna
creo saber que vivió largo tiempo en la r egión renana, en
Colonia; que, con motivo de una persecución contra los j~
d{os, en el siglo XIV o 'XV, huy6 hacia e l Es~e y que, enel curso del siglo XIX, volvió a Lituania, pasando por G~
litzis, hacia un país de lengua alemana, Austria.
Es interesante como este inicio está marcado pro una
afirmación de su origen judío (el cual nunca negó), aun que nunca abrazara la ortodoxia religiosa. De su pueblo,es fácil imagi~ como debió sufrir con el antisemitismoVienés, que antes de ser relevado por el nazismo hacía e~
tragos más o menos abiertamente y lo expuso toda su vida,
sino a · verdaderas persecuciones, cuando menos a huroi ~
llantes bromas, o hipócritas ataque.
Sigisnnind Freud -_su~verdadero nombre que ·a la edadde 22 años cambió al de Sigmund - era el mayor de una familia de 8 hijos en total. Su padre Jakob Freud se casó.por primera vez a los 17 años, quedando de este matrim0 nio dos hijos, Ernanuel y Philip; al enviudar vovlió a de~
posar con Amalia Nathansohn de veinte años, madre de
Freud, Aquí es interesante anotar que su madre al momento
de casarse era de la misma edad que su hermanastro Philip
es de imaginarse cuantas complicaciones psicológicas po dr1an resultar ~e aquella situación para Freud. Ernest Jo
nes 10 describre de la siguiente manera:
Es comprensible que, de niño, haya colocado en un -plano igual a Jakob y a Nannie, su vieja nodriza. Después
ven1an Emanuel y su mujer, por último Philip y Amalia, de
la misma edad. Todo esto parecíá -justo y lógico, pero habfa un hecho embarazoso: lPor qué era Jakob y no Philip quien dorm1a en la cama de Amalia? Todo esto era muy perturbador.
Lo que hemos calificado de emparejamiento lógico tenia un motivo psicolÓgico más profundo aún: al atribuirle
a su padre un papel más borroso en la casa, le negaba elpapel de rival en relación con su madre y el de creadores

d en i-nos indeseables.
·
Tenemos todas las razones para
creer que: aunque el padre representara la autoridad y la
frustracion, Freud siempre le testimonió conscientementeafecto, admiración y respeto. Todos los elementos hosti les se encontraban atribuidos a los personajes de Philipy John~~su sobrino. Por ésta razón Freud sintió una grancorunoc:on al d~scubrir cuarenta años más tarde su propiocomp~eJo de . edipo Y se vió obligado a admitir que su acti
tud incon~c1ente en relación con su padre difería mucho:d~ su actitud consciente. Desgraciadament e, este descubrí
miento no lo hizo sino uno o dos años después de la muer:te de su padre. Al relatar lo mejor posible la génesis de
l~s descubrimientos de Freud, podemos cons iderar con ra _
zon 41:1e el mayor de ellos -la universalidad del complejo
d~ edi.po- se le.~abía :acilitado por su propia y poco ha
bitual~constelacion faITU.liar, por el est1rnulo que ésta_-::
provoco Y por las ocasiones de represión total que ofre _
cía .••
~s años de estancia de la familia de Freud en Frei~erg dieron al pequeño Sigmund una infancia felfz a pesar
aeí las complicaciones
de las relaciones fam1.·1·1.ares, no a.
s en ~1en~ a d~de emi~raron en busca de fortuna por laprecar~a situacion economica en esos días. En Viena pasauna exi~tenci~ somhrí!, de rechazo y s1ntió los rigores_
del a~tisemit1.srno, ah1. le fueron cerradas las puertas del~s circulos intelectuales y de las prestigiadas instituc~ones; pues aun cuando era aplaudido en el mundo entero
V;ena n~n~a le aclamó sus triunfos y a pesar de su antip~
tia legiti.ma, Viena le atraía y le tenía apego: cada vez-::.
que los acont:cimientos le ofrecieron razones para abando
narla, #se nego a hacerlo, "a desertar de la ciudad", como
él de~1a; hasta~que en 1938 cuando los nazis invadieron_
Austria, pe:o mas que nada la insistencia de sus discípulos_- principalmente Ernest Jones y Marie Bonaparte -, l•
obligaron a aceptar resignadamente el exilio. Al llegar a
Londre~~donde le atributan una acogida vibrante de calory ernoc19n, repara la ingratitud de Viena.

*

*

*

ESTUDIOS Y VOCACION
Pasión por los libros, deseo de llegar a ser alguien

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y de probar su valor, he aquí seguramente dos rasgos marcados, propios para explicar la seriedad precoz, la infan
cia éstudiosa del futuro cientlfico.
Que la lectura precoz de la biblia ejerci6 una pro funda influencia sobre su desarrollo intelectual y moral,
es cosa que Freud reconoció siempre francamente. Basta~~
er lo que ha escrito sobre José, y sobre todo sobre Moi ses, en las dos obras que dedic6 a esta gran figura, para
sentir que el interé~ cient1fico, aquí, descansaba en_una
afinidad de naturaleza. Desde cierto punto de vista, puede decirse que ha reehazado en sentido inverso el caminosolitario de MO:f.ses y que su obra, tan escandalosamente i
rceligiosa, es a su manera el último comentario de la --ley.
Sf_ gmund entró en el liceo a los nueve años, con un ~
ño de verttaja sobre sus compañeros, y, durante los ocho!,
ños que permaneci6 allí, se mantuvo sin interrupción a la
cabeza dela clase. Ese ardor en el trabajo era naturalme!!_
te el efecto de una insaciable curiosidad intelectual, P~
ro Freud, mucho más tarde, Vj_Ó también en ello razones -más complejas, que le permitieron esbozar una Pifcologíadel estudiante del liceo. Esta Psicología, que escribió
con motivo del cincuentenario de su antiguo liceo, merece
ser citada por lo que contiene de autobiográfico y taro bi~n porque ofrece un buen ejemplo del d6n que tenía
Freud para explicar los fenómenos más abtstractios con el.arte vivo del narrador.
según Freud, el bachillerato, o lo que equival{a a~
so en v1ena, desempeñó un_papel imporante en su vida pue~
to que le pennitió descubrir la orientación general de su
tarea; Freud nos menciona algo al respectó:
Recibí la mención de "excelente" por mi compos1.c1.onde alemán. Era un tema altamente moral: "Sobre los moti vos por considerar en la elección de una profesión", al mismo tiempo mi profesor me dijo -es la primera persona que se permite decirme algo semejante- qu7 yo ~e~1a,_l? -que Herder llama tan graciosamente un estilo 1.d1.omat1.
co", es decir, un estilo a la vez correcto y original. Es
te hecho 1ncreíble me sorprendió corno lo merecía, y me apresuro a divulgar lo más posible este feliz acontecimie!!_
to, el primero de su especie.
Freud veló obstinadamente para que su vida sentimen11

tal, sobre todo la que precedió a su mawrimonio, no pudi~
ra ser extraída de la sombra. El único incidente que con~
cemQa fué descubierto gracias a la sagacidad de uno de -su discípulos, a pesar de las precauciones múltiples que
había tomado para dejarle un carácter anónimo. Freud lo describe en un texto titulado Los recuerdos encubridoresdonde, como lo ha demostrado el doctor Bernfeld, atribuye
su propia aventura a un enfermo que es un personaje ficti
cio. La historia de ese pequeño artículo, de por sí es -muy interesante, demuestra cómo Fredd se cuidaba de prot~
gerse y hace suponer lo que tuvo que superar más tarde p~
ra analizar y publicar sus propios sueños.
El artículo fué publicado en 1899 en una revista psi
quiátrica. Normalmente, habría debido figurar posterior:mente en las primeras aportaciones a la teoría de las neu
rosis o en la Psicopatolog!a de la vida cotidiana. Diez "a
ños después, Freud introdujo en La Interpretación de los:Sueños una observación relativa a su cicatriz facial, que
ofrecía una indicación sobre la verdadera personalidad de
su seudo enfermo. Pero en 1925, al publicarse sus prime ras obras completas, retiró la observación que habría podido traicionarlo, con el riesgo de hacer el contexto ininteligible. Esta actitud es tanto más sorprendente cuanto que el incidente en cuestión no es de tal naturaleza que pueda justificarla.
La vocación de Freud, que apareció después de tantos
rodeos, creandose al final un objeto inédito conserva algo de perturbador para la mayoría de los biógrafos. lPorqué -se pregunta uno- por qué ese hombre que, en su infan
cia y adolescencia, admiraba sobre todo figuras históri :casque encarnaban el poder y la acción, decidió brusca mente estudiarmedicina y dedicarse a la investigación -biológica?. As! al principio de su autobiografía dice:
Me JIIOVÍ.a más bien una especie de sed de saber, peroque se refería mSs a las relaciones humanas que a los objetos propios de las ciencias naturales, sed de saber que
no hab~a reconocido, por lo deni8s, la observación como me
dio principal para satisfacerse.
lPor qué no se hizo filósofo, lo que habría sido elmedio más simple de satisfacer, de cierta manera legalme!!_
te, su inmensa sed - de saber?. Esta singular actitud intri
gó a uno de sus biógrafos, Fritz Wittels, que lo explica:-

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finalmente por d9s razones: por una parte está el hechO de que Freud fuera educado en la desconfianza de la filosofía, que entonces ofrecía efectivamente un espectáculobien desolador; por otra parte, el temor que le inspira ban sus propias tendencias a la especulación, tendenciasque parecía juzgar peligrosas si no eran severamente re frenadas.
Si la tesis de Wittels es atinada -y muchas cosas en
la evolución de la obra de Freud parecen corfirmarla- secomprende que el joven , todavía indeciso sor~e el caminoque debía tomar su vida, haya sido arrastrado a su carre:
rano por un hombre de ciencia, sino por un poeta, relato
varias veces que había ido a inscribirse a la facultad de
medicina después de oir, en una conferencia, la lectura de un ensayo de Goethe titulado La naturaleza, ensayo que
no conocía y cuya paternidad no es por lo demás muy segura. Sin duda ese texto ditirámbico, donde la naturaleza es evocada como una madre inagotable y llena de amor, enla que se resuelven todos los contrarios, no parece especialmente adecuado para determ1nar una vocación científica.

*

*

*

A causa de las contradicciones que lo empujaban ha cía la medicina y, al mismo tiempo, lo apartaban de la -práctica médica que es su objetivo normal , Freud estuvo a
punto de convertirse en un eterno estudiante , un fruto se
co , como le decían en broma sus compañeros. Aunque
se sa~
bÍa pobre y obligado a ganarse la vida, se mostro poco UE._
gido de obtener su título y dejó que sus estudios se prolongaran durante ocho años. La única cosa de la que parece haber estado seguro es que no quería ejercer a ningúnprecio.
Entre los cursos frecuentados por Freud con menos ra
zones prácticas hay que señalar e l del filó sofo Franz
Brentano cuyas brillantes confer encias hacían acudir en t onces a toda Viena.
Los c ursos de Brentano representan el único contacto
directo de Freud con la filosofía de su tiempo.
Bre ntano gozaba en aquella é~ca de una considerable

notoriedad aportaba ideas nuevas a la psioologla que l~oponían radicalmente a Theodor Fechner, el fundador de la
psicoflsica. Fundaba su psicología en una divisi6n de lavida psíquica en tres sectores distintos -representacio- nes, JIIOVimientos afectivos, juicios-, de los cuales s61o-el Último era responsable del conocimiento ,uco y, par tiendo de él, de la conducta moral del i~dividuo. Hasta qué punto influyó sobre Freud.en su concepci6n posteriordel aparato psíquico, es cosa que sería aventurado precisar, puesto que Freud no citó nunca a Brentano entre losmaestros hacia los cuales se sentía deudor. Puede que lohaya ayudado no a superar, sino a atenuar el materialismo
fanático tan suyo al principio de su vida universitaria.Sabemos que ese cambio se produjo por lo que dice Freud en un pasaje de La Inte~retación de los sueños, sin tratar de dar un motivo. Solo insiste en la violencia inha bitual con la que defendió un día sus opiniones materia listas en una disputa de estudiantes, dond&amp; -detalle sa. broso- su adeversario resultó ser Victor Adler, el futuro
jefe de la social democracia vienesa. El asunto fué tanto
más memorable para Freud cuanto que, por primera y Última
vez en su vida, estuvo de acabar en un duelo.
Como se ve, la evolución intelectual de Freud no sehizo sin tropiezos ni duda s . Con inmenso apetito de sa -her, grandes ambiciones, la necesidad de plegarse a una autoridad~, al mismo tiempo, de preservar su libertad, Freud no sabe muy bien hacia dónde dirigirse; su curiosidad no tiene límites, todo lo atrae, hasta disciplinas pa
ralas que no se siente dotado, como la botánica y la quf
mica, donde sus ensayos fracasaron rotundamente.
Freud reconocía a Ernest Brucke, al que segiln su pro
pia expresión permaneció "pegado" durante seis años, como
"la más alta autoridad que encontrara jamás", El viejo -profesor daba un curso en la facultad y dirigía el Instituto de Fisiolog1a, donde Yreud entr6 en 1876, al cabo de
tres años de estudio. Era un sabio de gran envergadura yseguramente un hombre notable.
Fue en el Laboratorio de Brucke donde Freud se sin tió por primera vez en posesión de sus medios científicos
y -lo cual honra a su maestro- pudo gozar de una calma in
terior que sus primeros años de facultad no le habían he:cho conocer.

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y Freud concluye con un homenaje a su viejo maestro,
que supo poner fin al primer d:sorden de su~orientaci~n
cien~ífica y a la discri,mi.nacion de que habia sido obJe

=

to:

1

1

Además tuve que hacer la experiencia desde mis primeros años ~niversitarios de que la particularidad~ la~estrechez de mis dates naturales me impedían cualqw.er exito en diversas ramas de la ciencia hacia las cuales mehabía precipitado en mi excesiv~ celo ~uv;nil. Aprendí areconocer la verdad de lo que dice Mefistofeles:
.
En vano paseáis por todos los rincones de la cien
cia. Cada cual aprende sólo lo que puede aprender.
Fué en el laboratorio de Ernst Brucke donde encontr6
por fin el reposo y una plena satisfacción, así como personas a las que podía respet.ar y tomar como mo~elos .•. :
Freud tenía la costumbre de decir que habia conocido
junto a Brucke los más hermosos años de su juventud. Fueron en todo caso años de trabajo intenso, durante los cu~
les adquirió sólidos principios científicos y comenzó a dar a su investigación un sesgo más personal, Culminaroncon tres trabajos -dos sobre las raíces nerviosas Y los ganglios espinales de la lamprea y el tercero sobre las células nerviosas del cangrejo-, publicados todos en el boletín de la Academia de Ciencias. Durante este período,
su contribución más original a la histología de la célula
nerviosa consistió en el mejoramiento de un procedimientc
de preparación y en el descubrimiento de un procedimi:~to
nuevo el uso del cloruro de oro para colorear los teJi dos. ~stos dos procedimientos casi no hicieron ruido fuera del Instituto de Viena. Pero los especialistas afirman
que, si se leen atentamente sus primeros informes, no pu~
de dudarse que estuviera en el camino de un gran descubr~
miento: el de las neuronas, que fué hecho poco tiempo de~
pués. As{ desde su juventud, su nombre se ligó a un dese~
brirniento decisivo, lo que le sucedió otra vez , puesto -que algunos años más tarde estuvo muy cerca de la gloriacon sus.trabajos sobre la cocaína, De todos modos, no fué
él quien tuvo la oportunidad d; bautizar las neurona~ • . se
desquit8 de ello ampliamente mas tarde, dotando el lexico
de la ciencia de otros muchos términos.
El 31 de Julio de 1892, se inscribi8 en el hospitalGeneral de Viena, donde habría de permanecer tres años.

Tras una temporada en un servicio de medicina gene-ral, dónde FreUd pudo convenaerse una vez mls de que no nacido para ser mMico, entr6 en el servicio psi: •
quiátrico de Meynert, donde fu~ nombrado inmediatamente interno. Freud habla de su nuevo jefe, cuyos cursos fue ron los únicos que siguió con interés siendo estudiante,como del "gran Meynert, cuyas huellas sigo respetuosamente". Estuvo cerca de él cinco meses, período muy importan
te, puesto que fue la &lt;in1ca etapa que pasó en un serv1cio
de psiquiatrla. Con Meynert se dedicó seriamente Fréud, por pri,mera vez, a una rama de la medicina. La neurología
se convlrtio poco a pQco en su especialidad, empez6 a interesarse por la psiquiatr!a y se acerc6 así al campo deacción que iba a ser suyo, pero la búsqueda de Freud, que
da al pertódo pre-psicoanalítico su car4cter un poco aven
turero, esa búsqueda decimos, no hab!a terminado .. Si.
Freud era verdaderamente un investigador, lo que buscabaestaba en el fondo de la ciencia misma, una ciencia capaz
de ampliar el pensamiento médico de su tiempo, que juzgaba estrecho y, sdbre todo, mediocremente eficaz. Antes de
lograr fundar la suya, no dej6 de buscar medios nuevos de
curar, mediante lo cual esperaba salir de la desoladora inacción que era la suerte del m~ico y especialmente del
neur6logo en un gran número de casos. Esa preocupación de
eficacia terapéutica es el origen del episodio de la coca
!na que esa vez lo llevó muy lejos de su esfera de traba'::
jo.
Freud se aplicó efectivamente la cocaína él mismo ylos resultados superaron con mucho sus esperanzas. Todassus cartas de esa época hablan de la droga, con un ardor,
en un tono de entusiasmo que no reaparecerá con frecuen cia en sus escritos,
Si todo marcha bien, escribiré un articulo sobre esto y espero que la coca1na se situará al lado de la morfi
na, y ailn por encima. Hace surgir en m! otras esperanzas:y otros proyectos. T.oino regularmente dosis muy pequeñas para c()JDbatir la depresión y la mala digestiSn y con el taSs brillante ·&amp;cito. Espero llegar a suprimir los vómitos
más tenaces, aunque se debán a alguna grave enfermedad, en res~, sólo ahora empiezo -a sentirme médico ••• Si -las cosas marchan ast, no tendremos que preocuparnos y·a en relación con nuestra uni8n y nuestra instai.acié&gt;n en --

habiti

-=

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Viena. Carta a Marta -25 de marzo de 1884.
Aquí encontramos las dos absesiones de Freud en a -quel dificil per!odo: encontrar una terap~utica eficaz y,
gracias a ella ganar lo bastante para casarse y vivir decentemente. Esta doble preocupación, a la que debe añadir
se el estado de euforia provocado por la cocaína contrib;
yeron mucho, indudablemente, a adormecer su prudencia.
Cegado por la prisa, Freud veía en la cocaína sólo lo que quería encontrar: un remedio contra el sufrirnien to. Científicamente hablando, la ligereza de que dio mue!_
traen este caso no es del todo inexplicable; la historia
de la farmacología ha mostrado y muestra todavía otros mu
chos ejemplos.
Moralmente, sin embargo, tuvo consecuencias doloro sas para Freud.
La primera fué el fracaso de su investigación. Freud
se había dedicado exclusivamente, en efecto, a estudiarlos efectos analgésicos de la cocaína, y por lo tanto suuso interno, haciendo a un lado las propiedades anestésicas que, como se sabe hoy, consti tuyen el único valor real del producto. En su articulo, es verdad, había indicado ese aspecto de la investigación e inclusive había ha blado de e llo en presencia de Koller, el hombre que preci
samente, utilizó la cocaína como anestésico local y obtu::vo toda la gloria de ello, pero no había ido al fondo delas cosas y se sintió tanto más afectado porque podía reprocharse , hasta cierto punto, haber trabajado como un afici onado.
Muchos años más tarde dejó traslucir algo en la versión poco tendenciosa que da su infortunada aventura: Fué
culpa de mi novia s i no me hice célebre desde mi juven -tud. Por un interés poco separado de mis estudios, aunque
profundo, en 1884 había hecho que me enviaran de la casaMerck ún alcaloide entonces poco conocido, la cocaína, y,
me puse a estudiar sus efectos fisiológicos. Cuando estaba dedicado a esos trabajos tuve la posibilidad de hacerun viaje para volver a ver a mi novia, de la que hab(a es
tado separado dos años, terminé apresuradamente mi trabajo sobre la cocaína y, en mi publicación, anunciaba que pronto se verían nuevas aplicaciones de la sustancia. Detodos modos, convencí a mi amigo, el oculista L, Konigss-tein, de que probara las propiedades anestés:rcas de la -

15

cocaína en el ojo enfermo. A mi regreso, me enterd 4e ~
no habla sido él, sino otro ami,go, carl Koller (actualme!l
te en Nueva York), a quien tambi@n le habf.a, hablado de .i.,
cocafna, quien había hecho las explll"iencias decisiv~s ~~
bre los ojos de los animales y hab{a presentado loa JJeSul
tados al Congreso de Oftalmología de Heidelberg. Koller es considerado, pues, justamente, cano el descubridor dela anestesia local mediante la coca{na, que ha resultadotan importante en cirugía menor. Pero no le guar~ renc6r
a mi novia por la oportunidad que perdí en aquella época.
Por 1rritante que fuera para Freud, el asunto de lacocaína no manchaba sin embargo su reputaci8n oient!ficá,
después de todo, desempeñ6 el papel de un precursor, al lanzar audazmente~ remedio todavía mal conocido. Por o-:tra parte compi:;omet{a su responsabilidad moral, y eso fué
sin duda lo que le afectó. Desde 1884, en efecto, habí• prescrito liberalmente el nuevo alcaloide, lo hab!a difun
dido a su alrededor y, en particular, había llevado a suamigo Fleisohl a utilizarlo constantemente para curarse de una intoxicaci8n de morfina.
En 1886 numerosos casos de cocainomanía despertaronen Alemania una violenta emoción. Sin duda las opiniones~
estaban divididas. Unos denunciaban al alcaloide sospecho
so como el tercer azote de la humanidaq, los otros ataca:"
ban a Freud al mismo.tiempo que elogiaban las cualidadesliterarias de su artículo, y ya un escrito célebre acudta
en ayuda de Freud, como tantos otros lo hicieron después,
Pero la opini8n pGblica seguía siendo severa, el apologis
ta de la cocatna pasaba a sus ojos por un melhechor y --=F~eud, probablemente, no estaba lejos de comparti~ esa op~.i8n. Que ese infortunado asunto provoca en fl una v:erdadera crisis, lo FU!ili4 ~o de sus más c,lebres sueñoa,dónde pululan las alusiones a inyecciones y sustancias no
civ.a,s. Socialmente hablando, si ne&gt; lQ ~ncredit! ~ :mente, por lo menos afect6 su reputact.6n en loa ntediO#- -cientlfi,cos. Sea como sea, aquello nQ se olvid6. CUandO alguno1 meses ~s tarde, . F~eud volv.t6 de Parfs cano c:aia peQll entusiasta de las ideas de Charcot sobre la histeJ'ia,
los medios vieneses lo trataron ca110 charlat&amp;n o se bUl'ia
ron de ,1. Y Viena se acostumbra a juzgarlo escandaloab.-

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*

Desde los comienzos de su carrera médica, Freud ha-bía pensado en obtener el título de Privat-Dozent. Esta distinción, muy deseada en Austria, lo mismo que en Alem~
nia y la Europa Central, era indispensable para quienes deseaban hacer carrera en la Facultad. Freud preparó unatesis sobre la anatomía de la médula, y la presentó en enero de 1885, ante una comisión compuesta por sus anti -guos maestros. Su candidatura fue sostenida por Brucke, que terminó su intervención haciendo un retrato muy elo gioso del joven investigador.
Freud, se convirtió pues, en Privat-Dozent en neuropatología pero su situación no mejoró mucho en el momento
mismo. Había abandonado el servicio de Meynert, todos sus
esfuerzos por obtener un puesto de asistente convenientemente remunerado fracasaron también y, desprovisto aún de
recursos, acepta hacer una sustitución en los suburbios en un sanatorio psiquiátrico privado. Allí tiene aloja -miento y alimentos y gana cien florines al mes. La casa le gusta, la atmósfera es cortéz y agradable, y en cuanto
al trabajo médico propiamente dicho es, como en todos los
sitios de esa clase en aquella época, inexistente.
Quizá Freud hubiera pasado aquí el resto de su vida,
de no ser por la atribución de una beca de estudios que dió un giro decisivo en sus proyectos. La beca consistíaen 600 florines, lo que le pennitió realizar uno de sus sueños: ir a París e iniciarse en la cienqia francesa.
Freud llegó a París en octubre de 1885, después de haber pasado seis semanas con su novia, en Wandsbeck. El principio de su estancia no es muy feliz, la ciudad lo a turde, los parisienses le dan un poco de miedo, le aver guenza su mal francés y, sobre todo, le asusta el costo de la vida. Su beca, es i(_lsuficiente para cubrir los gastos de su estancia, y aún viv~endo modestamente tendrá)que endeudarse una vez más. Un sentimiento de abandono, las preocupaciones de dinero, la imagen de su familia, ala que ha dejado en Viena en una situación terrible -hasta el punto que una de sus hermanas ha tenido que colocar
se como haya-, todo le estropea sus primeros momentos en::París.
Peró su objetivo es la Salpetriére, a donde se diri-

ge el 21 de octubre. Le dan la llave de un casillero en el laboratorio, un mandil mediante una fianza de tres
francos y una carta de pago a nombre de "Monsieur Freud a
lumno de medicina". El mismo día tiene la alegría de con~
cera Charcot; en seguida hace un retrato de éste, dirig!
do a Martha:
"El señor Charcot llegó a las diez; es un hombre de58 años, de alta estatura, con chistera, con ojos oscuros
sorprendentemente dulces (un ojo más bien, el otro no tie
ne expresión, afligido por un estrabismo convergente),--=largos cabellos escasos, echados detrás de las orejas, afeitado al ras, con una fisonomía muy expresiva y labioscarnosos; en resumen, tiene el aspecto de un sacerdote
laico, a quien se atribuye mucha agudeza y se dice que sa
be vivir bien".
Charcot acoge al joven extranjero con mucha corte
sía, le estrecha la mano para darle la bienvenida y, dice
Freud: "Me sentí muy orgulloso de esa prueba de interés,ª pesar de mi amor por la independencia, ya que, aún sien
do el subordinado de este hombre, me siento feliz de ser::lo''. Freud revela mucho de sí mismo en sus relaciones con
Charcot, y el medio médico parisiense donde, por primera~
vez, se siente tratado no ya como intruso más o menos tolerado, como en Viena., sino como hombre libre, al que no
se le pregunta de dónde viene. Freud siente que París loasusta y lo inspira simultáneamente.
Freud salió de París el 23 de febrero de 1886. Volve
ría después tres veces, en 1889, después de su viaje a_-::
Nancy, en 1910, para un congreso de psicoanálisis, y en 1938, cuando abandonó Viena huyendo de los nazis. Pero ja
más votvió a ver a Charcot.
Sobre su trabajo científico en París y la influencia
profunda que ejerció sobre su evolución posterior la es cuela de la Salpetriére, Freud ha dejado un admirable documento, el artículo necrológico que escribió sobre Charcot en 1893 y donde, saltando los límites convencionalesdel género, rinde al maestro un homenaje brillante de inteligencia y de verdad, haciendo una apreciación más obje
tiva de sus méritos.
Años antes se había producido un cambio en las ten dencias científicas de Charcot, al que debemos sus más be
llos trabajos. Se puso a pensar que la doctrina de las en

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fermedades nerviosas estaba ya provisionalmente tenninad.J
y dedicó entonces su interés casi excltisivamente a la bis
teria que, de esa manera, se encontro... de golpe en el centro de la atenci6n general. Esta enfermedad nerviosa,~
más enigmática de todas, que los médicos eran todavía incapaces de juzgar s€riamente, había caído entonces, preci
samente, en el descrédito más profundo, que sufrían tant~
los enfermos como los médicos que se esforzaban por tra tarla. No se quería dar ningún crédito a los histértcos porque se decía: en la histeria todo era posible. El trabajo de Charcot tuvo en primer lugar el mérito de devol ver la dignidad a esa tema de estudio; se perdi5 poco a poco la costumbre de la sonrisa sarcástica que en aquella
época provocaba irremisiblemente la enferma: era posibleque no fuera una simuladora, puesto que Charcot, con todo
el peso de su autoridad, intervenía a favor de la autenti
cidad y la objetividad de los fenómenos histéricos. Una-::
vez vencido el miedo irrazonado de ser engañado por los pobres enfermos -miedo que había obstaculizado hasta en tonces un estudio serio de la neurosis-, por fin fué posi
ble preguntarse cómo convenía plantear el problema para:resolverlo por el camino más corto.
Freud termina su artículo con una crítica imparcialde la obra teórica del maestro. Advierte lo que tiene deimperecedero y también lo que el tiempo y el progreso del
pensamiento médico no tardarán en deteriorar. En verdad,es él quien dará el golpe más duro a ese hermoso edifi -cio. Dos años más tarde, en efecto publica los "Estudiossobre la Histeria" y transforma todas las ideas recibidas
sobre ese terna, por el que Charcot había sabido apasionar
lo. Así se vuelve contra aquel que le había mostrado el:camino, pero permanece fiel a su enseñanza ya que, al difundir sus ideas revolucionarias sobre la histeria, se apresta, el también, a liberar al hombre de sus cadenas.

-

1,

NOVIAZGO Y MATRIMONIO
Tal como aparece en las fotografías, Martha Bernaysno parece justificar demasiado semejante impulso de pa -sión. Es una joven delgada y delicada, de rasgos finos pe
ro bastante insignificantes. Sin embargo, tenía bastante':'

éxito entre los hombres como para que Freud, al principio
de su noviazgo, s e sintiera·continuamente roído por los celos.
Martha Bernays pertenecía a una familia de Hamhurgomuy impregnada de cultura judía. Su abuelo, que estaba€!
parentado con Enrique Heine, había sido gran rabino de la
ciudad y había defendido la ortodoxia contra el movimiento liberal que, en el primer cuarto del siglo XIX, habtasacudido duramente al judaísmo. La familia Bernays habíapermanecido estrictamente ortodoxa. Desde el principio e~
to fue entre ella y Freud una fuente de conflictos ya que
éste se indignaba con las restricciones alimenticias ri tuales impuestas a su amada, prácticas que consideraba~por supuesto absurdas y, además peligrosas para su salud.
Durante mucho tiempo Martha se negó a contrariar asumadre abandonando sus costumbres religiosas, pero finalmente cedió y el ateísmo de Freud prevaleció sobre las tradi
ciones familiares.
La principal causa de desacuerdo entre los dos Jovenes es, por supuesto, el carácter celoso de Freud, que se
dedica sin descanso a separar a Martha de todos sus ~f~ctos; constantemente pone a la muchacha en la situación de
escoger entre él y aquellos a quienes quiere o ha queri do. La idea de un novio que tuvo antes que él lo enferma,
un amigo de infancia demasiado solícito es causa de una disputa violenta; hasta el hermano y la madre de su novia
se convierten en rivales peligrosos, que decide susti
tuir. Y durante todo ese perí odo, cuando la separación -hasta a los más pequeños conflictos, Freud manifiesta ya
un rasgo de carácter que fué muy familiar más tarde a sus
disc1pulos: aquellos a quienes quiere, deben responderle,
nada lo irrita más, que un incumplimiento de las reglas de la correspondencia. Por ello es capaz de r eñir con unamigo . Se dice que la negligencia excesiva de Jung en ese
punto fué una de las causas que le hicieron perder el a fecto de su maestro.
Los dos j6venes acabaron por fijar un término a su i
nacabable espera: pasara lo que pasara, se casarían en
1887, exactamente al cabo de cinco años de noviazgo, En realidad ganarían seis meses gracias a un t1o y una tía de la joven, que regalaron a los novios una suma módica,apenas suficiente para iniciar su vida matrimonial. Por -

•

�lO

lo detnis, Freud ya no podía más; pasó en una dolorosa agitación loa últimos días que l o s eparaban todav{a de
Mar~a.

El matrimonio tuvo que s er diferido todavía un poco
porque Freud, que .pensaba no hacer el ser:'icio militar~hasta el año siguiente, fue llamado a maniobras. Despues
hubo que resolver la delicada cuestión de la ceremonia.A Freud le horrorizaban tanto los ritos complicados delmatrimonio judío que pensó por un instante en hacerse -protestante, ya que todo ciudadano austriaco tenia que tener una religión, independientemente de sus opinionesy de sus prácticas religiosas. Después se s intió m!s seguro: como se casaba en Alemania, donde, a diferencia de
Austria, se reconocía el matrimonio civil, el matrimonio
religioso le sería ahorrado. iSe equivocabai Dondequiera
que fuera contraído un matrimonio civil no era válido en
Austria, de manera que tuvo que decidirse por la ceremonia. Fue segiln los ritos j ud{os, después de que Freud p~
só la noche en casa de un tío, para aprender las plega rias hebreas que tendría que recitar al día -siguiente. Fué la última vez que se plegó a una convicción con~ra
ria a sus ideas.
El primero de octubre de 18 86, los rec ién casados volvieron de su viaje y se e stablecieron en Viena, donde
su situación sigui6 siendo muy precaria durante mucho -tiempo. Aparte de los viajes de Freud y, a veces en l osperíodos de vacaciones , ya no habrían de s epararse. No a
bandonaron Viena s ino e n vís peras de la s egunda Guer r a Mundial, al cabo de 52 años de vida común, durante l os cuales Martha no .tuvo más rival que la ciencia, como selo había predicho su novio. Aunque sí se equivocó en unpunto: la única rival de Mar tha no f ué la c lás ica anatomía del cerebro sino el e studio de las neurosis y luego-el tllll\ultoso psicoanálisis , al que Freud dedic aría en lo sucesivo toda su pasión.

*
LA

*

*

HISTERIA

El domingo 25 de abril de 1886, día de Pascua, se -

21

le!a en un diario vien,s e l sigui e nte anuncio; "El Dr .
Si9111und Freud, encargado de cursos de neurol ogía en la
FacuJtad de Viena, está de vuelta tras una estancia de
s t!is meses en Parfs y vive ahora en Rethausstr•sse 7 , , .
Fr e ud s e había i nstalado como especiali s ta en ''enfer
medades nervios a s " , p ero pront o se dió cuenta de que l a -:neuro l ogía, tal como s e l a habían enseñado , no l ograba gran cosa p ara la mayorí a de sus enfermos . Estos , en e f ec
t o , no sufrían en general de ninguna l esión orgá nica del:s i stema nervios o, eran "nerviosos " , hoy dir íamos neuróticos, es decir, gent e apiñada en todas l a s r ama s de la medic ina sin corr e s ponder , propiament e hablando , a ninguna.
Esos enfermos s i ngularmente desheredados iban de médi co en m~dico, ensayando en va no todos los t ratamientos , fati
g aban a t odo e l mundo con sus males y sus quej as. Freud :quería vivir de su c liente la y s e di jo que la me j or manera de lograrl o e r a mos t rarse efi caz donde sus cQlega s de mostraban una total impotencia, Ese des eo de cur ar pa rece
darse por supuesto de parte de un médico pero hay que ere
er sin embargo qu~ no era tan trivial , puesto que Freud fué e l p rimero, en su sector, en convertirlo en base de
su esfuerzo científico.
Al encontrarse delante de la categoría de enfermos que no l e habí an enseñado a tratar, Freud s e dedicó a e llos con la atención y la curiosidad de las que Charcot le había dado el ejemplo durante su estancia en la Salpetriére. Sin duda el maestro francés no le había transmití
do la terapia eficaz que ahora hallaba necesaria, por 10-:menos l e había dado a la histeria una importancia científic! nueva_que no era completamente teóri~a, s egún Freudpodía cerciorarse cada día. De vuelta de París, hirviendo
en i deas y ardiendo en deseos de comunicarlas, pens6 queno tropezaría con dificultades para convencer a sus colegas, pero su primer contacto con la Sociedad de Médicos vienesa le hizo perder las ilusiones.
Tenía que hace r un informe sobre lo que había vist oy ap r endido con Charcot. Per o f uí mal recibido, Autoridades C OIT\O Bamber ger , el pr esidente , de c l araron que l o queyo contaba no e ra di gno de fé. Meynert me conmin6 a bus car e n Viena casos análogos a los que descri bía, y a pres entarlos a la Sociedad de Médicos . Lo i ntenté , pero losmédic os de los hospita l e s en l os que yo encontraba casos-

�23

22

1'

11

se negaban a dejarme dbservarlos y ocupaxme de ell&lt;&gt;t• uno
de ellos, un viejo cirujano, exclam6: "Pero, mi querido colega, lc6mo puede .usted decir tales absurdos? BysterOP•
quiere decir útero. lCÓmo podría estar histérico un hora bre? "Objeté en vano que lo que necesitaba era la posibilidad de observar el caso y no una aprobaci6n de mi dia&lt;Jnóstico. Por fin descubr1 fuera del hospital un caso clásico de hermianestesia histérica en un hombre y lo presen
té a la Sociedad de Médicos. Esta vez recib1 aplausos y:después nadie volvió a interesarse por mi. La impresión de que las autoridades competentes habían rechazado mis novedades era inconmovible en todos¡ con mi idea de 1a· -histeria en el hombre y la afirmación de que era posibleproducir parálisis histérica por sugestión, fuí rechazado
a la oposición. Como poco después el laboratorio de anatooi!a cerebral me fué cerrado y durante semestres no tuve
local donde dar mis clases, me retiré de la vida académica y médica. Y desde entonces no he vuelto jamás a la Sociedad de Médicos •••
El fracaso de aquel primer informe, si no enemistó a
Freud con la Sociedad de Médicos tan radicalmente como le
parecía recordar mucho más tarde , fué sin embargo decisivo al obligarlo a trabajar solo para cumplir su doble tarea: tratar las extrañas enfennedades que observaba y, pa
ra ello, encontrar a cualquier precio el medio de compren
derlas. Como necesitaba ganarse la vida de inmediato , em:pezó por tratar con los precarios medios terapéuticos que
le ofrecía su tiempo.
Freud se dedicó entonces principalmente a la hipno sis lo que no lo hizo reconciliarse con los psiquiatras,para quiene s el hipnotismo era charlataner ía y los "magne
tizadores", como se decía, engendres de los más desprecia
bles. En Paris había visto a Charcot utilizar la hipnosis
para cre ar sintomas y después supri.Jllirlos. Después tuvo conoci.Jlliento de los trabajos de la~Escuela de Nancy, queempleaba la sugestión con o sin hipnosis con intención te
r apéutica. Tratando de sacar partido de todas las técni :cas, hasta de las más vituperadas, se apartó cada vez más
de las enfermedades nerviosas orgánicas, en cierto sentido sin haberlo deseado.
Seguramente se habrá observado de pasada la valerosa
franqueza de Freud que muestra a plena luz los móviles in

teresados sobre los cuales la hi$tori• d~ la ciencia~
da gene ralmente un silencio púdico; investicf6 porque nece
sitaba dinero y no podÍ4 prescindir del sent.Uliento de~
tenc ia propia, dos cosas que siempre se eacuentran, de u,,na manera u otra, en el o rigen· de las grandetf realizll&lt;::19-"
nes humanas. Como toda idea y toda ciencia, el eeicoanfl!
sis tuvo causas osc uras, elementales, sin medida comtin con lo que habrían de ser sus fines. La única diferenciacon las demás es que fue la primera, y hasta ahora casi la única en reconocerlo .
Las imperfecci ones de sus procedimientos terapeuti cos no de jaron de preocupar a Freud durante los primerosaños de su práctica. Pronto s e dió cuenta de que no era pos ibl e hipnot i zar a t odos l os suj etos y que, en los quese p r est aban , e l est ado de hipnosis no era siempre tan -pro f undo como habría sido deseable. Durante el verano de1889 decidió ir a pasar varias sema nas en Nancy, para per
fecci onar s u aprendizaje .
Con Charcot, Freud habí a adquiri do l a certeza de que
l~s trastornos histéricos -contraccione s y pa r áli sis, por
eJempl o- no correspondí an a un sector anat ómi co determina
do , sino a una i magen , a una repres ent ación ment a l de l
bra zo o de l a pie rna . En "Un Estudio comparat ivo de las pa r álisis motrices orgánicas e histéri cas" , escrit o y publi cado en francés , dice que "la his t eria se comporta ensus parál isis y ot ras manifestaciones como si la anatomí a
no existiera , o como si no tuviera ningun conocimiento de
ella" . En Nancy , Bernheim l e pennitió compr obar otro he cho capital: los hi stéricos sabían, pero en cierto sentido a s u pesar cosa s que se referían de cerca a la causa de su enf ermeda d . Solos no podían encontrar ni expresar lo que permanecí a mi steriosamente escondido para su con ciencia; l a hipno sis y l a s uges t ión no eran sino medios de pr ovoca r e se recuerdo , pero entonces había un i rritant~,pr ob~ema: l Por qué ciertos sujet os cedían a la suges tion, mie ntr as que otros permanecían i nsensibles a ell a ;
'
o, s o 1o cedian
a medias?.
Fre ud no puede formu lar t odavía hipótesis s obre la genesis de la enfermedad. Por e l momento comprueba sola mente que los histéricos se comportan como si no tuvie ran
ningún conocimiento de la anatomía -lo cual no es sino un
pas o hacia su futura concepción del "si mbolismo" de l os A

�24

1

1

síntomas histéricos- y que actúan como si los movieran re
presentaciones ocultas a su propia conciencia. Además, s;
siente extremadamente perturbado por el carácter imprevisible, aparentemente caprichoso, de los efectos terapéuti
cosque llega a obtener. Perturbado, pero no desalentadoni irritado, como lo estaban visiblemente la mayoría de sus colegas. La irregularidad de sus resultados y la nece •
sidad de explicarla fueron justamente lo que lo impulsó i
continuar.
Aquí se reconoce el rasgo distintivo mís fuerte de este período tan importante para la maduración de sus i deas: una aptitud para aceptar todo, para recibir todo en
principio sin rechazar nada a prori de lo que quizá po -dría guiarlo. Lo mismo que se deja penetrar por las 6on cepciones de Charcot y de Bernheim y se convierte en el interprete de ambos en su propia lengua -es en esa épocacuando traduce la polyclinique de Charcot y las dos obras
de Bernheim sobre la sugestión-, así se abre enteramenteª la experiencia nueva que l e proponen sus enfermos. Esta
receptividad tanto afec tiva como intelectual, tan revolucionaria respecto a la actit~d ordinaria de los psiquia tras, fué la gran fortuna del genio freudiano.
A ella le debió Freud recoger y explotar un descubrí
miento sorprendente hecho no por él, sino por uno de sus::amigos y colegas, el Dr. Josef Breuer, 14 años mayor queél, con el que estaba íntimamente ligado desde hacía tiem
po. En septiembre de 1882, Breuer había comunicado a
Freud observaciones absolutamente inesperadas que había podido extraer de una curación en cierto sentido i nédita:
la de una joven histérica a la que había tratado durantedos años y que, según él, había quedado casi curada,
Freud se apasionó de inmediato por ese caso, que le hac ía
barruntar grandes posibilidades nuevas, tanto para la terapéutica como para la toería de la neurosis. Se hizo leer la historia de la curación, que Breuer había transcrito en parte y, en el curso de los años siguientes, se ocu
pó de ese caso con una pasión mucho más viva que el prin:cipal interesado que, extrañamente, parecía querer más -bien olvidarlo. Durante su estancia en París hizo partíci
pe de ello igualmente a Charcot, cuyo interés por una his
toria tan rica le parecía obvio por anticipado. Pero con::
tra todo lo esperado, éste no respondfó sinQ con indife -

25

rencia a sus observacione.
La historia de Anna o •.. , célebre desde entonces enlos 'anales psiquiátricos, volvió a preocupar a Freud en el momento en que al tropezar él mismo con casos semejantes, quedó cada vez más decepcionado por el arsenal terapéutico al que debía recurrir todavía. La electroterapiaera un .~engaño, la hipnosis
no siempre era practicable , la
,
sugestion curaba los sintomas y los hacía reaparecer de a
cuerdo con una ley impenetrable. Así, decidié5 ensayar el:método del que le había hablado Breuer, método empírico como el que más, creado menos por las ideas teóricas delmédico que por el curso imprevisible de la curación y -algo totalmente nuevo- por la colaboración inteligente
del enfermo. La tenacidad que demostró Freud entonces, pe
se_a La~ ~ingulares reticencias de su amigo, aportó al-=
ps1.coanalisis su primer instrumento y, por ello, decidiósu destino.
Anna O••• , llamada realmente Bertbe Pappenheim mere
ció ce!ebridad científica, puesto que a ella en re~lidad
~
'
se debe el metodo de Breuer, al que llamaba justamente :cura por la palabra" o "deshollinar la chimenea". En laepoca de su tratamiento era una joven de 21 años extremadamente inteligente, hasta genial, muy atractiva por añadidura.
Como la visita de Breuer era por la noche, en un momento en que la joven estaba lúcida, ella tomó la iniciativa de contarle a su médico todo lo que había sufrido du
rante~el día y de describirle las terribles alucinacione;
despues de las cuales se sentía aliviada. Un día le contó
c~n detalle en qué condiciones había aparecido uno de sus
sintoma~ Y, para estupefacción de Breuer, el simple relato basto para hacer desaparecer el síntoma en cuestión _
.
como por un encantamiento
de la palabra. An.na o ... com ' -prendió, ella misma continuó "deshollinando la chimenea"
a lo cual Freud y Breuer dieron después el nombre sabio~
de catarsis.
A Freud le impresionaron mucho tiempo las oscurida _
des que quedaban en la historia de la enfermedad, sobre todo en lo que se refería al fin del tratamiento, con toda ~vide~cia un~poco forzado por el médico. lQué había su
cedido? ~Por que Breuer mostraba aquella repugnancia por::hablar del caso? lPor qué, sobre todo, con un método tera

�26

l 1 ,,

ti

1

tan prometedor', había dejado completamente de i.Apéutico
la histeria? Freud no pudo responder a esaij~
teresarse en
é
i
hubo penetrado mis profun~
tas sino cuando 1 m smo
&lt;in
~ ; : e en el dominio oscuro de la neurosis. __Pero ~do:;
ublicó todos · los detalles que babia podi Í. tonces no P
.
h robre a quien haba cubrir por consideraci6n hacia e 1 o
uerid~ Y admirado durante tanto tiempo antes de ver en=
~
.
de sus ideas El secreto de Breuer, que
el a un enemigo
•
·
alistas
es hoy el secreto de Polichinela para los ~sicoai;.
,
ha sido revelado por Ernesto Jones en_su biog:afia.
Freud me hizo de las circunstancias particulares que
dearon el fin de ese tratamiento, un relato mis detall,!_
ro
ab .
Parece que Breuerd
ue el que incluyó en sus tr aJOS,
o q i
to,_ en relaci8n con su interesante enferma, lo exper men ,
f
cia
calificaríamos de marcada contratrans eren
•
que ahora
mí t t que suDe cualqüier manera, aquel caso lo ab~o
a ano
-mejer se aburrió de no oirle hablar mas que de ello y, -sin confesárselo, pronto sintió celos que la pusie~~~dótriste e inquieta. Preocupado como estaba, Br~uer
mucho en darse cuenta y en comprender los motivos de ~~l
estado de ánimo, que provocó en él una violenta read:c~on,
de amor y de remor inuenim utable sin duda a una mezc 1a
~
. ·6
top Decidió concluir el tratamiento y anuncio su decis~ n
•
O
cuyo estado había mejorad9 mucho. Se despi a Anna ••• ,
1 ·
llamarlo y diÓ de ella. Pero la misma noche vo vie:on a
la encontró más agitada aparentemente mas en:erma que n:=ca Breuer había sostenido siempre que su clientaí era a
. da En ningún memento de su tratamiento haba hechosexua •
11
ez la en alusión a un tema tan prohibido . Pero aque ~ v
.
,_
contró presa de los dolores de un parto histeric?, fin 1~
ico de un embarazo imaginario que habla pasado in~dvert~
g
había producido como respuesta a los ciudades
do y que se
f d
nte trasd" ados or Breuer. Aunque. Aunque pro un ame
i~~~~o, ésie la calma hipnotizandola y, presa de sudores
f ,_os abandonó la casa.
ri ~ a O • por supuesto, estaba lejos de haberse cudo sus ~;s~ornos la hicieron sufrir todavía mucho -11
~~em~o y después su estado mejoró poco a poco Y pudo
:var una vida activa, en la que logró desplegar su energia
sus facultades. Fué la primera trabajadora social que.y
n Alemania y al parecer, una de las prituvo un puelsmtounedo entero Sigu'ió siendo soltera y creyenmeras en e
•
-

27

,.~

te, se dedicó a la causa de la emancipaci6n femenina y .w-a
corrió Europa Oriental para llevar ayuda a los niños cu~
yos padres habían perecido en los pogrom,
En cuanto a Breuer, se comprende que la histeria se•
convirtiera para el en un tema espinoso sobre el que hu biera preferido sin duda guardar-silencio. Diez año• mástarde, en la época en que Freud y él trabajaban juntos en
el estudio de ciertos casos, llamó a su amigo a consultaacerca de una histérica que lo desconcertaba. La simple descripción de los síntomas bastó a Freud para afirmar la
existencia de un típico embarazo fantasmagórico, Breuer no pudo soportar la repetición de una situación que lo ha
bía trastornado tan gravemente. Sin decir p~labra, tom6 ::su bastón y su sombrero y, una vez más huyó •••
Freud había logrado convencer a Breuer de volver con
él al estudio sistemático de lo que llamaba entonces "lagran neurosis". Se produjo entonces una colaboracUn que.duró cinco años -de 1890 a 1895-, fecha en la cual los -dos hombres publicaron en común sus estudios sobre la his
teria. El libro, considerado en general como la primera o
bra de la literatura psicoanalítica, comprendía cinco bis
torias de enfermos, entre las cuales se contaba la de
Anna O•.• , magistralmente presentada por Breuer, y c uatro
historias presentadas por Freud, donde puede seguirse lalenta evolución de su técnica, El método catártico de
Breuer, en efecto estaba lejos de resolver todos los problemas. Exigiá el empleo de la hipn0sis, : delniue Freud se
convencía cada vez más que no siempre era factible, quizá
ni siquiera deseable. El estado de hipnosis parecía disimular cie~tos fenómenos cuya importancia determinante empezaba a sospechar Freud, como lo que llamó "transferen cia", conjunto de emociones violentas, contradictoria~ yambiguas que el paciente había sentido antes hacia sus pa
dres y que ahora refería inconscientemente a la persona:del médico. Decidido no sólo a tratar sino a dilucidar la
naturaleza profunda de la enfermedad, Freud renunció poco
a poco al hipnotismo y, en el tercer caso de los Estudios
sobre la histeria, lo sustituyó por una técnica de concen
tración. Por primera vez se sintió lo bastante satisfecho
de los resultados de ese procedirnient.o que llamó "análi sis psíquico'', con el fin de señalar su principio de auto
nomía.

�28

La pac:;t~te se tendía, con los~ojos cerra~os, Freu~le pedía que se concentrara en un sintoma particular e i~
len~ra recordar todo lo que pudiera explicar su origen.
A veces no venía nada. Entonces apoyaba la mano en la
frente de la enferma afirmando que ciertos recuerdos, . .
ciertos pensamientos no dejarían de surgir. cuando ella callaba, él repetía su intención hasta que ella expresaba
lo que le había venido a la cabeza, observando: "H~ría podido decírselo desde la primera vez, pero no creia quefuera eso lo que usted quería saber". Convencido de que~
llí estaba el obstáculo, Freud le mandó entonces que dij~
ra todo lo que se le ocurriera, sin seleccionar ni preju!_
gar ni censurar sus pensam~entos. Era el primer paso ha:
cia la técnica de las "asociaciones libres", a la que fue
conducido Freud por la lógica de sus observaciones-y, con
mucha frecuencia, por la inteligente iniciativa de sus en
-fermos.
Desde hacia tiempo, Freud había acumulado las prue··bas del impQrtante papel que debe atribuirse a los factores sexuales 'en la génesis de las neurosis.
Freud estaba convencido al principio de que su dese~
brimiento le correspondía enteramente. Pero después se acordó de ciertas expresiones manifestadas por médicos conocidos, que parecían haber tenido una idea o al menos una intuición análoga. Un día Breuer había dicho delante de él que la histeria tenía con frecuencia cierta rela;
ción con los secretos del lecho conyugal. Otra vez habiaoído a Charcot decir a su asistente Brouardel que la "cosa &lt;Jenital" siempre estaba en juego en ciertos casos de trastornos neuróticos. Un año más tarde, el célebre ginecólogo Chrobak le había confiado a una histérica, expre sandose todavía más crudamente sobre el mismo tema. Es
verdad que dos de los médicos en cuestión negaron categóricamente tales expresiones y que Charcot, si le hubieran
preguntado su opinión, habría hecho probablemente lo mismo que ellos.
Hasta 1895, Freud no puso realmente en primer planolo que ya consideraba, sin embargo, corno una certidumbre.
Habiendo obtenido con gran dificultad la colaboración deBreuer para los Estudios sobre la Histeria, había aceptado que la sexualidad tuviera en la obra un papel atenua do. No es que Breuer se negara a reconocerla~ro, por u-

29

na parte, el tema se refería demasiado cerca a una penosa
experiencia personal para que pudiera tratarlo del todo francamente, y, por otra, ciertas conclusiones de Freud le parecían prematuras, demasiado exclusivas, comprometedoras científicamente. Breuer había acabado por reconocer
la realidad de la transferencia, aquel fenómeno que lo ha
bía trastornado en sus relac iones con Anna o ... , y cuyo::valor terapéutico empezaba ahora a entrever Freud. No obs
tante, la etiología sexual de las neurosis seguía chocán::dole; la defendía en pÚblico pero confesaba a Freud que,ª pesar de todo, no acababa de creer en ella. Así la amis
tad del díscipulo y del maestro, que duraba ya 20 años,:comenzó lentamente a enfriarse, para acabar por arruinarse del todo. Fué la primera de las disputas estrepitosasque acotaron el camino de Freud y constituyeron, al menos
en parte, la historia del psicoanálisis.
Los Estudios sobre la Histeria fueron bastante mal a
cogidos en los medios médicos, lo que acabó por decepcio:nar a Breuer, mientras que Freud se armaba de burlas contra la tontería de los críticos, enemigo que ya no no a bandonaría en el curso de su larga vida. Porque una cir cunstancia que volveremos a encontrar con frecuencia mástarde, la única crítica inteligente del libro no vino deun científico, sino de un escritor y crítico dramático, cuya reseña, titulada Cirugía del alma, apareció en el -más importante de los periÓdicos vienes. Alfred von Ber ger, que enseñaba historia de la literatura en la Universidad de Viena y fué más tarde director del teatro Impe rial, decía en especial:
"Presentimos que un día ser&amp; posible llegar al secre
to más profundamente esconido con la personalidad huma na •.. La teoría misma no es de hecho otra cosa sino esa especie de psicología de la q ue hacen uso los poetas".
Esta primera crítica marca una fecha en la historiamovida del psicoanálisis y de la literatura. Freud, que escribió en los Estudios sobre la Histeria que sus historias de enfermos ten1an más que ver con la novela que con
la observación médica, debió de encontrar ya en ello unaagradable compensación. Todavía ignoraba que la literatura sería con frecuencia su sostén más fiel, y a veces elúnico, en medio de la mala voluntad general.
En 1896 la ruptura con Breuer se consuma. Otro amigo

�31

30

va a adquirir en la vida de Freud una importancia exclus!
va, un amigo de quien también tendrá que separarse en co~
diciones dramáticas. Ese nµ.smo año afirma categdricamente
la etiología sexual de la histeria y de lo que llamará en
lo sucesivo "psiconeurosis". ! emplea por primera~ eltérmino "Psicoanálisis" que -hay que observarlo para la pequeña historia del idioma-, apareció en un texto escrito y publicado por primera vez en francés.

*

*

*

En ninguna parte los sentimientos de Freud se mostr~
ron tan contradictorios, tan extremados y desconcertantes
como en su amistad con Wilhelm Fliess, que duró doce años
y acabÓ también con una ruidosa ruptura. La palabra pa sión no es demasiado fuerte para designar aquella extrao!_
dinaria inclinación que, durante un largo período, fué el
centro de la vida de Freud y determinó de una vez por todas el curso de su obra.
El hombre al que Freud testimoniaba su agradecimiento en esos términos conmovedores ejerció sobre él una influencia inusitada durante más de seis años. Lo arrastróª una aventura extraordinaria, muchos de cuyos aspectos todavía son enigmáticos. A los cuarenta años, con una Pª!.
te de su vida detrás de él, una mujer a la que quiere Y seis hijos a los que se siente apasionadamente ligado, Freud pone su suerte en manos de un hombre al que conside
ra genial, aunque probablemente sea inferior a él, Y contal exaltación que toda su existencia empieza a dependerno sólo del afecto, sino de los deseos, los juicios Y las
ideas de su amigo. La aventura dura áemasiado para que
pueda hablarse de capricho, es más bien una especie de h~
chizo contra el cual son vanas las tentativas ordinariasde liberación. Freud sólo escapará corriendo el riesgo de
la empresa más audaz que haya intentado jamás un hombre sobre sí mismo: su propio análisis.
Freud no sólo se sintió desamparado durante cierto tiempo, sino profundamente perturbado durante varios años
por las inverosimilitudes de su teoría. No fué sino des -

pués del principio de su propio análisis cuando descubrió
las causas oscuras de su incredulidad: la seducción del hijolque atribuía al padre (es decir, también al suyo) le
disfrazaba los deseos incestuosos del hijo (es decir, tam
bién de él mismo), cuya cabal realidad comprendería total
mente poco después. La revelación que le aportaba el aná:lisis de sus sueños lo obligó a abandonar la teoría de la
seducción a riesgo de comprometer todos sus trabajos pues
to que, desde 1893, la idea de esa seducción precoz era:el fundamento mismo de su concepción de la histeria.
La carta del 3 de octubre de 1897, marca una fecha histórica: contiene la primera alusión al descubrimientonás sensacional de Freud, el que le dió la clave del drama secreto de toda infancia, drama olvidado desde hacia mucho tiempo y fatal sin E&gt;.mbargo, al que llamó "complejode Edipo" en recuerdo del héroe griego. Lo que la observa
ción paciente de sus enfermos no había podido sino hacer=le presentir, era ahora una experiencia gracias a un prodigioso descenso dentro de sí mismo:
"Desde hace cuatro días mi autoanálisis, que conside
ro indispensable para la comprensión de todo el problema-;
continúa en mis sueños y me ha ofrecido las pruebas y los
datos más preciosos •.. Lo que me parece más difícil es ex
poner todo esto por escrito; el tema es demasiado vasto
Debo contentarme con indicarte esto:1) en mi caso el pa dreno desempeñó ningún papel activo , aunque haya encon trado una analogía entre él y yo; 2) mi primera genera -triz de neurosis fué una mujer vieja y fea, pero inteli-gente, que me habló mucho de Dios y del Infierno y medió
una alta idea de mis facultades. He descubierto también que más tarde (entre los dos años y los dos años y medio)
mi libido se había despertado e inclinado hacia mi madre,
en ocasión de un viaje de Leipzig a Viena que hice con ella y en el curso del cual por haber dormido en su cuarto, probablemente pude verla desnuda •.• Ignoro todavía to
do lo referente a las escenas en las que se funda toda es
ta historia. Si logro recuperarlas y liquidar mi propia:histeria, conservaré por la anciana un sentimiento de a gradecimiento por haberme dado en una época tan precoz
los medios para vivir y seguir viviendo. Como vez, mi vie
ja tendencia reaparece una vez más. No puedo darte la menor idea de la belleza intelectual de ese trabajo.

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32
Es indudable que la belleza intelectual de su trabajo le dió a Freud el valor para avanzar por ~egiones in quietantes donde, desde hacía tiempo, ve1a debatirse a -sus enfermos. Aquella belleza, sin embargo, no ten!a la~
yirbud de ahorrarle los sufrimientos del camino y duran•
te cuatro o cinco años fué presa de la angustia, del abatimiento y de los bruscos cambios de ánimo que caracterizaban la vida interior de sus pacientes.
Este análisis, el más difícil de todos, había sido experimentado como una necesidad por Freud casi un año 8!!_
tes, . frente a la conmoción totalmente inesper~da provocada en él por la muerte de su padre. El anciano ten{a 80 ~
ños, Freud 40, pero esto no modificó en nada la violenc~a
del choque, ni el sentimiento de culpabilidad que el analisis de su sueño típico le hizo ver en el fondo de su pe
na.
En lo sucesivo, Fliess recibirá casi cada día los r~
sultados más probatorios de esa sorpendente aventura int~
rior que condujo a Freud más allá del mundo oficial de la
conciencia, a regiones inexploradas donde se siente tan pronto perdido como lleno de entusiasmo o desalentado por
la enormidad de su tarea. Obligado a ser a la vez el analista y el analizado, sin nadie que hacia él pudiera de sempeñar el papel que ejercía con sus enfermos, no puedeconfiarse sino al amigo cuya imagen ha idealizado desde hace tiempo cuyo pensamiento lo alienta. A él dirige susquejas, a él describe los estados dolorosos que lo dejana veces vacío y atontado, a él le revela también el sent!_
do íntimo de sus sueños y -lo que es inseparable- la len'ta génesis de sus teerías.
De cualquier manera, está l ejos de sentirse satisfecho de sus resultados. Indudablemente, ha rectificado unerror grandemente perjudicial para la prosecución de su trabajo; ahora sabe que si la supuesta seducción precoz de las histéricas no descansa necesariamente en un dato biográfico, no deja de ser una realidad en los deseos incestuosos del niño que, en su primera infancia, se compo,;_
ta realmente como un pequeño Edipo. Pero semejante descubrimiento suscita todavía más preguntas de las que respon
de; Freud prevé que lo llevará lejos y que, de buen o mal
grado, tendrá que seguirlo hasta el final~
Si mi análisis aporta lo que promete, pondré sistem!,

ticamente todos los detalles por escrito y te someteré
después los resultados. Hasta ahora no he encontrado nada
completamente nuevo, sino únicamente los problemas comple
josa los que estoy habituado. La cosa no es f~cil. Es
buen ejercicio ser absolutamente sincero consigo mismo. Solo se me ha ocurrido una idea con carácter general. Heencontrado en mi, como en todo el mundo, sentimientos que
me parece, son comunes a todos los niños pequeños, aunque
su aparici6n no sea tan precoz como en los niños que se convierten en histéricos. Si es así se comprende el efecto conmovedor de la tragedia de Edipo Rey, a pesar de todas las objeciones racionales que se oponen a la hipóte sis de una inexorable fatalidad. Se comprende también por
qué todos los dramas más recientes del destino debían fra
casar miserablemente.
Desde este momento, Freud va a buscar en la literatu
ralas pruebas que ni su propio análisis, ni el de sus de
masiados escasos enfermos pueden ofrecerle todavía.
Aunque no haya ligado todavía expresamente lo esen cial de la creación poética a la parte inconsciente de la
vida psíquica, Freud entrevé ya los enormes recursos quele ofrecen las grandes obras de arte y, sobre todo, de la
literatura, donde el hombre ha realizado siempre los sueños más irrealizables. Desde este momento siente que el psicoanálisis y la literatura son extrañamente solida
ríos, que ambos beben en las mismas fuentes y pueden enr!_
quecerse el uno con el otro.
Para apreciar los resultados de este análisis sin
precedentes, que creaba una nueva forma, sistemática y
científica, de conocimiento sobre uno mismo, habría que estar naturalmente mejor informados de la vida interior de Freud y de lo que, hasta entonces, le provocaba sufrimiento y perturbaci5n.
Las cartas a Fliess no nos informan sobre el autoaná
lisis hasta 1902, fecha en que se produjó la ruptura en:tre los dos hombres. Cabe suponer que prosiguió y que
Freud, durante mucho tiempo, lo reanudaba con ciertos intervalos. Nunca pretendió haberlo completado ni logrado plenamente.
Si se entiende por curación lo que la medicina corpo
ral tiene derecho a prometer en el mejor de los casos, in
dudablemente Freud no se curó. Pero el alma no se cura co

un

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34

mo el cuerpo. La curación, para ella, sería nada me nos
que la perfección total. Y además se había analizado so lo, sin la ayuda de un analista objetivo, sin poder estudiar las manifestaciones de la transferencia, cuya importancia es decisiva en toda curaci6n. Inacabado, ese autoanálisis deñfa , dejar'persisti~ necésariamente rasgos neuróticos que no dejaron de tener repercusiones en ciertasconclusiones de Fréud y aún en la historia del movimiento
psicoanalítico. Hay que creer, sin embargo, que había sido lo bastante profundo como para conceder la paz inte
rior necesaria para su inmenso trabajo y darle ese hermoso semblante humano, a la vez severo y lleno de sabidu ría, que ofreció al mundo durante los cuarenta años que le quedaban de vida.

Psicoanálisis y Medicina
DR. NESTOR BRAUNSTEIN

Re~lmente sentía como una tarea muy dificultosa,
muy espinosa, esta de tener que' hablar sobre el tema de las relacioaes entre el psicoanálisis y la medicina; espi
nosa, porqúe es realmente una cuestión · espinoza, erizadade mal entendidos, una cuestión que a -lo largo de la historia del psicoanálisis, es decir a lo largo de 80 , añ0s casi,viene oponiendo a ve~es a m&amp;dicos y psicoanal:i~tas,~
y a veces no oponi~ndolos, sino integrándolos de manerasarbitrarias y discutibles, lo que es tan peligtoso como u
na oposición qué no conduce a una solución satisfacto~ia=-·
de las cu~stiones teóricas que tienen ·ambas disciplinas.No sabía por donde tomar el t~a éste de ·psicoanálisis ymedicina, y discutí anteriormente conmigo sobre distintas
posibilidades. Muchas veces comienzo exposiciones con una
frase que sirve de epígrafe. En otras oportunidades co -mienzo las exposiciones- hablando de algún caso clín~co, de alguna situación clínica que pueda evidenciar los problemas planteados en una situación determinada y tambiénse me ocurr1a la posibiÍidad de hacerlo de esa manera¡ -llegué a un acuerdo conmigo mismo, que consiste en que -pienso infringiriés a ustedes las dos cosas: un epígrafey un caso.
En cuanto al epígrafe había una frase de Freud que me parece interesante para discutirla, en 1917 decía
Freud: "Es el psiquiatra y no la psiquiatría lo que se opone al psicoanálisis. El psicoanálisis es a la psiquia tría lo que la histolog1a a la anatomía, una contradic -ció~ entre estos dos órdenes de estudio, continuaci6n uno
del otro es inconcebible".
No sé si queda clara la idea; dice Freud que el psicoanálisis es a la psiquiatría, lo que la histología a la
anatomía, la histología que estudia la estructura interna ·

�36

de l os tejidos y que ve lo p equeño , mientras que , la anat omía, estudi a lo ap arente, macros cópico Y ve lo grande.
Yo oreo que esta expr e s i ón e s b astante d iscutible, pero pondría primero el acento en la primera parte; es el psiquiatra y no la psiquiatría lo que se opone al psicoanál.!_
sis. La psiquiatría, ustedes saben, que es la rama de lamedicina que se ocupa del estudio y tratamiento ae las e!!
fermedades mentales. Dice Freud: "Esa rama de la medicina
no se opone al psicoanálisis, pero el psiquiatra, sí se~
pone al psicoanálisis". lQué se está marcando aquí? Se e_!
tá marcando la existencia de una contradicción, que no es
entre disciplinas teórica, donde una, el psicoanálisis~serviría de clave para la explicación de la otra, la psiquiatría y al psicoanálisis, porque también podríamos decir a la inversa, es muchas veces el psicoanalista Y no el psicoanálisis el que se opone a la psiquiatría. Pero es 10 que sucede, que para de-finir al psicoanálisis Y ps!_
quiatría podremos partir de una conceptualización que cada una de estas disciplinas haga de sí misma. Este es unproblema que me parece que es evidente, pero muchas veces
pasa·.desapercibido, precisamente por ser evidente, y ere~
mos nosotros, que por ejemplo, si queremos saber que es la medicina tenemos que preguntarle a un médico que e s la
medicina, y paradójicamente el médico no puede definir ala medicina, así como el ingeniero no puede definir a laingeniería y el psicoanalista no puede definir al psicoanálisis, en tanto que prácticas sociales, es decir, en -tanto que actividades integradas a las demás actividadesque se realizan d_e ntro de la sociedad, es decir, la de finición de la medicina proviene de una teoría que tenga en
cuenta el conjunto de ias ac tiv idades que se realizan de!!
tro de la sociedad y que asignan a la medicina una fun-- c ión particular dentro de esa estructura.
La definici ón del psicoanálisis en tanto que práctica, no proviene del ps i coanálisis, sino de una ciencia de
las formaciones s o c i ales, de una ciencia de la sociedad que decida que es, y cuale s son las funciones que el psicoanálisis tiene asignadas en esa estr uctura. De modo entonces que, lo primero que quer!a dejar planteado es queesta oposición entre medi cina y psicoanálisis y dentro de
l a medicina, me particularizo s olo por este momento e n la
psiquiatría, la opos{bión entre la psi quiatría Y e i psic~

37

análisis no es una oposición que se da en el plano de lateoría, sino que se da en el plano de las instituciones-repre~entadas por~estas dos disciplinas, que entran en _
conflicto entre si, entre otras cosas, porque disputan un
mismo mercado, porque ofrecen sus servicios en forma competitiva a un mismo grupo de población, con objetivos,
que en apariencia son los mismos.
Esto en cuanto a lo del epígrafe.
En_cuanto a lo del caso, recuerdo el de una paciente
de 18 anos, casada desde hacía un año y medio , que fueraa consultar a un dispensario, de un barrio de la ciudad_
de Cór~ob~, donde ~a atendió un médico general por un pro
bl ema ae intensa dimenorrea, es decir, menstruaciones te:r ribleme nte do~orosas, menstruaci ones ~ue eran tan doloro
s as que determinaban que los médicos tuviesen que ínter:nar a esta chica por 2 ó 3 d1as del mes d~nde ella estaba
gritando y llorandó de dolor y los calmantes resultaban i
nefic~ces;y el médico tratante consultó a ginecólogos~ :Los ginecologos estudiaron el caso y no encontraron nada
nada ~u~ pudiese ser objetivado desde una perspectiva gi~
necologica, consultaron a un psiquiatra, el psiquiatra __
vio que laE_aciente estaba muy nerv1osa, que sufría muchopor esas menstruaciones, e indicó tranquilizantes, los __
tranquilizantes tampoco surtieron efecto, fué entonces -cuando llamaron al psicoanalista, me tocó asistir a ese ca~o , Y plat~cando con la paciente encontrarnos que esta ch1:a se habia casado un año y medio antes, con un hombre
8 anos mayor que ella, se querían mucho, no habfa problemas en las relaciones sexuales pero fueron pasando los me
ses Y esta chica no quedaba embarazada, se hicieron estu:dios Y se llegó a la conclusión de que el marido era esté
ril. Habl ando con la paciente, hablando de su deseo de ma
ternidad, deseos que se habían expresado ya como fanta
s í as de tener un hijo del padre en su infancia, pudimos descubri r que ése síntoma que ella present aba, esas menstruac i ones tan dolorosas , esos gritos y esos llantos y esos d!as de i nterna ción por cada mens truación repre sent aban para ella l a exper1encia del parto que quer í a tener y
que no_podí a tener. Trabajamos con e l la ésta dificul tad y
la p aciente pudo empez~r a mejorar de su s i n t omatología y
de s pués se r esolvió a adopt~ una cri atura .
lPor qué les traigo este caso ? Es un caso trivial -

-=-

�38

de la práctica médica,,e~ un caso tambiln trivi4'1 de ~n-terpretaci8n de histeria, no tiene en sí ~a~a de particu•
lar pero creo que precisamente por su trivialidad pued~
se~ir para que tomemos concien;ia de cual es la. diferen.~
cia que existe entre el psicoanalisis y la medi~ina, en el sentido de que la medicina busca el s1ntoma, lo analiza y trata de descubrir sus manifestaciones Y qata de g!
lenciarlo utilizando las técnicas, los recursos que se -tienen a la mano; es decir el médico llega, busca el mal,
busca el tratamiento para ese mal y trata de resolver elproblema con ese tratamiento.
~.
El psicoanalista, a diferencia del medico, no se -preocupa por el sínto~a, sino que se preoc~pa por el síntoma como manifestacion de algo que no esta•~ el síntoma
mismo, es decir, el psicoanalista se preocupa. por el sentido del síntoma, por la significación del síntoma, Que significa esto que le.pasa a esta aujer, en este m01aento,
en esta situación, en esta circunstancia de su ·y ida. Claro, aquí se presenta la cuestión ~e, qué di~erencia hay entre el psicoanalista y el psiquiatra. Habitualmente elpsiquiatra; pero cuando digo el psiquiatra, no estoy ha~
blando-del buen psiquiatra, aquf, claro, bueno o malo, u~
tedes me dirían como distingo entre el bueno y el malo; e stoy hablando del psiquiatra que no utiliza los recursos
que tiene disponibles, que la ciencia &amp;e su tiempo, que incluso el psicoanálisis le ofrece para entender lo que
pasa con su paciente y tratarlo, es decir, estoy hablando
del psiquiatra de mente estrecha, muchas veces ll~a~o -por los demás y que se llama a sí Ilismo como organis1staque tie ne a desconocer lo que el psi;oanálisis ha pr~u~i
do en sus 80 años de existencia. En este caso, el psiqui~
tra trata de entender lo que le pasa a la paciente, atribuyéndolo a alguna clase de disfunción bioquímica o fun cional en el cerebro, que representaría el mecanismo de producción de la enfermedad; el psicoanalista no niega la
existencia de estos trastornos bioquímicos en el cerebro,
porque obviamente, sino pasase algo.en el cerebro de.la paciente, mal podría esta comunicac16n de que el marido es estéril llegar a producir una dismenorrea en lapa - ,
~
d
ciente, es decir, hay intermediarios anatomicos,,pero_ eninguna manera el psicoanalista pretendería que este in termediario bioqu~co es la causa del trastorno, sino --

39

que busca la causa del trastorno, el problema que gene~
el trastorno que aqueja a la paciente, en la vida de la_
paciente Y en la relación que esa paciente tiene con el mundo que la rodea. El psicoanalista entonces busca el -sentido del síntoma, el psiquiatra que no utiliza lo$ recursos ~e el psicanálisis pone a su disposición, presinde del sintorna y entonces, el médico, psiquiatra, tiendea acallar el síntoma con los recursos de que dispone, sil os recursos alcanzan bien, y si no alcanzan, serS un fra
caso de la psiquiatría pero se tratará de dar alguna cla:se de producto químico que influya sopre esos mediadoresquímicos del cerebro para~e, sí la paciente tiene angustia, si la paciente tiene ·dolor, deje de sentirlo.
El psicoanalista utiliza como método, el método psicoanalítico, el psicoanalista le pide a la paciente que hable, para que del discurso de la paciente, surja el sen
tido del síntoma, para que escuchando a la paciente y po::
niéndola en,condiciones de poder hablar, de su discurso,de lo que ella va diciendo, se derive el conocimiento del
P:oceso que 1~ ~leva a ella a enfermar, es decir, que --nuentras el medico, con un criterio e strecho, tiende a acallar el síntoma, el psicoanalista trata de hacer hablar
al ~íntoma, le pregunta al síntoma por sti razón, por la razon de ser que tiene, entendiendo siempre que el síntoma, el síntoma neurótico, que el s!ntoma psicótico no esun accidente desafortunado o inesperado en la vida de una
persona: sino que el síntoma es la man~festación .de algoque esta pasando en la persona, de algo entonces, que tie
ne, que no tiene que ser combatido de entrada, sino que:debe ser entendido en primera.!_nstancia, · es decir, existeun deseo y existe una defensa en contra de ese deseo; e xiste para la paciente de nuestro ejemplo el deseo de que
dar embarazada y de tener un parto, existe el deseo de re
procharle a su marido el no darle el hijo que ella quie :re, existe el deseo de tener una relación con otro hombre
que podrla darle ese hijo que el marido no es capaz de -darle, y existen defensas contra ese deseo.
Del conflicto entre el deseo y las defensas, surge este síntoma, que se expresa como una transacción dolorosa, dolor de la menstruac ión, pero que para ella tiene un
significado placentero, en la medida en que representa el
parto anhelado y en que representa ~ambi~n el reproche

�40

formulado a su marido por no darle el hijo que ella quiere. De manera que el s1ntoma, en lugar de ser algo a combati~, es para nosotros algo a escuchar y a entender, para buscar cual es la solución, no la solución nuestra, si:_
no cual es la solución que la paciente puede llegar a dar
al conflicto que está viviendo, una vez que llega a conocer cuales son los términos de ese conflicto que está viviendo, porque esa es la otra caracterfstica, este con · flicto de la paciente, no era consciente para ella, ellano viene a decir, yo tengo esta dismenorrea, porque tengo
ganas de tener un hijo pero mi marido no me lo da, ella lo que hace es gritar, pero exige o nos pide que su grito
sea escuchado y entendido, lo que tratamos de hacer es e_!:,
tender el grito de la paciente en lugar de silenciarlo. Podríamos decir tal vez, para esta paciente, afortunada mente los tranquilizante&amp; resultaron insuficientes, por que si los tranquilizantes hubiesen resultado suficiente&amp;
lQué hubiésemos conseguido?, que ella aprenda a vivir con
su dismenorrea, acallando su deseo a fuerza de pastilla zos, con chochos, ese hubiese sido el resultado de habertenido éxito los tranquilizantes, con lo que no queremosdecir que los tranquilizantes sean malos, inútiles, des preciables, con lo que queremos, lo que queremos en estemomento significar, que los tranquilizantes y todos los progresos de las ciencias biológicas tienen que ser utili
zados en el marco de una comprensión real de lo que sucede con el paciente, después de haber escuchado al paciente y no para amordazarlo, ese es el sentido entonces de lo que relaciona al psicoanálisis con la medicina y acá entonces podemos empezar a criticar la frase de Freud que
habíamos puesto como epígrafe.
No es el psicoanális¡_s a la psiquiatría, lo que la histología a la anatomía, porque de ·aceptar esto, signif!_
caríamos que el psicoanálisis y la psiquiatría ven la mi_!
ma cosa, solo que el psicoanálisis lo ve en chiquito y la
psiquiatría lo ve en.·grande, y no; se trata de una Visión
distinta, de un objeto distinto, el psicoanálisis a lo -que tiende es a ver el proceso de determinación de los -síntomas a partir del estudio del sentido de los sínto -mas. La psiquiatría no parte .del estudio del sentido delsíntoma, sino que trata de categorizar al síntoma y ubi carlo dentro de una e~tructura mórbida a la ~~e se le a -

41

plica un rótulo diagnóstico, pero dejando de lado la cue!_
tión del sentido. Es en este sentido que entra una psi -quia¡tría burda, una psiquiatría que presinde del psicoan!_
lisis y el psicoanálisis hay oposición, Pero lógicamenteno hay oposición entre la psiquiatría que debiera existir
en este momento y el psicoanálisis, porque la psiquiatría
en la medida en que categoriza enfermedades, y síndromes,
en la medida en que trata de comprender los mecanismos de
intermediación y siempre de intermediación bioquímica entre la vida de un sujeto y la conducta de ese sujeto, esuna disciplina que tiene su lugar preciso dentro del ramo
de las actividades médicas, y el psicoanálisis se presenta com~ disciplina que puede aportar las determinacionesde sentido de que esa psiquiatría, en sí misma carecería.
A veces esta oposición. entre psicoanálisis y medicina; y iojoi, es necesario tal vez que haga una aclaración
en este momento; no estamos diciendo que el psicoanálisis
sea lo bueno y la psiquiatría lo malo, estamos mostrandoprecisamente la posibilidad de articulación y de integración del psicoan~lisis en la psiquiatría, es importante marcar esto, porque a veces nos encontramos con situaciones como la que me tocó vivir hace poco tiempo en el Hospital Psiquiátrico Infantil de México. Había una .reuniónclínica.•donde se discutía el caso de una adolescente histérica, ~orno invitado había un psicoanalista de bastanterencimbre, con una sólida formación analítica, los médicos
psiquiatras empezaron a discutir acerca de la histérica,si el electroencefalograma era normal o no era normal, si
las histéricas eran menos inteligentes que las personas normales, o eran más inteligentes, y algunas discusionesde ese tipo, el psicoanalista éste, con una actitud muy ensoberbesida, muy pedante, increpó a los psiquiatras que
tenían esa discusión, dici~ndoles que era una verguenza que se estuviesen todavía con discusiones que eran del -tiempo de Babinski, y que habían quedado superadas de lejos por el desarrollo teórico ulterior. Se fué enojado, los psiquiatras quedaron todos en el Hospital comentandoentre sí lo agresivo y lo desubicado que era este hombre,
y siguieron pensando en torno a la histeria en los términos en que pensaban antes • . Es decir, el ataque violento,injustificado, porque no entendía los mecanismos de pro ducci5n de la ideología de los psiquiatras a los que iba-

�4l

a discutir, determinaba una ratificación de ~os p s i ~ ~
tras en la posición que ten{an antes, y el psicoanali.$
tal ~ez sali5 con la sensación de haber dicho una Cf&gt;Sa - •
muy verdadera , pero una cosa muy verdadera que no sirYi-6~
a nadie, que no sirvió a nadie porque no tenía en c u ~
al auditorio al que se estaba dirigiendo, Y por4\l; ~ ~
nía en cuenta aquel principio fundamental de la tecru.ca ps1coanalítica, que ~plica que hay que.comenzar por e\!.
nálisis y la discusion de las resistencias, es de;ir, ~
que no trabajó las resistencias sino que las choco, las enfrentó directamente y el se fue tal vez muy satisfec~o,
pero lamentablemente ~izo un daño a la_pacient~ histér.t~
que estaba en discusion, porque el hubi~ra podido ttaba ¡jar con los psiquiatras la dificultad;q~e.prese~tabael caso; y mostrar corno desde el P:icoanal1s1s ~dia ayudar~
a entender lo que sucedía y podia ayudar a meJorar l a ~
dición de esa chica, es decir, es de estos enfrentamien~_
tos que se nutre la idea de que el psicoanálisis Y la ps;!_
quiatríason disciplinas incompatibles y que, o se es psicoanalista, 0 se es psiquiatra, y si se pertenece a uno de los dos bandos se abomina del otro. Esto nos lleva entonces a la cuestión de definir que es el psicoanáli~~s Y
que relación tiene con la medicina y con m1a perspectivamás teór1ca.
;
Decía Freud, cuando se le pidió que definiese al ~si
coanálisis, en una definición muy citada, pero que de to~ •das maneras se las voy a volver a infringir a ustedes, d!_
cía : "Psicoanálisis es el nombre: 1o. De un procedimiento
de investigación de procesos mentales, casi inaccesiblesal margen de él. 2o. De un modo de tratamiento de los de•
sórdenes neuróticos basado en esa 1nvestigación Y 3o. D
!un conjunto de nociones psicológicas obtenidas por talesvías y que va constituyéndose de manera paula:ina en.~va dd:sciplina ciendfica". En síni:esis, el P.§!icoan!li$ises un método de investigación de un sector de la reali -~
dad una técnica de tratamiento de ciertos trastornoa Y!
na ~oería científica nueva que da cuenta de ese objeto e,!
tudiado con el m,todo. Más sintéticamente: método, técnica y teoría científica.
De estos tres aspectos; la técnica de tratamiento -~e
las enfermedades mentales, es lo que es tributario del -campo de las técnicas que utiliza la medicina, es decir,

el psicoanálisis COJIIQ teoría es una ciencia independi~
de la biología y la medicina; la medicina no es una ciencia, por otra parte, es otra discusi8n, pero la biolog!asi lo es y el psicoanálisis, CO!l!O tal, es una cienc!a independiente de la biología, aunque da po~ supuesto todoslos conocimientos que la biología aporta, es decir, de -ninguna manera, es una ciencia que se opone a la biolog!a
porque ninguna ciencia se opone a otra cienc:..a.
En este sentido, entonces, el psicoanálisis es una teoría científica de un campo nuevo de fen~~nos que es precisamente éste, del sentido que analizábamos cuando es
tudiabamos lo que le pasaba a esa chica histérica.
Es un método de investigación delimconsciente, es de
cir, esa teoría científica tiene un objeto privilégiado,:que es el inconsciente y el psicoanálisis es un métod,o de
investigación del inconsciente. La aplicación de esos con
ceptos teóricos y de ese método, con la finalidad de obte
ner ciertos objetivos, en determinados pacientes que su fren, constituyen la técnica psicoanalítica donde el psicoanálisis se articula con la medicina.
Como técnica de tratamiento de los trastornos mentales, podríamos entrar por esta vía a analizar en que consiste la cura psicoanalítica. De manera voluntaria voy adejar de lado ese camino, en todo caso lo podríamos discu
tiren otro momento, porque me interesa señalar qué es lo
que el psicoanálisis puede aportar a la medicina, ademásde la técnica de tratamiento, de los neuróticos y even -tualmente de los psicóticos.
lQué otra cosa puede aportar el psicoanálisis a la medicina? Y tratar de reseñar un poco cuales han sido los
aportes que el psicoanálisis ha hecho.
En primer término, creo que es fundamental la com -prensión psicoanalítica de los sueños. Los sueños, que -hasta 1900 no eran reconocidos como objeto serio de inves
tigación y que los fisiólogos deshechaban como estados de
disociación, en los que determinadas zonas del cerebro es
taban despiertas, mientras otras estaban dormidas. El psi
coanálisis aporta una teoría del sueño que luego confluye
con la teoría del sueño que elaboran los fisfÓlogos a par
tir de 1929, es decir, hay una confluencia teórica donde::gran parte de las hipótesis psicoanalíticas sobre el so ñar encuentran confirmación en los estudios neurofisioló-

�44

gicos.
Otra contribución psicoanalítica importante es con-respecto a la teoría de la sexualidad. La teoría psicoan~
lítica de la sexualidad se adelanta a las concepciones -biol6gicas sobre la sexualidad, y sobre todo, marca la existencia en el humano de una determinación de la ps1co sexualidad que es independiente de las determinaciones -biol6gicas. Esto en el plano teórico, pero fundamentalmen
te hay una tercera aplicación del psicoanálisis al campode la medicina, que es la más importante, por sus efectos
prácticos y que es de la que quiero hablarles en este momento y con la que terminar{a mi exposición.
Porque el ps1coanálisis fundamentalmente esquematiza
lo que sucede en la relación entre el paciente y su· ana lista. En ese campo privilegiado, que es el campo de apl.!_
cación del método psicoanalftico, entre el paciente y suanalista, el psicoanálisis descubre fenómenos inesperados
fundamentalmente el fenómeno de la transferencia, por elcual inconscientemente el paciente venga, transfiere afe~
tos, sentimientos, emociones, aptitudes de las personas significativas de su .infancia a la persona del analista.Este fenómeno que el psicoanálisis descubre en la situa ción analítica, no es espec{fico de la situación analítica , sino que en general, se da en toda relación entre las;
personas y muy particularmente entre la relacion de un m~
dico y un paciente; 1ndependientemente de que sean anali~
ta y paciente analizado, es decir, que tosa relación médi
ca-paciente incluye elementos de transferencia, pero no solo esto, sino que además en el médico _s~rgen actitudesrespecto de su paciente, que ~ambién tienen carácter
transferencia!, es decir, también remiten las formas gen~
rales de relacionarse del médico con los objetos 1mport~
tes de su infancia y después, y que entonces el campo dela relación médico-paciente, es un campo de relación
transferencia! mutua, o si ustedes quieren de relaci6n -transferencia y contratransferencia. Que lo que sucede e!!_
tre médicos y pacientes, está entonces fundamentalmente determinado para estas situaciones que son inconscientespara ambas participantes de la relación.
Un psicoanalista húngaro: Michael Balint; ha funda~
do, ha teorizado y ha puesto en marcha técnicas para la formación de médicos de manera que los médi~os puedan lle
;

gar a saber que es lo que está en juego en su relación -con los pacientes, no con los pacientes neuróticos, sinocon iodos los pacientes en general. Esta técnica, la de Michael Balint, constituye una de las aplicaciones m!s ~
portantes que el ps_¡coanálisis ha tenido hasta el presente y posiblemente la más importante de todas en un sentido potencial. Utilizando la misma técnica de los grupos Balint -y esto lo digo incidentalmente- de los que ya h~
blaremos, tuvimos oportunidad, en el Hospital Infantil -Psiquiátrico de México, de formar grupos de educadoras, para discutir, para que las educadoras discutiésen entreellas y coordinadas por un psicoanalista; lo que suced1aen la relación entre las educadoras y los niños,con la -coordinación de un psicoanalista. Donde el psicoanalistahace aflorar precisamente el tipo de problemas que habi tualmente marcan la relación entre cada uno de los médi cos y sus pacie~tes de manera que el médico va tomando -conciencia de las firmas en las que influye sobre lo quepasa con sus pacientes.
Entonces, cuestiones tales como las referidas a la sexualidad, las referidas a los pedidos de consejo que -los médicos reciben de parte de su paciente, etc.; pueden
ser discutidos y analizados de manera tal que no quede c~
mo una cuestión de sentido común que el médico hace con su paciente, sino que ese sentido común sea transustanci~
do, sea complementado con una comprensión cientifica de lo que sucede entre médico y paciente, de manera que la actitud del médico esté informada por un conocimiento
científico de lo que sucede en la relación con su paciente.
Agregaría para terminar, que además de esta aplica ción de los grupos Balint, hay otro campo que debiera set
objeto tal vez de ótra discusión, o de otra mesa redonda,
de lo que fuere, que es un campo muy poiém1co de las rel~
ciones entre medicina y psicoanálisis, que es el campo de
la mal llamada -y lo dejo as!, como al pasar-, de la malllamada Medicina Psicosomática. Nada más.

�47

Pocos temas inquietan tanto al psicólogo como &lt;411 de estas
reflexiones. Está presente siempre en nuestras conversa ciones, en cuanta reunión cient!fica celebramos, en las~
largas discusiones de café, en las solitarias reflexiones
sobre el sentido de nuestro quehacer, en los juicios queelaboramos sobre la conducta de los otros y, en fin, en cada acto profesional que realizamos. Sin embargo, iqué poco claras son nuestras ideasi iCUántas veces tenemos ga
nas de cerrar las discusiones con un "todo es relativo",º refugi~nos en nuestra Última conclusión erigiendo unafrase como-blasóni Y es que el problema -nuclear a nues tro trabajo- es harto difícil de abordar. Pero al mismo tiempo es inmoral eludirlo.
Por eso opté en mi curso de Psicología de la Persona
lidad 1 por incluir el problema y excluir la clase magis:tral. Daba cuenta de ese modo de mi conciencia sobre la importancia~
cuestión y de mi in~apacidad para hacer
otra cosa que ayudar a mis alwnnos a pensar y arribar a sus propias conclusiones. O a sus propias dudas.
Lo que se transcribe es la reunión final de síntesis
a la que arribamos luego de varias horas de trabajo. Asumo la r~sponsabilidad de esta síntesis; aunque por supues
to las ideas son producto de la reflexión colectiva en-=torno al tema.
Aunque los conceptos tienen una apariencia de igualdificultad, es claro que "salud" y "enfermedad" acarreandistinto monto de complicación. Tal vez nuestra ignoran cia sea la que nos haga pensar que la enfermedad es algo-

la

Reflexíones en Torno al .
Concepto de Salud y Enfermedad
RODOLFO BOHOLAVSKY

l Universidad Provincial de Mar del Plata, FaGultad de Hu
manidades, 1969. Si me he decidido con dos años de atraso
a divulgar estas "Reflexiones ••• " no ha sido por considerar que las mismas posean un profundo valor teórico o una
gran originalidad sino precisamente por su coincidencia con las numerosas publicaciones habidas últimamente que en forma más o menos explícita reconocen la prioridad del
cuestionamiento por encima de alguna conclusión óficial.Tienen para mí un valor didáctico en el mejor sentido del
término: desencadenante de nuevas reflexiones, motivadorde críticas, opiniones y controversias, estímulo a la ima
ginación.

�48

49

simple comparado con el engorroso trámite de abordar el concepto de salud. De hecho, en:..nuestra práctica profesi~
na~ nos resulta más fácil diagnosticar una persona enferma que decir qué hay de sano en un enfe~, o qui es um,...
persona sana. Aparentemente "enfermedad'' parecer!a ser abordable desde una perspectiva psicológica más delimita b~e, en tanto "salud" nos enfrenta desde el punto de part7da con la necesidad de un enfoque más amplio, antropoló
gico.
CareceJI1Qs de un concepto claro de lo que es salud, de lo que es madurez, y con un poco más de clari,dad, pero
tampoco con un criterio definitivo, tampoco está definido
lo que es enfermedad.
Cualquier psicólogo, psicoanalista, médico etc
ob7igado a definirse, podrá enunciar una larga lista~; {n
dices para la categorizaci6n .de la conduota, pero todos:estarán precedidos o por el término "relativ~tie" 0 por
el.potencial "habría", "podría". "tendría", que escondenbaJo el manto de una aparente dialéctica, una rotunda ambiguedad.
Se entiende, por ejemplo, que en cuanto a la tempera
turac?rporal, lo "normal", lo "sano" es un valor entre:deternu.n~dos ex r~os y lo mismo ocurre con respecto de
0
tros~Í~dices obJetivos, pero nadie definiría a una perso:na f1s1camente sana, en base al enunciado de todos los va
lores cuantitativos que definirían (moleculannente) su
lud Gorporal. Es tan "sano", por ejemplo, tener setenta:p~lsaci~nes por minuto, como tener ciento veinte ante WlA
situacion de emergencia. Menos válido sería el criterio,cuando tomaaos unidades de análisis mis amplias, como laconducta o la personalidad.
Para examinar esto podemos partir del famoso CIU.J;e -

7

sa

túo U.t.a.dúti..co de nollmalldad.

Este criterio dice que las conductas de los indi.vi _
duos de distribuyen entre extremos con respectó a una va:i~l~, de un modo tal que habrá un mayor po.r&lt;te,n~ e!•_
individuos que tengan valores intermedios entre eae~ ex_
tr~os, Y un menor porcentaje que tenga valores o muy pequenos o muy altos respecto a esa variable. En téi::tninos _
estad{s~icos esto se expresa con la distribución en c ~
na, diciendo que a ambos lados de la media e.e endlentra :un porcentaje de "sujetos normales".

----

tr

Será normal una persona que no se aleje excesivamente de ese punto medio; si se aleja mucho, es anormal.
A partir de esto cabría plantearse varias cuestio
nes:
1) lUn individuo que está en un extremo, y otro queestá en el extremo opuesto, son iguabne.nte anormales?
Supongamos que se trata de una distribución de C.I . La Media Aritmética es 100. Desde el punto de vista estadístico, es tan "anormal" un chico que tiene C. I. muy bajo como uno que tiene C.I . muy alto. Stn embargo; podríamos decir que el primero está enfermo; en cambio el segUE.
do, si bien es "anormal", no está enfermo.
2) Supongamos que usamos pruebas de inteligencia para distribuir a los chicos en grados homogéneos: formarnos
grados con chicos superdotados y grados con chicos subdotados. En este caso como la X siempre es pe rtinente a ungrupo detenninado, la X en el grado de los infradotados tendrá un valor, y la X del grado de l os superdotados te~
drá otro valor, distintos debido a la población de la que
ha sido extraída.
Quiere decir que para el grado de los infradotados (X 75, por ejemplo) el chico con C.I. 60 empieza a ser -normal; y el chico con C.I. 140, en el grado de los supe!_
dotados, también empieza a ser normal; o viceversa.
En última instancia encontraríamos que cada indivi duo es normal en función de sl mismo, porque podríamos ir
modificando las poblaciones (y en función de esto las CU!:
vas) dentro de las cuales, y en función de cualquier par!
metro, esa persona se "convierta" en normal.
Otro ejemplo: la gente puede presentar grados varia-

�50
51

bles de retraimiento social. Si se retrae mucho, dentro,
de una poblaci6n es anormal, según el criterio esta.dfsti•
co. Sin embargo, si a .esa persona la inclu~s ep t a n ~
po de mlsticos posi.blemente se convierta en "~al",
Pero hay algo más:· seguramente las conductas h ~
no se distribuyan según esa curva, sino que se llaman tfn~
jota. Por ejemplo: las madres pueden tener hacia sus hi jos conductas que van de mucho cuidado a absolúto descui•
do .

Po(.c, CAIIIIA.Do t,u,ttal)O

~l)(&gt;lo C.U.!&gt;t.~ "-U:&gt;1"E:RNO

Sin embargo, en general, la distribución muestra que
hay bastantes madres que evidenciarían tener bastante o suficiente cuidado con sus hijos, y pocas que pudieran te
ner absoluto descuido.
Aqu1 la X se ubica más próxima a la parte más elevada de la curva. Lo normal en este caso coincide eon R..o.
qu.e. .6e. e.6pell.a., con lo que se define socialmente como "~eseable".
Si habláramos, por ejemplo, de qué hacen los conductores cuando enfrentan un semáforo en rojo, veríamos quehay pocos que siguen de largo, que hay muchos q11e paran y
que hay otros que sólo disminuyen la velocidad. En este caso, lo hacen porque está la luz roja y porque socialmen
te hay una pauta qu~ determina que se detengan. Si no e::xistiera esa pauta, posiblemente la distribución de laa conductas de los conductores en una esquina se~{a en cam
pana.
Es decir que lo que hace que una distribución normal
se convierta en una dist.ribución ---en- jot~ . son las pautas -

culturales o sociales, cuya adopción determina la conclucta de los individuos. De donde la normalidad, que comiéb~
za por ser un criterio estad.(stico, se convierte en un
~ 1,oc.i.ol6g,C.c,o: se considerará no.I:1Ual aquello que la sociedad espera que los individuos Bealicen.
La normalidad, desde el punto de vista estadístico,establecerá una pauta ideal a la que los individuos ten drían que adecuarse. Pero la conducta real de los individuos se alejará en más o menos de esa pauta ideal.
Es decir que lo normal, desde el punto de vista esta
dístico, implica: primero un criterio acerca de lo que ha
ce la mayor1'.a, mayoría que hace lo esperable según una_-;;
pauta social; ergo, para definir lo normal, aún desde elpunto de vista estadÍstico, habría que saber qué es lo -que la sociedad espera de esos individuos.
Esto hace más fácil '.éntender que cuando caD!bian losvalores de una cultura o grupo (ea decir lo preacripto co
mo deseable de los 1nclividuos) aparezcan más conductas_-:
consideradas anormales, o respecto de las cuales haya más
conflicto para su categorización. En este caso es más dificil para los individuos saber qué es lo que se espera i
dealmente de ellos.
De lo expuesto se deduce que el concepto de no!Una.Uda..d incluye un criterio explícito o implícito que es el de adaptación social.
Desde el punto de vista estadístico, normalidad es sinónimo de adaptación social, o sea ajuste al rol espera
do, a la pauta ideal. Esto es lo que el grupo de discu _-:
sión que definió normalidad expresaba en términos de: "el
individuo adecua sus conductas a las normas del grupo". Pero preguntémonos, la cuál grupo? Al grupo en función -del cual se está definiendo la conducta de ese individuo.
Y sabemos que ni la persona pertenece a un solo grupo nila sociedad es homog~ea cen respecto a los grupos y lossistemas de valores de los mismos. lEs decir que un individuo tendrá tantas "normalidades" como grupos a los quepertenezca? O, lo que se infiere de lo expresado, adaptación y normalidad no son sinónimos sino que hasta puedenser antónimos. Además, si hablamos de pauta "ideal", de mayor o menor proximidad a la pauta ideal, el criterio de normalidad incluye conceptos de valor. LG que, aunque es un he -

�53
52

cho unánimemente aceptado, no es suficientemente examinado d,sde una perspectiva crftica (autocrftica).
Con los valores en general, en ciencia, se actrta psi.
copáticamente, es decir se los usa sin hacerlos conscientes, _se los actúa sin pensarlos. Lo que constituye un cla
ro eJemplo de la intr{nseca articulación entre ciencia e-::
ideo~og{a (consi~erada ésta en su papel escotomizante). S~ dice que la ciencia tiene que ser objetiv~ y que no __
tiene que abrir juicios de valor, pero difícilmente una_
c~encia qu~ s: ~c~pe de la conducta humana puede prescindir de abrir Jw.cios de valor, en términos de "esto estábien"
,. sin ser explícitos ,. o . "esto es t.,.
ama1" • Los que aun
estan siempre actuando latentemeI)te como formas internali
zadas de una determinada ideolog{a.
En lugar de negar el problema de los valores tene mos ~ue incluirlos y ver cuáles son nuestros valo~es en_
funci~n de los cuales decimos que esa persona actúa bieno mal, es sana o enferma.
S~ d~cimos ~ue los chicos superdotados son "an01.na
.
les" &lt;ÍÁAt-ú1:tol&gt; de los"anormales" infradotados, es porquepara nosotros ser muy inteligente es "bueno" y ser tont0 _
es "ma1o.
" p arece obvio.
·
Pero es justamente lo obvio lo_
~e debe ser sistemáticamente considerado, examin~do, revisado. _Lo ~bv~o e~ lo instituido como tal. Es función de
la_con?:enc1a ir mas allá de lo aparente, así como es O _
b~igacion de la ciencia como forma de la conciencia so_
cial asumir una actitud de sistemática desconfianza fren-·
~e a lo que "naturalmente", "por supuesto" u "obviamente"
debe ser así".
.
Ayer se vio cuando hablaron de que no hay salud sinlib~~d, sin responsabilidad. Y bien: al preguntarnos
lque libertad? llibertad respecto de qué?, lpara qué?, es
tamos incluyendo nuestro sistema de valores de un modo_-:;:
más_expl{cito. Lo mismo ocurre cuando se habla de responsabilidad: tiene un sentido en la ética protestante, otro
e~ el budismo, otro en el pragmatismo americano, otro segun el contexto valorativo en que nos movamos. Aumentan_
nuestras dudas. Enhorabuena: la incondicional confianza en lo aparente se debilita. lCuántas otras formas posi __
bles de existencia se esconden tras aquella a la que conmayor o menor confort estamos acostumbrados (condiciona_
dos)?.

En cada cultura hay distintos contextos yalorativos;
nos encontramos con que normal o sano será distinto según
el c~nt'exto cultural, y entraremos así en la zona del relativismo cultural. Entonces encontraremos que tener alucinaciones implica estar sano en otra cultura, o donde el
tener visiones es esperado, es bueno, es normal. Ser epiléptico en nuestra cultura equivale a estar enfermo, pero
en la Grecia Antigua tener una crisis epiléptica era considerado algo bueno, o por lo menos signo de buen augu -rio.

P. Pichot ("Los modelos psicopatológicos de la perso
nalidad", en Lagache, o, y otros, Lo~ modelol&gt; de. la. pe/Ll&gt;O
nalúfa_d, Proteo, Buenos Aires, 1969) ha objetado el exce=sivo énfasis puesto en el relativismo cultural que hace que las enfermedades "aparezcan" y se "esfumen" según los
contextos sociales. 2
creo que el relativismo puede inducir una actitud es
capista con respecto al tema que nos ocupa, ligado en úl-:;:
tima instancia a una concepción del hombre y su destino.lSon los hombres ~e distintas culturas iguales o disuin tos? Muchos responderíamos cambiando el O por UJ} y, pueslas diferencias interculturales(y aun intraculturales) c~
yo descubrimiento ha servido para ampliar, complejizar yenriquecer la imagen del hombre no pueden ser usadas para
ampliar hasta tal punto el tramado que el hombre -nuestro
Í)eJl'le.ja.nte., aunque dl6eJte.n.:te. según cada cultura- se escape
2 "En términos más generales los modelos de la personalidad propuestos por la psicología social, ~uando se refieren a la patología, tienden muy naturalmente a destruir normalidad y patología en función de referencias socia
les. Tal es, por ejemplo, la posición de las escuelas cnl
turistas: el individuo es un enfermo social si su compor-=
tamiento se desvía en forma excesiva re~pecto de la norma
aprobada por la cultura particular. Así los antropólogosdescriben culturas en las cuales serían considerados como
normales comportamientos que para nosotros son patológi cos. Solo citaré los estudios sobre la cultura "paranoi ca" de ciertas tribus indias, o las observaciones que sehacen a menudo acerca de las pretendidas variaciones de la tasa de esquizofrenia según las normas culturales.
El problema es muy complejo. Antes que nada conviene

�54

entre los hilos de una concepción superficialista basadaen diferencias aparentes, resistente a una búsqueda de -sentidos compartidos.
Creo que si alguna vez encontramos un criterio aceptable de salud, será válido para un negro de Nigeria, uná
rubia dinamarquesa, un granjero ucraniano o una marplaten
se estudiante de Psicología. Aún serán distintos los 41,g::
rú.,f,,lca&lt;ÚJJ., atribuidos a sanos y enfermos, las cáusas de la
enfermedad, los índices de enfermedad, las técnicas mágicas, religiosas o científicas de curación, etc. Pero ~e/tsano, sea lo que sea serlo, está hasta tal punto unido alardea de hombre, que creo ~o caben aquí relativismos. Y en cualquier cultura, por diversos que s~an sus marcosnormativos, la gente diferencia las personas, de las pie dras, de los árboles y de las montañas, y sobre esta cate
ggrización bás1ca es que se estal:;&gt;lecen valores d~feren _-::
tes.

destacar que la mayonma de los estudios de antropolog(a no establecen diferencias explfcitas entre los estados -procesuales y no procesuales. Es perfectamente admisibleque ciertas culturas favorezcan -y por consiguiente consi
deren normales- determinadas personalidades que para noso
tros son desviantes. Pero tengo entendido que se trata,::en todo caso, de "personalidades patológicas" en el sentí
do de las "personalidades psicopáticas" de la literatura::de lengua alemana, o de los "caracteres neuróticos" en el
sentido de la literatura psicoanalftica. As{, cuando se habla de "cultura paranoica" es posible que en la pobla ción estudiada sean particularmente valorizadas las carac
terísticas de orgullo, desconfianza, rigidez. Pero ello::no puede significar que en dichas culturas un sujeto quepresente úna psicosis delirante paranoica procesual sea considerado normal. La confusión terminológica (empleamos
el mismo adjetivó "paranoico" para caracterizar una perso
nalidad patológica no procesual y una ps¡cosis procesual)
refleja la confusión conceptual.
En nuestra sociedad existe un ejemplo bien conocido.
Hasta la introducción de la instrucción primaria obligato
ria sólo eran considerados patológicos los grados más pro
fundos de ratraso, mental; la imbeeilidad y la idiocia.

En

Esto por supuesto no hace desaparecer el problema, LOS valores forman parte de la vida del hombre. Y el cons;l.aerar (valorar) la enfermedad y la salud de Wl inedo u ,S
tro contribuye a determinar el fen6meno constp.eradlo, ~

{ exagerañdo como si la gente pudiera enfeoiarse por~
as ' 108 demás ~loran su conducta como enferma. Quiz!s e_! _
que
•d
que _,..
to no sea tan éxagerado, denmodo que la va1oracio~
las distintas culturas y subculturas hacen de la enfermedad y de la salud es un tema de .'.central inter~s, con lasprecauciones que hemos planteado respecto del tentador
"relativismo".
la bibliograf{a anterior al siglo XIX se encuentran muy pocas alusiones a lo que denominamo~ def~ciencia. _Precis~
mente la modificación social que fue la introducción de
la enseñanza obligatoria reveló la ~xistencia_de dicha.~e
ficiencia, que finalmente se definio como la 1nadapt~c~~n
a esa nueva dimensión social, y que por lo .tanto def1n10como patológicos a sujetos hasta entonces conSj_derados e~
mo normales. Pero la deficiencia mental corresponde pre i
7
samente a ese margen de variación no proce~u~l, susceptible de ser calificado de normal o de ~atologico s:gG~ lacultura. Por el contrario, la imbecilidad y la idiocia -han sido coasideradas Siempre, en todas las culturas, como manifestaciones p~tológicas.
, .
Las afirmaciones de que ciertos estados patologicosprocesuales son admitidos, en dete:11í~adas culturas, co~~
normales, no han sido demostradas Jamas, por lo que yo
sé. Por ejemplo, se ha pretendido que la supuesta rarezade la esquizofrenia en las In~ias era 71 r 7~ultado del~actitud rel~giosa que favorecia la med1tac1on Y las ~nifestaciones autísticas. Pero es posible_pre~~~arse s: no
se trata de una confusión entre la squ1zof~m~; (desv1a 7
ción no procesual) y la esquizofr;n1a (de~~1ac1on proce-sual). Que la primera pueda ser mas valorazada por la cul
tura de la India que por la occidental·, ello es posibl~ Y
aun probable. Pero que la esquizofrenia ~ueda ser cons1de
rada como un estado normal, ello ao ha sido demostrado. La mayoría de estas,discusiones.~e ~as~n en resu~tados de
encuestas epidemj_ologicas ps¡_qu1atr1cas. Ahora bien,~ tas por el momento, y aun en los paÍSl!s técnicamente mas-

�57

Este problema de la cultura nos lleva a uno de más a
gudas faceéas, que ustedes mencionaron ayer: en una cultu
ra ehferma, adaptarse es ser enfermo, Pero el p~obleina no
es sencillo. Tres cons1deraciones debiéramos examinar:
1) lPuede un concepto psicolÓgico como el de salud apli carse a un objeto como la "sociedad global" sin caer en psfcologismos? 2) lUn planteo semejante no supone estrictamente un condicionamiento social que deg4r1a sin contero
plar distintas "formas" de estar sano y enfermo en una -misma sociedad? 3) Además este planteo no hace más que ex
traer el problema de los lúnites de la Psi:cología y "pa::
sar la pelota" a los sociólogos, quienes deberán definirqué es una sociedad sana y una enferma (lo que no estaría
mal que realicen, pero sobre un análisis sociológico y no
psicologista) •
Una definición de salud y enfermedad debe tener en cuenta el grado de desarrollo, movilidad y conflicto so cial. Se dice "las culturas son cambiantes". Cuando hay valores definidos es claro para los individuos adaptarseª es~ marco valorativo y conforme a la adaptación lograda
ser (justa o injustamente) evaluados, pero cuando aque -llos cambian es mucho más diffcil juzgar si esa conductaes sana o enferma.

avanzados, son insuficientes en grado SlDllO. A pesar de
considerables trabajos, no hay acuerdo aún en cuanto a la
existencia de una vinculación eritre esquizofrenia y clase
social. A fortiori, los resultados provenientes de países
en los cuales la infraestructura médica y estad{stica esmuy insuficiente deben ser considerados inciertos.
Hasta que tengamos más amplia informac~ón, podemos admitir que la definición social de los límites de la per
sonalidad y de la patología vale para las variaciones __::
cuantitativas, no procesuales, de la personalidad. Pero en el estado actual de nuestros conocimientos no pensamos
que se refiera a las derivaéiones cualitativas procesua les. Estas son enfermedades, en el sentido médico de la palabra, y debido a ello independientes en principio de las nor111as culturales.
Sin embargo su -.o pinión merece dos salvedades: a) Ladistinción entre estados _procesuales y no procesuales en-

Hace cuatro O cinco años, que un muchacho tuviera el
pelo largo podría ser considerado como w:1 signo ~e rebeldía ~ontra la sociedad. Habr{a, sí, juicios cambiantes en
cuanto a si eso es "normal" o ''anormal". St hace cinco ahubiera entrado en nuestro consultorio un adolescente
nos
.,. d
.
1
a
con una camisa floreada, un pantaion e terciope ~, un campera de gamuza con flecos, botas y sombrero teJano, s~
gut:~nte nos hubiéramos sorprendido ante tal caso de desadaptación. SJ.n embargo en este momento,esto no~ n~~ lla
mala atención y en cambios{ nos llamaria la atencion un
adolescente que, si el colegio no se lo exige, esté todoel aía con corbata, chaleco, traje oscuro y peinado con fijador.
Esto quiere decir que cualquier definición sob:e lanormalidad o anormalidad, salud o enfermedad, tendra queincluir el cambio del marco valorativo, de la cultura a la que ese individuo pertenece y en la cual na~a.tti.o~, que
somos los que nos creemos con derecho a hablar de salud o
enfermedad, estamos incluidos, y la manera en que noso
tros tenemos en éuenta esos valores para juzgar la normalidad o anormalidad.
Eso, quizás, pueda ser estudiado ?bservando cómo psi_
cólogos con distinta formación toman mas,:em caentia :uno_G criterios que otros en cuanto al juicio sobre las conductas de las personas. Por ejemplo: habrá psicólogos que -vean la desorganización interna de un adolescente como un
síntoma patológico, en tanto que otros lo veríamos como un s1ntoma de salud.

los que se basa este autor su distinción en enfermedadesdependientes e independientes de la~ n~rmas l culturales. se apoya en un principio de discontinuidad entre salud yenfermedad que no es unánimemente aceptado y que pertenecería a lo que Lewin llamó modalidad ª:isto:é:ica de: ~e!!.
samiento cientffico. b) El caso de la imbecilidad e dio7
cia -que el autor cita- es precisamente un herm~so eJem lo de la historicidad de las enfermedades_no solo en --~uanto a su detección y valoración - que Pichot admj_te--:
sino también en su producción o por lo menos su codetel'lll2:.
nación como facilitación.

�59-

Hace cuatro o cinco años, que un muchacho tu,n.era ~
el pelo largo podría ser considerado como un signo de r!_
beldía contra la sociedad. Habría, sí, juicios cambian tes en cuanto a si eao es "nca&gt;rmal '' o "anoa;mal". Si hlloa
cinco años hubiera entrado en nuestro consultorio un ado
lescente con una camisa floreada, un pantal6n de terciO:pelo, unaGcampera de gamuza con flecos, botas y sombrero
tejano, seguramente nos hubiéramos sorprendido ante tal•
caso de desadaptación. Sin embargo en este momento estono nos llama la atención y en cambio sí nos llamaría laatencidn un adolescente que, si el colegio no se lo exige, esté todo el dÍa con corbata chaleco, traje oscuro y
peinado con fijador.
Esto quiere decir que cualquier definición sobre la
anormalidad o normalidad, salud o enfermedad, tendrá que
incluir el cambio del marco val~rativo, de la cultura ala que ese individuo pertenece y en la cual no.60:ÓW.6, c:i~
que somos los que nos creemos con derecho a hablar de S!_
ludo enfermedad, estamos incluidos, y la manera en quenosotros tenemos en cuenta esos valores para juzgar la normalidad o anormalidad.
Eso, quizás, pueda eer estudiado observando como
psicólogos con distinta f0rmación toman más en cuenta unos criterios que otros en cuanto al juicio sobre las
conductas de las personas. Por ejemplo: habrá psicólogos
que vean la desorganización interna de un adolescente co
mo un síntoma patológico, en tanto que otros lo veríamos
como un s1ntoma de salud.
los que sasa:,este.~autat? su distinción en enfermedades de
pendientes e independientes de las normas culturales. Se apoya en un principio de discontinuidad entre salud ·y
enfermedad que no es unánimemente aceptado y que pertene
cería a lo que Lewfn llamó modalidad aristotélica del::pensamiento científico.
b) El caso de la imbecilidad e
idiocia -que el autor cita- es precis~ente un hermoso
ejemplo de la historicidad de las enfermedades no sóloen cuanto a su detección y valoración
-que Pichot ad mite- , sino (,tJambiéh_:_ én su producción o por lo menossu codeterminaci8n como facilitación.

lEsto no hablaría de una contradiccign dentro d e ~
Psicología? Por supuesto: contradicción que hay que asu mir, porque hacer· Psi;colog{a, como cualquier otra cond.\W-ta, está condicionado por el contexto en (pe tMi i.~e., ..
y entonces ella tiene contradicciones Ji,rterltas ~ cualquier conducta de las personas que viven en un contexto social dado que a su vez expresen las contradicciones eese contexto. Habría que renunciar alla pretensión dé \lb.•
crit~ió absoluto de salud y enfermedad válido para todala época y para toda la sociedad. Pero es diffcil rsun- ciar a tal pretensión. Buscamos absolutos estáti00$~ N~.!i
tra ansia de "pregnancia" es tal que nos impide valol'ar el movimiento, el cambio, la contradicción suficientemente.
Esto permitiría entender por qué ayer el tema de laangustia, del desequilib.d .o, nno fué cons¡ derado. lEra demasiado angustiante pensar que a veces hay quiebras, rupturas, que son "buenas" y que hay equilibrios "malos"? P!,.
ro esto nos lleva nuevamente a que toda discusión sobre la normalidad supone siempre en primer lugar una ética (y
en este sentido conviene que esa . ética sea explfcita) que
pfun.tee lo dueab.te. As{ como esperamos de un planteo --científico que nof.&gt; pfun.tee lo pof.&gt;ib.te, y a través de unaconveniente estrategia, táctica y técnica más o menos mediata en relación a lo teórico, el modo de atcanzar lo de
seado.
En segundo lugar, toda discusión sobre la normalidad
1.,upine u.na. ideolog,(_a_.
Tanto cuando se habla de normalidad en términos de a
juste a normas como de salud en términos de equilibrio, e~tamos implicando una ideologfa acerca del conformismo o
del refo~smo.
Decir que una persona se debe ajustar a normas supone toda tma ideología y no cabe duda de que ella traduceen nuestra praxis profesional, en un contacto con las peE_
senas, una manera de hacer que las personas hagan algo 9hacer que las personas no hagan algo. Por poco directivos
que seamos, cada acto profesional expresa y puede ser an!.
lizado como estando comprometido con tal o cual ideolo -gf a. Como lo está el mismo hecho de ser "no di?;ectivo§".
El énfasis en la necesidad de un análisis ideol6gico
no exime, suplanta o menosprecia Ia ñecesidad de un exa -

�60

61

men epistemol5gico de nuestras teorías que subyacen y seexpresan en nuestra pr!ctica. Tan pel~groso es el cientificismo para el tema que nos ocupa como lo que alguien a.!_
guna vez llama el "terrorismo ideol6gico''.
La idea de salud encierra ya toda una teoría psicol§_
gica. Ya lo decía Guillatnne: "Un concepto es ya una teo ría". Y bada teoría cientffica es un hecho social. De ahí
que la teoría psicológica acerca de la salud y enfennedad
estará detenninada por variables de tipo económico, de t!_
po histór~cp, cultural, político, como cualquier otro hecho social, y admite la inclusión (exige la inclusión) de
varios niveles de análisis; máxime cuando definir salud y
enfermedad nos lleva a hacer cosas con los individuos, -desde contribuir a encerrar a una persona en un mantci:omio
durante veinte años a que una persona obtenga un trabajo.
Los dos mayores peligros en la discusión de hoy se rían: a) una actitud p!Ulgma,tú,ta., que nos lleve a enten der que no vale la pena definir salud y enfennedad, sinover en cada situación específica qué es lo mejor, qué eslo peor. Esto supone en nuestro trabajo llegar al extremo
por ejemplo, de que si yo busco un bibliotecario y para serlo es conveniente una persona muy prolija, será preferible que sea una con rasgos obsesivos, ya que desde el punto de vista pragmático podría darse un ajuste perfecto
entre la enfennedad de la persona y las necesidades de la
institución. Las preocupaciones e n torno a qué es sano oqué es enfenno no tienen ahí por que"interferir". b) El~
tro extremo es el "6,lf..o1, 06,l6mo" que nos lleve a planteartodo esto en un terreno especulativo, desconociendo que~
sas especulaciones tienen que ver con las personas reales
y concretas con las cuales esta relacionado nuestro queh~
cer cotidiano.
Si tratarnos de incluir las personas que conocemos -dentro de las definiciones de madurez o de salud que ayer
se dieron, no encontraríamos a nadie. Todos suspiramos -cuando terminamos de ubicar la "lista de buenos propési-tos"; evidentemente esa persona es un ideal, gestada porla ética, la ideología y los conceptos cientfficos impe rantes en el grupo aquí, ayer, pero la gente real se re s1ste a entrar en las categorías científicas. Y por eso la relación teoría-práctica debe ser continua, sobre todo
en cuestiones como esta • .
0

.
·6 es decir tomarOtro riesgo serta la parcial~zadc1 n, dato podemos r que a partir e ese
un solo dato y supone
d d Esto ocurre muchfsimodefi~ir qué es salud y enferme
cuando aparecen modas en Psi~ol&lt;:&gt;9~ª~tra esfera de la culLa Psicología, como cua quiiei.- de "modas" derivadas
.ta de la apar con
d
tura, no esta exen
1 o de algunos conceptos e~
. f . ,. de una Esoue a
• .- "
de la di usion
"duelo" "reparaci•o--n" , "elaboracion " •
llas. Palabras como
. ,
tificante" "identidaa,
.iva" "obJeto gra
,
. -~ .
"posicion depres
,
ub i e de un halo semimo.giden llegar a c r rs
d
etc. , etc. , pue
dabra" mediante el cual el ar uo
co una suerte de "abraca
l d pareciera diluirse. ,
d fº ·r qué es lasa u
.
problema de e ini
la ciencia va trabaJosa -d
esos conceptos que
,
.
_
Quizas to os
.
.
útiles pero seria pe1 igro
d sean criterios
,
i d
mente gestan o
.
d
llos como el cr1ter o e a cualquiera e e
.- d
d
so consi erar
lud no es cuestion e una salud. Sobre tdd~ porqdeb~ s~acer explícitos sus cr1te-escuela, aunque estas e
blema -por lo que vimos- b
1 tema sino un pro
d 1 t.-r
rios so re e
~ .
1 más amplio sentido e
e de 1ndole antropologica en e

a:

mino.

·os a ortados por distintas Quizás todos los criter~lºd p pero no pueden ser t~
elas sean va i os, corrientes o escu
.
foque sobregeneralizador.
mados aisladamente, baJo un e~ scando criterios, catego Si pensamos que estamos ·ut una discriminación sinr1as el peligro sería que exis ª1 gente tenga aspectos '
l'd d tal vez, a
s1ntesis. En rea i a,
distintas dosis; y los comsanos y aspectos enfermos, en " f rrno" sean simplemente
. .
tancos sano o en e
partl.ll\1.entos es
vacías de contenido.
categorías abstr~ctas,
o uesto, es decir que haya una
El otro peligro es el p
.
a--lisis Equivaldría•A
•
d' riminada sin an
·
generalizacion ~n isc
'rsona real, qué partes sonder analizar, en una pe
a no po
.t
(más) enfermas.
(más) sanas Y que par es f
hablar de la "enfermedad"
A partir de esto ~dr ~f~s
que se resiste a moverd
del cienti ico,
--11
o de la inma urez .- .
t
la síntesis y el ana
-1
dialectico en re
.se en un Pano
.-la generalizacion.
sis, entre la discriminacion y fervientes devotos de la Habrá psicólogos que sean
ompartimientos clara .,
quieran tener c
discriminacion, que
devotos de lo opuesto, mente delineados y otros que sea?,todo es igual a todo de.
'ón en la que
de la generalizaci ,
vale la pena juzgar oteo
11
alguna manera, y por lo que no
II

II

�62
63-

rizar acerca de si es bueno o malo manifestar tal o cualcond\lcta.
Quizás un concepto válido para tener en cuen~ ~ea el de dtsociación que ustedes 11\encionaron. Sobre todo --viendo la validez (y el prestigio) de conceptos como ~estructura", "totalidad", "integración", "interacción",
etc., en nuestro siglo, de los que parece ser ant5n!mo.
Ese concepto puede ser útil porque permite tener uncri~erio común para hablar de personas, de grupos, de comunidades. Hablamos de disociación respecto de los obje t~, que son convertidos en objetos parciales, de disocia
cion de una persona respecto de.s_rupos (cuando hablamos d;
exclusión, de aislamiento), de grupos respecto a la socie
dad (cu~do hablamos de parias o marginados, etc., etc.):Quisi_era desde esta persp~ctiva (desde este térm1no)
volver al problema de los valores. En una discusión sobre
el tema (Mowrer, H. o., "¿Qué es la conducta anormal?" en Weider, A., Conttúbuclonu a la. P.61,c.olog-la MI.elle.a ~udeba, Buenos Aires, 1962Y uno de los dis cutidores ci~a aPerry, autor de una Teoría de los Valores.
Este autor expresa que una acción es valiosa:
I. Si permite la l&gt;upell.vi.ve.ncla.
Por ejemplo es valioso comer cuando uno tiene hambre, porque eso permite seguir viviendo.
II. Si otorga c.on6oJtt (o pla.c.eJL).
Por ejemplo es valioso oír música clásica si auno le gusta, si le produce placer.
III . Si permite la We.9Mcl6n Well.na... Es decir Siesa conducta puede ser integrada con la expe -riencia pasada, ligada al si~tema de valores in
ternos
del sujeto y a su perspecti'va O proyect·t
o
Vi a 1 ,
A pattir de esto podríamos decir que las conductas sanas serían aquellas que son a la vez
Adaptativas
Adaptadoras (gratificantes) e
Integradoras.
En función de esto los individuos que orientan la
bGsqueda de ~u felicidad tomando uno y otro de estos criterios enunciados, lo hacen porque de un modoµ otro hanenfrentado el c.on,6-Ueto que t;oaél opción supone.
Estas tres maneras cre entender una conducta valiosa-

pueden darse juntas en un individuo o habrá predOBliDio 4e
una u otra.
Lo importante es que si se habla del conflicto y nlo relaciona con los conceptos de salud y ~ po •
dremos ver que habrá conflictos dentro de cada plano ,__ _
("lhago o no hago esto?"; "lrechazo o acepto tal situa -ción?") dentro de I, II o III; y conflictos entre I, II,y III ( '' lpara obtener placer tengo que renunciar a la bÚs
queda de una integración interior?" , etc,).
lSerá salud o sinónimo de felicidad? Si lo es, tal vez la idea de que una persona sana es aquella cuyas conductas son a la vez Adaptativas, Gratificantes e Integradoras, no resulte descabellada. La disociación e.ntlte lastres dimensiones o e.n cada una de las tres dimensiones de
la acción valiosa es tal vez el Índice de que la vida comienza a desarrollarse de un modo inarmónico, enfermo.
Volvemos nuevamente a que todo conflicto es siempreen definitiva un conflicto ético (Hesnard, A., P.6i.c.oaná.ll
J-ÍÁ de.i. vine.uh, Jn;te./lhuma.no, Proteo, Buenos Aires, 1968):Esto también es válido en lo que respecta al psicól~
go que debe decidir criterios de salud y enfermedad. Aunen situaciones aparentemente sencillas (como el conflicto
de un adolescente que debe resolver si debe o no irse dela casa). Sea o no consciente, s u duda encierra una conccepción pertinente a su idea de la felicidad.
Este planteo hace que muchas corrientes de la psicoterapia actual piensen que los valores no constituyen uncampo de problemas que pueda ser dejado de lado. La trad.!_
cional imagen del terapeuta axiolÓgicamente neutro no eshoy más que un malsano espejismo de épocas pasadas en que
los terapeutas se consideraban (o/y eran considerados) ' una clase especial de personas, En el quehacer terapéutico
está presente siempre el sistema de valores y la idea defelicidad que el terapeuta ostente, con o sin concienciade ello. "el paciente 'X' mejoró -según Juan- cuando pudo
r enunciar a su trabajo aceptó vivir con menos dinero, pe~
ro más tranquilamente"; y según Pedro "cuando pudo conseguir trabajo y aceptó la compet!encia con los demás"; para
Arturo será "se hizo revolucionario"; para Angel, "dejo e
sas ideas adolescentes de revolución vinculadas a la com::petencia con los padres".
Otro de los problemas que se ~sbozaron ayer fue el -

�65

I

de la ad~tación al medio versus coherencia interna.
Este planteo subyace sobre una disociación que nosotrbs hemos internalizado entre·individuos y sociedad, entre individuo y cultura; y nuestra resistenmta a entender
que la persona es una subestructura de una estructura más
amplia que la comprende: la Estructura Social.
No hay una sociedad "afuera" rodeando al individuo y
una "natural" esencia íntima; hay una sociedad "adentro"del individuo, conformándolo y haciendo de él lo que en definitiva sea.
Es decir que nosotros seguimos con el viejo hábito
individualista, y ayer se depositaba en la coherencia interna. lPero en la coherencia íntima de qui~n? lDe un ho~
breque a la manera de un Robinson no "se adapte" a nin~
na cultura ni intervenga en ninguna sociedad? Cada vez -soy más consciente de que éste es quizás el tema más complejo de las ciencias· humanas, de la organización política y, en fin, die toda ideología. Tal vez sea por la "ideo
logización" de]. problema que los argumentos ejercen un p~
der arrollador sobre la postura precedente, pero en definitiva el plano subjetivo de las actitudes hacia el pro blema de la relación individuo-sociedad permanecen inalte
rados. Algo así como si el más acendrado culturalista peii
sara (lsintiera?) que en el fondo hay en el individuo uni
raíz p~e o ema-social. Siempre p~nsé que lo más auténti
camente individual era po-0~-social. Una ecuación personal
a patiti.Jc. de y no en opo-0~ci.6n a las influencias sociales.
De ahí que "cuanto más social, más individual". Pero hoyexperimento la sensación de que tal in~erpretación es incompleta, y quizás, en el fondo, conformista, a pesar delo revolucionaria que puede haber sido en la Psicología Social de principios de siglo. Hoy pienso que debe investigarse con atención lo "pre" y lo "extra", puesto que lo
"post" casi n9 deja lugar a dudas. La Biología humana y la Genética debieran tomar, creo, más parte en este debate, y esto es no s&lt;tlo una cuestión de "teoría" antropológica. Hay que trazar una nueva imagen del hombre, y -lo que nos compromete aún más- éstos son los materiales conlos que construiremos la imagen del hombre . nuevo, socialmente desalienado e individualmente libre.
Para complicar la situación basta observar que mu -chas veces la "coherencia interna" entendida como equili-

. ia • una personartirse en una estereot ip
brio, puede conve
na altamente equilibrada. Claro
estereotipada es una perso
1 de ''equili ,
-i:
11 amos a conceptos como e
que
vezrequer
•~s iein
un exhaustivo análisis teórico quebrio"unaque
r
'
' bilidades
rebasa
criterios de enfermedad
Elnuestras
subgrupoposi
que d'iscuti'.los
o

nos aportó ideas impoab~tantes.ltera la totalidad de la peE,_
"La enfermedad
arca, a
.,
E
tar
enfermo
es
verse
afectado
en
la
1ntegrac1.on
sona. s
" d· ·
de un modo más o menos permanente
igero~. .
al -Lo que habría que agregar es que un individuo, , t
.
raci6n , realiza
nueva sin everse afectado en su integ
. t
a una
la desintegra
.
Lo individuos se resisen
sis
s integraciones
.,
alterada realizan una
., interna.
uando su
1
cio~, y e ión En ella lo que hacen es excluir equel o re-1.ntegrac
.
.
"bl uea" la parte afectada. Es u
que se vio ª:ectado; sed' oq_ lo afectado: la pe:t't,.ona na integracion donde se. isoc~a de sí pero ése es el pr!:_
se empequeñece al excluir par e
,
cio del re-equili~rio. 1·
con lo que se planteó ayer,Esto lo podn.amos .igd_fl
d la enfermedad" Es de
de que es necesari o "ir y vo ver e
tiene• que una persona enferma se cure,
cir que para que
stá "ex-corporado".
poder reinc~rpº:ªr.~quello_q~:dede la cual se puede hacér~
Esta d1.soc1.ac1.on en v~r
..-...
....-:- áel su1·eto en ., convierte w1 aparLe
una nueva integracion
. "
alienado es de-d
U nferrno es s1.emp,re un
,
algo aliena o. n ~
una arte de sí. Curarlo e~cir que ha hecho aJen~ a si'. lo ~eparado con el resto. des-alienarlo, es decir, unir
.
Reintegrar lo enajenado.
"paciente"Cuando ustedes decfan que una p~rsona esl
.
o queaisoc~as~ le- .
de algo ·interno
o externo q ue se le impon~,
esa parte
lgo corno una cosa, es
impone como un a
,
- . ·ca Esa parte separada se hada que por esnarlo se cos1.ft1. l.del Yo y el individuo re,
escapa al con ro
,
.
ce autonoma, ntidad de condne
" t a s esteretipadas defensi curre
a una
ca la re-union
. , con "eso" que se ha cli vado vas
para
evitar
4

del Self.
f
dad implica cierta rigidez.
Por ~so ~oda en ermereincorporar esa parte, porque Es difícil ayudar_~
ductiva ("hacia abajo: s~
implica una reintegracion, no re .
ib)
dándose -") i
regresiva, hacia arr a,
.
cando cosas
s no defectos,
P
· f rae asos ' frustraciones, vicuenta
de errores,

�66

tales malos entendidos, etc. lSerá que ea~é:rm~ es s ~
nimo de disoc1aci6n, de alienación, de estereotipi•, de &amp;
rigidez y de integración subjerarquizante?
En cuanto a lo que pensaron sobre 4ai.u.d., en.Aaac.i&amp;ide lo que ustedes dijeron, una persona sana serta una per
sana capaz de decir "yo soy yo", con/en una circunstanc,ta
que es para mí y por m!. "Yo no soy paciente de mi ch:,:~
cunstancia sino agente de mi circunstancia. Esta situa -ción me la busqué yo, la valoro yo, es mía, existe porque
la creé, la condicioné, pero ahora está aqu! y tengo~saber que mi conducta dependerá de un diálogo de mi perso
na con mi sÍltuación". Sin embargo el mundo existe ante&amp;al margen de que yo lo perciba y lo valore. lCuáles son ~los límites de mi poder? lCuáles son mis grados de libertad?

y

Pero ademSs una persona sana es una persona que sabe
que está compartiendo un murldo con individuos, que recono
ce que los otros son autónomos respecto de sí, distintos;
y que al mismo tiempo "necesitan de mí tanto como yo nece
sito de ellos".
En síntesis, que una persona sana, desde el punto de
vista d; su identidad, reconocerá que es un semejante , pe
ro ademas que es absolutamente único, lo que implica po :der tolerar la soledad.
Desde el punto de vista temporal implica el reconocí
miento de que su circunstancia es, üna circunstancia finita Y que tiene una vida para vivir. Lo que implicaría incluir en el criterio de salud toda la temática de la muer
te que fundamentalmente estudió la filosofía existencia1:.F:ent~ a es~ circunstancia, de que nuestro tiempo es finito, lhabra de renunciar a la inmortalidad o habráde pensar em una inmortalidad que no tenga que ver con -"yo", sino con un "nosotros", pues dentro de la perspecti
va del "nosotros" sf somos inmortales? Tan pequeños den:tro de los ltmites de nuestro diminuto Self y al mismo -tiempo tan grandes, tan por encima de la ~escala zoológicca, como partes del género humano que nos abarca.
Nos asusta hablar de la muerte, pero hay muertes con
tinuas a lo largeode nuestra vida. Hay cosas que vamos-=pe:diendo continuamente a lo largo de nuestra vida, y habra que tolerar esas pérdidas, que están ligadas a todo crecillliento y cambio.

De la discusión dé los grupos pueden extraerse dos-•
columnas: 1. La de los valores que el grupo tiene respeoto de lo que es una conducta sana • 2• La de los criterios

psicológicos que se tienen para poder alcanzar esos valores.

d
1 e
valores: se ve claramente que para uste es son e
uilibrio interno; coherencia; capacidad de ponerse en el
iugar del otro; aceptación al rol; tomar al otro como unobjeto total; pero además considerar que el otro no es una cosa sino que es una persona, es decir que es aut6nana
respecto de nosotros; dar y recibir afectos; tener con -fianza en sí mirnso y seguridad y confianza en el otiro (es
decir poder percibir al otro como una fuente de segurid~d
~ no de ataque, aceptando la convivencia sin temerla); 1!!_
terdependencia. y resumiendo un sector vario de valores,la famosa frase de Freud: "trabajo y amor11 •
•
Entre los Cll);teJLi.,o~ p6Á.c.ol.igieo~ que se menoionaron:
la adaptación, que es sinónimo de hom:o~tasis , y;el ~ener
defensas útiles (este criterio psicologico estaria ligado
a valores adaptativos). Hablaron de elaboraci~n del con flicto, de tolerar gratificaciones y frustraciones (estotiene que ver con el valor que está ligado al confort, en
términos de placer y displacer).
Hablaron de reparación y aprendizaje a partir de laexperiencia (esto tiene que ver con el otro valor, el dela coherencia interna o integración).
,, . . .
Habría que agregar lo que se dijo sob:e J~1~1~ de realidad", concepto tornado de la Teoría Ps1coanal~t1ca, que condensa una serie de subcriterios de enorme 1mport~
cia teórica. En cuanto al "principio de placer" se habloaquí muy tímidamente de la capacidad de gozar d~ la experiencia, y éste es un valor importante; es también un supuesto psicológico necesario para estar s~o.
.
Yo agregaría como criterio la renuncia a la omn~po tencia. Por ejemplo, a hora, renunciar al planteo ommpo tente de llegar a la definición Última de salud o de en fermedad.
otras imeas que aportaron fueron: capacidad de tolerar estímulos internos; de manifestar emociones y de sentirlas sin necesidad de proyectarlas o de buscar afueraquién ~e haga cargo de los propios sen~ent~s, _ ,. •
El grupo que trabajó sobre "tiempo libre senalo la-

�68

posJ,bilidad de estar solo, sin prender el televisor, leer
revistas, encender la radio, etc. Es decir poder estar -junt~ con uno mismo, con sus est!mulos internos en un encuentro enriquecedor y no angustiante.
Quiero agregar lo que en una época yo pensaba: que salud se reducíá a cuatro vectores:
seguridad
autonomía
responsabilidad
adaptación
Ser autónomo, es decir que uno es fuente de decisiones, de acciones, de valores. Sentirse seguro, o sea ca paz de alcanzar metas. Hacernos responsables de nuestrasdecisioees y adaptarnos en función de nuestras necesida des.
Agregaria hoy la presencia continua del futuro, quea diferencia de los animales, sabemos que es limitado y finito, lo que está relacionado con lo dicho sobre omnipo
tencia.
La salud tiene que ver también con un diálogo entreYo y no-Yo; en algunos casos la salud implicaría la dis tancia, y en otros la posibilidad de fusionarse con el otro. Por ejemplo, el grupo que habló de pareja s eñaló laposibilidad de relacion~s sexuales satisfactorias, como un criterio importante. Y bien, una relación sexual s ati~
factoria supone el abandono por parte de cada persona desus propios límites. Es una situación que supone la transitoria pérdida de la identidad, recortada en cada uno, y
la asunción de una identidad de pareja • .
Creo que esta egperiencia nos ha servido para movili
zar nuestras ideas. De hoy en más creo que seremos un poco más cautos al decir "Fulano es un enfermo". Sobre todo
hoy vemos cuánta más movilidad debemos dar a nuestros --quietos supuestos.
CUando hablamos de discriminación, hay que agragar la posibilidad de generalización.
CUando hablamos de independencia, hay que agregar la
posibilidad de depender o de interdepender.
cuando se habla de autonomía, hay que hablar de hete
ronomía (aceptar las normas de los otros) •
• cuando se habla de la posibilidad de tolerar la culpa, hay que hablar de la posibilidad de reparar.

Cuando se habla de soledad, hay que hablar de compañía. cuando se habla de segurida,
d h ay que hablar de tole
rancia de la incertidumbre.
i
a la omnipotencia, tamhabla de renunc ar
d
Cuan o se
b ' lidad de ser potentes.
bién habrá que incluir la posf i'd d de gozar también h~
Cuando se habla de la capaci a
.
'
brá ue hablar de la capacidad de sufrir. ambién habrá . q cuando se habla de animarse
a morir, t
.
hablar de animarse a vivir.
.
que
.,
.
a lista internnnable.
y asi siguiendo, e~ un
Lo fácil sería detodo empieza a moverse.
como" ven, "pasa por e l punto med'o
i de todo ' pero cir pie_ lo sanío M ho hay todavía por conversar, mucho
no se si es as • uc
. .
todavía por vivir.
por pensar.

Mas

�70

Racionalización y
Contrarrevolución
DR. ARMANDO BAULEO
Se nos hace necesario abocar
!ación entre estructur
nos ~l problema de la re
a mental y estruct
.
ca, no ya a·'·ti:avés d
.
.
ura socio-econórni
rectos, sino a travé: ~=n~:al1z~c1ones o causalismos di,.:mos individuales y social
sut7leza con que los mecanisY h
es se interconectan
ª an pasado los tiem s
·
sismo hacía gala de una f' po en los cuales el cientifirnentos sin estipular sus rinlura_artesanal al rescatar elee aciones.
Es asf como se podía o er
cas sin señalar las sob d p ar sobre cuestiones psíquire eterminac ·
a
quellas cu~stiones eran efectos.
iones e las cuales aLa psicoterapia se ocu ab
en el cual lo inscript
p ad~ un registro simbólicosi el sujeto hubiera v~v;~a una historia "personal", como
lia, pero fuera de todo c otsolo, o a lo sumo con su fami
on exto social M..
h ablaba de la socialización
. • as, cuando se en su familia era una
. ql~e el SUJeto habfa sufrido '
socia izac· .. " •
decir de normas pautas
1
~on _sine materia", es . 1
,
, ro es sin, nJ:ngu.,.
. . .
cia , no eran ni normas d
l ,
.' - n significado so
.
e
case
ni
paut
d .
ni roles dentro de un 8 i 5 t
'
as apitalistas.
ema competitivo
'
Es decir que nuestra postura es
•
tro simbólioo se inscriben 1
que en aquel regis gro de un S ..imbolo c .,.
as pautas sociales, y el lo omun es en el. di .
en el sistema.
in viduo la inserci~n Claro que de aquf surf}en
.
do la enfermedad mental
f una serie de planteos: sien
m.,.
¿ ..
un racaso de la Sfmbol"
...
un. que significa curar? Además lsl
izacion c~
~;lta a la adaptación social?; les empre curar es la -cion que necesita
posible una simbolizaª su vez ser compartid
tructurada en una soc· d d
a, que este es -,
ie a con una id l 1
en base a una simbolizac'ó
l...
eo og a de clases,cial?
1 n po ft1ca de transformación so

Estas preguntas comienzan cada vez más agudamente aresonar en nosotros y aparecen centralmente en nuestra
práctica.
Pero otros planteas también se nos aparecen y es por
esos otros planteos que que queremos comenzar. Lo hacemes
pe»; ellos porque creemos que puede ser un camino primeropara resolver aquéllos que antes enunciamos.
Nos interesa penetrar en la cuestión de la relaciónentre estructura mental y estructura social a través de los mecanismos de defensa. Es decir a partir de las forma
ciones ps(quicas que para Freud tenían la connotación de:evitar lo que era insoportable al yo, y que en nuestros días es señaladp también como manifestaciones de resisten
cia al cambio (según la acepción de Pichon Riviére).
Para trabajar en ellos tornamos una defensa como rnode
lo y a partir de ella veremos los tipos de relaciones. Tomaremos un mecanismo en cuyo mismo fundamento está
explicitada la presencia de lo social en la estructura -ps!quica, como primera aproximación al problema que nos interesa.
Desde ya, aceptamos los distintos status establecí-dos entre los mecanismos de defensa, y la diferencia conla racionalización como tipo de formación psíquica, ya -que ella se dirige a "camouflar" secundariamente los di versos elementos del conflicto más que~ impedir directamente la satisfacción pulsional, como los primeros.
Fenichel expresa: "Las contracatexis no transformanlos distintos rechazos en algo diferente; más bien los -contienen".
En cambio, en la racionalización el conflicto es recubierto por modelos aportados por ideologías religiosas,
morales o pol.j-ticas, es decir, viene del medio externo el
bagaje nacional que justificarán la conducta. _L a sociedad
y la cultura aportan las formas explicativas, es decir, dan una fórmula de aceptación de lo que sucede en el suj~
to.
Doble salvataj~ o doble ocultamiento, el primero en~
tre el deseo y su posibilidad de satisfacción, el segundó
la posibilidad aparece como deseo insatisfecho.
El yo salva su conflicto entre lo pulsional y lo social recubriendo a aquel por algo prestado por uno de los
términos, lo social.

�72
73
La posibilidad aparece como deseo satisfecho bajo la
fórmula hegeliana: lo racional
real, lo real es racional.
La. identificación entre lo real y lo racional solu ciona a nivel de conciencia una serie de cuestiones, unade ellas serta la de la práctica.
El cuerpo, fuente del primitivo conflicto, ya está olvidade. El problema se convirtió en una búsqueda de lacoherencia lógica de proposiciones y es en este nivel endonde se trata de circunscribir toda problemática. Todo se ha convertido eh un problema lógico.
Podemos inferir de lo dicho que la ideología revolucionaria no permite racionalización. Ella exige una con junción triple de teoría, cuerpo y práctica, que la racio
nalización no soporta.
Podríamos decir más, puede existir en esta ideología
intelectualización, en el ni'vel d e 1 a d p 1escent e de A.
Freud, pero no racionalización.
Parecer!a, por momentos que estamos estableciendo cri
terios de salud y enfermedad, o valoraciones éticas; si estos aparecen serán efectos secundarios de nuestro tra yecto en la búsqueda de las sobredeterminaciones de la -fonnación psíquica.
Volviendo sobre lo tratado, enunciamos que se hace necesario aclarar que hay una ruptura entre lo racional y
lo real. Es decir, lo racional no es lo real, Lo racional
involucra una distancia con lo real, y es esto a su vez lo que permite un distingo entre racionalización y razón.
Es decir, la razón como producto final de un proceso
elaborativo es desplazada en la racionalización por un ejercicio lógico.
Pero otras cuestiones surgen. En la racionalizaciónlo social obtiene una segunda inscripción en la estructura psíquica del sujeto. En la primera inscripción lo so cial aparecerfa como lo restrictivo a lo pulsional, en es
ta segunda justifica su restricción, habiendo as! un apo:yo al Superyó.
En un artículo de Partisans del año pasa4o se decíaque ya el capitalismo no satisface con explotar a los o breros como puros esclavos, sino que opera en el psiquismo para lograr que ellos consientan en su explotación.
lNo será la racionalización un modelo de1 logro de e

es

se consentimiento?

Dicho de otra manera: así como el homosex~al se justifica a partir de una superiorid~d.inte lectúal O estética, o el de los rituales alimenticios, apartir de normas higifnicas (los ejemplos son d~ ~apl~ che y Pontalis) observamos que siempre las justificacio nes o explicaciones tienen una relaci6n estrecha con ide~
logias míticas estacionarias, y nun~a con.!deología~ queinv&amp;lucran cambios pidiendo la participacion del suJeto.
Así estipulada la problemática a nivel del psiquismo
quisiéramos ahora visualizarlo a nivel de la relación paciente-terapeuta.
¿Existe la racionalización sólo en el discurso tran~
ferencial, o aparece también en la contratransfe:e~cia?:
o mejor expresado: lCÓmo o cuánto el terapeuta esta impl_!
cado en el mec~ismo de la racionalización?.
Dejamos de lado un nivel que sabemos no aparece claro en la teoría analítica, que sería el de la acción distinguida de la actuación (psicopática). Es decir, sabemos
que en la teoría analítica o en la técnica ni están delimitados conceptos de una teoría de la acción; por lo tanto no tocaremos esta problemática centralmente, aunque sí
la rozaremos.
creemos que la rozamos cuando tenemos que especifi car cómo se trata de mantener el discurso terapéutico. Es
decir, que la práctica psicoterapéutica, exige cumpl~mie~
tos de horario, lugar, honorarios, que ya de por sí involucran una posición determinada. Pero aceptando esto, ha2.,
ta dónde la necesidad sine qua non de estos elementos para sostener la situación psicoterapéutica puede fundam:ntar a us vez racionalizaciones, las cuales se extender1an
siguiendo dos líneas, la del paciente y la del ~erapeut~.
No hemos visto ningún terapeuta, sea en psicoterapia
0 en controles, que no tenga una imagen ideal del paciente y una de terapeuta, cuyo vinculo alejado d: toda cont~
minación social, estaría fundamentado en un discurso asociativo limpio e interrump,do sólo por interpretaciones que contienen la neutralidad de ~os dioses.
.
lNo es ésta la representacion cargada de afectividad
de un misticismo fecundo para cualquier racionalización?.
Mientras lo social aparezr.a como molesto, lo que hay
que eliminar, lno se está a su vez favoreciendo ~a ins&lt;·"!'
cripción social que justifica conductas de aislamiento, a

�74

portando a un supery6 que prefiere síntomas antes que ladescarga pulsional con el objeto, en este caso objeto social?.
Pero a su vez loe s{ntcmuu. como siempre aportan ben!_
ficios secundarios. Por el lado del paciente su tranquil!_
dad justificada¡ por lo tanto hasta que no termine el tr~
tamiento (6 a 10 años) no tendrá que preocuparse, su , ra zón se está preparando, no existe en el presente, su trabajo es lógico solamente. Para la vertiente del terapeu ta: bienestar económico y status, el sistema asilo ins cribió en él, es así como es· reconocido y logra aparecerposerendo el saber.
Es necesario ahora dar una vuelta Gltima a las cuestiones expuestas. Esta se referiría a cómo la categoría formal abstracta universal de lo social se particularizaen Latinoamérica.
Expresado de otra manera, diría cómo y qué alcanceetiene lo formal abstracto de lo social en la inmediatez de nuestro contexto. Para ello, iremos haciendo una des cripción somera de planos, y serán éstos los que nos da rán la connotación particular de lo social.
En el plano político el ajusticiamiento, el secues tro, la tortura y la toma de ciudades hace que haya habido un pasaje ~de la lucha de liberacian, subrepticia a un nivel declarado; en lo económico, las huelgas casi permanentes y las ollas populares hablan de los problemas sala
riales y de la relación tensa entre explotador y explota:do; en el plano educacional: los profesionales y los técnicos, parcializados en el aprendizaje escolar y universi
tario, completan su formación privadamente y son absorbidos por los campos de trabajo instituidos por el sistema,
nada de creación; o si no son explotados como vacunos. Anivel asistencial: la inclusión de algunos adelantos técnicos en ciertos lugares justifica y oculta por ejemplo:enfermedades por hainbre, la asistencia tradicional (es de
cir hotelera y de encierro), y es fácilmente observable:el grado diferencial de tratamiento entre el poseedor y el desposeído.
Todo este contexto revierte sobre nuestro trabajo ytambién la connota y le da significaci6n y as1 la teorlaadquiere poder de denuncia, la ideología implicaciones mo
rales y la técnica alcances de r~ponsabilidad pol{tica.-

Es por todo esto que débemos particulizar la inscrzyci6nde lo social en lo mental.

�76
77

Algunos Aspectos Sobre
la Comunidad Terapéutica
PSIC. JORGE VALDEZ GUAJARDO

El conocimiento de ue la
cambia como resultado d q 1
gente.aprende, madura Y
. 1
e re aciones interp
cia es, tiene su apli"c .,,.
,,.
ersonales y so.
acion mas impo t
rapia individual que es un .
r ante en la psicotes1.stema de d
cual una de ellas adqui·
os personas en elere conocimi t
ma a través de la experiencia de
en o ª~;rea de sí misHarry Stack, Sullivan y los Me _su relac1.on con la otra.
pales que trabajaron en 1
n~ingers fueron los princide ut;1·
t otal con un intento del e"b sentido
d
.
i era o de ·el•- izar el medio ciones para el beneficio del
. in uir todas las rela
mo "Milieu therapy" • un
paciente. Esto se conoce co-:::
peetos del medio co~ un prog:~ª que utiliza todos los as
La
i
proposito terapéutico
comun dad terapéutica es
•
de "Milieu therap
. y" en 1
1
una fonna muy especial .
a cua toda 1
.
de la institución esta" .
1
a estructura social,,.
invo ucrada com
terapeutico, todos los
o parte del proceso
aspec tos soc· l
•
les en el hospital constitu en
ia es e interper s ona el tratamiento del pacie t y
~ aspecto importante en .
.
n e . Asi como no h
d
d es iguales,
tampoco hay d
.
ay os sociedaguales. El concepto de e os _dcomunidades terapéuticas i omuni ad tera " t •
,,.
en la idea de que cons1.·d
1
peu ica esta basado,,.
era a trastorno
·
un fenomeno interpersonal
i
emocional como Y soc al.
Maxwell Jones, quien origi,,.
,,.
dad terapéutica , lo deser1..be as•
nro este
"p termino
... de comunigunos -si no lo es en todos 1 •
areceria que en alcho se aprende acerca del - . ºs trastornos mentales, mudio social relativamente opda~ien~e observandolo en un me·
do que sus relaciones con r t 1.nar1.o Y famil iar,
de tal modiferentes presiones
t o ras personas, su reacción a m1smo tiempo se le pu,ede ch. puedan ser observados. Si al e 1 acer canse · t d
su propia conducta tien
ien e el efecto quee en otras personas , s· "'
~ 1e ayud a a

entender algunos aspectos que afectan sus acciones; estocon~tituye una acción potencialmente terapéutica en estacomunidad (desde luego existe el r~esgo de cualquier rela
ción interpersonal sea terapéutica o antiterapéutica)". Características de la Comunidad Terapéutica.A) El énfasis sobre conducta interpersonal.- Un me jor énfasis se centra en la importancia de las relaciones
interpersonales, en el origen y el tratamiento, ambos s~
bre desordenes emocionales de la conducta. Este énfasis ha venido a reemplazar la intra-física más tradicional yénfasis orgánicos, los cuales se han utilizado en el concepto de "enfermedades mentales". Reafirmamos nuestra posición al decir que el término de "enfermedad mental" seaplica a tipos arbitrarios desiguales de comportamiento interpersonal siempre acompañados por reportes de incon formidad subjetiva y relaciones humanas insatisfechas y de rechazo social. A este respecto Ronald D. Laing nos di
ce: "Lo que denominamos normal es un producto de represi~
nes, negaciones, _escisiones, proyecciones, introyecciones
y otras formas de acción destructora sobre la experien ~-cia. Durante este proceso se distorcionan las posibilidades del hombre y los t~rminos "sanidad" y "locura" se --vuelven ambiguos". En base a una •interacción social y degrupo se espera que el paciente vaya a manifestar en el hospital las formas de interacción que caracterizan sus relaciones fuera del hospital.
B) El énfasis sobre el medio ambiente.- El Úlilico fac
tor más importante de la eficacia del tratamiento dado en
un hospital mental, parece ser un procedimiento intangi ble que sólo puede ser descrito como su atmósfera. Exis ten varios factores importantes en la creación de la at masfera: I. Es la preservación de la individualidad de -los pacientes. 2. Es la suposición de que los pacientes son confiables, hasta que su comportamiento diga lo con trario. El buen comportamiento debe alentarse y el antruso
eial tratarse con medidas adecuadas. 3. Se debe tratar de
retener la capacidad de responsabilidad e iniciativa; lamarcha de muchas actividades debe incumbir a los pacien·.tes mismes.
La actividad en el paciente es una de las caracterís
ticas más importantes en la canunidad terapéutica. Rogers
nos dice al respecto: "Actividad como deseo de afrontar -

�78

la sorpresa y aún la inc ertidtnnbre, como un
proceso autoactualizador de productividad que evita
la ~muerte psies?_
'
logica".
Un paciente decía: "Había est
ta forma; corté mis relacion
ado como muerto en CieJJ
quede encerrada en mí misma.e; con otras personas y me-=
ve muerto en cierta
puedo ver que uno se vuel~
manera cuando ha
que vivir en el mundo co
ce esto, uno tiene -algo muere adeno,o
P n otras personas. Si no lo hace
d
•
arece tonto
1m
, ..
o, pero alqo ast parece o
. 'rea ente no lo entien
C) Enfoque en la c
c~rrir; Es muy curioso".
·
omunicacion
La
d
ciones'
. ya sea manifies t a o latente• bre de comunica consciente o inconsci· en t e recibe m'ver
al o pre-verbal ,
h
uc a• A atención. Los'
trastornos emocionales d e '1a comunica
escrutinio, todos ello
cion son objeto de
1
no solamente 1 t
ª .. contratransferencias como
a ransferencia y cion doctor-paciente.
es en )en el caso de la rela -

..

En una comunidad terapéutica
con los pacientes su preocupación el personal
comparte -.
1
e 1 problema del mi·emb
. .
y en ista su ayuda en
ro suicidad 1
~
La comunidad tera éut·
e a comunidad.
ble para todos en esa ~or ica hace la información disponi
des en el tratamiento d ~a comp~rte sus responsabilida nes el paciente ya no e: os pacientes; en estas condicio
obJ' e t o d e tener una comunica...
meramente un el emento pasivo. El
tos: casi todos los pacientecito~ abierta tiene dos aspeesu. c apaci·aad de comunicación s e ienen algun
.. tr astorno en nu.entos e impulsos que no ah' xpresar emociones' pensa cito aquello que está en la
s en
·
. como
... maneJar.
Hacer expl!
pacientes a identificar
a =~tu~cion social a}"lda a los:mentan, de esta forma
Ya· _plicar aquello que experi la. comunicación
·
se El
isnu.nuyen la s_ d'$Storsiones de de otros.
nicación abierta concierne a ~=gundo º?Jetivo de la comuvas y clínicas de la comun'd d s necesidades admi.nistrati
personal y a los pacientesi a . Ayuda a los miembros del::
taciones, sus responsabili¿dentender sus roles, sus limi
Acerca de la im rta
es Y su autoridad.
nos di ce: " La aceptación
po
ncia
.
ó n Singer de
lade la canuru.caci
co~o una tendencia básica del s:;cesidad d~ comunicaciónplicaciones para la t
í
humano tiene ci€rtas im
eor a patol6gi
1
ca. Se lleva a subrayar
ca Y a psicoterapéut:I
1
signo de bienestar emo . a activi~a~ comunicativa como _::
cional; a -la insistencia en que el-

hombre es psicol6gicamente sano cuando sus actividadea -•
son intelegibles y son símbolos verificables de sus expe.riencias internas''.
D) Enfasis sóbre óptimas relaciones ego-ambientalesY prevención de cronicidad.- En años reciente• .-e u rec!_
nmcido el hecho de que la enfermedad mental severa fre -cuentemente deja una impotencia restante en la personalidad y que la naturaleza del programa de manejo desaiirolla
el riesgo de que la cronicidad se atraiga.
En épocas pasadas el paciente mentalmente enfermo -fué colocado bruscamente en un ambiente de "tratamiento"aislado social y psicológicamente (es decir artificial).
El plan de tratamiento consistía predominantemente en el cuidado físico, control, y resultó que se inmovilizaba casi complet~ente social y psicológicamente; así eran relevados de toda responsabilidad, especialmente delauto-marn~jo.
En un estudio de Cameron, en un hospital mental, encuanto a cronicidad incurrida del hospital, se encontra-ron varias ideas válidas para la comunidad terapéutica: a) El área del tratamiento es el espacio del personal, -las áreas recreacionales y las áreas ocupacionales.
b) El paciente se queda en el hospital tanto tiempo comosea necesario para recuperarse lo suficiente para irse asu casa donde el tratamiento continua. Si se deja a las personas mucho tiempo, se crea un problema adicional de dependencia.
~ Actualmente todos estamos enterados de que el paciente
es solo parte del problema. Tenemos que considerar todo su ambiente y unidad familiar.
Los factores interpersonales, más que los somáticosº intra-físicos reciben la mayor atenci6n y credibilidad.
El medio ambiente (o el clima psicológico total) es el m~
jor instrumento, agente o medio, por el cual las metas te
rapéuticas se realizan. Esta es una comunicación abierta-:
y una interacción más libre entre los pacientes y el personal, actitudes y valores, así como ideas se comunican,todo ésbo se encilencra en una atmósfera de gran expecta ción personal y el asumo de responsabilidad.
La respuesta a: ''Qué es terapéutiao en una comunidad
terapéutica?" se dice frecuentemente que es la totalidadde la esperiencia en sí. En s! e~ dif!cilde d~linear que

�81

80

aspecto del conjunto tiene el potencial tera~utico m&amp;s grande. Existen muchos aspe ctos que vale la pena mencio-nar, ~tales como, provis,f,~n de un modelo tipo familiar, la
experiencia de comunicación abierta, oportunidad para explorar relaciones y expresar ansiedad, la ocasión para identificar varios roles as! como cualquier género de iden
tificación.
En la comunidad terapéutica intentamos aplastar la jerarqu1a administrativa en los t~rminos de comunicación.
Es importante claro, que la estructura administrativa per
manezca vertical para,1 los miembros de la comunidad para :saber su posición y responsabilidades, pero para propósitos de comunicación, debe ser hecha horizontal.
Así como la terapia de grupo provee oportunidad para
ganar soporte y aceptabilidad en una atmósfera de entendí
miento, la comunidad terapéutica puede proveer la oportu':"
nidüd para la estimulación y examinación de patrones in rteraccionales, así como la prueba de la realidad. Existeuna creciente información del impacto del proceso de grupo en la gente. Una comunidad terapéutica cuando se en -cuentra funcionando bien, puede controlar y utilizar es tas fuerzas como una influencia poderosa del comportamien
to humano; con este reconocimiento, de todas maneras vie:ne la responsabilidad para definir las metas de la comuni
dad Y sus valores, reconociendo la individualidad del pa:ciante.
Tal vez la comunidad terapéutica pueda describirse mejor como un experimento en marcha, en un constante esta
do de superación, reparación y transformación.
Se hace esta pregunta: lQué es más importante: el éxito o el progreso?.
En opinicSn de Harold Mountain: "La comunidad terapéu
tica es como su nombre lo dice una comunidad de paciente;
y personal clínico modelo de la comunidad en general o ex
terna. En esta situaci8n el paciente re-experimenta sus conflictos en una forma atenuada, siendo más aceptado y obteniendo menos sanciones punitivas".
Al llegar a estas alturas nos preguntamos y cuestionamos ,acerca de la eficacia de la institución comunitaria
como instrunento terapéutico:
"lCUra t"ealmente la comunidad terapéutica?" "lPreten
de verdaderamente curar a los individuos en el sentido_-_:

tradicional de la palabra?" "lLa situaci6n comunitaria es
más apropiada para los "neuróticos", los "psicópatas" y los "esquizofrénicos" que pax-a los "deprimidos" y los "ma
n!acos", o es necesario para todos: pacientes, médicos yenfermeras, sea quienes sean?".
Existe una corriente de pensamiento acerca de la situación de la comunidad terapªutica encabezada por Franco
Basaglia en donde se hace una revisión fundamental de los
principios que sostiene el hospital psiquiátrico tradicio
nal. Asl Rubenstein y Laswell han llegado a la conclusió;
de que "el paciente (en la comunidad terapéutica) sigue privado de ciertas libertades, y los miembros del perso nal clínico siguen siendo agentes habilitados y mandadospor la sociedad, para ejercer un poder extraordinario sobre los pacientes que les han sido confiados. El médico aún está autorizado a privar a los pacientes de los derechos y de los Privilegios generalmente considerados comouna prerrogativa de los ciudadanos de una democracia".
El énfasis que se pone en la responsabilidad del paciente tiene un valor adicional. El proceso terapéutico u
tiliza las funciones de cada paciente; considera que aún:el más enfermo de -los pacientes no lo es en una forma total y absoluta. Cada paciente utiliza sus áreas sanas como base o punto de partida.
Alan M. Kraft nos dice y aclara la contraposición -con Basaglia: "Debe hacerse notar que nada de lo dicho -significa que el personal clínico sea pasivo y los pacie~
tes manejen el hospital. El hecho de que tanto el perso nal como los pacientes tienen derechosy1guales como seres
humanos en la comunidad, no quiere decir de ninguna manera que sus funciones sean iguales. Eso no puede ser, pues
los hospitales no son democracias manejadas por representantes de la comunidad, sino más bien jerarqulas cuyos -nµ.embcos mayores tienen roles de autoridad concedida a ellos por autoridades externas al hospital; los cuales adquieren responsabilidades con respecto al fnncionanúento~
total de la comun~dad. El concepto de autoridad en el ho!,
pita! es por lo tanto necesario e inescapable".
Uno de los principios de la comunidad tera~utica ra
dica en que las relaciones de autoridad deben ser abierta
~ente reconocidas y admitidas, Para que el grupo pueda-=discutir abiertamente los problemas de autoridad y sacar-

�82

provecho de ellos , es f undamental para el psicólogo (psiquiátra o "médico") ejercer mu autoridad en un clima tran
q uilo. Debe sentirse, en l o pos.tble, libre de cualquier
menaza cuando sus afirmaciones o sus intervenciones son;
xaminadas, criticadas o deformadas, debe estar seguro de:no tener nada o cas i nada de lo cual defenderse , de manera que pueda actuar como modelo de objetividad.
En esta forma la autoridad deberg ser completamenteracional, directa y clara con respecto a sus propósitos.Abrir los temas más "escabrosos" y discutirlos en el mo ..
mento ~s apropiado. Esto implic~ qiie se puede trab~jar 1al mismo. nivel con las áreas sanas del paciente , ha~iéndo
o sentir que el es igual o mejor que los "sanos" cuando:razona adecuadamente y adaptativamente para el bien de él
mismo y del resto de la comunidad.

a

Ultimas disertaciones.Es temerario el sugerir la adopción de nuevos méto d~s.terapéutico:, así como también lo es el intentar just1.f1.carlos con resultados objetivos". A través del tiempo de trabajo es posible hacer una síntesis de la reali dad, :n
co~unidad tera~éutica hemos visto muchos tipos
de meJor1.a asi como tambien algunos fracasos, en generalno creernos tampoco que sea una panacea para cualquier tipo de problema emocional, pero es una poderosa posibili dad terapéutica para muchas personas que sufren de proble
mas mentales.
-

;ª

Quiero enfocar mi atención hacia aquella persona enespecial que llamamos "esquizofrénica", la cual me hace_
dudar a cada momento de la eficacia de nuestros elementos
terapéuticos (incluyendo las técnicas operantes) existentes en la psicología.
das" . Huxley les llamó acertadamente: "almas no regenera_
lLes habremos modificado realmente su experiencia in
terna? .
lSe le permitira mirar al mundo con ojos meramente humanos?

a otros la respuesta de esta incontestable pregunta Dejo
.

BIBLIOGRAFIA
1 .- "La comunidad terap~utica " . Alan M. Kraft .
I I.- "Revis ión de algunos conceptos . a ctuales sobre comunidad t e r apéutica " . Dr. Sergio Gonzalez Fajardo.
III. - "lComunidades t er apé uticas: son en r ealidad? "ex-p licar como scim" . Howard A. Hoffman, M. D.
Estudio presentado en el seminario del Psichia
tri e I nstitute Foundation, Enero 17 de 1969 .
IV.- "Concept os de la comunidad t erapéutica " . Dr. Seymour Lis s .

�85

Entrevista a la

Dra. Marie Langer

La Dra. Marie Langer
.
culo P .
, .
, psicoanalista didácta del e'
sicoanalitico Mexicano
t
irMonterrey, invitada com
. ~es uvo el 30 tle Julio en -ción 72-77 para la cere:o:~e dro honorario por la generasante.
ia e entrega de cartas de pa _
Aprovechando su estancia e
.
de redacción de !mago real' - n esta ciudad, el cuerpo que pocas oportunidades tizo una entrevista con ella, ya
tar con la presenciad
enemos en nues tro medio, de cone personalidades t
d
P. lQue nos podría de . . M .
an estacadas •
ger?.
cir arie Langer de Marie Lan R. lDe mí misma?
.
formación
psicoanali'ti
' ca
que empece- en Viena . no•·•la• Tengo
te . sas políticas de v·'
:mine porque me fuí por caua Espana no t ,
1a intención de seriena
p.
. ,
enia en ese entonces
,
s1coanal1sta
sin
,
1
ª . a Clinica de Psiquiatría de la' . o q~e habia entrado
diante, me interesaba mucho 1
Un1v:r~1dad siendo estu
co, Y me daba cuenta que . a ~roblernatica del psicóti :sin ana1· ·
que le pasa al psicóti· c
isis uno no entendía lo.
.
o, entonces emp sis didáctico además t ,
.
ece un psicoanáli ,
, enia mi propia pr bl - .
penseque me podía ser Útil tamb'~
o ematica, y -después de un largo deamb 1
ien a este nivel, ahora t
u ar llegué a la Ar
.
,
o en el momento en el c l
gentina, jusanalítica Argentina comua se fundo la Asociación Psicolisis didáctico te~inadº yo de todos modos tenía mi. aná0 , Y supervisiones
·
empezad os, aunque interrum
id
, y seminariosallá tampoco tenían tod íp os, Y los pocos que estahanav a - mucha ~-rie
ge1 Ganna que venía de E
--~~
nei a, menos An de Francia de una fonnac:~ana{_Y_Celes cárcamo que venía~
institutos, Y que son ma n c asica de los respectivos bién como miembro fund dyores que yo, me aceptaron tam· -lítica. Permanecí- muc::O º;íe! fund~os la_Asociación Anapo ahí, 29 anos, desempeñé -

todos los cargos en su momento, y me fu{ de la Asociaci6n
junto con un grupo de colegas en una agrupaci5n que lléU1l!,
11\0S tlaU.forma, Plata4orma es una e.v~apba.óm.ón internacig_
nal, aunque de hecbbosubsiste solamente en Suiza; en Ita~
lia, en este memento tiene sus v!nculos en Viena, de j6~
nes analistas que cuestionaron el elitismo y la foX'µ\ación
autoritaria que dan en las Asociaciones Analíticas (ele
litisme principalmente económico, no se ctrata de otra co::
sa francamente), entonces ellos, en parte salieron de sus
soci~dades, en parte en Zurich, que es una situación muyún.ica,

Zurich en Suiza alemana, fueren aceptados por las

autoridades de la Asociación, y manejan el Instituto de Psicoanálisis desde hace unosr cuantos años, bueno, y en la Argentina también existía una Plataforma Argentina, yles cornpañeron de la Plataforma Argentina decidieron en su momento salirse de la Asociación, ya que nos impedía hacer una la.her- política, y poco después salió otro gru p0: ·oocumento, donde, como somos en la izquierda, las diferencias eran mínimas pero éramos dos grupos, bueno, como consecuencia de todo eso y de lo que pasa en la Argentina ya no hay nadie de Plataforma en la Argentina, si te
nemos uno, la.esaparecido, o muerto.
P. ¿cómo vé asted el Psicoanálisis en México?.
R. El Psicoanálisis en México ••••• los colegas que han ~ormado la Asociación Psicoanalítica de acá, en su -gran mayoría los conozco muy bien, porque tuvieron su foE_
mación en Buenos Aires, en la época en la cual yo era maestra didácta en la A. P. A. ahora, creo que son personas
inteligentes, bien formadas, .,pero lamentQ que durante mu ..
cho tiempo hayan dejado de lado cualquier extensión mayor
del psicoanálisis a través de instituciones con las cua les podrían colaborar, ahora, en una época colaboraron m~
cho con la U.N.A.M., después mucho menos, no conozco lascausas, en la actualidad sí, en maestría de Psicología -Cl{nica hay muchos colegas psicoanalistas que colaboran,y creo que eso va ha ser muy útil,
P. ¿cómo se forma un Psicoanalista?.
R. Hay una manera clásica de formarlos, iniciada por
F~eud, que para ser psicoanalista hay que analiaarse, y después hay dos elementos que forman al psicoanalista: la
supervisi8n de casos clínicos, y los seminarios en los
cuales se enseña teoría, posteriormente fue modificada e.!

�86

81

ta definición, ampliadá en el sentido de que, se dijo que
tiene que analizarse con un miembro de la Asociación Psicoanalítica de cada país dependiente de la Asociaci6n Psi
coanalítica Internacional (de la I.P.A. como le dicen), i'
hora bien, esta manera de formar analistas, obviamente bi"
retrazado mucho al psicoanálisis, y lo ha confinado en una élite, porque de esta manera son procedimientos suma mente costosos, y simultáneamente el anilisis tal cual, con diván, bueno, F~eud postulaba entre 5 y 6 horas por semana aproximadamente, actualmente acá, tengo entendido,
postulan 3 horas como mínimo. Ahora, no es adaptable a -las instituciones y a los hospitales, o a los centros desalud mental, como la clínica de la facultad por ejemplo,
no se puede hacer eso acá. Ahora, una manera, digamos, un
paso en el camino de poner el análisis al acceso realmente del pÚblico necesitado, ha sido dado con la creación del psicoanálisis de grupo, o con el intento exitoso tera
peuticamente de aplicar el Psicoanálisis a grupos de pa :cientes, que pueden ser tanto de instituciones, como de clientela privada, claro, aparentemente no te contesto co
mo se forma un analista, pero vuelvo ahora a eso, supongo
que ustedes no tendrán ni los medios, ni el tiempo, tal vez tampoco las ganas de entrar en un análisis didácticocon un analista didácta, etc, etc., pero, la psicoterapia
analítica de grupo presta dos grandes posibilidades: una,
como antes dije, que se necesita pasar por la experiencia
vívida de un psicoanálisis personal, o podría decir, sí,pero este psicoanálisis personal puede hacerse en grupo;y lo otro, va a formar terapeutas más allá de la e~erien
cia vívida de haber estado en un grupo terapéutico, poste
riormente pueden hacer también coterapias, como una mane:ra muy fundamental para la formaci&amp;.
Ahora, para formar no solamente un psicoanalista, un
terapeuta de grupos de enfoque análitico, sino en general
para el psicologo clínico, que tiene que enfrentarse a una cantidad de problemas, que, s! no se conoce a sí mismo
le pueden repercutir mucho y trastornar mucho, es de suma
utilidad que hubiera grupos llevados psicoanal{ticamente,
ll~~ados en la misma maestría clínica, no se cuantos son~tedes por cursm, pero si sé, que acá en Monterrey, haydif;rentes analistas de buena formación, y una solución seria conseguir los fondos para q~ _la Universidad les pa

gue un grupo de experiencia de duración de dos años, quevinieran con un buen analista para que aprendán esta:~
riencie; ~ segundo paso sería, tener unaanalista de~~
riencia aM!bi•::ol!nica, que sepa terapia de grupos, que -trabaje con pacientes y con unas dos o cdinco personas -no
importa el número si no sobrepasa el número de los paci~
tes-, que ya han pasado por la experiencia grupal, Y trabajando con él, aprenden poco a poco a i~~rpretar adec:damente. Eso serla éan~íespecco a fonnacion, y una forma .
ci~n que realmente ya en la práctica es accesible Y facti~
ble. p lCon esa formación se puede sal i r a trab~· j ar en la com~nidad a nivel de prevención, por ejemplo? • .
R. Seguro, porque a nivel de pr;venci6n, por eJemplo
en la Asociación Argentina hubo una epoca en que se tra.h!,
·aba anaihÍticamente para hacer prevención con maestros, ~on enfermeras, con líderes sindicalistas~ -bueno, no hubo
mayormente, pero la idea era esta, es decir, con perso~as
socialmente significativas para que ellos puedan despuescolaborar en prevención, el papel del maestro por ejemplo
maestro de primaria, es básico e importantísimo, peros~multáneamente, los maestros gener~lmente carecen de la 1!!.
formación, tolerancia y comprension adecuada f:ente a;los
problemas del niño pequeño. Yo tuve la oportunidad aca en
México de acompañar a los colegas que fueron a hacer grupos grupos operativos que no es lo mismo, pero la base serÍa el grupo analítico, para después poder hacer gru~s
operativos, con las jardineras y las afanadoras que ~uid!_
ban a los niños en la guardería de la Merced, es decir, el más grande mercado mexieano, y ahí era notable por unlado, cuán aliviadas se sent1an cuando adqu~rían la com prensión de determinados hechos, co~o por_:Jemplo, como manejarse con "los delitos sexuales en ninos_de 3 o 4 años se sentian obligadas moralmente de comunicarlos a -los,padres, que a su vez pegaban a los chicos, etc. etc.,
pero cuando pudieron darse cuenta que eso es w_ia situ~ -ción natural y no perversa, que eso no predest1na_a_n1n ; ru.no
·- a a lgún mal futuro , estaban sumamente
gun
·- aliviadas,
podfan adoptar otra actitud frent: a l~s n:nos. Bu~no,!so sería una s~euaotmn de prevencion pr1Jnar1a y obv:ame!!.
te, la educación para prevenci6n primaria es lo más impo~
tante.

�89

ria? ~ora , lQu~ otras situaciones de pr evención prima-- . , e nemos s iempre la interrel , . .,.
soci«:&gt;económi cos y l o·s factores ps:~~~~ ;ntre los fact&lt;i&gt;res
l aci~n que da después una d t
i
og cos, esta fnterre
.,. .
e erm nada f amilia
d
pues f orma al niño de determ · d
, que es - .
ina a manera yo 8 .,.
á
t i enen mucho problema de . nh
. .,.
,
e que ac la prevención?, bueno t i a 1aci on~ claro, lcómo hacer Garza está en eso pe; engo entendido qqe Fidel de la -,
o para estar en eso
por un lado, no,::caer en el si
.
' se necesita, - cuenta los factores so .
P .,.cologismo, sino tomar en -cioeconomicos que d t
i
pob laci8n, pero por otro l d
. .,.
e erm nan esta psicológicos que hacen qua o, tambien saber los fac tores
hijos, uno dr•dos sean do e d.
en una familia de , pongamos 6mientras que el tercero
ictos, inhaladores graves, -ega a secundaria t i
pa, Y tal vez, se salga totalment
~ _a . vez a pr~
mos, para trabajar bien, tanto loe de7 ambi:n~e, necesita
ta, como lo psicológico o sico
s~c~oecon?nu.co o marxi~
otro basta por sí m1smo . p
anal tico, ni lo uno ni lo
P. lPuede hablarnos al
del psicólogo clf.nico
1 go _sobre 7ª r e lac ión de l r ol Y e psicoanalista?
R. El Psicoanalista c on ma.,.
un señor de una larga fo'
, .,. yuscula, es generalmente rmac ion costosa
t
.
su consultorio privado
t l
, que rabaJa en Universidad; cuando tr~! ·aªa _ve! ~odavía dé clases en la
dad o en los· hospitales J dnaliticamente en la comuni go clínico. Lo que d ' . , ya e hecho trabaja como p sicólo
iJe antes• hay qu hab
na experienc ia personal par a .oder
e
e: pasado por~
dad, conocer las propias f llp
perder c ierta f ngenuidolor y la angustiad l
ª. as y aprender a contener e le paciente pero 9
~
í
raque
son poco formal
ún,
, e por si, cre e un hospital, yo no digoe:u:e ~ abe: rol; si yo trabajo entrictamente, sino como P . .,.lr ~Jo~c?mo psicoanalista e s
grupos.
sico ogo,_c linico que trabajo con:-

~iª

P. lQué experienc ias ha t enido
Psicoanal{tico Mexicano?.
usted en el Círculo -

un ma:·e!!e~!~~ulo, bue no, e n la presentac ión de hoy hubo
o, no s oy miembro fund d
d
coanalítico Mexicano .
h
or el Círculo Psi
.
ru. mue o menos entr.,.
por primera
vez al
.,.
'
e en contacto -go
mas
que
tres
años
tlá
i nvitaron junto con otra
a
s, cuando me .
s p ersonas a una s er· d
rencias
a Ciencias Polít'icas de la U N A M i e e confe .,
redonda en Televisa.
• • • ·•Ya una mesa

ª

El ctrculo Psicoanal1tico (yo estimo mucho a la gente de ahí), se diferencía de las Asociaciones Analíticasen vkios puntos bastantes fundamentales: uno, el que importa acá en especial, es que no se pide que se sea médico para ingresar ahí, al- eevés, la gran mayor1a de los in
tegrantes son psicólogos, pero aceptan médicos, socioló :gos, en fin, son mucho más amplios en su aceptación; lo o
tro es que están muy interesados en aspectos más socioeco
nÓmfCOS o de la realidad social de cada país. En concreto
hay dos seminarios obligatorios en el círculo, obligato ríos y permanentes, uno es sobre ideología, y el otro, es
e l es t udio de Freud. Y ya, bueno me fué un gr an gusto encontra rme acá un poco inesperadamente, porque no sabía -del círculo éste, con lo que ya habiamos postulado en laArgentina, tanto los de Plataforma, como los de Documen-to , e s to es, estudiar l as dos vertientes a través de l a scuales se define el ser humano.
Ahora, lQué más l es puedo contar del círculo?, tam b i én a nivel económico no son tan exigentes , ni mucho menos, aceptan también , por lo menos para el ingreso , comoanál i sis didáctico, anál isis de grupo, esto e s algo mubho
más a ccesible, y , en los últimos años , están muy interesados de participar no solamente en la enseñanza en Univer sidades , s i no también en instituciones hos pitalarias.
P . lQué relación existe entre el círculo y la Asocia
ción Internacional?
R. No depende del Instituto Internacional, depende de •••. El fundador de este movimiento de los Círculos, es Igor Caruso, quien vive en Austria, que es psicólogo,y cuando quiso ser analista y empezar la formacmón entróen rebeldía contra los altos honorarios y el espíritu del a sociedad de Viena en su momento, el estaba en Viena - cuando empezó, y entonces formó su propia sociedad; el -cír culo , que después hubo Círculos en otros lados, no sé,
no te podría dec ir cuántos círculos hay, sé que ahora, en
Agosto, tienen un congreso en Berlí n , pero e s una organización paralela con la Asociación I nternaciona l , pero s in
ningún vínculo di recto, solo algunas amistades persona
les .

\

�91

90

CIENCIAS SOCIALES, IDEOI..OGIA Y C(f.K)CIMIENTO
J, AlAIN MILI..ER.~ HERBERT,ED,SIGLO XXI

Tres artículos de amplia explicación dan ·forma basicamente a la unidad de este volumen, en su orden son: Acción de la estructura de J. Alain Miller, además de re
flexiones sobre la situación teórica de las Ciencias So ciales, especialmente de la Psicología Social y notas para una teoría general de las ideologías del mismo autor.
En su escrito Miller nos ofrece las bases necesarias
para el Análisis Epistemológico de las relaciones estructura - sujeto e ideología - conocimiento - formación so -

cial.

Incluyendo estas posteriormente en un contexto so -cial de clases, en el cual, s u funcionamiento irá dirigido a ocultar ciertas contradicciones generadas dentro dela estructura propiamente dicha; con lo cual se constituye un sistema dé representaciones, mismo que a la vez essostenido por los individuos parte de la estructura. Como
explicación a este fenómeno propone el funcionamiento objetivo de la estructura como determinante directo de in versión causa efecto en la percepción propia de los sujetos, en esta forma, el sujeto imaginariamente. se sitúa c~
mo sujeto agente de lo estructurado, mientras en la real.!_
dad funciona como sujeto soporte de lo estructurante, tal
desconocimiento de función convierte al sujeto en un age.!!.
te imaginario de la estructura.
La relación del sujeto con la estructura resulta nofuncional sin la intervención de una acción imaginaria de
conocimiento !necesariamente falso) reestableciendo la -realidad en su continuidad p0r la producción de representaciones que responden a la carencia de lo estructurMtey compensa la producción de carencia.
"Estas representaciones son puestas en escena, por lo que hurtan, solo existen para disimular la razón de su

.
unto
e · nos hallamos, la percepciónexistencia". En el p
qu
d do en llamar sensibili 'd 1 ía tanto lo que es a
imi
y la i eo
og
t único de desconoc
en
d estin reunidas en el concep o
da,
to.
.
dando una
exacta con.
Herbert intercala sus escritos
1
d
Miller
se
inicia
cuestionando
muy a
tinuidad con
s~tus Epistemológico de las Ciencias Socertadamente

:1

ciales.
osición de Louis Althuser Y e!_
Para es~~' adpota 1;ó~icamente hablando) con las --tablece un d~alogo ~m~t~, dolo no con la tradicional preCiencias Sociales, i~icia~
, estas aquí y que inte~
.,
res? sino -~Para que
.
gunta lQlll.en e
.
'
1· ndo acerca de las Ciencias
ciones tienes? prosi~e exp icat
e publican una canti .
"E determinado momen os
.
sociales:
n
.
t,. determinado por diversos
dad de obras cuyo contenido esda ista de la utilizacióndesde el punto e v
. .
.
factores; pero
esos factores carecen de impor social de ellas se hace,
1
d uación de tales obras.
si cuenta es a a ec
1
11
tancia, o ~ue
ru o social en un momento.
En a las necesidades de unlg ~- cías Sociales consisten, definitiva propone que as il~n ción de una técnica a una
ctual en la ap ica
.
f
en su orrna
'
.
, d a las relaciones
soci'ales·, el complejo conJund
ideologia . e . , t'ene por f'ina li'dad responder a la eman
to en aplicacion _i
1 psicosociológico con mirasda social al realizar lo rea_, de las relaciones socia .,
readaptacion
•
a una adaptacion o
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ra social como invariable.
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bastante recome
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d 1 a· curso epitemotogic
cienzudo e
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"S 1 la nueva orma
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. rto modo seguimos estan guir en donde estabaroos Y en cie
do".

�93

92

Reseñas

¿cuál fué la valoración, la crítica de los experimen
tos en los manicomios de Gorizia, Parma y Trieste? lReal
mente en que consiste la fuerte corriente antip&amp;tquiátri::ca italiana como una perspectiva sociopolítica?.
El antipsiquiatra italiano Franco Basaglia y sus colaboradores, junto con los aportes de reconocidos psjquia
tras españoles nos da una visión global de la relación_::
que guarda el "enfermo mental" y la sociedad contemporá nea.
En ésta, cada contradicción debe ser aislada y debebuscarse el espacio aparte donde el sujeto pague, por símismo, la contradicción que representa. Porque, lo que i~
porta es descubrir enseguida al diferente y aislarlo para
confirmar, que no somos nostros '(los sanos, los normales,
los buenos ciudadanos), esto es, la estructura de nuestra
organización social (basada en la relación, capitalista obrero, o explotador~explotado), la que produce contradic
ciones.
El libro está dividido en tres partes: Una aproximación histórica al heeho psiquiátrico y su ideología; unacrítica a la institución psiquiStrica en el mundo moderno
y un análisis de algunas de las más destacadas corrientes
ideológico-prácticas de la psiquiatría actual.
Nuestro reconocimiento a Ramon García, por su aporte
y la recopilación de toda esta serie de textos críticos-sobre el hecho psiquiátrico, que revelan el pensamiento y
la acción desbordante, •' donde la lucha permanente lleva él
objetivo de destruir las instituciones que, producto de la repres1e1n social, avalan la marginación y la "paz so cial" &lt;fundada en la explotación de la sociedad de clases.
Franco Basaglia, nació en Venecia en 1924; psiquia tra francés, desde 1961 director ~el Hospital Psiquiátri-

d de la OMS lleva
al ente con ayu a
.
co de Gorizia. Actua ~
i~ en relaci~on con el maru.c~ cabo'-'°ª amplia expe:ienc E profesor encargado de hi
• 1 de Trieste. s
mio provincia
u · versidad de Parma.
giene mental en la ru.

BIBLIOGRAFIA.
Autor F. Basaglia Y
Bolsillo# 405.

otros. Barral Editores. Ediciones de

�94

Notas e Informes

CURSOS

·Grupos de estudio.
Obras introductorias al Psicoanálisis .
Duración - 1 semestre.
Frecuencia - una reunión semanal .
Tiempo - 2 hrs.
Modalidad operativa.
Se formarán grupos de 8 a 10 alumnos, coordinados por cólllpañeros de esta Facultad, integrantes del grupo Pichón Riviére.
El estudio se hará directamente de las obras de Freud y el
libro Psicolog!a : Ideología y Ciencia de el Dr . Nestor
Braunstein y colaboradores, Ed. Siglo XXI.
Mayc,r info.rmación con Feo. Mora Larch. Quinto semestre. "A"
Manuel .Nuñis Quinto Semestre "D".

�rapreso en los Talleres Gráficos
de la Facultad de Psicología de

la U. A. R. L.

�Editorial
Biografía de Sigmund Freud
- ISRAEL MARUNEZ ESCAMILI.8__

Ps~c~análisi§ y Medicina
--

DR.. . .N.ÉS'l'OR

BRA~S'l'EIN

- Reflexianes en:~Torño
al
- Concepto de Salud ·y Enfermedad
-

RODOLFO BOHOLAVSXY

R-acio~~lización y
Contrarrevofución
DR. ARMANDO BAtn,1m

-

.,.

Algunos Aspectos Sobre
la Comunidad Terapéutica
PSIC. JORGE VALDEZ GUAJARDO

Eñtrevista a la Dra. Marie Langer
Resefias

Notas e Informes

�Editorial ·

·

Biogr_afía de Sigmund Freud ,.
- rs·RAEL MART.INEZ ESCAMILJh_

Psicoanálisis y Medicina
--=-

DR.• ...NES'fOR BRA~-$-TEIN

- Reftexiones eñ~
-Tonío aJ
-- - Concepto de Sa1ud -, - Enfermedad
.-RODOLF-0 BOHOLAVSKY

Racio~~liz~ción y
Contrarrevofución
DR. ARMANDO ·BbtJt,"'.80

- -

=

Algunos Aspectos Sobre
la Comunidad Terapéutica
PSIC. JORGE VALDEZ GtJAJARDO

Entrevista a la Dra. Marie Langer
Resefias - ~ =
Notas e Informes

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�.

1
REVISTA
AÑO

DE

fQHOO UHJV~JTMIO

mago
PSICOLOGIA

PSICOANALITICA

NOVIEMBRE DE 1977

NUM. 2

Revista editada por un grupo de estudiantes
de la Facultad de Psicología de la U. A. N. L.

COLABORADORES

Dra.
Dr.
Dr.
Lic.
Lic.
Lic.
Lic.
Lic.

Marie Langer
Manuel Contreras
Néstor Braunstein
Jorge Valdez
Horacio Foladori
Fernando González
Salvador Malina
Graciela Rahaman

Publicación Bimestral .

Registro en Trámite .

La correspondencia científica o administrativa debe dirigirse a IMAGO, Apdo . Postal# 669,
San Nicolás de los Garza, N. L., México.

�REVISTA DE PSICOLOGIA PStCOANALI !CA

�Indice
1

BIOGRAFIA DE SIGIJND FREUD 2a. PARI'E ••••••••••••••••••• 7

1srael Mart!nez
EXPERIEN::IAS
~

Escamilla

cm-

GmPQS

TERAPEm'ICX&gt;-DIDACTicn;

E.S'IDDIANlES DE PSI(X)IOOIA CLINICA FN EL

MARX&gt; DE SU FORv1ACICN UITVERSITARIA•••••••••••••••••••• 37

Dra. Marie Langer
9:l3RE EL PSIOlANALISIS SALVAJE ••••••••••••••••••••••••• 45

Lic. Horacio Foladori
EL PSIOOANALISIS: PN AUXILIAR DE IA EDUC.ACIOO •••••••••• 57

Prof. Manuel Muñiz -

PSIOOANALISIS Y LENGJAJE ••••••••••••••.•••••••••••••••• 65
Dr. Néstor Braunstein
, IA EVOIJ.X;ICN DEL &lt;XNCEP'ro DE GRUPO OPERATIVO ••••••••••• 77

Antonio García de la Hoz

EL ~IO DE IA OBRA DE FREUD ••••••••••••••••••••••••• 91
Gregorio Baremblitt
Miguel Maµajt

CUESl'I~ ME'laXlI.J:X;ICA.q ~ PSI&lt;Xlr\NALISIS ••••••••••••• •113

Jos&amp; Bleger .

IA REPRESIGI

'. '

m 1A REPUBLICA AlQNI'INA

EN EL ARFA DE IA IAllJD ~mrAL •...•••••.•••.•.••.••.•.••133
Comisión de Salud Mental de la
Casa del Pueblo ~entino
~ - .•..••.•.........•..•.•••••.••••.••.•••.•..•.. •145

�7

Biografía de Sigmund Freud
2a, PARTE
ISFAEL MARI'INEZ .ESCAMILIA

LA INTERPRETACION DE LOS SUENOS
La Interpretación de los Sueños es considerada la -obra maestra de Freud y hasta el momento, es uno de los
más sólidos pilares del psicoanálisis . Freud mismo sen
tía que debía la obra a una inspiración excepcional y:que, si sus otros libros tenían que ser algún día par-cialmente rectificados, éste permanecería intacto, con
su frescura y su verdad.

Sería excesi vo presentar La Inte rpretación de los Sue-ños como e l fruto de un descubrimiento debido al azar.
Pero hay algo de eso, puesto que Freud descubrió la sig
nificación del sueño tratando de penetra r en el por qu1
y el cómo de las neurosis. Es verdad que bastante temprano los dos órdenes de investigación se habían ligado
tan estrechamente que forzosamente habían de influir -uno sobre el otro: las neurosis le habían revelado la im
portancia del sueño, el sueño a su vez le dió la clave
de las neurosis.
Desde el momento en que la libertad de las asociaciones
se convirtió en regla, los enfermos se pusieron espontáneamente a contar sus sueños, de modo que Freud se vió
obligado a tratar las producciones de la vida nocturna
como hacía con los demás síntomas evocados en el relato
del enfermo. Los histéricos lo habían empujado a ello,
en cierto sentido, puesto que, en virtud de una obligación interior, asociaban unas con otras todas las ideas
que se presentaban simultáneamente a su espíritu.
Otro hecho de observación clínica había alentado a Freud
en su investigación: que existía una analogía entre el
sueño y los estados alucinatorios de ciertas afecciones

�8

mentales, como la psicosis alucinatoria aguda. Impre-sionado por la idea de ciertos psiquiatras que veían en
el delirio onírico una manera de realizar un deseo ocul
to, Freud empezó a sospechar que podía suceder lo mismo
con el sueño y que la parte nocturna de nuestra vida -psíquica, lejos de ser absurda y anárquica, no era me-nos sensata ni orientada que la de la vigilia.
su intuición no fue realmente confirmada hasta el pri-mer análisis completo que hizo de uno de sus sueños, el
miércoles 24 de julio de 1895, día histórico, como él mismo observó con una seriedad a medias, se trataba del
sueño llamado "de la inyección de Irma". Freud había transcrito su interpretación en un café de los alreded~
res de Viena, en el Restaurante Bellevue, y se pregunta
ba si algún día pondrían allí una placa conmemorativa:con la inscripción: "En esta casa, el 24 de julio de -1895, le fue revelado al Dr. Sigmund Freud el secreto de los sueños". Ninguna placa de mármol conmemora ese
acontecimiento inusitado que, como otros igualmente importantes, pasó por el momento completamente inadvertido, pero la fortuna de La Interpretación de los Sueños,
que no ha cesado desde hace más de sesenta años, vale por sí sola todo un monumento.
Freud encontró el primer material del libro, y con mucho
el más importante, en el análisis de sus propios sueños,
que entonces hacía sistemáticamente. En verdad el pro-yecto mismo de la obra coincidía con una crisis: Freud se impuso finalmente escribirla para tratar de superar el estado interior muy doloroso en que lo había sumergido la muerte de su padre. Entonces él mismo era su propio tema, al exponer sus ideas hablaba de sí mismo y se
entregaba a la curiosidad del pÚblico.
En 1897, cuando debe reconocer la inexactitud de su teo
ría de la seducción, espera que el sueño pueda todavíasalvar su edificio. Después deja de escribir para est~
diar la enorme literatura publicada sobre el mismo tema
y se qlegra de que ningún autor haya adelantado sus CO!!_
clusiones, lo que le garantiza la prioridad. La necesi
dad de hacer la historia de los problemas del sueño lerepugna, pero no puede eludirla, y como quiere también
insertar en el libro un capítulo de psicología general,

debe modificar todo el proyecto.

9

Durante dos años, trabaja sin pensar en la publicación~
pero el 28 de mayo de 1899, se decide bruscamente y lo
anuncia en seguida a Fliess:
"De repente y sin razón especial, el sueño ha tomado -c uerpo definitivamente. He reflexionado bien, todos esos
disfraces no me convienen, como tampoco la renuncia puesto que no soy lo bastante rico como para guardar para mí
solo el más bello descubrimiento que haya hecho, el único
probablemente que me sobrevivirá.

La primera vez me atasqué. Esta vez saldré adelante.
Además, no hay ahí nada importante. Ninguno de mis trabajos ha sido tan completamente mío •.. "
Finalmente el Último manuscrito es mandado al editor en
septiembre de 1899. Al finalizar el mes de octubre, -Wilhelm Fliess recibe un ejemplar y el 4 de noviembre de 1899 , el libro apareció en las librerías . Pero ya sea que el editor fuera supersticioso, que se sintiera
impresionado por el siglo naciente, o bien que comprendiera el carácter profético del libro, prefirió ponerle
la fecha de 1900.
Durante 18 meses La I-nterpretación de los Sueños cono-ció el silencio casi total de la prensa. Ninguna re-vista científica señaló su publicación y aparte de una
reseña elogiosa en el Berliner Tagblatt, los periódicos
cotidianos la ignoraron. Los pocos científicos que se
pronunciaron sobre ella lo hicieron negativamente.
En 1927, cierto profesor Hoche, de Friburgo, clasificaba la obra de Freud al lado de "las claves de sueños -bien conocidas, que se imprimen en mal papel y que se encuentran a veces en los cajones de las cocineras".
De modo que durante diez años el libro no se vendió y pasó inadvertido.
Sobre la acogida del pÚblico a La Interpretación de los
Sueños, Freud dice, "La acogida que se le ha reservado,
hasta ahora por lo menos, no me ha satisfecho; se le ha
comprendido muy poco; los elogios parecen limosnas, la
obra es manifiestamente antipática para la mayoría de -

�10
la gente. Nadie a mi alrededor parece t ener la menor sos
pecha de lo que contiene de importante. Me lo explico di
ciéndome que me adelanto 15 o 20 años a mi tiempo .• ,"
Para Freud, no obstante, La Interpretación de los Sueños
tuvo consecuencias más decisivas que ningún otro de suslibros. Era el fruto de un largo trabajo interior que le
había permitido salir de una grave crisis íntima con más
firmeza, más confianza en sí mismo y más serenidad respec
t o del juicio de los demás. Sobre todo, atrajo la aten-=ción de algunos jóvenes que formaron pronto el primer núcleo de sus discípulos y, de esa manera puso fin definiti
vamente a su aislamiento.
La Interpretación de los Sueños tuvo nueve ediciones en c~:c a de 30 años y Freud, en varias ocasiones, la enrique
c io con sueños y observaciones que procedían de sus discI
pulos. Por su concepción misma, es una obra compleja y tan vasta que el lector no preparado puede temer perderse
en ella. Muy pronto, por lo demás, Freud sintió la necesidad de reunir las principales ideas en una exposición más breve, con el fin de ponerla al alcance del público profano pero cultivado, del que esperaba hacerse entender
mejor que del público científico. En 1901, pues, hizo de
su obra maestra un resumen extremadamente claro que es co
mola versión popular y donde no falta, sin embargo, nin:guna de sus id-e as. *
Ni el advenimiento del siglo, ni la publicación de La Interpretación de los Sueños, acarrearon al principio nin-gún cambio en la vida material de Freud, que seguía insegura Y dejaba prever en ocasiones días sombríos.
Además de sus seis hijos, Freud tenía en parte a s u cargo
a su madre y a sus hermanas solteras, sin contar a su cuñada;, Minna
Bernays que, después de la muerte de su novio I
•
•
paso a vivir a su casa y permanecí~ allí toda la vida.
Con cargas familiares tan aplastantPs y medio~ de subsistencia extremadamente inseguros, el establecimiento ae, nn
presupuesto debía de ser muy problemático. Al terminar -

*" 1n-l'todu.c.u6n a..t f4,tu&amp;_o de lo.t. Sue.ño~ ".
O.C. Tomo 1 Ed. &amp;bl..lotec.a Nueva, Mad.Júd. 1973

11
el siglo, Freud desesperaba con f recuenci a de poder salir
adelante y, en sus momentos de desaliento , dudaba inclusive de poder salir jamás de la pobreza.
Además, las relaciones de Freud con aquellos de sus cole-gas que podrían alimentar su clientela se deterioran cada
vez más a medida que se conocen o se creen conocer sus ide
as. Freud se ve privado de una fuente importante de clien
tes y un buen día de 1897 comprueba melancólicamente que:ya sólo tiene tres casos en tratamiento: dos que ha acepta
do tratar gratuitamente y, como es la época de su autoaná:lisis, el suyo propio.
Hacia fines de 1899, la situación es tan mala que Freud se
decide a solicitar un puesto en un establecimiento hidrote
rápico, que le procuraría por lo menos un salario fijo.
Pero, por las razones que fueran, su solicitud no encontr~
respuesta .
Indudablemente para pone r fin a esa i ncertidumbre alarmante Freud, en 1897, pres~ntó su candidatura al título de -"prof esor extraordinario", título puramente honorífico , ya
que no suponía cargos precisos en la Facultad, pero suscep
tible de realzar su prestigio a los ojos de la sociedad-=vienesa, enamorada de las distinciones y los grados. La primera gestión de Freud con tres profesores, entre ellos
Nothnagel, uno de sus antiguos maestros-; no tuvo absolutamente ningún resultado, por motivos fundados ante todo en
el antisemitismo de los medios oficiales, y en gran parte
también, sin duda, a la reputación de Freud en materia de
sexualidad. Como esas razones no eran nunca claramente confesadas y Freud tropezaba en todas partes con el silencio, cesó pronto sus gestiones.
Sin duda las cosas habrían quedado así si un acontecimmien
to aparentemente anodino no le hubiera dado a Freud el de:seo y el valor para volver a la lucha.
Ese acontecimiento está lo más lejos posible del campo pro
fesional sobre el que, según confesión del propio Freud, :poco después tendría una profunda influencia: se trata, en
efecto, del primer viaje a Roma que hizo en el año de 1901,
viaje con el que había soñado toda su vida, pero que no pudo hacer hasta entonces por una disposición interior extremadamente especial qué sólo el análisis le permitió su-

�12
13
perar.
Vuelto a Viena, Freud tomó seriamente sus asuntos: si quería tener el título de profesor, era necesario que llegara
de una manera u otra a romper la resistencia del ministro,
Wilhelm Von Hartel, o al menos a sostenerla. Buscó, pues,
apoyos sólidos y encontró algunos que esta vez, por fin, le permitieron vencer. El asunto tomó la forma de una-:- transacción mercantil: la protectora de Freud, la baronesa
Ferstel, que estaba en tratamiento con él, pagó el nombramiento de Freud con el cuadro de un maestro, que le regaló
al ministro.
Freui lo menciona, en una carta a Fliess:
"Finalmente, en ocasión de una cena ofrecida al ministro por mi cliente, le comunicó muy amablemente que el acta se
er.contraba ya en manos del Emperador y que ella sería la primera en ser informada de mi nombramiento".
"Llegó un día a la sesión radiante y con un comunicado del
ministro en la mano. La cosa estaba hecha. La Wiener -Zeitung no ha publicado todavía la información, pero la no
ticia de mi nombramiento, salida de las oficinas oficiales
se difundió rápidamente. He obtenido la aprobación del pú,
blico, me llueven felicitac iones y flores, como si, de re
pente, su Majestad hubiera descubierto oficialmente el pa:pel de la sexualidad; como si el consejo de ministros hu-hiera confirmado la significación de los sueños; como s i el
Parlamento hubiera votado por mayoría de dos terceras partes la necesidad de una terapia psicoanalítica de la histe
ria".

"Así que me he vuelto visiblemente honorable; mis admiraco
res más intimidados me saludan ce lejos f,Or la calle ".
Después de haber comprobado, no sin cierta amargui a, que ha hecho sus "primeras reverencias" a la autoridad y que,
en consecuencia, puede e sperar con fundamento una recompen
~a, _Freud c~ncluye con una vuelta sobre sí mismo que es su
ultima confidencia a Wilhelm Fliess:

"En toda esta historia, ha¡ alguien con larnas orejas y al
que no tomaste suficienter.1ente en cuenta en tu carta: yo.
si hubiera dado esos pasos hace tres años, me habrían nombrado entonces y me habría ahorrado muchas molestias. O-tres son así de hábiles, sin tener que ir primero a Roma.
He aquí el glorioso acontecimiento al que debo, entre otras
cosas, tu carta amistosa.
Te ruego que guardes para tí el
contenido de la mía ... ".
Esta carta concluye la correspondencia apasionante que - Freud intercambió con Fliess durante diez años, donde fijó
sus propios rasgos con el talento de un escritor y un amor
incorruptible por la verdad. Desde hacía algún tiempo las
cartas de Fliess se habían espaciado y pronto Freud dejó de escribir en absoluto. Había hecho todo por prolongar aquella amistad bajo la cual, durante tanto ti empo, habían
estado latentes, a su pesar, violentas pasiones infantiles.
Desengañado por su autoanálisis, ahora conocía la natural~
za de su apego y además, veía que el hombre al que más admiraba en el mundo, su único "público", no comp:cendía o no
aceptaba verdaderamente sus ideas. se resignó, pues, para
conquistarse definitivamente a sí mismo, a perder su Último amigo.
NACE EL MOVIMIENTO
En la historia del movimiento psicoanalítico, obra que data de 1914, Freud se limita a recordar sucintamente como poco a poco se reunieron jóvenes a su alrededor y concluy~
ron al aislamiento que creía su destino para siempre:
"A partir de 1902, algunos

médicos jóvenes se agruparon a

mi alrededor con el fin bien determinado de aprender psic~
análisis, ejercerlo y difundirlo. El impulso vino de un -

colega que había podido experimentar sobre él mismo los efectos felices de una curación. Convenimos en reunirnos en mi casa a horas fijadas, para discutir de acuerdo con ciertas reglas, tratar de orientarnos en aquel campo de i!!_
vestigaciones todavía desconcertante y llevar otras perso,.
nas a compartir nuestro interés. Un día, un joven recien
salido de una escuela profesional vino a vernos con un manuscri to que demostró una extraordinaria comprensión. Le
aconse jarnos que hiciera estudios secundarios, que frecuen-

�15

14

tara la Univerdidad y que se dedicara a las aplicaciones no médicas del psicoanálisis. Así fue como Otto Rank se convirtió, para nuestro pequeño grupo, en secretario activo y dedicado y, para mí mismo, en el mas fiel de los cola
boradores .•. ".
Freud no nombra aquí al primer médico que ejerció el psic~
análisis después de él: fue Rudolf Reitler que, con Max -Kahane, frecuentaba desde hacía tiempo sus cursos en la fa
cultad. El colega al cual atribuye la iniciativa del pri:=mer agrupamiento es Wilhelm stekel, médico afectado por -graves trastornos neuróticos que, hacia 1901 o 1902, había
acudido a hacerse tratar por él. Max Kahane abandonó la sociedad en 1907, sin haber sido psicoanalista propiamente
hablando puesto que no empleaba el método.
Desde principios de 1908, la sociedad psicoanalítica de Vie
na contaba con 32 miembros y a partir de 1907 -fecha impor
tante del movimiento- recibió numerosos visitantes extranje
ros, suizos, ingleses, estadounidenses, alemanes, que ibana formar el primer núcleo de la asociación internacional .
El crecimiento un poco azaroso del movimiento; el reclutamiento completamente anárquico de los miembros, que -no lo
olvidemos- no iban a aferrarse a un dogma, ni siquiera a una doctrina terminada, sino a un hombre solo, sin- otro apo
yo que unas cuantas ideas seguras y su genial intuición; -por último, el carácter particular de aquella ciencia sin
tradición ni pas ado que, para constituirse, remitía en prin
cipio al investi~ador a s u propia subjetividad; todo esto no dejó de repercutir s obre el destino ulterior del psicoanálisis, hasta el punto de llegar en ocasiones a comprom~
ter su éxito.
· Freud mismo se manifestó siempre contra la idea de una ortodoxia; lo que quería defender en el psicoanálisis no era
un edificio ideológico completo y fijo sino un mínimo de concepciones sin las cuales no le parecía posible el traba
jo en común.
Así el psicoanálisis es y debe seguir siendo la ciencia del inconsciente. No debe dar origen a una "weltanschauung"
(concepción del universo), pero puede ser practicado por todos los que aceptan sin reserva lo que Freud, siempre en

!~ mis~o Man~al,

plantea como principales fundamentos·.
a existencia de procesos s' .
.
oría de la resistencia y depl~q~:cos ~~conscientes; la tedel papel de la sexualidad
d 1 presion; la apreciación
son los principales conteni~osede~omp~ejo ~e_E~ipo -tales
damentos de su teoría- quien
.
fun
no lospsicoanalisis
acepte
deby los
,
tarse entre los psicoanalis t as.
,.
no
eria conSe encuentra exactamente la misma.
c:ibió en 1917 a Georg Groddeck i~e~ en una c~rta que es
nes que, contrariament
t
, medico y escritor berlie a antos otros s
ab
sar las filas de sus di , 1
, e neg a a engrodel Ello, escrito con t:c~pu os. En su maravilloso libro
rario, Groddeck lanzab na pr~fundidad como talento lite1
. .
a por primera vez 1 · d
•
a medicina psicosomatica
Al .
. a i ea misma de nombre y una riqueza im • .
IIU.Smo tiempo, daba un nuevo
prevista al inconsciente freudiano:
~eoría del inconsciente, de la resi
.
importancia de la sexualid d
stenci~ Y la represión;
da escición fue motivad
a Y del compleJo de Edipo. Cad
ª por
el abandono t 0 t 1
.
e tales concepciones O
r d
. .
a o parcial que les quitaban todo'
po _esviaciones o extensiones -su sentido p · · ·
en Adler, la psicología del
_rinutivo. A veces, como
te su antigua primacía 1
consc7eijte encontraba nuevamen
la sexualidad infantil, ~ neuro~is no estaba ya ligada a, sino a s.unples def t
,
y a h ~chos de la vida social·
ecos organices
consciente individual sub. ~,otras, como en Jung, el in-do en un inconsciente col:i:_ia, pero desexualizado, ahoga
sica entraba por una
e ivo consolador donde la metafí
el "trauma del nacimi:~::;ªe!ªi~ª~º en el caso de Rank, :=por el origen mismo de la vidp ic a_todo el mal humano -rraba el drama edípico
D
a, gr~cias a lo cual se aho-"h
j,
·
urante
mas de 30 anos
ere ias", cualquiera que f
todas esas
contener en sí mismas pa
uera la verdad que pudieran -,
recen no haber t .d
mas que restablecer un estado
.
eni o como fin
en otros términos anular.
ai:1terior de la psicología, pensamiento freudiano.
ingeniosamente el escandalo del
F:eud que perdió de camino a tan
vinculado por sentimientos
f tos seres a quienes estaba
vida ligado a hombres
dpiro_undos, permaneció toda su muy
stintos de él
,
sus preocupaciones científicas Y el sesgo por
sus
origenes,
de su
pensamien-

�17
16
to. Para no citar sino dos casos, por cierto ejemplares,
Ludwing sinswanger y Oskar Pfister, uno psiquiatra Y el otro pastor protestante, supieron conservar una fidelidad
inconmovible a través de todas las vicisitudes del movirnien
to, sin ceder nada de sus ideas científicas ni de sus convicciones religiosas.
Si se lee la correspondencia que mantuvo hasta el final de
su vida con aquellos dos hombres, se ve hasta qué punto lo
conmovían y que no es culpa suya si no encontró aquello
con más frecuencia.
Ludwi ng Binswanger se había fijado corno tarea tender un -puente entre e l psicoanálisis y la psiquiatría o, más exa~
tamente, cre ar entre las dos disciplinas todavía ajenas una
de otra, sólidas bases de trabajo común. Después de las t ormentas de su ruptura con Jung, Freud había pensado por
un momento convertirlo en el "delfín" del movimiento pero,
preocupado por su carrera y sus investigaciones psiquiátr.!:_
cas, Binswanger no había compartido su opinión. La decepción de Freud no modificó nada de su calurosa amistad ha-cia el joven científico y mucho tiempo después se sintió empujado a confirmárselo:
"Hemos permanecido fieles uno al otro durante un cuarto de siglo, pero era como si no pudiese ser de otro modo y no le dimos mucha importancia ... ".
En cuanto a Oskar Pfister, que defendió siempre sus ideas
con un temperamento vigoroso y mucha agudeza, Freud lo 11~
maba "su querido hombre de Dios", "verdadero servidor de Dios", cuya noción y existencia misma le habían "siempre pa~ecido muy improbables••. Pfister, doctor en filosofía Y
teólogo, fue el primero en aplicar el psicoanálisis a la pedagogía. Quería practicar el psicoanálisis sin sacrificar las exigencias de su minis terio, que ejerció en zurich
hasta su retiro: y si aceptaba las observaciones a veces muy v i vas de Freud, sobre todo en el capítulo de la sexualidad, sabía también hacerle frente y mantener su manera franca de hablar.
Cuando Freud publicó EL PORVENIR DE -UNA ILUSION, donde la religión es considerada como una ne~
rosis colectiva, Pfister respondió escribiendo LA ILUSION
DE UN PORVENIR, pero jamás la polémica entre los dos tomó

el sesgo agrio al que Freud
..
las críticas. Un día F
d era mucho mas sensible que a t
..
reu preguntó malí ·
or .. por que el psicoanálisis
..
. ciosamente al pas
ª:gun hombre piadoso, . sino
no habia sido inventado por ~io Y Pfister respondió:
por un judío absolutamente im-Pues sencillamente porque la re . . .
vía el genio creador y po
ligiosidad no implica toda
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no
merecían
.
.
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ra 1 a verdad, vive en D' se ateo
•
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ción del amor está en D~:s, y q~ien lucha por la libera- hiciera llegar a su con _s, ~egun San Juan 4:16; si usted
ciencia y · ·
pa en los grandes nexos
viviera el sitio que ocumo la síntesis de las n~t~~ed~ara mí _son :ªn necesarios co
en el todo musical d' ..
-~na sinfonia de Beethoven :. .
, iria tambien de
t
cristiano mejor ... ".
us ed: "Nunca hubo un
LA PSICOPATOLOGIA DE LA VID·~n COTIDIANA
Freud en el ano
- de 1898 sorprend'd
parentemente sin razón '1
i o por haber olvidado a.
e nombre de un
muy b ien, se dedica a resol
poeta que conoce
portancia aparece de
ver el pequeño enigma, cuya im. .
repente en el
t
.
con exto de su autoaná1 isis:.. es el princip·io d e sus invest'
.
nomalias benignas del
igaciones sobre las apl'icabl es de nombres Y a d conducta
de cada d ia
.. olvidos inexh h
errores de escritura f ~ ecos, actos fallidos, lapsus
como el sueño, no eran' haastos recuerdos, cosas todas que'_
·
.. .
s a entone
'
cient1.f1ca sino inutilid d
:s para la observación
a es, despoJadas de todo valor.
busca los mecan1· smos
dFreud
o d e la misma manera que psíquicos responsables del olvi
le e 1 contenido latente
analiza un sueno
- para encontrar:E
ras en apariencia
·
. muy diferentes
·
s que, aunque oc urran en esfe-ten rasgos esenciales
, los dos fenómenos compar
de los hechos gracias! ~n primer lugar, esa deformación:te traicionado es d . a cual su sentido es verdaderamen
días.
,
ecir, expresado a medias, callado a me

�19
18
La composición de La Psicopatología de la Vida Cotidiana hace destacar aquí con una gran claridad la manera en que
Freud progresa paso a paso en ese nuevo campo cuyo acceso
le ha sido abierto por una experiencia completamente pers~
nal. Habiendo adquirido, al analizarse -él mismo, una certidumbre bien establecida referente a un grupo preciso de
fenómenos --aquellos en que el olvido de un nombre propio
va acompañado de una reminiscencia errónea--, trata de explicar empíricamente otras formas de amnesia benignas --o,!_
vidos de nombres en lenguas extranjeras, de palabras Y de
series verbales--, hasta referirse finalmente a los cuales
se da el nombre, de actos fallidos. La composición misma
del libro demuestra de sobra que Freud no lo concibió de manera abstracta y apresuradamente generalizada sino, al contrario, profundizando un hecho aparentemente ínfimo de
su propia vida.
Los pequeños errores cotidianos, las aberraciones inofens!_
vas que hacen que el hombre más normal parezca una especie
de demente temporal, son descritas y estudiadas allí con tanta penetración que, por lo menos en ese punto, el lec-tor más refractario a la explicación psicoanalítica parece
abandonar toda resistencia. Sin duda, hace falta algo más
que divertirse con algunos lapsus para aceptar el pensa- miento de Freud en su totalidad; lo cual no impide que la
boga de este libro único en su género señale un cambio co~
siderable en los espíritus y que, por ello, siga siendo un
hecho histórico.
Para Freud mismo, La Psicopatología de la Vida Cotidiana debía crear un enlace entre la patología y la psicología del hombre normal, dos campos hasta ahora rigurosamente se
parados, cuyas raíces comunes e inciertas lindes mostrabapor primera vez. Era como una variante ingeniosa y más a~
cesible de La Interpretación de los Sueños, en los confi-nes oscuros de lo cotidiano y lo irreal.
Si se piensa en las exigencias interiores de Freud, en la
severidad de lo que podrí~ llamarse su "super yo" científ!.
co, se comprenderá lo que debió costarle buscar uno por -uno todos los errores de nombres, de fechas, de referen- cias y de citas que se le habían escapado en La Interpret~
ción de los sueños --no para excusarse, sino para exponer

las razones que los provocaron y reconocer asi; su
ción.
perturba
Aparte de La Interpretación de los Sueños, no hay obra
científica que haya sabido mezclar con tanta verdad la observaciÓn'e~tricta de los hechos y la emoción vibrante de
la confesión.
LA TEORIA DE LA SEXUALIDAD
La aco~ida ca~i_favorable reservada a La Psicopatolo ía de la Vida Cotidiana parecía abrirle al psicoanálisisguna
nueva era
.
. . de
. ; penetración paci;fica,
pero ese principio de reconciliacion no _tuvo continuidad ya que, al año si iente, los Tres Ensayos sobre la Teoría Sexual vinieron9: corn
:~orn~~: duran~e mucho tiempo las relaciones de Freud conhab~
~~0 • Mi~ntras que La Interpretación de los sueños
ia si o considerada corno una red de quimeras o de ab
dos ; cuentos de comadres , Los Tres Ensayos causaron franco
surescandalo
y
Freud,
de
"seudocientífico"
que
era
;
s
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, paso a -~r consi erado un espíritu obsceno y peligroso
Sin d d
ninguno ~e sus libros acumuló sobre él tanta es¡upide u_a
tanto odio.
z ni
Los
de los
·
le " títulos
"L
. Tres ensayos -"Las Aberraciones
sexua-s,
a Sexualidad Infantil" "Las Transf
·
la ' pub t d" b
'
orrnaciones de ci;
era - astan para entender la causa de la indigna. on_general que, de otra manera, parecería difícilmente imaginable. Cualquiera que fuera la hipocresía de la épo~~de~ ese as~ecto Y era grande, sin ninguna duda, la ·sexua
i ª no pod~a, ~ pesar d: todo, ser completamente descar=tada de la ciencia: quisierase o no la sexología existía
o~ras como la Psychopathia Sexualis de Krafft Ebing lo h'bian
probado
sin demasiado escándalo • No era, pues, pro-a
·
t
piamen e hablando, el tema lo que indignaba sino el hecho
de que Freud~ rompiendo con los catálogos d~ perversiones
de aberraciones propios de la sexología, aboliera todas
as fronteras entre lo normal y lo perverso y sobre todo
entre la sexualidad del 8'iulto y la supuesta inocencia d;l
niño.

i

Freu~ fue acusado de ensuciar la pureza sagrada de la in-:ancia
de ca~umniar al hombre substituyendo la bienaven~rada_~nocencia de sus principios por una sombría histo-ria teJida de inconcebibles horrores.

!

�21
20
Es sorprendente que tanta gente se haya indignado
.y que tan pocos se hayan manifestado sensibles a
la descripción freudiana de ese combate grandioso
por la madurez y la salud en que el niño se ve -comprometido forzosamente desde el alba de la vida. Más débil y desarmado que el animal pequeño,
al que todavía se parece, el niño debe afrontar innumerables pruebas en las cuales, dado el carác
ter inacabado de su organización y la debilidad~
de sus medios, está constantemente amena?.ado de•
fracasar o de sólo triunfar en parte. Apenas nacido la vida le impone tareas aplastantes, le ex~
ge realizaciones, renuncias para las cuales ni su
desarrollo físico ni su organización mental le -pr o porcionan instrumentos apropiados.

Los Tres Ensayos sobre la Teoría sexual no son sino la primera piedra del edificio en el que Freud
trabajó toda su vida. La edición de 1905 fue, por
lo demás, aumentada constantemente c on los años y
Preud recoge sus ideas en obras posteriores, por
ejemplo en sus primeras conferencias y su autobio
grafía. Algunos problemas planteados en los Tres
Ensayos no fueron resueltos hasta mucho más tarde,
ideas que Freud había lanzado sin profundizar en ellas fuer o n puntos de partida de numerosos trabajos de sus discípulos, pero el libro sigue siendo
lo que era desde el principio: el inquebrantable
fundamento de la teoría.
No sólo el tiempo no ha
hecho mella en él sino que ha confirmado hast~ en
los men o res detalles la exactitud de sus opinio-nes.
Los análisis de niños come~zaro n hacia 190 8 .
El
pastor prote stante suizo Oskar Pfister fue el pri
mero en p ra c ticarlos, concibió una pedagogía ins~
pirada e n las teorías freudianas, a la que le diÓ
el nomb~e de "pedanálisis" , y se dedicó a ello con
una fé entusiasta toda su vida.

*

*

*

El escándalo de Los Tres Ensayos sobre la Teoría
sexual encontró un alimento suplementario en el -

historia~ clínico que Freud publicó el
con el titulo de Anal· .
mismo año
teria. Además de lasisis Fragmentario de una His
. ,.
razones corrientes d .
.nacion, el análisis de "Dora"
. ,
e indi~
apayentemente mejor fundad
suscito reproches
rompiendo con la discreció:s~b~~ge:::q
dueel Freud, revelaba allí detalles mu
médico ciente, una joven de 18 ! intimos sobre su pa-sin autorización
Tal atn~s cuyo caso publicaba
•
ac itud pare ·tanto más injustificabl
cio en general
fundado principalrnent e c~an~o que el análisis,
los sueños revelado e en a interpretación de -.
res, sacaba a la 1
t
cias perversas que el d
uz enden-tes impedían at 'b .
ecoro y la moral corrien-ri uir a una joven.
1

•

La historia de Dora cont·
para la práctica psi
i~~e una le c ción muy útil
el desarrollo de su ~oan~ itica, tanto como para .
apreciación, la meno e~ria: que el menor error de
r 1.ncompre
·,.
en,el empleo de la tran f
~sion o negligencia
cion más o menos .
d's erencia acarrea una san1.nme iata que
tremos, es simple
, en los caso s ex-mente la huída del enfermo.
Si El Análisis Fragmentario de
.
.
.
mucho ruido el lib
una Histeria hizo
después sob;e el h~o que Freud publicara poco c iste y su rel
,,.
consciente despertó pocos apasionam·
acion con
lo int
ra,
que
trata
del
1
.
ien
os.
bpor lo dem~s de lectenguaJe Y de la estética,La eso
ura ardua
Es 1
prendido y todavía ho
•
~ menos combros de Freud
Coy
b, e 1 menos leido de los li
•
mo uena parte del
e i tados como ejemplos
os "chistes"
lenguas* es t
bié
se reproducen mal en otras
am
n e1 que menos se ha traducido.
De hecho, no hay tanta dista .
erse entre El Chiste
ncia como podr!a cresciente Y Los Tres E y su Relación con lo Incon-por ejemplo, en los :::y;s s~bre la Teoría Sexual,
tra~ajaba precisamente alr:~ -hay que recordarlorogeneas que parezcan 1
dsmo tiempo. Por hetem~n el tema del place;, ::maos obr~s tienen en coc7a.que será elevado pronto freudiano por excelen
cipio. El valor psicol' . a la altura de un prin
ogico del chiste consiste~

�23

22
en el placer que procura y que, como todo placer,
devuelve al adulto, tristemente razonable, a los
juegos de su infancia.
si el chiste se liga a la Teoría Sexual por el lu
gar que concede a la noci6n misma de placer, se desprende -de manera todavía más inmediata- de la
Interpretaci6n de los Sueños que, durante aquel período, era la principal fuente de los hallazgos
freudianos.
Esta filiación aparece ya en la composici6n del libro que, como la de La Interpretaci6n de los -Sueños, trata dos tipos de materiales distinto~:
la literatura secundaria sobre el tema y los eJe~
· plos destinados a ilustrar cada categoría de fen~
menos.
Los ejemplos son aquí muy numerosos Y variados; dan a la obra una amenidad a veces un poco pedante del análisis.
TERMINA EL AISLAMIENTO

El año 1906 es una fecha importante en la vida de
Freud porque en ese momento, el psicoanálisis deja de ser el asunto personal en el que luchaba c~
si solo para hacer aceptar sus ideas; empieza a ser conocido y discutido fuera de Viena y se convierte poco a poco en lo que pronto llamará die sache, ( la causa) .
Freud tenía 50 años y por primera vez su cumpleaños fue festejado por el pequeño grupo de sus discípulos vieneses.
En esa ocasión, que más tarde
fue ocasión de ceremonias y manifestaciones mun-diales de simpatía, sus discípulos habían tenido
la idea de ofrecer una medalla grabada donde se contemplaba, en el anverso, el perfil de Freud, en el reverso, a Edipo respondiéndole a la Esfinge, y en el borde, este verso del Edipo Rey de S~
focles:
"Quien resolvió el enigma famoso y fue un hombre
de gran poder".

Ernest Jones registra a este respecto una anécdota turbado
ra:
"Un curioso incidente se produjo cuando la entrega de aquel
medallón. Al leer l _a inscripción, Freud palideció, se agi
tó y con una voz estrangulada preguntó de quién había sido
la idea. Se conducía como si hubiera tropezado con un apa
recido -y eso era precisamente lo que había ocurrido. Fe:dern le dijo a Freud que era él quien había escogido la ci
ta; entonces Freud reveló que, cuando era un joven estud-=diante de la Universidad de Viena, tenía la costumbre de pasearse por el gran patio y contemplar los bustos de los
profesores célebres del pasado. Allí no sólo había tenido
la fantasía de contemplar su propio busto entre los demás,
lo que no tenía nada de sorprendente en un estudiante ambi
cioso, sino que había imaginado que el busto llevaba exac=tamente las mismas palabras que el medallón. Recientemente he cumplido ese deseo de juventud de Freud al entregar-·
le a la Universidad de Viena, para que lo coloque, un busto del maestro esculpido por Konigsberger en 1921 y bajo el cual se grabó después el verso de Sófocles. He aquí un
ejemplo bastante raro de una fantasía de adolescencia realizada hasta en los menores detalles, así sea 80 años más
tarde ... ".
El mayor acontecimiento del año, sin embargo, fue para -Freud el comienzo de su correspondencia con Jung, uno de los primeros psiquiatras extranjeros que reflexionaron seriamente sobre su teoría que inclusive comenzó a aplicar.
Asistente del profesor Bleuler en el Burgholzl.í~ esta:b--1-eci _
miento psiquiátrico famoso que atraía a los estudiantes de
todos los rincones de Europa, Jung era evidentemente un -partidario selecto para el joven movimiento psicoanalítico
que no contaba con demasiados hombres eminentes.
Freud quedó deslumbrado por aquella adhesión inesperada
que le abría las puertas de una alta sede de la ciencia y
en consecuencia, de Europa.
En 1904, Freud había recibido de Bleuler mismo la impresio
nante noticia de que el profesor de Zurich se interesaba:en e l psicoanálisis desde hacía algunos años y por instiga
ción de Jung, su principal asistente, buscaba las aplica-=ciones posibles del nuevo método al oscuro campo de la es-

�25
24
quizofrenia. Bleuler, que continuaba y ampliaba los tra~~
jos del gran psiquiatra alemán Kraepelin sobre_la demencia
una autoridad mundialmente
reconocida .cuya adh~
~~~, era
.
.
sión ya halagadora en sí misma, tenia ademas un inapreci~
ble ~eso científico. Freud se sintió profundamente.conmovido y dirigió toda su gratitud a Jung que, en realidad, había sido el enérgico agente de todo.

.

Freud quería a Jung, se había convencido de que su obra no tendría mejor defensor, ni continuador más digno de e-lla, y además, si bien advertía lo que sus disc~pulos cel~
sos O clarividentes interpretaban como mala~ ~enales, ~o~prendía que un hijo de pastor, educado en solidas tradici~
nes morales y religiosas, muy dependiente todavía de su m~
dio tenía más mér~tos que cualquier otro de vencer sus -prejuicios para alistarse en su "bravo ejérci~o";. Esa e~
la razón que hace valer frente a uno de sus discipulo~ mas
próximos, Karl Abraham, que no logr~a ocultar su antipa-=
tía instintiva hacia Jung y que babia entrado muy pronto
en conflicto con él.
Las querellas surgidas de los celos, de las divergencias ideológicas y de las diferencias de temperame~to no faltarían durante los siete años que Jung y Freud intentar~n -trabajar juntos por la "causa". Desde 1909, durante sn_..-viaje a Estados Unidos, Jung se había alejado bastante interiormente, de aquel que, tres años antes, ha~ía_represe!!_
tado según sus propios términos, "el suceso mas importante d~ su vida". Freud, no obstante, lo consideró siem~re
como el Josué destinado a ser el primero en pisar la t1.e-rra prometida de la psiquiatría que él, como Moisés, estaba condenado a no contemplar, sino de lejos. Y hasta el final, no vió o no quiso ver las incompatibilidades profll!!_
das que hacían presagiar la ruptura.
VIAJE A LA UNIVERSIDAD DE CLARK
Freud había sido invitado por Stanley Hall, presidente de
la universrdad clark, en Worcester, Massachusetts, en ocasión del XX aniversario de la institución. Stanley Hall~
era una cumbre de la psicología experimental Y para el ps.!:_
coanálisis estadounidense apenas naciente -contaba enton~ces con un solo miembro notable, A. A. Brill- su apoyo ofi

cial era evidentemente un auxilio inapreciable. No obstan
te, Freud de ningún modo se apresuró a aceptar. No quería
salir en el mes de agosto, lo que le habría hecho perder tres semanas de clientela mientras que -decía- "los Esta-dos Unidos deberían darme dinero y no costármelo". Finalmente la ceremonia fue fijada para la primera semana de -septiembre y Freud no tuvo ya razones que oponer para ne-garse. su viaje estaba costeado con tanta largueza que pu
do llevar a Ferenczi, y como Jung había sido invitado porsu parte los tres decidieron embarcarse juntos.
Las conferencias de Freud en los Estados Unidos presentan
la misma preocupación de claridad dialéctica que todas sus
exposiciones destinadas al pÚblico.
Después de haber recordado la participación de Breuer en el invento del método psicoanalítico y sus propios traba-~
jos sobre la histeria, habló del sueño, de la naturaleza profunda de esas enfermedades del alma donde el individuo
encuentra paradójicamente su beneficio. En la conclusión,
visiblemente calculada para los Estados Unidos, aborda el
problema de la represión de los instintos y de sus excesos,
cuyos riesgos no son menos graves para la salud individual
que para la de la cultura.
Al final de la ceremonia, Freud recibió con la emoción que
es de imaginar el título de Doctor de la Universidad. Su
discurso de agradecimiento empezaba con estas palabras:
"Este es el primer reconocimiento oficial de nuestros es-fuerzos .•. ". En su autobiografía recordó los hombres a -quienes debía tal honor y su sentimiento de vivir de repe!!_
te un increible sueño diurno.
Su viaje a los Estados Unidos probó a Freud que el psicoanálisis no era ya un producto del delirio sino, una parte
de la realidad que hombres eminentes juzgaban inapreciable.
pesar de las satisfacciones personales y los beneficios
políticos que obtuvo de su viaje, Freud no conservó un -buen recuerdo de los Estados Unidos. Ni las ciudades ni las curiosidades naturales parecen haberle interesado, a-parte de las Cataratas del Niágara, cuya visita le estro-peó una observación del gljÍ.a:"Dejen pasar al anciano" -dijo señalándolo. De manera general, todo lo irritaba en -A

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26
aquel país, del que decía a Jones que era "un error, un error gigantesco sin duda pero de cualquier manera un error~
El que, en general, trataba siempre de most~arse, eq~it~tivo no modificó nunca del todo este prejuicio, ni siquiera
cu~ndo los Estados Unidos quedaron totalmente conquistados
por sus ideas.
Muchos años después de su viaJe, Freud se daba perfecta -cuenta de lo que había de problemático en la boga de las i
deas psicoanalíticas en los E. U.; en 1925, por ejemplo,
escribía:
"El psicoanálisis no ha perdido terreno en lo~ Estados Uni
dos desde nuestra visita, goza de una popularidad poco común entre el pÚblico y es reconocido por muchos psiquia-tras oficiales como parte importante de la enseñanza médica. Desgraciadamente, también allí se le ha diluído mucho.
Más de un abuso se apropia su nombre, sin tener nada en co
mún con él; falta la posibilidad de formar analistas en -cuanto a la técnica y a la teoría. Tropieza también con el behavionrism que, en su ingenuidad, se jacta de haber eliminado totalmente el problema psicológico".
cualquiera que haya sido la decepción de Freud en los E.U.,
su viaje no deja de marcar una etapa importante en la dif~
sión de sus ideas. Ese año de 1909 contempla, además, en
casi todas partes, una especie de despertar.
Ese mi~mo año, la ausencia de Freud y Jung había hecho ~mposible convocar a un congreso internacional, pero al ano
siguiente, el congreso se realizó, en Neur:w~ rg esta ~ez,
con la participación de miembros de los principales paises
de Europa y de u., delegado estadounidense, Freud pen~ab~~
ya, desde hacía algún tiempo, en apretar en una as~ciacion,
los lazos científicos entre los analistas. Encargo a,Fe-renczi plantear la cuestión ante el congreso, presentandole un programa de trabajo y un plan preciso de organiza~ción, que proponía a zurich como sede~de la futura.asociación y a Jung como presidente, provoco protestas ~iolentas
de los psicoanalistas vieneses, que el orador habia at~cado además duramente. Ciertas proposiciones de Ferencz1 -tendían a darle al presidente facultades discrecionales, derecho de control sobre todas las ponencias y artículos escritos por los psicoanalistas de todos los países.

7

Finalmente las cosas se arreglaron -mal que bien y es verdad que por poco tiempo- gracias a ciertas medidas de apaciguamiento. Se creó la Asociación internacional con Jung
como presidente. Para desagraviar a los vieneses, Freud aceptó publicar una nueva revista, aparte del Jahrbuch de
Jung, cuya dirección sería confiada a Adler y a Stekel, -las dos cabezas principales de la revuelta. Por Último -pensó que el mejor medio de asegurar la paz era borrarse y
no desempeñar ya en la Sociedad vienesa más papel que el de un colaborador o consejero científico. La idea de que
debía abandonar el primer plano del escenario parece haber
le preocupado mucho durante aquellos años en que, despuésde haber estado solo, tuvo que afrontar las pasiones de -partido de sus discípulos.
LAS DISENSIONES
Contrariamente a la esperanza de Freud, el segundo congreso Internacional de Nurernberg, donde se había decidido la
fundación de la Asociación Psicoanalítica Internacional,~
no instauró una era de paz, sino una pequeña guerra que du
ró casi sin interrupción 4 años. Al traspasarle los pode::-res a Adler en el seno de la Sociedad vienesa, Freud sólo
había conseguido desencadenar los celos más o menos latentes en el grupo. Las cosas empezaron a deteriorarse entre
Adler y Stekel, uno redactor en jefe, editor el otro de la
revista creada en el Congreso: Zentralblatt fur Psychoanalyse. Adler abandonó la redacción y expresó cada vez más
ruidosamente su deseo de emanciparse. Lo hizo definitivamente en el Congreso de Weimar de 1911 y creó un nuevo gru
po con el nombre de Sociedad de Psicoanálisis Libre. Al::año siguiente, le toco a Stekel y en el Congreso de Munich
de 1913, a Jung y a la mayoría de los psicoanalistas sui-zos que le habían seguido. En su HISTORIA DEL MOVIMIENTO
PSICOANALITICO escrita en 1914, Freud comenta largamente estos acontecimientos que, en dos ocasiones, amenazaron la
unidad de su obra y ensombrecieron su vida en el momento mismo en que podía entrever el triunfo,
Aqu!, Freud explica, por las resistencias inconscientes - .
de los primeros analistas la historia tumuluosa de aquellos.

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28
4 años que habrían de dejar debilitado al movimiento o, -cuando menos, quitarle en parte el beneficio de sus triunfos. Para decir completamente la verdad habría tenido que
añadir que la mayoría de sus primeros discípulos no tenían
más que una experiencia muy intelectual del análisis y que,
cuando habían sido analizados, su tratamiento había sido demasiado breve y superficial para poder esperarse resulta
dos durables.

Más tarde, cuando las nociones de resistencia, transferencia y contratransferencia se precisaron técnicamente, re-sultÓ evidente que la formación de todo analista, se consi
derará o no a sí mismo como un neurótico, debía incluir n~
cesariamente un análisis semejante en todos sus puntos al
de los enfermos. La obligación de hacer un análisis didác
tico fue dictado entonces por todos los Institutos y en la
actualidad es una regla absoluta.
Freud no hizo fortuna jamás; en la epoca en que debía formar discípulos, casi siempre tenía que limitar sus enseña!!_
zas a conversaciones improvisadas durante largos paseos -donde el candidato era a la vez analizado e instruido en la teoría. Esas charlas "socráticas" fueron efectivamente
durante mucho tiempo el único modo de formación de los futuros analistas. Por apasionantes que fueron, no debían facilitar la ruptura de la "transferencia", es decir, ese
lento despego de la persona del terapeuta, sin el cual nin
gún análisis queda nunca realmente terminado.
sería un error sorprenderse de que, entre los analistas de
la primera generación hubiera tanta gente mal equilibrada,
mal adaptados a las necesidades sociales e inclusive afectados por graves trastornos psíquicos. lQuién, pues, ha-bría podido presentir la urgencia y el alcance de la revolución freudiana sino hombres que tuvieran una experiencia
íntima del sufrimiento? Si no es verdad, como pretende el
juicio popular, que todos los psiq1Jiatras estén locos, por
lo menos tienen un vínculo especial con la enfermedad, que
justifica en gran parte su vocación.
El psicoanálisis ofrecía a la vez una salida y un extraordinario alimento intelectual a espíritus dotados que no ha

bÍan sabido o podido emplear sus dotes; o a seres apasiona
dos Y frágiles que veían en él oportunidad de escapar a su
destino.
S~ría del todo injusto reducir los desacuerdos psicoanalíticos a causas puramente psicológicas, en gran parte incon
scientes, por añadidura. El psicoanálisis había acercadoª hombres de gustos, temperamentos y formaciones tan diver
sos Y a veces tan opuestos que su falta de acuerdo era pre
visible de antemano.
Freud no habría resultado tan afectado, quiza, si Adler y
Jung no hubieran presentado su disidencia como un progreso
para el psicoanálisis y -cosa penosa dada su susceptibilidad a las cuestiones de edad- una victoria de su juventud.
En gran parte para protestar contra esa pretensión escri-bió en 1914 La Historia del Movimiento Psicoanalítico, don
de hace el balance de las innovaciones reivindicadas por-:
las dos doctrinas y lo que aportan de realmente nuevo y útil.

...
En todo este importante texto se advierte como Freud se irrita él mismo por tener que descender a la polémica. Aun
que se esfuerce por tener calma y ~idad no logra siempre
disimular
su amargura. Es que la defección de Jung , toda,
.,
via mas que la de Adler, le asestó un golpe del que, en -1914, todavía no sabe si se recuperará del todo el psicoanálisis. Concluye no obstante en un tono optimista, menos
al parecer, para expresar su propia certidumbre que para mantener la ley en sus propias filas:
"Quizá se propenda a temer que esta defección de Jung tenga consecuencias más desastrosas que otras para el destino
del psicoanálisis, porque se debe a personalidades que han
desempeñado un gran papel en el movimiento y han contribuí
do en gran medida a sus progresos. No comparto ese temor-:Los hombres son fuertes mientras representan una idea fuer
te; se vuelven impotententes cuando se le oponen. El psicoanálisis se recuperará de la pérdida y ganará otros partidarios a cambio de éstos. Para concluir, sólo puedo for
mular un deseo: que el destino les reserve un ascenso cómo
do a todos los que se han sentido a disgusto en los bajosfondos del psicoanálisis. En cuanto a los demás, que les

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30

sea permitido seguir tranquilamente hasta el final su trabajo en las profundidades".
LOS HISTORIALES CLINICOS

w.o de los libros más importantes, e indudablemente el más
escandaloso, de la segunda parte de su obra.

*

*

*

El goce de escribir, que Freud conocía en el más al~o grado es probable que lo encontrara menos en sus escritos P~
r~ente teóricos que en sus observaciones clínicas~ en -esa parte muy amplia de sus trabajos que no concernian a la metrópoli psicoanalítica sino, como decía bromeando, a
sus lejanas colonias. sus más hermosas páginas son, en -efecto, las que dedicó a Leonardo de Vinci, a Goet~e, a -Shakespeare, al Moisés de Miguel Angel y,~uy al final de
su vida, al Moisés vivo de la Bibli~. All~ es ver~adera~mente el escritor que sus conternporaneos mas notorio~ q?isieron honrar confiriéndole el Premio Goethe, alta dist:nción literaria que debía reparar la injusticia que le hi-cieron los medios científicos.

El primer estudio literario de Freud es sobre un libro de
Wilhelm Jensen, La Gradiva, encantador relato que tenía -dos méritos al menos en su opinión: prim.ero, en efecto, es
taba construido enteramente sobre el delirio y los sueñosdel héroe, es decir, sobre datos oníricos inventados com-pletamente por el autor. A Freud le pareció tentador in-terpretar aquel delirio y aquellos sueños artificiales corno habría hecho con sueños nocturnos espontáneos. Los resultados del análisis fueron sorprendentes y colmaron natu
ralmente los vacíos de la intriga, que el autor había mul:tiplicado para intensificar lo fantástico. Una vez más la
clave freudiana del sueño se comprobaba al abrir puertas~
secretas y cajones escondidos.

El talento de Freud, que ofrece al lector lo que él llama
en su psicología una "prima de placer", beneficia sobre t~
do a aquellas de sus obras donde las consideraciones teór~
cas pueden incluirse en un relato, en torno a una figura,central cuyos rasgos son revelados poco a poco por el ana•
lisis. Es el caso de las historias de enfermos que F:eud
transcribe conforme a su experiencia, desde los Estudios sobre la Histeria y algunas de las cuales constituyen_hoy
en todos los institutes el primer manual de los est~dian-tes. Los héroes de estas historias -Dora, el pequeno Hans,
el hombre de las Ratas, el Presidente Schreber, el Hombre
de los Lobos- son conocidos y citados comúnmente al igual
que los personajes más célebres de la literatura novelesca.

El otro mérito de La Gradiva correspondía a la vocacion de
su héroe que arqueólogo de profesión, compartía necesariamente la pasión de Freud por las excavaciones y el descu-brimiento del pasado. Desde hacía mucho tiempo, Freud había reconocido en su propio gusto por las antiguedades un
desdoblamiento de su actividad psicoanalítica. El joven Norbert, absorbido hasta la alucinación por la infancia de
la humanidad, como estaba prisionero de su propio-pasado infantil, venía a aportarle una confirmación gratuita de su idea.

Lo mismo que el Presidente Schreber había llevado_a F:e~d
a confrontar la paranoia con ciertas creaciones mitologi-cas (había creado un mito del sol que concordaba de manera
sorprendente con el de las religiones primitivas), el H~mbre de l os Lobos le permitió descubrir profundas analogi~s
entre los sueños y el folklore universal, cuyos temas alimentan ei alma infantil desde siempre. En esa ?poca, por
lo demás, Freud empieza a inclinarse hacia 1~ histori~ d~
las religiones y los problemas de la mitologia (especialidades de otto Rank)¡ esta nueva orientación de su investigación culminó en 1913 con la publicación de Totem y Tabú,

Los temas de La Gradiva parecen concebidos expresamente pa
radar a La Interpretación de los Sueños y a La Teoría del
Inconsciente una deslumbrada confirmación.
La Gradiva llevó a Freud a estudiar más a fondo las analogías que siempre había entrevisto entre el sueño y lacreación literaria y que, varios años antes, l e habían sugeri
do el análisis de La Mujer Juez de Conrad Ferdinand Meyer:así como las páginas célebres de La Interpretación de los
Sueños donde se refería a Hamlet y al Edipo Rey. En 1907,
compuso un breve ensayo titulado "El Poeta y La Fantasía"
cuyas ideas expuso libremente ante un círculo de escrito-res reunidos en casa de su editor.

�33

32
El texto en efecto, revela con mucho relieve el extraord!_
nario re;peto que Freud, desde siempre, sintió ha~ia el él!:
te y los artistas. En todos sus escritos literarios, repi
te que el análisis acaba donde ca;i~nza el ar~e Y que~ ~i
esta en posición de contrubuir ampliamente a un conocU1U.e!!_
to profundo del alma humana iluminando sus más hermosas r!,_
alizaciones, no tiene estrictamente nada que decir sobre la inspiración, que es el privilegio inexplicable del ar-tista.
Puede pensarse que al tocar a Goethe y a Shakespeare, ~~­
que fuera con mano ligera y muy devota, es verdad, debio de sentirse él mismo un poco sacr!lego,,aunque su propio . fervor lo ayudara a suprimir tales escrupulos. Su estudio
sobre el tema de Los Tres Cofrecillos en Shakespeare es apenas psicoanalítico, lleva una delicadeza Y una melanc~-:
lía que deben apaciguar inclusive a los devotos más fanat¼
cos del poeta. En cuanto al "Recuerdo Infantil de Goethe,
que publicó en 1917, se guardó la idea para sí durante muchos años, preocupado por no afirmar nada que no fuera co!!_
firmado por los hechos clínicos. Y su conclusión es para
mayor Gloria del Olímpico.
El último escrito literario de Freud está dedicado a Dosto
yevski, o más exactamente al tema del parricidio tal COlllO
es tratado en Los Hermanos Karamazov y en otros libros 4el
novelista. En sí, semejante análisis no presentaba gran
interés. Freud extrajo, sin embargo, observaciones,inter!,_
santes sobre la personalidad del novelista, su pasion por
el juego y, sobre todo, su epilepsia, donde,sugiere ver -mas bien una forma de histeria. La parte mas notable es
aquella donde describe las diferentes formas
sentido moral, ceyo ejemplo le ofrece Dostoyevski. Visiblemente,
le molesta que un escritor de genio, al que admira como a
los más grandes, haya podido degradarse por un conformismo
servil e ideas de plano reaccionarias.

d~:

Al crear un género nuevo en que la literatura es sometida
por primera vez a un tratamiento científico,_Freud indudablemente sólo trataba de consolidar y de enriquecer su metapsicolog!a, apoyándola en ejemplos universales portado-res de intensa humanidad.

Menos espectacular pero muy importante para la i!!_
vestigación, es la obra de Freud en el sector vecino de la lingüística donde, hasta fecha reciente, ha sido muy poco seguido. Para el inventor de un método terapéutico cuyo único instrumento es el lenguaje, el estudió del lenguaje ofrecía evidentemente un interés primordial y Freud tenía
plena conciencia de ello. Pero los conocimientos
del especialista le faltaban y, sin tiempo para adquirirlos, no se ' atrevía a aventurarse demasiado lejos en un campo tan excéntrico.
Inspirado por sus inagotables reflexiones sobre el sueño y
por lecturas un poco al azar, su labor lingUÍstica no podía ser sino un esbozo o, más exactamente,
una incitación a la investigación. Fuera de algu
nas observaciones sobre el tetragrama sagrado
los hebreos ("Significación de la serie de las vo
cales") se resume casi enteramente en algunas pá~
ginas cuya idea le había sido sugerido por una obra de Karl Abel sobre las lenguas primitivas: es
el breve ensayo titulado "El Doble Sentido Aatité
tieo de las Palabras Primitiv~s" que, desde hacealgunos años, sirve de base de investigaciones a
todo un grupo de psicoanalistas franceses.

de-

*

*

En realidad, no pode'mO~ ±maginar nada más delicado, más respetuoso, más sensible al esfuerzo huma
no que ese trabajo sobre Leonardo de Vinci que eñ
1910 tuvo un efecto tan provocador, aún en cier-tos medios psicoanalíticos, y que ahora es considerado justamente como una obra clásica de la li~
teratura alemana. Freud se acerca mucho all! al
problema de los orígenes de ln necesidad de cono~
cimiento, necesidad que, según él, explica la extraña actitud del maestro respecto de la realización y el destino 4e su obra. Paso a paso, con una minuciosidad y una lógica que no descuida ni!!_
guna objeción, remoza el camino del artista hacia
la ciencia que, en un principio, debía únicamente
servir a su arte.

�34
El estudio de Freud sobre L eona rdo es
. , a su mane__
un
acto
de
piedad
Y
de
amor
hacia
la
~a~re
ra '
F reu d dedico en q ue como la naturaleza a la que
·erde
a la vez a sus
definitiva su obra, sa 1 va Y pi
hiJ'os favoritos.
En este sentido, forma un:º~-·
acerca del
Moises 1
traste perfecto con el tra b aJo
.
de Miguel Angel, que se refiere exclusiv:m~n:;t~s
_e d
Padre ' hasta el punto de que la persona
b
efic10
e
su
ta desaparece casi enteramente a en
_
t
El verdadero héroe de este ensayo que, es
t:::~amente hablando, no pertenece a la lit:ra~ura psicoanalítica, no es Miguel Angel, en e eco,
sino Moisés, ese imponente Moisés bíblico que -trae la Ley a los hombres y, con ella, la_p:omesa
y la amenaza terrible de la realización viril.
edirse
con
el
gigante
cuya
Ley
ha
En espera de m
ad
1
pretendido reescribir, Freud lo contemp a con_ o.
., y terror no ya como analista revestid
miracion
'
.
'd d el a-de au t ori'd a d , s1·no con toda la ..curiosi a ,
mor y la secreta envidia del hiJo.
.
e negó a firmar esas pagi-ourante mucho tiempos
flojos con el
en vista de sus lazos muy
nas que,, • ·
.
ran sin
em b a rgo , mucho menos compsicoana 1 isis e
'
demasiado prudentes para
prometedoras que ot:ª~·Yt
Explicó tal reserva
irritar a los espe:1ª ism:~~ria de arte, pero su
por su incompetencia en
ito cuatro años antes,
estudio sobre Leonardo, eser
.
'ble
Así
, ulo no era invenc1.
.
prueba que ese escrup .
habría en ello razones
podemos preguntar~os sin~ plo no le repugnaba
más profundas Y si, por e~em
!,n de situación 'blicamente esa inversio
mostrar pu
d
hijo sin la excusa,
ue lo ponía en el lugar e 1 , . ,
qesta vez, de una necesidad teorica.
El "Moisés" apareci6 en feb~er~ de 1914, endlatr;
vista Imago con nota humor1st1ca de los re ac ~{
"L·a re~acc ión no se negó a aceptar este ar ::~~' que no entra estrictamente hablando en :u_:
ró rama porque el autor, al que conoce, esta
p g
de' los círculos psicoanalíticos y su manera
cerca
,
1 s métodos
de pensar ex hibe cierta analogia con o

35
del psicoanilisis".
Freud no renunció al anónimo sino diez años des-pués, en 1924, en el momento, pues, de la publica
ción de la primera edición de sus Obras completas.
Mientras tanto también de él había renegado una parte de su"pueblo" y, como escribiera a Ferenczi
temía en aquellas crisis violentas en que había corrido el peligro de perecer su "ley", haberse parecido mis al intratable héroe de la Biblia que
al superhombre de Miguel Angel.
Sea como sea, ne
cesitó un cuarto de siglo para acabar con Moisés~
TOTEM Y TABU
No hay campo donde Freud haya arriesgado mis su reputación científica que el de la psicología re~
ligiosa, donde la curiosidad intelectual, así co•
mola lógica de su investigación, lo llevan a a-venturarse varias veces.
Totem y Tabú, El Porvenir de una Ilusión, Moisés y el Monoteísmo son -los tres momentos de esta aventura comprometedora
que, juzgada inadmisible por aquellos a los que concernía precisamente -creyentes, teólogos, an-tropólogos-, le hizo perder parte de sus tropas y
sigue siendo en la actualidad un punto espinoso para cierta línea de psicoanalistas freudianos.
No sin razón Freud compara Tótem y Tabú con La In
terpretación de los Sueños, ese libro cuyo pensa~
miento impregná toda su obra y que
había con-vertido en su propia guía.
Las dos obras son . de
la misma línea, una y otra llevan el doble sello
de la experiencia concreta y de lo imaginario que
Freud admiraba tanto en los poetas, una y otra -muestran un espíritu incapaz de reposo, que se -niega inclusive las condiciones legítimas de la edad.
A los 57 años, alcanzada la notoriedad des
pués de tantas luchas y sacrificios, Freud pone~
todo en tgla de juicio otra vez mediante una vuel
ta sobre sí mismo que a él mismo le asusta, comosi el homicidio primordial cuya visi5n ha tenido
fuera realmente culpa suya.
Esta participación -

el

�36
-intensa en el drama or~ginal que imagina es la -que constituye todo el mérito del libro.
Totem y Tabú recibió la acogida que Freud había previsto, pero esta vez las críticas no.fueron t~
das de mala fé ni sistemáticamente hostiles. El
libro, en efecto, no podía ser aceptado por~los antropólogos, por una parte a causa de su metodo
poco científico y por sus numerosas inexactitudes;
por otra, porque pasaba arbitrariamente de 1~ psi
cología a la historia lo cual, dada nuestra ignorancia total de los hechos en cuestión, lo sustr~
ía a toda refutación lo mismo que a toda prueba.
· oe todos modos, los especialistas mismos no estaban de acuerdo. Algunos cambiaron inclusive sensiblemente de opinión con los años; así Kroeber que, en 1919 condenó la obra por sus errores Y su
escaso fundamento científico y, 20 años más tarde,
revisó en gran parte su juicio. De una manera g~
neral, hoy se está de acuerdo en reconocer en el
argumento del parricidio primordial en el acontecimiento histórico que Freud sugiere -sin insis-tir demasiado en ello, por lo demás- sino un mito,
uno de esos sueños cuya verdad e importancia para
un conocimiento profundo del hombre han sido precisamente descubiertos .por el psicoanálisis. Como dice Claude Lévi-Strauss en Las Estructuras -Elementales del Parentesco, Totem y Tabú es sin duda una novela, pero una novela más verdadera en
cierto sentido que un simple hecho histórico.

37

Experiencias con Grupos
Terapéuticos Didácticos

. *
DRA. MARIE LANGER

Casi dos años atrás la Dra. Berta Blum, entonces directo
ra del departamento de Estudios Superiores en Psicología c1I
nica, propuso al Dr. José Remus Araujo hacer una experiencia
grupal, terapeútica con estudiantes de maestría y doctorado,
e incluyó posteriormente los grupos terapéuticos en el plan
de estudio que, poco tiempo después, fué aceptado en una ;jUE_
ta por mayoría de votos de los maestros presentes.
Siendo maestra en estudios superiores, empecé mi grupoen
febrero 1976 y comencé posteriormente a supervisar . el grupo
coordinado por los doctores Isabel Díaz Portillo y Teófilo de
la Garza que estan trabajando en psicoterapia. Finalmente em
pecé a supervisar otro grupo, con encuadre parecido,aunque no
idéntico, que se había iniciado en otra universidad estatal,
pero fuera del D.F.
Dado el interés que despertó aquí la exposición Jae
la
Dra. Blum sobre estos grupos, pensé que pudiera ser útil, ubi
car y describir esta experiencia, aunque todavía no haya ter
minado.
Veamos primero, en breve introducción, tanto la
histo
ria de grupos terapeúticos institucionales, como de grupos al
servicio de la enseñanza de psiquiatría o psicoterapia grupal,
ambos de esquema referencial psicoanalítico en Latinoamérica,
Al principio de los años SO Enrique Pichon Riviére introdujo
en el Hospicio de las Mercedes los primeros grupos terapeút!_
cos. Posteriormente, en otra sala, le siguen Morgan, Reznik y
Usandivaras en la misma experiencia. Algo más tarde,junto con
la fundación de la Asociación de Psicología y Psicoterapia de
Grupo (Buenos Aires) se empieza a trabajar con grupos en
el
Instituto de Neurosis. Es la época del I. Congreso Latinoame
ricano de Psicología y Psicoterapia de Grupo (Buenos Aires •
* Trabajo leído en la VI Semana PsiquiStrica del Norte. 1º d~
octubre de 1977. Monterrey N. L.

�39
38

1957) acontecimiento que marca la difus~ón en los distintospaíses de la terapia grupal de marco referencial psicoanalít~
co en los centros asistenciales.
En la misma ~poca Pichon Riviére elabora su concepto de
g rupos operativos. sostiene que la ansiedad que despierta
a
cercarse a la psicosis, dificulta el aprendizaje vivencia! a
decuado de la psiquiatría. Por eso propone que las clases ma
gisteriales sobre esta materia sean seguidas por grupos de li
bre discusión por parte de losestudiantes. Será tarea del::_OO!_
dinador, detectar los emergentes y señalar como y cuando sur
ge la ansiedad-obstáculo de aprendizaje, para poder elabo~ar
y superarla.
En el I. Congreso el Dr. Carlos Whiting de Santiago
de
Chile relata otra experiencia interesante. Reúne estudiantes
de psiquiatría en grupos terapeúticos, utilizando sus
ínter
pretaciones, para ejemplificar diferentes items. "Es esto, lo
que entendemos por complejo edípico", dice, p.e. o "Lo que Ud.
hizo, fué utilizar un mecanismo de defensa que llamamos
pr~
yección".
También en la misma época werner Kemper, analista didá~
tico del Instituto Psicoanalítico de Rio de Janeiro
intentó
introducir en la Asociación Psicoanalítica como requisito di
dáctico grupos terapeúticos para los candidatos. Pero esta i
niciativa fué muy controvertida y terminó pronto.
En diferentes asociaciones de psicoterapia de grupo an~
líticas, como también aquí en México, en el AMPAG la asisten
cía prolongada a un grupo terapeútico es prerequisito
fund~
mental para la formación. Pero estos grupos suelen~esarrolla!_
se en consultorios privados y no ser homogéneos, es decir, en
ellos participan pacientes y futuros terapeutas.

*

*

* *

* * * * *

Veamos ahora nuestros grupos y sus características. Son
institucionales, como los que funcionan en diferentes
serví
cios hospitalarios. Eso significa que el encuadre abarca, no
solamente los integrantes del Grupo y sus terapeutas,sino t~
bién la relación de todos con la institución. Como estos, los
grupos de la UNAM son gratuitos, de tiempo limitado y
cerra
dos. Pero se diferencian, por ser preformados y por su doble
meta o finalidad.

Empecemos ~on este Último punto que es fundamental; son
grupos ter~eúticos y de formaci8n. Para el psicólogo clínico
la experiencia.grupal es parte central de su aprendizaje, aun
qu~ no se~ obligatoria. De ah! que acuden quienes, consciente
o inconscientemente buscan cambiar, sufren sea de síntomascon
cretos, sea d~ inhibiciones o dificultades de conducta y vie
nen, a este ru.vel, como cualquier paciente para curarse. Pero
ademSs son estudiantes de psicología y pronto se dedicaran, a
su vez, a curar. Freud, a los pocos años de haber formado su
1?°v~ento, se percató que para que un analista pudiera traba
Jar bien y vencer tanto las propias resistencias, como las de
sus pacientes, necesitaba de un análisis personal. sino corrí
a_el riesgo 4e_una mera comprensión intelectual y de no perci
bir en su analizando todo lo que tocaba su propia conflictiva.
Más adelante se vió también la necesidad del análisis propio,
para comprender la transferencia del analizando y no caer en
la trampa, de referir a sí mismo como persona r~al,lo que fue
ra transferido a uno en su papel de terapeuta. Y finalmente
sabemos ahora que para la utilización adecuada de la
contra
transferencia la propia experiencia analítica que trae apar~
jada la capacidad posterior del autoanalisis, es
indispensa
~le. La meta de nuestros grupos sería, por eso, adquirir
el
i~~trumento fundamental para el ejercicio de nuestra
profe
nrm.
Pero al citar a Freud me refería al análisis individual.
El que ofrecemos, transcurre en grupo y, como ya dije, en un
grupo inst~tucional, gra~uito, preformado x_ de tiempo limita
do. Pero pienso, que es util que la primera experiencia tera
peútica del joven psicóltogo clínico sea esta. Porque le servi
rá de modelo para su tarea futura.
México necesita psicólogos clínicos que trabajen en ins
tituciones, ofreciendo ayuda ~erapeútica a la población
des
provista de mayores recursos. De esta manera no ayudaran úni
camente a sus pacientes, slno desempeñaran también una labor
preventiva sumamente valiosa. Facilitaran a las familias
de
bajo nivel económico, adquirir mayor conciencia de su probl~
mática y a educar mejor a sus hijos. De esta manera colabora
ran, a veces hasta sin darse cuenta, en la lucha contra
las
drogas y sn favor de una paternidad responsable. Además,sicre
emos que la mejor terapia es la que se basa en el psicoaniiI
sis, no tenemos ya derecho, de limitarla a una ,lite.
Pero pay otras ventajas formativas que ofrece el grupo_!l

�40
estudiante: ella o él son jóvenes y saben poco del otro sexo.
Estan educados en un mito sobre como es "el hombre'' o "la mu
jer". Detras de este mito hay, muchas veces, desprecio, riv!.
lidad, proyección de toda la propia hostilidad Y, de todos ro~
dos, desconocimiento y miedo. Todos estos sentimientos Y pr!
juicios suelen esconderse detras de un trato convencionalme~
te cordial y hasta detras de relaciones sexuales.Nhestros~g~
pos son mixtos {con prevalencia de muj~res, ya que son menos
los varones que estudian psicología). Bs impactante, obser?:'
como recien al tiempo, en el clima íntimo del grupo terapeut~
co, loa sexos aprenden a conocerse mutuamente, no como
obj!
tos sexuales y pantalla de transferencias y de proyecciones,
sino corno seres humanos. Perplejas descubren las
muchachas,
que también los hombres sufren y tienen miedo y los
varones
que la mujer no es únicamente un objeto sexual o
una copia
jiel de mamá, sino un ser que quiere, teme, odia Y sufre.
Veamos ahora las otras características: lQué
significa
que el grupo sea institucional? Debemos tomar en cuenta a es
te hecho, cuando hablamos de transferencia, ya que esta se es
tablece no únicamente entre los pacientes y terapeutas, sino
está también teñida por el vínculo con la institución. Puede
darse el caso, de una escisión, donde el terapeuta se
trans
forma en el objeto bueno, idealizado y la institución en obj~
to malo, perseguidor. Esto se intensifica, si hay un conflic
to institucional, como ocurrió en la UNAM. Al luchar los est~
diantes por el plan de estudios, también lucharon por la
su
pervivencia del grupo, con un temor constante --pero que hubo
que interpretar, porque no lo explicitaron directamente-- de
no poder "defenderme", yo extranjera, exilada, contra los ata
ques de los enemigos. Esta situación no confi?uraba solame~;e
la escisión en un objeto bueno y otro malo, sino era tambien
una revivencia del conflicto edípico, en el cual el niño
se
siente impotente en la lucha contra el padre, para "defenderª mama" tan omnipotente e indefensa simultaneamente. También
la huel~a se filtró a la situación grupal. Teníamos autoriz~
ci6n, de seguir trabajando, ya que se trataba de terapia.
I
gualmente _loa integrantes del grupo trajeron poco el t ~ , pe
ro lo dramatizaron, faltando mas que comunmente y quedandose
muchas veces en silencio. Pero donde fue más necesario, inte!_
pretar la situación institucional consecuentemente, fué en el
grupo universitario que no pertenece a la UNAM. Este grupo,

41
q~ superviso, ya
. era el segundo intento terapéutico. El
pr1.mero había terminado
...
,. "catastróficamente" con la partida de 1
t erapeut a. Rec1.en despues de varias sesiones en las
.
_
,
cua-1es
tuvo que 1.nterpretarse los temores de los diferentes inte r
tes, de "matar" de vuelta a los terapeutas, con sus·-senti!i~
tos, es_dec~r, tanto con el amor, como con el odio, los celos
Y las rivalidades, se podía realmente entrar en la conflicti
va más personal.
Los grupos de la UNAM son gratuitos. Es decir, los estu
diantes los pagan, a~ abonar sus aranceles universitarios, pe
ro no lo pagan espec1.almente. A su vez los terapeutas son
estros de la UNAM y la atención de los grupos equivale a ho:r!s de.docencia. Entonces el terapeuta recibe un pago mucho
mas.baJo que en su consultorio particular. Mucho se ha dicho
sobre la supuesta imposibilidad de trabajar sin remuneración
en psicoterapia psicoanalítica. En muchas instituciones, teme
rosos que la gratuidad perjudique al tratamiento, se cobra
la población desprovista de recursos sumas simbólicas.
Pero
muchos colegas, como yo también, pudimos comprobar que la psi
coterapia se desarrolla perfectamente sin pago, siempre que
el paciente no se sienta atendido por "filantropía", sino den
tro del marco de la institución, a la cual también el terapeu
ta pertenece. Se trata de una extrapolación de lo que Freud :dijo con respecto al tratamiento analític9 individual, de 5 a
6 veces por semana. Evidentemente el terapeuta no estará dis
puesto a trabajar con un solo paciente gratuitamente tantas:horas, ni estará en condición de hacerlo. y evidentemente tam
poco el paciente podrá aceptar esta situación, sin que influ
ya de múltiples maneras en el vínculo transferencia!.
Pero
que se haya deducido de ahÍ que un tratamiento pagado por la
institución sea irrealizable, conforma un mito, basado en -una ideologización que sirve para justificar los altos honora
ríos privados. Si fuera cierto que un psicoanálísis no pagado
personalmente no sirve, el tratamiento de niños o de psicóticos no sería factible.
El tiempo limitado: es el punto menos claro para mí, ya
que los grupos que estoy comentando, no terminaron todavía y
los grupos hospitalarios que coordiné, eran abiertos y detiem
po ilimitado. En los grupos de la UNAM se estableció un lapso
de tiempo de dos años. Parece un tiempo razonable, pero no pa
ra transformar estructuras profundas, pero si, para obtener Ü
na noción cabal del proceso terapéutico y obtener cambios fa

ma

a

�42

vorables. Además, no creo que perturbe demasiado el factor de
tiempo fijo, ya que se trata de grupos universitarios que, de
esta manera, se incluyen en el horario acostumbradosemestral.
Pero concuerdo con los diferentes autores, que se ocuparon
del tema sobre la necesidad de tomar el factor tiempo interpretativamente muy en cuenta.
EntendemOs como grupo preformado a un grupo, cuyos inte
grantes se conocen previamente y tienen un CaJlU)O en común.~
neralmente los unen lazos de trabajo o de estudio, Pueden pe!_
tenecer al mismo equipo, por ejemplo. El grupo preformado pr~
senta una dificultad obvia. Es mucho más fácil, mostrarse en
toda su intimidad y con todas sos fallas delante de extraños
que 'uno ni ve fuera de la hora del grupo, a la cual se agrega,
si mucho, como prolongación la "sesión en el café", que fren
te a compañeros. En nuestro caso especial, además, ¿cómo mo~
trar sus debilidades delante de futuros colegas que deberían,
·el día de mañana, mandarles pacientes a uno? En nuestra profe
sión, junto con el título universitario se nos exige
título
de salud mental. Es este que se desvirtua, muchas veces,en la
intimidad del grupo terapeútico. Sin embargo, esta dificultad
suele superarse. Pero el ablandamiento tarda más, junto con.!_a
aflicción por la perdida del tiempo, ya por si limitado que
esto implica. Pude observar, además que curiosamente los vín
culos de solidaridad que suelen establecerse en un grupo tera
peútico común, entre desconocidos previamente, son más
fue!_
tes que los que surgen en el grupo preformado; ocurre,tal vez,
porque simpatías y antipatías preexistentes los
neutralizan
hasta cierto punto. También el peligro del acting out, inclu
sive de la actuación erótica en el grupo preformado es mucho
mayor y la posición del terapeuta que desconoce situaciones previas y ac~4S que se dan en 1.a convivencia cotidiana del
grupo, fuera de sesión, a veces no es nada fácil.
Veamos ahora, como son nuestros analizandos. Como ya di
je, la mayoría de ellos son jóvenes y hay más mujeres que V!.
rones. Pocos tienen una sintomatología concreta, pero sufren
de múltiples inhibiciones. Son sumamente inseguros, para
~
ner un ejemplo sencillo: la mayoría pudo, en el lapso de tie~
poya transcurrido abordar o hasta terminar su tesis, pero al
principio esta exigencia académica les parecía un
obstáculo
insalvable. La dependencia de padres y hermanos solía ser n~
table. Los varones, en su mayoría mayores que las muchachas
tenían experiencia y vida sexual regular, aunque podían tener
problemas en este terreno. Las muchachas, por lo general, ca

43

7ecían de experiencia sexual o habían, después de un primer
intento traumático, renunciado de vuelta al sexo, aunque fan
tasearan mucl~ó con "la pareja". Todos esperaban mucho de 1;
experiencia grupal, aunque temían también lo que pudieron des
cubrir dentro de sí mismos y los cambios que pudieron sufrir:Estos consistían principalmente en la disminución de temores
tanto frente a la profesión, al pensar y al sexo, como de pr;
juicios en general y en la adquisición de una mayor
indepe-_n '
dencia.
La admisión fué hecho de diferente manera . Mientras que
en los dos grupos supervisados los terapeutas habían hecho en
trevistas previas, yo en mi grupo puse, como única condición
d~ entrad~ que la persona no haya tenido experiencia terapeú
tica previa, para no obstaculizar a quienen no tuvieron otra
oportunidad que la institucional.
.
L~;técnica empleada fué la psicoanalítica, adaptada a la
5
:tu~cion grupal. Como se trata también de una experiencia di
dactica, creo que la seriedad del encuadre y la pureza de la
técnica es fundamental, ya que servirá de modelo al futuro te
r~peuta. A pesar de esto serán inevitables ciertas
transgre
sienes del encuadre que provienen de la situación institucio
nal. Ocurrirá, p.e., que un analizando sea simultaneamente
l~o de su terapeuta. Hay que manejar a este tipo de
situa
ciones con tacto y conciencia de las implicaciones transfereñ
ciales. Dada que todos eran psicólogos, en las interpretacio
nes hay que evitar especialmente la intelectualización y todo
lo que se presta para un diagnóstico. Igualmente ocurría, que
frente a una interpretación, el paciente diga preocupado: "En
tonces quiere decir que soy homosexual" o "lEsto significa al
go esquizofrénico?". Podría decirse que los psicólogos :i:nex=pertos sufren de una especie de hipocondría psiquiátrica.
La dinámica del grupo: obviamente la discreción
impide
el aporte de material clínico. Por eso quiero solamente desta
car lo que creo el logro más importante en el grupo de mayor
duración, proceso que se está desarrollando también en los o
tros dos grupos, se rompieron los liderazgos primitivos y los
roles estereotipados. Hubo un lento, pero constante aumentode
la confianza y comprensión intragrupo.
Fin de análisis: como ya dije, ningún grupo todavía
ha
terminado. Pero lo que pude esperarse y se vislumbra o, en mu
ches casos hasta ya se logró es la adquisición de insight
y
de la posibilidad de empatía con el otro, la capacidad de au

a

�44

45
1

, 1 . i·~ la aceptaci. 6n de la pérdida de muchas
.
. ilusic•nes
•
y
toana J.~~~
:
evaluación de la propia historia
sobre si mismo, u~a me}Or f. l.!llente la disposición de . r~c~
las propias capac1.dac:ies y ina
.ú .
i eso fue
rrir en un futuro~ otra experiencia terape tica, 6
se necesario.
h
traba:1.ado
Si habremos logrado todo eso, creo que emos
bien y hecho algo útil.

Sobre el Psicoanálisis Salvaje
LIC. HORACIO FOLAOORI
"Q.u.i.en adopta u.na. po.ti-lc.l6n .te6Júca jw.,to.
uta.Jtá. en mejoll.u c.oncüc.lonu de d,¿¿,ponvi. de una. ae:t.J;tud .tlc.n,i.c.a a.dec.uada".

Oct.a.ve Mannon,i..
1.- INTRODUCCION
Este trabajo fue originalmente esbozado en Uruguay en 1975 siendo en tal sentido testimonio de un particular enfren
tamiento entre psicoanalistas oficialistas --los pertenecieñ
tes a la Asociación Internacional-- y los psicoanalistas de;
r.insti tucionalizados o no institucionalizados, cuestionadores
de la ideología que las instituciones transmiten, especialmen
te aquellas que reproducen el sistema en lo interno, fortale
ciendo el modelo edípico.
Pienso ahora, que los planteamientos que aquí se hacen conservan total vigencia, no solamente en lo referente a lo
que sucede en el RÍo de la Plata sino también en un marco más
amplio. Si bien en México coexisten cuatro o cinco grupos ana
líticos independientes, ello no ha eliminado las bases ideoló
gicas y científicas de las divergencias que sustentan. En s~
ma, intento cuestionar algunos de los supuestos con que tradi
cionalmente se ha tratado el tema.
2.- LA PALABRA: lSOLO UN ERROR DE TRADUCCION?
El primer elemento que llamó mi atención fue el título del trabajo ~e Freud de 1910. La caracterización de psicoaná
lisis "salvaje" puede parecer al lector algo extrafia y
tal
vez le evoque la expresi6n más utilizada en nuestro medio de
psicoanalisis· silvestre. En reálidad, la traducción de LÓpez
Ballesteros directa del alemán no ha seguido fielmente el sen
tido; es así como Freud tituló su artículo de 1910 "Uber "Wil
de" Psychoanctiyse" siendo "Wilde" traducido
más exacta!llente
por "salvaje" que por "silvestre•. En su lugar, Cervantes Gi
meno, traduciendo el "Vocabulaire" parte del francés "sauva ge", arribando~facilmente a "salvaje" en lugar de "silvestre".
Pero más allá d&amp;l p~oblema de traducción de la palabra,
hay otro que éala m( s hondo en lo que pretendo abordar, ya que
se dirige a las ra.!des conceptuales del ténnino. De tal modo

�46
mientras "silvestre" apunta generalmente a plantas (cri~do -sin cultivo, agreste, rústico), "salvaje" ~nnota al reu~o ~
ni.mal (no doméstico, natural de aquellos paises que no tienen
cultura). Así, "salvaje" presenta ventajas a toma: ~n ~uenta
frente a "silvestre" cuando se incorpora como calificativodel_
tipo de psicoanálisis:
a. "Salvaje" contiene un monto de agresividad que no aparece
en "silvestre".
b. •salvaje" cubre las sociedades primitivas (incultas),opue.:!
tas a las sociedades civilizadas (cultas), las poseedoras
del psicoanálisis.
.
.
c. •salvaje" apunta a las raíces animales (llos instintos?)
El psicoanálisis reafirma la domesticación, el control, la
sublimación (lel yo?).
Si bien queda clara la primacía de la expresión" psicoa
nálisis salvaje" sobre la de "psicoanálisis silvestre", en e:!
te trabajo utilizaré ambos como sinónimos dado que a su vez la segunda, de todos modos, se ha impuesto por el uso.
.
La expresión creada por Freud se define en dos vertientes: la ideológica (ideología de clase) y la científica ( co.!!
cepto de la teoría psicoanalítica).
En el primer nivel, la utilización de ~icha ~presi~n por Freud nos muestra claramente s~ ~d:ologia;_psicoanalista~
sería sinónimo de sujeto culto y civilizado, mientras que_~
coanalista salvaje mostraría al prim.iti~o, in:ulto, a~res~vo.
Dicha clasificación remite a toda una f1.losof1.a humanista que
aparece con posterioridad en los trabajos sociales. En suco~
cepción, analista era aquel que poseía una honda formación e~
ciencias y letras (como él) y dedicado de por vida a profund!_
zar los secretos de la humanidad. Así Freud resulta un revol~
cionario en cuanto a sus aportes científicos, pero no puede es~ar del momento histórico concreto, de su pertenencia. ~e
elaae y de los ideales de la Viena de fines del sigl~ pasado,
donde dominaba la filosofía positivista. Las contradicciones
son 'propias de los hombres.
.,
se me ocurre, entonces~ que el error de traduccion no es
meraJlente casual, sino que por el contrario ha de responde:,ª
un intento de modificación del pensamiento freudiano,cuest1on
que no profundizaré ahora, conformándome sencillamente con s~
ñawlo.
Pero tand&gt;ién, y he aquí el móvil de esta comunicación,~
xiaté un segundo nivel en el cual nos importa profundizar, ya

47
que apunta a la conceptualización de Freud
respecto a lo que
él pensó como el anSlisis "salvaje" (lo explÍcito).
3.- EN LA SITUACION DE ANALISIS
Supongamos que un determinado lugar, en un desconocidocon
sultorio psicoanalítico oficial, ubicado en un contexto riopla
tense, un paciente cierto d!a relata sus inclinaciones e inte
reses referidos a estudiar el psicoanálisis en un centro defor
mación no oficialista. A tal planteo, supongamos 1 recibe la-si
guiente interpretación:"IPero Ud. desea
hacer psicoanálisii
"silvestre"I Si bien dicha secuencia puede ser referente de u
na innume:able cantidad de situaciones y significados, me inte
resa particularmente profundizar desde dónde se verbaliza
la
supuesta interpretación, porque una de las tantas posibles in
terpretaciones de la secuencia, podría señalar al psicoanáli
sis "silvestreu como aquel que se realiza fuera del control ae
las instituciones oficiales.
.
La est~ctura institucional del psicoanális!s en la Argen
tina ha sufrido repetidas y múltiples rupturas, lo que ha
re
sultado en la creación de nuevos centros de formación e invei
tigación en psicoanálisis. Estas rupturas no se han dado
aún
en el Uruguay, a pesar de la crisis en todos los planos de la
vi~a.s~cial~ ~al vez por las caractertsticas locales (el psico
analisis oficial en el Uruguay existe sólo en Montevideo)y pro
bablemente porque el Uruguay es científicamente dependiente de
la metr6polis: Buenos Aires. Los Baranger fueron los iniciado
res del psicoanálisis oficial en el Uruguay. Estas
aclaracio
nes, que entiendo imprescindibles, permite reubicarnos en
el
contexto, de tal modo que la supuesta interpretación denuncia
la ideología de quien la enuncia: la noción de "Análisis Silvestre" está basada en criterios institucionales; esto es, son
analistas los que pertenecen a la Asociación Psicoanalítica o
ficial, son analistas "silvestres" los de afuera de la institu
ción, calquiera que intente formarse en psicoanálisis en otro
centro distinto del oficial. Quizá hasta se podría encontrar a
nalistas oficiales que suscribieran explícitamente tal enuncia
do.
Sorprende que la posible interpretaéión pueda ser guiada
por criterios institucionales, radicalmente distintos a los
d~ la ciencia que el analista, por estar en la organización o
ficial, se supone que conoce y dice sostener. Tal vez no ser!a
la primera vez que
pudiera ocurrir una cosa por el estilo.

�48
49

No sería difícil señalar normas del funcionamiento del anal~
s is que no tienen ninguna base te6rica sino que responden a~
niciativas institucionales ajenas al campo científico. El i~
conveniente radica, además de los que se desprenden del cond~
cionamiento científico por marcos ajenos a la ciencia misma,
en que en nuestra sociedad las instituciones reproducen el
sistema (sobre todo aquellas que sobreviven)--si bien la re
producción no es en forma mecánica--, lo que connota la depe~
dencia científica del orden instituido.
Baranger es más cuidadoso cuando define el analista "Sil
vestre" como aquel que siendo médico o no "pretende ejercer~l
psicoanálisis sin haber recibido la formación adecuada para
habilitarle en esta función". Posteriormente se manifiestacon
trario a una enseñanza del psicoanálisis a cargo del Estado
con argumentaciones que no discutiré acá (2) (+).
4.- LA LECTURA DE FREUD
Me remito entonces a Freud para analizar sus criterios.
Es as{ como recurriendo a su artículo de 1910 sobre el tema,
podremos rastrear cuáles eran sus conceptos, cuál su modo de
pensar sobre los distintos aspectos de la teoría y técnica a
nalítica, incluso en cuanto a lo institucional.
Luego de ejemplificar la sorpresiva situación en la que
Freud se vió introducido ante la paciente enviada por un col~
ga (a la cual se le había indicado soluciones para sus males
que eran inaceptables para ella y se le había afirmado que t~
les indicaciones se basaban en los descubrimientos de Freud),
señala" ••. el médico había desconocido o interpretado mal u
na serie de doctrinas científicas del psicoanálisis ... " (8).
Freud se dedica entonces a analizar sistemáticamente y
con minuciosidad los "errores científicos" del médico que hi
zo tal indicación y para ello los clasifica en teóricos y téc
nicos. Así desarrolla:

(+) Los conceptos de Baranger transitan desde . criterios net~
mente ideológicos (gratuidad de la enseñanza estatal que se~
pone al requisito de que el psicoanálisis debe ser pago), ha!_
ta otros más elaborados (implicancias de los roles del didac
ta, problemas de selección, etc.). Una crítica exhaustiva
a
todo el problema de la enseñanza del psicoanálisis ha sido

a) El concepto de sexualidad para el psicoana.,.li's,1.· s
.,.
.
, que es mu
cho mas amplio que el sentido popular y corriente del térm' A t
l t
ino,
puna a a eoria sexual, uno de los pilares de la construc
ción teórica psicoanalítica.
b~ El co~cepto de conflicto entre poderes, que destaca la ar
tic~lacion de la causalidad de los síntomas. o sea, no sólo
esta presente la libido (item anterior) sino que existe
t
b'.,. 1
,.,.
i
am
ien a represion, ndicando el nivel dinámico del psiquism e) El probl:111ª del diagnóstico (neurosis de angustia) en ba:;
a ~a angustia del paciente, diagnóstico que para Freud es e
rroneo ~n.tanto_la ~gustia remite también a otro cuadro psi
c~patologico (histeria de angustia) para el cual se indicaría
finalmente otra terapéutica, distinta de la terapia somáticaa
deouada en el primer caso. Debe recordarse que en este momeñ
to para Freud las neurosis de angustia tienen su etiología eñ
la ausencia de relaciones sexuales. En tanto que la histeria
de angustia (producto del conflicto entre deseo y represión),
era uno de los cuadros donde el psicoanálisis es taba perfecta
mente indicado.
d) La disociación entre la teoría analítica y la técnica
de
curación, ya que las indicaciones, si bien basadas en la teo
ría, no señalaban al psicoanálisis como terapia para dichos:estados de angustia.
e) La errónea comprensión de lo que las resistencias internas
significan lleva al médico a entender que el factor patógeno
actúa por "ignorancia".
Ello conduce a sugerir la causa del mal sin una adecuada
estrategia que permita vencer en forma apropiada las resisten
cias. Para ello no hay que olvidar que"la comunicación de lo
inconsciente al enfermo tiene siempre por consecuencia una a
gudización de su conflicto y una agravación de su dolencia"-;
ante lo cual es pertinente seguir el camino con determinadas
seguridades, las que implican: 1) el vínculo transferencia! para evitar la huída ante el debilitamiento de la resistencia,
Y 2) que el paciente mismo se vaya dando cuenta a través
de
su propia aproximación a lo reprimido.
40

realizada por
Baraude (3).

A. Lussier (12),

Jean - Luc Donnet (6)

y

R.

�51

50

7

Recordemos que Freud siemp~e señaló que el análisis deb
hacerse cuidado~aJnente desde la superficie hacia las profund~
dades y que la interp~etaci8n es tanto mis adecuada cuando
paciente está más cerca de lograrla él mismo por _sus
asoci~

:1

ciones.
•
'fº
Freud concluye se enumeración de erro~:es c!e~ti ico~ !
donde lo que se destaca es una fundamentacion teorica Y tecn~
ca de los mismos. "AsÍ pues no basta al médico conocer
algu
nos de los resultados del psicoanálisis. Tiene que hab~:se fa
miliarizado con su técnica si quiere adaptar su actuacion
a
los principios psicoanalíticos".
Esto es centrali el psicoanálisis "salvaje" se definedes
de la teoría, que incluye el conocimiento técnico y no desde
la práctica "institucional" oficialista.
.
Pasa luego a indicar cuál debe ser el camino P~ª. dich~
aprendizaje, "ha de aprenderse, como tantas otras tecnicas"me
dicas bajo la guía de aquellos que la dominan". El vocablo d~
minan" permite pensar. en "conocer profundamen~e": El mi~ se
encarga de aclararlo cuando indica "ni para nu ni para mis a
migos y colaboradores resulta grato monopolizar así el derecho de ejercer una técnica médica". iBrillante Freud, ya en
1910 había visto el problema del monopolio de la técnica
que eso connotaría y rechaza sin más dicha posibilidad(
Sin
embargo debe discriminar en ese momento histórico que tal mo
nopolio es inevitable para proteger sobre todo la cau~a. del
psicoanálisis (diez años de fundado y creciendo con mul~ip7es
dificultades), más que a los pacientes en sf, como lo indica
enseguida.
Dice entonces Freud: "En la primavera de 1910 hemos fun
dado una Asociación Psicoanalítica que hace publicar los no!!
bres de sus miembros con objeto de poder re~hazar toda respon
sabilidad derivada de la actuación de aquellos que no perten~
cena nuestro grupo".
Freud intenta así distinguir a su grupo de otros 4':1e de~
conocían la disciplina dado que en dicho momento era
:unpos~
ble aprender técnica psicoanalítica si no_era_con.~quellos~e
"l dominan" pere lejos de señalar a la institucion como la
re:ponsable (más adelante lo señalará), Freud se refiere a.!_as
personas con las cuales se puede aprender (la dominan,publi can los nombres de sus miembros) que es diferente de la org~
nización que dichas personas se dan, Y las normas que
crean
para funcionar en conjunto.

Y:º

En 1914 dice Freud; "Creía asl.JlU.smo necesario dar al núcleo analítico la forma de una asociación oficial para evitar
los abusos que sabía habrían de cometerse a la sombra del psi
coanálisis en cuanto éste adquiriese popularidad" (9). Lueg;
señala que los grupos locales de la Asociación Internacional
podrían enseñar a los aspirantes garantizando una preparación
adecuada. Lo interesante es que el propio Freud reconoce que
dicho planteo obtuvo múltiples objeciones, entre las que
se
destacó la de Adler, quien expresó su temor de que no se intentase sino "una censura y una restricción de la. libertad
científica".
Si bien los planteos realizados por Adler responden
en
parte, a una problemática política interna de los grupos ana
líticos (Viena versus Zurich) por la supremacía en la Asocia
ción Internacional, creo que también debe ser tomada la postu
ra de Adler como un emergente del sentir de un grupo que vis
lumbra posibles restricciones en su quehacer científico:
la
institución plantea el ostracismo sobre todo en ~l campo labo
ral ya que también, en el espíritu de Freud, se garantizaría
el ejercicio de los futuros analistas a través de la deriva
ción de pacientes. La ambivalencia de Freud es notoria, sobre
todo cuando la ideología de clase le. enturbia su visión cien
tífica.
(
Una situación similar es descrita en el "Análisis Profa
no" cuando Freud debe clarificar aquellos sujetos aptos para
el ejercicio del psicoanálisis (médicos o no) de los curande
ros. "Para ésta (la ley) curandero es todo aquel que trata
fermos sin hallarse en posesión del título médico oficial.
ra mí, sólo puede llamarse curandero .a quien emprende un
ta.miento sin poseer los conocimientos y la capacidad indispen
sable para llevarlo a cabo" (10). La similitud entre curande
ros y analistas "salvajes" resulta evidente, ante ello
todo
lo que Freud pide es "conocimientos y capacidad"; reniega del
título oficial, de la norma, de la ley.
Penetrando en el CaJIIPO de la enseñanza del psicoanálisis
sin pretender en esta ocasión profundizar el tema, podemosmen
cionar los distintos elementos que canponen la formación del
analista. Creo que pueden señalarse tres vertientes del proce
so de aprendizaje:
a) El pprendizaje de la teoría, metodología y técnica del psi
coanálisis que tradicionalmente se ha realizado por medio de
seminarios que van gradualmente cubriendo la obra de Freud y

en

Pa

tra

�52

53

otros aportes destacados.
b) . El _aprendizaje de la situación clínica, del manejo espect
ficó de la técnica, que se realiza por medio de las
supervi
ciones y de los ateneos. Debe enfatizarse la exi~tencia de am
bos procedimientos pues en rigor son esencialmente diferentes
y persiguen taiibién objetivos distintos. La supervisión long!_
tudinal de wi caso ilustra hasta sobre los menores
detalles
del desarrollo del análisis, del movimiento de sus defensas y
de cómo debertn ser trabajadas las resistencias. Los ateneos
plantean una visión transversal ya que el paciente debe
ser
condensado en su evolución, lo que ·da como resultado la jerar
quización de momentos del desarrollo del análisis. Además per
mite seguir una temática en particular, a lo largo del proce
so y descubrir las modificaciones que, en consecuencia,se van
produciendo en el paciente. El propio Freud inicia esta línea
de trabajo con el famoso caso del hombre de las Ratas que en
no menos de tres oportunidades es presentado ante la Sociedad
de los Miércoles en Viena, para su discusión.
c) Por Último, pero en primer lugar, la experiencia del propio análisis que garantiza el conocimiento de la problemática
personal del analista, sensibilizándolo para un más estrecho
vínculo con los futuros pacientes. Este aspecto será el reco
nocido más tardíamente por el propio Freud y por el resto de
sus discípulos, probablemente por ser el que ataca en forma
más directa el narcicismo de todo ser humano.
Hacia el ocaso de los dias de Freud, cuando s. Blanton viene de Estados Unidos para analizarse con él, con el firme
propósito de convertirse e.n analista didacta, encontramos
e
tro aspecto que ilustra nuestra problemática. Blanton le plañ
tea a Freud que le gustaría que lo recomendara al grupo deNu~
va York, a lo que Freud señala que no tiene ninguna
influen
cia allí, pues dicho grupo se .ha separado de la Internacional.
Entcnces Blanton lo interroga sobre si él -cree que está
ade
cuadamente capacitado para la enseñanza del análisis. "Bien=dije - si Ud. cree que soy competente como analista en
gene
ral, y competente para enseñar análisis en particular, yo me
considero satisfecho". "Si - dijo - Ud. es competente para ha
cer anális~s didáctico" (5) (+). Así que lejos Freud de respe
,#

•

(+) Este documento tiene un valor relativo, ya que se tratade
lo que Blanton dice que Preud dijo, no siendo posible corro
borar tal afirmación.

tar la organización local (la que posteriormente volve ~
_
seno d e 1 a As~ciacion
· · ~ I~ternacional) habilita en el mismo
r ª a 1 lu
gar otro analista y lo incita implícitamente a que forme
su
grupo.
S.- OTROS APORTES
Ferenczi en 1928 define otro aspecto de los
analistas
"silvestres", que son aquellos no analizados O pacientes
no
enteramente curados, y que se los reconoce por "la actit d
pulsi
1.
"
u com
va . a ana iz~, lo que se opone a la elasticidad que
ceptuahza como el resultado ideal del análisis terminado"(~&gt;: Ello pe~te ;undarnentar lo que llama la segunda regl~
basica del psicoanalisis, que consiste en la necesidad de que
todo analista haya . sido previamente analizado. De tal modo,
completa el pensamiento de Freud, quien ya lo había establecí
do como condición indispensable para ser analista
"civiliza
do"
Finalmente, Laplanche y Pontalis señalan un último ele me~t~ ~el análisis "salvaje": "sería presuntuoso considerare!
~a~isis "salvaje" como algo propio de psicoterapeutas no cilif1;a~o~ o como algo perteneciente a épocas pasadas del psi
c~anal~s s ••• " ;ndican que Freud también apuntó a la ignorañ
cia teorica y tecnica puesta de manif.i,esto a través de "cier
t~ ~cti~~d del analista que encontraría en su "ciencia"la jus
tifi:a:ion de su poder". Y concluyen que "es evidente que el
análisis de las defensas o de la transferencia puede efectuar
se de un modo tan salvaje como el del contenido". Luego, "ve
riamos en el análisis salvaje, "sabio" o ignorante 1 una resis
tencia de~ anal~sta al análisis singular en el que está impli
cado, resistencia que ofrece el peligro de conducirlo a deseo
n~cer la palabra. de su paciente y a "imponer" sus interpreta
ciones" (11).
Resulta así que el criterio de definición del psicoanáli
sis "salvaje" desde el marco institucional no sólo es
anti=científico sino distorsionante, ya que según el último aporte,
los analistas oficiales pueden ser tan "salvajes" como sus p~
res no oficializados. (+).

con

7

(+) Me hacía ver G. Baremblitt en una comunicación personal
que la aimetr1a a que se llega (al igualar el "salvajismo" de
,#

,

�54
55
6·. - INTERROGANTES FINALES

Vuelvo al motivo del trabajo para analizar nuevamente la
supuesta formulación del analista en cuesti6n: por lo dicho2,_e
desprende que el analista desconocería algunos de los conceR_
tos que se han destacado sobre el psicoanálisis llsalvaje" , lo
cual si bien en cuanto al enfoque más técnico (transferencia,
preparación del analizando, etc.) la intervención pudo haber
sido adecuada, no es así en lo que apunta el bagaje
teórico
(también imprescindible para Freud), ya que lo formulado pu~
de remitir a una conceptualización errónea del contenido.
Las divergencias en el psicoanálisis han sido siempreteó
ricas e ideológicas, en el sentido ~a intentar conceptualiz~
ciones que muestren mayor cientificidad que otras. La hist~
ria ha dado la razón reconociendo finalmente aquellos grupos
cuyos aportes teóricos (realizados dentro o fuera del ofici~
lismo) se constituyen en progresos del pensamiento analítico.
Así, a ningún analista oficialista se le ocurriría
siquiera
fantasear (ya no emitir juicio) calificando a Jaques Lacan a
a alguno de sus discípulos de psicoanalista "salvaje" por no
estar afiliado a la Asociación Internacional; por elcontrario,
en el RÍo de la Plata y en otros lados se abren cada-vez más
las puertas para que los lacanianos, por ejemplo, enseñen en
las instituciones tradicionales. (+)
De tod~s modos los pacientes no han de preocuparse si la
supuesta interpretación se diera, pues como dice Freud "tales
analíticos silvestres perjudican más a nuestra causa que alos
enfermos mismos".

los oficialistas y los no oficialistas) puede resultar por demás engañosa, si bien, al menos, durante el período de
aprendizaje, todo analista en tanto desconoce el minimo deteo
ría y técnica analítica aceptable para el ejercicio, sería-e"it"
primera instancia "salvaje". Pero, si la marginalidad no
es
de por sí garantía de independencia de las sobredeterminacio
nes del sistema, es indudable que frente a la comparación, un
analista "salvaje" institucional tiene al menos unalimitación
más que la del analista "salvaje" no institucional:-la de es
tar dependiendo de una institución que reproduce el sistemaso
cial y se convierte por tanto en transmisor de una ideología
familiarista y edipizante, complejo que supuestamente intenta

Po~ ÚltÍil\o, llama la atención que un tema tan impor t ante
como la diferenciación científica del analista del
·
t a hayas ido o 1v i dado como tema de trabaJ·os en la no
analis
b ·bi ·
fía esp · 1 · d
.i iogra
.
. _ecia izaª: no solo en lo que apunta directamente al
Jercicio
analítica sino porque muchas veces, -a
.
. .- de la practica
.
1
nom.1.nacion despectiva de analista "silvestre" es t · 1 · d
lo
f. i i·
u i iza apor
so ic a istas para desvalorizar aquellas prácticas técni-cas que, b~sandose en la teoría analítica, operan en el campo
de la_cl!nica. T~l es el caso de los profesionales que se de
sempenan como_psico~:rapeut~s (esclarecimiento, psicoterapia
de c~rte _u orientacion analitica, psicoterapias breves, psico
profilaxis, etc.). No sería difícil encontrar en dichos ata=~ues causas eco~Ómicas. Sobre las motivaciones del olvido se
nalado, me confio a la libre asociación del lector.

e

curar _c~n su práctica clínica. La sumisión institucional
e~ transmitidG como una racionalización de neutralidad opera
t;va a~enta~do_seriamente contra el proceso de curación.
En
sintes:s: s: bien los "salvaj es no institucionalizados pueden
ser ~ficialistas por otras pertenencias sociales, por la inci
dencia de otras sobredeterminaciones que los condici onan l os
lo_s de " a d entro 11 no tienen
•
.,
otra opcion
que la de ser
oficia
listas, al menos desde el punto de vista objetivo.

C:) Claro está que ello no implica necesariamente reconocí
lllento científico, más bien se trata de un nuevo bien de con
sumo (de moda) que como tal debe ser utilizado. Es de señalar
que no es casual que se incorporen al sistema los aportes de
un sujeto que salió del sistema - Discurso de Roma mediante donde se plantearon importantísimas críticas a la Asociación
I~ternacional, denunciando entre otros los ideológicos crite
r:os de selecci6n de candidatos y de enseñanza del psicoanáli
sis. Dicha reincorporación hace dudar seriamente de qué es lo
qu~ trae tacan de "nuevo" o tal vez, mas específicamente, de
que es lo que las instituciones leen de lo que trae Lacan.

�56

57

BIBLIOGRAFIA

l. ABERASTURY, A.; CESIO, F.; ABERASTURY, M.: Historia, Ens_!
ñanza y Ejercicio Legal del Psicoanálisis, Omeba, B.A. 1967.
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ídem.
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sis, Labor, Barcelona, 1971.
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psicoanalítica, en "Estudios Freudianos" No. 1 y 2, Corr_!
gidor, B.A. 1974.
13. MANNONI, O. y M. : El estallido de las instituciones, en
"Cuadernos de Sigmund Freud 2/3, B.A. 1972.
14. REAL ACADEMIA ESPA80LA: Diccionario de la Lengua Española,
Madrid, 1970.

El Psicoanálisis:
un auxiliar de la educación
MANUEL MlJNIZ

�58

59

"Todo lo que podemos espe-rar en el campo de la profilaxis de las neurosis se encuentra en manos de la educ_!
ción iluminada por el Psicoanálisis "
S. Freud.
El desarrollo en el renglón educativo de un pueblo no
se refleja en el número de maestros o escuelas con que -cuente, sino mas bien en la vida diaria de éste. Y noso-tros nos preguntamos: l A qué nivel estará la educación en
nuestro país? y la respuesta es obvia, si diariamente van
en aumento hechos y situaciones como estas: asaltos y ro•bos, delitos sexuales, impuntualidad, apatía política, alcoholismo, analfabetismo, drogadicción, irresponsabilidad
(paternal, profesional, gubernamental, etc.), abusos policiacos, fraudes .•. y podríamos seguir enumerando una lista interminable, pero se nos ocurren otras preguntas;¿ Y
las reformas educativas? ¿ No fueron planteadas éstas co
rno la solución al problema educativo?, si la situación si
gue igual o más deprimente que antes¿ En qué fallaron,
cuÍl fue su error? y las respuestas son varias: En primera instancia, los cambios fueron superficiales, nunca se tomó en cuenta la opinión del maestro de banco para realizar dichos cambios y por otra parte, lo que nosotros consi
deramos el más crazo error, en ningÚn momento se le dió al
maestro la fundamentación pedagógica de estos cambios y s~
bre todo lo más importante, nada se h~ hecho por cambiar la mentalidad del maestro, ya que hoy y siempre se ha educado en base al temor y la coerción, constituyéndose la e_!
cuela en un lugar aversivo para el educando, en la medida
que el clima imperante en ella, es el de la antidemocracia
y el autoritarismo aberrante, ejercido por el maestro, que
en ningún momento toma en cuenta las necesidades propias del educando·, coartando su libertad y creatividad, con un
sinnúmero de mandatos autoritarios, que por la naturaleza
propia del niño son rechazados pero que el final de cuen-tas tiene que acatar debido a la sojuzgación magisterial.

Con una ideología tan nefasta y con un cri t erio t an_
estrecho de parte del maes~ro
- , co'mo e s pos1.'bl e que se espe
re un desarro:l~ satisfactorio en el nivel educativo de un
pueblo, _es ut~p1.co, porque para esto es necesario que haya
un. cambio radical, pero a partir de la formaci·o~n mag1.s
· t e-r1.al Y no como se ha venido haciendo; reformando planes y
programas de estudio sin tomar en cuenta los escasos e le-mentes teóricos que maneja el maestro.
Si bien es evidente la mala preparación del maestro a
n~v~l pedagógico,~~ lo son menos sus escasos o nulos cono
:1.mientos en :elac1.on a la conformación psicológic a de l ni
no. Y es aqu1. donde consideramos que el psicoanálisis jue
ga un papel importante dentro del proceso de enseñanza-a-=prendizaje.
El psicoanálisis puede auxiliar en el proceso de ense
ñanza-aprendizaje, en la medida que la teoría analítica p~e
de ofrecer a los padres y educadores una guía para dirigirsus acciones hacia los educandos, por otra part e, más di-rectamente el p~icoanálisis infantil puede hacer desaparecer los primeros síntomas de una neurosis i ncipiente y evi
tar al niño ciertas represiones.
"Cuando los educadores se hayan familiarizado con -los resultados del psicoanálisis, les será más fácil recon
ciliarse con determinadas fases de la evolución infantil,
Y entre otras cosas, no correrá el peligro de exagerar la
importancia de los impulsos instintivos perversos o asocia
les que el niño muestre. Por el contrario, se guardará de
toda tentativa de yugular violentamente tales impulsos, al
saber que tales procedimientos de influjo pueden producir
resultados tan indeseables, para el educador, como la pasi
vidad infantil. •. " ( S. Freud, O. Completas, ed. Bibliote=ca Nueva, tomo II, Pág. 1866).
Desde el psicoanálisis es fácil comprobar que una edu
cación exageradamente severa, puede traer como consecuen-=cia la producción de enfermedades mentales o, por lo menos
serias pérdidas en la capacidad de rendimiento y de goce,
en su afán de conquistar la "normalidad" exigida.

,/

/
,t
/

�60
El psicoanálisis también nos muestra las inv~lorables
aportaciones que estas pulsiones perversas o asocia~es del
niño, proporcionan a la conformación de la person~lidad :del individuo, cuando éstas no son reprimidas y si cana1izadas por medio de un proceso llamado SUBLIMACION, que las
desvía de sus fines primitivos y las dirige hacia otros aceptables socialmente. "Nuestras mejores virtudes han n~
cido, en calidad de reacciones y sublimaciones, sobre e~~
terreno de las peores disposiciones." ( s. Freud, op, cit.
p. 1867 )

Es por esto, que la educación debe poner sumo cuidado
en evitar coartar estas fuentes de energía y avocarse a e~
cauzarlas por el camino de la libre creación. Sin embargo,
la realidad es otra, pues la educación no toma en cuenta la conformación psíquica del individuo, al fijarse como m~
ta, más allá del control de las pulsiones, la supresión de
las mismas, trayendo como consecuencia graves prob~emas en
el desarrollo intelectual del individuo y su capacidad ere
adora.
si la educación tiene como objetivo reemplazar el -principio de placer por el principio de r:alidad, se a~ya
sobre un proceso espontáneo, que se efectua en ese sentido
bajo las presiones de las pulsiones del yo, suceptibles de
entrar de esta manera en conflicto con las pulsiones sexu~
les que son menos sumisas al dominio del principio de realidad debido a su relativa independencia del mundo exte-rior; las pulsiones del yo son de por si restrictivas ~,r~
presivas respecto a las pulsiones sexua~es. La e~ucacion
ño hace sino reforzar un proceso espontaneo; la misma org~
nización de las pulsiones no es favorable a un desarrollo
armonioso, es por esto que se debe evitar en la educación
una severidad demasiado marcada y suceptible de reforzar inútilmente los conflictos.
cuando Freud, en 1905, elabora su teoría de la sexualidad infantil, es severamente criticado por la sociedad de su época, que vivía una malsana represión en todo lo
concerniente a la sexualidad adulta, ya no digamos a la in
fantil, que por no conocer su existencia, era reprimida re
calcitrantemente, situación no exenta de las consabidas r~
percuciones que esto conlleva. No obstante los descubrí--

61
mientes de Freud y las manifestaciones tan evidentes de la
sexualidad infantil, ésta sigue siendo negada y reprimida,
ya no digamos en la satisfacción del instinto, sino hasta
en la información que el niño debe tener acerca de la se-xualidad humana, con el fin de satisfacer una ~uriosidad natural, curiosidad que si no obtiene la infromación ade-cuada, proporcionada por los padres y maestros, la obten-drá por otros medios que probablemente se la proporcionen
equivocada, trayendo como consecuencia una disociación entre lo que él observa y lo que "sabe", que posteriormente
y de una manera inevitable le causará conflictos en el desarrollo de su personalidad.
"No creo que exista razón alguna aceptable para ne-gar, a los ninos la explicación demandada por su ausencia
de saber. Ahora bien si el propósito del educador es imRe
dir cuanto antes que el niño llegue a pensar por su cuenti,
sacrificando su independencia intelectual al deseo de que
sea lo que se llama un "niño juicioso", el camino es ciertamente el engaño en el terreno sexual y la intimidación en el terreno religioso" ( s. Freud, op. cit. "La Ilus-tración Sexual del Niño").
Esta situación de represión y negacion de información,
con respecto a la sexualidad infantil no es propia de la época en que Freud la planteó inicialmente, aún en nuestros
días, muy a pesar nuestro, la educación prohibe toda elabo
ración intelectual de los problemas sexuales, que ahora ysiempre han despertado el interés pueril. La educación a~
tual se ha avocado a atemorizar a los niños con la afirmación de que este interés es malsano y pecaminoso, coartando con esto su actividad intelectual y lo que es más repro
chable de todo, al coartar este interés la prohibición depensar se extiende más allá del ámbito sexual.
Según Freud, sólo la inteligencia es verdaderamente capaz de controlar las pulsiones; la cadena mediante el -juicio y la sublimación debe reemplazar a la represión en
esta función.
Freud basa sus esperanzas en lo que él denomina "educación para la realidad", la cual trataría de asegurar la

�62

63

supremacía de la inteligencia y de la razón apoyándose en
una concepción científica del mundo y rechazando el consue
lo de la ilusión .
La educación para la realidad sería aquella q~e trat~
ra de hacer reconocer al niño y al adulto, la realidad ~e
la agresividad y de la muerte, la realidad de ~a sexuali-dad y la necesidad de renunciación de las pulsiones. "La
educación de los jóvenes actuales les oculta el papel qu:
la sexualidad representará en sus vidas. Esto no es el unico reproche que puede hacersele. La ed~cación _ya no los
prepara para la agresividad a la cual e~tan d~~tinados a convertirse en objetos, se lanza a la vida a Jovenes con una orientación psicológica tan falsa, que se procede como
si se equipara a una partida que sale al polo norte con ro
· 1·ianos " ( S Freud ,
pa de verano y un mapa de los lagos ita
op. cit. "El Malestar en la Cultura").
A pesar de los vastos beneficios que el psicoanálisis
puede acarrear a la educación llamada "normal", _s~ ésta t~
ma en cuenta en su práctica cotidiana los conocimientos -del psiquismo humano que esta disciplina científica le pr~
porciona, la realidad es otra, dentro del proceso de ens~ñanza-aprendizaje el psicoanálisis es utilizado como pali~
tivo cuando se hacen notorias las fallas del sistema escolar y cuando el educador se tiene que dar por vencido en su labor.
Actualmente el psicoanálisis no es utilizado ~~r la.sociedad como una medida preventiva o de readaptacion, sino mas bien con fines curativos y esto es un grave erro: en la medida que es evidente lo inadecuado de nuestro sistema educativo.
Es por esto que aunque la formación psicoanalítica de
los educadores llamados normales no se ha desarrollado como lo esperaba Freud, actualmente se observa sin ein1;argo la creciente utilización del psicoanálisis en un numero cada vez mayor de instituciones dedicadas a recoger los -frutos del fracaso de nuestro sistema educativo.
De

esta manera podemos observar por un lado la caren-

cia de psicoanálisis y por otra, podemos hablar de una ere
ciente demanda de las instituciones especializadas en ni-:ños "anormales" y así podríamos pensar que la sociedad le
está dando el crédito que se merece; sin embargo, esta demanda ambigua que la sociedad exige del psicoanálisis para
paliar la enfermedad encarnada en los niños "anormales", no basta para echar a vuelo las campanas y pensar que la sociedad está en vías de aportar a la creciente reivindica
ción de la libertad sexual y el derecho al goce: leyes nue
vas, "liberales" que según algunos no pueden ser sino el o
rigen de un nuevo control, de nuevas obligaciones, más ena
jenantes por ser más disimuladas. Las leyes ordenarán, go
cen y el individuo no podrá responder: gozo, donde el goce
sólo es sobreentendido.
Al final de todo esto, cabría hacernos otra pregunta :
¿Porqué no se utilizan los conocimientos aportados por el psicoanálisis en ~a educación llamada "normal"?, si es
harto evidente el fracaso de nuestro sistema educativo, y
la respuesta vuelve a ser obvia, si el mismo tipo de educa
ción basado en la coerción y el temor ha permanecido vige~
te durante tanto tiempo, es porque ha de aportar algo "positivo", sin embargo, habría que aclarar para quien es positivo el resultado, a quien le sirve un pueblo abúlico, sumiso, acrítico, apático y conformista, y no necesitamos
hacer un gran esfuerzo para saberlo, basta analizar un poco el proceso de enseñanza-aprendizaje de nuestro país.
La educación que actualmente está vigente en nuestro
país, lejos de formar individuos pensantes y críticos los
convierte en receptáculos de información que éstos deben aceptar dogmáticamente, con el oscuro fin de preparar obre
ros, técnicos, ingenieros, arquitectos, etc., que se dedi:quena "trabajar" sin cuestionar la realidad en que viven,
y de esta forma no causen problemas a los patrones que se
enriquecen a su costa.
Ahora si nos podemos explicar, porque no cabe el psicoanálisis en la educación "normal", en la medida que éste
fomenta la libertad, la democracia, la crítica y la creat!_
vidad en la formación de la personalidad del individuo, es
imposible que coopere a la consecución de los nefastos objetivos de la clase dominante, y sólamente utilizan lo po-

�65

64
co "rescatable" que éste ofrece en la educación anormal.
Es por esto, que una educación basada en la l~b~r~ad,
acia la inteligenica y en una mayor flex1b1l1dad
la democr
'
d.d
e nos con
de las normas morales y sociales, en la me 1 a qu
.duce al camino para alcanzar el pleno desarrollo . del indiun sistema soviduo y su sociedad, nunca tendra... c ab·a
i a en
cial represivo como el nuestro.
"Los sistemas educativos y pedagógicos
son, por otra parte, instituciones que se modelan en la pugna de intereses de clases sociales, y los métodos anticua-dos de enseñanza son instrumentos de bl~
queo y control que en ese sen;i~o llenan
ampliamente sus objetivos pol1t1cos, sociales e ideológicos"
J. Bleger.

Psicoanálisis y Lenguaje 1
DR. NESTOR BRAUNSTEIN
Es un problema difícil el de presentar una introducción
accesible a este tema de psicoanálisis y lenguaje. El lengua
je, ustedes saben es el objeto de una ciencia que tiene toda
la complejidad de una estructura científica, así como ayer ha
blabamos de la complejidad teórica del psicoanálisis, tenemos
la complejidad teórica de toda una teoría científica que esla
ling:Üística contemporánea, dividida a su vez en distintas is
cuelas pero unificadas en torno a un objeto teórico definido
hace ya más de &amp;O años.
Este es precisamente el problema que nos va a ocupar en
esta primera parte de la conferencia, y luego ver la relación
que tiene esta ciencia del lenguaje con esa otra ciencia del
inconsciente iniciada pór Freud, y con esa otra ciencia delas
formaciones sociales y de los modos de producción iniciadae:,r
Marx.

Creo que el tema es fundamental porque es precisamente a
través de una teoría lingÜística como podemos entender la ar
ticulación entre el psicoanálisis y el Materialismo histórico.
Partamos, no sé, no tengo bien organizada la exposición,
vayamos viendo en la charla misma, y yo les pido que me inte
rrumpan para hacerme preguntas y cuestionamientos mientrasvoy
exponiendo ••• Partaaoa de la experiencia analttica misma, -yo
tengo dos puntos de partida, por eso no se por cual inclinar
me-, por un lado la experiencia analítica aisma,esa situación
en la que el psicoanalist• le dice al paciente: "Dígame, y s~
lo dtgame, todo aquello que se le pase por la cabeza, todo !_
quello que se le ocurra sin prepararlo previamente, sin pr~
cuparse de los efectos de su decir".
Es decir, el Psicoanalista aquí pone entre paréntesis to
das las condiciones sociales de la interlocución habitual P!.

l. Conferencia pronunciada en la lera. Semana Académica Cultu·
ral de la Fac.de Psicolog{a,U.A.N.L. 11 de Septiembre de 1977)

�67

66
ra crear un nuevo tipo de diálogo, donde la constancia de las
condiciones, y el silencio del analista -que sólo interviene
para puntar y ocasionalmente para interpretar-, deja en dese~
bierto, es decir la puesta entre paréntesis, la fijación de las condiciones en que se pronuncia la palabra deja como única variable la palabra producida. Es decir, el psicoanalista
invita a su paciente a pronunciar un discurso y el trabajo -que el psicoanalista vá a realizar va a ser un trabajo sobre
el discurso, sobre el enunciado formulado por el paciente.
Esta es una de las vías de acceso para que vean Uds. la
importancia que tiene el trabajo sobre el discurso del pacie!!_
te como trabajo material realizado por el psicoanalista.
Y la otra vía de abordaje que tenía, era un poco repasar
algunos conceptos fundamentales de la lingüística, -lamenta-blemente las condiciones no se prestan para que hagamos la ex
posición con pizarra, que sería lo ideal-. Los conceptos fuñ
damentales de la lingüística a partir de su fundación que, de
la misma manera que el psicoanálisis tiene una fundación que
podemos fechar relativamente con certeza, y que el materialis
mo histórico tiene una fundación que también se puede fecharrelativamente con certeza, la lingüística tiene una fundación
que podemos fechar, es decir, el momento en que los lingÜis-tas dejan de trabajar sobre el material empírico para crear
un concepto formal abstracto, es decir, un concepto científico que se transforma en eje del trabajo de los investigadores
en ese campo. Eso ocurre cuando en 1909 y 1913 ó 1914; Ferdi
nand de Saussute, un lingüista suizo propone la definición de
lo que constituye la unidad de la lingüística contemporánea,
es el concepto de signo. El signo para Saussure es indisocia
ble de dos elementos que él escribe como significado sobre significante, S/s y que los lingüistas contemporáneos, por r~
zones que vamos a ver, han modificado y escriben de manera -"S" mayúscula que corresponde al significante, sobre "s" minÚ!
cula que correspnde al significado, y todo esto encerrado por
un gran paréntesis, una elipse que une a estos dos elementos separados por la barra que está en el medio (S/s). Para Sau-ssure ese signo --ya vamos a ver qué integran cada uno de los
elementos-, es la unidad fundamental y es como una moneda de
dos cµas. Del lado del significante tenemos la materialidad
-fónica de la palabra, es decir, los sonidos que llegan al suje
to, -~vamos a ver despµé~ los problemas que esto plantea--,
ro de un lado tenemos la materialidad fónica del significante,

pe

es decir, en cualquier palabra, tomemos la palabra palmera,
la palabra
si'gni'fi' cacion
...
f
... palmera es un sonido que tiene una
e~ ~c1~n de nuestra pertenencia común a una misma comunidad
l:~guis;ic~. Y del lado del significado tenemos la representa
cion psiqu1ca del objeto, es decir, del lado del significado
no ~enemos a la cosa de la palmera, sino que del lado del siq
nificado tenemos a la representación psíquica de la pal e
•
signi
· · f':cante: palmera; Significado: nuestra representación
m ra.
-del obJeto concreto.
_In~i~te mucho Saussure en tanto que el signiticante como
el significado son de naturaleza psicológica, es decir,que no
se trata d7 una cosa del mundo físico, ni tampoco las
ondas
son red~ct1bles a algo físico, ni tampoco son reductibles
a
los fenomenos neuronales que se desencadenan cuando
escucha
mos la palabra palmera, o cuando hacemos nuestras
asociacie
nes en torno~a ese~objeto que es palmera. Tenemos entoncesque
a esto Y aq~ no mas V~S a tener que empezar a ver que esta
:s la futacion de la ciencia, por cierto que a partir de ahí
Justamente la lingÜÍstica progresa, y progresa
precisament~
como toda ciencia sobre la base de la crítica de los fundamen
tos.de su fundador. El psicoanálisis no es una cosa que haya
salido armada, de la cabeza de Freud, así como Palas Ateneade
la cabeza de Zeuz, sino que es también una producción constan
te donde ~a forma de trabajar, es la crítica de los presupues
tos freudianos y si uds. piensan, entre la teoría final
de
F::ud Y la teoría inicial hay parentezcos evidentes, pero tam
bien hay rupturas constantes, es decir, que una ciencia
pro
gresa sobre la base de la crítica de sus propias formulacio =nes. A la lingüística también lepas~ esto. Porque esta
uni
dad indisociable se empezó a quebrar. Uno de los postuladosde
Saussure fundamentales, era la de el postulado de la arbitra
riedad. Es decir, la relación que guarda el significante con
el significado, es una relación absolutamente arbitraria, no
hay nada que nos obligue a ligar al sonido palmera con el con
cepto que tenemos de la palmera. No hay nada en el significañ
te mismo, en su materialidad fónica que obligue a esa uniónla unión depende de una convención social del hecho de pert;
necer a todos a una misma comunidad lingüística. Esto lleva
la definición del sistema de los significantes, que es preci
samente la base, el objeto de estudio de los lingÜistas.
El
sistema de los significantes es el sistema de la lengua. Todo
significante se define por su relación con otros
signiLicél!!,

a

�68
tes. Esto está cuajado en un objeto, al que muchas veces por
flojera no consultamos, pero que es un objeto muy importante
que se llama diccionario, es decir, en el diccionario es~ el
catalogo de los significantes que forman parte d~l acervo de
una CO[l\unidad lingüística. Pero si lo pensamos, vemos que el
diccionario es un sistema cerrado, es decir, si yo busco lade
finición de la palabra palmera, voy a encontrar una serie de
palabras que me van a referir a otros lugares de entrada de!!_
tro del mismo diccionario, es decir, me dirán que la palmera
es una clase de árbol, y entonces buscaré la definición de á!_
bol, y el árbol me referirá, nos@, a las plantas, a la botá
nica, a las características que tienen, las clasificacionesen
tre las plantas, y así, gradualmente si yo voy buscando
las
definiciones de las palabras que entran en la definición de u
na primera palabra que tome como punto de partida, me encuen
tro con el sistema cerrado de la lengua, es decir, del conjll!!_
to de los significantes que integran un idioma. El signo
en
tonces se define por la relación entre el significante y :_l
significado que Saussure encerraba dentro de una elipse (Sis).
Pero para encontrar el significante tenemos que recurrir a un
sistema de oposiciones que es el sistema de la lengua.
Los lingüistas a partir de este momento dejan de lado la
cuestión del significado por encontrarlo inasible para sus me
todos de trabajo. Es decir, la cuestión de la significación,
de la relación que une al significante con el significado, es
una relación que como dijimos es arbitraria y que remite a u
na parte de la lingüística insuficientemente desarrollada ha~
ta nuestros días, que se va a llamar la Semántica. Porque lo que ellos pueden trabajar con seguridad ateniendose a la mat~
rialidad son los significantes y el sistema de la lengua, Aho
rabien, lesta lengua, dónde esta? cuajada en el diccionario,
pero en el diccionario lo que encontramos son sus
manifesta
cienes empíricas y constituye una estructura cerrada donde-e~
mo decíamos- cada concepto se define por su relación con
t~
dos los demás conceptos de esa estructura. En donde en reali
dad est, la lengua es en los discursos concretos efectivame!!_
te pronunciados por los sujetos hablantes. Es decir, la
len
gua existe empíricamente en el habla.
La lengua es, -además de ser un órgano anatómico-:, la len
gua, es esa estructura de los significantes que constituye e~
acervo de la comunidad lingüística y que constituye la condi
ción de posibilidad de todos los discursos, es lo que hace~

69
sible que haya un discurso y que haya condiciones de 1· n t er1o
cucion, _es decir, que se pueda hablar, que se pueda hablar d;
uno haci~ otro, que se puedan dar y recibir mensajes, la lengua, actua entonces como base, como código común entre los ha
blantes de una misma comunidad y existe en los discursos. En
tonces_el objeto de estudio para los lingüistas es la lengua
a partir del habla, de los sujetos hablantes. Tenemos entonces aquí, en el habla, las condiciones del discurso y las con
diciones de la interlocución. Cada sujeto que nace dentro de
una comunidad ~~ngÜÍstica, terminará hablando su lengua mater
na. La e~resion no es nada casual. Es la lengua de la madr;
la que define el universo lingUístico a la que el individuoha'
brá de acceder y está determinado que habrá de acceder desde
antes de su nacimiento. El Dr. Alcaráz nos hablaba ayer de u
na comunidad indígena de Chiapas donde, no existe una palabra
par~ designar a~ anaranjado. Y al no existir una palabra para
designar anaranJado, no existe tampoco para esos individuos
la posibilidad de reconocer el anaranjado, es decir, es la e~
x~stencia de la necesidad del concepto en la comunidad lingÜís
tica lo que determina 1~ posibilidad del sujeto de captar la=realidad que lo rodea, no es la condición-fisiológi~a, porque
fisiologicamente estos indígenas de Chiapas tienen las mismas
aptitudes que cualquier otro para captar los colores, pero la
posibilidad de designarlo no existe para ellos, porque la len
gua no le da el elemento, por ej. Los coreanos no tienen una
palabra para el verde, mientras que los esquimales tienen 150
palabras distintas para la nieve, porque de acuerdo a las ca
racterísticas de la nieve se determina la posibilidad
misma
de ellos de orientarse en el mundo y entonces tienen que dis
tinguir entre la nieve nueva y la nieve vieja, la nieve dura-;y la nieve blanda, la nieve ••• en fin; nos, cuantas caracte
rísticas distinas le atribuyen a - la nieve, porque la vida con
creta que ellos llevan los obliga a distinguir, y el lenguaje
no es un lenguaje pobre o rico según el grado de desarrollode
la sociedad que nos pondría a nosotros los que estamos en la
Universidad en una posición de superioridad, como se pretendí
a muchas veces y como hay lingüistas que lo siguen pretendien
do, sino que el lenguaje aparece como la condición de posibi
lidad de organicarse y de orientarse en la sociedad, pero ese
lenguaje sabemos que corresponde a una comunidad lingÜÍsticay que hay sub-comunidades lingÜísticas, y entonces hay inves
tigaciones sobre socio-lingÜística que muestran por ej.las di
•

,#

•

�70
ferencias entre los acervos lingüísticos entre las distintasclases sociales. Y aquí tenemos otro lugar, para tratar de e!l
tender o tratar de ver, COl'I\O la realidad para el hombre, es~
na realidad que no existe exteriormente e independientemente
de él, sino que la realidad para el hombre le viene dada en y
a través del lenguaje. Yo creo que este es un punto centralpa
ra una conceptualización científica de· la psicología, no
de
lingüística, aparte de lo que pueda significar para · la
lin
güística. Para nosotros, si vamos a conceptualizar la psicolo
gía tenemos que empezar por reconocer que vivimas en un mundo
de signos, que la realidad nos viene propuesta en y a través
del lenguaje y que la realidad en la que vivimos es una reali
dad simbólica, propuesta por un tipo de organización social~
por un modelo social en el que estamos incluídos desde antes
de nacer y que el p~oceso de sujetación, es un proceso,que se
realiza fundamentalmente a través de la inclución del sujeto
en las redes lingÜísticas que le pre-existen, donde el sujeto
aprende a reconocerse como tal, hombre o mujer, rico o pobre,
proletario o burgués, querido u odiado, a través de un siste
ma de oposiciones lingÜÍsticas. De aquí la importancia quetie
ne la introducción a la lingüística para estudiantes de psic~
logía y psicoanálisis.
Sigamos con los desarrollos de la lingÜÍstica. Hay un fe
nómeno fundamental para Saussure, esto es como una moneda de
dos caras, indisociable, el significante remite mecánicamente
al significado y hay una unidad absoluta entre los dos térmi
nos, no se pueden disociar como en los clásicos Ejemplos de
las dos caras de la hoja de papel o las dos caras de la mone
da, sin embargo, la investigación lingüística
contemporánea
ha debido refutar a Saussure.
Primero porque el signicante se define por su
relación
con otros significantes, es decir, el significante no se defi
ne por su relación con el significado, sino que el significan
te se define por su relación con otros significantes. Es
de
cir, que la lingÜÍstica contemporánea pasa a dar prioridad a
la cadena significante que es la que genera el significado.No
hay una relación directa entre una palabra y un concepto,sino
que la rela~ión entre la palabra y el concepto pasa a través
de otra palabra. Y también porque todo significante, en la me
dida en que su relación pasa por otras palabras, an la signi
ficación de una palabra determinada depende del lugar que ocu
pa en la cadena hablada, y si yo utilizo la palabra mesa, la

71
palabra mesa tendrá un sentido distinto, si se trata de la me
sa para comer, después que terminemos nuestra reuni©n O de la
m~sa_r~donda que vamos a tener dentro de un rato. Es decir, el
significado de cada palabra depende de la relación que
tiene
c?n ~t:as palabras en el discurso. Es eso lo que va creandolos
significados a medida que hablamos. y, el otro elemento es 1 -lo
4';1e s~ da en : l ~ , lo que sé llama correctamente como la Po
lisemia_del significante, es decir, cada palabra que
utiliza
m?s renute, no a un significado, sino a muchos significados~
sibles, ~onde justamente es la estructura de la frase la que
va a a~ribuir_~ significado a la palabra que hemos empleado,
es deci 7, recien c~ando la frase se termina se puede entender
el sen~ido que tenia la primera palabra utilizada en la frase,
es decir, ~n cualquier fras: que uds. vayan a utilizar la pala
b:a_se define por la relacion con las otras palabras y su siii:
nificado es un efecto de cierre que se puede realizar una vez
acaba~o el ~iscurso. La palabra en sí no significa nada,
poE_
4':1e ~iene siempre muchas acepciones, además de que por su mate
rialidad se descompone en partes, fonemas, en unidades fónicai
que remiten a distintas significaciones.
'
La semana pasada estabamos discutiendo el contenido de u
n~ encuesta sobre alcoholismo que ibamos a aplicar a una comu
nid~d al sur del D.F. y uno de los items del cuestionario, que
hab~an pr~par~do en La Organización Mundial de la salud, y que
venia _en i~~les, una vez traducido era: "lTuvo ud. alguna vez
una discusion o pelea, después de la cual se lamentó?", y
en
tonces la re!puesta que se nos ocurrió que podían dar es: "Bue
no, no llegue a mentarsela pero si hubiese seguido ladiscusióñ
se la mentaba". Es decir, claro cuando veíamos en inglés
era
regreet, Y estaba bien traducido por lamentarse se lamentó
b~e~o s~~lamentó, si la separamos distinto pued; tener otrasi~
n1ficacion y otra implicancia.
Es decir, el significante se presta a estos juegos y lo
notable es cuando los lingüistas, después de haber
trabajado
mucho en esta cuestión y después que la lingÜística fué funda
da en 1914 por_Fe dinand de Saussure, se pusieron a leer y eñ
contraron un librito, escrito en 1905, sobre el chiste, y en
contraron que todas estas tesis que tan la.boriózamente iban de
gajando, estaban escrita$, y estaban escritas además rigurosa
mente por Freud en el libro "El chiste y su relación con el In
consciente", donde estan planteadas precisamente todas
estas
características. Pero en el libro sobre el chiste, ademásFreud

7

�72

73

propone una distinción que a los l~ngüistas les llev&lt;! muchotiempo llegar a establecer, que la relaci6n que existe entre
un enunciado y-el enunciado es el discurso concreto que se e!_
tá produciendo en un momento determinado-y las condiciones de
enunciación, es decir, todo el contexto que liga· a dos persa
nas que estan habland9 entre sí. Es decir, ~qu.{ tenemos
la
cuestión de las posiciones sociales, de las personas que
e!_
tan hablando, para entender un discurso, no podemoslimitarnos
a la materialidad fónica del discurso producido, y aquí
ten
dríamos entonces otra posición: Enunciado y enunciación. Donde
el enunciado es lo que registra la cinta grabadora, pero
la
enunciación remite a condiciones concretas que ligan a
esos
dos sujetos, a u.na especie de pacto simbÓlico que los liga en
función de los lugares que ellos ocupan dentro de la estruct~
ra social, lugar de maestro y alumno, patrón y empleado, ps.!_
c;:oanalista y psicoanalizado, etc. que estan presentea en la
organización del discurso, es decir, no decimos cualquier c~
sa y en cualquier momento y a cualquier persona, sino quesi~
pre, nuestro di·s curso concreto, nuestros enunciados es tan º!.
ganizados por la existencia del otro y por la presencia del~
tro, cuando hablamos tenemos siempre en cuenta a quien nos e!_
tamos dirigiendo, y eso es lo que nos lleva a la selección de
nuestras palabras. Cuando se trataba de venir a dar estas con
ferencias, lo primero que pregunté fue: "lqué público va a ha
ber?". Es decir, mi discurso, no es un discurso que sale
es
pontáneamente de mí, sino que es un discurso que estt organ_!.
zado por la representación que yo tengo de uds., no por uds.,
sino por la representación que yo tengo de uds. y por la
re
presentación de como repercuten mis palabras en esa represe!!_
tación que tengo de uds.lEsta muy abstruso esto?, lse sigue?.
Es decir, yo tengo una representación de a quién me es
toy dirigiendo y tengo una representación de como repercuten
mis palabras y de repente me interrumpo y les digo lMe entien
den?. Porque necesito algún tipo de retroalimentación que
asegure de que estoy organizando un discurso de acuerdo a los
objetivos que persigo. Pero esos objetivos que persigo, a su
vez estan determinados por la estructura social dentro de la
cual estoy incluído, y dentro de mi condici8n de centramiento
y descentramiento, de sujetación o desujetación, respecto de
la estructura social en la que estoy incluído.
Volviendo a la situación analítica lqué hace el psicoana
lista?, decirle al sujeto que estructure su discurso con toda

me

libertad, borrarse tanto como sea posible de las condicionesde interlocución, lpara qué? para posibilitar que el
sujeto
pueda hacer sebre esa figura neutra y sil~nciosa todas !aspro
yecciones que su mundo imaginario permita y el psicoanaliita
está ahí para que el sujeto pueda llegar a captar enestas con
diciones extrañas del diílogo analítico, todo aquello que de
su discurso le pasa a él mismo, a ese sujeto mismo desaperci
bido. Por eso Lacan puede definir al inconsciente comoesa par
te del discurso concreto, en tanto que intersubjetivo,que fal
ta al s~jeto para completarse a sí mismo. Es decir, el incon
s.ciente_ aparece como lo que el sujeto no puede decir respecto
de sí mismo, Y la situación' analítica aparece como la
situa
ción adecuada para revelar este objeto que es el inconsciente.
Es decir, lo que hemos insistido tanto a lo largo de la super
visión y a lo largo de la discución de la película y a lo lar
go de la conferencia que dimos ayer. La experiencia analítici"
como experiencia centrada en el lenguaje donde el objetivo es
que el sujeto llegue a conocer el inconsciente, que el sujeto
llegue a llenar las lagunas que existen en su discurso y en
función de esto se orienta el m€todo psicoanalítico y la téc
nica psicoanalítica.
Ahora para pasa.r a otro problema y cerrar, tenemos
la
cuestión del sujeto que habla y aquí aparece este concepto de
sujeto, que nos remite a todo lo que hemos estudiado juntos a
través del libro, como sujeto y la relación que este concep
to de sujeto tiene con la sujetación. Ahora, esta sujeto para
la lingÜÍstica, aparece dividido y para el psicoanálisis tarn
bién, una cosa es el sujeto del enunciado, es decir, el suje
to que apare€e en cada ·frase que yo les digo que implica
la
palabra Yo y otra cosa es el sujito de la enunciación, es de
cir, quien verdaderamente soy yo y no quien yo me creo quesoy.
Es decir, que aquí se opera una distinción fundamental,porque
hay ciertas palabritas en cada una de las lenguas que tienen
una característica muy extraña, y es que su referente no
es
nunca el mismo, aunque la palabra sea siempre la misma, y es
tas palabras son los pronombres personales. Yo, todos
deci
mos Yo y nos entendemos, pero sin embargo, cada vez que
uno
de nosotros dice Yo se refiere a una persona distinta de cuan
do el otro ha dicho Yo, es decir, el sujeto del enunciado tie
ne esta característica muy particular de que se refiere siem
pre a una persona distinta, a pesar de que el significante es
siempre el mismo: Yo. Pero cuando yo digo Yo, lestoy hablando

�74
de quien yo verdaderamente soy?. inoj, si en la experiencia~
nalítica precisamente lo que se revela es que quien yo verda
deramente soy es algo que yo no conozco. Es decir, que esta~
hí presente todo el proceso de disociación que me ha llevado
a construir una representación de mí mismo, desde la cual yo
les hablo, el momento crucial, el momento decisivo en la cons
titución de este sujeto del enunciado, es el momento en queel
niño se reconoce en su imagen en el espejo, se gira hacia su
madre y ve que su madre reconoce, en esa relación que existe
entre él y esa imagen en el espejo a la presencia de la perso
na. Es decir, el momento en que yo, frente al espejo puedo de
cir, "ese soy yo", y otro sanciona. mi propio reconocimiento-;
es decir, "sí ese eres tú". lPero quién es Yo en la imagendel
espejo? lQuién es Yo cuando mostramos un retrato, una fotogr~
fía, y esta toda la clase y .decirnos, este soy yo, y tocamos
ahí un pedazo de papel?. Es decir, es esa representación ena
jenada de nosotros mismos la que habla en nuestro discurso
cuando decimos Yo. Hablamos desde la imagen en el espejo, ha
blamos desde un reconocimiento imaginario especular de
noso
tros mismos, cuando organizamos nuestro discurso 80 solamente
la organizamos, en.,función de la representación que
tenemos
del otro, -eso que yo les explicaba recién - sino además . en
función de la representación que tenemos de yo, de la
repr~
sentación que tengo de mí mismo. lQué es eso? Una imagen,pue~
to que a mí mismo no me capto nunca, una imagen en el espejo,
una imagen de lo que me han dicho que yo soy y ahí tenemospor
ejemplo. en Morgan1, eso de que tú eres, tu vas a ser, tu -de
ber es, tu has sido, tu te pareces a ••• ; toda esa identific~
ción imaginaria desde la cual el sujeto enajenado habla para
referirse a sí mismo.
El proceso psicoanalítico consiste precisamente
en la
puesto en cuestionamiento de todas las certidumbres, que este
sujeto que se reconoce imaginariamente en el espejo, tiene so
bre sí mismo. Es entonces un procedimiento de subversión del
sujeto que se organiza para hablar de una manera determinada
en función de la representación que tiene de quien lo va a es
cuchar. Y eso a través del discurso concreto dirigido al otro.
De esa cadena de significantes, que va pasando de signific~
te en significante, esperando un momento de cierre, donde el
sujeto pueda llegar a completar su imagen de sí mismo, desee~
trárldose a traws del dialogo con el analista que no hace una
función de volverlo a soldar al sujeto en la cadena dé lo ima

75
ginario, ~ino posibilitar que el sujeto llegue a ·comprender
cual ha sido su proceso de sujetación, la manera en que se ha
alie~!do en un discurso que .no era de él a través de la inte
graci~n de esas partes de su discurso que corresponden al in
c~nsciente que~es lo que el sujeto no puede decir acerca
de
si mismo, podriamos, bueno Y esto se refiere entonces aloque
los lingüistas llaman la Primact'a del significante.
~s significados, si uds. los piensan pasan a ser
para
e~ suJeto en aná~isis un significado que no existe, sino que
t~en~ ~ue producirse. Es decir, en la cadena significante el
s1gn1f1cado es corno esa parte que al sujeto le falta para com
pletar su reconocimiento propio, es decir, el significado ap~
:ece como un significado cero. Cuando el sujeto cuenta en sue
no que lo es que está haciendo, sino precisamente hacer un re
lato, un discurso manifiesto que cuyo séntido se le escapapor
completo, es decir, cuyo significado es cero. "He tenido
sueño que me parece de lo más extraño, no entiendo nada".Y en
tonces nos hace un discurso, donde nosotros vamos a
pedirle
para cada una de las partes de ese discurso, esto de la
des
composición . del discurso en sus partes, en sus significantes-;
es la esencia del mitodo freudiano y es la esencia del método
~e los lingÜistas también, descomponer el discurso en sus par
tes, pero a diferencia de los lingüistas lo que hace Freud es
pedirle al paciente que elabore un nuevo discurso sobre . cada
parte por separado, sobre cada elemento del sueño le pide un
nuevo discurso, que es el conjunto de las asociaciones en tor
no de cada uno de esos elementos: "Una calle solitaria y
es
trecha"; calle solitaria y estrecha, para cada elemento las
sociaciones que corresponden, y de esa manera se llega a pro
d~cir un significado que era desconocido para el sujeto,a
tir del trabajo sobre la materialidad del discurso del pacien
te. Aquí entraría todo lo que decíamos en la clase de ayer,so
bre la necesidad de que el analista se borre, la necesidad de
que el analista no intervenga con su propio sistema de si~ni
ficaciones dentro de esos significados que tienen cero parael
paciente, es decir, para nosotros sería fácil decirle al
pa
ciente: "ese significante que ud. emple5 significa tal cosa":Hay una desviación, del psicoanalista a partir de la
teoría
del simbolismo, que lleva a eso, a la traducción, pero la tra
ducción implica la introducción violenta y arbitraria del sis
tema de significaciones del analista dentro del discurso del
paciente. La singificación tiene que surgir del discurso del

-un

a
par

�76.

77

paciente, a través de la presencia neutral y oportuna,en cua~
to a la puntualización de los defectos del discurso por parte
del psicoanalista.
Ahora bien, este proceso de sujetación, es un proceso de
integración dentro de Ias redes lingüísticas, y aquí viene el
punto con el que quería terminar la exposición esta,
fu~r
za, muy breve, muy suscinta, pero es para generar una 1nqui~
tud en uds. acerca de cómo el sujeto que se construye a tra
vés de la introducción en las redes del lenguaje, es deoir,en
un sistema de reconocimiento de la reaLidad que implica unie~
conocimiento de c6mo se produc~ esa realidad, es precisamente
el sujeto ideológico .
Cada uno de nosotros . llega a ser el sujeto ideológi~o.s_ue
es, viviendo en la ideología de la sociedad a la cual perten~
cernos a través de nuestra · inclusión en redes lingüísti~as, a
través de el proceso que nos lleva a reconocerine "Yo soy Ne~
tor Braunstein y soy profesor de la U.N.A.M.;, Máscaras, másc~
ras que encubre lo que yo verdaderamente soy porque es un si~
tema de r eferencias lingüí~ticas que me coloca en un dete rmi
nado lugar dentro de la estructura social para que yo me crea
que verdadera.~ente soy ese, y para que hable desde ese lugar
desconociendo el proceso, que me ha llevado a ocupar ese
lu
gar, que es el proceso histórico de una sociedad de c~ases.El
análisis de la ideología, pasa por el análisis del
discurso
concreto del sujeto, del sujeto ideológico. El proceso de s~
jetación puede ser estudiado y abordado a través del análisis
de estos procesos de inclusión en redes simbólicas. El
Mate
rialismo Histórico, requiere, exige en este momento una
te~
ría de los sistemas y de los modos de producción discursivos,
porque es precisamente de esa manera que se opera lainclusión
de los sujetos dentro del modo de producción y el psicoanál.!_
sis, tiene una característica particular, entre tanto que m€
todo, que le pennite elaborar te5ricamente conceptos fundame~
tales para la teoría de la lingüística y del Mat~rialismo Hi~
tórico, a través precisamente de esta constitución del sujeto
ideológico como sujeto de la enunciación que se~des9onoce.

po:

La Evolución del Concepto de
Grupo Operativo *
ANTONIO GARCIA DE LA HOZ
El grupo operativo es una técnica reciente y aún con
poca bibliografía. En su desarrollo se pueden vislumbrar
tres momentos históricos diferentes, cada uno con unas características distintivas. Un primer momento corresponderá al creador de la técnica: Enrique Pichon Riviere. El segundo comprende las correcciones y los aj ustes conceptua
les dados por Annando Bauleo, discípulo del anterior. 'Arn-::
bos pertenecen a lo que se podría denominar Escuela Argentina de Psicoterapia de Grupo. Un tercer momento, más pr~
ximo, marcado por la organización de lo dado nocionalmente
en una práctica del Grupo Operativo c on inserciones en las
características españolas, llevada a cabo por Ni coJ ás Cap~
rrós, que s e puede leer en un extenso artículo de reciente
publicación ( 1) en colaborac ión con S~sana López Ornat.
I

Enrique Pichon Riviere es, como anticipaba, el c~ea-dor de la técnica de Grupo Operativo. El punto de partida
de la investigación lo provocó una experiencia en Rosario
(1958), que fue planificada mediante una estrategia y una
práctica operativa instrumental. La estrategia fue la ere
ación de una situación de Laboratorio Social al estilo de
como eran los investigados por seguidores de Lewin, la tác
tica era totalmente grupal y la técnica fue el trabajo en
grupos heterogéneos pequeños, de comunicación y discusión
sobre un tema. Estos grupos pequeños heterogéneos son los
precursores directos de los grupos operativos en lo que se
refiere a la organización y finalidad, puesto que en la:praxis ya eran operativos. En estos grupos ya se planteo
la existencia de un coordinador, cuyo objetivo era el de lograr que la comunicación dentro del grupo se mantuviera
activa y . pudiera ser creadora. El coordinador trataba de
mantener y fomentar esta comunicación para alcanzar un de-

( 1) El aJzM.c.ulo mene.lona.do apM.ece en el. UbM "P-0.iC.5!_
log,[a y .6oclolog1.a. del g1tupo". Ecli..toJúa.l Fundame.n.t0-0, Madlúd, 1974.

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79
sarrollo progresivo (en espiral dialéctica) en el cual-coincidirían la didáctica, la comunicación, el aprendizaje
y la operatividad.
Pichon Riviere parte de un esquema nocional que denomina ECRO (esquema conceptual, referencial y operativo) -creado por él. El ECRO apunta al conjunto de conocimien~tos y de actitudes que cada uno de nosotros tiene en su -mente y con el cual trabaja en relación con el mundo y CO!!_
sigo mismo. En Última instancia la comunicación grupal, lo cual se convierte en un objetivo a conseguir, una meta
común. Entonces, de acuerdo con esto, la indagación oper~
tiva consistiría, entre otras cosas en la observación de los elementos comunes a cierto tipo de problemas y anali-zar las posibles soluciones y aún en los casos en que no se introduzcan nuevos medios, se buscaría la optimización
de los ya existentes. Con este planteamiento, la técnica
se puede aplicar multidireccionalmente (a problemas ejecutivos donde surge la necesidad de especialización y divi-sión del trabajo, a tareas comerciales e industriales, pr~
blemas de táctica militar, etc.). En el grupo terapéutico,
la tarea sería resolver el común denominador de la ansíe-dad del grupo, por lo tanto serta la posibilidad de aprender "tácticas" en un "como si" para elaborar dicha ansíe-dad.
El grupo operativo tiene su actividad centrada en la
movilización de estructuras estereotipadas y en las difi-cultades del aprendizaje y comunicación provocadas por el
monto de ansiedad que despierta todo cambio. En cuanto a
la visión del grupo, Pichon dice que debe ser de múltiples
tipos (primario, secundario, vertical, horizontal, etc.),
pero lo que debe observarse en todos es una heterogeneidad
adquirida en la medida en que aumenta la homogeneidad de la tarea.
Ya he mencionado varias veces la palabra tarea. Es éste un concepto fundamental dentro de la técnica, Pichon
Riviere propqne una psicoterapia de grupo centrada en una
tarea. Es decir, un análisis sistemático de las dificulta
des en la misma, ya se trate de aprendizaje, curación o
creación. El grupo se convierte en el agente de cura y el

coordinador devuelve las imágenes de esa estructura que se
crea (grupo) en continuo movimiento, encarnando además las
finalidades del grupo. Una tarea previa que nos parece su
marnente interesante es la ubicación ideológica de los dis:tintos esquemas referenciales empleados por los terapeutas.
Ya hemos citado la elaboración de un ECRO común como
tarea primordial en un grupo para el establecimiento de la
comunicación. Veamos quf! otros mecanismos operan en dicha
elaboración. Fundamental es el interjuego de roles, que hay que analizarlo constantemente, para lo cual el coordinador se ayuda de un observador y de la lectura de los e-mergentes grupales. Estos emergentes, según Pichon Riviere, serían los portavoces de las ansiedades grupales y los
depositarios de sus tensiones. En la dinámica del rol de
portavoz citado por P. Riviere, éste sería considerado como
el integrante más fuerte, convirtiéndose situacionalmente
en el más débil por su incapacidad de soportar la deposita
~ión masiva de ansiedad, transformándose así en el líder=de cambio o de resistencia en el devenir de la terapia.
Líder Operativo sería aquel que proporciona pasos para el
cambio de situaciones.
El grupo se vuelve operativo, cuando desde una este-reotipia inicial, adquiere plasticidad y movilidad a través
de la tarea, cuando los roles se hacen intercambiables.
Conceptos importantes en la operatividad de un grupo son la pertenencia, la cooperación y la pertinencia, principios
básicos que rigen la estructura de todo grupo humano. En
el grupo operativo, la pertenencia tiene que ver con una cohesión del grupo más fuerte que en el primer momento de
integración. ES el grado de afiliación de cada integrante
a la estructura grupal. Bsto permite elaborar a cada inte
grante una estrategia, una táctica, una técnica y hace posible una planificación. La cooperación consiste en la -contribución, aún silenciosa, a la tarea grupal. Se establece sobre la base de roles diferenciados. La pertinen-oia consiste en el centrarse del grupo en la tarea y en el
esclarecimiento de la misma.
P. Riviere afirma que el grupo operativo es "un grupo
centrado en la tarea y que tiene por finalidad aprender a

�pensar en términos de resolución de las dificultades crecl
das en el campo grupal" y no en cada integrante, lo que s~
ría un tratamiento individual en el grupo. El paciente -que anuncia un acontecimiento es el portavoz de sí mismo y
a la vez de las fantasías inconscientes del grupo. En esto nside la gran diferencia de la técnica operativa con respecto a otras técnicas grupales, ya que la interpreta-ción se hace en dos tiempos y en dos direcciones distintas.
La interpretación operativa empieza por el portavoz y luegó se señala y amplía lo explicitado al grupo, señalando que es un producto de la interacción de los miembros entre
s! y el coordinador. Si el portavoz lo que expresa es la
resistencia al cambio, el grupo puede solidificarse este-reotipándose, como defensa ante la ansiedad que produce el
cambio. El grupo es aquí una conspiración que tiende a -desplazar al equipo terapéutico (que puede significar ser
el agente de cambio). El grupo conspirado tiende a imnovi
lizarse y a mantener la estructura preexistente.

81
al nivel de ansiedades que despierta todo cambio (ansiedad
depresiva por el abandono del vínculo anterior y ansiedad
paranoide creada por el vínculo nuevo y la inseguridad).
Los roles fijos al comienzo, deben configurarse en lideraz
gos funcionales u operativos, eficaces, en el "aquí-ahora-;;
de la tarea. El coordinador debe favorecer el víncúlo entre el grupo Y el campo. La técnica ha de estar centrada
en una tarea, donde la teoría y la práctica se resuelvan en una praxis permanente y concreta.
En conclusión, con la técnica operativa se trata de:
a) Conseguir una adaptación activa a la realidad.
b) Posibilitar la asunción de nuevos roles.
c) Poder adquirir una mayor responsabilidad sobre una
tarea.

Lo anterior aparece como período previo a entrar en el tema, denominado por Pichon Riviere, Pretarea, caracterizado por mecanismos de escisión (posición esquizoparanol
de), disociado entre el sentir, el pensar y la acción. La
pretarea (y sus técnicas disociativas) es un momento habitual en el desarrollo del trabajo grupal, que se estanca si el estereotipo adquiere una rigidez creciente, con lo que la productividad del grupo llega a ser nula.

e) Los sentimientos básicos de pertenencia, coopera-ción y pertinencia de todo grupo, puedan ser produ
cidos de manera armónica, lo que da mayor producti
vidad.
-

En términos de trabajo grupal, a la pretarea (puesta
en juego de técnicas defensivas, movilizadas por las ansi~

f) Elaboración de las ansiedades despertadas en cada
situación de cambio.

dades que despierta el cambio), séguir!a la tarea (abordaje de estas ansiedades) y luego vendría la elaboración de
un proyecto {cuando se logra una pertenencia de los miem-bros) que se concretaría en una planificación.
La interpretación del coordinador debe orientarse

siempre sobre estas situaciones universales, en una formulación que incluya siempre lo vertical del portavoz (aspee
~o diacr6nico) y lo horizontal del grupo (aspecto sincróni

co).
En resumen, Pichon Riviere crea la técnica operativa
y la centra en la movilización de estructuras estereotipada&amp; y dificultades de aprendizaje y comunicación debidas_

d) Perder los roles inadecuados para la situación -"aquí-ahora" de la tarea.

II

Como había adelantado, Armando Bauleo ha sistematizado tratando de conceptualizar las nociones enunciadas por
Pichon Riviere de una manera un tanto caótica, en lo que se refiere al grupo operativo. Además proporciona aportes
originales que vienen a precisar más el campo teórico. De
esta manara a la hora de definir el grupo establece una di
ferenciación importante entre ~1 conc•ptó de grupo y la ex
periencia grupal. Experiencia grupal es la expre~i6n pos!
ble de lo vivido por los sujetos en la experiencia, es el
relato de los integrantes, su propio discurso sobre lo sen

�82

tido y lo percibido. El concepto de grupo se enuncia desde la ubicación de quien observa y coordina una experien-cia grupal. Es decir, desde el lugar de alguien que, aunque esté en la experiencia, sufre respecto a ella un des-centramiento; este descentramiento, proporcionado por la teoría, viene dado por la función, que es la de interpretar o señalar lo que a otros les sucede. Es importante
distinguir entre este descentramiento y asimetría, pues -mientras lo primero es necesario para poder explicar lo -que acontece con un grado de objetividad (o cabría decir de no condicionamiento), lo segundo tendría que ver con una relación de poder: "Yo soy el sano y vosotros los que
os tenéis que curar".
A. Bauleo delimita tres momentos a lo largo del desarrollo del grupo. Estos son: la fase de indiscriminación,
la fase de discriminación y la fase de síntesis. Estos mo
mentas se suelen dar en este orden, cada una con unas ca-racterísticas, pero no impide que se alternen una vez al-canzado el estadía de síntesis. Así el grupo funciona como un~spiral dialéctica, la cual se desarrolla de manera
no circular, pues se vuelve al punto de partida, pero con
la riqueza de lo vivido en el grupo dentro de sí mismo.
Precisando más los conceptos de Pichon Riviere, A.
Bauleo habla de ubicar al Grupo Operativo según dos planos:
1) Plano de la temática que tiene que ver con todo lo verbal (manifiesto) y 2) Plano de la dinámica, al cual darían
forma la- emoción y la acción (latencia). Lo ideal es buscar los puntos de unión de los dos para formular interpretaciones.
Ahora bien, sólo a través de la tarea el grupo es g~
po. La tarea es el factor por el cual e1 grupo se ha unido para apropiarse de él y luego accionar con él. Es el tema, ocupación, finalidad o título que hace converger sobre él todo el funcionar de la reunión. Puede haber una tarea manifiesta (que surge como correcta interpretación de las necesidades del entorno), que tiene que ver con el
plano de la temática, y una tarea latente (que aparece por
la exteriorización colectiva explicitada o no, no necesa--

83

riamente verbal, de las fantasías de un conjunto de personas), que tiene que ver con el plano de la dinámica.
Armando Bauleo hace una distinción y una aclaración
al concepto de Grupo Operativo de Pichon. Este decía que
todo grupo es operativo en cuanto tenga una tarea, en cuyo
desenvolvimiento se desenvuelve la técnica operativa; Bauleo sefiala cómo esta denominación involucra una noci6n de
grupo operativo en sentido amplio (cuando incluye concepto
y técnica) y en sentido restringido (cuando sólo se tiene
en cuenta la finalidad del grupo).
Para la técnica operativa hay que partir de la idea de grupo con tarea explicitada. A partir de aquí, el funcionamiento del grupo es como se indicó con Pichon Riviere:
Se trabaja con la tarea, van apareciendo los miedos al~~
bio (depresivo y paranoide), se destruyen estereotipos, e!_
cétera. Este funcionamiento queda encuadrado, como señal~
ba, en tres estadías o fases con características bien dif~
rentes, las cuales podemos observar en el siguiente esquema;

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Aru,ando Bauleo habla de la teoría del emergente expli
cando camo· a través de los emergentes, la situación grupal
adquiere cierto sentido. Aunque el emergente puede ser -una situación o conducta grupal, se refiere así mismo al individuo, que con su manifestación denuncia la situación
imperante. Sería éste el portavoz de Pichon Riviere. El
emergente es la resultante de lo individual y de lo grupal :
de un momento dado.

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Como adelantaba, un tercer momento histórico en la evolución del Grupo Operativo lo marca Nicolás Caparrós en ·
el artículo mencionado, realizado en colaboración con Susa
na LÓpez Ornat. El trabajo aludido es una formalización:de nociones y una práctica aplicada a las características
de nuestro medio. Vamos a sintetizar dicho artículo si- guiendo el orden de exposición.
Se comienza por hablar de la tarea como verdadero lÍ•
der del grupo:~operativo, afirmando cómo ésta preside de -una u otra manera todo el acontecer de la reunión grupal.
Unas veces la tarea surge como una correcta interpretación
de las necesidades del entorno y otras por la exteriorización colectiva y no necesariamente verbal de las fantasías
de un conjunto de personas. De esta manera se diferencia
la primera (tarea manifiesta) de la segunda (tarea latente)
y se observa cómo esta Última tiene que ver, sobre todo, ...
con el grupo interno (con las fantasías) y con la resiste~
cia al cambio, siguiendo as{ la línea de Pichon Riviere.
Se continúa por ubicar al Grupo Operativo dentro de las llamadas técnicas de movilización, en que a diferencia
del grupo terapéutico clásico, la tarea deja de ser un supuesto implícito, para convertirse en algo permanente a e~
plicitar y racionalmente decidido. El artículo señala có- .
mo en la dinámica del grupo operativo se descubren cuatro .

�87

86
elementos principales que van a dar cohesión a toda la experiencia:
a) El emergente.
b) Los contenidos latentes.

a)

La experiencia grupal

c) La experiencia grupal.

c)

d) El significado.

Ya hemos citado que es Armando Bauleo quien expone Y
analiza este tema. Como se señaló anteriormente es un lugar directamente expresado sólo por los integrantes del -grupo y no por los observadores o coordinadores. La experiencia grupal es un producto, tanto intelectual como afe5:_
tivo lpredominantemente latente) de los miembros y de los
mensajes manifiestos, que, a modo de feed-back, provoca -nuevas experiencias. Como en todo proceso dialéctico, 1~
experiencia grupal produce nuevos emer gentes (manifestaci~
nes de la experiencia), da lugar a significados (aprendiz~
je grupal) y suscita y reverde ce contenidos latentes.

El emergente

se refiere a cualquier verbalización hecha en el grupo, sino que sólamente alude a aquellas intervenciones
verbales o extraverbales hechas por un individuo o varios
del grupo que tienen que ver con la tarea y proceden del aprendizaje y la experiencia grupal. El emergente tiene lugar en el seno del grupo. Su acción es no consciente.
Un buen ejemplo de emergente sería cuando las verbalizaci~
nes de las latencias coinciden con el quehacer grupal. El
emergente puede ser o no mediado por una intervención ana11tica. Si no es mediado por ésta, su mismo proceso le -lleva a convertirse en experiencia grupal.
No

b)

está influido por las latencias más arca icas. 2) Este segundo nivel está constituido precisamente por las laten--cias más ar~aicas (el grupo interno y toda una serie de ex
periencias extragrupales).

Los contenidos latentes

Representan de alguna manera las resistencias individuales frente a la fusión en lo colectivo; aún dentro de lo colectivo, son exponentes de las dificultades ante el proceso creador (tarea). Los contenidos latentes son siem
pre expresión de una ideología y, por lo tanto, hay que_-;:
tratarlos desde este punto de vista. Esto es fundámental,
dado que si no estaríamos en el marco de la ideología domi
nante que trata de mantener la dicotomía individuo-grupo,dicotomía cuyas exteriorizaciones se pueden observar en la
competitividad, agresividad,etc. Los contenidos latentes deben ser remitidos de inmediato a la tarea concreta, es decir, confrontados y contextuados en un proceso de cambio
espec1fico.
Hay dos niveles de latencia: 1) los contenidos que re
sultan de la propia experiencia grupal y que para el suje-::
to, naturalmente, no son conscientes. Este primer nivel -

La experiencia grupal puede aparecer: 1) Por libre asimilación (sin que medie interpretación de los emergentes):
2) por concienciación grupal --1&gt;reverbal- de los diferentes
niveles de latencia, y 3) mediante la interpretación de -una anterior experiencia que provoque otra .
d)

El significado

No es sólo objeto de conocimiento en la experiencia grupal o en los emergentes (manifestaciones de la experie~
cia), da lugar a significados emoción-acción.
como partimos de una visión dialéctica del grupo, el
significado no se puede considerar como un producto final,
sino como un instante de concienciación-vivenciación posibilitador del desarrollo, es decir, conlleva de forma inevitable un proyecto.
Estos cuatro elementos de la dinámica del Grupo Oper~
tivo se pueden ver esquematizados en el siguiente esquema,
tomado del mencionado artículo:

�88

89

ESQUEMA

II

anergente -----------i..-experiencia
(contenido manifiesto)

4

· grupal
(vivencias,
latentes colecti

"observar", el que participa poco, el que está aprendiendo,
el coordin~dor es el sobrevalorizado, el que dirige, el -que sabe mas, etc. Esto representa una postura ideológica,
a la cual hay que combatir y que además es incompatible -con la técnica operativa, donde si hay un líder, éste es la tarea. Si el grupo deposita liderazgos en la pareja -coordinadora, hay que devolverlos al grupo.

vas)

r1

significado
(aprendizaje)

El coordinador y el observador se diferencian por sus
funciones. El primero visualiza y explicita el vínculo en~
tre la tarea y el grupo. El segundo puede realizar una -triple función: 1)0bservar la temática y la dinámica, 2)1e
er los emergentes, 3) efectuar señalamientos (describir lo
que ocurre) y/o formular interpretaciones .

(grupo interno, etc.) -----.-~

En lo que se refiere al problema de los roles, son co!!_
siderados siempre en función de la interacción grupal. E-mergen de una situación específica y es ésta la que en Últ!_
ma instancia provoca la vitalidad de determinados tipos de
roles (líder, chivo emisario, radar, líder inicial, grega-rios, etc.).
En el Grupo Operativo, el rol siempre hace mención a
la tarea explícitamente expuesta, y por tanto y en función
de ésta hay una doble opción: roles de cambio y roles de resistencia al cambio. El refer@te explícito de cambio o
• no cambio viene dado por la tarea y de esta forma ella _es
el verdadero líder del grupo, aunque una y otra vez surjan
multitud de líderes situacionales, en virtud de los dife-rentes momentos de la misma.

Nos queda únicamente por considerar los roles del -coordinador y observador en el Grupo Operativo. Debido a
una postura ideológica basada en la competencia en el e j e!_
c1cio de la profesión y en las pocas publicaciones al respecto, se ha pensado que mientras el observador aparece c~
mo segundón, el que se "calla", el que sólo puede "ver", -

*Mtlc.ulo e.WUU:do &lt;k la JLevhd.a ~ca. y An4.UA-l6
G1tupal Ni1m. 2. Ene1t0-Fe.b1tvw 1977. Ma.dlúd E.6paño..

�90

91

•

El Estudio de la Obra de Freud
GREGORIO BAREMBLITT
MIGUEL MATRAJT

Corno alguien que tiene a su cargo la formación de

otros
pocas
especialidades como la nuestra ello es tan ineludible, quer~
mas referirnos con cierto detenimiento a las cuestiones
que
plantea el que suponemos paso obligado de nuestro desarrollopráxico: la lectura de la obra de Sigmund Freud.
No se nos escapa que en este momento puede resultar impe
rioso hacer una exposición completa que se refiera a la tata
lidad de esa praxis, que incluya observaciones acerca de'lami
litancia del trabajador psicológico corno hombre al margen de
su actividad profesional y/o articulado con ella; momentáne~
mente, sin embargo, querernos examinar el problema planteado en el título como pequeña contribución a las respuestas de co
mola praxis puede efectivizarse en el ejercicio teórico- téc
nico-práctico específico da la especialidad, desde el momento
formativo.
Solo queremos tocar ese motivo de conflicto
para nue_!
tros amigos y colegas, los estudiantes y profesionales,que se
encuentran inmersos en la alineación socio-político-económico
-cultural de este neocolonialismo subsidiario del capitalismo
monopolista, en que vivimos y ejercemos; ellas sufren su ena
jenamiento con tanta o más intensidad que otros, porque su rn;
teria específica los p~he en estr~i::bo contacto emocional coi
uno de los más catastróficos eféct-9s de la estructura, la en
fermedad mental, reactivándole ctii&amp;.lmente la propia, hora
..tras hora, y mostrándole su impotencia para solucionar ambas.
(Para un amplio tratamiento de es~&amp; tema véase (1) ). (A) Nos
privaremos de hablar, aqui al menbs, de las penurias económicas que los jóvenes interesa4os en la psicología o _los
gr~
duados se ven forzados a pasar paz:a acercarse al objeto de su
vocación; no nos r~ferimos a la op~~sión policíaca en sus uni
versidades, ni a la ozganización exclusivista de las mismas (restricción del ingreso, segregaciónvirtual de quienes - tra
y que continúa incesantemente la propia, puesto que en

*Attt.1..c.ui..o -ew.a.úlo del Ub.1t0 CueAlionamo~ I, Comp. Ma/Úe.
LangeJt, GIUVl.,[ca Eciltcll.

~.

�92
bajan, etc.), ni a la paupérrima instrucción que en algunos sitios se les imparte por la proliferación de seudo-casas de
estudios surgidas del negociado político o seudo-_prQf.~ores- arbitrados desde los subsuelos jerárquicos para encubrir pre~
tigiosas ausencias. No recordaremos las legislaciones insóli .
tas que proscriben ciertas formas de su tarea, ni las organ.!_
zaciones estatales o privadas, mutuales, industriales, come!_
ciales, etc., que les obligan a realizar, para sobrevivir, fa
enas siniestras contrarias a la ética profesional y a la con
~iencia de clase. No nos abocaremos a la denuncia de su expo
liación en las instituciones asistenciales gratuitas en las
que un psiquiatra puede tardar quince años en obtener un suel
do, o una psicóloga ·no puede figurar como tal para cobrar el
suyo; ni siquiera nos extenderemos en las características de
su misma enfermedad mental, que suele permanecer sin el ade · cuado tratamiento, porque el mismo requiere en este orden in~
·tituido, un desembolso que en buena proporción de los casos es impracticable ••• no podremos extendernos sobre todo eso,en
cuyo aprobio somos partícipes aun cuando contra ello luchemos
••• pero no podemos dejar de mencionarlo, para revelar el ~
co de violencia grosera en el que se da el problema pedagóg!_
co, más sutil, del que nos queremos ocupar: el que atañe alas
formas como se estudia Freud en nuestro medio --reflejo, en
esta área circunscripta, de la situación general-- y a la ma
nera como nosotros creemos que debe ser estudiado.
Inculpado por conservadores moralizantes que lo ven como
un heraldo de la anarquÍa moral, ridiculizado por los ensayi!!
tas Beats que lo consideran gazmoño y adaptante; combatido -por la psicología tradicional, tanto la filosófico-especulat.!_
va como la experimentalista-elementalista cuyos respectivas~
casos vino a marcar; refutado desde el conductismo radical por subjetivista o desde el neurofisiologismo reflexológico por metafísica, acusado desde sectores de la ciencia naturaly exacta de irracionalismo, indeterminismo o falta de rigor¡
filiado desde posiciones espiritualistas o existencialistas como reduccionismo mecanicista o biologismo deshumanizante
condenado por la izquierda como reaccionario y por la derecha
c01110 conspirador, rotulado como un profesionalismo sin co~
visión explícita que le dé sentido, o con una incluida e in
confesable, o como siendo él solo una visión del mundo,
pr~
dueto de la hipertrofia de una teoría y práctica psicológicas;
señalado -p or la ciencia como literario o supercheresco, anate

93
matizado por el arte como desnaturalizador de las realidades
estéticas, etc, sin embargo casi todas las tendencias han "re
inscripto" al psicoanálisis de Freud, focalizándose sobre al:gunos aspectos para desarrollarlos o para "comprometerlo" y de allí las líneas de descendencia directa corno Jung, Adler,Reich, Melanie Klein, etc., o las versiones conductistas (Dal
biez, Lagache, Tolman ), fenomenológicas (Merleau-Ponty), e:- :
cistencialistas (Sartre), bioneurológica jacksoniana (Ey},cul
turalista sociológico-antropológica(Kardiner, Mead, Fronun, --=etc). psicoldgicas del yo (Hartnunan), además de otros inten ~
tos de integración y/o "vuelta" a Freud como las de Politzer,
Bleger, Lacan, etc., procurados desde el estructuralismo,la linguística, y el marxismo.
Aunque algunos autores corno Althusser (15) parezcan tener definitivamente aclarado cuáles de estas combinaciones -son progresos y cuáles amputaciones, creemos que su estudio•detenido y constantemente comparado con la obra de Freud es parte indeclinable de la encrucijada por donde pasan las sendas que transite el estudioso de las ciencias del hombre. Cre
emos que esta aseveración es válida aun teniendo en cuenta la
muy atendible perspectiva de que el cambio revolucionario delas condiciones materiales de existencia convertirá la técnica clásica en inapropiada y su teorí~ fundante en una curiosi
dad histórica. La psicología (o como ~e llame a la ciencia de
ese futuro, lTal vez psicoanálisis) precisará igual de esa la
borde revisión.
Actúalmente, al margen de ser indispensable para el conocimiento de la realidad psicológica y psicopatológiéa huma
na, y para proceder por el momento, preventiva, curativa y evolutivamente .sol)re la misma, el estudio de la obra de Freudes inapreciable además como ejercicio mental, un devanar la colosal urdidumbre de ese todo, que partiendo de la observa ción de los héchos, datos, nociones y conceptos tomados de -los más heterogéneos campos del c001portamiento, ciencias e -ideologías, la clínica psiqui,trica y psicoterapéutica, los errores cotidianos, el sueño, el juego, el chiste, el arte, el mito, las pautas de las comunidades primitivas, la histo ria, la física, la química, la neurofisiolog!a, la zoología,etc., instaura su objeto formal abstracto de conocimiento Y sus operaciones de complejidad y explicatividad crecientes. Desde allí vuelve a los hechos para operar adecuadamente so bre ellos, prediciendo, verificando, modificando~

�94
Cada uno de los momentos de ese devenir se va engranando
con los anteriores, a los que reafirma a veces, contradice, rectifica o complementa en otras. Pero no faltan los pasajes
ambiguos que admiten todas las interpretaciones posibles, ni
los francamente confusos, ineQiapxensibles y contradictorios (B). El elegante estilo de Freud, prodigiosa combinación
de
lenguaje científico con prosa literaria, realiza ciertas cú~
pides expositivas, el llrl.lagro t.a:n anhelado por los griegos de
ser bello y comunicativo, rico pero preciso ••• pero tambiénhay de los otros. De ello resulta (de la profundidad y de la
ambiguedad) que cada párrafo puede (o no) encerrar consecuencias múltiples presuntamente descubribles en cada relectura,
en cada nueva inscripción de ese fragmento en una vastedad es
tructurada que crece en la mente del lector, en la medida en
que este va teniendo una visión panorámica de ese titánico
mundo de ideas (C). Si a eso le sumamos una peculiaridad cualitativa inherente al objeto ideológico de estudio, el compOE_
tarniento humano, de inigualable poliformismo, y el enfoque -freudiano, la enfatización en los mínimos detalles (cada
n.!_
mio indicio es portador de múltiples significados), resulta que, si bien es cierto que hay artículos, en especial los cli_
nicos, cuya lectura constituye un verdadero trabajo práctico
iniciador, la tarea total es lentísima y penosa. Los
otrosgrandes recursos complementarios imprescindibles, el propio~
nálisis del lector y la supervisión por analistas expertos de
su trabajo clínico, reconoce similares y/o peores combinaci~
nes de ventajas e inconvenientes en tiempo, dinero y dificultad.
Las particulares propiedades de esta disciplina crean
corno puede apreciarse, exigencias sui 9éneris difícilmente
soslayables para el aprendizaje. Las mismas son parcialmenteresueltas, agravadas o incluso creadas por los diversos dete!!_
tadores de ese conocimiento, en estilos que trataremos de de~
cribir. Huelga destacar,que esta característica debería ser~
fectuada junto al enfoque de este prob1ema comprendido en téE_
minos de sistema de apropiación de conocimientos, es decir,
que el aprendizaje comprensivo de Freud es un valor de cambio
en una sociedad capitalista. Si su valor de uso es crecido,el
de cambio se ha tornado en los últimos años en un verdadero fetiche monstruoso a cuyo acceso tiende considerable cantidad
de jóvenes, ansiosos tanto de aprender y curarse como de explotar el auge de la disciplina entre la clase media que le -

95
adjudica una calidad mesiánica.Los jerarcas de la disciplina
sabiéndolo o no, instrumentan esta febril motivación al ser
vicio de su propio ascenso promocional y monetario. La manera
como las singularidades de este campo han sido capitalizadas
por sectores de las instituciones y/o grupos privados, a los
fines de consolidar férreas infraestructuras de poder económi
co articuladas con otras de control ideológico y poder políti
co, sobre todo intrainstitucional, es tema prioritario que de
be ser estudiado de una forma más cuidadosa de lo que aquí po
dríamos. Sobre todo es importante profundizar en la discrimi
nación correcta de cuanto hay de recuperable en toda esa
es
tructura, tanto en el sentido de riqueza científica como huma
na (D).
Bastará aquí con que logremos nuestro intento de exponer
cuáles son las corrientes de estudio del psicoanálisis vigentes en nuestro medio, especialmente dos o tres en cuya críti
ca negativa enfatizaremos, recordando que algunas de ellas
han surgido y se difunden a partir de aquellos núcleos que o
peran por medio de su influencia lícita (científica) o incon
fesa (mística, sofística, económica).
No creemos necesario nominar sitios o personas. Nos refe
riremos indistintamente a quienes estudian por cuenta propia-:º a los conbcidos "grupos de estudio" que funcionan como par
te de los seminarios de las instituciones ad hoc, o a los qu;
se reúnen particularmente, en general coordinados por egresa
dos de los ciclos preparatorios de las citadas entidades. ca
be apuntar también que no es necesario que los defectos de ca
da método sean conscientes, deseados, ni reconocidos por quie
nas los practican; estos suelen ser los primeros sorprendidos
ante la reiterada emergencia de sus precarios resultado~.
Finalmente, y a modo de justificación estilística propiaj
digamos que cada procedimiento sistemático o no de estudiar a
Freud tiene sus pro y sus contra; las apreciaciones que aquí
hacemos lo son desde nuestro leal saber y entender en este m~
mento evolutivo de nuestro desarrollo ideacional, a este res
pecto. Quisiéramos poder desplegar el terna emulando el discur
so "mayéutico" típico del creador del psicoanálisis, cuestio:nando constantemente nuestras afirmaciones; aunque de seguro
no alcanzaremos su lucidez, nos conformaremos con emular
su
honestidad intelectual.
· Entre las variedades de abordaje que hemos creído detec
tar se destaca aquella para la cual estudiar Freud consisteen

�96
seleccionar los párrafos que han sido refutados por la doctr!_
na filosófica, psicológica o psiquiátrica, desde cuyo ángulo,
el lector se aproxima, y, una vez aparentemente verificada la
validez de esa crftica (procedimiento sumario que tiene
más
por objeto sancionar la propia creencia que someterla a pru~
ba), deshechar el resto ignorando, por ejemplo, las
implic~
cienes contextuales del párrafo aislado, o el valor cronológ!_
co relativo de ese concepto dentro del deveniE de la obra.Tam
bién es asidua esta tendencia a dar a los términos usados en
el texto las acepciones modernas que acostumbran usar en el
lenguaje de sus respectivas disciplinas o escuelas, sin proc~
der al esclarecimiento semántico del sentido que tenía
para
el autor; tal vicio de lectura se ve favorecido por el hecho
antes citado de que Freud no demasiadas veces, a nuestro
e_!:
tender, define unívocamente, dando muchas cosas por sabidasme
diante la apelación a un consenso que hoy nos es distante.Por
otra parte, la tal definición puede estar diseminada en el fo
llaje del artículo, casi siempre frondoso y repetido, en cuya
espesura puede acontecer que se re-defina, sin explicitarlo.
Subtipos extremos de la variedad de estudiosos arriba c.!_
tados se integran con aquellas que para efectuar esa lectura
parcial ni siquiera la llevan a cabo en el escrito original,
sino en extractos o pasajes integrantes de las publicaciones
elaboradas por los pontífices de sus respectivas ideologías.
Por Último están los que no han leído sino otras materias, o
nada de nada, y que suelen ser los cuestionadores más veheme_!:
tes. Desde luego que los descriptos hasta ahora se califican,
en general, de antifreudianos, o "recogen" puntos de
coinc!_
dencia de factura tanto o más incierta que sus críticas. Espe
cialmente deletéreos son los cuestiortadores exclusivamente de
izquierda, cuya confusión básica, intencionada o no, consiste
en mezclar o sustituir la crítica del ~étodo, o de la t~cnica
además de la eficacia cl!nica, etc., con la de la estructura
y significación socio-político-económica del movimiento, su
extracción y servicialidad de clase, su elitismo societario,
así como con la revisión epistemológica de los supuestos Últi
mos del sistema. Como veremos más adelante, consideramos ese
examen utilísimo e impostergable, pero efectuado con clara~i;!_
criminación de hechos, niveles y problemas, en cada uno y en
todos ellos, buscando las leyes de articulación de su f~cio
nanúento y no dando por agotada la tarea, por ejemplo, con a
firmaciones de tipo filosófico o metodológico general, acerca

97
de un terreno que involucra una escuela de la ciencia ·•"psico
lÓgica" en particular en que aquellas se inscriben. Sobre es
tos temas han dado sus visiones Bleger, Baranger y otros (2)
(3)

(4)

(E).

Curiosamente, configurando una paradoja sobre
la
que
Freud enseñó mucho, las citadas pautas de aprendizaje .y no-a
prendizaje, se reproducen, con idéntica estructura aunque di;!_ .
tinto color y ,contenido, en otras orientaciones firme y hasta
fanáticamente filofreudianas, a las que denominaremos "tradi
cionales". La llamada "ortodoxia" es el principal constituye~
te de esa tesitura. La letra freudiana es sacramentalmente ve
nerada como un credo al que hay que aceptar aun conociéndolo"
a medias, y, por sobre todo, no contradecir. El pecador disi
dente es proscripto y sancionado con desaprobaciones varias~e
intensidad creciente en una escala que va desde el mirarlo~on
frialdad, no invitarlo a grupos de investigación o veraneos,
no enviarle pacientes, diagnosticarle inmadurez, oligofreniaº psicopatía, con regular ("más adelante entenderá") o mal
pronóstico~Todo esto, claro está, siempre y cuando se estime
que todavía forma parte del movimiento, cosa que se verifica
rá por medio de una serie de rituales y contraseñas fundamen
talmente destinados a saber si la persona se analiza o no, y
en caso afirmativo a qué subgrupo pertenece. También se apela
a tantear si comparte las dos o tres petit variaciones, casi
siempre formales, con que los jerarcas de cada subgrupo
han
reacondicionado las fracciones escogidas del edificio freudia
no. Hechas estas averiguaciones se procederá a declararlo un
"iniciado esclarecido", "un conocido indiferente" mutable
a
"coaligado" ante la amenaza de terceros, o un desprec~~l~y/o
"peligroso enemigo". Como siempre que se trata de preJu1c1os,
en el último caso puede acontecer que realmente lo sea, pero
si no ante esa actitud, no tarda en serlo.
;ese a, o por todo esto, y aquí lo paradójico~.,,.la"le;ra"
sagrada a la que los tradicionalistas vuelven tamb1en estas~
leccionada , distorsionada y sectarizada, a tr4vés de la
. tran;!_
misión verbal de la tradición del subgrupo corre pond ente.,,..
La progenie de esos núcleos involucra un com~rom1so 1d?ol°?!.
co profundísimo polideterminado por las presiones inst7tuci~
nales infra y superestructurale~, per~ prin~ipalme~te,~r los
análisis didácticos, cuya funcion y riesgo 1ndoctr1nar10 h~
sido destacado por psicoanalistas de nota como Glover, Rodri
gué y otros {5) (6) (17). Esta problemática, la del "etnocen

7

7

�98
trismo"
de los pequeños grupos, el funcionamiei:ito a modo
de sociedades secretas, el reclutamiento, etc., fueron
est~
diados ya hace años con interés, pero para nuestro gusto, de!_
de un punto de mira demasiado psicologista en simposios sobre
"relaciones entre analistas" cuya trascendencia ·es invisible.
(8). Ese estudio es un interesantísimo documento testimonio~é
cómo el análisis de una grave dificultad, percibida claramen
te, se vuelve estéril al ser efectuado pura y exclusivamente
desde el ángulo de la propia disciplina cuya institución cie.!!
tífica la padece. He aquí cómo un nivel de significado,el más
interviniente, se escapa por la ignorancia interdisciplinaria,
la racionalización técnica que acondiciona el autoanálisis y,
en última instancia, por falta o distorsión de una "conciencia de clase".
Dentro de esta orientación es más difícil que solo!_e lea
-retextos de Freud o que no s e los lea; empero la selectividad
perceptiva por condicionamiento catatímico es tan intensa que
las escotomizaciones operan como si no se leyera .
Con todo lo perniciosa que esta postura resulta, no lo
es tanto p~r la manera desembozada con que su orientación se
proclama. su misma proclividad a la segregación y su
instru
mentaliza~ién deliberada del pensamiento freudiano para
ese
me.nester la ponen en evidencia ante los que disponen de un m.f.
nimo de juicio crítico. Además, su potencialidad de cundirdis
minuye en la medida en que su estructura patriarcal exige que
no trasciendan los límites, dicho figuradamente, de una fami
lía tradicional. Sin embargo, la dificultad es que se crean
modelos de identificación a los que los jóvenes tienden Y de
los que están dispuestos a participar aunque más no sea en ca
lidad de hijastros de segunda categoría.
Esta. estructuración en pequeños núcleos es una supervi vencía de formas de organización correspondientes
a etapas
cronológicamente primarias del movimiento psicoanalítico
lo
cal y mundial, fpoca en la cual se explicaba~por el encaps~l~
miento frente a un exogrupo hostil y a una linea reproductiva
arborizada lentamente a partir de unos pocos pioneros, los"pa
tricios" de la corriente. Algunos de ellos siguen siendo pr~
gresistas y, en los albores, todos fueron verdaderos renovad~
res, paladines de la revolución pequeño-burguesa contra la h~
pocresía sexual de la sociedad tradicional; luego, por el ju~
go de la alineación institucional y la captación del sistema
el encubrimiento de cuya contradicción son funcionales,se tor

99

naron reaccionarias. Más aun, la estratificación autoritaria,
entre otras causas, que invalida el impulso renovador de los
cuadros subordinados, redu9e todo progreso a iniciativas que
surgen exclusivamente de aquellos miembros "reformistas" más
encumbrados. Compárese con otros ámbitos (Universidad,grem.ios,
asociaciones profesionales, etc.), en donde la vanguardia es
ta en manos de la gente joven de las promociones
jerárquic~
mente inferiores.
Es interesante que esta disposición no sea solo patrimo
nio de las instituciones psicoanalíticas y similares,sino taiñ
bien de los sectores disidentes alejados por fragmentación,en
general violenta, de las corporaciones originales. Este punto
ha sido tocado Últimamente por Grinberg (16) y se encuentra
en el estudio de Jones sobre la historia del psicoanálisis.
La "secularización" de las sustituciones psicoanalíticas,
el ingreso de gente con formación ya consolidada y
heterogé
nea, forjada en el trabajo interdisciplinario, ~l auge de
tras tendencias psicoterapéuticas rivales, la apertura a los
ámbitos asistenciales de masas, aunque instrumentadas por las
metrópolis neocolonialistas, la aparición de nuevas coadyuvan
tes terapéuticas como las psicodrogas, la polarización de 1i
lucha de clases en el país, determinan, entre muchos otros mo
tivos, el advenimiento de otra dirección que, a nuestro pare
cer, surge para sustituir a la anterior pero conservándola,;
sí como a toda la significación socio-político-económica y,li
que aquí nos preocupa, "educacional", del sistema (F} .
Se trata de una escuela a la que diremos "tecnocrática" .
Sin buscar una estricta correspondencia es equiparable a las
élites cientificistas de las sociedades tecnológicas, actua
les preconizadoras de una "ciencia pura", que se postula aje
~
na al compromiso polítice,
en aras,-: de una distancia heurísti
ca óptima y que es entusiastamente idealizada y utilizadaE_Or
la clase dirigente a la que en muchas ocasiones pertenece por
origen. En la práctica clínica, esto corresponde al . conocido
operacionalismo que dice poder poner el procedimiento al ser
vicio del uso ideológico "que el paciente quiera ,darle" y que
considera solucionada la cuestión de la parcialidad obligada
del terapeuta introduciendo el análisis de la contratransfe
rencia CO!JlO único y suficiente factor .correctivo del "instru
mento-analista" (G).
Su consideración crea una problemática especia,,! por hallarse compuesta por personas de gran capacidad y decencia in

o

-

�100
101
telectual, productivas hasta cierto punto en su ramo, y pose~
doras de un enciclopedístico conocimiento de la obra de Fredu.
El mismo ha sido adquirido en largos años de neutralidad ideo
lógico-científica total en la que solo se acept~ el cuestion~
miento de la concordancia o no de las diversas partes del si~
tema entre sí, siempre desde adentro del mismo, y procurando
no hacer ningún tipo de revisión de sus relaciones externas:
v.g. un examen epistemológico, o "sociológico del conocimiento", histórico, político, o simplemente psicológico de la CO:!_
cepción freudiana. Tal es el método de estudio que sugieren,y
por diversos medios de presión larvada, imponen. Se trata de
dar las premisas por aceptadas, y con "inocencia" metodológ~
ca, o, en el mejor de los casos con una actitud seudofenornen~
lógica (luego diremos por qué la juzgamos así) recorrer latr~
yectoria de Freud indentifícandose con el autor en sus vaivenes de regresiones y progresiones. Se idealiza una actitud"re
ceptiva" oponiéndola a una polémica, y cuando esta Última es
talla ante las irreconciliables contradicciones o falencias
del sistema, ya sea con respecto a sí mismo, o con relación a realiclades inneg-ables producto del adelanto teórico realiz~
do por el desarrollo de la propia disciplina o de la cultura
toda, se descalifica más o menos respetuosamente al "interfe
rente" con afirmaciones como que el punto impugnado es un _e
rror de traducción, relativamente rayanas en lo agnóstico del
tipo de "cada cual lo ve a su manera", o se privilegia
como
absoluto el argumento pragmático de que tal o cual pasaje s~
gue siendo clínicamente útil o heurísticamente fértil, pese a
lo difícil que resulta demostrar fehacientemente tales afirm~
ciones. Esta labor, por lo demás, nunca llega a
emprenderse
porque es calificada como alejadora del interés central de la
tarea que (valga la ironía) es estudiar a Freud, no
cuestio
narlo. En el Último de los extremos se apela a "dejar en SU!_
penso la dificultad" con la certeza de que una vez completada
la lectura "se verá como todo se resuelve".
La idea rectora es la de identificarse por completo con
el autor y recorrer los estadios de su saber agotando
hasta
sus Últimas consecuencias cada uno de los nivetes
explicat~
vos por los que fue pasando, sin apelar a conceptualizaciones
ulteriores ni a las concepciones actualmente aceptadas prov~
nientes de ese u otros campos. Una ventaja presupuesta es la
de unificación de lenguajes, adoptando el de Freud a ultranza,
y la otra, la de que así se evita el uso de la diversidad de

versaciones como defensa contra la plena penetración en el
texto.
Sucede que con este plan de enseñanza abrumadoramente minucioso, con la irreductible negativa de algunos docentes
a adelantar, reswnir, esquematizar panorámicamente, actuali
zar, retraducir, correlacionar teorías y prácticas etc.,cuan
do llega el mañana para el que se posterg5 la dificultad,
las cuestiones están olvidadas o solo en ese entonces se de
be efectuar una nueva postergación del juicio crít~co
para
internarse, con la misma tónica, en la forma como Melanie
Klein "completa todo aquello que en Freud falta". Por supue_!
to sin profundizar en cuánto lo distorsiona.
No negamos ciertas razones a este pro.ceder: la obra es
extensa y genial; es obvio que para poder superarla hay que
conocerla y que su complejidad es tan grande que tras
dec~
nas de lecturas siempre podrá encontrarse en ella algo nuevo,
el detalle revelador. Quienes así estudian están mucho mejor
preparados para continuar a Freud o, aunque más no sea,hace_;_
le honor en su tarea de psicoanalistas, que aquellos que no
lo leyeron o que solo lo conocen de segunda mano a través de
un filósofo adverso o un tradicionalista, pero, a nuestro 1~
al saber y entender como intelectuales profesionales
docen
tes y aprendientes, no es ese tam~oco el planteo acertado(H).
Si la modalidad "desde afuera" conduce al "terrorismo~
deológico" (10), según una acertada expresión, si el estilo
tradicional deriva en un snobismo aristocratizante y sumiso,
la tercera conduce a un cientificismo talmudista seudoasépt!
coproductor, tras larga provilSC&gt;riedad paralítica, de
me~
ristas, consecuentes seguidores o, en el mejor de los casos,
genera psicoanalistas, así, a secas, si es que pueden
mere
cer ese título quienes en nada encarnan el "espíritu"del ps!
coanálisis. Pero si a lo que se aspira es a formar investig~
dores en psicoanálisis (esa es nuestra aspiración y la exigencia de muchos), si lo que se desea es preparar intelectu~
les "productores de conocimientos", como dice Althusser{11),
que tengan su vida comprometida en la cultura y qu~ integren
el saber de su campo con todos los otros en el activo y
U!_
gente propósito de trasformar el mundo, no es as~ co~o _debe
obligárseles a insumir muchos años del período mas fertil Y
potencialmente práctico de su vida.
se ha dicho hasta el cansancio que un atributo
común
del pensamiento de los revolucionarios como Marx, Freud o Co

ya

�102

ÍQJ

p~rnico ha sido la capacidad de romper abruptamente con la~o~
siderada "visión académica" y con la del "sentido común"de su
época. Freud, por ejemlo, menciona a menudo lo poco
que le
sirvió la lectura de sus colegas contemporáneos., mientras que
ag~adece una y otra vez el aporte de 10s literatos, físicos y
filósofos. Su espítitu crS:tico era terrible, y ...su esceptisis
rno frente a su producci6n y la de lG&gt;s obros, noble pero inexo
rable. Por otro lado, su gran capacidad lucubrativa es suges
tiva contrastada con la ignorancia considerable que Freud te
nía de sus antecesores, como relata Law Whyte (12) respectode
nociones básicas, como por ejemplo la de inconsciente. · No es
que con esto estemos sugiriendo hacer caso omiso de los ante
cedentes bibliogrSficos para preservar u.~a hipotética
vena
creativa que mana mejor en el vacío. Todo lo contrario, creemos que la de-socioalización se produce cuando el "aprendie~
· te" es obligado a un re-paso balbuceante por las dificultades
(ya superadas) de un texto, sin el auxilio de todo cuanto el
acúmulo del saber social y el de las formas maduras de la mis
ma disciplina pueden proveerle.
Acontece que al cabo de una formación planeada de esa ma
nera se atrofia en el estudioso la capacidad de negar, en el
sentido hegeliano marxista, la realidad vista-através-de- - Freud. Atrapado en la densidad de la obra, desentrenado por~
ños en la crítica amplia, resuelta su ansiedad promotora fren
te a .lo desconocido por la coherencia escolástica del siste=ma, integrado y comprometido a otros niveles12_0r la,2_0mplicidad
infraestructural y por la adhesión afectiva, privado por esa
absorbente escolaridad de formación general, cultural, cientí
fica; así e ~ de praxis social y política (la gran maestra
por excelencia), el est~oso de Freud ~e recibe de giosado»~
de atesorador, de retocador, pero jamás de ?N?-creador del nú
men de su maestro. Grave aaunto es -el de ereer que se puede a
cercar al estudio o a la docencia de algo sin qu&amp; eft acto ya
intervengan activamente todos los elementos que -configuran lo
que Pichon Riviére llamó esquema conceptual, referenaial y ~
peratiw (Ecro) (U), conjunto de i,4eas, creencias y
actitu
des, conscientes y no, de quién se aboca a aprender o enseñar
ese, seetqr de la cultura. El pretender que el Ecro, como ¡&gt;a!
te de la ideología y de la concepci&amp;i del mundo, sea proviso
riamel'lte: dejado de lado, sÚ!._ cot~j o, ~~- a _f~r _de "clari4ad",
4!"9 ~quéili quea.e lo al:»andORe para adoptar el de 'l"reU(l,o elde
quien integra éñ la all81laeión del suyo propio 1~ 11u$i6n

de

que así puede hacerse, y es incurrir en 1·ndoctr·inamiento
·
que
vo1 un t ari o o no, es inadmisible.
'
Es_posib~e que los eruditos profesores necesiten a suvez
de los interminables repasos no tanto por 10 .
la et
'
inagotable
de
v a como por la tan conmovedora cuanto errónea es
ª~,quesera la próxima lectura la que proveerá la ansia~:r::~:
cion de . los prob!emas insuperables que señalan la limitació~
de :in sistema teorico rebalsado por una realidad infinita
obligado a responder manteniéndose siempre igual a sí mi
Y
Creernos que enseñar y aprender es vivir
d smo.
en la id
·
.
Y que na a
hay
v a sin :iesgos; se debe abordar el estudio de la obra
de Freud a partir de la primera letra con una plena asunción
d~l ~ack-ground de quien lo enseña y quienes lo aprenden cues
t~~nandolo_t~do desde cuantos ángulos puade aportar la ~iver
si ad formativa de los integrantes del grupo. Desde luego que
se deb: velar por la finalidad básica común central de
cono
cerque es lo que Freud dice, pero sin caer en la utopía
d~upon~r que exist~ algún recurso didáctico para lograr quese:
:~ quien nos lo diga, Y no nosotros quienes lo entendamos con
~o.lo que som~s: creemos, sentimos y sabemos . El único
re
qui~ito e~,explicitar debidamente la postura de cada cual
y
su insercion en una Weltanschauung , sin que esto
signifique
que todas son igualmente válidas.
_Reco~~cemos que el_pel~g~o de este planteo es el de que
la ~iscus1.on se t~rne dilemat1.ca en oposiciones aparentemente
ale~adas del abec e textual. Se podría configurar entonces una
atm~sfera emparentada con la crítica ideologizante apriorísti
ca desde fuera" que antes calificábamos negativamente. Pero
es en e~te evento cuando el coordinador debe asumir un
rol
tan valioso cuanto difícil, jugándose al máximo en su función
de efectuar las correlaciones semánticas necesarias entre ca
da una ?e las posiciones planteadas, así como entre estas
y
l~ ternu.nolog~a freudiana. Aquí es donde el conductor pedagó
g~co de~e arriesgarse como tal apelando al señalamiento,si es
ta maneJando al grupo con técnicas operativas, pero en ese y
en todo caso, tras aguardar el máximo rendimiento de la red grupal,_debe ª~:tar generosamente toda la información quepo
sea, psicoanalitica o no, que apoye y refute a los bandos e;
des~cuerdo, no omitiendo jamás agregar su propia opini6n e in
duciendo a cuestionarla o problematizandola él mismo abierta
mente si a nadie se le ocurre cómo hacerlo.
Favoreciendo apasionadamente esta dinámica es corno el do

�104
cente debe dar el firme ejemplo, mostrando que l a tarea no~o~
s iste en entender ni aceptar lo que e l artículo supuestamente
e s, sino en tratar de agotar las formas de pe nsarlo, y que e n
última instancia el protagonista principal del acto gnóstico
no es Freud, ni su obra, ni su eventual vicario didáctico, si_
no el grupo y su cultura, como representante de una
misión
científica clasista. Aquí es donde el pedagogo debe apurar!!_a~
ta la amargura de su misma ignorancia el impulso de los al~
nos a refutar y disconformarse, explicando cómo lo propio fue
hecho a su vez por las diversas escuelas a través del tiempo,
y detallando qué se ha propuesto a cambio.
A esta línea que nosotros y muchos otros aconsejamos, p~
dría objetársele atendiblemente que complejiza más aun un te
rreno de por sí difícil para el participante y puede alarga r
más aun el aprendizaje simplemente porque los "alejamientos~e
la letra" que cada digresión significa insumen más y más t iem
po y esfuerzo intelectual .
En nuestra experiencia como aprendiente s y docentes
de
diversos aspectos de la psi quiat r ía di námica, jamás hemos n~
tado que esa inversión perturbe, desmedre o alarge la tarea.
Por el contrario, al explotar el lenguaje "natural" de cada~
no de los estudiantes, su enfoque preferencial y sus
áreasfrecuenciales de interés, t omando esforzadamente e l docente a
su cargo el rol facultativo (es decir, solo cuando es func i~
nal) de resumidor, traductor, cuestionador, defensor, se lo
gra despertar, en casi todos los ca sos, una atmósfera de permisividad, de entusiasmo, de sincero goce, que incrementa el
rendimiento sin recargar el estudio, mejora la comprensión,la
pragmatización y, por sobre todo, promueve la creatividad, la
decencia y el coraje intelectual. En este ambiente, alegreme!!
te iconoclasta, por medio de la desidealización de las ideol~
gías, incluida la del texto, la polémica es rescatada como~i~
léctica, es decir, corno la única y verdadera manera de disc~
rrir científicamente, y es puesta por cada uno al servicio de
un fondo social comunitario de s aber, contra el que
ninguno
se siente obligado a ser irreconcili able, porque en él t odos
sienten inco~porado, revalorizado y asimilado su aporte.
se trata de trasmitir asi algo que es infinitamente más
importante que el saber específico mismo acerca de un campo;
se inculca nna actitud frente a la cultura como realidad
s~
cial ideológica y científica y se señala el camino de la pr~
xis, es decir, la manera de pensar el mundo para cambiarlo ,

105
sin desmedro de una precisa caracterización de los modos esp~
cíficos de tal acción.
Puede argüirse que, ocasionalmente, debe ce rrarse estadi
námica de discusión sin que se haya arribado a
conclusiones
terminantes. Creemos que es dable e incluso deseable que así
sea, bastando con que las posiciones queden clara y exhausti
vamente verbalizadas para que la experiencia sea positiva, es
pecialmente en el sentido antes apuntado de recordar la condi
cion no dogmática, inacabada y perfectible de toda ciencia, a
sí como el deber del científico en cuanto renovador.
Se ha señalado (14) que las nuevas generaciones de estu
diosos de Freud, inficcionadas de un espíritu crítico perifé
rico, tienden a abandonarlo ~in explotarlo debidamente, propo
niendo teorías y modelos nuevos que no son más que
variacio
nes interdisciplinarias confusas, ni más explicativas ni más
pragmáticas. Esto es de nunciando, sí, junto con la exis tencia
de tendencias t almudísticas, etc ... , pero no se s eñalan nexos
causales entr e los fenómenos ni se los corre laciona con la in
f raestructura . Ins i s t imos e n alcarar que e l ca mbio demagógico
es r esultado, entre ·. todo l o dicho, de un mecani smo reactivo y
por ende cargado de emocionalidad estéril (rebel día, envidia,
resentimiento, megalomanía, etc.), a las modalidades tradicio
nales y tecnocráticas de la enseñanza, al espíritu de" _prime
ro conocer sumisamente, después o nunca, críticar" , o al te=rror expresado como coerción docente de que el ps i coanális is
desaparezc a. en s u especificidad tragado por la "po lítica"o la
interciencia.
La"revuelta formal" es e l complemento del es nobismo o el
"academicismo ortodoxo" y jamás el efecto de algo que sea la
revisión dialéctica de la obra de Sigmund Freud.
Post-Scriptwn
Desde la versión inicial de este artíc ulo, en 1969, hasta el presente, se han operado ctertas variaciones en el pan~
rama desc riptivo cuya mención tiene alguna importancia. Quizá
no sea demasiado presuntuoso creer que algunas de ellas
son
respuesta, constructiva o neutralizante, a este trabajo Y ~
tros similares. Uno de los más curiosos efectos es el siguie!! _
te: los núcleos tradicionales y tecnocráticos, advertidos de
la potencia heurística y transformadora del p~nsamiento
mar

�107

106
xista, han comenzado, ya que no podían detenerlo, a incorporarlo. No hay novedad en estas maniobras, puesto que no setra
ta sino de un campo especial, el de la práctica teórica cien
tífica y el de la vida institucional-profesionista, en el que
el liberalismo absorbe todo aquello que no puedé impedir.
Los líderes, especialmente los cientificistas, han
ini
ciado un activo estudio de los clásicos marxi;tas y de lasco
rrientes actuales y. han hecho ya manifiesto el resultado
de
tal información, apropiándose a veces de términos aislados, a
veces de nuevos enfóques coherentes. Todo el proceso se reali
za en considerable silencio (con una discreción que es cara-¡;terística y que, &amp;l igual que la solidaridad del centro-dere:cha, es envidiable; con todo, se notan indicios de ruptura e~
tre los sectores tradicionales y los cientificistas "marxis-toides"). Las nuevas posturas son adoptadas sin la autocríti
ca explícita correspondiente, que esclarecería la superación
de las postulaciones anteriores. Por otra parte, los
concep
tos marxistas son puestos al servicio de un incremento del bi
gaje intelectual idealizado del que disponen los jerarcas y,
paradójicamente contribuye a consolidar los mecanismos infra
estructurales de explotación económica en l os que el
apre~
diente se ve atrapado. El efecto ideológico resultante es tra
gicómico: los estudiantes se entregan cada vez más ciegamente
a la exacción porque suponen que sus maestros son "de izquier
da" y les practicarán y enseñaran un psicoanálisis revisado i
la luz del materialismo dialéctico. La interesante-distinción
althusseriana entre práctica científica, práctica política e
ideología, es empleada para postergar indefinidamente la
se
gunda y desvalorizar la tercera en aras de la primera, todo e
llo a disposición de un auge liberal del psicoanálisis insti
tucionalista que nunca ha sido más intenso y confusionanteque
ahora. De más está decir que el impulso al cambio que puede a
portar la introducción del marxismo en la práctica teóricadel
psicoanálisis por su propia gravitación, digamos, de Verdad,
es subsidiario de las leyes del mercado, campo en el cual al
incrementar la oferta de ap~endientes consolida el poder
de
los enseñantes.
lPor qué no se funda un auténtico núcleo marxista de for
maci6n psicoanalítica en el que se practique y enseñe un real
psicoanálisis revolucionario en un marco institucional (no so
cialista, desde luego, porque ello es imposible dentro
del
sistema), pero quizá menos groseramente estructurado a la ma

11era. i.Jurq11&lt;•·,a? ...
,:orno decía rhesterton, esa es otra 11istoria, requiere su
tratamiento aparte, pero lo que sí se puede adelantar es que
no es prec1.samente gloriosa para la supuestamente existenteiz
quierda psicoanalítica genuina.
Hoy en día en el tema y ámbito que examinamos , todo
el
mundo parece marxista y puede hacer cuanto sea necesario para
parecerlo en tanto no conspire contra la infraestructura esta
tuida, especialmente mientras no haga críticas públicas fron~
tales. Ante ellas el espíritu liberal resurge para calificar
las de intolerantes , lesivas para el pluralismo de opiniones
eternamente intocadas entre sí que se cree requisito para el
progreso científico. Toda denuncia es considerada un
ataque
al psicoanálisis y no a las modalidades que el movimiento psi
c.;oanalítico adquiere en una soc iedad de clases. Como
refle
xión señalaremos que , probablemente --no puede ser de otra
nera-- la denuncia tiene que ser rechazada y el rechazo tiene
que ser adoptado l:,or quiene s entregan un largo período de su
vida, su inteligencia y su dinero a un aprendizaje tan penoso
como necesario. Mientras sólo podamos denunciar sin
ofrecer
nada organizado a cambio de lo que se acosa, tendremos que ~
ceptar el papel de "villanos", ya que se nos ha arrebatadohas
ta el nombre de marxistas.

ma

NOTAS

(A)

(B)

(C)

Como utilísimo enmarque de este problema en un tratamien
to más amplio y sistemático, léase Salud Mental y neoco
lonialismo, de H. Kesselman, donde el autor realiza un e"
xamen de los cambios teórico-técnicos de la psiquiatría
en América Latina en los aspectos de investigación,docen
cía y asistencia, a la luz de la dependencia del imperii
lismo.
Citando aquí a alguien con quien no simpatizamos, R.
Aaron (Los marxismos imaginarios), diremos que en
cier
tos aspectos Freud aparece, como Marx, "inagotable y am
biguo".
Como muy bien lo han enfatizado Althusser y
colaborado
res, todas las lecturas son posibles y todas son
culp~
bles, incluso la de Althusser. Respetamos mucho (entre~

�108
109
tras razones, porque no le entendemos bien) el criterio
de Lacan de ruptura con el lenguaje convencional y la re
creación de palabras plenas y nuevas para nuevas realida
des pero, como diremos más adelante, ci~rto uso indebido
nos preocupa.
(D) Ese estudio, desde que nosotros lo pedíamos hasta el pr~
sente, ha sido hecho ya en parte y desde diferentes per!
pectivas. (Véase trabajo citado de Kesselrnan, y otros ex
celentes, como el de R. Malfé, "Consideraciones críti:cas sobre aspectos ideológicos y técnicos de la práctica
psicoanalítica habitual" a propósito de "Axiología, neu
tralidad del analista y contratransferencia", de León Os
trov, en Revista Argentina de Psicoanálisis,Año 1, No 4-;
junio 1970, y el trabajo de Gilberta Royer de García Rei
noso C. G. E.*). Además, la crítica verbal realizada en
congresos y otras reuniones de las instituciones ps icoa
nalíticas y adláteres ha machacado durante lo que va del
año sobre esta problemática. Hay, incluso un claro movi
miento mundial y nacional en esa dirección: El Grupo Pla
taforma. Más adelante mencionaremos cómo
los sectores
reaccionarios y liberales han recogido el impacto de esas corrientes para neutralizarlas, aunque sólo nos pr~
ponemos tocar el aspecto didáctico de la cuestión.
(E) Remitimos al lector a los artículos antes citados de Mal
fé y Kesselman, así como al de Eduardo Menéndez "Antropo
logía y práctica psiquiátrica", revista Indice , No. 9. (F) Su gran influencia ha tenido tai"'l\bién la militancia de va
rios analistas conocidos en la FAP, F.ederación Argentina
de Psiquiatras. Su franca actitud de lucha gremialista e
ideológica ha pronunciado la ruptura,y por ende la iden
tidad de la tendencia que más abajo describimos.
(G) La más clara expresión de ese operacionalismo puede e~
centrarse en el relato oficial de la APA al VIII Congre
so Psicoanalítico Latinoamericano en Porto Alegre de
w.- Baranger, A. Campo y J. Mom. Su refutación está anti
cipada en los trabajos de F. Menéndez y R. Malfé antesci
tados, así corno en el de uno de nosotros: Psicoanálisis-;
ideología y política (Cuestionamos Granica Editor*).
(H) Ult.imamente, no pódríamos precisar desde c~do, está !
pareciendo en nuestro ambiente una corriente interesante
de estudio de Freud, que sigue una dirección similar a 5?.
traen la actualidad vigente en Francia. Es la línea que

M.y

pr?pone un ;etQrno a Freud a 1~ luz de los aportes de la
epistemologia de G. Bechelard, las modernas corrientesde
la ling~Ística, las ideas de Lacan, el estructuralismoy
el marxismo de Althusser. Valioso por muchas razones que
no podemos pasar a detallar, este movimiento plantea la
"lec t ura sin
. t oma l" , es d ecir,
·
,,.
la busqueda
de las anomalí
as del discurso científico del psicoanálisis para eluci
dar,_por el significado de las mismas, el valor y las fa
lencias de la teoría. Se indica que solo a partir de las
fo~a~ maduras de la obra (v.g. la 2a. tópica) se puede
adJudicar el verdadero sentido a las etapas anteriores :
precientíficas y eientíficas propiamente dichas (a
par
tir de la constitución del objeto formal abstracto de ::
nuestra disciplina, el inconsciente).
A nuestro entender es mucho lo que se puede esperar de e
sa orientación , especialmente por su rigor, su
enfoque
interdisciplinario y su raigambre marxista. Lo inquieta.!!_
te es que en general trabaja sobre el Freud que califica
de "científico", es decir, desde el Análisis de los sue
ños_y alrededores, y no sobre el Freud "ideológico", es
decir, el de El malestar en la cultura, etc . , y tiende a
ver al psicoanálisis original co~o paradigma de ciencia
social, considerando a casi todos los apor t es de
otras
disciplinas como mis tificaciones. Por otra parte,
está
siendo instrumen~ado por élites rivales a las de los nú
cleos ps icoanalíticos tradicionales, generalmente médi::
cos. Los psicólogos, epistemólogos y linguistas, en una
sana búsqueda de identidad propia y productiva que rompa
su subordinación al psicoanálisis oficial, del cual han
dependido para su formación enarbolan esa bandera. El pe
ligro parece estar en que la conviertan a su vez en Biblia de una nueva asociación aristocrática, detentadora
de prestigio, status y prosperidad económica, basándose
sobre todo en el esoterismo de algunas de las postulacio
nes de su doctrina (Lacan) o en la formidable erudició~
necesaria para seguir su camino. Ambas particularidades
se prestan para la adopción acrítica por parte de¿venes
prosélitos; desde luego, ello no siempre es responsabili
dad de quienes enseñan.

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

*

�110
K

bl1.ografía

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Journal of Psychoanalisis.
15. Althusser, Louis: " Freud v La,· ,rn", Cuadernoti Anagrama .
197 l.
lb. Grinberg, León: op.
~it.

111

17. Baremblitt,Gregorio y Bauleo,Armando, en El ~ombre del
grabador, de J.P.Sartre y otros (ficha mimeografiada).

�113

Cuestiones Metodológicas
*
en Psicoanálisis
JOSE BLEGER
El Psicoanálisis reúne una triple condición: procedimien
to terapéutico, método de investigación y teoría o con:).Unto de
teorías. Agrego una cuarta: constituye un desafío a la metodología de las ciencias de la naturaleza.
Lo mas frecuente es una actitud correspondida: una predo
minante indiferencia de los psicoanalistas por la metodología:es paralela y compensada con una indiferencia de los" científicos" y metodólogos por el psicoanálisis. Esta modalidad de·_
"relación" alterna con algunas episódicas y recíprocas descargas de rechazos, desprecios y juicios lapidarios. Pero no hanfaltado, por cierto, intentos de incursiones recíprocas. Un otro "frente" es el de los científicos de las ciencias de la na
turaleza en quienes se observa una especie de superioridad y a
veces indulgencia por las ciencias del hombre y el psicoanálisis, como la de hermanos mayores o padres que esperan que losmenores crezcan. Pero sus "indicadores" de crecimiento corresponden a los adoptados por ellos en sus campos específicos, ysus expectativas de "crecimiento" son las de que el psicoanáli
sis cumpla con las exigencias metodológicas que eilos sostie :nen como las únicas valederas. Una cierta proporción de psicoanalistas tienen la misma actitud y comprerl.sión del problema y
anhelan, aspiran y suspiran por el ideal de llegar a ser "cie~
cia exacta", con verificaciones, controles, y objetivaciones tales como los utilizados en las ciencias de la naturaleza.
Otra parte de los psicoanalistas se agrupan en una actitud de "incomprendidos", de soberbia y aislamiento frente a
las ciencias de la naturaleza. Responden" en espejo" a una actitud equivalente por parte de los científicos"de verdad".
Estos psicoanalistas no quieren ninguna conexíón y tienden a autoabastecerse, rechazando las exigencias o la necesidad de una epistemología; les bastan las "evidencias" y las intuiciones de su ciencia y de su técnica, tan particulares y específ!_
casque , suponen, nadie está en condiciones de entenderlas y sostienen que más vale mantener los puentes cortados. Y así -

�114
115
lo hacen.
Otros psicoanalistas (comv fO) ven el problema mucho más
~omplicado y no como lineal n1 unilateral; el psicoanálisis ~o tiene aún epistemolóa1camente desarrollados los
proced!
mientes que utiliza, y esto por dos motivos: uno, porque el psicoanálisis mismo no los ha buscado o encontrado aún, y ~
tro, porque la verificación, exactitud y objetividad en las
ciencias de la naturaleza se logró amputando el contexto y el
carácter de los fenómenos y de su investigación y, por lo ta~
to, .6on mUodoi, vilido.6 paJUt c.ontext:01., ,i,nc.oJVtect0-6 y liJnUa.

do.6 , cJLea.do.6 ad-hoc..
El psicoanálisis plantea un nuevo objeto de estudio, o plantea el objeto de estudio de la psicología de otra manera,
con un método o procedimiento también nuevo. Este nuevo proc~
dimiento o método del psicoanálisis tiene uno de sus pilares
en la comprensión y otro en la interpretación como instrumen
to para vehiculizar o usar en forma adecuada
dicha compre~
sión. Y he aquí que el método de las ciencias exactas
o de
las ciencias de la naturaleza puede someter todo a la verifi
cación y a la objetivación, con la sola excepción de un esla
bón: lo único que no puede someter a contr~l, verificación y
objetivación es el momento del proceso de comprensión de los
datos y de los resultados de la investigación. Esta coincide~
cia no u c.oinudencla.. Si los procedimientos de verificación
y control de las ciencias de la naturaleza no se pueden util!
zar en psicoanálisis, esto no ocurre por un déficit del psic~
análisis o de los psicoanalistas, sino por un déficit del pr~
pio método científic9 de las ciencias de la naturaleza. Estas
últimas han logrado su exactitud, verificación y objetivación
restringiendo su campo a aquello que se ciñe a
las necesid~
des o exigencias de su método o viceversa: el método ha restringido los objetos a los que se aplica o, mejor dicho, ha construido sus objetos de acuerdo con el método. No se trata
entonces de que las ciencias del hombre no "entran" en el mé
todo científico. Se trata de que este último no "entra" en las ciencias del hombre. Y por una razón básica: su validez
ha sido lograda amputando o eliminando al ser humano en ios 2
e~tremos: en la intervención humana en los objetos que se e~
tudian y en la intervención del observador o investigador, e~
cotomizando la condición humana de este Último tanto como la
del conocimiento mismo. Las ciencias de la naturaleza abstra
en (aíslan) objetos del contexto humano real y también exclu

yer, ~n este último al investigado1. Objetividad y racionali jad signi fican así supresión de los seres hu.~anos y supr~sión
del sentido y del contexto social y psicológico de todo dato
y de toda investigación. La deshumanización de la ciencia
(e
xacta) Y la tecnología no es ninguna novedad. Pero generalme;
te, se insiste en esto último solamente en la utilización so
cial del conocimiento y la técnica, mientras se oculta
este
mismo fenómeno en tanto procedimiento en el seno mismo d9 la
metodología utilizada.
Por eso, el psicoanálisis es t ambién un desafío a la me
todología. Y la metodología de las ciencias de la naturalezano puede decir nada ni ayudar en nada al psicoanálisis en s~
procedimiento eje (la comprensión) porque tampoco lo tiene re
s~elt? para sí e inclusive lo ha escotomizado corno problema-;
Mas bien , en el problama de la comp~ensión (llamado generalmente "momento subjetivo" o "irracional") es posible que el- psicoanálisis pu3da ayudar a la metodología de las ciencias de la naturaleza a recuperarse de la deshumanización de sus
obj e tos de estudio, de la deshumanización de su investigación
y en sus r e sultados.
He dicho también que el psicoanálisis plantea un nuevo objeto de estudio o plantea el objeto de estudio de la psico
logía de otra manera . Y se hace necesario que me detenga en:este punto. El p s icoanálisis comenzó investigando lo que ocu
rre en el paci ente ("dantro" de él), pero la introducción de
ia trunsferertcia ha llevado insensiblemente a un cambio funda
mental: a la invastigaci ón de lo que ocurre dWUtn;te l a sesió;
analítica en tanto relación interpersonal. A e sto s e ha ~gre
gado el estud io de lo que ocurre en el psicoanálisis ( contra
transferencia, ~ontraitlentificación). Así podernos decir que el psicoanálisis se centra en la relación interpersonal y to
mando como-mate esta relación se centra también en el paciente Y en el analista. Y esto no es sólo una innovación metodo
lógica; exige una innovación epistemológica que ya se hace
cesaría {y se ha iniciado} también en las ciencias de la natÜ
raleza; no se trata de estudiar "cosas" que, por abstracción(an el sentido de abstraer o sacar del contexto), resultan en
tes deshumanizados, sino siempre la relación del hombre
con
las cosas. El conocimiento mismo ya no puede ser objetivo si
no incorporado al ser hwnano (en la investigación y en la vi
da corriente).
La relación interpersonal en psicoanálisis es un diálogo

ne

�116
que incluye la totalidad de ambos participantes (incluídos
sus cuerpos). Es un diálogo de una estructura particular
y
no un diálogo cualquiera. Con frecuencia me pregunto si
en
tal diálogo tiene algún sentido pretender una verificación o
control. Este es un problema pendiente (por lo menos para
mí).
La complejidad del método tanto como la
innovación en
cuanto al objeto de estudio hacen necesario, no sólo tener
extrema
precaución en el empleo de los procedimientos "cons~
grados" en la investigación de la ciencia de la naturaleza,
sino también un replanteo de la eptstemología. Esto de nin~
na manera significa invalidar todo lo logrado por
las cien
cias de la naturaleza sino que, en función de lo logrado,
se
trata de un reajuste de la epistemología, que torne .básicamente
en cuenta que no hay hechos "desnudos" y que la objetivación ·es alienada si excluye al ser humano; se requiere reformular objetividad y subjetividad, racionalidad e irracionalidad, que
demuestran ser seudoproblemas si se los plantea como hasta aho
ra.
He querido, hasta aquí, dejar establecidas tres premisas:
a) el psicoanálisis tiene un serio dé·ficit en cuanto a la pr!
cisión de sus "datos" y en cuanto a fundamentación, verificación, objetivación y control de sus interpretaciones,
hipot!
sis, teorías y resultados terapéuticos; b) la metodología
de
las ciencias de la naturaleza tiene un serio déficit, .gracias
al cual logró exactitud, verificación, control y objetivación;
c) el entrec~uzamiento se da en el hecho de que el psicoanál~
sis utiliza precisamente lo que las ciencias de la naturaleza
no tienen resuelto para sí y enfrenta justamente aquello
que
las ciencias de la naturaleza han amputado corno condición
im
prescindible para lograr su desarrollo.
Y dos conclusiones : a) el psicoanálisis no puede esperar
del método de las. ciencias de la naturaleza ninguna soluciónbásica o ayuda sustancial a sus problemas, y b) el método de las ciencias exactas puede esperar del psicoanálisis que éste
le ayude a salir de su estrechamiento y amputación presente
de su abstracción y deshumanización .
El problema es aún más complicado en varios sentidos . Veamos~
no: Freud desarrolló la eomp~e~í6n de lo~ óen6meno~ psicológ!
cos normales y patológicos; en este sentido el psicoanálisis se inscribe como una hermeneútica, un estudio de los signific!

117
dos. Pero, paralelamente, desarrolló una metapsicología que sigue los alineamientos de las construcciones "objetivistas"
de las ciencias de la naturaleza, recurriendo a entes y esque
mas explicativos y causales. Esto Último es consecuencia del
deseo y la necesidad de Freud de desarrollar la psicología co
mo una ciencia de la naturaleza. En esto es justamente donde
no reside su aporte fundamental y este Último hubiera quedado
reducido poco más o menos a los intentos de -por ejemplo- Her
bart, si no hubiese desarrollado una psicología comprensiva y
un método adecuado para ell9. Esto último es, a mi entender,
lo fundamental y lo revolucionario del aporte freudiano. Y so
bre este aspecto la metodología de las ciencias de la natura
leza no puede decir absolutamente nada, salvo revelar y tomar
conciencia de su propio déficit, de sus propias limitaciones
y amputaciones. En este sentido, el problema que debe afrontar la metodología de las ciencias de la naturaleza no pueae
consistir en un mero agregado de "algo" que no tomó en cuenta
sino posiblemente en una reconsideración muy radical de sus
propios fundamentos. Y lo que Freud incorporó como metapsicología, siguiendo las prescripciones de las ciencias de la na
turaleza, es justamente la parte menos válida e importante
significa una t~~sacción de Freud y de los psicoanalistas
que lo siguen en esto.
No hay en la metodología de las ciencias exactas nada
que nos dé pautas o caminos para comprender, para pensar, pa
ra crear: en una palabra, para investigar (descubrir). Esto sigue ocurriendo al acaso. Una gran cantidad de investigado res~ investigan: sólo han aprendido y aplican los
proced.!_
mientos de recolección de datos, de clasificación de observa
ciones y los de verificación. Posiblemente el único procedi :miento que enseña en cierta medida a comprender, pensar y des
cubrir (y no a todos) sea el psicoanálisis; y lo logra tam _:bién en los no psicoanalistas que pasan por una experiencia personal psicoanalítica · (y no en todos).
A este respecto, resultan interesantes e importantes en
el psicoánalisis del investigador los problemas relacionadoscon la investigación; por ejemplo,lo que Bachelard llamó "obs
téÍculos epistemológicos", la sublimación o reparación, las re
sistencias y dificultades para pensar o planear una investiga
ción, etcétera.
En síntesis, dado que en el psicoanálisis el" instrumen
to" básico de la investigación es la propia personalidad del

�118
investigador, se ha estructurado un conocimiento psicoa· a~ít~
co de la investigaci,ón que resulta provechoso para comprender
tan,bién la investigación y al investigador de cualquier campo
científico. Como se puede fácilmente deducir, esto no resulta
un mero "agregado"; puede llegar a constituir el ''fermento"de
una innovación epistemológica.
La metodolo~ía de las ciencias de la naturaleza sólo r~
sulta exltosa en la 7erificación, pero no puede decir nadas~
bre el de.;cubrlmiento Y esto no es casual: deja de lado y~
un niega lo ~ue el psicoanálisis recoge corno lo fundamental .
No sería exagerado decir que en las ciencias de la natural eza
el descubrimlanto selogra cuando el investigador se aparte de
las exigencias de su-metodología.
He pretendido hasta aquí presentar algunas cuestiones b!
sicas que no se toman generalmente en cuenta, tratando des~
car los planteos y discusiones metodológicos de las simplif!
caciones que se postulan de manera variada: trato de despejar
seudoproblemas, dejando también en claro que en las relacio ·
nes entre metodología y psicoanálisis hay cuestiones no re--sueltas en ambas. Y no hago esto último por el simple hechode contestar con acusaciones a las acusaciones. Todo lo
con
trario: deseo una reflexión ele carácter positivo o fártil,mo~
trando que estas insuficiencias recíprocas guardan en s,1 pr~
pio seno una profunda relación que responde, esta última, j~
tamente a 1~ estructura y sentido del método del psicoanál1 sis y del de las ciencias de la naturaleza.
Las insuficiencias metodológicas del psicoanálisis en -cuanto a verificación, controi y obj2tivaci6n, no lo invalidan como método cümtífico de descubrimiento en cuanto su p.!_
lar fundamental reside en la comprensión. Las limitaciones
del método de las ciencias de la naturaleza tampoco lo inval!
dan en cuanto a todo lo que ha alcanzado hasta el presente;p~
ro si lo inhibe para cerrarnos caminos en la investigación o
en• su pretensión de dictaminar sobre nuestros errores o verd~
des.
La metodología no es un cuerpo acabado que esté en cond_!.
ciones de prescribir o descartar; tiene, en cierta proporción
un desarrollo propio, pero también depende de los aportes de
los distintos campos científicos y de los procedimientos ut~
lizados por estos últimos. No debe olvidarse que la metodología es una sistematización de los procedimientos de la inves

119
tigación, pero que --en rigor-- nunca se investiga (se descubr-e) con sus formulaciones; estas Última s pueden introducir coherencia y discriminación en los pasos que sigue el investí
gador. La metodología y la epistemología estudian lo que los
investigadores hacen y dicen en su trabajo de investigaci6n:
cómo lo hacen y por qué. Pero tales objetivos callan justamen
te en el punto nodal que el psicoanálisis recoge. Pero este:"callarse" sobre este aspecto, por parte de la metodología de
las ciencias de la naturaleza, es uno de sus fundamentos
so
bre el cual se ha constituido. Si deja de callar sobre este:aspecto tiene que proceder a una remoción de sus construcciones. Y el método psicoanalítico deja de callar, justament~,so
bre ese punto y se encuentra con problemas totalmente nuevos-:Volvamos aquí a la afirmación anterior, de la necesidad de re
plantear problemas tales como los de subjetividad versus obje
tividad y racionalidad versus irracionalidad. En el primero·~
la objetividad se logra amputando al sujeto y no se obtiene sino una ilusión de objetividad. Pero incluir los seres huma
nos en la objetividad no es equivalente a conocimiento subje:tivo. Algo similar ocurre con el par racional versus irracional: se confunden cosas muy distintas, con una amputación de
la racionalidad (lo cual es, a no dudar, una amputación muy seria). Así, el que se estudien los llamados "fenómenos irra
cionales" no quiere decir que el método o el conoc imiento se:an irracionales. Por otra parte, si se utiliza la ernpatía, el
in6ight, la identificación, esto de po~ -01 no es irracional.
Lo u -0i -06lo -0e UJ.&gt;a uto. Lo cual no ocurre en la investigación psicoanalítica. Como contraparte diré que la racionali dad (pura razón) en la investigación en ciencias de la natura
leza es justamente irracional, ~i 66lo ~e UJ.&gt;a e..60. Y aquí sí
se pretende haber usado sólo esto y se lo expone corno objetivo o mérito. Pero los investigadores no usan sólo eso (no po
q
drían investigar), pero han consentido en reconocer corno peca
do la no razón. En rigor, el Jta.zonamle.nto u i!v'r.a.uonal en cuanto es una caricatura del pensar y en tanto se presenta co
rno "pura razón". La racionalidad (de la "pura razón") es lo:que los psicoanalistas llamamos racionalización; constituye el más puro exponente del formalismo. Es curioso (no tan cu-rioso, mirando con crudeza las distorsiones) que los psiquiatras franceses "marxistas" y defensores de la dialéctica deno
minaron hace años a su revista La Rwon. Esta racionalidad:(del Iluminismo) que utilizan es razonamiento o racionaliza -

�120
cion y no dialéctica. El pensamiento científico es siempre
dialéctico y, por lo tanto, también total y humano. Los cien
tíficos se remiten a la religión y no a la ciencia cuando opo
nen racionalidad e irracionalidad. No hay que oponerlos:
el
problema no existe. El "horror" a la comprensión y a la intuí
ción es --en última instancia-- la otra cara de una falsa y
vergonzante exaltación de las "virtudes" racionalistas de la
burguesía y de la pretendida "racionalidad" de su estructura
social. Capítulo que pertenece a la sociología del conocimien
to.
Quedan así, a mi entender, planteadas las relaciones g~
nerales entre psicoanálisis, metodología y ciencias de la na
turaleza, afirmando la necesidad de que el psicoanálisis siga
su desarrollo y evolución con independencia, sin dejarse a -rrastrar ni presionar por los procedimientos utilizados en!_as
ciencias de la naturaleza; pero los psicoanalistas debemos de
dicarnos mucho más a los aspectos metodológicos específicos~
de nuestra propia disciplina, tratando de resolver los ~roble
mas dentro del contexto de nuestro propio método y de acuerdo
con las características peculiares del objeto de estudio y
del tipo de conocimiento que se aporta.
Sin embargo, esta Última afirmación no excluye la necesi
dad de ensayos que tomen contacto con otros campos
científi
cos y técnicas o métodos de investigación. Así, no podemos de"
ninguna manera superponer la naturaleza de la sesión psicoana
lítica con el método experimental, pero no hay ningún inconve"
niente en estudiar un protocolo de una sesión psicoanalítica~
"como si" fuese un procedimiento experimental con las catego
rías que utiliza este último. De igual manera, tampoco existe"
impedimento en que se opere de la misma forma con, por
ejem
plo, la teoría de la Gutalt, la topología o el operacionali;
mo o en que se comparen sus resultados y procedimientos
co~
los de otras ciencias o métodos.
Un campo que no es psicoanalítico pero que requiere ser
aún más desarrollado es el de la reproducción --en animales-de condiciones o situaciones que permitan verificar o contro
lar ciertas afi;rmaciones o descubrimientos del psicoanálisis-;producción de neurosis experimentales, experimentos de depri
vación afectiva, etc. De igual modo, no carece de interés co;
parar descubrimientos psicoanalíticos con los descubrimientos
de ótros campos, tales como , por ejemplo, la reflexología, la

121
etología, la psicología social o la biología comparada.Los de
sac~e~dos no invalidan las afirmaciones de ninguno de los pro
cedimientos, pero los acuerdos pueden orientar y abrir nuevas
posibilidades, recordando siempre que no debernos supeditar el
método psicoanalítico, su objeto y sus resultados, a ningunaotra disciplina. Estas comparaciones tienen sólo valor de ta
les .
De igual manera, no carecen de interés los ensayos o es
tudios que se realicen sobre protocolos psicoanalíticos apli
cando, por ejemplo, la teoría de la información o el método~
estadístico o la correlación de variables, etcétera.
La naturaleza de los instrumentos auúUaJte..6 que podamos
poner en juego en el estudio de hipótesis, teorías y supues tos psicoanalíticos no tiene nada que ver con un compromiso en sostener que la naturaleza del psicoanálisis sea la misma
que la de estos instrumentos auxiliares a los que se puede re
c~r:ir. El l~~te reside justamente en ello; que ningún proc~
dimiento auxiliar llegue a comprometer la independencia
del
método psicoanalítico en sus propios procedimientos, sus pro
pias reglas técnicas, sus hipótesis, teorías, etc. Esto no ~
si~nifica afirmar la validez de todas nuestras hipótesis y te
orias Y tampoco rechaza la necesidad de grandes innovaciones-:Veamos ahora más de cerca algo sobre la investigación -psicoanalítica: ésta se lleva a cabo en dos contextos, al que
agrego un tercero. El primero es el tradicional y se denomina
psicoanálisis clínico; el segundo fué también introducido por
Freud con el nombre de psicoanálisis aplicado, y el tercero es el denomino psicoanálisis operativo. No desarrollaré lasca
racterísticas de cada uno de ellos, sino, en forma muy suscin
ta, sus peculiaridades metodológicas.
En cuanto al psicoanálisis clínico, las opiniones están
divididas: hay quienes lo plantean corno una observación en condiciones controladas; otros lo consideran un procedimiento
causi-experimental; otros enfatizan la origina~idad de una re
lación interpersonal reglada. Es necesario separar con clari
dad, en el método, el control de su eficacia terapéutica de~
la verificación de sus hipótesis y teorías; igualmente cuando
hablamos de verificación de la interpretación, se hace necesa
río que aclaremos si nos referirnos a la eficacia o a la vali
dez de la com~rensión lograda. No se adelanta nada en tanto no se discrimine en cada momento de qué se habla.

�122
La denominación "psicoanálisis aplicado" es engañosa ya
que, a veces, literalmente se apUc.a. el psicoanálisis (aún en
el psicoanálisis clínico), mientras que en otras oportunida des se trata, realmente, de una investigación (el caso Schr~
her, Gradiva, etc.). El psicoanálisis de una novela, una pelf
cula, una obra de arte, un "diario" o "memorias", tiene la ventaja de una mayor distancia por la cual el investigador no
se halla emocionalmente tan involucrado como en el caso del psicoanálisis clínico, pero las deducciones son más conjetur~
les. De todas maneras, al recurrir a ambos procedimientos se
potencian sus posibilidades y eso es lo que ha ocurrido en la
práctica. A esto se agrega una variante mixta que es el
ex~
meno la investigación a po-0tvúo!Ú de sesiones psicoanalíticas reconstruidas o grabadas. Pero una confusión debe ser a-clarada: en el psicoanálisis clínico no se "aplica" (o no se
debe "aplicar") el psicoanálisis. Se lo utiliza. El "aplicar"
el psicoanálisis en el psicoanálisis clínico es, justamente,
una de las causas del empobrecimiento de la investigación; se
busca lo que se conoce de la manera en que se lo conoce, y no
se trata de encontrar lo que no se conoce. Esto se relacionaevidentemente con la organización "exitista" del
profesion~
lismo psicoanalítico, en lugar de la formación de investigad~
res.
En el psicoanálisis operativo se utiliza el conocimiento
psicoanalítico en situaciones grupales, institucionales o c~
munitarias y tiene la ventaja sobre el psicoanálisis aplicado
de que es posible utilizar la comprensión ob~eJtvando -0U6 e6e~
:tc-0. Metodológicamente se halla menos reglado y por eso resul
ta más complicado que el psicoanálisis clínico, pero con élse
amplían los campos de investigación y de utilización del psi
coanálisis. Al respecto es útil aclarar que no existen" fenó
menos psicoanalíticos"; en todo suceso intervienen seres hu
manos y, por lo tanto, se puede utilizar el psicoanálisis. El
Psicoanálisis operativo exige siempre un trabajo de campo
y
es por esta Última exigencia que se lo debe también diferen ciar de la especulación basada en conocimientos o teorías psi
coanalíticas que constituye --esta última-- una variante del
psicoanálisis aplicado (especulación psicoanalítica sobre su
cesos históricos, fenómenos tales como la guerra, etc.).
Como ya lo he señalado, Freud introdujo el psicoanálisis
clínico y el aplicado, pero realizó amplias excursiones esp~
culativas en muchos campos: en algunos de ellos aportó conocí

123
~ientos muy valiosos (Totem y ta.bú o P~ieolog,la. de la..6 ttta.6M~ an~~ del. yo}. Creo legítimo investigar con los conoci mientos psicoanalíticos en trabajos de campo en sociología,
psicología social o antropología. Pero en todos estos casos,
se utilizan los conocimientos psicoanalíticos para comprender
o para investigar, pero no se utiliza el método psicoanalítico. Este Último es sólo privativo del psicoanálisis clínico y
aquí, en cuanto tal, es sólo comprendido en este sentido. La
extensión al psicoanálisis operativo únicamente resulta legí
tima con esta importante salvedad.
En una perspectiva general, podemos decir que en psicoa
nálisis nos enfrentamos en la actualidad con pobreza de ideas
y de creatividad, falta de audacia y poco espíritu de
perm~
nente autocrítica, de duda y rectificación. Aplicar ·el psic~
análisis en el campo del psicoanálisis clínico es sólo apli carlo. Pero no utilizarlo. Esto se relaciona con un problema
planteado por mí reiteradamente: la institucionalización dei
psicoanálisis lleva a un afianzamiento del profesionalismo, a
una defensa de una "doctrina" más que a la formación de inves
tigadores. ~s que toda investigación lleva implícita la neg~ _
cion como forma de superación. Para el psicoanálisis es tam bién correcto lo que dijo Marx de la filosofía: su realiza
ción lleva a su desaparición. Otro escollo reside en poner el
énfasis del psicoanálisis sobre su carácter de terapia; sobre
su eficacia para curar y no sobre su eficacia para investí gar. Freud no cometió este error: en "Análisis terminable einterminable" no pone el énfasis sobre la eficacia terapéutica sino sobre la investigación.
Glover señala lúcidamente este debilitamiento del psic~
análisis, con la tendencia a la estereotipia, al.referirse a
que en nuestra disciplina existe también un "nuevo panteón" -·
de conceptos teóricos. Alude, básicamente, al hechci de que
,~
los conceptos de valor operativo o instrumental resultan cos!_
ficados y transformados en entidades o entelequias ·(instintos,
ello, yo, superyó, represión, etc.). El dogmatismo ti~ne a
siento en todos lados y en todas las filas.
Un problema fundamental del psicoanálisis clínico se - plantea con respecto al carácter de sus datos; de g~é es
lo
que se observa, dado que lo "observable" no es litera1.mente -. lo que se ve o escucha sino también lo que 6ien,ten (tanto el
paciente como el psicoanalista).

�124
El psicoanalista trabaja con significados o sentidos.que
deduce de los observables y de sus propias vivencias. Aquí h~
ce falta que los psicoanalistas dediquemos más atención a lo
que se interpreta, a lo que se comprende y a las "operacio
nes" que tienen lugar cuando se comprende. No todo lo que se
comprende es interpretado, y muchas veces lo que se interpr~
ta (lo que se dice) no son significados. Por otra parte, deb~
mos separar dos problemas: el de los efectos de la interpret~
ción (eficacia), de los de su validez~ Los procesos por los cuales se llega a comprender significados son también muy v~
riados y sería útil establecer una tipología de las interpr~
taciones, reconociendo las diferencias entre --por ejemplo--,
la utilización de analogías, alusiones, metáforas, indicios,
símbolos, etc. Loewenstein señala que Bernfeld diferenció la
interpretación en tanto instrumento terapéutico de la inter pretación como instrumento cognoscitivo. Bernfeld (citado por
Schmidl) señaló cinco formas de interpretar: a) de acuerdo -con la intención; b) de acuerdo con la función; c) como indi
cador de diagnósticos; d) por traslación simbólica; e) ubica~
do el elemento en la totalidad de la experiencia vital del p~
ciente. Se reconoce también la interpretaci5n de la defensa de la interpretación de los impulsos, etc. Todo esto es aún muy simple y requiere más interés de nuestra parte. El psic~
análisis debe también diferenciar mejor significado de motiva
ción y de causalidad; comprensión de interpretación y, en es
ta Última, eficacia de validez. Aquí, como siempre, el
pla~
teamiento rige la posibilidad y el carácter de las soluciones.
El "dato" psicoanalítico es una relación interpersonal en la que el psicoanalista se halla involucrado y que, a su vez, configura en cierta proporción el carácter de los " da
tos". Se podría decir que se pierde la objetividad. Sostengo
que ocurre todo lo contrario: se logra una mayor objetividaden cuanto se incluye la subjetividad. Que con esto no nos al~
jamos de la pretendida objetividad de las ciencias de la nat~
raleza, en las cuales la objetividad es abstracta y por lo
tanto amputada.
Pero esto conduce muchas veces a los psicoanalistas a ~
tro error: suponer que eso ya es suficiente para afirmar el~
rácter científico del psicoanálisis. El exponer una hip6tesis
o la comp~ensión que se ha logrado de un paciente no puede
convalidarse con la s0la comprensión. Esta 6ltima debe ser
profundizada. El material clínico que utilizamos en nuestros-

125
aportes científicos nunca demuestra nada. Solo ejemplifica.
Y los mismos psicoanalistas hallamos a veces absurdas y sin
fundamento las interpretaciones que publican otros
psicoan~
listas. En rigor, hoy no existe el psicoanálisis sino los psi
coanálisis, aunque nos limitemos exclusivamente al psicoanáli
sis de la Asociación Psicoanalítica Internacional.
Resulta obvio que es más fáe:::il ser "científico" si nos
limitamos a estudiar los fenómenos que coinciden con la metodología aceptada como científica, pero también es más cientí
co atreverse con todo aquello que la metodología amputa. Si
lo que establece la metodología resulta violentado, puede ser
una señal de que la misma metodología tiene que modificarse.
Si se tratara solamente de psicoanálisis y metodología, la cuestión no sería grave, aunque sí difícil. Lo más grave
es
que junto con ella está la relación (o escasa relación) entre
psicoanalistas y metodólogos.
Los "observables" del campo psicoanalítico no son "lim
pios "y nuestras definiciones son defectuosas. Podría
refe
rir, por ejemplo, la evolución del concepto de narcisismo p~
ra encontrar un sin fin de "fallas" metodológicas de todo ti
po. Así, en el concepto del narcisismo, lo descriptivo, lo em
pírico o fáctico, lo hipotético y lo teórico no se diferen
cian muchas Yeces con claridad. De igual manera, para el
no
entrenado, la transferencia no es un dato clínico sino una te
oría.
Por otra parte, puede resultar lo contrario: el psicoan~
lista se "acostumbra" tanto, por ejemplo, al instinto de vida
y al de muerte que los utiliza directamente como descripcio nes. "Ve" al instinto operando. Y esto conduce a discusionesY problemas extraños. La convicción, el -Ú16~9h;t, y aun la efi
cacia de un procedimiento son importantes pero no son -de por
sí- testimonios ni pruebas de validación científica.
Es muy difícil describir lo que ocurre en una sesión psi
coanalítica en términos pulcros y lógicos. La lógica de la
comprensión y la lógica de la relación humana, la lógica del
trabajo psicoanalítico no se ajusta a ¡a lógica de la racion~
lidad (lo que se ha admitido hasta ahora como racionalidad).
Pero aquí tocamos un problema complejo, que la lógica(c~
mo parte de la metodología) también ha llegado a cuestionarse
radicalmente. Razonar para demostrar no es lo mismo que pe~
sar y comprender para investigar. A esto se agrega que, con

�126
mucha frecuencia, los científicos de las ciencias de la natu raleza conocen una metodología simplificada de libros de texto
y están muy lejos de los desarrollos y cuestionamientos de la
metodolog!a. Los científicos no psicoanalistas cuando nos ace~
tan, lo hacen por los "hechos" que no pueden·ya eludir y
no
por vía de la metodología. Los filósofos de la ciencia, cuando
noa aceptan, nos entienden más. Científicamente es más válido
lo último. Lo primero es un proselitismo. Otro problema es la
doble órientación del método y la teoría psicoanalítica y re-monta su historia al mismo Freud. En Maie6.talt en. la. c.ultWta. y
en Con&amp;btu.euonu en pt,lc.oa.nái.-U.l6 Freud reconoció claramentela interpretación de la reconstrucción. Esta última intenta re
construir el pasade del paciente y se basa en una dirección :que Freud mismo llamó "arqueológica"; se relaciona estrechamen
te con la investigación de la histeria y el propósito terapéÜ
tico de llenar las "lagunas mnésicas". La función del analista
consiste --según Freud-- "en adivinar o, mejor dicho, en re:---...
contruir lo olvidado, con ayuda de los rastros que ha dejado".
La interpretación "se refiere a lo que se realiza con un ele
mento aislado del material; por ejemplo, con un acto fallido,
con una ocurrencia, etc. En cambio, se trata de una construcción al comunicarsele al analizado una parte de su historia.La
construcción del analista deberá transformarse en recuerdo en
el analizado".
La utilización cada vez más profundizada de la transferen
cia como fenómeno e instrumento peculiar del método psicoanalf
tico ha traído problemas técnicos y metodológicos específicosque han tenido un curso diferente. La transferelleia es un fen~
meno presente pero también es un fragmento de historia. Pero,
por ejemplo, para Rickman, el psicoanálisis es un método ahis
tórico, dinámico y no un método genético-histórico.
Las exigencias metodolÓgicas varían o cambian de carácter
según la dirección que en ese sentido ~e adopte y según la t~
r!a que fundamenta dicha técnica.
Ademas de esta controversia situacional versus genético histórico, las cuestiones que se suscitan cambian si en lugar
de"llena.r lagunas mnésicas" o "hacer consciente lo inconsciente", el psicoanalista se fija como meta la integración de las
disociaciones o la discriminación. Jstt&gt; afeqta nada menos que
lá qoncepción que se tiene de lo que el psicoanálisis es.
De aqu! a ~os planteos de una antropología no hay siqui!:_
ra un paso: se está de pleno en la concepción del hombre.

127
se hace necesario recordar, por lo menos, algunos problemas que siendo poco tratados no son exclusivos del psicoanálisis,
sino de todo conocimiento científico. Entre éstos se cuentael
papel de los modelos, la sociología del conocimiento, los iu
puestos previos y la ideología implícita en toda construcción
de teorías. En ningún campo científico una teoría se refiere
solamente de los hechos verificados. Una teoría involucra
siempre una ideología. Con esta perspectiva debe también enf~
carse los aspectos teóricos del psicoanálisis, tales como los
del inconsciente, la naturaleza del fenómeno psicológico, la
"mente", el dualismo o monismo cuerpo-mente, etc. Lo importa!!_
te es, ahora, recordar que ning"lµla teoría en ningún campo
científico tiene verificación directa y plena; su vigencia es
aceptable por su valor heurístico, por su construcción ideol-ª.
gica, por su coherencia interna y por su amplitud.
Valoraciones ideológicas y políticas se hallan sustent~
do algunos criterios que implícitamente influyen sobre la te~
ría y la técnica; en psicoanálisis esto resulta evidente
en
los criterios de salud y enfermedad, curación, normalidad,etc.
De todo lo expuesto surge con evidencia, por lo menos, una
conclusión: el psicoanálisis, al igual que todas las ciencias
del hombre y las ciencias de la naturaleza, enfrenta
arduos
problemas metodológicos, muchos de los cuales son comunes
y
muchos otros son específicos. La perspectiva general no debe
"diluir" los problemas específicos del psicoanálisis, pero
tampoco este Último debe hacerse cargo con exclusividad de lo
que otras ciencias tampoco tienen resuelto y, a veces, ni aun
planteado.
Este artículo se complementa y ha sido escrito juntamente con
otro titulado !'Teoría y práctica en psicoanálisis. La praxispsicoanalítica" y que se publicó en la Rev.l6ta. LJl(.U,guaya de P~ic.oan.ciü.,6..U (1969). De todo este retorno a un permanente in
terés personal por la epistemología deseo reiterar mi convi~
ción de la necesidad de que los institutos de psicoanálisis (los encargados de la formación de psicoanalistas) deben o--rientarse básicamente a formar investigadores y no meros pr~
fesionales. El psicoanálisis no debe ser una profesión del a!_
te de curar sino una actividad de investigación: éste es su
verdadero potencial científico y su posibilidad social. Por e
so, en el C.Ul!.!Uculum de la formación de psicoanalistas los

�129

128
institutos de psicoanálisis deben incorporar el estudio de la
metodología, epistamología, historia de las ciencias y filos~
fía de la ciencia, así como esmerarse en el examen de los su
puestos de cada paso del método psicoanalítico.

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Pliic.o.tog.út y Pliic.opatclog-Úl, Comp. V. Z-l6 emzky, fd. Nueva

V.ui.i6n.

�133

La Represión en la República Argentina
en el Area de la Salud Mental
COMISION DE SALUD MENTAL DE
LA CASA DEL PUEBLO ARGENTINO.
El testimonio que presentamos referente a la ·represión
en el campo de Salud Mental, abarca tres partes:
- Una caracterización general y algunas hipótesis de porqué
la represión se ha ensañado particularmente en este terreno
de la salud.
- En segundo lugar, algunos comentarios sobre la situación sanitaria en el área de la Salud Mental.
- En tercer lugar nos referimos a aspectos concretos de la
represión.
En el primer punto, caracterizamos la coexistencia de viejas líneas, antihumanistas y anticientíficas en la
psiquiatría (con su eje puesto en la política manicomial), y de
líneas progresistas que no disocian al sujeto de la
inserción familiar y social. La represión h~ caído masivamente so
bre esta segunda orientación, devolviendo los resortes de la
política de la salud a los representantes de la primera.
En segundo lugar, al comentar la situación sanitaria, nos referimos a la inadecuada distribución de recursos, a la
insuficiente cantidad de medios disponibles y a una deficien
te administración.
El tercer punto, está dedicado a resaltar aspectos con
cretos de la represión _e n nuestra área~ Se ilustra con ejemplos concretos lo sostenido en el primer punto, señalandolos
servic'ios que, por haber adherido en mayor o menor medida- a
una política sanitaria popular, han sido afectados por la re
presión.
A continuación aportamos como testimonio, publicaciones
del periódico La Opinión, adicto al régimen de Videla, y que
sin embargo incluyó en sus páginas en los primeros días
de

�135

134
la dictadura, estos artículos.
El Último testimonio es la declaración de la Federación
Argentina de Psiquiatras presentando una lista de desapareci
dos. Es significativo el hecho de que tres de ellos estaban
en la cárcel desde tres meses atrás.

LA EXTENSION DE LA OFENSIVA AL CAMPO DE LA SALUD MENTAL

Creemos que es necesario diferenciar dos niveles
loJ cuales analizar la presente situación.

desde

Por un lado la psiquiatría es terreno de
permanentes
controversias entre los diferentes desarrollos teóricos y~
técnicos, entre las diferentes teorías psicopatolÓgicas acerca de la salud y enfermedad, pero lo que hasta ahora ha
ocurrido, el énfasis puesto en lo asistencial, que resulta
de las sucesivas medidas tomadas a lo largo de los años,maE_
can la oposición entre dos concepciones de la enfermedad
mental: una no ya controvertida, sino anacrónica y por lo tanto anticientífica y antihumanista, que concibe al pacie.!!.
te como un caso general irrecuperable, a la enfermedad como
un hecho exclusivamente biológico y por lo tanto al hombre
como un individuo desvinculado de sus relaciones famiiiares
y sociales. Coherente con esta concepción resulta una Psiquiatría custodia!, que encierra a los pacientes, alejándolos de sus parientes en muchos casos, que no considera nece
sario entrevistar a los pacientes ni para medicarlos; y otra concepción que ubica a la enfermedad mental en un hombre inmerso dentro de las relaciones de sus semejantes, familia y sociedad y cuya patología y salud mental dependerá
y afectará a dichas relaciones . • Aunque dentro de esta concepción coexisten y polemizan diferentes posiciones teórico
-técnicas (como en cualquier terreno científico),
resulta
de ella una Psiquiatría que busca curar; que investiga técnicas terapéuticas ambulatorias, donde la internación
sea
sólo un episodio; que no sólo trata de mantener el contacto
del paciente con su medio, sino que intenta incorporar a la
familia al proceso tera~éutico; y finalmente que centra mucho de su esfuerzo en el desarrollo de las posibilidade$ de

rehabilitación del paciente. En el caso de pacientes crónicos
esta psiquiatría trata de lograr, en los hospitales y colo
nias, condiciones de vida y trabajo que los transforme en me
humanos y no en depósitos de deshechos humanos.

J±b~

En el primer nivel de nuestro análisis creemos que está
predominando la primera concep€~Ón como base para definir mu
chas de las cesantfas, ya que parte de los cesanteados son ca
racterizados espacialistas que desarrollan en sus servicios=precisamente las modernas concepsiones psiquiátricas sobre el
enfermo mental, y algunos han sido pioneros en la materia.
En el segundo nivel de nuestro análisis entramos en el
terreno de los mitos. A nadie escapa que todo lo que tiene
que ver con la mente, la locura, las técnicas psiquiátricas,
esfá rodeado de un halo de supersticiones, miedos y prejui-cios. son estos los que transforman a los psiquiatras en algo
así como los brujos de la tribu, que motivan cie~tas
actittl
des recelosas hacia ellos, porque los psiquiatras "leen lospensamientos". Este conjunto de prejuicios ha desarrollado la
idea del "lavado de cerebro". Los psiquiatras parecen peligr~
sos porque pueden "meter ideas" en la cabeza de la gente; el
paso siguiente es "ideas raras" y el siguiente "ideas subver
sivas".
Estas erroneas ideas sobre el poder de los psiquiatras sería a nuestro criterio lo que ha provocado la peculiar foc~
lización de las cesantfas en salud mental que se ha producido
en el área de la Salud Pública, además de su fundamentación en las leyes de seguridad, en la mayoría de las cesantías.
SITUACION SANITARIA EN EL AREA DE LA SALUD MENTAL.

. .-

A continuación se hace una breve descripción de la sitµ~

Cl.On:

MALA DISTRIBUCION DE LOS RECURSOS. (de ·por sí escasos):
- Grandes zonas del país desvalidas .
- Despreocupación del problema en los niveles provinci~
les y comunitarios que se desprenden y desarraigan de sus en-r
fermos en vez de asistirlos.
- Falta de información y por lo tanto no pueden coordi-narse los recursos.
- Frustración del personal po~ malas condiciones de tra-

�137
136 .
bajo, escaso rendimiento y retribución injusta.
ESCASA O DEFICIENTE ADMINISTRACION:
- Falta de programas, análisis de rendimientos, de org~
nización, de normas, de supervisión, evaluación, capacitación
y estímulo para el personal.
. .
.
- carencia o grave escasez de normas administrativas de
finidas, no realizándose los presupuestos en base a programas.
- No hay estudios de costos y rendimientos, ignorándose
la eficiencia.
- contínuas intervenciones al INSM (Instituto Nacional de salud Mental)

za es fruto de sacrificios individuales, ya que no se coordi
na, ni se orienta ni se explotan todas las posibilidades.
- se desperdician buenos pctenc iales intelectuales ybas
t b s campos hospitalarios y sociales de la investigación.- - se detiene el progreso científico y se depende de los
avances realizados en el axtranjero.
- No se aplican medidas preventivas derivadas de los re
sultados de las escasas investigaciones epidemiológicas rea
lizadas, con lo que se esteriliza el trabajo realizado.
- se pierden investigadores que van a trabajar al~xtra!:_
jero.
- No se toman en cuenta las concluciones de los congresos y jornadas como elementos de utilidad para cualquier pl~
nificación.

FALTA O GRAVE ESCASEZ DE PERSONAL ESPECIALIZADO O RENTA-

AGRAVAMIENTO AL EXTREMO DE LA SITUACIQN POR LA CRISIS ECONOMICA Y LA POLITICA ECONOMICA:

- La no realización de concursos por congelamiento de va
cantes que se mantienen desde principios de 1975, salvo alg~
nas excepciones, a mantenido o distorcionado el plantel p~of~
cional realizándose la asistencia psiquiátrica sobre la base
de profecionales sin reconocimiento oficial Y qu~ en
mayoría de los casos concurren gratuitamente. Esta situacion des
virtua todo 1ntento de buena administración .
- No se promueve formación especializada a personal aux
iliar de enfermería, ni se estimula la especialización de téc
nicos en prevención, rehabilitación, asis~encia social, técni
cas auxiliares terapeúticas, etc.

- se torna dramática la situación en elárea de S.M., ya
que lo que en este momento está en peligro es la vida de los
pacientes internado s en los hospitales y colonias psiquiátri
cas.

DO:

7~

INEXISTENCIA O ESCASEZ DE IMPORTANTES ESLABONES DEL SIS
TEMA PSIQUIATRICO:
- No es posible encontrar para cada tipo de paciente la
instalación que lo trate en forma adecuada y en tiempo oport~
no. Faltan-,servicios especializados en niños, adolescentes, gerontopsiquiatría, tanto para tratamiento ambulatorio como para internación.
- Grandes esfuerzos se esterilizan por falta de oportun~
dad, continuidad o coordinaci~n.
INCOORDINACION Y FALTA DE PLANES Y DE APOYO A LA INVESTI
GACION:
- No se estimula la investigación. La poca que se reali-

DE

ALGUNOS ASPECTOS CONCRETOS DE LA REPRESION EN EL AREA SALUD MENTAL:

LA

Es necesario destacar que dentro de esta estructura caracterizada por el desorden y el deterioro muchos profecion~
les aunaron sus esfuerzos, y sobre la base de su trabajo no
remuneradb -en la inmensa mayoría de los casos- trataron de
desarrollar un tipo de atención psiquiátrica más acorde con
las modernas adquisiciones en el campo del conocimiento y de
las técnicas terapeúticas de la psiquiatría. Intentaron asf
dar respuesta a la demanda creciente de la población, mejorando su nivel de educación sanitaria concurre a los servi-cios de psicopatología solicitando atención para una amplia
gama de patologías.
Resultado de estos esfuerzos han sido los esfuerzos de
tipo comunitario, la creación de hospitales de día, los dif~
rentes desarrollos teórico-técnicos de formas de atención~
bulatoria, los proyectos específicos para alcohólicos, drog~
dictes, el desarrollo de grupos dentro de los servicios de
dicados a niños y adolescentes, etc.
Esta era la compleja situación en el área de la Salud -

�138
Mental hasta marzo de 1976, en que se produce el golpe militar. Señalaremos hechos que demuestran el intencionado y sis
tematico deterioro iniciado desde entonces.
El tres de abril las fuerzas militares,equipadas con -tanques, helic6pteros y armas largas ocuparon el Policlínico
Posadas en Ramos Mejía, una localidad suburbana, ubicada cer
ca de Buenos Aires. La intención es demostrar que el hospi--=tal es base de operaciones de la guerrilla. Profecionales, enfermeros y trabajadores del hospital son maltratados, y a
rrestados 160 de ellos. Con posterioridad todos fueron elimi
nados de sus cargos y permanecieron arrestados tres profeclo
nales y nueve trabajadores sin ningún cargo ni acusación en
su contra, ya que no se confirma la sospecha.
Después de esto, la primera semana de abril fueron afe~
tados los siguientes servicios de Salud Mental por una ley de prescindibilidad dictada para los trabajadores gubername~
tales, que los elimina por razones de servicio y de "presunta o potencial perturbación ideológica". Este fue el comienzo de una ofensiva que en la actualidad -julio de 1977-, ha
hecho que todos los centros mencionados dejen practicamente
de funcionar:
Centro de Salud Mental No 1: Primero son exonerados su
jefe y una psicóloga; después se prohibe el ingreso de perso
nal ad-honorem y tesas las actividades se degerroran, se re
inici3~ia~aplica~ión de electroshock.
Centro de salud Mental No 2: Se elimina a su jefe y cua
tro coordinadores. se prohibe también el ingreso de personal
ad-honorem y cesan las actividades del Centro.
servicio de Psicopatología del Hospital Alvarez: Se eli
mina a su jefe y cinco profecionales.
Servicio de Psicopatología del Hospital Tornu: se elimi
pa a su jefe.
Servicio de Psicopatología del Hospital Pirovano: Se~l!_
mina a su jefe, se limitan los residentes y suspenden activ!_
dades formativas.
servicio de Psicopatología del Hospital Alvear: Se
ha
cha a uno de sus psiquiatras.
servicio de PsicopatologÍa del Hospital Penna: Son ñechados su jefe y uno de sus psiquiatras.
Servicio de Psicopatología del Hospital Piñeiro: son eliminados dos psiquiatras

139
Estos son los servicios de salud Mental pertenecientes
a la ciudad de Buenos Aires. En todos aquellos, por orden su
p~qr se interrumpieron las actividades docentes y de super
v±clón y se prohibió a los psicó¡ogos que efectuaran psicot;
rapia, perrnitiendóle solamente la aplicación de tests psico::16g{cos. Todas estas separaciones de cargos ~e originaron en
razones de seguridad, --sospechas de presuntas actividades subversivas--, sin sumario o juicio, sin explicaciones ni oportunidad para la defensa.
En los hospitales pertenecientes a la competencia del gobierno nacional la situación es la siguiente:
Hospital Aráoz Alfaro: Uno de los más prestigiosos
en
América Latina y conocido en todo el mundo, lugar de formaQ~
ción de muchos psiquiatras latinoamericanos. Primero fueron
destituidos su jefe y otros psiquiatras, después fueron dete
nidos miembros del personal lo que originó el alejamiento de
numerosos profesionales, debiendo emigrar muchos de ellos.
Hospital Finochietto: su jefe fue eliminada y a los pro
fesionales que trabajaban allí -médicos y psicólogos en núme
ro de setenta y cinco- y lo hacían ad-honorem, se les prohi-:bió el acceso. Quedaron sólo una psicóloga y una médica {que
estaban rentadas) y la atención descendió de cien a ocho pa
cientes diarios. Prácticamente significó el cierre del servi
cio en un área muy populosa de cuatrocientosrnil habitantes-:donde era el único completo con sus secciones de Familia,
Alcoholismo, Interconsulta, Infante-juvenil, etc.
Centro de Salud Mental Ameghino: Se elimina a siete pr~
fesionales además de enfermeros y personal administrativo. su director --que no quizo denunciar a su personal-- fue e!:
viado a un hospital a sesenta kjlÓmetros de distancia de la
cápital. Se cierra el Hospital de día.
Hospital Psiquiátrico Infante-juvenil Tobar García: Se
elimina a cinco profesionales y miembros del personal adrni-nistrativo.
Hospital Psiquiátrico Moyano: Se elimina a dos jefes de
sevicio y a ocho profesionales mas. Se prohibe el acceso de
ochenta y cinco profe§ionales que lo hacían ad-honorem.
Hospital Psiquiátrico Borda: Se elimina a siete profe--

�l 40

141

sionales, incluyendo cuatro jefes con más de dieciocho años
de servicio. Desp~s se despide a veinte enfermeros y personal administr~tivo. Esto en un hospital donde hay guardias ,(!e cuatrocientos pacientes con un enfermero.
En todos los casos que hemos descrito las exoneraciones
fueron de profecionales que ocuparon sus cargos por concurso,
muchos de ellos de conciderable prestigio. La fo~ en que fueron despedidos presenta los siguientes rasgos comunes: 1)
Se solicitó-;,lista de las autoridades del respectivo establecimiento (ello implicó no sólo persecución por razones políticas, sino instrumentación de enemistades personales);2) La
eliminación fue sorpresiva; 3) cuando lo solicitaban se les
otorgaba una entrevista con u funcionario, un odontólogo de
la Fuerza Aérea. Este expresaba que se investigarían las id~
as del afectado (en una primera etapa la suspención era provisoria), y que sus antecedentes serían investigados por las
fuerzas de seguridad; 4) Todas las medidas fueron tomadas~in
sumario previo, ni juicio; 5) En todos los casos se ignoró las causas reales o acusaciones existentes; 6) No se
perm!_
tió legítima defensa; 7) A los exonerados no se les permite
ocupar ningún otro puesto oficial.
Algunos ejemplos de hechos sucedidos en el interior del

pals:
Provincia Entre Ríos: Fueron exonerados cuatro psiquiátras, uno de ellos director del Hospital Roballos De Paraná.
La situación fue similar- a la descrita anteriormente, pero en este caso el director del Roballos apeló al juez que orde
nó su reposición; después~e esto también el juez fue despedI
do de su cargo.
Provincia de Córdoba: Fueron separados más de veintici~
co empleados de los servicios provinciales de salud, entre ellos varios profesionales.
En

'
cosquín {Córdoba): Ciudad ubicada a unos ochocientos

kilómetros de Buenos Aires, en mayo del 76, tropas del EjéE_
cito en número de ciento cincuenta, con bazookas, armas la!.
gas, perros y aviones actuando como apoyo, ocuparon el Hosp!_
~l Psiquiátrico Santamaría que alberga tres mil pacientes crónicos. Otra vez, malos tratos, absoluta falta de respeto
a los pacientes y al personal. Se arresta a un psiquiatra,el

1

Dr. Sassatelli, que permanece detenido desde entonces, y a
dos psicólogas. En uno de sus pabellones se aloja a doscien- ·
tos habitantes de la zona que también fueron detenidos.
Provincia de Buenos Aires:En el Hospital Municipal
de
Quilmes fue destituido su jefe. Se le impidió el acceso de algunos profecionales porque tenían barba y de psicólogas porque usaban pantalones. Finalmente se prohibió el ingreso
de los profesionales ad-honorem. Todo ello implicó el cierre
~el Servicio de Psicopatología.
A nivel nacional, ·el Delegado Militar en el Consejo Na
cional de Educación, suspendió el funcionamiento de unos , ~~
veinte Centros Técnicos de Orientación, que asesoraban ama
estros, padres y alumnos que presentaban dificultades en elproceso de aprendizaje,por haberse limitado los servicios de
ciento veintinueve docentes que revistaban en dichos organl!

mos.
Lo anterior se refiere a la atención enSalud Mental. En
cuanto a la enseñanza psicológica y psiquiátrica, se cerra-ron gra.~ número de residencias de la especialidad y la docen
cia que se desarrollaba también en los servicios de psicopa:"
tolog!a de muchos hospitales generales, volvió a impartirselos en las cátedras tradicionales de los grandes manicomios
de la ciudad de Buenos Aires. Gran número de profesores y ayudantes de las carreras de Psicología y sociología en las Universidades de Córdoba, La Plata, Rosario, Buenos Aires, Mendoza y Tucumá~, fueron eliminados. ~e cerró la inscrip- ción en primer año de las carreras de Psicología en córdoba,
y Mar del Plata. En una entrevista publicada en el diario "córdoba" de esa ciudad, (8 de Mayo de 1976) el Secretario General de la Universidad de Córdoba, se refirió a las técni
cas de penetración subversiva. Declaró "que la filogofía delos 9lanes de enseñanza". Habló de delincuentes ideolÓgicos,
10 como Freud y Marx, para citar a los m..as frecuentes".

Además de todo esto, un gran número de profesionales psicólogos y psiquiatras han dejado el país emigrando a México, Venezuela, Brasil, España, Francia, etc. Detenciones,
secuestros, amenazas, clima de intimidaci6n y falta de opo.!:
twtl.dades son las razones de tal determinación.

(
•1

1
1

�143

142 /
1

PSIQUIATRAS DETENIDOS O DESAPARECIDOS

·1.- EDUARDO LLOSAS: Detenido en San Luis desde abril de
1975, sin ninguna acusación y alojado desde entonces en el
Penal de Rawson, Ex sacerdote y médico del Hospital Psiquiátrico de San Luis.
2.- NíCOLAS ESPIRO: Detenido desde el 12 de febrero de
1976, acusado de militar en una organización política de izquierda. Distinguido psicoanalista y Director de la Clínica
Racker de la Asociación Psicoanálitica Argentina. Alojado en
la Unidad Penal No . 9 de La Plata.
3.- CLAUD!O BERMANN: Detenido desde el 27 de abril
de
1976, primero en la Penitenciaría de Córdoba, donde permanecio totalmente incomunicado hasta el mes de diciembre,en que
es trasladado al Penal de Sierra Chica en la Provincia de~u~
nos Aires. Sin ningún cargo, está a disposición del Poder E
jecutivo, si bien no figura en ninguna de las listas public~
das y se le ha negado la opción a salir del país. Ex Profe-sor de la Universidad de Córdoba y Director del Instituto -Neuropático.

4.- FRANCISCO BELLAGAMBA: secuestrado en su domisilio en abril de 1976, sin que hasta la fecha se sepa nada de él,
a pesar de intensas gestiones. Su casa fue destrozada Y rob~
da durante el secuestro. Psicoanalista de prestigio Y miem-bro de la Federación Argentina de Psiquiatras .
5.- ANTONIO CALABRESE: Arrestado sin causa ni juicio en
abril de 1976. A raíz de las pésimas condiciones de la pris!_
ón y su mala salud, debió ser hospitalizado. Después de seis
meses, por gestiones del consulado de Italia, se consiguío su traslado a ése, su país de origen. Prestigioso médico del
Hospital Colonia de Oliva (Córdoba).

6.- CARLOS SASSATELLI: Arrestado en el Hospital Colonia
santa María, córdoba, en ~ayo de 1976. Alojado e incomunicado hasta diciembre en la Penitenciaría de córdoba, fue luego
traeladado al Penal de Sierra Chica, eft la Provincia de Buenos Aires. Sin causa ni proceso. Secretario científico de la
Regional Centro de la Federación Argentina de Psiquiatras.

7.- RAUL FUENTES: Desaparecido el 28 de junio de 1976,
sin que hasta la fecha se tenga ninguna noticia de él. Pres~

tigioso psiquiatra de La Rioja v dirigente de la Regional -Centro de la Federación Argentina de Psiquiatras.
8.- JUAN CARLOS RISAU: Detenido en su domicilio en julio de 1976. Desde entonces se carece totalmente de información sobre su paradero, Psiquiatra de prestigio, autor de nu
merosos trabajos científiccs y Secretario Gremial DE la Fede
ración Argentina de Psiquiatras.

9.- ROBERTO PARGAMENT: Detenido en su donicilio en septiembre de 1976. Fue allí barbaramente golpeado y torturado.
"pégale más fuerte que es judío", escuchó su esposa que de-cían los torturadores, mientras ella ambarazada de siete mes
es se encontraba encerrada en el cuerto vecino. Psiquiatra y
miembro destacado de la Escuela de Psicoterapia Psicoanalíti
ca.
10.-BLANCA TARNOPOSLKY: Secuestrada junto a se esposo e
hija en junio de 1976, sin que hasta la fecha se sepa nada de ella. Es tal vez el caso más dramático. Distinguida psic~
pedagoga , autora de textos sobre el tema.
11.- ALEJANDRO PASTORINI: Detenido en Rosario en mayo de
1976. Sin causa ni proceso, no ha sido liberado aún. Miembro
de la Regional Litoral de la Federación Argentina de Psiqui~
tras.
12.- SILVIA BERMANN: Su hija Irena y el novio de su hija
menor, DAfUAN ALFREDO SOTO, fueron secuestrados en noviembre
de 1976, sin que hasta la fecha se sepa nada de ellos. Su c~
sa y su auto fueron asaltados y robados. Ex Presidente de la
Federación Argentina de Psiquiatras.
13.- ROSA MITNIK: secuestrada en noviembre de 1976, sin
que hasta la fecha se sepa nada de ella. Distinguida psicoanalista y miembro de la Federación Argentina de Psiquiatras.
Estos son algunos de los casos más relevantes que pue-den ser dados a publicidad. Existen muchos más, pero no
se
dan a conocer por temor a represalias.
CONCLUSION
Todo lo anteriormente referido es sólo una parte del a
taque perpetrado por la Dictadura de la Junta Militar Argen-

�145

144

Reseñas

tina a la docencia y a la asistencia en materia de Salud Men
tal.
Esta política de terror, que afecta al conjunto de la sociedad argentina, ha alcanzado niveles de mayor profundi-dad que los que en este modesto esfuerzo hemos podido perfilar. Téngase presente que ningún ciudadano cuenta con la cer
teza de si regresará con vida a su casa, o si algún familiar
o amigo no engrosará la lista diaria de los desaparecidos,
entanto que los secuestros y detenciones son totalmente indiscriminados.
La angustia económica y la inflación que devora día a
día los salarios congelados, son factores también importantes que perturban el equilibrio y la salud mental de toda la población. Así tambíén, el fomento de la delación y la
mentira, la corrupción, el terror, la deserción escolar ere
ciente, son entre otros los factores que acentúan un climaenrarecido por la falta de oportunidades, también a nivel de la cultura, la educación y el arte. Intentos vanos que
no logran suprimir ni quebrar la histórica decisión del pu~
blo argentino por concretar su definitiva liberación.

TITULO OJUG1NAL

Crimini di pace

LIBRO

Los Crímenes de la Paz

AUTORES

Franco, Franca Basaglia Ongaro

COAUTORES

Vladimir Dedijer, Michel Foucault,
Robert Castel, René Louran, Vicente,
Accattatis, Erick Wulff, Ronald Laing,
Erum Goffman, Thomas Szasz, Stailey
Cohan, John McKnight, etc.

TRADUCCION DE

Juan Diego castillo

COLABORADORES

María Elena Petrilli y Marta E. Ortiz

PRIMERA EDTCION

1975, Italiano (Giulio Ginaudi Editare
S.P.O.Torino)

SEGUNDA EDICION

1977, Español

México, D. F. julio de 1977.

EDITORIAL XXI
Consta de 3 partes, con 12 capítulos a tratar, tiene 351
páginas.

�147

146
INTRODUCCION
Tentativa de reunir testimonios que refleje n y expresen desde puntos de vista diferentes; en qué consiste Y en
qué se fundamenta el Orden ~ocial y la condi~ión de paz en
la cual nos encontramos viviendo (Textual, Pag. No. 9).
Tentativa de presentación:

r.

e) Concepción ideológica
ción Hospitalaria.

y

práctica (real) de la Institu--

Ideología {Institución de cura)
Hospital

&lt;

Práctica (Lugar de segregación
y violencia)

Definición de conceptos:
a) Función ideológica de ciencia.- Instrumento de con-servación del sistema social. (Subordinación práct!_
ca de la ciencia a los intereses de una sociedad que
no representa a todos los ciudadanos).
b) Violencia institucionalizada.- Estrategia para la -conservación del sistema social.
c) Intelectual (teórico).- Funcionarios del consenso o~
Técnico del Saber (prác tenido e instrwnentalizado tica} (Sartre)
- por la clase dominadora en perjuicio de los oprimidos,
es decir que se encargan de
asegurar "Legalmente" de a-quellos grupos que no con-sienten ni activa ni pasivamente.

Ya que el asilado es considerado por todos como
lirante en cuanto menos conoce las causas de su
ción como respuesta a la enfermedad que sufre.
actualidad en todos los hospitales de "cura" es
nico que tiene razón).

~

Funcionario
(Empleados del
grupo dominante)

o

Proletariado
Oprimido

Institución
de
"Salud Mental"

O
/\.

C

Segregados,
Marginados, etc.

Psiquiatra
Enfermeros

ºLocos

más deinterna
(En la
él el J:!

"Manicomio no es para quien sufre trastornos mentales,
sino un lugar de represión de ciertas desviaciones del
comportamient o de la clase subalterna".

CUESTIONARIO
lQué función terapéutica tiene el manicomio?
lQuién es el psiquiatria que se presta a esta destruc-ción?

d) Analogía entre Div. de clase y Div. Institucional
Burgueses
Opresores

Productor
de locura

lQué función
lQué finalidad
lQué necesidades satisface?

REseño.
Rene Cardenas Valdes.

�149

148
4.-

l Crear Instituciones en donde puedan ser tornados en

cuenta corno personas?
5.EL PSIQUIATRA, SU LOCO Y EL PSICOANALISIS.
De Maud Mannoni
Ed. Siglo XXI

LIBRO

¿

Es necesario defender a la Sociedad de la locura 0
en su defecto es a la locura que debernos defender de la Sociedad que la segrega?

Aspectos Principales
TITULO ORIGINAL: LE PSYCHIATRE, SON "FOU" ET IA PSYCHANALYSE .
Editions du Sevil - 1970
Este libro consta de 3 partes comprendidas en 8 capítulos:
1o.- La Locura y la Institución Psiquiátrica.
2o.- Institución Psiquiátrica y Psicoanálisis.
3o.- Psicoanálisis y Antipsiquiatría.
Principales problemas que se plantean:
1.-

La segregación de la persona señalada como" loco".

2.-

Más que el problema de la enfermedad en sí, la rela-ción que la sociedad establece con la locura, la idea
colectiva que de ella se tiene.

3.-

El problema de que las investigaciones e innovaciones
que en teoría o en clínica tratan de introducirse para mejorar las instituciones son truncadas por los -prejuicios y el sistema tradicional ya establecido.

Ante estos problemas se plantean varias alternativas :
1.-

2.-

¿

Llevar al loco a un asilo para que no cause problemas a la familia o dejarlo en el seno familiar?

l Reformar las instituciones para una mejor atención

Empezaremos por mencionar que para internar a un enfer
rno menta~ es~ne~esario que pase por un proceso que ernpezar"K
por un diagnostico, con este diagnóstico se catalogará y -una persona indicada (Médico) dirá si debe ser segregado, porque no es posible que conviva con las demás personas --" norma l es,
" 1o cua l traera
~ algunas "ventajas" y "desventa-jas".
VENTAJAS
- Huir de su angustia.
- Le permite obtener lo
que de otra manera se
le niega.

- Se siente justificado,
la locura le da cierta
irresponsabilidad y c~
rno "loco" se ve perdonado.

DESVENTAJAS
La institución le crea una
nueva enfermedad a la que
ya tenía con anterioridad.
- Es segregado y señalado.
Es despojado de sus dere-chos corno ciudadano.
- No tiene derecho de hablar.
- Es sometido a arbitrarieda
des y se le priva de todovalor.
- Es sometido y tomado como
objeto de ciencia, se le desconoce corno sujeto.

y una mejor estanc ia del "loco"?
3.-

¿Curara la colecti v idad antes de curar al indivi-duo?

La enseñanza para los nuevos analistas es transmitida
ya con las experiencias y prejuicios científicos y el s~-ber transmitido no da paso a la verdad. Para curar a la colectividad antes que al individuo, es necesario tener to
da una estructura social.

�150

151

La locura ha venido a llenar algunos espacios vacíos,
tanto el espacio que dejara la brujería como el que deja-ran los leprosos, la colectividad huye del loco.

perse el encuadre, el paciente se siente solo con su mundo
de fantasía, porque ya no tiene quien le ayude a sobrellevar sus angustias y buscará un soporte, un apoyo.

En su posición el analista tiene 2 Status que cumplir
1.- Como protector de la sociedad (Policía).
2.- Como defensor de los derechos del "loco".
sabemos que el seno de la familia no sería lo adecuado pero y la institución en donde se le segrega, se le eti
queta, se le aparta, es sometida a arbitrariedades de médI
cos, enfermeras y encargados, se le priva de todo valor c~
mo persona y cuando el loco se cansa y se subleva no tiene
más que comportarse anormalmente.

Nos comenta Basaglia que el problema no radica en la
humanización de las Instituciones y hospitales, sino el rno
do en que se concibe y se trata la enfermedad mental.
Surgen entonces varios movimientos ante la locura
Psiquiatría Comunitaria.- Que utiliza medios, técnicos "mo
dernos" que hacen del psiquiatra un intermediario tanto en
el medio familiar como a nivel de las estructuras sociocu_!.
turales, se forma un equipo médico-social que divide en -sectores a la ciudad y levanta encuestas psicosociológicas,
etiquetando a los "anormales" que posteriormente son somet.!._
dos a cuidados y exámenes, todo este proceso sofoca lo que
el enfermo trata de hablar a través de su locura. Para la
psiquiatría comunitaria la locura es antisocial.
Psiquiatría Institucional.- Cuya esperanza de cura se centra en las Instituciones, con el loco dentro de la institu
ción, desprovisto de todos sus derechos y teniéndolo bajomedicamentos, crea una microsociedad.
INSTITUCION, PSIQUIATRIA Y PSICOANALISIS
En toda situación analítica surge un fenómeno llamado
encuadre, que se da en una interacción del paciente y el analista o entre el individuo y la institución. La ruptura de ese encuadre producirá angustia, esa ruptura puede darse por vacaciones o por enfermedad del analista, al rom

El paciente puede usar . el rompimiento del encuadre co
mo un mecanismo defensivo para no hablar de su interior, es decir de su contenido inconsciente, de algo que podría
ser muy conflictivo. Un ejemplo podría ser el de un pa--ciente que era muy puntual en sus sesiones, que empieza a
faltar, a deberle algún dinero a su analista. Este rompimiento, esta ruptura, surgió ante la angustia de volverse
loco si el análisis lo ponía en una posición en la que tuviera que hablar de lo que no había hablado nunca, así se
movilizan sus defensas, impidiendo el proceso normal del análisis, de esta manera se cumplió su deseo de eliminar al analista, (fantasía). Es difícil decir lo que ocurre·en una relación psicoanalítica, si en lo que a fantasía se
refiere, no podemos apelar antes al campo de lo imaginario,
a las primeras experiencias que se basan en la necesidad insatisfecha, ahí tenemos el campo de l o imaginario ligado
al principio del placer, hay un deseo de encontrarse o recuperarse como sujeto, en base a esta pérdida de objeto, surgen los primeros fenómenos psíquicos y comienza a buscar
se como sujeto.
Lacan nos dice que durante esta búsqueda surge la eta
pa especular.
El destino del hombre se va a definir desde los prim~
ros fenómenos psíquicos basados en sus primeras experien-cias y primeras huellas perceptivas, a través de estas hue
llas el sujeto se reconoce.
Podemos observar el intenso jÚbilo de un niño frente
a un espejo, se identifica con esa imagen, con su otro im~
ginario, de esta manera se va estructurando el "yo" especE_
lar. El niño siente estar al mismo tiempo donde se siente
que está y donde ve su imagen reflejada en el espejo, se identifica, es ésta una cierta forma de aliéftación, tomando en cuenta, que la captación de la imagen no corresponde
todavía al ser real del niño, sino a la imagen reflejada.
De esta manera el individuo reconoce su imagen, se produce

�152
153
un encuentro entre el cuerpo del niño y del otro, ese otro
va a garantizarle la realidad de su existencia. De la mane
raen que se identifique en esta etapa dependerán sus rela:ciones posteriores.
ANTIPSIQUIATRIA

La antipsiquiatría no está precisamente en contra de
la psiquiatría, sino en contra de la manera en que la co-lectividad ve al loco, está en contra de las arbitrariedades que con el loco se cometen, la antipsiquiatría defiende al loco contra la sociedad y se afana en construir luga
res de recepción de la locura.
Ha nacido como una protesta contra cierto monopolio
del saber médico, se considera que el médico sabe lo que es la enfermedad, pero el paciente no sabe nada de ella.
Los antipsiquiatras pretenden cambiar la actitud de aquel a quien se llama médico ante aquel que se llama en-fermo mental.
La antipsiquiatría hace de la curacion un proceso nor
mal que no tiene ninguna terapéutica, sino que deja que la
enfermedad siga su proceso normal, que se desarrolle con libertad.

INSTITUCION
En Francia en una institución llamada Barde fw1dada ¿
por Oury, hay un lugar en donde trabajan juntos estudian-te, enfermo, psiquiatra. La no segregación entre terapeuta y paciente resuelve el que haya un lugar adecuado para
el enfermo mental, esto crea un problema, que este tipo de
Instituciones en los que se vive tan bien y el enfermo está confortable en ellas, a la primera dificultad con el -mundo exterior los pacientes querrán volver de nuevo a la
institución.
El creer que con la libertad no habrá más locura es completamente falso.
Las manifestaciones de la locura no son sólo el resu!_
tado del proceso de la enfermedad 1sino el efecto de una re
lación entre la sociedad y el loco.
Este libro ni algún otro, nos da ninguna solución a la segregación del "loco" pero sí, plantea nuevas interrogantes que más adelante pueden contribuir a algunas modifl
caciones de provecho. Pero . . . . . • . . . .
¿ Debemos dejar la locura en libertad corriendo el riesgo
de poner en peligro a la sociedad o debemos dejar que el individuo "loco" se exprese y diga su verdad?

Cuando el paciente delira hay que dejarlo delirar, -los antipsiquiatras dicen que es una mejor forma de curar,
el enfermo entra en la institución a desarrollar una crisis
que no será tolerada en ninguna otra parte.
Laing considera que el delirio es como un viaje, que
es necesario asistir al episodio eaquizofrénico agudo, que
precisa de público, la presencia de un testigo será como un sostén para su delirio; el espectador debe sufrir y a-rrancar al otro su angustia. El paciente desde el principio de su cura va a comenzar a reproducir en sus actos lo
que ha tachado en su memoria.

Reseño:
Maria de la Luz Estupiñan.

�155

154
RESEftA

La Psicología: Mito Científico
Didier Deleule, Editorial Anagrama

La ciencia está ideológicamente determinada, tesis --

con un sentido bastante amplio (sobre todo si se piensa en
las ciencias sociales), sirve como línea central a expli-car, precisamente desde la base de la epistemología mate-rialista; para sus fines concretos Deleule nos presenta -los límites, alcances y funciones de las prácticas psicoló
gicas, teorías psicológicas que desde el discurso de Deleu
le se comprenden corno la realidad lo indica, corno susten-tos verbales de la práctica ideológica dominante.
Didier Deleule procede a una explicación bastante con
vincente de las teorías (técnicas) de psicología dorninan-=tes, por respondientes a necesidades técnicas de opresión
y de disfrazamiento de las contradicciones sociales.
Partiendo con esto al análisis epistemológico (el
principal análisis, menciona) de las siguientes discipli-nas: la caracterología, el conductismo, neoconductismo, -psicología culturalista, sociometría y teorías personalistas.
Deleule sugiere desde lo no dicho en su texto al psicoanálisis como punto de partida para la construcción de la psicología, algo que merece explicación aparte.

Reseño:
Francisco Mo~a Larch.

NOMBRE DEL LIBRO: PSIQUIATRIA Y ANTIPSIQUIATRIA DE
DAVID COOPER.
EDITORIAL PAIOOS.

Es un libro de crítica a la Psiquiatría pero no en un
sentido completo. Es decir, acepta los elementos teóricos
pero no los procedimientos de instituciones psiquiátricas.
Se centra en lo que es considerado el problema de la
psiquiatría "La esquizofrenia".
Desde el punto de vista de la antipsiquiatría, la psi
quiatría toma al loco como un inválido social, lo restrin::ge y lo hace actuar pasivamente. Hace notar que la psi-quiatría está al servicio de los intereses alienados de la
sociedad.
En el capítulo II propone una orientación distinta a
la convencional con respecto al problema de la esquizofrenia, que está relacionada con algunos estudios sobre la fa
rnilia realizados en Estados Unidos.
En el capítulo III menciona la historia clínica de un
joven en quien se diagnosticó esquizofrenia. Intenta llegar a la comprensión del problema en términos de su natura
leza familiar y acontecimientos cla~es que le ocurrieron a
él, y no en datos clínicos incomprensibles.
En los capítulos IV y V hace un bosquejo de los principios y la práctica de una unidad terapéutica experimen-tal para pacientes esquizofrénicos. Haciendo refer~cia a la irracionalidad de los métodos institucionales y a las
instituciones en sí.
En e1 capítulo I habla de la violencia y la psiquia-tría, y este término es tomado no cano la violencia del pa

�15:6

ciente 'hacia, sino como la violencia de la psiquiatría.
Violencia en este sentido significa: la acción corrosiva.!
de la libertad de una persona sobre la libertad de otra.
_No se trata de agresividad física directa aµnque ese puede
ser el resultado.
Se dice que el paciente es el resultado de una situación familiar enloquecedora. Este es llevado a un hospi-tal psiquiátrico en donde continúa esta situación enloquecedora, ya que allí encuentra una reproducción casi exacta
de la familia.
Ya algunos pslquiatras se habían preguntado qué era lo que ocurría con la familia del paciente, haciendo obser
vaciones como estas: "quizá no tengamos aquí al que realr:mente tendría que estar". Pero a pesar de esto sólo se -pregunta a la familia algunos datos que se necesitan sobre
el paciente, y no se hace un estudio sobre la familia.
La Alienación se refiere a la acción y al acto de negar la acción en un grupo. Y el extrañamiento es el senti
miento de estar apresado en un proceso que es ajeno a laspropias intenciones.
Dentro de algunos estudios hechos sobre la familia en
Estados Unido~ Gregory Beston y colaboradores elaboraron lo que podría ser la génesis de la esquizofrenia en la familia {esto sobre el elemento elegido). Se trata del do-ble vínculo.
Capítulo III habla de toda una serie de procesos que
se siguieron para el estudio de una familia, tales como: Debe tenerse en cuenta la metacomunicación, y una serie de
entrevistas elaboradas en muy distintas combinaciones con
miembros de su familia y el paciente mismo. Claro que debe tomarse en cuenta el factor modificación de las relacio
nes familiares ante una situación controlada.
El libro proP9ne una antipsiquiatría, en la cual las
personas no son invalidadas y donde se respeta su libertad.
Pero antes de hablarse de un proceso como éste, es necesario conocer lo referente al progreso del paciente en estas

157
situaciones. Esto es experimentar teórice y prácticamente
lo que es una comunidad terapéutica.
El objetivo de una comunidad que verdaderamente diera
salud, sería una comunidad de lil?ertades, una situación en
la cual las personas puedan estar juntas de modo tal que sea posible dejar a solas a cada uno de sus miembros. como antes se dijo el problema a tratar sería la esquizofrenia y el énfoque que se le daría serfa el tomarla no como
entidad nosolÓgica, sino como cierto conjunto más o menos
especificable de pautas de interacción personal, esto es qüe se debía tomar a la esquizofrenia no como algo que ocu
rre en una persona sino más bien entre personas.
Los grupos terapéuticos que se trabajaron no se trata
ron de un modo analítico, aún y cuando existían procesos·=de transferencia y proyección. Al encontrar~e en una situación tera~utica ésta podía funcionar transferencialmen
te eil cuanto el terapeuta y los demás elementos del grupopodÍan representar imágenes parentales. Pero lo único necesario de hacer era una intervención que transformara lo
implícito en explícito.
Una de las metas era comprender la conducta presente
del paciente (conducta esquizofrénica) en téilllÍnos de complejidad, tanto vertical como horizontal (complejidad vertical: el desarrollo en su familia y los orígenes familiares de sus padres) (complejidad horizontal: sus reacciones
de aquí y ahora con sus pacientes y el personal de la unidad y con sus padres cuando lo visitan).
Por estos medios se puede determinar con precisión las
formas de invalidaci6n que la persona ha enfrentado y cuáles son las fallas de su estrategia de vida.
En Londres en 1962 se estableció una comunidad terapéutica llamada Villa 21, en la que experimentalmente se iba a tratar de resolver problemas prácticos propios de la
institucionalización.

se puede observar {en hospitales) donde pacientes jóvenes rotulados como esquizofrénicos son tratados con los

�159

158
métodos para pacientes altamente perturbados.
El proyecto de comunidad terapéutica quedó instalado
en lo que era la sala de shock insulínico, {a medida que se fue eliminando la aplicación del shock esta sala quedó
dispuesta).
El personal que se seleccionó: la selección se hizo de tal manera que los elementos tomados no hubiesen sido afactados antes por la institucionalización para que de
esa manera fueran más capaces de tolerar las ansiedades ..
provocadas por el trabajo grupal.
Al principio los encuentros de la comunidad se realizaron sólo dos veces por semana.
En el programa inicial los grupos se programaron en programados y espontáneos.
Los grupos programados eran:
a) El encuentro diario de la comunidad.
b) Los dos grupos terapéuticos más formales.
c) Los grupos de trabajo.
d) Encuentros grupales del personal {se programaban encuentros informales).
Los grupos espontáneos se constituían en cualquier mo
mento del día o de la noche en torno de algún problema p~
ticular.
Se ha encontrado que en las instituciones psiquiátricas es necesario defender~e de la locura. Y los antipsi-quiatras la denominan irracionalidad institucional. En la
comunidad terapéutica no sucede lo mismo, en ella el pers~
nal trata de acercarse al paciente no haciendo uso de es-tas defensas.
Desde hace tiempo se ha encontrado que la violencia del paciente mental as reactiva a la restricción física.

En la actualidad para combatir esta violencia, el psi
quiatra utiliza otro tipo de violencia, pero aceptada so-cialmente: contención química, electroshock y el reposo en
cama.
Otro de l os problemas sería que el hospital psiquiá-trico funciona como la familia. Es decir, al paciente se
le restringe, se le hace dependiente y no se le de?a que tome la iniciativa de su propia vida. En la comunidad terapéutica ningún paciente quedó mal acostumbrado y la auto
nomía que adquirió pareci ó valer la pena.

�SUMARIO DEL No
Editorial
Biografía de Sigmund Freud la. Parte
Israel Martínez Escamilla

Psicoanálisis

y

Medicina

Dr. Néstor Braunstein

Reflecciones en Torno al
Concepto de Salud y Enfermedad
Rodolfo Boholavsky

Racionalización y Contrarrevolución
Dr. Armando Bauleo

Algunos Aspectos Sobre
la Comunidad Terapéutica
Psic. Jorge Valdez G~ajardo
Entrevista a la Dra. Marie Langer
Reseñas
Notas e Informes

�ALGUNOS ARTICULO$ DEL PROXIHO NUMERO
Biografía de Sigmund Freud (3a. Parte )
Israel Martínez Escamilla

Psicoanálisis Individual y Grupal:
Algunas Ideas para un Estudio Comparativo
Lic. Horacio Foladori

Algunas Consideraciones sobre el Narcicismo en la
Sexualidad Femenina, a partir de dos Casos Clínicos
Lic. Elena de la Aldea
Lic. José Perrés Hamaui

Participación de la Mujer en la Realidad Argentina
Comisión de Salud Mental de la Casa del Pueblo Argentino

��SUMARIO
Biografía Je Sigmund Freud. 2a. Parte
ISRAEL MARTINEZ ESCAMILLA

Experiencias con Grupos Terapéutico-Didácticos
con Estudi,;mte$ de Psicología Clínica en el
Marco de su Formación Universitaria
DRA. MARIE LANGER

Sobre el Psicoanálisis Salvaje
LIC. HORACIO FOLADORI

El Psicoanálisis: un Auxiliar de la Educación
PROF. MANUEL MURIZ

Psicoanálisis y Lenguaje
DR. NESTOR BRAUNSTEIN

La Evolución del Concepto de Grupo Operativo
ANTONIO GARCIA DE LA HOZ

El Estudio· de la Obra de FreuC:
GREGORIO BAREMBLITT
MIGUEL MATRAJT

Cuestiones Metodológicas en Psicoanálisis
JOSE BLEGER

La Represión en la República Argentina
en el Area de la Salad Mental
COMISION DE SALUD MENTAL DE LA
CASA DEL PUEBLO ARGENTINO

Reseñas

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                <text>Revista de psicología psicoanalítica publicada en la década de los setentas. Contiene artículos sobre psicoanálisis, salud mental, medicina, psicología, racionalización, biografías, terapia, entrevistas y artículos editoriales.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�I MA G O
REVISTA

DE

PSICOLOGIA
ENER.Q,

DE

PSICOANALITICA
1978

Fac. de Psicología

NUM. 3-4
U.

A,

N.

L,

CONSEJO EDITORIAL:
ISRAEL MARTINEZ ESCAMILLA.
ARMANDO ZURITA VIERA.

ROBERTO CARMONA NERI.
~A. DE LOURDES MARTINEZ C.
ELVA REYNA G,
GOILLERMO GUTIERREZ -LOZANO.
RODOLFO ALVAREZ DEL CASTILLO L.

Publicación Trimestral.

Lacorrespondencia científica o ad.~inistrati va
debe dirigirse a: IMAGO, Calle 1# Nurn. 924, Col ,
Cumbres.

Mty, N. L. México.

.,.

�RE

•$ h

, ,f

''-''( ()1 O&lt;ilA f'S;( OANAI l lC.P

�Indice
IOGR.1\FIA DE SIGMl-"ND FR.....~D (ULTIMA PA.R'?E} ••• •• ••••••• 7
srael Ma.rttnez Escamilla
s.:coAN...lj,ISIS INDIVIOOA!:.. y GR~-PAL: ALGlTN1'.S

DfAS PAR~ UN' ESTUDIO COMPA.RATIV0 .•.•••••••• ~ •••••••• 33
ic. Horacio Foladori
RMACION PSICOLOGICA DEL MEOIC0 .•.....•...•..••..••. 45
r. J. Carlos Plá
UJETC DE LA CONS~IE~CIA, SCJE~O DEL DISCURSO,
UJETC •••••••••••••••••••••••••••••••••••••• •• • , ••••• 6 7

r. Nestor Braunstein
STRUCTURA E HISTORIA EN LA TERAPIA
SICOAN.UITICA •••••••••••••••••••••••••••••• , •••••••• 77

ilvia Bleichmar
eticia Damonte
IMPORTANCIA DE LA REALIDAD EXTERNA EN EL
LESCENTE ADICTO CONTEMPORANEO .•.•••••••• , ••• , •••• 91
r. Armando Barriguete
!STA CRONOLOGICA DE LAS OBRAS DE
IGMUND FREUD •• , •••••••••••••••••• , •••• , ••••••••• .- • , , 107

icardo Horacio Etchegoyen
os6 A. Valeros
ATURALEZA DE LA ACCION TERAPEUTICA
EL PSICOANALISIS ••••.••••.•••••••..• , .••.•••••••••. • 147
ames Strachey
ARTICIPACION DE LA MUJER EN LA
IDAD ARGENTINA • •• • ••••••••• , , , • , , , • , , , ••• , ... , , , .'.18S

omisi6n de Salud Mental de la Casa del
ueblo Argentino
OTAS E INFORMES • • • • ••••••••••••••••••• , • ,, ••••• • • • •• ~ 18 9

�Biografía de Sigmund Freud
3a. PARTE

ISRAEL MARTJNEZ ESCANILLA

�LOS Affos D&amp; GUERRA

9

Freud se hab!a resignado a perde1: a Jun9 como· amigo, pero contaba con guardarlo como aliado en una lucll.a comúnpor la "causa11 • No COU1Prendi6 su ilusión sino en 1913, al com-probar que sus tr~jos lo:·alejaban cada vez más de la que llcUna
en una carta •psicología de los ariosn. Desde ese 11lQtD.ento renun
ció a tratar con contemplaciones al adversario y, en vez de ate::puar sus incompatibilidades, resolvió ahora mostrarlas a plena -

iuz.
Esta necesidad de l.úqpiar su camino de todo lo que empez~
reflexión sobre al
imprecisión en cier
to sentido innata de la terminología psicoanalítica, eran efecti
vamente suceptibles de diversas interpretaciones. Para precisar
las escribió su contribución a La Historia del Movimiento Psicoa
nalítico -ensayo que determinó la partida de Jung- y, a princi
píos de 1914, La Introducción al Nt.rcisismo, que fue para sus _::discípulos inmediatos una pequeña revolución.
ba a estorbarlo sumergió a Freud en una nueva
gunos puntos teóricos litigiosos que dada la

De hecho, todo giraba alrededor del concepto de la "libido". al que Freud quería conservarle absolutamente su sentido es
tricto de ene~gía sexual, mientras que Adler lo convertía en una
fuerza al servicio de la vida social y Jung lo extendía tan desmesuradamente que se convertía en la energía en sí, algo así co~mo el motor de la vida universal.

palabra narcisismo proviene de la clínica psiquiátrica;
según Freud se debe a Nacke, segÚn Jones a Havelock Ellis, que la aplicó a una perversión bastante análoga a la del narcisismo&lt;,te la_fábula griega, muerto por amarse demasiado a sí mismo.
La

El ensayo sobre el narcisismo representa también sin duda
de esos. momentos de soledad que se repiten sin cesar en la vidadeFreud y culm.inan ora con espectaculares rupturas, ora en
bruscos vira)es ideólógicos o acaso en calamidades imprevisibles
como las guerras y las enfermedades. La soledad era una extraf,a
fatalidad para aquel hombre, que la detestaba y la prc~a.ba tal
vez en parte y que, a pesar del amor de los suyos, el a;&gt;ego faná
tico de sus discípulos e inclusive la gloria, tuvo fil".alI::ente -=que resignarse a ella. LLegando como llegaba después de las rup
turas con Breuer y con Pliess, la ~artida de ;ung debía afectar::lo más de lo que podía denostar: no sólo amenazaba la uni.5ad y el futuro del movimiento, sino que lo rechazaba hacia el c!.rculo
solitario que le había costado tanto trabajo romper quince años

uno

�11

. ,
Para evitar este riesgo, Jones, previniendo que las coj
irian mal con Jung Y que Freud, en el futuro, se encontraría
duda exp~es~o más de una vez a pruebas semejantes, concibió
en 1913 ~a id~a de u? comít~ secreto compuesto por un pequeñ
grupo de analistas dignos de confianza unidos oor una estre
solidaridad y una fe sólida en su tare~. Este ~omité formar
a~rededor de Freud una especie de vieja guardia que lo confo
ria en caso de nuevas disensiones, respondería en su nombre a
las críticas, ya que a él le repugnaba hacerlo y lo ayudaría
muchas maneras a realizar sus trabajos.
El comité, llamado a la existencia por necesidades prá
cas ~~nto como por los sueños nostálgicos de sus miembros se
reunio por p runera
·
'
vez e 1 25· de mayo de mil novecientos trec
en aq~ella ocasión solemne freud ofreció a cada uno de los ci
una pied:a_griega tallada, procedente de su colección. Los a
tos_l~ hicieron montar en solitario, como todos los·que, des
recibieron e~ ~:ecioso_anillo. Con la sortija del propio Fre
Y la que r~ci~io Max Eitingon cuando, en 1919, se convirtió e
el sexto mie~ro del grupo, hubo en total siete, tal como apa
cen rep:od~cidas en el libro de Hanns sachs: "Freud, el maest
Y el amigo• En realidad, otras personas privilegiadas paree
haber gozado del mismo favor sin pertenecer al comité
Así
Freu~, que,continuó la obra de su padre y a quien Jon;s dedic
su biogra.fia, Y el escritor alemán Arnold zweig que, según p
1
ce, lleva todavia hoy el an.i.llo pre.stigioso.

l

El Comité entró ~n funciones antes de la declaración
CJl:lerra, pero no tuvo tiempo de probarse ya que~ desde 1914 , s
miembro~ ~ueron dispersados por los cuatro extremos de Europa
s~s ~ctividades fueron interrumpidas. Jones era inglés, Fere
z 7 hungaro, Abraham alemán; sólo otto Rank y Hanns Sachs eran
v 7enese~ Y, antes de ser movilizados, pudieron permanecer algÚ_I,
tiempo Jw:ito a Freud que, de otra manera, habría quedado complf
tamente aislado. La guerra halló a todo el mundo desprevenido
salvo a Jones, que la había visto y predecía que iba a ser lar
Aunque convertido en "enemigo", este Último se esforzó por man
n~r el cont~cto con Freud que, aparte de algunos viajes de vac
cio~es, paso toda la guerra en Viena. Lo logró gracias a osic
nalistas holandeses Y al "viejo gentleman" estadounidense jame
Putnam, hasta que los Estados Unidos entraron en la guerra.

Ei hijo mayor de Freud, Martin, se alistó desde la segunda
~en-a. Los otros dQS, Ol,,i.ye~ y E:)mst, p{\rtieron ,i.gu"!_
mente algÚn tiell\,PQ despu,s, ast cQnlO \11'\.0 de S\IS pr~s, que fuemuerto en 1917. En realid~d, de sus ~Qlal;&gt;QJ:~~ore, no le qued~-ron a Freud al lado más que Hanns S~~, que ~staj;)a en l~ re1,1erva , y Otto ~ , movU.i.zado un ~o •
t~de y enviado a Cti\CO~
via, donde pe:r;ma,neció hasta el fil\ de la~ ho~til;i~~de~. M&gt;l'~
había vuelto~ Al~ia, Ferenczi, que había venido a Viena para
hacer con FreÚd un psicoanálisis didáctico, fue llamado tambiénª filas .e incorporado a un regimiento de húsares húngaros, donde
sirvió como médico mayor. Esta circunstancia le permitió abaste
cera Freud y su familia a expensas del ejército, cuando el hambre comenzó a amenazar a Viena.

semana de

Naturalmente, lá clientela de Freud se había dispersado también, de manera que por fin tenía todo el tiempo libre para dedicarse a sus trabajos ("iHe aquí --decía-- cómo nuestros deseos acaban por realizarsen.). Gracias a esa libertad a la vez indeseable y deseada, el año de 1915 fue uno de los más producti
vos del segundo periodo de su obra, que termina hasta 1919.
Freud emprendió una tarea en la que pensaba desde hacía mucho tiempo pero que, no se sabe por qué, le hacía siempre retro
ceder: el establecimiento de una síntesis general de sus concep-ciones psicolÓqicas o, como él decía, de su metapsicología. Con
cebía tal trabajo con la forma de doce ensayos que reuniría en
lumen después de la guerra y que, si llegaba a desaparecer, repre
sentaría de cierta manera la suma de sus ideas. Desgraciadamen-te para la comodidad de los que vinieron después que él, aquella
Suma no se terminó.
Se redujo a cinco estudios:-"I.os instintos
y sus destinosª, n La represión", "Lo consciente", "Adición meta
sicológica a la teoría de los sueños" y "La aflicción y la melan
eolia"- cuyo alcance general es tal que hacen añorar los que habrían debido seguir. No se sabe si los siete ensayos que faltan
fueron escritos, si Freud renunció a publicarlos, si los perdió
o los destruyó voluntariamente.

vo

Los desastres militares de los años siguientes ensombrecieron cada vez más la vida de Freud que, además de las dificultades ~teriales crecientes y ce sus inquietudes constantes porsus hijos, se veía separado de sus colaboradores ~iatos y sin medio de acción para preparar un renacimiento del movimiento
cesfUés de la tormenta. El psicoanálisis no vivía ya m.Ss que de
sus revistas y éstas estaban gravemente amenazadas. El Jahrbuch.
a..;tes feudo de J".lDg, dejó pronto de apa.recer1 !mago prcsiguió, -

�12

13

gracias a los esfuerzos desesperados de Sachs y de Rank, pero
cuando éste fue movilizado la revista tuvo que ser editada en
Cracovia, en medio de muchas dificultades. En cuanto a la Re
Internationale, ya sólo tenía de internacional el nombre y, po
una ?roposición de Fereczi, estuvo a punto de perder hasta ese
último vestigio de su pasado. Jones, de todos modos,
que se cambiara el título de la revista, de modo que
"Internacional" siguió en la cubierta.

ella a~sfera cargada de tr i steza: la rica donación de Anton
qurreunda 'la ~ociedad de P$icoan~lisis pq.ta que crea~a ~u pro.: sa editorial --lo que realizadaba: .un viejo sueño de Freud,
~;ªdela
tiranía de su editor- -, y la posibilidad ilnprevista1
~ rganizar un congreso internacional sin esperar el armisticio.
:t: congreso, el quinto, se celebró finalmente los días 28 Y 29
septiembre de 1918, en Budapest, ciudad que parecía llamada a
ªstituir a Viena como futuro centro de la vida psicoanalítica.

El quinto Congreso, que no fue internacional sino de roa~
En 1916, las restricciones alimenticias y el cierre
era simbólica puesto que la guerra no había tenriinado, tuvo la
fronteras aislan completamente a Freud, que nada más abandona
icularidad de que, por primera vez, asistieron representantes
Viena para las semanas tradicionales de vacaciones. Ya no tie ficiales de los gobiernos alemán, austriaco y húngaro, cosa ver
en absoluto pacientes y casi no tiene dinero. Son esas preocu deramente inusitada en los anales del psicoanálisis, e inespe~
cienes materiales las que le hacen añorar el premio Nobel, par ada en un momento tan trastornado. Semejante consagración se .,__-eJ -que había sido postulado en 1915, y que no recibió ni al añ xplicaba por la extrema importancia que adquirían p~a.las aut~
siguiente ni nunca. La situación general comienza a volverse idades militares las neurosis de guerra, fenómeno morb1.do que quietante y la actividad de Freud se resiente. No escribe nad scapaba a la comprensión de los médicos y que el psicoanálisisnuevo, pero prepara la serie de conferencias que se propone da bía dilucidado con mucho éxito.
durante el invierno de 1916-1917 y que aparecerán bajo el títu
de Lecciones de introducción al psicoanálisis, que contribuyerd
Freud se sintió realmente animado por el éxito del Con-mucho indudablemente al auge inesperado que conoció el movirnie11¡reso, el entusiasmo de los particip~tes, la~a~ogida suntuosa~
tQ§esde 191-8-. -- - - -·
tie la wnicipalidad de Budapest, el interés call.do de los estuapiantes, un millar de los cuales dirigió una petición al rectorEn 1917 fue un año terrible, faltan los víveres, la suba e la Universidad pidiendo que se invitara a Ferenczi a dar curmentación y la ausencia completa de calefacción impiden todo t s sobre psicoanálisis. Aquella boga súbita de la ciencia malbajo. Freud sufre tanto del frío que ya ni puede sostener la p ita era evidentemente estimulante, y aunque prácticamente, el ma. Pero, cosa curiosa, afirma que a pesar de todo se encuent esplome de la monarquía austro-húngara acabó con ella, fue lo muy bien, no abatido por los sufrimientos físicos. se queja,
stante profunda como para dar un nuevo impulso al movimiento.
bre todo, de verse obligado a pasarse sin el tabaco, lo cual•
--1ice, con una mala fe conmovedora-- agrava la dolorosa inflam
Mientras tanto Freud ha perdido a su mediohermano Emanuel
ción que tiene en el paladar. La tal inflamación era sin ernbary después a su sobrino, único hijo de su hermana preferida. Se go, muy sospechosa; es probable que anunciara el cáncer de la -ha ~nterado también de la muerte de James ?utnam, a quien lo limandíbula que se declaró seis años después.
~aba un gran afecto, y ve a sus amigos salir de la guerra enferpos los unos, como Hanns Sachs, que contrajo tuberculosis, los En medio de los desengaños de toda suerte y de la divisióllemás como Rank y Ferenczi, gravemente amenazados en su salud ps.!.
de Austria, Freud tuvo la alegría de recibir tres nuevos elemeFUica. En el momento en que el Imperio a~stro-húngaro se despl~
tos importantes, uno de los cuales, el profesor Potzl, defendiÓf'i! , las inq,~ietudes cr~e siente por e: =~t-..u·o estar. q~izá mez:lael psicoanálisis en un curso oficial en la Universidad,. Los otl!as con -..ma tristeza que no se atreve a cor.fesarse. D'..l:?:"ante esos
dos eran Georg Groddeck, médico genial a quien su personalidad ¡;uatro años, en efecto, su clarivide~cia le !la faltado con fre-sus talentos de escritor dan un lugar aparte en el movimiento .buéncia, se ?:a equivocado en pre-,ris.:.ones ~- sentiJ:r..ientos, Y es :ie
psicoanalítico; el otro Anton Von Freund, rico cervecero de Budplasiado honesto _para no =econcce=lo. :.O recc~oce, sir. po:?:' ::le=
pest que acudió a Viena a hacerse tratar por Freud y se convirtJües-rarse de la ·;ictcria ce los Aliados.
en el primer mecenas del psicoanálisis.
embargo, vinieron burscamente a cambiar

�~ H• ::

Y LA MUERTE

t l 20 de enero de 1'12U, muere Von Freund . l o cual
Freud un golpe brutal , el ~•r 1me ro de los que iban
en aqueJ terrible año.

¡ Ha

1~

Tres días más tarde, en efecto, la noche misma
de su amigo, Freud supo que su segunda hija, Sofía, había cont
do la gripe que en aquel año hacía estragos por toda Europa.
joven señora vivía en Hamburgo con su mar ido y dos hijos, y su
padres no pudieron acudir a su lado por no haber trenes e ntre
burgo y Viena. Desapareció brutalmente, "como si -dijo J:reud•
no hubiera existido nunca".
Después de estos dos duelos ocurridos con unos cuantos d
de diferencia, Freud escribió a Ferenczi: "Continúa la sesión .
Pero e ra tal vez demasiado para una semana .... " y como su amit
se asusta de . las consecuencias interiores de esos choques repet
dos , le envía para tranquilizarlo estas líneas conmovedoras:
"Mi querido amigo, no se preocupe por mí, aparte de un ~
co de fatiga sigo siendo el mismo. Esta muerte, por_dQlOC~-..!!
sea, no me hace modificar ninguna concepción del mundo. Durad
años me preparé para soportar la pérdida de mis hijos y ahora w
ne la de mi hija; como soy profundamente descreído, no tengo a
nadie a quien acusar y sé que no hay ningún lugar donde sea poa
ble i r a quejarse ... En el fondo de mí se agita el sentimiento
de una profunda, incurable herida narcisista. Mi mujer y Anna
están teriblemente trastornadas , en un sentido más humano .... "
En su vejez, atravezaba por duelos y pruebas, no eran sin
embargo, Sofía, sino el hijo menor de ésta quien debía causar a
Freud el mayor sufrimiento. Con año y medio a la muerte de s u~
dre, el pequeño Heinz había sido recogido por su tía Mathilde,~
que vivía en Viena, y Freud había concebido hacia aquel niño en·
deble y maravillosamente dotado, un inmenso amor, más fuerte , &amp;
cía, que todos sus demás afectos humanos. El pequeño no era su:
único nieto pero Freud, seducido por su gracia y su inteligenc~
precoz , lo quería como si sustituyera a todos sus hijos y niet~
La alegría fue corta ya que, en 1923, poco después de la primen
je las 33 operaciones que exigió su cáncer en la mandÍbula, el ·
pequeño Heinz contrajo una grave enfermedad que los médicos no•
supieron diagnosticar al principio . Era una tuberculosis mili~
una de esas enfermedades infantiles contra las cuales la terapét
t1ca de la epoca era impotente. Freud, que sabía probablemente=
cual era e l mal que le afectaba a él mismo, asistió con horror 1
La agonía del pequeño ser que, al parecer, representaba entone~

su lazo más fuerte con la vida. Con frecuencia dijo de ahí en a
dela.nte que la muerte del niño de 4 años no sólo lo hab!a hecho:::sufrir sino que ~ía matado algo en él: era el secreto de lo que
el mundo llamó su valor ante el sufrimiento y su indiferencia an
te el desenlace de su enfermedad.
Cuando, en 1920, públicó el ensayo que, al introducir al lado de la libido un insitinto de la muerte y de la destrucción,
transformaba inopinadamente su teoría, Freud esperaba que se bu~
eara una correlación entre ese cambio radical y el duelo que lohabía afectado hacía unos meses. Su hija, en efecto, había muer
to en enero de 1920. La obra donde el instinto de la muerte seafirmaba como una entidad, apareció en mayo del mismo año. No hacía falta mucha penetración para sospechar una relación estrecha entre los dos acontecimientos. Temiendo quizá que semejante
interpretación quitara fuerza a sus ideas, Freud tomó entonces_una
singular precaución: pidió a su fiel Eitington una especie de __c4
tificado testimoniando que había leído el manuscrito completo del
ensayo antes de enero de 1920, en una época en que, como todo el
mundo sabía, Sofía disfrutaba todavía de perfecta salud. Por supuesto, ese desmentido no sirvió de nada; Freud había enseñado
que no hay en la vida psíquica del hombre ni coincidencia ni azar
y muchos psicoanalistas se negaban a admitir que él fuera la excepción de su propia ley.
Por lógico que fuera a los ojos de los psicoanalistas, es
ta explicación estrictamente biográfica era en efecto un poco e~
trecha si se reconoce que, entre 1919 y 1920, las ideas de la -muerte y la destrucción tenían después de todo cierta razón de imponerse al espíritu inc lusive de dominarlo. Frente a las te-rribles devastaciones cuyo recuento apenas podía hacer todaYÍa la humanidad; :rente al desplome material, moral y espiritua1 al
que no habían escapado.
Fero desde 1915 algunos de sus escritos llevan innegablemente, hasta en el título, la marca de los acontecimientos contem
po~á:-.ecs. S.:::: xr e"e!:!-:::.o, "Cosas perecederas", texto escrito por solicit:ló ¿~ la sociedad ~-0ethe para un volUJ:'len q-Je publicóal afio siguiente, y "Sonsideraciones de actualidad sobre la guerra y la tt.erte", c-..1ya seg-:.lnda ~arte, ti '.:ulada "Nuestra actitud
ante la c-~erte", :'..le e~ texto de una cor.ferencia pronunciada ante el CÍ!'c,.;lo ":16:c Br.ü B'rith. Incu5ablemente no hay en estot.odav:a na5a :;i.,_ 1-:-::i-te la om;.ipotencia de la libido, pero la -a·e · , _ •---- ~e .. ,,.- .. .; a ;!onde 'F'reud varía el refrán conocí
c ""'n.. ,·•c:•~1.--"-'♦•
do sobre :.a g-.;.;rra dicie:.dc: "Si q.;ieres soportar la vida, pre~
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17

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r evo lución .

donde Eroa y Tánatos guerrean confusamente y, al menos mientras

Si la introducción de la 1dea de narc1s1smo en 1914 había
turbado a muchos espíritus, la del instinto de la muerte creó •
en los medios psicoanalíticos un verdadero malestar que los añ~
atenuaron poco a poco, sin acabar de di s iparlo del todo.

Todo el mundo se daba cuenta de que aquello era grave,
pues to que el psicoanálisis, en técnica todavía más que en teoría, se funda enteramente en los recursos del amor. tos psicoanalistas tenían derecho a conmoverse, sobre todo teniendo en cuenta que Freud, hasta entonces siempre había rechazado enérgi
camente todas las especulaciones sobre el tema.
decir verdad, tales especulaciones estaban supuestas des
de un principio, ya que el psicoanálisis había sacado a plena luz, precisamente ese singular fenómeno de la ambivalencia en el que el amor está estrechamente ligado al odio.
A

Más allá del principio del placer -cuyo título no tiene•
quizas por azar una resonancia nietzscheana- parte de algunas observaciones con alcance clínico limitado, para entrar casi en
seguida en una esfera de pura especulación. Clínicamente, en:
efecto, el principio del placer parecía invalidado por ciertosfenómenos como las neurosis traumáticas, especialmente las neurosis de guerra, en las que el enfermo reproducía indefinidamen
te el choque, el accidente, el terror de que había sido víctim~
aunque el principio del placer debería precisamente ahorrarle eso.

la vida persevera, sin resultado decisiVQ. ~tos tiene coJnO
fin único reducir toda materia viva al estado inorgánico; ErQs,'
por su lado, trabaja pac: ~nt &amp;mente para reunir grupos cada vez
mas amplios y abarcar la vida en su totalidad.
No podemos entrar aquí en las inn~erables _golémicas que ha
suscitado el instinto de la muerte, umto dentro como fuera del
movúniento psicoanalítico. De manera general, las discusiones_
versaron y versan todavía sobre la oportunidad, lo bien fundado
de la noción de instinto aplicado a las tendencias regresivas y
destructivas de la vida.
Parecerá extraño que la hipótesis del instinto de la muerte
haya conducido a Freud a- profundizar la psicología del yo que hasta entonces, no ocupaba sino un lugar modesto en la teoría.La práctica clínica probaba cada día por la resistencia inconsciente de los enfermos a la curación que el yo era en parte inconsciente y como, por otra parte, no se opon!a ya a la libido
sino a un mundo de instintos contradictorios donde impulsos eró
ticos y mortales colindaban, era toda la concepción del aparato
psíquico lo que había que modificar.
Freud describe entonces la estructura, el dinamismo y laeconomía de las tres instancias psíquicas que llama el "yo•, el
"ello" y el "super-yo", cuyas relaciones condicionan ente~amente la salud y la enfermeclad . En verdad, estas tres instanciastienen todas el mismo origen, procedeñ de ese mundo impersonaly difícilmente definible que Freud, siguiendo a Nietzsche y a Georg Groddeck llama en lo sucesivo el "ello".

El principio del placer derivaba del principio de estabilidad o de constancia definido por Fechner, que postulaba que el a·

parato psíquico tiende siempre a mantener las excitac ione s procedentes del exterior en un nivel lo ma s baio posi ble . Ahor a Freud lo opone al principio de repetic ión qne , en l a vida ani-mal, se manifiesta por una estereotipia a veces pel igrosa de los
instintos . De ese automatismo, q ue él cal i fj ca de ··aemoníaco",
Freud pasa por un salto audaz a la idea central del ens ayo, que
es la de una tendenc ia de todas las cosa 6 ar. i ma •'la .. el ,o i ver a ur.
estado anterior, en otros términos a la muertE&gt;, ya •1ue en t odas
partes lo no vivo ha precedido a la vida. Así . e l f i r. ~~ l a v~
da es la mu~rte y la vida misma es una desvia~i ón más o menos ·
larga en la carrera universal hacia la nada
Estos son los temas dom , nantes de esa

v 1 ..,

1•

q • di

Losa ·

Es claro que el buen funcionamiento del aparato psíquicodepende en gran parte de la fuerza y de la salud del "yo", queno debe ser servil ni angustiado, sino soberano, ca~ de asegll
rar armónicamente las relaciones entre sus tres tiranos. Disciplinar y controlar el caos del •elloª, reducir las exigencias del "super-yo" a una medida razonable; ese es todo el trabajo del análisis, un trabajo, dice Freud, que no exige menos esfueE_
z-0 que secar el Zuyderzee o que cualquier oq.-a tarea ardua de la
ci~ilización humana.
NUEVAS CRISIS

Freud ocza.ba al parecer de buena salud cuando, un día defeb..rero de 1;23, advirtió los primeros síntomas del mal que sin

�poner fin a su actividad científica, iba a transformar en marti
rio los 16 Últimos años qe Sll vida, Freoci,wa~o por no inquieta sus allegados Y quizás más todav!a por no diwlgar una notic
perturbadora, preñada de consecuencias para sus enfermos y sus•
discípulos se abstuvo de consultar a un m&amp;dico y, durante más-de dos meses, guard6 silencio acerca de su estado.
. En abril, como un m&amp;Hco amigo suyo, Felix Deustch, fl.tera
a visitarlo por casualidad, le pidió que le examinara "algo desagradable" que ten!a en la boca. Deustch reconoció de inmedia
to el 7ªrácter maligno del tumor, pero perdió la serenidad ante
la actitud_d; Freu~ que, despu~s de evocar el dolor de su ancia
na madre 11si el moria antes que ella le rogó a su amigo que lo 1
yu~a 7a a salir.d~ este mundo con decenciaº en caso que sus su:
frl.Illientos se hicieran intolerables. Deustch entendió mal esas
pal~r~!' que interpretó como una amenaza de suicidio; entonces
prefirio mentir, no sin aconsejar sin embargo la extirpación __
del tumor mediante una intervención inmediata.

Freud reflexionó algunos d!as y después, sin decir nada 811
su c~s~, se prese~tó una mañana en la Clínica del profesor Haje~
un rino~ogo conocido con quien estaba personalmente relacionado,
~ c~!nica no era un establecimiento privado sino un hospital_
público adherido a la Universidad.
.
Aunque necesariamente conoc!a la gravedad del caso, el I)r.
H~Jek había.procedido con sorprendente ligereza, descuidando -ciertas medidas que le habrían ahorrado a Freud muchas secuelas
d~~agradable~. En.particular, no hizo nada por evitar la retrae
cion de la cicatriz, que redujo considerablemente la abertura -de la boca Y produjo toda clase de trastornos.
Es comprensible que Freud haya sentido pronto desconfianza hacia su cirujano, cuya actitud era del todo incoherente. Unos meses d~spués del~ o~ración, le permitió salir como siem
pre de vacaciones, le pidio después que volviera a Viena cada 15
días, para ~utorizarlo final~ente a permanecer en el sur todc _
el veran~ -Justamente en el moriento en que el carcinoma había_
reaparecido. Desesperado por la muerte reciente de su nieto -Freud desper..aba las I!'.ás vivas foquietudes entre los q-..:e ~0 'rodeaban. _r..a_segunda operación muy exte.~sa esta vez, era absolutamente ind 2.spensal&gt;le, pero lla ace- taría Freuci? lNo ~.. .; · · ,_
!Xri.:?
r
:•e-_ir2.r1a
Anna Y Felix ~utscr., que no se atrevía.~ todavía a decir
le la ,·erdad a P'reuó, fueron a \'er a los mie:n.br::&gt;s del Com.i té, ~

19
reunidos no l ejos de all! para~ sesión de vacaciones. s6lo~nk ·estaba ya al cQrriente de la-sitli~~~n, lQ~ de~s no se e~
teraron hasta ese J:DOmento de ·la enfermedad ae Freud. Jones cuen
ta que, cuando discutían la conducta a seguir y pronunciabéul el
~re de Freud, Rank no pudo resistir una risa hi~térica que,ante el terror de todós, no podía contener,L~~~ie enten4li6, enton
cets lo que significaba aquella conducta extraña, ni de qué tras
tornos era señal.
~ Comité quería convencer a Fre~d de la necesidad de iaintervenciOn Pero lcómo? Sa~"'"4-j propuso recurrir a su amor rp_orAnna. Rank quería hacer valer la idea de su madre. Jones '. ~E!Jl
ta cómo se opuso a que se utilizaran tales procedimientos: "Pr~
test~ y dije que nadie nos autorizaba a despojar a Freud de suderecho a decidirse; los médicos presentes, Abrabam, ~~•
Ferenczi, apoyaron mi punto de vista. Muchos años más tarde,-en Londres, le conté a Freud nuestra discusión para saber si de
btamos decirle a no la verdad, ante lo cuu me interrogó con--=
ojos centelleantes: lCon que derecho? Poco después de la operación le dijo a Fereczi que había estado seguro desde el principio de que el tumor era canceroso" .••

El 26 de septiembre, Hajek y un estoJDatólogo famoso, elprofesor Pichler, examinaron a Freud y le encontraron un tumormaligno del paladar que se extendía a los tejidos vecinos, incl~
yendo la parte superior de la mandÍbul~ e inclusive la mejilla.
La operación fue decidida de inmediato y se hizo en dos partes,
el 4 y el 11 de octubre; la primera intervención tuvo como finextraer las glandúlas del maxilar inferior, cuyo volumen ya era
sospechoso; la segunda consistió en abrir mucho el labio y la mejilla, y e1'Lretirar todo el maxilar superior y la parte enfe!_
ma del paladar, lo que naturalmente suprimió el tabique entre las cavidades nasal y bucal. Esta terrible operación, que se r~
lizó enteramente con anestesia local, dejó al enfermo durante varios días sin poder hablar ni alimentarse. CQnsiguió sin ellbar90 restablecerse y, al terminar el mes estaba en condiciones
de volver a su casa.

-Así comenzaron 16 años de torturas com:inuas,
marca.dos por numerosas recaídas y nuevas intenenciones quirúrgicas dest~as a retirar los tejidos precancérosos o a mejorar el diabcS
lico instrumento que Freud tenía que usar a guisa de prótesis.
A partir de aquel momento Freud ya sólo podo oomer y hablar haciendo los esfuerzcs más dolorosos. caúa solo y no ha-

�bló nunca más en pw&gt;lico su hija Anna, que lo cuid6 constante-mente hasta su muerte, en virtud de un p~ctQ que hab!an concertado desde un principio, se oonvirtiQ literal.n\ente en su vocero.
Por una crueldad que se juzgará superflua, ese año de -1923 contempló no sólo el principio de las torturas de Freud si
no la desintegraci~n del comité creado diez años antes para mañ
tener a su alrededor la paz y una alianza fraternal. A decir:verdad, las dos cos~s estaban ~~imamente ligadas, ya que la eventualidad de la muerte de Freud había provocado en algunos dis
cípulos sentimientos complejos .donde el odio lindaba con el mie
do pánico al abandono y con una necesidad urgente de emancipar::se. De los seis miembros del comité secreto, fueron Rank y Fereczi, los más apasionados, los más frágiles también, quienes reaccionaron más violentamente ante la muerte probable de Freud
que, con la lógica irracional del inconsciente, sentían como -una falta de amor y una traición.
Aquel pacto, como ser recordará, obligaba a los miem--bros a consultarse antes de publicar cualquier cosa que pudiera con
ducir a polémicas en el movimiento o frente a la opinión pÚbli:ca. Ahora bien, a fines del año de 1923 Rank y Ferenczi publicaron un libro titulado Desarrollo del psicoanálisis que ningún
- miembro, salvo Freud, conocía de antemano. Los miembros delco
mité se s~tieron tanto más ~!estos cuanto que la idea princi:
pal del libro parecía conducir a conclusiones dudosas.
La obra, en efecto, escondía bajo una apariencia tran-quilizadora las ideas de Rank sobre el "trauma del nacimiento"dY las de Ferenczi sobre una técnica nueva llamada "activa" i-eas que conducian de la misma manera a disminuir la duración del análisis.
#

21
LA. GLORIA
En el Wllbral de la vejez cada uno de sus libros le parece el
último y en 1925 escribe su aut obiograf!a como. alguien que ya~
conclu!do suobra r su vida. Comprobando que "ha abierto muchoscaminos y dado much:&gt;s impulsos que podrán conducir a algo en elfuturo", no piensa o no se atreve a creer que todavía le quede por delante una larga labor.

Freud,· po:r mucho que le costara abandonar una opinión, reconoc!a sus errores cuando il mismo se daba cuenta de ellos: es lo
que hizo siete años mas tarde en relación con el resto de su teo
ría de la angustia; tenía entonces 77 años.
IDs trabajos publicados entre 1925 y 1931 son como una recapitulación general de los grandes capítulos de la obra freudiana.

Unos~ refieren a la teoría de la libido1 son, además del ensayo del que acabamos de hablar, textos sobre los tipos de libi&lt;!o, la sexualidad femenina y las consecuencias psíquicas de las
diferencias anatánicas entre los sexos. otros, entre los cuales
hay que contar la autobiografía, se dedican a hacer el bal~ce del psicoanálisis como ciencia y como práctica: son las res1.s;8!!.
cias contra el psicoanálisis y El análisis profano. En esta ultima obra, Freud defiende enérgicamente a los analista~ no médicos, tanto contra las autoridades como contra los anal1.stas que,
sobre todo en Inglaterra y los E.U., querían prohibirles el eje!.
cicio de la profesión.

,

Los ortodoxos, en efecto estaban muy alarmados de ver a
Ferenczi poner todo el acento en el principio materno,
en detr.unento del padre que, para Freud, era el autor de la pro
hibición del incesto y, en consecuencia, la encarnación de la::
Ley con y contra la que el individuo está llatado a fo!"!narse.
Rank y~

Para conservar a los dos "hijos" en quienes había puesto tan-

tas esperanzas, Freud hizo muchos esfuerzos q-.2e lo llevaron algunas veces a mostrarse injusto con lo d ..
'1-.
. , tab
S auas, SO-re todo con :-:-or,e: V "1..r-·,.,...
qu e ,· C 1rr1
b
• - '"'• r.J.; c:...:"'""'deci~ciór. a ~ :°n u~ u8;11 sentido \ln poco estreche Y' a pes~ ce St!. la ... ausa , c1erta falta de generosidac. Pero s.; r-n,oc· - r~c-.1perar a Ferenczi, al I!l . du _
_ _
' - rtend.ría cue perder a P.ank enos ~a.r..te alg-.mos ar.os, car..prendió que -llaco po; la enfermedad. ' cuyo destU)O estaba e.., aql;el mocento ra se--

Freud, que pudo muy bien conservar de su pasado un rencor contra la medicina, intervino en el debate en ocasión del p~oceso abierto por las autoridades austriacas contra Theodor Reik, uno de los analistas •profanos", más destacados de la sociedad vienesa. En 1926 Reik fue acusado por uno de sus enfezm:,s de ha
ber utilizado oon
prácticas nocivas, pero el desequilibrio mental de su acusador era patente y, gracias a la intervención de Preud con un alto funcionario, ganó por fin el pleito. Por supuesto, la prensa vienesa aprovechó encantada el a~to de maQera que Freud, irritado y alarmado por algo que podia ser un -precedente, compuso apresuradamente su respuesta a esta nueva fo!,
u de ataque. Arrastrar a los analistas ante ~ los ~~~les era, CQl!O observa en una carta a Xiti.DJton, un anaa aás eficaZ Y
no aenos p&amp;rfida que las aiitiguas cal1111Dlas.

,1

tas ideas defendidas en Psicoan&amp;lisis y medicina han contri-

�buido ª agravar la oposición entre los europeos y les anglosa ·
n:s.que , en aquel m~~ento , r eclamaban preci samente~~ estatut~
med~c~ de su prof es1on. Hasta ahora la pol émica co;.: inúa, aun
pr ~_tic~ente la r esuelve la l egislación en vigor e~ los diver
paises interesados. En francia, donde el psicoana;1-~; s no tt'e
ectatut
~
- ·-.~ . .º '. l os no med1cos
están s i empre expuesto a fY~cesos por
Jercic~o ilegal . Observemos , sin embargo , que en u;. : sunto de
e st e tipo , en 1951 , l os tribunales paris ienses denecaron la de
manda.
·
Asi, Fr eud vuelv~ a l combate con e l mismo ardor de
ihanclusive sale de l ª not a bl e reserva en que se habia
; ~antenido
s i :ta_ent onces f rente a las convicciones ínt ,i.rnas de su tiempo,
ninguna d~da su obra a nterior contení a una viol en t a c rític
t~to de las ideas mora les y espiritual~s como 4e los fines de
vi da de su época .
Ahora , fortalecido por e l interés apasiona-dó que susci ta
0
rne~os por t odo el mundo , l e dice a su época lo que oiensa de
sus ilusiones , de sus esperanzas y de sus consue l os i;fantile
"El
de una ilusión II ' escrito
e"'•• 19 ~·
"-7
1· provenir
·
·
, r ecoge e 1 t
m\ re i~ioso ya tratado en "Totem y t abú," con l a diferenciad
~ aqui Freud no se ocupa de la psicología del hecho r eligios
1 0
~ ~
del valor objetivo de la fe y de sus relaciones con l a ve
: ; Naturalment e , el l ibrit o contiene primero una orof e sión
ª e isrno Y luego una refl exión sobr e l a ilusión r eligiosa que
es. ~ un er r or de ~uicio
· · · s i· no , por sublime que sea, una comprensa-·
'
c ion~ _un pensamiento consoladQr semejante a l os que le i n$p1ra
al nino el sentimi ento de su i nfinita debi l idad .

23
ción de los jóvenes analistas extranjeros que, cada vez mas, !.
fluían a Viena. Y aunque ten!a que rechazar a muchos, tale:J a
nálisis "didácticoa" ocupaban todav!a buena parte de sus jo~
das.
Las sociedades de psicoanálisis se XQUl.tipiic~
en el mun
do, en todas partes se creaban institutos, especj.e§ ele faculta
des privadas donde la enseñanza era cuidadosamente conto~lada,
siguiendo el modelo de el Instituto de Berlín, ceya policltnica se hab1'.a ~ado en 1942, gracias a una generosa donaci6n 'd~ Max Eitington, cubierta por el anónimo Freud no podía negar
su colaboración a todas estas empresas y tampoco dejar de participar en los congresos internacionales anuales cuya princi-pal atracción eran siempre a falta de su presencia, sus pon~
cias.
I.os honores que CQmienzan a aplastarlo no lo CONl\Ueven, la adulaci6n lo irrita, las muestras de _simpatía le parecen de
bidas más a la publicidad y al confonnismo ~aun reconocimiento sincero de sus i deas. cuando la municipalidad de Viena,
donde la mayQr!a pertenecía por fin a los social-dem6cratas, le confirió el título de "ciudadano de honor" de la ciudad en
su cumpleaños 68, le escribe a Abraham: "Otros pueden haber te
nido la idea de que mi sexagésimo octavo ~leaños, que es pa
sado mañana, corría mucho peligro de ser el último, ya que laciudad de Viena se ha apresurado a concederme ese día el título de ciudadanG de honor de la ciudad, para lo cual, en general, debe esperarse hasta los 70 años • •• "
Y

a Ferenczi, que le preguntaba por la significación del-

título:
"Ma~e:tar en la c i vilización, " publ icado t res años má s tar•
de, cont inua esta reflexión sobre el porvenir que , por primera.
~ez , ~rranca a Fr eud de su paciente exploración de l pasado. Allí
e~pues ~e haber recordado con todavía mása:ude za el carácter at
caico e inte l ectualemente retrógrado de la i lusión religiosa :.
!::u~ se pregunta adonde va esa cultura elevada~e l a que es~á -.
rgullo:0 el hombre de hoy, aunque imponga ~ormes sacrifi-·
c i os a su busqueda de l a f elicidad .
. La ext:aordinaria producción literaria de Freud durante esb
periodo s~r~a ya sorpr endente si no añadiera una multit ud de --·
otra~ ~cti~i~ades de las que Freud, a pesar de la vejez y del -·
mar ti~io _fisico qu: sufría casi sin descanso , no quería ni pedí~
presci ndir . Despues de la guerr a habí a dej ado poco a poco de a
ce tar enfermos para tratamiento , a fin de dedicar se a la forma

"No hay gran cosa que decir. su utilidad parecer ser prin
cipalmente ritual. Puede considerarse COJll0 nulo:'

Es indudable que el ruido que se hac!a en torno a su nombre no era siempre de tal naturaleza que pudiera reconciliar a
Freud con sus contemporáneos que, aparte de algunos espíritusvalerosos, habían tardado e f ectivamente demasiado en reconocer
su genio. En los B .-u. , la adnliración caprichQsa de la gente tomó 1.a foz:ma publicitaria habitual, la prensa y la publicidad
se mezclaron e inclusive el cine, cuando Samuel Goldwyn le ofreció a Freud filaar una película ªPsi«::oanaJ t.t ica• donde se revelarían secretos de amores celebres.
Europa se COlflPOrtaha más seri.mente pero, aparte de Ingl¡¡
terra, que un ílOOO mas tarde le concedió la mas alta distin-

�ción que recibiera jamás --la de miembro correspondiente de la
Royal Society of Medicine-- los medios científicos de todos lq
países permanecieron tan mudos como en el pasado . En Francia,
la medicina en general se inspiraba siempre en las críticas 1114
lévolas y hasta deshonest~s, que eran la esfc ~ialidad de Pierd
Janet desde la época de Charcot.
Desde 1926, no obstante, la Sociedad Psicoanalítica de Pa
rís, fundada gracias al Ín\Pulso de Eugénie Sokolnicka, descípu
la de Freud y de Ferenczi, presidió una difusión más amplia de
las ideas freudianas en los medios psiquiátricos; y Edouard Pi
chon ~ m~dic~ de los h?~pitales; psiquiatra de niños y linguis~
ta d1st1ngu1do, ofrecio a la Sociedad el instrumento ae trabajo indispensable elaborando con cuidado el vocabulario psicoa
nal í tico francés.
El establecimiento del psicoanálisis en Francia fue grandemente favorecido por la princesa Marie Bonaparte qu~, discípula Y amiga de Freud, constituyó aquellos años el lazo más só
lido entre P~rís y Viena. Además de sus trabajos personales ,:
a~gunos ~e ios cuales - -cómo su obra sobre Edgar Poe-.,. l a hicieron cele~re, Marie Bonaparte tradujo numerosas obras de s uMaestro , al que l a l igaba una indefectible amistad. A su i niciativa , ª~su ayuda moral y mat erial se debió el pri~r Instituto frances de psicoaná lisis, al que ligó su importa~tebibl io
t ~ca Y_docurnent os todavía inéditos. En 1938, su valor~ su inte
ligencia , su fidelidad permitieron a Freud y a su familia esca
par a tiempc de l os nazis .•
o

La situación en Alemania era un paco difer ente ya que las ~ol émi:a~ provoca~~s Por Freud eran más antiguas y más
a.ida?, mas f anaticas tamb1en l as adhesiones que , para los i nt :lectuales inquietos del periodo de entre las guerras, adquiria con frecuencia el sentido de una profesión de fe política .

~!~í

. _Durante las convulsiones polí ticas que precidieron al ad
v:n~iento del n~zismo, todo lo que poseía Alemania de hombres
lucidos Y talentosos saludó en Freud no sólo a uno de los más grandes hombres de la época, sino a una figura ejemplar que en
carnaba el valor indomable del espíritu.
Algunos de los escritores más conocidos eran desde hacía
much? tiempo sus amigos . Sostenía correspondencia con ArthurSchnitzler, Stefan Zweig, Arnold zweig, Thomas Mann; y este
timo , cuya posición era excepcional en las letras alemanas,

25
vo la rara e legancia de poner su propia gloria a su servici o , C0IIIO para reparar l a estupidez de sus CQJI\PAtr~ot as_y l a injus ticia de los sal:&gt;ios. 'A partir_ de 1926 los ~
~een9, de Freud
dejaron de pertenecer al pequeno grupo de sus f;i.eles Y entruon
en la literatura, fueron mot ivo de homenajes ¡,Gblicc;&gt;s a los qtae
quisieron asociarse los nomt&gt;res Jrlás grandes. En 1930 el doctoi
Alfons Paquet, secretario del Premio Goethe de la ciudad de~Francfort, propuso otorgule el preJl\io por la totali4ad de suobra, aunque no tuviera exact~nte el c:arácter requeriQQ porlos estatutos. ista proposi0i6n desene~denf una l&gt;uena tempe~tad, pero Alfons Paquet, Alfred Doblin y ~tra, personalidadesÍJIIPC)rtantes insistieron y acabaron por triunfar- de naodo que Freud, que habta tenido que renwiciar a tantas satisfaccioneslegttimas, recibi6 la Gnica distinci6n en la que sin duda jaÑs
habta pensado.
El 7S cumpleaños del sabio, que era considerado ya como de los tres.. .,ú
. s grandes judtos contemporaneos --los otroseran Bergson y .Einstein--, fue sefialado en el JIIUDdo entero con
innumerables manJ.festaciones de simpat!a en las que Freud pudo
ver que en todat; .partes, salvo en Viena, los tiempos hab!anc~
biado verdaderaióénte. La c~lebre casa de la Berggasse qued6 sumergida por los telegramas, los regalos,las flores, y Freud,
desde el fondo de su cuarto de enfermo, recibi6 el homenaje de
sus contemporáneos más fainosos, Romain Rolland, B.G. Wells, -llnateh, Selma Lagerlof, Theodor Oreiser y otros muchos--pero
como había sufrido, no pudo ver a uno sólo de sus amigos. Mi~
tras que en oresden, el sexto congreso de medicina psiqui átrica, bajo la presidencia del celebre Kretschmer, dedicaba sus trabajos a la psicología de los sueños, y que en Nueva York 200
personalidades se reunían para celebrar el aniversario, en un
g:;an periódico de &amp;erltn se leía el siguiente homenaje de Thomas Mann: La admiración más sincera por el gran investi gador de lo humano y por su busca caballeresca de la verdad ha forDI!,
do parte siéJO,pre de mi acervo personal. s1, tiene muchos rasgos del Caballero de t&gt;urer o, ese Caballero entre la Muerte Y el Diablo al que parece haber alusión Nietzsche cuando habla de Schopenhaue:r, ese otro pari ent e de Freud : • un hombre! un _c~
ballero con mi rada de bronce que tiene el valor de ser el mismo, que sabe estar sol o y no espera ni l as órdenes de quieneslo preceden, ni l os signos de arriba.'' Nunca ha tomado en cue~
ta el hecho de que los hombres no escuchan sino lo que los halaga y j amás le ha hablado al creyente de las recompensas de la virtud a Ixión de las nubes, al rey del prestigio ~e Sl:\ per_
sona, al Í,ueblo de libertad ni de igualdad. Ha d(',:;tr.ul•fo tl 1 •
W\O

�26
siones, ha escandalizado a la humanidad ofreci&amp;ndol~ conoc
~: ..de Wl naturalismo radical que parecán amenazar su "di
Y ha provocado resistencias cuyas ~azones le eran eviden
tes. Pero toda crítica de S\l obra --quiero decir toda cr!ti
que~no pretenda ir más allá del psico~álisis ~ino volver ~e
atras-, toda crítica tiene algo de VAAO~ de est'ril incl ~
ve cuando tiene alguna razón, y es difícil QOII\PreJ\(le/ que· u
nes- lo cubJ:'en de burl.a.s no se qe]\.cuenta ~e la VAAiqad ele ~~
e~fQeJ:'~S-~ ·
.,. _ • ,,
· ·
t•

·A

~

. &lt;- 11.e ~H~~e J;~er l~ .S1Ca~ión, - e sea. demaa4do t --Ra3 que .'"&lt;lOOJtt~ tU-Ys\• dg(lr\ ~~~o., d._e pr-0f-epar ~s-! mi fe. ante
--ae. 9"~-+$f'it~8 i?(&gt;rqU'~ :,a1- ~gra,J\, v-~~jo se ,ha,. ale~-qq_o df.~ eJ.J.o ·
g~at-.1.tup._ ~ 6 ;Jqe ~#,ró ;_CUq,ndo ):~ "4i
~ l.a
j;~l e.l.e~" ~ ~ que ~re.ta
-.
- ' "' '.~-;:
, · ·
t~ a- ño,--" esa·-·gr~a"tl:'i tu...d me h·a· ~co~nmo~dJ?.~~ ef.~d~~~~ W\ m! l ~~
í t
vi o pro un amente.
sent
r a entado a comunicar muchas cosas caracter!sticas y r evel
...r~s,,4e tl,a _,~gn~~fl. -ca#a ~qije 1118.&amp;Seribió,..~~~s P.er,epo d

~un tH'J~

;,¡4ª ~/

27
Es el destino de las verdades, según Schopenhaue r, que p a
rezcan pr Í!llero paradójicas y después t r iviales. Freud nos da un
t,uen ejempl o. Pero sus obras comple~~ demuestran otra cosa.
De

esa obra, la carne, lo fortuito, lo cotidiano comienza

a desprenderse, y queda el esqueleto. No podemos saber lo que se habrá conservado hasta 1995, ni siquiera si va a quedar algo
en la forma que él le ha dado.

ble afirmarlo.

Seguirá actuando. Eso es posiFreud ha abierto una puerta que, hasta entonces,

estaba cerrada.
Hay partes en esos once volúmenes, sobre todo en los pri-

meros, que dan la impresión de una cautivadora novela policiaca.

Hay que ver cómo las teortas germinan lentamente, salen de la ó
vaina rota, ven la luz y hacen con frecuencia su aparici n confuerza y seguridad. El arte de Freud es igual en todo: en lasobras fundamentales y en los ensayos cortos, como ese maravill~
~~J.o ~ ~ ~~mi-.so 1':18, ~~iz.é.,
''i~ ~ r.t.ac\ .. so texto a la memoria de Ch;arco~; un esp!r~tu claro, dotado parf;#.a,¡. 4lllfl.. sq~~., lr_as13u ~~mt!leQdo1. 13U~..l'?R -,!_-Qg~es tl?3:~Y~~ ra ordenar metódicamente, trabaJa por doquier en su obra.
lµ,n_~ 99..1-.\ f~~ .R~º?.P&lt;;?-~~ -.~~ F,rp u_.d .qll~ , UJ)&lt;l.'.;i¡~~ ~ ,é,Í: ÍSi•
.
..- .
,:I?i;e-.~~~~P.P-...r. ~ qp11~ ,Y . en'é.ifiiado ,.a. :l.o~ ~~ta.s~· ~~e~- ~
Lo que está de moda en esos escritos pasarl. El Júbilo P~
e~~~ ::.C~mQ ~). ) ~ ~ d~_;.Jlli iuventl!d,. 'ieis.il)g.r- ~ _!.~ :.,~ ~ ril que si~nte~ los estadounidense~ y ~tr~s pueblos deformados~
.~ ,,P._eps~to 'N le PQ.n:ían Ji su ~rvi,-ciq,• ..,.."
··
por el puritanismo al hablar por fin públicamente de la se~al!_
'.:.
~ ...
·
~
dad, eso, no tiene gran cosa que ver con Freud. Quedará el gran
;. :E n . e ~ ~o 618 193-~• &lt;,Ne contempló el despl~ econóudco renovador de las viejas verdades escondidas, de esa verdad qued~ ~us..gia k!-, _eJ\ -Alemania,. los Ptrimeros asaltQs del h,i,tl~~ consiste en que la voluntad del hombre no es libre ••
_l~ pu~1-ic"c.1.Ó'!,--:de ,la:1' C?P.t'~s comp.letas; de Freud toJllÓ las p ~
Olpnes .~e ~ ac~ntec.lJl!iento ;Simbó,lico. Los intel~ctuaiés 8 · .
Los límites de F:eud son . vi~ibl:s en sus obra~. No es -t :-~cna ;-.l-_pqu_i-e-,¿da,,_ qµe -e.t'\tra~ en; la fase de$8~ e-r-,1.da de su inú D10s, pero nos ha ensenado a d1.stlllguir en las críticas que se
"'til· q~~~~ ~nt.í~ .que l .a ~revQJ.;_uc-i 6It ..Pi.i.c9ana-lítica ~~ en ~ le hacen lo que se debe a la enferme~ad. Hay que decirlo, cQnsuce~~vo ~.Para-ble oe- la &lt;&gt;t{a .:- La revi~ta lite;,ariC: y polítt destino a los católicos semi.cultivados: su obra. es la Biblia de
ca,Die Wi!lt~e,_cuy9 direQtor, Ka.rl von Qssietz)cy iba a -se~ los impíos. No se COJIG&gt;rende el mundo cuando no se conocen sus-una ;de-. 1~ pr11g8:I'a,s víctimas de los naz.is,- .P~lic6 ~ñ la firal libros. Sigmund Freud CUJ11plirá 75 años el 6 de mayo próximo.Lo
~poeta ,Kurt. :Jlc1!°lsky, uno- de los lftás bel~s bomeJla.Je~ ~ ind( saludamos con todo amor y todo respeto.
emente- el lilas Justo que pudiera ,e~ar Freud, en vi~:
MOlSES Y EL EXILIO
Se.,.ha .PUbl.tcado l a edición ~COfllPleta de ~as ~b~~s de Freu4
Once VQlume-nes que s ac udiex-on eJ. mundot
En 1932, publica las "Nuevas aportaciones al Psicoanálisis"
colección de cursos ficticios que forman la serie de sus primeUno de lo:; pocos homb~ que ven ese
ooz;rectaiaente- ras lecci ones y donde traza un cuadro COII\Pleto de sus ideas.Ese
parece se~ el propi1) f'reud. Con los laureles- de su gl~ria pue- mismo año , escribe en colaboración con Einstein, "El porqué de
~ decorar las manzanas Podridas de sus adversarios y, si es ~ l a guerra ?•.
b~o, _debe con:enplar al ~.lpo de sus -discípulos y hacerse su PI!
IJnos meses después de " El porqi.~ üe la gue.rca?", es el pia .idea. De3emos a un lado los malos di scípulos, quedémonos •
con los buenos y con él.
triunfo dn los nazi.s en Alemania, el i 11r.endio del Reich::;tag, el

*·

,:~in.~,aó,

e.

¡

hombre

,

.

�28

principio del ~xodo de los psicoanalistas alemanes y el pán
que lleva a J!IUChos qe e1los a Viena. J!:n abrii de 1933, Fer
que decaé rapidamen'te y se encuentra ent.Qnces 81\ una fase a
de su enfermedad mental, suplica a Freud que huya antes que
demasiado tarde. En la última cuta que le escx-i.Jle, éste se
ga diciendo~ "Si me ma.ta.ran, sería clespu,s ~ todo una J,1\Qey;
como cualquiera". un 111és ,nás tarde, lA muerte de ferenc-zi .
deja -en apariencia-, ~a?Ji 1nserrsible.
En el mismo IDQSJ\ento Freuél se entex-a de que Jms 3.il)ros
quemados en Berlín pex-o, lo confiesa citando a un poeta: "He
jadd de 'enten"'dez, al"imunció'! y ~.cree todavía que . aquel tea-tro
bar~ nó tiené··mas v~ior que el' -.de;i; un símbol:.o sini~strQ: . No
pee-ha qué"'·e s ·el :&lt;pré4fudio1de:l.. ~teminl°"realzde ,gu~pueDlo y
doce años imás~tarde, las· cuatto hef'tllana~ qué dejuá en ·Yie
gg~~an eñ€re tos miUones de'l mártit.es
.) , ... ,·:. a .. ,. ., !.
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·Pó~ supuésto·, el psiooanalisis aleinán, ;-judío~po,: natur◄
' z~, _es de tQdáS' la$.:1 inst~tu:cionés., la pcl.merar en s~ afectada~
IE1.t1.ngton, polaco por nac1.onalidad. es conmi nado a abandonar li
airéecióii dél ..rnst:i.'tuto de Ber.J.:tn. y deelde enii-gr-ar. , Ins.tala«
en Paiest~ha, ~fttnda all! un 1.n-stituto que existe todavía y ~
de- -l os p'SiC'oanalista.s israe1..itas siguen- fonnándQse:. A.-Íines~
añó de 19-33, •que .pa-ra tantos hombres. mareó -eL fin de un _mundQ¡
uno de lo-s do~ centros de 0rigen... &lt;llll psicoanllisis europeo, -~
más vivo y el~mas lfi-co en porvenir es definitivamente de-st~
""' En junio de, 1933 la Oeussche •Allgemeae Arztliche Gese~
chaft fur Psychotherapi~ (la .sociedad Alemana, Psiquiatría),
sa ~ control de las autoridades n az.is. El pr.esidente,_ Kret
mer, presehta'' en seguida.. su dimis.ión, es sustituído por Jung·
que -hay &lt;iue~advert:irl~ no .estaba some~icio, como suizo, a ~
,guna clase dé presión-. Jung edita igualmente el Yientralblatt
Psychotberapie, órgano of.i.ciai de 'i.a sociedad donde en 1936
le adjunta como codirector al doctor Goring, primo del jefe ni
zi. La tarea especial de, Juhg- en e'1 seno de este organismo et
trazar una línea divisoria "científica" entre la psi colc;&gt;gía arl
y la psicologra -j~día, es decir, entre l.a GOi:t.rir.a -del ,._incons
cient~ ·colectivo" y el psicoanál,isis cie Freud, contra el cual
era fácil .íhora el desquite.

Freud
tres ensayos
Martin y uno
y poca gente

ya ha escrito, rehecho y por fin abandonado los·
que componen su Moisés. Aparte de Anna, su hijo
o dos analistas, nadie ha le1'.do entone-es el texto
conoce siquiera la existencia de su proyecto.

29
En 1934, l os tres ensayos son terminados y sin embargo -Freud decide ~antenerlos en secreto, Por razones que expone varias veces en sus cartas, r ro no son muy convincef\tSs permanecen parcialment e oscura$ . Come se dijo, la obra se compQne de tres partes, las dos primeras de l as cual es -"Moisés, un egip-cio" y "Si mois,s fuera egipcio •••• "- formaban un todo Y se publicaren en 1937 en la revista Imago, nµ.entras que la tercera,
titulada "Mois~s y su pueblo" sufri ó varias refundiciones antes
de encontrar su forma definitiva.
Esta vez no se trata ya del aspecto ilusQrio y consolador
de la religión, sino de la i dea grandiosa de que la religióncon
tiene una parte de verdad histórica. Más que "El poryen!r de una ilusión" es, pues, a "Totem y tabÚ" a lo que se vincula elMoisés, con la diferencia de que el crimen primero, generador de orden y de civilización, no se sitúa ya en l~s tin!eblas dela prehistoria sino en el pleno d!a de la realidad histórica.
su Moisés en quien, hay que observarlo, acentáa fuertell\e~
te la naturaleza viril, presenta con él mi~ m\\CAOS parecidosque, naturalmente, deb!a dejar adivinar. COtl\Q ~isGs, promulg6
una ley dificil que abrogaba los antiguos cultos s~ersticiosos,
pero los "suyos" se rebelaron contra él y, periódic~ente, han
ca!do en la apostasía. Si no lo mataron con frecuencia lo hanabandonado, traicionado, desconocido, y ahora el remordimie~to,
el sentimiento de un daño irreparable contra Sl los in\pulsa a una veneración excesiva de su persona, pero coll\Q ~is,s, no sabe que será de su obra, y antes de morir tendrá que sufrir toda
vía la última prueba: el exilio.

Hasta 1938, Freud se niega obstinad•ente A 2'})andonar Vi!_
na, que es para ,1 el "puesto" donde a sido colocAdQ Y que tiene el deber de conservar. Al principio del año ,e somete a una
de las operaciones que se han vuelto hs.bituales~en su vida, pero
esta vez la biopsia es más que sospechosa su carc~na ha vuelto. Diez d!as ús tarde, no obstante, vuelve a recibir a su -clientela y en Il\cU'ZO, cuando los nazis invaden Aus~ia, sigue rechazando el proyecto de Jones que, despuis de viajar apre$\U'!,
damente a Viena, insiste en que se refugie en Inglaterra.
Por
fin se resigna a partir. se trata entonces d,e optene:r: la indi!,
pensable visa de salida que los nazis parecen dispuestos a darle o, más bien, a venderle lo más caro posU&gt;le.
un grupo de las fuerzas de asalto hace un registro en sucasa, pero impresionados quizá por la acogida de Martha, que --

�31

30
los invita amablemeJlte a sentarse, los hombres se limitan a llevarse 840 dólares y dejan documentos y papeles. Una setI1qna m,starde welven y esta vez, se llevan a Anna, que pasa presa en la
Gestapo todo el d!a. Pero la opinión internaciQnal se conmueve .
w.c. Bullitt, embajador de los Estados Unidos en Francia, tele-grafía a .ROosvelt, su amigo personal, para pedirle que intervenga de inmediato ante las autoridades alemanas. Hace igual.mente
una gestión cerca del embajador de Alemania en Francia y Edoardo
Weiss solicita la ayuda de MQssolini. Es probable que esta vigilancia internacional haya evitado a Freud molestias o dificultades para que de todas maneras, los nazis lo hubieran dejado par-

te homenaje. :tcs ~dicos de I nglaterra afiolan su orgullo por-7
que su ppís le ha. d:do asilo, mientJ;a~ 4':'e admi:adores desco~~c~
dos le envían antiguedades, para sustituu la celebre CQlecc1.onque creen perdida. El día mismo de su llegada, sin embargo,
Freud eser ibe :
"La situación afectiva de estos días es difícil de captar,
apenas descriptible. El sentimiento de triunfo se mezcla dema-siado íntimamente a la tristeza, porque a la prisión de donde acabam&lt;&gt;s de salir estábamos todavía muy apegados •••• "

lo~ sucesivo se esfuerza por olvidarse de Viena e incl~
sive como si no conociera el nombre. Apenas instalado, vuelve a
El Verlag fue embargado, las obras completas de Freud des-- trabajar , como si no hubiera pasado nada. Durante el año que le
truídas y el 13 de marzo La Sociedad Psicoanalítica Vienesa pro- queda de vida escribe todavía y hace cuatro horas de análisis al
nuncia su disolución y decide la emigración de todos sus miembros dí a, casi hasta el último momento.
Deberá .t tK,"On strui.rse donde Freud pueda residir.
su primer domicilio en Londres ve desfilar a numerosos viJones se dedica a obtener las numerosas visas de entrada que sitantes famosos, entre los cuales hay muchos extranjeros: Ste-hacen falta, no sólo para Freud, sino también para sus hijos y - fan zwei g, el antropólogo Müinowsld, el dirigente sionista Chaím
nietos , su servidumbre, sus médicos personales y, además para - - waizmann, hacia el cual Freud tenía gran estimación, H.G. Wells,
los psicoanalistas vieneses que van a tratar de establecerse en el Dr . Jahuda, profesor de filosofía judía que viene a pedirle Inglaterra. El físico Bragg, quien solicita una recomendación - que no publique su Moisés. Uno de los visitantes que lo impresi~
para el ministro, Sir Samuel Hoare, le pregunta ingenuamente:"Es na más acompaña a Stefan zweig: es Salvador Dalí, que le hace -allí mismo un retrato y que, con su llama de "joven español de tá usted seguro que los alemanes son hostiles a los judíos?".
lizmente e l ministro está informado, otorga las visas necesarias ojos fanáticos y cándidos", lo incita a modificar su opinión sode manera que la existencia de Freud en Inglaterra queda asegur_! bre los surrealistas que, aunque lo habían tomado como patrono,le producían hasta entonces el efecto de peligrosos desequilibra
da.
dos .
Siguen tres meses de espera durante los cuales continuan
El esbozo de Salvador Dalí adorna todavía el gabinete de los tratos con los nazis. Freud, para distraerse, traduce la novela de Marie Bonaparte sobre su perro Topsy y trabaja en la ter traba.jo de Maresfield Gardens, donde el escritorio, el diván, -cera parte del Moisés. Por fin las autoridades concieaten en l a las estatuillas y los objetos familiares de Freud han permanecipartida, mediante un •impuesto" especial sobre la emigración que do i ntactos, en el lugar que ocupaban cuando vivía su dueño.
evidentemente hay que pagar en efectivo Freud, no tiene dinero,Freud logró ac•r el Moisés antes de la oper~ción que juMarie Bonaparte le presta los cuatroI!lil oc'."lo cientos veinticuatro
frió
a
fin de año. La edición alemana de la obra aparece en a-:.51ares que re?resenta:: su ::i.."'lar:za.
gosto de 1938 en Amsterdam. La edición inglesa, que Freud e~pera
El 4 de junio de 1938 Freud aba.."'lóo~a la c:udad donde ha pa- con impaciencia, en marzo de 1939. No obstante la última intersado 79 años de su vida. Después de ur. a~to en París, donde se vención lo ha dejado completamente agotado y poco después se de
alo;a en casa de Marie Bon.aparte, llega a: país donde, tantas V!. clara un tumor que los médicos juzgan in.Qperable. [le¡sde entonces,
=es, había sor..adc con establecerse. icndres le brinda una acogi- sus días no son sino una lenta y atroz élQOllÍa que nadie, ni si-ca i::eal que le da por primera vez la im:fresión de conocer la gl~ quiera sus allegados, pueden desear vet: J'!l.rar. En los dieciséis
ria, ya que no sólo las autoridades oficiales y las altas perso- años que lleva de sufrimiento Freud no ha tomado nunca calmantes,
r..alidaces si.."'lO la mul tit';ld anónima, el pueblo, le rinde un vibr diciendo que "prefiere pensar en las to:-t.uras antes que no pensar
cl aramente". Ahora acepta tomar un poc::.c de aspirina Y con ese •
tir.

En

Fe

�precario socorro continúa su lucha, de m&amp;s de 40 años,
enfermedad y la neurosis.
La declaracióii de guerra lo encuentra extenuado, pez:Q lGa
do y sin pathos, siempre realista. Cuando $U JT1éclico, el Dr. -~
Schur, le pregunta si cree qtte esta guerra será la útt.i.Jlla, res,
ponde: "Será mi última". En el mes de agosto St\ estado no dej1
de empeorar, ya no PQede alimentarse en absc;,luto, el cáncer q1.1eha invadido la mand!bula y el paladar se extiende ahora a las•
jillas y es de temerse una septicemia. El 19 de septiembre ll~
man a Jones a su cabecera para que Freud le diga adiós; el 21Freud recuerda a su médico la promesa qtte le hizo en un principio de ayudarlo a "abandonar decentemente el mundo" cuando el S(
fr.imiento excediera a sus fuerzas: ha llegado el JllOmento de C\I
plirla. Schur asegura que no lo ha olvidado y Freud se lo agra:
dece.
Al día siguiente el médico le da una dosis insignificanb
de morfina que, dada se extrema debilidad, basta para liberarlo
Durante la noche del 23 de septiembre de 1939 su larga vida tor·
turada tanto tiempo toca por fin a su término. Se apaga sin WII
palabra, sin otra Última palabra croe la que deja en su obra, sb
otro consuelo que la inmortalidad que esperaba quizás de su dun
trabajo y que sólo el hombre es capáz de otorgarle al genio, por
una breve eternidad.

BIBLIOGRAFIA
1, Robert, M.
2. Jrmes, E.

LA REVOLUCION PSICOANALITICA, F,C.E, 1966, Mex,
VIDA Y OBRA DE

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4. Mannoni,

º·

SIG!-nP.ID FREUD. Ed, Nova, Bs,As,
Biblioteca Nueva. Madrid.

EL DESCUBRIMIENTO DEL INCONSCIENTE. Galerna Ed.

Psicoanfllisis Individual Y Grupal:
Algunas Ideas para un
Estudio Comparativo
LIC. IDRACIO FOLAOORI

�35

Et .úuü.v-iduo ~ mlemblto de. un gJtu.po,
cwtndo 4U
paltti.c.ipac.l6n en cUc.hc gJtu.po c.o~.l4ta
e.n c.ompoJt.t.alue. de. tal. mane/Ul que. pa1t.e.zc.4 demo4.tJuvuto4 que. no pe!Lte.ne.c.e
en ab6o.t.u.to a tt.útgún gJtu.po.
!/ l..tJ ha. 4.f.do 4.lemp,te. aún

W. R. Bion (1952)

El desarrollo del psicC&gt;antlisis de grupo en los últimos años
acentuado la polémica referente a su utilidad y eficacia en comparación con la práctica individual. Es por ello que nos propo
nemos intentar una discusión sobre las ventajas e inconvenientesde cada una de estas formas, apuntando a un objetivo práctico, v~
le decir, el de plantear a grandes rasgos, algunas de las muchas
preguntas que pacientes y analistas se formulan sobre nuestro t.!,
ma, Confió que nuestro interés se vea continuado por estudios y
discuciones más rigurosos, que aborden en profundidad el
campo
teórico (individual y grupal) para poder de~lindar con precisión
los l!mites de cada una del~$ aproximaciones con la finalidad de
favorecer, finalmente, la indicación del tipo de técnica a emple~
r en cada oportunidad. Si bien me interesa profundamente penetrar
en la discución teórica que ofrece un mayor nivel de cientifici-dad, creo que en muchos cases sólo podre señalar el problema, reducifndome a discutir solamente los aspectos más pr,cticos delmis
mo, dado que en muchos casos la fundamentación teórica no ha sido
realizada.
Trataré asimismo, de clasificar las observaciones en tres -grandes grupos i
1. Aquellas que tienen que ver con la situación terápeutica,
es decir, el encuadre.
2. Aquellas que señalan aspectos del paciente,
3, Las que se ocupan de los aspectos del terapeuta.
ha

1, Diferencias en el encuadre.
Si por encuadre se entiende tod$) lo que enmarca la situación
de análisis y lo hace posible, enton,..-u tendremos que pensar en
*Ponencia presentada al I Encuentro Iberoamericano de Psicolog!a
Clínica y II Congreso Mexicano de Psicolog!a Cl!nica. Nov. 1977
Guanajuato, ~xico.

�36

37

los elementos que lo constituyen, para estudiar sus diferenc
a) La frecuencia
Actualmente se acepta que un análisis individual requie
lo menos de tres sesiones semanales. Dicho juicio carece de
.,tipo de fundarnentaci~n teórica; se trata, por tanto, de lo
experiencia acumulada de muchos años, señala como lo adecuado
Es cierto que la frecuencia no es la que define el análi
sino que esto lo hace el tipo muy particular de v!nculo que
tablece: la transferencia. También son conocidas las posicio
de la escuela francesa donde las anécdotas de análisis de una
por mes se han comentado hasta el cansancio. Todo ello es ci
y no pretendo ahora entrar a discutirlo, pero es general se
maque con menos de tres veces a la semana (por supuesto,
las excepciones que siempre se pueden encontrar), la transf
cia no alcanza el grado de intensidad necesario para permitir
desarrollo del proceso de curaci~n (2).
En el otro extremo, el análisis grupal posibilita
una vez por semana durante una hora a hora y media. Si
tiende que una frecuencia mayor agiliza el proceso, se acepta
con una sesión semanal se dan las condiciones mínimas parac
con el desarrollo de la cura. En el análisis individual, tan~
duración de la sesión como su frecuencia se ha fijado arbitr
mente, o mejor dicho, en base a criterios personales; en mat
grupal ocurre otro tanto, no hay aún fúndamentación teórica
de sentido a la utilización de tales criterios.

(1) En este punto, como en muchos otros referidos al encuadre,
normas que se manejan son creadas institucionalmente, carecí
de justificación teórica. Las normas institucionales s0n de
s!, ajenas al campo científico por lo que su valor teórico es
tamente cuestionable. A falta de conceptos precisos en la mate
es que entiendo lícito recurrir a lo que institucionalmente se
establecido, sin que ello signifique eludir el compromiso de
le adecuada fundamentacidn o reconocer la costumbre como válidl
(2) Nuevamente nos encontramos en un terreno altamente polémi~
si bien es ciert~ que el psicoanálisis define una teoría de la
rano es menos cierto que su puesta en pr&amp;ctica esta jalonada
miiltiples dificultades, ya que la curaci6n no deja de ser un
gar inalcanzable, mito que cumple su funci6n en cuanto completa
una visión del psiquismo, perco irrealizable por limitaciones
los cuadros psicopatológicos en juego, del desarrollo de la t
r!a Y de la técnica y de las determinaciones sociales
al campo analítico.

Deduzco por tanto, que si las apreciaciones que f~jan la fr!
• so·n acertada·s , la intensidad de la transferencia
cuencia
imilque se
1
ra con cada sesión semanal grupal, deberS s~r muy s
ar a a
log se logra con tres
sesiones semanales
individuales, ofreciendo
que
·
.
por ello el grup~;la ventaja de agudizar el proceso.
b) La duracion
i
den
Al O mu similar a lo señalado en el punto anter
s~ce e__
· gt' neyque ver con la totalidad del proceso terapeutico. Si
lo que iet~ amos a un analista
·
•
· d e var10
· s a ños , cuá
con experiencia
_
pr~gun
-tnirno de años de an~lisiB que promedialmente
1lediria
queares. el ......
• un su·eto requiere, se inclinaría a señalar.,.en~e cuatro Y cin o.
7
Jente pcdemos encontrar procesos terapeuticos de nueve a2_iez
N~evam ;s· pero ello no es lo común, tres ª.ños le parecer!a exanos
ma ,
h
do a trabajar
i guo Y
y pensaría que en dos ni siquiera se a comenza

º:

a fondpo. t
lado en las experiencias grupales la situaci6n es
or o ro pues , aqu! los criterios de 'curacion
•
. .,. gru.
pal" son
más compleja,
. _e
nonnement e van.'ables • De todos modos podemos hacer el nu.smo
t 1.nte!!_
ser!a
t o, preguntando a un analista con experiencia. su :esp~es ª.
de alrededor de tres a cuatro años. Incluso el límite inferior é_!
taría en los dos años, como lo señala la Dra. Langer cuar_ido ser!
· e a grupos que funcionan
fl.er
· . con tiempo fijo end instituciones(tal
· 1 ía)
es el caso de grupos terapéuticos para alumnos e psico og
•
Resumiendo, parece ser que la i~tensi~ad del pr~ceso lo ab::via , ya que grupalmente hablando seria posi~le cumplir la total1
dad del desarrollo "con todas las de la ley cuando en la situa-ción individual recién se estaría comenzando.
2 Diferencia en los pacientes.
. .
~ sde el punto de vista del o de los pacientes, el requisito
im~rescindible es que se atengan a la Regla Fundamental: que asocien l ibremente. veremos entonces las implicaciones de esta norma.
a) Facilidad en la libre asociaci~n . .
Todos los que nos dedicamos al analisis, hemos t nido pac~e!!_
7 e asociates i ndividuales que hablan pero que no asoci~n. La lib
7
ci ón es muy diferente al hablar durante los cincuenta minutos
de
sesión• por ejemplo, el paciente puede venirse con el tema preparado d~ante varios meses, y hacer oídos sordos a las ideas que evoca en la situación anl!tica. si bien ello muestra una resiste!!_
cia, puede ser en la práctica bastante difíci~ ~e vencer.
La situaci6n grupal no es ajena a esta dificultad ya que. se
reconocen acuerdos tácitos
.
; ·
de1 grupopara
no hablar ~de nada mientras .transcurre la sesión. La situación grupal es mas permeable a

�38

la "filtración" del material inconsciente: tal es el caso del "r¡
dar" que puede denunciar en algún momento un panorama preciso de
lo que el grupo está sintiendo con independencia de la rigidez-ea
tructural y dinámica- que el mismo haya logrado en ese instante.·
Por otro lado, mientras a nivel individual la resistencia puede.
ser consciente, en el grupo los acuerdos son inconscientes, facili
tándose en ese sentido su señalamiento, Hay veces donde el grupo·
conscientemente también asume una defensa, sobre todo en situacio
nes muy persecutorias, En tal caso el centro del problema no estl
en la resistencia sino en el tratamiento mismo,
b) Disociación afecto-representación
No es lo mismo pasar de un anllisis individual a uno
que vice versa, En el segundo caso el paciente siente más libertad, mas facilidad para expresarse. Si bien estas conclucione~•
den depender del cuadro psicopatológico del paciente, entiendo-·
que hay situaciones que son . similares. Es muy distinto asociar, ·e
cuando se está recostado en un diván con el terapeuta detrás fue
ra del campo visual del paciente, que cuando se está sentado , en
medio de un grupo donde cada palabra que se dice repercute inme••
diatamente en siete u ocho compañeros y en dos terapeutas. Es de•
cir, el compromiso emocional que está en juego, es
mucho
yor en la situación grupal donde, por ejemplo, un disc•.i.rso fríe, t
desafectivizado inmediatamente levanta una ola de críticas
r/.)r
parte del resto de los integrantes, al igual que un dis~urso c~~fuso es denunciado con rapidez. El nivel de exigencia y de com~ro
miso que un grupo requiere es mucho mayor que en la sit~ación in•
dividual donde buena parte de lo que acontece depende del pacien·
te. Tanto las cr!ticas como el compromiso pueden ser exolicados por el fenómeno de identificación: ante un relato cualci.ú.era, el
re~to de los miembros de un grupo se van identificando :on pers?naJes o partes del relato, pero a diferencia de los terapeutasc-Je
pueden discriminarse de tal proyección, los personajes jasan;· .•
"actuar" dichos papeles, tratándose de algo muy simila?·a una c!.ra
matización.
Lo anterior se vincula directamente a otro aspecto del pro~!
so que es el que tiene que ver con:
c) Las defensas
Si en et grupo hay mayor compromiso emocional el ~~oceso ~e
cuestionamiento de defensas adquieren mSs intensidad e~ el aná¡~sis individual. Mientras que en la situaci&amp; individual el anal~s
ta es el único que señala e interpreta las resistencias, el gr~~
se convierte en un cuestionador implacable de todo lo ene dice~

-

.

-

da integrante, incluso en algunos casos, los movimientos corpora

les son asociados por los otros integrantes: en la terapia gru-.:
pal el sujeto está metido con su cuerpo y todo, mientras que en
la individual, lo corporal debe aparecer jerarquizado en su discurso para que el analista lo pueda incluir.
Es interesante ver cómo en grupos preformados (como pueden
ser los grupos analíticos institucionales) en muchas ocasiones,
es traído material del afuera, de la historia del propio grupo
(anécdotas, conversaciones, lapsus) como forma de fundamentar!as
apreciaciones de los miembros del mismo: a veces ello conota una
intensa agresividad de los compañeros que hacen uso de tales re
cursos, pero eso no es siempre así, y nuestra práctica nos
ha
mostrado ejemplos donde casualmente la intensión es integradora,
y la ayuda puede ser aceptada.
d) Rol fantaseado o rol real
El supuesto del análisis reside Qn~qee por medio de latrans
ferencia el analista se convierte en pantalla de proyecciones,pu
diendo por tanto, asumir múltiples roles a lo largo del mismo,ro
les que no deberá actuar sino interpretar. Tal vez sea por esa
causa que la situación grupal es tan diferente, ya que los distintos integrantes van progresivamente asumiendo, con cada uno
de los demás, roles muy específicos que tienen que ver con las
historias p~-rsonales. Para decirlo más claramente, no sólo
se
proyecta en los terapeutas, sino que también se dan situaciones
de intensa transferencia con todos los integrantes sel grupo; pe
ro si bien los terapeutas no asumen los papeles proyectados, los
integrantes sí, por lo que en la intensidad de la transferencia,
el otro pasa a ser -la madre, el padre, el hermano, la esposa,el
hijo, etc.- lo que hace más dramático el conflicto, tanto para
los terapeutas, que lo pueden señalar, corno para los propios integrantes involucrados.
Por todos estos aspectos, es que se dice que el grupo actúa
como ''caja de resonancia" donde se amplifican las problemáticas
individuales conllevando un sentimiento de pertenencia muy inten
so Y facilitando así el proceso analítico.
Debo señalar que la situación descrita es la considerada ideal y que muchas veces no se da; cuando esto no sucede es por
que se movilizan vivencias muy primitivas donde predomina lo paranoide, generándose así, un clima de desconfianza que no permite avanzar al grupo, aspecto éster que aparece con más frecuen-cia en los grupos pre-formados por los vínculos que los integrar.
tes ya tienen entre st, incubando dudas de que las relaciones eñ

�40

41

bl nivel de "atención flotante" para entender lo que va suce~
el grupo analítico les pueden deteriorar aquellas que mantienen
!~en:o en cada quién y la vinculación que cada cual estableceE_on
afuera.
el proceso central. De este modo, y a pesar de que para cad~ i~
3. Diferencias en los ter~eutas.
dividuo
resulta en una primera instancia muy frustrante, sera n~
De igual modo, también en los terapeutas se pueden señalar
io
dirigirse
al proceso grupal, ya para . favorecer dla inte-importantes diferencias.
cesar
gración, ya para mostrar alianzas, competencias y acuer os que
a) El número.
dificultan
el avance del grupo, Hay que tener en cuenta que la
Concebir la situación analítica individual es pensar en un
frustración
en el medio grupal es mucho mayor que en el indivi-terapeuta y un paciente. Cuando lo hacemos para el analisis grii
dual.
En
el
segundo el problema estriba en que de repente el t~
pal se nos ocurre un grupo y dos terapeutas, si bien puede fun:
rapeuta
permanece
callado largo tiempo, pero al menos permanece
cionar excelentemente con uno solo. Creo que la inclusión de dos
terapeutas ha tenido diversos motivos: algunos han hablado de re presente escuchando. En el medio grupal hry varios niveles de
pueden
producir la situación familiar por lo que se decidieron a incor: frustración: los terapeutas pueden permanecer callados;
interpretarle
a
u.no
y
a
ot~o
no,
con
lo
que
muestran
_
preferen
-porar a "papá y mamá". Otros piensan que cuatro ojos ven más que
cias;
pueden
interpretar
lo
personal
en
to~
?rupal;
con
loiual
dos, y ello es absolutamente cierto en un grupo. Tal vez,
unos
terceros se sintieron incómodos de tener que observar e interpre toun lo personal pero lo distri~yen equitaattW'lllaente, rompiendo
tar, perdiendo el registro de lo que acontecía y se inclinaron a tl c!ee~ de alianza bipusonal paciente-terapeut.a; e incluso .PU!,
4a deSMtorizar un dieaurso ~ ee11truse en otro, mostrando •!.
incluir un observador no participante que registre únicamente.
El hecho es que la situación grupal es mucho más compleja. tieltamente su rechazo.
Tal e.s asf q\16 la ..tu.a qrapatica ~ á ubicarse m&amp;9 pr!
que la individual donde sólo hay un discurso. En el grupo
hay
cisamente
en un justo medio, según el lllGlllento espec!fi~o que se- "Tl a; ':'l'."11rs,-, por integrante además de un discurso colectivo y am•
viva
en
el
grupo.
bos niveles deben ser seguidos en todo momento. Aunque ha habi•
c)
La
contratransferencia.
,
do intentos de incluir tres terapeutas -sobre todo en aquellas
Debe
reconocerse
qúe
los
sentimientos
que
se generan en los
situaciones de aprendizaje- ultimamente la experiencia señala a
terapeutás
grupales
afloran
con
mucha
mayor
facilidad
que n la
la coterapia (dos) como la forma que brinda mayor practicidad,El
7
criterio de "practicidad" como es de suponer es meramente empí- situacion individual y ello no es solamente por su presencia co!.
rico. Así, ambos intervienen y registran, realizando una verda- poral visible en el proceso, sino por la intensidad que adquie-dera tarea de subgrupo dentro del grupo mayor. Entre las venta-- ren los vínculos. Lo ya señalado para los pacientes en cuanto a
j~s se destaca el modelo de cooperación que se muestra a los pa- que cada vez que habla uno, hay varios que lo están mirando, tcl!,
cientes, los que usualmente, sobre todo el inicio, se guían por bien es válido para el terapeuta que en esta ocasión no puede e!.
uno de competencia. Además, facilita la integración de lo pro- conderse detrás del diván: todos sus gestos por impereeptil»les
yectado-disociado en cada analista, Es importante que la pareja que estos sean serán registrados por el grupo. Pero, además, no
terapeútica (horno o heterosexual) funcione con un alto grado de es lo mismo ser pantalla de proyecciones de un individuo que se!.
sinceridad y múltiples puntos de acuerdo básico de lo contrario lo de ocho simultaneamente, con lo que lo proyectado adquiere m~
~
'
l
e grupo hara efectivo en la realidad el deseo de separación de cho mayor fuerza.
En suma, se me ocurre que la situaciSn de análisis indivi-los terapeutas-padres. Tal grado de acuerdo no era tan necesa-dual
mantiene
aún gran vigencia, sobre todo para determinados~u!
rio cuando en épocas aún no remotas, uno de los terapeutas perm!
necia silencioso.
dros psicopatológicos, No se trata de oponerlos sino de estuCia
diar los niveles de especificidad de cada uno. LLama la aten~+.¡
b) La tarea interpretativa,
En el psicoanálisis individual la interpretación va dirigí- ción que en determinados ambientes se desprestigie el nivel grutratándolo, por ejemplo, de poco profundo en comparaciÓ!!_con
ªª.ª las resistencias fundamentalmente, con el objetivo de resti pal
la
aproximación
individual, En realidad, la critica es en su t2,
tuir el proceso de libre asociación. Tal finalidad se mantienetalidad
inadecuada
ya que la ''profundidad", en Última instancia,
en el análisis grupal, con la variante de que hay que sostenerun
depende del propio paciente involucrado, que permita un mayortra-

�42

43

bajo de las situaciones más primitivas. Ello es posible tanto ea
la terapia individual como en la grupal, Desde el punto de vis,,
ta del terapeuta, ambas situaciones no son diferenciables ya que,
por lo explicado, el terapeuta tendrá en su mira lo individual y
lo grupal. SÍ en cambio conviene aclarar que por el tiempo ded~
cado, así como por la pre sencia de otros en el grupo, no es posi
ble ver todo lo que cada uno tendría Qara aportar, es decir, 'M
es pensable introducir el discurso del análisis personal,
tal
cual, en la situación grupal, En este sentido podemos decir que
el grupo presenta menos "especificidad" que el análisis individual, se trabaja menos el detalle, el matiz, sin que ello impli•
que niveles de profundidad,
Creo que por un lado la represión es más fuerte en un grupo, pero por otro, el que habla en el grupo no deja de asumir
en ese momento, un papel de portavoz, donde el resto, en mayor o
menor medida, se está sintiendo representado por el que hace uso
de la palabra. De igual modo la interpretación le llega al
que
habla pero~ambién al que no habla en tanto el callado permanece
desde un comienzo -si bien no en todos los casos- identificado
con el expositor. Otra diferencia: es posible mejorar en un grupo aún permaneciendo buena parte del tiempo en silencio,
Pero se me ocurre que hay otras vertientes que determinan la preferencia por lo individual y ellas se vinculan directamen•
t ~l tipo de sociedad donde estamos insertos, sociedad que basada en la propiedad privada fomenta la idea del terapeuta privado: fantasía principal de los grupos analíticos donde se busca reiteradamente formar alianzas con el o los terapeutas y excluir
al resto de los miembros.
Sin embargo, tal ideología se ve apoyada por razones defuer
te cotltenido económico: de lo ya expuesto, es facilmente deduci:
ble que el análisis grupal presenta la posibilidad de inéluir-mayor número de pacientes popularizando y abaratando sustancialmente los costos del tratamiento. Dicha popularización atenta -contra los monopolios del ejercicio analítico y contra nor1J1asque
se han implantado para su mantención. Tal el caso, por ejemplo del criterio de que el análisis debe ser pago y caro, lo cual ha
ce que se conserve en las manos de pequeños grupos que pueden
cer uso de tal servicio, excluyendo sectores necesitados de aten
ción. Pensemos simplemente en la catástrofe que se produciría-:
en la práctica privada si instituciones pÚblicas de salud pudiecen brindar como un servicio más, análisis grupal a todo aquel que lo necesitara, servicio que siendo antieconon\.icó en la aten-

h!

ción individual ya no lo serfa en el campo gnpal, El análisis grupal entra en las sociedades analíticas tradicionales por cuanto ello significa un mayor ingreso por hora, ampliando paralelamente la base social y aumentando a mediano plazo las solicitu-•
des de incorporación, reconociendo a la institución y reprodu -ciendo el sistema.
se pueden explicar as! las dificultades que tuvieron aque-llos que llevaron el wlisis grupal fil seno mismo de la Maestrf
a en Psicología Clínica de la UNAM, por cuanto a la posibilidad
de dar una formación completa en psicoanalísis a nivel universi~
tario atenta contra las sociedades tradicionales que corren
el
riesgo de perder no solo el monopolio de la técnica sino también
de una respet able clientela. Algunas universidades privadas, lejos de incorporar la técnica grupal favorecen el análisis indiv!_
dual privado; no se enfrent.an al problema sino que optan por gu!_
arse por los interes es de clase.
Soy consciente de que muchos de los puntos señalados aa lo
largo de este trabajo pueden ser cuestionados, ya que como manifestaba al principi o son pocos los que -en el eampo de latera-pia grupal - presentan una adecuada y rigurosa fundamentación -teórica. En realidad, la práctica analÍtica en grupo, no cuenta
aún con una teóriac6berentemente articulada que le de status cien
t!fteo a su práctica clínica, lo que no implica desconocer los invalorables aportes que se han realizado ya, y los que se sigum
haciendo. De todos modos pienso que en este momento, aún tan pri
mitivo del desarrollo de esta práctica, las impresiones muy per:sonales que la experiencia va asentando, resultan útiles como ID!_
terial de discución y crítica para aquellos que aspiramos a trae
bajar más rigurosamente en este campo.

�44
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Formación Psicológica del Médico
J. CARLOS PLA

El Dr. Pierre B. Schneider profesor en la Facultad de Medicina de Lausana define, en su muy útil texto publicado en 1969

(1), a la psicología médica como "una disciplina que se puede ense
ñar, dando al médico informaciones y conocimientos suficientes para que pueda comprender a su enfermo en tanto q,Je persona sufriente de una enfermedad y que pueda tratarlo mejor según los datos -científicos habituales, pero teniendo en cuenta a estos datos psicológicos", Agrega: "la relación médico-pacient e es el objeto pri vilegiado de la ps i cología médica, pero no exclusivo .••. Una praxis
centrada sobre el hombre enfermo, sus reacciones a la enfermedad y
su relación psicológica con su médico. (Por hombre enfermo entiende al que sufre de cualquier enfermedad). En el mismo libro, dis-tingue dos técnicas de entrevista médica: la anamnesis metódica y
B.A., 1962,
12. Taylor, F. K.; Un Análisis de la Psicoterapia Grupal Escuela la entrevista no directiva. En una intervanción en la "II Confe-rencia Internacional sobre la Formación psicológica de los médicos
P7ivada de Psiquiatr!a social, B.A., 1963.
'
1 3, Z~ermann, D,1 El psicoterapeuta frente al grupo como tota(2) (París 1964) ,Schneider comenta: "Tenemos, en Suiza, la gransuerte
de no tener jamás programas que cumplir. Titular de una cá¿.1.dad Y la contratransferencia, en "El Grupo Psicológico"
tedra,
hacemos lo que queremos, de tal modo que todas las innova-~rinberg, Langer, Rodrigué, Nova, B,A, 1959,
'
ciones son permitidas . Dependen del profesor".

La psicología médica se puede enseñar; el médico manejar diver
sas técnicas de entrevista; todas las innovaciones son permitidas:Tal vez con envidia al suizo que, como uruguayos, quisimos ser
y nunca fuimos, encontramos que las conceptualizaciones del Dr.

�46
Schneider a la vez que recogen didácticamente los fecundos
de Michael Balint, traslucen la calma propia de un momento
co.
. Durante cinco años, hasta nuestra reciente y ~olectiva cesant
integramos un equipo docente que intentó, en la Facultad de
cina del Uruguay una praxis de enseñanza que tematizara sobre el
hombre e~f~rmo, sus relaciones consigo mismo, con la enfermedad
c~n el.medico. Y que fuera al mismo tiempo, proceso activo de
tionamiento de una identidad médica. Esta experiencia ahora inte
r:mnpida, nos sigue Planteando innumerosos problemas teóricos y pr
t.icos.
Partamos de una teoría moderna de la patología
la· biología humana. Así, la obra de Canguilhem "l~
tológico" (3).
Georges Canguilhem da como razones de ser de la medicina al n
chazo de. la muerte, del dolor, de la dificultad para vivir. " •• J
rro el riesgo, nos dice, de fundar la significación de lo normal
mediante un análisis filosófico de la vida, entendida como activi•
dad de oposición a la inerencia y a la indiferencia. La vida tra•
ta de ganarle a la muerte, en todos los sentidos de la palabra "m
nar , ~te to~o en. el ~e la ganancia como aquello que se adquiere•
P&lt;;&gt;r el ... Juego La vida Juega contra la P.ntropía creciente"" •..••
vida solo se eleva a la conciencia y a la ciencia de sí misma por
la inadaptación, el fracaso y el dolor •••• 11 "En materia biológica·
el path~s es qu~en condiciona al logos, porque lo requiere". "En •
patologia la pr.lntera palabra históricamente hablando y la última·
P~labra lóg!c~ente hablando, le corresponde a la clínica. Ahora•
bien, la clinica no es una conciencia y nunca lo será incluso cua
do utilice medios cuya eficacia esté cada vez más cie~tíficamente-'
garantizada. La clínica es inseparable de la terapéutica, y ésta•
e~ un~ técnica de instauración o de restauración de lo normal cu~
finalidad, a saber la satisfacción de que una norma esté instaura·
da, escapa a la jurisdicción del conocimiento objetivo" ••••
11

,

,~

. :poyándose en las concepciones totalistas, "organísmicas", de
~ric e, ~ldstein, Von Weizzacker, plantea Canguilhem que es "me·
dicarnente incorrecto hablar de Órganos o de tejidos enfermos. La•
~nf~~edad es un comportamiento de valor negativo para un ser vivo
individual concreto, en relación de actividad polarizada con su me
dio ambiente ••• siempre es la relación con el individuo enfermo,.:
por intermedio de la clínica, la que justifica la calificación de
patológico." Según Goldstein, la enfermedad es conmoción y puesta·

en peligro de la existencia individual ••• Aparece cuando el orga-nismo es modificado de manera tal que llega a reacciones catastr~
ficas dentro del medio que le es propio. La preocupación por ev.!,_
tar las situaciones generadoras de este tipo de reacciones, expr!:_
sa el instinto de conservación. Siempre según Goldstein, este in.!.
tinto no es ley general de la vida, sino "ley de una vida retraída, estrechada monótona. El organismo sano afronta riesgos, aceE_
ta la eventualidad de reacciones catastróficas •.• mide su salud por
su capacidad para superar las crisis orgánicas ••• Lo característ.!,_
co de la salud es la posibilidad de superar la norma que define lo momentáneamente normal, de tolerar infracciones a dicha norma(infracciones, por otra parte, que son las que revelan y permiten
conocer a ésta) e instituir normas nuevas en las actuales situa-ciones (irreversibilidad de la no.rmatividad biológica) ••• "La am!:_
naza de la enfermedad es uno de los constituyentes de la salud".
. Estamos atentos a cuán separados estamos ya, a través de es-tas concepciones modernas de la patología, de la medicina positivista desarrollada durante el siglo XIX. En ésta se llegó a cons~
lidar una teoría segÚn la cual los fenómenos patológicos sólo son
en los organismos vivos, "variaciones cuantitativas, según el más
y el menos, de los respectivos fenómenos fisiológicos". Una tal continuidad borra la diferencia estructural que emerge con la enfermedad. Esta, entonces, dice Canguilhem, ya no es objeto de angustia para el hombre sano, sino que se ha convertido en o~j eto
de estudio para el teórico de la salud. Suprimida la angustia en
lo manifiesto, diríamos, la muerte no es ya angustiante, converti
da en una variación posible de lo natural.
Actualmente, sin apartarnos de la biología, reaparece el significado central de la angustia frente a la muerte. La adquisi-ción de nuevos órdenes vitales aparece como respuesta frente al peligro de la existencia. Satisfactoria creación de normas nue-vas he aquí una definición de la cura que nos conecta indisolubl=men~e con el mundo de los valores. Provocadora reinstalación del
sujeto en la medicina. Procesada desde el campo biológico.
¿ Hasta dónde va el médico en esta partida contra la muerte?(hasta suprimirla fantaseó, positivista sin saberlo, un grupo denuestros estudiantes). ¿Hasta dónde su jugada contra el dolor, co~
tra la dificultad de vivir? lCuáles son los limites del campo, dentro del cual el médico es todavía médico? El esquema positivi!
ta que no da cabida central a la angustia, que permite op7rar, con
un conocimiento seguro sobre variaciones preci~as Y loc~l1zadas de lo natural, que ubica al médico en el prictico estudioso de la

�48

49

enfermedad-objeto que está en el otro, lo coloca también en único
..
herramienta, en esta práctica, de una patología de dueño del saber del cuerpo del otro. Posición que le da una au~SU principaa1total (tal como la denomina) será su propia persona. · d d y un prestigio
· · crecien
· t es, que l o 11eva incuso
· 1
.. a si· mismo
·
ria
a exceder-"' la person
. l·ca que debe presentarse atencion
Y a 1a s 1
como consejero del arte de vivir. Nuestro siglo se ha caracteri- Lo ~e.imp que aseguran su eficacia, y que debe aprender a usar. .
.
Ba 1.in t
zado por las exasperadas contradicciones
entre este esquema, que condiciones
,
instrumento. Muy categóricamente, nos advierte
.
1
"'d.
.
,.
'd
se
el
como
.
.
d
b
persiste en os me icos como concepcion i eal muy valorada, y los
.
no pueda cumplir con estos dos requisitos, e e man t erepetidos y grandes cambios que la realidad histórica y social ,- que , qu~enargen de la psicoterapia. sus grupos formativos ~rahaque
ª . miplarnente , en el análisis del proceso
contratransferen_:
l la
d evolución
1 de
b . losd conocimientos, proponen a la medicina en- ~erse
Jan, princ
, •
d b
e mo o y en e o Jeto e su quehacer.
cial de los médicos con sus pacientes. El clin~co e_ e aorove~-char como formas de contacto, la variedad de sus :c~iones pos~-Crispado, obsesivo, muy violento muchas veces, resuena el des bl con aquéllos: anarnnesis sistemática, examen fisico, estudios
l
. de con respecto a 1o psico
· l"'
·
" iesto no es medicinal
· ·
"•
es
,
·
"' ·
"' pr ofunda ,
in
ogico:
complementarios,
medicacion,
apertura psicot~rapica
mas
En las interrogantes actuales tienen, como es conocido, una . diálogo con los familiares.
influencia clave los aportes de Michael Balint. Psicoanalista del
l Es esta una postura realista, de progreso? lO, ubtendida grupo húngaro, inicia en Londres, en 1949, en la Clínica Tavistok,
una fantasía médica de omnipotencia frente a la vida Y a la una experiencia de enseñanza e investigación sobr~roblemas psico po~rte es una postura, de ser aceptada, destinada a abrumar Y alógicos de la práctica médica general . Su libro mas importante es :sorg~izar al médico en sus funciones terapéuticas?
"El médico, su paciente y la enfermedad". (4) (1957); tendrá gran

7

difusión internacional en la década del 60.La obra de Balint, surge hacia la mitad de este siglo, en elUn hecho origina su refle~ión:. buena parte del malestar exi! seno de una praxis en la cual el lenguaje de los pacientes es mutencial es derivada, en nuestra sociedad, hacia el consultorio~ cho más apremiante, mucho más exigente en sus reclamos ~e.ser oídico, bajo forma de en.fermedades aún no organizadas.- La queja es do. Ya no alcanzan el lado sugestivo e la ~i':1'1ra del m:dico, niun fenómeno social. Un número grande de individuos, cuando no PU! su calidez , ni incluso su comprensión intuitiva. Todav a l~,re-7
den seguir más solos con sus dificultades para vivir, cuando bu! presión psicológica obliga a un modo indirecto~~ comuni~acion.
can a quien quejarse, a quien pedirle cuentas, y a quien, de al-- Las ver dades de la vida de cada cual, insisten 1rreve:siblernente.
gún modo se haga cargo de su crisis, buscan al médico. En una e- Gri tos mudos, dolores sordos que buscan oírse de ser oidos, en--~
tapa inicial de tanteo, le sugieren a éste varios nombres para el cuentran el canal de las enfermedades para manifest~r e. Vengat~
7 cada ve:
mal, le muestran algo así como el borrador de diversas enfermeda- va queja, revienta en una crisis orgánica, espera magica
des; aquélla o aquéllas que el médico acepta constituirán el obje más débil intensos deseos de muerte, de renacer, tal vez, despues,
to del tratamiento, el campo constitutivo más o menos desplazado; de una mu~rte que no llega nunca. Entrega pasiva ~e~ cuerpo~ .. lpade la lucha por una nueva forma de vida. ¿Por qué el médico, co-- ra ser atendido hasta qué punto? lQUién pone el linu.te? lQuien le
lectivamente hablando, toma esta tarea? lPor qué el paciente lo - da entrada auténticamente, a los conflictos?
busca para ella? lQUe esperan ambos de la misma? lQué es lo que e
fectivarnente así intercambian?
Balint la acepta porque, valga la tautología, la considera una tarea médica. En su línea de pensamiento, se trata de hacerla
lo mejor posible. Aprender a escuchar, no apurarse excesivamenteen establecer un diagnóstico, evaluar el sufrimiento psíquico y
físico, descriminar sus causas realmente determinantes. sólo los
pacientes con trastornos psicológicos graves y complicados, deben
tratarse con especialistas. El resto constituye el amplio campo de
acción psicoterapéutica del médico general. En gran parte inex-plorado, éste debe efectuar en él todo un desarrollo instrumental,

Juan F., de 42 años, divorciado, peluquero, hipertenso, segu~
da hemiplejia en el curso de seis meses. Morirá pro~ble~~te -pronto, probablemente solo. Acortada, desasist~da vida. ~;no gr~
de, difícil, pendenciero, por períodos alcoholista. Perdio~su padre de pEiqueño. su madre volvió a casarse con un ho~re discolo,
haragán, alcoholista, peluquero. Su mujer lo ha deJado hace ~a años, no le trae sus hijos al hospital. El fabula retrospectivamente hazañas reivindicativas en historias de celos. Sus henna-nos mayores tampoco vienen a verlo, hace años que no t~enen trato
con él . Sal una, viuda, con hijos chicos. ~l~a es quien le_~aga
la •casa de salud" en la que Juan- estaba residiendo. Su mari 0

�so
era lo único que lo ayudaba en la familia
Juan no
51
del
tarse mucho en la sala por este error, nadie habló más del asun
st hospital. No quiere volver a esa "cas~ de salud" en la
e aba. después que tuvo su primer accidente hemipléjico. En 1á mu nadie hizo algo por rectificarlo. Nosostros, sin función asi~
cual hizo la segunda hemiplejia. La clueña es miserable dice toenc,ial en el servicio, contribuímos con una inadecuada buena vodaba mal
'
' t
d
f ·
ª comi. da, porque e,#1 pagaba poco, le juntaba todos
lo 1 tad a que el paciente se sienta engañado, trampea o; su ri--carnentos en una sola toma diaria. Cuando se los daba. Una
~nto,agregado a la sensación de que, igual que en el texto de r~lata, despertó entre dos muertos, dos viejitos de las camas 1Dl8 reivindicaciones con respecto a su familia, se libraron de él
cinas. ¿Fantasía o realidad? Vaya a saber Ud. si le está
sus de una carga.
tando esta distinqión.
·
com
Fernanado E. era un paciente de 48 años, con una valvulopatía
La hermana nos dice: él imagina mucho, "la señora
·
tral
y una insuficiencia cardíaca grave. Estaba muy ansioso .PO!.
mala., no hay otro remedio, convénzalo doctor, él tiene que IDl
.
que
un
cardiólogo
del hospital le hablo; de una pos ible ope~acion.
esa casa, no le puedo pagar otra. se sorprende cuando le pr
si no puede tenerlo en su casa. iAh, noi ella es cardíaca, me En la clínica, ya se había decidido no operarlo. Le aconseJ~~-a ___...,
muestra las recetas de digital, ya hizo mucho por Juan. Tiene uno de los médicos tratantes que se lo comunicara claramente, s~
rayándole además, sin mentirle, todo lo positivo que todavía se do por ella, por sus chico.
podía hacer por él. Pasaron 2-3 ~ías y nadie le h~ía ~ic~o nada.
¿y lo; ~dicos que ~o asisten? Ellos conocen el cuadro va volviD:&gt;s a hablar con el mismo medico y le propusl.lllOS ir Juntos a
lar ence:alico. Nada mas saben de esta historia. Mejor die conversar con el enfermo. Por dos veces acordamos una hora; por ~n consignado los datos "sociales" en la ficha clínica. y có dos veces no pudo ir ocupado en otras tareas. Al quinto día le e!.
plicamos nosostros a . Fernando porque no se iba a º1?8-:ªr y cual
bamos a enseñar psicología a los estudiantes, nos consultan
era el plan de su tratamiento. Muy grande fue el alivio de su anque lo enc~entran "de~rimido", porque muestra poca ~!untad
los tratamientos fisia~ricos, y, sobre todo, porque se ha pue siedad. Aprovechando la amistad con el colega, le señalamos su-•
muy ~al cuando le hablaron del alta. Muy lejos se hallan los huida. Me confió que era cierto, que reduce mucho los c~ntactos--- ·- -con los pacientes más graves, con los que siente poco que hacer.
lo a~tst~n de percibir, de se~tir, las vivencias de Juan de qu
~ ~u salida del hospital, caerá en el vacío, en el desamparo,
En una clínica quirúrgica de nuestro hospital, una niña de 12
ira derec~o para l~ muerte. Aconsejamos y fue aceptado, que
años estuvo 20 días recuperándose, ya lúcida de un traumatismo de
quedara aun unos dias mas en la sala. E., inadecuadamente, to cráneo curándose las heridas operatorias de una notable repara-,
,#
mos Pal!:te de las funciones de los médicos tratantes: hablamos ción plástica,
sin que nadie le dijera que su padre habia muertocon ~a hermano_quien, frente a él, nos aseguró que iría a visi en el mismo choque en el que ella se accidentó. La madre iba ~o:lo dia por medio, que controlaría la comida que le dieran el
dos los días a verla. Ahogada por la angustia y por los sentimi~!l
do e~ ~e tomaría sus medicamentos. Balanceando sus posibilida tos de culpa, por los graves conflictos que había tenido con su~
economica; las del trabajo en policlínica, acordarno's con ellos marido, no se lo decía. A los 20 días uno de los cirujanos pidió
que
vend:ia a atenderse cada 15 días, Le comunicarnos también que viniera un psiquiatra a comunicarle a la niña la muerte de su
10
_tratara 1~ Dra. G. (una de las médicas de la sala), a quien Padre.
plicamos la importancia, para Juan, de no espaciar demasiado 1
consultas, de hacerlas regulares, de que hubiera alguien conocil
En una reciente encuesta de investigación in~titu:ional,,UI_l
por J~an que asumiera la dirección ele su tratamiento, de toda ~paciente internado en el Hospital de Clínicas ~i~esto: "la eti-.
necesidacl de ser sostenido y guiado. La verdad es que creemos ca de los médicos de este hospital no les perm.1.te indagar en losla Dra • apenas si nos oyó, como si no tuviera tiempo para hac problemas personales de los enfermos"•
lo; aunque no~ ~ijo el día que trabajaba ella en la policlínica,
.
.
En estas1 cond.1.ciones Juan aceptó el a1ta Al irse una f
. n
Estas conductas que configuran un estilo médico, estructuran
. l d. ... h
·
bal
de
ria e
º ~rapara 40 días después. se• la marcó' en su uncio
tarje algo que va mucho más allá de las discord~as ver
es a cerca,
no sabemos si especificando o no el nombre del médico tratante. si la psicología médica es encesaria, .º si.es una_charlataneria
Nos enteramos del "error" administrativo por los estudiantes
inútil y/o dañina. Hemos presentado situaciones eJemplares ocurrí
seguían el caso, impactados por el hecho de que nadie pareció
.1

�52
de 10 irracional. El mismo Fo~caut~ muestra co~ ~a _experi~nc ia -

1 locura fue reducida a silcr,cio por el pos1t1vismo; como el
de • a · atra del asilo , observador y clasifica
· · d or, se co_oc
, a t aJa
· nte_
psiqu\ntre los que están "del otro lado de la locura", "repr€:se~
mente
. .
• d que encierra
·
d0 a la vez los pres tigios
de la autorida
Y el t~
d e la razón aue
juzga". El poeta lírico,
Hold~rlin,
Nerval,
rigor
•
,.
,.
1
.
reconocerá a sí mismo en el loco. Jamas lo podra hacer e psi.se. tra de asilo, el cual "domina" , ... iteralrnente, a la locura --quia
. .
. .
"P
p '
1
transf o rma,.ndola en objeto de, conocimiento pos ic ivo .. , . ara , .1.ne,
lo que constituye la curacion del l oco es su e ~tab1~1za~~on en un
1
tipo social moralmente reconocido y aprobado.
Es esencia1 p~r~llo su obediencia ciega. Aconsejará Leuret , ~n 1840, a los medi~os: "QUe vuestra razón sea su regla de conáucta". "Cuanto más a!?_
soluto es el dominio del psiquiatra sobre ~1 enfermo, ,cuanto m~nos racional se vuelve su practica, paradójicamente, ma~ se.:nci~
a S u teoría en el positivismo". Freud retoma la comun1.cac1.on con
rr
· de 1.ª h 1.~
. t eria
·
la locura a nivel de su lenguaje. Parte del :s~ud1.0
el medico, 1... a hipnosis. Como lo recuerda J .P. Valabrega (7), Freud ha dicho en "Consi y de la mayor alineación del enfer ,lO en
,.
. l
.
'd
deraciones actuales sobre la guerra y sobre la muerte" (8) : "la Es el primero, dice Foucault, que tomo en serio a ~areJa me iconica manera de hablar de la muerte es negarla". Pero ha dicho • enfermo. Y, a través del análisis de la t:ansferencia, _el terape~
ta juega una función clave como figura alineante-desali.enante.
cho más aún, cuando ubica a la neqación de la muerte como "una
vención cultural", como muerte propia, y que es también, capita
Pero además Freud, a partir de la publicación, en 1905, de
te, negación de los propios y violentos deseos de muerte, den~
sus
"Tres ensayos sobre la sexualidad" (10), revoluciona los contros deseo~ asesinos, y de los violentos y asesinos deseos del;
ceptos
psicológicos sobre el cuerpo. Muestra Freud como.las pu~-otro para con nosotros. También la represión de nuestras pulsiosiones
sexuales, desplegándose por aposición sobre funciones vit~
nes incestuosas es una condición de posibilidad de la cultura, t
en esto, coincide Freud con Lévi-Strauss, con los antropólogos. les de conservación, no tienen las características de ~n corn~rt~
más importantes. Esta represión ligada a la cultura, es fuente~ miento hereditario, fijo , propio de la especie. Nada mas variable
sufrimiento, de inconscientes sentimientos de culpa, de un "mala que el objeto de la pulsión sexual. La subordinación ~:l pol~rtar en la cultura" (9), de una gran hostilidad del hombre para· fismo infantil a la primacía de lo genital y la eleccion de obJecon su condición social, para con el trabajo creador de la culm tc en su forma definitiva, esté~ ligadas a las vicisitudes de la
hi~toria del sujeto. Le hetero o la homosexualidad de un indiviCada época, cada estructura social, cada variante cultural ,• duo no son hechos dados, naturales, sino geu resultan de un proc~
plantean este problema de una forma decisivamente diferente. La· so hist6rico. QUeda demolida así la vieja noc~ón psi~iá;r~ca de
precisión de esta diferencia es indispensable para una profundiu la degeneración. El cuerp~ concebido, en el niv~l P~!cologico, e~
ción en el problema. En este trabajo queremos subrayar las condi mo un conjunto de zona erogenas (12), la sexu~l~zacion del pe~saciones psicológicas sobre las que se asienta una creación culturÍ miento, permiten entender a los síntomas neuroti.cos, como fen~menos de transacción entre las instancias represoras y las pulsio-la medicina moderna. Y cómo de un "malestar en la medicina" , surnes sexuales.
ge el Psicoanálisis. Y cómo refluyen desde éste, interrogantes que desarticulan la síntesis pc;,sitivista o incrementan seriarnen~
La obra de Freud surge en el campo de la psicopatología e i-:
los conflictos del ejercicio ~dico.
rradia como acontecimiento fundamental de la cultura de nuestr~ ~
Dice Michel Foucault, en "Histoire de la folie" (6) que uno poca. Hasta después de la segunda guerra mundial , se puede decirde los rasgos fundamentales de nuestra cultura es el de mantener- que no toca el edificio central de la medicina (no 1~ hacen!l~s enfoques psicosom!ticos de Alexander y la escuela psicoanal tica
se, de una manera decisiva e indefinidamente resuelta, a distanc
de ehicago, por eJ'emplo) • Durante el transe11rso de esta guerra, Y

das en nuestras clínicas universitarias. Ejemplos de algo que
da Y se evidencia de un modo más caracter!stico, m&amp;s nítido,
donde la medicina se enseña: en los hospitales. se trata de una
radical estructura de no querer saber. Ligada constitutivamente
la medicina moderna, tal como ella se configura a partir de los
Últimos años del siglo XVIII y tal como se desarrolla potente
durante el siglo XIX (léase el imprescindible libro de Miche l
cault: "El nacimiento de la clínica", (5). Esta práctica que se ·
despliega esplendorosamente, con logros formidables, se asienta
bre: la_nega:ión de la muerte; la represión de la sexualidad;~
no unplicacion de la persona del ioodico en el proceso de la e
medad; la escucha del paciente no en tanto que sujeto particip
te, sino en tanto que habla a través de él un objeto natural,
cuerpo del enfermo; la sumisión del paciente a la autoridad del
medico.

�54
luego de ella, autores como Bion y Foulkes estudian, en Inglate
rra, la estructura y el proceso de los vínculos inconscientes
los pequeños grupos. Michael y Enid Balint, su esposa, además
una sólida fonnación psicoanalítica, tienen una particular ex
riencia en terapia de grupos, y en organización de grupos en g
ral. Y una fundamental actitud plástica que les pennite poner
conocimientos al servicio de la tarea del grupo, al análisis de
la práctica asistencial de cada uno de sus integrantes, como e
no de investigación del campo, en gran parte desconocido desde
]Unto de vista psicológico, de la medicina general. cuáles son
los aspectos y la proporción de los conocimientos psicoterápico
aplicables en este campo, nadie lo sabe a priori, y es trabajo
junto tratar de establecerlos. Este aprendizaje, dice Balint ·
plica, cierta limitada, aunque considerable transformación de
personalidad del médico. También sueña Balint, como él mismo la
llama su Utopía, en la que el médico general no se disminuirá,
frente a los especialistas, en la importancia de su acceso a
"patología de la persona total", y aprenderá que las "enfermeda
des clínicas., exhaustivamente estudiadas en los servicios hosp
talarios, son episodios dramáticos en el curso de una larga hi
ria.

i tuación en la que urgen decisiones sobre su vida y no se ..
..
concret amente en que manos esta el tomarlas. Nuestra expe-~ cia en educación médica nos dice que estas conductas de anoien
.. .
.
· t es ya vi· e • to son muy difl.ciles
de cambiar.
Que 1os estud ian
l a medicina como aceptando diluirse en una masa anónima, en a
.. f
rente a los docentes, frente a los enfermos, y aun
rente a sus
ropios compañeros.
a s
be

Balint, finalmente, muestra a lo largo de su obra, cuán dec!_
•vo es el papel del médico en la forma y evolución de la enfer-

cada médico posee una forma de practicar la medicina~ un
njunto de ideas, de perjuicios, de .. fuertes ra~ces inconsc:en-es acerca de qué debe esperar y que no el paciente, de cuantoe~ soportar, de cómo debe conducirse y tiende a imponerle susrmas . Tolerará o no una transferencia paterna o materna, un-ierto grade de regresión y dependencia, un cierto monto de an-~
iedad manifiesta. Habitaualmente tolera muy mal la transferencia
egativ~, no puede admitir que el paciente descon~íe de él, o e~
é resent ido; mucho más le cuesta entender al paciente que busca
a importancia, el fracaso de su médico. Necesita verse Y ser r~
onocido como "bueno". Por eso también le es tan difícil tomar onciencia de su propia hostilidad con el paciente, de si inci-encia en el desencadenamiento de crisis en éste. Freud ha escri
Ya señalamos el hecho que entendemos originario
xión: la queja al médico como fenómeno social. La consulta bajo 0 (8 ) que el reconocimiento de la ambivalencia y de los senti-forma de síntomas aún no organizados; el tanteo y el ac~erdo o ientos de culpa está en el origen de la Psicología.
con el médico acerca de cuál es la enfermedad que va
Da para pensar el exito internacional de la obra Balint. Tal
da. También hablamos del "malestar en la medicina" y
yen desde el psicoanálisis o desde sus aplicaciones, interrogan ez la bonhomía y la sencillez con las que escribe , segurarnenteque desarticulan la síntesis positivista e incrementan los conf on las que actuaba, la autenticidad con la que descarta todo to
tos de la praxis médica. Balint inicia su texto hablándonos de o acusatorio, o con la que llama a una tarea colectiva, lo hacen
parecer como un gran padre comprensivo que tiende los puentesprincipal objetivo: ~describir ciertos procesos que son causa
e
reconci l iación entre el médico y el paciente, entre el médiinnecesarios sufrimientos, irritación e inútiles esfuerzos del
y el psi coterapeuta. A tal punto que sus sueños de Utopía pa
ciente y de su médico". Con impensada ironía nos dice que, en e
ecen
calzar como el dedo en su guante en la de finición de la Or
tos casos, la droga más frecuentemente usada, la droga llamada
anización
Mundial de la salud como el colt\Pleto bienestar físico,
"doctor" no produce los efectos esperados. En estas situaciones
síquico
y
social. sus aportes parecen dar las bases para la fo!_
suele haber una peligrosa confusión de lenguas, cada parte habl
ci6n
psi
cológica
de los médicos en el marco de un moderno proun idiona que la otra no entiende y que, aparentemente no puede
ama
sanitario.
Incluso
concuerdan con las necesidade s formatientender. Destaca Balint como, a pesar de una casi patética ca
s
de
unapsiquiatría
preventiva
orientada a la detección de los
cia de conocimientos sobre las consecuencias del "Confortamient
rupos
sociales
en
crisis
o
en
inminencia
de crisis, como la quey del consejo", pertenecen a las formas más frecuentes de trata
miento. La "complicidad en el anonimato" domina el campo, tanto lantean autores c~ Gerald Caplan. (13), entr.e otros.
en medicina como en educación; la responsabilidad de tomar deci
Sin embargo para darnos cuenta que la paz no llega tan rápisienes vitales se siente excesiva, y se diluye así la parte in
y que la conciliación puede ser sól o aparente desde el momen
vidual. En esta complicidad entra también el paciente, aunque
mismo tiempo, es terriblemente persecutoria, agregamos nosostr
1 dad.

�ando se analiza globlamente la erotización del acto médicoto en que se incluye la persona del médico como factor dec·
~uuna
defensa contra las fantasías del daño, de ~stración yen la forma y evolución de las enfermedades, en que se jer
za el papel de las fantasías inconscientes en el modo en que de muerte?
es médico o en que se está enfermo, basta leer el libro de J
Valabrega le da gran importancia al d~ble signif~c~do ~tit!
Valabrega "La relation thérapeutique-malade et médecin" (Pa
1962) (7).
• que tiene para el inconsciente, la figura del medico : ~U~E_
t~:º de vida" -"agente de muerte". La posibilidad para el medidi~e
pasar en ambos sentidos, de la fórmula "ha muerte" a la,. Con Valabrega podemos ver hasta qué punto están en cues
co de 11 1/ he matado"
El medico es vivido y se vive, en algun
estructuras psicológicas que han sido condición mi~ma de e otra
'·
• y de dar muert e• La acu_
·
el
con
poderes
omnímodos
de dar vida
ción de la medicina clínica moderna. Si recordamos con M. p
(5), que, a partir de Bichat, el saber de la vida está sep n1v•ó~ de matar a sus pacientes es muchas veces hecha contra el
de ésta por el infranqueable límite de la muerte, en cuyo e =~~co. No menos importantes agregamos nosostros, con l~s autoase mira. Que, a partir de entonces, la mirada médica le p cusaciones sobre todo inconscientes~ que se hace_e~ médico de~
la muerte cuenta de la vida y de la enfermedad. Que es la a tar O dañar a sus pacientes. Sufrinu.ento del medico_que .pueda
3ia lo que muestra la verdad individual de un proceso patol ser enorme cuando, por su inserción en un sistema sa~itario o d!,
ficiente, efectivamente contribuye a matarlos o a danarlos, to-La mirada plurisensorial de la clínica apunta a un cuerpo
d
s los días. Más allá del hecho de que tal vez nadie llegue a bido como un volumen opaco que se vuelve trasparente por laa
p;onunciarlo,
es el salva Je, "Que se joda y se muera II i con el que
niobras semiológicas. "La medicina del siglo XIX, escribe
ha estado obsesionada por este ojo absoluto que da carácter se hunde Juan F.
cadáver a la vida, y vuelve a encontrar en el cadáver la e
Para poder acercarse a las fantasías de muerte del paciente.
nervadura rota". Si recordamos lo que nos enseña Foucault,
a todo lo que en él remueve y promueve la muerte. Para no actuar,
mos comprender que la pureza y el rigor de esta mirada exi
culposarnente,
mortíferas fantasías colectivas, tales corno deshaT'º &gt;nir;i .'1"'"" !',,...,. "" i:,,nr..-si.onal mirada, sin otro interés que
cerse
del
pobre
cuando se torna inválido, o la de encerrar, ent~
verdad, sin el menor destello sensual, sin el menor temblor
rrar
al
loco
(que
son el correlato subjetivo de structuras s~ci~
la muerte. Que el cuerpo del mirado sea proyectable a una·
7
les
de
efectos
homicidas)
(15). Para no estereotipar su práctica
autópsica, que adquiera así la claridad de un dibujo. Un cu
impecablemente entregado al ojo del otro, no puede temer la en una rigidez defensiva, que lo estrecha a su_vez c~mo perso~~te porque es mirado en su proyecto de ya muerto. Una muerte (como certeramente señala I. LQchina en su articulo La relacion
de alguna manero no existe, no angustia, es sólo una varian m&amp;dico-paciente en cancerología) (16). Debe, a un.tiempo~ operar
tural.
un cambio en su sistema intrapersonal que le permita abrirse me¿Que pasa con esta práctica clínica cuando el médico es jor al sufrimiento y a la sin razón. Y una ~plia7ió~ ~e super~
pectiva, en el sentido de una mayor COII\Prensión historico-estru2_
rrogado por los valores de poder y de prestigio ill\PlÍcitos
vocación,¿o por sus rasgos falico-narcisísticos que lo llevu tural de la sociedad en la que trabaja, de su lugar en ella. Así
querer curar siempre y a toda costa? ¿o cuando se evoca a su podrá sentir lo que con el otro, enfermo, íntimamente pue~e p~rderse. Así esclarecerá su participación en un sistema sanitario,
pecto la magia "Shamanística" (14) en la cual el enfermo
en un sistema de valores. Tendrá que abrirse para ello el médico,
lamento menos importante del sistema; (un hechicero cura a
a la posibilidad de su propia muerte, a las preguntas por el se~
enfermos porque ha llegado a ser un gran hechicero, y lo
do satisface ciertas exigencias del grQpo)? ¿o cuando seco tido de su vida,. y si no logra trascender así, de un modQ creara a las fantasías de enfermedad como un hecho de circulaci dor, los marcos de lo individual; si no recaptura así, su pertetersubjetiva entre m~dico y paciente, y la enfermedad no esU nencia a una historia colectiva, caerá abatido muchas veces porlo en éste y lo que este diga es importante para el saber de la desesperanza y el resentimiento con su tarea. La que, no rar~
enfermedad? lO cuando se analiza el ceremonial médico como UD mente, lo llegará a enfermar. Lo que ya dijimos de Freud en ot:o
tual para poder cumplir con el principio de prohibición de la trabájo (15), pode~s extenderlo, justamente, al encuentro médi~
"CUando Freud se abrwna, por lo que
cualidad? lO cuando se señala una posible erotización hetero co-paciente de nuestra t:=poca.
xual del acto medico como defensa contra pulsiones homosex

�SS

59

nos depara la vida en exceso de sufrimiento decepciones
sas imposibles, está expresando el enorme d~lor de su ti~m~
~a,re~ de la óptica no trascendida de su. clase social. Una
riencia del mundo que s~~nte compart!a con sus colegas,
Bl;1s pac~ente~ •. una experiencia de aprisionados en la situaci&amp;
sin salida visible; de un modo particular de participar en l
fermedad d7 ~u tiempo" lQuién más que el médico corre peligr~
quedar aprisionado por un constitutivo contacto con la enfe
dad Y con la muerte? ¿y qué otra salida a la tragedia, que tasoma su cara en la situación terapéutica, sino la historia
la lucha por.abrir el futuro? lQué otras, verdadera, respue; ta
la_muerte, sino el trabajo creador de nuevas formas de vida?
baJo verdadero, trabajo de la verdad, traspasado por la muerte
mo acontecimiento individual (no mera variante natural no me
cifra estadística).
'

e'

- II -

lPor qué después de 5 años de trabajo docente en psicolog
médica, experimentamos tanta necesidad de reelaboración teóri
Nuestra enseñanza se inscribió dentro de la aplicación dé
nuevo plan de estudios elaborado a lo largo de años por el el
tro de Medicina, Y que implicaba 1) una concepción del hombre
fermo como una realidad individual que debía ser abordada en
3 vertientes ~~erconectadas: biológica, psicológica y social,
2) una concepcion de la medicina como una práctica social en
cual el médico, junto a los demás trabajadores de la salu~ , t
ne un PªP7l r 7!ponsal:&gt;le en la lucha por el progreso nacional.
una o7ganizacion racional de la enseñanza por ciclos temáticos,
coordinando p~a ello el trabajo de las diferentes cátedras. 4
una m7to~ologia_de enseñanza activa, en la cual los grupos de
P:endizaJe funcionaran como un medio adecuado para que cada e
diante desarrollara sus capacidades y fuera construyendo un
samiento médico propio.
. La Psicología Médica estaba incluída en el Ciclo Básico (
primeros meses de la carrera, 4 horas semanales), en el Ciclo
Introducción a la Medicina (como parte de la Semiología clíni
24 semanas, 1 hora ·y media semanal), y en el Ciclo clínico Pa
lógico (2~os, 2,h~ras ~emanales). Durante 4 años, enseñamos
lo en.:l ~iclo Basico (Junto con Sociología, Biología, y Mét
cuantitativos) . En 1969 y 1970, una pareja de docentes se ene
gaba de dos grupos de 25-30 estudiantes cada uno. En el 71 y

el 72, los grupos ampliaron su número a 45-50 estudiantes cada uno. En el 73 hubieran pasado a 65-70, pero se prefirió subdividir la pareja docente, de modo que cada W\O de sus primitivos integrantes atendiera grupos de 35 estudiantes. En este año, por
el número de estudiantes, por reflexiones que hacíamos a propósi
to de nuestra labor en ciclos clínicos, p~acticabamos una ense-:ñanza más informativa (sobre historia y ubicación de la Psicología Médica, conducta en sus aspectos conscientes e incoscientes,
desarrollo de la personalidad y relación médico-paciente). En -los años anteriores procesábamos un trabajo grqpal de preparación,
realización; se realizaban además trabajos escritos individuales
sobre temas que surgieran de la experiencia.
Por las circunstancias nacionales y universitarias que alargaron los distintos ciclos, recién retomamos contacto con la gen~
ración del 69, en la Clínica Sexniológica a fines del 72, y en-las Clínicas Médicas y Quirúrgicas a mediados del 73, hasta la intervención de la Universidad a fines de octubre de 1973.
Trabajábamos en equipo, analizando permanentemente nuestra tarea. Quizá demasiado absorbidos muc~s veces por problemas prác
ticos siempre urgentes. Durante los dos primeros años cQntamos co~_
la asesoría de nuestro entrañable Jos, Bleger. En el año 73 éo-menzaba a trabajar con nosotros, nuestro apreciado amigo Ricardo
Horacio Etchegoyen.
Fueron años muy difíciles para 1~ enseñanza. Años de conti-nuas zozobras 1.Uliversitarias y nacionales. De labores !mprobadas,
en condiciones materiales muy penosas, constreñida la Universi-dad por una creciente penuria económica. Tarea no sólo ardua, si
no cargada de insatisfacciones. Inesquivable, irrenunciable ta-rea, sobre la que ahora debemos reflexionar, con vistas a obtener algunas conclusiones útiles. Con vistas a compartir algunaspreguntas para el futuro.
Años trabajando con una enorme incertidumbre (17), lPara qué
enseñar? ¿se podrá seguir enseñando así? lHasta cuando? Muchos docentes cansados, resentidos con su labor, Estudiantes cQnfusos,
solicitados a la vez por el marco político social más am,plio ypor las necesidades de aprender medicina. Una creciente incomuni
cación institucional entre los dife~entes sectores de estudian-=tes , de docentes, entre docentes y estu~iantes, ent~e los que -planifican y los que ejecutan el plan, no permit!a lq elaboración
adecuada de críticas ansiedades paranoides y confucional:s· Y_-contribuía a la existencia de serias dificultades para visuali--

�60

tes, el hallazgo de inesperados puntos comunes en personas diferentes, eran continuamence referidos a la situación estudiantepaciente o médico-paciente. ObJetivo esencial del grupo era apren
der a captar el lenguaje de lo psicológico, hacer las primeras experiencias en el pensar psicológico. Tener oídos para lo contra:dictorio, para lo ambivalente, para lo confuso. Aprender a ver algunas defensas como la negación, la introvección, la proyec--Nuestro equipo de Psicolog!a Médica llegó a tener, creemos,- ción. Jerarquizar los mensajes de sufrimiento. Poder comprenderuna aceptable coherencia y ensable en su teoría y su práctica do el movimiento de vaivén del que está en el papel de entrevista-cente. Ahora cesante, es incierto el futuro de la disciplina eñ dor: identificarse y diferenciarse del otro. Llegar a valorar co
la facultad. se han hecho manifestaciones sobre la necesidad de- mo necesaria en este papel una actitud de cordial neutralidad.
disminuir su reciente 11hipertrofia11• No sabemos si se mantendrán- Actitud de interés por el otro que es la única que posibilita, º no distintciones de campo entre Psicolog!a Médica y Psiquiatr11 como decía Bleger (15), que sean los problemas de éste los que se dibujan en primer plano, y que no estén, por lo tanto, confun
didos
con los del entrevistados. Continuas infracciones del es::
Resumirenos algunos aspectos de lo que fue esta nuestra expe
tudiante-adolescente
a la regla de neutralidad en la práctica de
riencia de enseñanza y algunos de los problemas que nos plantea7
entrevista. Comprender como fue llevado a estas infracciones, era
Ciclo Básico.-Ya mencionamos lo que hicimos durante los cua- el modo principal mediante el cual se aprendía lo verdaderamente
tro primeros año. Trabajamos correlacionando la dinámica del in- necesario de la neutralidad.
tragrupo de aprendizaje con la de la situación de la entrevistaEl estudiante experimenta la necesidad de darle algo concreestudiante-paciente y médico-paciente, Desconcierto inicial de to
al
paciente, para aliviar sus culpas por lo que éste obtiene.
los estudiantes al no encontrarse con una clase tradicional; esto
No
sólo
el estudiante-adolescente, encontramos que es muy impor
sobre todo en los dos primeros años; luego ya sab!an lo que eratanteen
el médico esta necesidad, muchas veces compulsiva, de-el "Básico", recib!an a través de estudiantes que estaban en el
darle
algo
concreto al paciente: un medicamento, una placa, un Ciclo de Estructura y Funciones normales en condiciones de rela•
consejo,
una
licencia, una intervención quirúrgica, algunas ve-ciones docente-estudiantes mucho más parecida a la enseñanza an•
terior, el mito ya instituido de que eso no era medicina, de que ces.
era un jardín de infantes, de que en él no se estuQia):&gt;a seriamen
lPor qué que~a el médico así cwnplido? lQue rito cwnple quete, que bastaba poner cara de "problematizado" para salir aproba
lo
libra
del paciente sin sentirse más en falta? Y lo llamativodo. Mito en parte concordante con algunos artículos de la prensa
es
que,
darle
a éste comprensión, no se experimenta como un dargrande acerca del Plan de estudios de Medicina. Esto servía pa•
algo.
Entre
ansioso
y colérico, un médico nos preguntaba, nos a
ra confrontar las distintas imlgenes de m,dico que hab!a en cada
cusaba:
"lo
entendés,
si lo entendés, pero lque le das?" Tal vez
estudiante, y las diversas imágenes de docente y de estudiante.sea
un
modo
compulsivo,
este "dar algo concretQ" de reinstalarLa atención dirigida a los que no hablaban, a los ausentes, lasal
paciente
en
el
lugar
pasivQ
del que espera, pide y recibe (18),
interrogantes acerca de por qu' no intervendr!an o por que falta
r!an, a la vez que decía mucho sobre lo que estaba pasando en el Y al ~dico en el lugar activo del que tiene, sabe hace y da algrupo, permitía romper el anonimato, abrir la consideración a ca go, Tal vez una compulsión fálico-narcisista reaseguradora de que
da individuo, a sus expectativas, a sus incertidun,pres como estÜ uno médico no es el enfermo vivido como pasivo-castrado-dañado.
diante, a su condición de persona incanjeable. Este valor de res (veáse Valabrega). En esta l!nea, una receptividad psicológica peto no era referido sólo al individuo estudiante, sino también- ser!a vivida como pasivo-castrada, como no dando algo que repreal grupo y la situación de clase. Lo que permit!a nuevas perspec:: senta un pene concreto. Lo decisivo, pienso, es que el paciente
tivas sobre la interacción individuo-grupo. La cQnsideración in: también espera que se le dé algo concreto, no "sólo palabras". dividua!, el darse a conocer, el valorar la presenQia o ausencia Como anidando él también una imagen de médico ideal, que" siempre
del otro, el tratar de escuchar al que no ha hablado, o a lo que tiene pene para dar", como negando él también, la diferencia enno ha hablado en cada uno, el respeto a las modalidades diferen- tre lo que le reclama al médico y lo que éste puede darle• Com-zar a la tarea colectiva, para visualizarse cada cual as! misu.:,
como perteneciente a una institución pedagógica de objetivos definidos y compartidos. Tensa, denodadamente, en los niveles másresponsables, se segu!a revisando y reajustando la enseñanza deacuerdo a las posibilidades reales.

=

�62
partirían ambos la fantasía de una omnipotencia médica supre
del daño corporal, de la castración. Reconocer sus límites,
el médico, reconocerse en falta e inferiorizado con respecto
este ideal.
Siguiendo a Freud, en "Psicología de las masas y análisis
YO" (11), estaría dada ern esta forma, una matriz esencial par
una sumisión absoluta del enfermo al médico, con vistas a o
ner la omnipotencia de peste (una relación semejante a la
tión hipnótica). Seguramente hay otras fantasías también.
po nuestro, bajo la fantasía-mito popular de los estudiante~
medicina como cuervos. Se recordó la calavera como su disti
y se habló de un estudiante que llevaba a su casa a sus com
ros para auscultar a una tía suya, cardíaca, que tenía unos
plos muy "interesantes". Valabrega cita a Lewin para destacar
importancia patógena de las fantasías del paciente-cadáver.
zá si uno le da algo no le saca, no es un cuervo, y si así
se lo saca de encima, se habrá sacado de delante a la misma
te.
Un subgrupo de estudiantes nos trajo en una clase, la hi
ria de una paciente con un cuadro anémico con severas pertur
ciones neurológicas: no se podía alimentar por sí sola. El
de los alumnos no p~est~a, ' atenqj,Ón mientras era relatada e
historia. Su análisis y el de lo que pasaba en el resto del
po, permitieron comprobar que los entrevistadores, habían m'
zado la gravedad del estado de la paciente, que "no le habí
dado mucha bolilla ni importancia", que esta e:r;a la misma ac
tud que tenían para con ellos, el resto de los CQ!l\Pañeros, y
ellos hablaban con la misma voz apenas audible con la que les
bía hablado la paciente.
En técnicas de dramatización, era casi constante que el
no que hacía el papel de médico, no se interesara por la vida
personal de su paciente, como tampoco captaba, casi nunca, su
manifestaciones de angustia.

Esta plasticidad de buena parte de los estudiantes, que
to nos enseñaba sobre las posibilidades de un grupo de apren
je, que tanto nos enriquecía en nuestros conocimientos sobre
imágenes y los papeles del médico en nuestro medio, se plas
al final de cada ciclo en trabajos escritos individuales, sob
temas de la práctica, muchos de los cuales, si se tienen en
ta que eran hechos por jóvenes de 18-20 años, al cabo de sólo
seis meses en la disciplina, llaman la atención por su nivel

63
elaboración.
ciclos clínicos.- (un año de labor con la primera generación
del Plan nuevo) - ¿Tres años después de terminado el primer Ciclo Básico, qué sucede estos estudiantes cuando ingresan al hospital?

He aquí el gran impacto promotor de nuestra necesidad de re~
laboración teórica, de redefinición de nuestra .inserción en el hospital, y de cambios de ubicación de nuestra disciplina en el
curriculum. Los docentes de clínica, muchos de los cuales habían
sido muy reticentes con respecto al nuevo plan, solían comparara esta promoción con las anteriores y frecuentemente coincidíanen que tenían más desarrollado el espíritu crítico frente a lo que se les trasmitía o frente a lo que leían, que eran menos inhibidos, más activos en el diálogo con el docente y con el enfeE_
mo, que tenían acentuada responsabilidad frente al acto ~dico,que evidenciaban mucho respeto por el paciente.
Nosotros, los docentes de Psicología Médica, nos encontramos
con ellos con una dosis, que nos resultó sorpresiva, de menospr~
cio y hostilidad, hacia los enfoques psicológicos. Lo que disminuía moderadamente a las varias semanas de retomado el contacto,
si bien persistiendo en un margen no despreciable. Correlativamente, su capacidad de percepción psicológica estaba muy estrech!_
da con respecto a la que habían mostrado en 1969. Se parecían,
muchos de ellos enormemente, a sus docentes clínicos, a los méd!_
cosque habíamos conocido siempre. Indagar en los problemas per:_
sonales de los pacientes era chismografía, radioteatro, algo a lo
que no se tenía derecho. Tratar de conocer los términos reales con los que aquellos se referían a sus vivencias corporales, a sus órganos sexuales, era poco serio, un descender del nivel un!_
versitario, una renuncia al léxico médico, único código legítimo
entre médicos y estudiantes. Quien no tuviera alguna manifesta-ción ruidosa, "no tenía problemas psicológicos". Un enfenno "adaptado a su infarto" era un hombre que no se quejaba, que hacía
chistes sexuales pocos días antes de morirse. Un estudiante pr~
guntó una vez "¿Tengo una paciente de 53 años que se opera de -neoplasma de colon la semana que viene, a Ud. le parece que ten
drá algÚn problema psicológico de interlis?".
Desde luego, poddamos traer otras situaciones muchísim::&gt; más
satisfactorias , pero serían minoritarias. De consistencia inne.
f avorabl es que observan
los
gable pensamos son los cambios
. í
. dod
,
,
l
d
Hemos contr1.bu do, sin ucentes clínicos en nuestro a umna o.

�64
65

da, a que mejoren en aspectos de iniciativa, de reflexión de res
ponsabilidad y de respeto, coherentes con la identidad médica 4.:
ceptada en nuestro medio y en toda la tradición. No hemos logrado que incorporen, en forma establemente manifiesta, aspectos que
significarían una contradicción estructural con esta identidad:una mayor aceptación de las vivencias de muerte, de los conflictos sexuales, de la angustia; un diálogo médico-paciente compar
tiendo más ambos el saber y el no saber acerca de la enfermedad7

BIBLIOORAFIA
(1)

1969.

(2)

Nuestros proyectos antes de la inte rvención de la Universidad, en cuanto a enseñanza, se aproximaban mucho a las sugeren-cias de Balint y de Schneider. Dar una infonnación teórica, sin (3)
tética, al inicio de la carrera; un esquema de historia psicoló:
gica y nociones básicas de la dinámica de la entrevista, en las
primeras etapas clinicas; dejar los grupos formativos para la é- (4)
poca del internado, cuando la responsabilidad asistenical es mucho mayor. Esto nos daría más tiempo para la investigación psi•
cológica de la práctica clínica genaral, para un regular in ter-• (5)
cambio con los clínicos. Puntos indispensables para el desarrollo de nuestra disciplina, sobre la que planea mucha incertidumbre.
(6)
-

...

-

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.,.;w~-

...

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·

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-· .... &lt; · ?.. --a..

..~~

.t-..,..,. ....... - - ~........ -

....,,,,

Schneider; Pierre- B; "Psychologie Médicale". Payot, París

..

La identidad mé!il.iaa~dii.ciG.n~s dtneo- dar .,oa:w.da en •
sí misma a lo psicológico, tiene un lado autoritario por, el que• (7)
tiende a imponerse como único modo de tratar al paciente. Tende~
cia que puede llevar a algunos a conectarse con estructuras de~
poder para intentar así bloquear el desarrollo de las ciencias - (8)
del hombre. Es éste un movimiento que va en sentido exactamente
contrario al de la historia. Como señala Foucault en "El nacimiento de la clínica" las ciencias del hombre surgieron a partir
del campo médico, a partir de la reflexión contemporánea sobre el(9)
hombre enfermo.

"La Formation Psychologique des médecine" -II Conférence Internationale; París, 1964. Librairie Maloine.

Cauguilhem, C. "Lo normal y lo patológico" Siglo XXI Bs. As. 1971.
Balint, Michael: "El médico, su paciente y la enfermedad".
Ed. Libros Básicos, Bs.As., 1961.
Foucault, Michel: "El nacimiento de la clínica". Siglo XXI,
Bs. As. 1966.
Foucault, Michel: "Histoire de la folie", ed. Gallirnard, París 1972.
Valabrega, J.P.
"La relation thérapeutique", ed. Flammarion, París 1962.
Freud, s. : "Consideraciones de actualidad sobre la guerra
y la muerte". Obras Completas, ed. Bibioteca nueva. Ma--1948.

Freud, S: "El malestar en la cultura" Obras Completas, ed.
Biblioteca nueva. Madrid. ·1948.

( 1O)

Freud, S: nTres ensayos sobre una teoría de la sexualidad".
Obras Completas, ed. Biblioteca nueva Madrid 1948.

(11)

Freud, S: "Psicología de las masas y análisis del Yo". o-bras Completas- T.I., ed. Biblioteca Nueva, Ma~id, 1948.

(12)

Léclaire, Serge: "El objeto del
XXI Bs.As. 1972.

(13)

Caplan, C: " Principios de Psiquiatría preventivan PaidósBs. As. 1-966.

psicoanálisis" ed. Siglo-

�66
(14)

Pontalis, B. "Vigencia de Sigmund Freud" ed. Siglo XX
As. 1957.

(15)

Plá, J. Carlos: "Sobre el inconsciente la
cia y otros temas tambi,n espinosos". cuestionamos (e
pilación dirigida por Marie Langer) ed. Granica, Bs. As
1971.

(16)

Luchina, I: "La relación médico paciente en cancerolog!a
en Psicología y cáncer, ed. Hormé, Bs.As. 1965,

(17)

~y, J.C.; Plá J.C.; P. de Plá, E.; Viñar, M.; Winkler J
"Grupos operativos en la enseñanza -Algunos problemas de

su aplicación en la Facultad de Medicina del Oruguay (
to del VII Congreso Latinoamericano de Psiquiatría)
del Este, 1972.

l.

(18)

Bleger, L.: "Entrevista y grupos". Ed. Nueva Visión, Bs.
As. 1971.

(19)

Bernardi, R.; Neme, J.C.: "Grupos de enseñanza activa y
técnicas de dramatización". (VII Congreso Latinoameric
de Psiquiatría) Punta del Este 1972.

Sujeto de la Consciencia,
Sujeto del Discurso, Sujéto.
DR. NESTOR BRAUNSTEIN

"~ et .óell 40CÁA1 et qu.e deteJUnlna. 14
e.o ncle.nc.-i.a. y no ta. e.o nclenc.-i.a. ta. qu.e
dete/lm.Últl. et .&amp;ell .&amp;oe,í,,al".
Mi exposición de esta tarde resultará de la interpenetración de conceptos que provienen principalmente de dos fuentes. Por una parte recurriré a las posiciones teóricas que desarrollamos con algunos colaboradores en "Psicolog!a:ideología
y ciencia" publicado ya hace tres años. Por otra parte, recu-rrir&amp; a los enriquecimientos que puedo aportar hoy a aquellas
tesis gracias a recientes aportes del materialismo histórico,
la lingüística y el psicoanálisis, lúcidamente ubicados y abo!_
dados en el fecundo texto de Michel P~chew., "Les vérités dela
Palice" ("Las verdades de Pero2rullo").
En "Psicología: ideología y ciencia" decíamos que la conciencia, en tanto que versión laica del alma (psique), fue
el primer objeto que se dio ~a psicología y le fijábamos, en tal condición, una fecha arbitraria de nacimiento a partir del
"Pienso, luego existo" cartesiano. Senalába.mos allí la varie-dad y la ambigÜedad de las definiciones propuestas para este objeto y la referencia final a una experiencia más o menos inasible, más o menos inefable, que cada quien tiene de sí mismo
y de lo que le rodea y que se ve inclinado a suponer con cara.s_
terísticas similares en su prójimo, Mostrábamos la oposición tradicional entre las tesis empiristas de la conciencia que avalan su estudio de "laboratorio" por el método de la intros-pección, apto pa,:-a alcanzar a los "contenidos" de la concien-ciay y a las"funciones de la mente" y las posiciones intuicion
istas idealistas que acentúan el carácter intencional de la conciencia, su condición de "acto" a través del cual el sujeto
se manifiesta y se da en un mundo. Tal vez no destacábamos con
claridad suficiente y desde un principio que estas dos posici2_
nes, la conciencia cOll'io contenido y la conciencia como acto co
inciden en lo fundamental, la afirmación de que el eje Y elcen

�68
tro, si~o toda,la vida psiquica del sujeto pasa por la conci~
cia~ Coincidencia que deslumbra cuando se oye lo que queda siñ
decir: que esta conciencia es sienpre conciencia de un sujet
qu; ha s~do producido históricamente en el seno de una forma:
cion social dada y en una cierta coyuntura histórica ideológi
ca, política Y econánicosocial, Y que la conciencia~ mejor:
dicho, parar.o su.bstancializarla, los fenómenos conscientes no
podrían ser a.bordados al margen o independientemente del pr~c
so de constitución de ese sujeto de quien son fenómenos cons.:
cientes,
Precisamente, nuestra exposición continuaba con el ani
lis~s y el descentramiento de la noción de conciencia que se I
niciara con el siglo, en el propio año 1900, con laR_ublicacióñ
de "La in~erpretación de los sueños", Es que en este campo en
nuestro siglo se ha caracterizado teóricamente por el cuesti~n
amiento cada vez más radical de la noción de conciencia,enfreñ
tando a ese par de opuestos solidarios que son el empirismo yel trascendentalismo de la conciencia, Roguemos por su eterno
descanso en la historia de la filosofía: hoy la conciencia ha
dejado de ser objeto de la psicolog!a (pero, les que la psico•
logia tiene objeto?) y, lejos de estar en ~el centro de la vida
ps!quica, lejos de ser el punto de partida para explicar a tra
ves de ella la vida del sujeto (pienso, luego existo) es, por
el contrario, u.~ efecto, algo que, a partir de la existencia del sujeto como integrado en una formación sociohistórica pue•
deUegar a entenderse en su proceso de determinación, tanto si
se la considera desde la perspectiva empirista de la psicolog!
a tradicional, en la perspectiva reduccionista del emergentis:
mo fascista, ¿o es que hay todavía quien necesita que se le re
cue:de que "es el ser el que determina la conciencia" y no alreves?
Por cierto, la frase de Marx tan traída y llevada que
he elegido como epígrafe y tan a propósito para esta circuns-tancia, no significa que esa conciencia que es determinada por
el ser social surja sobre la nada, La actividad biológica de las estructuras nerviosas superiores constituye el imprescindi
ble soporte para que pueda haber fenómenos conscientes. Sobrael decirlo, Pero st es necesario decir que todo el saber que
pueda alzarse sobre el funcionamiento nervioso, con todo lo útil y con todo lo necesario que es ese saber en el campo de la
biología, no hace y no puede hacer avanzar el conocimiento de
la determinación de la conciencia, Puede respon~er a la pregu~

69
t del cómo se producen estos fenómenos y cómo pueden ser mod.;_
f~cados:ei decir, de los presupuestos de la actividad y del movimiento de las representaciones, Pero nada puede decir so-bre la motivación y la organización de tales representaciones,
Puesto que la coyontura de este simposio parece exigirlo, me permitiré una analog!a mécanicar entre el cerebro y las representaciones del sujeto expresadas como discurso exist~a misma
relación que hay entre la cámara cinematográf~:ª Y la pelíc~la
filmada. lQuerr!a alguien entender la produccion de una P lic~
7
la a partir del estudio de la cámara empleada y de su activi-dad? Arriesgaría una luxación de los hemisferios pensa~do si
la cámara produce la película, si el prcyecto de la pelicula produce los movimientos de la cámara, si se puede reducir
la comprensión de la peltcula al funcionamiento de la cámara,
si la película emerge de la cámara, si hay un faralelismo en-tre cámara y pel!cula, si la pel!cula es un epifen5meno de la
cámara o si es inmanente a su funcionamient~ o si deben com-prenderse monísticamente como una sola.cos~ ~ dual!stic~ente
como dos cosas distintas, etc. Disc~sión inutil y archivad!•
Escuchándola, el pensador m!nimamente advertido por la dialectica materialista se da cuenta de qué se trata: de eludir Y de
escamotear a la historia. La discución entre los partidarios de la cámara y los partidarios de la película, entre los"~ans"
del cuerpo y los "fans" de la mente y los "fans" de la sínte-.sis cuerpo/mente, tiende a obturar, a escotomizar el hecho de
que, dejando de lado el que sin cámara no hay película Y que sin cuerpo no hay fenómenos conscientes, es!! historia, el proceso que tiene lugar en una formación social, la que det:r~..ina que sea ésa y no otra la pel!cula prod~c~da, que sea ese
y no otro el funcionamiento requerido ~e:ª camara para.pie -produzca esa película. Es ese tercer termino, la formacion so•
cial y los procesos históricos ·que en ela tienen lugar, els_ue
determina y pone e·n acción a los º;ros dos. Y el que se .oculta
en un debate donde lo falso no esta en las respuestas sino en
los tén::inos de la preg-.mta, ~oy ociosa, del cuerpo Y l~ente.
Pero el estudio de la concie~cia en tanto q,Je efecto no sólo deze partir de la presuposición epi~temolc$gica.de la activitad tiológica de las estructuras nerviosas supe:iores, ~
aav ur. oroblema teórico de solución más d!ficil Y es este: asi
c~o es· impcsible concebir a los fenómenos conscientes sir. el
eerebrc, es también i.Jr.p osible ccncel:ir a lo concsiente hu.ea.no

�70

71

sin la integraciSn del sujeto a un sistema lingü!stico que o~
dena para él al mundo y a su percepción, Es decir que existu,
existir como hombre, significa existir en un mundo donde loa
objetos no tienen existencia "natural" sino que son propuesto,
Por la cultura, en y a través del lenguaje, del sistema de ~
lengua. Por lo tanto, y pasando desde la constatación empíriQ
a un punto de vista gnoseológico, el análisis de la determinación de tales fenómenos conscientes humanos presupone el saber
de la ciencia lingüística,
(El problema teórico que no podemos sino dejar plant~
ado es el de la medida en que esta estructura del sistema de•
la lengua impone sus leyes a los procesos conscientes incidiea
do de alguna manera en su curso y en sus caracter!sticas), El hecho es que los fenómenos conscientes no pueden te
ner existencia empírica sino bajo la forma de asociaciones a,;
tre representaciones de palabra, Su existencia es una existencia de lenguaje, su abordaje no puede hacerse sino a partir•
de su objetivación como discurso. Y el discurso es siempre dis
curso de un sujeto, Lo que nos remite inelucta.blemente del
jeto de la conciencia~, del sujeto de esa abstracción nocionai
efecto del ser social, a la cuestión del sujeto del discurso
como corpus concreto a partir del cuál podremos a.bordar al au
jeto que ya no será el sujeto de la conciencia nj tampoco el:
sujeto del discurso sino el si- j eto a secas, en toda su comple•
jidad, que hace de sus fenómenos conscientes y de lo que dice
en su discurso aspectos meramente parciales, porciones flotan•
tes del iceberg de una estructura compleja donde lo inconcien•
te y lo no dicho de su discurso aparecen como condicionantes y
como delimitadores de lo consciente y de los! dicho.
As!, el problema que se plantea es el de la imprescin•
dible conceptualización del sujeto en sus determinaciones. 0biamente, esta teor!a del sujeto no puede hacerse desde loco~
ciente, desde el discurso y desde la representación que el su•
jete tiene de sí mismo.
Contra :as psicolog!as, todas ellas sucjetivistas, es
necesario cor.stit~ir una teoría descentrada y descentradora de
la subjetividad. "Una teor!a no subjetivis ta de la subjetivi-dad" (P&amp;heux), donde la conciencic1, la conducta y el discurso
aparezcan como estructurados, como datos fenanénicos que han ce ser trascendidos por la teor!a materialista.
Es el momento de volver a nuestras tesis de Psicolog!-

"n

a: ideolog!a ~ ciencia". Planteábamos allí que los procesos s~

ciales e historicos que tenian lugar en una formación social·
dada dominada por un cierto roodo de producción y con un cierto

desarrollo de las fuerzas de producción emit!an un requerimi~
to de sujetos que deb!an integrarse a esa estructura social P!.
ra llevar a cabo esos procesos (por ejemplo, el trabajo, la -guerra, la educación). Que los procesos sociales, procesos sin
sujeto, creaban los lugares donde los sujetos, todos los sujetos, habr!an de inscribirse y que ese requerimiento exigía la
producción (social) de los sujetos aptos, es decir, con el ad!
cuado sistema de representaciones (conciencia) y de comporta-mientos (conducta), de los sujetos ideológicos, capaces de ub.!,
carse en el lugar de sujeto existénte, Para ello era necesario
un trabajo de constitución del sujeto a partir de esa realidad
empírica, más m!tica que biológica, que es el individuo humano
0 , con mayor propiedad, el sujeto-soporte de la ideolog!a. Al~
thusser ha establecido que la ideolog!a interpela a los indiv!:_
duos como sujetos y que esta interpelación es constituyente,-del sujeto y el efecto ideológico elemental a partir del cual
podrá hacerse posible otro efecto ideológico, Todo modo de pr2_
ducción exige la producción de los sujetos capaces de producir
en ese modo de producción. Tesis fundamental, el sujeto no 11!,
ga a serlo por unas experiencias singulares ni por su desarrollo autónomo ni por la maduración neurológica ni por el des--pliegue de una libertad escencial sino que es constituido como
tal a partir de requerimientos emitidos por la estructura ~o-cial y ejecutados por las instituciones, por los aparatos 1de~
lógicos del Estado, siendo los fundamentales en el modo capi-~
talista de producción la familia, la educación, la religión Y
los medios de difusión de masas,
Hemos llegado as! al sujeto ideológico ~icado .en_ su
lugar correspondiente y más o menos adaptado a el, Este suJeto
ideológico se expresa a través de una cantidad pr¡ctic~ente
infinita de proposiciones puestas graJr.aticallTlente en primera persona, tanto del sinqt!lar como del plural, qu: _expresar.
la
relaciór. iriaair.aria q,~e él oantiene con sus cono1eiones reales
de existenci;. A este conjunto de afirmaciones subjet~vas
lo
~esianá.bamos con el nombre de ideológia de sujeto mediante _ la
cual.se expresa la identificación o, en su caso, la contra1d~
tificación del sujeto con el lugu a él &amp;signado en la estructura sociohistórica,
•1egado
a este rn.,n·o
• , me he c·e permitir una breve dis-

�72
gresión. La falacia mayor ~el ~or~luctismo consiste en postul
a la conducta como resultado de una interaccióh organismo-me:
dio que se expresaría en cada momento a través del par est~
-re~puesta. La evidencia de ambos pares se presenta como india
cutible. Pero lo que se deja de lado, el ,"erdadero secreto deste par organismo-medio, es que tal organismo cuando del~
bre se tr~ta, es un se7 histórico producido no' por un "medio"natur~l s 7~o por.una cierta organización social humana,
Tal
organizacion social es estructurante de los sujetos humanos
d~ sus comportamientos, Por tanto, la evidencia del par orga-~
nism~-medio es ocultamiento del proceso a través del cual
se
realizan los procesos sociales. La relación exterior-interior
no es, como se plantea siempre, una relación de oposición si~
~ ~elación de 7ontinuidad, según el modelo de la cinta de Mo
e.bus. Es 1! ~ociedad con s~ determinación en Última instancia
por lo economico la que actua a través de las conductas (y de
los fenomenos conscientes) del sujeto que ella misma ha produ•
ciao..
~
Esta disgresión venía a cuento porque así sucede tam-bien con el discurso en primera persona, tanto del singular co
mo del plural. La ideología de la conciencia y también la ideo
logía f1;1lldada en ~a lingüística suponen que el sujeto es fuen:
te Y origen del discurso, que el Yo es autónomo y que puede ex
pres~s~ recu7ri;nd~ a la in !nita variabilidad morfológica, :
fonologica,.sint~c~:ca y semiotica que el sistema de la lengua
P&lt;:&gt;ne
s~ dispos~cion, Aquí, en el par sujeto hablante-sistema
ling{i7st1co, ~e jue?a el mismo efecto ideológico que en el par
or?anismo-medio ambiente. Al no cuestionarse la categoría
de
suJeto Y el proceso de constitución del sujeto, esas oposiciones ocultan el hecho de que el sujeto hablante está limitado en su decir por lo no dicho y por lo no decible de su inserci&amp;
en la sociedad humana en general y en esa formación social en
pa.r~icular: E~treman~o un poco roás las cosas pero sin incurrir
en inexactitud, que el no habla sino que es hablado por el lu•
gar de sujeto ideológico que ha venido a ocupar , Y, sin embargo, desde una perspectiva conductista o fisiolóaica habla
p
'h -1..1
.
.,.
~
,
•
.cu., a ccnsiceranjose a~~or de su disccrsc , cesce ~na ocsi
c~~n ilraginaria, cesde un ;1.:.nto ce referencia al que aludí~ a:
YU el maestro Xirau: ":se que está ahí, enfrente mío y que ha
ce lo ftismo que yo pero al revés que yo, s9y yo", Habla desdeesa imagen especular donde se reconoce a sí.~isoo y donde esP_!
ra ser reconocido ¡:&gt;or el otro humano así CO!:lO fue reconocido en los primeros meses de su Yida en el tn0n:.ento de alcal"..zar la

7

!

::º .

73
integración de las sensaciones eenestésicas de su cuerpo fragmentado, de la imagen que el espejo le devuelve, de 1a confirmación que le da quien lo sostiene y del nombre propio que le
han puesto de una vez por siempre y para siempre en el momento
en que nació. Asunción de una imagen humana integrada en el e~
pejo que se vacía sobre el molde preexistente de la imagen humana unificada del otro, Gestalt pregnante que permite identificarse como un yo ante un tú que lo reconoce como tú para ese
yo, que lo confirma y que lo consagra en esa imagen del espejo donde uno no está ni es. En síntesis,que toda proposición aue se refiere a un fenómeno consciente incluye un elementos_ue
;e presenta como evidencia, como fuente de toda evidencia, que
es el elemento "yo" en el cual el sujeto se reconoce a sí mismo desconociendo su alienación originaria, Este término "yo",
eje, ya en Descartes y siempre después, de la psicología de la
conciencia, opera un "preconstructo" (usando la expresión
de
Paul Henry), como una evidencia lingüística sancionada por el
uso que implica la irrupción de otro discurso, del discurso~el
Otro, en el discurso imaginariamente asumido por el sujeto como propio, Y desde ese punto privilegiado se liga con el resto
de las representaciones preconscientes a disposición del sujeto, Y esto es lo que caracteriza a los fenómenos conscientes humanos. Sólo el humano es un"yo" de discurso que puede acce-der a la reversibilidad con un "tú", planteándG&gt;se ambos
como
eventualmente excluidos con relación a un ''él", Volviendo a la
frase tan usada en este simposio para apuntar a la conciencia:
"Tengo un dolor", frase que se analiza siempre obviando la referencia al término "yo", como si de una mera experiencia
de
dolor se tratase, tal como puede padecerla un animal y descuidando que ese dolor expresado puede serlo como presagio de una
grave enfermedad que se teme, como respuesta a la ingratitud del amigo o como modo de mantener a distancia a un invitante indeseado pero que, en todo caso, es incomprensible sin lar~
ferencia al "yo" que así se expresa y al conjunto de sus circunstancias sociales,
Abundando en este aspecto: el sujeto que se reconoce en
el espej o y ~e se reconoce a sí ~ismo en el reconcc~~ie~to~el
otro ~;,¡¡,,..ano es un suj etc q,.:e, col!lC cice Feche..:x, ~ ,·enico si~
¿o o?:je-:.c del ciscurso ajeno y ¿estir.a~ic de ese discurso a!:_
tes ~e que él pu=iese, pe~ su c-~ent..a, hablar. cuando el sujeto
llega ..a :-.a.blar lo hace ·:a óesde \:na identificación (libicinal
Y jurídica) alcanzada con ·.:.n cierto lugar de sujeto y con
'.ln
ciertc sigr.i:ican~e, ~J r.onbre ~~OFÍO, que le fueron impuestos

�74

75

poi 1~ esquctura f«aüliar ~ !ociu~ en la. qne el, querié
lo o no (y la pregunta por la "voluntad"está acá fuera de 1
gar) habrá de incluirse, Y sin saberlo, sin poderlo pensar,s
poderlo decir,
Es este no decible sobre sí mismo lo que constituirá
el núcleo de esa represi6n originaria que tan difícil i e asu
resulta para todo el que se acerca a la metapsicología psi
nalítica, Esto remite a la cuestión de que el sujeto antes
ser sujeto del deseo es y está sujetado en el deseo del otro
que habrá de reconocerlo en su subjetividad, Y que, arribado
la condición de deseante, su deseo no puede dejar de pasar
las redes del deseo del otro, Se plantea aquí la cuestión
sujeto en sentido psicoanalítico, del sujeto radicalmente
jenado del objeto de su deseo, del sujeto tachado por el si
ficante, que no es el tema de la disertación de hoy y que,
eso, suspendo en el momento mismo de enunciarla,
No puedo extenderme como quisiera en torno a la tesh
de la constitución del individuo como sujeto por la ideolc;:a
a través de los aparatos ideológicos del Estado y de la confi
guración de éstos por la lucha de clases así como de lasco
ciones para su transformación, SÍ quiero marcar que la coyun
ra ideológica en un cierto espacio y tiempo históricos dete
na un campo, enmarca lo que puede ser pensado y lo que puede
ser dicho por cada sujeto hablante dentro de esa co~tura e
paciotemporal atendiendo a su posición , a lugar de sujeto id
lógico que ocupa, Y que el sujeto, con la correspondiente 11
sión de yo autónomo y autor de su discurso, nada sabe de est
!!mi.tes que se extienden, podrtamos decirlo de modo esquemáti
co, por fuera, ocupando el territorio de lo que la ideología
encubre y de lo que la ciencia no ha producido aGn y , por de
tro, llenando todo el campo de lo inconsciente sometido por~
To(ensentido psicoanalítico} a la represión.
- Se produce así este efecto de la forma-sujeto que apa·
rece como eje vertebrador de todos los discursos autorizados·
por la Ideología y que se presentan como transparentes,
cOlll
portadores en st de su propio sentido' como ventanas abiertas
por las palabras sobre las cosas, La utilización de una lengua
común, supuesto instrumento de la comunicación, consagr a esos
efec:tos cotidianos del reconocimiento de l os obj e t os y de las
situaciones con desconoc imiento de su proceso de constitución,
El "yo " se expresa como f uent e del discurso, i gnorant e de las
determinaciones discursivas, Lo indecible pone el marco en el
que puede ubicarse lo dicho, Y el yo nada sabe de ello.
Quedan dos problemas que me gustaría tratar pero

... desarrollar por el t i eil)po;
.,.
no ~re
produce esa i lusión de autonomía del yo, cual e s :
1) ¿como se
t!.l es e 1 lugar de la libertad en este planteo e
fundamento
y c u~
d terminaciones discursivas?
.
á
las :
uede llegar a decirse algo nuevo si lo decible#est 2) ¿como P
1 indecible? pregunta que yo preferiria reya enmarcado por o,. i
. lQu,é papel cabe a las rUPturas e-lar en estos term nos.
l tr s
formu
l.,.
.
a
la
producción
de
nuevas
verdades,
en
a
an__
st
pi ~ ..~~:a~~s subjetividades humanas?, pregunta que no pueformacio
odarnos empezar a pensar
1
do responder ahora pero que, s!~te:~~~ ~e Lacan que quisiera -entre todos a parti~lde u~: mi exposición en su relación con!,a
que quedase como ep ogo
frase prologal que tomé de Manes

"~ que a. una nueva. ve/Ula.d no u po.6.lble c.on~
;te.n,t:a.Me con dalt.l.e .6u i.LL9a1t., pu.u de lo que,,
.6 e tJr.a.ta. u de .t.omaJt nu.u.tlw .tu.ga11. en ei1.o.

�Bibliografta
1. Braunstein, N, A,1 Pasternac, M,; Benedito, G,1 y saal, p
"Psicologta: Ideologta y Ciencia" Siglo XXI, México, 1975'
2, Pécheux, M,1"Les vérités de la Palice", Maspero Paris.1975:
3, La.can, J,1 Ecrits, Seuil, Paris, 1966

Estructura e Historia en
la Terapia Psicoanalítica
SILVIA BLEICHMAR
LETICIA DAMONTE

*Conferencia pronunciada en el SimPosium sobre "La conciencia",
organizado Por la Sociedad Mexicana de Epistemología, el 14de
febrero de 1978.

�Toda idea de "sujeto", a menos que se la explicite antes,
mediante una determinación fundamental, sigue participar,co de
un sub-jectum que implica la vuelta en el seno .:e la
ciencia
de la idea de una "sustancia del alma" , como cosificación
de
la conciencia,
Podríamos decir que el conjunto de las controversias ~eto
dológicas de los Últimos años ha sido mostrar que en todo traba
jo científico y filosófico existen premisas que el autor no iñ
tente fundar lógicamente.
Nos proponemos, al respecto, señalar el carácter del concepto de sujeto, en sus correlaciones entre la práctica social
y la práctica terapéutica y las consecuencias que de el lo se
derivan para el ejercicio de la psicoterapia y una teoría de
la curación •
El campo de la teoría del sujeto, aparece como el punto limítrofe entre la psicolog!a cient!fica (Psicoanálisis} y la
filosofía.
Esta cuestión alcanza al psicólogo en tanto sujeto imaginiriamente productor de enunciados, ubicado en el pensamiento
contemporáneo como parte del proceso de producción científica.
En la filosofía tradicional, se ha partido de la dicoto-mía entre el sujeto y el objeto, dicotomía que alcanza y establece desde el comienzo una nueva disociación entre los datos
positivos y los juicios de valor,
Es decir: están las cosas que son, y a las cuales se les
atribuye una cualidad,
Esta dicotonua plantea en el seno de la ciencia el retorno de la idea idealista de una escencia , que se cualifica a Pª!.
tir de enunciados de atribución.
Esta escición entre el objeto y el sujeto, alcanza al sujeto mismo, escindido por una línea divisoria que se ha tendido a llamar "escición operativa", pero que puede llegar al ocul
tamiénto de las reales determinaciones del que hacer científico
En la sociedad, el que piensa a ésta responde a la visión del
mundo de un grupo social, de tal modo, cuando piensa a la so-ciedad se piensa as! mismo,
Fue Descartes quien fijó la ruptura entre el sujeto y el
objeto con su filosofía del yo cognoscente y pensante y el pro
blema -irresoluble- de averiguar el modo en que ese yo llega
conocer lo real, puesto qu€ n, er más ,:rue vo cognoscPnte e interioridad,

a

�80
Frente a ésto, se han intentado dar diferentes respuestas
tanto en el plano de la filosof1a como
el de la psicolog!a '
En este sentido tanto Lukacs COlll0 lfeindecgc¡u (aunque deS.:

en

de perspectivas distintas) coinciden en que el mundo no es algo enfrentado, dado inmediatamente a la conciencia cognoscent,
que lo aprehenderla tal como es y lo jUzeJarta luego, El objeto
mismo es una constru~ción en tanto objeto humano significante,
En 1922 Lukacs introduce el concepto de cosificación en el
seno de las ciencias sociales. Este concepto de cosificación.
plantea la existencia de condiciones de estructuración de una
conciencia "inadecuada", merced a la escición de los producto
res de sus productos, en la constitución de la sociedad mercañ
til. Al ser disociado el producto del productor en determina:
das condiciones históricas, este producto parece como ajeno
"extraño", a quien lo realiza, produciéndose un falso enfr~ta
miento que encuentra un reflejo en la conciencia,
la cosificación a la que aludimos lleva a representarse al mundo como un espectáculo, como un objeto que se estudia -desde afuera; Y al hombre, como uno de los elementos de
ese
mundo, un dato del mundo que puede estudiarse en el nivelde la
ciencia sin implicación del juicio de valor,
El sujeto individual se encuentra en la situación de esta
conciencia enfrentada al mundo, un mundo en relación al cual el individuo puede orientarse en el plano técnico sin formular
juicios de valor sobre él.
. . . El psicólogo, capturado en una ilusión cosificante, emite
Juicios de valor que son juicios que lo implican colocandolo en un lugar de desconocimiento al no reconocerse en sus proi;ias
determinaciones, Esta es la trampa que debe sortear para nover
se escindido en la dicotom!a sujeto-objeto que lleva a una
preciación positivista del conocimiento,
Asila cosificación no atañe solo al objeto, sino que alcanza las estructuras cognocentes, estructuras psíquicas que son ioma,das también como datos (lo dado) y que aun desaparecen
en algunos de sus aspectos manifestandose como la propiedad de
cosas,
Nos podr!amos preguntar cuál es la validez, a esta altur~
de incluir una preocupación del campo filos5fico en nuestro -problema. Qué es lo que interesa a la filosofta, y qué nos interesa a nosotros, psicólogos psicoterapeutas de los aportes que nos pueda brindar,
Las tesis filosóficas son dogmáticas. Esto no es juicio de valor, simplemente, queremos afirmar con ello que no son su

a-=

eeptibles de demostración,
En este sentido, no pueden denoru.narse verdaderas. No enuncia tesis que den lugar a del!lostraciór. cientifica, sino que
posibilita justificaciones racionales de tipo particular.
Al intervenir en el plano de la ciencia , enuncia tesis~e
contribuyen a desbrozar el camino para un correcto plantea.míe~
to de los problemas.
Pero nuestra intención al respecto, es mostrar de quemanera esas tesis filosóficas, s!!io son dominadas por el psicól~
go, operan en su cabeza, produciendo efectos en la prácticag_ue
no puede controlar.
Volviendo a lo que decíamos antes, respecto de la rela:ión
sujeto-objeto, Lucien Goldmann señala tres tipos de actitudes
filosóficas a las cuales se reducirían casi todos los sistemas
filosóficos modernos.
1) Las filosofías individualistas y atomistas, cuyas cat~
gorías en el plano óntico son el individuo y la libertad, en el plano cosmológico el átomo y la mónada, y · en el plano psic~
lógido, la sensación y la imagen.
Ru forma principal es el racionalismo, y de manera menos
radical, el empirismo,
Como visión del mundo, la posibilidad del todo se funda~
"la composición de las partes a las que empero es posible imaginar también fuera de esta composición" Kant •
Sociedad, significa la influencia recíproca de individuos
autónomos; y en la medida que para el individualismo, es preci
so mantener un mínimo de relaciones entre los individuos, ese
m!nimo adopta la forma de intervención divina,·', validez uni-versal, o en los empiristas, un simple estado de hecho (hábito,
asociación, etc.).
Sus principales exponentes so?1Pescartes, Leibnitz, Looke,
Hume y Fichte.
2) Las visiones totalitarias del mundo, cuyas categorías
fundamentales son el todo y el universo, en el plano social la
colectividad (se oponen en esto a las filosof!as individualistas) en el plano ético, el sentimiento, bajo sus múltiples aspectos: rebelación, intuición, y cuyos principales exponentes
son Bergson, Scheler, Heidegger, etc.
Esta es tal vez una concepción que encontramos frecuentemente retomada como filosof!a espontánea en el campo de la ps!
coterapia, en la cual nos detendremos un momento.
La teoría del emergente, por ejemplo, que se apoya expontaneamente en la teoría de la forma, trae consigo la connota--

�s2
ción mecanisista y toPolÓc¡iea de aquella, Nos dice aue no POlle
concebir al niño sino COlftO una parte del todo, que tie~e :
sentido por ese todo que serta la familia. Esta legalidad que
rige los campos morfológicos, deja afuera,que en realidad ·ncs
encontramos con un sistema incluido en otro, E:r. la relación ••
parte-todo, hablar ce emer9ente, es referirse a una parte, qu,
desta:ada por l!yes de configuraci6n internas~ se ha convertido
en sena!. En esta medida, se considera al paciente como emer!"'!
gente.. sano d~ una situación mórbida. En tal sentido, el "emer•
gente es senal, mientras que el s!ntoma es significado
~ Podríamos citar también, dentro de este apartado, ias te•
or!as del campo de Kurt Lewin, la teoría del "hombre en situa•
eion".
tlOS

.
3) Esta tercera corriente, con la cual Goldmann se identi
fica, plantearía que el universo y la comunidad humana form t
un todo "cuyas partes,en cuanto a la posibilida-:! misma de su41 •
existencia, suponen ya su composición en el conjunto".
La autonomía de las partes y la realidad del todo no se.
encuentran solamente conciliadas sino que constituyen condicio
nes recíprocas.
La dificultad que nosotros encontraríamos para sentirnos
P~tícipes de est! posición, es además de la ambigüedad de tér
minos tales como comunidad humana", universo, la dificultad:
que trae aparejada al Poner en un mismo plano de correlaciones
las estructuras relacionadas sin plantear sus determinaciones
particulares y mutuas.
La inclusión de las partes en el todo no es aleatoria
y
el desconocimiento de esto vuelve a dejar la puerta abiert~ a
la corriente que critica más.arriba, cuya única salida es el in•
teraccionalismo.
En este sentido, podr!amos encontrar esta c-:ncepción en algunos trabajos psicoanalíticos fundamentalment~ e~ las cultu
7alistas,(conceptos como el de personalidad bás:~a) o en los:
intentos de encontrar, en una fusión extrapaladc~a de ciencia~
explicaciaaes psicológicas a fenómenos Políticos y sociales.
Es sabido Por todos nosotros que lo escencial de las te-sis materialistas es plantear la independencia d~l mundo exterior{y del conocimiento objetivo de sus leyes) e: relación al
sujeto, planteando simultáneamente la dependenei.~ de sujeto -respecto al mundo exterior (de donde resulta el ~arácter nece~
sario, de lo! efectos que afectan a ese sujeto}. A fa.rtir de e
sa formulacion, formulación filosófica, que no ~~s proponemos

d strar, queda abierta la posibilidad de red~finir cuSl é~ , es•~• mmd o~ t eri·o ~ cu·
elemosujeto al cual aludL~os, y cual
. e 1- 0
detemina,
ta evidencia, es un efecto i&lt;leológico, el efec,to ideoi.-6gico elemental . En tal sentido, redefinir estos términog para
el sujeto psíquico es una tarea de ruptura de la evide~cia,~e
oosibilitará fijar nuestras posiciones psicoterapéuticas.
•
vamos a tomar tres aspectos: a partir de la existencia
del mundo exterior.
..
.
; ,. .
a) cuáles son las vías de constitucion del suJeto psiquico, a
partir de ese mundo exterior que lo det~rmina,
. . .
..
b) cómo ese sujeto psíquico constituye su mundo significante,
en el proceso de su constitución.
e) cuáles son las mediaciones necesarias para que esto se P~◊­
duzca.
.
El estudio de los primeros elementos es tarea de la teorl:_
zación de la psicologta científica.
; .
El estudio de las mediaciones es el campo especifico del
proceso terapéutico (estudio del sistema de representaciones-,
efectos que afectan al sujeto), En este punto se insertan los
aportes que la psicología científica pueda hacer en la estructu
ración de una teoría del sujeto.
·

En las tesis sobre Feuerbach, encontramos la formulación
de Marx que puede permitirnos pivotear para el desarrollo que
nos propanemos hacer:
La escencia humana no es algo abstracto inherente a cada indivi
duo. Es, en su realidad, el conjunto de las relaciones socia-•
les,
y al señalar cual es el problema de Feuerbach al plantear
la escencia religiosa como diluida en la escencia humana dice:
1) El hacer caso omiso de la trayectoria histórica, presupone
un individuo humano abstracto y aislado.
2) Así la escencia humana sólo puede concebirse como género,
como u:ia generalidad interna, muda, que se limita a unir naturalmente los muchos individuos,
Nos encontramos as! con el concepto de historia, como --guía rectora de la comprensión de los fenómenos humanos. Concepto que debe ser retomado en su doble intersección: el de la
historia social (Historia), de los procesos sociales en el S!,

�no de los aedos de producción, }. el de la historia individual

en el de la constit&gt;-~ción del sujeto psíquico,
'
.,.
Pero~~ comprensión ~e la historia u.plica abandonar el
metodo trad1c1~nal y esquematice que presentaba la historia
00
mo una serie. hnal de descubrimientos, para reemplazarla, por._
una perspect.l.va que considera dichos descubrimientos co.mo suct
sos solo comprensibles en el interior de procesos estructura-:
les,{Goldmann, t.).
Procesos estructurales, que sólo cobran carlcter signifi•
cante, a partir de la actualización que la p~is humana proda
ce de los a-contacimientos pasados,
Y esas estructuras privilegiadas tienen ya su definición
a esta altura del desarrollo del conocimiento:-- son el concepto
de modo de producción, Por un lado, y el de estructura del Ecli
.PO, Por otro.
En este ~~ntido, nos aventuramos a decir que la recurren•
cia a la biología como gran mito de nuestro tiempo, es el in-;tento de dejar de lado la categoría de flu,to¼ tanto en las
ciencias de la sociedad como en la psicolog!a. '
En este sentido, el "nosotros'' al que aludta antes Gold- •
mann como categoría filosófica, solo puede remitir en las cien
cias sociales a la categoría de sujeto colectivo, sujeto de.::
clase: En ~l orden psíquico, remite a la comprensión de 1 a
const1tucion del sujeto como desde el Otro y en tanto otro co
mo sujeto de la identificación que sólo puede ser concebid~ eñ
su estructuración en un medio humano y sujeto al deseo humano,
.
~ categorta de historia atravie-sa a ambos sujetos, co~tituyendose en el elemento fundante de las múltiples determina_
ciones.
La práctica social se inserta en este marco, de conoci ~miento de una legalidad determinante, que implica la sujeción
a una determinación de la cual los procesos transformadores no
pueden liberarse.
~í, el proceso de desujetación histórico iD!plica el conoci -mie~to de las leyes que detenninan los procesos sociale~ se
def1.nen en la practica política.
·•
. . El proceso de desujetación individual implica el reconoCl.111.lento de la estructura fundante del Edipo como legalidad--y los procesos históricos de constitución del sujeto,
. Nos enfrentamos así con dos prlcticas que remiten a dos
SUJetos.

35

El sujeto de clase, determinado por la fon.ación !conómi·
ca-social,
El sujeto del inconsciente, detemtnado ¡;orla estr~ctura
del E:-dipo,
La categor!a de totalidad, que tanto ha preocupado a
la
filosofía, sólo puede reconocerse en el plano de la psicología
eomo categoría determinante de un sujeto que, desde un medio humano, se encuentra sujeto a una historia que lo precede, aún
desde antes de su nacimiento, y en la cual se repiten en su e~
istencia, los elementos determinantes de la misma.
Las representaciones que los hombres tienen en su cabeza
sólo pueden entenderse en esta l!nea, como representaciones~que aluden a una P.1ta.x..U, concepto que permite diferenciar
la
eategor!a de práctica histórica de la empírica sustancialista.
Pero queda por dilucidar, en el marco de la clínica,
la
forma en que las representaciones ideológicas encuentran su lu
gar, Porque si bien epistemológicamente la diferenciación entre dos objetos y dos sujetos epistérnicos es correcta, el pro~
lesna del sistema de representaciones en su combinatoria no se
resuelve por decreto,
Nos encontramos, en el marco del proceso terapéutico, con
que las representaciones fantasmáticas no son linealmente la
de los fantasmas infantiles de los padres y que además estos~
fantasmas infantiles, no son representaciones universales,sino
que asumen diferentes formas, como mitos que se permutan,
en
relación a la historia vivida,
Tal vez podríamos preguntarnos, si los fantasmas infantiles universales, que aparecen como respuestas imaginarias a las
preguntas que la incersión en la estructura plantea al sujeto,
no encuentran su materia prima, en la historia significante de
los padres, Pero esta historia, no es aislada en la estructura
ed!pica, sino que encuentra su marco de realización en las pr~
blemáticas que la Historia social plantea a los sujetos que se
encuentran tambien determinados Por ella,
Una paciente que tuvimos oportunidad de ve~, niña de tres
años, con un cuadro dermatológico severo, llegó a consulta en
situación aguda y sin posibilidad de un diagnóstico pediStrico
claro, ya que parec!a haber una esclusiva determinación de orden psicógeno. Resuelta la situación aguda cOn\enzamos a observar, que la niña, en las horas de juego, se introdup!a un rev6!,
ver en la boca, y con una mezcla de placer y horror, apuntaba
y gatillaba. Por wpuesto, lo único que se puede entender de

�g7

86
esta escena aislada, es que la niña sentfa como decfamosa.~
algo facinante y horroroso. en el juego
se repetta
S6lo los dato~ de 4 Iüstori~, paeden ayudunq~ a·enten~
der esto. Vamos a tratar de mostrar, .como la historia de la li1
ña, se combina con la situación actual de aparición del sínto='
ma, ~!tuación~precipitante del proceso patógeno en una interseccion diacrónica y sincrónica.
Gabriela, dec!amos antes, tenla tres años en el momento.
de la consu~ta. La razón por la cual la madre recurrió a un a
rapeuta, .. fue, como lo indicamos, por la aparición de un cuadro
dermatologico severo, con dificultades diagnósticas. se oscila
ba.. e~tre una varicela at!pica, y una púrpura hemorr(gica. :u,i
analisis daban cltnicamente normales, y lo que pareció confir•
mar el origen del cuadro fue la evolución posterior.
En el momento de su aparición, acababa de nacer un herma•
nito Y los síntomas se produjeron durante la estadía de lama•
dre en la maternidad, Las lesiones costrosas y hematomas cu•
brieron las extremidades inferiores y el tronco hasta la cintu
ra Y los brazos• Las piernas se hab!an edematizado al grado de
ctue Gabriela estuvo tres días acostada sin poder moverse.
CUand&lt;: la _madre volvi6 de la maternidad, al segundo d1'.a,
se aesedematj~~ _luego de decir que estaba muy triste y llorar
siete horas seguidas. Dij&lt;&gt;'. que estaba triste, que habta pensa•
do que la madr~ no iba a volver más, que la nena se hab!a muer
to, que la madre no iba a volver porque se habta muerto.
Sus pa~es son gente joven, dedicada al trabajo intelectual, que tuvieron que sal~ de PU pats de origen a causa de
la situa:ión política. Salieron de Argentina a Perd donde Pª8!
ron un ano hasta q,te el golpe de estado los obligó a trasladar
se a México. Gabriela contaba ocho meses de edad cuando salióde su país. Fue-f una niña normal durante su primer año de vida
recu8:da con cariño su estadía en Perú, y tuvo su primera de-~
presion antes de salir de allf. Pasó varios d!as sin jugar, -~ensativa y _qui!ta, y cuanq9 llegó a Mbico se quejaba de que
no estaba en Sl1 casa".
A los poeo19 aeses de llegar, la madre quedó embarazada, y
durante el transcurso de ea~e embarazo dos hermanas del padre
fueron secuestradas. En este ~odo también, murió un amigo muy cercano de la maclJ;e, y su uterior terapéuta.
El d1a del eumpleaiios &amp;f~iela, la !padre tuvo que ser
internada PNmaturamente porque el parto se adelantó, y debido
a complicaciones tuvieron que. haterle una histerectom!a Ara-

qu;

.

b de la prematurez la hermana tuvo q,Je quedar internada diez
dtas y la macre volvi6 a la casa sola.
Gabriela que había comenzado a frotarse el mismo dta de
su cumpleaños por la tarde, edematizada al grado de no poder
salir de su cama, 'l con las piernas sostenidas por una almohada manifestó su tristeza y tal como refertamos antes, luego dejlorar varias horas, comer.zó a regresionar el cuadro clínico,
En la primera hora de juego, aparece el elemento que pensmnos es reiterativo luego a lo largo del tratamiento, res~to a como aparecen las significaciones agresivas en esta niña.
se sienta en el suelo, y con lentitud saca el cuaderno Y los marcadores. se pone a hacer garabatos. Lo primero que dibu1a
es un montc1n de l{neas cruzadas, Le pregunto que es, d~ce: un
avión". Para ir adonde, pregunto, a Perú. Le pregunto si se a-cuerda de Perú y me cuenta que ella iba a pasear al mar. TOII\&amp;
luego la muñeca y le pega. Por qué?. Porque se portó mal• Que hizo?, Tiró el jugo de fresa. Luego arroja otr~ muñeca~ la e~
nasta y dice que hay que castigarla porque tiro a la amiguita
al pozo e hizo berrinche. Le digo que ella también debe tener
ganas a veces de hacer esas cosass tirar el jugo, la hermanita
al pozo, hacer berrinches,
se r1e a carcajadas mientras simula un patale~. Luego dice: yo una vez tiré un jugo de fresa . Toma un revolver Y em-pieza a tirar para todos lados mientras sonríe. Luego se apu!!_
ta a sí misma y dispara reiteradamente. Le digo que tal !ez cuando eila siente toda esa rabia tiene miedo de hacer dano a•
Mamá, y entonces prefiere lastimarse a sí mi sma. ~e levant~ el
pantaloncito, muestra las cascaritas secas de su pierna Y dice:
"Mira".
decíamos más arriba, esta situación de apuntar Y gatillar indiscriminadamente, y luego hacerlo contra s1 m!sma, introduciendose el caño del revólver en la boca, o poniendoloen la sien, con una cara que es una mezcla de placer y horror,
fueun elemento reiterado a lo largo del tratamiento.
Como

En funci8n de hallar la signi~icación precisa de esta ~e!,
ta de la agresión contras! misma, en una entrevista, se sen!.
ló a los padres este hecho, que por otra parte habta si~o pre•
senciado por ellos con asombro en algunas reuniones conJw:i~s,
como una preocupación pidiendo que ayudaran a su comprension.El padre relató entonces, "No se qué tiene que ver, pero haceunos días tuve un sueño, muy angustiante, en el cual Gabriela-

�89

S8

s6lo excluyendo, todo caaponente agresivo de su propia ..

aparecia C01D0 si-4&lt;&gt; hija de mi abuelo muerto, y de ai henaana
menor, que está aecuestrada y presuntaaente muerta". Al inda..
gar por esa hermana dijoi ES alguien muy especial para a!. Mi
padre que era alcoholista, nos abandó cuando yo era chico, y ..
pasé a cumplir funciones paternas· en mi familia, especialmente
con esta hermaJl4QUe era muy pequeña. Así , mi hermana fue como
una hija para mí".

vida, los padres pueden reorganha.r su vida actual. Frente a

El otro que traen es el siguiente, dicen que tienen algoque ver, con esta dificultad de Gabriela con la agresión, que..
ellos no toleran la agresión, que si bien le dicen que se defiea
d~ el colegio, saben que a ellos los descompensan los berrin·
ches y las actitudes agresivas de la niña.

Pero estas mismas condiciones de represión, obligan a la
nifia, a buscar un lugar, que le permita conservar el amor de a
quellos. La ii.nica :salida! entonces, es la autodestrucción, en
la identificaci6n con los muertos.

la bisterectolllta de la madre, que produce u.na reorganización 1ibidinal en ésta, Gahriela aparece cano la portadora de la -violencia, retorno de lo reprimido en la familia.

Ast, la violencia, eludida de la vida de los padres, retorna como st.ntana desde los fantasmas de la hija.

Desde una teoría psicoanal!tica que en general compartinos
(nos referimos a las aportaciones que el psicoanálisis francés
actual ha hecho a la compresión de la constitución del sujetopsíquico), se puede entender, resr,ecto al sueño del padre, la
colocación de Gabriela en u.na posición que está signada por el
lugar de la muerte y el incesto (4) (Gabriela es, a la vea, la
hermana-hija muerta del padre, y la hija de esta hermana con su abuelo) es también, la hermana~hija del padre con su propia
madre.
Pero esto no nos alcanza, sino desde la historia y la situación actual para entender la peculiar constitución del fantasma de nuestra paciente.
No nos alcanza para entetlder esa forma particular que a~
sume la fantas!a en el juego de •i ntroducirse el revólver en la
boca, ni la wélta
de la agresión sobre st misma,1 que produce~
el síntoma somStico, salvo a través de una teoría explicativageneral, que nos dejarta igualmente sin respuesta.
La relación de los padres con la agresividad de la nitla,.debe ser entendida en su c:ontextualización, La violencia se~cial, a que fueron sometidos, react'l'liz6 sin dui1a'f produciendo
nuevas significaciones, en su propia historia~ los fantamnas ..
edípicos de aquellos.

Gabriela, scaeti.da a la exclusi8n ndical que el nacimi~
to de su hermana iaplica, sólo p.cuentra un lugar, a partir de
ocupar el de la benana muerta del padre, y el de su propia her
mana muerta en la tantas!a.

-

Nos encontramos asf, conque el car&amp;cter transaccional del
ser comprendido en esta dirección. Doble transac
ciSn~ de deseos libidinales y de muerte, y de resignificaciones
bist6ricas en relaci6n a la violencia individual y social,

s!ntoma, debe

Si el objeto del psiooanálisis, es el efecto en el cacho
rro hullano de su inclusión en la estructura edtpica, efecto--=
que lleva el nombre de inconciente, como dice Althusser, de lo
que se trata, es de tomar conciencia del arraigo histórico de
toda actividad humana.
Se trata como en el caso de las f~rmaciones econ&amp;nico"'90
ciales, de advertir que estamos frente a la introducción de•'=
una inteligibilidad nueva, y es que en el interior de cierto R_e
dodo, se describe el funcionar de cierta estructura, que no es ni puro devenir ni eternidad,
{

A diferencia del estructuraliSD10 1 que plantearh por un~
lado la vacuidad de una estructura universal, y del genetismo,

que plantearta la constituci8n progresiva de un sujeto, que re
tomarta a la t!bula rasa del empirismo, de lo que se trata es
ae conocer las formas en que el psiquismo se organiza del~~•
complejo a lo ccmplejo, en la productividad fantasmitica que sr
la intersecciSn de la Historia social y la historia individual
Plantea.
Como dice Lanteri~Laura, la opoaic16n entre b11torta y~
utructura no se resuelve invocando a la dtal&amp;ctica1
tal~
tar el respeto tanto a Hegel ccmo nuesua propia razSn el apre
"1rarnos de este modo a una conciliación artificial, (S) ,

sera

-

�90
La primac!a de la historia C01ll0 lo marca Sartre, proviene de 1- primacfa de la pru.ts bmnana, Plant~ estructuras ¡
inmateriales e irreductibles en su historicidad, es restaurarun do~tnio ilusorio y retornar ~l ~dul!~ ~lut:Q,

Ia recuperaci6n del concepto de estructuralismo hist5rico posibilita la operatividad de un JI\Odelo que evite al psicoterapeuta la calda en los juicios de valor~ que· se producirún
mediante el desconocimiento de la particularidad de constitu••
ción sintomal. En esa medida, el psicólogo, como sujeto sujetado de la historia, al desconocer sus propias determinacione1
Y las del paciente, cae en un sustancialismo, que le impide la
ruptura de la ideología dominante.
•

&gt;.

-

~

•

DR. ARMANDO BARRIGUETE

•

ah!, que toda. práctica terapéntic:a _caa:, ~i~ de._,
jetación, implica el reconocimiento de las determlnaciones
tóricas de constitución del stntoma y el fantasma, en la doble
intersección de la Historia,
De

hla

BIBLIOGRAFIA.
Goldmann, L. ;Lukacs y Heidegger, Amorrortu, Ed. B.A. 1973.
2. Althusser, L.; Philosophie et Philosophie spotanée des Sava~
ts, Librairie Francois Maspéro. Paris. 1974.
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Tomo I. Ediciones Nueva Visión. B.A. 1975.

El niño, su "enfermedad" y los otros. Ediciones
Nueva Visión. B.A. 1976.

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s.

Lantéri - Laura, G.; Historia y estructura en el conocimiento del hombre. En: Estructuralismo - Tano I. Ediciones Nueva
Visión. B.A. 1969.

La Importancia de la Realidad Externa
en el Adolescente Adicto Contemporáneo
Este trabajo lleva la finalidad de ccmpartir con ustedes
una serie de observaciones y reflexiones efectuadas con adoles
cantes adictos que be tenido en mi práctica privada y otro grÜ
po que me ha toca.do en suerte supervisar sus tratamientos en:un estado del norte de la RepGblica en instituciones de los Centros de Integraci6n Juvenil,-Los elementos camines a estosdos grupos caracterizados por importantes diferencias socio-econ&amp;ticas son las similares estructuras de per90nalidad, y loque es más im.Porta.nte, lit posibilidad comprobada Por la cHnica de obtener la ~ación, poctr!a decirse definitiva, del aín-.:
draae de la adicción, en un procentaje importante de ellos.
En la actualidad, la aayer!a de profesionales que atende
mos eete tipo de problemStica que ha .ido alarmantemente en
manto, hemos estado de acuerdo en considerarlo como dntoma o:'
dndrome, mejor dicho, de una enfermedad mucho mSs compleja ..que tiene ratees psicol6gicas, econ&amp;nicas, sociales, poltticas
y generacionales etc,, y que su importancia reside en que ha incidido, bSsicamente, en la juventud y que se ha extendido rá
Pichuaente hacia todos los estratbar; socio-económicos de nues~i'
tra sociedad basta llegar a constituir una amenaza endémica que
ha cddo en los terrenos de la Salud Pública,

au

Tengo conciencia que al usuario social a la droga no pue
de considerársele un ad~cto pero también la tengo de que, de:aumentar su fruatraci8n, puede llegar a convertirse en tal,
Dado que por definición un sfndrOllle es un conjunto de alnt0111as y signos que se presentan siempre juntos independient•nte de la causa que lo motiva; Csobr~eternünaci8n del - ..
1fntema), para pro¡,Saitoe de este tratiaje sSlo •e referir3 al~
grupo supervieacSo que pertenece itl estrato 90Cioeeon&amp;nico d'9-hil. Para coaaenzar transcr!Mr4 algunas citas l&gt;ibliogratic:as
que nos ilustran sobre el penauuento tradicional con el que~
le alx,rda e~ proJUeaa de la itdicciSn, en seguida aquellas cita•
de autores que ya ea¡,1ezu a contaplar otros determinantes del
PJ:oblema y finalmente, nuestras otaaervaeiones y reflexiones so
!re la miau conflictiw,
-

�92
Simmel (1) dice que el drogadicto es una persona que su
fre de una neurosis narcisista, queriendo dar este nombre 1 a:una psicosis maníaco-depresiva, Al hablar de severas adicciones dice que son regresiones al estad!c de cbnpu o succionar~
en donde el paciente es inc~z de usu su apuato ~nta.l para
el manejo de est!mulos. Habla de la fantas!a oral del adicto~
donde predomina el deseo de comer o ser comido por los objetos
que entraa en relación con el y finalmente dice que en los a•dictos se encuentra una fantas!a de regresi8n fetal. cree que
la madre del adicto es una mujer seductora y tiene serias difi
cultades para dar de comer, Piensa que la adicción a las dro:'
gas está !ntil!lamente relacionada con las perversiones,
Igualmente, opina sobre la casi imposibilidad de tratamiento de estos seres por su estructuraci5n oral y el gran peligro de suicidio que conlleva el tratamiento,
Glober (2) sin embargo enfatiza que no se puede soste-ner la etiolog!a oral y homosexual en los adictos, Opina quees más bien a la luz de los pensamientos de M, Klein que se -puede comprender al drogadicto. Que el sadismo oral y el complejo de Edipo temprano juegan un papel importante en los deli
rios de envenenamiento con "lrogas. Piensa que la adicción es
un mecanismo de adaptación para transformar en sustancia buena
a los objetos malos introyectados y que las drogas pueden servir para expulsar también a éstos.
La fantas!a. básica en los adictos, dice, es la condensa

ción de dos sistemas primarios, en uno de los cuales ataca y-:
luego repara los 6rganos de la madre y en el otro, la madre ataca y luego repara los órganos del niño. La droga as! seríauna sustancia con cualidades Ñdicas. También conecta la adic
ci6n con los cuadros man!aco-depresivos.
Arnoldo Rascovsky (3) dice que la regresión que buscan•
los adictos es de tipo preoral usando mecanismos orales y pre2,
rales.
Rosenfeld (4) relaciona la adicción con la enfermedad manbco-depresiva. Dice que cuando un adicto se droga, la sus
tancia simboliza a un muerto o un objeto enfeJ:mO que el pacieñ
te se siente obligado a incorporar por culpa, Es importante-:
en la adicci6n el aecanismo de fragmentación del yo y u pro-yeeción de partes buenas pero principalmente de las 11alaa del•
mismo,

93
Julio Aray (5) encuentra en los fumadores importantes fijaciones coproftlicas Y posterionente balila del uso del cigarrillo
OOlllO acompañante omntpodo y tranquilizador sobre el cual, el fumador, ha proyectado la fantasfa de tener un pecho Imeno y"('.
más profundamente, condiciones de sometimiento a un pecho malo
cargado de heces,
Eduardo Kalina (6) dice que el yo fumador está funcionan
do maníacarnente recreando el nirvana fetal como consecuencia-::
del fracaso en el uso de mecanismos para elaborar ansiedades paranoides, confusionales y depresivas que lo invaden.
Otto Fenichel (7) dice, " Los adictos son personas que tienen una predisposición a reaccionar a los efectos del alcohol, la morfina y otras drogas, de una mc,.nera especffka, es~
deeir, de una manera tal que tratan de usar estos efectos para
satisfacen el ansiade anhelo oral• que. es al ll)Í~mo ti~o anhelo
sexual, una necesidad d~ segu2dad l. una necesidad de conser-vH la autoestima- tl ~igen y :a naturale2a de !a adicción ne descansa, en consecuencia, en el efecto químico de la droga
sino en la estructura psicológica del paciente. El fa~tor decisivo, por lo tanto, es la personalidad pre-mórbida, Los que
se hacen adictos a la dr°'a son aquellas personas para quienes
e~ efecto de la droga tiene un significado espec!fico, Significa para ellos la realización, o al menes la esperanza de rea
lización, de un deseo p~otundo y positivo que sienten de una::manera mas apremiante de le que es el caso de los anhelo~ instintivos, ya sean sexuales o de et.ro tipo, en las personas nor
males. Este placer o esperanza de placer, hace que la sexueli
dad g~~ital ~arezca para.ellos de interés, se quiebra la orga:::
nizacion genital y se ir..1.cia una extraordinaria regresión.
diverso~ puntos de fijación determinan caáles secto
res de la personalidad infantil, complejo de Edi]?Gl, i:onflictos
d~ la masturbación y en especial, impacto~ pregenitales, pasaran a primer plano y finalmente, la libido queda transíormada~ una energú amorfa de tensión erótica sin característic~$•
aiferenciales o fO'r.tla.s de organización".
Los

Sin er.imrg~, junto con las anteriores ~reciacionee del
mundc interno del droga.dicto, Fenichel apunta, "Ha.~• mucha~ oca
siones en la vida humana en que el anhelo de lograr tales efec
toe puede ser muy legítimo. Si una persona usa drogas ~l ha-=llarse en una tal situación y deja de usarlas cuando ha salido
de ellas, no se le llama adicto. Una persona que está sufrien

�94
do dolor y recibe una inyección de morfina, ~.a sido objeto deun acto de protección necesaria. DE una manera semejante, 111
drog~ eufóricas constituyen una protección centra estac.os psi
quicos penosos-por ejemplo depresiones- y a menudo rnuy eficaces,
Mientras el uso de ra drogas no deja de ser puramente una medi
da de protección, no hay adicciór.'',
Esta aseveración dirigida estric~amente con criterio rné•
dico empieza a tomar contactos con similares pensamientos que•
se orientan hacia lo social, lo económico y lo pol!tico.
Y es así como Wilson de Lyra Chebabi (8), después de tra
tar el problema de la adicción en términos similares a los que
:ios autores anteriores proponen dice: "Entretanto (dice Rosenfeld)
lo que mueve a este sector maníaco (del adicto) es una reacción
drástica contra el sentido depresivo de su identificación con•
objetos muertos o multilados por la voracidad del intoxicado,
De esta manera hace aparente (Rosenfeld) la intensa ac•
tuación del proceso de clivaje, a través del cual, para mante•
ner una idealización es necesario mantener disociada toda la•
parte de la personal idad considerada como mala e indeseable y•
que frecuentemente es proyectada al ambiente suscitando inten•
sas y peligrosas situaciones fuera del tratamiento. Esto debi
lita mucho al ego, dejándolo sin fuerzas para enfrentarse a la
elaboración de sus fracasos y de sus posibilidades".
Continua diciendo et.babi, "Resulta por lo tanto, suma•
mente cuestionable toda concepci6n del uso de tóxicoG cuando·
se refiere exclusivamente al punto de vista de la psicopatolo,
gía individual del paciente, puesto que el caso que Rosenfeld
relata, como otros muchos, fue interrumpido prematuramente por
la familia". Aquí es donde yo repito, fue interrumpido prema~
turamente por la familia, que no por el paciente.
A partir de la anterior reflexión Chebabi se apoya en •
el pensamiento de Jacques Hochmann "que abre el horizonte para
la comprensión del uso de tóxicos, como una concentraci6n, dealgunos individuos, de un desvío que es de la propia sociedad"
y as1 habla de la comunidad enferma en sus "sistemas fusionale
que da lugar a la toxicofilia. Dice que este sistema. fusional
,e earae,uiza por un particular tipo de ~alaciones en el cual
se establece el bimomio del Yo-Eso, no otro, o tú, en donde el
otro se transforme en cosa, en los sistemas tusionales de la ~
misma sociedad y es por eso que el proceso en el tratamiento·

95
psic:oa~lrtico del joven es interr~pido por la familiar forla soc1.edad en la que vive, que percibe el proceso de la in':er
cosificación de HochmaM y no le conviene que el tratami~ntc :del joven continúe cuando esa diferenciación empieza a aparecer.

De esta manera - continúa; el problema del caso de tóxicos, desborda el ambiente de un problema médico. Es un proble
11a del hombre en el sentido que él enfrenta su existencia.
demos-dice- hacer tóxicos nuestros hábitos, nuestros recurso~-;nuestras conquistas y finalmente, como queda demostrado ennues
tra sociedad de consumo que hace tóxica hasta la misma cienciaFinalmente enfatiza "de esta manera el uso de tóxicos para de.- •

Po

nunciar el control y el dominio participa de la misma actitudde amordazar a la juventud y proponer su fusión, y de esta ma
nera, el joven adicto para poder romper con la esclavitud en:la que vive, c;,a~ preso el'I el sistema esclavista de. 1a droga como
una demostr~ción del sistema en que-- vLve". En otra pal-abra, digo yo, el sistema de manipulación: y SOllletimiento estructuran
medidas defensivas caracterizadas por la misma manipulación y
sometimiento, como son las drogas.
Hernán Solís (g) cuyo trabajo est...1 orientado hacia lla-mar la atención de la importancia del mundo interno del adoles
cente en la patología del adicto, en vista de la aparición de::'".1ª corri 7nte de pensamiento que enfatiza la partjcipación, ca
si exclusiva, de la realidad externa, dice en su ag~adable y
rudito lenguaje: "Está bien que se diga que el muchacho consu:me ácido lisergico como una mentada de madre a la máquina y al! c~sifi7ación, si se compleinenta con el apéndice de que la maqu1.na sin ubre y sin afecto, simboliza en el aquí a la madre
sin pech~s del allá, la que no dio leche, ni amor; misma figur~ cosificadora qi:e parS:a hijos en serie, como autómata, cua.J.
si fuera una "General Y.ather", aquella que imponía sus gustosy ~us temores, la que ordena qué y cuando comer, qué vestir, cuando defecar, etc.

e

Estaremos de acuerdo con los que adjudican &amp; Vietn~ g:-an
parte de la culpa, si a esto se añade que esa guerra significa-como ya lo han formulado inn\Dl\erables investigadores~: el fili
cidio generalizado,
Y ahora bien, o mal o peor~sigue diciendo Hernin- el a-dicto cree
en todas esas seudomotivaciones externas, y defiende sus derechos de independencia y libertad, lo que es más:

�96
rcree ser libre! Triste paradoja la del adolescente q,,1e se -siente liberado y sólo está cada d!a mis esclavizado a ladroga, Y menos consciente de su enfermedad,"

97
en una carta a Fliess {11) , donde Freud le propone que la pri-.era adicdón del hombre es la masturbación y que figuran como

sustitutos de esta las posteriores como el alcohol, morfina, tabaco, etc. En "'l'res ensayos" (12) propone que existe en cier:.en otr~ párrafo de su trabajo, nos dice; La abrumaciónparanoíca esta presente en toda guerra, más de l a mitae ce los
tos niños una intensificación del erotismo labial y que si esto
soldados norteamericanos en Vietnam son drogadictos , d1.!1'ante.
continúa, en su vida adulta podrían ser bebedores o fumadores.
Fn •El Chiste y su Relación con el Inconsciente"(13) ,1 dice los consabidos sucesos de Tlatelolco en México-2 de octubre de
1968, se observó, también un aumento considerable en el consu•~ que ciertos estados de buen humor, provocados endogena o tóxicamo de las drogas."- y finaliza este_párrafo diclendo 1 "La cau- 11ente, disuelven las fuerzas inhibidoras que funcionan cono críti
sa precipitante está en el presente, la eficiente está en el. ca y hacen posible la aparición de funtes de placer que estaban
pasa~ infantil, de aquel d!a a este aqu! existen otros esla-: bajo el dominio de la supresi6n. En su "Contribu&lt;:ión a la psicol~
bones coadyuvantes o predispon_entes a la drogadicción",
g!a del amor" (14) describe que los grandes amantes del alco}:lol -describen su relación con el vino como•·"'la más perfecta armonía
Yo por mi parte sólo dejo apuntado en este momento que
de un modelo de matrimonio feliz".
hasta el apara;º mental mejor instrumentado puede caer preso En el Malestar de la Cultura, Freud comenta: ''Tal como nos
de una regresion profunda cuando la injuria externa sea de una
fue impuesto, la vida nos resulta demasiado pesada, nos depara e~
intensida~ superior a sus fuerzas defensivas. Quiero apuntar~ivos sufrimientos, decepsiones, empresas imposibles.Para soporque tambien el factor sorpresa inclu!do en la dificultad paratarla no podemos pasar sin lenitivos, y entre estos métodos está
defenderse en virtud de la rapidez e intensidad del trauma esel uso de los narcóticos que nos tornan insencibles. , , el más cru
también causa eficiente de desequilibrio mental (1).
do (de estos narcóticos) pero también el más efectivo destinado a
producir tal modificación, es el quimicoi la intoxicación, No creo
~ Todo esto para proPoner que tanto el aumento de drogadicque nadie hay~ entendido su mecanismo, pero es evidente que exiscion en Vietnam, como el aumetno de consumo de drogas despuésten ciertas substancias extrañas al organismo cuya presencia en
de~Tlatelolco-débil expresión externa del fenómeno de la adicla sangre o en los tejidos nos proporcionan directamente sensacio
cion- no puede, de ninguna manera, atribuirse a que las madres
nes placenteras, modificando además las condiciones de nuestra _-;:
de estos nuevos consumidores tornaron su pecho bueno en malo y, sensibilidad de manera tal que nos impiden persibir estimulos desa
aunque as! hubiera sido, este cambio no afectarta a sus hijosgradables. No solo se les debe el placer inmediato, sino también adolescentes o adultos, Es innegable la predisposición mórbiuna independencia frente al mundo exterior. Los hombres saben que
da de estos recién llegados a la droga, pero también nadie se
con ese "quita penas" siempre podrán escapar al peso de la realiatreverta a pensar que estas nuevas vtctimas ' de todas maneras
dad, refugiandose en un mundo propio que le pueda ofr~cer mejores
hubieran llegado a la droga aún sin presenta;se los sucesos an
condiciones para su sensibilidad, Se sabe que es presi!taJtlente esta
tes referidos.
cualidad de los estupefacientes la que entraña su peligro y su nocividad."
Quizá sea conveniente observar que hechos sociales que aExcluyendo la pretendida adicción de Freud como motivadora en
parecen bruscamente no son suficientes para explicar un fenóme
él de no haberse ocupado en forma profunda y extensa de este prob
no completo, sino que, son estrictamente la expresión de un--=
lema, a este genio investigador severo de la conducta humana no :stntoma que
corresponde a un colllplejo conflicto qae tiene rai PC&gt;dr{a habersele pasado de noche este problema sino fuera porque en
ces conscientes e inconscientes, cOllO explica sol!s la guerra-- su tiempo esta problemática no revestía la importancia que en accomo 'el filicidio legalizado', Es eso y mucho más que eso, o
tualidad tiene. Mucho menos hubiera pasado por al to la mención a
de otra manera, el filicidio no sólo se expresa en la guerra,
la juventud con respecto a las drogas, Conesto no quiero negar la
existencia de ellas en este tiempo y en cualquier otro, ya que la
De la bGsqueda que efectüé en la ebra de Freud no encontr@ droga ha sido Aeompañantedel hombre a travez de todo sucarnino hacia
ningGn trabajo dedicado exclusivamente al problema de la adic~
la civilización. (16) Lo que cambia con el tiempo, es para qué se
ción, El hace referencia a este tópico en algunos artículos usa, quiénes l s usan, cuánta usaR y cuáles drogas soe, Noyes (17)
dice en 1957 qu;e la información que tenemos del uso de drogas en la

�adolescencia más bien e-s debido a algunas publicaciones fan
sas y alarmistas que a un hecho real.
Sea el problema de la drogadicción minilnizado por alCJW!Qi
exagerado por otros, es un hecho incontrovert 7ble que ha ido
aumento importante y, a diferencia de otros t~empos, ~ sentaq¡
reales en la juventud. Este alarmante aumento a conc1.dido ~
rápido intento de cambio social por medio del cual creencias,
res modas conductas e instituciones tradicionales se ponen
serio entr;dicho y tienden a ser sustituidos por otros que
encontrar un acercamiento afectivo a normas más equitativas dt
trato humano, con todas sus implicaciones (18, 19, 20). En es~
campo de batalla se encuentra un basto sector, la juventud, que
por las caracteristicas propias del desarrollo en la que se e
entra parece ser que ha recibido con mayor intensidad el i.mpa
en este complicado proceso de cambio social que los ha obliga~
a efectuar regresiones diferentes, siempre proporcionales a la
nitud de la injuria y al nivel de integraci6n psíquica alaan
Es decir, los más débiles serán afectados por regresiones más
fundas que los más fuertesr. No hal:lo aqu! de económicamente d
les exclusivamente. Y ahora, a la observación prometida al pr
cipio de este trabajo.
Durante seis meses e supervisado dos centros de integrac'
juvenil localizados en un estado del norte de la repÚblica, SUS
caracteristicaz socio-económicas son similares a casi todos 1~
estados, si acaso, se notaría una más pronunciado diferencia•
distribución de la riqueza: los ricos son muy ricos y los po
muy pobres. Es muy dif!cil conseguir mano de obra pues muchos
breros y campesinos no propietarios, prefieren dedic~se al
voy procesamiento de drogas, basicamente, amapola y mariguana
porque esta actividad es mejor remunerada, Al cabo de seis
11:'lnano cte obra empieza a aparecer en la ciudad como, consecu
de una eficiente campaña contra la droga denominada "Operación
Condor" y llevada a cabo por el Gobierno Federal, El problema
delicado hasta legalmente, puesto que en el tiempo del Gobierno
de Calles a los inmigrantes asiatieos se les autorizó la si
y el aprovechamiento de la amapola poara su consumo partiwlar

99
ta que incluia la visita, desde prudente distancia, de las sunruosas casas coches y jardines propiedad de los ''gomeros" (contr~
tu
.
t,ar.distas)
a vista y paciencia del pueb~o y autorl'da d es._ L a in-formación correspondiente a este espectaculo ·iba ~companad~ de.,
discretas reacciones, en el informador de rabia, miedo, _admlrac1on,
vidia y respeto hacia los propietarios, Con frecuencia cual--enier tipo de plática social era desviada hacia comentarios sobre
situación angustiosa de la población y del problema de ladrogadicción de los jovenes.

í~

Entre el cuarto y el quinto mes habíamos localizado, nítida
mente dos grupos de ellos: los que habian dejado la droga y los
que continuaban con ella, Ambos grupos compartian características
tales como: ser de extracción mui.humilde y procedentes de familia
de cinco a ocho hermanos, algunos con medios hermanos, Todos con
padres ausentes física o emocionalmente. Con madres que combinaban las tareas domésticas con quehaceres redituables pobremente
como lavar, cocer o algun negocio ambulante de comida o reventa
de artículos baratos, TODOS muy maltratados :tanto por la policía,
corno por los expendedores de drogas y la sociedad en general, TODOS vistos con simpatía -a veces exagerada por ser reactiva- por
parte de la mayoría del personal del centro, TODOS con diversos
grados de resentimiento social difuso, no elaborado a nivel de razón y expresado a traves de actitudes que van desde la totál indiferencia hacia el mundo externo y hacia ellos mismos, hastala descarga -til\pulsiva e indiscriminada de agresión hacia afuera
sin tener clára conciencia de sus resultados. TODOS con diver-sos g~ados de persecución paranoide que les crea una sensación de confusión que les impide distinguir cuándo se trata de una realidad externa y cuándo es producto de su fantasía,

Esta situación repercute en fonna importante en la psicoterapia, pues con mucha frecuencia hasta el terapeuta se confunde
al valuar la realidad y la fantasía del adolescente, Y es que
el adolescente tiene muchos datos tomados de la realidad externa
que apoyan su actitud de sospecha, datos que hasta un terapeuta
enclaustrado pueden parecerle fantasías o delirios, Por ejemplo,
ta situaciS. que prevalecia en la capital me impresiono, un joven al ver tomando notas a su terapeuta, le pregunta: l "Us
tre otras cosas por dos motivos. Exist!a un casi toque de qu
ted qué escribe? lPara qué quiere apuntar lo que yo le platico?adoptado por la ciudadanía en virtud de la existencia de una
LQué hace con ese papel cuando yo me voy?", en ese momento inter
-guerrilla urbana patrocinada por los contrabandistas entre
viene un psiquiatra y dice: "Puede ser que este muchacho esté es
o por éstos y la policía o el ejército, La población estaba muf condiendo un sistema delirante persecutorio", a lo que el Direc:atemorizada, La otra impresión fue que en el tour que organi
tor del Centro comenta, "Tal corno estan las cosas, no veo muy generozamente al recién llegado, ~paba un lugar impo:ta~te
lejano el día en que la policía interrumpa en el Centro y se a~

�101

100

dere de los expedientes". Actualmente utamoa :)er.sar.do serlllJl
te en la conveniencia de guardar en la ne11eria las ir:fol"ft14cioll(t
que los pacientes no~ confían en los centros. Y en efecto, CllE
frecuencia los centros sor, l':lerodeados por la policía con pr0Po11
to de detectar o detener al drogadicto. Se le envía a la cárcti
hasta oor el ''delito.'' de portar una receta que se le r.a expedi4o
en el centro con propósito de desint oxicar l o. ~n est~ momento,
no puede dej~ de consignai.. aquí, un encuentro que tu·:e en Bu►
nos Aires con un grupo de candidatos a ?Sicoanalistas durante~
cual , uno de ellos, me expresó: "En este momento, er. la Argen•
tina, el ser joven es un delito que se persigue ofic: almente",

t,neia y la recuperación mágica de aquel estado de indiferen-c1&amp;Ci6n entre el yo y el no-yo. Fusión completa con aquel objeto idealizado que parecta resolverle todas sus necesidades pero que en la realidad los atacaba. En stntesis, producto de
una fijación oral incluidos en una situación real de hambre y
miseria, contra la cual ya no luchan, porque no tienen con -qu,. sus madres no les dieron nada y su sociedad ahora se lo
niega todo. Con estos pacientes creo que si no es el e~tado, a
travAs de sus intituciones, los terapeutas con nuestra interven
ci6n cl!sica de interpretaciones no les podemos dar nada que los
Slqüe de esa miserable condici6n en donde coinciden mundo origi
nal (pecho) que no les dio nada y mundo externo (realidad) que
no les puede rescatar con eficiencia. Estos jóvenes son 7 de los 12 supervisados.

tos S restantes han dejado la droga, los per!odos de -TOOOS estos jovenes estuvieron de acuerdo con tal asevera••
abstinencia
oscilan desde 14 meses hasta mes y medio~ Io que ción y TODOS lucían fuertes y TOOOS no eran drogadictos. Y J
podr!a
llamarse
ligeras recaídas han sido hacia el alcohol y e!!
me preguntaba, ¿y los débiles? lCon qué instrumentos estarán
centramos
en
ellos
la siguiente sintomatologta: pertenecen al
ciendo frente a esta situación?.
grupo de gran resentimiento social expresado en actuaciones a-gresivas hacia afuera como pleitos, robos y con una más clara conciencia de los hechos, aunque la confusión está presente pe. 1u en menoi::. grado. son gentes activas que al llegar a los Ce!!_
tros se incorporan, por propia voluntad, a alguna tarea. Buscan
En el grupo de los pacientes que, a pesar de continuar
la consulta, no habían dejado la droga, se pod!an apreciar car relaciones con algún hombre del equipo y pronto procuran esta-blecer el triángulo edípico con dos propósitos blsicos que se a!,
terísticas que los hacían diferentes al grupo que sí pudo ~s
nerse de ella. son joven~s caracterizados por una ~ersona!1dad teran o se superponen: buscan formar la pareja parental y/o bu,!
que podría llamarse de acuerdo a nuestra terminologia analiti~ can destru!rla. Persiguen con ansiedad el encuentro con una f.!_
gura paterna que los proteja con su autoridad de su falta de-=.
pasiva-dependiente en sus modalidades de pasivo-depe~dien e o control instintivo. Uno de ellos le dio a guardar a su terapeu
sivo-agresiva. Pegados "gomosamente" a la precaria familia.
ta un tubo de cemento y le pidió que le prometiera que se lo de
da productivos e interesados sólamente en lo que pu~~n obtentr VCJlviera en el momento en que él se lo pidiera. Al cabo de unos
de su objeto. No nos queda duda de que se trata de r-~rsonas
das, el paciente solicitó su tubo de cemento, el terapeuta se
las que son descritas por los autores tradicionale9 ~ ~e hemos lo devolvió y este joven empezó a quejarse de mala atención, de
consignado, como Rosenfeld, Glover, Simrne~, etc. En :a transf incOD\prensión y aparecieron sus deseos de dejar el centro. IEl
encia establecida con sus terapeutas es facil detectai- esa per ggerta una persona fuerte que le evitara destruirse porque él
nalidad de chupón o succionador. Son los que com~~r ~;n el ra ne pod1a controlarse t. A este chico su padre le decía: "traga
de indiferencia hacia el medio externo Y la agresion ~irigida, ltogas hasta que te lleve la chingada". Parece ser que en es-basicamente hacia ellos. Pequeños ninos ,. que chupa:t para. tos j6venes, de acuerdo a sus patrones de educación, les ha hetrasladarse
a aquél mundo
fantastico d(: la omru. cho falta la presencia física del padre quién con sus golpes ft
aicos correctivos los ayudan a someter sus conductas impulsivas.
En este sector social parece que son mis efectivos, desafortun!_
daante, los castigos físicos que los razonamientos. Quizá por
que esta función no se encuentra desarrollada en este nivel so-

7

s_o-económico.

�Otro hallazgo en este grupo fue que la fantas!a o el
cho de haber quedado lesionado orgánicamenu por la droga, tt
vivido como una castraci6n en base a Wl desplazamiento de aba
hacia arriba.
Asociativamente significa un daño en su capaci
dad productiva y una lesión en su capacidad reproductiva que
los ha condenado a no tener hijos. También aparece el miedo
tener hijos monstruos aumentado por la lectura de informacio
al respecto. Fantasías orales también están presentes.
En este grupo se encuentran jóvenes que empiezan a ser
suarios con el arribo a la adolescencia, en donde aparecen,
mayQfintensidad los impulsos incestuosos que son favorecidos
traordinariamente por la ausencia del padre, la presencia de
hermanas y la situación de promiscuidad en el que viven porf
ta de habitaciones en la casa. El cohecho también se presenu
porque no hay suficientes camas y/o, porque la madre sustit
al padre por el hijo (esta segunda posibilidad es más pertur
dora). Es un signo de buen pronóstico que la drogadicción se
nicie en la adolescencia. Y también quiero apuntar que la e
dad, la variedad y la frecuencia de las drogas en uso, está
en relación con la intensidad de la angustia e la ravedad
la enfermedad mental del usurio. Porque el dejar la drogan
ca es sinónimo de curación. cuando a uno de los jóvenes de
grupo se le preguntaba por la cantidad de droga que ingería,
respondía: ltodal.

Otra particularidad de la patología de este grupo es
transfieren a la policía toda la ÍJll&amp;gen que de su padre ti
ta dificultad está en demostrar este desplazamiento; puesto
la realidad, este sector de nuestra sociedad se comporta
los padres de estos chicos, o sea, son crueles, autoritarios,
rracionales, corruptos, y con esta conducta no favorecen, en
da, para que el chico abandone la droga. Aquí, y en otros
tores de la sociedad detectamos la actuaci6n del deseo incons
ciente de dañar a la juventud.
En concordancia con los datos antes anotados quiero
gerir que la adicción en nuestros jóvenes actuales, no siemp
corresponde a una fijación oral, como es el concenaoclásico,
no que un conflicto edípico no resuelto y el aumento de pres
nes exteriores correspondientes a nuestra realidad, pueden
causas eficientes generadoras de angustias tan intensas que
vocan una regresión profund~ a n~veles orales, sin que neceSI
riamente haya habido una fijación previa de magnit
suficiente por sí misma. Es decir se trata de la p
sencia de un conflicto edípico qu• us&amp; como defe!S

una regresi6n oral gracias a la i.~cortante facilitaci6r. ~;e fro
porciona la realidad externa contecporánea.
y finalmente, para significar la carga de la realidad e!_
terna sobre el hábito de la 1roga, un ejemflo: un Ce~tro de.Integración esta situado en un lugar en jon~e se produc~n ª:~ivaAos de la amapola y mariguana y que constit~yen negocios rinan:;aros de alta escala. Al productor (en t6rminos :inancieros,;ro contrabandista y criminal en nuest~os términos) le convie~e tener gentes que distribuyan su producto al ~enudeo. Para conseguir este tipo particular de agente debe aplicarle un do-ble lazo de contención: por un lado le paga bien y el agente es
pobre (significa diferente robar por hambre que robar por gusto)•
y por otro lado, le conviene aplicar el segundo lazo, que es el
más fuerte: lo convierte a la droga. A cambio de esta acción
(criminal) el productor gana millones de pesos.

otro centro (información del Sr. Diego Garc!a Reynoso) está enclavado en una zona que produce zapatos. La goma que -usan (cemento), al estarla oliendo los obreros jóvenes, les pr~
porciona un estado de satisfacción tal que los transporta al -limbo y ltodo está bienl. Pero durante este traslado paradis!aco, se olvidan de, o reducen, su capacidad de trabajo. Aquí la
afición a la droga es mal negocio.
Este centro es sostenido integralmente por el patronatoque está constituído por muchosindustrialesdel zapato y estángenuinamente interesados en encontrar una fórmula de cemento que
~ e bien el zapato y que no produzca adicci6n. ~l pens~iento amoroso está presente, indudablemente, pero el inconsc~ente,
para nosotros los psicoanalistas es evidente: en el otro centro,
lo que observan nuestros colegas, son actitudes que les impiden
trabajar con eficiencia cient!fica.
y concluyo, la teoría psicoanalítica sigue siendo la ps~
colog!a general más profunda y completa de ~uestros tiempos~!.
hora, para enriquecerse, debe interesarse sin temor a depreciaE_
se, por la realidad, que al cambiar, modifica también la patol~

g!a.

�10 4

105

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aarriguete del Hwr.eau, HiblUr.\ y otros. La Adolescencia como
· apropiación del Futuro. Presentado en el Xvi Congreso Nal. de Psicoanálisis. México 1976,

�Lista Cronológica de las
Obras de Sigmund Freud
A Heinrich Racker
Esta "Lista" se preparó como gu!a para la lectura cronol6
gica de Freud en el Ateneo de la cátedra de Psiquiatr1a de la u-:
niversidad Nacional de cuyo, iniciado a comienzos de 1959; y sefue perfeccionando en los años siguientes, hasta que se publicó
en 1962.
En la presente versi6n se mejoraron algunas citas, corri-gieron otras y agregaron los trabajos posteriores a 1957. Tam-bifn se incluyen las referencias a la edici6n de Biblioteca Nueva
que, por tener mucha difusión, da a la •Lista" maYor utilidad.

s6lo se da la paginación completa en la pita de las

o.e.

o,

en su defecto, en la B.N. o las.E. Las abreviaturas· son las u--

suales:
G.S
G.W.

C.P.
S.E.
B.N.

o.e.

Gesa.mmelte Schriften
Gesammelte werke
Collected Papers
The Standard ~ition
•: Biblioteca Nueva
: Obras Completas
:

No son siempre consistentes las referencias al epistolario
de Freud; no todas las cartas son consignadas en el año de redac
ci6n, muchas aparecen sólo en el d~ -edi-ci~n. Suprimir todas las
citas en el año de redacción hubiese eliminado valiosas referencias para la lectura cronológica, como las cartas a Wil1-lm Fliess
citadas en 1887; por otra parte, éscapaba al objetivo de esta edición el desglosar ~istemáticamente todo el epistolario de Freud
Tenemos la intención de realizar esta tarea en un trabajo futuro.
I

Para dar coherencia
te por el año de edición,
sis y antes del título el
* Artículo Extraído de la

a la lista nos guiamos sistemáticamenpero siempre consignamos entre parénte
año de redacci6n. cuando el intervalo
Rev. de Psicoanálisis No. 3 Tomo XXVII

�HB

109

entre la redacción y la edición es más de un año, se cita el~~
trabajo sin numerar en el que f~e redactado. Así, por ejell\PlO,•
la carta sobre el bachillerato se ubica y numera en 1941, pero.
figu.r a también en 1873, para que el lector pueda leerala oportu•
namente.

1880

5
Al final de la cronología se agregan las referencias biblio
gráficas fundamentales que nos orientaron en nuestra labor.
-

TRADOCCION de Jhon Stuart Mill: "Sobre la emancipación de la
mujer", "Platón", "La cuestión obrera", "El Socia~iamo". G.w.,

12.

1882

6
• ALGUNAS DE LAS PRIMERAS CARTAS INEDITAS DE FREUD ( 1969, 339) •

SOBRE LA BSTRUCTURA DE LAS FIBRAS Y CELULAS HBRVIOSAS IN ELCANGREJO DE RIO. Sitzb.k. Ale.ad. Wiss. Wien. 1 (Math. Raturwiaa.

KI.), III Abt., 8S:9.

1873
• CARTA

SOBRE EL BACHILLERATO

1884

(1941,308) • .

7 HIMORRAGIA CEREBRAL CON SIN'l'OMM DB POCO BASALES INDIUCTOS IN •
tM CASO DE ESCORBUTO. Wien. med. Wachr., 34 . (9): ~24y (10): 2,•• :

1876
• DOS SOLICITUDES SOBRE OTORGAMIENTO DE BECAS PARA LA INVESTI~
CION BIOLOGICA (1955,330).

8 UN NUBV0 NETODO PARA EL BS'l'ODl0 DI LA SISTEMATIZACIOH PASCICO ,
LNl EN IL SISTEMA NERVIOSO CBNTRAL. Zbl.med.Wias., 22 (11); 1611 ,.--=

ampliado en· Nat. Physiol.Anatomische Abt., 5/6:453. Taml:&gt;i~1877
en:
Brain, 7:86 (en ingl,s).
SOBRE EL ORIGEN DE LAS RAICES POSTERIORES EN LA MEDULA DEL AM
SOBU
LA COCA. Zbl.ges. Therap., 2 (7)1289. Tambi,n en: St.NOCOETES (PETROMYZON PLANERI). Sitzb.k • .Akad. Wiss. Wien. (m~th g
Louis Med. Surg. J., 47:502 (con el t!tulo "Coca").
Naturwiss. Kl.), III Abt., 75:15.
2 OBSERVACIONES SOBRE MORFOLOGIA Y ESTRUCTURA DEL ORGANO LOBU~ 10 U IS'l'IWCl'URA DE LOS BLEMEN'l'06 DEL SISTEMA NERVIOSO. Conferen
DO DE LA ANGUILA DESCRIPTO COMO TESTICULO. Sitzb.k. Akad.Wiss.
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S (3) : 221.

1878

1885

-·

3 SOBRE LOS GANGLIOS
RAQUIDEOS
Y LA MEDULA ESPINAL DE PETROMYZON, 11 ctffl'RIBUCION AL CONOCIMIEN'l'O DE LA ACCION COCAINICA.. wi en.med.
_
.
Sitzbk.Akad.Wiss.Wien.(Math. Naturiss .KI), III Abt.,78:81.
Wschr., 35 (5):129.
12 SOBU LOS iftC'l'OS GENDAL8S DE. LA COCAI?Q.. Med. Chirug.Zbl.,
1879
20 (32):374.
4 NOTAS SOBRE UN METODO PARA PREPARACIONES ANATOMICAS DEL SIST!.
MA NERVIOSO. Zbl. med. Wiss., 17 (26) :468.
13 tJN CASO DE ATROFIA MUSCULAR ·coN EXTENSOS TRASTORNOS DE LA -SBNSIBILIDAD(SIRIN~IELIA) .Wien. med. Wschr.,35 (13):389 y
(14) :425.

�110
llt

SOBRE LA CAPA INTEROLIVAR. Neurol. Zbl. • 4 (12) :268.

15 INFORME SOBRE

LA COCAINA DE PARKE. En: Gut: "Sobre los
tintos preparados de cocaína y sus efect~s". Wien.med, Pr
26 (32): 1036.

111
24 RESE~ de Mamkiewicz:
6 (6):131.

25 OBSERVACIONES SOBRE EL COCAINISI«&gt; Y LA COCAINOFOBIA. (Con es-

pecial referencia a una comunicación de
med. wschr. 37 (28):929.

1886
16 POLINEURITIS AGUDA RAQUIDEA y CRANEANA. Wien. med. Wschr,,

26

36 (6) :168.

17 SOBRE LA RELACION DEL CUERPO RESTIFORME CON LOS CORDONES

18
19

w.

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órganos centrales del sistema nervioso, en el estado de sa-lud y enfennedad". Wien.med. Wschr., 37 (50):1642.

27 SOBRE EL SISTEMA NERVIOSO: Abschnitt V. Arztliche Versicherun
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30 RESE~ de J. Nussbaurn: "Sobre las relacions variables de
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32 AFASIA.CEREBRO.HISTERIA.HISTEBO-BPILEPSIA.
•

INFORME SOBRE MIS ESTUDIOS EN PARIS Y EN BERLIN ( 1956, 3321

1887
•

22

23

LOS

ORIGENES DEL PSICOANALISIS (1950,315).

RESEílA de Averbeck: "La neurastenia aguda".
37 (5):138; S. E., 1:35.
RESE~ de s. Wier Mitchell: "El tratamiento de ciertas fo
de neurastenia e histeria". Wien. med. Wschr., 37 ( 5) : 138;
E •• , 1 : 36.

-

A. Haninond). Wien.

TERIORES Y CON SUS NUCLEOS. CONJUNTAMENTE CON OBSERVACI
SOBRE DOS c~os BULBARES. (En co1.aboración con L. o~
witsch). Neurol. Zbl., 5 (6) :121.

20 TRADUCCION de J. M. Charoot: "Sobre un caso de coxalgia
causa traumática en el hombre". Wien.med.Wschr., 36 (20):
y (21) :756.
21

•Monoplegia anestésica•. Neurol.Zbl.,

33 PRÓLOGO y NOTAS •. a la traducción del libro de H. Bernheim:
"La sugestión y sus aplicaciones terapéuticas". c. P., 5:11;
S. E., 1:71; B.N. 3:977; O. C. 21:374/87.
1889

34 RESE~ de August Forel: "El hipnotisma•. Wien med. Wschr.,39 (28):1097 y (47): 1892; S.E., 1:89-102.

�112

113

35 ESTUDIO CLINICO SOBRE LA HEMIPLEJ!A CEREBRAL DE LA INFANCIA ...
(En colaboración con o. Rie). III Beitrage Kinderheikunde. Ed,
Kassowitz, Viena.

cION PRELIMINAR. (En colaboración con Josef Breuer). (Es el -primer capítulo del libro "Estudios sobre la histeria", 1895,
S4), C. P., 1:24, S. E., 2:3 a. !L, 1:25, O. C., 10:9-22.

36 LA CONCEPCION DE LAS AFASIAS. (Estudio crítico). Traducido como: "Sobre la afasia", Londres y Nueva York, 1953. Parcialmente traducido en: S.E., 14;206, Apéndice B, y 209, Apéndice e.
de "El inconsciente".

43 SOBIU: EL MECANISMO PS:QtICO DE LOS F~CXEN0S HISTERIC0S. (Conferencia dictada el 11 de enero). Wien. med. Presse, 34 (4):
121 y (5):165. Int. J. psycho-Anal., 37 (1) ;8, 1956; Rev. psico-An¡l. , 13 (3):266, 1956; S. E., 3:25-39.

37

PARALISIS INFANTILES.PARALISIS. En Villaret: "Enciclopedia médica. Diccionario manual de toda la medicina", T.2.
1891

38 HIPNOSIS. En A. Bum: "Therapeutische Lexikon", 124/32. Viena. Urtan. S.E., 1:103-14.
1892
39 TRADUCCION

de H. Bernheim: "Hipnotismo, sugestión, psicoterapia. Nuevos estudios", Par!s, 1891.

APORTACIONES A LOS ESTUDIOS SOBRE LA HISTERIA. (Este título
prende los trabajos: 1940, 297, 1941, 300 y 301). G.W., 17;
P., S; S.E.,

COII

«

ESTUDIO COMPARATIVO DE LAS PAAALISIS MOTRICES ORGANICAS E HISTElUCAS. (Original en francés). G. s., 1:273; G. w., 1:39; C.
P,, 1:42; S. E,, 1:155; B.N., 1:192; O. C., 11:123-36.

45 SOBRE LAS FORMAS FAMILIARES DE LAS OIPLEJIAS CEREBRALES. Neu-rol, Zbl., 12 (15):512 y 16:542.

'6 LAS DIPLEJIAS CEREBRALES EN LA INFANCIA.
Rev. Neurol., 1 (8): 177.
47 CHARCOT. G • S • , 1 :

1: 17;
....

e: 48SOBRE

o.e.,

,4

(Original en francés).

3 ; G. W. , 1 : 21 ; C • P • , 1 : 9; S• E • , 3 J 7 B • N • , --

10:195-205.

UN FRECUENTE SINTOMA CONCOMITANTE
EN EL NIRO. Neurol. Zbl. 12(21):735.

0B

LAflNt1RESIS NOCTURNA

40

CASO DE CURACION HIPNOTICA Y ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE LA
1894
GENESIS DE SINTOMAS HISTERICOS POR ANTIVOLICION. G. S., 1:258;
G. W., 1:3; C. P., 5:33; S. E., 1:115; B.N., 1:167; o. C. 10:
207-18.
49 LAS NEUROPSICOSIS DE DEFENSA. Ensayo de una teor!a psicológica de la histeria adquirida, de muchas fobias y representaciones obsesivas y de ciertas psicosis alucinatorias. G.S.,1:290;
1892/3
G.W.,1:59; C.P., 1:59; S.E., 3:41; B.N., 1:173; o.e., 11:85-97.

41

PROLOGO Y NOTAS a la traducción del libro de J. M. Charcot: "Lecciones de los martes" (1887/88). Polikliniscke Vortrage,1,
Viena. s. E., 1:129-43.

UN

1893
42 EL MECANISMO PSIQUICO DE LOS FENOMENOS HISTERICOS. COMUNICA --

50 CONTRIBUCION AL CONOCIMIENTO DE LAS DIPLEJIAS CEREBRALES ) EN RELACION CON LA ENFERMEDAD DE LI'l"l'LE) • III, Neue Folge Beitrage
Kinderheilkunde . Ed. Kassowitz, Viena.

�114

11S
1:404; G.W., 1:425; C.P., 1:183; S.E., 3:189; B.N., 1:131; C.
c., 12:157-83.

1895
51

de Edinger: "una nueva teorta sobre el origen de algu,
nas afecciones nerviosas, especialmente sobre la neuritis y,
la tabes•. Wien. Klin. Rdsch., 9 (2):27.

52

LA NEURASTENIA Y LA NEUROSIS DE ANGUSTIA. Sobre l&amp; juatifiQ
ci6n de separar de la neurastenia un cierto complejo de stn~
mas, a t!tulo de "neurosis de angustia". G.s., 113061 G.w.,:
1:315; C.P., 1:75; S.B., 3:85; B.N., 1:1801 o.c.,11,99-121.

60 P~LOGO a la segunda edición alemana del libro de H. Bernheim:
•ta sugestión y sus aplicaciones terapéuticas", S.E.1:86-87.

RESEaA

53 OBSESIONES Y FOBIAS. su mecanismo ps!quico y su etiologta••
(Original en franc,a). G.s., 1:334; G.W., 1:3451 C.P., 1:1281
S.E., 3:69. B.N., 1:200; o.e. 11:137-44.
54 ESTUDIOS SOBRE LA HISTERIA, (En colaboraci6n con Josef Bre
G.s., 1:3: G.w. 1:77 (estas dos ediciones omiten la contribu•
ci6n de Breuer)1 S.E. 2:1 (incluye la contribuci6n); tampoco,
la incluyen B.N.,1:25 y las o.e. 10:23-192*.

1897
61

LA PARALISIS CEREBRAL EN LA INFANCIA.
En ~othnagel: "Tratado
de patología especial y terapéutica", IX, Sec. 11, part.11.

62 SINOPSIS DE LOS TRABAJOS CIENTIFICOS DEL OOCE~TE PRIVADO DR.SIGMUND FREUD (1877/97). G.W., 1:463; S.E., 3:225; o.e., - 22:457-76.

1898
63 LA SEXUALIDAD EN LA ETIOLOGIA DE LAS NEUROSIS. G.S., 1:439; G.
W., 1:491; C.P., 1:220; S.E., 3:261; B.N., 1:146, O.e.,12:185-20~-

55 SOBRE LA MERALGIA PARESTESICA DE LA PIERNA DE BERNHAROT. Neurol. ZBl., 14 (11):491.

64

56 CRITICA DE LA NEUROSIS DE ANGUSTIA, G.S., 1: 343; G. W., 1:35
C.P., 1:107; S.B., 3:121; B.N., 1:2111 o.e., 11:159-73.

65 PARALISIS CEREBRAL INFANTIL

t

PROYECTO DE UNA PSICOLOGIA PARA DUROLOGOS. (1950, 316).

1896
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SOBRE EL MECANISMO PSIQOICO DEL OLVIDO.
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UNA PREMONICION ONIRICA CUMPLIDA.

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67 PARALISIS CEREBRAL INFANTIL (II). Jbr. Leist. Neurcl., 2:632.

58 NUEVAS OBSERVACIONES SOBRE LAS NEUROPSICOSIS DE DEFENSA, G,S,
1:363; G,W,, 1:3791 C.P. 1:155; S.E. 3:159; B.N., 1:2191 O~
11:175-~.
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LA E'l'IC&gt;IX&gt;GIA DE LA HISTERIA, Wien, lClin. Bdsch., 10: 22, G.S,

~igura cano "La hiateria" en las o. c. se incl~ agregadca en. o.e••
22:484-870.

NOTA Atn'OBIOGRAFICA.

(1901, 72).

*

Este trabajo, ampliado, se incorporó a la "Psicor...atología de
la vida cotidiana", o.e., 1:13-19. (1901, 71).

**

Este trabajo, ampliado, se incorporó a la "Psicopa-:ología de
la vida cotidiana", o.e. 1:57-64
(1901, 71).

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Y Nueva York, 1955; S.E., 4/ 5; B.N., 1:259; o.e. , 6-7. {Los prólogos Y agregados de las ediciones pri.~eras a octava figuran en B.N., 3:144 y o.e., 19:217-46).

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69 PARALISIS CEREBRAL INFANTIL (III). Jbr. Leist. Neurol.,3:611.

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91 .LOS ACTOS OBSESIVOS Y LOS Riros RELIGIOSOS. G.S., 10:2101 G.
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rol. ZB.
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92 LA ILOSTRACION SEXUAL DEL N?&amp;O. Carta abierta al Dr. Jll. 1'lrlt.
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PRXSEN't~lqN DE LA BIBLIOTECA DE PSICOLCCIA APLIQDA. _tBall.Amex:. P,Sycho-,Anal. Ass._, 8~214, 1952; l¡ff,. Psico-anll •• 13 (ll

282; S.E., 9:248~
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BISTOlUA CLINICA ORIGINAL DE EL HOMBRE DE

19.55, -327).

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1908
95

97 TEORIAS SEXUALES INFANTILES. G.S., 5:168; G.W., 7:171; C.?.,2:S9; S.!., 9:205; B.N., 1:1171; o.e., 13:47-60.
98

LA ~RAL SEXUAL CULTURAL Y LA NERVIOSIDAD MODERNA. G.S., 5:143;
G.W., 7:1431 C.P.,2:76; S.B., 9:1771 B.N., 1:9431 O.C.,13:2746 .

99 LA CREACION POETICA Y LA FANTASIA. G.S., 10:2291 G.W., 7:213;
C.P.,4:173; S.E.,9t141; B.N., 2:1057; o.e., 18:47-57.
100 PROLOGO para el libro de Wilhelm Stekel: "Estados nerviososde angustia y su tratamiento", G.S. 11:239; G.W.,7:467; S.E.,
9:250; B.N.,3:287; O.C.,2~35-6.
1909
101 GENERALIDADES SOBRE EL ATAQUE HISTERICO. G.S., 5:255; G.W.,7:
235; C.P.,2:1001 S.E.,9:227; B.N., 1:9601 o.e., 13:115-19.

11: •..,9-iJ.

BROS. Carta al editor Hugo Beller.. viea, a. !lell.er. Int. J.
P.sycho-Anal., 32-:319; ~:v. Ps.i'CO-Anál.~ 13(3) :281; S.E•• 9:245-

94

96 EL CARACTER Y EL ERO'l'IS~ A.\'AL. G.S.,5:261; ~. W., 7:203; C.P •
2:45; S.B.,9:167; B.N. 1:9S8; o.e. 13:120-24.

LAS FANTASIAS HISTERICAS Y SU RELACION CO!f LA BISBZUALIDN).G.

S., 5:246; G.W.,7:191; C.P.,2:51; S.E. 9~lSS1 B.» •• 1:954; O.e., 13: 100-14.

102 ANALISIS DE LA FOBIA DE UN NI~O DE CINCO Afros (Juanito), conun "Ap&amp;ndice" (1922,203). G.s., 8:129; G.W. 7:243, C.P . ,3:1491
S.E., 10:1; B.N., 2:658; O.C.,15:113-225.
103 LA NOVELA FAMILIAR DEL NEUROTICO. G.S.12:367; G.W.,7:227;C.P.,
5:74; Rev.Psic~ál.,8(1):79;S.E . ,9:235; B.N.,3:465; O.C.,21:
163-68.
104 UN CASO DE NEUROSIS OBSESIVA (El hombre de las Ratas).(195S,
327) G.S., 8:269; G.W.,7:381; C.P., 3:293; S.E.,10:1S1; B.N.,
2:715; o.e., 16:7-75.
1910
.
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105 EL PSICOANALISIS. Cinco conferencias pronunciadas en la Clar
univertity, u.s.A. G.S.,4:349; G.w., 8:3; Am. J.Psychol, 21:
181, 1910; S.E., 11:1; B.N., 2:124; o.e., 2:107-57.
106 (1909).PROLOGO para el libro de Sandor Ferenczi:"El análisis
psíquico. Trabajos del grupo psi coanaUtico". G.s., 11 : 241;
G.W., 7:469; s.E., 9:252 ; B.N., 3:288; o.c., 20:137-8.

�120

121
107 UN RECUERDO INFANTIL DE LEONABDO DA VINCI. G,S., 9: 371: G.W.,
8:128; S.E., 11:57; B.N., 2:457; o.e., 8:167-236.
108 EL PORVENIR DE LA TERAPIA PSICOANALITICA. G.S., 6:25; G.W., 8:
104; C.P., 2:2851 S.E,,11:139; B.N.,2:402; o.e., 14:73-82.
109 SOBRE EL SE?-i"TIOO ANTITETICO DE LAS VOCES PRIMITIVAS. G.S., 10:
221; G.W., 8:214; C.P.,4:184; S.E., 11:153; B.N., 2:1053; o.e.
18:59-67.
110 CARTA al Dr. Friedrich s. Krauss sobre la "Antropophyteia". A
nales para estudios folklor!sticos e investigaciones sobre
evolución de la moral sexual, 1910. G.s., 11:242; G.w., 8:224;
S.E., 11:233; B.N., 3:288; o.e., 20:139-41.

la

11 CONTRIBUCIONES AL SIMPOSIO SOBRE EL SUICIDIO. G.S.,3:321; G.W.,
8:62; S.E., 11:231; B.N., 3:469; o.e., 21:169-72.
12 SOBRE UN TIPO ESPECIAL DE LA ELECCION DE OBJETO EN EL HOMBRE.
Aportaciones a la psicolog!a de la vida erótica, 1. G.S.,5:-186;G,W., 8:66; C.P.,4:192; S.E., 11:163; B.N., 1:963; o.e.,
13:61-69.
13 CONCEPTO PSICOANALITICO DE LAS PERTURBACIONES PSICOGENAS DE LA
VISION. G.S., 5:301; G.W., 8:94; C.P., 2:105; S.E., 11:209;B.N., 1:982; o.e., 13:151-57.
14 EJEMPLOS DE COMO LOS NEUROTICOS REVELAN SUS FANTASIAS PATOGENAS. G.s., 11:300; G.w., 8:228; S.E., 11:236; B.N.,3:175; o.e.
19:259-60.

nal., 1:187; reimpreso parcialmente en G.S., 3:77 y 126; G.W.,
... 2-3:365 y 412; incorporado a la S.E., S:360 y 408; incluido en
cap!tulo 6, E. 1, 2 y 3 y f 2, 3, y 4 de la o.e., 7:5S-59 y 95·
96,

119 LOS DOS PIUNCIPIO DEL SUCEDER PSIQUICO. G.s., 5:409; G.w., 8:
230; C.P. 4:13 S.E. 12:213 B.N., 2:495;0,C., 14:199-205.
120 OBSERVACIONES PSICOANALITICAS SOBRE UN CASO DE PARANOIA (DEME!
TIA PARANOIDES) AUTOBIOGRAFICAMENTE DESCRITO (Schreber), con
un "Apéndice" (1912-128) G.S., 8:355¡G.W., 8:240; C.P., 3:387;
S.E., 12:1 B.N., 2:752; o.e., 16:77-137.
121 EL SIGNIFICADO DE LA ·ALI~RACION! DE LAS VOCALES. G.S., 11 :-301; G.w., 8:3481 S.E., 12:341; B.N., 3:177;0.c., 19:260.
122 EL EMPLEO DE LA INTERPRETACION DE LOS SUE90S EN EL PSICOANALf
SIS. G.S. 6:45; G.W., 8:350; C.P.,2:305; S.E., 12:891 B.N.,2:
410; o.e., 14:89-94.
123 !GRANDE ES DIANA EFESIA! G.W., 8:360; S.E., 12:342; B.N., 3:480; o.e., 21:187-90.
124 RESERA de G. Greve: "Sobre psicología y psicoterapia de cieE_
tos estados angustiosos". Zbl., Psychoanal., 1:594.
125 NOTA AL PIE del artículo de w. Stekel: "sobre la psicologíadel exhibicionismo". Zbl., Psychoanal., 1:495; S.E., 18:274.

15 EL PSICOANALISIS "SILVESTRE". G.S., 6:37; G.W., 8:118; C.P.,2:297; S.E., 11:219; B.N.,2:407; o.e., 14:83-88.

126 UNA CONTRIBUCION AL ESTUDIO SOBRE EL OLVIDO DE NOMBRES PROPIOS.
Zbl., Psychoanal., 1:407; incorporado luego a G.S., 4:37; G.
w., 4:37; s.E., 6:30, apartado 11; y en el apartado "k" delcapítulo 3 de las o.e., 1:43-5.

16 UN EJEMPLO TIPICO DE UN SUENO EDIPICO DISFRAZADO. Zbl., Psichoanal., 1:44; G.s., 3:118; G.w., 2-3:404; s.E., 5:398; o.e.,
19:238-39.

127 NOTA AL PIE del artículo de James J. Putman, traducido por el mismo Fre"dd:"Sobre la etiología y tratamiento de las psic~
neurosis". Zbl., Psychoanal., 1:(4):137; S.E., 17:271 (Nota2).

17 RESEElA del trabajo de Wilhelm Neutra: "cartas a mujeres ner-viosas". Zbl., Psychoanal., 1:49; S.E., 11:238.
1911
18 AGREGADOS a "La interpretación de los sueños". Zbl., Psychoa-

' LOS SUEGos EN EL FOLKLORE
' SOBRE PSICOANALISIS

(1957,333).

(1913, 149).

�122
123
1912

128 (1911)." APENDICE al caso Schreber (1911,120). G.S., 8:432; G.
w., 8:311; C.P., 3:467; S.E., 12:80; o.e., 16:139-41.
129 LA DINAMICA DE LA TRASFERENCIA G.S., 6:53; G.W., 8:364; C.P.,
2:312; S.E., 12:97; B.N., 2:413; o.e., 14:95-103.
130 SOBRE LOS TIPOS DE ADQUISICION DE LA NEUROSIS. G.S., 5:400; G,
w., 8:322; C.P., 2:113; S.E., 12:227; B.N., 1:985; o.e., 13:
230-37.
131 SOBRE UNA DEGRADACION GENERAL DE LA VIDA EROTICA. Aportaciones a la psi,cología de la vida É!r6tica, 2. G.S., 5: 198; G.W.,
8:78; C. P., 4:203; S.E., 11:177; B.N., 1:967; o.e., 13:70-80.
132 CONSEJOS AL MEDICO EN EL TRATAMIENTO PSICOANALITICO. G.S., 6:
64; G.W., 8:376; C.P., 2:323; S.E., 12:109; B.N., 2:418; o.e.,
14: 104-12.
133 CONTRIBUCIONES AL SIMPOSIO sOBRE LA MASTURBACION G.S., 3: 324;
G.W., 8:332; S.E., 12:239; B.N., 3:470; o.e., 21:173-85.
134 ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE EL CONCEPTO DE LO INCOSCIENTE EN·
PSICOANALISIS. (original en inglés). Trad . al alemán por H
Sachs. G.s., 5:433; G.W., 8:430; C. P. 4:22; S.E., 12:255; BJ
1:1031:; o . e., 9:93-99.
135. PEDIDO A LOS PSICOANALISTAS DE EJEMPLOS DE SUEf;OS DE LA INFA!
CIA DE UN SIGNIFICADO ESPECIAL. Zbl. , Psychoanal. , 2: 680; s.B
17:4*.
136 (1912/13). TOTEM Y TABU. G.S., 10:3; G.W., 9:1; S.E., 13:1; S.
N., 2:511; o.e., B:7-166.
1913
137 UN SUERO COMO TESTIMONIO. G.S., 3:267; G.W., 10:12; C.P., 2:
133; S.E., 12:267; B.N., 3:81; o.e., 19:113-23.
138 PREFACIO para el libro de Oskar Pfister: "E.l. método psicoanalí
tico. Una exposición empírico sistemática". _ _ _ _
•
*El pedido se refiere a sueños de la infancia donde la interpretación
muestre concluyentemente que el soñante presenció., de niño la escena·
primaria. El interés de Freud por el tema,como señala Strachey se vin
laconelanálisisde"ElHombredelosLobos". (1913, 148;1918, 177),

Traducido al inglls por James Strache~· con el t!tulo:"Pedagog!a y psicoanálisis•. G.s., 11:224; G.w.,,o:448; s.E., 12:327;
B.N. 3:290; o.e., 20:142-45.
139 LA INICIACION DEL TRATAHIENTO. Nuevas recomendaciones sobre la
técnica del psicoanálisis, 1, G.S,, 6:lf; G.~., 8:454; C.P.,2:
342; S.E., 12:121; B.N., 2:426; o.e., 14:119-38.
140 SUEROS CON TEMAS DE CUENTOS INFANTILES. G.S,,, 3:259; G.W.10:
2; C.P., 4:236; S.E., 12:279; B.N., 3:88; o.e., 19:125-33.
141 PROLOGO para el libro de Maxim Steiner: "Los trastornos psíquicos de la potencia masculina", 1913. G.s., 11:247; G.w.,10:451; S.E., 12:345; B.N., 3:293; o.e., 20:146-47.
142 EL TEMA DE LOS TRES COFRES G.S., 10:243; G.W., 10:244; C.P.,4:244; S.E., 12:289; B.N., 2:10631 o.e., 18:69-82.
143 DOS MENTIRAS INFANTILES. G.S., 5:238; G.W., 8:422; C.P.,2:144;
S.E., 12:303; B. N., 1:1179; o.e., 13:102-06.
144 EXPERIENCIAS Y EJEMPLOS DE LA PRACTICA ANALITICA. Int. Z. PS,l .
choanal., 1:377; parcialemnte reimpreso en G.s., 11:301 y G.w.,
10:40; completo en s.E., 13:191; parcialmente en "La interpre
tación de los sueños", S.E., 4:232 y 5:409 (f); B.N., 3:178;
o.e., 19:261-63.
145 LA:- DISPOSieION.~l:' A LA NE~SIS OBSESIVA. Una aportación alproblema de la elección de neurosis. G.s., 5:277; G.w., 8:442;
C.P., 2:122; S.E., 12:3111 B.N., 1:989; o.e., 13:132-40.
146 EL MULTIPLE INTERESES DEL PSICOANALISIS. G.S., 4:313; G.W., 8:
390; S.E., 13:165; B.N., 2:967; o.e., 12:73-99.
147 PROLOGO para el libro de Jhon pregol'I...BOurke:_" Elementos escat~
lógicos en las costumbres, los usos, las creencias y el derecho consuetudinario de los pueblos", 1913. G.S., 11:249; G.w.
10:453; traducido al inglls por James Strachey con el t!tulo:
"Lo estatol6gico en el psicoanálisis y en el folklore". C.P.,
5:88; S.E., 12:333; B.N., 3:294; o.e., 20:148-51.
148 SUEROS INFANTILES DE SIGNIFICADO ESPECIAL. (1912, 135). Int.Zbl., Psychoanal., 1:79; Rev. Psico-Anál., 13: (3) 283; S.E.,17:4.

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1914
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2:4231 o.e., 14:113-10.
151 EL MOISES DE MIGUEL ANGEL. (1927,246). G.s., 10:257; G.w., 10:
172; C.P., 4:257; S.E., 13:209; B.N., 2:1069; o.e., 18:83-110.
152 INTRODUCCION AL NARCISI~MO. G.S., 6:155; G.W., 10:138; C.P.,
4:30; S.E., 14:67; B.N., 1:1083; o.e., 14:171-95.
153 HISTORIA DEL MOVIMIENTO PSICOANALITICO. G.S., 4:441; G.W., 10:44; C.P.,1:287; S.E., 14:1; B.N., 2:981; o.e., 12:101-54.
154 REPRESENTACION DE LA "GRAN HAZ.ARA" EN. EL s~o. G.S., 4:441;G.W., 10:44; C.P., 1:287; S.E., 14:1; B.N., 2:981; o.e., 12:101-54.
155 SOBRE LA PSICOLOGIA DEL COLEGIAL. G.S., 11:287; G.W., 10:204;
S.E., 13:239; B.N., 3:169; o.e., 19:249-52.
156 RECUERDO, REPETICION Y ELABORACION. Nuevas rrecomendaciones so
bre la técnica del psicoanálisis, 2. G.S., 6:109; G.w., 10:::
126; C.P., 2:366; S.E., 12:145; B.N., 2:437; o.e., 14:139-46.

•

HISTORIA DE UNA NEUROSIS INFANTIL. (El Hombre de los Lobos).
(1918, 177).

1915
157 OBSERVACIONES SOBRE EL AMOR DE TRANSFERENCIA. Nuevas recomendaciones sobre la técnica del psicoanálisis, 3. G.s., 6:120;G.w., 10:306; C.P., 2:377; S.E., 12:157; B.N., 2:442; o.e., 14:
14],-58.
158 SOBRE LA GUERRA Y LA MUERTE. G.S., 10:315; G.W., 10:324; C.P.
4:288; S.E., 14:273; B.N., 2:1094; o.e., 18:219-44.
159 LOS INSTINTOS Y SUS DESTINOS. G.S., 5:443; G.W., 10:210; C.P.
4:60; S.E., 14:109; B.N., 1:1035; o.e., 9:101-19.

14 1; a.N., ;:1045;

o.e.,

9:121-31.

lé LC INCONSCIEN'ZE. G.S., 5 : 480; G'W., 10:264; C.P., 4:98; S.E.,
1
14:159; a.N . , 1:1os1; o.e., 9:133-63

62 COMUNICACION DE UN CASO DE PARANOIA CONTRARIO A LA TEORIA PS!.
COMIALITICA. G.S., 5:288; G.W., 10:234; C.P., 2:150J S.E.,14:
261; s.N., 1 :994; o.e., 13: 141-50.

1

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1

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rta sexual". s.E., 7:130; B.N., 3:316; o.e., 20:187-88.
, ADICION METAPSICOLOGICA A LA TEORIA DE LOS SUEROS ( 1917, 17 4) •
• LA AFLICCION Y LA MELNCOLIA ( 1917, 175) •
1916
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E., 14:303; B.N., 3:172; o.e., 19:253-56 •
166 SIMIL MITOLOGICO DE UNA REPRESENTACION OBSESIVA PLASTICA, G.S.
10:240; G.W., 10:398; C.P.,4:345; S.E., 14:337; O.C.,18:135-38.
167 UNA RELACION ENTRE UN SIMBOLO Y UN SINTOMA. G.S., 5:310; G.W.
10 : 394 ; c.P.,2:l62; s.E., 14:339; B.N., 1:1003; o.e., 13:158-59.
168 ALGUNOS TIPOS CARACTERISTICOS REEVELADOS POR EL PSICOANALIS!S.
G.s., 10: 287; G.W., 10:364; C.P.,4:318; s.E., 14:309; B.N.,
2: 1002; o. e. , 10: 111-34.
169 NOTA AL PIE del artículo de Ernest Jones: "El profesor J~ety el psicoanálisis". Int. Zbl. Psychoanal., 4:42; Rev. PsicoAnál., 13 (3) :285; S.E., 2:XIII.

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1916/17
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17

DE GOETHE G s
10:357; G.w., 12:15; C.P., 4:357; S.E., 17:1~5· B N 2:112'a''
1
o. e . , 18 : 1 3 9-50.
' • ·' ·

2 UN RBCOERDO DE INFANCIA EN "POE~IA Y VERDAD"

3 SOBRES LAS

TRANSMUTACIONES DE LOS INSTINTOS y ESPECIALMENTE •

DEL EROTISMO ANAL. G.s., 5:268; G.W., 10:402,·

17 : 125 ; B.N., 1:999;

o.e.,

a.N.,

3:323;

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1917

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184 PROLOGO para el libro de Theodor Reik: "Problemas de la psico
log!a de las religiones", parte 1: "El Ritual", 1919. G.S.,11:
25&amp;;G.W. , 12:325; C.P., 5:92; S.E., 17:257; B.N., 3:301; o.e.,
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129
1920

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G•"•t
M
13·73·
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N• , 1 : 1 12 7 ;

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195. MAS ALLA DEL PRINCIPIO DEL PLACER G.S., 6:1911 G.W.,13:3;S.
E., 18:1; B.N., 1:1097; o.e., 2:217-75 .

•

_qo.

199 CONCESION DE PREMIOS Int. Zhl. ?sychoMal. , 7: 38; Rt:v. PsicoMál. , 1 3 ( 3) : 28G; S. C., 17: 269.

191 BN MEMORIA DEL DR. ANTONVONFREUND- G.S., 11:2801 G.W., 13:-4351 S.E., 18:267; B.N., 3:326; o.e. 20:204-05.

193 PROLOGO de la cuarta edición de "Tres ensayos sobre una teoda
sexual". Int. Z.Psychoanal., 6:247; G.S., S; G.W., 51311S.E.,
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202 SOBRE ALGUNOS MCCAN!SM0S l~Ul&lt;OTl COS CN LOS CELOS, LA PARAl'~CJ A
Y LA HOK&gt;SEXUAL! DAD . G.S . , 5: 3671 G, W 1 13:1 95 ; C. P. , 2 :232 ;
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1923
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18:233; B.N., 2:111,

o.e.,

17:183-204.

208 EL YO Y EL ELLO, Viena G.S., 6:353; G.W., 13:237; S.E.,19:1;
B.N., 2:9; o.e., 9:191-237.
209 ( 1922) • OBSERVACIONES SOBRE LA TEORIA Y LA PRACTICA DE LA IN•
TElU&gt;RETACION ONIRICA. G.S., 3:305; G.W., 13:301; C.P.,5:136;S.E., 19:107; B.N., 3:116; o.e., 19:165-78.
210 (1922). UNA NEUROSIS DEMONIACA EN EL SIGLO XVII. G.S., 10:409;
G.W., 13:317; C.P., 4:436; S.E., 19:67; B.N., 2:112; O.C.,18:
187-218.
211 LA ORGANIZACION GENITAL INFANTIL. Adición a la teoria sexual.
G.S., 5:232; G.W., 13:293; C.P., 2:244; S.E., 19:139; B.N., 1:
1195; o.e., 13:97-101.
212 JOSEF POPPER-LYNKEUS Y LA TEORIA ONIRICA. G.S., 11 :295; G.W.,
13:357; S.E., 19:259; B.N., 3:126; o.e., 19:179-83.
21 3 PROLOGO para el libro áe Max Ei tingon: ,,.,informe sobre el Poli
clínico psicoanáliHco de Berlín", 1923,Viena. G.S., 11:265;G.W., 13:441; S.E., 19:285, B.N., 3:308; o.e., 20:169-70.
214 CARTA (en español) a Luis LÓpez-Ballesteros y de Torres.G.S.,
11:266¡ G.W. 13:442; S.E., 19:289; B.N., 1:9.

C.P . , 2 :269; S.E_., 19:171; B.N., 2:501;

o.e.,

14:210-15.

220 LA PERDIDA DE REALIDAO CN LA NEUROSIS Y EN LA PSICOSlS. ~.S.
6:409; G.W., 13:363; C.P., 2:277; S.E., 19:181; B.N., 2:::,04;

o.e.,

14:216-20.

221 (1923) .ESQUEMA DEL PSlCOANALISIS. (Odginal en inglés) r:r,:"These eventful years". Vol. 2, Cap.,73, Londres Y Nue~a ork,
con el titulo: "Psicoanálisü: e~ploración de las reconditas
profundidades de la mente". G.s., 11:183; G.W., 13:405; S.E.,
19:1139; B.N., 2:102; o.e., 17:165-82.

7

222 (1923).RESUMEN de una carta a Fritz wittels. En Wittels:"Si~
mund Freud", Londres. s.c., 19:286-88.

z.

COMUNICACION DEL EDITOR. Int.
Psychoanal., ~0:373; con el
título de "Cambio~ en la editorfal ael Zeitschrlft" en S. E.,
19:293; B.N., 3:345.
1925

.

224 (1924). ELilLOCK MARAVILLOSO. G.S., 6:(15; G.W., 14:3, C.P.,
5:175; S.f., 19:225; B.N., 2:506; o.e., 14:221-25.
225 CARTA SOBRE LA PO2l'CION FRENTE AL JUDJ.1S1:.O. G.Sot 11 :298; G.
w., 14:556; s.:c., 19:291; a.1:., 3:175; o.e., 19:2!j7-sa.
22é t,;ENSAJE PART. LA INAUGURAClON DE U. UNIVERSIDAD HEBHEA. G.S.,
11:298; G.\ti., 14:556; S.E.,19:292; B.N., 3:176; o.e., 19:258-

215 A SANDOR FERENCZI. G.S., 11:273,G.W., 13:443; S.E., 19:265; B.
N., 3:328; o.e., 20:206-00.

22.7 (1924) ESTUDIO AUTOBIOGRAFICO. En "La medicina del presente1924
216 CARTA (en francés) a la revista "Le disque vert". G.S.,13:446;
S.E., 19:290; B.N., 3:346; o.e. , 20:232-33.
217 (1923)NEUROSIS Y PSICOSIS. G.S., 5:418; G.W., 13:387; C.P.,2:
250; S.E., 19:147; B.N., 2:449; o.e., 14:206-09.
219EL PROBT,EMA ECONOMICO DEL MASOQUISMO. G.S.,5:374; G.W.,13:371;
C.P., 2:255; S.E., .19:155; B.N., 1:1023; o.e., 13:208-18:

expuesta por sus propios representantes'*, 4: 1; G.S. r 11: 119;
G.W., 14:33; S.E., 20:1; B.N., 2:1013; bajo el t.!tulo de "Apéndice" en o.e.,· 9:239-98.
228 (1924) LAS RESISTEl;CIAS CONTRA EL PSlCOANALISIS. G.S., 11:224;
G.W., 14:991 C.P.,5:163; S.E., 19:211; B.N., 3:73¡ o.e., 19:

99-109.
229 PREFACIO para el libro de August Aichohorn "Juventud desamp!.
rada. El psicoanálisis en el reformatorio", Viena G.S., 11:267; G.W., 14: 565; C.P., 5:98; S.E., 19:271; B.N., 3:309; O.
c., 20:171-73.
?iO EN MJ-'1,1,'RIA DF iOSEF RPRUER. -

,..,

.,

1 1 : 28 1

�133
J. Psicho-Anal., 6:4591 Rev. Psico-Anál., 8 (1):911 S. E., 19:
277; B. N., 3: 3301 O. C., 20: 209-11.

2~

231 LA NEGACION. G. S., 11:3; G. W. , 14:11; C. P., 5:181; S. E.,
19: 233; B. N. , 2: 11 341 O. C. , 21 : 19 5-201.
232 LOS LIMITES DE LA IN'l'En.t&gt;P.E'l'ABILIDAD DE ws soERos. G. s., 3:-172; G. W., 1:561; C. P., 5:150; S. E., 19:127; B.N., 3:131;
o. c., í 9: 191-96.

"233 ALGUNAS CONSECUENCIAS PSIQUICAS DE LA DIFERENCIA SEXUAL ANATOMICA. G. S., 11:8; G. W., ~4:19; C. P., 5:1861 S. E., 19:241;
B.N., 3:4821 O. C., 21:203-15.
234 LA SIGNIFICACION OCULTISTA Dí
128; .... c., 19: 185-90.

strano. s. E. , 19: 13 s, s.

1926
?36 CARTA sobre el análisis profano al editor de la Revista Neue
Freie Presse. Neue Freie Presse, j •~~io 18; Bull. Amer. PsychoAnal. Assoc., 4 (3):56, 1948*1 Rev. ' lco-Anál., 13 (3):288;
S. E., 21: 247-48.
!37

41 EL ANALISIS PROFANO (1927, 245). G.S., 11:307; G.W., 14:209;-

2 s.E., 20:177; B.N., 2:843; o.e., 12:1-11.

242 (1925). PSICOANALISIS: ESCUELA FREUDIANA. En "Enciclopedia
británica", 3:253, 13 ed.; G.S., 12:372; G.W., 14:299; S.E. ,

20:259; B.N., 3:492;

244 CARTA a "Les Cahiers Contemporaines" sobre el cues!ionario -"Au dela de l'amour". En: Theodor Reik: "Treinta anos con -Freud" Viena Verlag, 1936; Nueva York y Londres, 1942; Buenos Ai;es, Imin, 1943, 173. Rev. Psico-Anál., 13 (3):288,195~
DISCURSO A LOS MIEMBROS DE LA SOCIEDAD B'NAI B'RITH (1941,304).
•

CARTA (en inglés) a David Eder (1945,311).

ROMAIN ROLLAND. G. S. , 11:275; G. W., 14:553; S. E., 20:2791
B.N. , 3:332; O. C., 20:i12.

39 NOTAS para el tr~ajo de E. Pickworth Farrow: "0n recuerdo infantil del sexto mes de vMa", 192E. G. w., 14:568; también en
Pickworth Farrow: "Un método práctJ '.o de autoanálisis", Lon- -dres, 1942; s. E., 20:2801 B. N
:311; o. c., 20:~74.

-• -Según
------------------- ~- - Strachey, la traducción del "Bulletin", f echada l'rrñ,:ea ·
neamente el 18 de Julio de 1928, es de ta car t i\ de 19 26.

21:211-26.

alemana del libro de Israel Levine: "Lo inconciente", parte 1
sección 13: "Samuel Butler". Rev. Psico-Anál., 13 (3): 287, -1956; S.E. 14:205*.

A

'38 EN MEMORIA úE KhRL ABRAHAM. G. S., 11:283; G. W., 14:564; Int.
J. Psicho-An&amp;l., 7 (1):1; Rev. Psico-.Anál., 8 (1):93; s. E.,
20:277; B.N., 3:332; O. C., 20:213- : 4.

o.e.,

243 UNA NOTA SOBRE HERING, al pie de la página 34 de la tradua:i'Ón

N. , 3: -

?35 LA RESPONSABILIDAD MORAL POR EL CONTENIDO DE LOS Sod0$. S. E.,
19:131; B.N., 3:134; O. C., 19:j97-202.

(1925}. INHIBICION, SINTOMA Y ANGUSTIA. G. S. , 11 : 23; G. W. , -14: 113; Inhibición, s!ntoma y angustia, Londres, 1936; El pr2_
blema de la &amp;nsiedad, Nueva York, 1936; S. E. , 20: 7 5; B.N. , 2:
29 , o.e., 11:7-82.

, 1

1927
245 APENDICE a la discusión sobre "El análisis profano" (1926, 241) •

G.S., 11:3851 G.W., 14:287; C.P., 5:2051 S.E., 20:251;
3:498; o.e., 21:227-36.

B.N., -

El libro de Levine, publicado en Inglaterra en 1923, fue vertido al alemán en 1926 por Ana Freud. La sección 13, que trata de Samuel
Butler, fue traducida por el mismo Frued, que agrega una nota al :-- pie de la página 34, donde señala la influencia de Ewald Hering -(1834-1918) sobre las ideas de Butler acerca del inconciehte. Dado que Freud fue ayudante del famoso fisiólogo en 1884, ,_su afirmación hecha luz sobre los comienzos de su propia formacion cient!f!

ca.

�13 4
135
246 APENDICE al estudio sobre "El Moisés de Mig-u.el Angal" (191 ,.
4
151). G.s., 11:409; G.W., 14:321; S.E., 13:2J7; o.e., 18:109,
10,

25S PROLOGO del folleto "Décimo Aniversario del Instituto Psicoanalítico de Berlin", Viena. G.S., 12:388; G.w., 14:572: trad~
cido al inglés en: "Max Eitingon in Maiorian", Jerusalem, 1951
S.E., 21:257; B.N., 3:311;

247 EL PORVENIR DE UNA ILUSION. G.S., 11:411; G.W., 14:325; S,E,,
21: 1; B.N., 2: 73; o.e., 14: 7-54.
248 EL HUMOR. G.S., 11:402; G.W., 14:383; C.P., 5:215; Rev.
Anál., 8 (1):83, 195l; S.E., 21:147¡ B.N., 3:505; o.e.,
237-44.

1928
250 (1927). UNA EXPERIENCIA RELIGIOSA. G.S., 11.:467; G.W., 14:39
C.P., 5:243; S.E., 2~:167; B.N., 2:50~; o.e., 14:226-29.

251 (1927). OOSTOIEVSKY Y EL PARRICIDIO (193'0, 259). G.S .. , 12:7;
G.W., 14:399; C.P., 5:222; S.E., 21:173; B.-N., 2:11361 o.e.,
21: 253-72.

1929
252 A ERNEST JONES EN SU 500. ANIVERSA.RIO. G. S., 12:395; G.W.,
554; Int. J. Psycho-Anal., 10:123; S.E., 21:249; B.N., 3:333,

o.e.,

20:17$•76.

256 MENSAJE para la Medical Review of Reviews. Med. Rev. of Rev.,

36:103; G.S. 12:386; G.W., 14:570; S.E., 21:254; B.N., 3&amp;312;
o.e., 20: 111-10.
257 CARTA al Dr. Alfons Paquet. G.S., 12:406; G.W., 14:545; S.E.-

21:206; B.N., 3:346;

249 FETICHISMO. G.S., 11:395; G.W., 14:311; C.P., 5:198; Rev, p
co-Anál., 8 (1):83; S.E., 21:147; B.N., 3:50$; o.e., 21:23744.

o.e.,

o.e.,

20:233-34.

258 DISCURSO en la casa de Goethe, en Francfort. G.S., 12:408; G.
w., 14:547; S.E., 21:208; B.N., 3:347; o.e., 20:234-38.
259 (1929). CARTA a Theodor Reik. Apéndice a "Dostoievsky yael P.!
rricidio11 • En Theodor Reik: "Treinta años con Freud", 3. parte: "Freud como crttico de nuestra civilización". Buenos Ai-res. Imán, 1943, 171; Rev. Psico-Anál., 13 (3):289, 1956; s.
E., 21: 195-96.

•

PROLOGO para la edición hebrea de la "Introducción al psicoanálisis" (1934, 276).

•

'PROLOGO para la edición hebrea de Totem y tabú (1934,277).

•

DOS CAR'l'AS

•

CARTA a Juliette Boutonier (1955,331).

a Richard Flatter (1951,320) •

20:215-16.

1931
253 CARTA a Maxim Leroy sobre un sueño de Descartes. (Original
francés). G.S" 12:403; G.W., 14:558; S.E., 21:197; B.N., 3:

137;

ci;Ti

o.e.,

19:203-08.

~ Yibo t1gs4; j~i).

260 SOBRE LOS TIPOS LIBIDINALES. G.S., 12:115; G.W., 14:509; C.P.
5:247; S.E., 21:215; B.N., 3:514; o.e., 21:273-78.
261 SOBRE LA SEXUALIDAD FEMENINA. G.S., 12:120; G.W., 14:517; C.~
5:252; S.E., 21:221; B.N., 3:518; o.e., 21:279-99.

19-30
254 '1 929). EL MALESTAA EN LA CULTURA. G.S., 12: 29; G.W., 14:421
2 s7 ; B. N. , 1: 1 ; o. e. , 19: 11-90.

262 (1930). PALABRAS PRELIMINARES para el libro de Edoardo Weiss:
"Elementos de psicoanálisis", 1931. G. S., 12: 389; G. W. , 14:-573; S.E., 21:256; B.N., 3:313; o.e., 20:179.

�136
263 (1'930). LA PERICIA FORENSE EN EL PROCESO H1U.SMANN. G.S., 12: .•
412; G.W., 14:541; S.E., 21:251; B.N., 3:533; o.e., 21:301-04.
264 CARTA AL BURGOMAES'I'RE DE LA CIUDAD DE PRIBOR. G.S., 12:414; G.
w., 14:561; S.E., 21:259; B.N., 3:351; o.e., 20:239-40.
265 CARTA a Paul ~edern. Psychoanal. Quart., 16(4):595, 1947; Rev.
Psico-Anal., 5(3):848, 1948; B. N., 3:998; O.C.,21:401-02.
266 PROLOGO para la tercera edición inglesa de "la interpretación
de los sueños". S.E., 4:XXXII; B.N., 3:321; o.e., 20:195-96.
267 CARl'A a Georg Fuchs. En G. Fuchs: "Wir Zuchth:!usler" (Nosotros
los penados), Munich, Langen. Reproducida por K. R. Eissler: "A
hitherto unnoticed letter by Sigmund Freud", Int. J. Psycho-Anál., 42 (3):197-203, 1961; S.E., 22:251-52.

879;

o.e.,

17:7-162.

272 (1932}. Et POR QUE DE LA GUSRAA. G.S,, 12:349; G.W., 16: 13; -~
c.P., 5: 27J; S.E., 22: 195; (incluye la carta de Einstein); o.e.
18: 245-58.

273 EN MEMORIA DE SANDOR FERENCZI. G,S., 12:397; G.W., 16:267; Int.
J.Psycho- Anal., 14~i97; Rev. Psico-Anal. , 8 (1):941 S.E., 22:225, B.N., 3:335; o.e .. 20:217-20.
¡74 PROLOGO (en francés) para el 'i"ibt'-'l de Marie Bonaparte: "EdgarPoe, estudio psicoanalttico", París, 1933. G.S., 12:391, G.W.,
161276; S.E., 22:256; B.N., 3:314; o.e., 20:181.
275 (1932). TRES CARTAS A ANDRE BRETON. Le surr.éalisme au sezvicede la révolution. 5:10.

DOS CARTAS a J.L. Magnes (1954, 323).

1932
268 (1931). SOBRE LA CONQUISTA DEL FUEGO. G.S., 12:141; G.W., 16¡
3; C.P., 5:288; S.E., 22:183; B.N., 3:67; o.e., 19:91-98.

1934

neral de las neurosis basada en el psicoanálisis", 1932. G.s-:
12:390; G.W., 16:273; S.E., 21:358; B.N., 3:314; o.e., 20:100.

276 (1930). PROLOGO para la edición hebrea de la "Introducción alpsicoanálisis". G.S., 12:387; G.W., 16:274; S.E., 15:11; B.N.,
3:3201 o.e., 20:193-94.

27C MI RELACION CON JCSEF POPPER-L""-'S.
G•S• , 12 : 415 ; G.W.,16:'41't4'.LU
261; C.P., 5:295; S.E., 22:217; B.N., 3:139; o.e., 19:209-1~

117 (1930). PROLOGO para la edición hebrea de "Toten y tabú". G.S.,
12:3851 G.W., 14:569; S.E., 13:XV; o.e., 20:191-92.

269 (1931). PREFACIO para el libro de Hermann Nunberg: "Tec.ría ge

•

•

•

1

CARTA a Richard ~terba (1936,282) .

CUA1'RO ChRTAS A JOSEPH WORTlS , (Original en inglés).
326).

CARTA a Havelock Ellis (1954, 325).

(1954 I

THOMAS WO:IDROW WILSON, UN ESTUDIO PSICOLOGICO (1967,338) .

1933

271 (¡q3~) . NUEVAS APORTACIONFS AL PSl~OANi-.LISIS, Viena. G.$.,12:
15. G.W
15:207; nNuevo&amp; trabaj0~ de introducción a l psico
1~1$'
ondles' N1eva Ye. k, í933, S.E., 22:7; B.N., 2:-

1935

278 APEHDICE para la nueva edición del "Estudio autobiográfico", Londres y Nueva York. (1925, 227). G.W., 16:31; S.E., 20:71; B.N., 3:535; o.e., 21:305-10.

2791.,A SU'llLE~.P DE UN ACTO FALLIDO. G.W., 16:37; C.P., 5:313; S.E.,
22:231; B.N., 3:538;

28o

o.e.,

A THOMAS MANN rN SU 60•

21:311-14,

ATll VERSARIO. G. W

16: 4 9; S. E. , 22: •

�138

139

255; B.N.r 3!538;

o.e.,

21:311-14.

~·A CARTA S08RE LA HOMOSEXUALIDAD.

J18).

1938

(Original en inglés). (

288 COME?n'ARIOS SOBRE EL ANTISEMITISK). Die Zukunft, 7:2, Nov. 25S.E,, 23: 287; B.N., 3: 1007-08.

1936
281 UN TRASTORNO DE LA MEMORIA EN IA ACROPOL!S. Carta abierta
· Ro 11and, en ocasion
·.. de su 700. aniversari0,. G. w., 16: ª
main
C.P., 5:302; S.E., 22:237; B.N.,3:352; o.e., 20:241-50.
282 ( 1932). CART~a Ricbard Sterba: "Di-ccionario manual del psi
n&amp;l±sis", Viena. S.E., 22:253.

289 ANTISEMITISMO EN INGLATERRA. Carta al editor de "Time and Udé',
Nov. 26. S.E., 23:301; B.N., 3:341.
290 (1937). CARTA sobre los sueños a André Breton. En ~Trayectoria

del sueño. Documentos recopilados por André Breton", París. Traducido en Nicolás Calas: "Intentos surrealistu•, Transformation, 1:49, 1950. Rev. Psico-Anál., 13 (3):291.
•

COMPENDIO DEL PSICOANALISIS. (1940, 294).

•

BORRADOR DE UNA CARTA A THO,t.1.AS MANN (19-4í ,306).

•

ALGUNAS LECCIONES ELEMENTALES DE PSICOANALISIS. (1940-, 295) •

•

CARTA en inglés a Barbara Low (19&amp;5,312) •

•

LA ESCISION DEL YO EN EL PROCESO DEFENSIVO. (1940, 298).

•

CARTA a

•

CONCLUSIONES,IDEAS,PROBLEMAS. (1941, 305),

•

DOS CARTAS a David Abrahamsen. (1946, 313).

o

SEIS CARTAS a Jacobo Meithis. (1951, 319).

Kurt Hiller ( 19-50, 317).

1937

•

TRES CARTAS a Theodor Reik. (1952, 321) .

2C3 EN MEMORIA DE LOU ANDREAS-SALOME. G.W., 16:270; S.E., 23:29
B.N., 3:338; o.e., 20:222;23 .
284 MOISESt" EGIPCIO . .en "Moisés y la religión monoteísta", par
1. (1939 , 291). G.W., 16: 103; S.E., 23:7; B.N. ,_ 3:181; o.e.,
13~ 21.
28 5 ANALISIS TER"\INABLE E INTERMINl\BLE • G.W., 16:~9; C.P., 5:3
Rev. P sico-Anál., 4 (2 ) :224; S. E., 23:20 9; B. N., 3:540; o.e.
21 : 315-51 •
286 CONSTRUCCIONES EN EL ANALISIS. G.W., 16:43; C.P., 5:358; R~
Psico-Anál., a(lh 65, 19 51; s ·. r; . , 23 :255; B. N., 3:573; o.e.,
21 : 353- 66.

1939
291 MOISES Y LA RELIGION· MONOTEISTA. G.W., 16:103; "Moisés yelmo

notetsmo", Londres y Nueva York, s.E., 23:1; B.N., 3:181; o.e.,
20:7-132.
292 TRADUCCION, en colaboración con Anna Freud, del libro de Marie
Bonaparte: "Topsy, Chow-Chow au Poil d'Or", Par{s, 1937, bajo -

el título de "Topsy, du Goldhaari ge Chow", Amsterdam.
293 (1910-35). RESUMEN de seis ca.Itas a A.J. Stenfer, Gelbe Post Os

tasiatische Illustrierte, Halbmonatsschrift {Schangai), 1939,17:11.

287 SI MOISES ERA EGI PCIO .•. En"Mo isés y le re ligió n mono tdsta'
.
parte IL (i939 , 291). G.W . , 16 :1 14 ; S.E., 23: 17; B.N. , 3:1
o.e., 20 : 23-56

•

CARTA en inglés a Charles Berg. (1941, 307).

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Naturaleza de la Acción
Terapéutica del Psicoanálisis
INTRODUCCION ( 1)

El psicoanálisis originó un procedimiento terapéutico, y en la actualidad, subsiste principalmente como tal. Por tanto,
puede sorprendernos la proporción relativamente pequeña de lite
ratura psicoanalítica referente a los mecanismos por los que se
llevan a cabo sus efectos terapéuticos. En el curso de los últimos treinta o cuarenta años se han acumulado gran cantidad de
datos que aclaran el conocimiento de la naturaleza y dinamismos
de la mente humana; se ha progresado perceptiblemente en la tarea de clasificar e incluir tales datos en un cuerpo de hipótesis generalizadas o leyes científicas. Pero surgieron muchas du
das en la aplicación de estos hallazgos al proceso terapéutico-mismo. Creo que esta duda es la responsable de que tantas discusiones sobre detalles prácticos de técnica analítica parezcan
conducirnos a resultados sin concordancia y a un final inconclu
yente. ¿ Cómo podemos esperar un acuerdo sobre el debatido pro
blema de si hay o no que hacer una "interpretación profunda" y-::
cuando debe efectuarse, si no tenemos una idea concreta de qué queremos decir con "interpretación profunda" ni hemos formulado
exactamente el concepto de "interpretación" ni sabemos con precisión el efecto que tiene ésta sobre nuestros pacientes? Creoque ganaríamos mucho con una comprensión más clara de problemas
como el presentado. Si pudiéramos llegar a un entendimiento más
detallado de la dinámica del proceso terapéutico, nos encontraríamos menos propensos a ese sentimiento ocasional de completadesorientación, del que pocos analistas tienen la fortuna deve•
se libres. El movimiento analítico mismo estaría menos expuesto a las propuestas de introducir cambios en el procedimiento
técnico ordinario, dado que éstas obtienen gran parte de su P2
der, tanto de la incertidumbre reinante como de la naturaleza
exacta de la terapia analítica.

�149

148
~l pr~seute trabajo es una tentativa de so~ar ~l proble
ma, y aunque muestre que sus conclusiones son muy dudosas y no:
pueden ser sostenidas, me consideraré satisfecho si consigo lla
mar la atención sobre la urgenciadel problema mismo. Sin emba;
go, deseo aclarar que lo que sig-.Je no e s una discusión práctica
sobre técnica psicoanalítica. su valor inmediato es puramenteteórico. Como materia prima, he tomado los diversos procedmien
tos que ( a pesar de divergencias individuales considerables) ~
se consideran como dentro de los límites del psicoanálisis "ortodoxo", y los variados efectos que tiende a causar la aplica-ción de tales procedimientos, según muestra la observación. He
sentado una hipótesis que trata de explicar, más o menos cohe-rentemente, por qué estos procedimientos provocan aquellos efec
tos; y he intentado probar que si mi hipótesis sobre la acción:
terapéutica del psicoanálisis es válida, de ella se sacan deduc
ciones que podrían ser útiles para juzgar la efectividad proba:
ble de cualquier tipo particular de procedimiento.

OJEADA

RETROSPECTIVA

Sin duda , se objetará que he exagerado la novedad de mitópico . "Después de todo" , se dirá , "nosotros tenemos una l arga comprensión de los principios fundamentales que rigen l a acción terapéutica del análisis." Estoy completamente de acuerdo
con esto; me propongo comenzar lo que tengo que decir con un r!
sumen, tan breve cuanto sea posi ble, de los puntos de vista -aceptados sobr ~ el tema. Con este objeto debo retroceder al pe- ríodo comprendido entre los años 1912 y 1917, durante el cual Freud nos dió la mayor parte de lo que ha escrito directamentesobre el aspecto terapéutico del psicoanálisis, especialmente la
serie de trabajos sobre técnica (2) y los capítulos vigésimosé~
timo y vigésiaooctavo de las ConfteJtenUM de I n;tJwdu.c.u6n al -p4 i.c.oa.n.á.U-6.ü •

"ANALISIS DE LA RESISTENCIA"

Este periodo se caracterizó por la aplicación sistemática
del método conocido como "análisis de la resistencia". El méto
jo en cuestión no erñ de ningún modo nuevo en esa época y se ba
saba en ideas imt)Hcitas por largo tiempo en la teoría analíti-::
ca, particularmente en una de las más primitivas opiniones de Freud respecto a la función de los síntomas neuróticos . De a-cuerdo con esa opinión (que se derivó, en esencia , de los estudios sobre la histeria), la función del síntoma neurótico era defender la personalidad del paciente contra una tendencia in-consciente de pensamientos que le resultaban inaceptables, al aismo tiempo que gratificaba dicha tendeuc ia hasta un cierto pun
to. Por tanto, parece deducir se que si el analísta investigara
y de scubriera l a tendencia inconsciente y llevara al paciente a
tener conciencia de ella, cesaria la raison d'etre del síntoma ,
debi endo éste desaparecer automáticamente. Sin embargo , nacieron dos dificultades . En primer lugar, se descubrióque una par
te de la ment e del enfermo levantaba obstáculos al proceso¡
frecía resistencia al analista cuando éste trataba de descubrir
la tendenc i a inconsciente. Era fácil inferir que se trataba de
la misma región de la psique del paciente que había repudiado o
riginariamente la tendencia inconsciente, conduciendo a la crea
ción del Síntoma . Pero, en segundo lugar, a menudo !=-nceaía que
el síntoma persist1a inconmovible, aun cuando este obstáculo pa
recia haber sido superado, logrando el analista deducir o adivi
tar !a natur aleza de la tendencia inconsciente y llevando al pa-::
ciente a quedar, en apariencia , perfectamente enterado de lamis
ma. La comprensión de estas dificultades condujo a importantesrJsultados teóricos y prácticos. Teóricamente se puso en evi-dencia que un enfermo podía llegar a tener consciencia de una tendencia inconsciente en dos sentidos. Podía darse cuenta de
ella , por el analista , de una manera intelectual, sin tener'real
mente" consciencia 'de la misma. Freud ideó una especie de alego
ria gráfica para hacer más inteligible este estado de cosas. Se
imaqinó la mente como una especie de mapa. La tendencia primitiva censurable era colocada en una zona de este mapa, y en otra ,
la información recientemente obtenida acerca de aquélla y que el
analista comunicaba al paciente. La tendencia inconsciente serta "realmente" hecha consciente sólo si se podían "conectar" estas dos impresiones.

o--=

�150

Una fuerza, en el interior del enfermo, in:-.
pedía que esto sucediera.
Se trataba;, evidente:ner,
te; de la misma "RESISTENCIA" que se había opue;
to a las tentativas del analista de inv&amp;atigar :
la tendencia inconsciente y que se había eontrib'J
Ído a la .Primitiva producción del sín tom•.
La ;
liminación preliminar de esta resistencia era 1a:
condición esencial para que el paciente llegara a
tener "realmente" conciencia de la tendencia incct
sciente.
Y era en ese momento cuando surgía
la
lección pltdc.tlc.a.: nuestra principal tarea como ar.a
lista no consistía tanto en investigar la tender.:
cia inconsciente censurable, cuanto el librar al.
enfermo de su resistencia hacia ella.

1S1
euración del paciente, que lo impulsó al análisis. Además, varias consideraciones intelectuales en las que podemos hacerle ~parar: llevarlo a la comprensión de la estructura de su sínto
• y de los motivos de su repudio a la tendencia censurable; se
úlarle el hecho de que estos motivos ya no son válidos por ser
anacrónicos; que ellos podían haber sido razonables cuando él era un niño, pero que en la actualidad no lo eran más. Final-mente, podemos insistir en que su solución primitiva de la difi
cultad sólo le había conducido a la enfermedad, mientras que la
nueva que nosotros le proponíamos le ofrecía perpectivas de curación . Razones como éstas pueden tener importancia para inducir al paciente a que abandone sus resistencias; sin embargo, el factor decisivo es por completo diferente. No necesito de-~ir que este factor es la transferencia. Lleg-amos a este punto,
debemos recordar, muy brevemente, las ideas principales sosteni
das por Freud sobre este tópico, durante el período que estamos
tratando.

lCÓmo vamos a emprender la tarea de des truir la resistencia?
Nuevamente, mediante el mismo
proceso de investigación y explicación que ya hemos aplicado a la tendencia inconsciente.
Pero esta vez no nos encontraremos frente a las mis-mas dificultades que antes,
puesto que las fuerzas que es tan manteniendo la represión,
aunque son hasta cierto punto inconscientes,
no pertenecen al inconsciente en el sentido sistemático.
Son una parte del yo del paciente, que estl cooperando con nosotros,
siendo, por tanto, a,s
ac
cesibles.
Sin embargo,
el estado de equilibrio:
no será desorganizado, ni se logrará introducir al yo a realizar la labor de reajuste que se
le solícita,
a menos que podamos movilizar a
nuestro lado, mediante el procedimiento ana~í tico,
alguna fuerza nueva.

lCon quéfue1tus podemos contar? En primer. térmi n~ el deseo

TRANSFERENCIA

Quisiera advertir, primeramente que no obstante haber lla
mado Freud la atención sobre el hecho de que la transferencia~
se manifiesta bajo dos aspectos: tanto negativa como positiva-mente, se conoció o se habló mucho menos sobre la transferencia
negativa que respecto a la positiva. Esto corresponde a la cir
cunstancia de que el interés en los impulsos destructivos y
gresivos en general es sólo un progreso comparativamente recien
te. La transferencia era considerada predominantemente como un
fenómeno UQ..lcllnal.. Se insinuaba que en todas las personas existía cierto número de impulsos libidinales insatisfechos, y que
en toda oportunidad en que un nuevo individuo aparecía en escena estos impulsos estaban listos para unirse a él. Esta era la
explicación de la transferencia corno un fenómeno universal. En
los neuróticos, debido a las cantidades anormalmente grandes de
libido libre existente en ellos, la propensión a la transferen cia deberá ser mayor y las circunstancias peculiares de la s±u~
ción analítica la incrementarán aun más. Estos sentimientos a-

a-=

�152
morosos del
paciente hacia el analista
eran evidentemente I lo$111
,
•

q:.Je proveian la fuerza extra necesaria para inducir a su Yo a

bandonar la~~resistencias, ~ular las represiones y adoptar~
nueva solucion para sus antiguos problemas. Este instrumento.
sin el cual ~o se podría obtener ningún resultado terapéutico:
no era ex~:ano. Se trat~, en realidad, del conocido podef~
la sugestion, que había sido abandonado ostensiblemente desde,
cía mucho tiempo. Sin embargo, ahora se lo em,rleaba en un sen:
tido muy diferente; en verdad, en una dirección contraria. t:n•
la época preanal!tica trataba de causar un incremento en el gra
do de represión; en el momento presente se lo empleaba ya para:
vencer la resistencia del yo, o sea, para permitir la elimina-ción de la represión.
Pero la situación se fué complicando cada vez más, a medi
da que surgían nuevos hechos respecto a la transferencia. En:
primer término, los sentimiento~ transferidos resultaron ser&amp;
varías clases: además de los amorosos existían los hostiles,~
estos últimos estaban muy lejos de cooperar con los esfuerzosdel analista. Aparte de la transferencia hostil, los sentimi~
1 tos libidinales pertenecían a dos grupos: sentimientos amisto.:
P NS Y afectuosos capaces de llegar a ser conscientes, y los puramente eróticos, que habitualmente debían permanecer ineonsciea
tes. Cuando estos Últimos se tornaban demasiado poderosos, incitaban las fuerzas represivas del yo, incrementándole así susresistencias en lugar de disiminuírselas y produciendo una situación que 00 era fácil diferenciar de una transferencia nega•
tiva. Fue~ ~e- asto, surgió íntegro el problema de la falta de
dural;&gt;i1J;dad de .todos lQs tratamientos sugest"ivos. GNo amenazar
la O?(is~cia·-de la taansferencia, con dejar al paciente analí•
tico bajo .el )!lismo sometimiento interminable con respecto al a·
nalista?
Todas .estas dificul tade'-S fueron superadas cuando se des•
cubrió que la tr~sferencia misma JlOdÍa ser analizada. Pronto
vió que su análisis constituía la pat:te más importante de tod~
el tratamiento. Fué POSible llevar a la consciencia sus raí~s
en el inconsciente reprimido del mismo mode que era factiblem
ce~onsciente cualquier material reprimido: mduciendo al yo a
abandonar sus resistencias; y no hábía nada cort•radictorio en·
el
hecho de que la fuerza usada para resolver la transferenc
fuera la transferencia misma. Una vez que había sido hecha
~iente~ desaparecían sus características fijas, inmanejables
infantiles. Lo que subsistía era como otra relación human.a "
cualquiera. La necesidad de analizar constantemente la trartierencia se hizo más evidente a raíz de otro descubrimiento. 58'

153
llallÓ que a medida que el trabajo proseguía, la transferencia tendía a invadir, por así decirlo, todo el análisis. Cada vez
¡aás la libido del paciente er a concentrada en su relación con el anal ista, fueron retirándos~ las catexias de los síntomas -primitivos del enfermo y $1,u·gi-Ó, en sustitución, una neurosis artificial , a la que Fr@ud dio el nolT'..bre de "neurosis de transferer1cia". Los conflictos originales, que habían conducido a J.a aparición de la neurosis, comenzaron a ser revividos en la relación con el analista. Este hecho inesperado está lejos deser la desgracia que podría parecer a primera vista. En realidad nos suministra nuestra gran oportunidad. En vez de tener que tratar, corno mejor podamos, con conflictos de un pasado remoto que están en relación con circunstancias muertas y persona
jes momificados y cuyos resultados están ya determinados, nos e!!.
contramos envueltos en una situación actual e inmediata, en la
que el paciente y nosotros somos los principales papeles y cuyo
desarrollo está, al menos hasta cierto punto, bajo nuestro control .. Si en este conflicto transferencial reavivado inducimosal paciente a buscar una nueva solución en lugar de la antigua,
solución en la que el primitivo e .inapicable método de represión
es reeemplazado por una conducta más en contacto con la reali-dad, el enfermo no recaerá en su anterior neurosis, ni aun luego de dejar el análisis. La solución del conflicto transferencia! implica simultáneamente la del conflicto infantil, dado -que aouél no es más que una reedición de éste. Dice Freud, en
sus Con6eJtenc.úu de 1n:t'LOdu.ccl6n al P.6..lcoa.ná.ll6.l6, que "el cambio es posible por la$ alteraciones que ocurren en el yo como consecuencia de las sugestiones del analista. El yo se torna más amplio, a expensas del inconsciente, debido a la labor de interpretación que lleva el material inconsciente a la conscien
cia; a través de la educación se reconcilia con la libido y es-=
ta dispuesto a otorgarle cierto grado de satisfacción, y se dis
minuye su horror ante las demandas de la libido por la nueva ca
pacidad que adquiere de descargar cierta cantidad de ella median
te la sublimación. Cuanto más cerca de esa descripción ideal -se desenvuelva el curso del tratamiento, tanto mayor será el éxi
tode la terapia psicoanalÍtica" (3). Cito estas palabras de - Freud para aclarar que en el tiempo en que las escribió él soste
nía que el factor esencial de la acción terapéutica del psico-análisis era la sugestión ejercida por la analista, que actuaba
sobre el yo del paciente de tal manera que le permitía ser mástolerante ·con sus tendencias libidinales.
EL

SUPERYO

En los años que transcurri.eron d-"sde

quP

"':,;c.cibió

..__'·1;

4

,1_

�15 4
saje, Freud produjo muy poco q-~e guardara relación directa ~Jn•
el tema, y esta pequeña producción permite mostrar q-Je ~o alteró sus opiniones sobre los principios fundamentales tratados .•
En las conferencias adicionales que se publicaron el año pasado,
él declaró explícitamente que no tenía nada que agregar a las-discusiones teóricas sobre terapia presentadas en las conferencias originales quince años antes (4). Al mismo tiempo se pro•
dujo un desarrollo considerable en sus opiniones teóricas especialmen~E: en la región de la psicología del yo. En particular, formuló el
concepto del superyó. La -reexposición, en cérminos de superyó,
de los principios terapéuticos que él había sentado en el perío
do del análisis de la resistencia puede no involucrar muchos caa
bios. Es razonable esperar que esta información acerca del su-peryó será de especial interés desde nuestro punto de vista y en dos sentidos. En primer término, deberá parecer altamente probable, a priemra vista, que el superyó d~sempeñe un papel im
portante, directa o indirectamente, en la producción y rnanteni:
miento de la represiones y resistencias, cuya demolición ha sido la finalidad principal del análisis. Esto se confirma si examinamos la cla'Sif-i.cación de los diferentes tipes de resistencias que hizo Freud en Heifi11i.m9 Symnptom Und Ang.6t (1926) (5) .De las cinco variedades de resistencias allí mencionadas, solamente una se atribuye a la intervención directa del superyó; pe
ro dos de las resistencias del yo, la resistencia de represión:
y la resistencia de transferencia, aunque en realidad son orig!
narias del yo, se establecen, como regla general, por temor alsuperyó. Por tanto, parece bastante probable que cuando Freudescribió las palabras que acabo de citar, de que el cambio fa~
rable en el paciente "se hace posible por las alteraciones en el
yo", debía estar pensando, al menos en parte, en aquella porción
del yo que posteriomente separó en superyó.
Aparte de esto, en otro de los más recientes trabajos de Freud, P.6-lc.o.l.og.út de. la,6 Maha.6 (1921), hay pasajes que sugieren
un punto de vista diferente: que el analista puede influir ampliamente al enfermo a través del superyó de éste. Estos pasajes se encuentran en el curso de su discucióa. acerca de la nat~
raleza de la hipnosis y la sugestión (6). Jllchaza la opiniónde Bernheim de que todos los fenómenos hi!,lQÓticos son atri..buí-bles al factor de la sugestión, y adopta la.teoría alternativade que la sugestión es una manifestación parcial del estado de•
hipnosis. Este, además, se asemeja al estado de enamoramiento,
en cierta forma . Hacia el hipnotizador, com. hacia el objeto !
mado, hay" el mismo sometimiento humilde, la misma complacencia
e idéntica falta de crítica", en particular, no puede haber du•
das de aue tanto el hipnotizador como el objeto amado "se har

1SS
ti~ •
4-1 i4nl 4-1 yo dol Rj.w""~ D-4o ~ l a ~ •
ddn ., una tonu par~í.al 4- bí,no•if y $a
•1 anal.uta ~
o, t u § ~ n la ""itu4 4§1 ¡,acínto por Dfdf.o de la~!,

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d6n, ,ar~ ~ i r N 111.. •1 anali.ta &amp;ibe N •t~iv.i4ad, en
d1tto• ~ • , .el
de ba.bff. . colocado n l1J9ar del np,ry6 4o1 enf•n». ffay u! do• cur.o• eot:Wffffllte• ~ . u ~ tot qucs couídffan al ~ry6 del ~ifflu c:o-, U ' ! J ~ .:na ~
,icilo 4• 11.aYe a la teras,ia analJtica: que •• una parte de lia
•U en la que ana al~t6n fa'?Orable tendría _prohabil~•
.s, CODC!ucir a una •joría ieaeral, y que es ona parte de la .lle_!
t, • ~ialae:nte exp;t~sta a la iAfluencia del analista.
casi haediataae»t. '41espaf• que el superyó hi:z.o n ~ (7} , ~
iiSeu plausibles faarcm CODti:naadas .. Emest :.J~, }!'!!• ~
j,M»lo, lu cleRUTOilÓ eD4'D trabajD sobre Ul ~
Autoeulldi (Si.. ,U JJ0CO tiea!_po, Mexaoder (9) eaitib SD ~ d e que la finalidad principal de toda terapia p;coa~-t •
tica debe ser la deaolicióo coapleta del .su,pery6, 7 : l a ~ ci&amp;, A, SQS ~iones por él ~.. De acaer.do con esta ~li:qa- •
ci&amp;\, e1 tratamiento coápienae -dos fases. b aá prinera. las
faDciolles del superyó .del paciente am paestas~ manos de_l .a"!_
lista, y en la sequn:ia fase, pasan 11ueva::mente
enfermo, peroesta wz las ejerce so yo. según esta opinión de Alexande.r,el
superyó (aunque fl lillita e.apU:"Cit.a:mente .el uso de esta p a l ~ , .•
a las partes inconscientes del ideal. del l'O) es una iOl'(:iÓll ael •
1¡&gt;11rato ciental esencialmente pria:i.tiv-a, anac:róuiea y apartada lle la realidad, incapaz de adaptarse, y que opera a u ~ t i ~
te con la unifomi.dad aon6tona de u reflejo. CUalqu1.u f\mc:1.&amp;l
6til que desenpeñe puede ser ejec-utada por el yoi por t.aiito, la!.
da se piede hacer con
siho eliainnlo. Este auq\le total al
aapeey6 parece ser de ftl.idea diswtible. Es probable 'l\l• w !.
e,tas

ftt~ •

,1

bolici&amp;t, a ~ ~•n una polttica px-Sctie.. ilapl.icara l• ia'rdi4e de gran nGmero de actividades Mnt&amp;les el~t• d•s&amp;Ules.
Piro la id&amp;&amp; d• q\le el &amp;na.U.ata awm. tuporuiaatn~ la1 ~ci!_
nea del su.puy4 del paci.nt• m~t• el tra.tuierato. Y 'l'l• al h!_

etrl.o consigu• tbOclifieulo e 1.l~ nntido.
obauvaci~•• q\ae ya M fC&gt;m\ll.Mo,

&lt;»n~l.letda COI\

l•a-

t11 idCntic• mu•ra •• bpfl l l M45 é'ft •llf\\l\01 Pls~tll

t,~

IU tra~jo ll priM~ipio 1con&amp;d.co Ol\ l.;a ''™CA ,,.t~NtJ\Uttteld•
('0). t.&amp; •~'l.tnd&amp; l)lrtt dt e1t1 tnbl~o. q1.1 l " ~ ttatar • ~
ill~1n,11111. ft\lftO&amp; fu&amp; p@Uo1111.. iilllgt~~ 14atn6ntei ,.~ la
ptimtra. roapooto al. ht,r\~tilfflé y l.1 OUéll\á (' l) t Ülf\l n\lQM•

in~u&amp;,, Inclu~ ,u,~ t1ort1 41 f{l.;lt ol R~Joto hitWtotiudo itH t ~~.
Yteu al h~oiia~dor ~ lo qut ~\lG l ,amé \lft"\\\lPQ~y3 tli•k~11
tl cu~\ ?'tt\ra \&amp; on t1lA y 'l~\lml la~ funt10ft • t!tl i\lfétv4 H .l

�1S6

157

los impulsos de su eJ.lo, y que el carácter de los objetos i.E:
troyectados d-=pende de la Índole de diclios impulsos env iadosycia los objetos externos. Por ejemplo, durante el período~desarrollo libidinal de un niño, en el que se encuentra b~
jo e! dOJllinio de sentiroientos de agresión oral, sus sentimie~
~s hacia el objeto introyectado actuará a su vez (a la mane~de un superyó), con respecto al niño, en un sentido agresJ:_
~oral. El próximo paso será la nueva proyección hacia el ~jeto externo, de este objeto introyectado oral-agresivamente
~r lo que aquél parecerá ser ag:esivo oral. El ~echo de pe.E_
dbir al objeto externo como peligroso y destructivo hace que
ws impuJsos del ello adopten hacia dicho objeto una actitudlWl más agresiva y destructiva, como autodefensa.
De esa rna~ra se establece un círculo vicioso. Este proceso trata deexplicar la ~xtremada severidad que presenta el superyó en -los niños pequeños, como también el temor injustificado que ~tos tienen hacia los objetos exteriores. En el curso del esarrollo del individuo normal, la libido alcanza finalmente
a etapa genital, en la que predominan los impulsos positi~os.
~r tanto, su actitud hacia los objetos externos se tornara ua amistosa, y de acuerdo con su objeto in+royectado ( o superyó) será menos severa y el contacto de su yo con la realimeno-s deformado. Sin embargo, en el e.aso neurótico, a cau
11 de frustraciones, o de una incapacidad -del yo para tolerar
los impulsos del ello, o de un exceso innato de los componentes agresivos , no ocurre la evolución a la etapa genital, sino
que el individuo permanece fijado en un nivel preg~~ital. Su
INTROYECcION Y PROYECCION
~ se encuentra expuesto, por una parte, a la presion de un ello
salvaje, y por la otra, a un superyó igualmente cruel, Este último des~rollo de la teoría se ha ocupado muchode los impulsos destructivos y los ha peesto, por vez primera, Pfrpetu&amp;ndose de este modo el círculo vicioso que acabo de -describir.
en el plano de mayor interés; al mismo tiempo, ha concentrado
la atención sobre los problemas correlativos de la culpa Y la
angustia. ocupan mi pensamiento las ideas, recientemente
puestas por Melanie Klein, acerca de la formación del superyo
EL CIRCULO VICIOSO NEUROTICO
y de la il!lportanci&amp; que ella atribuye al proceso de introducción y proyección en el desarrollo de la personalidad. De maMe gustaría suaerir qeu la hipótesis que he expuesto de nera sumamente esquemática, expondré nuevamente sus puntos de
:ianera
e~~
~ ____ ~er útil no solamente para ;armarnos .u~
vista (13). sostiene que el individuo está perpetuamente in~
cuadro
del
mecanismo
de una neuJLOó-&lt;A, sino t4mbien de la dina
yectando los objetos de

ginal del sujeto. 0n rasgo distintivo de la situación presen
tada por Radó lo consti~~; la natur~leza ine~table_y t~r!
ria de toda esta disposicion. Por eJemplo, si el hipnotizador
da una orden que está en exagerada oposición con el superyó~
riginal del paciente, el parásito es rápidamente expulsado; y
de cualquier manera, cuódo finaliza el estado de hipnosis -también termina la influencia del superyó parásito, y el su-peryó primitivo ret0111a sus funciones. Por discutibles que -puedan ser los detalles de la descripción de Radó, ésta no ~
lo recalca nuevamente la idea del superyó como punto de apoyo
de la psicoterapia, sino que llama la atención sobre la diferencia importante que existe entre los efectos de la hipnosis
y el análisis en lo que se refiere a la durai:,ilidad. La ~rimera actua esencialmente de un modo temporario, y la teon.a de 1rad6 del superyó parásito el que en realidad no reemplazaal 0.T'iginal sino qae simplemente lo pone fuera de acción, pr!
JieDta ma buen cuadro de su funcionamiento aparente. El anál.!_
sis. p:,r el contrario, desde que busca influir el super~ó del
paciente, aspira a efectos de mayor alcance y ~enc1a, -principalmente a un cambio integral en la naturaleza del su-peryo mismo del paciente ( 12) • Algunos desarrollos más reci~
te&amp; en l.a teoría psicoanálftica suministuañ. una insinuaci6n,asi me parece, de los caminos por los que quizá se pueda alcanzar una comprensión más clara de la cuestión.

ex:

�l!E

159
de la situación analítica que deseo aislar . El enfermo , en d an5l isis, de una manera u otra tiende a aceptar al analista coMO a un sustituto de su propio superyó. Llegados a este punto
mica de su cUJUlwn. No ~·s ninguna oovefl.ad el conf"iderar a.
oropongo utilizar la frase conveniente que usó Radó en su expliuna neu~osís e~enci almc.nte como un cbs.:áculo o fuerza que cita
~ación de la hipnosis y cJecir que ~n el análisis el paciente ti.:?~
vía del cui $O normal dol desarrollo, ni tmnpcco lo es la crea
de a c0nvertir al analista en un "superyó auxtliar". Esta fra~ecia de que el psicoanálisis puede suprimir el obstáculo(clehl
y la relación que describe r •Jq,.üe:::-en evidente1!lente alguna explido a las peculiaridades de la situación analítica), pemitieñ
cación.
do así que continúe eJ desarrolle normal. Sólo trato de Pteet
sar un poco más nuestras concepciones, suponiendo que el oi.
EL ANALISTA COMO "SUPERYO AUXILIAR"
tac~lo patológico, que lleva ulteriorm~nte a la produccióndel
individuo neur6tico, se debe a la naturaleza del círculo viDe acuerdo con nuestra hipótesis principal, cuando un pa-cioso que he: descripto. Si de alguna manera se pudiera abrir ciente neurótico encuentra un nuevo objeto en la vida ordinariauna brecha en el círculo vicioso, los procesos de desarróll~ se inclinará a proyectar sobre éste sus objet:os arcaicos 1.ntro-continuarían su curso nor.nal. Por ejemplo, si se lograra que yectados, y el nuevo objeto se tornará en obJeto fantaseado en):..
el paciente se asustase- menos de su superyó u objeto introyee: gual medida . Debe pr esumirse que sus objetos introy~~t,cJo~_estan
tado, proyectaría imágenes menos aterrorizadas sobre ~l obj; más o menos separados en dos grupos , actuando como ooJeto oueno
to externo y, por tanto, sería menor su necesidad de sentir• introyectado (o superyó tolerante) y co~o objet0 "malo" introye~
hostilidad haciG él; se este modo, el objeto que él introyec- t~do (o superyó severo) (15). De acuerdo al grado de cont3cto tara, opdmiría con menos crueldad los j,mpulsos del ello, los con la realidad que mantiene su yo, el objeto "bi.:eno" introyect~
que serían capaces de perder part~ de so orimitiva ferocida4. do se:rá proyectado sobre objetos reales bené•,olos , y el :malo" En síntesis, se establecerá un círculo be.itl13no en lugar del z sobre objetos reales malévolos. Sin embargo, desde que el es vicioso, y finalmente el desarrollo libidinal del paciente
neurótic~, por hi,t&gt;Ótesis, predominará el objeco "malo'' intro~ectinuará hasta el nivel genital, mientras que su soperyó s
tado, y tenderá a ser proyectado más que el "bueno"; Y _desp~es comparativamente suave, como en cJ c¿:.so &lt;fol adulto normal, r- de un tiempo, existirá la tendencia a reemplazar el obJeto buesu yo tendrá un contacto con la realidad relativamente sin de no" por el "malo", au11 allí donde al comienzo era proyectado elformación (14) •
objeto "bueno". Por tanto , seré exacto afirmar que . en_genera~,los objetosfantaseados del neurótico en el mun~o exterior sera~¿-F;n~ qué punto d~l círculo \IJ,CJ.oso debe abrirsf: la bree
predominantemente peligrosos y hostiles. ~demas, h~sta sus obJ~
y cómo debe e:fectu¿r~e reaJrnentP? Es e:v.id.t.mte que alterar el· tos fantaseados "buenos" en el mundo exterior tendran poco con-carácter del i:;uperyó óe vna J'é'l"!'.Cna es tc:rea u1án fáciJ dt' de- tacto con la realidad, ya que los objetos "buenos" int:oyectados
dr que de hacer. Sin embargo, iascl.t.ae. que he hE": cho de di
serán "buenos " de acuerdo a un modelo arcaico e infantil, Y en cusiones anteI iores sobre e). lÓpiccsugiei.en que nos encon
cierto modo, se conservarán con el mero propósito de contrarresremos con que el superyó cesa'l!peñr: t1·1 itapel ,m_porta11te c11 11
tar los objetos "malos". Retrocediendo al momento en que nuestro
solución de nuestro probJeina. AntP.s de cont5.riuar, ~erá neceSI paciente neurótico encuentra un nuPvo objeto en la vida real,~ Y
~
ha b·t
1 io r:xaminar mas ateutnnente le c;-.i::: ~Q dc.~cri.b€ co't,tJ le: sitll!
suponiendo (como es el caso mas
1 ua 1) o~u e proyecta sobre esciór. analítica. r.¿. rcJac1fa, er.t:::e las: dt': pe:tscnas que ~~ •· te su objeto "malo" introyectaclo, el ohjeto fantase~do e~terno ccr1:.t:i.luy~11 es altarnH,t.c Cf)ntplcja, J ¡:ar.:&gt; l'!Uestrus f:nes, tl! le parecerá, por esta razón, peligroso.~ S; asusta~a de el, Y P~
laré dos eieme'ltos en f•l ia . r~?'l .!-'rlJT\E'r l&lt;:1,n~ ,,o , d pac1f&gt;i~te
ra defenderse de dicho objeto se tornara mas~agresivo: Cua nd0 ,
análisis ti,m.5f a rent.rai- •a te;.:.;licad de: le:;; .:.r:,;-uJ ce,5 c&gt;?i a su ve~ él introyecta este nuevo objeto, solo estara agregando
elJ.o ~nb,~e eJ. analisV. t,o har6 mis. comentado!; reEpecto a· una ima;~n más terrorífica a las que ya ha ir.troyectad~. La_nu;
este hec.ho o :.us ckdt.H.. cicnc:::.G, pu€s es bier, c-e:11- .. id".)p Sólo -t va imagen introy~ctada constituirá ~impleme~te u~ duplicado ae
las ar~aicas originales y su superyo quedara casi exactamente c 0
quie:c·:&gt; rec ... lcar la import 3Hcia vi-cal que tit.1~e para
~
· -··~,.~~ , en " los casos
en -que tr&lt;'lc.re:uos. y cor,tim:.a:réde inmeóh,t.o con el
mo era. Lo mism:&gt; sucedera, ntd:a,W rm.L-U,VL
"
sobre
e'
que comienza proya~tando su objeto in~roye~~~~abt~::~te, como:
nuevo objeto exterior qüe ha encentra o.
to

11

�}é~ltado se pl"oduee un leve ret"orzw.ento del eupery6 toleran~
a expensas del supery6 severo, y J~st&amp; ciel:to ,PUntei se mejor¡
condición. Su supery6 no experimentará un caml&gt;io t ~ v o 811•
11
'
puesto que el nuevo objeto h-J.eno" introyectado será- .simplemente
un duplicado del original arcaico y sólo raforz.:irá el superyó ••
"bueno" arcaico que ya existe.

-

161

expuesto en todo momento, a proyectar su imagen_terror.ífisobre el a~alista exactamente como si fuera cualquier otra_-sona que puaiera haber encontrado en el tran~curso
~u vid~
esto su~~~de , la imagen introyectada del anallsta . sera incorp~
totalmante al resto del superyó severo del pactente, Y por~, de~aparecerá el superyó auxiliar. Sucede m~y a menudo q,;e
do Se comprende que el conten,i,do del conseJo del superyo
cuan es diferente o conteario al del superyo.- origtn~
· · l , se - ili~r
te que su CdUda.d es la misma. Por ejemplo, el paciente pu~
en ntir que el analista le ha dicho : "Si no di-;~ todo lo qu7 ~: ocurre, le daré una buewi paliza 11 . , . o. 11 si no ?ace. :º~se l !!_
7
t parte del inconsciente, lo echare de la hab1tacion, Sln
esª esta relación peculiar entre el analista Y el yo ~el P~
no obstante su labilidad y lo limitado de su aut~ri~d, •
e e poner en las manos del analista el instrumento principaleca udar a l desarrollo del proceso terapeu
"" t ico.
·
a
~'Qué arma es
~e tanta importancia en el arsenal del analista? Su no~bre
1 ' de inmediato a nuestros labios: es, naturalmante, la 1n-;;:tac ión. Hemos alcanzado, así~ al núcleo del problema queseo tliscutir en el presente trabaJo.

ª:

Dc;de el momento en que este paciente neu:cótico entabla relaciones con un nuevo objeto en el análisis, se crea una situa-ción diferente . Su supe~yó no es ni homogéneo ni está bien cons
tituído; las consideraciones gue hemos hecho hüsta aquí acerca de
él han sido demasiado simplificadas y esquemáticas. En realidad
las imágenes introyectadas que van a formarlo derivan de perío-dos diferentes de su historia, y en cierto graJo, funcional! inde
pendientemente. Debido a las peculiaridades de las circunstan-:
cias analíticas y al comportamiento del anal ist.:c, la jmagen in-troyectada de este último tiende a ser separada defhd.tivamentedel resto del superyó del paciente. (Naturalmente que esto presupone cierto grado de contacto cvn la realidad por su parte , lo
quE:: constituye uno de los criterios fundamentales de accesibj lidad al tratamiento analítico; otro, que ya hem&lt;&gt;s mencionado im-•
plícitamente, es la capacidad del paciente cie dirigir sus impulLA INTERPRETACION
sos del ello al analista), Esta separación entre la imagen del a
nalista introyectado y el resto del superyó del paciente se tor:
¿Que es, pues, interpretación, Y como actua? Pare.ce co~oce~
si u
na evidente en una etapa muy precoz del tratamiento, por ejemplo,
poco al respecto, pero esto no impide la creencia ca
muy
.
•
arma
Hay
que
confe
en relación con la regla fundamental de la asociación libre, Le· versal
en su eficacia extraordinarla como
• .
nueva porción de superyó dice al paciente que le es permitido ma
la inte-.rpretación tlene muchas de las cual.tdades. d- un
nifestar lodos les pensamientos que se le puedan ocurrir. Esto:
Natu,ralmente que así lo sienten muchos pacl~ntes;actúa satisfactoriamente pol· poco tiempo, pues prou1·o se produce
~=g~~a~llos se pa~an horas suministrando interpretaciones:
un conflicto ent.re la nuevo porción y el resto, dado que el su-9:as a menude ingeniosas, aclaratorias y c~rrecta~.l
p@l·yó original dice: "No debes decir esto, porque d lo haces, •
, , bt-1.'enen una gratificación libidinal directa e es a
ma~, o
11
por ellas algoe ·,tarás e:mpleando una palab1·a obscena o revelando tal o cuaJ seo interpretaciones, y a-un pueden d~sarro ~r los no análiti
creto." La sepaxación de J a nueva porción, que he denominado su. t
la oropensión a las drogas. Los circu
":""
PP-ryó "auxiliar", tienda a persistj r, por la exclusiva razón de• se~=~i~u:lmente se burlan de la int:rpretaci~n como c~:oal~: ~;
que actúa habitualmente en otra dirección que el resto del super
culo, o bien la temen como a ~n pelig~~ ~1:;~~l~Gmero deqanalis
yó. Esto11 es exacto no sóJo para el superyó "sevcno" sfoo tambjÍn s damos cuenta de la frecuenc la con q
.
. E. to - ,
'ttirna actitud · Esto se •puso
de mani i ies
par~ el toleranre", pues aunque cJ superyó "auxil j ar" es en rea
s cornpñrten
est a u
.era , l idad amable, no Jo es en eJ rni smo sentido arc..d co que lan imáge
t . l rmente cuando Meline Kleln discut10 por vez pr m
.lcu a
,
,
._
qu&amp;-1ños
"'reo qua ser 1a
'.'buenas" que el p aciente ha intxoyectado. La Cf.re,;te:dstka
idea de dat· interpretaciones ª nln~s 1:'1:3 • · n~l inan a senillr,c JJr.portantE, d~l superyó e.uxj liai- es quc:: ol conl;:ejo s;;€.&lt; br inda
e~al los anall~tds se i
cto afirm«r que , en .1en - . ,
tremadamente poderoso, tanto
a:l yo se encuentra basado f j rmE-m~nti: sobre consideral'.'ion~s Jte.a.-que la lntúrpretacion es algo ex
t
sentimientos -l
Me refiero a nues ros
1!..~ lj c.u11ümp0Jt.'11te.a6 1 y esto sfrve pare. diferenciar.Jo de Ja par· L
para bien como para ma.
,.- en ~ontraste a nuestras creente mayor deJ superyó O!' igirial.
re~pect~ a la lnterpretacion,
u~hos fundamentos para pen-8 razona,.1.ss.
Parecería que hay m
t tema tien--"'
No obstante, la situ~ción es en ext:r:e:mo .i ni:;egura, existe •
que 1'uestros sentimientos,. en reoelaciónl ºquº~e:s~o, ~chas de
la t~ridertcia constante a dP.struir la distir..ción . El pacünte se
a deformar nuestras creencias.
cua

n~~~,

:-

0

qu: .

O~o:, -

n;s

�163
ejempl o la interpretac~ó~ de un impulso ho~t il . . E~ virtud de ~u
(X)(ier (estrictamente limitado) como superyo auxiliar, el anali~
~a permite que una pequeña cantidad de la energía del ello del
est as creencia• aparentan ser contradictorias consideradas su~. ~fern~ se torn~ consciente (en nuestro caso, baJo la forma de i c ial:menle, y léts cor.t.radiccior,es no :üempre parten de ¿_;_fareñt~s Jll impulso agresivo) (17). Dado que por la naturaleza Je los heesc uelas de J)fms~ient.o, sino que a veces s.:m sostenid~.:: f:n -:·a lio s e l analista es también el objeto de los L~pul sos del elloe '
... d.
.rienc ia , por una persvna. Se nos ha. dict.-:} qu~ si int~rpr e taic,;: del pac iente, dicha cantidad de impulsos ahora liberados sera ;.
demasi ado p r onto o demasi a.do imp1:udent.¿1~.11te , c.or~emos e l riasqo rigida conscientemente hacia el analista;. y éste es e ; punto cr~
de per der Wl paciente;que ~cnos g\ a interprete110~pida y Ptct ico. si todo marcha bien, el yo del paciente se dara cuentadel
damente estamos expuestos a lo r.d SIIQ; que la i.nterpJ:el&lt;1r,iór,. f..ie•1111 ~ntra s te que existe ent re e l caráct er agresivo de sus sentimie~
de dar origen a ataques intolerables e .i.ng-obe:rnableti de angustia, tos y l a natural eza rea l del anal ista , ya que éste no s~ comporal "liberarla" ; que la interpretación es el único ra)do de .Permí- ta como sus objetos arcaicos "buenos o "malos" . Es decir, que el
tirle a un enfermo hacer frente a un ataque ingobernable de an-- reciente distinguirá su objeto fantaseaso a r caico del obJeto --gustia, al "resolverla"; que las interpretaciones deben s iempre- ~al externo. La interpretación se ha convert~do, así '. :n nutareferirse al material en el preciso momento er. que emerge a la . tiva, puest o que ha abier to una br echa en e l cir culo vici~s~ ne~
consciencia; que las más Útiles son realmente las refundas ; "iSed rotico. Como el paciente ha compr obado la falta de agresivi~adprudentes con vuestras interpretaciones;", dice una voz, "¡ Ante de su s uperyó . Simultáneamente a estos hechos y corno co:ola r io, la duda, interpretadi". reza otra. Sin embargo, aunque hay mu-- el enfermo obtendrá acceso al material infantil que esta revivien
cha confusión en todo esto, ne creo que tales opiniones sean ne- do en su relación con el analist a .
cesariamente incompatibles, los diversos consejos pueden r eferu
Ta l es el esquema general de la interpretación mut ativa . Pose a diferente circuntancias y casos, eimplicar distintos usos:
ká not arse que en mi explicación el proceso parece comprender de la palabra "interpretación"
dos fases.
No deseo prejuzgar acerca de si estas dos fases se. p
resent
an
en
sucesión temporal o si pueden ser dos aspectos siEs evidente que se emplea l? palabra en más de un sentido ..
rultáneos
de
un
mismo acontecimiento. Pero con fines descriptiv~s
Después de todo, quizá es sólo un sinónimo de la vieja frase que
ya hemos encontrado: "hacer consciente lo que es inconscient e", es más fácil considerarlas como si fueran sucesivas. Por consiy comparte todas las ambiguedades de esa frase. Porque en un sen guiente , se encuentra prirne-.:o la fase en la que el pacier·te setido, si se entrega un diccionario alemán-inglés a quier. r.c ~::i da cuenta de que ha dirigido directamente hac i a e l ana l:;sto lJTl..aalemán, se le estará dando una colección de int.erprctoC'io:,~s, ~- cantidad particular de energía del ello, y en s e gu~do termin~, creo que en este sentido es que se ha discutido le: natm:alttza dé viene la fase en la que el enfermo comprende que dicha energia ..
la interpretación en un reciente trabajo de i¼Lnfeld (í6 ) Evicfil está d irigida hacia un objeto fantasease arcaico y no sobre unoreal.
temente, tales interpretñcíones descriptivas no tiener. pen:.iner::
con nuestro tema actual, y sin más rodeos, procederi a definir ·
LA PRIMERA FASE DE LA INTEPRETACION
en la forme: más clara que me sea posible una clase particular de
La primera fase de una interpretación mutativa es en sí mis
interpretación , que, en r ea l idad , me parece que constiluye el ÜJ
m
a
compleJa
, y en ella , un~ parte de la relación del ellú ael ~
trumento fundamental de la terapia psicoana l í t i ca y a l a que por
paciente con el analista se hace consciente en virtud de la pos~
conveniencia daré el nombre de interpretación "mutativa".
ción del último como superyó auxiliar. (En el modelo clásico de
una interpretación, primeram~nte se le hará comprende: al enfermo
Primeramente, haré una reseña esquemáti ca de lo que entien·
. ...
d espu
• es , que esque su yo se encuentra en un estado ae tension;
do por interpretaci ón mutativa, dejando los detalles para más a·
tá traba~ando un factor represivo (que su superyó lo a.m~naza con
delante; y con miras a la claridad de la exposición 1 pondré por·
castigar {o} y sólo entonces se le coMunicara ~l impulso dele!lo
'
aque ha desoertado
las protestas del superyo... provocan;~o &amp;ngust1
.
en su yo) . Este es e l e5'¡uema clásico, pero en l a pr~ctica actual.

162

�164

165

el analista opera desde los tres ángulos, simultáneamente o en •
sucesión irregular. ..En un momento• se le puede revelar una ~
ña porción del :superyó del paciente en toda su crueldad; en otro~
la disminución del desamparo de su yo, y aun en otro, se puede.
dirigir su atención a las tentativas de reparación que hace COlkl
compensación por su hostilidad. En algunas ocasiones, una frac--:ción de la energ:ía del ello puede ser incitada direct.amente a •
1
brirse paso por entre los Últimos restos de una resistencia ya.
debilitada. Sin e!Jlbargo, todas estas ~.t·aciones tiene:n una~
racterístiea en común: que se realizan en pequeña escc;Jla, P0r4'11
la interpretación mutativa se rige inevitablemente por Et! Princi
pio de las dosis mínimas. Creo que es un hecho clínico comúnmeñ
te aceptado que las alteraciones presentadas por un paciente m;
rante el análisis parecen ser extremadamente graduales casi siea
pre. Nos inclinamos a sospechar que los cambios repentinos y -:
grandes indican que estan actuando procedimientos sugestivos mas
bien psicoanalíticos. Podrá explicarse la naturaleza gradual delos cambios producidos por el psicoanálisis si dichos caml.ic,s son el resultado de la suma de un número ~~nso de peq-üeños ¡~sos, cada uno de los cuales corresponde a una interpretación mu
tativa. La índole misma de la situación analítica impone la pe:
queñez de los pasos. Cada interpretación involucra la liberación de cierta c~tidad de energía del ello, y como veremos pron
to, silá·cantidad liberada es demasiado grande, está destinado
trastornarse E:l estado de equilibrio altamente inestable que per
mite al analista desempeñarse como el superyó auxiliar del pa:ieÜ
te. Se arriesgará toda la situación analítica, dado que estas li
beraciones de energía del ello pueden ocurrir solamente en vir..:
tud de la actuación del analista como superyó awdli~del enfermo.

a

ExaminemoE con mayor detallé los efectos que sig-uen al intento del analista de llevar a la consciencia del paciente, de una vez, una cantidad demasiado grande de energía del ello (18).
Por una parte, puede no ocurrirnada; por la otra, puede produci!.
se un resultado inmanejable; pero en ninguno de los dos casos se habrá efectuado una interpretación mutativa. En el primero (en el que aparentemente no hay efectos}, el poder del analistacomo superyó auxiliar no habrá sido bastante fuerte para la tarea que se ha impuesto. Esto puede suceder, además, por dos razo
nes diferentes. Una de ellas es que el impulso del ello no haya
sido suficientemente apremiante en el momento en que él tratabade ponerlo de manifies~o, dado que la emergencia de un impulso -

del ello dependen no sólo del permiso del superyó, sino_tambiénEsto
puede ser motivo para el hecho de que~ una :nterpretac1on le_s~
ceda una respuesta apar~ntemente negativa e inocua. Pero el mismo resultado puede ser debido a que el poder de las fuer~a~ rep!.e
sivas del propio paciente sea demasiado grande para permitir que
su yo oiga la voz peisuasiva del superyó auxilia:, no o~stan~: la
urgencia real del impulso del ello. ¡Tenemos aqui un~ situaci~n~
i46ntica desde el punto de vista dinami.co, pero distinta econo~
camente de la próx.inta que hemos de considerar. En éstñ# el pacie~
te acepta la interpretación, o sea que le permite penetrar en su
consciencia al impulso del ello, pero inmediatamente le sobrevive una g~an angustia. Esto se puede manifestar en vario~ sentidos: por ejemplo, el enfermo produce un ataque de angustia, o -111estra signos de enojo "real" con el analista, sin disccrnimie~
to alguno, o puede abandonar el análisis. En cualquiera de es-tos casos , la situación analítica se habrá desbaratado, al menos
.
por el momento. El paciente se estará comportando como el suJeto hipnotizado, quien rompe la relación hipnótica y se despi~rta
de su estado de trance cuando el hipnotizador le ordena la eJecu
ci6n de un acto demasiado en desacuerdo con su propja concia.neta.
Esta situación es maY&amp;i6.luta. si el paciente responde a la. interpretación con un ataque real de angustia o U.'lo de sus equivalentes, pero será latente si el enfenno: nc exterioriza respuesta. Este último caso puede ser el más difícil de los dos, ya que está enmazcarado, y creo que a veces os la consecuencia de un exc~
so de intcrpret.~ción, aún mayor que en el caso en que aparece la
a.-:9u~tia ~anifj~staMente (aunque es obvio que habrá otros fac~orcs de í~portancia, en particular, la naturaleza de la neurosisóel paciente). He atribuído esta amenaza de fracaso de la situ!:.
ci6n analítica a una dosis excesiva de interpxetación, pero podr!a ser más exacto jmputarla a una dosis insuficiente, puesto que no ha ocurrido la segunda fase del proceso interpretativo,en la cual el pacisnte. se da cue11ta qQe su impulso se dirige hacia un ol::jeto fantaseado arcaico y no hacia uno real.
de la urgencia del impulso. o sec1, de su gra~o de catex:~·

LA SEGUNDA FASE DE LA INTERPRETACION

En 1~ segunda fase ds una interp1etación completa, el senti
doqtrealidad dal pacient~ desempeña un papel crucial, pcrque er
reSUlt¿jo exitoso de. esta fase depende de su habilidad para distinguir entre su objeto fantaseado y el analista ~eal, en el mo-

�166

mento crítico de la aparicion en la consciencia ae ~a cant1oact.
liberada de energía del ello. ¿Qué clase de ayuda puede prestar.
el analista al paciente para que perciba esta distinción? Por ;in
1
parte, es mucho lo que puede hacer llevando al enfermo a darse •
cuenta, tan detalladamente como sea posible, de la naturaleza exacta de las experiencias infantiles que determinan su ilngen del
objeto fantaseado. Por otra parte, podría esperarse que tambiéntratara de darle al paciente una descripción clara de él mismo.
tal como es z:ealmente; pero aquí la posición es má complicada.El
problema se encuentra relacionado estrechamente a uno que ya heexpuesto, especialmente el de la extrema labilidad de la posi:iór.
del analista como superyó auxiliar. La situación analítica amenaza todo el tiempo con degenerar en una situación "real". Pero,
en realidad, esto significa lo contrario de lo que aparenta; sig
nifica que el enfermo está siempre a punto de convertir el obje:
to real externo (el analista) en el arcaico, o sea, de proyectar
sobre aquél sus imágenes introyectadas primitivas. En tanto que
el paciente obra de esta manera, el analista se transforma en ob
jeto fantaseado, como cualquier otra persona con la que se en--cuentre el enfermo en la vida real. El analista deja entonces de poseer las ventajas peculiares derivadas de la situación analítica; será introyectado en el superyó del paciente como otros
objetos fantaseados, y no podrá actuar por más tiempo en los sen
tidos que son indispensables para la eficacia de una interpreta:
ci5n mutativa. En esta dificultad, el sentido de realidad del enfermv es un aliado esencial pero muy endeble. Una de las cosas que esperamos del análisis es el mejoramiento de dicho senti
do de realidad; por tanto, es importante no someterlo a un esfuer
zo innecesario. Este es uno de los principales argumentos en favor de que el analista adppte con el paciente una actitud un fO:
co reticente y apartada, de que limite a la hora analítica su re
!ación con él, es decir: de que le presente al enfermo su yo real
en pequeñas dosis. Por esta razón fundamental, el analista debeevitar cualquier comportamiento real que fortalezca el que el pa
ciente lo considere como un objeto fantaseado "bueno" o "malo" _;
Quizá esta es más evidente en lo que respecta 41 objeto "malo".Por ejemplo, si U analista demostrara que estE realmente emocio
nado u horrori"4o por modelos impulsos del ello del enfe!i!IO;
és~e lo trataría c:omo un objeto peligroso y lo introyectaría en
su superyó severo arcaico . Por una parte, disminuiría el poderdel analista de actuar como un superyó auxiliar y de permitir -que el yo del paciente tenga consciencia de sus impulsos del ello,

•

167
o sea que decrecer!a su poder de efectuar la ~imera. !ase de una i.nterpretaei6n mutativa; y per otra parte, como o:&gt;Jeto real ,
se volver1a memos dj ferenciable de lo~: objetos fantaseados "ma
los" del enfermo, hasla el punt.o que también se encona-arra dT
ficultada la realización de la s8&lt;]\lnda fase de una interpreta:ci6n mutativa. Tomemos ot~o ejemplo: supongamos que el analis
ta se comporLa de modo opuesto y que a.premia activamante al eñ
fermo para que d€ tienda suelta a sus impulsos del ello. Exis
te la posibilidad de que el paciente confunda al an&amp;liata con:la imagen de un padre traicionero, qu_e primero lo incita a bus
car gratificación y luego cambia repentinamente su actitud y:lo castiga. En el caso, el yo del enfermo puede tratar de defenderse considerando al analista como si éste fuera su propio
ello, y tratándolo con toda la severidad de que es capaz su su
peryó.'Ambimt aquí el analista corre el riesgo de perder su po
aición privilegiada. Pero igual puede sei: poco prudente pa.ra:el analista el actuar realmente~ el sentido de incitar al pa
ciente a que proyecte sobre el sus objetos "buet101" lntroyectados.=
porque el anfermo tendera a considerarlo como objl!to "bueno• en un sentido arcaico y lo incorporará junto con sus imagenesarcaicas "buenas", usandolo como una pr.oteoci6n contra sus iuia
genes "malas". De ~ste modo, tanto sus iJdp\S ~ 9 infantiles po
sitivos ccmo negativos pueden eludir el anáH•il1 puesto que :su yo no tiene la posibilidad de establecer una comparaci5n en
tre el objeto exte:no fantaseado y el real, puediendo perder :.~
asila oportunidad de adaptarse a un mundo exterior en el quehasta los objetos ''buenos" son tales en un senUdo real y no en el arcaico. Quizá pueda vguirsa que por más buen&amp; wluntad
y prudencia que tenga e-1 analista no podrá ilr:pedir que el paciente proyecte sobre él e,tas variadas jmágencs. Bl argumento es indiscutible; no obstante, toda la efect1vJdad de W'l aná
lisis depende de que eso se produzca. La enseñauza que dejan
esta dificultades es slmplemente que nQs recuerdan los estrechos
limites del sentido de realidad del enfermo. Es un hecho parad6gico, pero verdadero, que el mejor procedimiento para asegurar que su yo será capaz de dintinguir entre fantasía y realidad es el de apaz1.a.rlo de ~sta tanto como sea posible. Su yoes tan d~bil y se encuentra tan a merced del ello y del supery6, gue solo puede hacer frente a la 1ealidad si esta se le ad
ministra en dósis m!nimüs. Y estas dósis son, en realidad,
que el analista le.
bajo la forma de interpretaciones.

ª'

.tas

Ilft'ERPRETACION Y APOYO
Me parece q,¡e

es posible facilitar un acercclDlieuw a los

�t

169
•
problemas de la interpretación y el apoyo por !ledi.o de esta nalista pueden equivaler dinámicamente a una interpretación~
distinción entre las dos fases de la interpRtación. Podrá Sll¡lo
nerse que ambos procedimientos pueden ser útile, o aun esenc1-- tativa,o a una u otra de las dos fases de este proceso. Por ~
jeplo, un mandato "activo" de la especie intentada por Feren~ ·
les en ciertas circunstancias, y desaconsejables y hasta ,Peli:
zi
puede valer como la primera fase de una interpretación; el
grosos en otras. En el caso de la interpretación ( t 9) , la pri
analista
hace uso de su posición peculiar para inducir al enmera de nuestras fases hipoteticas es para •1i.berar" angustia:
fermo, de manera particularmente vigorosa, a que haga conscie!!_
y la segunda para "resolverla". Cuando una cantidad de angus(és ciertos impulsos de su ello. Una de las objeciones a este
tia se encuentra ya presente o a punto de aflorar, una i ntertipo de procedimiento puede expresarse diciendo que el analispretación puede permitir, debido a la eficacia de su segunda ta tiene muy poco control del dosaje de la enerc;iía del ello, y
fase, que el paciente reconozca la irrealidad de su objeto fan
taseado terrorÍfico, reduciendole asi su propia hostilidad y:
escasa garantía de que seguirá la segunda fase de la interpretación, Incidentalmente, puede surgir el mismo patrón dinámico
_pvr consiguiente la angustia. Por otra parte, inducir al yo cuando el analista le exige al enfenno efectuar una fantasía que permita llegar a la consciencia una cantidad de energía del
ello significa evidentemente buscar un acceso de angustia en •forzada", o aun, cuando aquél le hace una pregunta al paciente
(en especial en los primeros tiempos de un análisis). Tambiénuna personalidad con un superyó severo. Esto es precisamenteaquí el analista está dando una interpretación a ciegas; que lo que efectua el análista en la primera fase de Wla interpretaci6n. Por lo que respecta al "apoyo", aquí solo puede alud.u:
puede demostrarle la imposibilidad de pasar más
de su p~i
•ra fase. Por otra parte, en el curso de un análisis se oribrevemente a algunos de los problenas que sucita. Incidentalginan constantemente situaciones en las que el enfermo tiene mente, creo que el té:riiuno necesita ser definido casi con tanta urgencia como la"interpretación", y que abarca varios meca
conciencia de pequeñas cantidades de energía del ello, sin p~
vocación directa alguna por parte del analista. Podría desanismos diferentes. Con respecto a esto, el apoyo puede ser . o:ollarse entonces una situación de an(J\IStia, si no-..fUen- que,considerado como el comportamiento calculado del analista para
el analista, por su comportamiento, o también diríamos, por su
que el paciente lo consideré mas bien un objeto fantaseado "Bue
ausencia
de comportamiento, permite que el paciente movilice no" que uno real. Ya be dado algunas razones para dudar de la_
su
sentido
de realidad y haga la distinción necesaria entre un
conveniencia de esto, aunque el procedimiento parece de gran objeto arcaico y uno real. Lo que el analista hace aquí equivalor en algunas ocasiones, especialmente en los casos psicóti
cos. Además, podría suponerse, a primera vista, que tal actitud vale a efectuar la segunda fase de una interpretación, y todoel episodio puede valer como una interpretación mutativa. Espor parte del analista favorecería directamente la probablidad
difícil
estimar en qué proporción los cambios que ocurren dude hacer una interpretación mutativa. Creo que después de pen
rante
el
análisis pueden no ser debidos a interpretaciones musarlo se verá que este no es el caso, porque, precisamente, eñ
tativas
,(,npU.iiii:LIJ'
de este tipo. Creo que a veces se considetanto que el paciente considere al análista como su objeto fan
ra incorrectamente como ejemplo de apoyo a una situación de e!
taseado, no se produce la segunda fase de la interpretación,:
ta naturaleza.
ya que la esencia de esta es que el enfermo pueda efectuar una
distinción entre su objeto fantaseado y el real. Es ~acto que
se consigue reducir su angustia, pero este cambio nQ se habrá=
llevado a cabo por un método que implique un cambio cualitati"PROXIMIDAD" DE LAS INTERPRETACIONES MUTATIVAS
vo permanente en su superyó. Por tanto, a pe54r de la impor-Ha llegado la oportunidad de dedicarnos a otras caractetancia táctica que posea el apoyo, creo que no se lo puede CO!!,
rísticas
que aparentan ser propiedades esenciales de toda inte!.
siderar como un factor operativo esencial en la terapia psico!
nal!tica.
pretación mutativa. En primer término, ya ha sido tratada una
de ellas al considerar la ausencia de efecto, real o aparente,
que sigue a una interpretaci6n. Una interpretación mutativa Debe reci,11,;fcarse que otros ti.pos de comportamiento del a-

!1:ª.

�170
só l o puede ap l icarse a un impu \so de l ello que se rá r ee1 lmenteen
1--1
e s t ado de catexia. Esto se evi dencia por s í mismo , dado ~e l:&gt;s tl aaterial prof-.mdo mismo es alcanzado únicamente más tarde ,_. _
cambios produc i dos en l a mente del enf emo por una int&lt;itrpreta:ióa ,,r grados, así que no debe anticiparse la aparici6n sÚbita ::;
mutativa sólo puede ser obra de una carga de energía ~e se O?i- -tidades inmanejables de angustia. Sin embargo, en casos axca;
gina en el paciente ; la función del analista es asegurar SÜ!ple-- ei()Dales hay impulsos profundos que pueden ser urgentes en ~~ pe
mente que l a enrgía se canalizará pór una vía en vez de hacerlo. rfodo precoz del análisis, debido a ciertas peculiaridades ar.
por otra. De aquí se deduce que el tipo de interpretación Litor- estruct~a. de la neurosis, encontrándonos, asi, abocados a un a~
mativa &lt;le "diccionario" no será lnutativa, no obstante l o útil~ llli: S1 interpretamos este ma~erial profundo, el ~nto de an-pueda ser como pr eludio de interpretaciones mutativas. Esto nos- ,stia que se produce en el paciente puede ser tan grande ~..1e S'.1
permite varias inferencia s prácticas. Cada interpret ación láutati tido de realidad resulte insuficiente para permitir la ejecuva debe s er "inmediata" emociortalmente; el enfermo debe expenaei
de la segunda fase, peligrando todo el análisis. En casos tarl a como algo r eal. Este requerimiento, de qae las interprdta:crttico~ como los que estamos considerando, no debe pensarse que
c iones deben ser inmediatas, puede expresarse én otra forma di- esanamente se puede evitar la dificultad no dando interpret~
ciendo que hay que dirigirlas -siempre al ~punto de urgencia• ~ · alguna, haciendo interpretaciones más superficiales de mat~
a l gún mo1t1énto se encontrará en aétividad Wl de terminado impui~. · no urgente, 0 tentando ªP:&gt;Y~ al enfermo •. En re~lidad, padel ello: éste es el impulso que en ese momento es posible de in• iece probable que esto~ proced~entos alternativos . sirvan pocoterpretaciórt mtltativa. Indudablemente, no es factible ni deseab~•nad~ para salvar el inc~~veniente; por el contr~rio, ello~ pu~
estar dando :i,nterpretaciones tódo el tiempo, pero como ro ha seña
aun exacerbar la tension creada por la urgencia de los 1mpu!_
lado Melanie Klein, la capacidad de; er~n:- el punto d~ ~ genc.1,¡
profundos, que son la causa real de la ~gustia amenazadora.
cualt¡uier momento es una de las cu~Iidades mas preciadas en =ii.. este modo, puede desencadenarse la angustia a pesar de los e!
nalista (20). i
rp
• ~
J
~
zos paliativos, y en ese caso, lo hará bajo las condicionesa I
~-u. ~
u~
,~9--P o
J!J
desfavorables, o sea, fuera de las influencias mitigantes LA INTERPRETACION ·"PROFUNDA" ~-~ +•
,e_proporciona_el mecani~ de la in~erpretación. Por tanto, es
1
e_
•
,
IDSible que la interpretacion de los l.DlpUlsos urgentes del ello,
El hecho de que, toda inte;pret;ac ión
deb!'.cúrigira II obstante lo profundos que puedan ser, constituya el más segu
·
1 50
..
·
de los dos procedimientos alternativos que se le presentan al
un ~pu
urgente nos colldu':,r o~ a V';Z al t~mor que-,:«a sien~
ista frente a una dificultad de esta Índole.
con tanta frecuencia, de !as ,_o os1tiilidades _expI siva.s -de la ·
J
r'
M,,l'J
pretac~~n,, en particular~ de lo que ~e ~U&lt;!e -~gal!le~~e _pomo in
"ESPEX::IFICIDAD" DE LAS INTERPRETACIONES MUTATIVAS
pretacion ff.t?,ro~unda". Sin embargo, ~o neces!taioos ~
;nos nr:i
lestos J?Or la ,ainbíguedad del término. ya ~e éste deSCJ;ibe, sin
ocasión de volver sobre este punto más adelante, peroduda, la interpretación qel material genéticamente g6xiJao e · ra debo mencionar una cualidad que parece necesario que existóric amente distante de la ·experiencia real del enfenr.~, o del
previamente en una interpretación para que pueda ser mutativa,
que se encuentra bajo una represión espedalrnente intensa. Qe. que quizá sólo sea otro aspecto de la gue ya hemos descripto.cualquier modo, se trata de material que normalmente le resulta
interpretación mutativa debe ser "específica", es decir, depor completo inaccesible a su yo y está muy alejado de él . Ad
lada y concreta. En la práctica, ésta es una cuestión da gra
parece razonable cree r que la angustia expuesta a desencadenar • Cuando un analista se embarca en un tema determinado, no -por el acercamiento de ese material a la consciencia debe predN~re puede evitar que sus interpretaciones comiencen siendo tar Wla gravedad peculiar f21 &gt;
-• La cuestión de si ee innocuo · as y generales, pero finalmente será necesario resolver e int e r pretar dicho •terial depender á, como de coetilmbre, de la
retar todos los detalles del sistema fantaseado del enfermo.
bilidad de efectu.-u- la i¡egunda fase de la interpretación. Potr la misma medida que esto se realice, las interpretaciones seráncomún., el material que es urgente en l as pr.i.M:ra-s étapas de uf
tivas, y se puede explicar gran parte de la necesidad de rená lisis no es pi:ofundo. Al ~ mi.enza debemos tratar sólo con
aparentemente las interpretaciones que ya han sido hechas,
plazamientos
o menos importantes de los impulsos profundos
el hecho de que es menester llenar los detalles. Creo posidemostrar que provienen de esta fuente algunos de los retra
que los analistas desesperanzados atribuyen a la resistencia

la

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I

mas

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.

1,,,,/.J

--

�173

172

:r

aoreacción y el psicoanálisis es muy discutido. sus resultados terapéuticos parecen, hasta cierto pimto, innegables. No
bav duda que de ellos surgió el análisis, y aun en la actuali
del ello del paciente. Parece como si la vag,.1edad en la inter dad existen psicoterapeutas que confían en ellos, casi exclu::pretación diera a las fuerzas defensivas del yo la oportunidad sivamente. Durante la guerra se confirmó ampliamente su efec
por la que siempre están es acecho, de contrariar los intentos' tividad, en los casos de "neurosis traumáticaª. También se ha
del analista para que llegue a la conciencia un impulso del _
sostenido, bastante a menudo, que desempeña un papel princi-ello urgente. Un efecto igualmente torpe puede producrise por pal en la obtención de los resultados del psicoanálisis. Por
ciertas formas de apoyo, tales como el añadir un paralelo etno ejemplo, Ferenczi y Rank declararon que no obstante los avanlógico o una explicación teórica a una interpretaci5n. Proce~ ces de nuestros conocimientos, la abreacción subsistía como dimientos de esta índole pueden convertir, a ultimo momento, _ el agente fundamental en la terapia analÍtica (23). Más reci~
una interpretación mutativa en su contrario. El efecto aparen- temen te, Reik ha defendido una opinión algo similar, declaran
te podrá ser altamente gratificante para el analista, pero la. do que "el factor sorpresa es la parte más importante de la ::experiencia posterior mostrará que no se ha cohseguido nada de técnica analítica" (24). En el capítulo sobre terapéutica de
utilidad permanente, o aun, que se le ha dado al enfermo una 0 • su texto de psicoanálisis, Numberg ha adoptado una actitud me
portunidad de incrementar el poderío de sus defensas. Hemos al nos extrema .(.25) • · Pero también él · considera la abreacción•, c9canzado así, un tópico que no hace mucho trató Edward Glover eñ ~ 1r.0 de los factores componentes en el análisis, y en dos-uno de los muy pocos trabajos, en toda la literatura, que se a- sentidos. En primer término, menciona la mejoría producida por la al9Nacción, y la atribuye al alivio de la tensión endop
voca seriamente al problema de la interpretación (22). Glover
sostiene que es probable que una interpretación gJto~VUZmen.te.i- s!quica por la descarga de los afectos acumulados. En segunnexacta no tenga efecto alguno, mientras que una .llgeJumtente Í!I do término, señala que del proceso real de llevar a la cons-xacta puede provocar un efecto no analítico, o más bien antiana ciencia algo que hasta entonces permanecía inconsciente, surlítico, al permitir que el enfenno haga mas profunda y eficiente ge un alivio de tensión similar, aunque en menor escala. Alsu represión. El usa este concepto como la explicación posible deun- respecto, se basa en una afirmación de Freud de que el acto hecho que siempre ha parecido misterioso: que en los primeros- de hacer consciente cualquier material involucra una descarga
tiempos del análisis s-e lograban resultados terapéuticos, a pe- de energía (26). Por su parte, Radó aparenta juzgar que la asar de que aun no se había descubierto ~ucho de lo que nosotros breacción se opone por su función al anál.isis. Manifiesta que
debe atribuirse el efecto terapéutico de la catarsis (junto conocemos respecto a las características del inconsciente, y por tanto, de que la interpretación debió de haber sido a menu- con otras formas de psicoterapias no. analíticas) al hecho dedo inexacta.
que oferee al paciente una neurosis artificial a cambio de la
original,
y que los fenól!lenQs Qbsexvable~
~e procluce ........._
la
abreacción
son
semejantes
a
los
de
un
ataque
histérico
(27).
LA ABREACCION
una consideración de las opiniones de estas diversas autorida
--..
La posibilidad que discute Glover sirve para recordarnosdes sugiere que lo que nosotros describimos como "abreacción"
lo difícil que es obtener la certeza de que los efectos que si- puede implicar dos procesos diferentes: una descarga de afecguen a a:l.gtma interpretación se deben a ésta verdaderamente y - to y una gratificación libidinal. En tal caso, el primero de
qu~ no son el r~sul tado de un fenómeno transferencial de cu~l-- ello podría ser considerado (al igual que otros procedimientos),
quier na~u:ale 7~.
he señalado que muchos pacientes logran- como un auxiliar ocasional del análisis, sin duda útil, y ha~
una gratificacion directa de la interpretación como tal, y creo ta como un compañero inevitable de las interpretaciones mutaque.alguno~ de los signos sorprendentes de abreacci6n que en otivas; mientras que podr1amos juzgar al segundo como un aconcasione~ sigu:n a una interpretación no deben ser aceptados por tecimiento apto para impedir el análisis, especialmente si no
el analista sl.Ilo como la evidencia de que en un sentido libidise reconociera su verdadera naturaleza. De cualquier modo, pa
nal se ha contribu!do con algo más que con una interpretación.
recería razonable el creer que los efectos de la abreacción
son pennanentes solo en los casos en que el factor etiológico
Sin embargo, todo el problema de las relaciones entre la-

CUM"º

:ª

=

�17 4

175

pr edoainante e s un suceso externo , es deci r , que aquel no ~s
capaz de causar por si mismo una alteración cual i t ativa radical en la mente del enfermo. Es pr obable que w na t uraleza sea
solo auxi liar, no obstante el papel que pudiera desempeñar en
el análisis .

.

INTERPRETACIONES

extratranferenciales es menos probable que ocurra lo que he Uamado la primera fase de una interpretación mutati•a. y por
otra parte, si e_sta se produce, es menos probable ~ le siga
la segunda fase. En otras palabras, una interpretaci6n extra
ttansferencial esta expuesta a ser menos efectiva y 11asarries
gada que una transferencia! (28). cada uno de est0$ puntos merece un breve examen por separado •

EXTBATRANFB~

Es un hecho de la experiencia común entre los análistas,
el
que
con ciertos pacientes es posible continuar indefinidaSi reconsideramos, por un momento , el cuadro que he dadoaente dando interpretaciones sin producir ningún efecto apa-de una inte rpretación mutat i va con sus diferentes caraterísti
rente. En el excelente capítulo histórico de Ferenczi y Rank
cas, notaremos que mi de scripción parece excluir t odas las--=
clases de int erpreta c ione s , con excepción de l as tlt.a.M6elt.Vtda. hay una crítica divertida de esta especie de "fanatismo por l.u . lDebe entenderse que la interpretación extratranf eren-: las interpretaciones" (29). De sus palabras resulta claro que
cial no puede poner en marcha la cadena de acontecimientos que ellos pensaban en las interpreta_ciones extratransferenciales,
he suger i do como la esenc i a de l a terapia psicoanálit ica?. Tal ~rque el peso de su crítica recae en que dicha conducta im-plica el descuido de la situación analítica. Este es el caso
e s mi opinión, y ha s ~o uno de los propósitos fundamentales11s
simple, donde el principal resultado es una pérdida de -al describi r éste trabajo poner en relieve las diferencias diná
micas que existen entre las interpretaciones transferenciales tiempo y energía. Pero hay ocasiones en las cuales la políti
~de dar ristras de interpretáciones extratransferenciales :y las ext ratranferenciales , lo que sin duda ya ha sido obseres
capaz de conducir al analísta a dificultades mas positivas.
vado, pero creo que nW1ca con •suficiente claridad. Podemos ~ el caso de algwias discusiones técnicas realizadas en Viereunir estas distinciones en dos grupos: En primer término ,es
na hace pocos años,Reich (30) llamó la atención sobre los apu
mucho menos probable que las interpretaciones extratanferen-ros en que se ven los analístas noveles por extraer del pacien
ciales sean dadas en el punto de urgencia. Necesariamente esto
te grandes cantidades de material de manera desordenada e in-debe ser así, ya que en el caso de una interpretación extraconexa. Sosten!a que esto puede llevarse a tal extremo, quetranferenoial, el objeto del impulso del ello 110 es el anális
el
aná~isis se_ conviert:a, irremediablemente en caótico. con muta ni se encuentra presente en ese momento, en cambio, el puñ
cho
ac;1.e:r:to senalo &lt;IQe el Jl}ate:r;ial con el que tenemos que enfren
to de urgencia puede hallarse casi . siempre en la transferen:
cia, salvo en los comienzos de un análisis y en otras circuns ~os se. haya e~tratificado, y que al extraerlo, es de la mayor
lllpOrtancia que no haya mas interferencias que las que puedan tancias excepcionales. Se deduce que las intexpretaciones
ayudar
al ordenamiento de los estratos. sin duda el tenía en tratranferenciales tienden a dirigirse a impulsos alejados ei
~ pe~s~iento la analogía con un arqueólogo incompetente, cuya
tiempo y espacio, y que por tanto es probable que se encuen-tren desprovistos de eneJ;gia .mm~;ia,ta. En ca,soq eJ(t:r;emos, - inhabilidad puede anular para siempre la posibilidad de reconsse parece a lq compar ación que hice con entrega de un diccio- ~~ la historia de un sitio importante. No me siente tan penario Alemán-Inglés al paciente. En segundo lugar, en el ca- Slmista sobre los resultados en el caso de un análisis mal conso de una interpr etación extratranfer encial y debido también- ~cid~, ya que la diferencia esencial consiste en que nuestro a l hecho de que el objeto del impulso del e.uo no se encuentra ~terial es viviente, y si se le da la oportunidad, se reestratific~a por ai mismo de acuerdo a su propia armonía; y esta opresente en la realidad, al enf ermo l e r esulta menos fác il -Pllrtunidad es l.a situaci6n analítica. Estoy confonne en cuanta
darse cuenta de la d i stinción que existe entre el objeto real
l la presencia del riesgo, y me parece que "" S muy probable quey el fantaseado. Parece rá a s í, que con las interpretaci ones~ presente cuando se acude excesiva exclusi vamente a la inter

ex

�1i7

176
pretación extratransferenci.al. Los medios de prevenirlo, y elremedio, si es que &amp;1 mal .:e ha producido, radica en volver a.
la interpretación transferencia! en el punto de urgencia. Si •
podemos descrubrir qué material es el"inmediato" en el sentido-,
que he descripto, el probellla de la estratificación se resuehe
automáticamente; y es una característica de la mayor parte delmaterial extratransferenciaJ. el no tener proximidad, y por con•
siguiente, el que su estratificación sea mucho mas difícil de •
decifrar. Las mit'ldidas sugeridas, por Reich para impedir la aparición de este estado caótico no son incompatibles con las lltiaS;
porque el subraya la importancia de interpretar lasJtU.i.6te.JteÚ16
como puestas a los impulsos primarios del ello, y esta es una política abandonada precozmente en la historia del análisis. Una de las características de la resistencia es que surge en re
lación con el analista, de manera que la interpretación de aque
iia- sera casi inevitablemente una interpretación transferencia!.
Los riesgos mas serios que acarrea el hacer interpretacio
nes extratransferenciales se deben a las dificultades inherentes
para completar su segunda fase, o en saber si esta ha sido o norealizada. Por su naturaleza, no se pueden predecir sus efectos.
Parece constituir un riesgo especial el que el enfermo no lleve
a cabo la segunda fase de la interpretación, sino que proyectesobre el analista el impulso del ello que ha hecho conciente.,
No hay duda que dicho riesgo se aplica también, hasta cierto punto, a las interpretaciones transferenciales. Pero es menosprobable que se produzca esta situación si el objeto del impul·
so del ello se encuentra presente en la realidad, y, ademas, si
se trata de la misma persona que hace la interpretación (31).
( Podemos recordar una vez mas el problema de la interpretación
profunda,, y señalar que aun en las circunstancias más desfavora
bles sus peligros pai;ecen disminuirse en gran parte, si la inter
pretación es transferencia!). Además, en el caso de \.Ula inter..:
pretación extratransferencial parece que hay mayor pel.igro de que
transcurrra silenciosaniente todo este proceso, siendo as! descui
dado, particularmente en los comienzos de un análisis. Por esta
razón parece ser de importancia el estar alerta a las COJUPlicaciones transferenciales luego de dar una interpretación extJ;atransferencial. Esta peculiaridad de las interpretaciones extra
transferenciales es \.Ula de las mas importantes desde un punto ~
vista prSctico. A dicha peculiaridad se debe que- éstd~;puedan !.
tuar como "alimentadores" de la situación transferenc1ai, prepa-

rando asi el terreno para las interpretaciones mutativas. En -otras palabras, al dar una interpretación extr.atransferencial, 11 analista puede provocar a menudo w1a situación en la transferencia que luego le permita hacer una interpretación mutativa. IIO se debe suponer que por que yo le atribuya estas cualidades especiales a las interpretaciones transferenc¿ales no se puedanefectuar otras.
Por el contrario, es posible que una gran mayo
ria de nuestras interpretaciones se realicen fuera de la ttansfe
rencia, aunque debería agregarse~ que a menudo sucetie que al dar
ostensiblemente una interpretación extratransferencial e iJ\\plici
tamente estamos haciendo una transferencial.
No s~lo de grose=llas_,c::_e pvede hacP...r un paste, y si bien ez cierto que las inter
pretaciones extratransferenciales no son mutativas en su mayor :parte, no por ello son las menos esenciales, aunque no p1·oduzcan
por si mismas los resultados decisivos que involucran el cambio
dur¡..de~Q en la n¡ente del enferll)O. Si se me permite hace,: una analogfa ~n las trincheras de la gue~ra, el aceptar una interpxeta
ci6n transferencia! corresponde a la captura óe una posición gra
ve, mientras que las interpretaciones extratransferencjales se a
eentejan al avance general y consolidación de una linea fresca,:lo que se hace posible por la captura de aquella. cuando este a
vanee general pase mas alla de cierto punto abra otro impedimen:to, y antes de que se pueda volver a p~ogresar será necesario capturar la nueva posición llave. El curso normal de los acontecimientos en un analisis, estara representado por Wla osila-ción de este tipo entre las interpretaciones transferenciales y
las extratransferenciales.
IAS INTERPRETACIONES MUTATIVAS Y EL ANALISTA
Aunque el dar interpretaciones mutativas sclo puede ocu~ar
una pequeña porción del tratamiento psicoanalitico, de acuerdo con mi hipótesis será la parte mas importante desde el punto devista de la influencia sobre la mente del enfermo (32). Puede -ser de interés considerar finalmente, como afecta al analista un
momento que tiene tanta impcratancia para el enfermo. Mrs Klein
me ha sugerido que el analista, al hacer interpretaciones, debesuperar alguna dificultad interna esP':cial. Estoy seguro que esto se aplica particularmente al dar las interpretaciones mutati
vas. Lo demuestra la form~ como la evitan los psicoterapeutai
de escuelas no psicoanalíticas; pero muchos psicoanalistas sed
ran cuenta de que albergan en su interior trazas de las mismas~

�179

tendencias. CQno racionali.zaci6n puede aludirse a l.&amp; dificultad
de decidir si ha llegado o no el DIOllento particulu • ~cer una
interpretación. Pero detras de esto hay, a veces, \1llll dificultad
en""- la interpretación, porque el analista parece tener la ten
taci6n constante de hacer cualquier otra cosa en su ftiemplazo. :
Puede efectuar preguntas, dar apoyos, aconsejar o extenderse en
disertaciones teóricas, o awi realizar interpretaciones, pero no
son matativas sino extratransferenciales, la qqe c~eciendo deproxi.Jaidad son ambiguas o inexactas. Puede también dar do:; o mas interpretaciones alternativas, sinaultaneamente, o pUede hacer interpretaciones mostrando al mismo tiempo su propio except!
sismo respecto a ellas.
Todo esto sugiere, qqe el realizar una interpretación mu-

tativa constituye un hecho crucial, tanto para el analista C0D)
para el paciente, y qqe al hacerlo_ se ~ exponiendo _a algun peligro grande-. Podeemos comprender mejor esta ~estión. cuando reflexionemos que el aaalista en el momento de la -iñterpretación, en realidad esta evocando deliberadamente una cantidad de
energ!a del ello del ~~erJ?O_, viviente, definida y que se diricre
directamente hacia el. - . mcaento, más que ningún otro, pone a¡
prueba sus relaciones coh sus propios impulsos -inconscientes.

NOTAS

1.- Traducido y reproduc1."do de "The International Journal of-

Psychoanalysis", vol.xv, 1934. y en Rev . de Psicoanálisisvol. v.

2.- Collected Papers, vol. II.
3,- Página 381 .
4.- fiue.vM

Con6eJLe.nc-i.M de Il'IVLOdu.c.wn al P~.lcoanáLU.U.

(1933), pág . 194.

s.-

Pág inas 117-118 .

6.- Página 77.

7.- En un trabaj o de Freud presentado en el Congres o de Ber-Jín en 1922 y desarrollado subsiguientemente en F.t yo Y e1.
cu.o (1923) .

s.- '"The

International Journal of Psycho-Analysis", vol. IV , -

1923.
9. - En el Congreso de Salzhur~o, en 1924: VuCJt-ipci.6n me.ta.phi
col6g.lc.a del pMc.uo de c.ult.ltc.-lón.
10.- Leído, también, por vez primera, en Salzburgo r en 1924.
11.- "The International Journal of Psycho-Analysis", Vol. VI,1 ~}25; en una prueba revisada, en alemán, Ze.ltóc.W6..t, Bd.,.
X.TI , 192&lt;;.

12. - l~sta hipóteds parece implicar una contradicción con alg~
n..~s declaraciones autorizadas, de acuerdo con las cuales la estructuración del superyo se lleva a cabo finalmente en una edad muy temprana. Así, Freud parece !ostener en V!,
rjos pasajes que el superyó (o al menos su nucleo central~
s e forma definitivamente en el per!odo en .el que el niño surgedesucomplejodeEdipo.(Vease, por ejempl~, El. IJO Y el
dl..c,
68-69). De idéntica manera, Melan1e !?'ein
bla de
e el superyó "cesa" en su des~rollo Y ha ~erm::
nedQ" ~formac~ón al comienzo del periodo de latencia.
(f'6.(.C.0~.l\ áel. n-lño, págs. 250 y 252) , aunque en mu---

P••

ha:-

�1g O
l3 1
chos otros pasajes ella dice que el superyó puede, ser alt
r~o por el análisis a ~ edad más tardta. No sé basta~
qu,e. punto la contradicción es real. Mi teoría refuta en lo
m!nimo el hecho de que en el curso nonaa1 de los acontecimien~s ~ el superyó se ~stablece en una época preco~ y qa,
subsiguientenente, persiste inalterado. Por cierto que f
raa parte de. mi opinión, el que en la ~ráctica nada
alterarlo sino el proceso del psicoanalisis. Es conocido _
que en m1:1c~s ~pect~s la situación analítica reconstitu;e
u.na condicio~ infantil en el paciente, así que el hecho de
¡1-e s~ analizándose puede arrojar, por así decirlo, el su~
'l&gt;erYo del e n f ~ al crisol nuevamente. o quid es otro ____.- -l.i~filÜ.a natura&gt;leaa..noádulta.delneurótico, el que su su-.· - _peryo subsiste en un estado maleable.

puede,°:

13.::. Véase.

P-6i.c.oa.n41,,,,i,,6.á, del
nüio (1932) , en varios p asaJes,
·
,,
-

especialmente los capitulas VIII y

u.

1
4--

MELANIE KLEIN ha sugerido a menudo una opinión similar vé
ase, po: ejeq:,lo, 1'-6i.c.oan4U.6,ll, del n.llio, pág. 369. La ~is
ma ha,,sido desarrollada más explicitamente y con mayor ex:
tensi~n por MELITA ~BBERG: ZWL P1,ycJwanat.y1,e. a.sou.a-.te-Jt 1Gúule4 f#f.d J~helt. t-Zút:4chlú6,t, Bd. XVIII, 1932).

15.- Esta tendencia a establecer una separación entre objetos"bueno" Y "malo" introyectados es discutida por MELANIE - "KiiED! •en.,.su q-abajo P1,i.c.ogbiu.it, de. l.t,1, ut.ado1, mantac.ode.p,te.6-&lt;.V~4, "Ini:e~~ional Journal of Psycho-Analysis", vol.
XVI, pag. 35.
l6.- VeJr. l 'tglú66 deJr. Veatung .ln deJr. P1,yc.hoanttt.y1,e., "Zeitschrift Für ang~w~dte Psychologie", Bd. 42, 1932. GerO hizo un
resumen critico de este trabajo en "Imago", Bd. XIX, 1933.

17.- No intento describir el proceso en términos metapsicológi
~ $ conectos. En Opinión cié Freud, por ejemplo, la antíte
s¡s entre consciente e inconsciente no es aplicable,estric
tamente hab¡ando, a los impulsos instintivos, sino a las T
deas que los represf!lltan en la mente. (The Unc.on.6c.i.outi
l lected. Papers, vol. IV, pág. 109). No obstante., a 1os' e-:
teotos,. de la sencillez, hablo durante todo este trabajo de
"hacer conscientea- los impulsos del ello".

co

18.- Parece como si también inter'\-'iniera un factor ~ v o
es decir, que para el yo, algunas C.Weé de ilnpulsos del e

llo le resultarían más repugnantes que otras.
19.- Por lo que respecta a la necesidad de "interpretaciones -

continuas y profundas", a fin de disminuir o prevenir ataques de angustia, véase la obre de MELANIE KLEIN: The P1,yc.ho-Anal.y1,i6 06 Ch,il,dl(.en, págs. 58-59. Por otra parte: "La
angusti a per.beneciente a los niveles profundos es muchomás
grande, tanto en cantidad cuanto en intensidad; por tanto,
es imperativo regular debidamente su liberación." (lb.úi.,pág. 139.)
20.-

Tite. P1,ycJwa.na.t.y1,ió 06 Chil.dlt.e.n, págs.

21.-

Ifúd., pág.

58-59.

139.

t:heJULpeu:ti.c. E66ec..t 06 1ne.xac.t ZnteJr.pltúa.U.on, "The In
ternational Journal of Psycho-Analysis", vol.XII, 1931.

22.- The

23.- E~1,u.ele deJt P1,ycJwa.na.ty1,e (1924), pág. 27.
24.- Ne,w fJh.y4 br. P1,yc.ho-Ana.lyüe Tec.hn.lque., "The International
Journal of Psycho-Analysis", vol. XIV, 1933.

25.- AUgeme..lne NeuJt.01,eJlleb1r.e. au6 p1&gt;yc.hoanaly.tl6c.he1t GJwndla.ge
(1932), págs. 303-304. Este capítulo aparece en inglés enuna versión abreviada y cano contribución al trabajo de LO
RANO: 1'1,yc.ho-Anal.!J1d..4 To-da.y (19-33). En la amplia lista
NUNBERG sobre los factores que acttían en la terapia analítica creo que hay muy poco que disienta con las opinionesvertidas en el trabajo presente, aunque he dado una explicación diferente acerca de la interrelación que exista entre áquellos factores.

de

26.- M46

a.U.4. del

plÚJt.Ci.p.lo

del. p.tac.eJL, pág.

2a.

PJLútc.i..ple. .ln P1,yc.ho-Analytic. Tec.lmi.que., "The
International Journal of Psycho-Analysis", vol. VI, 1925.

27 .- The Ec.onomic

28.- Esto concuerda con el hecho de que los sudoanalistas y -los analistas"silvestres" se limitan generalmente a las iE_

�18 2
terpretacione~ extratransfa~enciales. Deberá recordars~e
esto era genuino del prototipo de analista "silvestre" d
crito por FREUD (Obt,eJtva.;t¿olt6 on "Wii.d" P-óycho-Anal..yt,-ú e~
1910, CoUected PapeJU,,Vol. II).
'
29.-

En,t,,.v.lc.kiungJ..uei.e deJt. P.t,yc.hoanai.yJ..e, pág. 31.

~b0

30.-. Hur.feh:t
dM _"Semi.naJL ól.vt p¿,yc.hoanal..ywc.he TheJt.a..p-i.e."
~n ú:i.en, ¿e.,lt/.)e/vi.,(.,ót, Bd. XIII, 1927. Este trabajo ha sido
reeditado recientemente como un capítulo del volumen de -REICH sobre ChoJw.fú:.eJt.a..no.l.tjJ..e (1933), el que contiene gran
cantidad de material con una relación interesante con el tópico del trabajo presente.
31.- Parece probable que toda la posibilidad de hacer interpr!
taciones mutativas dependa de que en la situaci0n analítica, tanto el que da la interpretación como el objeto delimpulso del ello interpretado sean la misma persona. No me
refiero aquí al argumento mencionado anteriormente, de que
en tal condición es más fácil para el enfermo distinguir entre su objeto fantaseado y el objeto real, _sino a una -consideración más profunda. Como ya he sostenido, el super
yó original del paciente es el producto de la introyecció;
de sus objetos arcaicos, deformados por la proyección de los impulsos infantiles del ello. También sugerido que con
los Únicos medios con que contamos para alterar el carác-ter de este superyó severo primitivo es con la ñiecfi"ación ~· -de un superyó auxiliar, oue es el resultado de la introyec
ción que el paciente hac; de su analista corno un objeto. :
Desde este punto de vista, puede considerarse el proceso del análisis como la infiltración del superyó auxiliar y su mayor contacto con el yo y la realidad en el superyó original, que es inadaptable y rígido. Esta infiltración es
obra de las interpretaciones mutativas, y consiste en el proceso repetido de introyección de las imágenes del ana-lista, así que la calidad del superyó original se va cambi
ando gra¿ualr.iente, dadc que aquellas i.reágenes pertenecen a
~~a ~e~sona ~eal y r.c se deben a ur.a ~royecciór. de:ormada
y arcaica. Desde q..ie la finalicac ce las ir.terpretaciones~utativas es causar la i;.troyeccié~ del a;.alista, se deduce que este últL~o ~ebe ser otjetc de los ~~~ulsos ~ue a-

quellas interpretan. Si esto es exacto, las opiniones ex-presadas en el trabajo presente requieren algunas enmien-das, porque en tal caso, el primer criterio de una inter-- .
pretación mutativa será que la interpretación sea transfe.E,_
encial. No obstante, la calidad de urgencia continuará siendo importante, pues de todas las interpretaciones transferenciales posibles de realizar en un momento dado, sóloserán mutativas las que traten con un impulso urgente en extremo del ello, no podrá ser nunca mutativa, aunque sinduda podría causar un alivio temporario por abreacción o a
poyo.
32.- Llegados a este punto, me gustaría recordar nuevamente al

lector la propia explicación 4e Freud sobre la naturalezaesencial de la terapia psicoanálitica. Citaré algunas pal2_
bras de su Autob.logJta.plúc.al St:udy (1925): "Es exacto queel
psicoanálisis, como otros procedimientos psicoterapeúticos
emplea el instrumento de la sugestión (o transferencia}.La
diferencia es la siguiente: que en el análisis no se le -permite desempeñar el papel decisivo en la determinaciónde
los resultados. Se la usa, en cambio, par~ inducir al pa-ciente a ejecutar un trabajo mental: la superación de su resistencia de transferencia, la que involucra una alteración pezmanente en su economía psíquica. El analista lleva
al enfermo a hacer consciente la transferencia. Esta ser!:_
suelve al convencerlo de que en su actitud transferencial
está reviviendo relaciones emocionales que tenían su ori-gen en las cargas de objeto más primitivas, durante el período reprimido de su infancia" (pág. 77). Como podrá verse, el trabajo presente es poco más que una elaboración de
estas sentencias de Freud.

�Participación de la Mu,ier
en la Realidad Argentina
-COMISIOK DE SALUD ~1ENTAL DE

LA CASA DEL PUEBLO ARGENTINO
La dictadura fascista dependiente que oprime la ~.rgen
tina, revela la incapacidad del capitalismo para continuar-:
su reproducción en condiciones democráticas, Al igual que en los países hermanos, Chile, Brasil, Uruguay, Bolivia y Pa
raguay, las clases dorninant~s de nuestro país no vacilaron-:
en quitarsé la máscara cuando el avance de las fuerzas popula~es amenazó sus privilegios. Su política, en total artnonía
con las directiv~s del Pentáqono y el F.M.I. exhibió y exhibe una total carencia de escrúpulos, una falta de respeto alos derechos humanos más element1-les. El úni.co principio -realmente vigente es el de defender a toda costa, sin repcrar
en medio alguno, los tradicionales privilegios d€ la oligarquía local y de las cla~es burguesas: la propieda&lt;l las altas
ganancias, la explotación del pueblo.

El terror más sangriento, las torturas feroces,la mire-•
~te . cotidiana, constituyen la realidad argentina actual.

~I

les de asesinados, jóvenes en su mayoría, decena~ de miles:de desaparecidos y encarcelados, son el resultado de un plan
destinado a garantizar por un largo período la reinstalación
de la Argentina corno factoría de la gran burguesía interna-cional.
El fascismo necesita extraer de raíz toda semilla rebelde, toda posibilidad de pensamiento crítico organizado, para poder ofrecer un nuevo amanecer al capitalismo, un refu
gio seguro y próspero a los capitales, propensos en los últi
mos años a emigrar a tierras propicias.
Para lograr sus objetivos, las clases dominantes hanorquestado el terror que penetra en las casas, perturba la vida familiar, ataca las relaciones humanas y los sentimientos de seguridad de los individuos.
La familia argentina se ha visto, en poco tiempo, ata

�B6
c~da profundamente en su funcionamiento y seguridad. Es Feligroso hablar, es peligroso estudiar, es :eligroso tener al!Úgcs, es peligroso hablar por teléfono, es ~elioroso ser a•
dolescente. Hay que callar cuando los preci~s s~n vertigi
nosamente y evitar con oucho cuidado toda rebeldía por los~
bajos salarios (según información oficial proporcionada corel Instituto de Estad!stica y censo, el salario real del-obre
ro peón en agosto de 1977, había descendido en un 44\, res--pecto del salario de 1974). Las huelgas son anti-argentinas
Y hay que rehuir toda posible solidaridad con los comfañeros
de trabajo. La radio y la televisión incitan a la delación,
en las fábricas y universidades prolifera el espionaje, el gobierno proclama los derechos de los patrones y las obligaciones de los obreros, La represión descarga su violencia por igual sobre mujeres y hombre s, La clase dominante sabeque la mujer argentina, desde hace ya muchos años, participa
en el desarrollo de la vida nacional, de modo relevante,
El terror apunta a constituirse en una instancia ínter
na de la familia y del individuo, que estructura su personalidad Y funcionamiento y supervisa sus acciones, Ello supone la articulación de formas patológicas que tienden a degra
dar las relaciones humanas y entorpecen el desarrollo y la:creatividad. A mayor autoritarismo , menor el espacio para una vida digna, para la expresión de sentimientos y para lasalud mental. El autoritarismo supone una familia jerarquizada, prolongada en la escuela, en la fábrica, en la iglesia.
Un mundo que reafirme todos los dtas su rechazo al cambio y
a la inteligencia, para garantizar la continuidad de un sistema en que hombres e instituciones deben marchar ordenada-mente al compás de la valorización de los capitales,
la meta que se agita utópicamente en los proyectos políticos de los grupos dominantes, es que esta inoculaci~ndel
terror configure a la larga, la presencia silenciosa del poder Y la jerarquía en el interior de individuos e institucio
nes, para poder, una vez más, proclamar la Republica, sentar
se sobre las grandes palabras "libertad","democracia" , en la
seguridad de que el aplastamiento de los espíritus y la demolición de las instituciones garantizará por un tiempo la reproducción apacible del sistema.

El terror y la propaganda masiva están.destinados a c~
rromper los criterios de realidad, a crear un clima psicoti-

1~ 7
1&amp;Qte en el. cual el Poder de ailitar •• y paramilita.J::.~s s~
cannipresente y todopoderoso, Todo indiYiduo que no se ajuste a las estrechas sendas permitidas, debe sentirse en irfrac
eión y en peligro.
A esa ¿irección apuntan las amenazas abiertas y bruta~es, proferidas por los jerarcas del sistema anuncia~do por
todos los medios de difusión, la aniquilación de quienes e~
frenten al sistema, ce quienes los ayuden, de sus feilias y
~igos, de quienes no los delaten, de quienes piens•n COffiO ellos o lo hayan hecho alguna vez; y más temible aún son las
amenazas que flotan en la sombra.que navegan en los r..unores,
en las medias palacras y en los silencios, las que derivan del conocimiento de que grupos de asesinos· penetran en las c~sas por la madrugada, gozando de total impunidad.
la mujer, como ya lo hemos señalado, es una de las víc
timas escogidas por el terror organizado. A ella le serán:dirigidos mensajes que, a través de los medios masivos de e~
municación, la inciten a vigilar las actividades de la familia, a supervisar las lecturas, las amistades, los pensamie~
tos de los hijos. Los discursos y las acciones oficiales i,!!_
tentarán doblegarla dentro de un modelo de mujer cómplice de
sus objetivos represivos y neutralizada en su participaciónsocial.

Este es el intento del fascismo dependiente que hoy impera en la .Argentina, Pero, lhasta qué punto podrá aniqu!_
lar la participación popular, en la cual el aporte de la mu~
jer ha sido de un significativo valor? La mujer, en nuestropaís, ha constituido una presencia activa y creadora, en elamplio espectro del quehacer nacional: en la economía, en la
política, en la educación, en la salud, en la resistencia,
Ciertos grupos psicoanalíticos, cuyos intereses consciente o ingenuamente, están vinculados con el orden instit~
cional vigente, intentan expli«ar esta conducta de la mujer,
refiriéndola a la insatisfacción pe1'$onaL a la neurosis ind!_
vidual, a la necesidad de compensar sus carencias, al maso-quismo, a las privaciones orales tempranas. Nosotros entendemos que es en la articulación de las instancias psicológicas con las histórico sociales, desde donde debemos partir para investigar la realidad de la mujer argentina.
A esta altura, deberíamos presentar en esta mesa, en-

�13 g
términos clínicos, las ccnsec~encias que, sotre la psicclogía
femenina, ger.era la situación descripta. Pero aq,~í, carece-mos de investigaciones q,.Je nos per!!\itan apertar concl·.1sior.esesclarecedoras. .l\quÍ tenemos un vacío, ·..:."t espacio en blancoque es tambiér. el ?rotagonista de este discurso. Este vacío.
es consecuencia de la total imposibilidad de realizar, en l aAr9entina actual, una investigación en Psicología Clínica que
se refiera a los {enórnenos sociales, que trascienda lo intras
cendente, que contextúe los fenómenos psicopatológicos en sus
raíce~ sociales e históricas. La represión, también en el -eampo de la Psicología Clínica, crea ese espacio vacío, ese discttz:so muerto, coherente con destrucción de la cultura, con
el ataque al pensamiento, con la mistificación de la realidad.
Es cierto, parte de la actual realidad argentina se tes
timonia en un gran vacío, Porque el espacio para producir iñ
vestigaciones que aporten al esclarecimiento y enriquecimiento
del tema qu~ nos ocupa, es casi inexistente dentro de una situación en la que apenas queda espacio para la vida,
Pero también es cierto que el pueblo argentino ofrece cotidianamente otro testimonio: su respuesta de repudio a la
deva sta ción y a la muerte expresada en sus cada vez más impo~
tantes acciones de resistencia.

Notas e lnformes

�Facultad de Psicología de la U.A.Q.:
Algo Más que una Opción*
LIC. HORACIO FOLADORI

�193

La Facultad de Psicología de la UAQ se ha ubicado en un lu
gar relevante en lo que tiene que ver con la formación del
psicólogo clínico, estando al más alto nivel tanto desde el
punto de vista de la coordinación docente como de las posibill.
dades de formación de los futuros profesionistas. En este sen
tido, y corno lo mostraremos en este artículo, se han unificado
una cantidad de esfuerzos que apuntando en una misma dirección,
han permitido ir logrando pasos de concretización de iniciativas que hacen que dicho proceso se haya convertido en algo i-rreversible. Debe destacarse el esfuerzo combinado de alwnnos
y maestros que en un clima de democrática participación han e~
contrado vías adecuadas para consolidar situaciones con un per
manente sentido de autocrítica que ha sorteado, no sin dificul
tades, errores, en aras de un beneficio común. Pero pasemos
ver en los hechos las distintas medidas adoptadas que han pos_!,
bilitado este avance cualitativo colocando a la UAQ al frentede los instit~tos pÚblicos de formación de psicólogos del paÍ&amp;

a

I. Definición de una teoría psicolÓgica y de una teoría so
cial
-Tal como lo han señalado diversos autores contemporáneos,
la llamada ciencia psicológica dista mucho de haber alcanzadodicho nivel. Mas bien nos encontramos con un conjunto de múl~
tiples prácticas (muchas de ellas sin fundamentación teórica),
que partiendo de marcos filosófico-conceptuales diversos, han
estudiado con muy distintos grados de rigurosidad su objeto, señalando conclusiones. Así, el campo psicológico se ha con-vertido en un mosaico (mal delimitado) producto de una verdad!_

* Los datos para la elaboración de este artículo fueron tomados del

informe presentado al Sr. Rector de la UAQ por el Director de
Facultad de Psicología , Lic. Fernando Tapia Rivera.

la

�ra ~escclanza de pseudoteorías y generalizacicnes e.~p!ricas~~~
configurar. oúltiples "objetos" de estudio sin la I':'.enor con---gr..2encia. Lo tradicional hasta el momento --apoyado en el liberalismo científico-- ha sido brindar al estudiante la ¡:ositi
lidad de estudiar todas y cada una de dichas ccncepciones, e~el supuesto (erróneo) de que en ~n futuro cercano, él podrá elegir aquella doctrina psicológica que más se avenga a sus necesidades e intereses. Ello produce --dada la complejidad de
los enfoques psicológicos-- que el estudiante tenga un panorama sumamente amplio de la psicología o de las psicologías, pero que a su vez no cuente con ningún instrumento para su práctica profesional ya que al estudiar muchas cosas hace que no se pueda profundizar ninguna.
En este sentido la Facultad de Psicología de la UAQ ha tia~
áo un paso al frente al hacer consciente dicha contradicción y
decidirse a elegir una doctrina psicológica, eje de toda la ca
rrera, que permitiera una adecuada p~ofundización teórica y:
técnica, que facilitara el aprendizaje específico de su campo
de trabajo y que brindara las mayores garantías de un trabajo
realmente científico.
Arribar a dicha elección no fue fácil, hubo que plantearse
un momento previo constituido por la elección de una doctrina
social, ya que el futuro psicólogo ejercerá su profesión en la
RepÚblica Mexicana, país integrante del concierto latinoamericano y que presenta ciertas características socioeconómicas y
culturales que determinan condiciones particulares para el
ejercicio profesional. En este sentido no es lo mismo ser psicólogo en países desarrollados occidentales, en países desarr~
llados socialistas o en países dependientes. Se imponía entonces la necesidad de recurrir a una doctrina social que facilitara el análisis de la realidad social y política y que reubicara en su interior, a la teoría psicológica y a su práctica.
Pero además, se necesitaba de una teoría social que pudiese dar cuenta del modo en que cada doctrina psicológica ha sido producida, respondiendo a qué intereses, con qué núcleos de
"cientificidad.. , en qué condiciones históricas y con qué proyectos sociales. Es decir, una teoría social que contara con
explicaciones sobre el proceso de producción científica,
que
discutiera el nivel de congruencia interna de cada doctrina }'
tendiera a la jerarquización y articulación d~ las diversas -~eorías psicológicas.

Fir.alr.ente, y por lo ya se~alaco, se eligié er. prL~er tértlno al ~aterialisn-.o histórico, ciencia de la ~is~oria, cr~e a
,u vez da orígen a una epister.olog!a materialista. ~ue pemite
la discusión profunda y concreta .::e las doctrinas psicolÓgicas
en cuestión. Oe dicha crítica surgió el psicoanálisis corco la
teoría psicolÓgica más congruente y completa (er. el er.tendido
de que es una ciencia en construcción, como todas las
cien-cias), ciencia del nivel de lo psicolÓgico, (iUe cor. su técnica
persigue y posibilita la transformación del objete concreto -real.
Tales pasos no suponen, la exclusión sin más, de todo
el
resto de las teorías psicológicas, sino que por el contrario,
determinado el marco básico, el trabajo se amplía a buscar pu~
tos de articulación de otras doctrinas con el psicoanálisis o
a definir desde el psicoAnálisis los aportes que puedan resultar innovadores por parte de otras corrientes. De este modo el
estudio de la materia psicológica no se realiza caóticamente,
sino por el contrario en forma sistemática siguiéndose la línea definida a priori.
II. Modificaciones en el plan de estudios
Tales postulados suponían una reestructuración del plan de
estudios de la licenciatura que traería congruencia con las elecciones realizadas. Tal es asi que muchas materias cambiaron
de nombre y de temario; con respecto a otras, simplemente
se
4tfinió su contenido. En ese sentido, la tan famosa libertad
le cátedra -- muchas veces mal entendida-- hacía que cada docente pudiese dar en su materia el tema que se le ocurriera -lin percatarse de la necesi.dad de coordinación entre las diferentes asignaturas. Una cosa es que el docente dicteisu clase
como le guste y otra muy diferente es que haciendo_o1dcs so:-dos a los planes de estudio hable del tema que s~rJa des~ interés. Las modifjcaciones en los planes de estudio
corrieron
paral~las con una rcestructur~ción administrativa, la que supervisarla y colaboraría con el personal docente en la complementación y coordinación de tem~s y cátedras.
En lo que tiene que ver con el plan de estudios se introd~
jeron las siguientes modificaciones:
a) cuatro semestres de epistemología. En ellos se estudian
las relaciones de la psicolog!a con las ciencias naturales 1Y
sus diferencias); con las ciencias sociales, y el nivel de cie~

�19(,

197

tificidac q-Je cada una de las escuelas psicológicas ha alcanza
de.
t:) Tres semestres donce se estuó.ia el desarrollo social, •
político y económico de Méxicc, el problema de la e~~cación y
las determinantes de la estructura fa~iliar.

c) Cuatro semestres donde se estudia la Teoría Psicoanalítica, y el !-tétodo Clínico en psicología.
d) Tres semestres dondes~ incorporan asignaturas de Técnica de la Entrevista --segÚn la teoría analítica-- y las su-pervisiones de las prácticas que la misma requiere.
e) El resto de las modificaciones responde a la ampliación
de programas en materias ya establecidas o a la redefinición de sus contenidos (Psicología Existencial, Gestalt, Evolutiva,
etc.).
~i bien los cambios son positivos, falta aún mucho por hacer en lo que tiene que ver con la coordinación de las mate--rias; por ejemplo, permanecen aún asignaturas como un semestre
de Terapia Familiar en el nivel de licenciatura que sirven sólo para información. En la medida en que sea posible centrar estas materias en la profundización sistemática de la teoría y
técnica analítica en el nivel de licenciatura, se podrán dejar
varios semestres para dedicarlos a Terapia ?aitiliar en los a.
sos de maestría. En esta linea se continua trabajando.
III. Experiencia con grupos psicoanalíticos.
La formación de psicologos clínicos requiere imprescindi--

blemente de un muy buen conocimiento de uno mismo. Dicho requ!
sito, señalado por Freud en los orígenes del psicoanálisis, d!
bía también ser incorporado a la formación de psicologos en -Queretaro. Fue así corno se comenzó --ya hace más de un año-con la apertura de un grupo terapéutico-didáctico para alumnos
de la maestría y meses después se abrió un segundo para alumnos
de licenciatura. Independi~ntemente, otras personas se anali-zan en forma individual. La puesta en funcionamiento delosg~
pos fue según las pautas generales de la experiencia de la UNAI!
(1), con las modificaciones que por su situación particular h~
bo de introducirse. Es de destacar que si bien los mismos fun·
cionaron en la UNAM durante algo más de dos años, la nueva di·
rección no ha propiciado que la experiencia continuara, siendo
en estos momentos los grupos de Queretaro, los únicos
grupos

analíticos institucionales que están en funcionamiento en una
universidad estatal (al menos de todas aquellas escuelas de ias que tenemos datos).
La experiencia de Querétaro ha permitido replantear una infinidad de cuestiones de la práctica analítica en el medio
universitario, entre los que se destacan las nuevas determin!_
ciones institucionales --ahora pÚblicas en lugar de privadas-así cano un sinnúmero de variaciones del encuadre y su conce~
tualización y aspectos vinculados a las sobredeterminaciones
de las resistencias, entre otros. Siguiendo estas líneas hemos realizado trabajos que oportunamente fueron presentados en congresos y reuniones científicas (2) (3).
D/.

Maestría en Psicología Clínica.

En julio de 1976, a raíz de una iniciativa local, se es-tructura un plan de estudios para realizar la Maestría en Ps.!_
cología Clínica. Para hacer ello posible, un grupo de espe-cialistas (psicoanalistas y psicólogos) ha viajado durante dos
años en forma periÓdica a Querétaro para impartir los cursos
programados. Inicialmente hubo 48 inscriptos de los
cuales,
finalmente, acaban de egresar un total de 13 que configuran la primera generación de maestros.

v. Seminarios de Investigación.
Los seminarios programados tuvieron la intención de desarrollar problemáticas que habían quedado fuera del plan de e_!
tudios pero se las consideraba imprescindibles para la formación de los psicólogos. Temas que por lo polemico requieran
además, un tratamiento especial, independiente del marco cu-rricular, que asegurara un trabajo interesado' y contínuo --en
la medida de lo posible-- para arribar a conclusiones.
Nos
referimos a dos seminarios: uno sobre "Lo pstquico y lo so-cial" que planteó toda la problemática de la articulación entre los movimientos sociales y su vínculo con los contenidos
del nivel de lo psíquico, dictado por un epistemólogo, generó
nUJllerosas inquietudes sobre las sobredeterminaciones de las
fantasías por parte de la estructura social imperante.
El
segundo, dictado por un psicoanalista, sobre "Los conceptos
de salud y enfermedad", se interesó por una revisión sistematica de las nociones de enfermedad mental de cada una de las
corrientes psicológicas en particular, intentando como objeti
vo preciso el poder realizar la crítica ideológica de cada no
ción.

�VI. Publicaciones.
corresponde reconocer la iniciativa del Consejo Estudian-ti! de la Facultad de Psicología en el sentido de hacerse cargo de la impresión de una serie de fichas sobre diversos temas
de psicología , necesarios para los seminarios y para las ola-ses . Así, los "Cuadernos de Psicología" se inicia;on con
el
t ema de "La cur a e n psicoanálisis", en su primer nU1Uero, t r ~
jando ahora en l os siguientes, sobre temas de entrevist!, en-cuadre analítico, etc . Podemos señalar que la publicacion de
los "Cuadernos " no tiene otros antecedentes en el ramo, salvo
la edición de la revis ta Imago por parte de estudiantes de la
Facultad de Psi cología de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
VII. Ampliación de las obras de la Facultad.
Gracias a la compre nsión y apoyo del señor rector de la -UAQ --como l o desta ca el Lic. Fernando Tapia en su informe-fue posible i nic iar las obras de la segunda ala de la Facultad
de Psicología. Resultaba ya materialmente imposible poder dar
cabida a los 310 alumnos --sólo en el nivel de licenciatura-distribuidos en siete g rupos, contando Únicamente con cuatro s alones de clase. Los cálculos para el próximo período a iniciarse 'en septiembre de 1978, suponen la ampliación a 11 grupos
(con 420 alumnos) de licenciatura y uno de maestría. Las nuevas obras, en tanto entr e n en funcionamiento significa posibilitar el trabajo adecuado de alumnos y maestros. No dudamos de la buena disposición de las autoridades universitarias para
que el edificio nuevo sea terminado cuanto antes.
VIII. Congresos, conferencias, etc.

Querétaro a logrado en el transcurso del año un lugar destacado en lo que a participación en la materia psicológica se
refiere. La lista de congresos, encuentros, reuniones, etc.,
regionales y de alcance nacional, que se han realizado en la.Facultad ae Psicología es altamente demostrativo de un trabaJo
serio en el campo psicológico. Tanto docentes como estudian-tes han elegido a Querétaro como un lugar adecuado para
sus
reuniones, ya sea por su estabilidad interna, ya por su destacado nivel, o porque Querétaro reune condiciones Óptimas _para
que en su clima de compañerismo y camaradería se puedan discutir las más diversas posiciones. En el ámbito interno, los cursos y conferencias también son muchos, mostrando el deseo de superación creciente.

wi~*~

IX . PlaneaciÓn del Servicio Social
Por último , el infonne resalta la importancia d_e
vicio Social que todo estudiante debe realizar se
, ►
en un vínculo enriquecedor con el medio, en tanto que '
~..
precisar. las condiciones de la realidad queretana. Asi miS'lllCt,
deberá co.. ~tituirse en un acto positivo de ayuda a capas de lá
poblaci ón matginada que reiteradamente quedan sin pósibilida•~
des de atención. Para ello se ha previsto la instalación dé~
un centro donde progresivamente, en función de los conocimien~
tos adquiridos por parte de los alumnos y supervisados con rigor por los maestros, la Facultad de Psicología demuestre que
tiene a lgo que devolver a aquellos que con su trabajo posibili
t a n l a exi stencia de l a casa de estudios. Se s abe que no s eri
posibl e abrir todos los servicios que se desea~e una vez, sino que un cronograma detallado --donde se i ncl uyan seminarios
de especialización-- graduará paulatinamente su apertura a la
población.

Cómt'm
.

Como ya se dijo, se ha entrado en un proceso, ya hace al~
gún tiempo, donde el compromiso asumido por maestros y alumnos
hace imposible un retroceso. Los hechos demuestran objetiva-mente lo caminado; sin embargo, no se trata de descansar, los
errores cometidos no son pocos y se hace nec esario continuar en la vigilancia de lo~ objetivos propuestos en una crít ica y
autocrítica tenaz y pertnanente para evitar desvíos. La mesura
y la cordura han primado dentro de todos los gr upos que oonfoE.,
man la Facultad y en las relaciones entr e los mismos , destacán
dose la figura del Lic. Fernando Tapia, quien ha tenido la más
árdua tarea: coordinar los intereses de t odos l os part i cipan--..
tes.
agosto de 1978.

�200

..
BIBLIOGRAFIA.

(1) Langer, Marie: Experiencias con grupos terapéutico-didácti
cos con estudiantes de psicología clínica en el marco de~
su formación universitaria, IMAGO, Rev. Psic. Psicoanal. No. 2, 1 9 77.
(2) Foladori, Horacio: Psicoanálisis individual y grupal: alg~
nas ideas para un estudio comparativo. !MAGO, Rev. Psic .
Psicoanal. Nos. 3-4, 1978 .

rouLD
OQrQl_¡Ít,100
~1oono,aoo

(3) Cabeza, Víctor; Foladori, Horacio: Grupos psicoanalíticos

terapéutico-didácticos en la enseñanza universitaria, presentado a la IV Reunión Nacional para la Enseñanza e Inves
tigación en Psicología, Puebla, abril 1978 .

Con sumo agrado recibimos un folleto editado por el Círcu
lo P¡icoanalíti co Mexi cano, en el cua~ sus integrantes mani--:-

fiestan abiertamente ser uM organización regida por princi--pios democráticos, avocada al ºd~sarrollo, aplicación y críti-

ca del Psicoanálisis concebido corno un campo problemático, teó
rico, clínico y metodológico inagurado por Freud para hacer iñ
definidamente laborado". Cabe señalar que el C.P.M. a. supera:do con mucho la obsoleta forma de organización piramidal, cuya
cúspide estaba integrada por el presidente, secretario y tesorero fomentando de esta forma el burocratismo y la antidemocra
cia en la vida institucional, cambiando eate anacrónico siste:na organizativo, por un órgano rector máximo constituido
por
la Asamblea General encargada de preservar los principios demo
cráticos que rigen a la organización.
-

.,

Las asociaciones psicoanalíticas oficiales, encargadas de
la reproducción de psicoanalistas, se basan para la consecu--ción de sus objetivos en "el modelo clásico (vigente
hasta
nuestros días) que ha consistido en institucionalizar la forro!.
ción dentro de una estructura cerrada y jerarquicamente estratificada, regentada por una "elite" de didáctas,que organizan
la promoción de analistas como una carrera para acceder a
un
título (el de analista) y a una institución de pertenencia (la
agrupación psicoanalítica en cuestión) y que define al candida
to por la capacidad de recibir (o someterse) más que por su C!_
pacidad de aportar (o criticar) ••. En este modelo el instituto
impone todo al candidato, condiciones de acceso, plan curricular, autorización para el ejercicio profesional, analista di--

�dacta y supervisor, su docilidad será preeiad4, ccn l• !11..'"l::re•cía, su crítica será "interpretada" y su insumisión e\"ent:,¡al ...
castigada cor. la expulsión. El candidato se encuentra ante la
gravísiJna alternativa de recusar la instituciór. en bl~e (renunciando a la institución) o irttrcyectarla er. bloq1.1e { y re-producirla en su praxis)".

COXTE~IDOS
DL\GO: I

Sept. Oct. 19":".

El C.P.M. r~ eregido un instituto docente cuyo objetivo es la formación de nuevos psicoanalistas con una visión estric
tamente crítica que les permita transformar la realidad psíqui 0GRAFIA DE SIGMUND FREUD
ca (campo que les ocupa) y comprender la realidad social donde
está inmersa su praxis.
srae l Martí'.nez Escamilla
Para alcanzar eatos objetivos ha implementado un plan curricular que refleja su concepción de la formación psicoanalí---..._, ____ tica, que incluye, a saber: la lectura de Freud como experier.•
cia. -teóiica de reGcscubrimiento del inconsciente; la
crítica
epistemológica del saber ps..:..coanalítico a partir de la epistemología histórica y genética del universo ideológico; el análi
sis de la inscripción de la práctica analítica en nuestra so·:
ciedad desde el Materialismo Histórico corno ciencia de las for
maciones sociales; el estudio del lenguaje como instrumento :
privilegiado de nuestra práctica y finalmente, la supervisión
como lugar de articulación de la teoría-método-técnica con la
clínica en un encuentro entre analistas.

A~TERICRES

(la. Parte)

ICOANALISIS Y MEDICINA

. Nestor Braunstein
FLEXIONES EN TORNO DEL CONCEPTO DE SALUD Y ENFERMEDAD

olfo Bohoslavsky
CIONALIZACION Y CONTRARREVOLUCION

r. Armando Bauleo

Para concluir, solamente señalaremos la importancia que GUNOS ASPECTOS SOBRE LA COMUNIDAD TERAPEUTICA
tiene la labor tan encomiable que el C.P.M, pretende realizar.
Pues sólo Analistas con una formación sólida en J.a teoría psi· sic. Jorge Valdez Guaj ardo
coanalítica y un amplio conocimiento de su realidad social podrán satisfacer la creciente demanda, de ayuda psicológica. • ENTREVISTA A LA DRA. MARIE LANGER
por parte del más vasto sector de nuestra población: el _proletariado.
RESERAS
NOTAS E INFORMES

ll

�!MAGO, 2 Nov.
BIOGRAFIA DE SIGMUND FREUD
Israel ~!art1nez Escamilla

Dic.

1977.

(2a. Parte)

EXPERIENCIAS CON GRUPOS TERAPEUTICO-DIDACTICOS CON
ESTUDIANTES DE PSICOLOGIA CLINICA EN EL MARCO DE SU
FORMACION UNIVERSITARIA
~a. Marie Langer
SOBRE EL PSICOANALISIS SALVAJE
Lic. Horacio Foladori
EL PSICOANALISIS: UN AUXILIAR DE LA EDUCACION
Prof. Manuel Muñiz
•

""~--

PSICOANALISIS Y LENGUAJE
Dr. Nestor Braunstein
EVOLUCION DEL CONCEPTO DE GRUPO OPERATIVO
Antonio Garcia de la Hoz
LA

EL ESTUDIO DE LA OBRA DE FREUD
Gregorio Baremblitt
Miguel Matrajt
CUESTIONES METOOOLOGICAS EN PSICOANALISIS
Dr. José Bleger
LA

REPRESION EN LA REPUBLICA ARGENTINA EN EL AREA DE

LA SALUD MENTAL

Comisión de Salud Mental de la Casa del Pueblo Argentino
RESE~AS

�ALGU~OS ART ICULOS DE \lJESTRO PROXn!O \ü~!~RO

GRUPOS PSICOA.~ALITICOS TERAPEUTICOS-DIDACTICOS EN !..;),,
~SE~A.~ZA ~~IVERSITARIA
v!ctor Cabeza
soracio Foladori
'0INAMICA FAMILIAR EN EL TERROR SOCIAL"
comisión de Salud Mental de la Casa del Pueblo Argentino

SOBRE LA PSICOTERAPIA: DISTORCIONES DEL PROCESO PSICO
TERAPEUTICO
ora. Norah N. Gramajo Galirnany
LA TECNICA DE LA ENTREVISTA PSICOLOGICA EN RELACION
CON SUS OBJETIVOS
Esperanza Pfrez de Plá
QUE ES PSIQUIATRIA DE EXCLUSION?
QUE ES HOSPITALIZACION A DOMICILIO?
Dr. Arturo Hernandez
ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL NARCICISMO EN LA SEX
UALIDAD FEMENINA, A PARTIR DE DOS CASOS CLINICOS
Lic. Elena de la Aldea
Lic. Josf Perres Hamaui
ENTREVISTA A SIGMUND FREUD
Dr. Hernán Sol is

��Dra. Marie Langer
Dr. Manuel Contreras
Dr. Néstor Braunstein
Lic. Horacio Foladori
Lic. Fernando González
Dr. C~ar1·0s P lá
Or. Arturo Hernánd:efr&gt;
Dr. Armando suárez
Lic. Helena ~e la Aldea
Lic. José Perré-s
Lic. Norah Gramaje
Lic. Silvia Bleichmar.
Dr. Armando' Barr iguete
AGRADEGIMIENTOS.

Queremos brindar nuestro ~9r~deci~tento
público a todas aquellas personas que con cu
ya desinteresada colaboraci6n hicieron posi~
ble la edici6n de este nGmerc,
Angélica Martínez.
Martha B. sánchez .
Osear J, Ramfrez.
césar A. LÓpez.
Ignacio Yañez.
Rubén García M.
Félix F, Morales.
Rafael Huerta Prías\
Así como a n uestros lectores y colaboradores, verdaderos -realizaoor.es
de IMAGO.
Y por Último, a nuestro compañero maestro .
Horacio Foiadori, quien mi~ nos ha impulsado -~
a seguir adelante en esta tarea .
'

CONSEJO ED ITORIAL.

1

�s : OGRAFIA DE SIGMUND FREUD

3a. Parte
Israel M....irtínez Escamil:a·
PSICOANALISIS INDIVIDUAL Y GRUPAL:
ALGU~AS .IDEAS PARA UN ESTUDIG . '.)M?ARATI VO
Lic. Horacio Foladc,ri
~JR~~CION PSIC0LOGICA DEL MEDICO
Dr. J. Carlos Plá
SUJETO DE LA SONSCitNCIA,
SUJETO DEL DISCURSO, Sl',JUO.
Dr. Néstor Bral.JlSteir

E5TP1JCTURA E HISTORIA EN LA f ERAF IA P:ll,,JANA IT ICA
Sil•?ia Ble ichmar
y I.et.:..cia Darronte

LA IMPORTAN! IA DE LA , : ALIDAr ~. 'rr· ~I\
EN El ·.JOLi:.,-:enE ADiCTG CC' ~ ..:MPOP,-\1~EO
Dr. Arrnan:tu .aarr:guete

l . 51A CRuNOLOC:.CM DE '.AS uB!&lt;AS uE ..&gt;I GMU~D Fktu~
Ricardc. :Ioracio E ':.c hegoyen

y .José A. Valeros
NATUKALEZA DE LA ACCION 1¿RAPEUTICA o¿L PSICOANft~I S,S
James Strachey

PARTIGIPACION DE LA r:JJ[R EN LA REALIDAD ARGENTI1~A
Conisi6n -le Salud ~~tal

a~ :-,_ casa del

Pueblo Argent i..n o

NOTAS E INFORMES

�</text>
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                  <text>Revista de psicología psicoanalítica publicada en la década de los setentas. Contiene artículos sobre psicoanálisis, salud mental, medicina, psicología, racionalización, biografías, terapia, entrevistas y artículos editoriales.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1753410&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Imago : Revista de psicología psicoanalítica, 1978, Año 1, No 3-4, Enero- Junio</text>
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                <text>Revista de psicología psicoanalítica publicada en la década de los setentas. Contiene artículos sobre psicoanálisis, salud mental, medicina, psicología, racionalización, biografías, terapia, entrevistas y artículos editoriales.</text>
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                <text>Martínez Escamilla, Israel, Comité de Redacción</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Formación psicológica</name>
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        <name>Realidad extrema</name>
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        <name>Sigmund Freud</name>
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                    <text>�2

SINTESIS HISTORICA

La Historia de Artes Visuales comienza en el legendario

3

lOlÑ carrwras N ofrecen?

edificio del Colegio Civil, en donde Ignacio Martinez
Rendón en 1943 y Doña Carmen Cortés en 1948

impartieron a- estudiantes universitarios las primeras
clases de dibujo y pintura.

La normalidad de dichos cursos y la integración de otros
nuevos dieron Jugar a la creación del Taller de Artes
Plásticas como se le conoció hasta el año de 1975.
La Cerámica, La Litografía y el Grabado, La Escultura.
La Fotografía, La Camarografía. El Oisei'io Textil Y la

Serigrafía fueron integrándose a la nueva realidad que
desembocaría en el reconocimiento a los niveles técnico
e l nstructor de la Escuela de Artes Visuales por acuerdo

Licenciado en Artes Visuales
Técnico en Artes Visuales

lCuilol ,on I• "-de ostudio?
Cer~ica, Pintura y Escultura.
Dibujo, Grabado, Diseño Gráfico
y Comunicación Gráfica.
Artes Camarográficas: Fotografía, Vkjeo y Cine.
Artes Textiles:
Batik, Diseño Textil y Gobelino.
Artes Escenográficas: Escenografía. llumiñación Y Producción.

Artes Plásticas:
Artes Gráficas:

del H. Consejo Universitario en Abril de 1980.

lCuil• ,on I• irNI de trabajo del eg.-o 7

En Julio de 1981 se entregaron los primeros diplomas a
egresados del nivel Técnico y en 1982 se aprobaría el

Ver apartado No. 7

nivel de Licenciatura reconociendo como acentuaciones:
Las Artes Plásticas, Artes Gráficas. Artes Textiles, Artes
Camarográficas y Artes Escenográficas.
En Octubre de 1982 ocuparía la sede definitiva en la
Unidad Mederos de la U.A.N.L., y el 8 de Diciembre de
1983 por acuerdo del H. Consejo Universitario. le
autorizan el rango de Facultad de Artes Visuales.
quedando abierta la posibilidad de implantar oficialmmente estudios de past-grado.
La entrega de cartas de pasantes a la primera generación
de Licenciados en Artes Visuales en solemne ceremonia
efectuada et 19 de Septiembre de 1984. cierra un
capítulo más de su historia.

-••

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

1J

Los cursos reguhues para el nivel técnico y la licenciatu·
ra son semestrales: De Febrero a Julio y de Agosto a
Enero; los cursos de extensión también son semestrales e
intensivos en el verano.

lDo que ti-debo dllponor?
Los cursos regulares de Licenciatura a nivel Técnico se
imparten exclusivémente en la mañana de lunes a viernes
en horario de 8:00 a 14:00 horas; algunos de los trabajos se realizan durante la clase, pero otros deben reallzarse en casa o en la Biblioteca fuera de ese horario.
Los cursos de extensión para adultos se imparten de
lunes a viernes de 15:00 a 18:30 horas y los sábados de
10:00 a 13:00 horas. Los cursos infantiles solamente los
sábados de 10:00 a 13:00 horas.

lC..6ndo • Inicien loo trámlt• do inlcripción 7

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Ver apartado No. 8

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SECRETARIO ACADEMICO

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lD6ndo debo 1-birmo?

ARO. ARMANDO V. FLORES SALAZAR
DIRECTOR DE LA FACULTAD

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-¡¡;

Sl usted ha terminado la preparatoria, puede estudiar la
carrera de Licenciado en Artes Visuales.

CURRICULA DE MATERIAS
PERFIL DEL ALUMNO
PERFIL DEL EGRESADO
TRAMITE DE INSCRIPCION
SERVICIOS AUXILIARES

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Para los cursos de Extensión: las inscripciones estan
abiertas en Febrero, en Junio y en Agosto.

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En las oficinas de la Facültad de Artes Visual~: Praga
y Trieste. Fracc. Las Torres, Unidad Mederos de la
U.A.N. L., Monterrey. N. L.

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1J

Si usted ha terminado la secundaria, puede estudiar la
carrera de Técnico en Artes Visuales.

Los cursos infantiles de extensión se imparten a niños
mayores de 4 años.

¡;

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Vilual•7

Si usted no tiene antecedentes de escolaridad o no
dispone de todo el tiempo para estudiar una carrera
completa, o no le interesa un reconocimiento académico, usted puede estudiar los cursos de extensión.

o.

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Para los cursos regulares: las pre-inscripciones para el '. ;
curso de primavera se inician en Noviembre; las pre- ¡
inscripciones para el curso de Otoño se inician en Abril.

lQu6 • lo quo puedo Mtudi• _, lo Focultad do Art•

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�NIVEL TECNICO

4

CURRICULA DE MATERIAS

El Plan de Estudiosd,!I Nivel Técnico aprobado también
el 1o. de Julio de 19'32 por el H. Consejo Universitario
pretende satisfacer las demandas sociales en el Area de
la Producción Artística

NIVEL LICENCIATURA

También en cinco •treas de estudio de especialización:

PLASTICAS

El Plan de estudio de la Facultad de Artes Visuales de

1) ARTES

la UniversidOO Autónoma de Nuevo León, aprobado por
el H. Consejo Universitario el 1o. de julio de 1982, para

b) ARTES GRAFICAS
e) ARTES TEXTILES

otorgar créditos académicos en el nivel de licenciatura,
pretende satisfacer las demandas sociales en cinco áreas

d) ARTES CAMAROGRAFICAS y
o) ARTES ESCENOGRAFICAS

profesionales:
Las cuatro materias teóricas, tres talleres de especialización y ocho talleres oPtativos complementarios quedan
estructurados y correlacionados en los siguientes núcleos
de estudio:

al la producción Artística.
b) la ansellanza Artística.
e) la crítica do Arte.
d) la lnveltigoción Est6tica y

SEMIOTICO:

a) la Difusión Cultural.

Con cinco áreas de estudio o especialización:

1) ARTES PLASTICAS: pintura, ooculturo y c:onmlco.
2) ARTES GRAFICAS: dib&lt;Jjo, grobmo, dÍIOIIO gnlfi.
co y comunicación gr6fica.
3) ARTES TEXTILES: bltik, gobollno y dÍIOIIO textil.
4) ARTES CAMARDGRAFICAS: fotografío, vldoo y

cine.
5) y ARTES ESCENOGRAFICAS:-ogrofía, Iluminación y producción.
Las 36 materias teóricas, 6 talleres de especialidad y
14 talleres y laboratorios complementarios quedan
estructurados y correlacionados a través de los siguientes
Núcleos de Estudio:
SEMIOTICO:

Análisis y aplicación de los códigos visuales en el nivel
sintáctico.
HISTORICO:

Visión retrospectiva del fenómeno cultural centrado en
el desarrollo de las artes visuales y su contexto socioeconómico e ideológico a nivel general.
PRACTICO LINEAL:

La aplicación de los códigos lineales en ejercicio cuyo
objetivo será el dominio de las t~nicas, el orden, uso
y significado de sus elementos.
PRACTICO BIDIMENSIONAL:

La aplicación de los códigos bidimensionales en ejercicio
cuyo objetivo será el dominio de las técnicas el orden.
uso y significado de sus elementos.

Análisis y aplicación de tos códigos visuales en sus niveles sintáctico (de orden). pragmático (de uso) y semántico (de significados).

PRACTICO TRIDIMENSIONAL:

HISTORICO:

La aplicación de los códigos tridimensionales en ejercicios cuyo objetivo será el dominio de las técnicas, el
orden, uso y significa::to de sus elementos.

Visión retrospectiva del fenómeno cultural centrado en
el desarrollo de las Artes Visuales y su contexto socioeconómico e ideológico.

PRACTICO DE ESPECIALIDAD:

INVESTIGACION:

Reconocimiento de los elementos de la especialidad,
técnicas y métodos, desarrollo de ta creatividad y solución de problemas concretos al mensaje visual.

Capacitación en el uso de técnicas y herramientas para
lograr que la investigación sea un proceso natural, facilitador del aprendizaje, controlable en sus pasos y seguro
en sus descubrimientos.

�CRITICO:

Revisión y estudio de criterios y niveles de análisis del
fenómeno cultural que impactan las Artes Vis.iales en
correlación a la realidad que manifiestan y la estructura
social que los alimenta
TEORICO-INTEGRAL:

Planteamiento en apoyo al marco teórico de las áreas
de la crítica. la enserlanza y la difusión cultural de las

Artes Visuales.
·AUDIO VISUAL :

5

CURSOS DE EXTENSION

Son los cursos libres no acreditables y programados
internamente por la Facultad de Artes Visuales sin reconocimiento académico Por la U.A.N. L.
OBJETIVO.- Extender los beneficios de la cultura a la
sociedad en general. sin condición de edad o escolaridad.
TIPOS DE CURSOS:- Los cursos de extensión son de
dos tipos :
1.- Cursos para adultos.
2.- Cursos Infantiles.
!.-CURSOS DE EXTENSION PARA ADULTO:

Conocimiento, práctica. uso y aplicación de métodos,

técnicas y recursos audiovisuales en áreas de la en!Mffia~
za y la difusión cultural.

PRACTICO LINEAL:

La aplicación de los códigos lineales en eierdcio cuyo
objetivo será el dominio de las técnicas, el orden. uso

y significado de sus elementos.
PRACTICO- BIDIMENSIONAL:

OBJETIVO'- Brindar la oportunidad a las personas que
desean ampliar sus conocimientos o desarrollar su capacidad en el área de las artes visuales sin condición de
escolaridcl:t.
REQUISITO ACADEMICO:- Ninguno.
EXTENSION DEL CURSO:- Abierto.
AREAS DE TRABAJO:- Artes plásticas, artes gráficas,
artes textiles, artes camarográficas y artes escenográficas.

2.-CURSOS OE EXTENSION PARA NIIIOS:

La aplicaci6n de los códigos bidimensionales en eierci·
cios cuyo objetivo será el dominio de las técnicas, el
orden, uso y significa:Jo de sus ehn,entos.

OBJETIVO:- Favorecer el desarrollo de la capacida:t
creadora del nii'lo a través de las artes visuales.

PRACTICO TRIDIMENSIONAL:

REQUISITO :- Edad comprendida entre los 4 y 12 ai'los .

La aplicación de los códigos tridimensionales en ejerci·
cios cuyo objetivo será el dominio de las técnicas. el
orden . uso y significado de sus elementos.

AAEAS DE TRABA.JO;- Artes plásticas, artes gráficas.
artes textiles, artes camarográficas y artes escenográficas.

PRACTICO OE ESPECIALIDAD:

Reconocimiento de los elementos de la espedalidad,
técnicas y métcx:los, desarrollo de la creatividad Y
solución de problemas concretos al mensale visual.

NOTA:- Los cursos de extensión estan coordinados por
la Secretarla Académica son de caracter autofinanciables.
bajo la estructura más adecuada para la Facultad de
Artes Visuales y es atendida par Instructores provenientes de los alumnos y pasantes de los cursos regulares.

Boletín Jnformo~vo Jmpmo en los Toll1t'91 de Artes Gr6flca de la Faculta:! de Artes Visuoles de la U.A.N.L feb,efo

!986

�6

PERFIL DEL ALUMNO
!DESEABLE)

CONOCIMIENTOS REQUERIDOS;

~

...1
...1

¡¡:

~

1-

(/)

w

Información general consolidado a través de una metodología de enseñanza aprendizaje sistematizada
CARACTERISTICAS;

Imaginación, sensibilidad, creatividad, capaddad experi•
mental, capacidad critica, habilidades manuales y visuales, capacidad para la transmisión d8' conocimiento.
HABILIDADES;

Capacidad de análisis, capacidad de síntesis, capacidad
de auto-aprendizaje, capacidad para la observación de
su entorno. y capacidad para el trabajo manual.

7

PERFIL DEL EGRESADO

RESPONDE A NECESIDADES DE ;

a) La producción artística
b) La investigación histórica y estética•
e) La enseñanza de las artes•

d) La crítica del arte•
e) La difusión cultural•
SU CAMPO DE ACCION;

Prensa, TelB'lisión, Agencias Publicitarias, Industrias de
la Impresión, Escuelas y Universidades, Industrias
Cerámicas, EsttJdios de Cine, T.V. y Fotografía, ()epa,.
tamentos de Difusión Cultural en instituciones privadas
y públicas, Museo, Galerías, Productos individual,
Centros de Investigación histórica y estética•.
ACTIVIDAD A DESEMPEf.lAA ;

Pintor, escultor, grabOOor, escenógrafo, diseriador,
ilustrador, dibujante, camarógrafo, ceramista, diser\ador
textil, maestro de artes•, crítico de arte•, investigador•,
muse6grafo•, difusor cultural•.
•ucenciatura en Artes Visuales.

�2.- ALUMNOS OE REINGRESO:

1.- Boleta de Inscripción del Depto. Escotar de la
UANL.
2.- Cuota.
3.· Solicitud.
4.- Horario.
•El alumno de re-ingreso que no haya estado inscrito
en el semestre próximo anterior, debe solicitarlo por
escrito a la Secretarla Académica en los casos de
abandono o baja sin derecho.
3.-NO HABRA INSCRIPCION:

1.- Si el alumno no tiene alguno de los documentos
req~os.
2.- Si no ha concluido estudios requeridos para el
nivel del aspirante.
3.- Si dei6 materla(s) en "N" oportunidades en
cualesquiera de las dependencias de la U.A.N.L.
4.-•Si está imposibilitado para cubrir en su totalidad
el horario de clases.
4.- REOUISITOS PARA LOS CURSOS DE EXTEN-

8

SION:

TRAMITE DE INSCRIPCION

1.· Una fotografía.
2.- Solicitud.
3.- Cuota

1.- ALUMNOS OE PRIMER INGRESO:
a) NIVEL LICENCIATURA

l.· Original y Copia de Certiftcado de Secundaria.
2.· Original y Copia de Kárdex de Preparatoria.

3.- Original y Copia de Acta de Nacimiento.

9

SERVICIOS AUXILIARES

4.· Cuatro fotografías tamaño infantil.

5.- Cuota
6.· Solicitud.
7.- Horario.

•5¡ el aspirante ha estado en otra dependencia de la
UANL deberá incluir dos copias del kárdex de los
estudios correspondientes, especificando si su caso
es un abandono, un Ca'Tlbio de carrera o si permanecerá en MTibas dependencias.
b) NIVEL TECNICO

1.· Odginal y CoPia del Certificado de Socundaria
2.- Original y Capia dt!I Acta de Nacimiento.

3.- Cuatro fotowafías tamaño infantil.
4.- Cuota
5.- Solicitud.
6.- Horario.
•5¡ d asµirantc ya ha 1?Stado inscrito 1~ la UNAL,
deberá sustituir los puntos uno y dos por dos copias
del kárdcx 1!Sf)CCificando si su caso r:s un abandono.
un carnbio di: cam!ra o si p..rmr1r11:cerá 1:n a-nbas

n,,pr.nctcoc ias.

Centro de información de las Artes Visuales.- Los estu·
diantes cuentan en las instalaciones con un centro de
información cuyo objetivo es satisfacer las necesidades
de dcx:umentación tanto bibliográfico como audiovisual.
Laboratorios y Talleres.- En el aspecto práctico, los
estudiantes cuentan con laboratorios y talleres habilitados para resolver las necesidades prioritarias en la enseñanza. Algunos de ellos son: los laboratorios de fotografía. los talleres de.camarogrnfía. artes gráficas y diseño, escenografía.diseño textil, cerámica. dibu10, pintura
y escultura.
Eventos Académicos.- En los programas de Difusión
y de Apoyo Académico se programan durante el semcs·
tre ~entos que complementan la preparación del alumno en el aula. Dentro de ellos se encuentran las exposi·
ciones de: salón de invierno, salón de maestros, nuevos
valores, procesos y jard in del arte. así como conferen·
cias, mesas rodondas, películas, visitas y viajes de estudio.

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AV.~•____,•M

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~

FACULTAD DE ARTES VISUALES
U.A.N.L. UNIDAD MEDEROS
Praga y Trieste Fracc. Las Torres
Tel610110 67-80-80

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UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

~ FACULTAD DE ARTES VISUALES

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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1785063&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�[
Bibliographie Hispanique
Cette Bibliographie est consacrt:e aux langues. aux littératures
et :-i l'histoire des pays castillans, catalans et portugais, en Europe
et hors d'Europe. Elle énumère les travaux (livres, brochures et
articles de revues) d'un caractère strictement scientifique ou de
haute vulgarisation ainsi que les textes littéraires, exception faite
de ceux dont les auteurs sont encore vivants. Chaque volume
mentionne les publications faites pendant l'année à laquelle il se
rapporte; des suppléments aux années précédentes se trouvent
dans chacun des volumes postérieurs au premier.
Sèpt volumes(1905-1911) sont en \'ente à

~F.W

YoRK (The Hispanie Society

of America) au prix de I S 2; le volume.
li parait un volume 8° d'em·iron 200 pp. chaque annêl::.

atBLtOTECA CEtlT
u. A.. N. L.

l

�-

-

TABLES
DES TOMES I A XX V

�TABLES
DES TOMES I A XXV

SOMMAIRE
L TABLE PAR NUMÉROS . . .... ..... .. . . .. . ...... . ... . . : . .

p.

5

Tome I (p. 5), Tome II (p. 7). Tome III (p. 9). Tome IV
(p. 10). Tome V (p. 12). Totne VI (p. 13). Tome VU
(p. 16) . Tome VIII (p . 18). Tome IX (p. 20). Tome X
(p. 23) . Tome XI (p. 25 ). Tome XII (p. 26). Tome Xm
(p. 28). Tome XlV (p. 29). Tome XV (p. 30). Tome XVI
(p. 32). Tome XVII (p. 33) . Tome XVIll (p. 33) .
Tome XIX (p. 34). Tome XX (p. 36). Tome XXI (p . 36).
Tome XXII (p. 37) . Tome XXIII (p. 38). Tome XXIV
(p. 39). Tome XXV (p. 40).
II. TABLE PAR NOMS D'AUTEURS . . . . ... . ,. . . . ..... ... ...

p.

42

III. TABLE DES COMPTES RENDUS ....... . . , . ............

p.

8r

IV. TABLE MÉTHODIQUE.. . . .. .... .. . . .... .. ........ . . ..

p. 109

1.

Philologie. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • . . . . p. 109
Mots étudiés . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

2.

Littérature et Histoire ... . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
VIII•-xrv• siècles (p. r 12). x1v• siècle (~. II4) .
x1v"-xv• siècles (p. II 4). x v• siècle (p. u5 ). XV"•
xv1• siècles (p. u7). xvr• siècle (p. n8). xv1•xvu• siècles (p. 12r). xvn • siècle (p. 124). xvu •xvm• siècles (p. 126). xvmc siècle (p. 126). x vm•xrxe siècles(p. 127). x1x• siècle (p. 128). xrxe.xx• siècles
(p. 131). xxe siècle (p. 132).

p.

TI r

p . 11 2

�TABLES

4

3. Généralités. Ouvrages d'ensemble. Divers • .. . • . . • • • · •

4.
5.
6.
7.

Bibliographie . . .... .. .. • • • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Folk- Lore .......... • • • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Voyages .... . ... .... ... •••···· · ······ · ··········
Notes nécrologiques . .. .. • • • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

V. LISTE DES PLANCHES HORS TEXTE . ..... .... · .··· ·· ··
Iconogra phie Hispanique .... .... . , . .. . • ... • . , • · • • • • · · · · ·

p. IB
p. 135
p. 137
p. 138
p. l40

I. TABLE PAR NUMÉROS
TOME I

p. 141
p. 143

NUMÉRO I. -

MARS 1894.

A. R. GONÇALVES VIANNA. - Les langues littéraires de l'Espagne et du
Portugal .......... . ...•..... . ............. . ..... ..... .... . ..
R. FouLCRÉ-DELBOSC. - La transcription hispano-hébraïque . . . . . . . . . .
E. MÉRil.iÉE. - Études sur la littérature espagnole au xrx• siècle. Jovellanos.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

22

34

TEXTES

Une poésie inédite de Rodrigo COTA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
L-0s Besos de amor, odas inéditas de D. Juan MELÉNDEZ VALDÉS. ... ..

69
73

VARIA

= Texte.
C. R. = Compte rendu.

Abréviations: T

=

•

Cbr .
Chronique.
Le tome est indiqué en chiffres romains ; la page en chiffres arabes.

E. MÉRIMEE. - Notes sur Guillén de Castro . ......................
R. FouLCHÉ-DELBosc. - Deux ..lettres inédites d'Is~elle la Catholique

84

concernant la famille de Rodrigo Cota ... . .. .. .... _. .. .. . . . . . . . .

85

BIBLIOGRAPHIE ........ . . .. . .. , . , . . . .

88

COMPTES RENDUS

P. Luis Coloma. Pequeiieces ... ped. Bilbao, 1891 [H. PEs.Eux-RicRA.RD].
B. Pérez Galdos. Novelas espaô.olas conremporaneas. Madrid, 1894

92

[H. PESEUX-RICHARD]. . ........ . ................. .... ....... .
Angel Cuervo. Curiosidades de la vida americana en Paris. Pans, 1893

95

[H.

,.

PESEUX-RrCHARD] ...••• , . • • . . . . • . . . . . • • . . . . . . . . . . . • . . • . . •

96

Revista lusitana. 3° anno. Porto, 1893 [R. FôULCHÉ-DELBosc].. .... .. .
Fernan Caballero. Obras completas. I. Fernan Caballero y la novela
contemporânea por D. José Maria Asensio. Madrid, 1893 [R. FoULCHÉ-DELBOSC]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

97

98

CHRONIQUE •. . .• .. . , .•.. . . ...• , . , •

100

NUMÉRO 2. -

JUILLET t894.

R . FouLCHÉ-DELBOSC, - Étude sur la Guerra de &amp;aiuuia de don Diego
Hurtado de Mendoza .......... . , . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . •

101

�TABLES

6

7

TABLES

de don Diego Hurtado de Mendoza ... . ... .. . . . ....•......• . • . • • .

BlBLIOGRAPHlE ......... . . • ... · • · · • • 339

TEXTES

Poesias inéditas de D. Juan MELÉNDEZ VALDÉS .. • . . . . . . . . ... . . .. , . . .

P. H. GRASER. - Un sonnet retrouvé de Cervantes... .. .......
R. FouLCllF.·DELB0Sc. - Le restamem d'un Juif d'Alba de Tonnes en
1410. .. ...... . . .. ... .. .. . .... . ..... ..... .... .. ......... . ...

197

BIBLIOGRAPHIE . . • . . . . . . . . . . . • . . . . . . .

200

196

RENDUS

Leopoldo Augusto de Cueto, marqués de Valmar. Historia crftica de la
poesia castellana en el siglo xvrn. 3~ ed. Madrid, 1893 [R. FouLC!iÉDELBOSC] . .. •..•• •. . . . . •.. , • . • . . . . . . . . . . ••..•••.. . ... . ... . •.

CHRONIQUE...... . ... . ..... . ......

NUMÉRO 3. -

21

5

215

NOVEMBRE 1894.

CHRONIQU E. . . . . . . • . • . . . . . . . . . . . . .

346
348

349

350

352
353

TOME II
NUMÉRO 4. R.

MARS i895.

J. CuERVO. - Disquisi.:iones sobre antigu.a ortografia y proaunciaci6n castellanas .... .. . ... .... . .... . ...... ... . .. . .. ... .. ..... . .
TEXTES

Poesias inèditas de don Tomas de YRIARTE.. . . . . . . . . . . • . . . . • . . . . . . .
Poesias inditas de don José lGLESIAS . ..• . .• . . . . . . . . •. ... • • ... . • . ..

70

77

VARIA

Êtudes sur la littérature espagnole au xix~ siècle. Meléndez Valdés. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21 7
H. PESEux-RrcHARD. - Hamoradas, doloras et petits poèmes de don
R.am6n de Campoamor.. .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 236
E. Mt RIMÉE. -

TEXTES

Obras inéditas de D. José CADAJ,.SO . . .. . . ... . ..... . . . ..... . ..... . .

RENDUS

Alonso L6pez Pindano. Filosofia antigua poética . .. , publ. p. Pedro Mufioz
Pefia. Viilladolid, 1894 [E. M.liRlMÉE] . . . ... . •... . ... • . . • • ... • .. •.
Angel Cuervo. Jamas. 2• ed. Paris, 1893 [E . MERIMÉE] .. . .. . . .. . . .. •
F. Darwin Swift. The life and times of James the First, the Conqueror .. .
Oxford Uames FrTZMAURICE-KELLY]. . . . . ...... • • • •. • • • • • • • • • . • • •
Henry Edward Watts. Spain: being a summary of Spanisl1 history ...
Londo,1, 1893 [James FITZMAURICE-Km.LY]... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Celestina ... Englished ... by James Mabbe anno 1631 . With an Introduction by James Fitzruaurice-Kelly . London, 1894 [R. FouLCHÉ-DELBosc] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

21 0

P. Fr. Joaquin Martinez: de Zûiiiga. Estadismos de las Islas Filipinas,
publ. p. W. E. Retana. Madrid, 1893 [Aristide MARRE)....... . ..... 211
P.J . Delbrel. Les jésuites et la pédagogie au xv1° siècle, Paris, 1894
[F. H. GRASER] • • . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . • . . . . 213
Rafael Altamira. Juan Ochoa. Tomâs Carretero. Novelas. Madrid, 1894
[F. H. GRAs1m)........ . .. . ....... .. ... . ... .... ... .. .
2r4
Soffa Casanova. El doctor Wolski. Madrid, 1894 [R. FouLCRË.·DELBosc). 214
Emilio Cotarelo y Mori. Tirso de Molina. Madrid, 1893 [R. FouLcKÊDELBOSC] . . . . . . . . . . • • . . • . . . . . . . . . . . • . . . . . • • . . . • . . . . . . . . . . . • .

COMPTES

166

VARI A

COMPTES

3 38

258

VARIA

James FrrZMAURlCE-K1m.Y. - Notes sur la bibliographie française de
Cervantes .. . . .... .. ...... .. .. . ...... . . .. . . .... . .. . . . .... : . . 336
F. H. GRASEll. - Note sur une édition de Dan Quicbotte.. . .......... 337
R. FouLCHÉ-DEJ..Bosc. - La troisième édition de la Guet-ra de Granada

Emilio Co-rAREI.0. - Una obra desconocida de don Enrique de Villena.

79

füBI.lOGRAPHIE . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

T02

COMPTES R~DUS

The Quarterly Reui.ew, n° 3s8, oct. 1894, art . IX. Lope de Vega (James
FITZMJ\URJCE·KELLY). .. .. .. . ........ :-:-. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 108
M. Kayserling. Mots espagnols dans le Schibbùli Halleliit (Re-,·ue des
Études juives, n° 57) [R. FoULCHÉ·DELBOSC]. ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 12
Ch. Codorniu. Des origines de la langue et de la littérature espagnoles.
(Revue des langues romanes, décembre 1894 ; jam·ier 1895 [R. FouLCHÉDELB0sc). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 r~
Juan Valera. La Buena Fama. Madrid, 1895 (Ad. GRANDŒR]. . . .. . : .. . I 14
CHRONIQUE..... ........... ... ....

115

�8

TABLES
NUMÉRO 5. -

TABLES

JUILLET i895.

J. LElTE DE VASCONCELLOS. - Remarques sur quelques vestiges des cas
latins en portugais . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117
R. FouLCl:lÉ-DELBOSC. - Le sonnet A Cristo crncijicado.. . . . . . . . . . . . . 120
Comte de Pl!YMAlGRE. - Un savant espagnol du XVI" siècle: Argote de
Molina ... .. . .. .. . ... ... . ....... .. ...... . . . . . . ... . ... ....... 146
BIBLIOGRAPHIE . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
COMPTES

181

9

vantes Saavedra done into Engtish by Henry Edward Watts. A new
edition. ln four volumes. London, 1895.
Miguel de Cervaot~s, his life and works, by Henry Edward Watts. A
newedition. umdon, 1895 Uames F1TZMAURICE-KELtY].... ... ... . . . 353
Études sur l'Espagne par A. Morel-Fatio. Première Série. Deuxième édition. Paris, 189s [R. FomcHÉ-DELoosc].... . . .. ... .. . . . .. . . .. .. . 359
Christopher Columbus and the participation of the Jews in the Spanish
and Portuguese discoveries. By Dr. M. Kayserling. Translated ... By
Charles Gross, New York , 1894 (R. FoULCHÉ-DELBosc].. . . . . . . . . . . 362

RENDUS

CHRONIQUE .. . . . ... .. . . .... . ... · · · , 363

A History of Spain from the earliest times to the death of Ferdinand the
Catholic by Ulick Ralph Burke, M. A. In two volumes. London, 1895
Uames FITZMAURICE-KELLY] .. ... .... ... ..... . .. . .... . . . ...... .
Penas arriba, por D. José M. de Pereda. Madrid, 1895 (H. PEsEUX-

TOME III
NUMÉROS 7, 8 ET 9. -

MARS-JUILLET-NOVEMBRE 1896.

fucHARDJ • . •• •• •.. . ...... . ....••........•..•.. •• ....• • •• • •..

Torquemada y San Pedro, por B. Pérez Gald6s. Madrid,

fH.

1894

PEsEUX-RlCHARD]' ..•........ • ... . ...•...•...• • . • .••. • ..•

Ramon D. Perés. - Cantos modernos. Barcelona, 1888. - Norte y
Sur, poema dclico. Barcelona, 1893. - A dos vientos. Criticas y semblanzas. Literatura castellana. Literatura catalana. Barcelona, 1892. Bocetos ingleses. Barcelo11a, r895 [Ad. GRANDIER) .... . ..... . .... . .
Poesies de Joan Maragatl. Barcelona, 1895 [Ad. GRANDIER] .. . . ..... .
Revista crltica de historia y literatura espanolas. Madrid (R. FoULCHÉDELBOsc). ......... .. ................ . ........ . ...... . ..... .
Eco de Madrid. Ejemplos pràcticos de conversaci6n castellana por Rafael
Altamira. Leipz.it, s. d. (1895) [R. FouLCHÉ-DEL.Bosc) . . . . ...... . . .
CliR0NIQUE .. . ..... . . ....... . .... .
NUMÉRO 6. -

1 97

COMPTES

1 99
1 99

201

NOVEMBRE 1895.

G. BAIST. - P.1rra und Parc . .... . ... . ...... . . . ..... . ..... . . . .. .
R. FoULCRE-D.ELllOSC. - Un point contesté de la vie de don Diego Hurtado de Mendoza ..... . ............. . ..... .. ... . ...... . ...... .
James F1TZMAURICE-KELLY. - The bibliography of the Dia/la enamo,·ada.

205
208
304

TEXTES

Proverbes judéo-espagnols ... . .... . ................. .. . . ...... . . .
COMPTES RENDUS
The Ingenious Gentleman Don Quixote of La Mancha by Miguel de Cer-

R. FouLCRE-Dm.Bosc. - Bibliographie des voyages en Espagne et en
Portugal ..•........ . . .. .. . . ... .. . . . .. ... . .. . .. .. ....... ... . .

3f2

RENDUS

Recort. Obra feta per Gabriel Turell de la ciutat de Barcelona en l'any
1476 lpubl. p. J. Casas Carb6 i J. Mass6 Torrents]. Barcelona, Biblioteca de L'Avem;, 1894 (R. FoULCl:lÉ·DELBoscJ. ............... . .. .. .
Manuscrits catalans de la Biblioteca Nacional de Madrid per J. Mass6 Torrents. Barcelo11a, 1896 [R. FouLcHil-DELBoscJ. ........... .... .. . . .
The history of Don Quixote of the Mancha, translated from the Spanish of Miguel de Cervantes by Thomas Shelton, annis 1612, 1620.
With Introductions by James Fitzmaurice-Kelly. London, 1896 (11,e
Tudor translations, XIII, XIV) [R. FoULCHÉ-DELBosc]. . . . .• . ......
Obres catalanes de Joseph Yxart. Barcelona, 1896 (H. GABRIEtLI). . . . . .
Angel Guimer:l.. La llengua catalana. Diseurs presidencial. Borcelono,
1896.
Catalunya trilingüe, estudi de biologia lioguistica, per Joaquin CasasCarb6. Conferencia. Barcelona, 1896 [H. GABRIBLLI). .. ........... .
MossenJacinto Verdaguer-Sant Francescb, poema. Barcelona, 1895. Jesus infant. Barcel&amp;na, 1896. - Flors del Calvari, !libre de consols.
Barœlona, r896.
Mosén Jacinto Verdaguer en defensa propia. Segunda edici6n. Barcelona,
1895. - Dictamen pericial acerca la integridad de las facultades mentales de Mosén Jacinto Verdaguer. Barcelona, 1895 [Claude GRASNŒR). . .. . .. ...... ...... . . . .. . .. . .......... . . ... ... • . ...... .

350

352

353
355

35 5

�TO

TABLES

TABLES

Fol-Lore catala. Volum primer. Tradiciôns recullidas y escritas per
Apeles Mestres. Bamlona, 1895 [Claude GR,ASNIER]... . . . . . . . . . . . . 36 l
Novelas espaiiolas contemporaneas por B. Pérez Galdôs. Nazarfn, 1895 ;
Halma, 1896 (Madrid) [H. PESEux-RrcHARD]. . . . ..... . ........ . . . 362
Juan Valera. Juanita la Larga. Madrid , 1896 [ Ad. GRA:-rDIER].. . . . . . . . 363
Mekhor de P.ilau.Acoatecimientos literarios. Impresiones y notas bibliograficas, 189 5 . .\l.Jdrid, r 896 ( Ad . GRAN DIER] . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . 364
J. M. de Pereda. Pachio Gonz:llez. Madrùl, 1896 [Leopold SAULNIER]... 365
CHRONIQUE ......... . .... , . . . . . . . .

366

The history of Don Quixote of the Mancha, translated from the Spanish of Miguel of Cervantes by Thomas Shelton, annis 16C2-1620.
With Introductions by James Fitzma11tice-Kelly. London, 1896 (The
Tudor tr1111slatio11s, XV, XVI) (R. FoULCHt-DELBOSC] . .. . . . . . . . . . . .

N'UMÉRO

10. -

COMPTES

113
120
129

TEXTES

MARS 1897.

P. FA BRA. - Étude de phonologie catalane (Catalan oriental) . ....... . .
H. PEsrux-RrcHARD. - Quelques remarques sur le Diccicm1rio de Galicismos de Baralt . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Caspar ENS. - Phantasio-Cratuminos sive Homo vitreu . Re-issued with
A Note on El Li,:eru.ùuio Vid-riem, b~· James FrTZMAURICE-KELLY....
A. G. V. - Joâo de Deus........... . ...... . . .. .. ...............
M. KaYSERl-lNG. - Quelquès proverbes judéo-espagnols.. . . . . . . . . . . . .
R. FouLCHÉ-DELBOSC. - L'Espagne dans Les Orientales Je Victor Hugo.

1rr

JUILLET 1897.

R. FoULCHF.-DELBOSC. - Yoga-r, yog11er, yogui-r...... . . . . . . . . . . . . . . .
H. PEsEux-RicBA.RD. - Les Not1adas de M. Alfredo Calderon. ... . . ...
François Roussu.u. -Retraites du roi Joseph et du maréchal Soult dans
le royaume de Valence (Années du Centre et du Midi).. . . . . . . . . . . .

TOME IV
NUMÉRO

11. -

II

Poésies inédites de Gôogora, publiées par Hugo A. RENNERT...... . . . 139
Eustache DE LA. Foss.E. - Voyage à la côte occidentale d'Afrique, en
Portugal er en Espagne (1479- 1480) .... . ........ . . . . . . . ........ • 174

3r
45

71
82
83

RENDOS

An Iconography of Do11 Qrûxote, 1605-1895. By H. S. Ashbee. London,
1895 [James Fn'ZMAURJCE-KELLY].. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
93
Georges L~comte. fapagne. Paris, 1896 (H. PEsEux-RccHARD]...... ..
95
Léa Rouanet. Chanso05 populaires de l'Espagne traduites en regard da
texte original. Paris, 1896 [Amédée PAGËS)............... . ......
99
J. Mass6 Torrents. Croquis pirineacs. B11YCelo11a, 1896 [Amédée PAGÈs). 100
Ricordi di Spagna e dell'America Spagnuola, di Paolo Mantegazza.
Milaio, 1894 [H. PESEUX-RICHARD]................. . ........ . . . 101
Rene Bazin. Terre d'Espagne. Pa-ris, J i195 [H. PESEUx-R1cHARJ)).. . . . . 102
C. B. Dumaine. Essai sur la vie et les œuvres de Cervanres d'après un
rravail inédit de D. Luis Carreras. Paris, MDCCCXCVUI [James FrTZMAURJCE·KELLY). ....... , ... . ......... . .. . ..... . .. . ... ,.,..... 102
R. Foulché-Delbosc. Bibliographie des voyages en Espagne et eu Portugal (Revue Hispanique, r896) [R. FouLCHÉ-DELBosc)..... . . . . . . . . . . ro8
J. Franq11esa y Garnis. Dau Juan T~norio (La Rl'llaixensa, Barcelona., 1
de novembre de r896) [H. GABRIELLI].... . ... . .... .. ...... . ..... 109

COMPTES RENDUS

Xavier da Cunha. Pretidào de Amor. Endechas de Camôes a Barbara
Escrava. Lisboa, t893 [A. R. GoNÇALVES V1ANNAJ.... . ............
José M. Matheu. El santo Patrono. Madr1d. - Marrodan primero.
Madrid, 1897 (H. PESEUX-RICHARD)......... . ...................

'NUMERO

12. -

202

207

NOVEMBRE 1897.

J. LEITE DE VAscoNcÈLLOS. - Notas philologicas........... . . . ..... 209
R. FoULCHE-DELBosc et JAMES FJTUiAURICE-KELLY. - Une prétendue
édition de la première partie de Don Quichotte antérieure à 160&gt; . . . . . 215
R. FOULCHÉ -DELBOSC, - Un opuscule faussement attribué au :P. Sarmiento . ...... . .................................. •·..... . . . . 235
G. DESDEV !SES DU DEZERT. - Les lettres politico-économiques de Campomanes ..•.. . ........... : . . . ............. . ....... .. . . . . . . . . 240
TEXTES

Poesias y cartas inéditas de D . Juan MELÉNDEZ VALDES publicadas par
M. SERRANO y SANZ......... . . . . . . . . . . • . • . . . . . . . . . . . . . • . . . . . • 266
Cuatro articulas de D. Mariano José de LARRA (FiGARO)....... • . . . . . 314
COMPTES )lENDUS
Henry Lionnet. Le théâtre hors de France. Première série. Le théâtre en

�TABLES

TABLES

12

Espagne. Paris, 1897 [H. PESEUX-fuCHARD] ... .... .............. .
Quelques récents voyages dans la Péninsule (MM. Conte, Trotignoo, de
Rességuier, Barrès, Boutroue) [.\d. GRANDIER) ..•.... ....... .....
G. Desdevises du Dezert ... L'Espagne de l'ancien régime. La Société.
Paris, 1897 [R. FouLcH.É-DELBOSC] ...................... ... . .. ,
Lazarillo de Tormes, conforme:\ la edicion de r 554. Publicalo H. Butler
Clark, O,,;jord, 1897 U- CHASTENAY] ........ .............. . .. .. .

COMPTES RENDUS

334

CHRONIQUE .................•.....

-

13

et

14. -

El P. Arolas. Su vida y sus versos. Estudio critico por José R. Lomba y
Pedraja. Madrid, 1898 [R. foULCHt-DELBosc]....................
Emilio Cotarelo y Mori. lriarte y su época. Madrid, 1897 [R. FoULCHÉDELBOSC] .. .• .. . . .•..•.. .. . . .••..• ..... ..... ' . . . . . . . . . . . . . . .
Victor Balaguer. Las guerras de Granada. Madrid, 1898 (Obras de D.
Victor Balaguer, tomo XXXll[) U, CHASTENAY],.................
Auto sacramental nuebo de Las pruebas del linaje umano y Encomienda
del honbre (16o5) publicado por Léo Rouanet. Paris, Madrid, 1897
CHASTENAY]. . ........ ' ...... . ' ... ......... '.......... .. ..
Mosén Jacinto Verdaguer. C::nig6, leyenda pirenaica del tiempo de la
• reconquista. Version castellana por el conde de Cedillo, vizconde de
Palazuelos. Madrid, 1898 [S. GuASCH].... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Poesias ineditas de P. de Andrade Caminha, pubfü adas pdo Dr.
J . Priebsch. Halle a. S., 1898 [R. FoULCHÉ-DELBOSC]..... ... ......

u.

TOME V

UMÉROS

13

PREMIER ET DEUXIÈME TRIMESTRES 1898.

Arturo FARINELLI. - Guillaume de Humboldt et l'Espagne .......... .
Appendice. Gœthe et l'Espagne .................................. . 219
R. FouLcHÉ-DELBOSC. - Un romance retrouvé .... ......... ....... 251

CHRONIQUE,...... . ... . .. .........

406

408
410

411

411

412
414

TEXTE
Las copias del Provincial . . ... . . . ......... . ...

COMPTES

... . . . . • . . . . • . • • • ..

2 55

RENDUS

Rel~ci6n ~e un viaje por Europa con la peregrinaci6n a Santiago de Galicr.a ve~1ficado a fin~ del siglo xv por Mânir, obispo de Arzendjan;
traduc1do del armemo por M. J. Saint-Martin y del francés por E. G.
de R. ~adrid, 1898 [R. FoULCHÉ-DELBOSC). .............•.......
Les Capitale du Monde (Lisbonne, par Armand Dayot. Madrid, par
Emilio Castelar). Paris [Ad. GRANDIER] ........................ . 268
Paul Groussac. Del Plata al Niagara. "Ruenos Aires, 1897 [R. FoULCHÊDELBOsc]. ................................................. .
NUMÉRO 15. R.

TROISIÈME TRIMESTRE 1898.

r

CUERVO. - Disquisiciones sobre antigua ortograf!a y pronu11ciac16n castellanas. II
Leon MEDINA. -Do; ~~~~t~·s·;~ib~id~~ Ï.'u·~~~i; L~~~~~d~
Ar~~~:
sola ......•............
Boris DE TANNENBERG. - .Écri~~i;;s · ~~s-tÙÎ;~; ~~~~~~~~-r~Î~;;
Pereda ..................•............... . ............

'i.

-d~

NUMÊRO 16. -

J. LEITE DE VASCONCELLOS. - Notas philologicas. II .... ..... . ..... .
Julio MoREIRA, - Êtymologies portugaises ............. . ....... .. .
Ram6n MENÉNDEZ PJDAL. - El poema del Cid y Jas Crônicas Generales
de Espaiia ............................ .. . . ....... . . . .... ... .
R. FouLCHÊ-DELBOSC. - Les traductions turques de Do11 Quic/Jolle . .. .
Léo RouANET. -Angel Ganivet ..... .. ........ ... .'......... .... .
COMPTES RENDUS
A History of Spanish Literature by James Fitzmaurice-Kelly. Lo11do11,
1898 [H . BUTLER CLARKE] .. ''' .. ...... '' ...... . . ' .... ' ...... .
A History of Spanish Literature by James Fitzmaurice-Kelly. London,
1898 Qohn D. F1Tz-GERALD] ......................... . ....... . 502
Blancos y Negros (Guerra en la paz), por Arturo Campion. Pamplona,
1898 [H. PESEUX-fuCHARD]. ................. ' ... .......... ' .. .

2 73

/rvi. ·d;

TOME VI

330

TEXTE
Diego HURTADO DE ~ENDOÇA. - Mechanica de Aristotiles............

QUATRIÈME TRIMESTRE 1898 .

J6S

NUMÊRO 17. -

PREMIER TRIMESTRE 1899.

Prince L.-L. BONAPARTE. - A. R. GONÇALVES VIANNA. - Correspondance philologique .......................................... .

�TABLES

TA.BLES

VARIA

COMPTES RENDUS

R. FooLCHÉ-DELBOSC. - Cortamonte
Léo ROUANET. - Note
l'Auto ~l~.°p,~~·l;~
R. FoutCHÉ-DllLBOSC. - Le- sonnet A Cristo crucijicaào. II . . . . ..... . .
Arturo FARlNELLT. - Une lt!ttre inédite de Guillaume de Humboldt
concernant son second voyage en Espagne . . . ... . . . ..... . ... . . . . .

sur

'ùii,i~j .;t~~,;o:::::::

52
54
56

« Count Lucanor » or the Fifty Pleasant Stones of Patronio, written by
the Prince don Juan Manuel and first done into English. by James

York. 1868 . Ù1t1ào11 , 1899 (Maria GoYR1] . . . . .. . ... .. .. . .. .. .... .
Life, Writings and Correspondence of Georg!! Borrow, derived from
official and authc:ntic sources by William I. Knapp. Lo11do11 ; N= Yo1·k,
1899, 2 vol. Uames FtTZMAURICE-KELLY] . . .. .. .... .... ... . .. .. . .
Etude historique sur les relations commerciales entre la Flandre et l'Espagne au moyen âge par Jules Pinot. Paris, r899 [J. CHASTENAY) . . ..

TEXTES
Poesias intercaladas en la Cr&lt;inica troyana romanceada, publicadas por
A. PAZ YMÉLlA ... .. . .... . . ...... .. . . . . . ... . . ... . . .... •. .... . .
Cartas de D. Martin FERNANDEZ DE NAVARRETE, D. Augustin CEAN
B~rnDEZ y D. Diego CLEMENCJN, â D. Tomâs Gonzalez, archivero
de Simancas, publicadas por M. SERRANO y SANZ . .... ..•. . ... .• •.

NUMÉRO 19. -

Catâlogo de la ReaJ Biblioteca. Manuscritos. Cronicas geoeralcs de
Espana descritas por Ramon Menéndez Pidal. Madrid, 1898 [Mario
ScHIFFJ. .... . . .. . · ...• . . . .• . . . ............ . . ___ . .. . . __ .... . 130

NUMÉRO 18. -

VARIA

138

DEUXIÈME TRIMESTRE 1899.
-

R. FouLcHÉ-DELBOsc. - Trompogelas •• .. . .. . . . ...... . ..... . . . .... _
Carolina MtCHAËLIS DE VASCONCELtos. - Recuerde el n/1110 dortnida (Duas
pala\,ras ao auctor tla Antologia ile poetas lir-icos) . . . . . . •• ... .. .. . ...
Gabriel MARCEL. - Les origines de la carte d'Espagne ...... . .... . .. .

Testament de Diego DE PERALTA .. . . . . . ... .. .... .. . . ...... . ..... .
G:tbriel MARCEL - Sur quelques vues de villes espagnoles et portugaises
du xvr• siècle ........ . .. . . . .... • . . .... . . . ... ... . . . . ... .... ...
R. FoULCHÉ-DllLBOSC. - P-u~sto ya el pie m el estribo . .. . ..... . ...... .
R. FoutCHÉ-DELBOSC. - Note sur une comédie de José Antonio Porcel.

I

36 sonnets anonymes ... ... .... . .... . .. ... .... . ....... . .. . .... .

Retrato de la lozana Andaluza en lengua espafiola muy clarisima. Compuesto en Roma por Francisco Delicado. Madrid (Colecd&lt;in de libros
picarescos) con una nota de Luis de Lara (r899) [R . FOULCHÉ-D.ELBosc] .. . .... . . .. .... ... ....... ... ... .... ............. .. . . .. .

nio de Loazes .. . . ... .. .. _ . . . . . . . . . . .
-,-. Leo RoUANET. - Un autographe inédit d~ ·c~ide~~~--·. ·. ·_ ·_ ·. ·. ·. ~: : : : ·. ·_ ·. ·.
R. FouLCRt-DELBOSC. - Un fragment de traduction française du Dia-

.

200

NUMÉRO

.
....
. ... . ...... . ····· ·· ' ....

20. -

QUATRIÈME TRIMESTRE r899.

203

J.

TEXTE
Memoda de Francisco NONEZ MULEY..

328

COMPTES RENDUS

R. FoutcHÉ-DELBosc. - Remarque sur la Cro11ica de Felipe II d'Amo-

blo coj~lo . .. . .. .. . . .. .. ... . . . ... .. ..... .. .... . . . . . . .. . .. . . . .

311

TEXTES

VARIA

James FJTZ:MAURICE-KELL)'. - A Roumanian translation of Don Quixote . .. . . . .. . . .. . .. . . ' ... ........ . .... . .. .. ··· -··'"'• .. . ... .

TROISIÈME TRJMES1RE 1899.

John D. Fin-GERALD. - Spanish Etymologies ...... . ... ... ... .. .••
R. FouLCBE-DELBOSC. - Étude sur La tia flngida .•... . .... . . . ..... .
H. S. AsHBEE. - D11ri Quixote and Pickwîck . . . . .. .... . . .... ....... .

COMPTES RENDUS

CHRONIQUE ........ ... . . ..... .. .. .

247

20j

LEITE DE V,\SCONCELLOS. - Philologia mirandesa. Historia do L . . . 409
R. FoutcHÊ-DELBosc. - Notes sur Las ccplas Jtl Provinû,1l . . .. . . ... . 417
G. DESDEVISES nu DEZERT. - Notes sur l'inquisition espagnole au
xvI11c

siècle ........ ..... . .......... . ... . . . .... . ...... . . . .

447

�•

16

TABLES

TABLES

VARIA

~eon MEDINA. - Autre glose de Pueslo ya el pie eu el tstribo. . . . . . . . . .
R. FouLCHÉ-DELBOSC. - La plus ancienne œuvre connue de Cervantes.
Une lettre de Mariano José DE LARRA (FIGARO) à ses parents..........

507
508
509

17

L. BARRAU-DIHIGO. - Les origines du royaume de Navarre, d'après une
théorie récente......... .. .. . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . 141
G. DESDEVISES DU DEZERT. - Les Colezios mayores et leur réforme en
1771 ....... . .•......... . .... . ...................... ,. . . . . . . 223

VARIA
COMPTES RENDUS
Homenaje a Menéndez y Pelayo en el a1'io vigisimo de su profesorado.
Estudios de crudici6n espaiiola con un prologo de D. Juan Valera.
Madrid, 1899, 2 vol. [Ad. GRANDTER]... . ....... .. . . . ... . . . . . . . . 512
Diccionario de la lengua castellana por la Real Academia espafiola.
Décimatercia edici6n. Madrid, 1899 [H. Gabrielli] . ........ . ...... 515
Don Ramon de la Cruz y sus obras, por Emilio Cotarelo y Mori. Madrid.
1899 [Lêo RooANET].......... . . . . . . • . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . 516
Y. H. Friedel. La plus ancienne charte de la Bibliothèque de l'Université
compostellane (Rei•ista de Archivos, Bibliotecas y Museos, octobre 1899)
[L. BARRJIU-DIHIGO]......... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 518
Rafael Altamira y Crevea. Historia de Espafia y de la civilizaci6n espaii.ola. Barulot1a, 1900 [G. DESDEVISES DU DEZERT]................. 522
Alfredo Calderon. De mis campafias. Barcelona, 1899 [H. PEsEuxRtCBARD]...... . ............. . . . . . . . . . . . . . • . • • . . . . . . • . • . . . . 525
Decadencia y desaparicion de los Almoravides en Espaiia, por D. Francisco Codera... Zaragoza, 1899 (Colecci6n de estudios arabes, Ill)
[R. FouLCHÉ-DELBOSCj........................................ 527

TOME VII
UMEROS 21 ET 22.
PREM1ER ET DEUXJÈME TRIMESTRES 1900.
Ramon MENÉNDEZ PJDAL. - Estantigua. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . .
5
Carolina M1CHAËL1S DE VASCONCELLOS. - Replica. . ................
IO
G. BAIST. - Katal,misches auf den Sporaden. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
Charles CARROLL MARDEN. - An ep1sode in the Poema de Fm1a11 Gcmz,ilez . ..................... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
R. FooLCHÉ-Dl!LBOSC. - Observations sur la Célestine. . . . . . . . . . . . . . .
28
R. FoULCHÉ-DELBOSC. - Remarques sur Lazarill~ de 1 ormes. . . . . . . . .
81
Carolina M1CHAËLIS DE VASCONCELLOS. - Nota aos Sonetos anonymos..................................................... . .
98
Hugo Albert RENNERT. - Mira de Mescua et La Judia de Toledo. . .... 119

R. FooLCHÉ-DELBQSC. - El Tizon de Espa,ia. . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . 246
R. FouLCHÉ-DELBOSC. - Notes sur la bibliographie de la G11trra de
Gran&lt;tda. . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 247
R. FouLCHÉ-DELBOSC. - Les manuscrits de l'Epistola mor.il a Fabio... 248
TEXTES
Lope de RuEDA. - Entremés del mundo y no nadie .. . . . . . . . . . . . . . . .
Thomas de ANoRBE Y CoRREGEL. - El nudo gordiano..... . ........

251
256

COMPTE RENDU
Fernando Ruano Prieto. Anexi6n del Reino de Navarra en tiempo del
Rey Cat6lico. Madrid, 1899 [G. DESDEVISES no DEZERT].. . . . . . . . .

264

CHRONIQUE..... . . . . . . . . . . . . . • . . . .

269

NUMÉROS 23 ET 24.
TROISIÈME ET QUATRIÈME TRIMESTRES 1900.
Chartes de l'Église de Valpuesta du rx• au xr• siécle, publiées par L.
8ARRAU-DIHIGO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . 273
F. Adolpho CoELHO. - De algumas tradiçôes de Hispanha e Portugal (.1
proposito de Estantigwi) ...... .................................. •. 390
R. FouLCRÉ-DELBOSC. - Note sur trois manuscrits des œuvres poétiques de G6ngora......... . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 454
VARIA

L. 8ARRAu-Drn1GO. - A propos des « Origines du royaume dt: Navarre " ....... . ..... , ................................... • . .... •
Comte Albert DE CIRCOURT. - Les deux femmes de Fernandez de Portocarrero (pub!. p. le Comte de Puymaigre) . . . . . .. . ... . .. . . . . . . . . .
R. FoULCHÉ-DELBOSC. - Rojas alcalde mayor. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
James FJTZMAURICE-KELLY. - Do11 Quixote in Gujerati and Japanese..

505
507
510
511

COMPTES RENDUS
Untersuchungen über die Proverbios morales von Santob de Carrion, mit
2

•

�,

•

TABLES

TABLES

18

besoaderem Hinweis auf die Quellen und Parallelen von Dr. Leopold
tein. Berlin, 1900 [R. MENÉNùEZ PIDAL] ••..... • •·· • • • • • • · • • • • • ·

Homen~je a la memoria de don Juan Melértdez-Valdés restaurador, Y
principe de la poesia castellana ... por su sobrino don Rog_elio T. de la
Gândara Melcndei-Valdés Leôn Amaya de Toro Gonzalez de Bernedo
y Criado. Madrid, 1900 [R. Fou1.CHÉ- DELBOSC].. • • .. · • • • • •. • , • • • ·
La inmoralidad dei teatro modemo, por el P. A. Gonzàlez. Madrid, 1899

513

R. FoULCHÉ-DELBOSC. - Une règle des Dominicains, texte castillan da
x.rvesiècle ....• . ........... . . . . ........ . .... .. ... . . . .. . ..... .

A. D. JONES. - El Tiz.011 de Espa1ia. II .. . ........... . .... .. .. . .. .
R. FouLcHÉ·DELBOSC. - Deux: gloses de Puesto ya el pie m el estribo. . .
J. CHASTENAY. - Quelques additions à la bibliographie de Cen•ames ..

1900 [R. Foui.cm'l-Dlil.JJOSC] ...•.......... .. . . .. - . . • • • • • • • • • • • •

Un romance

2

burlesque ......... . ..... . ... . ............. . . . .. . . . .
El origen de los villanos ... . ........ . . . . .. .
Gabriel MARCEL. - Un éventail historique du xvm• siècle ..... . . . . . .
R. FOULCHÉ-DELBOSC . - Le Diccionario a,itlbdrbaro de Huerta ... . .. .
J. CHASTENAY. - Le genre grenadin au thêâtre .. .. . .. . ... ..... .. .. .
J. CHASTENAY. -Théodore Carlieret les Araucans .. . ... . . .. . . . . .. .
R . FouLCHÉ-DELBOSc. - Le nombre des mors castillans . .. . . .... .. .

R.

539

Doo Quixoœ de Ja Mancha. Primera edici6n por Jaime ritzmauriceKelly . .. y Juan Ormsby. Edimburgo; Lonclns, 1898-1899,

493

VARIA

Bibliogratia critica de las obras de Miguel de Cervantes Saa,•cdra, por
D. Leopoldo Rius. Madrid, 1895-1899, 2 vol. [R. foULCI-IÉ•DEL~~].
Lu Celestina. Tragi.comedia de Calisto y Melibea por Fema1:do d~ !01as,
confonne a la edicion de Valencia, de 1s14. Con el estud10 cr1t'.co de
La Celestina nuevamente corregido y :iumentado del Excmo. Senor ~Marcelino Menéndez y Pelayo. Vigo , 1899-1900, 2 vol. (R. FouLCHEDELBOSCJ. ....•. • '' •..••..... . .. . ..•... .. ... . ........•.. . . '. '

Carolina MrcFrAËus DB VAscONCELLOs. Pedro de Andrade Caminha.
Beitrâge zu seinem Lebeo und Wirken, auf Grund und im Anschluss
an die Neuausgabe des Dr. Josef Priebsch .... . .. . ..•.... . ..... . ..
G. DESDEVISES DU DEZERT. - Philippe V, d'après l'ouvrage de M. Baudrillart, Philippe V et la cour de Franu . . .... . ..................•. . 4-P
L4 fille du roi d'Bspag11e, complainte grecque moderne, publ iée par Émile
LEGRAND • ••.• ' . ' ••• ' •• ' •..•••••••.•..•. . .•••.••••••.. . .•• . ••

[ H. Gabrielli] ............. . . , . . . ...... · · · · · · · · · ·.· · · ····· · · ···. ·
L. Barrau-Dihigo. Notes sur l'Archivo Historico Nac10nal de Madrid
(Reme des Bibliothèques, janvier-mars 1900)_ [J. ~BASTENA\'] • · • • · • • • •
Bulletin Hispanique, paraissant tous les trois mois. Bordtaµ x, tome I,
1899 ; tome II, r9C0. [R. FomcHÉ-DELJIDSCJ ••.•. . .•. . .. •: - - • • • •
El especto.culo mas nacional, por el Conde de las Navas. Madrid, 1899-

19

vol. ( R.

FoutcHÉ-DELBOSC. -

COMPTES RENDUS

fOULCHÉ- DELBOSC] .•.•. ' . . . • • ' .. . .. ' ••. . .. . ......•.. ' . . •.. ' ..

Vida dd soldado espafiol Miguel de Castro (1593-16n) escrita por él
mismo y publicada por A. Paz y Mélia . Ba1·celo11a ; Madrid, 1900 (Bi-

CHRONIQUE •.•.•.•... , · , . .. .. , •... •

bliotheca IJispanica, Il) [H . PESEU X-RICHARDJ.. .... . ... .. .. . ... ... .
The Early Printers of Spain and Portugal, by Konrad Haebler. Londcn, March 1897 for 18961'.Georges-C. KEmELJ. . . .. •.. . ........ ..

TOME VIII
NUMEROS 25, 26, 27 ET 28 . -

ANNÉE 1901.

Hippolyte d'Espinchal : Souvenirs militaires (1792-1814), publiés par
Frédéric Masson et François Boyer. Paris, 1901, z vol. [G. DESDE-

TEXTES

rn

VlSES DU DEZERT]. , , . .••...... . .. • ..... . , ... .. . ... • . .. . . • , ...

Corrcspondencia de dofia Magdalena DE BŒlADILLA ..•. •. • • . . • .. . •..
Conseils d' un Milanais à don Juan d'Autriche .... . ..... . .. . .... • . . . •
Œuvres dramatiques du licencié Juao CAXES, publiées par LéoRouANET.
Clarorum hispaniensium epistolae it1editae. Edidit Adolfo BoNULA Y
SAN Mlùl.TiN .•.....••.• • •...... ' . . . ' ......... ' ' ...... ' ' . . .. . . '
Séguedilles ruidennes ............. . . . .......... • ..... , • • • • • . . .. •

R.

Fou LcHÉ·DELBOSC. -

•

El sastre del ca11tillo ... . . .. • .......... . . •.

H. Léonardon. Prim. Paris, 1901 [G. DESDEVISES DU DEZERT] . ..•...
Felipe Pedrtll. La « Pesta ,, d ' Elche, ou le drame lyrique liturgique
" La Mort et !'Assomption de Li Vierge» . Extrait des Sammelba11de der
i1Jternatio11aleu Musikgesellschajt de j:invier-mars 1901 . Leipzig [Léo
181

RouANET] . .. . . ... ......•.•. .. , ......... . . ....•. . .... .. ......

3o9

540

Procern de Lope de Vega por libelos contra unos c6micos, anotado por
D. A. Tornillo y D . C. Pérez Pastdr. Madrid, 1901 [Uo RouANEIJ.
La imprcnta en Côrdoba. Ensayo bibliografico por don José Maria de
Vaidenebro y Cisneros... Madrid, 1900 [R. FouLCHÉ-DELBoscJ .....

543

332

544

�20

TABLES

TABLES

Las : Novelas ejemplares » de Cervantes. Sus criticos. Sus mod~los
literanos. Sus modelos vivos, y su inf!uencia en el arte. Por Francisco
A. de Icaza. Madrid, 1901 [R. FoutcHË•DELBOSC).
Estudio hist6rico-&lt;:ritico sobrè las Novelas ejemplares de Cervaotes por
el doctor don Juliân Apraiz. Vitori(.{, 1901 (R. Fom.CHÉ-DELBosc] - . •
Juan Ruiz, arcipreSte de Hita. Li/Jro de bum a111or, publié par Jean Ducamin. Tor,louse, 1901 (Bibliothèque méridionale, tome VI) [R. FomcHJtDELBOSC] ' •. ... ' .•... - ' ' ' . . • . . . . . . . . . .....•• ... •. . .. .. ••• ...

Le diable prédicateur. Comédie espagnole du. xvn• siècle traduite pour
la première fois en franiµis avec une notice et des notes par Léo
RouANtT. Paris. Touloust, 1901 ( Bibliothèque espagnole, Il) [R. FouLcRil-DELBOSC] .. .. ..... ... ... ...... . . . .. · .. ....... . ..... .... •:
L'abbé Camille Daux. - Le Pèlerinage à Compostelle et la Confrérie
des Pèlerins deMonseigneur Saint-Jacques de Moissac. Paris, 1898.- Les chansons.des pèlerins de Saint-Jacques. Monta11ba11, 1899 UCttASTENA'i) ..................... ' ' ......................... .
G. Desdevises du Dezert. Les Archives historiques nationales de
Madrid. Besa11ç,m, 1901 (Extrait du Bibliographe moderne) U- CHAS-

TEXTES

547

553

557

1'EN AY] . . . . . • . . • . . . . . . . . • · .. - . , · • • ·, • · · · • · · • • · · • · · · · · • • · • • · ·

A propos du" Bulletin hispanique » [R. FouLCHE-DELBOsc). ..... . .. .
CHRONIQUE . .. .... . . ... , , ...... , , , • 567

TOME IX
NUMÉROS 29, 30, 31 ET 32·

ANNÉE 1902.

Jl. J. CuERVO. -· Linào . .....................•.................

J. CuERVO. - El elemento popular en el Dicciooario de la Acade12
mia espaiiola ........ . .. .. . ... ... ... .... . .......... . ........ .
18
G. BA!ST. - Mo1w ................................. . ... . ...... .
20
John D. FITZ-GERALD, - Spanish Etymologies. II. . . . . . . ....... .. .
David LOPES. - Toponymia arabe de Portugal . ... ... .... . . . ...... .
35
R. FouLCHE-DELBOSC. - Étude sur le Laberinto de Juan de Mena .... .
75
Konrad HAEllLER . - Bemerkungen zur Celestiua .... . ... .. ... . . . ... . 139
R. Foutclft-D1;:LBosc. - Observations sur la Célestine. H . . .... . .... . . 171
R. FouLCHÉ-ÜE.LBoSC. - L'l Pmiteucia de amor de Pedro Manuel de
Urrea .. . ........ .... .. ... ... ... . ... .... ... ................. . 200
Joaquio MrnET v SANS. - La cabeza dd rey Jaime I de Arag.on ...... . 216
Gabriel MARCEL. - Un éventail géographique ..................... . 220
R. DE FLoTIJ-: RoQUEv ....m.E. - Remarques sur la carte d'Espagne au 1 :
235
50.000 . . .... .... .. .. . .. ... .. ... . ... .. . . ... .... ... .•.... .....
R.

2I

Dos poemes catalans del xrvèir segle, sobre la vida de la gent de mar,
publicats per J. MAsso TORRENTS ...... ' ... . .. ' ' ' ' ' ............ .
Razonamiento que faze Johan DE MENA con la Muerte . .....•. .. .. ...
Requesta al marques de Santillana . ... ..... .. .. . . . . ..... .. ... .. .. .
Copias de Trescientas cosas mas ...... . . . . ... .. ..... . .. . ....... . .. .
Deux rom,1nces de geml/1.nia . .. ..• .. .. , ..... . .... . ...• .. .... .... . . .
Huit petits poèmes ...... . .. . . .. ............. ..... .... . .... ..... .
La vida del picaro, campuesta par gallardo estilo en tercia rima. Ediciôo critica por Adolfo BoNILLA Y SAN MARTiN ............... . . . . 2 95
NAUARRO. - La comedia muy exemplar de la Marquesa de Saluzia
Hamada Griselda, reprinted by C. B. BoURLAND ........... ... .... . 331
Los trabajas de Josef, auto del licenciado Juan DE C.!\tis, publicada par
A. REs,otu ........................ . . . . .. .. ..... .. ..... .. . . . 355
Lettres d'un diplomate danois en Espagne (1798-1800), publiées par
E. G!GAS ..... ' .................... . .•...... ' . . ' .. ' ..... . .. . 393
Proverbes judéo-espagnols, recueillis et publiés par Abraham GALANTE .. 440
Poesias papulares portuguesas, recolhidas e publicadas por Z. CoNsIGLIERI PEDROSO . . • • .. ' . . . . . . . . • . . . . . . .. • .. ....•.. ' ..... ' . • 445
VARIA

L. BARRAu-D1mGO. - Note sur un diplôme de Ferdinand [er, octroyé à
l'Église d'Oviedo en mai 1036 . . . ............................. .
L. BARRAU-DmrGo. - Fragments inédits des Gesta Comitmn Barci11011msium et Ref[wlt Aragwiiae . ............. ...... . .... .. ....... ... .
R. CHAl!A.s. - Don Jofre de Borja y daii.a Sancha de Arag6n ........ .
R. Four.cHÉ-DELBOSC. - Ganapan .. .... .... .. ... ...... . ....... . . .
Hugues VAGANAY. - L'Espagne en Italie. 1.. . .. . . . ... . ..... ...... .
E. Gun.LON. - Deux voyages en Espagne au xvue siède ..... .. . . . . . .
Gabriel MARCEL. - Un atlas rnanus.crit de la Catalogne ............ .
Julio PuvoL Y ALONSO. - La traducci6n castellana de El Baû1ilier de
Sala11w111;a . ... ...... . .. .......... ..• ........ .......... . .....
COMPTES RENDUS
E. GUILLON. - Les guerres d'Espagne sous Napoléon. Paris, 1902
[G. ÛESDEVISES DU DEZERT). . .... . .... ..... .•.. .. , .. , •..... , , , 521
Tomas Ximénez de Embun y Val. Descripci6n historica de ·1a antigua
Zaragoza y de sus términos municipales. Zaragoza, 190r [G. DESDEvrsEs DU DEZERT). ..•• • . .. ... ..... . ....... .. . • . .. ............
525

�22

TABLES

TABLES

Antonio Rodriguez Villa. Dialogo de los pages .. .. compuesto par Diego
de Hermosilla. Mad,.id, 1901 [G. DESDEVISES DU DEZERT]. ........ .
Rafael Altamira y Crevea. Historia de Espaiia y de la civilizaci6n espaiiola. Tomo IL Barcûana, r902 [G. DESDEVISES DU DEZERT]. ...... .
Libro primero de Cabildos de Lima, descifrado y anotado por Enrique
Torres Saldamando, con la colaboracion de Pablo Patron v Nicanor
Boloila. Paris, 1900. ~ vol. [G. DESDEVISES DU DEZERT] .. ~ .• ......
M. Serrano y Sam. San Ignacio de Loyola en Alcali de Henares.
Madrid, 1895 (G. DESDEVISES ou DEZERT] ........ • .... . ... . . ....
Paul Lafond. Goya. Paris [G. DESDEVISES DU DEzERTJ .......... .. . .
GiJstave Reynier. La vie universitaire dans l'ancienne Espagne. Paris,
To11/011se, r902 (Bibliotbèque espa1[11ole, IIl) [G. DESDEVISES DU DEZERT].
Karl von Oeterreich und Elisabeth von Braunschweig Wo.lfenbüttel in
Barcelona und Girona ('.Musik, Peste, Geschiifte des Palastes, Vertheidigung des Kaisers, Frômmigkeit dieser Monarchen) bearbeitet von Barcelona. Barcelona, 1902 [G. DESDEVISES DU DEZERT] .............. .
Musgo, por Ram6n D. Perés. Barcelo11a, 1903 Uames FlTZMAUIUCEKELLY) . .................. ... ........... ... ..•..........•...

El Loaysa de ,, El Celoso Extremeii.o &gt;&gt;, Estudio hist6rico-literario por
Francisco Rodriguez Marin. Sevilla, 1901 (James FITZMAURICE-KELLY).
Vicente Blasco Ibâiiez. La Barraca. Valencia. r9or. - V. Blasco Ibanez.
Terres maudites .. La Barraca. Roman traduit de l'espagnol par G. Hérelh!. P11ris (r901) [H. PESEUK-RICHARD) .............. . .... .. .. .
Alfredo Calderon. Treinta articulas. -Valencia, 1902 [H. PESEOxRlcHARD). . . . . . . . . ....•...••• •••. •..•• . . . . . • . . . . . . . . . . . • . . . .

della R. Academia dei Lincei, vol. X, 19oi [R. FouLcHÉ-Dm.nosc].. .

Cat.ilogo de una Colecci6n di:: Impresos referentes a Cataluiia, siglos
XVI, xvn, XVIII y XIX, formada por Jaime Andreu. Baralona r902
[J. CHASTENAY]. ............ . ........... ...... ............•..
Il Candonero classeuse 263. Nota del prof. Antonio Restori. Rendiconti

574

La solution de tous les problèmes relatifs à Christophe Colomb, par
M. Gonzilez de la Rosa ... (Mémoire extrait du Com.ple renilu du Cou-

528

533

536
537

54 1

543

547
552

grès des Américanistes). Paris, 1902 (G. VIEmœr)..... . . . . . . . . . . . .
Henry Vignaud. - La lettre et la carte de Toscanelli sur la route des
Iudes par l'Ouest. Paris, 1901. - Toscanelli and Columbus. [.;)1ukm,
1902. - Mémoire sur l'autbet1ticité de la lettre de Toscanelli du
25 juin r474. Paris, 1902 [H. P. BlGG-AR)........ . . . . . . . . . . . . . . . .
La b~toria de los nobles caualleros Oliueros de ca.stilla y artiJs dalgarbe.
Prioted in fa::simile at the De Vinne Press from the copy in the
library of Archer M. Huntington, nineteen hundred and two [R. FouLCHÉ-DELBOSC). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . .
El diablo cojuelo, por Lui5 Vélez de Guevara. Reproduccion de la edici6n principe de Madrid, 164r, par Adolfo Booilla y San Martin.
Vigo, 1902.
El libre de Patronio 6 El conde Lucanor, compuesto por el Principe Don
Juan Manuel en los afios de l 328-29. Reptoducido conforme al te11to
del c6dice del conde de Puiionrostto. St!gunda edici6n reforma.da. V-igo,
19&lt;'2 (R. foULCHÉ-ÜELBOSC] .. ............. . ..... .. ,., ·. ·. · · · ·
CHRONIQUE. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

55 5

TOME X

56o

NUMÊROS 33 ET 34.
PREMIER ET DEUXIÈME TRIMESTRES 1903.

L•-Colonel Clerc. Capitulation de Baylen, causes et conséquences. Paris,
r903 [G. DEsDEVISES DU DFZERT]. ..... .. .... .. .... . . ...... .. . .
Commandant P. Boppe. Les Espagnols il. la Grande Armée. Le corps de
La Romana (18o7-1808). Le régiment Joseph-Napoléon (1809-1813).
Paris, 1899 [G. DESDEVISES ou DEZERT]. .............. .. .. ..... .
Commandant Balagny. Campagne de l'Empereur Napoléon en Espagne
(1808 -1809). Paris, Na111;y, 1902-1903. 2 vol. [G. DESDEV!SES DU
DEZERT] ....................................... . .... .. .... . . 566
Nuevos _datas acerca del histrionismo espaiiol en los siglos xv1 y xvn,
recogrdos por D. Crist6bal Pérez Pastor. Jv[a,irid, 1901 [A. RESToru].
Catalogo de la Biblioteca Municipa.l de Madrid. Madrid, 1902 fJ. C.HAsTENAY] ...••..•••••••• .. ,, ... ... ..••......•••••••••••• , •.. ..

23

Charles Philip WAGNER. - The sources of El cavallc.ro Cifar . , . . . . . .
R. FoULCHÉ-DELBOSC. - Le &lt;( commandeur grec » a-t-il commenté le
Laberinto ? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Antonio REST0RI. - Il Manoj11ela de romances, parte primera, di Gabriel
Lasso de la Vega ....... , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

575

577

587

5'95

6oo

4
1o 5

I 17

TEXTES
Trois poésies du xve siècle. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Dialogo entre Lain Calvo y Nuiio Rasura. 1570.....................
Vingt-six lettres de Gôngora.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

149

16o
184

573
VARIA

573

L. BARR.Au-Drnmo. - A propos des Gesta Comitum Barcfoommsizm1... 226
Testament de Pedro RODRIGUEZ DE FONSECA. r419................ .. 227

�Copias de Trescientas cosi1s mas. Il .. . . . ... . . ..... ... ... . ..........
R. FouLCHÊ-DELBOSC. - L'auteur de la Picara ]11sti11a. ........ .. ....
F. DE HAA~. - 1 So concejal I. . . .. . . . ... . ........ . .. . . . . . .. . ....
Hugues VAGANAY. - L'Espagne en Italie. II . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

234
236
241
246

COMPTES Rh"NDUS

1903 [R. FoULcHÉ-DELoosc]. .... .. ..... . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
La Celestina. Comedia de Calisto y Melibea. Paris, s . d. [1903] [R. FouL-

314

CH.É-DELooscJ.... .. .. ........ .. .............. .. ... .. . . . . .. . .
Perâlvarez de Ay116o y Luis Hurtado de Toledo. Comedia Tibalda,
ahora por primera vez publicada seguo la forma original por Adolfo
Booilla y San Martin. Barulot10, Madrid, 1903 (Bibliotbeca hispa11irn,
X.IIl)
CHASTENAY] . .... .. .. .. . . . .. ..... . . . .... ,............

31R

u.

A Critical Study of the Various Dates assigneJ to the Birth of Christo-

pher Columbus. The Real Date 145r. With a Bibliograpby of the
Question, by Henry Vignaud. Lo11do11, 1903 [H. P. BrGGAR]. ... . ...
A History of the Peniosular \Var, by Charles Oman, M. A. Oxjord,
volume I, 1902; olume Il, 1903 [Benjamin Parsons BouRLAND).. ..
Galicia hist6rica. Revista bimestral publicada bajo la direcci6n del
M. J. eiior D. Antonio L6pez Ferreiro. Torno I, Aôo 1901-r9c2.
Torno U, Aôo 1903. Santiago, 1901 et suiv. [L. BARRAU-Drnrcoj. . . .
Iostrucciones para la redacci6n de los Catalogos en las Bibliotecas pdbliC.lS del Estado dictadas por la J uuta facultativa de Archives, Bibliotccas y Must:os. [I. Impresos. Catàlogo alfabético]. Madrid, 1902 (Bibliotera de la Reuista de Archivas, Bibliot,cas y Museos, t. 11 [L. BARRAUDihigo] ... .. .. . .... . . . . .. . .. ....... . . . . . .. ... . . ... ... .... . .
Clément Rochel. Cervantês Inédit. Les Romances, lt:s Voyeurs, La
fausse Tante, Dona Justine et Calahorra. Traduction avec introduction et notes. A tra vers la vie et les œuvres de Michel Cervantès.
L'Espagne littéraire, politique i:t religieuse de son temps. Paris [1903)
[R. foULCHE-DELBOSC].. ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Luis Baraho01 de Soto. Estudio biografico, bibliografico y cr!tico por
Francisco Rodriguez Marin. Madrid, 1903 [James FITZMAURICE-KELL y 1Primera Edici6n del Quijote en Jerez. Cervantes y su Época por D. Ram6n
Le6n Mainez. Torno I. Jerez. de la Fro11tera, 1901 Garnes F1TZMAURJCEKELLY] ....... . . .... .. .. ... . ... .. . . .... ' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Romances of Roguery . An Episode in tht: History of the Novel. By
Frank Wadleigh Chandler. ln two Parts. Part I. The Picaresque nove!
in Spain. New York, Loni/011, 1901.
An Outline of the History of the •ovela Picaresca in Spain. Dissenation
presented by Fonger De Haan, May 1895. The Hagiu, New York,
1903 [James FITZJ\lAURICE-KELLY] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Une énigme lim\raire. Le« Don Quichotte » d'Avellaneda. - Le drame
espagnol. - Philologie amusante. - Hernani . - Carmen. Par Paul
Groussac. Paris, 1903 [R. FOULCHÉ-DELsosc] .... . . . . . . . . . . . . . . . .
Luis R. Fors. Criptografîa quijotesca. La critica y los criticos. Una nueva
conjectura (La Naci6t1, afio 1, o 0 41). Buenos Aires, 11 de junio de

25

TABLES

TABLES

319

NUMÉROS 35 ET 36.
269
271

274

276

TROISIÈME ET QUATRIÈME TRIMESTRES 1903 .

R. Footcet-DEI.BOSC. - Deux chansonniers du xve siècle .. . ....... ..
L. BARRAU-DIBIGO. - Notes et documents sur l'histoire du royaume

321

de Leon. I. Chartes royales léonaises. (912-1037) .. .. ...... . ...... 349
Joaquin MiaET Y SANS. - La princesa griega Lascaris, condesa de
Pallars en Cataluôa... ... .. . . . .... .. .. ....... ... . . . . . . . . .... .. 455
Lucien BouvAT. -Notice bic-bibliographique sur Athîr ad-Din Mohammad ibn Yoûsouf Aboû Hayyân Al-Gharnatî... . . . .. ............. 471
H. P. B1GGAR . - The voyages of the Cabots and of the Corte-Reals to
North America and Greenland. 1497-1503 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 485
TEXTES
Quatorze romances judéo-espagnols, recueillis et publiés par Abraham
Galante. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

285
286

594

VARIA

R. FouLCHÊ-DELBOSC. -

Las copias del tabefe. I. .. . . . ... . : .. . , . . . . . .

6o7

COMPTES RENDUS
289

Manual elemental de gramatica hist6rica espaôola, por R. Menéndez
Pidal. Madrid, 1904 [A. R. GONÇALVES VIANNA].. .. . . . . . . . . . . . . . . 608
Palmerin of England. Sorne Remarks on tbis Romance and on the ccntroversy concerning its Authorship. By William Edward Purser.
Dttblin, Belfast, Cork, London, 1904 Qames FtTZMAURICE-KELLY].. . . 6r4
CHRONIQUE. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

63 5

TA.BLE DES DLX PREMIÈRES ANNÉES . 1894-1903 .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

641

296

301

TOME XI
NUMÉROS 37, 38, 39 ET 40. -

ANNÉE 1904.

Floresta de philosophos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5

�26
G.

TABLES

TABLES

HispaniolrLS. . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . .

J5 5

A. R. GoNÇALVES VrANNA. - Étymologies portugaises......... ... ..
Paul GRoUSSAC. - Le commentateur du Laberinto . . . . . . . . . . . . . . . . . .
R. FouLCHE-DELBOSC. - Notes sur le sonnet Sr,perbi rolli. ....... .. . .
Julio PUYOL Y ALONSO. - Una puebla en el siglo Xlll (Cartas de poblaciôn de El Espinar) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

157
r64

BAIST. -

225

244

TEXTE

250

YARrA
James FtTZMAURICE-K.ELLY. - Note 011 three sonnets.. .. ... .... ....
R. FouLCHÉ·DELBOSC. - Un villa11-cico retrouvé.. .... . . . . . . . . . . . . . .
Hugues VAGANAY. - L'Espagne en Italie. IV .................. . ..

259
260
261

COMI"TES RENDUS

Souvenirs d'Emmanuel-Frédéric SPRÜNGLTN, publiés par G. DESDEVISES
DU DEZERT. . . . . • . . . . . • . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . 299
VARIA

Lucien BouvAT. - A propos d'Aboû Hayyân AI-Gharnatl...........
R. FoULCHE.-DELBOSC. - Las ccplas del tabefe. IL..................
Hugues VAGANAY. - L'Espagne en Italie. III. .....................

Alonso.... .... ....... . . ... . . ........ ..... . ... ...............

27

538
540
541

Coleccion de documentas para el estudio de la historia de Aragon.
Torno I. publ. p. Eduardo Ibarra y Rodriguez. Zaragoz,i (1904). [L.
BARRAU·DIH!GOJ...... . . . ..... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Rafael Altamira. Psicologia y Literatura. Barcelo11a, 1905 [G. DP.SDEVISES DU DEZERT},............... . ......................... . .

274
277

NUMÉRO 42.
COMPTES RENDUS
Anale~ de la literatura espaiiola pubricados por Adolfo Bonilla y San
Manin (aiios 1900-1904). Madrid, 1904 Qames FrTZMAURICE-KELLY].. 566
Los diccionarios de Jas Academias espaiiola y francesa, por el Conde de
Casa Valencia. Madrid, 1904 [R. FouLCHÉ-DELBOsc). . ........ . .. .. 570
R. de Sèze. Baylen et la politique de Napoléon, à propos d'un livre récent. Lyon, 1904 [G. DESOEVISES DU DEZERT). . .... . ............. 571
Rafael Altamira. Cuestiones modernas de historia. Madrid, 1904 [G.
DESDEVISES DO DEZERT].. . .. .. . . . . . • . . . . . . . . . . • . . . . • . • . • . . . . • 572
CHRONIQUE .. , ... , . ... . , . ... , , , , . . .

572

TEXTE
Inveotari dels bens mobles del rey Marti d'Aragô, transcrit pet Manuel
de Bofarull y Sartorio i publicat per J. Mass6 Torrents.. . . . . . . . . . . 413
VARIA

L. BARRAU-DIHIGO . - Note sur le Tumba viejo de l'Eglise cathédrale
de Lugo...... . .................... . ......................... s91
Adolfo BoNILLA Y SAN MARTiN. - Golfines..... .. ........... . ..... 6o2

TOME XII (1905).
NUMÉRO 4r.
C. B. BouRLAND. - Roccaccio :md the Decameron in Castilian and
Catalan literatu re . • • • . • . . . . . • • • . . . • . . • . . • . . . . . . . . . • • . . . . . . • . . .
Ram6n D. PERÉs. - El espiritu castellaoo y el catalan en la poesia
espaùola........... . ..... .... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . •

Oliver M. JoHNSTON. - Sourœs of the Spanish ballad on Don Garcia . . 281
Andrés GIMÉNEZ SOLER. - Caballeros espaiioles en Africa y africanos
en Espafia...... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 299
G. DESDEVISES ou DEZERT. - Luis Vives, d'après un ouvrage récent... 373

r
23 3

TEXTES
Eplstola de Adelardo Lôpez de Ayala. Edicion publicada por Adolfo Bonilla y San Martin . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 24 5
Cantos populares leoneses, recogidos y publi~ados por Julio Puyol y

COMPTES RENDUS
Libro de los engaii.os i los asayamientos de !as mugeres. Publicalo
Adolfo Bonilla y San Martin (Bibliotbeca hispa11ica, XIV), 190.i UCHASTENAY). . .....•.................... . .........•. , . . . • . . . • 6o4
A. Rodriguez Villa. Ambrosio Spinola. Madrid, 1904 (G. DESDEVISES
DU DEZERT]. . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6o5
Marqués de Laurencin. Libro de la Cofradia de Caballeros de Santiago
de la Fuente (Revista de Arcbivos), t904 [L. BARRAu-DmwoJ... . ... 6o6

�28

TABLE

TABLE$

MUMÉRO 44.

TOME XIII (1905).

Ch . GRAUX, - Correspondance d' Espagne, publiée p:ir L. 8ARR/\l:•
DIHIGO, .. .. . . . . ... . . .. ' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Julio MoRK1R.,. - Faaos de syntaxe do ponugaës popular. I-m . .. ....

• 'GMÉRO 43 .
. BosILLA \' A• MARTi •. -

5
18

Joaquin Mrairr Y 11Ns. - • gociations de Piern.: IV d' ragon avec la
cour de Fraocc (1366-1367)..... .... . ... . • . . . .. . . . . . . .. .. .. . . .

76

Tf.XTEli

R. FouLCHÉ-DELROSC. - Fntgmcnt d'un romaoce inconnu •.... . . . . . ,
James Frrz.\L\URIC.~-Kl!LLY. - . ote on three sonnets. IL .... .... .. ..

1 36

163
229

256
257

COMPTE.~ R~ Ot,;S

Cirot (Georges). Les histoires générales d'Espagne entn: Alph.:in:;e X
et Philippe Il (n84-1&gt;56) . Borifoiu::c, Paris, 190-1 (L. BARRAt;DrnrGO].. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Homeoajei D. Fraoci co Codera. Zaragoza, 1904 [J. CHASTENAY]... .
J. Saroïhaody. Remarques ur la conjugaison catalane (B11lltli11 hispanique de Bordeaux), 1905 [P. FA BRA]...... . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . .
Iréol:e IA.meire. Le o~cup.1tions militaire, cn Esp.igne pendant les
guc:rre, de l':10~ien droit. P,iris, 1905 rc. DESDEVlsEs DU DEZERT)..
D&lt;:recho con:.ueruJioario y t:.:onomiJ popular de l:1 provincia de Ali.;;inte, por D . Rafael .\ltamira y Crc,•ea . M.JJrid, 1905 (G. DE -DEVISES DU DEZBll'r). . . . •••. . •.. •••• . . . • . , • •. . , . • • • • • • • • • . • • . • .
Corre;p ndao.:e du comte de Il Fore~t, ambassadeur de France en Espagne (1808-1813), publiée par M. Geoffroy de Grandm.üson. Tome
1. Paris, 1905 [G. D 'DEVISES DU DEZERT].......... . ............
El Coronel de Moodrag6o, por D. Angel SalceJo Ruiz. \fadriJ, 1905
(G. Dl!SDEVlSl!S DU DEZERT) ..... . '. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . .

596

TEXTE

Lo. orlgenc!t de J:ï so111brm1 dt trts

picos. . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Rafael Al.lLLAS. - Poc.sla rufiancsca U:karas y Bailcs)... . .. . . . . .. . .

Curiosidades literarias de lo, iglos ; \.1 y x,·11, rdmpresas por A . Bonilla y an Martin . . . . . . . . . . . . . • . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Los ,·i io de ~fadrid ( 18o7) . .... . .... . . .. ........ ..... . . .. . . . .. .
C:irta crftica sobre la obra dd Q11 Ltolt. . . . . . . . . . . . . . . . . . • • . . . . . • . . . .

289

Raz.011 d~ atnor, co,i los Dmueslos dtl ag11a y tl i•ino .

'uev:i edici6n por
Ram6o Meoéndei: Pidal . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

6o2

Provcrbios de don Apo:;tol de Castilla . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . .
Copl.is de despcdida .. . .. . .. . . . . . . . . . . . . .. • .. . . .. . .. . . .. .. . . .. .

6t9
62 3

COMPTES RENDUS

Alfonso Danvila. Luisa Isabel de Orleao · y Luis 1. Madrid, 1902 . Fernando VI y Doiia Barbara de Braganza. Mad,-id, 1905 [G. DEsDEVtSES
oc DBZERT] .. .. .. .. .. . . .. . .. .. .. .. .. .. . .. . . .. .. .. .. .. .. 625
Ernc:.t Go art. L'établissement du régime espagnol dans les Pays-Bas
et l'insurrection. Bruxelles, 1905 [G. DESDEVISES DU DEZERT).. .. ... 628
Coleccion de documentas para el estudio de la historia de Aragon.
Torno 11. Forum Turolii. Transcripcioo y e~tudio preliminar Je Francisco Aznar y. avarro. Zaratoz.,;, 1905 (L . BARRAt:-D1RlGO}.. . .. .. 63 t

TOME XIV (1906).
:161
267

269
276

UMÉRO 45.
Julio MoREIRA, - Factos de syntaxt: do português popular. IV-Vlll ....
R. FouLCHé-DELB0SC. - La traduction latine des Copla1 de Jorge Manrique .. . . . ...... .. .••................ •· .. • •, • • • • • • • • • • • • • • • ·
Guillermo ANTOLÎN - Sobre d traductor latioo de las Copias de Jorge
M.mrique. ........ ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . .

22

Ferran Nci-;v.. - Tractado de amiçiçia, publicado por A. Bonilla y
S:m Martin ... ........ . .... .. ........ . , . . . . . . . . . . . .....• • • •
Poésies attribué à o.'GORA... . .. .. .. .... .. . .. .. . .. . .. . . .. . ...
Conto populares portuguezes, rccoU1ido~ por Z. Coosiglicri P droso... .

35
71
1 15

9

28o

28f
286

�30

Jau me lo Conq ueridor ............ • .. ...•.. •. . ........ .... • , • .
Joaquin MIRET y SANS. - Tres princesas griegas en la corte de Jaime Il
de Aragon ....... . •............. . ....... .. ...................
Lucien BouvAT. - Sur quelques man~scrits de la Société Asiatique relatifs à l'Espagne .. .. ......................... . ........ .. ..... .•

NUMÉRO 46.
Ciro BAYO. -Vocabulario de provincialismos argentinos y bolivianos ..
TEXTES

VARIA

"I

606

olvidoseme el remedio . ............. . . .. .. .

Josep c Zulayme. An extract of the Gentral i gra11d Estoria, edited by
George S . Wilberforce ............. ........ ............... , ..
Une charte hispano-arabe de l'année 1312, publiée par Hanwig Derenbourg et L. Barrau-Dihigo. I. ...... . ..... . ................. .. .
Arthur Ludwig STIEFEL. - Unbekannte spanische Romanze, ........ .
Gaspar ENs' tnmslation of Lazarillo de Tonnes. With a prefatory note by
James Fitzmaurice-Kelly .... ......... ... .. .. ..... .... , ... . ... .
Caotos populares americanos, recogidos por Ciro Bayo ..... .. ..... , ..

TOME XV ( I 906).

668
721

740

VARIA

NUMÉROS 47 ET 48.
Julio PUYOL Y ALONSO. - Glosario de algunos voc:ablos usados en
Le6n .... · .... .............................. .. .. . . . ........ .
P. FABRA. - Les e toniques du catalan............................
A. R. GoNçALVEZ VrANA. - Quantidade prosodica das vogais em português. Diferençia.çôes de sentido. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Adolpho F. CoEUIO. - Casos de analogia na lingua portuguesa......
James FrrzMAURICE-K.ELlY. - Sorne correlations of Spanish literature. I.
H , R. LANG. - Contributions to Spaoish literature. I-II. . . . . . . . . . . . .
Alfred CoESTER. -Compression in the Poema del Cid....... . .......
Paul GRoUSSAC. - Le livre des Casligos e Doc11111entos attribué au roi D .
Sanche IV ....... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
R. FoULCHÉ-DELBOSC. - Les Castigos e Doc111nmtos de Sanche IV......
A. BoNILLA Y SAN MARTiN. - Antecedentes del tipo celestioesco en la
literatura Jatina. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Rafael SALILLAS. - Poesia matonesca (Romances matonescos)...... . .
Hugo A. RENNERT. - Thestaging of Lope de Vega's comedias.......
J. MAss6 ToRR.ENTS. - Historiografia de Catalunya en català durant
l'epoca nacional. ... ........... ... , , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . .
L. BARRAU-Drn1Go. - Les premièrs rois de Navarre. Nott:s critiques. . .
C. F. SEYBoLD. - Die geographische Lage von Zallâka-Sacralias (1086)
und Alarcos (1 r95) ..•...•...• . .•............. ·...... . . . . . . . . .
Francesch CARRERAS Y CANDI. - Espases maravelloses en lo regnat de

652

TEXTES

Pedro de VEJtAGUE. - Doctrina de la discriçion ........... . , ...... .
Letrillas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Andrés GIMÉNEZ SOI.ER. - Un aut6grafo de don Juan Manuel. . . .... .
R. FouLCHÉ-DELBOSC. - Era tl remedio olvidar,

31

TABLES

TABLES

9
24
28
58
86
98

Julio MoREIRA. - Logares da litteratura portuguesa ainda nào explicados .. ... , ............ . .. ... , ....... , . ...... . , ............ ,
R. FouLCHÉ-DELBosc. - La plus ancienne mention d'A11111dis.........
A. B0N1LLA y SAN MARTiN. - Una imitacion de Lazarillo de Ton11es en
el siglo xv11 .......... ..... ... . ...... ....... ...... .. , • . . . . . . .
J. BRIMEUR. - Supplement français à la bibliographie de Cerv:111tes. . . .
H. P. BlGGAR, -A Cabot source which does not exist ...... ... .. ,.. .
J. CHASTENAY. Cid de Chateaubriand.. . ....................

u

372
387
453
486
614
645

816
819
842
845

BEAUX-ARTS
Dessins inédits de GOYA. 1-20 .... . ........... , . . . . . . . . . . . . . . .

212
340

810
815

848-849

COMPTES RENDUS
F.-M. Josselyn. Études de phonétique espagnole. Paris, 1907 [A. R.
GoNÇALvEZVIANA)...................... . .................... 849
Le latin d'Espagne d'après les inscriptions. Étudt: linguistique par A.
Carnoy. 2• éd. Bruxelles, 1906 rA. ERNmr r]..... ... .............. 856
Julio Puyol y Alonso. Estado social que refleja el Quijote. Madrid. 1905
lH. PESEUX-RICHARD]... .. . .. . . . . . . .. .. . .. .. . .. . .. . . .. . . .. .. . . 858
Luis Valera, marqués de Villasinda . Sombras chiuescas. Visto y
sofiado. - Del antano quimerico. Madrid, 1903-1905 [H. PEsEUx-

RlcHARD]...................................................
M. Quillardet. Espagnols et Portugais chez eux. Paris, 1905 [H. PESEUX-

86o

�32

TABLES

TABLES

RICHARD]. ..................... . ........ . ....... .. .... ... ...
Vicente Blasco Ibà11ez. La maja dcsnuda. Valencia, 1906 [H. PEsEuxRrcHARD). .... .. .... ........ ........ ... ............ .. ... ... .
Rafael de Ureîia y Smenjaud. La legis!aci6n g6tico-hispana. Madrid,
1905 [G. DESDEVIS8S DU DEZEllT] .... , . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . .• .
S. Sanpere y Miquel. Fin de la naci6n catalana. Barcelona, r905 [G.
DESDEVJSES DU DEZERT.] .......•. , .. ......... ...... . • ... · .. ·..
Ed\\ard Gaylord Bourne. Spain in America. 1450-158o. New York and
Lo1ul&lt;m, r904 [H. P. BlGGAR] ........ .. . .... ... . ........ • • •. •. •
F. Carreras y Candi. Miscelanea histôrica catalana. Serie I. Ba1·celona,
1905 [W. J. MüLLER].. ... . . .. . . . . . . . • . .. . . . . . . . . . . . • . . . . . . .. . .

863

COMPTES RENDUS

865

S. Sanpere y Miquel. Los cuatrocentistas catalanes. Ba1'Celona, 19()6 [G.
DESDEVISES DU DEZERT] . ..... ,... . .... . . . . . . .. . .. . . ... ... .... 576
F. Vézinet. Les maîtres du roman espagnol contemporain. Paris, 1907
[H. PESEUX-RICHARD]... . ............ .. ........ .. ....... .... . 586
José Nakens. Cuadros de miseria. Madrid, 1907 (H. PESEUX-RICHARD]. 587

868
883

9o6

TOME XVII (1907).
908

NUMÉRO 51.

P. fABRA. - Le catalan dans la Gra111maire des langues romanes de W.
Meyer-Lübke et dans le Grundriss der rom. Philologie . ... .. ... .... . .
George W. BACON. - The comedias of Doctor Juan Pérez de Montalvân.
G. DESDEVISES ou DEZERT. - Le Conseil de Castille en 18o8. . . . . . . .

TOME XVI (1907).
NUMÉRO 49·
Julio MoREIRA. - Factos de syntaxe do português popular IX-XIII .. . .
H. R. LANG. - Contributions to Spanish literature. Ill. A propos of
Coçafato11 in the Rhyme-Dictionary of Pero Guillén. ... ...........
12
R. FoULCHÉ-DELBOSC . - Êtude bibliographique sur Fernan Perez de
Guzman. I.. ..... .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
26
Andrés GIMÉNEZ SOLER. - Caballeros espafioles en Africa y africanos
eoEspafla. H ...... . ......... ... ... ..... .... ..... .. ........ .
56
G. DESDEVISES DU DEZERT. - Un consul général de France à Madrid
sous Ferdinand VI (1748-1756) .... .... . .. ..... ... ..... .. •·· ... •
70
Gabriel MARCEL. - Le géographe Tomas Lopez et son œuvre. Essai de
biographie et de cartographie.......... . ......... . ....... . . . ... . 137

46

66

NUMÉRO 52.
Adolfo BoNILLA Y SAN MARTIN. - Erasmo en Espafia. (Episodio de la
historia del Renacimiento). . . ...... ... .. ... .... . .... . ..... . . ... 379
TEXTE
EsPRONCEDA's Blanca de Borbon, edited by Philip H. Churchman.......

549

TOIIE XVIII (1908).

TEXTES

NUMÉRO 53.

Aragonese texts, now edited for the first time by G. W. Humphrey 244
Cancion real a vna mudanza . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 288
NUMÊRO 50.
Aaron WITTSTEIN. - An unedited Spanish cancionero...............
Hugo Albert REN NERT. - Spanish actors and actresses between I 56o
and 1680 .. .................................. . • ....... • ... . •
L. BARRAU-DIHLGO. - Notes et documents sur l'histoire du royaume de
Leon. II. Sur deux cartulaires léonais... .... .. ........ ...........
Vicente LAMPÈREZ Y Ro.MEA. - Sobre algunas posibles influencias de
la arquitectura cristiano-espafiola de la edad media en la francesa. . . • .

33

295

Johannes JUNGPER. - M11farit-Madrid ..... . .... ....• . ............
Roberto PASTOR Y MOLINA. - Vocabulario de madrilefüsmos (Primera
serie) . ...•. ... ..••.. .......................... ...... . .. . . ...
R. FoULCHÉ-DELeosc. - Bibliographie de Gôngora. .......... .. . ..
Le6o MEDINA. - Frases literarias afortuoadas. I-VI...... ....... ....

51
73
162

VARIA

334
539
565

C. B. BoUllLAND. -

An uoknown manuscript ot the Caida de, Prin-

cipes..... . .... . .... ......... ......... . .. . . .... ..... . ....... 233
R. FotrLCHÉ-DELBOSC. - Por mares 11u1ica de n11tes navegailcs. . . . . . . . . . 2 35

�TABLES

TABLES

R. FouLCff.È-DELB0SC. - Vers sur Alvaro de Luna ......... • • - . • • • • ·
Un opuscule inconnu d' Ambrosio de SALAZAR, publié par Albert Th.
Fournier ............................... •••• ··•• ••• ··········
Un voyage en Espagne au début du xvm• siècle, publié par L. BarrauDibjgo ........................... · · · - · · · · · · · · · · · · · · · · ·_- · · · · 247
Quatre lettres de Josef Antoruo CONDE à Silvestre de Sacy, publiés par
Hartwig Derenbourg et L. Barrau-Dihigo ....... ·...... • • • - • • - • • • ·
ferdinand VII et son directeur, publié par A. Chassa.igne ..... • •. - • • • •
J. CHASTENAY. - Une épigramme de Martinez Villergas ....... . , • • • •

George G. BROWNELL. - The position of the attributive adjective in
20
the Don Quixote . . ....... . .... ..... .... . . . ................... .
H. R. LANG. - The so-called Cancionero de Pero Guille-,1 de Segwia ... .
51
Juan MENÉNDEZ ProAL. - San Pedro de Cardeii.a (Restas y mi::morias
del antiguo monasterio) ........... . .. .. .......... . ........... .
Joaquin MIRET Y SANS. - Nuevos documentos de las tres prinçesas
griegas . . ... ...........•.................. : .. ..... . .. . ... , .. I 12
Rafael' SALILLAS. - Una pagina historica (owgrafiada. La ejecucion de
Angiolillo ............ . ........ . ............................ . !35

COMPTES RENDUS

TEXTES

34

Geoffroy de Grandmaison. L'Espagne et Napoléon. Paris, 1908 [G. OEsDEVISES DU DEZERT). .......... , . , , .. · · · · · • • · • · · · · · · · · · · · · ·: · ·
George Scelle. La trahe négrière aux Indes de Castille. Contrats et tr.1.1tés
d'assiento. Paris, 19()6 [G . DESDEVISBS DU DEZERT].• .... •• - • • • · • • •
V. Blasco Ibaiiez. Sangre y arena. Valwcia, 1908 [H. PESEUX-RICHARD].
NUMERO 54.

Dos opûsculos inèditos de O. Rafael FLORANE-S y D. Tomàs Antoni_o
SANCHEZ sobre los origenes de la poesia castellana, con una advertencia
prelimioar de D. M. MBNÉ~DEZ Y PELAYO ........... - . • • • • • ·· • • • · 295
R. J. CuERV0. - Dos poesias de Quevtdo a Roma . . .......... . .. •• • 43 1
James Fil"lMAORICE-KELLY. - Noroîia'sPoesias asidticas .. ... _. • • . •. • • • 439
R. FouLCHÉ-DELEOSC . - D'où dérive El sombrero de tres piccs. . . . . . . 468
TEXTES
237 sonnets •.......... . •· ... • • • • • • • • • • · · · · · · · · · · · · · · · · · · • · · · · · ·
COMPTE RENDU
Précis d'histoire de la littérature espagnole par Emest Mérimée . Paris,
1908 [R. FouLcHi:;-DEtBOsc) .... . ..• .. .•............... • ...... •

6r9

TOME _XIX ( I 908).
NUMÉROS 55 ET 56.

W. W. SKEAT. - Àfuinaldo, ag11ila11do ......................... •.
Joaquin M1RET y SANS. - Documen1s en langue catalane (Haute vallèe
du Sègre, x1-xn• siècles) ................ .. ... . ..... • • • • • • • - • • • ·

)

6

El bachiller VILLALON. - Tragedia de Mirrha ....... . ... . ......... .
Marco Antonio y Cleopatra. A Tragedy by Diego LOPEZ DE CASTRO,
published by Hugo A. Rennert ................................ .
La vie de Lazarille de Tormes, ses fortuni::s et ses adversités. Traduite
en vers français par le Sieur de B -~ réimprimée par Albert Th. Fournier.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Gustavo. Novela inédita de Adelardo LOPEZ DE AYALA. PubHcala Antonio Pérez Calamarte .. .......... . .... . .. . .. . .. . ...............
Representacicln de los m:irtires Justo y Pastor, de Francisco DE LAS
CuEBAS, published by J. P . Wickersham Crawford... . ........... .
Sorne uopublished verses of Lope DE VEGA, edited by J. P. Wickersham
Crawford.......................... . .... . ............. . .....

35

159

238
300
428
455

COMPTES RENDUS
La jeunesse du Cid, de Guillen de Castro, traduction de Marcel Dieulafoy. La Nouvelle Revue, 1908 [H. PEsEox-RrcHARD] • . ... . .. . ....•.
Vicomte du Motey. Guillaume d'Orange et les origines des Antilles
françaises. Pari$, 1908 [Herbert C. BELL].... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
François Rousseau. Régne de Charles IlI d'Espagne. Paris, 1907 (G.
DESDEVISES DU DEZERT) .. , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . •
Adolfo Bonilla y San Martin. Hi~toria de la filosofi;i. espafiola.. Madrid,
1908 [G. DESDEVISES DU DEZERT]. ... . ...... . ..................
Ernest Gossart. La domination espagnole dans les Pays-Bas à la fin du
règne de Philippe II. Bruxelles, 1906 [G. DESDllV!SES DU DEZERT] ....
Vicente Lampérez y Romea. Historia de la arquitectura cristiaoa espanola enla edad merua. Torno l. Madrid, 1908[G. DESDEVISES ou
DEZERT) .......... . ......... . ..... .... ............... ... . ...
James Fitzruaurice-Kelly. Chapters on Spanish literaturP. Lo11do11, 1908
[Rudolph ScHEYILLJ............... . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . .

469
473
476
479
481

483
529

�TABLES

TABLES

TOME XX
NUMERO 57. -

MARS 1909.

Philip H. CHURCHMAN. - Byron and Espronceda ..... . ...... . ... . .
Le6n MEDINA. - Frases literarias afortuoadas. VII-XIV. . . . . . . . . . . . . .
COMPTES

NUMÉRO 58. -

211

298

388

l1011ra . . . . . • . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

395

Gesta Roderici Campidocti. . ...... . ...... . .. ... ..... .... ..... .· . . 4 t 2
The unprinted poems of the Spanish Cancionuos in the Biblioth~ue
Nationale, Paris, published by C. B. Boudand. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46o
Ystoria del noble Vespesiano.......... .. ... . ....... . . . .. ... . . .. . . 567
El Cantar de cantares en octava rima. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 63 5
VARIA

303

Deux poèmes macaroniques, publiés par K. Bretschneider. . . . . . . . . . . .
R. FouLCHÉ-DELBOSC. - Quelques réminiscences dans Espronceda . . . .

JUIN 1909.

Une ch,ute hispano-arabe de l'année 1312, publiée par Hartwig Derenbourg et L. Barrau-Dihigo. Il. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Suma de las cosas maravillosas (Corooica del Cid Ruy Diaz, Sevilla

305

1498).. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . .

; 16

Lettres inédites de quelques savants espagnols du xv1e siècle, publièes par
Ên,ile Gigas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Voyage de Barthélemy JOLY en Espagne (16o3-16o4), publié par L. Barrau-Dihigo ........ . ........ . ..................•....... . . •...

arciso ALONSO CORTÉS. - El hermano de Lope . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Agustfn de AMEZUA. - Un dato para las fuentes de EJ 111édico de su

TEXTES

RENDUS

El Menandro. Novela por Matias de los Reyes, reimpresa con pr6logo
de D. Emilio Cotarelo y Mori. Madrid, 1909 [Julio PuvoL Y ALONSO 1,
Jules Laborde. Le touriste français en Espagne etd.ans les pays de langue
espagnole. Paris, 1909 (E. VALENTIN}.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

37

658
667

COMPTES RENDUS

Vicente Lampérez y Romea. Historia de la arquitc;ctura crisiiana espa•
iiola en la edad media. Torno II. Madrid, 1909 (G. D1:sDEVISES Dl.:
DEZERT)... . . . . . . . . . • . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • • . . . . . . . . .

670

429

TOME XXII

459

NUMÉRO 6t. -

MARS

1910.

TO.llt XXI
NUMÉRO 59. -

G. DBSDEVISES DU DEZERT. -

SEPTEMBRE. 1909.

La Junte S~périeure de Catalogne ...... .
TJ;:XTES

G. S.

WILLIAMS. -

The Amadis question ...... . ..... . .......... ..

An unpublished XVI th century Entremés, edited by George L. Lincoln. .p7
Lettre d'un poète à son frère, publiée par C. L. Nicolay.... . . . . . . . . . . 437

TEXTE

Pedro CALDERON DE LA BARCA. - La Selva coofusa, published by
Gèorge Tyler Northup.................................. . .....

NUMÉRO 6o. -

VARIA

16&amp;

DÉCEMBRE 1909.

Miguel AsiN PALACI0S. - La polémica anticristiana de Mohâmed el
Caisi......... . .... . ........... .. . .. .. ... ...................
Carolina MrCHAËLlS DR VASCONCELLOS. - Notas ao Cancionero inédite.
Konrad HAEBLER. -The Valencian Bible of 1478. . .................

339
362
371

R. FouLCHÉ-DELBosc. - « Mi madre no, pero mi padresi ».. .. ...... 443
Rudolph ScHEVILL, - A note on El Cttrioso impertinente . . . . . . . . . . . . . 447
J. CHASTENAY. - Une épigramme de Martfaez Villergas. Il ... .... .. 453
COMPTE

RENDU

Dr Lucien Libert. La folie de Don Quichone. Paris, 1909 [G. D.ESDEVISES

DU

DEZERT). • . . . • . . . . . . . . . . . . • . . • . . . . . . . . . . • . • . . . . • • . . .

4 57

�TABLES

NUMÉRO 62. -

JUIN

TABLES

COMPTE RENDU

1910

Pedro LEMUS Y Rus10. - El maestro Elio Antonio de Lebrixa. I . . . . . . 459
Carolina MicHAËLIS DE VASCONCELLOS. - lnvestigaçôes :;obre Sonetos e
Sonetistas portugueses e castelhanos ....... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 509
François RoussEAU. - Blanco White. Souvenirs d'un proscrit espagnol
réfugié en Angleterre. 1775-1814.. ... . .. . . .. .. ... .. ... .... . . .. . 615

La dotrina que dieron a Sarra, poema de Fernan PEREZ DE GUZMAN.
Publkalo C. B. Bourland. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Enrique Larrcta. La gloria de Don Ramiro. Madrid, 1908 [H. PEssuxRICHARD]. .. . .. . . .. ..... .. . . . ... ..... . .......... .. . . .. . .....
NUMÉRO 64. -

327

DÉCEMBRE 1910

Philip H. CHURCHMAN. - The beginnings of Byrooism in Spain . . ... . 333
Ludwig PFANDL. - Ein Beitr.1g zur Reiseliteratur über Spanien aus einer
Handschrift der Münchener Hof-und Staatsbibliothek . . . . . . . . . . . . . . 4 II
Julio PuYoL. - « El Cid )) de Dozy... .. . ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 424

TEXTE

•

39

648

TEXTES
COMPTE

R.ENDU

My recollections. By the Countess of Cardigan and Lancastre. London,
1_909 . [P. ÜYANGUREN] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

687

Memorial de cria□ ça y Vanquete virtuoso para criar hijos de grandes y
otras cosas. Compuesto por un cortesano. Eu Çaragoça. 1548. Reimprimelo Juan M. Sanchez. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 477
Notes du voyage en Espagne (1640-r641) du médecin Otto SP'ERLING,
publiées par Émile Gigas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 534

TOME XXIII
VARIA

NUMÉRO 63. -

SEPTEMBRE 1910

José CASCALES Y Mu~oz. - Apuntes y materiales para la biografia de
don José de Espronceda. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
H. PEsEux-RrcHARD. - Un romancier espagnol : Pio Baroja . . . . . . . . .
Leôn MEDINA. - Frases literarias afortunadas. XV-XVIII. . . . . . . . . . . . .

R. FOULCHÉ-DELBOSC, - Sergas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
A. COSTER. - Sur une contrefaçon de l'édition de El Héroe de 1639 .. .
5

109
188

23&gt;

Enrique Redel. Ambrosio de Morales. Cd1·doba, 1909 [L. BARRAU-

265

307
310
3I4
321

595

TOME XXIV
NUMERO 65. -

VARIA

Hugues VAGANAY. - L'Espagne e11 Italie. V. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Roger Bigelow MERRIM.AN. - Another contemporary historian of
Charles V . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
R. FoULcHt-DELBOSC, - Le portrait de Mendoza.. . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Johan VrsrnG. - Lettre du comte G. Ph. Creutz à Marmontel sur l'Espagne (1765) . . . . . .. . . . . . . . . . . . .. . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . .
Moïse ScHWAB. - Quatrains judéo-espagnols.......... . ........ . __ .

RENDU

D1moo)......................... . ..........................

TEXTE
One rédaction inédite du Pseudo-Sébastien de Salamanque, publiée par
L. Barrau-Dihigo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

COMPTE

591
594

MARS 19u

G. W. UMPHREY. - The Aragonese dialect. .. . . .. .. .. . . .... .......
Albert F. KuERSTEINER. - The use of the relative pronoun in the
Rimado de Pala.do . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5
46

TEXTE
Juan TrnoNBDA. - El buen aviso y portacuento~. Re-issued by Rudolph
Schevill .. .. ...... . .. . ... . ........... _.. . .. . . . . ......... ....

171

�TABLES

41

TABLES

COMPTE RENDU

TEXTES

Lucien-Paul Thomas. Gongora et le gongorisme considérés dans leurs
rapports avec le marinisme. Paris, 19n (A. CosTER].. ........... . 25 5
Albert Dauzat, L'Espagne telle qu'elle est. Paris, s. d. [H . PEsEuxRtCHARD). ...... . .. . . . ..... . . . ............................. . 257

Testament du Marquis DE SANTILLANA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 114
Refr.mes qru dizen las viejas tras el fmgo, republished by Urban Cronau. . r 34
Diego DE s.~N PEDRO, - Amalte y Lucenda . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 220
Farça a manera de tragedia (1537). Reimprimela Hugo Albert Rennert. 283
Francisco DE F1GUER0A. - Poésies inédites . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 317

NUMÉRO 66. -

JUIN 1911

VARIA

Joaqu{n M1RET Y SANS. - La vida de Fray Anselmo Turmeda .. . .....
Ricardo DEL ARCO. - La justicia criminal en Huesca durante el siglo
XVIII. .... . . ... . . . . . . . . . .. .. .... ...... .. . .... . . .... .. . . . .. ..

261
297

TEXTE
The rimed Chronicle of the Cid (El cantnr de Rodrigo), eclited by Benjamin P. Bouriaud .. . ..... . .... . . . ..... .. . . . . .. .... . ... ... .. ... 310
Anselm TURMEDA. - La disputation de l'Asne, réimpression . . . .. . . . . 358
Les Profecies den TURMEDA, publicades per Ramon d'Al6s. ... .... .. . . 48o
Comeclia à lo pastoril para la noche de Navidad. A Spanish religious
play of the sixteenth century, edited by J .-P. Wickersharo Crawford. 497
Gaspar de AVILA. - Tercera jornada de las Fullerias de Amor, edited
by J. P. Wickersham Crawford. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 542
COMPTES RENDUS
Adolfo Bonilla y San Martin. Historia de la filosofia espafiola (siglos
vm-x.11: Judios). Madrid, 191 r [G. DESDEVISES DU DEZERT). . . . . . . . 595
J. Puig y Cadafalch y J. Miret y Sans. El Palau de la Diputaci6 general
de Catalunya. Barulo,ia, 1911 [G. DESDEVISES DU DEZERT] ... . . . . . . 6o5
ICONOGRAPHIE HISPANIQUE
Planches I à 16 ... . . ......... . . . ........ . . . . . ... . . .. , . . . . . .

6o8-o09

R. FomcHt-DELBOSC. - « Mi madre no, pero mi padre si •&gt; . Il .. . . . . .
Lluis SERRA Y RmRA. - Une proclamation républicaine aux Catalans.. .

345
345

C.OMPTES RENDUS
Marqués de Lema. Antecedentes politicos y diplomaticos de los sucesos
de 18o8. Torno I (18o1-r803). 2a ed . Madrid, 1912 [G. DESDEVIZES
DU DEZERT] . . .... ... . . .. . . . . . . . . . .. . .. . . . .... . .. .... ..... ...
Mario Méndez Bejarano. Historia politica de los afrancesados. Madrid,
1912 (G. DESDEVISES DU DEZERT] ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
NUMÉRO 68. -

350
353

DÉCEMBRE 1911

TEXTES
The Sucesos of Mateo ALEMAN, reprinted by Alice S. Bushee.. .. ......
Sorne Poerns of Dr. Juan PEREZ DE MONTALVA~, published by George
W. BAC.ON . .. . ... . ...... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

359
458

Urban CR0NAN. - Mateo Aleman and Miguel de Cervantes Saavedra.. 468
R. FouLcHÉ-DELBOSC. - Cervantica. 1-III. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 476
ICONOGRAPHIE HISPANIQUE
Planches 17 à 32 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 480-,481

TOIIE XXV
NUMÉRO 67. -

TABLES DES TOMES I A XXV DE LA REVUE HISPANIQUE

SEPTEMBRE 1911

R. Four.cHÉ-DELBOSC. - Huchoho . . ... . . ... . .... .. . . ... . .. . ... . . .
N. SENTENACH. - Le portrait de Cervantes ... .. ... .. . ... . .. . ..... .
Édouard FouRNIBR. - L'Espagne et ses comédiens en France au
x.vrr• siècle (Réimpression) ..... . .... . ... ... . .. . ......... . .... .
Le6n MEDINA, - Prases literarias afortunadas. XIX-XXVI .. . . . ..... .

5
13

19
47

�TABLES

43

Copias de Trescimtas cosas mas, publiées par R. Foulché-Delbosc. IX, 261 ; X,

II. TABLE PAR NOMS D'AUTEURS

A. G. V.

Joào de Deus. IV, 7 r.

Aleman (Mateo)
The Sucesos, reprinted by Alice S. Bushee. XXV, 359.

Alonso Cortés (Narciso)
El hermano de Lope. XXI, 388.

Al6s (Ramon d')
2. Les Profecies den Turmeda. XXIV, 48o.

Amezua ( Agustin de)
Un dato para las fuentes de El médico de su honra. XXI, 395.

Anonymes
Las copias del Provincial, publiées par R. Foulché-Delbosc. V, 255.
Poesias inte_rcaladas en la Cr6nica troyana romanceada, publicadas por A. Paz
y Mélia. VI, 62.
I 36 Sonnets anonymes, publiés par R. Foulché-Delbosc. VI, 328.
Conseils d'un Milanais à don Juan d'Autriche, publiés par R. Foulché-Delbosc.

VIII,60.
Séguedilles anciennes, publiées par R. Foulché-Delbosc. VIII, 309.
La fille du roi d'Espagne, complainte grecque moderne, publiée par Émile
Legrand. VIII, 49~.
Dos poemes catalans del xrv~n segle, sobre la vida de la gent de mar, publicats per J. Masso Torrents. IX, 241.
Requesta al marqués de Santillana, publiée par R. Foulché-Delbosc. IX, 255.

234.
Deux roma11us de ger.mania, publiés par R. Foulché-Delbosc. IX, 269.
Huit petits poémes, publiés par R. Foulché-Delbosc. lX, 272 .
La vida del pfcan.&gt;, compuesta por gallarJo estilo en tercia rima. Edici6n critica por Adolfo Bonilla y San Martin. IX, 295,
Poesias populares portuguesas, recolhidas e publicadas por Z. Consiglieri
Pedroso. IX, 455.
Fragments inédits des Gesta Comit1im Barci,wnensium el Reg1m1 Aragoniae,
publiés par L. Barrau-Dihigo. IX, 472 ; X, 226.
Floresta de philosophos, publiée par R. Foulcbé-Delbosc. XI, 5.
Cantos populares leoneses, recogidos y publicados por Julio Puyol y Alonso.
XII, 250.
Inventa.ri dels bens mobles del rey Marti d' Arag6, transcrit per Manuel de
Bofarull y Sartorio, i publicat per J. Mass6 Torrents. XII, -II 3.
Curiosidades literarias de los siglos xvr y xvu, reimpresas por A. Bonilla y
San Martin. XIIl, 136.
Los vicias de Madrid (1807), publiés par R. Foulché-Delbosc. XIII, 163.
Carta crltica sobre la obra del Quixote, publiée par R. Foulché-Delbosc. XIII,
229.
Fragment d'ua romance inconnu, publié par R. Foulché-Delbosc. X.ID, 256.
Raz.on de a11wr, co11 los Denuestos del agua y el vino. Nueva edicion por Ram6n
Menéndez Pidal. XIII, 6o2.
Copias de despedida, publiées par R. Foulché-Delbosc. XIlI, 623.
La traduction latine des Coplas de Jorge Manrique, publiée par R. FoulchéDelbosc. XIV, 9.
Contos populares portuguezes, recolhidos por Z. Consig!ieri Pedroso. XIV,
II 5.

Letrillas, publiées par R. Foulché-Delbosc. XIV, 598.
Josep e Zulayme. An extract of the Gweral t :ra11d Estori.i, edited by George
S. Wilberforce. XV, 740.
Une charte hispano-arabe de l'année 1312, publiée par Hartwig Derenbourg
et L. Barrau-Dihigo. [1] XV, 765 ; [n] XX, 305.
Unbekannte spaniscbe Romanze, publiés par Arthur Ludwig -Stiefel. XV,
766.
Cantos populares americanos, recogidos por Ciro Bayo. XV, 796.
Caspar Ens' translation of Laz.arillo de T.,·mes. Witb a prefatory note by James
Fitzmaurice-Kelly. XV, 771.
Aragonese text.~, nm\· edited for the first time by G. W. Umphrey. XVI,

244.
Cancion real a vna mudanza, publiée par R. Foulché-Delbosc. XVI, 288.

�44

TABLES

TABLES

Ferdinand Vll et son directeur, publié par A. Chassaigne. XVIII, 279.
237 sonnets, publiés par R. Foulché-Delbosc. XVIll, 490.
La vie de Lazarille de Tormes, se~ fortunes et ses adversités. Traduite en vers
français par le Sieur de B., réimprimée par Albert Th. Fournier. XIX, 238.
Suma de las casas maraviUosas (Coronica del Cid Ruy Dw, Sevilla r498),
publiée par R. Foulché-Delbosc. X..'{, 3i6.
Gesta Roderici Carnpidocti, publiés par R. Foukhé-Delbosc, XXI, 412.
Ystoria del noble Vespesiano, publiée par R. Foukhé-Delbosc. XXI, 567.
El Cantar de cantares en octava rima, publié par R. Foulcbé-Delbosc. XXI,

635.

Avila (Gaspar de)
Tercera jomada de Las Fullerias de Amor, edited by J. P. Wickersham Crawford. XXIV, 542.

B. (de)
La vie de Lazarille dt! Tormes, ses fortunes, et ses adversités. Traduite en vers
françois par le Sieur de B., réimprimée par Albert Th. Fournier. XIX, 238.

Deux poèmes macaroniques, publiés par K. Bretschneider. XXI, 658.
Au unpublished XVI th century Entremés, edited by George L. Lincoln. XXII.

427.
Lettred'uopoèteàsonfrère, publiéeparC. L. Nicolay. XXII 437.
Une rédaction inédite du Pseudo-Sébastien de Salantanque, publi~e par L. Barrau-Dihigo. XXIll, 235.
Qµatrains judéo-espagnols, publiés par Moïse Schwab. XX.Ill 32i.
The rimed Cbronide of the Cid (El wntar de Rodrigo), edited by Benjamin
P. Bourland. XX.IV, 3rn.
Comedia a lo pastoril para la noche de Navidad. A Spanish religious play ot
the sixteenth century, edited by J. P. Wickersham Crawford. XXIV, 497.
Fàrça a manera de tragedia ( 15 37). Reimprlmela Hugo Albert Re!lDert. XXV,

45

Bacon (George W.)
Thecomedias of Doctor Juan Pérez de Montalvan. XVU, 46.
T. Sorne Poems of Dr. Juan Pérez de Montalvan. XXV, 458 .

Baist (G.)
Parra und Parc. Il, 205.
Katalaniscbes auf den Sporaden. Vll,

20.

Mo110. IX, r8.
Hispat1iolus ? XI, 15 5.

Barrau-Dilùgo (L.)

283.

Antolin (Guillermo)
Sobre el traductor latino de las Coplas de Jorge Manrique. XIV,

Aiiorhe y Corregel (Thomas de)
El nudo gordiano, publié par R. Foulché-Delbosc. VII, 256.

Arco (Ricardo del)
La justicia criminal en Huesca durante el siglo xvm. XXIV, 297.

Aahhee (H. S.)
Don Quixote and Pickwick. VI, 307.

A.sin Palacioa (Miguel)
La polémica anticristiana de Mohammed el Caisi. XXI, 339.

22.

C. R. V. H. Friedel. La plus ancienne charte de la Bibliothèque de l'Université compostellane (Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, oct. 1899).
VI, :p8.
Les origines du royaume de Navarre, d'après une théorie .récente. Vil, 141 ;
VII, 505.

T. Chartes de l'Église de Valpuesta du 1x• au xr• siècle. Vil, 273.
Note sur un diplôme de Ferdinand I•r, octroyé à l'église d'Oviedo en mai
1036. IX, 468.
T. Fragments inédits des Gesta Comitum Barci11011e11sium el Regum Ar11go11iae.
lX, 472 ; X, 226.
Notes et documents sur l'histoire du royaume de Leon. [1]. Chartes royales
léonaises. 912-ro37. X, 349; fu]. Sur deux cartulaires léonais, XVI, 539.
C. R. Galicia histérica. Tomas 1-JJ. Santiago, 1901-190,; X, 274.
C. R. Instrucciones para la redacci6n de los Catâ.logos en las Bibliotecas pLiblicas del Estado. Madrid, 1902. X, 276.
C. R. Coleccién de documentes para cl estudio de la historia de Aragon.
Torno I. publ. p. Eduardo Ibarra y Rodrîguez. Zaragoza (1904). XII, 274.
Note sur le Tumbo viejo de l'Église cathédrale de Lugo. XII, 591 .

�C, R. Marqu~s de Laurencin. Libro de la Cofraclia de Caballeros de Sanùago
de la Flientc (R,wi.sta deArchh·as), r904. XII, 6o6.
C. R. Georges Cîrot . Les histoires générales d' Espagne entre Alphonse X et
Philippe II(1284- r556). Bordeaux, Paris, 1904. XIII, 26r.
T. Ch. Graux. Correspondance d'Espagne. XIII, 289.
C. R. Colec&lt;:i6n de documentas para el estudio de la historia de Arag6n.
Toma II. Forum Turolii. Traocripci6n y estudio preliminar de Francisco
Aznar y .. avarro. Zaragoza. r905. XIII, 631.
Les premiers rois de Navarre. Notes critiques.XV, 614.
T. Une charte hispano-arabe de l'année 1; 12, publiée par Hanwig Dereobourg
et L. Barrau-Dihigo. [r] XV, 765; [n] XX, 305.
T. Un voyage en Espagne du début du xvm• siècle. XVIII, 247 .
7. Quatre lettres de Josef Antonio Conde à Silvestre de Sacy, publiées par
Hartwig Dereobourg et L. Barrau-Dih igo. XVIII, 258.
T. Voyage de Barthélemy Joly en Espagne(16o3 - 16o4). XX, 459.
T. Une rédaction inédite du Pseudo-Sébastien de Salamanque. XXllI, 2 35.
C. R. Enrique Redel. Ambrosio de Morales . C6rdoba, 1909. XXIJI, 595.

Bayo ( Ciro)
Vocabulario de proviocialismos argentinos y bolivianos. XIV, 241.

T. Cantos populares arnericanos. XV, 796.
Bell (Herbert C.)

47

TABLES

'!'ABLES

Bobadilla (Magdalena de)
Correspondencia, publicada por R. Foulché-Delbosc. VIII, 1.

Bofarull y Sartorio (Manuel de)
T. Inventari dels bens mobles del rey Marti d'Arag6, transcrit pcr Manuel de
Bofarull y Sartorio i publicat per J. Mass6 Torrents. Xll, 413.

Bonaparte (Prince L.-L.)
Correspondance philologique (avec A. R. Gonçalves Vianna). Vf, 5.

Bonilla y San Martin (Adolfo)
T. Clarorum Hispaniensium epistolae ineditae. VIII, 181.
T. La vida del picaro, compuesta por gallardo estilo en tercia rima. Edici6n
critica. IX, 295.
T . Epistola de Adelardo L6pez de Ayala. XII, 245.
Golfines. XII, 602.
Los origenes de El sombrero Je tres picas. XIII, 5.
T. Curiosidades literarias de los siglos xv1 y xvI1. Xlll, 136.
T. Ferran Nufiez. ,Tractado de aruiçiçia. XIV, 35.
Amecedentes del tipo celestinesco en la literatura latina .. XV, 572 .
Una imitaci6n de Laz.adlla de Tannes en el siglo xvu . XV, 816.
Erasmo en Espaiia (Episodio de la historia del Renacimiento). XVII, 379.

C. R. Vi.:onue du Motey. Guillaume d'Orange et les origines des Antilles
fran~ises. Paris, 1908. XIX, 47 3.

Biggar ( H. P.)

R. Henry Vignaud. La lettre et la carte de Toscanelli. Paris, 1901. Toscanelli and Columbus. London, 1902. - Mémoire sur l'authenticité de
la lettre de Toscanelli. Paris, r902 . IX, 577.
The voyages of the Cabots and of the Cone-Reals ta North America and
Greenland. 1497-r503. X, 485.
C. R. A Critical Study of the Various Dates assigned to the Birth of Christopher Columbus ... by Henry Vignaud. London, 1903 . X, 269.
A Cabot source which does nor exist. XV, 842.
C. R. Edward Gaylord Bourne. Spain in America 1450-1580. New York and
London, 1904. XV, 9()6.
C.

Bourland ( Benjamin Parsons)
C. R. A Historyof the Peninsular War, by Charlès Oman. Vol. 1-IL Oxford,
1902-1903. X, 27r.
T . The rimed Chronicle of the Cid (El cantar de Rodrigo) . XXIV, 310.

Bourland (C . B.)
T. Nauarro. La comedia mvy
- Griselda. IX, 33I •
Boccaccio and the Decamer01i in
An unknown manuscript of the
T. The unprioted poems of the
nale, Paris. XXI, 46o.

exempl.ar de la Marquesa de Saluzia llamada
Castilian and Catalan literature. XU,

1.

Caida de Principes. XVIII, 23J.
Spanish Ca11&amp;ianeros in the Bibliotl1èque Natio·

�TABLES

TABLES

49

T. La dotrioa que dieron a Sarra, poema de Fernao Perez de Guzman. XXll,
648.

Cas tilla ( Apostol de)
Bouvat (Luoien)
Proverbios, publiés par R. Foukhé-Delbosc. XIII, 619.

Notice bio-bibliographique sur Athîr ad-Dîn Mohammed ibn Yoûsouf Aboû

Caxés (Juan de)

Hayyàn Al-Gharoat1. }[, 47 1.
A propos d'Aboû Hayyàn Al-Ghamatî. XI, 538.
Sur quelques manuscrits de la Société Asiatique relatifs à l'Espagne. XV, 721.

Œuvres dramatiques, publiées par Léo Rouanet. VIH, 83.
Los trabajos de Josef, auto publicado por A.Restori. IX, 1 55.

Bretschneider (K.)
Cean Bermudez ( Agustin)
1. Deule potmes macaroniques. XXI, 658.
Carras dt: D. Martin Fernandez de Navarrete, D. Agustin Cean Bermudez y
D. Diego Clemencin, a D. Tomas Gonzalez, archjvero di; Simancas, publicadas por M. Serrano y San7.. VI, Sr.

Brimeur (J.)
Supplément français à la bibliographie de Cervantes. XV, 819.

Cervantes (Miguel de)

Brownell (George B.)
The position of the attributive adjective in the Do11 Q11ixote . X]X,

20.

Un sonnet retrouvé par F. H. Graser. I, 196.
La plus ancieune œuvre connue de Cervantes, publiée par
Vl, 508.

Bushee ( Alîce H.)
T. The SU&amp;esos of Matoo Alem:rn. XXV, 359.

Chabas (R.)
Don Jofre de Borja y doiia Sancha de Arag6n. IX, 484.

Cadalao ( Joaé)
Obras inéditas, public:idas por R. Foulché-Delbosc. I, 258.

Chassaigne (A.)
T. Ferdinand VII et son directeur. XVIII, 279.

Calderon de la Barca (Pedro)
Un autograp)lc inédit de Calderon, publié par Léo Rouanet. VI, 196.
La Selva con fusa, published by George Tyler Northup. XXI, 168.

Carreras y Candi (Francesch)
Espases maravelloses en lo regnat de Jaume lo Conqueridor. X.V, 652.

Cascales y Mun.oz (José)
Apuntes y materiales para la biogr.ma de don José de Espronced;1. XXIII, 5.

R. Foulché-Delbosc.

Chastenay ( J.)

R. Liz;1rillo de Tonnes, conforme il la edici6n dê 1554. Publicalo ...
H. Butler Clarke. Oxford, 1897. IV, 336.
C. R. Victor Balaguer. Lis guerras de Gran;1d.i.. Madrid, 1898. V, 410.
C. R. Auto sacramental nuebo de Las pruebas del Jinaje umano y Encomienda del honbrc (16o5) publicado por Léo Rouanet. Paris, Madrid,
1897. V, 411.
C. R. Étude historique sur les relations commerciales entre la Flandre et l'Espagne au moyen âge, par Jules Finot. Paris, 1899. VI, 247.
C. R. L. Barrau-Dihigo. Notes sur l'Archivo historico naciooal de Madrid
(Revue des Bibliothèques, 1900). VII, 519.
&lt;.,.

4

�TABLES

Quelques additions à la bibliographie de Cervantes. Vlll, 513 •
Le genre grenadin au théàtre. Vlll, 524.
Théodore Carlier et les Araucans. VIU, 527·
C. R. L'abbé Camille Daux. Le Pèlerinage à Compostelle et la Confrérie ...
de Moissac. Paris, 1898. - Les chansons des pèlerins de Saint-Jacques.
Montauban, 1899. VJII, Vi8.
C. R. G. Desdevises du Dezert. Les archives historiques nationales de Madnd.
Besançon, 190 I. vm, 559.
C. R. Catalogo de la Biblioteca municipal dt! Madrid. Madrid, 1902. IX,

TA.BLES

51

Coelho (F. Adolpho)
De algumas tradiçôes de Hispanha e Portugal (a proposito de Esta11tigua). Vll,
39o.
Casos de analogia na lingua portuguesa . XV, 28.

Coester (Alfred)
Compression in the Poeina del Cid. XV, 98.

573·

C. R. Cacllogo de una Colecdôn de Impresos referentes a Catalunya, formada
por Jaime Andreu. Barcelona, t902. IX, 573·
C. R. Peralvarez de Ayll6n y Luis Hurtado de Toledo. Comedia Tibalda ...
publicada ... por Adolfo Bonilla y San Martin. Barcelona, Madrid, 1903
(Bibliotheca bi$pa11ico, XIII). X, 319.
C. R. Libro de los engaiios t los asayamientos de las rnugeres. Publkalo
Adolfo Bonilla y San Martin (Bil1Jiotbeca bispanica, XIV), 1904. XII, 6o4.
C. R. Homenaje a D. Francisco Codera. Zaragoza. 1904. XIII, 267.
1..t, Cid de Chateaubriand. XV, 845.
Une i:pigramme de Mart!nez Villergas. [1] XVIII, 280; [n] XXII, 45 3·

Conde (Josef Antonio)
Quatre lettres à Silvestre de Sacy, publiées par Hartwig Deren boura et L. Barrau-Dihigo. XVIII, 258.
,,

Coster

Sur une contrefaçon de l'édition de El Heroa de 1639. XXIII, 594.
C. R. Lucien-Paul Thomas. Gongora et le gongorisme considérés dans leurs
rapports avec le marinisme. Paris, 191 I. XXIV, 25 5.

Churchman (Philip B.)
T. Espronceda's Blatica de Borbott. XVII, 549•
Byron and Espronceda. XX, 5.
The beginoings of Byronism in Spain. XXIII, 333·

Circourt (Comte Albert de)

Cota (Rodrigo)
Une poésie inédite, publiée par R. Foulché-Delbosc. I, 69.

Cotarelo (Emilio)
Una obra desconocida de don Enrique de Villena. Il, 97.

Les deux femmes de Fernandez de Portocarrero. VIT, 507.

Clarke (H. Butler)

(A.)

Crawford (J. P. Wickersham)

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J.

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n,

r

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18r.
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Émile Gigas. XX, 429.
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traités d'assiento. Paris, 19o6. XVIII, 289.
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19o8. XIX, 479C. R. Ernest Gossart. La domiru.tion espagnole dans les Pays-Bas à la fin du
régne ae Philippe II. Brui.elles, 1900. XIX, 481.
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vm-xII: Judios). Madrid, r9rx. XXIV, 595.
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Diplomate danois (Un)
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Ens (Caspar)
Pha11tasio-Cratuminos sive Homo vitreus. Re-issucd, witb A Note on El
Licenciado Vidriera, by James Fitzmaorice-Kelly. IV, 45Translatiou of Laz.arillo de Torrnes. With a prefatory note by James Fitzmaurice-Kelly. XV, 771.

Ernout (A.)
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Blanca de Borbo,i, edited by Philip H. Churchman. XVII, &gt;49·

Fahra (P.)
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C. R. J. Saroïhandy. Remarques sur la coniugaison catalane (Bulletin hispanique de Bordeaux), 1905. XIII, 269.
Les e toniques du catalan. XV, 9.
Le catalan dans la Grammaire des laniues romanes de W. Meyer-Lübke et dans
le Gru11driss der rom. Pbilologie. XVII, r.

Farinelli (Arturo)
Guillaume de Humboldt et l'Espagne. V, 1. Une lettre inédite de Guillaume
d.e Humboldt concernant son second voyage en Espagne. VI, 58.
Gœthe et l'Espagne. V, 219.

�- - -- - - - - - -- - - - - - - - -- - ..u&gt;---'-'-- - TABLES

57

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•

Fernandez de Navarrete (Martin)
Cartas de D. Martin Fernandez de Navarrere, D. Agustin Cean Bermude1, y

a

D. Diego Clemencio, D. Tomas Goozalez, archivero de Simancas, publicadas por M. Serrano y Sanz. VI, 81.

Figaro (Mariano José de Larra)
Cuatro artlculos, publicaJos por R. Foulché-Delbosc. IV, p4.
Une lettre de Mariano José de Larra (Figaro) â ses parents, publiée par
R. Foulché-Delbosc. VI, 509.

Figueroa (Francisco de)
Poésies inédites, publiées par R. Foulché-Dclbosc. XXV, 317.

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Cervantes Saavedra donc into English by Henry Edward Wans. A new
editian. London, 1895. - Miguel de Cervaotes, bis life and works, by
Henry Edward Watts. Anew edition. London, r895. Il, 353.
Chr. Death ofJahn Ormsby. II, 363.
Une prétendue édition d.: la première partie de Do11 Quichotte antérieure à
r6o5 (en collaboration avec R. Foulcbé-Delbosc). 1V, 21,.

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Noteon El Licenciado Vidriera. IV, 45.
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1895. IV, 93.

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travail inédit de D. Luis Carreras. Paris, 1897. IV, 102.

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official and autheotic sources by William I. Knapp. London, 1899. VI,
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Chr. Henry Butler Clarke. XI, 575.
Chr. Norman Mac Coll. Xl, &lt;,76.
Note on threesonnets. X11, 259; XIII, 257.
Some correlations of Spanish literature [1]. XV, 58.
7. Caspar Ens' translation of Laz.arillo de Tormes. With a prefatory note. XV,

771.
Norofia's Poesias asiaticas. XVIIT, 4 39.

Floranes (Rafael)
Dos opusculos inéditos de D. Rafael Floranes y D. Tomas Antonio Sanchez,
sobre las orlgenes de la poesia castellana, con una advertencia preliminar de
D. M. Menéndez y Pelayo. XVHI, 295.

�TABLES

TABLES

Flotte Roquevaire (R. de)
Remarques sur la carte d'Espagne au

I : 50.000.

IX,

235.

Foulché-Delbosc (R.)
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Etude sur 1a Guerra àe Gra,iada de Don Diego Hurtado de Mendoza. I, 101,
&gt;38; VII, 247.
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T. Deux lettres inédites d'Isabelle la Catholique, concernant la famille de
Rodrigo Cota. I, 85.
T. Los Besos de amor, odas inéditas de don Juan Meléndez Valdés. I, 73.
T. Poeslas inéditas de don Juan Meléndez Valdés, 1, 166 .
T. Le testament d'un Juif d'Alba de Tormcs en r410. I, 197 .
T. Obras inéditas de D. José Cadalso. I, 258 ,
C. R. Revista lusitana, :3° Anno, Nurnero I, 1893-1894. Porto, 1893. I, 97.
C. R. (Col. de escrit. cas/. Tomo 98). Fernin Caballero. Obras completas. Fern.in Caballero y la 110vela i:ootemporânea por D. José Maria Asensio.
Novelas. 1. La familia de Alvareda. Madrid, 1893. I, 98.
C. R. (Col. de escl'it. cast. Tomos 97, 100 y ro2). Historia crltica de la poesia
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Le sonnet A Cristo crudftcaào.
120 ; VI, 56.
Un point contesté de la vie de don Diego Hurtado de Mendoza. II, ~os.
T. Poesias inéditas de don Tomh de Yriarte. Il, 70.
T. Poesias inéditas de don José Iglesias. II, 77.
T. Proverbes judéo-espagnols. Il, 312.
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Charles Gross. New York, 1894. II, 362.
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r.

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Yogar, yoguer, yoguir. IV, r r 3.
T. Eustache de la Fosse. Voyage à lac6te occidentale d'Afrique, en Portugal
et en Espagne (1479-1480). IV, 174.
Une prétendue édition de la première partie de Don Quic/Jotle antérieure à
16o5 (en collaboration avec James Fitzmaurice-Kelly). IV, 215.
Un opuscule faussement attribué au P. Sarmiento (Elorigen de losvillanos) IV,
2,5; VIII, 516.
T. Cuatroart{culos de D. Mariano José de Larra (Figaro). IV, 314.
C. R. G. Desdevises du Dezert. L'E.pagne de l'ancien régime. La Société.
Paris, 1897. IV, 334.
Un romance retrouvé. V, 251.
Les traductions turques de Don Quichotte. V 470.
T. Las copias del Provincial. V, 25 5. - Notes. VI, 417.
T. Diego Hurtado de Mendoça. Mechanîca de Aristotiles. V, 365.
C. R. Relaciôn de un viaje pot Europa con la peregrinaci6n â Santiago de
Galicia verificado fines del siglo xv por Minir, obispo de Arzendjan; traducido del armenîo por M. J. Saint-Martin y del fraocés por E. G. de R.
Madrid, 1898. V, 267.
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C. R. El P. Arolas. Su vida y sus versos. Estudio critico por José R. Lomb:l y
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C. R. Emilio Cotarelo y Mori. Iriarte y ~u época. Madrid, 1897. V, 408.
C. R. Poesias ineditas de P. de Andrade Caminha, publicadas pelo Dr.

a

�60

- --- ----J. Priebsch. Halle a. S.,

TABLES

1898 . V, 412 .
Cortamonte. VI, 52.
T rompogelas. VI, T4 r.
Remarques sur la Cronica de Felipe II d'Antonio de Loazes. VI, 194.
Un fragment de traduction française du Diablo cojuelo. VI, 200.
Etude sur Ùl fia fmgida. VI, 256.
Note sur une comédie de José Antonio Porcel. VI, 322.
T. Memoria de Francisco Nuiiez Muley. VI, 205.
T. Testament de Diego de Peralta. VI, ; II.
T. Puesto ya el pie en el estriho. VI, 319. - Deux gloses. VIII, p2.
T. 136 sonnets anonymes. VI, 328.
T. La plus ancienne œuvre connue de Cervantes. VI, 508.
T. Une lettre de Mariano José de Larra (Figaro) a ses parents. VI, 509.
C. R. Retrato de la lozana Andaluza, por Francisco Delicado. Madrid (1899).
VI, 408.
C. R. Decadencia y desaparicicin de los Almoravides en Espaiia, por
D. Francisco Codera. Zaragoza, 1899. VI, 527.
Observations sur la CéltJStitie. [1] VU, 28. - Rojas alcalde ma_vor. Vll, &gt;10. Observations sur la Célestine [11]. IX, 171.
Remarques sur ùtz.arille de Tortnts. VII, 81.
El Tiz.011 de Espmïa. VII, 246.
Les manuscrits de l'Epistola moral a Fabio. Vil, 248.
Notes sur trois manuscrits des œuvres poétiques de Gciogora. VII, 454 .
T. Lope de Rueda. Entremés del mundo y no nadie. Vil, 2 &gt;1.
T. Thomas de Anorbe y Corregel. El nudo gordiano. VII, 2 56.
C. R. Homenaje a la memoria de don Juan Meléndez-Valdés ... por su sobrino
don Rogelio T. de la G:indara .. . Madrid, 1900. VII, 513 .
C. R. Bulletin hispanique. Bordeaux, 1899-1900. VII, 521 ; VIII, 562.
C. R. El espectaculo mas nacional, por el Conde de Jas Navas. Madrid, 1399.
VII, 529.
C. R. Bibliografia critîca de las obras de Miguel de Cervantes Saavedra por
D. Leopoldo Rius. Madrid, 1895-1899. VII, 530.
C. R. La Celestina ... Vigo, 1899-1900. VII, 539.
C. R. Don Quixote de la Mancha. Primera edici6n del texto rèstituido par
Jaime Fitzmaurice-Kel!y y Juan Ormsby. Edimburgo. Londres, 1898-1899·
VII, 546.
El sastre del cantillo. VIII, 332.
Le Diccionari-0 antibdrbaro de Huerta. VIII, 523.
Le nombre des mots castillans. VIII, 527.
T. Correspondencia de doi'ia Magdalena de Bobadilla. VIlI, 1.
7. Conseils d'un Milanais à don Juan d'Autriche. VIII, 60.

TABLES

61

T.
7.
T.
C.

Séguedilles anciennes. VIII, 309.
.
Une règle des Dominicains, texte castillan du x1v• siècle. VIII, 504.
Un romance burlesque. VIII, 515.
R. La imprenta en Ccirdoba, par don José Maria de Valdenebro y Cisneros.
Madrid, 1900. Vlll, 544.
C. R.. Las novelas ejemplares de Cervantes, por Francisco A. de Icaza. - Id.
por D. Juliân Apraiz. Madrid, 1901. VIIl, 547 .
C. R. Juan Ruiz, arcipreste de Hita. Libre de buen amor, publié par Jean
Ducamin. Toulouse, 1901. VIll, 553.
C. R. Le diable prédicateur. Comédie espagnole traduite en français par Lée
Rouanet. Paris, Toulouse, 1901. VlII, 557.
Etude sur le Laberinto de Juan de Mena. IX, 75.
Ùl Penitencia de amor de Pedro Manuel de Urrea. JX, 200.
Ga,iapan. IX, 488.
T. Razonamieoto que faze Johan de Mena con la Muerte. IX, 252.
T. Requesta al marqués de Santillana. IX, 255.
T. Copias de Trescientas cosas mas. IX, 261 ; X, 234.
T. Deux romances de germania. IX, 269.
T. Huit petitspoèmes. IX, 272.
C. R. Il cancionero classense 263. Nota del prot. Antonio Restori. Roma,

1902. IX, &gt;74·
C. R. La historia de los nobles caualleros Oliueros de castilla y artus dalgarbe
(Burgos, 1499). Prioted in facsimile by Archer M. Huntiogton. New York,
1902. IX, 587.
C. R. El diablo cojuelo, por Luis Vélez de Guevara. Reproducci6n de la edicion principe de Madrid, 1641, por Adolfo Bonilla y San Martin . Vigo.
1902. - El libro de Patronio o El Conde Lucanor, compuesto por el Principe Don Juan Manuel. Reproducido conforme al texto del codice del coude
de Puiionrostro. Vigo, 1902. IX, 59&gt;.
Le « commandeur grec&gt;&gt; a-t-il commenté le Laberi11to ? X, 105.
L'auteur de la Picam, J11stina . X, 236.
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Las roplas del tabefe. [1] X, 6o7; (u] XI, 540.
T. Trois poésies du xv 0 siècle. X, 149.
T. Dialogo entre Lain Calvo y Nuno Rasura, 1570. X, 160.
T. Vingt-six lettres de Gongora. X, 184.
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T. Los vicios de Madrid (18o7). XIII, I63.
T. Carra critica sobre la obra del Quixote. XIII, 229.
T. Fragment d'un romance inconnu. Xlll, 256.
T. Proverbios de don Apostol de CastilJa. XIII, 619.
T. Copias de despcdida. XIlI, 6:23.
T. La traduction latine des Copias de [orge Manrique. XlV, 9.
T. Poésies attribuées à Gongora. XIV, 71.
T. Pedro dti Yerague. Doctrioa de la discriçion. XIV, 565.
T. Letrillas. XJV, 598.

Eta ,1 nmedio ol-uimir,
y olvidosemt el re111edio .... Xl V, 6o7.
Les CçistifOS e Docummfos de Sanche IV. XV, 340.
La plus ancienne mention d'A111adis. XV, 815.
Étude bibliographique sur Fernan Perez de Guzman. [1], XVI, 26.
T. Cancion real a vna 111udanta. XVI, 288.
Bibliographie de G6ugora. XVIII, 73.
Por mares 11unca de antes 11avegados. XVIII, 235.
T. Vers sur Alvaro de Luna. XVIII, 236.
D'où dérive El somlwero de tres picos. XVI!l, 468.
T. 237 sonnets. XVIII, 488.
C. R. Précis d'histoire de la littérature espagoolc par Eroe,st Mérimée. Paris,
r9o8. xvm, 619.
T. El bachiller Villalo11. Tragcdia de Mirrha. XIX, 159.
T. Suma de las cosas maravillosas (Coronica del Cid Ruy Diaz, Sevilla 1498).

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T. Gesta Roderici Campi~octi. XXI,

T. Diego de San Pedro. Arnalte y Lucenda. XXV, :no.
T. Francisco de Figueroa. Poésies inédites. XXV,. 317.
Ccrvantica. [1-111] XXV, 476.

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412.

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T. El Cantar de cantares en octava rima. XXI, 635.
Quelques réminiscences dans Espronceda. XXI, 667.
« Mi madre uo, pero mi padre si». [1) 1 XXII, 443 ; [n1 XXV, 345.
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T. Lettres inédites de quelques savants espagnols du XVl• siècle. XX, 429.
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&gt;34·
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Vingt-six lettres, publiées pat R. Foulché-Delbo.sc. X, 184.
Po~sics attribuées à Gongora, publiées par R. Foulché-Delbosc. XIV, 71.

Goya
Dessins inëdits.

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infant. Barcelona, 1896. - Flors del Calvari. Barcelona, 1896. - Mosén
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Jacinto Verdaguer. Barceloua, 1895. Ill, 358.
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C. R. Poesies de Joan Maragall. Barcelona, 1895. il, 199.
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Baehler (Konrad)
Bemerku.ngen zurfCelestina. IX, I 39.
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Graser (F. H.)

Humboldt (Guillaume de)

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T. Un sonnet retrouvé de Cervantt!$. I, 196.
C. R. Les Jésuites et la pêdagogie au xvr• siècle. Juan Bonifacio, par Je

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1. Quelques proverbes judéo-espagnols. IV, 82.

Keidel (Georges-&lt;:.)

Iconographie hispanique
Planches

I

à 16,

xxrv, 608-009 ; 17 à 32, XXV.

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1897. VIII, 533 .

lglesias (José)
Poesias inéditas, publicadas par R. Foulché-Delbosc. II, 77.

Kuersteiner (Albert F.)
The use of the relative pronoun in the Rimado de Palacio. XXIV, 46.

Isabelle la Catholique
Deux lettres inédites concernant la famille de Rodrigo Cota, publiées par
R. Foulché-Delbosc. 1, 85.

La Fosse (Eustache de)
Voyage à la côte occidentale d'Afrique, en Portugal et en Espagne(14j9-1480)
publié parR. Foulché-Delbosc. JV, 174.
'

Johnston (Oliver M.)
Sources of the Spanish ballad on Don G1lrcia. XII, 281.

Joly (Barthélemy)

Lampérez y Romea (Vicente)
Sobre algunas posibles influeocias de la arquitectura cristiano-espafiola de la
edad media en la francesa. XVJ, 565.

Lang (H. R.)

Voyage en Espagne (r6o3-1604), publié par L. Barrau-Dihigo. XX, 459•

Jones (A.-D)

El Tizon de Espaiia. VIH,

Contributions 10 Spanish literature [1-u] XV, 86; [ur] XVI, 12.
The so-called Cancio11uo de Pero G11illen a~ S~gQVia. XIX, 5r .

510.

Larra (Mariano José de)
Juan Manuel

Un aut6grafo de don Juan Manuel, publicado por Andrés Giménez Soler.

Cuatroarticulos, publicadosporR. Foulché-Delbosc. IV, 314 .
Une lettre de Mariano José de Larra (Figaro) à ses parents, publiée par
R. Foukhé-Delbosc. Vl, 509.
.

XIV, 6o6.

Legrand (Émile)

Juif d'Alba de Tormes (Un)
Testament, publié par R. Foulché-Dclbosc. 1, 197.

Jungfer (.Tohannes)

T. 1A fille

d11

roi d'Espag,1e, complainte grecque moderne. VIII, 493.

Laite de Vasconcellos (José)
Remarques sur quelques vestiges des cas latihs en portugais. 11, 117.

Magerit-Madrid. XVIII,

1.

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68

Notas philologicas . IV, 209 ; V, 41 7.
Philologia mirandesa. Historia do L . 1, 409·

Lemus y Rubio (Pedro)
El maestro Elio Antonio de Lebrixa. [1] XXII, 459·

Harre (Aristide)
C . R. Estadismos de las Islas Filipinas, 6 mis Viajes por este pals, por e 1
Padre Fr. Joaquin Martinez de Zuiiiga. Publica esta obra por primera vez
W . E . Retana . Madrid, 189,. 1,211.

Massô Torrents (J .)

Lenormand (Georges)

A propos de l'Eltctra de D. Benito Pérez Gald6s. VIII, 567.

T. Dos poemes catalan~ del x1v•n segle, sobre la vida de la gent de mar. IX,
241.

Lincoln (George L.)
1. An unpublished xv1th century Entremés. XXU. 42 7.

T . Inventari dels bens mobles del rey Marti d'Arag6, transcrit per Manuel de
Bofarull y Sartorio i publicat per J. Mass6 Torrents. XII, 413 .
Historiografia de Catalunya en catala durant l'epoca nacional. XV, 486 .

Medina (Leôn)

Lopes (David)
Toponymia arabe de Portugal. IX, 35.

Lôpez de Ayala (Adelardo)
Epistola. Ediciôn p1,.1blicada por Adolfo Bonilla y San Martin. XII, :245.
Gustavo. Novela inédita, pub!icala Antonio Pérez Calamane. XJX, 300.

Lôpez de Castro (Diego)
Marco Antonio y Cleopatra. A tragedy published by Hugo A. Rennert. XIX,

Dos sonetos atribuidos â Luperdo Leonardo de Argensola . V, 314.
T . Autre glose de Puesto yael pie e1i el estribo. VI, 507 .
Frases literarias afortunadas. [1-v1) XVIIl, 162; [vn-x1v] XX, 211 ; [xy-xvm l
XXIII, 188; [x1x-xxv1] XXV, 47.

Meléndez Valdés (Juan)
Los Besos de arnor, odas inéditas, publiées par R. Foulché-Delbosc. 1, 73 .
Poeslas inéditas, publiées par R. Foulché-Delbosc. 1, 166.
Poesîas y cartas ioéditas, publicadas por M . Serrano y Sanz. IV, 266.

184.

Hena ( Joban de)

Marcel (Gabriel)
Les origines de la carte d'Espagne. VI, 163.
Sur quelques vues de villes espagnoles et portugaises du xv1• siècle. VI, 315.
Un éventail historique du x,.,,ue siècle. VIII, 517.
Un éventail géographique. lX, :2:20.
Un atlas manuscrit de la Catalogne. IX, 513.
Le géographe Tomas Lopez et son œuvre. Essai de biographie et de cartographie. X.VI, 137.

Razonamiento que faze Johan de Mena con la Muerte, publié par R. FoulchéDeJbosc. IX, 2 52 .

Henéndez Pidal (Juan)
San Pedro de Cardena (Restos y memorias del antiguo monasterio) . XIX, 82

Menéndez Pidal (Ramôn)
Karden ( Charles Carroll)

An episodc in the P0N11a de Fernat1 Gonçolt{, VII, 22,

El Poema del Cid y las Cr6nicas Generales de Espaiia . V, 43 5.
Esta11tigua. VII, 5.

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71

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70

C. R. Untcrsuchungen über die Proverbios morales von Santob de Carrion . ..
von Dr. Leopold Stem. Berlin, 19(&gt;(&gt;. VU, s12 .
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Tres princesas griegas en la corte de Jaime II de Aragôn . XV, 668.
Documents en langue c:atala.ne (Haut.: vallée du Sègre, x1•-xu• siècles) . XIX,

6.

, 1uevos documentas de las tres princesas griegas XIX, 112.
La vida de Fray Anselmo Turn1eda . XXIV, 261 .

6o2 .

llenéndez y Pelayo (JI . )

Moreira (Julio)

T . Dos opusculos inéditos de D. Rafael Floran . ,. D. Tom:is Antonio inchez sobre los origenes de la poesla ca tell.ina, c~n una ad,·ertencia prelimioar de D . M. Meoéndez y Pelayo . XVUI, 295.

Étymologies portugaises. V, 430.
Factos de synwe do portugu popular. (1-111) XIII, 596; [t\'-\' UI) XIV, 1 ;

Mérimée (E.)
Étudei, sur la litu!rature espagnole au

[1x-xm) XVI, 1.
Logares da litteratura portuguesa ainda n:io explicados. X\', 810.

)(tiller (W. J.)

x1x• siècle : Jo\'ellanos. I, 34 ; ieléodez

aidés. l, 217 .
rotes sur Guillèn de Castro. I, 84.
C. R. Filosofia amigua poètica, del doctor Alonso L6pez Pinciano . .. ahora
nuevamente public:ida por D. Pedro foiioz Pefia. Valladolid, 1894. 1, 346.
C. R. Jam:is, por Angel Cuervo . Segunda edici6n. Paris, 1893. I, 348.

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1905. XV, 9()8.

Navarrete
Voir : Feroandez d

Jlerriman (Roger Bigelow)
Another ,ontemporary historian of Charles V. X.Xllf, 307.

a,-arrete .

Nauarro

Jlicbaêlia de Vaaconcelloa (Carolina)

La comedii rnvy e1empla.r de la Marquesa de Saluzia Hamada Griselda,
reprinted by C. B. Bourla.nd . IX, 331 .

R~aurde el alma don11ida (Dua pal2vra ao auctor da A11lologla dt potins 1/,icos).

Nicolay (C. L.)

YI, 148.
Replica. Vil, 10.
, otas :10 sonetos anonymos . VII, 98.
Pedro de Andrade Caminha . Beitràge zu seinem Leben und Wirken, aul
Grund und im Anschluss an die euausgabe des Dr. Josef Priebscb . \ïll,

338.
• ~otas :ao Cancionero inédito. XXI, 362.
Iovestigaçôes sobre Sonetos e Sonetistas portugueses e c:astelb nos . XXlf, 509.

Jliret. y Sana (Joaquin)
La cabeza del rey Jaime l de Arag6n. IX, 216.
princesa griega Lascaris, cond a de Pall3rs en Ca.talufia. X, 455.
égociations de Pierre IV d'Aragon avec la cour de Fran "t' (1366-1367).

T. Lettre d'un poète à son frère . XXIl, 437.

Nort.bop (George Tyler)
1 . Pedro Calderon de la Barca. La Selva confusa. XXI, 168 .

Nuiiez (Ferran)
T~ctado de arniçiçia, publicado por

. Bonilla y San Martin. XIV, 3s .

Nuiiez Jluley (Francisco)

u

Xlll, 76.

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C. R. My recollections . By the Countess of Cardignn and Lancastre. London, r909. XXII, 687 .

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Paator y Molina (Roberto)
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T. Poesias intercal.tdas en la Crô11ica lroya11a romancead:i . VI, 62 .

Pedroso (Z. Consiglieri)
T. Poesias populares portuguesas. IX, 455 .
T . Contos popul:!.res ponuguezes, XlV, ns.

Peralta (Diego de)
Testament, publié par R . Foulché-Delbosc. VI, 311.

Peréa (Ramon D.)
El esp!ritu castellano} el catalan en la poesia espaâola . XIl, 233.

Pérez Calamarte (Antonio)
ovela inédita de Adelardo L6pez de Ayala. XIX, 300.

Perez de G\Wllan (Fernan)
La dotrioa que dieron
648,

3

73

Pérez de Kontalvan (Juan)
Some poems, published by George W. Bacon . X XV, 4 58.

Peseux-Richard (B.)
Pagèa (Amédée)

T. Gustavo .

TABLES

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Reat.ori (Antonio)

Pfandl (Ludwig)
Ein Beitrag zur Reiseliteratur über Spanien :ms ciner Handschrift der Müocheaer Hof• und Staatsbibliothek. XXIll, 41 1 •

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Pronrbes
Rodriguez de Fonseca (Pedro)
Proverbes jud~o-cspagnols, recueillis et publiés par R. Foulché-Delbosc. Il,
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Qpelques proverbes judéo~pagnols, publiés par M. Kayserling. IV, 82.
Proverbes judéo-espagnols, recueillis et publiés par Abraham Galame. IX,

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Puymaigre (Comte de)
Un savant espagnol du xv1e sii:cle : Argote de Molina. li, 146.
Les deux femmes de Fernaodez de Portocarrero. VU, 507.

Puyol y Alonso (Julio)
La traduc:ciôn cas1dlaoa de El B,uhilltr Je Sa/11,ru11ica. IX, p7.
Una puebla en el siglo xm (Catus de poblaci6n de El Espinar). Xl. 243.
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Swift (F. Darwin)
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�106

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Gongora et le gongorisme considérés dans leurs rapports avec le marinisme.
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Sombras chinescas. - Vista y soi'iado. - Del antafio quimérico. Madrid,
1903-1905 (H. Peseux-Richard]. XV, 86o.

Tomillo (A.)

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Proceso de Lope de Vega por libelos contra unos cômicos, anotado por D. A.
Tomillo y D. C. Pérez Pastor. Madrid, r.901 [Léo Rouanet]. VIll, 543.

Torres Saldamando (Enrique)
Libro pdmero de Cabildos de Lima, descifrado y anotado par Enrique Torres
Saldamando con la colaboracion de Pablo Patron y Nicanor Boloiia. Paris,
1900, 3 vol. (G. Desdevises du Dezert]. IX, 533.

Trotignon (Lucien)
Quelques récents voyages dans la péninsule (MM. Conte, Trotignon, de Rességuier, Barrès, Boutroue). [Ad. Grandier]. IV, 330.

Turell (Gabriel)
Recort. Obra feta per Gabriel Turell de la ciutat de Barcelona en l'any r476
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« L'Avenp, 1894 [R. Foulché-Delbosc]. III, 350.

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L~ legislaci6n gôtico-hispana. Madrid, 1905 [G. Desdevises du Dezert]. XV,
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Valera (Juan)
La Buena Fama. Madrid, 1895 [Ad. Grandier]. Il, 1 r4.
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Voir Cueto (Marqués de).

Vélez de Guevara (Luis)
El diaolo cojuelo. Reproducci6n de la ediciôn principe de Madrid, 164 r, por
Adolfo Bonilla y San Martin. Vigo, r902 [R. Foulché-ùelbos.:J. lX ,
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Verdagner (Jacinto)
Sant Francesch, poema. Barcelona, 1895. - Jesûs infant. Barcelona, 1896.
- Flors del Calvari, llibre de consols. Barcelona, 1896. - Mosén Jacinto
Verdaguer en defensa propia. Segunda ediciôn. Barcelona, 1895. - Dictamen pericial acerca la i ntegrîdad de Jas facùltades mentales de Mosén
Jacinto Verdaguer. Barcelona, 1895 [Claude Grasnier]. llI, 358.
Canigô, leyendl! pirenaica del tiempo de la reconquista. Version castellana por
el conde de Cedillo, vizconde de Palazuelos. Madrid, 1898 {S •. Guasch).

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La lettre et la carte de Toscanelli sur la route des Indes par l'Ouest adressées
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Colomb. Paris, 1901. - Toscanelli and Columbus. London, 1902. Mémoire sur l'authenticité de la lettre de Toscanelli du 25 juin 1474
adressée d'abord au Portugais Fernam Martins et plus tard à Christophe
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A Critical study of the Various Dates assigned to the Birth of Christopher
Columbus. The Real Date 1451. London, 190~ [H . P. Biggar] X, 269.

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Spain : beiog a summary of Spanish bistory ... London, 1893 [James Fitzmaurice-Kelly). I, 350.
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works. A new edition. London, 1895 [James Fitzmaurice-Kelly]. JI,

353.

IV. TABLE MÉTHODIQUE
Le nom de l'auteur d'un compte reudu est indiqué entre crochets.

t. PHILOLOGIE
Ximénez de Embnn y Val (Tomas)
A. R. Gonçalves Vianna. Les langues littéraires de l'Espagne et du Portugal .

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Zaragoza, 1901 [G. Desdevises du Dezert]. IX, 52 5.

York (James)
&lt;&lt;

Co_unt Lucanor » or the Fifty Pleasant Staries of Patronio, written by the
Pnnce don Juan Manuel and first done into English by James York. i868.
London, 1899. (Maria Goyri]. VI, 240.

Yxart (Joseph)
Obres catalanes. Barcclona, 1890 (H. Gabrielli]. III, 355.

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R. Foulché-Delbosc. La transcription hispano-µébraïque. 1, 22.
R. J. Cuervo. Disquisiciones sobre antigua ortografla y pronunciaci6n castellanas. li, 1 ; V, 273.
C. R. M. Kayserliog. Mots espagnols clans le Scbibboli Hallékit. Revue des
études iuives, n° 57 (R. Foulché-Delbosc]. Il, r 12.
C. R. Ch. Codorniu, agrégé de l'Université. Des origines de la langue et de
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[R. Foulché-Delbosc], 11, 113.
J. Leite de Vasconcellos. Remarques sur quelques vestiges des cas laùns en
portugais. 11, 117.
G. Baist, Parra und Parc. II, 205.
C. R. Angel Guirnerà. La llengua catalana ; Barcelona, 1896. Catalunya trilingüe, per Joaquim Casas-Carb6; Barcelona, 1896 (H. Gabrielli]. Ill, 355.
P. Fabra. Étude de phonologie catalane (Catalan oriental). IV, 5.
H. Peseux-Richard. Qµelques remarques sur Je Diccionario rù galicismos de
Baralt. IV, 31.
R. Foulché-Delbosc. Yogar, yoguer, yoguir. IV, 113.
J. Leite de Vasconcellos. Notas philologicas. IV, 209; V, 417 .
Julio Moreira. Étymologies portugaises. V, 430.
Prince L.-L. Bonaparte. A. R. Gonçalves Vianna. Correspondance philologique. VI, 5 .
R. Foulché-Delbosc. Trompogelas. VI, 141.
John D. Fitz-Gerald. Spanish Etymologies. VI, 249; IX, 20.
J. Leite de Vasconcellos. Philologia mirandesa. Historia do L. VI, 409.
C. R. Diccionario de la lengua castellana P,Or la Real Academia espafiola. n•
. ed. Madrid, 1899 [H. Gabrielli]. VI, 515 .
Ramon Menéndez Pidal. Esta11tig11a. VII, 5. - Carolina Michaëlis de Vas-

�TABLES

110

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conc~os. Replica. Vll, 10. - F. Adolphe Coelho. De aJgumas tradiçôes
de H!Spanha e Portugal
proposito de Estantigi411). VII, 390.
G. Baist. Katalanjscbes auf den Sporaden. VII, 20.
R. Foulché-Delbosc. El sastredel cantillo. VIII, 332.
R. Foulché-Delbosc. Le □ ombre des mots castillans. VIII, 527.
R. J. Cuervo. Linde. IX, 5.
R. J. Cuervo. El elemento popular en el Diccionario de la Academia espaiiola.
IX, r2 .
G. Baist. Mono. IX, 18.
David Lopes. Topo□ymia arabe de Portugal. IX, 35.
R. Foulché-Delbosc. Ganapa11. IX, 488.
F. De Haan. / So œnajal IX, 24I.
C. ~· Manual elemental de gram:hica hist6rica espaiiola, por R. Menéndez
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G. Baist. Hispaniolus. XI, 155.
A. R. Gonçalves Vianna. Etymologies portugaises. XI, 1&gt;7.
C. R. Los dicc!onarios de las Academias espaiiola y francesa, por el Conde de
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C. R. J. Saroîhandy. Remarques sur la conjugaison catalane (Bulletiti Hispanique de Bordeaux) 1905 (P. Fabra).
269.
Julio Moreira. Factos de syntaxe do português popular. [1-nr) •XIII 596 •
[rr-vm] XIV, 1; [rx-xwJ XVI, 1.
·
'
'
Ciro Bayo, Vocabulario de previncialismos argentines y bolivianos. XIV

xm,

241.

'

J,ulio Puyol y Alonso. Glosario de. algunos vocables usados en Leon. XV, 1 .
l . Fabra. Les e toniques du catalan. XV, 9.
A. R. ?o~çalves Vi:ina. Quantidade pros6dica das vogais em português. Diferenc1açoes de sentrdo. XV, 24.
Ad~lpho F. Coelho. Casos de analogia na lingua portuguesa. XV, 28.
Julio Moreira. Logares da Jiteratura. portuguesa ainda naoexplicados. :x;v, 81 o.
C. R. F.-M. Josselyn. Études de: phonétique espagnole. Paris, 1907 [A . R.
Gonçalves Viana).· XV, 849.
C. R. Le latin d'Espagne d'après les inscriptions. Étude linguistique par A.
Carnoy. 2• éd. Bruxelles, 1906 [A. Emout]. XV, 856.
H._ R. Lang. Con~i~utious to Spauish literature. m. A propos of Caçajato11
m the Rhyme D1ct1ooary of Pero· Guillén. XVI, r2.
P• Fabra.
Le catalan dan.s la GrJ11ttnaire des la111NUs
romanes de W • Meyer6 ~
Lubke et dans le Grtmdriss der rom. Philologie. XVII, 1.
Johannes Jungfer. Magerit-M,uft-id. XVill, 1.
Roberto Pastor y Molina. Vocabulario de madrileii.ismos (Primera serie).
xvm, 51 •
W. W. Skeat. Aguinaldo, aguikmdo. XIX, 5.

Joaquin Mirety Sans. Documents en langue catalane (Haute vallée du Sègre,
Xl·JUJC siècles). XIX, 6.
George G. Brownell. The position of the attributive adjective in the Don

Quixote. XIX, 20.
R. Foulché-Delbosc. Sergas. XXIII, 591.
G. W. Umphrey, The Aragonese dialect. XXIV, 5.
Albert P. Kuersteiner. The use of -the relative pronoun in the Rimado de Palacio. XXIV, 46.
R. Foulcbé-Delbosc. Bu.cboho. XXV, 5.
Mots étudiés
-acho V, 417; XI, 160
aequare IX, 20
aguinaldo XIX, 5
almatica V, 418
às-sàgmiïre VI, 249
assaz V, 418; XI, 159
as-sümmare VI, 249
-avos V, 419
âzymus IX, 20
berimbau V, 420
cannum VI, 253
caotillo VIII, 332
causimentum VI, 2 53
caçafaton XVI, 12
centcio V, 420
cérébrum IX, 22
cervum V, 433
commëtire .VI, 2 53
conductus VI, 254
cônsôd:rum IX, 23
copha Xl, 161
cophinus XI, 161
cophus XI, 161
cossoiro V, 421
çujo V, 421
cum-laudiâre VI, 254
curare VI, 254
eudouto IV, 212
cnvés V, 419; XI, 159

espera IV. 213
estantigua VII, s, ro, 390
firmb V, 422
fiuza V, 422
6pa V, 422
ganapan IX, 488
hispaniolus XI, r55
hônus VI, 2; 5
hucboho XXV, 5
înfilrcàre IX, 2 3
lavanderia IV, 210
lèvîo IX, 24
lindo IX, 5
us IX, 25
lïtigans IX, 26
ütigare IX, 26
lïtlgator IX, 27
lo IV, 213
lorîca IX, 27

!ou.ça XI, 1 57
loza XI, 157
li'.rpa IX, 28
maluta V, 423
Madrid XVIII, 1
mangualde V, 426
medes XI, r59
mistiforio V, 430
mono lX, 8
papaver IX, 29

parcII, 205
pari passu V, 426
parra Il, 205
pervage V, 433
presunto IV, 209
quï-sapit VI, 25 5
rebelde V, 419; XI, r59
revés V, 4r9; XI, 159
rol V, 4p
romularis IV, 212
sënsus IX, 29
sergas XXIII, 591
so X, 241
sporo IX, 30
süpercùlanus IX, 30
tabefe X, 607 ; XI, 540
taibo XV, 810
tangêre IX, 3r
triï(ns)môntânüs IX, p
trompogela:; VI, 141
um hora V, 428
valpedre V, 434
visto IV, 211
xêxo V, 429.
yogarlV, 113
yoguer IV, u 3
yoguir IV, II 3

�II2

2. LITTtRATURE ET HISTOIRE

vme.x1ve

siècles.

C. R. The life and times of James the first, the Couqueror... By F. Darwin
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d'Oviedo en mai 1036. IX, 468.
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publ. p. L. Barrau-Dihigo. IX, 472; X, .226.
Charles Philip Wagner. The sources of El cavallero Cifar. X, 4.
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Joaquln Miret y Sans. La princesa griega Lascaris, condesa de Pallars en Catalufia. X, 455.
Lucien Bouvat. Notice bio-bibliographique sur Athîr ad Dîn Mohammad ibn
Yoûsouf Aboû Hayyâo Al-Ghamatî. X, 471.
Julio Puyol y Alonso. Una puebla en el siglo XIII (Cartas de poblaci6n de El
Espinar). XI, 244.
Lucien Bouvat. A propos d'Aboû Hayyân Al-Gharoatî, XI, 538.
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Torno I. publ. p. Eduardo Ibarra y Rodriguez. Zaragoza (1904) [L. BarrauDihigo ). XII, 274.

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T. Raz.on de amor, cor, los Denztestos del agua y el vina. Nueva edici6n par
Ram6n Menéndez Pidal. XIII, 602.
C. R. Colecci6n de Docu mentos para el estudio de la historia de Aragon.
Torno II. Forum Turoüi. Transcripci6n y estudio prelimioar de Francisco Aznar y Navarro. Zaragoza, 1905 [L. Barrau-DihigoJ XIII, 631.
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L. Barrau-Dihigo. Les premiers rois de Navarre. Notes critiques, XV, 614.
C. F. Seybold. Die geographische Lage von Zallâka-Sacralias (1086) und
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Conqueridor. XV, 652.
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sobre los or!genes de la poesla castellana, con una advertencia prelimioar
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x1-xue siècles) . XIX, 6.
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monasterio). XJX, 82.
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339·
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C. R. Vicente Lampfrez y Romea. Historia de la arquitectura cristiana espaftola en la edad media, Tomo II. Madrid, 1909 [G. Desdevises du Dezen].
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8

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R. Foulché-Delbosc. Les Castigos 8 Documentas de Sanche IV. XV, 340.
G. S. Williams. The Amadis question. XXI, 1.
Albert F. Kuersteiner. The use of the relative pronoun in the Rimado de Palacio. XXIV, 46.
Joaquîn Miret y Sans. La vida de Fray Anselmo Turmeda. XXIV, 261.
T. The rimed Chronic!e of the Cid (El Caniar de Rodrigo), edited by Benjamin P. Bouriaud . XXIV, 3ro:
T. Anselm Turmeda . La disputation de l'Asne, réimpression par R. FoukhéDelbosc. XXIV, 358.
T. Les Profecies den Turmeda, publicades per Ramon d'Alé&gt;s. XXIV, 480.

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C. R. ~ Count Luc:mor »... wrîtten by the Prince don Juan Manuel and
first done into English by James York . r868. London, 1899 [Maria Goyrî].
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C. R. Untersuchungen über die Pr(ll)erbios t11orales von Santob de Carrion ...
von Dr. Leopold Stein. Berlin, 1900(R. MenéndezPîdal). VU, 512.
T. Une règle des Dominicains, texte castillan du XIV• siècle, pubJ. p.
R. Foukbé-Delbosc. VIU, 504.
C. R. Juan Ruiz, arc:ipreste de Hita. Libro de buen amor, publ. p. Jean
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T. Dos poemes catalans del x111·en segle, sobre la vida de la gent de mar, publicats per J. Massô Torrents. IX, 241.
C. R. El libre de Patronio 6 El conde Lucanor ... Rcproducido conforme aJ
texto del codice del conde de Pufionrostro . 2• ed. Vigo, 1902 (R. FoukhéDelbosc). IX, 595.
Aod rés Gi.:nénez Soler. Caballeros espafioles en Africa y africanos en Espafia.
xrr, 299; XVI, 56.
Adotfo Bonilla y San Martin. Golfine,s. Xll, 6o2.
Joaquin Miret y Sans, Négociations de Pierre IV d'ATago11 avec la cour de
France (1366-1367). XIII, 76.
Andrés Giménei Soler. Un autografo de don Juan Manuel. XJV, 606.
Joaquin Miret y Sans. Tres princesas griegas en la corte de Jaime Il de Arag6o. XV, 668. - Nuevos documentas de las tres princesasgriegas.XIX,112.
T. une charte hispano-arabe de l'année 1312, publ. p. Hartwig Derenbourg
et L. .Barrau-Dihigo. (1) XV, 765 ; [n] XX, 30&gt;.
R. Foukhé-Delbosc. La plus ancienne mention d'Amaàis . XV, 815.
ï. Aragonese texts, now cdited for the first time by G. W. Umphrey.
XVI, 244.

Cbr, Cancioneiro gallego-castelhano, publ. p. Henry R. Lang.

IX,

6o1.

II5

XV" siècle
T. Une poésie inédite de Rodrigo Cota, pub!. p. R. Foulché-Delbosc. I, 69.
T. Deux lettres inédites d'Isabelle la Catholique concernant la famille de Rodrigo Cota, pub!. p. R. Foulché-Delbosc. I, 85.
T. Le testament d'un Juif d'Alba de Termes en 1410, pub!. p. R. FoulchéDelbosc. I, 197 .
C. R. Celestina or the tragicke-comedy of Caüsto and Melibea Eoglished ...
by James Mabbe anno 1631. With an Iutroduction by James FitzmauriceKelly. London, 1894(R. Foukhé-Delbosc]. I, 352.
Emilio Cotarelo. Una obra desconocida de don Enrique de Villena. Il, 97.
C. R. Recort. Obra feta per Gabriel Turell... en l'any r476. lEd. pub!. p.
J. Casas-Carbô et J. Mass6Torrents]. Barcelona, 1894 [R. Foulché-Delbosc].
III, ,50.
T. Eustache de la Fosse . Voyage à la côte occidentale d'Afrique, en Portugal
et en Espagne (q79-148o), publ. p. R. Foulché-Deibosc. JV, 174.
T . Las ccplas del Provi11cial, pub!. p. R. Foulché-Delbosc. IV, 255. _ R.
Foukhé-Delbosc. Notes sur Las copias del Proviucial. VI, 4x7.
Ç. R. -~elaci~n de u~ viaje po~ Europa con la peregrinacion a Santiago de
Gahcia venficado a fines del s1glo xv por Martir, obispo de Arzendjan ; trad.
del armenio por M. J. Saint-Martin y del francés par E. G. de R. Madrid,
1898 (R. Foulché-Delbosc]. V, 267.
C. R. Victor Balaguer. Las guerras de Grauada. Madrid, 1898 O- Chastenay].
V, 410.

Caroliaa Michaëlis de Vascoucellos. Recuerdt el nltna dor111ida. Duas palavras
ao auctor da Antologia depoetas liricos. VI, 148.
R. Foulch~-Delbosc. Observations sur la Céleslitie. (rj Vll, 28. - Rojas
alcalde mayor. VIl, 5xo. - Observations sur la Célesfine [11J IX, 171.

�TABLES

116

n7

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C. R. Fernando Ruano Prieto. Anexiou del Rcino de Navarra en ticmpo del
rey catolico. udrid, 1899 [G. Desdcvises du Dezcrt ). VU, 264.
C. R. La Cclèstina por Fernando de: Rojas. Conform • a la cdici6n de Valencia Jo.; 1514. Reproducci6n de la dc Saiamanca de 1500. Con una iotroducd6n de t. Menéndcz y Pclayo. Vigo, 1899-1900 (R. Foulchc-Delbosc).

vu, 539·
C. R. The Early Prioters of - pw and Portugal by Konrad Haebler. London, 1897 (Georgcs-C. Keidel). lll, 533.
Chr. Traduction française di: la Crlesli,u. Paris 1578. Vente d'un exemplaire.
Vlll, 58o.
Chr. Typographie ibérique du xve siècle, par Conrad Haebler. Vlll, 582; IX,

6oz.
R. Foulchc-Delbosc. Étude sur le Lakrit1to de Juan de Mena. IX, 75.
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Chr. Notice de M. Dieulafoy : Reflets de l'Orient sur le théâtre de Calderon.

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Espaiia, descritas por Ram6n Menéndez Pidal. Madrid, 1898 [Mario SchiffJ.
VI, 130.
R. Foulché-Delbosc. Un fragment de traduction française du Diablo Cojuelo.
VI, 200.
James Fitzmaurice-Kelly. A Roumanian translation ôf Do11 Quixote. VI,
.203.
R. Foulché-Delbosc. Notes sur la bibliographie de la Guerra de Granada.
VII, 247.
R. Foulchê-Delbosc. Les manuscrits de l'Epistola moral a Fabio. VIT, 248.
R. Foulché-Delbosc. Note sur trois manuscrits des œuvres poétiques de
Gôngora. VU, 454James Fitzmaurice-Kelly. Don Quixote in Gujerati and Japa □ ese. VII, 511.
C. R. L. Barrau-Dihigo. Notes sur l'Archivo hist6rico nacional de Madrid.
Revue des bibliathèques, 1900 0- Chastenay). VII, 519.
C. R. Bibliografia crltica de las obras de Miguel de Cervantes Saavedra, por
D. Leopoldo Rius. Madrid, 1895-1899, 2 vol. [R. Fo □lché-Delbosc], VII,

530.
J. Chastenay. Quelques additions a.la bibliographie de Cervantes. VIII, 513.
J. Chastenay. Le genre grenadin au théâtre. VIII, 524.
C. R. The early printers of Spain and Portugal, by Konrad Haebler. London,
1897 [Georges-C. Keidel]. VIII, B3·
C. R. La imprenta en Côrdoba ... por don José Maria de Valdenebro y Cisneros. Madrid, r900 [R. Fo□lché-Delbosc]. VIII, 544.
C. R. G. Desdevises du Dezert. Les Archives historiques nationales de
Madrid. Le Bibliorapbe moderne, 1901 U- Chastenay]. VIII, 559.
Chr. La Typograpbie ibérüµu du XV• siècle par Conrad Haebler. VIU, 582; IX,
602.
Cbr. La Revista de bibliograjia calalan,i. VIII, 583.
Hugues Vaganay. L'Espagne en Italie [r] IX, 489; [u) X, 246; fur] XI, 541 ;

[1v] XII, 261 ; [v) XXIII, 265.

1 37

TABLES

TAllLES

R. Catalogo de la Biblioteca Municipal de Madrid. Madrid, 1902 0- Chastenay]. lX, 573C. R. Catalogo de una coleccién de impresos referentes a Cataluiia, formada
por Jaime Andreu. Barcelona, 1902 U- Chastenay]. IX, 573.
C. R. Il Cancionero classense 263. Nota del Prof. Antonio Restori. Rendiconti della R. Accademia dei Lincei, vol. X, 1902 [R. Foulché-Delbosc). IX,
C.

574Chr. Un catalogue du libraire Vindel. IX, 603.
Antonio Restori. Il Mancjtielo de romances, parte primera, di Gabriel Lasso de
la Vega. X, 117.
C. R. Instrucciones para la redac:ciôn de los Catâlogos en las Bibliotecas del
Estado. Madrid, 1902 [L. Barrau-Dih.igo]. X, 276.
R. Foulché-Delbosc. Deux chansonniers du xv• siècle. X, ;21.
Lucien Bouvat. Notice bic-bibliographique sur Athtr ad-Din Mohammad ibn
Yoûsouf Aboû Hayyân Al-Gharnatl. X, 4ïI ; XI, 538.
Tables des dhc premières années (1894-1903) de la Reme hispanique. X, 641.
Lucien Bouvat. Sur quelques manuscrits de la Société Asiatique rela.tifs à l'Espagne. XV, 721.
J. Brimeur. Supplément français à la bibliographie de Cervantes. XV, 8 r9.
R. Foulché-Delbosc. Étude bibliographique sur Fernan Perez de Guzman. I.
XVI, 26.
R. Foulché-Delbosc. Bibliographie de Gongora. XVIII, 73.
Konrad Haebler. The Valencian Bible of 1478. XXI, 371.

5. FOLK-LORE
1. Proverbes judéo-espagnols, recueillis
II, 312.

et

publiés par R. Foukhé-Ddbosc.

R. Folk-Lore catali. Tradiciôns recullidas y escritas per Apeles Mestres.
Barcelona, 1895 [Claude Grasnier]. Ill, 361.
T. Quelques proverbes judéo-espagnols, recueillis et publiés par M. Kayserling. IV, 82 .
C. R. Léo Rouanet. Chansons populaires de l'Espagne traduites en regard du
texte original. Paris, 1896 [Amédée Pagès]. IV, 99.
F. Adolpbo Coelho. De algumas tradiçèies de Hispanha e Portugal a proposiro de Estantigua). VII, 390.
C. R. El espectaculo mas nacional por el conde de las Navas. Madrid, 18991900 (R. Foulché-Delbosc). VII, 529.
T. Séguedilles anciennes, pub!. p. R. Foulché-Delbosc. VIII, 309.
R. Foulché-Delbosc. El sastre dû cantillo. VIU, 3 32.
C.

�T. Proverbes juJêo-espaguols, recueillis et publiés par Abraham Galante. IX,
440.
T. Poesias populares portugudaS, recolbid:ts e publicadas por Z. Coosiglieri
Ped.roso. lX, 455.
T. Quator-,1;e romances judéo-espagnols, recueillis et publiés par Abraham
Galante. X, 594.
T. Cantos populares leoneses, recogidos y publicados por Julio Puyol y
Alonso. XII, 250.
Oliver M. Johnston. Sources of the Spanish ballad on Don Garda. XII, 281.
Rafael Salillas. Poesia rufianesca Q:karas y Bailes). XIJI, 18.
C. R. Den:.:ho consuetudinario y economia popular de la provincia de Alicante, por O. Raf.ael Altamira y Crevea. Madrid, r905 (G. Desde,·ises du
Dezert). XIII, 28o.
1'. Contas populares portugueses, recolhidos por Z. Consiglieri Pedroso. XlV,

u5.
T. Cantos populares americanos, recogidos por Ciro Bayo. XV, 796.
1'. Rrjranu qlll dizen lur vitjas tras el f11cgo, republ. by Urban Cronau. XXV,

134.
6 VOY.AGES.

C. R. Christopher Columbus and the participation of the Jews in the Spanish
and Portuguese discoveries. By Dr. M. Kayserling. Translated ... By Charles
Gross. New York, 1894 (R. Foulché-Delbosc). Il, 362.

R. Foulché-Delbosc. Bibliographie des voyages en Espagne et en Portugal.
Ill,

1

;IV, 108.

C. R. Georges Lecomte. Espagne. Paris, 1896 [H. Peseux-Richard]. IV, 95.
C. R. J. Massô Torrents. Croquis pirinencs. Barcelona, 1896 [Amédée Pagès].

IV,

TABLES

TABLES

138

100.

C. R. Ricordi di Spagna e dell'America spagnuola, di Paolo Mantegazza.
Milano, 1894 [H. Pcscux-Ric:h;rrdJ. IV, 101.
C. R. René Bazin. Terre d'Espagne. Paris, 1895 [H. Peseux-Richard). TV,
I02.

Eustache de la Fosse. Voyage à la côte occidentale d'Afrique, en Portugal et
en Espagne (1479-1480), publ. p. R. Foulché-Delbosc. IV, 174.
C. R. Qµelques récents voyages dans la Péninsule (Z..L\f. Conte, Trotignon, de
Rességuier, Barrès, Boutroue) [Ad. Grandier]. IV, 330.
Arturo Farinelli. Guillaume de Humboldt et l'Espagne. V, 1. Une lettre inédite de Guillaume de Humboldt concernant son second voyage en Espagne.
VI, 58.
Arturo Farinelü. Goethe et l'Espagne. V, 219.

C. R. Relaci6n de un viaje por Europa. con la percgtinad6n a Santiago de
Galicia verificado fi"ICS dd siglo X.V por Mârtir, obispo de Arzendjan ;
rraduddo del armenio por M. J. Saint-Martin y del francés por E. G. de R.
Madrid, 1898 (R.. Foulchê-Ddbosc]. V, 267.
C. R. Les Capitales du Monde (Lisbonne, p:ir Armand Dayot. 1fodrid, par
Emilio Castelar). Paris [Ad. Grandier]. V, 268.
·
C. R. Paul Groussac. Del Plata al Niâgarn. Buenos Aires, 1897 (R. FoulchéDelbosc]. V, 270.
Gabriel ~rcel. Sur quelques vues de villes espagnoles et portugaises du
xvie si~cle. vr, 3 1 5.
C. R. Hippolyte d'Espincbal. Souvenirs militaires (r792-1814), publiés par
Frédéric Masson et François Boyer. Paris, 1901, 2 vol. (G. Desdevises du
Dei.en]. Vill, 535.
C. R. L';1bbé Camille Daux. - Le Pèlerinage à Compostelle et l:1 Confrérie
des Pèlerins de Monseigneur Saint-Jacques de Moissac. Paris, 1898. - Les
chansons des pèlerins de Saint-Jacques. Montauban, 1899 fJ. Chastenay).
VIII, 558.
Lettres d'un diplomate danois en Espagne (r798-r8oo), publiées par E. Gigas.

a

IX, 393·
E. Guillon. Deux \0pges eu Espagne au xvn• siècle. IX, 51 r.
C. R. La solution Je tous les problèmes relatifs à ChristopJ1e Colomb, par
~L Gonz.llez de la Ro.a ... (Mémoire ci.trait du Comple rerulri d11 Cottgrù iles
Amiri&amp;&lt;misles). Paris, 1902 [G. Viennet]. IX, 57S ·
C. R. Henry Vignaud. La lettre et la carte de Toscanelli sur la route des Indes
par l'Ouest. Paris, 1901. - Toscaoelli and Columbus. L011don, r902. :Mémoire sur l'authenticité de la lettre de Toscanelli du 25 juin 1474. "Paris,
1902 [H. P. Bigg.tr). lX, 577.
H. P. Biggar. The voyages of the Cabots and of the Corre-Reals to Jorth
America and Greenland. r497-t503. X, 485.
Souvenirs d'Emmanuel-Fréd~ric Sprünglin, publiés par G. Desdevises du
Dezert. XI, 299.
Ch. Graux. Correspondance d'Espagne, publiée par L. Barrau-Dihigo. XHI,
289.
11. P. Biggar. A Cabot source which does not exist. XV, 842.
C. R. M. Quillardet. Esp:ignols et Portugais chez eux. Paris, r905 (H. PeseuxRicharJ]. XV, 863.
G. Desdcvises du Dezert. Un co:1sul général de France à Madrid sous Ferdinand V[ (1748-1756). XVI, 70.
Un voyage eo F.spagne au début du xvm• siècle, publié par L. Barrau-Dihigo.
XVII, 247.
Voyage de Barthélemy Joly en Espagne (1603-1604), publié par L. BarrauDihigo. XX, 459.

�TABLES

Johan Vising. Lettre du comte G. Ph. Creutz à Marmontel sur l'Espagne

(1765). XXIII, 314.
Ludwig Pfandl. Ein Beitrag zur Reiseliteratur über Spaoicn aus einer Handschrift der Müochener Hof- und Staatsbibliothek. XXIII, 41I.
Notes du voyage en Espagne (1640-1641) du médecin Otto Sperling, publiées
par Émile Gigas, XXIIl, 534.

V. LISTE DES PLANCHES HORS TEXTE

7. NOTES NÉCROLOGIQUES
Ashbee (Henry Spencer) Vll, 551.
Balaguer (Vlctor) VIII, 573·
Burke (Ulick Ralph) Il, 203.
Campoamor (Ram6n de) VIII, 578.
Castro y Serrano CTosé de), III, 370.
Oarke (Henry Butler) XI, 575.
Cuervo (Angel) III, 370.
Cueto, marquis de Valmar (Leopoldo Augusto de) VIII, 577.
Fernandez-Guerra y Orbe (Aureliano) I, 354.
Ganivet (Angel) V, 483.
Gayangos y Arce (Pascual de) IV, 337.
Germond de Lavigne (leopold-Alfred-Gabriel) m, 370.
Girbal (Enrique Claudio) III, 3i3Joâo de Deus III, 370; IV, 7r.
Larra (Luis Mariauo de) VIH, 578.
Mac Coll (Norman) XI, 576.
Oliveira Martins (J.-P.) I, 354.
Ormsby CT ohn) II, 36 3.
Pinheiro Chagas II, 203.
Puymaigre (Théodore Joseph, comte de) VIII, 578.
Tamayo y Baus (Manuel) V, 4r4.
Valmar 'lfoir Cueto.

Tome

V,
V,
VI,

vu,
VII,
VII,

'

VH,
VIII,
VIII,

VITI,
Ylll,
VIII,
VIII,
IX,

IX,

X,
X,
X,
X,

X,
X,

X,

X,
X,

X,
XII,
XII,

l
2

XII,,
XII, 4
XII, 5
XII, 6

Pages

334-335 Portrait de Pereda (face).
334-3 35 Portrait de Pereda (profil).
r88-r89 Carte d'Espagne.
94-95 Illustrations d'un ms. des Dé~rétales de Grégoire IX :
2, 3.
94-95 id. 4, 5, 6, 7.
456-457 Manuscrit Chacon. Frontispice.
456-457 Manuscrit Chacon. Portrait de G6ngora.
446-447 Stammtafel der Carninhas.
446-447 Stammtafel der Braganças.
446-447 Stammtafel der D. Francisca de Aragâo.
p8-519 Éventail historique.
554-5 55 Juan Ruiz . Manuscrit de Salamanque.
568-569 Portrait de Pérez Gald6s.
218-219 Cabeza del rey Jaime I. de Arag6n.
224-225 Éventail géographique.
82-83 Tableau relatif au Cavallero Cifar.
334-335 Chansonnier catalan.
492-493 N° 1. Ribero's Map. 1529.
500-501 N° II. The Kunstmann No Il. Map.
500-501 N° 1I1. The Salvat de Pilestrina Map.
500-501 N° IV. Reinel's Map.
ps-527 N° VIL Juan de la Cosa's Map, 1500.
592-593 N° XI. Desliens's Map, 1541.
592-593 N° Xlli, Modern Outline Map.
606-607 Gravure extraite du livre d'Otto Van Veen.
26--27 The Catalan manuscript. Folio 1 recto.
26-27 The Catalan manuscript. Last folio, verso.

32-33 The Escorial manuscript. Fol. cx.-xviij verso.
32-33 The Escorial manuscript. Fol. cxxix recto.
44-45 The edition of Scville 1496. Title-page.
372-373 Luis Vives.

1,

�TABLES

TABLES

618-619 Raz6n de amor, con los Denuestos del agua y el vino.
8-9 La traduction latine des Copias de Jorge Manrique.

XIll, 1-5
XIV, 1-4

XlV, 5
XIV, 6
XV, I
XV, 2
XV, 3
XV,4
XV, 5-24
XVI, 1
XVI, 2

xvn,,

XVll, 2
XVII, 3
XVII, 4
XVII, 5
XVII, 6

XVJll, I
XIX, 1 et

XIX, 3
XIX, 4

XIX, 5

XIX, 6

XIX, 7

XIX, 8
XIX, 9
XIX, 10

Reliure.
Doctrina de la discriçion.
Aut6grafo de don Juan Manuel.
Cuadro geneal6gico de los con des de Vintimillia.
Cuadro geneal6gico de la casa imperial de Nicea.
Charte hispano-arabe de l'année I 312. A.
Charte hispano-arabe de l'année 1312. B.
848-849 Dessins inédits de Goya. 1-20.
566-567 Saint-Germigny-des-Prés.
570-571 Pianos.
410-411 Portada del Errquiridio de Erasmo (Alcal:i; sin aiïo).
446-447 Portadade los Colloquios de Erasmo (1532).
,52-553 Plate l. British Museum.
552-553 Plate II. British Museum.
704-705 Plate III. Biblioteca Nacional.
704-705 Plate IV. Biblioteca Naciooal.
106-107 Portrait de Googora.
10-11 Plaintes de Guitart Isara, seigneur de Caboet, contre
ses vassaux Guillem Arnal et Mir Amal. 108o-1095.
- Donation d'Abella faite par le comte d'Urgel à Guitart, seigneur de Caboet et au fils de ce dernier.
rr2-II3 Monasterio de San Pedro de Cardeôa. Planta baja.
u2-n3 San Pe&lt;lro de Cardefia. Vista eii;terior de la iglesia del
Monasterio.
112-113 San Pedro de Cardefia. Capiteles del claustra que aparecen en la Capilla de los Martires al lado derecho del
altar.
112-113 San Pedro de Cardefia. Capiteles del claustra que aparecen en la Capilla de los Martires al lado izquierdo
del altar.
112-113 San Pedro de Cardeôa. Claustra de los Mârtires (secci6n del E.).
u2-113 San Pedro de Cardeôa. Claustre de los Martires (seccion del O.).
rr2-113 San Pedro de Cardefia. Lapida conmemorativa en el
Oaustro de los Martires.
1 12-113 San Pedro de Cardeiia. Torre del autiguo Monasterio.
Veotaoa gemela del O.
566-567
6o6-6o7
716-717
716-717
764-765
764-765

2

XIX,

li

XIX, 12
XIX, 13
XIX, 14
XIX, lj

XIX, 16
XIX, 17
XIX, 18
XIX, 19
XIX, 20

XIX,
XIX,

2l

22

XIX, 23

XIX, 24
XIX, 25
XIX, 26
XIX, 27
XIX, 28
X.XI, 1
XXI, 2
XXI, 3
XXI, 4
XXIV, 1
XXV,

1

XXV,

2

xvv,

3
XXV, 4

u2-rr3 San Pedro de Cardeiia. Detalle de la ventana gemela del
O. en la torre del antiguo Monasterio.
112-113 San Pedro de Cardeiia. Detalle de la ventaoa gemela
del O. en la torre del antiguo Monasterio.
112-113 San Pedro de Cardetia. Columna de uua ventana que se
abre al E. en la torre del antiguo Mooasterio.
u2-113 San Pedro de Cardefia. Puerta de la Sala Capitular.
Il 2-1 r 3 San Pedro de Cardeiia. Arcos laterales de la puerta de
ingreso â la Sala Capitular (secci6n del S.).
rr2-u3 San Pedro de Cardeiia. Arcos laterales de la puerta de
ingreso a la Sala Capitular (secci6n del N.).
112-u 3 Torre del monasterio de San Salvador de Tabara.
140-141 Angiolillo.
150-151 El g:mote con el palo en secci6n transversal.
150-1 51 El garrote de perfil.
152-153 Ejecuci6n de Aogiolillo. Primer momento.
154-155 Ejecuci6n de Angiolillo. Segun&lt;lo momento.
r 54-15 5 Ejecuci6n de Angiolillo. Tercer momento.
154-155 Ejecucion de Angiolillo. Cuarto momento.
154-155 Ejecucion de Angiolillo. Quinto momento.
I 58-159 Ejecucion de Angiolillo. El reconocimiento médico.
158-159 Ejecuci6u de Angiolillo. La exposici6n del cadaver.
300-301 Adelardo L6pez de Ayala.
380-381 Avant-dernière page de la Bible Valencienne.
380-381 Dernière page de la Bible Valencienne.
418-419 Gesta Roderici Campidocti.
424-4?5 Gesta Roderici Campidocti.
310-311 The Rimed Chronicle of the Cid.
14-15 D. Miguel de Ceruaotes Saauedra. Juan de Iaurigui
pioxit aûo 1606.
18-19 Lorenzo Ramirez de Prado,
478-479 Les Don Quichotte de Valence 1605.
478-479 Les Don Quichotte de Valence 1605.

ICON OGRAPIDE HISPANIQUE
(Planches r à 16, tome XXIV;pla11ches 17 à J2, tome XXV).
I.

2.

1 43

Pierre Mignard.
Sebastian Mufioz.

Maria Teresa de Austria.
Portrait de l'auteur.

�TABLES

3. Cristofano AUori.
4. Juan de Juanes.
5. Greco.
6. Goya.
7. Tiûano.
8. Goya.
9. Esteban March.
to. Vicente Lopez y Porta.fia.
1 r. Luis de Morales.
r2. Teodoro Felipe de Liafio.
13. Goya.
14. Bartolomé Gonza.Jez,
15. Juan Carreii.o de Miranda.
16. Juan Garcia de Miranda.
17. Juan Carrefio de Miranda.
18. Goya.
19. Goya.
20. Goya.
21. Vicente Lopez y Portaîia.
22. Juan Ba.utista Martinez del Mazo.
23. Murillo.
24. Juan Pantoja de la Cruz.
2 5. Juan Pantoja de la Cruz.
26. Juan Pantoja de la Cruz.
27. Alonso Sanchez CoeUo.
28. Alonw Miguel de Tobar.
:29. Tiziano.
30. Tiziano.
31. Antonio Moro.
p. Mengs.

Maria Magdalena de Au.stria.
Luis de Castelvi.
Rodrigo Vazquez.
Fernando VII.
Felipe II.
Carlos IV.
Juan Bautista del Mazo.
Goya.
San Ignacio de Loyola.
Isabel Clara Eugenia
General Urrutia.
Margarita de Austria.
Carlos 11.
Maria Luisa de Saboya.
Mariana de Austria.
Mariana Luisa de Parma.
Francisco Bayeu.
General Palafox.
Maria Cristina de Barbon.
Tiburcio de Redin.
El P. Cavanillas .
Emperatriz Dona Maria.
Isabel de Valois.
Felipe II.
Principe D. Carlos.
Murillo.
Carlos V.
Isabel de Portugal.
Pejeron.
Carlos IV, Principe de Asturias.

�13ibliotheca hispanica
!. - Comedb de Calisto z Melibca (l1nico tu.to auténti,o de l.1 Ctltstilla.)
Reimprc,i6n pL1blic-1d.t par R. roulch~Deltll&gt;s.:
. . . .. ..
10 pesttas.
Il. - VidJ del -,0!JJdo l!sp;;1iol Miguel Je C:J,tro ( 1593-t611), cscrita por
él mismo y publi.:.1d,1 por \. Par. y \léli.i....
. . . . . . . . . 15 pe_etas.
Ill. -- L1 ,·ida de L1zarillo de T1m11es, y de sus fortunas y aJuersi,bdi:s.
Restitu.:ion de la cdidô11 principe por R. Foukhé-Ddbosc. . . . . . 5 pesetas.
:5 pesetas

I\'. - Diego de Negueniela. Farsa IL1mada Ardamisa. Réimpression publiée
par U-o H 11a11et . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . • . • . . . . • . . . . . . . . . ,1 pesetas.
--~--·-•·i
- 'n de Auto5, Farsas, y Coloquios del siglo XVI,
,, 60 pesetas .

--xv•), recullide'S i
4 pesetas.
an1or (Burgos, 1514). Rcim-

. • • . . • • • • • . . . . • • . • 5 pese1.1s.
uc11e de su padre. Primera cdidon

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . s peset,1s .

critk

.•... ,

20 re~etAs.

Tir.i;;e s

tbt•a (Rt11·gos, 1499). Heimpresion publicada
• •• •• . • • •. • ••
1 ? peset,1s 50 cént.

Xll. por R. foukh1

. . . . . so

T1rige sur g:11,rnd i

pesetas,

XJII. - Pcr.ilv.1rc1. de Ayllon y Luis Hurtado de Tokdo. Comedia Tib.ilda,
ahor;1 por priincr:'I ,·ei ptibli-:ada segün la forma original por Adolfo Bonilla y
San l&gt;lartln . . . . . • . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 pe~etlS.
XIV. - Libro de: ios engaüos z los asay:m1ientos de las mugcres. Puhlicalo
Adolfo Bon il Il y San !'.fortin. . . . . . . . • . • . . . . . . . . . . . . . . . 5 pesetas.

XV. -- Diègo de S.m Pedro. Carcd de ,1111or (Se1·ill.1, 1 ICJ2)
Tjr:age .. ur gr&amp;:d p,tpier .:lu J11pon (u°'

1 ~.

u). . •. . . . .

. •... ~ ..•. _......

s pesetas.
2s

rcç,cus.

XVI, X\'Jl. -- Obras poéticas de D. Luis de Gongor.1, publicadas por
R. Foukhé-l)elbosc.
. . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . Sous presse.

XVIII. - Spill o Lib1c de les Done~ per lllestrc Ja.:me Roig. Eàici6n critica
con

l:t\

\'ariantcs de rodas las publkadas y Jas del Ms. de: la \'atic:ina, pr6logo

estadios y comcntJrios por Roque Chabas .. . •. . . , . . . . . . . . . . . 20 pesetas.
XIX. - Johan Boccaci. Dec.1meron. Traduccio catalan,i publicad,1, segons
runk manuscrit concgut (1429), pcr J. Massô Torrents.. . . . . • . 20 pesetas.
Les volumes Je la Bibliotbec,1 bisp.wzca sont en vente :i .. ·1,w YonK (TI1e Hispanie Society ol America), il B... RCEJONE (Librcrfa de« L'Avenç n, Rambla &lt;le
Catalunya, 24), et à MADRID(Libreria Je \'ictoriano Suarez, l'reciados, 48).

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Editada en París, fue fundada en 1894 por Raymond Foulché-Delbosc, quien sería su primer director.  En ella colaboraron firmas como las del propio Foulché-Delbosc, Gonçalves Viana, Ernest Mérimée,  Marcelino Menéndez Pelayo, Louis Barrau-Dihigo, Léo Rouanet, Georges Desdevises du Dézert, Adolphe Coster, James Fitzmaurice-Kelly, Arturo Farinelli o Alexander Haggerty Krappe, entre otros muchos. Fue rival del Bulletin Hispanique editado en Burdeos. Cesó su publicación en 1933. La revista estadounidense Hispanic Review es considerada una continuación de la Revue hispanique. </text>
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                <text>Revue Hispanique, recueil consacré à l'étude des langues, des littératures et de l'histoire des pays castillans, catalans et portugais, Índice, 1894</text>
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                <text>Editada en París, fue fundada en 1894 por Raymond Foulché-Delbosc, quien sería su primer director.  En ella colaboraron firmas como las del propio Foulché-Delbosc, Gonçalves Viana, Ernest Mérimée,  Marcelino Menéndez Pelayo, Louis Barrau-Dihigo, Léo Rouanet, Georges Desdevises du Dézert, Adolphe Coster, James Fitzmaurice-Kelly, Arturo Farinelli o Alexander Haggerty Krappe, entre otros muchos. Fue rival del Bulletin Hispanique editado en Burdeos. Cesó su publicación en 1933. La revista estadounidense Hispanic Review es considerada una continuación de la Revue hispanique. </text>
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