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                    <text>D001,ingo 6 de Enero de 1901.

~L M-UNDO ILUSTRADO

-EL

Mu No o ILU STRA~ri~•·· ·. ~"'"·
ME,XJCO, ENERO 13 DE 1901.

AÑO Vlll--TOMO I--NÚM. 2

Jdem iúew e11 la C,ip,cal,

'' 'i
1 -2

Gerente: Ali1'0 lfl0 OtlYAs.

Dire°'or: LIC. BA.F.AEL BEYES SPfliDOLA..

.-x:-x::x:::x::,c:x::x::x:::x::x=x::::::c:,c:x::x::x::x:::x::,c:x::x:::x:::x::x::&gt;0 c-x::x:,c:x:::x::&gt;c:x:::x::&gt;cx::x::&gt;oc~~:::x:::x::x::x:::x::xcx::x::&gt;c

\ \

1

r ...'.:&gt;ooc:::c:::ccx::x:::x::::x:::x:x:::cxx:x::x::x:x:x::x:::x::::x::x::::x:::::

~~--.,. . ._---....---,._-_-,._-_. ,. . _-_. .,. ._-_. , . ,. -_. , . ,. -_-.. , .-_-.. .,.--_.....f._...,_,....____,....:::x::x::x:::: ~0:x::x:x::x:::x:

MONUMENTO FRA.NOO-MEXICANO
inaugurado soletnnemente el 7 del corriente, en el Panteón francés de Paebla,

�"NT, MTTNl)O :n,TTR'J'RA no
D emill{¡o 13 de Enero de l!JOl

EL MUNDO ILUSTRADO
tropezarse, á la orilla del arroyo, con Cristo recostado muellemente al lado de Judas y de Pila-

tos.
A tra-vés de la concepción árabe del má~ a11á,

Panorama del Rbin.

Donnía la ciudad, ¿qué es clormiT? parecía
muerta, amortajada en sus edificios, yacente en la
solemne fosa de su silencio augusto, sobre el que
pesaba la noehe ,como una inmensa lápida. t, 1~
sumo, á trechos, el fanal de una ogiva iluminarta
de la que se es,ca,paban ~os p-av.es acordes de un
órga.no, como el último eco de aquella ciudad sin
alma, ó la fosforescen,cia de dos pupilas de un ga~
to sobre el a,l ero de un tejado. visión vaga Je
una silueta de;:prendida de las ilustraciones de
PAIIORAf/llAS DE BASILEA.
alguna naración popular alemana de Auerbach.
Y así cruoomos la población, impregnados de
¡ El Rhin ! Y como locos noo precipitamos á aquella calma solemne. Rorfocando el buíllicio ele
través de la amvl!ia plazoleta sombrea-da de año- nuestra charla, cambiando impresiones rápidas.
sos árboles, que termina en lma terraza circuida fijando fujitivas imágenes en la urna de n uestra
de un varandal de vieja piedra ennegrecida por memoria, tratando &lt;le hacer menos ruidoso el
los siglos. Allá, á nuestros piés, en una h on&lt;lona- taconeo de nuestro calzado, deslizándonoo como
da profunda, cubierta de macizos de verdura, su- sombras, persegi1idas por otras oombras : las que
surraba la clara corriente su canción fresca y so- se de€prendían de la historia de la ciudad. Y
nora, en u n crepúsculo estival! de vívidias entona- eran férreos cabaJieros. osadamen te erguidos bajo
ciones.-Deooender por la desgastada gra&lt;reria, sus corazas relucient.et&gt;: encogulladoo misteriooos
cogidos d e la mano, en una ansia de llenax nues- blandiendo en sus ma.nos el crucifijo; teólogos
t ros pulmones de aire hu:medecido al beso del rio, sútiles, y obi...c:tpoo y empera,dores, ,p rocesión que
cruzar el Wett.steinbriickc, con sus tres arcadas el órgano acompañaba con sn voz sonora, tropel
de fierro y sus dos gigantescos basrniscos, y, en &lt;le fantasmas que el so-plo ele la Reforma disiµó
la opuesta orilla, bajar por las rampas que enca- como esa cohort~ que las nubesi íorma•n, en los
jonan las aguas, empapar en ellas nuestras manos cielos y desbarata el viento de la noche.
y salp icar rt uestras cabezas con aquel rocío tres
Así seguimos por entre ca.Jlejas estrechas, por
veces eagrado-por la poesía, p or la h istoria y por entre amplias aven idas. así atravesamos los taciel recUJerdo,----sí, ¿ no es verdad, mis amigos? es- turnos claustros de la Catedral, así bordeamos la
to hicimos en aquel atardecer imborrable, preciso, recorta&lt;la silueta ele fa fale,!,ia de los Cordeleros.
en medro del vah o azulado que ascen día lenta- hasta desembocar en el Botan Garden, á través
men te del R hin y del flotante v€llo gris que se de cuya:; tupida~ guirnaldas de hojas, el mármol
extendía de las fábricas.
del ma.e!&gt;; r o fran céi,, ;:.urgía como una nota moY llegó, por fin la noche, y aún permanecía,mos derna r.n aquel ambiente del pasa,do.-Y mienallí, sugestionados por la rápida corriente, vien- tras en el coqnP.~o comedor del hoted es,pume&amp;ba
,do como las aguas venían á estrellarse, forman- el color pálido del vino, soñiaba yo con quién sabe
do remolinos en las pifastras del puente, en uu qué "lied" que Enrique Reine debe haber escrito
rlvido &lt;le todo, sin atender a,l pañuelo que ponía en la plazo1eta •~!!l Miin;:.ter de Basilea, vier.do
un tono blanco en el fondo obscuro de Ja arbole- huir l as agnM &lt;·hras de la rápida ,corrie:üe.
d a, ~eñal amiga de 1os compañeroe quie se h abí:m
qup,Jado en la piazoleta que domina el Miin~tl.lt·,
la eateelral. Cll_Va&lt;' dos agujas se esfumaban e.u la
somlira.-Era -preciso regresar al hotel de&gt; la
A nmicl:i de 8i,nta I~abel, frente al divino monumen to en que el cincel de Bartholdy ha dejado
parn. siempre inmortalfaada la gratitud d.3 la
F rancia .'i 1:l ~•hecia, en los amargos días d~ lll
gue,n:a.
p€irezosamente, d~jaru:lo ir nuestro
espmtu, libre ele toda traba, noo pusimos en mar&lt;:ha.

PAGINAS DE VIAJE.

?·

--------

La reconciliación de los muertos.

Li. mitología griegn. concebía la vida futura
en una. forma tranquila y apacible. En espaciosos y soonbrea.dos jardinei,, á la sombia de encinas corpulentas y de perfumados laureles, los
que fueron. coronados de rosas y de mirtos, envueltos en blancas túnie.as y .en amplias mantas,
paseaban ó reposaban, de&lt;partían ó ,meditaban,
disfrutan&lt;do de los ,elll('antos del panorama, aspirando la brisa impregnada ele aromas, bebiendo
en fuentes purísimas agua diamantina, desgranando racimos ó ?:115tanelo pomas.
Desligados diel mundo, agenos y extraños á las
pasiones que los conmovieron en vi.da, superiores
á todas las miserias y á todas iJas hajezas. sin ambi,ciones ni rencores, sin necesidades y sin dolores, los hombres más diverso.e,, los caracteres menos conciliables. los ~íritu$ más divergentes y
los enemigos más acérrimos, la mano en la mano, íla pupila en la pupila se clan cit.a, fraternizan v se aman.
Ahí puede el diYino Platón apoyarse en el
hombro de Diógenes el Cím,co: ahí podrían Barro, Séneca y Petronio, dejar de ser loo cortesanos de Nerón; el emperador tigre discurriría
amigablemente con Pedro y con Pablo y podría

enteramentt sibarítica, y de la. cristiana, e$encialmenle extática y contemplativa, flota una
idea fundamental, que se comprueba en mnC'hae
otras teogonías y que caracteriza á los _más n~bles
y o1eYa.dos, l•a del olYido &lt;le los agra v10s reciprocas, la de la reconciliación de los muertos, la ele
la unión y solidaridad póstumas, ya que no actuales, de todos los hombres.
ERta idea general, 0aEi universal, de que toda
lucha tendrá un fin v toda rivalidad un término: de que el dio, el rencor, la ambición, la envidia. tardle ó temprano, prescribirán, entrmiu el
concepto de que son ilas necesidades y mii;erias de
la existencia las que nos dimen y separnn. y
contraiponen y entrañan á sí mismo la a.0ol)ira.ción
á la paz de los espíritus y á 1a confraternidad universal.
Que pueblos y raza,: que creen firmemente en
la otra vida, en la subs:-stencia del hombre b d,e,
algo de él des•pués de '1a muerte,_ hayan incuba?oamorooamente e...coa. idea y eg,i asp1ree1ón, nada tJene de extraño: pero sí lo es que la acojan y la
fomenten espíritus que estin convencidos rte. ~ue
la muerte es e'! ani,quilamie'Ilto total v defimbvo·
del ~r, y que admiten que na.da d~l _viviente1&lt;ubsic,t,e en el muerto sino es, trans1tor1am('nte,
la forma que revistió en vida y eternamiente,
los materiales de q111e estuvo compuesto ¡;u organii&lt;mo.
,
Este hecho. sin embargo. es eX'))lioable. T,as,
&lt;'Oncepcioiles humanas pueden rer falsas v !'irnilolo. ser sin embrurgo nobles. bellas ó útilei=:. La
&lt;'iencia repudiará eternamente lo faJso; pero no·
por eso desa'Pareeerá. de la vi~a ni dejará d(' ~ra&lt;laptado como medio oe acción, como ,prO&lt;'eihmiento usual. como espantajo á veces, como ei:tímulo otras. La bóveda cel~te no exi$ ni na&lt;lie0ree ya en ella en ~ mundo científico y fligueprestando enormes servicios á laa especulacion~
v á la enseñanza de l a .astronomía; el éte.r JX)r dlfini&lt;'ión en un absur.do, v toda la físiea se ~rve
ele el c~n ventaja ,para e~licar hoohos y prever
fenómenos.
Much-0s convencionali!:'lllOS. que Nordau lílama
"m1entiras convencionales" desempefüm un pa.p et
mo:ral. sociaJ y político enorme y suelen 1&lt;er frenOS' para el extravío y l)01anicas pa&lt;ra el pro~eMLa moral, bien que incierta y vacilante y á cada.
paro desfulleciente de lae claoos _in.cullta~. r~osamucho en la acción de la autoridad y &lt;loe la Justicia y en el esfuerzo represivo indiivi&lt;lna]: -pero
repos~ también un tanto, en la. mayoría d~ ~osca~os en un sistema de absurdos, de eontrad1cc10ne~. de falsas id~. de fr-aeeA v nombre!' !'"in ¡;entido que casi toda la humanid,ad llama sus creencia~ ó su.s prin,cipioo.
Si hay ideas falsas y momentán('ament.e at
mones, útil~. las h0;y también inadmrii::ihlec: ~' M bles: la igunldad humana e., u n nobilísimo mito
v aunque failM. la iodea del prog-rern "iuc1efini&lt;lo''"
&lt;le la humanidad es elevada, grandiosa y e~timulailora.
Lt faílsedad útil y la mentira noble no cleben
-preferirse á la verdad; pero no debe fampocfr
d('oocharee v l)()Stergarse en la -práctica, mientras la verdad no haya penetrado y fructificado
en el esipíritu popuJar.
La. de la re&lt;,'On1Ciliaci6n de los muertos ~ de
aquella.s ideas nobles, elevadas, mo:rolizaooras Y
ferun&lt;las en consecuencias morales y oocial(\';.
Nada fomenm y mantiene má&amp; una pasión que
la creencia de que ha de ser eterna, inextinguible. ¡Ay de quien crée que jamás dejará de od~arr
por eso ~ólo fü odio femnent.ará, se encendem Y
perdurarn. La creencia en la eternidad ele un
amor contrariado ha conducido á m¡uchos homhre'l al suicidio ó al crimen. Li. sola idea rle que
el dofor ó la pasión han de tener un término es
va un bálsamo v un lenitivo y la convicción ele que
todo tiene llll ·fin acaba por Sler él supremo ronsuelo y el mejor, más seguro y eficaz ele lo.~ calmantes.
Prft'entar al pueblo imá~enes viv,as. enRe~anzas plásticas de apaciguamiento, á tanto eqwvale como 0ipaciguar; y propalar ó sugerir que todas las pasiones acaban 'Por extinguirse .. que_ ~o
hay odio perdura.ble, ni rencor eterno, rn Pnrnl ta

Domingo 13 de Enero de

19-W.

..indefinida, á tanto equivale como á moralizar á
los hombreE,.
Los inióadores del mon11IDento franco-mexicano ele Puebla han tenido esa idea á la Yez noble
y genial. Al presentar á la contemplación. da las
ma~as, enlazados en estrecho abrazo, al hérne mexicano y al héroe franoés, al simholizal' en mármol In re-conciliación de los muertos, han hecho
::il,ra ele i·onfraternidad v solidaridad ele los viYos y ese abrazo que los adver:;ario~ de ayer se
dan en el mundo ideal de ultratumba. un·e hoy
en la vida real á dos pueblos aimigo.'- que se respetan y am:m, que se estiman y admiran.

-1as fiestas Presidenciales en Puebla
INAUGUBAC,IÓN DEMEJORAS MATERIALES.
El monumento franco-mexicano.
Discur so del S eñor General D íaz.

~.,.~

Ya ~n nuestro número anterior, preYeíamos
-&lt;1u~ las fiestas que se orga1iizaban en Puehla en
h;onor del s~ñor Presidente &lt;le la República ' senan notables, y así lo anunciamos á m1e;:tro; lec'.º1•, c,;; :pero mayor, mucho rna,\'or de lo que nos
nn~!\·maba,mo$, ~esultó el enh1:-ia,mo con &lt;iue lo,·
Yec111os ele l-a cmdad ang6lie:a. recih'eron al Pri11wr :Magistrado d~ la X ación _: y mud,o más
grand,~ de lo que preveíamo,. fué d fonsto do
_fk'l'.tas á las que conttrilrnyerc:in no ,Jílo e,l
(,oh!crno del Estado c-on sus esfuerzo~. el Anm1'.miento y !~r· grandes ema1re!":1s comerci~,le,,.
· s .1110 :n, g-,e,nera\ to~? el _wicin lario de la, por
ün to·.~ ,btulo~, S1J11Ipatica. crndad.
],J Xo es la índ~l,e de ~ 1 puhlicaciún rompati.e con la resena pormenorizada que hemos pod 1do hacer figurar en nuMtros diario, v confor111eg t•on nu&lt;':8tro_ prognima, nos abstend~·emos de
-~n!r~r en mm?CL~sos dclallle,:. ])'€ro no hcmo, de
(leJaI de dar s1qurnra sea una idea de lo que fue~on estos regocijos públicos, ente1·amcnt,e justi?ª&lt;1os,. como que :con ellos re daha c..1¡iñosa
lmm_ve111da al ~oberna.nte, ~- celebraha eil mejoramiento ma~nal de ,una cmdac1 de importanc·ta :" se sanc10naba el fr~te~nal &lt;a brazo que repre,enta el, bronce y ha cl1g-mficado á flos hijos de
Arco ae piedra del listado, situado en la esquina de Santa Clara y ~anta Teresa.
-~uest~o palS, tanto como á los hijos de la noble
,, rancia.
~hado, á las doce y mirnUJto~ 'P
A
_
han al p ,.,
• _. m. . compana•~,., A\tta-1
, )dle¡ ,l 3&amp;
~
· Francia 'Y E-=aña
. 'U'' ' ,:u..
w,es
Rel . senor reswente, los senore;:; ::\[mistros de J tes de
-'8ga~10nes
de
Francia
·'"
Alemania
y
Don
•Tomé.e
a,c10nes.
de
Hacielllda,
die
Goberna.ai&amp;n
d1a
La sa,lida del tren pres:denci'al se ,·e&gt;:rifiró el
F omento y d C
· ·
, ~
· e O'Illu,m cacion~, los Representan- Bra~ff, a.lgunos m'tO.lllJbros del Estado l\fayor del
Pres1d.ente
}' otra~
pe~~nas
,.,,,, n nl~
t ·,
·
.
,
.
' ''"
Uv L&lt;0¡pl'ao::tcn ac1on
sociaJ. A despedir al! ~ñor Presidente asistieron
c~m~ es co,,;tnmb'.e: lo;: GeneraJus, ,J C'fes y Ofic:1.üe~ de la guarmc-1611 que no est.aban &lt;le servie10, y ilo~, mis altos emu:l'.ea1dos d,e todos los ramos, h'&lt;llb1end0Ue torado á una ba.tería mínima.
c1e&gt;l Cuarto BataJJó,n de Artilleros. hacer los ho~
nore.s que ma,r ca la Ordenanza.

\i~

~

El viaje J~o,s o~reció una novedad: Desde q-u e
el ~~n pres1dcnc1all tocó los límites -da! •IDst.iatdo
de 1laxcala, en SoUeipec se ve11ilicó UJna seriede demooh~cion.es, hasta que llegamos á Puebla
En hi. menciona.da
b
_ G
alestación de Solt=
~e=, aguard aa a,1 senor ener Díaz, el Gobernador de 'l'laxcaíla_; E!U Guadailu¡pc, A¡pizaco, y Panzaco&lt;la, hia a
homtos a_clornos, y COlil(p,acta multitU:d esperando el arn~ diel tren,; en Sa1]ta Arua Chiautempan, los m1em.br05 más prommentes del Gobierno de TlaxcaP.a r en la est.ación ele Puebla, senciHamente adorru1&lt;la, toda la poWación concentra•
tl~ ~u l os a_Illdenes y puntos inm-ed1i'81tos pam
M1~1r, al amb~ dlel señor Generwl Díaz q.ue se
verifico á las seis y veinte minutos de la tarde

bf

~

Frente del Castill

º• Jcvantado CD el cerro dtt SanJuan.

, ~as ~ueTzas del_ )!,stado y ILas de la Federación
alh residentes, h1c1~ron los honores mifüares

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 13 de Enero de 1901.

7

r

Domingo 13 de Enero de 190f.

EL MUNDO ILUSTRADO

Estación del F . C. lntcrocéanico de Puebla.

bmda con p,,dección. Dos colU!Jllma.s de .cad-a
lado le servían de sostén, siendo muy a.rtíaticos,
sus afi'lignmados carpiteles.
El friso conte:nía
mo1cluras muy vistosas. En el ático se leía la
eiº1.tiente inscri¡pción "Al vencedor de ayer." "At
p;cifica.élor d,e ahora." Lo E,arvían de rema~e. un,
águila giganteFca sobre el nop,al de la trad1c1ón.
Todas las molduras, rosotones, letras, etc., enan,
ele piedra; así e1'1 que est-0 arco en su misma seriedad, 1~-eYÓ un sello de elegancia refinada.
El el-el Ayuntamiento, que e:."iaba situado en la
~•alle de Gn~clialnpe, antes de llegar al Pa'Seo Nne-vo. era el a,e mayor altura.
Sobre bases de tres metros se arrancaban decada lado clos columnatas de orden romano. El
.friso contení-a molduras arlísticas, y el arco, dereducida cuerda, era muy original.
Sobre el caprichoso remate descansaba una estatua alegórica, imitaciól'l. de IruÍ.l'IDO[ blanco. _}j;n
la parte superior, había tableros de uno_ y. otrolado y sobre el'los se veía rerulzad.a la Sigmente•
insc;ipción: "El Avuntamiento de Puiebla, al
Iléroe de la Paz. 1901." Eil ar,eo tenía una entonación gris obscuro.
El arco lev'&lt;l,ntado por las colonias ing,lesa y·
americana, se Jia:l:laba frente al Portal de las F~ore~, cerca de-1 ángulo Nordeste die la Plaza Pruicipal. En las pilastras que lo sostenían, i;e•

acto continuo, el señor Presidente y su comitiva,

se dirigieron en lujosos coc:hes ahierto,;, á la casa
del señor Gobernador. atraYc~ando por las calle~
princiipafos de 1&gt;uebla, c:uyas fachadas, easi en s,f
totalidad, estaban adornadas.
Ya en e:;os momentos producía todo su mag- .
nífico efecto La iluminación que se tenía pr•e,pa:
rada entre la cual llamaba mucho la atenció 1
la dJ la callle de Zaragoza, oompuesta die mil quiniootos focos penolientes de guías qoo atravesa:
ban de una acera á otra, y la del arco de la Com•
pañía die luz eléclri€a, que fué verdaderamente
not.a.ble, y estaba situado en la esquina d,e Mercaderes.
De estas dos partos, de la iluminación general,
damos vistas que estamos seg1Tos agradarán á
nuestros lectores, tanto -por sus detalles como por
el. mérito que les da haber sido toonadas á media
noche, por el inteligente fotógrafo, seño_r Bushamante.
El adorno de la ciudad, fué la mejor demost:reción del unánime regocijo con que allí se l'lecibió
al Primer funcionario &lt;le nusstra Nación. Por
todas partes se levantaban arcos de triunfo, y flamea,ban las banderas tricolores. En lae casas extranjeras se entrellazaban con las die otras naciones y aún en las habitaciones más humildes, una
cortina de encajes, un retrato ó un sencillo lazo
de listón, daban á conocer que sus moradores tomaban parte en el gran festival.
Entre los arC'os eran dignos de llamar la atención Oos siguienlos, que nuestros grabados re-

Agencia del Banco Americano, en la A venida Zaragoza.

A la salida del cementerio francés, después de inaugurarse el monumento franco mexicano.

producen: El aireo del Estado, construído con
pie&lt;lra pomes y muy nohable.
Tuvo un costo de $5,000. La piedra fué la-

I

En el "Gardcn Party."-Un Kiosco de baile.

veían pintadoo, por un lado, un soldado escocés
y un soldado americano, y por el lado opuesto,

dos figuras alegóricas. "La ffioria" y ''La Libe-riad ." En el friso se !eía la sigu~em.te palal&gt;ra:"\\Tc.Jcome," saludo inglés de bienwnida.
Formaba el remate un ático circul.ar, formado de pail.rnas y laure'le.~, llevando en el centro un paisaj,e
(l1E•1 Y 2lle de México y el -escudo de la República·
protegido por una guarda tricolor. Ramata.ban
el arco 1res banderas, illl.a inglesa, otra americana. y mexicana la de'l. centro, al pie die la cuar
había un escudo de la ciudad d-e Puebla.
El arcG co¡,tea.do por }a Compañía &lt;le foz ,eléctric-a, eTa swm.amente gracioso y original. Su e1-tñlo se a,sem.a.jaba al arábigo.
Sobre las bases,
arrancaban de uno y otro lad-o esbeltas ~olum.rullas que protegían en su centro artísticoo jarroll!es. Segu1a, un tablero, en CUV8 oontro se leía
"Paz." En el segundo crnerpo había. un gran·
cliflC'O formado por una serie de círculhs concéntri1•0R ck f,uolillos incandescentes. Ostentaba en
el centro un escudo de 'la República, gttarnecido•
de flores, entre las cuales a.soonaba.n focos más
p('(Jneño,.
Completaban el deieorado, Jllásti1e,
term.iniwos en lanzas, oriflamas, guirnaldas y guía~·
ue flores C'on numerosos forws.
Tute arco causaba la más gre,ta i~resión, visto de noche. S-e hallaba en la segunda cal1e dc:MerC'ad-eres.
Referente á los adornos d.e partkufares, l:i.abr.kn

mucho que O.€Cir si, como manifestamos a'l prin-ciipio, nos lo permitiera la ínaole y dümensiones
·de este Stcmanario.
Baste, por lo tanto, dejar aquí consignado que la
-elega,n,cw, en el adorno, de las ,princi.paíles casas comereiales, es una de las muestr.as indiscutibles que
Pu-el:lla ha. darlo en esta vez, de la importancia que
"han -adquirido sus negociaciones comerciail.es, entre las que se etJJentan muchas que giran fuert~
-&lt;:apitales. Haremos mención, sin embargo, de las
-sigufontes negociaciones. cuyos adornoo fueron
notables, y figuran en las ilust11a.ciones de estas
-páginas :
"La Sorpresa", cuyo edificio se acaba de terminar, tiene una extensión de media cuadra, y ocupa el sitio en donde se ha.tlaba la Lonja del\ Estado.
1Jno de ~os socios, el señ0r Don José D01enberg,
,es el Petual Cónsul de Bélgica. Los departamentos son muy -extensos. El salón del frente abar-

El &lt;.;erro de San Juan en el momento del G!irden Party.

r----------------------------------------

ea toda ~a facha:da. Esba, die arquitectura. moderna y cantería roro, embellece la ciudaid. Gira
bajo la razón social de J. Dorenberg y Cía., co:.
merciantes en ferretería y mercería.
l '.11 &lt;~l centro -die la fachada, está colocad-o el
ma.&lt;6 nífico monumiento de bronce traído de Alemania últimamente.: y el cuall representa la. 1raternidad entre AHemania y México, nooiones
que hau vivido siempre unidas y sostenildo finrues
lazos comerciales.
El adorno &lt;le esta casa, era de Sos mlás elegantes, tenía en el centr0 un retrato d€1 Sr. General
Dísr.. coronado con launeles y banderas atemanas
y rm,xican-as. En los muros de toda la fachada,
había. rannas de palma. El ooorno costó algunos
1ni1,($ de pesos.
"La Ciwdad de Londres," situada en la esquina de fa calle de Carnicería, es una
oasa comercia[ que gira bajo la razón social
Sommer H ermann. Es un edificio inmensamente
extenso y de las más antiguas y iacroo.itadas casa comeN.!iales de ferretería v mercería de la
l1cpú bl ica.
•
fu adorno era senc~Uo, pero muy el.egante,
comir;Lía en vari~ escudos y baadieras at.emanaa
y mexicanas.
"La Oirud.a9- de México," una die las casas de
comercio de ropa, situado en la Caille die MerO

ll:n el Ytil0&lt;1romo. Al p,rtlr la carrera de Ciclistas.

�Domi~o 13 de Enero de HlOl.

Domingo 13 de Enero de 1901.

EL .MUXDO 1LU8'1'.1UVU

EL MUNDO ILUSTRADO

ha sido no menos completa. Los almaoenes comerciales están á kt ailtura. de los nuestros, ca-si
ya no hay neeesid~d en Puebla de emprender un
viaje ó recurrir al E~re::,,;i para obt;ener un artícullo. Sus establecimientos bancario&gt;', entre los
que descuellan el Banco Orienuil y las Sucur."-ales
de los Bancos de México, e,-tán allí 'Para facilitar
las opera,ciones y ofrecen una esperanza á los
hombres de negocios para que en no remoto tiempo desaparezca la escasez de numerario que hasta.
hoy ha venido siendo una rémora para el de~arrollo de las grandes empre&amp;a:c&lt;.
Esto, no obstante, como ya dejamos ind:ca&lt;lo,

CAile de Zaragoza, iluminada con mil quinientos focos. Vista tomada

Jllercer!a y ferreter!a "La Sorpresa" Una de lasCIU!as comerciales más Jmportantes de Puebla.

caderee, era otra de las notables, según .puede
verse en el grabado que representamos.
"El Banco Orientwl Mexicano," rec,-ientemente
est.a.blecido en la ciudad y que hace grandies transacciones en todo cl Estado, est.á formado con
capital español y mexicano, uno de loo principales accioruistas es el señor Don Ramón Ga:vito,
persona distingulida de la Colonia española que
ha cooperaK!o mucho ad progreso de la industria
en el Estado.
Fué uno ,die los organizadores de las fiestas presidienciales.
"La Estación d,ell F.errocarn"\J. 'Tni:er~
nico." Este edificio recientemente construido
y que resalta sobre los otros dos de las estaciones

Casa de Don Ignacio de la Hidalga.

de los Ferrocarriles l{exicano y del Sur, estaba
eleganteme-nre adornado con banderas ingl.esas,
americanas y mexicanas, en su entrada que tiene una forma circular, había gran número de
pallma.s y banderas nacionah:is. En las aJas de gus
tres hermosas torres flomba.n las banderas de nas
tres naciones referid11S. Un retrato d~ señor General Díaz, coronaba el centro del edificio.
"El Caslin-0 Español," hermoso edificio situarlo
frente á la Plaza 'Principal, estaba adornado con
cortinas de los colores españoles y mexican06, en
J.as prim~ras y en su centro había escudos éLe la
nación !I)6Ilinsuliar.
"La casa del señor Don AgUJstín de la Hid!alga," situada en la Avenida Zaragoza:, de construc-

ción moderna., lucía elegalllte a:dorno é ilumina-ción.
"La Agencia d:el Banco Americano," s:.itua.da
en la mñsma ca:lile, iucía a.domo sencillo de banderas annerica.nas y mexicanas.
-&lt;:,.,.JJ-&lt;:,.,

Decía,mos en nuestro número anterior, y hemos
tenido oporlunidad de confirmar nuestro aserto,
que la ciudad de Buebla se ha. transfornmdo deuna ma:nera fiSOO!ll¡brosa en los úlrtrilmos años: sus
edii:ficios son Jlllllchos de ellos tan h-ermosos y modernos, como los que pu!dñeran servirnos de orgullo en la CaipitaA de la República. y en cuanto á
la esfora mercantil é industrial lia transformación·

I

El tieñor l:'resictentc en el Garden Party.

1as hay de mruhca importancia, coniándose entr-e
elllas 1a Compañía de Luz Eléctrrea, las que explotan caídas de agua, en la Sierra, las grandes
negociacione6 agricolias que prosperan más cad-a
día y otras muchas que sería largo enumerar.
Entre ellas, y por habernos llamado mucho la
atención, citar&amp;nos el gran d-epósito de m-adera.s
del señor Don J ooquín Crespo, donde se depositan en grandes cantida&lt;les, no sólo las má-s rica~
del Estado de Pu.ebla como son, las de San José
de los Mollinos y •T-enexte,pec, Cofre d'e Perote,
y Aclamax, sino también madier-as preciosas y las
que m-á:S demanda tienen en nTuOOl:ro mercado y
son de procedencia americana.
Nos hemos referido hasta aquí al embeIJecimiento d-e la ciudad y á su mejoram:iiento comercirul, en lo que se relaeiona á la iniciativa privada,

por lo que respecta á. la d~l Gobieruo del Estado
:' al Ayuntamiento de Puebla, bástenos decir que
á las much~s mejoras realizaaas en los últimos
veinte años y de ílas que siempre hemos daao
oportuna cuenta, se han ~crregado en esta vez
algunas de suma ilillJ)Ortancia : el Palacio Municipal, inauguraido drurante estas fiestas, corresponde
en un tod-0 á la cultura de la bella ciudad; el
Pala.rcio de Justicia Penal, viErJW á llenar una necesidad que se imponía, y las mejoras llevadas á
oabo en el Hospicio y en la Escuela Normal,
ofrecen una garantía á la juvent ud poblana éw
que p,uede en sus plantele" aittquirir la instrt1cción en. que se cifna al briilante porvenir de las
generacwnes nuevas.

4 las 11 de la noche.

Fot. Bustamante. Puebla.

Aquel es un sitio histórico visto con veneración. De,;de su pu'Dto mlás a'lto, el señor General
Díaz encendió una tea como señal ,convenida entre él y los jefes de las colrunmas que haibían de
aiacar la ciwdad el 2 de Abril de 1867.
Consérv~c,e aún una pequeña iglesia y alg,unos
muros, testigos de aquellos acontecimien.tos.
En el cerro se formó un pa.rque moderno, plantándose nll!ID8rosos árboles de di,v,ersas clases y
tamaños, con los cuales se fol'Jilaron calza'.das y
call:ejuelas en semicíreulo.
Se levantó un fuerte de madera, de tres cuer-

...~

Futre las fiestas públioas :foé notable cl Garden-Party verificado el dooningo pa...qgdo en e'l Ce1-ro de San Juan.

l

\r.

~

,_ .,

I

. -! '!*

Arco del Ayuntan1iento.

Almacen de ropa, "La Ciudad de México" y Hotel "Francia."

Arco de la Compa!Ua de IW! eléctrica. Vistll tomada de dla.

Casino Español.

pos, con seis torreones -almenados -, aspiUeras coronando las azoteas.
·
Frente á esta fort.a~za provisional, ee colocó
una. plataforma de madera. En los ton-eones ondeaban flámulas de c1i.versos col-0res, con inscril)ciones alrusivas.
Desde el medri.o día, las carretes-as qUJe cond'u-

�EL MUNDO ILlI_STRADO.

EL MUNDO ILTTSTRA DO

Doming-0 13 de Enero de 1901

1

7

Escudero, M. Boulard Pouquevihte, Secretario d e
Gobierno, Tomás Brauiff, Lic. Lorenzo Eilíza.ga,
Magistrado Miguel Limón, y ayud.antes del señor
Presidente. quienes permanecieron bastante tiempo en la, animada .fi:e,;ta.
1

Al señor Premden,tJe d,e la República se le
ofrecieron dos banquetes : trno el señor Gobernador del Estado, )' otro el Ayuntamiento de la
Capital, este últ'mo, al qu•e asistieron doscientos
cincuenta invitados, fué ofrecido al señor General Díaz, por el Presidente de la Corporación.
El señor Presidente de la República, conbestó el
siguient.e erindis. que tomamos taq uigráfi.camente :
Señor Gobernador:
Muy honorable Ayuntamiento:
Señores:
Las encom'á..«tica;; apreciaciones con que en

nombre de la ciwdad acaba de favorece11IDe uno
de sus más ilustra-des 1nunícipes, y la entusiasta
recepción con que se sirve honrarme esta cwlm
sociedad, me imponen el graú::&gt; deber de expresaros mi reconocimiento por vuestras respectivas
maniíestaiciones de benevolencia que tan eficazmente C'Ultivan la simpatía que me li~ con esta
histórica ciudad.
Sus hermosas calles, sus plazas y edificios, y
hasta los cerros y las p raderas de sus pintorescos
alrededores&gt;, han sido teatro y son otros taintos recuerdos de a,lgún ó algunos ,episodios de nuestra
historia militar de aquellos que tanta sangre costaron á la República y pusieron en peligro sus
instituciones y su autonomía, episodios ~ue al ~eflejarse en nuestra 1nemoria renuevan unpres10nes que causara su presencia, impres:ones de tremendo desastre las nLá8 Teces,. otras de honrooa

,

1

-~
1:.:ll--- - - - - - - - : - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - l

Panorama de la Ciudad de l:'uebla tomado desde el Cerro de San J r an.

cen al cerro, se Yeían litera1mente cubiertas de
hou,.bres á caballo y J&gt;eatone5.
A las dos comenmron sus viaj-es los tranvías
especiales,, siguiendo la línea férrea costea:da por
el Ayuntamiento. A lias tres, aque1los lugares estaban pohla,dos extraordinariamente. Millares de
¡personas se agrupaban e n las calzadas de la entr~da al i-Jarque.
.01 crradro era pintoresco, visto desde 111. falda,
y más 'Pintoresco aún d-e la cumbN á la falda.
El sol bañaba los cam,pos y todo r espiraba alegría inténsa. Se contemplaban á lo lejos los volcanes, el P opocatepetJ y el Ixtexihualtl, y por
-0tro lado el pico de Orizaba.
A lM tres y med:ia partió de la casa del señor
Gobernador, un wa,gón especiaJ, conduciendo al
Presidente- Secretarios de Relaciones, Gobernación Haci~ntla, Comunicaciones y Fomento, Go'
.
berna:dor,
Jl.ii,n:stro de España, General IgnaciO

Domingo_13_de Enero_de~1901.

B Jificio del "Banc o uriental,"

~'ictoria y colmada revancha; pero tan serias, tan
sol:emnes en uno y olro caso, quú aún ahora, en
,i;u carácter de simples recuerdos, sacuden con violencia el cooozón, no sólo á lo;; que tenemos la
honra de haiber sido actoroo en tales episodios,
sino también á los que sólo fueron testigos.
Afortunadamente aquella l'ri~i:&lt;, aquellas tormentas y sus consecuencias, han pasado, para no
volver, y ahora, el bravo y laborioso Estado de

La "Ciudad deJLondres·• de Sommer Hermann. U na de las Mercerfas y Ferreterfas más
importantes de la Ciudad de Puebla.
·

Puebla, ha en tri!klo ya resuelto y muy diligente á
la alma de su reconstrucción. Después de una
fra11ca comalecencia, la conección arquij)ectónica y e)eganóa con que ha. reparado los ~es•.astres
que hizo la guerra en su hermosa capital, son
los mejores da tos que nos ofrece para juzgar de
su cultura y soh-encia, sus hermosos ríos y arroyos eq,,ütati rnmente subdivididos, y d•espués ~e
dar impwlso á mlll1titud de mecanismos industna-

les, van á fertilizar la rica. y variada agrict1ltura
poblana, que desipués ele satisfacer an1¡pl,i-a-mente
el consumo local y contribuir ·l de los Estados
vec~os, da notable contingente í. la expor tación
nae1onal. Sus numerooos fábricas é innumerables
industrias m1:1nuales- arrojan torrentes de manufacturas que el comercio acoge con avidez para
lanzarlas al tráfico por los ferrocarriles, oarr:eieras y demás vías nacionailes y vecinas, que aJ. amparo de imperturbable seguridad cruzan -en tod-as direcciones su rico territorio~ Sus mu-chas
y bien servid-as escuoelas, hench1das de aLborozada
y hermosa, lozana é intelio-ente J·uvenimd son ~I
.
t,
'
precioso contingente eon que las an~licas y virtuosas madres pobJanas robustecen ae día
día
nu~tra confianza en el porvenir.
S1 la evocación de tantos y ~an initeresantes
1:cueroos, y la presencia de tantos elementos de
bienestar y progreso acumulados _t&gt;Or este sirm.pático pueblo, no fueran bastantes 'Para hacerme
J~UJY grata Y memorable esta visita á la heróica
c-rndad ele Zara.goza, los móviles que me dilci&lt;lieron á emrpren~erl-a serían ?astantes para qwe la
fuera, tanto as1 valen en nn oonc&amp;pto las mejoras
que ~~m?,s entregado aJ servicio pú,blico y la reC?ncü1ac10n de los muertos. poI1que •la reconci"liac1ón de l~s. m~rlos, p resu~one la de los vivos y
la reconc1bac1on de loo v1vos es la uniim y la
unión e.s la ÍQel'7J3, y cua'!l&lt;lo la fuerza se ostenta
no sólo en los puiíos, sino muy especialmente en
el eerebro, como lo tlenuncia la impaeiente inicia.tiva p_o~tma, para todo lo huieno, poco queda
que aimlb1c1onar y menos 'á. un pueblo como este,
que por haoor sido de Ios primeros que arrostraron los desruitres o.e la guerra, tiene dei,echo preferente á los frutos de 1a paz.
Br)ndemos J,&gt;OI14Ue es(:: derecho ae¡¡, ejereido tan
amplia y fructuosamente eomo fo presagian la riqueza de este privilegiado suelo, y ei. -yaroni] é inte.lig,ente espíritu &lt;le em¡pra&amp;'l. de la juventud poblana.

en

--c::&gt;•~

Arco de la Compañía de l:u elé_ctrica, situado en las calles 2a. de .Mercaderes y Santa Clara.
Vista tomada á las 11 de la noche,
[Fot. llustamante.]
Grandes almacenes de Maderas del Sr. Don Joaqu!n Crespo,

~ fiesta oo'l V-elódrO!lllo, ·á la cuaJ también se
refieren algunas de nuestras ilustr-1.c.un.es iué tal
vez la más concurrida po: la buena sociooad' de
Puebla. El locail lucía un he,rmow (!ooo.raido floraO, y el program'.1 consistió en carrerns en las
que tomaron parte los mejores clclist.e.s una audición musica:l y maniobras militares que ejec1i1-

�Domingo 13 de Enero de 1901.

RL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
i!-aron lo,s .!'.himnos de ílas Eseuelas y que resulbarwi Yerdaderamente notables.
Intenciooothnente hemos dejado nara ,estas últi1mas líneas ocwparnos de un acto que fué el
mi-; signiiicrutivo d'e todos Clbmtos venimos reseñando: La inaugruración de,l monu:n:;.ento francornexicano, que por inicia1bi:rn die los m.ás prominentes mi:emhros de la Colonia franeesa residente
en Pu-O'Jj]a oo erigió en el Panteón fr1mcés die esa
cimhd.
Y a en el a.rtículo que -pub] icamos en este número, bajo el rubro de "La Reconciliación &lt;le los
~fuertoo," nos referirnoo á tan imponente ceremonia. Ved en seguida la contestaoión que dió el Sr.
General Díaz al eentido dqscur:m que pronunció
el señor Boulard de Pouqueville al descub,rirse
el referido monumento.
Señores :
Al oir los delic.a,d~ conceptos que acaba de formular el digno representante ele aquel inteligente
ipueUo qu1e lleva la mngu,ardia y la bandera de
la moderna civiilizació11. me felicito de haber ven',rlo á presenciar esta f'ublime y solamne reconciliaci(m de ultratumba.
Siendo como ha sit1o e;ita heróica ciudad ,el ob-

La sobriedad con que la Patriia victoriosa ejerció su sobera,na justicia sobre aque.llos de sus hijos que imploraron auxilio de armas extranjeras,
determjnó una IJ&gt;ªª que por :fa1lta de intereses comunes, habría s:ido ,efímera, pues que sólo ~e fundaba en la olerrnencia de 3'(¡.s ve.ncedores por una
pa.rte, ~· en e.1 fugaz estt1por de los vencidoc:, por
la otra; pero á su amcparo y b1jo el profundo re!'peto qu,~, sin distinción de parti&lt;los Pe guardó al
deroL'hO ageno, Rnrg¡ieron la actividad coonercial.
la ferroYiaria y fabril que complicándon0$ á todos en gl'ancles intereses ele origen legal y honesto, Rolir1ificaron aquella paz, y p~rmitiéndono~
Ter ta11 claro, como $e ve después que han pa.• ado
aa tormenta J f-Us comecuencias, nos in,duce á
comen-aclore~- ~iberales y franceses á venir aquí
confnncliclos bajo ;Ja a,rmonía de m1a Leal reconcilia,ción. ~ pedir peroón, respectivamente, á nu,estras vícti-rnai:1 sacrificadas al inflexible deher m'l1bu, á t-01mar modelo de sm virtudes, y á colocar
íi'Uíi' Yencrabks huesoR,
bajo los ·aJ:tarei, de este
¡,,rntuario. para Ru eterno de:ocamo, y como t,e.q_
timonio tangilfle para las generaciones futuras,
del profundo I'C,¡peto- que la presente tributa al
honor fnncós.

jetivo de la guerra en su primer período y teatro de los más sangrientos y más trasoenclentalee
com hatcs, era naturaJ, que disipado iel furor de
la pelea, fuera tamhién el relicario común en que,
depuradas de hunwmo rencor, reposen fraternalmente unida~1 las o::nizas de aiqueHo~ leales sd1:dac1o~. que víctimas de sus I'0&gt;1peclivos deberes, murieron a,quí, unos por la inde,pe]lldencia de rn Patria, y los otros cumplieinclo la protesba. ele seg-uir A rn gloriosa band•2ra. &lt;lesgraciadaanentc empeña;1la en guerra c'Qn un pueblo que respondió
con decoro; pero jam:ís provocó aquel bélico &lt;."mipnje, que á princ~p:os del siglo XIX, colmó de
})1'88tigio militar á h1 Francia.
La guerra es la mayor entre la,¡ oa!llamidades
q~,~ !lagelJan á los pueblos y, sin embargo, ella los
v1r1l1za, Jos dignifica, MTDueve las viejas ideas
para ahrir ¡paso á la moderna civilizaoión v aun
les deja mayores b~neficios según que, al pasarlos por su t:errihle crisol, encuentre en ellos gérmenes de virtud que rever-ar. Así se ,explica que
al tcrmmar la ~uerra de interver,ción, quedara
'Pr~para&lt;la_ !,a fusión de los partidos, cuyas ~angnentas hdes v-e.n ían derrochando las energías
do! pueblo mexicano y prostituyenct1&gt; lastimosamente su sentido moral.

evangefüb1s 6 los cuatro fundadores del lugar,
porque en efecto, llevaban 1~ apeinid?s de ~uatro de los extremeños, que alla al moo1-ar el siglo
XVI fundaron Nava mora para defen&lt;ler r]a tierra
de los bandoleros y proporcionar albergue á los
caminantes.
Yo me atrevo á pensar, qu&lt;' aunque hubiera
habido en "El Bosque" alguna cuadrilla de des.
pelilejacfores como en e1 ''P rog-1,eso ., o' 1a "S ociedad." no por es.() habría dejado de frecnentarst!

navamorens-es estuvieran á la última y más riguros-a. moda.
.
Llegar "carga ele ),féxico" ~1 "Bosq1:1e" equivalía al acabós.e, al sálvern qmen pueda, pues no
había perro ni gato de los que íorma ha~ "la ,P~rte m~í.s C'ulta é ilustrada de nucs.tra anstol'mtica
s.ocietlad," como &lt;lecía. el corre¡;ponf:al jurado de
"El eco del comercio," que no ocurriera á C?m11rar y llevar coiio:igo. 6 por lo mt&gt;no-s á admir_ar
las preciosidades de la tienda de don Eustaquio.

MATRIMONIO DE PRÍNCIPES
El th1 17 del pa,ado Diciembre fué leÍllo en la
C'cí,mara &lt;le Di7mtados d,e )Iadrid, por el Presidente clei! Com,jo, ::eiior Azcárraga, el mensaje
ele la Rema l!egente, rcl'.ativo al proyecto matrirnonrnl de h Infanta :Haría. ::\Irce. eles, Princesa
&lt;le .1Rturia~, con el Príneirpe (;arlM de Borbón
hijo segundo ele&lt;! Conde de Caserta.
_E"te matri1_n_onio f:ignifica para J·&gt;¡; 1ña una
aliam1 de .fanulias, que ha encontrado en las cor1~,,; unánime aprobación, aunque ha llegado á inisimrn~:,.e, srn e-mbargo, que algunos miembros
prommentes del! Consejo, entre ello, el Presidente, señor .Azcárraga, se l1an r esuelto á votar en
&lt;:on1 ra. del e11lac-e. en jnntaQ privadas.
t~, Y nue,e, _minoría que no pt1ede ser una obje•
cwn prn chcho enlace.
~enatlo _E•pa~ol aprobó, no oh~t tnte el pro~ ec ta,lo
de la Princesa
·
. tm:atnmon10
.
, de Astunas
por &lt;:1en o crncucnta .V siete votos contra cuarien,

.:?

Infanta María Mercedes, Princesa de Asturias.

INSOLACIÓN.
Y.a la recoqección: en el sembrado
de lozanas gramíneas se apresura
con la cortante hoz el dueño armado.
Sobre la igual cubierta de wrdura
que se muestra en la tierra coono alfombra,
brilla cu informes lampos el pajizo
tinte de las €'Spigas; y ,en el suelo
amontonadas yacen ijas que á plena
troje la ambición mueYe. Xi una sombra
calma el fuego del grave medio&lt;lía,
al varón indinando á su faena;
y de hrisa que huye en J,eye rizo
apenas mece en honda lejanía
la llanura de plantas .... '

¡ Cuán hermosa
dcl trabajo la acción, con que acrecienta
fa mente hUIDana el. natura,! tributo
de la savia potente y generosa!
Y ¡ cómo es dulce que en jugoso fruto
retornen á la vida los encantos
que ella con obras &lt;le e¡•peranza alienta!
s\1iento del amor eon que á los hijos
prcYieue el labrador dicha y riqueza,
cayó á su campo en estación tan grata,
que ahora sin más pesares ni quebrantos
que los que en rayos calcina!ll.tes, fijos,
baja el sol, taladrando su cabeza.,
de mies repleto el campo !fe dilata!
Es quebranto ese sol, sobre iracundo

Príncipe Carlos de Borb6n.

Trópico hiriendo en Cáncer. Da el fecundo
beso que hace que e6tallien rn el trouco
los renueYos de vida, que la onda
templa &lt;londc, á su fuego, la caricia
parte de un ser al otro ser; que ahonda
en la rüicra tierra, y luego sub.e
á lan zar prodigioso la delicia
q ne &lt;:Ltaja entre los senos de Ja nube
en fresca y suave y delicada gota! . . ..
Da su beso fecundo, como nota
de vida palpitante, y rudo, bronco,
otro beso de muierte : sobre abismos
de g-101-:a y ,de salud, débiles, tristes,
.;ucu~11 ben a•I calor los or!ranismos.
En el aflán de su trabaj~ siente
el lahrador como de airada mano
una ruda presión oobre su frente ....
'riomblan sus ojos; miste-riooo fluido
discurre por sus venas crepitante;
como de mar, estrepitoso ruid,o
le asorda, y cae : bajo el enorme peso
{le la Iuerza &lt;le! astro, en breve instante,
la mente de con-0eptos oo vacía
,
'
parase
e1 corazón y se huye el día.
Ton&lt;l.iclo sobre un cerco de marchitas
plantas deooan,,;a.: abierto el labio espera
la fresca alejad-a; lleva escritas
la;; an~ias de vivir su astro inerte:
y ~obre los desaires de la sue1·te,
sohre anRias rhalo.,.radas desde un cielo
.
·1.1e á tal ruina,
"
1mpa¡:1u
á' tal espanto.
el sol con lumbre inmensa reverbera!
Santo Domingo.

lfafae/ .,11. J)eligne.

EL MIEDO ES NATURAL EN EL PRUDENTE
, Si hay un hombre '?ene.roso con sus amigos.
leal en sus tratos, partido con los extrañoe, idó:
lat~a. de los suyos, honrado, servicial, atento y
,mhc1to para todo el mundo ese homb
d
.
.,. . 10
D
.
,
re e oo;,, lll O,
es on Eustaquio Martínez, conocido or
)Iarhnez ,el del Progreso, á causa de llamars/de
c"te_ n~odo la finca. de campo que posee.
I l:'m embargo, ese caballero crü,tiano, ese prototip~ ,ele bon~~d, ese hombre recto, juicioso ):
e~u1lrhrado _deJo ,,,eco de un tiro á un hombre
srn que lmb1eran me-diado riña ni contienda.
Poi· el ,,!.'lenta y cinco vivía don Eustaquio &lt;'n
el puehlo ~le Navamora, donde ejercía todo¡; lOE
C'ar~os poR1bles: era pre~idente deP Avuntamiento, J~1e_z del_ re!:\"is~ro civil :, presidente t1e la jnnt,¡
de v1g1hrnc1a de mstrucc10n primaria, hermano
mayor ele la cofradía del Santísimo, admini•ltrador ele co~Temi, administrador del timbre, recaudaélor de impuestos, etc., etc.
Su ~ienda, llamada "fül Bosque," era el mentidero titulado, ~l. hurnr de reunión que todos freC'uentahan, el sitio don&lt;le más suave v moderadamente ~e mu~muraha del prójimo, ·pues había
o(ro- pnnf·os a donde concurrían gentes m~s d?snlnrn,l~,:, v rn que !'e hacían vivisecciones C'0n un
ta~ primor que habrían admirado al fisiOllog-iSÚI
nm• ducho. Por eso mientras las niñas en estado
rlc nwrc1rer Y hasta lo~ hombres. harbados evita_pa$ar por la "~ociedad amii:.to~a" 6 por el
C'as.mo _del Pro¡ne,o," no tenían rcn,1,ro alguno
en t.rans.,tar por frente á "El Bosqn&lt;'" ni en en!rar á con:pmr cuailquie-ra de las muchas baratiJas que_~lh se vendían, á riesgo de oir ll'lguna broi~a eannosa_ del señor Cura ó de escuchar alrin
O
rmopo rancio, parlo del ingequio de a1'Q!Uno de
los cuatro vejetes á quienes lifamaban lo~ cuatro

!:nn

Domingo 13 de Enero de 1901.
la lotería de cartones; acullá se ven,dían frituras de cosas del país, aliada su confección á la
rancia v ~abro.sa cocina española, y en 'todas pa,rtes se hebía, se p-i.taba, se reía ó re bailaba, como si toda aquella gente hubiera perdido el juic:o.
La familia de -:\fartíncz estaba en la "partida,"
donde la señora. v los chicos tenían concertada
una vaca. c¡ue &lt;l.el;ía jugar el jefr de lo,: rrenuarme&gt;. oe1 itíRimo en "todos menos "tecolote." "vieia," ;.moz[" _:, "camouina" y deimál'l terminachos
que han inventado los jugadores para dejarse
un~ á otros sin cara e·n que persignarse.
Don Eustaquio iba con d;rección á su ca.c:a -parn deiar en eHa el cachorrillo coo c¡ue Antonio
$e había armado caba.1lero, pues Jo había sorprendido en plena plaza luciendo aquel chisme
peli.groso, cuando il'l dar vuelta, .á tma ~nina
y em-pezar J.a calle de la .espalda Je la Parroquia,
que estaba. sola v e.--cueta como enren,ada pacífica á donee no Negaban. las olas de aquel _mar
agita(lo, columbró un grupo de cuatro ó cinco
ébrioo que discutían con su.mo /calor. A pef{lr de
que el bueno de Martínez iba envuelto en su capa, -los malvadoo aquelloo lo -reconocieron y uno,
el mlá~ inrolente y qu e era nada menos que eil terrible González, se le encaró llamánd'ole viejo
e$to y lo otro.
nón Eu~faquio se echó á temblar como un
azogado quif;O retroceder, d,ar expiicadones, parlamentar, pero todo inútil; la 'engua le quedó
l1echa. un ovillo y la mente convertida. en 1m
inmemo desierto en ue sólo de_;coll-aba, á manera
ile planta gigantesca y fenomenal, una iilea:
"El!'te pícaro me ma.ba, me mata este píe11ro."
Y como si hubiera sido }a acción del rufián el
reflejo del pensamiento de Martínez, González
sacó 1m enorme y truculento cuchillo, capaz de
"Cg'll.r la rabez~1 d~l mismo Alifanfarrón. gritando
{. voz en ruello: "Ahora se va á ver á. Dios, para
q11e aprenda á burlarse de
bo,m1iroo."
D0·1 Fustaquió no vi6 nada, no
pensó en
nada, no se acordó de su mujer, ni de sus hijos,
ni de su~ bienes: recordó solamente á su -persona,
á su vida y á esta envoltura material que
tanto amarnos y que tanto deseamos conservar
ile¡:~. -:,· cmpnrand9 el arma, que todavía llevaba
&lt;'TI la. inano. tirf, del 1lamador y oyó un ruido
quP. eq11ivalía al tronar de diez cafümes, al repicar ele cien ca~panas, al detonar de todos los
rayos que pueéi~n disparar las nubes en mil años.
Al mi$1ílO tíPmvo vió que el agresor vacilaba,
que extPn&lt;lí:t los brazos, que caí-a. al suelo y
sintió gr:rnde, inmoderado r egocijo,; pero al ol er
la pañosa, quema&lt;la por el paso de fo baíla, al ver
á los fanfarrones que hufan, rompió también en
rnrrera ebierta, paró basta ila casa de jue¡ro en
que su familia se solazaba, y entregando la pistola
al capitán de rurales, díjole con tono y acción
de q11ien ha perdido eA, juicio :
-Herí ó maté á un hombre; vea que hace con
mi11:o.
Muerto y bien muerto e.staba el bravucón : el
proiyecti!l se le había iniroducido en la. cabeza,
rajándosele como si fuera de mazapán.
Don Eustaquio fué sujeto á proei)so; pero los
tribunales unánimemente declararon que había
habido en. su caso la aJarma y temor fundados

no~

por la aristocr-acia de la pobhlción (pues hay
allí aristocracia, y tan ltnajuda como las de Madrid ó Viena; al menoo así fo di.ce el d.ia.rio de
la capibl'l que en paquetes de ocho y diez ejemplares recibe cada dos semanas el juez de primera
instancia.) Para imaginarse otra cosa, sería menester avanzarse h:astn pensar que toda la gente
del pueblo podía abstenerse d,e comer ,cosas ricas,
Id.e usar telas fina.s, de pooon::e s-omb:re:ros á la
moda y hasta de curarse, beber vino 6 fumar,
pues la tienda de don Eustaquio era cifra y
coID¡pendio de ouantas artes é industrias son conocidas.
Había allí todos los comestibles, des.de el "foie
gras" basta los plebeyos frijoles, como &lt;lecim_:&gt;s
aquí, ó frijoles, ó fréjoles, frísoloo como ensena
la A1.,"9demia que dehe decirse; desde fa holanda
con qne se adornan la,: princesas, hasta la "manta'' con Que se cubren las aldeanas,; desde los
zapatitoi:: 'que gastan ilas hermosas, hasta los
''lÍuaracl1es" que calzan los peones, amén de hilo.
a.:ruj-as, tintas, especias surtidas, medicinas contra
ei clolor ne estómago, las acedías, los flatos. la~
picaduras de alacrán y la-s fiebres h1;tei;mitente~:
de 4oza. cristal y porcelana; de rmagenes de
sant()s contra la peste v los ravos ó para el hallazgo de las {'Osas 'l)erdidas, v de pan procedente
de la panadería, de ve,las de la velería v de ch?colate de l a chocoklteria, q11e don Eustaqmo
había establecié1o con el con&lt;&gt;un:o de su mujer.
sus hijas, sus cuñadas y una legión de ci¿~aos Y
adictos que ge manejaban como uno~ . gmfalt~
por la habilidad y como unos Fabnc1os por fa
honradez.
De $nhra e$lá decir que don Emtaquio, dueño
de tantos y tan -productivoi; negocios, v funcionario fan atareado. no se daba punto de re-poso,
y que cuaniélo no tenía que a:cudir al Avuntamiento á fenecer una cu€Stión acerca de un camino vecinal. ocurría á una reuni6n de fabricantes de alcohol, ó á una asamblea de cofrades, ó {¡
adquirir un11 parti&lt;la &lt;le panocha, ó á arreglat
u na peliaguda cuestión de pas.es, guías y tornaguías.
Pero cuando el pobre capitalista oohaba el
resto y quería &lt;'Og€r el cielo con las manos, era
cuando recibía los encargos que anualmente hacía á México, pim-a fin de logrnr que 'los y las

Una de las noches cercanas á la época de lai'
fiestas anualefJ del pueblo, "El Bosque" rebooaba
de gente que manejaba, veía, preguntaba, pedía
y :regateaba acerca del precio y condiciones• de
todas las cosas que se encontraban á la mano,
sin que pudieran atenderla don Eustaquio, su
mujer, loo &lt;los zagia.lones que les ,ayudaban ail
deJ-pacho de merca,ncías y las 1hijas y los hijos
del C'omerciante que en aquell,a ocasión ,habían
venido expr ernmentc d,es.de la hacienda.
Aprovoohám:lo._o::,e de la confusión, un charro do
crulzonera plateada y µ uro en boca, ,cog-ió un brinquillo ele insiplificante valor y con él en la mano se abrió campo entre la gente á fin de e..oeaparse. Antonio. el hijo menor ele don Eu$taquio,
con coraje y bríos mayores de .Jos que hacían
pr esumir sus p(){·os años, re 'Precipitó ,contra. el
pi•llo. lo despo¡:ey6 de la a1haja. y sacudiénldole
por la chaqueta, le arrimó media do&lt;'ena de bofetadaR que el golpearlo n:-cibió C'füÜ sin meter
las manos. inm,que sí, al retirarse, lanzó una andana&lt;l,i de injurias.
,
-~ Pero, qué hace~. muchacho? pre!!U.Iltó líviélo el nadre. -poniéndore entre el chico que se
preparaba á lanzar nuevas hofetadw, y el guapo
que $e retiraba l1echo una alheña.
-Ri eR el famol'o Peilro González, de La Vent.:i. el jefe de los "c11erudos" que asaltaron fo
diligencia. el me.~ paRado. diio un vecino.
-Si "dehe mns m11erte1'" que ningún bandido, exclamó otro.
,
-Ri ei::tá exhortado por más de diez juzgados,
repu~o 1m tereero.
-Ri era el brazo derecho de Simón Gutiérrez
y de Rojas.. manimtó el s.eñor cura.
En aqueHa excelente famili-a -penetró el pánico
más eHpantoso, tanto mayor cuanto que '1'oño.
el golpeador. dió en traer c0nsigo un revólver
-pequeñito, eso sí : pero que di,,que debíá servir
para defen&lt;lE)rse del fasicinerof:o.
Entre tanto. llegaron las fiestas. Una noche
Pl pueblo era una verdadera Babel: aquí se tañía la ruitarra. mientra:~ una voz aguardentosa
&lt;.&gt;antaba "valonas" 6 "justicias"y nn improvisador
agotaba. las consonantes; allá se jugaban el "carcamán" (que por su-puesto no es ningún navío
maltrecho, como dice la Academia, sino un juego de dados) ilos albures, la palanea, la ruleta ó

de un mal in~inente y grave en su persona que
define el Código, y quedó libre y sin costas, aunque apesarado y triste como era ..zón en, quien
no había matado una mosca en su vid.a.

Victoriano Salado filvare~.
Villa de Zapopan, 10 de .Agosto de 1900.

�Doming-o 13 de Enero de 1901.

F,T, MTTNTIO TT,TTRTRA DO

\

.'

-[L J"\UNDO ILUSTRADO·
AÑO VIII-TOMO I--NÚM. 3

MÉXICO, ENERO 20 DE 1901.

Director: LIC. lUFAEL REYES SPINDOLA.

Gerente : ANTONIO CUYAS,

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(1)

Floenora Duse con la hiiita del p intor Lembach.
Pastei d~ Franz von Lenbach.

Bi+bscripoi&lt;5n. memuai f or6n.ea, $ 1.50.
Idem Uem en. ia OapOaJ, 1.f5.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1901, Año 8, Tomo 1, No 2, Enero 13</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Fiestas presidenciales en Puebla</name>
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                    <text>JJomi.n,g-0 12 de Mayo de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
A~O VIII--TOMO I--NÚM. 20.
:Director: Lle· :RAFAEL REYES SPINDOLA.

MÉXICO, MAYO 19 DE 1901.

Sttbscripci6n mensual for6nea, I 1·50•
ldem ídem en la Oapital, l.!5,

Gerente : ANTONIO CtTYAS.

=-Compartiendo el pan.
Terracota d e Brandftetttr.

EL ECO.--Cuadto de Seifert.

�Dooningo 19 de M~o de 1901.

CARTAS A URBINA
"C&gt;~~

París, Abril de 1901.
La casa editorial de la Viu&lt;la &lt;le Ch. BouretParís-M:éxico-dará á la estoon.pa en estos días
un libro &lt;le sensaciones de París y de Italia, de
Rubén Darío.-Mándole ·para "El Mundo", Luis
muy queri&lt;lo, las líneas mías que 1e sel"Virán de
prólogo.

Peregrinaciones por Rubén Darío.
He aquí un poeta diwutido: es :im.discutibl~.
Sin reserva alguna es un poeta, y sólo eso _es qUIzás, pero lo es en toda la fuerza connotativa del
tlTmino. ¿ Un gran poeta/ No hay grandes
poetas : hay ll)OOtas, astros de luz propia l hary los
otro; los de luz reflejada, somos lw mas, somos
los planetas, Rubén tiene _su luz en sí_ mismo.
y a lo dijo .el mundo hispano-americano y todo
lati'Il'O comienza á saberlo ya; RuMn es 1ill poeta.
U:na de estas .noches atroces, de frío, de bruma, de
agua, en que i&gt;arece q;ue llueve barro EObre las ~lles de París y que son, sin embargo, muy oficial
v JDUY astronócmicamente "noohes de primavera"
leía yo, pala&lt;lcln.dolas con del~a~ión morosa,
cQll'.Ilo .diría un teólogo, las coonposiciones que, por
un capricho un poco enigmático ó un poco iniain:
til, llama el a.ufor "Prosas prO'Íanas". Las tales
prosas son poesía ipura, arte puro, copas de bohemia tazas de S'évres, cálices ·ele oro 'Y ,gemas de los
teso;os de las i&lt;l'lesias italianas, anforinas del Ce:rfunico en las iua·les ha vertido Rubén esencia de
su a!m'a forma-da CO'Il los instintoo que suben al
a1ma deÍ fondo de .nuestro organismo y la rooota'Il
y la hacen opaca como la sangre; formada con el
dolor que conmnica á la nuestra todo con.tacto
,con otras almas ;y tornan su esencia transparente como las lágrimas; fornrnda CO'Il lo que recoge
lfffi.estra aluna ,de átomos emanados ide un sol oculto ( en poesía es evidente la teoría de las emanaciones, a.e imágenes S'.in eontori:o proyectadas _por
un mu'IJJdo no visto, por el univenso que empieza
allá donde eJ unirverso acaba .y oue trasmutan la
sombra en misteriosa é infinita claridad, y ponen
en lo imterior de nuestra vida una lámpara. de a:1tar que ,pairece á veces apagada, cuando !':pentinamente nos inunda de eso que Hama deliciosamente el 'J)Oeta "1\lila -dulzura &lt;le luz".
Pero, dice una crítioo, si de e.sos elementos de
sonsualis:mo y misticismo que, efectivamente, suelen ir ju.ntos aJ. grado -de que el segundo no es más
que el erotismo imantado bada Dios, si de eso se
compone la inSIJ)iración de Rubén Darío ¿ por qué
hablarnos de ánforas de Atewas, de cálices de Cellini y de crist.iailes de Baccara.t; es bella la forma
de esa inSIJ)ira.ción ? ¿ Son bellos esos versos?
Tienen, res'POndo, una gran música extraña, que
sorprende primero, que parece un .reto ,á todas las
reglas ·de fa m&amp;trica y la prosodia, pero luego, á
medida que es leída atentamente, se filtra en el alma gota á gota -de miel y la anes.tesia y subyuga.
En primer lugar es suyo el instrumento poético, enteramente suyo, quiero decir que Rubén lo
doonina al grado que parece sn creador, que él es
el ,inv61'.l.tor de su anodo de hacer versoo, y ese instrumento es un "orquestrión" : clarín, flauta, címbaJ.o, :arpa, violí.n y lira, todo lo p1tlsa por igual.
No 'Sé si aJ.guno ha'.)'a dudado jamá,s de que este
poot::. fu€!3e capaz &lt;le cililoelar su estrofa en mármol &lt;Jlásico CO!IIJO Leconte de Lisle y N úñez de
Aroe ó en bronce como H ugo y Díaz ~Jirón ó en
arcilla de Tanagra como Campoarrnor y Banville;
muestras de su. destreza de e;,cultor ha da.do no
para olvi&lt;ladas; pero es músico v es músico wagneriruno. El Doctor Max Nordau que lo admira
(hemos conversado mucho con él) debe de aborrecerlo T)Or este oa.pítrulo y Rubén que es un retador soberbio y silenciooo--su silencio suele tener
sabor de desdén-se ha resigina:do á figurar en la
pTóxima edición ,de "De,generescence" al calce de
Verla.me iJ Mauricio ::\Iaderlink. ¡ A.sustado debe
estar con tamaña cüilllpañi-a. ! Y, sin embargo, el
Doctor N ordau tendrá razón en clasificarlo entre
los tipos de il.a familia de los "degenerescentes",
que pudo muy bien llamar "regeneTescentes",
porque in'\'ltil es negar que si Wa.e-ner y Verlaine
no han crealdo un.a. forma nueva del arte eterno,
sí h;i:n esta&lt;lo á p1mto de hallarla -v el rprimero la
ha hallado tail vez. Y yo no sé si es cierto que el
verso de nuestro poeta es en reaJ.idad el deJ a,ncestro Gonzalo de Berceo engastado en joyas "modera style" ó como con elegante ,donaire dice:

Y yo procuro que en la luz resalte
Tu. antiguo verso cuyas alas dow
Y hago brillar con mi moderno •:smalte,
esto es para saibiamente dilucidado entre qu1ene~
como Rodó en el estud,io admirable ,de "Prosas
profanas", 'estudian al microscopio el talento de
Da.río v al telescopio s,us poesías, que son eBtrellas; yo sólo veo en mi interior las reliquias que
allí han deja&lt;lo eso,; cueJ&lt;¡:&gt;os ?el~tes al pasar por
mi atmósfera menta,J. Lo evidente es que ha entrevi,sto y nos ha hecho entrever un color más en
la poesía oastellania.. un ultra-vi~leta que 1:1º conocíamos; que nos ha heoho sent~r un somdo, ~ás
no percibido antes de él; y repit? que e5 mus1c_o
wagneriano en verao español, no solo _por la prod,1ofosa variedad de su métrica que, cierto, va ma;;
~1lá del metro de los primitivos algun38 veces,
sino ipor el ritmo apropiado por tal modo al tema,
que es probable que un oído fino, ªlll: cuando ~uese el de un ignaro en lengua espanola, pudiera
inferir u. e. de la "marcha triunfal", por sólo su
rewnancia, que se trataiba de algo heróico y bélico y que de 1a composición que se intitula: "Era
u.d 'afre suave'' verdadero "memet" ora.l, que se
trataba de alo-o 'del antepasado si!do que pasó, efectivamente "~tre los sohlozos ,de los violoncelos".
Nadie ignora cuanto se ha disoutido su técnica sus procedimi€'Iltoo métricos, y cócmo han caísobre sUB hombros desdeñosos, "conff&gt;tli" y
serpentinas de iparodias y censuras: Rubén ha .;.,,cudido impávidamente su túnica apolínea con b
secreta runargura del que qui-siera ~r re3pefa~~ ;I
comprendido en la dolorosa lab,):- y •~x•¡u1~m1
de . . . .A..;í ,dice:

ad

Yo persigo una forma que no encuentra m: estilo,
Botón de pensamiento que busca ser la rooa

........................................ . ..

Y no hallo sino la palabra que huye
la iniciación roelódioa que &lt;le la flauta fluye
Y la barca del sueño que en el espacio boga ...
De mí sé decir que, sin que arrastre siempre
mi asentimiento en su.~ ensayos, me encantan
siempre y sueilen convencerme. Pero _sería mejo,r
prescindir del verso ~ntes que _d~rti?ula~l? as1
y hacer bella prosa, dice una cntica. 1 -~h . , b~ 1
•
Lo oollo es abrir á la estrofa su dora!C1ia Jaula clasica dejarla volar y peroerse en el horizonte y haoerl~ volver aJ. .reclamo. Y es de ver en las osadías métricas de nuestro liróforo como los acentos se multiplican, las cesuras se compl~c3:11 y la
frase métrica re diso-r~o-a y saJ.va el límite del
largo alejandr:i.no m;norimo primitivo ~in llegar
á duplicarse, á harer de un_ verso ~os ~5tapuestos sino ma,nteniendo ;;u umdad mistenosa en el
al~a misma de su estructura. La teoría de la
melodía ideal que ha fOTJllulado el poeta en un
preámbulo que va á desencadenar una tempestad
literaria, no me convence, porque no define nada,
puesto que esa melodía puede encon.tra:rae tanto
en el verso de Reine como en la prosa de Loti; &lt;le
lo impreciso de esa teoría ha resultado el ensayo,
no d'igno &lt;le aplauso, de mezclar á la prooa el verso en combinación íntima. Xo, no es porque cada palabra tenga un alma por lo que el verso de
Rubén sería verso, sino porque siempre conserva
el tema ry ;;e agru,pa y cristaliza en una -unidad musical ; esto es un arte consumado y aquí, puede decirse, no apren&lt;lido.
Sugerido sí, ~ugerido por el medio poético á
que se ba apropiado mejor el alma rítmica de Rubén Darío. Toda, ó casi toda, la nueva generación literaria en Francia, en todo el grupo latino,
pugna por hallar un mundo n'llevo en la métrica;
está en ci'Ilta la musa decadente y nada más interesante que este traba.jo de gestación, pero ,no será~
un Mesías lirico el que nacerá, será solamente un
BenjalIIlín. Después ,de Víctor Rugo que apuró
cuanto había de color, de música y de plasticidad
en la lengua poética francesa., Leconte de Lisle y
los parnasianos para renovar, sin romperlos, los
moldes eternos del alejandrino, lo hicieron sonar
ó con mayor dulzura ó con mayor fuerro, pero
siempre acomodándolo á la expresión de ideas cada vez más objetivas y concretas, verdadero realismo lírico, que se acercaba sin cesará un arqruetipo
de mfürica oral capaz de traducir fónicamente la
imagen y que el día que sea alcanzado por el poeta en vez de palabras escribrirá notas. El pamasiS1ID.o desde Leconte de Lisle hasta )L de Heredia
ha sido domfo'ado por ese afán y todos sabernos
cuan venturosos han sido sus hallazgos y como ha
dotado á la lírica y la épi.ca francesa de una ma-

Domingo 19 de 11ayo de 1901.

EL MUNDO ILUSTRA.DO

EL MUNDO ILUSTRA.DO
ravillosa colección de medallas y bajorreli~es imperecederos. Pero ese afán de encontrar á ,la poe&gt;1ía una forma de elentalmente distinta de la prosa
continuó inexti%O"Uible; al grado de que l,as palabras llegaron á tener para la generación de poetas
post ,parnasianos, un ,sabor de sonido en el verso,
casi inde,pendiente de Sl\l significado, y el verso
resultó indeterminado, lo que lo convirtió en una
e.~peoie de ensueño verbal que en los grandes poetias &lt;lecadent.ri.sta.; tiene un encanto extraño y responde á lo que la noción de poesía representa de
vago, de inexpresable, de misterioso. Entonces
las ,palabras cuya acepción se e~fwmaba en no sé
qué onda rruusical adquirieron un valor simbólico
y La fra.;;e poética fué una alegoría apenas penetrable á otro q-ue no fuera su autor y la poesía f.u.é
esotérica, sólo inteligible paro los asociados. Esto la sentenciaba á muerte; perdido el con.tacto
con el medio social se desoxigenó y murió entre
Verlaine y Mallarm.é, pero dejando como reliquia
un verso capaz de ernancilpa:ree de la métrica antigua, capaz de expanS'iones 'Y retracciones imprevistas, sin perder la unjd,ad rítmica que lo constituye v como recuerdo á H enry Regnier, á Ve:r,ha-eren, á. Rubén Darío . . .
Nuestro poeta ha sido en el mundo de habla española el más conspicuo representa.nt.e de esta
gran tentati'Va de haoer hablar á 1-a. poo.~ía un verbo nuevo y no ipuede decirse que no la haya realizado. Lo sing:ular es que profundamente sujerido por toda la poesía francesa de la última generación, ha sabiido rolmstecerse con la asimilación
y ser original como se debe ser, no empeñá.ndose
en decir lo que otros no han dicho nunca, sino esfurzándose en ser una persooialidad oada vez de
mavor relieve.
H-1 idioma español con sus palabras precisas
hasta la rigidez, se defendió de forzadores, tpero la
verdaid es que ha adquirido &lt;;U métrica mi:.tice3
nuevos, CO/JilO -dij.irnos ya; y afirmábamos que el
hijo flama.'Ilte era un Benjamín y no un Mesías,
porque si España ha agregado una cue:nda á su
lira no han sido ,suprimidas las otras. N'úñez de
Aree seguirá haciendo admirables versos y Rubén,
como suele ta.mbifo, los hará admirables; 1'a poética "decadentista" no es, en mi co'Doopto u.na renovación, sino una i1Dnovación.
Al sel"Vieio de esta causa ,ha puesto el poeta sudamericano un aLrna en que la sensibiliidad artística es una hi,perestesia., un temperamento prodigiosamente voluptuoso que -cmwierte en una especie
de agonía el a:mor por la forma v un dón de reducir cuanto le dictan sen-sibilidad y tempera.mento
á fórmulas selectísimas que comuni.can la emoción
del poeta y la prolongan en la vibración de las
almaa,
Frente á algunos a&amp;pectos de la civilización hu,mana, un poeta a,sí dotado. debe ser un caso interesantísimo, me decía yo al &lt;JOIIIlenzar la lectura
ele los apuntes de Rubén en su viaje ipor Italia y
París; y me tdis-puse no á viajar con el poeta, sino
á ví,ajar por .dentro de las impresiones del ,poeta.

periódico de Buenos Aires ¡hay periódicos mteligentes en este mundo, digo, en el otro mundo!
y "forzado" es la palabra, ¡ cuánto se conoc-e en
lo.s comienzos de algunos de sus trabajos el esfuerzo atormentador del poeta. por exteriorizar su
impresión en lemguaje &lt;le viajero, por precisarla
&lt;&gt;mindo es imprecisa, en recostaTla cuando es va~
,ga, en darle forma cuando no tiene contornos, en
reducir á unas gotas de agua clara que ha de beber cualquiera, el celaje sutil que "fla,ne" por
nuestro cielo! Pero mientras murmura sus primeras líneas pa¡;a una metáfora ante la playa de
su )fediterráneo (mar interior) una trirrern.e de
marfil ó ébano, purpúrea la vela triangular y trilpUlatla por oceániillas de~nu&lt;la.$ dentro de su gasa de oro, y nue.-tro autor se embarca y sigue el
hilo de cristal de su sensación y de su ensueño.
Continuará.

Jusfo Sierra.

·-·

LA TOGA Y LA TALEGUILLA

gros y de las caoostrofes de la barbarie. Esas hecatombes &lt;le animales inofensivos que se llaman
partidas de caza; esos torneos á }a pelota. que se
Haman "baisse-ball" y "foot-ball"; esas ii.IJJIDinencias de desnucamiento que llevan el aristoc1•ático
nombre de "staple chasse", y con anayor razón el
pugilato y fa corrida de toros, son espectáculo;; y
diversiones bárbaras y necesarias, también, en el
fondo.
Desterrar las ,diversiones peligrosas y dolorosas
'])ara sí mismo ó ,para, los animales, es dar muerte
á la vida gimnástica y con ella al vigor, á la salud, á la energía físiro y moral de las razas. No
es con Emulsión de Scott ó con hipofosfitos de
Ohurchill como se -puede formar un pueblo robusto, resistente al trabajo, animoso en la lucha,
estoico ante el dolor y valiente ante el peligro, y
son la natación, la equitación, la caza, la navegación á remo, la gimnástica, e11. todas sus forma&lt;.,
y en todos sus modos, las que pueden regenerarnos,
combatir nuestro raquitismo, acrecentar fa productividad de nuestro trabajo, nuestra longevidad y
,disminuir la cifra de nuestra mortalidad. Tratemos de pra-cticar las forrrnas menos salvajes del
spoTt; pero no lo anatematicemos, antes •bien, difunclámoslo en las clases medias y altas, anemiadas por la inacción y la vida sentimental y mundana.
Mala es la novillada; pero peores son el baccarat y el "paco chico"; nuestros altas clases y las
medias tienden acentuadamente á un afeminamiento peligroso. Antes "charreaban", brillaiban
en el "jaripeo" y la gimnástica, hoy propenden al
manejo del abanico.
Y francaemnte, prefiero ver hoy á un futuro
abogado pasando de muleta, á verlo mañana emipomadado y melindroso. jugar con e-1 ramo de violetas ó hacerse aire con el pañuelo bordado.
El país tiene bastantes mujeres; lo que cada día
necesita más, son hombres.

Ciertamente nada hay más incongruent-e y más
ridículo que imaginarse á Cicerón frotado de gra68 y luchando en el Circo, á Ortolan disfrazado
-de Jockey, corriendo en Longchamps ó en Chantill,• ó á Don Alonso el Sabio re,•e.sti,do del terno
,de iuces y bo,squejando un recorte ó rrunataudo un
quite.
l·ua tendencia austera ~' puritana que emana
,del anacoretismo medio-ernl, se refuerza en las
eabezas redondas de la re\'Olución ingle,a, se transplanta. entre los "ciudadanos'· franc~es, al ejemplo de Franklin y de \\'ashington, y a{:aba por en«arnar en la impecable y ~iniestra corrección de
Robespierre, nos inclina á la circuU&lt;,pección, al
buen parecer, á la dignidad profesional, de tal
,.Pr. )Yl. Flores.
~uerte. á la inmo'l"'ilidad faquírica, á la seriedad
.sa~erdotal, á la dulce serenidad apo-itólica. con tal
fuerza, que ya no concebimos á Enrique IV á -cuatro pies haciéndose cabalgar por su familia, ni
imaginamos á Gambetta hacie'llllo sentidillas, ni á
Juan Jacobo haciendo planchas. por más que re
••tiró·' algunas monumentales en su Yicla y en sus
obras.
Los nuevos enemigos.
Apenas un rnuchaoho sano. colorado, sanguíneo
La
información
de policía de la sema,na ~e ha
J retozón se Tecibe &lt;le .abogado ó de médico, des{'mpeña un '·pue,:,,to -público" en un juzgado me- entr~tenido en pormenorizar un suceso, no originor ó en .la sección médica de la Comisaría de su nal ni extraño siquiera: se trata de un hombre,
dem~rcación, ya se le exige una cara de palo, un reTestido de los poderes canónicos, y que, tentado
&lt;:ontmente de policía urbana, un aire &lt;le propa- por la ambición y el amor-las &lt;los frutas prohig-a.ntl1,,ta ,eva!1gélico. Ha de hablar poco y ca:mpa- bidas para él-huyó con cincuenta mil pesos y una
nudo, frunc1r leremente el entrecejo, toser -de rnuchacha seduci:da. Dejando á un lado el a:;•C'uando en cuando, rn.;tir levita negra cruzad~, pecto moral de este doble delito, quiero ver sófo su
d~har las corbata,- Yistosas, proscribir la car- aspecto_ romático, :r encuentro que, con excepción
~el t~·aJe talar del sacerdote, el episodio carece de
ffiJacla sonora ó el chiste salpimentado.
Otra cosa, sería un ataque al decoro profesio- rnteres real y es de los que se olvidan en breve.
~al, ó ~ la dignidad de la posición, al res.peto que Estas noticias serían de uua aburridora. iooio-uifia s1 mismos "- á los demás deben los hombres en- cancia, si en ellas no apareciera el tipo del héroe
mpetados; ~ería prostituir "la misión sao-rada" de novelesco, de folletín, hecho con un poco de Roquienes tienen cano-o de armas y el apostolado au- ~ cambole y otro poco de 1Iontecristo. En el caso
git,to de los gua1•dianes de la ·propiedad. del éle- presente el héroe se ,complicó con Claudio Frollo.
recho, de la vida Y de los porta-antorchas y porEn general, el .seductor ó el ladrón de levita
ta-e~ta11d,artes ele la huma.nida,d.
hacen un gran papel en lo., anales del crimen. El
A tal pUilto, que muchos distinguidos miem- ladrón ele ~evita, sobre todo, por ser un misterio~ros ~el foro ó del protomedicato, que por higiene so persona.Je que se presenta en la sociedad con
iban a fracturar,;;e brazos y á aplastar,&gt;e narices ~os aparatoo?s modales de un actor, de un galán
(l:J. _la noble práctica de la bicicleta, vieron di~rniJoven, que Tiste con elegancia, sabe bailar "boston"
nuir perceptiblemente la consideración, la clie.n- y habla del honor corno de un ideal ya conquista·
tel.1 Y _los hononnios tle que disfrutaron mien- do y seguro.
t~ resignado~ á la anemia y á la di::,pepsia, vivieEn las sociedades exquisitamente civi.Jizadas se
~on e~ la i;em1-ob5euridarl ele HIS de~,par-hos y con- presenta e~te caballero con bastante frecuencia, y
t,uJtonos y en la inmoYilidad e~tatnaria de sus "'1:1'~ proeza.s: hallan en ellas campo libre y rico. La
&lt;&gt;cupaciones liaoituales.
nd~ de &lt;.\,tos hombres debe &lt;le ser interMante y
De a.hí el eo.cándnlo' el "tole tole .. que se armn curiooa ¡~or cxtr_emo; debe de estar c0011puesta d·e
~ada rez que se anunc:ia una 110,illada de los alum- e.scena., Joco-sena~. como las memorias de Casa·nos del Seminario ó una función ele acróbatas afi- nov~, eon un gran fondo de filosofía callejera, per~ionaJos de los de la E.,;euela de Cieo-o,,, Este gé- n~rhda v amarga, en cuvo ntl&lt;Tar pesimismo no
nero de -dirersiones, sobre ser calific~las de bároa- palpitará otra cofa que · una devoradora
de
Y &lt;le ~erlo realmente, pugnan tanto con las placer y un sensualismo encanallado y brutal.
~; eas que tenernos ó fingimo:; profe~ar respecto al La ed~eación les ofreee p()derosos recui.·sos para
augu~to sacerdocio de' la ciencia". que tentado, llernr a cabo sus fechoría.,, y la moda y la urbaninos remos de tirar al basurero el fonó&lt;Trafo ó lo~ dad ponen á su disposición ao-radables
disfraces
O
rayo~
X,
si
lleza.mo~
á
averio-uar
que
Edis:on
hace
para
ocultar
sus
intenciones
y
malevolencias.
e! t ·
"
o
,
tlP O .~n,m10 ó que Roentgoen ensaya "la salva- Son hábiles prc,3tidigitadores, comediantes de
ora en el trapecio.
buena e.souela, y andan por e.sos mundos undiendo
corrida de toros es un espectáculo bárbaro, planes y fraguando a.(;eohanza;; entTe el estruendo
; vaJe._ sangriento, y la novillada lo es también. ele una orgía inacabable, como si la sociedad fuera
on:emdo; pero todo sport es bárbaro; la vida es- para ellos, lo que para los romanos de Petronio fué
:{b~'a es l\na momentánea regresión al estado la casa de Trimalción.
WlJe Y una parodia de las luchas, de los peliNo era común entre nosotroo este peligroso

IMPRESIONES DE LA SEMANA

1

AI voliver de un viaje ,á ItaUa leí una. buena
parte de estas peregrinaciones que va el lector á
conocer, que conoce ya, porque no le supongo el
mal gusto de comenzar este libro por el prólogo
v la verdad es que todo prólogo debía ser epílogo
y ser -colocado ,aJ. fin, porque ese es el orden raciona·l puesto que nace después de la lectura de l_a
obra, en la mente del prologuista, y el orden habitual potque nadie va al introductor sino al autor
cuando se trata de literatos de a,lta talla.
Rubén no sólo es aJ.to ,intelectual y sensitiva"I
mente, sino físicamente; es el suyo un cuerpo que
á puuto ele ser atlético se debu,vo negligente y perezoso y escondió una resistencia férrea á todos
los "surmenages" bajo una piel pálida ,patinada de
bronce y U'Ila alma de artista afinada hasta el dolor, en un c1iáneo que revela su cúpula mí;;tica
bajo la cabellera obscma cuidadosamente peinada
y detr-ás &lt;le unas pupilas coilor de tabaco, frías Y
silenciosas mientras no afocan uno cualqu ien de
·los infinitos aspectos de lo bello, que entofü'es hrilla en ellas una llama concentrada de pasión y de
ioce. Así atraviesa el poeta hispano-am.erican &gt;
la Europa de la civiJizaeión, grande, lento, siei,·pre bien perjeñado y elegante cOIIIl.o quien "fla- ·
ne" por un inmenso bulevar.
¿ Quién no cae en la tonta tentación de escribir
sus imipr~iones ,de viaje en general, y de viaje á
Itaha en particular? Rubéru. Darío se ha visto
forzado á hacerlo así; á eso vino, enviado por un

:~$

.rª.

sed

embau.ca&lt;lor. N u.estro era y henchía las cárceles
el tipo del ladrón miserable que, por lais noches,
en las calles solitarias, hlll'taba puñal en mano,
y oohaba á correr con el reloj y la bolsa, á Sil._ leJallO escondite, á su tenebrosa Corte de 1?5 Milagros. Kuestro era el haraposo, cl ha,mbnento, el
vagabundo, que, ignorante y ~~úpido, arrebataba á la exi;;tencia para poder v1vu lo que ella no
le .daba de bu.en grado. Pero este unarhechor era
fácil de conocer, y la policía lo atrapaba con facilidad entre sus mil y tres tentáculos.
1Ias al ladrón refinado, al elegante, al que flanea por el "bou.levard., del brazo de sus rumigos
aristócratas, al que asiste á teatros y ''clubs ',
juega al baccarat, va en carruaje al paseo, galantea á las perdidas de moda, y desafía á los que se
atTeven á poner en tela de juicio su nobleza, á
ese autor &lt;le estafas y enganifas, á ese flamante
Picolet, que alguna vez, como ahora, se disfraza
de sacerctote para engañar á las almas piadosas,
á ese no le veíamos aparecer sino de cuando en
cuando en los anales del -presidio.
Hoy nos dallilos cuenta de que nos invadió la
plaga, y que la propiedad tiene un nuevo enero'.•
go, más terrib-le que el pobre ratero que v,1 eutre
1a multitud, avispado y audaz, busca,ndo la punta de un pañuelo que extraer, y que el legenct&gt;1.áo
salteador de caminos que, a,ntaño, iba por escarpadUTas y vericuetos, exponiendo la vida, en persecución de algún convoy i:maginario.

Madre piadosa.
Un gran hálito de vida estremece y resquebraja
la tierra. Bajo la corteza afelpada de los can1pos se 01·en bllllir y cantar los misteriosos manantiales de la savia. Por las mañanas las frondas
desperezan su,; i'aimaje,; y los extienden en el vacío luminoso y azul, como brazos que buscan en el
aire algo invisible de qué asirse. Ll~an loo céfiros cargados ,de nólen y por todas partes lo avientan y derraman. La naturaleza oue se ;;iente hermosa 1:1onríe con una placi&lt;lez de matrona fecunda. Todo está alegre y satisfecho. :01 amor labora en su infatigable y divina tarea. Los pájaro~ se dicen ternezas, se buscan los insectos y se
persiguen las marvpo,;as. Hasta la eiudad llega
e,;te ;;oplo viYificante que parece un gran snspiro
de cariño.
-1Iira cómo soy buena-nos dice la sublime
madre ;-mira cómo hay todavía en el U niverso
fuerzas para crear la.; cosas bellas. ¿ Qué empeño
tienes, e.,píritu adolorido y escéptico, en entristecerte y en renegar de 1uí, que no te desconozco y
que te amo? :'.\Ie ves tri.,te como tú, y como tú,
fatigada J doliente, .poTque me ves á través de tus
lágrimas. Seca tus ojos para contemplarme; soy
la n,1isma. Bi'1:;_came en cualquier parte y me hallara~, ~· llenare tu pensamiento de ideas nobles.
Flores abajo y arriba estrellas, claridades y perfu~e;;, despertarán en tí esperanzas dormidas y
har~n _gen~una_r nuevo., en,rneños. Eres torpe y
sera.s mfel1z -s1 cruzas por la vida sin amarme.
¿ Qué ha-rían tu-s anhelos sin mis horizontes? ¿ Qué
harían tus placeres sin mis rosas? ¿ Qué harían
tus ideales sin mis aEtro.s? Eres el aiutor de tu
desdic,ha. Si, como antes, llorara,s en mi seno encontrarías la mi.5ericordia infinita de mi se~nidad ." hallarías la firmeza y al aliento que has
perdido por querer existir fuera de mí. Inútiles
S?Jl bus complicacione;;, vagas y estériles tus ansias. bolo mi sencillez es eterna y es fuerte y
es tcdopoderosa. Anepiéntete ,../ ;,en, que ¡ún
tengo bálsamo para curar tus heri&lt;las, soplo para orear tu llanto, ailas que prender á tus ideales y
ter1;ur.a~ con que an-ullar tus :,,entimientos".
1 1111e11tras tanto, al caer la tarde, sobre la vulgar melancolía de la ciudad fa,ngosa, los hálitos
ele las cercanas campiñas murmuran misteriosamente e~as palabra;; consoladoras. el alma, como
una en~-ei'l11a que ya no espera aliTio, pien~a en
que me,1or que _todo E.\',O, es descansar en el fondo
de la sombra sm fin y sin estremecimientos.

Género chico.
Y ~ada que~a, por hoy. en los teatros, digno de
menc101;1arse s~no el ''género chico", oomplicado
de sentimentalismo y ternura, no siemore de buen
gusto, pero que conmueven á la muLtitud ávida de
beber en, un 8-?rbo, la ~isa y el llaJJ1to, el dolor y
la alegria, qumta.esenc1ados en esos bocetos de
drama e1;1 lo.s que á wces resulta bien entendido
el complicado mecanismo de la vida real.

.Cuis ~- Urhina.

�EL :MUNDO ILUS1'R!.DO
Domingo

1!)

de 1fayo de 1'901.

Domingo 19 de 1fayo de 1901,..

EL MUNDO ILUS'TRADO

LA REINA DE LA FIESTA DE MIXCOAC.

ezposición 6e flores en eogoacán

En la kermest.e efectuada el domingo último e-n el pue~lo de
l\1ix,coac, se a-c-orcló que lo--; coneurrent-e.s _entre-gara_n su voto a una
wm,-ión nombrada al efecto, para elegir una rema de la alegre
fi.e.sta.
•
, d
El entusiasmo reinó tot1o el día .v á €'I ,:e mezch1ba el mteres e
saber ú euál de aquella multitud Je belleza,, tocaría triunfar en la
elección.
!,o,, jóvenes se el'forzahan porque vencieran su,; rnspectivas electa;;, había lucha electoral, propaganda,; P-alantc:c., proclama,; de .l~
partidob, et&lt;!., etc. La animación llegó á su colmo c•uando se participó que la urna de le,.; voto,; iba á ~er abierta y se procedía á conocer el
rc.,ultado de la:, e}eccioncs.
Los vota.nte.;; ce agolparon al local de la "rifa·,, y trc.., per::ionas
rc-cpetabl~ dieron fe de la J.g,llitlatl de los procedimientos.
'l'ras el último papelillo que s1lió ele la urna ::,e cfosbordó el entusia.,mo, proclamando á la. rt&gt;i na de la fie-,ta.
La electa. era la ~eñorita ~Iaría Elena Licéaga, joya ele la juventud mexicana por su belleza, rn donaire .v ;;us virtudes.
"(;na mayoría de l'C'tO\&gt; la hab1a elegido para que reinara en laa
hora-s de la fiesta, lo mi3mo que reina en el hogar y en los salones, en
ltt vida íntima y en la vida sccial.
Los elector,e;, quedaron complacic1ísimos de ::;u triunfo.: y "El
:i\fundo Ilustrado·,, que engalana i-us página~ con el retrato de_ la "Rei1ia de la fiesta", aplaude la elecció:i y felicita á los que _realizaron
feliz idea de crear la monarquía de la Belleza en, med10 de la ma,s
alegre de la,, fiestas que la e3tación veraniega hace en los pintorescos
;. u1;.bloo del Valle.

Al acto de la inauguración concurrieron muy
di,:tin"ui&lt;las per.-;onas y ful prc,,-idido por la i_;e' ac;ompana
- da
ñora "Ana Acosta de Gonza'l ez. C'o:;10
&lt;le las señoras de llegewi,ch y de O'Gorman.
La ceremonia se redujo, como en otros aiio~, á
varias piezas musicales ejecutada,,; p-OT u:1a bancfa militar y una di:::ertac:ión ,;obrn flon&lt;:Ultura
que en e.,ta n!z tocó pronunciar á la :;eiiorita Carolina Ale:ocer.

•

Bl di,=cuf'So de apertura fué á cargo &lt;le la seii.orita )laría Arias y abundó en fra~es de aliento
para quiene,, dedican su~ labore.~ al cultivo de los
proclnctos de la Xaturaleza que adornan el hogar.
Al acto concurrieron también los señores General )lanuel González Co,,;ío, )Iini:-tro de Gobernación, Ingeniero )Ianuel Fernández Leal.
Prmidente del Coll3eio ele ~\.clrninistración de los
Concufüo,, Doctor Fernando Altamirano, Director del Instituto )Iédico X acional y el Ingeniero
Jesús Galindo y Villa.
Las expcsicione;;
organizada,._ por fa
Sociedad de Concur,;o,- de Coyoaetl;:
lian ,;ido siempre
coronada,; de éxito,
y lo;; resultados que
repcrtan á la hortiEl domingo próximo
cultura, y cría de
pasado :;e inauguró la
ganado, ave.; y pesexta exposición de floces, son innegables.
rres, pája:ios y peoos de
Xo cabe duda
ornato, en el edificio de
que la floricultura
Concursos que la Socieha údo la princidad respectiva tiene esfapalmente favorecida
blecido en el •ointorefcO
descle la fundación
pueblo de Coyoacán.
de loo Concursos y
Al certamen actual
esto es lo más nahan concurrido la mayor
tural, da&lt;las las proparte de los ex.positorei&gt;
digalidades del buen
que en otros año,- pre.~endima que reina en
ta ron sus cultivo;; y, quien
· nwestro VaHe, de
haya seguido los paso.;;
la tierra donde broque la ornicultura piscifan los jaTdines que
cultura y floricultura
como una aureola
han ido marcando en
de eterna primavenuestro país, notará á
ra oiñen á la ciuprimera vista que el adedad que se posa solanto eoritinúa.
bre el histórico lago.
Loo ejemplaTes de p-áLos &lt;!uiltiva.dores
jaros y pece., son poco
de flores tienen en
r:t!.!llerosos; los de las flolos anuales Conourres .consiituven vendadesos un camno donramente la exposición, y
&lt;le exhibir sus esson muy notables.
fuerzos y acepta.,r
Los floricultores ele
Sra. Luz A.costa de González Coslo.
los estímulos.
Ccryoacán, San Angel,
Concunen tiam-- •
Tacubap, :i\Iixco.ac y pueblecillos &lt;lel pie del bién á los Certámenes muchas señoras afectas á
Ajusco han llevado un ma,,&lt;&gt;-nffico contingente. la florioultura, enviando los mejo.res ejemplares
Llaman la atención varios ejemplares de clemáti- que adornan sus jardines, sus patios y sus correde morada, azahalias, geranios, naranjos "enanos", dores.
árboles de hule, begonias, bu~mbilias y galat.eas.
Damos en esta página los retratos de las res.petaHay una enredadera con flores de color lila, com- ibles señoras Acosta de González Cosío, que se
•pletamente desconocida en México.
dignó presic1iT la apertura del último Concurso,

!ª

Grapo de expositores.

y )Iorcno de o·o-orman, una de la~ tlamas que la
acompafüm:,:i e:i la pi c~itlencia.

:::;entimül:l infi-

\
(

1

l

II

/

/

Sra. Moreno de O•Gorman.

nito no poder p,re.•entar á numtros lectores el retrato de la señora H egewisch por habernos sido
imposible obtenerlo.

Señorita Maria Elena Licéaga.
Reina de la fiesta de Mixcoac.

EL ALMA EN VIAJE
~

C'omo quien nada de la vida cilpera,
Ali-rota, sin fuerzas, sin bravura,
Cansada de vagar por ia e.,.pe,mra
Ya el alma en pos de su ilusión postrera.
Arnr, cuando reinaba Primavera,
X o fué á su ulanta la jornada -dura ...
Ma,, hoy ¡ cuán triste uor la "selva obscura"
Carnina el alma, p-álida viajera!
Ya no hay cantos de amor en la enramada
Ni -,,uspiros ·ael aire entre las on&lt;las,
Sorprendióle la noche en la jornada;

Y avanzando al azar, bajo la" frondas,
E n el Ensueño fija lá. mirada,
Con su dolor y su.;; tristezas hondas.

Salvador 9ufierrez )Yájera.

CONV ALESCIENTE.
Sentada al borde del lecho, la convalesciente,
J&gt;álicla Y bella lo miraba con ternura, á él, arrodiHado á. sus piés, como en oración ante una imai;en. Era un delicioso instante de la luna de miel,
que jamás en los muchos años c1e su vida habí.a
&lt;·e.,ado de iluminarla. Al través ele las cortinas
d~~cubríase el plantío, mitad huerta, mitad jardm, que circuía la cabaña; y la arboleda, como un
bosque, se extendía verdeando á la distancia. El
sol de Junio inundaba en luz el ámbito.
_Pero á quién ó qué veia él mientras la estaba
rn1rando á eUa No contemplaba, sino meditaba.
Medalla de premio á loa expositore1.

El pcn~amiento corría muy tejos clr
donde e~taban intonsamentc fijo~ sus
ojos.
Al comprenderlo
se sintió abandonada, sola ; una gran
tristeza le la-stimó e-1
alma; tuvo celos,
agolpáronsele las lágrimas á los ojos,
y se abrazó á él, tréLAS RBIN S &lt;D la novillada de los e;tndlantes de Jurisprodencia,
mula de miedo.
-¿ En qué piensas? le dijo al oído, con voz de llanto. ¿ Por qué
te has ido lejos de mí?
El despertó, y librándose del brazo convulsivo,
~
la asió por entrambos brazos y la miró alelado,
Si no acepto caer en penitencia
sumido aún en la estupefacción de su ensueño.
¡ Te Eeparaa de mí? ¡&lt;luro castigo l
-Amada, la dijo al r ecobrami, vengo de ver
f'ua.ndo á mi lado e3tá:;, Dios es conmi61).
cosa;; indecibles. Pensando por qu,é te quiero ~•o
Tú ere3 mi amparo, e:,cudas mi conciencia,
con tantos amores, se ha ido como por go!pe ele
revelación mi pensamiento más allá ele la vida.
y durante unos instantes he tenido la visión de
l~l no rn-1e mandará la de,wentura
mundos que juntos hemos recorrido y el recuerdo
Ri me baña la Iuz de tu mirada;
de exiRteneias que juntos hemos atrave,;a&lt;lo. U na
'\.-o no puedo temer la noc,he ob,,cura
nz fuis-te la hermana mía, y éramos gemelo•. Una
l\lieutra'." brille en tu:; ojos mi a!borad.1 !
vez en un paisaje blanco fuiste la noYia mía, te
perdí ail pie del altar, )' fuí viudo sin ser esposo.
Si me miras, yo t"é que mi~ agra,vic,a
l;na nz fuiste la madre mía, y yo me removí
enojo~,
en tus entrañas. Acaso un día {11 juntarnos fuimos PeHlona Dio,:, y calma
Por
la
oración
que
;:ale
ele
tus labios
chispas ele $01, ó gota de rocío .... y ahora entienCuando tiene.:i mi imagen en tus ojos!
do por qué tocloR los amores humanos se juntan
v vibran en mí, cuando mis labio!' besrn tu frente,
&lt;Juirino órdáz.
ó se b~ben mis ojos la luz de tus pupilas.

LINEAS.

"U"'

***

Y disipados los celos de e1la por tan adorables
incoherencias, sonrió en su orgullo de mujer al
oírlo delirar de amor, y mentalmente rió de las
~isiones de su amado.

~

�•#ti jtlundo :J/usfraoo. '-'

Jrfayo t~ de

f~()f.

ESTACIONES VER!mEGAS.HHTACUBA,, POPOTLA Y ATZ:CAPOTZ:ALCO.
Dejem06 á la populosa ciudad velada. por la
nube &lt;le sutil ,polvo que escapa por las desgarradura.-; de sus vías públicas.
Elija'lllos una de las cuatro seculares calzadas:
l!\, ooeidental, Jª que por ella iremos á más de un
si-ti-0 ele imperecedera remini~cencia histórica, ya
que ella nos conducirá á dos de las más simP'áticas
viLlas de nuc,,;;tros soberbios alrededores: Atzcapotzalco y Tacuba.
Siguiendo á lo largo de la antigua calzada, llegamos á Popotla, por ,fo, 'll'li&amp;ma ruta que cruzó el
puñado de valiC'J'Jtes arnntureros después &lt;le la
derrota de la trágica "Koche 'l'riste"', precedidos
de su intrépido Capitán.
Ya e-tamo,, en el pueblo &lt;lel "ahuehuete histórico·'. La calle principal, limitada por casas &lt;le
sencilla ~1pariencia, pro,istas de jardines y medio
ocultM detrás de ,l a fila de árboles de ]as aceras,
se prolonga en leve:; curvas hasta ligar.se á Tacub-a.
Oontinuan&lt;lo la excun;ión por la calzada, á la
sombra de su vetusta arboleda, llegamos á Atzc-apotza.lco, la poderooa &lt;le antiguos tiempos, la simpática vi,lla del presente y la localidad veraniega
por excelencia, del porvenir, que á sus illllllediaciones tiene el girón más delicioso de un booque de
ahuehuci€E añosos.

***

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Popotla, Tacub,a y At.zcapotzalco tienen inmigración veraniega, pero es may-0r el vecindario estable y á ello contribuyen las condiciones ·crimatológicas y .sanitarias &lt;le las localidades.
Quien haya vivi&lt;1&lt;&gt; en cualquiera &lt;le estas villas, solamente obligado por condiciones especialisimas, S&lt;l arrancará á su pesar, de aquel medio.
Exi.;t,e una unión absoluta entre las familias
que constituyen la escogida sociedad, común para
los tres centros habitados.
La estación prirrnaveml viene de añ-0 en año á
estrechar estos vínculoo de simpatía mutua, y las
excur-,;iones campestres, los festivales íntim{)t',, las·
reuniones en loo paseos públicos, los "combates
de confetti" en -los jardines se sureden con frecuencia; y como el sitio elegido para la cita tiene
que pertenecer á una de las loca.lidades, indiferentemente, las otras contribuyen con su c-ontingente
de juventud y belleza, y así se reunen en arn1onioso grupo, Lucecita Segué, la lrnrrnosa; las arrogantes Sofía Alcalde y Emilia Poppe, las agra.ciadas }.farí,a Palacios, Maria Lezame., Lucifa Mar-

Un lnnch al aire libre.

tínez. Lurpe H&lt;&gt;rrera y la decidora Berta Larrañaga, fog virtuooas Anita, Lupe y Lola Cú,antes, las
!'irnpáticas "t'rorita.c; Cre&lt;'po, Herrera, Robert, y
totfa una legión ju,enil entusiasta r bull;cio,.a.
Y la Primavera hace de eite co~junto de grncia.c; un ramillete juvenil, con el cual engalana du:ra;nte las calurosas tardes los jardines y sitios más
pintore:,cos &lt;lel rumbo.

Alameda de AtzcapotzaJco,

r--------------------------mo~ que no inc-uba1JJ. P or &lt;".-o &lt;lame&gt;., hoy á nuestros
1-ec:tore..~ una impresión de la vida nueva que se
agita en pkí&lt;:ida ole-a.da por aquellos poblad06,
donde los recueNlo.-, del p-a"ado hi~tórioo ponen su
nota mag&lt;.,.stuosa en la armonía &lt;le los a&lt;lela.ntoo
'
del confort y de la apacible vida.

Lo~ que abandonan los salones pa.ra ir en busca dd ambiente puro, Jos que trás el vértigo de
la vida de la ciudad se dan cita en la quietud de
los campos y llevan sus ojos á mirar loo h orizontes diManos, ya que tanto tiempo han visto la
bruma de polvo que levanta la población bullicios~; pronto &lt;&gt;ligirán pa_rn estaciones veraniegas las
v1llru; de Popoíla, Tacuba y Atzcapotzalco.

***
Las tres villitS po~n, OOlll-0 las,lllejores de
nue,;trru-: poblll('iones veraniegllB, todos los elementos de comodidad y bienestar apetecibl(I). Alumbro.do eléctrieo, saneamiento, obra que en Tacuba
y Popotla próximamente 1l€g8rá á ru término, y
,en AtcapotzaJ.co va á ser llevada á cabo en breve;
aseo y pavimento en ,us vías públicas, habitaciones confortables, "Ch,alets" de gusto, siti&lt;X! de recreo delici0t,os y alrededores pintoresros, jardines
y otros elementos de uti1idad y omató.
Cuando la tracción eléctrica quede e$lablecida
en sus vfas de comunicación, lo que11eri bien pronto, sin duda alguna que vendrán á ~ preferidas
Una calle de Atzcapotzalco.

A medida que la metrópoli extiende sus harria.da:; hasta tomar por límites lo que antes eran
alejadrs puob)e-cillos, $€-rá necesario que loo veran:antes bu~qm,n refugio en los campos que l¡oy
cu-cundan las ~tacicmes veraniegas, y nada más
á prop&amp;.ito que los .alrededores de lr.s villas ~
que no.~ hemat- ocupado.
Vale la pena recorrerlas, aspirar sus a,mbien~
ourear un momento ele vida nueva en su vieja ;
tranquila vida.

astas poblaci&lt;JDes, corno estación .de verano, por
una mayoría de las familias acomodadAs que emigran &lt;kl la 'metrópoli.
'I'acuba'Va y sus inmediatas villas ·han E;ic1o hasta hoy las predilectas: han atraído, han f.awinado;
pero ahora la ciuda,d de los Mártires ha llega.do á
la caitegoría de vcrda.dera ,ci&lt;udad, y l,a estación veraniega quiere ambientes &lt;le campo y no apeteoe la
atmósfera que tiene en suspenso gémnenes propios de loo grandes centroo poblad°".

***
Los emigrantes de la esta.ción primaveral, deben
salir en busoa. &lt;lel dima sano, &lt;lel aire ,puro, de los
horizontes &lt;le!',peja&lt;los; debe abandonarse el salón
para ir al campo en pos &lt;le la traquiliclad idí!ica
Y de la sal ud, que tan mal i!recha anda en las ciudade.'&lt;.

Jardín de l'opotla,
Bn el jardín de Tacuba.

Datos estadísticos loca1€S vienen C'J'J apeyo de
que : Atzcapotzalco es la población del Valle que
registra un número mfoimurn ,ele defunciones, y
1a.s enfermedades de cierto género que con alarínante frecuencia azotan otras loci.li&lt;lades de las
cercanías ele la capital, ~on ,por aquel nunbo exotisBajo un ahuehuete secular.

�Dorui~go 19 de :Mayo de 1901.

...

EL ~fUN"n o TT,Trn·l'RA DO

EL ::\IG:XDO ILCS"1'1L\DO

Doruingo 19 de ::\fa.ro Je 1901

.,

Un aspecto del choque de trenes del Ferrocarril Nacio nal llexican o,

El Sr. General Epifanio Reyes.
+ 14 de Mayo d e 1901.
En la madr ugada del martes último dejéi d0
existir en la ciudad de :\Iorelia el 8€ñor Grn::!t';tl
Don Epifanio Reyru, víctima de una antig1rn :, fección.
La muer-te vino inesperada: el ~ñor General h.i-

CJmpañcrw, 1-e:ip&lt;&gt;tado de sus inferiores, y .;;u valor hido las primer'aS ótdenes, pasó coono familiar
á toda prueba, no desmentido jamás en los cam- de1 Obispo de e83 ciudad, que lo era entonces r i
J}J:&lt; de bata! la, lo hizo acreedor al aplauso gene1eñor CarlM Colima y Rubio. Fué &lt;le:;.pué.;; Sern.l. B!:l los anale,; de la historia de nue.,tras lu- cretario de la Mitra y acompañó al señor Colim;t
cha::, figura en distinguido puesto el nombre y las á un viaje á Roma, .v obtuvo en aquella cioo•ad, d
proeza,:; del amerita.do militar que acaba de morir. grado de Doctor en Teología.
Hizo su carrera desde soldado raz-0, y hay un
A su regreso pa.ió al Cabildo Angelopolitano,
detalle mtable en su vida de soldado: ingresó al de5pués de haber rle-:cmpeñado el Curato de San
Batallón de '·Supremo.; Poderes", perteneciendo Marcos, de Puebla.
aún á la da.e dti tropa, y por rigurosa escala fué
Por remoción del Doctor Moreno, Obispo ele
conquistando rápi-damente unos tra., otro los asChiapas, fué designado el señor Luque para ocuC('IE-0,,, ha::,{,a llegar á obtener el grado de Coronel
par e~a diócesis, .v fué consagrado en la Catedral
del rui:;mo cuerpo; Jefe superior, es de"ir, fué
de
Puebla el 27 de Dioiembre de 1891, por el se.Tefe primero del batallón de q ne había ,;ido si mñor Labastida, Arzobispo de México.
ple soldado.
Al morir, era el Pcñor General Reye., Jefe de
hs Arma,-; en el E~taclo de Michoacán, donde se
l&lt;~ queria y se le re,pet.aba.

E L ACORAZADO ¿\.MERICAXO "WISCOXSIX", que visitó las aguas mexicanas tocando Bahía ~fagdalena, en su viaje á l$a.n Francisco
California, donde debía haber ofrecido un gran baile á bordo, al Presidente }fe Kinley.

EL C H OQUE DE T RENE S

EN EL NACIONAL MEXICANO.
La pr('ll"'il diaria detalló el dc,,-astre ocurrido á
do.; trenes de carga que corrían en senti&lt;lo contrario ;;obre la vía del Ferrocarril X acional lfexicano, en el kilómetro número 4-!.
La de:&lt;eripció-n del siniestro fné hábilmente hecha Por los repórten; y de ello pueden darse ouenta lOl' lectora~ de "El ~Iundo Ilustmdo", por las
&lt;fo,~ fotogr-afíag que lm encuentran en esta página y
que dehemo,; al inte,ligente aficionado señor Luis
B.;pin~a y Cuevas, que de una manera ca.sual fué
Yiajcro en un tren q.ue llegó al punto donde ocurrió el ehoque pocas horas despuég de sucedido.

La Avenida del Cinco de Mayo.
MÉXICO FUTURO.
De pocos añ-0s á e.;ta parte, la ciudad es objeto &lt;le nna tran,,f01 rnación completa. Los ca,-eronu ele pesados muros y ventana,s desiguale,, lo,:
cuchitrile~ estrech~ y rnmbríci', la,; calleja,; tor-

l,ía &lt;.x,tar1o durante el día anterior pcriccta.mcntc
.cJ.,ü :;11lud; por la noche, se recogió como de costumbre, temprano, sin que hasta e.;-e momento se
J1ul&gt;,iera presentado ni el más leve male.,t.ar.
+ 12/le Mayo de 1901.
Poco &lt;l~1JUÉ:3 de [¡15 tres de la madrugada, fué
Acaba de morir uno de los prelados más virde,;pertado por los dolores de Ia enfermeda.cl qur turuos de la iglesia mexicana, el señor Dr. Don
lo arrebató de l::i vida. Cuando las personas de ::\1ariano Luque Ayerde, Obispo de Chiapas.
la familia se ,dieron cuenta del lamentable succf~ra mu.v conocido en esta cintlad, en donde ha60, la riencia no podía ya prestar auxilio alguno.
bí·a permanecido -en distintas épocas.
El finado General fué un completo caballero
Estuvo en el Concilio de Antequcra, y en la.,
~a ció '(E'n la ciudad de Zacapoaxtla, Estado de
y pu1Hlonoroso militar. Por la primera de estas
fiesta-,
de la Coronación de la Virgen de GuadaluPuebla, siendo sus padres unos honrados labracualidades se conquistó simpatías y a.fecto;; entre
pe, celebradas el 12 de Octubre de 1896.
&lt;lorc.;;
de
aquel
Di.itrito.
En
Diciembre
de
1837
toda, la~ personas que llegar-on á estar en conLas virtudes del finado Obispo, le hicieron
tacto con él; por lo segundo, fué e:;timado de sfü muy joven aún, fué mantlado al Seminario el~ acreedor al cariño de sus diocesanos. Murió a
Puebla, donde hizo su earrera. Habiendo recila eda.d de 72 años.

El Señor Obispo de Campeche.

~e cduma el )léxico ele nuestros mayores, con su,
c'.lnt-0rnos c'.e ciudad antigua y con sus casa~ poblada;; ele leyenda,;, para ceder su lugar á la metrópoli moderna, de air0cas construcciones y recia contextura.
,jléx:co, á difere!lria de Xurcnberg, Ye:.ecia.
y otra,; viejas -ciudades europc.:1s, no tr--ata de curii:~rvar las angostas calleja,, lai; ca,-as mdioevalc,, le,; muro,- de.,ron&lt;'haclo,- y con la pátina {Ju..,
le, h,1 imprefo el t:empo: lejo;; d~ querer perpetu11r el modelo viejo, tra ta de com·ertine en_ ciudad rnc,•lerna, con amplias calle.;, cac;a., higiénica ~, paYimentos perf.cctamente macadamizado.; y
limpio.,; pa,eo,, bordados de árbolc.,; por cuyas hoja, cli~curran aire.;; purc2, agua., bie-::ih2clwra8, .Y
vida &amp;1na v c1nfortahl-e.
Xo rnbemos _.,i con e~tas ref'.lrma~ ganará ó perderá d arte; no ~abemo., si lo.;; anti::uarios y e.~tudic ,os -i!eplorarán oue tal ó cual recuerdo se ob~curezca : lo que sí sabemo,, -es que la civilización
ar.!w.,1, e (;TICia,lm ;,::? te uü]it.aria y pTáctica, q1K)
trata ,ólo de hacer má, larga, alegre y cómoda la
virla ele los h cmhres, exig-c esas mutilacion-es .v
e,,c , sacrificio~. A bien que en }léxico esas cosas
c-~t:án evitaidas; pues los monumentos viejos que
valen la p,m:,a son tan raros y tan solícito el emprño del Gobierno ,p or con»ervarlo~, que pueden
compadeeerrn perfectamente e l afán de mo&lt;lerni-

zc.ción
Yiejo.

v las exigencias

de los amantes

de lo

Le-.,; lac-erinto., de encrucijadas y vericuetos han

,.

CALLEJON DE BETLEMITAS.
C'asas que se derrnmbarán,

i~lo poco á poco de.,,aparee1endo, á medida que el
tráfico se extiende y se
dcrrruna el movimiento
por las arterias ele la .::apita], como una oleada
~e vida y ele gloria que
incuba nu-evc,3 ideales y
11 ntre
planta~ jóvene,.
-\.b1:ir calle,;, aunque al
abrirlas ~e borren las
hnellaR de una trarlición .
alinl'arlas, l1acer de ella~
lo que deben ~er, en una
palabra, ha s~&lt;lo una de
las miras co:nsta1Ul-A3.s de
Illll~tros Ayuntamien tos
desde 1861 á e.3ta f e,...ha. '
1

-·

-)Njf1!F_-~

---ic..

a

P ORTICO DELT~ATRO NACIONAL.
En demolición.

Aspecto de las primeras operacion! s para dejar la vla libre.

tuosas y mal orientadas, las plazas desnudas de
pompa .V de ornato, se tornan en j,ardines y alamedas que son encanto de los ojos, en avenidas
aseadas .v rectas, en edificios que absorben á torren~ la luz y en palacios suntuosos y gallardos.
Por todas partes se observa una fiebre de reconstrucción, y en me&lt;lio de una nube de polvo

TEATRO NACIONAL.
La dcmolici6o por el interior.

***
Quien haya conoc:&lt;lo,
antes de ese año, -en el c@mz&amp;n de la ciudad aquel
hacionamfonto de ' man-

�EL MUKDO ILUS-TRADO

Domingo 19_ de :Mayo de 1901.

EL MUNDO ILUS•TRADO

1 '' - ' - - - - - ~ - - - - - - - '
AV~NIDA DE LO:i H OMBR~S ILUSrl{~:,l ( vlAtU:,CALA,)
Acera norte d e la manzana que dt:utrartc-ttá.

zanas y aquella re:-d de obscuras callejuela6, que
se llamaron convento,; de Santa Clara y Ca,puchinas. de San Franci,.ico y San Bernardo; callejenes
de }lecateros y de la Akaicería, y conozca lo que
son ahora. las calles de Gante y de la Pa•lma~ y
la aveni,cla del Cinco ele ::\fa.yo, experiment:¡,•á, s;u
cltl(la. algo a;;í como una mezcla ele sati:;facción y
s6rpre,-a.
La, nece.~id-ades de la óudacl ex1gia11 campo
más amplio á la coniente ele los neg0&lt;:io,;, y la
Reforma empuñó la barreta, paoeando en .;ón de
triunfo por sobre lo~ esrombros de los &lt;lerruído.;
monasterio,,. Se derribaron claustros; ~e hicieron
vrevalecer :;obre los intereses de los poco;; lo., intere;;e;; de la ma}'Oría. ~- donde antes se lernntahan
pocilgas!' madriguera;;, :e•e establPcieron vías u.ecomnnic-ación para encauzar &lt;-1 tráfioo, regularizando el movimien to. Así quedaron abierta~ mucha.,;
&lt;le nue~tra~ calles priilCipales y la que ahora nos
ha t1au.o materia para este artículo.

CALLE DEL MIRADOR DE LA ALAMEDA
Acera poniente de la manzana que desaparecerá.

también por otro sitio (el callejón de la Ci&gt;ndesa) santilicado por una anécdota. popuhtr-la del
encuentro &lt;le Jos hidalgos que ca,minaban en coche y entruron por los extremos del callejón, encontrándo;;e frente á frente sin que ninguno quisiera retroceder, por considerar determinación ta11
gra\'C como desdoro de su nol&gt;leza y alcurnia.
L,1. estrechez del callejón no permitía el paso de

,u totalidad para establecer en la plazuela que se
forme, el Teatro Nacional.
1' uestros grabado,, repre3entan la.5 casas y manzanas referidas, tal como pa;;ar-án á la hi,,toria.

FRAGMENTO DE LA NOVELA

"fDOLOS ROTO S "
~

Ultima d e Díaz Dom(ngu,z.

Alherto Soria recordaba siempre con di,,cru,;te,
los día~ de incertidumbre y dolor que sigu~eron
al término de sus e5tuu.ios tilosóficos. Xece.sitaba
en esos días elegir carrera, ~egún los deseos de su
padre; y ante lo difícil &lt;le aeertar en su elección
mantúvooe un buen e.,pa.cio &lt;le tic,mpo in-esoluto.
AdiYinaba, merced á ,;u inteligencia clarísima, lo
dcc:isiro y grave del moment0. Otros de su misma
edad, compañeros ~uyo., en los banco,- de la escuela, tranquilo~ é indiferentes nor inc81pacffi de reLa. iniciativa del E&lt;'ñor Secretario ele Hacienflexión. descuidados del pornm.ir, ,;;e disponían á
da. sobre empleo .de diez millones de pe.,oo en
tomar,
al menor impuL,o extraño, por e:-1 atajo más
obras y mejoras• que reclama -la cultura ele la capróximo, así como tropel &lt;le sufriu.os corderos
pi~al. comprende, entre flls capítulos más i-mporobC'dientes á la voz y al carndo de w1 pastor irnotante;;. la prolongación &lt;le h1 calle del Cinco de Jfarante .. Yíctimas &lt;le un si~.tema &lt;le enseñanza: toyo hast.i ~anta l8ai&gt;el. la formación de una plado rapidez, con el que ,:e pretende madurar cerezuela en el lugar que ahora ocupan las manzan,•s
hroB v pulir inteligencia,:. rnmo ;:e mueYen máquique 10epara el callejón de e,,e mismo nombr-·, :· l:1
na3 por fuerza de elec:tricidac.l ó vapor, en casi toc-on.~trucción del Teatro Nacional en la p'.,1í:1wta
do~, precozmente amaneradog. era ya impo;:ible un
referida.
de.-arrollo na,tural, am1ónico v 0 ereno. CondenaPara la cjecuC'ión de mejoras tan necc~arias f''l·
do~ á l'.1- fatiga prematura, ·e n ello,, eil germen
ra el embellecirni&lt;:nto &lt;le la ciudad, habrá, tocbpnmordrnl, J)Toducto de la he1-encia y el medio,
vfo, que borrar las huella.~ de muchas trarlicione":
germen en cuyo regazo van la-&lt; aptitudes y enerel colisoo &lt;le la ca1le de Yergara, co11Yerti&lt;lo ahora
gías de cada individuo. había muerto ya bajo un
~n e2~ombro,, pero que aún nos recuerda los tiemfárrago de influencias contradictorias. ·ó en balde
pos de ~u L\.lteza Serení,-ima, las vieja, impresiotrata.ha de c1'i,•cer, permitiéndo-,,e de cuando en
nw artísticas y toda una historia de aventums,
cuando
alguna _protesta efímera. l"no:;, los más,
CALLEJON
DE
SANTA
ISABEL.
desaparecerá para siempre, y ;por el sitio en que
e;,c_uehaban
y seguían resigna-dos un consejo cualDesApq_recerá
por
completo.
antes l'e levantaha el teatro, rodarán rnuv en breqmera;
otros,
los meno;;, y de estos pocos era AlY•e loa carruajes, profonando cenizas que á mu- un coche al costa.do del otro; )' los hildalgos-que
b~1io.
caían
en
confu,l'ión y duda, sin atinar, casi
chos parecen sagra,u.a;;.
según el dicho de concienzudos croni,;ta.-:; no llemnguno de ellos, la carrera mejor avenida con sus
La futura avenida Ml Cinco de ::\layo, cruzar-á garon á ,dirimir tan raro encuentro á tajos y man- gustos é inclinaciones.
dobles - permanecieron
En el seno de la familia Soria se discutían oon
allí t1-e.,; día.~ con su,, no- frecuencia las probahilida.des de éxito feliz de caehos ha.,_ta que ht autori- da profesión en particular, pero nadie t01IDaba en
darl hub0 &lt;le convencer- cuenta las aficiones mismas de ..\.lberto. Su padre
los de que debían retro- e~otaba por la medi-cina ó las matemáticas· su tía
ceder y salir pJr donde materna, la tía Dolores, estaba sólo por la~ mateentraron.
máti&lt;:as y hacía ascos á la medicina como á un
P ara la prolongación ~licio J?0r demás plebeyo. Entre tant~ Alberto, el
de la a1·cniJ¡t ha:ita San- 1.1~1co mtere.sado, no mostraba amor decidido por
ta li,abt•l tendrán proba- m:1glli?-o de e~s estudios y profesiones. Sentíase
blemC'ntc. que rlerribarse mas bien_ atraido hacia el e6tudio del derecho, en
las oasas 11 y 12 del ca- parte ~or ser la ciencia del derecho la preferida
llejón de Betlemita.s, la de su tio paterno, el pOllítico de la famili~ llama2 de la Conde.3a, el mu- do Alberto como él y á quien él a.doraba, en parte
ro de unas caballerizas 1)0rque en la profe&amp;ión mirnia del abogado algo le
que quedan al frente, y seducía. ~o le :,educía el e~tuc1io mismo del &lt;lelas números 2 y 3 de la rec,ho ni el de sus fuentes históricas. Lo seducía
rnlle de l:lanta kibel.
al faz menos científica y rná8 brillante de la proLas n.anzana.~ que li- fesión de _abogado, idealizada por la figur-a del
m ilan las calle-P- del 1Li- abogado trmnfador en causas célebres.
rador de la AlaJ!Ileda y
X ada le parecía tan glori°''° como encadenar á
Puente de San Francis- los adversarios, le~·es y jueces. con la cadena de oro
co, la Aveniu.a de los rle la palabra bella y el ge~to noble y persuasivo.
Hoonbres Ilustroo {}:t:a- E~te parecer iba en su alma licrado á la emoción
riscala) y la de Santa más profunda v turbadora de su ~do-lescencia : emoCALLEJON DE LA CONDESA.
Será crnz'ldO por la futura A venida del 5 de Mayo.
I sabel será.u arrasadas en ción experirne~tad-a cuando fué á un teatro por la

•••

primera -rez de su V'ida, y pullo ver desarrollarse
en la escena, majestuoso y deslumbrador, un drama perfecto. Los períodos hamnoniosos y correctamente &lt;leclamados, el ai&lt;lemán sobrio y feliz de
algunos actores, los gr.itos dolorosos de los perso-najes toonai&lt;los de la vida real, eil centelleo de las
1111ces y las joyas, y los aplausos de la multitud le
turbaron hasta dar á su fantasía la ex-altación de
u.na embriaguez violenta. Aquella noc:he le fué
imposible dormir, los oi~os llen~ con ~as pa1pitaciones de todas sus -arténas, los OJOS abiertos en la
sombra y empeñados todavía en representarse los
episodios más notables del drama, pensando unas
veces en los actores como en entes casi divinos,
ccmsiderando otras veces al autor oculto de aquella urd-ionbre de verda&lt;l y poesía, desarrollada en
la escena, coa.no una cima insuperable &lt;le grandeza
y de gloria. Mi.11 sentim~entos nebulosos despertó
esa emoción en su alana cerrada aún de adolescente. Pero A-J.berto no supo leer ni siquiera adivinar en su emoción el secreto de su destimo. Y por
muoho tiempo después, al recordar su tumultuoso
estado de alma de aquelJ,a noche, lo atribuía á veleidad oasajera de &amp;U temperamento 1II1presionable.
Deseando, por una parle, acabar con sus viacilaciones infi.nítas; queriendo, por otra pa~, huir de
las estériles disputas provocadas por esas mismas
vacilaciones en el seno de su -familia, decidió en
uno de .esos arranques ,p eculiares de los ca:raderes
incoorupletos, débiles ó eniennizos, abramr la profesión del ingeniero. Sin darse ouenta exada de
lo que habí-a -pasado por .él, se encontró irremediablemente en~olfado en el estudio monótono y
frío de las matemáticas. No faltó quien le infundiese esperanzas y aliento: muchas voces optimistas le hablaron &lt;le un por:venir muy próximo, lleno
de cosecha a,bundante reseIWada á la ingeniería.
En efecto, por el país en oal1JI1a pasaba un soplo
regenerador careado de bendiciones y promesas.
Nadie guarda&lt;ba miedo al espantajo de 1a, guerra
civil, como si ésta no pudiese volwr de nu~o á
transformar campiñas prÓ&amp;peras en desiertos, y
ciudades florecientes y ricas en asifos de mendicidad y montones de escombr&lt;Y::!. Muchos se crefan
en el principio de UD'a larga era de bienandanzas,
y esperaban, como fruto de orden y paz, el nacimiento de nuevas industrias y nuevas riquezas,
á cuya fol"Jllación y adelanto contribuiría, más que
ningun otro, el ing-eniero C()IIl sus luces.
Apesar de todo, en el curso del ,primer año, eu
esfuerzo de voluntad se rompió más de una vez, y
á oada rnptura vivió momentos de dolor y días
pálidos llenos de tristeza. Su -manera rigurosa de
concebir el deber, ayuda.da luego ,por la co"tumbre,
venía á ser el solo aguijón de sus bríos. Trabajaba &amp;in entusia..."1Ilo ni amor, no consi-deran&lt;lo sus
estudios como destinadúS á embellecer y fecun&lt;la.r
su vida, sino como simple tarea indispensable y
enojosa, al fin de la cuaJ emprendería otra &lt;liferente. .:lin embargo, estudiaha con tenacidad heroica, dejando pasar la juventud _grave y rígi&lt;la,
como una virgen privada de risas, cantos y besos.
Sin ligerez.as amal&gt;les ni oalavera&lt;las ingenuas, su
vida se desliza,b a como ,austera vida de monje en
la estrechez de los clruustros. Sus labios, resueltos
á conservarse puros, rechazaban el bebedizo de los
a.mores fáciles. Y fuera de doo ó tres runigos con
los cuales, de tart1e en tarde, .gozaba de grato esparcimiento, nada le distraía de i;:1.1 em~ño en terminar pronto y bien sus estudios.
La tensión de su voluntad la sostenía el señuelo
de una J)Tomesa. Su padre Je había ofrecido enviarle á Europa á coronar su carrera. científica, ganando en lo~ grandes centroo del v,iejo mundo mayor suma de cienicia, y preparándose. por el solo
hecho de cruzar €'1 oceano, un éxito más feliz, como
creía y ase,gui,al&gt;a candorosamente el viejo Soria.
Por fin llegaron los últimos exámenes, y con ellos
aproximase el momento ide la partida. Soria, pasados los exámenes, experi!l'llentó un bienestar infinito, como quien se ve libre de una obsesión ó de
una ~ran pesadu.IIJibre. Su voluntad, como después
de largo encogimiento, se desper-ezaba fuerte y gozosa. Y sentíase tan ágil, desembarazado y lleno
de confianza, como si ,,e haillara en el ,erdadero inst~n_te oportuno para dar 1111 objeto á su vida. Su
&lt;lil1,!!'encia anterior $e le aparecía como simple deseo de llegar pronto al descamo, y su austeridad
como treta de refinado para mejor saborear todas
las delicias .,.. blanduras. Durante muohos meses,
desde ant'es de emprender vi'aje haista después de
su llegada á París, la primera ciudad en la cual había de fijarse á compietar sus estudios, vivió en el
tnás Profundo re-poso. Desa-parecida la ten.sTón de
su volun,tad, la alegría de vivir, que hasta entonces

había pasado cen:a &lt;le él como un torrente .mudo,
empe'ló á conq•u istarle. El torren.te mur.muraba,
canta.ba, convidándole en sus cantos y murmurios
á beber de la onda ter3a y fugitiva. Y sus labios,
llenos de juventud, se inclitnaron -sobre la onda como una flor sedienta.
:Mientras la vida se le insinua,ba, amable y risueña, en s:u alma despertó, á favor del reposo y del
medio parisiense, un germen dormido. Y del germen brotó, derramándose como savia. invisible por
todo el sér i-ncontaminado de Alberto, una iuerza
nueva que carda vez más afinaba sus ojos, afinaba
su piel, a1inaba sus neI'ViOS y le hacía buscar, casi
á pesar suyo, en los séres y las co.sa.s, la graoi,a y la
harmoní-a. Aquella su emooión turbadora, ex,perimentada de niño quando fué por la primera vez
á un teatro, se renovó más clara y á menudo, revelándose al fin como un instinto, como un sentimiento irresistible, nacido con él, indispensable par.a él, sentimiento vivo y delicado de la Belleza
harmoníosa.
Conocía de antes algunos de sus compatriotas
residentes en París y dedicados al estudio: médicJs
en su ma'Vor parte, raros i-ngenieros y unos pocos
artistas. Entre sus compatriotas no cultivó " Fostuvo oonistad verdadera si-no con Emazábel, médi&lt;:!1\
.'· !¡.:lesias, arlista, pintor y oocultor á la v,~z, ::;.mdenado á sucumbir dos años más tarde é:n p:l~na
e21peranza de triunfos. Igl~ias y un joven argentino amigo de I glesias, llamado Canes, pintor y
discípulo de Laurens, fueron los camaradas predilectos de Soria. Con ellos visitó los sitios más
frecuentiados de los artistas, los t alleres-escuelas
los grandes museos y las exposiciones ocasionrules
de escultura y pintura.
Semejantes excursiones, en los primeros tiempos las hizo, ó creyó hacerlas, con igual placer con
que hada excursiones {¡ los a,lrededores de París ó
visitaba las casas de curiosidades, regalo y diversión de la ociosa gente bulevardera. Pero poco á
poco se marcó su predilección por las excursiones
artísticas, v en estas creció ,de un modo casi na~ipable el caudal de sus ideas y gustos estéticos.
El grano de oro de su a:mor aJ. arte, pTimero apenas per~ptible como diminuta chi~a de luz, muy
ligero alcanzó las proporciones de filón rico y profundo. Soria saboreó pronto una a,legría nueva,
la alegría de conocer, con sólo echar una ojeada
sobre un mármol ó una pintura, los ;primores y excelencias de la. obra, y se ejercitaba en ai&lt;livinar,
así la escuela á oue pertenecí-a la obra como también el nombre del artífice cuyas manos movieron
el nince.l ó encerraron en la piedra de la estatua
la llamfl de la vida.
C11ando ou:iso reanuclar ·la interrum'O'ida labor
de sus estudios de matemáticas, advirtió y pudo
menir en toda sin .ma.g nitud el cambio asombroso
realizado en él por el hecho de vivir en una. atmósfera de arte. Conoció tristezas é incertidumbres
análo-gas á Jas que ha,bía probado en los penosos
principios de su carrera. Y en ese esta,do de alma consideró como una fortuna loe; obstácu1os que
Fe oP'Usieron á su a&lt;lmisión en la Escuela Central.
Todo extra,njero se tropezaba con esos obstáculos,
v -para vencei-los debía dirigirse al ministro de
Instn1cción Públiea francés y reclrurnar ,la intercesión del renresentante diplomático de su naís en
Frn.ncia. Pero Soria en vez de combatir las difi&lt;'uliades v ;vencerlas, más bien lae exa~eró. asién&lt;lose de ell-as como de un ánCOTa, valiéndose de ellas
coJl'lo d~ un rrrerexto. para no turbar su vida cómoifa. v feiliz de curioso de arte.
Al cabo de un año, a.nenas había oído en la Sorbona lai- con:ferenciais de un profesor de álirebra;
v si estaba muy atento á las expliCllciones del nrofesor al dejar el anfiteatro las oohaba en ol vi&lt;lo.
para' no recor&lt;lnr r:-ino J.as obra,; recién admiran as
en TY111,eos v talleres: cuadros hermosos y nobles
es&lt;&gt;n1turai:. ·
Sin f'mhiircro, b~io su caJma, en a1)aTiencia dicho!'a. nncía r1e cuando en &lt;'nando 1.m vairo rernorrlimiPnto: va~ repre&lt;'e:ntaba. con tristeza lo inútil del
esfuerzo· contim10 de HlS larg-os añ111S de eQtudio ;
"i:t nensaha en lo q11P su nadre. ronfiado v bondadoQo. PStaba e¡:nnnndo tal vez nf'l hijo ausente.
En la romnañía dP falesias y Cal1e;;. y PO'l" su género ele existPnda. hubo de conncer 4 muchos artiF-tiis:. Pntre e-llos á nno 011e sobTf' él f'if'i-eió 11na
influenria indiccutible. Se 11arnaba J ooé Ma,ITT-iñat. Era uno ele e,Q~ hnmbreQ de talento no m11v
i:rrande. pe,.n rl" volunta,d ,prodie:ioF-H. oue van deia.n do nor donne paF-ail'l una im-presión de fuer,:ii v
de salud. con la &lt;'ual dominan v subyugan. Pintor. joven cmno de un~ treinta añ()S. nacido en
Cuba, de padres españoles, estrecho de frente, ce-

Domingo 19 de Mieyo de 1901.
jijunto, y ba,stante seco de carnes, desdeñaba muchas cosas: desdeñaba el oro, desdeñaba la mujer, desdeñruba las letras, desdeñaba la polític-a.
En él no cabían sino dos iéjeas, dos pasione,.,, doo
fanatismos : la in-de-pendencia de su pafa y la gloria de su arte. Su amistad fué para Soria corno
un baño de energía, .Y en Soria completó la obra
de muoho ante;; inicia,da por el medio. A poco
de conocene, ya eran verda,deros amigos. Y como
J o;,é ::\fagriñat se hallaba m vísperas de realizar
uno de sus mejores sueños de artista, el viaje ele
Italia, cua.ndo llegó el momento de partir, nada
le fué tan fácil como llevan&lt;l de compañero á su
nuevo amigo Alberto Soria.
Seis me3es duró el viaje, la peregrinación artística de ciudad. en ciudad, ccrrno de santuario en
saniuario; seis meses llenos de luz, vividos €'Il la
S9b&lt;rrada comunión de un mismo ideal de belleza.
A la curiosidad noble de los dos romeros no ,;e e~condió un solo punto en donde hubiese florecido
una escuela de arte, ni la menor al{lea en doncl.e
rnn ru-ma de ar.tista hubiese dejado alguna de $ns
vibraciones más puras palpitando eternamente en
el fresco ó en la tela, en el baiorrelieve ó en la
estatua. Pero sobre todo, Florencia 1os turbó los
,
'
mareo, con el oceano
de esplendores de sus i.nfinitas
obras maestras, con su.i mármoles y bronces alzados entre c~ricias de sol bajo los pórticos, en las
plazas públicas, en las "log-g-ias" anahuro:;as y clar as, con sus ma'.}'ólicas suspendidas de los frontones de edificios vetustos, como sonrisa!'l de áng-e1~ extraviadas en un rostro severo, con sus palacios Henos de anajosta:d, cuya gracia y hm•monía se
funde en una atmósfera aleP"re v sutil en un cielo azul, delicaido y vibrante.
'
Florencia despertó las últimas rebeldías del ¡, 1ma de Mria y determinó el cambio de éste. El
punto de partida de su transformación fué un
,pensa_mient~ sacrílego acaráciado algunas veces por
él baJo la cupula de la Sa..,o-restía Nuova entre los
ricos mausoleos de los nfédicis, mientras ad.miraba
como en éxtasis la célebre Noche de Miguel Angel.
Ante aquellas figuras no acabadas, tales como un
tesoro aoena~ presentido de formas beUas y líneas
poderosa~, &lt;lió~ una vez á pensar si nadie podría
&lt;lesentra~ar la idea y completar la obra i nclusa de1
maestro mcornparable. Después de relampa!!"llear
en s~ alma, ese pensamiento no se extinguió d~ improviso como el relámpago. Lo asa:ltó varias ve~' lo persiguió, lo dominó, lo poseyó, como una
m~agen de voluptuo,siidad á un débil cerebro de eremita.
Años más tarde, al recordar esas reflexiones que
le s~g,erían las obras no aca:badas del maestro, las
co~s1~eraiba, aiverg-onzándo,se de el.tas W1 poco, sacrilCITTo. y ~ocura. Sacrilegio y locura le parecía
tocar, smuiera con la imaginación aquellas formas. "Mejor están así, nensaba. :hfejor están así
en su crepúsculo doloroso; quizás más bellas, se~~
ra~ente más "'Uras. Semejantes á flores entreabiertas, vivierndo en larte la 'Vida gloriosa tde la
º?l'l: acabada. en parte escondi-clas aún en el misteno 1mpenet:able del tr?zo de mármol sin pulir, parece co.n:io s1 esas creaciones del mayor de lor arti~tas hubiesen tenido, por un momento concieneia
de su perfección futura, y en el supr¿mo orguÍlo
de su belleza, se hru.bieran quedado en los umhrnles_ de la vida, temerosas de ser profanaidas, y ilesdenosas de me:z&lt;&gt;larse con la fealdad inquieta y vann
de los hombres".

CUENTOS NERVIOSOS
POR

Carlos Díaz Dufóo.
~orrectamente impresa en Barcelona, aca1ba &lt;le
salir de lia~,prensas &lt;le J. BaUescá y Comp. Sucs.,
una c?'leoc1on de cuentos, que su autor ha llamado
"nerviosos". La edición :fina, elegante y en excelente papel, se recomienda por su parte maiterial.
La obra se ha.lla de venta á
CINCUENTA CE:XTAVOS
en 1~ Libreri~ ~e Bouret, calle del 5 &lt;le Mayo, Librena 11fiadrilena, calle del Coliseo Viajo 1 d
Mauricio Budin, calle de San José el Rea·] ' ª le
.:, 1 Ed't
' Y en ª
oasa ue
i or, ca,~~e Id.e San Felipe de Jesm;,
Se ven~e . tamb1en en la Administración de
nuestro diano, ~ donde se reciben pedidos para
fuera de Ja capital.
'
LA OBRA V ALE CINCUENTA CENTAVOS
EN TODA LA. REPUBLICA

�..
Domihgo 19 -~e :rtiayo de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL
AÑO VIII--TOMO I--NÚM. 21.
~

: LIO, JU.FA.EL :&amp;EYES ltPINDOLA.

MUNDO l'tUSTRADO
MÉXICO, MAYO 26 DE 1901.

Subaorl¡¡ct61' mensual for41'e0, I t.11..
IrJetn, ídem en la CapUal, 1.-,
Gerente : .&amp;.NT01íl0 011TAL

ESClJ'CHABDO,
Cuadro de .l.lma-~a4ema.

............. ¿• cuántos

dedos son éstos?
ACHILLH-FOU LD (Mlle Georgu),

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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Domihgo 19 -~e :rtiayo de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL
AÑO VIII--TOMO I--NÚM. 21.
~

: LIO, JU.FA.EL :&amp;EYES ltPINDOLA.

MUNDO l'tUSTRADO
MÉXICO, MAYO 26 DE 1901.

Subaorl¡¡ct61' mensual for41'e0, I t.11..
IrJetn, ídem en la CapUal, 1.-,
Gerente : .&amp;.NT01íl0 011TAL

ESClJ'CHABDO,
Cuadro de .l.lma-~a4ema.

............. ¿• cuántos

dedos son éstos?
ACHILLH-FOU LD (Mlle Georgu),

�Domingo 2G de )layo le 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO
DOllllingo 2G &lt;le Mayo de 1901.

CARTAS A URBINA.
-&lt;::::,..~,&lt;::::,.

(CülH.:LUYE}

LAA vrim&lt;'rn~ hoja~ del libro ~on "manchas'' de
París, t·cHno lo,- pintor&lt;-,; dicen, •·total(.'S'' de la última E.,pO&gt;'ic-ión. ''gloria. de los ojoc," como dice
--el poda: artÍ&lt;·nlo,, p;morá.mi(·o,; á tra.vé;; de ouyas
línea,, :-.(' mtrel'é la mar &lt;le ánguln, y currn-. de pimimicle,; y lwmi,.ferio,., de gri,-e-. y oros, de .,;mnbra &lt;lifn&gt;"a e.,triada de luz que constitnye el a,&lt;
ped.o d1· e,,te Parí,; qui' h,a&lt;-e -indelini&lt;lo. que h,ke
.infinito :-ll pt•rp&lt;'tuo 1·&lt;'n·o •de bruma. Y cuando
c•l viajt•ro dc,,-ei&lt;'n&lt;le ele la torre Eiffol, ( el penacho &lt;le ( \_n-ano ele Parí~) es para bu:l&lt;'ar detalle,,
de art&lt;&gt;, para mNt•r,.e !'n 1m :,;urnario dorado y elcg~n~.e de la e•voltl(·ión artt-tiea &lt;le Italia. para medir a un e"Ntltnr &lt;ll'l tamaño de fü&gt;din grande l1;1-t'.1. en ,;u~ er~·or&lt;•;-- haric•11&lt;lo_. por eierto eon ex-qnis1te1:t'&gt;- &lt;le &lt;·r1tc·rio im·apaz de pedantería, el nHÍ5
acertado juü·io 1¡ue del in,ignv y ohsc·nro escult.or del bloque de Ralzac "e ha hecho ha,-ta hov.
Y (:()lll0 no hay C0:-a que ~eduu·a mits á esto.s
a&lt;loradore,- de la ~11.·31:ia, que ,-011 Jo,; p~N.1,, q1ll' la
fuerza ( que t·nantlo e-tá al servicio de la inteligt•n&lt;:ia. t~ también una belleza v tambitn e;; una
gracia) nue,tro pe1,egrino -:e nwte entre los anofoi;ajom"" de _\ méric-a Y tci,do Jo elh:nentra digm~ de
alabanza, y rn:-i todo digno tle a&lt;1mirac-ión y puede que razón t&lt;&gt;nga y la ti&lt;.'n&lt;:- de seguro y no sé
por qué ,e tk"::"caría que no la tm·iera tanto.
Las líne,1,- con-:agrad;i,; á O,ear Wilde, el p()('ta
estigmatizado :-obre quien hizo llover la soeie&lt;lad
fu&lt;'go de ,·ilip1mclio é il-,11.1ominia como el que cayó del eielo bíl&gt;lieo :-:obre i:;oJoma, son magníficas
de pit'!(la1l y :-erera tri-teza. Tiene en él fr~e~,
Darío, c¡nc 1mm-tran ('orno .su fontashl á pc&gt;-.:ar ~le
l:lus ~ig,mte:;¡_·a,- ala~ condorina"' no sale de la atmó::-fora de la r,1zón ~· tle la realidad y que no es
cierto &lt;¡ne la genial idea poéti&lt;:a, el e.-tro, que loil
académico,: di1·en, -,ea una enfermedad de la mente, un,i vt":iania, -:ino una afirmación extraordinaria de la facultad de percibir lo bello. Tiene en
e-5C juicio pensamientos suprema.mente hermosos
como é-"te, que :-erá lo único que del libro cite yo,
pue-to que, rechwido á fragmento,:, lo haría entrar
t.o&lt;lo en el prólogo. ' •Wilde no comprendió sino
muy tarde que los clones sagrados de lo invisible
:son depó,;itos que hay que saber guardar, fortuna., que hay que :aaber emplear, altas misiones que
hay que ,-aber c11mplir".
Y a,-í vive París Rubén Darlo y París vive así;
de la Expo,;iciún á Krnger. de i:;wedemborg it Sach1
Yaco, de -la Opera á "la Boite á Fursy", de Lohengrin á los 'rrabajos de Hércules, del abate
E~tourneau á ''la belle Otero"; de un sermón de
Bo,-;;uet exclamado por ~Io1met Sully á una "com1plainte'' fnnero-porln0i,o-ráfi.ca del "cabaret &lt;lu
nea,nt". Y to1lo esto t&gt;e refleja, no con precisión
fotográfica, ,:ino con venlad ,de Yida. y de poe-sía en
el libro del poeta; á fuerza de ver risueño y "&lt;:harm&amp;" á este París que lo ha fascinado y hecho suyo, que lo ha hecho su mosca de oro en una telaraña mara.villo$amente irisada por la luz de un sol
que parece el lustro que alumbra la escena ,de la
eterna comedia, i:e ha vuelto pesimista; 'Y suavenwntc y con fa. "noncha:lance'' de un ''&lt;lilett~nte·· pone en su honda. esta piedra: "como ten ero
m11y ])()Ca vida. social tengo todavía el mal gusto de
e:eer. en Dio;;, un Dios que no está en San Sulpioo m en la :M agdalena y creo que ciertos sucedido.-, c-omo lo cl~l Bazar de Caridad y la singular
muerte de Fehx Fam·e, son vagas señas que hacen
lo,; guarda-trene,, imi;::ibles á es.ta locomot.ora que
va con una pre,-ión de todos loo ,diablos á estrellar1::-e en no ~é qné parN1{m c1e la hi;;t.oria y á &lt;:fü•r
en no 8é qué abismo de la eternidad''.

***

;, Será que nurAro poeta. encuentre que lo que
li~a. y apriet~1 en 1m haz &lt;le placrr y dC' gn,-to to1da,, ec--:a,; üi,-írnhola:s rn:mif&lt;'~t.wioncs d&lt;•l París
que tanto ama. ,-in emhargo. e,, un :;igno misteriot-0 que l'!'"i•&lt;1e en Ia. .-ombra. y tm C'l ma,l y que un
"1fané 'l'ek(.] Farés", rrlampag-iwa, invi,ihle C'll
las ll&lt;X·h!':-' ele la moderna. Bahilonia? Lo cierto
eB c¡u&lt;' &lt;le impro,·i"o c1C'-'l'rtó del Parí,- de 1~1 Expo,:ición ( und ro.sa mon-.trnosamente ,admirable y lo&lt;·a., &lt;'(lomo un laberinto de gemas que fulgurarnn,
rieran y cantamn y a,l mi,-mo tiempo ordenada v
armoniosa cual una sinfonía de Beethown) y ]111yó á Jba;lia. Tuvo razón. A IiJailia. i-e debe· liuir
Fiempre; Italia es al refugio divino de toda. alma
on pert&gt;p-inarión : todo hombre que tenga el e.,tigm1a cfol amor á lo bello en t-11 frente o&lt;lebe ir allí

EL MU:t-fDO ILUSTRADO
debe aha-ntlonarlo foclo por ir a,llí, &lt;lebe ir á oír lo qui:,.tadorc~·, de Sor-0 M. de Heredia a1 pa~r &lt;:}
que Italia le &lt;fü:e, peg-ando todo al e--píri,h1, todo Eeufülor; no e,-pañol porque tenéis el estro demael i;cmtimien!Q al c-orazém de la di0t,a,. y an..'&lt;1nltar- .-..iado c-repu~&lt;:nlar y o.1mpuoot.o &lt;le demasiado tomla dC'rntarnc-mte y ,;entir el ritmo ..orpren,lente &lt;le pli&lt;·ado, mati&lt;-e", par-a. que pueda .ser su me-dio navida en c¡ue la naforaileza y el art,&lt;• riman en tura! el &lt;le Jo,, oolore5 franco., y ailtos que ama ¡11
nn pcw.•ma ,-in fin.. . ¡Oh! ltia.lia, Ita,lia, -m:ulre mn-:a e,-pafiola :, que tienen e,l .don &lt;le irritar á
&lt;le tula poe,,cía, &lt;le:;.pO&lt;Ntda. ele todo an,-11('ñ0, Yit-iím nut•,tro e,irnio amigo Santiago Rusiñol á t,uw►.;
de amor ,y de bel1leza apenas e4re&lt;:ha&lt;la cu.mclo pit..; t()(fo,, ]o,. días pone, sin embargo, el )h;,lid.t-.-rnnt'&lt;·ida &lt;•ntre 1&lt;18 brazo.: .. . !
tc•nánco ,-u &lt;-opa. &lt;le oro blaneo y de azul en(enRnh&lt;&gt;n Darío entró á Itali.i. como i,;e ch•he entrar, &lt;lido.
c-011 la dt&gt;vo-eiún i11gem1a111ente pa~ana de• un e,itúsí. ,,oi., amerieano pan-amrric-ano, porq11t' Pll
lion. ik~pue"t,&lt;i á arrodillaro:e en lo:a: ('ah-ario,, (:on- Y1w-trth H'l'"&lt;•-• t·uamlo ~e l&lt;M ~s.cucha atent.a.nwnwrtido,: en T,1bore,;:. ante Je-; Cri,;,to,--Apolo,-;. an- te i,:111c•1rnn n1mores 0&lt;·eánieo¡,, murmurios &lt;le ,;p)te 1~1- ma!lom1,, y Jirio-: ,de Angéfa·o. nardo,, de Y,1,, \' lm1mulo,- de ,:.atamta$ andinas, v si el CÍ,;rn,
Boti1·1•lli, rn,fü, de ternura dr Rafa.el. dt' dolor ,le c¡iw ·&lt;·• nHAro p.íjaro herá.ldico, boga· ,-in ce;,ar &lt;'&gt;!;
J )oh,i, (le Yit1a {le An&lt;lrra del ~m-t-0 y &lt;ir C'-ielo ,le Y1H-,.tr,1s fa¡_ro,, heléniocs en bul:'ca de Leda, el
fü,l]ini. .•h í hizo: t&gt;l arte en Italia: wnmlo mi~ eondor rnl'll' t1'ija.r á grandes :-alto,;; alados (fo tile!"torP", Je fué c,omo un diamante belmlo fat·eta ma 1•11 eim,1 1•n nm,tra., e..,;trofa,- Épic,1,,; sois a.;1eá f1aN•h1. luz á lnz.
ri&lt;·a-no por la t•xuberant,ia tropical de vuestro tt•111Emp1•zó á rezar ~u m-ario de poeta, por G(•no- p1·_r,1111t•nto ,1,l travé._ del cua1l :,;enth lo bello, y
Yn, 1'1.,a, Homa, Xápolt'-'-. . .
.\llí lo dc•jé yn á -..o:s de tod,1., parte,-, como solomo,, ,-crlo l&lt;Jti ametra,b {le e.,te .libro m.1 611.nífa-o; la., cuenta., ele oro rie-.ino0 !por na 'Íac-iil idad can que repercute I'!\
Je pae;an, Jent.ampnte il(·.iric-ia,da,, por 11~- dt'd11,. Y111·-tn1 lira 1mlieordp la. nn'1;;ica de toda la lirn
En tod,l;; pai1t.,., &lt;lite ,dg-o_. (le.,1mé., de tanto,. y humana Y la 1·onYrrtb &lt;'Il mú,i&lt;'&lt;'l. \'Ul½tra .. .
tanto,-, qne ,-e oirá ,-.i&lt;•mpre, porque &lt;kja hablar [1
Yo, m; &lt;¡tlt'réi., :-er •le nalli&lt;'; la:- únioas palal,ra..:
,-u alrna. . . ¡ ()ué bit·n tran,mit.illa al Jp&lt;:tor J,1 de pro-a qne he enc-ontra:Jo r.n "Pro,-a,, profa1rn,._'7
nrnm,·illcHt fri,,kza. ~- :,i)eneio de Pi., a, e-1 gran .,.,n nn ··a,lzo l'l puente y me encierro en ,1ni t,m·~
.. c&lt;1111p:i-~.rnto" ue m;'trmol cu_rns tu·:11\ia, .- on fa ll' ,marfil .. 1¡,w aprit•ta11 e] corazón : YChe:l á la
T9rre i,ndinada, el Bauti,-terio. d ])uomo ~- d hmn,1nitla11. n1hetl al pueblo nue,tro JY:l,lr,•. á
nli:-mo &lt;·ampn..;,anto ('&gt;Jl que p,n·c&gt;te c¡nL• oye 11no pt•,m· 1le Ynt•Ar.1, mano-,. 1de marqué.-, á .\mé:·i1·,L
JJOr dl1!.mte b, 1p•J,o..; d11l Dante y por &lt;1l'tr;í, lo, de 1nw-tra ·m,Hln•, á pt,-ar ,de vue,-tra &lt;'llrta de 11,11.uDio, . . . ¡(lh! &lt;·on qué piedad -e adora ,1llí &lt;'11 raliza(·iún 1·n fa. r!'púhlic-a. de ..\,pa-,ia y &lt;le l't•riaq1wHa tn•nwnd11. tran,-q11ilida1l la dt•-nwlt&gt;z y la k'c•,. Lo, 1pDt•ta,-, ch•hen sen'ir.,e de "n lira. pam
pnhrew &lt;le M¡n&lt;'l ~it.io &lt;lecomdo de ¡,;o,mbra, &lt;le &lt;·i\'i:liz,1r. para domeñar mon,;.fruoo, para J.leY.1rl,1,
fn&gt;;;(•o., de Uazzoli y tle Oreag-na, de rdiqnia~ de t•n po- -..u_rn ha·,ta la eima. en 1Ja mont.aña. .-ant:1 t!ll
,-;epuk1\•,.. y de un mmHlo de hi-toria y prw~ht. .. que ,e atlorn t·l 1'&lt;leal.
¡ Y &lt;•n Homa . . . ! La Roma de Rnbén Darío, .
7usfo Sierra.
e~ la Hmna de~! Pontífke, e.,; h1 lfoma de que tonu
pc.,-e-:ión Pedro f'll el Circo &lt;le X erém de ''(2uo Ya(li;;", ~1llí mi.-mo, quizá", do11&lt;lc hoy ~e lt•ranta la
zaúli&lt;·a t,i-aratla. &lt;-on !~1, giga:nte.-(•a eúpula •ele )ligue,!
s\ngc,1. . . Las protc,-ta,:, las ro.-crrn,:, la,,. ne~acio11L1, ante e-e diYini:;mo hierát,ioo que forma hinLlq::ó la noche, d&lt;' un cielo ob,curamrntr roque &lt;·on Ja,; ,mi,-eria;; y la;; naqurza.,; má, tri.--te, &lt;le
ila hnmanitlnd se dit-;iparon &lt;:m111&lt;lo tocó eon labio~ jizo, ,,in una nífaga de luz, sin un destello, envolre,erentes •·el anillo del pe:;&lt;&lt;:Hlor''. Tiene pala- Yiernlo á la. t-iudad en una niebla espe,a que ra.,l,ra.~ ene-&lt;Lntadora.s pam León XIII, de admi1'i1- gahan &lt;:on trabajo los focos elé&lt;:trico,;.
Había &lt;:aído &lt;:opio,-amente nieve, durante todo
('ÍÓn, _de ~rn1or; tanta gallardía de intPligenc·ia y
,de n1la. 'C1C'ntro del tran,-parente fona,J (1e a&lt;pwl el día, sobre la X neva Orleans; los parque,, la-.
cuerpo que pare&lt;:e una lámpara de altar en un plaza~., Ja,, ('Hile'$ ~ cubrieron &lt;le un lienzo blan~i;itnario oro todo, mármol t.o&lt;lo. arte todo, todo co; de,pné~ Yino la hela.d.i., cristalizando ai¡url
Ra.fa('I], todo )Lig,uel Angel, todo Pinturridlio. to- sudario, inmovilizamlo el agua en los surtidorl', de
do l'ánorn . .. fo ;;ecln&lt;:e, lo atrae. lo arrodilla. la, fuente,, cuajando imnen~os bloque;; flotanTiene rozón, el e,;pedáculo e.-; ,;oberhi() : e,-to~ te, ,obre la andia corriente d&lt;.&gt;l río.
Y aterido,., con &lt;'l mal de la patria, como ,;i tohombres &lt;le i&lt;leal en ilucha eon un mundo son la
ohm de arte (le Dio.,. ¡ Cómo be,,;a la;; manos del do a&lt;¡nel frío hubiese caí&lt;lo sobre nuestros e.,píriPontífice, manos fh1ídas, bendrei&lt;la, y trémula~, tu,, habíamos a(-abaclo por refugiarnos en el ( 'lub
manes hecha., &lt;1e alma Y ,ele bondad, c·uYa b-hln- ele la Pren,a, en "Canal Strcef', en la amplia
cura imrnwnlada se conÚnúa 3· ,e c-ompleta en la avenida que raracteriz,1. á la 'Poblaóón, dándola perfiles ele 1merto coomopolita, de gran centro humamí;;tioo bhmcum de ,la hoot.ia . ..
En Sápolcs, á oriUas del golfo de luz. de cuyo no, :-in fisonomía propia, un gran mercado ilnarífondo de zafiro viene y emerge ante Jo, ojo;; arro- timo en el que '-e reun~n todas las civilizacio1w~,
bado,, la füor &lt;lel arte antiguo, del arte eterno, J,I todas las razas, en un fondo abigarrado que la
flor de amor, e-nitre ,la tumba de Yirgilio y la tum- nieve había como desleído, como opacado.
¿ Por qué·, en medio &lt;le aquel remolino humano,
ba de Tiberio, entre lo,; oráeu!lo,; de la ~ibila y la.~
en
aquel hormiguero de hombr~, nos sentíamos
00.1,;1.ntola.s de Carmelina, yo he dejado al peregrino. .. J-untos lo encontraremo~ vorotra-~ y yo, en tan ,-olo$, tan desamparados, tan lejos, tan inmene,.t.as página;,, en Florencia, en Yene&lt;:-ia. . . Y -,amente lejo,::, de gent~ y cosas amadas? F ren¡oh! e:-pectáculo jnrompar.al&gt;le, el de un poeta te á la eintilant-e bocaza de la chimenea, viPndo
que transmite al mundo on vibraciones la perenne encender,,e lo¡¡ terrones de carbón, crujir, de-J1a1&gt;11g('-,-tión de ('l"'ill' co.;as en que !."l H ombre y Dio;; cer,e en cenizal', dejáoomos ir el pensamiento, la
han rirnlizaclo c'&lt;l;;i en crear belleza! )las 110 CT&lt;'&lt;iit- Yoluntad, invadidos por una laxitud aflicfo·a. por
que Rt1bén &lt;:,ibalga f'iempre en P&lt;'ga~: pie á ti1•- un c1e--mayo ele esfuerzos, mientras el coro ele la
rra. v ron la ri emla de :$ll eorrel lírico al brazo. ''il ciuclnd en fü,sta ascendía confusamente crono el
méric Péga,;.,,c au vert'' e-orno dec-ía c•l anee,tro rumor de 1111 mar lejano.
Hu~~· E-=t_e "yert" e.~ aqlú el rnmP._O de la ob~er***
Yac1on rc-ali,-.La, penetrante, exaeta, del medio ,-;o.:\,-1•Pndía aquel soplo de un gran cuerpo qnc Á
c-ial que el viajero atraYic;;a. Di&lt;·e lo que w, t0&lt;lo no;;otro,, ,-e nos antojaba sin alma formado &lt;le
lo que ve y en ,;u retina nada ~e deforma : una.:; co:-a,; toman mayor rclie,e que otras y l":,O e:; to- millare.-. de ,-ombra;.;, deslizándose sobre el :resplandeciente granito &lt;le las aceras, recortando sus nrdo ...
gras Biluetas sobre e.l inesperado resplandor de
Ht_ihén sigue pereg-i·inantlo, ,c&gt;¡rnirá por mu- una antor{'ha. Y la impresión de que aquello~ hom&lt;:ho tiempo: ahora H de bulernr en bule- bn.,, no pen,aban ni sentían oomo nosotros, c¡uc
Yar, rxqui.,itarncnte c1iYrrti&lt;lo por J•l fantá.:;tieo
desfile dc•l Parí,, erepu,-cular !. ,nOC'tuino ante lo., nna rnz que demandase socorro se perdería en aqnel
~le,;ierto de indiferencia y de nieve que nos rod&lt;'ll·
"bocb·· : m&lt;la Yieio ca:'cabele.ante rle midac·ia y de
locura, cada. Yirtud alP_!!rcmente di,-fraz,H1a. &lt;le Yi- ha, ,e apoderó fuerfomente de noRotroR, en aquella
hora eme!, impregna.da &lt;le visiones y recuerdM.
cio lo "'orprende, lo rctic,ne, lo co11mucye ...
;, ne cuántos borrosos rastroi-, de qué fugiti\'as
huella~ se formaba aquel estado de eoncien!'ia,
;, Por qué dicen que ,n o ~ois un poeta de Améri- que despué, he tratado de analizar, disecando &lt;'8,e&gt;.a, 1;1i_ querido gran poeta ('Oooial y bueno, bajo cla ~n-ación, siguiendo el impreciso reguero hasfa pahida m{h'IC'ara, tpor qué ? Pues no $0¡.S de ta_ llegar al mana:ntial de que surgía aquella coFrancia, porque aQmque vue,.-.tro ,er,-o habla, no rriente amarga? ¿ Era que nuestros espíritu-: c-alfa lengua, pero f.Í e-1 verbo franc-és, encendéis so- ?eado~ por los bermejos rayos del sol del trópic·o,
bre í,l e~as con,-.&lt;te-laciones nuevas que ven "los con- rnuntlados de claridades, necesitados de calor M

et,"

horno, se sentían ahí entumecidos, corno palmeras cubiertas de una caip-.i. de e:icarcha? Y de
pronto aeudió la expliclli:ión p1·e0i:;a, neta, punzante, ¡¡brumadora: era la tristeza. ,in COthuelo de
que 1.1rra-.trába1110:i todo.o !Ob dolorus de muchil.-,
generaciones, los ::mfrimiétltos t!e una raza, y que
en aqul'l momento vivido -:e hundía en nosotro~
todo un pa-:ado, toda una historia, todo un mund.o.
¡ á h, ,nl bermojo del trópico, rívida., tlaridade:,, triunfadol'as fie:::tas &lt;le luz! ht nieve había
caído topio:-aJllente, ;:;cpultándola,-; y mil•nt ra.,, la
Nue-rn Orlean, dejaba oir el coro tld hnrmi~uero
humano &lt;:-u morimiento, no~otros pcrmanet•iamo,
\

•••

Y d ,;Ímbolo surgió palpitante y terrible: el
pad1'&lt;:imit•nto ar-erbl), ,-in cum, (le la i I u,-ión en
eontado con la rt.'alidad; el ··morbo" de ln::: que
aman !'I dolor y ,.e complacen en reit.erarlo, bn.-ean&lt;lo en ti la, !,as fut&gt;Jltk':i de lit vida lo-- hitido~
angu,-.tiatlo,. las \"ibra&lt;:iones trágiea:-; padecimit'nto n•110rn,lo inc-e,-antement.e, per:-t&gt;guido --iL•mpre,

. /

1

CHOP IN.

ró~ico había lleg¡),lfo tan cruelmente hasta mí, jamas había roza.do fibra:, mái:, del-i.ca.da."-, más ocultas, más de.-&lt;:onoeiuas.

r

ahí vi!'ndo como lci3 enc-en&lt;li,do;; carbone,, ele la
c•himent'a :-e de-:hadan en ceniza,, refn!!ia1lof en
nue, tro, n•tuer,los, -adonnecido,, en nu~,-tra~ ,·isione,-. qm• no eran nu~"Stras únicamente, ,-ino dt'
to.lo, lo, que ante:- de no~otro, habían atrave--ado
]►Jr e,t.1, terriblt\, crl5-is Je) de.-.ampa.ro, frt'nte á
un eielo ,in de:::telloti v un desfile rle hombre, ,;in
punto 11e unión con 1Íue;;tra.s se1\:&lt;.icioue,,.
Y ,-úbitamente, como obedeciendo á una neee@itlad ,-uprellla, como para abrir la arteria. mi
C'0mpañPro ,;e aoercó al piano y dejó &lt;'orrer todo
a(¡uc!. raudal doliente, lo,s idea.les entenebridos, la~
JWotesta-:. Jo;; solloz0:,, el ge-mido lento y proloul,l:,ldo de lo, eternamente deseonsol,Hlo,, de lo,- heridos por l'l mal incurable del ensueño. ¡ Chopín !
Y la in&lt;•i,iira. melodía ~e e.,parció eu ond,1,.,; doloro6;h, :;&lt;&gt; dt•·granó t•n ayes. ,Í&lt;lln1Í, el iri-;pirado neu-

qnt• ,tparc•r·r en Jo, labio, que no-: piden hc,;o~, qucflort&gt;e1• L'll In.; rvmwro-- dt• la vriman~ra, que --e
mPzela t·n l.l plt•garia. que 110:, ac:ompaña en nue~trn~ noelll's de orgía. que llanrn á toda-s horas :'t
nue,-trn eorazÍ&gt;u, para ilt&gt;eirnos: ¡Llora! LIOJ"l
inc·on:,-ol;1hlemente la inútil exi,t@cia. llora la.,;
nlt•gría,-, llora el amor, llor-a ,.;ohre t-0rla-- las de,Vt'ntu ra,- dc&gt; la tirrra; ,.u fre todos los dolores, qu~
por la ley inexorable te han leg.Hlo todo,s lo" hombre.,: golpea ,;obre tu,, tri:-.teza.,, fecunda tu vilb
ron el II an to.
Y 111 it&gt;n tras ~obre la X 1ieva O rlean, pe..:a ha un
C'il'lo vrofundamt•nte rojizo, la dolie-n te melo,lía
"" rlesgranaba eu ¡&gt;U11za,;tes aye,;_. en onda,- dolor05a.s ... !

D. FELIPE RAMÍREZ YALDES

gido Nitre do,; va~()iJH'., en un aoci&lt;lentc ,le frrroea.rriJ, '!' iu~ü-nnó Pn trP lo., carro., ua..-.i "tcll'-.&lt;:O·
piatln,,·, t•mpujó cnr1 vigor .Y los ,c1paró l(} ha.-=.tdnte
para librar wl in l'e-liz c•a,ricatu flista ma,•.h,t&lt;:,1 lo Y
a,fixi,1rlo &lt;:0111.0 t'nfre la., planch,1,, ile unr.l. pren,-;1
hitlráuJ¡iea. LndNtba C"omo Pria.n, c,-Q"ri-111 ia C&lt;~HH&gt;
Pini. timba al hl1tn&lt;;o c",mo ,JW:111 .Jo.,é Buz. ,1zaha
•·• ,mo Rt:'né .'.\[a.-,on; j-aripPaha 1·1&gt;11M Yt•h1 ,'i U-,·mzález .\ra.g-{&gt;n, y l'r&lt;1 primer e,;pa,la l!!ll la" nm·ilfathl:-l dt' afic-ifo1.
En p1mto á in,,lru&lt;.'t'iún, la ,-uy-a era n1,t.1 Y
com¡&gt;ll'ta.. Ha.bhba varia., l&lt;•ngt1:1.:, eonn.cía Ja m;1¡..:ia _v 1la,, eieni:ia,, 1llC'1dt.a,, ,.,a,bía las fiírn1ula-. de la
rrnc·,1t:iún, 1lcl C()IJljuro y dl,l exor,•i~1mo. S:1hía lllt'·
1lici-na v tN&gt;-"CÍ,i reme:li,i,; extra1io, !. pot!.·ro-o-.:
ante,- que el Doctor .'.\fartínPz d,•I Híú ,lpl i&lt;·,1ra t•l
t&lt;loroformo en ~H•x ico, y,i Dm1 F\,]i¡)(' R,1,mírez 1li\'l'rtía ú :-u :-&lt;.&gt;rit•,liitl, lta-ui{mdole fl"'pir.1,r á t t'a\'!!4
'11· un;i 1~•p ►11jita Pmpapa,la dt• Llll lí11ui"11&gt;, lo que
1imdu~·ía "l'fü..;1.Ci&lt;)1W., t&gt;xtrnñ,i.,, y cn,-:ueño,.; f:u1tá,,.
LC'i;,,. Po,;cía un }wrharin muy rieu y eje-m,plare,
d!' pip,li,,i., pr1.~.:in,,_á.._ y dp ,1.nimale-, ran,.,. "l'Olll·
J);&gt;nía'' huo,;I)¡,;_ l'\traía Y orifi&lt;,aba muola.-.. .;,¡¡_}¡L¡
aplicar n•n-cl,aje~ y apó.,ito.,.
llilihía leído 111ud10 ,, .,P ilf'01-:¡lab.i rle todo: contaba cuent~.,; ,h•J ieio,-•ll", r1•ei-t,ah¡¡ pop,Íai.,. hada monólogo,,. Tenía -1111 e.-toreo,&lt;.-opio 0011 ,;_,t¡1ts clt&gt; todo., lo. . paÍ:;l•", ti,po." de tmfa., fa,~ raza.,, 1&gt;a,norama,
y pe1~,p1x!tivas Je toJa..-; ia., labitu&lt;les.
Su,- ~l'·
,-ione- de linterna. mágiC;l," de fbi&lt;,a recreatirn, tle
química. divertida, &lt;'lU.S ex:perimentos en a,c·í1..~tiea,
t1lectrici1lad _y óntica. eran sorprendentes en aquel
año de gra.ci&lt;1 &lt;le 18ti2. Había inventa&lt;l.-o 1¡1pamtoo,

UN HOMBRE PRODIGIO.
~ _juzgar por su3 in&lt;.-ontal,.le;; aptitu,le,- y ~umufüplt\, ha.bili1la..le.,, Don .Felipe Ramín•z d.t•he
h ruber l!'ni,lo tanta,-; &lt;:a.bcza.., como la hidra, y t,antos bmzn, ("OlllO Briareo. La li,-t.1 de ,,u,; capacida.de.-, 1lt• la.,, arte,; que prad,iewha, &lt;le los oficio,,
&lt;¡_ue po,,.eí.1 ,v ele li&gt;.:; ecinoeimientos que wlma&lt;.-enTuba
ocuparía un voliLllien y podría formar un c,ttá!ogo razona lo dl' }¡¡, acti~nidad hullHlJl&lt;l.
Lo trati• ~- yi,-..itó mi &lt;'ilNJ., ,-iendo _yo niiw, dur ante aii1,.,, y &lt;..ula Yi-,ita er1;i una ..orpre--u., uu
~ttractirn nut•rn. un e.spootá.l'Ulo ó una ex.hibición
llrn.::pL'r,Hlo.-, 1111 ,,crvicio (¡ue pre,.;ta.ba y 1le que
n~ ;.e le &lt;·n•ía. c·apaz, la o-;tenb.wión de un c:,rnoti1111ento &lt;¡lit' no :&lt;(' le :,0:;pcthaba. Cua.n&lt;lo 1--c creí.a
&lt;¡ue l!abía '·rncia, lo :;u NU,~;· ,;e pre,&gt;c&gt;ntaba t&lt;m la
a}forJ,t Jli•ll/1 ; j,1máo-; lo¡rrnba agot.í.r.,ele ni a.c&lt;&gt;rrala r,ele; h,:d,a frente á la., cue,-tiono,; má., arduas
Y rnria1la-: daha oiillla á 1-a.., empre-a.."\ má.~ ui.,-imbola,,; i-erda p:ira ti:,Jo, :;e pre4a.ha. á tiodo, y cuando todo lo habhl hed10, toda.vía le queda.b:a algo
por ha.c¡'r,
Con&lt;·rPtl•mo.,, rnumert'moo y cl~ifiquerno:-,: En
el ?rden de l¡¡_ adivÍl&lt;lal física era g1mna.~a, pt'lotar1, buzo, equilihri;;ta., jinete; :,;u fuerza era la
de un Hérctcl.c,:&gt;,, y su agiLi&lt;latl la &lt;le u-11 sa.lt~mha.nco. Por :,;wlv--ar á Oonsta.nti.no E:;calantc, co-

earlos 2&gt; /az 2&gt;ufóo.

in;:tituído experienc.•i·as y hecho demo.-tracione.i,
y bu.-.&lt;·aba por aquel entonces Ju direc&lt;:ión de los
globo,;.
Como prt•.,titligitador no tenía precio; entre sus
maIHb dt..,.,1pared:m reloje:s. ,;ortij,1:;, d1ád1aras y
,;e tran,,for.maban cu f1lon-,;, en paloma~, en flameaje;; dt• li"tont&gt;1,; y ca.,;t:iLd.as d1• ,1ga;;ajo~: con reflt•etore, c,,.pecialc:; n-.,tía á la-: danm, &lt;le hacfa.,, tle
,-íllicle,. .Je ninfa,-. Y ponía oreja,- de a-no y u1erno, de .¡JL,monio á Jo::: uibaLlero,.
l&gt;ibnjaba y pintiaoa que era un pri111cw; pra.ctieah,1 t&gt;l r et rato in"tantJneo y la -.ilueta pican•,t·a, tt caril'atura ritlí&lt;:uJa; &lt;·011 1111,1-. tijerit.i.,, y
un papL•l doblado re&lt;'&lt;&gt;rtaba e,1.,;itH,-. jnrtlinc.~, plant,i.• , anima.le~. .\. W(·,'~ lleniha l&gt;arro \" hacía bu,.t· ..-. · JaiT,ml'-. t•4atn;1,. Con ,u l'.Orlil¡;luma.,. y un
lK·dazo tle madt·m c~&lt;:u·lpía mublL•,- y !.tbraba pr1rnoro.-,1- dmelwrúai.-;. Era &lt;le gr,rn fuerz,i en kLll
f.:On•- &lt;il' e;~Illl•lote Y (•n el alambre toreido.
l\•m lo tJlll' tenía· ante todo y ,-obrl' todo ern un
t,~INüo 111t1:.,i&lt;:a,J ,de primer orc1c11, 1111 ,·erdatlcro gt-nio. 'J',x-a.ha t ~Jos •ln., in,-trumt•nto, &lt;:onocido.., y
otro- &lt;le ,.u inn•nción, c-on gran bahi-lidati, &lt;.-oa
.:-l•nt·imiL•nto l'\&lt;¡tlÍ.,ito, (•on arte incomp,irable. Era
guitarri.,ta. ha1Hloli•11i,,ü1 y lr.1ji~t.1; manejaba el
mT,1 c-on .-'lb[Jl'riorida,1 ineontt.-,;tah'le; el darinet!',
t·l ob,Jl•. el Ull'll•&gt; no tenían para él ,-e&lt;:rcto--. y Jaha á Jo-: brom·(•• ;Ja~ sc&gt;norida.llt'&gt;' mú~ exqui:&lt;ita.,, tLl
piano. timh1x•- de-eo110&lt;·ido.,, a11 órgano te-lestes arlllt UÍ.1,.
Su in4nrn11•nto prt·lliile&lt;:to Na la flauta, y como
fl.1uti,ta uo él'L'&lt;l &lt;tut' hay~1 tC'nid-o rirnl. ,-i e., que
1ml'th• flL•gar :'t tPnerfo. Tenía fhrnhh de ébano,
&lt;le t·ri,tal y &lt;ll' plata, había ti4tuliado :-u ., onoridad
y •IL• 1'fodo-, hahía t•m·ontn1do c·omhina&lt;:ioncs de
llan~ Cjlll' , úl o ól llHll1!'j.1-ba. y b1I,M1m(lo agujt'r&lt;l&lt;i
&lt;le &lt;JU&lt;' ,-í,lo él "&lt;' .-erría, J)rodnt·il'Illlo a.,í efoctog
tll'•,.:Jlo¡_•j l,►.- y "'Orpn•mk•ntl'~. l'on ,-u flauta. de
plata ..-tl pred'IL•d,a. i111it~1ha tod1), fo., in,tn¡,¡n~nto.- ,. to,la la ~,llurnkna ::;onora. Ilahía eJl dfa
.trrullu., (ll' túrtd a,-. trino• &lt;lt• ji,lp:ut&gt;ro. ,.onori,la,dL•.- ,11•món iua, ec-mo la,; ele•! rnnk1to Y dl'l zenzon1-ll': rnurnmlfo, 1llc l't•h-as Y &lt;ll• arroi·o~ zmnbi,1106
de hri.- a, y dt• aheja.,: h~bía l'h1nto~ y' ri&gt;',l.-, d,lmon•,- \' l'ltg-i(lo,.. y aqnt•lla f.lauta em toila la mú~irn. Tocando trá,- de una cortina ]Jecraha ú no
.;;:11.&gt;cr,e l'n qué i11..::tn1;111ento ejt'c-utaba:
&lt;lía en un
c·onc:i1•rto toc·ú t•l trémolo de Heriot en e1 "axofón
y &gt;l' c-rl'yó t¡nl' l'jt'l·ut;1ba en c,l riolín. llahía arrcg'lad.o rn ffauhi de plata de tal :'nc1ie. que to,la.~ .
la..- ,],J;n·e,- q1w.lahan ,1,l akancP de lo~ tfodo• {le nna
,-ola m:mo.
-Por .,.i mt• quedo manco--&lt;lt·da.
. El &lt;lía clPI ,.¡ 11ic0 tro de San ,\ ng-el &lt;'l' h-timb rf'rrn11wntt- la mano izquierda traitando de -ah-ar á
E~t.dantt•. Por la 11oc:ht&gt; :;e :pn•-t'11tó t•n c•l t,t&gt;J;Ltro
&lt;.•on ,-u braz.o 1•n c-ahrc~ti,1lo y l·':·11 una ,ala ma,:11&gt;
t cK·ó tcNno jmná, hahía to-c:,ido, ~ig-uió á .\1wtlla Peral ta t•n lo.- giro, n·rti¡!'i,no.0 n-. dt• )-11,, tri no: y ·ªQTgeo,. · ol púhliro. arrl'l:ata.tlo. h· trihutú ·una 0:ran
o,·c1-tiú,1.
Poil ía. á !,t \ l•Z. l'jt·tutar e11 el pía 110 y la flan ta
]' .
.
'
Y , ~ 1a 1mpr~)11,ar arrt•¡do~ ele -mú,ic·,1 1¡11&lt;• eje&lt;·ut.ab,1 l~l , .-lo. a l:i Yf'Z, en .amho~ in:'tl'lllllt'nto.,. Y
no c•ra nn ~i111ple ejel·ubrnte. úno un arti~ta c&gt;n la
má- 110hlt• at·l'nlÍón de ,]a pa·lahra: &gt;'entía la ,míL,ica. _la Hnrah:1. la gNnía: tran,-fufülfa en -.u a.t1-litorw h -~un rt'llhl ~nw,c•ión 1ni1,i&lt;•.;1l, la ,nprema de
&lt;'HH1,1011¡,,: oyendolo -sr :-t•ntían c·,1-lo,frío,. u &gt;rnan p,,r l 11 C'lll'rpo tra:;mlon•s. ,e ~t'ntían ,·a1"lti
eriza111•ip11ta,.: &lt;k u~hell&lt;}.,. 1111&lt;10~ t'n 111 ~arg.urt.1,
;:cl_&gt;n•,,ailto., clt· :-r:i!,lozo t•n t&gt;l lll't,ho, nnhlazón de Hgnnrn-.. rn In., ojl}~.
;, lln~ ha -:id,, &lt;le él? ¿ quién ha rnelto á oirl &gt; y
á ,1d1111 rarlo~ ;.quién l':' el ,Jpirntario (lp •IL, Jaurele, ~ ;, en qué tumha rep(),-a. ~i ha 11rnt•rtn? ; en qué
t·a,·prm1 ,e h,1 fl'Íugiado. ,,i t1ún ,in,?
.,
rn (lía. ~111rante p] lfamaclo impt&gt;rio. h- Arehi- .
1lnqtH's lo oyeron y Jo a1lmi1-arnn: par,1 darse aire
d~· )h•tt'fl,a, y &lt;:l' protec-ton-s dt•I arte y dt&gt; p pufa.nzilllorc-. l'll l·,11ro1m. del genia 1rntional. )1) t'lllhai:c·aron ~- ~•&gt; mandaron a,I rxttanje:ro. P oco 1fo;pu~,-, ,-e :-1_1p1t&gt;ron aquí "lL., tritrnfo~ en Parí,: de.,)~ne,- --&lt;' rl130 '.!lll' hahí,1 ing-rt,,11]0 á la on¡ue-t.a ele
~La )l:'nt·,la , &lt;le BnL-C-la'i'. ·'" ,k-pué.-. . . nada.
},l g-1·n1n ,.l, (•nrnh-ió Pn una nuhl'. :-e hun,dió ('·1
1a ,-olll'l_►ra ~· 1lt1,;;1par~i{_► para ,-.iL•mpre. ])1•.;.c,a,!1,,t,
a~-a-o. 1g11or;1d'.1 ~- ,pe1•d11lo. t&gt;ll &lt;·ualquier •·i•me11.tcno nilgar. l,,i.10 uua lo,a Pn &lt;¡nP -.u, a1lmira,dore,,
no han podicfo depo,;;itc1r una &lt;·orona y ,;obre la
cual la. pütria no ha pol1ido p:r.a har ,-u· nombre y
¡;,u glm·ia.

m;

.

Ja:

�Domingo 26 de :.Iayo de 1901.

EL MUNDO ILUS·TRADO

[L

c:1mpresione.s de. la _semana

f

LOS DOMING OS DE AHORA.

Ido el Circo ~- envejecida la zarzuela, nos hemos
quodado por ,a,lf!ilmo-s día,s sin espectáculos de atractirn. Entre tanto cambia este aba,tiinriento teatra,l :no se sabe qué hacer de Jos dOllilin!!'os.
La ci,uda,tl o.0 tá nerezooa; deja que el sol tienda p&lt;&gt;T las crulles, sus brrllantes -paños, y que el
cicJo se inunde de luz. La ciudad e-stá perezosa;
1-e rompla&lt;·e en 0011.Servar el sopor del sueño, el poly j,1Jo de oro nue la noohe arrojó en sus párpado;,,
~e aooma á Jos balconos v bebe á torrentes la vida
&lt;¡ue se e;;ca;pa en on,cl,a,,;; t-ihia,~. En las a\·e1iidas los
traruseuntes toman aire &lt;le fiesta, af.loian el paso,
f:e abandonan á una laxitud extraña, á una e~pecie de embriaguez que pone vidrios de coilores en
la ima._g,inación. Yan un poco al azar, aYentme1:os del aire y &lt;le la luz, y, toman parte en la grau
fiesta de la nahrra,leza.
Y por las mañanas en la Ala.meda, y por la,, i.ardes en la Reforma, la multitud cdebrea como 1,n
re:ptiil de eseamas an.ulticofores. Es allí donle las
músicas militares ha(!en oir sus fanfarrias sonoras.
Las notas ¡;e idi,;:eminan bajo Jo.; árbole.s acarician-

ILUS·TRADO

"2I~ EJERCITO MEXICANO.'' (1)
Llernl?a, razón Fígaro (maestro insigne de p.-?r:c-dista,s) cuando escribía. que una de las dificu·ltdes más grandes en que puede verse uno del ofi.&lt;.o, es tener que a,na¡1izar el libro de un ministro.
Y no porque un ministro ,:;ea incapaz de oscribir
,e,bras excelentes, sino precisamente por lo oontmrio: el ologio que fürigido á un particular parecl'
muestra de alto y gencl.'Ol-o altruismo, cuando se
de-di-ca á un hombre de posioión encumbrada semeja lisonja vi,l y repugm.ante. Pero cómo ha de ser;
la justicia. se hizo también para ,lo.s a.1tos personaje5, y hay que discernütla á rie;:go de que formen
catáilogos del pobre foliculario, las gentes que no
•&lt;:reen 'i'e pueda mencionar á la república de Venecia sin que luego se almla. á su próximo ma,trimonio
con el gran Turco.
El señor General Don Bernardo Reves ha he-cho un trabajo excelente acerca del cjéi·cito mex'Í•
-c·a,no: ila historia .fiel y oompletn de esa agrupuc-ión, mootram tlo de qu.é rna,nera ha ernlucionado
hasta converLirse de inmunda y repugnante oruga,
&lt;•n '·mariposa angélica que rnel.a á la libertad y á
h jn::.ticia", á despecho &lt;le todos los oh.::.táculo:;
y &lt;le -tmlms ,lias difioul-tadc,.
· X.a.die mejor prepara&lt;l-0 que el ~cñor General
Reyes para rea.1izar ooa tarea : conoce y ama al
ejércit-0, conoce y ama su hi;;tori-a, y ama y conoce
&lt;'Orno pooo.s ílas ciencias que podía,n dar.le lucoo
~ ara apreciar el éxito y l,as condiciones de en-c,;ientro.s y bata1las, de plane.s y campaña.;;.

SOL Y LLUVI A.

J&lt;~I ,;ol reh1mpaguM colériramente e-orno un di,1,;
irritado y ,-u" flechazos de fuego hieren lo;; picacho.-- de la ,erranía. Está en el zenit. La ciudad
¡percwN! rdmlle con ondulaciones lentas dé una
' 'hanoum·&gt; oriontal. En las caJ1tia1a.,, el fo1tiineo
&lt;le las &lt;:opas ,:e rnezt'la al chorro hiniente de las
careajada.-&lt;. E,l ajenjo YCl'de p-á,lido &lt;·orno un tallo
JHlCYo, ,::e iriza esparcicrndo su 1Jér.fülo aroma. La
&lt;:crvez.i-rubia cual campo &lt;le triga.le.::, elc,-a del
fondo del rnso ,ms ,locas burbuja.,. :\Iuy pronto la
multi,t-lHl abandona el boulmTard, fugiti ra &lt;le-1 calor,
y queda el ígneo moTiarra dueiio de las &lt;:11He", tendiendo Jienzos sobre el empedrado, taipi.c.-e.-- amarillo,- en l&lt;:1s ba-klo..·,as, c-a-l&lt;leando el agua lle lo,;;
estanque~, inu])jclando de oleadM flamígeras el ~pacio, haeiemlo circU'lar sus átomoo lle ,angre disne,lta en la gran arteria ele,l l;niYerso.
La c,imfod yac:e en un oopor &lt;le sie,,.ta; c-1 a,fa.1to de l,M cal.le.~ despide hlmbrc a,l contacto del
;prolo,nga,do be..-«&gt; del :::ol; el rnloj bate e-1 ala v-ibrantc de ,m ca.mpaarn. El cieilo se ineendia en torren-too de púrpura; un ruliento ele hornaza flott1. como
1111 va•por de fra.gua, !Y á lo lejoo, en lo,.; términos
oolor de acero &lt;lel horizonte, las ineomta.nte~, las
"hijaB de~ viento·', ,]as 1rnbos, va,n dl\"-plegall]&lt;lo s11
'l't•la negr,a, y se &lt;leslizan, se dcsliza,n, trayendo en
1.-&gt;11 ;,eno ol fresco licor que despe1,tará á la tierra de
ECU modorra.
Porque la Jltn-ia os la bandera blanca, la lJ.;mitlera de paz que agib •la. ,primavera. ~in dla, las
:rcli"as no ,:,e a,brirían ui habría ttuos de amor de rama en ra'llla.
¡ Cómo de.,;;eamos ahor a, cómo a.nhefomos que
Jleguen e-:as ta.11cles perezooas, empapadas en brunu1.-;;, que caen lenta:mente y se dffihac-e,u en la mo~iotonía gri,, clel crepúsculo! Pasan •lfü• nubes como arrastrando sueños, amontonándose en bloques
informE1.:;, en masas indecisas; ruedan, se agrupan,
riñen bataJlas gigantescas, i&gt;Rlpicadas &lt;le lágrimru,
y de fa sa,ugre anénúca ele un sol moribundo que
fe a.sorna á tra,é;; ide Ja cortina. ele '1a niebla; esas
tardes en que l,a Jhrv,ia ,teje sobre la ciu&lt;la.d un enea.je imp81lpahle, la cubre de blorn.las líqni,clas, de
un velo movible, rmientras ,allá arriba un relámpago traza en el e,..:;oudo iniinito quién sabe qué fulgiirantes caracteres !
Y cuando illueTe, ca&lt;la gota es un tono mate que
E-urge de iim,pro\·iso; un repentino pincelazo. Y el
agna rima, con su mur,m'llllo punzador, sueños y
mel0JI1colías.
¿No os ha ;;orprenchtlo nunca el ehnba;;co, bajo
fas áff•a:clas del bosque? Se diría que en la impemrlr-aWe roo de frondas se abren milJares de pnpiiJas ver&lt;les-Teucles, como las que eaJlÍÓ el poeta seviHa•no--quc nos ,núran irónicamente. Cabecean
los árboles &amp;ioi]diélllclose la mojada cabl'llera, $e
oyen aileteoo, susurro de hojia", v el grito agudo ele
nlgún náufrago del aire, 1-a.~gando el ritmo lento
del a.gu.acero. Buen chaparrón; ¿ cuándo e~c-ribirás en el cs-pacio ,tu hossana pi-oTidente, rn himno
E&gt;&lt;moro. v tu,: C$lrofas de apacible-:,· &lt;luke armonía?
;. Cuándo penetrarás en la tierra para remornr sus
0lvidooos gérmenes y colaborar en la gran obra de
la vida imperecedera?

1ru~rno

1

***

En las setenta y seis págmas del libro :;e rf'Corre-n todas las etapas de Ja hii.,,toria •del ejército,
closdc las rulgaraidas de las primeras tribu,;, que
&lt;'e entraban por ila,s tierras del contra.río tailándolo
.v destrozáind01lo todo, hasta el núcJeo aclual, científico, inteligente, dotado de todo;, lo.~ adelantos
modernos y en posi,bilida,d de rechazar los ata&lt;1ues de cualquier ~rupa.ción de la misma clase.
El señor Reyes siente y compren.de la guerm,
e-.;a niveladora. de hombres y rams, esa condición
de la vida, que no crece ni med11a sino por medio
-ele ila muerte. Y lo que es más, comprende la
poruía. del ejército, admira el color y '1a línea en
un escuadrón en movimiento, se siente excitado
evocando Jas voces de manido loo irnibos de venci&lt;lw ? vencedores, y ailca.nza oomo illi!nJ;UllO la dicha
de morir aitravesado por una hala, en un hernio.so
,e-ampo de trigo, ",con el amor en el a[ma y el ciefo en los ojos".
Sólo así se expli,ca que al tratiar de loo roeiiJhica
y sus .coetáneos habile de aquella:s grandoo é inú&lt;t.i~es oar,n,i.c.erías, con dialooto de ar ti.sba y frase
&lt;le inspimdo. Se cree mirar, all leer sus descripóones, á loo oaba1le;:08 águilM, 1leones .Y tigres, con
fit!S ca:soos hechos de Qabc-zas de anima.les, á los
6oldados oon ilas oa.ms embija.das de rojo, y OS·
tentando en las cabezas ,los penachos de viva plulllería; en ,1a.s 'lllaJ11os il.a.s armas de obsidiana y oro,
y en ·los "chim.a1li'' los espejos de pirita. Como
e.n el esoudo ide Aquiles, las figm-,as tienen voz y
movimionto y vida, que han a.clquirido al pasmoso
eonj uro dcl arte.
Pero si cl ,colorista y el dibuja,nte encantan, el
;pensador subyuga y cenvence. A pa11tir de 1l a
c-onqui.sta, vemos •salir de entre los oficiales de las
menguada., miJioias provinciales, con sus grados
adquiridos "por -cu,amto vo.s'', á lo;; mestizos conocedores de la tierra, grande.,, cahallistas, altivoo,
Ywlientes, des-preciaidorcs ele lo~ ('$pañoles y segurc,s de poller ·ser en adela,nte ,}03 dueños ele lo conquistado.
Trias fatos vienen los insurgente,.,, aleccionados
en la dura escuela &lt;lel atú1·imien.to, creando un
grupo tan ,anre.ta.&lt;lo y trun unido en su aparen te
h eterogeneidad, que viene á ser, a,nda,n,do los años,
el centro del eiéroito actual.
La fusión !iturb1di.:,ta, no resulta una combinación, sino una mezcla. l n,clependientes y rea,listas
podían comb.aitir,,e, podía,n ayudarse, nunca. podían
unirse ni superponerse: era,n como los gmmtes;
&lt;le la núsma forma, pero incapaces de servir para
la misma mano.
Todas la-s guerras &lt;1Í viJes sub'3ecuerntes fueron,
a.sí lo demuestro el señor Gener.al Reyes, el imyrn1so de ,los dos organismos, el amtiguo y el nuevo, ']'.)Or eJ11¡&gt;wlsar el cuerpo e)..-iraño que habían i,ngerido.

r

Damas me,clcanas.--Srlta. Maria del Carmen Margaln y de la Garza.

do pcoueños oídoo aterciopeladoo, y µrenden en los
~.píritus estrofas Hrieas, anhelos vagor~, Iocos
det'eo3.. Las sedias se irisan, y ip1wucen al arrastrar,e por Ja arena del parque, secretros sutiles de
arroyuelo que corre bajo arquería &lt;le rooas. La
primavera ha encontrado su ni,clo en todoo los &lt;Yjoo.
Se beben ,las IIlliradas como copas ele buen vino.
Embriagan los perfumes, loo ma,tice.;, las media~
palabras, Jas pupila$, el movimiento de Joo abam&lt;:o-. que abren sus afas, la músim . .. y el excelente veci.tnd,ario se &lt;1eja llevar por esta. oleaida poli&lt;:roma, por esta ráfaga de la alegre dioha ele viYir que oonvierte en ¡¡,ueños de oro las obsicll118S realidades de la existencia.
Y entre tanto, reina, aiosoluta, Su ltfaje.s,ro&lt;l, la
Tanda.

.Cuis

g. Urbina.

AMOROSA
~hirgcs d'eintre mis sombras, promebioo,
0omo un arrnanecer pllácido y beilJlo;
Y deFipiertas á mi aJma entumecida,
Oomo á fas aves nnaiinnil destello.
Ha :muoho de mi suerte me querello,
Ha mu.cho que la cailma apetecida
No impr.ime, por mi mal, su Maneo sello
En ila.s págilllas negras de mi vida.
Como una redención, ¡ oh, du:lce amada.!
A mis hondas fuinieblfos te ,a,proximas,
Y es a-ntorcha de amores tu mirada !
En pago de ese bien, desde mis cimas,
Raoia ,tí, que eres owmbre y albomda,
Como illOlas de amor vuelan mis ril)1las !
QUIRINO ÜRDAZ,

SIN CORAZON.
Cuando en el pecho corazón tonía,
X o cesaba, era eterno mi sufrir:
Era un ve1,dug-o el que albergaba dentro;
Era un infierno el que lOevaba en mí !
Yo Je decía: corazón, ¿ qué anheila.s i
Y él Tedoblaba su cruel latir;
Hasta que ya desesperado, un día,
.\.l,ríme el oecho v le arrojé ide allí.
Cayó á 1las ,pl3JD.fas de 1tna virgen rn'bi,a
De ojos de claro, espléndido za:fir ...
; Oh, corozón ! tú eres feliz con ella,
Y yo dichoso, corazón, sin tí . . .
FERN.ANGRANA,

EL BAB,DO.
Y al .fin pulió [a estrofa; sus cantares,
En la g-ruma sutiJ, encuentran vida;
Vibró todo su ser, y &lt;lió cabida
En e;l terso rorudel á sus pesares.
Ya formó una corona de azahares
Que en cabero. gentil, dejó ceñida,
Y en la ga.ma exquisita, imfum.dió vida
Con místico placer á sus pesares.
Eniermo soñador, en fos '81ltaires
Del subláme ideiaJ, oums tu herida;
Canta ahora á la virgen de tus dares
Tú que pules la estrofa, y tus caintares
En el terso r-oudel, encuerutrrun vida.
JUAN

R. ÜRCJ.

(1 \ "El ejército mexican.o ."-\fonografia ei;crita en 1899,
por c1 General Don Bernardo Reyes para la obra ''México.tia e1rolaci6n social " Edición especial. México. J. Ballcscá y
era , sucesor, editor. 1901.

S r. F ra.ncisco A . d e I caza,
Primer SecreOO.rio de la Legación de .néx.ico en E.spaña ·

Yiene la refol"ma y reaparece el iru;urgente, el
sc1dado dul puehlo, e,I mi,-mo que por once años
h,tbía combatido la tiranía y los privilegios, y fu.nda ol ejérc-ito ~meYo, c,l ejército que ,,e opuso y
destruyó al &lt;le gener-J.le•s nombrados de.,,de que se
ha11la.oo,n en el dau1;tro materno, ó por móviles en
que el vai!or y .la 0ien&lt;'ia entrah,'l.n por muy poco.
Y ese ejérciit.o de licenciados rneltoo generales, &lt;le mancebos imberbes recién e.scapados del
colegio. ide oaoora,les y de ranchero;; que ol día
runterior Jll8bfan dejado el lazo y la mancera, apoya
la expedición de 1J1uevas leyes y el oa.mbio del modo &lt;le ~er rsocia,l, combate oóntra el enemigo extrainjero, fusiJa el retroc-e:-o y 1la tradioión en el
Cerro &lt;le las Ca:rnna,n,as y prepam el oa,rnpo para
el progreso materia,! y moral ,de )Iéx-ico. ¡ Que se
dig-a. si 1ma a.grlllP'ación a;;í, 110 merecía un Iibro
tan ga,lrra.rdaimente escritó, y si no era -a@nto qtte
debía tentar el áni,m o y ilo., brío.s de un traJbajador
como el seúor Genera,] Reyes, reJ,a tar esa larga
serie ele proezas, ,ailtitudes, mÍl;erias, gilorias, pequeñeces, heroici&lt;lades, sufrirniffiltos y goce.s que
forma!ll el lote del eiércit.o mexicano!
A menudo se ,nota en el trabajo del ;:eñor ~Iinistr-o, que pone coto á .;u admira.eión, refiere en breye,3 dineas lll!la hazaña ó trunoa una reflexión: es
que el espacio Jo constreñía y lo maniataba; pero
como para la ejecuc-ión de esta parte ele 1fExrcoSu EVOLC.:CION SOCIAL, el Sr. Gral. compiló datos y
a.ounu1ló materia,les iprecio."-Ísi.m~ y muy extensos,
no pa,sará m ucho tiemno ,sin que vea,mos completa
la historia 1111ilit.ar de México
.
Pero aparewa ó no ese tomo, que dc~eamos todoo los amantes &lt;le nuestri-ai3 ro,as, el que conocemos ya basta para acreditar a,l señor General Re:VE.I'."' -de docto investigador, peruador concienzudo,
e:criitor eleg1ante y arti.,ta de noble y elevada pro,;apia.
g¡ romano decía: ó ejecutar cosai~ dignas de ser
e,cr1tas, ó eiscri'hir C058JS dignaJ, 1Lle i;er lcícla..,;. El
-,eñor Genera'! Rm·e.,, nue ha he-cho tanta."' co.-;a.5
dignas de relar,a,1,se. 8'0-cribe ta.rnbiét1 cosas merecedoras de que fa-; lea quien ame y rrupete á esta
pil.tria. nuestra, talll e,,c:arnecicla en otro tiempo, en
plena regeneración ahora.

V. Sa/aco filvarez.

El Sr. Francisco A. de Icaza.
En esta,s brerns líneas no tratamos de mostrar
la si•hieba arUstica deil diiplomáti-co-pocta que
C'()IIl tanta honra q)ara no.sotros
rcpr~nta en la
conte de Qas Eapafuas el arte y h cll'.ltura mexicanos; Icaru. merece un estrudJio serio y maiduramente pensaido, y hemos de ccmsagrárselo cuaiIJ:do tenga.mas para ~lo tiempo y lugar.
Cuando hace quince años pactrió nuestro rumigo
rumbo á }I.adrid, ,a l laJdo del inolvid;a¡Me General

O,m1ingo 2G de Mayo de lD0I.
Rivia Pafaoio, había hecho ya eooayos importa,nt~
que Je tenían gmnjea.do el puesto de Secretario
del Liceo Hidrulgo, de gl'ata reco11daición ;_ pero no
se .figuraba nadie gue alcanzara el merecido nom'"
bre que aihora goza.
..
La pub,licación de "Efímeras" fué una. positiva. revelacióñ: había en aque~las pocas páginas un
poeta (1do1Jlado" ( per.dónasenos el vooablo) de
pensaidor, de erudito y de hombre &lt;le finísimo
gusto.
Lo.s críticos más eminentes de l\fad.l'iid, lo mismo
Balant que Julio Bureld, Glarílll qne Joo portugueses y catafanes, ser1rularon el a.parecimieruto de
aquel nuevo astro con 'f1'illles [am.tlaforiias que demostraban ,su ootusiasmo.
Vino -luego Ja uueva colooción, "Lejanías", acogida con oo menores enoomiios !por el pú:l:&gt;'lico y la
crítioa. Se veía wl,lí a1l poeba más seguro, mis oonoeodor ele su arte, esc1~ihiendo en una lengua
más sabiallllente e.-;tudiad.a.; ~)ero con ,la ~nspiración, oi cabe, más briosa y robus.ta que en el primer delicio.;o libro.
No sólo ila poo..,ía ha cwl,timdo el señor de leaza: ,,11 '·Exrumen de críticos" ca.usó sensación no
sólo por oierta.-, revelaoione., qne rontenía, 6ino
por su fonclo de ciencia y pl)r su c.;;tilo impecable.
Su nuevo e.,tudio a.cerea ,de .l,as novelas ejemplares
tle Cerva.ntoo no sólo mereció el premio que le otorgó el Ateneo de ::lfadrid m~tliante el diolttmen
de un jurado respetabilii.-;imo, Aino ios más lioonjeroc- juicios de eminenoias del al'te.
Bl ;;eñor &lt;le Icaza, cuyo retmto publicamos,
fioEcitó y obtuvo del 1Iillisterio de Relaciones permiso para velllir á su patria. La gente &lt;le letl'"as,
que .aqui-lata y valora como se merecen los méritoo dm jovenu diplomático, celebró su presencia
ron banquetes y gim,; caJinpcstrcs muy awimaidos,
&lt;le entre ou)',as fie.sit-as oportuno nos parece ha(!er
anención de ila comida que ile ofrecieron los señores :de Cont.reras en su ;precioso "cottage" de las
Fuente;, Brotante;:;, y del almuerzo que en las cerca,nías de Tilá.lpam le dieron el Dirootor y redactores de "La Revista Moderno.''.

La independencia de la República Argentina.
La República Argentiua celebró ayer el aniversario de la Independencia, ,proclamada en las
Provincias de la Plata, por un grupo de patriotas
argentinos, el 25 de Mayo de 1810, cua,tro meses
antes q'lle entre nosotros estallase el griito de Dolores cuyo últi1mo re.suHado fué la Indepen,dencia
de nuestra patria.

El actual Pre.,i.drnfr de .aqu&lt;-l país T eniente
Genera,! señor Don Julio A. lwe-a, c~yo rntrafo
acompaña estas línea,~, ha contribuído poderosamente con su recto y jniciooo Gobierno al ensanohamiento de las i·elacioncs come1-ciailes de la
~rgenbina, haiciendo cesar la.e, diferencias que últii:namente ?e han StL-;c-itado con su vecina. la República de Chile, en cuyas oue.o,tiones e-1 Presidente ha
dei:nootra,do adnrirahles dote; de di1plomátioo intehgente, que honra.11 á su país.
Saludamos á la Repúbl ioa he11mana. en el ainive1~rio de s~ Independencia, de::.eando que no
vea mterrump1da &amp;u era de progrooos y que marche
como hasta a,hora, al frenite de las R~públi~
S ud-aimerioam.as.
ERRA.TA.-En nue,¡traedkiónpasada aparecil\ untlt f
qu;c!ecla: ··B¡ Sr Obispo de Campeche;" debió decir: •·gJ~ 0
Ob,spo de Chiapas."
~r.

�:Oomir¡go 26 de ]Y1ayo

''él }V!undo :J/usfrado."
tuación apropiruda para que
e&lt;OO será, un importante centro
del t~:fico internacional y qu~~e quedar a.sí,_ se. c~ervarían una:&lt;&gt;.
cond1c10nes que paro lo futu serían perJudic1ales en muchos
sentidos a1l Gobierno nacional. ro
·
Para tal acon&lt;licionamient se ha resuelto la compra de ];1.
ciudai&lt;l de Coo.tzaroaJcos y Ia i:vereión, según cálculos aproximados, de dos mill{)fJles de pesos ra indemnizar á los propietarios

oe 19&lt;)1.

\

y &lt;lej ar á la ciud~~l en el e,;t.ad~ue se desea.
. .
.
Esta. resoluc1on, está e&lt;tudiaJa, en forma _eqmtatirn y Yent'lJooa. para los vecino.~.
To&lt;la la ci udad pasará á ~er propiedad de la Fec1era.ci6n. :, dependerá cliredamcnte del Gobiemo Federal, de acuerdo con la reforma del artíc•ulo 123 de la Constitución, que se acaba ele aprobar en el C'o11greso; pero lo,; propietarios que recibirán íntegro el
valor de ;,u.,; &lt;-a;;a.., y solare,; en ,irtud de un contrato &lt;le "enfiteu,,.i:,",
ó arrendamiento, podrán seiruir ririendo allí y &lt;1edicándü;'e á la
explotac:i{m de 1-us tierras ~r el e,,--pacio de noventa y nueve afios,
Y por c:-to pagarún una renta del cinco por ciento sobre la cantidad
en. que ,;e rnlnú el forreno oeupaao.
E~to e, de lo más Yentajo.;o, pues equiwtle á realizar la propied,u1 en ~u jfoto rnlor, seguit,oi,frutando de ella por un réc1i-

Viéne.:'C hablando clcsdc bate tiempo, de importante;; obras r¡ue
se están llevantl-0 á e.abo en l-0" pucrto:s ,le ~ali1rn Cruz y Crntzacoo,lcos, obras muy nec·c,aria.~, pue:sto que &lt;.'On ella,- ~e en&lt;-amina
una dota.ción de seguri-da,des contra los riesgos del nrn1\ de la antihígim1c y de l.as &lt;lifi&lt;."ult.adc, del tráfico y del comercio.
Las obm:,; á que no., v.am0&lt;. á referir constcm de &lt;1o..~ grandes
ópcra.ciones: ,la ele a.,egurn~11icnto de ví,a,; herrada, y hi de los puer' tos que m&lt;á,s arri&lt;ba citaimct0 •
He,..~to ~le! fcrr~,arril, el termplén y la vía herrada. se ha:1
termina-do desde hace tiC'-mpo y e,,tá a,hierta al tráfko; pero fa Yía
adual no reune ·la,, concli,ciones ,nece.,arias para ,u n tráfico e:on,-iderable, y á esto se d ebe que F-e hayan emprendiido trabajos de tanta
imporkLn.&lt;:ia como Jo;; ,,iguiente.- : de.;viaóón &lt;le algunos tramo.;,
ampliación ele cun a;-; para dar mayor seguridoo á 1a Yía, y reconstruoción de puente,-; y ,alcantarül~ que son numero,,í~imos en la
línea, pues sólo puentes hay oc:hocienk-,.
T ambién t:'e cd.án s,uh,tituyemlo los durmiente;:, y acerca de
est-0 hay un dato muy ourio,;o que &lt;lemuootra el grado de riqueza de
aquollas régiones: ,la. mayor parte de esos durmiente•, ahora ifüervit,les, ¡;on &lt;le ,miademl', pree:ic;-as de las 11J1M es.timada,;,, como caoba,
guaymcán, leche de l\faría y otras. L os que actualmente se ootán

p:miendo ~o-a tic pino c:rco...o-h'Klo ha,,;ta el c-orazón de la madera,
preparadón co·n l,a cual ::e tiene la seguridad de que re,.ü-,,tirán á hi
,w&lt;:ión del clima.
Xo obstante la impor:"1.an,:;ia -ele estos trabajos que son, sin duda. lo,, princip,a,lc-3 vara. Hevar á cabo la obra má~ c-ompleta para el
tráfi.oo entre la., apart~wlas regionoo del Sur y del X01,te de nue,~tra
Hcpública, hay aún otro proyecto que el Gobierno ha r e.;uelto llevar á cabo para c,;&gt;ronar la magna l,abor de abrir nuestro comercio
al muooo entero, l ~ mii:.m-0 al Asia que á la Europa.

t~ á ]a_, &lt;le Tampico. Consi::ten en la consti,ucción de dos ma lec:onc6 que en J,a parte superior, tienen un espesor &lt;le 20 metro:; y
e,tán hoohos con un basamento de cantera traída á c1:,1tancia de
riento setenta kilómetros. Sobre esa ba -e se c➔ián colo-c.-ll'do e:normes bloques de •piedra ar tificia1, hasta dejar conolní&lt;los los muros
cole-cado:;; uno frente del otro, cm dirección oblicua, para producir
d en&lt;:a'l1,,amiento.

o -

***

Nos referimc;;; al a,condiciona.micnto que trat a de dársele á
la áu&lt;la.d de Coa.tz.acoalcos, que en la actualidiu.J no ofrece una si-

que el río, á poca distancia del mar, alcanza una profundi,clad ele
quince metrcE:. Pero en el cruz.aaniento &lt;le las aguas del río. con
las del mar, se han acumulado las arenas, formando una b.iura mov0diza y muy peligro-.:=a, que e.n los tiempos noI'male,, no tieaie más
que uno,;, trece pies de profundida&lt;l, que &lt;lidminuye toda1•ía. durante el mal tiemuo.
Para lograr el objeto, se están Llevando á cabo, 'Obras semejan-

Tcrminada,s t.ooas las obras á que nos hemos referirlo, la gran
labor á que hacíamos alusión más arriba, Cti decir, la apertura
de nue,;tro &lt;:Ctl'Ileroio al mundo entero será un hecho. Y con más
seremos un centro de tráfi&lt;-o c'◊·ij tales condiciones q'lle, á pe~ar del
Camü &lt;le ~ie.a.ragua, el tráfico por nuestro territorio será. más venta,jo,;o, porque se ahorro mucho tiempo de navegación y los flete,; Eerán mmios crecidos.
Se cak-:ula que el tráfico interna.ciona,l puede a~ender á dieciocho miHones tle tonel.atlas por año.
K o puede haib€r ma~,or importancia en estas obras, de las
cuales tanto bien e::ipera la X,ación, y esto justifica que se iprocooa.
cen tanta actividad.

- -- -----.. ·---- -- ----------- ----' (

. ..
Embarcación en el Río Coatzacoalco1.

to todavía. menor que el de cna:lq1$ra hipoteca, y tener además ca.pi tal paro. enS311'.lohar los negocios.
Por otra parte, ese ~to, que no lJ.ern miras egpecu,]a,tiva.5,
nada significará por las meJoras de gran trascendencia que están
resueltas y se han comenzado á ~Aer en ipmctioa.
R~tas obras serán destruocJOn de los malecones, procurando
una nivelación perfeota. has~_do:de s~ P?sible, un buen drenaje
y mejoro.miento de las condicion · sa.nitar1as. A este respecto se
ha coonenzado á cegar una. gran pantano que rodea toda la parte
Sur de Coatziacoailcos, Y que oons~ntemente tenía hasta un metro
de agua.

El R ·o de Coatzacoalcos desde la plantación Columbia.

Los trabajos que se lleva.~ á cábo e~ el puerto á que ,n os venimos refiriendo son de ma,yor ian~rta.ncia que los emprC'lldidos en
el &lt;le Sa,lina Cruz.
,
·teue'd
1
Se trata de que la comen . ...,rio e Coat~oailcos, bien enc&amp;usada, Ji.mpie la barfa. que basta: a.hora ha.ce ionposi'ble el tráfico de ese puerto, no obstante que está, perfectamente abrigooo, y

81 Fu&lt;rto y la Adtlana.

[Las k tc&gt;grafru qut ilustran &lt;Sta ¡:lana se" propitd~ d de Waik, fot.]

�Domingo 2G de .ofayo de

rno1.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL
rumerica.no, en que tain discreta.mente secundó la
alta labor del .maestro Sierra. E)l ta:lenfo esencirulmente pr.á.ctioo de Don Pablo, IS'U perspicacia inooba ry su competente y l&gt;ien dirigida ouJ-ture, lo
ha.cen esencialmente apto para el desempeño de la
u,ueV"a barea en que le toca servir á s,u patria.
EL SR. Lrc. D. ALFONSO L.\NCASTER JoNEs,
miemb1'0 de ,la Oá.ma1,a &lt;le Senadores, es un or~or
de gran brío y tiene oonooimientos especiales en
a;s.u,ntos americanos, en los que ,puooe lilamru:se una
e.~peci,aJida,d.
Er, SR. LK D. EmLIO PARDO (jr.) tiene una
gra,n cwltura, un gran entendimiento y un gran

LOS DELEGADOS MEXICANOS
AL PROXIMO

Congreso Pan-Americano.
EnciP1Ta inmoru-a importanóa para el porvenir de A mfri&lt;'a 011 general, y en e.~peoi,a,l para
nue,-tm mu:ión y ,-.u desarrollo, ,\.a rnunión del
Congre--o pan--americ-a.no, que en el moo de Octubre ,\' juntará en C.'-ta ciudad.
A fin lle que ilo repre.scntcn pre~tando su con-

'

Sr Líe Gena ro Raigosa.

e;riterio. Su. con()('imiento de las cooas del país
lo hace e,pec1a,lmonrte ,a pto para el druemveño de
la tarea que ;,e le ha confcriido. Es también uno
de los pocos hmfü\nistas ecn que cuenta :'.\léxico,

Sr. Lic. Emilio Pardo, Jr.

Sr.

tiugo?te en el e,-clarec~miooto ,de las múlt1ples
cuei:•t1011&amp;, ~ujcbM á 1:,u estudio, así como para que
entienda.n N1 la preparación de los trabajos preliminares, el Gobiel'llo acaba de designar á alQ1UnOS
&lt;le lo,- má,,- conocidoo miembroo del foro del° país,
que e:;.tamos seguroo •dará,n buena.;; cuentas de sus
&lt;lolic,a.da-, comisiofü'..,-.
EL ~u. Lic. D. Gt;XARO R-1rnos.\ disfruta hace

LAQUINTA DE SALUD

CENTRO DE DEPENDIENTES.
La agrupaciém mutnaJi~ta y recreativa "Centro &lt;le Dependicmtes", marcha en contim10 progreso dl\&gt;&lt;le la fecha en que füé fun&lt;lada..
La sooiedad mexi-0a,n,a ~e ha d.aclo
ouenfo. ,de todos los adelantos que para p1'0por-0iona1'8e t;aJIO recreo, los
miembros &lt;le la agmpación han lleYado á cabo.
Primero fué O;a ooquisición &lt;le ll'll local elegante, ampllio y ,cómodo -donde
'\. poder :irnsta,lar ,lo,s sa:looes &lt;le reunión
euoti-diama y 10:; en que se recibe á la.;;
familias de los socios en lfill fiesta,s que
c,-on frecuencia organiza el Centro.
:Muchas son las pcn;onas que han vii:it~1,clo esos sa,Ione;;, y están de acuerdo
en que el !lujo y Ja ccun&lt;xli·da,d pre.si.den
cual corresponde á •l a tli;:.ti,n ción con
que ha ernpez.1,clio á vivir la oocied.a,d,
que hoy por hoy, es Jamás irnpo:r:oomte
&lt;l6. &lt;'Uant.as, en su género, ee han establecido en Méxioo.
El !lluevo paso que el Centro de Depen&lt;lienites ha &lt;láJdo es la fundación de
una Quinra .de Sa:lnd ¡para. los socios
que no cuenten oon farniJia radica,da
en esta ,capital ó para .a.quelilos que sus
padecimientos exijan ·la constainte rut.ención médica en hlgares adecua.dos en
higiene y cmnodidad.
La inaugi.m1c·ilón de ua 1ntilfaima
Quinta 1,e efootuó el domingo próximo
pasaido, ,presidiendo el acto la distin-

,•~1,la.s que e;,l;án ya. perfectammlte di,--pucst-a,, para prestar los servi&lt;·ich á que se ,desti•nan, llevan loo
nom hrc.~ de ,l.as distinguidas señoras
)Iaría Cafü11s de Lim3111tour, Aurelia
Oehoa &lt;le He_yes, Amparo Escalante ele
Corral Hemnelin&lt;la Paz o.e Ziimbrón,
y ~eñmitaee María Tere,a Limamtour y
Calias y Luz Gareía.
~ uc.-,t~ tlootores rvemn en e;;t.a. página nn gl'l.1,00 tcimado después del a.c-io
in.aug1m1,l y el interior de una de las
sala.~ que, como loo demás departa.mei1t◊c- de la ()uint.a, eshíin muy bien amueblados.
De la ,Ttmta. Directiva ael Centro &lt;le
DE•pt&gt;n&lt;li(,nte., c·oncurrierou los señores
P1v~id(•ntc Emilio Cuenca, Secretario,
Amlre, Barril,], Subosecrem.rio, Fidel
(fon~t,lez, y lr.s Vocales Guillermo
C'l.ark, lfa·ardo Burriel, G~bino Górnez, E-nriqne G. Villa, Olemente
Hernández, Mmnud Rold,án, Santiago
Barrena, Manuel Sánehez, Rufino Ceforio. Etl personal médieo de la Quin1.a.. ful tmmbién invitado y presentado
á loo socios con&lt;:urrentes.

1 '

Y une á sus dotes reconocidas de pensador un.a
elegante y perniuasiva pailabra.
'
EL SR. Lrc. D. PA~Lo MACEDO, ha sido obje. to de grandes y merecidas distinci.ones con motivo de sus trobajc&lt;S en el último congTeso hispano-

1-

Sr. Lic. Francisco oe la Barra.

Sr. Lic. Pablo_Macedo,

E conomía en ólUS relaciones con la moral y el derecho, que pronunció en el Concurso cien,tífico de
l 898, Llamaron la a tención de todoo Jos hombres
pensa.dores.
. ~ pesar de su wrta edad y &lt;le su rooioo.te' iniic1ac1ón en loo íllegooios, el SR. LIC. D. FnA ~cisco
DE ~.1.. BARRA tiene gran Tepu,taoión científica en
México, y es muy a.prociaido por su honradez y
ta.lento.

f-CÍ~

z.

S... Lic. Alfonso Lancaster Jones.

murho;: añoo de grande y merecida nombradía:
puede llamarse uno de nue.«tros más sobresaliente.~
intelectuales. Ü-Om? sociólogo, oomo ,pensador y
wmo abogado, e,3 iv1,-to como una de las fürura.-i
0
-más importantes de ~léxico.
EL SR. Lic. D. JoAQUIN D. CAsAsus, que ha
Tepresenfa&lt;lo con sumo lmllo á &lt;la nación en congresos interna.ciona,les, e~ un economista. de rara
y v-rusba instruoción, de amplias mir-as y ,eleva:do

Drunin,go 26 de Mayo de 19~1.

ª"

_J'

Sr. Lic. José L 6pez Portillo y RoJas,

ILCSTRADO

gui(la ~eñorita Luz Ga,rcía, 300mpaña&lt;la
del H•Jfor Uobenna~lor del Distrito, del ·
Feñor V (•ffil'(•il.ulo Amgol Zimbrón y
dcil Feñor Don 'l'dt&gt;,foro C'·rarcía.
La con&lt;-111-rcn&lt;:i.a. de ,socio,; y per;;onas
invifacl~b em numero;;a.
El rp.at io y corredora, ele la Qnint 1
rle ~alud e.,r.aban •dt'OOrad,o., co•, ban- .
&lt;leme; y t rofo~ ,de lo., ccJores wcsi&lt;·a•
n0o y e:.pa.ñoles.

JJ8L

Lic J oaqafn D. Casas6s.

conocimiento de los hombres y las cosas : su intervención en el Congreso tiene que ser altamente favorable para el país y ia,Ltamente honrosa para s11 pen;ona.
EL t:;R. LIC. D. JosE LoPEz PORTILLO y RoJAs
ha dedicado también sus vigüias a!l estwdio de '1a
Economía pi)lítioa, oiencia en que ha logrado sobresalir pub,lica,udo estudios que, como el de la

)fc:xno

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�Domingo 26 u.e 1la.yo de 1901.

.l!}L .MUNDO lLUS·TRADO

Poming-o 26 u.e l\fayo &lt;le 1901.

EL_ MUNDO ILUSTRADO

MÉXICO EN .LA REPUBLICA ARGENTINA
La República Argentina es u'lla &lt;le las nacione~ Jatmo-americanas que más han progresado, y
cloncle el creciente ,d~arrollo del comercio se ha
ht•cho notar en grande escala.
Entre ~léxico y la hermana reµúulica, siemp·re
ha habido las más coroiale;; relae:ione:::, y se han
ac·ent11ado rná.. en c,;1,ot;
último., año•,, , por el aumento i&lt;le comercio entre
lo., &lt;loo país~.
Oportuno nos parece
pre.,entar á lru ,lectores
{le ''El Mun&lt;lo Ilustrado"
c-1 retnito del i"cñor Juan
Uuilfreire, Cón..;u,l ge01eral de .1'J éxico en la Hepúb,l ica Argenti,na, que
adualme-nte oe en&lt;:uentr.i
entre n0---0troo, de~puó.:l
(le ha,!x)r vüüt:ado loo ti-abajoo preliminares pa1,'l
la. J&lt;Jxp ~,, ición de Buffalo.
}&lt;)\ "eñro Guilfreire es
de.:-tenclionte &lt;le w1a noble familia portugu('!,a y
ha si,t1o t-iernpre adieto á .t
mw,tra patna. FJS un
profnn-do &lt;,-onocedor ele
]05 at1cla,nt0b y e..,tado fina,n&lt;:iero &lt;le ·:México, y
c~t.a:s órcm1:::tancia,; le
grangcaron el clistingui•
do p11esto que oou JYª·
Dam~ también á nuestro,., lectores una v1~ta, Jt·
la pal'te prinoiprul del cd1ficio del Con..;ulaido ge11cral de México en íl,wnos
Aire;,, que se encuc•utra
situado en la .\venida de
Mayo, que e; la más gra•,diOAA &lt;le Bueno,; Aires,
tanto por -::;u tráfico cuanfo por il,a magnifkencia
de los edificio-::; que en
ella se han construído.
El edificio del Consulado es elega,nte, oon es~ilo enteramente moderno,
y tiene en su interior el

res diferentes cuerpos de milicia para ejercitarse
en el tiro, señalando el Gobierno determina&lt;lo
premio al mejor tirador.
CO'rno una galantería para la República ATgentin~, tocla-s la,, ,rnacioncs allí re~re-senitadas Beñafarc.a tm premio para el que Yenciera.

r

E l sifón en el Canal Nacional.

!"uente soorc el Cana.t.

¡mnt-e de terminar. fa con,tru01·ión
dt&gt; un sifón que permitiru. el pá.~o
Lajo el cauce del Canal X.a,ciond,l, del
río de la l)it,da.d, que ha ~iido th~-viado de su a.n•tiguo cutbO y l¡ue
,1trarn.;ará el punfo ,citado.
La olmi es grnrnlio;;a .v pre,--tará
ó la ca.nital grande~ servicio.-, pue-,
c., un coml}lement.o Je la,; ◄)br,L., J ¡,l
Dt•--acriic ,del Yalle -de ~féxi.00, que
C(~n tainfo éxito ~e llevaron á ca.l&gt;o.
l~-1 sifón consta en ·:su ·?arte e-ene:irul de ooho oou.(_lucto:-,·1le forma cua~1 tra'lsporte de las canoas
drRngular que •~e ha:n coloou.h
tran_-•rer.:sa.lmente al e-anal, form,ic,los de grue..-rcL:, q,ae ,-e reu~1c y a ·umul.a en las 7.a.njas y campus
UmJi,na.s !de fierm •de ht re.,i,tL'neia ,ne,c&amp;ari.a y
a.dvaieent~ a.l ( 'a.n~1,I.
de..-um;,ando sohre una., obra~ de ma,mpo.,tería.
En 1'1. ,pa.Pte que c·orre.,,,pon&lt;cl.e á ~a ,terminru::ión
&lt;&gt;tt&lt;' ,a.l decto se hiciemn. ;-4,)bre Jo , c.-ondudo-s rc- · dt&gt; lfr.-i comhwto., por &lt;.l on-dt&gt; va á •.1Jlir el ,a.gua •&lt;lel
f'erido" ,~e han colf}(.·a&lt;lo una, serie~ de lámina,5 rfo le. la Pieda,d .,e ha leviainta,do un puente ( cu'lmidas ('Iltre .,;Í p i)r fuerte, rnmad1e, &lt;le fierro y
ya f .)tt)grafía ,pre~enbunl)::) "! que tiene por obque eoru,titThirán el ea.LL;;e llel Ciwail K.a,cio.n.a.i, jeDi) dar el p;ll&gt;{) á lo•~ que atravie,en ,la calzada,
como ,-,e re por la fot!&gt;¡rra.fía que presootamo6. A pum fo11n11a en t'.•I:' ¡nmto part&lt;' de eUa.
un lado v otr o de é,te .•e pmlo:icrm·.á,11 las lámimi.s
El puente tiene do~ are-o~ de mump~terí,a, cofornum&lt;lo los ladcs ó p,tre-tle.- 11;1 &lt;.\mal.
rre.,pnndiernfo tí ca1la uno ele e&gt;llos cuatm &lt;le los
A la entr.a1da del ;:;ifún v -,ohre unos muros de
eon•,luctos, tl•nien·1lo en ~u -T&gt;&lt;trte inferi-o r las detm:¡vmpo,;tcría que la re.,gu~nda,n ,-e han eon:.;truí- fon,·,a~ nece,;aria.~ p,arn irn¡wdir oue la fuer te v
do do,- Yáhula~ automática- ,le fierro que, según COlli~t:truk cnn•ie,¡ltp dl'l a.gua q,ue forma e,l río
fa mayor ó mC'nor pre.-iún ,h•l ,¡,gua quedar.in ce- mii,ue ó de.-.truyu la ha~c y e{)ntrihu.nt á la c.tí&lt;la
1·rad,t:- o al&gt;ic•rfa.,, permition-ilo el p;,1,,0 del ag11a del puente.

Otra de las obrais que .se ha.n em1m•111dido ha.jo ,la custodia del jefe
,de e,s;J, di,isióu, señor Ingeniero
Cantos Borgati.ha y del Ingeniero
Alfredo Dí,az Yiala.d.éz, :;u ayudante,
c.-, •lra. li,mpi,a del ÜllJnal Xa.cional,
cuya oper-a,ción no se cfectua.oa de5de hace once años y, por •lo talllto,
el fango removiido y iarrastrndo por
la., con,ienrtes, había ,a_-;ol va:do ~u rou&lt;-~, haóc-ndo oasi impO:'ible la cornie.nte del .a,g-u-a, ha11lámlo;;e, por Jo
,ta,nto, ca:;i e~tanwada.
La. ÜCJlllliéón idespué,;; de hacer la
liurnpia del Canal de ~Iatlapalco, ha
empren&lt;lido 1,a de,! Naoional, qne e:;
el central, en cttya obra i-:e emplean
aictualmente má:, de qui'llientos hombres, ;,.iendo rnece..'!3.rio saeer un metro de prof1muliltLad de a:soke que se
ha1bía acwuwlaiJo.
Como con.oocuBnoia nruturail de
estru; ~bms M venido la su::cpensión
del trafioo de canoas que se hacía
por el Canal, siendo es-te el 1H·ino.i,pal y oasi el
únioo 1rnedio que emplea,n los iniligen.as &lt;le Ja.maic-a, 8a.nta Anita, Ixtamko y Xochimilco para el
t ransponte de su.,, verduras :r deimá,3 produc·ciones
agrícoll:l.$.
Lo..~ indígeMS ~e ha,n v-i,,.to en 1-a preci!-a nece8idad tle trllJlhl.porta.r e.n carros s.u, canoas (como se
ve en la fo,tografí.a aldj.unta) ó. lugar~ en que hal!ia agua., ¡&gt;ucs ex;pue,,ta"' á la intemperie se les
de.-,tmyen ó detcri,or.ain.
Como las obr.a.s del de..¾1."-olvameuto 8e pro&lt;iiguen
oon tanta activida,J, el tráfko no ,clumrá interrunc~&gt;i.lo, &lt;le,,.pué@, de d0c, semana,- ~llfu;, reanudúllll o,;u
entonces bajo .mejores Clln&lt;licione..., la. mn-ega.ción
&lt;lel Cana,l.

T.a. demolici611 d.-1 T.-atrn Na&lt;'lonal.
La magna obra. tle embolll'einnie.nto de la ciudad, que ha &lt;lado principio con la pro\ongac' Jll
&lt;le la Aveniila del 5 lle }fa.yo, turn tlll m ,nuento

blico itr~ ,impre,..,ionc-" que reprc~e,nt.arr el ifüt.a.ute
último del Ooli,eo, que de hoy en má~, vivirá en
C\ ,b -'¼.'Jl~acione.,
q,ue ge-neralunente €e titulan :
''lo que fué''.

En el Canal de Santa Anita.
LA COMISIÓN HIDR'.lGRÁFlCA.
"G n~ de las &lt;'ec,c•iouc,~ de l,i1 C'o111 isión Hidro,¡1:ráfü:a X nvimia.!, en ,m
divi"ión del Valle de )léxico, ha
emprendido dt'B&lt;lt el ml",, &lt;le N ()vit,mlll"e del a.ño pa-a.Jo, y t:1-.hí ú'

Ultimo aspecto de la d~molición.

¡so]emnl' 1tl rh•rri bar la íütima línea lle &lt;~)lumna:o,
oue ma.rcah,1,n el límite &lt;lr lo que fué, por la oalle de V erg-ara , el gran Tea.tro X aciona,l.
Conw re&lt;:uel'do Je e..--e momento, dam0::, al pú-

Sr. C om, Juan Gu1lfre11e.

l

lujo que le corrosponde.
J&lt;Jn cierta ocasión muy reciente, la Argentina
convoe:ó á todo el ejército, promoviendo ejercicios
milit.ares, y prometiendo premios de consideración
á los que en ell&lt;&gt;5 triunfaran.
Con este motivo, se reunieron en Buenos Ai-

El que ofreció )léxico fué notable por su original i1lad. Coni,.i,:,tió e-n un gran sillón de ébano, deil
siglo pa«ado, y ,;,.e &lt;le.~ignó par.a. que, á nombre de la
República, fuera otorgaido al vencedor en el certamen.

LA CIUDAD DE COATZ.A.00.A.LCOS,
!d.inntos dcspufs.

La demolición consumada.

que v,a á pasar á ser propiedad de la Federación, oon el

fin de ponerla en cond.ioiones de que pueda ser

1lJ1

cómodo centro de tráfico internacional.

�•
·Doo:n.ingo 26 de Ma.yo de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

LL
AÑO Vlll--TOMO I--NÚM. 22.
J)treotor : LIO, RAFAEL REYES SPINDOLA,

'MUNDO ILUSTRADO
MÉXICO, JONIO 2 DE 1901.

Sttb8crlpc!6n meMt1al forl!nea, I 1.51.
ldem idem en la Oapuai, 1.U,

Gerente: ANTONIO OUYAI,

Monumento á los Héroes de la Independencia Nacional.
En el cerebro de todos los mexicanos ha vivido la idea de gratitud hacia lo- ,lenodados patriotas que, á co-;tn. de f'US bit.ne,tar,t&gt;• ,Y de sus exi.~tenóas,
inicia:on la ruptura de la cadena. que esclavizaba á la patria de Cuauhtemoc y fa hacía vivir en la abnó,d'era de t.ributarim10, al pie de un trono á cuyos
;,elLlanos ll~aban las olas de sangre dt: una conquista y los navíos de oro en qn~ hubiemn de convertir-e los bajele.~ incendiado,; por el más aventurero
u~ l·, conquistadores.
Los mexicanos pagamos constantemente la deuda de gratitud hacia lo:: 1,1'&lt;,hombre-, de la Pah'\Ía: el recuerdo v la veneración son tan grandes como
lu, acciones de lo: héroes de _l~ luctuosa y bendita épOéa nacida en 1810 y muer t·~, tn medio de himnos de gloria. en 1s·21; los nombre~ de los patriotas de la
Libertad se ensenan á los runos antes que las primeras pa:labras de la oración maternal, porque en to&lt;l.os los corazones e,;tá que los nombres de Hidalgo y
0

~-~------77

1Iorelos son también una oración; la idea de indepell'dencia se arraiga con poderoso vínculo y por eliJa se hacen de~preciabie~ todo,; l◊li bi,.mes, y amables todos los sacrificios.
Pero,--coono en todas las hazañ as llevadas á cabo por una colectividad,-m11cha:1 glorioeas vicla:1, muchos nombre:-, mucha,; accione,; heróicas han q·ic·&lt;ludo. OC"llltos en la penumbra de la enorme luz que nimba las frente~ de los iwrnbres qtre so'll símbo•lo de nue~tra Libertatl, y l.1 Patria no pu:do olviuar
· E-.,a ctreunstancia.
De allí viene la idea del suntuoso monumento que va á construirse en 01 l'a"eo de la Reforma, y del que ya se ocupó extensamente "El :Mu:ido
lb~trado''. Tal obra significará, cómo lo dijimos, una per,petua.!ión de la u;cmoria de la ~anta lucha, de la~ heroici&lt;latles anónimas, &lt;le la idea redení:&gt;ra. E,"to era una deuda, una deuda enorme de gratitud y de patriotismo. Ella la cumiple el primer Go,biern-0 de la Paz en noml&gt;re del pueblo, héroe
·dt·l ir!bajo y descendiente de aquel que fuera ra.yo de la guena.
,
,
_ .
,
.. .
. El monumento á los Héroes de la Independencia, cuyo proyecto •darnos a rvnO&lt;'er a 1rne,tros lectore~, tiene un caracter tl,1,-,tmto del que en líneas ante1·1orcs citamos: es 1l!Il relicario de la Patria; en él estará á perpetuidad el res te, material de la glori&lt;&gt;Ea lucha por la Independencia.
Aprovechando la resotlución dictada ,por ia Secretaría de Comunicacio11p" y Obras Públicas, para que se erija una plaza circular cruzada por las ra, lks de Humboldt y una nueva calle que debe abrirse en la dirección de la fachada clel tern~llo cle Sam. Fernantlo hasta la eadle de Zarco, ha siclo apro'4)a,do el proyecto que, para el monumento, presen-tó el señor Arqui•tecto Guillermo de Heredia y que ya alguna vez dimo., á concx:er en boceto.
La plaza mide un di.imetm de cien metros, y está limitada por elegantes J)órticos de est\-lo dórico. La altura de la monumental obra corresponde
-~prox1madamente al dol:lle de la que tienen los edificios cercanos, con lo cual Ee logra destruir todo mal efecto, en lo que respecta al lugar elegido.
"Úe

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1901, Año 8, Tomo 1, No 21, Mayo 26</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>•
·Doo:n.ingo 26 de Ma.yo de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

LL
AÑO Vlll--TOMO I--NÚM. 22.
J)treotor : LIO, RAFAEL REYES SPINDOLA,

'MUNDO ILUSTRADO
MÉXICO, JONIO 2 DE 1901.

Sttb8crlpc!6n meMt1al forl!nea, I 1.51.
ldem idem en la Oapuai, 1.U,

Gerente: ANTONIO OUYAI,

Monumento á los Héroes de la Independencia Nacional.
En el cerebro de todos los mexicanos ha vivido la idea de gratitud hacia lo- ,lenodados patriotas que, á co-;tn. de f'US bit.ne,tar,t&gt;• ,Y de sus exi.~tenóas,
inicia:on la ruptura de la cadena. que esclavizaba á la patria de Cuauhtemoc y fa hacía vivir en la abnó,d'era de t.ributarim10, al pie de un trono á cuyos
;,elLlanos ll~aban las olas de sangre dt: una conquista y los navíos de oro en qn~ hubiemn de convertir-e los bajele.~ incendiado,; por el más aventurero
u~ l·, conquistadores.
Los mexicanos pagamos constantemente la deuda de gratitud hacia lo:: 1,1'&lt;,hombre-, de la Pah'\Ía: el recuerdo v la veneración son tan grandes como
lu, acciones de lo: héroes de _l~ luctuosa y bendita épOéa nacida en 1810 y muer t·~, tn medio de himnos de gloria. en 1s·21; los nombre~ de los patriotas de la
Libertad se ensenan á los runos antes que las primeras pa:labras de la oración maternal, porque en to&lt;l.os los corazones e,;tá que los nombres de Hidalgo y
0

~-~------77

1Iorelos son también una oración; la idea de indepell'dencia se arraiga con poderoso vínculo y por eliJa se hacen de~preciabie~ todo,; l◊li bi,.mes, y amables todos los sacrificios.
Pero,--coono en todas las hazañ as llevadas á cabo por una colectividad,-m11cha:1 glorioeas vicla:1, muchos nombre:-, mucha,; accione,; heróicas han q·ic·&lt;ludo. OC"llltos en la penumbra de la enorme luz que nimba las frente~ de los iwrnbres qtre so'll símbo•lo de nue~tra Libertatl, y l.1 Patria no pu:do olviuar
· E-.,a ctreunstancia.
De allí viene la idea del suntuoso monumento que va á construirse en 01 l'a"eo de la Reforma, y del que ya se ocupó extensamente "El :Mu:ido
lb~trado''. Tal obra significará, cómo lo dijimos, una per,petua.!ión de la u;cmoria de la ~anta lucha, de la~ heroici&lt;latles anónimas, &lt;le la idea redení:&gt;ra. E,"to era una deuda, una deuda enorme de gratitud y de patriotismo. Ella la cumiple el primer Go,biern-0 de la Paz en noml&gt;re del pueblo, héroe
·dt·l ir!bajo y descendiente de aquel que fuera ra.yo de la guena.
,
,
_ .
,
.. .
. El monumento á los Héroes de la Independencia, cuyo proyecto •darnos a rvnO&lt;'er a 1rne,tros lectore~, tiene un caracter tl,1,-,tmto del que en líneas ante1·1orcs citamos: es 1l!Il relicario de la Patria; en él estará á perpetuidad el res te, material de la glori&lt;&gt;Ea lucha por la Independencia.
Aprovechando la resotlución dictada ,por ia Secretaría de Comunicacio11p" y Obras Públicas, para que se erija una plaza circular cruzada por las ra, lks de Humboldt y una nueva calle que debe abrirse en la dirección de la fachada clel tern~llo cle Sam. Fernantlo hasta la eadle de Zarco, ha siclo apro'4)a,do el proyecto que, para el monumento, presen-tó el señor Arqui•tecto Guillermo de Heredia y que ya alguna vez dimo., á concx:er en boceto.
La plaza mide un di.imetm de cien metros, y está limitada por elegantes J)órticos de est\-lo dórico. La altura de la monumental obra corresponde
-~prox1madamente al dol:lle de la que tienen los edificios cercanos, con lo cual Ee logra destruir todo mal efecto, en lo que respecta al lugar elegido.
"Úe

�"EL RÍO HONDO."

so, y el puente esbclt-0, arrogll/Dte, seguía con orgullo enl·azan&lt;lo las &lt;los montañas para que sobre

Aquel río era ma,lo, muy ma,lo, pervel\So, vengai ivo, odiooo, in1rnmrnno.
Cuando á diario &gt;'e retorcía siguiendo con su
cuerpo sinu-o.,o J,1 mü,ma ruta, a:moklán&lt;looe siemp r e á kt mi,-·ma fornna, refunfuñaba írnses de odio
inmenso, o&lt;lio que, porque no podía &lt;lesboroaTue,
a u.menolaba á CHllla in,-tan,te, v crecía, crecía ha.,ta
___

-

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 2 de Junio de 1901.

'&lt;d·-~
.
.

,\
•'

.:

·

•

•
mortifirn.r á úl ..fü.-rno ,-u lll'-arrollo, ha.sta fo1comodarlo, porque no 1&lt;&gt; &lt;•a 1.·ía dentro del pecho.
'.:Río Hondo" Je 111-amaban, segimu:nente por
burla; á él que, a.pena"' t:-i tenía. profundidad par-a.
cubrir á 1m ,leic:hón !
Después {1e mucho tiempo en que corrió libremente por el eaanino que desde su primer moment.o tle v-i&lt;fa, amorooamente le trazara su buena
madre Niaitumlcza, de,;pués de mucho tiempo en
que an-tl'uvo i,noo'llH•ien~elllente por la e-asa. que ella
le ha,bía &lt;lado, un día 1m hombre vino á esclavizarlo ; verdaderamente ocliaha con mucha ju~ticia á
esos hombres que habían venido á transformarJe
su casa, que habían venido á obligarlo á seguir el
camino que má, &lt;:onvení•a á lo., intereses de ellos
mi~moo, y temero.,os de que, eomo un -perro fiel
dejara algún clía la c-a.~a á que había si.do llevado poI la fuerza. para -voh-er á la &lt;le eu anti¡rno
amo, le ha,bía.n formado con giga,nte.s.cos bloque,;
de ro,JlaJ,a,s piedra,- una gran (:árc-e,l. •

~

Después sobre Hl cuerpo vihorn°co, humiJ.lándol o, viiLlpendiámclolo, habían hecho pasar la locomot.ora audaz que trasladaba á los maldecid%
h01ID.bres de -ciudad á ciudad.
Y en vano, él rnmi8Jndo á diario su odio, había
mordido ~e.s piernas férreas del puente; 6ólo se
lleV'a,ba en Ja boca desesperainte sabor ferrugino-

ellas corriera el tren .
Muchas veces había desea&lt;lo trag,ar en sus
agu,as frías, e,;p1rmoH1..s, coléric--a,-, al tren que infutua&lt;lo pa,:,;aba resoplando arriba &lt;le él.
Cuando ,la Xaitura]eza toda se enrojecía de eóJera, cua.n.do el rayo tronaba y tcfüa de p(urrnr.t ci
espacio, cuan.clo por rabi.a 1llor.aban los cielos abun&lt;lantemente, empapando la tierra, cuan,~o .-e o:a
por tod,a;s parte.; el grito de X atura. furiosa, c:i
había querido tomar parte en el concierto de furor, y &lt;l~bordar,;e y arra~trar árboles torcidos, ganad&lt;, moribundo.,, hombres a.gonizant~, sobre todo, hombres; y no había podido ::calir &lt;le su jauJ,a : la rabi.a Je había eongestionado el rostro, le
habb amarillecido e-1 ,emLlante, y ¡ nada más!
¡ l'émo h:ibía rlefearl.o . arrebatm- atlguna vez á
un hombre, apri~ionJrlu entre sus
g-arra,:, em·oherlo entre sus brazos
k' ~
líquidos, arra;;trarlo contra las roca:-:. golpL•arlo c-ontra las pulidas
pie&lt;lra~. arredondadas y brillantes
C'0mo c-aheza:-: C'aha,:, y obligarlo á
heher ag-na, mue-ha agua, hasta ahitarlo J);lTa que "e dese:;perara; lle,arlo ha~ta allá, hasta aquel desniYd de :,U kc:ho, en donde al caer,
él rt.'Ía 6trepito,,am'ente, con risa
) .~ritantc. borbotada. espumajo;:a, co~ériea, &lt;·orno ri,a de atacado, y despué,; arrojarlo, dc,;peñarlo, para. ver
c:Úlno ,altaha en petlazos el cuerpo. y
cúrno la ,ang-rc teüía las aguas rojizamwte; entonces habría podido saoiar $U~ an,ia, de Ycnganza, saborE:ando con
placer tigre,&lt;:o la caliente ~mgre humana.
i::iólo una vez había UeYado en o,;us Muas el
euerpo de un hombre, y ero había sido m1 hombre
muerto. llll icr1feliz, cuyo matador, había pretendido ocultar el crimen. pero él no, nunc-a había
matado á un huma.no ; lo~ más débiie.:, cuando estaba más a:iratlo y había. pretendido ahog-arlos,
Jo había:n dominado, ID habían ,·encido rasgándole
las entrañas con la~ manos,
a.briéndo,e paso á braz'lda~
entre las ondas, cuya perfidia resulb1ba estéril.
Todo~ lo burlaban; has,,...
ta un niño una vez, desde
la ventanilla de un coche del
convoY, le había lanzado un
escupitajo, y él, el "Río
Hondo", que llevaba agua
de sobra. para haber ahogado al soberbio ch.iquililo, ¡ no
había 'Podido contestar el
ultraje!
Todos lo ofendían, lo desprecia,ban; los toros se complacían en profanarlo con
las groseras pezuñas, y los
cerdos iban á saciar la sed
en Sfü aguas, la~ pobre;; aguas de un río infeliz. Las mujeres iban á
la orilla. y se inclinaban sobre él para mancharle las
aguas, para teñír;,elas con
el jabón.
;, Cuále.., eran en cambio ~m gocc,s? Bien esc-a1:,w; recordaba ,-o!lamente co,n p!a(:er, el acre y iaromooo sabor &lt;le tia;: flore.:. que .;e le deshojaban en
el seno, y las caricias con que había bañado los
&lt;:uerpos blancos de unas &lt;loneellas que habían ido
á buscar frescor en las ondas ese día limpias y
puras. .. Tenía razón para haberse vuelto malo,
pervenso, ,engativo, odioso, inhumano.
Aqueil.!la tarde calurm:a, prorncadora de bochornos, ondufaba perezmamente, bostezando su fastidio; miraba con indiferencia. á los pájaros que en

sus ondas iban á saciar la sed, y arrastraba sin
conciencia ilas fJore;; que, como ciesva.necida.s, como nooeídas del vfrtigo del abismo, se le venían
encima, se le hundían en sus aguas, cuando él
les besa!ba los pies de los tallos.
- Respim.'l1clo como siempre, fuertemente, acompasadamente, segtúa su paseo forzado, intel'minahle, mirando ail cielo con fijeza, como interrogándolo 1perennemente.
Sólo acompañaba a1 rumor &lt;le su deslizamiento
uno que otro mugido, el suave trmar de aJgun~
aves y el chirrido de las serpientes que arrastra-

han oomo étl los cuei,pos siruu.0606 CO!IIlo el suyo,
por entre la maileza enmarañada.
Vió aparecer á lo Jejos lllla i-ndígena que llevaba á cuestas sujet.o con el rebozo, 8Jl úJtia:no fruto
de sus amores con el hombre que la había abandona&lt;lo, y en Ias manos y en Ja oabeza y junto al pecho &lt;:argaiba los vegeWes para vender en el mercado.
Detrás de la indígena y cargando rbambién ya un
haz de yerbas sobre ,l a espalda, oamiruLba &lt;li.ficuJ.tosamente U!D.a ohiqui1la. Las &lt;los seguían la ruta
del " Río H ondo" y el río on&lt;lula.ba perezosamente
mirando con fijeza al cielo, cuyas azulosjdades y
blancuras se ae retrataban en la prupila. La niñ·a
se inclinó para reco~er en el hueco de su manecita 111egra y ma,ltratad~ un pooo del líquido con que
apagar su sed de C'8lllma1J1te. La madre seguía ~r0 tando, con las verdums para vender en el merc-;\do, carga.das sobre Ja cabeza junto al ped1-1 y c:1
las mainos.
La niña resbailó bajo el peso de su fardo y
cayó violentamente al río, sin servir!le las ra;rn~5
á que se asió, y que Hevó empuña,das a,l agua. Su
grit-0, su ¡ay ! de &lt;lolorooo e.o,pant-0, hizo· volver la
cara á la indígena cuya tez ob.~cura se empaliclcc1-'.i.
. -¡ Hija, hija !-gritó J! indígena, como si ~¡uis1era detenerla, pero el no, como un ladrón q:,r,
1
haJtla :inesiperadame'lte Ja oportunidad de Mc1.1r
sus ansias de clept6mano, corría ya abrazando e-iitre sus brazos Jíquidoo el oue1'Pecito inocente.
La mru:lre corrió también; dejó caer los ce,;:tos que 1levaba en las manos, y .a.segt1rando al
chiquil,lo que llevaba en las espa,ldas corría con to- ·
das las fuerzas ,de sus oiernas nervudas y negra.,,,
y con toda la Ye-loci&lt;lad que le pe1mitía el pe-o
que soF¡:&gt;Ortaba.
-¡ Hija, hija, Yirgen Santísima !-gritaba
mientm.s perse__01J.1ía el cuerpo volteado mil vec~
por ua fuerza de la corriente contra las pulida.,
piedras, arredondadas y brillia,ntes, como cabeza,;
catlvas.
Eil "Río Hondo'' dejaba oir .su murmullo, coono
ri.sa bmlona, criminal, y jugaba fe1iu8Jlllente co:1
su pr~a.

Hubo un momento en que unas rarrnas i;ahadorns afianzaron las ropas &lt;le la niña, pero lue¡r,)
el río Oll!idarlosamente Jru; desprendió, y siguió
ooelainte en su carrera, lileva.ndo eJ cuerpecito en
mortales vo1tejeos. Co.nira el vértice de una piedra piramidal golneó J.a pequeña -cabeza, y las
aguas se colorearon CO!ll la samgre que brotó de la
hel'ida.
La indígena, sudorooa, con los labios sooO"', los
pies saiilgrámd-Otle, y Ja cabellera opaca y lacia
a;rreibatada por el viento, seguía corriendo y gritain&lt;lo tras el cmerpo de su hija.
Al fin llegó el río con su presa a.l ªsalto"', al
despeñadero, y se detuvo un instante oomo para
tomar fuerzas y para gozarse más en su perversa
labor; baJanceó un momento, cual si la arrullai::e
p~ra que entrara en el sueño eterno, á la idébil
cnaiura, y la empujó, la arrojó entre las aguas espumosas que caían estrepitosamente, OO!ll. sonidos
de caroajada.
La madre vió, vió horriblemente como rebotaba
contra las rooos el cuerpo hijo de &amp;u cuerpo,
aquel ooenpo casi desnudo, de carnes obscura;::,
en las que hrubía muchoo labios rojos de las heridas recién aibierta.s, vió cómo se despedazaba oon-

iro. los peñiasoes Java,dos con,tinu.a,menie por Ja.s
.aguas espll!IIlosa.s y coléricas.
Ya no pudo ver más el cuerpo que tragaron ávi-darnente J:as aguas cri.mmatles; y a.-somándole :la
•paMdez &lt;le la ,aingusti': por las mejillas o~curas,
-sudor()(Sl8., oon los J.ab10s seco.,, ooa las Jágrimas
rdda,n do, con J.a cabeHera lacia y opa,ca azotaa.a
por el __y,i e:zi,to, oayó de rodiltlas la indígena al bor·d e del abismo. Y á sus foascis cortadais, oraciones ó quejas, y al llant-0 de la cria,tura aterroriza..da que llevaba á las espaldas, hacía eco el "Río
Hondo", que des.pué-&lt;; de su '·~rnlto'', :seguía aillá.
~bajo, muy abajo, en el fcmdo del abismo, desli1"í ndose tranquilaimente, onduh1m.do hip6critamente, rmnedando con su murmullo, el sonido de las
plegarias &lt;le la !indígena; aquel rfo era malo, muv
ma1lo, perverso, odio.,,o, vengativo, inJmmano; ~l
"·Río Hondo'' se ha,bia vengado de loo hombres en
aquella 'DÍlia, su primera víctima.
Y 1a noche &lt;lej.aba caer -lentamente i::obre aquC'l
&lt;llUW.ro, su pesado y espeso telón ele sombras.

Francisco 3árafe iiui~.

LAS RUINAS DE ITÁLICA.
'· Estos Fabio ¡oh dolor! riue ves ahora."

Angela Peralta, re.,;uelta á arruina.r:;.e por forn~utar el arte, había deci·dido dar á conocer en
:M.éxico el g':ram.diobo, el incompara,ble Requiem de
Ver&lt;li. Yo, como dioo de sí mismo el duque de
Mantua en. Rigoletto, era "stt1dente e povero", y
fracasaron todas mis combi-naciones .financieras encanünadas á "allegarme los recurso,, necesal'i.os",
los seis reales fuerte,; que costaba un asiento de
galería. No pudiendo asistir á la ejecución., determiné concurrir a.l ensaiyo general, procuro.u.dome
un r ecibo de abono, '·credeooial" indispensable para ser admitido á él; pero en todo el "mundo escolar'', único que yo frecuentaba, n.o había un solo abonado que pudiera facilitármelo.
Fallidos los medios financieros y los de as.tucia, decidí forzar la consigna, penetrar en la plaza ¡&gt;or la fuerza, y presental"ll'le al ensayo 'Con &lt;lesi1lant.e, "taconeamdo gordo'', como quien enh-a on
8U casa., y burlar con mi -aplomo la vigilancia de
los cancerberos. Así lo hice, tuve éxit.o en la priruera puerta; pero en ,la segunda me cerraron el
pa:-o y me quedé rabioso y taciturno en el vestíbulo. Tuve entonces una idea genial; el Conserje
del T eatro tenía su habitación oo C'l tercer ipiso,
y se entraba á. su casa por el pasillo &lt;le loo palcos
terceros; esa puerta debía de estar abierta y acaso
desguamecida, y si así era, desde los pakos podría
,oir el ensayo. Subí entré y vencí, y pude, sin ser
notado, colarme en un ,palco. ¡ Qué 1J1oohe ! Desde la ohscuri&lt;la,d de mi palco absorvía á torrentes aq uellas maravillosas armonías, aquella música
vigor osa, sabia, j.nspirada, la mejor, aoa.so, de
Verdi, ejOOUJtada á la perfección por artistas de
primer orden, y por imp~nentes masas corales é
rnstrumentales. Gocé cuainto no e., decible, me entregué á. las inten.sa.:, volu.ptuooidades de mi arte
favorito, IV realzada oon las excele,ncias del fruto
prohibido, aquella audición es en mi recuerdo la
tnás deliciosa de ,toda., cuantas he pod,iclo cli-sfrutar.
Ooncluíclo el ensa,_vo, salí á t.ient.a.s por el obscuro pasadizo, llegué á '1a puerta. . . Esta:ba cerrada y yo prisionero. ¿ Qué hacer? Llaimar, des-pertar á los criados del Oonserje, era exponerme
~ provocar un escándalo y á ~e.r tomado por ~n
laidrón. Quedarme solo en aquella obscur,idad
Y oon um frío siberiano, me a,terraba, y largo rato
no su1x- qué partido tomar. Dooidí quedanme, pa1.&lt;~r aillí la noche y salir de madrugada, cuando saltera;n loo 'Criados ó la familia del Com1erje.
Arreglé una cama oon &amp;illa.c; y me r~té en ella.
Tenía UIJl miedo horrible; sentía. sin verla, la inmensidad de la nar;·e poblada. de tinieblas; me
~brumaba el sepuforal silencjo oue me rodeaba;
creía sentir el "aquel-are" de las ratas entre las
lunetas y en los pasadizos.
_Pooo ,á poco me invadió el :meño; una vez dorInHlo, aquella.&lt;, sombras Ee poblaron de visiOIIle.s y
fa;ntasmas. Resuscitaron para mí todos los artis~a:s _v evoluciona.ron á mi vista. los personajes de
~pera y de &lt;lraima que había podido admirar ein
el grain. coliseo. ¡ Qué epopeya ! Para mí volvió
á canitar Ja Cortesi ''La N onma" "La Meidea" y
T ramata"; me veía., muy niñ~ ,aún, absorto en
...~ ;Oilli.erruplación de la SIOC'erdotisa Druida y arroll!IAlO por los sicentos de su mágica !plegaria á la
luna, cuyo elíseo surgía ililmenso y brillante de en-

;'1,a

tre las espesuras dE,l bosque sagra.do; tan absort-0
y arrobado que, ipor más incli'lla.rme y mejor ver,
perdí el equili!brio, basculé sobre la -barandilla del
pa:loo y, á no detenerme alguien de las ropas, hubiera ido á e.,.trellarme en. el patio.
Despllés de la Cortesi; la V estvali reV'istió la armadura de plata de Romeo, y surgió &lt;le.,;lumbrante
de belleza, llenando la nave con las vibraciones
de su VOZ robusta y melodiosa. Mujer singular,
con. todos los in.stintos y los hábi.tos de u.u hombre.
Dicen de ella que en. su casa ve.~ía traje masculino, r,icibía á slll:l íntimos en la ma.ñana, de ·'bata."
y •·gorra griega", e;,)lM un magistrado; Yes-tía después ,;u amazona, paseaba. á cahallo, y remataba
zambnlléndo.-e en el e.-;tauque de ''El J oridán.",
y lut&gt;go tinm&lt;lo el rifle y la pistola, y "apostando
mr;.,,oas '' con l0t:, mejores tiradore,., de ::\Iéxico.
Un día re--spondió á una. audacia de galán con un
bofetón terrible, y acto continuo le envi6 dos padrin~. El adora:dor no hallaba qué hacer; no
1)0día batir~e con una mujer ni be ,a trevía á dem0::;trarle miedo por sus habilida.de.-; de tiradora. El
infeliz encauec-ió en veinticuatro hora,; y &lt;lió la
más cmnpli&lt;la ,,afüfacoión á la. ofendi&lt;l,t. En otra
oca.--ión, a~albv]a la diligencia en que caminaba,
di,1pe1~ó ú riflazoo á los foragidos.
i Cúmo analizar aquel desfile de sombra.", que
no en1n má;., que rec:uerdl)., ! Ahí Tom be,;i y la
~\..Iba ~" ama:ban y morían suspirando canciones y
gimiendo roman~lli~; ~fazzoleni, conmoviendo el
a.rte::-0naclo con los eco.~ de su voz de trueno; Biachi
gorjeando c-omo tma. alondra., Maffiei resonando
como una campa,na mayor; Angela Peralta oa.nta1ndo como sólo cantan loo querubes; Tamberlick
caballere.',{.'O y apue;;to en l\Ianrique; nú,;tico é
in«pira:d o en Polliutto; travieso y juguetón en Almavirn; Ga,~er, el Fígaro ideal, el eantaute
mae..;-tro •·con quri.en murió su escuela''. flotando al
viento la capit,a roja de l\lefistófole8; brillando en
i-;us mano;; el puñal de Saint Bri.s; sugiriendo perfülia.-; y crímenes á Otello, siempre inspira.do,
¡e,iempre gnm&lt;lioso, siempre encaruando su personaje, re;uscitándolo, creándolo 6. veces de todas
pieza.,:; y &amp;1.oándolo de la nruda. Y Sborti el genial
y Guiclitta Galaz2,i, la ardicntP,, la irL,:;pirada, llorando la;; ingmtitud&amp;s de Faon y yendo á la
muerte como Jo,; áng-el~ van al cielo.
Inrno,;,ilble seguir; la historia del Teatro Nacional e, ca3i la historia del arte teatral en la segunda mita,d del siglo XIX, uno. y otro se han casi confu1Hlido é identificado, han segui.do la misma ruta. fluctuado en el mismo oleaje, escalado
]a,., mi~ma·s luminosas oimas 0011 la Ris·tori, con
Sarah, ron Coquelín, con Valero; descendido á
idéntu:o, abismos ron la farsa zarzuelera, con el
g&amp;nero chieo, con la bal'barie acrobática; atravesa,do lo., mismos pantanos con la opereta obscena
con la canción pic-are;,ca; sufrido lO!l mismos echp~
~ y las mismas ocultaciones, degrarlándo;;e y ennoblec-iéndry.;:e juntos, y ofrecióruiooe á la admiración de la.,:; multitudes. sal.pi-cados de manchas v
lunare:- COJJllO el sol; pero refu1o-entes
V des,lum0
bra&lt;lore,&lt;; eomo él.
Hoy, del Teatro má, glorioso de América. no
quedan sino escombros y un vacío que acaso no llenemos ja1_ná,-:.. Y ~ los que vivimos lo mejor de
nue.-.tra ,·ida 1dent1fic.a.doo ron Ru.s triunfos v con
la.., creac-ion~ del avte, ~10 noo queda sino po.sear
i::obre su,; rtuTifü;, oon el libro de Olavarría y Ferrari, que ha escrito su epopeya, en las manos, y en
lo,, la.bios los versos del poeta.
E,;too Fahio, ¡ oh dolor! que ves ahora . . .

_pr. }Yf. Flores.

IMPRESIONES DE LA SEMANA.
.e;:::.,.~~

Los conciertos de la Sala Wagner.
Ha siclo e..:;ta semana un anuneio de ~rima.vera
líri&lt;"a. La sala \Yagne-r ha acogido con su acostumbrada ho,,1&gt;ita,liidad. a.l cuarteto Saloma y al
octeto '·i\Iéxu:·o··.
Kos parece increíble, en el desierto de la vulgaridad mu~ical en que vivim&lt;&gt;R, encontramos,
por unas cuan las horas, do.-i oasis. Y hemos reposado, como en tm sueño ideal, en 1:-a música de
cimara.
Música de cámara: una velada ele invierno
una llama.rada generooa. de chimenea, infantes dor:
miJd.?5 en el regazo de la madre, u,n perro fiel de
ca.musa blasona&lt;la, husmeando los tizones en actitud de esfinge, un interior germano, mudo bie-

Domi~O'O 2 de Junio de 1901.
nestar, y la musa de fas sonatas, en su infancia,
iniciando una frase inocente, como las frases de
los niños.
Ha,bla á loa corazones a,mplios es-a música clásic-a.. Nada hay en ella pequeño. Parece ser como el eco de la N aliuraleza que la ha inspirado al
cerebro &lt;le sus hijoo. En ella se en-cuentra al rumor g rave de loo h0;,que:;; primarera..s :solemnes,
noohe;; augustas, patéticos dolores, elegía.-i á grandes hécoe,;. En ella hay silencio,; :;olemue.s que
parecen de vieja ca.tetlral; acordes que suenan al
espíritu como llamamientos de vieja. catedral;
lentitudes graves y al'i&gt;mpa..:;.adas que envían procesiones de levita.s y venera.bles patriarcac~; dulzura.s que son bLa,nclM plegarias ele ,,Práfica.~ voces.
~Iú.,ica. &lt;le cámara. Y me entri;.tece pensar
que en e.-;ta época en que la humanidad llora por
carencia de sueñoo, no haya sino unos cuantos devot()S que acudan á la sala Wagner, para tener un
pun,to de recogimiento, y mirar sugestionados
por e,as melodías de otro.~ tiempos, las divinas
viéonct, que aC'Uden, com1&gt; al má.gi,co éfecto &lt;le un
conjuro, llamadas por l¡1. voz cantante &lt;le los violinc.~ y la grave súpli&lt;'a de los violoncello.~. Dos
noche.s de concierto en la ~ala W~ner no.-:: han
~ejaao una proJ'wnda impre,,;ión de enrnnto y
sueño.
¿ Y ,,ahóis lo que hemos ;;entido? Pur-~ oid.
Cuando estéis ,un poco tristes, sentaos á la orilla &lt;le un río, en una tarde ;;erena. Cont('mpla&lt;l
el agua que pa...,a, clara, ondwLante y rumorosa.
Ahsorbeos. Allí, bajo la placa de ori~tal que os
salpica de rocío el rnstro, se agita otro mundo,
está otra naturaleza : un cielo que centellM más
luminoso, unas frondas que se mueven más lejanas, un ambiente má-, puro, por donde cruzan los
pájaros con las alas in,móvilw y tendida,-, Hay
mucho que ~e e,;fuma, que se de.svanece, que nos&amp; a,lca.nza.
Y entre ta,nto que el l¾:,&lt;&gt;113. corre por aquel cauce de zafiro, peu;;ad en vuestras tl'istezas, en
vuestros 8JIDores, en vuestros desengaños, a.rruJ:la.do,s por el eterno cauro, por el misterioso monólogo de la linfa, cuyos sonidos traducís con la maravillosa intuición del sentimiento .. .

Honras manchadas.
Traen los periódicos cliarios u.na noticia que
quií'iá haiya pasado inedvertida. para mucha,; pobres
gentes que no J1w:;mean, como otras las hm•ll is del
e:,;oándalo. La tal noticia está semi-vehd1. cnstarrnente encubierta, y aunque no por vulgar deja
de ser triste, pasa enitre las demás sin de.spertar
la curiosidad, ni dar pábulo á la murmuración.
Es un cuento vulgar en el que los per5onajes
se llama.in "él" y "slla". ''El" es seu&lt;luctor; "ella"
la víctinw.. El tercer personaje es un ¡&gt;&lt;&gt;hre joven. que llega más tarde, y ail conocer al secreto,
retira su palabra de .ca.samiento y hace pública la
deshonra de su prometida.
Los periódicos no dicen loo nombres; pero loo
nombre::: importan ,poco. El problema. e,, viejo:
una. mujer oaída en eil infame lazo de un amor
mentido, ma,nchada en la blancura de su ca;;tidad,
;, puede elevarse hasta el matrimonio? ¿.puede, sin
mengua. caminar por la. vida de ,l,a mano de un
hombre honrado?
¡ Ah, é ' Cuando la mujer &lt;le~pués de la falta,
ruge como leona ante los fragmentos de su honra mancillada, cuando víctima tle tm perjurio
armor,ooo llora ha;;ta. borrar la. huCJlla de la carici-a
lasciva, y de«pué;;, sufriendo mtwho v ocultando
mucho su vergiienza, s·iente que entra por fin en
J,a conrnba ;10,mbra de ºl\ espíritll el hábito perfuma.do de un aimor nuevo que Jp dice: Yo beso
los ojo..o. que se humedecen con lúgrima.i;, y las
fr~ntes 11ue guardan los pensamientos puros; vo
vierto bálsamo de cnnsuelo sohre la.« a,Ja,.~ heridas
para que ,;anen y tornen á volar; yo despierto esper~nza, en_ las a.loma.,;¡ cansada.", y pongo, en silencio. ~onn,as ca.'ltas en 108 semblanhiR trist"s ·
·!•~ pe1'&lt;lono. :''º olvido ... , entonces, elevada, dig~
mfic-arla. asc1en1le d&lt;'l fango de la cul1)a la mujer caída. ~· pueile abrir los bl.'azos al ooposo la
conciencia al clebe,r v las puertas del hoo-ar
hon0
rado.
"
¿ No e;; ve1xlad, pensativo Dumas II, que opinas lo mismo, tú el glorificador y el &lt;le'1:ensor de
la. perpetuamente déhil, de la. eternaimeute herida? ¿No es vevdad, buen Miohelet rrran compasivo, viejito de nieve cuya cast.3. ' ~u-risa. ile
abuelo_ feliz. no ha pleg~~ nunca la:bios más vuros, m servido de expreswn. á. alma más noble y
san.f.Q.?
·

.Cuis

g. llrl&gt;i,lfa.

�Do1~ingo 2 tl~ J uuio de 1901.

ll',T. MTTl\'nn TT,TTR'l'RA ní'

EL MUNDO ILUR·TR A no

Doming,o 2 de Junio de 1901.

w

.

VIOLETA S.

--

':.;.-•-~

~

ue c.n pos dol bien sumo
ail cielo caminan.
'l'a,mhión J.as trmnaintes
leve., carnpani:llas
de la eILredadera
que tu man10 cui,da.
Y ('S blanra la re;;te
que al lieBamue agita
la pá,l ida mu a
de mi p~ía.
Si fie.~ta hri.Ilante
Falones aninrn,
&lt;le blacr1e:o Fe visten
&lt;louoollao; a,lliva,:;.
... A.5í te coaoomplen
mis ojo.~, el día
que nuestro;; amon.'$
0

NEVANDO.
I
Yo adoro la nieve
~Jt, ¡lije á mi niña,
miranuo loo CO])OO
cubrir la alt,a c~ma.i Beruht.o lo blanco ... !
_\mor ~imboliza.
pureza y en.:;ueños
y pr~peros dfo~
Color bla,nco luoen
ilas alm.is OOI1J(litas

d

II
¡ )Ialdita la nieve!
-gPmí esta al hora-da,
mi raudo lo.:; copn,;
l&gt;e.,;ar mi ventana.

LA ESTATUA.

___ XHico

- ,.. J o~
,

A/

•·
~~

...
I

;

/,

y
1

~

;i~;

ciclo bendiga ....... .

i Qué tri.-te In bhwco !
Do,lor trae a.1 üilma.
:;inicstro..-., ¡tfane:,,
memoria.~ amarga.;

.......................

Nicw en los ca\Jello.;
de la gent.c anciana
que en l'rú¡:dl-0, gl-oria,&lt;;
-no fía ya nada.
NiHc en bs canciones
un hcimpo lozanac-,
al Bopb focmulo
de noblr c.0 peranza
Y nieve en la d •n~a
tomida morlajia,
po,;tror ataYío ... ,
rnpaje qu,c e.;panta ...
Ye=tida ¡fo bhrnco,
{lt&gt;jó mi ador11d,1.
¡,,w rnÍL~ limpio ci r,Jo
d gris de Cantabria.
Yt~tid.i ele blanco,
la ví una mañana,
del tempfo -0011 otro
salir uespo;;:acla !
Lul• Barre ria.

Bl.vw.1:; vic:lefa-. que al c·aer L1 barde
:\le -.o,n rcí,tei.i deodl' t•I ,hfarnlo ,ono
l)p Laura, rina.ndn ,1k ,u., helllc,, ojo,Amor, aJ verme. .-e l,rnzó á mi pecho:
B:•.1nrn:,; vic,leta,- &lt;JUl' nl nwdiar 1a noohe
{)., ,le,pwnt1H:ei., 1h,l hakón, á tiempo
()ul' inquieta Laura. ,tparet,ió y, ('rI'&lt;l.Ute,
Allá, (•:1 lo azul, pa:I i•t1Pl:iú m1 hh·l'J1) ...
Blane;¡¡¡_, v;i-oleta.,: L'mbri,1gatl mi allmra.
C,u vue,,tro a.rl&gt;ma virg-in;1 l _,. al meno,;,
Ya qu1\ ú mi;; oj&lt;}, Lt oeultó la ,1m1b~a,
\'ueln1.n mis ojo, ú mirarla en ;.iuern&gt;s . . •
l,'ERNANORANA.

LA RISA ETERNA.

Cuan,lo p:1,-a,11 lo, dl'1ln,, de la_ brisa,
ln mi,;mo que por CUl'rda,- rn11.,1c,1,les,
rozmulo lo.., ,0010rr~ ma111rntialL'&lt;',_
lo-,; truec;t t'll riza.~ que p,tl't.'Cl'll nsa.
Y ,;i el alha dl'rrúma-l' inderisa
pnr la., hoj,:1,- ,le eien c:añawrales,
.-imulan rh,l rodn lo~ C'ri,:talL':i
reir a·!e,gre que ht luz iri"ª·
SP abren &lt;le ri~a l,b fr,l it'e, flores;
e-nvolvióndo.•c~ en ri"as ele fulgore~
bailan la" hoja~ ,,u ligera danza.
Y es que ooha Dio;; como infinito Jllil¡nto,
sr,•bre lo etel1Ilo 1lel humano llanto,
el eterno reir de la o,perainza.
8ALYADOR RUEDA.

-:--- _Tny A~ D ""&gt;L PA ~s ll,.JR.-A/rededores de Tizapán.

De lo,; follajes híunedo~ hajo la grata somh1 a
qne con ~n~ mil encaje~ la_ exten~a fuen~ ampara.
~L,hrc um:sgo~a ha,e. que finge muelle alfombra.
en pie se halla la Yé nu~ dt• múrmol de l'arrara.
La luz baja tmnquila ck:;de el t'ah_l'llo unrlo;;o
hm,ta el pie. que :rn,,tenta :;u e~vlend1,t lez-herman,1
de lo" fn1gante~ lirio~ ;-tic :'U gloria orgnllo,:o
triunfa el .•\rte, exhibiendo :su de,mndez pag&lt;1nt1.
Doquier que la lur. bl':'-a rn~ forma,-~ d_l&gt;,,earÍl
;:cutir en ella el ,;opio ele un e.,treme-&lt;.·11111cnto;
junto á ella el ,·iento pa,a ....,· hallúnclola tan fría,
tan 1m1tla y tan hl•rrn1r.:a, :-e '"ª quejando el ,·iento
Y la ll~via anhelara pre1Hler"t' á BU" cabello,,
c·rimo gota~ de iri~ r¡ne H' intt&gt;ndian al rayo
del ,ol, ó bi1.~n la I una rnirarht ú m, U&lt;-'~tellos
inclinar la cahC'za con ideal tle,nrn~·o.
Perdida~ ~u, mirarla~ ,-in lnz, en ln infinito.
el ,iento, el sol. la lluvia le dan ~u~ 1lelei~o~as
c·aritias. . . En ,-u t1H:o pecle~tal rle gran1 to
11i la, arn.- la alegran. ni la embriagan la,- ro;:a-:.
C1rnnrlo la tanle ríe "obre el ;.,angrit-nto Oca,o,
un soñador arti~ta que cruza mn1lo ~- ¡rnwe,
ante la erguid;t e;:tatua detiene el btrtlo pa,,o,
y ;:u mirada en ella ;;e vosa como un are.
· Y ante aquella mirada ,cerena ~- rloe:uente
c¡ue Ya del brazo al tor:&gt;o. ,,le! tor:&gt;o á la garganta,
he~atla· por un hálito dP ,icla. Yénfü ,iente
que en ,,u interior hay algo que ;:e e~treme&lt;:-c Y
( canta.
Bajo la tez que un día pulió el buril_ ;:c&gt;reno,
areleracla y lot'a la ;:ang-re corre: un nrn
rubor ,-ube á ;;n r&lt;r.-tro: ha.in el hintharlo :&gt;eno
por &lt;"l arti,;ta :;iente l'-U c-orazón rautivo.
Al soplo ele la ,itla. la ,&lt;1iáfana aureola
dr•l pensamiento Yie1te ,-u lnz. ~· la ama1,g-u1·a.
de lo,, humano;: goc·e~ wdadM, tri,-te ~- sola
rn su actitud inmú,il lamenta la est'ultura.
Amar qnisicra entoMes : amar con la Yche-mcncia
&lt;]Ue arra:;;tra á la hembra ardiC'nte de earne !. luz
, (formada;
.:e.u ti r;:c por ('] brioso coreel ,ele la r1em&lt;&gt;m·ia
á espacios infinito;: de pronto arrebatada.
Y sentir la sonrisa del apurado g-oct&gt;
en sus húmedos la.bios &lt;le rubíes c·,1rnales.
~- abrir los tersos hr?zos. y e;:tre1~1ecer~~ al_ roce
d e un pecho ardiente, lleno lle 1mpac1enc1as sen( ;:uales.

.... . . . . . ...... .. ... . ......................
Y cua,n,do ya h noche su velo ha de;;pl~ado,
cubriendo dei Poniente la luz risueña Y ,iva,
la estatua á sentir vuelve su blanro to;·~o l.-L1r~o
á tiempo que el artista se aparta ~e ,-u li1,lo,
irguiendo la radiosa cabeza pemativa.

fi. ~onzá/ez C1arrasco.

Los que veranean. salen á recorrer los campo,;, Jo,~ jardinc.., nue ciñen 1~ pul-hlecillos donde
'})refieren pa...ar la calturosa estación.
_Los ,paisajes más gratos saltan á ,;u vi.-ta, ~- hair lugares que llegan á ser predilectoo, por la
pla~1dez de ?u panoraa:ua, por las sombra.;, de lo-- follaje,o ó por la fre:;cura que les prestan las cristalmas contentes.
·
~fuchos de esos luga,res son a,n ommos; !'e le, cle.-igna con el primer nombre que salta á los
la.hios; n060tros. al recoger las impresiones fotognífica$, loo llamaremos tamhién c'ln u•1 nY·i-::
arbitrario, son "joyas del paisaje".

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�~L MU:KDO ILuS·TllA.DO

Domingo 2 ~e J uuio de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

LA PAZ UNIVERSAL.
. ... .

PAGINA l\;fILITAR .

LOS DELEGADOS MEXICANOS AL TRIBUNAL DE ARBITRAJE.

\

El ooñor Presi·dente de la República aco•rcló le~
fuera conferido el inmediato aseen¡;o á ocho ami,:ritados Jefes del Ejército, como j1ustifkado prnmio
á los importantes fief'Vicios q11e han pm--tado á la
Patria y á la coloctiv-ida.d de que forman interct;a.nte parte.
g¡ ~eñor General
D. Joaquín '.6. Kerlegancl e~ de la pléyade de patriotas
&lt;1ue en l~ campos
de bata11la _v en épocas de lud1a c•ruentoa, han ofrecido i:;u
.~a•ngrú }' ,-u,; ~crvieios en holoeau¡.lj;o
de la~ ~anta, c:au.,,acl
de la Patria.
Su hoja de ,-erYicios militan,, e, una
¡.:erie d-e honro,a~
no11a..-, a,í cerno ~u
vida privada C'::! un! sue~\,i(m ele atto" irreprodiables, porque el senor l\.erlega,11&lt;1, adeiiná, ele ser
un valiente soldado, es un cumplido caballero.
Xo solamente ha srrvido á la nat-i&lt;'.m wn ,:u
í',rpacla,. sino q~w ha ,~e~empeiia,clo pm.,..to,, de importancia, habienilo sulo electo Uoberna,clc►r Cone-titucional. del E"tado ele C'ampeühe; v ant-i&gt;, de
a:hora ha etfado tarnbié.n a,l frente ele una Zona
)Iilitar: 141 12a., que radi(•a rn Ync·atím.
El Ejecutivo ha tenido en cuenta t•.-to., mérit~ al c-oncedcr al H•ñor Kerlegarnl d grado de
Ueneral ele Briga,da, design,índolo la ~e&lt;-retarfa
de Guúrra para desemJ&gt;cñar c-1 ra rao de Jefe de la
va. Zona :\Iilitar.
h
, Don Lauro _Yillar, aetual J&lt;'fo cíe] 2-lo. Batallon de Infantena, e" :;ihora, en virtur1 del a-censo
c:on que fut agraciaclo, GenPral Brigadier.
:\Iuy joven, o-asi niño, ,:-;e filió en Pl Ejército,
ron el grnllo ele Alférrz, el año ele
18G.''i. Hápiilamente obtuvo los a&lt;-cen;,,os ~ub.-eeuente;:, y
en ll:i89, era dado á
rec·onoc-er como Coronel de Infantería
pe1man('ntc.
Ha ~ido ,,iempre
un militar pumloJloro"o \' un comJJl{•to caf1allero. ba-tante e,timaclo ele
i-u, ,:uperiorn-, qneriLlo ele ,:u subalterno,} apreci~clo por H10. amigos particulare,.
se registra en su hoja de ~e-rvi&lt;:ios nine-ún
&lt;-a;tJgo, Y hay ano-taeione~ honro,.;í,;imas er; el
nn~~10 expediente. Fué hecho pri,-ionero en la
aec_wn del puerto de San José, campaña de San
Lm "- Poto'
· tH·ol ,a numero~as accione,
81 , Y h a as1s
1
&lt; e gu~i;ra, teniendo siempre unn Yida de condante acc1-0n militar.
El Brigadier Don Miguel )forales e;;, 11110 ile
1 ~oldados que pueden conta~e entre lo;; de la
. vieJa guardia'", á pesar ele que es relatiYa.mcnte
J0; en; pero vimo iá la vi&lt;la militar en la época de
mas 1:1da pruel&gt;a para la nación, v ha sufri&lt;lo la-;
pednahdades de los más asiduos y 'fieles defefüores
e la Patria.
_ F ue' de los que se encontraron al laclo del sen1or Ju_árez en la fmntera, cooperando á ,,o,,tcner
e Gobieron en Paso del K ortc.
Tomó parte activa en el sitio de
Querétaro, y su hoja ele servicios está
lle'I!a de accio11P·
meritorias, qu
-tifican la de.,1g,rbción que del agraciado ha hecllo el
Supremo Gobierno.
Los jefes y subalternos del Sr. Brigadier )forales ma'llifootaron satisfacción por el ascenso
del militar.
--

La ,-pn,-,wiún L'n L'I año de 18!Hl la con~tituyú Lt
e,.m·oc·ac·ión de un er,:i~re"o Lle paz, 4ue 1h•hía k11er 1,or d&gt;Jt•tn rc,tringir lo, armament.11,:. ~ujehtr
la., futura~ c-uutir,:ws interiuwiorwl-.•,: ú ,trbitrnje,
l'-tnhlL•c·l'r rC'g-la:- para hacer m;\,; humanitaria la
~uerra y anular é-ta ,:i era po,iblc.
1·11 j,wen ,:ilenc·io,o ~· pen:,a.t1nr, un alt-rui~ta,
(¡uizá, un mí,ti{"o-XiM'.ás de R1&gt;manoft'-dt"::'&lt;k
pl forlln ¡]p la Hanbt Hu,ia C()n:i;regaba ú lo.: peritn,- r!l la "razón ch- la ,-inrazón", pam iuterrog,trk~ ,-,&gt;hn· la ma nent d1! mqw,li r fu tura,.:
c·:1rnic·l'rÍi1,:, ). m-reglar confp~rne á ju,ticia ln-- ,li,¡nttas ch• ptwblo:&lt;.
Al l limu1mirnto ,le\ jon~n C'z,1r re,,-

,

Por partt&gt; &lt;lt• }iéxieo. tan honro,:n.- nnmhramil•nt l• retayerl)ll en la,; ,i¡ruil'1Üe:- pr1·-r.•na,- : ,p110r
Lin•nciaclo D&lt;&gt;n )fanut'I .\,píroz. Emh,tj,ulor 1h·
Yúxicn en Jo,-, E,-ta.1l , l'ni,lo-:-, seíwr Litenti;1•lo
,T i.cé )1. Uamhna. 8uh,c•crl'tario 1le Hclaeiont•,- Exleriore,; · ~eiior Licenc:iallo Don .\1 fr;.&gt;1lo Ch,tn ,..,,
I&gt;:putacio al Con¡rre,o d1• la rniún, y ,efüir Lin·nc:aclo Don Ut":i,ll'r1 lfaig-o--a. ~Pnailor cll' l•b
l•&gt;tad,), Uni&lt;h), )lc•xieano,-, l'll_l"t&gt;.• retrat.&gt;:- públ:uu110~ h•)y.

]•:~ncliú prinll'ro h1 gt•ntil Ouilll-rmina ele
Holanr1a. rr{·ién a:-crndida al tmno glor io:-11 de h-- Or,rngp,; y cle,e,1.•m de m1)~trar
-,.u,- hL•nnr.,o,-; ;entimil'nto,-; y l'll uno &lt;lt'
l.1, p,thwio:- qm• ¡&gt;&lt;),1•en l1M rey••s dt' a,¡UL'l
p,1í, ,(• n•trniú la d&lt;)ita y trn,s:t•11th'ntal
a-amhk,1.
Pt•'Jl&gt;!'C·ia,; nrn, rn,olucione" vit'1ien .
di cu:-i1"1l'., :0t• cnc:i2"1111l'n y difit·ultailL•- ,e
11ron:11,•1.•n. _I" al fin termina, el ('l)n.grei-o: c,ra un himno ú la paz, un ditirambo
c.í la ju,titia. una ,-cric de nnblPs y lenrnta.da, ,1-pirac-iom•s el re~ultado th· la
0

a,,a.ml:lca.
Pero ú potn truena l'l cañún. "L' oyrn
grito-- ch- rahia y alariLlo,; de 111•,¡kc-ho :
ingfo"t', ~- húeros luchaban en 8ml-a\fric-a
('On furia nunea vista, y á pe,;,ur de Las
a-1piraeiom•., 1lt' Xicolás &lt;le llnmanoff. de
Jn,.; y oto.- ele U ni l lcrmina y de la,. re,-0ht&lt;·ione, de lo.s doctorrs, una nut'rn guerra a::-ola al planeta ...
;, ()uit•n· p,lo dPc-ir que el Cm1¡rn.':-O ha~·a :-i&lt;lo inútil éi de ~imple a1&gt;;1.rato? Xo;
quien• 1ll'l'ir t.rn ,;/)Jo que lo que un ·orador ilu,-tre 11,tmaha "h1~ i1npm\.•za~ natiya,; tlc, la rl.'alidad"', tit'llL' que prcpomlrrar
por mucho tiempo, á pe,ar d~ todo$ lo,
dL&gt;;eeo, clt&gt; los idiólog~.
J)p Arnéri~-a Rólo fueron com·oc:a11a, ,ln•
naciont'-- al Congre~o: lo~ F&gt;tado~ rni,, ,__ y }Téxi("O; ,v nue,,tro Gobi1.•rno, c·orreo,pondi&lt;'ndo á ese honor, de:::ig11ó á dos
de nm'-tro.s m.á.s di,:tingui-dos diplomático,:. los se:ñorr,; Don Jo,;ú~ Zenil y Don Se&lt;bastián de ~1ier
y Cefo.
En &lt;'l prntocolo re,-pcctivo, ,e e:-tipuló que eada
una de la.;: naciouc, rcpre,-.entada,- d(Signaría de-lega&lt;los que, en ca~o OfN,&gt;cido, dirimit•ran las dis-puta5 que surgieran, si a.-;í lo de~eab,tn los pueblos.

1,.a ,. el c:lamorco dt' la:- fiL•-b1, ext raor&lt;1i na ria.mente ,untuo,.a., con que ,-p -alu&lt;laba al Jde dP E~hulo
t•n ca,la una de la,- c-iutladl', que 1·i-itaba L'll ~u
exrur-.ión.
La re,petahle ,-rii.ora :\í ·Kinley rnfonui'&gt; rPpc-:1tinamrnte, cuando el riajL•ro _1· -.u -équito lh•gab:m ú la ciudad de :-;an Frnm·i:'tO Californi,1.
El c-able t,nuts,mitió in'lllL'Lliata i1otic:ia á to.lo el
mundo, Y la pre1w1 diaria diú cuenta &lt;l,•tallatln de
todo~ y rnda un.o Lll' lo,. mornp1tto~ de la enl"ermeda1l
de
tan
di~tinguilla
¡¡¡1&lt;·ientc.
La c·onn1c&gt;eiún en lo, E,tado, de la
Rc,púb•lic:a lkl Xort&lt;.• fué gran1k y c-on
Plla ~e pu,;o dl' manifie~to la cstima1·iún
qut&gt; el purblo dL·l YC'eino paí- tie1w por
,-u actual j&lt;1fr.
Por fortuna . despué:&gt; &lt;le rnrio, c1ía,; ue
c-..-peet&gt;u.-iún, la ,eñora ::\Le Kinle~· 1wohró
en al~o ;u ,alud y lh•garon á funilarse
l.t, L'-J&gt;l'ranz,ts &lt;ll' t¡llC' el lanwntahlc a,i:eidcnte no tL'IH1rht c·on:-;N·UC'neia• fu1w,tas.
A,í fué. PrOJito llegó una franca
conyak.-&lt;·encia, y l'l viaje, Yi&lt;&gt;lentamL•nte
in tNrtunpido, pudo refürnclar:'C.
Las rtVC'J&gt;t ione.,, Jo,-; bailc--. y las fic~ta, ¡rnpttlart•~ que ,L' tc•nÍiln prepara,las en
la ciudad ele ::--an Franci,C'o. no pmlieron
efrctua1·H: con la. e"plendiilPz acorclad:1,
pon¡lll' ln, Yi,1jero,; roh·ieron á emprender ,-u ruta c·uamlo la ,t·iiora 1IcKi n ley
se eneontraha aún deli&lt;:ad,1.
En la actualidad, la, salud de la lfütingttida. paciente NJ muy relativa.

,?~

X m•,-.tro gobit•rno lrn nomhrailo tres
num·o,; delega.dos al próximo Congri,.so

En el viaje que a.cuba de efectuar el Prc:-;irlente

c1e loR F.r.,tadoo Unido~ á travé.;; del territorio de
,la Unión del Norte, ocurrió un accidente lamentable que acalló, aunque :SÓio fuera por algunos

Pan-A.aneric:ano que habrá de celebrarse
en e.-ta eapital.
El a.umento de- la delegación e:;taba.
anunciado de,,1tle que se expidieron los
nombmmiento,-, de que dimos cuenta á
nues~os ledore.:; en el número pasado de
bte rema.nario.
.. J
, . ... per.,:onas de~ignadas ahora son los señore.~
Lieenciados Alfredo C!1avero, )Ianuel Sánchez
~Iú rmol ~- Emeterio de la Gar za (jr), que de8empeñará el cargo de :;&amp;gu11do Secretario de la Comisión, habiéndO'le tocado desempeñar el primero
señor Godoy, Secretario de la Embajada rnex.ica~na en Wa.;;hi11t,oton.

n!

l:&lt;:)l Brirraclier Don
Agw,tín García Hernández emp!YtÓ ~u
carreJia 41esde la clase de trooa. y en Sonora se ha. distinguido por lo., importantes se.rvicio,oue ha pre:,ta&lt;lo en
la campaña del Yaqui.
Ha sido Jefe de
varioo Cuerpo~ y
en la actua.lidad lo
es del l 2o. Bata.
.
llón dr Infantería
re.s1denc!a en Torin. Es un militar pnnd'o-no~
10,0 Y a•11:1er1t~ño, y su a;;cen;:o e; bien merecido.
Don Victoriano Huerta hizo sus estudios en el

:ºn

J

'

~-º

EL CONGRESO PAN-AMERICANO.

LA SRA. McKINLEY.

Domingo 2 de Ju~ de 1901.

'

SB. Gil.AL. IGllACIO A BBA VO .
A cnyo mando la columna t-:xpedicionaria al cAm~~1{a¡C~~:~eldes mayas, llegó a l pueblo de (. h&amp;n

Col!:'gio Mili~ar, y es un Jefe pundonorooo y ele
rele1·antes ruentos, asi como de muy bastos conocimientos técnicos.
. Después de haber ingrei:ado al Cuerpo de Inge~eros con el carácter de Teniente, ha obtenido por
ngurosa escala sus
'&lt;!:,('ensoR, y tiene
una envidiable hoja de servicios.
Desde hace algunos años quedó co'lllisiO'Ilaclo v rnn
opción á su empleo,
en el Cuerpo de
Estado Mayor, para mandar el 3er.
Batallón ele Infantería, que guarnece actualmente la
plaza de Ohilpancingo.

:f-:1 señor Brigadier Don Julián
J aramillo o;; uno
de los Yiejos soldad~ ; desde el año
de 1846 pre.~ta sus
im,port.ant.es servicio.;; en el Ejército,
siendo actualmente
,Tefe clel Batallón
de Inválido.~.
Ha merecido la
C'ruz de Con:;tancia
ele primera clase, la
que le fu{ concedi&lt;la por ha,ber combatido en el territorio de Puebla, y el Escuelo
ot.or:i;ado por la acción de Ohurubu-;eo, así cerno
numerosw diplomas.
l&lt;'ué prisionero en la éuoca de la intervención
americana, pero logró evadi,rse ele la pri:&gt;ión, yendo de-;de luego á presentar8€ á la~ fuerzas de
nueo,;tro Gobierno.
Es liberal por exoolencia, y su, a,cendiente;;
tuvieron singular fama por halier !leYa,do á cabo
he.dios extraordina,rios en la ludia por la in.depemleneia nacional.
El señor Bri~adier Don ?ifclitón Hurtado fiel
pa1iiil~r_io de la causa liberal, P:&gt; uno de los 'bueno", m!lrtare;; con que. ~uenta el Ejéreito.
Hu mgre:;o al 1Serv1c10 de las arma,- data de
186(j, ! e_n ~11 hoja de servicios no ,,.e regisura ni
la,; 1ni~ ms1gmficante falta al cumplimiento ele
"-t:s ck•búrei', y eo."a singular, en má~ ele treinta
ano,; que han tran.;;currido dewe que
~
sentó plaza como
Sargento lo. del
Batallón de Ti,radores de J aliRco, no
ha llegado á solicitar ni una hora de
liC€ncia para faltar
al servicio, del cual'
siempre ha sido e,;clavo.
Combatió contra
las fuerzas imperialista,-, hizo la
c:ampaña del Sur, y
·
lucihó contra lo.-; sublevados de Ycracruz conocidos
con el nombre de "Comuneros".
Estuv~ e,n el -sitio de Queréta,ro, y e:;ta ao('lon
le couqu1~to la c?ndecora.ción re"pec:tirn, a~í como
le fuer_on confendas la medalla por la acción fl.!
la ::\IoJoncra. y las Cruees de Con,tan&lt;:ia de segunda y tercera clases.
A más de otr~ delicadas comi~ione:&gt; que siem-.
pre ha_ des~mpenado, en la actualidad, y desile
ha.ce d1cz ano:&gt;, es Secretario de la Comandancia
)1ilitar.
El sefior C'oronel Doo Felipe ::\Iier fué almnno
del C?legio }Iilita.r, y ha obtenido ens ascensos
por ngurosa escala.
Tiene una magnífica hoja de sen·icios y es un
pll'Ildonoroso militar.
. Corta es su carrera, pero le han sido conferidas
importantes comisiones que ha desempeñado á.
satisfacción del Gobierno.
¡ ·'·
El señor ::\Iicr
obtuvo el grado de
Coronel, siendo {lesde luego destinado
al mando del 260.
Batallón, que l'1e
encuentra de guarnición E:n ::\Iorelia.
Ultimamente prestó Íllllportantes servicios, siendo aún
Teni..ente Coronel,
en el Estado de
Guerrero, y el señor
Presid~ntc de 1~ _República, en recompensa á
esos mismos servicios, -~ord6 le fuera expedido el
despacl10 del graclo ID1htar que disfruta.
~

.

Cumpliendo una promesa h echa á nu(:Stros lectores, publicamos el retrato del Sr. General BrnYo.

�D-0nüugo 2 de Junio de 1901.

.EL lIUXDO ILUS·Til.ADO
EL MUNDO ILUS·TRADO

1/

(Í

------- --.--

·---- - - - - _:_

-

-

- --

- •.

. •..J

Domingo 2 de Junio de ~901.

Otro lugar de nue3tra República que atrae numerosos
vi~itamtes en el tiempo uel verano, es ('.)bapala: un puerto pc,¡ucño en un pequeño mar.
Allí se tiene todo lo apetecible en la cáhda esta&lt;!ión :
hhias, air€'8 aspir~dos en la planicie amplia de las aguas,
fre::,&lt;:ura de las noohes lunaTe", que poetizan su luz en el
HHl\"e encr~pamiento del ole-aje.
En las playas del mar c,hapál iro, los acaudalados han
hed10 construir "cihalets'', al modo de los que vemos qu~
bordean nuestro arist0&lt;:rático Paseo de la Reforma. En
el tiempo del ver aino, se orgfüJi~an excul"Siones á los pueblo~ ribereñcs y ellas son como los "días ele campo" que
llamamos por acá.
Esta plana de grabados cla nna imoresión ele la hermosura y de lias escena" ele aquella ~stación veraniega, que
no por poco frecuentada, cleja de ser de la;; más importantes de nuestro país.

�Domingo 2 de J u,nio de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VIII--TOMO 1--NÚM. 23.

MÉXICO, JUNIO 9 DE 1901.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA,

Subsrripci6n me11s11al for4nea, I 1.5'.

I dem ídem en la Oapuai,

1.tl,
Gerente: ANTONIO CUYAI,

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TIPO MEXICANO.
Fot. &lt;fe M. Torre ,.

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          <name>Dublin Core</name>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1901, Año 8, Tomo 1, No 22, Junio 2</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Domingo 2 de J u,nio de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VIII--TOMO 1--NÚM. 23.

MÉXICO, JUNIO 9 DE 1901.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA,

Subsrripci6n me11s11al for4nea, I 1.5'.

I dem ídem en la Oapuai,

1.tl,
Gerente: ANTONIO CUYAI,

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TIPO MEXICANO.
Fot. &lt;fe M. Torre ,.

�Domingo_ 9 de J unri.o de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 9 de Junio de 1901

EL ilIUXDO ILUSTRADO

LA HERMANA PEQUEÑA.
I
Eran tres herma.nas: las tres bonitas, las tres
discretas y las tres pobres.
El padre se llamaba Don Ambrosio, y era cesante desde el 29 de Septiembre.
Podía vivir con comodidad, po1,que había ¡¡horrado "un poco"; pero las niñas no tenían dote.
Una niña sin dote es un punto negro en la sociedad modema, porque la sociedad moderna es
posifü·i,,ta.
Las tres niñas de Don Ambrosio esperaban, sin
embargo, casarse con un millonario cada una.
La Yida que hacían era, según ellas creían, la
más á prop6,,ito. Era una. vida, sin embargo, que
á Don Ambrosio le traía á mal traer, porque el
pobre hombre no podía con el gasto que traía consigo.
Porque las niñas, ó, por mejor decir, dos de
ellas, Luisa y Aurora, no
perdonaban dive1rsiones Tui
turno preferido en día de
moda. Iban á pa~eo todos
los días, al teatro todas las
noches, de cuando en cuando á un té, de cuando en
ouando á un baile.
:Modesta, no.
:Modesta, que era la má,,
pequeña y la más bonita,
parecía la más neja de la,
tres por su ca.rácter.
-¿ Pero te educas pa1·n
monja ?-le decían sus do,
herl'tla!nas.
-Dejadme, yo sé lo que
lllle hago.
Y la dejaban y se marcha.iban todas las noches al
Teatro Real, 6 al E,pañol,
ó al de la Zarzuela. Don
Ambrosio ¡ es claro ! hacía veces de "mamá"
porque era riu&lt;lo y las niñas no habían de
solas. También iba con .ellas Isidoro, un pobre chico, emp_lea~o coi\d!? mil reales en un n:1inis~erio y
oue soha _p~gars~ , como se suele decir, siempre
que la fam1ha tema. un palco ó un coche alquilado
para pa&amp;eo. ·
. - I si_doro es un buen chico,---decía Don Ambros10 ;-tiene poITonir . ..
_-¿ Porvenir ?---decía L~isa.-¡ Bonito porvenir l
Die~ mil reales y republicano, y ahora que ya á
vemr la monarquía . . .
-¿ PoITenir ?-añadió Aurora.-Ya le he visto
cesante tres veces en cuatro años.
-En ca~1:bio,--observaba Don Isidoro,-tiene
IJ?-UChos ?ficios : porque, además de su sueldo, gana
cmco mil reales como administrador de una casa
~e la calle de l'.1- -~chue-a, y cuatro mil que viene
a s~ar
com1s10n vendiendo vinos de Jerez ...
i que! ¡ si el Isidori~ es una hormiga!
Y era v~rda:d. Isidoro era una hormi¡:mita. N 0
habJa ~ed10 de que convidase nunca á las niñas al
ca.fe m las _comprara un cartucho de caramelos.
Cuando iba al teatro, "acudía" cuando se empeza?a el segundo acto, por no verse en el comprom iso de tomar las entradas.
Dejab'.1 ~ue Don Am?rosio comprase "La Correspondencia para pedirsela prestada, y luego se
q~edaba con ella, y al cabo de tres meses las vendía todas l!;l peso y se ganabá tres pesetillas.
Pues senor, como digo de mi cuento las chicas
se ponían muy tiernas cuando las miraban los "gomosos", como dicon ahora. En la casa .eran presentad?" muchos de ellos; las niñas se trataban con lo
meJor de la corte.
Y 1\Iodestita, siempre muy seria y siempre en
casa.
Un día, Don Ambrosio ganó sesenta duros á la
lotería. Las chicas alborotaron la vecindad y no
pararon h~sta conseguir que los sesenta clur~s · fu,2ran repartidos á partes iguales.
Luisa con sus veinte &lt;duros se compró un v,J,tid_o de ~edalina morada. que adornado con uno, 1.erc~opelitos negros yqué sé yo qué, resultó eleg:mtís1mo.
Aurora abonó tres butacas de "callejón" en el
'l'eatro de la Zarzuela, CO'Illo quien sabía dónde ~e
colocaba. ilfodesta se gual'Q.ó su dinero y una noche, mientras las "chicas", como decía'e'na, salia-

¡;

?e

ron al teatro, salió ella con la criada, una criada
ele treinta años de servicios en la ca:sa y á quien
desde niña llamaban la "Chacha", y volvió al poco
rato con dos gallegos, portadores de una gran caja de madera, que llevaron al cuarto de Modesta.
L'.15 chicas -rokieron del teatro á las doce y
media, tan contentas, tan satisfechas ... el vestido
de Luisa había hecho furor. . . habían dicho á todos sus amigos y amig-as que se habían abonado ·
Don Ambrosio venía echando pestes de Salas y d;
la Zarzuela.
-,.: Qué tienes ahí ?---dijo Luisa reparando en el
cajón que había traído )fodesta.
-Kada,-respondió la hermana pequeña tapándolo con el cuerpo.

-:-¿ A ver, á ver qué has comprado ?-dijo Auronta.
-¡ X ada ! ¿ Qué os importa?
-¡Ay! ¡qué hurón! Apuesto á que es al"'una
tontería.
"
-Serán libros viejos.
-Algún retablo.
-¿ Es un organillo?
-Vamos, no seas simple, enséñanos tu compra.
Modesta se reía y no enseñaba lo que había dentro de la ,caja. No hubo medio de descubrir el secreto. Don Ambrosio asee-uraba nue sería algún
regalo nara. é-1, oue cumplía sesenta y cinco años
dentro de pocos días.
Las ,"!'
c 1~ca~" , con sus t rapos y sus prO'Veclos para ~l día siguiente, no vol vieron á ocuparse del ta.PUJO.
. Se dunnieron soñando con un batallón de nov10s, y se despertaron di&amp;puestas á molestar á la
hermana pequeña.
Por~:ue, eso sí, ~e reían de ella, la criticaban su
reclus1on vol_untana, pero la exigían que las peinase, que les diera el plan de un vestido, que las colocara las flores en la cabeza ó en el nelo. Modesta
era tan mañosa, aue todo se lo encontraba hecho.
Un día que fué Isidorito á verlas por la mañana, le dijo Luisa:
-¿ No sabe usted que mi hermana ha hecho
una compra?
-Ya lo sé,-dijo Isidoro.
-~ Qué es fo que sa,be usted ?-dijo l\Iodesta enlX!ndida de cólera.
--¡ Ah !-dijo entonces Isidoro poniéndose morado ;:-creí que me decían ustedes otra cosa.
Lmsa )' Aurora se miraron.
_-Pues sí, seño_r,-dijo Aurora,~ha. comprado
~i hermana un bicho que está encerrado en un caJ0n de madera y no se puede ver.
-Debe ,ser un anima,l ucho raro,---dijo Luisa.
Y se reian como unas bobas.
Isidoro cambió ele conversación.
-;. Saben ustedes que se casa el Vizconde?
Aurora se puso nálida.
-Xo puede ser,--exclamó.
-¡_Vaya si puede ser ! Como que acabo de oir
la pnm~ra amonestación en la iglesia de San Luis.
-¡ T1tere !-murmuró Aurora.
Y se marchó á su cuarto.
-La verdad es,-dijo Luisa entonces;--que no

tenía ninguna necesidad de haber hecho creerá mi
hermana Aurora que. estaba enamorado de ella.
Don .Ambrosio, que oía la conversación "ech'
un sermón''., diciendo que sus dos hijas ~ayor~
e~·an unas smiplcs, que se creían todo lo que les decian los hombres, y oue ...
En este ;111omento _entró la "Chacha" y dijo:
-:-Ahí viene la criada del cmtrto principal que
qmere hablar con ustedes.
-¿ Con nosotros ?-dijo Don Ambrosio.
-Eso dice.
-Llame usted á mi hija Aurora y recibiremos
todos á esa criada.
Vino Aurora llorando.
-¿ Qué tienes ?-le dijo su padre.
-Xada, que me he pinchado.
-~o será de coser,-dijo Modesta sonriendo.
-): o, porque no soy tan "cursi" crono tú.
Entró la cri~da del principal y dijo: ,
-Buenos dias, ¿ están ustés "giienos ?"
. :1)on .Amb:osio contestó por todos, y la criada
diJo en se¡;1.11da.
-Pues ... dicen mis señores que á ver si hacen ustés el favor de no armar ese ruido por las
no~hes,. poroue no lo puen aguantar, y á más que
está 1111 amo enfermo ...
Todas las personas que había en la sala se miraron.
-Ruido. . . ¿ aquí ?-dijo Luisa.-¡ Si nosotras
Yamo,; todas las noches al teatro, y en cuanto venimo;; nos aMstamos !
La "Chacha" .r )Iodesta se habían puesto muy
coloradas.
-Diga usted á los señores,-exclamó :Modesta
por fin,--que está bien, que no habrá más ruiuo.
Arpena_s se hubo marchado la criada del principa.l , llone:on las preguntas sobre ilfodesta y la
cnada antwua.
-¿ Se pu~de saber qué pasa en mi casa por las
noches ?-gritó Don Ambrosio.
-¿ Es decir que aouí hay "jarana'' en cuanto
nos vamos ?--exclamó Aurora.
-~ Te pasas la noche bailal1do, hija mía ?-pregunto Lmsa.
1\!o~esta se ech? á llorar y se marchó corriendo.
Ya ;ban á seguirla todos, c~ando Isidoro dijo:
-No es nada. Don Ambrosio; yo les diré á ustedes lo que nasa; dljenla ustedes llorar. . . se ha
asustado, nero. . . en fin, todo se arreglará ...
hasta otro rato !

II
Desde aquel día ilfodesta fué objeto de todo "'é•
nero de_ bromas? que se h~bieran prolongado ha~ta
con~ertuse ~n msultos, si un suceso inesperado no
hubie:a Yemdo á absorber toda la atención de la
familia.
U:na_ noche al volver del teatro, D.on Ambrosio
se smf:ó mal_o; ~ la madrugada se sintió peor, y á
1~ mana.na s1gmente dijo el médico que no durana tres días, porque tenia na,da menos que una
pulmonía fulminante.
-Sí,-dijo Don Ambrosio, que enfermo y todo co:iservaba su ma1 humor y su franqueza.-Se
e~penaron ustedes en que con sesenta y cinco
anos fuese todas las noches al teatro á los bailes.
al demonio, ¡ y es natural, reventaré como uná
bomba!
Luisa_ y Aurora cormprendieron tarde que el
pobre VieJ0 tenia razón. y lloraron desconso1adas.
Isidoro entró e?- la a~c?ba, y dijo:
-Don Ambrosio, qmsiera revelar á ustedes un
secreto.
. -Dejadnos solos, dijo el enfermo á sus tres hiJas.
-~o,-dijo Isidoro ;--que se queden
Y habló de esta manera:
.
-Yo, señor, hace mucho tiempo que tengo pensado casarme con Modesta.
El enfermo, Luisa y Aurora se quedaron estupefactos.
_-Y como ella Y.Yº somos pobres,-continuó
Is1doro,-hace m~cho tiempo también que,. contando con el permiso de usted, estamos preparando
la boda.
Luisa Y Aurora, aunque parezca extraño, rechinaban los dientes.
,-:-¿ Se acuerd8: u~ted de a.quel cajón que tanto
excitaba . la curiosidad de estas señoritas ?-preguntó Isidoro.
-Sí, sí, ¿ qué era?
-Pues era u_na máqu~na de coser que adqutrió
Modesta á medias conrrugo, y con ella y dos piezas de tela que teníamos compradas con nuestros

ahorros ha hecho Mod~ta en tres ,meses todos los
trapitos p ara nuestra casa y un equipo modesto de
novia. Mientras ust.edes se divertían y gastaban
dinero, Modesta y yo ahorrábamos y hacíamos
nuestra cuenta. Ese era el ruido que tanto moles-

:"lÍ .

. , ~]
~

. '

\~
\
'

fiaiba •á los del principal.
La máquina de coser,
que parece una tormenta
d6Shecha.
Don .Ambrosio se incorporó en su lech-:&gt;,
extendió los brazos y en ellos se arrojaron
Modesta é Isidoro, ani011tras fa voz del padre decía:
-Hazla m'll(Y feliz, que es 11Il11Y buena ...
¡hijra mía ! ¡bendita seas !
Diez minutos después, espiraba sin haber dirigido una palabra á Luisa ni á Aurora.

III
De esto hace un año. Modesta y su marido son
los esposos más felices del mundo. Modesta, sin

LAREGENERACION DEL HOMBRE
POR LA MUJER.

El hombre es le que la mujer quiere.
iN'ada nos deja más in.diferentes que las cosas
importantes, ni nos ih.ace aná.s gracia y causa más
risa que los asuntos serios. Tomlll!Ilos interés
desmesurado en las fugas de tiplles, y dejamos á
un lado las predicaciones de los apóstolflS y l os descubrimientos de los saJbios; eJl último chascarrillo
nos trae ipreoorupados, 'Y dejamos .pasar inaid,vertid&lt;&gt;
el último iDJVento. De 'los ipe:r&gt;iódioos, leemos 1a
gacetilla; damos calaba.zas al drama por el género chico; preferimos l a música de baile á la de
Clámara, nos enojan las novelas tendenciosas;
gustamos de los cuentos escaibrosos; dlll!Ilos todos '1os Tolstoi y todos 'los libsen por un buen
Paul •de Kock, ry Wdos los órganos de catedrales
por u.na, buena "mario:nlba" chiaipam.eca.
En ese ,desdén y en ese olvido de todas las cosas serias, sensatas, útiles 'Y practicas, ha caído
un hacho trasoorulental. La simpática iniciativa
de un., joven, simpática talmibién, ry su idea genial
de ipr'Jllliiar con s,u oora.zón ry con su mano aJ. más
estudioso y al !Il'.lM inteligente de sus pretendientes, a-penas tha merecido una vaga mención en. la
'Preru;a ;y oo.a vaga sonrisa oo el rpúl:füco.
Y sin embai,go, la idea es feliz, es sana, es progresista, es moral y es trascendente.
El amor de '1a llllfU.j er ha sido siempre un gal,a:rtdón. Con él premiabam. las damas espartanas
al gl\lerrero IJ'Il!ás &lt;vallien.te, al atleta más robusto y
más ágil, 311. corredor más rá'Pido. Las altas cortesanas romanas da1ban su corazón á los vencedores
en el ciroo. En '1a edad lllledia, .las ialtivas castellanas ti.ralban su guam.te á la irurena del torneo, y
da1ban ron €11 su mano al paladín que 'lo irecogía.
En la época actual, sigue siendo el corazón de
la mujer, pramio ó recompensa de otro género de
proezas ry de otra suerte de hazañas. Suel~ conquista.rlo el que mejor anuda su corbata, el que
viste oon la firma del :mejor sastre. Lo obtiene
• con mayor facilidad q11-Íen ppne en linea de combate más caibahlerías de sembradUJra, ma,yor número de- cabezas ,de ganado maiyor, más y :mejor saneadas fi.nicas, ó tí-bu.los ,al portador menos depre-

embargo, tiene u.na pena. Su marido le ha prohibido todo trato con s,us her,mana.s. Luisa y Aurora, sin nadre, sin educación, sin recursos, h an acabado por ser dos a,ventureras. . . ¡ Era natura,l !
En "La Corresponden- cia" del otro día se lefa el
siguiente anuncio : "Se
vende una máquina de coser casi nueva; en la calle del Bonetillo, número
17, cuarto sotabanco".
Modesta y su m.a.rido
leyeron este anuncio y se
les arrasaron los ojos de
lágrimas.
-¡ Es mi máquina!dijo Modesta.---¡ El secreto de nuestra felicidad !
No me la quisieron dar
cuando me ca.sé, y ahora la venden ...
~Para ir al primer
baile de m.áscaras de este
año,-dijo l&amp;idoro con
desprecio.
-¡ O tal vez para comer mañana, I sidoro ! dijo Modesta.-¡ Ve y
cómprala !
Isidoro la ha vuelto á
comprar y 0011pa el luga,r
preferente del ga:binete
de s,u esposa. Luisa y
Aurora no necesitaban venderla para comer, porque
no les falta dinero. La vendieron porque la mfáquina en la casa era un mueble ridículo, inútil.
¡ Poroue es una máquina de "coser", y esas desventuradas. . . no saben l

rpaís y de su época, y del lagartijo se 'habrá. hecho
hoonbre.
La empresa es tenta,dora; la mujer frivola conspira. contra su bienestar y su felicildad; por tener
novio elegante, ibrillam:te ,y celebra,do, no conquista
más que un IIIlarido v~sátil, infiel, mund!llllo é indiferente.
'
La joven precursora, e11y-0 nombre ignoramos,
ha dado 'llil ejemplo que, de ser seguido, redun.dará en hien d~ la II1JUjer y de la patria, y si hace
prosélii.tos, IIIlerecerá !lugar aparte y escogido entre
las mujeres nobles y buen.as con que se honra la
huonanidad.
'lll1

.
.
EL OBRERO HÚNGARO.

Jr. )Y!. Flores.

Haibíamos aca1bado por refugiarnos, Gustaivo
ClllIIlpa y yo, en el fondo tele una cervecería, en el
Gros Caillon, á donde lle~bam., crono un coro
lejano, las notas desunidas, fragmentadas, de la
fiesta. La pereza nos invadía, una gran :pereza de
espíritu, u.n agotamiento moraJ, despuá, de aqueHa tarde de emociones intensas, variadas, ca,yendo crono 'Uila lluivia de colores, de sonidos, de siluetas, .de paisajes, de vida. Y buscamos una hora
de reposo, un alto, en el que poner en orden
nuestoos ideas que se esca,paiba,n por los l¾:,&lt;JU.jerillos
de nuestra :memoria, algunos 11D.inutos de calma en
aquella. ciudad febl'il, hidro-oxigenada ¡por [os
gritos, las luces, las banderas, la gloria de los pa[rucios, el m~mrento, l'a fuerza en acción, lai
gran fuerza r adiante del rpr'Lwer y •de la primavera, propagaida en ol€adas deslUlll!bradoras, en soplos de t r~unfal energía.
Y aquella sala, muy sola, muy tranquila, muy
burguesa, en los ·dinteles Jnismos del Certlll!Ilen, se
nos apareció como un rincón de paz, crono un
-éuseblo blasco.
pequeño santuario @ el que poder adorar nuestros recuerdos, nuestras 1lejamías, nuestros seres
queridos, un oasis de ,amor i!n el inacaba:ble desierto de la indift:rencia loca y bulliciosa. Ha,y en
cía.dos. También l-0 subyuga el que ha corrido el ootazón huma.no-¿ no lo habéis advertido?mayor número de aventuras, el Lovelace más rufor- una 'Predisposición á hacer surgir los contrastes,
tunado, el calruvera más empedernido.
los claro-obscuros, las antítesis, en ooya virtud
En suma, ,,n el pasado se lleg,a:ba al amor por nos oom;p1iaicroru&gt;s en salpicar tas mayores alela ostentación de la fuerza, de la agili'&lt;lad y del va- grías con las gotas amargas de nuestros dolores.
lor, y en los tiempos que corren, lo disfrutan y ¿ No habéis experimentado nunca, en :m.ooio de un
obtienen los goonosos, :los ricachones y '1as perdula- luminoso lienzo murrdano, la necesidad irresistil'ios.
ble de encerraros dentro de vosotros mismos, de
De 0!hí una aoontuaida decadencia de la juven- per,manecer solos, ,i rrevocaiblem@te solos, mientras
tud. La llllujer es la gran educadora, el excitan.- más abandonáis 'Vuestros sentidos-ese otro "yo",
te más poderoso de nuestras energías, la brújula ci.nsubstancial y efímero, que todos llevamos- á
de nuestra actividaid, la 11D.eta de nuestras aspira- 1as agitaciones del llllundo externo ? Y en ese esciones. Guam.do Ja mujer sabe d~cir : "Vuelve tado de conciencia vivimos, Gustavo y yo, unos
con tu escurlo ó sobre él", hace héroes; cuam.do cuantos llllinutos de 'llruestra 'V'ida propia, muy ini mpregnada de místicos efhwi os vue1ve la vista tensa, muy honda, a.llí en el espacio de aquella
á lo a1lto, 'Y responde á cada jmamento y á cada saila ouaidrangular, de rojas banquetas y mesas de
,promesa señalando el ciEilo, haoe apóstoles y anár- mánmol, oon un viejo piano en '1lil rincón silenm.res; si ama 'la. •poesía, enciende inspiraciones ; ciosa, desierta, sin otros concurrentes qu~ aquesi la ciencia, rpromueve estudios y suscita descu- llos dos :mexicanos soñadores, muertos de tristebrünientos.
m ry de tediio en la victoriosa noohe parisiense; y
Ouando lo que ruma es "la grona" y la opulen- algunos ipasos, un gran diaiblo,~ombrero blancia; ouando, r ormiántica, sueña con D. Juanes y do, de falda, 0JI1.rplio saco, figura de obrero ~ue
con Wertiliers, crea 'lagartijos, icodwiosos, cala.veras d.evoralba con gentil apetito un trozo de 'carne
'Y suicidas.
aoom'Pañándola. de prolonga,dos tragos de cervez~
De ahí que esa niña, que se ofrece oomo pr~o negra.
al estudio, á la apil.i.cación, aJ. trabajo y á la cienPoco á poco la ~eblina que ®lpañ&lt;Lba los objecia; que no se deja dé&amp;lun:nibirar con diamante~, ni tos se fué desvam.ecie~do, se impuso lra realidad, y
atmdü con ¡paJ.abras canden.tes, ni extraviar por faltos_ ,de algo más mteresante, :fi.jrumos nuestra
enJfemnizas ¡y románticas ivirtuldes, :venga á ser ateno10n en aquel compañero inéSperadp que el
entre nosotros '1.lll. sér excepcional, und atrevid·a y azarr- haJbía puesto en nuestro camino y que teníagloriosa innoro,dom, la precursora de u.n m1evo v llllos la seguridad de no volver á ver nunca. más
noihle aipostola,do 'Y la redentora de una ju.velltud que se :hundiría en el inmenso tropel de horuhr~
hoy frívola y mañama seria, hoy apática é inú·.ll y que 1haibía cruza.do, que cru.zaTia ,aún nuestro camañana la.boriosa ;y íeounda, encen-.ugada hoy en im.ino. .AJto, foerte, de un rubio de ensueño con
el vicio y sedienta de placeres fáciles, y en.tnga.ch ojos de color verde iprofundo, en los que briliaban
mañana á Ja labor fecunda y aJ. trabajo seri~-runos rpuntitos acerados, rostro de bondad suave y
Supongamos que encuentra mta,doras; qn.e, á can.dQll'~a: con un halo de 'Vigor, un pino del Nor•
su ejemplo, tddas las 11D.uñecas deliciosas y frí·v◊h,, te enroJecido por un ra,yo de sol del mediodía. Hadam en prefe:ro.r a,l más honrado, al más trabaja- b~ iacaibado de cenar-de devorar7
ya en sus
dor, al anás inteligente, al más ¡probo y aJ. más ,¡a- lfilll'adas se asomaba una flairna de ,gula satisfecha•
bio, a:ntes 1de :muoho, el en.jambre dorado invadi- una ~egría sana, cronunicativa, un.a alegría d~
rá los talleres, las escuelas, 'las oficinas; explotará raza Joven, plegaba en una sonrisa sus l abios de
minas, ilabrará. can:n¡pos, fundará. lalborrut.orios
de esfuerzo, de amán nobl€ ,d e hwha de
. :v la mariposa se transformará en' voluntad,
lanz-ará. negocios,
hoa:nibre resuelto á cumplir alegremente su oficio.
abeja. Un renuevo de actividad surgirá. del seno Y erufocando el ouadro que tenía delante se ledel ocio; la cantina. 'Y el d'll.b se vacia:ráin y se lle- ivruntó, y después de pedirnos excusas 'en un
naren l as colmenas del tralbajo, y la j,uven.tud ~rancés dep'.1.oraible, fuese deredho al piano y deperezosa y viciosa. se transfOIUilará. en una legión JÓ errar sus manos~-grandes, anchas, nervudasde hombres útiles, ,d e ciudadanos •dignos de su sobre el vetusto tecla,do.
1

�Domingo 9 de J ll'll!Í.o de 1901.

EL MUNDO I LUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

¡Dioses! ¡ Qué ejecución! Una fantasía del
" T rovador'', icorregida, a~nta.da, reclificada,
con fragmentos de su invención, con trozos iJllllprovisados, cambiados todos los tiempos, invertidol'
todos los efectos; un concierto iinimaginaible, absurdo, 'lllla pesadilla musical, que hacía saltar á
Crum.pa sobre su asiento. Acabó la cencerrada, y
el ejooutante, siemipre sonriente, con su sonrisa
fmnca iy comunicativa, nos reiteró sus disculpas.
Las manos anda:ban torpes; el mazo, el martillo,
lwi 'haibían echado á perder, ipero el amor al arte
quedaba siempre, en medio de sus correrías para
buscarse la vida, que lo haibían llevado á Pa.rís,
en donde los traibajos de la Exiposioión haibían
creado UID.3. activa demanda de brazos. Y luego nos
enseñó sus papeles en regla, su pasaporte, sus certiificados, escritos con caracteres desconocidos para
rnosotros, run montón de papeles con líneas cabalísticas, con gruesos rasgoMs, que él trataba de
explricarnos en su lengua.je lento y torpe, en el que
cada palabra tenía la ine~periencia pero tambiérn
la fuer~ de las motas
que había arrancado al
piano.
Era húngaro, magyar,
y venía de las orillas
del Danubio, á marchas
lentas, de comarca á comarca y de ciudad á ciudad y de villa á villa; era
húngaro, y al decírrno~lo
resplandecía en su cara
el orgullo de pertenecer á
un país valeroso y enérgico, conservado en toda
su tradicional pureza en
medio de la lucha en defensa de su nacionalidad
abatida, sofooada ; era
húngaro, de Monok, la
ciudad del gran patriota,
de Kossuth, el héroe, el
" leader", el desterrado,
el vencido glorioso que un
día había osado lanzar
contra Francisco José el
j'llramento de Aníbal.y se desborda:ba su entusiasmo á. torrentes, se esparcía sonoro y fresco (•omo una corriente p1:ce:ipitada de un ventisqi..-:n.
Em la fuerw., era el ,igor, era la acción sa111:.,
alegre, era la vida irradiante de la voluntad l;t'
una raza j oven que todavía no ha sentido, en las
desgra-cia.s que la han
atormentado, el morbo de
su decadencia.
Y mientras yo tejía, entre las confusas perspectivas ·de aquella c:tótica tarde, la., líneas del Poooll6n de Hungría, con sus esculturas y sus ailtares, sus armamentos y sus túnicas, sus misales y
sus espadas, Gutavo Campa se dirigió al ipiano y
dejó escuchar una tanda de los bailes de Brahms,
allí, -en aquella sala solitaria y olvidada, en medio
de la fiebre -de la fiesta.
¡ Ah ! La imipresión que el inusitado torrente
armónico hizo en eJ espíritu de aquel coonpaiiero
de u,na hora, á quien ·nunca .más deberíamos volver á ver ! Como a:novidQs por •poderosos impulsos interiores, todos sus miembros pusifaonoo á
seguir [os caipriehosos giros del bailable; hízose
llllás comunicativa, más saludable, su buena sonrisa fran~a, y por sus ojos de color pasó una niebla
q'lle se condensó en una larga lágrima que rodó,
rodó lentarmente 1hasta tocar los ilahios de aqúélla
boca enérgica !
Y yo sentí que mis pU!pilas se anublaban y por
mi espfoitu :pasaba. la amada sombra de Ja Patria.
A la :mañana siguiente, al recorrer la prensa
del día, y entre los "hechos diversos", leí que la
noche anterior había ,sido asaltado y muerto, en los
amplios terrenos del Gros Caillon, un obrero ex.tranjero, ,por una ban:da de mrulhechorfis.
Y pensé en el músico de la cervecería, en el
:niagyar expatriado, en el obrero de cabellos rubios
,color de ensueño y de ojos verdes con puntitos
:acerados.

(;arios _Díaz :Oufóo.

IMPRESIONES DE LA SEMANA.
RESUMEN.--Arriba telón.--La comedia española.--Sainetes y mujeres.
--El realismo escénico.--Las dos risas.--La agonía del teatro.
Muy pronto, hoy mismo, quoizá, va á abrirse er.
México una temporada de comedia española. En
este género de piezas &amp;ricas, de juguetes cómicos,
de sainetes, han sido siempre maestros y consumados artistas los ,poetas dr,a.máticos españoles.
.AJhora misma dominan en esa clase de fecundo
teatro, Javier de Buiigos, Ricardo de la Vega, VitaJ Aza, López Silva, y últimos en tiempo aunque no en lugar, los andaluces Quintero, que escriben con tal gallardía, elegancia y chiste desenfadado y natural, que no parece sáno que en ellos

se ha concentra.do la alegría Juminosa del cielo de
su tierra.
Esas obrillas, filigranas de realismo escénico,
podrían ser cOWlparadas á esas muieres que con
su irresistible gracia y su fácil donaire seducen
desde luego, no ibien se las mira terciar el mantón,
:poner los ,brazos en jarras, sacudir, con 'llil provoeativo 'ffiO'V~miento de cabeza, las f,lores del peinado, y retocar, con un guiño chorreante de malicía. sus canas llenas de pícara y sensual coquetería.
Y estas reales mozas, son descendientes por línea recta y sin cruzamientos espúreos, de las majas de Don Ramón de la Cruz, y si no fuese por
riertas diferencias y reform,\.$ en la indumentaria,
bien que algu•nas sean ligeras y de poc.1 importancia, se las creería Jas propias "Castañeras picadas",
las "Escopeteras", Inesilla, la de "Pinto", ó María la de "Los majos vencidos", vivificadas por
un poderoso y sobrehumano soplo, y vueltas -al
teatrn para recreo del púl:&gt;lico inteli¡imte y letra&lt;.....,.
En general, todos los sainetes modernoo son un
primoroso y acabado traibajo, son fieles ;y coloridos
,asuntos de la realidad ibien obseiwada, son pedazos
rle vida sociall tomados "d'apires nature",
plenos de luz y movimiento y ihasta con sus granos de refilexión y filosofía, espolvoreados, aquí y
allá, entre chist.e y chiste, para no obligar á fruncir el ceño iá. las "alegres máscaras".
Algunos, particularmentt!, están escritos con
un gracejo espontáneo, con soltura e~uisita,

Tienen rasgos deJicadoo, iliálogos de una. viveza
admirable, escenas regocijadas 'Y, sobre todo, personajes coipiados con cuatro línea¡;, á trasos gruesos-siluetas á lá.piz-,que dan claras muestras de
un fino espír.it'll de observación.
La llaneza popular está depurada en estas obras
hasta donde el arte lo_ permite, y tras el lenguaje
burdo-un caló expresivo y cauda.loso-se a divinan
las suaves mflexiones de nuestro idioma.
Haiy-es preciso-__porque así lo exige el géne- ,
ro- .;us equívocos y licencias, pero lle~ , una tan
coqueta envoltura de gracia, pasan tan disimulados y airosos, que sólo los oídos -malévolos pueden
percibrirlos, como sólo los li.ibertinos, descubren, á
prim- a. vista, á las ,perdidas q'lle se disfrazan de
señoras.
Los sainetes que ahora se estilan, por lo camún
no tienen a:rgumeilto; mas á pesar de eso suelen
tener intención y casi, casi una tesis, que es una
perogrullada, por supuesto, qu~ no se hian de ir
á buscar en estos juguetes, loo misterios y problemas de Hamlet.
Sin embargo, labores son éstos del ingenio, joyas corrientes, pero, por diversas partes pulidas
con delicadeza, y con una que otra incrustación
de cr,istal que, desde lejos, prod1Uce el efecto de un
dirumante.
Suelen los clristes en que abundan estas obras ser
burdos y pesados en demasía, á lo menos para nosotros los americanos, pues en Españá, según se
cuenta, son de uso corriente los que se transportan al teatro; claros suelen también ser los eufemismos, y subi&lt;las de color. las alusiones; otras
obras, en cambio, •hay y se diferencían de éstas,
en la delicadeza de su expresión, tanto más notable cuanto que imita deliciosamente la enrevesada
jerga poipuliar. Ahí están las escenas de López Silva para confirmarlo; pero agrupándolas todas,
puede afirmarse q'lle viven y son aplaudidas porque no llegan á lo soez ni despiertan esas carcajadas villianas que son, en lá. zarzuela de mallas, por
ejemplo, el himno triunfal de la grosería.
Por el contrario, esos vulgares proverbios, esas
picarescas imágenes, esos velados equívocos, provocan la risa rumable, la ligera, la aristof.anecia, la
que se confunde con -la sonrisa, porque apenas entrea:bre los labrios, la que suena dulcemente, como
si fuese la M:aroha real de la Alegría.
Esa es fa Jue nos aseguran que vamos á oir ::-n
el Renacimiento, con la Compañía de comedia españo1&lt;1, y con ese veterano de la "v,is", Cj-e' se llama J'lllio Ruiz. Ko falta, es natural, quien desconfíe.
Mas, por de pronto, se nota entusiasmo por
asistir á. este teatro, y á los otros, al P rincipal,,
con sus tiples semi-desnudas y sus revistas oonsonas, al Arbeu, donde próxima,mente se yesentará un cuadro de óipera italiiana, y á este Renacimiento con su nuevo espootáculo.
¿ Y haiy así quien diga que el teatro agoniza?
¿ Efectivamente sucederá esto? El tema es viejo y algo gastado.
Yo pienso, dice un crítico, que el pueblo, el
que forma el gran público, hoy no se identifica con
las obras de lia. escena, y fácilimente deja que le
ganen la vol'llntad y el gusto esos espectáculo&amp; de
h'.3'ja estofa, híbridas creaciones, productos de vanas artes :mezcladas con muohos vicios. Y la
parte selecta de la sociedad milta, los e.&lt;\PÍritus mejor educados, de gusto más puro y fino, nrefieren
~ozar ~ solas la belleza menos estrepitosa y más
simpática ,á, sus int4nas aficiones, más importante,
más espiritual, ,más profunda, anás humana que la
que ofrece el género é. la moda.
Muchos piensan que esta decadencia general del
teatro es iinevitable.
Y o opino con los más que para la sociedad presente, es la n01Vela género más propio que el teatro; pero no creo que estas fol1lllas distinbas del
Arte lhan de ser sucesivas, sino que pueden y deben coexistir, aunque unas ú otras predominen
seg{m •los tiempos.
Hoy, el .predomiinio es, sin duda1 de la novela;
pero no po--:- esto se anunciE! como necesaria la rui~ •del teatro, ni se diga que por estrecho¿ ini, ..di.mente p_ar~ l,a. misión del arte actual, y convencional, y hmitado, debe mo:ri.ir, ,pudiendo, como pue-de, mejorarse, ensancrhar sus moldes aspirar á
nueva vida, en restauración _proveohos~ para él y
para los progresos del .espíritu colectivo.

.Cuis &lt;;. Urbina,

Domingo 9 de Junio de 1901.

Fot. de M. Torres.

Tal era el cuadro. De su fondo umbrío
Se alzaban rachas de rugientes notos
Que hacían caer en el hogar vacío
Las aves muertas y los nidos rotos.

EVOCA...\.Cl ÓN.

Llauto y caricias en doliente coro
P.rinué á tu mal en su terrible exceso,
Mas no nudiste n i escuchar mi lloro
Ni responder á mi angustioso beso.

Mustia la faz, enmarañado el pelo,
La voz deshecha en discoroantes notas,
Y en la actitud de quien implora al cielo
De pie en el nido con las alas rotas.

Inútil era que en los firmes lazos
Que enca.denaban mi dolor al tuyo,
Te sacudiera en mis convulsos brazos
Y te incensara con ardiente arrullo.

Tal era el cuadro en que á mis ojos fuiste
Flor an-ojada á la aridez de un yerno
Donde se alzaban en connubio triste
)fi alma convulsa y tu cerebro enfermo.

. Luché ante tí por desgarrar la trama
De la tiniebla que á tu sér cubría,
Sin ver que tú eras la inconciente llama
Y yo la sombra que en la llama ardía.

Ese era el cuadro. Su recuerxlo deja
En mí una extraña sensación de espanto
En que te miro balbutir la queja
Y trás la queja modular un canto

Inquieta ó triste, ó aipacible ó ruda,
Siempre te hallé, mientras duró la brega,
Para la voz de nuestros hijos, muda,
Para el raudal de mis pesares ciega.

Mientras la fiebre en su furor dejaba
De:::-coloridas en tu faz las rosas,
Tu frente herida sin cesar giraba
E n un abismo de infernales cosas.

Horas eternas, pavorosos días,
Noches sin luz, cOIIllo el insomnio largas,
Como las cuencas del sepulcro frías
Y como el soplo del tormento amargas.

Como una flor descolorida y mustia
Te ví en mis noches de aflicción ardiente,
Trás un acceso de febril angustia
Sobre mi pecho doblegar la frente.
Jamás te he dicho que vertí mi llanto
F.IIl erupciones de dolor que ignoras,
Cuando alternabas tu Horoso canto
Con el clrumor de las nocturnas horas.
Jamás t,e líe dicho que ante tí de hinojos
Ví extremecerse, en tu inquietud de loca,
Con refulgencias de ansiedad tus ojos,
Con carcajadas de dolor tu boca.

Y en ese .mar de sensaciones rudas
:Miré caer mis esoeranzas yertas
Unas tras otras, como sombras mudas,
Sobre U'll osario de ilusiones muertas.
Por eso siempre en las memorias mías
Irá el recuerdo de esas noches largas~
Como· las cuencas del sepulcro frías ·
Y como el soplo del tormento amargas.

jJe11ifo Fen fa nes.

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F.L

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo_ 9 de Junio de 1901.

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Fot. de. M. Torr~.

\tr~-rno 1LUSTRA1)O

�'Una gran empresa &amp;tezicana.---clerrocarriles cXi6algo 9 cXor6este.

-Estación de Tizayuca.

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.

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Estación de Somorriel

1

o.

Fachada de los Tallerce.

!'

•

Sr Lic. T,,mli.s \1 H 11cern,
~uperiutendente

Construcción del Pnente del Tecolote.

.A.t.entos á los adelantos del _eaís, tenemos la
satisfacción de presentar á nuestros lectores el grado de prosperidad que una empresa mexicana, la
de los .l!'errooarriles de Hidrugo y del Nordeste, ha
'aJ.canzado en el corto tiempo que tiene de explotar
las vías que ella construyó.
Los datos siguientes los adquirimos acercándonos á un alto empleado de la Compañía.
Las líneas que pertenecen actu.aJ.mente á los
Fel.1l'ocarriles de Hidalgo y del Nordeste tienen
una l-0ngitud totail. de 214 kilómetros. De ést-Os,
161 pertenecen al primreo y los restantes aJ. segundo. La,s dobles vías en las estaciones, alcanzan 'llila longitud de 19 kilómetros.
La línea más corta en proyecto hasta el puerto
de Tuxpan. tendrá una longitud aproximada de
250 kiil.ómetros, desde su unión c&lt;Jn la vía actual
en las cercamías de Santiago, de m-0do que el
pue!to de Tuxrpan quedará á 380 kilómetros solamente de la ciudad de México,
El anoho de la vía es 3 pies ingleses-914 milíimetros. El :menor radio de las curvas en la vía
construida es 150 metros, y la mayor pendiente 18
milímetros por :metro; en la línea por C-Onstruir,
según los estudi-OS hechos hasta hoy, el radio tendrá que reducirse á 80 metros y las pendientes llegarán á 25 a:nilimetros.
Los rieles son todos de acero, de 40 libras por
yarda, y los durmiente~ de encino casi en la tot.alidad de la vía, pues los pocos de ocote que aún
quedan se están substituyendo rá,pidamente.

V•
Las obras de arte de importancia, son el puente
sobre el Gran Canal, el del Tecolote y el de 'l'ortugas, éste úJtimo notable rpor su ligereza.
En nuestros grabados se ve uno que se refiere á 1a
construcción en el puente sobre el Gran Canal,
del pilotage que sirvió de cimiento á los estribos,
habiéndose claivado en cada lad-0 45 pilotes de 15
metros de largo y 45 centímetros de diámetro en
la cabeza. Otro grabado representa la construcción de la bóveda de ladrillo rpara recibir el terraplén en la barranca del Tecolote; se vf! el andamiaje oonstruído provisionalmente para dar
paso .á la vía mientras se terminaba el puente de-finitivo.
El número de estaciones actual.a:nente es de 20,
siendo terminales las de Paohuca, Irolo, Tortugas y México; ésta última, situada en Peralvillo,
y cuyo proyecto es obra del Ingeniero Antonio
Caso, está en construcción, y contiene Mnpliarmente todas las dependen-cías necesarias para un
buen servicio de pasajeros. Su fachada es de la
fü1111osa cantera de Pa.ohuca, con la que ahora se
construyen todos los edificios de importancia.
El Ferrocarril está provisto abundantemente del
agua necesaria para el servioio de sus trenes, habiéndose invertido un ¡fuerte capital en consegui1 lo, pues es provel'hial la escasez de agua en la
comarca.
Eu sus esplfodidos talleres de Peralvillo, const_ uye carros de carga y a,un de pasajeros y hace
_, reparación de sus locomotoras. Entre ~uestros

Estació.1 terminal de México. Peralvillo.

Sr. D. Ga brid Menctra,
Gerente Gmual.

Sr. Teodoro CheTannu:r,
Maestro u1ecánico.

~r. Fn1ncisco Barrera,
Ingeniero.

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•'C,.,..,"i.º

Plano~del trayecto

los:ft"rr oC'arriJes

arabados, e,;tá el de la .fachada principal de los
talleres construídos de ladrillo y tepetate, y los
que se ;,efieren al interior del salón de maquinaria. y á la fundición, estando tomada l?- fotografía de ésta última en el momento de salir del horno el metal fundido, viéndose á la izquierda del
grabado la operación de llenar las cajas con dicho
.metal.
El númer-0 de trenes que diaria,mente recor.ren
la vía es de 18, siefülo 6 de ellos especiales de p-a::;ajeros, 4 mixtos y 8 de mercancías. _Cad!l. trnn
de pasajeros camina en los días ordm,,t·w3 con
cinco coches; los trenes de pulque llevan de 15 á
20 carros. La Empresa posee actualmen~l' 24 locomotoras de los diversos modelos que mue3tran
los gra:bados, siendo 21 de ellas de la conocida
fabrica "Baldwiu Locomot1ve Works". Llanu1 la
atención el perfecto esta.do de estas máq~i1;1a.s, pu~
diendo asegurarse que en tan buena cond1c1ón esta
la número 1 oonstruída en 1883, como la numero
2-! que ent;ó en servioio el año próximo pasado.
número de carros de pasajeros es de 41, y de
carga 210.
La Empresa tiene establecidos ó subvencio1:a,dos
servicios de carruajes para Zacatlán, Huauchinango, Huascazaloya, lluayacocotla, l!ineral del
ühico y Cumbre de Pahuatlán. Ree1en_t~mente?
el señor Mancera ha cooperado con el Gobierno ~0L
Estado de Hidalgo á la apertura de un camino
carretero por Iluayacocotla á Zacua~t~pán, y de
su propio peoulio ha reparado 5 kilometros y

Ei'

abierto 4 nuevos en el crum.ino á La Cumbre de
1,ahuatlán. 'l'ambién ha construido 1ti en el de
l'a.clmca al :Mineral del Chico; la distancia entre
estos dos puntos, debido al nuevo camino_ se reuuce á las d.os terceras partes, y á la mitad en
t1runpo.
.
El número de personas ocupadas en los diversos ramos del Ferrocarril es 880; de ellos, 260
en "las estaciones, 230 en la reparación de la vía,
150 en los taJ.leres, 100 en los trenes, y el resto
en servicios diversos.
Jill número de pasajeros transportados en 1899
fué de 264,000, y en 1900, de 280,000. El número de toneladas de carga fué de 190,000, y de
240,000, respectivamente, en los dos años citados.
Las rntrada.s brutas al año, pueden estimarse en
$ 900,000. Esta cifra nos sugiere un sencillo
cálculo, que S011I1etemos á la curiosidad de nuestros lectores :
El flete actuaJ. por ferrocarril es, cuando más
una tercera parte del que _antes se cobraba en ca rros 6 diligencias; por consiguiente el público
ahorra anualmente haciendo uso del Ferrocarril de Hidalgo, $1.800,000. La. subvención total pagada hasta ahora por los Gobiernos General y del Estado ha sido de $ 2.000,000; de manera oue la Nación recibe ANUALMENTE la cantidad que el Gobierno ha dado una sola ve~. Haciendo este cálculo extensivo á los otros Ferocarriles, y teniendo· en cuenta gue la red actual en

•

'
11
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1
1

1

..
Locomotora núm. l.
Locomotora núm. 16.

�J)omingo 9 de Junio de 1901.

7

Construcción del puente del Cran Canal.

•

La riqueza de la co- ------ - marca que la línea
atravesará entre Santiago y Tuxpan, es
prodigiosa: 1Iagníficas
maderas preciosas y
de construcción, como
cedro, aguacatillo, caoba, ébano, zapote, chijol, etc., etc., maderas
de tinte como moral,
sangre de drago y
otras; adc,mái::, árbol
ele hule, carbón de
piedra, ohapopote y
petróleo. Respecto á
produotos agrícola~, el
terreno es inmejorable
uara el tabaco, café,
caña de azúcar, frutas de toda especie y,
por último, la ·vainilla, más y más apreciada cada día.
Publicamos los retratos de los señores
Don Gabriel ::\lancera, propietario y Gerente
General del Ferrocarril y tle su sobrino, el Sr. D.
Tomás, del mi:-imo upelliJo, 8uperinten&lt;l.ente General. El señor Don Gabriel ::\lancera es lp que

la Hcpúhlita es u.e 15,000 kilómetros y el Ferrotarril u.e llit1algo sólo tiene 200, re::;ulta que la
~ ación utiliza. auurumente $150.000,000.
Se
tomprende así que hi gran prosperidad que á
)léxico han tl.a&lt;lo ,ms vías ferreas, y la buena inn:r,-ión del dinero que un Gobierno progresista
como el nuestro, haee subveneionado los l!'errocarrile-,. El Ferrocarril de Ilitl.algo se principió en
Paelmca cl año t1e 187!), :;iendo propie&lt;lad del Gobierno tlel Bslado; en 18ti0 fué tra::;pasado al
Br. Don Gabriel )Ianeera, su actual poseedor,
habiendo llegado á !rolo en 1883.E: servicio de
pasajeros se hizo por el Ferrocarril 1'Cexicano ó
de Vcracruz hasta t::l año tle 1889,en que terminada la vía á 'rcoloyucan, los trenes de Hidalgo
pasu:han sobre los rieles del Ferrocarril K acional
ha~la la Ciudad de México. Construi&lt;la la vía
del S orJeste entre 'l'izayuca y la Capital en
li:&gt;90 c-e~ó el serYicio anterior; el año de 1893 los
riele;, llegaron á la ciudad de 'Í'ulancingo y en
1897, á Tortugas, punto te1.1min:tl actual del Ferrocarril 11 iua]go. ·
•
El ponenir de esle Ferrocarril es brillante.
Consti'uiJa la línea á Tuxpan, qne es la más corta de la Oiuclatl. de )léxico al Güllfo,y el puerto,
que 'quedará en condiciones análoga.~ ,al de Tampico, el cornerc:io einropeo seguirá forzosamente
este Jerrotero. El 11io de 'l'nxpan tiené en su tlesomboc:adura 500 rneLros de anchura y 7 metros
de profundidatl.; con;;truíclas las escolleT-:l.S y
dragada la barra, la corriente del río hará bajar
ol fonJo, y los vapores, aún de gnm calado, poJrán entrar al pueTto quedando completamente
al abrigo de los foertes vientos qne frecuentemenle azotan las cMtas del Golfo. En 'l'ux1)an y sus
eel'C·anías la fiebre amarilla es rarbima, siiendo
~ciialados los caBos que de ella se han conocido.
Puente de Tortugas.

Interior de los talleres.

se llama un carácter: muchos obstáculos sé han
presentado á su paso,
grandes dificultades se le
han ofrecido en su tarea,
y con admirabie energía,
con una constancia digna
de lodo encomio, ha continuado imperturbable su
empresa ha,;ta vencer to&lt;las la-1 etapas con satisfacción de propios y extraflos·. El Ferrocarril
ha siclo construído casi
rn ~u totaliclad por el señor l n "eniero Antonio
Caso, q;e ingresó á esta
empresa úl mismo año de
su fundación. Este r,eñor
ha sido hábil y eficazmente secundado por el señor
Ingeniero FrJJJ.oisco Ba-

Domingo~ 9 de Jumio de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO !LUSTRADO

VERANEANDO.
Hablábamos tres ó cuatro amigos, en amable paciente, y lo demostraba haciendo fulgurar sus
compañía, en uno de muchos sitios de reunión, negras pupilas.
Sobre úl pavimento de la calzada, las esferas
acerca ¡ naLurahnente ! de las mujeres y, muv
principalmente, de las mujeres hermosas, cuand; amarillas ó rojas rodaban al impul,;o del mazo;
uno de elloo, entusiasta é impulsivo como pocos · r&lt;'Ía Rosita l)ommier,-un bibelot precioso y juexclamó, dlirigéndose á mí:
' g-uetón--con una 11isa ele pájaro que escapa, y
-Si usted hubiese pasado, hace unos cuantos tnando yo pasaha cerca Je !Babel Zárate, ella tuvo
clías, el instante de complacencia de que yo he la galantería ele voher,:e á mí. para decirme, cirnbranclo su cuerpo como un tallo lilial:
gozado ...
Y me refirió Como, 1111 domingo
del mes de Mayo, pa~camlo por los
alrededores, había hallado en Coyoacán una plaza, y bajo hts enramadas del parque, una catlena de
rosas virientes v un coro lle :;onri~
sas argentinas. ·
Hablaba con rntu~ia"mo !al, exponiendo de tal modo sus impre~ione-s, enamorarlo cie~o de la belleza,
que creí ele buena fe en que el ca f&amp;
y el sofocante calor ele la estación
perjudicaba el e;::taclo ncrrioso de
nuestro amigo.
-Yaya usted y se conrencrrá; no
hay nada más he1111050 que esta estación en algunos de n nl',.;tro~ ¡meblos cercanos á la rapilal. ~\quí no
se respira, no se rive, no se Yen más

Interior de los latlt:res.

rrera. El último de los retratos que publicamo,
pertenece al Ji mHlo se flor 'l'eo&lt;loro Uhernnnier, q ne
()(·npú el pue.:to &lt;le maestro mecánito ha,;ta su
111 ucr! e en F\-h, éro &lt;lcl corriente año. La instalación de lo•s talkres y el
magnífico estatl.o de todo
el material roJante, son
debitlos á su pericia y actividad. Su hijo, el señor Francisco Chevannier, oeupa actualmente
el pue.sto ué maestro mecánico: es un j oYen instruítlo que perfeccionó
su;; conoei mi entos en la
Fábrica lle BalJwin, en
l'bi ladelphia.
La estimación que el
público demue,-tra á e~te
l'en'cl(•11Til y su estado
floreeiPnte, reconocen por
canrn el excPlente se1Tic:io y la complcfa regularitla&lt;l ·ele su~ lrenes, pue~
10;; horari&lt;)._~ se cumplen
con tocla exactitud. Respecto á accit1cntes, son
tan raros y ele tan poca
consideración, que basta
citnr el hec-ho de que en
l os 18 a fios que la vía
llern clú ~er explotada
por rapor, se han transportado no menos de
:3.000,000 de pa;,.ajero~.
sin lia.l,er muerto uno
solo.
Pant trrminar, una
p,nticularidr1d notable y
tal vez únie;t en los ferrocarriles del paí,: En las
J
líneas de Hidalgo,no hay
un solo empleado extranjero; todos, sin excepción, desde el Sr. M:anrern hasta. el último ele los opcrariw son mexicanos; el iN1zo y construc,ción han sido hechos por
Ingenieros mexicano.,;; la administración est.á á
rargo de empleados mexicanos, y en el serYicio
de trenes, locomotoras y taUC'1·es, sólo se emplran
_,. ~r han emplea.clo siempre obreros mexicano~.

***
Por esta amplia nota informativa que damos á
los leotore~ ele "El :\hrnclo Ilustrado", podiiá ver~P que la iniporla nl'ia de la c1mpn•fa clt' loo ]i'crrocanilr;; Ilitlalgo y :Xordeste, es verdadera y digna &lt;lp t,rner,c en c-on~itleración, para que sirva de
Pjcmplo á lo,; hon,bre~ tt11e, eontamlo con _potlcrosr'.~ rlomcnlos pecuniario,, ile1'C'c)noecn lo que purtleu llegar á valrr la.s g-ranch'~ empw;;,1s implantadas rn )léxico, á la hora cm que el florecimiento
inJ11Sirial empieza á cimentar:;,e y la protección del
Gobierno está peifectaiillente de acuerdo oon la:;
ideas de engmndecimiento y progreso del país.

to á la Belleza enciende sus pebeteros. Rosita
Pommier, 'l'ercsa Salgado, llevan en sí toda la
gracia del ingenio francés, todo lo picaresco y
enloquect:dor del espírih1 latino; Emmy Biitner
pa,a silenciosa y arrogante, la sombrilla abierta
sobre el homhro, como una encamación del arte
plástico.
l'uando el Yerano vuelca :sobre la capital el
ínc&gt;go Je todas ::u,- fragua,;, y lit eiuda.d se calcina
enn1elta por Ja roja clámide Jel incendio estival, Coyoacán abre de par
en par las Ycrja~ ele ,;ns '·l'illas", estallan sus ca pullM, ~acullcn st1 follaje los f1'&lt;•,no,; y Ju; ,:tuccs, Y, cuando' la ll'Ol"hC 11:g,~. al pie de cada reja
canta una estrofa tlc RlllOr.
Cuánto daríai,; pol' YiriT ali siempre; por lanzaro,; al rnh, llcvanJo
por el talle á Tcre., a Rivas; por
charlar al lado dr Emma Pommier,
de .To,efina Ilal'o, ele Tar,-ila. Sierra. flor c1e ingPnio v &lt;le virtud.
Cuánto diéi~ai,: ponrue las inmulah]e;; li.,yeg rle la nat11r,1leza, rornpienm ~t1;; t·,ulrua,: de e,-cla1·ihul, y
en l'l'Z de la ,:ucc,-ión da los ! iernpos
y tle la~ e.,.:lationc&gt;,:, qurclara utm etern,1 juwntud YÍYicla l·n un perpetuo
··r&lt;'nmeo'·.
Y cle.,pué" ele Yagar rn el grato
pnehkl'illn, junto á lns rosales en
flol' ~- rntre la pajarc,:ra algarabía.
dP ]a,: .i ugaclora.~ rle "ericket'', con
t111é enorme pe:-al' n· uno á lo lrjo,; la
grnn t:iu&lt;lad. la t",Íl1111,1cla en!re brum,1s lle p()lrn, ebria ele mm·imiento,
c-on su~ asfalto.~ enfel'lno,: ele insolación, con su,; largos arnnitlas barreteadas por la fiebre de embellecimiento ...
Y el monótono chirrido del trolev
finge una burla. para los que vol~
Yemo~ á la melrópoli, abandonanclo
fa plácicla Yi cla del pueblecillo veraniego.
A. González Carrasco.

1

•

que nubes dé polvo y edificios á medias; no se vcm
más que semblantes abrumados y trenes replutos
d e gente que se impacienta por todo ...
Y una mañana dominical en que el sol é.~plend.ía como una onza. ele oro'. hice mi eniracla en
COl)"oadm, trémulo de emoción y de anhelos,_ de
inquietud y de esperanza. E,-taba en el récmto
de la Belleza.
El cricket; ¡ qué hermo;,o pretexto! Allí en el
parque, bajo las arboledas ,c~·clú-claro, csb?lta ,Y
graciosa, llena de amable scnc11lez, fué Julut Zarate quien me dijo sonriendo_:
.,
,
- No llega ustecl en la meJor ocas1on; aun faltan muchas y no sé si vendrán á tiempo. .:i, ?
-¿ Pero es que usted cree lo que me w.ce.
-Sí· mire usted en derredor: falta Gila O' Gorman; f~ltan las Sierra; faltan. . . . .
•
,
La interrumpió Emilia l\Iiranda_ ~v1tándol'.'- a
tomar su puesto en el juego. Enuha estaba JJID-

-Aenérdese uslcd de que yo quiero mucho á
mi pueblo, para que no diga de él más que cosas
bonitas.
Y me lo l'ceomendaba todal'Ía ...
-1Iire usted, co,mpañero fotógrafo, mire usted
qué hermosa adquisición seria si lográsemos obtener una instantánea de Emmy, lanzando airosamente el "gallo", con un golpe de cesta ...
- ~i lo procure m;ted,-mc contestó el fotógrafo-allí se velan todas las placas.
•
-¿ Porque no hay luz suficiente .. . ?
- Al contrario: por sobra de luz; es cmno el
sol : hay que verht con cristales ahumados ...
Ante Emmy Biitner, grave y hermosa como un
monumento de arte, la admir ación estalla y_ el cul-

�Doming~ 9 de J un.io de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
con el noonbre del señor General Don I gnacio A. Bravo.
Subsanamos hoy esa equivocación, publicando
los retratos de los dos distinguidos militares.

D~mingo 9 de Juiruio die 1901.

\

LA PRÁCTICA TOPOGRÁFICA
DEL COLEGIO MILITAR.

SR. GRAL. IGllfACIO A. BBA VO.

Nuestros lectores advertirían de seguro la equivocación que sufrió el formador de este periódico,
haciendo aparecer en el número pasado, el retrato del señor General Don Abrruham Bandala

~
~

Año por año, los alumnos del Colegio :Militar,
pertenecientes á la clase de Topografía, excursionan por algunos de los lugares más á propósito
del Valle de México y más lejos aún, ejercitándo,;e e:q. la práctica del levantaonicmlo de planos y
demás trabajos concernientes á la Topografía -:-.lilitar y á la General.
Desde el día 6 del mes próximo pasado, los
alumnos de ref.erencia, divididos en dos grupos,
uno á las órdenes del scñór Capitán ele fütado
;1Iayor Especial, Grrgorio Zcrmeño, que es el que
practica la 'l'oipogrnfía General, y el . segundo,
mandado por el señor Capiüín de Ingenieros ·
Prancisco Aguilar, dedicado á la 'l'opogrnfía Militar, llernron á cabo los trabajos aludidos, teniend'o
el primer grupo, como Z-Ona de levantamiento. h1
región comprendida entre el pueblo de Cuajimalpa, Ranchos ele Santa Lucía y el Naranjo, camino .al sur de éste, 1\meyalco. Santa. Ro~a, 'l'la Henango y Cuajima.Jpa, llevando como fin el que 1-,
tria,ngulación correspondiente ha de qnccla r li~ t ·
cla con los vértices que fueron establecidos durante
la práctica del año de 1892 : Molino ele 13ezares y
Rancho de Santa Lucía, con&gt;titnyendo a,í uno ele
los lados de la rccl.
Los alt~m11os de Topografía 1[ilitar, en núnwro de 36, ;practicaron la Topogr:afía en los terrenos
eornpr,encliclos entre la Loma Horno, Rancho La
Ycnta, Contadero y Cuajimalpa,• por el Oe~te ;
por el Este, el camino de Cuajirnalpa, Tlaltcmango
y Santa Rosa, y por el Sur, Santa Ro$a, convento
del Desie1-to y Loma del IIorno. La línea divisoria
de ambos trabajos, estaba constituíd.a por el camino
de Cnajima.lpa á 'l'laltenango y Santa Rosa, y sobre ella se escogieron varios puntos como vértices trigonométricos que, ligando las dos triangulaciones, servirán para la rectificación de los trabajos.
'l'erminados el día 6 del presente los trabajos

LAS RUINAS DE MITLA.

____ __ ____

......,

_,__

..,,.._,.....

;_

EB. GJI.AL. A BJI.A.ll.A.lll BA.llfDALA.

de campo, los alumnos, después de una permanencia ininterrumpida de un mes fuera del plantel,
se entregan en éste á las operaciones de gabinete,
como son las de cálculos y construcción.

= = , o o o = = = ==

L as ruinas de los •palacios de Mitla, r.starían
próximas á desaparecer si el Gobierno, de;-;pués
del infonme que rin~ó el Inspector General eleMonumentos Arqueológ,i.cos, no hwbiera proced-ído con t.oda actividad á ordenar las obras necesarias para la conservación.
P ara dar una idea del estado que- guardaban en
el siglo XVII esas ,ma.rruvillosas obras del arte
tulteco, recurl'imos á 1¡na descripción hecha por

el cronista Padre Burgoa, que las visitó en
aquella é_poca.

Burgoa, nos dice a1 referirse .ai .~ fi.cio dle las
seis colwmnas, que los techos que ,cubrían aquellos aposentos estaban formados con "grandes lozas ta,n parejas y -ajustadas que, sin mezcla ni
vetún ,alguno, parecen en las junturas tablas traslapadas, y todas las cuatro salas siendo muy esipa.cios-as, están CO'll un mismo orden cwbiertas con
esta forma de ibovedaje", en la actualidad, ninguna de estas salas conserva sus techos, quedando tan
sólo techado desde aquella época el pasillo que
conduce -del salón de las columnas al patio interior.
Sigue el dommico su descripción y en ella nos
dice : ··las cuadras eran cuatr o altas y cuatro bajas". Así pues, á juzgar por lo que uos dice el

cn,.oiista, el erl i.dieio cwya parte exterio1 damos hoy
en nuestro ,pnmer gnhado, constaba de dos cuel.'pos
de los cuales hoy conserva sola.mente uno, del cual
tomamoo dos vistas, la primero ant es de las obras
de conservación que última.mente se le han heoho, :y la se,,"'ll'Il.da del estado en que hoy se en,cuéntra.
El otro piso de que nos habla el referido Padre
Buvgoa, &lt;lesa.pareció por completo, lo mismo que
lias grandes lozas que formaban la techumbre del
primero y el pi.so del segun.do.
Con anter.ioridad ,á las obras que hoy se han hecho, todos ,los muros del edificio estaban próximos
á derrumbarse, por la destrucción del muro de
sostén que formaba su plataforma y que era el

�Domingo 9 de J U!IlllO de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo fJ de Junio de 1901.

EL l\lUXDO ILUSTRADO

La Exposición Pan -- Americana
EN BUFFALO.
A juzgar por lo que n~ cuentan las crónicas de
los corresponsales mexicanos en el Certamen
Pan-Americano q1Ue en los actuales días se efectúa en la ciudad de Buffalo, las promesas de suntuosidad y de b'enéfico fruto están cumpliéndose
en ·la feria que pudiératlllos llamar del X uevo
)Iundo.
El acto de inauguración revi,,tió el ca.rácter dE:

. que aseguraiba la estaibilidoo de la construcción,
así como los sillares y primera guarnición de las
paredes exteriores que formaban el templo.
El te-rcero de los grabados que hoy publicamos
da á conocer el edificio de las colUJIIlnas, -la galería Sur, a1I1tes ;y después de habérsele practicado
las obras de que nos ocupamos.

Hoy todos ' ')S cerramientos de las puertas se
encu&lt;fütran asegurados con potentes viguetas de fie-rro, así como las lozas de la bóveda del pasillo,
entre el salón de las collltIIlnas y el patio interior,
todos los muros de la construcción han sido há-

bilmente reparados recobrando sus antiguos plomos y nivel€s.
Durante las obras que se emprendieron para
reparar estos edificios, se descubrió un notable sepulcro, que daremos á conocer próximamente.

nes. Los csfuerozs de los armadores alemanes en
e:;t-e ·sentido, habían lleo-ado á ta,l ptmto que §e
llegó á creer, por un mimento, que ha.bía'.n triunfado en la competencia, sobre sus rivales los ingleses. Al gigantesco "}Iajestic" inglés, opusieron los alemanes su poderoso "Kai:ser Wilhelm".
. La satisfacción del triunfo no duró rpor muoho
tiempo. El 4 de Abril del año en curso Inofaterra
lanzaba desdé sus astilleros de Belfast 'su l;ermano
' los na,víos
vaipor "Celt·
•1c.,, que es e1 más ar.anide ,de
que hay3ill.. cruzatlo la inmensa superficie de las
aguas, y ciertamente, pm:a un ojo ac0--,"'iumbrado
á rnr esos grandes Leviatanes, no impone tanto el
gran ,tamaño, co11110 la gracia y gallardía del gigantesco buque. :Xo iguala el "Celtic" en velooidaid Y lujo del decorado interior al "Oceanic" ·
pero sí tiene la seguridad y confo1i de éste.
'
El tonelaje del "Celtic'' será en conjuruto de
20,880 toneladas, e.s decir, 1,265 más que el del
'·Great Ea.,;tern". Su desplazamiento en la línea
de flotaeión será de 37,700 toneladas. Tiene 700
pie,;&lt; ele largo; 75 de ancho ,y 49 de pumtal.
La botadura al agua del gallardo navío, se hizo con toda solemnidad, ante millares de espeotaldorc0. que prorrnmpieron en entusiastas y espontaneos aplausos al ver deslizarse suavemente el
buque sobre la superficie &lt;le las ondas.
Altos personajes pre.0 enciaron el acto. Allí se
,eían entre otro~, la Conde1-a de Cadog-arn, Lord
Londonderry ~· el Lord Co1--regidor de Belfast,
quien. en men~aje ,c1e felicitación, dió cuenta ele
la botadura del "Celtic'·.

n11:1, una ~1rnpatía que á ,·eces ha pasado de todo límite.
Tal nos dicen las crónicas españolas, tal cuentan en -multitucl de chascarrillos los escritores
Iesti vos ele la península ibérica.

...

Nuestro cuarto grabado representa el costado
Noroeste del exterior del .Salón de las Columnas,
que ,amenazaiba su irumediato derrumbe, _puE:S tenía ,un desnivel de veinticinco centímetros, una
enorme cuarteadura y grandes huecos producidos
por las piedras que se habían. caído y de las cuales algunas haibían sido robadas ; en el quinto
grabado se ve ya el citado costado con las reparaciones que se le han hecho.

JULIO RUIZ.

.

Ya ~e no~ anuncia él fin ele la trarnsía del tra.,atlántico que trae á bordo el personal contratado
por la Empre,a
del RenacimientoJ •para inauru•
' o
rar, por pnmcra yez en }léxico, una temporada
ele c;:pectác:ulos en que entre por único elemento
escénico el arte cómico.
Que ello ~erá una novedad, está fuera de toda
eluda; pero l1ay que ver si los artistas correspon·,l en con :&lt;us facultades al honor de ser implantadores de un género de fiestas semejantes.
Ilay por de pronto una -promesa. La dirección
del cuadro artfatico e:;tá en manos del más reputado actor cómico e.spañol. Julio Ruiz es un cómico á quien se le anuncia una carrera sin ocaso.
Ha mantenido por el mayor tiempo que pueda
in·e.scntarse un actor nocbe á noche ante el mismo público, un nutrido aplauso, una risa conti-

Las cuatro salas se encontraban muy destruidas,
y los visitantes, tan numerosos en estas últimas
fechas, se larrnenta:ban de ello.
El señor Don Leopoldo Batres, Inspector y
Conservador de MonUlIIlentos Arqueológicos, procedió á dirigir las obras apropiadas para couservar estas valiosas ruinas ; recogió la mayor J!arte
de las i)iedras que se habían caído y las que habían sido robadas y fueron colocadas con toda escrupulosidad y cuidado en los huecos en que falta:ban; á los muros se les ha dado nueva solidez,
sin perder en lo más mínimo su carácter de antigiiedad.

JULIO B.lTIZ.

Sea ello Lodo lo que· dicen, sea menos, habremos
~iempre de eopé1rar una novedad que á su debido
tiempo justi.preciará. nuestro púhlico.
~;r--;::,.

En nue:::tra edición pasada dimos á nuestros
lectores los retratos de las damas que figuran en
la Compañía á que esta.moa haciendo referencia.
Con excepción ele la señora Roca de Chico, todas son desconocidas del público mexicano.

c ,a .pitá.u Sa.muel Ga.rcia. Cuélla.r,
Jefe del contingente militar mexicano en la Exposieión
de Buffalo.

CUENTOS NERVIOSOS
POR

Carlos Díaz Dufóo.
Correctarrnente impresa en Barcelorui., acaiba desalir de las prensas de J. Ballesoá y Coonp. Sucs.,
una colección de cuentos, que su autor ha llamado
"nerviosos". La edición fina, elegante y en excelente papel, se recomienda por su parte maiteriaL
La obra se halla de venta á
CINCUENTA CENTAVOS
en la Ll.brería de Boure.t, calle ,del 5 de Mayo, Librería Moadrileña, calle del Coliseo Viejo, la de
Mauricio Bu&lt;lin, calle de San José el Real, y en la;
oasa del Editor, calle id.e San Felipe de Jesús.
Se vende también en la Adn:nin.istración de
nuestro diario, en donde se reciben pedidos para
fuera de ,l a capital.

LA OBRA V ALE CINCUENTA CENTAVOS
EN TODA LA REPUBLICA
1
_,•

alta solemnidad que le correspondía, y la serie de
fiestas ha daclo p1,incipio, no sin ciertas notas de
chocarrero exotismo de que ya nuestra prensa se
ocupó, poniendo las cosas en rn verdadero lugar.
El contingente que la República .\lexicana ha
prestado al Congreso Pan-Americano es amrplio y
puede da¡¡- 1ma idea de nuestro ade'lanto moral y
material.
Ya los lectores de "El )fondo Ilustrado" conocen el proyecto según el cual se constru:r_ó el Pabellón donde )léxico exhibirá sus producciones.
La instalación estaba rpara terminarse en estos
días, y quizá á estas fechas la ina1le,&lt;mración se ha
efectuado.
fül confangente militar enviado por la República ha sido objeto de consideraciones por parte de
las aut01·idades aIIIlerica.nas, y está llamando poderosamente la atención todo el grupo ·de militares de las tres armas, que fueron al mando del
Capitán Samuel García Cuéllar, cuyo retrato inclnímos en estas líneas.

·-·

EL BUQUE MAS GRANDE DEL MUNDO.
No se conforma Alemania con que la vieja Inglaterra domine en absoluto con .;us buques, en la
vasta extensión del océaino, y ,sí e¿;tá convencida de
que Gran Bretaña es la señora &lt;le los mares, por
su marirna &lt;le guerra, con gram afán le ha disputad? en la mercante, la primacía en alcainzar el
l:ImUJlil en tamaño y velocidad -de las embarcac10-

rr:á-

"CBLTIC".-El buque mlis grande del mundo.
' 1

�Dom.iJJgo 9 de J ucnio de 1901.

EL ~IUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VIII--TOMO I--NÚM. 24.
JHnctor: LIC. RAFAEL REYES &amp;PINDOLA,

~

MÉXICO, JUNIO 16 DE 1901.

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1

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AUTORETRATO DE REMBRANDT.

Subscri¡,ci-On men,aual ford!l'ea, I 1.50.
I deni 1dem ,m la Cap1,t a?, 1.1!5.
Gerente: ANTONIO CUYAS,

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Dom.iJJgo 9 de J ucnio de 1901.

EL ~IUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VIII--TOMO I--NÚM. 24.
JHnctor: LIC. RAFAEL REYES &amp;PINDOLA,

~

MÉXICO, JUNIO 16 DE 1901.

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AUTORETRATO DE REMBRANDT.

Subscri¡,ci-On men,aual ford!l'ea, I 1.50.
I deni 1dem ,m la Cap1,t a?, 1.1!5.
Gerente: ANTONIO CUYAS,

�Domi~g? 16 _de Junio de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

LA AMENAZA.
-&lt;::::&gt;,--~
Aquella casita nueva tan cuca, tan blanqueada,
tan gentil con su festón de vides y el vivo coral
de sus tejas flamantes, cuidadosamente sujetas
por simétricas hiladas de piedrecillas; aquellos labradíos cultivados como un jardín, abonados, regados, limpios de malas yerbas; aquel huerto poblado de frutales escogidos, de esos árboles sanos y
fértiles, ,placenteros á la vista cual una bella matrona,-me hacían siempre volver la cabeza para
contemplarlos, mientras el coche de línea subía al
paso, levantando remolinos de polvo, la cuesta más
agria de la carretera. Sabía yo que esta modesta
é idílica prosperidad era obra de un hombre, pobre como los demás labradores, que viven en madrigueras v se mantienen de berzas cocidas y mendrugos de pan de a:naíz, pero más activo, más emprendedor, ·dotado de la perseverancia que caracteriza á los anglo-sajones, de iniciativa y laboriosidad, y aue, á fuerza de economía, trabajo, desvelos é industria, había llegado .á adquirir aquellas
productivas heredades, aquel huerto con su arroyo,
y .á construir, en vez del ahumado y desmant.elado
tugurio, 1a vivienda "&lt;le señor", saludable, capaz,
aspirando y respirando holgadamente por sus seis
ventanas y su alta chimenea. .. A veces, desde el
observatorio de la venta'Ililla del de.startalado coche, veía al dueño de la casa, el tío Lorenzo Laro•
co, llevando la esteva ó repartiendo con la azada
el n(\,&lt;JTO éstiercol fecundadol', exponiendo al sol
sin recelo su calva Sl1clorosa y su rojo y curtido
cerviguillo, y admiraba involuntariamente aquella
vejez robusta, aquella alegre energía, aquella
complacencia en la tarea . y en la posesión de un
bienestar f!anado á pulso y á puño, sin defraudar
á nadie, honradamente.
Un día,--1legando el coche al alto donde ya se
registran los dominios del tío Lorenzo,-noté con
sorpresa completa transformación. En las heredades en barbecho crecían cardos, escajos y ortigas; la mitad de los árboles del huerto aparecían
tronzados, secos algunos; el arroyo se había con,ertido en charca; y en la fachada de la casa solitaria pendía, á manera de colgajo de carne desrorendido por cuchillada feroz, una vi&lt;lriera que
desgajó sin duda la racha clel huracán. ~fi exclamación de asombro y pena determinó silenciosa
y astuta sonrisa en el aldeano Que, sentado frente
á mí, descansaba la barbilla en el puño de báculo
del inmenso paraguas rojo-el clásico "paraguas
de familia'' tan querido del campesino gallego.Guiñó los ojos sagaces y esperó con sorna la pregunta infalible.
-lfi amigo, ¿ sabe si es que ha muerto el tío Lorenzo de Laroco ?-pronuncié con interés.
-Morir, no murió-respondió el aldea1J10 pesando las palabras cual si fuesen polvillo de oro.
-¿ Pues cómo veo todo abandonado y hasta la
vidriera rota ?
-La casa se vende y las tierras también-declaró el buen hombre, con la misma solemnidad y
diplomática reserva.
-;. Pero y al tío Lorenzo? ;. Qué le pasa?
-El tío Lorenzo, ¡ pst. .. ! dicen que embarcó
para Buenos Aires.
-¿ Y por qué? ¡ Un hombre que le iba tan
bien aquí!
.
El labriego meneó la cabeza. adelantó el labio
inferior, se encogió levemente de hombros, apretó
el cayado del paragvazo, y al fin soltó con énfasis :
-¿ Y qul· quiere, señora? ¡ Cosas de la "fertuna", que "vira'' como el viento!
Conociendo algo la psicologí~ de uu~tra gente
aldeana, C(?mprendí que aunql1e. preguntase y repre¡-(untase, no sacaría en limpio· la historia dramática que me hacían presentir iiquellas truncadas
noticias. Por sne-rte, al día siguiente, cuando s.•
lía.mos de la misa ma:vor, me dí ele ma.nos i boca
con el médico Don Fidel, sujeto de habla expedita y bien informado de la chismo_gr,1 Et rural.
Apenas toqué el punto del embarque del tío l.orenzo, exclamó vivamente:
-Ahí tiene usted uno que no emig-r,1 ni por falta de recursos, ni menos por sobra de C"&lt;ii&lt;'ia. :::l,1tisfecho vivía él en su casita preciosa. v crin rns
frutales y sus hortalizas, y su hórreo rén,rtir11do
maíz, y su panera llena de trigo, como el emperador en su trono. Era un "filósofo" a:llá á su manera el tío Lorenzo, y comprendía que vale más
pájaro en mano. . . Pa-ra quien sabe ag-enciar y
vivir, América está en todas partes... ¡ No me 11)
dijo pocas veces, cuando veía emigrar á los mozos!
Y hasta aseguro yo una co;:a, y ]a aseguro porque

estoy en autos: que va ese hombre herido mortalmente por el golpe y la aflicción de dejar lo que
tantos trabajitos le costó adquirir, ¡ porque si cree
usted que allí hacía germinar las cosechas el abono, se equivoca: cada espiga era una gota de sudor
y un átomo de voluntad del tío Lorenzo ... !
-Pues si no se ha ido por 'D.ecesidad ni por lucro, ¿ á qué santo se fué ese hombre ?-pregunté
sintiendo que mi curiosidad se redoblaba.
-Se ha ido. . . ¡vel'á usted .. . ! por nada; por
una aprensión, por el fantasma de un daño ... por
una palabra, por algo que se desvanece en aire.
Se ha ido por una amenaza. . . ¡ Una amenaza de
muerte, eso sí! De verns espanta observar lo que
labra en nuestro cuerpo una lima espiritual, una
idea. ¿ Usted recuerda al tío Lorenzo? ¿No le
.eía todos los años al pasar? Pues ya sabe que era
un viejo de los que aquí llaman "rufos", colorado, listo como un rapaz, el primero en coger la azada y el último en soltarla, y chusco y gaitero él
con Jas mozas, y amigo de broma, y sin un alifafe
ni un humor, ni un dolor en los inviernos; como
que en diez años que llevo aquí sólo una vez me
avisó, para curarle una 'mordedura que le había
dado en el hombro un burro muy falso, un garañón que tenía. Pues si le ve usted poco antes de
embarcar, no cree usted que es el tío Lorenzo, sino
• su sombra ó su cadável'. Se había quedado en Jos
puros huesos; la ropa se le caía; Ia cara era del
color de este papel de fumar, y los ojos 1~ revolvía como los de un loco, así, á derecha é izquierda,
y la ,cabeza así, mirando si venía alguien á herirle
á traición ...
-¿ Y qué mala alma le había jurado la muerte á ese pobre diablo ?-murmuré, para atajar las
descripciones del médico.
-¡ Sí ahí está lo raro !-exclamó él, exaltado
por los recuerdos.--Nadie, ó poco menos que nadie; su propio :·erno, un majadero, un pillete de la
curia. El tío Lorenzo no tuvo de su matrimonio
sino una hija, muchacha muy buena y muy apocadit.a, que se enamoró de un escribientillo de Brigancia, y contra gusto del padre se casó con él, muriéndose de allí á poco, ó porque su marido la maltrataba, que es lo más pl'obable, ó porque ella era
de complexión delicadísima. No quedó sucesión.
El tío Lorenzo, entonces, ya empezaba á prosperar,
á hacer compras, á tener "pan y ,puerco".
En estas, el escribientillo se metió en no sé qué
gatuperios ó trnpisondas de falsificaciones, y lo
echaron de la notaría y de todas partes : se vió en
la mayor miseria_, y se acordó de su suegro, y se le
presentó una mañana, mientras el tío Lorenzo andaba arando. ¿ Le sacó ó no le sacó, de aquella
,ez, tajada? En la aldea dicen que sí, porque después se le vió por las romerías bien portado, muy
majo, de botas nuevas, jugando y empinando el
codo. PeTo ya sabe usted fo que son estas cosas: el
que chupó quiere seguir chupando. Parece que
cuando el tunante ese volvió á pedir dinero, el suegro levantó la azada y se la enseñó gruñendo: "Ahí
tienes lo Que te puedo dar: agarra ésta y suda como yo sudo, y comerás y lograrás remediarle". Y
el yerno, echando mano al bolsillo y sacan&lt;lo una
faca y abriéndola, contestó así mismo: "Pues en
pago ele eso que me das, te daré yo esto en las tripas; tan cierto como que se ha muerto mi padl'e.
Suela y revienta ·v junta ochavos, que el día que
estés más descuidado. . . con esto te encuentras.
Hasta la vista ... hasta luego".
Y usted preguntará: l. era hombre el yerno de
cumplir esta amenaza? Pu.es aquí está lo bueno,
Y por qué- dije que el tío Lorenzo emigró huyendo
del fantasma de un daño, y no más que del fantasma. X adie de los que conocen al escribiente le
suponía con ag-allas para cometer un crimen: porque una cosa es chillar v echar una bravata, y otra
hacer . . . ¡ Y quiá ! Si tampoco .Jo creía el tío
Lorenzo. Es decir, no lo creía con la razón; pero
como la razón es la que menos fuerza nos hace, y
como la imaginación estaba impresionada, y como
el tunante se dejaba ver en los alrededores y le
rondaba la ca~a )' se le presentaba de repente salienr1o de trás un árbol, el tío Lorenzo empezó á
guillarse. . . ¡ porque no somos nada, nada ! y le
enfró una especie de fiebre coticliana, y recuerlclo
(]Ue me llamó á &lt;'Onsulta. . . ¡ Una consulta bien
orig-inal ... , una consulta del alma!
"Oiga, Don Ficlel, Yo estov malo de una idea
que se me ha a.¡1;arrado ... y no piense: me hago
cargo, señor, de que esta idea del demonio es una
"tontidad ... " Deme algo. Don Fidel, porque
puede 'SeT que con una reretita se me quite: que yo
he oído que estas cosas de ]a cabeza también se
pueden quitar con remedio~. EUo enfermedad pa-

rece, porque cuando me siento algo mejor conozco
que estuve aloquecido, y que ni tengo pizca de
miedo á ese trasto, ni él es hombre para ponerse
conmigo cara á cara ; y si veo esto tan claro como
la luz que nos alumbra, ¿ en qué consiste que sueño
con "él" todas las noches, y de día, ouan&lt;lo salo-o
0
al trabajo, voy mirnndo siempre para atrás, y
hasta juraría que siento que me meten una cosa
fría por los lamos ... vé? aquí, aquí; que me duele, que ni respirar me ·deja ... " Yo, naturalmente, le desengañé. ¡ Esto no se cura en la botica !
Si fuese reuma, se lo quitaría con salicilato; si
fuese dolor de costado, vejigatorios y sangría . ..
¿ Pero cosa de allá del pensamiento? ¡ Sólo Dios !
Y el tío Lorenzo-que en medio de todo era terne-me dijo así, unos días antes de la marcha:
"Don Fidel, soy más hombre que ese malvado, y
se me pone entre las cejas que lo me cumple hacer, es,-antes que estar siempre con susto de que
me mate,-irme yo á él derecho y partirle ,la cabeza
con el azadón .. . y dejarlo en el sitio. Y ya no
sueño con la muerte que él me dé, sino con dársela yo; y tengo unas ganas atroces de verlo tendido ... y como no quiero perderme ... ni condenarme. . . ahí está, me voy á América. . . vendo todo. . . ¡ Al fin de mis años, á rodar por el mundo ... !" Y lloraba el viejo como un chiqui:llo, al
decirme esto . . . que, vamos, me conmovió también á a:ní.
-Según eso, hizo bien en marcharse ...
. -¡ Ay, señora !--1:ruspiró DO'Il Fidel.-Sí, haría
bien. . . Pero, ¿qué sabemos? El hombre no
puede huir de su suerte ... Ayer, en el vapor alemán, he visto embarcarse al yerno, al de la amenaza que estaba pereciendo de necesidad aquí ...
y también se larga á Buenos Aires.
.

€milia j)aroo ,Bazán.

AMAZONA.
Llevas la bota ceñida,
larga y a,ncha la polfora
y en un mechón recogida,
como serpiente dormida,
la &lt;lorada cabellera.
Tiembla impaciente el corcel
bajo el mandil con corona,
'
pero tú saltas sobre él
y le acaricias la piel
con el traje de amazona.
Tu cuerpo glácil se arquea
como el tallo de un rosal
y cuando el potro escarcea
lo tdominas á tu idea
con la espuela de metal.
Rutila al sol el miraje
de tu sombrero de copa
y das encanto al paisaje,
oorque eres en ese traje
la más gallarda de Europa.
Tu ma'D.o nerviosa y fina
que bajo el guante hormiguea,
tiene la rienda y damina,
porque e.s mano femenina
y aun hiriendo, lisoujea.
Y cuando el noble animal
se arranca en un torbellino,
tu cuerpo primaveral
parece el weño genial
de un artista florentino.

jrfanuel lfgarfe.

AMOR NORMAL

X o hay parn que traigamos á cuento
una vez más las cualidades de entendimiento, corazón y carácter que adornan
al señor Sierra, porque esas cualidades son
bien conocidas de los lectores de este semanario. Culto, con una cultura tan alta
como la que pocos, quiZJás ninguno, podrían presentar en el país; inteligente,
con una superioridad ele intelecto tan
electiva que en cualquier lugar del mundo llamaría la atención ; bueno, con esa
bondad que sólo tienen las almas grandes
y selectas, el señor Siena es una de las
más hermosas y conspicuas figuras de
nuestra patria.
Su instrucción en asuntos pedagógicos, su largo y fructuoso magisterio, el
amor con que la juventud lo mira y el
amol' que él tiene á la juventud, lo hacían
á propósito para ese nuevo y delicado empleo. El señor Presidente de la República ha comprendido bien esas cosas, y
por eso lo ha llamado á un puesto en que
el auxilio de sus luces puede ser más útil
que en parte alguna.
Enviamos nuestro Tespetuoso saludo al
:i\Iaestro Sierra.

Y AMOR PATOLÓGICO.
El amor es una ley natural, una necesidad del corazón, la base sólida é inconmovible de la famil.ia y ele la sociedad.
Por el amor se vive, por el amor se trabaja y se obtiene, se lucha y se triunfa.
Amol', en todos los modos y las formas;
á la mujer, á los hijos, á la madre, á los
amigos, á .Ja patria; es la función suprema, el arranque de todos los empujes, el
punto de apoyo de todas las fuerzas, el
foco de que irradian todas las eneTgías.
El mundo interiol' tiene su gravitación
como el mundo planetario, y esa gravitación es el amor. Estímulo de toda actividad y móvil universal de la acción, el
amor, como el ejercicio de todas ,las actividades humanas, d&amp;be ser un plaeer;
amal' debe ser un goce y una satisfacción.
El amor normal, natural, debe ser fuente
de goces y no semillero de dolores, foco
de luz, y no antro de tinieblas; estímulo
y energía, y no abatimiento y desolación.
Se debe amar riendo y cantando; derramando flores y entonando himnos. El
amor debe convertil'nos en atletas gozosos, en Juchaclores regocijados, en pailadines expansivos. Amar, como respirar
y como vivir, debe ser función y emoción
expansivas, plácidas y dulces.
En nuestra raza v en nuestro medio vemos generalmente otra cosa y á veces todo [o contrario. Cupido no es para nosotros un niño juguetón, rozagante, sonrosado y feliz, sino un Cíclope brutal, arrebatado, impetuoso y ciego. Para nosotros
el amor no es Venus esplendente y sonriente, mecida por las olas en su concha ele nácar, salpicada
de blancás espumas y circundada de iris matizados y brillantes; es Gorgona ceñuda, coronada de
víboras, espumante y furiosa. Nuestro amor no
es alborada, sino tempestad deshecha ó noche sombría.
Amamos como quien delira ; en medio de visiones y fantasmas; como quien enferma, en medio
de calosfríos y de ardores ele fiebrn. La época de
los amores es período de crisis, que anemía, que
devora y que consume. La virgen inocente y cándida se siente desfallecer y morir; f!alidece, se marchita, enierma, sufre y llora. Extrañas melancolías invaden su espíritu; un abatimiento profundo enerva su voluntad; la risa se borra de sus labios, las lágrimas empañan su mirada; huye de la
sociedad, busca el aislamiento, desdeña el placer. El adolescente, juguetón poco antes, alegre
y satisfecho de vivir, se siente sacudido por impulsos desconocidos, se hace irascible ó insociable,
abandona el trabajo ry se entrega á la meditación,
borronea estrofas, olvida .á sus amigos, desdeña á
su familia; un sentimiento nuevo excluye de su corazón todos los otros y, absorto y ensimismado,
pasa por la vida como distraído y exhaviado.
Apenas contrariado, el amor reviste formas furiosas y agresivas; celos, iras, enojos, furores inmotivados, desesperaciones injustificadas, sacuden
el espíritu como la tempestad el esquife, y se entreven inminencias de naufragio. No correspondido, el amor impele al vicio que aturde, á la orgía
que degrada, al crimen que infama, y al suicidio
que aniquila.
Es claro que nuestro amor es enfermizo, patológico, anormal; que trabaja á contra pelo y á
contra filo; que, alterado en su ésencia por nuestro
temperamento y nuestra educación, va contra sus
naturales fines y trabaja contra sí mismo.
En los países del Norte, en esas razas apacibles,
serenas y ,tranquilas, el amor es nol'mal, porque
aunque intenso es tranquilo; ,porque es creador y
no destructor; ,porque completa, endulza y corona
la vida, en vez de mutilarla y amargarla. Allí se
ama como se respira, apacible y dulcemente. Las
razas del Mediodía, impetuosas, ardientes y soñadoras sienten, como ciertos tipos orientales, la voluptuosidad del dolor; toda sensación intensa,
desmesurada ry brutal les procura goces, incomprensibles, pero reales, y hacen &lt;lel amor cilicio,
&lt;disciplina, potro y hoguera para mejor sentirlo y
mejor disd'rutarlo.
En esta modificación radical del sentimiento,

Domingo 16 de Junio de 1901

IMPRESIONES DE LA í'SEMANA.
R.ESUMEN: La lucha de los teatros. - Género grande.-La resurrección de la comedia. - R.eminiscencias de los viejos
tiempos.
Sr. Lic. Justo Sierra.
No:nbrado recientemente Subsecretario de Instracción Fúblioo.

han tenido entre nosotros más parte la educación,
que el temperamento y el medio exterior, e~pecialmente el literario, que la índole de la razn. Nuestras bisabuelas del régimen colonial no conocieron
ose amor que enferma á nuestras hijas y las tortura. Amaban apacible, dulcemente al esposo que
se las destinaba, le eran fieles y sumis-as, y se conformaban con la dosis de monótona felicidad que
se puede encontrar en el fondo del gineceo. La
juventud masculina de entonces era sosa, inerte,
tranquila, un ;pooo hipócrita; pero nada tumultuosa. La casaban con quien querían y se dejaba
casar sin protestas y sin rebeliones.
Con la emancipación rpolítica, la difu.;;ión de las
luces y la invasión de la literatura romántica, comenzó el amol' á hacerse eniermizo, teatral, extravagante y extremado, y sus formas anómalas se
difundieron como una epidemia, dominando casi
medio siglo T prolongando su acción hasta nuestros días.
Pero en fuerza ele ser agudo el mal, no ha podido ser dura&amp;ro; una reacción saludable comienza á sentirse y acentúa sus efectos. Bajo la
influencia de una educación menos literaria, ele
la difusión ele mejores usos sociales, ele la generalizaeión de ideas más sanas por más positivas y
más práctieas, la fiebre comienza á mitigaTse, los
fantasmas clel delirio á disiparse, las agitaciones
convulsivas á calmarse. El amor, gradualmente,
de enfermedad va volviendo á su categoría de
función, y de estado anormal del espíritu vuelve
á su carácter de sentimiento necesario y natural.
El romanticismo, pasado de moda, comienza á
caer en el ridículo, como los "cabriolets" y "manteletas" ele 1830. Se ama hoy con igual ardor;
pero con mayor sensatez; con la misma ternurn,
pero con más lucidez y Teflexión, y esa evolución
es· benéfica, porque toda pasión ciega, ingobernable é irrefrenable es perjudicia] al bienestar privado 3' á la felicidad social.

:Or. ]Yf. Flores.

D. JUSTO SIERRA.
Las últimas modificaciones en el lfinisterio ele
Justicia é Jnstruoción Pública, de que hemos dado oportuna euenta, han traído como una de las
novedades principales la entrada del señor Licenciado Don Justo Sierra á &lt;la Subsecretaría de
Instrucción Pública, una de las en que se dividió ese importante ,departamento.

Los teatros han entrado en lucha. En
d Principal se presenta el sainete líri1,o_.
acompañado de la petipieza y de la revista, ,trmfadas de melodías pegajosas; en Arbeu se anuncia la ópera italiana, que trae
uncidas al viejo repertorio de: V erdi, algunas
'f rías obras modernas. Este teatro sacude
sus palcos empolvados y se prepara. á rivalizar con
el Princiipal; y ambos son como dos ancianas coquetas que entran en lucha amorosa para conquistar al ,público, que suele ser un amante exigente
y descontentadizo. Sin embargo, miTadas, sonrisa.s, promesas, citas, nada escasean el Principa;l y
Arbeu para adueñarse del galán.
Emprenden la conquista de este trasnochador,
con todo el entusiasmo de la primera juventud, como antaño, en las buenas épocas de :Moreno y el
Currillo Pastor. Sólo que el Principal está seguro de su triunlo, por ser el mejor vestido y ,por
saber llevar, como la Eloísa de Argensola, "aquel
blanco y carmín", que esconde su vejez. "¡ Es
tanta la verdad de su mentira !"
Arbeu tieM, en cambio, y á pesal' ele su a.,pecto enfermizo y pobre, el atractivo de presentar un
espectáculo culto.
Bien es verdad que, ·á su vez, el vetusto coliseo
parece como que quiere despertar á las obras serias, á, las antiguas, á la:s que durmen, como los
gigantes dé los cuentos, un sueño de hechicería y
ma,leficio, en el fondo deil archivo. Quizá con eso
pueda el teatro del "género chico" enamorar al
público. Esas obras antiguas, de tres actos, tienen espíritu español; caminan caballerosamentey con bizarría, y aunque se les conoce que ya están,
entradas en años, revelan al instante su lejano yalto abolengo. Han venido á menos, pero poseen.
algunos rasgos de sus nobles antecesorns. Ya apenas se les conoce; pero fijándose bien y con interés, se les nota que son ele la familia de trovadores y castelJanas, de reyes y de cortesanos, con
los que llenó Don José Zorrilla toda una época
dramática. Tienen versos bonitos, discretos, sutilezas, arranques de honor, juramentos, y música seria. El recitado imita á Calderón y á Lope;
el canto á los maestros italianos; un poco á Rossini, un poco á Bellini, un poco á, Donizzetti.
¡ Bonita música! Cansada y envejecida, pero con
a,lgunos números inspirados.
Pero el Principal y .Arbeu no están solos en esta lu?h~- El Ren~cimiento, nuevo y emperifollado, s1 bien algo distante, espera la cita del novio
audaz y rondador. El Renacimiento es la novia
joven; Arbeu y el Principal son dos jamonas dé'
buen parecer todavía, pero á las que no les sienta.
muy ,bien ya el deseo de enamoramiento y aventuras.

�Domingo 16 de Junio de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
''La laguna.", como cariñosamente la llaman los
moradores de aquellos rumbos, está limitada, por
decirlo así, ipo-r una serie de pueblecillos ouya vitalidad estriba en la exuberancia de sus campos
y en el decidido amor de sus ,habitantes al comercio y á la industria.
Entre estos pueblecillos, se levanta ahora la
moderna población de Ohaipala, en primer término, con sus "ahalets" airosos y sus palacios veraniegois, pletóricos de luz y de aires sanos: allí acuden, año por año, las familias más distinguidos
de Guadalajara, y multitud de extranjeros, que
vienen en •busca de mejores climas, escogen aquel
lugar privilegiado como asiento de su residencia.
Tizapán el Alto, es otra de las poblaciones ribereñas que más seducen á los visitantes, por el
extraordinario desarrollo de sus elementos de vida, y lo activo de su comercio con las demás plazas de la laguna. Cuenta Tizaipán con bonitos jardines y oon un servicio completo de alumbrado
eléctrico.
J amaiy, que ofrece muoho interés por su producción agrícola, presenta á la curiosidad de los veraneadores un monumento--que damos á conocer
en grabado-erigido en honra y gloria de Pío IX,
en vida del Pcmtífice, por un Cura á quien sus feligreses vieron como á santo bajado del cielo. No
haJy entre ello,s quien tenga noticia cabal de su
ingreso á la parroquia; casi ni del tiempo en que
acaeció su muerte ; pero todos saben que el sacerdote, en la época de la Guerra de Reforma, recibía
«cargamentois de pesos", que tan pronto venían á

Domingo 16 de J unio de 1901

Departa m ento de est earina s,

del patriotismo indoma,ble, y la Isla de :Uexcala,
ahora abandonada, fué teatro de las más gloriosas
hazañas. Pocos años después, Don José de la

Cruz mandó construir un presidio en la I sla, que
es el que, en ruinas, representa nuestro grabado.
El laao, tal como muchos de nuestros lectores
lo con~n, es sin duda, como nos decía el americano amigo nuestro, el punto más pintoresco de
la Reuúhlica. La benignidad del clima que se
disfruta en sus riberas, la feracidad de los campos que se extienden por todos los rumbos y la
importancia que encierran sus elementos de vida,
son más que suficientes para levantarlo, no mu:y
tarde, á la ma,yor altura.

Incendio de una casa empacadora.
Don José de Tere:ta Y )iiranrla, nomhrado Ministro de México en Austri a, y :su C;,,posa señora Luisu Rorrero Rubio de Teresa.

¿ Y con qu~ ;piensa el Renacimiento vencer? Con
la comedia.
Desde- tiempos remotos, desde los tiempos legendarios de Guasp de Péris y de Galza, va perdiéndose en México la afición .á las compañía,s de
verso, á esas que solazaban á nuestros 'Padres con
los dramas de Peón Contreras y las comedias de
Mateos. Se iba, en aquel entonces, al teatro, para experimentar la emoción estética, suave como
una caricia. Todiwía el genio de Ecfüegaray, descompuesto y lívido, como un agonizante desesperado, no aleteaba en la escena española; todavía
no se sentían en el teatro los crispamientos trágicos, á que de veinte años acá, nos tiene acost umbrados el sublime forjador del "Haroldo".
Después de aquella .tranquila edad vino la decadencia, y en seguida, como era de rigor, la "invasión de los bárbaros".
Un.a furia inusitada, un frenético desvarío,
rasgó ;las ,decoraciones del "Trovador", arrancó
á los artistas los toneletes recamados, destruyó el
repertorio, hizo pedazos, hoja por hoja, los versois arrobadores de García Gutiérrez y de Peón,
los áticos y fáciles romances de Bretón de los H :rreros, las vivas y encantadoras escenas de Zorri•
na, y arrojó en el ,teatro los ,primeros gérmenes dt'
estas hortiga.s espinosas que invaden los tablaclJs
y amenazan ocultar para siempre los viejos telnnes, -los jardines bañados de luna, los castillos
coronados de peñascos, las columnas de jaapr;,
las prisiones sombrías, donde amaron y sufrieron
"Manrique" y "Don Alvaro".
Marí3 Guerrero, fué una hada del Arte, y con
su vara mágica, sacudió el letargo del drama español. Aún recordamos con una delicia mezclada
de tristeza aquella resurrección. Y ahora se no!3
presenta la comedia, mejor diremos el sainete, el
juguete cómico, la gracia española dramatizada.
La comedia nueva, cosmopólita, á esa que se
-viste iá la francesa, apenas ha coqueteado con nosotros; no,s la trajeron las compañías italianas. La
admiramos por nerviosa y por lo bien que sabe
interpretar nuestras penas y nuestras alegrías;
pero le hicimos poco caso cuando nos visitó; estábamos muy ocupados con las "barbianas" y los
..J'ohulos" de Chueca y Valverde, con "Pepa la

l!'rescaahona'' ? la "Menegilda" de "La Gran Vía".
Porque nuestro gusto iba bajando de nivel1 en un
declive peligroso; venía del "boulevard" ,pintoresco de la ópera francesa y entraba decidida en
las tabernas y barrios de Madrid; se cansaba de
estar en los brazoo de "Madarue Favart" y la
"Bella Perfumista'', y dedicábase á bailar flamenco con "Niña Pancha" :y la tía Antonia de la
"Verbena''.
El ta1lento perspicaz de Ricardo de la Vega, la
fina observación de Vital v la música de Caballero, solían ~ndemnizarnos
tanto de los ohistes
de cuartel y de eoplas de púrpura.
Alhora se no,s presenta en el Renacimiento Julio
Ruiz, que es un actor cómi.co muy c'hispeante, ingenua y ,burdamente gracioso, representando tipos
madrileños que le han conquistado en España
una fama popular. J uilio Ruiz, como el vejete de
la "bande joyeuse", viene danzando en medio efe
una fila de mujeres herrciosas.

un

y Austria-Hungría.

Se !ha designado al señor Don José de Teresa
y )firanda para que desempeñe el pUE:sto de Mini.stro de )féxico en Austria Hungría, al reanudarse las relacione;; diplomáticas entre los dos
países.
Este nombramiento no ha sido ratificado por la
Comisión péTmanente del Congreso de la Unión.
Podemos estar seguros id.e que nuestro país estará bien representado, pues el señor de Teresa
E:s un cumplido "gentleman", y la señora Romero Rubio de Teresa irá indudablemente á figurar
en primera línea en la corte vienesa, pues á ello
le a;yuda su belle:za y sus cuailidades morales.

POR EL LAGO DE CHAPALA.

~

¿ Cuiál de los tres teatros vencerá al :fin? ¿ Cuál
será el preferido ?
· Entre tanto el público del teatro, el público
inofensivo é inocente, se divierte.
Y es que un espectáculo teatral es 1la diversión
de la fantasía, un juego infantil del espíritu; es
la casa de muñecas, es la guerra de los soldados
de plomo de la imaginación. El mll!Ildo real se
vuelve ,niño ante nosotros y nos entretiene con
fingido,s sucesos que no son y seres que no viven.
Como mudhacho travieso que oo propusiera asustar á tímidos rapaces, se pone al máscara adolorida y nos hace llorar, ó bien se disfraza con la
máscara alegre y nos contenta.
Cuando al bajar por la última vez el telón nos
levantamos del asiento y atravesamos el vestíbulo
de cualquiera de ,los teatros, se nos antoja que
despertamos de un sueño.
Y, sin embargo, en esta lu.oha, el Arbeu, el Principa'l y el Renacimiento, puedoo hacer juntos la
conquista de su galán. El buen mozo t iene caricias para sus tres amantes.

.Cuis

LAS RELACIONES ENTRE MEXICO

g. Urhina.

"Créanme ustedes-nos decía un americano
mu.y conocedor del lago de Chapala,-que lo más
he11noso ~on que cuenta su ,país, tratándose de
puntos pmtoresco.s, es la "Laguna" : la conozco
por Jama y por Tuxcueca, por las mil rancherías
y pueblecillos que la rodean, ry por todas partes he
visto, en mis excursiones, los más encantadores
paisajes ry los más risueños panoramas".
Y en efecto, este buen ,americano da cuenta y
razón del lago y de sus alrededores, como quien
~b!a de su propia casa y de los rinconoitos que la
limitan. El nos ha llevado-en media hora de
agradable conversación---0.e Ohapala á Ocotlán, y
de Ocotlán á La P alma, una primorosa finca de
campo que se asienta sobre }as riberas de la laguna, en territorio miohoacano, sin que durant e
nuestra larga travesía hayamos e •rimentado
cansancio ó fastidio.
Lo que vamos á contar al lector tiene más de la
coseoha del "tourista" que de nuestro sayo : él nos
ha referido sus viajes, y no hacemos, al transcribir sus impresiones, más que dar á '1a ihoja tersa de
su narración una que otra pincelada.

Departamen to de j a bo nes finos.

sus manos como eran empleados en obras de benffiicencia ry ornato de la población.
Este monumento, por la manera con que están
trabajadas las figuras que lo a~ornan y l~s detalles de su arquitectura, esvá cub1er.to materialmente de inscripciones en relieve que recuerdan ora
los hoohos más notables del Pontificado de P ío
I X ora la declaración dogmática de la Inmaculada 'concepción, ó bien 1os rasgos más salientes del
sucesor de P edro.
Remata el curioso monumento, que mide más
de doce metros de altura, la estatua esculpida en
piedra, del Pontífice, es~ re"'.estido de u~a especie de estuco, y ,tanto la in:fimdad de motivos que
entran en su ornamentación, como el labrado de
los "nichos" ,y columrn1s, indican que fué obra de
lar_g-o tiempo ry de paciencia ex!remada.
.,
En Ocotlán los viaieros expenmentan sensac1on
mUJy distinta; el puebl~ esbá situado _á ipoca d~tancia del lago y se asienta á la orilla del R10
Gra.nde, an. el punto que toca el Central Me~icano. Esta circuMtancia, hace que se la considere
como un verdadero puerto, y las embarcaciones
procedentes de- los distintos pueblos que rodean la
laguna, acuden ,á. él, por el Río, para dejar á bordo de loo trenes su cargamento de frutas y verduras y los variadois productos de la pesca.
El lago dé Ohapa,la tiene tan:bién. s1!- e.popeya
en las luohas · de la Independencia. Alh se mantuvo durante cuatro a.ños- 1812-1816-el fuego

Un desastre producido por el fuego acaba de
destruir una de las casas empacadoras de México.
El siniestro fué terrible; las pérdidas ascendieron á. cientos de miles de pesos, y sólo por una
gran fortuna pudieron E:vitarse las desgracias
personaks.
Lois bomberois,--ese cuerpo de valientes,--desplegaron toda la actividad que el caso requería,
no tratando de sofocar el incendio, porque era
cosa imposible, pero sí maniobrando de mllJllera
de cortar al terrible elemento toda comunicación
con los edificios contiguos y algunos departamentos de la casa.
P odemos dar una idea del siniestro en los tres
grabados que se encuentran en esta página.

P atio de los depa rtament os de jamones .

��Domingo 16 de J unio de l!JOl.

EL lWNDO ILUSTRADO

E L MUNDO ILUSTRADO
.

De.mingo 1G de Junio de 1901

.

NtS DE 1
:Uí

ERA~(Jí11
YJr.
'

o e~~- ,\11

~a cu~rilta forGra.

Pff .ft \

Vela el alzado seno la mantilla
ocultando el misterio del decoro
y eJ. ,pueblo alegre en resonante ;oro
grita al verla llegar : ¡ viva Sevilla !
En las ,gradas, la gente luce y brilla;
rueda la luz en cataratas de oro,
y al son agudo del clarín sonoro
rompe marcha la espléndida cuadrfüa.
De la plaza se eleva un clamoreo
al ver la gracia del gentil paseo
que marcan los toreros andaluces.
Y del bizarro andar á cada paso,
por los trajes brilllantes de oro J raso
corre un temblor de palpitan.tes luces.

lt

Pot. Ramoo.

Sofrador Rueda.

En el álbum de una pálida.
Como ro~ sin sangre, corno lirio c1e niere,
Como anémica luna que sus ráfagas llue,e
En el bosque sin hoja~ de un paisaje irn-ernaJ ;
Así muestra~ el órnlo de tu faz hechicera:
11e parece tle mármol, mú parece de cera,
Es su virgen blancura la blancura lilial.
Tú iluminas la n~he "&gt;T ob,cureces el día;
Nos a.bre,·as en ondas de inmortal armonía
Cuando hieres las cuerdas del sonoro laúd.
Como Ofelia á tu paso dejas mirtos dispersos,
Y cantando desgranas el collar de tus ,ersos
Empapados de aroma de feliz jurnntud.

¿ Por tu noble apostura, por tu rara elegancia,
Eres una princesa de la corte de Francia
Cttyo escudo blasona tu alta estirpe en su lis?
¿ Cómo un ramo de gracias donairoso y coqueto,
Al gemir de las violas has bai,la,do el minueto
En el rico palacio del galante Rey Luis?
Tú que tíenes los ojos de torcaz mexicana,
Tú que ostentas el cutis de camelia temprana,
Tú que envuelves tus formas en la nube de un tul ;
Tú que unciste á tu carro dos sagradas palomas,
Tú que todo lo allegras, ilumina.s y aromas,
Desposarte mereces con un Príncipe Azul.

Pot. Torres.

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Mrtt111ttm/ ,• .,., .,.,, WM»MEIIM'IIVIDI\CMV~

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t'

La no,illada de los estudiantes de Medicina

DOLIENTE.

&lt;:::&gt;-.--&lt;:::&gt;

Ha llegado á ser u,n a nota no vulgar la de la

serie de fiestas tauromáquicas que vienen or~ani-

1- A la llegada de los pescadores.
2-Vlsta de Ocotlán.
3-Nlonumento á Pio IX en Jamay
4-Garlt6n del Presidio de Nlexcala ..
S•Orllla del pueblo de Nlexcala.
6-Ruinas d•I Preeidio.
[Véase el texto.}

zando los estwdiantes de 'las Escudas profesionales.
Las familias distinguidas que concurren á los
espectáculos; el tinte de elegancia que ee advier t€en los detalles de la organización; el personal d€
l.as cuadrillas y, sobre todo, la exquisita finura de
los grupos de señoritas que acceden á presidir la
1ksta, entra,ndo á ella en el tono necesario al
&amp;:an acorde de juventud que impera en los entu111astas espectáculos taurinos, hacen de unas tar.Ies que antes eran quizá inadecuadas á la catego~a mor al de los estudiantes, tardes de gr ata
ammación, de elegancia, de vida social.
En esta nota nos referimos especialmente á la
1k-sta que organizaron los estudiantes de M:edicilla. Fué, en verdad, toda una señora fiesta.
Engalanamos esta nota con una impresiór i el
J&gt;ailco de las r.einas: siete hermosas señoritas pertene:cientes -á muy distinruidas
familias de n ues0
tra sociedad y, complem entando, incluímos un
grupo de los improvisados toreros.

Y o la he visto en mis sueños oaliliada
P asar sin mirarme
Y per&lt;lernne en [ia sombra, d-ejaindo
Un vago recuero.o de aroma en el a,ire.
Y o la he visto, de blanco vestwa,
Etérea, &lt;listrunte ...
En sus ojoo azules mareaida .
De un duelo infinito la huella 1mborroble.
Y he sentido en el ailma angustioso
Aftán 1de irritarle :
· Oh doliente! Qa tierra aibandona,
Que' el cieno salpica, tu veste a,lbeam.te . . . 1
Aún la miro Y l.ia lloro: es la :misma,
La misma que mtes
Ha.s-ta mí descendió, eoronada .
De mirtos y r osas, risueña y tn unfa'IJlte ...
i Pavorooo misterio!-¿ Qué ocu1to
Poder iimplacaMe
Te arroj 6 dew~ el ci~lo, ial iabismo,?
¡ A quién ofenchste, s1 tu eres un angeil 1.
Fsrnangr-ana.

Y o me siento celoso de las flores de armiño
Que en la comba nevada de tu leve corpiño
Aprisionas y hieres con agudo fistol;
Y me siento celoso si tu mano de reina
El toisón de tu gato acaricia y despeina
Arrancando en lo obscuro como chispas de sol.
¡ 011, gentil rosa blanca, quiero ser luminosa
Ailba llena de fuegos y entintarte de rosa;
Darte un beso en el cáliz sin tu albura manchar r
¡ Oh, diamante lumíneo de sin par agua pura,
Quiero ser garra de oro de tu cruel montadura:
Oprimirte sin tregua, pero hacerte brillar!

Juan jJ. ~elgado.

�Domingo 16 de Junio de 1901.

Domingo 16 de Junio de 1901.

EL MUNDO ILUSTRAI&gt;O

EL MUNDO ILUSTRADO

LAS OBRAS EN E~ PUERTOjDE MANZANILLO.

-·

r ¡¡ ;¡¡

DEFENSA Y SANEAMIENTO.
Los grabados que publicamos hoy, darán á
nuestros lectores una idea aproximada de la importancia de las obras que por cuenta del Gobierno se llevan á cabo en Manzanillo, con el fin de
hacer de este puerto uno de los principales de la
República.
Las obras á .q ue nos referimos, encaminadas al
saneamiento y defensa del puerto, consisten en la
construcción de un malecón y un rompe-olas y en
la apertura de dos amplios canales que establezcan la comunicación de las a.,,oUas del océano con
las de las 'lagunas que rodean la ciudad y que, por
sus condiciones especiales, son una amenaza
constante para la higiene.
El -primero de ,nuestros grabados representa,
por medio de una línea de pilotaje, la dirección
exacta del malecón con respecto á la playa. Su
objeto principal, como se ve, es el de impedir que
las olas sigan carcomiendo los bancos de arena
sobre los cuales está edificada la población.
En sentido vertical al muro del malecón y sirviéndoles éste de punto de arranque, se establecerán cuatro muelles de do.scientos metros de longitud por veinticinco de anchura, guardando entre
sí una distancia de setenta y cinco, para formar
los "docks", de manera que en cada uno de éstos
puedan refugiaIBe hasta cuatro buques de los más
grandes. El fondeadero tendrá una profundidad
de ooho y medio metros.
Hacia la parte occidental de la bahía, se constrnye el rompe-olas, que protejerá el puerto de la
invasión de arenas mQIVedizas que azolven el fondeadero, amenguando la acción de los remolinos
y contra-corrientes, para que las embarcaciones
puedarn acercarse y alejarse, acortando velas, sin
el auxilio de remolcadores.
Las obras de saneamiento son quims de mayor
importancia que las de defensa. Para llevarlas á
cabo, se proyectó y está ejecutando la apertura de
dos canales : uno que comunique la laguna de
Cuyutlán con el mar, á través del cerro de Ventanas, y otro que permita la inundación de la de
San Pedrito por el océano, aprovechando en parte
el lec.bo de un río.
El canal de Ventanas, que representa otro de
nuestros grabados, est.á aibiedo en casi toda su extensión en roca firme, ry tiene un desarrollo de
ciento cincuenta metros por nueve de sección media.
De· esta ma,nera se conseguirá que las lagunas dejen de ser un foco de infección; pues es bien sabido que el agua del mar, en las épocas de las altas mar~s, lleva á ellas multitud de animalP.s y
desechos, que entran al estado de putrefacción tan
pronto como pasan esas épocas y se evapora el
agua estancada.

Para la ejecución de estas obras, la Empresa
contratista tiene actualmente insfalados más de
veintiún kilómetros &lt;le vía férrea y una maestranza montada conforme á lo.s adelantos modernos.
Con la realización de estas grandes mejoras,
que estarán terminadas dentro de dos años, el

Para este caso, se ha proyectado la prolongación
del muro de defensa de la bahía hacia el Oriente, para con.struir otros cuatro muelles de dimensiones iguales á los que dejamos apuntaidos, aiprovoohando otra ba!hía que se extiende hacia ese rumbo, separada por una hilera de peña,scos.

Un detalle de la misma fachada.

Fachada del Palado .\lunicipat dd Uro

departamentos _de )Iineralogía y Petrograiía, á
la izquierda., y Estratogra,fía y Paloontología á la
derecha. El centro de la •planta se desti"''Lrá á
La iniciativa de Hacienp.a, aprobada últimamen- )fuseo, constrwYéndose un espacioso salón, y hate por las Cámaras de Ja Unión, sobre empleo de cia la parte posterior se instalarán las secciones de
una parte de los sobrantes del Erario, en obras Vulcanología y Seismología y otras dependenci,as.
En el piso superior se construirá otra serie de
materiales que reclama el desarrollo y cultura de
salones
para las oficinas de la Dirección, el Archila capital, comprende entre sus puntos principales, ·
lo relativo á b construcción del Instituto Médico vo y los dapartamerntos de Geología, Fotografía,
Dibujo de fósiles y topográfico, Laboratorio, Esy del Instituto Geológico.
Del primero de esos edificios dimos ya una tadística. y Química, principalmente. Corresponidea, publicando en nuestro semanario una foto- diendo al salón del Museo, que se construirá en el
grad:ía del proyecto. El grabado que ofrecemos primer piso, se levantará otro de iguales dimenhoy á los lectores de "El Mundo Ilustrado" co- siones, en el piso superior, para la biblioteca.
El edificio, tal coono a.hora se encuentra en consrresponde al segundo.
El Instituto Geológico se construye hacia el trucción, da muy buena idea acerca de su suntuocostado Poniente de la Alameda de Santa l\íaría, sidad.
y es un bonito edificio, de corte moderno, compuesto de una plrunta de basamento y dos pisos.
Al primero de estos dos pisos se tendrá acceso
por una MD.plia escalinata que ocupará el centro
de la fachada, pasando imnediatamente al vestíSe an1mciaba para ayer la inauguración del Pabulo por tres puertas de rema.te ,smni-circular,
distribuídas en el muro del frente. Hacia el fon- lacio )funicipal oo. el mineral del Oro, pequeño
do del vestíbulo estam la comunicación con la pueblo que iha ido engrandeciéndose de poco tiemescalera, y á uno y otro lado las entradas 'Para los po á la fecha .

EL INSTITUTO GEOLÓGICO.

EL PALACIO MUNICIPAL DEL ORO.

Hace diez años, su población era ele mil habitantes, y ahora cuenta con algo nci.s de doce mil.
La ciudad puede considerarse .dividida en dos
partes: lo que fo-i;ma el antiguo pueblo, que ocupa un espacio reducido en la parte más baja, y
la nueva ciudad, que se extiende á la falda del
lomerío, con sus calles bien trazadas y orientadas,
y en donde se ven casas primorosas de estilo
americano, y hasta 1de cna,tro ,y cinco pisos. •

***

El Palacio Municipal es, como puede verse en
nuestro grabado, una construcciórn moderna.
El terreno para la construcción, fué cedido
gratuitamerute por el señor Augusto Shalber, Gerente de la negociaciórn "La Esperanza", y la madera empleada en el edificio, es regalo del señor
Hoster, Gerente de la "El Oro Mining Co." Puede calcularse el valor de los regalos e:o. cerca de
treinta mil pesos.
El Gobierno lleva gastados hasta ahora veinte
mil pesos en el edificio, sin contar el precio del
mobiliario. Dado el ,tipo de Jos salarios, el costo
del ma,terial y el precio que alcanza ahora la propiedad en esa población, puede asegurarse que el
Gobierno ha adquirido un edificio magnífico, á un
costo relativamente insignificante.

ir=
Vista general del Puerto.

Puerto de Manzarnillo que goza fama de insalubre
y que no ofrece para las embarcaciones las comodidades de una bailiía bien acondicionada, será
uno de los primeros de la República, puesto que
con la prolongación del Ferrocarril del Sur d€
Jalisco, hasta el Pacífico, aumentara considerahlemente el tráfico mercantil entre las costas de Sina:loa, Miohoaron y Tapie.

La reciente partida del señor Ingeniero Smoot,
contratista de•las obras, para los Estadoo Unidos,
parece que se relaciona con la mira de que los
,t rabajos se apresuren notablemente hastf). llevarlos á término. Según hemos sido informados, se
tiene también en proyecto la instaJación de un faro en el puerto.

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~,.;;;;;;;
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1

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- [ L[VAC!ON-

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1

L----------:::
-::~===~--------! '
Facbt1.da del Instituto Geológico.

E,rplotación de canteras.
Canal de Ventanas.

�Domingo 16 de Junio de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
.AÑO VIII--TOMO 1--NÚM. 25.
:JMreotor: LIO, JU.FAEL REYES Sl'INDOLA.

MÉXICO, JUNIO 23 DE 1901.

Subscrlpcf.ófl, mensuai f orffflea, I 1.M.
Idem '46-m ,m la OapHai, 1..11.

Gerent e : ANTONIO OlTYAI.

Fot Felipe Torrea.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1901, Año 8, Tomo 1, No 24, Junio 16</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Amor normal</name>
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        <name>Amor patológico</name>
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        <name>Estudiantes de medicina</name>
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        <name>Incendio casa empacadora</name>
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        <name>Justo Sierra</name>
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        <name>La amenaza</name>
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        <name>Lago de Chapala</name>
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        <name>México Austria-Hungría</name>
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        <name>Puerto de Manzanillo</name>
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                    <text>Domingo 16 de Junio de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
.AÑO VIII--TOMO 1--NÚM. 25.
:JMreotor: LIO, JU.FAEL REYES Sl'INDOLA.

MÉXICO, JUNIO 23 DE 1901.

Subscrlpcf.ófl, mensuai f orffflea, I 1.M.
Idem '46-m ,m la OapHai, 1..11.

Gerent e : ANTONIO OlTYAI.

Fot Felipe Torrea.

�Domingo 23 de Junio de 1901

LA HISTORIA DEL HOMBRE
QUE SE HIZO SABIO
Hurb&lt;' en otro tiempo un mozo bueno como el
;pan 'Y guapo corno un San Miguel ,de retaJblo. Le
llamaban Homobono y era. la adoración de las
genws que le conocían.
iSe desvivía por prestar servicio á los extraños,
por -ayudar iá los amigos, por favorecer á los enemigos y por confort-ar á los desvalidos. Con él hallaban con.suelo los tristes, pan los menesterosos,
juguetes los niños pobres, amp~o las viudas, carida,d los perseguidos, iy los hastiados entretenimiento.
J,unto á Hornobono no era posible estar desazonado, porque las desazones se ,alejaban de él al
mirar €,•l resplandor de santa alegría que se escapaba ,d e su alma ,t ersa, ipura. 'Y unida como el agua
de un estanque limpidísimo, y de 8'11 :fisonomía inocente ry sencilla.
Pero Hoonobono, que hacía dichosos á tantos, no

EL MUNDO ILUSTRADO
Homobono se sentía ,conmovido; pero mucho
más conmovido se sintió cua,ndo oyó rdecir al Doctor : "Eso se puede obtener artificialmente, mediante una operación sencilla".
•
Al •día .siguiente, el chiquillo aquel, hecho de pasta de ángeles, ocurrió á la ca,sa de Aborym para
preguntarle qué operación eta aquella. Opuso el
Doctor algunos reraros, per.o al fin convini€-Ton en
que esperarían el momento propicio para hacerla.
Por esos tiempos murió en la ciudad run sabio muy
grande; un hombre que 'b.a,bía id.€-j ado :fama de conocer todo cuanto habían alcai11Zado los hombres,
y murió asistido ;por .Abo:nym, que estuvo en su
compañía ib.asta ,u n rato después que se hubo extinguido todo aliento vital.
A poco entró el Doctor 1á la caisa de Homobono,
y como lo encontrara dormido se apresuró á partirfo el cráneo y á sacarle el cerebro, substituyéndole cél,u la por célula, lóbulo por lóbulo, hemisferio por ihE!ll1isferio, el que !había arrancado al sabio que acababa de morir. Luego, aplicando no sé
qué ungüentos y pronunciando no sé qué frases de
1

EL MUNDO ILUSTRADO
críticas le escocían y molestaiban a1Unque fueran.
finas ry comedidas.
Y a no era el ;paño ,d e lágrimas de los tristes, ni
la iprovidencia de los irufelices, ni la admiración
de los buenos. En los mismos en quienes antes
había visto amigos y hermanos, vió des,pués émulos y enemigos; en los mismos labios donde estaba
~auro de cosechar ,alabanzas y bendiciones, estaba
seguro después 1de no alcanzar sino censuras y dicterios.
Al mismo tiempo se sentía triste, triste con rfiris•teza inacabable é infinita. Las penas de la vida
le habían asestado antes tiros que se embotaban ~
su co¡aza ,d e resignación; aihora lo herían con fle.ohas enerboladas que se le entraban por la carney se la &lt;lestrozcaban.
Cosas que antes ,n o sentía sino como rasguños
en la epidermis, ahora eran dolores que lo martirizaban, quitándole el hambre y el sueño.
.A!dioo su alegría, su mansedumbre, su bondad,
su equilibrio, todo lo que lo había acompaña.do en
su vida anterior. Problemas á que no había concedido ninguna importancia ó apenas importancia
teórica, después lo atormentaban y atenaceaban
sin descanso; negocios que le ihabían parecido insignificantes como granos de mostaza, después se
le :figuraban enormes como montañas de .h ierro;
personas en cUJya excelsitud había creído, se le presentaban como ruines y para poco, á causa de queno eran sino buenas, y no podían competir A::on Homobono que alardeaba de intelectual..
Y así, atovmenta.do por odios, ,pasiones, dolores,
problemas y penas, Homobono se atravesó un día,
con un tiro certero, aquel cerebro que no caminaha de acuerdo con su corazón, y que, por contera,
no era suyo y lo hacía sufrir ,t anto.

Y. Salaoo filvarez.

NOTAS DE VIAJE.
~

OS.IZABA.

era dichoso ni vivía contento. Le enMgrecía los
días y le turba.ha las noches la pena de no adelan.ta,r en sus estudios, el dolor de no saber tanto como otl'OS clricos de S'll edad, que lo dej,a,ban emboba.do con sus habilidades y con 'Sus discursos. Y
cuando Woo envi.diabam su ecuanimida.d, su looganimidarl, su pureza de intenciones ry la belleza
de su -alma, Homdoono sonreía pensando que mej_or le ihubiera valido -conocer el "trivium'' y el
"quardrivium", y discutir acerca ide si Aristóteles
había tenido ó no razón en tal ó cual pasaje de su
Etica.

•••
Conocía Homdbono á un gran :fisiólogo y anatomista de muoho fuste, á quien llamaban el Dootor
AJborym, noonbre igurul al de uno de los diaMos
IIDÓS terribles. Quizás lo hruya sido, coono se verá
rpor la obra.
U na. noche se hablaba del don de sabiduría y de
la importancia de tenerlo. Se mencionó á Salomón, que prefirió la ciencia •á la riqueza ry al poder; á los prafetas y á ,l os iluminados, que poseían la salbi!duría infusa; á la,s. pitonisas, que vaticinaban lo futuro; á los apóstoles, sobre quienes
descen:dió el Paráolito en lenguas de f,uego; á
Raymundo Lulio y Franci'Sco ide Asis, que de caballeros ,brillantes, ,pero llenos de ignorancia, se
habían conver,tido en pozos de ciencia, en varones
del ,Señor que vencían á los herejes y quitaban almas tá Satanás; á Cornelio .Alápide, que siendo un
niño casi idiota habí-a recibido una pedraida prnviden.cial que le ib.abía ,despeja.do el entendimiento,
de manera de poder descifrar con claridad nunca
vista los mi'sterios de la palabra divina.

abracadabra, dejó á Homobono, al perecer bueno
y isano.
,Cuando el mozo despert-6, smtía un ligero dolor de cabeza y nada más. Cogió s-u libro de texto,
y como si ihubiera desgarrado Ulla venda, empezó á
entender cooas que antes no alcanzaba., á vislumbrar horizontes que no conocía, á 'llotar reladones
que no !había distinguido nunca. Luego le vino
algo como flujo de pal.abras oon que lograba explicar elegante ry ricamente, con frase colorida y exac,ta, todo lo que sentía bullir en su interior, y se
conoció orador, poeta, estilista ry apreciador de la
belleza.
Los con.discípulos de Hom.obono caminaban de
sorpresa en soi:presa :y se hallaban acordes en que
al mudllacho le había "salido talmto". Hoy escu&lt;Jhaban una conferencia de Hoonobono acerca de
electri'.ciidad, luego ocurrían á gozar de 'll'llO de los
:famosos discursos con que arrebataoa al audi.torio,
después iban á la representación de uno de sus
dramas, 'Y cuail!do llegaban á su casa leían alguna
disertación en que el antes atraisa,do estudia,nte desenvolvía nociones y plantaba teorías nuevas sobre
derecho de ,gentes, :filosofía ó estética. Y lo -más
gracioso era que todos esos trabajos suyos parecían como la explanación, como el desarollo, como
€1 corolario de los que hrubía emprendido el in.signe Sapiens, el grande hombre ,difunto.
Iban todos los días á más la fama y el respeto
que rodea.'ban iá Homobono; pero él se sentía más
y más infeliz á medida q11e pasa!ba el ti€-mpo.
.A su serenidad, á su paz interior, 'á su nofile y
elevada ecuanimrdad sucedieron bien pronto el
hastío, el des€-ncanto 'J la duda.
Las a,laibanzas lo dejaban contento; pero las

.Al entrar en la ciudad, busqué en vano la elev~da cima que le da su nombre. No ,la. vi. Una
cortina de montañas de un ver.de oboouro cerraba
el ihorizonte; era u.na muralla ondulante en la queligeras gasa.s de nubes prendían sus estandartes
victoriosos.
Vista desde la avenida principal, .aquella serranía semejaba yawT en un sopor ,perezoso, en un 1~
ta.rgo solemne iy gra.ve.- Sin querer acudió á mi
meim.ori,'l; UI1a vieja impresión, á la primera lectura del Guillermo Tell ,de Schiller. De aquelloe
montes, austeros y -silenciosos, de aquel rincón de
illaturalezca absorto en su propia vida, bajaba ail
valle rumoroso, E-ntrecor.tado de bulliciosas corrientes de agua, un soplo ,de vaga melancolía., un
hálito de somnolencia impregnado de no sé en
qué extraña dulzura.
En las abras, un matiz violáceo se desleía á la
1-uz del sol, en tanto que harapos de ,b rumas se
colgaban en el ramaie ·de un cerro, ha,ciendo aparecer los árboles como en.vueltos en un velo· de:b.umo.
Desde e;l puente de la Borda vi al río desprenderse en cascadillas, huir entre guijas, lamer los
pulidos troncos de los platanares, sai1tar con su
crin suelta de espumas, inmovilizarse en un remanso y llenar pequeñas ipresas, dando mavi.mient&lt;&gt;
'á maquinarias cUJyo llllmOT sordo se armaniz;a;ba con
la muda severidad de las .m~tañas. Y por todas
partes el cerco de granito, la silueta. de aquellos
gigantes gibosos, como centinelas de la ¡población,
como EScudos arrojados por ti.tanes guerreros des•prendidos de allá, de la gran pirámide, del coloso
de blanco penadho perdido en el espacio.
Y el "rum'' "rum" del agua, el glutineo cavernoso de los molinos y de las fálbricas, con su nota
sorda, com.o de colmena, acusando UI1a vida enérgica, una actividad sostenido, en medio de la callada solemnidad de los montes.
A11 pie de las alturas, por misteriosos caminos,
'Pºr ,senderos ignorados, el agua -se ib.a desliw.do, á
- ocasiones á saltos 'bruscos, ya en callejones tort~osos. Viene blanca ry transparente porque el cielo se ha mirado en ella y las b\Strellas se ih an '8.SOmado á su cauoe; viene rápiida porque ,l a seduce
el vértigo; viene cantando _porque se siente alegre de romper su cár cel de hielo.

Domingo 23 de Junio de 1901

C001ocedores ,fa tan grandes mereEl hombre la espera abajo, la da
cimientos, varios literatos ocurriede :pa•letazos, forceiea con ella, la
ron. hace tiempo al Congreso de J adetiene en su curso, y acaba porr
lisco solicitando se pensionara · al
apresarla. Pero e¡la se hace la dóseñor Rivera, que gastaiba su fortucil, la mansa, se deja guiar, y á pona., por cierto no corta, en la impreco recobra su libertad, vuelve á ser
sión de libros útiles y ro la in.stru.cla señora de los campos, la que pasa
ción del pueblo; pero la Legislatucantando y recoge por un momento
ra, basándose en consideraciones
cuadros y espectáculos en su lienzo
que
desconocemos, negó lo que se le
líquido, ,para olvidarlos ,al momento,
pedía, y que en concepto nuestro
la inquieta, la 'Voluble, la tornadiza.
era de absoluta y extricta j,u sticia.
Y a ha saL.::.., de los subterráneos,
ya abandonó los reductos, y aihora
salta y se atropella €-n la llanura.
(i)
Ha trabajado mucho, y ahora descansa en su leoho, en algún prado,
en donde el beso del sol la transporEl sin'Vergii~un tipo social,
ta á los aires, para ciwr de nuevo y
tproteiforme, invasor, unüorecente y
s1:;T llevada al taller y de nuevo concaracetrístico de ciertas razas, puequistar su -independencia y de a:i.uevq
blos y épocas, si bien generalizado en
rodar y ser batida y hecha polvo,
todo el mundo y difundido en toda
vapor, incesantemente, eternamente,
la humanidad. Tratemos de defiatada á su cruz, suj€-ia á su martinirlo y comencemos ,p or distinguirlo de los tipos congéneres y análorio.
gos. Llámase sin vergiienza al homOrizaba es la ciudad del agua; se
bre que se ha echa.do á la espalda
la ve coagulada en lo alto de los
la d1gm.idad, por más que lleve de
montes, corriendo en sus ríos, sofoella la máscara ; que ivive sobre el
cada en sus pasadizos subt~rráneos,
rpaís, sin trabajar; que explota á sus
en el humo id.e las fábricas, €-n la neamigos, parientes y perso~as de esblina de los montes, en •l a savia de
timación1
les exprime el Jugo y les
las plantas; circula, va y viene, cochu,pa la sangre ; es el Tartufo de la
quetea, ,huye, se arremolina, brinca
honradez y del tra!baj o ; el Yago del
y apasionada ·de aquel pedazo de
jaque y del sablazo. .Distínguese
tierra no 'Puede abandonarlo nunca,
del mendigo en que no tiende 'la ma..y cuando ihwye rpor una senda vuelve
[10 sino que pone planes; del timapor otra y si se despide por la tarde
do~, en que no exipl~ta. la c~cia ó
regresa por la mañana.
1a ambición de sus 'VHJfamas, smo su
¿Qué son esas nUJbes? me preguncompasión y su buen oorazón, y del
táis. Son una promesa de regreso. 1•
ladrón, en que no en:i-plea ~ edios de
El agua se va r.iendo por el cauce L----------------::-------:-:--=:-----------1 violencia, sino de persuaci6n, y en
del río y vuelve llorando por la tarde
5r, Dr. Presbltero Agustln RIWJra.
que no despoja, sino rec~be. . .
en gruesas lágrimas.
Hay
tres
tipos principales: el ~mverguen~a
Está celosa id.al azul del cielo, de los dorados del siglo XVIII , ailgo á manera de un Feyjóo me- Heráclito, el sin vergiienza Demóonto y el sm
xicano. Como el insigne benedictino orbitense,
rayos ·del sol, da los parpadeos _de las €Strellas ; ha consagrado el Dr. Rivera su pluma al d.,;,_•u- vergüenza Catón. Heráclito se _presenta llor~,
qui.ere ser la venoedora~ la favorita, y por eso ~o gaño &lt;le errores comunes; como él, está dotado abatido envuelto en levitas grasientas; pero digdeja que el astro del día se en.señorée en el horide amplia y enciclopédica instrucción, y como él, nas. Víctima de la fatailidad, perseguido Y agozonte y por eso ,también se detiene agazapa:da en
posee un grande y sereno valor civil que lo impul- biado por el destino, su vida ha sido _Ulla no in~
las aÍtu.ras. Desde allí .acecha, desde allí vigila,
-sa á decir su opinión, aunque hiera intereses, con- rrumpida de contratiempos y desgracias. Cal~J!lly como el amor puede más que el despeoho, baja
traríe tendencias y ofenda á personas é institucio- c1ades inesperadas dieron al traste con. s:u patrunovelo::mente y posa su beso fresco en la tierra, que nes. La verdad es su ídolo y su noxma, y como el nio, pilladas é in:.fideli,da,des de sus asociados y deda esp€-Ta anhelante.
historiador romano, se ha formado el propósito pendientes disiparon en _h:i-rmo el fruto. de su trabajo; su abogado lo traic10n6, su médico le curó
No recuerdo quién_ha llamado á Orizaba el Man- &lt;le sentir lo que dice y decir lo que siente.
chester de México. Encuentro la frase exacta Y
Perteneciendo el señor Rivera al sacerdocio ca- la cura; su mujer, siempre en estado y con un
la ihago mía.-Desde la callle principal se me anto- tólico, que, como se sabe, es una corporación ce- niño en crianza se encuentra afectada de un ma,l
ja encontrarme sobre el puente de un gran "stea- rrada en que todo cuanto se ,pie~sa y se ejecuta es incurable y di~pen.dioso; le llueven los hijos !
mer'': una p.aJpitación interior conmueve el b~- conforme á pauta invariable, na sabido ser sin- las enfermedades; ti6ne siempre de turno dos ruco rechina Ja máquina, escá.panre hondos resoph- cero y honrado, sin contrariar los dictados de su ños con escarlatina, uno, por lo menos, en agonía;
d;., y toda la n3:-ve trepida y vibra mi ~dio de conciencia. Sacerdote ejemplar, es también es- en aquel momento na.die se ha desa:rinwo en
aquel océano verdoso en el que las m01~~anas se- critor liberal ejem'Plarísimo y tiene amigos y ad- la casa, ni haiy con que enterrar á la. cunada.
Todo el mundo lo a,bandona; nmg-una mano
mejan olas gigantescas.
.
miradores en todos los laudos.
se
le tiende; el ministro, antiguo compañero de
.Alllá va el navío, con su pesado cargament~ ;
Contar las obras que el señor Rivera. ha escrito,
las chimeneas vuelcan al espacio sus bocana.das c~- á partir del trabajo sobre la posesión que sa?ó á colegio, ínitimo de la familia y que debía tantos
lidas, la hélice bate el agua, la azota, y en medio la luz el año cuarenta y cuatro del pasado siglo, favores, le ha quitado el empleo por colo:car á un
del valle extático se iescUGha el eco aihogaido de una sería tarea imposible. Creemos qúe no bajan de ahijado; el otro ministro le ha prometido coloenorme cdlmena el coro grave de una poderosa cien los libros, opúscufos, folletos y hojas sueltas carlo; pero no ha.y vacante.
-Y aquí me tienes, en 11.1. última, sin cuartilla
eIDergía que mu~ve á aquella ~mbarca&lt;:ión, balan- que el sabio lagueru;e ha publicado. Too.avía hace
ceada por un hálito de las brisas marinas que .se pocos días, á pesar de sus setenta y siete añoe de y sin más apoiyo y protección que tú, que nunca
han abierto paso entre los cafetos y las gard,3n1:1;;; eda.d y cincuenta y siete de dedicarse al tr~bajo me has abandonado ni me dejarás perecer ... !
Dem.ócrito no gime, ríe; no solloza, oh.arla;_es
intelectual, el señor Rivera aca:ba de obsequiar á
d0 la tierra caliente.
Al pisar tierra orizabeña, en el fondo de 1~ .,i - sus admiradores 1::on un nuevo libro en que r ebate de una ex-pansibilidad y de una verbosidaid innalenciosa serranía buscando un all.to de las tnst1- á los deturpa.dores del hfaoe Moreno, cuya glo- gotables, ostenta gran aplomo, es con:fiazudo, da
zas del ''boulev;rd", ihe sentido un aliento con- ria el señor Doctor sacó de 1~ obscuridad en que palma.ditas em. los hom'bros y una espu.mi:t8, blanquiz.ca de triumfo brota siempre de sus labios. No
solador : aJlá arriba, la eterna, la ÍJD.acabreble fuer- yacía.
Pero si son de alabarse la amplia información, ostenta desgra.cias, exhibe esperanzas; si cuaja el
za que preside á la vida de la naturaleza; en la
ciudad crepitante, la redentora energí-a de un gru- el criterio honrado y el sincero a.pego á la ciencia negocio que trae entre manos, "se ar'ID.a" y sale
po humano que forja en el yunque las aceradas ar- que demuestran los trabajos del señor .,Rivera, más de apuros. Tiene confianza en el porvenir y admas que han de servirle en la gran lucha por la respeto merecen el patriotismo, el amor á la tierra miración y cariño por su víctima.
mexicana y el expontáneo y nob-le cariño que pro-¡ Pero vi.ej o ! ¡si estás famoso ! ¡,gordo, coloexistencia.
fesa á los hombres que han hecho bienes á Méxi- rado y con un por:venir brillante ! Por más que
&lt;!arios 2Jíaz 2Jufóo.
co cualidades que resplandecen en esos escritos.
te 'Veo poco sigo atento tu carrera y celebro tus
'Al revés de otr3JS ,personas de su ejercicio, el triunfos. Yasé ... yasé ... , no te hagas "guaje",
señor Rivera se ,distingue por su adíb.esión á todo que juega tu candidatm:a para cierto gobierno de
lo grande y bueno, sin curarse de que pertenezca Estado.. . Hombres cmno tú son los que neceó no á tal ó cual bandería ó fracción.
sita el país y oja;lá y todos 1os gobernantes fueran
En todos los libros del señor Rivera resplan- de tu talla; ¡ otro gallo nos cantara! ¿Y la direcHonramos hoiy las columnas de nuestro semana- dece un estilo puro, pero exento de amaneramien- ción del Banco,? Si no te la dan se hU!D.den !
rio reproduciendo el retrato del digno anciano que tos; ocurre muohais veces á la anécdota, al rasgue ¡ Qué saben los accionistas de finanzas! Contigo
hoy por 1hoiy es el decano de los literatos ~e la Re- típico, á la frase que anda en ·boca del vulgo, y sería otra cosa y ya verían si se prosperaba ó no.
pública. El señor Dr . Don Agustín Rivera, sa- de ese modo resultan su dicción expresiva, su
cerdote jalisciense ,de clarísimo ingenio y luces su- frase clara, su idea exacta y su conjunto armonio(1) Lease: Los sinvergüenzas.
periores, es 'lln polígrafo como los hubo á :fined so y bello.

"LOS GALEOTES"

1

.-.

EL SR. DR. PRESBITERO AGUSTÍN RIVERA.

�•
Domingo .23 de Junio de 1!)01

EL i\fUNDO ILUSTRADO
EL :MUNDO I LUSTRADO

Con que ·t e dejo ... porque tu t~ompó es preci~
so; si puedes, ,á,rmame con
a,lgo mientras se arregla
mi asunto ... ¿No obligarás á un ingrato?
Catón jamás _eide dinero. Austerv y digno,
se abochorna,ría de recibirlo. Busca trabajo honrado, no importa cuál,
J:!i.n,guno es dewonroso y
él no tiene pretensiones
ni preocupaciones. Una
jefatura de sección, una
curul, cualquier co,m en
la que eche los pulmones,
si es preciso; ipero que le
permita ma;ntener incól uane el nombre de su padre
y Jai!ignidad •de su fa.rnilia. Es desgraciado y pobre, no por pereza ni -por
vicios, sino por dignidad,
por eso dejó el empleo,
:por que lo humillaban y
lo trataban como trapo
del suelo. · Le ofrecieron
u.na colocación en la Casa
de Moneda; pero lo sometían al vei.amen de registrarlo al salir. En
una pagaduría en que había -vacante se permitie,
ron el lujo de exigirle .
que caucionara su manejo, á él, á Antonio Péxez ! Como si de antiguo
no fueran su nombre y su
familia conocidos y honxa,dos, aunque pobres!
El hecho es que tanto
HeI'áclito, como Demócr.ito, como Catón, son
;perezosos ó 'Viciosos, ó
ambas cosas; que ni la
fatalidad deja de persése¡,,o-uir a:l primero, que
suele tener que enterrar
dos ó tres ve&lt;!e's á su misma cuñada, ni se arregla
jamás el negocio del segundo, ni encuentra el
tercero fflllpleo J_ ocupación análogo á sus antecedentes y á su dignidad.
-Dispón del cadáver
de Sofía~os dijo exa1brupto Heráclito.
-¿ De Sofía? ¿ Pue;;
Mn,e. Blondel,
no la enterramos )'d. en
Bspos,i del S r. Ministro de F r ancia, llegado recientemente a l pafs.
Enero?
-No, tonto, á quien ente:rramos en Enero fué Don 1Iiguel, el honaohón crédulo, tan bu.eno como
lL Luda.
. tonto é-idea profuooamente r eal y humana,- Fracasó el monopolio de los nenepiles-ex- fomentador inconsciente y estimulador asiduo de
clamaba Demócrito--y rme he qu,ed.ado sin icuartilla. los íicios y de las malas mañas de los Galeotes.
-¿ Pues no piintaba tan bien?
El tipo de Don Miguel, con quien nos codeamos
-+Sí; pero el administrador sf! largó con el di- á diario en todas parte:s, entraña la filosofía de
nero y nos sentó á todos.
la pieza, á saber : que hay sin vergiienzas porque
-¿ Y los lrudrillos de arena. aglutinante?
hay quien practica el bien sin discernimiento, á
-¡ :Xada; que nos birlaron la patente y mi abo- ciegas, á troohe y moche, y sin saiber á quién ni
gado me cobra las perlas de la Virgen!
importarle cómo.
-¿ Y los automóv-iles de tracción animal?
J€iremías el bueno; pero un tanto cuanto pesi-Pues y la epizootia. .. Hemos perdido más mista y egoísta. En fuerza de pesimismo y de
de cinco mil del águila.
egoísmo adivina á los Galeotes, los presiente y los
Y así por ese orden.
denuncia, sin conse.:,o-uir otra cosa que hacerse reEsta clase de tipos y las situaciones económicas gañar y maltratar. Es, á nuestro juicio, el persoy .dramáticas que de su acción social derivan, son naje capital de la obra, por:que representa el buen
los que, de reoli€.ive, con una realidad palpitante, sentido y la prudencia en medio de cinismos sin
con una veroa festiva, con una vi-s cómi-oa vigo- escrúpulos y de virtudes y ben&amp;ivolencias sin mesura.
rosa, con un fon.do de profunda filosofía y una
En el desempeño, muy aceptable, y á ratos
f orma ir.reprodhable, nos ofrece y presenta la deli- iverdaderamente br,illante, desouella Julio Ruiz,
ciosa comedia "Los Ga,leotes", de los hermanos que hace un Jeremías magistral. Los demás cumQ uintero, representad.a últimamente en el Rena- plen ,y algunos como buenos.
ieimiento con un éxito colosal.
El núblico, llena .el teatro y hace bien; pel'o
Moisés Galeote enoarna á Heráclito ó Demó- hará mejor en aprender lo que la obra. enseña: el
crito, según el caso, y es el -tipo acabado del sin- tacto en el ejercicio df! lá. virtud. Sólo quemánvergüenza, vicioso y perezoso. Oaton, el sinver- doles el pasto, podremos acabal' con esa plaga de
güenza digno, altivo y ,p rofundamente J&gt;t,TVerso, parásitos que pululan en nuestro medio y en
-está simbolizado en Mario y trataido de mano nuestra época.
;naestra.
A~ !rudo de estos dos tipos del mal, evolucionan
2'r. jYf. flores.

Domingq ·23 de Junio de 1901

LIRA MACABRA

~

¡ Quién forjara la historia de aquella lira, lira macabra y primihva
que Safo hubiera tenido
por obra de las Furias !
Sirve de base al ateo y
de caja a,rmónica al propio tiempo, ,un cráneo de
mujer que aún conserva
restos de la corta, espeEa. cabellera.
Ofician de
brazos las astas ligeramente ai,queadas de una
cabra montés. Tr.icorde
es la lira como la del
Padre Apolo. El plectro desapareció, acaso
con la mano del artista
que la pulsaoa, joven
guerrero ó viejo agorero
a,nónimo, sacerdote de la
tribu. ¿ Fué d cráneo
aquel de una pulida etío;pe, estatua rudamente ta11.ada en un bloque de
carbón; ó de una Venus
cafre; ó fué sólo elegido
al Maso entr€· el osario
por más sonoro y resistente, al cabo de un festín de caníbales ?
Bestia de carga fué en
vida esa mujer, y animado iru;trumento que vibró
sólo al choque de rudas,
s-alvajes sensaciones. Ni
el sol que le caldeaba la
piel, ni la flora y la fauna cuasi monstmosas de
sus selvas, ni los lagos
que reflejaban sus formas, ni las estrellas que
iluminaban sus noohes,
encendieron jamás una
idea en la tinieola de su
mente. El terror á lo
ignoto, y la melancolía
de la vida esclava, fuemn los polos de su mundo psíquico.
Luego lo cóncavo de
su crráneo ,vaciado y blanqueado por la muerte dió
voz iá la lira, y lanzó á la
puerta de una cabaña, 6
á la riba de 'l1Il río bárbaras sonoridades, acentos de una lengua en la que los humanos expresan
emocion&amp;, e.speranzas é ideales, que no son para
traducirse en palabras, misteriosas radiaciones del
ailma que sólo el alma entiende, cos.as de ilusión,
de amor, de fe: suma poesía.
La voz de 1-a muerta que en vida no s"inquietó
de su fin, ni alcanzó ' á darse cuenta de que era
su sino dar de su seno nuevos guerreros &amp; futuras madres; la voz de la muerta conmovía, alentaba, elevaba el espíritu de su pueblo. En a,quel foco sonoro se concentraba cuanto la selva, el sol, y
lagos y estrellas d€'cían á a,quellas :mentes.
¿ O fué acaso el instrumento aquella lira sacra
que sólo rpara los dioses sonaba, cnáneo de la intocada hija de un rey, inmolada-como la Efigenia de Algamenón-en aras de rnna colérica divinidad á quien aquella sangre habfa de ruplacar?
¿ Por ventura _el mago-el sumo saoordote--no
más, hería sus cu€·r-das, y al resonar, post:rábase en
tierra la muHitud, iporque creía sus acentos eco y
remedo de la voz de fo infirrµto, de la universal
y suprema inspiración de todos, condensación del
ideal y de fa conciencia crepusculares ,de una.
raza ... ?
¡ Quién forjara la historia de aquella lira !

@®~(

.
o

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~~

o[rn

• 1

Oésar Zu111eta.

R o m anza sin p a la b ras.
Cuadro genérico.

�"€/ ]YfuniJo :Jlusfrado,"

•

MOZAB.T EN CASA DE MADAME D

Junio 23 de 1901.

OMPADOVR, Cuadro de V. de Paredes.

�EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 23 de Junio de 1901

Domingo ~3 de J~io de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

. . T.
~

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,7

!WIH~l_~==·:.a .

Orquesta Lerdo de Tejada.

(;uadrilla de tore&gt;ros y Orquesta Lt-.rdo dt· T1•t1ula.

La orqu~ta que formó el popular :filarmónico mexicano Miguel
Lerdo de Tejada ya es conocida de nuestro público, y se recuerda que
nJ dejó mala i,mpre,$ión en sus ejecuciones.
; Los :filarmónicos lucen el traje de charro, que es típico en nuestro
país.
Es una de las exhibiciones que más se han aplaudido en las "Calles de México".

El día de la inauguración de las "Calles de M.éxico", la nota. más
llamativa fué la lidia de toros hecha por el espada español Eduardo
Leal y su cuadrilla, formada de los banderilleros Sevel'ino García, Francisco de Dogo, Luis Leal y Antonio Méndez.
Aunque la fiesta de toros no es netamente mexicana, sí está muy
aceptada en nuestro país, y de seguro por eso figura en el simulacto de
nuestras costumbres.

Orqueitta U:1,tca de Salterio~.

Verbena popular en las calles de l'tléxico.

La víspera de la inaU¡,"'llración de las "Calles de ~léxico", se organizó una verbena popular, en la que tomaron parte todas las personas
,contratadas para ~r á emibir sus habilidad€'S en la feria.
Todos lucían los vistosos t r ajes con que habían de presentarse en
.Público, y del pintoresco conjunto da una muestra la fotografía enviad-a
.:por nuestro con:es.ponsal.

..,

Marra Sore1, primera bailarina.

Desde que el correspoo1sal de los diarios que
edita la casa fundada por "El Mundo Ilustrado",
&lt;lió una crónica completa de la fiesta. que se efectuó en la inauguración de las "Call6s de México"
(un lugar que figura en la Exposición Pan-Americana de Bu:ffafo), creímos que en materia informativa el CU'ffi'Plimiento ha sido exacto, exce¡tuando aquello que corresponde á la informacion
,gráfica de este semanario.
A cumplir vienen estas páginas, que llenan las
fotografías enviadas por nuestro corresponsal y
que son una ex•acta. adición á las descripcion€S y
motivos que para sus cartas ha tenido.
Nos dedicamos en es.to á dar una noticia gráfica por excelencia : En aquella tierra extraña está
un grupo de compatriotas que si en su forma típica no Rueden dar más que una idea,--siempre
exótica,-de nuestra manera de ser, no dejan de
rpert6'1.1ecer á nosotros.
El danzón de Lerdo de Tejada y las desafinaciones de las que allá than ido á llamarse tiples,
son á veces nuestros aplausos. ¡ Quéjense los que
baten palmas sin tón ni son ; ellos llevan su pequeño contingente á lo que naciendo en lféxico en
d "género chico'', va á correr en . . . cualquier
género.
"El l\Iundo Ilustrado" trata de ser en estas veces una revista granea, tal cual la puede tener
una nación europea.
N,uestros lecto1'EJS deben e:;;tar impuestos de
ello, ya que por la adaptación que hemos querido
!hacer, tenemos en nuestro favor plácemes muy
respetabks.

El cuarteto de M1ulmb6u

El reel.amo, en e11pera del piibllco.

En el kiosco que aparece en esta fotografía es donde se exhiben las
"tiples" y ,bailarinas momentos antes de que dé pl1Íillciipio el ~pootá.culo
por tandas.
En la plataforma aparece todo el ek-mento femeni,n o ataviado con
los traj~ .mexicanos y .• . extranjero s con que se presentarán en el es-cenario.

Este "recla,mo" es como
barrio.

Aurora Rosetti. primera bailarina.

el "paseo" ó "convite" de

Formada por loo princiipales ejecutantes de saltéTio que hay en l\féxico y por los tocadores de guitarra y bandolón que se reconocen como
sobresalientes en 1-a manera d€· ejecutar en esos típicos instrumantos.
El conjunto de los ejecutantes es a,,,&lt;rradable, y recuerda los alegres
acordes que se pierden en las "ohi,nampas", en nuestros populares paseos de Santa Anita.

ll!l1

circo de

Formado por indiv-iduos oriundos tlel Estado de Chiapas, asiste á
la Exposición de Buffal-0 un cuarteto que ejecuta en un instrumento
llamado "Marimbón".
En la •Irul(YOr parte de nuestra República este instrumento es desconocido, y sólo de vez en cuando se exih&lt;i:be en algún circo ó espectáculo popular.
La música de este cuarteto es exótica, aun para los mismos mexicanos.

�Domingo 23 de Junio de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 23 de Junio de 1901

élue6la. - fi&gt;amas distinf.,uidas.

LA CREACION.
TEOGONIA TRIQUE.

(*)

I
... Y el viejo NEXQUIRIAO, grande iy radioso
De vida y de poder, tendió su inmenso
Ojo de luz sobre el obscuro y tmgico
Vacío de lo negro ...
Y vió-----ld.e sus pupilas
Inmensas á los vívidos destellosLa informe masa, oomo embrión estéri'l
Del vientre sin calor del Universo . . .
La tierra "no era'' a;ún, necesitaba
Para rvivir del creador aliento.

**•

Srlta. An,ella Hierro.

,

RESURGAM.

Los frutos rojos y aromadas rosas
Y en el erial sin fe, páramo yer'.o,
Urc:nrán otra vez las tuberosas.

¿Y es esa tu pasión? Nieves caídas
Que arrastran las lozanas tuberosas;
Ondas sin un rumor, ondas dormidas . ..
¡ Páramo sin claveles y sin rosas!

No importa el huracán de lo pa,sado
Si haiy algo que escapó de la porfía:
Se tiene más a;mor si se ha llorado
Hasta llorar á mares la agonía !

Remanso que no bulle ni murmura
Ni guarda los matices de la vida;
Arbusto desgajado que á la altura
Eleva su hojarasca entristecida.
Enhiesto ,peñascal, antro vacío,
Océa,no sin azul donde el mal flota,
Un corazón sin fe, muerto de frío !
Un mar que se esca;pó, gota por gota!
¿Y es ~a tu l)asión? ¿ Cómo la nieve
Podrá formar la vida de las almas?
Dile á tu corazón~on ansia bebe!
Dile al remrunso aquel-besa las palmas !
Presta cail.or y luz al oleaje

Srita. Sara Rodile••

Roon.pe con las mentidas convenciones
De los torpes ilusos del dereoho.
¡ Cómo puede sa!ber de corazont'S
El que iII.O lo ha sentido entre su peoho !

Srita. Esther Mlrua.

Y tiñe con a;Ll&gt;uras las corolas ;
Reviive con tus ,bé'SOS el ramaje
Y al m'cl,r de tu pasión vuelve las olas.
Entonces brotaran en el desierto

V en y reclina en mí tu ri;gia frente
Y deja que me asome en tu mirada;
Verás como retorna el Bien ausente
Cual de 'lill cielo meior otra albora.da.

Y así en mi corazÓID., decirte -¡-m ía !
liIJ.undarme en la fe de tus amores
Y beber en ,t us labios la ambrosía
En pago de miti versos y mis flores 1

,fidalberfo Carrieoo.

Y pensó Nexquiriác: ¿ Por qué estoy solo
Si solo me entristezco?
Sin los !hijos la vida no es completa,
Tener hijos "es bueno ... "
Y al influjo divino
De su creador, fecundo pensamiento,
Brotaron nueve dioses formidables
Y distintos también de su cerebro :
"Shischéc", dios de la Tierra; el luminoso
'íNaác", señor del Sol; tibio y sereno
''Yaihuí", dios de la Luna; el ígneo ry bravo
"Cuhuí", ,señor del Fuego;
"Cunmá", dios de las aguas; el tonante
"Na:néc", dios de los aires; el del hielo
Blanco ''Yu!huéc" ; el pállido y temible
"Nimá", dios de la muerte y el horrendo
Y tentador y cínico
"Chunguy", dios del Infierno 1
Y después N exquiriác miró gozoso
La creaci6n éll. su principio y, lleno
De esperanzas y amor, llamó á sus hijos
Que se agruparon obedientes luego;
Y díjoles :-"Sihisohéc---aher.mano vuestro-Se encuentra débill. y sin fuerzas para
Secar la tierra ... ¿guién su noble esfuerzo
Le prestar.á para aiyudarle .. . ?"_;y nadie
Contestó. Y N exquiriac, rugando el ceño,
Dijo á Cuihuí, su hijo,
-"¡ Oh, calor de mi cuerpo !
Baja á la tierra y •hasta que te llame
El lodo seca con tu ardiente fuego''.y sumiso Cu!huí bajó al instante,
De aa tierra introdújose hasta el centro,
Derramando tan inerte
Calor en ella que la tierra, ardiendo,
Hizo temi;T á Nexquiriiác tremenda
Formid1:11ble explosión y, con empeño,
Llamó al mismo Cuhuí; (que no le oía,
Y echaba más calor desde su cootro),
Entonces temeroso del peligro
Dij o á Cunml't, que apresuróse presto,
-"Oh, sangre poderosa de mis venas,
Desciende hasta la tierra en donde el fuego
De tu hermano •Cuhuí romperla amaga;
Arroja en ella tus torrentes frescos
De aguas á raudales, pero no ,t e irrites

Y ahogues á tu hermano que está dentro". Arm6le de sus amnas más temibles,
Raiyos y roncos truenos;
Y por si no bastara,n las corrientes
Del agua de Cun.má, por coro.pañero
Le dió á Yuhuéc, el imipasible y triste
Blanco dios de los hielos!
Y les dijo á los dos :-"Enfriad la tierra,
Apagad el incendio!"Derrepente la tierra, obscurecida,
Como en loo tiempos del vacío negro,
Miróse circundada por compact0;,,
Obscuros nubarrones gigantescos,
Que se agitl!Jban sin cesar sobre alla
En medio de relámpagos y truenos !
Era que el dios Cunmá cumpliendo estaba
El paternal consejo ...
Y llovió tanto, tanto, que las partes
Cocidas por al fuego,
Formaron las colinas, las montañas,
Las costas y los cerros;
Y el lodo blando aún, que se deshizo,
Convertido en torrentes y veneros,
Rodó á la parte ba,ja y se formaron
Lagos y ríos, mares y arroyuelos ...
Y Ywhuéc impasible, que hasta entonces
En futil inacción pasó su tiempo,
No teniendo qué haoer buscó un asilo
En los montes enhiestos,
Y formó los voilcanes,
Blancas y abiertas cúspides de hielo
Por donde, á veces, irritrudo, sopla
Ouhuí su aliento de ceniza y fuego !
•Mas temiendo otra vez ·nuevos peligros
Nexquiriac, ,padre tierno,
Dijo á Nanéc, á su impa]¡pable hijo,
-"Olh, de mi ser aliento 1
V e rápido á la tierra y soplo activo".y fué N anéc y con su soplo hizo
La -arl;mósfera y el viento.

*-

*

Y el equÍllibrio "fué ... " pero las sombras
Envolvían la tierra con sus velos;
Y del gran Nexquiriác ante el mandato,
El dios N aác y el dios Y a.hnú partieron
A derramar su luz y sus destellos;
Juntos salieron y, volam.do juntos,
.Miró Y ruhuí un conejo,
Imprudente detúvose
Y activo perai,gu:iólo hasta cogerlo;
Mas all querer recuperar la marcha
Y comerse el conejo á un mismo tiempo,
El animal se le aitoró en la boca,
Y al seguir el sendero
Por do Naác marchaba apresuraldo,
Ni le pudo alcanzar ni llegó á tiempo .. .
Era del mundo la primera aurora!
Ráfagas y reflejos
Inundaban la tierra, ail.borozada
Del sol al primer beso .. . !
Yahuí, la luna, desde entonces triste,
De honda aflicción y de pesar intenso,
Pálida sigue al sol y lleva siempre
En la boca el conejo!

II
(*) Pera la formación de esta Leyenda el autor se ha inspirado en un pequeño folleto publicado en l.893 por el Sr. &lt;;ayetano Bsteva qttien-según el Sr. Man.ne! M'artfn~z Grac1da
-recogió la tradición de boca de los indios entendidos de la
tribu llamada trique •Bl trique (dice el miamo Sr. Martfnez
Gracidal es idioma de la filiación mixteca y se llama aof porque muchas palabras terminan en trae, trec, trie, troc, true 6
en crac, cree. cric, croo, era.e Hay ~os trac1icioncs respecto á
la trib-a La primera es que eran m1xtccos los que la formaron
y qU.e, resentidos por algo, cambiaron s~ idioma. La .segunda, qne dich'&lt; trib11 ee un grupo de yaq!'11s q11c los mixtecos
t'raieron cautivos. Lo cierto es qne la tnbu es montarás. muy
valiente. de com plcxión robusta y que difiere mncbo en )os
12s0s y costumbres de los mixtecas, d.u.nque no en los rasgos
enrrales fisonómicoa. 1&gt;

Así la tierra "fué ... " pero falltaba
Algo que la creación engrandeciera;
Sin áiiboles, sin florEiS y sin hombres,
La tierra era una inmensa
Triste extensión sin :fin y sin objeto ...
Y, á la voz de la magna omnipotencia
Del viejo N exquirmc, los siete dioses
Obreros de la tierra,
(Pues Nimá el destructor jamás creaba

Y Chunguy sólo amaba sus blasfemias)
Reunidos en la atmósfera regaron
'
De gérmenes proilí:ficos la extensa,
La inhabitada y lúgubre
Arida superficie del planeta ...
Y surgieron las flores y los árboles
Los animales nobles y las :fieras, '
Y "N dajá" el pensador, el primer hombre
Y la primera mujer, "Numá", la excelsa! '
Ambos reyes del mundo
Mientras no contrariaran los mandatos
De la Deidad eterna !
Y con los dioses admiraron todas
Las grandes mar!IIVÍllas y bellezas
Y dominios inmensos que á sus plantas
Les brindaba la tierra;
Y los dioses pusieron en las frentes
De la gentiil pa.reja,
Una corona, símbolo de mando,
De gloria y de grandeza.
Y así los siete dioses les dijeron:
-"¡ Oh, N dajá., hermano nnestro 1
¡ Oh, N umá, corazón de la existencia!
Cuidad vuestra corona cada uno
Cual sin igual presea ;
El que mandó ponéroslas os sigue
Y vigila también, siempre, al pie -de ella,i
Si alguno de vosotros
'
O vuestros hijos á O'lvidarlas llega,
Las tomará quien os las puso ruhora
)
Y por siempre jamás vuestra grandeza
P erderéis ¡infelices ! mientras toquen
Vuestras plantas la tierra 1

•••
Y N exquiriác entonces, entusiasta
Con su obra magna, convocando á :fiesta
Al rebelde Ohunguy díjole :-"Llama '
¡ Oh, dios de los infiernos ! con p:resteza,
A cuanto músico halles en el orbe
Para que en grmde, universal orquesta
Cante la vida de la tierra; corre,
Para cum'J)lir mi mandamiento vuela";y viendo que Ohungu~, cual siempre cínico
No acataba su voz, tocando "¡ alerta !"
'
Llamó á cantores, músicos y bardos
Y clamó : derramad vuestra selecta
Armonía -de notas y de cánticos ...
Y aquel suolime himno gigantesco
De vida y de placer, la furia horrenda
Despertó de Chungu¡y que, en alarido
De embravecida :fiera,
Llorando por la dicha de los hOlffibres,
Sacudió su flamígera melena
.
Y, en vez de destruir como pensaba
La inusitada :fiesta,
Oía, con doilor de condenado,
La música soberbia...
Hasta que huyó, iracundo, á sus sombrías
Recónditas cavernas
En donde desde entonces vive oculto
Miímtras brin.da N aác su luz intensa,
Y solamente de Y aib.uí á los tibios
Ful~ores ó en las tétricas
Noches sin luz---&lt;!on la figura humanaTentando á los mortales se pasea!

Jr{lguel .}Jolaflos Cacho.
Chihuahua, 1901.

1

•

�,

Domingo 23 de Junio de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

~L MUNDO ILUSTRADO
AÑO VIII--TOMO 1--NÚM. 26.

MÉXICO, JUNIO 30 DE 1901.

DtNctor: LIO, RAFAEL REYES S-PINDOLA.

GITANILLA.

Subscripcilm mensual for4nea, I 1A
Jaem ,aem ,m Ja OapUaJ, 1A

Gerente: ANTONIO ClJYAI.

)

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Exposición de Buffalo</name>
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Domingo 23 de Junio de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

~L MUNDO ILUSTRADO
AÑO VIII--TOMO 1--NÚM. 26.

MÉXICO, JUNIO 30 DE 1901.

DtNctor: LIO, RAFAEL REYES S-PINDOLA.

GITANILLA.

Subscripcilm mensual for4nea, I 1A
Jaem ,aem ,m Ja OapUaJ, 1A

Gerente: ANTONIO ClJYAI.

)

�Domingo 30 de Junio de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

MINIATURA.

Nuestro Ministro en París.

I

1

El señor Don &amp;bastián de Mier acaba
de ser nombrado Ministro de México en
1
Francia : nombramiento acerta.do honra
merecida. El señor de liier ama'profundamente iá su país, no pertenece al grupo, reducidísimo por fortuna, de los que
después de hacer ó de theredar aquí fortun as que el avance nacional ha triplicado
sin que ha.yan ib.eoho para ello el menor
esfuerzo, profesan por su tierra natal una,
religiosa indiferencia. Nuestro representante en París, ha hooho del honor mexicano ~a espe~ie de honor propio, no
desperoic1a med10 de poner de relieve los
esfuerzos gigantescos que ha hecho nuestra P atria bajo la dirección del Presidente, y ha Jogrado en las cimas de la sociedad europea en Inglaterra y Francia, rectificar muohos juicios hostiles disipar
muoha ignorancia desdeñosa y hacer volver hacia nosotros los ojos de muohos próceres de la ciencia y del poder.
Ant.es de ser el representante oficial de los Estad os Unidos Mexicanos, ha sido en cierto modo
nuestro representante social. Durante la Exposición, en que el buen suoeso de nuestras e:xihi'biciones debe tanto á su deseo de acertar y á su inteli-

l.

,,.

Desde ha tiempo el espíritu sabia
que ibas en él, 11 destilar tu encanto,
sin poderse ex,plicar, cuando sería,
ni tampoco por qué tardabas ta•nto.
Aquella soled.ad en que vivía,

y que piaidosa recogió mi llanto,
al oído también me lo decí,a,
endulzando mi eterno desencanto.
Llegastes &lt;á, mitad de mi camino . .. ,
en el instaJ:1ite en que sintió el anhelo
avidez de aspirar algo di,vino;
y fué itu aparición en mi ansia extrema:
un crepúsculo de iámbar en mi cielo,
ry en los laibios, la EStrofa de un poema.

II
Era mi corazón urna sagrada
á donde iba .sol tando á ca.da día,
gran.os &lt;le incienso que mi .amor prendía
oon el fuego que alienta tu mira&lt;la;
fué en mis sueños tu espíritu, cascada,
que ,de lo alto, á mi espíritu .c aía,
ry por la a,ltura misma constelada
un enjaa:nbre de estrellas parecía;
ry fuistes en la forma la escultura,
ca.paz de r evelar al sufrimiento
que aun existe Uilla gota de ventura;
y por eso después el pensamiento,
ail perderse tu blanca vestidura,
voló muy alto y se. abatió sediento.

III
¿,Cómo hablar tu• lenguaje, si no existe
en el ;-laibio, una frase que no lleve
a&lt;;a, cáld.encia entumecida ry triste
de la hoja seca, que la racha mueve ?

r.:.

¿ Córp.o enrontrar la frase que se viste
de fue/fo y de calor, y que se atreve,
á entreabrir el botón que se reSliste,
y á fundir los criistales de la nieve?

Y sin. embaDgo, icuando ví en tus ojos
la húm€id~ claridaid que ahí se hospeda,
ry tu faz, inundarse de sonrojos;
el amor tan.tas veces contenido,
al ESCaparse vacilan&lt;lo queda
de mis trémulos lalbios suspendido.

IV

,.
!

-

A medida que ha:Maba ; esa corriente,
fué más robusta, más nemosa y viva·
y el lino inmacula,do de t u frente
'
á €6$ pa,labms abatiéil!dose iba.
Seguí hablando, y después, así tu mam.o
semejante á una f lor qué abre el verano '
por la ihúmeda tihieza que almacena· '
'Y al sentir el oontaoto de la mía,
'
fué cerrando sus dedos, cua,l lo haría
con ¡sus débiles !hojas la azuoona.
'

V
¡ Qué ldelioiosa sensación aquella !

DAMAS MEXICANAS.--SRlTA. CONSUELO MOGUEL.

Ella que fortifica y que levanta ·
Y el molde perenne en que vacía '
el amor sus arrullos cuail!do c~ta •
e~la q~e ha:bla por fin, y que al oíd~,
viene '.1- ,decir, lo mismo que diría,
un páJaro, á otro pájaro en su nido.

VI
.Aspiramos la flor de los amores ·
nos oontamos las íntimas tristezas · '
y sin quererlo oasi, ·1as cabezas ·'
se iuclinan semejaa:i..tes á las flores.
Ha sabido miis íntimos temores
su~ sus iimantiles ligerezas;
'
y Slil quereTlo casi, las ca.bezas
se inclinan, semejaJ1tes á las f.lores.

abrió su ciliz l a truner estrella !

Luce el alba por fin en los alcores ·
nu~tras almas invaden las tristezas; '
y run quererlo casi, 1-as crubezas
se·inclinan, semejantes á las flores.

Aun de la tairde está. viva la ihuella
en las cimas que hospedan á ,l os hielos •

-Dame un beso y después uo haya temores.
-Toma un ·beso y después no haya tristezas.

¡cómo el iarrnor nos ÍIIl.undó de a'll1helos ·
y cómo, en lo irufinito de -los. cielos '

'

..

(f

.,.

.,

1

Y se agolpan los hondos desconsuelos
que no ham. de herirme, porque estoy ~on ella.

L a frase iha ibrotando lentamente :
since'ra, musical y persuasiva,
para e,gitar después convulsamente
el lago de tu a1ma pensativa..

':'

Sra. Guadalupe Cuevas d~ .Mier

y al decirnos adiós, nuestras cabezas
se inclinan semejantes á las flores.
_i Bie~ _sé que se~ así! mi amor lo e3pera,
nu esp1ntu lo abriga eternamente
que este canto naoido en primaive;a
iba de hablarte de mí cuando esté ausente.

Ha de hablarte al oído cuando muera
cuando se hunda la taDde lentamente '
cuan&lt;lo el otoño 'a rrastre en su carrer~
las muertas hojas que arraincó Ílll,clem~nte.
F~ un instante que amarrnos, y lo dsj'l,
mutilado tal vez, tal vez sin galas
cual una rama por el viento trunc; ·
al pensar qu: el recuerdo es el rreflej~
de un e~~urno de a,mor, que aunque sin alas,
y aun v1en&lt;lole ,mor&gt;ir, no muere nunca.

]Yliguel J&gt;ereyra.

gente laiboriosidad, el señor de Mier recibió, en
compañía de su bella y elegantísima señora á. tod? til París selecto de aquellos días de oos~opoli~smo, e~ el Pa,bellón de México y nadie ha olvidado m el serio encanto de aquellas fiestas, ni
la amabilidad exquisita con que hacían los ,honores de la casa mexicana el Comisario GenéTal y
su familia.
Lais relaciones que una coroial sociabilidad conquistó entonces a,l señor de :Mier han persistido,
su contacto con el mundo oficial é intelectual se
iha acentuado desde entonces y sólo así se explica
cómo ha podido reunir en un haz apretado el
grupo de personas conspicuas que van á encargarse de presentar ,á Europa al México de nuestros días en un libro que será de primer interés.
Todo cuanto hemos apunta,do es, aunque enco~t~co, justo. Pero tiene derecho á ser parcial
el v1aJéTO mexicano que encontró en la espléndida
mansión de Neuillry en que el señor de Mier reside en compañía de su venerable madre, de su esposa y sus hijas, deliciosos ejemplares de la flora
mexicana, tan noble y cariñosa hospitalidad de
esas que mitigan nostalgías ry siembran gratitudes
perdurables.

Sritas. Leon or y Guadalupe de :Mier y Cuevas.

EL AMOR ANIMAL
Y E L A M OR HUMA N O.

Cuando hundidos los flancos, secas las fauces,
inyectadas en sangre fas pupilas, husmea,ndo y aspirando las lentas y al'difJil.tes brisas del desierto, la pantera busca con ahinco y ya con rencor
la presa que íha de saciair su hambre, su instinto
predominante es destructoT; busca la ,lucha, ·a nhela el combate, se recrea de antemano con las
contorsiones ry il.a,s coil!vulsiones de su 1Víctima;
mira con anticipación su piel desgarrada 'Y cruenta, sus miembros fracturados y las entrañas esca,pándooe de las -0avidadt'S, los ojos salidos de las
órbitas, Jas vísceras arrancadas de sus alveolos, y
se baña en un ensueño de voluptuosa carnicería.
Llegado el -momento de la, acometida, su sarpazo es brusco y su dentellada bruta,l; desgarra,
fractura, destroza y disper&gt;Sa; baña en sa:ngre humeante sus fauces y sus patas; hun&lt;le la cabeza en
los restos palpitantes; mastica con furoT, y un
gruñido sordo ry -0ontinuo ·de sUiprema. sa,ti&amp;facción
se esca,pa de su garganta seca de placer.
IDl bipopóta'Illo sediento atraviesa como un proyectil el tupi'do juncal; huella flares, despachurra
.frutas, trunca espigas y destroza cañas; aniquila
laboriosas hoowigas, derriba a.divos colmenares, y
va indiferente, rectilíneo, impávido, sembrando
ruinas, en busca de la charca de fango en que se
baña, ó de la lima en que extingue su sed.
El ciervo (fil ibra.ma causa espanto; enhiesta la
coronada frente, •luminosa ry siniestra la mirada,
hirsuto el pelo, desaifía, aoomete, combate, siembra cadáveres de rivales á su ,paro y se rodea de
un círculo de 'Víctimas, y luego, victorioso y feroz, se a.podera de la hembra, la golpea, la mal-

J. s.

Sr, D. Bernardo de Mier y Cuevas.

Domingo 30 de Junio de 1901.
trata, y á cornadas la lleva á las esp&amp;suras de la selva y á las escabrosid11des
del barranco.
Así son todos los apetitos animalc~,
ciegos, rudos, destructores; el sér que ha
de satisfacerlos no es objeto de mimo, de
s~mpatía, de aiecto, sino miás bien de
odio y de rencor, ó de desprecio. El
cerdo se arroja sobre el barreño de desperdicios, lo rompe, lo tritura, coone y
Eisotea, parece como que necesita sazonar
el manjar con fango.
Hambre, sed, amor, todo es en los animailes estúpido y rectilíneo ; arrullos,
apenas las tórtolas; cantos, apenas los
ruiseñores; seducción y deslumbramiento, apenas los pavos. Los demás arumales tienen concubinas á quienes torturar y
no esposas á quienes amar; siervas de
quien€-S ha,cerse servir, y no compañeras á
quienes amparar. El amor que consuela,
defiende y proteje les es desconocido, y el
más refinado egoísmo preside la satisbcción de sus necesida&lt;les y de sus ¡q&gt;etitos.
El hombre, que tam.to ha poetizado el
3Jillor, que tantos himnos le ha cantado,
que de tantas flores lo ha coronado, tiene
á cada paso regresiones á la animalidad; impone
á la mujer sus ca.priohos; la encadena, esclava;, al
carro de sus triunfos; la roba, la engaii.a, la
pierde y la mata so pretexto de amarla.
Abunda quien crea que el amor no impone otro de-

Sr D . Sebastfan B. de 111ier.

ber que el de llagar á la posesión del sér amado, por
la astucia ó por la fuerza, y que su misión esiá
cU!Ill.plida cuando fa posesión se ha realizado.
DeshonDa, miseria, ·abandono, escarnio, sedioia,
todo eso viene después; ES el precio á que pagaa:nos
la abnegación de ,la, mujer, sus i,acrificios, su pudor de virgen, su prestigio, su virtud y su porvenir.
Don J uam., Lovelace, como la diosa de la India,
pa8€l!ln su carro triunfal sobre cuerpos vivos y
palpitantes de doncellas delumbradas y ciegas de
amor, y dejan tres de sí corazones desipedazados,
vifürs truncadas, esperanzas desgarradas, felicidades aniquiladas.
La mujer no es un sér con dE-Teohos mdiscutibles al rufecto, 11 la simpatía, ,á la compasión siquiera de su seductor; no, es un instrumento de
placer, un-a presa que i,e despedaza y se devora,
.una caña cuyo jugo se bebe con delicias y cuyo
bagazo seco se tira al •basurero.
·
Y cuando deshonra-da, perdida, condena.da :í la
vergiienza ry a,l dolor, l-a víctima pregunta á su
verdugo el por qué de su ·despiadada crureldad ·
éste contesta:
'
-Porque te amaba, ry 5610 haciéndote infeliz,
deshonrándote ry hundiéndote en la miseria y la
desgracia, ipodía hacerte mfa.
Eso, sí es amor, es el amor animal, at ributo •d e
la,s bestias y no de los hombres. El a.mor humano
es piadoso, oompasivo .y agradecido; es amor que
anhela y procura el 'bien del sér ama&lt;lo; que trabaja para que subsista, _que lucha y combate p.a-

�•
Domingo 30 de Junio de 1901.

EL :MUNDO ILUSTRADO
Domingo 30 de Junio de 19Dl.

EL :h1UNDO ILUSTRADO

ra protegerlo; qiie .liga ipor toda la vida; que obliga en justicia á pagar con sacrificios, con bondades, con dulzuras los goces que ha procurado y
los dolores y ,angustias que ha prodigado.
A-mar, es consagrarse á la felicidad del sfa
amado; ry quien por satisfacer su amor, impone
dolores y torm€-ntos &lt;y condena al objeto de su
amor al sufrimiento ry á la afrenta, ha renegado
de sí mismo, ha deiadci de ser un hombre para
convertirse en una fiera, se !ha segregado de las
leyes fri.umanas para encenegarse cu los apetitos
anima,les1 ry no merece más que el odio ó el desprecio de l,as gentes honradas.
La ete,rna, lucha ib.umana á través del tiempo y
del espacio, tiene un :fin supremo: substituir á
la organización. imperiosa el alma racional; al
instinto brutal, el sentimiento noble; al sacrificio de los demás, la filantropía; al deseo, el amor
á la lujuria, el matrimonio. al enjambre, la familia. Y quien abdica de los ·deberes que la humanidad impone, debe quedar fuera de las leyes
humanas.

J)r. )ti. Flores.

IMPRESIONES DE LA SEMANA.
RESU MBN.-La r esurrección de la música - Operas pooulares -La música anti~1Jaylos vicjoscant 1ntes -L,as obras
modernas - Bohemia. - Carmen. - Los Galeotes y Julio
Ruiz.

Ha sido esta semana para los dilettanti, á man.era de inespeI'ada fontana, de fresca y brillante linfa, abierta de improviso, á pleno sol, en la
arena tostada del .desierto.
Iban los caminantes fatigados y sedientos, y el
milagro bajó en un rayo de luz que hirió, como
un ,v¡;nablo de oro, la. tierra, para que de la herida 'brotase aquella sangre transparente.
Los melómanos esiim de plácemes. El aire se
ha llena.do de sonidos. U na estimulante ráfaga
de entusiasmo ha sacudido el viejo teatro de San
Fel-ipe. Tal parece que despertamos de un sueño
largo y alegre, durante el cual hubiésemos estado es{mchando ruido de cascabeles, serenata de
mandolinas, y pasacalles de bandurrias.
La zarzuela 1ha dominado el teatro, lo ha invadido, y se ha adueñado, como una conquistadora,
del gusto.
Sin emba;rgo, cuando nos ,isita la ópera pierde
la zarzuela una buena parte de su público.
La Compañía que ac.a:ba de visitarnos y 41ue ha
abierto la temporada de Arbeu, es de las que llaman populares y que, descle el punto de vista del
arte, prestan un gran serYicio á la cultura humana, en cuanto que democratizan las obras exquisitas y arrojan en las masas el germen fecunclísimo del amor á la Belleza.
Hemos oído ahora algunas óperas viejas. Y n os
confimnamos en nuestra opinión. Ya oara nuestro temptTamento e)lfermizo y neurótico, no tienen encanto las fiorituri, los arabescos de trinos,
las mallas sutiles de gorgeos, las explosiones de
"fermatas", todo ese aegre ju ego de las notas,
todo ese fino desgrane de escalas y apoyaturas en
que se deshace la vieja música, como una nube ,,e
deshace en rocío.
Los maestros modtTnos nos emocionan, nos ~ttcuden, nos subyugan con una música dolorosa y
fuerte, en la cual la YOZ humana entra como u;1
elemento de la polifonía.
Es claro; ya la voz no canta sola, cwno antes,
seguida sumisamente por la orquesta, como un.a
reina por los .cortesanos obedientes; ya no es
soberana y señora, iá cuyo mandato iban los instrumentos orquestales subrayando con timidez las
melodías; vibraban con delicadeza las CUtTdas, trinalban con dulzura las maderas, y de vez en cuando, los latones, á la sordina, intervenían en el
acompañamiento con sus quejas metálicas y duras.
Y a no es la voz humana la única todopoderosa
y expresiva en el concierto de los sonidos; ya está
descoronada, y aunque conserva la nobleza de su
linaje, ha perdido su omnipotencia. El arte antiguo se preocupó mucho en hacer de las gaDcrantas nidos ele ruiseñores, y de las aéreas tram~ de
esa música angélica y candorosa cuelgan, á manera ele ornatos y guirnaldas, las más jITTiales y
deliciosas sutilezas del canto.

Sr. Lic. Juan A. Mateas,
Dramaturgo que cel~br6 sus bodas de oro la noche del
martes 26 del actnal.

No -haibía entonces pasión sino ternura, ni
tristeza sino melancolía ... ¡oh! lan lágnml:l5 no
eran tan amargas, ni las quejas tan hondas, ni el
dolor tan ,desesperante y huraño. ¡ Oh, Bellirn.
Tubió como las mieses, dulce como los ángeles,
joven como la aurora, melancólico como el ocaso,
tú eres un símbolo. Tu música, corno la de Donizzetti nos aburre un poco y nos em1mlaga bast¡mte; es un rnso colmado de miel que cuan.do alguien lo acerca ,á nuestros labios nos repugna porque ~-a estabos habituados ,á los acres y malsanos
sabores. ).l;úsica sana pero sin nervios; sin vigor, sin estremecimientos, sin angustias, requiere cantantes educados hasta lo imposible, voces
sujetas á largos y difíciles estudios, vocaciones
decididas,, óDganos pri,ilegiados, que venzan á la
naturaleza iy ihagan del grito, del suspiro y del
sollozo, primores ·de notas. Para tal especie de
cantante,, toclo rumor debe quedar dentro clel pentágrama: es ésta una terrible gimnasia de las
cuerdas vocales, en las que se enredan y suben y
hacen los sonidos inauditos escarceos, como ágiles y pujantes acróbatas. Pero el ideal artístico
ha variado de rumbo. Las óperas nuevas no necesitan esos ,gloriosos esfuerzos.
Poner música á cuadros vivos, encerrar en la
pauta caracteres, dar á cada grito su nota, á ca.da
frase su entonación, pintar líricamente tipos que
vibran ,y Ee convulsionan cerca de nosotros, ha sido la asniración de los nuevos compositores. Las
tentativas han resultado soberbiag,
En esta época, al terminar un drama, cuando
cae el telón rápidamente, después del alarido de
"Carnllería" ó del sarcasmo de "Los Pa.yasos",
queda en nuestros oídos, por mucho tiempo, como un rumor de océano remoto, el eco persistente del gran dolor humano que se queja en las
óperas modernas.
Sin embai,go, para mí como para muchos, es
un placer amruble quedarme &lt;le vez en cuando,
en mi cuarto de tra1bajo, rodeado ele mis amigos,
y á charla de&amp;hilvanada y saltante, recordar entre risa y risa, burla burlando, mitad á ironía y
mitad á admiración, frases, motivos y melodías de
Donizzetti y Yerdi, música que cantó en nuestro
corazón los himnos celestiales de las ilusiones
recién nacidas.
Ahora no vamos á un teatro á soñar con las arcaicas inspiraciones &lt;le los maestros paganos; pero no ob,tante nuestros aplausos y nuestra decicl.ida admiración por los flamantes maestros italianos, no podemos menos de volver alguna que
otra vez á las óperas viejas, como se vuelve á un
parque abandonado que de tiempo atrás conocíamos primaveral y florecido.
Y 1he aquí que ha llenado la semana "La Bohemia" de Puccini. Nos visitó 1Iimí. Es imposible olvidarla, ni dejarla ele ver por muchos días.
'S'ada hay tan tierno ni tan conmovedor para nosotros que conttmplarla del braw de Rodolfo,
mientras cae la nieve en la mañanita gris y triste

en que prometen dejarse los dos bohemios cuando vuelva la tierra á cubrirse de flores.
Del idilio callejero nos queda siem_pre una memoria dulce. Van y vienen las gran.des óperas,
las opulentas, las magníficas; nos entusiasman,
nos arrebatan, nos sacuden; pero ~o bien desaparecen, cuando nos preguntannos : ¿Dónde está
}Iimí?
Ahora acabamos de llorar con ella; volvió, como
de costumbre, muy tierna, muy linda, muy sumisa.
La .fresca ry deliciosa música de Puccini fué interpretada de un modo exce1ente por los artistas
de la Compañía La,mbardi, sobre todo, por el tenor Rambaldi y la sopra,no Lery.
También, aunque un poco desgracia.da, hemos
vuelto á oir la "Carmen", que es como si dijéramos la clave &lt;le la música mod-ema.
lle aquí una sensación de la música de Bizet :
Sobre un muro blanco, del que se destaca el dosel del emparrado, cfuispea la luz: una luz fuerte, cruda, de tarde primaveral, que hiere los ojos
y sacude y quiebra en el aire la urdi1Illbre de oro
del sol. Las pupilas, lastimadas, se empeñan en
recrearse en aquella contemplación dolorosa, como si las hipnotizaran los resplandores. La claridad es una fuerza: atrae como eLabismo. El
resplandor ·se impone. La manifestación de la
vida, cuando es brillante y vigorosa, seduce y domina.
Sangre y sol; é'SO es Carmen. Resplandece y
d~slumbra. Las notas de esta partítura genial,
vibran como átomos luminosos. Tienen, en 1n.
pauta, la, inq\lietud de las luciérnagas en el follaje. Forman una música que oímos, y, por una
erlraña rela,ción--qui.2lá porque despierta rccuer,dos de cuadros y lecturas-"vemos". Es música que pinta. 1\Iás que ninguna otra, tal vez,
reproduce oon una pasmosa exactitud el color y
la línea. Los sonidos poseen matict'S y contornos.
Cada melodía se combina en la imaginación con
un lienzo en movimiento.
Canta y dibuja Bizet en esa obra, los t1pos de
una España que vive en los versos de Rueda y en
las pinturas de 1\Ia.drazo, c'olorida, apasionada,
viYaz, tierna ,h asta la caricia, impulsiva hasta el
asesinato, graciosa y bella hasta el encanto.
1Iuchas veces se me .ha ocurrido preguntar :
¿ es realmente española la iheroína? Parece que
no; parece que á pesar del man'tón, de la mantilla, del cla,vel de púrpura en el peinado y de las
pupila_s árabes, obscuras y pavonadas, Carmen es
una gitana que para engañarnos se vistió de andaluza.
La aplaudimos y logra conmovernos porqÚe es
humana. No es una española, es una mujer · es
la mujer.
'
El viejo Shakespeare clecía : Pérfida como la
onda. i Aill ! peDdone ustc-d, sEñorita, esas filosofías no vienen al caso v suelen ser faltas de educación.
·
)1e desdigo y me ac:Tui~ro á la opinión de usted :
el p◊tta inglés no· supo lo que dijo.
Y con "La Bohemia", y con las hermosas comedias ele los Quinteros, ''Los Galeotes" y uEl
Patio", que son por hoy el atractivo del teatro rlel
Renacimiento, la semana se ha pasado aplauaiendo, cuando no á los italianos, que tienen muoha
voz, á J ~lio ~uiz, que no tiene ninguna, pero que,
en camb10, tiene mucha gracia.

.Cuis

~

lfrbi11a

MYOSOTIS.
~

Cuando gima la brisa entre las frondas
Y en el bosque la tarde haya caído,
Como un canto de amor irá á tu oído
El amoroso ·arrullo de las ondas.
Y en l,ánguido vaivén tus trenzas blondas
Se mecerán, y -el pensamiento ;herido,
Bu;,cará como tórtola su nido
Para llorar con tus tristezas hondas.
Encubierta en su clámide sombría
V ~ndl'á la noche, y cual sentida quéja
Oirás que el viento esta canción murmura :
-No me olvides jamás ¡oh! amada mía ...
Y cual dulce esperanza que se aleja
L a canción. morirá, doliente y pura!
Antonio H. Altamirano.

CONTRASTES.
SOL Y SOMBRA.

"'.

En el palco, que era un ascua ele colores chillonc;., clestac-ábase una :figura ele mujer, más rubia. que el sol y más bonita que la Virgen c1el
Pilar, y á su laclo, acechánd~la sin piedad, abría
el varillaje de un abanico negro una señora demasiado joven y hermosa para vestir su jurnntud
y hermosura con el rugoso traje de suegra ...
En la arena, húmeda y removida, iba dejando
coágulos de sangre un caballo, herido traidoramente en el pecho. ("Palmas y olés"). De lo alto
caí.an mazos de puros, sombreros de ala ancha,
blasfemias irritantes y juramentos que chorreaban
odio ...
Cuando ella se miraba con timidez en un.os
ojos que no la perdían de vista, abríase el vari' llaje del negro abanico1 y aleteando pausa,damente, ocultaba la cara de aquella rubia, cara
de cielo sin nubes ni manchas. Era el mariposear
de la sombra sobre la luz ... el -aleteo de un murciélago sobre una florecilla azul .., .
El caballo, herido en el pecho, sacudía oomicamente la cabeza sobre un charco de sangre. De
arriba rodaban tempestades de entusiasmo, y el
,público pedía con vocés de muerte : ¡caballos ... !
¡caballos ... !
¡ Cuán bonita estaba! ¡ Con cuánta dulzura mirábase en los ojos que no la perdían de vista . .. !
El varillaje del abanico extendíase como una
mancha negra sobre una hoja de magnolia, y por
un espejismo de la c1istancia, semejaba un crespón de luto velando unos ojos que se miran todavía y seguirán mirándose á través de las sombras del tiempo ...

.,Cuis ]Jonafoux.

=--7c1
SritJi~ ..,az Cortinn, Lolita. L1tncla y Camacho, Lolit,L Rubio, Elena l'ortillo y'Cucv'ss Jo~efina Noñez Prida, Lolita de
Ja Vega. ,1 n ria Portillo y Cuevas, Luz Garcf°" 1... astañeda, Marra Tertsn. Limantoar, Josefina .Algara, Me.ría Algara,
y ~J "1'1,1. "'atilde ltuénte.

EL SOLLOZO.

De primera comunión.
.Niñas Bnetamantc, de Puebla.

LOS DOS CORAZONES.
Como fuente de luz y de poesía
se eleva el sol, y u divina llama
por la creación inmensa desparrama
ríos de amor y mares de alegría.
Como un eterno manantial, envía
misericordia á cuanto vive y ama,
y en luminosos piélagos inflama
almas y cuerpos, desatando el día.
Al corazón universal copiando,
ve ¡oh, corazón del hombre ! -derramando
del sumo bien ·l as bieruheohoras palmas.
Y ni apagado ni jamás rendido,
¡sé como sol sublime suspendí-do
en el cénit radiante de las almas !
Salvador Rueda.

H e nacido en los acordes de los tristes violoncelos,
fe forjaron mis arterias con gemidos de las violas
Y $Írviéntlome de nares las tranquilas barcarolas
Por un mar ele desengaño,; llego al mundo de los duelos.
Son guirnaldas de mi frente cabizbajos a&amp;fodelos
Y en las almas donde habito, almas triste:s, almas solas,
Cuando rompo entrecortados los suspiros de mis olas
Se de,granan las plegarias en sentidos ritornelos.
l~n las márgenes del Llanto, mis hamacas balancean
Y á su pe:,o, los Dolores, como sáuces cabc-cean.
Soy oepsible, quejumbroso como el ritmo del oleaje,
)Ie remedan los clamores de la brisa entre d ramaje,
)Ie remedan los lamentos de las fuentes que se quejan,
)Ic remedan los rumores de las alas que 1:e alejan!

José€. €/i~ondo.
CANTARES.

La infancia nos da sus lirios,
sus rosas la juventud ...
¡Y sirven sólo esas flores
para ornar nuestro ataúd !

El crepúsculo es mi hermano
porque siente mis tristezas.
Su recuerdo es breve tarde
su esperanza. . . noche n~ra.

T engo mil preoentimientos
que me torturan el alma;
v es que el aire de la muerte
está rompiendo las ramas.

Cuando la tarde se muere,
maclre, te &gt;b¡;·so muy triste,
porque la tarde me anuncia
que también has de morirte!
José M. Bust/llOB•

�Domingo 30 dé Junio de 1901.

.'

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 30 de Junio de 1901.

l. Hacienda de plifa en Tehua.,tepec • 2. o //, d 1
cán de Oollma.--s. Jardln de s. Marcos, •A;,,;as'::a1ie:,::e_~~o t,et!'::8
•
•
"

.
:,::,:::='•;•3.
En e!ria de Ooatzacoalcos.--4. El volis ongo.--,. Una parte de/lago de Zirahuén.

s. Plaza Principal de Aguasoallentes.--9. Un paso en el ria de Tehuantepeo.--to. En la Arameda de Bhlhuahua.--tt.
/Presa en el ria de Santiago.--12. Plaza de Frontera. Tabasoo.-•13. En las '"'albercas•• del Valle de Santiago; laguna e11 e/
cráter de un voloán.--t4. Wlárgene• del ria de Tehuantepec.
Las fotograllas que ilustran estas dos plari,nas, son propiedad de Waite, fot.

�EL MUNDO ILUST ~ADO

Domingo 30 de Junio de 1901.

EL BUEN CONSEJ.O
Santiago, 26 afios.-Francísc.Íl, berm'lna de Sanft:ago,
1 7 años

[ En e .sa de S.aotiago J

SANTIAGO.-¿ A mí es á quien visitas?
.FRANCISCA.-Si, hermano mío.
SANTIAGO.-¿ Y á mi mujer también sin duda?
FRANCISCA.-No, puesto que no está aquí.
SANTIAGo.-¿·Cómo lo sabes?
FRANCISCA.-Acabo de verla en nuestr-a casa.
SANTIAGO.-¿ Ha ido á casa de nuestros padrE.-s?
FRXNCISCA.-En este momento. Aún apostaría

\
I

J

que está allá todavía.
SANTIAGO (fastidiado).-¿ Y te ba hablado
de .. . ?
:F1UNCISCA.-Ha hablado y llornc1o.
SJ.:-;TIAGO.-¿ Y te ha puesto, al corriente?
FRANCISCA.-¡ Sí, Dios Santo! y por eso me h e
apresurado á venir ; n€.cesito que hablemos larg uillo.
SANTIAGO.-Ya te escu0ho.
FRAXCISCA.-¿ E s verdad que querfas divorciaros?
SANTIA.Go.-Pura verdad. Estoy de ella basta
el copete.
FRANCISCA.-Pura comedia.
8ANTIAGo.-No; drama, verdadero drama.
FRANCISCA.-¡ A los dos añ os solamente !
SA:-;TrAGO.-P€.TO ¡ qué par de años!
Fn.A.NCISCA.-Ella ~e queja de tí y mucho; y si
lo que me diee es exacto ...
SANTIAGO.-¿ Qué te ha dicho ? .

:FRA.NCISCA.-Ha soi,prendido lllla carta. ¿ LTam¡is · á 0t10 nece.dael ?
S..1ÑTIAGO.-¡iCómo ! ¿ Se ha atrevido á refe-.
rirte la historia de la carta ?
FuNCISCA.-Sí. ¿ Qué te admira?
· "SAN'l'LI.GO.-Es inconveniente . mezclarte, á tí
que no eres. casada, que no sabes nada ele la vida, en todas estas "manipula_ciones" lntimas.
FRANCISCA.-¡ Si tú crees que ella me ha enseñado algo y que me ha arrancado ilusiones con
la historia de tu carta, bien que te equivocas!
¡ )lis ilusiones ya volaron, y qué tiempo hace!
SA.KTIAGO.-¡ En todo caso, no deberías gritarlo
tan alto!
FR..1xcrsc.-1..-1Iarta ha hec,ho mal en tomar la
cosa por lo trágico. En su lugar yo habría reído.
P ero, ¡ vao·a ! Es excusable : encuentra una carta
de mujer, una carta de amor dirigida á tí . ..
SA.N'l'IAGO.-¿ Y dónde la encuentra, si te
place?
FMXCISCA.-Ei;¡. un caj ón.
SAXTL\.GO.-¿ Qué cajón? El de mi escritorio
cuya llav€ se me olvidó sacar. Revuelve mis papeles, y yo no admi to eso.
FR.lNCISCA.-Buscaba.
SAXTIAGO.-¿ Qué, qué buscaba ? )Iolestarme,
no otra cosa.
FRAX0ISC.A.- Es posible. Pero, ¿ de quién es la
culpa? Twya.
SAXTI.AGo. -No, hermanita. Esta car ta .. ..,
puesto que es necesario que me explique contigo
acerca de ella . ..
FR.Axcrsc.A. ¡ S í, vamos ! con franqueza; te lo
suplico.
SA.NTIAGO.-Pues bien, eso no es de a,h ora . . .
¿ ComprendE.is? Eso es viejo.
F1L-1.NCISCA..-¿ D e alguna anterior?
SL'\'l'IA.GO.-Sí, justamente. Yo la guardaba
como r ecuerdo.

- ·'

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 30 de Junio de 1901.

··LA EXPEDICION MILITAR CONTRA

#os· MiYAS.

LA TOMA DE BACALAR.

U n a gabarra blindada.

Con muy importantes detalles, nuestros diarios dieron á sus lectores un extracto de las principales perirpecias ocurridas en la expedición militar que marohó á someter á los indios mayas sublevados en la región occidental de la península

Gran Guar dia en la entrada N. de la plaza.

tos días en que la recupera nuestro Gobierno para
incorporarla á la maroha de la civilización.
En la agrE.-ste s11blimida-d. _de aquellas abruptas
serranías, el ti~mpo 'Y la ignorancia hicieron ruinas; el primero, pasando lb.oras monótonas, golpeando con su martillo ..silencioso .sobre los techados y sobre los muros de la ciudad perdida; la
segunda, imponiendo inmotivados rencores en
contra de la maroha de la ciivilización.
Consid€rese, juzgando ipor lo que s-e ve en los
grabados que representan 1'8.S Grandes Guardias
en el Norte ry Oeste de la p laza, cual sería ·aquella vida. de salvajismo, pasada entre ruinas y ma-

r a penetrar en 3b"1las poco prc!undas; son bastM1te grandes para con.teñer los hombres necesarios para la defrnsa. y el a.taque ; tienen además
un blinda.j e que preserva á las fuerzas de los
efectos del fuego del enemigo.

á

)
FRANCISCA.----Oon su retrato. 1Iarta me ha dicho que con la carta había un retrato.
S.AKTIAGO.-¿ Tu ba dicho eso también?
FRA.NCISC.A.-De una m uc:bacha muy guapa, según parece.
S.A:-;TIAGO.-:No fea, en efecto. ¡ P ero tú comprendes, cuando vohí á casa, :Marta estaba furiosa, con una cara! Supuse luego que haibría algún

Ho.

FRANCISCA.-Todo.
SANTIAGO.-Uarta está l oca.
~RAKCISCA.-De, pe$aI".·
SANTIAGO.-No. Loca ele locura, ele celos. Busca cosas imposibles y sospecha necedades.

pobre muchacha, de quien guardaba un papelillo
de cuatro líneas !
FM.NCI~cr-¿ Te atrer~rías á jurar que no h as
amado.sino á una mujer antes que á la tuya? ¿ Te
atreverías?
·
SAXTIAGo.-:~fo.
FRAXOISCA..-¡ V aj'ª ! Siquiera er es menos
~entiroso de lo que creía. Además, conmigo,
bien sabes que no pasarían tus mentiras.
SANTIAGO.-¡ Bonita conversación la nuestra!
FRAxc1scA.-Acuél'Clate de tus tiempos de estudiante, á partir de tu curso de Retórica . .. ;
las cartitas, los guantes, los pañueloo, que tú me
dabas á guardar en mi r opero de luna, bajo mis
camisas de dormir, para que papá y mamá no
las pescaran.
SANTIAGO.-¡ Cómo! ¿ Hacía eso? ¿ H e hecho
eso?
FR.-1.xcrscA.-;iIuchos años.
SAN"TIAGo.- P erdóname. ¡ Qué inconciencia !
FnANCISCA..-Pno no pongas esa cara de entierro. Es curioso. Allí he aprendido la vida,
sin tener que experimentarla yo misma. Eso me
ha formado de la mejor manera que pudiera desearse. ]ifo ha avispado ... fraternalmente. Los
ih.ermanos graneles son la verdadera escuela de las
muchachas.
S.ANTI.AGo.~ Cállate. No hables así.
FRA.NCISC.A.-Sí; volvamos á )farta. Hay que
hacer una cosa: besaros.
SANTI.AGo.-Nunca. L a mordería.
~~.AKCISCA.-~lordeos, pero besaos. Ya que
estais casados, hay que aguantarse, cueste lo que
cueste. ~oy conservadora. Cada vez que haya
un agrav10 de uno para el otro, éste debe decirse : " H e aquí una ocasión para probar mi superioridad mostrándome generoso''
SANTIAGO.-Estás terrible.
FRA.NCISC.A.-Estoy despojada de artificio.
S.AXTIAGO.-:No hay ideal para tí.
FRANCI~CA.-:-Y rpara tí el ideal es la hipocresía;
no para m1. Digo lo que es. Juntaos tú y tu mujer. T endréis todavía muchas eswnas muchos
gritos, mucihas lágrimas y después alo-~nos momentos felices, por esto ó por lo otro, pesar de
todo. No apuntéis en vuestra cartera más que
los m~m~n~os felices. La vi-da es un t riste pe:scaclo, ms1p1&lt;lo y con espin as . . . lo que hay que
hacer poco más ó menos es variar las salsas. P ero es preciso comenzar por aceptar al pescado sin
protestas y humildemente.
SANTI.AGo.-Pero tú ¿ te casarás?
FRA~CISCA.-----No me inclino muoho. Pero, vamos, s: me caso será como morirme, para larguísimo tiempo. ~li marido hará todo lo que quiern, no flaqueare nunca; firme hasta el ú ltimo minuto. ¡ Alh ! ni se des!haní de mí tan fácilment~. Y? le devolveré todo lo que me b aga; pero
sm deJarle.
SANTIAGO.-¡ Tendrá para divertirse!
FRA~CISC.A.-Volviendo á lo otro, ¿ nos hemos
entendido? ¿ Puedo ir á buscar á Marta y arrojarla de nuevo en tus brazos?
SANTIAGO.-Tienes modo tan singular de arreglarnos que, por lo h ermoso del procedimiento no
puedo resistirte. Ve á busoor á l\Iiarta.
'
FRANCISCA.-"¡ All r ig'ht !" Y no elogies mi
manera de obrar. :Me ha servido para otros, antes que para tí.
SA.NTIAGO.-¿ Quiénes otros?
F~:-;crsc.A.- Pa:pá y mamá, vamos. L os he reconCJ hado más. (Saca su reloj) . Fúmate m paz
un haibano; ,dentro de media hora te t raeré á mi
cuñada. (Sale).
'

FRAXCISCA.-Toda una madeja, dil1ás.
SA.XTI.AGO.-La be abrumado á preguntas ; ha
estallado y me ha montado en justa cóltTa. H an
salido unas palabras ...
FR.A"NCJSCA.-¿ Desa,graelaibles?
S.ANTI.AGO.-Algo más que eso; y de palabra en
palabra . . .
FRANCISCA..-Han llegado hasta querer separarse .. .
S.ANTI.AGo.-Precisamente. T e confü-saré que
estas escenas se repiten con demasiada frecuencia
y ya estoy cansado, molido.
'
FRANCISC.A.- L o mismo me decía ella, hace
una média hora apenas. Sin embargo, no veo
que esto sea tan grave.
SA.NTIAGo.-¿ Qué le falta para serlo?
FRANCISCA.-Uarta ha sido una tonta con registrar ~s cosas en tu ausencia. Pero ¿ no eres tú
un imb~cil-si lo que dices es verd~d-al guardar cartas y retratos de tus "ant€.Tiores", ya que
te-ha$ casado?
~-tXTI.A?-º·_:_i ?I is "anteriore, !" ¡ Diríase qu e h e
temdo trernta mil ! ¡ Todo se reduce á una! ¡ Una

€nrique .Caveoan.

Curioso árbol incrustado en el muro de una casa en minas.

Gran Guardia en la Entrada O E . de la plaza.

yucateca. :Ca toma de Bacalar, so_bre todo,_ ha
sido descrita con el interesante colon do que tiene
· la carta íntima de un militar que concurr ió á la
ocupación y que narra sus impresiones á su espos;~ca-lar es una vieja ciu d,a,d de la península, y
cuenta en su historia !haber sido invadida y casi
d6-struída por los indios mayas á mediados del
siglo que pasó.
Las fot&lt;&gt;oo-rafías que aquí publicamos dan u~a
idea de lo vetusta, de lo abandonada, de lo salvaJe
que ,h a vivido lá poblaciói;i de Bacalar hasta es-

Choza d e j?Uano de los indios rebddls.

J'equeño puesto en Jas trincheras.

lezas ~ ensombrecida por la ausencia de _horizontes, que la esp€sura de la serranía se obstina en
hacer.
No insistiremos en contar á nuestros lectores los planes d~ ataque
que ideados desde esta capital por el
señor General Díaz y el señor General RE-'}'es, y puestos en práctica
por los ,señores Generales Bravo y
de la Vega, bastaron para tomar posesión de aquella importantísima
parte de la República. "El Mundo Ilustrado" llega con su nota
gní:fica y cumple así los compromisos que de E.-sta n-aturaleza tiene para con sus lectores.
Entre las ilustraciones que en esta plana habrán de encontrarse, está una de las gabarras blindadas
que entraron á la laguna de Bacalar en la ocupación de la plaza.
Las gahanas son una especie de
canoas descubiertas, construídas pa-

Estas embarcaciones fueron muy útiles en la
torna de Bacalar, aunque cuatro de ellas encallaron por lo hajo de las lLc,"1las.
Otra de nuestras ilustraciones bien sugestivas
es un pequeño puesto en las trincheras de la población tomada. Tiene además el curioso detalle
de un árbol que ha crecido sobre un angosto y
ruinoso muro, abrazándolo con sus raíces que le
sirven de sostén.

Barraca Ftrmada en el centro del Fuerte.

�..
Domingo SO de Junio de 1901.

• t

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

HISTORIA DE LA DAIIA

LA ULTIMA FIESTA DE TOROS.

DEL ABANICO BLANCO.

Casi no hay agrurpación de cierto carácter que
se haya quedado sin llegar al redondel de la plaza de toros para hacer una :fiesta con pretexto de
lidiar novillos.
La última tarde de toros en la plaza "México" la prepararon los artistas del Teatro Principal.
Todos tan conocidos, todos gozando de simpatías en el público de México, era natural que la
fiesta resultara animadísima y en extremo concurrida, quizá exageradamente concurrida, puE1sto
que los diarios nos dan noticias de varias desgracias ocasionadas por la impetuosa ola de entusiastas que forzaron las puertas de la plaza para
penetrar á los tendidos.
En éstos se notaba una concurrencia escogida,
y con mayor razón en las lumbreras de ambos pisos.
Los artistas del Principal hicieron una verdadera fiesta bula y no se espera:ba, ni ellos querían,
que fuera de otro modo.
En la caricatura tauromáquica abundaron detall~ chuscos, muy chuscos y muy arriesgados; es
decir se demostró valor y magnífico deseo de hacer pasar una tarde agradable á los numerosos
invitados.

Tchulllllg-Tsen, del país de Soung, era un literato que llevaiba la saibiduría hasta el completo
desproodim~en.to d€.· todo lo perecedero, y que, como buen &amp;tino que era, no creí&amp;. en las oosas eternas. !No tema, para dai: gusto á su alma más
que la oonciencia de que "era distinto de los' otros
hombres, que se fatigan por adquinir inútiles riquezas y vamos honores.
Y tan honda era esa satisfacción, que después
de su wuerte lo proclamai'◊n diohoso y digno de
en,vidi,a.
Una mañana que andaba ,á la ventura por las
márgenes floridas de la montaña N am Hoa, insensiblemente se encontró en el cementerio en que,
conforme á los uros del pafo, reposan loo muertos
bajo montículos de tierra removida. Mirando
aquella innumerable serie de .tumbas, el l~terato
meditó sobre el destino de los hombres.

PARÁFRASIS DE STECCHETTI.
PÓSTUMA.

LA MARGARITA.

HIEl:.O.

Si cuando llegue la nocturna sombra,
Al a1rir con sigilo la ventana,
Piensas que escuchas una •voz lejana
Que se queja doliente y que te nombra;
Si de los prados en la verde alfombra,
Cuando brille la luz de la mañana,
En la flor que tus tren.zas engalana
Sorprender una lágrima te asombra,
No imagines que es gota de rocío
Y que te engaña un triste pensamiento;
Sabe que aquel es llanto, y llanto mío,
Que no se queja entre la sombra el viento,
Que yo me muero, y al morir te envío
Mi última trova y mi último lamento.

SOIJ la blanca sibila de los prados ;
DOIJ respuestas de armor, ry con mis hojas
Digo si son queridos ó engañados
Los que me cuentan íntimas congojas
Soy la blanca sibila de los prados.
Vive amor entre dudas ry temores:
'J.1:iemo y esquilvo, triste r:f venturoso,
Une á la claridad de los albores
Las sombras del ocaso misterioso,
Vive amor entre dudas y temores.
¿ Me quiere ó no me quiE-Te ? es el problema
Tormei:.to y dicha de la vida humana;
NosoJras resolvemos el dilema,
Pero vosotros preguntáis mañana:
¿Me quiere ó no ... ? y eterno es el problema.

Deja que mis dolores te confíe:
La páli,da beldad color de cera
No llora nunca, ni jamás se ríe,
Aunque en mis •brazos se abandone entera.
La nieve de su ser no se deslíe
.Al claro sol de voluntad sincera;
No haiy en sus ojos faro que me guíe,
Ni entre sus besos alma que me quiera.
¡ .Ary ! cuántas veces en mi obscuro lecho,
.Ardiendo en la pasión que me devora,
Entre mis brazos con furor la estrecho,
Y me sorprende la indiscreta aurora
Llorando, al contemplarla, á mi despeoho,
Helada siempre, y siempre tentadora.

Francisco fi. iJe ::Jca~a.

(
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.....,;;.:..~

.,¡;._-. :..:-.. ,;_;•·. ·:-... -~" -..
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.__

:::¡:~, ..."!. ....,;,,.

'":._.:·

Edlflclo de la Aduana Fronteriza de Nogales, Sonora.

- . ;:-:~~

Propiedad de Waite, fot.

-V'lllIIlos, dijo, este es la encrucijada en que
rema.tan todos los caminos de la vida. Quien llega á la mansión de los muertos, puede estar seguro 1de no volverá 'lll'irar la luz del día.
Na.da tiene de extraordinaria ·esta ii.dea; pero
resume !bastante bien la :filosofía de TohuangTsen ry [a de los clunos. Los ohinos sólo creen en
una existencia, que es aquella en que ,:en :florecer
las ,adormideras al beso dE.•l sol. Segun que son
inclina.dos á la melancolía ó á la seren~dad, los
consuela ó los desespera la igualdad de los humanos ante el sepulcro.
.
Por eso tienen, para distraE.TSe, una multi_tud
de ,diosecillos verdes ó rojoo que suelen resumta.r
á los mueritos ,y ejercer la magia entretenida. Pero Tohuang-Toon, que pertenecía á la secta orgu1-losa de los :filósod'os, no pedía consuelos á dragoncillos &lt;le poroela;na.
Paseando un ,día sus pensa;mientos entre aquellas tumbas encontró á una j◊'Ven que vestía tra~
je de luto,' es decir, larga túnica .blanca de hechura sencillia y sin ·adol'J'.l.os. Sentada cerca de
una tumba, aig.i,taiba un aibainico MaJ?-co sobre la
tierra aún Írffica del túmulo funerario.
iSintíendo -curiosidad de conocer los motivos de

acción tan extraña, Tchua.ng-Tsen saludó á la joven oortesmente y le dij o :
-¿ Me atreveré, señora, á preguntaros qué persona yace en e.sta ,tumba y por qué os tomáis la
molestia de hacer que desaparezca la m.erra que la
cubre? SOly :filósofo; inve.stigo las causas y he
aquí una que ignoro.
·
La joven continuó moviendo su abanico; se
ruborizó, bajó la cabeza y murmuró algunas palabras que el sabio n.o entendió. Renovó muchas
veces su pregunta; pero en vano. La jov€.n no
hacía caso de él, y parecía que su alma había pas~do por completo á la ma;no que agitaba el abanico.
Tchuan,g-Tsen se alejó contrariaido. .Aunque
bien supiese que todo no es ,sino vanidad, era, por
costumbre, inclinado á busca;r -los móvü.les de las
acciones huma.nas y particularmente de las de las
.mujeres; esta especie de criaturas le inspiraba
curiosidad malévola pero muy• viva.
Proseguía len.ta;mente su paseo, volviendo la
cabeza para ver tod.aivía el abanico ibatien:do el aire como las alas de una gran IDl!-riposa, cuando, le
sorprende una mujer vieja, en quien no se había
:fij.aido al prinoipio, haciéndole señas para que le
siguieTa. Le llevó á la sombra de un mon,umento
más elevado que los otros y le dijo:
-He oído que hicísteis á mi ama llPA pregunta
á la que no ha contestado. Pero yo satisfaré vuestra .curiosidad por un sentimiento natural de simpatía y esp€.TM1do que me da.réis en recompensa
con qué comprar á los sacerdotes un papel mágioo que prolongará mi vida.
Tchuarug-Tsen sacó de su bolsa una moneda, y
la vieja habló en. estos términos :
"La dama que •habéis visto sobre una tumba es
la señora Lu, viuda de un letrado llamado Tao
que murió, hace quince ,días, después de larga enfermedad, y esa tumba es la de su marido. Amábanoo con gran tel'nura; aun, casi agonizante, Tao
no podía resolverse á abandonarla, y la idea
de dejarla en el
mundo, en la :flor
&lt;le su edad y de
su belleza, le era
completamente
insoportable. Se
1'eSignaba,sin embargo, porque era
de caráckT muy
dulce y su espíritu se sometía
fácilmente á la
iilecesidrud. Llorando á la cabecera de la cama
de Tao, la que no
había abandonado durante la enfermE--élad, ponía
á. todos los ,dioses por testigos
de que no le sobreviviría y de
que con él partiría su .sepulcro como había partido su leoho.
Pero Tao le 1d ijo :
-Señora, no juréis.
- Al menos, replicó ella, si debo sOlbreviviros,
si estoy ooILden.ada por los Genios á ver todavía la
luz del día cuarriido vos no la iv~is, sabed que no
consen,tiré nunca en ser la mujer de otro y que
no tendré más que ll'l1 esposo como no tengo más
que una alma.
Pero Tao le ,dijo:
-Señora, no juréis eso.
-¡Oh! Too, Tao, dejrudme jurar al menos que
en. cinco años 001nrpletos no me 'Volveré á casar.
Pero Tao le dijo:
-Señora, no juréis eso. Jurad solamente que
guai,daréis :fielmente mi 1memoró.a mientras no se
ihaiva secado la tierra que cubra mi tumba.
Lu lo juró sol0mnemente y el buen Tao oerró
los ojos para no volverl.os á a:brir. La desespE.Tación de Lu exoedió á todo lo que pueda imaginarse. Ardientes lágr,imas devoraban sus ojos.
Rasgaba, oon los puñalillos de sus uñas, sus juegos de porce1a.na. PE-TO todo p.asa, y el torren~t:l
de su dolor acabó de correr. Tres días después
de la muerte de Tao, la tristeza de Lu habíase

Domingo 30 de Junio de 1901.
vuelto más humana. Supo que UJJ1 joven, discípulo de Tao, deseaba manifestarle cuán,to participaba de su pesar, y juzgó {X)tn razón que ella no
podía excusarse de recibirlo. Le recibió suspirando.
Este joven, que era mur elegante y de hermosa

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apariencia, le ,habló un poco de Tao y mucho Je
ella; le. dijo que estaba encantadora y que ya la
amaba, y ella le dejó decir.
El prometió volrnr, y esperándole Lu pasa todo el día sentada cerca del sepulcro de su marido,
donde la ihaibéis visto, secando con su abanico la
tierra que cwbre la tumba.
Cuando la anciana ,terminó su relato, el sabio
Tahuarng-Tsen pensó:
-La juventud es corta; el aguijón del deseo Ju
alas á "ellas" y á "ellos". Después de todo, Lu
es una honrada persona que no qui€.Te violar su
juramento.
Este es un ejemplo para las mujeres blanCM de
Europa.

flnafolio France.

LIBERTADOR.
--;::,,.J"-&lt;::,

Ser ó no ser, jamás fué para él, como para el
trágico, problema pavoroso : no le intimida la
muerte ni la desea; la vida ni le seduce ni 1e pesa,
y en la alta serenidad de su mente las mira con
igual indiferencia. El oro no tiene para é'l tentaciones, nunca lo preocupó. La glor&lt;ia no le
atrae, ni le deslumbra : él es su,perior á ella.
.A'llla la libertad : toda la libertad, la suya y
la ajena : no concibe unos derechos y unos deberes, sino la plenitud del derecho y la plenitud del
deber.
En donde él comparece y los encuentra cerceniados, protesta, evangeliza, inflama la multitud
con el verbo de su apostolado, la arra&amp;tra, arma á
los desposeídos, y al reflejar de su espada fulgurante; más temible d'eSpués de cruda revés, lleva
sus legiones por entre lagos de sangre, por sobre
ruinas iy lb.ecatom'bes, á la victoria sin nombre del
derecho sobre la fuerza.
Como el dios de llllS leyen1das orientales, crea
de la nada, hace la luz, fulmina, habla de entre la
zarza ardieTu~e, cruza en un carro de fuego d€S1umbrador por entre las genites asombra.das. Tiene de César y de Es,parúaco, de .Arminio y de BóIívar, su ju&amp;ticia es asoladora, y su generosidad
fecundísima.
Cuando asienta el ,pie en las nubes de la dumbre, impone á los pueblos redimdios la libertad,
la libertad intolerante, sin coo:npromisos ni remiendos, la que arrasa el templo, y leva:nta la escuela; la que silencia los embaucadores; la sublime atea que le reconoce y le respeta á la vida
todo lo que a, de ella; lo que es del cerebro, la razón; lo que es del corazón, el amor; lo que es del
'Vientre, el hrumbre. La que tala la maTaña primitiva, riega el suelo .con 1a samgre de los ~rugados
rebeldes, y desde el zenit, sol sin ocaso, calienta al
aimor de sus rayos los venideros gérmenes, y hace
brotar de la calcinada tierra las razas nuevas.
No ha venido aún el libertador.

C!ésar 3umefa.

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Domingo 30 de .Turno de 1901.

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;EL MUNDO llJU,STRADO

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1.

FONDO
HICPRDO COVARRUBIAS

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Amor animal y amor humano</name>
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        <name>Dama del abanico blanco</name>
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                    <text>Doming-o 13 de Enero de 1901.

F,T, MTTNTIO TT,TTRTRA DO

\

.'

-[L J"\UNDO ILUSTRADO·
AÑO VIII-TOMO I--NÚM. 3

MÉXICO, ENERO 20 DE 1901.

Director: LIC. lUFAEL REYES SPINDOLA.

Gerente : ANTONIO CUYAS,

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(1)

Floenora Duse con la hiiita del p intor Lembach.
Pastei d~ Franz von Lenbach.

Bi+bscripoi&lt;5n. memuai f or6n.ea, $ 1.50.
Idem Uem en. ia OapOaJ, 1.f5.

�:.mringo 20 de Enero de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

F,L MUND0 ILUSTRADO

Domingo . 20 de Enero de 1961.

22 DE DICIEMBRE DE 1900.

RECUERDOS DE UN BAILE.

l. Srita. Josefa Algara. (Rorro.)-2. Srita. María Rincón Gallardo. (Japonesa).- 3. Srita. Anita Riba y Cervantes. (Caperuza roja).
4 Srita. Teresa Parada. ('Tr1:.j~ capricho "rosa y negro.") .
(Fot. E. Lange.},

l. :Srl~a. Guadalupe !:Uva Y u~rvantes. (Primer imperio).-2. Srtta, J'uSefa Algara. (Borro).-3. Srlta. Muía Rincón Gállardo. (Maja},
4. Srlta. Dolores Parada. (Estilo Luis XV.
·
·
(Fot. E. Langc.)

�Domingo 20 de Enero de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 20 de Enero de 1901~

EL MUNDO ILUSTRADO

Amor de abuelo yamor de nieto
El mbuelo tenía sesenta años. E~3: alto, se?o,
nervioso, teüido vagamente por la b:hs, con ~JOS
admirables de un gris profundo, prenad_os de unperio:;a enero-fa. Viejo soldado, refoTIIl.lsta. recalr.itr.ante lii:ral descamisado, ateo, habla•ba como
quien ~nda, regañaba platieitn._do1 parec~a est~r
siempre á la caibeza d~ _su reg;mie~to, 1mpon~a
en todo la disciplina Jillhtar. Sonreia poco, reia
casi nunca, se irritaba á menudo. ~ra _un ~gro
con oorazón de niñ~ generoso, carifatirvo, lea,l
amigo y maJm'O&lt;liento y regañón. Como e1 Ursus de Vfotor Rugo toda su virtud eran .actos.
Sabía socorrer, pero no consolar; contrastaban ~a
rudeza de su palabra 0011 la dulzuro de sus sentimientos.
.
Todas sus pas.ion~s tenían una . sola mamfesta.ción la cólera. Su ternura era mwunda, su
entusiasr:io liilioso su compasión, arrebatada.
I 0"noraba ~na
asentir. Sólo diecía que sí
'
. que
cuando oía decir que
no, á reserva de d,ecir
no cuando oía decir que sí.
Había deja.do una pierna y parte del mu~lo
en cuailq,uier parte, e11: Ca~pulálpam, , sa1be _Dios
dón&lt;le! y mutilado y v1ctonoso, se h.abia retirado
al campo, había cultivado la tierr.a, fundado ~~a
r ica industria y procreado una numerosa fam1ha
á la que adoraba y re¡rañaba en e~ceso. . .
Lmpregn,ado de liberal~smo, !1abia suprimido la
tienda de raya y la babia temdo que restabl,ecer
á instancias de la peonada. A.dministmba jus_ticia en su finca encerraba en la troje á los ebnos
y escandalosos,' componía los ~trim&lt;&gt;_nio:- desav~nidos hacía vacunar y educar a los md1tos, gnta•ba todo el ti'8mpo y hacía todo el bien que podía, con una cara de capaooz de chusma.
Cuando fué rico viajó; dese&lt;&gt;nte.nto de todo, no
dejó de disfrutar de nada, y ya_ -yiejo, c~sado ~
algo enf.ermo, vino oon su familia á radicarse a
la capital. N o &lt;J.~iso nun,ca_ tene_r C?0!1e, andaba
siempre en tranvia y su un.oo eJer c1c10 era sentarse por la tarde, en la Al.ameda, á ver pasar .J-Os
coches que van á la Reforma, regañando con algún v.iejo oompañero de arm3:s y ma~~~ando t-erron,es de azúcar para neutralizar la bi:fu!.
Todo le disgustaiba, de todo estaba siempre d~scontento del Gobierno, del pueblo, de la SOCJedad, de Íos pavimentos, de la comida, y vivía feliz
rene..,,"'llndo de todo.
,
Tuvo una crisis en su vida; se l e enamoro su
hija menor. La caldera de su inidi.gnación estuvo á punto de estallar; se puso sombrío y taciturno y peor bu.mora.do que nunca. Cuando "se
fonnalizaron las oosas," echaba. chispas. Llegmba
dos ~es al dí.a heaho un energúmeno, diciendo
h orrores echando pestes, crurgadG de chucherías,
de jugu~tes vaJiosos, die mueblecitos .cucos p3:ra
la &lt;.!aSa de los futuros y llena.u.do de improperios
á la modista que no acababa las donas ó al tapicero que no daba traza de arreglar las ,cortinn:s,El &lt;lía de la boda eehó pestes, y ech o tambien
1a casa por la ventana, y a:l ver desaparecer del
&lt;lintel de la puerta la blanca cauda de la desposada que ,cambiaba. de nido, se temió que rompiera
á muletazos ros •espejos y se l e vió derramar dos
lágrimas.
Pasóún año; y qué año! No había en el mercado-azúcar para aquella bilis; todo era tristez_a
y dwe:lo;' cuando los recién c3:sados venían de visita recibían una buena reprimenda y un regalo
va,Ji~so i á fuerza dé improperios, los detenía á comer · á 'vuelta de
ó tres sermones los retenía á
cen¡r y á dormir y sólo se separaba. de ellos á la
fuerza y á revi enta cinchas.
Un día aquel bronce se fundió en miel. E ra
abuelo. Cuando se acercó á la cuna ,sonreía plácidámente y caminaba como sobre algodones.
:Entre encajes y flane~as se distinguía un bultito,
dos mofl.etés de leche y rosa, nilos de oro bajo
una cofia tejida de nube; dos manitas entrecerradas y decoradas· de uñitas de nacar: el nieto.
E l ve-terano contempló aquelil-0 con plácido
asombro, se mdinó par.a mirar mejor; con la punta del' dedo tocó apenas la mejil1a d~l niño _do:mido, por la primera vez de su vida se smtió
iundado de ternura, toda la. bondad encerrada,
toda la t-ernura aprisiona.da en su oor.azón desbordó, asomo SUi ojos y Eil viejo adusto, lloraba
de placer.
Desde a,q~ punto, el viejo coronel se convirtió en pilmama; asesoraba --á J.a nooriza, ·da-

coed

dos

a

ba útiles consejos á la mamá; presidía á la alimentación del bebé; asistía á la sesión &lt;le baños· bacía aflojar las cintas del ropón y &lt;le la
fay~. Compró termómetros y los inslul? en todas
las piezas; le amaneda y le anocbocia en_ casa
de su nieto; no' había ya donde pon&lt;er las _s1lhtas
americanas, los oochecitos ingleses, las banadems
nuevo modelo; co~ró sobre :Ja march_a un surtido de sonajas, mamaderas, soldados, pitos y cornetas, llevó ferrooíll'ril de vapor y cabaLlo d~ cuerda y enseñó al niño á chupar caramelo.
E1 niño, en Dios creía y en su abuelo a&lt;l~raba, juga,ba con su pioeha, cabalgaba l'n sus piernas y más tarde, cuando empezó á andar paseaban juntos, el niño asido á la pierna &lt;le palo del
viejo.
Esta felicidad duró, como todas, poco. Fl anciano coronel murió rodeado de su familia, sonri@dÓ J mirando á su nieto.
El niño parecía no estrañarlo, nadie en la: casa le hablaba de él; de tiempo en tiempo mterrU;mpía sus juegos y :p2seaba en derr&lt;';1or u1;a
mirada vaga, que busca y ne encuentra, o ~cudrn
á la puerta al sonar la campanillll a como s1 esperara á alguien.
,
Poco después, ya nada. Parecía haber olvidado to&lt;lo y por completo. Un día jugaba en la
Alameda; había improvisado un eonvoy, atando
con nn hilo una cur,eña, un cochecito y un caballo de palo. Absorto en su trabajo parecía inrsensible á todo y extraño ai1 mundo.
De pronto, comenzó á r esonar monótono Y
acompasado el chocar de una muleta en el ce-mento de la calzada. Era un im-á.li&lt;1o que se
acercaba.
El niño prestó atención, se hirguió
luego, volvió la cara, abrió los bracitos y s.e precipitó sobre la mu,1eta del inrnlido_, llorando y
gritando, loco de alegría: PapiÍ ! Pa,pá !

.
do ,,,, viento empezó á soplar viokntasmo cuan . " 1
] l .. l'
,net
O
mcn e, cua ndo se dió á fos fo¡roneros
.f t Q
o- ~ , el ,
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" la &lt;&gt;roen de encender sus ue"o ) e
set1~au,l
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era demas:ado ti:r::e. ¡Hal
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1 ¡
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rooaca
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mon1ento
y.
el prnner
·
· , el nav10 .empezo a •tc11,ar
f , mpuja&lt;lo ha'Cia el an,2c1fe que uerra, por
~ie¿te la entrada del puerto, donde se e~tre-Jila~a algu'nos momentos de5pnés, O?n~:8' la~ roca~..
,,
norme muchedumbre as1stio ~ aquel clr.1e, un me.~ que el "G nc1·senau• ' ,:,e
, , ~•11 1.;011ma"' na
H ac1a
.
-.r.ílao-a
habiéndose
trabado
entre
t ra b a en fü:t o' , ,
, .
f. .
.· 1os
.
a tierra eon
1 ecuenua
marmos
que d""'ne-ridian
.,.,.,.
•
p
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la oblación, r elacione;; muy cord1a,l;-S· er&lt;&gt; toe a
la
voluntad d~ los Malaguenos y '~~. los
miembros de la coloma alemana~ ~ue se p 1_\ ~nI la primera noti&lt;fra del smiestro, fnc 1111t
p~~~t:, mientras la tempestad
mani:n·o Iue rt,e ara ir en la ayuda de los naufrago,.
bordo según '·El Cronista," l-lrubfa un de~orden e~pa~tow, un aloc~miento gene1:a-1:
unos re PI·ecipi taban hacia las , embart·.11·1011~.
. · : J•
desde el momento ien que el nav10 empezo ,1 _
=a mientras que otros se lanzaban pn1
ce~ agl
'
El "Gneisenau" fué arrojado , :ma'&gt;'
eruo
ad uras.
veces contr-a. til dique hasta el momento en qut',.

IX
Ven, que la tarde muere, el_ sol declina,
De púrpura se tiñe la AlpuJai:ra,
Enciéndese la estrella vespertrna,
Vuelve al alero ya la golondrina
Y ca1lla en el barranco la cigarra.

huena

S;

'l

Pabellón de los plácidos senderos,
Y entre las ramas de gigante altura,
Las frases que te dice mi ternura
Las trinan en sus nid'Os fos jilgueros.

ia:

I V,

j

:N"o tar des; del encanto que te asombra
Fs hora va: la trémula enramada
Con voz ele arrullo sin cesar te nombra,
Y es que ha:v alma,: oc11Ji.as en la rnmbra
Que esperan impacientes tu ]•legada.
V

-------

r

~!-

XI

111
Ven ' y si"amos
por la senda agreste .
o
Que aun 0o-uarda llnidas nuestras propias
hu~lu,
Qur han besa&lt;lo las orlas de tu ~ste:
¡ Es templo de amor! con luz celeste
La iluminan tembl!ando las estrella;,.

habién&lt;loi:e prod ucid-o una importante avería, zozobró.
_
Entonces los marineros se arroJaron a 1 agu~~
EL NAUFRAGIO DEL "GNEISENAU." muy
fangosa, cargada de looo,
~a&lt;l~ron hacia
el borde. Desde el muel'le, se asistia a su lucha:contra la muerte,_ sin poderles pre_star ~ocorro
En nuestras ediciones diarias hemos infonna- " UDO · otros contmuaban s-qspend'í.dos a los m,a"do á nuestros lect&lt;&gt;res del na1úragio del tines, 'á los cordajes, á las V'ergas, _á las m irniobra~.
navío afom.án "Gneisenau," arrojado sobre la cosDos- botes salidos del puerto m tentaron acerta de Máilaga, y ahora, al mismo tiempo que las carse al navío perdido. pero todo fué en vano. U1~
fotografías, algunas de las cuales he mos publica.- poco más tande sin embargo, uno de ellos logn!
do, nwstrando las diversas fases del ,ah-amento a·bordar al "Gneisenau" y embarcar á catorce e ►
del equipaje de la fragata en cuestión, los diarios dieciséis hombres, Pero cuando volvía. á tien-a, :leespañoles nos traen det.alle,, circunstanciados de ,olcó una ola v sólo tres de ij-0s náufragos tuviela catástrofe.
ron la suerte áe salvarse á na.do.
Ha sido en efecto, como era fácil suponerlo,
Una d e las ohaluipa.s del "Gneisenan·' dejó el
por un golpe de viento del Este, por Jo qne el crucero llevan.do ocho b0mbres, entre los cualles
"Gneisenau" fué arrojado contra la costa ele 1fa- ~e conhtba el comandante Krestih:rrumn,--&lt;hecho
laga; pero, aunque •la nota oficial publicada por el que desmiente la primera versión, según la cua_l,
''Monitor del Imperio," sostiene que 1a tempestad el menci&lt;&gt;nado oficial, se baibía dejado hundir
llegó de una ma~ra enteramente imprevista, el con su n avío. Esta ch11lupa se hundió, sin embardiario ~'El Cronista," &lt;le Málaga, afirma por el go, con todos los que la trip~aban.
contrano, que, en la mañana, el "jefe de la maEl teniente capitán Bermngbau.s, leva~tadorina," del puerto de Márraga había hecho prerenir por una ola, se c~gió á una ph1~cha. Lucho la~aJl coman.dante K1iesthrnann que la posición que go tiea:npo; clespues, agota.do, deJ-0 aquella pave~,1
del n aufragio y se abismó en -el mar. ~n g~lpe
d,e mar, había también fovantado al rngemeroPrufer.
.
Uno de los marinos, agazapado sobre la qm_1111
de una chalupa, permanooió cinco horas C;&gt;m? Jnguete de las dlas, antes d.e poder llegar a tierrn.
A las 2 de la tarde salió del puerto él vaµor
"O-abo ·ortega!," llevan.'do hacia el "Gniei&amp;enau" íi
las autoriclade~ marítimas de Málaga. Pero 110
pu1&lt;:1o a&lt;:,e rcársele v tubo que vdliverse atrás.
Com natural es pensarlo, durante todo , e~tr
tiempo !&gt;e multiplicaron l&lt;&gt;s actos de bero1s!l1º·
Se cita á un marino español, llamado Fra.nc1srn
López M-arín. que salvó cuatro hombres él solo.
y no abandonó la partida sino cuanldo fué gravemente herido en ija, cabeza.
Finalmente hacia la tarde se logró establec,e_i·
un puente entre la playa y Íos restos del "Gne1El Comandante Krcstbman.
senau," lográndose salvar á los homh:ves reíugrnocupa1ba, en la rada, á una media milla de los dos en la arboladura.
arrecifes, era peligrosa, en razón de la baja barométric__a ta.n fi;~~cada que se producía d~de e1!
la manana. Segun la nota del "Monitor," no fue

Despiértanse morimes y alaveses,
Los nazaritas salen de la Rauc1a,
Y en la sombra que marcan los cipreses
Se mira el centellar tle lo_s arneses
Y algún extremo de flotante cauda.

1&lt;.:.1 vi:ento duerme en la Hboleda obscura

iª"'

Entremos al Alcáz-ar; frente ar] muro
Que enguirnalda muslímica leyenda,
Pronuncia fas palabras del conjuro:
'~re quiero con el aJma, te lo juro,
Y te doy este beso como prenda."
VI
Y á tu voz, de pasión estremecidos,
P8ll'a entregarse á l a morisca zambra,
Surgirán los espíritus domüdos,
Corno duermen las aves en sus nidos
Ocultos en los techos de la .\Jambra.

YII
El alegre murmull]o qu e se acerca
Detrás de los floridos arrayanes,
Del limpio estanque perfumada cerca,
E,s que agitan las ondas de la alberca
De Zoraya y de Fátima los manes.

YIII
Sacuden al surgir las crencha,; blondas,
.\.ureos velos de espalda&amp; de alabastro,
Y del estanque en las re\'ueltas ondas
Al copiarse 1Jos cielos y las frondas,
J:,; flor ele luz entre el ramaje el astro.

•

XIV

Y oirás por las caladas celosías,
Cuando mi intento cariñosa ayude,s,
Kásidas am&lt;Jrosas de oiros días
En que cantó Jathib sus alegrías
Al rítmico comp-ás de los laúdes.

X

11

Lo~·

El T eniente Dromard.

Y brilla la marmórea columnata,
Sostén del 8.l"a,besco policromo
Que oscilando en la alberca Ee retrata
Como un encaje de bruñida plata
Que en sus cavernas fabricara el gnomo.

I

....

..
p

Por arden de fantásticos claveros
Las puertas del hal'lem abre el -eunu&lt;:o;
Enciéndense en •las sa.las los mecheros,
Y el humo de orientales pebeteros
Orla con gasas el labrado estuco.

XII

..
..

Esmalta los gallardos alminares,
En caracteres cúficos escrita,
La historia de :Jos reyes Alhamares,
Y desln!lllbra en la torre de Comares
La gloriosa epopeya nazarita.

XIII
'Tú sabes que esa rica filigrana
Que los muros d1ecora y fest,onea
X o es vano alarde de riqueza: vana,
Que es un libro de gloria mu¡s.ulJmana
En el que cada trazo es una id.'!a.

XV
Su pupila en la somib,ra nos :10ech:1:
Va á cantará la ru1bia pensativa,
romo d-e nieves y de brumas hech1,
Tur(Tente
el busto y la cintura
estreolia
o
.
.
Que siendo soberana es Illl cautm1.

XVI
¿ Qué cuál es el origen &lt;le] enl?'an~o?
Larga es fa historia. ¿ Conocerla quieres
F..s el beso de un muerto, causaespanto.
,¡ Para q ne hablar de celos .Y d{) llanto?
Hablemos del amor: dí que me quieres.

XVII
¿Por qué iiembla tu mano entre ht
mía?
Cuando así á mi reclamo te re,istes,
¿ Es que olvidaste el venturoi,o día
En &lt;J.Ue por vez primera la alegría. .
&amp; preoontó en la "Senda ele los tr1s(tes ?"

XVIII
Xadie nuestros coloquios importuna

¿ Por qué inquieta me miras? Quien .
te roba
La dulce calma que al placer se ad'll.Ila,
Si en las arcadas filtrase la luna
Como la luz en 1a. nupcial alcoba?

XIX
¿ Que no es cierto ie-1 prodij io? Pues
por eso
Déjame que lo invente y que lo cante,
De tu ruibia cabe~a bajo el peso,
En el poema. rítmico dell beso
Que escriba con mi la.hio en tu sem(blan te.

XX
Bésmrne con tus labios carmesíes,
)Iientras tus ojos como el cielo azule~,
)fe miran entornados ... ¿sí? sonríes.
;. Qué me importan amores ele zegrí-el:!,
De musas, de gomeles y gazu1les ?
Granada, 1890.

Francisco fl.

oe :Jcaz a.

�Domingo 20 de Enero de 1901.

Domingo 26 de Enero de l!h.11.

El Naufragio del "Gneisen

nte á las costas de Málaga.
(Véase el articulo relativo.)

�Domingo 20 de Enero de 19il.

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 20 de Enero de 1901.

CUARENTA AÑOS.
El hi'4toriador ruso Kostom'1r◊V pub-licó en
l 881 una leyenda ukrani,ana con el siguiente
asunto. Cierto ·inrlividuo asesinó áem comerciante robándole su dinero, con el cu-al vivió durante
c1;airenta años con toda tranqu:Uidad. Pero en el
mismo instante de haber cometido el crimen, el
a~sino creyó haber oído una voz que le anu_nci:aba el castigo ile su mala acción cua:ndo hubiesen pa,-ado cuarenta años.
Al aproximarre el término fatal, e) aR~,1ino.
mortiñcado por el temor y Jilemo de mqmetud
y de,a,-osie.go, no prndo guarr&lt;lar ;'l se,creto , y ·lo
refirió á su hijo, el cuail le consolo, de:most.randole que no había ningún fundamento 1para cr_eer
en semejante voz misterio~a, ya que !1º e:3 s1.1?pli&gt;mente más que el procluc-to d~ h1 !magrn_ac10?
excitaila, pue.;;t.o que la falta no 1mpl!ca el_ mev1lah1e ca-itio-o. El asesino quedó tranq,mlo co?
aquelila opinión, y siguió vivie~do sin ningún cuidado, ha,;ta que murió re;pentrnam,ente
su 1;·
cho sin sufrir ningún dolor. E~o s1, muri~ el día
fija&lt;lo al término de los _cuarenta ,ªñ?s; 1,1enclo el
&lt;•aHtio-o terrible ele! a,:,e&amp;rno, la p,e11dicl:a. de la fe
y la "muerte sin a,rrepentimiento.
Tol;,toi de-o.arrofü1 esta herrno~a. l_eyenda alterando los detalles en la forma s1g1ll:ent.e:
J)e,-pué,; de la {'oníere_ncia. U"mfla ('011 :'U hijo, aquella misma noche
del 12 al 13 ·de Agosto, comenzó su
castigo.
Retira-do en su habitación, pensaba:
"· Ko hay Dios! ¡ no existe el alma!
l
.
1
¡ no
hay •miedo a,l cm;hgo.
¡ 011, q~e,
tra1H¡uilidad! i:V qué vanos eran TlllS
lemore~!
Los hombres iuchan y se
matan los unos á los otros por el -afán
de Yivir como ha dicho mi Alejandro.
La l ncha por la existenicia: tal es la
ley, y no puede haber otra. Y Dios
me ha hecho vencer. . . . ¡ Dios, haciéndome vencer! ¡ Qué costumbre m{u;
s,tmple! á mi prop!o esf1;1erzo y no á
Dios debo la v1ctona. AH puedo gozar
tranquilamente._ Que ca;1a u:no se ~proved1ede su trrnnfo. Y o v1vo fehz, y
so:o el pensamiento de lo porvenir
viene á empañar al~rn tanto mi ventura. Yo compren,do que tengo algunos envidiosos, muchos que qui,ieran
lo que yo tengo. Pues ]}"en, que lu- ,
ehen, que no se confíen en lo que han
de heredar.
A~í, Alejandro, mi propio hijo ....
Su hijo Alejalll&lt;lro no tenía bastante con los
veinte mil rublos que su padre le daba cada año
para su;; gastos, y le había pedido que le diese
diez mil rnblos más. El padre ,e había. nega&lt;lo á
la ,preten!'ión, y el descontento ,de1 hijo anite aqueJ,Ja negativa vi110 en aquel momento á la imaginación del padre, cortando el hilo de sus pensaJrne11to;,.
Es verdad que ól espera recogerlo todo cuando
yo muera ....
Y ele pronto, ·Trophimo Semionovitch, vió claramente en su pensamiento que su hijo Alejandro no podía menos de desea;r su m11erle.
"¡ Lucha por vencer! ¡ yo he luchado! yo matiS
1111 comercitrnt:e; tenía n€1Ce~idacl de su muerte, ~
le privé de la vidil.. ¿P ero él, mi hijo Alejandro.
q11é existencia le hace falta exterminar?"
Y revohiéndose con terror en rn lecho seguía
pcni;ando.
"¡ Qué exiHtencia fa mía! Rí, yo soy para él un
obstáculo. Aunque yo le &lt;líese el &lt;linero que él
clcsea, i:ie-mp1ie querrá mejor que }'O muera, porque ál ,:erá &lt;lueño de todo."
Y Sernionovitch recordaba una por una las palabras "&gt;' las miradas de su hijo que le haMa.oon
&lt;le sus deseos de muerte, deseos que no podía menos de temer.
Y pues su hijo, hombre instruí-do y sin prejuicios, ileseaba su muerte, sin duda qoo lo mat.a
iía. Cierto que él pod:ía tomar sus medidas, ¡ per(l
había venenos tan fáciles de propinar! ....
Y aJ10ra recordaba una conversaoión de su hi-

e:~

jo hahlando &lt;le amtiguos veneno", que mataban
sin dejar el menor rastro.
"El no tiene más que proporcionar~e uno de
estos Ycneno!!-, y no podrá resis,tir la timtación de
hácermelo tornar."
"¿ N"o me decía él que no me ocupe más ,Je negocioo, que no tengo nece;:idad d·e acaparar más
riqueza~? ... 8í; un vaso de te y todo e;;M.. terminado . .. Comprar á un criado cua,'. quiera, al cocinero ... ei:!o es !an fácil" ....
Y sospechó que pudieran sobornar al pequeño
avuda de cámara.
- "Que vea mil rublos y es cosa hecha."
"Lo mismo que el cocinero."
Preocupado con estos pensamiento,; seguía en
agitación creciente, y p-ar,1 caJmar su angu,stia,
tomó un vaso de agua azucarada que había sobre
la -me..~ de n,oche. Pero al ir á beuerla, notó que
en el fondo del vaoo había corno una mota blanca.
"¿ Qué puede ser esto?" Y miró con recelo.
no atreviéndose por fin á 11leva.r d vaso á sm
labios. Luego se d•irigió á su mesa t0&lt;:ador en
busca die la vasija dul agua, pero, reflexionando
fampo~o re atrevió á tomar una gota.

"Sí; la lucha de todos contTa to&lt;los; y pueste
que es preciso luchar, hay que oor prudente. Yo
comeré y beberé en adelante lo que coma. y lo
qu,e beba mi mujer . . . P-ero mi mujer sabe que
á mi muerte recib'rá la séptima parte de mi for
tuna, y sus parienter-i pobres hace ya. tiempo que
la esmn pi dien,do socorros . .. Pues bien, en la
guerr-a. como en la guerra; -es pre&lt;!iso buscar el
medio ele que mi mu,erte no sea benoeficiosa. para
ninguno de ellos ... Es necesario hacer un testa~
mento por el cual queden deshereda&lt;los: sí; maña,11a lo otorgaré y lo daré á conocer.
Y una vez tomada esta reso],u c'ón, trató de
dormir, sin que por un momento •Jo pu.diera conseg-uir.
De pronto tuvo la ide1i ele hacer inmediatamente ~u testamento, y 11,evantándose precipitadame-nte, se vistió con li_gereza, ca.Jzán,doi,e sm, zapa•
tinlas, y se Eientó á la mesa para escribir el borra•
dor de su testammto, en virtud do] curul legaba
toda su fortuna á vario~ establecimientos de beneficenria. Una vez terminado su testamento, se
volvió á la c:&gt;ama, pero e11 Yano quiso l'e,conci.Jia1
el sueño. Fl recuerdo de ~u ayuda ele cámara sobornado, no ~ apartaba de su imaginac;ón. Y
p,en~ando, pen&amp;1n&lt;lo, se ponía él en luo-ar de su
~~Q

o

"Si yo f.u ·:;e un pobre 18J{'ayo con quince rublo~ de sueldo a:1 mes, viviendo en la. miffilla ca8a y junto á un, señor poderoso, durmiendo á su
lado, separa,do únicamente por unas habitaciones.
y sabiendo á ciencia cierta que no hay Dios ni
justi-cia, ¿ qué haría yo? Sin duda haría lo

que hice con el comerciante á quien 815esiné.''
De nwevo Semionovitch tuvo miedo y se le-vantó para correr el cerrojo de la puerta; luego
arrimó una buitaca sobre ella sujetándola a,! picaporte con una se:rvilQeta; clespué:, arrimó otra bulaca y otra, hasta fo1war una regular barricada
q~1,e tendr(an que derribar para abrir fa puerta.
Hólo entonces re atrevió á aipagar la bujía, y se
quedó dormido. Y durmió tanto tiempo, q1U.e n
mujer, -alarmada, quiso entrar en la habitación á
ver lo que pasaba. AJ irntentar abrir la puerta
rodaron con e;;,trépito las butacas puestas en ban-·cada. y a'1 ruido de la caída desperló;e Semionovitoh despavorido, y arrojándose del lecho, corrió por ,la ·habitación sin cl-ar:&gt;e cuenta de lo que
pai:aoo, lanz-ando angrn,t-iosas ~x&lt;11aJ11"l:cion&lt;rJ.
·'1.0u~ es esto? ~Qué ocurre? ¡¡Socorro_!!" Y creyó llegado a,l úiltimo momento de su vida.
• Cuando volvió en sí, ,ze ex.cusó diciendo que
hnbía atrancad'o la puerta por prudencia, ·y trató de disimular su miedo, ~iendo este disilmu1o
en adelante su principal cuidado. llas á pesar
de todos sus ,esfuerzos, todo el milrndo notó, á
partir de aq'llel día, un gnm cam~io en su marne-ra de ser. Hasta entonces hab1a;:;e mostrado
•
siompre ele lrnen hum~r, iuardan?o en
:'ll i"'trrior el r•'&lt;'ll•~r_.() d'.l !-\' c1m1Pn,
pero most,rándo,e cariñ~o con sus hi, jo!', y con ~u,; nietos pa1:ticularmente.
A hora perm·rnecía m.2&lt;litabundo, receloso y de~onfiaclo con todos.
Su preocupación ro1Ftante era la
redacción de ~u te~tamento, que nunc-a
le resu1ltaba á me&lt;liida ele su deseo.
Después de haber ronsultado á muchos.
a·bogaclos, sin satisfacerle la opinión de
ninguno, de nuevo, haciendo nuevas.
copias, se ponía á escribirlo y C'dll1biaba .sin ce•ar lo,- términos del documento.
Y no ern. meno;; el su-plicio
cuando se trataba de comer. Comenzó
por privarse ele ~u, manjares favoritos,
y e-viraba sentarse á. la mesa cuando lo
hacían los demá~: luego, en medio dtila comida, tomal;a par1e de los alimentos de su, hijos ó de su mujer, y
así únicamente creía comer con seguridad. En enanito al Yino, tenía cuida..J d◊ de gual'darlo bajo llarn ien su habi•
t.ación.
Abandonó sus negocio;:, y cuando ct: 1ardeen tar,1~ s•.; ocupab.a de ellos, procurab.-t. &lt;",·d'r..r
~•,,~ g:m,1nc:iH$ 6. la familia. Las ganancia~, que
tan ta;; ~ higrin~ Ié habían proporcio11ado no eran
ah~,ra otra cosa que ~aui-a de su 'Profunda inqu·etud all encontrarse impotente para ocn!ltar su
to1-tuna á los homb.res qu.e, como él, no tenian
idea de la conciencia ni de la fe. Se daba perfecta cuenta que si todoi- como él y como su
hijo pensaban que no había Dios ni justicia, nohabría fuerza lmmana que pudiera salvarlo. Se
le guita~ía la vida y la fortuna, bien por la astuc·a, b1.en por ,la violencia.
El único remedio que ahora encontraha era incuk-ar á s1L-, semejantes la iclca de qa -creencia en
Dios y en su justicia con lo;; hombres. Así. á
partir de la noche de1 12 de Agosto se notó,
en esta parte, un gran ramhio en sus costumbres, !lamando la '1-tención, de•dc entonces, por
una p1ooacl jamá,; en él conocida. Asi;;tía á
todos flos oficio~, guarda.n ao rigmo~amente los
ª)'llllOS y las absti111e·ncia,, de lo• miércoles v de
los viernes, no clesperdician&lt;lo ninguna ocasión
de_ hablar á s~ ~migos y á su fom~iia y á HlS
cmados &lt;le la r.
Dios '" cl.e sus mandamientos, sin el Cltmplimiento &lt;ie los cuale~, decía. salo puede esperarse 1en el otro mundo un
justo y terrible castigo. Y procuraba, sobre todo, incUllcar estas ideas en el ánimo ele su l1ijo,
afectando no recordar su memorable confe1iencia del 12 de Agosto.
Memorable conferencia, en la cual creía haber
adquirido la certiidwmbre die que nada debía te-

roer de Dios ni de los hombres, ,pudiendo gozar,
en acl:ellante, con toda traJ]quiilidad 1l0s ventajas
de sus riquezas, en las que esperaiba, encontrar
to&lt;lo género ele satisfacciones, y .Jaa cuales no
eran, en realidad, más que el origen ile todas sus
desgmcias. Y sin que un momento le abandonara la rid1ea. de que pod'ía iser iengañailo; ide que
alguno le iba á propinar un -veneno; de que; de
pronto, sería degol[ado, y de 1ma ú otra •manera.
víctima de rulgún terrible atenta.do por parte cl,e
los suyos, soopecba.ba de todos los que le rodeaban, creyéndoles preocupados por los más abominables proyectos respecto á su persona y dud,a,b a de todoo los hombres, y de su mujle'l', y &lt;le
sus hijos, y hasta de su:s pequeños nietecitos, á
fos que tanto cariño había 1Jeni,do hasta. entonce~
y tí. los cuarres deteetaba ahora lo ,m ismo que á t.o
dos los de'l'Jlás.
Y ipam &lt;lesechar tan negros pensamfantOf;, recurrió á todos i!os recursos ima¡:rinabl-~, ya tomando todas la.s medída,s de 'Precaución qu,e coni.idemba necei;arias para su salvaguardiia, ya trat.an:do de inculcar en sus semejantes la icl,ea d~
Dios y de ~a justicia absdh1ta., busoando dot&gt; este
modo su salvación con la conversión de los demás hombres.
Y en tanto, su prosperi&lt;la&lt;l crecionte, lejos de
proporeionarle la felicid'ad deseada, aurrnentaoo
i;ue angustruas. Los in&lt;livi&lt;luos de su imisma fam:i1ia. eran sus ma.yores enemigos, y 10!' 11ctos mRS
insignificantes de euailquiera ~e parecían encaminados á su perdición, vi-endo rpeligros y collll'piraciones en todas parles.
Semionovitch VÚ'Vió de esta manera por esp'1cio
cl,e diez años. Todo~ conocían su1, maní110., pero
todos ignoraban también sus sufrimi&lt;&gt;nto~. q,1e
eran bien grandes. El temor emponzoñaba. tooa
!'U existencia, y su mayor sufrimiento, 1.a cerlioumbre de que no podríia jamás libra.rre de él.
Sin amibargo, el desenlace estalla, próximo.
Lev,rntóse una. t.arde de la mesa, y entrando
en &amp;11 habitación, tomó un poco de vino &lt;lel qne
guardaba encerrado, y se acostó pa:ra no levantars3 m{s.
Sn muerte iué repentina y sin ningún suirim1cn! o.
Fil s1mtuosQ féretro de Semionoviooh iné condu..•ido ail c:&gt;menterio de San 1 lejandr i 1:ifev.;k:•.
seguido de. una gran muchedumbre de amigos,
que tantas veces habían asistido á Jos suntuosos
banquetes del rico propietario ile las minas de
oro. Un predicador de Sa;n Petersburgo, célebre
por su extraordinaria. elocuencia, pronunció 1-a
oración fúnebre, y hail&gt;]ó e:x:t-.ensi\menlte de las
bon&lt;la-des, de la piedad y ele las buenas obra.e
que distingui.eron aI difunto dmante su vida.....
Nadie conoció el crimen de Semionovitcb, ni
-el c-astigo que recibió desde el moonento &lt;JUe per-dió la fe.
Sólo Dios lo supo.

.Ceón 7olsfoy.

Las últimas inundaciones en Roma.
Pocas veces se había vi~to que un temporal
alcanzara una zooo d,e a,cción tan cxt-ensa oomo el
que acaba de pasar y que ha H1levarlo sus efectos
hasta el viejo llllundo, causan&lt;lo &lt;laüos más ó menos serios en algunos p.1í,es europeos.
Enire éstos, Italia ha sido el que más lrn ~nfrido por la llu,via incesan!.oe que, &lt;l&lt;l'f'de los principios de Diciembre, hicieron crecer el 'l'ibcr &lt;le

puent.e Emilio (ribera deroc)ia &lt;lcl Río) en. una
'lonl!itud de ,más le cuatroc1enlof' metro~: a las
dos rle la mañana se de$moronó dicho muro con
un estruendo eap,antoso. E sb:i parte de la &lt;·i uJatl
&lt;'S un paf-eo co¡ocido con el nombre de Lung-o
'l'evcre d'Angu;llara; felizmente, las aulorl'ladc~
hnbían prohibido el pa.o al público anlcs &lt;le
que tu-viera lugar el accidente.

El Fornm.

tal manera, que ha sobrapasa&lt;lo á la memorable
creciente de 1870, inundan-do muchos barrios
die ROiIIla.
Esta inundación, aunque limita&lt;la, gracias á las
obras ejecutadas en estos últimos años, ha causado daños conside:i:ables. Las aguas inva&lt;lieron
la parte baja del Forum, los alrede&lt;lores del Ponte Molle y del castillo Santo-Ange,lo, el Borgo Nuovc~ el Borgo Becchio, el Borgo Santo-Spirito y
Borgo Santo-A~elo : cuatro eaJ Ies &lt;J ne dei::embocan en la plaza Pía ; sobre lla ribua izquierda, se
extendieron hasta el PanthNn.
~

El acci&lt;lente más grave se produjo el 4: de Dicielilibre. La víspera, por la tarde, se habían observa&lt;lo profundas grietas sobre el gnrn muro que
sirv,ie, de dique e11tre e-1 pnorut.e &lt;klribald!i. 'Y el

El Panthcón.

Después do1 &lt;lerrumbe, el espectáculo era lamenta,blie: árboles gigantes no sobresalían &lt;le las · ·
agnas sino algunos centímetros solamente; los
banros arrancados flotaban en la superficie ele!
río ,como pavesas, y los fanr¡,es &lt;le grus habían
desaparecido por ca.D'!\¡:Ceto. COimo mediclia d,e
pn'!&lt;.mución, se hicieron .evacuar las casas riber~
ñas.

No hubo víctimas; pero el daño material e1,
muy importante: los trabajoo construidos no ha,
bían rostado menos ele cuatro .mi,lloncs.
El rey y la reina visi-taron los barrios snm,er~icl-0H hacia' -los cua.Jes se ha:bía tmnslada{lo una
muchedumbre inmensa. A la fecha del ilia 5, el
•Ti-her había vuelto á su nivel nomn.al.

SI Castillo de Santo-Angelo.

�Doming('t 20 de Enero de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 20 de Enero de 1!)01.

"P'T, MTINflO ILUSTRADO

BRONCES MUERTOS.
Allá en el Bóreas formidable grita.

l

y pide redención pam el culpado

Porque antes de caer fué desgraciado!
Es Tol.stoy . . . . ¡ el apóstol del pre&lt;.,'Íta!
Al pie del Esquilino otro medita
Y reza por aquel desv-enturado
Que llora en este mundo y qu,e ha llorado!
Es un viejo oon íe, Papa en su cuita!
Y aJ.lí en Jas cortesanas liviancl'ades
-Donde toda virtUJd yaoe podridaKruger, de cara al sol, vé á las Edades!
En nombre del deber, claman la vida!
Son bronces que carcomen las maldad.ee
De un siglo que se esfuma en 1a partida.

1

..J'/d Tiberio C:arriedo.

Otl~ fo~'\~N L.

@i\'\PA~ l~DEÓ p tR~~
Y O?Ell.E.Tíl fR~N(t)
EN E.L TE.ATRO

DEL RtNA'-l~IENTO

GERMANIA Y MÉXICO.
La hermosa alegoría que reproduc,e 1rnestro
grabado y alude a las invariables relaciones de
emistad, navegación, y comercio, que siempre han
existido entre Méxioo y Alemania, es una obra
de arte que el señor Don José Doremberg, Cónsul
de Bélgica en esta Re,pública, hizo traer desde
Berlin para decorar la facllada ~le la importante
casa comerciaJ, que con el nombre de ' 'La Sorpresa", t iene establecida en Puebla.
La reproducimos por dos circunstancias: es una
obra de arte, de mérito, que han calificado con
los términos más encomiásticos, artistas qt1e como
el señor Don Jesús F . Contreras, conooe:n Yaria.;;
obras del señor José Magre, de Alemania, y estiman que es un maestro en el arte decorativo, que
domina con mucho saber..
Por otra parte, el grupo de bronce á que venimos refiriéndonos, es una muestra de simpatía
que los señores Doremberg, muy respetados, han
d,ado á México.
Esa simpatía €S recíproca y en nuestra nación
siempre han sido tan respetados, como bien queridos, los mtemoros de la Colonia AJemana, que
con su laboriosidad, honradez é inteligencia, representa.n un factor importante en los adelanto,,
que hemos logra-do alcanzar.
La alegoría, que representa á Anáhuac y á
Germanía, se deseó ~ue la inaugurara el señor
General Diaz, pero no pudo tener verificativo este
acto, por ,la premura con que el Primer Magistrado re~e~ó á México.

L
Sr. D. Agust ln de la Mera,

Nombr ado recientement~ Gobernador del Estado
de Guerrero.

La visión del último día.
La humanidad entera se agrupaba acongojada
en aquella ·pavorosa tarde del último día del mundo, semejando apretada gr-e-y de ovejas medrosas
sobrecogidas de temor ante el solemne misterio
~e l~ torme~ta; y todos los ojos, dilatados por la
m~meta ans1ed_ad de la zozobra, mira.han (!On la
mirada magnét1ca del terror mudo, un cielo cerrada, y ame~zante, como secreto terrible, que oprimia el umverso con la profunda lobreguez de su
cólera silenci'0&amp;1.
El sol se había ccul tado, d•eS'}'ués de un dia eandente, entre los "cúmulus" pesados y sangrientos
del oca.so, com"l a...&lt;&gt;cua de plomo cald•ead.a por la
gran inflamación de un crepúsculo caliginoso y
turbio ele tempestad: tras aquella aitormentada
agonía de la farde había ido -cayoo~lo la sombra
sobre el mundo con pese de lápida de tumba y
en las angustias del sagrado terror de la muerie'
los labios pálidos balbucea:ban temblando un~
oración, la pobre oración de los débiles ainte la
imponente amenaza de la naturaleza irritada.
Y así se pasó mucho tiempo, fiota,n do las iras

de lo ignoto sobre los mundos kuruilla-dos; mud10
1,1empo del que corre en el gran silencio de la eternid-a&lt;l.
Después, cuando los oelajee ,c:a:n.grien·tos del ocaso fu1:ron negruras tinie,;1raR, borrones de noahe
sin a11r@ra, tras un lampo deslu.mbrador y rápido
que pareció pestañeo del ei•elo, otros mil relámpagos inquietos y breve" ~urcaron el espacio incrustándo~e con veloz culebreo como red de nervios de luz en el fondo revuelto del infinito,
siempre en silencio, silencio largo de pesa,dilla,
hasta que de pronto, sacndien&lt;lo con su estrépÍLo
la inmensidad cual si se r~uebrajara entera ía
gran bóveda sin fin, 1'18SO'l1Ó el horúhle chasquido
del primer rayo, el único rayo de aquella. gra.n cólera del nústerio, violento,, recio, con estridencias
secas de imprecaóón.
En la tierra todo habfa 8ido, y ya muer.ta, llena
&lt;l'e misteriosas lobregueces, bogaba. en la tumba
sin fondo &lt;l'el infinito, silencioso otra vez con el
silemcio augusto y total de las noches siderales.
Y en medio de aquel supremo mnti9Illo siguieron los relámpagos -ascend ienuo con on&lt;lulaeiones
inquiietae y lengiieteos brern~, entrecruzados y reñid-os como fantastico ejércü,o de serpientes en
porfia-do empeño de escalar el cielo, luchando entre sí con instiintáncos culebreos y punzadas de
luz, e;;tira.ndo vibranbes r,u-i lívidas raimificaciones
de arborescencia y recogie:11(10 súbito sus tentáculos cárdenos, que ora simulaban torcidas raíces
fosforescenit:es en el a1bismo de las sombras, ora
trémula.;; garras de fuego tendi'Clas hacia la berra.
con el a,nsioso temblar de un deseo senil.
Después todo íué confuil{liéndose IllilS y más cada vez, hasta convertirs-e en una inmensa red de
líneas fúlgidas, sin cesar estremecidas por contraicciones Yibrantes de nervios de enfermo 1111!11
•
.l
'
1:imensa
red líviua.
que siguió fulgurando intensís1ma.rnenbe en 1nedio del más grande silwcio que
hubo en los siglos.
Coono oriflamas destrozadas pasaron barriendo
el infinito las últimas nubes, que un viento desenfrenatdo y mudo llevaba en su furia; y lue,uo cual
iterena bendición póstuma, lentamente f~é' descendieru:lo sobre el universo 1-a. inmuta.ble y au9~ta paz del éter, en cuyo seno frío trazaban por
~1ltHna vez las esferas sus amplias parábolas, rnaJ~tuosos verses
la gran armonía de los espacios
Entonces comenw en el vacío lleno de la helada tristeza del gris, la silenciosa caída de los astros ,de oro, inmensa ca,cad-a de ascuas !ITanalla
de fuego _que crepitaba deslumbrante, d~slizándose armamosa en cadencias y rutilaciones &lt;le himno sagra?o; derrame de pedrería enc-end1da, mudo _e.stalhdo de soles, entusiastas y sin fin, qu-e sig~nó carendo en_ los abis-~os con arrogantes mag~ifwencrns d-E: vitoreo, mientras que las lejanías
ignotas del cielo oo:ipezaba. á wnar al unísono en
una sola vifuractón prolonuada sin término' ]a
áurea not.a ae las cien tro~petas la nota ú~ica
del concierto sideral.
'
Luego fu~ la caída de los astros de pla.ta, los
de luz cándida como una rima, que descendían
camtando su melancólic-a. rapsodia de las noche~
m lluvia ~e filigranas; tod_a la poesía de lo pálido::&gt;
q_ue oo de~ramaba en lo infinito con transparen~
cias . de cristal y oh.ispeo de diamantes é ingénuas
e_landades de agua inmaculada de oro siempre
ümbrando en el éter, cada vez más iintensa y penetralllte.
. Y cuando todo hubo acabado, en horas die etermda?-,, quedó ?ola en, el espacio ~uella. áurea vib_raic10n al ?m.~no, absoluta y eontinua; seguía
ti~brand? J?V1s1ble, p enetrante com-0 el martirio, ·
mas y m~s mtensa en su canto sin tema, que fué
luego gnto, hasta que en heróico "crescendo ,,
swmpre ~~cia ·vez más penetrante y poderosa ¡n
~u asc~ion, llegó á lo inacoosible de la extrema
mtens1d,ad? al supremo estrépito apo,&lt;;alíptioo, llenando ~mea los ámbitos todos del infinito, que
retemblo entero con sus ecos.
. Entonoos, en 1-a inmensidaid. del espacio suro-io
sm contomos, afaándose lenta y augusta como ~n
~almo, Ia so~~ra del Señor; y con un ademán de
S\lprema maJefltad extendió solemne la santa
d1estm sobre la nada . ...

ae

..J'/rfuro 7iménez ))astor.
Montevideo, Junio de 1900.
Grupo que decora la fachada de "La Sorpresa," importante casa comercial de Puebla.

�~

f!omingo .20 de Enero de 1901.

:µUNDO ILUSTR7\.DO
En suma. este baile fué una gran fiesta apropiada en un todo á la cultura de quic siempre
ha &lt;lado mucstr-as la i:;imJliÍLtioa, sociedad de la
capital de 8an Lui~
En el primer baile á que nos referimos, basta
mirar las do:; "planai;'º d.l, nuestros graba.dos, pa~
ra quedar convencidos de la elegatlcia y buen gl.l.oto de los trajes que lucieron las bellas señorita~.
&lt;¿911 cuyos retratos engala.namoi; este semanario;
lamentando que no todas !ali distinguidas dama:;
que concurrieron á la fie~ta, hayan IDlandado hacer
fotografías que con. el mayor placer hubiéi,emos
publicado, tanto por el explendor de este baile,
cuanto porque él viena á ser la primera nota de
FO&lt;!ieda(l, que queda co11a:grnada en e;;fu~ páginas, en el presente siglo.

ILUSTRADO
AÑ'O Vlll--TOMO 1--NÚM. 4

MÉXICO, ENERO 27 DE 1901.

ll!rector : LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA.

.su1,.c•rlrriñ11 mcnsunl fnr~""'·· I t ~n.
ldem ldem en la Capital, J.!5.
Gerente: ANTONIO OUYAS.

ALBUM 1\/lÉXICO.

;

Desrle el día 3 del próxÍifilo Febrero, el ~emanario que ha.:;ta ho;y hc1 circulado con el título d"e
COMICO, comcnzar;i á pu~licarae con el nombre
de ALBC1L-ME.XH 'O.
Al tomar nue¡;f,r&lt;&gt; p-erióJico el nuevo título.
prefentarú á rns 'ledore.,; las novedades s.ignicnbes:
Des.de el ;3 de Febrero próximo EL ALBr){..
M:EX ICO. r·ome,nzar[t á ¡:mblicar el hermo;:o ALBU1\1-8n-&gt;LE:\1ENTO que consiste en la repro-

Adorno principa~.

LOS UL TIMOS BAILES.
Entre-, la, muc-h :s fic.stas con que se oelebró
la llegada riel nuL•rn cig-lo, y se despidió al pasado,
nos referimo- ho,· en nuestras ilustraciones á dos
hai lei, que a lranz.arnn potitiva notoriedad: el primero, n rificarlo L'll la casa del señor Biva y EcheYerría y el =-PJ1111elo. en H-an Luis Potosí, en los
salones de la Lonj a.
Este último fué urgan:zado por la "Socie,dad
J&gt;otosina.'" y dl'jú ]o; más gratos recuerdoo entre
los muc·hot- i nvitdot. fJUC vieron en esta reunión
llll verdadero l\l'IJl1 teei miento d-e ~ociedi:d.
I..ra
,Ju nta Din&gt;&lt;·tirn pu,o d mayor empeño en que
la fiesta re,nltara di7na de lo más granado de la
liOCied·ad de :-;an 1.ui~, y ésta corr&amp;--pondió á la
galante inv itHl·i,in que se le hacía, dán&lt;lose cita
en los esp,wio,o,- ,alones de la Lonja. El edifi.cio,
qwe- está lujo,anwnt.e decorado, ice adornó, ~in
embargo, de una manera eopecia,l y con el arte
con que i;abe 1 haccrlo el eeñor Jorge Unna, que
fué á quien i'-l.' I(' die', la difícil comisión.
Nuest.ro.,:; grabad°" rcpreeentan algunoo de los
referido,; adorno,, y en ellos puede juzgarse de
:-:u buen gu,-to ·" )lorndad.
En cuanto á laR rliunas, n-0s dice nuestro correspon~al, que ¡;e pres-entaron en .Ja fi,etita, luciendo rna~nífiea~ roilctts y de5lumbran tes de
]1ermornra.
"Serre•• en !a escalera principal.

dncción de cuadros de los más afamados pintore~
europeos, iietratos de las artistas de más notable
belleza, etc-., etc.
:ffiL ALBUM-SUPLEMENTO constará de 20
láminas i,rnpresas en papel extra-fino. Cada número ele! periódico irá acompañado de una lámina
que, no ob:;1tante ir aclheri'da. al p ~riódico mi~mo.
puede separarse dC$,!)Ués paro encuadernar por gepar-ado la colección corn¡&gt;leta .
. DFJARF1f0S DE PUBLICAR la$ cuatro págmas de nol'ela que hemos e;;tad-0 inWu}ie,ndo en
el COMl(' U, pero daremos á los lectores periódicamente las novelas encuadernadas á cambio de
un cupón v diez oenlavos, ya sea p¡ra la ca,pital ó
para los Estados .
. NcE:STROS ABON.\ DOS, con esta combinación, rernlbrn C"IO'ananciosos' •pues en ]uO'ar
de la~
o
cuatro p-.ígina~ de n◊vct!a en cada número recihen
las ~ojas del AL''BUM-SUP'LEME~TO, por sólo diez eenta.vos reciben la n.ovela compl,eta y encuadernada. lo cual les evita, corno suoede frecuentemente, que su obra se quecl,e trunca por
l~s extrav1os que por t-antos motivos, independ~entes de nuestr-a voluntad, sufren los número.,:
del Semanario.
.

y

,

Entrada. al salón,

OPORTUNAMJ&lt;}NTR daremos el cat.áÍoao de
los cua?ros que contendrá el Albu,m-Suple~nto.
Precio rle su1hscripción en toda la República:
$1.20 por trimestre, pav:o ad,elantado. Diri!tirse
á R. Murg-uía y Comp.- México. Apartado número 20 Bis.
.

S. M. VICTORIA, REINA DE INGLATERRA Y EMPERATRIZ DE LA INDIA.
+ el

!22 de Enero de 1901.

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>~

f!omingo .20 de Enero de 1901.

:µUNDO ILUSTR7\.DO
En suma. este baile fué una gran fiesta apropiada en un todo á la cultura de quic siempre
ha &lt;lado mucstr-as la i:;imJliÍLtioa, sociedad de la
capital de 8an Lui~
En el primer baile á que nos referimos, basta
mirar las do:; "planai;'º d.l, nuestros graba.dos, pa~
ra quedar convencidos de la elegatlcia y buen gl.l.oto de los trajes que lucieron las bellas señorita~.
&lt;¿911 cuyos retratos engala.namoi; este semanario;
lamentando que no todas !ali distinguidas dama:;
que concurrieron á la fie~ta, hayan IDlandado hacer
fotografías que con. el mayor placer hubiéi,emos
publicado, tanto por el explendor de este baile,
cuanto porque él viena á ser la primera nota de
FO&lt;!ieda(l, que queda co11a:grnada en e;;fu~ páginas, en el presente siglo.

ILUSTRADO
AÑ'O Vlll--TOMO 1--NÚM. 4

MÉXICO, ENERO 27 DE 1901.

ll!rector : LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA.

.su1,.c•rlrriñ11 mcnsunl fnr~""'·· I t ~n.
ldem ldem en la Capital, J.!5.
Gerente: ANTONIO OUYAS.

ALBUM 1\/lÉXICO.

;

Desrle el día 3 del próxÍifilo Febrero, el ~emanario que ha.:;ta ho;y hc1 circulado con el título d"e
COMICO, comcnzar;i á pu~licarae con el nombre
de ALBC1L-ME.XH 'O.
Al tomar nue¡;f,r&lt;&gt; p-erióJico el nuevo título.
prefentarú á rns 'ledore.,; las novedades s.ignicnbes:
Des.de el ;3 de Febrero próximo EL ALBr){..
M:EX ICO. r·ome,nzar[t á ¡:mblicar el hermo;:o ALBU1\1-8n-&gt;LE:\1ENTO que consiste en la repro-

Adorno principa~.

LOS UL TIMOS BAILES.
Entre-, la, muc-h :s fic.stas con que se oelebró
la llegada riel nuL•rn cig-lo, y se despidió al pasado,
nos referimo- ho,· en nuestras ilustraciones á dos
hai lei, que a lranz.arnn potitiva notoriedad: el primero, n rificarlo L'll la casa del señor Biva y EcheYerría y el =-PJ1111elo. en H-an Luis Potosí, en los
salones de la Lonj a.
Este último fué urgan:zado por la "Socie,dad
J&gt;otosina.'" y dl'jú ]o; más gratos recuerdoo entre
los muc·hot- i nvitdot. fJUC vieron en esta reunión
llll verdadero l\l'IJl1 teei miento d-e ~ociedi:d.
I..ra
,Ju nta Din&gt;&lt;·tirn pu,o d mayor empeño en que
la fiesta re,nltara di7na de lo más granado de la
liOCied·ad de :-;an 1.ui~, y ésta corr&amp;--pondió á la
galante inv itHl·i,in que se le hacía, dán&lt;lose cita
en los esp,wio,o,- ,alones de la Lonja. El edifi.cio,
qwe- está lujo,anwnt.e decorado, ice adornó, ~in
embargo, de una manera eopecia,l y con el arte
con que i;abe 1 haccrlo el eeñor Jorge Unna, que
fué á quien i'-l.' I(' die', la difícil comisión.
Nuest.ro.,:; grabad°" rcpreeentan algunoo de los
referido,; adorno,, y en ellos puede juzgarse de
:-:u buen gu,-to ·" )lorndad.
En cuanto á laR rliunas, n-0s dice nuestro correspon~al, que ¡;e pres-entaron en .Ja fi,etita, luciendo rna~nífiea~ roilctts y de5lumbran tes de
]1ermornra.
"Serre•• en !a escalera principal.

dncción de cuadros de los más afamados pintore~
europeos, iietratos de las artistas de más notable
belleza, etc-., etc.
:ffiL ALBUM-SUPLEMENTO constará de 20
láminas i,rnpresas en papel extra-fino. Cada número ele! periódico irá acompañado de una lámina
que, no ob:;1tante ir aclheri'da. al p ~riódico mi~mo.
puede separarse dC$,!)Ués paro encuadernar por gepar-ado la colección corn¡&gt;leta .
. DFJARF1f0S DE PUBLICAR la$ cuatro págmas de nol'ela que hemos e;;tad-0 inWu}ie,ndo en
el COMl(' U, pero daremos á los lectores periódicamente las novelas encuadernadas á cambio de
un cupón v diez oenlavos, ya sea p¡ra la ca,pital ó
para los Estados .
. NcE:STROS ABON.\ DOS, con esta combinación, rernlbrn C"IO'ananciosos' •pues en ]uO'ar
de la~
o
cuatro p-.ígina~ de n◊vct!a en cada número recihen
las ~ojas del AL''BUM-SUP'LEME~TO, por sólo diez eenta.vos reciben la n.ovela compl,eta y encuadernada. lo cual les evita, corno suoede frecuentemente, que su obra se quecl,e trunca por
l~s extrav1os que por t-antos motivos, independ~entes de nuestr-a voluntad, sufren los número.,:
del Semanario.
.

y

,

Entrada. al salón,

OPORTUNAMJ&lt;}NTR daremos el cat.áÍoao de
los cua?ros que contendrá el Albu,m-Suple~nto.
Precio rle su1hscripción en toda la República:
$1.20 por trimestre, pav:o ad,elantado. Diri!tirse
á R. Murg-uía y Comp.- México. Apartado número 20 Bis.
.

S. M. VICTORIA, REINA DE INGLATERRA Y EMPERATRIZ DE LA INDIA.
+ el

!22 de Enero de 1901.

�Domingo 27 de Enero de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO
EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Enero de_ 1901.

de luz y 9.ue podía ser,ir ~ un pintor PU;ª pintar
:Ma,dre, amó con fanati..;mo; pero con ci1'&lt;:Uinsla mnerte de Kleoer, as~mado _por un ara~.
pec,ción á sus hijo~, _Y con it~ohüría á s.us metos;
(hianclo me mudé á la. esquma del barr1&lt;, &lt;ll'
J:'oco anl1t.,; de monr, rn 1,iet.&lt; ► de .8altembl'11, Saint-Germ:ain, eu que vi~o hace diez aíiQ&lt;;, ,toméco!llbatía con sue canto~ la modorra precursora mu0ho cariño á 111 trano111la y carnpel'trl' eal1e de
.
Si -el aifán de totlo inglés es aparree,r y se-r res- de .su eníerrneda&lt;l.
,....
Reina, foé intpe&lt;:ahh• y encarn_ó, ii~1ipa~1lJ'l~ copetable, circunspecto y _enfa-gico, el bello ide-,11 de
mo
la
lev
é
inflexible
l:omo
eUa,
las
msütuc1oru.~
la inglesa es s.e1· pura, trnrna, ameinle y fiel. Blande su pafs. Ki intri,gó contrn &amp;llli mirn~tro~, Jll
&lt;'&amp;'l coono la nieve sonro,;ailas como la aurora,
'
,
pretendió imponer á h1;_ Cáo_~a.ru~ ~ al pueblo e~s
rubias com-0 la alborada,
Ue,vrun en e1 corazon
más blancu.ra.s que en la. tez y en el alm,1 más prefu1cncias; no era \ 1et&lt;&gt;rnt qu_ien_ gobernaba,
e.ra la U,irta. :Mucha._ H'&lt;.&gt; i; i::lH rnturuo~. eu ~as
&lt;luhura quo en las pupilas.
.
, .
:N"o sólo ;,on pu,ra;., i-on la pureza. m.u,ma; a mn- grandes crisis intcriorc:&gt; ó rn Jo-; crueles co~fücmeJ'illa sube el rubor en otea&lt;las niá,s pur- to,; exterio,res, la sorprendían, tri4e y a~gus~ada;
ºQ'1.1Ila
.
purinas, ningunos ojos ~e velan ;11ás dulcemente, pero jaun.ás la zyyeroa cxhahir una que;¡a m forningún párpa&lt;lo ~.e, abate con rn~s pudor
c~n- mular una prob,ó&lt;ta. J,a guerra. e&amp;pec:1almente,
taeto 6 al aspecto de la~ buje-.11a;; o de las 1ntser!as la. atormentaba; s u C'orazón d,e mujer am~nte:
huma.nas. Ahí donde la espaiiola ,;e yergue 111- tierno y virtuoso, repugnal"Ja. la. matanza. aun a
ilignada, ahí donde la iialiaJJa im1)reca y aco- trueque die la conqui~ta. PNo iltl á .s~1 pueblo
mete, la inglesa se rubol'iza, -'Se doble~?- se a,b:11,e y á la ley; servido,1~1 ante!- que ama. s1mbolo Y
como lirio incapaz de 6opo;ritar el latigazo de la aoonte de la volunt.HI popular. la deelaraba cuan'
&lt;l .
d~ el pueb!'O lo ex.i~ía, eomo firmaba la paz cuaninju,ria, de la im,olencia ó de la au ~c_1a.
La ing1esa anua en una forma angehca, una vez &lt;l.o la Nación lo redamaba.
y dizqi,;,,e tan doiloro~1 le era. que la última
e-n la vida, á un sólo hombre. Se un,, á su es~so oomo la yedra á la. encina, en él' reposa, en el v trem®da que In¡rlat.erra ha cmprenilid~, fué
confía, á él entrega todo su ser, lo enlaza &lt;.-omo parte principal en 1€·1 ª:!iq:1ih1mie~to &lt;le su nda:
8i lo creemos; 1-u rJel'l:1to bi1li&lt;lo tan~as vece_"',
para protegerlo, le enflora. le ¡&gt;erfuma y le ,e11dulvictorioso,
pero d{-.&lt;peclaza.(lo otras; la ar,1stocrac1_a
za la vida, arfronta con él Jo~ mismos huracanes
y las mismas te~t,adcs y :,,uele &lt;lesgajarlo:; eJ diezmada y de luto. el pueblo angu~tiado. la. n- Roui;selel, que queda frente á mi cas!- En &lt;'l ,;~1..,.
queza pública despilfal'ra&lt;la, sus meJo~rs ca-puta- XVJI se llamaba el Paso de las vacas; por&lt;111e
miomo ravo.
Mujeir ·de hogar y no tle salón, saoerdotiza del nes muertos ó vencid~. elamor('-R de vrndas y la- algunos señores habían con.struído e~ cll m, sus.
culto lle la familia y no reina de la moda, la es- mentos &lt;le huérfano~, e, máe &lt;le. lo qne ;:e nece~ita casas de campo; en una de éstas m~no Matl11me
.
posa inglesa embellece con la irradiación de su para matar á una rrina qw¡_, eonf'.er\'Ó toc1a su vida d•l' Larnbliere la amiga de Lafontame.
l11ta casa do! siglo pasado, siluada ~n la l'.,qu1l;elleza el "home," lo calienta con su amor, lo un corazón de mujer.
V,ictoria murió anr.i11fü1 y glo.r'io•a. y amada; rnt de la call,c Outlinot, se ha convertido t•n ho,pueb.la ai~ risas de niño:--, como cantoo de pájarO".
Si ~oza, sonríe apaciblemente; si sufre, calla y ol- pero no d1ebe, no puede l'laJler Rido fel,z por más pital de San Juan de1Dios: del otro lauo_ de la cavidadiza y &lt;TCncrosa, está siempre cfo,pucsta á ten- que mucho lo merecía. Por est-e concepto, ~l d•e-s- li.e hay una. hilera de casuchas ~n que v1_ve11 _a rtedru: los braz~5 á la dem.antla ele p.eroón. Para ella tino no le fué propicio; hubiera si-do más d1d10sa sanos pobres que gozan de la vista del J!t:rd m de
Joi; hermanos. La calJLe Rousselet está mu_v 1n1il
110 1cxi..;rlen las infülelidades del ma,rido; las igno- si no hubiera sido reina.
empedrada : hay pocas tiendas y las que hHy ~on
ra, no llegan hasta ella; los vicios, las pequeñeces,
rnuy humilde5. En las ventanas hay ropa tl'ntlula
las miserias de los ~uyos las di,:müpa, las iencubre,
y en las puertas pían los polfios. Uu:alqt~ier?- &lt;·re~las aten{ia y si ama,rgan su vida.. no altera:1. su ,
ría que estaba e u un pueblo de provmclll mur
con&lt;lucta, no le 1,ugiei~n represalias, no -v1c1an
atrasado, en un barrio que llegaba hasta el campo.
su fidelidad, ni la ud,vfan de la línea de su deber.
Coono poco,; coches p-asan por la calle Rou~selet ,
La mujer inglesa, puede no ser feliz; pero no
i:ie deja jugar á loo niños, que abundan,. po:n¡u(! lo~
deja jan:ruí.s &lt;le ser fi~l y abnegada.
pobres son prolíficos é ignoran la doetnna de MaJCuando sobre este fondo de cru:ácter de la rat.hu!'. A la hora de la salida &lt;le la escuela, la calle
za oo infi.ltr8111 la e&lt;luoa.ción esmerada, la moral
se ],lena de muchachos, y tanto he pasado por ella,
p~ritana, los hábitos de buena sociedad; _c~1!ndo
que 101- he !lleg•ad? á con~r. ~}los tamhi,én me
la in11lesa oo mira: colocada en alta poS1c1on, y
ronocen y á menudo me dicen: Buenos &lt;l~as, ::&gt;&lt;&gt;cuando sobre sus hombros ~ n altas responsañor." Eo.1 la Ka'V-idad, cua-ndo ponen peqlwnos albilidades morales, 1)0líticas y oociales, su virtud
tares en la;; puertas, con una servilleta h1anca.
se aquilata, su decoro 6-e refrna; se estudia, se gouna Vírgen de yeso, tres rosas en un vaso y do1-&lt;
bierna, S(} consfüllye en rígido censor de sí miscand.eleros de plomo, me siguen hasta que le--ma y se ostc;nta como vivo ejemplo de cuanto de
ei·ho en una alcancía una moneda de dos ,uddo~.
más _granoie y nms noble pueda producir la orgaF.n fin, me tratan como vecino y como arnig?: en
nización humana.
los dí.as de Se-ptiembre, cuando sopla e!! vrnnto,
Tal fué Victoria de Inglaterra. Xinguna jume dejan libre el paso, y las niñas d.ejan rle sa:1ventud más florida, pocas bellezas tan deslumbrantar la cue1xla para no estorbarme.
tes como la suya. A los dieciocho años comenzó
á reina.r, su ambiente se impregnó ct.el baiho 11:efítieo de las corles, aspiró hasta ie-1 hastío el m Entonces, conocí á la cojita. Ilace mucho t iemcien-ao de la ad-ulaeión, se codeó, niña aún, con
po tle eso: acaibal&gt;a. yo de instalarme en aqm•l balas rurnbidcmes de los hombres, con las miserias
rrio, y ella tendría de ocho á diez años.
Vestía de lttto porque su padre, carpinkrii, hade la huIDJanida•d; contemipló luchas sangri1entas y
bía muerto: se sentaba en el dinool de una pu&lt;!rt.a ,
catástwfes tiembles; costeó á cada paso fangos y
poniéndorn enc~ma de las rodilllas la ~t.1. Y selodaza,les, y ni aqueHia atmósfera la asfixió, ni
cntretenfa en ver jugar á los demás niños.
aquél incieMo la mareó,, ni aquél conil:~ct:&lt;&gt; la des:
lfe conmo·vía por su aire triste y meditabundo,.
vió, ni aquelfos especlaculos la pervirtieron, m
Los brasileños, de color de chocdlate y llenos
aqwellos fangales la envenenaircm. Para el1a no de anillos y &lt;le cadenas y de billetes de Banco, su.s grandes ojo,; negros, su rostro pálülo y sus
existían más que el amor ardiente por su pueblo cr.een q,u e conocen á París asistiendo al estreno cabellos castaños.
Pronto conoció, en mis miradas, que me r..m~ay poT los suyo,. su virtud ~ust,era é incólume y de una comedia, dando una vuelta por el bosque
la línea recta, invariable é inflexible de sus debe- de Boloña ó cenando en un r.e-staurant; y nosotros ba com:pasión y me sonreía con aire melaneúlico:
yo ,le decía al pasar: Adiós, hijita.
r-es die soberana constitucional.
!,OIIIlOS tan frívolos, que con gusto damos el título
Pasó ol tiempo-¡,dos ó tres años se desliza n
Se casó por amor con el elegido de su corazón, de parisiense á quien entiende pronto un retruétan pronto!-y m1 jueves, al empezar el JTio('S de
y fné fiel y ardientemente amada; fué prolífica cano ó saibe cuánto vale una mujer pcrd i.da.
y pobló de sobe.ramos todos los tronos_ europeo~;
En reaili&lt;lad, la vida entera de un observador Mayo, observé al salir de la casa, &lt;¡me la calle clefué siemipre digna sin wr orgullosa, virtuosa ron no alcanzaría para conocer á fondo la monstruosa RousRelet, tenía un aspecto &lt;lesu6ado de Jlesta.
ser mogigata, au~tera sin dejar de ser benévola.
ca.pita}, en la cual cada rincón tiene sn íi,:.onomía Era que iban á haoer su primera comunión muDulce, pero firmemente, impuso en 1'a Corte especial. ¡ Es tan grande la diversidad ele tipos chos niños. El obrero, que renegaba todos lo." días
cierta am,teri-dad compatib1e con el esplendor de que en ella !'e encuentran, que no es posibl].e ima- !de los j-0,,u ita;,, c1wpués de leer los ,1)Criódicos,. que
ría. oponeri:c. ":No somos paganos," decía la mttla corona y lle,'Ó á cabo un.a gran purificación de ginársela!
Esta variedad en €11 aspC'eto de las callles de la d:r.e, que había enseñado á sus hijos el Catecismo.
las costumbres de la aristocraeia. Con su ejem.-plo
Ademlás, la prilJllera comunión de loo niño~ cr-A
predicó la ficw'Jiclad de las esposas. la fecundidad gran ci uda&lt;l, es para el verdadero parisiense un
un
pretexto para una fiesta. La lavantll•ra C'O rrí.1
v el amor de la fami1iia á las madres-; proooribi6 manantial ina~otable de interés en Hl misma casa,
áns desnmleoes hieróticas, las iextravagancia.s de la por decirlo así; yo, que conozco á París perfecta,. ~on una camisa de homlbre en la mano; el barbeÍnoda, el despilfarro de las fortunas y la galante- mente y que nunca be salido de su recinto, des- ro afeitaba á mucli.os parroquiano.s impac·i('nt~;
cubro frecuentemente cosas asombrosas durante el pastelliero de la calle de Sévres prepara paete-hTía frívola.
llos desde 1a víspera y la fruter.a del número g
Ya viuda, á semejanza de Juana la Loca, vivía mió! pase-O!'.
Detrás d-0 la fábrica de los gobelinos, he encon~ vende mtwho. La gente se agru'Pa á las vrn lan.1sdel recuerdo y ca.si en la tumba -del príncipe Alberto. Vistió dieM.e enton&lt;.-es luto en la inltimi- trado un canail. melancólico, como Hos de Venecia; para ver pasar á los que han d-0 comulgar.
¡ Qué bien están los niños con &amp;us gorra'l nuedad ; huyó de placeres y :fiestas; casi se encerró y en Grene1le, á dos pasos del Campo de Mart.e,
una plaza pública como fas del Cairo, inundarla vas con franja de oro, exceptuando á Víctor, el
~n su hogar y en su dolor.

Reina, Esposa y Madre

ª'.

hijo del eba,nista, que dejó caer la suya en el lodo!
¡ {Jué tonto!
.Pero mAs b{)l]lÍtas están las niñas, vestidas ele
h!anco,, sobre L().(io las ru?ias! EII ~elo ],es cae muy
bren. Blhls lo saben y baJan los OJOS para parecer
m.ús virgimtles y para verse los guantes blancos1
que son los primeros que s.e ponen.
Las morenas parecen moscas ca1das ,en la leche
pero a, pesar de eso, sus madres están orgullosas.'
¡ Oh pobres madres! ~e han compuesto mucho pam _l'a fiesb1 y sus tr_aJes revelan UR poema d,e mi:;ena&amp; y dr economia~. ~'.hí rn un saco de terciopelo que prob,lÍ&gt;lemente fué hcoho durante la
J~~poúción de PaTís d,e 18,67 y un chal de cachenma que h-~cle á ~Iont~ de Piedad. Las niñas que
las acompanan s1 esta_n vestid-as de nuevo; y
&lt;'?ando. ~na mad;.e Je dice_ á otra: "Q11é ¡ruapa esta _la h1Ja de vd.
La primera contesta: ''¿ Qué
·&lt;pHrre vd? Va á cumplir trece años.''
En fin. es un hermorn día para todo el mundo.
aunqu•;, los padres que en nada er-een, v-ayan á
rnul'Jmtrar de la ceremonia €·n las tabernai-. Cuando los niñoR, formados en dos hilleras una de niños y ot.ra de niñu,;, :;e colocan frente' al a,Jtar con
11na vela en la mano. mientras el ór&lt;Tano
~uena en
0
d pre~biterio: las mamás lloran.
.!'ronoo eonocí á mi cojita entre el gmpo de
11111a"? se ~poyab_a en ,:u mruleta negra; pero me
paree1ó mas mmac-ulada, m,L..: pura, más blanca
t¡u,c las otras: tamlJién me pareció má~ com11o·vi'.l,1. m~s recogid·a que FUS compañHa,:: su rostro
rnftmtil .tenía una rxpresión ang-&amp;lica v mh-tica
que hubiera encantado al pintor &lt;le Holhein.
Le dí con más expre;ión que nunca los buenos
y me sentía yo feliz al p,ansa,r q~e elfa tam. l ,1e n tenía pu~t? ,au ve&amp;tido blanco. ¡Un vestirlo
l,Ianoo; e-1 traJe 1tlean para una hija del pueblo!

&lt;i!~-,

La demolición del Teatro Nacional.
¡ Demoler pam ret:onstruir !
Este es el 1-ema ú que nos ha conducido la sed

Desde entonc·es varias primaveras me han vis1sitado, y muchas veoes las brisas embal&amp;1.madas
de }layo han hroho flotar los blancos trajes de
las niñas que comulg-an, en la Rousselct. }{a,n pas~do algunos años con &amp;U.S prirru:averas, pero también con sus inviernos. Otr0$ niños juegan en la
calle, y al barbero ha cerrado su ti,e•nda; el pastelero fuma s.u pipa á la pUtirta de la c-aHe, pero
su barba he cnearuccido; la frutera del número 9
ha desa¡,arecido, y donde vivía, vive ahora una
lavandera.
A pesar de todo, la calle de lwuss.elet ha conservado su füonomía de ante6 v 'los hermanos de
San Juan de Dios, siguen en s~ convento.

de progre8o y á él tenemo&amp; qu&lt;! ~er ohedienteí'I
lo mismo en lo fí&amp;ico, que en lo moral; Jo mismo
en el orden científico, que en el orden social.
Los d-egencrados, Jo,; enfermizos, Jo:; pasionales, los ic.lio~. son nuestros semejau tes, es juesto.

Pei;o ¿qué ha sido M la cojita? ¡Ay! Ha crecido muy poco, aunque ya es una joven que pronto cumplirá veinte años, según la cuenta que he
sacado con los dedos.
Cuando la encuentro deEcansando en su mu-le•
ta, una muleta. nueva. y u,n poco :más grandie que
la que antes usaba, no me atreYo ya á decirie:
¡.A!diós, hijita! y me contento con quitarme el
sombrero. Sa:Je pocas veces. Su madre es a.hom
portera, y no puooo ver á la cojita, pero oigo el
ruido ince.:ante de la m:áquina en que cose. Trabaja ropa de sciíora, y parece que gana bastank
Me han dicho que e~tá muy enferma, y que
tiene una pierna s.in movimiento. ¡ ~ unca. se casará! ¡ Pobre lI\lllchacha!
Sin embargo, todas sus compañeras de comunión han vestido por segunda vez al traje blanco:
el de boda. El sábtilo, n-ada menos se casó la hija del zapatero con el hijo del sastre. (Era claro;
los domingos, cuando la madrre tomaba. el fre.;:co
á_ la pu~rta. ,Y los jóvenes jug.a.bam á la raqueta,
Hempre iba a dar e\ vd!ante al callejón del número ~3. que es negro como una boca de lobo y des,
, 1 al pa¡,::,cer pam buscar' el voaparer1an
en e,
larute. )
¡ Y qué bi&lt;:'n se ha portado el zapatero! Se ha.
COillido y se ha bebido muy bien.
Ein los momento.; en que la recién easada, mo11taba en el eoohe. con su traj,e de seda blanca y Sil
corona de aza.hare~. YÍ q_rn., mi pobre cojita estaba
e~ la puerta de su ca..."'8, a.poya:da en su muleta v
viendo á la joven casada con envidia.
: ·
i A~-! pronto sll!o ella hahrá quedado sin ponerse mas que una vez rn la vida, el vestido blanco!-

Franclsco &lt;!oppee.

J)Ue~, que la.mente mos su dcsaparic;ióu; pero dentro de los cánones del progreso, es de desear,e
qu~ e~a cle~aparición sea ta11 r.á,pida, que tan infehc&lt;'." ~eres no t&lt;.-ngan. tiempo iw,tante para legar a futum,; gener1Jt1ones ~us desgracais,. :(.JI
forma de abn-i~mo.
~a i_gneranria que condurle, el fanati~mo que
perJuéhca d~de la nmralla del criterio falso, qu e
1n1,-de comiderarse misericordiosamente como
una ~xculpante, deben de..:;apareoer por mQS que
el tmmfo del 8aber y el recto juicio hagan mi,
llar;" de víctimas _ent.q~ ignorantes
fanático¡;;_
},n el orden social, para que la libertad impc:re. para q_u~ el dereoho se respet\e, para qne la
paz ~ea ~hcla. y duradera., tie;ne mue-has Ve('{,
que prinripinrse por la guierra que diezma que
a.,,.ola, qne aniquila.
'
Y a~í. en torlo, para evolucionar, es preei,;o
l'!·rno1·er oh~t íwu los.
Hoy._ es una nota de actualidad, la demolición
del pnmer t e-a tro metroipohtano. ::\f:ultitm:1 ,1¡,
per;;ona, ro11t('mphm diariamente el derrumhr ,lr,
los_ fu~rte,; mnrn~. 1·e11 al dcscu hi erto, entre ma.(] U1J1ar1a &lt;lc~Yenrijada. telares carcomirlos ,- abiertoR c;;c-otilloneF, ru¡uel C!,Crna.rio, amplio ·recinto,
que por tanto, aiio, fué el inviolable ",:ccretere''
&lt;l_e toda;. esai- interesan.tes historietas que Fe cleFign~n con el nombre genérico de "la. vida entre
ha;,bdor.(i-."
l'~r otra, parl~. aquel e~nario ha Fervido para
&lt;¡ne . ohre el dr~~l c n lo mismo la;. g-lorias del arte.
qu~
han v1s1u1do, qt1r las reinas del "género
eh1co y )rnstn los moniltrUo$OS EAperpento;, ele
!as _c?me&lt;liaF ele magia, y pocos han de ser lo,
mdmduo,: de la actual generación. niños jó1·cnt',
ó viejo;;, qne no conwrven un rccueTdo de la,
horns ele cfotracción, pasadas en aquel recinto. '
Hccuer¡loR wn q uc q uedar,án S&lt;.'pultadoR hajo
los ei&gt;comhro,: y Fi'rVil"án de cimiento al teatro
moderno Y _rl e grandioso aspecto, q_ue va á levantarse en el m1Fmo ree111to.
Lo exigía fl&lt;Í la invariable ley de la evoluciírn:
"demoler p,:rn reconstruir."

y

~.º~

PREPARAMOS

c!ileformasde'1mporfancia
Vista tomad

.
a en 1os pnmeros días de la demolición del Teatro Nacional.

EN ESTE SEMANARIO.

�EL :MUNDO ILUSTRADO

Domingo 27 de Enero de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

y sintiendo que se rompían todas las fil;r~
mi corazón que se desgarraba t-Odo lo ~ e

t.~
L

á comparar rnL ;,eno.
d d m'1· alma' lleaué
caoe
º la Madre de l Corde10
·
con la que experimentó
sin mancilla.
l
y oraba, oraba sin cesar. con la ~ue·r k cn e
ail!rna pidiendo á Dios la vida de m1 ma,c~r¿ que
agonizaba. al morir el dí¡¡, entre nubes roJas.
rno un rr:y que se reclina en su lecho th ])Ur-

:o-

en las venas y hacía palpitar más de prisa los corawn5.
.
Y en me-dio de este espeet.áoulo opulento de la
naturaleza, yo me sent_ía
morir ;porque veía .agom,zar á mi madre.
Juntando todo lo más
ean.to de mi JJiñez, haciendo UD Ha,mamjento,
i;uprerno á todos los recuerdos blancos de mi inocencia, oraoo; de rodillas 80bre la tierra y con las manos junta~.
&lt;'levaba mi espíritu á Dios, pidiendo, como saben pedir los hijos, la 'Vida de mi madre, que
era mi vida.
.
I
Ella me había Jnseñado á rezar; de sus labtos
; Ten ,piedad de mi, . Señ?r, que nunca mintieron, de su ~oraz?n que nunca
Ec-gún t,u grande ~:nsericord1~ ! me engañó, había yo aprendido a creer en la
y ~e!!Ím la multitud de mis
eficacia de la oración. Sabía q11e cuando una aliniq;¡dade,, láYamc, Dios mío! ma buena se levanta al cielo, entt•e las nubes
Encerrado dentro de ~os muros de tu santa az:~lcs del incienso, para pedir algo á la di,·inicasa, he vivido largos año~, buscando tu l~z Y dad, el Supr€mo Señor · de lo ~reado, derrama
enderezando mi espíritu por tus veredas :floridas. de su mano augusta el tesoro magotablc de sus
¡ Cuántas vece..~ al 1)ie de tus alta~es, he ~un- doncf, i,obre laF- cría.turas.
dido mi frente en el polrn, he hmmllado m1 a~Y oraba, oraba sin cesar, pidiendo con lágrim8, he aniquilado mi Yolunlad, sólo para segun·
mas en lo, ojos. la vida de mi 1ruadre. delante
tus leyes inmortale5 !
.
H arapo desdeñado por el m~m~o, miserable de una imá&lt;Ten de María, que tenía en sus bragirón arrebatado á las vompas m1C'Uas de. Sata- zos el C'adih~er ensangrentado de J ef:ús.
Con la sencillez de mis poeo, años. quería
ná8. busqué refugio en el claustro, y baJo s1:s
altas bóvedas y en si1s augu.sta,;; wleda~es he 01- eomprendcr el dolor de María al pie dE: la Cruz,
do constantemr1Jte mm rnz que me gnta, como
á Lázaro en el fondo de su sepulcro : "Le,ántate
y anda."
Yo venía del e-spario donde bril~a la vacilante luz de la ciencia; había apr~n~1do en Jos ~Lbros de los hornlwes •Jo que algmen me ·decia
eran las enseñanzas de l-a iniquidad. Arrastrade
por un impulso eublüne; me incliné muchas veces sobre el gran libro de la naturaleza_ paua registrar sus arcanos y alm~1brar sus ignorados
misterios. Sintiendo en m1 8er un soplo sobera~
no me reconcentraba (U las soledades de rnt
co~ciencia par·a lJU"C'ar en el fondo de mi corazón las huellas del Creador.
Mas ¡~y! concebido en el pecado y yo mismo
fruto de la iniquidad, me desposé c-o:i la amargura me alimenté con el dolor, crec1 entre las
tinieblas, y puedo deC'ir ú las ~nas: ¡ vosotras
sois mis hijos! y decir á los errores: ¡ vosotros
sois mis herm.an1os!
He maceral.fo :mis carne,, he contrariado mis
apetitos, be cru¿ificado. ~ni 1.:◊neu:pi~ccncia, y la
carne rebelde, y la pas10n mdomabl_e, han enaendrado en mí el pecado, como el hmo engenla podredumbre, como la mis~ria engen~ra
el delito, que al fin rl horn bre nacido &lt;le muJer
&lt;'S flaco y por todas parles lo enYuelven las
sombras.

dra

CLAUSURA DE LA PUERTA SANTA.
~JI veinticuatro de Diciembre último, Su Santidad León XIII verificó la más importante cer emonia del año, aun c-0nbí.ndose entre ellas las
que t uvieron Jugar con motiv~ de la aparición del
siglo XX, y que consistieron en solemnes misas
eu las Cat.&amp;cumbas y -en las principales Basílicas,
á las 12 de la noche del 31 de Diciembre.
La. ceremonia á que nos referimos, fué la clausura. de la Puerta Santa, abierta por el mismo
P ontífice en 24 de Diciembre de 1899, fecha en
que come:az6 el Jubileo Santo, que la Iglesia ce-

lehra cada veinticinco años, con toda pompa.
El acto es de los m."Ís aparatows y asistieron
á él, innumerables personas. El Supremo Pontífice es lleva.do en la Silla Gestatoria hasta la mencionada Puerta Santa, y después de muohas ceremonias que previene el Ritual, empuña una cuchara de oro, de forma igual á la que emplean
los albañi1e1!, toma lec.hada de cal, y después de
haber formaao el hueco corre~ondfonte, coloca en
él el primer ta.bique de lOB que se destinan á clausurar la puerta, pG&gt;r medio die un muro.

Las más altas dignidades de la Iglesi8 : C'ar&lt;lenaloo, Arzobispos y Obispos, que estuvieron presentes, colocaron despu€S un ladrillo cada uno y
en seguida terminaron la obra violentamente ]06
artesanos.
En el ~entro del mmo se pintó una cruz, que
per.manece:m allí hasta dentro de veintián,co añO!',
término al fin del cual, otro Pontífice, se,,oún todas las probabilidades, presidirá. la demolición tle
la pared, para celebrar un nuevo Jubileo.

II
Aún lo rt'cucrdo muy bien. Aquella ta11q,e el
i,ol agonizaba envuelto en nubes rojas&gt; como un
rey que se reclina en su lecho, envuelto en su
manto de púrpura. m cielo estaba muy hermof.o · la naturaleza toda, parecía iefitremecerse en
ur{ espasmo supremo ile regocijo. ~ntíase cruzar un hálito de fuego, que eneendía ila sangre

~~
·1 o 'f 1a.&lt;1
y fué la sombra. La norhe ~n e) cie
tinieblas en mi alma. La oractón mocente del
niño se perdió como un eco ~~-º en l-a~ ,~oledades tristes d-01 infinito.1 ¿ Que l!Illportaba, aquel
corazón, sin man~illa, €Strujado po~ la mano
cruel del dolor ante la inmensa maJestad - del
Universo? ¿ Qué importaba aquella alma huér;
fana que solÍw,a.ba en me~io _de su amargura;
¿ Q.uié~ iba á enjug-ar la lagrima que se quedo
cuajada. en 1os ojos vítreos d~. la muer~, J" las
Lígrimas que escaldaro1_1, la meJ1lla del .,11no.
,
Mi oración se perd10 en las soled!&lt;les de la.
noche y mi grito de dolor no ~nco~tro eco ante
la inexorable crueldad de lo mfinito.... • •

III
Mi niñez pasó, las tinieblas de mi alma Ee tuitigaron un tainto con los tibios resplandores del
cariño de mi padre.
.
Mi madre me enseño á orar y á creer. )11 padre me en~, ñó á pensar y á analizar. Lleróme á
la. U nivcrsidad, y -allí loe sabios y los doctores
pretendiendo sembrar la semilla de la fé, para
rc-oo(Ter la cosecha de hermosas -esperanzas en un
mun&lt;lo mejor, depositaron en mi espíritu el germen de la dwda. que ha dado su fruto natural :
el CSCE'jl'ticimrw.
. ..
Perse(Tuido como los héroes de la anhgue-dad,
por dud~s y remordimientos que hin,caban en mi
(-orazón sus dientes envenenados, busqué un refugio en el claustro.
Otro.s traen á estas soledades aecepcioncs de
amor y wmbras de cariño. Ue-gan aquí agovíados por el J)(}SO de sus ilusiones muertas, traen
los encantos mentidos de sus recuer.dos. y á veces vu(&gt;lven la vista hacia atriás, pensando en
p!acerei, idos y dichas que fueron.
.
Yo sólo he traído mi duda. que como serpiente de apretados anillos se enreda en mi corazón,
se anuda en mi garganta, y sofoca en mí toda
a~pinH:ión noble, agota todo sentimien~ ~ano.
tanto que á veces, siento rena0er la béstia mno-

----,..._____

�Domingo .27 de Enero de 1901.
ble, las pasiones bárbaras &lt;lel hombro salvaje, y
rehabilitado por quién sabe qué obscuros atavismos al estado primitivo, quisiere romper, destruir, abrazar cuanto me rodea, y asentarme sobre montones de ruinas para que hubiera en el
mundo objetivo la misma sole&lt;lad, la misma tristeza, la músma desolación que hay en mi alma.
En vano macero mis carnes, ahogo todas mis
concupiscencia.~, refreno todos mis apetitos. Mientras aniquilo la materia, el espíntu revive y se
exalta; busca la "causa única," y cuando quiero
volver mi voluntad al Señor, reaparece la oración del niño, miro á mi madre agonizando, y
siento que los ciclos están vacíos y que el espacio !'Ólo es una inmensa soledad, donde rued1m
lo mundos indiferentes y fr:os ante la nada del
hombre.
En or¿¡,¡;iones, una ráfaga de mundos mejores
orea mi fo2nte. Vuelven á mí las dalces palabras rle mi madre, y lloro con lágrimias de peni-,
tencia. 8on insuficientes y frías las palabras tremendas del rey profeta. Se sacuden mis huesos,
s,e estremecen mis entrañas,
siento mis labios
abrasados por el fuego de lsaías, y canto el salmo al són del órgano sagra,do.
,Pero cuando mi alma se quiere desbordar en el
cántiro, son vanas todas las voces de los profetas bíMicos, y sólo encuentro dignos de mi dok,r
_y de mi tristeza, los gritos de Job, en medio del
estercolero.

IV
Mis hermanos que ven mi cuerpo flaco y estudian mi vida, midiéndola con el cartabón de
las viejas virtudes illútiles, me llaman santo.
Como si hubiera santidad en medio de la miseria; como si fuera beatitud la oración que empieza en el sollozo y acaba en ila blasfemia; como si fuera digna del sayal que me cubre y del
silicio que desgarra mis carnes la desesperación eterna que roe mis entrañas!
Yo .peclí la vida de mi madre cuando mi alma
era blanca; después, las tinieblas me cubrieron
y un manto de luto me ha entristecido eternamente. ¿ Cómo podrá la fé ayudarme en mis tribu1laciones, cuando la dude. la eterna duda, me
señala siempre con su dedo inexorable la lágrima cuajada en los ojos vítreos de mi madre agolDizanbe? . . ..... .
Enero, 1901.

filpha.

EL MUNDO ILUSTRADO

L.AS 11101.ETAS DE: MIMÍ.
Disputan los crfücos si Miirger, como literato,
valía mucho ó poco; si sn estilo era así 'Ó asao.
Lo que yo sé, porque lo he pailpado, e.!' que si
.M:iirger resucitase, no tendría que andar mucho
para encontrar en el París de ahora, la alegría
de la "Vida de Bohemia," el -,,aso de " Rodolphe" y el abra.ro d-e "Mimi."
"Marcel," "Colline," "So.haunard" J las dadivosas muchachas del libro de lfiiger, todo e-9e
mundo está -,,i1'o, anda por ahí, :fué ayer al Jardín del Luxemburgo para :festejar á su cantor...
Renán pedía qll'e, cuanoo un literato oaliera
á la calle, llense de precursor á un ho~bre C01l
un quit11sol especial, indicando á la mulltitud que
Jcbía retirarse en testimonio de respeto.
El quitasol de Miirger estuvo ayer entre las
manos de trescientos "Collines,'' cada uno de los
cuales llevaba del brazo una chica del barrio Latino. y cada chica un ramo de flores_ silvestres.
Eran los bohemios los eternos bohemios del barrio, donde está p;ohibido, por un bando tácito,
.
t o se " aburguese..... "
que el litera
Iban á realizarse dos actos revolucionarios,
protestando conírn la inauguración académica y
gubernamental diel monumento y contra el espantoso precio de seis pesetas que ~ puso al cU!bierto del banquete en honor de Mnrger.
¡ A.h, no! ¿ Qué iban á baoer. allí g~ntes del
Municipio y gentes de la .Ac~emia? ~nrger era
de ellos los bohemios. ¡ .AbaJO el gobierno! ....
!Abajo Ía .Aca&lt;lemia!. ... ¡Fuera el "hisopo 1uinisterial !. ... !'
Uno de la comitiva; Givriérie, tuvo una frase
feliz al poner las flores en el monumento:
"Cuamlo llegue aquí, el viernes próximo, la
burguesía sabia y literaria notará que el monum.lf.'nto inaugurado hoy por la Bohemia, es ya un
monumento "demi-vierge."
("Vivas de los estudiantes, abraws de las estudiantas, ovación indescriptible.)
i Y el busto de Miirger, con, su buena :fioonomía de ,eterno bohemio, pareció anima.rae en el
pede.,;tal!. ... ..
¡ Qué gran persona Enry Miirger!. ... Trabajaba, trabajaba ...... ! Diez, doce, catorce horas
pen,;ando y escribiendo diariamente! Veinte :francos le pa.0o--a.b an en el "Corsaire'' por cada capítulo
de la ''Vida de Bohemia." El "amo" tuvo la
"gienerosidad" de darle á cuenta 300 :francos.
Aquella noche-escribía Miirger-soñé que era
el emperador de Marruecos y que me había casado
con la Banca de Francia.
¡Pobre Miirger ! Uegó á tener miedo de todo. . . . A urelien Scholl refiere que, invitado una
noohe á tomar ca.:fé en la "terrasse" de Brebant,
conteFtó duloomente:
"¡ Oh, no! •remo siempre que pase un ómnibus
por encima de mi ta;;;a."
Buenos amigos de él quisieron darle un destino
fijo, destino del Estado; pero negóse á aceptarlo
con la mimia. arrogancia de Maxime du Camp
cuando contestó á Flaubert sobre su propósito de
aJmitir un destino en una embajada.
"Sóla una enfermedad mental ó la consecuencia de una comida demasiado copiosa, puede explicar tu ridcíula idea."
A lo que replicó Flaubert:
"Llevas razón,. Soy un miserab}e. Sé magnánimo, y perdóname."
Así Miirger: siempre luchando, con la pluma
independiente, por no tomar la escoba del lacayo.
¡ Y lo cierto es que los lacayos son los que dan
gusto á los señores del mundo!. ....
ilfiirger tu,vo, á pesar de sus infortunios. una
suerte rara: Miirger tuvo á "Mimi :" la "Mimi"
de la leyenda, encarnada en una muchacha qu~
se llamaba "Lucile," cuya verdadera historia se
sabe, gracias al doctor Ca.banés, quien publicó,
hace algún tiempo, un sugestivo relato, poco conocido en París.
Y o ''la" ví dos ó tres veces en casa d'e Miiger
- ha dicho el doctor.-Tenía la cabeza doemasiado fuerte, con relación á &lt;la delicadeza del cuerpo; rubio el pelo; azules y grandes los ojos; apa-

EL MUNDO ILUSTRADO
gado el ..,rillo de las pupilas por una tisir incipioente; iJálido el sembllante, con palidez de cirio; vein ticua.tro años . .... "
Pooo tiempo después, fué Miirger á pedir á
Cabanés que interce&lt;l:ese con su hermano, estu,

Domingo 27 de Enero de 1901"._

(

.I
\

1

- 1

diante de medil'i.na, para que el doctor Clément
director del hospital de la Pitié, diera asilo e1~
él á la pobre "Milu.i" . . . . El doctor Clément
otorgó el permiso, aU11que tropez-aba con algunas
dtficultooes, y Cabanés fué á dar la "buena nueva" al poeta. Había salido de su casa y Jo recibió
"Mimi."
-:-No está Enrique; pero yo sé por qué ha
vemdo usted. Yo soy quien "iene necesidad de
ir al hospital. Ya hemos agotado ,los quinientos
francos que nos dió, á ruego de .Al:fred de Vígny, _la .Academia Frtances-a, · y mo 'tenemos un
céntimo. . Estoy enferma, lll!Uy enferma,, y sin
lum~re, si1;1 médico ni medicinas.
No quiero
seguir aqw.
La llevaron al hospital y al inscribirla se
averiguó que era ca.sada, casada con un carpintero .. . .
Pasaron ocho días sin ver á Miiger. ":Mi.mi"
lamentaba su ausencia. "¡ Ya no piensa en mí!eX'Clamaba.
-Oiga usted-dijo ::M:iiger-"Mimi" se queja
de que usted fa. tiene abandonada.
-:-¿ Y qué quiere usted que bao-a
yo? ¡ Ni siO
qmera tengo diez céntimos para comprarle un
ramito de violetas!
P?r fin fué dos ó tres veces, cada vez con un
ramito. Cuando no lo tenía no iba. Por una
cqui-vocación. verdaderamente fúnebre, la enfermera rle :'l\Lni''. 1~ dió la muerte y el hermano
de Caoanes corrió a dar la noticia á Miio-er
-"C'est fini"~le dijo en el oa:fé d.,.º l¡ Rotonda.
. "Miiger se fut á la ventana para que no le
viesen •llorar, Y un momento después desapareció
del ca:fé."
Desapareció de todos los círculos que frecuentaba. . Cuando se deshizo el error, costó muohvl
trabaJo encontrar al poeta. "¡ Mimi" resucitada, te llama !- le gritaron.
'
- Iré el domingo.
Hoy no tengo con qué
comprarle las violetas.
Y fué el domingo, con el ramo y le contestaron que "1fimi" estaba en el anfiteatro de Clamart . . .
"Miiger adoraba á "Mimi"-dice el doctor
Cabanés.- 1fiiger tenía un gran corazón. Era
bueno, leal, generoso. El miedo die lleo-ar
á la
6
cabece:a &lt;le la enferma sin llevar&gt;h las violetas
era mas fuerte que su voluntad y le clavaha en
la ,~cera_ del hos~ital, impidiéndole entrar."
Hac1a Vaug1rard:''-decía'--"hay unos m11torrales d?nde no tardará en haber violetas. .A.Hí
las cogere para lleváraefas, y entonces :a veré
todos los días .... "

.,Cuis jJonajoux.

�Domingo 27 de Enero de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO
n.n rayo sobre el épico p~ta,
_ .
¡ quedando ciegos, para siempre ?1-egos,
los neo-ros ojos del cantor de Oh1l'é:
proíun"dos ojos en que el genio ardía.
como el dorado surco de un~ estrella
que cruza las tinieblas d,e- la noche!

LA JUVENTUD DE HOMERO.
Amanece. Dichosa la alborada
esparee por los cielos y fos carrup-OS
el raud,al de su rubia cabellera..
A su radiante aparición, las flores
cíñense la corona d-e rocío;
vibran en J,a floresta alas y besos;
d nítido plumaje die los cisnes
rei'p1an:lece en los_ lagos; cada _rosa
fincre los rojos lab:os de una nmfa;
la tórtola f'llpita entre -el follaje
del álamo gentil; lanza el arro"O
!-lb fresca- risas de cristru1, y vJnu~,
la madre del amor, blanca y desnudia,
arom!i al UniverFo.--E-s una aurora
más bella, perfumada Y eRplendE.&gt;nte
qu,e el alba que ilumina la Odisea.
Por el frondoso bosque pasa, envuelto
en púrpureo fu~gor~ mo1,o giga~te
&lt;le apelino perfil, de raéhantes OJOS,
,lJ&gt;ORtura marcial, y hombros robustos
donde las recias águila;:. se posan.
}}l mancebo es un d=o;; hijo d-e dioses:
be-110 cual la victoriil, en fausto uía
&lt;le un ósculo nació que diera Apolo
1\ !·M ona, -l a diosa del combate.
Y cn los campos helénicos, su infancia.
se deslizó, cual fuente cri¡:atlina,
cantando sobre céspedes. Homero.
- Tr.l es su nombre-gusta desde ntn(.
la;; mieles de-1 pan11J de la poE)l'\ía,
y aprende, ya ienc-endido en sacro fuego,
el h imno sin pa~abras d•e los astro.-;
y la canción guerrera del torrente.
Bañ ado en los efluvios de esta aurora,
i;:u i'ed mitiga el arrogante mozo
en las azu les ondas que aca_rician
y refl-ejan el bosque de laureles.

Domingo 27 de Enero de 1901.

:EL MUNDO ILUSTRADO

Jllanue/ l(eit¡a.

7

1

CMJ\OS.

'ffi"i'''i''?""fí?"?

COSAS D:E :NIÑOS.

1

.

1

Siempre que muere un niño,
me lleno de temor y de cuidado ...
¡ con qué fadl:,(fad nos los arranca
},a muerte de los brazos!. ..
Mi niña se ha dormido;
la tengo dulcemente en mi regazo ..
8i me la has de quitar, dime, Dios mío
¿ para qué me la has dado?
Y, embriagado y feliz, Homero corta
ingente lira ele los duros robles,
y arranca de ella un cánti&lt;:o grandiosc,
de jamás e;;.ruclrndas armonías;
un cáT'hco tan fuerte y rutilante
como el escudo ,esplénd:do de Aquiles,
y en e1 que e5grime airada la Epoi,qa,
al roj':&gt; sol, la de&gt;ilumbrante espada;
canto inmortal de exámetros valientes
como legión soberbia de guerreros
de firmes y brillantes armaduras;
c,ántico, e.¿_ fin, que atruena los espacios
solemne .. triunfador, y á cuyos sones,
de fiera envidia. palidece Orfeo,
viendo rota en sus sienes la diadema
que con su lira conquistó. Vencido,
el amante de Eurídice venganza
pile á J ove, que rápido folmina

El castillo de Osborne, residencia donde p a s6 sus iílllmos mome n t os

Prusia. Las diversas grutas emán ligatla.s en tre
sí por esca1eras, que se ocultan detrás de gügantescas construcci~nes, de las cuales puede 0.nr una;
idoea, aunque incompleta, la fotografía qu~ publir
Rqtc oonvcnto está, pues, edificado sobre lo que
puede llamarse las eataoumba~,&lt;le Jerusale!n. Jfües
las g1'l.ltns y &lt;:avernas en cuestion, han scrvulo muchas veces de refugio á 1-os cristianos perseguidos.
La misión Fr{l¡ncesa y la Embajada. Etiope, pc.rmanecieron to&lt;lo un :rn.€s en J erusalem. T odos
loo ,cultos cristianos, católicos y orientales, tenían
sus representantes en la estación de Jernsnlem,
cuando la ,p eregrinación partió de regreso _á Jaffa.
y la l"'mbaj-ada y la Misión francesa, dieJaron la
Ciuda.d Santa enfare gri;tos die entusiasmo, que
fueron una despedida bien significativa.

Le ví correr, y ví su cuerpecito
moverse vacilan~ ....
lie ví caer . . . ~ nacarada frente
1a vi teñida en sangre! ....
Y ved ;por qué rorría el pobre niño :
l por besar á. su madre!

Y a la desconfianza y la malicia
s-e asorruan á sus ojos:
fa c,ánd:da expresión pe,rdió su cara.
¡ qué láb--tima de niño tan rue-rmoso.

Los juguetes en un rincon,cito,
la oasa en silencio,
la cuna vacía, la madre llorando .. .
¡ y el niií.o en el cielo! . .•
Vicente Medina.

s . M. l a Re ina

Victoria.

L a Misión francesa en la Tuert a de Ornar.

del Capitán de fraga.ta De V erehéres, se componía de algunos Oficiales y de una veintena de marin eros del "CaSFud."
~
.E-1 l~mibajador R tiope, Jo~ peregrinos y los marí no., franceses, recibieron en Jl'rusalem la aooUIA lliS ITA Á JEBUSALEM.
~ :da ntás simpática, tanto de parlu de las altas
nut(lri,fades Otolllfillas, como de los J des de las
Ne hay deber mü.s grato ni llenado con mayor diversas comunidM.iee crist.iam1•.
·
contento por todo el mundo Cristiano de AbisilÍrJo de nuestros grabados, r epre-=t&gt;nta á la f:Xnia, que hacer periódicamente una Per(\,crrinación
prc~nda ~i~ión sol,re fa gradería de uno de Ls
á la Tierra Santa, con ~ecialidad, á l-0s santo~
garnles pórticos de la Mez(p1ita ele Ornar, que
lug~ de J erusalem, &lt;lo,n,de mimp-len los votos y
pra, haL"e _IJ0CO tiem,_J-O todavía, inat-&lt;:esible á. io2
promesas que dan generalmente origen á la exUri~tinnm,. m Jefe de h Misión, }f. Moni1"n ,
cur.sión.
tie11e á rn derecha al ¡r~rr nte el-el Uonsulado nt&gt;
La Embajada Etiope enviada IJ)Or el Eml)&lt;•raFran1•i:1; ;\ su izquier&lt;lR, a , Emlmjat1or l-J Fü.1dor Menelik, para visitar la E:xiposición Univerpfa; el :e~to de la \1.i~i(,n y al-gun-0s 1nvilall0;;,
sa'! de París que acaba de clausurarse, ha efeot.uaoc-upan ias gradas del }'(rti&lt;:o.
do, antes &lt;le regresar á su país, esta piadosa jorEi Patriarca griego, Su Beatitud }fomeñor
nm á JeruBalem.
Damianos, á quien la Misión hflbía ped id&amp; autoL a Embajada iba enca,bezada por Mondon Viri;t,ación pa_ra visitar el mona$terio ele Mar-Sabú.
daioot, consejero del Emperador de Etiopía, y le
aprove..•hó esta oportUJn,i&lt;lad de denw-;,trar sus simservía de comitiva, un destacamento del crul'ero
patía~. La Misión fué r ecibida en el monasterio,
francés, el "Oa&amp;:ard" que r ecibió á bordo á la
al són de las caIIl/J)anas. por todo d personal de
Em!bajada, en el puerto de Tolón , para cond ncí rmonjes d-el convento- y se le otorgó una hospitala á Jaffa. J&lt;:&lt;:te rlef:ta&lt;·ament-o, bajo las órclen{'•
ra lirlad t:a.nto más brillante, cuanto que el monMterio en ·cuestión está establecido y vive bajo la regla d-el
Monte Athos; toda clase- de
f\l imon tos gra'30l'C\'" están rprohibidos.
X i m ujeres ni animales. hembra.-; pueden penetrar al convento. -· foé rueeesas-ario hacer ir de J aífa todo
lo indispensable para la recepdón.
Este extraño oornvento, 'PUi-'
recido aL del Monte San Mi,.
guel, pero no edificado ten una
isla como aquél, sino flanqueiido wbre la pared ele tma inmcn1.1a muralla cortada -á pico.
domina por complet.o el Ce~
&lt;h-ón, al que los árabes llarrnan
"wadi En,Nar,:' qwe quiel"e
decir "el terreno de fuego,"
contiene la tumba de San SaMs, uno de los santos más venerados de la Iglesia orient.al,
v escond-e en su enorme recinto, m:1a irrfinidad de grutas que
fueron y son aún el retiro de
U'Tl gran númeiro de cenobitas.
El monasterio está situado
en el D€Sierto de Judá, cuya
F\olemne construcción no habría
pin&lt;:el ó pluma crupaz de describir.
Una .de sus gruitas, contiene
los cráneos de 5,500 cenobit.as
que fueron aseainados a,llí por
ConTen to de llar-Saba dominando el Cedr6n.-(Dc:!rierto de: Jndá, Palc:otina.)
lru; tropas d-e Oosroea, ,r ey de

Abisinios en Tierra Santa.

Mgr. Dami•no•, patriaren griego de Jerusalem.

LAS MONEDAS.
Los harapos cubrían sus cuerpecitos. L~s mbias
cabelleras desordenadas parecían que~er huir de
aquella miseria, y se enroscaban y esparcían. El a.irºc se colaba en 81 euartucho, Effilbando o.l ,pasar
por den rendijas. Pero los niños tení:tn los ojoe
oriihrntcs y los pómulos rosados. Corrí"an y r%piraban fatigosamente.
Eran cuatro. Ninguno había eom.i&lt;lo. Pero ten ían una moneda en las crispadas manocitas. Y
se les agrandaiban Uos ojos cada. vez qne miraban
el tesoro. Y soñaban, cándidamente, con una incalculable variedad &lt;le golosinas.
El padre les había dicho:
-.A.l que se quede sin comer lle do_r nnn moned~.
Todas las criaturas habían ¡preferido fa. ri.queza.
Y habían levantado enérgicamente los brazos al
apretar entre los dedos el disco.
Tod-0 fueron risas, y carreras, y algazara, mientras el obrero devoraba el puchero mísero; mirando oblicuamente á los rujos. No eontaban éstos
con las exi-gencia.s del hambre.
¡ Ya lo creo que les venwría! ....
El padre se fué á la fábrica á ganar e'l mendrugo, y cuando volvió, ya entrada 111. noche, los chicuelos corrieron á darle las monedas. El\ sue semblantes pálidos había estela de Uigrima.s.
-¡ Tenemos mucha hambre!
Las monedas irían minando sus vidas. Y a&lt;:abarfan con ellas otras de más valor que les darían 'los hoIIllbres en el transCl11'SO de los tiern¡p~.
Y fas monedas volvían.
-,! Sí?-les contestó el obrero.-Pnes traigan
las monedas.
Habí_a muerto la madre, que ayudaba á ganar,
v el ahme.nto faltaba. Las monedas eerían entregad~s y recibid-as siempre que faltara pan. Y ]os
niños volverían á wrrer y á reír en&lt;-'fil"l."?ados en c1
cuartucho. ¡ Oh las ambicionts! ...

7osé Jlfarla (Jueveoo.

�Domingo 27 de Enero de 1901.

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�Domingo 27 de Enero de 1901.

•

EL MUNDO ILUSTRADO

a

guerra de paz, de bien, de buen ejeIIllplO,
guena de tolerancia;
ceded todo derecho; dad.lo todo;
cesen la6 viles ansiM
y acaben, de una vez, las ambiciones
·
que la discordia fraguan.
Xo más guerras, por Dios ... ¡ teng-a. la madre
completa su nidada!

Vice11te )Yleoí11a,

INSOMNlOS Y RIMAS
I

CREPÚSCULO.
T&gt;nk·'mente,
g1 de1lil~nt-0
Sol ~ c~fuma
TTas lla hrnma,
] le aurea espuma
J&gt;el Poniicnte.

( 'ttántos don&lt;'s
R ilut-ion~,
Cnan&lt;l-0 hay Yiudo,
Cuando ha3c mudos
Y desnudos
CorazoncR.

De lo+; cie1os
Cuelgan velos
Y hrocaclo:-i
l\fordomdos,
Y viola&lt;lM
l'J'erciopoloR.

l?l ~antuario
Solitario
Lan¡,,a al vi&lt;'lilo
El lamenlo
De su lento
Cam panarin.

Ros! ros bellos,
Finos &lt;mollos,
Dulces ojos,
Labios rojos,
NndoR flojos
de Cil belllos!

Y mi la bruna
Noche, entre una
Nube en·ante,
Surge avante
Jill oebrnte
De la luna.

Si, }.lenas de fragancia y de colores,
las ilusiones t,odas de 1-a vida
pudiesen colocarse en vez de flores;
¡ qué ramo entretejiera, conmovida,
el Hada tutelar de los am-0res!

II
Como suelen los rayos de Oa. Luna
hasta el fond-0 bajar de limpia. fuente,
así mis anhelantes pensamie.ntos
l legan á tí, y, enloquecidos, quieren
entrar en el santuario que se esconde
tras el místioo vál-0 de tu frente.

III
Busquen otros el Arte, no cabe,
en mis sueñ-0s, oficio ó tarea.
Yo ambiciono cantar como el ave
que, ent1't'g-ada. á su instinto, gorjea;

cual murmura el arroyo, y no sabe
que murmura, que salta y que serpea

Le. pasión desconoce el aliño:
son las frases de amor t\iernpre francas.
Para tí. . .. ¡ que me inspire el cariño
y que él grabe estas notas que arrancas,
en un álbum de páginas blancas,
aun más blanoos que el a,lma de un niño!

·EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO vm--TOMO 1--NÜM. 5

MÉXICO, FEBRERO 3 DE 1901.

Director: LIO, RAFAEL REYES SPINDOLA.

8ubscripc(6n me11811ai foránea, I 1.50.
I •lem (dem en la Gap.tal, 1.!5.

Gerente: ANTONIO CUYAS.

IV
¿ J,og1ará mi constancia revtrente
el premio de tu amor, c!lslo y bendito?
¡ Una gota, cayendo etl'rnamente,
reblandece las m-0les de granito!

V
Hay en las flores muertas
la tristeza de un nido abandonado,
y en las vetustas puertas
de un edificio ha tiempo inJ1abitado
Pe observa fa expresión &lt;le desconsuelo
que en el semblante pálido y enjuto,
clo la vejez y el duelo
Van imprimiendo páginas de lut-0.

¡ Cese ya la mem-0ria deipri.rn.entel
¡ No más cuadros sombríos!
Quiero bañarme en lw. respl,andecieni:;,
quiero sentir muy &lt;-"E:rca de los mios
tus grandes ojos, de mirar profundo!
;. Por qué no recobrar la dulce calma,
Si aun brilla el sol para anilIIlar el m'l.lndo,
Y aun tJengo juventud dentro del alma?

€r11esto Solís,

Efre11 R&lt;:ln,1/erlo.

01 nt ve1, ~l augurio pa,o:o,~
de guerra nos asalta ...
¡ otra vcq, cspantom y repuguante
la insensatéz humana!
¿ Quó tlihráis, por mi vida, de-:.clich ulos
lo,-. _qne alcntá;s esa co1üienda h{1rhara?'
¿qué libráis por mi vida?
¿ por quf vais á luohar que tant.&lt;&gt; v111ga
romo la vida hcrrno~a
á la paz y al tmhajo c-onsagreda~
Reñor, ;.qué altar es ese
que rn holocausto de su fé rechn1¡1
&lt;'l triste sacrificio
{le las c'-OSas más san tas?
Señor. yo tengo madre .... ¡como to,la.;
de buena y desdichada! ....
Señor, ¿ qué -altar es ,e~c que la c:11;igc
pc&lt;lazos de su alma
~, días angustiosos sin consuelo,
llorando desolada?
Sciior, ¿ qué vale tanto
romo va'1c11. sus lágrim~s?

,. .
¡No mí¡; !{U.erras, por Dios; por ol que un elfo
~a.crificé,~e CR arai;
del amc•r &lt;le los hombres
que como bi c·n supremo predi-caha!
No 11mís guerras, por Dio;:;; en nue.~tros c·11111 ¡,o,
las juveni:-eti fuerzas hacen- falta,
rnas no para luchar -estér~mentlC':
la tierra las reclama
para da.rnos los bieno., bendecidos
,que pródiga Il'OS guarda.
Fructífero su.&lt;lor, au&lt;lor honrado
pide fa, tierra, &lt;le labores ávi&lt;la;
no la reguéia eon sangre .. ..
¡ 110 la reguéis con sangre, que se mi:u1cl1a!
No más ·guerra, por Dios; guerra á la guerra
y á loo que atenten á la paz sagrada;

EL PRÍNCIPE DE GALES
actualmente i{ey de :Jng/aferra y €mperaoor de la Yndia asa oo ' .
,
del :buque Connaught, en los cd:pcs ~e ;;;:~:o~ las tropas, e11 corr¡pañía
(G'rabado de la colección de la casa de C, Pella ndh1i.)

Alegoría de los dos siglos.
Primer grabado que obtu..-lmoe con luz artificial.

(Fot. Josl. S. del Pcral.)-Zacatccu.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1901, Año 8, Tomo 1, No 4, Enero 27</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Abisinios en Tierra Santa</name>
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                    <text>Domingo 27 de Enero de 1901.

•

EL MUNDO ILUSTRADO

a

guerra de paz, de bien, de buen ejeIIllplO,
guena de tolerancia;
ceded todo derecho; dad.lo todo;
cesen la6 viles ansiM
y acaben, de una vez, las ambiciones
·
que la discordia fraguan.
Xo más guerras, por Dios ... ¡ teng-a. la madre
completa su nidada!

Vice11te )Yleoí11a,

INSOMNlOS Y RIMAS
I

CREPÚSCULO.
T&gt;nk·'mente,
g1 de1lil~nt-0
Sol ~ c~fuma
TTas lla hrnma,
] le aurea espuma
J&gt;el Poniicnte.

( 'ttántos don&lt;'s
R ilut-ion~,
Cnan&lt;l-0 hay Yiudo,
Cuando ha3c mudos
Y desnudos
CorazoncR.

De lo+; cie1os
Cuelgan velos
Y hrocaclo:-i
l\fordomdos,
Y viola&lt;lM
l'J'erciopoloR.

l?l ~antuario
Solitario
Lan¡,,a al vi&lt;'lilo
El lamenlo
De su lento
Cam panarin.

Ros! ros bellos,
Finos &lt;mollos,
Dulces ojos,
Labios rojos,
NndoR flojos
de Cil belllos!

Y mi la bruna
Noche, entre una
Nube en·ante,
Surge avante
Jill oebrnte
De la luna.

Si, }.lenas de fragancia y de colores,
las ilusiones t,odas de 1-a vida
pudiesen colocarse en vez de flores;
¡ qué ramo entretejiera, conmovida,
el Hada tutelar de los am-0res!

II
Como suelen los rayos de Oa. Luna
hasta el fond-0 bajar de limpia. fuente,
así mis anhelantes pensamie.ntos
l legan á tí, y, enloquecidos, quieren
entrar en el santuario que se esconde
tras el místioo vál-0 de tu frente.

III
Busquen otros el Arte, no cabe,
en mis sueñ-0s, oficio ó tarea.
Yo ambiciono cantar como el ave
que, ent1't'g-ada. á su instinto, gorjea;

cual murmura el arroyo, y no sabe
que murmura, que salta y que serpea

Le. pasión desconoce el aliño:
son las frases de amor t\iernpre francas.
Para tí. . .. ¡ que me inspire el cariño
y que él grabe estas notas que arrancas,
en un álbum de páginas blancas,
aun más blanoos que el a,lma de un niño!

·EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO vm--TOMO 1--NÜM. 5

MÉXICO, FEBRERO 3 DE 1901.

Director: LIO, RAFAEL REYES SPINDOLA.

8ubscripc(6n me11811ai foránea, I 1.50.
I •lem (dem en la Gap.tal, 1.!5.

Gerente: ANTONIO CUYAS.

IV
¿ J,og1ará mi constancia revtrente
el premio de tu amor, c!lslo y bendito?
¡ Una gota, cayendo etl'rnamente,
reblandece las m-0les de granito!

V
Hay en las flores muertas
la tristeza de un nido abandonado,
y en las vetustas puertas
de un edificio ha tiempo inJ1abitado
Pe observa fa expresión &lt;le desconsuelo
que en el semblante pálido y enjuto,
clo la vejez y el duelo
Van imprimiendo páginas de lut-0.

¡ Cese ya la mem-0ria deipri.rn.entel
¡ No más cuadros sombríos!
Quiero bañarme en lw. respl,andecieni:;,
quiero sentir muy &lt;-"E:rca de los mios
tus grandes ojos, de mirar profundo!
;. Por qué no recobrar la dulce calma,
Si aun brilla el sol para anilIIlar el m'l.lndo,
Y aun tJengo juventud dentro del alma?

€r11esto Solís,

Efre11 R&lt;:ln,1/erlo.

01 nt ve1, ~l augurio pa,o:o,~
de guerra nos asalta ...
¡ otra vcq, cspantom y repuguante
la insensatéz humana!
¿ Quó tlihráis, por mi vida, de-:.clich ulos
lo,-. _qne alcntá;s esa co1üienda h{1rhara?'
¿qué libráis por mi vida?
¿ por quf vais á luohar que tant.&lt;&gt; v111ga
romo la vida hcrrno~a
á la paz y al tmhajo c-onsagreda~
Reñor, ;.qué altar es ese
que rn holocausto de su fé rechn1¡1
&lt;'l triste sacrificio
{le las c'-OSas más san tas?
Señor. yo tengo madre .... ¡como to,la.;
de buena y desdichada! ....
Señor, ¿ qué -altar es ,e~c que la c:11;igc
pc&lt;lazos de su alma
~, días angustiosos sin consuelo,
llorando desolada?
Sciior, ¿ qué vale tanto
romo va'1c11. sus lágrim~s?

,. .
¡No mí¡; !{U.erras, por Dios; por ol que un elfo
~a.crificé,~e CR arai;
del amc•r &lt;le los hombres
que como bi c·n supremo predi-caha!
No 11mís guerras, por Dio;:;; en nue.~tros c·11111 ¡,o,
las juveni:-eti fuerzas hacen- falta,
rnas no para luchar -estér~mentlC':
la tierra las reclama
para da.rnos los bieno., bendecidos
,que pródiga Il'OS guarda.
Fructífero su.&lt;lor, au&lt;lor honrado
pide fa, tierra, &lt;le labores ávi&lt;la;
no la reguéia eon sangre .. ..
¡ 110 la reguéis con sangre, que se mi:u1cl1a!
No más ·guerra, por Dios; guerra á la guerra
y á loo que atenten á la paz sagrada;

EL PRÍNCIPE DE GALES
actualmente i{ey de :Jng/aferra y €mperaoor de la Yndia asa oo ' .
,
del :buque Connaught, en los cd:pcs ~e ;;;:~:o~ las tropas, e11 corr¡pañía
(G'rabado de la colección de la casa de C, Pella ndh1i.)

Alegoría de los dos siglos.
Primer grabado que obtu..-lmoe con luz artificial.

(Fot. Josl. S. del Pcral.)-Zacatccu.

�Domingo 3 de Febrero de 1901

C R ÓNICA
E,n,tra con aire cabizbajo y timido, el muchacho
makladoso que Yu€-lve á esta casa, después de cober hecho €'D. la caillle.... con sus compañeros de correría~, mil travesura,,. Viene con el traje rot-0,
los zapatos fangosos, las manos sucias, la. _gorra
manoha&lt;la; ~', a,demiis, para colmo de verg11~nza,
t.rae vacía la bolsa de los libros, porque dizque
unos hombre3 feos y oeñudos, unos facinero;:o~
como lüt-\ de los cuento,, ,e los robaron á la AAlidl-l. de la escuela.
Bien se echa de ver que el muy tuno e., un pillo rndomado, y que. miente á sabñendas (~C que
se Jo conocen, puesto que no ~.evarnta,los OJOS: _en
cuyas pupilas, de fij-0, que bnman aun las v1s10ne:, ae los últimos retozos.
La veré1ad es que, aparte sus jugaweias ?' perrería~ el chico no peTuSaba en que volver1an á
1lamarÍo, y, por lo tanto es discu,lpahle su m~facrianza, su facha poco decorosa, su falta &lt;le· 11~1pieui, y hasta, si se quiere, es di~na de entom10.
lo. actitud encanlijada y medro&amp;1ca con . q u~ ~e
J&gt;re;:enta, que con ella da mu€;:tras de dignidad
y a;rre~rutimiento.
.
E,l pasaba por -delante de los ba1cone,, ~1empre
lleno, de mujeres bonita,, ele esta ~n casa que
c,I :-,r. Rfyes Spín&lt;lola, construyó anos hace pna
que la habitaran artri.sta~ y poetas, y que- chcho
~ea. de pa,o, aunque no se atro.;va á afirmarlo el
editor, es lo :m:ás hermoso de cuanto ha fintado,
lo que docoró con más ~smero, la quinta &lt;le :ecr o que re abre los domingos, con nueva, cm·10sidacles )' sorpresas. que distraen á desocupados
y aburridos.
Por ,-upu$to que a•l pa-"lH- iba, _pensando : "yo
mo asomaba por aihí. no mal _v(.&gt;s_t1do, con arr~o~
--vi,,toc&gt;o,; ,petos de botones de Y1:drio, condecorac10'"
nes ele 'cintajos volantes, caehh
u~ as e1"
e _pon_po11
dorado v no faltaban alITTmans Jovei1e,- nsuena~ ~a.lguno~ ·curiosos de bue~ humor, que .Fe d-tuvier1m á oír mis infantiles y locos char,loteo8. Ahora
h ablo en otra;s partes; ·en parajes mái- público,.
po,r encrucijadas y plazuelas, de cm:as má, vulg-ares · más ad akianee de todos, y. como es natural.
me' curudo menos de 3bcruzar lia, idea, de pulir el vocablo de poner cam¡paoJ.iJilas á [a frase, de prender l~s alas de las met.áforas :fugitivas con los alfileres de oro de la poesí.a. Soy ahom Mrrador
ca,Nejero, recitador ambulan~e, músico d e murlnl v ca[lto cuando me lo p1&lt;len.
roman&lt;:e, de
~i;!ro
en
1a'
.
s
esnuinas
y grito el pregón del día
o '
...'1
' ~
~,
en corros de iplebeyos y pecheros.
¿ Cuál no sería la extrañe2a del much!a:cl10, al
oir que ,lo Mamaban?
.
Sí; lo han in vitado á entrar, y no ha podido
ni querido rehusarse, porque, á pesar de t?do.
encuentra de'1icioso este rincón de rurte, y tien e
deseos de volver á haJlar en él los excelentei- camar1a1das ,de otros tieIDijlOS.
Sí, seiioritas, es el a11tículo ~e la $emana:, el
mi~rno que lleg-aba á entretener a ugtE,dc¡;, trayenddles una buena puñada .de flores y un buen cesto ele confrdenci.l.s frívolas. Conv•ersar "téte'' á
"téte" del .asunto del día, bro1near á -propósito
ele coolquier acontecimiento, ir y venir por enJre
la urtlim bre ele los suceroF, eomo van las aranas
por m ,tela, tejiendo coru hilos sutiles, ga~l&lt; que
,e de;,hacen á un soplo, es una tarea l&lt;en-r1lla, y
por ,encilla cTifíoil, si ha cl•e, poneri'&gt;e en el_l~ un.
.poco ele ooltma y de gallardJJa, y c;erta eFp1_ntrn~l
e-leg:ancóa- sin la que estas 1iac~erias ;1º cln-r.:brían, como no regocija ni ,entusiasma a lo• m~os
la pom,p-a de jabón que se_ de.sprei:ic1e del_ can~to, opaca y bnma, y que sm v1sac10ne, _m matice, ,·iolentos, sube ,pesarlamente por los aires.
En e:;tos in"tant€$, el artknlo ele la !&lt;€mana,
es un muehacho sor'J)rendido y avergonzado que
no tleja,, sin embargo, de rentirse orgullo$O;
comprende que le permñtrieron la entrada. no obsiJ?.nte. lo rnwlo ,de su figura y Io cle!'-garba,rlo de
rn ataYío, !Porque aun tiene simpatías y, entre •nF
r ecuerclo•, menan ecos de aplau•o• y rumore;, de
ri,,1., . y una que otra sincera exclamación tle entu-ia~mo.

• *.
'rodada hoy no está en _tono y su palique v~
á "- r improvisa&lt;lo y á la hgera, hurgando aQm
una palabreja y al]í un trapo, al. correr íle la
imaginación apresurada que va y viene en busca
de oropeles y adornos; pero, dentro de algunos

EL MUNDO ILUST~DO

EL MUNDO I LUSTRADO

días, qwzá á la entrevi_,,ta . siguirnte,, el ch_ico
veru:lrá emperifo'ilado y hmp10, y traera aprend1-d_a
Ja Jiábul-a. que ha de recita_r coi~ sus alu,1ones ptcanites, sus opoftunas ret1cen_crno y, ~ob1,0 todo,
su mora,leja más ó meno,; grae10:;.a- como __el a;,u1! to
lo tequiera y la scrie&lt;lad del ca~o_ lo ~x1Ja. ¿ l&lt;..xpedi,io? Sí lo es, aunque en apariencia no lo par ezca ; es exp,ecliito y ladino, y _no tardará en ha.cerrn de confianza, está conwnc1do ele que eofos p-a¡:aticrnl])o, semanarios, sueLn cae: hien de cua_ndo &lt;:,n cuando como las mwrmurac1one, ele los chistes dichos aÍ paso, en cualquier ~ituación inexperada.
Poetas ha:v, que pasaron s1~ Yi-d~ en ;;'l~ deli,~
cioAA. oc,upación de embustes ht. rar10~. Y fürtc•o,
inaenioso,. El exquisito 'l'heo, no hizo otra co..,/ durante i'l"u exi:;tencia parisien,:e, ni la"" crítica,
&lt;le J anin ni 101- "lunes·· de Saint BeuYC·, con F- r
rnonumentale3 v profundos, dejan de tener aspecto de artículos" ele periódico, hechos á llll3.nc•r-a de
charla efímera, por más qut ya en libr~~ tome11
crraYeclacl a;cadémic;i v ~e pong-an las nntip.arras T
~e enca,,qu,cten la montera del dómine.
;. Yel duque ,Job? qué fué _e$te ingenu? y genial rima{lor, ~ino un nUJ.ra,v1HoF-O cuentista 'de
la;, minucia;, diariae_ el cua¡l por su enformizo
y extraordinariamente sensible temperamento.
~'eía, en la~ pequc-iieces que le rod eaban las aYenturn~ má~ rara~ y estupenda&lt;'.
Y e:: que cuarudo uno se ve por dentro, c~mbian la.s p-roporcione,; de las cosas, como ~1 el
mmHlo exterior ,e ema nchara dentro ele nosotros,
engran.&lt;l·eciéndose en nuestro eEl[)írit~ como ea
un ca11ce má, ámp,lio ~e extiende má;: imponente
y ma o-estuosa el a.crua de lo, manantiiales.
, ¡ .\h!
º el ·'Duque.''
º
'
I!'Precisaménte l1oy l
iara
Feis años que lo llevamos al Panteón Francés.
Iban mucho;.:, y entre ello,, entre e,a muchr• lnmhre (l¡_; e,tucliante, y lle periodista;:, de ~olíticos
y lk hombres ele e;:tac1o- íhanHlS los íntimos, Jo,
que 1-a noche anterior, en la re-támara enh1ta&lt;la )'
llena ele :;i]encio, jurnto á lo,- cirios rnñolientooeerca ele la, coronas de rosas blancas Y la, cruces
ele mu,go y ele violetas, pensábamos que éramos
los guardian,e, de un sueiio tranquilo, no la, centinelas de la muerte,, y que el poeta que dormia
allí dentro de lia, ,caja Je terciopelo negro y ornatos ele plata, nos arcababa ele ckeir, con ,:u inefabl{, v liabitual sornris--a -de resignado, Jo que
nunca· oírnos ele su boca : Yoy .á. descansar un poco ; edoy .en&lt;lido.
Sí. rendido por un cansancio que na,clie a,JiYinó ni supo aliviar, rendido de aventar la idea
á todas partes como el 11.Ye ele una raqt1eta, ele retorcer y entrenzar el pensamiento en ina.gotahles com hin-aicione.•, como en infantiles juegos
g-eométricos, de extraer de la memoria, como ele
fas minas de ru1 templo antiguo, lámparas Yotivas y sagrados objetos ,ele, oro, de inventar pirotecnia:-: fantMtica.s, súbitas guirnaldas &lt;l1e luce•,
lirios y margarifas hecho.;; con lla,mas de fuegos
f,átuos, camelia;, fa hricadas con fosforescencia de
luciérnagas. para üespués encender e~tas rá pida8
hrillazo11,es, ele ·un e~peso mar ele tinta,

Al derre-dor de esa tu111Jha nos soltamos, se deshizo el vibrnnte cordón de afo(}tos, y ca;da uno
tomó rutlll! disti.uta, como los peregrinos de los
cuentos ,cuando una hada, aiparecien.do en su r.amino. los separa.
_,',,.otros íbamos á hl conqui,b del ideal bajo
el cielo tranquilo y s-0bre \&lt;as campiñas perfumaoas. De pronto, interrumpió nue&amp;tra marcha
una aparición sombría : la. )fuerte.
¡ Ha.da siniestra!

....

¡ Y pensar que es ok,roente. e;; dulce, es consola,dora, en el instante en qu , ~e acerca á besar
k, blancas cabeza,; de los ancianos pensativos;
quo tiene mH piedad fu_blime a,l cerr~r l_os ojos
tamados de vtr tantas tristeza,;;. una m1semcoriliorn v maternal ternura para apagar, con mano
tiLWVe y hla,mla caricia, el ,la,tido de los corazones qu~ estrujó el doJor y golpeó el de~ngaño!
Ahí e~tá e::a reina octogenaria- tendida en su
túmulo blasonado, ruhí está e,c 111.úsico incomparable. e;e "diorúsiaco'' exccl~o, acostado en su
sarcófacro de flores. El,1-a vivió en una ele1·ada
cumbrt crnajada de esplemlore~ y grandezas; él
habitó en el misterio de Ja inspiración y cantó
himno.;; inau•Jitos, amargc·, y .estupendos, mientras se asfixiaba- la humanidad bajo la temblorosa excitación de toda;; las a1las. del alma. F1ie
un hombre que, como &lt;liee c,l filó,ofo, puso la
oreja. en c,l corazón de la volunhHl uni'YeIBa,l, y
sintió el Yiolento anhelo ,le ser como eornente
bramadora ó como arroyuelo tranquilo- para clerramarEe por todas las ,enas clel mundo.
l)ara Yidoria .. la muerte vino, pacífica y relicriosamente ·como una corte,-a.na compasiva; para
,,crdi llegó sumisa y e11amora.da- como la última
)[usa. Xo fueron heridas esas, dos cabeza,; de
nieYe, 110, fueron recosta-das. Y una voz que venía de lo alto, les d,ijo lo que á los niños ~uando
llega la no-r::he: Ahora, es preciso que duermas.

,Cada mirto es un herido;
La gardenia inmaculada
Es la blanca desposada
Esperando al prometido!
Cuando flores tú me pides
Y o le mando "¡ no me olvides!"
Y esas íiores pequeñitas
Que mi casto amor prefiere,
A las b'lancas margaritas
Les preguntan: ¿no le quiere?
"¡ K o me olvides!" Fresoas flores
'Te prodigan sus aromas,
Y en fos ho1ll'bros seductores
Se detienen las palomas.
LNo hay invierno,! ¡No hay tristeza!
Con amor; Naturaleza
Todo a,gifa, todo mueve .. .. .
Luz difunde, siembra vidas .. . ... .
¿ V es los copos de la nieve?
¡ Son pa,lomas entumidas!
Tiene un alma cuanto es bello;
Los diamantes,
Son los trému'los amantes
De tu cuello!
Tia azuce.na que te envío
Es novicia que profesa,

la "enemiga," en la que dejábamos sombras obscuras, rondando en torno de cabecitas blondas.
Ibamos en comunión de espíritus, -e·n himno de
almas .... ¿ A dónde? ¡ Qué importaba! A través de los campo;,, á través del olvido, allá lejos,
muy léjos, mientras la capital se iba envolviendo
en un va,ho azul y el tren serpeaba en las primeras ostribaciones del Valle.
Sólo Contreras sabía el itinerario, sólo él guardaba la clave del misbetrio-:
-¡ A San Raiael!-la gran fábrica colgiada como el nido de un águila en la. vertiente del Ixtlacihuatl.
-¡ A San Rafael!-gritamos todos.
Era el invierno, el irrvierno mexicano que tiene por corona un lago celeste y un fondo d&lt;3 blancas testas éLe volcanes; y allá abajo, los l~os, recogiendo perfiles movedizos y fugitivos matices.~
En "La C001pañía," una Estación del Interoceánico, tomamos un guayín que debía conducirnos
á la fábrica, una hora de camino; con un frío muy
vivo que eo cla.va•ba en nuestras carnes, que nos
aicuichillaba implacablemente.
Y la charla se desgranaba, el "humor" iba de
boca en booa, encontrando pretexto en cada inric1cnte del camino para correr libremente. como

Domingo 3 de Febrero de 1901.
ca, helada, y ''Venus abrió sus pestañas de oro,"
y ¡ claro! seguimos en. nuestras camas, en.tregiad'os
desde fas sábanas á nuestras cacerías fantásticas.
j De cuántas fieras libramos á la comarca!
-¿ Qué taJ ,el ojeo? preguntaba uno que aún
110 había abierto ,]os ojos.
-Bueno; ¿ y en casa?
Y fué saliendo el ,buenazo del SO'], tejiendo
redes de fuego en llanos y montañas, y se- rea.nudó el parloteo que duró; ¡ oh, qui·én pudiera
sobornar el tiempo! dos días, dos inolvidables
días, en los ql!Je se derramó el ingenio á mmoo
llenas, locamente, con la insubstancia'lidad de
quién sabe que tiene su escarcela repleta de monedas d,e·l oro de la juventud y lie la alegría, nuestro patrimonio de estudiantes y de poetas.
Bosq.u,es de San Rafael, ¿ no conserváis todavía
los ecos de nuestras risas? ¿ No recogísteis las ,est rofas de nuestra ch-arla?-Y á cada paso .u na improvisación, un epigrarrna, una saeta empapada de
donairo.
Ahí fué donde Justo Sierra comonzó su famoso "poem-a inédito :"
Lo reicuel'do muy bien, 0m una tarde;
La lámpara del viojo santuario
Que todavía, si la encienden, arde . .. .

•** no d1Uerman, .para qu e
P.ara que los chiquitines
no caiigan los pá11paidos &lt;le roAA, $obre las grande; miradas inocentes, ha l1legado Bell, el encantador Pulchinela humano que hai heeho de su
cuerpo un juguete ele resortes, de su rostro una
máscara y de su pensa.miento un almwén de
chascarrillos.
¡ Oh- cómo ríe-n los niños, impacientes, y sug€;;t,ionados, por esta "marionette" ele carne que
se ruporrea de una mrnera tan portentosa.!
Loo, niños ríen, ríen con risa$ sanas- con risas
buenas, no con las risas fingi.dai- y estereotipadas
r¡ue los "exiplo-ta-chicos" han pue~to en los artistas ele la. "troupe" infantiL
Pero
veroad que esos li~iputienses son nifio,.? Decícllo vosotras, maches qwe habéis
a,isticlo al "Principal." ·vuestra opinión será
sincera. Escuchemos .. .. . .

"es

Monumento á Munuel Gutié:l'rez Nájera.

el mar sin horizonte y sin ruido,

Grupo de amigos del Duque Job.

como exc·lamó una vez otro poeta melancólico,
rnnorto taunbién como Gutiérrez Xájera, en la
rnú,: radiante hora t1el día.
Fnterramos al "Duqu:: ., en una tarde lluYiosa
y cenicienta- emejante á aquella e·n que enterró
Daniel Ev;:sette á "mamá" Jaime, v. mi 111:ra;;
caían la$ :p,aJetada,; dt' tierra húmeda a·l fondÓ negro üe la hoca que abrió la tierra para tr-agar¡:e á
uno de n mstros más graneles amore5, qnie~1 al
pie de un árbol, quien inclinatlo en la barandil1a
(le un sepulcro, é,te á lo lejos, aquél Robre el
mi,mo montón de tierra extraída, nos Fentimos
pornídos del gran miedo ele la nacla, y con voz
imp.erceptible, pero con ,el alma entera, munnuramos un adiós que parecía, una oración. 8e lo
dábamos á nuestra jm·entud. á nue~tras ilm:iones
de adio, á nuestJ,a.s esperanzas literarias, á nuestra afa11os.a vida ele ~oñaclore,. )Iarcháharn°"' ele
fa mano, en "bande, joyeu~e:' y uno de la ipartida el más ágil. el mús fuerte, el rnú,: amado ~- glorio~o- más iutrépi&lt;lo, cayó á plomo, cuando•m.~nos lo
c~peirábamos, ,ca)'Ó rompiendo risas y ame-clrentrndo algazaras, herido por el golpe invi,-ible y cert-ero del des.tino, que es cruel, y es ,engativo, y es
trem ~11.do.
0

Y tu boca es una fresa
Empapada de rocío.

PARA EL CORPIÑO.

La,; campánula, hermosas
;, Sahes tú qué significan?
Son campanas que repican
}:n las nupcias de las rorn~.
- La~ campánulas hermorns
Son campana,; que repiran.
¿Ye;; qué rojas son la, .fre,a~?
Y má;; rojas si las be,as ....... !
; P or qué es rojo ,:u color?
Esas fresas tan suaves,
Son la sangre -de las aves
Que asesina el cazador!
Las violetas pudoro~as,
:En sus hojas escondillas
Las violetas mü•terio~as.
Son luciérnagas dormida;; .
;Ye, mil luces cintilantes
Tan brillantes cual coqueta,.
X u nea fijas, siempre.,errante-?
.... . . ¡Es qu,e- vuel11n las Yiole:as!
La amapola, ya es casada;

corríamos nosotros. Era un tiroteo de acru&lt;leza'
i Y v-ersos! i Y di-scursos ! ¡ Y poemas en e~1brió;;
"El_ Du,que" fué un átieo, un delicado zumbado 1:
Buenos dioses tutelares
de Iromas que se abrían en él como un Eembra¡ Dad,me ram-0s de azahares!
do do rosas ~ la llegadra. de fa prima.vera.
. ,i Qué c_ammo aquél! ¡ Y qué llegada á la mau. .... Si me muero, dormir quieto
s1011 SC'ID.Üeu dia~ de Don Pepe Sánohez Ramos!
Ba.jo flores compasivas . . .. .
-¿ Y la cena?
,,. ¡ Si me muero, si me muero,
-¡ Hermoso cuadro! Pero ¿ hay cerveza?
Dadme muchas siemprevivas!
-¡ Qué perspectiva!
}Yfanuel {;utiérrez )'(ájera.
-Sí, la de la cerveza.
, Y _cena'll1os ¿qué e~ oe-nar? devoramos, en un
ampho com:edor. en el que la vívida llama ael
,
hogar proyect-a,ba manchones r ojos.
i Y a la cama todo el mundo! Porque hay
granel&amp;, programas para mañana,muy tempranito.
¿ Qiénes éramos? Poco más de media docena de cuando
muchachos: Justo Sierra, Manuel Flore~, J esú~
la tierra, como casta desposada
Contreras, Luis Urbirua, Lean&lt;lro Izaguirre, mi
que ,e-spera en el umbra~ de la alquería
h ermano Guillermo, él y yo.
de blaneos azahar-es corona.da
'
¿ Muchachos? Sí, lo eran entonces unos. no l-0
·r púdica _y amorosa se estrem~e ... . ...
eomos ya otros, algunos lo siguen siendo; pero eu
. 1J na_ partida de ca.za: venados, jabalíes; y tamaqnelfa rubia tarde, d e cielo respland·eciente y vi- bien tigres y J~nes. Nos sen,tía.mos caip.a&lt;!es de
-vos flechazos de luz, parecíamos todos una banda- cazar h~t~ el mismísimo Minotauro que se preda de colegiales esC11pados d-e las aulas.
senta:&gt;e a tuo .... de nuestra •lencrua.
Y nos escapábamos; huíamos de la ciudad, de
Y llegó la mañana, clara, diáfana; muy blan-

EL ULTIMO VIAJE DE MANUEL

-Que es lo menos qu,e se le puede pedir á
una lámpara: que ardia, si la encienden -observó

sentenciosamonte el Doetor Flor.es.
'
Y aquella quintiBa, qwe fué arrel:&gt;atada de labio
e11 labio, al pie de una calda de acrua:
J wsto Sierra:
Estirpar la catara,ta
de la montaña sombría
Luis Urbina:
y el cristal deshecho e~ plata.
El Duque:
convertirlo en a:lpargata
de T,elesforo Garc•fa.
i Pobre humorista, conden-atlo por d1Ura ley de
vidn, á dil~p-idar. aquel caumi:t' que nos parecía,
a-quella. manana. rnagotable. en la faena diaria!
i Buen ,com·ensa1 ,en la hora on, que se es.cansiaba
el licor d~ la dicha! Aquellos dfae de libertad
aquella esca.p-,to•ria de colegiales, nos hicieron má~
q_ue nunca, rná.s que en la brega afanosa. de la
cmdad, mlás que en las entrevistas de redacción.
contemplar t~ espíritu blanco y a:1-to, a:lto y hlanco como da meve del volcán que sirvió ele imJm.aculado fondo á nuestras correrías.
Ahora, como ~n aquella mañana, duerme! y
de su oa,~~ de tierra mullida1 se escapa el wplo
de &amp;u oopmtu como el giro de un ave que remonta el vuelo.

Carlos _bia;: :i&gt;ufoo.

..

�VERDI.
Entre los genios musi~-ales
que la hwn.anidad ha producido., Vierdi, el incomparable
maestro que aca.lba de morir,
íué sin discusión uno de los
más populares, de los máe
apln.udidoo, de los &lt;Iue mejor
ha sabido ar:rast.rar á las multitudes y uncirlas á su carro de
triunfo.
En todas ,partes d.el mundo
6U repertorio esln en pie, el
moderno, iSobre todo. Y la
"Aide?' y el "Otelo.,'' alternan
en todos los teatros con lOE
"Hugonotes," con la. "Africana," con "Lohengrin" y con
'"l'anhausser."
A la ~z que inmenso su
talento, ha sido uno de los
máa singulares que darse pue-da, y presenta esta doble particularidad, que es más bien
fru to del estudio, del trabajo
y del amor á 6U arte que don
de su organización y de su naturaleza., y además que es talento equi!librado, normal, sin
ueurosismos ni "frontera,s de
la locura" &lt;'Om,pa.tible con una
vida metódica. y no turba.da
como la de Byron con escandalosas aventuras ni amargada
como las de D.8Jlte, d-e Miguel
Angel, ó de Beethowen por
profundas melancolfas, por
irrealizables anhelos, por la
eed ine:x;tinguible de lo extrallll!tural y M lo infinito.
A los doce años Mozart. alcanzaba sus primeros triunfos, y h'&lt;ll sido legendaria su
enfermiza ~recocidad. V erdi, á
semejanza de Wagner, ni
conoció el éxito en la juventud, ni sintió las ca.ricias de la gloria sin.o en una edad miwum ya
co:ufiruando casi con la vejez. De niño, más t1i:.e
talento, reveló dmmesurado amor al arte lírico,
vocación incontrastable para la música, dedsión
absoluta de llegar á la. gloria ó de morir.
AnÍim.a'&lt;lo de este deseo, e.rd,iendo en ese fuego
sagrado, estudió, trabajó y se ,lanzó á las escabrosidad-es de la vida de autor. Nada más vacilante y más incierto quia sus primeros pa.soio. Como su genio no era innato, buscó penos-amente y
por todas partes su ca-mino, y tar&lt;ló en encontrerlo. Como los reyes magos, siguió á través de
t!Xellall.Es áridos y desiertos, el astro más brillante
del horizonte musical. Ensayó todos los estilos; fué
Rossiniano y Be1liniano, Gluekista y Piccinista;
para él no había rufa vedada, ni camino obstruido; eambiaba. de sendero cadiai vez que creía en.tre,-er 11Il.6 meta. Cada ópera suya., rparece de
una época ó de un autor diferentes. "Atina" ee
prehistórica; "Rigoleto" propende á ser francesa,
tt "Trovaidor,'' oopañol; "Ot.€1Jlo," está inspirado
en los procedimientos de Wagner, y hay mucho
die Bellini y de Donizetti en las eavatinas de
"Hernani,'' :de "Traviat.a." y de las ''Vísperns
iio:iliana.s". El péndulo de su -prestigio, oscilaba tenazmen•
te entre el éxito y el fracaso, entr.e fa ovación y
la silba, sin desanim1:1rlo, sin cansado, sin desesp&lt;ll'arlo; pero ciwa éxito corno cada fracaso, eran
un paso adelante, un bloqUJe más de márnwl al
pedestal, una nuev.ai y bien aprovoohada lección
un progreso en su talento, un nuevo destello en
su nimbo.
"Tha.viata
~
'" "Ri ,:,aoll,e:tto '" el "Trovador," el
"Baile de Máscaras," habían, con inauditos éxitos. comprobado su talento y afirmado su alta
posición wtística: "Aida." "Ottello," la "Misa de
"Requiem," hicieron brillar su genio con el mismo fuego que los astros musicaJes de primieo:a
magnitud. Con esas inmortales creaciones sostuvo su posición a~ lado de Wagner y de Meyer1

boor.
¿ En qué consiste el talen to de V erdi? ¿ cuál

8'3

GUISEP P.E VEB.DI,
:t el 2í

de Bnero de 1901,

el secreto de su música? ¿ qué ha,y en ella que
conmuieve, que a!ITebata, que entusiasma, gue
trae á los ojos las lágrimas, á la garga.n.ta el sollozo, al corazón el entm,iasmo? ¿ cómo ha logrado enloquecer á las mams y oawtiVM y seducir á
los eruditos, á los pensadores, á los espírirtus musicalles superiories? Por una concien-eia plena,
perfecta, científica y social &lt;loel papel, d,e los recursos, de los pl'OC€dimientos y de las fines de
la música dtaam.tica. Esta7 como el &lt;1rama de
donde proviene y deriva, pinta la vida; }a., pasiones con su acento desgarrador, con su gemido doloroso, con su suspiiro melancólico, con los éxtasis de la ternurra, la oeguediad de los celos; y éstas pasiones, encarnadas en hombres reales, completos y acabados y no en títereiS y en manequíes. Cada pasióDJ tiene su expm;ión verbal y
su expresión musical, el murnmllo, el rugido, el
griito, lrai carea.jada. El hombre en'Mllora:do, c~
lérico, aterrado, celoso, triste, risuieiño, canta, sin
oontirlo, a,l hablar; m!Odula 1II1usicalmente su frase, vocaliza las emociones expa.nsiV"cl.S y de regocijo, declama, recita las majestuosas y solemnes;
agit!Wo por la pasión recorre gamas extensísimas,
triila, como jilguero, muge como toro, arruya como tólltola.
La e:x¡presión lírica de las p~iones, como la
descripción de las situaciones, estriba. toda en musicalizar J.a nrutural modulación de las voces, en
encontrar el ritmo, la ciwencm, la -esfera y el interv-alo adecuados, por ser naturales, á la pintura
de la emoción correspondiente. Aun en el diálogo frío y desapasionado, la iwmiración la interrogación, la ironía, más aún, el punto y 111
coma, tienen su.5 modulaciones e9Peaciales que es
posible, bien que ;no sea fácil, musica,lizar.
El W.emto de Verdi, su aptitud funélamenial ,
co;nsistió siempre en asimi1ar.:fl e.,a ID{Jdula,ción
pe&lt;,'11lia:r á cadia emoción, en discernirla, en ncentuairla y en reves.tirrla de colorido musical. Sus
personajes cantan; ipero cefildos de -cerca á hl
expresión verbal de su.s pasiones, dicen "te rumo"
ó "te odio," "sufro" ó "gozo," con el acento verd'cldero, inequívoco de su emoción, y la hacen

Domingo 3 de Febrero de 1901.

"ET, i'\-fUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 3 de Febrero de 1901.

sentir y la difunden en el especlador porque !a i;a.ben expresar.
Wagner ae preocupó mucho.
de qwe la música dramátic.1 ii6
ciñera á la rux:ión, de qu,:, no
la entorpeciera ni la retar da1-;1.,
de que no la hiciera "eep, :ir
á 1-a puerta." Verdi se afarn;
por que la música no tr:lil"wnara á la pasión, porqu~ sus
personajes no rier8J1, como ú
ca.da paso sucede en los de•
Rossini y Donizzetti, cu•mdo.
deberían llora,r; en qUJe no
gorjearan la m~laneoli&gt;1. JI!
"trinaran" la Q.ngustia. Y Jo
fogró á tal punto1 qui:l na,1ie
ha superado el acento zalamero y corruiptor de ".L'\ ida" proponiendo á Rad-amés ln ÍUg'd;
ni la decisión de ó.,t,.13 al ento. nar el "si fuggianno;' ni su
desol'clción al exdamar: ·'morir
si pura e beUa."
Nadie ha pintado las sugestiones de la perfidia como
Verdi en el sueño de Cassio,c-anta.do ,p or Yago; ni la explosión de blasfemo exc-epticismo, como en el Ave María
de Ottello; ni la desespera&lt;'itm
molancóliC'cl. ni el dooaJienlG
irremediable como en la de,;pedida del moro á sus glorias.
Y en Francia, país de los músicos fríos, que sus.piran en vez
&lt;le gemir, que declaman en vez
de gritar, que murmura.11 en
vez de rugir, la Misa de Requiem se ha oa.llifiúado de "prodigio de ex,presión melódica."·
La: enumeración die sus demás exelcitu.des.,. ocuparía muohas páginas; pero el eje robusto de su genio, es la fidelidia.d y el ¡poder d-e su expresiónmusical oo las pa-siones.
Por eso todos lo amamos, porque todo.s hronos.
hecho y canta.do su música, cuanldo hmnos a.m'cldo, gozado, sufrido ó llorado.

llas -al peso de una caricia. Sus ojos
briHaJ1, pero no ya como los de la
fiera cuando acecha, sino como las
!áa:nparas que arden en el altar de
la diosa. Oidle cuando habla en
Chip-re con DesllMmona,: ese es el
único duo de amor que hay en el
dra ma. En torno de cüos todo
resplandece, todo canta. Hinchan
el aire grll03 de alegría, músicas
dulces, pétalos de rosa. La isla toda iparece consa.grac.a al culto de
Desdémona. Y Otelo, en la lengua
ardiente de los zaga.les árabes. murmura como en éxtasis: "¡oh, mi
hermosa guerrera!" "¡ oh, r.Cegrfa
&lt;le mi aJma." Si tras las recia::
temipestacEs han de v,enir calmas co
mo estas, quie-ran mugir y muair
los roncos vientos hasta que logr~n
despertar á la muerte!"
Despué., de esa escena nupcial, el
amor no ,'uelve á sonreír en la tragedia. ¡ Oh, noche de los trópicos!
Arrastrándoee entre la ve.!retación
lujuriosa, ha l]egado la víbo~.a hasta
el taJóri de Otelo y lo ha mordido.
Lleva ya la ponzoña envenenándole
la sangre; siente ya celos.
¡ Y cuán maravillosamente expl icados por el poeta! Otelo va. ya bajando la pendiente de la vida. "Es-,
tá en la edad en que 110 se obtiene
el a.mor como un derecho, 6ino como una gracia : graci,a, precaria, dón
muy fragil. Los úl'.timos amore5
e&amp;tán llenos de &lt;lielicias. ¿ No queda. 1o mejor del vino en el fondo
de la copa? ¿ El noveno cielo no
es el má, hermoso? Pero también
están ~-lenos de angustias, por
lo mismo que siendo los único~. son á la vez irreparables. La zozobra le:
muerde el corazón, cual gu..o.ano escondido en una
fruta de Otoño. Su leaho es Ullla tiendca de campaña surcada de peligros y '(lle alarmas. No duerme el hombre entre los brazos de la muj•er amada, sino i~quiet.o, con el oído alerta, peTsegui,do
en el sueno por fan"ta$ma.. ¿ Quién 1e areo-ura
que mañana al despertar enconrtraní ,m el ,]~-cho
á la mujer _que_ a,m_ó? De ,aquí el -dolor profundo, la suspioac::a vibrante, la ansiedad de a.varo
oculta.dor de su bE'Soro. que caractecrizan el amor
de Otelo.

,

-

Cecilia y Margarita Gutifrrez NAjera.-1896

- "Preferiría-di&lt;Je al sentir las prirn.eras sospecha1:--€er un sapo ó vivir en la sombra de 1os
cafabozos, á cr,eer que disfruta otro Ira más mínima ccwa de la qll'e vo amo." M:-ás ad~,1ante -ex-presa con energía, cles.g,arra.aoa:a, el vacío m~tal
que -dejó en él ,su amor arra!IlJCaido :-"¡ Despe-dido del santuario en dond,e deposité mi cor azón. . . . . . . . . . . . . . del santuario en donde es
fuHza vivir ó renunciar á la existencia! ¡ de la
fue~1fo en que corre mi -corriente,_ porque se secaria en oh-og canales! ¡ Ser arroJa&lt;lo d,2 ella y
no poder g uardal'l a, sino com-0 se posee una cis-

terna en cuyo fondo, hediondos
sapos ahuy-éntame y pululan. ¡ Oh,
paciencia., joven querubín ele lal&gt;ios sonrO'Sados, muda de color al
oír esto, y sea tu ro~tro Ei niestro
como el infierno!''
Los celos van crenienclo ,. enrodándose en el alma de Otc[b como
llamas en un tronco de árbol,
romo rílboras en el ,cuerpo cL2 Lao{;0D te.
Ya lo el.libren, va, Jo cmvuelven &lt;l:e pies á cabeza. · ya él es
lodo celos. Lo ahogan esas •lean as;
lo sofocan es-as víboras. Sólo le dejan libre los ojos para que Yea fantasmas que no existen; los oídos pa•
ra que oigan p-alabms espantosas que ninguno otro o.ve, porque
~uenan dentro ele Otelo.
El templo se clerrumoo ¡,o])r e el"
giga,11te. Ya no ha,· e,peranza l&gt;íll·a
él ....... Ya no ha1· De-5d-émona.
Las pupilas ~e le im;ectan &lt;le sangre; ve todo rojo y i&gt;iema estar en
el infierno. Sn som,hra llena el
univ-0rso y el univerro todo es sombra para él. E,n un iwtante. todos
•;ios astros cayeron al a,bi,omo. Durant,e un segund·o, junto al mar
d?rmido, en la playa de Ohipre, fué
dwhoso. Y e,e rn6und{) huyó rau- do, como l~íquis, con su lám4&gt;a1-a
de oro en la mano. Ahora :ya no
es amrudo Luzl:el. Luzbel, c·uando
cayó del Paraíso, abrió las alas é hizo la noche para el mundo. El]
am~r en Otclo, al caer de espal1das,
herido por el puñal de la perfidia.hizo la mu-0rte.
,
Idoo, horas, idos, como esclavas
nubias, cargadas de teooros, de
. ,
area1::, con las joyas que robasteis a "·uestro amo! ¡ J1dos con sus -E,peranzas,
con sus a.mo:roes, con sus triunfos con sus besos
con sus delicias, con su a,lrna.! El en cJa noch~
Ya en bm,ca de la muevtc. Ya á mafuur, _porque
es fi,erra y lue-go va á morir, ponque ama muoho. Ahor-ai camina ml.ís •lentain~nte y con la
neta cl•!IJvada on el suelo. ¡ Oh si la ºtierra se
abriera y s-i la noche le traga;a!..... Pero ,e,¡,
p1ieciso que Desdérnona rn~umba. La. sangro d~
las palomas es gra,ta al do3'tino. Fuerza es qu,e
muera....... Y que Otelo duerma el eterno
sueño en la almohad,1 doE· Desdkmona.
Manuel G u tifrre1. NáJert,

------·•..e:- --OTELO Y TAMAGNO.
Por entre la tiniebla., descogida brutaJ.mente.
ábrase paoo una figura enorme. Ee la de Ot.el-0:
Av0illza lentamente y con la cabeza baja -como
hipopótamo. Quiere dejar su hualla honda en
donde pisa, acaso como signo de doill!i.nio. Si
encuentra Ullil. maraña de juncos cenándole el
camino, no esgrime el hacha ni de un iajo .die&amp;
barata el obstáculo: va derecho á él, entra en JQ
malla y se quiebran los juncos, ,cual si fueren
vidrio, ó ,se inclinan dóciles como do seda..
En los palacios, en las ciudgdes, falta ai~ á
ese hombre. El es del bosque. Le. bóveda forma.da por las encinas gigantescas en su bóvoda.
E,1 cedro es su tenebrario. Se complace en haHarse cara á cara y á solas con up. león y verle
fijamente. Le gusta que la montaña le cont.e.ste
cuando él grita.
Anda con la cabeza baja, paso á paso; pero
cuando alza el cuello, cuando yergue la frente~
sentís respecto religioso y el silencio en ob$Curas
ondas va extendiéndose alrededor de él. 8in
embargo, esa. fuerza no es diabólica. No l1ace
mal á nadie. Es la fuerza noble, señora ele sí
misma. No teme niw-a. Se mira, ufana de su
arr-0gancia, retrata.da en el torrente.
..... Un día esa sombra sabe que tiene estrellas, sabe que ama. Ha pasado un ángel por
Oa obscuridad. Otelo desde entonces ya. no es el
mismo que era a.ntes. E l indómito cae de rodi-

CUENTOS DE MI VIDA.
MARIPOSA DE AMOR.
Anoche, no sabiendo á don&lt;le ir, porque esta liante polvo de luceros que, como una lluvia de "aé
· ... y una Zarzt1d:a. na,cional que t.
. º noro cl11co,
eiudad de lféxieo es muy poco diver~ida en oca- plata caía. de los e:iplendores si,derales.
Juzgar
por
el titulo debí.a de &amp;er una bur'.aa y 'p-~
1
siones, fuíme sin rumbo, callejeando, callejeando.
.Ahora. las ciudades modernas hain. perdido ese t:ante paya,,ada.
y más entretenido e n :,eguir los saltos y vuel'os e~canto. Los focos a'.éctricos han matado la poeCan:t~ndo un bostezo, &lt;mtré; }}edi Ltu billete t,n
de mi aburúla imaginación, que en contemplar ~1a &lt;le la luna, un foco más ni tan brillante ni
cl
&lt;le m s,dera enjalbegatla con un
la uniforme soleda.d de estas avenidas, cuvas tan úti,l como los otros, que' Ya por arriba olvi- en garitón
0 UJero
1
t
d 1
aceras, de una rectitud desesperante, re alinean, dado y triste, rodando entre l;s nubes c~o el f _e cen ro, 'l)Or once asoma'ban wna.; manos &lt;le
~cmeroso, Y, alz-ando )a cortin-a Ycrde, de t erestr ecM.ndwe •p1:1ralelamente, hasta jun,tarse en el itltimo ,hotóu el-e la ch upa del PiQrrot íl'~~ndia.rio.
c1~pelo chaiad,o y mugriento, me introéluje en la
horizonte, sin un zig~~a·g, 5in U!Ila ondulación, sin
Las 1e, dE Mu~set 110 ~xiston ya; el pobre Esun tropi1Ezo, inflexibles como rieles d e vía fé1Te-a r:onceéla no hu,b1era. pod1élo hoy rimar su "Estu- sa:m. de espedaculos.
La impro,isa,da construcción &lt;lel teatro. dáhale
tendida en la llanura.
&lt;lrnnte de ~a.l amanca.'' Ahora si que la luna es
un
aspe_cl:° de- barra.ca; todo estaba aJlí hecho co n
En otro tiempo, pasear al acaso, por callejones un mundo muerto, bic•n muerto: q,ue entierren
1~al~s
TleJos y mseres rrpolilUa,dos, silla5 de e uiy plazuelas, en un plenilunio de Enero, era ele ese cadáver en la gran foffi azul del horizonte·
l~bno
m~fagro~o, barandales de barrotes torcidos.
un inocente sabor romántico. Halbfa, ~n ecl aire e, inhumano tenerlo imepulto. ¡ Con razón está~
&gt;. :,n
paredes, en los objeto;:, una huella oh,,:
cosas verdaderamente divinas: azules transpa- tan pensativas 1as e"trellas!
cma.
e
mnobl~•
de po:lvo ~- trasiego, marca re Ll"rencias en lo alt-0, e11 los cielos, en las montaña;; ;
nan_te que dElJa, al paso, la mu,ltitud ]ºena ali~
inmensas placas de cla,ridad argeil'tina en lo hacurrn.
· '
•••
jo, en el pavimento que no parecía de piedras
:~Jia. ~ente: e,n las primeras filas, truhan es y
toscas, ni de baMosa.-: gastadas, sino suelo de mo- . ¿ D. ccia
' '-. . - . .. ¡ Al1 , ~•;
' quo callejea.111(:1-0. ca.lle1, os' ~e~tad.05 ~n posturas rufianescas-; en los
saicos radiantes; súbitas refulgencias en la ob.s- Jeando, d1 con ~na punta, un ám.plio mal"co de
palcot&lt;, ~emc-Jantes a los aposentos el"' lo· "
curiida·d de fo3 muros, chispas es'trellad:as en los luz crnda. engmrnalclarlo de incandesceDJtes mlo- le~"
\l'
..
e•
"
corra.' .os curs1•s y bn.r,gues-es del barrio serios
cristales ó pre,ndidas en los ·hiecrroo de las -venl:,a- ?,ºs rojos como vol~tas l~minosas. ¿ Qué era aquenas, efímeras púas y astillas de reflejos en veletas 11,o? )Ie detuve a curiosear: 1E ra un teatro de :;~ni:s, r~mo a:bw.rtos en la representación /
e
•
' e . - mosquete," el prnpulac-ho apreta,do,' in ~
y -pararraiyo•s, 1istone; de cabrilleos en el filo &lt;le bnrrio.
azoteas y corn ims, perfiles feéricos en cú pu\:as y
Y en un cartelón colgante, h echo de l'IEIIIliendos quieto, pma &lt;l,e cahezas gre_ñ,udas que gestioulaban
campanarios, rjncones de sombra para ewonéler de colo1·es, como ~~ traje d e Arlequún, leí el pro- en}ª penuilllbra con_un "1:1ct_us" imbéól.
rnústerios y fantasías. y en todas partes un bri- grama de la fun&lt;:1011: "tandas," viejas piezas d·el 1 En el foro. pequeuo, pr1m1'tivo, fabricado como
a cama de Don Quijote, en cuatro mal l,isas ta-

ªª .

:ª~

P:

�Domingo 3 de Febrero de 1901.
:Was sobre dos no m1l'· i¿uales bancos, hacia el
:fondo, una e.le ~oración· ipinta.rrajeada al capricho
:' ,:.i una perspectiYa infa_ntil, y, en pri1°:er térJJÜno, tres grotescos cómicos, desproporcionados
para aquel estrocho escenario, con ca.ros €[11badurn,adas de albayalde y carmín, vestimentas de
u,o remoto. mímica de :e:a,ntomima ile aldea. y rnccs de g-arganta c,:;tropeada.
~o sé JO que oí ni me im¡portó: salieron mu&lt;;had1.is semi-destmd,as, hubo copl-as y picardías
l[UO prorncaron
risas y ceceos, y un• piano de
cuerdas rotas y un troru:bón enronquecido por laE
ab-Olla&lt;lurai;, desafinaban rabiosamente conatos de
mn8iquilla pegajosa.
Yo, con el hilo de la fant11.Sía y la rueca del
rccuer&lt;lo, andaba tejiendo en mi infério,r te.J:as de
Penélope : me aiburría, decididamente me aburría.
De pronto, al fijarme á la ventura en la escon-a, donde vestidas como Dios les &lt;lió á entender, eantab-an ·'tres mariposas del amor" el wals
de las "Instantáneas," me dije, rápidamente reJrnesto de la ,igilia del fastidio :-Yo cono¡-,co á
- eBa mujer; ¿quién es?
1 concentré mi atención, sa,cu.diéndola. para
{¡uita1•::e la modorra. En efecto; la mariposa ele]
lado izquierdo, la de amarillo ohillante, flacucha,
tristona, de moYimimtos tor,pes y como avergonu,do~, evocaba c·n mí una memoria lej-ana, de esas
muy escondidas, muy vagas, que nos atraen y nm
de~e:,pera)l con rn imipreci.ión y su 1ejanía.
;, Cori~ta del Principal, €'levada á tiple de barrio~ Xr·. pene-aba para mí--que no fué entre
bastidores donde conocí á esta chi.oa, desmañada
ni en ·'juerga," no, ni en jolgorio, como una de
tantas aventu.reril]as insípidas, que C'Il una hora
pam·n l' or la vida de un scF.tero joven, sin dt&gt;jar
otrn imp.resión que la de una profunda lástima.
De,)e luego, notába,;c su poco hábito de prest&lt;nlal":'e en público, y en mallas, y de hacer eYO•
lncione~ escénicas y movimientos volu,ptuosos. De
- fijo que nunca llegaría á bailar fü "danza del
vientre.·•
¡ Era cla-r o ! De los c,ncajes burdos y sedas corrientes d EJ corselete, ajustado á unos senos sin
rc!iel'e .Y á. ntUt cintura sin flexibididades. salían_
los hrazos delgados, de carno blanca y floja, brazos &lt;le niña anémica, que se levantalil sin gracia
y eáén eon -pereza; y de las alas de crespón, enmergía. con su tocado de ctterutas y piedras f.alsa,,
1ma cabecita rubia, ele oro opaco, un rostro dr
facciones adolescentes y aire de candidez y fatiga, "'f en cuya boca de labios finos, se egbozaba la
sonrisa. quo, por mal fingida, era un mohín_ de
coJ-t.giada contrariada.
¡ Qué contrnste! Sus compañeras sí que tení-an
el "físico del empleo:·' gru~e mocetona,s, &lt;l·e
gordura modelada con ai'!godóm, formas recias, caras cínicas y coquetería ordinaria y provocativa.
Me interesó la mariposa amarilla, y busqué, entre mis rc:,cuerdos, el rastro d'8 un suceso acO'lltecido. Para. salir del bosque, Pulgarcillo seguía
migaja~ do pan; yo buscaba, migaj,as de Yicla, y _no
1-as hallé.
Lo~ espectadores, enfurecidos por una sensuaJicJad ::':llvaje, como la ebria de Cam:poamor. pe~
dían: ¡ ~Iás! ¡ más! L as muchachas, c1es.fallecidai,
por el ejercicio, dc-:,pintada.s por el sudor, respirando con fuerza Y dificultad. bailaban, al compás
del piano rofo y· del trombón abollado, el; wal~
vul¡rnr y canalla, que enardecfa á aquella, muchedurrubre sacudida por un vértigo de derno.
y :·o pen•aha e!'ltretanto: ¿ Qué haces -ahí maripo...a perdida, gusanillo de encajes burdo;:, pobr.e criatura ele ojos clar os y melancél"ico;; qu•2• me
hablan de un pasado que no iecuercl0. pero que
o,:toJ cierto de que es algti puro y sano, porque,
en merlio de este olór de perfume barato ~' transpira.ción popular, J-lega_- á mi espí.-itu una, suave
ráfaO'a il.e incienso; qué haces ahí, mariposa amariHa~ s:mbcl'.lo de tristeza, encendiendo lascivias
)¡1:uta.Jes. á par de tus comp-añeras, la.:: otr,1s maripo,-,1S de alas de fango, insectos nocturnos que
rnnda,n m torno de las f Jres del mal. de los he~os que ºt. H•nden y de las Jujurias que ;::e puilren?
·
· Al concluir la " tanda.," sentí impulsos, de en-l
.Árar en el tablado, de preguntar, de in9.uirir, de
v€r de cerca á €Sa tiple de barrio, y decule :-Yo
conozco á usted hace mucho tiem'po ¿ no es verdad ~ ¿ quién es usted? ¿por qué vino usted aquí?
Me lernnté; interrogué á cualquiera:-¿ Por

elóndo queda el foro? y me contestaron : por ali í.
Atravesé un patio lleno de escombros y de
chaircos, oon arcadas que se abrían en la sombra
como enormes bocas de piedra, y, por una puerta
exigua, desvoncijada y que daba paso á un fleco
ol&gt;lícuo d~ clarid11d roja y humeante, ví entra.r :
,;alír figuras de ftniebla 1 con una precipitación de
1,e:ptiles que entran y salen de su escondrijo. Lo
adiviné: era la puerta del foro.
.Mientras me acercaba, iba oyendo ecos y rurnmcs de disputa, pr.C:a,bras obscenas, carcajadae
die mujeres histéricas, gritos ele hombl'cS borrachos, batahola de muebles que se arrastr-an, y aquí

Domingo 3 de Febrero de 1901,

EL MUNDO ILUSTRADO

EL ~ffiNDO ILUSTRADO
Li. casualidad, en esta ocasión, no quiso traerme al retortero, y en um1s -cuantas horas ajustó
las ouenoos á mí enredadora fa1Utasía. ¡ Ay! ¿por
qué no sie:rn¡pne ha. sido '1o mismo esta caprichosa?
Para e~ribir esta página íntima. de un desbarata.do é id.'eal libro de memorias, me he sentado
á mi mesa de trabajo, mplllentos después de descifra.r el misterio de la .::ma.riiposa de amor."
¿ Que cómó fué? Muy soncillamente, en la Yía
públi,ca, á :p~:Cno sol, sobre la acera invadida de
tranr:nntes, en el corazón de la ciudad. Yo iba
&lt;ldrás del sillón clel pa:ralítioo, -del sillón que ro1

\

~

bella y decidida actitud, desdeñosa
-de los que se paraban á mirarla con
1liilA cu!nosiood sonriente.
Y entonces fué cuando despertó en
mi memoria el episodio insignificante.
Ya sé quién eres, maripo,a amarilla,
bailarina &lt;le mo\'imien tos torpes; ya
sé quien soi~, cabecita rubia. ojos
dlaros y melancólico~, pe.rfil de adolescente, figura candoro~a y angélioa;
sois un día puro de mi pasado, soi 0
una visión pardisiáea ele mi juventud,
sois una. e,trofa de mi poesía virgen,
sois una llllk'á de mis primeros versos. soi,; un sueüo mío.
;\h, hija del ora,tlor, muchacha primorosa, Of'elia de ca;;.a pobre, que t~
asomaste por c•ntre las hojas y las flores de tu., macetas para gritarme desde
arri!)a. desde el correüor, á mí que r ecargado en una pila,tra del patio, te
Yeía:-"Papú" no tanla, suba usted1tiña sonriem,, ) r.111,1hle, toda pur,~,m
y frescura. como la rosa que cortaste
par:' ofre1·é•rrnela, niña charladora e:olhO un pájaro, rnimo~a y tierna como
una madrecita pn--rntida, que en la
p.emunbru de una techumbre de campánulas, com·er;,aste conmigo de la
María d·e Isaac.:: y de las ri,mas de
Be-equúl', ¿ dónr1o ' e,tá tu felicidad,
dónde tu hogar. y tus libros castos y
tus flores recién abiertas? ¿dónde está mi fe.
dónde mi juventud, dónde mis estrofas sentimontales?
Ahora es cuando ato la. cinta violeta de tu re- •
·&lt;&gt;uerdo á los corclelf's ásperos de Ill!Ís penas, }" me
·doy cuenta de que, entre la buJ1iciosa algazara

del bien, ru brazos que te Levantaran
al resbalar; no hubo en Efrain que
enflorara tus tristezas, ni un "gnomo"
d,o la leyen!da becquer iana que te susurras.e al oído cánticos de bonda1cl y
de hermosm'a.
Besa, be,a á tu padre, bésalo mucho;
es ,lo único blanco que t e quedia y que
pronto te dejará t.im bién. Cada uno
de tus ósculos parece ,pecl.ir pet&lt;dón, y
de&lt;;ir :-Ya lo ves, viejecito mío, yo no
tengo la culpa. Y es verdad, no la
tienes; ¿ qué culpa tienes de qu.e te h l·
yan quitado la.s otras alas, las d-e la
inocencia y la dicha, y te h-ao'an puesto estas de trapo con qllie te dis-fraz,1s
de maripo.::11. del amor?
Coppeé, Francois Coppeé, cantor ele
l'os h unülde.s y de los desventurados,
,; qué te ha, he~ho que .10 me acompa1
ña;s á \1,r e,tas triviales y doloPofas
tragicomedias de la calle? ¿Por qué
tú, poeta de lo tierno, te has vuelto
defenscrr d,e lo injusto? ¿ Por qué en
vez &lt;le e~cribir p01emas, escribe,; libelos políticos? ¿ Por qué ennegreció
el odio tu 2l)ma seren-a, como cuandc
ál¡;uien reivuc.1\'~ el lodo clel cauce
para obscul'!:Ce'l" la transparencia de
las onldas? ¿ Por qué no e::tás cc11J
nosotros, alma conternplativa y pia-

rlosa?

de la l ueha. supe ue tí co::.as amargas; tu matrimonio co11 un poeta que murió en el hospital de "delirium tremens;" la caída de tu pobreza á la miseria; tu primer niño, nmer to de hambre. tu horrible }' lenta y oc:ulb1, perogrinación al abismo. En
ella no halla.;te hachl• que te enseñaran d sendero

i Oh, buen Cappoé, he aquí á dos de tus héroes; un viejo y una niña. un gusano de la tumba y una mariposa del vicio, que se unen en un
beto y una lágrima!
i Si tú lo viera", quizá volvería,; á escribir "Cuentes s-cnci llós !
Luis C Crhina.

Llegan por pequeños grupos, bajo la vigilancia
de un empleado de las Agencias de e-mio-ración.
Les ha sido preci3o, de,de luego, hacer,e ~acunar
La ciudad de Bl.'c@en es tan importante des-tle el
punto ?•e vista de la exportación de brazo&lt;, que
el Gobterno de los Estados Unirlo,. so3tiene allí
co.nstantemenlc á un médico americano encaro-acle.
id-e la inspección ;.anitaria. A fin de evita~ la
propagación de las fiebres cont-aigiosas, el "~ord-

ALEMANIA ~MODERNA
UNA PARTIDA DE EMIGR \NTES. ;

'

\

'

f

·y allá voca.Jizaciones y "fermabae'' in.thábiles, d&amp;:;entonadas y ridículas.
E[ escándalo IIlle contuvo. Aquel antro, ma&lt;lri,,&lt;TUera de vicios, me repugnó; y r0S11.élt.amente
Je volví 1a espalda, y salí á la calle. á respirar el
~bientie: desinfectante y frío de la noche.

**•
Ya iéoo mañana, al despertar, me asaltó el recuerdo del teatro de barrio, y se me clavó en la
fnente á manera de obsesión insana. ¿ Dónde ·había yo conocido á la mariposa amarilla, dónde.
en qué repliegue de la memoria o,taba este insio-:
nifica1nte episodio de mi existencia en el que la
muchacha trislona hizo un pa.pel breve pero simpático, no me cabía duda, simpático como una
&lt;l'lrlce y fugitiva sonrisa?
1A casualidad, con sus inesperadas coincidencias, con· sus golpes t rn lrales y efectistas, suele
dar solución extraordinaria á estos pequeños prohlemas del acaso. Es el:::a quien ata y desata los
frágiles nudos gordianos con que algunos ilusos
entretenemos á la traviesa. "loca de la casa." .A
· Yeces se detiene mucho para terminar,-como re.p_artidor qu~ retarda la ~ltima entrega-estas cunosas novelttas _de la vida; á veces, en cambio,
muc_has veces, v1o•Jenta la conclusión como folletinista disgustado de forjar enredos inverosímiles.

&lt;1-:i.ba con lc•ntitud, empujado por el mozo distraido.
Todo ~ mundo lo ha visto · en él se acurruca.
bajo el somibrero hongo, un ::ictogenario d.e me~- .
lena y de barbas muy largas, m11y espesas, muy
blanc_a,s, que, con lo tupid.o de las cejas, blanoae
t~.mb1en, muy blancas, 34&gt;enas dejan entrever dos
OJnel?s nuertos, y la ~unta de la nariz, aguda y
am¡ariUenta como el]/ pico de ·u.rut. ave de rapiña.
Ese hombre fué un orador, un periodista, un brioso combahmte de la id.ea.. Yo alcanoé sus últimos triunfos y lo ví Hogar á la gloria, envuelto
en un aura sonante y luminosa encorvado pero
_.,..ra.a y por el 'dolor, porque
' est
no t u r1·.~·do. ,por,1a. t'l
hom?re fue asumsmo un perpétuo herido die la
fatalidad y de la suerte.
Sus victorias sangraban.
No me conoce ya; á nadie co1:oce, va, es decir,
lo llevan por esos mundos, inQonsciente y senil,
e~ busca de la fosa e~ que han ele c-aer para
s1e1:1pre, una cabeza fatiga.da de ,pensar, una entrana cansada die latir, un cuerpo abandooodo de
todos -:-( de todo, hasta del sufrimiento.
- )'."o l ba detrás del silf.Qnc Y, de repente una senori~a, una ~oll-a, como decimoo, desde lejana dis~anc1a ech,ó a c?i::iier hacia, el paralítico, y se arroJÓ_ sobre el abierta. de bra_zo~, ágil, flexible, sin
miedos pudorosos ni encog1m1entos vergonzantes,

La -emigración es uno de los principales re,cun,os para las célebres y poderosas Compañías
,d,e na ,negación de Bremen y de Hamburgo. La
"'Norddeutscher Lloyd" y la "Hamburg-Amerika"
han lLgado á ser las más importantes empresas
11narítima!:i del mundo, gracias á las mul.titudes
"'exportadas" de Europa á América.
l!.n 1898, el "Xorddeutscher Lloyd," solo,
transportó á 53,223, entre hombres y mujeres expatriaidos.
Antiguamente los alemanes proporcionaban el
mayor número de emigrados; pero hoy están en
minoría, á causa. de que su país natal puede em¡&gt;lear casitodos los brazos; y ll'a.-, Agencias ti:enen
que pro-curarse su clientela m:ás lejos; tras laE
:fronteras.
Cada semana, todos los hambrientos de la Europa Central, que han encontraido iel medio de pagar el viaje trasart:Mntico, !:'e dan cita ,en Bremen,
esperando la partida hacia Jlejanos países.
A las 7 de la mañan-a, merece contelJllPlarse la
Estación espeóal del Lloyd. Una; multitud tan
miserable como abigarrada, lllena Oos andenes. Po,cos alemanes; la ma·yoría es de polacos, mazures,
gorales, rnthenoo. húngaros, croatas, bosnios,
,c,tc. La Galitzia ha proporcionado Ia mayor parte de los emigrantes.
Esta gente arrancada á su suelo natal, á hs inmensos bosques, á las llanuras, á las montañas,
-sobre todo, donde el corazón se adhiere, como una
raíz á ll'as rocas; e;,,ta gente parte sa:biendo apenas
:á dónde se dirige. ¿ Qué van á hacer á América
€stos pobres &lt;le Galitzia, de rostro escuálido, por
la rnü;eria? Yan á trabajar; pero ignoran cómo
y para quién. 'C'n pariente ha partido antes que
io1!-os y ha escrito que por allá faltan obreros y
hay pan para todo el mundo. Les ha propuesto adelantar1es el precio del pasaje; y ahora se ve,
-en poblaciones enteras, que todo el elemento joven y ansioso de vida, aban1dona su tierra natal.
La mayor parte de estos emigrados, se destina á las mina.~, y ca.usa e;;itremecimiento el con6iderar que algunos de los que han respirado
'Siempre el aire puro d e las campiñas, y se han
haibituado á la hiz plena, van bruscamente á cambiar su hermoso sol por la lamparilla, brumosa
cirwtda .de tela metalica.

&lt;leut~cher LlO)'cl, .. posee igual mente en /.a fronlera rusa, cinco estaciones de cuanentena.
Poco á poco los. emigrant,es se acrrupan en la
Sala . de es.pera. Hombres y rnuje~es que han
per cl1clo tod-a individualidad, y hasta ¡el nombre
llevan los primet'◊s en el sombrero y las segunda~
en el corpiño, cartones numerados. BJ color de
éstas cartulinas, difiere según se trate de hombres solteros, de mujeres célibes ó de matrimonios.

1

Un a emigrante alemana enriquecida.

.

.

�Domingo 3 de Febrero de 1901.

-¡ Gracias á Dios, Doctor! Tú: Alejandro, co-.
dico-na.die •como Ullla mu¡jer pare decir tí. un
rre en busca, dJel sacerd-::&gt;te. Tú, Ramón, ve á.
enfermo que se acerca la última ~-ora, ~o me
limito á recomendarles que no pierdan tiempo. traer al escribano. No hay que perder ni un
E-sto va que vuel~ ah! No creai-s que ese a;ivio instante. Así lo quiere P apá. ¡ Que pongan el
dure mucho. La entraña esa está muy lastima- coohe!. ....
-¡ Vlá.monos en el mío!-dijo el Doctor.-Y.::&gt;l-.
da. ¡ Horroriza la irregularidad del pulso!
veré
esta tarde ..... .
-¡Vd., Dxtor ! . . . . . . -suplicó uno de ellos,
I
Y los tres salieron.
- V d., el viejo amigo de la casa; ¡Vd., el cariEl Sr. Dr. F.ernán&lt;lez, levantándose y compo- ñoso médico! ..... .
II
-Deber penoso me impones.
niénklose las gafus, &lt;lió á uno &lt;le los jóvenes la
-¡ Yo lo hil'ré!-,exclamó J or-ge.-Dur-::&gt; es el
receta que acababa de firmar, y éste la puso en
Escriba.no y testig-::&gt;s aguardaban en el salón,.
trance, el paso gravísimo. . . . . pero no me falmanos &lt;le un liwaiyo que esperaba en la prue-rta.
acompafüi.&lt;los de Luis; Ra,món, Alejandro ·y Jortaren
ni
energía
ni
v:rlor:
apuraré
has~
las
h~ces
-Estas enfermedades cardiacas, tan obscuras
cáliz tan amargo. Y no perdamos m un mmu- ge, nerviosos é inquiietos se ~aseaban en el coy tan misteriosas, son de lo más traidoras ....
rr.edor. Mrás de una hora hacia que el P. Lóp,ez:
to
. ....
Los cuatro mozos palidecieron.
Sus tres hermanos le d,etuvieron.
estaba. a!l lado del enferm&lt;&gt;.
El médico prosiguió :
De pronto se presentó .en -la sala el ~acerdote.
-¡Jorge,
por
Dios!
-Pariéceme qwe hemos Uegatlo al prineipio ...
-No
teman.
P:rooe,deré
c001
prudencia,
con
Forzada
serenidad di-simulaba su emoción.
del fin!. . . . Tubo ser franco; haría muy mal en
tino,
con
la
maiy-::&gt;r
delicadeza.
Esto,
por
motivo
np decir la verdad, y en fomentar en y des. ilu:
siones y esperanzas que DO &lt;lebeD abl'lg.ar. Mi de respeto y de amor filiales, corresponde á uno
pobre amigo DO vivirá muoho ... . . Vamos muy de nosotros. Si al venir al mundo, fué nuestro
padre, qui-en lleno de júbilo y rooi.ante de alede prisa .....
-Pero, Doctor . . . . -repuso el más joven,- gría anunció nuestro nacimiento, es natural y
con eso ¿ quiere V d. decirnos que ha llegado ,e-l debido, que, en caso com::&gt; ~l presente, al saber
momento c1e que Papá. haga t(1,tamento7 y de -que Papá está. próximo al sepulcro, sea uno de
que dicte sus últimas disposiciones, y, en poca1: nosotros quien le diga que no tardará muoho la
hore. de la partida!
palabras, que se pre.pare para morir?
.
Nadie contestó.
-¡ Sí !-contestó tristemente el facultativo.
Y Jorge, presa del do'lor, casi ahogado _por los
-Por mi parte .... -,excl.a!JllÓ el may-0r-:-· ..
no pienso ni -en bienes ni en intereses. ¡Si no so1lozos, logró, al fin, dominar su angustia, secó
hace t-estamento, que no le haga! ¡ No ~ nece-- sus lágrimas, y sin aguardar la respuesta ~ sus
sario! Y así, conw yo, piensan todos m1s her- hemnanos, resuelto, decidido, firme el paso, encaminóse hacia la habitación del enfenno.
manos. ¿ No es cierto?
Y Alejandro, y Ramón y Luis, uno en p::&gt;s diel
-¡ Sin duda!-dijo Luis.
otr-0
sin decir paJabra, cubriéndose el rostro con
-Pero un hombre de negocios, como el padr,e
de V des., por bien a.rreg'lados cpie teng~ los ~u- las .:Uanos, se apartaron del médico, y cada cual
yos, necesita dar instrucciones, y necesita deJar se refU!rió en un sillón, llorando; llorando á ma0
d t "
,
todo aclarado, á fin de que sus hereder-:&gt;s no res, pero "llorando para a en ro.
En tanto el Doctor Fernández fingia entretenerse, examinando los dib?jos maravillosos de_ un
vaso nipón, obra de antiguo_ y afama&lt;lo artista,
un vaso soberbio, lácteo, ebúrneo, más bien, rodeado, como por un collar de so-les, con una rama die crisantemos imperiales, y en el cual desplegaba sm: fantástic0a plumaje,, un r.,1z de grDmíneas vaporosas. En el salón tooos callaban;
afuera, en la suntuosa pajarera de cri,s tal, los
canarios se decían de amores, cantando en coro
su plácida sinfoní,a, primaveral.
Pasó muoho tiiempo, y, p::&gt;r fin de tan largo
silencio el buen médico habló, dirigiéndose á
El notario y los testigos, creyendo que el P.
'
Alejandro:
López venía á buscarlos, se lievantar::&gt;n, dispues-¡ Obra magnífica! ,
.
,
.
El joven no contesto. L_ms fue ,qmen, h~- tos á seguirle.
-No, caballeros ;-se apresuró á decirles dulciendo poderoso esfuerzo; se_ mcorporo en e~ sillón, y dijo ,con aoento de mcomparable triste- cemente,-no es tiempo todavía! Don Romón
diesea hablar antes con sus hijos ... . .
za:
-¡ Ramón! ¡ A.lejan&lt;lro ! ¡ J·::&gt;rge!-díjol€S su
-Papá le compró en San Franeisco de Ca,liiornia. Con él obsequió á Mamá, el día en que hermano,-Papá nos llama.
Los cuatro se dirigieron á la a/lcoba, seguidos
bautizaron á J or,ge. . . . . . ¡ Si ella viviera!
En ese momento apar-eció el mozo ien el fondo del clérigo.
,E l enfermo estaba sentado cerca de una vende la sala. Detúvose bajo la colgadura de la
puerta apoyóse vaciloobe en el mueble más cer- tana, en: un sillón Volt.aire, rodeado de a1moha•
cano,
por fin, se adelantó hacia. el m-~ico, y da,s y cojines, y vestido oon una bata de cacheponiéndole una mano sobre el hombro, mientras mira, de matices áureo~ empalidecidos por el
con •l a otra se enjugaba los ojos; dejó escapar uso, y cuyos pliegues no bastaban á cubrir las
piernas hinchadas y ceñidas por est:rieoh::&gt;s vend,esolado esta palabra:
dajes, y los pies def.orm13.dos que descansaban
-¡Ya!
-¡ Ya qué!-.exclamaron llenos de espanto los con peso plúmbeo en árruplios pantuflos de nutriti
indígena.
tropiecen mañana con dificultad alguna. A.de- tres jóvenes, dejando sus asientos, como si Jorge
¡ Qué dema~ra.ción la de aqUJella cara! ¡ Qué
n:es
hubiera
querido
decir:
"¡
Ya
espiró!"
. más: las creencias religiosas de Don Ramón, exipalidez la de aquel rostro exangiie! ¡ Qué wlenSerenólos
con
un
ademán.
gen que .....
-¡-Calma!-les dijo.-Me oyó tranquilo y en- tar, á ratos tan fatiga.do y tan penoso! ¡ Qué
-!Eso sí!-prorrumpió Jorge.-ill}n ellas hetero.
(No tuve necesidad de hablar ~oho.) Me amoratami.ento en torno de los labios! ¡ Y qué
mos sido criia·d-:&gt;s y ,educados. Los intereses terre&lt;lijo:
"que
ya lo. esperaba; que estimaba. en brillo el de aqueHos ojos circuidos die tintas vionos poco importan; pero hay otro, de tejas arricuanto valían mi valor y mi firmeza; que no nos láceas, y en los cuales parecía que la vida se iba
ba ....... .
conoentramlo para esplender con las últimaF
~Está bien, Doctor; no hablemos más;-dijo afligiéramos, que morir es cosa tan nat~,l como
parnas, y iJ.uego a.pagarse poco ,á poco!
nacer;
que
él
no
tenía
esperanzas
de
vida;
que
Alejandro-pero ¿ quién de los cuatro te~rá vaEl moribu1D.do,--quie moribundo estaba Don
ya
sabía
lo
que
,ten~a
porque
de
unai
enfe~~ad
lor par-a decir á Papá que debe arreglar sul:l
Raimón,-oon la frente sudorosa, el cabello descomo
ésta,
murio
m1
marmí;
y,
en
fin,
que
vimera
asuntos, teete.r y prepararse para morir?
arreglad-:&gt; y la ba.rba crecida, hincha,das y mora.Lo cuatro se miraron atónitos, llenos de lá- el P. López, que es un sabio, que es un santo, duzcas las manos, ·y en el semblante los primey que también viniera el notario." No perdagrimas los ojos.
ros rasgos die Ja faz Mpocrática, semejaba. una
-En estos ca,sos, ttn.ucbacho-s,-rep1ic6 el mé- mos tiempo.

y,

· - ' 1 1- J

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
imagen fiel de agonizante, á la cual sólo faltaban
los últimos toques de un pincel realista.
Las cortinas de la ventana, recogidas á cada
lad·::&gt; contra las jllllil.bas, dojaban ver el jardín :
rosales enflorecidos; follajes exóticos; y !,a fuente rodeada de hieráticos papiros que bañaba
con lluvia leve la regadera d•el surtidor.
- Venid, hijos mfos, venid ;--dijo el enfermo
con voz débil-venid y sentáoo cerica de mí; nece~ito V'3ros, hablar(IS. que estéis á n,i lado. Tengo que deciros mucho, muchas cosas muy graves . .... y sol001nes, y temo que !)81'a ello no ID€
alcaince la vida. Si, muohas cosas muy imp-0rtantes, y muiy dolorosas ...... .
Calló un instante como para tomar aliento, en
tanto que los jóvenes se colocílban en torno suyo
y luego mientras Jorge le acariciaba, v al ver
que el sacerdote se disponía á salir, detuvo á éste en torno suplicante.
-No, no amigo mio, no se vaiya vd.; le necesito aquí. .... Alejándro: un-::i silla para el paure.
Luego que todos estuvieron sentado.;;, prosiguió
el enfermo:
-Acabo de arreglar con Dios todas mis cuen•
tas . . ... ¿ no es verdad, Padre mio? Pues bien
ya le he pedido que me perdone, y El, en su
infinita imi'Eericordia, no habrá Id.le negarme sr1
p~rtlón .... Ya le he rogado y seguiré rogándole,
imentras me quede ali1ento, que o-s proteja, y
que .. . . os bendiga .... Ahora ....
El moribundo parecía vacilar. Los jóven.es,
angustiados, tenfa.n fija la mirada c-n la alfombra.
El padre López, juntas las manos sobre 12,
rodfillas, inclinada la cabeza y entornados los
párpados,-oraba.
-A.hora .... -continuó el enfermo, trémulo,
casi balbuciente, é interrumpido á menud-0 por la
fatiga.-La vida es dura, muy dura; t::&gt;&lt;lo en ella
es dolor y cuando creemos haiber ai!canzado
felicidad y paz, vemos que -se nos disipan c&lt;Ymo el
humo. Este mundo es un valle de lágrimas, en el
cudl tenemo¡: mucho que f;u:fri-r y mucho qu('
perder. . . . Yo. . . . iera pobre, muy pobre. A
fuerza de privaciones y de trabajo, ya lo sabéis
conseguí haoor mi fortuna... . No un capital
fabuloso, no, pero sí grand.e, más de dos millones.
sanos y bien habidos. Pocos me deben y n::&gt; debo á
nadie.
-¡Papá, quien pi1ensa en riquezas!-,exclamó
Jorge, que apenas podía hablar.
-¡ Calla!-repuso Don Ramón.-Escúchame:
dos veces fui casado. De mi primer matrimonio
son Alejandro y Rfillllón; diel segundo, tú, Luis
y tú Jorge. . . . La mayor dioha de mis año-s ha
sido e1 veros si-empre unidos, -siempre como
buenos hermanos, sm que la menor sombra de celo
ó &lt;l~ _rivalidad hay".1 nublado vuestra vida juvenil
y dichosa . .. ,9s vivo muy agradeci&lt;lo, me habéis
amado y habéis honrado mi nombre. También oE
agra.d~zco. que unos hayáis respe~do la memoria
de mi primera esposa; que otros hayáis amado
Y respetado á la segunda, como si á iella debieraiE
la _vida. Ha.béis honrado á vuestros padres ....
j Dio-s haiJ!á que del mismo modo os homen
vuestros hijos! El os bendicirá. como os bendigo
yo ....
L~ fatiga. le hizo caHar. Un momento después.
vol viéndose á Jorgie, le dijo:
,
-¡Damle agua! ¡Tengo muoha sed!
~vantóse ~l mancebo y trajo un vaso en un
platillo de cnsta.l. ¡ Cómo sonaban las dos pieza,;
en manos de Jorge! Dió de beber á su pad're y
éste siguió:
-¡Es ~ singul-arr! De elila me he felicitado
mil ,Y mil veces. Ninguno de VO€otros se parooe
á m~. En cada uno veo el retrato de la que os dió
la vida .. :. Lo_ que voy á deciros, ya el padre lo
oyó ~e IDlS lábios ien el tribunal de '1a L'Onfesión.
(?s. pido pa.ra lo 'J.Ue váis á escuchar, el mismo
s~gilo. Lo que vo;¡ á deciros es penoso, es cruel,
s1; pero yo os pido por Dios, -que ten.,.ái-s valor
Y serenidad para oírme y para escuch~r lo que
va á -deciros este hombre -que se va, qu-e se muere,
Y que os ha querido tanto!
Lo-s jóvenies se miraron los unos á. los otros
como _diciéndoe: "¡ Papá principia á delirar!" '
:Si, es muy amargo lo que vais á saber. Es
preciso que ~aga_ yo testamento, y tod::&gt;-s¡ según
las leyes, SOIS mns herederos; y yo no qui-ero,
en uso de loo d,ereohos que ellas me conceden
mej°:ar á. nadie, ni á título de justa indemnizació~
Y, sm embargo,..... tal vez estoy obl'igado á
hacerlo con algunos -de vosotros. No gmto· de

preferencias, que siiempr-e son odiosas, por mucho que una moral y una conciencia, tan rectas
coro-::&gt; -las m¡ías, me lo manden y me lo ordenen.
-¡Papá!-Insistió Jorge en tono de congojoso ruego.-¡ A. qué tratar de intereses!
-.Sí, es preciso ... Uno ... uno de vosotros ...
no es hijo mío!
K-adi1e habló. Nadie respiraba. El enfermo,
como repuesto de una horrible emoción, y com::&gt;
libre de un gran peso, prosiguió:
-La oa-su-ali·dad, ... no, !la. dti~gracia, una des
gracia providencial, sin duda, rue lo hizo saber
haoe dos ,años. . . Una carta huHacla con otros
papeles en una cartera de viajo, carla que pronto fué dievo,raLI:\ por las llamas, me lo dijo too::&gt;;

Domingo 3 de Febrero de 1901.

d::&gt;s, y en todl()s los o~&lt;b fulguró un :re1áIDipago
de ,duda, de duda horribl1e, que algo tenía de los
reflejos &lt;lol Infierno.
-¡ E,scog-ed !-repi·t ió el enI.e:t"mo imperi::&gt;..c:arnenbe.
Y los cuatro mozos se pusieron en pie.. ·Todos querían hablar, pero ninguno se atrevía.
-¿ Queréis ignoa·air sieill(pre, quien no :es hijo
mío?
-¡ Sí!-contestaron á una..
-¿ Cede cada cual la, parte que Le corresponde en favor die los otros?
-¡ Sí!-v·olvier-Oln. á contestar.
-Pues bien;-prosiguiió ,e1 enfermo, en Cll(YO
rostro resplandeció satisfactoria alegría-{lsÍ lo

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~e ~veló que uno de V'OSOtros no tiene der-tcho e~peraba yo; esta.ha seguro de ello. Todos sois
a lill fort~na., ... Todos sabéis, y tú princip:11- ~~os de ser_ hij~ míos! ...... . Ahora, oíd mi
mente Jor¡e,tu c;uie vas á ser aboo-a,do que nor últuno conseJo, mi postrera súplica.: yo he peirrr
º a,ltas
'
'razo,.
oro.ves
~t·~v~ de moral y .p or muy
d?ni&amp;do ~~, desde que su¡pe todo; vosotros ta.mnes de JU~ticia esM prohibid.a, la inV'estigación de b~én debéis perdonar. Que ninguno die vasotro.,
la, pate11mda.d.. . . . . _Ante la lie&gt;y todos s-::&gt;is hijos piense lIUll, de ag.ueH.a á quien debe la vida, pormios ....... ipero si todos heredáseis por igual
q_u~ correna peligro die cometer la mayor injus1;1gun::&gt; l-1egaria ~ ser dueño die lo que perten.ec: ticia, la de calumniair á la mujer que le llevó en
a loo demás. Bi€111, á v&lt;&gt;SOtros,. -que habéi.s sid-0 su seno. Pude callar, y llevarme mi secreto al
ta~ nobles_y tan_buenos hijoo, toca decidir. ¿ Que- sepulcr~ ; pero ,no debía tom.0ir ,sobre mí las conréis q~~ diga quién de los cuatro no es hijo mío, secuencias ~e una falta que no había cometido ...
Y, sabien&lt;lo!lo, oeder los tres parte pr-O!poreional Ahora, viem~, y abrazadme pa.ra que os bendien .!-avor del cuarto? ¿ Queriéis hacer la misma ga; 91; seguida. que entre el notario, y ....... .
ces_i?n, todos á una, é ignorar siempre, siempre, &lt;lespues • . . . . . . d&amp;'1)1Ués. . . . . . . rodead mi lecho
qmen .es el que por malos caminos vino á este
de mme~, ?6n&lt;lecidme, y, luego que espire yo,
hogar, á vivir ~j-o ~te techo, á gozar de bien- cerrad mis OJOS con un beso de perdón!
estar y opulencia, y a tomar mi nombre? Esco-

ged' .
'El sacerdote iJevantó los ojos al cielo pidiendo·
favor. Loa jóvenes -se conternplaTon ' asombra-

lf afael ))elgado.
Agosto de 1900.

�EL :'.llt'XDO ILUSTRADO

Dominrro
3 de Febrero de 1!)01.
o

EL MUNDO ILUSTRADO

labras á las tropa,s, y apostrofó
de esta manera á los difwntos:
"Sa1g€nto mayor Renaudot, soldado Oaooy; haibéis experimenta.do la inmensa amargura de
morir por las •'hr\.l::,s d~ amigos
nuestros; pero, en cambio, lb.abéis muorto c-0mo soldados. Como soldado, os saludo por l a ve~
·'iltima."
La ceremonia revistió la importancia. de todas las de su clase, que unen á su prestigio natural el que les imprimen :!,,i abnegación y la disciplina que
constituye su espíritu.
-

La Reina de Inglaterra.

Alegoria del Renacimiento de Ale1nb.oia.

t.:n :soldado aleman en la Picarda.

Fot. de 8 Lange

LOS Hl\ [R$AIHOSDEL\ FUNDACIOY
DEL IMPERIO ALEMÁN

Ydel natalicio de Guillermo 11.
~

El ootrato &lt;le la reina Alejandra, ,es,posa del rey E&lt;luardo VII,
que reproducimos hoy en esta,
columnas, corresponde, como es
dl'a.ro, á la época en qu.e la
hermosa. y distinguida señora
llevaba el títul-0 nada más qne
de princesa de Gafos.
P erteneciente la reina á la
familia real de Dinamarea, tan
famosa por la hermosura de su1:
hijos como por la bondad )'
gracia ingénita. en e'!1as, d,e seguro llevará al trono que ocupa el aura de aplausos y bendiciones que por doquiera la sigue
desde hace muchos años.
La reina, á pesar de que no
cuenta sino una ,edad relatiYamente. corta, ha dado ya varios hijos _é hijas que aman }
respetan á su madre con tierno
y filial afecto.
·
Muy digna es la excelente dama de compartir trono tan famoso como el de Inglaterra. y de·
~ecundar las miras é iUJtuiciones
del rey R-dnardo, su cónyuge.

Joyas de la literatura irjria.
De rosas coronando
las sienes y ca bellos,
risueños y gozows
las copas vaciemos.
Una gallarda joven
ele ágil.es pies y tiernos,
graciooa'S &lt;lanzas t.ej,e
al campás de su p!.ectro.

La yedra de sus tir;;os
lleva 'ros ramos sueltos,
y al girar se ensortijan
y susurran a} viento.

~ &lt;;;&gt;

El a''.,egantc edificio que la co~ouia alemana, resid.ente en liéxi1::o. tiene dootmaido á punto de
unión &lt;le su;: conacion·a,]e5. ostentaba arreo., de
fiesta el úlmlo 2U de,l actual: se celobraban al
par, la fundación del reino die Prusia y el na_tal icio del En,iper:Hlor U uill.l.!rmo, que ruhova nge
fcli:;,;mente Jo,, &lt;l,e,tinos de la patria teutona.
Con mucha anticipación comenzó á d1ecorarse
el edificio. con•i,ti , rnlo el adorno en gaHard,etes,
flore:; y corona" r¡ue enlawh,lll band'~ras alomanas y mexicanas. En una cL? }as ga'.lenas se colocó el busto del Canciller Bism.ar,ck, autor de la
he"'cmonia y I a unida,cl alemanas, coronado con
lat~re.lies y ro-Jeaclo de luces de colores., .
En los m1uro3 ~e di~trihuyeron artishcamrnte
lllos escudos de di fe rentes reinos, provincias y ciudades libres de la nación &lt;Termánica, y en ,el sa. con d ecoIón principal
improvisó "un ~st:~,nano
raciones bien ejecutadas que ,irno para ,la repr~
sentación de u:u comedia, y cuatro cuadros vivos.
La comedia se intitulaba "E,l soldado aJ.ernán
y Ita picarda," .Y hacía almión á la guerra. francoa:U. mana. ]&lt;] argum(•Jlto e~ mu? sencillo: un
!rn1amo se aloja en casa de una JOve~ francesa,
quien de ipronto lo recibe con el _des~en natur~l.
respecto de un invasor; pero debido a la astucia
y buena graieia di,I militar, en poco~ momentos
logra ésle hacerse amar de la ca~nipesma. Cuando eID1piezan á ,e ntenderse y está el soldado go-

HONORES TRIBUTADOS

ALOS ZUAVOS 11UEBTOS EN CHl~A
Presentamos en est.a plana,
u.na r~producción de los honore~
militares tributados en China á
l~ . zuavos Renaudot y Caudy,
v1ctima..s de las balas amigas en
una sorpresa en que los ruso,
confundieron los cinturones ro•
jos de los soldados franceses con
los de los boxers.
Ett Almirante Pottier. que había ocurrido expresamente al entierro y funerales de_los dos valientes, cuando concluyó la ceremonia religiosa dirigió unas pa•

,e

Domingo 3 de Febrero de 1901.

Síguela un mancebitode fino y rubio polo.
las cue.rdas d.e la péctide
-diestramente tañendo;
Canta con pcnetr,anies
y divinos acentos,
que aromosos resbalan
entre sus labios frecoo.

Y el rubio Amor y Bacf&gt;
con la risUJeña. Venus
asisten 21' convite,
delicia de Jos viejos.
S.M. Alejandra, Reina de ln¡:lat,rra y Emperatriz de la India.
A

Cuadro alusivo á la fiesta Coronación de Guillermo I de Alemania.

zanclo de rn nuel'a conquista. el cflarrín hacie oí1
el toque de mal.'oha, y el 1mlano se escrupa. presuro;:o do la quinta, ofreciendo á la joven no olviclarla .Y ca~art,e con ella si sale triunfante en
la guerra.
Represontata á
la aldeana la Srita.
Elena Stoecker, y
al soldado el Sr.
Eng. Bur&lt;!hadt.
Los cuadros. cuya
reproducción
puede V'e rse
en
nuestras
c-0lumnas,
representan
"La desped~d,a de
Harminio," el héroe epósim.o alemán; "m despertar de Fed-erico
Barb2.rroja," que,
como se sab,e, duerme todaví,a en lo
,tlto de u.na montaña; una alegoría
alusivra á la fiesta
y una apoteósis de
Germanía.
Los espectadores
aplaudieron calurosamente la comed i-a y -los cuad-ros,
que _terminaron á la

media noche.

nncreonte.

Fot. de E. Langc.

Rn seguida se organizó un aniunado ba~le que
duró hast.a las tres de la madrugad,a.
. Las damas ves.tían elegantes tr,rujes, y atig.unas
Jóvenes alemanas lu,cían los lindos y carcterísticos
atavíos, prO!pio:i de las provincias de su país.
En la cantína estaba insta•lado un. pabellón de
tiro de sailón, en donde por una ,poq ueña cuot.a
.e ob;;eq,uiaba á las señori,ias con retratos de ,Jos
monarcas íh!-emanes y juguetes, y á los eabaHeros
con boqu ilfas de pasta. So rifaron tres ,cuadros:
u~o representa al Emperador Gui1lermo, otro á
Bismarck y .el tercero diforentes asuntos.
Los fondos co!ectados en estas rifas y juego
de t"alón, se &lt;led•1carán á la. fundación del H-ospital de la Colonia.
~•-&lt;:&gt;

En la repr_esentación restuvieron muy felices.
Todas l•as estimables personas que tomaron parte
en ella, y, en con.secuencia, fueron merecidos los
ca~;1rosos a,plainsos con que la concurrencia prem10 el osfuerro artí-stico de los im&lt;provüados actores.
En cuanto á la animación qw~. reinó durante
toda la fiesta, ~ría 01Cioso tratar de de..o.cribirln :
todos conocemos lo bien que saben divertirs,e dentro de !Jlos límites de l,a más absolut.a correcci.'m .
los. mi:cmibros de la simpática colonia aleman:t quf
resido entre nosotros.
Ade•.ru'.1s, en esta vez, la alegría de los co11c.urrentes h,nía que ser dJe,:;boJ1dante é inmenso ;;u
entusiasmo, puesto que 'se recordaba en la· fies ta
{, la lejana P,atria y al 1rwnaroa. tan bien querido
de !rus ~ú i,~1i to-;.

J:,:=t--?.

;sx
::J ..
_._,. ~~-.·;;_::~ -~~:.&gt;;';:~ ...~:7"
El Almirante Potticr ante los sepulcros de Ranaudot y Caudy. ··

·..

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 3 de Febrero de 1901.

REPORTAZGOS HISTÓRICOS.
Si hay algo que deba contribuir á que nos consolemos los pequeños y los insignificantes de nuestra insignificancia y de rn1estra pequeñez, sin duda
1ue debe ser }a consideración de que, si durante
la vi&lt;la SOIDIOS objeto de odios y arecciones.; censuras y elogio.s, y ha:,,ta, nos imaginamos centro de
abominables c-ábaJ-as y temibles ~ntrigas, cuando
pagamos el "fatal tributo á la naturaleza"¡ oh; los clichés!-aconte~e Jo que e.J refrán pregona: "al que se muere lo entierran;" y lo entierra,n con ,penas y goces, esperanzas y: desencantos, odios y simpatías.
Pero si la mennona de los "innumerables de,conocidos se borra y perece, la de los que han sid:i
de los que se adelantan "J'lernrudo las antoroh8's die la vida," :recibe nueva con,,agración con la ml\lerte. Primero, se olvidan las
enemistades, se diúpan los odios y se abultan
y exageran los méritos; luego, se estudian la vida dE-1 grande h:&gt;mbre, su influencia cm la sociedad en que vivió, la trascendencia de su obra y
la importancia de su talento; d~pués Ee forman las escuelas de erudito,, e;;p,'Cialistas .v maniáticos que V•ED en el poeta insigne ó en el alto
y excepciona:¡_ pensador un gran maestro &lt;1e cocina d.e nliutic:a, de balística, d·e blasón y de
álgebra; en seguida se prueba que el genio esplendorOiSo, la verba incomiparahl'e, la generosidad
do ideas y la amplitud de miras del difunto pro,·ienen d·e a1º1ma neurosis latente. de aJguna
desatinada h~ura; y se concluye por im•e-stigar
los ápices &lt;le la vida del heroe saca.ndo á luz
1,us debilidades, sus caldas, sus preferencia ocultas y ha.sta las más insignificantes minirneces de
su persona.
Y en buena hora que tales cosas se hagan
cuando se trata de gentes cuyos hechos han ejerci,do infl.ueneia en ol mundo; pero cuando quien
se versa es· un ingenio soberano, un escritor exirruio, un hombre que haya vivido "ocultando su
vida y esparciendo su alma" conforme al consejo
horaciano, tal,es perfiles huelgan del todo. Porque, ¿ me agradará más el "Quijote" si se dice
punto por punto las disputas de Cervantes con

Blanco de Paz, ó si conozco quiénes son los originales de Dulcinea, Sansón, Carrasca y el mismo Quijada?
Sin ,embargo, la biografía moderna ha inve,tigado esas pequeñeces con más afán que si de ellas
dependiera la suerte de Atenas.
J)¡t Lope de Ve6a, de quien se conocía el ingenio y se admiraban las obras, se publicó hace
poco nn legajo de cartas en que el ··.fé11ix" viene
a q ue•dar en pésimo predicamento: acariciando á
un niño, hijo de amores sacrílego,, con las mismas manoo con que alzaba la hostia consagrctda.
De Bacón, el innovador de da filosofía, ¡¡.e han
llegado á averiguar al céntimo lodos los chanchullos y prevaricacion~ que c-jecutó como cancil1er de Inglaterra.
Fenelón está convicto de haber educado bastante mal á su regio discípulo, de quien trató de
formar rnú.s un beato que un conductor de pueblos.
Cuandv s:e habla de Voltaire, se olvidan sus
fochas por la tol€rancia; su clarividencia para
presagiar el gran movimiento r evolucionario"ce bean, tapage,''--como !o apellidó en una carta
célebre; ms defensas de Calas0 Sirven, La Barre
y los siervos del Jura, para recordar que los soldados de B.o,;baah, cal'le'CÍan de calzado y de comida, porque Aruoet no había cumplido con sus
deber-Es de abastecedor; para decir con Macaulay
que es "lLil maestro en el arite vil de la adulación," con Stendhal "que habría dado todo su
ingenio por ser de elevada prosapia" y cou
Brunetiére que "en sesent.a años sólo trabajó p:&gt;r
el logro de sus pe,reonales aspiraóone,.''
De Moliére no eólo se conocen todos los paso;:
!' se saben los puntos de Francia, €U que hizo
representar sus obras, sino que se ha averiguado
¡ay! que casó cvn Armanda Béjart, su ,antigua
barragana, por coger los ahorros de ésta y sin
tener en cue·n ta que la Armanda había venido al
mundo en la época de las relaciones de Poquelín
con la vieja actriz. Además, se han puntualizado los amantes con quien la mujerzue-la minotaurizaba al creador del tipo de Georges Dandin., y otros particulares que no huelen á rosas.

EL MUNDO ILUSTRADO
Con motivo del centenario die Rousseau se demostró :qnre aquel estilo gran.d¡ilocuente y
uell'isirn.o · que era característico del autor de
la "Nueva Eloísa" y la "Profesión d€ la fe del
v~cario saboyano," tertfa por origen un. vicio espantoso.
.
.
En cambio, se ha descub~eTto q.ue ~. delito que
el mismo Juan Jaoobo se habia, atri.!buido, de
echar sus hijos recién nacidos á la indt1.1Sa, era
obra de la fantasía dcsarreg1'ada del viejo gin€brino, que se figura.ha víctima de ,persecuciones
~in cuento y autor de faltas espantosas.
Gyrano de Bergerac, hoy tan popular en todo
el mundo, no era, :;iegún lo waba de demostrar
un erudito, €1 tipo romancesco, interesante y lleno de misterio qlllz- nos •p intó Rostan,d, sino un
rufián des,·ergonzado que tenía más &lt;le 11onipo&lt;lio que de Don Quijote.
Para averiguar si el autor de la degbonra de
la deliciosa. poetisa :Mareelina D esboroies-Yalmore, w llaJJL31ba Marcos, Marcelo ó Enrique, se han
limado tantos pliegos ,de papel y se ha trasega.do
tanto J.a. memoria de la tierna autora de las "Elegía;:," que no :parece sino que se tra.ta de darle
algún hábito de Sd1ntiago ó algún toisón de oro
póstumos.
El nombre y demM generalies de las queridas
de Goebhe, se conocen mEjor que los poemas del
gran teutón.
· Xi el "l\fa(l~pra.t,'' ni el "Andrés," han sido
tan e~tudiado,; como lios lios de la ai\l!tora con Peclro Leroux. Julio Sandeau, Ohopin y A\fredo de
11u~,c-t.
Y tras és.too vien;en l\1oratín, afrancesado; Víctor Hugo y Bretón, roñosos; Ventrura de la Vega, comido de deuda.;;; Merimée, a,dulador; Larra, adúltero; y así los otros.
¡ Y habrá así quien ansíe la gloria póstuma y
se d·é cabezadas por e ntrar en el mítico tem'Plo
de la fama- exponiéndose á que el m ejor día se
encuentre un legajo de cartas en que resulte que
ol reciperud:i:ario mereció quims fa. adlJn.iración por
eus obras &lt;l,e arte; pero que también mereció el
ipresiidio y basta la horca, ipor sus maldades!
1

V. Sa/aoo .ft/¡1are~.

LAS TRES FALTAS DE MENDIET A.
El bacilo de Koch, como la polilla, ama los
muebles ruinosos, los libros polvorien.tos1 las ropas olvid,adas y, Mendieta fué ,eso en la vida: un
m.ueb:l~ ,en el ,desván, un libro adocenooo, una
prenda de Almoneda.
No había cumpliüo cuarenta años y el menos
comprometido y grave de sus pulmones-al decir
&lt;le los médicos- parecía un Potosi patológico, por
sus túneles, tiros y cavernas, ahondadas por los
siJ.enoiosos mineros de la tísis.
La nece3i,da&gt;d lo Nstenía en pie: un rico no hubiera podido r esistir, como lfendieta resistía, las
siete horas de trabajo r eglamentario, enconado
.,obre el papel de oficio. encorvado como quien
lleva á cuestas su propio ataúd ...... .
Con todo y á pesar de todo, manten'a el "record" de puntualidad entre el personal ele la Sección 8a. ("Ejidos, abastos, algodón en rama;" v~into años de servicios.; licencia de ocho días ·sm
goce de sueldo para casarse; cineuen ta pesos mensuales.; letra clara y muy tendida; ni una sóla
falta.)
- No debería Vd. yenir con un tiempo así-le
clecíamos las tardai horribles de lluvia torrencial.
-¿ Y qué como. y quién me mantiene?
- Es cierto.
Y abría el paraguas torcido, roto, verdegueante
;para que se oreara; d,ejaiba caer junto á la escupidera 108 chanclos ele hul e·, y después "de refres&lt;·arse," cambiaba la levita. ele calle por el saco de
faena roto por los codo!:\ y oliente á nicotina; se
frotaba las manos, y aunque parecía tiritar de
frío, detrás de los anteojos de oxidada armadura;
detr!.s del crista,\ estrellado, centellea,ba el tizón
de la fiebre vespertina, en sus ojos perdidos ,rn
somcrasas cuencas.
Aislamos su mesa como se aisla un lazareto;
t('merosos del contagio no omitimos precauciones :

i.

cada qt1ien usaba su propio vaso; jabón, pluma y
escupidera y, caso de lavarse las manos, se enjugaban con un pañuelo por no tomar la toalla oficial, abandonada en el desvencijado aguamanil
vara uso exclusivo del enfermo; se abrían las
puertas de par en par; el oficial lo. Balhontin
contrajo el vicio de oler alcanfor, esencia de ca-

"de oro," cajas de música y hasta un cooh€cito de
mimbre!
Pero en Julio; súbit$'Il€nte fueron atropelladas, trituadas, fulmina.das sus esperanzas.
Volvióse ,a,pMico, olvidó tomar cada dos horas
sus medicinas, dejó incomp}etos sus foHetines;
~e quitó el vicio del cigarro; tornóse avaro; salió
á horas extraordinarias de la Oficina; dejóse crec"ilr la barba: estaban rotos sus zapa.tos; presentó e,l cuello d~nudo al garrote vil d~ los a,giotistas; Momaro:m. en l'lls bolsas de su raído par
Jetó, las coquetas envolturas de las medicinas de
patente y se le llenaban los ojos de lágrimas al
ver pasiar, bajo el ardien,te sol de las tres de la
tarde, los carritos blancos, llenoa de ramilletes y coronas .....
Faltó por segurula vez.
-¿ Qu€ le pasó am!ÍY50 Mendieta?
-Nada : un cuidado de familia,-y escondía la
ca.usa, muy hondo, en el mutismo, como si fu€se
un feo delito, y temblando de dolor y de fiebre,
ensartaba la sguja, trataba de ensartarla, y vencido por el golpe de .maza brutal que en el matadero abate á las bestw.s, y €U la vida á los
hombres, dejaba caer ¡pesa&lt;lamerote la cabe-ta entre las manos.
Rn el fieltro sueio de su sombrero, resaltaba
aquella vez un pétalo marchito de rosa blanca :
¿ fué de una corona. mortuoria? ¿ volvía de un entierro?

mela y mentolina; el archivero Portú, más -a;pren.sivo que los demás, roció el entarimado con
creolina, pretextando abundancia de pu1gas; el
nuestro olía á salón de hospital. .... No le tendíamos ·la mano cuando nos saludaba.
Entretanto ,d incurable--me pa.rece verlo,melenudo y enmarañado, canosas las sienes, prominente la osatura., árida la frente, acentuado~
los pómulos, tendinoso el cuello-me pareee verlo y oírlo, respirar de manera inolvidaible y con
ademán cansado poner en lun,pio las minutas y
h~ pel.'ISistido en mi memoriia como goyiesco estud 10 al agua fuerte, enérgica y dura, 1a silueta de
su mano huesosa, larga, de espaitulados dedos. hipoerá.tica, sucia en la. b'lanoora del papel sellado.
Era tr,ahajador y padecía pobrezas indecibles:
cuando recibía un. sueldo, desfilaban
frente á s u mesa, plebeyos acreedores.
los más ofonsivos, los q~ cobran fracciones de piastra, y e.ra maestro en el
arte de des-pedirlos sin salJlar ó dejarlos contentos, aboruámfoles uno.s cuantos centavos.
--&amp;lí queb-rado.
Era su fra~e al volver de la caja y á
pesar ,d¡e ello compraba un billete á la
vieja cleicaUza y tuerta que irónicam€nte representaba á la Fortuna en &lt;'1
:Ministerio, y aparecía como tentaid:cra
los días &lt;lle pago.
- Mentiiet,a, no a,oaiba este ejercicio
fise.al. decíamos.
Y sin embargo, cinco años repc-timos el augurio , in verlo cumplido, con gran pesar de Quiroga.
el meritorio sin !'uelclo, rabiorn por la vacante.
qui€n en tiempo de aguas, grandes calores ó epidemias de tifo y gripa perdía el sueño, andaba inquieto. n.o di;;imulaba su impaciencia al ver en·
trar ·lento y fatigado al moribundo.

Aquella máquina de toser, tan semejante en su
ruido de cosa. ma~trecha al cascado reloj de la
sooción, tuvo (.&gt;ID¡rero, por los dias del otoño, un
alivio relativo, desusada anillllación y locuacidad;
se dió á la lectura de obras de medicina, hojeó
-0111tálogos de droguerías; gast'!lba tanto en elixir es y píldoras, que nos surtía de almanaques de
Botilca; esos irónicos anuncios donde junto al chascarrillo y á la caricatura, se lee el ,episodio de
V€rgomooas enfermedades y se mira. el retTato de
una. deformación.
A ratos quedábase ¡rensativo. á ratos sonreía
coono record111udo las aventuras de una DO'Vela de
folletín. Siempre los tubereuilosos divaO'aron mu\iio, da,ndo crédito á lo maravilloso é iI~verosímil ·
'
SleID.pre
su imaginación va:ldudinaria, buscó las'
tierras ~el ensueño, coono los sajones taciturnos y
d'06lhiauc1ados anhelaron para morir el cielo azu,l de
I talia!
Mendicla sonreía con dulce candor solamente visibl€ en la faz de los paores y' de los
aJmeJJ.os: luego un niño era el motivo de su mej•ría, el invisible auditor de sus soliloquios porque dió en hablar sólo.
'
E1; Febrero, una criada haraposa y sucia, presento á nuestro Jefie un sobre-escrito envuelto en
p11,pel &lt;le estraza, para no mallloharlo enterado de
la carta, exclamó Rosas:
-¡ Qué barbaridad! y todos leímos este recado:
"Señor Rosa.s:
Suplico á Vd. me dispense, si no voy á la Ofioina; pero mi señora acaba de- dar á luz. con tod_a. felicidad, un varoncito que pongo á Ía disposimón d€ v&lt;l. y de mis compañeros. La firma, ya
uentada, está en la mesa deil Sr. Madrigal, las
llaves en el segundo cajón de la izquierda. Va-

l€!'
- ¡ Qué barbaridad!

repetimos "en coro" sin

lllltJer á ciencia cierta, por qué era, aquello un:1

berbaridad, a,l unísono, con la espontan€idl'td á
profética é instintiva. de la-, m11llit11t1e¡:,
e2os grandes coros de la Historia.
,
Fuk entone~ la. prime•ra falta de asistencia del
cumplido Mendieta.
TIN!eS

II
-¿ Y el heredero?
-Acruba &lt;le hacerme astillas el vidrio del reloj, y Menrlieta se reía, des.pidiendo eepesos dardos de humo por las narices : fumaba sin d·escan@o, estruban negras hasta el anillo sus tenacillas
de cobre.
- Hoy fué un día solemne, tomó su leche me&lt;diada con agua.
Y se ponía á trabajar y á toser, sólo que entonces, después del acceso silbaba. ó camiturrea:ba
expansión increíble y desusada en él .
Crecieron sus d€udas; compró doble cantidad
de billetes, malgastó en cosas Sl}pérfluas: abrigoo
de e&amp;tambr€; liliputienses camisetas; medallitas

III
En Agosto, el cumplido Mendieta, faltó por
última vez. Diooutía,mos ol último ascenso, cuando Quiroga visib1emente conmovido nos dió la
noticia:
-Otra vacante, compañeros; por fin, anoche ...
como un pajarito se quedó Mendieta. . . . . me lo
dijo la criada: pasé casualmente por su casa y ví
las cuatro ceras: hoy lo entierran.
-¡ Hasta que descansó !-excla.mannos.
Instintivamente volvimos la vista al lazareto,
á su mesa; guinda-do el saquillo color de castaña; en desorden sus papeles; sin humo la atmósfera; reinó un extraño silencio: ya no tosía.
El Jefe ID€ comisionó para exhumar los objetos
pertenecientes al difunto y entregar á la familia
lo que hubiere en el cajón de su mesa.
Medina me detuvo.
- ~n momento, no sea Vd. niño ... -y roció
con bicloruro dos metros en torno.-La vida no
retoña, y antes de proceder, vaya Vd. á tomar-

Domingo 3 de Febr_ero de 1901.
se dos buenas copas de coñiae y no se quite el puro de la boca; ese condenado microbio tiene siete
vidas.
Todo lo hice, y temblando, no por el contagio, '
sí de dolor por el inf-eliz oficinista, frente. una
mesa qu,e fué para él potro de tortpra-•;y altar
donde sacrificó sus mejores esperanzas; '.lbrí oJ cajón central: cenizas, migas de pan, pica.duras de
tabaco; sobado ejemplar de una. novela de Onhet;
su caja de píldoras, plumas mohosas; un vasito
con desecado residuo de medicina evaporada; un
zapatito de niño con olor urinoso; en el m edallón oon manchas de cardenil'lo, pelo rubio y en
el anverso en fotograiía oval, un retrato &lt;le infante mu€rto. . . . . . ¡ cuánto decía aqwi,Jlo &lt;lel
espíritu del flaco ausente, del atribulado, coleccionador de fototipías de cajas de cigarro y bustos de actrices toscamente iluminados con lá.pices
de colores y tinta carmín!
Y entre recibos, boletos de empeño, recetas y
otros papeles de un archivo de miserw.s, tomé el
librito de apuntes-de sus últimoa apuntes--y con
letra ora clarísima y muy tendida, oTa confusa é
irregular, leí el catálogo &lt;le sus gastos: ganaba
cincuenta pesos-no hay 11ue olvidarlo-y decía
al frente :
DEBO.

. .$
Casa . . . .
. Petróleo . . . . . . .
M:edias del niño
•romé del g'&lt;lsto .
Nodriza . . . . .
Leche . . . . .
Réditu á Rueda (de este 11195
nada más). . . .
A la tienda. . . .
Limosna á la iglesia.
Bille-tes . . . . . .
Por lo de la misa .
Médicos . . . . . . . . .
A la Botica . . . . . . .
Oxígeno . . . . .
Sus juguetitos . . .
Coronas y coche. . .
Entierro del niño.

12.00
0.25
2.00
15.00
7.00
1.2-0

30.00
7.00
0.50
3.00
2.00
35.00
40.00
9.00
2.50
7.00
63.00

. .
Todo neí rncontrar t&gt;n aquei cajófl, el pcFaclo
cajón de un viejo mueble de oficina, todo, menos
una desventura, una desventura demasiado drnmá.
tica. y grandie, para los breves y sucios folios de
1m librito de cuentas.

}Ylicrcs.

�EL MUNDO ÍLUSTRADO

Domingo 3 de Febrero de 1901.

EL MFNDO ILUSTRADO

Compañia Industrial Jabonera de la Laguna.-Patio interior. En el fondo departamentos de la Fábrica, y oficinas á la derecha.

UN IIODELO DE ESTABLErnnENTOS INDUSTRIALES
~

X o es. un,a hipérbole asegurar que la Compañía Industrial Jabonera de la. Laguna, ocupa el
lugar más distinguido entre la~ empres-as manufactlll'eras de l,a República: l\Iex_ic_ana. .
y 11J1die tiendr-á por ]nperbohoa:, e,,ta afirmaciún si reflexionamoo que 1~ Jabonera es :1;1ª de
il ~ ~des fuerzas industnales d·e la reg1on al:¿a;nc ra, d,e la única región en el país,_ donde la
\"
. . , n pr~"'ticada en vasta.s proporciones
nos
nrwac10
d
die; con el maravilloso florec1mien~o e una nu~
va Yicla social cosmopolita, ámpha, hospitalaria
liberal, lo que puedie_ E1egar á ~r nu~tro ~
ii.lor¡-0 cuando el trabaiJO y el oap1tal, ~produ;
can en cada uno de nu~tros va}les el m1lag~ ~
. , - La i·rrigación ,es un apostol d.e 1P.rogreso.
Mo1.&gt;e:,.
., d
dO!Ilde hg,y irrigación hay tal ~cumu ac10n e
fuerzas, que el. gl'aq1 pro~le1:°,a social no es a,vanzar sino modlerar ,el mO'Vlm1ento.
.
- &lt;le 1884: se fundó en Chrlmruhua, la
]&lt;',l ano
., d
sol] dado
"Jabonera," y en 1892,. hab1en_,o..o.e co~ '1
oon "La Esperanza," se -establec10 en Gomiez ~1
·
«T
- Es™"ranza"
había sido establect&lt;llll
.l.Ji;1,
rP a1alCIO.
, r Don Frumcisco Belden, h-ombre d; gran pre~•,
,,.. fué el que primero plam.to ien la ReVIB"1011, qu.__
:fi · 1a
"11 .,,,,,1
pública una fábrica para bene ciar
semi a uv
. &lt;LV

•

•

ai1,rodón.
·
a la
1~1 .año de 1892, fué interesant'1s1mo
~r
industria. lagunero. Había en aqweJla reg1?n alnos esta,bl-ecimientos productores de ii:ceit~s y
~b ""' Como si""""nr.e que un rue-goc10 rinde
Jª on.,.,.
~....,,,.
-"' ,
l' men
incriies utilidades, el capital a.uuyo _en vo u .
i~table á la explotación dte la semnlla produc1d:a
una zon,a esencialmente a,l godon.e~, .Y
pors1empr
.
e qU!'"'
com-0
"" los prod.ucbo:res. se multupltcan la ind.u,;tria tomó la forma d.e una com~
te , . an,ávquica no sieIDipre favorable para el
nc1a "d
á 1'a l,a,r!!'-ll ruinosa para los mismoe
oonsum1 or Y
"
in.d1t:;triales.
F B ··tr mham orF 1892, el Sr. Do.u Juan · I1 1~
•
JJ-,
sindicato ;en~ que se consolidaron togamzo un
od ...
d aceites y
dos los establecimientos pr ucuo~ e
.
·ahones de l,a La!ru.na., cuyas máqumas y ~ro¡ne)d.ad &lt;1 toda cla~ fu.eran adquirid-os á diversos
es por
e la. nueva' SOCLOLU1
· .,_d•, Un rasgo
notable
títulos
,
.
_
11
en la organización de ~ • fue que
e d,ea. mgrel_
..;.,_ ca~=""r1zadoo
cooechieros ,, t·
a go
saran ·1, os ~
......,.,
·'"""""
,
l
,_
Laauna
De
esa
suerte,
no
so,o
iene
d on ce m
"
·

ª

la Compañía toda la producción de la Repúbli.c
ca concentrada en sus fábricas, sino toda l,a. ma•
tcria prima. Esto ,d,a, ,estabilidad al merca.do.
El capital de la Compafüa es d.o $2.500,000,
actualmiente, pues el 8 de Julio de 1900. se emitió medio millón pa.m la fáb-rica de glicerina.
Pronto se emitirá otro medio millón pana la produooión de dinamita., y como ya ca.si está 1iesuelto ·que s-e levante una fábrica rpapelera á fin de
-aprovoohar los resídru.os de la semilla y la fibra de
clgodón.
La plianta de la Compañía Jabonera, es1Já
ubicada e•n Gómez del Palacio, y ocupa nn area
de doscionLO'S mil metros cuadra.dos. Hus principales depa1rLamentos, son los siguienl.es:
Fabricación de aceite de semiUa de a,lgodón.
con un,a capacidad d'iaria de 300 toneladas dé
semilla.
Fabricación de jaboMS con uruai ipro&lt;lucción
mensuad de 75,000 cajas (cadia caj.a pe,sa 75 libras.)
Fabri-eación de glicerina. ES•TA PLANTA
ES LA MAS GRANDE DEL CO:rTINEN1TE
AMERICANO. Produce 1,000 foneladias de glicerina ,aJ año.
Fabricación. de dinamita. Esta planta está todavía en construcción. y pr.oducirá 5,000 toneladas al año.
La producción anuial &lt;re la Compañí,a Jab-Onera
de la La.,crun.a es, más ó mJenos, como sigue :
Jabón. . . . . . . . .
.$ 4.000,000
Pasta. . . . .
450,000
Aceite. .
1.200,000
Gtlioerina.. . . .
1.200,000
T-0tal1,.
.$ 6.850,000
Algunos de lo.s pruductos se han exportad.o al
extranjero; ¡pe•ro al estahlieoorse Las grandes casas
distribuidoras de -carne ("Packing'' hames) en
M-éxioo, Ohihuahua y Monterrey, oo:tablecim.einto
que tanto se ha recomen.dooiO en "El Mundo" y
"El Imparciru," la pasta. se utilizara en el país
pam 11a engoTda de gana.do.
Lo notable de la "Jab-onero." es la o.-ganización de sus traoajos, obra del Sr. Don: Juan F .
Brittingiham, Director General, Gerente y principal accionista de la . Compañía. Diicha organización obedece á un !plan altruista altamente ~
néfico para los empleados y 0&lt;perarios, así como
para la Compañia que saca además de las utilli-

dades materiales consiguienoos á un s,-a,bio orden
de cosas, la. d.isiinción de un premio mora1 qu&amp;
se tmduoe en las bendiciones diel pobre y en el
a:p1auso públie-0.
D esd-c el accionista hasta el escribi,entie, de..&lt;&gt;de
el Jefe ha::,-ta el peón, todos ;1:,n la Jabon0ra reciben una parte do los dividon:dos. Atií tod~ se
intenooan en el negocio_ todos colaboran oon empeño y todos ·le llevan sus a:horros. Los cosecheros de algodón, y1a, propietarios ó a.rrenda,tarios.
están igualmente inberesados en la pros.paridad dé
la "Jabonera," y los clienbes de la 0-ompañfa. no
son lOl! últimos e11 intcre3ar~ por ella,
saben lo que ga,nan con la prosperid,ad de sus negocioo y 1,ai ol-ientela die ,consumidores al menudeo, que á su vez atraie á strs establecimientos
ca,d,a. operación fructuosa de la "Jabonera."
Los operarios de la Compañía, han progresado y progresan cadlai día en su condi(!ión social y económica. Visten mejor, tienen mejores
habitacion~- adquieren idieas &lt;le ai:,r-aiao y con
.
" ,
eI]as ee 1_n_teresan más por -su porv,enir y el de
sus familia~. La Corrnpañía lleva construidas
ochenta casas para Qpera.rios, y-hoc'ho de lo más
significati,·o.-ha destinado $10 000 cpara. un
hoopita,1 y uoo escuclia,. De ta,1 ~uerte 1-os oper~:ios recibirán i•nstru.ceión por las noches, y sus
htJOS &lt;lurarnte el &lt;líia. ¿No :es esto ver má.; allá
d,e los inte1,e,,es ma.teria,les?
Para. que se aproci,e l.a importancia de :esta Empv~. diremos para concluir,. que el Central
M.exwano trasportó, por Cfümta de ella, 62,000
~n~ledas de carga el año pasad-o. Sólo las fund'l0tones da.n más conti•ngente á los ferrocarriléS.
Las vistas que '1l11blioa,mos en ootas págiDM"- son
en su mayor parte, die construcciones nuevas,
pues el edifücio ffi incendió en Abril d·e 1899.
Las pémilas fueron grandes, v hubierian si&lt;lo
funestAA l)'ara una Empresa menos sólidamente
establooida.

Compañía foj..,strial Jahcnera Le la Laguna.-Entrada general.

pwes'

El i•ncen&lt;lio fné. ~in embargo, una lección que
se &gt;aprovc,ch-0 con intel i,gencia y sirvió paira perfeccionar la in.,::tala.ción que á ~ planta e1eotri'C'a y
á su 1'€,T'V'icio de agua, reune un receptáculo
5~,0,000, galones con presión de 82 libras, precan.cwn mas que ;n1ficien:te para sofocar un incendi~, con,hing-enci,a no remota en aquella,s 11anurrui
abiert-as en las que soplan vientos frecuentemen~
te )mracanados.

ile

Co:npañía Industrial Jabonera de la Laguna.- Otra vista de la fábrica .

Domingo 3 de Febrero de 1901.

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1901, Año 8, Tomo 1, No 5, Febrero 3</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alemania moderna</name>
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        <name>Fundación Imperio Alemán</name>
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        <name>Natalicio Guillermo II</name>
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        <name>Otelo y Tamango</name>
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        <name>Reina Alejandra de Inglaterra</name>
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        <name>Último viaje de Manuel</name>
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                    <text>Domingo 3 de Febrero de 1901.

rT, MTJXDO IT,TTR'J'R ADO

,EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO vm--TOMO I--NÚM. 6

MÉXICO, FEBRER010 DE 1901.

~!rector: LIC. RAFAEL REYES Sl'INDOLA.

·------

Su.l,scri¡l('t~11 mens11al fordneu, I 1.50.
/ ,t,,,,, ftlem en ta Oapltal, 1.25.

Gerente: ANTONIO CUY AS.

--------------------·

Compall{a I ndustrial J a.boncra de la L aguna. -Servicio de carga

,L

j

UNA BELLEZA.
Fot ogr1fía de E. Lang,. -rrofesa núm. 1.

Compañia InduSt rial Jabonera de la Leguna -Vista en conjunto del establecimiento.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 10 de Febrero &lt;le 1901

Domingo 10 de Febrero de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

CRÓNICA.
En el Teatro Arbeu trabaja ahora una compañía de variedades. Hay en ella mú,icos extravagantes, sonámbulas más ó menos auténticas, cliverticlos juegos &lt;le presti&lt;ligitación, y una extraordinaria adivinadora del p~nsamiento.
Desde hace tiempo que les fakires ,le circo, 11
mago:; de teatro, los taumaturgos de cartel, presentan experimentos que pueden caer bajo el dominio del análisis científico, y que :;on una especie de propaganda popular de raros fenómenos psicológicos.
Para gran parte del público, 110 e~, en verdad,
entretenido el espectáculo. No es vistoso, ni tiene salidas inesperadas, ó cómico$ incidente,-, como
los juegos de los ilusionistas, ni en él se admiran
la habilidad de las mano¡.;, la rápida combinación
del engaüo, la eegura agilidau ele Jo,- movimientos, el ingenioso mecanismo dr lo~ aparatos. Es
una diversión extraüa, tal vez, llernasi&amp;Jo intelectual, que requiere una gran fuerza de atención,
y que, aunque de pronto ai;ombra, á la salida del
teatro nos µarece una niñería, ol resultado de una
clave; y buscamos tras el aparente enigma la sencilla exulicación del misterio, como ~e busca el
oculto resorte r,ne hace mover ?l juguete.
Hemos lleP-aclo á comprender, l:!in ernbarirn, que
un resplandor &lt;le verdad ilumina esta~ ficciones.
Nos resistimos á creer en qm, se no¡; ofrece como
cierto, pero ya no afirmamos rotundamente que
es mentira. A cada momento, nos asaltan dudas,
nos sorprenden inquietudes, se 110s presentan ra..zonamientos, y rechazamos escépticamente la evidencia, porque, según nosotros, es fingida; pero
no nos atrevemos á gritar al adivinador : me engañas, bellaco; he aquí la falsedad de tus nigromancias.
Y es que lo que se lee en un libro ó se obsena
en la sesión de una academia, puede creerse, porque el espíritu está dispuesto á recibir verdades
y á aceptar hechos sin oponerles fuertes reticencias n i obstáculos. Y eu un teatro, por el contm1 io,
l a dC$confianza de ser burlado. el temor de mostrar ,ma candidez sobrado infantil, el de1&lt;eo de
hallar la cama ele toda sorprc;:a, la llave ele todo misterio, la cábala de todo encantamiento, el
anhelo de llegar antes que los demás á la posesión
completa ilel secreto, nos arrm,tran á ver e11 esta.
cl ase de fenómenos in gen i_orns y bien estudiados,
combinaciones en cuyas delicadas sutileza;; queda enredado nuestro pensamicntv, como una mosca en el pegajoso encaje de una telaraña. En un
teatro, nos sentimos naturalmente inclinados, á
distinguir en cualquier cosa. lo faho cfüirazaclo de
real, lo engañador escondido dentro de lo verdadero.
Cada día que pasa, nos vamo;; habituando á dudar menos ele e~.os experimentm; ele hipnotismo
y sugestión, que, según ;;e echa de ver, sub~tituyen
ahora á los antiguos y cantlororns juegos de manos, suertes de naipes, cajas de doble fondo, so,,ibreros de copa, que, á i,émejanza del tonel de las
Danaides, eran inagotab:cs para arrojar monedas
y chucherías, mesas rnagentizadas que ejecutaban, mediante inocentes "trucks" imposibles escamoteos, cabezas parlantes, apariciones y desapariciones de esqueleto8 en la fúnebre cámara negra, traga eRpadas, come ínegos, tollo ese arsenal,
en fin, de prestidigitadores y mago;;, que enccndier~~ en la atónita fantasía de nuc~tro;; abuelos,
nmos entonces, la maravillosa lámpara de A.ladino.
La suh:;:titución está pcrfoctamente ele acuerdo
con 11uesfras actuales aspimcione~. De,;clcñamos
los placeres 1,anos, y preferimo;; esto¡; espectáculos
enfe_rmizos, nem·ótico;;, que hacen vibrar nuestro
temperamento, agitado por el frío soplo ele lo
sobrenatural, que nos mantienen en tensión clolorosa, y que obligan á la i&lt;lca. como dice el poeta,
á dar graneles aletazoR ele clc~c8pcración en la puerta
del misterio.
;Los sabios dicen : esto es cierto, eR también natural: he aquí una facultad que los hombres poseen y que no habíaP advertido ni desarrollado·
hay corrientes que transmiten el pensamiento d~
cerebro á cerebro; educarse para recibirlas es llegar á ser lo que estos modernos a.clivinadores que
obedecen á la callada orden ajena, romo' los
músculos de nuestra mano obedecen á nuestra
proµia voluntad.
En efecto; de Bishop á Onofroff, pasando por

1,

Grossi, hemos ido c·a~·enclo en la cuenta de que
un especial estado cerebral permite que una energía extraña ocune un org,1ni~1110 y Ee sirva de él,
y entre en posesión ~urn, romo el in1111ilino oue alquila una ca~a. :-;e pue&lt;le hacer de un hombre
un manequí; se nne&lt;le tle~otupar una cabeza, como
se vacía un baúl. para llemirlo de cosa;; nuevas,
de impresiones flama11te;:, lle idea~, de recuerdos
nunca soñados, y hact•r q1w e,tos recién venidos
~uevan la máquifül humana á su antoio, cual
mtruso que entra en una fábrica, y, sin permiso,
echa á andar los motorc,;.
Ya hemos ,·i,-to cúmo atrncn ei-tas fascinantes
diversiones, á JJesar tk• ,;u monotonía v de su c;1rácter serio y graw, qm•, i10 obstante ·1a variedad
c?n que ~e presenta el es1wctátulo, cla al teatro un
a~re ~e catedra1 y á_ los ex¡wrimcutadores una apan~ncia de sab1duria. c¡ue de· seguro, están muy
lcJos ele merecer.
Los sujetos sobn• Jo,: c·uales se operan estos
raros fenómenos. :;uelt•n ~er personas dcrnacra~as, pálidas, melanc-óli&lt;:a&gt;&lt;, visiblemente desequilibradas, azuzada::\. heri&lt;las por la neurosis, enfermas.

•••
Ahí está Anna Eva F,1y, una mujer muy alta,
muy extennada, muy tri~tc, con at,pe&lt;'to de convaleciente, con moviniientos de languidez y abandono, con rostro a!é&gt;umbn1do y mirada de sonámbula, y enjuto y largo cuerpo bizantino, que nos
produce tma sensación fúnebre y fantástica como
las heroínas de lo,; cm•ntos de ·Hoffman. 'La figura de ~Iiss Fay no,- trae á la memoria la de la
h~:rnana de Monseñor Bienvenido, ¿ no la recordais? Era su cuenJo un pretexto para que una
alma quede aún sobre la tierra, escribió el poeta.
Cuando la vemos deslizarse en el tablado ele
Arbeu, se nos antoja que la acaban de levantar á
viva fuerza de su Jecho, y que violentándola la
obligan á salir á la escena.
'
'
:N"o está aún bien despierta, y no parece sino
que, en sueños. todavía, camina y habla. Mira
con un~, especie_ de angustia, cual si implorase
comuas1on y tuviese miedo de lo que va á suceclerle. La amarran, la vendan, quizá la torturan
para que su espíritu entre en el sombrío reino
lo desconocido.
Ella est_á acos~um_brada al viaje, y marcha con
firme_za, sm vacilac10ne;:;, sin tanteos, como van
los ciegos por las veredas más intrincadas cuando las recorre~ á diario y saben bien que la punta de su bordon conoce todos los obstáculo;-.
EYa Fay, que se cxnr~sa en un inglés suave, con
una voz que paree~ ventr de mu:v lejos, traída por
el aire, dice trabaJosamente los non\bres de los cspect~dores cuyo pensamiento adi,iua y retiene \
,mahza, como si las ideas ele todos llecraran á la
frente de esta sibila escuálida, buscando nido, á
l_a ma;1era con que, al caer el día, llegan los páJaros a la copa de los árboles.
)liss F_ay h~bla co~o si recitase lo que le dicta
u_na voz mtenor; y aislada en medio del e;;cenano, envu~lta en un paño blanco, en uua serenidad
Y tranqui~idac~ de estatua, evoca los pasajes orienta_lcs y m1stenosos de uno ele esos libros ele J aeo111,ot,, ~n los que los fakires de la India, de ojos
pr_&lt;'tehcos y l_ue~~a barba, contempldivos, ensi1~11smados, h1erat~cos, hacen germinar y crecer
las plantas en un mstante, hacen que la tierr.. se
abra, que caminen las rocas, que las sagradas
aguas ~el Ganges se detengan de pronto y que el
porYen~r r asgue el velo impenetrable q~e ocull a
el destmo de los mundos.
¿ Eva Fay realiza milagros? ¿ Cuál es el secr eto ele su prodigio? ¿ Dónde empieza la verd~d y acaba la prestidigitación? ¿ De qué mechos se val_e esta mistificadora para escamotearnos
el pensamiento?
. .Al salir del teatro, los escépticos se ríen nialic10sa:m~1~.te: han eucontr~do la clave, y t ienen la
conv1cc10n de no haber sido engañados.
En ~ambio, algunos hombres de buena fe, algunos sonadores que ansían sorprender á través de
la espesa malla de la vida, una vislumbre de verdad nueva con q~e alumbrar la obscuridad ele Hls
almas, salen meditando en que es posible que entre estos saltim?anquis, entre estos ilusionistas,
entre est?s mág;1cos · ele _compañía de variedade:::,
haya algun fenomeno digno de estudiarse al¡!nna, ex,traorcli~aria facultad que pueda se;vir de
guia a lo~ psicólogos pllra sus hondas y trascendentales mvestigaciones.

el;

Otra rnnjer EC exhibe en el Circo Orrin quecomo una i1~11~rcsión de. curiosidad, semeja~te á
la de la .\tl1v111aclorn, s1 bien asombra menos y
se la ve por com!:Jleto dentro de los límites á que
puede alcanzar ht naturaleza lr,n~ana. Se trata
de la educadora de aveE, de la. maestra de cacatuas y cuerYM, que hace de estos pajarracos acróbatas y_ '':lo"'TIS'' alados, atr~vidos. gimna'stas y
contors10111sta~, de cuyas precisas piruetas ríe el
público á mandíbula batiente.
Los domadores ele fiera::, esos que entran ClJ la
jaula, láti~o en mano, y que se arrojan sobre L.
felpa cambiante y maculada ele los tigres, ó sobre
el oro tempestuoso de · as melenas, esos que montan leone,- y l'nfurecen panteras, 110 llaman va Ja
atención, no entusiasman. Conocemos el método
brutal de amaestrar bestias feroces, de infundirles
un temor que no conocieron en las selvas, ni cuando la tempe:&lt;tad rompía los cielos en lívidas grieta~ de, luz. Pero ,esta lent~ y !e?az labor que ensena a una a,·e _a hacer eJerc1crns acrobático~, á
~rrastrar pt'quenos coches, á saltar por aros de
fuego, á subir por escaleras volantes, á correr $llbre cuerda,- flojas, á tomar un puesto en un desfile, una tarea_ en una procesión, un determinado
lugar en la p1::;ta, 1:,. es un .-:urioso caso de ener~ía testarncla. &lt;le µaciente y minucioso trabajo,
y. tal vez. c:orno la clel domador de fieras de
cruenta ó dolorosa enseñanza.
'
Los per~·o,- payasos, los monos bailarines, los
cer1os_ sabio~. las aves acróbatas, prueban la super10ndad humana, y i ay! también s"Q. mucha
crueldad y su poca misericordia.
Del, festinil artístico que la "Revista Moderna"
celebro en honor ele ::\Ianuel Gutiérrez Nájera
han hablado ya todos los diarios de la capital:
:i;:ué un_?e,·oto homenaje de amor, en el que ofici_aron _Jovene;; sacerdotes del ideal. Del espléndido d1scu~·so ele Urueta á los coloridos versos de
Tablada, a fa;; fragantes estrofas de Rebolledo
p~saba cantando una har.&lt;lail4 de dulces memo~
nas, como en ~oche serena, pasan de rama en
rama, los rmsenores.
Sul~ió ií nuestro corazón una ola u.e juventud •
el olvulo tletmo su marcha, Y, á coro, Íos que t;
amamos )'. pensarnos en tí, elevamos un himno con
tu verso mp1ortal, i oh glorioso ausente!
Parad el nielo, taciturnas horas ... ,

LOS LLE VADOS DE POR· MAL

•convenencieros, los "llevados ele por
mal", lo son, porque creen siempre ten er razón, porque su voluntad v su capricho son le:v, · porque se creei1 inviolables c_omo n~onarcas. Basta que su
deseo d iga qmcro, para que nada ni nadie cleba oponérselcs, y basta, también,
que su voluntad calle, para que nada
ni naclic clt•ba inspirarles ónk•m•,.: ni
sugerirles decisiones.
'
El "bien llevado". es simpático.
agradable, hombre de corazón y en
general, bueno ~- virtuoso; el 1;ui1' llevaclo, es cargante, pesado, odioso, y,
e!1 general, malo, perverso, ~· ha&amp;ta vic10s0.
Desde un punto de vista moral el
· pri11;ero Yale más que el segm~do,
aquel es modelo que debe evitar.e v
· éste es ejemplo ele que debe hui;se· ·
aquél es miel y este acíbar.
'
Pero si del punto ele viista moral
pasamos al punto de vista social. ind_ustr_ial, político, y en suma, humano;
s1 clepmlo de ver en el hombre una fig_iua ~lecorativa. un muñeco ele salón;
s1 s~ltendo ele la familia, entramos en
la vida real, y de las expansiones del
hogar pasamo,; á las luchas y á las
t~mpestades ele la existencia, ·al cambiar los considerando;; cambia el fallo, )' el juicio severo y crnC'l ] lC'cra á
· convertirse en una aprcciació·1 r-;nás
favorable y equitativa .
La '"!da 110 es un "minuef' en que
1~ sonnsa, el saludo y la reverencia
~)e~1~n el principal papel ; no es una
v1s1ta ?e cum~l~miento'' en que la
g~lautena exquisita, la condcsccnclen{!!ª suma, la clociliclacl extrema i::on ele
ngor; no es un desfile aparatoso en el
· que hay, que cecl_er siempre el paeo á
10!¡ clernas, especialmente á loi; anciano?, Y ~ las clan~as.. Si las necesidades,
epi~odios Y penpecias de la existencia
tu;1c_ran por escenario los jardines geometncos" de, ~cn?,trc; los_ bosquccillos
y l agos feencos del Tnanon; si se sucedieran
y desarrollaran cn_tre acorde,; de orquesta y perfumes de flo~es, SI los protagonistas fueran "clamas galantes como las de Brantorne .v pctiuietres

mación y el asentimiento constantes,
la obediencia solfoita, la condescendencia scmpi terna, serían las
virtudes supremas, y los hombres llevados de por bien, los prototipos de la
humanid,1d.
P ero lejo::- de eso, la vida es lucha
encarnizada, combate sin tregua; cada
hombre tiene ante sí á los otros que le
cierran el paso, que le disputan la rnbsistencia; nadie viste de corte, todo!" de
armadura; nadie cede el paso, todo;; lo
disputan ; nadie condesciende, todo1:1
pelean. Para domar á la naturaleza,
para disputar á la fiera su caverna, ~·
á la scrpicnlc su juncal ; para rediazar i1wasiones devastadoras y acometer empresas audaces; para· crgnir10c
contra la achersidad y disputark• el
éxito; para caer cien veces y lernntarse otras tantas, se necesita algo má~
que corazón ele novicia v modales lle
gon•oso. :-:e pecesit,, rucl&lt;'7.íl en "1 ,. ·.
puje, tenacidad en el combate, enci-gía
en la derrota. Para triunfar. no ha~ta obedecer, se necesita saber mandar;
para iniciar y emprender, es incfüpensablc ser vol untarioso y Rer imperio~o.
Con las Yirtudes del "bien llevado'·,
se ganan aplausos en los salone~. coronas de rosas en los concursos e;;colares. ee gana, también, un bueu Jugar
en el paraíso. Pero las grande,; ronquistai; humanas, el progre::o político
industrial, científico, las Yictoria'- con~
tra la barbarie, contra la miseria, contra el error, contra el retroceso, las ganan los impetuosos, los testarudo~, los
a~tivos, los "mal llevados", que, despedidos de los salones, entran á la hi~toria_, que mal vistos en familia, so:1
adm_uados en la posteridad, y que, repudiados del mundo so&lt;'ial toman
asiento en los escaños de la gloria.
Miss Anna Eva Fay.
Y todo, porque los bien llevados ~on
(Véase la crónica.)
buenos, y ~os mal llevados son fuerte~,
Y porque si los primeros tienen corazón
empomadaclos como los _ele] duque D'Enghien, los otros tienen la cualiclitd suprema que hace ai
la dt~lzura, la benevolencia, la cortesía el tacto
ho:n:ibre grande, útil, vencedor y admirable: el
la ~tiqucta, _el . buen decir, al ademán'sobrio, 1~ caracter.
actitud acaclen.!CL', C'l ademán acompasado, la afir-

La muerte de Petronio

Su Eemblantc no revelaba la menor contrariedi:d.
esc-lavos ad;vin~ron que ac:rntecía algo
extrao, dmano, porque hizo ricos donativos á
aquellos de qu;eres estaba contento. y c•1sticró á
los _q~1e antes lo habían merecido. Mandó p~gar
a:nt:c1padamentc y con gran largueza á los citan~tas y á _los rantores; y. por último tomando
as1e:lto baJo ele una encina, por entre' cuyas ra.-

Y LLE V A DOS DE PO&amp; BI E llr

X o hay n.-lda mejor á los ojos de una
l.
que el que : -11::1 _hijo~ s~an "llevado$ de por ~f~1~!'
que obcdezc:an a la m¡;mnación nüs q11c a' la
,
naza'' q ue ce,Jan a 1 consejo mejor' que á 1 .ame.
menda, que, dóciles al alhacro sean suª _iepri;
camb· d
· ·
o ,
m1sos a
.
io e rnncias, gobernables con charamuscas
} ca!abazatPs. condescendientes y amable
t 1
turron
ele
. s lan
L
· almendra ·Y la manz'ana
'
, panoc
1erae e
o mismo que las mafüe,, son l
.
maestros los · 1
l .'
"' .
os padres, los
·c1' el·· Je ei;,
os supenores. El rigor y
1n·a 1seven a. . que para c1e1
· ·tos corazonei; empcclerh~~~fdJ ciertos ?spíritus sádicos son una vol up. , . td y un dilentantismo, para la mayoría de
1,ls gen es ~on una f t·
ro sufrimi;nto
:~.i~a: Ul~a pena, _un verdadey[ct1·ma
.
a:; ig,u, es tan odtoso para. la
- 1vo casos cxccp·
1' como J)ara
. el •·er·clt1
'
go, ::-a
c1~na es; Fe castiga á más no poder eomo ¡e to11;111 un purgante; pero nada mejor' ni más delicioso que crohernar por la el 1
decido po¡'; convicción.
u zma Y que ser obcDe ahí_ esa tendencia á a laudir ' l ., . ,
cnrnlzar a q111·e
·t
P
, a e og1c1i, a
,
n nos en a la nena d
ferula y ele "blancl·11.·, 1 di : .
e cmpunar 1a
tido , ·
'
a sc1plrna. En ese sen) por ese concepto ser "llevado de
bº ,,.
es una gran virt d
'
por rnn
~e es b. 11
u . :V supone muchas otras No
:eé un1en e~ado, smo, en general, cuando ~e µoCeder á cra~on toble :V sentimientos delicados
complace:ci~mir e ,,~~gestión,, obedecer por pu;a
tar y co t ' . ans1,,u por solo no querer moles.
n ranar, es prueba evidente de bonclacT
nc~tiva Y d ~ dulzura de carácter. Los ''llevad~s
d ºblpo:t ma1 son' en "'erenera1, t emperamentos irasc1 es,
indómitos, esp1'r1·tu s ele cont radi
· ' caracteres
""&lt;T
cc10n. ' o]untariosos é imperiosos, egoístas y

e

(DE " QUO V ADIS .")
Xo Ee engañaba l'&gt;ctronio. Dos clía-; dcspuf..:
su
,,
1 devoto
t el amigo Ncrva le transn1
- 1·t1' a, por c,'Pc uc o
e un liberto, las últimas noticias de la
corte de César.
, La m,uerte de Pet ronio e,;taba decidida. Xeron ha_~rn resuelto enviarle, la tarde siguiente un
c·entunon con la orden de que n o ,e mo . ' 1
•Cumas
11'
.
.
viera e e
cr
Y q_ue a ; esperara su posterior rnluntarl.
Alºunos dias rnai:; tarde, otro centurión debe.'.
llcrnrle la sentencia de muerte.
ll,l
- Pctronio c~curhó serenamente al cmiado de
:N erva ; 1uego, le (lij O :
--:-L)e,;ai ás á tu .eñor uno ele mi,- Yasos. que h•
c~ti~gmc antes de tu partida. Le dirás qup le
. e,to.' ,con el alma agradecido por ;;u noticia, ya
que}le_ este moclo puedo prevenirme á la sentencia.
, ).' r ió, &lt;?'.uo un hombre asaltado por una idea
) gu~. antic1padanwntc, se recrocija de ponerla en
practica.
"
El. mi:;mo
día , ,~u~, ese1avos f ueron encar«aclos
.
e1e n~~1t~r á todos los patricios que rcsidí:'n e .1
~urnas! a un banquete que debía celebran(' ac1nPa n_oc ic en el suntuoso palacio clel "arbitcr clegant1arum' '.
brpt~ó una parte del elfo en ei'rribir en ~u hi. io cea: l uego,. t?1:1ó un baño, se hizo Yestir luJ?s~tcnlte, 1:e d1ng1ó al triclinium con objeto de
~•1gd1 _ar os preparatiros de la fiesta y de al~i' a' los
Jar
,- · mes' e~ d on de un Rfupo ele ' adolescentes y.
~;~~;·d~s.griegas tejía coronas ele rosas para los

,br. }Yf. Flores.

!'~",

·

mas se ,filtrab_an los rayos del sol hizo que l h maran a Eumcc.
'
'
Vestida de blanco, con un ramo ele mirtos en
la lcabellera,
hcrmoea
'"
t'
I
L · como una Grac1·a, , ,se preceno
ese
a
hizo
sentará
su
lado
,,
1
·,
l l . 'l
',vov1cnc1o1 ~cia_ e ?~iavemcnte la &lt;'abeza, la co~templó en
a adm1rac10n ?e un crítico que estudia Ja cstat ua e un admirable artista.
•

tª

ª

LA l!UfRTE DE PETRON10 -Cu d ro d e

ª''ª·

w·ihclru Kotarbnisky,

�Domingo 10 de Febrero de 1901

Domingo 10 de Febrero de 1901

EL MUNDO ILUSTI'.ADO

EL MUNDO ILUSTRADO

-He aquí mi ofrenda á la reina ele Chipre. Q~e pasó el corazón con una de sus flechas. Y desde-Eunice, dijo, por fin, tú sabes qu~ desde ha- ningunos otros labios la toquen ya, que n_adie entonces, la ti-anquilidad huyó de su espíritu.
Petronio y Eunice, uno apoyado en otro, herce mucho tiempo eres libre. ¿ N_o es cierto?
pueda beber vino en ella en honor d~ otra Diosa.
mosos
como dos divinidades, escuchaban, pálidos,.
Ella lo miró con sus claros OJOS serenos y moY la estrelló contra el suelo, cubierto de azac:on la sonrisa en los labios. Cuando terminó el
vió la cabeza en signo de negación.
frán. Y al estuµor de las miradas:
. ,.
-Por siempre soy tu esclava, señor.
. .,
-Ami"OS diJ·o Petronio, no os marav11leis. La himno, Petronio ofreció vino_á los convidados, y
-.8::i posible, mas tal vez ignoras~ prosiguio, vejez y la" debilidad
'
de comenzó á hablar con sus vecm os de esas naderías
son los ~ristes companeros
que esta casa y esos esclavos que teJen coronas nuestros últimos días. Qmero daros un buen pueriles de los banquetes. Luego llamó al griegó.
y esos campos y esos ganados, y todo lo que hay ejemplo y un buen consejo: se p1:1-ede no esperar- y se hizo ligar la arteria, diciendo que sentía sueaquí te pertenec~ des&lt;.le hoy;
,
los, y antes de que lleguen, partir alegremente, iio y deseaba abandonarse á Hipnos antes de queAl oirlo, Euruce se separo de el, y con voz temThanatos lo adormeciera para siempre. Y secomo hago yo.
blorosa:
-¿ Qué quieres hacer? preguntaron, inquietos, durmió.
-¿ Por qué me Ji ces esto, señor? le preguntó.
Al despertar, la cabeza de Eunice descansaba
convidados.
.
Después se aproximó nuevamente á él y lo mi- algunos
-Quiero gozar, beber buen vmo, escucha1· bue- sobre su pecho, como , una flor blanca. La apoyó.
ró aterrada; palideció hasta ponerse _como la ce- na música, contemplar las herm?sas formas que sobre el cojín para contemplarla todavía.
ra, mientras Petrouio, sonriendo siempre, pro- tengo á mi lado, y luego dormir, coron~do d~ nue.vo, se hizo abrir las venas.
nunció esta sola palabra :
Los cantores entonaron un nuevo himno derosas. Ya me he despedido de César. O1d m1
Anakreón, acompañados por los instrumentoa
-Sí.
Siguió un silencio profundo ; sólo un ligero so- adiós.
Y tomando de debajo de su cojín de púrpura que sonaban á la sordina para no ahogar las paplo bacía extremecer el follaje del árbol.
labras. Petronio se ponía cada vez más pálido.
Petronio hubiese podido creer que tenía de- una carta, leyó :
Cuando se hubo desvanecido la última armonía,.
"César: Sé que me esperas con impaciencia y
lante de sí una estatua de mármol.
se
volvió hacia los invitados :
-Eunice, dijo, deseo morir tranquilo. Lo que tu fiel corazón languidece por mí, noche y
-Amigos, convenid en que con nosotros perecontempló ella con una sonrisa desgarradora, y día. Sé que me colmarías de dones, que me daría;; ce .. .
el mando de los pretorianos y enviarías á TigeliY no pudo acabar. Con un esfuerzo supremo,.
balbuceó:
no á desempeñar el oficio á que ha sido de~tina-Está bien, señor.
su brazo se enlazó á Eunice y cayó su cabeza.
En la noche, los convidados acudieron en tro- do por los dioses, á guardar mulas en las tierras Había muerto.
pel, con la evidencia de que los banquetes de Pe- que, envenenando á Domicio, has heredado.
Pero los convidados, ante estas dos blancas
"Pero ¡perdóname! Juro por el Averno y por
tronío eran superiores á los del mismo César. A
formas,
semejantes á dos estatuas maravillosas,
ninguno le ocurría la idea de que éste era su úl- la sombra de tu madre, de tu mujer, de tu herma- comprendieron que con ellos perecía todo lo .:¡u&amp;
no
y
de
Séneca,
que
no
puedo
ir
al
lado
tuyo.
L_a
timo banquete. No ignoraban algunos que sobre
aún quedaba del mundo romano: LA BELLEZA Y
el "árbitro de la elegancia" pesaba una nube de vida es un tesoro, y me complazco en haber sabi- LA PoESIA.
do
extraer
de
ese
tesoro
las
joyas
más
preciadas.
descontento imperial; pero esto había ocurrido
Traducido para .. t 1 Mundo llustrad o "
ya con notable frecuencia, y Petronio había _s~em- Pero en la vida hay cosas que me confieso incapre disipado esa nube con un rasgo de hab1h_dad paz de soportar por más tiempo.
":N"o creas que me disguste saber que hayas aF-eó de audacia. Así, nadie pensaba en un peligro
serio. Su rostro risueño, como de costumbre, sinado á tu madre, á tu mujer, á tu hermano, intranquilizó á todos. La hermosa Eunice, á quien cendiado á Roma, y enviado al Erebo á todos los
había dicho que deseaba morir tranquilo y pa- hombres honrados de tu imperio.
"¡No, caro descendiente ele Kronoe l La muerra la cual cada una de sus palabras era como una
sentencia del destino, estaba perfectamente tran- te es el fin del hombre, y ninguna otra cosa poquila. En sus ojos, sin embargo, brillaban ex- día esperarse de tí.
"Pero lacerarme los oídos con tu canto, por
traños :fulgores, que podían muy bien ser de alegría. A la puerta del triclinium, adolescentes de tantos años, ver tu enorme vientre apoyado en
cabellos ensortijados coronaban de rosas las fren- tus piernas domicianas, vacilante en una danza
tes de los invitados, recordándoles que, según cos- pírrica, escuchar tu música, tu declamación, tus
tumbre, debían franquear el dintel con el pie de- versos, mísero poeta de arrabal. . . esto es superior á mis fuerzas, y me ha hecho pensar c11 la
recho.
muerte.
Roma se tapa los oídos por no oírte, toEsparcíase por toda la sala un suave perfume
dos
se
ríen
de tí y yo no quiero ruborizarme más
de violeta, y los globos de cristal de Alejandría filpor
cuenta
tuya.
El ladrido de Cerbero, aunque
traban una claridad multicolora. Próximas á los
parecido
á
tu
canto,
me sería menos ingrato, ya
lechos se alzaban las jóvenes griegas que debían
bañar de agua olorosa los pies de los convidados. que yo no soy su amigo ni tengo que avergonzarA lo largo de los muros, los citaristas y los canto- me por él.
"Conserva siempre la salud, pero no cantes;
res atenienses esperaban la señal para comenzar
mata,
pero no hagas versos; envenena, pero deja
el concierto.
En la mesa resplandecía un servicio espléndido. de bailar; incendia ciudades, pero abandona la
La alegría y la libertad se mezclaban al perfume cítara.
"Tal es el último deseo y el amistoso consedel triclinium.
Las luces, las copas incrustadas de camafeos jo que te envía el ARBITER ELEGANTIARUM".
Todos los invitados quedaron aterrorizados,
preciosos, las ánforas en sus lechos de nieve, los
manjares, inundaron á los convidados de alegría. puesto que sabían que la pérdida de su imperio
Las conversaciones zumbaban ruidosamente, como hubiera sido para Nerón un golpe menos cruel_
un enjambre de abejas en torno de un manzano que la lectura de esta carta. Comprendieron que
el autor de ella estaba condenado á muerte y laflorido.
Enrique Sienkiewicz, el autor de "Quo VaLlis"
Petronio, junto á Eunice, hablaba. Las últi- mentaron haber escuchado l i lectura.
es
una personalidad de gran relieve en e~ act .
Pero Petronio reía, sereno y tranquilo, como si
mas noticias, los últimos divorcios, los amores,
momento literario, merced al extraordinario éx1
tratara
de
la
broma
más
inocente,
y
envolviendo
á
las aventuras galantes, las carreras, el gladiaclor
Spículo que se había hecho famoso y los reci,m- todos los invitados en una mirada circular, dijo: alcanzado por su novela, traducida á todos 1
- Desechad todo temor. Ninguno tiene nece- idiomas y acogida con admiración por todos 1
tes libros de Atrato y de los hermanos 8osio, era.1,
.
los temas de su conversación. Por últiruc;, ilnun- sidad de vanagloriarse de haberme escuchado es- públicos.
Sienkiewicz
es
polaco,
nació
en
1854,
hizo
bn
ció que elevaba su copa en honor de la reina de ta carta. Yo mismo, no podré enorgullecerme de
llantos estudios en la Universidad de Kieíf, Y
Chipre, la más antigua y la más grande de to- ella sino con Caronte, en mi próximo viaje.
Y, al decir esto, hizo una señal á su médico y terminados, emprendió un largo viaje por el con
das las divinidades, la única inmortal, perdurable
le tendió el brazo. El hábil griego lo envolvió en tinente americano. Poco después, comenzó la
y soberana.
Sus palabras eran como un rayo de sol que pa- un círculo de oro y abrió la arteria en el puño. rie de sus hermosas narraciones, que le atrajer
sa, iluminándolo, de uno á otro objeto, como un La sangre saltó sobre el cojín é immdó á Eunice, la atención de los hombres intelectuales de su P
tria, primero, y de los del extranjero más tar~(l._
1&lt;oplo de bTisa que mueve apenas la corola de las que sostenía la cabeza ele Petronio.
"Quo Vadís", entre todas, ha tenido el pr1v1
Esta
se
inclinó
hacia
él:
flores. Al .cabo, hizo un ademán, y las cítaras
legio,
como ya hemos dicho, de apasionar á to~
-¿ Señor, has creído que yo iba á abandonardejaron oir una dulce armonía, á la· que se unielos
públicos.
Cierto que la obra es una marav1ll
te?
Aun
si
los
mismos
dioses
quisieran
hacerme
ron las voces de los cantores. Luego, un grupo
de
arte
y
de
intensidad
dramática.
ele bailarinas de Cos, la patria de Eunice, hicie- inmortal y César me ofreciera el dominio del
Con
ocasión
de
una
ele
las fiestas organizad
mundo,
yo
te
seguiría.
ron dar de vueltas á ;,us formas rosadas envueltas
Petronio sonrió una vez mái;, y rozando con los en honor suyo, sus compatriotas le regalaron, ha
en gasas transparentes; y un adivino egipcio, con
ce poco, un castillo, lujosamente amueblado,
un vaso de cristal en la mano en el que nadaban de ella sus labios :
el que flgura el lienzo que hoy reproducimos
-Vamos, dijo.
-peces de colores, se esforzó en predecir el porvenir
"El Mundo", inspirado en la agonía de Petroni
Eunice
entregó
al
médico
su
brazo
rosado,
y
en
á cada 1mo de los invitados.
Sienkiewicz vive muy lejos de la sociedad, co
Cuando dieron fin estos espectáculos, Petronio breve, la sangre de ambos se unió en 1ma sola
sagrado
á la educación de sus hijos-es viudooleada.
se levantó ele su cojín ele. Siria, y exclamó negliPetronio hizo una señal á los músicos, y" de ¡ caso anormal en la vida literaria !-sólo cuen
gentemente:
-Amigos, perdonad si durante el banquete os nuevo volvieron á sonar las cítaras y los coros. admiradores y amigos entre sus conciudadanos
dirijo una súplica: quiero que cada uno de vos- Cantaron el "Harmodios", luego el himno de Ana- en el grupo cosmopolita de colegas y críticos..
Es una figura noble, en cuya obra han quen
otros acepte la copa que le ha servido para libar kre6n, en el que el poeta se lamenta de haber enen honor de los dioses y por mi propia íelicidad. contrado una vez, triste y lloroso, al hijo de Afro- ver los hijos de Polonia un gigantesco esfu
Y alzó su copa, semejante á un arco iris y de dita, y en que cuenta que después de haberlo con- para hacer nacer la esperanza en el porvenir
solado y haber secado sus alas, el ingrato le tras- la Patria.
precio extraordinario, agregando:

HENRYK SIENKIEWICZ

~

.CORAZÓN.

~(r

(~,1~

.-· ==--=~-~
.~~--~-·==··~:::::=:~~ \

G

(?

LA ~I;VlsTA MoD~ RNA

1Nv1rA Á uo- AL ~rsr,vAL
AfHÍSTICO OU~ WA o~GANIZAOo !::N WoMrnAJ~ AL D LJQ LJ ~ JO g.

•

FEBRERo 3 Of 18~5

A LAS 8-PM·

UNA VELADA

RN HONOR DRL. DUQUE: JOB
No fué "El Mundo Ilustrado" el único en recordar la desapa_ric_ión del Duque Job, y en hacer
~atente su sent1ID1~nto po_r la falta del primer
literato de la América Latma. También la "Revista Moderna", quincenal de arte y literatura
que con much? talento dirige el poeta Jesús E'.
Valenzuela, quiso, por su parte rendir homenaje
á la memoria del amado ausente, y consagró, para tal fin, una velada en su honor.
La conmemoración, que se efectuó en la. S,.b
'Y,agner, re_sultó plenamente "reussie", pues revistio un matiz de severidad, delicadeza gracia s encanto, difíciles de superarse.
'
Los ~e?ores Godard, García Sagredo, Espinosa, Murron y otros, que tocaron ó cantaron trozos selectos de música moderna, demostra1·ou mucho y muy refinado gusto y conocimieuto ,1111\'
c~aro ~e los mist~rios del arte nuevo. La parte
literaria fué también muy notable : el joven poeta
Rebolledo, que es_ una lisonjera esperanza y una
consoladora realidad, recitó con mucho brío la
hermosa pieza que en otro ~ugar insertamos, y
que ~1:é calurosa~ente aplaudida; el señor Tablada d1Jo una poesia que también fué grandemente ~labad3:; 1 _nuestro compañero Urbina leyó un
articulo medito de Gutiérrez Nájera-"Yago
Otelo y Desdémona"-en que pudieron admira;
una v:ez_ má~ todos los presentes, las cualidades
que distm meron al Gran Duque.
8
La ovac10n de la noche, fué para el insio-ne orador Urueta. Hizo e~ panegírico de la p~esía en
general _y, en espec1_al el de Gutiérrez Nájera,
C?;I tal vigor de colorido, con tan vigorosa entonac1?n, con una _verba tan in~omparable y en un
idioma tan sabiam~nte estudiado, que el público,
en masa, lo apludió co~ un entusiasmo de que
pocas ~uestras se han visto en la capital.
Se°:tll!1os ~o poder publicar la notable oración
del ~stmguido tribuno, que es extensa para la
amplitud . que. nuestro periódico consagra • á
asuntos hteranos; pero sí damos á luz la her~osa_ ;poesía de Rebolledo y el facsímil de la invitac1~n que rep~rtió '.'L~ Revista", y que se debe
al lá~1z del gemal d1buJante Don Julio Rucias.
,~atisíecho debe de estar el espíritu de Gutiérrez
~aJera, de la demostración hecha por los que en
vida fueron sus amigos.
POESIA recitada por su autor en el festival artlstico organizado en homenaje al Duque Job..

Llégome tembloroso á la capilla
Llena del ritmo gárrulo del Estro
Llena de majestad grave y sencill;
Y a~ postrar en el polvo la rodilla:
Me munda la memoria del Maestro.
Lo miro en~ret.ejiendo una guirnalda
Con su oda griega y con su estilo jonio
Y en su sien reverdece la esmeralda '
De U?, lauro íresco, y cuelga de su espalda
La lira decadente de Petronio. -

f EB~ERo J Of 19ol
Miro al bardo en la fiesta de la -vid2
Deslizar s?bre mirtos su. sandalia,
Y con la ilustre toga desceñida,
Apurar en su crátera esculpida
El alegre licor de la faunalia.
Lo miro en la brumosa lejauía
Revivir el espíritu ele Grecia,
Y derramar su frágil poesía
Desbordante de clásica ambrosía
Y de op~l4Io ajenjo de Lutecia.
~n la nave suntuosa y esplendente
Brilla el oro en la cinta de los frisos
Arde el óleo en recuerdo del ausent;
Y solloza la musa adolescente
Coronada de fúnebres narcisos.
Viene á ver al Maestro en el pináculo
Venimos sus apóstoles en tropa
'
A repetir las frases de su oráculo,
Y á rodear la mesa del Cenáculo
Para beber del vino de su copa.
Sócrates y Jesús : su verso incita
A ceñirse la frente de verbena
Y besar los contornos de Afrodita
Y con su mano blanca y exquisita
Juega con el toisón ·de :Magdalena.
Su estilo vencedor pide tributo
Al molde galo y al decir latino ·
Canta. á Marte cruel y á Pan hi~suto,
Y demanda al cincel de Benvenuto
Un cáliz para el oro de su vino.
En la alameda eglógica y sombría
Donde mora el artista, hay limpios ~auces
De estrofas y susurros de armonía
Y tiende sus cabellos la Eleo-ía
'
'
I ,argos como las ramas de loso sauces.
Un cortejo de ninfas soñadoras
Abate con sus hoces la gavilla
De las rimas esbeltas y sonoras
O sumerge en las clásulas can¿ras,
Sus elegantes ánforas de arcilla.
T Y_ en tanto ~ue en el íntimo oratorio
' emmos á deJar nuestro tributo
De llanto en el sutil lacrimatorio
Y besamos el túnmlo mortuorio '
Que vigila una náyade de luto•
'
En tanto que nosotros, los creyentes
Del poeta, cedemos al quebraJlto
Y graves, pensativos y íervicnte~
E~cendemos estrofas refulo-entes
Ante el glorioso altar de ntestro Santo.
.Mientras aquí volcamos nuestra pena,
Oigo afuera el clamor de los gentiles
Com_o un ruido discorde ~e colmena,
y oigo que nos censura y nos condena
La tropa de los Bárbaros hostiles.
Afu~ra los desdenes del pagano,
Y_ aq~ ~l amor, y el culto, y un anhelo
Sm hm1te hacia el Arte soberano
Y un co~azón que espera, y una m~no
Que sostiene una rama de asfodelo.

3 de Febrero de 1901.

e/ren l(ebolledo.

~

¡ 'I'an li:ado como es! ¿ probablement.e
no conocéis á mi amoroso niño?
¿no habéis sentido la mirada pura
de sus ojos ardientes y expresivos . .. 1
Bajo su tez morena, corre libre
la rica. sangre que Je da su brillo·
flor no tiene de aroma tna preciad~
como su linda boca, Abril florido.
Perlas no tiene el mar como las perla.
que forman s:1s menudos dientecitos,
y en el pequeno hoyuelo de su barba
las Gracias y el Amor tienen su nido.
Copiara su dulcísima sonrisa
y la expresión de su mirar divino
. ,
'
s1 a encontrarlo una vez lleaado hubiera
ante su paso el inmortal Murillo.
¡.,~rma con su palabra conceptuosa
caprichoso, elegante y dulce o-iro
º '
y aun en p ]a,t.1ca l arga, es asombroso
su lenguaje tan pulcro y escogido.
Su claro entendimiento, su alma hermosa,
glorioso le abrirán y ancho camino.
¡ Quiera Dios que el aplauso de su o-loria
llegue á vibrar en mi cansado oídg !
_Aoenas cuenta un lustro y curar sabe
m1 agudo padecer con su cariño
prodigando palabras que en mi alma
caen como suavísimo rocío.
¡ Angel del cielo! en su cariño santo
halla mi alma el consuelo apetecido·
teniéndolo en mis brazos no le tem¿
ni á las iras más crueles del destino.
Sobre su cabecita idolatrada
que junto al pecho con amor oprimo,
¡vengan las dichas que en el mundo caben 1
¡venga la gloria del Edén divino 1

Sra. Julia D. Febles y Cantón, poetisa yuca teca.

AMARGUHAS

"·¡ Ab~e.'" d.·
iJo una voz á mi ventana.
"¿ Quié~ eres?" dije, y escuché anhelante.
'Yo soy el que tú amas,
yo soy aquel que esperas
"
llorosa y desvelada.
.
Para tu corazón acongojado
traigo la eterna calma, el dulce olvido
Y te haré con mis brazo11
una fresca almohada
"
. que nunca moje el· llanto.
Ha tiempo la honda queja que te arrancan
los larg~s días de mi triste ausencia,
vibrante y_ prolongada
en armomosas ondas
penetra hasta mi estancia.
"¡ Ha:to l_a tierra por tu mal regaron
tus OJOS, mieliz ! Dobla la frente
entorn_a el negro párpado '
J á mi amoroso beso
1·eposa entre mis brazos".

. ......... ..

Acudí nalpit~i~ ~- j¡ ~~~i~~~ · · ·· · · ·· · ·· · · ·· ~
Y la sombra cavaron mis pupilas.
levanté la mirada
'
Y en el azul inmenso
el ángel de la muerte se elevaba.
Julia D, Febles ;y Cantón.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 10 de Febrero de 1901

Las honras fúnebres por la Reina Victoria.
EN EL TEMPLO DE CRISTO.
La numerosa colonia inglesa que reside_ entre
nosotros una de las más antiguas, laboriosas Y
respetabÍes de las extranjeras, herida honda_ment~
á causa de los asuntos políticos que hoy afligen a
la Gran Bretaña ha recibido un golpe más con la
muerte de su ;irtuo8a t:;oberana, la inolvidable
Victoria Alejandrina de lia11uuve, ·..
.
Era imposible que los buenos h1JOS de la nea
Inglaterra, que ?aten ~-i~a com~n con nosotros, y
que con sus cap1t~les -~ mdus_tnas nos ayudan _en
la gloriosa peregrrnac10n hacia el progreso, deJaran de agregar á la~ muchas ro_uestras de condolencia que el fatal suceso mot,_vara, u~a de las
más usadas y que mayor solemrudad revisten : las
honras fúnebres.
Estas se verificaron el sábado de la semana pa1:ada, en el templo de Cristo, y revistieron un cal ácter oficial, que les dió mayor importancia y
solcmnicla&lt;l, porque no sólo concurrieron á. ella,;

'\.

\

\

\'

Ermo. Sr. Cartwrigbt, Encargado de N~gocios de Inglaterra,
en México.

lqs ingleses aquí residentes, sino también lc&gt;s más
altos representantes de nuestro Gobierno y fo los
extranjeros.
El templo de Cristo, situado en la 4a. calle de
la Providencia, es, sin duda, el más elegante y
moderno de los pertenecientes á ritos distintos del
catolicismo. La arquitectura del edificio, obedece
al orden gótico, el plano ~eneral de la construc-

ción afecta la fürura de una
•.Yi
cruz ; en el_ exte'i-ior y á cada lado, existen amplios coNf"'
rredores, sostenidos por ocho
columnas esbeltas, cuyo cornizamento csLaba au,,r11a110
con múltiples focos incandescentes.
En el interior, los muros
pintados al óleo, imitan
mármol gris, y en el fondo,
arriba del altar, hay un artístico ventanal con cristales de colores.
Con motivo de la ceremonia de que venimos ocupándonos, el templo fué adornado especialmente, y, en verdad, que tal adori;i.o, de un
buen gusto extraordinario,
dió á aquel recinto el aspecto más severo y adecuado
al acto.
En el exterior, las ventanas estaban cubiertas con
paños de colores, entre los
cuales resaltaban los &lt;lPl pabellón inglés; la puerta
principal estaba encuadrada
en una decoración de follaje, y en la "clave", un escudo de Inglaterra se destacaba sobre un haz formado con las banderas de los
distintos países que forman
el TnipPri" br +án;,.,I)_
En el fondo del templo
y descansando sobre el altar, se formó un pequeño dosel, en cuyo centro se
veía una cruz l.,lanca, iluminada por las luces de
d icz grandes candelabros de bronce. Los cirios se
adornaron con coronas de gardenias y lazos de
crespón negro.
Las columnas que sustentan la nave, se cubrieron con grandes lienzos de terciopelo negro y fleco de oro. Los muros lucían el mismo adorno, y
el piso se tapizó con l ienzos negros y pasillos
blancos.
El servicio religioso principió á las once y
quince minutos de la mañana. En el interior
del templo se oyeron los acordes del himno "God
save the king".
Luego se hizo oir en el órgano la marcha funeral de Bethoven.
Después continuaron varios himnos y oraciones
por la paz del alma de la Soberana, por la felicidad del nuevo Rey, y por la salud de la familia
heredera del trono.
El Rev Dr. Harnilton dirigió al concurso una
alocución, en la cual hizo un breve, pero expresivo panegírico de la Reina muerta, y para termi-

Adorno interior d el Tomplo.

EL MUNDO ILUSTRADO

:t~

Fachada del Templo de Cristo.

nar la cer emonia, se entonó el "God save the king''.
La ceremonia fué presidida por el señor Cartwright, Encargado de Negocios de Inglaterra, y
la señora su esposa, y la concurrencia, numerosa
y selecta, fué atendida con esmero por una comisión.
Daremos algunos nombres de las personas que
concurrieron al acto :
En los sitios de honor estaban los señores Encargado de Negocios de Inglaterra y señora, Vicepresidente de la República y señora, señores
General Clayton, Embajador de los Estados Unidos, Barón Von H einking, Minfatro de Alemania,
~eñor Sato, del Japón; Don Guillermo de Landa y Escandón; señor Hansen, Encargado de Negocios de Rusia; señor PououevillP, de "!&lt;'rancia:
' 'onde Magliano, Ministro de Italia, y Marqués
de Corvera, Ministro de España.
Ge·1eral Bernardo Reyes, :Uini.stro de Guerra y
Marina; General González Cosío, de Gobernación;
I ngeniero Don Leandro Fernández, de Fomento.
Después tenían asie,.,to las personas que formaro:i parte del coro. Entre éstas, se encontraban

Llegada del 0 r. 1.ic. ll,.riscal.

Domingo 10 de Fcbroro dé l!lOl

do el mundo tomó pa:rte
la señorita Growng, señoen él. Byng escribía meTas Woodrow, Phillips,
moriales y memoriales;
Johustone, Alisson, Bourinvocaba el testi monio de
chiar y Moylan y señorisus subordinados, y hasta
ta Clench y vario,; cabaocurrió á sus vencedores
lleros. El órgano estaLa Galissoniére y Hiche.-ba oc·upado por el señor
J eu, de quienes tiguró en
JI. T. Carter.
el proceso una carta en
En los lugares prefefavor del almirante.
rentes, y cerca del altar,
EL llfARISCAL. - Pero
-estaban las señoras esposa
si es mi caso ... ¡ Ah, qué
del Embajador americaseg-uro estoy de que lo
no, señora de Limantour,
absolverían!
de González Cosío, de ReI•]L AYUDAXTE. - No,
yes, del Ministro d.el J apón y los señores Sub-seMariscal. Había que hacretarios de Estado Rocer un ejemplar. . . y
l¡crto Núñez, Santiago
Bvng fué condena.do por
:Méndez, Juan García Peu nanimidad.
1ía: General .l\gust·n PraEL :r.fARISCAL.-;. Y á
dillo. 8ebasti4n Cam... &lt;'ho.
qué se le conden6? -¿ A
Cónsul General de E,;pala degraclaci6n ?
ña, rrcnümte
Powell
EL AYUDANT0 (turbaC'laYton, Capitán García
do) .-No, Mariscal.
C'uéllar. Secretario y atEL MARISCAL. - ¿ Al
tachés de la Legación del
destierro?
,fapón. Alemania, los EsEL AYUDANTE ( más y
fados rnidos y España, ~más t urbado).-~o, Ma·el Dr. Párraga.
riscal.
Entre las numeroi;;as
E L MARISCAL. - ¿ Enpersonas que ocupaban la
tonces á qué ... ?
f-illería que estaba in~taEL AYUDANTE.-Rl al1ada en las tres naves del
mirante Byng fné fusitemplo. pudimos ver á la;;
lado en la rada de P ortsseñoras
i\farks, Prtr,
mouth,
á bordo de su naHunter, Woolman, Reuvío
almirante.
now, J -.1caud, Bartrnan,
EL MARISCAL ( después
"Bragoitti, Pige, Smith,
de
un rato ele silencio).Rowseud, H einki, Phi.Pero eso es terrible. De
1lips, Cant, Daunt. Seseguro había pruebas de
púlveda, Biorklundt. Rusla traición ...
¡.:ell, 1[ac - Evoy, Burr,
EL AYUDANTE. - NinRoss. King, Bearr1scll,
guna. El consejo del
Merrow, Lambert, H olje,
almirantazgo hizo j ustiIIaun, Davis, Leops, Sincia al valor personal y
p-er. Rosencaun. Gingrin,
á la honradez de las in,Yebl&gt;. Snnent, Kirkland.
tenciones del almirante.
~feginn, Branch, Párraga. 13lyte, M:arkley, RerEl decreto que lo condenerkrr. 1\Iaurich, Hamnó á muerte, decía tan
mer, Hierro, Hermosa, ?
sólo : "por no haber helas señoritas Rosenhacho todo cuanto pudo du11m. Pricherd, Blanch,
rante el combate".
Sra. Cartwright, esposa del Sr. Encargado de Negocios de Inglaterra, en México.
Peeblcs. Gadsden. Phi-Ah, dijo el mariscal
1lip!!, Rlwanger, Butli,
pensativo; y continu6·
Wilsmo, Joranson. Lean, Honey, Waterwall, SteEL AYUDANTE (con timidez).-No, mariscal; recorriendo el jardín, con ese paso maquinal é in,gcr y Lambley.
no se trata de ese Richelieu, sino de otro.
C)nscicnte que parece un balanceo de los pcnsaEL MARISCAL (extrañado) .-Ah ¿ luee-o hubo
otro? Nunca me lo habría figurado. . . Pero
continuad, coronel.
EL AYUDANTE. ( con reticencias) .- Lo cierto es,
(1872)
Mariscal, que esta historia resulta tan lúgubre ...
Después del almuerzo, que, como siempre, fué que no sé si debo ...
EL MARISCAL.-Vamos, rnmos ...
:abundante y exquisito, el mariscal, que se senEL AYUDANTE ( se inclina y prosigue) .-Debe
tia un poco torpe, encendió un buen rigarro y
se cchú á andar por las callecillas enaren11das del saber vuestra excelencia que lo,, ingleses han sido
jardín, cogido del brazo del ayudante de ser vicio. siempre muy puntillosos en materia de amor proEran los primeros días de Octubre, víspera ó pio nacional ; el combate de Mahón fué, pues, paanted"pera del consejo de guerra ; el día era ra ellos un golpe terrible; menos como pérdida
templado y gris, la atmósfera estaba en calma, no material (pues Byng había puesto en salvo elese esc- uchaban sino toques de tambor, de la parte mentos, antes de concluir la batalla), que como
de Satory, y los trenes que pasaban por el bosque, efecto moral, como influencia perdida. Tratando
con ruido ele vapor que se escapa y de hojas arran- ele explicar su conducta, el almirante decía que
radas.
había tenido viento contrario, y que pareciéudole
El mariscal caminaba callado y con aspecto mal concerlada la partida, había preferido esquitriste. De pronto se detuvo, y dijo, dirigiéndose var el combate, conservándole una flota á Inglaterra.
al ayudante:
EL MARISCAL.- Varnos, como yo. C'ontinuad,
"&lt;iuisicra que me explicaran quién es un tal
almirante Byng, de qruen los periódicos han ha- coronel.
blado á propósito de mi asunto... Debe de ser,
EL AYUDANTE.-Byng tenía buenos amigo~ en
seguramente, algún héroe bufo de ''Varietés" ó la corte y excelente hoja de servicios, y el Re.v
del '' Palais Ro.val", como el General Boum . . . Jorge se contentó con retirarle el mando. Pero se
¿ verdad, coronel ?''
alzó un tremendo grito de rabia en Inglaterra toE l ayudante, que no carecía de letras, sabí_a da; el nombre de Byng, que había sido tan bien
muy bien lo que le preguntaban; pero pulsaba di- visto y tan aclamado en la isla, Ee convirtió en
ficultades para la respuesta. Sin embargo, cre- objeto de odio y de desprecio tan grandes, que
yó cl&lt;•hcr suyo desengañar á su jeie, y le explicó el pueblo lo tomó como una injuria. Y es tan
que el almirante B_vng había sido un marino in- potente el sentimiento nacional en aquel endemoglés del siglo XVIII, á quien había derrotado y niado país, que el Rey Jorge se vió obligado á llehecho huir M. de la Galissoniére, frente al puer- var, un año después, ante un consejo de guerra mientos demasiado pesados. Y de tiem¡ n en
to de liahon, sitiado por Riehelieu.
al almirante Byng.
t iempo, al detenerEe, repetía á media voz: "po,· nn
EL MARISCAL.-Ah, sí. .. , R ichelieu . .. , el
EL MARISCAL.- Tarnbién como á mí.
haber hecho cuanto pudo á la hora del cornb·itc".
rran cardenal . . . Muy bien ... ya he oido hablar
EL AYUDANTE.-Fué largo y embrollado el prode ese caballero.
ceso. La política, las cancillerías extranjeras, to-

LECCION DE HISTORIA

J/1/onso 2&gt;auaet.

�1

Domingo 10 de Febrero de 1901

El Jefe de la Aduana de Franceschi, &lt;!isparando el cañón porta-amarres.

B1 NAUFRAGIO DE.1 ~'RUSIA."
Heroicos salvadores.
El mar, ese terrible coloso, indomable cuando
ooenta con la alianza de los huracanes y las brumas, ha agregado á la interminable lista de sus
rictimas, un buen número de naufragios.
Al naufragio del barcQ-escuela alemán, ocurrido, con sarcástica crueldad de los elementos, frente á las costas de Málaga, sin que los más heroi-

EL 1\IUN"DO ILUSTUADO

EL MUNBO ILUSTRADO

Domingo 10 de Febrero de 1901

Grupo de bot~ros df'" las "Saintes Maries."

cos esfuerzos lograran salvar á la numerosa tripulación que luchaba con la muerte ofreciendo á
la vista de millares ~e espectadores' el más trágico cuadro, han segUido otros muchos siniestros;
pero entre ellos, ofrece detalles patéticos é intere~,ante_s, la pérdida del vapor "La Rusia", de la
Sociedad General de. transportes marítimos",
encallado durante el viaje que hacía de Orán á
Marsella, en los bancos arenosos y movedizos de
Faraman, como consecuencia de la tempestad,
que, desencadenada el 6 de Enero duró hasta el
11 ó 12 del mismo mes.
'
Desde la noche del primer día citado, sabíase

el percance; pero los más inauditos esfuerzos hechoi; por generosos marinos del Cairo y "Saintes-111.aries" resultaron infr_uctuosos, hasta que, calmada h, tempestad, pudieron emprender con más.
brío y mejor éxito su audaz obra salvadora.
¡ Qué indescriptible amargura la de aquellos tripulantes y pasajeros de "La Rusia !" Seis eternos días sin que llegara el auxilio seis días deangustia, de agonía; pero, al fui, d~s lanchas tripu_ladas por intrépidos pescadores, aprovechan las
primeras horas de relativa calma, llegan hasta el
vapor perdido, y los tripulantes, que se creen enteramente perdidos, saludan á sus salvadores con
gritos de gratihld y esperanza.
Los valientes pescadores lograron ~:.¡.l var á to&lt;los los tr ipulantes y pasajero!', y la Francia,.

.\
.

'

r
,

.,. J~:. :.......,.
I
El uRusia" al salir de Oran.

siempre dispuesta á premiar los heroísmos, prepara ~-a las recompensas que han de honrar los pe-.
chos de los que expusieron su vida por devolverla.
á los náufragos.
'

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"~~ -y
~·

E\EHO l'!llE l~Hll.
Desde la·pla~a de Faraman.-Scilales entre los salvado,es, los náufra~os.

Faro de Faramao.

~

�"F,T,

F.L MUNDO I LUST RA no

Domingo 10 de Febrero de 1901

LA RISA

La Suprema Corte de Justicia de la Nación
Damo:,; á conocer hoy el cuadro que repre~enta
los ::llinistros que componen la St1prema Corte
de .lu~ticia de la Nación, al terminar el ::;iglo XIX
y principiar el XX.
.
La organización de e~e alto Trilmnal ha sufrido algunas modificaciones.
Como la organización antigua era notablemente defrctuosa, fué corregida por el Congreso, que
expidió la reforma constitucional r1c 22 de )fayo
de 1900. Allí se dispone que se componga la Suprema Corte de quince Ministros, que funcionarán en Tribunal pleno ó en 8alas, de la manera
que establezca la ley.
AFí, quedaron suprimidos los supernumerarios,
que funcionaban á la vez que los propietarios, y
&lt;&gt;l Procurador y el Fiscal, creándose el Ministerio
P úblico bajo la presidencia de un Procurador Genrrsi l de la República.
De~apareció el carácter ele propietarios ~- supernumerarios de los Ministros, y hoy sólo exi.s-ten quince, que funcionan con identidad de facultades.
Actualmente forman la Suprema Corte, los indiriduos que expresamos en ~cguida:
l o. ::lfanucl :i\L de Zamacona.-20. Félix Romero.-30. Justo Sierra.-!o. SilYestre Moreno.50. Prudenciano Dorantei-.-60. Francisco )Ia,·tínez de Arredondo.-70. Eduardo Ruiz.-80. Macedonio Gómez.- 90. E ustaquio Buelna.-100.
Eduardo C'astañeda.-llo. Francisco í::legura.120. ::llanuel García ::l[éndez.-rno. Julio 7.aratP.140. Andrés IIorcasitas.-150. Eduardo Xovoa.
Procurador General, Lic. Rafael Rebollar.
Cada año, el último día de j\fayo, ,e procede á
la elección de Presidente, Yicepresidentes y Vocales ele las tres Salas. Y como las deben componer once in dividuos, quedan cuatro para suplir
tanto á los Presidentes como á los miembros de las
S!tlas, conforme al artículo relativo del Código de
procedimientos federales.
Hoy forman la la. Sala, que conoce ele la casación y comnetenciae, los :Ministros Félix Romero, Manuel j\I. de Zamacona, M. García Méndez,
Silvestre Moreno y Eduardo Ruiz.

Pierde la cólera, Blanca,
apronta tu risa looa,
y mi&amp; besos con tu boca
armnca.

á,

•

~~-,r-::-~--------'
.
7~~
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0~~ -~\); .

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MTTNDO TUTS'l'RA no

nomine-o 10 &lt;le FehreT'O

{lP

1Q01

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1
¡,

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1
l

Hoja tu boca de guinda
ingénnamentc ~onríc
porque le digo si ríe:
¡qué linda!

t.

Aureo Ron de caEcal1c-les
desgrane tu careajad,a
v vierta tu boca amada
·
rns mieles.
Híe, ríe, ~ desliza
la gracia en tu bot:a :fresca;
abre tu funarn buJc.,ca
sonrisa.
Rnm6n Frausto.

.
o

J
S:. Lic. Rafael Rebollar,
P rocurador General d~ la República.

La 2a., los l\Iinistros F. i\Iartincz de Arreclondo, Macedonio Uornez v Eustaquio Buelna.
La 3a., los Ministros Pudenciano Dorantes,
Eduardo Cat-tañeda y Francisco Segura.
Quedan para subst1tu1r. los Ministros Justo Sierra., Julio lárate, Andrés Horcasitas y Eduardo
Xovoa.
·
Como el eeñor Sierra está ausente v el señor
Zárate entró á la l a. Sala, á substituir al señor
Huiz, impedido, presiden la la. 8ala r l ,-eüor Romero; la 2a., el señor Dorantes, y la 3a., el señor
Horcas itas.
En el año actual resultaron electos:
Presidente de la Suprema Cor te, ?ifinistro
Don Félix Romero.- Primer Vicepresidente, Ministro Don Francisco 1\Iartínez de Arredondo.Segundo Vicepresidente, :Ministro Don P udenciano Dorantcs

. ,)

u ' .

..

Ei Buque Guarda-Faros "Melchor Ocampo."
El Gobierno de la República ha adquirido recientemtmte un buque, bautizado con el nombre
del ilustic reformista 1\1clchor Ocampo, y que se
ha dedicado al importante serricio de faro¡,,
El nuevo buque es muy semejante al " Donato
Guerra", que t»mbién e,-tá destinado á igual servicio : pero es de mejores condiciones para la nave¡rnción.
Está al mando del Eeñor Portas Ramírez, como
Comandante, y cuenta con una dotación de cuarenta personas, entre maquinistas, marineros y
oficiale,;.
Fué nnstruÍ&lt;lo en Inglaterra, bajo h, cuidados del fl'ñor Portas Ramírez, y de conformidad
con planos que :fueron sometidos previamente á la
aprobación de la Secretaría de Comunicaciones,
de la que depende el eervicio de faros.
En el próximo número, publicaremos grabados
que den idea á nuestros lectores acerca de la forma en que están alumbradas nuestras costas y la
buenn organización que rn ha logrado en ¡:!ste
servicio.
1

I

'.

\

1. Propiedad ele D. SantiRgo Ballescá; Sen Felipe de Jesús núm. 572.-2. Prop:edad de la Sra,D urán detCnstillo, 5::. dd Naranjo núm. 5.-3. Propiedad de los Sres. Salvador llliranda
é Ingeniero Rafael Garc!a y S . Facio, SadiCaruot núm. li. -1. Propiedad de la Sra. Eurán de Castillo 1'.squiua de las calles 5 &lt; del Nara!\JO y Flores
5. Propiedad de la Sra. Sola ·es de Lavista, Sadi-Car not

Buque Guarda-Far .&gt;s " Melchor Ocampo "

Entre las muchm, cvn,;truccione" modernat: que
embellecen la capital, merecen particular mención las que hoy ilustran esta página, obras clel
reputado Ingeniero Don Rafael Gárcfa y Sánchez
J.:acio, de quien ya en otra ocasión :' con igual motivo nos hemos ocupado.
Hemos hecho una selección entre las últimas
casas construídas por el referido señor fogeniero

Sánchcz Facio, con el objeto de presentar c:instru&lt;:&lt;:iones clc,de el csti lo más ~encillo y ele burn
gusto. hasta el verdaderamente rnntuo~o, oue
dc!'de luep;o se admira en el palacio de su propiedad, ¡,.ituado en la precÍo$a Awnicl,1 ,,., Sadi Carnot, á un costado del Paseo de la Reforma; en
esta elegante residencia se encuentra r eunida á
la originalidad y belleza de su fachada, la utili-

dad y magnífica_dist1ribución de sus planta~, quP
se h~llan armomzanuo perfectamente con la !'Untuo~1da~ de la parte exterior de este gran etlificio.
El m1~~º- señor Ingeniero, se encuentra aciualme~te dmg1endo la construcción de otras fincas
de m1portancia, que tendremos el gusto de publicar e_n esta sección tan luego como se encuentren
termmadas.

,:; ·

�Domingo 10 de Febrero de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

EL EMBELLECIMIENTO

·EL MUNDO l"LUSTRADO

D E LA C IU D AD.
-&lt;::::,..•-&lt;::::,..
1

Entre Jo,- edificios modernos que embellecen, en

•

AÑO Vlll-TOMO I--NÚM. 7
Director: LIC. RAFAEL REYES SPI NDOLA.

la actualidad, nuestra metrópoli, creemos deben
contarEe en lugar preferente las tres casas r¡ue
j]ustran esta plana, y son propiedad del señor J.
Octavio Fcrnández.
La que está uliicada en el número 200 de la
calle de Ro:-;ales. tiene una hermosa fachaüa que
pertem•ee al e:-tilo "Renacimiento alemán" y su
&lt;lc2orado interior, que es Yerdaderamente ¡.;untuoso, se' aju~ta al estilo '·Luis XI\"·.
Los Ingenieros arquitectos, señores :i\fanuel
Cortina é lgMcio Gorozpe, fueron los autores del
proyee:to y directores de la construcción.
La easa número 6{7 de la Rinconada de San
Diego, tiene fachada estilo "Renacimiento ita] iano". y su decorado interior es de estilo .
Luis XV.
Al señor Arquitecto Don Manuel Gorozpe, se
debe el proyecto ~- dirección de la obra.
La casa númC'ro 6,50 de la misma calle, llinconada de San Diego, es también del estilo Renacimiento ita! iano, pero su decorado interior obedece al estilo Luí:- :STI.
Tanto el proyecto corno la dirección de la consirucción, pertenee:en al .:eñor Arquitecto Don Pablo Moreno y Yeytia.
No creemo:- necernrio detenerno:; en detalles,
que bien re,-altan en nue::&lt;tras fotografías, y que,
valorizadoti por el buen criterio de nue:,;tros lectores, clej,m justificada la apreciación &lt;.1ne hacemos de 101, erlificios pcrtenee:icntes al "eñor Perná:1dcz, juzgándolos dignos de figurar en esta secRinconada de .::;au Diego núm C47.
l'ión, que sirve para dar á conocer en el extranjero los adl'lantos materiales qne hemos alwnzado ciudad enteramente moderna, tanto por la belle- na con la higiene de la p'"lbli-'l'ión " las ob1·a~ ,1,..¡
en los ~~ltimo:,; años, adelantos que en su conti- za v novedad de sus construcciones, cuanto por ~aneamiento, molestas y prolongadas, es Yerdad,
nuación con~tante, nos ofrecen la alhagadora es- las 'mejoras de suma importancia, que actualmen- pero llamadas á prestar servicios de lu más alta
peranza de que México quede conYertido en una te&gt; Ec están llevando á cabo. en lo que se rclacio- importanria.

,-

MÉXICO, FEBRERO 17 DE 1901.

Buli•rrlprMn mrn,•11a/ for41&lt;ea, $ l .JíO.
l dcm lrlrm et1 la oa,)tlal , 1.l5.

Gerente: ANTONIO OtrYAS.

-1

1

r=,

Calle de Rosales núm. 200.

Rinconada de San Diego núm. UiO,
Cuatlro de Paul Chrotu.

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Domingo 10 de Febrero de 1901

EL MUNDO ILUSTRADO

EL EMBELLECIMIENTO

·EL MUNDO l"LUSTRADO

D E LA C IU D AD.
-&lt;::::,..•-&lt;::::,..
1

Entre Jo,- edificios modernos que embellecen, en

•

AÑO Vlll-TOMO I--NÚM. 7
Director: LIC. RAFAEL REYES SPI NDOLA.

la actualidad, nuestra metrópoli, creemos deben
contarEe en lugar preferente las tres casas r¡ue
j]ustran esta plana, y son propiedad del señor J.
Octavio Fcrnández.
La que está uliicada en el número 200 de la
calle de Ro:-;ales. tiene una hermosa fachaüa que
pertem•ee al e:-tilo "Renacimiento alemán" y su
&lt;lc2orado interior, que es Yerdaderamente ¡.;untuoso, se' aju~ta al estilo '·Luis XI\"·.
Los Ingenieros arquitectos, señores :i\fanuel
Cortina é lgMcio Gorozpe, fueron los autores del
proyee:to y directores de la construcción.
La easa número 6{7 de la Rinconada de San
Diego, tiene fachada estilo "Renacimiento ita] iano". y su decorado interior es de estilo .
Luis XV.
Al señor Arquitecto Don Manuel Gorozpe, se
debe el proyecto ~- dirección de la obra.
La casa númC'ro 6,50 de la misma calle, llinconada de San Diego, es también del estilo Renacimiento ita! iano, pero su decorado interior obedece al estilo Luí:- :STI.
Tanto el proyecto corno la dirección de la consirucción, pertenee:en al .:eñor Arquitecto Don Pablo Moreno y Yeytia.
No creemo:- necernrio detenerno:; en detalles,
que bien re,-altan en nue::&lt;tras fotografías, y que,
valorizadoti por el buen criterio de nue:,;tros lectores, clej,m justificada la apreciación &lt;.1ne hacemos de 101, erlificios pcrtenee:icntes al "eñor Perná:1dcz, juzgándolos dignos de figurar en esta secRinconada de .::;au Diego núm C47.
l'ión, que sirve para dar á conocer en el extranjero los adl'lantos materiales qne hemos alwnzado ciudad enteramente moderna, tanto por la belle- na con la higiene de la p'"lbli-'l'ión " las ob1·a~ ,1,..¡
en los ~~ltimo:,; años, adelantos que en su conti- za v novedad de sus construcciones, cuanto por ~aneamiento, molestas y prolongadas, es Yerdad,
nuación con~tante, nos ofrecen la alhagadora es- las 'mejoras de suma importancia, que actualmen- pero llamadas á prestar servicios de lu más alta
peranza de que México quede conYertido en una te&gt; Ec están llevando á cabo. en lo que se rclacio- importanria.

,-

MÉXICO, FEBRERO 17 DE 1901.

Buli•rrlprMn mrn,•11a/ for41&lt;ea, $ l .JíO.
l dcm lrlrm et1 la oa,)tlal , 1.l5.

Gerente: ANTONIO OtrYAS.

-1

1

r=,

Calle de Rosales núm. 200.

Rinconada de San Diego núm. UiO,
Cuatlro de Paul Chrotu.

�EL MUNDO ILUSTRADO

EL UUNDO lLl.JSTRADO

Domingo ~7 de .Febrero de l!JOl.

Domingo 17 de Febrero de Hl01.

LA AGONÍA DE PETRONlO.

terior, que con frecuenc-ia lo 1li,,traía d&lt;:_l ~undo
n•al. Dentro de sus ojos verdes y Ronoh entos,
brillaban á veces clari&lt;l,Hles súbitas, efímeros relámpagoi, de pasión, respla11dorcs v(Yísimos de
'l'endido en la bañera de alabastro
Corno el cntmüasmo por la adivinadora Fay ha entusiaRmo; pero en .,egu1da tornaba a las claras Donde serpea el purpurino rastro
ido en aumento durante la semana, un curioso oupilas. el aspecto sereno, el fulgor blando, la me- De la sangre que corre de sus venas,
me ha e:,crito. invitándome á hablar en serio acer- lancolía consoladora de un mar en el crepúsculo.
Yace Petronio, el bardo decadente,
·I (lué fe, que admirable fe, qne infinita espcr~n- Mostrando coronada la ancha frente
ca ele esta moderna maga. El asunto c1:1 tentador,
y m-e.,.uro que, á tener espacio y tiempo, accptarí~ za tuvo e~e espíritu tranouilo v seguro! Gutié- De rosas, terebintos y azucenas.
de h~en O'rado la cariíiorn invitación. Pero s1 rrez X újera no sintió jamás el dolor, srno en su
taJ hicier:, tal vez me rnl&lt;l1 ía de los límites que forma más hermosa: en forma de ternura. Las
)licntras los magistrados le interrogan,
cxquisi tec-es de este 8entirniento llenan sus escri- Sus iovenes discípulos dialogan
corresponden á este género de ai:tículos.
En una t·róniea, apenas cabe, s1 cabe alguna vez to~, ~e desbordan en sus YCrsos. envuelven sus ino- O recitan sus dáctilos de oro,
la crítica gra\'e que pretende entrar, ya que. no centes burla-&lt;', t rascienden en sus flores retóricas, Y al ver que aquellos en tropel se alejar
.
, .
re;;o]verlo~. en los arduos problemas de la vida. ornpan su vida.
Ante el maestro ensangrentado dejan
De aquí ese estilo encantador, smcero y fac1I, Caer las gotas de su amargo lloro.
Pna erónica en México. debe ser una tienda de
objetos frá&lt;tik•,;. de mercancías corrienle_s. de cos_a:; que pasa rozando nuestras almas sin descomponerde uso diario, bien etiouctadas, de pulidas " vrn- las ni herirlas, como las manos maternas sobre las
Envueltas en sus peplos vaporosos
toRas baratiia,,:, par a ven derse al por menor, &lt;le blondas cabelleras de los niños.
Y tendidos los cuerpos voluptuosos
Lloró. ¡ En cuántos artículos suvor- sr ven rodar En la muelle extensión ele los triclinios,
pueblo en pueblo, como las de esos mercaderes
ambulante,-, que disfrazados de turco,;, recorren las lágrimas! lilas como eon tan puraP !' tan diá- Alrededor, sombrías y livianas,
lof' villorríos con la cesta al brazo, repleta 5le mc•da- fanas ' nos entretenemos en YCr sus cambiantes,
.
AgrúpaUEe las b~llas ~01:tesanas . .
llas. rMario1&lt;, r;;tuches de concha, rmta~. lü,t·H1c.,, sus irizaciones, sus brillos. Cuando, en sus Jue- Oue habitan del rn1peno los domm1os.
gos
é
inquietudes,
salpican
los
labios,
las
saboreacue~ta~, perlas ele papel, corales ele pa~t;1. v ·liamantc:-; de California; todo falso, todo 1m1tado y mos plácidamente, porque no es llanto acre, ni saDesde el baño fragante en que aún respira
. El bar do pensativo las admira,
apócrifo, pt'ro que brille un poco, t&gt;so ei-; lJ be á hiel, ni contiene substancias venenosas.
El verdadero hombre. el semblante sin máscaque se nec:c&gt;&lt;ita.
.
Fija en la más hermosa la mirada
La crónica "ª á adornar el minuto tle fa~ti- rn, el pecho sin cota, estará ahí, en la obra del Y le demanda, con arrullo tierno,
dio, la horn de ocio, el instante deso('upado: es poeta. del artista supremo, poseedor, como un he- La postrimera copa de falerno
1m col lcll' de latón, un barzalete de oro¡wl, una ,sor- leno, ele la maravillosa intuición de la hermosura. Por sus marmóreas manos escanciada.
La memoria de Gutiérrez Nájera, agrandada
tija de vidrio.
De lejo:-: y por &lt;le pronto, ¡ qué bién que ,e ven por el tiemno, se eleva por sobre las miserias huApurando el 1ico1 lw.~ta las heces,
estas joya,: fa]:;a", esta~ fraECt&gt; ele colore,; en ;l ata~ manas. Esa es l a recompensa póstuma de los que Enciende las mortalu palideces
vio teatral de una revu;ta c1e la ¡:emana. l ero s1 Yivieron, como cantó el poeta.
Que obscurecían su viril semblante,
os fijáii- bien. notaréis el engaño.
Y
volviendo los ojos inflamados
ojos y corazón puestos en alto.
Son de guardarropía, trajes de surivanta;:. enaA sus fieles discípulos amados
giiilla~ dt&gt; bailarina, corpiños dcstcñido8 &lt;.:al~a,; roViene el Carnaval como una cliYersión gastada H áblales triste en el postrer instante,
tas, ferrenwlos ,;in abal orio, que han ~ervJClo va
que,
en fuerza de vivir mucho, le ha pasado lo que
á mucha;,; ideas y que, ob1&lt;enadas á la luz del día,
Hasta que heló su voz mortal gemido,
á los vejetes galantes, á los que ya no les hacen
r esultan guiíiapo8 de cómico pobrr.
Amarilleó
su rostro consumido,
c-a~o
más
que
las
mujeres
perdidas,
y
eso
más
por
lJr"r r,;erihir al vuelo, como lo p icle el ·'refnmFrío
sudor
humedeció su frente,
"'
'
,
.
1
te". c:omo lo exige e1 ecl itor, esta!&gt; !meas rap1u1~, explotarlos que por estar en su compañía.
Amoratáronee
sus labios roio!'.
Cuentan
antiguas
crónicas
aue,
en
efecto,
Cl1anque se llevan nuestras última,; impresione;:, á gnloDensa
nube
empañó
rns claros ojos
pe tendido, &lt;.:orno cabalgaduras ho1:,tiga&lt;la;: por el do el Carnaval fué joven y guapo, no faltaban mu11cnsamiento abandonó su mente.
El
chachas
atrevidas
que
se
le
acercaran
y,
mimosalátigo.
No h,JY tiempo ele abrir un libro, de meditar, de mente, le entregaran, con 1ma indolencia compliY como se doblega el mustio nardo,
exponrr ·una teoría, de r esolver un aRu_nto que re- c:ada de malignidad, algunos besos.
El Carnaval es un símbolo, un encanallado sím- Dobló su cuello el moribundo bardo,
quiera análi!ü;: ó concentración ele la idea.
Lo que la memoria exprimida, va manamlo; ]a;; bolo de la vida que, un día, el menos imaginado, L ibre por siempre de mortales penas,
Aspirando en su lánguida postura
imágene,- v fantasías que corren apresuradamente se disuelve en un vértigo de locura.
Del
agua perfumada la frescura
Quizá
tengan
razón
los
que
piensan
que
prolonpor el a rrovo agotado tlcl pemmmiento, la opinión
cazada &lt;le imp roviso, la charla del pat-1110. la con- gar una existencia inútil, es tonto, y abreviar un Y el olor de la sangre de sus venas.
ver saci{m c·allejera, eso es lo que hay que poner en goce para hacerlo más intenso, es encantador. Es
7ulian del f!asaf.
una cró11ic-a, aderezar con ligereza, retocar con Yio- Ycrdad que lo que vive mucho se hace viejo. El
lencia, ornar con rapidez, v dar á la i mnrenta, pa- tiempo es enemigo de la dicha y de la hermosura.
EL VALS DE LAS HOJAS.
Las sedas que se guardan ;;:e descoloran; las rora que lo deYore la curiot-idad, lo lea el fat-tillio,
;;;as
que
duran
más
de
un
día
se
marchitan;
los
y á la mañana si11uiente, l o recoja el olvido. .
¿ Para qué entrar en disquisirionei- y profund1- amores que permanecen se hastían. E s preciso
¡ Allá van en t ropel ! Son las livianas
rladeB? ;, .\ caso $e ha convertido en cátedra este romper las sedas, deshojar las rosas y ahogar á
hojas
con que tej ió la primavera
lugar de recreos amables y de entretenimientos los amores recién nacidos. E l problema moder¡,,u
delicada
t única ligera
110 está resuelto de esta manera: amar intensafugi tÍYOS?
donde estampó el abril flores tempranas.
No, rurio;;o hmlón. sigamos tú y vo &lt;livirtién- mente pero rápidamente.
En espirales débiles y vanas
El cleseo que se gasta poco á poco, como las
dono,; con laB Rutilezas ele Miss Eva Fav. e-orno se
entretienen los niños mientras no se ro;11pe el ju- monedas, es vulgar; la ilusión que viYe hasta te- van bailando su danza lastimera,
y parecen llevar en su carrera
ner los cabellos hlancos, es ridícula.
g11ete.
La existencia nos ofrece 1ma copa de vino gene- ayes de en fermo y dobles de campanas.
; Qué razón tiene eec !!ra11de y csréptic·o abueComo las hojas por la tierra inerte
roso: bcbámosla ele una vez .
lito, que rima su:,; geniales chanzoneta~:
La realidad que se prolonga, asesina ensueños; van bailando camino ele la muerte
Con tal que yo lo crea
la realidad que llega y pm,a, cleja recuerdos in- buscando su senulcro en lontananza,
¿ Qué importa que lo cierto no lo ,-ea?
mortales.
la lmmaniclacl revuelta y confundida
Y eso es lo que significaba el Carnarnl, un ra~tro baila también, huyendo de la vida,
ele flores y vino, &lt;¡ue dej aron en nuestras socie- hacia la tumba su grotesca danza.
dades cristianas las antiguas fiestas sagradas.
El fc;:ti,·al de arte que ofreció la " Hcvista ~foYa está caduco ; ya está triste : pero todavía,
derna:' á la memoria del Duque Joh, ha enc·on- rniranclo la!' desnudeces &lt;le las ninfa;;: ebriaR, 1'Íe,
MÁRMOLES.
trado un ceo simpático ele cnri110 y aclmiración, como el buen Anakreón, bajo su tupida corona de
en los "cuatro Yientos del espíritu·'. En pequclios pámpanos.
La luz, ya deslumbrante, ya indecisa,
crnát·ulo,:. en humi ldes v lejanas canill it~ · se han
que en todo brilla. como llama pura,
celebrado los ritos sagrados de la Relleza. para
las líneas al tocar ele tu escultura
honrar t'l recuerdo ele un joven y tli\·ino sac·crl'na nota de la semana, la más simpática ele es- es hu mezclada con fulgor de risa.
dote.
l~sto e,; c-on:solador, es hermoi-;o. El po&lt;&gt;ta sigue tos días: la velada de los estudiantes para recibir
De tu elegante corrección conci,a
siendo amaclo de los bueno;;, de los que recibieron el si¡rlo presente : hubo e;;:tremec:imientos de nue- sobre tu cuerpo muestras ,la hermornra,
de la tirrna mu"a de ~Ianuel, una tímida y l-'lHlYe
ideaies.
é inclinas levemente tu fig11ra
Los pájaro~ f!On los primeros que despiertan
y generosa caricia.
pudorosa y gentil, casta y sumisa.
cuando despunta el alba.
Rl Duque mrrecía esta apotcósiF&lt;.
Inútil es que con tus manos bellas
Nadie eomo él, nadie,-lo he dicho en otra oc:arual nubfan dos ceh(jes dos estrella•,
Rión-para poner en los labios una :-onri~a alacla.
quieras dos glori-as recalar prudente.
'remperamcnto lá11guido, ron flojedaclc;:: !' perezaR fenwnilcs, miraba siempre la vida c-011 mirada
Xo luchen h1s pudores por velarte;
de conrnleciente y de resignado, sin su,:to", sin
ipara el mirar, tu forma tocla es arte;
amenazas, sin protestas.
para el beso, tu mármol todo es frente.
Pasó junto á nosotros, divinamente pensativo y
Salvador if ued(f'.
risueño, absorto en no sé qué contemplación in-

CRÓNICA.

"º"

Erase que se era, en no sé qué comarca "de cuyo nomDre no quiero acordarme'', tm pueblo de
pocos habitantes, casi desierto durante nueve meses del año, y concurridísimo en tiempo de baños.
Situado á orillas del mar, á la falda de pintoresca colina y en una pradera siempre enflorecida,
á donde no llegaban ardores veraniego:=-, y, mucho
menos, escarchas otoñales, año con año era sitio
predilecto de opulentos burgueses; de semi-ricachos retirados de agios y logrerías ; ch, empleaclo:,;
en vacaciones; de mercaderes salYos del mo;;:trador y víctimas del reuma: de niñas opiladas, de
glotones gotosos, y de lechuguinoi- y caballerete::;

'dt• t.u amigo Gayarrc. Harías muy bien en irte
á .Madrid y en quitar casa, y en volverte con
Doña Prndencia, tu excelente ama ele Gobierno, á
c,ta aldea tranquila, é instalarte aquí, en un
''chalet'" cómodo .Y elegante, pi:..:a vivir en este pueblo, ni envidiado ni envidioso ( como dijo el
pot•t.a). y gozar de beatífica paz durante los
quincr ó veinte años que, á todo tirar, te quedarán
el&lt;' ,·ida. y rso si te cuidas" te tratas bien, y donde
e, pera1 ás el instante temido en que estire~ la pata y C'ierres los ojos para siempre".
Y d1tho y herho. Nue,;tro Don Cándido. que
era marrulln o y ~oltcrón y Pgoí~ta, compró ú un

catifas pcrs1cas, lo,; eojiues de pluma y los lapctcs de U trech.
¿ Hacía calor? l'ues. . . ¡ baño para Higcl !
¿ ~colaban vienlecillos fríos? Cerrar la:, Yidrieras, y que entrara Rigd. ¿ Llegaba el iiwicruo?
\ 'enga hi camisa forrada de nutria, la camisa purpúrea con las inic:iales de Don Cándido y la corona
&lt;.:011,;abida.
-¡ Prudencia ... ! Rige! tiene hambre ... Délc
usted galletitas ingk"as ú tm emparedado de n&lt;•rcliz ! ¡Prudencia! ¡Prudencia! Esta criatura tiene
sed ... Déle usted gro~el la ... ¡ Por Dios, Pmdencia ! Rigelito rstá en formo . . . ¡ Que llamen al
Doctor!
Y Eustaquio. &lt;'I inglés, elegante criado ele mc~a, corría e:~ busea del facultatiro, y Rigcl era
pur,:to rn cama, ('n una I inda camita clr bronre,
la hcrmo~a ramita eon "rclredón"' y colgaduras ele
ga.~a, eolocada en la mi~ma alcoba ele Don Cándido. Llegaba el médico, recetaba, y ahí tenían
m,tedc,; á Don Cándido á la cabecera del enfermito, y á Doña Prudencia dando al perro las meuicinas, wlánclole l'I ~ueito y . . . aplicándole lavatiYas, si eran ncr&lt;',c:rias. Más de una vez se turnaron los criados cerca del lecho de Rigcl para guardarle f' l sueño.
No paraban aquí el cariño y los mimos de
Don Cándido para Higel. Queríale como á un
hijo. Charlaba con él, le daba consejo;;, lr re
prenrlía cuando era necrsario, por cualquiera fechoría, y á veces »e pasaba con él horas y horas
haciéndole brincar á través de 1m aro, · como
los gozquecillos del C'irco.
Don Cándido se hacía lenguas ele Rigel : ponía
por las nubes su inteligencia; decía maravillas
de ¡;us habilidadm;, y ponderaba el instinto de
aquel perro en quien decía encontrar cosa.,; dignas ele un ente de razón.
Xada ele eRto parecía natural á la numero~a~ervidumbre del "chalet'', ni al médico ni al párroco.
-Sríior Cura,-ilecía y repetía Doña Prudt&gt;ncia-i qué cosas tienr el señorito ! ¡ El mejor dfa
nos Ralc con que quiere que Rigel vaya á la t'f'ru~la pam que _le cnBeñen á leer! i Si temo que
q~1era que le rnstruya usted como á los dortrmo:; que van al templo todos los dominaos á
rrpa;::ar d Cateci~rno ! ¡ Si no le tr~fa ro7no á

i

•.,.
Jlropcnsos á la tisis, la cual no parece batirse en
derrota á pesar de la guerra que en ciertas Cortes dijo tenerle declarada un médico catalán.
I~n tal pueblo, con Ja.., truchas ele su río y con las
ostras de sus playas y más que con otra cosa eon
los aires purísimos del pintoresco lugar, se fortalecían el cerebro todos los bañistas, y en giras
y barcadas se pasaban los días, y las ;.emanas, y
los meses, para voh·er hwgo al brillante pudridero de la Corte, en busca de bailes Y de recen.ciones, de comilonas dispéptiea::: y de óperas rngncrianas.
rno de tantos señores como al put&gt;blo ,·caí.m
era el ;;:eñor Don Cándido c1r Altamira " 'l'enélilla, marqués de Altramuce~, en un tienipo agregado ele embajada, riqnillo, gastado, lleno de do1amas &gt;' de crueles desen¡rnños, con tres ó cuat ro at11.ques de gota en el ruerpo, v harto de zarandeos, de parrandas elegantes y ele juergas aristocráticas, con muchas desiluRioncs en rl alma y mucho desprecio para los hombre:,; Y sns cosas,
··
1anto obsequioso, atento, ol.wenador, fino, v. ademá--, inteligente, leído y atiborrado ele lefra mrnuda.
Fna noche, recostado en la baranda ele un hal&lt;'Ón del casino,-cle aquel casino cursi, donde durante la temporada se r eunfau ele diario los bañi:t~s, fumando rico veguero y contemplando el
&lt;'abnlleo de la luna en las aguas tranquilas del
;mrgidero, díjose Don Cándido. con acento grav.e
v solemne:
-"Cándido: ya tú no estás para subir y bajar;
1ias paflaclo ya de los cincuenta, ~· guapo aún . !&lt;in
q~lC necesites de afeites y peluqueros, no tiene~
n_1 humor alep;re ni buena salud para volver á la
vida ele la Corte, á las emocione~ del "treinta:&gt; v
''.cuarenta·' en los salones del Y eloz: á las tcrtn. 11as de los Duques de la Carrasca, á los bailes de
los Marqueses del Prado, y á las noches del Real,
-donde ya no volverás á escuchar la voz dulcísima

crc,o ele! lugar cierto "chalet.., en que durante la
e1-tación balnearia, habían vivido alg~nos títulos
tronado,;, v Pe fué á Madrid, y á las pocas semana,- ya p,-taba de regrC'so, con docenas y docenas
el&lt;' bultos y cajae, con clos ó tres criados listos y
de bm•n parecer, y con la boní8irna de Doña Pruclenc:ia.
Jn:-taló,e Don Cándido, instalóse como c·orn•~pon'.lía _á_ rn carácter .Y linaje, &gt;. para no morir,c
&lt;ll' Ja:::t1cl~o .v matar los día,.;, que en aquel pueblo
H' I&lt;' hacrn•· drrncs, idos ya los bañi:-tas v ntC'l1.o t•l I urran•jo á su propia modorra y ú su· imnutahlt· :-olC&gt;clad, trazó~(' rl ck~eorazonado caballero
~L•rn1 i1111nt e· p~·ograma: lenrntarse temprano; hanM:-(' &lt;'11 &gt;'C'g-mda; luego pa,ear un rato á caballo: cle,avunan;c• 11ef'nué;.;: rn ~C'guida le&lt;&gt;r la col'l'C'l'))O_nclrncia para rnh&lt;•r lo;; ehi1&lt;mcs cl1• la Corlr:
csenbtr unos cuantos rengl01ws á sus í ntima,; y á
~u,.;_amiiros del "Veloz'"; charlar un rato t'n.la
B_o~1rn. ( que era el mejor mc•ntidero d!'l mwblo) :
,·1,-1lar. un día ;;:í y otro día no. al 1\féclico y al
Cura, que eran allí las únic:a;; pC'r~na,- de buen
trato: d,tr nn pa:::co por la playa ó por la nra&lt;l&lt;'ra: gozar de la~ ;;;orprc•sa,, culinarüi~ ele Dofia
Prudeneia; leer los pcriódicoR que traía el correo
dt• la tarde; jugar tresillo ron sus dofl amigos. y
l 1wgo mrtt'TFC' en la rama para que el c·alorrillo
clt· la~ ronaf\ J,. aliviara clC'l reuma.
.Y
vi~'Ía Don C'ándiclo, tranquilo y (·ontt,nto.
;;111 ma:- afecto~ qur el cariño ele Doña Pruclen&lt;·ia. ni má,; amo~· que el_ que tenía á nn perrito
ele_ lana,:; C'o,ns~ntido Y mimoso, que como un chiquillo, f•ornia rni-;talaclo cómodamcnt!' ei1 una sillita al lado ele ;:u SC'ñor, ron babero al cuello v cui,1ac1o por una don('Plla fresca y rozagante; gala
y :rnavt&gt;za de fa ~c•ni&lt;himhrc.
i Y qué bien que• Prn tratado el animalito! Así
C?mo l ~. atendían t'1_1 la me;:a,. á manera '1e simpáÍLC'O ah1Jado ó prC'd1 lec-to sobnno, así le consideraban y le mirnabo.n en el ;,alón. Suyos eran las al-

ª:í

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 17 de F ebr ero de l!J0l.

a

manteo que se había dejado en la ·'percha"; ca- mo dolorida, fij ando en mí la mirada_empali~ecida
lóse el de tej a, y fuése derechito á casa de de sus ojitos azules. ¿ Cuánto ~m:res deJ~rle ?
¿ Quinientas pesetas? ¿ Mil pesetas.( ¿ Dos ~ l peDon Cándido.
.:u h b'
·a
Estaba ésta de duelo. El ja~uin a ia s1 o i:;etas? y lanzand?. el último qu~Jtdº. ~ovicndo
des ojado de todas sus galas ~nmaverale~, y en la cabecita me d1JO : i Si! 1Si • ¡ S1 • Y yo,
el ~entro del saloncito, convertido en cap1l_la !1~- señor Cura' debo cumplir sin demora la voluntad
diente suntuoso túmulo, sobre el c:ual, ,~n ~qujfi- de mi pobr~ y agradeci~o Rigel .. .
y Don Cándido tomo de un velador c~rcano una
mo at~úd forrado de níveo raso c;rcm. o e o.
y de cirios perfumados yac1a Rigel. Dos linda carterita de raso, ( de esas que suv~~ para
ies
• • · vestidos con magm'fi1cas l'1breas,
. • de meve
obsequios galantes) y alargándola al clengo la
lacayos.
d
.
los cuellos y de charol deslumbrante las botas, e puso en sus manos.
Entonces el Cma, volviendo el rostro hacia la
ie é inmóviles, guardaban al fé;etro .. En la escapilla ardie:rite, y ~ardándose la cartera con la
kncia vecina tumbado en un sofa, Y ~nste Y 11°~0
siniestra mientras, impulsado por 1~ costumbre
so, estaba D~n Cándido,. auien al o~r la voz e
párroco se levantó á recibirle, como s1 espt• ara de trazaba con la diestra un garabato a manera de
.
labios de su tertulio una frase de oportuno y su- cruz, exclamó :
-Señor Don Cándido : pues perrito que tal
premo consuelo.
-¡ Amigo y señor Don Cándido !-exclamó el hace. . . "requiescat in pace". *
clérigo.-¡ Esto no se puede tolerar! i Esto no
Orizaba, Julio lo. de 1900.
puedo tolerarlo_ )'O! 1Ni entre paganos se ha
Yisto cosa semeJante !
,
.. ,
.
if afae/ :i)e/gado.
Calmóle Don Cándido con un adcm~n~ d~cicndo.
-Pero señor Cura.. . i Si era m1 umco am ....
go ! i Si por su cariño, Y por ~u lealtad y pw su
inteligencia ha sido fügel digno de esto, J de
* De tertulia con Enrique Guasp de Peiis,más!
cl insigne actor, á quien tanto debe la Dramática
- !Xo señor Don Cándido !
Mexicana -arrebatado prematuramente á loe
- !Sí, ' pa dre, s1,,.
aplausos
á la gloria, oí, !1º ha m~cho ~iemI_&gt;O,
- i Don Cánilido ! ¡ Don Cándido! i Qué está de labios de mi piadoso arrug~ el senor !11cen~1austed diciendo !
do Don Agustín Portas Anza, este mgemoso
-Oigame usted, amig-o mio . .. --suplicó &lt;'l cuento que á muchoti parecerá volteriano, pero en
doliente.
el cual no veo más que una. discreta censura de
-Oigo á usted.
, .
ci&lt;'rtati debilidadc:- . . . humanas.
-Si supiera m;ted qué agradecido _fue R1gel • • •
Ko bien terminó mi amigo su animada y sugesISi le hubiera usted visto en sus últimos momen- tiva narración, díjelc que iba yo á escribir el tal
tos ! ¡ Partía el corazón. . . Alenta~Hl yeno~a Y
respondiólc el clérigo enarcando las cejas, y ~a- difícilmente; el frío de la i_nuerte l~ iba 11~vad1e:1- cuentecillo, y qu&lt;', a,;í me ayudara D ios, pronto le
cando del bolsilol la t~baquera-ya, ya,_ ~~' senr- do poco á poco á poco, y fiJOS en m1 sus OJO~ t_ru,- vería en libro,; ó en periódicos. Contestóme enra ! Hablaré á mi amigo del asunto. 'Si que e tes y llenos de lágrimas, parecía darme __el ul~nno tonces el aplaudido jurisconsulto que le tenía
aprendido de una ~cñora muv devot~, y que_ er~
adiós! Acerquéme; le acaricié y le d1Je : Rig~l,
hablaré !
t d
Cum lió lo prometido, y dulcem~te, C?1; o a pobrecito mío: ¿quieres un bizcocbito ?-¿ un h1z- poRible que el snso~1ch? _cuento anduyier~ escrito a
libro de Voltaire o de Boc0
, p l1abló de ello á Don Cándido; c1tandole cochito ele los que tanto te gustan, _de los que te maravilla' en alo-un
cortes1a
T
,
erca
cacio.
Ahí
Ya. puc,;, sin que yo me atn.buya 1~
textos de Aristóteles y el~ ~anto ornas ac .- dio una tarde· el señor Cura? ¡ Y no me coninvención. Conviene agregar en descargo de IIll ·
la debatida cuestión de s1 tienen alma los,
1 testó!
conciencia literaria que es muy conocido. ¿ Quién
males, y trayendo á cuento no sé _q:1e vers1cu os
-¡ Qué había de contestar !
.
no ha leído la " H istoria ele Gil Blas de Santillana ?
del Génesis, para impugnar la opmión de al¡:pi_ • Quieres que te lleve á mi oama? ¿ Quietes
Esta aventura dcl perro muerto está tomada de
nos que en ellos creen encontrar, con ]?OC~ r~zon, que
ar rulle yo entre mis brazos? ¡ Tampoco una de las fábulas de ~hieno. En ésta, un hom-que las Santas Escrituras pare~~n atnbmr a lo~
respondió !
, .
bre entierra c-on todas las ceremonias de la relianimales inteligencia y r eflexion. Pero .m~el'
El clérigo hizo un gesto de sevens1ma det:apro- gión cristiana á un perro que tenía en gran estro Don Cándido no hizo ~aso de los razonarmeú;
tima. Súnolo d obiRpo de la ciudad en que motof; de su buen amigo el parroco; le en~rªfº~ P?, bación.
Don Cándido siguió diciendo:
.
raba y mandó llamar á nuestro hombre para deu~ oído y por el otro le saliero~, y Rige s1gmo
-¿ Qué quieres, qué deseas? ¿ Qme~es hacer mo;;trarle su herético proceder y aun para i mpoh n querido y tan mimado como siempre.
' Meses después, en oca_sio;1es diversas, dura~te la testamento? y entonces dando un queJido y ~~o- nerle un muy g-raYc c·a.-,tigo. Cuando supo el dueartida de tresillo, volvió a la carga el ~1;1ra' pero viendo la pesada cabecita, en Rcñal de aprobac1on, ño del perro la ira del ohisno, no se alteró mucho,
.
Rabicndo del pie que cojeaba su ilustrísima. _Se
iodo fué inútil. Don Cándido no se j10 por en; me dijo que sí.
El Cura miraba de hito en hito ~ su amigo! presentó á su reprensor, y oyó mansamente la filít endido, y cierta vez en que el buen senor le hablo
d&lt;'l asunto--y por cierto que ya no. en tono dul_ce quien siguió diciendo:-¿ quie1:es deJ~rlc algo: pica que tuvo á bim dirigirle. Luego que termibenévolo, sino severo y repTensivo:--el egois- Prudencia que tanto te ha quendo . . . . Con m. - nó ésta, nuestro hombre con mucho sosiego dijo:
ia solterón mostró tal desa{!l'ado y corto de m1ne~a vimiento de cabeza me diio que no._ ¿ A los ~1:mas "r-;cñor, no extrañéis que haya enterrado con cet~n brusca la conversac~ón, qu~ el e:-:ce en ~ criados que te han atendido y cmdaclo cannosa- remonias cristianas á un perro, porque era muy
&lt;lig-no de sem&lt;'jantc homa por sus virtudes. Cuan? "To t• Al Doctor que te ha curado ?-No.
!lllO dominó -¡¡u m dignac1ón clerical, ca
men t e.-.1.,
.d
D on Beni."'
· 1v~r m ás a'lacasa
. Al señor Cura, que aunque no te ha ~ue:r:i __o do hizo testamento dejó varias mandas piadosas
Jló v pensó que procedía no ve
,
.
ele'su amigo Don Cándido, en quien supoma me- irnnca pero que ha Rabi&lt;lo darte uno que ·&gt;~r0 1i1z- para que yo, su albacea, las cumpliese con toda
cochi~ cuando wnía á tomar . chocolate? Y me puntualidad . Entre ella,; está para vos un lega·or sentido más cultura y mayor seso. ,
J Pero cátate lector piadoso, que un día se :n- dijo que ¡:í, que ,-í, con un,1 mirada tan &lt;lulrc co- rlo c¡u&lt;' i'C encuentra en la presente bolsa".-EI·
obü,po se sonrió y le dijo, tomando
formó R igel
se enfermó de veras, y alarmose
el dinero :- "H abéis hecho bien en
Don Cándid~ y con él la servidumbre toda, el
tributar tales honores á un perro
Doctor fué 1iamado, y vino y recetó, y volno, y
tan deYoto. Id en paz"'.
tornó á recetar, y declaró qu~ el c~so era de~e!E~ta fábula se ha impreso muchas
erado y que Ri"el
estaba "m articulo mortis ;
0
~Iguie~ habló de llamar al Albéitar, Y no ~alto
veces en España, traducida en n uestro idioma, y con permiso de la Ine uien suspirara por un discretí?imo. tra~am_i~nto
quisición, al fin del libro de Hisopo".
~omeopático. Ello es que el ar.111;1-alito sigui~ de
uravcdad entró en agonía, Y e&amp;bro las patas, ) · · ·
Véase : "Historia de Gil Blas de
h
'
8antillana", lib. V ., pág. 542, tradu,;e murió.
. d
,· d 1
Supo el Cura la terrible desgracia e 1au1os e
cida por el P. Isla, con notas del
M:éilico y supo que Don Cándido, apenado como
Excmo. Sr. Don .Adolfo de Castro,
or la pérdida de un hijo ó de un hcrma~o, esti;y prólogo de Don Manuel Cañeta,
ba abatidísimo; pero el asombro del sencillo clede la R. Academia Española.-Bar•
Tigo llegó al colmo cuando al llegar á la casa re~cclona.-Espasa, Editores. (Sin fetoral se encontró en la mesa de despacho una esl'ha en la portada) .
quela enlutada, elegantísimamcnte enlutada. ~l
tomarla, creyó el Cura que algun? de sus , ~1as
conspicuos feligreses había falle~1do de, _rapida
El origen de la deliciosa narración del S r.
muerte, sin tiempo para. l~amar .ª. su parroco, Y
Delgado, se halla, en nuestro concepto, más
allá.
de la época qae nuestro colaborador sesin los consiguientes auxilios espirituales. Romñala, y es el libro llamado Cent Nouvell«I
nió la nema y leyó la esquela : En el~[!, y muy d~nouv~lles du roi Louis XI, Gennappe, B:abant, 14.56 á 14. l. El caso se baila r eferi do
loridarnente, comunicaba Don Cánd,do el. fallecien ese Jibro casi en los mismos términos que
,·
en Lesage.-(N. de la R.)
mi&lt;'1ito de Rigcl, é invitaba á todos sus an:!gos p~ra la inhumación del cadáver, acto que te:1dna
'.
lugar" al día siguiente, á las nueve de la manana,
en el j ardín del "chalet'', bajo los sauces del bosquete.
,
El asombro del Cura trocose t1e pronto en suprema indignación cristiana, tomó de nuevo el

• como a, una persona 1. ¡• Y habla con
perro smo
d.
el ie conversa ! i Ya voy yo creyendo lo qu_e i ce palafrenero, ( que no por ser gal~ego deJa de
tener talento) que hay perros en qmenes tncarnan las almas y que por eso las personas os estiman y les tienen ley . . • !
_
. .
-¡No tenga usted cuidado, Dona Prudencia,-

!1

Páginas de Viaje.

La leyenda ha
querido hacer de este Paraíso de la tierra un lugar aborrecible de desgracias
y ruinas. Ahí se repi ten á diario esas
grandes catástrofes
cuya nota final es
urÍ suicidio ó el veredicto condenatorio de un jurado.
Alú se entra triunfante y se sale infamado. Y la leyenda
murmura á la sordina historias lúgubres, sucedidos crueles, dramas inolvidables. ¡ Prudente
Ulises, hazte atar
firmemente al mastil de tu voluntad,
para no dejarte
arrastrar por el armonioso canto de
las sirenas !
Y como el "humor'' se mezcla un poco, en nuestra vida moderna, á todos los hechos, he aqui cómo ha tomado
cuerpo en torno de esta roca para dejar delineado
en cartas postales~ gr~bados y fotografías, el símbolo, burlesco y sombrío á la vez, de este Estado
liliputiense con sus diecisiete kilómetros cuadrados
de extensión territorial y sus setenta hombres de
ejército permanente.
Esas cartas postales son la amarga nota irónica
contra el jefe de aquella pequeña nación, la sátira escrita contra el soberano y su sistema, la
saeta cómica que se clava en el blanco de la tragedia.
¿ Qué es para el dibujante la personalidad de este Príncipe Alberto cuyos trabajos científicos han
figurado vanamente en el Pabellón que Mónaco
alzó en la última Exposición Universal? Es un
ogro que devora monedas de oro, billetes de banco, grandes fortunas, un Moloc hambriento de dinero, y de sangre.
Su corona está formada con luises, su cetro es
la paleta del "gurupié", su trono el tapete verde.
Bl paladín que habita aquella roca es un rev de
caricatura siniestra, el "gancho" de un gran garito, á cuya puerta un Mefistófeles ramplón dice
su gran frase sacramental : ¡ Haced vuestro juego, señores ! Su ministro de hacienda es un montero; su sistema tributario, una ruleta y sus agentes :fiscales una turba ele "cocottes" que arn -tra

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1

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E L MUNDO I LUSTRADO

LAS TARJETAS DEL PRÍNCIPE ALBERTO.
De Génova á Caime6-el célebre camino ele hi
•Comiza-el tren bordt'a. hasta tocar sus espumas, las aguas del mar Ligurio, de un azul brillante tachonado de transparencias deslumbradc✓
ras. T oda la costa, des&lt;le la vieja ciudad enemig a. de Venecia, hasta el hoy departamento francés de los Alpes :\Iarítimo:s, está sembrada de pueblecillos rientes, multicolores, posados sobre las
ondas como una bandada de gaviotas; Savona,
P orto Maurizio. San Remo, Yentimiglia, :Menton, Niza, Antihe:, y Cannes.
Entre todo~ e~to~ rincones, envueltos en un
manto de vfridos matice,-, hay un osado pedazo
de tierra que arnnza lrnc-ia el mar, que lo envuelve en sus inquietas c·01wulsiones : es la roca de
Monte-Carlo, un Et;tado lilinutiense, con su presupuesto de ga,-tos, su ejército (setenta soldados "
-cinco oficiales) y su soberano, que reina mundanamente sobre un tenitorio de iliecisicte kilómetros
--cuadrados.
De este Estado S&lt;' c-nenta que un día se vió envuelto en una seria r0clamación internacional,
p orque al disparar uno de sus cañones, el "royectil
fué á caer fuera de la línea fronteriza. Lo que
·"si non é vero. é ben trova to··.
Y, sin embargo, aquella roca enmurallada con
su enhiesto ca:&gt;tillo en el vértice y su aspecto bravucón y agrio, Ee antoja una ele esas recias fortalezas en que han ido á estrellarse los más poder osos esfuerzos de la guerra. El viajero que
:sin información anter ior, toque á esta mansión
medieval, se creerá transportado á los dominios
•de algún señor de otros faempos que, semejante al
b éroe de una le~·enda ele Gautier, ha cerrado las
puer tas de su morada al espíritu de la época, y
-aguarda, oprimido bajo su coraza, el día en que
se alcen de su sopor las enmohecidas armaduras.
Nunca las cosas inertes, las "cosas sin alma",
·como las llamó el poeta. han prestado formas más
engañosas á la realidad, una realidad burguesa,
-que ha tomado por pretexto un r adiante girón de
cielo, un cantil abrupto y una sólida fortaleza.
Ahí vive, es verdad, un señor temido, un tremen-clo campeón de la lucha. . . De la lucha del "en-car nado" con tra el "negro" y del "punto" contra
la "banca·', una contienda sangrienta que también
tiene sus víctimas y amontona sus cadáveres.
Sólo que el teatro del combate no está en el
l'ecinto enmurallado, sino en un resplandeciente

Domingo 17 de Febrero de 1901. '

referirse á las enormes cantidades que el Casino
de Monte-Cario ha de proporcionar al presupuesto oficial, cuando el príncipe Carlos, padre, si no
me equivoco, de Alberto, se creyó en el deber de
tlisminuir las cuotas del impuesto de patente, de
la contribución personal v del gravamen sobre
los valores mobiliarios, á virtud de los rendimientos· del juego.
Pero ¿ qué hacer, cuando los elementos naturales de una comarca no bastan para sufragar los
gastos de un Estado constituído? Don Francisco
ele Quevedo proponía frente al monumental ·puente
de Seiw·via, en Madrid, oue abre sus arcos sobre
el mezquino raudal de agua del Manzanares : O
comprar rio ó vender puente.
Los l1abitantes de Monte-Carlo pueden optar
entre renunciar á su soberanía ó seinúr viviendo
del macabro humorismo oue punza en las tarjetas del Príncine Alberto.

Á ESPAÑA.
{Del poema "Sursum corda," último del
Sr. Núñez de Arce)

.r

._
~

•

•

fe C.C,r\~!;
'/

pa_lacio. rodeado de jardine~, circ·uido de una am})ha terraza de mármol, desde donde me ha sido
dado pre~enciar uno de los lienzos más diviuos
que ha_nm C'ontemplado mis ojos, en una puesta
ode sol rosada, en el que la luz, como en la pá"illa
de -un gran e,;critor americano, iba diluyéndose
l enta.mente~ en un desmayo de tonos.

un tropel de "rastaquocres" cosmopolitas entre
los que se desliza algún pobre diablo de b~rgués
que al perder las últimas monedas que tomó de la
raja de su jefe, salda su cuenta de honra con un
pi;;toletazo.
Y al llegar á este punto, digo que no me parece que la leyenda ha de andar tan equivocada al
Ít

K unca mi labio á la servil lisonja
paria~ rindió. Ni el éxito ruidoso
ni la soberbia afortunada, oyeron
falaz encomio de mi humilde Musa.
Diómc su austeridad la honrada tierra
donde nací, y el presuroso tiempo
que arrastra y lleva en sus revueltas olas
las grandezas humanas al olvido,
á mi pesar me enseña que en el mundo
tan sólo á dos excelsas majestades
puedo, sin mengua, levantar mi canto:
la Yerdad y el Dolor.
En estas horas
de febril inquietud, ¿ quién, Patría mia.,
merece como tú la pobre ofrenda
de mi respeto y de mi amor? Postrada
en los escombros de tu antigua gloria,
la negra adversidad, con férrea mano,
comprime los latidos de tu pecho
" el aire que respiras envenena.
Como tigre feroz clavó sus garras
la catástrofe en tí, y en tus heridas
entrañas sacia su voraz instinto.
¿ Quién, al mirar tus lástimas, no llora?
¿ Puede haber hombre tan perverso y duro,
ni aun concebido en cra1Julosa orgía
nor hembra impura, que impasible vea
morir sin fe, desesnerado y solo,
al dulce bien Que le llevó en su seno?
¡Ro existe, no-!

�Domingo 17 de Febrero de 1901.

con números pa;es, deben deJai·se á es_tribor, Y
las de color rojo que tienen rayas honzontales,
pueden dejarse á cualquier costado de la embarcación.
La dirección de faros se ha preocupado en
cuanto es posible, en qnc la~ balizas _ro:jas quede~
á e:;tribor, como las boya8 rops .Y balizas blancas o
negras á babor. I:as boyas que. e1~ e,l derrotero
señalan lngare:-i peligrosos, Pº; cx1st1r a po,ea p~·ofundidacl restos de buques naufragos, csta11 pmtaclas de verde.
Los guanla-fnros que están al cuidad? de las
torrecillas, tienen, por sn parte. una sene ele señale,: en que deben fijaffc los rnHino~. á fin dr

Perdona si movido
por la ciega pm,ión, allá en _lejanos
y borra,cosos díaB, cuando airada
mi voz como fatídico anatema,
tronó ;n la tempestad, Quizás injust?
contigo pucle ser. Pero_ hoy? que ,ufre:a:,
ho:v qnc, Job &lt;le la Uu.;tona, te. retuerces
en tu lecho de angustia, arrepentido
v llena el alma ele mortal eong-oju
acudo am;ioso á consola1· lns pena~,
á &lt;:ombatir con lo::; inmundos buitre,:,
á vidoi:; del festín, que en torno giran
de tu ulcerado cuerpo, " si lo mandas,
¡ oh, noble mártir! á morir contigo.
Pero ; quién habla ele morir? ¿ Acaso
no eres, Patria, inmortal? 'l'cnclníi&lt; eclipses
como los tiene el sol. 8ombras tenaces,
cual hiperbórea nod1e larga y fría,
sobre tí pe@arán, mientras no llegue
tu santa redención. ¡ llora thchorn
en que verás con júbilo :v tcmm:a
nacer el alba, el tenebroso e¡;pac,o
inundarse de luz, la tierra encinta
e¡::tremecer~c en éxtasis materno,
de armonías, aromas y colores
poblaree el aire y palpitar_ en todo
la plenitud eterna de 1n vida!
¡ Ten esperanza y fe! Descubridora
de mundos, madre de indomada prole,
tú no puedes morir, ¡ Dios no lo quiere !
Aún tienes que cumplir altos destmos.
BuEca en el seno de la paz bendita
reparador descanso, hasta q1H' cobren
tus músculos rnlud, y en cuanto sientas
el hervor de tu Fangre renovada,
ponte en pie, sacutliendo tu maras_mo,
que como losa del sepulcro, opnme
tu enferma voluntad. Surge del fondo
ele tu aislamiento Hccular y marcha
con naso firme y corazón resuelto
sin mirar hacia atráf', siempre adelante.
Sean la e~cuela y el taller y el aurco
los solos campos de batalla en donde
tu razón y tus -fuerzas ejercites.
Entra en las lides del trabajo y vence,
que entonces, de laureles coronada,
más fecun da, más próspera y m&amp;s grande,
-seguirás, fulgurando, tu camino
por los arcos triunfales de la Historia.

gaspar J(úñez de firce.

Domingo 17 ele Febrero ele 1901.

EL imNDO ILUSTRADO

EL :MUNDO ILUSTRADO

-.--

Cuar tel de Infanterla en la Piedad,

EDIFICIOS MILITARES.
--&lt;:&gt;.;J--&lt;:&gt;

:Muy importantes mejoras se han realizado en
el ramo de Guerra y Marina, y entre ellas no es,
sin duda de las últimas la construcción de edificios esp~ciales para cuarteles y depósitos.
En el presente número publicamos tres ilustraciones que representan el detalle central de
la fachada del 'l'ren de Artillería y los do::; nuevos cuarteles para tropas de infantería construídos en la Piedad.
El primer eeli:ficio, limitado por una amplia
calle de reciente formación, está en el costado
Poniente de la Ciudadela. Aunque de un sólo
cuerpo, reune buenos detalles arquitectónicos.
La puerta central, lleva á su izquierda ~n garitón de piedra tallada con troneras y aspilleras,
y está rematada por un ático estilo Renacimiento.
De cada lado, hay una serie de catorce ventanas,
v es tal su armónica distribución, que la fachada
gene~·al aparece vistosa.
Los cuarteles de la Piedad forman entre si un
ángulo recto.
El que en la actualidad ocupa el 130. Batallón,
está frente á la antigua plaza del pueblo. La parte central de la fachada es de dos cuerpos con esbeltos balcones. Yénse en los ángulos del edificio torrecillas almenadas.
El otro cuartel de Infantería es de efecto arquitectónico más severo. L as grandes ventanas de

sólido enrejado guardan simetría con los balcones, cuyas talladas puertas están protegidas con
finos cristales.
El último edificio queda frente al espacio n,&gt;ctan&lt;rular que ha sido comprado recientemente por
la 8ecretaría de Guerra, para la .formación de
una plaza ele Armas.
Los departamentos interiores de las construcciones modernas á que aludimos, son amplios, cómodos y subordinados á los principios de la higiene.

GLADIA TORIE.
En el combate ele la vida humana
Vencido fué por la contraria suerte,
Y _va la sangre que su pecho vierte
Corre en la arena que se tifü: en grana.
Le insulta aun la turba que villana
En las gradas del circo se divierte
Comentando detalles ele su muerte
Como lo hiciera la crueldad romana :
Y al olor de la sangre, enardecida
Espera ver el espoliario abierto,
Arrastrar el cadáYer del suicida,
Y execrar su torpeza y desacierto,
Cantando las dulzuras de la vida
Frente á la triste rigidez del muerto.
Francisco A. de lea za .

Faro de Sacrificios.

Faro de s~ntiaguillo.- Dos destellos r elámpa gos Y
?')ectores rojos

La iluminación de nuestras costa~.
El alumbrado de las costas ha ~ido una de las
precauciones de todos los gobiernos del mundo
que cuentan con aguas territoriales, y están en act iva comunicación con los den:ás países por r,iedio de líneas marítimas.
Hemontándonos, en lo que se refiere al nuestro,
hasta el siglo dieciocho, encontramos que el primer faro fué mandado construir en la época colonial, siendo virrey de la X ue"a Bspaña el conde
de ReYillagigedo.
Ese faro era enteramente embrionario y en relación á los adelantos científicos y mecánicos de
la época.
De entonces á la fecha, se nota un adelanto en
la iluminación marítima de nuestras costas muy
notable, pero este adelanto se ha hecho mucho más
interesante del año de 1891, en que creó la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas, Ministerio que ha tenido como preocupación constante
dotar á nuestras costas de las señales luminosas
más completas, á fin de prestar las garantías necesarias á las compañías de na,·e_gación, indicando
por medio ele señales lumino:;as los seguros derroteros exentos de peligro para la entrada y orientación en los puertos.
Además de los faros, boyas y balizas, se ha
acor dado una serie de señales, que debe tener
siempre presentes el marino al entrar en aguas
territoriales mexicanas. E~as señales con,-i,tcn
en boyas pintadas de determinada manera.
Si, por ejemplo, el capitán de una barca se
encuentra en su derrotero una boya negra marcada con un número impar, debe dejarse á babor
del buque que entra en el puerto, las boyas rojas

p:estar el auxilio que de ·ellos se solicite. Estas
Feñales consisten en el lanzamiento de dos cohetes de luz, lanzados sucesivamente cada cinco mi.-

r
nutos al paso del buque de quien se solicite el
auxilio, señales que se harán si es de noche, pero
durante el día, esas señales se hacen con la bandera nacional anudada en el centro, ó con las
letr as H. B., acordadas por el Código Internacional de señales.
_\.ctualmente, han comenzado á usarse los aparatos de sistema de destello-relámpago, ó los de

sistema Bourdelles, nombre del Director de Fa
ros en las costas francesas, á quien se elche este
último é importantísimo adelanto en el alumbrado marítimo.
El señor Ingeniero Nicolau, Director actual de
Faros en la República, ha presentado y ha siclo
aprobado ya, un proyecto formado por él para la
ilwninación ele las costas mexicanas. Este proyecto es completo, y ya ha comenzado á ponerse
en planta, siei1do el último faro que se co118lruye
el de Zapotitlán.
El total de faros fijos ó flotantes que exi-.tc en
todo el golfo mexicano actualmente, es el de 42,
en la forma siguiente :
-Faro ele Tampico, un grupo de tres cle,-tellos
blancos cada treinta segundos, con un alcam·e luminoso, en tiempo brumoso, de 21 millas, trein ta
y dos millas en tiempo medio, y 55 en tiempo
claro.
-Isla de Lobos, un destello blanco, de intensidad de 4c78 lámparas de Carcel, visible en tiempo claro á 36 millas de distancia. Está á diecisiete metros de elevación sobre el mar, y formado por una torre de hierro con ll!la caseta de madera en su base, y su situación es al Sur de la
Isla.
-Faro de Túxpam, luz fija blanca, de intensidad de ocho lámparas, visible en tiempo daro
á diez millas marinas, su elevación sobre el mar
es de 17 metros, y como el anterior, íué inaugurado en 1895. Su armadura es de madera y está
construído en la margen izquierda del río do
Túxpam.
En el dique del X ordeste hay una baliza luminosa, permanente, colocada sobre una torre roja
y que marca la entrada al puerto por el lado X., ó
sea al lado ele estribor del buque que llega. Esta
luz está caracterizada nor dos ocultaciones periódicas.

Detalle central del nnevo edificio del Tren de .Artillería
Faro de Salina Cruz.-Tres destellos Blancos consecntivos.

Faro antigno Isla de B :ltlaed io- Luz fija con
sectores Blancos y RoJo :"

�En el dique del Este hay otra baliza de los mismos caracteres que la anterior, y que está caracterizada por una luz fija, roja, con unJ!. ocultación
periódica.
La boya de la Lavandera es de silbato, de forma
cónica y está pintada de negro. Indica el arrecife del mismo nombre, y debe ser dejada á babor.
-La Blanquilla, valiza luminosa permanente,
visible en tiempo claro á 23 millas marinas y con
una elevación de diez metros. Está caracterizada por dos destellos rojos y es una de las luces
más importantes.
Lo forma una torre de hierro de e,;queleto
triangular sobre el arr-ecife que le da su nombre,
está pintada con fajas horizontales blancas y rojas, para indicarse que puede navegarse por los
dos canales que lo separan de los arrecifes de la
"Galleguilla" y "Anegada de Adentro", pero, como el primero, es más angosto; se ha colocado
esta valiza en el lado :N". W.
Enfilando la luz de esta valiza con la del Faro
"Benito Juárcz", se va libre de la "Anegada de
Adentro", hasta encontrar el sector blanco, fijo,
del J&lt;'aro de Sacrificios.
-Bova de "Pájaros''. Cónica, neg-ra, con mira esférica del mismo color, debe dejarse á babor
para ir al fondeadero de Veracruz ó de Sacrificios.
-Faro de Sacrificios, intermitente. con sectores blancos y rojos, fijos, potencia 59 lámparas,
alcance, en tiempo claro, 21 millas. El fanal
está instalado sobre una torrA "On basamento de
mampostería color rojo.
-"Antón Lizardo". fija, blanca, con tres ocultaciones, visible á trece millas, inaugurado en
1900. Esta luz, colocada sobre una torre de hierro de esqueleto triangular, debe dejarse de preferencia á babor cuando se entra al fondeadero
de Antón Lizardo, porque el canal entre la "Blanca" y el "Jiote" es más amplio que el que separa la "Blanca" del arrecife de "Uhopas''.
-Isla de Enmedio (véase la ilustración) . Este Faro es fijo, blanco, con sectores blancos y rojos. Es una torre circular de piedra con ca,ia
rectangular al pie, sólo ilumina ciento ochenta
grados de horizonte.
- Faro de Santiaguillo ( véase el grabado), tie
ne un alcance de 50 millas, se distingue por dos
sectores rojos, fijos. Se encuentra este faro sobre el
islote de "Santiaguillo", dirigió su colocaciú11 el
señor Ingeniero Francisco Ferrel. El faro está á
veinte millas de V eracruz, sobre una torre de
hierro con casa al rededor.
-El Vijía, faro á la entrada del puerto de Alvarado, es blanco, fijo, con un alcance de 10 millas. Su armadura es de madera y está colocado
en la margen izquierda del río Papaloápam.
-Faro de Arcas. Dos destellos blanr.Cl~, visible á 49 millas, con una elevación de 21 metros,

Domingo 17 de Febrero de 1901.

EL MUNDO ILUSTP.ADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 17 de Febrero de 1901.

segundos, visible á 35 millas, y á una elevación de
106 metros sobre el nivel del mar. La torre que
sustenta la luz es de hierro fundido, pintado de
rojo, y está situada sobre el cabo "Raro". Este es
uno de los faros más bien acabados que existen en
nuestras costas.
Para concluir, diremos que el número total de
luces que hay en el Golfo, es de 42, en el mar de
las Antillas, 10, y en el litoral del Pacífico, 21,
lo que hace un total ele 73 focos luminosos, de más
ó menos intensidad, pero todos de gran utilidad.

NUEVOMONUMENTO
EN LA ROTONDA

DE: 10S HOMBRES ILUSTRES.

Faro de Guoymas

está construído en cayo E, que es el más grande
de los tres que forman el grupo de "Arcas ' . Se
inauguró hace dos años, y fué construído por el
señor Ingeniero José Meneses.
De este Faro y el anterior publicamos ilustraciones cuando estaban en construcción.
-"Salina Cruz". Tres destellos blancos consecutivos, visible á 54 millas, y con una elevación
de ochenta y dos metros sobre el mar. Fué constnúdo por el señor Ingeniero Mateo Rojas Zúñiga.
Este Faro está situado, como se puede ver en
el grabado, sobre el cerro de Salina Cruz, junto
al puerto que está actualmente en construcción.
El edificio lo forma una torre, es octagonal con
casa rectangular, al pie, ambas casas blancas. Cuatro millas al E. de este Faro se encuentra la luz
del cerro de "Morros"
que producen un sec~
tor obscuro en el horizonte, iluminado por
el Faro.
- Guaymas. Luz
blanca, fija, con destellos cada sesenta

No hace seis meses aún que en la Rotonda de
los Hombres Ilustres formaban notable contraste
el rico monumento del ilustre liberal Lerdo de
'l'ejada y un humilde sepulcro señalado por un
cerco de malva bouquet y pequeña lápida, en la
cual podía leerse el nombre ele Mariano Arista.
Sobre esa tumba casi olvidada se l evanta hoy
un mausoleo artístico de mármol de Carrara, coronado por un obelisco, semi-cubierto éste por
un paño funerario tallado admirablemente.
Lo mejor de la obra es. sin eluda, el busto que
representa al gobernante modelo, de un exacto parecido.
El busto fué ejecutado en Roma por el artista
Nicoll, y traído á México hace pocos días.
El General Arista está representado con el bordado uniforme de General de División, la banda
de Presidente de la República, cruzada, y tres
condecoraciones y una placa en el pecho.
Todos los toques, particularmente el modelado
ele las condecoraciones, han sido celebrados por
los inteligentes.
Costeó este monumento la Secretaría de Guerra,
y se debe á la iniciativa del señor General Díaz,
que admira las virtudes del valiente militar, gobernante republicano y hombre de noble y hermoso
carácter.

1890.-718Jl ;.,.

d;

18'l6.-1.8 afios.

RECUERDOS DE LA REINA VICTORIA.
Los recuerdos de la Reina Victoria, que publieamos hoy, son muy interesantes. Los retratos representan á la soberana ya en la eclad madura
cuando ceñía las tocas de· la viudez ó estaba cer~
cada por los cuidados del Gobierno, más pel:lados
Y. difíciles que_ en parte alguna, en los países regidos por el sistema parlamentario.
Las primeras efigies &lt;le la reina, ,lesde ;m infan-

1872.-58 afl.os.

Los
Alvarado. Faro "Bl Vigfa'' L -1z fiJa.

lllonumento al Gral. Arista..

&lt;·ia hasta ] rl, l, constituyen
por decir lo así, una especie
úlbum de la moda y sus caprid10,-, clnrante un largo período.
Desde que la augm,ta dama
J??!·clió á su espo$o, casi no Yano la forma ele RU "toilette·•:
el la rgo Yelo de viuda el sombrero d~ paja, ele ancl1as alai-;,
guarnecido eon nna pluma de
. ,,
marabout, _las "mangas pagod~s , procedente,- de la epoca del se&lt;rundo imperio fran~és, y el manto corto, constit;Yeron todo s~ atavw, que no alteró, ni euando glordi_oPa Y rad:au~e, atrav&lt;'~Ó Jn,, calle;; de Lond~rs el
1a de su Jubileo.

T,~,; otros dos cuadros ,:on particularmente sn;:.;est1 vos : Luis Felipe, &lt;'l soberano francé,; de re-

ciente creación, ungido con C'l óleo dú la democracia, después de derribar del trono á Carlos X y
adueñarse del poder que sus inquietos y ~t•dic·icisos abuelos habían en vano codiciado, se pn'8enta
en Windsor, y es recibido por la reina en me,lio
de todo el lujo de la corte británica.
Victoria, rodeada de i-ns hijos, prodiga c·t•1·emonias v afecto al descendiente de Felipe Igualdad,
que se adelanta gallardo y correcto.
En el i-egundo cuadro, Victoria alardeanuo
de la firme y franca amistad que 'tuvo :-;icmpre
por lo,i emperadores de Francia, visita P arís ·eu
1855. Kauoleón III y RU esposa la aga~ajan v
celebran, y entre otros l ugares, le muestran la
tumba que en los Inválidos guarda los restos del
gran Napoleón, en medio de los trofeos y banderas que ~rrebató á sus enemigos el debe1aclor de
monarqmas y fabricante ele reino,:.
, ¡_Qué trfste impresión debe haber sentido en sus
ult1mos dias la noble soberana al ver las mutaciones que el tiempo y la historia traje1yn !

"TRATO
1877,-58 allos .
Rl._,,
S DE LA REINA VICTORIA.

�· · nomill!!O 17 flp 'F'rh1nn ilr 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTl"!ADO

Lloro rccorrié11dolas, corno en este instante lloro,
miel ele las flores del alma ?-juzgándolas sinceacordándome de la pobre niña que murió -ronunras, acogió agradecida mis palabras.
ciando mi nombre".
Y fuimos felices elurantc algunos días.
No lloró, por supuesto. sino que, doblando su
Luego tuvimos que dejar el campo; en el pueTomaban el café cuando el periodista desenperiódico, lo guardó cuidadosamente; cchóse lueblo
humilde
y
ramplón,
á
p_csar
de
su
títnlo
de
vainó la espada, ó lo que íué igual, sacó del bolgo, entre pecho y ci,paldas, el co&lt;Tnac que aún
sillo de su levita un número de "La Yioleta·•. se- ciudad, en que su familia y la mía resicU•m de quedaba en su copa. y tosiendo, habló así á. sus
manario de lilcratul'a y variedades, dcsc1oblólo ordinario, la égloga no fué ya posible. Su:s zaga- dos oyentes :
les, nosotros, quedábamos, es cierto; pero ¿ dónde
y leyó :
"Esta es la historia; como ven ustedes, hay en
"Guardo en el estante honorado de mi biblio- estaban la (;asa &lt;le la hacienda, el jardín, los na- ella, lo confieso, mucho de romántico, y. . . lo
ranjos,
la
cuestaque
alfombraban
amapolas
y
liteca, que diría el "Duque Job", junto á lo" cuendiré ele una vez, mucho de tonto. Fáltale interés,
tos de Dickens y la "Magdalena'' de Handeau, rimi, el arroyo murmurante en ::-u lecho de p;1ü- carece de movimiento, nada prueba. Ni sostengo
jas,
los
rancheros
respetuosos,
con
los
que
podíaun ejemplar de la "~Iaría'' de lsaacs, ele e~e libro
una tesis, ni discuto u n problema: narro sencillaen cuyas hojas han caído las lágrimas ele dos ge- mos darla de protectores, el perro, la escopeta? mente lo primero, lo úni.::o que se me vino á las
No,
allí
no;
calles
ob;;cnn1s
y
sin
empedrado,
neraciones. Las mías también, abundantes y dulmientes. En cuanto á los términos esos, de goces, bañaron en otro:; tiempo,:; las líneas de ese Yecinos c·urio,;os, parientes entrometicloi;:, tías gru- tas de ponzoña, cálices ele dolores, rayoH de sol
ñonas,
vigilancia
c¡:,trccha
de
sus
papás.
poema. Con religiosa compostura las leí mil veApenas iei podía, de cuando en cuando, abom,u- en nocheL de ausencia y otros análogos, y en
ces, allá en los años feliceg y ya n'moto:s en que
~e
á la rcntana y conte;;tar con Yoz lcmblorosa á cuanto al tinte de cursi sensiblería que colora mi
Lamartine era mi ídolo v "Graziclhº' '" "Hl)facl''
relato, sólo os diré que, aden:ás de que me pongo
mi ~ah,,lo.
mis libr(s predilectos. "
·
llorón é insoportablemente triste cuando me
lnte11caha
yo
á
vece·,,
para
ponrrme
e1.
situa
Hoy todavía, cuando abro, no sin emoción, el
acuerdo de que ella, la heroína de mi cuc.ito, me
viejo volumen é intento, engolfándome rn &gt;&lt;U rión, dPcirla ·1 lguna ele mis tra$nochadm- ternequiso, tia muerto, y deliraba en ;;u agolectura, recordar mi niñez, la vista Fe
nía con mi nombre, dedico estas págime nubla y ante mis ojos humedecido&gt;&lt;,
r
nas á unas sobrinillas, grandes admiratornánse los renglones manchas borrodoras de Pérez Escriche, que no me
sas é indecisas. Y es que, á pesar de
entenderían si otro lenguaje les hablamis aficiones naturalistas y de mis gm,ra. Ellas encontrarán intención y motos por lo moderno, aún tengo huellas
raleja en mi fábula. Niñas, les dio-o
de la locura de mi infancia. lfaFpael
aquí, ó pienso decirles de palabra cuai;;al ruso y aparecerá el cor-aco; entre
do las yea, no creáis en la pasión de
nosotros, quitad á los amantes de lai;
los poetas, de los soñadores, de los µarletras el barniz decadente de impretidarios de Lamartinc y de J orO'e
sionismo ó de realismo que los cubre,
Isaacs. No os quieren, encarnan ~:i
v hallaréis al romántico. No lo puevosotras el vago ideal que engendra en
den evitar, ni lo evité yo. N aci cuansu fantasía, como la fiebre el delirio
do Plaza era un genio y Espronceda
la neurósis poética que los ataca. S~
un dios. Me crií entre las pálielas heenamoran
de Julia, de Esmeralda ó de
roinas del poeta. de las "1[cditacioCose~a, os hallan parecido con ellas y
nes" con Dea también, con Deruchetpor estas os aman. Así les predicaré ó
te y con Fantina. María, sobre todas,
poco menos, y ahora he concluido, y á
fué mi amada. Y de este amor es del
ustedes toca darme sn parecer sobre
que voy á hablaros, refiir iéndoos bretodo esto.
ve, rápidamente, la historia do mi crirno ele los dos interpelados mocemen. De mi crimen, digó, porque
tón robusto, tosco, vestido de' charro
uno cometí negro y nefando, é Isaacs
saltó con lo siguiente: "No he enten~
y su "María" fueron mis cómnlices.
did? mucho de lo que nos leiste,, pero
Es, pues, el caso, que fui á pasar
no importa. En esa historia ó en ese
en cierta vez mis vacacione~ á una hacuento ¿hay algo de verdad ó todo lo
cienda. En ella, á las sombras de los
has sacado de tu cabeza? Y si es ver~a11ces del río, leí la "María'' y aprendad, aquí para entre los tres, cuéntadí de memoria el "Idilio'' ele Núñez
nos en dónde y cuándo y con quién te
ele Arce. Un día, el dueño de la finca
inmediata vino á visitarnos y nos prepasaron esas escenas tan patéticas y
sentó á su hija. Y aauí fué ello; suraun raras, oue no parecen sino que son
gió ésta ante mis ojos, y con sus gr ade ·'Osear y Amancla'' ó do "La Tumcias pastoriles, su timidez de campesiba ele IIie_rro'": te lo pregunto norque
na y su vestido de percal claro va110soy tu paisano, me crié en el pueblo
roso, antojósome una María y me caucomo le !famas, en que viviste de jo~
t ivó.
ven, conozco las haciendas y ranchos
. , todos de sus cercanías, y quisiera saLa amé con la pasión frenética v
ardiente que de jóvenes sentimos poi· las damas zas, y á la m1t•id de mi cláusula, ocurríaselc á su ber qmen fué y cómo se llamó esa muerta de que
de las novelas preferidas, con ese amor que nos mamá llamarla ó á alguno de sus hermano:.-; po- hablas".
hace ver una Margarita Gautier en cada infeliz nerse de plantón en el zagúan. Romeo entonces
Hespondió el escritor : "Verdad es en parte lo
ca~a de la escala de seda, es decir, retirábamc pro- n~r~ado, el pueblo, el mismo en que tú vives, la
que cruza nuestra senda.
Obtuve su cariño-no me costó grande~ esfuer- saic:imente á esconderme en la esquina, mientras hac1end,~, la. tuya, y la muerta, tu prima".
zos alcanzarlo-y plagié al insigne vate de Co- Juheta, acobardada, entrábase llorando á oir la
-¿ :ll1 pnma? ¿ Soleelad ?
materna filípica. Sucedió lo lógico: canseme, al
lombia. Por fortuna para mis contemporáneos
-Soledad, sí.
no lo plagié escribiendo otro libro, sino haciend~ fi:i;, y_ al marchar al colegio, partí con la resolu-¡ Hombr e, hombre! ¿ y te apena realmente
c1 on mquebrantable de dar por terminada la node mi vida la copia fiel de su novela.
&lt;&gt;I creer . . . eso, vamos lo que ahí dice
d
amargaste sus últimos' momentos?
.fl.., / que
Cacerías en las quebraclas de los montes; pm.•os vela.
·t t
· • • • e: s1,. pues
No la volví á ver: trastornos impervistos hicie- voy ,
á caballo COY\ ella para asistir á bodas de crañancs ·
, a qm ar, e un peso de la conciencia. Solcd:.il
ron
á
los
míos
cambiar
de
residencia.
Años
desentrevistas .,n ~l jardin de su casa, rústiio y um~
~ue, C?mº, tu, muy romántica siempre; dióse desbroso; presentimientos de muerte aves necrras · p1'.és, supe que ha~ía muerto, resignada aunque
e clnca a _las novelas y á los versos; tal vez por
'
,, '
el recuerdo de los estudios que aun me quedaban tnste; supe ta.."'11bién que en los delirios de su eso congemaron ustedes; entre ella y mis hermaagonía
pronunciaba
mi
nombre.
por hacer, cimiéndose como amenaza inevitable
r1
Y ese fué mi crimen. N'o la maté yo · nació nas sacaban las cartas que te escribía de
sobre nuestras cabezas; nada, nada faltó á nuesbro: "El Secretario de los ama~tes" ' qtieun • 7
condei.:,da
á
ocupar
joven
el
sepulcro;
no
'1a
maconoces ' h ,
,
"UIZa
tro idilio. ¡ Vaya, hasta tuve un perro, al que,
. ' o acia que se las dictara al maestro Góno obs~ante llamarse }ª Coyote, pui:;e :MayC', en té, pero vertí en el cáliz debordante d~ sus amar- mez, 1 t~ acuer~las '. aquel viejecito que les enseñaguras las gotas de ponzoña del desengaño y de
memoria del otro !
la d~da. . _Ahrióme su alma virgen; debí hacer ba mus1_ca y dibuJo; lloró cuando te fuiste mas
El~a era blanca, rubia, esbelta; paclecia del de m1 canno un bálsamo para los dolores crueles ~ersuadida, porque era voz general en el pueblo'
m111 incurable y hel'editario ele la novia de Efraín
e, qi;e no !1abías de volver, me correspondió ¡{
d_e su vida. Sabía que en la noche de la auseny 1:;us continuas dolencias cubrían su frente páli~ c~a, unos cuantos ren~1ones ele mi mano hubieran 11_1~, S\ á m1, y perdóuame lo brusco de la confe
da ?ºn nubes de constante tristeza. Su carácter, s1?0 para su pobre corazón enfermo de frío v de s10n, a m_i tu~ amigo, tu tocayo. Después tuv;,
debido á esto, era melancólico y dulce. Previen- tristeza, como un rayo de sol; sabía que me ama- ~tos nov11s, OG suerte que si ia olvidaste, te olvido su fin próximo, consideraba ·1a tiena como es- ba_ Y que se moría; y n? ~e escribí, yr- que tantos
' y en o de que al agonizar 'l)ronunciara tu
tancia de paso, y apenas si percibía sus cosas. l)hegos he borroneado rnutilmcnte, una sola pa- nombre, ?~So ?e ser cierto, que lu eludo ues sé
¿ Qué le importaban, detalles, escenas y figuras labra ~e c?n_s_uelo. No la maté, pero emicgrecí que muno cnstianamente confesada y ' p
.',.
tico co
t,
'
'
con v1aque sus ojos no veían si110 por un inst.-'lntP, debien- con mi trmcwn sus últimos instantes. Ilerida
' mo u y yo nos llamamos lo mism
do en breve cerrarse á la luz de aquí aba.,u?
clavada en la cruz C::e sus torturas, pedíamc rn{ da por averiguar á cuál de los dos se refc~ia:ueEn.pero, no quería irse de este mundo sin ha- poco de afecto. como el mártir un sorbo de agua,
-A no ser-exclamó filosóficamente el t
ber probado alg_un? de sus goces; ave viajera, y ?1;1rland_o su csn~ranza. la hice beber la 11icl de comensal, mudo hasta entonces-que se
erdcer
ra de algun
' ot ro liomommo
, .
antes de que el rnv1erno la expulsase á otros cli- m1 mg-rahtud y mis desdenes.
de ustedes. acor amas, qu~ría, calentándose al sol, embriagarse con
Ahora, ya _sabéis por qué guardo con relirrioso
la esencia de las corolas. Por eso sedienta de respeto 1m eJ_emplar ele la "1faría"; por ciné, si
Jlafael oe filba.
amor,--¿ no han dicho que el amor es ~l perfume, la lo abro, la VJ"ta se me nubla ante sus páginab.

"MARlA" DE JORGE ISAACS

Recepción de Luis Felipe por la Reina Victoria en el palacio de Windsor, el 8 de Octubre de 1844,
8egúo el cuadro de Wioterhalter, que estli actualmente en el palacio citado.

Visita de la Reina Vioto,-Ja á la tumba da Nana1e6n
l , en 1,08 ,u1n va
.....,.d
r
I as,,, e 1 a ñ o de 1855.

Cuadro de Ward, que existe en el Palacio de Buckiogbam.

Domingo 17 de .l!'ebrc:o de 1901.

�Domingo 17 de Febrero de 1901.

P.L MUNT-&gt;O ILUSTRADO

-EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VlH-TOMO l--NÚM. 8

MÉXICO. FEBRERO 24 DE 1901.

'-4&gt;-

&gt;1..;u .,~cri?ci'ín mr11,1mal forlínrn. S J..~O.

I clcm idcm en la Capit11l,

J.}5,

Gerente: ANTONIO CUYAS.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA.

ESTUDIO AL ORAYON

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1901, Año 8, Tomo 1, No 7, Febrero 17</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Domingo 17 de Febrero de 1901.

P.L MUNT-&gt;O ILUSTRADO

-EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO VlH-TOMO l--NÚM. 8

MÉXICO. FEBRERO 24 DE 1901.

'-4&gt;-

&gt;1..;u .,~cri?ci'ín mr11,1mal forlínrn. S J..~O.

I clcm idcm en la Capit11l,

J.}5,

Gerente: ANTONIO CUYAS.

Director: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA.

ESTUDIO AL ORAYON

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 24 de Febrero &lt;le 1901.

EL J\iIUNDO ILUSTRADO

.c!rofan6o.
Labraba ~u huerta, labraba Ru huerta con :u1101·.
ruando Fe la arrendaron era un campo seco y p&lt;1lYOroso. Dc,rcueijada la casa. mm.tios los árb, 1lc,;, sin h1:cllas lo:; senderos, borrados por el polvo y los hierbajos.

-

miel. El día se le figuraba eterno, porque los
~epa raba el trabajo; la noche, con su rumor de
besos. siempre corta; y cuando vohía del camoo,
nrriendo como chiC'uelo. comíase á mimos á la
reina de 1:-u albedrío, y luego, d ~ sobremesa, leían,
ePtre caricia y caricia el "Petit Journal'", gozando él con Yer 'reflejadd en los ojos de ella el asombro otw le producía la perspectiva ·de París deslumbrador v triunf-rnte.
Los tiempos cambiaron; pero no en el sentido
que esperaba .Juan. El Dropietario de la h uerta
]p dijo un &lt;lhl, ''cuando menos lo c,;peraba.. :¿Sabe,;?. l\Ii hijo, el oue está en rarb, Yoll'erá
&lt;',;te verano. Yov á ponerle en posesión de la
finm. X ecesito, pueii, la huerta, -y de:ide luego te
lo a1·iso, porque el arriendo terminará en 30 de
Junio. Tienes ticmno de i:obra para buscar otra
co,a··.
Fué e-orno ~i le huhie,en dado un gol,,e de ma··n en la nuea. Paró atónito, sintiéndo;;e de~fallecer. con las piernas temblorosas; y luego, pasado el estupor. sintió oue le subía del corazón un

. ,,.

Trabajó un año, trabajó dos, trabajaba sin descanso, y la casa y la huerta empezaron á sonreír
con el ,,erdcar ele las plantas, el amarillear de los
frntos y el cantar de los pájaros. Los 1·iajeros del
ferroca.rri 1, que pasaba paralelamente á la huerta.
veían al mocetón &lt;le pie en el rampo, la azada al
hombro, contemplándolos con mirada de re~·, con
cierto aire ele conquistador ... y era que se figurnba dueño ~; señor &lt;le todo aquel campo. puesto
que lo había hecho á semejanza suya. fuerte y lozano.
Para completar sus dominios, creía Juan que
le faltaba un trofeo: el corazón de una mujer ...
¿ Cuándo ~- cómo nació en su espíritu tan desapoderado cle:;co de conquistar? X o lo hubiera
podido precisar el mismo Juan. Recordaba, sí,
que una noche estando de sobremesa la familia,
dijo bruscamente el padre :-"Ya no te falta más
que una co¡::a para ser hombre hecho y derecho:
casarte". Y recordaba también que al clía siguiente, ruando salió á la alameda &lt;le árboles
frondosos sobre cuyas rama1-, saludaban los pájaros la llegada del buen tiempo, echó ele menos sin
saber por qué, eu el balcón de la casa, la silueta
de una mujer que le dijese "adiós", confortándole en el trabajo, con las manecitas de un chiquillo, fuerte J lozano como él y su huerta.
No tardó mucho en escoger. 'l'omó mujer como quien toma un ramo del campo, la que le
pareció más fragante, la que le hizo sentir UP
olor más grato. En Bougy, su pueblo, había una
moza con todo lo que, á juicio de Juan, necesitab".
de presente, y con todo cuanto ambicionaba para
el porvenir. Xi aldeana, ni señorita, ni ignorante,
ni bachillera, maja y sazonada como el que más
de los frutos del huerto; no haciendo ascos al trabajo, pero no atreviéndosé á salir, siquiera fuese
al portal, sin alisarse el pelo y sin ponerse los
mejores trapillos de la cómoda. Gran Ycntajapcnsaba Juan en su ambición de conquista,-porque voy subiendo, y. . . ¿ quién sahe . . . ? i. quién
sabe ... ?
Se ca_saron por lo canónico, por lo civil, ele todos modos, por todas las leyes divinas y humanas, y la boda, verificada á principios de invierno,
cna.ndo la Naturaleza iba cayendo en la sombra,
foé á modo de aurora boreal que alumbró la casa.
los árboles, ta escarcha en que desaparecía poco á
poco, temblando de frío, la hermosa huerta.
Para Juan no fué luna, sino todo un cielo de

torrrnte de odio. una oleada de cólera. toda la
protesta. largo tiempo reprimida, del sicrYO ele la
gleba contra el señor feudal.
i Cómo ... ! Aquella tierra que labró y fertilizó y rehizo; aquella tierra oue fué su primer amor
y que entrañaba toda su esperanza, ¿no era nada
para él ~- lo era todo para otro ... ? ¿ Sería cierto
que tenía, de grado ó por fuerza, que entregarla á un ach·enedizo, que ni siquiera de Yista la
conocía. como quien entrega la mujer propiá al
primer hombre Que pasa por la calle?
Lloraba. lloraba mucho, como si al quitarle "su·'
huerta se le acabara el mundo y no turiua ti,-1-rr,
donde ponerRe.
La despedida fué · un dolor. Dijo "adiós" á los
árboles, á las plantas, á los frutos que había cultivado para que los disfrutase otro, ese otro invi-

sible. que todo 1'o podía en la huerta de sus amores.
'·E~te prado-pensaba al pisarlo
,·cz---cra un barbecho. Y o lo hice fructífero apro1·N:lumdo las aguas del río. ¡ Cuánto t rabajo 1
Poner la noria fué para mí obra sobrehumana;
comprar un caballo, esfuerzo gigantesco; y con mi
voluntad, la 11oria, el caballo ·,, el agua, hice apro1·ec-hable.. lo que no servía absolutamente para
nacfa . . .
' ·¡ Y e:;tos perales exquisitos, gracias á los it&gt;jerto~ que hice, y estas ciruelas claudias, y estas
mnnzafüb, y esa senda cuajada de fresas y freso.
l
,,,
ne::-. que no ~e conocían en a comarca ... .
(¿ul'dó pl'nsativo. U nas abejas, "sus" abejas,
que guarch1han bajo techado mu:v ricas mie~es,_ pa~úronle zumbando sobre la cabeza. Las sigmo á
traré,; de un rayo de sol y. arrebatado por el vuelo de lo" in:;ectos, fué á fijar la vista en un jardinillo que había hecho brotar en un recodo á la entrada de la huerta. ¡ Cuán hermoso le parecía entonce',- ac¡uel rinconcito &lt;le flores bajo la fronda &lt;le los
árhole.,; ! . . . . . ¡ Qué bien se estaba allí .. . ! Y
luego. que fué en aquel sitio donde "la" besó ~r
primera Yez en la boca, con el pretexto de qu1tark• una cereza ...
Este recuerclo ensombreció el espíritu de Juan.
Asaltóle la idea de que al desprenderlo de "su"
huerta lo de:,;prendían también de su mujer, de todo cuanto amaba en el mundo; experimentó una
~acudida tan terrible como la que sigue á una amputación, y volvió á llorar de nuevo, á llorar mucho en silencio.
Después, de r egreso á casa, desfallecido y extraYiatlo, buscó con ansia en el balcón la silueta
de la muier con las manecitas del chiquillo; pero
no estaba allí, ó se había confundido tristemente
con el borroso horizonte.
La Yida fué dura. desde entonces. "Todo estabn muy malo", y era preciso im·entar oficios para
,eguir ,,iviendo. N cgoció en patatas, que compraba y revendía; negoció en hierba, para abastecer los mercados exhaustos; anduvo de pueblo en
pueblo husmeando compradores y ofreciendo su
negocio. Pero, así y todo, ¡ qué vida tan dura
aquella Yicla ... !
Y a::í debht parecerle, por lo menos, á su mu jer,

que estaba contrariada, tristona, s~mergida en silencio que tenía tenebroM pcrspectlva de remanso.
Aquella buena moza que nunca se había entregado con amor á la tierra, huía instintivamente,
11on desprecio y asco, de los sacos de patatas y de
los carros de hierba. A medida que el hombre se
encallecía en la ingrata labor del terruño, la mujer se afinaba en el abandono de la holganza, y
encastillada en su balcón, absorbíase en las avent uras que el "Petit J ournal" la contaba diariamente &lt;le aquel hermoso París, que no había visto, y que ya no vería nunca ...
Descuidado el niño, una tarde, rodó por la escalera v se hizo en la .frente una profunda herida, si~ndo recogido por el padre, que lo dejó todo
de la mano. Aquello no era co~a de cuidado; pero hacía falta ir á la botica, y mientra:, él acudía presuroso con todos los remedios ca~eros, ella
empezaba tranquilamente á alirnrse el pelo y mudarse el traje.
-Pero, ¡ mujer !-observó él con franca cólera.-¡ Si te dicen que necesito los óleos d.e prisa
y corriendo, no saldrás por ellos sin hacerte la
"toilette!"
Ella no dijo nada. Lo rnitó. Lo miró fríamente, con mirada vaga, como si mirase una cosa
muy lejana, perdida en el vacío.
Otra tarde, de vuelta del trabajo, "cuando menos lo pensaba", Juan vió de repente en su cuarto
solitario unos garabatos que le entraron en seguida por los ojos.
"Estoy cansada de esta vida. . . No me esperes más. . . Me marcho ... "
Era una burbuja del remanse.
J uan lo veía sin poderle dar crédito. ••:~fo me
esperes más. . . )fe marcho . . . "
También él quiso marc}1ar:;c, y abrió la ventana con intención de abalanzarse por ella y romperse el cráneo en la vía; pero aquel instante de
desesperación fué retenido por una voz. Miró, y
vió al niño, agrandado, inmenso, llenando la soledad del hogar.
·
Las comadres de la calle de Montmartre le conocían mucho y comentaban la ocurrencia mient ras llenaban cucuruchos de papel blanco con dor adas patatas fritas que vendían á les transeuntes
madrugadores.
¡ Demonio con el señor Juan ! ¡ Pues no había
dejado los negocios, el pueblo, todo cuanto tenía.
por venir á París en busca de su mujer, de la "in:
dina" de su mujer, cuyó paradero se ignoraba
por completo! ¡ Y el buen señor Juan, empeñado en que estaba allí escondidita, que no podía estar en otra parte, que París la había atraído con
sus ojos de boa y se la tragaba alegremente! Era
delicioso aquel pobre Juan.
Los "souteneurs", á quienes contaban el lance
reflej aban un raro asombro en sus fisonomías pa~
t !bularias, y ~acían silbar las lenguas con el particular chasqm do de la chulaperí'á regocijada. ¡ Qué
napa~atas el tal ~eñor Juan ! ¡ Buscar la mujer
pr opia donde hab1a tantas ajenas ! ¡ Buena tontería!
Juan ~lfateaba las faldas de su mujer, faldas
tanto m?s deseadas por él cu~nto m~s dispersas
esfaban a lo largo de la gran ciudad. Lo primero
que pensó, pensando piadosamente, fué que había
entrado en un taller de obreras. No era posible
otra cosa, y creyéndolo á ciegas, recorrió obrador por obrador todos los de los barrios esencialmente obreros, como Montmartre. Lo malo era
que no había por allí rastro ni olor de su mujer.
D_esanimado en sus pesquisas, pensó, andando
el tiempo-aunque sentía frío en el corazón y le
daba horror pen,,ar en ello-que su mujer tenía un
amante; y desde Olyrnpia al café cl'Harconrt,
desde los cafés cantantes &lt;le los Campos Elíseos
hasta _los "cabarets" del Moulin-Hougc, recorrió
los s1t10s alegres, como teatros conciertos y bailes
t?dos los espeetáculos que co'nstituían los " plai~
strs du jour". Era un andar de "Judío Errante"
andar continuo al azar, inútil siempre.
'
Por entonces se descubrió en un solar de la calle Botz~ris los trozos sangrientos de una mujer
d;5cuarbzada; ~uan acompañó á los vecinos y policias, ~ue recorneron con perros de caza, buscando
los miembros que faltaban, todos los alrededores de
la apa_rtad~ y siniestra calle, y se distinguía entre
los mas asiduos concurrentes á la "Morgue".
~e hizo presenta_r _al prefecto Goron, y formó en
la macabable comit1':a de maridos que iban á la
Prefectura, con m_o ~vo del descuartizamiento, á
.contar que sus muJeres se escaparon en tal ó cual

fecha siempre remota, y no dejó ningún día de
hacer' las mismas indicaciones y. preguntas. Go;
ron, que lo inspeccionaba detemdamente, acab~
por decir: "Si este hombre no es tonto, le falt,
poco para rn,tar loco".
Desanimado nuevamente, puso su úl~irna esperanza en el asfalto del boulevard. La idea le repugnaba. Su mujer.. . El boulcvard... Era
horrible la sospecha.
Pasó meses enteros entre la Magdalena y la Bastl. lla y viceversa recorriendo todos los boulcc '
'
•
"
varcls,
sin exceptuar
los cxtenorcs,
trotan elo., •
¡ Trotaba, trotaba siempre ... !
Era un conocido, casi un amigo, de las alcO'r~~
muchachas de todos los barrioi&lt;, á las cuales d10
miedo al principio, porque se acercaba á ella~ cautelosamente, mirándolas, una á una, con OJOS de
loco.
Le tomnron por el "Destripador", singularmente cuando la prensa dió la noticia. &lt;le que había
detenido á una mujer sujetándola fuertemente
por los brazoR, mientras gritaba: "¡ Ya te tengo,
infame ... !" Convencidas más tarde de que era
un "chi fiado", lo acribillaron á burlas, y conclu-

yeron por compadecerse &lt;l~ su "chif!a~ura·', la
cual lea inspiraba una especie de sentimiento romántico que desaparecía pronto, borrado por las
pisadas que daban al galopar en el "trottoir".
·'¡ Oh, el pobre señor Juan, buscando, buscando
siempre en París, á la mujer honrada ... !"
Era el eterno viaje á lo desconocido, al ideal
mmca alcanzado, á la región inexplorada é inexplorable, algo así como una expedición al Polo
Norte del amor . . . Aquel viajero ext,a üo é infatigable consiguió al fin dar risa á las persona;; que
le tropezaban en la calle. Una vaca, que se asustó al verle en :M:ontrouge, sacudió las campanillas
y levantó con ira su pata trasera.
La cosa, ó Juan, no era para menos. Se paraba ele repente en la calle, abría extraordinariamente los brazos, como un crucificado, y los cerraba
con invencible fuerza, gritando:-"¡ Es mía; la
tengo .. . !"
Al amanecer de un día de invierno lo encontraron así, en un puente del Sena, recostado en
una pilastra, pero rígido, con los ojos vueltos hacia Bougy, con los brazos agarrotados sobre el pecho, corno si quisiera expresar con aquella suptema convulsión &lt;le la muerte:
-¡La tengo! ¡Es mía ... !

.Cuis .}Jonafoux.

CAMPOAMOR, PROSISTA.
Cuando un artista tiene repugnancia en ocuparse en asuntos femeniles, podéis asegurar que
es un talento vulgar que, no comprendiendo lo
e~piritual, terne caer en la torpeza de lo carnal.
X ada prueba tanto el buen sen ti&lt;lo de un artista
como cuando marcha con se¡,&gt;uridad por esa. senda
e~eabrorn que separa lo galante de lo peligroso.
No hay pintura más obscena que aquel beso que
Pablo da á Francisca "en la boea". Los autores
modernos hubiéramos dado ese beso en los "labios·', en la "mejilla" ó en la "frente", y el episodio e1~tonces desaparecería ,echando un jarro de
agua fna sobre el poema. Cuando después, leyendo. se atraviesa el Paraíso, no se siente una emoeión tan divina como la que causa aquel beso "en
la boca", que lleva al infierno al que lo da y á la
que lo recibe.
Como en buena lógica lo absurdo de los prin-

Domingo 2-! de Febrero de 1901.
cipios se conoce por su ampliación, la contine_n~ia
ilnnitacla ha sido proclamada como dogma r~l1g~oi-o por alguna de las sectas de los actuales ml11hstas que se proponen concluir con el mundu por
medio ele una castidad absoluta.
En la poesía, en la pinturn, en la secul~ura, no
hay nada más difícil que el desnudo vestido, ~ue
e1;a gracia de los grandes artistas de echar p.1nos
sobre la forma para que se adivine mejor lo que
~e oculta más.
La belleza es un ángel que no tiene sexo.
No hay que exagerar los puritanismos moJigatos; porque éstos son los que, como en lnglate1:ra
en tiempo de la restauración, producen las reace10nc:; deshonesta:;. Si la moral demasiado fácil l11ere á las co:::tumbres, cuando es muy intransigL .te irrita á la naturaleza.
La mujer, objeto el más bello ele la creación, e~
una estatua Yiva ~obre la cual el arte tiene fue!·,s
y derechos irnprCl'criotiblcs.
Una belleza nunca puede ser objeto &lt;le eecánd:ilo, oorouc en ella lo material siempre parece •jüC
está envuelto en cierta nube de luz.
Es ya opinión comím la de que un solo cabel1·J
de mujer, por efecto de una natma I asociación de
ideas, hace vibrar en toda su extensión esa cadena eléctrica de penas y de ternuras que Ulll' l't
fin y el principio de la vida humana. En el tlibujo ele la mano de una mujer hay más poesía
que en la cabeza ele Apolo. más amor que en un
jardín ele flores en un día de primavera, más vida
que en una nube cuajada de nidos de ángeles, y
más recato que en un templo. Y i. por q1ié la
ernoeión que causa el contorno de esa mano de
mujer no es una Eensación de placer, como suponen algunos timoratos inconscientes, Rino que es
1m eentimiento mezclado de ternura, de belleza y
&lt;le santidad? Porque esa mano nos recuerda
aquella que nos ha sostenido en la niñez, que n6S
ha acariciado en la juventud, que cerrará nuestros
nárpados el día de la muerte, y que, senaran-do
las niebla.~ de la eternidad, nos ayudará á subir
á lo alto de los cielos.

* **
Indudablemente, la buena, reconocida é indisputable poesía, es difícil de hacer, y 110 menos difícil de juzgar. Cicerón, con ser tan elocuente,
tan discreto y tan sabio, era, según dicen, detestable poeta, y sobre este punto se engañaba. Dionisio de Siracurn fué uno de los tiranos de más
talento, habilidad y sabiduría que ha habido eu
el mundo. Hacía versos y los creía excelentes.
Un sabio nrofunclo de su corte creía oue eran abom!na~l_es lo~ versos de Dionisio. Se lo dijo, y
D10msio qu1~0 vengarse de él, y le encerró en un
calabozo, á pan y agua. Le perdonó al cabo y le
volvió á su gracia. Cierto día empezó á lee;le de
nuevo ver;;os suyo,,. Y el ;;11hio exclamó en seguida: "Que me lleven al calabooz otra vez".
¿ IJonsidernría abominables los versos cuando prefería el calabozo? 'l'enemos, pues, aquí á dos
personas de grandísimo mérito intelectual ambas, que en punto á poesía tienen opiniones diametralmente contrarias. ¡ Vaya usted á decidir cuál
de los dos tendría razón!
Esta inseguridad sobre lo que en poesía ( en
v?rso) es bueno ó malo, ha existido y existirá
siempre. Ce~vantes se creía poeta, y los hombres de su tiempo, y después la posteridad se
han empeñado en decir que era mal poeta. 'Yo
voto. en contra ; pero, ¿ qué vale mi voto?
Ninguna Academia ó Corporación literaria ha
pr~miado jai:i1ás poesía lírica, sin que protesten,
chillen, vociferen y clamen contra su decisión
cuantos ~e creen entendidos. En cambio nadie
protesta, y todos co. ; ienen en los fallos' de las
mismas Academias y Corporaciones cuando han
premiado una obra en prosa, y, sobre todo cuando la obra ~s erudita ó científica y se ro;a poco
con la poe;;rn.
Y 1~0 es 9uc nos ci_eg-11e, a1 juzgar los versos,
la ~m.1sta~l o la enen11stad, el amor propio ó la
env.idi~,, smo que es obscuro lo que nos guía en la
aphcac1on ele la ley estética para el verso, aunque la ley sea clara.
_i C~1~ntos 1;º han juzgado á Lucano superior á
V1rg1ho ; cuantos, no hace mucho, calificaban de
bárbaros á Dante y á Shakespeare · cuántn-"' no co10~,,.., hoy á Víctor Rugo sobre Home

�EL MUNDO ILUSTRA.DO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 24 de Febrero de 19.01.

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11

1

Don Ramón de Campoamor y Cam poosorio,

+ en

Madtid recientemente.

LA ORGÍA DE LA INOCENCIA.
La buena Ana :Maria
Llevó á rezar al cementerio un día
A dos niños cogido;; de las manos.
Como estaba alto el sol, la tierra ardía;
Y á causa de unos céfiros malsanos
Con el calor que hacía,
'
En aquel cementerio se sentía
El narcótico olor de los pantanos.
Mientras los tres marchaban,
Las nubes, por el cielo divididas,
Como sombras huídas,
Sin pie en la tierra ni en el mar, volaban.
Y cuando A na María
Entró en el cementerio, en compañía
De 1lll niño de seis años no cumplidos
Que á la edad que tenía
'
;ya era un Colón, descubridor de nidos,
Y otra niña menor, y más querida,
Con su timbre de voz sin consonante,
Que aunque se halle dormida
Jamás duc:me la risa en su semblante,
De su mando al c:ontcmplar la huesa
Crecieron ,;us ojeras amarillas;
Y ponienilo á los niiíos de rodillas
"Rezad"--lcs dice--''aquí". La tumba· besa,
Y de sus hijos escondiendo el duelo,
Sepultó entre los pliegues de un pañuelo
Sus mejillas de lágrimas bañadas,
Y hacia un rincón marchó, con sus pisadas
Hollando el césped que acolchaba el suelo.;
Y allí apartada, con la fe invencible
De tode el que ve á Dios en lo invisible,
Rezaba ~n angustia verdadera,
Fijándose en un punto de esa esfera
'A donde no hay orientación posible.
Y a alejada la madre.
Los niños no pensaron ni un momento

En el nombre del santo de su padre
Nobre todo al mirar con gran cont;nto
Que por cierta hendidura
Brotaban de la santa sepultura
Dos zarzas que, cual plantas trepadoras,
'l'endiéndosc de un lado al otro lado
, e l sepulcro coronado
'
'I,cman
De rositas, de ramas y de moras.
Y como es tan corriente
Que hasta en el trance del vivir más triste
En toda sangre juvenil existe
Cierto calor de rndición latente,
Los niños piensan al mirar las moras
En imitar de Lúculo la suerte.
¡ Qué tremendas doloras
V a haciendo á todas horas
La vida en sus bata) las con la muerte!
A la vista del fruto
V &lt;.'nció la tentación á la lristeza,
Como un justo tributo
Pagado á la brutal naturaleza,
Y sirviéndole al niño en su ardimiento
El busto de su padre de escalera,
8c su be á comer moras, tan hambriento
Que el iuficl las roparte de manera
'
Que echando una á su hermana, come él ciento
Mientras la niña ansiosa
'
l'ara coger el fruto, cuidadosa
El faldcl lín levanta,
l-fostrando desnudeces seductoras,
Y así cogiendo y devorando moras
Se unta á un Üempo la cara, come y canta.
¡ Perdonad la ignorancia
De dos niños alegres que comían
1'1 rutoo sabrosos que tal vez tendrían
Del cuerpo de su padre la substancia !
¡ Esta es la ley impYra que sufrieron
Cuantos seres naci~n y Jlllll'Íero¡¡ !
'F.n los huertos romanos
Los pájaros se comen los gusanos

'

i!

~

.,,1\

Que á los dueños del mundo se comieron.
Y ei:;oo. fuerza, ora muerta y ora viva,
Logrará eternizar nuedra miseria
Uon la fuerza atractiva y repulsiva
(iue agrupa y desagruna la materia,
l'ttes por nauie ni nada interrumpida,
En mi;;teriosa evolución convierte
La le-y de nuestra vida en ley de muerte,
Y la ley de la muerte en ley de vida !
Cuando el niño atrevido,
Haeicndo la mayor de las locuras,
Hcaliza sobre t'l busto sostenido,
rna de esa." diabluras
()ue le i:;oplan las brujas al oído,
Y ]¡¡ niña menor, de gozo loca,
Que, 0n n'z dP hablar, gorjea,
"\bre Ít un tiempo ]1,s ojos y la boca,
Salta, corre, se ríe• y palmotea,
8c aeerca Ana Maria,
Y Yit&gt;nclo en lo,; hermanos
,\quella borrachera de alegría,
Vrotánclo,;c los ojos con las manos,
Ro quería cre0r lo que veía;
Y sintiendo la madre
La angust ia que anonada la existenciH,
Al Ycr á aquellos monstruos de inocencia
'Bailar sobre lo;:; huesos de su padre,
Ya n&lt;'nlicla la calma,
RuprimiC'1Hlo rodeoR y cariii.os,
'·Yamo,-", grita á los niiios,
Rintienclo un frío que le llc(J'a al alma ·
Y para verlos, aunque malos,"belloi:;
'
,\ rregló ~ci;; mechones de cabellos, '
Cuatro ele ella y dos de él, les dió la mano
Y arraRlrando á la hermana y al hermano '
Tram,ida de dolor, huvó con ellos.
'
Y amhnilo, y rC'cordando aquella orcría
Ya ~icntc con ·horror Ana Uaría
b
'
Las aen'~ ironías del destino
,~
'
.1. cree Yl'r nor la tierra y por los ciclos
Las C(']liza~ volar de sus abuelos
!ifozclada,; con el nolvo del camino:
Y perdiendo la mae-ia
De toda~ su,; primeras ilusiones,
Su corazón ya herido le presagia
Que es el mundo 1ma selva de leones
Y 1~ Yid~ un festín de antropofagia.
l eamma y camina
Y al entrar 0·11 ,m albe~gue sin aliento
Aun w 011 su pensamiento
La creación amenazando ruina.
Mas, rnclta en sí después halla consuelo
. el espíritu
' no muere
'
l•&gt;ensan do e11 que
Y OlLC el Dios de bondad, que tanto quiere
Lo que s0nara aquí, lo une en el cielo. '
Y rnlvicndo á su alma una por una
La fC' sus pcrspecti vas celestiales
Cuando c-rce. 0ntrc otras cosas in~ortales,
Que e;; el ~&lt;'nulcro una segunda cuna
Ca.rendo en Occidente el sol rendido '
Pn¡;o fin por fortuna
Tra¡; un día de hoi,.ro; sin parecido,
1\. una tarde siniestra cual nini:(una ;
\ de,-nués. sobre el mundo adormecido
Derramando la calma v el olvido.
'
~u nevada de luz echó la luna.

l(amó,¡ de eampoarr¡or.

IMPRESIONES DE LA SEMANA.
Se murió Campoamor.

ocasiones; pero de su jovial santurronería surgen
ni:,a,; mal xeprmudas, ,;urgen eufeffilsmos guuiauore::;, i;urgeu sarcasmos v1:nrouzantes, como ,;alen
del templo lo:3 mucllachos, uespués que han hecho
en el unenor alguna travesura.
Mas Uampoawor, á pesar de ello, tiene una
ingemta bouúad oue le hace sonreir siempre.
Ama extraorúmariaruente á la .Naturaleza, y la
aclnura, y, penetrando en sus misterios, s1 tropieza con ia ue,n1u,;10n, encuentra, en cambio, la
wrdad. Y 1a verúatl nara él es el amor.
Un filósofo tranquilo, algo irónico, profundo
aquí y allá, con apariencia.s de frívolo y ligero,
con ingenuidades mfantües, con candideces amable.;, bo11achonas y smceras, eso fué Campoamor, y
rnás que eso, un poeta clivmo, de expresión cándida, flexible, simple, sin aparatos ni rebu.;l:,1mientos, sin exqrnsiteces ni tinuras excesivas, sin
ornamentaciones platerescas, sm pompas calcidoscóp1cas, sm embrollos retóricos, ni tampoco p1-11-eias académicas ó severidades clásicas, ó armónicas líneas griegas.
Canta con una naturalidad pasmosa, en un estilo lleno de color y de luz, fácil y cordial; éhce
cuanto quiere, aun 1as cosas más atrevidas y graves, con un delicioso y extraordinario ingenio,
por medio de metáforas claras y frescas, como el
agua corriente, ó circunlocuciones, agudas y lucientes, como dardos.
El insigne poeta e.,pañol viste el pensamiento
de un modo personal; le pone trajes sueltoa, amplios, diáfano:;, leves, para que pueda moverse á
;,u antojo, bajar y subir á su capricho, andar á su
gusto, y para que, cuando vuele, no hagan las
alas otro esfuerzo que las de las aves que se remontan. No son caudas bordadas, ni ricas túnicas joyantes, ui briales cargados de pedrerías;
son vestimentas sencillas, gasas inmaculadas, cre~poncs áureos, telas policromas y suaves, cintas de
flores, guirnaldas de rosas, cordones de mirtos, alhamares de azucenas. La musa de Campo,unor
es una T itania que tiene muchos trajes tejidos
por el ensueño y adornados por los silfos; nada
es falso1 nada fingido, nada raro; son atavíos de
primavera, como los de la loca shakespeariana, que
cogiendo flores y cantando, pasa.
Campoamor se empeña en aparecer trivial; pero dentro del marco de esas trivialidades aparentes, ¡ qué honda y sintética sublimidad, qué inspiración tan sana y tan robusta, qué idea tan alta
y noble, qué corazón tan bueno !
Las "Doloras" l as escribió un triste irónico; los
"Pequeños Poemas", un filósofo risueño y burlón·
las "Humoradas", un abuelo que rimaba su~
chanzonetas; la obra entera es la estupenda creación de un soñador muy tierno muy sensible
muy delicado, que veía desde arriba y melan,:,óli~
camentc, la angustiosa y estéril lucha de los
hombres ante la naturaleza imperturbable.
Era un mundólogo excelso. Conocía bien hasia
dónde llega la maldad humana. Adoraba a ]e,.,
buenos y se mofaba ligeramente de los sabio:&gt;.
]fa la m_iel _blonda de su poesía vertió algunas f!Otas de aJenJo; y sobre su:3 escepticismos derramó
muchas lágrimru:;. Sus versos, agridulces están
llenos de pasión, de desencanto, y de trist;za.
Y este incrédulo sarcástico, este pesimista doloroso, este desengañado jovial, este profuncl,&gt; prmsador, buscó siempre á los débiles para eusaizarlos, Y. _amó siempre la compañía de las flores, de
los mnos y de las mujeres. Estos tres adorable$
seres fueron su predilección v su ideal. 1':.. r,1
ello,; hizo maravillas de inspira.ción llana v Cc&gt;Udalosa.
•
. Y he aquí "Ue ya se fué el divino y amable •,v
JO. i Y qué_ ingrati~ud ! ¡ No han Üorado por él
las flores, m las muJeres, ni los niños!

Fué una nota escondida entre los cablegramas,
una nota t1ue se de;;lizó sin haeer nudo, tímida1Uc.tte; paso en silenc10, como por entre un tumulto e,c:andaloso y vociferador, pasa uu ataúd que
va camino del cementerio.
La,; agitaciones de l.ladrid, los gritos de los
di"turbios populares, el rumor de las multitudes
enloquecida,.;, el brillo de los sables y la carrera
de los caballos, nos distrajeron de;;dc lejos, abso1Tieron nuestra atención, nos fascinaron. Eran
noticias alborotadoras, inquietas, vibrantes, belico,a.,;; nos traían ecos de muchedumbres en
marc:ha, tic repentinos desórdenes callejeros, de
frenc~íes &lt;lt· masas humana,.;, de bataholas crn;ordececloras, y nosotros, contagiados por aquellos arrebato,; eolt'etivos, los seguíamos ansiosamente, con
la curiosidad. del que, asomado á una ventana, ve
la:- peripC'C'ia,.; de un motín en la vía pública.
Y por t'I punto más movido y tempestuoso del
-.al lnroto político, atrave~ó rápida y muda la proce,ión fúnt'bre tras de la carroza enlutada. ~Iuy
pocos pararon mientes en ella ; muy pocos se descuh1·icron con respeto, al ver pasar el féretro oculto bajo la;: flores, muy pocos volvieron la cabeza hacia el lado por dond0 caminaba lentamente
el eortejo.
Todos bfücaban los movimientos de la sedición,
l a vocería de Lis :rcvolucionariw. los encuentros
dC' los guardias, el barullo eanallcsco.
Pasó; ca:-&lt;i no la vimos, ¿ qué nos dijo en voz
baja? Algo muy sencillo y muy doloroso: Campoamor ha muerto.
¡ Ah! ¿ por qué no ee hizo un instante de silencio en torno de esta voz suave y ahogada como
un sollozo furtivo, para que pudieran oirla todas
las almas á un mismo tiempo?
¡ Un gran p aeta desaparecido, un espíritu l,onclac.loso vuelto á la nada, un alto pensamiento que
acaba de apagart;e, una cuerda de oro de la inmensa lira, qu&lt;' se rompió súbitamente, mientras
nosotros nos distraíamos mirando las espumas
efímeras de la marea humana !
He aquí una ingratitud, la última, que no men&gt;cía el admirable y benévolo humorista.
Porque Campoamor nos &lt;lió el pan y el vino
de su pozy;ía ilurante muchos años, y con él coJ~tulgaron todos los soñadores espaiioles y amel'lcanos. El autor de las "Doloras", de los '·Pequciíos Poemas" y de las "Humoradas", es una
personalidad única en la lírica castellana. X o
tiene progenitores.
La idea, el sentimiento y la expresión son cara.cterbticas en él, son exclusivas absolutamente
indiriduales, de tal suerte, que ~n pensamirnto
ageno, al p~s~r l?ºr los v~rsos de Campoamor,
toma una on~mahaad proo1a, neta, bien definida
carnpoamoriana, para decirlo de una vez.
'
Algunos críticos franceses quieren hacerlo hermano de l\IuFset y de Heine. Es un error. El
csceptici;:mo de Campoarnor es enteramente distinto del del creador de "Rolla" y del del cantor
del "Intermezzo".
Uusset es un escéptico que llora, que se desespera, oue se deja arrC'batar por sus pasiones, CJUC
va por las calles de París, haciendo confidencias
contando intimidades, charloteando melancolías:
galanteando á grisetas. conversando con sus amigos de co:;as tristes y dolientes. :Musset dice: he
amado y he sufrido; tuve fe y tengo desesperanza.
Ileine tiene el escepticismo del hastiado; se
camó de gozar y salió del amor y de la ilusión,
con la repugnancia con que se sale de la orgía.
II~bía bebido á grandes sorbos el placer y le proMáscaras viejas.
duJo náu;:ea. Era 1111 ilu~o que gastó be:;o á beso
d tesoro de su ternura. Reine cantaba: vo amé
. La tarde del marte•:; de Carhaval lució un sol
y me vendieron; creí y me engañaron; mi corazón vivo, alegrón, coqueto, que para despedirse tuvn
Y mi~ o~o~ están gccos y~; he agotado la pasión y rasgos encantadores: encendió los volcanes cial as lagrmias. Mussct piensa en su dolor v vier- rcó 1~ nub~;;, tendió vahos ele oro en los llano,;,
te llanto; Jfoinc recuerda sus amarguras.
tiene, asac~o los arboles, empurpuró la nieve. de las scpara ellas los más sutiles y punzante;; dietcrios. rramas, y le puso un nimbo diáfano, como á los
Camooamc, es un escéptico zumbón, que ha- aleázares de los cuento,; de hadas, al Castillo ele
bla con burlona hipocresía mezclada de ternura C'hapultepec.
compa~iva. Se entretiene, con u na malicia no
El paseo de la Reforma estaba henchido de
-oxenta de crueldad, en hacernos creer que es un coches, cuyas cajas lustrosas y bruñidas se descrPyente. ?ei:o dejándonos entrever, también, que h~cían en chispas juguetonas; bajo las oblícu¡.s
-es un pes1m1eta.
rafagas del Poniente.
Se dice católico, J aun le vemos santiguar8e en
Mucha gente fué al Bosque, en car~uaje, ,en bi-

y

Domingo 2± de Febrero de 1901.
cicleta, á pie, animada por un anhel? rcp~nfo~o,
ele hallar confundidos entre la multitud, a Pierrot, á Payaso, á Pulchinela, á Ar)cquín, á los
legcndarioR rcprosentantcs de las mascaras. Los
buscó inútilmente: no asistieron á la cita.
Ni cómo habían de vqrloi'l, si ya no exisfrn, si
ya se de~pidieron para siempre, si una wz,--!la~e
~-a tiempo--que la humanicfacl los encontro fastidiosos, les quitó el disfraz, y dc~de cntom·e:- no
podemos distinguirlos. Quizá nos codeamos, con
ellos v no lo sabemos; tal vez acabamos de ha.&gt;larles. ,~ no atinamw á reconocerlos.
Y;1 no hay máscaras. La antigua costumbre
de ocultari'c bajo colorines y oropeles, para perder
la personaliilad, ha sido rcachazada por e,;t.l (•poca severa y positiva.
Anta110, se guardaban los odio:;, se acumulaban
los rencores, i:e escondían las venganzas. iba la
calumnia haciendo su labor de topo, minandll galería;; subterráneas, y el insulto que prewndía
brotar de las bocas crispadas por la ir,1, ,olvíaoc,
bramando, al fondo de la memoria, para esperar
entre las tinieblas, como prisionero rebclllP, la
hora de su fuga. Y en este día, todos e:,o,; gas&lt;S
romorimidos, estallaban en borbotonc;; hirvientes, como repentinos manantiales de agua fangosa, y lo,; venablo~ de la sátira, las saetas del rpigrama, las flechas del sarcasmo. lo.:; alfileres de la
alusión, envenenados con la hiel ele la envicli:1 ó
con la ponzoña de los c0los, punzaban despiadadamcmt&lt;.' las carues y se clavaban en lo.-; corazon!'$ indefensos. El hómbre, cansado ele soportar el yugo del deber social, de vivir atado con la c11mi,-,11
ele foerza de las le.ves, veíase por unas hora::; libre
de atadUTas y coyundas, y abriendo la puerca ;fo
i-us apetito~. los fustigaba para que saliesen. ct1mu
á bestias encabritadas.
Era el día de recreo de la.s malas vasiones; Pl
asueto de las perversidades. Los cle~cos, e-ozosa
y alborotadamente, como c•legiales en vacaciones,
pa.&lt;2eábanse por todas partes, en persecución de
aventuras, y la fantasía, c".scabelcada y extravagante, se embriagaba de amor y de locura. El
buen Baco reía á horcajadas sobre el tond anillado de pámpanos y vide,:;, y los borrachos de Velázquez, copa en mano, requebraban grotescamente á las lascivas bacante:, de Lcfrcve. El aire olía
á vino y sonaba á canciones. Al revé$ de las gentes, las maldades se hahian quitado la careta,
y bromeaban á su sabor, sin miedo al Código ni á.
la policía.
Ahora, perdida la antigua costumbre semi-pagana, esas mismas excelentes señoras maldades,
pasan con un recato hipócrita por el Paseo de la
Reforma, como beatas que van á mif-a, v aunque se guiñan los ojos las unas á la,'J otras, fingen
no conocerse v se las dan de distraídas v ensimismadas. Ahora gruñen y hu~rnean cnc~rrarlos
en los pechos, odios y rencores; no hay permiso
para que ~algan esas fieras ele sus jaulas. Y el
epigrama y el chiste ponen en sus agnzaclas puas
una gota ile miel.
Las máscaras de trapo, la;; que ocultaban los
r o~tros, y perinitían el desenfreno y el insulto, no
ex_1stcn ya. Quedan las otras, las de la,:; pérfidas
nuradas y las sonrisas traidoras, las que se ponen el amigo engañador. y la amante perjura
v la adulllrión hipócrita, v la fal~a virtud, la~
viejas, j ay! las viejas "! las eternas máscaras ...

Ecos de los espectáculos.
Son P?COS· La amig!1 d~ los trasnochadores J
ele lo.'J fnrnlos, la celestma Juguetona y barata ia
"tanda " , l1a Yuelto a' su antigua
·
' á
easa. y torna
sus pecadores oficios ele "tía fingida'·.
. Nos trajo d~ la mano á m1_a Rimpática espaii.olita, esbelta, bren plantada, airo,a y vivaracha. v
que con una YOCecita suave y lirida, recita los
versos, dice rítmicamente la prosa. v canta coplillas, jotas y "soleaes". Con esto y el natural crraccjo de la tierruca, ha logrado Esperanza Pa~tor
hacerse aplaudir no de los adoradores de "La Africana", sino del "duo ... •·, y ilc las lnwna;; formas.

Días blancos.
~~ borde de la copa de montañas del valle. aparec10 una emta de espuma. Entre el cristalino.
zafir del cielo, y la clara turquesa de la montaña
se ~ndió ·1~ nieve en. caprichosos giron&lt;'R. Desd~
la cmdad nmos e_stos mrnacula&lt;los y diáfanos hori..
zontes. ¡ Oh, la mefable poesía de lo blanco!

.Cuis g. Urbina.

�Domingo 24 &lt;le Febrero de 1901.

EL :UUNDO ILUS•TRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 24 de Febrero de 1901.
e:

~a ezposición 4an-Jlmericana de áJulfalo.

***

Medalla conmemorativa.

tra vecindad con los Estados Unidos, México no
puede pasar inadvertido para ninguno de los
hombres de empresa que, tcniend9 -noticia &lt;le las
riquezas de este suelo, la baratura del jornal,
la demanda de los productos .Y las franquicias,

La Plaza.

ELECTRIC TOWER.

***
Los t rabajos están sumamente avanzados, y de
la belleza de los edificioo que se han levantado en
Buffalo, expresamente para la exposición, p11ede
juzgarse por los grabados que los representa,·,
é ilustran estas líneas.
La electricidad será objeto de homenaje especial, y entre la multitud de sorpresas preparada.-,,
se cuenta la "torre eléctrica", de 375 uies de altura, coronada por una e~tatua simbólica. Esta
torre se ha colocado en un inmenso estanque, en
el cual se producirán grandes y variados efectos
de agua, figurando en primera línea, una serie lle
cascadas que descienden desde la parte alta ae la
torre, que, como se ve en nuestro grabado, es de
belleza extraordinaria, y está situada frente á la
" Plaza de las Fuentes", que también reproducimos.
El cuerpo principal de la torre es de 80 pies
cuadrados y de 200 de altura. La corona se compone ele tres partes: la f:'ccción inferjor e:; una
"loggia" abierta, de donde parte una elevada columnata, oue está rematada por una cúpula, donele descansa el pedestal de la estatua ele la electricidad. En un departamento especial de esta
torre, y á una altura de 200 metros, se ha establecido un restaurant, desde cuyas ventanas ofrece una vista primorosa la ciudad, los campos inmediatos y el Niágara.
La "Plaza" ha sido escogida como centro principal, para llevar á cabo la producción de soberbios efectos de alumbrarlo eléctrico. Tiene 500
pies de largo por 1,000 de ancho, y en el centro
del terreno hay un depósito de agua, que surte
varias fuentes con bonitos juegos que en la noche
producirán magnífico espectáculo al ser iluminados con luces de colores.
Otro c.1e nurBtros grabados representa un ~ran
circo atlético. donde tendrá lugar una serie de divcrRiones sportivas.
Por último, reproducimos aquí la medalla conmemorativa de la exposición, q~1e obtuvo el g-ran
prc•mio en el concurso oue se abrió para la construcción de esta obra de arte.
La forma ideada para representar el continente de América en el anverso de esta m&lt;&gt;dalla, no
puede ser ni más ingeniosa ni más artística.

El prinwr tertamen del siglo XX, cny,.1 apertura está señalada pa.ra el lo. de Mayo proximo,
en la ciudad de Buffalo, Estados Unidos, merece
que le cofüagremo¡.; toda nuestra atención. &lt;'ll estas páginas, no sólo por la gramliosid,1d t.:on que
se c;:tá preparando, sino por que urge qlh, 8,•,1 de
importancia el contingente que lleve ~léxico á
c•:ita exposición, á la que van á concurrir todos los
paí,;es (le América. Ella nos proporciona la ::&gt;portuuidad ele aprender cuanto necesitamos para
nuestro complt•to desarrollo industrial, y dar á la
Yez, á conocer todas nuestras producciones naturales, que empleaclai, como materias primas, aclquicren ca.da día mayor demanda en los mercados vecinos, que son ei centro comercial á cuya pose,;ión
debemos aspirar.
X uestra lejanía de Europa, las largas trave;;ías,
los pclivros de la navegación, las trabas arancelaria;:: esbiblecidas en otros países y la competencia
ele las naciones productoras, han de ser constante1' rémoras para c¡ue nuestra exportación adquiera la;; !Jroporcimws que demanda el constante aumento dP producción. Tratándose de la vecina República, los caminos están expeditos, y las puertas
&lt;le aquellos mercados, cada vez más importantes,
abiertas ele par en par á nuestro comercio. Esta
es la razón por la que concedemos gran trascendencia al certamen que nos ocupa, y al cual c1Cf;camos concurran todos nuestros compatriotas, convcncidoo ele los bienes efectivos que, tanto individual como colectivamente, puede proporcionarnos.

Xo $Crá éste, ciertamente, un acontecimiento
univcr,;a], como lo fué la exposición de ParÍtl, y,
sin embargo, si aquélla, como todas las grandes
exposicione,-, n•, istió importancia para México, la
ele Buííalo, puede, isi á ello nos consagramos, darnos resultatlos más prácticos é inmediatos.
En París, en aquel "maremagnum", donde ante las miradas de los millones de visitantes, se presentan á cada instante maravillas creadas por la
competencia, ora comercial, ora científica, y hasla
ele riqueza y orgullo nacionales; donde la n9rndatl
aturde y durante me,,es enteros se asiste á un de,;.
file de personajes exóticos, se contemplan tipof
y costumbres desconocidos, y como en inmenso
escaparate, se ven reunidas las producciones de 1
mundo entero, mucho se satisface Ji; curio~irhid,

dad á esta gran fiesta del comercio, la industria,
la minería, las ciencias y las artes, en América.

cada día más liberales, que el Gobierno concede á
las emprCEas nuevas, tienen fijas sus miradas en
nosotros, y sólo esperan adquirir mayor conocimiento para lanzarEe á negocios que significan para nosotros importación de capitales, aumento de
trabajo, cultivo de terrenos, desarrollo de la industria, en suma, bienestar y prosperidad.
En cuanto á relaciones comerciales, fácil, mucho más fácil será abrir buenos mercados á innumerables producciones, 9ue por la facilidad con
que se obtienen, podemos vender barato, y por la
proximidad, estamos en aptitud de situar en los
cuantos días que se empican en un viaje rápido.
Como enseñanzas, muchas tarnbián nos ofrece
la nueva exposición, pue. to que en ella podremos
admirar todo ese maravilloso mecanismo industrial que ha engrandecido á los Estados Unidos,
y los adelantos realizados por los países ele este
continente.
Por último, como viaje de recreo, agradable debe ser el que se haga á Buffalo, puesto que mucho
nuevo y grandioso se prepara para dar solemni-

1.

***
La ciudad de Buffalo se presta de una manera
s~n_gular para que en ella se efectúe una Exp:-&gt;s1c1ón, pues es una de las poblaciones más b(ini tas y aseadas ele los Estados Unidos. Su clima,

·TI IL · P~OP"'l LAF.A·

en los meses de verano, que son los señalados para
esta fiesta, es sumamente benigno, lo cual hace
que año por año, muchas familias de Nueva York
pasen una temporada en Buffalo. Las brisa;; riel
lago Erie, que se encuentra al Suroeste ele esta
población, hacen todavía más agradable la temp_eratura, y en cuanto á estado sanitario, pocas
cmdades, no sólo ele América, sino también de Europa, _pueden a,·cntajarlc en higiene; magnífico
cl_renaJe, y 1;1n asco cxcesirn, que facilita mueho la
ctrcunstancrn ele que toda~ sus calles estén pavimentadas c~n asfalto, y_ hi abundancia de agua
que proporc10na el lago Erie.
* **

mucho ¿;e pasea, mucho se divierte la imaginación,
pero poco, relativamente, se aprende, porque no
hay tiempo para apreciar detalles, y se conforma
el hombre con recrearse en la belleza del conjunto,
como puede recrearse la vista del niño cuando coloridos fragmentos de cristal producen múltiples
cambiantes en el fondo de un kaleidoscopio.
Allí, perdido el visitante, entre la inmensa po. blación del momento, en medio de aquella Babel
de los tiempos modernos, pocas, también, tienen
que ser las relaciones comerciales que adquiere,
y pocos los nrgocios que realiza.

Otra de las particularidades que dan importancia ~ Buffalo, es el hecho de haber quedado eonvertida desde hace muchos años en uno de los
más grandes centros ferrocarrileros y de contar en
sus lagos con importantes líneas de vapores que
facilitan el tráfico.
'
Los alrededor~s ele Buffalo, so~, por otra parte, de lo más pmtoresco que se pueda imaginar:
la~ grandes cati:r,atas del :Niá~ara y el paisaje adm1r~ble del canon ele este no, se encuentran á
media_ ~ora, por ferrocarril, de los terrenos dü la
Expos1c1ón. La fábrica de generación de fuerza eléctrica qu_e hay en rsta población, se asegura que es la mas grande del mundo, y como ~iemnre está abierta al púb}¡co, los visitantes &lt;le la
J&lt;~xposición pueden adm irar allí verdadera,ravillas.

THE STADIUM.

***
Bufíalo, nos ofrece hoy un campo enteramente
dü;tinto de aquél, no sólo por que la competencia
á que se nos invita ha de verificarse sólo entre
los pueblos que componen este continente J no entre los del mundo entero, sino por que, dada nues-

La Torre elétrica.

rn;-

Circo para ejercicios atléticos.

Ju-ca de entrada.

�EL MUNDO ILUSTRA.DO

a

Domingo 24 de Febrero de 1901.

Ll ESTUDIANTINA

UNA GRAN PIANISTA

[9
,.

DEL

CENTRO DE DEPENDIENTES

§f·: :

1)

D omingo 24 de Febrero de 1901.

·~.

.. , .J

, ._ ,,..' .:-'
n

México, que ha tenido siempre la
suerte de atraer á lo,-. graneles artistas de c-ualqnicr género á ~u seno,
cuenta ahora eon uua pianista de excepcional valer.. 'fere,;a Carrcño,
venezolana de ongen, ha recorrido
todos los teatro,,, ha recil.ii&lt;lo ovacio11cs de todo~ lo:; público,- y ha saboreado la miel dl' rotlo~ lo,;· éxitos : e,,
una niimml.1 de l,t gloria ~- 1lr la
fortuna.
Desde bU infanri,1, cuando no
·contaba má,- que nuew años, el gran
~o_ttshal k la_ anuciaba eomo un po-sit1vo pro&lt;hg10, como un Q"enio de los
que raras Yetl'&lt;' aparceen.
o ha
defraudado tan Ji,:onjcra" c,:pcranzas. (_'an1.ante y piani~ta. mujer de
·execpr1onal tempt•ra11wnto .. 1le Yitalidad a,:ombro,:n. hPlla Y anrnda. ha
podido ~('!' la intérpn•tc a&lt;lmirable
de los grandes mac;,tro:3.
Nuestro in:-;ign(' e· nnpo~itor Campa, refiriéndote á la habilid,111 tic la
s~i1ora ( 'arrc•1-10, re~umc a:,;Í Hl jui·c10:
•· Es una piani,,ta &lt;¡ne tiene honor
á la rutina. ele la imp i~iuon, ,]e lo
conYcncional, y fía todo~ su¡.; éxitos
á sus PC'l'~onalt•~ l'lll(lf'ÍOI'('-; y á su
sentimiento il1(fo·idnal. Xo· pror·c- .
de,. corno el simple '·virtuoso", cuvo ideal r('n:&gt;~a en el dominio de la
"técniea .. ; l'lllOll' á f imlo el idioma
que habla. " no ~e prcDcupa con
las regla~ C;omeneionales de la o-ramática: tiene un estilo propio, personal. ('"' '·arfo;ta.. en la acencibn
.al ta de la palahra, y esto me Lasta
'&lt;para adivinarla".

Loi- Jovenes empicados en las
principales ca~as de comercio rlc la
ciudad, tienen organizada hace tiempo una corporación mutualista y
de ayuda, que han llamado "Centro
de Dependientes". En unos cuantos meses, esa asociación ha dado
muestras de vitalidad, que positivamente la abonan, pues en vez de limitarse á estériles discusiones y á
manifestaciones inoportunas, ha hecho algo tan práctico como la creación de una casa de salud, destinada
al. ~ervicio de los socios.
Ahora, con el fin de arbitrar recm:,:os para ese útil establecimiento
~· para las diforentes beneficencias
extranjeras, los dependientes pent--aron en la creación ele una estudiantina. Al són de las alegres panderetas y de las románticas guitarras, los "estudiantes" recorrían las
cal le", cantando sones propios &lt;le la
a dística tierra española.

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S8ÑORA TERESA CARREÑ O,
Eminente pianista.

En rnrias rasas de c~ta capital y
ele las poblaciones Yeci nas, fueron
recibido,- con cordialidad los entusiastas jóvenes, ':," de todas partes
llevaron recuerdos agra&lt;lablcs v re¡ ueieu tl':- moneda:;, dcsti narlas éstas
á aliviar mifcrÜ1.f'&gt;, á acallar ham1.irrs Y á runir dolencias.
Lo,; grabados qu(' ho_\· publicarnos, &lt;lan idea ele! asllerto que nre~entaba la más brillante maniie~tación de nuestro anémico C'arnanl.

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F'atograt/as'.de las antiguas otlclnas de 66EI Mundo,'' tomadas
al ponerse al la venta el primer Afma naque de 66EI lm]larc/al,''
cuya primer tiro se agoNí en trDa d .·a•.

�EL MUNDO TT,TT~'l'R Ann

Domingo 24 de Febrero de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

HISTORIA DE UN TESORO

EL ARRIBO DEL "VINETA"
El 14 del actual llegó á Veracruz el crucero
"Yineta", uno de los más brillantes de la moderna marina alemana.
El "Vineta" procC(lía de ~neva Orleans, y
·al lleo-ar á nuestro primer puC'rto clel Golfo, l'ué
visita&lt;lo por el cónsul alemán D. Germán Bul'cblcle, y por el agregado militar de la legación a !emana, señor Bartel,;.
Estos caballeros llevaban la eom1s1on ele imitar á los marinos á fin tle que pasaran á e:;ta ciu ·
dad, donde se les preparaba una recepción 1•01
la 1rnmer0f'a y distinguida colonia de su patria.
Ln;; marinos fueron recibidos µor una comi:,ún
de alemanes, y alojados en uno de los mejorJs
hote!C1;.
Yisitaron la Fábrica Nacional de Armas, el Colegio Militar y varias dependencias de la Secretilria de Guerra. Recibidos atenta y cordial mJlll~
por el señor Ministro del Ramo, dedicaron frases
rbny corteses y benévolas á nuestra patria.
l•}n el club de la calle de Betlemitas, se ofrecieron varias convivialidades á los triµulantes del
"Vineta"; v en cada una de esas fiestas resonó la
nota de coñfraterniclad, 1)az y amor entre los pre¡:entes, y ele hondo y sincero cariño hacia la patria, mientras más lejana más querida.
Las carreras que en honor ele sus huéspedes orgau izó el Club hípico alemán, fueron completamente logradas y alcauzaron muchos aolausos
quienes tomaron parte en ellas.
Las autoridades mexicanas quisieron contribuir

...
1

".EU Vincta,"

Grupo de Jefes y Oficiales .

***

La colonia alemana, entre cuyos miembros existe siempre la mayor armonía y que tanto amor
tiene á su patria, trabajó sin desea.uso por hacerles
grata á los tripulantes del "Vineta ., su corta permanencia en esta ciudad, y pueden estar satii&lt;fechoi; de haberlo
conseguido, puea
'·
los atendieron y
agasajaron con
asiduidad v exquisitéz netimente alemanas.
Se nombraron
com1s10nes que
acompañaban á
todas partes á
los viajeros, enseñándoles nuestros mejores edificios, llevándolos á los alrededores y paseos
más pintoreocos,
y ponjéndolos en
aptitud de tener
ic1ea exacta de
r uestras costumbres.

Los marinos, por su parte, se mostraron muycomplacidos de ,m estancia entre nosotro;;, y durante la visita que la oficiali&lt;lad hizo al señor Geueral Reyes, Secretario de Guerra y 1'1arina, el
Comandante tuvo las frases más galantes para expresar sus simµatías µor uucstro país y su Gobierno, que calificó de sabio y progresista.

* **
Después de los pocos días que permanecieron.
aquí los referidos marinos, salieron para Yeracruz, donde l os aguardaba su preciooa embarcación.
La mayor parte de los miembros de la
nia alemana, fué á despedir á sus compatriotas.
á la estación del Ferrocarril :Mexicano, y algunos
de ellos les acompañaron hasta V eracruz, dondese preparaban nuevos festejos para dar la tle,pedida á los marinos.
F,stos, al abandonarnos, han manifestado q~
llevan las más gratas impresiones de nuestra Patria, y que les encanta nuestro suelo.

á

ia 1·ecepción de los distinguiclos visitantes; y
las músicas de la guarnición estuvieron tocando en
las diferentes fiestas, mereciendo aplausos por la
manera ma~stral con que ejecutaron algunas
Jliezas.
Aparte de las manifestaciones que hemos apuntaclo, debemos mencionar un almuerzo en que se
sirvieron sólo manjares mexicanos, un concierto
y una comedia en el club germano.
El "Vineta" lleva ese nombre por la gran ciudad de orillas del Báltico, que supone la tradición quedó hundida bajo las aguas. Es el segundo ele su nombre, pues el barco que lo precedió
está destinado al tráfico mercante.
Vinieron á México los señores Teniente Capitán, Barón Von Stronbeck, Tenientes Ackerrnann
y Pachhammen, Teniente Bartels, Ingeniero
Schlichten y Corneta Troll. Schultz, Primer Oficial; Tenientes Volhard, Dombrowski y 'l'orstmann, Springer y K.lein, y el Doctor Zur Verth y
cuarenta hombres de tripulación.
81 "Vineta." es un crucero de segunda clase, de
G,000 toneladas de desplazamiento. Está servido
n0r 19 oficiales y 456 hombres de tripulación.
J;'né botado al agua eu el astillero imperial de
Dante Zig en 1899.
En la torre de combate lleva dos cañones de 21
centímetros, otras bocas de fuego de diversos calibres, ametralladoras y cuatro tubos lanza-torpeclos.
Tiene un andar de 20 millas por hora, y su
maquin&amp;ria es de triple expansión, con dos hélices.

La triputad6n.

); o ha muchos aiíoR, , iría en esta ciudad de
·-Guaclalajara, un honra,lo arte:;ano, tau rico de
virtudes como cle,;provi,-;to rle dineros, tan lleno de
-&lt;:ualidacles tomo de hijo:-, t an creyente, como desdichado. Llámaha,-;l' Pl tal, Pedro ~Iartíncz, y
•€ra albañil de ofü-io.
En una épot:a ya lPjana en los días ele esta verídic·a y conmovedora hi,-;toria, habíale sonreído
la Fortuna-dio,-;a i1won&gt;'tante : y en aquel entonces dobló él ;.u etwllo ú la matrimoni,ll coyunda,
uniéndose á una mnj&lt;'I\ que si fné primero mansa paloma ~in hiel, troc•ó,-;c con la benclición nupcial en insufrible hnrpín. t'\us exigencias, su caráckr desapacibll' y clnro, su ingratitud, y, sobre
todo, su fecundidad inC'xtingnibl~, tenían al desventu rado Pedro, ahrurnaclo, enfermo,
flato; sus esca"º" ,1hono,-; habían ielo
1iienguando á propon·ión que su familia e;recía, y aunqu&lt;' jamás encontró so
el brazo de sus vá~tago,-; la torta consabida, reci hiales c·on admirable mantledumbre, pt' n:-;a11&lt;lo &lt;[lll' ,t&gt;nían tiireetamente del C'ielo, con fa poco agradable, pero santa mi:-.ión &lt;h' ,11mwntar las
1rnnzadora,; t•:-.pina:- clr ,-;u t:orona lle
martirio.
Cuando el &lt;luo&lt;lét·imo ele ,-;us hcrl•&lt;leros rió la luz-luz t':-ta~n Y rncil,t1üe
de un yelón ele sebo, &lt;¡111• .i tinto al modesto tálamo anlía_..:.,.;u,; aflitcione~
mornll',- ,· fí,-iea,-; lrnh ían llegado al
colmo, pu~,; u na "pmana había 1 1asaclo
ya ~in que turie:-l' Jll]l',-;tro hombrP _trabajo alguno. Lo~ wei no,;, eon caridad
digna ele elogio. ayndá h,111 le eficazmente en lo toeante á eo111·t•r,-;aóón Y m{1-, ,mas morale:::, 1&gt;&lt;•ro i&lt;Ít•11&lt;lo hm · pobre:;
&lt;:omo él, ninguno,- auxilio:-. pecuniario,;
le proporciom1han. clt' modo que el ,il
metal anclaba allí vor ln,- nube,-.
Por dicha, la lligna Pi&lt;j)O:'a de,dcñaba &lt;'011 altivez, que no podemo,- menos
•de llamar "econ6111 ic·a ··, en la pre~cnte
ocasión, los l'Uiclaclo,-; dP la ciencia, Y
•sin cxtnui.os auxilio,;. t·on una gallardía ,- de&gt;&lt;em oltura ,1tlmirahlt1~ wn1a(lera.mente, cumplí,1 ,;it·lllfffl' con el eriBtiano precepto qm• no&gt;&lt; rpe;omientla la
conservación y anmt•11to ele la raza hu111ana.
Llegado el monwnto oportuno ele llcYar á la,- aguas hanti;;malc.,; al m1evo
sér que $e habí,t prc:-l'lltado en e;a,;,t. P edro .\Iartíncz ac·orcló:-1• de un prótl'r de
la µoblación, q1w algnnas oca.\'io1w~ le
había encargHllo C'it•i'tn,-; i rahajo,-. ~- que
tenía fama muv t•xt(•1Hli&lt;la ele gC'nero~o
y :filantrópico, )' ú 1•:-t• árbol coi:puknto
pensó arrimar á sn hijo, para que ;su
sombra lo cobijara C'n las t&lt;'mne.,;taeles
del muntlo. Xo 1lt•:4airú el ea halle ro la
im·itación ele! artc&gt;sauo, y C'n unión de
la hija suva, prei-tóse &lt;le. buen grado á
apadrinar al C'hiquitín. el eual se nortó e11 la eeremonia 1lt-l bautizo con una
serieclacl cliplomútita de mu,· btt&lt;'n
gusto. )fomento:.: clC'Rpnés tk: atmc•lla
",
solemaidael religio,-;a. lie pre:'l'ntü 1111
criaclo en la c·a::-a ilr Ptlll ro "\ f a1·ti nez y le entregó. á uombrl' ele su e11t'0p0tacl,)
compadre. unos boll'to,; de teatro. muestra no e~ca;::a ele su rnagnifit-l')H•ia. El pobre hombre, clespué,: de clar la,; crracia~, se quedó mirando con
tristeza el obsequio: y 1&lt;uspiró. probablemente ele
agraclecimiento. ,\t¡Lwlla debía fCI' la hora ele
·cenar en las ca~al:' dcmde !'&lt;' cena. 1)(.'1'0 como allí
no babia qué, era una hora tan ineli ferente co1,10
-cualquiera otra; a~í e;; &lt;¡ne el albañil, t omando
·de la mano á los rna~·orcitos de sui:; hijos, por orden ele su esposa, se dirigió al teatro: creemos
·que con poco entuf-iasmo.
Allí, una mala c·ompañía-aunq11e tratán&lt;lose
en esta ciudad de Guadahtjarn. lo tle mala ra se
sobrccntiende--ponía en ese ena aquel la noc·lÍc un
· dramón de es~s e11 que figuran hijos percliclo,.
· durante largo tiempo y Pncontraclo~ v conocido¡; al
:fin, por tal ó cual lunar en uu ca~rillo. ó tal ó
, cual marca indeleble en la pantorrilla: criaclu&gt;&lt; fieles que guardan un tesoro clunmtc tres ge1wraciones, para entregarlo íntegro y brillante al biznie.to de algún nobilísimo conde, c¡uc ha vcniclo á

menos por manejos infames de traidor amigo ó
fementida esposa; súbditos íiele~ al monarcageneralmente representado en P_l teatro por un
aetor ele' íufimo orden ele percgnna manera 1·est iclo-y otras cosas muy agradables y divertidas.
Bu el drama de aquella noche, de un tesoro
encontrado por casualidad, se trataba. L'n pobre
diablo, guardián de antiguo castillo ruinoso y
~ombrío, dió una vez con cierto cuadro que representaba al Cid Campeador acuchillando moros, y al retirarlo de su puesto con el fiu de ,,acudí rlo, cayósele á los pies abunclante cascada de
auríferas monedas. Rico y feliz conceptuábase el
mancebo, y lo hubiera sido en efecto, sin una
multitud de circunstancias que á ello es opa::1icro11, formando la maraYillosa trama del lJOema
dramático, que Pedro )lartínez rió con las l:igrimas en los ojos.

{,

-~ ;~

Domingo 24: de Febrero de 1901.
empíreo, le pedía con fervor á Dios qu~ realizar~
sus sueño::; de oro. A tal punto esa idea llego
á apoderar;,e ele su alma, que no se cuidaba_ de
otra co~a ni pensaba ya en nada: hasta su miseria y su mujer ~e le olvidaron. Vivía constantemente abstraído, sufriendo distracciones frecuentes y prolongadas, y sorprendiéndose todo-: los
&lt;lías al drn,pertar, de encontrarse tan pobre y desventurado como el día anterior. El cielo no escuchaba sus plega rias, decididamente. ·
Mas ,.:ucedió que un día, al derribar una neJa
pared de la casa que e;;taba en construcción. la
barra clel soñador albañil produjo ese peculiar
sonido ele los golpes que se dan en hueco. Pedro
iiartínez, . suspen&lt;liú "u trabajo, dominado por
una emoción inclefiniblc: copioso $Udor bañaba su
frente ... De,;pués de reponerse un poco, continuó
la obra : Yió abrirse en la pared una pequeña hendidura. . . Hu::a compañeros de nada
~e habían apercibido. Introdujo su
mano violentamente, y tropezó con algunos objetos. Tan t_l:rbaclo e,;taba,
que ele pronto no se dio c~1enta_
lo
que eran; un :e:onido argcntmo lnno su
oído. ¡ Era el tesoro tantas veces soñado! ¡ la riqueza esperada tanta,- vec-e;-; ... ! Den fonclo de su pecho ::ie ele1ó un hinu\o de gratitud al Todopoderoso : pensó en "u hogar, en $U!' pequeüo" hijos hambrientos ~- desnudo", en
la e-riatura de"rnl ida que al !legar al
mundo no había teniclo una emrn en
que arrullar::;e: :4C nublaron &gt;'U::&lt; ?ios ..
y tornó á meter la mano. con cl1:::1muio, en la henclidurn. haciéndola mayor. ~acú primero tma caja ele plata
Íirimoro"amente cincelada, que. nor
fortuna, estaba abierta )' conte11í,1 cu~
ehara~ del mi,..mo metal. La oculto
aprc"uraclamente entre l~,; e:::c~~11bros,
y lernntanclo lo;; ojos al cielo. d1Jn una
Í&gt;legaria. Por :oegunda wz_ int~·oclujo
la mauo en la hendidura m1,-ter10:..a. y
entonce,-; :,acó un ,-alero también ele
plata. que era, i-in duda, una obra &lt;lcárfo. pero quP Pedro )[artínez ni vio,
, vor clar:;e pri:,:a á ocultarlo. Era natu1 ral que exeursionanrlo aquel antro, \laría con el dinero allí ene-errado; era
preci"o dominar su impa&lt;'iencia p3:ra
f1Ue lol-&lt; clcmá:,: incli,-icluo::; que trabaJahan en el mismo i:;itio no repararan en
:,:u hallazgo. Por fortuna. la,; 80l1lbraf:
elel crepú,-culo comenzaban á envolverles: la tarde' iba cavendo. y uno por
uno lo,; albaiíile,; fuéronse $atiendo
pan~ rnher á su,; hogar('!',. X ue;;trc
)fontccrii:tto ouedó !'Olo. Introdujo
por tercera wz la mano tembloro;,.a v
¡ oh dolor! ~intió flll&lt;' otra más fuertr
¡;:e la cogía, apretándola cruelmente.
..-\1 mi:::mo tiempo. o,·ú del otro la.el
lll'" yoz que o-rihthn "; ,1uxilio !"
La mano ele Pedro ) Iartínez se cnC'&lt;mh-aha c·-1 una alaC'ena de la casa inmediata.

el;

-~.~~

..

,.

•J

•

'

~
Salió &lt;lel teatro, y aquella aventura no ae !..:
apartó ele 1~ memoria: en toela la noche no pudo
pegar los OJos, y cuando, por fin, al aparecer los
doEados rayos de la aurora, empezó á dormirse
i:;ouando que por las rendijas ele la puerta entra~
han chorros ele onzas €le oro _,. ele duros reluciente~, _le despertó la destemplada rnz de su mujer
an~anclole que un compañero había iclo á bus~
carl_e, par'.1- un t rabajo de importancia. LevantóSt' _ rnrnechatamente, y no desa_vunándose por la
mmna :·_azón 9ue no había cenado, fuése á donde
el ~lbaml aJilJgo le había citado.
Se trataba de la reco})Strucción de una gran
caFa, Y Pedro M~rtí_n~z fué contratado inmediatame~te, dando prmcip10 luego á sus trabajos.
Encar~mado en los altos andamios lo mismo
que sum1clo en las profundidades del sótano húmedo y obscuro; así á la hora de tomar el frug~l almu~rzo como al llegar la del descanso, Pedro Martmez pensaba en tesoros caídos del cie1?, á ma~era de_ llm·ia; soñaba ardientemente en
riquezas improvisadas, en venturosos hallazgos• v
e e-vando su espíritu en alas de la esperanza' al

ft del Castillo.

MÁRMOLES.
EL FRISO.

Ya labraron lal' jóYenes el ,.-elo
á la diosa llíinel.'va, y se dilata
del temp•lo tras la regia columnata
la procesión, bajo el reciente cielo.
Yan in.oensarios de oscilante vuelo,
reses, ele sangre al Facrificio grata,
:frutos, "paneas," ánfora,s de P'lata,
y ofrenclas mil del ateniense suelo.
Figuras, ~- ropajes, y corcele,;,
desfilan en magn íficos tropeles
por el alegre y resonante piso.

Y en confusión espléndida _y hermOEa,
parece dar la vuelta esplendorosa
Atenas toda por el largo friso.

Sa!va:lor lfueda.

"

�Domingo 24 de Febrero de 1901.

"RL MUNDO ILUSTRADO

tL MUNDO ILUSTRADO
AftO VIII-TOMO 1-NÚM. 9
Dlreotor: LIC. :B.AFAEL REYES SPINDOLA.

l. Paseo de las Palmas (Veracruz.)-2. Barranca del cZopllote.&gt;-3. Puente colgante en Cb.letla.-4. Panorama en Toluca.-5. Jalap~. __ fj, g scena

en el río (Chihuahua.)-7. El Pánuco frente á Tampieo.-8. El cSacro Monte&gt; (Ameca.)

-MÉXICO, MARZO 3 DE 1901.

SubsoripcMn m ensual for&lt;lnet1, I 1.64.
I den&gt; ldll'JII, en la Oap"al, 15.

Gerente: ANTONIO CtrYAS.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Murió Campoamor</name>
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        <name>Orgía de la inocencia</name>
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        <name>Señora Teresa Carreño</name>
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        <name>Trotando</name>
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                    <text>Domingo 24 de Febrero de 1901.

"RL MUNDO ILUSTRADO

tL MUNDO ILUSTRADO
AftO VIII-TOMO 1-NÚM. 9
Dlreotor: LIC. :B.AFAEL REYES SPINDOLA.

l. Paseo de las Palmas (Veracruz.)-2. Barranca del cZopllote.&gt;-3. Puente colgante en Cb.letla.-4. Panorama en Toluca.-5. Jalap~. __ fj, g scena

en el río (Chihuahua.)-7. El Pánuco frente á Tampieo.-8. El cSacro Monte&gt; (Ameca.)

-MÉXICO, MARZO 3 DE 1901.

SubsoripcMn m ensual for&lt;lnet1, I 1.64.
I den&gt; ldll'JII, en la Oap"al, 15.

Gerente: ANTONIO CtrYAS.

�Domingo 3 de Marzo de 1901.

EL MUXDO I LUS·TRADO
Dol.ll.ll)go 3 de Marzo de 1901.

EL MUNDO I LUSTRADO
VnEMOND.-¿ Y la mía? ¿ Por qué no hace usted caso de la mía ?
CATALINA.-A la larga, sabrá usted pasársela
.sin mí. Los hombres co11cluyen siempre por acomodarse.
VREMOND.- Eso es verdaderamente cruel; hace
muchos años que en silencio la amo á ustetl, y la

eatafina."
Catalina Brissol, (29 años.)
.A.lb6rto Vrém.ond, (40 aiios.)

-&lt;:&gt;•-&lt;=&gt;Satoncit o m odest o en casa de los Brissol , con barmoniam,
-vistas de JcrusaUm y cubiertas lle crochet en loR sillones, en el
barrio d el ConaerTatorio. En los n1 ':.leblt'S y la cb1mcucu, mt1chas fotograffas de niños Catalina Y Vrétnonrl, solos, en una.
siesta de Mayo, liare b uen iiemp
Y por las ventanas, abltrtas de par en par , se m ira un recodo de losJarrlfnes de Lu..x.c:mbnrgo.
0

,

...•1

~

Y HKMOXD.-Acuérdesc u:&lt;tc-d de que hace vc:ntc
aiio~ soy amigo de su padre, y de que la he visto
de,-de que era una chiquilla.
('.\TAJ.1:--.\.-Lo recuerdo muy bien.
YHE:\10::SD.-'l'cngo, pue:&lt;, den.·d 10 de hablarle
francanwnte, y u:;ted puede• oirme sin ruborizarse.
('ATA..u:,.;.\.-Claro que ,;í.
\ '1m:\ro::sn.-¿ Por qué no JU&lt;' quic&gt;rc m;ted, á pci,;ar de quP hace tanto tiempo me eonoce? Ya sabe q"Ge di,-to mucho de ~cr un perdido .. .
('ATALJ:,.;.\.-[i}s usted un hombre . . .
YRE:\LO:\'n.-Pero ¿ qué c&gt;,;pl'(·ie ele hombre soy?
( 'ATALl::S \.-Un homhr&lt;' cxcc&gt;lentc, bonfaimo .. .
V1rn::-.rnxn.-Xo soy boní,;imo; pero i,;Í creo ~int·c1·amcnh&gt; que le proporC'ionaría una vida algo
mú:- fpliz tlt• la que llern.
('\T.\LJ:-;.-.-Sí v no.
\'1rn.\10::-;n.-¿ C'{imo 1'C c&gt;ntiencll•?
('.\'!'ALI:,.; .\.-Xada; hable1110,,; !le ot.ro a~unto.
\'1!1-:.\rnxn.-Xo; !"i prcei,;a111c1itc &lt;le:,eo que hoy
le11ga1110,- un¡\ explicación dc&gt;finitiva.
(' \ 1'.\.l.l X.\.-Pero si ,arnoi' á causarnos ambos
ll ll ~mn di,-gn~to.
\"¡¡nwxn.-Xo duelo que yo lo tendré. Pero
1·p,-po11&lt;la nsk&lt;l francamente ~i aca;:o me quiere.
X o 111e enfadaré si me aborrc&gt;cc.
CAT.\Ll:--.t.-Pues sí, sí lo amo.
\ '11i::.rn::sn.-;, ~Ie ama de vcrnR?
l 'AT.\,,IXA.-Con toda mí alma.
Yn,nrn::sn.-;.-:\fo ama?
1
( AT.\ LIX.\.Y me parece que i,;icmpre ha sido
lo mismo.
Yn1rnoxn.-l1 ero ¿por qué me lo clice hasta
ahom, cuando tantas veces se lo he preguntado?
( '.\TALJ ::-; .\.-En primer 1ugar, porque me ha
obligado á l•llo; y der,;pué:&lt; porque me he formado
ya una gran re,;olución.
Ym,::-.rn:'\'D.-1fe asusta u¡;tcd proporcionándome
e,-a,; fingida:- ak•gríai:;.
ÜA'ULJX.\.-i Alegría.e: fingida~! ¡ Pobre amigo
mío!
VR1,::-.101'n.-Pero ¿ qné va u:,.te&lt;l á decirme?

t

.~., ,~

.,14 -

CAT.\.LINA.-Que nunca me casaré.
Vm,::.\1oxo.-Y11, me lo esperaba... E:-;o es locura, es crimen . . . ¿ Por qué no? Todo el mu ndo se lo mega á ustod, su padre, su madre, sus l1crmanos .. .
CATALIX,L-Bien lo sé; pero tanto me lo dicen
esas excelentes personas, que he acabado por creer
que debido á ,m deseo tengo que pm,cindir ele todo. Oigame u,;ted; Ya que co11oce esta casa ; sabe
cuán pesada es?
•
'
Yu1rnoxn.-Pues l)reeü,amente por eso quiero
a:vudarle. Yarnos qucl'iéndonos y casémonos. Yo
tengo mi nlaza de administrador en la "Semana
Católica.,, que cs algo; pno también . ..
L'ATALIXA.-~o me interrumpa usted, porque
tc&gt;ngo m_uchas co;;as qu~ explicarle. Mis padres
no ::1c reJtl\'eneccn por cierto, y somos seis hermanos.
VHE'.\lOXn.-C'inco porque Alexis ya no se
cuenta; ¡;e baf'ta á ~í mismo desde que ·está en el
regimicuto de spahis.
C.\T.\LrnA.-.A pe~ar de eso, de cuando en c&gt;uando es menester pre,;tarle alguna ayuda. . . Pero
s~1pongamos cinco nada má,;. . . ¡ Si enire eso~
cmco contara al menos con una hermana!; pero
cuatro rnronc,; ... ;, Pul'do dejar á p;;os cuatr0 moros, de lo,; cualt&gt;,; el mayor tiene diPciseis años, y
apena,, diez el meno,;:' "'.'i: u nea lo;; he visto eomo
mi_" h¡•rman05, ::1i110 c·omo mi,, hijos; más que man,rn, yo los he e~lucado; he aprendido griego y latm pal''.t corrt&gt;g1rk:&lt; ,;u,- ejercicios, y yo soy quién
ll',.; c-op,a ,.;us tareas.
Y 1rn:--rox1J ( c&gt;on ~orna) .-Luego ¿ qué hacia la
11rnd n• de ush.•cl ?
('_\T.U,IX_L-¡1[amá ! Xo hay que pensar má-,
&lt;'ll dla, porque no tenía tiempo ele criar á los ni1!0~: criaba á paµá. (Ricnuo). Quiero decir que
n111camc11te rn ocupaba de él. pues su mala salud
)'&lt;'&lt;'l~maba la pret,::n~ia continua de mi madre.
_ru~-111~?" gran&lt;lc&gt;s d1fücultades en 92, que hubo que
1r a \ 1chv.
·
Y1u:~10'.,n.-Pero á la ft&gt;cha está ac1mira1ilcml'ntP rc~tahk&lt;·i&lt;lo; á medida que crece, ~e forLifiC'a.
·
, ~'.\T.\LTX.\.~.\parc•1itC'mcn!C', pPro no c;-;tú nalla
;-;~1lido. .:\C'uerfü'&gt;'t' u~lccl nada más que hace clie&lt;·:ocho ano,; L'S maestro de (•apilla en la i¡rlcsia de
( arn~t~. Y qm• n_o ha l]¡,gaclo á faltar ni á. una fie,-;t,1: 1ll a un ~fic-10. ;,Yerdatl qut&gt; c;:o es soberbio?
l)1ga ustecl ~, no &lt;lcbo estar oraullo:=:a de -r-.Rn-Í
-.r •
.
c.•,
,.,
'
' .
_ , l!h)fO:-- n.-111, pc&gt;ro hay algo toda-vía más mrnto_r,o, ~' rs la tarc&gt;a á que ha comagratlo ustc&gt;cl
R11 JUYentuc1.
C_\TALIXA.-¡ Cuidadito con decir tonterías!

Y1rn~roxn.-Se ha c111peíiaclo u,;ted en cargar
con todo: p,tl)n"', l~ogar, lwrmanos chicos y grt•D·
c~es; .V toda na q1~1c1·p 1·ontinuar_ ,,tcritiear para
siempre su ponen1r y ,-u ,·ida. Pues á fe que no
st•rá.
c:':\'rALIXA.-Sí, _\.lberto; es mene;,ter y no me
af)1Ja usted ~on eso. X o puedo ni debo casarme;
m 1 1ugar está en e,;ta casa, clonclc $C me necesita·
pue,-;, lo digo sin jactancia le soy indispensable
lodo el mundo.
'
·
,~nE:\[OXD-~Pero . si puede usted permanecer
aqm, con la d1fercnc1a de que seríamos dos en rez
ele nno, para ayudar á lo que sea rncn&lt;'f'tcr.
C_\TALINA.-Xo; siendo de usted, 110 sería de
ellos; les pertenecería menos, y su debilidad me
reclama toda eutera. Cuando quiera á. algnic4
a_parte de ellos, se hundirán; ¡ son tan poco prácticos !
VrtK\IOXD.-Como usted lo
fiere á su felicidad pe1-,.;01rnl.
C' ATAUNA.- Pero mi Í&lt;•lieidad
eundaria.

i

a~uardo ; hoy me rechaza, y por todo consuelo me
dice 9-ue acabaré por pa:;ármela sin usted. No
Catalina ; y~ n_o viviré sin usted, y si vivo, será
lleno de afhec10nes, para enfermarme y morir.
~ATALINA.-Pero si nadie muere de dolor tan
fá~1lmente y á _un~ hora fija. Algunas veces, la
t risteza y la m1ser_ia confortan y sostienen mejor
que el placer y la nqueza. Vivirá usted melancólico y no ~uy _dichoso; yo viviré pensativa, y tamP?Cº sere feliz; pero uno y otro viviremos como
viven todos los hombres, con las tres cuartas partes
sus ensueños frustrados, y con la otra mal
r ealizada.
VnE:M:oNn.- ¿ Y qué tendremos para distraernos
y alegrarnos ?
Nuestros recuerdos, s1· t cncmos
. CATALINA.d
t1empo e ello.
V mrnOND.-El recuerdo es lo contrario Je lll
e.speranza, _Catal ina mía; y en verdad que hace
much o dano.
'
CATALINA.-No, los recuerdos no hacen daño son l a Pª:te de los débiles, de los desgraciados
de los pacientes, para quienes resultan muy saladab les. . El recuerdo es la -poesía de la abnegación,
l a m1r~da que los resignados echan hacia atrás,
el susp1~0 que se escapa á la hora en que el deber
resulta rngrato. No abandonemos los recuerdos
p orque son el pago de los sacrificios.
'
V REMOND.-Bellas frases, Catalina; ncro ello es
que somos muy desgraciados. ¡ Y con este tiempo !
~ ensar q~e _ahora, con este sol que hace desear el
irse de viaJe, hay gentes q?-e se quieren, y que
eo1;1 las ma1?-os enlazadas, sm prcocunaciones ni
-cmdados, piensan nada !°ás que en sus goces.
CATALINA.-¿ Qué qmere usted? Pero no se
ponga usted no-velesco; la novela no ,;e hizo p'1r2
nosotros.
VREMOND.-Pero si no soy novelesco.
ua sa 01 u~!nb upll::J : 01!nbod un-·vNI'IVJ.VQ
su, esfera. &lt;: Porqué, s1 no, me ha querido ustad .:i
m1, que no soy j oven ni . .. ?
VREMOND.-¡ Oh, oh!
CATALINA.-Treinta años en el próximo Alberto.
'
VREMOND.-¿ Y yo, que tengo cuarenta?
. CATA..LINA.-Ni joven ni bella; casi podría dec~r que soy fea. Tengo la boca grande y la nar~z gruesa, y _no poseo ni un adarme de gracia
m de elegancia. Nada tengo de femenino; soy

?e

y

cl "hermano Catalina", como me llaman los ni- ·cubrían. sus miserias, un manto flordelisado, reños. Y á pesar de eso, á usted se le ha metido en · coger todas las energías e:lerrochadas, recobrar las
la cabeza ca;;arse con el hermano Catalina. Pura monedas perdidas de su ·:iejo tesoro! Y avaro
novela, novela de folletín. Ahora la realidad; tardío, aquel inconsciente pródigo, se esforzaba en
Podro y Gastón van á volver, y hay que darles suprimir la emoción; la emoción que había sido
su lección de geometría . .. Ríase usted, hombre. su gran raudal de alientos, el himno vibrante qm.
\'wn.::oNu.-.No siento ganas.
le acompañaba á la victoria ! ¡ (lué vigilancia de
C:ATALINA.-'fampoco yo, pero me esfuerzo; es todos loe1 días, de todas las horas. ele todos loe:
mene:;ter esforzarse. 8i me marchara por los ce- minutos! ¡qué afán de atenuar los ritmos de aque1Tos de Ubeda y sólo pensara, como usted, en las lla maquinaria, que la violencia comunicada por
golondrinas y en el ciclo azul, adiós mi valor; el fuego de la pelea hacía ma.rd1ar ap1esuradatacría desde tau alto, y en la caída arrastrarí:1• á mente! Inútil esfuerzo; la verdad, la terrible
la casa, á mi padre, á mi madre y á los chiqui- verdad bajó una cruel noche de crisis, una noche
llos. Hay que vivir alep;remente, para cumplir en que las estrellas se deslizaban tristemente sobrl:
nuestro deber y para animar á los otros á ----~ un cielo obscuro.
cum-plan con el suyo.
¡ Y Juan conoció que se moría!
V lIBM0ND (tristemente) .-Alegrémonos, pues. .
Allí, cerca de su angustia, run1or de alas que
¿ Pero, deciclidamcnte, nu n.ca?
ro~aron un lago, la respiración ele los dos niños.UeC'A'l'ALINA.-Por ahora, no; es cuanto puedo de- gaba como una música de ángeles, á sus oídos.
cirle.
Y, con un supremo esfuerzo, se arrastró, vacilanVnEMOND.-¿ Y más tarde?
te, á la tibia alcoba, donde un globo rosado ponía
CATALINA.-~o sé, no me atrevo . .. No pue- pálidos tintes sobre cabollos de oro. Tuvo entondo fijar plazo ni precisar nada ... Sin embargo . . .
ces aqµel dolor una radiosa apoteósis: la inmensa
V1IBMON]).-Sin einbargo. . .
dicha de sentirse -per-petuado á través del tiemCATALI!U.-Dent ro de algunos años, al cabo de po, el goce inefable de haber sc&gt;llado, con sello
mueho tiempo . .. si no se asusta usted . . . cuando de amor, su vigoroso esfuerzo, de sentir su obre
los niños crezcan y estén establecidos, cuando
foo~ndada en aquel sueño impreciso, vago, como
papá y mamá .. . -pobrecillos, al fin no son cter- un 1deal oculto tras un velo de nieblas.
nos. . . Entonces quizás, ya sola, si tiene usted
¡ P ?r ellos! ~ ~uscando los orígenes de aquel
lo~ mismos propósitos que ahora. . .
mal rncurable, smtió dentro de sí un grito de orVRE:MOND.-La aguardo, Catalina; la ~cruardo gullo. Allí estaba todo: -prote.;tas, rencores odios
á usted.
y también depresiones y sollozos. Amontonó 1~
CATALINA.-Gracias. Pues entonces seré su CR- Maldad ruindades y elevó el Bien excelsitudes• lo
posa; pero i qué vieja estaré!
nev-o junto _á lo blanco, sangre ,_.,. lágrimas. te~eV REMON o.-Y yo tendré la cabeza gris. Pero zas y abyooc10nes. Era una vida· era su vida que
bien que nos habremos ganado mutuamente.
se le iba.
'
CATAJ,INA.-Entonces sí que tendremos derecho
¿ Cuánto duraría aquel crepúsc·ulo de felicidad?
M~es . . . día.&lt;;. . . a.caso una hora . . . ¡ No ! ¡ una
de ser felices.
VRE:\iOND.-Yo ya lo soy (le coge las manos hora no! Y el batallador golpeaba obstinaday se las besa) . Cuánto la amo á usted, ''hermano mente 6U pens11.IDionto sobre el fatal secreto. Una
Catalina".
tregua, un descanso, un alto en su camino hasta
, C~TALINA (retirando las manos).-Chist; oigo que las flexibles lianas que se le enredaba; en su
a mis padres en ht pieza vecina, y es menester corazón h1~bi~ran ahondado sus raices, hasta que
que crean que no nos une sino simple amistad.
la nueva s1m1ente arrojara al aire sus tallos blonVrm:r.10Nn.-;. Y por qué ocultarse?
dos.
,CATALINA.-Porque son tan buenos, que que(V:ivir ! ¡ Vivir todavía! Detener el tiempo,
rnan nos casá:r-amos luego. . . y eso no es posible. tra1C1onarlo, que una nube de olvido lo envolviera
VREMOND.-'l'iene usted razón · lo había ol- como un_sudario ; ser ignorado, como una charca
vidado.
'
cubierta de flores.
Xer¡rg .Caveoan.
¿ Pero no hay ¡ oh Dios! existencias inútiles almas
infecundas, espíritus sin luz corazones' sin
(Tradu cido para "El Mundo Ilustra do."
perdón, conciencias sin fe? Pues' tomad un día
de maldad, una hora siniestra de todos estos seres, y pasadlo por el crisol de la piedad divina,

EL ME~DIGO DE VIDA.
-&lt;::&gt;-~-&lt;::&gt;
Cuando Juan conoció que se moría, había llegado á la mitad de su vida, de una vida generosam?1~te gastada en dolorosas luchas, en crueles
c&gt;r1¡;1s, que marcaron su espíritu con una imborrable huella de amargura.
Ahí, en aquel combate, fué herido para no le-•
vantarsc más, para extinguirse en un ocaso len•
to y perezoso. Y ahora comprendía, aplicando su
mano en cada uno de los órganos que rimaban soov~mente, s1;1- existencia, que todo aquello declinaba
sm remed.10, que cada día transcu1Tido
aportaba nuevos elementos de disoh1 .
ción, que la hora triste llegaba, con un
a~dar vago y ondulante, pero irremo
drnble y se,,,,auro. Y una visión sombría ~izo nacer en su alma el profundo
desaliento de loo vencidos.
Volviósc á ver en sus buen~ horas
de rebeldía, cuando la protesta se al:.raba _de t~do su sér, como el calor y l ,1
luz irradian ele un sol; sintió Em su;
c:arnes el z!rpa1/.0 de la fuerza y corrió
por sus musculos el estremecimiento
del deseo; vivi ó en un minuto de clarividencia sus largo,- años de luchador
tenaz, pronto á salir al encuentro de
t~dos los obstáculo.;, dispursto á acudir ~ todos los peligros. Y tuvo un:1
sonr~s~, alegre. un tiüplo de primavera
acanc10 ~quel :robusto tronco, por el
que la _sa\1la no iba á renovar ti·iunfa.le,;
eflorac10nes.
i Ah! si él pudiera remediar lo in-&lt;&gt;med.iable, rehacer aquella inquieta hi~toria1 fabricar con los harapos que mal

'l ,

i~
,

"'

)
I

�E L .MUNDO ILUS'T RADO

12_omingo 3 de Marzo de 1901.
para elaborar un fragmento de vida, y deapués,
prevenid todas las torturas de lo futuro, aglomerad tormentos, imaginad suplicios! Y a la deudit
quedó saldada; ya sobre el cuerpo del combatiente puede caer un puñado de polvo.
Y cuando J uan conoció que se moría, iba de
casa en casa y de puerta en puerta, acompañado de
los dos niños, pidiendo :
-¡ Una limosna de vida para estos pobres huérfanos!

JMPRESIONES DE LA SEMANA
~

-

TERESA CARRENO
Creen los hombres ser los soberanos del Arte.
Las mujeres son las reinas, naturalmente, pero no
son ellas las que mandan, las que juzgan, las
que dirigen, las que crean, sino más bien las respetuosas, las obedientes, las su.misas compañeras
de estos despóticos conquistadores de la hermosura eterna.
Los artistas son fuertes, altos, excesivos, grandiosos; tienen la superioridad del sexo, la energía
del ,músculo el tezón de la voluntad. N'o enamoran el Arte' lo dominan; no lo acaricián, combaten con él. 'Su fantasía, á semejanza de los anti_guos guerreros, se viste de hierro, toma la espada de siete cuartas, sale armada del cerebro, como de un castillo, monta en el corcel de la inspi• 1·ación, y entre el bullicio y clarincría de la,
ideas que la acompañan como vasallos, con pen-0.oncs de batalla, parte y se pierde entre el polvo
de la carrera. '!'orna tra,~ndo en sus brazos, como botín &lt;le guerra, á la ·Belleza, y entonces, despojándo~c del rasco de plata y or o, y del peto re•
p ujado, dice á la Yirgcn tímida á quien conquistó:
-Por tí luché y vencí; te amo; eres mía.
Las artistas son delicada~, débiles. dulces. No
crean, imitan; no t ienen arranques ele furor. sinfl
estremecimientos de ternura. P oseen, como sup remas c-nalidades, la gracia y la elegancia. Recorrea las senderos del Arte, como f:i fuesen por
un jardín, cortando flores y cazando mariposa.~.
No van en busca del I deal, no marchan trns él,
no lo alcanzan, lo esperan impacientes, como e~pera la novia después que ha sonado la hora ele
la óta. Y cuando el Ideal llega, se arrodillan
·ena,mora&lt;las para besar los pies del amante divino.
P ero el amante, t ras un momento ele efusión compasiva, se va, huye, porque como L ohengrin, e,
sagrad o, y como á él, lo esperan una barca y un
~isne á la orilla de un mar azul v luminoso. La~
,a rtistas hilan sus sueñoo en la nioca de cristal ele
las hada». Las arlistas no apasionan, no subyu :gan, no sacuden, enternecen nada más. Como la
l una, parocen tener luz pr opia; pero es la del sol
·con la que brillan, sólo que está más apacible, má,
te1mc, más blanca y misteri osa, y no hiere los
~jos, no dc,,;lumbra.
L a artista no puede dejar ele ser mujer , es decir, la secular esclava del "gineceo". Es una
sometida por instinto y por educación. Carece de
1&gt;oder y de aliento para crear; tiene alas también,
pero la artista vuela. como las mariposas, y el
artista vuela como las águilas.
¿ Es C'Sto cierto? Sí, corno que ei; la ley natural que da á cada criatura su trabajo en el laboratorio de la vida.

Homenaje á un gran mexicano
L a ceremonia que se efectuó el lunes de la presente semana, t iene el carácter de una reivimlicación: es el desquite que la patria, siempre reconoeida á los que le hacen bién, decretó en favor dP.
quién pocas veces 8aboreó el triunfo ruidoso y
la alegría dol venct'&lt;lor; pero que g?zó la satisfaeción un poco acre del dehc!'r cumplido.
Rl General Don )fariano .\rista quizás vino, parodiando la frase dC'l porta. clomasiado pronto, á
un mu ndo demasiado nuevo.
Bra organizador, y tuvo que trntar con revoltoso;;, con soldados del núcleo roa lista, desmorali zados y venaJe-s; era enérgico y tuvo que luchar
con concusionarios y ladro11es; era amigo del pueblo y se vió obl igado á contemporizar con la canaJla.
Las calumnias de los viles y los alfilerazos de
los hábiles, que se cebaron en su contra en la pren~a; las rebeliones y la inseguridad que eran b
consecuencia del estado aná1·quico del país; las
tentativas ele lo.,; santanistas y los rugidos de la
hestia revol ucionaria no bien domada, consti tuyeron para el gran soldado un Nipantoso y tremen
do calvario al que trepó con ojos serenos.
Uno de sus biógrafos, resume así la labor del
señor Arista :
"Subió á la pm,idencia el señor Arista eon
las más firmes inten&lt;'ioncs de arreglar los asuntos de la República, harto revueltos á consecuen
cía de los innumerables trastornos anteriores: ma~.
por desgracia, desde los primeros días de s11 aclmini.itración, l1alló opmiiciones rudas y i-istcmát icas, no sólo entre individuos pertenecientes al
&lt;•jército, sino en el seno mismo del Co11greso y del
Henado. T odos esperaban de él un gobierno militar despótico; pero prPCi.:amente lo que caracterizó al señor Arista y en lo que estriban sus mejores títulos á la admiración ele los mexicanos,
fné su profundo rC'~pC'to á la ley y á los juramentos que había prestado".
P ero esta tarea no podía ser bien vista por quie-

~-

Tribuna levantacla frente al monumento erigido en honor del
Sr, Gral. D. •· ariano Arsta.

Domingo 3 de Marzo d_e 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

Sr. Gral. a. Mariano Arista.

nes medraban con el desorden y la incuria y tenían por ley la anarquía y la desobediencia.
El plan de Jalisco, fraguado para traer á San•
ta-Anna y derribar á Arista fué el movimiento
inicial de la caída de aquella 'situación.
Amigoo del Presiden te, aun aquellos más ~igni•
ficados por sus convicciones liberales, excitaban al
General para que dictara medidas violentas, Y
calmara el vocerío del Congreso · Arista se negó á exnedirlas.
'
No debían pasar muchos días sin que su sucesor, un civil, Wl abogado, un magistrado, hiricr&amp;
lo que no había querido hacer el hombre de Hllhl(',
el militar, el avocado á las violencias y á las medidas extremas.
Arista Ee retiró primero á la viua prirnda j
despuél:l al ostracismo, donde murió.
Los romanos tenían en sus leyes una ficción muy
bella: suponían que quien había muerto en r l exterior por causa de la república no había fal tado
de la ciudad un solo &lt;lía.
'
Y ese derecho de "post] iminio" á nadie t·onv il'11e mejor que al gran vcnrido de Palo Alto Y hi Hesaca; poroue tampoco ha llegado sn _g-rande· y ln1ninoso espíritu á afüentarrn de entre nosotros. Rigue alentando las dcci;:,ioncs de nuestros man,latarios, forma la base de nuestra política de orden
Y regularidad, " está en todos y cada uno de log
actos m1~ ejecutan los ;:,urcsorns de aquel que pudo repetir la magna fra;::e ele Lucano : la can~a
del vencedor fué "rata á los dioses· la del ycncido
convino á Catón~
'

ro, de caderas anchas y senos exuberantes. La la tierra que es despiadada, el cielo que es impa.
edad ha vigorizado ese organismo en vez de des- sible, la vida que es inútil y dolorosa.
La neurosis de Chopín es muy complicada,
truirlo· corre aún savia caliente y sana por el
tronco 'de dura corteza, empenachado todavía de muy sutil, extraña por lo rara, exquisita por _el
temperamento, individuwl, única. Para sentrr
ramas floridas y de frutos sazonados.
Y así, atrevida y fuerte, como acos~umbrada á esta música tramada de sufrimiento, de desesperadominar y á dominarse, firme, tranquila, ante la ción y de locura, es preciso estar enfermo . tamcuriosidad multiplicada en los ojos de Argos del bién como el pobre polaco, que se pasó la exu,~enpúblico, la ví sentarse frente al piano, alzar lo:i cia combinando, en mágicos y supremos grito.,
brazOli, poner las manos sobre el teclado, y tocar- musicales, los latidos de su corazón que sangraba.
lo. Fué una revelación. Comenzó la "::,onata" El alma de Chopín, como 1a de Lannennais, na.ció
de Beethoven, severa, clásica, grandiosa. El gran con una herida. De ella murió; pero de ella vipadre de la música requiere un inté~·pr~te sin vió; por ella sufrió, pero, á la vez, pero ella amó,
nervios de un especial temperumento r1t1111co, so- por ella fué poeta; de ella brotaron sus amargubrio, p;ofundo, que sienta desde lo alio,á la manera ras, pero también sus inspiracio11cs: el genio es el
con que sienten los dioses, con algo de .sobrel:m- martirio.
Uhopín es misterioso, y aunque es humano, exmano y olímpico. La músioa beethoviana cae
sobre los corazones como una lluvia de a:-tros; traordinariamente humano, no cabe en el molde
desciende hasta nosotros como una luz celeste. común. Es un hombre y parece un fantasma; viViene de arriba, de muy arriba, de la altura de loq ,·e con nosotros, pero lejos de nosotros; tiene mumundos luminosos. Es un ceo &lt;le la armonía cho de real y mucho de soñado. Si lo llamamos,
universal, escuchado en la soledad por un inmenso acude y nos canta sus sufrimientos, pero de un
espíritu, soñador y atento. Para comprenderla, modo, obscuro y dulce, algo ininteligible, algo cabapar a penetrarla, para hundir;;e y regocijarse en sus lístico, divino.
Chopín es un enigma que todoo quieron c1("-ciabismos, es necesario, ante toclo, despojarse de la.;
pasiones torpes y bajas, de los dc~cos que se arras- frar y que muy pocos presienten. El alma de Chotran, de los apctitoo que saltan y se agitan como pín está enterr8J&lt;.la en el piano. ¿ Quién se atreve
reptiles, de las ataduras que nos amarran á la á resucitarla, á levantarla de su ataúd sonoro, á
t im-ra, y abrir de par en par el alma, limpia, co- grila:de el taumatúrgico: "Resurgitc ?"
mo se abre l,a ventana ele un santuario al sol 01w
Algún artista nelmlo.,o _v triste, algún ap-asioviene. En Beethoven, hay dolor, pero es un dolo·· nado de las cosas inla11gihlcs y etéreas, algún viasolemue y divino, no como los otros, como lo; jero errante, que lleva porpotuamente dentro del
nuestros, que se quejan sin majestad y sin grande- pecho, la imagen de la patria en agonía, algún
za. El gemido de BC&lt;'thoven es como e-1 del mar, corazón herido que, á la manera de un vaso roto,
misterioso y tremendo.
va manando amor y lágrimas, algún loco de terTocar á Beethoven, entenderlo, sentir con é:. nura que tenga arranques de desesperación y hodominar su música sin poner en ella nuestras mi- ras de abatimiento, a'1gún sér delicadamente senserias, es dón extraordinario, facultad dC' ele- sible y frágil, como hee:ho de cristal y de luz ...
gido, rara y elernda aptitud, que indica en el ejeY ahí estaba Tere,,a Caneño, frente al "Stencutante uua superioridad psicológica, paralela. lÍ wai", en actitud noble, con los ojos cerrados como
la del compositor. Beethoven, ya se ha dicho, ('j en un éxtasis, despertando, bajo el hechizo de sus
la N'aturaleza, y el que sabe interpretar á la na- manos milag-rooas, las enfermizas inspiraciones
turaleza, el que la comprende, el que la traduce: del pobre polaco, que nos angustiaban como si
por fuerza, posee un espíritu selecto y penetrante. fuesen alaridos de nuestras propias penas, enalteY fué una sorpresa, fué una revelación. Tere8a cidas y sublimadas.
Carreño sentía á BeethovC'Il, en toda su magnifi¿ QÜé genial nig-romancia de esta mujer podecencia; subía hasta él, se penetraba de sus miste- rosa, sirve para adivinar, para leer, pllira repetir
rios, se asomaba á sus abismos, sin vacilaciones, las quejas de este insano maravilloso, como si ellr
sin miNlo. sin temor, con el espíritu desnudo de tuviese también el mal extraño de la misteriosa
emociom.&gt;s h=anas y absorto en la contempla- alma eslaYa?
cióu de las cosas sublimes.
Teresa Carreño tienC' lo que necesita : corazón
Era él ; era el huraño y triste genio, de mira- muy grande, f'entimieuto muy hondo, energía_; vada torva y boca contraída por un sollozo incipien- roniles, delicadezas femeninas, fuerzas y suavidate, era el solitario, creador de la música inaudita des, rebeldías y sumisiones, una mezda de alieny maravillosa, y evoc,ldo por vagas y viejas me- to y languideces, de .fiereza y ternura, una amalgamorias, le veíamos en el fondo de nuestro pensa- ma de elementos disímbolos, de pocler y debilidad,
miento, pensativo y ceñudo, junto á su clave, el que le dan un carácter y una personalidad eseninseparable compañero de sus sueños.
cialmente propios, y que le µenniten, por su ex¿Cómo? ¿ Una mujer, una artista realizaba esa« tensión, pasar con rapidez de lo tremcndo á lo
maravillas? ¿ Bajo aquellas manos lJraYas, ági- apacible, de lo rudo á lo tierno, de lo complicado
les, vigorosas, surgía pura y elevada la "Sonat.1.
á lo simple, del golpe á la caricia, de la borra.sea
en cuyos pa~ajcs tmnpestuosos, terribles, desbor- al iris.
dantes, creería~e escuchar el grito de uu Titán
Sus facultades aPtísticas son muchas, y están
angustiado? ¡ Qué alma tan ,poderosa y tan gran- educadas eon gran esmero; ha vencido las :?scade la que se derramaba por aquellos puños fuer- brosidades de la técnica; ha triunfado de la mates, por aquellos cleflos gimnásticos, que iban ,-;o- 'lcri,1; ha dominado el músculo. Lar&lt;ros y persebre el teclado, f'iguiendo el ritmo de un canto in- verante,; estudios ernpezadoo en la niiiez, vigilias
terior v extra-humano!
fatigm•as, inacabables días de trabajo; todos esas
Y Ji't pianista, frente al "8teinway'', en una ocultas tareas de Hércules de los "virtuososº' de
actitud noble, sin contorsiones exagemdas ni mo- las cuales la multitud no se da cuenta, ni .,o~pevimientos cómicos, ligeramente inclinado el hus- cha, han hecho de Teresa Carreño una piaIJista
to, la cabeza semi-erguida y nimbada de ensueño, soberana. Pero lo que la guió desde niña, lo
y los ojos entrecerrados como en un éxtasis, sa- q~1e enderezó su espíritu liacia lo alto, lo que la
cudía sobre el instrumento sus brazos de muscula- luzo dueña del Arte, intérpr~te granclilocuenw Ju
turas ,iriles, esparciendo al viento, en sonoras loo maestros, fué su gran intuición, su clarivid•mpartículas, el alma infinit.'l de Beethoven. 'l'odo&lt;1 cia, su ~audal de pa,;iones y emergías, su riqueza
estábamoc; vibrantes, atraídos, fascinados. y rle emociones, su tesoro de inspiración su !?'Cnio.
.., las
cuando se diluyó en el aire el eco del último acor- eon estos elementos, es con lo que se 'asimil::t
de, despertamos sobrcsalt-ados, cual si brusca- concopcio11es y las impresiones ajenas, con lo que
~ente n_os hubieran devuelto á la realidad. Aplau- sabe cómo describe Beethoven y cómo llora
dimos sm reserva, en un contagio de entu$iasmo Chopín.
frenético, que era como un esfuerzo pam arranLa hemos oído seguir á Lizst en sus arrebatos
carnos la emoción que tan hondo se nos claYaba en ele in~pirado, á Se:huhert en sus melódicos deliel e;;píritu.
rio~. á Hubinstein en sus deliciosos escaroeO'l; ~
. Y vino Chopín . . . ¡ah! el de la melancolía que- tocaclo c'n el J?Íano vuelos de pájaro, canciones ele
Jwnbrosa, el de la c1e~e"peración impoteute, el en- amante, repioues ele carrillones, romanza,; de
fermo de nostalgia, de desencanto y de ternura, el vir~n, barcarolas venecianas, caprichos de risas y
alm:1 eslava con sus sueños indecisos, sus J.olo- besos, lamentos y suspiros, nos ha conmovido,
res mmensos y sus anhelos de libertad.
nos ha arrebatado, noo ha hecho su presa.
Chol)ín no es la Naturaleza como Beethoven.
Y hemos comnrendido que una mujer así no es
es la 'l'risteza, toda la Tri8tcza. Es el amor en- una reina, no es una pianista, no es una artista,
gañado, la fe perdida, la felicidad que no se al- es el Arte, el Arte entero, que no t iene sexo ni
canza, la patria que se ve esclava, el espíritu que obstáculo, ni límite, ni horizonte . . .
'
se siente herido, la carne que ~e revela al deseo,
.Cui$ ~ - Ur hina.
0

Dios dijo al agua del torrente: bulle,
T al lirio de la margen: embalsama.
Y ahora núi;mo, interín trazo estas líneas, se
van asomando por mi memoria, y haciéndome
-signo de burlona desaprobación, algunas cabeza,,
irónicamC'nOO risueñas : la de Rosa Bonhocur, de
lacia y cortada cabellera, rostro enjuto y seco, air-!
grave; la de Sarah, empelucada con dos largas
placas de cabello de un rubio anémico, perfil numi1,;mático, mirada muerta y triste, tal como la
·delineó Mucha en el Ilamlet; la ele ~!atilde Serao, varonil y pensativa, la de Emilia Pardo Bnzán, rolliza v fuerte, como la de los Yenteroo clel
Quijote, la de Teresa Carreña .. .

***
Esta es enérgica también, amplia, he1·111osu. interesante, cabeza de mujor tenaz y resuelta, segura de su deci.iión y de su valor. Ya el cabello hP
•comenzado á emblanquoc-er y se confunde con r1
negro persistente, formando un tono g-ris y oparo.
·que contrasta con la mirada de unos ojos pequeños.
pero radiantes de viYacidacl y de atrevimiento,
·que brillan bajo la frente amplia y serena, por la
·cual pasa la nube de una idea melancólica, y qu~
se asemeja á la nave de un templo, llena ele incien•
so. Las facciones del rostro tienen no sé qué vao-.i
expresión de dureza extraña, y la bO&lt;'a grand,~.
de labios delgados y sensuales, se abre franc·imente en una dulce y bondadosa sonrisa.
Al verla, no lo dudamos: esa testa robusta po-dría soportar sin fatiga el casco de Minerva. S•:
.}"ergue sobre un cuerpo de amazona, recio y du-

' ,

�Domingo 3 de :Uarzo de1901.

oCa ~ran exposición pan-fimericana.

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Galerla artlstica.

grupos siguientes : A.-Electricida,cl y aparatos
eléctricos. B.-Bellas artes, pintura, decorarión y
escultura. C.-Artes gráficas: 'l'ipograiía, Litografía, impresiones en planchas de acero y de cobre, procedimientos foto-mecánicos, dihujo, grabado y Encuadernación. D.-Artes liberales: Educación, Ingeniería, Obras Públicas, Arquitectura, Música y Literatura. E .-Etnología, Arqueología; progresos del trabajo de inventiva, exhibieiones aisladas y colectivas. F.-Agrieultura, sub:'-·
tancias alimenticias y sus accc,,;orios, maouinaria
y aparatos para Agricultura. G.-IIorlicultura,
Viticultura y Floricultura. II.-Animales \'iYO!é,
doméstiros y silvestres. !.-Selvicultura y productos de los bosques. K.-Peces, pesquería, productos de la posca y aparatos para pe:;car. L.)Iinas y )fotalurgía. 11.-:M:aqninaria. N.-)fonufacturas. O.-Tran~portcs, Ferrocarrile,, buques y vehículos de todas cla?les. P.-Exhibiciones especiales de las islas IIawai, Cuba, Puerto
füco y Filipina~.
A e¡;to, se agregarán las e:xh ibiciones en ecli fi.

..,

Servicio de la Exposición.

El apoyo que el Gobierno de la e uión .timcrieana ha co~cedi&lt;lo á esta idea, ha siclo eficaz y amplio, después de que el proyecto se diseutió en el
Congreso, y se llegó á resolver que la realización
tle 1m Certamen destinado á dar á conocer lo•
a&lt;lelantos a1canzados durante el siglo XIX en
este continente, resultará benéfico para todos los
pabes que lo forman.
Los proµósitos de la Expof&lt;ieión son muy vasto~, puesto que se desea demostrar al mundo entero, Je una manera interesante, el progre:-o de todas las naciones de que se componen las tre;; .\.méricas, durante un siglo de maravilloso cle~ano1lo.
Los artículos exhibi&lt;los serán clasificados en lo~

o
o ••

Insistimos, como teníamos anunciado, en la tarea de dar á conocer á nuestros lectores las preciosidades que se preparan para la Exposición &lt;le
Buffalo, con el fin de que nuestros compatriotas
se apresuren, tanto por bien del país, como por bien
individual., á dar á conocer los productos naturales
de nuestro suelo y el grado de adelanto que hemos
alcanzado en distintas industrias, en artes liberales y en ciencias.
La:, ilustraciones de esta página, representan
cuatro de los edificios que se han construído especialmente para la Exposición, que tiene que
rc,rnltar verdaderamente grandiosa, si se tiene en
consideración la forma con que se ha organizado
y los poderosos l'lemcntos que se han aporta&lt;lo para a~egurar el éxito.
He aquí la historia de la Exposición: concebida
la idea por varios ncoyorkinos, organizaron un·1
e:ompañia y se dedicaron á trabajos preliminarcg:
pero muy en breve, esta compañía cedió su pucstc
á otra respetabilísima, constituí.da por los horn •
bres de más grandes negocios de Buffalo.
El capital en acciones, de la nueva compañía,
fué fijado en la suma de dos millon~ y medio d,;
dollars, con autorización para emitir bonos por
otra cantidad igual. Además, d Gobierno ele Bsbu1os Unidos contribuye con 500,000 clollars, v
el I&lt;}stado de Nueva York con 300,000, dollars, de
suerte es que la compañía, contando con algunas
otras subvenciones adicionales y las sumas oue
han empleado los Estados y países del continenb
a.rncricano en organizar sus instalaciones ha pouido aportar un capital que pasa de 12 millones.

'"1Ar-.l!f,\(.TlJRE:, ANO ll&amp;ERAL Mns SUILOrni;t•.

"'

Manufacturas y artes liberales.

MACHINERY ANO TRANSPORTATION.

Maquinaria y transportes.

Domingo 3 de Marzo de 192;¡

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

cios espeeiales, t1e los Estados de la Unión Americana y paí¡;cs centro y sud-americanos, para cuyas corn,trucciones se han dedicado 1,500 acres de
terreno.
Si la parte relativa á utilidad prád.ica. á
c1 'Sarrolb ele la:; transacciones comerciales ,, ,'.ono
cimiento amplio y corn pleto de cuanto puede cont~i\mir ,1l ¡wogre,;o v utilización de las activ:tl:.i ·
des humanas, está ·bien organizada, no Jo esH
menos lo que :-e relaciona nl placer y á la dii::trac·
ción, que harán agi:adable la estancia en Buffolo.
El caráder yankec, amigo de las grandes sPngaciones y ele las novedades ¡;jn precedente no ha
omitido e¡,fuerzos para presentar verdaderas ma·
ravillas, que describiremos en uno de los númPros
próximos de este semanario.
Ba.&lt;:ta por ahora. decir oue hav ofrecido un pre·
mio de 100,000 dollars para el inventor d&lt;.&gt; un
portento, que supere á los de otras exposicione~.
inclusive la torre Eiffel, y que ya se han pre-sentado los más ingeniosos proyectos.

.

-~.-.

:~_

~--

;\. :·.•·.:-:..
.

.

·; -~;

SEX,T'IO

Yuehcn la l~rirnavem y el Favonio
Y hacen (.,'Csar el riguroso invicrno ;
Con máquinas al mar llevan las naves,
Ya no blanquea con la escarcha el suelo,
Ya el ganado no gusta del aprisco,
Ni la lumbre le place á los labriego~;
Ya conduce los coros Citerea,
Al ver la Luna en la mitad del cielo,
Y las Gracias hcrrn~as, con las Ninfas
La tierra baten con su paso a,lterno,
En tanto &lt;le los Cíclopes, Vulcano
V a las fraguas pesadas encendiendo.
Conviene ahora oue con mirto Yerde
Las frentes perfumadas coronemos,
O con la flor que rinden
Las tierras libertadas del invierno.
En este tiempo de inmolar á Fauno,
De los bosques i:agrados en lo espeso,
Ora, si ai'í lo pide, algún cabrito,
O ya, si lo prefiere, algún cordero.
}Jisa con igual pie la muerte pálida,
La choza poorc y el alcázar regio.
Lo breve de la villa nos impide
Larga esperanza alimentar, ¡ oh Sextio !
Bien pronto ya te retendrán los Manes
La negra N ()('he y de Plutón el reino ·
No allí cuando tÍí vayas
'
De rey del vino sortearás el puesto,
Ni á Lícidas vcn1s, marnvillaclo.
Por quien arden los mozos de de¡,eo,:,
Por quien habrán de verse las doncellas
Del amor consumidas por el fuego.

AL!-1"'10
¡ Feliz quien ele negocios apartado
Cual de los hombres la primera raz~,
De toda usura libre, con sus bueye:;
l,a~ here&lt;ladci; paternales ara ;
)u1en soldado el clarín no le tl~pierta
.,i el mar airado espanta
r l'l Foro evita y el umbral soberbio
De los grandes señores no traspasa !
Ya el adulto sarmiento dc las vides
A. los enhiestos álamos en.laza
Y errantes ve sus greyes mugidoras
Por los repuestos valles y cnñauas;
Para ingcrtar me;jores
Poda inútiles ramas,
Trasquila sus ovejas, y las micll':;
En sus ánforas guarda.
Cuando en los campos el Otoño cleYa
Su cabeza de frutos coronnda,
Cuánto !'C regocija recogienrlo
U,·as rojas y peras inge1tll{las
Que á tí, Priap'.). y á tí, Padre Silvano,
Guardián de los linderos, les con~rigra '.
Alguna vcz le plac&lt;.&gt; recostrir~e
Bajo la encina ó en la vcrde grama.
Entanto oue de lo alto ;:e despeñan
En raudales Ja,:1 aguas
Y las an;;; ~&lt;' quejan en los bosque~
Y de" lais fuentcs manan,
A leve v dulce f-ueíio convidanclo.
J,as bulliriooas 1infas desatadas.
ruando JMe el tonante. en el invierno
ron lluvias y con nieves amenaza,
'
· Aquí ~· allí, eon perros numero~◊$,
J,os jaYalís empuja hacia las trarnpa8;
A los golosos toixloo, engaño~a
Red, prendida en hor&lt;'ones. les levanta;
Y la liebre y la grulla advenediza,

Premio debido á sus afanes, laza.
¿ Quién los cuidados que el amor procura
C'on los goces del campo no olvidara?
~i una mujer honesta por su parte
Cuida los tiernos hijos y la casa,
Cual la mujer Sabina ó la de Apulia
"De andar al sol tostada",
Y leña seca en el hogar enciende
Cuando la vuelta del el'poso aguaixla,
Y ordeña las ovejas
Que encierra por la noehe en la majada,
Y vino nuevo del tonel sacando
}fanjares no comprados le prepara;
No las ostras lucrinas
Ni los rombos ni escaros me agradaran
Ki todo cuanto la ola del Levante
Arroja tempestuosa á nuestras playas;
K o las aves del Africa ó de Jonia
Comiera con más gusto, que las malvas
Que dan salud al cuerpo, la acedera
Que fácil en los prados se propaga,
La oliva recogida
Del árbol en las ramas,
O ya el cabrito al lobo arrebatado,
La cordera al dios Término inmolada !
¡ Cuán grato es ver durante la comida
Las ovejas que tornan á la granja,
Los bueyes fatiirndos, que en el cuello
Volteado el yugo. lánguidos arrastran,
Y alredor de los Lares esplendentes
Los siervos, rico enjambre de la casa!
Así Alfio el usurero, pretendiendo
Jlacers~ campesino, se expresaba ;
Y 811 dmero que cobró en los Idus
De darlo á usura en las Calendas trata.

. :o•
ó

•

.

. .

.

o•c,; .....
o

o. ·:•o .• .

. .......

�EL PRIMER PARQUE

LA CAMPAÑA DE YUCATAN

DE MÉXICO

~~ntrc las. pocas notatl tristes que nuestra histor:a ha temdo que eon::,igna r en su,, ná.,.ina.
,.
.,. ' te':s, cum1
' t a:,;e 1a campaña provocada
" por
" ma~
.re.,i_en
los
uul1~,; may~,-,, que residen en Yucatán y que ajeno:- a toda idea de progrc:-;o, han trat.a.do de tÍ:-séonoc...•r con ll'l~arid,ttl digna de mejor cau~a el
,mlen establecido.
'
El gobierno h,1 acudido con stt, fuerzas al c::mtro
,Je,( &lt;le,;orden, y háhile,; di,;posiciones movilización
u_p~rhma y la c,m1pañ.i emprendida' con toda actn·,1dad, augur_an que en término perentorio ha-•
hra desapa,1:cc1do L't\fa immrrea:ión, digna sola1:'.c1!~c ele tnbt~s ~~·mi~a-lv,,1jes y que, con la ,;uhle
:~c101: !le_ los m~w~ &lt;le ~o.nora, ha venido siendo
c,1 lo;" ultnnos an&lt;r.&lt;, la un1ca no-La discordante en
('3ta ?Poca de unánime con&lt;:icrto .Y paz estable&lt;&gt;ida.
,\f~rtunadmncnte, re¡wtimos, los trabajo· em!H~nt1_1~los .. y la;; mP,!'i&lt;la,; rcprc;;ivas que' si han
,ttkpta\lo :,on _tan efwa&lt;,P", que antes de muc-ho
q~1e:la_ra tc1·rn~n~cla t&gt;:&lt;ta ('itlllpaña, en la eu:11 C.:l~
ta 1 .'-nc:n&lt;lo _&lt;l1ar10,- Jo,4 triunfo,; alcan7,a&lt;los por
la~ iuerzas fodcrak,,;.
('orno m~ re_rnerclo, ,;in embargo, de lo ouc pued_c hahei; ;:1gn1_fk·a&lt;lo P,tit púgina de s,mgre en el
l1b~o rn_as ~·:c1e11te d.? llll&lt;'stm historia, publicam ~ ho., tr~:s f_otograf111,; que r&lt;'prc..acnhm á lrn cabecilla,; de la m,-111-rrcc·i&lt;'m .Y rl exterior é i n1 erior
dt•I templo de Baeafar, pohl,wiún en la cual ~~
hnn reconcentrado siernprc lo,; insurrcetoe\, v qu~
'.~h~r~ _e~tá .~·a en p()(ler dt• h1 federación y r:ujcfa
.1 la,, _
auL01Hla&lt;les nomhn1•1la.i por el Gobícl'llo e tahlcc1&lt;lo.
"
. Xucstros grabadoo i,nn int,rrc-anic~ Ri Pe l:"' ana!_1za: ~; grupo de ca bC&lt;·i !la~ 110~ mue,-;trn &lt;'l tin,
maya en tcdo8 ~us clrta!J(\'1, y entro esn~ indios

El espléndido parque de Chapultepec, que por
sus recuerdo;, históricos, por su posición pri vilcgiada y por su natural&lt; hermosura ocupa sitio muy
principal entre todos los puntos á él semejante5
en el mundo entero, es objeto de la predikcta
atención de parte d:el Gobierno y de la Junta
creada especialmente para el mejoramiento der
elegante paseo.
Casi no pasa mes ni semana. sin que se piensen y ejecuten obras que, unidas y en conjunto,
han de contribuir á dar á Chapultepec el carácter
de punto único en el país por los -primores que la
na,turaleza y el. arte han acumulado en él.

***
Ahora presentamos tres vistas &lt;l,el bo~que:
dos que reproducen sitios repuestos y escondidos,
parlicularinente bellos por lo állevado y majestuoso de loo aihoohuetes seculares allí phmtados; un
lago en que navegan cisnes, cerca de una glorieta eercada de truenos enanos, con bancas de hierro
fundido, ?/ á la sombra taIDlbién de viejos y venerables ahuehuetes; y por último la gruta en donde se ha construído un elevador para el alcázar.
Como se sa,be, ,eil panorama que de 1o aJ.to del
OAf-tillo se disfruta, es famoso en la República
toda por su belleza.

Desde el mirador, dice un articulista, y más
aún, desde la altura del fortín, se presenta la más
admirable y sor.prendente vista de esta capital y
del magestuoso valle que la circunda. Dt:Sde
aquoila especie de anfiteatro se disfruta d1;1 lc1~
persp&lt;'Ctivas más encantadoras y vistosas, present,m.lo acaso como ningún otro punto de un go:¡Je
y cerno en miniatura, las grandiosas torres y cúpul'&lt;! &lt;le la Catedral, la parte superior de su bcha&lt;la y el reloj y estatuas que la tPrminan.
Comu en un esplendente panorama se divisan á
rnay,)r 6 menor distancia las torrecillas y ciml;orrios de casi todos los templos, los remates v
las a;:tabanderas en qu:e flamea. el paoollón méxicano en los edificios más altos. Prolongarlas hileras de árboles marean las calzadas que dan entrada á la ciudad; dos órdenes de arquerías se di-

El nuevo lago.

viden á derecha é i11q_uier&lt;la, conduciendo das
aguas potables para el consumo de la ciudad· las
que se pierden dentro de ella confundiéndose
entTe los edilicios, Las Tisueñas :haciendas; de
La Condesa, Loa MoraJ.es, La Teja, El Cebollón
y otras varias, las frondosas huertas y brillantes
hortafüza,; die 1a ribera de San Cosme, las arboledas y los sembra.dos, forman, grupos tan varios
que sorprenidiendo la vista, la arrebatan agrada~
blemente de un punto á otro sin permi-tir se fije por mucho tiempo en éste ó aquel. Terminan esta bella pers.epectiva, los hermosos lagos
de Texcoco y Ohalco, donde como en un espejo
se represenoon aíl1guna vez las colosales montañas
del Popocatepetl y el Ixtlacihuatl cubiertas de
perpetua y blanquísima nieve. La imaginación
no se cansa ail conteilll!)lar tan maravillosos objetos, y es precisai una especie de violencia para
desprenderse de aquel delicioso sitio y bajar á disfrutar de la amenidad del bosque, espectáculo si
no tan grandioso, tan digno al menos de atención en su línea.

N UES TROS GRABADOS
~?or la felicidad de la novia", se llama c,l exquisito cuadro que hoy reproducimos. El banquete. de bodas ha co~grcgado á todos los pariente,
y amigos de los rec1en casados, que escuchan loe
votos que haoo ,:1 orador porque los nuevos rsposos alcancen dicha completa.
Cada :11:ª de las figuras es particularment,~ sugesti_va e mteresantc: el novio, que subraya cGn
sonni:::as las frases del autor del "toast" · la desposada, que baja los ojo~ ruborosa; lo; padres,
que ,se muestran enternoc1dos; el convidado, ~ue
som1e y el que se pone la mano en el oído para
escuchar, _son figuras muy bien ootudia.das v colocadas meJor.
·
Pero el interés del cuadro, más que en el l-rin•
dador y en los novios mismos se reconcentra en
la joven pareja que se mira ~n primer término:
el galliaroo oficia:l y la núbil donoella que se apr~ta..n para f?rmar un h0gar nuevo, y que se prometen realizar el programa que inicia la galan~
frruse del amigo de la oa,;a.

Fra, cisco Agui1ar, in1érprete.

Joaqutn .Alcalá.

a

d~ mirada penetrante, cabeza bien conio
aue altanero
.
l'ffia a .,
bel.,
1' puede aprecmrse
la tendencia á 1;
re wn y e _esfuc_rzo que ha sido necesario para
l ograr su pac1ficac1ón.
El templo de Bacalar conserva detalles d
templos antiguos que da • t é
e 1~
tración.
'
n m er s á nuestra ilus-

lo■ má■

anti~os ahuehuetes.

Felipe Yama.

.Antonio N.

José A qui.

Felipe Tus.

7

Templo de Baoalar.

Uno de

Domingo 3 .de ifarzo de 1901.

EL .\ffN"l &gt;O ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRA.DO

Domingo 3 de Marzo de 1901.

Templo de Bacalar. lntcrior

LA ttLTIMA NEVADA.
~•--.::&gt;

~ja afición á la fotografí
.d
,
rahzada en Méxi
a, ca . a vez mas gene1
da{l de dar á co~~e~°:/rºfºrc ?na la oportuniinteresantes que loo Heñores~ e numepro_ dos vistaR
arres Y liegos toma-

Elevador en la gruta.
Calle de la Re'orma, e:t Chako.

ron en Chalco dura t l
el 17 del aotu'al.
n e ª nevada que se verificó
Todas las alturas que r d
taban un ª"pecto
.
o can el Valle presenllcs y los c¡minos p'.1~n,oroso, y el piso de las cagrabados ofrecíad ~"'~.n Jue(lf w•~·se en nuestros
táculo v:rda&lt;lera.m~nt~ ie oo _e e meve, un ~peeexcepc1onal en México.

�EL ~fU:N"DO ILUSTRADO

.
3 de Marzo de 1901.
~omingo

Domingo 3 &lt;le M~.rzo de 1901.

EL MUNDO ILUSTRADO

yo no he de lleja.r á mi madre, que tanto me a_m~,
y que es tan buena, tan honrada .. • porq uo I eso
! á honrad¡¡, no h,iy q111e11 la gane 1• .
.
''Y Pedro vivhi sin decir á la Clanta oxte nt
moxtr • sin "ªBtan;e ni un centcivo fuera d~ rasa,
sin i,[' prm•7o c:oni:entimi~nto matem_o; d1:lw:&gt;
y ,.ii n pena:', ,;in t.emores m. zozo~ra~, sm 1'.1ru-_ pi..:
(:.Pll.':' que d katro dramático, fuente pa1a el de
1-1n 1:.; nmoC'ionp,;; la lL'&lt;'tma de una que otra novela, ( ""hi~toria,,·,, c:01110 d dt•da) tle1 orada ('n el
Ii·dio &lt;le dil'Z á onc·e ele la noche; uno que o~rn
hailt'. allá de c·nan&lt;lo en cuando, como c¡111?n d1r.c
por ( 'or1m,; y :-,an J ua.n, y ec:húndoi-e t•nnma en
(•hac¡ t1L•t11 la,: g~tlana~, rha~'C·os bla~co~, c:orba t~s de
, , 1 o rnati1,, pantal01w:.; een1&lt;lo,, y bw-n cortado~, bot i1w,:, l,a.vo., de ao-uzada.~ 1mnta~, y sombrero~ (.•nga'
"'
'
' ."1.n_on1a
• t . 1e rcJo:rn,l&lt;t~ .y clona1r1wo~,
euanto ,,la~1a
~erYn ba. l'&lt;'OllÚlllÍC'a, pa l'll ta 1111\UOS 1UJ08 y para
titk,.&lt; jnwnik•,- l'leg,ml·ia~.
"l';•)"O ¡oh dolor ... ! J&lt;],-;e día, lll&lt;'~ia hora anü..-., lk· 111i lleg,ula. ó poco 111Pnos, 1·e11ite rnrnutos
á lo ma,, en uu in"tantL•, te.Jo Yarió para el pobre
mozo.
''t:lalió,,c Pedro, dc,-;pués de comer, muy alegre
y e11n1~ia, mado, pnrque se iba á los ·•toros··-a~í
·10 dijo á ~laría-y no YOIVl'rÍa h_asta las _once y_
mt'Clia ó doce de la noehe: le habian c:onncl,1do a
u•nar unos a.migas suyo,;:· luego l-le irían al te.1~ro.
' · l'cro no lo quiso a~í la suertP. .\1 IIPgar a la
Plaza de Toro~,-donde tort•arí:L e,;t ta.nle un célt&gt;b1e ''lllatador""-,d ir ú tolllprar el billdP, echó
mano al boh,illo. 1· •.. ¡nada ... ! ¡ni una pe,;eta !
"\'ió.,e tentad&lt;&gt; de ir,e á vag-ar pnr harrios y ealll'ja,. y así pa,ar la tiirdr; ¡&gt;Pro&lt;'} ~ullil·io de la
mnltitucl que llPnaba la.~ calle,; prox11n:1~ al roso;
la alegría de la g"l'llk: Pl J)¿l,a-eal le f[lll' nn'.1 banda rnido;:a totaha allí (t'l'ta; l'l ealm· d1• la sa·sta y
l,t ('.-nlénclida hPIIPza dt'l c:ielo, fupron al mozo po•
dero:;o infenti ro.
"\'oh·ió,-;L• á h1 easa á tral'I' dirll'ro... ¡ Xun(·,t
lo hieiera ! ¿ &lt;)ué 1·iú, qué dc-~(·1tbriú, qué ternpt's ·
tadP, de ira v dt&gt; dnlor e;stallaron n•¡wntinanwnte
t'n ,-u alm;i ;luke ,. bondado,a: l'n qué nubt&gt; de
ptírpurn ce sintió ei1rnelto; c¡ué piélago de ~angrr
ll' arrolló entre sus olas? Pcclro no a&lt;.i'rtará (L
dP&lt;.:irlo, ni si at·e1-tara lo diría ... !
"Ello e., que loco, con todas las tinil'bla,; del
infirmo en l;1 ml'11k. y rn l'l corazón todos los odios
ele Luzbel, hu,;(·Ó l'n torno suyo algo, algo que no
(•1wontmba, qut• al fin halló. algo con que poder
matar, v . . . inató !
··1 n·1ató ú aqiwl hombre, traiclor é infame amigo, qut' le ofendía y le de8hon raha en lo Oll() má1&gt;
quería PH1ro: en lo que amaba má,; rn lo que
había ,;ido para él. ha,-ta e~c rn onwnto, dicha, ternura. cariño, amor nobl&lt;&gt;, dt•,intere,;aclo. purí,;imo,
tJmo bajaclo del rie-lo, rn l'id:1. ,u ,tima, todo,
todo!
'')[ató v hul'ú.
"¿ g~ta fuga agrarnrú rn delito? ?. Le ab~olvrrán? ¿Le condt•narún? );o lo ~é. Atfü'll tú podrá.-; decírmelo.
'' Al ententnllL' tle lo aC,H'C'itlo, I' :tl meditar &lt;&gt;n
lo que había pa,,arlo, ~t'l'ero para ·&lt;·on d ~dudor,
y ju..;to y rcc-to pal'll con el inft&gt;liz mow, me dije:
''; Tuvo raión ! ¡ A;;í debía fo1ct•rlo. a.,;í lo hir.o,
\" a,í dehe hileer,,-e. ¡¡,:í !
·
Orizaba, l 900.

sí

Los grandes duelista• de París.

un duelo entre maestros de armas
~

SENSACIÓN EN PARÍS

K 0 ta sen~acional tragi-cómica, y muy apropiada
t : oca ;n que los llamados lanced de
para
esl
honor 1an ep
que'd~do á disposición do los espada-

ª

una polémica los citados campeones, se agriaron
los ánimos, y a~pués de un asalto en el cual h~bía lucido su habilidad Athos de San M!lato, hijo c1e un famoso esgrimista italiano, lanzo un cartel de desafío á todos los maestros de armas/, franceses, para un encuentro á la espada con . Pfnta
de arresto", es &lt;lecir, con un botón que deJa .1bre
una pequeña parte de la punta del arma, lo ~astante para causar uua herida poco profunda, pe:o
que impide que se niegue "un touché". Quena
ol reoo.dor demostrar en el encuentro ~ue un bueJL
tirador de florete tiene grandes ventaJas sobre un
ésoecialista en espada de oombate.
.
Luis Delmotte recogió el guante; pero .sm
aceptar el botón, y de este modo, lo que hubiera
·-a un "match" se convirtió en un duelo for:.af con la sola 'particularidn,d de que tod_os loa
aficiona&lt;los foeron citarlos para presen':iar .:1
encuentro, como si se tratara de una corrida di}
toros.
Desm1és de tres días de prepai,ativos, el lance
se verificó en el velódromo d~l Parque de lo:1
Príncipes, en Boulogne. El tiempo esta~a ab?,minable y San Malato, que es todo un pollo ,
se mos~ba malhumorado, porque se le echaha á
]')Crder su flamante y coqueto traje. ~le~ó la
hora del asalto, y los dos campeones luc1e_ron su
habilidad su destreza, y hasta su corecc1ón
las postu;as, llamando la a~nción su sangre fna.
v dando lug-o.r á aplausos, vivas y apuestas, ~~mo
si se tratara de un partido de pelota ó cualquier~
otro espectáculo sensacional.
.
Por fin. después de una lucha encarmzada, durante la cual los fotógrafos y los empres:ari~s de
un cinemat6¡rrafo obtuvieron muy buenas v1&amp;ta.s,
Delmotte oor&lt;lió la calma, y el duelo llegó á su
fin con resultado bien benigno por cierto: una
lig~ra herida que causó el canmeón _i t~!ia.no, quien
con todo el aire de un vencedor, p1d10 permtdo ·l
los testiP"os del lance. para estrechar la mano de su
contrincante y manifestarle sus deseos de que
pronto se rcstahleciel'a.
¿ Acabarán los duelos por ser un espectáculo
como cualquiera otro?

;n

Bl profesor Damotte.

.
•do para los pariBienscs un duelo con
1
chines, d ia ~1 verificado hace pocos días entre rlos
especta o1:, armas, 1\fr. Delmotte y Athos San
08
~aesl
JYLa atrto, c1 primero,. c1e la Escuela francesa, y el
do de la italiana.
segun
'
d'f
'an en oniniones acerra
de
Por que
J en
.
t :a. sn.
.
d
tre
la
rspada
v
el
florete,
uvteron
1
penonc a on
'
•

El profesor Athos de San Malat o.

AL VUELO
Si es tu voluble espíritu la abeja
Que sólo busca deleito~as mieles
De las almas en flor, tu intento deja
Y no te acerques, ni á mi lado vuele,.
No encontrarás el zumo perfuma.do,
Y es peligroso tu galante juego;
Quien te mira se rin&lt;le enamorado,
Y m i aimor hacia tí será de fuego.
Aunque me atraiga tu beldad suprema;
No me deslumbran tus brillantes galas :
Y el amor es contagio, el fuego quema,
Y si te acercas perderás las alas.
Francisco A. de Ictua.

¡A SI!
Y esto fué lo que me contest:) .

y~-i·~t~·

El Combate.

· ·,;LÍ~gab·a·
~~·a· (q~·e· ~~ ·t~y~· t~1~_bién¡
ya lo sabes,) cuando advertí que varias i:nuJer7
unos cuantos hombres y algunos granuJas, m •
raban hácia la puerta de Pedro, el mucha.chó
aquel que estuvo á mi servicio dos ó tres meses,
y á quien tú conociste aquí; aquel mo~o t~n bu!'"
no, tan humillde y tan sencillo,. c~fª 11;1~1ige~ct.1
te cautivó, y cuya "piedad filial -duelo a
manera clásica,-te dejó encantado.
"¿ Qué había sucedido? ¿ Qué pasaba? .Algo
muy grave, sin duda, pues en los ojos de las ~ujeres,-lavandera.s unas, y otras toroedoo-as e
"pitillos",---eomo acostumbras á decir,- se retra·
taban el espanto y el miedo; y en el rostro de
los va.rones se leían el asombro y la sorpresa, un,s
y otro causados por algún suceso singular y tern·
fico. Sí, ¡ algo muy grave !
"A la sazón salía de la casa un gendarm~,. mu{
de prisa, como si fuera en pos de un fugitivo
tratase de pedir auxilio á sus compañeros.
"Soy curioso tam bien, ( que la curiosidad el
ingente en la familia humana) é impulsado por
0

vivo de-seo de :;al,er lo que pa~aba, me Pnt1ó en tio parn &lt;¡ll&lt;' s&lt;' la tragasen la,; paredes, hahí:t u1rn
11111 jcr. 1111;1 mujer que lloraba, qul' lloraba a ,1~11la e,isa.
"l~ncontréme allí con una,; cuanta..~ pPr~onas: rl's. en ('iertos 1110111e1Jto~ ra:s1 11hog,1cla por lo" ~ol'I I ecino inmediato, nn harht•ro horrnthrn; :.:u 1lnzos y que st• &lt;·uh ría tl'nazmenfo el ro,;l ro con un
ami&lt;ro el cerrajero, otro que bien b¡¡,ila, clt• l:1 _1111~- ··rl'bozo.. c·laro, también mane hado de ~angrc: 111
ma ~aÍa11a y con las mi,mias aficiones akohoheas; madn• tle Pedro.
Era éste un buen c:hico, trabajador, ele excelen~Guadalu11e, aa ca,-era, miuy c-onoci'Ch1_ l'll, ,e,;-.
tt,,; c,-o,;tumhres, poc·o dado á juerga,; y_ parrandas,
ta~ rnlles por su voz de ~argento, :su» l!tg?tL ~, y
,;u~ anchas cadera., ele i,-óc:ronos rnoY1111 w1itos; (·uida&lt;losísirno de ,;u per-,;ona, cnmpl1&lt;lo, rt•c•to,
Luz, su hija, una doncella de buen P?rtr. y )1 arc~- (•,1h1l)pro,;o, y tan buen hijo, que t_o&lt;las l:1" !1'1aliuo, el talaberterillo. galn,n(l', glona y prez _d( l dre,, le ponían por mode lo, y que ,:aliado a ",thac-ntrc•gaha á la ,mya t0(1o cuanto en la :&lt;emana
,.,o-n•mio' y tentación &lt;le toda,; la.,; muchacha,; n nh1- &lt;lo,
lrn liía ganado.
.
.
,
.
le,; del barrio.
·'.\ los once ai'íos. quedó :im padre: . l•,,,t~ volo
·· f,jstaba también Don ,Justo, el J 1wz ele 11 a~;,mna. un carpintero de obra gruesa, ~1omhre ~Pr~o Y arrt•hatado por insiclio:-:a galopante t1s1f:, :&lt;rn tlcConnal, á quien pued&lt;."f\ fiar oro molido, ¡que ~ligo: jat· á su familia más patrimonio _que _una_ buen-a
diamantes de i;ubido,; quila.te•,-, romo quwn _dH·P ~•l rqmtaóón, adquirida á co:-ta c~c 11111 pr1vac·1_om•,; ..Y
"l{p~enfo'' ó la "~[ontaña de ,luz''. ;, ll_ne habrn de largos año~ ele Yida lahonMa en el &lt;'JNC:1c1,i
.
pa,ado? Poco:-me re,;pond1-un a,;~~1,~ato de. ele pcnn,;a,; y mal retribuidas tareas.
"La ma,dn•,-á quien tú conoci..lt.'-era ,¡o,·en y
(~1:i,.; de que hablan diariamente los pen6d!cos; un
linda y no tt&gt;nía más que Yeintiséi,- aiiol', muy lu1&lt;UÍ&lt;·idio de esos que ,;on ya moneda co_rnente ...
'.
cidos y frescos.
. .
~ ada para ('::;too tiempo~, en que lai&lt; 118.('1011_('~. fuer''l'r.onto madre é hijo ;.:e virron en la m1,:ena.
tP, ~.e complarrn en harer ne&lt;lazo¡.; á las dehil_t&gt;,;, .Y
p:Jr ello mt&gt;recen Yítores :· aplauso ele las nac·1011~•s C'omo la pnJ'ermetlad de Don An"elmo fué lm'vc&gt;,
eul1,1s,-esto es armi-potent{',;: en que la~ r(•pu- IHll'~ solamente duró dos me."P~, algo de las Pcohl i( as humanitarias y lo,; imperio,; altru1,;{a..; ~r nomíai:; del buen arte,;ano que&lt;ló rn el fondo dl'l
tornan en un ~antiamén c&gt;n c·onquiRtadon':s tle la,; an·ón, guardado allí entre la$ pren&lt;la.s dominguena&lt;-ion&lt;':- que tienen poeo,; harcoi;; y en q1w un ra.-:. Con tale" dinerillos vivieron algunos meses,
pueblo, ton aprobaeión fra)l(·a de
purp_urado. eer&lt;•a de un año.
•· Pedro entró &lt;le aprendiz en nn taller. y tansahc 111m·er guerra ú otro pueblo ¡wqueno, pro~pero.
to ~E' aplicó, trnhajó de tal modo ." tan bien ~e
padfieo y vi rtnoso.
c·:mdujo, que á pc{'o turo sueldo, y _cl~;tle ese d'.a
··c.· Qué iuiusfü:ia
nué inic¡uidacl. qué horrendo
.,
' .,
•1
l
rri lllL'll ::e habrá ro metido t'n e,;ta casa, ai:!1 o e P acudió l'Jl auxilio ele :;u cai:,a. y almo en ~far1,1
una pohrf&gt;za. digna :' honrada. y que ha.~ta hoy Antonia la d iari11 tarea de lavar sin descarn:;o, alFué morada ck Yirtud. de cariño, de trabaJo y de midonar los vicrnt'R, v aplanchar Jo:; "ábados. tarde V noche, hasta que la oamnana mayor clr la
ec:onomía?
Pa1:roquia tO('aba el alba. y llamaba á la mi,a
''E,;to pen,mlm :·o, al rntrar Pn a.qm•11a haliita- &lt;le cuatro, á descalzo;¡
(·iún l[UP siempn' \'Í tiara y bonita, .v, que ahora v mal trajeado,:, á mo111(' pan.,'&lt;.'ía obscura y Íl',l, y al apartar a cada !arlo
zas de~liza&lt;las v á viPpara abrirme pa,;o, ú toc1ai- aquella,; gp1Jtp,: qne ja;, mac1rugonas.
atónitas v mmlas de terror rotlPahan un lt&gt;•('.ho
'•\"ida frliz vidan
en,·angrentaclo.
l'(•&lt;ho v :11aría Anto"Pronto ~upe todo. Delante &lt;le mí, en un lt•nia. Ella rontenb1, ,:ach·&gt; l'l'rnelto. había un radál-er, caliente a1ín. con tisfecha de Kll hijo; él
h ¡&gt;al iclt&gt;z a&lt;Tónica en el ro,.:t ro; i;udoro,;o,; la frcnmuy amoroi;o, muy pat~ v l'l eabello: las manos erispada..~; cont.raí&lt;)a la gado de ella.
h::c:a, (·on eierta p:-, pre,;ión d!' sorpresa y ~·ahia al
"-)li madre-!-,-olía
m is1110 tiempo. como si de ac¡uellol' labio,, car- docÍl' á Rus amigos.ncsos y sen:males se hubieran e:;rapaclo á h1 -par no c&gt;s vieja ni fea. ¡ Xau1ta hiasfemia procaz y un grito de _horrorosa
da de eso! ¡ Qué ha
dt•aesp('l"a&lt;:ión. En el pc1.:ho, :-obrL' la n 1n•a blan- de set· fea! ¡ Por ella
l'll, ;l de la camisa, tenía 11 na mancha ele :&lt;angrc;
no pasan los años ... !
1wgra Pn el Cl'Dtro. de soherl1ia púrpum el c·~n})ero 110 volwrá á rat-lrno. l 'na manta roja, exü•ndida por nuu10s JllH- sar~&lt;'- Ki yo me casacl11,as I c-aritatiYas. Yl'laha lo que l'l prnlor &lt;lehía
ré miPnt ra~ ('!la YiYa,
orulta1·.
¡,or 111 tl(·ho ([lll' son
·-'l'ratúbaJSe de un mozo dt•cidic1o. guapo, rc.,ucl- gra1l(l{',. y muy grauto, fornido y valiente, que do,; clías_ anh.:'il, en lll)-l
cle" la~ gana,; q1w tentienda muy conocida. afable y tfac1~lor, me habrn ero &lt;ll' ('.l,-arlll(' eou
n••Hlillo puros tuxteco:; de L'X_eele_1;te cl~'iC- .
('Jara. la hija de&gt; mi
·· En un ángulo de la habitae1011, refugiada e1~- maestro, porqu~ cl,'.'rafrp Jo:; muroi-, como si hubiera bn,rnclo aquel s1,-a&lt;lo ra~¡¡ qull're , _1·

su_

lfafae/ 2Jelgado.

�o

Domingo 3 de Marzo do 1'901.

EL MUNDO ILUSTRADO

,EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO Vlll--TOMO 1--NÚM. 10

SuDscnpción mensual fortlnea, I 1M.
1dcm idcm en la OapílaZ, 1.16.

MÉXICO, MARZO 10 DE 1901.

Gerente: ANTONIO CTTYil.

.,!rector: LIC. RAFAEL REYES SPINDOLA,

o

~

•oc::x::x:::x:::xoc:x:::::x:::::x::x::x:x::x:::::~cx::x::x::x::,oc:x::::x::::x:::::x::x:::.c:x:::x:::::x:::e&gt;c:x::::::x::::x::x:::x:::::x:::&gt;,

c:x::x::x:::x::::::xx::x:::x::

LA NOCHE.

�</text>
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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1901, Año 8, Tomo 1, No 9, Marzo 3</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>��BIBLIOTECA UNIVERS\T/&gt;.Rl~
K ALFONSO REYES"
FONOO RICl&lt;RDO CO'l/&gt;.RRUBl'-S

�MUNDO )LUSTRADO
•
J

Subscripción mensual foránea , 1 1 50
ldcm . Jdem. en la ca.pits.1, ,. 1.25

MÉXICO, ENERO 5 DE 1902.

Gerente: LUI&amp; RtTf&amp; ftPINDOU.

Dlrecton LIC. RAfAfL RfYt&amp; &amp;PINDOLA.

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PARA ElL A:Ñ'O NlJ EVO

'

FONDO
RlGARDO COVARRUBIAS

J

�..

..
Domingo 3 de Enero de 1902.

EL

:-.re~no

..

"

ILUSTRADO

,;.

EL MU~DO ILUSTRADO

Domingo 5 de Enero de 1902.

r

El poeta.-No, no es obrar prwdentemente, porJUJcio. el más racional y el solo verdadero, el a~coholismo no es, en suma, sino una forro! _de sm- que dan á aquellos cuyos hijos matan, el don del
cidio lenta de la humanidad. El aloohollco se sufrimiento.
El rey.~Pcro ¿ crees tú que el don üel sufriaplica la doble corr.iente; unos meses, y por exmiento sea una buena cosa?
cepción,
unos
años,
vive
más
aprisa,
se
finge
goEn el fondo de todos nuestros grandes vicios
·E l poeta.-Sí, señor. '
radica siempre una virtud. Aquéllos no son, en ces artificiales, se provee de momentáneas y ficEl rey.-Islandés, hay como dos hombres en tí.
ticias
energías
y,
luminaria
en
medio
d~l
hura~án,
rigor y por regla general, sino_ exageracione~ 6
6 se extingue de súbito al soplo del v1ento, o ve Estás entre la muchedumbre, en algún alegre festorpes aplicaciones de ésta, y s1 alguna explicatín y pones un manto . sobre tus pensamientos.
.
ción, ya que no justificación, tienen nuestr?s. ex- pronto reducido á cenizas su combustible.
Se ~stá á solas coñtigo, y te asemejas á los raros á
Tal
es
el
hecho.
¿
Cuál
puede
ser
su
e~~bcatravíos, es precisamente el hecho de que :11c10 Y
quienes voluntariamente se escogería por amigos.
virtud suelen no ser sino dos momentos diferen- ción? ¿ De dónde nos vieue er,e afán d_e v1vll' de
¿ Por qué es así?
, .,
_
prisa,
de
agotar
nuestras
:fuerzas,
de
bnllar
como
tes del mismo fenómeno, de la misma manera que
El poeta.-Señor, cuando os quere1s )ianar en
el
relámpago
un
instante,
de
calentar
com?
la
las enfermedad.es no son otra cosa qut funcioel río, no os desvestís cerca de donde pasan los
nes fisiológicas excesivas en cantidad, ó ~jerci- chispa un segundo, para volver después al ~no Y
que van á la iglesia, sino que buscáis un lugar soá
la
obscuridad
definitiva
?
Por
qué
no
resignardas fuera de las condiciones normales de tiempo
litario ...
se
á
gastar
moderada
y
paulatinamente
la
vida
á
y de lugar.
El rey.-Naturalmente.
fin
de
prolongarla
largo
tiempo
como
lo.
manda
Así la avaricia, vicio feo y manía repugnanEl poeta.-¡Y bien! yo también tengo el pudor
te n~ es en suma más que una exageración de la imperiosamente el instinto de la conservación?
del
alma y por eso es que no me desvisto cuando
En
nuestro
concepto,
ese
concepto
de
la
vida
te;dencia sana y laudable á la economía y á la
hav mucha gente en la sala.
previsión; la gula no es otra cosa que el hambre intensiva, en oposición con la vida extensiva y duEl rey.-¿ Eh? Cuéntame, • J atgeir, cómo nas
templad.a á un diapasón más ~gudo; Lovelace y radera, es de origen social. La vida moderna, tal
D. Juan son patriarcas que ofician fuera de casa y cual la han hecho el industrialismo, la compe- llegado á ser poeta y quién te ha enseñado la
fuera de ocasión, golosos del amor, en suma; Car- tencia la constitución de las grandes agrupacio- poesía.
El poeta.-Señor. la poesía no se aprende.
touche y Rostchild se codean en pu1:1to á amor á. nes u;hanas, reviste una intensidad extraordinaEl
rev.-¡ La poesía no se aprende! Entonces,
ria.
Ideas,
actos,
paBiones.
emociones,
goces
y
poseer, nuestros reñidores de barr10 y de pulquería no son sino grandes soldados fu~ra de dolores se atropellan, se empujan, giran como un ¿ cómo has hecho?
El poeta.-Hc recibido el don del sufrimiencuadro, grandes capitanes y grandes ?onqmstad?- torbellino en rededor nuestro, nos arrastran como
res sin escenario adecuado, y no media diferencia el ciclón á la hoja muerta y nos imponen una su- to v así he lJegado á ser poeta.
ma de esfuerzo una cantidad de trabajo, una doEl rey.-Así, pues, ¿ el don del sufrimiento es
esencial entre un tahur y un agente de cambio.
Un vicio tan sólo parece escapar á esta ley, y sis de emoción 'superior á las fuerzas y á la resis- necesario al poeta?
El poeta.-Para mí fué necesario; pero hay
es el único que no hay manera de ex])licar como tencia humanas.
Caminamos á marchas forzadas en la existen- otros á quienes ha sido concedida la alegría, la fe
el simple extravío ó como el desempeño heterotópico ó extemporáneo de una función natural, 6, cia, doblamos las etapas, gastamos en un día más 6 la duda.
El rey.-¿ Aún la duda?
como la práctica extremada ó inoportuna de una fósforo en el cerebro, más musculina en las :fibras,
más
oxígeno
y
carbono
en
las
vísceras,
de
los
El poeta.-Sí; l)ero es preciso que sea la duvirtud. Ese vicio es el alcoholismo.
que pueden dar el organismo y el medio. Para da de la fuerza y de la salud.
A primera vista parece que el alcoholismo es tirar de la carreta en ese atascadero, necesitamos
J~l rey.-¿ Y ·cuál e$ la duda que no sea la de
á la sed lo que la gula es al hambre; pero una yo- látigo, y para salvar el obstáculo desmesurado, el la fnerza y de la salud?
ca de reflexión permite cerciorarse de que s1 al aguijón de la espuela.
.
El poeta.-Es la duda que duda aún de su duda.
!roloso lo estimula á comer el hambre, el bebedor
Como el soldado durante el combate. oonsUIDIEl rey.-Paréceme que eso debe ser la muerte.
~s totalmente extraño á la sed y que, salvo el mos en un día la substancia acumulada en un
El poeta.-Es más horrible que la muerte misagua lo único que no se bebe por sed es el alcohol. año; vivimos más vida y duramos menos años que
ma: son las tinieblas profundas.
El bebedor no busca satisfacciones estomacales el patriarca 6 el campesino. El luchador moderni palatinas sino malsanas excitaciones del espí- no busca en el alcohol el valor que le falta, la
€nrir¡ue :Jbsen.
ritu y repr~bados y contraproducentes estímulos fuerza que se le agota, la resistencia que lo abande sus funciones vitales que, á la larga, acaban dona y á la hora del descanso, la emoción intensa
por consumirlo, enervarlo y embrutecerlo.
á que está habituado, el goce excesivo y desmesuEl alcohol parece, pues, un enemigo incondicio- rado en medio del cual ha vivido y el olvido comnal. implacable é irreductible, de la humanidad, pleto y absoluto de la lucha encarnizada y de la
v el alcoholismo el único vicio no explicable ni angustia torturadora. Como el gladiador, sale de
Y o no me inspiro en lo que otros dicen,
Justificable por necesidades físicas, morales . 6 so- la taberna para entrar al circo y sale del circo payo
no me inspiro en lo que otros piensan,
ciales imperiosas, y por lo mismo, el ~ás och?so y ra entrar en la taberna. El alcohol, pérfido, lo
yo no me inspiro en lo que otros sienten,
repugnante de_ to~~s ellos. Aho_ra b1~n; es 1~~d- ceba momentáneamente, como el ogro, para demisible, en prmc1p10, que la existencia de VICIOS vorarlo en seguida y gira en el círculo vicioso de ni tampoco me inspiro en los que sueñan ... !
de ese género, sin origen fisiológico, sin :finalidad beber para poder combatir y de agotarse y aniMi musa aplaude lo que mi alma admira,
moral, sin contrapeso en el ~ien indirecto y le- quilarse á fuerza de beber.
busca su inspiración en lo que ama;
jano que producen al mal ·directo y actual que
ella se inspira á veces ,en lo que odia,
causan, sean compatibles con la conservación de
pero siempre en sí misma: ¡ es soberana!
la especie humana. La vigencia y generalizaMi lira no es hermosa, pero es mía,
ción crecientes de un vicio a!'lÍ, esencialmente
y como tal sensible y altanera:
destructor. durante al~nos siglos hubiera acabendice á la mujer que me comprende,
bado con la humanidad.
y á la vulgar y frívola desdeña.
La subsistencia y progreso de la humanidad á
pesar de la desastro.c:a -plaga, ha inducido á alguNatura, es su ideal : ella le inspira,
nos pensadores fisiologistas y T,&gt;sicólogos á buscar
con sus galas, trist.ezas y misterios:
á todo trance las funciones físicas y psíquicas á
siente el ¡ ay! de la rama cuando cruje
que pueda cooperar el alcoholismo y á explicarlo
y del nido que cae los lamentos.
en virtud de una necesidad. fundamental de nuestra organización, única manera de exnlicarse cómo
Siente del arroyuelo los murmullos,
no ha acabado ya con la humanidad y cómo es
de la brisa que pasa los arpejios,
FRAGMENTO.
que cada día se generaliza má.s y más.
de las flores marchitas el perfume,
En estos últimos tiempos han aparecino una
de la ola que espira los acentos.
serie de estadísticas curioi::as y "muy hechas",
El rey Skule.- ire hablarás de eso dentro de
M1 musa es caprichosa: le entusiasman
que tienden á probar que el alcoholismo es ron- poco.
los locos de la historia, sus loqueros,
1'€rvador de la. vida. En ellas se compara 1a viPero dime. Skalda, tú que has errado tanto por
da media de lo~ sobrios con la de los bebedores. países extranjeros, ¿ has visto 1~na mujer qu~ ame los que arrastraron grillos 6 cadenas
la de los sacerdotes de Baco entre sí. y ~~ t:ree al hijo de otra? Y cuando digo amar, entiendo y en el cada.loo 6 en la crnz murieron.
llegar á la conclu~ión, altamente consolaciora p:1ra amar no con un sentimiento pasajero, sino amar
Hay veces que se inspira en los palaeios
los cantineros y los consuetudinarios, de qne se con todas las ternuras del alma.
y otras veces se inspira en las tabernas;
vive en prouorción éle lo que se bebe y de que se
El poeta J atgeir.- Eso no acontece sino á las que en todo hay poesía, sólo basta
puede parodiar el aforismo: "dime lo que comes, mujeres que no tienen hijos.
saber sentir; digamos, ser poeta ... !
te diré lo que piensa~". en esta forma: "dime
El rey.-¿ A ellas solamente?
Siempre se inspira en la Virtud, la exótica,
cuánto bebes, te diré cuánto has de vivir''.
El poeta.-Sobre todo á las que son estériles.
A estas estadísticas, como siempre sucede. resEl rey.-¿ Sobre todo á las que son estériles? y en la sublime, Caridad discreta,
ponden victoriosamente otras que prueban preci- ¿ Aman entonces á los hijos de otra, con todas las en el pudor de la Honradez, la rara,
y en las cenizas de mi I&lt;'e, ya muerta ... !
samente todo lo contrario, y que evidencían que ternuras de su alma.
el alcohol agota y destruye la vida, que si artiEl poeta.-Sí, á menudo.
7omás lfíos &lt;;on~á/ez.
ficial y momentáneamente le da pábulo, en rigor y
El rey.-Y, ¿ no es cierto?, sucede que esas muen definitiva la consume más pronto, como la do- jeres estériles matan á los hijos de otra, despecha"......, "'• ~ wr- ..... ,
ble corriente, que da más brillo á la lámpara; pe- das de no haber tenido ellas.
'f
~:.1~$ÍV l
ro que acaba más rápidamente con el petróleo que
El poeta.-Sí. Pero eso no es obrar pruden- 1
la alimenta.
temente.
Según este modo de ver, que es, á nuestro
El rey.1 / Prudentemente?

Origen. social del alcoholismo.

1

;.

.

MI NÚMEN.

EL REY Y EL POETA.

¿ij!) ~ ~

1.-Sra. Luisa L. de Morla Vicuña.
2.-Sra. Julia Balmaceda de Toro.
3.-Sra. Eugenia H. de Errázuriz.
4.-Sra. Elisa L. de Walker.
5.-Sra. Emilia Toro de Balmaceda.
6.-Sra. Isabel Bello de Pinto.
7,-Sra. Ana Bello de Balmaceda.

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EL MUNDO ILUSTRADO
Domingo 5 de Enero de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

LA PRIMERA~ PIEDRA DEL MONUMENTO ÁLA INDEPENDENCIA.
.
.
j en que el señor Cencr~l de División D. Porfirio

l)íaz Presidente Cofütitucional de' los Estados
Uniclos )Iexicano:;, proc:e&lt;lerá á coloc~r la primera
l piedra del ~fonumento ConmemoratiYo ele la In1 dependencia de )léxico.
I
E} proyecto ha ,_; (~O fornmlo por el ?eñor .L\rquitecto D . .Antonio füYati .i\Ierca&lt;lo, quien umge la
eontitrucción.
La ceremonia se verificó :-:egún el programa que
~e acrrecra. á c,ta aeta, que se deposita en un cofre,
~rm~1ch~ por el ~eiior Pre8idente de la Repúbiiea,
,ns Secretarios de Estado, los Reprc:-cntantes del
Concrrcso de la lJnión y ele la Suprema Corte ele
,Justicia, el Cuerpo Diplonhitico Extnuíjero, Tos
Subsecretarios de E,;ta&lt;lo. los Delegados de la Se,runtla Conferencia Pan-Anu,ricana, el Gobernador
lel Diiatrito, el Presidente clcl .\yuntamiento de
esta capital, el Arquitecto de fa obra y los emplea.los superiores de la Secretaría de Comunicaciones
.v Obras Públicas.''

El Seilor Presidente de la República y los Secretarios de Estado llegando á la glorieta.

Xo hace mucho tiempo que "El Uundo Ilustrado'' publicó el proyecto del Sr. l.ngeniero D. 7~ntonio RiYas ::\[ercado, que mereció la aprobac10n,
para levantar un monumento á los Héroes de nuestra Independencia.
Entonces dimos una descripción detallada, que
hoy nos permite hacer simples referencias, que
nuestros lectores ampliarán á su deseo.
El lugar elegido para levantar el monumento, es
la cuarta glorieta del Paseo de la Reforma, y desde
que dieron principio las obras de cimentación, se
levantó un cercado que limita el lugar en que
pronto ha de erguiroe la elegante columna conmemorativa.
La altura total del monumento es de cuarenta
metros, contados desde el piso del Paseo hasta la
punta de las alas de la figura que simboliza la
Independencia.

***
El jueves 2 del mes en curso se efectuó la ceremonia de colocar la primera piedra de este gran
monumento.
El señor Presidente de la República llevó á cabo ese solemne acto, en presencia del Cuerpo Diplomático, de los señores Delegados á la Segunda
Conferencia Internacional Americana, y de las representaciones de los Poderes nacionales.
A las diez de la mañana se encontraban allí los
seiñores Embajador Clayton, 11linistros de Inglaterra, .Francia, Salrndor, España, Chile, Paraguay,
Perú, Uruguay, Bolivia, Guatemala, Costaríca,
Ecuador, Encargado de N"egocios del Brasil, Primeros Secretarios de las Legaciones de Francia y
Guatemala, Attachés de .Alemania y Chile; todos
los señores Delegados, las comisiones nombradas
por la Comisión Permanente, la Suprema Corte de
Justicia, el señor Gobernador del Distrito, el Presidente del Ayuntamiento y Regidores, los altos
empleados de la Secretarl? de Comunicaciones, la
mayor parte de los Ingenieros que residen en esta
ciudad, diversas comisiones de las Sociedades
Obreras y :.Iutualistas, los representantes de la
Prensa y gran número de familia1:1 invitac1as.

pcnuienle ele una grúa, la piedra cuidadosamenle
pulida, que e,; la primera del monumento.
El señor Presidente, acompañado de sus ~Iini:;tros y de lo~ .demás t-011t-urrentcs. ~e dirigió a
a.que! sitio; ~e le presentó una curiosa cubeta de
plata )' una cul'hara de alba1Yl del mismo metal.
é inmediatamente tomó a&lt;¡uellos ifütrumenlos, baLió la argmuar.a; é inclinándose cuanto era necesario, la extendió en la superlieie que quella ba baJO
la piedra su~penllida, la cual fué bajada en el momento oportuno para que quedara adherida al cimiento del pedestal. Se depositó después un cofre
en un hueco que se había dejado en la parte superior de la piedra.
En seguida se cubrió con otra piedra, y la cerradura se soldó perfectamente, en presencia de
todos los circunstantes.

Esta acta, dc,;pué, de firmada, fué puesta dentro
del cofre, acompañada de un ejemplar de "El Imparcial," "El 'l'iern po," ")Iexican Herald" y "El
:.\fondo Ilustrado."
Se pusieron tamhién una colección de monedas
ele :México, una lira peruana que depositó el señor
:mnistro del Perú, y los retratos del señor Presi-

El Señor Presidente acompallado del Ingeniero Salazar dirigién
dose á depositar el cofre con el acta.

•••

dente de la República y los Secretarios de Estado;
retrato del señor Arquitecto y copia de su título
El cofre contenía el acta que daba fé de la so- profesional.
lemnidad, y que está conceb'ida en estos términos :
"En la ciudad de )léxico, a las 10 h. 30 m. a. m.
•••
del día dos de Enero del año de mil novecientos
La ceremonia reYistió gran solemnidad, y termiclos, se reunieron los subscrito~ en la Gran Glorie- nó con un lunch.
ta de la Calzada de la Reforma, á invitación del seEl señor Pre:;idente ab-antlonó el local en medio
ñor General D. Pranci~co Z. .:Uena, Secretario de rle una cariñosa ornción que le hacía el pueblo que
Estado y ele! Despacho de Commlicaciones y Obras h'.1-bía concurrido á las calzadas cerc~nas á la gloPúblicas. Mn el objeto lle a,ü,tir al solemne acto? !r1cta dondE¡_ se efectuaba la ccremoma.

•••
El ,programa de la solemnidad se reducía á escuchar un discurso del Sr. Ingeniero lbarrola; una
poesía el el in:;pirado Juan de Dios Peza; varios trozos musicales, ? pre,enciar el acto de la colocacTón
de la primera piedra.
Las piezas literarias fueron muy aplaudidas, las
musicales se escucharon con gusto, y dió principio la ceremonia principal.
Frente á la plataforma que debe ocupar el plano
de la base del monumento. se veía en el centro el
cimiento ya construido, y en uno de sus ángulos,

•.

El Seilor Presidente colocando la primera piedra.

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Domingo 5 de Enero de 1902.

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•

EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 5 de Enero de 1902.

asilo voluntario, que diera abrigo y recogimiento
á las muchas matronas y doncellas que vivían desamparad-as, y en el cual las señoras de edad y de
saber pudieran instruir á las doncellas en las labores propias de su sexo; y haciéndolas amar el trabajo, las alejasen, por este medio, de los peligros
de la ociosidad.
El 23 de Febrero de 1734, se concedió licencia
para oomenzar la construcción del edificio en el extenso terreno que hoy ocupa en la plazuela de las
Vizcaínas, disponiéndo-ae €11 a,quel entonces de la
suma de $G0.000, para la fundación y dotación del
establecimiento, y la primera piedrn la puso el l l
de i\Iayo de 1734:, el Dr. Don ..\fortín de El izacocchea, Obi.;;po de Durango.
Refiéresc que la idea partió de los señores Don
Ambrosio ?.fea,ve, Don Francisco Ecl1e,·e~te y Don
:llanuel de Aldaco, acaudalados guipuscoanos del
comercio de México, que paseando una tarde por el
sitio en que hoy se lennta el Colegio de la Paz,
vieron un grupo de niñas hermosas y entregadas á
la ociosidad, y de allí, compadecidos de la falta de
educación y el desamparo en que vivían aquellos ·
séres, resultó el propósito de fundar el colegio
subscribiéndose respectivamente con la suma d;
$80,000, $66,000 y $36,000.
Este capital se aumentó en breve tiempo hasta
un millón de pesos, la obra duró unos veinte años,
y con el fin de lograr que la institución fuera independiente en lo absoluto del clero y del Estado,

7-n:--

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Patio principal del Colegio de la Paz.

de la escuela primaria, así como en las llamadas especiales, que son destinadas á la enseñanza ae oficios ó conocimientos útiles para desempeñar empleos propios . para señoras y señoritas, haya un
movimiento anual de 800 alunmas.

• ••
La fiesta, simpática por su buena organización,
fué también conmoYedma y significativa, porqu_e
durante ella los Estadistas extranjeros que nos visitan actual~ente, han podido apreciar la laboriosidad, el arte, el buen gusto, y las aptitudes de la
mujer mexicana, que si en las aula~ ~e ilust~·a, eleva su nivel moral y aprende en el hermoso hbro de
la ciencia, cuanto es capaz de hacerla ser estimable
en sociedad, en las horas en que abandona esta empresa, dedica su imaginación y su labor física, penosa y abnegada, á conquistar conocimientos que
la consagran, ante el más exigente criterio, como
bendita reina del hogar.
Decorados con multitud de flores y de plantas
el vestíbulo, el espacioso patio principal y las amplias escaleras que conducen á la planta alta, el
aspecto del edificio no podía ser mejor: unían los
extremos de los -arcos y rodeaban las columnas,
gruesas guías de encino sembradas de flores rojas,
y tanto en los cornisamentos como en los mu:ros y
barandales, se pusieron guías de ramos de flores
exquisitas, completando el adorno grandes lazos de
tela; verdes, blancos y rojos.
Los pasamanos de las escaleras se cubrieron con

En el Colegio de la Paz.

•••

Terminada la visita, que duraría cerca ele una
hora, los invitados pasaron á la sala de Juntas, en
cuyo centro se colocó una gran mesa, }' en ella se
sirvió un lunc-champagne.
Después de esto, lw invitados v-isital'on algunos
de los departamentos del plantel, del cual .:alieron
después de la una de la tarde.
Centro de la E:,:Posición.
Adorno de:Ja escalera.

¡------------------------------

tuvieron los fundadores que sostener una lucha
prolongada, y que requirió grandes esfuerzos contra A u!oridades y Prelados, hasta que por
llegaron ~ ,lograr su objeto, después de invocar la
protecc10n de la Corona de España y de la Sanla
Sede. Esto no fué sin vencer positivas dificultades,
al gra&lt;l,o que alguno de los fundadores llegó á proponer a sus colegas que de no conseo-uir
la inde0
pcn~encia que tenían ideada para la inversión de
su drncro, deberían prender fueo-o á lo que tanta
lucha les había costado, y que
correspondería
e:n sus efectos á los fines que se habían formulado
s1 el esta°?lecimiento no _quedaba bajo las bases ele
absoluta. mdependencia antes citadas.
Desde 1732 hasta 1766 duró la controversia y
fué hasta el último año citado cuando se abrió' el
Colegio de San Ignacio de Loyola, para viudas
honradas y doncellas devalidas.
D~s~e aquella remota fecha al presente, el establ~crmiento ha pasado por una serie de aconteciIlllcnto~ que en alguna vez han hecho temer por su
porvemr; pero no han faltado nunca personas tan
abnegadas y caritati vas como los fundadores que
comprendiendo la utilidad del plantel y el respe~
que se debe á los capitales de los fundadores y á su
v?h~n.tad, hayan sostenido la existencia del establec~1ento, que al presente sirve de centro de educación á más de doscientas internas, y en las clases

fui

:o

Grupo do alumnas del plantel,

Un extremo de la Sala de la ExPosición.

pito, bordado á la acuarela, se veía una Virgen de
los Angeles que colocaron los fundadores en el coro de la capilla particular del Colegio, y que es una
verdadera joya de tanto valor artístico como material. La escultura está revestida de plata con esmalte azul; sus dos peanas son de plata maciza
con adornos dorados á fuego, y llama la atención
lo -artístico de su adorno. El rostro de la imagen es
bellísimo, las ropas perfectamente imitadas, y la
corona de oro que ostenta la Virgen en su cabeza, es un trabajo de mérito y de riqueza verdadera.
Adornan tanto la corona como la vestidura, 151
grandes esmeraldas, 201 esmeraldas más pequeñas,
413 perlas grandes, 986 medianas y 1,177 pequeñas, 14:1 diamantes, 23 rubíes y otras perlas muy
bellas y valiosas, así como adornos y cadenillas de
oro.
La imagen tiene en conjunto 2,293 piedras preciosas, se conserva en el plantel con gran veneración, y sólo tratándose de un acto como el que Re
celebra, se puso en exposición.

Exposición de Labores Manuales
. Los señores Delegados á la Segunda Conferencia Pan-~m~ricana, vi~.taron el antiguo Colegio
de las V1zcamas, la marrana del 26 de Diciembre
próximo pasado.
Con este motivo se dispuso una exposición de labores manuales, ejecutadas por las alumnas del
plantel, y fu_é, un_ éxito q1;1e habla muy alto en pro
de la educac1on ae la muJer mexicana.
El Colegio de las Vizcainas, conocido también
con el nombre de Colegio de la Paz es una de las
instituciones de beneficencia é instr~cción más an~
tiguas de México.
Tiene una curiosa historia, que narraremos á
grandes rasgos.
En el año de 1671. los vascono-ados residentes
en Nueva España, idearon la fu~dación de una
H~rmandad que sir_v~~se de centro á sus compatr10tas, la cual adqmno en breve espacio de tiempo
lustre :y renom?re, y ~ué de entre sus hijos de donde nació también la idea de fundar el Coleo-io de
San Igna?io _ó de las :Vizcaínas, con capital "particu,!a~, y s~n mteryenc~ón en_ su sostenimiento, adm11lli!trac16n y dirección, m del Estado ni de la
Iglesia.
La idea primitiva fué la de fundar una casa de

Domingo 5 de Enero de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

preciosos ramos de pionías, rosas, violetas y otra
mfi.nidad de flores, y en los descansos, lo mismo
que al pié de las escalinatas, se colocaron tupidas
"serrés'' formadas con plantas exóticas de delicado
fullaje.
?-'odos los departamentos del patio principal, arcluvo, clases, sala de juntas, refectorio oratorio
particular y dormitorios, estaban abiertos y una
ojeada al pasa_r por enfrente ele sus puerta;, bastaba para apreciar en todos ellos, el aseo más cuidatl•oso y el orden más perfecto.
..\. las once de la mañana comenzaron á Deo-ar las
familias invitadas, que no fueron en tan gr~n número como se hubiera deseado, porque se tuvo que
tomar en cuenta la capacidad de la sala de la J&lt;~xposición, suficiente solo para unas doscientas personas.. Los concurrentes, tanto señoras como cabü~leros, esperaron en los coredores de la planta baJª la llegada de la señora Doña Carmen Romero
R;ubio de Djaz, que á las _?nce y ~inutos se presento, acompanada de la senora Sofia Romero Rubio
de Elízaga.
El salón de la Exposición era verdaderamente
templ? del trabajo femenil, donde lo más escogido
de la Juventud estudiosa depositó como inestimable ofrenda el producto de su labor manual cons. tante y delicada. E~ la plataforma del fondo, sobre un pedestal cubierto con un rico paño de pul-

Un lote notable,

�Domingo 5 de Enero de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

La Revista y Maniobras Militares de fin de año.
);uestro ejército acaba de unir á las notas de
l.mllaute educación y disciplina que desde hace
mucho tiempo ,,iene ciando, una más, con las orlJlantcs maniobras militares y gran revista efectuadas en lo:, campos de la , aquita la mañana del
domingo 22 de Diciembre próximo pasado.
La ovinión de los térnicos más autorizados, y la
impresión agrau.abilís:ma de lo,; numerosos concurrentes á la solemnitlacl de armas á que nos refcmos, deben ~er tunbrl's de sati~fa(;c1ón para los
ameritados Jefes de nuestro ejército, y de orgullo para las tilas de oueclientes y aplicados ciulladanos, que forman l a clefcnsa ele la patria.
A la!&gt; !J h . 30 m . a. m. se presentó en el campo el
señor Pre:úlente de la Hepública, acomoañado de
los scüo re~ ) linistro de la Uncrra, Generales Ramírez, Villarcal y liuerta, lo~ '"attachés" militares
extranjeros y los J efes y Oficiale;; ele los Estado~
Mayore; del propio Primer "\l agistrado y Mini~tro
&lt;le
Uuerra;
á e,;ta comitiYa la ese:olta de
Guardias
deseguía
la Presidencia.
L n aaludo de honor al Primer )Iagistrado de la
).ación, ~ué hecho por una batería, con una saha
&lt;le .\ll eanonazos.
.A cabalio atrnYe~ó el campo el señor Presidente
con su comitiYa, y recorrió al trot e las líneas re-

1901

(*)

Requiescat in pace.

11111, .lll l l lll ·llllllllt tll
La Tr ibuna de honor.

E l Sedor Presidente de la República dirigiéndose á efectuar la revista.

vistando las tropas, y regresó á las tribunas, donde
era esperad~ por gran número de Generales y Coroneles, y siendo saludado por el Himno Nacional, que tocaron las bandas militares que estaban
á l os lados de las tribunas, y por un nutrido y prolongado aplauso, que partió de las mismas tribun as y de los diYersos grupo,, de concurrentes.
El señor General Reyes, ::\linistro de Guerra se
retir ó hácia el fondo del polígono, ¡me~ por gal~ntería para los señore, DellgaJos al Congreso PanAmericano, que a~istieron á la fiesta de armas, tomó el man e.lo de las fuerzas per;;onalmente.
Dieron principio la; maniobras de combate. Se
hicieron dos_ eJa::;es de movimientos: los primeros
en orden alnerlo por medio de un cle;;,pliegue de
com bate, y los segundos en orden cerrado.
Unos y otros alcanzaron el mavor lu icimento
y fuer on e:omentados c-on entusiasmo.
'
Terminó esta hermosa tiesta militar, con un so-

Parte del campo antes de principiar las ma11iobr as.

berbio desfile de las fuerza~, en colmnn-a de honor
por Regimientos, pasando al frente de las tribuna~
paraT h~;er los_ l~onores al P rimer )Iagistrado de
la li: ae1on, rehranck,~e en seguida para sus cuarteles.
Las_tril~unas de derecha á izquierda, y la numerosa s1llena coloc-a&lt;la en la prolongación de la línea, estaban l iteralmcnte llena~ por .familias de las
clases alta y me&lt;l ia de la so(;ieclad, y rotleando el
campo, ~oh~c toda la línea ele circun rnlación, inmema cantidad ele gente pre,enció las maniobras.
Frente ú las tribunas, á una distancia de 50 metros, se .levantó un~ graderh1 que fué ocupada por
los Oficiales Hcse_rnsta&gt;' y otras per,onas, que aeseosas de prc..,eneiar de cerca los movimientos despreciaron el rigor del sol y perm anecieron allí hasta que terminó el desfile.

está alerta, y contemplará. satisfecho la marc9a
tlel que sigue.
El, que ha logrado tantas conquistas,'! que realizó tantas proezas, en el orden c1entifieo Y moral nos ha enseñado la verdad de aquel hermoso
ap~tegma ele .Pe}letán: "el mun~_o marcha".
¡Adiós ... ! ): o. ¡Alerta! ¡ 1, umes !
La nue,,a aurora c,;plenderá sus tinta~ nacaradas, semcjam1o las con rnlsi-o nes del incendio;· la
naturalez~ de,;pertará conmovida por_ ~l piar ~e
los pájaros cantores; y las -flores abrmrn i:us caliee.3 y de~plegarán sus corolas derrochando sus
galas y pcrl'umes.
Pre1)arémomos no¡;otros al igual que la Xaturaleza.

El salmo de la muerte, el aclios al año que se extingue . .. . hé aquí la dolorosa misión encomendada {1 mi torpe palabra.
P erdón seiiorcs. Yo 110 puedo haeer traición á
mi;; convicciones, y tliré lo que picn,;o y lo qt~e
sien to, aum1ue rompa en pedazos una creencia
arraigada y profunda .
Desde las nod1es misteriosas del Apocalipsis,
cuantlo el Corclero J'a,;l:ual se dió en ouentla de
redención al Padre de la vid,1, ya el viejo ~ ocl enviaba su húlito sombrío de,;lle las regiones hiperboreas hasta las tibia,; campiñas tropicales. Y caían
las hojas y encaneeían los árbole~, y una mortaja 1
blanca cubría lo,; montes y los valles inundánu.0- 1
los con el hielo e::;panto~o de la muerte.
l'ero eso era en los tiempo~ del Apocalipsis.
Hoy, debajo de los c-opo" niml}atlos de la meve, se elabora la gcsta(;ión del reino vegetal. Cabe su manto genmnan los trigales, y la. dorada espiga yergue su fruto bienhechor, como una ofrenda de regocijo á la natumlcza fecundatla .
Hoy, la muerte es un accidente ilusorio. La
eternidad ha des,anecido su aspecto funerario, y
la vida la ha vencido, la ha connuistado, y la utiliza solamente como elemento de transformación
para sus fines eternales.

Domingo 5 de Enero de 1902.

La Plaza de la Constitución.
A Y }:,~ R Y HOY.

La plaza de ,.\rma.&lt;: de Méxic? ha sufrido á trarés de los tiempos trafütormac1one-s eomplet?s 9-ue
se acentuaron principalmente durante el ultimo
siglo. Entre los aconl,ccimiento.s qt~e en ella se _l1an
-e han cle$,UTollaclo, figura la erecc1ón ele la e~t~lua
ect1estre ele Cario., IV, i11augura,tla el 9 &lt;le D1c1emhre tle 17'.)6, en el centro de una ampla elip$e oue
oeu paba todo el e.spaeio comprendido entre _el Pa,
lacio Xae:1onal, la Catedral, el Parián y el Portal
ele las Flores.

¡ 1901 !
El primer vástago ele esa fainilia de cien niños
que c--01nponllrían la tribn gigante del vigébirno
1
siglo. . . ¿ ~e irá, perecerá:, ¡Oh, no'! ¡ cien veces
no! ¿ Cómo podrá alej,ll'~C quien toma su puesto
ent re nosotro,;? Y no es una ficción del simboL a actnal Plaza de la Constitución en el a11o de 1796. (Oleo antiguo. )
lismo. Reflexionadlo. Ya no marcha, es Yeru.ad;
pero es que ha cumplido su destino, y queda firme
l'ara ese día se levantó en el centro de la elipse
y redivivo como atalaya de mil generaciones,
Xuestra ofrenda bohemia será también granLll1 m.agnílieo pedestal cuya descripción se dió al
prendido en nuestro corazón, fotografiado en diosa.
público; per6 sólo pudo colocarse en ~lla una esuínuestra memoria y flotando en nuestro espíritu
¡ Oro, ineiell::io y mirra . . . !
tua provisional.
como los rayos bienhecliores que proyectan las lurara darle mayor atractivo á las fiestas que se
ces del inextinguible sol de su existencia.
celebraron, el Dr. Don José Mariano Beristain de
E l tiempo es inmutable.
¡Tan, tan!
E l caduco símbolo que nos lo muestra como un
¿ Oís? Ya 11 ega, ya toca á nuestras puertas. La Sonsa, Canónigo de la Metropolitana de México,
anciano de luenga barba y de rugosa tez, olvidó rnblime escena de Nazaret se reproduce, y un abrió un concurso poético el 24 de Noviembre, poque el tiempo es infinito y que como la esfinge -de coro de ángeles custodios conduce hasta nosotros cos días antes de la erección de la estatua, ofreciendo seis premios : para la mejor inscripción laGizeh sólo es mudo testigo tle la sucesión de las ,i1 divino niño.
tina; para el mejor soneto en elogio de Carlos IV;
cosas.
Acompañamos al año viejo para recibir digna- para las tres octavas reales mejores, alabando la geY o me imagino á los siglos, á los años, á los mente al q ne llega. ¡ Ilos,anna !
nerosidad de Branciforte, que costeó la estátua;
días, á los instantes, como á las unidade¡¡ tácticas
¡ Salve, anhelado heredero de los teso1'&lt;ls con- para un epigrama latino en honor de Tolsa, autor
de un gran ejército en revista. Dad Ia voz de quistados!
de ella; para una oda y para el mejor romanee
"alto", y cada soltlado, cada compañía, cada esPara tí son los clones que han acumulado los que describiera la P laza, pedestal y estátna.
cuadrón, cada brigada }' cada división, se irán
siglos, y tú los disfrutarás y lo.- aumentarás con
poniendo en orden de pie firme, sin que esa tregua majestuosa signifique la muerte del ejército. usura.
Que pase, que entr e; abrid las puertas ele
DeF-can1oando, pues, el año de 1901 no perece,
Para que se vean la, transformac:ones de la Plavuestra alma y que llegue ~1 heraldo, el paladin,
za
Principal, damos a&lt;lemá.s de la fotografía que
el nuevo _Lohengrin que nos lo viene á presentar.
representa á ésta, á raíz de la inaugura.cwn de la
[*] Despedida pronunciada por su autor en una fiesta intima
..finfonio €nríquez.
cstátua, otra del estado que guarda actualmente.
l a noche del 31 de Diciembre.

• ••

• ••

El Señor Miuistro de la Guerra y su Estado Mayor en el campo de las maniobras.

_L·a tribuna de honor .estaba oe:upada por los
rniembvos ~el Cuerpo Diplomático, la mayor part~ de los sen~res Delegat'.OS á la Segunda Conferencia lnternae:1onal ..\mer e:ana, y los más altos empleados_de la Fcdcrarión, á muchos de los cuales
a('ompnnaron :;us d1~tinguiclas familias .
. ~in primera línea á derecha é izqnierc1.a ele los
,.:1hales que O(;uparon lo~ seüores Secretarios de R,latlo, tonrn~·on a~icnto e_l señor Embajador Claylon, los ~f m1s~ros PllJrnpotenciario$, loa Eneargaclos ele 2' egoc10s, los Sc,cretarios de las Leo-acio0
nes Y los seiiores Generales del Ejército.
, A la~ _doce del día, el señor General Díaz v sus
Se~retar10.,: ele Estado-, abandonaron el campo; despue:; ele haber prese;1ciado el desfile de la columna
&lt;\e honor, que querlo al mando del señor General
\ élcz, pues el Hñor Ocneral Re)·es, que fué felicitado cal_nro~amcnte, rcgrc~ó del campo al terminar
la~ mm~1obn1,-, y ocupó rn lugar, á la izquierda del
•en or beneral Díaz, en la tribuna de honor
La conrurrenc-ia presenció la salida clel Primer
)lag.stratlo, y después comenzó á retirarse.

-.

i

.

.,

'·

La Plaza de la Constitución en la actualidad.

�EL MUNDO ILUSTRA.DO
Domingo 5 de Enero de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

--,:~ it~ ,,,

-.

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. ~":':
.

t

Xarciso, era llamado así, porque se parecía naturalmente á esta flor; no le gmlaba hacer más
qne l? que era bello, y no le complacía nino-ún
O
trabaJO. Ahora bien, mientras Xarciso era un
muchacho, su madre lo alejó del techo paterno y
lo &lt;:onfió á un maestro de escuel muy severo conocido por el señor Trabajo. Los g_ue le /onocían .. fond?, afirmab~n que el señor Trabajo era
u?- pers.onaJe -~uy digno, que había het ho más
1,!c_n!"' a l~s mnos y á los hombres que otro cualqtuera. O1ertamenle, no le ha faltado tiempo pa-

m ello, po:rque, según dicen, se halla en la tierra
&lt;les~e el d1a en que ~\.dán fué echado del Paraí,o.
Esto, no obstante, el señor 'rrabajo tenía una
figura se:era_ y fea, sobre todo, para los chicos y
grandes mclmados á la ociosidad, su voz era áspera y sus modales lo parecían muy desao-ra&lt;l.ables
á nuestro amigo Narciso. Durante tod~ el día
este ~e~rible maestro estaba sentado en su bufe~
te, vigilando á sus discípulos ó paseando por la
escuela con una varita en la mru10. Tan pronto
descarga?ª u!l latigazo en la espalda de un niño
sorprendido Jugando, tan pronto castigaba á una
clase entera, 9.ue no sabí~ la lección; en una pa111:bra! no temendo los, OJOS clavados en el libro,
nmgun muchacho podra gozar de tranquilidad en
la escuela del señor Trabajo.
-Jamás me podré acostumbrar á esto-pensó
Narciso.
Hasta aquel día :Narciso hahía vivido junto á
su madre, que tenía una fisonomía mucho más dulce que 1~ del anciano señor 'l'rabajo, y había sidio muy !ndulgente con su hijo. Por eso no es
de extrauar que el pobre Narciso estuviera triste
cuando ~ambió i.-u suerte y se vió alejado de la
?ue~a senora, confiado al pícaro maestro, que
JaJnüs le daba manzanas ni r.aslelcR crevcndo al
pareeer, que los niño;i y los· homh;·es l1an n;cido para _aprender y trahajar.
, Imposible que yo permanezca aquí-cuando hah1a pm,ado una semana en la escuela. Y o me ese-aparé p~ra irá l!uscar á mi madre, y al menos no
lr~pezare co:~1 qu:en 8ca tan insoportable como el
senor TrabaJO.
Así, al día siguiente, huvó K arciao y comenzó
-ms peregrin.acionc¡:¡ por el ·mundo, sin n1ás recu~~o que un poco lle pan y queso para almorzar y
un corto número, &lt;le monedas para sus gastos.
Pero aun no hahrn anda{lo mucho camino cuando_ trope~ó con un hombre ele grave porte que cammaba a pasos lentos.
--Buenos_ días, ru:iiguito, dijo el extranjero; y
aunque su : oz parec1a severa, no carecía de cierta
benevolencia. ¿De dónde viene usted tan temprano y á dónde va?
Na_rciso er_a muy franco, y en su vida había
1:°-entrdo, vaciló un momento, pero acabó por conf~ar que Re h~bía _salido de la escuela por la avers1on que le msp1raha el señor Trabajo y que
estaba decidido á bui,car por el mundo' un sitio
donde no volviera á v~r, ni oír h1:1blar del anciano
maestro.
- Perfe?t~mente-:-contestó el extranjero ;-en
ese ?aso, v1aJCrE:_rnos Jtmtos, porque yo también me
queJ0 ele ese senor, y celebraré haJlar algún punto
en que nadie haya oído nombrarle.
Xne~tro amigo Narciso hubiera preferido un
co~11panero ele su celad con quien coO'er flores á
?nl las clel camino, cazar mariposas ó ~osas seme.1ante~. Pero era bastante discreto para comprender que le sería más fácil recorrer el mundo
con un__~,omhre de e;x;p_eri~ncia. Aceptó, pues, la.
propos1?10n, y los dos s1gmeron su ruta como buenos amigos.
Pronto pasaron por un prado donde los seo-adores cortaban ~·erba y la extendían para que ~e secara.
K arciso respiró el ·perfume ele la yerba recién
segada, y_ pe~só que sería más agradabie aquella labor al aire libre, cerca ele los árboles en que gorj?aban los pajarillos, que aprender, encerrado lece.1_o~e,, y_ Rer 1·epre"!1-dido continuamente ~r el
, ieJo senor TrabaJo. Pero en medio de tales

p_cm;amicntos, mientras c,lalia mirando por encuua de la pared, retrocedió de n:ipente y Re apo¡deró de la mflno de su camara•da.
·
-¡ _Pronto, pronto !--exclamó.-¡ l [uyamos, porque sr no, nos cogerú !
-¿,Quié_n ?-¡1regu_ntó el extranjero.
-~l senor 'IrabaJO. el maestro de e&gt;cuelarcspon&lt;lió Xare;:so ;-¿ 110 lo distinp1e usted enlre log segadores?
Y_ Karciso señalaba con el cledo á un hombre
de cierta edad, que pa"recía el ,11110 de la pradera
Y de las gentes que ~egahan. !:-e había qu1tauo la
le~·1ta y el cl1aleco, y ,e pm,eaba en mangas de c--J1_111rn. El sudor corría por su frente; p~ro no JeJaba por e~o de meter pri,;a ú ::n1 o·ente mientras
e~·a_ de día: ¡ Y cosa extraña! I.A1~ faccioues llel
v1eJo granJero emu las misma¡,. del anci,mo señor
'l'rabajo, que debía á aquellas hora, estar en su
sala de estudio.
-Ko tem~ usted nada. Ese no es el mae,;tro
de ~uela, smo uno de sm hermanos que e,, el
granJero. Y se diCJ:C que éste es el más insupor~able de los dios. Sm embargo, no le incomoclará
~ usted, á menos de tomar trabajo en su granJa.
~arciso dió crédito á las J:!alabras de su acompanante; ~ro se alegró mucho de perder de vista _al granJero, que tanto se parecía al señor TrabaJO.
Los dos viajeros llegaron pronto á un sitio en
que, e~taban oonst:uyendo una casa. Narciso le
rogo a su acompanante que se detuviera un insta~te; porque daba gusto ver con qué de~treza trabaJaban dy manejaban sierras, hacha, y martillos,
Y no pu o men?s de pensar que él tomaría con
~-lacer aq~ellos mstrumentos para edificar para
~1 ~na ca-sita; porque entonces el viejo señor TrabaJo no se atrevería á molestarle en ella.
. l'ero cum~;ki le sonreía esta idea, nuestro Xarc1s0 aperc1b10 una cosa que le aterró y le hizo coger la mano á ;u c·amaracla.
·
-;-i Vámonos pronto, pronto !-o'l'itó.-·
0
1.\.quí
esta otra vez!
. -¿Quién? preguntó tranquilame11LCl el extranJero.
-i El seño_r 'Trabajo, reaponclió Xarci 80 ternbland_o. i Alh, aquel que vigila á Jo~ trahajatl1res '.
Es m~ m~estro de escuela; ¡estoy tan ,co-uro
e;omo
0
ele mt mismo!
1~1 extranjero siguió con la vi~ta la dirección
md1cada por Karciso, y vió á un hom hre de cierta ed~d, que tenía en la mano una reo-la
y un
0
campas.
•
_E~le perso~aje recorría la casa sin concluir,
nuilienpo madera~, dando instrucciones y exhortando ~ los otros a no perder el tiempo. Y donde
aparec13; su figura rugosa, los obreros sentían
~ue teman ~obre ellos u1;1 amo, y f\C ponían á ailenar _y martillear como s1 les fuera en ello la existencia.
-¡Oh~ aquél n,o es el maestro de escuela-dijo
el extranJ~ro.- Es un hermano suyo, que ha tomado el oficio de carpintero.
-Me al_egTO &lt;le eRo- rcpuso N arcii\o ;- pero si
usted qmere, celebraré el apartarme de aqui
cuanto antes.
9ontinuaron su viaje y oyeron muv pronto el
r~iclo &lt;~e un tan~b?r,y una corneta. Xarci~o aplico el 01do Y excito a su compañero á apresurar el
paso para ver á los Roldados. A~[ lo hicieron y
enconLraro~ una compañía de infantería, lujo'samente vestida, con sus fusiles al hombro. Delante marchaban los tambores y dos cornetas, que
toca?an ~na marcha tan bella, que :N"arciso se
hubiera JClo ele hucna gana tras ellos ha~ta el
fin del mundo.
. -¡ Si yo fuera soldado! se d'jo · el señor Traba10 n~ ~ atr~yería á mirarme á '1a' cara.
'
- ¡l aso bJero ! ¡:Marchen! gritó una voz fuerte
y ronca.
.
, N arc1so
se asust?, porq~1e la voz que se dirigía
a lo~ ~oldado~ tema el mismo timbre que la del
mae,~b? de ::~cuela. , Y_ ,cu_ando miró al Capitán
ele la Companrn, ¿ que vio smo el verdadero retra-

Domingo 5 de Enero de 1902.

habían andado mucho, habían marchado circularto del señor Trabajo, con un hermoso sombrero deros sombríos á través de risueños pueblos; pero mente. Vamos juntos, volveremos á la escuela.
de plumas en la cabeza, una. ca.saca galoneada, un rn t-Odas partes se veía la imagen del señor Trabar
La. voz del extr-a.njero tenía cierta cosa que recinturón de púrpura, y en la mano un sable en jo; se les aparecía como espantajo en los campos. cordó Narciso en aquel momento, siendo raro que
Si entraban en alguna casa lo encontraban sen- no lo recordase antes. Levantó los ojos y vió ....
vez de vara? Y aunque llevaba la cabeza erguida y se cantoneaba como un pavo reaJ, sin embar- tado en la saJa; si echaban una ojeada á las coci- las facciones del señor Trabajo; de manera que
go, parecía fea é insoportable, como cuando to- nas, allí estaba también. En toda cabaña parecía el queriendo huír del maestro, había permanecido
amo, y siempre tenía algún disfraz para deslizarse
maba lecciones en la escuela.
ttodo el día con él.
-Aquel es indudablemente el viejo señor Tra- en las más espléndidas regiones. En todas partes
Algunas personas afirman que el viejo señor
descubría
Narciso
alg(m
semejante
al
señor
Trabajo-dijo Narciso con voz trémula.-Iluyamos,
'l'rabajo era un mágico que tenía la habilidad de
bajo,
y
que
seg(m
el
extranjero,
era
un,o
de
los
inno sea que noo aliste en su compañía.
tomar el disfraz que le convenía, y que había que-Se engaña usted otra vez má,s-replicó con numerables hermanos del viejo maestro de escuela. rido demostrar á Narciso y á los que supieran su
Narciso
se
moría
de
fatiga
cuando
vió
á
algunas
calma el extranjero.-Ese no es el maestro de eshistoria, que la. asiduidad y el trabajo no son más
cuela, sino uno de sus hermanos, que está siem- gentes tendidas muellemente á la sombra á orillas penosos que el juego y la ociosidad.
del
camino.
El
pobre
niño
suplicó
á
su
compañepre de servicio. Dicen que e.s muy severo, pero
ro que se detuviese para descansar.
)Yaffaniel .)"lwf'7orn,.
nosotros no tenemos que temerle.
-¡Tanto mejor!-dijo Narciso;-pero no im-El señor Trabajo no vendrá nunca aquí, porque detesta verá la gente ociosa,-dijo el extranporta, yo no quisiera ya ver más soldados.
El niño y el extranjero se volvieron á poner en jero.
Al decir esto fijó la vista en el que parecía más
marcha y llegaron en seguida á una casa en que
se regocijaba una sociedad numerosa. Señoritas indolente y apático entre todos los apáticos é inde sonrosadas mejillas, hon;i.bres con la sonrisa en dolentes que estaban tirados en el suelo. ¿Y quién
era sino el retrato del señor Trabajo?
los labios, bailaban al compás del violín.
Este era el golpe de vista más agradable de que
-La familia del señor Trabajo es muy numerohabía disfrutado Narciso, y el que lo recompensa- sa, observó el extranjero. Ese es otro de sus hermanos, educado en Italia, donde ha contraído esos
ba de todos sus desengaños.
-Oh! Parémonos aquí !--dijo á su camarada- hábitos de ociosidad y tomado el nombre del "sigporque cl señor Trabajo no osará mostrar su cara nor Farniente." Pretende que vive cómodamente;
á un tocador de violín y á gentes que bailan y se pero en realidad es el más desgraciado de la familia.
divierten. . . . Aquí estamos muy seguros.
-¡ Oh! Vuélvame usted, vuélvame usted,--exPero estas últimas palabras espiraron en los laclamó
el pobre Narciso Uorando. Si sólo hay trababios de Narciso, que volviendo la vista por acaso al
músico, había descubierto la imagen del maestro; jo en todo el mundo, prefiero volver á la escuela.
-Héla aquí, dijo el extranjero; porque aunque
teniendo un arco en lugar de vara y manejándolo
con tanta destreza como si nunca hubiera hecho
otra coza que tocar el violín. Aunque tenía cierto
aire francés, se parecía, facción por facción, al señor Trabajo; y Narciso se imaginó que le invitaba
por señas á bailar.
-¡ Dios mío !-murmuró palideciendo.-Cualquiera diría que no hay en el mundo más que el
señor del Trabajo. ¿ Quién hubiera creído que
tocaba el violín?
-No es el maestro de escuela,-diio el extranjero.-sino uno de sus hermanos que ha aprendido
..;,_,,
en Francia á tocar el violín. Se averguenza su familia y se hace llamar el señor Placer; pero su
, ,;;h
nombre es el señor Trabajo, y los aue le conocen
-~bien, le juzgan peor y más d€Sagradable que sus
..........~"'hermanos.
-Le ruego á usted que continuemos,-dijo Narciso.-No me gusta nada la fisonomía de tal músico.
Prosiguieron su marcha por el camino real, sen-

r:.

..

~~

binete de la humilde costurera, sobre el tocador
sencillo ó en la democrática ·mesita á mil usos
destinada~ me gusta verlas en la rulcoba nupcial,
como testigos mudos de la ansiedad creciente del
novel esposo y el rubor de su dama palpitante; me
LAS FLORES.
gusta verlas, en fin, donde el amor ríe y vierte
perlas; donde canta con música ele besos.
Así, así me gustan las flores!
Son el símbolo de la hermosura y del amor.
Un ramo pequeño, bello, artístico es el obseLas flores, sobre el pecho de las béllas, seducén; quio que más aprecio.
en el ojal del saco de un joven, gustan.
Si descansan sobre el seno de unai anciana, se
vuelven cursis; en el iojal de la levita del teñido
vejete, causan risa.
LO QlJ'E ME DIJO MI B:ADA.
Han nacido para la juventud, para realizar el
idilio.
Sobre un féretro pierden su belleza; en la orgía,
repugnan. Su aroma sua,e, delicioso, se torna en
.... Invoqu_é á mi Hada y mi Hada apareció,
acre, insoportable. Es que entonces huelen á carne envuelta en ligeros tules, semejantes á la niebla
de cortesana.
que flota sobre la campiña de los países brumoMe gustan mucho las flores. Si fuera poeta, á sos.
ellas cantaría; si músico, para ellas compondría
Inclinó su frente pálida sobre mi rostro demamis romanzas más sentimental.es; si pintor, las crado, y quedo, muy quedo, me dijo al oído:
trasladaría al lienzo.
-¿ Qu~ deseas? ~ Quieres flores, perlas, pieSobre la planta que les ha daclo vida, en el ex- cl!as P;·ec1osas que b7;1~en con la luz del rayo; instremo de la ramita bambaleante donde reposan, pirac10n para_tus pagmas, pergaminos para grabañadas por el rocío, besadas por el sol. . . ¡ así bar tus ensuenos negros de escéptico sin esperanza?
me gustan las flores!
-No.
En el florero de lujosa sala, donde se espanden
sentidas notas musicales, donde r epercuten &lt;iarca-¿ Qui.eres una paletai prodigiosa con todos
jadas argentinas que brotan de hermosas gargan- los matices del Arco Iris? ¿ Quiere; el don de
tas de alabastro, me gusta ver las flores.
t:asladar sobre la tela inse1:5ible una gota de roY me gusta verlas también en el modesto ga- c10, temblando sobre la hoJa de una violeta? O

PAGINAS CORTAS.

quieres pintar la luz que se agita la ola que se
quiebra, la mina que estalla.
'
~No. N~ quiero flores, ni perlas, ni piedras
P!ec1osas; m los colores del Iris para mi paleta,
m la gota tembladora del rocío ni la ola que se
quiebra, ni la mina que estalla. '
-¿ Qué quieres, pues?
- Quiero ver, por un instante el alma de una
mujer; de una mujer que ha dos lustros adoro
por su perfil de estatua griega y su sonrisa de
quernbe.
Y ento~ces m\ Hada_Azul hijo un gesto que no
comprendi, sonnóse tristemente y me tliio:
-:Ah! mi _niño po~ta, d_esheredado de cítara y
de lJra ! QU1eres lo 1mpos1ble; quieres lo que no
puede el Creador. Eres sacrílego ... ! porque el
alm~ de la mujer es algo tan puro, tan etéreo, tan
sublrme, tan perfecto, que tu pensamiento solo
podría empañar la. de esa niña que amas por su
perfil de estatua griega y su sonrisa de querube.
Y e~ Hada se desvaneció lentamente, C'Omo esas
nu~ecillas blancais que flotan en el fon.do azul del
honzonte.
Leonardo A. Bezzano.

�Domingo 5 de E ner o de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL /Y\UNDO ILUSTRADO

-~-~u~

-~

AÑO IX.--TOMO I.--NÚM. 2.

N

Director: LIC. RAf'AtL Rtn&amp; &amp;PINDOU.

MÉXICO, ENERO 12 DE 1902.

Subscripci6n m easual for4!1ea, f
J&lt;km. /dem. en la oap1tal, "

Ge rente: LUI&amp; Rtlt&amp; &amp;PINDOLA,

J~,,tán &lt;·on::titm·enclo actualiclacl las corridas de toros en la
l'laza "}Jéxico'", ·en que alternan los matadores Mazzantini y
Fue11te:-;. Por ese motiYO, damos en etita página algunas instantánea:: loma&lt;1a~ en la última torricla.
1.-Uua buena vara de uPepe Largo."
2.-Mazzantini perfllll.ndose en su primer toro.
3.-Fuentes entr Ando ll.' matar el segundo toro.
4.-Calda en deecuMerta y Fuentes 1&gt;reparando un magnifico quite.
5.-Mazzantini entrando á matar su segundo toro.

POB.FIBIO DIAZ, General de División y Presidente de la Repú blica Mexicana.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alcoholismo</name>
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        <name>Revista y Maniobras Militares</name>
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                    <text>"IDL MUNDO ILUSTRADO

borruingo 2 de Marw de 1902.

.[L MUNDO ILUSTRADO

III
Mi vuelta á la vida real :liué lar:ga y }&gt;®-osa.
F.Jstaba pr&lt;xfu.ndaunente ~~ y oomfoo:ío:
había en mí muáho de ex.ioopuicl.SinO y de JIOnía· y a,l sentirme sin ilusiooes y sim alma.
con~í en toda su asquerosa fealdald la hipocresía de mis semejruntes ...
Sobre el ,papel, y en par'DE'\ de lo escrito, habían caído m.i.s ~o-rirmas que al ex:teniderse sobre M, fomnaron una ro.ria harmonía, algo así
crono el rompim.ieDJto de 'lllila a1rrna ó el grito
salvaje de su ·agonía ... !
Desde entonce; sient.o junto ,á mí un'a eapeci\', de sombra que fl&lt;Yta, que me enivuelve ...
y cuando el dolor desgarra mis carnes y mis
venas, cuando cam.sado de la 'Ill.Íseri.a 'Y podedumbre de esta tierra, siento la nostalgia dei
iminito: dejo co~rer mi Uamto, y 1JI1is lágrimas, al ca,e,.r en el papel, traducen. oo .;,onidos
la tristísima ausencia ,de mi alma . . .. ! !

AÑO IX.--TOMO I.--NÚM.10.
Director: LIC. RAf'AtL RUt&amp; &amp;PINDOLA.

.... en~ huerto,
bajo los pinos glaucos,
donde le habló de rumores,
doD!de oo diP,ron amoro50 b€so,
evooó su recuerdo ....
. . . . y en taroito
que el crepúscrulo,
con su lápiz ,de soonbras,
di,buj.aiba el paisaje .del ocaso,
Los buhos del rulero,
looizaban su graznido
en el hoga.r df'~erto ....

Jusfo j)asfor Jiios.

ADELAIDA RISTORI.
En una cane Ulll poco estr~a y soon.bría,
del centro de Roma, no lejos de 1a iglesia de
"S. Maria i,n Monterone," se eleva 'llD. €t(lificio

.Marquesa Capranica del Grillo (Adelaida Ristori)

En "Maria Antonieta".

En '·Luorecia Borgiaº.

La Risto11i comenzó su p.:-rogrin.adón por
G:rillo, morada de la Marquesa. &lt;le este nomel extoo:n.jero el año de 1855. Se ihalbia casad(,
bre, y que aintes fué la gra1D. trágrea itaJ,i;aina
ya; su es,poso la. aooonpañó ~ París, y la noAdeµia,i,da Ristori.
cite tle su llegada tuvo deseo o.e -asistir á. ur
Vive ail.lí en plena saJud, n,o obstallJte el
Oooned.ia France,a. 'fodoo los pallcoo estaiban
peso de il.os tiempos y de oohen.ta años de vitomados, y se vü.6 obligada á toonar a.sien.toe
da; aidlmiraJda por el mrun.do artístico que rinde ga1erfa.
de continuo homenaje á iwl rulto ta!l..eillt&lt;&gt;; ad'Thwim'On noticia de su .arnivo Eugenio Scrimitida en fa inti.midaid de 'llilll. a:n111jer supebe y Legouve, y fueron á presentar su,; r&amp;riw, la reirn,a }fargiarita ill'i Saiboya., quien le
pE'itOS á la artista, quien les recitó algunos troh'a dado 1llD. testi!moiri:o de su arfootuooa. consizos de "~driana Lecouvreur." Legouve haderación, 1lannando al hi~, al marqués &lt;le Oabía escrito "~Iedea" para la gran trágica Ra~
pra.nica, á las funciones de gentil hombre de
ch.el; pero esta. rehusó interpretarla, y f'¡n.tcmhonor.
oes .11 autor se la ofreció á. la Ristori, que la
A&lt;lelaárla. R:isitori tiene wa COilljp8ñPt"&lt;l abaceptó, ·anrnq1u.e icom. ,vacilaicionE\S. La TI'J'Pl'e·
negada y fiel, su hija Bl!llllCa, 1a encantadora
seintación se efectuó en la pri:marvffi"a. de 1856,
haK!a del hogar que ha hf'¡l-e,da,do de 1a IJl'.ll!ldre,
en la sala V erudatour, y fué 'llD. gran triunai par que las gracias físiicas, la &lt;listinción de
fo. La tmdtu,cción ha,bia sido con.fiadtt á }lone&amp;píftitu y las bellas cu.aliidJaaes del corazón.
t.a1D.eili, y Ary Soheffe,r dibujó los trajes.
Italia a.oa'ba de
1llil ib1'111am.te testiJID.()(IlÍo
Despoos de una serie de "tournees" por di,
de veneración á la ilustre tragica, con motifarentes ciwdiaides de Francia, ;poo- Brru.se,lr
vo &lt;lel 800. amiversario de su nacimiento. Los
&amp;.rlin 'Y mucluts poblaciones de Italia, la Ri-,.
principales teatroo de 1a penírus,ula arganizlaron rep:riesentooicmffi extraortlinari~ cuye&gt;t:
prod,umos, lá petición de [a noble tnígroa, fu.e.
roo consagrados á la Caja de Auxilios par.a
los artistas pobres.
Fueron muclios los áll.lmn:IB que se le OÍrrl·
ciP¡ron, y la Sociada.d ¡meventm de los artistas draimátioos le emió una corona de :p1aita,
en oaJda una de cmy,as !hojas tiene ,grabada UJna
fedha me.moraible en la l'a.Dga. y gloriosa carrera artístcoa de la Thistori.
,
La ilustre idannia lnaciÓ el 29 de Enero de
1822, en Oivild~, lugar de Friouíl.. Hij·a. de
una artista célebre, por ataivism.&lt;1. :istaba ;p redestimia.da al :tE'¡aiiro. Oontalba ,t res meses de
edad cu,a,ndo apareció por prilmera ve'l en la
escena; estaiha en un.a cu.n,a y se :lraci'a la re·
:presen.tación d~ trozo huifo "I regalli di ca¡po
d'a.nno," en que debía figurar 'UJl bebé. A 10!!
tres añoo voLvió á a.parecer en el OJ001ID.a "Bianca et Fernan,do." Un año idmpués, 11a niña
r~itaba el papel !Primk,ipail en el "Pittore pu
amo.re," y recibía, los primeros rupila'USOS del
público.
Ad.e.laida. contaba dOIOO años ~umdo ingresó á la campafila Moncaloo paira desempeña!'
papeles de paje y dPi criaidi.1.a; dos años más
tarde se le coofió ,el primer ,p apel en "Franoosca. da Rimini." De 1837 á 1840 formó pair,
te d~ la OOllllpañía real Sarda., que ,a¡banJdan(I
siendo ~ primera ad~,. para enhrar :á la d e
Mascherpa, an.tonces al serrváci.o de María Luí-

oor

duquesa de Painma.
En 1848, con la compañia. Dooneniiooni y
Caltelleni, actúo en el &lt;t.€'atro ''Met-a~acio" de
Roma., y algunos años ~pués en al ''N.icolini" de Florencia.

&amp;,

de ~ t o severo, pero ¡q¡ue revela que e',Il. el
interior loo huéspedes US81Il de todo el ooníort
modeirno.
Este edificio es el ,palacio Oapr.anioa. del

Sab8crlpci6u men$ual foranea, I l. 56
ldem, ldem en la capital, ., 1..:15

Gerente: LUI&amp; Rn'I&amp; &amp;PINNLA.

LAS OBRAS EN EL PUERTO DE VERACRUZ.

figusfln ]llonferiJe.º i.

en ila caiba.ña,
cuando volvió el ausente,
el humo idcl hoga;r no se miI,aiba;
leves nubes,
oomo ateridas aJVes,
ipor el cielo cruzaibaln ....

MÉXICO, MARZO 9 DE 1902.

En "Lady M.acbetb",

�EL MfilTDO ILUSTRADO

EL 11IU~DO ILUSTRADO

Domingo 9 &lt;le ~Iarzo lde 1902.

NOTAS CATALANAS·
BARCELONA.
d~ ver su estatua. "M:ontserra.t" sí fué á
Si tUJViese qru.e e,,coger una ciu'dsd para vil,a, guerra y desafió 'los bloqueos galila.:rdavir en Europa, me :fi.jruria p.ririm:ro en FlorenmentR. y Mlo ru:¡_ru.í ~ : "Tope usted," romo
cia, il.'llego en Bruxe!las, en _Sevilla quizás, en
,dioon
los IIllajos. Enfrente Barcelooeta Y, en
Barcelona de seguro. Las omid:ades ide Sie,,oU!lluna
inmensa
extensión, la ciud,ad oonida1
do ¡oo,d&lt;t&gt;n en España 6 en Italia, no se parecen
a1peñuroaidia., rwn. ipooo negra. d-e 'hollín, rup:re,
á Las francesas que, 6 son fastidiosas si no se
t.iuda d'e call~ vol'Ullosas ; entre ffi)las se ahre
parecen á París, ó .son "cursis" si q,uieren patrabrujosamen.i:f' carrnino la Ra:mbl'!l; ru!Illlbo,a;J.
re&lt;Y¡TSe. Para vivir fuera ide la &lt;:a1p1fal en esa
i,nterioc,
oon sus árboles am,anhlierutos 6
uniformisima Francia u.ril&gt;a,n,a, á. ipe.sar da
de.:--ma1ilos,
hasba. a[oo,nzar, an Las . ~riJmer.ar.,
Rouen y de Avignon, es neoooari~ buscar el
ondulaciooes de esta &amp;bl'ada p1am.ic1ei crubamar en Bretaña, ó UJll castillo á onllias de La
1ana, l:a ciud.ad. nueva, "el Ensamic!he" y. el
Loire ó un hotel rin Oa.nnes ó M®te-Carlo,
1barri10 de Gra1eia,c¡laTo, magnlí:fi.oo, rumtpho,
digo, en ~iza, q1Hl da lo miEmo. En ltaJia, en
Heno de ,aire, die. luz, submy,ado de vegetaEspaña no; hay ciu'dades ·que no rernedrun 111.
ci@eR,
aun no totrulmen:te devor.ald.as por el
caipitial, que viven de sí mi~s, que son artísinvierno. más oleane.rute ittiui que su.ele en los
ticas socialmente¡ a11:témomas, que son perso:miismoo ;pa:railelos : y es 'q'Ue el Meidliwrán.ec
nas y no reipruuuec1()1Iles, que ,t'1enen "11
,se · o."
es una ,gron oo,ba ,de ia.gwa. tibia y cla.ra en
Baroo1orva. es &lt;le ellas.
que
se ha bañado en 'Plena jrnvenimd y ~erLlevaba, cuando íuí aillí, en Diciem~.nl', de
mooura la ciivifü;aición hu:mana. Más aili1á la.
nO'V-ecient()f. el reflejo de una ma1a 111-p.prebruma mnnaba y desvanecía el painoranna.
sión: á, Altamirano le ihabía sido profllill.ldaYa era la ciudad un,a niéb'Ula formatlia de
m.ente anti'Pática; Llegó, e,n,fe,rmó. parlió saátoonos de elootrici.dald lurrnmooa ry el ma.r
cudiendo el polvo de sus zapatos. De París me
una plaoa de ia.oe.ro [legro, °:l01Ildo baj~os
escribió todo esto, y á p€Sar de mis notici~s
de m1Mtro miraid&lt;Yr; no !ha:brmrooo queddo
y de mis ,a.mri,o-os caitalanes, no Qo ipodía ol'V1d'811'. F.mtré en&lt;,Baroelom.a en el caIT'lla,je de UID aibandooa:rilo.
excelente hotel situ.ado en lo mejor &lt;le la
RamMa · y é,&lt;,.ta me pa.reció a,mplia y tr1i.stoTiene un triste, inefuble encanto u,n 1)~00
na se ~lomeraban en torno á ella. kiibe¡1w,tos
nocturno •por u!Ila ciru.diald viej•a.; lejos de las
de' callej"a.s obscuros y e,-:treohas. Poco dmpu~
mnltitwdiels bu.lili.ciosas, lascallajasOiboouras,ibor3:parecieron los •arrnigos; al ven&amp;albl~ padre
cida..."' ;;ileniciosas, ilrufu-adias por ivejece&lt;
de mi buen camarada Thm Sairutia,go Baakllm!i~albles : ax:¡ru.í U'Il ip011lx'&gt;n oon f¡)lrÍIIDk)l'OIOO
llescá muv simrpático 'Viejooito de pocas pamente forj a:d.os ialdalbornes que quisiera '11DO
Jab~ 'V cr:nn.roh.o corazón; su dependiente
roban.e: rul~,á unias w,úustas l\"'e'Olbamas 1del si.principal, D. Francisco A~ivarez, exoolen~ ,Y
o-lo XV &lt;'111 rfulchadas mudas, icpie oon un sou.tilís:in:n.a persona., ,q'lle apma. 1)0'1' la aneX:Jon
h&gt; deba.lle amS'biico sruJ:mergen rul que 1'86 mide :&amp;:ipaña. .á Cataluñia. y nos hal!J.laiba en $para en loo abi~ dlel :pa."aoo y con loo vioñol por mera &lt;&gt;..om;ideración, :fueron. los prime1erntos 1coll/h,af',t,e, &lt;le ila \l'll!: imipl.acaNemen1XlS que vinieron iá nuestros braws: .arrntbos habían ipasa.Jd.o buenia pa-rite di!', su ,vi.da en Méte hlaroca de los focos eléotrioos y lias 60l!Tlbra8 du~, múltiiples, ,produdd.as por loo ánjioo, y oomiprenkleréis por esto si ~an loo
!!UUOS saJfon,t.es v entram.t~ de aquellos ve,ribie:n venidos. Adó.ós "sploon :" MS fuxmiOs 6
~eixla, me suge;í,a,n [a ia•u(gjón lde 1m vía.je por
-rer Ba'l'I001ona, bajanido 1a. Raanb1,a, baGna. el
paseo de Colón, subiienldo en la a1Jtísima connia ag,ua fn~1-te 1Cle Rembmnidit.
11l.'1Ilru.!. del grain. wavegamte á quien l)rimero
•••
la maíla su.p¡rte 'V J:io:v J,a erudición le ha;r,
disr&gt;utado un mi.m&lt;lo y á cuyos pié.o. se tien
De noche en la Casa roru;istmial: en ],a fa,
de Ja ciudad ('lltff-a, v trepa.nido iaJ. fin rumia
chada nueva (la i:;-OtilC'll id.a á, una caille latiela fortaleza de Mcmj1lidh, que domina con
ra:l) sdhre u/Jla p1azia. 'llueva um gra111 pue;rta,
sus cañones el mar, ('11 puerto 'V la mq'llieta
en &lt;llOIIlide iharen su cu®Tto dP e.en tiir1eLa en
y leva:nibisca poiMiación. Am.tes de enoorrrrbrar
m'ármol ó piedra ( el oua,r to dmam a~os
ia a:r'IIlígera altura, ha'V un ptm'OO de vista. Rig-los)
el gran "oonseller'' FivRller. y e1 indelicioso, Mi.rama:r ; alllí noo detuivimos umia
trépido coolde de BaJ"Celona, D. JalÍJme el Oonlio:ra, en uro. ccmiortable resta.umn.t, 'J cojir¡ui&lt;'lhador rey de Ara:gón, el que, adueñán.domos los anteojos y vimos, virmos, no nos
;:e dP, ~,as Balea.res y Valencia, romlpió &lt;lafinicaisáibalIDOO &lt;le 'Vfil'.
tivamente el cerco de aicero que fonipedía á
Sobre nuestras calbezas reoo:m;aJban el oif'llo
los
,a'llld&amp;leS marinos c..'1.talanes hroha.r por e1
11.a..s líneas dwat', sevcral:l, tuistes del oa.stillo;
rl()llll,liD•io del Miedi,terrárneo oooiidemitail, ry enaíbajo el mar tranquilo, levemente gris como
cl,erezair las iproas de S'llS brnvas ~lP,ras hael Mediterráneo &lt;'u,a:ndo no es azul ¿cuámdo
ei.a el Af:rüca y Siiciliia. y el Oriwit;e ....
no (&gt;S azul? Los idiiques que foT'main el doble
D~pués de mia f'Sltació11 en Pl cuerpo de
;puerto parecían fillJa.s pinoel-adias attnar$lenr
~,,~,.élia en f!Ue hacía 1llll Trío dio,todoslos ..
tas trwa&lt;lias en el cirstail, ¿romo aquellos
oondes de Ba:rcelon!a, mrbñanos 'V fuinnos ex,
muros d.e,lga1dos y frágiles pddfan se:r,vir de
oolentemem.te tratadoo: &gt;'11'\ iil'utmion,ó parra nosrapa.ro oontra los alho!rotos y 1~ rtuirnuU,OG
otros el histi6rioo sn.lón de i;nmenJc:,IOO iarrllesone::
ih&gt;l Oc-éa-no? Por todas iJ}arit.es barros. algu1ótioos del "Consejo &lt;l~ Oienioo." en do111cfo
nos ma¡mífi&lt;'Oi'-: dos farrnosoo frente á n06da su~ grandes ~pcion&lt;&gt;S el C-Ollsej-o Muotros: el "Pe1aiyo," bla,noo. blMJ.eo, con sus
niici,pa,1, y q,u.e obliga IT)Olr ~u asl)('('m solo á reitorrecilfo.s y sus cañonles ; pobre ''Pelairo !"
mOIILm.rse á a'q!\Wlloo tiemfl)(),$ or~llooos y fü•-.6 ihabria. naufragado oomo sus oomi¡mñeroo
ros en Que fos "oonse,1~eres" fomnaibam um
de ar.mas. ó haibrla á f'l",taa horas carrnbistdo
,;e,n,a,do de T&gt;rínC]p{\';, en dionide itenía.n i:u ba~ co.Io-r en el arsenal ,de Brook.1in. si buhm.rte las doct;r:ims de autonomía., &lt;le federabi~ ido á 1a. guerra, pero no füé "Pelación y irle independencia 'JU~ han maircard.o y
JIO ;" :bwo bien. y :fué U111.a tont.P.ría de sus
ma:rca:r.án, pm,que 'Viven :fuet'tes c11illlo n'llITlcompañeros el ib.aber oaido de brm-es en Pl
ra, allgull'as ide las lb.oras .má.&lt;;. oomlb:ríais de la
i:níern,al garlito. Jmilto al acorazialdlO de túhi.sforia &lt;le España; v:irrnos tairrrbilm ru salón
nica, bliamoa. . esi!;a'ba, coqueto y risue.iio eJ
cfo ~esiones 'OI'diitnamias, •pec¡Uleño, :pero Iban
''MoniFerra,t" del marqués de CToonillas, el
bien. organioodo y de tan severo lbuen gust.o,
hijo y he:re.dero del grarn rurmaidor montaque da envi&amp;.
ñés D. Antonio López.-Por aillí aoalbába.mos
'

- ;:J

•

•••

4

G1'8lD.da:. ahai,Las ,de sobrean69a: paseos
por la. Rambla ce.ntrail y por la estoooh3: y rica en es.capara.tes lujosos y en OOffi€\T'ClOS de
toda ola.se calle de Fernando VII. Basta
hablar oo~ UlllOO cuantos ca.ta.1anes distimguid:os, que i.irumedri.rutamlffillte ~?011tran:nos y
íueron y son nue.strosbuenosall:IJJlgos, paracompre.ndier la S'ituación precaria de ruquel rpa.ís
de trabajo y altivez, e,xasperado por las consecuencias -de l,a, últirrna guerra que rume;nw,a
cerrar á sus industrias los meroadlO&lt;s ooloruales de otro tiemipo, más que con tariifas adua•D'allies, con 1lia ,compie,ten,ci,a, c1.cl arlclaci.o
a;n;ericano, inferior por •rrmchO!" -ooncoptos al
catrrlán, pero privile,,o-i~do ,por la ley, por la
ce:rcaníia, por la inmensida;d de, eapital en
jue,g;o.-Esta e:xmi1pereción tiene unia V'álvu_la,
la hostilidarl sorda, pero oolli'tanrl:e, -pero mcuraib1e contra. el gobiemo fflr&gt;añoil., sea el
fu,e¡r,e, COllSer'Vaclor ó H?eral: y oasi contra :Bkpaña. En suma el re¡nonahMn:O O'ltalán
es UJlla tendencia. al fode.mlismo ; si el partido rapulblicarno fuera itodo federe[im en
España v mo lo es por ventura, mañana se
ailmfl'ía 'Carl:,aluña en IIT18Sa ipor la Repúblic-41.
Tute 'Partido es la burguesía, es casi todo
el coonercio y la mdiustria y la prens.a. y la
un~ versidad : iha1blain sus jefes y sus so.lidlWl&amp;
con ixlénmica, 'VehamiP:0-cia de &lt;liesoontrailizació,n nf'ICeOOriia, de abusos infinitos, de explota&lt;'iones vejatorias, ,de intromiSliom.es absu.rd&amp;e
de Ios Mlmini&amp;tra,doTPs que vienen de Madrid . . . . Pero oote pa:rtido nUJl('a tentari
el vaido de la sep-a.ración; lo re'b:iene una. Ml·
cora terrible: el rpar:b:ido dhrero. :Este. miinucio~a:moote organá.zado pa.:ra el oombate en
toda. Oa.tail.uña y parte de Valencia, Aragón
y N a'Varra, pero, sobre todo, en Baroelona,
en que está regimentado mioLiit..a!l'ffiente, y en
conttaclo icon ~loo iprimcipaD.es ,runa,rt¡lri~ Y
-agi,ta&lt;loms extrmgffi'os que ,tienen a!IDÍgos h11B
ta en las Uniwersidaldes y centros ipensadom,
aJborrece intensamente á' J a burguesía carpitalistai ~'lle Qu'risieTa ,ser ,d1w;ña Id.el ~obierno
provincial. ~iatura.1.mente en Madrid aiproverhan e&amp;ta incurablP disi&lt;lencia entre lo-; mercaderes é industrialos catalaines v los d~.ndient&lt;&gt;s de ]os antigttos " ~ ' que -desdP
la ¡,,dad media acentma.-ron ron 1a. oomgre y el
inoonrd,io SU1S ;probestal.5 -oontra, loo ;señO'N'I!
de castililos feuidalles ó ele p:rüvil&lt;'giOS municilpales. Los n-gioruilñ.stas apellioon ~
max:¡uiavelismo de la metrópoíli, iiniqu.idao r
feloní,a, y tal vez ter\,&lt;&gt;1a.n razón, y tal ~ez teng-am ra:ron en Madrid, y y-0 no ID&lt;', meto en ei!·
to. Oí mudhas iq,uejia.s, mucbRc ronfidencioas en
voz iaJ.ta, fuí t:riaiba1do á maraivifü1 ipor algnn()'
de los jefes de estoo gra.DJ&lt;le:s grupos y est6ileF
agrttde1eido en el alma , y la prueba es que lamento la desunión. El ,gi,upo repU:bliociano • • •
Ba.-sta de ipolttica.

que

•••
Otra. noohe fuimos á Cated:riaJ.. en torno de
la cuail se ha etemizado ~ oaillej,;is y edificios
emanohecidos atmoT'OSalmeDJte ipor los sigkx&lt;-, 111
vieja Barcelona; en una Íail'Tllacia quf\ •am.&lt;lia 6
que no MlléLa por ~'quelloo aindurriales que hueJen á Siglo XIII, mooiita. ihoodalmerute Don
Poarnpevo GenP;r-, un hm:nbre que td&lt;lo lo s,a;be,
Q1Ue habría Sli.do "calwrosalrrv,111rt.e" trata.&lt;lo~mño por la inq1U~sici6n ,y que sabe al d.edil.J~ ln
bi°"o-ra,f ía del diablo, su nacimiento, su nda,
~l vajez, su muerte. . . . . ¿'911 :resurrooci?n ?...
Una :masa de ipied:ra vagamrote terrrntna.&lt;la
en vértices que esfuma lia. noohe, eso es la CatedmJ.; td'entro tma masa de s&lt;l!Illbra iqrne tienA
forma, un gigamtesco catalfail.ro de soon,bra.. pero ·de smnih'ra id.ensa,, oorrad.a, ooon.~;

nos metirrnos en

1l11\8,

(!ll)p:i:JJ.a .del ttrascoro,

el velón de¡ cera que llevaiba el sacristán 'DOS
arrastro los ojos ha.cía eil Crisoo qrn", llevaba D.
Juan de Austria en su galera. el día dei Lepanto que cortó para siemipre á los muslines
la esperoo.za del sojuzgar el MieiditeITá.nro
~iden,tal. Es un oaid:áver de paJ.o con el cuer
po mamchal&lt;ro de púrpura recular 'Y la oabeza
inclill'alda, no rpor t&gt;l miedo á las ,balas turcas, oomo dice la leyenda, sino b.ajo la mano
de la muerte. Quien escu.1pió e-se Crist.o n.o
pensó en la .resuTroción del teroe,r &lt;lía.
Baj8J!Dos una escalinaiba en la orupiJ.la mayor y "más que con ojos, con manos," que diOE'I Zorrilla, vtlim.os e1 sarcófago ide a1abastro
esculpido en que desoo.nsa Sam!lia Eulliail.ie
Ja patrona de Barcelona; ihubiera queri,do
abrirlo .... Subimos; ya nuestros ojos aoostu,ml!J.rados á la obscuridald, ipe¡reibíia:n, ooiviMtban los límites lde aquel inmenso sarcófago
de sombra. . . . . Cesannos &lt;le oharlar, 1de ooroonfar, nos pa:reicía qru.e iaquella tiniebla
i,;;:taba formada de átomos, &lt;le iplegarias, de
lágrim,a.s, de dolora&lt;:: aque11&lt;&gt; no hrublaba, dF
~ a , ni de :redención. mi íde giloria;
a,queillo era Uilla mano be13&amp; que nos ipretRJba la ga.N;a.nta. ¿ Ei;,taJmoo por algo en este
,m!llnidb? ;, V almas hánia. algo?;, Es1l!Il mbelJ.inlO
de átomos este que nos arn ibata, que fo:r:mó
el a.ca.."'-0 y se ld.isolv~l'á en la na.Ida? O nuestra
ccmciemcia es el reflejo de otra OODICÍeru!Ía y
obedecmnoo, isin sa:bier1o, á una. o:r&lt;len .....
SaJimos por el claustro más daro: ví,mos ooi;"8lS viejísimas ldel Siglo XI, srurcófagos, reJieves, ;.qué ~ yo? Ha~a las &lt;pilantas del
ja.rdiinete, hasta. el a¡:;uia de fa fuente me prurería booha. &lt;le hii"f;oria, de leyendas, lde pasooo.
:N"o ~e movía, el a,gna nunca es muda, siempre babla, siemJpre tiene .algo que decir aun
cuando esté i1J1móvil. Aqué1lo ra el silencio líquido.

•••
Veía. las desiguauE'IS torres de axiuel grrun edificio amoiam.iO y me venían al recuerdo J-as estrofas an 'Prosa allada, del gra!D. poeta milaílám,
del pitnoel y [a pillUllD-a, ide Samlbiag-o Rus:iño] ,
-con quien 'f)ronito tentlrán amista.Id [oo lectores
Tr¡,¡duooo de su liibro de omciones :
"Si levmtó las pirámides la muerte. si la
devoción á la forma erigió los Ill'ámnoles del
Parthenoo y 100 dlE'!1eit.es idie la vm~ bordaron
la AJihambra á mwavilla, la fervorosa humanid.ao, en lias ansias de fa fe,, oomlbró las &lt;J'8.tedm1~ góticas arraigán,do,1,as en la tierra y
em,afaándolas hMta las nubes."
. "En el oan:rupo del mimiciemo. CU8ll1Jdo
n:iió ~ espíritu ~,as alm: de ms atnheloo, ,pa.reció
hrot.ar •una gernrinac-ión de piecha que regad-a por l,as l~o-rima,s de JOIS hombre; y sawnada 'J)Or el pensaanienfo de los artistas, sP, elevó oomo !{ran bosque Id.e 81,,,&lt;TUjas y cresterías,
A'11í, &lt;lon&lt;le se 'Plamt,aiba una cruz
,un ~rbol mi&amp;terioso para que ~e ,ahraz,a~en á sus brazos, surgfa una caitedTrul ensalzamJdo ihasta el
cielo e1 sí:mibo]o !del rri:sti'&lt;li[liSIIDo; a,llí donde la
ora{'ÍÓIJ se detenía, flor('!Cf,a 111I1 ramillete de colrnm:nas: allí dOIIl&lt;le se &lt;loblruban las rodilfas de
los peregrinoo lde la vi da -pa;ra :invdcair la esperanza, vefain ]a forma éle 1un t emplo oue ]es señrulll!ba el ciEtlo. Daba la itierTa por fruto obrr
de •arte oopiritna1, 1-Rnía &lt;&gt;a;d,a ivalle su cristiana s:ihmta, ea.d,a nueblo el. cann;pana,rfo 'q'll(', se
oélerlacaJba entre fos ('ll~ríos y las .montañas
de!!iertas vefam OCS'punfor otras montañm, mó~
esbeltas y floridas, más aiirosas 'V bor'd.aiila.s.''
''Eran ~uellas masas de ipieda-a los libros
B&lt;'k,o-rados donde consiigmaba:n los hombres sus
~e'l'liia;;, 61US term:rr~, !'llls gforiia.10 ó !desventuras y donde 1ffi3.Il las leyendas de sus sanoos
Y sus profetas; emn el a;rca espirituail en
rle IS€ ex:plioa:ba111 1~ sufrinrientoo, en que se
im-ploNllba la ipiooiad, se exal,taba. la. fe y se
Mn1111ci11b~ la vi&lt;la: eram la casa ~aidii 11co?'iendo á los inifortuna'C3os ;})ajo '1111 -pabellón
ide . belleza. el aJ!Il()(I"()ISÍSÍIIDO' nnanvo 'P8,TI'
º:n:71es SMiHan frío ('!TI_ ~l alma, la oaibaiía pro01aioi::a, &lt;'1 boopit::ul d~ loo añorosos y el tibio
palacio de los pobres.''

um-

romo

ooo-

"Todo C'll.alilto el corazón des,e,a1ba sin l'¡Ilcon,trarlo en la tierra, pedía á los artistas que
lo graivasen en 1a pioora; todo Lo itnmorlal
que ,n.troveía agiig,amitado en los reinos del
insomnio, bada e."&lt;C'ribiJ;lo á los poetas de la
fe sobre las rumpli.as fa.ohald,as; todos los temores y esperan:z;a.s del más allá d{'i l,a m'llerte, todo lo ¡n-a.nde por el e,jemplo ó e1 :recuerdo, todo lo bermooo de lo ipasado y de lo porvenir, todos los ~mas ry 1e,voodas de loe
primeros días de la tierra y de los ú1tinnos suspiros del mundo, todo lo ffl.Cribía. en el t.emiplo
para le('¡rlo á toda hora."
"AJ.itn.eadas en fa erutraldia las imágenes de 1~
apóstoles presididos por 1a silru.eta pura de la.
Virgt'lll, grnciooa:roonire i,n!dLi.nada ~ Eil
R.eld~•,J11tor en sus brazos, eI'a.lil iLas sam.-ras ~tuias recoroamdo la hist.ori.a san.ta ; los ¡prof~
colooaidos en los piso.s;, er.an los poetas inmontales id~ los eóimtioos ,que la anunciaron
y los márbires oon '1a pailma del martirio, los
que 1rnorirí.run por ella. Los ángeles en J.as puntas •de 1-as floohas, ~:n las aves de mistica
vestidura repooa!Ildo en su vuelo; los m.ó:nstruos apoc.aliiptiro;,, los dragones, las serpientes, las figuras fam,lñ5ticas, emn. loo sim'boloo
del ma,1, ocu.1tos en los ib.uecos €8¡&gt;ianido l.a
tentación ,pa,ra arrastrar las .ailn:nru; ,á loE
abismo.e: de las tinieblas. Al lald.o de la l&gt;ond~d.
1a mal&lt;la,d, la v:irtrnd contrasta.nido oon la lu~
iuria, el iamor á 1a ver,a del cri:men, la.e: tináeiblas del infierno junlt,o á la 13.11.'rOT'a d~l cielo.
decoraban aciuoUru; ipágiinas, ense:ñialban. ,al erevente todo el fonrlo de m i ~ de l,a, pobre
h111m.anildad, j11111to 0. U'Il -venero de promesa¡¡:,,
Toa el tem'Plo uina gr,an s(11plioa y unia Jápida
Mtgrakfa, U'll ruilyli1me grito difl ag-oníra. y una
T'8Jll'a. de es-pemnza. un llil'iJiar:i'◊ de las remo-fas leven&lt;l!a."l ry una hogqteTa gloriooa. ilnminandio á los hombres por Ja obSlcura oonrda d~ la
v:idia.''
"; Cuánbas veces el peregrmo de la idea, parándooe delaJillt&lt;" de 'Vllestras ,-poo-balcTots, Iba
oonlbido 'Ili800!' 1a insp:ira~ión del fonld'◊ del
penl:lMD.ienito ! ¡ OuánitID. el enfe1'1IIlo. herido de
d'Uldias, boje~111do vu~ra •beJJeza ih,a, serutido
~ .r uma fe recon:fortadOTa. del espíritu!
;,Cuá.nita.s .v onirunrtas veces el oue ha q1Uerü.ido
leeTW. entranldo en el oora.zón ñel libro. se ba
sentido ~Ii~aldo, &lt;ildeaEmldo. ha sentido 10f'
anbeiloo de Lm amor e:tlraño á fa tierTa ! ¡ Oh 1
catedrRJes gÓti(',as, sólo con ruyuoo de fos á,n•g_ efos ~-os amstists de la ife. pufüeron ediñcaros : sólo iJY)r decreto ,a,ltfaimo, la hermOOUJ"a
misteriosa ioodía bali,a,rr al :munido: v sólo la
&lt;'omurnión &lt;le 100 er--""Pfritus de Ja gloria. porlia.
bada'nldo. in\"IO~rn.r 1a fomna de vuestro idesil
ro'J)ak t-ej:ildo como mamJo dE&gt;, reina, pa.ra
ahril!?'ar las alimru; yetlias."
"Paria el]ias pu&lt;li-eron a17/M"'Sle ia.ouellos ca,c:ales 100rtentoso.,., sólo -p,a:ra el1as se, juntaron las
-piedras. ee airnza.ron 1os cann:pa.niarios, se cerr-RJr-Olll faic: g-Óti("llic: naives. ,pam ®las -recogimiP:nt-0. Para e1llas diamamn las camipana.s,
Rbr~nse Jas J)'Uerfm::y cmbril'án...c:ie los venw.tn.ales
mn vitrales. IJ)or darla rum¡paro en a,a. som!bra.
ElJa ry eHa @.ola. poldía. vivir t"'11 el :tPimiplo exM,t im v embelesaiila. a.c:¡pi:Jwndo &lt;o:recJPS y múl'it'8."-. promta á ,volar a;l cielo robre, ]as· nubes
del incieJ1So ir¡ue re iaha oomo las co1lllll1lnas y
re ia..lej a de iJ.a tierra."
"Diohooos iaqnélllos que, lej~ lile ella. ~~
:impar:m á la sarnta !'.Ol11llb ra: dkh~ '-l(lné]Jo,:; 01w !'e '!Ilf&gt;fein bajo V11P~ oo,lio. v dicho~ 'Onienm alllí reoon ! TJn •aldrrnirmición &lt;l'Ute
,:p;nt,i:mr,c:. la pa7, de qu&lt;' füsfrnta,mos v el bien~ r &lt;le ensueño 'Que [a obra de arle reg-alia
á c-nan,tos po,. el artx&gt;, oramos : -pa;ra &lt;iuienes
&lt;-r1'('-n ff)()íl' Ja fe. la fe -dE&gt;be ~ro'l'l11&lt;1rlos con
rh1 lcí~imos a:rom$ y ba1Slámkos mil'ti.cil'ID('/S.
de'bP, dar]~ 'V'ision~ ~ 11uroras y -c]iaridak!el'
rel('&lt;ltes, &lt;lebe m~les la ~ln.riia como cflil;edmles soñaidias, enoerT'8llli&lt;l'◊ itodaa [as estrellal'
bajo sus OOlV8'l inrfinit.as."
0

....

Volví II l dfa siguien,t e, re,oorrí doopaoio la.a
callejas obscuras ayer, hory semñ--clares, 1de, los

Dornü1go 9 de :Marzo de 1902.
ail.:N'lélddores &lt;le -ca:bedra.J. ; el sol era espléndido.
El recu('¡I'do de la caitedral de San Paitricio de
Nueva-York, me asalta;ba; aquel góbioo, si no
flia:mheante, sí iflaman,te, -aquel ,gótico de
máI11IJ.ol bliaruoo, aquella. jglooiia sola, l&amp;m.ca, de
filigr.a:na de, rpl'&lt;llba, sobre su tapiz espeso de
terciopelo vePd.e, y ésta fría, oxi.dada por el
tiarnpo, sobria, casi sin adornos, vieja, gral11d.e,
ésta 'broilaJnrl.o ~ 'lllil sen:bianienito, aquélla de
unia oa.ja fu&lt;'!rte . . ...
·Enrtré ; allí anda!ba rtoidavía. l,a sombra de la
noche en las ari.sbas &lt;le las bóvedas ojivas; de
,aJllí no se va n1llll.oa. Y ví 0l1JU.e1la miwe alit:isísiana sitn. aidomos, esouma, hooha ide sill.encio y,
ipem1U.I1Jbra et.ernos; los &lt;vitrailes dieil siglo XV
Mlg-OSOOS, de donde C-IK' l'llz en lámimas de oro
Mlllllillf;aldo de pedrerías ; dim.os ,la. vuelta á. todo ax:¡uello, con los ojoo levoot.oo.os siemipre
eil cielo, nos metiJllloo por el ibraoooro, nos que,
·damos 'boqui--aibiertos frente á urn,a giga.n.t.fflca
tesba de mOTO druvam en '1lD a.Lto muro ba,jo
el órgano (yo no creía que los moros fueran
tamaños), hm001ea'mos ,por el coro qUPi corla
}a. graJll naive,.
:p~"'llntamdo á. diestra
y siniestra; 'Vi.c:iit8lll10!' de n111ero á S~nta
Eulailia. en s,u cofre de alla.Joo.~ alzaldo sobre
rol&lt;u.mnJillas &lt;le, mámnol, y 1'81iimos 'POr -aquel
dla.u.c:tro feo é interesaint&lt;f' coono unia mujer fea
cua'Il&lt;lo es inltereMn,te. Por am e.n unst c,a,lleja, nn&lt;&gt;.-,tro ex&lt;:&gt;el-enite guía. D. Federico Ra.hola
un eximio poet-.a en catalán. um. buen c-om.erciarnte en e9pañol y 1l!D. ca:ballero aimaibilisimo
f&gt;'Tl todos lo,&lt;; :ildtlama.&lt;&gt;, nos mostró unias rolwmnas. resto de tm tt'!'ffi!Plo romooo.
Y parao:nos en Sanita Ma:rfa del MaT. Má.'l
emooiona1UJte que oatedra1, tan alta la ruuve 6
mlás y más estrooha, '¡)Orfo que pareice más -alt.a, a1tísima, naves para es-0a1pes de almas mística,;, como Ja mí.a, que si no se me ba escaipado es pottJIUe. la retienen á lla tierra las veinte
ó cuarenta arrobas de a:rci peso corporal ; en
cambio Pablo M.:icedo se sentía, feliz allí, era
~ i:irles:ia. ¡ Pero qu éi:mpresionamrt-.es son esw
i.glesias tri.~'OOt&gt; pOT desnudas, -por sombrías,
por a,u~r8.8. RIUS'iñol •dice que ron n-idos tibioo
para q'Uienes tienen frío e:n el ,allma ! ¡Oh!
-p,oeila, 0R-bo es lo que &amp;e fütra en gotas &lt;le bielo
,d('l.ntro ·del alma y la enfría CO'll el frío idefin.itivo del sepuJcro.. . .
"Aquí Jlegalba el ma.T,'' me decía un mei-caiiler en cwya. tienida mm-quimn y ipimfore;ca
(,alJí todo es oomercio pooueño) me b,a.bfo. refugiado ·J&gt;11,ra ve.r bien. del otro lado &lt;de la
;plazoleta, las torres oof4.cre:na.&lt;; de la facliada y
el roretón &lt;le oolores q,m Ua :ilnrrnitn.a. como lus,
tro de es,nlérulñdas .gemas. De esta :i.glesja
~ , m Jos "COIIlldottierri" &lt;le1 1II11c1,r, para
m.amidiar las gr.a:nid.es flotas que armaban
los Tiooo y ia1lt:i.vos 1U.egooiantes calbalooes y ,que
roíiam ~o bainkladAA icle, a.ves ldeI&gt;resasobretodas las rocas del Med~terráneo, en que construían de 1)8SO sus mirlos oe ~loria y de sangre. Las Baleares, Sicilia, Grecia. el Asia
Menor. fuer001 'las etaJp,as heróic:as de un,a. hazaña si1J1 &lt;CeSla.r renov.aida duranit.e tres siglos;
ail 'Pªso de estas ~eros brobalbam :re,inos y
prmciipados.... Hoy la aiventum ha concluiño, pero el espíritu. ipositivo, au&lt;lsz y soñador
á un itiem,po que todo crutaMm. l1ev,a. dentro de
sí, lo ob1ig-a MOentimamente á ;marchar en
densas y füT'tnililabJes columnas, serio, obstinado, f:ríao:nernte furioso rpor las cailles ide Barce1?Jla., rom'f)ienido y &lt;l,es!;rru.ryenido ¿á la ronr¡1lllst:R. de qué? DP, un .m11miclo m1evio de rique7,c'l. y bienestar, !del Paraíso. ). Y en dónde ~ná?
Quién sabe, ade1al!lte, dorule va esa bande,r a
roja ron letras negras que dicen "Viva la
Sooial.''

�Domingo 9 de Marzo &lt;le 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO
hom.brE'! ilootre, á la iviotima die un cr:iimen.
lllllg1U.Sti.a y el iterror haJJ. 11.egaid.o á. su. oolmo. U na mano Wll/Ula 'Y itínnida levaill.ta el velo q'lle oub.re el oomb:J.am.~ del m,uµfu. N:aklie
quiere ,ver y nadie ipuelde aipam;ar la vista.
.Aqu~¡,10 va á ser tm.rrbl.e y asqueroso; se ha
creí&lt;lo ve.r la .reptaaión. del gusam.o bajo el su.cLario.
Be ialza el velo al fin y a,pa.rooe 1o más in:a,udito, lo más estupe:n&lt;lo, Jo más ill18JCaJbro y .lo
~ s ~:iibli&gt;, que pueda. darse, 'UlilA im:ásca.ra de
cantón, IIID costal ·de zaeoaibei a:naJ su:ooiido,6'.lllllulando u,n cuerpo; algo de arlequriinesico, especie
de pa,ja.r.raro ldefonme ~ el rudo d.e J,o ,IJ'.l,iste-

La

r.iA-;o.

¡ Y se quie..i-e que el per50ll:8,l médico y el
pe11,S1011aJ} j,urídioo y las ,_P.artes lri:tiigaaittR,s y ~
hun:nanilda,d, entera .no prorrum1pam. en la má,;;
a t.rona~o.ra ~ Jas caroajada:s ante ese e.;,pectáculo inverosímil !
Sí; lo cóm'ÍO) ~ el fiasco de lo itrágmo y
no se registra fiasco IID.8S oornp.leto que el quE
oonsis,te en lhiuJ.,gar en el san:utru.ario de la
mu.e:rtoo y darse de lllillilOO á !boc.a. oon 1a másoaira de Momo.

SANTIAGO REBULL, MUERTO.-Apunte A lápiz por Herrera.

LO COMICO ES EL .FIASCO
DE LO TRÁGICO.
La 'SOJ.emne exhuma.oi.'6n verifi.caJda. en ldíiclS
pasados, por milillÍSl!:erio de¡ J..a ley y 0001 as.i&amp;
umcia de •fo. au'OOllíÍida!d, en 11,a. ¡peroon,a; ~ 1ID
muñeco iillihuma!do en el Pam.lteém Eapañol bajo el seudónñano ide José M'8.ldli~, y é. quien,
(á Maidri.edo') se !hizo ¡pas.ar rpor lll'.IJllm-tü parn
esta.ifar $20,000 á ''La ElcpritaibiJvia," !ha venñdo
á desapilar, oomo dioon los ÍT.arrmeJSie!S, á la ibuena soci€1dalcl mexic8Jlla, haciéndola reír UIJl muclio &lt;lel suceso y a.caso también un ¡poco del
digno personal que :fiué ltestigo 1¡:n-eseincial, y
en cierto nnodo tarrnlbién., víotilma. del gram
cha.soo del siglo.
P llil'a nosol:l'IOO, el suceso, ip'OO" tant01S motivos ou.rioso é intterooa,nt.e, reviste las, proporciones de Ulla demostr.acioo exiperii.Jm.erutail., de
llll.18, enseñamza objatiiva, .de un "~ tum crusis" de dmuo lo bufo, lo cómioo !ll.O es
más que el fiasco de lo tragioo. Donlde GJUd-ern
que lo tffftrioo, ,l o fúm.ebre, lo idniirrm,tioo marran y " dan hi~" 1,u.rge. en ~J Mto lo chu.ooo
1-0 oruricarourosco y lo risi.'ble.
Se llega aJ. teatro 1de ~os sucesos oon el corazón oprimido, Je. aingiustia en el .ailma, cubierto
el ouertpo oon eµ sudor de la m}gustm, ry oon los
eaibellos enizadoo de terror. Se dice que le. dama. hlamca eiroula de 1D.oohe rpor los ,pa,tioo oscmros 6 los oorrediores d.E,siertos. Personas dfignas de :fe la 1ham. visto desliZ3Jl.'ISe sin m1ido entre 'las oom1hms, en1VUelta en albo sudario, la
ca:beller.ai 011 vieinto. Otr.as, aná:, a.forttumadas,
la ham. oído suspirar y gamir ; el e;pootro se ha
adelantadb y las ha llrurib81Clo á ooñ:as oomo para decirles 6 m:ostrar,les algo. La oosa no da
lugair á duda, y ipara d~afraI1Se, tres 6 cuatro oos.a.lmaidos, homb.res de pelo en ipeoho,
gente que n.o cr€e en imtJda., ni :tie¡ne miedo á
Dios ni al diablo, se deciden á salir al encuenrllrol id.el frunJtasma,, á inte~arlo, t rver qué
squiere, pm- qru,é vruga en ,l a noohe y á quién
bust'.a.
Bien armados, por si 18Caso, ,p:rovisto.s de linternas sortdae, cautelosos y bien 3jperci.bidos,
se dirig'(&gt;;n ipa:so á paso ,y sin ruido, al Lugar deS'.i:gna,do, y penetran como sombras en el corral 6 la a.rotehuela en cuestión. No cabe duda, el fantaama. está 'llJhí. Se 'Vl';n ~ SUB
hlm.eamienix&gt;s blanwoo en lias IIlegtu.r&amp;s de la noche; flotar sus blamiaas ve#rild.uras ail soplo del
viento; dibujarse ha.jo ~ ellas las foro:nas indecisas y caer en caisca.das sobre los hombros
torneados ry las ebu.riooas espw].dM1 Ja. lillbunda:n-

W¡

Ill!fFft.

ClliJ;lwlm,

Un calosfrío de terror sobrecoge á los oir-

oumtawtes ; las gamgantas se am:rudam. y se seOOJJ., las lengu.as .se pegan
al 1palad.ar, 1aE
pierrrros flaquean, los brazos penden inert.e.5.
-¿ Quién aooa ahí ?-exdMna el .más osa.do
oon voz enltmecortada y trémula . .. .. - Todas
las Jinfunnias SP, aioca,n a,l ia.nlrosma.. 'Y en medio de la oscurilda.d surge, il'OftanJdo aJ rviento,
Ulll carrrisón '&lt;&gt;lma,do en un tendedero. Súhitatl:rmrute €StatUa una lhomérroa can:oaj a:dia; los
que estaibam á punto fü&gt;i des.m.aiyar.se se ahogan
de risa; los que no podían tenerse en pie, se
iv:en ob~~ á s,uj~ el :viienltre, á o,pri.mñ.n:Je los ooobarlos pa;ra no e.staRaT, y Ja e.soona rarnánrtri.oa, lúguibre y sombría eie traJDBíorm.a, en un íe¡;tivo episodio de ~ - Af
fta'Ca.Sar lo d:raimMico ha sclbmvooi.do lo oomioo.
Ouan;do vemos á 111.D.a •persona tropezar y
caier, nuestra pr:imera ilmipresión ~ de iemor.
PlrevernOLs 1run de:inuooimiooibo, 1UM ~
de ortíneo, cualquier cosa de gnlJV(&gt;¡ y ~ dmmábioo, é insti.ntiva'IMDlte ry sobra:iogirlos de
S001Pre,a 'Y ide :8J:16"1lsbia gútamoo :-¡ J e9Ú.S !
- ¡Ornidrudo ! P ero !iaJJ deJ. caído si salei ileso,
si por lbod:a avería resulta con el paraguas roto 6 el som'brero a-prubullado ! Una irisa irre:fre.naJble é illllexttilng-UJi,b,le se iapad~ra !de los espectaidores del simestro y la. fal.ea victima. desfilia mdhÜina y arergonz.a.da entre dos filas de
genim que ríen iá ma:nillhuJa ibaibi.enJte de su
oontrat:iempo.
Niam.frag.iJO en las ciliiJl1ampas. Da ohailupa
v&amp; carg.a.da h.asta el itoipe de exoun;ionasta.s
coronJ81dos de flores y "giaivai!K:xs" ,de iespiriituosos. Todos quieren nwi.ar ry ejoourl;a,r IIMlllio
Jrrru;: :a.1gunoe guardrun tliifíciilhnente el equilibrio de ¡pié oobre .Ja ;borda. ,Se oyen C'alil.tos.
gritos, ailgaza.ra. De ,prom!l;o el esq~ rob:rooar:
gado y mal conducido se incli!Il.a robre Ja, ba;nd,a de hrubor y se rva á pique. Mamenlbo ,terrible ;
,las ropru; de las diamas flotan imrflaidais oomo
bi;,¡'rosta,~ náufra,,,o00; solilibreroo j:a.raJilJO!S y
somlb:rii.lJl.as iflor,ewdas se vialn á 1ra. dl'fci¡va irul capriclio &lt;le ,la oor.niente; &lt;le erutre las ondas se
ven surgir ma.noo crispadas ~ue busca1J1 asidero; m.iJem!bros q~ ipa,tailoon 00111vnilsos y freimtí,oos; oorr:rblrun'tes lí viid,os de wro.r ;y die asfixia. Se oyen ,gritos lque term:ia'.la.n en gal"garismoo ry dhaipaloos It116&lt;1'UStiiosos y SÍl!liestroo.
Cada cua1, por -salvarSE&gt;¡, iprur.aJ.iza los movimri.autos c1e los derms ; qruien eoha n:oono de
una ,tranza C01lllo &lt;le un oaJble; ,q;uienaigan:rotaá
su vecino para ipdd.er sobrenadar ; €¡Sitos luch,aiq
á puñefiazo limpio ipara dem,albarr-se IIl!lltuamen.if:e y aqlllcllos a'mñrun ansi-OIS()S 1as a,rena5
de la plaora.
l".J¡¡. Cíl'Mmíld'tt ~ irnmrn~W; lw li~OB

Dam.imgo 9 de Marro de 1902.

EL MUNDo" ILUSTRADO

grifalll. de horror y se agitrun sin aoert.ar á
pree--bar 1llll.Xi.Jio; no haiy un oombla:n'te en suco.
lor, rui un ojo enjuto, ni una ipiel seca. Aquello es horrible, y llega ru. ffilllnrulil'.l de !la mtt,nsiidia&lt;l. dra.má,tioa,. Por fin se org.aruizia, el erul.'Vamooto. C-011 reatas y morillos, á tirones de los
caibellos 6 de la ropa se oonsigiue poner á todo
el munido en salvo. SP&gt; hace el reou.en.to del pa;;aije . .... No hubo novedaid.; rodo el mundo
está á s.aJ.vo,y aq;uellos o-rga,n,iza1n~,pr.eaa hace un 100m~to del delirio pá,nioo ;y de la angustia mortal, prorrumpen en .ri1Sas sonoras,

en ohal3Carrillo.s ,picantes, en alusiones burlonas, en comenta:rios sa,tírioos y Jlega.n hasta
reputar (]illf'i el nauira;gio oerró con roroche &lt;le
oro ila regaita, que lo más d:iivertiido del paseo
ha &amp;ildo el dhapuzón en la anda, pura, y que,
f'ill sunna, aquella catástrafe frustrada es 11IlO
de los dias más bonitos de su 'Vida.
Erhunna,ci6n. fürda hay más tétrico ni más
ropugnaJDJte. El mdá&lt;ver idepooi,tarlo en 1a madre tierra ,tuwe plleno derecho á que se le deje
domnir mi paz eterm.aimente. H ay algo de prof aniación en remover la tierra de, UJrul, fosa y
sacar á la luz 1as misteriosas y r ~anws
!rubores ~ la ~'.P'()&amp;ÍKliim or~ca. La
trumba ,t iene y deibe rten.er purlor. No se debe
jaiIUás ooterut:ar fa. :podredumbre que Ira. hare
repll!gllram.te, ni esclarooer e¡l IIIriBber.io que la
hace :am,gusta. Haiy q111e 'deja.r el icaJdá,ver á &amp;lll!
gusanos 'Y á sus feranentaic~ y olvidar que
eximen. pia1m oonrenvar im1iacto ry- !Pu.ro el reouerido del que fué.
·
Todo el tq¡ue a.sisWi á ra,na, e ~ ó n lleva
una vaga idea de que rva á ;prese:ru:iiaA- IUll8. pro.fainación y á oorrer oo. •pelñgro. El sepulcro
suele rv~ga.rse de q'lllien ipreten.ide sorprender
sus secretos y eruvenena con llllliiasana.s á sus
,profamadoms.
De alhi que lai exh'llmaciÓlll sea profUDKla.me¡noo drra.máitroa.. Se llega á la-vez oon :respeto, con .romord.imi.e,n,to, oon oniE&amp;&gt; y oon aooo.
])e caida ,paJehald,a de tierra extraída, se desprenid(', UIIl.a emoción 'Y UJI1 miia&amp;m.a. A medida
q&lt;UJe más se ~va, más inu:IDffi es la ian¡pres,ión
Y IIl'.lás iprofundos el !horror y el iaaoo. Sale el
afaud idesvenmj·ado, €filllll.ohooido, ma,culaxlo de
frurngo, y n'O 1haiy ailima trM1quila.
M. sa.Jtar 1a. tapa ,se si.enJuen ralosfríos y se
cree oír roolrinar Ira. pue:nba venusta 'Y cancoonida del más allá. Una .forma vruga. ;y IOlill3. silll.(',ta simúestra SU11gen bajo un sudarrüo. Aquel
es el mOOl'.leilJto .áligiidio. AqílWllo que :fué il1ll ser
attna'dio, es ah.ora un sér augu.sto. Vámse á
iaidivimar ,ba,jo 'l as liivü.'d~ de las carnes desCOIIll.puestas y fas -hlrunlOUJNls ~ loo hruesos deslllUOOS, las f acci.Qllffi 1diel que fu.é ; á. reoonooer
WIS"f lllll~~ M wmi¡"0 i 4 ~
ffl00®1 ~i

m~¡~

IMPRISIQNE.S DRAMATICAS.
Echegaray simbolista.
La 0om¡pafüa &amp;pañola am.uooió ldura.Tute la
¡y q1l1Ízá cu;a;n.do a!pall"!Zca este •periódrico, ha.bm ipu.ooto ya en a:J100I1a •un.a de 1as rar,as
obras del em.im.ente dramrutuirgo eapañol. Se
trata de ~a ''Duda."
No hay ql\M'¡ jwigar ~ta pieza idesldle el rpiUIIl-to de 'Vista !de 1a. verosimilirlru.'d. Es iirr.eal ; está fuera d.e los linderos de da verdad, deforma ,y dislooa 1a. vida, ,taJDJto romo otros drarrnas
del insigne autor, ,más quizá que ninguno de
~llo.s ; y no obsta'I1te, tiene tal extraordinario
vigor, tal -empuje irresistilble, itail fuerza dra.rniática, que isamude, .a.rr.asllr.a, ~ el
espíriuu, ry doomna y rvence, y se 'llip'Odera por
comp.le1to de ooootros q&lt;Ue perdemos toda vo-

Eel'.l1a.Illa

luntad

ipa,rra.

dmenidemms y

nn, dejatmos Nevar

de la ooudalooa corriante lde esta :fiábuda looa.
D. J ooé Eobeganruy, posee un .ra.ro .iingenio,
que pud.iáiraanos, oompaira.r ra.l ojo de, un mónstr.uo, ique ,todo lo viese, deade lo más grrunde
hasta lo :IIllÍB peqiu.eñ o, lo m:isioo lo albo que .lo
bajo, fos mundos y lioo átctm~, estrellas ry are[1'36, cimas y rub:ismos ; ~ de¡ 1a. ,par.tii:culia.Ji
estruciura de ese cxjo, de suipl"QpOO.'Ción y desu
rEfu3.ción, surgen Jas deformadrudes y las ex.travagaincias, los aistros em~'IH'j[Íecikfus, ·l.ias moléoulas a,gigrunitrudlas, los irubism.oo sin fanidio )1
los cielos sun horiz&lt;mbe. Mas cuooto albarca y
qué J.ej~ a:nim iese ojo id.e rmónsbmro ! ·

"La Duda'' es siim'bólfua; viene del sueño,
unJa funtasí,a dE'llimmite ry tralta de
!'IDre6enJtar la ete:rn:JJa iliucli:a, del 0Íl1ml, filUIIl'.l.,8.n_a, ~ r e sedien,ta, de fe, en su per,egl1Ílrul,CI&lt;m. al ideal. Tiene ~ ob:ra ll1:1l rrnia.roado sabor iibsen:i:a.n,o y paa-ece oonil::agiada ~ las modernas Jñ.tieratu:ras !del Nonoo.
' ~ Duda," .es doña Leoorudia que ~ &lt;veD.gar á s.u Jii.ja, enannora,da, en. s.ill.encio, de Rioardo, fr36&lt;TU:a, iruv,e¡n,ta, crulunn.nia y tmma. em
la sombra su 1d.iabóliico plan ;pana lq!Ue Ampa.ro
suira y !Il.o se ,case con el iaana.do de su oorazém,
O?~ ese mismo Rica.ndio que haoe llorar á. ila
~Ja ide Loooodia, :iJJUsi.ones eruterradas P¡ll el
Tmcón id.e 'U:11. claru.stro. Esta vi¡ejia írutí:d:iiaa,
esta brnj a hooca, tiene rra infern0ll. red al red.e,
dor de¡ lllll.a .ruiñ.a inooenJte, qm.e en. ellia, cae
oomo oo pájaro en una .tr,a,mpa. Amparo vi.v,

a.roo.nea de

ail laido de w madr.e ipensrundo en 511 ipaid:re ausente y 8ll su an:nor por Rioon:tdo. AlIILa. muclio
á estos tres ~ , que son ooroo l,os tn&gt;,S pétaloo de Ja flor lde "11 didha. Leooadñia sopla sobre esta flor, soplla . ... y UlJl dí.a, cuando to,
da raidámte de felicidad y 1de prurem., Amparo
:va á unir su ,vá,da y sus J:rubios á los ,d.(&gt;, su no'Viio en illD. beso inambabl.e, la ''Duda" qu.e ee
astuta, ve oorana.da su dbra : el padre escribe :
oo consiento en que Arrnpa;ro se~ oon Ricardo. ¿P011" ~ué? ¡ Ah ! mfu:me "Duda," tú u,
enica:rgas de ir vertiendo el :filtro venenoso en
E'\l oíd'O de [a a¡p,asioo.ruda cmtruria; i!)Orque el
paJdre ausente rtiene ooticiias de qm.e R:i.ca.r.dio
.ha silcio el aanJamite de la maldzre ide Alllllparo.
Y he aquí á J..a hlja celosa de la, '111:8ldre.
Celooa, sí señor, ireootrlioannenlte oolooa,
irritalda, i.ndigna!da !die iaquel-la failsedad inna,ginaTia, de aJquelloo amor.as mv€1Ilta.dos, ck
a.q¡oo!Ja merutira q1Ue rfl'a@Uó Leooatdia en laE
tri.nieblas de su ,i.nfume ,y dolo:rooo pensarrnie.nilo. N arla es cit'll"lto ; 1paro oomo dooe lllJil. personaje de la ob-r.a : arroja. senrifüus de calumnia
en la masa hruunan.a y vená.s qué oosooha .. ..
Y A!mipruro pad·eoe de du,da, y de idru.dia enloquece, y Qdia á Loocadia, y ail. mismo t:iem(po
no puede sapar&amp;rSe de ella ; 1a aibarrooe y la
atr:8(', la insdJ.ta ry le i.ntterroga. . . . ¡ ah, luclia
maJ.di,ta l
,Su pena es tam. grllllllde y su delirio itain ter.niib1e q¡ue, en ~ oomibrío silimcio, lll.00. !DIOChe
ia.ho,ga á Leoca.du:a, á la ''DU!da," á la qiue ll'
anrebrut6 ~a.n.z.as y 3Jll.Or, á la que J.a en!loqu,eció, á Ira. que la separo &lt;le la ihan:ruwa de
bmws en q 1lf'I su 1Il'.l.8Jdre y su e:n.arrnornidio la
arrutllaba.n, 'Y, cui!llilldo ve extrllb&lt;7TllllaJda á 1a
vieja vengalruva, pieDSa que 11a "Duda" ..... .
era solo ;u,n hrura¡po de S&lt;X!Il.b:ra ...•

•••
Dan José Eob.egaro.y se ,pr00011pó más de, h-aoor lucir -á J.a aotriz que de ~ lucir su tialeruúo. Y lo ooru;.iguió: éste es 'llD. triunfa Es,
te dTama es á lll'.18lilera ~ rjca túnica, bordada y iruipha para lfaría Guerrero. Le viene á
IIDarruv.i,Jaa. La:, fuculJta'des de la artista e.s1.á.n
en la "Duida," ootudia•d,as oon sumo tioo, J
en ella entra!Il. sii.n esfuerzos y se ID1UJeStram. sin
difiooltaides :rui veladluras. La J.a;b or IC1P, la actr.i.z es admira:ble, y su tem.pera.melllto nervioso, iina,merute :nenvioso, se pioosta de lll!l modo
trun iasam:bTolSO á la irut.E&gt;¡r¡p.retrución, que no pa•
rece sino q111e ella. sollu, s:ion neciesidad del au1
tor, ha irmaginooo y creaJdo ell ipensooaje. No
puede, flIDtísticamenf-Rt hrublamJdo, ,senbirse m~
y m ejor 'llllla .agena ooncepcióin.
El ipúbliioo, CIÓ.€;prudo id.e emooi6m., 'I'lmldie 1,;115
:horoonajes á M,a ría Guerrero. 1No ihay más q¡ue
reoordiar la ovación de hruce ,d'OtS años.
Tengo ildea. de que UIIl. ~lehre ,pi.rutor ~l safu,
dei1 rtieatro defuúa así sus impr~ sobre
''La Dutla :"
-¡ Qué ihemnoso estu,d,io !de ~lra.ro-obsouro !

El último cuento de Edgard Poe.
M I P E SADIL L A .

.lJesde q~ 'llldmitieron á iaqool niño en el
de la redalooión me rué ¡promrnrudan:nenne ·am.ti.pá¡tiioo. Su :fig.urra grotesca me ihaicfa daño: re oabem iabuJJta.da, loo po.és idefonmes, la.E
p~¡l'llllas en •pa.réntesis, los b:rMJos il.M-gos, mu]
largos, coono si aoaibl!il'a de '_POlllel'se en dos
ipieti ~pués de usar muldhos años de 1as ou.artro exÚOOill!Ldaides, llD.e ,proidlucírun. el lf'!Íeclo de
un llllOOO hooho hOIIll'b-re para escrurn;io lde la taza y par.a iorttura mía esipeoiiaJ!mernte.
De nariz t.enía la ,proois,a, paim el serwicio su:ie¡l1V'ÍOÍ,O

oio á que ~ idastiJll,a¡dJa I nó lo l&gt;asta!nte pa.Ta
plWllJil'.llir ; la boca mellilldJa y_enx::og.iída, pareda heab.a con tijeras, 'Y los OJOS . • • • j ah ! loo
oj 05 mcuba.ron. en mi a.lana el iboi,pe ia:fán ~
crimen.
Numioa S11pe de .su ool.or, y ihasta jumríia quE:
lo cambiaba exprofeso ¡paria. .a.tol'IIIl.enrtJarane;
SQlo :roouerdo que entre il.a.s en.di!éLrur&amp;S de sus
párpad'Os caro00;00 se no!Jaba ·oomo ,u:na áscua
mJU.y vwva que y,a, g,ir.a.ba dia.bóltioaJmerute, ya se
a.pagaibai tde lllllProviiso, ooi:ncidi.en.do itJam ~
ña, mu~ oon :la iorma en que 10U1II11Pha was
en,oa.r-goo.

JlLás. La

saiber

• N.o p~e·
~ió:n: de¡.
qué ihabfa d6rutiro de aqu.ella. oalbeza. 'de ~
:llegó ,a,]_ !()il&gt;ro:x:isrno, y cierta moohe, despu~
de tomJrur mi a j(&gt;jI)..jo, le ihlamé, y OUaJilldo en.tnaiba, oomo irodios Joo días, COlll su "portaYia!Ildas'' para. J.ia oomruda &gt;de Jos rei&lt;fuctores, le
l!lSIE'!Stié el gol¡pe y ireí de ver ,bail:air Por úlrbi.ma
vez los mailditoo ojos de dliialblo.
¡ H orrible desilusión ! El mono me mir.a,ba
como nmoa Jas aoowiJl1as que br.iJJ1alban iDsollentes, me ldesa.fraJbam., se bu.rlrubam. de mi ira
ex:cirfla,bam. mi ipasión dt'I veng,amza, .. . .
Enitre mis ilIUllilJOO san.tia ;yo el bullir de ¡pucli.ero de 'La .ca1beza. :miser,a,hle ; ésta, pensé, es
la m:á.quma que m'l1eye ail. odiJoso rnnriiooo, y loco, la aJbrí ipasmaldo de tam. J..a.Tg,a, cuenda.
La Jilmlu.iDJiLla ide:,~ y,a, tll:O ~ aJtoo:o:n.en.-

ta,ba; pero ,Jat, ojos, loo maiLéLiitos ojos, seguiain
guri.ñanido &amp;in idmoamso, 1burlan.(\$ y llilll.€ll1aZll
ldo:res á ru.n ti,e¡rn,po.
♦

•

•

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•

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•

iA.lli q¡u.edó. V 001JCifü&gt; ry oorufuso enterré [oe
oruatro ihuesoo ~ue CJOIIIl/P(IDÍam el escrúpulo
de hooniJ:&gt;re. No tu.ve IIll.rucli.o que itrialbaja.r : en
el 0$J&gt;acio de seis losa¡;; ,dajé ~
"acomodado" el :res~uo tle mi venga.nza .. ...
y le enimré oon lbrurtem y itodo, reoondiamdo
qu~ mis mayores suir.ÍlIIl.li.enitos me los haibía
ca.u.s.a;do al ,trOOl"me 1a. !III.Í$ara oomíida, del bodegón, si:em:pre IIlllllllX)mda por su giu:1a, ua--ciaJble.
¡ A,h, "a:n:ioo'' ooúru1o ! Engáñaane ruhora, d.esatfía.me con tu rnri..roJda !de zorra ib:ambmenlba.
siJ.ba poc }a coorrisuxa. de¡ tu lbooa !de 1br:uja, es~
coob.a mis OOI11Vema.cion.es oon tus orej,as de
mureiél~&lt;&gt;x&gt;, tUJ:100 mis sies,tas, oon. ell desa,hogo
rruidoc,,o ide tu llllariz de g.aito !
¡ Ooo qué tr.am¡qu:ili&lt;Wl he de OOil!M', 11.1() baboooon:iido tú mi postre-~ no dhlll_Plllll,OI() ide mi vino, ,oo riénrlooo de IIIllis digestiones!
P asaro.n dia,s_ Ni sé ou.á.nboo rui. ~ iimlPol'lt.a,
ni el ajenjo •~ pemnñ.te 00'.lllt'aJrtlos. Sólo sé que
cami, que &lt;llo.r.rní, qut'I t.rnJbajé tnamq&lt;Uil.o y 9iue
debierO!Il ser pooos, muy pocos; ilam.
y
escasos oomo 6011 en la ¡yiJda. lo.s mOllD.enltos feJi.oes.
Um mañruoa aiporrearon, mi ¡puenta, y uno .
se¡ií.ores llUlll. ia;faiJtaidoo, sucios y ~ gasto repuJmvo, ioruvailieron la lh:rubitaoióin. E.m.n ,los
representantes de.l. juzga.dio, que ven.iam. á. deIlJUlllC:iiar el ú1tiu:n.o lll.Úimer o 1~ mi ~ y
á. ~~r Ja ti.mK"kl,.
T.am¡pooo reoueroo á quién se haJbía failooldo.
iilÍ me e:xipl.ioo oomejam!te aitoo¡pe.llo. les rooib
ilod.lO lo iafeciru.ooo que mi ~:r!ta:r 1perm:itia
les entregué los o.nigü.nlailoo, se hicieron, ICM'gc
del pa,pel, quisieran. ireg.istra.r la casa ÍW!dn1hrioortoo sin duda ~ 1bot.íin, y al1lá :t~os al
o1vidrudo iri.noon del sO!tabrunoo. . . .
'
No !PU:de fIIMl.quea.r aqueLla puar.ta; del in•t erioir Venlil, un ruioo extraño q1Ue llile helaib:a
:La samg.rt\ Rota lia oarad'ur.a, penebra,ron toid.oe
y. . . . ai1J1í estaiha, allí, ,&lt;fu ipie, oon kts ,ta.rlera:,
611 la mano, baii1ando oopanitosa. dirutwa., el desmedrado esquel.eoo de mi víatiilum.
,
Re~a ~ ruunma, oon. .aiq¡uallos cxjos illl.COl01
ros, a&amp;:xmalll.d~ por loo enonn.es aiguje:ros de
1a. deifol'1llle cala.vera, y IlllaireaJil&amp; oon el so:nair
d'e sus hiuesos, en 1a lll1ooaJb.r,a 31g,iota.ció n el rít:mrioo oompás de 'llll ICMl/00 de itr:iJUJrufo. '

oreves

,Qxm¿

c~~811- ~ Íoo~res:

t&lt;rlo -~~

no pasa_id.e ~ u;n efecto id.el ''Kimb." y de 111
nm:la drug1estilón Id.e -Ulllia ~lll'la ibarroi:fi.ca.
Y o j fo j ,u ro ! '&amp;O.y iill.ciqi,az de !liliarl:w- 11M mos1

ca.

�EL MUNDO ILUSTRADO

DOIIIl.Í.ngo 9 de Marzo de 1902.

DOIIIlÍillgO 9 de Marzo de 1902.

EL ~fUNDO ILUSTRADO

Ina ugu:ración de las Obras del Puerto de Veracru::z.
Oua:n.do se visitaiha el Puerto de Verncru.z,
y la justa curiosidad imidJucía á recorrer loo
pamjes en que se E'l,talban lrevamldo á caibo la.s
importa;ntísimas obras &lt;fu BJbrigo que hari.a.n
de una baih..ía ,peligrosa una enOI1II1.e taza de

aceptar oom.o justificado ak¡'llel ruiido i.rufernal
que de día y &lt;le noohe est:aiba.n haciendo ...
Y era que la ii.gnorancia, perfectamente ayudada por el tecnicismo de la marina, caía en
la red de la grata ror:p~ que ihoy celebra

que la :imagti.na.ción St]¡pOlle allá detrás de¡ la
i.niiec:isa linea en. que se confunJden el horizonlte y la lli¡ill.Ída planiicie.
El 'IIl:lLl' se iba, se, marchaiba su.miso COIIIlo 1l!D
mocetón tul.'lbulento vencido por la frase ~r-

--

~

;I

t

La playa después del alejamiento del mar.

agua tranquilla, los ojos no quedaba,n sa,tisfechos; nada Sl'i •ipooúa 3JD.te ellos digno de prod.uciirles 'llJlla mirada de aidimiración: sobre el

el oomercio, la in&lt;liuStrúa, el Gobieno.o N acio--

naJ. ry la gran .falange 1de brawoo 11\lohadores
de 1as olas.

su.asiJVa del V'i~jo OOIIJSejero, noble y sabio.
Y en ver.dad que fueron mu.fu.as les hazañ.M
q~ el mooetón. lhízo correr: el food.o de la
bahía ha enltregad.o á Ja cadena de las gvuas
irufin.idaid de objetos que iponen de man,ili~to
cuáles eran las maJ1us a.ociooes de1 aqool mar

•••
Las e,m;barcaciooa; se .a.vent11Tabrun á enbrar
más acá de los arrooi..fe5 ; pero estaiban a.leil't8"
de las malas ¡pasadas que J,a preliigrooa. baih..ía
la, pu.rlri.e:r-a correr. Las héliices en oorutinuo

roovi!m.ieiuto, 1a negra obiocnenea
con un ligero airón &lt;l,e

ihwmo,

E'¡Illperudi.aidia

ique estaba di-

ciendo claran:nenite : ",no me SOiipreruderás."

Y

rizo de lw, olas no surgía la enol'IIIle .obra de
loes oolosos de :fierro que pesaidamenrt-Ri se movírun en la superñcie maro; oo se¡ poidfa

Para el iprofaino, el mar "se alajaibia.," negaba Etl ~ ,de 'lillS llt,mu.as iaJl caserío de 1a tplaya. y se iba., cami:ooba rulmibo aJ. rernmo ll!biruno

'

alma-oonar aJgún
dos de Ja iplaya.

fa1,d.o

en los g.raibui.tos fon-

•••
Hay todo eoo ha dtesaiparecild:o. Loo jaKk,aintram.,,pcwt.es de tiei'ra y lll10,l", ruwi Heg.atlo
á dar~ lia. mruio.
Las coJosales obres empr.entltitla..s ,par~ wbri~

.

La entrada actual á la bahta y los dos fMos que la annncian.

•t.~

Rompe.olas del sureste cuando estaba en con.s trucción.

bravo.

---- -- ----

...

razón. Eil! el año de 1851 oopló un
no:r:te y .~
mnibaroaoione.s quedaron sepultadas en la radia, de Vera.cruz.
COfII.

A vooes, con todo y u:n buen tiempo, era
SU!IDJamenite diiiícil praclicar las operaciones
de, carga. y descarga, á menos que se quisier.a

gar la bahía veracruzrunia, h3lll hoc.ho un puerr,o de pr:i,mer orden en las oriJJru:; del Golfo.
Dos fueron loo pU.11Jtos ropiJtaJ.es que per.sigu.1ó la :reaLizBJCioo de ~ -obras: prhlllero,
proteger el pue1'1to por m.aclio de ,uiq,ues y
rnmpe-o.lais, pa:ra oollltrare.star ·los .gQlipes de
lat&gt; agua;,; segundo, ahOtD.&lt;lar el foll!do ,para
.que se pwilicra rec1bu .b.J.:,ta la. tierra, la yil;ita Je la,; em.barcacioo.oo de mayor ca.l.aid.o.

Los trwbajos fueron Ílli.ciadoi:; cu el año de
1882, por el Ayuntannien,to de la Heroica, pidiendo aJ. Oaipitán Eacb 1.hll proyecto para

la,; mejora~ ClJtadas.
El 16 tle .cigO~t.o del año que dej.aunos oitado, se oolooó 1a primera piedra, tleitl'ás del fa.nwso (,,'astillo de Sain J u.an de Ulúa. En esta
oole:mnidarl se desiplegó ru.n riguroso oeremonial del que qrurlaill aún muy vivos recuerd.oo.
::lm em!bargo, la obra se prrnciipió defirutwam.ente hasta el año de 18tl7, ~ués. de aioopta.r a,!gillJ!la.,, mo&lt;lifioacione.;; que el iingeniero
.illd.'Uardo 'l'iheirs propm;o al proyecto ool Capit.ín Ead~.

l

..

Oon el ci.itado Ingeniero se hiw un COII}¡trato
para. que él mismo llevar.a. á efooto las obra,;;
pero taJ contrato caid'llCÓ y fiu.é pasado al Sr.
'¾,&lt;T!Wtin Oe.rdán, iq¡uien lo puso oo iprá.otica y
lo ejecUJtó hasta el año rde 1895. En esta,
ca el Sr. Oer&lt;lán lo traisp,asó á loo oo.rutratistas
que 1o ll('lvBJron á térnnim,o y qua '.SOíD. ilos ooño-

épo-

r€S l'earSO'Il y San..
Tal es ila historia de los crnrunit.e:ned.ara,

Construyendo el malecón de agna profunda.

mate:riaJ.€S de Ja g.rlllllrliosa y utilÍSÍlllla. obra
que nos ocwpa.

•••
Respecto á loes 'lilllnoonedores mor.ali.es, toca
el ¡primer lugar aJl. Sr. Presiidenlte de lia Repúblrea, GeneraJ. Porfirio Díaz, quien oon su
obr.a id.e ;paz, 'ha p~to al ipais en aiptitUJ&lt;l. de €'IlXiqmecerse, eID¡prendú.enrlo aiqrn.ellos
trabajos que anJtes il:wibieram. sild.o ~rreaJiza.
bles pcxr Sil coobo y por loo eri,,"'OOS frutos
que hubier.am. tm,ido á la Naición, y que ahora
signidicam loo ,triu.nfus &lt;le la prosperidad pú1Illil\:,C7Jla

...
Un ángulo en el muro del malec&lt;i¡¡,
Grúa soltando bloks e11 a¡ua profllnda.

b~ iunrlada en el trabajo y en el créilito patrios.
SooUJD.dam.,d:o de UDJa manera m:u.ry eficaz al
Sr. GeneraJl. Dfaz, se cuewtam. á los dos seño,
res M,í,nistoos die OdmwnicaciQD.€6 'Y Oblras
~oolicas, qu.e han foran:arlo pante de los Gab1JI1.etes de loo úLtimos años, Sr.General Don
Manuel Gonzá1ez Cooio, actual Ministro de
Gobenación, 'Y al Sr. General Don .Francisco
Z. Men.1a, á q'lli~n ha t.ooaido v-er el t00I11IL1!llo
feliz de las obras de VeraCl'uz, cuam.do tiene
á ~ ,cargo 1a oa~tRa'a. á que OOl.'re::lpODJden las
tneJoras que V€ü'.lllilll.OS reseñam.do.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 9 de Ma.rw de 1902.

EL MUNDO ILUS'l'RADO

Dooniingo 9 de Marzo de 1902.

'

1

l

.

al
A

Un muelle para ferrocarriles

as

Como era naiturail, en esos 1ugairea se formó un verOOJdero ,puEjblJ.o oon todos los tralba.joo,croos empleados en las obras.
En Peñuel.a E:E el lluga.r 1de ~a, República. en
q¡ue se ham. efootu.rudo los miás gmntdes 'barrenos. En el :m!ás Ílll¡poT1bara.t.e, se eIIJ!Pllea.ron coorenrta tone1a,dias de d.inamiii:a y pólvom lli\,"l'a, desprerudri.{mdose la emmme can.tidaid de dosciootas mil tonelaldas de ¡piedra.
En lM obros á que 1!lOS vt&gt;,nim.os refiriendo, :no habí&amp;t ,si,do :froouentes hls desgracia.;;
persoIIJ1lles; pero cierta ooa1Sión oclllITÍÓ lllll. caso curiooo, aum'.]:ue mwy lam.entalhle. Se habfalll b.eoho -los ipreparaitivos neoesa.1üoo rpa.ra
uui.:L e.xip!Oclón. e:&gt;..i;reoodi.ína;rri,,a. ry comcwrrió in.fin.i!diélld id.e goru!Je de los ipuebloo oe:roam..os para
pr('!Sencirur la Oipfil'ación. E¡:¡ta se eifootui6 y a;l.
gllLllO.S IJDÚn.1100.;; d'sspués ide La idieto11100i6n, lOE
e;;;pectad~ en ma.,&lt;.a ronrieron ,á erer los efecoos y suírieron el anós wm¡previst.o 181CciJde:ntR,:
la caJ¡ma. rubrnosféttm era. OOIDJPl~ y el gas
van.'enooo generado por la e:xiplooi.óm. Id.e la din.amina, no halbía ipodá¡do ial€'d,arse de las capas .iIILfe:riores. Oahe.nta :y tres rpe1'SiOOlJaS fueron. .aJtaca,d,as y de éstas murieroo. veinltioob.o.

El rompe-olas del Noreste 11. la hora de un norte.

Para llevar á cabo ~ ob:oos fu.é prooioo
ya prura. OOIIBtnuir los blo~ que re ooloorur001 deba.Jo tlel
sguia., yia ,para e.rilr'a,er ~ cantera y ¡piedra ne-

harer gramdes i.n:stailMiooes,

cesami,as.

Fué una gran cam.rtii,darl d.&lt;&gt;1 braws los qua
se emiplea.mn. dlll'la!DJte los años pasa¡doo en
:rea1li.mrr iLa. n:n,aigma obra. La cruatdiólli1a, de buzos "l&gt;talba. C8lpi1l3llleada ip&lt;&gt;T varios e x , ~
traidoo de Inglaterra y soournfdadoo, con éxñ.to:
por aiyu.druntes español~ 'Y an.ex:i.camooOotrre :fall'.Illa de que oo. J.a bahlaode Vera.cruz
ll!bun!dam. loo tilburones. IDn el tren:ioourso dfl
las obras id.e los h\l2JOIS los vieron oon. ,a,\,&lt;J!UIM¡
frernlenoia; ,paro iaifoiitoo~ente no :fiueron
,a¡grooii&lt;los ipor elilios.
Pa.ra La, ,prOIVÚSióm. de oamd:era, se clig:ieron
[los ¡pu.n.ios C(Jil'.l()i(!ildos ron los nCI.IIllbres &lt;le Pe.
ñue1a y Oha.vamwlo, disb.mt.es cien kiiJ.ómetros
a i p r o ~ &lt;le la ~ruyia, hrulbo época, oo
que los trabajos se actirmron d~ tall manera,
que pa.ntíam. de íms oa:ruteras ciibaidias, hasta
oowtro ~ ~r dia, lJleva.ndo Calda ,UJ10 270
a:netros icúbioos de piedra ó sea en .oonjumrt:.o,
poco más id.e lllll. kil&amp;nebro cúbico: 11ID1, moil.e
que la irrniaginMÍÓID. ooncibe 0011 cieooa sor~

_

_....=-..:::===

r~ -_. ~ _ -~
-.. -~:. -=:,-e·-::-= -

- ---

_- - ~ - .,,. --~
(!111!,___.;;!!!!!Sl~=-:=;;~===~:a.:-......:=====-=~====;.;;..;;.::;i;;=~=:.::·.i.;-:;.;.;.;~~¿¿~
Construcción de un muelle,

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�EL ~fU:NDO ILUSTRADO

Domingo 9 de Marro de 1902.

Domimgo 9 de Marzo de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

PAGINA

El po11ta blok.s "Goiliai'' es otra ,de ilas máquma:. notables lli&gt;81da.s P.?r los oonstruoot..o.mi
de la,, obras veracruzanas.

POETICA.

•••
El .; de )farzo del c;egurulo año do! tüglo
XX quedará ,OOlllO fooba. meunor~bLe "in loo
~1,n.alle,; &lt;le la lleroi.ca. Bse dí,a. fueron inauguÜ;¡.;¡ las obras de que nos hema:, ocupado, con,C"OillClUl"l'iendo el Sr. Presirlll'!nte de La Rep úulica ,;u., )fhllri.,;tros y veinte Gobernak.Lorc.-;
de -1~ Entidades l?eder-JJtini:;.
En honor de tan di:¡tingu.idoo hue~pé&lt;lc::; Y
para celebrar el feliz témruno d? las magnai,
obras, líe dispusiiP:ron ¡y efectu.airon gr~le,
feic1tej(ltj de que bruno;; de tener apovtw111ml
·de hablar.
El ~ñor Presidente salió de la capital, el
,miérooles cinco, por La noohe, y .arribó á la
ciu,da,d de Veracru.z en ·las 'Primera;; !horas de
la maiiruno ldel día $11'íis.
El progra-ma oficial que se d~u.oo, oo limitó á una ,·i»ita ,á las obras term.inadas, tanto intcviore:; ooono exte1,io.res. Ein :momento
a,propiado el señor 1ngeniero La,vit, ln$peic~
tor general -de fas obras d~ l~ pue~, l~ro
una li&lt;rera re.5eña de La hist.ona. y eJE'l()Uc1on
de
obras inau..,o-u.raidas. Después, el señor

,1S:

Gran grua locomotriz de 35 toneladas.

Se!!ÚD. run cálculo muy aprorim.ado, las
obras°,tienen um. rosto de $30.000,000, y e::.te
sólo deta1le. bastaría para hacer com?render,
primeramente aa importancia, y hego fa m:ignitud de la coilooail me.jora. P-t&gt;.ro runte los
ojos del profa,no, na.da significa ~ gue ver
hacia aquel pasado ~ert.o que banauan laf:
olas itur,hu.lentas y de,,de el qu.e la., _gr~
embaroacio01es solo se podían v(';r á dlll.;;ohainci.a,
y -rer Juego !lo que hoy :;e pre-oocia con regocijo gene,rol.

•••
N'U.P,,---trac, ilu'StJra.cione:; dan en gran ,parte
una idea de 'lo que en la, actua1ida,d es Ver~cru.z. En la primera página puede ~rse la
ferencia que hay entre el muelle fL-,ca.1 antiguo y el anodenno. En éi;te, la.,; grarudes embar-

d!-

Draga~ Magestic."
1

Pmri.dente y ioda. 1a. COlllill\'a pa.sai-on á un
,;alón di.:,pul!.':;to ,para afectua~, un banquete
que resultó muy agradable.
. .
En la taroe .se hizo una vi,;ita á los ed.ifie1os
que h:a moodarlo ioonstl'lllir €11 Gobierno Fed.e-

i,ail en la faja de ,terreno gaoo.do al

~

Y

que d.eetirul. par.a Correos y 'l'elégraifoo, D.u:ección de ]faros y Ad1UU1a..
El señor Ingeniero, Sa;Jxa.clor Eahegar~y,
pl'Oyret.ista y oonstructor de- o;.as obra.¡;, hizo
t,aunbién u:nsa. pequeña rel.ación de 1os !,rabaj0€
efootuados en ellas.
A e;;t,o se rec.llu.cía el 'Programa. oficial.
"El M11.Ddo Ilustraldo"oon¡;igna. e;.ta not.a
enitu.si3l:imo y felicita á la Nación por el
nwwo paso que el Gobiemo progresist:i la ha
hecho dar en la vía de la. rurt1eza.
0001

Draga "Veracruz.''

MI CENTAURESA.
Hay en el bowaje de mis d~varíos
.U01I1Jtón Id.e arrooifPS
Fugaz marejada,
Remada.u fas nubas, las n;u,bes plom.ims,
Mcfü1.,cos de extrañas
Figuras, que el cielo, su oolliiha esplenden(R,
Recorren y tova;; y lento:; ~ an'ilitran.
¡ Oh nubes ob,;cura.:;
Que gruñen y ipllb!ln,
OuaJ foca,; eno:ran.es que v.111 deglutiendo,
L&lt;&gt;5 cuerpos de estrella;;
Trema.nte.s y pálidas!
Que fingon á veces peña;,cos ó grutas
.
Sombrías de t.émpan~ blaooos ·niimbad.ai:;;
Que al fin se &lt;lerrUilD'ban, y el ruido del bl.Tu:l(,1J
Desplome, reipifon. las altas o:non.ta.ñas.
Del oero en la gi'ba. desnuda y m.o.m,truOtila.,
Las rígidas raima,;
De un árbol, ipa.reot&gt;¡111oo cuern.os de 1lill ciervo,
Que e..-;tainldio daivarlias
Arriba., en la bóveda.,
Le :impiden que baje, que baje á. la. falda.
Ha muerto la tai,de.
Los v:ienlbos nooturnos despliegarn su lllla
Y sqpla;n. PJ negro carbón ,de los cielos,
Y encienden puña.dos de chi..pas de plata.
De ,pronito la 1run.a., como U1I1a 1bwbuja.
Que flota entre !'u.in.as ó cienos 'die cha.rea,
Se asoma, y parece
Fundirla. Jru&gt;¡tralla,
Que cruza 1a. noche regan&amp; en silencio
Su luz que am.antón.ase allá. en la montaña,
Cual nieve hia1ina; fingiendo entre peñas,
Lagunas di&gt;¡ azogiue, por una venroa.n.a
Si acaso se filtra, puña,les de ooero;
Y entre árboles, hiloo, ó ahorros de agua.
Oa.rruna en la;, 1:&gt;0mbras el looto reb-a.ño
Que timido bala;
Escúchase ape.na.s el rooe &lt;le seda.
Que leve produce, moviendo las blondas,
Arenas que a.co1cha.n,
Las sendas ca.lladas.
ABEL O. SALAZAR.

MUJRB DANZANDO.
¡ Dan.za, mujer, porque las aguas corren
y las flores derraman.
PE-'rfll.llli!S de placer, y las e:,--treUas
re deshaoon. en lágrimas.
Danza, saliendo de la muerte obscura
que oprime tus e,,-paldas,
y las dos flores blamcas de tus mam.os
en la noche levam.ta !
Ofrécete al continuo :mov-ittn.iento
de la vilda que pasa;
iloor et.ero.o á. la a.ctitu,d cannbiiante
,que transparenta. el fuego &lt;le la.s almas !

c.wio.llC.'l llegm1 á tocarlo y c,l arri,bo de 108 pa::;ajeroo y de la &lt;.:.a.rga ofrece muy m,a,rca.da,; co-

mod:iidades.
Los demás o-raba,dos o:frooan una idea. de las
obras rea1izali.s y de las iprincipa¡le, máquinas que para elllas se emplearon.

Mueve la floc dorada de tu cuerpo
al compaz de la danza;
deja empa.pa.do en tu perfume el aire
Y derrocha la luz de tUJS miradas!

La idlraga "Majestic" es ~111ba,m~ite
única en su clase y fué inventada oon espec1a1idad para el &lt;lragado en IOOa.
Es la más poderosa que hasta hoy se oonocx\
La "}1éxico''es una draga paria. arena y fue
proyootaJa y oom,,truí&lt;la espoci,a,la:nen,t.e para
qiue sirviera ,e¡n fa obra &lt;le Vera.cruz.
La. enorme gma loc00I10triz ''.Tiián" es capaz 1&lt;re leva:ntar 11n peBO de tremta .'~nelada.;;
métricas, con un radio de t::°t.enta pies y cua1~a tonel.aida.s, OOlll. un radio de sesanta.

Como incensario tu cabeza onclule
coronaida de llamas,
crono inooru,ario del aanór ocult..o
ba.jo las ricas ara.--.

¡ Entréga,te á la dan.za l A an.is ojos
brillas tra.nsfürurraila
bajo la lluvia musi~, que llena
de un ahorre.ar de fuente tus entrañas.
Dril&amp;'&amp; "México,"

centauresa virgen y a,;esina,
que sobre mi alma ~u cabeza inclina
por ·be~,r el nécLar de los sueñ~ mí06 ! . ·..
Cuando al aire luce ::iu hemI10Gu,ra es:i_m-v,a
por cal.mar mis hondo,; y_ amarg~ hastíos,
en vértio-o
de oro van nus tle:;vano¡;
D
.
.
pren:diid.0$ aJ fuego &lt;le c,U crrn aurma.,
Paga con sus be...-o.s su.s cruel~ de.,v1os:
yo, ciño de floro; su frente ~vrna ~
Y aspirando el éter ~e los ,;uen~ nuos,
Yo y la centaure.sa virgen y ~
,
, runos rumbo al bot;que, de 'llllil desrn,nos !
Ratael Martlnez Rubio.
1lilla

Hoy ,p erderé mi tialllipo, dueña mía,
Quiero reir contigo, cariño;;a,
llacer que juguetee mi alegría
En mis .sueños como una mari:pJ,-;a.
Quiero pensa;r en tí, soñar contigo,
Con.w..,O'Q nada más, y ante la m&amp;&gt;a
En que yacen los textos que maldigo,
Dedicar á ,tu ±rnagen mi pereza.
Hoy qu.ebrrunto uli, grillos, y perfwno
Mi estamicia que la voz de los doctor€15
IIa llena.do de máximas v humo,

Con
.A la señon
En un la&lt;ro
!ITi.s
é
inmóvil,
un
islote,
D
D
.
A.Hí na.oon flores neg:oo.s, negras sierpes,
Lloran sangre los peñascos y La noobe
Sempiterna..-duermei. . . . duerme!
Allí vagan oom.o idiotas las fatigas
Los fastidios, las -perezas, los cansancios,
Y ,e¡n el aire denso y sucio, pet;a.d:illlas
De suicidio y de locura valll pasando ....
Los ru.moriei, &lt;le la. vida allí se rupag001,
El si•lencio los sofoca;
Xo hay recueroos en e;;a. isla ni e:.--peran.zas :
Un.a esfinge vive el sueño de las :rooa.s.
Es la a,,fi.nge ci.nJdEf:trm.cli!ble, 1a señom del
(desi.erlo
A quien lrun.e:n los sim'U.OOS, que los siglos re(ve:renciiarn
Y está inrmóvil en la noche del misterio
Del fastidio y la,; angustias, está inmóvil ~,
(serena
La leona de caibc-,;a femenina
La. que vive de la sombra. y el silencio,
Está muda y e;tá inmóvil : tie;ne fija
La mirada de sus ojos siempre abientos
Y en Ja sombra. se dila,tan s11a pUJpilas
Por el éxtasis tranquilo de su sueño !

Te h ~ sagrada, hundiéndote en 1Bs ol.a.s
de la :música. vaga ;
todo tu cuerpo, -aibriéDidose, d.e.5cuhre
el interior misterio que lo amb~
Mujer danzando, enamorada viva,
tus hombros se adelgazan,
com.o CON.iml.te de agua por la noche :
¡tus pupilas se agrandan !
Eres oomo m.ila.gro que se mieia.
bajo el cambiante velo de las danzas;
oomo sUAve nenúfa:r que se mueve
con movimiento oculto sobre el agua.
Se ha des.prendido :mustia. de tu frente
la primera guirnalda;
se han desprendido mustias de tu espíritu
las idel!S presta&lt;las.
Tú sola reinas en la danza.Ruedan
flores bla'llCas de almendro por tu es.palda
te envuelve una luz suave, y ,por loo ojos
se te derrama sobre el mundo el alma..
Dijérase que el Univer,;() en.tero
copia el eom¡pás alegre de tu dan.za;
qiue, oscilando, las flores,
la i.m.itan., encantarlas.

e.

.}Ylarqulna.

,un,

rririo sil..-esbre

mis

oon.ore,.

Y allJte el legajo horrible de ,papel.es
Que., sin una vero.a.o., me anarti.r:iza,
SOiruITi sus -burlo.ne::; cascabeles
:Mi juventud á salvo en tu sonrisa!
Te Hamo y a¡pa,roces, rumorosa.
De [rubios d'U..k:e; y b.ri.11.a.ntes ojos,
Surges entonces, como si una rosa.
Se alzara sobrt'\ peñas y entre abrojos.

Al 'Veme todas mis ruindald.es pierdo
Y mte mis ojos lo futuro ofrece
Ouim:plilda. fa esperan.za, ('!U que el recueroo
Se trains.f.mima., oomo ár1bol que florece!
Y olvido la ruindad de mi aposento,
)fe iparece que el sol del cai.mpo brillla
Sobre nosotros, mientras doy al viento
Tu elogio 1Y á ios su.reos la bC'.lll.Í!lla.

¡ Entone&amp; se ilumina. oon ~ sueño,
:lli es.tancia de ciutlaid, sin l'IIZ y estrecha,
Del día en que veamos, yo ri:;ueño
'lü venturosa, y jUlllltos, la cosedha !
R. GOMEZ ROBELO.

TERCETOS.
¡ Oh ! bella y annalda. cuia;DJ!Jo ~ deseaida
1.fá., de mi alnna !-ajos CllilJlJto :m&amp;3 busc.ma.,
Más desea.da y bella cuanto más ruma&lt;la l
ll

'l'ú eres á mi anhelo grave desconsuelo
'l'ú E'.re,s la leja.na bóveda del cielo
1fás remota siempre de mi duro '81IJJhelo.
Dueña eres de mi alma que contigo sueña,

Ala vdlanora. que el .misterio enseña,
De mi pensa.mieruto pensaitiva dueña ...
Lira cuyo aoorde .que en los 'Viientoo giro
Es oom.o una o:rqueti,ta que ~ alID.or suspira,
:illeo inJt.erun,ina:ble de u,na eterna lira !
Yo ,no t.e ,poseo; mas é. mi deseo
Eres ,tú :La imagen KJUe en mis Slll'1ños veo
Por que yo en mis &amp;ueños sie,m¡pre ioo ipooeo !

¡ Oh beliLa ~ aomiida C1laI1Jbo mís dooeaitla
Mas ele mii a1ma lejos cua:Tuto más bu.scalda,
~1ás de.sea.da. y bE&gt;;lla cua:ruto más amada. .... !

}&gt;edro )Y. lflloa.

- ~

�EL MUNDO ILUSTRADO

Doon.i.ngo 9 de Marzo de 1902.

EL

EL PASO DE UN HURACAN.
$

AÑO IX.--TOMO I.--NÚM. 11.

300,000 DE PERDIDA.

mento con gran exaltación : la. ciudad pemnanecia. tranquila entrega.da á la labor cot:úc1ia-

ILUSTRADO

MÉXICO, MARZO 16 DE 1902.

•lrector: LIC. lt,U'AtL RU'ffl &amp;PINDOU,

Se .ham. enca.denaldo los desastres en el S'W'ilo
mexicano : primero fué ola serie de temblores
que causa.rO'Il. la deistruroión lde gram. pwt.e de
las tpoblaciones del Estado de Guerrero; ,después Ja trerrumda caJt:.éstrofe del m.ineral del
Honido, que produjo 'la ,p éndida de mu.fuas vidas 'Y la mi~,ria de U1D. oen:oona.r de famtiJlias;
a!hora es UJll ,viento hura.cruna,d,o que al pasar
por sobre la ciudad de Monterrey-talll rica y
laboriosa en estos úlltiimos tiemfPOO,-destrUJJó
multitud de fálbricas, :mdlinos, casas partiicuJares, ltelé.,&lt;&gt;Taf~, estacion~ f e r ~ ,
causamid:o no pocas desgra.cias personales.
El fanóma.uo OIC'Urrió el día 28 del mes
pnó:riimo pasado, y nru.estros diarias dieron
Olll0ll;ta inrm~dia.ta. y detailla.da Id.e todo l,o que
ocasionó.
Los testigos ¡&gt;Tesffimiailes describen cl mo-

Mu Noo

Gerente: LlJI&amp; Rtl'ffl &amp;PINNU.

CENTENARIO DE VICTOR HUGO.

Estación de carga del Ferrocarril del Golfo.

men◊rs, Ja$ v,idr.i&amp;.as y los t,na.galuces, estaiban
destruíid.os; en las que tlillás, las •p érdidas ascen,dían á oon,tena.Tes de a:niJ.es de pesos.

hizo gira:r al vehicwlo, colocándolo en dirección ,prooisaman.tl:'¡ opuesta li la. que hlevaba.
Los pasajeros fueran hmz.a.dos á. distancia y
'll.O ,pooo.s resultaron con iher.iidas más ó me.nos

rimpoo,tantes.
Se cuentan en,tre l,os estaJW.eci.tmienos come.rciales ll]¡ue mayores pérdidas sUJfrieron, la
Fundición ,de Meta,la, núm. 3, 1a. Cervecería
"Ouamhi:emoc," '1a f,áb:ri.c.-1 de mm,tas y mue1bles ''La IndustriaJl," una fábriica de artefactos de mebal ,loo:ni.na.do y otra /de, vidri.o. E11tr€
solo ootas se suma 'lllD:a ipéifilda, aproxin:n.ada:
de cien,to c:i.oouenlta mrul pesos.
08&amp; itoda la rpllmta. de Juz eléctrioa. de la
c~u.daid quoo,ó destruida ry ser,á 1IJ:ooepa.rio UJl
trabajo anuy activo dur~te veim.'te días pare
qllle la rpo'blación ipood,a vo1verse á i&gt;lmruirul.r.
.por Ja noche.
En los pueiblJ.os ide los Mrededore¡s de }fonterray no escasea.ron a desgracias : los techos de la esitación ferrocarrilera rdie Vi.Jl._
Garcla, fuR¡ron arrrasta.dos par el huracá,n y
se ,perdier01D. ltodos lru l:i,bros y dooUlDlentos qw:
había en la oficina.

Fábrica de muebles y mantas "Le. Industrial."

Il'a, ooa:nilo c ~ ó á. hacerse seD1tir un viento de velocidad relatilvan:nen,te violenita ; pero
no .al grado de que rpudri.era. C11111Sar alal'IIIIJiL alg,ruoo enhe 1os ha.bttanltes.
De ,proillt◊ la atmósfera ~ veJó Í!ntensdmenit,e; 'lll18, gran ola de polvo impedfa que la
vista oorriese más allá Id.e idos metros; parecía q11e la pobJ0ción estaba m ~ en IUII1a
den,sa n,11be y el á,ruimo an.ás fuerte empezó á

Se c uenta un incidente : uno de los ,t renes
que J:wicía.n viaje l'IU!IIl:bo á Topo Ohioo, recilbió el giolipe del :huracán en el cootado de una
de las ex,tremida.des, y rué taJn pdderoso, que

V ama~ tl.:íneas itelegu.-áfl.cas qu~o.n &lt;lmtrui&lt;las y la dificultad ,paa·a. ~a oomUJlliicación hlegó al grado de que un te,l~o-ran:na. pa.saira diez
h,oras después de deposiltado, ,portqrue fué necesario romieter la oorresponrlen.cila. á. rigruroso

..
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~

_,., .,,&lt; .,.;~-

11·

,

·,.;¡(¡j
l

iru.T!I10.

Desde~ •día 26, el Observatorio Meteowló-

sentirse i.mipresicmado.
Inro.ediataimente despt1Íl$ cUllldía el pám.i.co.
El go1ipe de los Illlllros 1q1](&gt;¡ se despilo.ma1ban,
el vuelo !de lais •anmaduras de IJ.os itedhos, los
postes que oa.ían, los árboles q-ru&gt;1 !lll.0CÍruD. 6US
oopas hasta azotar con ellas el suelo, las vido:ier$ despedazándose. . . . ,todo formó '.P0'1"
um. ID10meuto cl acorde imponente de, Ja de.s-t.mmción.
La arn:gustiia más grande se apoider-0 de lo.,
á,nionos, ry_ la ciudad se 'P.USIO en desolado movimien,to. Tod~ qooríam salher d~ sus deudos, de ~us m~es, de sus .amigos.
Pasó el ID'.l.OID.OOto críilico 'Y ¡pudo rverse el re&amp;~taoo-&amp;Tla-oln-aquedó
casa que dejara de sufr.ir av&amp;ias: en. las que

~tora.-o.;rno

Interior de le. oerveoerta "Cne.uhtemoo,"

S11bscnpci6n mcasual forar1ea, f J 5&lt;&gt;
Idem . ldem, en la capital, ., 1.25

Estudio de Zubieta.••VIOTOR HUQO E# 1877.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1902, Año 9, Tomo 1, No 10, Marzo 9</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
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                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>EL MUNDO ILUSTRADO

Doon.i.ngo 9 de Marzo de 1902.

EL

EL PASO DE UN HURACAN.
$

AÑO IX.--TOMO I.--NÚM. 11.

300,000 DE PERDIDA.

mento con gran exaltación : la. ciudad pemnanecia. tranquila entrega.da á la labor cot:úc1ia-

ILUSTRADO

MÉXICO, MARZO 16 DE 1902.

•lrector: LIC. lt,U'AtL RU'ffl &amp;PINDOU,

Se .ham. enca.denaldo los desastres en el S'W'ilo
mexicano : primero fué ola serie de temblores
que causa.rO'Il. la deistruroión lde gram. pwt.e de
las tpoblaciones del Estado de Guerrero; ,después Ja trerrumda caJt:.éstrofe del m.ineral del
Honido, que produjo 'la ,p éndida de mu.fuas vidas 'Y la mi~,ria de U1D. oen:oona.r de famtiJlias;
a!hora es UJll ,viento hura.cruna,d,o que al pasar
por sobre la ciudad de Monterrey-talll rica y
laboriosa en estos úlltiimos tiemfPOO,-destrUJJó
multitud de fálbricas, :mdlinos, casas partiicuJares, ltelé.,&lt;&gt;Taf~, estacion~ f e r ~ ,
causamid:o no pocas desgra.cias personales.
El fanóma.uo OIC'Urrió el día 28 del mes
pnó:riimo pasado, y nru.estros diarias dieron
Olll0ll;ta inrm~dia.ta. y detailla.da Id.e todo l,o que
ocasionó.
Los testigos ¡&gt;Tesffimiailes describen cl mo-

Mu Noo

Gerente: LlJI&amp; Rtl'ffl &amp;PINNU.

CENTENARIO DE VICTOR HUGO.

Estación de carga del Ferrocarril del Golfo.

men◊rs, Ja$ v,idr.i&amp;.as y los t,na.galuces, estaiban
destruíid.os; en las que tlillás, las •p érdidas ascen,dían á oon,tena.Tes de a:niJ.es de pesos.

hizo gira:r al vehicwlo, colocándolo en dirección ,prooisaman.tl:'¡ opuesta li la. que hlevaba.
Los pasajeros fueran hmz.a.dos á. distancia y
'll.O ,pooo.s resultaron con iher.iidas más ó me.nos

rimpoo,tantes.
Se cuentan en,tre l,os estaJW.eci.tmienos come.rciales ll]¡ue mayores pérdidas sUJfrieron, la
Fundición ,de Meta,la, núm. 3, 1a. Cervecería
"Ouamhi:emoc," '1a f,áb:ri.c.-1 de mm,tas y mue1bles ''La IndustriaJl," una fábriica de artefactos de mebal ,loo:ni.na.do y otra /de, vidri.o. E11tr€
solo ootas se suma 'lllD:a ipéifilda, aproxin:n.ada:
de cien,to c:i.oouenlta mrul pesos.
08&amp; itoda la rpllmta. de Juz eléctrioa. de la
c~u.daid quoo,ó destruida ry ser,á 1IJ:ooepa.rio UJl
trabajo anuy activo dur~te veim.'te días pare
qllle la rpo'blación ipood,a vo1verse á i&gt;lmruirul.r.
.por Ja noche.
En los pueiblJ.os ide los Mrededore¡s de }fonterray no escasea.ron a desgracias : los techos de la esitación ferrocarrilera rdie Vi.Jl._
Garcla, fuR¡ron arrrasta.dos par el huracá,n y
se ,perdier01D. ltodos lru l:i,bros y dooUlDlentos qw:
había en la oficina.

Fábrica de muebles y mantas "Le. Industrial."

Il'a, ooa:nilo c ~ ó á. hacerse seD1tir un viento de velocidad relatilvan:nen,te violenita ; pero
no .al grado de que rpudri.era. C11111Sar alal'IIIIJiL alg,ruoo enhe 1os ha.bttanltes.
De ,proillt◊ la atmósfera ~ veJó Í!ntensdmenit,e; 'lll18, gran ola de polvo impedfa que la
vista oorriese más allá Id.e idos metros; parecía q11e la pobJ0ción estaba m ~ en IUII1a
den,sa n,11be y el á,ruimo an.ás fuerte empezó á

Se c uenta un incidente : uno de los ,t renes
que J:wicía.n viaje l'IU!IIl:bo á Topo Ohioo, recilbió el giolipe del :huracán en el cootado de una
de las ex,tremida.des, y rué taJn pdderoso, que

V ama~ tl.:íneas itelegu.-áfl.cas qu~o.n &lt;lmtrui&lt;las y la dificultad ,paa·a. ~a oomUJlliicación hlegó al grado de que un te,l~o-ran:na. pa.saira diez
h,oras después de deposiltado, ,portqrue fué necesario romieter la oorresponrlen.cila. á. rigruroso

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_,., .,,&lt; .,.;~-

11·

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·,.;¡(¡j
l

iru.T!I10.

Desde~ •día 26, el Observatorio Meteowló-

sentirse i.mipresicmado.
Inro.ediataimente despt1Íl$ cUllldía el pám.i.co.
El go1ipe de los Illlllros 1q1](&gt;¡ se despilo.ma1ban,
el vuelo !de lais •anmaduras de IJ.os itedhos, los
postes que oa.ían, los árboles q-ru&gt;1 !lll.0CÍruD. 6US
oopas hasta azotar con ellas el suelo, las vido:ier$ despedazándose. . . . ,todo formó '.P0'1"
um. ID10meuto cl acorde imponente de, Ja de.s-t.mmción.
La arn:gustiia más grande se apoider-0 de lo.,
á,nionos, ry_ la ciudad se 'P.USIO en desolado movimien,to. Tod~ qooríam salher d~ sus deudos, de ~us m~es, de sus .amigos.
Pasó el ID'.l.OID.OOto críilico 'Y ¡pudo rverse el re&amp;~taoo-&amp;Tla-oln-aquedó
casa que dejara de sufr.ir av&amp;ias: en. las que

~tora.-o.;rno

Interior de le. oerveoerta "Cne.uhtemoo,"

S11bscnpci6n mcasual forar1ea, f J 5&lt;&gt;
Idem . ldem, en la capital, ., 1.25

Estudio de Zubieta.••VIOTOR HUQO E# 1877.

�Domi:ngo 16 de :Marzo de 1902.

Ojos de adentro yojos de afuera
La.s personas que han reído hasta ~erro•
lrlarse del disbrngu.iido ipersonall que, 31Slsbíe1:~º
á la. exhm.mación de Uill muñeco, ha pe001l&gt;1·
do olaira.meinw la,¡ em:ana:ciom.es mal san.as de
la fosa, que oo. exdla:miaid.o '%~~ á IDIU~rto"
y que ~ senti.~o náuseas y vert1gos baJO la
iniLuenc1a de mmsmas J de _po&lt;l.rec11lllll.bres
i:rniposi:bles en (!;a, especie, ign.ora.n seg1.1Iarrnen·
te un hecho ;psicológioo :fU!lltlainrerutal que á
diodos nos boola que á tcldo-5 nos chasque.a Y
del que somos menuJdo víohima.s.
Para. la mimensa meyoría de ili8i5 gente;
lo que vem.o.s, lo que ofunos, fo que pat1J&gt;al:Ilos,
tiene por única. causa y ~or exct1US11Vo origffil
las cosas ó :fenómenos 1del m'Ulllido eX'.tei:ior.
Si u.n oontom1.o se diibuja Ml!be nuestra vJ.Sta,
si 1liil sonido :resuena en U:as profumldii,dia!des
de nuestro oído, &amp;i un [l€1I'Íurnre exciJta n.ue:;tra piituitar'Ía y nos hooe pensar en rosas ó en
violetas es que fuera die no.sotroo, en el mundo e ~ , hay de ¡por fuerza. um siiluew.,
u.n 011erpo en vibración, ama.naciones ó va.pares difundidos en la a1trn.ósfern.
Propenldemos á creer y creemos ~ente
doo cooas fa1J.sas : primera, que ~os senrtiidos no
pueden rooibi:r ÍlillJ&gt;:resi.Ones _s~o de _e:rle.rior,
que wn pasivos ipaa-a las exo1Jbac1om,es m ~
y segll.Udo, que es oon. elllos oon lo que OO!l!t1:mos, que son la retina la que ve, el rtillillpamo
el que oye, la piel la q111e srerute los ~ '
el paJ.a'Clar el que percibe fos saiwres o la .P'.·
truitariia la que oocierne los olote5. Pw~cipam.os, an. suma, de la idea de aqdos fhlo.sofos que pensaban. que tod&amp;; .las cosas pr~ectahaiu en derredor, como Ullla hog11ern chispas
ó oomo 11D. pebet.ero vapo1-e5, iunágenes de sí
.mi'SID.Wl que los sentidos at:raipabam. al ·~llS&lt;?,
dejám.dose ipenetra1· ~ elilas y qll;e 1111 ms1nuanse en 1a.s ![&gt;:rod:Ul111di!c1a;d€S idM:ll OJO, del oído, etc., nos da.han la posi:bilá.dald de percibir
las cosas tales oomo e'!J.as son.
En. €Ste supuesto S-Ollo ftmoi.OOllan los sentidos cuando all.go exterior IJ.os e::ooiita y si a;lgo
se ve, se oye ó se siente, es que ?-3'Y :ai1go ex.ter.i.OT V'isible, au,dible ó paroa~ble qllKl nos
obliga á experimentar fas S€'I1Samones oorre&amp;p&lt;mdlien.tes. De ahí la impesión de exitrañeza,
rayana en senlt:i.mie:ruto del ridfoullo, _ o ~
álgruien ve, oye ó sient.e J.o que iD.O eXllSte, ~presión de ridícu!lo riidéntiica á la que experimerutmmoo ou•éllILdo un.a :pensona se asusta de
U!l1. :fanitasrna que no existe ó 'hwye de un pe1.i,,mro quimérico.
Ahora bien, si es mdUJdable que an. gweral
nuestras sensalOlon.es tienen en Ja. m&lt;ll}'OO'Ía de
los caoos mm oamsa exterior y pr-000den de fenónmnoo y de cosas e:ciel'llliS, no es meno.s
cierto que las baiy también CUJYO 01iigen es puTamente interior, que lejos die veni:r de fuera
emanam. &lt;le dootro, y que rarlwam, no en el
munlclo que nos rodea, simo en nuestro pro,pio espíritu. :Y no es IID.eDOO cim,bo que ~as
i,mprooiO!D.es reail.es 'Y extemas srufTam. mc;difi·
caciones ,acen,tuadas bajo :La. iruflu.encia de la
iln:iaigim.akñón y qrue uma mÍ$l.a cosa suella reve;irilr ~ di:ferootvzs y Olfrecerse á 1100
oontiidos con rupariencias diveI'SaS según ell estl:t.do ide 1D.ues.tro á.nñmo.
'l'odo el trabajo es que veannos 'Una pu:iga
ó u.na ob.ino'b.e; tdesde ase mome:ruto oome:nmmoo á senfu- por todo el cuerpo ;pasos ca.UJtelosos, reptacionm :lll!decisas ry oomezona; importunas sin. que ooda que il10 sea nru.estra
Í'm.J3bOÜ'Il.ación las motiwe. El paso de 111.D. ratón
á ],a vista ,de fas 1pe:rsoruas que i1os temen ó á
q'Wien.es i.n.spira. horro, iLas dej.a tam i.mJpr.esiomi.&lt;lal; que á oaJdJa paso creen ver ~izarse
so:m,bras de :mirones á lo larr-go de dos IJil!U:ros
ó en los Ti.neones SOODlbríos. NaJdia, más frecuen,te que oír voces que nos il.~aa:ruim. S'Í!Il. que
nadie se OOU[JIEl de elil.o. Clliilll.do esperrumos á
ailgu.ien oreemos oír sus pasoo ó su voz. Todo
lo que se J.1almain alucinaci001es no son otra
cosa que sensa.ciOID.€5 purau:mnille mbernas que
nos ,pa;rooen emanar del ex!berior y que en ciertos ca;;oo se :i:rrupon,e,n ooono realliJdaldes exterior~ evidentes é irnnegalbles.

Impresiones Dramáticas.
"CYRANO DE BEHGERAC."
P.am wna boona ¡parte de los que ~- asishi:do t J:as repr€1SOOtaciones del Renlacimrento,
'~Oyr.ano" no es un descon.001~0. Al contrario, d ~ principios del ano lli; 1898, e,~
gascón, ideairlor Y, en.Mllora!do, hab1a_ hecho so
na.ir en ,nuestos 01dos sus elocuen.t.es 'Y rotundos :pa:reaidoo ,alejam:dIDmoo. Por ila [l()Ohe, a.rulle
el Libro rub,ie.Dl;o, l,a i.irntagüul'rución, que es un.a
prod!igiosa tmimoyj:sta, nos iprepa,r~ba el ~ •·
" ., - - 1 donde veíamos all sUlblñme IJJaJ.1.g,unJaJ 10 .uw;:,w.
,1 _ ce
do a,pairecer, a,trarido &lt;y bravo, e&lt;n
repreoonitación iClol "Pa!ktcio de Borgoña," lea,l Y. geiil.le.r060 oo JJa "Hi~ria &lt;le '1os Poetas," sutil y

i

=

a'Cldl.orildo en

"]fil

Beso de Roxam.a," vail:ien.te Y

oorooov"edm en el oarrnJpa.a:nanit,o, rdd~do rde
loo eaid.etes hambrientos, y, agmrizam.re y ~to,
en el fin,ail, suave, otoñal, crepuscu1a:r, IDJ..entra:s :lil.ega la muertlle y se &lt;lOrn:puillboW. [as aJ.mial5 y l,as hojas caen, ca.mi, caen ....
,La. Olbra de Rosta;nd ha si:do entre nosotros
d:isou,ti.da, aidJmirarl.a, oo:mentada en mti.n:n.os Y
i1arrgos ;paliqruas artísti.'OOS. H81)' muchos que
se la saiben de memoria; onuclloo que han
a.prendido .bueruas ,füaJdas de e.sos :fra:noos Y
ab:i.eI'ÍXllS versos :franceses, Jlen.oo de frases t.a.n
e:x:presivas y de harmonía tam. OOlidu:l.an.te Y

graci.ooa.
Canl()ICíamos deside en.to:ruces el hindhado
elogio de. lia críiti:oa y al e n ~ o dcl ipú:blico de P.a:rís.
])n prilIIler 1ugar, ,pon.pie idoode q11e "Cyrano" 0¡pareció en el tearoro y ffill¡pezó á hablar
en una :J.engua fasta~, oonci'11a, rwa,. apasion,a.Jda, p ~ , la critica desar1'1U.g'ó el seño,
llaJrnó ali. jOIV'en .poeta y le ilijo: aquí doode haoon. tanitos "rrun,todhes," b,as h.oo.ho un hombre, y este hoonlbre lleva todia el ailma de

VIOTOR,HUGG EN 1830.
Medallón por Denys Pnech.

L1 i.n.fl.uencia :modriJooaidom ld'e ,la cilmJa,g¡inación sobre :las oonsaioiones anás dlara.s y más
límpidas, es :i,gmalb:n~rute fácil ~ oom.prob_rur.
Basit.a en ocasiones que se nos dliga que UJil mmviduo es looo ó crimii.inal, por ejem¡plo, para
que ya ndl:amoo en su ,ponlle, en su :fisono.
mía en sus aiatos, Jos signos di.shinibiwoo de su
e*a,vío mewbal ó de su depraviaJción mora,!.
Vi-si.lt:an:do lllll 11D.runioomñ.o ,se ,tomam por locos
y se l€S albribu.ye e:xitr.avag~cias desde aJ. _p_ort.ero h'ai:ita el weicbor, y VlS1ilamldo rruna pn&amp;Ón
todos sus ipohlaldores nos aJp3ll"OO€Jn con oaras
patibula.Tias, ojos feroce:$ &lt;y 8ldem.amm amena7'111&lt;lores, por ~ qim seam. los ih.OIIlb:rleS ~
:iinooentes ó los crnlás Üin.ofe:nsilvos del llll.UIDJdo.
De ahí m-uillti.'bu.d id.e e..'(!i;I'aJVÍ.os da1. cri.terio,
de enrores k:te aiprooiaci.ó:n y ldle veridald.e-ras iruiqu,i,d,a;de, ó injlUSlbwias. El aJCmSaldo, ¡por in.O'OOD.oo que sea, que gasba 1bairba. oorilalda., ojos negr'OIS, ~o enizo ó cioa.'triz en pa.nlle visi&gt;l:ile, ya
se las puede 'OOmporrer; SU$ j'lW&lt;lelS orearán
l.eer sus orimenes en su fisooomía y ha.rán
prueba plena oorutmJ el, lla. fOl'1IIl0. de su nariz 6 fa. espesura de sus cejas.
Ouoodo sospoob.am.os g.ue !llillJa. ipersom.a no
IlJOS quiere, ya no hay -a1d00llám. suyo, ni gesto,
ni palwb-ra qnre no IOOD.1siíde.rernoo \CIOOil.'O mJrul
ind;enciormrlo Ó 8b&lt;YimÍ'VO.
En la práotioa, estos hrehos timen gramides
aipli'Calcion~ ry i1my especia.liiatas que lias explo!JaJn con éxil(Jo. Cuoorlo ru.n ~ de
ópera de 1a 18t,&lt;ruia nos da de aintemam.o 1a gloriosa biogralfía lde sus tenme, ó su.s prilJIJ.ll)donas, cuamido nOIS adirtm.run si.In oomprdba!I'1lo qllil
!hatn oboonitlo g.ralil,das &lt;trirumos en Mri!Mm ó
en Pruris, itMta tam salo de poodrispon.er nu.esbro á.ruilmo á fin id.e que tomemos por gorgeos
los g.argarismos y por nmias de pedho J.as a'V'€S
de oorraJ. de sus -a:rttistas. Los 8ID!p:resall'ios de
circo IlJO dejian rtaJnJpoíJo de runllllciar "el hombre morubaiia" y "el oortlo marl-.ernMioo." Los
t.elepaitistas, '!lldá.viln.aldo:res del pensrumó.ento,
hi¡p,notisbrus, e'bc., m.o olv.ikfum. jaimás iponiderar
Slli&gt; proezas estu.pen:das, [os IÚEOOl'oS que ham.

Domingo 16 die M.arzo de 1902.

EL )lUXDO ILUSTltADO

'.EL ::itUNDO ILUSTRADO

enoorubra.do, 11.os secretos que lba,n penetrado,
SllCB50S qu han. pron.ootooado, y así con&amp;i·
guen 1001I1. pampilin.as pasmaa.- á. ll!ll públwo resu.elibo y ,pred,iSipuesto de runbeim.aln.o á liomar·
ilru, oomn 1IDaTruv.illlas. Las pruna.ceas que oumtn., lo iLogralD. á beneficio dell reclan:no desan·
:frenaido que 1as ponidei1.a, :aJilllles que á Jos menjurgu-es rque lia¡s componen.
Y sri. escurlri:ñárarrnos ll!ll pooo, enioonitrairiamoo trumlbién que mu..:!ias filosofías ham. ~osperaldo y mucli.as repu.Laciones se han oreado
y a.nJU.clras posiciones se han oon.oolid,a;do por
,lJa aroión s:ugem.'Va. \qlll.e noo hace ver fuera
norotroo 1o que sol.o en nosotros exüste.

fo

ae

VICTOR HUGO.
El último 26 de Febrero hizo um.a centuria
que lilegó ail. mUillOO Víclor Hrugo, uno de los
hombres m'ás gmmtles ,q¡ue ha teruild'O la ih.'ll!ro8nri.'datl.
Franmia, OTgullll.osa de su predlaro hijo, ~
J.eibró rumbooos :fie:::.--1:ias, elevó monmn:n.enitos,_ hiro vilbirwr la onrl.a sonora que OOJillta los triunfos y glori:fi.oó el recumrlo del pemsa.dor, _del
m:illlliillne ~ , dcl poote y dcl políibW?·
Totlioo los puehlos q1re all'llllnl'IY.ria. la -ailita, ~vilización parlioipairon. de la fiesta en ese 8ill!l·
veraario, porque todos los pueb'Loo :fueron la
pa,t.ria de Victor Hru.go.
":IDl Mrundo IlUb-trado" OOl'.lSat,OTa. sus hronen ajes al recuerdo del grarnide h&lt;Xll1bre, y apunta en sus ipágin.as 1a fecha goriosa pa.r.a el
1rnra:nldo dcl .arte liit.erarno.

Francia.
En -afecto .de 'los ;pa.reados ruleja:n.drinos,
de Jias e1~s co.m1b:iJn:aciOIID:ls métrioos, de
caid.a. ,verso, de c.ada paJ.aJbra, id.el oon.ju.nto de
la antg.ica oonrediia, se desprende, como de u.n
pa:bc!Jero, el hu,rno perfuma:d.o, el espí.riitu
fra,ncés. Los ain,amques de ,a.mor, !los a,yes de
dolor, los gritos de oolera, tlos sol!lozos de agonía, e;itán en la obra de Rostaind, enoubiertos
y como disinnu!laidos por el diáfano y ,polícromo volo de "spri't.'' La gracia irónma., la. nmlévo:la resistenoia, el símil r8Jla.do y frág.il oomo =a l'.Il:a.J.'~pooa, [a •pasión ry la. llem111,a traa:n:aldas id.e qll!Í.én ,a.be que risueño y drolátioo
oooopticismo, ~ de "Oyrruno" e!l. airqu.ebipo
de wn puéillo que, bllll1l.a bur1a.nld.o, ha sulriido
y amado muxili.o.
En seguida, el 1públi1Co se entusiasmó, porqUJe esoo m..amviilll.-000 feo, este llltrevido gascón,
e:.tJe irrlge:ntio peregrifilo y callejero, oote trova1dor niaaúguido, e.ste ga11ardo y ág.hl. valli.en.-oo
qruie altmvti.esa el pa,loo e¡,cénti.oo C01D. el cllafarolle de\muldo y ondu!l.antc el penaclio bl'alloo,
:fué- inte11pretaid.o por Caqualín.
C-Oque!l.ifil es merecedor de la mi.baid del
tJ.Ti,unfo. Rootaa:id IJ)EIDSÓ lia obra, la esicribió en
versos a:elmü:ables ; CoqillBlin !le di:ó sa.ngre y
aLrna, la marcó oon su sello geniail, y la llevó
,á vivir -en Ja serena ,región de a.Illle. Hizo el
tirpo inmarti.:ul.
Des&lt;l.e el pllllto de vü,ba. teatrrul, es soberl:&gt;ia
íLa OOlll.t'ldiia Jieróica de Rostand.
. Y ilos traduotores, ooen inlt.enci0!!1ald.os, por
c1ertb_o--raiI1a a'Vis--c.om.enzal"On su obra. de aJlleraJoi.onl'13, Llemián,d.ola tmgicomedria.
Hicieron :mafl.. Comedia heróioa es, señores
mías, y üiil olai,i-ficaoión, neta.merute e:.--pañola,
usuail da,rle los buenos tiempos de Lope, es
1~ apropi;ad,a y justa .p airo. esta pieza dramá'bica, en que .Í!n.tenvi.en.en personajes históricos.
lJa versión ,caslle.1la.na comí enza, pu.es, como
~e, á i81lta,r á su deber desde la _portada. de:l
hibro. ])n arlelanlte los errOffi'\ y las males in~retwci.o:nes c00lltim.ú31Il, á pesar del deseo
'V'isi.bl~ y :plia.~b~e de ooguiT con ip:recisión y
e:xactiJl;u,d ell &lt;Jrigi'Illal, oosa. haiito &lt;lrifícil y ra1

ya.na en la t,emei"ÍJd.iad y hasba en lo imposible.
Desde luego, para los traiLuotores, lle pre~
::;en:taJba e.;;te arduo ¡_problema: ¿ la obra debera
rnr!Jerae en verse ó en prosa? Si en ésta oonberYaJrá la 1dibción y :La exipresión, con mengua
de la sonoridad y de la ri.il'.Ila. 8i en aqué~ 1pe.r&lt;lm&lt;á su exa&lt;.ititUJd por el troou.en,te caimb~o de
voca1Wos y giros, pero le quedarán. la brill.anve,¿ y 1ia harmonía.
.
Pa:m nosotros el asll!Ilto estuvo b.wn resuelto: traid.'U.Oirla en ver.so. "Oyrain,o'' es Ui11a
obra mu.sreatl. Esos irnpos, esos sUJClel,SOS,
esoo oua.diros esoénicos no se OOlll/_Pl'ml:d~
sim.o en el rui.re lírico en que los ha.ce VJ.VJ.T su
aUJtor -pmra eros pen....~entos, ipa.:ra .esas burlonas gasconaidias, pairo. esos wr.amques de vaJ.or :i;ndoow:ble, para. esos eilllllllorados gaJa:nitéos 11a poesía a-; €Jl úmoo ataivío poiSU!ble.
,Sólo que 11.os traductores españOll.es,_ en conoopbo nuetro, ena.ron el oamino, q ~ más
wrrre:rooos que desdeñados. Se -v:ruueron. del
llll.etro oast.elll.runo, de la sñ.liva ruft ~rubo,
del :ro:manoe de a.11be ,ID.eJl.o-r, en vez ·de 1Iltentrur seguir el e.amino d'ál alejaaJ!drino :fram.cé~,
en el que purueron haber obterudo ·U!II. magrufi.oo reslll1taldo. Oon.se1,vaa.· el ven,o del or,ig.iowu 11:ub-ie.ra si'.do prueba evid.oolle de rea.peto
ail ru:ve Y no se nos diga. que Ja Í!D.doo.e de
Illllestro idioma no se proota á ello, que poetas
modernos lhrun e.n.saiyooo ya, oon espiéndiido
éxito, 1a ren.ov.a:oión de 1a, métrrim. l!'ue.ra rle
:los viejos md1des, ruprurlrundo eil roimm:do enrlecasílabo que oo crecido oomo una .IIllaJleza que
en1torpece el paso á 1a m1Wa, y cortam.do . la
~booilla u,uju:ciosa del vei'SO de arte menor,
llos poetas lhan h.alhlaldo músicas Íllllanl!ruiitas y
tesoros ma:rruviillll.osos, en dlkw:mmbet:, y IIl:uevas
forrool$ '&lt;Jll1e mruestra:n m'UI}' á 1as dla,ras, la
.l:l.exibhlrildaid 1-a. du.ctri:bill:iood., las exql1lSltas
c&lt;IDl1.icio:nes' del d.eng11aje español, ta,n rico,
t;an pJ.ástli.co 1Rn IÍIII.Íi.ll.i,banwnl.e piatórico.
De ese ~ ,de ver,ber aJl mcihd.e 8JIIJti.guo el
"r1--.cn•an:J.o " vinieron ll.as ciroUilllhx,uciones, 1as
VJ•
'
~_,¡
•
las ,va.riooianes id.el itern.a, los apum:Udllrun:rentos
IJ).ara sostener las itraduci&amp;s úraS1:E g.ail,as.
Los v ~ ripioods, 1Jru:fados .ce , Juga'reS
OOil'.1ume.&lt;!, y ,recru,ga,tloo vainaJ. ry rtoryamenltie
de ep:í,i;ej¡o¡; gastatlos é inooloros COJlllii.enen-es
veI1d.aid-el pemsamiento de Rosbalnid, ,pero de
tal mam:era e.."(l()Ilidi&lt;lo, que aipen,as se entreve
por bajo Ja maraña plaite:resea de 1.l!l1a. retórica
q ire si bien. cu.a.dni, oon la época qoo se represer:JJta., allter&gt;a. de 11D.odo CJOOI1pleto el estilo
del poeta fronoés. Vaiyam un.os oUJaiilltos ejroniplos a:l ca.so. ])n ;¡_a escena idell ballcón, que es
u.na de las que co:nsenvain ,pairecildo 8IlJ 1a
versión españooa, "Cymno" ·diroe ilo que :texJ."'llJa!hnerute traid.tucilmos : "Yo tengo el oorazón
gra.I11de y vos la oreja pequeña.."
He aquí el verso castell.am.o:
Grand.e es mi corazón 1dntlce señora,
pequeña, vuestra oreja sedudliora.
L1 señora dulce y lo seductor de la oreja
oon, oomo hemos didho, pun.tailes ripiO!SOS de
muy maJl. efecto.
De la defirruioi.ón del beso, Rostaind dioe:
"Es ll!Il. instante de infmiito que h.aioe un rmdo
de abeja."
Un i:nstamite que tiene aJ.go de e-ber:n,o
Y pasa como a:beja rumorosa.
Totl.a la obra está así, alterada, ripiosa,
pletórica de adjebivos i.Th,--ubs1lamíciail.es. Sin
embargo, an -rerioo pasajes, los tmduclores
supier® biaJfair la sinoorilda,d. y el n,eIWi.o que
oairacler&lt;iza '10.. obra fJ:'lalJl.OOSa y, COIIl. todos -los
deiootos qrue infücannos, 1a tradUJOOión es de
e.__aj;irmm;e oomo buena, porque tiene 1a gra;n
oUJli]fü..aJd. de que ooda. hay en e1Jla mrubillarlo
adrede,, y oon el propósito deliberaldo y sacrílego de rooter lia hoz en JnJies ajena.
Com1prerud.emos el trabajo rubrun:n.aidor y dii.iíoil que amprenldim-001 [os Sra;. Vía, Mra,rtí,
y 'l'inforer; creemos que si no ai'rooos, salieron, por l1o menos, aivalD.tes de su em.presa;
aplam.ililmos SlllS imgdtailles -conocili:n.,j_entQs 'Y
.aitribrnimas sus faltas á m.o sabemos qué festiniatión y pr•amllll'8, que se not.a en su il.abor,.
que no eEtá hooha, ni con mudb.o, con el cuidiaJdo que merecía. De todos modos, el "Cyrruno" en espaiñol, i1'eSUlllta 6Dlbonado, ry, ~par-

=

te \las ~ i o n e s é ild~~ies, versi.fi01tdo oon fll.UJitles y eilega1rro1,a. Y se nos
testa: esM. bien : no es esta obra de be~ctmo: no es fill.&lt;igrema: no rposee 181 delmaideza de iq¡ue se haJblia : pero vatrrws á ver ¿~ teatrall? ¿ Produce el e:footo más ó nrenos mt.enoo que su Mtor buscó y obtruvo en (ft_ ~ a rio? precisament.e lo 1bm&amp; ¿no seTIVll"a ;par_a
que "entre" ron maiym- :fimneza en :la m'lllltitud? el pú'l:ilioo, que no se ¡pe~ de mll.es
exquisiitooes ¿se si.enille ccmon.ov11do con. la
obra?
¡AJh ! sí ¡fJe,atra!J. sí a, : ~rdió en fcxran~; no
il.iene el :m:iEiID.O auroo 'Y de:;ilumbr.aldor inldumen'bo ; ¡pero. que.dló if.naga:rute y fuente el espíritu, á n:n.odo de KJ.urim!ta.~ per:fUJI11e
que se ivooió de una ámrfora ~ á ll!lla
tosca vasija.
Prura ell que no ha. Qieido €Jl liliro, iprura el
que ro se ha ireoreado en la finura Id.e esa Olboo
d.e poeta, lia :representación idel "Cyran,o" b.ra.
dejaíd.o un &lt;le1ilcioso recuerid.o.
.
Po11r1u.e el verso españOll suena bien en el
·-i
,
.l-l1 ccr,,,,.,,.,.,.,_ "
,..,
teaitro, ry sCJbre to=, porqoo ~ v J •~º s.;,
'lma oomied'ua 8IDÜJD.en)t¡arrren¡te looooriarl;wa. Es
wna suoos.ión de cuafuos á OOlail. 1'.lli1S i,nrl;eresantes: .es tealt:ro en ~l Pailacio de Borgoña,
la Hega:dia. de [os gascaoos, il.a noohe del beso el oom¡pan:nento el tristie j1U1&lt;00. otoñ,a.il
y '1ias figurtis, c o l ~ con ~xtrao~•a.ria
malestrfa. ¡par.a producir una mn¡pra:;16in, ya
0albwlaida id.e a'D.temano. Son ver&lt;lialderos Ji.en.zos, pinlturlas ~ . lbien. d€1lrim.~ y
can Wlil:ísi.mos cOIIlltlrffit.es de !luz y wmbra., de
el.a.To obscuro y de ma,tiJCes coon:bim.ald-oo con

oo.n-

arbe.

,,

Di!tárrn~o con fraa]f:¡~: e'l "Oyrano
ait.raj ~ a~ ¡púl.filico, lo dorn!ioo, lo ~j~, . lo
hizo .su;yo aio O'bsbaill.te q.ue as wn refileJo páihdo
el que waibatmoo de o:ílJ.", &lt;k:11. rvemd.aldero, diel
Lr~, del que pensó Roet:am é imltm,pretó
Ooqm.ellin.
La camecha de Rostruncl ha. &amp;ido mutJ.iJ.ad,1
en ailigrn.noo pasaijes oon ~ rojeto, según se
cuenta, die alliijemn,!;a. Vacios pa,rilaJmJnws del
pro~oX&gt;nista. .esllám. rotos.
La oompafüa del Rermcin:n.ien.ito ha mO'D.taclo con esmero, oon. p~ieJdaJd, oon lujo, el
"Oy:ra.no." Lo heun,os visto, nos oo enibraiéLo por
los ojos; trajes, doooracionas, d,is_posi.ción de
loo gmu,pos, todo an oote senbildo es prooioso. El
di.reotoir !de iesoona ~ J.o que triae erubr:e mruuo,;.
lli.sr,a:m-os segm.roo de lo que hemos adrn.i.wclJ
en el Renaoimien'to, es 110 miamo que 1-o que
,pudiié1'allllos adimiirair -fou.t praport.i.on gardri
-en la Port de Sari.n.t )Iaa-tín.
El al:lto cu.wto, es una ma.mvillla. El épico
final de e,ite acto causa el m~ f.ren.éti.co entusiasmo. 11:uob.o Mento J muoho a;nlle se han_
emp-leaido en pon.er la, pieza.
Rn CU;/llll,t&gt;Q la p-a.rbe dJ.,an:n.á¡¡¡ic.a, ll'.le1-eoo una
cord~ail :feli.ci'Oa:ción el señor Díaz id.e Mendoza,
así por su 1aiboo: personlal1 como ,por el ti.no
con ¡qiue iha esbuidri.aldio el COIJJjU01to.
La fama asegura q~ Coqueliiin y Ricli.l!ll'd.
)fa,nsfiel, son los mejores CyraIDos. No ipodríamO'S decir tail ve-z lo misnro ,éLe1 señor
Díaz &lt;lkl Men:doza, pero sí dia."amos que el actor es.pañol es UJn homln,e im:telÍboOO!te y ilma,ooja&lt;lor, que ha compnmdido perfeobannen-oo el
tipo y, en a.lgu,n:as CISOOnas, an. la ba[,aida del
desaifío, eu Ja ,presenbaición de los oarl8too, en
el dúo del bal!Jcón se rrnuc,s.tra u.n iamtista :muy
i,ru;piraido y muy rulto.
D:íaz Id.e Men!dooa es .a'crood.or ~ •IlJ\18:roraS
más aridientes felioita.ciomes.
El fümJ de la dbr.a está adim:imb'le.
¡ Dástima de .fiinail ! Ese "ooil'lo id.e mii.
de~a," en 1luga'l' de "mi pen~icho" q'lle
~dadero y que en !IIIU.eSiroo iidi-oo:na
tarrnibi.én um. ddbile sea:ubioo, como puede

granes el
tiene
verse
en el Dioc:i&lt;Xnario, itlm1u.ce li'tera.lrmarute la escena.

�EL :\1U1'-.1DO ILUSTRADO

bOlmirngo 16 &lt;le Marzo de 1902.

Do'.1rui11go 16 -de :;\furzo de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

~-

VERACRUZ -

~~~~~~:~~~=¿;&gt;~
&amp;y vendedor de pá,jrairos. Mi cielo
eshí Ueoo de :iJdilwos ¡poemas.
Tengo ,a;ves que camlham. en e'l duelo
y en las d.i.ahas su,,prexmllS.
'Tun:g-0 aves m.ostállgioas de rum.&lt;m=!S,
ébr.iias ide· aldnnti.r.aciém por lo indi!n.ito;
aivus lllllUll!lriíloilor.es
y ,a,v(l, de luz de IIIllist.eri.oso gri.ito !

Las gra;udes obras del puerto.--Proyectos, reformas y concesiones.--Besultados.--Les fiestas inaugurales.
--Brindis significativos.--Lo que es la casa Pearson &amp; Son.
Nnmoa será muclto in;;·istir oou.pa,rm.os desde
W, oo[unn,na.s de e,,ix) sema:oo.rro, 0Il cl asu;111to

re1artivo á la gram. mejora. que aJCalba de maugurnarse en el Pu.erfo rc1e Vem~mz.
En la úilti!ma. ldécaid.a d~l si;guo XIX, se draba. ci.m.a. á lllnia obra gig.antesca: el élmigiri.e del

VailJe Kle 1fóx.ioo, iq,ue fué laíbor ooñl8Jdra d ~

Pu.e1.100 de Vffi"a.cruz 1110 san de ,utilidard ú.Jllioa:mrenite tpaTla la Repúlfüca mexJi.oaJI18. : s001 provoohosas y gramdes, y crebe-m.n ser rudn:n.irodas
por la maiyor ,prurte de los ,pueblos del ll11U'Illd.o.
La baibia reracl'IU2J8lDla sin aibrjgo, exipuesta
á it.odos los vientos, oon un l:ooho tde diferontes
alrtituxles y tli:mllbrada rde esoo1los, ero .rurutes de

'rengo pájaros negros, fwmrarios;
mü.rllos q¡u.e soin ex,oopbioos bumlom.es,
y á La &lt;vez ,poderosos visiona.ni.os !
¡ Oom¡pnad, oid das móribidas cabmiooo; !
Los tres comen juntos, pero la seil.ora lee
un libro y el se!ior un periódico....

UNA F AMlLIA.

Después, 1&lt;1uram.oo ¡q,'U!ÍIDJCC días, la !lllOOl11e se
dk:!:l niño y aipen.as Soi ,distr.aí.drumanite J.e
&lt;la 'l1Il beso por lla mañanm, sin:t.iénldooe muy
rudles\t:a. oon él si ffillá. !lrel'Vi.ooa. y o:rtdenruntlo á
la reca.marera que .se lo h e si llora.
A cimmas hoJ"as está fo1'1!lli1l1Jrumrl prohibildo
,penebra:r á -la,. bla.bitación 1de fa m.rudre :-"No
se on:be.ra,'' clioe oonriéni&lt;l.o ol itu:st1mot.or.
La IJ11llJW.'t! hace á su hijo l,a groo.i,a. &lt;le moslnínwle en tmj e Id.e 1barule, esootaldia; vero es
en VlalllO que el mwfuruahilf;,o tiemm fos b1wzos
á tan bellla p€r.saoo, éoita tiene iiniMb de desa1,re,gJJa.:r su "toill:ebte" y se m.amb.a si.n abrooair
á su hijo, pe.ro eso sí, reooonenrllámKlole que sea
jUJicioso.
En aier.tas épocas 1lll. gram. movirruieoito
trastornra J:a ca&amp; : cosbuireras, sasl;ire.;, mozos,
.flores, puertas 18lbie:rtas de ipau: en par; n.o se
oome; no ,se c1uemne; id.espiués la, señora se
alhandcma ail mrás oompleto ieyoso; no ve á
natlie, riñen.e "m.e.r.viw'', ies1:lá a:ruedri.o loca. El
patlre rpe.ro:na:nooe ruem, itodo rel idíJa. y á VenlS
oodia. fa noob.e.
Hace tras ó cUl8ltro meses q111e al ;paid!re y J:a
.111laJ&lt;l.re esMm ~pres,entalil!do u:nra. 8SOOilla terrib l e , ~ ' en p1-eoorreiJa rdal iJlliño, com.
aoom.ipañaimiooto de ipailaJl&gt;ras diu.ras, de IIIluebllm queb:Mldos, de arneniazas Id.e se,pruraawn
defi.inii¡tiva; y el chioo oye en la ~ y
oo la oorci:rua, 13S opiniooos que tienen los mozos l'fflP0CW rde ,aquel prupá ;y de aq_ool!la, 11lllallllá.
u]¡yid,a

.En mi íbooqiue &amp;agraldo ha(y ihaJrlmonia !
Vendo, aumqoo el oor,a.z6n ~ prudezca,
Ull a,ve de iinefa.b~e ,Illf.lloo:ía
sólo por llillil. cita rom.runoeooa !

Por la mirakfu &lt;le l\l.Il.os ojos oasoos
vendo -a!VtH de nH.i.do p'l'UJlllaje,
que en &amp;u oam1to roouei1dia!n el IVÜJaje
p~ horioontes d11l~'be rviastos.

El aillílll".iloo y la mujer h,albwta,n 11a ~roa ca,.
sa, por coovooie:ncia. La anaJdir.e 001lu:)3. el piro
• Por uoo naba de Iid.eail :IDt.erno
ha.jo, el pax:IJre el pr.innm !Piso, y el hijo está
doy mris aves ldiivinas,
i.n:sba11ado en €ll. segll!D!OO. Los tres oomon jrmipor 'll.ll bJ,amoo .pruisiaje del I'.llJVlÍ.erno
too, pero í1a se.ñoo.-a lee Uill hbro y el señor 1llll
too.as mis viajadoras go'londrü:n~.
perióc1ico. lill llliño oo si.eruta entre ~os doo 'Y
mira, ya á la !Il1allllá ya M pa¡pá, 0011 ojo.; que
Núbilles! por un beso qu.ién rehusa
,agll"&lt;llllJCi.a la oor,p.resa y 000'.Ille sillenci.u,aunenite.
mis odias sni'gim[Ltiorus y al3ldias?
Tiene un. mllrudtor y un preooptor. De vez
~ IllllIBaB : ,por un be,-o ae ,La l\liu.sa
en ouamJdo 11a mau:mí. se digilJa. .a3Íl'ilti.r á La J.ecdoy todas [llJh, @o.nidr-ais oían 3lrnlaléLas.
oión, en. truje de oaaa giu.amneciJdo de eDJCajos,
lvfa¡; no vendo las ~ lde 1a mue.libe
catlzada oon ~ t a s borrlirudias c&lt;XD. Mo de
que
aiq¡uÍ, €ID. mi ·carnzó,n '\'iibmm. sus idmi€S :
oro, y aic:Lv.ierte que su hijo estU1d:i.a. derruasi.a.do,
;
A
n.aJdie
doy !ID.i oorrazón in€0.it.e ....
eA.1)li.oa entonces a,l profe:,or, ,en ivoz baja, el.
....
¡
Oom:prad,
oi&lt;l las unóJ.1b.m oonaiooes !
por qué no debe ha.céroole rtraba.j'8lr DalD!to. El
m¡u,cli.aiohiililo !IlliÍ!nl iall su~lo.
}tlanuel de la ¡?arra.
Ou.ain!do Mgu.n.a rvez la. señora la oo por el
ilaido de i1a. ,mart:e:rn.iJd,a, qumere qiue el ih.ijo ~té
,á su 1iaido d'eSde :1&amp;- mañama. hasFJa 1a ID:oohe; ei
niño ve á &amp;11 maJdre que se pÍ!Illt&amp; los ojos, que
se cm:ore OOill po.livo de 8lITOZ el cu.el.1lo y los
brazos, y que se p&lt;XD.e ~ t e , 'll!llJa. pinFué en 1llll c1aro rde l1uam., en la allba. noohe.
.i;UJ.1a roja en 1:J.as 1IUejiilll.as .•.• A vece,, pO!r
Por loo s:iJlenttES booqu.es iba errfüllJl:.e,
iliver&amp;i.&lt;'&gt;n, J.a mallil.á. "haoe" 1a caTa. a,l chiquireooiilrun&amp; tu páilida 'b.e'.r.rnmura.
tín 'Y éste ríe, iporqrue sienlte cosqu.illias Y se
y el es!p!l.eirudor de ,tu di.vi.na irrn,ag,en.
marea. con 1ors perfunre6.
"¡ Duenme en ,1a bonrla, pa.z del cementerio,
Parra pas,erur, ra. imaJdre lo enouootra broonooo
bajo la, oahellilem de los sa:uoes !"
y lll'.lJal iveatido: runimaldia. de 'lIDa rab~ ~terEn un ~ o azul sUTgió ~ pronto,
'IJ.:all ire aDl.U:d~ á 1a ci,n,bum un ,ancho lii:,--oon, le
mágica y rdntloo, ltu fig,u.ra de áing81,
)Ylafi/oe Serao.
~ a,l C'lli'l!Llo u;na soberbia OOI1batia. de renca.je
ell!V'OOllba en lliil. jirón !de Las mebiJ.,ín:ms,
y lilSÍ "adorm.ado'' do illewi. en ooohe dUll'aa11le
~te oom.o la estrehla. ~ [a iband.e.
tllllUJObas J:i.01·,rus, ipor él frío, sin .abiúgo 'Y il.as maEra tu :fotrma sugesd;iJv,a y [ere,
nooí,ta.s sie Je ipanen. rojal:&gt;, y tlas ~o-r.in:n.as le
que em. du1ces ru:lld1ms embri,agó mi srungre,
saili11aJD. á los ojos ClOIIIW oonseaurooi.ia del fastila lqllle .mi.raba. el ra.yo de !La lu:na
dio. Pero ellia sa,lulda. á tiodo el IIIllUlilldo, exbibe
COIIIlo una flor ,v2;gam.do por el ~ su hijo, le pl'IE\,"1l1Ilta si ~ UJ1. ¡pa.stel ó un
Thtram.ecido de pasar, [os brazos
juguete, ,dán:diose aires de irrrald.re ruma:nk En
tendí á &amp;a fu.z &amp;J. cielo, que :itr.JJrnruJbrub!le.
Villl.a Borghese, héWe que el coche se rdetxmga Y
COIIl SU$ :fúll,gitd,oo ojos pare()Íia
plarlriicJa oon. los jóvenes; éstoo le &lt;lioon frase,s
de mi flrwbezia. y •mri. :ool.or buril.a:rse
piicam,tes. que la lli.LCeil reir y el mm.ichacliifo :!As
,Dije tu noanioo•.e á ~ais noclm.1mas br:isias,
eSIClucil.a, itraJtamldo de oomproruderlas. Fre00D. VOZ del allima te llil.,rumé ramllmllwt.e ....
C'U.anternerute sube por UiILOO mom:erutos á oa..,&lt;ia "
y sólo rpuld.e -ver tu lb'.1.rruruoa fortm1a
iifu ailguioo, amiga y rpermanece ihresta l1Ila rhwa,
tperldensre
en loo aloi1S1In.os aiJdienalla;.
dej,a,n,do ral ni.ño solo en el coohe; el poboocitllo
"¡ Duel'!llle oo ipaz em. el triste cemJent.erio,
espera, con •los oj06 llen.oo de l¾C7\rimas, a:buhaijo el ver1de foil!La,je iCle los sanwes r··
rri~e, miooibias que el coahero, que sabe
á qué rutenerse, re:fUll.LÍ,u.ña groserías.
La madre hace ásu hijo la~cia de mostrársela en traje de bail11,..,,.
f'rollán 7urclos.

EN UN CLARO DE LUNA.

En espera del tren presidencial en Teracruz.

persegruiJd,a, con
pocas energías. Las oobivitd.aJd:es de Jra Aldnninistriación aioúu:aa, que ha iprocurnaldio siem.'Pre
allejrair:se de ailro:rnrismos y filevar á la pnáotica
todo aquello iqrue es bu.erro ry útill, reafüzó el
'4rnifilagro" que no rpudi.eoon llev,rur t Cl8Jbo ni
los itrelba,joo semi..Jln~u.taíles de íLa ram iimdígoo,a
dliezmaida ali hacer las .exicarvalciones rdiel "Ta1 ~
'de N'OOhlstong,o," ni loo esfuerzos rd!e los ViiTI'eJES d u ~ la época ooloruilail, IllÍ ilos d€ -los
gobiernos que en ~ llriá."' 6 IOO!l.OIS ,fmrrnuJtuosas amroeoodi.eron en el poder, ~ ootWM Primer Miagisbrarlo de la l¼pú:Mioa.
La ilnau,,,"'Uración de akj11e1las oibras, nunro
fu.é ba.sta:ntte ce1ébroidn ipoo,q111e en ellials oo enoierm el oimiien.to :iJn.100n1IILOviiW.e 1de !la higiiene
metr01pd.litania, iqnre aseg,ura lia vildia de lroo habitamities y J)ll'€Stia se,,o·u.ricl.ailes srufi.oierutes C(Jfl)tra [as inundaciones pe¡riódlicas. rnláJs 6 men'Os
imrporlanlbes, pero sierrunrt&gt; perjwdrioi.rulres pllJI"a
el comercio ry 1a. propieidald.
N aldrie pddrá negar Ira ionlpOTliamcia, de tan
oo~ obra, qllle oon ju.."1llicila; s:i~ de
@gruiRo á 1a. gooemción amua[. rv fué Tffillataldia. con oSitenlt&lt;m de1Jall.1e lde llni jo ramtístico.
em. _la marm~m'L faclúilda rde-1 tún:eÍ oo Teq-uis~
qu1aic. parocliá,Thdose iasí ron elevación de mi11aS, ~l vanii.idoso oobo de Feltpe II, que o:ndanó
~ romiaita-ra el ático léool F.oooria.l oon Ulllla grrta,n
plancha de oro, (Jllle sinvriera rá Las gen8Mcionies fuuuTas IJl'!llffi ardrmiirur lru; ni/qll.mzas ide1 reino y fo.s enm,gia.5 icle1 mmm.,ma. mmmJdo eran
em,plead3s en fa reall.2l8ción de ~as obras colocinco cooturi.ais a!l'llfle::;, pero

nes de pooos que el tesoro foderail. ~ ó para ooru,ruir
,la formación del ipu.e:rito arti.fi.mal,
o
,__ .
,que será de hoy en ·aidolante, COOl'.I.O en
vu.ej.as ci.'11:dmdes de Roona y Atenas, la punta
ÍIIl.accesÍrhles para todo lo mallo y el ·a.roo de
tr:iuinfo por 1dond,e tpaEú'Il. los que se p r ~ n
en nuestro territol"io oa.rgaJdos oon los valwsos elemenlto.s q,ue estamoo necesiJt.am¡do en 1a
lu.clm uroesanrbe que SOSlten.em.os en rpro del humano progreoo.
Ahora bien, wmbas Olbrrus, 1as del ~CJIÜe y
las d~ Pue:rito de Vera,eruz, no se hubiesen
reallizardo inldiudalb1emren:be sólo oon 1a. buena
volum,ui!d y las :fi.rtmes energías de la ootuaJ
admim.ist:roción.
Pa:ra fo reaLizaci6n .de las ea:n.p.res,as magnas
et, necesario que ooncu.r.ran 'SÍ.amtplre elemenfos
físi.coo, y que -á 'll!Ilk• vo.'Lll!Illta:d. fil"IIle se unan
otras muclias volll!lllooldes. En e1 caso aciu,aJ,
fas energías de la Adnnri!Il.istmoión m.ericam.a,
Dll1Iloa. suficien~enrbe elogira.Kbis, llilegaro:n á
eu fin, no si.n haberse esforzado ipor vem.oor difumíltaide;; que parr-ecia;n inialIIlovihles, w 1liegaT
á ,ser secum:1.ada por la amsola!d.la hOlllll'lald.ez e.n
el awmp.liÍll:D..Íento de sus OOilllProm:iJSos y el
cuél!llltioso CJl!p~ball oo:n que ou.enlta ua poderosa
oasa Peairson &amp; Son d'e Londres, que sólo oon
sus den IID,jl}¡J.onl:l.s en acli.vñflrud, iplUldo aJfronita.r
oorutrrubos de tamJta irrnporbainoi.a y reail.imr en
tiem,po
fonma op,orturri,oo,
ohms menciouard!as.
Los oonifiraiti'Sbas estám saibisíedbos y orgullosoo justawenite por eJl crédirto que han oonsoli~o en Mérioo, pero no es esto todo:
t.annJbién.. deben estau: ccmrte.nd:os ipoo,que el pueffio mexi~:no, Oos h011DJbm; de esta Repúlili('a
que ipie:nsan, miiden y va!lorizan ouá;nto ~gni-

=

y

la rroliz.aciém de estas obras, :fa.niba.sma t.errorífioo aun paira los i00,veg,am,tes más ,pro,cli,cos y
aiventajados.
'BuJgJu.es de gran ca[irudro no pod1an aiproxima.rse m:1000 eiin d1 ni.esgo de anoailliaJr y las
am!ba.l1Cra~ rpaquefias, !DO una siino m.ill ooa-

ros

sales.

!

siln emlba.rgo, a.qucl1.as obr,as que benefic1rt1I1 sófo á u:na porción de los haib:iltanJtas de
l,a Rapú.h1ioa, S01D. '&lt;:fü reiooJbi,va ilD.tfm-ior Ilffi1J&gt;Ori1anai.a que Uas oooias del Puerito de Verttcrnz,
Pdttlue éstas no sólo oone.fi.oi:a1D. á lo,.&lt;; halbiitamites de1 ipu.em;o, son benéfic.as pu:ra todo el paf.,
ip111esto rn.te ,bien .-:abiidro es qnie Vern10ruz es 1~
pnerta de en'bra(fu, ,p.or fa q,ue 100:o.am en mayor
Il?•mero [,oo COOJJ!rilD.g-ernrbe,&lt;,. qrue Nuropa. DOO
Vm. v &lt;!ID.e noo l'Oll1 in.cl,i~ibla; ¡para el diesaroolaro de nuestro COID.e.r'cio v DiU.e&lt;:iúm ím.:dustni:a
v aun 'P8Jillt la saitisfaooión de neoosi!daidoo or~
ékits 'POr la crullfmra v los oaiprix:fuos emanaJdos
&lt;lel bienes,ta.r y Ua aib-wrudruncia.
Pero queremos ir más fojos: ilae obras del

en-

El Sr.;l'residente caminando rumbo al muelle.

siones, nanúl."3b01aJ00111 aJl ser azooa'das por los
frecuenibes m.on!Joo que saploo. en el Goilfo.
V~das saim-.ifi.-Oélldas, Il'llerlOa!D.cía.s !I)€1rd:iidas, temoros por pa;rrbe de los 'CmIBigm.afariOrS y de ]As
-coIDJpañías die va,po:res, trabas Ero. fin tpa;ra el
e:nsrunJohe i&lt;ml cOIIIlertcio enrbre México y Europa., el'am. los resiulltaidos km .aL¡uel!l·a :íia;1ta de
aJbl"igo an fa 1baihfa y son, ah.ora que hrun da;;,aparecido~ la hemnosa just-üicrución de los mi,Uo.

fioon. mejol"a.s .rnrailleriaJ.es q¡u.e aseguTan la vird,a
die hOOD1bre y ensam.oham. ell cam.ce d€ll. coonercio
wn el exterior, esbán oblrigaJdos á gua.nd'a.r eterna grairi.ifmtl á a,queHos que íLlmaron. á. la pmc~ . 1-a. idiea de estas obna.s, por tamito tiem¡po
1m,c1rudJas.

8001, estar seque en la fa.obaida del itú;ool &lt;le Tequusqmac y en uos •IIlaJOO!C-Ones y mu.elllles 'V'el'clPueden los señores Pearson &amp;

g,u':°6 ~

�~ro.e,

te" pam prooojer el fond~. Más .
D. Fraincisco de P. Arramgo.iz, s.1endo Mmlisitro
de Haóen:d:a, propuso la IIIlisma idea. A.mboo
juz!!'amn indispen.s,arble esta obra, ipero por lo
rrra~,de y co.stoso no la c.reíian reailiza,ble.
0
La fa\lta de ~ o s y de créd'ÍfflO 'Clesdc la
inidependencia hai;it.a J876, no pemni.tía pensar
en fas obras q11e exigía Yo!1élK'niz ipal"&lt;l me-rcoor el nombre de pue11to.
Dos años cb:ipués, el Toi~niero Pooa.'O J .
Sen,tieo, ,primer Inspector de Faros, presen1tó
a1l Uini.,t,enio ,de Fomento, un proyecto pa.ra
formar w1 am,te-puerto oon &lt;loo &lt;liiique, entre
·'Bla.nquilfa," "Grulleguiila" y "Ga1l1lega," y
prepuso la oonstrucción de dos roonpe-0k1.i,
11.·poyán!dose en ,la "Oruleta" y 1a "Gal~a," iq~e
i•n,piidiesen la onwaida de ~ias olas s 101 1mqlt'lcl1r
las corririente;;.
En 1880, iniióa,ti'Va.« &lt;lel AyumItaJ1Dienito de
Ycrnc-ruz. d€il qiw em Presidente D. DOlm~:ug,o
Bura1t1 ;de su C,~m.a:ro de Comercio y tle ~
rniieblo', sit'lll,pre tr~11Yajaidor, 11.oogiklas con el &lt;lebildo in.terés por ('ll }Iini~ltro ,de FOi!Ilenito, Generall Oarlos P.aiciheco, hiicieron que se pensa-,e
en estwdiair U!Il plaíll ,de operaciooes par.a que
las 011alllitiosas carn,tida&lt;lies que debían gastar,--e
prooujes.eB el éxito deseaijo.
En Febrero d-e 1881 ccm.s,ultó el H. A:yunballllien.to la opiruón lde aos mairinos, su.ritos en
ooaúa, sobre e,l 'Pl"O!OOW de idock.s, dmtro del
rurreoiie de la " GaJJega," €Sbuidiaido por el Eeñor Angel O.:ritiz Mom.ast.erio.
El J'.lllismo año Ee decretó la lley 1para que el
Ejooulti'V&lt;&gt; ,de la Unión contr.albanti, el mejoramiento a~ ,los µueritos, y 6Sbe :a:uitorizó w1 Ayiumta1mi~1ro de Ver&amp;CI"ll7, para el esbuañ.o &lt;le Ulll
proyecto y la ejeouai6n de la:s obras que fuesen oocesarias.
Los estmdios p:reli'Illlin.rures fueron hedhOA
poo- el señor A . J. Wroonoroski y por el fogeniero Luis E. Vfilaseñor.

Talleres de Jn r&lt;'mpailta constructora de las obras

.:ruzam.as, vivirá SIÍ.emlpre su .roouerido, siIIViendio esas obras ma,teriall~ de mn 1man.ru1menfo
g i ~ á sus aqmtuides inrgenrreriles, á su
Clalp'iltal bien amplleado y á su OO!Ilooilda hOOll'a® ·
El ooronianni.erubo de este itesbirmOIIllro mrute1i -dl, per,durable -por ll'.Il/Ul(illOIS siiiglos. estlá ya
weparaldo: oonsis:tXl en las dbr&lt;as de Sallitna
Cruz ,y ~ O O I S , y en al ferrooaml de
'l'eh111arutapec.
Pean.cm &amp; Son, conooidoo ya en todo el
m undo, ílo mismo q1U.e su gerente el señO'l' Bodv. n unca serán tan i11p:rooiiaidos OOlllO en la
Annérica Oantrall, próxihna á ~tal' en ÍJD.lbimo
y f~il oontacbo con llos .meroa:dos me:x:iC!alllOS,
y en ~ Repúbl:i.c:a., que 1a1l ver en l a lbaihía de
~ µrimer 'Puerilo, snntos loo gl'81Illd€s buq'IL€S
il'e ] as princilpales nac~ europeas, se '.OOC(lfl'dia:rá qUJe ellJ.os iban sido los que, semmidando
la ndbles aspi.racionm 1del pueblo y ful1 g,obieroo 1de esue p,aís, arpatba:ron los esco11os,
crearon una vailiosa amm,ia ,die oamrmruioación,
y :firamqueall'Oll rras puertas iá Ja ex¡po:rlbación y
á ]!!, iJnIPOi,f',aci6n.
La illiuporrtanicia de la meiom últittn31roonlte
inJ1111gunalda, l'lfUéd;a'lftlamostrai&lt;lli iail oonoioorse los
!-Íg,uii.ooties idla'tos tollll·RlnOS mbre el tenron0 y en
Pl iní oTIIne o:fici•ail del ooñor Imge-n!i~ Laivii.t,
Iin.spootor de fas obras.
HISTORIA DE LAS OBRAS.

Si 11.Q 18JPareoor Méxioo imfdapenidii~e á la
faz &lt;lll'íl. munido, v 11.lbrirro n:uavos ']Jlllerroo para
el oomt&gt;rc-Lo ,rrnarítimn, si 11.il estahleiclelt"'e ruue"V'()S' oon/tr w. oomeroi alles
en ,fa frümJtera ,del
}.IOO'liJe, uniidoo poir f'err&lt;x&gt;,amlei&lt;. DO h'l diism.i1mirlo il'fl i•mrrOTbtrnx'lia d01 'J)'llerfo de Veraorur.,
p,:; i!{obi..do. ._,¡,n ,d,nirla, felimne.nlt.e, a1 progreso
gePPra0 de 'la mroión.
· En efeoto, el -e..&lt;1tu1dio cliel movirrniemto coonerci~l de 1J1J1.1estr'°" ip-tterl~. &lt;l8mmle61:r.a •cp1e Veral0r111?; lha Sliido si~mipre el máf.; oonour.rido, sohrf' toclb. ¡por buques extt'lalilj~ de mayor cafa.clo; ~- iq1tie procl,m:ie roo~'ores img-reso.&lt;: a,Ulil in0h1Y•e1pao J~ A1cl1iam'a1S fronreriz:aF. P,a-ro &lt;lair
nna i&lt;l eia. exacta. de '-U i'rnlJ)Olrilamioin reail, ba s.te
rl('!('ir o,u~ M1 fil úl,bimo ,año E&gt;""&lt;&gt;Tiómruco. sobre
$25.000.000 rer.a1t1idald1o,c: nar &lt;ler&lt;edhoo die imnontiaroióin, lC&gt; ('()r~,pom,dl:' ·m:á« 1clel 40 por C'Í{"Tlt-0. Y rec-ond1R01tfo lo,,, in:gre;:~ dir&gt; Uoo 11.ños arnforio'flf'S ::e w &lt;&gt;:ht"Mime1p,te qule 1:l roine1'1C'io de
estP r¡&gt;11:e:rito ha, orecidh &lt;lle 1um,a ma1J1em notable.
Del"ldP pnimciniiw. idie!l .,:ri~o pa,0 a1ao daitia, el
tmnor el~ m1e ,d,i.,:min1U:v'€1'-e 111 irm1poriiall1K'ia ele
VertalCTUz ']')OT tener un fonk3eaitJJero ilnoomorlo
mura liais OIJ)ffi'acio.nres ma,rítirrnas v 'POI"Qn.e los
bu:que, er.ain arrial'ltr.aldos por Ooo "'Tlorle.s" crm11·a fats r&gt;la!V'as y ]()IR runrooife.~. em &lt;lk11Tlidr se per&lt;1'if('ron imlJ)011t:unroes viaaoirec; y en id'Ollldc. ~obre
túiclo, per100ieron mudhm marino;:.
LOS PRIIIIIE,,OS PROYECTOS.

Fu€

f"n

1808 cuianiilo f'ebaJl!lo,&lt;:, (;o,m~1:ridimte

cl'e -;\forina, propuso oorrar el "~naQ del nor•

EL PROYECTO DE EADS.

..... ...

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I,,.l'._.~
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OonsuJ.tado el Q,a¡pi'tám. Eai~s, preoonJbó su
,proyecto que oonsristfa p,rinciipiallrnel!llte en nr
rompe-olas ,pail."a rerirar e1 "mnal del norte{'
que tu'Vilere oompu.erlas en [P3Jnbe sua&gt;er ior pa,n
dejarr pa.."8,l' Je.s comentas; ea un dique w bre
ia, "Ck1lega ;" en otro desde el llllillSIID.o 'llll"T€cife hasta la ''Laivllillidera," para protejer el
pue:rilx, JJOT e1 Este ; ry en 1llil oa1rniiloo ili&gt; m11rlera µruralefo á la p]a~, en 5 metros de egua,
lmidb á tierra y de.il cwaO, así oomo idi l diique
&lt;ful Noroeste, pariruríam. Oos ID111e11€S nooesarirs
para fas buques.
Pero na empre"a remlllitó .magn,a ,pwa ilOG reC'UliOOS con que conitalba, el Ayt11rnbaJrnñ("tDJto ; la
m.aroha de los itrnJbajos era looiúa, el efecto
wtiil. oe las obres era pendiido en griain parte
'J)Or l,a acción IDIBm.a iae los ,OOID;pou:aJles y esto
tenía que moti.ivar IIllás tiempo y mayO'l'eS
gustos paira itlertrrni.na!I" lia.s o'bras.
0

....

,_\._-.etl• t

. ).~
Ona gnía en HPeñuela"

Domi1J1go 16 de Marro de 1902.

EL MU1'TDO ILUSTRADO

ET, "'.\fUXDO ILUSTRADO

Domingo 16 de Miarzo de 1902.

Además se nota,brun

algUlllas deficiencias

en al pr~yooto FAids, tm,bo en el tmzo &lt;le lllb
obras oomo en Ja e1ooción de 1los materialeB.
EL PROYECTO THIERS.

W Inganiero Thiers, en

1llll

Jliueivo ,proyecto,

propuso oorrar completamt:01te el "oanail ael
nol'te" y sllJpri:mir la 1nucyor parnte del d·que
sobre la. "Gahleg8," á fi!Il ,de que pam..o.e la corrieruf:.e para remover Uas .ilt:,anws \de 1a bruhía á
donJde Uega1ban Jos él&amp;:iagiri.rs de la aiuc1ad ; y
proyoot6 un roonpe-dlas que ipairil1iierndo de la
"GalJe!?'H" dejase abimfo un camall de er.traida
por el "Norte de la "Lruvmn1de:ra ," aoomás del
1ue exk-tía por el Sur. El proyecto incluía un
ante--pue:rito y tr{'S dársenas; y lo 'Illás cairactorís.tico era que todM las obms debían ejecutarse c001 gmntdes b1ccks de eaJ hidrá,ul ica
.v a:rena, exoluywdo p'&gt;r cOOll!plebo el uso de la
rna.dera.
Bl p:resupue.,fo era de $10.052,727.
Este proyecto fué F-ujclo ail diotarrnen de 11.na
romisión cOODtpu~,in de los Ingenieros J osé
:\f.aría Ve.lázquez, Lnanldro Fennánlder., Viicente ) f éndez y Pedro J. Senties.

funiClicloo, lo cuaJ 8Jlllirumba hasba 8.50 donrle
qu.eclianí,n los IJil.'llelles rooWioos; 1~ muros del
!!TaJD. mallecón nonmal á !la ,plruya s1itnrarlo entre
b
-~las oorse:nru; d~ oorbe 1J dl01 OOillbro, -=l.W-l
oontruidoo en 10 ros. de profu.ndilclald, y forman los mw;Ues ipriooiipales del puerto.
Se iha daid.o esta profUllldildad porque es ne-

lores die esa poderosa O()(Illtpañ.ía, de la que 69
Presíidentle.
:Uuchos son loo contratos .q,ue ha, hooho ~ta casa. de !llila notoriedad ll:llllV8l'Sll1, menmo~án:dooe en primera linea, los sigu:i~tes : ,
El t,ún.el de Bilackwail.1, ejooUJtaido ba,Jo el no
'I1átne.sis ,pam el trafico de veibíouilos por orid.en

·'

LA CONOESION.

La Seoreta:rfa de Omruunilcaciones y Obr¡is
Públibas, decidi:c1a á iITT11pulsax el desarrrallo de
las mejoras maiteriailes en el ,pafa, fijó prefcJ'€1lllbe aroención en -los tralbajos iniciia&lt;los en el
puerto, y -en Abril ,de 1895 oelebr6 un oo,núrato oon los Sres. Pe.an;,on y Son Ll1cl., paira. la
ejecución ,de ese pToyooto ,de las obro.:: exueriom; q,u.e pre;;IOO¡fl a:bmgo y 1,e,guiriJdald a1 pttarto, y de Jas interiores que sirven ipama faci[itar
las operaciom.es &lt;le loo bUJg'lles.
Loo Sres. P ea:rson y Son han cumplido
perfoobannente su cowfraJto. ]}] grrun dique del
N. W. y el de la "Galldegia'' iprotegen el
puex,t,o contra fo~ ,impebuosias 0tlas y oorrientles
que producfoo los huracarnados vientos del
"Norte," justao:nente teunildos en el Golfo. ·
El I'OIIIlpe-oi}as clel SU!I'e'Slle, dMle "R oom.os"
á ila "La"Vam:dera," lo protege de Jas oorrien-bes
azol'Va:nties de ese rumbo, y arlemás de que ]a
cintura de a,rrecifes que se e:xrtienlde par el
E. dit&lt;1m.inuye la acción del ma,r, se le opone
bamlbiién ell rornip.e-dlas del N . E., ¡(JIU.e oon eil
aJllteivior limifan la ewtrada del pue.1100, dajando UJD camal de 250 metros !de a'llKilio por 10 di:?
profUinldidad.
Esas so.u las obras exúei,iores
Las in'OOI'liores consisten en una serie ere malOC'ones ó muros que limitan la pmrtle de la
baihía, que ipor su foDJdo 6 ,proíum,dfudaid. no era
utillizable para. la OOJVe,,&lt;&gt;iak,Íón; de estos ma1

Transporte americano " E speranza.' anclado en el muelle el dia"de la inauguración.

oesario satisfaioer las neoesildades tpa,na a:nedio
si¡gllo, -c:uamldo IJtlffilOO. El ,a,UJD1eillto 8ll el oailooo
de 1~ !buques pemrri,ue e!l tdm tonclage, y el ere
la eoonomía, en los trruru;por'!Jes; pues al aumento de ca:laxlo ha:bild.o en los úil. timoo 50 años,
pamnrnte prev"er ( que al lfaniue sení de 10
metros) y que el pu,ex,t,o t}'tle no itenigia, OUaJDOO
IIlleILOS, 9 1metroo, no podrá figuraT entre los
más iin1po:rita01tes del mrunldo.
LO QUE ES LA CASA PEARSON &amp; SON.

Esta im-porlanbe casa fué f.wnldada en
Bra:dfo:r:t al año &lt;fu 1840 por el señO'l' S. Pearson, a.huelo -&lt;ml iaatuaíl dJitrector léle la oa.sa
BaTOnet Sir Weeúma.n D. Perurson.
IDl oaipmúl itobail suJboori:to es e!l de . . . . . .
.El.501,000, Ui.bras ester.llLlliaS, &lt;lwidiido en cinouenlta. ~Q acciones pr.e-fel"iid:as de á diez libna., esool11imas, oren ,mil aooiaoos orcliinarias
repnesan1Ja.n!do el masrn,o 'Va.l O'l' y mil aoorones
llama.'C:lias de Gerencia, que hrun sido ,pagadas
todas.
Da;de su mba:blooianiiento 1a oasa ha seguido u.na oonJda die progi~o y sus oogooios floreciambes haJD. produciido g:rarnides gamruncias

El"dique flotante poniendo á descubierto los foodos del "Ca mpeche."

1.t.,oon~, umo.; ~,irv(ln para fo1'1JilaJr 001~--e:nas é
inped~r la a,gitac.ión de Jas a.guas, y otros
paria rooiibir- los muelibes-que - exija -el oottrrer-cio. Estos malecones tienen un dESarrollo toibau de 2,800 mebros; junto á Jos que oor,ren

parn•l~loe á la playa ihaiy tmi metros de pro•

en las oonbrait.as oolebra:dais con casi /la mayor
ere las in:rnpoomam!~ caipi.baJ.es del Ill/Ulilldo.
Rn 1897 se oonviirti.6 da oompa.fila en Limitada priV1c1da, atmortioom.do l,a, ma¡yor painte de
las ruooi?D-~ el Sr. Woohman D. Perurson, que
pall'te

es ~l prm&lt;'~pal

renoow !l-CtuaJim~ d~ los va-

del Oonsej o del Condado de Lonldres.
.
El Cruruul d~ Dooagi~e del Vallé de l\fénco, de OU!Ja i,m¡portancia. 1 han podido darse
cuenta nuesf.lros ooorupaitriotra.s.
Ba,hía ~ A1mira.n~o en Dover.
Dique, del Alimimmtazgo en Malta. .
Amlµliaci6n d&amp; 1dtique &lt;llill ~ o en
Surey.
Bahía y 1muaLlm de Seaharrn.
F erroca.tt.il di:rooto ide Bnistol y Gailes del
SUT.

Ferrocairnirl eléclri.oo de Great N o:rithe:rm
and Oity.
Las presas ipar:a los acueduotos del Este de
Londres.
Ademés d'e estas obras pl'lincipa.]es, se ouenta en la hoja de servicios, que así puede hlamarse J.,a estad'Ístwa de contratos de la rasa
Peam®. los tralbajos que desde hace doce
11.ños ejecuta en nuesibra República. 'Y IJ)Or orden die nru.ootno Gobienno la poderos.a oompañía ,de Yorkshire, y de Q,as oua1es el Gram Oa.mill del Desagüe del ViaJtle ele México y las
obras &lt;lel Pruerto de Vera.cruz, hrun sido ilev.a'das IÍ feliz t.éu:tmi:no, as!:an dl0 aldtua'lanenite
ID'll\V -aklelantaidos los tratbajos ipara el drenaje
y e1basoocÉ:JÑellJto &lt;de aguas en e11 mencionarlo
puerito, ry los µuertos temninlales en la línea
del F.eJ'1l"OCalrnÍq de T.ehUJalll!t.epec ( Coaitzaoowloos y SaJ.iina Orw) .
Doode que la oorrupafüa quedó tr:amsfol'IIIla!cla
on Limilfialda PT1i:vatcla (1897), hasta el año
die 1900, las utilildades de estos tres años han
U~ndo á la cifr.a de ciento setenta rmiH libras
estm1linas por año, sin im.ohrir en esta su,ma
fa.s ganarrreias q-iM ip!rod¡ooirán segurr,annian.te
los oon,tiratos ,q.ue da'lldie ~ fecha oou'])aID la
mOO'nioión de ila caAA y que 'al\lJD no están tm_!11Jimarl0f:, il~11é,&lt;; die· haibew.e empfoaJdo hasta
J,a .fooha c,n elílo., imá.&lt;: de tm; mil1lonf'S de li'bra.,;
esúerlin1M, pu(\&lt;; q,ue oalda "Vez los negocios aum€'Jlltan en C11a'Illtfa.
&amp;:l ('()IJT]Jp,r("Jllíle fácilme.nlte que lllllll14ue el
s-eñor Weetnmm D. Pea11son esté &lt;lotaldo como
lo ~ ' de gran ~mpa.oic1a!d, raro juiicio' y ex('6J)C1on:a.1 pewapmón on ilos n.egooios. no podrla él F6lo cliirigár la vas~ caf.a qu~ preside
Y de la ,que ~ el arlma, y que la iimporla,ncia
de lloo neg-OC100 emproodiidos hacia neicEmrio
wn ma.g-nífico pensooraJl, que el señor Pearoon
ha logrado reunir en OOr'redor su-vo.
Cua'firo Cillba,l~eros fo:mnam. la ·Diroobiva de
esta casa, &lt;X'U:parn&lt;lo actu-aíllmente esos µu~
1

_ e~ Ba_ll'O!)~- W~am _D. J&gt;~rson, ooono Pre~derute. y los Sl'e.'l. Olarenldon G: Hyde, Ber!t1lll'd C. Ca.loo!:; y Ernesto W. J\f oir.
~ El señor Peiairson nació en HuidJdem:fieJl¡d el
uno de 1856, y desde la eoou~a. se dedicó con

.,•'·

�Dooni!llgo 16 de M:,arzo de 1902.

NL )!U:-SDO ILUSTRADO

EL )íUNDO ILUSTRADO

Doonimgo 16 &lt;lkl Ma11ZO rde 1902.

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�EL MUNDO ILUSTRADO

Domimgo 16 de Mia.rno id.e 1902.

bastaldo en oitros ibiempois para s~

1

vertdairero annor ail. e&amp;tuidoio de 1as
mia.loorias qiue rrnfás lilan:kfu ~bialll
1111uJ1t:ñplii.car J.a forlum.a. que recilbi ó á la mueme ide su paillre
•A los 21 años se enoairgó die
sn prillner oollltraito y en 1881
c:ontrajo ,matrianomñ.o oon la señoritai Alllee, hija a~ ~eñor
,Tohm Oass, /de B'rrudtfQrld, diama
ele grom. ailuistmarrión y er.lí'i~l,i.i,bk.-:
prendas ~rsomaües,

que

Doonirrigo J 6 de Jfa1'ZIO tle 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO
peruder toldo anovinn.ieruto en el puerto y la b,aJ'hía.
Los ramipe--oil.'&lt;IS de N. E. y de S.
E. sirvieron por TuD. ID.&lt;JII'Ilento de
abrigo al "Xereilda," que oomo si es1.t1viera en un mair de aceite, roci.1bía la.;; ú1tinna.ts onid:n1aioio.nes de las
~PUJD.OISfu5 o!bas ,qm.e ~ .a'baitíam. imipo'W!rutes oonitra los sóilidos ~ a s .
Los señores c0111tratisif:a.s fueron
objeto de nn1evas feliioitaoiooe.s, y
después se ilnició el viaje de regra,o,
La rorro. ganarla ·aa IlllLr, y que Íhll
veniido á ser por derecho de la propiedrucl de u.a. nación, ha sildo perfecitirumente 01provoo'b,,aid!a por al Sr. Ing.en,iero Sa:Lvaldor Edh.egara.y, y al
p,re&amp;'!n:te s,11S proyootos de adii:fi.cios
paira Carmeos, Telégafos y Aduama.,
111egan ya ,alJ. pt111lJto de los hechos

reside

on Lon&lt;lires aclu.alimen1te.
Pooo é!espué,;; de su 'lTUlltrimonó.o, el señor Peail'SOil emipren.d·ió
la const.micción de los id:i.qucs de
Uifüfomd ry SoUJfuaim¡_pfxxn, y después el dñ.que de füuli:fax en
Nueva ]}"le'()ffia, consildara!do oo'IDIO uina de Jias rrnejores obra.s que
ha ihoob.o J,a, casa.
El señor Peairaooi itrimle .aotuiaam1enrte diversas ioontrarlias en
Egii¡pto Ch.im.18., Mailita y lia.s Berunuldals.
Las obras qm.e ~a oa.;;.ai tiene
oonltrelbaJdas aioimalJrrnffil!OO represeirubain un Yailor de quince m.iJllone.s de libras esllerlim.as.
Tan oolooallm ,negocios no han
i.un.ipoo!ik:lo all señor Peairoon regu!ÍT ll!rul carrera iparilalmleDlbairia
y dmde 11.a elooción lde 1895 tiene
un lasienlto oo el Pamla1mlffillbod1etT.JOn'&lt;111:-m, repire~ldo el C".,on1dnido &lt;le Oloohesret, serubámdo,;:e ail 1ald.o die 1os •liberaJes.
Las rpamon~ild•a.d€S ,rnás dristimg-uñid:atc; con
r¡ue ,J.a oasa cuenta en. MéxilOO. son los Sres.
H. P. Sifnnt, jefe de la casa ide México, y el
Sr. J. B. Body, Geren.'be Genera[ de la negociación.
Los Sres. Bddiv y S'tu.ttt, ~ n 1.a trinid·ad camemi.111 de 1a IC'as:a P-ea'rSoln en los negooias Que ha llilev-aido iá (',albo en Méxioo, y
f&gt;n iia:lite'li•genoi a y -rellffi"8.ID1tes dotes, da fe la
,e,;ri;i,maci(m oon Jr],ue esbos caJbaflleM son traitan'oo oo 111 crup,Íiball, donlde cm:milam coo IIIl1lJJ

ae

ilmi'Ilg-uidias arm.ist.aJd.~.

Las fiestas inaugurales.
La im1JJU~n-aóón de u,oo, mejor.a die i1mipo-rrrom.oia ,de ]os .tmbajo.c: 11eva.dos á if;ain felúz térmi1110 &lt;p&lt;rr ]os ·Sr~. Prull"SOOJ., &lt;lebfa ooleb-ra,n;e
con JUmia ri€f'lta ~nd:adwatnvmrt:e nak'ic:xrua[, y
por eso fué n,u.e se illlV'itatna á loo Gdbemadones odie 1~ B.o.t.arl~, r.efJl"€S8I)itooión ~1.ina
,de las enti'd~ fedemrtivas -a:tH&gt; gdbiemiam.
Las Srt'i". Piearscm, 11;y¡1ialaldoo :pcidero..."'ll.m€'rlre por el r,-erenihr Sr. Bod(v, 'J&gt;Of u.na :pa.rrte,
y 1ia Secret-.ruría de Oornrum.icaoian.es, ~ ntakh1 prura h1 orgirunización lile eo,tas fifflt-as por
]o¡:¡ s~. Tng-cn,ÍK&gt;'J'O", Sa],az11T, Jefe ide la Sección µi,irrne-ra n1:&gt; ~ 8ecnebruría, IAlJV&lt;iit, InlSJ')eetor .de las ~brm, que ~ inaugu¡¡,a1bam., y Nico-

remNz,a,dos.

I..ia rvrisi.rba de aa part.é con!l.t,rnída
~ Erltifioios, v de loo inmensos
oober,tizos deslf-Jioo éioo all depósito de
J,as mercaaicías, fué anu~ 'ÍID•teres-.-l.nte, oou.paooo la aibenC'ión del i,lustre
vi-ajero y sus acoa:rupañamtes ha.sta el
'll'reklri-0 día, hora reñiallaida pall'l8. el
· brunt¡ue&lt;te qrue se efoobuó en etl cobertizo número u.no, que es de los más

&lt;le

En el acto oficial.

iruu, Inspecbor de Faros, fueron eDJOOJ1gados de
orga:nizar lo.s fooooj os o:fi.úiiaJ.es, y :fi.nailimen,te,
il.oc; 1C001®1Cia:n.tes, bamq.ueroo é im1dJust'l1iailes v,er ~ ldiirootan:nrote fa'V'ar,ooirloo por la
mrugna tl'.DlejOJm, se en.car,gairon &lt;le \la origail1ización ,de las :fi.ffllbas ,popu.Ia,res.
A pie reoorrieran ffi Sr. Ge&lt;nera:J. Díaz y los
ST€S. Tic. LlllJID.oDJtou,r, Graol. Ganziáil.ez Oosío,
Lm. JU3ti'Ilo Fel'OOilld.ez, fogen.iero ~aialdTo
F ~ y GraJ. F'rrurmisoo Z. Merua, M'1DIIBtros ~ Hacienda, Gobern.aci.ón, J'llSticia, Fo:roornbo y OomnBtica.cionies 'Y Obras Púb1icas,
así oomo lOIS Sres. )1:i!IlJi.étros Pll.en.i,pdbaooirurios
y Enroriga;doo de iNegooi.os, ;ulIJ!ll, pairt.e de
}as dbrias que se i1n:amgura'1:&gt;a1D., dereniénidooe en
al rrnaleoón Noroo.
,Jill remdlicador "NereiJda'' iplle&amp;bo á disposición Ideal Sr. Prmiidoote y su oom.iitrilva, por los
Sres. Peruraon. las oon.dujo hasta ilos ipllilltos ex1l00lllos á que alreaJlZ'ain iLas obras, 'Visitándoo-e
las ililirsenas, maleoones, 1-ompe-olas, boicarriia y
el Araenail.
l\rás de dl06 horas emploo el Sr. Gerueral ·
Díaz en ha.oer esas viffifas, ,de las que regre.a-ó
vrisi'bllmnoote satis:fooho, por hiaiber IOOilllpl'dba!do
la ubi.lildaid y ooli!dez -de las obra,;.
II.cai e::rotlJ.'diión ha:bía sitlo tan agmldaíb'Je oo[IIK) instrucbiv.a. O(Jlmo si el tem:porail. 1q11e al\llil
a:giita'ba 11as capas Slliporiores del Ooéa.n.o se hubiera prapue."l!Jo dmnootrair, de una !lll:3ITlera
dbjetiiva, ta import,a:rJIOia ele [as dbmts realizada.e;, all llegarse ihasta la miar iaibieiita., se vi ó
que la ma,rejiaid,a; molesta y peligrosa hu:oiiera

extensos.
A:rutEs de senita:rse á la mesa, d ió pri,nápio
el a.oto oficialt, cmos números emm la lectura
oel acita iooug,urrul &lt;lre 4,as ObTIIB, lPot.u.ra detl
i:nfortrne ldel. Sr. Ingeniero Emilio Larvit v ilect'urra de otro i'Ilíomr&gt;e iclrel Sr. IngenieTO Eohegairaiv, ~ela?vo á los trabajos em1prenrlñ&lt;los
en los fid,rfi01os AduJaJ118Jl~, Salll.iibarios. df' Corros 'Y 'rulé,gmd'O(S é Inspeooión Generail de
1

Fa,roo.

!E l Sr. Serualdm Ra:ii,.,o-os.a ñ1é el enca.rgialdo

tle da,r loobuna a,l alcla. ma,ugural.
EL BANQUETE.

Primo.50 era el -a~to q,ue ~taba el
sa0óin &lt;le!l bamQn.1erte. donde SP, &lt;"Dmllirabam reun~l&lt;las fas cam,rpiN1i::1s ootoniida&lt;les. La imrrnensa
'hel"!1aldura que id'ectaoo 1a m8",11. erlaiba. 'h.emno,;iarrne~lte dieoornda ron flores de loo tirópioo; ;
la mstailería. &lt;le B0ihe,miia y BaK'llroit lhrubfa dernalroodo ailí sus má;, h;,rm.~aE&gt; 'Piezas, v la re~a frartl.C€Ea sus obf18t; más variadas.
De las ipemonias quf' tomaron 18$Í0Dlto á la
meoo ,a~ bam.q;uere, podrá j112oO'l!I.T'Se ipor aJlg,u.nos
namb&lt;res que asenltarerrnos .
~ siirtios ore hooor e.stmivier001 oon¡pados romo S'l$"Ue:

,E l Sr. Generrul Dfaz, 8Tl el oonitro. v á su
&lt;l~~- Jos ~ño-res Dr. .Tu.am Oi1ei'-b.ll!. Mi11~~ ldleil U!I111~aiv: GmJ. f'-...cm7Jállez
0
1
~

~«-ro'ta:ri o a~ G,,,hérnaci 6m ; 'l'eoldoro DahM;.
C'~lriidOJr iclie Vero.,.,1'11.Z; Aiimruro Sat.-0, Mi71 isbro a~] J aipf,n ; Lic. .Jll."'&lt;ti'Ilo Fernández.
Sooret,ar.il()
-Tu.&lt;ef.icia é InstrnOC'ihn Públi'Cll;
f'-rffileran Rnn1'.'Ó'n r..-a1Parilo, Sir Woofun'll:n D.
Peinron, rornhr•~ti~&lt;t ide las obrns, y el Fmearg,aiclo de Niegooioo lde A.usbri11.

A ,f a _i?Jq,uier.dia &lt;!:el 8r. Pre.c;idenh&gt;. ei:,f;aoo111
lo~ ~-Ores G-rníl. Mie".a. Rf'!Cwra,rio 'Cle Carrun111;a~1on~. v Obra~ Púlhlioa:c:;: 1fimi!'ltro ~e
Re.9'iirn :_ L,r. J &lt;Y.'é Tvec; Ii'rn,111-tonr, Soore!nrio
~IP
l Ha,mel"lda
N
. Y O,.@~lti0 Púhlioo
.
.· En-~"'n.,o
:, ' .«.. ,_,,,1
·;;

ew,IC']()S

irle Rru,.ia;

JJ1'l.'{'!T1Í(&gt;ro

r~anidro

"rm'1_nidez S('('mt,a;ri"l &lt;le "F~&lt;mt() : Ge,n€'raol
'Roo;:R11HH'J M,aTitín€'z, T1i"". fü,.hi RlflhoJaair v
ol Alcailide lde la dudaa ne Veratmuz.
' ,

La ndúa. IJil.á.:c:; E'l'1timaihle ~1Nllmente para
~.t!,aís en ge_npraJ y para. loo-~ño~ eootraen ,parli~uq,a'l', :oor lo nn11&gt; 11,l rurrn,plimienfo d'e S171'1 c~prooniisos alf:iañe, fué e(l ,bri.rulis
rlel Sr. P~idente.
. Inici() [O&lt;l hTi'Il.&lt;l.i,:; Pl Srr. C'n&gt;nertaíl Mena. Min~~ro d\ °!m~11t1iea,.-,.i0111€f;, qnüen iicxtua.Jrnente
l~lJO fo SJ,!?'Ule.llrte:
Seiior Pres:ildente :
Señoo-es:
:Ji;l Sr, Presidepte en el e¡¡treJDo d11! JDalecóp del ~orle,

Sir Weetman D. rearson, Presidente de la Compall.fa constructora.

iirrn.perecerlero recuerdo &lt;m Las gigatn,boocas obrns que hoy mu.,,&lt;1fllrnlmos en esta
Herói.oo. Oituidad ide Verooruz, como se conservwá de trurutas otras que~ ham U8Vlaldo á caibo
en niuestro ipaás, du,ra.nte loo úilotiimos cinlCO
lustros.
Rm:ilga encairooer 3liliOO MIS i:l1IBtraldru; personias q'lle me escuohiatU, la 1trallllSreilldencia &lt;le 1as
obras qn1e en -este pm.e:rbose pornenhoyial Slel'V'iúio
pú,bilico, y l.Ja /de los tmb8Jjos e.miprendildoo rpar.a. eciigiir fos edi:ficios fed.e'rl8ll.es de la Ad'uamia Jm11ríJbi,ma, de
i!a Dirax,ión de Faroo v de las o.ficinru;; de Corireoo y Tul~riafos. La
i&lt;n.oogure, la pell.li.grosa mida de Ver-acruz, iha oomivmt:ídose, por vimtutl de
las obras e;jelCUinmas, en u,n Pue'l'bo
..w.t-ifkiraft iqJUe oiirei'.Je OOIJJdii.crones de
~mu.ridiaid awn á las ~
1.
de rnia.~oir ~alélio qiue aJll'tes fon&amp;aba,n l~joo ~ la püaya, sin. aJbrngo
aip rop1,a&lt;l10 ron tm los i i m ~
vieln±OIS del Norfo, halciendo á la vez
que Las operaciones de 001rga. y descarga de meroa1D.cía.ts, '3l11Jbes ~
y &lt;liliaih1'das, S€l8il1 deode hoy segrurn.s.
pronfas Y f.áiciíles.
·

OODSeJ.'!Vla.rse

?e

..

'

En las Fáo&lt;&gt;mm1 de ~ histo?ffl haibrá de

•

. ..
8i nuootr-0 ,c"Ollnmx.iio, ta,nJt.o en eiJ.
inte.rio'r romo en el cxit.erior, ha an1menltaldo con."li!de.m1bilemcJ1fo, &lt;lébe,e

no ron sólo á lia m,uilitüpl:iroción uc
las vi.as fé1wa,; que cru~am el p-ai'&gt;
en todas las c1irieo:,iorn(t;, .;.ino tam-

bién á l~o; ronidiicimiie;; mej oraiéLas de
,l,as vías nrnrn·íti.m1as y :fillllNia1le.;:;; virus

id.e co11111miicación que, cormo se ha
dmho, S&gt;:Jin las a1rteJ,iias por donide onrre la f.ange &lt;l€Íl eom.emoio, l')fUe e,. la
v;i,t&lt;1Jl.i&lt;llald 1de los poohlos.
Porman, ])'lll('S, las obras imrngnr,tfüi,,, piwte mmtr im1p()11f:.a1n1t-e de
la magma 1-a,hcw (],11e l.a Aidmiinistra10ión_ Púobll·i1c,1 ha ellUJm"Df(Hdo p11ra a:br1r nn~bro OOJTiffi'Cio mi mmn&lt;lo e.nte;o, f.iendo elilias U1l,ll prue1

,. ba

mw,

dC'l

rolo

desplegado

Sr. J. B. Body, Gerente general de la negociación.

por [Il'llestoo ill,u,s,tre Jefe, en su aif&lt;áin de eng,rnmideoer el pais tpara 1l'.llallllDffirlo &lt;1ignarmen~ en el disti'Ill,,&lt;JJUi,do 1'UJgar q'lle ha '1ognado ya
oonqrwisbalr en el mu,n,do cirviJ~zarlo.
La Secretaría de OmnuTiri.caciooe.; y Obrias
Púhlixlas, aotqatlaniente á mñ CM\:,"'O, se honm,
pues, o:firecie-ndo este ba,nq,uete pa.ra. fest.ejar
la i,n1am1gura:ción de la,s obras trasoen!derutales
que acaiha de entregar rul SffiW•icio público, pro-

poniéndoos, señorie:;, •bri!JlJdem.os por el Pl'l:ianer
Mia.:,misorado de la Nación, sin IOU!JO rupoyo y
d'ecildúldo 61I1peño, no se hlllbieram. 1levaldo á feliz ~I1IIllino ~ mejoras; ,p or el diiligen.te y
ihálb.ill. ernip:resar,ro .Sr. Peairsan ;así coaoo por el
ilustre DiTootm téCJlWO y su peroonaíl faowl'tabirvo, que ta.ruto MID. oorntriibu.ildo á. la satri.&amp;facooria rea.lizacióin de las dhras qrue, l:lewa&lt;las á
feil!iz término, 1ham hec:ho de esta ciudad de Yeracru.z, 11n P111.e:rtto dii,goo de la cultura y prosperliklad alcan:I.zaidas po,r
!La Repúblim.
El!. &amp;. Presriidenite de la Re.públlica conlt.esti&gt; rul Sr. Gooorail Me.na
q_ue fué mrny - ~ , y la verSIÓn tm:¡uigm:fi.ca de su brirrud.iis es la
si;guierute :
"Señor Mruruitstro :
Señores:

:Es mwy gravo ~ á 1.lJll
dislcu.rsro sabre asunlf:o rtam. silm¡práti.oo
é IÍlmpoirrl;a¡nibe 'COlll10 e1 que aca1oa de
pronuooiia.r mñ ~rooiialb'le amigo e1
Sr. G ~ Mena, ¡paro mris palabr.as SI.empre deficienJteg, no exoederom. en es/te caso de ilo imJdiisperuiabile para, drurre iliaa gracias por fa
ob00l18. vo'lmin:f:tad oon q¡ure iooai!:&gt;a de
honrarme, pa.r-a. daJn1as iall rperson.aJ
del _Ouierwo Tuplomñ.tiico que se ha
reT'V'ik1o aoompañamnos en esta fi.e&amp;
ta de l,a oirvilizaci,ón, y pa,m con.gra-'
tulla.rme oon ivosotiros por el ib.odho
:bam pliaruailble OOlll10 rtr~rloota1l rle
quedair en.-t!-egarla 3-! se.rvioio público una IM!JOm qu~ oon otras ,de su
género, aiÚ'll 110 oormlukbis, oomip,lc-m1ru_ los ell.emenibos die ilralbajo prometriJél.,,is 0JI. p1110hlo mex.ieatJ.10 al ofrece11l.e "Pooa pdl.íitiea y •IlllOO'ha MuniniEtración."
~eisléoo .que el Gobierno se propuro inlduc1r á iwa.bajos reproduoti-vos
las enm-gí,a,s que, ita.u 113$Jliiuno.&lt;::a,mcnte, vmiírumos demwhamdo en sa:ngr:i.en,ta guerrn, í)Ue praincía i.rnft,,rlll'.liM~1e,_ y ~ ~ paibrióbioo fin
11 ITllf:o sm m1ra1rm~rnto ni mi,erieor-

dia · -lv6 000U1(;ulw que wmo erl pi-

�EL MUNDO ILUSTRADO

DomJn,go 16 de MRTZO de 1902.

es el acturul, gr.ames á la ipatr~étiea y m~y iniinrt:eli:gerute Ja1bor del ~retario ~ Ham~dai;

pero '.DO por tardías drrjiaJil d~ :'°6r IDOl;lVO de
pllác€1111es que oomo 'IIJIU¡y w.erec1do,:, ootmos e:l
ameri,taido General qu" dirige :a ~ecrefaría d1J
Cornn.uri:caciones y Obr&lt;lF. Pública,,;, así como
á ia Emipresa O&lt;llllStructora P~a rwn &amp; Son
y á los ingenieros ¡d¡ireobores é msp.ootores, y
c:a'US86 ,muy jm;f;ificadas de 'IJJU~ros reciprocas
y entusiastas oongratu!Laoiones. Y en ese oon.que me penmito imi&lt;ba.ro.s á 'lllle levrunt.an-c1o :nu€StraR oopas ha:garrnos vahos porque
osas mornirurrumita[cs olbras, imuJbaldio:rns efi.caoos de aa riq1Uem pública, ililllpllJ1samido y desarrolliando en crocie&lt;nte escalla los tim.tereses del
oomereio, los de Qa. brunca y la iprodiuroi.ó? na1:iuntil é inldustrmi1 diel l'ÍOO suek&gt; mencamo,
ciunenten ,y oonooliJden. elil tolda su emí0DSi'Ón
la base irnannovibJie de la -paz."

EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO IX.--TOMO 1.--NÚM. 12.

MÉXICO, MARZO 23 DE 1902.

•1rccton LIC. RAl"AfL RfU&amp; &amp;PINDOLA.

S11b$crlp ci6n mensual foranea, 1 l ISO
Idem ldem en /a capit a l, ,. 1 .35
Oercntc: LUI&amp; Rf'rt&amp; &amp;PINNLA.

repto

DESPF:DIDA,

EN EL BANQOETE.--La mesa de honor.

.Llaje en d~b1aido y ,la alcrubala interior rn
o,pcmfa:n á su ipropósito. y creó en UlllOS oasos y
en dtros MD!pltlficó y perfeccionó ;;c.,doo lo.; ,;crvicioo p1füliooo q1Ue los fooüita.n, c::&gt;.J1-&gt; son lo.&lt;;
telégrafos y teléfonoo, lo.s ferrocardcs, las Ctl!lJlllllil!Ícaciones namillies y f1uviale:;, alumbrado
&lt;le las oo,¡;,!;as ry estafeta I"á.pida, frecuente y
ba,raita, oon giroo, bulitos y úarj· iaOE postu·!!J'E:
de ouT'SO inrteriO'r y ext.erior; d:iwe entonce$,
repiibv, perei!bienldo la inniport.all.(.'ia, de la
oonstirruicción ,de poort.os, oorn~d!ía aa preferencia que merree sobre todr,,; los 1:,ervi,.:i(),
:mencionialdos, no sólo por su inJi,;c'ntihl~ ntilidald, sirno talrrnbién porque los buenos puelifxls
son las ,primeras mu~tras, q'llle •in:nqmesiorururudo
aJ viajero en fa11·or de la mllltmra del ipaís qu.e
los p~, ,prapamn s.u henevOllenciia para juzgarle bajo i,oidos ~ipootc,s_; pero sabría tao:nbiém, por dolo~ e:xrperil€!ooia, que loa primeros cowtratos '{],e obras púMioas no emm. viables ~,i no ~e a1cc,pita1balll en ellos los elevwos
p.recioo 001·1,eila,t,'1ro, 1diel crédito /que vemfamos
orea,rndo, por \1irttu1cl de €l."1!IS ilarguew.s, rta;n pell'Ol:tas c,cqno -i.n1eih11di.Mes. Y no pero.ió de rvista
q1Ue ~ienldo las obras de los pueritos las roña
g,ra;nldes, y por 001IBigtúente las IImS costosas,
no solo eT'a.11 á ipnc,pós11Jo pa,m axioolllos sacrificios en favor ,del crM,úto, sÍIIlo p:¡llle en pen=;pootiwa romo e;;ta:bam 1le oonvírun die reclamo,
y así fué como pm:,,1)efa!Ilido el crédito Hegó &amp;u
rumo á lo.s 1puer~, y tenerruJS ho~ el pl~r,
poo.- mUJchas añ-os da-eoolO, ,die iMngtirar el ele

Veracruz, estando muy próximas á &amp;u fi.n la.;
obras de 'l'a1Irnpiro, y en ráip.ida ooru,-truroión
Coatzacoaloos, Sailina Cruz y :\Illill7.Alllliililo.

Acliarrnacimles ('Slb:m.andooos resOíllaron ~ todo el saMm. C'lmnldo el Sr.· Presidente itel'llilmó
F'll brirnrllis, CUl)'OO etlocuenires oonooptos ponen
&lt;le r€1lrieve la gran ilmJponba~ é m1001lxmla!hle
Ulbiliiélald. pa;ra el iprogreso del país, que tienen
lias dbrals hlevaJcfüs á OOIII. ieli2 témrui,no por los
Sr€S. Pearsan.
&amp;irrraba111 aún los ruplall.IBOS, ouanldo el Sr.
P resikfunte se Uevii,nrtó ,de la llll€S3J y "un
plmto de at.ención" itooa,do por lia. ibanda que
hada loo honor$ al $eñor General Díiaz, indri,ró. que se di,.,,ponía el idi.&lt;1biJJ,gruido visi.,ta,nt-e
á Hibalnldonar el pueIW.
Las excesos rde ootusiiru::.mo ele l,a, rrnañama se

1

Salón del banqnete.

Valga esta eX:plieación COIIDO urna excusa qu~
Eft Gobierno ,da á la Nación, por halber hecho
espeoo:r damas:ooo la oon0truoción de obra~
que por &amp;u importancia, !hmbrían sido las primeras á contar oon un erario ooLvcnte oomo lo

rapibieroo en todo el fairuyooto de la iMtación,
y á llas cinco de 1la tamde €11 ,Sr. Pre:i.ild101lt.e y

ooras disbinguildia,s peroornas que ,lo aoom,paña1ban e.n su v~e, a•biall1Jdona.ron ila ci,mdad de Vera,r1111z.
SERENATA Y FUEGOS ARTIFICIALES.

D.asipués de 1!ia ipamtiioo del Sr. Presirlenite,
fas IIJJUJti,tu,da, se l'OO(Jl]loon,traron en kis caihl~
rprunoi1pailes qire oonduoon á llos ~ues, dande 1hulbo a,utdioiorres IJ'.lllllSiicru.€S 'Y fümgos airtifioiallm vistosísin:oos.
Por lia itande las exOOII"Sik:m.oo mari'lllIDS fueuon miruy 'I1utmierosias, ve¡,d)a¡deras :filoti.lllias im
druri.gían á 11Jas Olb-ras que :por fa. rrnaiiruna 'V'isitam el Sr. PTe,-id.ente y, iá bortdo ,de ilos vrupor€5
"Taimaul~ipas" y "Alent:a," se vem:6Jcairo111 ainitrulldas fiesbas.
ELBAILC.

Comisión:organizadora de los festejos,

Broche -de oro de esibas fiestas fué el baiJe
que en honor de lia sooied~ veramiuzam.a. dió
Ja noohe ~ sá.baido di. Sr. Peairson.
Una IIlocii.e de 'imbol'rniblle recuari.do para todoo y uma satisf.ac.ciórn m'ás paira el ool€1braldo
y caiballlreroso 0001tr.arbista que con esa gail,amtería ne-barrnenit.e ingilesa,--,la más ooalba!da rle toda.s---,h-acía. los 1bonorea de 1a fiesta ayudaido
po:,_l.a;; aí!ix&gt;s OOJJpleados de su poderosa C-Omparua.

DOLOROSA
Pintura de Guido Renhi1
Grabado de Enci~,-De la Escuela de Bellas Arte, ,

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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          <name>Título Uniforme</name>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1902, Año 9, Tomo 1, No 11, Marzo 16</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Periódico</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Cyrano de Bergerac</name>
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        <name>El vendedor de pájaros</name>
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        <name>Víctor Hugo</name>
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                    <text>EL MUNDO ILUSTRADO

DomJn,go 16 de MRTZO de 1902.

es el acturul, gr.ames á la ipatr~étiea y m~y iniinrt:eli:gerute Ja1bor del ~retario ~ Ham~dai;

pero '.DO por tardías drrjiaJil d~ :'°6r IDOl;lVO de
pllác€1111es que oomo 'IIJIU¡y w.erec1do,:, ootmos e:l
ameri,taido General qu" dirige :a ~ecrefaría d1J
Cornn.uri:caciones y Obr&lt;lF. Pública,,;, así como
á ia Emipresa O&lt;llllStructora P~a rwn &amp; Son
y á los ingenieros ¡d¡ireobores é msp.ootores, y
c:a'US86 ,muy jm;f;ificadas de 'IJJU~ros reciprocas
y entusiastas oongratu!Laoiones. Y en ese oon.que me penmito imi&lt;ba.ro.s á 'lllle levrunt.an-c1o :nu€StraR oopas ha:garrnos vahos porque
osas mornirurrumita[cs olbras, imuJbaldio:rns efi.caoos de aa riq1Uem pública, ililllpllJ1samido y desarrolliando en crocie&lt;nte escalla los tim.tereses del
oomereio, los de Qa. brunca y la iprodiuroi.ó? na1:iuntil é inldustrmi1 diel l'ÍOO suek&gt; mencamo,
ciunenten ,y oonooliJden. elil tolda su emí0DSi'Ón
la base irnannovibJie de la -paz."

EL MUNDO ILUSTRADO
AÑO IX.--TOMO 1.--NÚM. 12.

MÉXICO, MARZO 23 DE 1902.

•1rccton LIC. RAl"AfL RfU&amp; &amp;PINDOLA.

S11b$crlp ci6n mensual foranea, 1 l ISO
Idem ldem en /a capit a l, ,. 1 .35
Oercntc: LUI&amp; Rf'rt&amp; &amp;PINNLA.

repto

DESPF:DIDA,

EN EL BANQOETE.--La mesa de honor.

.Llaje en d~b1aido y ,la alcrubala interior rn
o,pcmfa:n á su ipropósito. y creó en UlllOS oasos y
en dtros MD!pltlficó y perfeccionó ;;c.,doo lo.; ,;crvicioo p1füliooo q1Ue los fooüita.n, c::&gt;.J1-&gt; son lo.&lt;;
telégrafos y teléfonoo, lo.s ferrocardcs, las Ctl!lJlllllil!Ícaciones namillies y f1uviale:;, alumbrado
&lt;le las oo,¡;,!;as ry estafeta I"á.pida, frecuente y
ba,raita, oon giroo, bulitos y úarj· iaOE postu·!!J'E:
de ouT'SO inrteriO'r y ext.erior; d:iwe entonce$,
repiibv, perei!bienldo la inniport.all.(.'ia, de la
oonstirruicción ,de poort.os, oorn~d!ía aa preferencia que merree sobre todr,,; los 1:,ervi,.:i(),
:mencionialdos, no sólo por su inJi,;c'ntihl~ ntilidald, sirno talrrnbién porque los buenos puelifxls
son las ,primeras mu~tras, q'llle •in:nqmesiorururudo
aJ viajero en fa11·or de la mllltmra del ipaís qu.e
los p~, ,prapamn s.u henevOllenciia para juzgarle bajo i,oidos ~ipootc,s_; pero sabría tao:nbiém, por dolo~ e:xrperil€!ooia, que loa primeros cowtratos '{],e obras púMioas no emm. viables ~,i no ~e a1cc,pita1balll en ellos los elevwos
p.recioo 001·1,eila,t,'1ro, 1diel crédito /que vemfamos
orea,rndo, por \1irttu1cl de €l."1!IS ilarguew.s, rta;n pell'Ol:tas c,cqno -i.n1eih11di.Mes. Y no pero.ió de rvista
q1Ue ~ienldo las obras de los pueritos las roña
g,ra;nldes, y por 001IBigtúente las IImS costosas,
no solo eT'a.11 á ipnc,pós11Jo pa,m axioolllos sacrificios en favor ,del crM,úto, sÍIIlo p:¡llle en pen=;pootiwa romo e;;ta:bam 1le oonvírun die reclamo,
y así fué como pm:,,1)efa!Ilido el crédito Hegó &amp;u
rumo á lo.s 1puer~, y tenerruJS ho~ el pl~r,
poo.- mUJchas añ-os da-eoolO, ,die iMngtirar el ele

Veracruz, estando muy próximas á &amp;u fi.n la.;
obras de 'l'a1Irnpiro, y en ráip.ida ooru,-truroión
Coatzacoaloos, Sailina Cruz y :\Illill7.Alllliililo.

Acliarrnacimles ('Slb:m.andooos resOíllaron ~ todo el saMm. C'lmnldo el Sr.· Presidente itel'llilmó
F'll brirnrllis, CUl)'OO etlocuenires oonooptos ponen
&lt;le r€1lrieve la gran ilmJponba~ é m1001lxmla!hle
Ulbiliiélald. pa;ra el iprogreso del país, que tienen
lias dbrals hlevaJcfüs á OOIII. ieli2 témrui,no por los
Sr€S. Pearsan.
&amp;irrraba111 aún los ruplall.IBOS, ouanldo el Sr.
P resikfunte se Uevii,nrtó ,de la llll€S3J y "un
plmto de at.ención" itooa,do por lia. ibanda que
hada loo honor$ al $eñor General Díiaz, indri,ró. que se di,.,,ponía el idi.&lt;1biJJ,gruido visi.,ta,nt-e
á Hibalnldonar el pueIW.
Las excesos rde ootusiiru::.mo ele l,a, rrnañama se

1

Salón del banqnete.

Valga esta eX:plieación COIIDO urna excusa qu~
Eft Gobierno ,da á la Nación, por halber hecho
espeoo:r damas:ooo la oon0truoción de obra~
que por &amp;u importancia, !hmbrían sido las primeras á contar oon un erario ooLvcnte oomo lo

rapibieroo en todo el fairuyooto de la iMtación,
y á llas cinco de 1la tamde €11 ,Sr. Pre:i.ild101lt.e y

ooras disbinguildia,s peroornas que ,lo aoom,paña1ban e.n su v~e, a•biall1Jdona.ron ila ci,mdad de Vera,r1111z.
SERENATA Y FUEGOS ARTIFICIALES.

D.asipués de 1!ia ipamtiioo del Sr. Presirlenite,
fas IIJJUJti,tu,da, se l'OO(Jl]loon,traron en kis caihl~
rprunoi1pailes qire oonduoon á llos ~ues, dande 1hulbo a,utdioiorres IJ'.lllllSiicru.€S 'Y fümgos airtifioiallm vistosísin:oos.
Por lia itande las exOOII"Sik:m.oo mari'lllIDS fueuon miruy 'I1utmierosias, ve¡,d)a¡deras :filoti.lllias im
druri.gían á 11Jas Olb-ras que :por fa. rrnaiiruna 'V'isitam el Sr. PTe,-id.ente y, iá bortdo ,de ilos vrupor€5
"Taimaul~ipas" y "Alent:a," se vem:6Jcairo111 ainitrulldas fiesbas.
ELBAILC.

Comisión:organizadora de los festejos,

Broche -de oro de esibas fiestas fué el baiJe
que en honor de lia sooied~ veramiuzam.a. dió
Ja noohe ~ sá.baido di. Sr. Peairson.
Una IIlocii.e de 'imbol'rniblle recuari.do para todoo y uma satisf.ac.ciórn m'ás paira el ool€1braldo
y caiballlreroso 0001tr.arbista que con esa gail,amtería ne-barrnenit.e ingilesa,--,la más ooalba!da rle toda.s---,h-acía. los 1bonorea de 1a fiesta ayudaido
po:,_l.a;; aí!ix&gt;s OOJJpleados de su poderosa C-Omparua.

DOLOROSA
Pintura de Guido Renhi1
Grabado de Enci~,-De la Escuela de Bellas Arte, ,

�booningo 23 ili! Marzo de

EL MUNDO ILUSTRADO

1902.

Bt ~iUNbO ILUSTRAbO

NOTAS CATALANAS.
II

y sm

ciu&lt;l!ad resulta wberbio y apulenroo; dan ganas
quedarse á virir a!l.li.

eswba allí I El simpático y ,paternal vi~J001to Brulleooá nos bacía llos ib.onores, y manJa:J:eS,
frutas, vinos desde el Saruterne, el Buroeos
y el Borgoña, hasta el O ~ y el_ Oogn~, eran ca.talanes y excelentes. ¡ Qu~ ,bl€111 ~
estaba :alli, qué olores en la veget.ao~on, qu~
;rocas pintorescas, qué ibuen ~re rbóD;1-co~ casi
timo y qué buenas geintes I En un. 1;111-Cºn de
nuestro ihorizont.e montañoso ,un.a gigam.tesOd.
aJcachofa de rrranioo roio : el Montserrat.
A:bajo la ondul8iilite llanura; el n:nar en Las le. . de l oi.e1o . . . . · · · · o-,.:iruamite
llam,ura'
Janías
J..IJU
• por qué se 113Jl'.Iill., llanJu.ra este on.airoo de code colores, de ~as, de han.id_~~'
grises verdosas amia:rillentas de oro ;vJI.eJO mverna.í? No sé; la. lla,nura. estaba cuajaoo, á
medrudia ¡que descendía, de "cih-aJ.~'. Id.e ~er.am.o
á cual más gracioso, de fin?:is ~~1cas a e~
más repuesta y lujosa, de torres ó granJas
encrurutadoras, de opulentas y orgu'.11vSaS casas
señor.ialea de puebolecillOB blam!COS en ~ dor de ~ eruh.ie.ffl!S chimeneas die íLas f~brlCa.S
todas humeam.d.o, de templos y de grand~
construcciones no :feas, no severas, no antipátioas, pero 'IIIJUY gran:des, do:mriin.am,do los
planos · bajos del rprun:ora!lll.8., ¿á qu~ estaban
destinadas? ¿qué cosa son este palarno, y_ ~te
otro y aquél ? Oolegios, escuelas. ¿:M.u.ruci.pa1es oficia.les? No; de los jesuitas. Aihora el ele.ro 'liooe u.n.&lt;a que otra igliesi:a y IllJll&lt;ilia €SC:Uela.
Hace bien ; ,q'lliere tarnar en ~o pow~ . el
desquite de lo prese¡nte: Es,pan.a., _la católica
. España, su España, se 1~. es&lt;:a1pa die ilas
nos y quiere retenerla asilda ff)Or el ruLma. Es
l!IlU}' grave esto; no sé que ~aya problarna ~ád
grave en España, el ¡politico y el eoon.ómico
me ipareoon 'su:b-probolemaa al lado d~ éste
y del problema social. _Esa brun.dera de h111Ilo
de -la :fá.brica, esa icasa sm banldera de la escuela clerical son enol'Irues barras negras en el
futu.ro español; ó ne,,crras, ó rojas 00100 en -el

Ba.roelQ1Da, ha sido agraiclecida en mármol Y
hrooroe (son los agradeainnri:enltos rmful. du.mde-ros) ICOOl muchos de los (Próceres á q,llllenes ~~­
be algo :glooáa, riqueza, S'lllber: Cl8!Vé, un onus1co que enseñó iá oonta.r ,al ;pueblo, gra.nde obra
de m:iserico1xli,a, López, run anmado~ y n.o _catrulá,n par cie.rtbo; Giiell, Ulll in.drustr.mJ; PIU!IIl,
un hdinibre de guerra de estado, otros, Y
otroo, ilienen sus hlér.mosos mooruimerutos; conforiJ'.ne nos a.ceroannos 0ll fin de la. Rambla, ailcabo de Uiil.a gl'a'Il a.venida de palmeras, el descubridor de A.mérioa, el tramsfor.mador de los
destinos de España, ~l OCllIIllpllimdor audaz de
la civúlización Jmmama, se ~V'anba sobre su
alto cilindro de fierro, junto al mar cerrado
en lonhan:arua por el enmime oofre negro del
Monjuidh.
Yo no me saciaba de ver iglesias viejas,
Santa Oa.tailina, Sa.Illta ,Ma;rm, del Pino, S3:1
J'll.S'VO, ¿ qué sé yo? Sí sé, Sa,nt:a, _~~ue~; a.iµ,
bajo la bóveda ojivia dre l,a vieJ~ iglesia,
pasa.m.os wn nuestro bu.en alrnigo I_uiihola,
,largos rotos viendo fragmenltos de m~os de
monumenrtos roma.nos, de sarcófagos gotiros Y
iluego en la misma ''ipla:zia del rey," peq'll.eña Y
curiosa é 1111teresamte oomo la que m.ás, y sobre la que Saruta Aguada. ibi.ene su puerta
(era la lillll~aua ca~la real). ~1'8:ID.OS á la
ani!Ji~ua dependencia del ,palacio, iMnd.e hoy
están ooposi,ta!d.os los a.rohiJvoo de Ja Corona
de A.ragón bajo la :fiel cusma de u.n Bo~ruH, vástago de gloriosa d:LDJastía ~ ~torióg:rrufos á qurienes tamito -O!elben_ las hisbor~
conjugaldlas de Aragón y Caibail.1\1.llil. No pudimos ver al :iiluatre "airchivero" ·a usente; 'VÍ.ID.o.s
-: edificio que data del Siglo XVI aunque es .
gótioo y wéLas e$00.S gotig_uerías adora.bles me
hacian rpen.sa;r en l,a, oclusión de todo u,n canal
del sen.ti.mienoo estétilco que aqoojó á nuestros aburuoo. de loo Siigllos XVII ~ XVIII que
no swpieron, que oo ,aoorba,ron á 'Vffi' las bel1le7,as 'Cle la anqtuiltec;tura gótioa; y lelS famooo
aquel verso de Moliére:

00

bas,

an.a:

esouido ca.talán.

***
Se entra bajando ·por el crumino que traíamos 8il. ba.;io fresoo y calda vez más elegrun.te
de Gracia y al "Emsaoohe," aa part.e más bella
de 1a flarnanibe Bareelona; cier!bo, los bulevares de París no son más runchos, al contrario: la Rambla el looho del ema.US'bo ria.cli.uelo · que ila.mía Ía mu.milila de la 8il'.lJl¡j¡quísima
Baroelania de ilos xoun.a,nos, los godos, los
frall.COO, ry que h o y , ~ ' . betrra.pdemado
y a.oot.aido ,por IDBJgnífi.oos edifi.ciios y semlroado
de' iplá.tam.os ru.moroooo que en este mes helado, all IID.eD.or ooplo, ponen. en ciroulación sus
ib.ojas toetrudas, de oro enim?11-eoi~o; _la .''Rambla" distribuida como debm;n ldu;.tnbul'.I\5e las
!ITa'.n:des vías rurbam.as en todas parles y sobre
talo en }léxico: una :raja para :peones en el
centro refrescaida. ipor doble hilera de árbOlles
de gran sombra.; de U'llO y otro lald.o fas vías
palla ooohes, wagxmes y caoollos que van 6
vienen, según el la:do en. que a,tén de_ la ?3'1zada. que, interrumpida á troohos, deJa libre
á llos yehúm.J.os la COl!Ilu:rui.cación de la llJila á
la otm ,ví.l, y ipegadas á ilas casas las 0JU1pilias
aceras arbola.das también. Pues esta Rambla
le!II. el "ensan~he" se d:i!lata y rum¡plía magni:ficrumen\f;e se &lt;lru,plicam las hile11as de plátanos;
las a l t ~ casas fllaIIll.8llltes de arquitectura,
á veoes muy agra,da:b1es, haista cuamklo es presunrtro.asa, parecen mia:nsiODJes reñ.ol'Wiles ~e
ad'venlédiizos inofensivos y todo .el ronjU!Illto
que tiene y.a fas p:r,oporcicmes de otra gran.

d;

***

r

r

mmwd á su gusoo; ya ésto es &lt;100-a idXl art.eaanos' . ...

***

BARCELONA,

Una. mañana satu:rada de sdl
bIIUllDla
y casi sin frío, ¡ y moría ya Diciembre ! ~orzamos deleitooannan.te en U111. ohaJ.et ma.ra.rvi~oso situaido en la falda del Tibidabo, iqu~ ~1~

dJa.d ~ de v.iila, y luego lo tradJUJOe en 'hronioo ó

ipor cmooio de ,um subsc~ón púb~ca,. 1:,1
terreno está muy bien escogido Y ll.a 11IllDleI16il
fábrica se eleva ya á la ailibu:ra de ~as cúpu.l&amp;s;
u,na ,pantie del crucero, otra del á~de y un. ~ado de la oaitedraJ, si mi ~-0na no me dictn maJ. están en pie. G,a,u,di construy~ á su
fantasí~, cOlfil.&lt;&gt; quiere, si'Il: pl~lllos, con srm.ples
dtiseñoo pareiale;; su deSJ.gnno J.o oonooon. sus
discíipulloo · á clloo ilegará el TemaJbe de su
Cibra. .&amp;;a 'obm es u.n !pensa.niiooto, _claro está,
porque ~ u,n símbolo pe~tuo. No ha.y nada qrue esté ¡pue$ito por l,a 6llIIllple beliem, die la
Qinea, de la íonrna ; forma y línea interrpre~n
la ildera id.el am.rtor ,del soberbio poema ?-8 piedra que tenemos á la vi;;.ta; pero esa idea es
!a llJ.raima de un. serutimienilo que no ~. die este
$1.Íg'lo, que no a; de ~ ~do:_ es hi~a de la
fe pura, ~ a , cándriida, mrfan_tñl y absoLuta de "UJD. ipnimitiivo,". de ~ arti&amp;ta, ¿có[l'.1() diremoo? diremos ruiista m ~ , que _lo
mismo es arquitecto que escmJ1tor, que e_bamsta, que decorador, que herrero; ~o lo mve:niba. él todo lo ejecuta, t.odo lo forJa y en todo
es n~evo nami. de lo que él il::Laoe, ex,ceptuaill.do
lo que ~nstidmye la su~taooia ~ de la
obra olfü.ga.da ipor el ri:to A conrlic1ones de
terminaklas nada se ha visto en otra pa.rte:
es un ~ distriliuálda en io:ronas infinitas y
ouya unidad antera,m&gt;ent.e sulbjetirva. vi,ve en
la fe reliigiosa.
1

Est.e hoo:nibre es ;wrra ma.ra:viJla en. nuestro
¡,,i_glo; e.s u,n V~!T() de los oompañeros y
una.o,¡tros IDaoon~ que construo'eron las ca~drales góticas, es, en nuestra _época, 'llll. exótico viene de Qtro ¡plam.eta, viene ·de la luna,
~ iastro bla:noo de Jos ideail.es IIIlílle:rtos. Por
desgracia n.o le oonooí; debe de ser u.n. aooeta,
es de seguro, un creyenlt,e, q111e tiene el dón,
~ u.n. don de su raza,--de exteriorizar su
crW11Cia en ¡piedm y fierro que lo obed.€rell
oomo cri fueran oem : aquellru; oosas !11.o parecen nri rapujaida.s COIIl ~ o mi tallrudas con
cim.oel, sino Qabrrud.as ICl?ll- voluntad pura,
¡,t anto rusí COOIBer'V'aill. la marea generadora
del espí.11irtu ! En el interior, á traivés. de otra
sa¡pien,ti,;,i:ma oatoo.ral rde ~ , V1lD10S 1~
gigaillltescos muros i.nm-ustados Id.e torres cilí!Il,dricas, altís.i.malS, caladas de velllbamiruoos y
Tout se voya:it Oil'llé d'un vaste fonda d'ESPrit
gailerfus que rdam. vértigo y TeI.ruutald:os en es.Assarlsoruié du sel de nos g1"1Ul6S 11,11tiques
beltas wguj.'IS gótroas de oresterfu. que parooen
Et non du fa.de g001t des ornement.e gothiQUes
i.os andarrnrios de filigrana de otra iglesia suOes mon.stres odieux des s:iécles ignorants.
perior, de la del espíritu.. A.que! ootiil.o que á
Que de la. ba.rba.riie ont prolduiit lei torrents•••.•
veces perece gótico, rpl.aiteresco á. veces ó árabe
y es iguru1rrn.e.rute ixxn.to iq¡u,e el reo V:eTSO que y pagó'diioo 001110 el de las 'llle'ii]_rwiltas de la
India, es original, s.-us praitrones est.án e~ el
acaibrunros de c~i:JaJr, la siguñxmte pl"OS!I. de La
alnn,a fenvorosa. &lt;llal a.rtiiata. Los vastf.simos
Brnya-e: Myase abamdo~ ¡por, ~'})leto ~l
olaroo de los ID'llll"OS serán ioerrtudos ipor vitrales
orden gótico qu.e 1a ibaribarie iha,bia mtrodiumenortmes; los altares que oon oaida l1ILO una
!Clo en la 8.J.1lru.ilteatum .&lt;lle tem,plos ry ¡¡mlacioo."
oda, um. arranque de li.ri.smo, tienen SU6 r.a~¡ 06mo, nos pregunitamoo, podía .eil hábito del
ces en el templo su.bterr'á.noo, en los ib.unrd.ipU'.liJmentaJclo, sianétriioo ,y oorrooto art.e seudomieil'tos
de éxtasis rle las criptas severas codlásioo de:fo:runa.r por tal extremo el sensomo tumbas IÍirnpregnatlas id.el inefuble :rnñst.erio
rio estétlico ! Mi amigo Jamme Rusiñol ha&lt;le la eaperonoo. AlgtlDll.S rpo~ de la fabría torcido de buen graJdo eil :pesctle'LO de esdhada. rebien.en horas em.t.el'llS; ó san arcos exutos dos prinni¡pes id.e O·a. [M.eralbu.m frarox:esa..
oot.allll:e$ de ro:,as .sirmMJiiros 6 :son caipíitulos
Y o no ; yo oompreruio todos loo g,uatoo y el
del IDvan,,~lio, sobre todo, del de1i.ciosaimente
marl gust.o oonsist,e paira mí en qrue oo respe,1:eI,t
ingenuo a¡pócrifo de la in.fam.ci,a, de J esú.s,
mi modo de rgustrur.
tra~to.s en árboles, en IMlima.les, en ñguras
die piedra 'Y 'ImÍ.rmol, con la mósma emoción,
***
Vá.i.s á ver, airmgoo. mios si llené biren mi · eil mismo c81I1dor, }a. 'lil.llm1a ipoesía que en la
nar:roción or.isti.iarna.
prograrrmi el 23 de D.iciiembre, según creo.
Lo tomo aJ. pie de la lebra de mis notas:
Y OOinQ el ll!lltor nooesilta para su obra alEln la mañ'8Jla.-,Jlfo'.Y fresca y muy li.mipia
gunos millares !de estáíbuas y tlos escroilJtores coentre oo'ho y :n'U.0Ve. Los ®:D.ig,os Raíhola, Pubren lilJUIJ caro, aq¡uel genii.1.1 enconitrador, emjad., qw fué con nosotros mruy serviciail y lllllUY
plea un prooodi.mien'to oonicillísirmo par obtea&amp;iduo, iD.OS OOilldujeron á. donidJe está construner :mo1de.s perleotoo sobrie el objeto vivo,
yenido el gra.n arquitecto Gam:d.!i. su basílica
pla'llba, ran:imal, !hombre; obtenido el molde,
''La Sacra Farrnilia" que se ha ido pagando
vacía en él su yeoo, que sale rprulpitante de ver-

.A Iaa once deil día estábamos en el parque,
!I"fuo en 1bosques y aweaúickis y f.uootes. Por alhí
esltá el jrux.lin zoológico, llllíll!Y bien prOIV'isto
por Joi.erto &lt;le ejennplam:; ero~ jdesde el
umiifJhm:i1111co y el h."183'.lguroo ihasba el loo.n, wpaniailinent.e .melenudo, rl&gt;ost:ezanido de mbia y
de ~precio en su cá.r.ool de hierro, y la .av&amp;tru.z ry el elefarute, más aiprooirudos en el oomercio que ~ león, :lo qiue ,tiene á ésoo sin
cu:i:ooclo. Una oolección l&lt;1e aJVes de corral de
prumer orlden, con su iprodn.1e;to: huevos, polilos, se sosti.en.i en rparit.e el ja:rtlÍiD..
Y erutraanos en el pa.l.acio reaJ, estos cabalam.es nacieron ipara vonoer la piedra y &lt;lomar
el ihiel1I'-O; el ''idesperta fomXl'' de los aihmogá.rares es U!Il gcito de ram.; en llllilJD.OIS del catalán el fierro idespie.rba y viive; por eso fui industrutl, por ~ .es artista. &amp; arntñst,,a, oomo
son todos 1os mestizos de gnu,poo &lt;le alta alournria étnica : aquí la copa l!bér~co haoe hervir
el vino germá.nico; el es,píri.tm. oolo es l;¡¡¡bi!oo,
porque Jiabfa y por oonstg¡uien1te ;pien.sa, en
we SOJWlX&gt; y exipresivo 1lem.os]n. que ilmbtla.ron
los po,etais provenzaJa; y que hoy, oon corta
dtiiferemcia, hablam loo "trou1ba;dours" cruta:lanes, oomo lo habla.roo sus abuelos, oíd, s.i uo,
esta estro.fa de RathOila :
Bevemper l'amoa-. L'a.mor es la vila,
la vibra.ció • et=, lo vesllmn del cel,
penfum fa.!aQ,uer Q'U' a taalar coavida
a faibe:lfa d'or, la m.rut.a. florida;
al ilawi sedent fo oor ple de met ....

En el palacio real (no es.treniarlo todravía,
lo e.-:.t.renar-á, ¡por ventura D. Alfonoo XIH
cuan.do se coro.ne' todo e.s caitaJ.án, piedras,
hierros y on.a&lt;1eros; sólti.rdo, pesado, roibu.$to y
aruign.í:fioo todo; _aquí no lb.ay que buscar .Las
fam.tasías filorrules de Garu.d:i, rui sus muros que
r.ooue.I1&lt;lan vagiaimerute el estiílo de 1~ mezqwitas pagódii.oas rde la Inidiia 8biática; aq1uí la &amp;imebría, el orden, J.a. estabili&lt;laid. .hlJljper.a.n, pero .moo:a es vulgar, na.da es frío é iimiita.&lt;lo, &amp;too es diiereait.e de todo y ,lrujosi&amp;i!lno y más iJmpon.erute que bello; e.sto -durar-á siglos, durará
'Illlá.s que la mona.r',}uíra. . . . . . Delante del ,palacio la.s avenidas &lt;lel. p,alrt]'ue, ,á lo lejos l:aa
mootañas plaiooadas d~ nri.eve en 1-as crestas ;
aqllÚ muy oenc.a la estaitua ~bre de Don
Ju0JI1 Prion. P,regUJ11Jtacl el ruño rey quien es,
el amrogam.te caJbaJllero, y Je con,tar1ám, su historia, y qruizás eoojaido oo relbiire del balcón ....
Y el ooba.1Lero de br◊'Iloe quedara en su &amp;itio.

***
&amp;e di,a esbuive de su.enbe. Qui.se ver la
Univer.sidad, y pwde verla á mi g~to ; lo,;
aJa.ustr.oc;, lM clases, los !lalboratorios y gabinebes; un proíesor, de aunaibilld:a!d ex.quisitc:1,
profllJD.drumen.te conservador y católri.co, .mie hiro los honores; en el museo de Hisboria NatiunaJ, me eimontré con otro joven prafeoor,
rebo.se.ndo ere int:eligencia y locuacidad., •de re~ r e en la ciencia. e,pañol.ra, y raidical y reipubliicano hasta la médula, Odón de Buen;
luego nlQs vi.moo .mucho y samas ex.celente.,;
enn.igos; aquí IUl!i.smo es hirein conocido por sus
obras 'CUii&lt;:Mobioas estimaJbiJ.ísi.:n:ms. V.isiibé ui, Biblioteca, ví rarísin:nos Libros; en los archivos
de La. füliliotooa, ib.ojee oódügos que oon tesoros
Y luego, aooin¡'J)afrado del reclor, penetrrum.oo
ti!. el Pa.ramnríoo de la. UmversiidaJd · nada
ig,uaJ hay en ~aña.
'
iMi visi.'ta á la Uruversidad .me recordó mi
J)ropósito de iv.i.si.tar al GdbernaJdo.r de Ba.reeJona:
este Goibe1maidor IW es el surce&amp;xr ,de los
'&lt;:J....."
·UIIJ.les y vegnre:rs" de la airrtigu:a comuna, sino ~ represenitante de [o qm.e lLama.n los regiolllllÜs~s: el gobierno opreoor ,die 1ia metrópoli.
'ILada de esto hacíia gren mel!La.; yo quer v8:I" ~ gaber.na¡dor 4&gt;0nque era Don Eduairt_,H~~oJosa! ;y, ~ :nom:b~e es el del rmejor
aa.wnad?r Jur1dioo que tiene España, ~ no
lile ha:bna pendonooo n.o .h:aiber ido á dooirle

1f,: Jlll

Domingo 23 de Marzo de 1902.

cu:ám-to lo aJdmimllllO.S los e.stnrd.imtes de .hisooriia, ,a,un aquí ... , . . . y se lo diije; es un
hOOl!hre en la fuerzra de la edald itodavía, de
pequeña. estatu:a. y fisonomía d,UJ1oe é iintieligerube. Por supll€Sto que su g01bierino prwinc.ial Je da ililllloho queih.axier, loo mgiooailisteas
le descoo:úía;n, es Il.8Jtu.Tal, u.o.;; ropubliwa;nos lo
detesbam., para los SIOICiatistas es l1llil a:n01I1Struo
sedliento de sangre a.ruurquista.. ¡ Un ononstruo
Don FJduardb ! Koe m~tru.o a¡pabilhle ¡pasa
sus horas de .descam.so hUlllldiido an el polvo de
los a,rohi,voo, es u.n inqurisidoo: itoomen/do .....
de dooUllOODitos hiistó1·icoo, lean lliii~es "Í!Ilqwilnildor'' donlde idiee "iinlJlllril:Ji'cT,ior." M~,
¡ qué gram uiter.ato e.,,-- mi alOimriiraldo am.igo !
Nii sus deieobilfos Id.e litie.ra.to le fellJtan. Me
prom.ebió 'lilJU.Ohas oos.as. Oreie:rá.n usted.es que
me las iha orum¡pl:ido; pues 010.

***

Ecse dí.a ailimorcé con e1 marqués de Comillas á bordo .del "Mon tserrait," el glorioso
ruvoo'turero idie la gruiewra h.iapamo-almienroana ;
j ,Ulll,to á J1osotms el "Pelayo" oon sus mástil&amp;;
torreados y sus castiQ1l&lt;XS de :fiwro y sus oa.ñonotes, me parecía ,u.n viejo 1briaso, pero á
¡q;wien Ja gota úmJpide IIIloverse, aJ. laidlo &lt;le
un mooetón rdl:Yoobo y Slm o:niedo. El marqués
es un dlii&amp;tilll.gmrudísimo caballero, casi joven,
de íigu,ra aristocmitica y fina, pero bondaJdosa
y rufable, liba á poner el "cliahé" de los exquisirt.os modiall.es, pero [1Q ooy 111ooesiida:d, se adiv.i.na.. Y yo me decia: ¿IOÓmo es que el hijo de
1llll. sirmip!e armador subido á la Ti:queza tá fuerza de tr.aibajo bien clirigi,do y á la nqb.leza á
fuerza de riquem hien emplea&amp;, p erece
de liiruarjudísáono aioole'%C11(), ¡por las m.aneras, por el "tour'' de la e:x¡presión y
de las ideas, ¡por uas .aficiones. El traito social,
la lujosa Cll!IDl, el medio, etc., :no bastan á explioa.r esibo; proviene de a!lg-0 natñ.vo, de oie.rto
buen gusto ilngénito ; J10 oonorcí á su paidre,
pero e.sbO'y seguro q111e D. Anltoiruio López pudo
ser, (y lo rué) un noble de ayer, pero nunca
fué lllll 18idive.nedri.w : haJy &lt;liierermira. V:ed, fo1Cbores: yo, si oomo descianldo de ihu.mi1d.ea
lmrgru.~, que eram. hijos de lrubraklores y sol'daidos, de:iceoldie.se rde los r ~ de Oasiti1la,
tenldría siemJpre moooo iplebeyos con 111.0 ipocÓ
tralbajo pufü,I.D.eD¡taJdkxs; :bango la dlemocraicira,
en loo glóhuJos de la sa~, pddré ser un
hO!DIDald:o mballero, l]o ooy.., rpero nlll:D!Ca un cabaillero d!i.sltriin;,,&lt;JU:iido, lo mento. En cambio, si
OOillOICe'Il. ustedes pe:roollililimerute (que de nombre iy hoohos, el país entero lo oonoce y faene
en aJll,íslinna estima) .á uno !die los .más jóvenes
:miini.,;,troo ciiviil.es, hijo d~ biwmiilrd:es burgueses
también, dígaillllne si no nació "gram señor."
~n cooas éstas de temiper.aJmanJto, &lt;le educa-01ón. ~O'Ilal, de q,ué sé r¡o; vol'Wlllllos á mi
marqués.

MJUJJ onoides,to; talles gatantarfas había te.nriJdo oontrrrigo, bain aimra1bles /OOSaS me había
d!ioho &lt;le l\léxioo, itan ailbo y preciso era ;,u
oonoopto del Generail Díaz, SiÍin bama1idad alguna., ,:pnms que se mostMba 'J)e1'.feicto oon.ocedor die Jos hoohoo, que me fu.é fáoill elo"iarlo
aún. que_ ~ara ~s f ~ de adlmiració; por
agmdecillnirooo idligestiivo. Y la rpa!La¡hra admiración es la J1eba, aquí. Duranite la guerra h:ispano-an:nerica,na, la &lt;--ompafüa traS'llltlán.tica espa,ñola, de quie es dr.itre.ctor el rma.rqué6 de Oomillas, ilrizo en u.nos curunitos ~ el transpm1te de EB.paña á Cuba, de doocienito\s mil.
solJdia.clos, s.in ;pertler ni ru.n bu:quie, ni un h ombre, ni ,tirar Ulil peso de más á mas a.rea.a públicas; el hedho es ú.nk:o en los amales d eJ
t~'llSporte ~ , y ,toldos, lllll1li.goe y enemigoo, iha.u trrhwtado sus lh.amanajes ,á q;u.ienes tau:nañia ~mpmsa. suipieron lllevar á. ca:bo.
D€spués ide wm.orzar recornianoo el dolblbe
putmto en urn. botte cuyo timón !llevaba nuestro espléndido an:rfit:rión y lo que acabábamos
de oír, y cl recuero.o del ihoga.r 1lorado día
á. dí.a en lo fntin:n.o &lt;le! oorazón y el de la Patnia más _c,e!losrument.e 3;00rada ~esde lejos, en
biloque, sm reservas m exoopc10111es, porque
deside aquí se_ precisa mejor su :per3onalidad y
prurooo más Vlva, y todas estas añoranzas enai:rtlooi!dra.s por Ua espuma rubia idel ~ " I M ,
1

á la 'Vlista die•l miar i.Illdecilb(L€lm.enlte ,az,uJ, cilllJD.do al .ooon¡¡xis de ilos vobos de ielioidad por
venir, cada uno de lllOISOltros lhrubí,a, reoogiido el
ú!Ltiimo suspiro rde nuestro siglo, porque el qtue
ve.nía em de otros; ·cuanid,o con run.gustia. del
allinm nos parecía, al evocar la gram sdlillbra
:maJternrul id.e Eapaña., que h:abí,a, -mweirto, que
ese silencioso y mclatn1c61Lico "Pelaiyo" era s,u
a'tallma &lt;le guem,a, 01.0 es exitraño qrue aquel paseo por la bahía fuere muflo, •nootill.gioo, triste, oomo si .todos retuviésettn.os lágrion.as.
Al ¡prurle¡ax sailitáihaanos á. tierra ry .:flwin:nos á
toon1ar el 'té á casa del •marq¡ués, u.na ver&lt;l:adera
casa caJt,ailaoo de grra,n tipo, rle la opulenta
bul'guesía. rdel sig1lo 180. ó idel 17-0.; llllIIJPlia.'I
piezas, ma.,"11os salones, boldo deoora:do con lujo de oiro.s y colores lll!Iloo!tigiuardbs por fortuna; naJda ilalIIlla!nte, todo ellegam.be ; en u.n saloncruto 'UlDJOS Bouguea.ieaiu :mru.y oo11os, IIllll:Y co
rnectos y acicalados ; una hlstori.,a doloo:-0sa de
fa.mriJ.i,a, está intia:na.merut.e ~ con la
adqW&amp;ción ~ llllllO de esos cuadros.
La ~ñora man::J.;ueoo, rde Coon.i!.llLas, una valenciooa, más sianpá.m qllle bella, y es m'll:y
be.Ha, 111.0S rrecibió corld:i,ailon6Illte, nos hizo señommlm.enbe las ho:no:res de "su ,oo.inra.ca," y
nos rlej 6 ir enoantaldos y agradeairlos.

La oa..~ del señor Gi.iehl, es una cam de fuinbasía., ,pero •11!1'.la, fa:nitasía de Gauldí; obre sinfolllÍa de hierro y ,pi.oora, pon- fu'elra. ffi simplemente extraña, ¡por dxmtro as u.na ipa,radoja. feli:z y :resnlllta griainldri.osa ry cámoda. Todas las
curvas san '.P'a:mbál'icas en las ,a;ber,buJras, en
1os arcos, en la cúpu,la idal ''ba.hl" soberbi.amenite tle::orada; allí se abrieron JM rpurertas
de u,na, ~illa, espooie de i.conam.asi-0 v3t,~'IlllEm.te biz.ain:tina que ruéLrrui.ratmoo; pero ,a;dimiraonoo más los san.i:doo de un Ó11g'allW hecho
especialn:nerure ipa.ra aquel ietdruticio y movido
,por la eileotricid:aid. Lo booaiba la ooñ.ol1Ílta de
Giiell oon tia'l dluilzu,ra, ,que pa!OOcía alila misma
tram;ifonmalda, en nota:s; idernapenibe, atl1á en lo
más alito de la.cúpula, resanó un ooro die niñoo, 1lil coro celeste; corimovü,doo y 8SiOlllllbrados al.ziatmos la visba., nruda halbia. :IDra u:na de
•l:as vooes del Ól'ga.no, se illl81lil.aJba "voz del cielo," y fo e.ra, á fé, era la ivm de los ángeles.
Eil Sr. Giiell, que aoonms de ser '11ill srub.io
es ,u n llll"tista. ry u,n gl.181ll benéfico 1Jn/dustri.a.i'
noo brizo al &lt;lía siguienite lo.s honores en su fá~
brica de pamas. No habíao:nos v:isbo n.:aida, illl.ej or org,aa:riza.do, nri prodlu.otoo igruail.es á é.stoo ·
el be~dpelo rde -~gddón &lt;la[ Sr. G.i!iell pare~
ce iterciapietl.o legíltl!IllO, 'Y ail.gUJD.o rlie sus pri.nCllp~ obreros, todos J.e respatam. y quieren,
ha llll,ventado la meruera de neoo.rttar con una
~ lde fuego el ,pelo de lapa.na ¡pana leUlljpareJarl.o, lo que es seooillllllilant.e a.dlmwa.'ble.
No ~M rallJJ.í nuestro día. Que si as parece
largo, mJ.S t i . ~ , , haooos dé cu.en/ta que ee
O'tro. Uoo sooiediald ~ gente lillU[Y serua, ll/UBlqrue de buen hmnnoo-, 1~ue es la únrica fol1IIL8.
tJ.,ag~ble en E!€lte moo'do, COlll'.llpU.esba de buermrs
espanoles, pero qu~ á fuer de hlll\:,"11.eS'.!s C81tall.anes son regionalistas ''pur srung," es la del
~omenrbo; 1S1U. oombre dice que su dbjeto pniincn.pa.I es el estimulo del oom.ercio y J.a. iinidJustl'.ua caltallan:a, la PlXXIIlooión de oua,nto !I)uerla
f ~ o s , ebc. El 1pr€Siidlenttle es Don Alberto Rusiñol, eX'OOlarute hombre de poca salud
Y de mnmho Eapíri.iitu, casi joven ; herma.no del
g'NIIIJ, ¡poeta e.rnnitaño deSiitjes, el sooreooimo
es Rahola, y u.na docena de homJbres de proviecb.o ,Y en.er,gút, idñx.igen todo eso.
.Alhl.í, á. ,bordo de un bu9ue, ldtigo, dEll edificio
en qu'e &amp;e reu:n~ á ~ r y iprqpo~ionar da.tos,_ en su magnífico salon de jlllllit..as, algunoo
amigos de Mexico, ra:lgmm.os ffil'.hllilJell ¡profesores de_ la .U~ersirlad y un ipúhlroo por e.x'brumo ~bioo pexa 01.oso.tru; los agasarj~
dos,_ se :reum.eron con el fin de saJLuJda:nnos
o:ficiaJan:eaiit.e; ld.igtímoolo así. Nialda puede
agradecer u.n extr,8Jll.jero tanto, oomo estas
mu.a,itras ~pom,füneas d1:1 .rumaJhle hospifbaJidaid
en ,q~ ~ fill'Venitan a:néritos y se forj,8Jll. leyen~
~ (msa.das pompas que el cli~ue C'OD. un
angulo de :la reiail.iidrud I d ~ en una gota de

�Dmni1n,go 23 ~ Marzo de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

agua) con el de&amp;:i:niteresaidísilino fin de endulzar deslliel'ros, en,tiviar fríos de au.semcias y
ffil'.llbalsannar añorrunzas. Así lo dijie en coDJtestación á UJD. oortés disouá.rso del il ustmdo
profesar que pres.ildió la fi~ta, y que después
de u.n banevolenlte salUJdo, halbía. e~-puesto, sabiendo bren que entre hispan.o-3J!Ilm-ica.noo.•
esrtamos siarn.pre en fann.ilia las amarguras españolas y ~as desesperanzas catalanas en un
tono pesimista ~!\re oogustia.ha el corazón.
Yo contesté c001 un "sursrum icordia," con
una profesión. de fé €;Il ,las energías de mi raza, en ílos desbi.nos de DJU.estras patrias más
quie IIl.U!IlCa fe.d.eraidas ,p or el -aJrroo.; demootré
que los lamos tinem.os ila dmverutaja de las
largas depresiones y de C0111vertir 'n.ru.estro movilinien.to en calor de palra.brns y de frases, calda vez que una resi&amp;tencia nos para; pero
que &amp;empre que haibiam. ve:rroi:do esas crisis de
desruliento y se habían sentirlo d'll.cii.os de sí, un
solo "go a head," los había puest.o á la caheza de la hUJ.IIl8Jil:Í/oo, ,y expresé mi aJdlmiraai.ón por la industria catallllilla.; oottnJO bajo la
Mbi:l direooi.ón del invento;r y deil. al'ltista aso·ciados aJ. hombre ,de caipitaJ., los hoonbres de
barretinas rojas, los obreros cabalam.es, todo lo
!d.l()(lll:an, desde lo más pl:'lJu.eño hasta lamás
suave.._ que as, á veces, ,más difícill; en la fundición l\fasriera baoon maravillas con el fierro como las •hicieron sus pad.res Jos forjado.res de la reja ·del púlipito de Ja CaJi:oo.ral
y del eslabón de la casa del Arcedliam, y estos mismos "menestrel" 11aoen hoy en Ja ti,pografia, en el p!lJillel, en eil libro, em. el &lt;m'llehle,
en el ail.godón, mara:villas.
Un anood.ota y nos V'8llllOS á dmunir. Un tiena.dor 0SlpWOl CO!D.tó en las Oortes que al vol~ de la E:x._¡&gt;0$i1Ción de París se halbía ,presentado en una fábrica catalana dJe hiilrudos con
l\lD.8. caja de oallcetines lDJUY ibien heclioo y
mru.y baraitos y había. dicho al patrón: "mi.en-

tras no proc1Iu7,cáis ruritefactos lrucl esta calidad
á este precio, VUJeStras industrias quedar.án estanca.das.'' "Crubaililer"O, 0001testó el pwtrón,
no es jusoo vU!OOÜ"O raprodhe ; iprodu.cim.Ol:i
afectos de esa caJ.:i.dald, hélos aquí, son iidénti,oos á los nuestros, ¡pero Jos venidennoo más barato. Y oo os e.xitrañe, casi todos nruesltros artículos ,los vendea:nios á loo franceses y ellos
i!.os revarudlem. con lUiCro. · V11ec;tr-0s cail.ootines,
por ejemplo, señor oonaJdor, no solo SOOJ. iguales á fos JJJu.esitros, sino q,ue S01I1 11.os mismos ;
vea, V. E. ha compraido en la. Exposición lo
~e Jia sido hoob.o prooisrnrnen1ie en n'llesitra
casa." "No lo srubía," repuso el settl.aldor estupefaot.o. ¡Ay ! mmpooo lo sa!bía España.

....

1 •

El Beneficio de los Coros.
E!n lias esquinru; ihaNJpiem.itas y 1Il'.11Ulmiroloil"as
donde se penmite aún pegar 181Visos, he visto
a¡yer este sencillo aJJ;®ICio: "Teaitro Principal.
-.Iill próximo domingo ide Ramos, 1bene-ficio
del Ouerpo de Coros." Hay 'todo un poema en
él. El bone:ficio d"e los coros, de la multi:bud
i nnornim.aoo, de ila masa inidi.stin•ta, es un belio asurut.o para un ouento de Richapi!D.. El r.or.i.;1la pierde su IllOOilOT'O rul entrar en la escena,
como el presidiru:io al erutrar en •l a cárcel, y
es sólo una v◊'i:, una unidarl, Ull ID.':LD.'€\JU.Í del
segundo téTm:iino; muswalmentoo es un pedal
oiprilinido, iplástica:merute una ooba decomtiiva.
Se viste oon todo,; J.os d€S€clios de Ira. gu:andarroipía; en l1lla mismJa noohe e.s "ohm,lo'' imarlrileño, húsar, tiorero y aldeano. Ca.mlbi,a die nacionalidad á oalda instaute. Se v.i:ste y se des1

IlIUlda dii.ez veces ea1 tres horns. C8!Illba todas las
músicas, desde Wagn.er ihasta Ohueca. Se
agi.m, br.iil!oa, oorre, bailla, se aJITodilla en el
mblooo en actitudes in-verosímiles, lc1llll.aneradas y 1,íidículas. El tel:lJt.oo es su cuartel, su reclusión, su e:ruoieirro. :IDnsruya todo el día; canta toéla la nodhe. Y on.irra. ~iible, casi bur1001, lfü; coquclerí.as tde la iti,ple 6 '1.ia. mÚSiica
rud.Íl1llentaria idel tenor. Oye co:n estoita inil"ferem:ia el aiplamoo; no le e.m.ocivnan las ov
ciones.
Es 'll!Il. a;;,cé,ptioo de la gloria. Está aoo&amp;turrnbrado á ver, desde léjoo, las oairas de los e.,;.pectaidores, raldri.anrt:.es de cruel ironía; sa:be que su
traje está riil.íou.lo, que 911 oara en;ha,l'li!nalda
provooa, á. risa, que sus ~ son grote.soos
y '.fa.lsos, ,y •.•• ! [l¡() le .imtpol'lba !---IBilá w traveeeaoo.o CO/Jl la suripanta de muecas epilépticas, ha,c,iiendo 1€1Volu:ciones C8J008111e.slefs, tejiendo y d.est;ejren:do :figruras en una. "bainde joyeure," vistosa y canaJJesoa.
A los que a:si:3ibimos á la tran·da noohe á noche, nos parece un feiliz, algo mbéoil, &lt;mando
por rara casuaJ.idml nos fijamos en él. Pero en
el foodo es un pobre diablo, ian¡potellite y triste, que en la compañía de los comedicrurrt:es tira
deil crur.ro die la zarzuela coono una. mufa, de carga: vive frente ipor fr€11)Jte dei lujo y del aiplauoo, :repleto de ambiciones, sin OOll16uelo y sin
esperanza. JJa cor.isba, cuam.do es hemnooa,su~e
ser conquistadora. El corista es un mártir. Bien podernos pooar por asistri.r al beneficio del cu.eripo de ooros. Los que asistan CUl!Ilplirnn con algunas obras de miseráoo1id.ia, excepción b.ooha, tal vez, de la ¡q,ue 011Clena vestli,r al desnmrlo. Porque en La opereta el único
traje q'lle, según la opmión.. id.e los peritos, deben llevar laiS ooiristas, es el famoso de las diosas : el de sí mif&amp;roas.

.Cuis, &lt;;. l/rbir¡a.

..,

VICTOR HUGO.
Con motivo del centenario de Yictor Hugo recientemente
celebrado, publicamos los siguientes pensamientos del Sr.
Lic. D. Jgnacio Mariscal, escritos hace mu~hos anos:

~ara

describir !la ennoción ¡:¡111e

dtspierta

&gt;,~ Rugo; sería necesario Tobarle ipor un

II

mornkmto su e,-,irilo, ese esitiilo ~ b l e en
que ca:dia figura es uma oor.pre::a, calda nuevo
giro un itri'lllnfo. Pa;ra harer die él un juicio
.cdt-nco, fmerza sería CO'lllJbi.rrmr el taQeruto y lai
eruldri.ción de sus compatl'liOltas Taine y ReIl'an, de :los tlngle."€5 Carlisle y MaoauJ'3JY, ó de
loo aJemanes Schlegel y Goot:he.
E.is rpor exoolencia el poe,ta. deJ siglo XIX ; y
l'i, en los primeros albores idJe su genii.o, rnostrose caahaJle:1'$co y religioso hasita el ernt11s1asmo, en eil. re.sto de S/\l larga tmainsión sobre
ia füirl'8, fué el pa.hudín del J,ibre pen~lfl.mien.rto
y el aipó,:.W de la humam.iidad, profeta y sumo sa~erdore &lt;l-e[ progrero. Abamidonó la religñón de Sfll.S tiernos año;,._; mas nunca llegó á
la irre'Ligrón, ail. ma.teriatlismo ateo ein que el
siglo se ex:traivfa, porque era anJte todo un
v-ate, es decir un inspirado, y -en las gran.des
aldoml.)]e,-la tri:n.idatd (lle su gen~o.
mazona:dor, por la , dialléctiea, süno oorno 1.m
adivimo, por la im:&lt;pi ración : poseía la ver!d-ad
irutu.i,tii va, qnre wm.a del eorazón luz y calor
parra iU&lt;urrninaT fa Tillffil!te, idisipainldo las frias
oomibras ide la dUJd.a.
,P ara a:éfuruirar á Víclor Rugo, en su caili~-d d~ ,paitriota y de :filá:n:tropo, basta amar el
·bien, 1a libe..rl:a.d, la especie hrwrmuna. S'US tre.s
aspootos como escri to.r, COIIIlO OÍQOOl8dano y
como h()l!l'}ib,re p.rivado; esa.~ m.a,ruirt'a;itaoiones
r:¡1ue en otros inilivikl'llos SIW.'ll,en ser u(]lCQherentes, y aron a,paTeiCer oontrax.liat:orias, hwn sido
sieo:l'.llJ)re en él, d01111~ todo se fUDJdía por sortp.ren'denite I11a,nera, clonJde rtOld,o :resplanldecía
COIIl luz rnarruvrilJooa, tl'€S reveliaoiones distinms rd.e una gmmide y :perfeat:a unidad: constituí81l'.l, por decirlo así, 'll'Il m.isberio rpro:fondlO y
rudorable, 4a triniiidad de ~u geruio.

¿ Qué es u'.Da estrella? Es un centro de pode.rcoos reaooiones q1uhnicas. El infinito ~pooi ta en ella sin cesar no se sab.c qué oornblli,lí,iJble de..-.oonocido. La materia sutil caie de
toldas parles fill ese foco, veroaidero criool de
fuerzas.
Tanrtas estrehlas, tantos imanes. Esas atracciones terribles se ropanten rul abismo. Todo
cooiro atrae. U na vez cogiJdos por esos imanes, los mu.néLoo liJ:Ueidan hoob..os ipa,ra si~re
sus prisioner0€.
Nuestra estrella, el So1, se ha. rupooerrudo
de Mercurio, de Venus, de ,la Tierna, de liarte, de Júpiter, id.e Sa,turno, y de Océ81l'.lo.
Calda ~reilla es un sol. Alreldedor de calda
sdl exisit:e 'Una creación. NueSttro mundo solra.r,
oon todos sus plameta~, es irrruperoopbihle en el
mundo e:ite'la,r. :Nu~itro Sol, un millón trescientas s-esenia mil vooes ma~'IOr que la Tie- .
rra, no es más que una estrella, un átomo.
La Astronomía, esta miorogrn¡fia del Oielo,
es la más magnífica de •l as ciencias:, porque
e:c,tá dotad-a &lt;le c,íeuto espíritu de adivinación:
la hi,pótesis es lllllO 'd e sus ideberes.
En rtodia.s ilas ciencias, ade.nms de la parte
clara. erie.te la rpairite tenebroea. Solrumente lia
A,.o,tronomía no tiene soro~ ó, por !1Ilejor &lt;l~cir, la somb,ra que tiene es deslumbranJte. En
ella lo iproba&lt;lo es eviidenite; lo oongetural. es
1!$J1léndiJdo. La Astronomía tiene Slll loo.o claro
y S111 laido lu,minooo : por lo que ~e refiere al
claro, se fUDJdra. en ~11 álgebm; por [o 1rue se relaciona con el htmin~o, en [a poesia. Traibar
de entrever lo invisi'btle, lo ir¡ex;plora1ble ....
¡qué tentación! ¡qué qttiil'l'.lem !
Alrededor dell. lli.01II1bre, ser [imiitado, irradia.u, no orirell11os cuatro iinfinit.os. porque el
Infini.to no €€ dri.ivide, sililo cuatro aspec,tos del
Infirnto: dos en lfl duración, la emern:iida&lt;l futura ? la eoornid'llld ipa~aoo ; dos en el es;pacio,
!o infinii.ttannenrte grlµllde y lo infiTui.rtamenite pequeño.
Pieiro la "etwni.dad pasarda," jlq1Ué pallabra !
Lo a,bsiuroo y lo e&lt;vildenite, lo imp&lt;JE~hle y lo
~ble para oomipo.ner lo inoonoelbi hile?
La rombrn !lfl)arrece (}orno la, u.ruildad. En esta unidad. ¿ qué hruy?
El hoonibre ha sondeado primero con Ira nrirooia, dffi))u&lt;Ítl oon el telesco-pio 'Y siem¡pre con
e,l eeipiri tu.
F.,si:a unidad, ¿qué es? ;.Es la ob,:c1ir:,;¡,,_, "
¿ E.; la sencillez e;;p.'1JJ1ttooo? ¿ Jl'..s la iiliill.8,nencia mnert.a riel abismo? ¿Es el &lt;lklsiert.o? ¿E,,
la ausencia?
¡ "N"o ! E&lt;: el hormiguero de loo prorl,igio,: :
la Presencia.
nwn nn'cl de la~ ~'llmlas del hombre ha obtenido algo. La mira.da ha. visto seis mil estreUa1;. el itele.&lt;-eapio ha visto cien millooes de
estml/la.., eil ~íritu ha visto á Dios.
¡ Quién es Dios?
Dio,;,
Al Dios cmiooi.do de San Pablo, eil. Areópago oponía. el Dios il'J'lro.:,o-nosciib]e.
El Dios inioognosoi1bl-e es el Dios inoorutoota-_
ble.
.

Ignacio Marisca,/.

COSAS DEL INFINITO.

U

I

--- ------ ...

I'

....

....

.........
Ruinas de la capilla de los Tres Jueves del A.no, situada en el atrio de la iglesia parroquial en Tepezcolula, Oaxaca.

· qué perider el ti0011po con ellos? ¿ Acaso no
otra cosa? M. laido del plan.eta, pTunto luminooo mov'ÍI'ble, ¿ no hay run punto lumilnoso inmónl?
Es una estrohla ; vayamos ailJ.á.
¿ OllJál es la más ,próxmma?
[At estre]fla "al1.fa" drel Oon:taru.ro.
DetangálIIlonos €ID. eílla.

''Las ailm·$ pasan á la etemiidard paira recorrer lo infinito."
He aquí lo que decia.n ihare dos mil años
4os idruri.d,!IJS. ¿ 'Tunía.n quizás umia. ioopecie de
aidivinooión de la plumicli.i!oo. de muntdos ha.bi;taldos? Levani't:ahan ~a IC'8lbeza. co~aban
ilas estrellas y forjaibam ese proO!igioso 6'1leño.
Y, sin embargo, de esas e.::ftrellas '.DO conocían
enronces más q11e las contem:phiiba:n Sl\18 oj0r:,.
Jioy ten€'Illos má,s descorrido e1 velo de Tois, y
nuestra imagin~ión &lt;puede enit-reveu-, oon un
poco menoo · de oh&lt;,1omida,d y ,muclJ.o rnful de
~nrbo, lo que sería á trav&lt;ÍS d~ los m11m!d.os el
ve11tiginOM viaje de las aillmas por los 0S1pacio.c; sin fin.
Ahora bien: ¿ha &lt;'Ollloluí:do toldo aquí? ¿No
ha¡y l'.118ida mru; ail1á ? ¿ E;:,t,a,mos en presencia
id1e Jo 4:irrni,ta:do, &lt;le lo finiito? ¿Finito? ¿ Qué
significa ('J,ta, ,palrubra?
Jíejo:rald voo,.tros teleiscapioo y vel'léis.
F..oos espanfables pila:netas oboouros, esoailoniaJdos mis -allá de Océarno, loo u•n0$ ·después
de los otros, mpu[mdos en rpro:fium1ildad:es ilmpo,;ibles, ;. 'J)Ol&lt;lrlruis verlos?
Sí, pochfais comiproba;r $U exisbeooia,
l\fas. . . . ¿qué ia:niporita:n. los ,planetas? ¿ Por
[11 Uua de las y,roilucci.,nes que dejó inéditas el inmortal poeta del siglo XIX.
AilemAs dA esta notAhle ci•cunstancia. tiene Al mér;to de revelArnos A Vlctor Hugo hejo nn aspecto tot11lmented.,,.ronoddo t,ArA la ¡reneralidad del público, comos pafiooado ad•
mirad&lt;1r de la ciencia•de los"cielos,

III
Repreool'.lltaos imi.J1l001as de soles oomo el
nuestro con toldas su,a. 1legion.es de planebas dif€l!Tlimaidoo por cirma id.e 'Il'llestras caibems á una
dcil:itaincia tal que 'IlO se pe:ooilba más q11e un vago respi1anidor, un f'lllg-or im~b1e, u.na
imonne mra.sa de estrellas, v t endréis con esto
lo que norotros 1lamannos &lt;éyfa,.Iláal:oo."
~o;;otros, y con inowtros tOldos los astros
que vemos y todas las oonstielracione -del Zo-

Dooningo 23 de Marzo de 1902.

d!iaoo, y todoo los UJD.!Í.V'eros del cenit y .del nadir, foronaanos pai,te de u:n prodrigioso disco de
estrollias, del ouall. la Vía-l.áotea es la o:r:illa.
En esas reg,iones hay ima, agllctmeración de sole.3 que coD.ISltituiyen '\lJila gl18.'ll lll'.lail.Oha lívida
en lo infinito.
Y después ideJ planie:ta, y después de fa estrella, y después &lt;le la Vía-ilá.oooa, ¿ qué hay?
Hay la nebulosa.
¿ Qué es Ta nebllllosa?
Se ven acá y allá en el cielo fulgores, mandhas casi borrosas, ailgo que es luz sin dejar de
ser soorubra, vagas apariencias en que hay un
mundo &gt;de m.arruvillas: son las nebuilosas.
El Sdl somos nosotros ; los planebas somos
ncx,otroo, ]a Estrolla polar, que está á satenita
y seis billooes de leguas, somos n&lt;JSl()tros; la
Vía-láotea soonoo nosotroo también.
La nebulosa no es más iqrue noootros.
Al otro laido del! mundo de los planeta está el IOflllilldo de las estreUas; más allá del
mundo !de las estrellas iháJikise ~ 'Il'.L'llDrlo de
las nebuilosas.
·
¿ Quién &amp;Lbe en dónde se detenldrá la observ,a.ci ón hu.mallla?
Porq_ll'e en la Vía-lá.otea, propiiarrnerute dicha, no haya!moo potdiJdo contar todavía máB
que dieciocho mitJJones de solles, esto no oonsti'tu_ve una razón tpara que &lt;lesconfiemoo de
fos deoouibrimient.os que puedrun hacerse en lo
porvenir.
El día en que nue,.--tros ail'.lltoojos hayan recibido un s11pramo perf€0cion:a.rrrienro, oosa
na.d a imrpos.ible, ese día la iprofun!didad inconmesuraible ruparecerá poiblald.a :por todas parteo
ele astros agitándose á di.sbrun.cias diversas y
as,paillltosas ; y &lt;todos estos pu.rnoos himi.nosos
amte la hm te escrutaldora del -telesoopio, se estreohartín los unos contra los O'tros, oonstitU1yendo una s,u¡perficie brillante, hasm tal
pU!Dito iq:ue el cielo de la nodbe surgirá ante
la mira/da atónrilba del hoonbre coon.o lllll. 0S1pléndWo llllant.o de oro.
Paro oomprender estas idiistancia.s, recorred
los cielos con el veilifou1o de la luz, y en un
raiyo &lt;le fJS'te veloz mensajero, iréis en ocho
miruutos de la Tierra a[ Sol; en cuatro horas,
idel Sol á Océano ; etn. tres años y ocho meses,
&lt;le Océano ail. Centauro; en veirutiooho nños,
del Cenfawro rá la Estreli]a 'PQlrar; en d'ieci¡:ei,s mil oo.hocierutos años, de la Estrella Polar
á la Vfu-ltáctea; en cinco rn.ihlOll'.leS de años,
de la Vía-1láobea á la Nehw10€8: de los Perros
de Caza; reoorred en todos sentidos la inmen&amp;id'a.d de los cieloo, ry ro hruh:réi.s ruado ni un
sói.lo P&lt;J.SO.
Las a¡parii.ciones de otros '\lll'.l.iversos surgirían
sin cesar: lo insommi.1hle per:maneoeria anr,e
vosotros tooo entero. lfás allá de lo vi&amp;ble,
lo i"l'.IIVisiible; más allá de lo in'Visilble, Lo desconocido. Y por todas pal'ltEs, en el zénit oomo
en el nadiir, adelante oomo arbrás, arr:ihra. como
ahajo, el fomni'OOlble Iill':finito n~&lt;JTO. Y todo
e.,qj¡o ,no .sería más qnre '\lll'.l.O de lo.s ·dos aspeotoe
de la visión sublri.me.
A[ laido de lo In:fi.nñ.t.o del oopacio hay lo
Infinit.o de ila d'llTooión.
Y ,pemsar que con 1a ex.isben:cia probable
d'e miillla:res de millon~ dre sigilos, esas mirlad.as -de estreil.las y de soles, sometidas sie:m,rpre
á las leyes l\lllÍ.verooil.es del n.a.ciimi.ento y de
la mUJeuibe, tienen, sitn. d'Ulda, un. PIDll'.IJC~io y
un fin, y que se trnmsfomnam. y se rernueva;o
S1ID ·oosar, sitn tregua, sin ltérun:ino, ¡ ~iempre f
¡siempre! ¡siarn¡pre ! ....
De esas prodigiosas a%uras, ¿nos atrovere•
m-OIS ahora á deooemder r,.1r.i !"eco11centramo~
en nosozyos mismos ?
ImJpereeptihles oobre nuestro imperceptible
gllobo duran,te el segunrdo de nu.~tra Il;Ísera
exristenci.a, ¿no resui'lltalmos, m pw-;,en.c1a d(l
ese abru,maxlor In::fin.ito, bien intimas y bien
miserables?
No; puooto que le corrniprendemos.

1

1

�EL MUNDO ILUSTRADO

Dooningo 23 de Marzo dx, 1902.

Doaningo 23 di! Marro de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

1

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1
ESPERAN DO.LA BESURRECCIO~. (De la colección de grabadoe de C. Pellandini.)

1

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Lamartine en Tierra Santa.
Aquel .dia etn¡p€tlar&lt;l'll &lt;m :mi ;irrnl¡1resion~
'll/llevas y ,interaimeJJlte ldruslbimlbas ·a., _las qme
ha.sta entonoos ,me ihrubia inspicrnldo mi viaje;
-haibía virujado oon los ojos, el :¡,e-n,;&lt;lflIÚento y el e;;pínillm, ¡p;ro no oon el ailttna y al roráoon romo el tocar fa ibierra de Ios prod,i.,aios,
la tilerm de Jehov"á y de Orisro ! La ti.erra ooyos nombres tdlos 'habían ta:ntrummicl:eaKI o mü
vrees mis !rubios ;nf'1IOltrilles ; owyas itrmglernes
toldas habían colorado, las ip'l1ÍlIIl&lt;lrnl, mi juvenil y tierna iJmagmaci6n; la tierra de dona., h,i,bí.aro. ma.na.do para nú, más tarde, ]a,;
!rociones y las &lt;liwlzuTIIS de
religión, segilllDffi ellIDll de !llJllmtra alma; Sl0Ilti en mi como SÍ rulgo ffiU"1100 J frío 1lro00Ee llJe Te\l!llÍmam, y entill,iarae; oorutí lo que oo si.ende oooonooienlclo, &lt;mtre' mli! Ol\"ras desoonoci&lt;füs y
eJOtraíi6B, el ""1Dllífante de una Olllaldlre, &lt;lle una
'nenrruµm 6 de 'll'na mujer IJIUerÍIOO !-lo que
se silente el! mlfü de [a calle para entrar en
un temip1o ; ollgo de 1lJI1I"dbaldb, de kliuilx,e, de
fui.tiJmo, de tieroo 'Y de oonooJ.a.dor ~ue no se
eX!perimenta en otros peirl&gt;,a.
El teunJpllo pa:ra mí era &lt;ú¡uella tiemt de la
füblia, d"1 Evangelio dODJde lllCail!alba &lt;lie fun•¡,:rti.mi:r mie /pllimenas ,¡&gt;imd,is ! Ittnj¡&gt;lore á
Dios en eileooi&lt;&gt; en el secreto de mi ,pem,samienlbo: dílle graoias por h"bemrre :permitido
viví r bllsooJru!Je p¡;m ir á ver aqu&lt;Jl srurutu!ario
de [a tiJeirra sam,ta; y &lt;lesde ru:¡ai,11 ilia, dwrante tddo el dóoourao &lt;le mi viaje por J ,udea,
Galilea y Pru...tina,, las i,rnpresio:doo poiétioo,
mruteriia'les que :recilbia &lt;llll "€1J'.""COO y &lt;le! ,10mboo &lt;re loo sitios, e,i!Jrnvjtmm me~d]llld.as para
:mí de un eenmilrnrientio ml,Íg vwvo de respeto,
de ternura 'Y colmio d" remrerrlo; mi &lt;viaje fué
muc'hias VecE!l 'llJlJa plegaria, y los &lt;fus emJtusiru;..
J1'.lXlB ~ 1111tturailes á mi all.ma, el enirusfaemo
de 1a naibrnrruleza 'Y el oo su arulbor, se hallaron
ca.si 1xlila.s 1"" mañooia~ en mí t-ain ÍOOOOOB y
tm ,vi_, coono si ,tamJtos añoo ·ax, de,;001,an.to
v desecamiento no loo hmllxieran hollaidb en mi
probo ! Sentí q'Ue toldavfo era hombre OOIIlfP8r
:iietcitlb fllillte na soonlbm d,[ Dioo &lt;le mi jU1Ven.tud! !-Vtl.si'trunlclo fos sirlioo rorusagrnldos por
=o Id.e llk¡uelloo mi~ooos ,wonoocirrn;;etrutos
qiue hrun cannibi&lt;l&lt;lo l,i, faz dlJl mlllJ!ltlb, se ex,penilmwta ailigo ,pa.rooildo á lo Q'Ue si.enrl&gt;, el viajero q,re sube oo,n gran tmoojo
corriooee
die 'l1IIl vasto rlo como en Nrulo 6 el Galng,s, para ir á desrnrbrirle 'Y cdr11lamiplaroo en su ,ig-ooto y esconid!iídb moo=ti&lt;Jil, esa vasta y fecundli, re1Hgi6n que, bn1le cerca tle &amp;., ,:rni:l años,
se ha ooiento su cam.ce en el u:nruverso, ili,sde
[o a'1:tio die [os IOOILtes de Gaililea, y ha ruhreva-

=

ª"

do ,1 t,un.ltas g1mem'cion1&gt;r !hiunruimos oo.n sus
puros y ..-ivilfil,a,(lorias ""11"" ! Mil! esba,oo el

=a:n.tia,J, a,JJl, en el hiuooo &lt;le ruqru.el:la 'P'&gt;ñ"' que pisabaln mis pms; a.quel!la colima,, on:v,is óJ.tirnM g.r,aldas iba · yo ornaanldb, !había
llevwd-0 en 9US arut,-a,ñas Jia saft'VO.cirán, ]&amp; vii&lt;la,

la !"12, ,¡,, espma.nza dltl m'l!Jldo ; allí, á pocos
'll,Uest-ras miserias, durroote [o;
oscuros años
pasos de ,donde yo esilialba, J-irubíia lll&lt;OOildo enitre
de su vida ig,rrornda, y donde "1abía, en CÍJerto
Qoo ihombres el hO!lDil,re-«nadielo para saoal'Jos,
modo, ejeroiltaldo '1a vi'da y ¡,i,amica,d., la tiecon su :pa,JaJbra y con su ej,mplo, d&lt;Jl ooéa.no
r~a amtes de instrnfrla ron su rprulalbra, de sa&lt;le error y de oon,u¡pción en que ruba, á 'P"reoe-r
muria con su pr&lt;Jdi·gios y die ,-.,¡generarla con su
SUl!IleI\,mido el lJi.ruaj~ hu1m,,,no. ·Sii ronsilcl.eraba
muerte; allí fm\ donlde se rubroo el cielo y lanaiq,uel ~ oomo filóoofo, ""1a ·a,llí el
z6 robre la. tierra su espiritJU oo=.natlo, su
p'ulnt.o &lt;l,, partikla tl,IJ más gnunde aoonlteciVeubo fu!lminaKlo pa,ra oonsrnni-r biasta el fin
miento que ha ,agiit;udo ja.rnás el mwrudo mornl
cTe los tiempos ·la in:ix¡ni&lt;lad y el error, ,probar
y ,poli-bioo, llOOilJtx,oim.iento OUJJº roahaoo imcomo á 1a lunnlrre die! crisol, mia,--trias ,vivlm&lt;leo
priJme s&lt;&gt;lo rtod,i.vía ,U111 resto die JillOIVhenfo
y '!luootros vicius, y ooOOllder d,,1'111&gt;1.e &lt;le Dioo
y de vilcl.a oJ !lDlUi!lido inte1Jectua1 ! ¡ Allrrí era donúruioo y 60/Ilto, el i,ncienso qwe nunca debe apade ha,'bía sallido de la obsornrid~, llkl la l1llise:g,,t,-n,.ei, el i&lt;nclanso del! a!iha1r :ren&lt;&gt;VOICW, el perria y de la ignomncia, el IIDIIB gran,rle, el IlliÍ.S
forne tlle l3J oari.dad y de la &gt;virtuld ,u,nn,vensajusto, el mlls aaibio, el más &lt;virtuoso de rodos
les.
1os lh=hres; a¡gualla era su oom ! ¡ Aqílllil era
Mmtra.s estaba yo ®golírudo en eatas re•
el terutro die sus obras y die "1llS idluldsiJmas
flerioolels, mbizbrujo y cmgarlia, la frente de
pmcllicacion\lS ! ¡ De a1lí sa.Loo, j·oven ,todavía,
cJ1rroo m:il pans,,mientos m!Í.&amp; g:rare.s todaivía, ví
con &lt;illg®os hombro, obscuros é ignmantes,
á mis pres, en ~¡ funrllo &lt;le u:n vruile "1biento en
á qruiaoo; i!rnipr.im.i!ó la, confiama de su genio
foorna de eshainq,u e 6 ,de l&lt;Ugo de tierro, la., ca'Y el dQillUOO.o &lt;le su &lt;llllisi6n ipam ór á a=tmT
sas bla= y gracioswmente •gmpaK!ias de Naun ortlkm de itllea,; Y die oosas no l,a,;oo,nte
-&lt;Jt, en !:as dus ormas y en eil fond,J &lt;le esa
!fuerte &lt;paira¡ reeii&amp;tirll!, pero sí bastlante 'P8""
honooruikfa,. La ilg1lea.io. griega, el aJlito ,nmare1w:ml!I, mori~ ! . - . - De all'lí, klúgo, S8Jli,6 P"·
te de la enezqwita tle [oo trurcos, y las !auga,; y
m ir oon con:fianza i'.l conquistar la muerlc
anllhru, taipi;u, &lt;ful COITllV\lTlrto &lt;Le ,los rpllld:res lay el irrrupieri,o ,llllli.-ersrul die la po.sterid,;d ! De
tinos se &amp;,ja,oon kfutingu,ir á rpri=a 'l"ista;
alhlí fflm,yó eil crifltia.ruimoo, foenrl&gt;, o,bloou,ra, g&lt;lita
al!gUIIlll6 oaJ1Jes fonmmlas ,por caoos rrmmos es.de a.gua ,:m¡peroobiJda en el hueco fu,! peñlLSCO
pa.tliooas, ,pero de ll'!la fomna eleglll!lte y O'IWl·
&lt;le Naroret, Klonkle no 1brullneran .pooildo lJ1Pagar -· fuJ, se ooten,lía aJrr-ededbr die ru:¡-ueilloo edificio-,
s1;1 sed &lt;loo g,,monas, que 'lllil ro/yo del sol huy aruilmadoo da rnn =or y tle O:J1I1 !movimiento
-hlera &lt;poidi&lt;lo aiooonver, Y 9100 hoy, oomo el
de -riKfu. EJn todo el cirowito del .,,¡¡je de Nazagrrumlle oc~o die loe ,i,píir11bus, ha _co~
T&lt;lt, ruLgu,nos eapooillm a., 81lto,; nopailes espino•
~os lo-s wbJSlllXJS id,da e&gt;ulnmmo. 61libsdiuria y
sos, de higueras dESpojallll.5 die sus ihoja.s de
bañialdo oon sus ~brulíles aguas lo ¡,a.sarlx,,
otoño, y die grmm'dos tle ligero ioll,i,,oe de una
[o rp:riesenlbe Y lo vemll:'1". Por ~ ' a,un
de!licada verdura a:mal'illleuba., ootabaln esp,urciOWUI1:do no hu;b1era creiw&gt; en . ,la fü-rirr,ñ,d,a,d de
dos de trooh.o en trecho a Ja ""1llUUra, romo
aenMl.b . fuwtemieinte COl!llm_oviild.w all - ~
flores de los cannpos, alreide&lt;lor de un rustico
á ~ plllJ!Mr iteaitro, Y_ hulJ:,ima d ~ r t o m1
,ul¡fi¡.r. S,&lt;Jkj Dio; solbe lo qlll6 p&lt;lSÓ eniton,.,,. 00
calbeza é mcli,na;ilo mi ,:frente 1ba.¡-0 la oouilita y
mi corazón; rpero rpor u,n movimmt.o espontá•
fu11álfua volurutalcl q,ue hrno Illloer &lt;bai!ltas cosas
•
d ·¡
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llé á
a.,, tan d~bil é · !Selnlsilble . . .
neo, 'J por OOLr o alsi, mvo,11ta.no, ID!e hru
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um
¡p:rliOOliplO.
,loo p.i,;s de mi ca,bal!lo, ele :rotliil]i]llis oo el rpo:Lvo,
Pero conl!ideranido el cnisbiainósmo con
en 'llllll\. de l11S asul\lS 'Y rpol.-orosaa rpeñoo dlel
ojos de e"istiamo, alií ootalba, a,]¡Jí -bajo aquel
"-"""01paldo s-enooro qM brujaharrnos. A,í permacil&gt;lo a.mil, en al fondo de aq.ucl oogooto y
&lt;necí allgnrnos mmwtos en una miulda oonitemeOOllJb11o valle, á la sombra de 3kj1Wlla pequeña
;¡,Jaci(m, tlura11100 1" IOUa[ &lt;IJoldoe loo peru;aoollim, ouyas añosas :rooos rpa,recían aún tod•s
mien_tos de mi viim die hoanlbre ,sooptix,o y de
'!'aJja,das ·por efectio del e!Sltremecimilento de júc,risit1amo &amp;e ago,Jp-aban de tal suem, en mj oabiQo 'qllle ll:x;peuimen:tlaron oon,ciíl:,ienJdo y hlav,i!nbeza que IDé' era irrnposllJle idi8'Jennar ci..-rado en "1lS enitrañas al Verbo nliño, 6 d&lt;ll extremente 11&lt;110 ,.¡¡_o : sólo "11,as pa!a'b,as se exha•
mecirrniento de d&lt;&gt;lor que siillbiar0111 se¡mLbamdo
laha!n die -mlis Ielbiios: ''El "'1&lt;'ibum cruro fru:,lmm
aJ V!\l'oo tmUJeirto; ailli ootalba, allí el pU1I1tio sae&lt;lt, et oobitavit run nobis." ProTllUIIlciél'1S oon
gredo y fatal del g,lobo, .O.egúm, por Dioo en la
el senbirrni,m,to s1tb1ime, profundo y !l\,"l"aideciet:emiKfuxl para hacer deooenlder á J¡a, tierna su
do que encienron, y aquel sitio las m.9Pira ta,n
ver&lt;l.a.&lt;l, su just-i.oia y su amor encarnado en un
natmraJmorute que qOJJed~ sorprendúido, ~1 lle•
Nóño-D.i.os; ailllí era dornde ,n alienlto dii1Vino
grur por 111 '1&lt;Jabe al SllDrlmia.rio de la iglesia
~rubía bajrudo á su boro robre 'llml, ,pobre ca:balrutiina, 11uaillfu1Klotas grall!adas mi letros lde oro
na,, momila id.el humj]de itrall,a,jo, de la eencisabre la mesa de ml1ll'IDIJ! klel ailmr subterrá1l!e-z. llke &lt;&gt;!píriru y del in:fot'bu.nio; addí era &lt;lonooo en [a eaea de María y de Jooé.-1,uego
ele '1.llll&lt;m:ó, en el oono de llll!la virgen úoooen.te y
bajanidb religiOSlaJlruJllte !a caibeza lhacia aqW&gt;pura, lllll ser diuike, itiemo y :m~oso colla ti.erra q.ue halbía rpl"OOIUlciJdo Cristo, ,11,, besé
II!lO elilaJ, doliente, lllisti:n:rudo á la pacieneia y
en siJenklio, 'Y mojé con &lt;Llgnoos [ó.gi,imM de
al gemiido oomo el 'bmnibre,---¡poiderooo, sobreQ,l'J"'epenJt,imix,n¡to, de amon- y de ~
,n,rut;ura[, jooto y foerll, oomo un Dios; alli fué
aquel suelo que ha vústo \l.&lt;l:rrllmll,r d:a:rntas y
dorude el Dids hom1bre· 'fl'llEIÓ por nlU!estra ig,ro'&lt;:¡'u);' 11,a:nJbas oo eebaldb, piléliénJdloile un [l&lt;lCO de
ramci;a, 11uestra debilida:d, nuafuo tr,ibajo y vendrud y &lt;le amor,
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(Do Ii, Aoademia de San Carlos

�Doon.imgo 23 de Marzo d~ 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

Domimgo 23 de Marzo de 1902.

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EL MUNDO ILUSTRADO

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Distribuidos cOI11Ve'l1ikm'temente en el salón
ha,y va,ml,ién 0ood,ro,s 1111.wy not.-ible, 1q111e fuciliba1•on Joo Sres. Dr. l\Ia~í:as, Lic. Fra.mii&amp;Jo
Alfaro y Jooé Gan·cía Rnlbim. De ilos pe,-,bene-

c!Pcr fas víctimas &amp;e &amp;uerrero.

EXPOSICION DE BELLAS ARTES EN LA ACADEMIA DE SAN CARLOS;
N10ta sa.lfoDJte de la úilmna se:m,¡¡n,¡,, f,ué la
apei,tu.ra dJel C,m,oomein oi,,"'11trimdl, por un
gruqi,o de o1uJml10S de la Eoou.ela de Bellas Artes, cO'Il el objeto &lt;lle rEJUlll.Ír :wg= fonrlos en

ra, reproc1uciclias en ,n.ueshros gmibai006. H"'}'
arl001á:s, oo el ranno de acuarelas, 1:1bms m'llJ'
elogiadas de Ohá.vez y de fas Sritas. M. de la

cicrutes

á aq,uel

crnballero,

citmemoo

un

''Albel", escareo verdade:mnnente n'Otiahle &lt;le
Booofaro y nnoo a¡pu,n/tles á la ooullirela de Mesonier, nno de ello.s en lll'ÍIIlJÍ3iimm de loo tle
]a, prnpiooad del Sr. Afia.ro, una mbem de
OaarlenaJ y
booe:to a.! dlesI1U11do; y de 1os remitidos rpor el seoor Rubín, 1Ln Saln F'rnmcisico
'1/triouíldo á Zwlhamán, 'Tu Sagrada Farrnilia"
y "La Pesca Mihngrosa," copitas Id.e Rtiben.s, ,v
la "Nega.ci001 &lt;le San Peidro," que se ateihuie
á Ca;rawa,ggio.

=

una coonpooición deoorrutiml. ti.tu'la.da "Arte y
Carida!d."
Llemmdo los claros di! los aroos y sobre

a,u.x.ilio de las vícti,mas de Guenrero.
R1. Ooo:n.ité orgaTui.za.oor, oom¡pue,--to, enitre
otros, par 1los jóvenes Luós R. Ruri,z, Federico
E. Mia:oiscal, lgfillílÍo A. Rosas y Alíonso Pa,..
Ha=, hizo c,poi,twnamente cioouJ_m 1U.111L oonvocatoria, excirondo á todos loo a.!1ÍlÍSraS, a.fioiona.dos y propietarios de obras de a,r,i:e para
que ooncuirxierain ..í la EX!posieiém, aibfli.érudiose,
al efeteto, run certamen para rada uno die l0o
ro,mo.s de Anru.itecbura, Elscuilitura, Vin.twra y

• *.

Grabado.

E:rousaJ&lt;k&gt; es decir lqrue á tan filrunJi,ropim
,lliamarrrci€1Il.to ocudieron, desde lue,,mo, n.o sólo
el arti~ta oonsulrruatlo y exquisibo, el llll!aeSbro y
el o1uIUJJo, sino el caballero 'Y la dama de la
mejor sociedad, lilev.,udo, IWilOS, el OOI1tin.gente de BU ooniti•Illlla l&lt;lloor y de i,Ul; oonoci:mien,tos' en el diiiícil aJrle, y c;1,ros el concruroo ·de las val•iooas ooleooimres de telas que
gu,aoo:run. rollllü oro en ipolvo, romo joyas de
fil'uy sulbido valor.
•• *
Así es oomo ih,im podiido reruninse en el patio de la Acadern.ia de Sa.n Caries, oc,n,vertioo
en salón., ouádros y oocuJituras de distintos m1iistas y prooo'de:ru,ia.s, que haoon de 1la Exposi-

ción una de lias más interooanltes que se hayrun.
abimito ootre ruoootros, 1'1111'to por la va.riedad
de escuelas que allí e,,IJán rqpreserutada.s, como par el buen gu.sto ¡qaie do'Inlllml, oo la i.oota·laciÓ&lt;n de [oo ej&lt;lllllP!wres que se exlb.ilben.
En aTtístioos grupos fommdos oon CllJbaillete.s cmbierto.s OO'Il ,p&lt;Iños rojos, ae vv, allí urm
serie de oow,,rolas del llL!mtro Pomm, sin '!'lle
acen-llarn,oo á saber qué es más de aJd,mirnar oo
eLlas : si el oolorido 'Y eruto.mción gooeml del
plhl.Slllj e, 6 la fideliid.a;d oon q,u;, fu= dJomia,,
clJas de nuestros sifuJs !lillIB pi,nto:resoos, romo
ISOll iOhapuiltepec, 'l',reu,000"', y 1/troo de los ailr.Jd:E!Cliores. Tirurrfuiéll e111 acuaioolas exili!iJble eil

Sr. Pa\rra. otros p¡reciosos ltralbllljoo, rom,o
~ O J UIIl cuJad:ro \fu U'a J'llll'a w,] pa!tlronalooi dlE! illa Vúlrgen cfu G,waldtaillu¡pe.
El Sr. Mia,ruuel Itruarte rpreselDlba 1mnhiián
una -valliosa 'COlecci•ón de aoua.rolas oobre divt:rsos asuntoo. que 'Pueden irerse, en JllIÍ.IIrirubu-

Doonin.go 23 de Marzo dkl 1902.

"Orania."-Estudio de composición por J. Tovar.

.Federico E. Mariscal.~

Luis R. Rutm.
Ignacio A, Rosas,
-~Del Comit.6 organizador.]

Alfonso Pallares.

\ru

Luz Carnillo,- Luz Cro-d,;ro, l\L E. Goohlcoa,
llfütilide llfonroy, Elena y Jooe&amp;a Betan00\tl'I;, Maria. Oua:dm 'Y Maioo del Oarmelil Riquelme, y del Sr. &amp;vero Atrnrulor, que e111vió

fon.do oboouro, esbán oolooamis las dernis
obras que oomplcimi la e:xili.ibix,ión de pi:ruburas. El! íPrimeir 1JrnJmo oorrespoo,rle á 1" Escuela, .que preoon.ta 'llil cuadTO de Pacbooo, sobre
aswnto bi'blico,
oopia del "Cullilllhtem1&gt;C"
de faa,,"llllimre, por el mismo an,t;is\a; doo cabe""" de ealmdio, un 1:uadro a.! óleo bitullaldo ''La
Vuelta del 'l.lrabajo" y dios ca.Ttonoo á lápiz--"P.rimaivern." é "Inwiemo,' de Ignwci.o A. Rooos. ful), ta,mll,i,\n en e..-te lote 'll'Illt oopia de
"Ell Entierro" del Ti.cirurro, heoha ·p&lt;xr el
a,lu,mno Al'gciielles. Fa11Jan ruún rugu:nas ob.:rrul
que proruto q uediar,í,n colooa&lt;las.
En los trnilll,()S si.gurierutes se 'mil dlstinitos
mm:diros: eDJtre. ell!Os, reconckmnoo el que representa á 'llil. Pon.tífioo dm,a,ntand,o la ihosfui,
y q,ue es 1mu,y ootal:&gt;le; el die ''Los relos de Señor Smi Jooé," de la esouela española m.tigua;
caibezas de Santos v 'l1ll "Sa111 Pedro libe~ ipor el áng!ll," ,todos !ooi.limdos por 1"
señorita Ma,ía Pwoo. El Sr. Lic. Llrrnantour,
Ministro de Hacienda, remátió un prin:nmooo
retrato de Pío VII, obra .W célebre pimor
f1'1JllOOS Daw:id y doo pa:iroja;, W10 dJe Corot
y otro de Díaz.
]}] &amp;r. Lic. D. A!llredo Oha,vero, tan afebto
á las ob:ras de arte, co,ntriJbwy,ó ron uos mejores
cu&lt;i&lt;lros que ,pooee y que oonstiU!JO'en UiDa ooleooión muy valiosa. Citaoomos, como de loo
más n&lt;YiJ,bles, un mmto ~ Toa.bel Ferrrnesio,
c,l;ro de la hija del pi:rutor Velázquez, debido
á Mar,,6; un. Salil Pedro, de ita escuela oom-

=•

g;ua española, un paisaje de 1.folooer y un
e,pun.te deil •album &lt;le Airica, rpor T&amp;bu.ny.
E&gt;1hibe tarrnbién d cuaklro de D. Sa,rn!Jra.go
HebuJl, "La muerte de llíruralt," que es wn modelo a,,aJbaJdo de cokxrioo y 'de dibujo. J'Ullll!:os
oon est.e primlJI'OSO ou.a,dro, que reprodm.ciimos
en ...te D!Úimero, .est'án '.los dos esbuJdiioo pre,parn.t,orios que hizo el señor Rebull.l, y que
SO'Il ,propiedad del señor Pim. En cmamfo á
1as pinimras rerntiitioos poo- los señores Lic.
Vá,x¡uez Tagle é In,getn!L&lt;l'oo D. Guillemoo Heredlkt, 'llaman la. altención u,n ,Sa01 Jwn Emng,füsba, o,tdbuído á Alonoo Cano y u,na oopia
del 8•01 Antonio de ::l{ornil!lo, q111e ,pel'tenecen
a.! prÍJ!Jlero, y i\lil iilllltable retrato, ,par Wa.gner,
propiediad del segundo.

Del célebre pintor m@imno M"'1llllel Ocaran,~a, ,fueron eruviiad'l!B al oemtaonen por el
Sr. Lm. D. M=ell ?lfuroado (jr.), enJbre otros
obras, ''La Mártir Cristia111L," oq¡iia de Delarodhll, muy elogiada ipor éste; 'Tu Cu.na Vacía," "El prupelero en la Ccmoond'.i.a," "El P0-rJoq¡ui1tno," ,y un ••ib'.&gt;-retrato. En el lote se
e&gt;'h:ilben también 1m ,booe:to de Ign:acio A. Rosas, 1iñituil.'81do "El Buen S1armariJtaln,o" ry cuatro
notaíl:Jres cuadros del Maestro P~~ra: "El
Merloaido de Flon:s," ''El. C31ID1pesino," "El viiajero" y "En espera d,e l'OS ~ - "
:ElJ. q111e Iba pr€ffilll!:a&lt;lo maiyor [l'lÍ!nlero de
obras es, sin d'u,d,a, el Moostro Pilntt, Profesm
de ia Eeouela 'Y nno de lllUlesrl,roo lilltís celebrados "'1'tistas.
Sus Uillldros ocupan ~ 1ooos 'Y enJtre ellos
ae Velll trn.baijoo veirlM\lrnJmenrt:e notalblffi, oom1&gt; las &lt;JO¡pias de "La B,JLJ,;" d&lt;ll Táoi,l,Ilo, ''La
Oomunó.ón di, Saln Jerón.ilmo," del "Doonim.iquiru.o," y de &lt;l.ilve:rs&lt;JS cuarlros de =tores célebres.
De sus pi.n.bu'l'laS ori:ginru'les, ruenúionare..nws
&lt;los, q,ue hiizo en Roma: "1}oo dhoabam'' y
"Un pifer-amio," itmlbajoo q,ure han m:te'I'tOOido,
de rpiaribe de los inbel\gerubes, los ma,yores elogioo.
La faJ.lta de espa.cio noo imrpi&lt;le exfanldernos
m.fus en esta parte de n"LOOStru. reseña,, y por eso
iro espe!ci:ficamoo en.tre otras obraB,
las del
paisa.jista s~. Velasoo, que sOIIl iJambién muy

roog,indss.

....

En el I18llDJO de esonltu:ra robresaJ,m, el monwmento á Anu.ña y el "M&lt;ill:gre to-rnt" del Sr .
Jesús F. C0111treros y la escuJ.tuim "Desespoir,"
a:e ''A. L. Oca,mpo, en o:ru!in:,ml(jj; dos e,,--tatmrus
d!e oomposfoión, "Clío y Umruia," del a1Ullllll10
Jooo To-v,i,r, otros del na,1/u;raJJ, ipor el Sr. M.
Cmidha, nn busto ejeouliJaklo rpor el Sr. Dorrunguez .y un boceto de Narpcooém. I, por Gue-

''Clio."-Estudio decompo!ación por J . Tovar.

rnt. Se e:tlJrjJ0011

tann;hián 'lllDJa OOCJUJ.ilwra, icle
Colón, de boonn,, del Mamt.ro .MciJJJti y Ullll
"Venu.s," qui&gt; cibaeqlllió el señor D. M.oiruuel
Iibamrola.

=

Ua ángulo dehalón,

1
Acuarelas de Manuel .M. Ituarte,

Colón,-Escultura en bronce.. pt&gt;r Alciati:

�Doonimgo 23

oo MaTZo oo 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

LL MUNDO

CONCURSO FOTOGRAFICO NACIONAL,
D.sde el rrrres de Agosto del ,año pasrudo, los
seño:re, J. Lalbaidri.é Suc., cC1Il.lV'()IOOlln ,al ,primer OOlli!'Ul'SO fotográfioo q111e había. de tener
erecto en ~ta capi'OOJ, entre itddoo aquellos
profesionisms 6 alficionadoo qire q,uisieralil
oonoorriir ron 1l!Il urabajo ej€CUtado en ipklbals
expenldi,das por :la casa OOIOOOOiiaJl ide los patrocina,dores 'rlel ronourso.
Poooc meses d€S!pUés, el n'IÍ!JOOro de coorour001I1.tes era ccmsideraible ry á la fooha en que
oo cerraron las a.éllmisiollJeS se oorut:ruron hasta
ci®to set:enta. oon.oummtes de ,tddias parntes de
la H~úblioa.
Ernin ou,ait,ro los trabajos &lt;propuesi;()6: primero, Retr&lt;1tos; segu.n.ldio, Y.istas lde illlterio•
res; ~ , Vis&lt;bas oo etlem&lt;&gt;T€6 y c,uarto, Re&lt;Ura!fx&gt;s de tip&lt;AS mi.cioualles. Tres los órdenes de
premios que se deberíaln otorgar á. cada grupo : pTimeoo, cien pesos y fll.'ll &lt;hpiouna; ~gwndo, oi,naueruta ,pesos y un dilplOl!Dla, y tereero,
moo.ción hon-0,l'ífica y el idñ¡pllama. oor.reepoin-

AÑOIX.--TOMO I.--NÚM. 13.
•lr ector: LIC. RAl'AU Rfl'f&amp; &amp;PINDOLA.

ILUSTRADO

MÉXICO, MARZO 30 DE 1902.

Oere.tc: LlJI&amp; Rtl'lt5 &amp;PINNLA.

d!iente.
,Cerrado al ooncurso e1 jumdo

oailifioorlor
:6omnó con los señore.s Ootaiviano de la Mora, Fera111noo Ferrairi P érez, An'tonio Orures,
H. Sohlaittman y lfu'Dlllel T orres.
D€apués oo fas detliberaciones nec.e:sama.s se
:reoolvió otorgair el ,primer prerruio en el grupo de retraitoo á los señar€S V,a•illeto y Cía.,
ponq,ue en el trabajo que presenlbaron se enconltró U1I1 buen '8/h1rrn1braido, huena expooición,
bucm d~arrollo y buen foco.
El oog,u.n'do premio too6 iail señor Felipe
Torres porque en la iprueba preseniada se pndri.eron cronprobair fUIJ1 regmilar alUlIIllbaoo, buen
e;.tu,tl!io d~ OOIIlJT)OSÍCÍÓn, :reguJ.aJr fooo y buen
deHtr:rohlo.
L'8 IIllenci.ón. ihonmífioa, f.ué morgaida al señor Adirrain del Oastill!lo, ( de San Luis de la
Pa.z, Gu.a'IlaijuiaJto) 'Y en su traooijo se eruoontró 11J11 TIE\,"'lliar f ooo y 'UIIl :whli~o ahllIIl'brarlo.
2o. GRUPO.-VIST.AJS DE INTERIORES
J--irli:miai.· prerrnio, 'rul S r. Imgenúaro Luis
Goome por su fo(i;ogmfÍJaJ l&lt;M púfupilt,o de 1a
igl'O$'i,a, ,de Bel.ron ( Gua.najfUlalt.o) , consild.aranido
la ibu®la. eleooión del pundio ldie vista, el para1 d
lelismo de -las lineas, el buen tiieo:nipo de ex-posición y el buen oosarroJll.o.
CO"SCURSO FOTOGRAFICO.-RETRAT0S.-ler. preimo. Sr es. Vallet o y C'fa .
Se~urudo ipl1€!ll'.lio, al señor Fralll.Cisco J. Bonil, por fa fotoigr,arfíia del ailitar de la P0JITOquia de AJ1vruraldo (Ve:MmíUZ), ipor 3U regular exposición y &lt;ksaru,oilJlo.
'I'ertoor ipremáo, ~a. señor Gu.iillermc Armrunid, ipor UIIl ilruterior de farnracia. uamwdo en Coo~ (VeNCl'UZ) . Se i:ru.vo en OU0IlJta la hwe:na
eleooión de conjil.lillto y lo regular de la ef:lP'OO,iición y d~ro1lo.

.,e

►c0s t'

S. S. LEON XIII.
(De un fllllmo retrato tomad11 el dl.i dfl •w Jubileo.)

K.ENCION RONO&amp;IFICA.- Sr.

A.dr(an del Castillo. San L llÍS de 1&amp; Pu.

Sub8cripcl6a m ensual rorarua, 1 :l. lle
Idem. ldem. en ta capital, ,. :l..:lll

2 q l'&amp;EWo,-Sr. F elipe Ton:es.

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1752362&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado, 1902, Año 9, Tomo 1, No 12, Marzo 23</text>
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                <text>Reyes Spíndola, Rafael, 1860-1922</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>Rafael Reyes Spíndola</text>
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                <text>Fondo Ricardo Covarubias</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>Doonimgo 23

oo MaTZo oo 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

LL MUNDO

CONCURSO FOTOGRAFICO NACIONAL,
D.sde el rrrres de Agosto del ,año pasrudo, los
seño:re, J. Lalbaidri.é Suc., cC1Il.lV'()IOOlln ,al ,primer OOlli!'Ul'SO fotográfioo q111e había. de tener
erecto en ~ta capi'OOJ, entre itddoo aquellos
profesionisms 6 alficionadoo qire q,uisieralil
oonoorriir ron 1l!Il urabajo ej€CUtado en ipklbals
expenldi,das por :la casa OOIOOOOiiaJl ide los patrocina,dores 'rlel ronourso.
Poooc meses d€S!pUés, el n'IÍ!JOOro de coorour001I1.tes era ccmsideraible ry á la fooha en que
oo cerraron las a.éllmisiollJeS se oorut:ruron hasta
ci®to set:enta. oon.oummtes de ,tddias parntes de
la H~úblioa.
Ernin ou,ait,ro los trabajos &lt;propuesi;()6: primero, Retr&lt;1tos; segu.n.ldio, Y.istas lde illlterio•
res; ~ , Vis&lt;bas oo etlem&lt;&gt;T€6 y c,uarto, Re&lt;Ura!fx&gt;s de tip&lt;AS mi.cioualles. Tres los órdenes de
premios que se deberíaln otorgar á. cada grupo : pTimeoo, cien pesos y fll.'ll &lt;hpiouna; ~gwndo, oi,naueruta ,pesos y un dilplOl!Dla, y tereero,
moo.ción hon-0,l'ífica y el idñ¡pllama. oor.reepoin-

AÑOIX.--TOMO I.--NÚM. 13.
•lr ector: LIC. RAl'AU Rfl'f&amp; &amp;PINDOLA.

ILUSTRADO

MÉXICO, MARZO 30 DE 1902.

Oere.tc: LlJI&amp; Rtl'lt5 &amp;PINNLA.

d!iente.
,Cerrado al ooncurso e1 jumdo

oailifioorlor
:6omnó con los señore.s Ootaiviano de la Mora, Fera111noo Ferrairi P érez, An'tonio Orures,
H. Sohlaittman y lfu'Dlllel T orres.
D€apués oo fas detliberaciones nec.e:sama.s se
:reoolvió otorgair el ,primer prerruio en el grupo de retraitoo á los señar€S V,a•illeto y Cía.,
ponq,ue en el trabajo que presenlbaron se enconltró U1I1 buen '8/h1rrn1braido, huena expooición,
bucm d~arrollo y buen foco.
El oog,u.n'do premio too6 iail señor Felipe
Torres porque en la iprueba preseniada se pndri.eron cronprobair fUIJ1 regmilar alUlIIllbaoo, buen
e;.tu,tl!io d~ OOIIlJT)OSÍCÍÓn, :reguJ.aJr fooo y buen
deHtr:rohlo.
L'8 IIllenci.ón. ihonmífioa, f.ué morgaida al señor Adirrain del Oastill!lo, ( de San Luis de la
Pa.z, Gu.a'IlaijuiaJto) 'Y en su traooijo se eruoontró 11J11 TIE\,"'lliar f ooo y 'UIIl :whli~o ahllIIl'brarlo.
2o. GRUPO.-VIST.AJS DE INTERIORES
J--irli:miai.· prerrnio, 'rul S r. Imgenúaro Luis
Goome por su fo(i;ogmfÍJaJ l&lt;M púfupilt,o de 1a
igl'O$'i,a, ,de Bel.ron ( Gua.najfUlalt.o) , consild.aranido
la ibu®la. eleooión del pundio ldie vista, el para1 d
lelismo de -las lineas, el buen tiieo:nipo de ex-posición y el buen oosarroJll.o.
CO"SCURSO FOTOGRAFICO.-RETRAT0S.-ler. preimo. Sr es. Vallet o y C'fa .
Se~urudo ipl1€!ll'.lio, al señor Fralll.Cisco J. Bonil, por fa fotoigr,arfíia del ailitar de la P0JITOquia de AJ1vruraldo (Ve:MmíUZ), ipor 3U regular exposición y &lt;ksaru,oilJlo.
'I'ertoor ipremáo, ~a. señor Gu.iillermc Armrunid, ipor UIIl ilruterior de farnracia. uamwdo en Coo~ (VeNCl'UZ) . Se i:ru.vo en OU0IlJta la hwe:na
eleooión de conjil.lillto y lo regular de la ef:lP'OO,iición y d~ro1lo.

.,e

►c0s t'

S. S. LEON XIII.
(De un fllllmo retrato tomad11 el dl.i dfl •w Jubileo.)

K.ENCION RONO&amp;IFICA.- Sr.

A.dr(an del Castillo. San L llÍS de 1&amp; Pu.

Sub8cripcl6a m ensual rorarua, 1 :l. lle
Idem. ldem. en ta capital, ,. :l..:lll

2 q l'&amp;EWo,-Sr. F elipe Ton:es.

�EL MUNDO ILUSTRADO

Domingo 30 de :MaT'lo de 1902.

EL MUNDO ILUSTRADO

NOTAS CATALANAS.

mienza á aooanrlar por una ipenidiente fortísisnu1. los esca:l.cxnes del monte. A poco SUJbir ya
no vefamos casi nooa, la inmensca nu:be nos

EL MONTSERRAT.
,Manucl FlONlS, á quien rulg,u,na vez he servildo de ¡pretexto para fül.ooofar, ha dicll.o que
roy un frai:le (lo que no significa asceta) . La
ve1,daid e;: que mi corazón es un monru;terio;
mejor d:iJCho, mi e;;píritu entero lo es, lo reconowo: mi inteligencia, la ruina de un santuamio, mi sentimiento, la capilila, el rolicari.o que ha quedaldo en pie, al11í est,á oopul&lt;truda
mi ma:dre; mi vdlunroatl un torrerute obscuro,
lento, que oorre y se pierde bajo todo e&amp;bo.
Yo relra.ría mi viaje á :IDuropa d:e santuario
en santuario, de cartuja oo. cartuja, porque
siento honda:rnen.te que todo eso fo:rona bien
el cauce que mejor cxxn!viene á mi temperamento, á mis anlhelos, á mis tr:iste'zlals; inite'lectua.lmente soy un nuevo, voy á la fáhrti.ca, al
talller, ail. la!boratorio, al &lt;teatro, ,al ferrocarl'lil
serpeanldo entre el hielo eterno y el eterno
mar; sentfanentailimente soy un viajo, un viejísimo, soy mi tata,rnbuelo, oo'do lo paooldo
despierla ocoo y vibraciones mi~riiosas en
mí, y en esa muerte me sien:to viivir. Sí, iria
ooano romero á Santiago1 á Lourtles, iá Loretro, á Asís, a,l monte Casino, ail mOOllte AtJhos,
all monite C'armelo, y tornarla oon profUDKlia
emoción á pe:Iidenrne en la sombra lde las catedrales góticas, porque entmTudo en. esa soonbra. siente uno que enlbra en sí mismo, en su
~,hr,a, en su misterio intel'!ior; pero con
ta~ de salir al sol, para baber la luz á grandes
tragos, de esos que Hega:n á 1-as enlbrañas, á la
sangre, arrima:do á las colu1In1Il_3S diivinamente vetustas ded Pamtlheon en Roma, del teirnplo de Neptuno en P~timo, del Pairtbenon ....

&amp;upo el maraivillruclo conde la €Stuipen.da historia corrió en compañia del perdon.a:do á bus~ al ca!d:áver de su poibre .hija., que .~
de
la UUJID1ba vilva y pum COIIllO un l:1:~o, UJ1a
"azucena misteriosa" y pm,aron los anos, Y al
pie del san1/Ua,rio d&lt;J :\Iaría murieron
bendiciendo su de;tirno

ell 1J1oble oonlde, la feJiz donioohla,
y el ooilJto penitente J ua'Il. Gaxino.

llos giliaciade; piioos en semejante _estación?
Dioon que Monistrail es '\lil pue~o iplllltoresco ;
no lo ví, no quise vEIDlo, no me llllllPOrtaiba; no

me i.rrniportaiba el clásico Llobregat, que por allí
se desaJtalba nrmoro.o0, sierpe de líquida nieve ( esto es caJ.ide.roniano) ; no sé si rul pasar por
la casa de la estación too:né ailgo, aunq;ue parezca mwtira, nada. me imporitaoo narla, el
frío me traía diapli0€'llte y mohirno. Deseen-

envwvía y nos 131mÍa; entre aquel ma.r fü.uido
pemiibíam.1()$ grandm oontornoo i.n!decisos de
rocas, c1arooouros gigam.tesioos, ton01S &lt;lXl vegetación oofu:ma:da en la niebla, soon/bras fu!moos de pinos rígidos y csbaltos ooo:no floolias
gót.ücas; aquello era fiaintáatico, impreciso.
irrea11, su.1:xmarino.
·
Parecía que la nube nos hlemiba en sus a[as ·
IID.OilS'truo que escaJJ.alba roohíniarr.ud~
y ja.deaind:e las ramipas, era ,un hilpógrifo ¡q¡ue
nos a,rreba,baba ad cielo. Dejando á un IiaBo mi-

que aqfllel

pectáenil.o supremo.

De repmute e1 sol

Dolmingo 30 de Marrzo tde 1902.
¡ Aih l

¡ Oh, m.a.raviJ:l.a 1

~ coonpañm01S de viaje y yo noo habíamos
cann'biado paill!l.lbras en 1a, niube. .A.hora hah'lá. baimos por exclamaciones oom.o lot3 preholmbres de amtes del. leng;U:11Je alrttionil.arlo. Todo
lo qmm~s ver á un tiempo, ¡no nos exa ·c1ado l Arrilba los lllJUrOS titáinfuos que aespren~ del arul. sus perfil~ agrudos de im.for'mes
obeilISCOO, todo el.lo rojizo, violiáceo, Clárdan-0.
bien emJbardurnaldiO por la, birooha. de oro ael
sol; aba.jo un iirfinito lago b1aJnCo formaao

***
~ mis lool;oirQ; qruieren conocer datos geológi.~ sobre estas rOIC'aS ~,u.ísrosas, que parecen pmrtaldas y que dcxminian con su ertra:ño
ciroo roto fa 1p'1anicie . (!8Jbail.aina á mil metros
poco más ó menos sobre el lll!Í.vru del Mooit~neo ; si tq¡uieren saiber cómo se a.pareció
1a vITgen (hecha por Saill. Lú.cas, que según
parece, tenía 1llJl. tailler consideraibie de pintura y escmJJ.tu.ra de exporlación), en IUlD.a gruta que, por doogrnciia, está claillSU.ra&amp; en invi~no; siquer.a sai'ber cómo se oontrt:ru.yó el
pnmer monasterio de :religiosas que luego
~'Pa,ron 'los benadi.ctinoo de Rüpoll a.'l :fin del
~lo Xo., y oómo fué aibaidía. en princiJpios del
Sll.g'lo XV y las rveoos que fué ldestmúao y c6mo
fué reconstmúdo de:fi.niitivrurnenlbe hace veÍlllrte
ó veim.ticinco años, q'lle lo ¡pre~ten á las
,
.~~o
gmas
y monogr~.t1as: yo ¡pooo sé y ruiJda. tengo que decir.
Me _m~~- murlho las ruirua.s, más' que
lo.s edi~c100 v1eJ os y ootos ~ que loo n1Uevos ;
en 11ealliidlald no me girrsta deverias sino lo

~º:

***
ouerdb de •mi iniancia. Hrubia visto a1l Jt:ontserrat á tra,vés de Tunos ven;os
auque de
Rivas, cua,ndo e.rrnpeza.ba á leer vei,;:os apenas ;
a&lt;¡:uello se llarrnaiba "fa arucana m:islteriosa·• y
estaba dedicado á Zorrilfa, y veo a{m el libro
las ilusbmciones, y caru!:an en mi nremoo-ia las
pwlia:br.as finales ; aJllí, en ese santo monal'&lt;teró.o

uel

murieron, berudiciendo su destino,
e1 nob1e oonde, 1a feliz donceUa,
y el santo penitenite Jua,n Garino.

aos

I,a leyeD'da del ermñtaño rdugiaido on la

' '&lt;"

ras

=-=-=========~~~~-~··~·~:~~

oo-

vi?

l11Ue illi.ene histo~; . ese "tic'.' es lo único que
he
:ID ll;1[Il,p10 ~ vem'be años de profe.sor de ihitsltona ; es 1.Il()Cente, es inofensivo,
ero aJIM tamt~ iloo viejd; olarustros, loe
vie:,os Sllllllbos, 'los viejos libros.-¿ O será por
seg.uir 'La .rnooa ? Tall vez. Loe nestos del viejo m~rio ,de Montrerrait, loo f~o-mentos
de crup1telles y de tUl!]][)as, Ibas re1iquia.s o-ótica.,
del v~sto ed:ifuJio ( Sigilo XVo. a,l eXJJ)irar el
arte OJLvo), todo me ipaneció eiliCaJil,taJdor y
,mientn11, mos pre!paraoam. 01 aJon'lle!ZO €In la
foorla IJ'Iéás oeroa:rna., e-nltrarrnos á na iigilesfo,, nos
iparamoo frente á 'lllil.a inmensa. ·verja oerraida
Y no vitm.os in,akl,a; frío, obooumrud; aJJá en
el Í()ID..d-0 iMgro, ailgum.os sailiiientes íllllllllÍnaidos
por Ita term-e claridaid rd,ifusa delinea.oon vaga,me~ll;e un :taibe~ullo_; iarldía. urrm 1:árnrpa.ra.
C'd~~1c~d0Ta ldel miste-no oomo 11I1Ja mferr&lt;h
g"~lOil &lt;le J.117. en 1a pe:rpebu,a. SOID!bra; por
'Vltria~es entmba el idfa, pero tan velado que
~ f~día en la nodhe interior ide que lia,cín
&amp;ur,gu ángulos ide ,rrNímndl bruñí/do, nichos
de satntos perenne:menlte extáticos sobre sus altos ipetdesta1&lt;€f;, iáureas Ufo~ v,erti~aJes en l.i.s
ipi,Jlárrn.idles de ag:uj as gráciles de Uoo ldoooletes
gótic~, f~gtrnen't os _de 1as a.ros tle los lustros brn?tmos ¿qué sé yo? tq1¡ues ldie oro en
oornu;m;, en ilias arim'aS, em el lus.íre ifo [os
bancos ;.r.¡,uié sé yo ? Una 1€€ipecie de a,.,auia-fuerte id:e Re:rnbm[lfdt, con densas masas de obscuro en ttold:00 partes y va-gas manidhas 13faras
d&lt;m;&lt;le -q,uiero. ~iafüt lhe vist.o mís quiiet.o, más
mudo, ,mlás trn1,te ; era Ja fan:p~ilón de un
esooparate que e&lt;'l('ondiESe mara1Vifü1s &amp; w curerfa. tras um. cristal deshistra'd.o; era ... Era
lia ihora die ailmorzar.

samoo

Y YOO.veria al )Ionibserrat. Era un gran a:nhelo mío cman.'do fuí á Baircelona; era un re-

oornisa as.erraida del monte rojizo, el füaiblo
erigiendo otra ermita junto á la del asceta.
el con-de Wifrido tre1pa1m:lo por aq.uelílas ~
maocesibies, casi en el artror de una. cncerla
la be1la hija d~ oonrle resuelita á quedia.rse
en compañía de(! s1mil:,o erttn~ta. pall'a ootregarse
á la faena dulce para una muohaoha de salvar su alma y luego la tenitación, el triunfo
&lt;lal pooailo, y, por consejo 1de Sa,taríás, el crimen, el hórrido crimen : la niña asesínaaa por
su soouctor ( el furor 'homiJciida seduciendo
a,l furor erótico, bien visto, bien observado el
la'l!Ce, así ve Zola). ¿ Cóttno &lt;J!1vitdarila, cómo
vi,d,ar este miento ouiando el narraidor es un
poeta, un ,poeta épico co!m'O el ·duque de Ri'V'as,
un Homero ·romántico &lt;le tercer o:Iiden, y no
puede q1Uejaroo de 1a altura !dado él ipu:nrlx&gt; de
comparruciém? Jua,n Garilll.O fué á Roma, volvió, currn¡pliendo la pen1:te.ntia impuesta po-r
el Pa¡pa, a;nidando en ou'clltro pie; hasta las grutas del 1fo1Il!tsm-rait, allí hizo vida ele a,nima,l.
esite samto qrue re haibia dejado vencer por 1a
''bestia hu.mana'' que cada u'llo de nosotros 11.eva demitro, y logró -:rer un animail; oorría por
fos ib-Oeques de la -rerf\lfilÍa be!Huldos como un
()SO; los ca:zaid.oros del oonlde aip res.1.ron m:líuella
flem que tado el mundo veía con ru,O'IIllbre e,n
el rpalacio condal de Ba~fona .... Dios le ensu. r¡mdón por la ~ de un recién :oiwido,

sam.tuamio y 'á esouohair [ia. "sallive" Klie 'La Esoolia,nia de Mon!lm:ro:iait, oon iflaJ1 tde asistir a,l
dra.ma que se anll.Dlcia:ba ~; Febo deshaciendo
la nube oon sus saetas ,de fuego 'J ,el" cíelo azul
beil:xiéndo11a lágri.rrna . lá 1liá,,"1.'Íllila; y la, parte
OICU.0ta de €Sita montafra· q•rne dOIIDlina k:!OOD.O ll!ll
peñón ilabrnldo por 1a Quimera, ila lilllm.111rn catallruna, iaipareciffilldo á ilos ojos ¡por [a 31:,o-ri.a
ralm!pa en que Ja. 1Ílllea. de orernaililem incrusta
su traro die acero danta!ao.
P~ro no :puldo seir, ~nfamos U01 prograJma
encaJODa.do en um. ho:ra:r10, y 1m inflexible jefe
que se !J.liamruba Palblo Macado, que es reloj en
oa.rne 'J hueso, en :esto úilit:inoo IIIlás 'b1en~ Y
sulbi.mos a,l illlO'll.lll.Slerio.

Camarln de la Virgen.

Pu&amp;rta de la Iglesia.',

T01malmos m111y temprano, par una fría y
nebulooa mañana de Dici:amibre, el ferrocarril
,de Bareellona á :i\fonistra•l, Pablo MaooéLo, St\
familia, á la que ya me li;gaban 1laros de Ílnti.mo y agradooiid:o aíecto, y yo.
t B_i~n, . ce.rraldo nuestro compartimiento,. bien
arre'bi.rjmclos entwmbr-OS wbrigos, los pies $Obre
los aip}asta'dos tubos de agua cwli ente y helaidoe
,.:irn. embargo hasta la méd111a, llegannos á M·onistral.

··

11u.y ipocos ipasajeros paira él lllóntserrait:
¿quién podía pen,;;n- en eooaramarse- á aq,ue-

di.rrnoo por U1I1a anrupli.a esicailin:ama, un ra~~ de
sdl ve:ridoso como ca:rdii1lo de espejo emipa.nado
se n.o;; pegó u:n rato a!l. ouerpo . .AiLoo los oj~;
enfrente E:Stalbct el M()(JlJilrerrait, es decir, no Ei!taiba.
Haibía hecho lo mismo que .noso.fJros; se h11,bía ar'l"€1buja/do en una gran roani1a espesa de
n11blos blancos. ¿ Cómo am!dail'án las ~
afüí arriba? nos pregu,nmbannos ; ¿SUJbirernos
; no subiramos? Sm&lt;bimos. Smib"imos por el fe.~rooan-il de cremalla que baja de :Monistr&amp;l
á UIIUl,· honJdoorarla, saha el Llabregia,t Y oo-

po;

~og:ías, yo oota:ba m11y diirnrtildo con eil. extrano es.pectábulo; OUJaJntJOIS hemos viajado por
manitañas, hemos aitMJVesaido 'Ilfllibes es claro
es decir, es tmrbio; pero yo nrunca. ~ o aquí:
esto el'a más aipretad.o, más iilltriJmo más len:
t, ,o
'
e11·
' que quevei.ann~
01Ugen. de Las cosas (ilo
n:3- Lucrec10 p,am ser feliz), pero se nos perdian, se nos bormban, .a1bajo eran U!l1a soo:nbra,_ luego ~a silueila, liruí.s arri:ba un ensueño.
De ,roVJ.SO un pOICo mlás de claridaJd, un ·poco ~ aoon!tu,alclos loo troncos, um. poco más
'P~lllOS la, Moq1nes for.midaWes, um. poco mas
cmífa'n? fi}- nubilo, e:l hoirIBo:ruoo se com'pliCl!Jba
OOil. }eJruni,as h'UJ}"e:nites en la masa ~
1:;~ntíannos la_ angustia. indefi.niill'le de I~ gralndri.QSO ~ntreyu¡to, ~ pr~ontimá1:mto de un es-

'
de exiq:u,isiit~ aJtburns, onrl.ulante-s de lias que
no se l.!magmian, de las que ill.O s:e ven; at¡uello ~a.recia luz em ~ ga.seifarme, l1Uz que
ten.tliem á coove11tinse en nieve; los tronros
de los árboles, aq:uí oeroa, las puntas ramosas
alJJá, que Stl'rgian del nwhlo troywlclose en l.al3
ritas g,oodejas de lhmlino, par'OOÍam. safu de
un a ~ fluida; en la tra.,--parencia oel Illllblo.
&lt;Miia.J-0 lde rulos, ipodía S'(\,crrui.Tiloo /la ~ - y
.más aJ1á, como i."llotoo &lt;le 0018bista, emero-i.an
0
~o-unos picos 'de la sierro. COIIllo enormes dóJ.meD€S ~rtimles que anancliaban [,a b1a1JIDUra
d.iel fago con su !breve SOIIIlJbm aZUil.
~~ impresión ~ em'bargainre, esitá.brumos
a,tómtm:,
podi~os idefar de contemplar
esto; ha,bri,a renruncialdo siete veoo; á ver el

?1º

En ,uma de ~s í&lt;á.oriQas ~tísilmas, nie espail,das á las rocas ry clam.tdru;, bajo los aleros obseun-os lde fos :tejados, por simétrioos
venlta:nales m:11.l tiiomnes ( al'lriba ~d'm1lJ!ru.0
1itres_, de :11-e&lt;No ,p1Jtnfo aloo:io, y ojivos en !os piro's 1i!l!fenores), e;l;aba II})U0$hro "restaurant."
F.JSte es e:l caso die ~ir que ailmorr-zamos bien
'Y a,lmorz~~ mal ('di1erencia enltre la caintidiad _'Y eallidad en relación directa. ron nuestro
a'peitito ihur¡raido por ~ frío). De.&lt;:;pu{,s empe2iamos á rastreair por loo wrreJdorES ry pasa,dizoo ele aqueliloo ;vetu.stoo ediñcids, lioy hu6rfanoo de rolmer~· 'J' visitantes, COOillJ)rnm.os

m-eldalJ,aE", mm01V1mos pedrur.oos Ualbralaos y

�por fin nos icolamos por enltre los muros del
sa.nl;u.anio y los del !LIDlpel18traible monasterio y
safunoo á J..a ipeil!d.ioote de 1a mOlllJta.iía, se,,01uimos entre los pimos lq1t1e ergmam ein el ambiente g.mciaJ. y seico sus hu.sos ve:rtdinegros, y
á pooo ruJJéliar llegamos rá una 1espe,cie de anfi.tea,tro de pi~: "ell hall.eón'' !de -los monjes.
1Nada qued.a:'ba tdeil nUJhlnldo, :rui. un vellón en
las ~ de los á,vbdles, ni unrn. gru.eid.eja en
la.;; qmebras soonbrías de la mon.taiñ.a. La montaña nos, ooroooba oon sus pedl'IUZJCOS pll.l'lpúreos que surgían entre el verid.e quemarlo de la
vegetación de invierno que los Iaimía y estriaba; ~uehl.oo "menhirs" enigirlos por la naturaleza., ó pa:racm bk,q_rue!S sin ipmlburas, monoJ.fücos, formicla:bles, ó parecían ipi€Klres caipriohosaa:rumte &amp;Ulpe:r,pues.tas, el "caiba!l~" verna.t, el
turó &lt;le San J erón.inno, ¿qué sé y-0·? Tocio
gram.&lt;lioso y exool'oo. Por ;u,n veriicltleto aspérrimo que oonttomea.'ba el monte corrió M:1.ixioo.o,
oon sus piernas de ganzo á ver la otra falda

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUST,RADO

Domingo 30 de Marzo de 1902.

,qtne oomunm con el autar, penettraim.oo en ºéste y aJVam.z.anrl-0 ail:grun.os pa.."08, nos encontramos entre ciinios y columnilllas do:raldas ai l,ado de lia. Ílmlll6CTOn iveneraícla; elS 'lllil cono rde seoo blanoa 0:,--pléndi'dl8!Il1m1te bor&lt;laido de oro, y
tertminaido por una enonme corona :reail. Debajo de esa corona se ve ~a cara ~ la virgen,
muj' druloe, muy negra, efecto ldcl tiempo, ae1
hu.mo ,de loo oiTó.os . . . . . . Como si e:stuiv~
a,torniillado sobre el peeb.o de tlia virgmi, un
niño Jesús, coronirudo y oororudo ricrumen.te, irgue sobre tla blanquís,iana gdlillJla su cabecita
redonda y seria y .negra también . . . . Soy uo
ñom:rbre que tiene !horror nervioso ipor los microbios, pero confieso que g.nmias á lo reconcenlflra&gt;diamernte iplooeyo de mi onigen, no tengo asco aJl pueMo así en rrn.asa, y don{lc él
besa, beso yo, y l&lt;lonlde é'l. be:he, yo fu.mbién ;
me sienlto, no sin orguUooa U'.lJUIIl1iíldad, aJ iado
de estos ita'lisroa1J1es .qu:e personifican eil amvr
y la e.s.peranza de tantos infortunio:;, uu pig-

ciana, la niñera mexcana que aoompañaba á la
familia :Maoodo, asmnó su atezado rostro azteca jWlto &gt;aJl ma.nto blanquísiu:n.o de (la virgen,
y !besó h'll!IIliJ.dem®te y extática la m.a.n.o de
a:quehla Pattrrana, que representa .todo lo que
una raza desheredada guardia &lt;le ialmor y amhelo por un i.&lt;lea.l de misericordia infinita, me
quise arrQd:illilar, ,quise escOOlfder [.a cara entre J.as illll3.IlOS y qu:ioo ill.ora:r. La itumlba de mi
madre que duemne an mi santuario mterior,
se a1bría. . . ¿"Y et íraiile que es u:sited, me
diría. ,:Malllllel F1lores, se amil,i/lló ?-No; soy
un :firaóle a.póstaita, gordo, délbi·l; me &lt;lió ivergiienza. ....
..Camtalba l!Il:3.60&lt;D.Ífi.wrnen,te la "Sailive lli!gLDJa,"
1
1.a :Esoolania. ¿ Quién iha d:iclio que el ,pensamiento y el serubimiento son las dos 'llllas 1del
esipíritiu? Puoo yo soy 11111 wliqu.e&amp;mrlo; l,a ipri,ml(&gt;..ra me ia.yuda poro á volar. ¡talll poco ! No
soy un soo.timen&lt;t:al, ooy run sentiidor- Y nótese, enlt;re ,paréntesis, qrue una seíiall i-ndu1bita-

Interior de la Iglesia.

de.l ''MollilerOOlt ;" loo demás ,pelUlliIDecimos aoomlbrados ante n'U.esitro panorama.;
toda la o.nid.u!la.nite lilanura caihallam.a hasta e.l rooorte esd'un:rulldo del mar, del muro de
cristru del Pirimoo, oer.ran/d.o 1lill frugtmento
de nuestro horüizcmte; !II118sa5 kfu yegetaci"ón,
precisa axiruí, vaga 'Y di.fusa !IDlás -aibajo; caseríos, pwn,1ias de ClllIIl!pamarios, fMgrrnentos :de
caminos qrue se esoaibaiba,n en rlg-za;g, ,cruces,
puntas de oan:n,panarios, horizontes anín deslustrados por las brnmru; iruvernaJ.e..,
Ncts 8!TI'anoamols de al.,lí al ifin. ; 'Ill11.~ras
horas esta.han ooniJaKl!as; ara ipraoilS-0 llegar
tam¡pramo i Mon.istra,l pal'a 'ffiil'haTI08.Tnos en
el tren de Lérild\l. á Ba..ree:lon.a.

***
La reja de :La iglesia est:aiba afüertta ya; había mu.cho ma,,yor ola.rildiarl, estaba iha:bitada,
monjES inviisi,'bles C8.lllfaban y rwabam en
el ooro .allito. Por la es.plfandilia sacristía y el

ros

c!lll'.®l'Ílll, nos di~iOlOS á. la. doMe esicalmaffi

un cuaJ~quiera, uno de ellos. . . Y besé
la mano de fta rvirgen, l&lt;a que lleva un mundo.
del que brota 'll'Ila OQ:Jurerna, ean Ja wwión dé
un peregrino.
Tres ,m,mutos 1después, .espenaJba á mü, compañeros sentado en wn-a de la:s bancas del salll,
tuario. Es igótico, es ro.mánri.oo, es l:,i:t.:mtino.
oomo aihorn decimos todos sin salber bien quiÍ
~ lo .que decim:°"'; es una nnezic1a ;n,o rpoco íe]1 z ide ~tos estiQos IOOil un ilujo ,de oro ry colores qrue ofu~a. Orupi1ilais, .piilastros, gaJeifas
a11tas, vi.tra!les tcil.o esp10'nlde ; es UJll d'uilguiramite
rehcairio 1de ¡pedrería ag,uelJ1a 1J1a&gt;ve únioa, declic'alda á [a ,gfoiia id~ i1a .negra "mialdona"
montañesa.; loo coros &lt;l~ la crupilJla (tla, Escollanria), perfectaJmerute irumae!StrnJél os en el mo•nllSterio, mewlaban la viibrooión ide las on.tlas wn01raS oon las .ele la ilruz q1Ue despedfan
aquelllos m:urols, aqu~llos ail,ta.res, .aqrue,Nos lustr~ y ~ 1~ que ,brotalbam. de mi ailma, y
yo sentia mti:maanente con d~ión sin
nom:bre, el ritmo de todo ew ••. Ouainoo Pon.
iDl'OO,

ole de que ya ipor fin dJ.egó Ja vejez para mi
es esta. !ID.&gt;arua de exrobir nui "yd' como si
purliese in!teresar es'to á na!die oon, e:mlusión id.e 'lllÍ mismo y mi familli.a. Pero en. ;primer hlgar prdbesto que ooy aibsOOJUJtrumente
SÍ'Il.oero ry entoDJCeS ya ipued,o consiidierarme como "un oaso" psicalógioo y cob:ró así mtere.➔
para mi buen amigo EZ6:J.uiel Ohávez, y en
oogurulo hi.ga,r eoori.bo esitoo 8lpllllltes en primero y seg,umdo h1ga,r pa.ra mí ; en ,ter,oor l'lllgar,
para los míos, en sexto, para los demás. Por
\¼..."O me amiaJizo. Es fa C11riosiidad de sí mismo
1ue asadta :á lllilo oua.rndo ya se va ,aoorcanrlo da
liquili.ación.
La "sailive" 100Wllil1ba ma.g.nífi.oo. Aq,ueltla
miúsioa. aviJV,aba los oros y ioo topacios de la
luz, oorna1t.6:ba la sombra de iintamgibles espectros de ángol.es, en aqnrel m.i€~erio ee erutreveía.n í.ragmerutos de la escaila de J.a.cab. El
"PaJdre N uestoo" es la oración. tderb.-Ol!Dbre,
dueño id.e sí mismo, que conoce sus deberes -Y
sus derechos; oo ~ 'llM de~IQil hrun:niil•

de, es i.ma swpli'C&amp; reapetuosa · e1:,
UJD.a plegaria jurii.oa, es ru.nia, ~ e
de declaraciión ad los dereohos del
hombre frente al padre m:rilremaJ.."

.,, PerkMnanne, Mg¡Ue e'.1idonJo "
"No nos m
ºduwas en qtentación."
"Danios el 'P8JD. ouotidiano." "Ya debe empezar sobre }a. tierna, e.l reina:do de la. jlUS'ticia, e.l reintald.o de
Dios" ".Adeniat régnUJin. turum." La
"saltve'' es e.l sohlozo inlmenso de los
que sufren sin otro eaper.a.nza. que
el más allá. Y no hruy poeta profeta
ó mártir qru.e Jueya enoont~o expresi.ona, :fi.J..iiailes mw; ebemaanien.1le
du:iJ.ces y trim.es: "tmatlre de la mieerioordia," "nuestra 'V'ida, Dll]estra
diu!lzur1a, nu€Stra. esper.aJillia." Te invacamos clos ~aidos en .este viailJe
ill:l lágrinnas ¡oh ! dl.emente, ¡oib. !
~ - " i Qlh ! J'.lliaaStro :inJmortau
que ,aJJ. son ,de la Lira de oro rezrubas
sonrienldo 1a oración de Athena en
el :Acró.'p&amp;is, ¡oulán a.n;ú.tiJ es !La.
cieDJCia y el instinto diivi:no de la armonJ.a, de la e.nritnnia, par.a llagar á
uno :de estos lhondísiun.oo lan:neruboo
que sa:l.en de fU.:llíOO laibios 1de IDJU.jer
'Y p,a:ooce~ la voz de }a. hUJII1anild.-ad,
¿ IIl.O es ci:arto? Y qnién en esos supremos mi.nnllbasde da iv,iJda., en que
el ail.ma se oons-ume de dolor coono
umilllán:n.pa'l"a. prao,ta iá m:¡tiJ160!U.bl"Se
en el oeDJtro de un amor, -de un ib.oga.r, ~ºt~ riezaid'o ilillUO' silleruciosa,
mruy l&gt;Il :uma., esa oración sin res¡pu,oot.a, ¡ey ! íLa. onwión de la esperaiooa? ¡ Y si no la itien.e, qué roohaw de fa ola del ddlor, qué reflujo
!de amargura en nuestro sér entero; oomo sentimos que ma.rchan:nos
desde ax¡'llcl instante en la soo:nbria
defiinitiva, en el ,vestíbulo morad de
la m'U'el:te
Había alCalbtado "fa sru1tvie ;" füam.os ronriendo eDJViuelt.os en la.. ráfagas g,l~iales de los
Piri·neos, que nos tosfu:ban [a ipial y nos estru,jabam. los ,pies y iLas maro.os ,coono IIOO!Il.opla.'S
de di.erro. Y m,e decí,a, mi rardm. ( es.fruerzos
del aíla quebrada) : ¿ "Elllfonces ,ooy que diej.ar
á ti.os hOOI1Jhres, á u.os piroW.os entreg,aicios á .las
ffill!)erSticiones, qua soo. la .remora Id.el ruvairuce
de la ciencia, Id.e la. &gt;vendad saJlJvatl'Oro? ¿ Ha¡y
'9,Ue respe!.ar su fe en "las lltpari.ciooes" q:ue lo
inl&lt;1ucen a €1:lpera.r en al "milagro" y no en
,s ,u ipro~io ~arzo iiliumi.inak:lo P:01" ila ra.wn y
la IOODKll.elli'.llia? ¿ Haiy qllle renm.nciar á dar cima á _la Olbra in.iciakra i?(&gt;r Cristo co:rut:ra. el
pagan~o, á reemplazar Qa su¡parstición por
.la redi~on, ila (-J:Ue se funda. en !a &gt;hipótesis
necesaria id.e [&gt;a. ahsolwta. intelig,ancia y la aibsolwta j,usticia?
Si •hay que llevaJr ihasta al ifin iLa ~bra contra &gt;el pagani&amp;Ioo en auaJ.qllliera forun.a que se
presente, haiy que eapi.riitruiailizar, h3!Y que levian.tar Jas !frentas, hay llJUe OOI1tlmru.a.r 11a. obra
de San P.atblo, de San A,gus,tÍID. de ,CailV'imo
de Oomte, de Slpen.cer ¿Y el 'arfo? ¿Y el
a.rtbe?

.sdber,bia sa.la. KM. ''liioe-o" de Barcelona, n.o roouaitlo ilialber visto Qtra mary-or, eseuc'haiba, en da n.oohe, el "Hamllet" de .Ambrosio Thomas; ,Música mu1 e.&gt;..-presi.iva, 'IDlllY ibien
trnibajü, ml\liy mferior rá la obra dal poeta
á quien no tra,d,UJCe, á qu4en c_OOI11€1Dlta ide un
IJ?-OOO encantador á 'Vaoes, idlébil y mezq'll'Ílil.o
s i ~ . Lo que h3!Y de inñrriito detrás del
H8lll11l-et, J&gt;a tragedia qiue tado espíni.tu va
undierudo d-etrás de la itragoo.ia eooénica no
se adiv:ioo. ,un so1o instamlte en la Olhra. dal míiisico fmm.cés. Hrun:let, ese es al dranna por exoolenci.a, ~ ihomlbre llllD [Il001D!ÍSIÍD.o ¡pensalilte, '\l[l reloj oonsciente, el iaJlJrn.a '11il1 péntdrulo
que oocii!:a, que oocilla si.6Ill(pre.-Se «ye el tictac.
1!)n. ila

Exter;or del Camar(n de la Virgen.

LA PRIMA VERA GRIS.
E~ los países nivosos y brumosos, de cierzos mdlemenites, Id.e 'OOml_pel"aturas e.xitrenm,drus
heil:aklias e.n in,viern.o y canrlen.tes en €Stío 1~

~.a.turallem iviste cUJatro suntuosos traj~ ail
y ootenlt.a cuatro ipalll.ornurras wiversos y
pmtor~ qu~ la_ J:iaoon varia y bella. Viste
de am.n.mo ~ m'Vlerruo, de esmer.alllda en prim!alvera, de tpU11pll.re en estío y de oro viejo en
otoño; se ~mmafonm.a ~ sá,'l:,ama h'l.aaroa.. y de
a.libo_su!darro en peplnm rooam.aidlO, oolorido y
film.ido, ¡pasa ~ués á pu11p,Uileio imam.ito iJ
arrastra después id.oradia. caJu&amp;..
iD-e estas ,tramsfo:mruooion.es es¡plen/dentes y
de estos sunltuo.sos pam.orall'.Dl8.S haiy um_o sobre
t,qd.o, que es llillil. fiesta para Jos senltitlos y un
enoa.nto para eO. es.p:ír.iitm: la ·,primruvera. Aur~ tilbia:s sopl3:11 ry fU:IIJd.e,n. las nri,eves y los
iJ:J.:ietloo, de deiha.Jo id.e eu auloorio emergen los
al'lhustos ¡y los iá11bol€S auaja!das de yamas y
~eooe .~ saivia. El oé:q&gt;ed tieroo, juig,oso y
vertle, ,tiende allfomhros al ¡paro y iLa vegetación levanta cúpula.is en •la amboWda. Vagos
iperflllilles emJhaJ)sa[Ilan la athmJós¡fum,; los bot,ones d:e rosa y de alelí asamlliJ1 sus caha!it.as
scmro.saldas en iLa.s pll.Ilita.s !de las r8JIIll8.S ó en los
ángwloo de los trullos y el rocío riega diau.namtes oobre las corolas enrl:reaibierta.s.
En los ,tron'OOS se dilbllljam loo ruidos y de los
!Il!ildos parten triDJOS y ,a1leooos inldle1eiS01s. El
001 dorarlo, nadiam.te, r~la:nl&amp;:riente,oolora la
carrrnpiñ,a. rodeado oomo de un cortejo de n.u'becilJas blaamas y scmrosaidlas. Las aguas &lt;lesest ~ comiie.nza.n á buillir en. 1os arroyos,
á mwmrua,r en lias romipienites, á ipreci:pitarse
€ID. las oaooaJda.s ¡y se ooro.illl.'11 de allimiños y de
íris. Los inoo-,1,os esrnalutados 'Y las ,piinta/das
1nariposa.s ~umban entre Ja yenba naciente
ó a1letean oobre los cálices :perIDUJmaldos. El
agnm bia:jo su ,t riple forma de va~, rocios y
oorni.entes, inn1&gt;:r,eign.a tdda ,la faiu:m y toda la
flora; la ,N atu.rale'LB., coo:no Afoud.ilta, parece
su,rgir de 1as onidas y de las espruma.s ~ talll!do sus pertfeccioores Wdias y ofrooiéndose
á la 8idlmiración del hOllllibre.

8.l:1º

Dooningo 30 de Marzo rle 1902.
Tal es la p:rinnia'Vera., reruiciendo
da, resurginnienbo &lt;le la. actividaid,
prodigalidiald de tdd!as las bellezas.
Pero
'hay otro pri.maivera, o·-,
a,-;.,
\,q
m~~bcma, asfixifilnrt-.e y pel9a,d.a; la.
primarvera. :de los pai6€5 soooo, esou&amp;tos y ;polvorosoo, la Prirrruwera. de
las_ elev,aidas y áni.das meoot.as, la
PrlJIIla;vera. de nuestros tierMs altas.
lwcios ry &amp;Eilienbos veriroa.rrones
60lplan y Imantan polvaredas srulitrosas. El honizonte rad.ia.n,te y a~ul
en el invierno, se enivoolive en brumas JID.allsamas de arenas removiidas.
Oa.e sobre i1a ~eba.ci.ón MCien.te
una, ceniza hlanqui.zc.a. No rnvdlotean oo. los aires '8JV€S ó inseotos, sino basuras tostalc1rus a ~
por al viento. Las flores y los retoños loo;apareoon bajo llil. SUJdario
gris de polvo y revisten el aspecto
&lt;le fl011es y de thojas esipoilrvoreaid.as
de !ID.8!1'1Illla,ja. Hasta las nuibes parecen (ill)¡polvaoo.s y desase-aldas.
La ~rra. seca se agrieta y deja
esoaipa;r emam.acioDJ:lS suil.furosas ; el
torre.nlbe es u;n reguero ide ma.tatenas rei&lt;loDJdias y desnud·as como eraneos encai1wicidos. Lo que el estío
.f,ué lago se trJaJ1slforma gmdua,lmente en pan'tam.o; el rurOIIlla de las ilores se subsbituiye en emamooiones de
cloaca. Los miasmas an&gt;tes runegald.os
se de;iprenlden de las ciénegas y
emponwñ:an ila iatimósfera. Las aives
j,adea.n, los nidos caJiloo, Qas ailas re• tposan; las lavv.as, ta1ln'.J.aJdas, esperan
188 primeras gotas de lil.UJVia. para
evolucioniillr y tra.nsfonml8.:rse en. insectos iponzoñosos y agresi'V-OS.
Todas las 1IIJ.iraldrus aoouldriñ.an el
cielo en b'lJ..:!Ca de las n,w:i,oo prometedoras de hluvias.
Dan gta'll&gt;as de envolrverse em. las thúmedas y
oonge1aldias caipas de los "cirrus" y en las
freaaas y ilfüm1oas rooondooes de Jos "cÚIDJII'lus." El rocío re eTI11pOrai aro.tes &lt;lle toica.r el
ipéW,o y en la ver.tiente las oorni.ent€S se desecan ,antes de llegar ail catux,e_
Los cvalla;ri.sueños yfloci,dosseilIT&gt;aJ'.lSforttnrun
en OOllll!Piñas de J erusa:lén; solo el crurld.o yergtre su ef:1Pinooa ~psuil.a y él "órg,am.o" su espina.za seco; por donlde quiera :tllorea.n. en
rruuncll.as iblanq,uizoas romo ide niave sucia loo
s.aJri.tres acnJS y fos nitros sall.a!dos. Los cubos
de la noria sa:len secos de las i p r ~ s
de los pO'Los; Jos surtitlores de las fuentes se
esquivan. y se esconden en las cañeriaa;
los ma:nanti.aJJ.es no brotan y las lan:nas desec,a,&lt;lias taJpwan e:l fon!do de los carnaíles. Los árooles ipa.reoon oaanllnantes ;po,LvorO!SIOS vellridoo
del desierito, y las amarillentas oolimas cann.e1ilots futigad.os, .dlesoamsaooo lejos del oasis.
Se gr~ta, se clruma, se exige ¡agua. ! oomo
~n un inoonldio. No fru.ctiJfi.cam. má.s qme l,as behldtas; lll.lla tuua en llil. lllqpal es llil. haílJJazgo
y ,alrededor de 'Clllda dhairoo ,h~ UJD. cíooul.o de
alllliID.8lles sEidi.en!too.
¡ Q1re ,t riste y qué rugobmid.ora Pruna,vem !
LOO mrorobios desecad.os pululan. en la at.onoofera meoolados con lais airenas ry con los cristales de sa!litre. La muer,1Je, escueta é irómcamC1D.t.e sonriente, aooaha. 'Y cosooha. Toldo d,uerme ó tod.&lt;o muere. El e.&lt;:q&gt;iritu dbn:rubiila.c1o sacUKie su pereza y su soonroolen1eia con ex.p1osi.ones de sed.ie&lt;DJ!;,a desesperación. La cri.minallidad.. a,UIJilenta y la sana ootiv.ild:atl dismin.uye ;
el ho'lilibre se siente más ld.~rac:i.aklo y más
perverso. Eil hoopi,ball. y la oá.roel se atesbarn;
la epildem.ia im.pera.
,Es la, época. de iprueba. Fefumienrte idirura
-poco. Se saue ide ell~ Cdlllo de 'llil ipeiligro, y
ouam.do las ipri!ID.eras lliuvias ,Lavan la v~tación, i,m¡pregman la tierra. y refm;icani la wtJlló&amp;era, el hoo:nlbre entooa un hosana y vualye á la ;vioo y á la feliúidoo.

2Jr. Jrf. Flores.

�Doaningo 30 de Ma;rzo lde 1902.

I

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO

JERUSALEM.
¡ Hé ~ la c.iJurl.Btd ,desde Qo a,loo de la montaña. de Uoo Oliivos l No ·tiene illoT.i.oonte deírés
de sí, .ni por el laido deil occidente m ])Oll" el del
nont.e: i1.a l.fuiea de sus IIlJllOOS y de sus torl.1€B:
itas raguj'IIS de su.as numerosos iminaretoo, los
aroos de sus hrilllimt.es icinniborrioo, se rooo:ntan
dumunente sobre el azul de un cielo de oriente; y la ciru.&lt;lald, así sostenilda y preseniakla sobre su a.noha y elevaida. 1base, parece que brÍll1a
tad!avía. {l()(ll wdo al anitiguo espllenJOOr de sus
pro:recías, ó que no ~ra llllilS que 'IJfila pailabrai par a sailir esplé:ntliiéLcl., ,magruí.fica, de sus idiecisiiete ruina&amp; simesi.
yas y ser ,a¡quellla. "J ,e.rut:;aJJ.em nuava''
que "sale del seno del desierito, briihla:nte !de dlarildaid.
Esta es fa :más esplendente visión
que puede tener la vista de una
ciu&lt;liaid que ya no existe, ponque

diu:roo.te iLas doce horas ;ae1 día, ooiaJ si hubiél'1811llOS pasado por
delanlte de las puertas
JlllUer.tas de Pompeya 6 'delieroul~no ! Sólo vimos cuatro entienros sa;lir en silleD!OÍo ·d:e 1a
puenta &lt;le Damasco, ry enoominarse á lo largo
,de J.os muros 'hacia los cementerios turoos;

-y de 'la puerta de Sión, c,ua;nJdo pasa1mos
¡por elfa, más que un pobre cristi8lllo que li.a.:.
bía sucUllllbido lá la peste aquel1a maií:a.na y
que cuatro oopuJim.reros l!lev.alba;n el cemen.terio de loo Gtriegos. Pasaron j'llilto noootro.s:

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talll!ta.s veces, cuyo pensaimienibo ha arrebatado

tantas tllJllllb'.l.én ia.quel &lt;li.vino 08lllitor ! ¡Daivi&lt;l
el pr.illlero de 1~ poer.as del sentlilllOOito !
¡ es ell. rey ;de los lineo:; ! ¡ J aunás .ha exoo.J.ooo
J:a. íi:bra hllllllana oonmeno.; ,tan inti:mos, tan
pe,netl.'alllt&amp;, 1tan g.rac1oso:; ! ¡Jann:ái:i aJ. pens.allilelllOO del poeia ,,,e ha .clJ.ngmo á talllta a.itura I í Ja.Illlá:; al ~ IC.00.1 lhoo.u:l&gt;re se ha óerram.a.do .delan1te del lhOllllbre y .delante tle DJ.Oi; en
eX¡prooione:, y -,.1:nt!Jllliento.; tan tiernos, tan
Slllllpláiticos y paté~1coo ! ¡ Los tIIl.ás secretos gee:,

m:iJcJ.os del &lt;;orazón hwmano ihan ihaillarlo rt00.a1
sus ivoce;;; y sus notas en loo Uiab10o y en el a:r,.
pa de aquel !ho.lll!bre l y .;;1 noo traMla,da.m0;:; á
1a rtro1oia época en que 1,esonaiban .ta.Le.;; cantos S01ore 1a trnrra; s1 collSllderaanos que entolllOOS la ¡poesía füUJCa de ilru:; .n:aJCione:i más ou.1tas no .oam.'tlalba más que el vmo, el aunor, la
,angre y las victorias ,de ila.s imusa.s ry de los
corooles e:n lo.s juegos de la ~de,
se isiente UJlO pe.n.etra.&lt;lo de profundo

asam:bro al oir loo n:ústwos acantos.
id,al rey profeta ,q,ue habla ,ad Dios
creaidor coro.o un aimigo á 8U amigo,
~ue OOlll!pliende y alaiba SlIB :maraVlllas, q u.e adimira sus jrust.idas, in:nJplora su :m.isericorfdia, y ipar,ooe UJ1 eco

a.n¡tioiipald,o üe la ipoesLai

parooe que es itodavía y
qrue 1brilla coooo una oiuidald llena 1de juventud y
de
vrida; y silt €l!Illbaa:O'o,
.
o 1
Sl se le mira aMjor
no es en efeeto ma.s que
um hermosa vi5ión de
la ciudad de David y de
SaJ.omón. Nilllgún rumor
se eleva de sus plaza.;; y
de S'llS oahles; ya no ha.y
caminos que .::cmdur.can
á sus puertas del Oriente 6 del Occifumte, del
MeidJiddia ó del Sciptentrión; no hay mas que algu:oos sen!deros que
OOI"J)ffilt~ á la ventm.m enltTe lcts peñasoos,
tllointdei se enk)UenJtlnan allg;ua:ws árolbes
me&amp;-0 desn'llldoo, montadkils en sus bor:ricos, y allgrrunos orurne1Il.eros de Damasco, 6
a:1gunas mujer-es id.e Balém 6 de Jericó, que
l'levrun oob.re la caibeza 1l'Il oosto de wvias de Eng,aJdJdi ió un oam.asti1lo ·de ipailornas qrue -vaill á
vender ,p or la maruma, •baijo [os íbe.rebi!Jltos
:foera de las ipOOitas de la ciiu1dald. Toldo el
día estUJvianoo sentados en frente de las ipuer'Óas :pciniciipalla, d~ Jermsail.am; diancts 'VlU.elta
á J.as muraJil:as, pasain'do IJ&gt;Or idél.allllte die las
c:iúras ,p uertas 'de Ja ciutl.rud. Nadie entrafu,
nadie salía; .ni anm un nnenldigo esúaJba se.nta&amp;:l
j.u nto lá los pozos; el ooni4J.ela no se mootrruba
en el dintel; Tuakli 'Vimos, auiJd:a oí,mos ;~ l
mismo viacio, cl mismo sillenrcio neirualban -á
la entoorla 1de un pueblo id.e treinta mil almlls,

ten.dieron al cuenpo del rupestaido en·1a tierra.
OUJb.iel"to con sus vestildoo, y se ipumeron &lt;á cava.i- en silencio su últiano ledho, ba.jo los pie.s
de nuestros caiballlos. La rtierra en de:nredor de
lra c:iruJd.ald. e,"ia;ba recién removida por sell1ejllll1tes sepulturas que ,l a peste imullti.ipiicruba por
días, ry el Úll!Í.'00 rumor sensib1e, ': foem de las
mmiailllas de J el'usalenn, ,eoo. ~a IID.onÓtona famenitación de fas IIIllllJjeres turoas que lloraban
sus mu.erttos ! No sé si. la pesm era :la única
causa lde fa ld:esnude-l de rlos calminos y ·ae
aqrue1 profumdo siilencio, a,lnededor lde Je1l\lf!lil~em y Id.entro de elil.a: !Il.o .Jo croo, POlrt!U'e los
Turoos ry los Árabes no 1h'l107en íae fos azolt-es
de Dios,. oonve:ooidos die q u.e en todas ipartés
pueden heriulos 'Y de quie no iJ:uey camin-0
par.a escaipar ,d,e ellos.~&amp;u:blime ,rarzón por S'U
parte, ¡pero qoo loo conidm.oe á í ~ oonsoouencias.
A fa izqu.i.eroa de l,a, meseta, dleil. tem¡plo y
de los ID'llIO'S de Jerusalem, la. col.lima que SllIBfunta la ciuJclJaxl se aip1a1Jl'a ,de repente, se ensandha ¡y se ldesarrolla á Ja 'Vi:.cfua en SW1JVes decli,ves, sosteni;doo de trooho en tnooho rpor a.J..
gunos terradoo de piedlras rodak1izas. Esha ooli'll,8, sostiene en su cima, ,á un.os cien ¡pasos de
Jerusalem, oo;a IDelXl.íllÍta y 'llil gru¡po de eaIfi.cios tuooos oost&amp;nte sern.ejam:tes á 'lllOO ail.&lt;lea
de Europa, -coronado rpor su igllesia ;y su oompana.rio.-¡ iAq~rn!lfto es Sm ! ¡el pap.ia¡cio1¡.Ja seipuiltura de D aivid! ¡Aqool es el lugar .de
su s ,iiI1.S1piracio.nes y de &amp;u.S delici'as, de su vida
y .d.e su desc,'lnso ! ¡ lUJgar ddblemante sagra.tl-0
paira mí, ,paira mi :cuyo corazón ha IOOil!IIl.ovido
1

CIWlll\,
~,

Cristo an't63 de b.abenl.as oído. Profeta ó 110, según le c001¡5idere ,u n fi..
looofo ó un cristiano, ninguno de
ll'llil. '.Ía:4SlpiI1aeión q,re no fué da:da á
ningún otro hOOlll&gt;re ! ¡ Lean otros
á l:iorucioó á :Píndaro d~ué.5 cm
-- hruber il.eíldo un sallimo ! Yo por mí:
no puedo.
Yo, hrunrihle poe:ta ,d¡e un sigtl.o
de &lt;decadencia. y die silencio, yo, si
b.Ulbiera vwido en Jerusailem, hubiera elegido al l'Thgar de mi re.sidencia y la Josia de lJilli descanso precisannenite donld.e David elegi6 &lt;€d Jmyo en Sión : esta es la má.s her.m0t,a
vista de J u1dea, y de la Pa.le.s,tina y
de la GaililLea.. J erusalem es!Já á su
~ll!Íenda con su tea:niplo y s us edificio.'&gt;, robre ,los cuales podía. exten~erse la mirulda dal l'ey_ 6 del poc·
ta sm ser visto. Dalani!Je de él,
fértiles jardü.nes, en su.aives .deoliiives podía:n
concLucinle hast a~ ,fondo del cauce derto:rren~ cUJya esipumia y cuya 'VOZ al!rl.,ba.-Miás abaJº, el .vailile se rubre ·Y se extiellJde, somlbr.eailo
por higue~, granac:L&lt;xs y ohvos
atl@uno
de ~tos p~l1ílJSOOB suspenrlildoo sobre el agua
corriente; a alguna •de e&amp;aS oonoras oO'rrutas' ref r.es;ca&lt;las.ipo~ el .alliento y ~ mUJrmullo
•de las
aignias; ai. 1¡ne ~ allgiruoo ·de ~ terebmt06,
albuelos del terebinto ¡que un.e CU:bre venía
s:in:J. diud~ el .poeta saigrado á espei,ar 'el aBt ro
1q¡Ue le 1Mpl'l'alba ,t an mclooiosaim.ente ! ¡ Aih !
¡~a,lá me f.uera dado hallla'111e 4&gt;ara cantar fas
tristezas de mi ooraz6n y la., -del comzón de
todos los hambres, en esta ,aclad inqwi:eta ·-óómo él rca.ntaJba sus esu&gt;eraMas en runa ~ a.d
de j\\llVenitud y de fé ! Pero 'Yª .no ihaiy cant&lt;.;
en ~l corazón del li.oonlóre, iporq'Ule 1a desespe·
111l!Clon no canta; y IIIlien.too.,; !Il.O descienda un
nru.evo rayo de ,luz sdbre la ,tenebrosa hu.manida;d de lll!ll.eStros tiempos, las J.was pernnaneceroo :murlas y el :hctmbre pasará en silelllCio
entre dos a,bismos de &lt;luida sim halber 8ltllado.
ni orodo, ni oon'bado !•
'
•
·
Otra esoenia idel !Paisaje de J erusrul.em hay
que yo qruisiera graibarrne á, mí anismo en la
rnemorria, pero no te,ngo ni tpinoel !D.i color:esa escena es la dial ivaihle lde J-OSl8lfat, -vaillle cé1ebr e en lais traidiciones de tr.es reliO'iones,
donde los j u,dúos, loo cri&amp;tiainos 'Y los ~ometa,nos oolocan ide común aouertlo Ua termblé
escena del juicio Sttpremo.

;---a

.11/for¡so de .Camarfine.

Damingo 30 de Maxzo

rde 1902.

�Dooningo 30 de Marzo de 1902.

EL MlJNDo ILUS'DRADO

Dooningo 30 de Mairzo ce 1902.

·e¡ edificio de la escuela .J(acior¡al de jlleaicina.
j)royecfo
La. miarcalda a~ión quie el Gobierno ha
puesto en el ramo .de J.nst!1UIOOión PúJhlrea.,
est.á da.nido !liugair á iq¡ue se hagan serios estudios :respedto á loo focailes que se darti.nam. á
las $melas profesionales que 8K,i;~'be,
fas ,más, están estalblecildas en eldillcios de ,poca
amplitud, atODJdi.iciO'Ilados \de llOOIOOr&amp; provtiMIOllllll y, en oonsecuencia, urgim por los arle-

•

lantos pedagógit&gt;os modernos á 1llill3. :i.noesrua.te
y oootosa l,rubor !de 1iefonmas.
Todo esto se va á evitar 1&lt;re segllll"&lt;&gt;, con la
atenci.(m que á dildho rao:oo se esilá prestain.do,
y sinve ,de pr.i;mera maJIÚJLeStaJción rá iesfíe respecto, tla creación del grall!d.ioso proyedto arqui,tootóruico •hedh.o ,por el Sr. Oaipitán Porfirio Díaz, para coomtruír oo. erlificio destinarlo
á la Escuela Nacion,a[ de Meldicina de México.
.En estas planas se encuentm 1a. anoIIJUIIIlentaJ. faohaida. d'el e.dúficio que, de construi.rse,
será ílNlO 1de los ~/lle anáis embell1ezicaai á la ciuclald nueva.
Procuraremos hacer UJl~ ligera descróipción

del aapifán j)o17firio 3Jlaz.
basan:nento, se levan.ta un.a estaitua oo1osal
Minerva.
Hacen pe.Dt.e del antí&amp;tiro decorado en
la ip&lt;&gt;:rci6n. que ven.Íll:D.00 describiemido, UlJl
grupo escTultórioo OOilll_Pueeto de vairiias
ngur,as 111ue representara. la ·Mmi.cina y la
Oí.rugía, y ,a los 1a&lt;loo se ,ven los bustos de
Hiipócrates, Galleno, Piasteur 'Y m.uclios de los sabios
más insignes de los modernoo tieunrpos &lt;le la Ciencia y de Ja. &amp;aauld.
En las oolU!Illilas del pórtioo se e®ueDJtram. artísticos ja.rn:m.es OOil. allegQrías
apropiarlas.

de este proyeobo de edilicio. Carno se vé,
oonstará &lt;le UID. sólo ouer,po y medirá cien
metros oo longHruil. Eil ¡póriti.co oorr€Sp001de á los d~a,rtarrnantos tle Dirooción del
p131Iltel, Secretar~ Prefoolm.ra, PagadurÍla, Ola.ses de Paitol.ogía Quirúrgica,
Obstetricia teórica para las SociEJd.axles
Médicas que existen en la
oa¡pita.l
0cill()IC3;dia en [a pambe
centrad se encueintra una
esca:lma'ta que &lt;la aooeso al
grrun e.roo q111e sirve de
puenba. a[ erlificio, y &lt;le c:uryo ce1D.tro y á. ila altura del

oo

PROYECTO GENERAL OE LA FA(;HADA DE LA ESCUELA NACIONAL DE MEDICINA

LITERATURA
BN E:1 T!MPLO.
Sobre el rul&lt;tJrur, resplJamldlooiente y bil:am.ca,
en 'UIIl.a aipooooois de [ 'lllC'eS ry de :filortlS, se ~~
1a Viirgw i.mo:acu'l.a'da. en su triumo y d:iiv~
1Il8I1Jte 1bellia.-Le htéi'c:Íla coro U1D. g:rru¡po :reldñoote ,de táingeles s0Illl10:&gt;J8Jdos y cas'tos.-Los cirios
quetm11ba:n. su cera en sale.rificio ry el imcienso
im¡pregnaba &lt;le perfl\llliles a'Cres 1aa ;viejaa vestiduras tdie los .Mllltos.
Las ioa.lvas brufü.Jd.las &lt;le los profetas cam.oni•
zaidtos se iiLun:n.im,a;ba.n iccm !loo ~o~ astrales de sus di.ald~. U IJJa olJa ~ioa. de
efflrwvri.os C01IMmtulail.as enJVIOlivía en su 3lOOIDlíl
wcllas ILats rnbias ca:biezas ldie }Oj; á,ng~, y las
&gt;restas iruroañoa6 tdie iJ..os samlbos, y itas C3ip8S pl111vilaJ.es de los saoorldolm, y was itÚ'nlibaB blamces
~ las -mgeoo;, y &gt;las irestild'uras roj'as de loe
mOOlJalg'lliil[os, y e[ oopón die oro, rok:lli.ooo, ooo:no
uin astro que se alavaiba en iunm mameai mla Y
lrutrninooa,, tNl6 Jias iazullle6 Olllk1a$ aal :incieneoT-ú. -oobaihas ar,r,cflñillLaldt irem,te ail. tri.un:fo del
atldm. IDI01iooibas iLa ~ lail. pooo tdie la o&amp;ción, y ,bus !Labios se IIJICXViatn como .dkle. 6llas roj as despl~. Las !11akmleiones &lt;ml .allibrur l!legti.iban hasta tí, 'Y ¡ponirun su beso clli ~
en 11:a onda, tbumuiLtruooa. ide itu ca'bellena. Ptil,T0cia tan:rubién coono que si tUJVTim,as mn \IlJÍJDIOO en
la~.
La yoz del sareroooo, llllena de sOOJJOri~
eX!traful.s y ~ JJ-eigaoo á tu oído J hacia
lhiitir tu OOlWlÍ&gt;n. Es·talb&gt;a.9 ipcooida de •b!. plegairm •y ielevabas ~ ojoo lh:abia 1a. cr.ipt,a, buscattlldb el ciclo tras los :vidrios ldie ool.om,.
iua. a&amp;oonición dcl ~me s;egruia, su mon ~ ~ i a . Mmron.: robre el attnibienfu ~ y místi.c'o subió, suJlxiló leJllta,Imnll:e 1ki, cusbo'dri.a de oro; y l0WlJlrlio tddos ~j•ruron la cahe?Ja. y golpeaihrun el ipooho ialdolor:ído, ,ai1 verte á tí t ~ por la onación,
DETALLE D~ LA FACHADA.-CENTRO Y ,PVERTA PRINCIPAL

·-.

Wiaa:ooa oomo ilia iba.rima oe 1ia. euca,ristía, ~
dri.aJnrte coon.lO ill oop6in de oro., 1bellla COIID.O la
via,gen tdel aiLilar, caá yo talmlbi.án ~ o ;
y al 'bU$IC8X uma Ol."llk::ión que rvdlair,a de mis labios, all qiuerer roornrgitr de más roolre11éoos el
lá.rio iblllll'.IJOO de mi fe ¡prµoer,a, coono un gemido y oomo una: sú¡¡ilioa brotó tlll nronibro de
mis ihl:bios, IJllliJanlhraa ~ alw.atba sabre !llllÍ. cabeza rebelide el rtiii'llilrfo de l,a clli:lbQdñ;a ~O'l'ldlda,
y esa O'.t"ación lílevaiha an sus ~ , h.asta tlll oído, tia wpliica :iJdeall &lt;le til1is aim.tore:s y la blooca ,plegaria die imis penm;.
Y en t!Ja[11to, pas,a¡ba sobre mí, sin oinla siqlllima, la :frase enivejooilda ~ sa.rert1ote oonsagmlda por el m.to, é iba á pe1'1d.eree ~ cida erutre las scmo.ri!daides oel órgano sagrado. Y sólo per'Sistia rpa:ra IIIl.Í i]¡a, m'IÍJ:OOa ~ tlll
:namibre, oonoro coon'O 'lllllil, ~ tle
gloria ry clu.J.w OOIIII.O u,na proma:.a de tus :liabioo.

La tadhlllmhre de los depa.Tt.anntenltos situados en los extremos de la faxfualda,son dos elega.'ntes cú¡pulas de cristatles que idam. as,peoto
ma:gnífico al conjm1to.
Del majestuoso pórti'CO se ipasa á. oo. rumplio vestrubu!lo que td,a aoooso á. los corroo.ores
la.terall.es; en ill fondo hay tres aroos q,ue oe&gt;r r ~ ro ,yestíllruJo 1del satlón destina.do
para Actos púiblicoo y Ooruferencias. Este está
s:J.tuado en el cenJtro del edii,íicio y miJde veinticinco metros d'e ~idJU.d por veilllte de IIID.chura; aifecta [a forma de urn Ml.ifiwaitro y tiene 'UI1a oomQCUI. y ao:n.plia grarl.lería.
Una ,gran cú,pulla tde clÜstailes :de rvein.te metroo de a11lu.ra, crubre este locall, y oobre ella

astoota, oom.o raml3Jte, una ~"!U.itla de g r ~
dinnenisiones.
El ~ i o eue&lt;nta 001D. cuaitro ¡palti.os toodea&lt;los de cctlumnas &lt;de orden dórioo y en ellos
ooilá.'11 fas puer,bas que dam acceso é. las clases
de Física 'é Histo:riia N artm:ratl, oon sus respecti,vá; gaibinetes, Quílmiloa, MédñJca,, PaJrología
M.éklica, ÁDJ3itoomia., que tiene ooDJtigm.o U!IlO rle
loo mfiteatros y siguen en su orden respootivo
fas clases die Higiene, 'l'erepeútica, ~ s
qufunioo;, F.ilñoll.ogia, 0b ~ a teórica
pam e.l!uttllllos, Prutx&gt;logía. general y el Mnmeo.

Todos estos ~ e n l t o s se emmentran
en fos dos primteros ¡paitrios; en los otros dos
se encuentran las clases die ane&lt;licina legal,
Hiistología. con su ga'bmeoo, fa. Salla de O;pera;ci&lt;mas y otros amteatoos.
A conoo'll!a.Ción oo!Ján Jos sallones q.uit se
destinan á las dliases die Historia, de Drogas
y d'e BaoteriOllQgía oon sus gaib~, Medi-

oin:a. operatoria, ~ e r a l ~ de Pa.tdlogía
Qlli1l'Úrgica, Laiboratorio ~ Farmacia, depa'l',taanentoo de Di.rooción y ¡p11€!p3.Tak:lión de
piiezas am.aiJó.miicas, y ;por úJtin:oo, las haJbitaeiones de ilos emlpleaidoa y otras deyenrlencias
pana CUJbrir 3ias neoesildatdes de caroober -econ.16mioo imerior de rtall'.l. .iJrrueortoote tplantel.
Nos complaoe dar á rn,uestros looto:res una
idea d'e este gran proyecto ¡q¡u.e ih111bla tan atlto en ,pro de Tilllesí.ros a.de10mltoo y en pro de
las rOOODQC:irul.; ldotes illltelootnmlles !del señor

Caipmín DÍ!arZ.

Augu•to a. Ooello.

LA CAMPANA.
¡ Oih IOallIIIPªOO Ieniba oarno 1a agania,
tCUián!tai ipOOSÍla
b:mintd.as al emmeño que ~ rt;u, voz idespi~rita.,
á itu V'OZ qnm oa.n,ta i1a ~'M10dlía.
y cl Siillenlcio 1tiibio &lt;de ~ ~ mumfa !
Con su plafüde:ro, gutbuill3Jl y gmive,
3!l. nooe:r noo CMl!tas y ail IJIIIOO'l.ir (IlOS Jil.oras,
oomo OOJI1ta 81 ia.ve
á solle¡,c¡ difUID.itos y á nmwias t31Ulro1'1as,
y 8/UiD. despuils de mue11boo, en dolientes oones
en las pensaiti'WhS, oo1iltarri'36 hmas,
pied.arl kl.e nosotmos por los oor.312'JOOleS
que sufren, iilm¡pll011a&amp; !

Emilio Bobadlll••
DETALLE DE LA FACHADA,..:.UN EXTREMO
1 '

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�Thxuringo 30 de M.a.rzo lde 1902.

EPISODIOS REALES
El viaje de Octavto.
-Ed'ectivrun€1111'e, Oclawio, me sienlto faJti.garlia, pero no enrrerurui.; si lo estwvrera, te lo
d.irría, oobes que 'llOOla te oowlto y que mi mra.yoo: oomtplaoo11JCia com;úsi:e en ser oonroi.go a:bsodutaanen.re veridrica.
-No, Carolina; lbu semih1ra:nte •me díre otra
cosa; no revela fa:tiga, reve'1a erufenrneélatl; esa
palidez, -esas SlOIIIlibras, esas ojeras; ¿e;;tás wburridia ? ¿quieres que regresennos á nu-e.stro nidito? &lt;lñsporulre tado prura que Jllli ia!pc«lemldo
toone al pritmer tren y venga á suibstituimne;
ooré mis árfdenies ;pa:ra qu,e ffl une ropresen.ite ;
air.reg1lairé un e:x¡preso, ráipido, lo más riáipido
iposilble y a;,t,arás oo tu casa en marros de lo
q,ue te fignrnas.
-¡ Qué terquedald la de mi 11ID.Lr.iido, Dios
mío! El:n(pefudlo en rrer visiones y omnsí,vo
con su incred'll:lida.d
OciaJvio Lr1l'Il1Ció el entreoojo no oon.vooaiidk&gt;
del !Jodo, &lt;lñó un beso á su mujer en la frent-e y ..•.•. en esos mmnentos eilltró el ·oairruarista, ipreserubáDJcfule umia tarjeta.
-Tengo que salli:r, me ~rpro,a abaijo U!Il carrua,je pa,ra oon'duó'l'lllle ail ,pruruto de ciJtJa con
loo i.nteresald.os; oorufío en q,ue corrno primer,a
entl"erv:i&amp;ta, será breve y siJ!Illp'l.81llente fol.1Il1Ju.laria. Son loas seis; á l,as 7 ó 7 y madiira. e.sta:ré
ne regreso ; espérame, espéNliII.le ; cooner.erruoo
j,UIJltos; ocúpate en!tre tanto en l&amp;o: ó en dorrnri.tar y dí ,á la do:nooLla q111e te haga oorrnpa-

EL MUNDO ILUSTRADO

EL MUNDO ILUSTRADO
lujosa moflaJd:a. Ni ti6ID!p0 1e dá.6 á oo.est.-o
j()IVetn de idmcenlder, pues ietn la .arena, esperaba ,un cabiallolero, el diueño del canmaje, que
sulbi6 á él previo un a¡pretón de man.OIS á
Oclaivio, clociendo con ;vw a.uwrid:aria ail codhero:
-Af Clwb, de tpri.sa..
Los saolon1€s ldlel 01wb, ealJán d€S1UJID!1IDa.ntes
y rurrimatdrísimoo; por dome quiera idúoourren
grupos de iD!d:iJvitdruos que platmam. en alta
vw.
Las mffii.tas de juego se ven t.ohalrrren.te
ocmpaldas, sin q111e hai~ á su derredor siti!O vacío; }()IS sailones de balar otro toobo; hasta. el
gra.n salón de baill.e y el satloncito lde l~tura.
Octawiio y Goíl:IBaga,,--JJi1atrnemos Gon'l.laJga a,l
recién co;toci&lt;lo,~ oocairnamlillroo ail salón de
flllilllar ; aililí no ha!bía. :ooldie por venrtmra ; allí

pooía111 hall.lame con absctl'lltAt il.ilbertbald.

~ritura y ell resto, á TeOOD.ooe:r con 1L.potcra
en tpr.ilrner térunino; .tl"es años; interecle,, de
8 por ciento alll!u:aQ, paigad,e.ros por seruu.:,trea
voocidos ; en el triailSI0111'00 del prianer año, se
arrnortiiarn:n cien miJ. tpesoo; cÍ!WUenta ~n ei
&amp;eg1Undo y €11 saklo en el teroero
lill señoo: de la :Mota, por ivoo de ll3J raZIÓn
S01Ci'c1!1 "~iiebar, Hcmsting y Mota," con su
eterna voz atiiplada y previoo. dos 6 tl'eS ('a:ru,a"!Peoo, diij o :
-Habiendo tenitdo detenildas cooferencias
oon .mis Hon.oraillles s.eñores Socios, honoraible
señor Housting, y hoooralble Ea.ron de Niebes; y ya por la preferencia que me dra. eil oonooiunianto del 110DJg1u.a,j e ó por causa de otra,
(~peo) fodole; y tP,revia oorutronitación
~ IIll1lIOOI'3rio di1:1p0'1l!ihle en "Caja, hemos acordado aJ&lt;lquirir }.a, finXJa el "Po11VXJnii.r'' en lat;
oonkliilciones e:x;presadas por en ihonoo:a;hle -,eñor de Gonzaga; más, :racional ry jlUSto me parece, que Jos ihooomr&lt;ios del corretaje de oote
señor, s.erun pagados por el h,on,or,ailjle señor

Sicilw..
-K o d,jooUtto, señores, ni me gu.sta detener-

w

füa.

El viaije se ,haibíia di...~uesto de ,uma rn.amero
ilJlJbem¡pestiva y deicia. lia veridlald CllJliOl1iill1ia ail
asegiurar quie 110 únioo que resentía era ca~samcio. ~iLagoo. presenlúaiba pa;ra elll.ia, al conooill:niooto de um IOÍ'udaid rpopuJosa.; e1lia.
aoo,,iruaIJ,braidra. á IJ.,-a. rviJd,a. IllllÍS ó menos i)adfica de provincia y que ra.r.as veces, muy rara3,
lm!bía sail:iidio iá [oo ,~l.aciooe; IOOOll/anoainas.
No a.sí Octaviio, que ,por su ~aihogatdla ,posición, alUJillqiUe nald,icado en fa o~Uickild, de domlie
oom o su esposa, era nativo, rrnucli:as ocasio~
balbía llegáidooe á da. ca¡pita!l., ya. ,por negoci06,
ya de sin:niple paseo. En lias cirouJIBtaa'.IJCi.as actru.ailes, ruprovedhando una ~rtun.i!dald q,ue se
!le poosenobó ipara realizar .ping;iias utilli:darl'el:!
en un negooio, tu,vo la huarua y f-el1iz :üd.ea. de
aicOOD1pañan;;e de Ca:rolina, con qu.imi pooos meses Llevaba de enlllll8.
Un.o y otro estaiban eD1tre sí er1a1lllt001lrlios;
jóvenes, bermooos, senicililos é intgén!ruo.s;
los ouatro meses de su DIBJtniilllonio hahían pa&amp;aldo egtre goces, füliici&lt;llid ry risas- ..
Poo.- €S() 'Se eXJ_pilica. (fil.e Octaivio satl.wse Cv,1tra:riatlo, aibamdonoodo moonen.tiá.nlealrne111tc á
Oao:oliinR, á. quioo. sU1ponia en.fel1Illil.,-; Oh,
emgeraciooES dJeu oruniño !-y ,p or iltO ~e E&gt;.xplioa que ella, ,pl"UJde.nK;iialLm-'lnte hu,bie-·e o,::rnlt.ido á ios ojos de su ma,,;,do Uíil ge;;to &lt;le r]isgtusto, q111e iJ.e l)rovooaru la importun.i t,1.rjeta,
y la no menos lirniportU!na citl que la &lt;lies,pl.'2ndía1I1 aunque por brove Liempo, da ,su alllliaiJ,o
Ocia.vio.
El oupé iawanza. oon ~r.a¡pidlerz rpor sobre el
lustroso y Jl!Í!VojJiado pa,vinnenito de la,; Avenidias; d~tro ·de él va Oobawio d'wmanrlo cigarJ:lilllo y aourrUJC81do en el fonrlo, sin que,. 1~
rl!istrañ.grun la vista las mri! hlbes id.e los escaparate; de las , tiemhis. Su pensamiiooto $t.á
con su mujereiita adoro&amp; á qui'e'IJ. ha dejado
w1a-¡,pobnooiilllia ! ¡ Sola en un HoWl ! ¿ Por
qué no tUJVo la ÍJJalil(]luez.a. ·&amp; e x ~ para
iia ooruferencia de lelSla, noohe ? ¿¡por qué no
le lllltti~i,pó. aJ. i!lltroductor q111e iha'bía llegado
con su oopooa? ¡ .Aih, no ! por miedo, por temor á ,la juvarutuld ocioea que, srubeldorra. de
que su ,aunitgo estaiba oon Ullla mujer belilia y
agmciaid:a, le baria caiex en etl i&gt;em:itdo riie;go de
verse sitmo por esa. tnn,ba die frumrelmoo. tenol.'li,oo que ai1,a;roeain de :imJpukhici.,a, y dewergi1e11za
Todo esto iiiba dioourri'0Dldo, teUta!Illdlo iell.
ca,rruaje b11uooaanente se dlebuivo frente á una

en $18,000; el 3 por ci¡m¡t;o · diooiooho mil
pe.sc&gt;s ,dñje, y e.s rmuoho; seciln dooe mil
¿iacapt·aldo, señor Gonz.aga. ?
·
-Usted lo c1is¡pom.e, aooptaJdo.
-¿ Corufoo.imie, señor Sic.ul.ia?
-'l)onfonrne, doce nri!l pesos que :ooduciníu
ustedies del monto que ,tienen que entreg.a.nrnc.
-A.hora para celebrar e!l suceso, que nos
trnig.a.n champ&lt;¾:,"lle, ordenó Nieber á Golimga.
Gonooga lllacrni6; diió sus órdenes y se destapó el esipunn00t0 y co:.istaJlino licor.
Octiaw10, disim.u!ia:oonwnte v1.ió la hora; el
reloj marc.a/00 OÍIIlCO llllmUJOOS aiIL'ÍleS de las SÍ.e·
te. Había. tÍelll1il)O.
Se concluyó J.a ipúmer-a botelila, y se brindó por la p~riliarl de Octa.vio, por el aiuge de lra. .r..tzón OOC1all, !J?Or el eD.&lt;ruJ111tOTalll11en.to de Goru,aga (que entre paren.tesis, era amigo de todo el mUDJ&lt;lo y SiOUJpall&gt;a una elevoo:a
pooición política) ; se ,br.iDJdó por unos y l0c,
oto:as.
.
Y mo la segruruda botclla y O(ltavio, sienDr
pre punidono:rooo, ob.5-ej.j¡uió la rereera.
Se baihló de política, de locallÍSilltO, de oomercio, de mujeres, &lt;le diivierswone,, de todo.
A Oobruvio se le estaiba. subien'&lt;lo el ailoohoil á
la calbeza.
Ji}l'la[l las oobo.
,O(ltaivio tuvo un.a :ifdea. que le ipaxooió feliz.
El VÍ!Ilo haice odvtiloodri.zias á. .Las gentes.
-----Señores : ,me es tan gmta su oompañ:ía,
que yo me pemnito iruvÍJtalr á todos á cenar.
- Ag.rerlooco el obsequio, dijo Nieber, me
e:,peran en lia. casa, tengo forzo.sa nece:,i&lt;diad
de .IJleivar á la señora. ail iterutro.
-A
también me ~pera la mía; porque
h.a¡n de sall&gt;er U J S j ~ que yo ooy casaido.
-.Sí, ya. lo sé, :oopl,ix,ó G ~ , y con UJDJa

GOMagia cqmimió un boron taléctri.oo y acto conti.Tuuo, se preooillbó un IIIlOZO, que eaperó las 61,denes oo adlituld r€€1p0bu.o.'oa.
-Y-a, llegaron los ~ñares HOillSt;i;ng, de la
M:ota y Nieber?
- J ucgan en estos momentos un parrbdo de
pokar.
-Anúnciales tq'llle estoy aq,tú en oorrnpañía
del señor D. Ooi:aivio Si.cillia .....
POIOOIS un&lt;JIIIleDltos doopués, eontraibain los tr~
a~ruooos y se ha.ciain ,las pre5lellimoiwes ode costut.Inibre.

-D.
---D.
-El
-D.

G,uiilile:rmo Houstiu:ig.
Isidoro de la Mota.. señor Bairón D. W,ilfrild~ Niebel'.
OcbaMio Sicilia.
Edh:ElllWS run.ra. rnu&gt;.ilda anirraldia oobre eli~.
Gon?Jatga, J ~ier LeOf.POlldo Gonzru,,,~&gt; era
un hornbre frisaa:lldo en Jos trei!Ilta y ci'IlCO
años; moreno, de llllÍr.aldia ob&amp;oum, bigote esPffiO, alto, figwra :repu.llsiiva
Hou'Stin,g:: :re.c-hooroho ba.:rib,a rubia =ru&gt;~
. 1 d ~
'
' - ,-Jue oo e oro, f,UJimld.or ,de rpuo:o Ílrlrorregiihle ·
¿iallemám.?
no;
¿,polaco?
t"ill'ltn.()J()() • saión · ~
.,
-1"'
,
"
, r ...
1'? sa.Jon veniido no se srube de dónlde; antirr&gt;ábico.
De la. M()!;a: ~anoo, delga1dio, muy delgaJdo,
Slllll1a~te n~V'looo, vm at~p'lialda y carJ'M,peo conhThuo de g~,rgaiuta. Lalm1piño en a,bso·luto ; 1J11a,'ruz ag,uilefra, ej ea:niploa1r del ruvaro ó
del píoaro.

Nieber: afal!:ile, buen mozo, sim:l)é¡tico, joven&gt; ,bigote nuihio, ojos aroules, laibiios plegado:;
por una sonrti.sa rle bo.nldald.
GO!llizaga. ihoo:nó la ¡pallaibra.
-Señores: ju~go ilrn)pfeTtinMte condiI10'.lar
die palab:ra lo q1Ue ~ oa,rtas se ha d:icli.o ta.utas ~ - Mi buen amigo el señor Sicilia pide por su Hacien:da del "Pol"Venir," la ~tidiaid de seiscientos mi'l pesos; cuatrocieutoámil de contardlo en el momento de tirara.e la

me ant.e ipeq,neños o,h;Jbác'UJJ.os ; afdwierto sí
que no iuí ro quien propll.':--e elll venta mi fin-

-ca; ad.vieu.1to ~gua!Lmente, que &lt;re9ílreruleam1c
de e!Qa no es una neoosifü1d im:periios.a.; pero
si par dtettail!Le ta111 v.alladí retirase mi pailaibra,
merecerla el oornoopto· de rnrin, ó pooo menm;
ateepto l,a oonfüción y sólo pido aJ señor Gonz3t,"'8, se sinva :fijam:ne el mooto die sus hono-

ra.ni.os.
1Gonzaga e~'iraijo de su cartera U!Il papetliito
que presentó á Oie.baivio ; éste lo leyó para sí :
-¡ Oih, iilO ! c:oolamió il.~o oon visible.,
m!Uffltras de dlesig,rarlo; no, amigo Gonzag,1 ;
anida usted .maJ. en .m.ateria ,de arain.ccles;
¿!dónklie se ha visto qiue un oorroo.or cobre al
10 por ciento sobre el imporre deo la.; venitas?
es dooir, que ewtre los g.astoo. del vi.aje me
oonsitl era. m;red, q111é? . ...
-El pa...&lt;'131je, el aJ.ojarrn.iento, lra pé.Iidñrla de
d.re~ días.
-.Eil pasaje ~o se lo obseqllJ!i.é á usted, si
1 ~ no 1100Uer'do; alojallllÍento bruv-0 usted gratis en mi propia hacieDJdn; pérdida de diez
días, diJCe usted? ¿tiÓD!de estám elll.os ? oofü,
ustetd die .aquí el 1uoos 20, lilegó el miéroolf'.'
22 ; pel"lOOileció miérooles y jumes, eml[l!.eó en
su :regreso viierne:, y sálbatlo; total : seis dfus;
¿ya es diferencia, n-0?
Si Gow:ia:ga Ee iaimoscó con esta reprÍ!mEmda:
flUlPO disimuilfil'tla á marov;ill[a y se iproponLt
:rep1ioar, cuainldo N~eber tomó la palabra, Y
en mal cai:,--teilíla!llo d!ijo, ipooo más ó meno..-:
lo que sigue :
-No baya· einojo, señore;, no lo haiy.a.; yo,
no roouendo bruber ooruvenúdo con mis socio,
en que usted, señor Sicillm., Il'¾,&lt;J\lll'la todos loe
honorarios; probalblam,eniie el señor MoLa, es
-refiere rolamenitie á 1fir. Houstiimg; mas ya
que u.."'00&lt;1 aceptó tain calhal1erosamente, yo fijo ·loo honora.ríos de!l .señor G~aa,-iy se
le q1Ueldó miramdo oon !llllÍ'rekia Ílmlperiosa.,-

mujer oo)Hsima
Los ojos de 1a 1fota ci:nlti1aron con repuignanroe h.lUl1lo.
-Recién oru.aído, señores, cua.tro ~ tan
sólo; ~ro Ulll,a, cana al a.iLre, está periIIl!itida á
un h&lt;Jll'.Dlhre modelo 'de marú:dos, oonw yo.
-¿ Y vino •U6ted oon su esposa? preguntó
M.ota •..•••
Nieber, .nms delicaJdo qwizás ó CUJallOO menos más oalbaiWaro que sus oolega.s, se doopiidió de todos.
Los oornensail~ se sentairon á la me.;a.
La cena concluy;ó ceooa 'de merlia noche y
loo ooo:nensal-es pasaron ruJ. oua.rito de fUJillar l&gt;3ra tomair el té.
En esos m&lt;JIIIl:eD!bos aromó La oaibem un mozo, que con voz 00110:m y rutin.a.r.i.a, dijo:
-La brunoea está á rernrute, tiene cincuenta
mil pesos.
--:-8.eñores,~xclairnó Gonzaga ; - con su per'IDJSo, voy á dar unos ouaintos goltpes al b.acarait; tengo para mí OOi!IJ.o un dog.ma q,ue.
cu'8JJ!do ceno bien y OOilitento como' ahora'.
la. suerte me soooe; ¿qUii.én de usWdes quieré
l'l/C~e?
Acto oontllllllo se levaJntaToo todos y atravesar:oin los .dúvffilSJOIS saJones.
-La ba'OOa está á remate---cioouenta
m:iJ . • . . rep:iJt.ió lra. voz dcl pregonero.
- Sesenta mil, replioó otra.
-&amp;sen.ta. miJ, e2,."0kl.m6 Houstin,g. . . . . y

Housti:ng se quedó can elll.ta.
·Aicomodóse en al asienJto ~ r a d o para el b~lrero en talles oosos, y los dem1~í,,
en los srbios que la ap&lt;&gt;rt1UlJLda.d les depa.ró.
Oieta.vio sacó lllil fajo de billetes de ban•
co, que sllJD'.Ul.Tían:i ai_pro:xrirrna.drumente ciln.100 é
seis miJ. pesos.
Ein tres pases que dió brubí.a aldquirido cu~h
tro mil pasos;
-.Estoy de su.erte---ilij o par sí ; á la suerte no haJy q¡ue desair1aa:ila.
El akohdl b.alcia. aJl111 &amp;US efectoo. en su cabeza.
Siigiuri.ó juganJdo COOl aJtematirvas · á la, Ulla
de la mañana hlevaba pendidos dos 'mil pe:,os.
. ---:Va.in~, se dijo, reou¡peraremos esta in1
s1gm:fic8!IlC1a, . y puso &lt;liiez mil pesos sobre el
trupete. . . . . Los peroriló.

Puso veirni:e mill; fl.a suerte le fué ta.mbi.eu
aid:v~.
-Demooio, pemsó; la diversión. me cm.esita
lllil piro; quién dijo llllliedo .. .. !
-¿ Cuánito teintlní 'la banca ?-,pl'8g1Ulli6 ail
vooino q ne ten.íia. aJ. laido.
-Cien mil y tmtos pesos.
-1:Mr. Hoosting; ¿me ~bre usted crééhto
por ciento cincuenta m:ii] pesoo?
-.A!bierto, ooñ0tr 8.iiciJia.; Mr. Mota, li(;ve
IU)::,--ted ouenta a1l señlor, die!l p.réstaano, paim
aibonlá:rselo ó ~ o e:n la operación de
ma.ñami.
Corr.ieron las car.tas; Octaivio apostó ciento ciooueinlba. IIlli:l pesos de un goo¡pe; un rourmullilo de aoombro oolebró su proeza.
-Doy, dijo Houstio:lg.
-Ko, exclamó Oatavio.

-Seis.
-Siete.

)

1,lqvÜeron feliciitaciones robre Ocfuvio; el
golpe halbia sido foiruni,dable ; Hou,ti,ng se
levantó de mal hUJII1or y ,por un moonenb todo foé es,pectación y sorpre,a.
-La han.ca es mía, &lt;lijo Sici1ia; tiLne
cien.to cim,uienta mil pesoo.
Roustinig, Mota y Gonzag.t procura.ron
8KlOIIIlooa\rse oo as.ie.ntos contiguos ; G&lt;m.z,aga
te.nía aJdeo:nás el SUO'º j'llDtto á Octa'Vio, el ba:nt
quero.

***
!Mrientnas tan.to, Oarolinra. su.fría. inldeciblcmonte-. Putdo, á más no J&gt;?der, esperar ron re1.iaitivia c.aiLrna hasta. las 8 ; mas COilllO á esas horos no pareciera su mar~do, ernpez.ó á. enitrar
en inquie.tutd. .A!bo:i,ó fas v.i.drüeras dal baJ:cón,
rruís qiue {l()ll1 el á:niimo de di.str.aense, con la
:illrusiión vaJIJJa. de (lJ:rer que de esa m.am.eri:,
se a.prox,üma;ría, al d'eseaido momenito de v-c1
des.fi,lair á &amp;u queriidio Oabaivio. En el bai1oon
1peJ:1Illiaaleció iJ1IlllÓV:Úl y qlllieta ooooa de media
hora; cada carnulzje que desembooam.do por la
esquiina, se acercaiba, de hacia reoo.oer un vic1esWhlo de esperanza; pe.ro el carru,aje pro-

VIO

seguía su oam:liÍno sin datenerae, llevánidose consigo Jias espe;ranz.as in1~~ de la pobre l'.lllllj er.
SonarOIIl las die2, las ()/Il&lt;Je y las doce, y
oada hora, iqnre tramoollirria, excitaba rruí.s su.;
iremerudm, agi.ta.ciooes.

Ddmingo 30 &lt;le Marzo lde 1902.
A las dooe DIO putd.o contenerse ; emipezó á
ra:orrer las haibitacion.es, enju,gá,n!dooe de vez
en oua1J1.tdo lias plllpilias.
Se am:oldrl[ó á :r&lt;em,r, rezó con fe, con exaltada fe d~ que teme Uil peliigro y recurf€
á. la oración pao:a. eviÍlbarlo, y aiun cuan.do &amp;u
i:maginalción. se disto:afa, preoouparla, puidn
rudquirir dooninio robre sus nel"ViOS y elevax
sus ,preces con unción vendooem.
¡ Qué lentitud la die las horas ! ¡ qué ooahe
taro. larga y tan terriihle !
Nurrca, jamás, diMde 4ue era esposa de O~ta,vio había éste illegaido á su casa ~pu.e.\!
de l;., ll!Ueve de la noohe ; sierrupre con ehla,
ail lado de ella; pasa1bam. juntos lals vcla.d!Jbi
leyendo, piati.canrlo, eixperi.menJ·~ido las sen·
saciones del amor puro, casto ,e 1:dea.l~ y ~o,
ra que por prÍlIIlera vez se veia en &amp;twación
t.an am:mna1, parecí.rule ser presa de una pesailill,a, de una dem.enoia, de un trostorono dii!
su cerebro.
tA.b.nió desmoour.aklaanente Jos ojos, pa.ra
ceroi&lt;Yrarse de que se btaJllllba en lUJil cuarto
q.ue no e.ra al su,yo pr0tpio, el de ~ oaJ.ie-nt
IÚ!do de aimor; pall¡pó todos los obJetos pao:a
OODJV~ 1400 no e:rom. los de su aibsolluta
prQPi.eidad; pailpó las malatas die viaje para
aidqwirir la cerli1dun:niln,e de 1a. reali&amp;d ~au~
tosa y broha un mar de 1ágrimas, presa de lo
~era.ción y la agonía, se aiou.rrUKJÓ med'l'OOa y tímidia oo un.a sillita dinniDlllta ro,
looa&amp; atl pie -die la canna.
Oota.ivio era mury- &lt;lO'llfi.aido; nii. siqUJiera se
fijó en que Gonzaga. se hall.la.ha al laido SlJ!YO, y
á oontiDJUa1Ción de Gonza,ga, :M:ota y Homting.
Ootawio erta inexperto an alC'haqru.es de j uego; oonruaido é inexiperto, no S'Uponía K¡lllij
()ltros ojos que no fueram los sruyoo, es¡!Jaba,n le~ las oarlas que le lil.eg.aiban y que é,l
descuJbría pair-a sí inooeDJtemeni:e, con el objeto die hooer sus Ji.citos y a.za.rosos cálculo,.
¿ (~ué terna Gonzag.a, q1ue no se druiviruba. su
vist.a, si bien diaimulaldtalrnerute, kleil ipll.Ilto objetivo de Jas mll'13ldas de Ootavio? ¿ Qué S'UsUJOOdía, q,ue cua!lldo Ootaivio decia-rloy-,ya
Gow;aga sa,bía el punto exa'Oóo que swma1bain
loas cartas M ba1ruprero?
GoWlalba, l4p&lt;)l.'Jtalbra. insign,ifl.icamt~ cam¡titlades pa:ra no i.rufiu.n.d:ir so.;,pooha a!lgwoo; y oomo fume faTde, -derrrns.irudo ta11de, los derná:,
jmgooom;, excepción die Oct.aivio y nu,e;,tr-Oé·
tres oonooi.fu&gt;s, se despirl.!ieron, c¼iamrlo entregad.o i la varacida&lt;l de esos fobos, al joven
-banquero.
Lo extraño, Jo ve11dialc1er.aJDJ.enite e.Iitraño
fué, que Gonzaiga, oonm un hátbi1 presti:digitaldor, pasa.se á las mam.os die H01UStimg por
cond\lJOto de Mota, cie:rfo Illúmero de na.i.p€6
e:x.aictaimente iig.wcles á los que j'll\:,oialban em. 1a
mesa; lo oor,prendente fué, que Ociawio, distraído en aibsdLuito con el juego y lllll ISli. es ó no
es pertu.Iibaido CCXll loo hUJil].oo ailcoih.ólicos, no
aidivitrtiese que por lm,bitl ma,ni&amp;&gt;ra, de,.rupa:recía.n iLas cavt.as que él mpamtía y se tendíain SJ?bre eil tapete, núm.erots s;wm¡pre má,,s
ru1too. que loo suyos.
Así lilevaiba ca&amp;.i coooluí.do e1 cap:itail con
qrue pusiera ell. IlllOIIlte.
Entre!Jaa:¡¡to la. se.iwiid'tUDJ¡bre caiheoeiaioa de
,pie y los vig:ilhbntes donmían á pierirua suelta. sohre los ~ oojÍllres que . enouadr.abam el salón del j~o.
Le tocaba. recriibJ.r las caritas á Ha1l6ting ;
puso Gonzoaga cililJCUenta mil pesos, cien mil
Mota, doscientos mi1l .Ho1UStilllg; Hoosti.ng recibió. Con inaudito d&amp;S1pla:n,te, el terceto mi-

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                  <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El Mundo Ilustrado comenzó a circular el domingo 14 de octubre de 1894 en Puebla, inicialmente con el nombre El Mundo Semanario Ilustrado. Su principal objetivo era el de proporcionar una recapitulación de los acontecimientos nacionales e internacionales, así como promover la verdad y la justicia. En un inicio estuvo auspiciado por el gobernador de Puebla, el general Mucio P. Martínez. En 1895 se mudaron los talleres a la Ciudad de México. Para Reyes Spíndola fue primordial dar a conocer artistas y escritores mexicanos, por lo que contó con colaboraciones de ambos para la publicación. Es posible considerar que de 1904 a 1908 fue la época de oro del semanario debido a que la calidad, tanto de contenidos como artísticos, alcanzó un gran nivel. En 1908 Reyes Spíndola tuvo que vender el semanario debido a problemas personales, en junio de ese año se anunció el cambio de administración y, que, a pesar de ello, iban a continuar manteniendo sus estándares de calidad y formato. Sin embargo, Víctor M. Garcés, el nuevo dueño, y su equipo hicieron algunos cambios, se mudaron de domicilio dos veces, cambiaron el formato del periódico, y, debido al abaratamiento de costos, la calidad del papel bajó y sólo se usó el de buena calidad para secciones específicas y el uso de la fotografía para las portadas fue más frecuente. En 1913 la empresa Actualidades, Artes y Literatura adquirió el semanario y en 1914 sus talleres fueron apropiados por el gobierno de Venustiano Carranza, sin embargo pudieron seguir editando el semanario por unos meses más gracias a la existencia de otras imprentas instauradas por Díaz. ​ Este fue un momento de crisis para la editorial ya que se encontraban en aprietos debido a la Revolución, por lo que la falta de recursos y personal fue frecuente, sin embargo, se las arreglaron para no bajar más la calidad de la publicación. Sin embargo, en ese mismo año El Mundo Ilustrado cerró definitivamente, mientras que su fundador, Rafael Reyes Spíndola, se encontraba en el retiro.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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